Source: http://danielmarin.blogspot.com/2013_04_01_archive.html
Timestamp: 2013-12-06 03:38:48+00:00

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La ISRO OV será lanzada mediante el futuro cohete GSLV Mk. III y en teoría tendrá capacidad para vuelos lunares. El proyecto marchaba a buen ritmo hasta hace unos años. Lamentablemente, tras el último cambio de gobierno parece que el programa ha perdido fuelle y no se espera que los primeros astronautas indios -o 'gaganautas'- partan al espacio antes de 2020 como muy pronto (sin contar a Rakesh Sharma, claro). Por lo visto, el nuevo gobierno no ve con buenos ojos gastar ingentes sumas de dinero en plena crisis en un programa destinado principalmente a enseñar los músculos frente a China. Si el programa ISRO OV sale finalmente adelante, India se convertirá en la cuarta nación del planeta Tierra en poner un hombre en el espacio por sus propios medios. De entrada, ya tienen el traje espacial. Y es muy llamativo.
Prueba del escudo térmico de la ISRO OV (ISRO).
Blok A del cohete Energía con paracaídas y tren de aterrizaje (www.buran.ru).
La primera etapa del Zenit también se recuperaría para un vuelo posterior. En realidad, y para ser precisos, esta etapa era una variante del Blok A del malogrado cohete gigante Energía dotada de paracaídas para ser reutilizada. Ocho Blok A fueron usados en los dos únicos lanzamientos del Energía, pero estos ejemplares no fueron equipados con paracaídas o tren de aterrizaje. Gracias a este sistema de reutilización y al enorme número de pasajeros, la empresa Sea Launch confiaba en mantener el precio de cada billete en el orden de los 10.000 dólares, veinte veces inferior al ofertado por Virgin Galactic. La iniciativa Sea Launch Cruiser no tuvo una vida demasiado larga y desapareció muy pronto. Y, teniendo en cuenta, las dificultades económicas actuales de Sea Launch, no parece probable que vaya a resucitar pronto. Una pena, porque, ¿quién no está dispuesto a pagar 10.000 dólares por subirse en una cápsula con otras doscientas personas para ser lanzado al espacio en un cohete que debe despegar en medio del océano Pacífico?¿Voluntarios?
La SS2 no es una nave espacial. No alcanza ni de lejos las velocidades ni energías asociadas a un vuelo orbital (unos 28.000 km/h comparado con los aproximadamente 3000 km/h de la SS2), pero es la gran esperanza blanca de las iniciativas privadas de turismo espacial. La predecesora de la SS2, la pequeña SS1, realizó en 2004 tres vuelos suborbitales por encima de los cien kilómetros, lo que permitió que ganase el premio Ansari X-Prize en su categoría. Pero, sea una nave espacial o no, ¿a quién no le gustaría darse una vuelta en este cacharro? Eso sí, hay que tener en cuenta que la SS2 carece de sistema de escape de emergencia y que el billete saldrá por 200.000 dólares. Pronto organizaremos en Eureka un concurso 'benéfico' para si eso -ejem- 'recaudar fondos' de cara a informar sobre el tema en primera persona.
Hace unos días se produjo el histórico anuncio del descubrimiento de tres supertierras habitables situadas en la zona habitable de sus estrellas: Kepler-62e, Kepler-62f y Kepler-69c. Con este descubrimiento ya son cuatro las supertierras habitables detectadas por el telescopio Kepler,
ya que no nos debemos olvidar de Kepler-22b. Perdón, ¿he dicho cuatro? Pues más bien van a ser cinco, porque hace unos días se ha confirmado la existencia de Kepler-61b, otra supertierra localizada en la zona habitable.
Kepler-61b sería uno de los mundos más habitables que conocemos (PHL).
Kepler-61b (antes conocido como el candidato a exoplaneta KOI 1361.01) tiene un tamaño igual a 2,15 veces el terrestre y gira alrededor de una pequeña estrella de tipo K7 con un periodo de tan sólo 59 días. Pero puesto que su sol es mucho más débil que el nuestro, la temperatura media del planeta debe rondar los 0º C (más o menos 13º C, suponiendo un albedo de 0,3) a pesar de estar más cerca de su estrella. Por supuesto, no sabemos si Kepler-61b tiene o no superficie sólida. Con un radio ligeramente superior a dos veces el terrestre podría ser un minineptuno. De no ser así, quizás se trate de un mundo océano. Lástima que no tengamos datos sobre su masa para determinar su densidad (con una magnitud de 15, la estrella Kepler-61 es demasiado débil para ser analizada por telescopios terrestres mediante el método de la velocidad radial).
Temperatura superficial media y flujo incidente de Kepler-61b y otros candidatos a planeta de Kepler (Ballard et al.).
Kepler-61b se suma así al selecto club de los mundos con mayor potencial de habitabilidad que conocemos. De acuerdo con el Planetary Habitability Laboratory (PHL) de la Universidad de Puerto Rico, dirigido por Abel Méndez, Kepler-61b ocuparía el sexto lugar en orden de habitabilidad de entre todos los exoplanetas conocidos. Y ya que estamos hablando del PHL, una nota de precaución. En muchas páginas y blogs de divulgación se empiezan a recoger las clasificaciones del PHL como si fueran sagradas y no es así.
Ante todo, debemos tener en cuenta que el criterio de clasificación del PHL es con respecto a la propia Tierra, pero, y aunque suene paradójico, nada indica que la Tierra sea el mundo más habitable de la Galaxia. Nuestro planeta está situado en el borde interior de la zona habitable según la nueva definición de la misma y es posible que otros mundos -¿supertierras con alto contenido en volátiles?- sean a priori un mejor hogar para la vida. Por otro lado, el PHL usa candidatos a planetas aún sin confirmar (como Gliese 581g o Tau Ceti e) y rellena datos de 'forma creativa' para elaborar sus índices (en concreto, es necesario estimar 'a ojímetro' las masas de algunos planetas descubiertos por el método del tránsito y los tamaños de aquellos descubiertos por el método de la velocidad radial). Dicho de otra forma, hay que tomarse el índice del PHL como lo que es, una interesante clasificación de habitabilidad realizada con los escasos datos que poseemos acerca de estos mundos, pero que ni mucho menos es única o inamovible.
Pero lo importante es que en los datos de Kepler aún tenemos diez candidatos a exoplanetas habitables con un radio inferior a dos veces el terrestre, así que esta lista de mundos apasionantes volverá a incrementarse dentro de muy poco.
S. Ballard et al, Exoplanet Characterization by Proxy: a Transiting 2.15 R_Earth Planet Near the Habitable Zone of the Late K dwarf Kepler-61, ArXiV (24 de abril de 2013).
Chris Hadfield es el actual comandante de la Expedición 35 de la estación espacial internacional (ISS) y el primero de origen canadiense en la historia del laboratorio orbital, para más inri. Pero no es la nacionalidad de Hadfield lo que nos interesa en este caso, sino los diferentes vídeos sobre su experiencia espacial que ha estado grabando durante estos últimos meses. Los más curiosos son aquellos en los que el astronauta se dedica a realizar ciertos experimentos caseros, experiencias que en la Tierra no tendrían nada de especial, pero que en el ambiente de microgravedad de la ISS ofrecen resultados inesperados o, ciertamente, llamativos.
Por ejemplo, ¿qué pasa si escurrimos una toalla empapada en agua dentro de la estación? Veamos:
O mejor aún, ¿puedes llorar en el espacio?:
O, ¿cómo se comporta un reloj de muñeca en ingravidez?
¿Y qué le pasa a un bote de frutos secos?:
Luego tenemos otros vídeos en los que Hadfield describe las tareas rutinarias a bordo de la ISS. Por ejemplo, aquí nos explica cómo se duerme en el segmento norteamericano de la estación:
También vale la pena comprobar el sistema de reciclaje del agua, un compuesto que literalmente vale su peso en oro en el espacio:
Hablando de agua, ¿cómo se lava uno las manos allá arriba?:
¿Y si el agua sale flotando?
Y, ¿cómo vomitan en el espacio? Bueno, mejor dicho, ¿cómo se usa una bolsa para el vómito en la ISS?:
¿Y si queremos cortarnos el pelo?:
O cómo come el comandante en la ISS:
En fin, -casi- nada nuevo que no hayamos visto en otras decenas de vídeos de la ISS. Sin embargo, el punto didáctico y simpático de las explicaciones de Hadfield, sumado al estupendo montaje de la Agencia Espacial Canadiense, hace que estos vídeos sean tan divertidos como ilustrativos.
Detalles del Soyuz 2 (TsSKB Progress/Arianespace). A diferencia del Soyuz-U o el Soyuz-FG, el Soyuz-2.1b incorpora una nueva aviónica digital y una cofia agrandada para lanzar cargas más voluminosas con la etapa Fregat (la cofia estándar mide 4,1 x 11,4 metros). El Soyuz-2-1B se basa en el Soyuz-2-1A, incorporando una tercera etapa con un motor RD-0124 en vez del RD-0110 de las otras versiones, lo que le permite aumentar su carga útil en más de una tonelada. Para simplificar costes, TsSKB Progress planea sustituir todos los cohetes Mólniya-M, Soyuz-U y Soyuz-FG por lanzadores de la serie Soyuz-2. El Soyuz-2-1B se lanza desde la Guayana Francesa bajo la denominación de Soyuz-STB.
Traslado del lanzador en Plesetsk (Ministerio de Defensa de Rusia).
China lanzó el 26 de abril a las 04:13 UTC un cohete Larga Marcha CZ-2D desde la rampa número 603 del complejo 43 del Centro Espacial de Jiuquan con el satélite Gaofen-1. Junto con el satélite chino despegaron tres cubesats: CubeBug-1 (Argentina), TurkSat-3USat (Turquía) y NEE 01 Pegaso, el primer satélite de Ecuador. Este ha sido el primer lanzamiento chino de 2013.
Lanzamiento Gaofen-1 (chinanews.com).
El Gaofen-1 (GF-1 o 高分一号卫星) es un satélite civil para observación de la Tierra en alta resolución construido por SAST (Shanghai Academy of Spaceflight Technology) usando el bus CAST2000. Posee una cámara pancromática con una resolución de 2 metros, una cámara multiespectral con una resolución de 8 metros y una cámara multiespectral de gran angular con una resolución de 16 metros. La vida útil del satélite es de 5-8 años. Se trata del primer ejemplar de la serie Gaofen, un proyecto patrocinado por gobierno chino que aspira a convertirse en el principal programa para la observación de la Tierra del gigante asiático. El Gaofen-2, cuya cámara pancromática poseerá una resolución de 1 metro, será lanzado este mismo año. De aquí a 2015, China planea lanzar otros tres Gaofen, incluyendo el Gaofen-3 con un radar de apertura sintética con una resolución de 1 metro, el Gaofen-4 con una cámara de 50 metros de resolución situado en órbita geoestacionaria y el Gaofen-5, que analizará la atmósfera con instrumentos de alta resolución.
Gaofen-1 (chinanews.com).
El NEE 01 Pegaso es el primer satélite artificial de Ecuador y es un cubesat de una unidad (1U) de 1,266 kg. El objetivo del Pegaso es servir en labores de educación y como demostrador tecnológico. Transmitirá vídeo en tiempo real y ambién probará un sistema de regulación de la temperatura y un escudo para la radiación en LEO, así como un panel solar multifase y un sistema de control térmico mediante nanotubos de carbono. Originalmente, el Pegaso debía haber despegado mediante un cohete Dnepr ruso.
Emblema del NEE 01 Pegaso. NEE 01 Pegaso.
El CubeBug-1, también apodado Capitán Beto, es un cubesat 2U argentino de unos dos kg construido conjuntamente entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de Argentina, INVAP S.E., Satellogic S.A., y el Radio Club de Bariloche. Se trata del primer satélite cuyo diseño será liberado como Open Source y Open Hardware para su uso por la comunidad internacional. Entre los experimentos de abordo se incluyen un nano-volante de inercia, una cámara de baja resolución y un ordenador diseñado específicamente para la misión. Cuando finalice el trabajo con estos experimentos tecnológicos, el satélite quedará a disposición de la comunidad de radioaficionados.
CubeBug-1.
El TurkSat-3USat es un cubesat 3U de unos 4 kg construido por la Universidad Técnica de Estambul (ITÜ) destinado a probar un nuevo transpondedor VHF/UHF para comunicaciones de voz. Incluye una cámara C329 UART para fotografiar la Tierra. Ha sido construido como continuación del proyecto ITÜ-pSat 1 de 2009.
Integración del cohete (chinanews.com).
Integración del satélite (chinanews.com).
Con los extremos térmicos que hemos comentado, el agua se evaporaría del hemisferio diurno y migraría hacia el nocturno, donde se precipitaría en forma de hielo. Aunque parte del agua de esta reserva helada volvería al hemisferio diurno de forma cíclica, el ritmo no sería el mismo en ambas direcciones. Y como consecuencia, es posible que la mayor parte del agua de un planeta del tamaño de la Tierra alrededor de una enana roja termine 'atrapada' en el casquete helado del lado nocturno, disminuyendo así el potencial de habitabilidad de forma drástica.
El sistema de aproximación Kurs mediante radar, técnicamente conocido como RTSS (Radiotejnícheskaia Sistema Sblizhenia), entró en servicio con las naves Soyuz TM en los años 80 (antes se usaba el sistema Iglá). El sistema de las naves Soyuz y Progress se denomina 'activo' o Kurs-A (17R64-03), en oposición al Kurs-P o pasivo de la ISS. El Kurs-A utiliza seis antenas, dos situadas en el módulo presurizado (GrO) y otras dos en el módulo de propulsión (PAO). Dos de las antenas son desplegables, la AS y la 2ASF-VKA, siendo esta última la que no se ha desplegado. La primera sirve para medir la distancia al objetivo y velocidad relativa, mientras que la 2ASF se usa para calcular los ángulos de cabeceo y guiñada con respecto a la ISS.
Además del sistema Kurs, las Progress cuentan con el sistema de reserva TORU (Teleoperatorni Rezhim Upravlenya, "control en modo teleoperador"). Este sistema permite a los cosmonautas acoplar la nave desde el interior de la estación de forma visual como si estuvieran pilotando el vehículo. Después de que la Progress M-34 colisionase con la Mir en 1997 durante una prueba del TORU causando la despresurización del módulo Spektr, el uso de este sistema debe seguir unas normas de seguridad muy estrictas. La última vez que se empleó el TORU en la ISS fue en 2010 con las naves de carga Progress M-05M y Progress M-08M, pero en estos casos el sistema Kurs funcionaba correctamente. El sistema TORU es capaz de acoplar una nave situada a una distancia de 8 kilómetros de la ISS. Todavía no está claro si la Progress M-19M podrá aproximarse tanto a la estación con la antena sin desplegar.
A diferencia de la Progress M-18M, que se acopló con la ISS en seis horas mediante la nueva técnica de acoplamiento rápido, la M-19M seguirá la trayectoria habitual de dos días hasta la estación, lo que dará más tiempo para buscar una solución al problema. Actualmente se encuentran en la ISS los miembros de la Expedición 35: Chris Hadfield (comandante), Tom Marshburn, Román Romanenko, Pável Vinográdov, Aleksandr Misurkin y Christopher Cassidy.

References: resolución 
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