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Timestamp: 2018-12-17 11:16:03+00:00

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ANALISIS SOBRE EL CONTENIDO DE LA ITC-BT-04 DEL REGLAMENTO ELECTROTECNICO PARA BAJA TENSIÓN (R.D. 842/2002). - PDF
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Asunción Poblete Romero
1 ANALISIS SOBRE EL CONTENIDO DE LA ITC-BT-04 DEL REGLAMENTO ELECTROTECNICO PARA BAJA TENSIÓN (R.D. 842/2002). La Seguridad Industrial en España, está basada fundamentalmente, a partir del año 1992, en la Ley 21/92 de Industria y en los Reglamentos que se desarrollan en las ITCs, correspondientes, para el cumplimiento del mandato constitucional, entre otros, el incluido en el artº. 51.1, que obliga a los poderes públicos a garantizar la defensa de los consumidores y usuarios, protegiendo, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses de los mismos, reconociéndose también que constituye la norma básica que sistematiza el variado elenco de disposiciones de diverso rango que hoy rigen en materia de industria. Desde entonces, han sido publicados distintos reglamentos, cuyo contenido tiene como objetivo la ejecución de las instalaciones para conseguir la máxima seguridad en las mismas, bien determinando la forma en que han de desarrollarse las mismas, bien con la profesionalización de los agentes que intervienen en sus ejecuciones, otorgando a cada uno la responsabilidad en el cometido de sus funciones. Esta Ley, de 16 de julio, según recoge en su exposición de motivos, tiene como uno de sus objetivos, regular la actuación de la administración del Estado en relación con el sector industrial, como parte integrante de la actividad económica, de cuyo conjunto forma parte la industria. Finalmente dice el preámbulo que comentamos - hay que referirse a las disposiciones sobre seguridad, que revisten importancia primordial. El Decreto de 30 de noviembre..(cita distinta normativa)... Para buen número de instalaciones y productos industriales existen Reglamentos de Seguridad, desarrollados en las correspondientes Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC). Claramente, continua, El artículo de la Constitución confiere al Estado competencia exclusiva sobre las bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica, y consecuentemente, al ser la actividad industrial una parte de la actividad económica, el Estado tiene competencia para determinar las bases y la coordinación referente a toda clase de industrias, lo que incluye el régimen de creación, instalación, ampliación, traslado o cese de actividades industriales Uno de los aspectos incluidos en el artículo de la Constitución, tiene como base el de la unidad del orden económico que informa el sistema de distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas... con el fin de que no se produzcan resultados disfuncionales y desintegradores de dicho orden Sobre el Titulo III (Seguridad y Calidad Industriales), recalca que constituye el núcleo de la Ley por la importancia creciente de esta materia en el contexto internacional, y define el Capitulo I del mismo como...un sistema de disposiciones obligatorias. De lo reseñado anteriormente, podríamos obtener dos conclusiones básicas: 1 Los Reglamentos pretenden la consecución de la máxima seguridad en las instalaciones y productos industriales. 1
2 2 Los Reglamentos de seguridad industrial de ámbito estatal se aprobarán por el Gobierno de la Nación (artículo 12 de la Ley). No obstante ello, entendemos que algunos aspectos de estas normas reglamentarias, vienen aplicándose de distinta manera por parte de los organismos competentes de las Comunidades Autónomas, circunstancia que lleva a distintas interpretaciones de una misma situación, en detrimento del fin pretendido, que como se menciona es la seguridad. Así tenemos que en el año 2002, ha sido publicado el nuevo Reglamento Electrotecnico para Baja Tensión del año 2002, cuya entrada en vigor en septiembre de 2003, ha producido modificaciones, con respecto al anterior reglamento del 73, siendo una de estas los escalones diferenciadores, por lo que respecta a la intervención de instalador o técnico titulado competente en la redacción de documentos técnicos, como sobre necesidad de la distinta documentación para la puesta en servicio de las instalaciones. Entendemos que con la intervención de Técnico Titulado competente junto con el instalador electricista, con la sola acción del instalador electricista, o con la intervención del OCA, se quiere diferenciar la importancia de las instalaciones, así como la de los responsables de su proyección, desarrollo y puesta en servicio, de acuerdo con su capacitación profesional, con el objeto de conseguir la máxima seguridad para las personas, los animales y las cosas. Existe una situación, que es preciso dejar clara, sobre las potencias a considerar para interpretar la necesidad de intervención de instalador o técnico (Memoria o Proyecto), y que se reduce simplemente a considerar como referencia de estos escalones, las potencias instaladas en las instalaciones, lo que provoca una situación anómala de precisar solamente la presentación de Memoria Técnica, y evitando así la intervención del técnico titulado competente en la redacción del proyecto, en detrimento, con toda certeza, de la seguridad que pretende el Reglamento, cuando se tendría que tomar como referencia las potencias teniendo en cuenta lo estipulado en la ITC-BT-10, según reconoce el reglamento. Ello nos lleva a determinar que la necesidad de memoria o proyecto, con la intervención de instalador o técnico titulado competente, en las instalaciones cuya carga total prevista supere los límites competenciales contemplados en la ITC-BT.04, podría ser totalmente irregular y antirreglamentaria. Si no se interpretase así, sería posible la actuación, en cuanto a la redacción del documento técnico, la intervención de instalador eléctrico en locales sin riesgo agravado, con superficie ilimitada, siempre que la potencia instalada reflejase una cifra inferior a los límites establecidos para ellos, aunque la potencia máxima admisible fuese una cifra desorbitada. Con ello se podría instalar un equipo de medida maxímetro y utilizar potencias superiores a la reflejada como instalada en el documento técnico presentado, que como indicamos habría sido Memoria Técnica. Como quiera que el sistema. que se ha adoptado en algunas Comunidades Autónomas (de considerar como referente para determinar la intervención de instalador o técnico, el dato de potencia instalada), y no adaptándose este criterio al que determina claramente el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión en las ITC-BT referidas, será necesario tener en consideración esta situación, pues caso de ratificarse situaciones de este tipo, estaríamos posiblemente en un caso de incumplimiento grave por parte de las Administraciones, al consentir la situación comentada. Sería conveniente dar general conocimiento de lo anterior, basado en las razones que se emiten a continuación: 2
3 La ITC.BT.04 en su punto 3.1, determina las instalaciones que han de precisar proyecto, para la ejecución y autorización de las instalaciones. En esta tabla que determina esta necesidad, se establecen unas potencias que según sus límites y el tipo de instalación o local, es preciso proyecto o memoria técnica. La propia tabla, al determinar el término P. que refleja la misma, la única definición que contiene, lo hace como: Potencia prevista en la instalación, teniendo en cuenta lo estipulado en la ITC-BT-10., (sin mas aclaraciones). Desde luego, nunca podrá adoptarse para interpretar los límites impuestos en la tabla 3.1, la referencia sobre la potencia instalada en la instalación, puesto que ello implicaría detrimento de la seguridad industrial, y que el reglamento no permite, tal como se recoge en el párrafo 2, del artículo 23 del Reglamento, cuyo texto es; Las prescripciones establecidas en el presente Reglamento tendrán la condición de mínimos obligatorios, en el sentido de lo indicado en el artículo 12.5 de la Ley 21/1992, de Industria. Por la referencia anterior, incluimos el texto del punto indicado: 5. Los Reglamentos de Seguridad Industrial de ámbito estatal se aprobarán por el Gobierno de la Nación, sin perjuicio de que las Comunidades Autónomas, con competencia legislativa sobre industria, puedan introducir requisitos adicionales sobre las mismas cuando se trate de instalaciones radicadas en su territorio. Recogiéndose en la Disposición Final Única: Los artículos 1,2,3 apartados... y los artículos 9 al 18;..., se dictan al amparo del artículo y 13 de la Constitución. Los restantes preceptos de esta Ley serán de aplicación en defecto de legislación especifica dictada por las Comunidades Autónomas con competencia normativa en las materias reguladas por la misma Es decir, que las potencias previstas en la ITC-BT-10, son las que han de considerarse en todo el ámbito de la Nación, aunque la potencia instalada servirá para determinar otras circunstancias en el montaje de la instalación, pero nunca para posibilitar la intervención de instalador, en la redacción de Memoria. Pero consideramos además, que la Administración no debe permitir la ejecución de instalaciones, por debajo de los límites establecidos, en detrimento de los derechos de los usuarios de las instalaciones. En viviendas, la potencia mínima a prever es determinada por circuitos y potencias concretas, según sus grados de electrificación, (siendo obligatorias y no serán inferiores a W. y W.), pero en locales comerciales y oficinas, en garajes y en locales de industrias, se obliga a tener una previsión de potencias, según la superficie de los distintos tipos, que van desde 10/20 W/m2 para garajes, pasando por los 100 W/m2 para edificios comerciales y oficinas, hasta los 125 W/m2 para locales de industrias. Independientemente tiene previstas unas potencias mínimas para ellos. Si consultamos la ITC-BT-10, nos encontramos, con los contenidos que se reflejan en los siguientes párrafos, que aunque puedan ser objeto de un estudio mas profundo, entendemos deja clara la necesidad de dotar a todas los locales de una previsión de potencia o lo que es lo mismo que tengan una potencia mínima prevista, independientemente que la potencia a utilizar o instalada pueda ser menor o superior, según las necesidades, por lo que sí queda claro que el término potencia prevista que cita la ITC-BT-04, se corresponde con la que impone como obligatoria la ITC-BT-10. 3
4 Sobre previsión de cargas para suministros en Baja Tensión (ITC-BT.10 punto 2.2), se establece la previsión de potencias en viviendas, y se aclara independientemente de la potencia a contratar por cada usuario, y que la potencia a prever se corresponderá... por la intensidad del interruptor general automático según la ITC-BT-25. Esta misma ITC-BT clasifica los lugares de consumo como: Edificio viviendas. Edificios comerciales o de oficinas Edificios destinados a una industria especifica Edificios destinados a una concentración de industrias. Sobre edificios comerciales, de oficinas o destinados a industrias: En general la demanda de potencia determinará la carga a prever en estos casos que no podrá ser nunca inferior a siguientes valores: Oficinas: se calculará considerando un mínimo de 100 W. Por m2 y planta, con un mínimo de 3450 W. Industrias: se calculará considerando un mínimo de 125 W. Por m2, con un mínimo no de W. Pero es que además, en el punto 5, válido para todas las instalaciones (viviendas, locales, industrias, etc.) SE OBLIGA A: - La previsión de los consumos y cargas se hará de acuerdo con lo dispuesto en la presente instrucción. La carga total prevista en los capítulos 2,3 y 4, será LA QUE HAY QUE CONSIDERAR EN EL CALCULO DE LOS CONDUCTORES DE LAS ACOMETIDAS Y EN EL CALCULO DE LAS INSTALACIONES DE ENLACE. Para ratificar lo expuesto anteriormente, a continuación insertamos la tabla de ejemplos que recoge la Guía de Baja Tensión, (que aunque no vinculante, es tenida en cuenta en innumerables casos por la Administracion) referente a la interpretación que hace del apartado 3.3 Carga correspondiente a los locales comerciales y oficinas : Ejemplo: edificio con dos locales comerciales y dos oficinas, en el que se desconoce la previsión real de carga de los locales. Tabla B: ejemplo de previsión de cargas en locales comerciales y oficinas. Superficie (m2) Previsión real de carga (W) Previsión con 100 W/m2 Previsión carga (W) Local 1 25 Desconocida Local 2 50 Desconocida Oficina Oficina Carga total (coeficiente 1) No hemos de olvidar, el contenido del artículo 23, en el que se recoge: 4
5 Punto 1 Se considerará que las instalaciones realizadas de conformidad con las prescripciones del presente Reglamento proporcionan las condiciones de seguridad que, de acuerdo con el estado de la técnica, son exigibles, a fin de preservar a las personas y los bienes, cuando se utilizan de acuerdo a su destino. Punto 2 - Las prescripciones establecidas en el presente Reglamento tendrán la condición de mínimos obligatorios, en el sentido indicado por el artículo 12.5 de la Ley 21/1992, de Industria Punto 3 Se considerarán cubiertos tales mínimos: a) Por aplicación directa de las prescripciones de las correspondientes ITC... Otra circunstancia que podría presentarse, ante la situación comentada, en cuanto que el instalador en Baja Tensión, sobrepasase las atribuciones que le permite el Reglamento en el sentido que hemos referido, podría producirse, que las compañías de seguros que garantizan la responsabilidad civil de los instaladores autorizados (obligatorio según el punto 5.1.b. de la IT- BT-03), rechazasen algún siniestro que pudiera ocurrir, máxime teniendo en cuenta el punto 2.2 de la ITC-BT-04 que recoge la siguiente obligación El instalador autorizado para la categoría de la instalación correspondiente o el técnico titulado competente que firme dicha Memoria será directamente responsable de que la misma se adapte a las exigencias reglamentarias Además de lo expuesto, sobre la potencia necesaria a prever, hemos de tener en cuenta la normativa que recoge el Real Decreto 1955/2000, de 1 de diciembre, en su Capitulo II, sobre Derechos de acometida y derechos de extensión, incorporando en el artículo 46 la siguiente imposición: La determinación de la potencia solicitada en los suministros de baja tensión se establecerá de acuerdo con la normativa vigente, siendo la única vigente para este caso la contenida en el Reglamento Electrotecnico para Baja Tensión, que estamos comentando. Podemos indicar, sin temor a equivocarnos, que las empresas suministradoras realizan el cálculo de estos derechos, bien por la potencia que tengan previstas las instalaciones, según el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, o bien por las potencias máximas admisibles, si estas son superiores a aquellas. A mas argumentos, indicamos que existe mas de una norma de ámbito autonómico, en la que recoge que los derechos de acometida y de extensión, se calcularán de acuerdo con la potencia prevista en la ITC-BT-10 o en otro caso máxima admisible de las instalaciones. Por lo tanto, si la expresión de potencia prevista, es válida para la determinación del pago anterior, debe ser igualmente considerada para la determinación de la necesidad del proyecto o memoria, tal como se define en el punto 3.1 de la ITC-04, ya comentada. Servicios Técnicos Consejo General de Colegios De Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales 5

References: artículo 23
 artículo 12
 artículo 23
 artículo 12
 Real Decreto 
 artículo 46