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Mandato Británico (1922-1948)
Fundación del Estado de Israel
Segunda Guerra o Guerra de Sinaí (1956)
Tercera Guerra o Guerra de los Seis Días (1967)
Cuarta Guerra: Guerra Yom Kipur o del Ramadán (1973)
Guerra del Líbano (1982-1983)
La Paz justa pendiente
El sionismo y holocausto
Algunos argumento usados para justificar el sionismo
Posición de la Iglesia Católica respecto al conflicto
La población de Israel
Preguntas y sugerencias para el debate
Los árabes (musulmanes, islámicos, palestinos, nunca mahometanos) ocupan de hecho Palestina desde el s. VIII d.C.
El conflicto israelo - palestino es uno de los más complejos del escenario internacional y la principal clave de la inestabilidad en Oriente Medio. El territorio conocido como Palestina es motivo de una disputa desde hace casi un siglo, y especialmente a raíz de la creación del Estado de Israel en 1948 y el abortado nacimiento del Estado árabe palestino.
En este conflicto se conjugan elementos diversos. Nació como la disputa por un territorio entre dos movimientos nacionales con diferentes proyectos nacionales; provocó la intromisión de las potencias durante la Guerra Fría; con el tiempo implicó a otros actores regionales, ocasionando conflictos bélicos y se complicó aún más al entremezclarse ideologías, religión, control de recursos naturales…
A lo largo de los años se han enfrentado principalmente dos fuerzas desiguales: el Estado de Israel y un movimiento de liberación nacional, encarnado desde hace 30 años en la OLP (Organización para la Liberación de Palestina). Esta desigualdad ha permitido que Israel ocupase el territorio susceptible de ser la base del Estado palestino y mantuviera bajo control militar
a la población árabe autóctona inculcando sus derechos fundamentales. La ocupación de Cisjordania y Gaza le ha valido a Israel la condena de la comunidad internacional, aunque esta haya sido incapaz de imponer sus resoluciones.
La resolución de la cuestión palestina es la pieza clave para la pacificación de la región. Por ello el proceso de paz en Oriente Medio puesto en marca en 1991 ha girado en gran parte en torno a ella.
Jerusalén: es ciudad santa para las tres religiones mayoritarias del mundo. Para los cristianos es escenario de la vida de Cristo. Para los musulmanes, la ciudad desde donde Mahoma ascendió a los cielos. Para los judíos, Jerusalén es símbolo de su tierra natal y capital del primer reino judío.
Arafat: era el jefe de los palestinos (y el presidente de la OLP, que aglutina otros países árabes del entorno como Jordania, Líbano…); falleció el 11 de noviembre del 2004.
Mahmoud Abbas, alias: Abu Mazen: actual jefe de palestina, el 15 de enero del 2005, al tomar posesión de su cargo, convocó a poner en marcha el plan de paz en la región. Llamó a un cese el fuego tanto a los israelíes, como a los grupos palestinos extremos.
A fecha 17 de abril, los palestinos entierran a sus muertos (18) en el último ataque, mientras que Israel y Hamas se amenazan.
Ariel Sharon: era el presidente de Israel (desde febrero de 2001), antes Barak, antes Netanyahu, antes Isaac Rabín asesinado…
Fue invalidado en su cargo por el Jefe del Gobierno.
Simón Péres: es el actual presidente de Israel, con sus 84 ha sido elegido formalmente, el 13 de junio del 2007, por mayoría simple.
Ehud Olmer: Primer Ministro de Israel, reemplaza a Sharon, el 11 de abril del 2006, designado por unanimidad de los ministros de Estado.
La Intifada: es la lucha de los palestinos, con hondas y menaje de cocina, frente a los tanques y misiles judíos. La primera fue en 1987 y la segunda es ahora desde el año 2000.
“Árabe”: hace referencia a la etnia y “musulmán” a la religión, no tienen por qué coincidir.
“Hebreo” se refiere más a la etnia y “judío” a la religión, aunque en ellos suele ir de la mano.
Tel Aviv es la capital de Israel que reconoce la comunidad internacional.
Jericó es la capital de Palestina (aunque ambos quieren que su capital sea Jerusalén).
Los judíos (millonarios) de USA, sufragan todo el estado de Israel y gran parte de las campañas de los presidentes americanos.
OLP: la Organización para la Liberación de Palestina es una organización política que representa las reivindicaciones del pueblo palestino sobre los territorios ocupados por Israel. Creada en 1964 y presidida por Arafat desde 1968, en la actualidad, está reconocida internacionalmente como el representante legítimo del pueblo palestino
Hezbolá: En árabe significa “Partido de Dios”, guerrilla chií libanesa, es el grupo más radical, sufragada por Irán. Los musulmanes del mundo se dividen en sunnitas y chiítas. La gran mayoría de los países musulmanes son sunnitas, menos Irán, que es chiíta y el bastión (baluarte-protección) del integrismo islámico.
Hezbolá pretende la creación de repúblicas islámicas a imagen y semejanza de la iraní.
Sabemos que el Estado es Israel fue posible gracias a la ONU, concretamente gracias al apoyo de EEUU, de la URSS y de otros 30 países, pero conozcamos algo sobre los que, desde una u otra posición, más han intervenido en el conflicto.
Gran Bretaña: Fue durante su período colonial en Palestina, el principal sustentador del movimiento sionista y el promotor de la fundación del Estado de Israel. Sin embargo, su protagonismo se ha ido diluyendo en la medida en que aumentaba el poder de EEUU en la región.
Estados Unidos: Se ha convertido en el aliado incondicional de Israel. En muchas ocasiones, los presidentes americanos se han visto obligados a apoyar la causa judía, por la presión que ejercían sobre ellos los movimientos judíos norteamericanos que costeaban gran parte de las campañas de los inquilinos de la Casa Blanca. Así Truman, en el 45 tuvo que presionar a Gran Bretaña para aceptar a 100.000inmigrantes judíos procedentes de los campos de concentración nazis.
Egipto: De ser el peor enemigo de los israelíes pasó a convertirse en uno de sus principales apoyos en la región, cuando Egipto e Israel firmaron la paz (en los Acuerdos de Camp David, en el 78)
Jordania: Es el país que alberga mayor número de palestinos. El que mejor los acogió en un primer momento pero la situación cambia después del Septiembre Negro (en 1970), en que tuvieron que emigrar al Líbano, tras ser expulsados y tras el acuerdo de paz entre Jordania e Israel, en el 94. Desde este acuerdo, Jordania es el mayor aliado de Israel en el mundo árabe, pero los palestinos han acogido con esperanza la llegada al trono del príncipe Abdallah – sucesor de Hussein – casado con una palestina.
Líbano: El segundo país con mayor número de refugiados palestinos, la población y los gobernantes libaneses les consideran los culpables de la guerra civil y de la ocupación israelí del sur del país. El Líbano es, después de Palestina, el país que más ha sufrido las consecuencias de la creación del Estado de Israel.
Siria: Es el tercer país con mayor número de palestinos y continúa en guerra con Israel por los Altos del Golán, zona ocupada por Israel desde 1967.
La Unión Europea: Se muestra a pavor de los palestinos, lo que ha dificultado sus relaciones con Israel.
Para entender bien cualquier conflicto histórico, primero hay que conocer el terreno.
Palestina está situada en Oriente Medio, en la costa del Mediterráneo Oriental. Se trata de un territorio de reducidas dimensiones y con unos recursos naturales limitados: una estrecha franja costera fértil, un interior montañoso y desértico, en el que el agua es un bien muy preciado.
En segundo lugar debemos conocer la historia en sus distintos períodos:
Hay indicios de presencia humana en Canaán (más tarde Palestina, hoy Palestina-Israel) desde el Paleolítico. Hacia el año 1600 a.C., desde Mesopotamia, el Patriarca Abraham, junto con 12 tribus nómadas, llegó a Canaán, la Tierra Prometida y se estableció en ella.
El hambre les obligó a emigrar a Egipto (conducidos por Jacob, nieto de Abraham), donde, como se reconoce en la biblia, son cruelmente dominados. Muchos años después, hacia 1200 a.C., Moisés libera al pueblo hebreo de la esclavitud dando lugar al Éxodo hacia la Tierra Prometida. Durante 40 años, viajaron a través del desierto hasta que conquistaron se asentaron en Canaán.
Los primeros 3 reyes de Israel son Saúl, año 1000 a.C. aprox., David y Salomón. A la muerte de Salomón se divide Israel.
En el siglo. VI a.C. Nabucodonosor de Babilonia (Mesopotamia), destruye Jerusalén y el Templo de Salomón, deportando a los judíos a Babilonia (primera diáspora judía).
También en el siglo VI, Ciro, rey de los persas, conquista Babilonia y permite a los judíos regresar a Jerusalén, donde construyen el segundo Templo.
En el siglo I a.C., el Imperio Romano se apodera de toda la región, a la que llama Judea.
En el siglo IV d.C., con Constantino, el cristianismo se convierte en la religión oficial del Imperio, obligándose a los judíos a aceptarla.
Del siglo VII al XI es conquista por los árabes, que traían la nueva religión de Mahoma, convirtiendo a la mayoría de los habitantes de Palestina (donde eran todos árabes cristianos) al Islam.
Durante los siglos XI al XIII, las cruzadas cristianas conquistan la Tierra Prometida.
Del siglo XV al XX, Palestina queda anexionada al Imperio Otomano.
De 1917 a 1948, Palestina está bajo mandato británico.
En 1881 el Gobierno Otomano, donde estaban ya presente diputados palestino, permite a los judíos ir a Palestina como peregrinos pero no para establecerse.
En 1882 se produce la primera ola de inmigración judía, patrocinada por el millonario barón Edmond Rothschild, lo que provoca la primera protesta palestina, fruto de la cual, el gobierno otomano prohibió la venta de suelo estatal a los judíos de Palestina.
En 1896, un austriaco llamado Theodor Herzl, fundador del sionismo, publicó el libro Der Judenstaat (el Estado Judío) y declaró:
“Trataremos de hacer desaparecer a la población (árabe) pobre a través de la frontera, obteniéndole trabajo en países de tránsito, mientras le negamos trabajo en nuestro propio país”.
Tanto el proceso de expropiación y el traslado de los pobres debían ser realizados con discreción y circunspección. En diversas localidades del norte de Palestina, los agricultores árabes se negaron a abandonar la tierra que el Fondo había adquirido a los terratenientes absentistas, y las autoridades turcas, a petición del Fondo, los expulsaron. Los judíos indígenas de Palestina también reaccionaron negativamente al sionismo, dado que no veían la necesidad de un estado judío en Palestina y no querían empeorar las relaciones con los árabes.
En 1897 se celebró el primer Congreso Sionista, en Suiza. Aquí se decidió que la mejor opción era Palestina (ya que Argentina, que era la otra opción, ya era en aquel momento, una entidad estatal) a pesar de las dificultades económicas que comportaba (escasez de recursos) y de los 500.000 árabes que la habitaban. También se desestimaron otros destinos como: Uganda, Libia y la península del Sinaí (Egipto).
Durante este congreso se creó la Organización Mundial Sionista, la cual se encargó, entre otras cosas, de adquirir tierra en Palestina para ser ocupada y trabajada exclusivamente por judíos.
En 1904 ya había en Palestina 70.000 judíos, en 1914, 150.000
Durante la 1ª Guerra Mundial (1914-1918), se produjeron 2 hechos de vital importancia para Palestina:
Francia y Gran Bretaña firmaron un acuerdo por el que Palestina quedaba bajo control británico, traicionando las promesas de emancipación hechas a los árabes palestinos a cambio de su colaboración en la lucha contra los turcos.
Gran Bretaña garantizó a los judíos un “hogar nacional” en Palestina y así lo indicó en la Declaración Balfour: fue hecha en noviembre de 1917 por el Gobierno Británico, por:
Una potencia europea.
Respecto a un territorio no europeo.
Haciendo caso omiso tanto de la presencia como de los deseos de la mayoría nativa residente en ese territorio.
La declaración anglo-francesa de 1918, promete a los árabes de las antiguas colonias otomanas que, como recompensa por su apoyo a los Aliados, podrían obtener la independencia.
El alto comisionado británico para Palestina, John Chancellor, reinició la suspensión total de la inmigración y de la compra de tierras por parte de judíos para proteger a la agricultura árabe, argumentando que toda la tierra cultivable está ocupada; que ninguna tierra cultivable en posesión actual de la población indígena, puede ser vendida a los judíos sin crear una clase de agricultores árabes sin tierra. Pero a pesar de esta petición la Oficina Colonial rechazó la recomendación.
El ministro de Asuntos Exteriores británico, Lord Balfour, envió una carta al barón Rothschild.
La garantía británica, la banca de Rothschild y el dinero de los judíos norteamericanos, impulsaron una nueva ola de inmigración judía: entre 1919 y 1942 llegaron 350.000 judíos a Palestina.
Con ello surgió el nacionalismo palestino, agravado por la fuerte desigualdad entre las dos comunidades: los enormes recursos judíos rente a la economía de subsistencia Palestina.
Es en este período cuando se suceden los procesos de independencia de otras colonias bajo mandato británico: Arabia Saudí, Egipto e Irak. Palestina fue la única colonia exotomana que no consiguió la independencia, a pesar de sus reiterados esfuerzos.
Tras varios atentados, la situación se desborda y Gran Bretaña solicita a la recién creada ONU, que se haga cargo de la llamada cuestión Palestina.
El 15 de mayo de 1978 concluye el mandato británico, un día después de que se proclame el estado de Israel.
A pesar de la intensa migración de judíos a Palestina durante la primera mitad del siglo XX, la población de esta región no alcanzaba el 10% y no ocupaba ni el 5% de la tierra, como puede apreciarse en el mapa.
Cuando los británicos pierden el control de la situación y ante la masiva e imparable oleada de inmigrantes judíos (a veces ilegal), tras el horror nazi, la ONU, se hace cargo de la cuestión Palestina.
Toda vez que quedó demostrado que árabes y hebreos no podían convivir en el marco de un Estado único, la ONU. acordó la participación de Palestina en dos estados (uno árabe y otro judío), y Jerusalén controlada por fuerzas internacionales.
Tras fuertes discusiones, en 1947, 33 países votaron a favor (entre ellos EEUU y la URRS); 13 en contra (países del entorno y otros musulmanes); y 10 se abstuvieron (entre ellos Gran Bretaña que había sido, a través de la Declaración Balfour, la mayor promotora de la creación del Estado de Israel en Palestina).
Cuando se supo el resultado de la votación, los países árabes manifestaron que nunca aceptarían la partición del territorio, ni de la existencia de un Estado judío.
Las acciones violentas aumentaros por ambas partes.
El 15 de mayor de 1948, un día antes de que concluyera el mandato británico, David Ben Gurión, jefe del gobierno provisional y uno de los héroes judíos, proclamó unilateralmente, es decir, todavía sin el reconocimiento internacional, el Estado de Israel.
Esto provocó la primera de las Guerras árabe-israelíes.
En 1949, gracias a la intervención de la ONU, se firma un armisticio (tregua).
Gracias al apoyo de EEUU, venció Israel (como hará después en todas las guerras) y ello se tradujo en que pasó a controlar el 78% del territorio de Palestina (cuando el plan de la ONU. del 47 le adjudicaba el 55%).
Las tierras que la ONU. otorgó a los árabes de Palestina se evaporaron: excepto la franja de Gaza, que queda bajo control egipcio y Cisjordania, que queda bajo administración jordana, Israel ocupa el resto de los territorios de la Palestina histórica.
Del millón de árabes que había en Palestina, 600.000 se refugiaron en los países del entorno pero ninguno les concedió la nacionalidad (salvo Jordania, pero sólo porque pensaba anexionarse Cisjordania cuando Israel la evacuara. Cuando Jordania renunció a sus pretensiones expansionistas, retiró los pasaportes jordanos a los palestinos refugiados), ni siquiera a los hijos nacidos en el exilio.
Los que se quedaron en territorio ocupado por los israelíes, se agruparon en campamentos donde se daban las mínimas condiciones para vivir, y tampoco podían adquirir la nacionalidad israelí, con lo que se convirtieron en extranjeros en su propia tierra.
La guerra comienza:
En diciembre de 1947, los británicos anunciaron que se retirarían de Palestina el 15 de mayo de 1948. Los palestinos en Jerusalén y Jaffa llamaron a una huelga general contra la partición. Los enfrentamientos comenzaron casi inmediatamente en las cales de Jerusalén.
Se multiplicaron los incidentes violentos y se convirtieron en una guerra total. Durante ese mes de abril de 1948, ocho de los trece mayores ataques militares sionistas contra los palestinos ocurrieron en territorio concedido al estado árabe.
Antes de cualquier intervención posible de los estados árabes, los judíos, aprovechando su superior preparación y organización militar, habían ocupado la mayor parte de las ciudades árabes en Palestina, antes del 15 de mayo de 1948. Tiberias fue ocupada el 19 de abril de 1948, Haifa el 22 de abril, Jaffa el 28 de abril, los barrios árabes en la Ciudad Nueva de Jerusalén el 30 de abril, Beisan el 8 de mayo, Safad el 10 de mayo y Acre el 14 de mayo de 1948. En comparación, los árabes palestinos no se apoderaron de ninguno de los territorios reservados al estado judío bajo la resolución de participación.
La masacre de palestinos en Deir Yassin por soldados judíos:
Durante todo el día del 9 de abril de 1948, Irgún¹ y soldados de Leji² realizaron la matanza de una manera fría y premeditada. Los atacantes alinearon a hombre, mujeres y niños contra los muros y los fusilaron. La crueldad del ataque contra Deir Yací horrorizó por igual a la opinión pública judía y mundial, llenó de miedo y pánico a la población árabe y llevó a la huida de sus hogares a civiles desarmados en todo el país.
¹ Organización clandestina involucrada en numerosos actos terroristas, que en 1948se incorporó al ejército israelí.
² Leji (también conocida como “la banda Stern”): organización terrorista judía, que más tarde se asoció con el Irgan y la Haganá. Sus miembros se incorporaron al ejército israelí en 1948.
SEGUNDA GUERRA ÁRABE-ISRAELÍ
En 1956, el presidente egipcio, Nasser, nacionalizó el canal de Suez, lo que provocó el enfrentamiento con Francia y Gran Bretaña (porque dejaban de recibir los beneficios de la explotación del canal y de controlar la zona). Al mismo tiempo, Egipto cerró la única salida de Israel al mar Rojo, lo que Israel consideró un gesto de agresión y estalló la guerra (Francia, Gran Bretaña e Israel frente a Egipto)
Israel invade toda la península del Sinaí (Egipto) aunque la abandona por presiones de la ONU.
Al haber luchado Israel junto a Francia y Gran Bretaña, pasó definitivamente a formar parte del bloque occidental en el esquema de la Guerra Fría, lo que supuso un importante incremento de suministro de armas francesas, británicas y estadounidenses, es decir, cada vez más poderoso frente a los palestinos.
Los palestinos comienzan a organizarse. En 1964 se creó la OLP (Organización para la liberación de Palestina).
El nuevo estado judío se alineó pronto con las potencias europeas frente al nacionalismo árabe (guerra del canal de Suez en 1956); ganándose su apoyo político y económico. Además a raíz del genocidio nazi, afirmó su razón de ser al declarar Israel como único refugio seguro para todos los judíos. Durante las primeras décadas Israel e consolidó como Estado y promovió la instalación masiva de judíos. En cambio, a raíz de a guerra, los palestinos vieron frustrado su derecho a disponer de un Estado propio. Dispersos entre varios países y divididos internamente su actuación casi se limitó a algunos hostigamientos poco eficaces contra Israel.
- En unos pocos días, en una operación relámpago, Israel ocupa:
la península del Sinaí en Egipto (parte no rayada en el mapa);
la franja de Gaza, en Palestina;
Cisjordania, Palestina (West Bank en el mapa):
y los Altos del Golán, en Siria.
Mapa: (en la otra hoja)
Este nuevo conflicto árabe-israelí provocó una crisis internacional muy grave (la URSS comenzó con intervenir directamente, apoyando a los árabes frete al bloque occidental; algunos países árabes rompieron relaciones con Washington y se acercaron al bloque comunista).
Los ejércitos árabes quedaron destruidos.
El territorio que quedó bajo jurisdicción israelí después de la guerra era, aproximadamente, cuatro veces superior al designado por la ONU en 1949. Los territorios ocupados tenían una población árabe de aproximadamente 1,5 millones.
Aumenta la actividad terrorista palestina.
Gran parte de los palestinos que viven en Jordania, sobre todo los grupos armados, emigran a Líbano (los palestinos, con su terrorismo, empiezan a poner en peligro la paz en Jordania y el rey, Hussein, los expulsó).
Todos los asentamientos judíos en los territorios ocupados en la guerra de 1967, constituyeron una violación directa de la Convención de Ginebra, firmada por Israel.
La Convención de Ginebra requiere que una potencia ocupante cambie lo menos posible el orden existente (antes de su llegada) durante su ocupación. Un aspecto de esta obligación es que debe dejar el territorio a los que encuentra allí al llegar. No puede trasladar a sus propios nacionales para poblar el territorio. Esta prohibición se halla en el Artículo 49 de la Convención, que dice: “ La potencia ocupante no deportará o transferirá parte de su propia población civil al territorio que ocupa.” Algo no respetado por Israel.
CUARTA GUERRA: GUERRA YOM KIPPUR O DEL RAMADÁN (1973).
La guerra árabe-israelí de 1973, también conocida por el nombre de festividades religiosas: judía (guerra del Yom Kipur) y musulmana (guerra del Ramadán), enfrentó a Israel contra Egipto y Siria. Fue la cuarta de las guerras que enfrentaron al estado hebreo con los árabes.
Hay dos factores principales que explican su desencadenamiento:
En primer lugar, el fracaso en la resolución de los problemas surgidos de la guerra de 1967. La negativa israelí a devolver los territorios arrebatados a Siria (los Altos del Golán) y a Egipto (la península del Sinaí) y el fracaso de las propuestas de paz de Anuar el Sadat, el nuevo líder egipcio, que llevaron la situación a un punto muerto. La resolución 242, del Consejo de Seguridad de la ONU pedía en términos vagos la retirada de Israel de los territorios ocupados en 1967. Fue votada por 13 miembros, China se abstuvo y EEUU la vetó. Egipto cada vez se hallaba más decidido a lanzar una guerra limitada.
En segundo lugar, Israel era consciente de su superioridad militar. Esa confianza le llevó a negarse a cualquier cesión de territorios, pero también hizo que el ataque árabe de 1973 cogiera por sorpresa a sus fuerzas armadas.
El ataque árabe por sorpresa empezó el 6 de octubre de 1973 (el día del Yom Kipur, la festividad religiosa judía más importante). Los avances egipcio y sirio fueron fulgurantes. Los egipcios cruzaron el Canal de Suez y os sirios tomaron los Altos de Golán. Sin embargo a partir del 10 de octubre, se inició el contraataque israelí. En ese momento tanto la URSS como EEUU, organizaron puentes aéreos masivos llevando armas a sus aliados. Las tropas israelíes reconquistan los Altos de Golán y volvieron a Suez.
Las dificultades egipcias, hicieron que Moscú advirtiera sobre la posibilidad de enviar tropas a ayudar al régimen de Sadat. Henri Kissinger, Secretario de Estado norteamericano, viajó a Moscú para negociar una solución. Finalmente las partes enfrentadas siguieron una resolución de la ONU que pedía el inmediato alto el fuego. El 25 de octubre de ese año, callaron las armas.
Además de los casi 15.000 muertos del conflicto (8000 árabes y entorno a 6000 israelíes), esta guerra tuvo importante repercusión:
el alineamiento de los países árabes de la URSS se hizo más estrecho,
la imagen de invencibilidad del ejército israelí fue destruida,
Israel se hizo más dependiente de EEUU,
y sobre todo, la guerra propició que la OPED (Organización de Países Exportadores de Petróleo), donde los estado árabes tenían un peso decisivo, decidiera una brusca subida de los precios del petróleo, que desencadenó una espiral inflacionista que llevaría a una gran crisis económica.
Tras la guerra del Yom Kipur, Israel fijó sus intereses en expulsar a los palestinos del Líbano. Éstos, numerosos y bien armados, empezaban a dominar el Líbano pasando, en ocasiones, por encima de las autoridades libanesas (estaba sucediendo lo mismo que en Jordania: los palestinos también actuaron frente a la autoridad jordana y por ello les expulsó Hussein).
El Líbano quedó desintegrado, sin ejército y con una economía destrozada.
La OLP quedó dividida (Arafat frente a posturas más radicales).
En 1983 Israel y el Líbano firman un acuerdo. Israel se retira del país y el Líbano se compromete a no albergar grupos armados palestinos.
El Líbano cumplió su parte (obligó a la OLP a abandonar el Líbano, que se trasladó a Túnez) pero la salida de las tropas de Israel fue muy lenta (3 años) y no completa: Israel ocupó una franja en la frontera del Líbano que llamó zona de seguridad (no se retiraría de esa franja hasta el año 2000).
Mapa de la evolución de Israel:
1978. Acuerdos de Camp David.
(Después de la Guerra del Yom Kipur y antes de la del Líbano)
Israel y Egipto firman los acuerdos de Camp-David, EEUU como mediador, que no resuelven la cuestión palestra pero que acaban con 30 años de hostilidades entre Egipto e Israel.
Israel se retira del Sinaí (en 1981) y EEUU reafirma su influencia en la región.
1991. Conferencia de Paz para Oriente Próximo (Madrid)
Israelíes y palestinos establecen las bases para las futuras negociaciones.
1993. Acuerdo de Oslo.
Arafat reconoce la existencia del Estado de Israel y a cambio obtiene la autonomía para Cisjordania y Gaza. Israel acepta a la OLP como representante único de Palestina.
1994. Tratado de Paz entre Israel y Jordania.
Jordania se convierte en el segundo país árabe que reconoce a Israel como Estado (el primero fue Egipto). Se pone fin a 46 años de guerra entre Israel y Jordania.
1995. Acuerdo de Oslo II.
Palestina divide las zonas bajo autoridad palestina en tres:
Zona A, con un control total palestino.
Zona B, donde Israel se encarga de la seguridad.
Zona C, bajo control total de Israel y con una presencia testimonial
La zonas A y B suman el 30% del territorio, pero se concentran al 90% de la población palestina.
Israel controla el 70% de Cisjordania (zona C), lo que supone la mejor tierra, la franja del río Jordán y el Mar muerto. Como resultado de esta división ventajosa para los israelíes, las zonas palestina A y B quedan aisladas u sin continuidad territorial. Además, las tres zonas palestinas están rodeadas de asentamientos israelíes vigilados por el Ejército.
1998. Cumbre de Paz en Wye.
De la que surge una nueva retirada israelí de Cisjordania a cambio de frenar la lucha armada.
1999. Versión larga corregida de la versión Wye.
Israel y Palestina se comprometen a desarrollar todos los acuerdos firmados desde 1993 aún pendientes por los continuos retrasos israelíes.
2000. Mayo. Retirada israelí del sur del Líbano, tras 18 años de ocupación.
2000. Julio Cumbre de Camp David.
Una de las cumbres más importantes, bajo la mediación de EEUU, puesto que se trataban lo temas más escabrosos:
trazo definitivo de fronteras,
los asentamientos judíos en territorio palestino y
* 2000. Septiembre. Estalla la segunda Intifada tras la visita del judío Ariel
Sajaron a la Explanada de la Mezquitas.
2000. El dirigente radical del partido nacionalista Likud, Ariel Sharon
es elegido primer ministro.
LAS INTIFADAS.
En árabe significa “levantamiento”. Ha sido denominada como la guerra de las piedras contra los misiles.
Detonante: Un camión israelí embistió un coche de trabajadores palestinos en Gaza. Murieron 4 palestinos. Los habitantes de Gaza tomaron las calles y las fuerzas israelíes reaccionaron con gran dureza.
Contexto: en 1987 el gobierno israelí estaba en manos del partid conservador Likud, que ni siquiera reconocía a la OLP como representante de la causa palestina.
Causas: La Intifada fue la puesta palestina a la ocupación y a la constante implantación de colonias judías en Gaza y Cisjordania. Se diferencia de anteriores movimientos contra Israel, por la importante participación de la población (sobre todo los más jóvenes) y por su larga duración.
El grupo guerrillero que la dirigió fue Hamas.
Consecuencias: crece el número de adeptos a organizaciones más radicales y fundamentalistas (como Hamas, la Yahid o Hezbolá) que consideran demasiado conservadora la política apaciguadora de la OLP.
SEGUNDA INTIFADA (Desde Septiembre 2000)
- Detonante: Visita de Ariel Sharon a la Explanada de las Mezquitas para reivindicar el lugar en el que se encuentran los restos del Templo de Salomón, que provoca la reacción de la población palestina.
Se interpreta como una guerra religiosa en la defensa de los lugares santos del Islam en Jerusalén,
pero a su vez es una lucha encarnizada por la independencia del Estado de Palestina y contra los asentamientos judíos, verdadero obstáculo para la paz (los judíos ceden territorios mientras proliferan nuevos asentamientos y se amplían los ya existentes, mediante la confiscación de más tierra palestina).
Causas: la frustración del pueblo palestino ante la ineficacia de un proceso de paz en el que no se ha avanzado en cuestiones clave como el agua, los refugiados, la confiscación de tierras o el futuro de Jerusalén.
Esta Intifada ha sido dirigida por la guerrilla Al-Fatah.
LA PAZ JUSTA PENDIENTE.
No es fácil hacer un balance de un proceso tan singular que tenía por objeto pacificar la zona e iniciar la resolución negociada de este viejo contencioso. Es obvio que la estrategia puesta en marcha con el acuerdo de Oslo conlleva altos riesgos derivados de sus propias características:
- Era un acuerdo parcial, que sólo afectaba a los palestinos de Cisjordania y Gaza y no abordaba aspectos tan fundamentales de la cuestión palestina como el tema de los refugiados.
- Era un acuerdo desigual, tanto en contenidos (la OLP reconocía a Israel pero ésta no reconocía explícitamente el derecho a la autodeterminación palestina), como en cuanto a actores (Israel conserva su posición de fuerza, continuada ocupando militarmente el territorio.
- En fin era un acuerdo poco preciso: establecía un calendario de pasos a dar pero no definía claramente los objetivos a alcanzar.
Durante estos últimos años la población palestina ha visto como el calendario del proceso de paz se ha atrasado y las medidas previstas no se han cumplido, mientras que sus condiciones de vida se deterioran día a día. El proceso de paz no responde claramente a sus legítimos derechos y no resuelve integralmente la cuestión palestina.
La comunidad internacional ha repetido en numerosas ocasiones la necesidad de alcanzar un acuerdo negociado (ni violento, ni unilateral), justo (que no legitime la violencia pasada y que recoja los justos derechos de las partes) y duradero. Sin embargo el inicio de las conversaciones para resolver la cuestión palestina y pacificar la región no ha sido el resultado de NNUU, sino se ha debido al interés norteamericano de estabilizar la región. Esta postergación de encontrar una solución justa ha marcado y dificultado el proceso.
Sólo habrá paz en Israel y en los Territorios Palestinos cuando se de respuesta al fondo de la cuestión palestina. Una paz justa sólo es posible abordando las raíces del conflicto, atendiendo a los legítimos derechos de las partes y creando condiciones para la plena realización de los proyectos colectivos de las dos poblaciones.
Pretender una pacificación funcional sin resolver las causas, sólo pospone un nuevo brote del conflicto. Abordar las causas y la globalidad del conflicto requerirá sin duda la más amplia presión internacional, y mediar para generar
confianza, consolidar un marco para el diálogo, identificar medidas concretas y llevar a cabo actividades cooperativas.
Dada la desigualdad de las partes, la creación de condiciones para una paz duradera ha de traducirse ante todo en un firme apoyo internacional a la parte palestina para que logre una mayor autonomía económica y se consolide institucionalmente, en suma ayudar a la viabilidad del Estado palestino. Para ello se hace imprescindible superar el tutelaje norteamericano al proceso de paz, y ampliar y diversificar el involucramiento internacional.
Décadas de conflicto han generado un sustrato de desconfianza mutua y demonización del otro que dificultan el diálogo y la cooperación. Su superación no es tarea de unos pocos años. Sólo un apoyo internacional amplio permitirá abordad una tarea que habrá de prolongarse en el tiempo.
Yasir Arafat (1929, Jerusalén)
Estudió Ingeniería en la Universidad del Cairo. En 1959 fundó el movimiento guerrillero Al-Fatah y desde 1968 dirigía la OLP (que antes era su rival), llevando a cobo numerosos actos de terrorismo. En 1993 firma un acuerdo con Israel, por el que se compromete a renunciar a la violencia para conseguir sus fines.
Ahora es considerado demasiado moderado por parte de las guerrillas palestinas como la misma Al-Fatah, Hamas (opuesto al proceso de paz por considerarlo una rendición) o la Yihad, brazo armado del movimiento Chií Hezbolá. Así vemos que uno de los mayores problemas de los palestinos es lo divididas que están sus fuerzas.
En 1994 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, y el Premio Nóbel de la Paz, junto a los políticos israelíes Simón Peres e Isaac Rabín.
David Ben Gurión (1886, Polonia – 1973, Israel)
Político israelí que dedicó su vida al establecimiento de una patria judía en Palestina. Se le considera el padre del Estado de Israel. Fue el primer ministro del Estado de Israel, tras su fundación en 1948 y hasta 1963, año en que dimitió.
Golda Meir (1898, Rusia – 1978, Jerusalén)
Fue Primera Ministra israelí de 1969 a 1974, fecha en que dimitió en medio de una gran controversia sobre la falta de preparación militar (también dimitió el ministro de Defensa, Moshé Dayá, (con su característico parche en el ojo), en la Guerra del Yom Kipur (1973)
Isaac Rabín (1922, Jerusalén – 1995, Tel Aviv)
Fue Primer Ministro, tras Golda Meir, del 74 al 77, año en que dimite. Como ministro de Defensa, Rabín ejecutó la respuesta israelí contra la primera Intifada (1987).
En 1992 vuelve a ser Primer Ministro. En el 93 firmó un histórico acuerdo de paz con Arafat. En 1994 recibe el Premio Nóbel de la Paz.
Murió asesinado por un judío de la extrema derecha, siendo sucedido por Simón Peres, hasta que es derrotado en las elecciones del 96 por B. Netanyahu.
Benjamín Netanyahu (1949, Tel Aviv)
Perteneciente al partido derechista Likud (más radicales que los laboristas), fue el primer mandatario israelí nacido en Israel. Primer Ministro del 96 al 99, Netanyahu fue contrario a las negociaciones de paz con Palestina llevadas a cabo por Isaac Rabín.
Edhud Barak (1942, Israel)
Perteneciente al partido Laborista (más moderado que el Likud), fue Primer Ministro del 99 al 2000, año en que dimitió. Adoptó una postura muchos menos enconada (irritada) frente a Israel, lo que le costó una aplastante derrota en las siguientes elecciones.
Ariel Sharon (1928, Israel)
Perteneciente al Likud, es Primer Ministro desde Febrero del 2001, recogiendo así la opinión del pueblo de Israel, que ha optado por una política mucho más radical en el proceso de negociación con Palestina.
Combatió en las guerras del Sinaí (56), en la de los Seis Días (67) y en el Yom Kipur (73).
Su visita, en septiembre de 2000, a la Explanada de las Mezquitas (el tercer lugar santo del Islam), custodiado por 100 soldados israelíes, fue visto como una provocación por los palestinos y estalló la segunda Intifada.
Con su visita, Sharon estaba dando una respuesta contundente a la propuesta de paz de Barak (laborista) que semanas antes había hablado de compartir la ciudad con los palestinos.
Reflexiones de Mahatma Ghandi sobre el Conflicto Palestino (1938):
Con estas palabras Ghandi resumía su posición respecto del conflicto entre Israelíes y Árabes:
“Palestina pertenece a los árabes de la misma manera que Inglaterra pertenece a los ingleses o Francia a los franceses. Lo que está sucediendo en Palestina en la actualidad no puede ser justificado por ningún código moral de conducta. Si ellos (los judíos) tienen que considerar a la Palestina geográfica como su hogar nacional, es incorrecto que entren al país bajo la sombra de los fusiles británicos. Un acto religioso no puede ser realizado con la ayuda de bayonetas o bombas. Pueden asentarse en Palestina sólo a través de la buena voluntad de los árabes. En la situación actual, son los copartícipes de los británicos en el despojo de un pueblo que no les ha hecho ningún mal. No estoy defendiendo los excesos árabes. Desearía que hubiera escogido el camino de la no-violencia en la resistencia contra lo que consideran justamente como una invasión inaceptable de su país. Pero, según los cánones aceptados de lo que es justo o injusto, no se puede decir nada contra la resistencia árabe frente a desventajas abrumadoras.”
En las palabras de Albert Einsteni:
“Sin duda preferiría ver un acuerdo razonable con los árabes sobre la base de la convivencia en paz que la creación de un Estado Judío. Fuera de consideraciones prácticas, mi conciencia de la naturaleza esencial del judaísmo se resiste a la idea de un Estado Judío, con fronteras, un ejército y algún poder temporal, por modesto que fuese. Temo el daño interno que acarrearía al judaísmo”
Comentarios de Erich Fromm, escritor y pensador judío:
“En la ley internacional en general, prevalece el principio de que ningún ciudadano pierde su propiedad o sus derechos de ciudadanía y el derecho a la ciudadanía es de facto un derecho al cual los árabes en Israel tienen mucha más legitimidad que los judíos. ¿Se castiga a los palestinos por haber huido? ¿Desde cuándo se castiga algo así mediante la confiscación de propiedad y la prohibición de retornar al país en el que sus antepasados han vivido durante generaciones? Por lo tanto la reivindicación de los judíos sobre la tierra de Israel no puede ser una reivindicación legítima. Si todas las naciones se
pusieran a reivindicar repentinamente territorios en los que sus antepasados vivieron dos mil años antes, este mundo se volvería un manicomio. Creo que, políticamente hablando, hay una sola solución para Israel, es decir, la aceptación unilateral de la obligación del estado hacia los árabes de no utilizarles como moneda de cambio en las negociaciones, sino de aceptar la total obligación moral del estado israelí hacia los antiguos habitantes de Palestina.
Comentario realizado por Edward Said en “Cuestión Palestina”:
“La política israelí de contraataques punitivos (o terrorismo de estado) parece ser de tratar de matar entre 50 y 100 árabes por cada muerto judío. La devastación de los campos de refugiados palestinos, hospitales, escuelas, mezquitas, iglesias y orfanatos; los arrestos sumarios, deportaciones, destrucción de casas, mutilaciones y tortura de palestinos de Cisjordania y de Gaza y la cantidad de víctimas mortales palestinas, la escala de las pérdidas materiales, las privaciones físicas, políticas y psicológicas, han excedido tremendamente el daño hecho por los palestinos a los israelíes”.
Es un hecho simplemente extraordinario sin precedentes que nunca se mencione la historia de Israel, respecto de sus antecedentes como estado construido sobre la base de la conquista, que ha invadido países limítrofes, bombardeado y destruido a su antojo y contraviniendo la ley internacional. Todo esto jamás es examinado por los medios estadounidenses o en las declaraciones oficiales nunca se considera que juegue algún papel en la provocación del terrorismo islámico.
EL SIONISMO Y EL HOLOCAUSTO:
Las decisiones de la ONU de dividir Palestina y luego admitir al estado de Israel fueron hechas, a un nivel, como una respuesta emocional a los horrores del Holocausto. En circunstancias normales hubieran prevalecido las incontestables reivindicaciones de la mayoría árabe. Esta reacción de culpabilidad de parte de los aliados occidentales era comprensible, pero eso no significa que los palestinos tuviesen que pagar los crímenes cometidos por otros, un ejemplo clásico de que no se subsana un error cometiendo otro.
ALGUNOS ARGUMENTOS USADOS PARA JUSTIFICAR EL SIONISMO:
Lo que tiene que ser justificado es la injusticia a los palestinos causada por el sionismo, la desposesión y la conversión de todo un pueblo en víctima. Aquí hay una clara infamia, la cual les crea su necesidad de justificación:
El argumento de la herencia. El objetivo del sionismo es la restauración de una soberanía judía a su estatus de hace 2000 años. El sionismo no aboga por una revisión general del mundo de la misma manera.
El sufrimiento judío como justificación. Fue fácil hacer que los palestinos pagaran por 2000 años de persecución. Los palestinos, que han sentido el poder enorme de esta venganza, no han sido los opresores históricos de los judíos. No han sido ellos quienes pusieron a los judíos en ghetos y los obligaron a portar estrellas amarillas. No planificaron holocaustos. Pero tenían un defecto, estaban débiles e indefensos ante cualquier potencia militar real.
El antisemitismo como justificación. A diferencia de la situación de los judíos perseguidos por ser judíos, los israelíes están en guerra con el mundo árabe porque han cometido el pecado del colonialismo, no por su identidad judía.
La justificación de la ley de la jungla. Presentar al mundo como naturalmente injusto y a la opresión como algo natural, ha sido siempre el primer refugio de aquellos que quieren la opresión como algo natural, ha sido siempre el primer refugio de aquellos que quieren preservar sus privilegios. La necesidad de justificar el sionismo y la falta de otras defensas, han sido parte de la visión israelí del mundo. En Israel, una salida común es el cinismo, por el que se han hecho famosos los israelíes.
El efecto sobre los israelíes. Los israelíes parecen perseguidos por una maldición. Es la maldición del pecado original contra los árabes nativos. ¿Cómo puede discutirse sobre Israel son recordar la desposesión y la exclusión de los no judíos? Este es el hecho más básico respecto a Israel y no es posible comprender la realidad israelí sin considerarlo. El pecado original persigue y atormenta a los israelíes; los marca y deshonra a todos. Su memoria envenena la sangre y marca cada momento de la existencia.
Estas justificaciones fueron extraídas de “Pecados Originales: Reflexiones Sobre la Historia del Sionismo y de Israel”, del autor israelí: Beit-Hallahami.
POSICIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA RESPECTO AL CONFLICTO.
Respecto a la creación del Estado de Israel, Pío XII ocupa un lugar destacado en la lista negra de los sionistas, como uno de los opositores al proyecto sionista en Palestina. Aun cuando las acusaciones realizadas por ciertos sectores sionistas han exagerado sobre la supuesta posición de Pío XII hacia el Estado israelí, la actuación del Papa italiano no permite deducir una actitud abiertamente hostil hacia la estrategia general del sionismo ni tampoco una excepción a la habitual de la diplomacia vaticana. La controversia en torno a Pío XII, nace de la distinción efectuada por la Iglesia católica entre sionismo y judaísmo. De ahí que Pío XII y otros tantos responsables eclesiásticos no viesen contradicción en la doble oposición a la persecución del pueblo judío y a los proyectos sionistas en Palestina.
Algo más actual:
En una visita a la parte Árabe de Jerusalén en marzo del 2000, Juan Pablo II, declaró lo siguiente: “Nadie puede ignorar cuánto ha tenido que sufrir el pueblo palestino en las últimas décadas. Sus tormentos están a la vista de todo el mundo y todo esto ya lleva demasiado tiempo así. Ante todo ello es urgente encontrar una solución justa a las causas que están en la base del problema”.
Su llamamiento, a los líderes políticos, fue para que pongan en práctica los acuerdos alcanzados y prosigan hacia la paz que anhelamos todos.
En otro de los discursos, el Papa, hizo hincapié en la desgracia del pueblo árabe. Pero su reflexión final mostraba a los organismos internacionales (la ONU), como responsable de tomar cartas en el asunto para poder llegar a una solución.
- La realidad es que la diplomacia vaticana no contribuye a resolver la situación ni a reflejar el conflicto en toda su crudeza. Ni siquiera contribuye a la imparcialidad. Los buenos deseos y los ánimos de paz deben ser reconocidos e su justa medida y no tomados como indicios de apoyo a ninguna de las partes.
Jerusalén se ha convertido en el muro contra el que se estrellan las negociaciones entre palestinos e israelíes y sobre todo, en La Explanada de las Mezquitas.
Para el Islam, es el tercer lugar sagrado ya que en ella se encuentra la piedra desde la que se cree que Mahoma ascendió a los cielos (siendo La Meca el primer lugar sagrado y Medina, el segundo).
Para los judíos, ésta es l piedra sobre la que Abraham iba a sacrificar a su hijo Isaac. Pero si fuera poco, se encuentra también el Muro de las Lamentaciones, el lugar de oración más sagrado del judaísmo, por considerarse el único resto en pie del antiquísimo Templo de Salomón.
El plan de Clinton, para contentar a los dos partes, había previsto que la Explanada de
las Mezquitas fuera controlada por los palestinos pero dejando a los judíos el control de la zona subterránea, que es donde se encuentran los restos del Templo.
Israel ocupa toda la ciudad desde la Guerra de los Seis Días (1967) aunque la comunidad internacional nunca ha reconocido esta anexión ni la capital de Israel.
LA POBLACIÓN DE ISRAEL.
De los 6 millones de habitantes de Israel, el 80% son judíos; el 14% musulmanes (los árabes que no abandonaron Palestina tras la proclamación del Estado de Israel, en el 48); y el resto lo forman los cristianos y otros grupos étnico-religiosos.
Pero dentro de la población judía, el grupo tampoco es homogéneo.
Los judíos repartidos por todo el mundo, querían un hogar que les acogiera, una nación que pudiera considerar como propia. Así, el Estado de Israel, es un mosaico de idiomas, etnias, culturas y procedencias en el que sólo la fe actúa como vínculo.
Estos son los principales grupos que conviven en Israel:
Azkenazíes: proceden de Europa central y oriental. Hablan yidish (judeoalemán). Son de tendencia socializante y laicista. Forman la élite del país.
Sefardíes: son descendientes de los judíos que vivieron en la Península Ibérica hasta que fueron expulsados por los Reyes Católicos en 1492. Proceden sobre todo de países árabes y del norte de África. Hablan el ladino (judeoespañol). Son muy religiosos y más radicales que los askenazíes con los que difieren también en leyes, costumbres y liturgia.
Judíos rusos: son los nuevos inmigrantes, llegados tras el hundimiento de la URSS y ascienden a casi un millón. Comparten con los askenazíes su origen europeo y su laicismo, pero son de ideología conservadora.
Judíos etíopes: unas 75.000 personas. Sufren el racismo de los demás grupos, la política los ignora y sus jefes tribales no son reconocidos por los rabinos.
La población palestina actual supera los seis millones y medio de personas. La mitad son refugiados o desplazados. La ONU denomina “refugiados”, a los palestinos que tuvieron que abandonar sus hogares en 1948 y descendientes, y “desplazados” a los que huyeron durante la guerra de 1967 y descendientes.
Considerando el daño que ha sido hecho al pueblo palestino, la obligación de Israel es: hacer todo lo posible por reparar el daño que ha causado.
Israel no debiera objetar a este estado, además, debiera contribuir a su fundación con compensaciones generosas. Fuera de que es la actitud correcta, esto terminaría con los actos esporádicos de violencia contra Israel, ya que se realizaría el deseo legítimo de los palestinos de tener su propio estado. Además,
todas las leyes que discriminan contra no judíos, viviendo en Israel, deberían ser revocadas. Todos los ciudadanos debieran gozar de derechos plenos e iguales, los que también debieran tener todo palestino que desee retornar a su patria nativa
ancestral. Estos refugiados debieran, por principio, ser compensados por sus hogares y tierras perdidas.
Estados Unidos y Europa también deberían recompensar al pueblo palestino por permitir y apoyar, no en forma explicita, las acciones Israelíes en suelo palestino.
A largo plazo, los israelíes podrán vivir en paz con sus vecinos sólo si admiten su culpabilidad y reparan los daños. Sólo entonces podrá restaurarse la tradición judía de ser un pueblo de un alto carácter moral. Y sólo por este camino, se puede conseguir una verdadera seguridad, paz y justicia para ese antiguo país.
PREGUNTAS Y SUGERENCIAS PARA EL DEBATE.
¿Quién era la ONU para decidir que Palestina podía ser cedida para crear el Estado de Israel?
Debate sobre alguna vía de solución para este contencioso interminable en una zona neurálgica del planeta.
¿Tienen derecho los israelíes a reclamar el territorio? ¿A cualquier precio o de cualquier modo?
¿Podríamos hacer algo el resto de países por ayudar a solucionar un conflicto tan sangriento y largo como éste?

References: resolución 
 resolución 
 Artículo 49
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
e contrario