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Timestamp: 2017-05-23 20:48:39+00:00

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Charla de coloreado digital con Photoshop - MarmotFish Studio
Charla de coloreado digital con Photoshop
Cómic » Actividades » Charla de coloreado digital con Photoshop
[Meter introducción]
Aspectos básicos: empezando
Blanco y negro o mapa de bits (bitmap)
Elementos de una imagen digital
El pixel y el tamaño de la imagen
La resolución y el tamaño físico de la imagen (resoluciones más comunes)
La herramienta de recorte (cropping)
Tamaños útiles
El formato crudo o RAW
Las herramientas Niveles y Curvas.
Las herramientas Equilibrio de color y Variaciones.
Las herramientas Brillo/Contraste y Tono/Saturación.
¿Qué es el brillo, el contraste, el tono y la saturación de un color?
Limpieza de imágenes manual.
Elegir y modificar nuestros colores.
Acciones con capas.
Efectos de interior.
Efectos de exterior.
Formas en Photoshop: Trazados
Herramienta transformar.
Trazados predeterminados.
Modificar trazados.
Transformación de los puntos.
Convertir trazados.
Aplicar textos a formas y a trazados
Modificar las selecciones.
Pinceles y Rellenos
Modos de pincel.
Herramientas que se comportan como pinceles.
Enfocar, Desenfocar y Dedo.
Tampones de clonar.
La digitalización de imágenes es el proceso de convertir una imagen física en algún formato manejable por un ordenador. Existen varias herramientas a este fin como lo son las cámaras digitales o los escáneres entre las más frecuentes y todas ellas son capaces de captar la luz que se refleja en la imagen real y crear con ella una trama de puntos de color a los que llamamos pixels.
Aunque existen numerosos tipos de escáner (como los de rodillo, de mano, de tambor, orbitales…) centraremos nuestra atención sobre los escáneres planos que son aquellos que incluyen las fotocopiadoras o las impresoras multifunción y el que con mayor frecuencia se encuentra en cualquier hogar. Los escáneres planos están compuestos por una caja con el brazo lector y por una superficie de cristal dónde se deposita la imagen que deseamos digitalizar.
Formalmente, el escáner es un dispositivo óptico que se aprovecha del principio de transferencia de la luz para captar las variaciones en la longitud de onda reflejada por la imagen y convertir dicha variación en color digital.
Dicho de manera más sencilla, el brazo lector, que se desplaza bajo la superficie de cristal ilumina cada línea de la imagen y un tipo de sensor especial. el CCD (parecido al de las cámaras fotográficas), recoge la luz reflejada por la linea y la transforma en una serie de puntos de color digitales. Cuanto más corto sea el avance del brazo lector, mayor número de puntos de la imagen serán captados y se dice que mayor resolución tendrá.
Teniendo correctamente instalado un escáner en nuestro equipo, podemos abrir Photoshop CS3 y buscar en el menú Archivo » Importar (File » Import) el programa de digitalización de imagen. El motivo por el que propongo buscar es porque cada escáner ofrece una aplicación de digitalización diferente, aunque suele ser la última o penúltima opción del menú.
Si deseas conocer a fondo la aplicación de digitalización de imágenes, deberías recurrir al manual de instrucciones de tu escáner. De todas formas las opciones son esencialmente iguales en la mayoría de los modelos aunque pueda cambiar la forma de presentar la información.
Por regla general, los escáneres ofrecen algunas configuraciones por defecto perfectamente útiles para las tareas recomendadas. Sin embargo, es posible que queramos controlar la configuración del proceso y por ello, la mayoría ofrece un menú de personalización en el que podremos ajustar algunos parámetros como el contraste, el brillo y la resolución. Incluso decidir si queremos escanear en color, escala de grises o blanco y negro. La recomendación es hacer uso de estas configuraciones por defecto pero siempre en color puesto que más adelante aprenderemos a convertir imágenes a color en imágenes a escala de grises o blanco y negro de forma controlada.
Por ahora, basta saber que a mayor resolución, mayor calidad encontraremos en la imagen digitalizada.
Normalmente, los escáneres ofrecen dos resoluciones máximas: una óptica real y otra mejorada. Lo mejor es establecer la resolución a la óptica real que siempre es el menor valor de los dos. Si tu programa de digitalizacón no te permite distinguir entre las dos resoluciones, consulta el manual de instrucciones del escáner. La mejora suele interpolar puntos entre línea y línea capturada por el brazo lector. La interpolación consiste en añadir píxeles a la imagen entre línea y línea intentando predecir que color tendrán estos en función de sus vecinos. Así, escanear a una mayor resolución que la óptica implica estar captando más puntos del que realmente el escáner puede captar. Esto no es malo, pero no es aconsejable a no ser que queramos realizar un ampliación muy grande de la imagen que estamos tratando.
Una vez conocemos qué configuración queremos usar, la mayoría de los programas de digitalización incluyen un botón de previsualización que explora rápidamente el contenido del escáner. Los más modernos incluso son capaces de establecer adecuadamente la región de digitalización con el fin de minimizar el tiempo de escaneado.
Establecida también la región de escaneado solo resta hacer clic en el botón Digitalizar o Escanear para comenzar con el procedimiento.
Tras una, por lo general, corta espera, Photoshop abrirá la imagen capturada lista para comenzar con las modificaciones.
En Photoshop, el modo de color se refiere a cómo debe interpretarse el color de cada pixel. Existen 8 modos de color en Photoshop CS3 accesibles mediante el menú Imagen » Modo (Image » Mode). Haciendo clic en cada uno de ellos cambiamos el modo de color de la imagen. El modo de color es importante porque determina cómo se verá nuestra imagen final. Si nuestro objetivo es la imprenta, tendremos que elegir modos de color conformes con los pigmentos de la tinta y el tóner mientras que si nuestro objetivo es la publicación web podremos optar por otros modos de color más ricos en gama.
Estos son los más importantes de cara a nuestros propósitos.
Imagen » Modo » RGB (Image » Mode » RGB)
El modelo RGB toma su nombre de las iniciales de los colores primarios en inglés, a saber: el rojo (Red), el verde (Green) y el azul (Blue). Se dice de él que es un modelo aditivo como cualquiera basado en la superposición de haces luminosos de distinta intensidad, dónde el blanco se consigue al superponer los colores primarios a su máxima intensidad. Es el modo de color por excelencia siempre y cuando el objetivo de la imagen no sea la impresión.
Por ejemplo, una tonalidad de marrón podría estar compuesta por un haz rojo al 65% de su intensidad, otro verde al 48% y otro azul al 32%.
Del mismo modo, el blanco es la suma de las intensidades máximas. Es decir, todos los colores al 100%.
La mayoría de las aplicaciones (Photoshop incluída) ofrecen 256 niveles de intensidad para cada color (a veces también llamado canal) desde la intensidad 0 o ausencia total del color, hasta la intensidad 255 o color puro. El marrón anterior podía conseguirse mediante un 166 de rojo, 122 de verde y 82 de azul aproximadamente.
Como curiosidad diremos que el degradado de los arcoiris es una demostración real del modelo RGB en la naturaleza.
Imagen » Modo » CMYK (Image » Mode » CMYK)
El modelo CMYK toma su nombre de las iniciales (de nuevo en inglés) de los colores secundarios, a saber: el cian (Cyan), el magenta (Magenta) y el amarillo (Yellow). La K final es por el negro o clave (Key). De manera contraria al modelo RGB, CMYK es un modelo sustractivo, o lo que es lo mismo, la suma de colores produce negro.
El modelo CMYK se usa en impresión porque los pigmentos con los que se fabrica la tinta o el tóner siguen un modelo sustractivo. Por el contrario que en RGB, un pigmento no emite un haz de luz (como podría hacer un televisor o un proyector) sino que absorbe todos los colores menos aquel que muestra, el cual refleja. Es posible conseguir pigmentos de cian, magenta y amarillo en la naturaleza y, teóricamente, el mezclarlos en distintas proporciones puede sintetizar cualquier color.
Sin embargo, en la práctica, la mezcla de pigmentos rara vez produce negro y por ello es necesario añadir este color de forma separada.
En CMYK, la adición de la misma cantidad de pigmento cian, magenta y amarillo produce negro (o casi negro).
Aunque existen fórmulas que permiten transformar una imagen RGB a otra CMYK y viceversa, se hace notar que no toda la gama RGB es representable en CMYK, por lo que algunos colores puede que se alteren ligeramente al transformar nuestra imagen RGB a CMYK. Al contrario no sucede, es decir, cualquier color CMYK puede convertirse en otro RGB y seguirá viéndose igual.
Por ejemplo, una imagen RGB…
Y la misma en CMYK (nótese como los azules más luminosos de la imagen anterior se han apagado)…
El modo CMYK no ofrece niveles de color como lo hacía RGB. En su lugar se habla de proporciones de pigmento desde el 0% o ausencia del pigmento al 100% o presencia total del pigmento.
Como curiosidad esta vez, haremos notar que las mezclas entre pares de los colores primarios dan como resultado los secundarios y al revés, la mezcla de pares de secundarios da como resultado los primarios.
Imagen » Modo » Escala de grises (Image » Mode » Grayscale…)
En la escala de grises no hay mezcla aditiva ni sustractiva y sólo se permiten 256 niveles de gris, desde el nivel 0 o negro hasta el nivel 255 o blanco. De nuevo, hay métodos para transformar los sistemas CMYK y RGB en escala de grises pero tratar de recuperar el color de una imagen en escala de grises resulta imposible.
En el ejemplo, la misma imagen anterior, esta vez en escala de grises.
El proceso de conversión de una imagen a escala de grises consiste en otorgar una serie de pesos a cada componente del color en RGB y luego sumar estos pesos. En principio, se le otorga más peso al verde puesto que el ojo es más sensible a este color. Aun así, Photoshop nos provee de herramientas para controlar como se ha de realizar la conversión a escala de grises de manera controlada.
Imagen » Modo » Mapa de bits… (Image » Mode » Bitmap…)
Probablemente este sea uno de los nombres más desafortunados de entre las opciones de Photoshop puesto que, mapa de bits (bitmap), se refiere también a cierta manera de guardar una imagen que estudiaremos más adelante.
Para Photshop, el modo mapa de bits sólo admite dos valores: o blanco o negro. Si se selecciona esta opción, Photoshop nos preguntará cómo queremos que se realice la conversión a blanco y negro.
La forma más sencilla es la resultante de seleccionar Umbral 50% (50% Threshold) que produce el siguiente resultado sobre la imagen anterior.
Es importante notar que para poder cambiar el modo de color a mapa de bits es necesario, primero, cambiar el modo a escala de grises. Sólo entonces se activará el modo mapa de bits.
Independientemente del modo de color con el que estemos trabajando, podemos pensar en una imagen digital como una matriz cuadrada de pequeños elementos que contienen un color. Esta imagen poseerá lo que llamamos una resolución y un tamaño. El tamaño se refiere al número de elementos verticales y horizontales de la matriz mientras que la resolución indica, en el momentos de la impresión, cuantos de estos elementos deben imprimirse en una determinada longitud, normalmente, una pulgada1.
El nombre de pixel proviene de la contracción de las palabras inglesas PICTure ELement o elemento de imagen y se trata precisamente de la unidad mínima de almacenamiento de color en una imagen digital. Es decir, se trata de cada uno de los elementos de la matriz que conforma la imagen.
El número de pixels en horizontal multiplicado por el número de pixels en vertical es lo que se denomina tamaño de la imágen.
Por ejemplo, un fondo de pantalla de 1024x768 significa que posee 1024 pixels en horizontal y 768 pixels en vertical.
En Photoshop podemos comprobar (y cambiar) el tamaño de la imágen haciendo clic en Imagen » Tamaño de Imagen… (Image » Image Size…).
El número de pixeles de la imagen será por tanto de 1024 x 768 = 786432
A la hora de imprimir una imagen digital debemos poder indicar a la impresora cuál es el tamaño del pixel. Por ejemplo, si el tamaño del pixel es de 1mm entonces el fondo anterior, impreso, ocupará una extensión de 1024mm x 768mm, o lo que es lo mismo, 1'024m de ancho por 0,768m de alto. Sin embargo, sin indicamos que el tamaño del pixel sea de 0,5mm, entonces la misma imagen ocupara poco más de 0,5m de ancho por algo más de 0,3m de alto. Es decir, habremos reducido el área ocupada a un cuarto.
Otra forma de especificar el tamaño de un pixel es indicar cuántos de ellos han de imprimirse por unidad de longitud. Normalmente, la unidad de longitud utilizada es la pulgada (inch) y la resolución es por tanto el número de Puntos Por Pulgada o ppp (o ppi, Points Per Inch).
De esta manera, una resolución de 256ppp para el fondo anterior indica que 256 pixels han de ocupar una pulgada por lo que nuestra imagen ocupará 1024/256 x 768/256 pulgadas. O lo que es lo mismo 4pulgadas x 3pulgadas o 10,16cm x 7,62cm.
Al crear una nueva imagen en Photoshop, se nos preguntará tanto por las dimensiones del papel como por su resolución. Cuanto más alto sea el valor de resolución, mayor calidad de impresión podrá lograrse así como mayores ampliaciones pero también se consumirá más memoria y recursos y el ordenador podría ralentizarse considerablemente.
Para obtener una lista de resoluciones y tamaños útiles se puede recurrir a las configuraciones por defecto de las que nos provee Photoshop. Para ello, en la primera lista desplegable seleccionaremos Papel Internacional (International Paper) y aparecerá una segunda lista desplegable con los modos de papel más frecuentes.
Por regla general, un valor de resolución entre 200ppp y 300ppp es suficiente para casi todos los fines siendo uno de los estándares el valor de 267ppp
Mediante el menú de tamaño de imagen, Imagen » Tamaño de Imagen… (Image » Image Size…), accedemos a una serie de controles útiles que nos permitirán tanto variar el tamaño de la imagen como su resolución.
Existen dos formas de modificar la resolución de una imagen. Si lo que queremos es sencillamente variar el tamaño de la impresión conservando el número de puntos en vertical y horizontal, entonces debemos asegurarnos de que la última casilla (Resample Image) se encuentra desactivada. Podemos comprobar entonces como aumentar la resolución hace disminuir el tamaño y viceversa.
A esta resolución normal podemos probar a hacer clic en Archivo » Imprimir… (File » Print…) para ver qué cantidad del área de impresión es ocupada por la imagen
Después de doblar la resolución observamos como el tamaño de la imagen se reduce a la mitad tanto en vertical como en horizontal.
Si ahora hacemos clic en Archivo » Imprimir… (File » Print…) podremos ver cómo el área ocupada también se reduce.
Si disminuyéramos la resolución a la mitad, las dimensiones físicas de la imagen se doblarían.
Por otra parte, si lo que queremos es cambiar la resolución sin alterar el tamaño físico de la imagen, entonces nos veremos forzados a cambiar el número de pixels verticales y horizontales de la imagen. Para ello, nos aseguraremos de que la última casilla (Resample Image) esté activada.
Ahora, doblar la resolución supone doblar el número de pixels en vertical y horizontal para mantener las proporciones. Sin embargo la imagen original no contiene tantos pixels por lo que Photoshop deberá interpolar los puntos faltantes. Hay muchas formas de predecir los puntos que faltan y algunas son mejores que otras en según qué casos. Conviene experimentar con la lista de opciones elegir la mejor en cada caso2.
Si disminuyeramos la resolución, entonces el número de pixels de la imagen se reduciría y Photoshop tendría que decidir qué pixels descartar. Para ello también hay muchos métodos y conviene elegir el más apropiado en cada momento.
Al hacer clic sobre Archivo » Nuevo… (File » New…) Photoshop nos pregunta acerca de las propiedades del área de trabajo.
Muchas veces, cuando por fin nos hemos decantado por un tamaño de imagen y una resolución, nos damos cuenta de que nuestro área de trabajo es demasiado pequeña, o demasiado grande. Si aun no hemos empezado podemos, podemos crear una nueva imagen ajustando de nuevo los valores, pero si ya hemos avanzado en nuestro trabajo, ¿qué opciones tenemos?
Bien, el área de trabajo en Photoshop recibe el nombre de lienzo (canvas) y representa el área útil de la imagen. Mediante el menú Imagen » Tamaño de lienzo… (Image » Canvas size…) podemos ajustar el tamaño del mismo. El cuadro de diálogo posee en su parte inferior un control un tanto peculiar que explicaremos en breve.
Para modificar el tamaño del lienzo, es decir, modificar el área útil de trabajo, tendremos que indicar las nuevas medidas en los cuadros de ancho (width) y alto (height). Si sencillamente queremos añadir espacio sin tener que preocuparnos del tamaño final, podemos activar la casilla Relativo (Relative) y especificar cuánto a de aumentar el ancho y el alto. Estos valores pueden ser negativos si lo que queremos es reducir el área útil.
Así se muestra el diálogo al aumentar el tamaño del lienzo.
Y así cuando lo disminuimos (esta vez la casilla Relativo está activada y por tanto, una cantidad negativa significa reducción).
Si nos fijamos en el control Ancla (Anchor) podremos ver cómo en la primera imagen las flechas se dirigen hacia fuera del centro y en la segunda hacia dentro. Cada una de las 9 casillas de la cuadrícula indican dónde ha de fijarse la actual área de trabajo mientras se expanden los márgenes con flechas, en la dirección que indiquen las mimas.
Para esta misma imagen…
Hacer clic sobre el cuadro superior central y expandir el lienzo…
Supone el siguiente resultado.
Como puede observarse, la antigua área útil se mantuvo anclada en la parte superior central mientras los márgenes a su alrededor se expandieron.
Para terminar esta sección, un mero comentario, la lista desplegable final permite seleccionar un color de fondo para el área de lienzo añadida.
La herramienta de recorte () o crop resulta muy útil cuando queremos ajustar el tamaño del lienzo sin saber qué dimensiones tendrá cuando terminemos el ajuste. La herramienta crop permite definir un área de recorte y luego modificar ese área con el fin de conseguir un ajuste más fino.
Para extender un área basta hacer clic y (sin soltar) arrastrar el ratón. El primer clic define la esquina superior izquierda del área de recorte y, soltando el botón, definimos el área inferior derecha.
El área oscurecida de la imagen representa el área que se perderá tras el recorte. Como puede verse, el área de recorte posee unos controles cuadrados en cada esquina y en los laterales así como en el centro de la misma. Estos controles nos permiten aumentar o reducir el tamaño e incluso mover el área de lugar. Así podemos realizar ajustes finos.
Para terminar bastará pulsar intro o hacer clic sobre el botón aplicar, en la barra de opciones de la herramienta ().
La herramienta de recorte también es útil si queremos ampliar el área puesto que podemos modificar el rectángulo de recorte sobrepasando los límites del área de trabajo. Esta vez, el color de fondo será el que tengamos seleccionado en ese momento como color de fondo.
Como ocurría con la resolución, lo mejor es optar por los tamaños estándar y para ello podemos recurrir a los tipos de papel internacional. Sin embargo, conviene añadir que si estamos diseñando para web o para fondo de pantalla, o en general, para medios digitales, esta es una tabla con los tamaños más comunes en pixels.
Para terminar esta primera parte hablaremos de cómo podemos guardar nuestras imágenes en el disco duro y valoraremos algunos formatos de imagen ampliamente empleados. Antes de comenzar, es necesario tener un concepto del tamaño en cuanto a información digital se refiere. No sólo de cuánto ocupan las imágenes sino también de cuánto almacenamiento disponemos.
El byte es la unidad mínima de información útil3 que puede manejar un ordenador. En nuestro contexto, el byte puede guardar hasta 256 niveles de color, intensidad, brillo o cualquier cosa. Como cualquier unidad de medida, el byte posee algunos múltiplos más útiles que él mismo pues es difícil encontrar archivos que ocupen solamente bytes.
La siguiente tabla muestra los múltiplos del byte más usuales, algunos usos frecuentes y dispositivos de almacenamiento que alcanzan dichas capacidades.
Medios de almacenamiento y transferencia por Internet
algunas imágenes GIF
cualquier medio puede guardar más
imágenes JPG, PNG, documentos de texto, hojas de cálculo…
disquetes de baja densidad, transferencia por internet
imágenes BMP y TIFF, imágenes con capas como los PSD (varias decenas), audio de alta calidad, música en MP3, video DIVX (varios cientos), bases de datos
disquetes de alta densidad, tarjetas de memoria, reproductores MP3 antiguos
memoria RAM, discos duros (varios cientos), Jukebox (iPod, reproductores MP3)
De esta tabla, cabe destacar dos medios de almacenamiento importantes: la memoria RAM y el disco duro. La memoria RAM es el lugar dónde el ordenador trabaja, esto es, Photoshop carga las imágenes en la memoria RAM y si la imagen es muy grande y la RAM no puede contenerla con holgura, tu sistema puede verse ralentizado. Por otro lado, el disco duro suele tener muchísima más capacidad (de 10 a 100 veces más) que la RAM pero es muchísimo más lento (hasta un millón de veces más lento) por lo que, aunque no compense trabajar sobre él, resulta un medio de almacenamiento a largo plazo muy efectivo (más aun si tenemos en cuenta que la memoria RAM desaparece cada vez que apagamos el ordenador).
Con todo ello, resulta necesario encontrar formatos de imagen que ocupen poco y que ofrezcan la calidad suficiente para nuestros fines.
Dentro del programa de Photoshop se nos permitirá realizar distintos tipos de ajustes que ayudarán a mejorar nuestra imagen. Estos ajustes los realizaremos para mejorar la calidad de la nuestra imagen digitalizada, o para producir efectos estéticos.
Todos estos ajustes de los que hablaremos a continuación, se encuentran dentro del menú Imagen » Ajustes (Image » Adjustments). Photoshop nos presenta aquí veintitrés herramientas para transformar la imagen.
Tenemos tres tipos de herramientas de ajustes:
Herramientas de asignación de colores automáticos: Pertenecen a esta categoría Invertir, Ecualizar, Umbral y Posterizar.
Herramientas correctoras de brillo: Pertenecen a esta categoría Niveles, Curvas, Brillo/Contraste, Blanco y negro, Sombras/Iluminación y Exposición.
Herramientas correctoras de color: Pertenecen a esta categoría Equilibrio de color, Tono/saturación, Igualar color, Reemplazar color, Corrección selectiva, Mezclador de canales, Mapa de degradado, Filtro de fotografía y Variaciones.
Herramientas automáticas: Pertenecen a esta categoría Niveles automáticos, Contraste automático, Color automático y Desaturar.
Curiosamente, algunas herramientas presentan similitudes en sus resultados, de tal manera que el usar una o la otra suele ser, entre los usuarios profesionales, cuestión de preferencias. A continuación presentamos algunas de las herramientas más comunmente utilizadas:
La herramienta Niveles se puede encontrar en Imagen » Ajustes » Niveles (Image » Adjustments » Levels), o pulsando el atajo de teclado Control + L. Se trata de una herramienta muy útil para aportar más claridad a nuestra imagen, para darle más contraste o para eliminar suciedad de ella.
El cuadro de diálogo nos ofrece un histograma de nuestra imagen, que muestra los niveles de entrada (input levels). En la parte inferior, una barra degradada representará los niveles de salida (output levels).
Este histograma es una gráfica que representa los valores de píxeles oscuros y píxeles claros de la imagen. Está dividido en 256 partes (del 0 a 255), y el color negro tiene asignado el valor 0 y el color blanco el valor 255. Al modificar estos valores desplazando las flechas de la parte inferior del histograma, alteramos estos valores.
Es decir, si nuestro valor de negro es 0 y lo ponemos en 40, eso querrá decir que todos los valores de píxeles entre el 0 y el 40 se volverán negros, oscureciendo la imagen. Por el contrario, si nuestro blanco es 255 y lo reducimos a 225, la imagen se aclará al convertirse en blanco aquellos valores entre 225 y 255.
El color de las flechas nos dirá lo que estamos modificando: la flecha negra modifica los píxeles negros, la flecha blanca los blancos, y la gris, los tonos medios, también llamado valor gama. Arrastrando la flecha hacia la izquierda, aumenta el valor gama y aclara los grises medios; al desplazar la flecha hacia la derecha, los grises medios se oscurecen.
Se aconseja que la flecha gris no se mueva y que su valor permanezca siempre en 1,00, ya que este valor hace que la integridad lumínica de la imagen original se mantenga. De todas formas, en algunas ocasiones este valor se debe modificar para ajustes determinados.
Los valores de salida restringen el brillo de los píxeles, aclarando los píxeles oscuros y oscureciendo los claros. Aquí también el negro tiene el valor 0 y el blanco el valor 255. Al modificar el negro de 0 a 100, fijamos que el color más oscuro de nuestra imagen tendrá un nivel de brillo de 100 (aproximadamente, un gris con un 60% de negro) y aclarará la imagen. Al contrario, bajando el nivel de blanco de 255 a 175, no habrá colores más claros que aquellos con valor de brillo 175 (un gris con 30% de negro).
Además, podemos modificar la imagen según los canales de color que tenga. Si estamos en RGB, podemos alterar los colores Rojo, Verde y Azul por separado; en CMYK, podremos modificar el Cyan, el Amarillo, el Magenta y el Negro. En modo escala de grises, sólo podremos modificar un canal de grises.
La herramienta Curvas se puede encontrar en Imagen » Ajustes » Curvas (Image » Adjustments » Curves), o pulsando el atajo de teclado Control + M. La herramienta Curvas funciona de manera muy similar a como lo hace Niveles; la diferencia radica es que la herramienta Curvas si bien produce unos efectos mucho más variados, es mucho más difícil de manejar.
El cuadro de diálogo nos muestra la llamada gráfica de brillo, desde dónde se asignan nuevos valores de brillo a la imagen. El eje horizontal de la gráfica representa los niveles de entrada y el eje vertical los niveles de salida. La línea representa la relación entre los niveles de entrada y los de salida, desde el negro hasta el blanco, y se denomina curva de brillo. Antes de modificarla se encontrará recta y en 45º.
En la versión CS3 del programa, podremos encontrar al mismo tiempo un histograma de la imagen original debajo de la gráfica de brillo, hecho que nos ayudará a modificar la curva.
Para modificar esta gráfica podemos utilizar dos herramientas, la Herramienta Punto, seleccionada por defecto, y la Herramienta Lápiz. Con la Herramienta Punto se añaden puntos en la gráfica y se nos permite cambiarlo de posición. Para borrarlo, pulsaremos sobre él mientras presionamos la tecla Control. Con la Herramienta Lápiz podemos dibujar curvas de forma libre arrastrando directamente sobre la gráfica. Es una herramienta bastante difícil de manejar por lo que se recomienda utilizar la herramienta Punto.
Para modificar la curva de brillo con Puntos, debemos de tener en cuenta que los valores de la esquina inferior izquierda serán los negros de nuestra imagen, y los de la esquina superior derecha, serán los blancos de nuestra imagen (para esto nos ayudará el histograma de la versión CS3). Los puntos que coloquemos en nuestra curva que se arrastren hacia arriba, aclararán la imagen, y los que se arrastren hacia abajo, oscurecerán la imagen. Así pues, si colocamos un punto cerca de la esquina inferior izquierda y lo arrastramos hacia arriba, estaremos aclarando los píxeles oscuros.
Además de la opción, también existente en la Herramienta Niveles, de poder elegir el canal de color que se desea modificar, en la versión CS3 del programa podemos elegir una serie de opciones preseleccionadas de curvas, que nos pueden crear desde efectos psicodélicos a correcciones comunes.
La herramienta Blanco y Negro se creó específicamente para la versión de Photoshop CS3. Hasta ese momento, no había ninguna otra herramienta que proporcionara control alguno cuando convertíamos nuestra imagen a color en modo Escala de Grises. Gracias a esta herramienta, no hace falta cambiar el modo de color (podemos hacerla desde RGB y CMYK), y proporciona un control bastante preciso de la transformación.
Esta herramienta se puede encontrar en Imagen » Ajustes » Blanco y Negro (Image » Adjustments » Black&White). Se nos mostrará un cuadro de diálogo dónde veremos barras nombradas con colores: rojos, amarillos, verdes, cyanes, azules y magentas.
en el modo por defecto, nos saldrán los valores que el programa utiliza para la transformación de estos colores cuando usa el modo Escala de grises. Si movemos las flechas de estas barras, alteraremos los valores de luminancia de los colores de la imagen, y los grises que los representan se aclararán o se oscurecerán.
Es decir, si arrastramos hacia la derecha la flecha de los colores amarillos, todos los amarillos de nuestra imagen se aclararán y estarán más definidos. Por el contrario, al llevarlos hacia la izquierda hará que se oscurezcan.
En la parte inferior podemos encontrar la opción Tinta, que funciona de un modo muy similar a la Herramienta Filtro de Fotografía. Esta opción nos permite superponer en nuestra imagen de grises, un color a nuestra elección, que podremos modificar según una barra de Tono -que nos definirá el color- y otra de Saturación -que nos indicará su intensidad, o la cantidad de tinte-. Por defecto, encontraremos un color que se corresponde con el de fotografías en tonos sepia.
Además de todo esto, podremos alegir algunas mezclas de colores predeterminadas en la parte superior, y trabajar sobre ellas. Casi todas estas mezclas están creadas sobre mezclas sobre filtros de colores, de tal manera que se convierte en un instrumento muy similar al que utilizaría un fotografo profesional.
La herramienta Equilibrio de Color está en Imagen » Ajustes » Equilibrio de color (Image » Adjustments » Color Balance), o pulsando Control + B. Se trata de una herramienta muy conveniente para lograr cambios de color sutiles en nuestra imagen.
El cuadro de diálogo nos muestra dos partes: Balance de Color y Balance de Tono. La parte superior, Balance de Color, tiene tres controladores que simbolizan la relación entre los colores cyan y rojo, magenta y verde y amarillo y azul. Podemos modificar la cantidad de dichos colores en nuestra imagen moviento las flechas o introduciendo un valor numérico negativo o positivo en los campos superiores (correspondiendo estos al mismo orden que los colores situados debajo).
En la parte inferior, Balance de Tono, se nos permite controlar qué píxeles se afectarán por las variaciones del color: Iluminaciones, Medios tonos o Sombras (Highlights. Midtones, Shadows). Los valores de color podrán ser distintos en cada uno de los tres casos.
Podemos encontrar la herramienta Variaciones en Imagen » Ajustes » Variaciones (Image » Adjustments » Variations), y no posee atajos de teclado. Se trata de una heramienta que ajusta los tonos y la luminosidad de los colores de nuestra imagen, además de la saturación. Permite hacer cambios bruscos y muy variados en el color, así como otros más sutiles.
El cuadro de diálogo nos muestra doce vistas en miniatura de nuestra imagen. en la parte superior, tenemos dos de ellas que nos muestran la imagen original, y otra miniatura llamada Seleccion actual (Current Pick), que muestra los cambios que se han realizado. La parte inferior del cuadro de diálogo está dividido en dos partes: la parte de la izquierda, la mayor (7 miniaturas), controla los tonos de color; la parte derecha (3 miniaturas) controla la luminosidad del color.
Pulsando en cualquiera de las miniaturas, el programa realiza la acción descrita en la parte inferior. Así, si pulsamos en la miniatura Más rojo (More Red), se añadirá un color más rojizo a la imagen. Al mismo tiempo, si pulsamos sobre Más oscuro (Darker), nuestro color se oscurecerá.
Para controlar la cantidad de este color, existe en la parte superior una barra reguladora que va desde Fina a Basta (Fine - Coarse). El valor Fina produce pequeños cambios de tono, mientras que el valor Basta cambia los colores cuarenta veces más intensos que en Fina.
Además, los botones de opción de la parte superior permiten controlar qué píxeles se verán afectados por las variaciones de color: Iluminaciones, Medios tonos o Sombras (Highlights. Midtones, Shadows). Ahí encontramos también el botón de opción Saturación (Saturation), que controla la saturación del color, pero sin cambiar los valores de brillo generales (con lo que puede resultar distinta a otras herramientas que controlan la saturación).
Cada color posee una serie de propiedades que actúan al mismo tiempo y nos permiten definirlo. Estas son principalmente el brillo, el contraste, el tono y la saturación.
Indica las luminancias de un color; es decir, el grado de claridad u oscuridad que posee como cualidad intrínseca. Independientemente de los valores propios de los colores, éstos se pueden alterar mediante la adición de blanco que lleva el color a claves o valores de luminancia más altos, o de negro que los disminuye.
El contraste es como la diferencia relativa en intensidad de color entre un punto de una imagen y sus alrededores. Se da mucho contraste cuando las zonas de la imagen tienen áreas de mucha intensidad junto con otras de muy poca intensidad. Se da poco contraste cuando las zonas de la imagen tienen una intensidad uniforme.
Hace referencia a la situación del color dentro del círculo cromático. Así, si un color se sitúa entre el amarillo y el rojo, se dice que tiene un tono anaranjado.
Se refiere al grado de pureza de un color y se mide con relación al gris. Los colores muy saturados poseen mayor grado de pureza y se presentan con más intensidad. Los colores con menor saturación se muestran más agrisados, con mayor cantidad de impurezas y con menor intensidad.
La herramienta Brillo/Contraste se encuentra en Imagen » Ajustes » Brillo/Contraste (Image » Adjustments » Brightness/Contrast).
Esta herramienta, Tono/Saturación está en Imagen » Ajustes » Tono/Saturación (Image » Adjustments » Hue/Saturation), o podemos acceder a ella pulsando Control + U.
Opacidad y Relleno de la capa.
Crear, borrar y seleccionar capas. Aprendiendo a trabajar con ellas.
Introducción a los 23 modos de fusión. Modos más usados y ventajas.
Cuadrados, círculos, polígonos y líneas.
Tipos de herramientas de selección: poligonal, lazos y varita.
Selección, añadir, restar e intersacar.
Calado, expandir, contraer, suavizar y borde.
Forma y tamaño del pincel. Dureza y transparencia.
Personalizar el tipo de pincel: dinámica, dispersado, ruido, etc.
Herramienta Bote de pintura y Herramienta Rellenar, comparativa.
Creación de texturas con herramientas del programa.
Texturas reales: integración.
Pinceles con texturas.
Creación de tramas con distintos filtros.
Filtros más utilizados.
2. Photoshop suele incluír un pequeño consejo al lado de cada método
3. Los puristas insistirán en que es el bit, pero en este contexto, nuestra unidad mínima será el byte
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