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4-266 Concepto y regulación del seguro de crédito - PDF
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Andrea Josefa Suárez Páez
1 SEGUROS PATRIMONIALES -267 Sección 6. EL SEGURO DE CRÉDITO -266 Concepto y regulación del seguro de crédito El seguro de crédito es una modalidad del seguro de daños que tiene por objeto garantizar al asegurado de los daños patrimoniales que se deriven de la insolvencia definitiva de sus deudores de manera que se compromete a resarcir al asegurado por la falta de pago de los créditos que tenga frente a terceras personas. Desde un punto de vista técnico podemos definir el seguro de crédito -interno o comercial- como un conjunto de servicios encaminados a garantizar al asegurado una indemnización por las pérdidas netas que pudiera experimentar como consecuencia de la insolvencia de sus clientes a crédito. Supone, en definitiva, asegurar el activo circulante (efectos a cobrar y clientes) de los asegurados, aspecto que ya limita la condición de asegurador tan sólo a las sociedades, es decir, a personas jurídicas. El seguro de crédito está regulado básicamente por la sección séptima del Título Segundo de la LCS y que comprende los artículos 69 a 72. El artículo 69 de la LCS determina que "por el seguro de crédito el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato, a indemnizar al asegurado las pérdidas finales que experimente a consecuencia de la insolvencia definitiva de sus deudores". El seguro de crédito es todavía una modalidad muy desconocida en el mundo asegurador más tradicional. Sin ser complicado, nos encontramos ante un tipo de seguro que, por sus singulares características, requiere un estudio especial y unos conocimientos técnicos, no solamente para su contratación y tarificación, sino también en la valoración de sus siniestros. El seguro de crédito se configura actualmente como un elemento esencial en el sistema económico para garantizar el cobro de los créditos pendientes de manera que el interés asegurable en este tipo de seguros es el crédito y el riesgo a cubrir es la insolvencia definitiva del deudor. La LCS, según lo que determina el artículo b, incluye al seguro de crédito dentro del Grupo de Seguros de "grandes riesgos" lo que implica que las partes contratantes tengan libertad de elección sobre la ley que deseen aplicar. De esta manera, el régimen jurídico del seguro de crédito se regula por las condiciones generales, particulares y especiales de la póliza en todo aquello que no quede expresamente regulado por la propia LCS. Una de sus particularidades es que la información obtenida mediante la solicitud del seguro determina los términos de la relación contractual entre asegurador y asegurado, de manera que se toman los datos consignados en la solicitud como base para el cálculo del precio del seguro, en función de la cobertura y de las circunstancias especiales que se desee incorporar en la póliza. Teniendo en cuenta, pues, que se trata de un "gran riesgo", también le es de aplicación lo recogido en el artículo pfo. 2 de la LCS por el que se exime a esta modalidad de seguros del carácter imperativo que tiene los preceptos legales La "insolvencia" del deudor como elemento del seguro de crédito Vemos pues, que la propia norma califica a la " i nsolvencia" como el elemento determinante del propio seguro de crédito, y establece específicamente que ésta debe ser "definitiva". Si hubiese alguna duda acerca de cómo debe ser la calificación de la insolvencia del deudor, se aclaran con lo dispuesto en el artículo 70 de la LCS que determina que esta "insolvencia definitiva" existe cuando: 1º) Haya sido declarado en quiebra mediante resolución judicial firme. 2º) Haya sido aprobado judicialmente un convenio en el que se establezca una quita del importe. 3º) Se haya despachado mandamiento de ejecución o apremio, sin que del embargo resulten bienes libres bastantes para el pago. º) El asegurado y el asegurador, de común acuerdo, consideren que el crédito resulta incobrable. Los tres primeros supuestos son situaciones determinadas mediante la intervención de los Tribunales: resolución judicial firme, aprobación judicial de un convenio, o despacho de mandamiento de ejecución o apremio. CISS Todo Seguros
2 -268 LOS RAMOS DEL SEGURO El cuarto supuesto permite que asegurador y asegurado, de mutuo acuerdo, consideren que el crédito resulta incobrable, sin necesidad de seguir largos y costosos trámites que, en definitiva, aumentarán la pérdida final, ya que los gastos forman parte de la indemnización, según el artículo 71 LCS: "En caso de siniestro, la cuantía de la indemnización vendrá determinada por un porcentaje, establecido en el contrato, de la pérdida final que resulte de añadir al crédito impagado los gastos originados por las gestiones de recobro, los gastos procesales y cualesquiera otros expresamente pactados. Dicho porcentaje no podrá comprender los beneficios del asegurado ni ser inferior al cincuenta por ciento de la pérdida final". Sin embargo, una parte de la doctrina entiende que también queda recogida la "insolvencia provisional", ya que en este caso, el acreedor-asegurado, si efectúa la oportuna comunicación de sobreseimiento en los pagos al asegurador, tendrá derecho a la percepción de anticipos a cuenta de la liquidación definitiva. Y esto es así porque la LCS contempla también el pago de una adelanto del asegurador al asegurado, de manera que una vez hayan transcurridos seis meses desde el aviso del asegurado al asegurador del impago del crédito, éste abonará a aquél el 50% de la cobertura pactada, con carácter provisional y a cuenta de ulterior liquidación definitiva. Ahora bien, el porcentaje que se fije en ningún caso podrá comprender los beneficios del asegurado ni ser inferior a la mitad (50%) de la pérdida final. En caso de siniestro en el seguro de crédito, la cuantía de la indemnización que debe abonar el asegurador al asegurado vendrá marcada por un porcentaje de la pérdida final que resulte de añadir al crédito impagado los gastos originados por las gestiones realizadas para el recobro, los gastos procesales así como los gastos que se hayan pactado expresamente por las partes en el contrato de seguro. La indemnización, en caso de siniestro, se centra en la compensación de la "pérdida neta" definitiva que sufra el asegurado por el impago de los créditos de los que es acreedor, entendiendo esta "pérdida neta" la resultante de sumar a los conceptos anteriores también los intereses de la deuda. Sin embargo, el legislador deja claro que a esta "liquidación" aplicable en la indemnización, a efectos del seguro de crédito, no se sumarán los beneficios dejados de obtener, aspecto que es propio del seguro de lucro cesante. Una obligación puede ser cumplida o incumplida por el deudor. Si no se cumple la obligación, esto puede suceder de distintas formas: - Incumplimiento en el momento convenido, pero con posibilidad de cumplimiento en un momento posterior. - Incumplimiento de una parte de la obligación y cumplimiento de otra. - Mal cumplimiento, con perjuicio para el acreedor. - Incumplimiento propiamente dicho, definitivo, por imposibilidad total y material de cumplir la obligación, tanto en el momento debido como posteriormente. Esta situación se denomina insolvencia y es la que la LCS establece como causa del siniestro en el seguro de crédito La importancia de la solicitud del seguro de crédito La solicitud del seguro de crédito es un documento con fuerza vinculante para el asegurado, ya que en caso de llevarse a cabo finalmente la formalización del contrato de seguro, esta solicitud se integrará en el cuerpo del contrato de seguro. Por ese motivo, debe recoger información veraz de la actividad comercial y de todas las relaciones mercantiles que lleva a cabo al tiempo de estar firmada por persona autorizada y con poder suficiente en la empresa. La solicitud del seguro de crédito es fundamental para que la aseguradora conozca toda la actividad comercial de la empresa asegurada. Esta información, que se debe incorporar en la solicitud, viene motivada para permitir a la aseguradora que pueda estimar de una manera fiable los riesgos para fijar los condicionantes económicos y de cobertura de la póliza de seguro de crédito que van a suscribir ambas partes. La solicitud de seguro de crédito deberá incluir seis bloques básicos de información: 1. Los datos de identificación del candidato. 2. Los datos de la actividad de la empresa y del negocio a asegurar. Esta parte es muy importante para poder llevar a cabo la valoración y emisión de la proposición de seguro por parte de la aseguradora. Por ello, los datos deberán ser totalmente precisos y exactos para que la aseguradora pueda determinar la prima a aplicar al seguro. El solicitante, como ya hemos apuntado, al firmar la solicitud 598 CISS
3 SEGUROS PATRIMONIALES -269 responderá de la veracidad de dichos datos (art. 10 LCS) sobre los que se aplicará una estricta confidencialidad por parte de la aseguradora en su tratamiento y custodia. 3. El ámbito de actuación. Es una descripción del mercado en el que opera -país o países en los que se lleva cabo la facturación- pudiendo compatibilizarse el mercado español y el de exportación.. La estructura de la cartera de clientes. Se deberán reflejar las ventas totales que se realizan al contado y las que se llevan a cabo a crédito, las cuales serán las que gozarán de cobertura del seguro y el cliente detallará los porcentajes que representan del total de su actividad, diferenciando si se trata de empresas relacionadas, de organismos públicos y de particulares. Es conveniente destacar y analizar los cinco principales clientes de manera que la aseguradora pueda analizar el ratio de riesgo de los principales clientes y el grado de exposición a ellos del asegurado. Una solicitud de seguro de crédito que no desarrolla en profundidad este apartado del análisis de los clientes puede provocar que no se llegue finalmente a formalizar la póliza de seguro. 5. Información sobre los riesgos. Esta parte recoge una estructura de los riesgos con una distribución proporcional desde una doble perspectiva: la referida a los importes y la referida a la duración de los créditos. 6. Experiencia en pagos. Breve informe sobre la facturación a crédito en los últimos tres o cinco años, el porcentaje de impagados y de fallidos así como las dotaciones que se hayan asignado para provisionar las insolvencias Servicios, ventajas e inconvenientes del seguro de crédito El primer mensaje importante es que su utilidad no se limita exclusivamente al pago de una indemnización. El seguro de crédito viene a representar para quien lo contrata (asegurado), una gama importante de servicios que debe explotar al máximo y que se centran principalmente en tres: A. Información: La Compañía de seguros facilita en primer lugar una información detallada y completa sobre la situación comercial, patrimonial y financiera de cada uno de los clientes a crédito del asegurado. Esa información debe ser analizada y valorada en su justa medida, ya que se trata de datos tratados profesionalmente y que deben servir para mucho al asegurado de crédito sobre todo de cara a una gestión de prevención. Haciendo un uso adecuado de dicha información el asegurado debería dirigir sus ventas hacia aquellos clientes y sectores que presenten una situación de solvencia buena y clara y siempre dentro de los límites estandarizados definidos en la política crediticia del asegurado. Por el contrario, deberá servirse de esta información para limitar o excluir a clientes que por su delicada situación económica no sea aconsejable darles crédito. De esa forma no hay duda que haciendo una actuación preventiva se estará mejorando los resultados de la empresa. B. Gestiones de cobro En cuando a las gestiones de cobro debemos destacar que siendo tomadores de una póliza de crédito, se dispone automáticamente de una red de recobradores a nivel nacional para llevar a cabo todas aquellas gestiones, tanto a nivel amistoso como judicial, encaminadas a recuperar lo antes posible los impagados que pudieran haberse producido. Estas recuperaciones o recobros pueden materializarse bien en efectivo directamente, o bien mejorando la situación del asegurado ante el deudor, mediante la instrumentación de la deuda en títulos puramente ejecutivos, lo que permitiría mejorar sensiblemente las acciones de un futuro recobro. Otra gran ventaja, además de la expuesta es la que representa el anticipo de los gastos para recobros por parte de la compañía de seguros. CISS Todo Seguros
4 -269 LOS RAMOS DEL SEGURO C. La indemnización Por último, la base del propio seguro es la indemnización, con la que el asegurado puede recuperar en un determinado porcentaje el hueco patrimonial que le ha podido producir, el incumplimiento de las obligaciones por parte de sus clientes. Disponer de un seguro de crédito es muy importante ya que estamos dotando a nuestra empresa de una estabilidad económica que se traduce en un refuerzo de nuestra solvencia ante terceras personas (entidades financieras). Hablando de insolvencia debemos destacar que a este tipo de seguro no le podemos calificar de tesorería, ya que se precisa la insolvencia de cada cliente para optar a una indemnización. Más adelante se establecen unos criterios que van a suavizar el concepto de insolvencia, pues en definitiva no va ser necesario que se declare judicialmente la insolvencia de un cliente para recibir una indemnización. ATENCIÓN: Al igual que toda empresa, generalmente, tiene asegurado su inmovilizado (incendios, robo, etc.), vamos a asegurar igualmente nuestro circulante (efectos a cobrar y clientes). No cabe la menor duda que ante una entidad financiera siempre será mejor presentar unas cuentas aseguradas, a hacerlo con el normal índice de incertidumbre el cual desaparece o disminuye notablemente si contamos con un seguro de crédito, pues seremos indemnizados si alguno de nuestros clientes no responde a su obligación de pago. Siempre será mejor vender a clientes de los que se sabe su situación patrimonial y financiera (gracias a la información, anteriormente recibida), que a clientes de los que sabemos muy poco o casi nada, teniendo además dichas ventas aseguradas contra el riesgo por insolvencia. Ventajas Las ventajas propias del seguro de crédito son las siguientes: - Servicio de información y clasificación crediticia de clientes. - Por la información y clasificación crediticia de clientes se pueden conocer las situaciones anómalas de los mismos, así como sus topes aconsejables de crédito. - Al estar informado sobre el mercado, se disminuye las posibilidades de pérdidas y se pueden orientar las ventas a sectores y clientes más solventes (ampliación de mercado). - Ahorro de gastos en información y recobros. - Servicio de gestión de recobros. - El servicio de recobros se extiende igualmente a la parte no asegurada. - Servicio de indemnización. - El coste del seguro es uno más de la producción y en consecuencia fiscalmente deducible. - Con este seguro se dota a la empresa de una estabilidad económica y en consecuencia se encuentra reforzada frente a terceros, facilitándose el acceso al crédito bancario, hipotecario, descuento, etc. - Ventaja en cuanto a la tranquilidad no solo del propietario de la empresa, sino también del responsable de créditos. - Posibilidad de reducir todo el proceso administrativo de la póliza mediante la aplicación de medios informáticos. - Posibilidad de liberación de fondos de autoseguro para destinarlos a otros fines (reparto de dividendos, inversiones, etc.). Inconvenientes Pero también el seguro de crédito presenta algunos inconvenientes, alguno de los cuales son relativos a los planteamientos que en cada caso puedan realizarse. - Si no se cuenta con una adecuada ayuda informática el proceso de administración de una póliza de esta modalidad, representa en trabajo verdaderamente complicado en cuanto a las distintas notificaciones que hay que realizar a la compañía, cumpliéndose periodos de tiempo definidos en las condiciones generales. - El coste del seguro es un inconveniente relativo a estudiar en cada caso, si bien no son primas de reducida cuantía. - El proceso de clasificación resulta en algunos casos lento. - La compañía puede desestimar operaciones que consideramos viables. - Indemnización en torno del 75% al 85%, nunca del 100%. 600 CISS
5 SEGUROS PATRIMONIALES La indemnización se produce cumpliéndose unas condiciones y en unos plazos predeterminados, pero nunca al primer requerimiento Figuras que intervienen en el seguro de crédito y obligaciones Además de las figuras propias que intervienen en el seguro de crédito -asegurador y tomador/asegurado- aparece una nueva figura propia de este tipo de seguro: el deudor, que es el cliente del asegurado al que éste le ha concedido el crédito y que clasifica el asegurador. La operativa del seguro de crédito exige del asegurado diversas obligaciones. Algunas de ellas son comunes a otros tipos de seguros pero otras tienen que ver con una comunicación especialmente fluida con la aseguradora para realizar una mejor vigilancia de los riesgos que cubren estos seguros. Estas obligaciones no van a exigir a la empresa asegurada llevar a cabo una operativa especial sino más bien normalizar algunas tareas propias del control del riesgo al cliente. De esta manera las obligaciones propiamente asignadas al asegurado en el seguro de crédito pueden ser las siguientes: - Aportar información veraz en la solicitud del seguro para poder determinar los riesgos de la actividad comercial. - Pagar la prima. - Comunicar las ventas a la aseguradora con la periodicidad y detalles que se acuerden. - Comunicar en los plazos previstos las agravaciones del riesgo como la concesión de prórrogas al pago o retraso del deudor. - Documentar las operaciones para acreditar la existencia del crédito, especialmente, la entrega de la mercancía o la prestación del servicio. Además de las obligaciones genéricas que la LCS fija para el asegurado y el tomador, el artículo 72 de dicha Ley fija para el seguro de crédito que el asegurado y, en su caso el tomador del seguro, queda obligado: "1º. A exhibir, a requerimiento del asegurador, los libros y cualesquiera otros documentos que poseyere relativos al crédito o créditos asegurados. 2º. A prestar la colaboración necesaria en los procedimientos judiciales encaminados a obtener la solución de la deuda, cuya dirección será asumida por el asegurador. 3º. A ceder al asegurador, cuando éste lo solicite, el crédito que tenga contra el deudor una vez satisfecha la indemnización" Objeto, alcance y riesgos excluidos El seguro de crédito se contrata, en todo caso, por cuenta propia. Tomador del seguro y asegurado son, por tanto, una misma persona. El asegurador garantiza al tomador del seguro-asegurado el pago de una indemnización, en el porcentaje establecido, por las pérdidas finales que experimente a consecuencia de la insolvencia definitiva de sus deudores, clientes de su negocio objeto del seguro. El porcentaje de las pérdidas finales no cubierto por el asegurador quedará íntegramente a cargo exclusivo del asegurado, quien no podrá garantizarse de él, aisladamente, en forma alguna. La garantía del seguro, referida en todo caso a operaciones en firme realizadas durante la vigencia de la póliza, nace a partir de la fecha de entrega de la mercancía, instalación o prestación de servicios y alcanza al importe de los conceptos incluidos en la factura inicial y notificados al asegurador. Son riesgos excluidos de la póliza: a) Los créditos derivados del suministro de mercancías, instalaciones o prestación de servicios a organismos públicos. b) Los créditos cuya legitimidad, parcial o totalmente discutida por los clientes del asegurado, no sea reconocida por resolución judicial firme. CISS Todo Seguros
6 -272 LOS RAMOS DEL SEGURO c) Los créditos derivados de operaciones con filiales, sucursales o agencias del asegurado o con clientes con los que éste mantenga vinculaciones que le otorguen poderes de decisión, salvo conformidad del asegurador a propuesta expresa del asegurado, en la que se indique dicha vinculación. Asimismo, quedan excluidas de las garantías del seguro las pérdidas que sufra el asegurado como consecuencia de: 1. La insolvencia del deudor a consecuencia de los supuestos contemplados en el artículo de la LCS (guerra, motín, terrorismo, terremoto e inundaciones). 2. Los créditos, derivados del suministro de mercancías, instalaciones o prestación de servicios a Organismos Públicos. 3. Salvo pacto en contrario, los impagos de créditos derivados de ventas en los que los deudores sean sucursales, filiales o agencias del asegurado, o familiares hasta el segundo grado del asegurado, o firmas en las que el asegurado tenga un interés económico como socio o partícipe.. Las acciones u omisiones imputables a entidades financieras, transportistas, comisionistas, representantes u otras personas físicas o jurídicas que intervengan en el desarrollo o la gestión de la venta. 5. El impago de los intereses de demora, los gastos de protesto, de devolución o negociación de efectos, los quebrantos bancarios, las multas o penalidades contractuales y la ejecución de fianzas. 6. Los créditos correspondientes a ventas no comprendidas en la actividad indicada en las condiciones particulares de la póliza o a operaciones de ilícito comercio Clasificación crediticia de clientes El asegurado habrá de someter a estudio y clasificación crediticia por el asegurador todos los clientes con los que opere a crédito en el momento de formalizar la póliza, así como los nuevos clientes, dentro de un plazo establecido en la póliza (entre 15 y 25 días siguientes a la fecha en que realice la primera operación con ellos). Los créditos otorgados por el asegurado a sus clientes quedarán amparados por el seguro hasta los respectivos límites de descubierto aceptados en las clasificaciones crediticias del asegurador, siendo la suma asegurada por cada cliente el importe de los suministros pendientes de pago, que se encuentren dentro del límite de su clasificación. El primer paso a dar una vez contratada la póliza es solicitar a la aseguradora la clasificación de los clientes, indicando el riesgo que prevemos tener con cada uno. La compañía establecerá el descubierto máximo que está dispuesta a garantizar en cada cliente, por ejemplo, ,00 euros a 210 días. Toda venta que suponga aumentar la deuda del cliente por encima del límite establecido no queda asegurada. La clasificación es uno de los pilares básicos de la póliza, porque refleja la opinión que de cada cliente tiene la compañía. Una buena información nos ayudará a reducir el número de impagos y limitar su cuantía. Es también uno de los puntos conflictivos. Las decisiones que se toman desde un punto de vista técnico y con datos económicos no siempre satisfacen nuestros deseos comerciales de aumentar las ventas lo más posible. Estos problemas se reducen a medida que la Compañía nos conoce mejor y se pueden limitar en algunos casos aportando información relevante sobre nuestros clientes (nuestra experiencia, situación de los socios, etc.). No siempre es necesario asegurar todos los clientes. Podemos plantearnos asegurar sólo cliente seleccionados por criterios objetivos (sólo hormigón y no árido, sólo Andalucía y no Madrid) o subjetivos. En cualquier caso esto no es muy aconsejable y la mayoría de asegurados buscan garantizar la totalidad de su cartera. Cada clasificación tiene un pequeño coste que se fija de antemano. Su validez es de un año, aunque la compañía puede reducirlas o cancelarlas afectando la modificación a las ventas posteriores. Estas modificaciones se producen, normalmente, cuando la aseguradora recibe noticias negativas del cliente, como impagos a otras empresas, aumento desmesurado del endeudamiento, etc. En virtud del reestudio anual, la compañía comunicará al asegurado únicamente la clasificación crediticia de los clientes cuya cifra de descubierto máximo autorizado sea objeto de alteración. Igualmente y en condición particular se establecerá el gasto correspondiente a reestudio. El asegurado deberá proponer a estudio los nuevos clientes a medida que se establezcan nuevas relaciones comerciales. 602 CISS

References: artículo 69
 artículo 70
 resolución 
 resolución 
 artículo 71
 artículo 72
 resolución