Source: http://www.katzeditores.com/fichaNotaPrensaLibro.asp?IDN=1410&IDL=123
Timestamp: 2018-06-22 10:59:19+00:00

Document:
Katz Editores: Notas de prensa de Sin fines de lucro, Martha C. Nussbaum
Pensadoras de palabras grandes
Clarín - Revista Ñ - Argentina, 1/7/2015
La filósofa de las emociones políticas
"Las humanidades son necesarias para mantener viva la democracia"
La Nueva España - España, 9/19/2013
Martha Nussbaum y la fragilidad del bien
La Jornada Semanal - México, 12/16/2012
Nussbaum: "La economía precisa de filosofía para ser sensible a las personas"
La Razón - España, 10/26/2012
Martha Nussbaum: "La educación humanística es el principal ingrediente para la salud democrática"
La Opinión de La Coruña - España, 10/22/2012
Diario Córdoba - España, 10/22/2012
El País - España, 10/13/2012
El Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales
Diario de Córdoba - España, 7/8/2012
Revista Filosofía Hoy - España, 7/1/2012
La Vanguardia - España, 6/18/2012
El País - España, 5/31/2012
El hilo educativo de la democracia
Diario de Sevilla - España, 5/26/2012
La crisis silenciosa de la educación
Diario de Sevilla - España, 5/25/2012
Martha Nussbaum gana el Príncipe de Asturias por conectar la ética y la economía
El Correo - España, 5/17/2012
Martha Nussbaum la filosofía para crear un mundo más humano
La Razón - España, 5/17/2012
El País - España, 5/16/2012
Con nobleza de espíritu y sin fines de lucro
El Heraldo - Colombia, 1/7/2012
El Espectador - Colombia, 12/31/2011
Revista Arcadia - Colombia, 12/20/2011
Martha C. Nussbaum: Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades
El Imparcial - España, 12/12/2011
El Cultural - España, 10/21/2011
www.razonpublica.com - Colombia, 10/16/2011
Más que sumisas máquinas humanas
Revista Arcadia - Colombia, 9/23/2011
El País - Babelia - España, 7/2/2011
La Información de Alicante - España, 6/18/2011
Signo y Pensamiento - Colombia, 6/1/2011
Menorca - España, 5/15/2011
Advertencias sobre la crisis silenciosa de la educación para el pensamiento crítico
Revista de la Asociación de Sociología de la Educación - España, 5/1/2011
La Vanguardia - España, 4/21/2011
La Vanguardia - España, 4/20/2011
Martha Nussbaum: "La crisis de las humanidades es global"
El Mercurio - Chile, 3/27/2011
El País - España, 3/19/2011
Cátedra ETHOS - Universidad Ramon Llull - España, 2/1/2011
Revista Profesiones - España, 1/1/2011
El País - Babelia - España, 12/25/2010
¿Por qué la democracia necesita de la religión?
Clarín - Revista Ñ - Argentina, 12/6/2010
Público - España, 11/28/2010
El Mundo - El Cultural - España, 11/26/2010
Al rescate de las humanidades
El Imparcial - España, 11/24/2010
El País - España, 11/16/2010
¿Y eso de la educación?
La Vanguardia - España, 11/15/2010
¿Por qué en la escuela no enseñan más arte? (Anticipo)
La Nación - ADN - Argentina, 10/8/2010
título de la nota: Pensadoras de palabras grandes
autor de la nota: María Ángeles Cabré
fecha: 1/7/2015
Arendt, Weil, De Beauvoir, Stein, Nussbaum han escrito libros clave para entender la modernidad y son piedras fundamentales de la Filosofía.
Aunque hace ya años que la figura de Hannah Arendt y su obra están siendo reivindicadas, siendo en esta tarea una de sus principales valedoras la estudiosa Fina Birulés, ha sido la película de Margarethe von Trotta, estrenada en 2013, la que ha servido para devolverla plenamente a la luz pública. El efecto racimo, sumado a la tenacidad del feminismo intelectual, ha despertado también el interés por otras pensadoras, no ya sólo para entender cuál ha sido el fluir de la filosofía moderna, sino para arrojar luz sobre las cuestiones palpitantes de hoy. Porque es evidente que no existirían los pensadores del siglo XXI sin los pensadores del siglo XX, entre los que, aunque semiembozadas, ellas también estuvieron. De ahí que, bajo el paraguas de la Fundación Carta de la Paz dirigida a la ONU (www.cartadelapaz.org), el profesor Francesc Torralba imparta seminarios sobre algunas de ellas, de Edith Stein a Martha Nussbaum.
Y finalmente Martha Nussbaum (1947), neoyorquina y graduada en Filosofía en Harvard, donde es profesora. De su colaboración profesional con Amartya Sen resultó la teoría de las capacidades, que evalúa el desarrollo planteando un modelo más justo. Destaca por su defensa de los derechos de las mujeres. En 2012 recibió el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. Defiende el cultivo de las humanidades como promotoras del espíritu crítico y de la comprensión de la complejidad del mundo en que vivimos, como bien cuenta en Sin ánimo de lucro [Sin fines de lucro], donde leemos: "El conocimiento no garantiza un buen comportamiento, pero la ignorancia es una garantía virtual de mala conducta".
título de la nota: La filósofa de las emociones políticas
Una de las más importantes y polémicas pensadoras de la actualidad, Nussbaum ha sabido construir una constelación de pensamiento que, aunque abarca cuestiones diversas, no pretende transformarse estrictamente en sistema filosófico. Envueltos en un tono único donde confluyen el estilo argumentativo de la filosofía analítica y la belleza provocativa del ensayo, sus escritos suelen arrastrar al lector a seguir leyendo vorazmente, sea a ella misma, a sus partidarios o a sus enemigos. La justicia global, el papel de las emociones en la vida pública, la ética helenística, el feminismo, la educación, la discapacidad, el multiculturalismo, los derechos de los animales, la tragedia griega, el patriotismo, la abolición de la injusticia social son algunos de los temas que recorre una producción sostenida siempre en una matriz liberal de raigambre rawlsiana donde el prójimo cumple un papel central.
En un momento en que prima la visión instrumental de la enseñanza (incluso la creatividad es hoy un camino para una mejora en los balances de las empresas), Nussbaum ha desplegado, en El cultivo de la humanidad (1997) y Sin fines de lucro (2010), todo su arsenal para señalar la necesidad de revitalizar el papel de las humanidades en la educación. No porque de esa manera se gerencie mejor o se adquiera cierto estatus diferencial, sino porque el pensamiento crítico sobre el que se fundan es el camino necesario para una real capacitación de los ciudadanos en las democracias contemporáneas multiculturales.
título de la nota: "Las humanidades son necesarias para mantener viva la democracia"
autor de la nota: Antonio Lozano
medio: La Nueva España - España
fecha: 9/19/2013
- ¿Cuáles son las lecciones más valiosas que se pueden aprender hoy de la filosofía grecolatina, que en España es estructuralmente ninguneada?
- El pensamiento grecolatino reviste un interés filosófico para áreas de lo más diverso. Aristóteles, por ejemplo, ofrece a los especialistas en las sociedades modernas una serie de recursos muy ricos para reflexionar acerca de la vulnerabilidad y la prosperidad humanas, asuntos a los que los poetas trágicos prestaron mucha atención. Gracias a él aprendemos que los bienes humanos son plurales y no individuales, al tiempo que nos dota de argumentos para criticar el actual pensamiento utilitario. Algunos distinguidos textos clásicos plantean desafíos a nuestros modelos actuales de pensamiento y suelen ser mejores y más ricos que los últimos artículos periodísticos, que en su mayoría serán olvidados en menos de un año, por no hablar de en los próximos dos mil años.
- ¿Cómo diría que la educación y el fomento de las humanidades han evolucionado en su país desde que en 1997 escribió El cultivo de la humanidad?
- Mis oponentes conservadores de aquel entonces eran grandes defensores de las humanidades: simplemente no querían aceptar cambios en la forma en que eran enseñadas. Sobre todo, rechazaban la inclusión de estudios feministas y estudios afroamericanos y, en menor medida, el nuevo interés por los logros de las culturas no occidentales. Hoy el debate se ha desplazado: mis rivales son individuos que no se lo pensarían un segundo a la hora de barrer con todas las humanidades, al estar centrados en los beneficios nacionales a corto plazo. Los encuentro mucho más temibles al apuntar contra valores del todo necesarios para mantener la democracia con energía y con vida.
título de la nota: Martha Nussbaum y la fragilidad del bien
autor de la nota: María Bárcena
medio: La Jornada Semanal - México
Después de explicar la importancia que tiene la filosofía para la economía, Nussbaum apuntó que hace falta una educación bien fundada en las humanidades, para que las sociedades mantengan la lucha por la justicia. La educación humanística -afirma Nussbaum- es el principal ingrediente para la salud democrática, porque si no somos capaces de analizar la realidad críticamente, pueden pasar cosas muy malas. Tenemos que ser capaces de inculcar en los jóvenes el pensamiento crítico de Sócrates y enseñarles cómo articular un discurso racional, cómo debatir y defender sus ideas.
Uno de sus últimos libros, Sin fines de lucro (2010), lleva como subtítulo la siguiente leyenda: "Por qué la democracia necesita de las humanidades", y debería ser lectura obligatoria para todos aquellos que, de alguna manera, intervienen en el diseño de los sistemas educativos, si suponemos que leen y que tienen capacidad de aprender y pensamiento crítico. En Sin fines de lucro, Nussbaum, actualmente profesora de la Universidad de Chicago, plantea la cuestión sin rodeos: "Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial. No me refiero a la crisis económica global que inició en 2008; me refiero a una crisis que pasa prácticamente inadvertida, como un cáncer: una crisis que, con el tiempo, puede llegar a ser más perjudicial para la humanidad, me refiero a la crisis mundial en materia de educación".
Nussbaum ha escrito también que "las artes y las humanidades no sirven para ganar dinero. Sirven para algo mucho más valioso: para formar un mundo en el que valga la pena vivir".
título de la nota: Nussbaum: "La economía precisa de filosofía para ser sensible a las personas"
autor de la nota: Efe
La filósofa Martha Nussbaum, en su discurso al recibir el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012, ha indicado que la economía no debe restringirse al crecimiento, sino contar también con la filosofía, para articular una buena sociedad que sea sensible a las personas.
"Las humanidades proporcionan conocimiento sobre nosotros y los demás, pero también llevan a la reflexión sobre la aspiración de todo individuo a la justicia", ha proclamado Nussbaum, que ha pronunciado esta parte de su discurso en español.
"El florecimiento humano requiere el florecimiento de las disciplinas de humanidades", ha concluido Nussbaum antes de agradecer a la Fundación Príncipe de Asturias, más que el galardón para ella, el hecho de que se lo hayan otorgado "a las humanidades como una parte del pensamiento social para el futuro".
título de la nota: Martha Nussbaum: "La educación humanística es el principal ingrediente para la salud democrática"
medio: La Opinión de La Coruña - España
Martha Craven Nussbaum, filósofa y profesora en la Universidad de Chicago, es el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales de este año. Aunque es conocida sobre todo por sus ensayos sobre filosofía antigua y el estudio de las emociones, Nussbaum ha desarrollado intereses muy variados. Su filosofía sigue la estela de la tradición política liberal, es una defensora de la educación y las letras como baluartes de la existencia, de los derechos de los animales y estudiosa del feminismo. En 1986, junto con el economista Amartya Sen, desarrolló la teoría del "enfoque de las capacidades" como alternativa para el análisis de las cuestiones de justicia básica.
- Vivimos un momento histórico complicado. Las instituciones, al menos en Europa, se tambalean; el ejercicio de la política está lejos de ser ejemplar y la ciudadanía se debate entre la pasividad y la acción de la protesta en la calle. ¿Qué le ocurre a la democracia?
- ¿Cómo fomentar el espíritu crítico en la educación cuando las humanidades casi han desaparecido del currículo educativo?
- Lo que principalmente necesitan saber los jóvenes es cómo argumentar y defender una idea, y hay muchas formas de conseguirlo, empezando ya en edades tempranas. En mi libro doy algunas ideas sobre cómo incluir el pensamiento crítico en el currículo escolar. La ausencia de este pensamiento crítico es, ya por si misma, extremadamente peligrosa. Sabemos, por nuestras investigaciones, que la gente tiene una tendencia natural a dejarse llevar por figuras de autoridad que les seducen. Si no somos capaces de analizar nuestra realidad desde un punto de vista crítico pueden pasar cosas muy, muy malas.
título de la nota: Un suicidio del alma
autor de la nota: Octavio Salazar Benítez
medio: Diario Córdoba - España
En apenas unas horas devoro el libro de Martha Nussbaum Sin ánimo de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, justo el día en que muchos padres y madres fueron a la "huelga" acompañando a los hijos que durante tres días no asistieron a clase. Y escribo huelga entre comillas porque difícilmente puede ejercerse tal derecho fuera de una relación laboral. Dejémoslo pues en jornada de protesta por parte de los principales sufridores de unas medidas que están llevando la escuela pública a unos niveles tercermundistas. Sin duda, el golpe que le faltaba para certificar la defunción que desde hace años vienen anunciando distintos informes que nos sitúan a la cola de todos los índices de calidad.
Resulta, pues, hasta paradójico que en un país que en general se ha tomado tan poco en serio la educación, una mujer como Martha Nussbaum se haga con el Príncipe de Asturias. La Nussbaum ha dedicado la mayor parte de su producción científica a demostrar cómo el correcto funcionamiento de la democracia ha de tener como principal aliada a la escuela. De manera más específica, ha reivindicado el papel de las Artes y las Humanidades en unos sistemas que han ido prescindiendo de ellas en beneficio de los conocimientos técnicos y de la idea de rentabilidad. De esta manera, se ha ido renunciado al fomento de un pensamiento crítico, a la capacidad de imaginación e innovación, así como a la forja de unos sentimientos morales capaces de generar lealtades cívicas. La profesora de Chicago se rebela contra la tiranía de las costumbres y la pasividad, proponiendo un modelo que desarrolle la empatía, la responsabilidad individual y la capacidad de argumentación. Es decir, pedagogía socrática frente a la docilidad y la codicia.
título de la nota: La utilidad de la filosofía
autor de la nota: Lola Galán
Reconocida como una de las grandes filósofas actuales, profesora de Derecho y Ética en la Universidad de Chicago, autora de más de dieciséis libros (la mayoría, editados en español por Paidós) sobre filosofía griega y latina, derechos de las mujeres, filosofía política, religión e igualdad entre los humanos, Martha C. Nussbaum va al grano cuando se instala ante el ordenador. El próximo día 26 recogerá en Oviedo, de manos del príncipe Felipe, el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012, un galardón que la ha dejado "increíblemente sorprendida, honrada y encantada", porque, "aunque estoy al corriente de que mis libros se han publicado en España, y hay algunos jóvenes que han escrito sobre ellos, no era consciente de que se me apreciara tanto", dice en esta entrevista realizada mediante cuestionario electrónico.
Como apasionada de la filosofía y las humanidades, Nussbaum se ha quejado públicamente de la obsesión por los estudios técnicos, en todo el mundo, y de la afición de los estudiantes a escoger especialidades en función del dinero que se pueda ganar ejerciéndolas. "No tengo el menor problema con las carreras técnicas, no obstante, soy partidaria del sistema educativo en el que todos los alumnos estudian unas materias comunes. Aparte de que ya sabemos que en este mundo de economía cambiante, las humanidades les interesan mucho a los licenciados en Derecho, Medicina y Negocios, porque proporcionan la clase de visión flexible requerida en la nueva economía. Por lo tanto, licenciarse en Filosofía tampoco le impide a nadie encontrar un trabajo".
Para Nussbaum, los estudios humanísticos son fundamentales además en la forja de un saludable sistema democrático."Son materias que nos aportan información sobre el mundo en el que vivimos", dice. Y de entre ellas destaca la filosofía. "Como ya lo vio Sócrates, la filosofía tiene una capacidad única para producir una vida examinada, es una fuente de razonamientos y de intercambio de argumentos. Nuestro clima político actual es histérico, dado a las invectivas más que a los argumentos. Necesitamos de la filosofía con la misma urgencia que la Atenas de Sócrates".
título de la nota: Una humanista de nuestro tiempo
autor de la nota: Carlos García Gual
No voy a descubrir a nadie la personalidad de la gran intelectual norteamericana ganadora este año del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, sólo quisiera subrayar la relación de su actitud ética con su admirable formación humanista, en un tiempo en que ese rasgo no es ya frecuente. La extensísima obra ensayística de Martha Nussbaum (Nueva York, 1947), profesora en las prestigiosas universidades de Harvard, Brown y Chicago, es ejemplar tanto por su amplitud y coherencia intelectual como por su apuesta por una educación basada en la gran tradición cultural para todos.
Las referencias a los grandes pensadores le sirven para una mirada propia para enfocar con mirada más libre la circunstancia actual e invitan así a sus lectores a nuevas perspectivas sobre esa tradición intelectual (que va de las anécdotas vivaces de un Diógenes Laercio a textos de Platón, Kant y Nietzsche).
Desde esa atalaya de eruditos aires académicos, Nussbaum ha descendido con su aguzado y claro estilo expositivo a las cuestiones más candentes de nuestros días con todo su rigor crítico y su empeño humanista. En libros más breves sobre los asuntos de siempre: la educación, los sentimientos, la libertad, la cultura y la democracia real. Los títulos mismos ya lo apuntan. Y lo demuestran, entre otros, Cultivar la humanidad o Sin fines de lucro, que podríamos recomendar a los programadores de nuestros planes académicos, si su dudoso sentido crítico les permitiera leer y ser críticos al respecto.
título de la nota: El Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales
autor de la nota: Gloria Priego
medio: Diario de Córdoba - España
fecha: 7/8/2012
Desde la publicación de la concesión del Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales a la filosofa estadounidense Martha Nussbaum, mucho se ha escrito sobre sus innumerables méritos y distinciones, pero quizá se ha incidido menos en el aspecto de su "contribución relevante en beneficio de la humanidad", que, subraya el galardón, ha significado su obra.
Efectivamente, el jurado ha destacado su aportación a las Humanidades y a la Filosofía del Derecho y de la Política, pero poniendo también el acento en su concepción ética del desarrollo económico, de la universalidad de la dignidad humana, en su defensa del papel de las Humanidades en la educación para beneficio de la democracia y en su denuncia de la pobreza como una privación de las "capacidades humanas".
Las teorías filosóficas de Martha Nussbaum, en fin, partiendo de pensamientos socráticos y tagorianos, persiguen una anuencia de principios éticos universales como forma de lucha contra la desigualdad y la injusticia; lo que avalan títulos suyos como La fragilidad del bien; Las fronteras de la justicia; El ocultamiento de lo humano; El conocimiento del amor; Sin fines de lucro o El cultivo de la humanidad, entre otros.
En definitiva, el merecido galardón otorgado a Martha Nussbaum va más allá de un mero reconocimiento a su importante e internacional producción bibliográfica, categoría académica o influencia intelectual, sino que reconoce fundamentalmente el gran valor de su trabajo en la contribución a mejorar el mundo, a través del comportamiento humano.
título de la nota: Martha Nussbaum: Filósofa de lo vulnerable
medio: Revista Filosofía Hoy - España
fecha: 7/1/2012
Si Simone de Beauvoir fue la filósofa por excelencia de los años 40 y 50, Hanna Arendt la de los 60 y 70 y Zambrano la de los 80 y 90 –al menos en nuestro país–, podemos decir que Martha Nussbaum es la filósofa por antonomasia de estas últimas décadas. Pero además, el último Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales no es solo una de las pensadoras más destacadas del momento (junto con Judith Butler, con quien ha polemizado sobre su estilo), sino uno de los filósofos vivos más importantes de Norteamérica (y utilizo el masculino porque incluyo no solo a las mujeres filósofas, sino también a todos los filósofos varones) y una de las referencias imprescindibles de la filosofía contemporánea, junto con Habermas, Vattimo y algunos más.
Nussbaum es también una ardiente defensora de la enseñanza de las humanidades, como lo demuestran El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma de la educación liberal (Paidós, 2005) y Sin fines de lucro: Por qué la democracia necesita de las humanidades (Katz, 2011), dos magníficos libros en los que la autora apuesta por una educación cosmopolita para abordar el multiculturalismo creciente de nuestros países y los graves problemas transnacionales (contaminación, injusticia, etc.) a los que tienen que hacer frente las generaciones futuras.
título de la nota: Soluciones imaginativas
autor de la nota: Xavier Antich
fecha: 6/18/2012
Las "soluciones imaginativas" se están aplicando con saña en sanidad, educación, investigación y cultura. También, de forma peligrosísima, en la universidad. No sólo a causa del decreto ley del ministro Wert, contestado de forma unánime por los rectores, aunque muchos de ellos están llevando el desmontaje y derribo de la universidad mucho más allá de lo previsto por la ley, amenazando, en primera instancia, aunque no de forma exclusiva, los estudios humanísticos. Ya lo advirtió, hace dos años, Martha C. Nussbaum, una filósofa a la que hemos convocado a menudo en estas páginas, por la lucidez de sus planteamientos, y recientemente galardonada, muy justamente, con el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales: "Los programas relacionados con las artes y las humanidades están sufriendo recortes en todo el mundo", concebidas como "ornamentos inútiles".
Ya ella advirtió, en un libro más necesario que nunca, Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades (Katz Editores), que "producir crecimiento económico no equivale a producir democracia" y que "sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva la democracia". Por ello, hace dos años, daba un toque de alerta que era, a todas luces, una llamada de emergencia: "Las democracias cuentan con un gran poder de imaginación y raciocinio, pero también son propensas a las falacias, al chovinismo, a la prisa, a la dejadez, el egocentrismo y a la estrechez de espíritu. La educación orientada principalmente a la obtención de renta en el mercado global magnifica estas fallas y produce semejante grado de codicia obtusa y de docilidad capacitada que pone en riesgo la vida misma de la democracia, además de impedir la creación de una cultura mundial digna".
título de la nota: Los adversarios de la ciudadanía
autor de la nota: Fernando Savater
fecha: 5/31/2012
El tiempo tiene sus paradojas, como el espacio, y en el mismo momento coinciden a veces instancias opuestas. Un par de días después de enterarnos que Martha C. Nussbaum había ganado el Premio Príncipe de Asturias, se filtraron en la prensa los detalles de las modificaciones que el Ministerio de Educación va a imponer al temario de la maltratada asignatura de Educación para la Ciudadanía, que entre zarandeos varios ha perdido hasta el nombre. La paradoja de esa coincidencia estriba en que Nussbaum es una decidida propugnadora de la formación cívica que debe incluir la educación en nuestras democracias. Frente a quienes pretenden (sobre todo ahora, en época de crisis) que la educación debe centrarse solamente en la instrucción en materias de aplicación práctica con perspectivas laborales, ella sostiene que "no nos vemos obligados a elegir entre una forma de educación que promueve la rentabilidad y una forma de educación que promueve el civismo. La prosperidad económica requiere las mismas aptitudes necesarias para ser buen ciudadano". Una observación tanto más pertinente cuando estamos viendo hasta qué punto la ciudadanía deficiente, tanto la de los especuladores financieros como la de quienes rehúyen los impuestos o malbaratan los servicios públicos, se convierte en causa de desastre social. El libro en que Nussbaum hace esta constatación se llama: Sin fines de lucro (ed. Katz), pero podemos decir también que la carencia de formación cívica es tan dañina para la riqueza social como para los demás aspectos de nuestra convivencia.
título de la nota: El hilo educativo de la democracia
autor de la nota: Carlos Colón
medio: Diario de Sevilla - España
fecha: 5/26/2012
Trataba ayer de la "crisis silenciosa" que, según la reciente premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales Martha C. Nussbaum, afecta a la educación aún con mayor profundidad que la económica: despreciar las humanidades -concebidas como "ornamentos inútiles"- para planificar la educación sólo como una herramienta para el crecimiento económico. Y les anunciaba que el diagnóstico establecido por la profesora Nussbaum no era optimista.
Nussbaum termina su libro en sintonía con su colega de Harvard: "Si no insistimos en la importancia fundamental de las artes y las humanidades, éstas desaparecerán, porque no sirven para ganar dinero. Sólo sirven para algo mucho más valioso: para formar un mundo en el que valga la pena vivir", guiado, no por la avaricia, el miedo y la desconfianza, sino "por la razón y la compasión". Contra esta otra crisis silenciosa, mucho más peligrosa para la educación que la económica, parece que nadie se manifiesta ni se indigna.
título de la nota: La crisis silenciosa de la educación
fecha: 5/25/2012
El pasado sábado, al final de un artículo dedicado a la educación como adiestramiento en el conocimiento crítico que da el valor y los medios para servirse del propio entendimiento, me preguntaba (retóricamente) si en la crispada situación actual -subida de tasas, recortes, paro académico- no se podría interpretar como un gratuito bizantinismo ocuparse de estas cuestiones.
Ese mismo día empecé a leer Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades (Katz Editores, 2010), de la flamante premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales Martha C. Nussbaum, autora también de El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma de la educación liberal o El ocultamiento de lo humano. Para mi consuelo, tanto los tres títulos como lo que iba leyendo tenían que ver con lo que exponía en aquel artículo.
Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades se ocupa de otra crisis, no de la económica, que afecta con idéntica gravedad a la sociedad y la educación. Una "crisis silenciosa" que "pasa prácticamente inadvertida", como la llama Nussbaum, que recorta, arrincona y en muchos casos expulsa las disciplinas humanísticas de los planes de estudio. Precisamente esos saberes que en el proceso educativo adiestran para servirse del propio entendimiento, como afirmaba en mi artículo citando a Kant, o que permiten -por decirlo con palabras de la autora- enseñar a aplicar el pensamiento crítico necesario para actuar independientemente y para desarrollar una inteligencia resistente ante el poder y la manipulación.
Por el contrario, y esto no tiene que ver con los medios (crisis, recortes, tasas) sino con los fines (valores que establecen prioridades), se elimina lo que no tiene utilidad inmediata para competir en el mercado, se fomenta la rentabilidad a corto plazo mediante el cultivo de capacidades utilitarias y prácticas, se reduce la educación a herramienta para el crecimiento económico. Y las humanidades son consideradas ornamentos inútiles. Nussbaum es muy severa en el diagnóstico de esta situación que, como veremos mañana, afecta tanto a la calidad de la educación como a la de la democracia.
título de la nota: Martha Nussbaum gana el Príncipe de Asturias por conectar la ética y la economía
autor de la nota: Iñaqui Esteban
fecha: 5/17/2012
Si los economistas hubieran tenido un mayor conocimiento de las humanidades, la situación sería distinta: mejor, se entiende, porque habrían entendido que un mayor desarrollo de las capacidades humanas mejora la productividad y el bienestar. Esta es una de las ideas que se deducen de la obra de Martha C. Nussbaum, filósofa estadounidense muy conocida en el ámbito académico, y ahora también por públicos más amplios gracias a la concesión ayer del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.
El jurado resaltó cómo Nussbaum "ha abordado el estudio del desarrollo económico y la ética al entender la pobreza como una privación de capacidades humanas, planteamiento que ha tenido una gran repercusión en diversos organismos internacionales".
título de la nota: Martha Nussbaum la filosofía para crear un mundo más humano
autor de la nota: Marta Torres
-¿Qué función considera que deben tener las humanidades en estos tiempos dentro los programas universitarios?
-Las Humanidades deben proporcionar tres ingredientes que cualquier sociedad que se considera decente, necesita con urgencia integrar. El primero, la habilidad socrática de examinarse a uno mismo y pensar de forma crítica. El segundo, la habilidad de pensar los problemas mundiales, pero estando bien informado sobre historia, la naturaleza de las principales religiones y la variedad de culturas que existen. Y el tercero y último, una imaginación cultivada y con suficiente habilidad para entender cómo se aprecia el mundo a través de los ojos de gente que es diferente.
-¿Qué tipos de valores y educación van a quedar después de la crisis financiera?
-La crisis está demostrando que necesitamos más pensamiento de raíz socrática sobre los valores que tenemos y el lugar hacia dónde vamos. La economía es buena para encontrar medios que nos lleven a un fin, pero no resulta apropiada cuando depende de ella pensar a qué debería aspirar una sociedad.
título de la nota: La filósofa Martha Nussbaum, Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales
autor de la nota: Oviedo
fecha: 5/16/2012
título de la nota: Con nobleza de espíritu y sin fines de lucro
autor de la nota: Weildler Guerra C.
medio: El Heraldo - Colombia
fecha: 1/7/2012
La filósofa norteamericana Martha Nussbaum cree que atravesamos una crisis silenciosa y destructiva como un cáncer, más grave aun que las dificultades por las que atraviesan las economías del mundo noratlántico.
En su obra Sin fines de lucro (2010) considera que la erradicación de las artes y las humanidades de la educación superior es perjudicial para el mantenimiento de la democracia. Si los estados ávidos de dinero consideran a las humanidades como ornamentos inútiles y solo promueven aquella educación para la producción de renta en breve tendremos generaciones enteras de maquinas utilitarias en vez de ciudadanos cabales con imaginación, visión crítica, capaces de crear y de pensar por sí mismos y de comprender los logros y los sufrimientos ajenos.
título de la nota: Para leer en vacaciones
autor de la nota: María Elvira Samper
medio: El Espectador - Colombia
fecha: 12/31/2011
A estas alturas del partido, cuando el ritmo de trabajo es menor y buena parte de los colombianos han hecho un receso y toman vacaciones, nada mejor que leer un libro. Acudo a la lista de los libros que la revista Arcadia considera como los mejores del año para hacer algunas recomendaciones.
A la ministra de Educación, María Fernanda Campo, Sin fines de lucro, de Martha Nussbaum, un libro que cuestiona la tendencia de las políticas educativas a privilegiar lo útil, lo económicamente productivo, en detrimento de las humanidades, fundamentales para el desarrollo de la democracia.
título de la nota: Sin fines de lucro
autor de la nota: Mauricio Sáenz
medio: Revista Arcadia - Colombia
fecha: 12/20/2011
Una apasionada defensa de la educación humanística hace Martha Nussbaum en Sin fines de lucro, un libro en el que arremete contra la tendencia, acentuada en los últimos años, de privilegiar los temas "útiles", esto es, pertinentes para producir dinero. El problema, según la afamada filósofa y pedagoga, es que nada garantiza que las personas entrenadas solo en generar ingresos sean capaces de construir sociedades verdaderamente democráticas. Convertidos en robots incapaces de tomar decisiones autónomas, los ciudadanos educados de ese modo quedan indefensos ante las tendencias antidemocráticas que, como nuevos evangelios, se abren paso en el mundo moderno. Sin una educación que incluya la historia, las artes y las letras, no es posible configurar las cualidades necesarias de los buenos ciudadanos: la primera, la de analizar objetivamente los hechos para cuestionar la autoridad. La segunda, la habilidad de verse como sociedad, no como un conjunto de individuos, lo cual implica la posibilidad de observar con respeto lo bueno y lo malo de otros entornos. Y la tercera, la capacidad de ponerse en los zapatos del otro, la cultura de la simpatía. Se trata de un libro que deberían tener en su cabecera los responsables de las políticas educativas del mundo.
título de la nota: Martha C. Nussbaum: Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades
autor de la nota: Jaime de Salas
Sin detenerse especialmente en Europa, la perspectiva de Nussbaum trasciende el contexto estadounidense. Conocedora sobre todo del caso de India, Nussbaum teme que la creciente valoración de la ciencia en Estados Unidos sea paralela a un modelo de educación que entienda que ésta se debe centrar exclusivamente en la mejora del nivel de vida. Por el contrario, entiende que es importante una forma de educación para la democracia. Y esta educación incluye la capacidad de razonar cabalmente, de admitir los derechos de los demás, de juzgar las situaciones críticamente y, a la vez, con madurez y con realismo, de superar los intereses particulares sean de región o de nación, etc. Admito los valores, pero no estoy seguro que se puedan enseñar como asignaturas. Realmente, se tienen que mostrar en las prácticas de la sociedad y ésta muchas veces se comporta de manera muy distinta de lo que afirma que son sus valores.
El libro tiene además el interés de presentar de manera sucinta personalidades que han contribuido a ese modelo de educación liberal que muchas universidades estadounidenses promueven. Sócrates, Rousseau, Winnicott, Tagore, o Dewey son algunas de las figuras que de una forma breve pero ágil pasan a constituir un canon para una educación política del ciudadano democrático.
Finalmente, es importante la perspectiva global que tiene este trabajo de Nussbaum por la que la enseñanza, sea secundaria o superior, debe permitir la comprensión de personas que provienen de otras culturas. Desde luego, el proceso de globalización es imparable y tiende a apoyarse en una nueva cultura común.
título de la nota: Verdad, belleza y bondad reformuladas
autor de la nota: Manuel Barrios Casares
Una concepción estrecha del proceso de la formación intelectual, contaminada por el lenguaje economicista de la rentabilidad, y una insistente mentalidad de nuevo rico en buena parte de la pedagogía contemporánea, que ha disimulado su apoyo acrítico a estas recetas tras un aire de cientificidad, han contribuido perniciosamente al verdadero recorte que hoy sufre el ámbito de la enseñanza: el del sentido y la importancia decisiva de su tarea. Es precisa una crítica de las falsas promesas de excelencia educativa de este ideario. Como recordaba no hace mucho Martha Nussbaum, una mera educación para el empleo, la buena renta y la prosperidad económica no es una educación para la buena vida. Esta concepción sigue apegada en el fondo a viejos modelos de desarrollo, que descuidan el cultivo de cualidades esenciales para la forja de individuos ilustrados, capaces de argumentar críticamente y contribuir a la mejora de la vida democrática.
título de la nota: Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades
autor de la nota: Gabriel Rudas
medio: www.razonpublica.com - Colombia
fecha: 10/16/2011
El libro de la filósofa estadounidense Martha Nussbaum, Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, es a la vez un examen de lo que implica esta concepción instrumental de la educación y una defensa de las humanidades como un elemento indispensable para la supervivencia de la democracia en la actualidad.
Lo que Nussbaum propone no es simplemente enseñar filosofía, historia o artes a los niños (algo que todavía se hace en algunos casos) sino estructurar la enseñanza a partir de un horizonte humanístico y artístico.
El argumento central de Sin fines de lucro sigue teniendo relevancia, no sólo para el caso de India y Estados Unidos, sino también para Latinoamérica. La generación de riqueza es un medio para lograr el bienestar de la población y para construir una sociedad democrática y plural, de modo que no tiene sentido sacrificar, en función de la renta, los fines mismos que se están persiguiendo. Así, las tendencias en educación que proponen disminuir la formación en humanidades para ahorrar gastos ponen en peligro la posibilidad de que se pueda conseguir o preservar la democracia.
título de la nota: Más que sumisas máquinas humanas
fecha: 9/23/2011
En su nuevo libro, la filósofa norteamericana despliega sus profundos conocimientos en educación para hacer un auténtico manifiesto, un llamado a la acción contra el deterioro constante de la enseñanza humanística, causada por el énfasis creciente que los gobiernos, los establecimientos educativos y hasta los padres de familia le dan a una escueta educación técnica y científica destinada, por encima de cualquier otro objetivo, a producir dinero a corto plazo.
A lo largo del libro Nussbaum presenta las variadas formas por las cuales las humanidades, la historia y las artes han proporcionado a las democracias un espacio no sólo de reflexión crítica, un espejo que permite plantearse sus valores y sus defectos; sino de empatía, pues "el estudio serio de las artes se convierte en un factor crucial para desarrollar la habilidad de ponerse en el lugar del otro, en orden a entenderlo más que a derrotarlo o dominarlo". Una capacidad crucial para constituir lo que llama verdaderos "ciudadanos del mundo", preparados para entender la propia nación como parte de un orden mundial complejo cuyos problemas y diferencias deben resolverse por medio del diálogo y no de la guerra, y comprender las culturas y los ámbitos extraños en un planeta más integrado que nunca.
El libro de Nussbaum dará mucho de que hablar, y no solo en el ámbito norteamericano, al que está inicialmente dirigido. Ojalá permeara en algo la institucionalidad de países como Colombia, que hace mucho entraron en la tendencia que critica. ¿O alguien le ha echado un vistazo a la conspicua ausencia de programas de humanidades en el sistema de becas para educación del Icetex?
título de la nota: Rentabilidad y educación
Las enseñanzas de arte y de las humanidades (en el sentido más amplio del término) ayudan a entender y valorar no sólo el contexto inmediato, sino que abren horizontes y brindan libertad y crítica frente al opresivo entorno económico y las presiones mediáticas.
título de la nota: ¿Para qué educamos?
autor de la nota: Juan Navarro de San Pío
medio: La Información de Alicante - España
La filósofa Martha Nussbaum en Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades (Katz, 2010), situando su análisis en el contexto anglosajón del sistema de enseñanza -que, no lo olvidemos, inspira el Plan Bolonia- ha cuestionado recientemente que la educación haya de fundarse únicamente en el crecimiento económico ya que éste no siempre garantiza una mayor calidad de vida. El abandono de las artes y las humanidades supone también un deterioro de la democracia al perder la ciudadanía parte de su capacidad crítica. Nussbaum trata de superar esa disyuntiva falaz según la cual deberíamos elegir entre utilidad o formación, proponiendo un triple horizonte educativo: trabajo, ciudadanía y sentido de la vida; junto a la educación para la rentabilidad debe existir también una educación para el desarrollo humano, es decir, combinando criterios cuantitativos con otros más cualitativos.
Nusbaumm considera, siguiendo a Bronson Alcott, que la educación es el camino desde el sujeto al mundo: nos enseña a distanciarnos de nosotros mismos, aprendiendo primero a desear el conocimiento del mundo y de los otros para después reflejarlo en el interior de la persona. A lo que añadiría un último paso: volver al mundo no sólo para dominarlo y adaptarnos a sus exigencias económicas, también para no renunciar a su transformación.
título de la nota: La crisis silenciosa, el futuro de la democracia y el cultivo de la humanidad
autor de la nota: Fabiola Cabra-Torres
medio: Signo y Pensamiento - Colombia
fecha: 6/1/2011
La reciente publicación en castellano del último libro de Martha Nussbaum, filósofa norteamericana, profesora de derecho y ética en las facultades de Derecho y de Teología de la Universidad de Chicago, ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la crisis mundial de la educación y su estrecha relación con el futuro de las sociedades democráticas. Esta crisis, que ella denomina "silenciosa", pone en fuerte tensión y en conflicto la idea de la educación concebida como una herramienta para el crecimiento económico -poco preocupado por una reflexión sensible sobre la equidad en el acceso y las oportunidades, y por la salud, la educación y la calidad de vida de la población pobre y rural- y para el modelo de desarrollo humano de una educación liberal, que es indispensable para cultivar las democracias del mundo global.
Y dado que la educación se ha vuelto cada vez más utilitaria, más centrada en la profesionalización y con un recorte significativo de las artes y humanidades en todos los niveles educativos, la pérdida de habilidades asociadas a la formación humanística está poniendo en peligro la salud de las democracias y la esperanza en un mundo basado en el respeto mutuo entre seres de distintas latitudes y geografías. Con este diagnóstico, Nussbaum advierte sobre el peligro de reducir la educación a una herramienta de la economía y de valorarla desde la idea de la rentabilidad otorgando un papel desproporcionado a la ciencia y a la tecnología, y cultivando únicamente habilidades útiles por su alta aplicabilidad para la producción y la globalización económica, que tanto preocupa a los dirigentes del mundo.
Finalmente, este "manifiesto", como lo denomina Nussbaum, se ha de entender como un llamado a la acción que invita a los distintos actores sociales a analizar de manera profunda y crítica las consecuencias que pueden traer nuestra indiferencia y nuestra actitud irreflexiva sobre el futuro de la educación y la formación de ciudadanos en las actuales sociedades.
título de la nota: Defensa de las humanidades
medio: Menorca - España
fecha: 5/15/2011
Alarmada por el grado en que el estudio de las humanidades está siendo abandonado en beneficio de aprendizajes más directamente vinculados con las actividades económicas, en esta breve y apasionada obra Nussbaum hace un alegato en favor de las artes liberales.
título de la nota: Advertencias sobre la crisis silenciosa de la educación para el pensamiento crítico
autor de la nota: Alícia Villar Aguilés
medio: Revista de la Asociación de Sociología de la Educación - España
fecha: 5/1/2011
En su última publicación, Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, Martha C. Nussbaum lanza una advertencia contundente: nos encontramos en medio de una crisis que pasa más inadvertida que la crisis económica global, una "crisis silenciosa", como ella la titula, que puede resultar perjudicial para el futuro de la democracia: la crisis mundial de la educación.
Nussbaum nos invita [...] a reflexionar sobre el modelo de educación con fines lucrativos, sobre las transformaciones que se están dando en las universidades y la situación "en peligro" de las artes y las humanidades al no ser consideradas campos de estudio con "impacto económico". Sin fines de lucro, además de una invitación a la reflexión, podemos considerarlo como un manifiesto de advertencia sobre la crisis silenciosa de la educación para el pensamiento crítico.
título de la nota: La vigencia de las humanidades
fecha: 4/21/2011
Varios ensayos recientemente llegados a las librerías coinciden en denunciar el declive de las humanidades en nuestra sociedad y, en particular, en el ámbito universitario. [...] La norteamericana Martha Nussbaum, autora de Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, nos recuerda que "la salud de la democracia requiere pensamiento crítico, comprensión de la historia del mundo y cultivo de nuestra capacidad imaginativa, y eso lo dan las humanidades". En suma, las humanidades no sólo son necesarias por el aporte de saberes sobre las inquietudes y logros del género humano a lo largo de su historia, sino también como herramientas cuyo dominio nos asegura la forja de un buen criterio.
título de la nota: El declive de las humanidades
autor de la nota: María Paz López
fecha: 4/20/2011
Los estudiosos alertan de que arrinconar por inútiles las Humanidades -literatura, filosofía, arte, historia, teología...- entraña un peligro para la sociedad.
Estos males se detectan hace años en la sociedad española, pero afectan, en distinto grado, a varios países occidentales. En Estados Unidos dio la alerta el año pasado la filósofa y jurista Martha Nussbaum con el libro Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades (editado en España por Katz). "La salud de la democracia requiere pensamiento crítico, comprensión de la historia del mundo y cultivo de nuestra capacidad imaginativa, y eso lo dan las humanidades", recalca Nussbaum por correo electrónico desde Chicago.
La devaluación social de estos saberes se da en diversos países, y el actual clima económico no ayuda a revalorizarlos. "La percepción de que las humanidades no son útiles se ha exacerbado con la reciente crisis económica, que hace que los políticos sientan la necesidad de centrarse en los beneficios a corto plazo, más que en la salud de las instituciones democráticas a largo plazo", argumenta Martha Nussbaum.
título de la nota: Martha Nussbaum: "La crisis de las humanidades es global"
autor de la nota: Macarena García
medio: El Mercurio - Chile
fecha: 3/27/2011
Martha Nussbaum, filósofa norteamericana con doctorados honoríficos en más de 30 universidades, autora de una veintena de libros y figura recurrida para intervenir debates públicos, está convencida de que el futuro será peligrosamente individualista si las políticas públicas en educación siguen la tendencia que llevan. En Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, recientemente traducido al castellano por los argentinos Katz Editores, Nussbaum dice que hoy prima la idea de una educación rentable, capaz de dotar al estudiante de habilidades técnicas. Contra esa visión escribió este libro que describe como un manifiesto-ensayo, una apasionada obra breve que asegura que sin estudio de humanidades, las sociedades perderán su pensamiento crítico y la capacidad para comprender la injusticia.
- Uno de los argumentos que sustentan la idea de hacer programas universitarios aplicados y profesionalmente orientados es que los estudiantes necesitan herramientas prácticas para hacerse valer en un entorno cada vez más competitivo. En este argumento, la educación en humanidades es un tema del pasado, también por el elitismo que conlleva. ¿Qué hacer contra la evidencia de que las compañías buscan cada vez más profesionales específicamente preparados, o contra la idea de que la educación es una inversión?
- Los estudiantes debieran tener una educación general y una particular. Hay materias que los preparan para ser ciudadanos y para la vida, y otras materias que los preparan para su carrera. Con un programa de cuatro años ambos propósitos pueden ser cumplidos, y el problema viene cuando se imponen los programas de tres años. Pero las compañías, más y más, están buscando personas con imaginación y habilidades críticas: la economía está cambiando constantemente y la creatividad se ha convertido en esencial. China y Singapur, por ejemplo, dos países conocidos por estar enfocados en la educación orientada al negocio, han reestructurado la educación escolar poniendo más humanidades para promover la innovación.
título de la nota: Días de invierno
autor de la nota: José Luis Pardo
fecha: 3/19/2011
El discurso de la liquidación del Estado de bienestar por motivos contables, el que concibe la Administración del Estado con los mismos criterios que la gestión de una empresa (y aun como sumisa a los dueños de las grandes empresas) o el sistema educativo entero como correa de transmisión de las exigencias de ese lobby económico; ahora que todo el mundo clama por una juventud ahormada a las necesidades del mercado de trabajo, vemos lo rápido que se nos ha olvidado que en el antiguo régimen las gentes estaban mucho mejor adaptadas a las exigencias laborales [...] de lo que lo estuvieron después, cuando la revolución ilustrada y la escuela pública les dieron una tregua que les permitía acceder al saber, corregir algunas desigualdades y encontrarse por unos años a salvo de la feroz lógica del beneficio (pues, como escribe Martha Nussbaum en Sin fines de lucro, un mundo en el que la ganancia es el único objetivo es un mundo tan pobre que no merece la pena vivir en él).
autor de la nota: Cristian Palazzi
medio: Cátedra ETHOS - Universidad Ramon Llull - España
Originalmente publicado por la Universidad de Princeton, el libro trata como su título indica acerca de la peligrosa tendencia por parte de los gobiernos nacionales a descuidar dentro del panorama de estudios esas materias que por su contenido y metodología no son fácilmente aplicables a los intereses del mercado.
Perder las humanidades significa, a ojos de Nussbaum, devaluar la democracia, exponer a las nuevas generaciones a los riesgos de caer en un pensamiento único perfectamente capaz de hacer resucitar las peores pesadillas totalitarias. Si bien la lucha no está del todo perdida todo apunta a que efectivamente la capacidad crítica de nuestros alumnos es cada vez menor. Este libro es un alegato en contra de ello, un grito en la oscuridad hacia una Europa que ha perdido sus valores fundacionales y un golpe sobre la mesa para que se recuperen algunos de los valores pedagógicos que han permitido conseguir las cuotas de libertad y de igualdad de las que ahora gozamos. Olvidar las humanidades significa olvidarnos y nadie sabe qué terribles consecuencias puede conllevar este hecho en el futuro.
fecha: 1/1/2011
"Ninguna democracia puede ser estable si no cuenta con el apoyo de ciudadanos educados para ese fin", dice Marta Nussbaum, profesora de ética y derecho, y autora de este sintético ensayo que desentraña por qué las humanidades son necesarias para hacer más fuerte a la ciudadanía en el ejercicio de sus derechos y deberes. El principio del que parte este estudio es sencillo a la vez que revolucionario, sobre todo en los tiempos del llamado "mito del control": las sociedades cuyos sistemas educativos se vertebran teniendo en cuenta las artes y las humanidades, e invierten en imaginación y empatía, intensificando la interdependencia y la ayuda mutua, son más justas e igualitarias. ¿Educación para la renta o educación para la democracia? Al contrario que las corrientes pedagógicas que defienden que el crecimiento económico ha de ser el fin último de la educación, Nussbaum, que apoya su discurso en figuras como Bronson Alcott o Rabindranath Tagore, argumenta a favor de una educación volcada en el equilibro entre artes, ciencias y letras que forme al ciudadano, no al consumidor. Para ello es necesario un modelo de desarrollo comprometido con la democracia y, por ende, con ciertos derechos fundamentales: la salud y la educación. Sin ellos no hay ni felicidad, ni futuro.
título de la nota: Educación humanística
autor de la nota: Luis Fernando Moreno Claros
En una sociedad tan multicultural como la estadounidense, desde la que habla la autora (aunque también está muy familiarizada con la sociedad india actual), será básico formar individuos con capacidad de razonamiento, a fin de que no se comporten como hienas cuando algún descerebrado al mando del Estado ordene que hay que repudiar y hasta exterminar a miembros de otra clase social, etnia o religión. Tal es la enorme preocupación de la autora, que ve cómo la tendencia generalizada de las sociedades avanzadas consiste en cifrar sus índices de crecimiento en las ganancias materiales mientras eluden las bases humanas y humanitarias que constituyen una vigorosa educación democrática; en otras palabras, Nussbaum teme que la materia acabe por aplastar el espíritu de sus ciudadanos. En el fondo son verdades que parecen de Perogrullo, o que deberían parecérselo a personas mínimamente formadas. ¿Se olvidarán alguna vez? Parece que, según vaticina la autora, en las sociedades cada vez más interesadas en la consecución de placeres inmediatos y abotargadas por el afán de lucro, sí. Y aquí entran en juego tanto el Estado verdaderamente democrático como la familia amante de la cultura; unidos habrán de educar en independencia, imaginación y sensibilidad humana a sus miembros (¡casi nada!).
título de la nota: ¿Por qué la democracia necesita de la religión?
autor de la nota: Ivana Costa
fecha: 12/6/2010
Dos libros de Martha Nussbaum polemizan con el "ateísmo orgulloso" y reivindican la libertad religiosa y "la facultad de buscar ese sentido último" en un marco cosmopolita.
Este año llegaron a la Argentina dos libros de la filósofa estadounidense Martha Nussbaum: Libertad de conciencia, publicado en 2008 y traducido a fines de 2009 en España (uno de sus traductores es un filósofo argentino), y Sin fines de lucro, publicado este año y traducido, con gran sutileza, en Buenos Aires. [...] El segundo libro, más breve, tiene la forma de una exhortación a reconocer la necesidad de las humanidades y las artes en la educación, o como dice el subtítulo: ¿Por qué la democracia necesita de las humanidades?
título de la nota: Un mundo de gente rentable
autor de la nota: Jesús Miguel Marcos
fecha: 11/28/2010
Un ensayo de la filósofa Martha Nussbaum y expertos españoles alertan del peligroso arrinconamiento de las humanidades en favor de una educación mercantilista.
"Se están produciendo cambios drásticos en aquello que las sociedades democráticas enseñan a sus jóvenes. Sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva la democracia", escribe la filósofa estadounidense Martha C. Nussbaum en Sin fines de lucro (Katz).
autor de la nota: Manuel Barrios
fecha: 11/26/2010
En medio de la actual situación de extendida crisis económica, resulta provocador un planteamiento como el de la prestigiosa filósofa y profesora de Ética y Derecho de la Universidad de Chicago, Martha C. Nussbaum (Nueva Yok, 1974), que considera que la verdadera crisis que vienen padeciendo las sociedades democráticas desde hace décadas, sin advertir su verdadero alcance y dimensiones, y que puede llegar a ser letal para ellas, es una crisis mundial en la materia de educación.
[...] Nussbaum defiende la importancia prioritaria de las artes y humanidades como disciplinas transmisoras de cualidades esenciales para la vida misma de la democracia, así la imaginación, la creatividad, la capacidad de empatía y el pensamiento crítico. Frente a una mera educación para la renta, se precisa una educación para la democracia; sin comprensión empática del otro, no hay base para una sociedad tolerante; sin una pedagogía socrática que enseñe a argumentar, no hay discusión racional; sin un aprendizaje activo como el promovido por Dewey, no hay ciudadanos comprometidos, abiertos y cosmopolitas, capaces de analizar críticamente la realidad en la que viven...
Las alusiones puntuales de Nussbaum a un humanismo del pasado y al apoyo económico de filántropos generosos no se compadecen con lo más interesante de su propuesta, donde el valor de las humanidades para la edicación no se cifra tan sólo en los referentes clásicos, sino también en esos nuevos estudios de género, postcoloniales y de crítica cultural, que han sabido recoger la estela del impulso emancipatorio moderno y revitalizarlo.
título de la nota: Al rescate de las humanidades
autor de la nota: Enrique Aguilar
fecha: 11/24/2010
El nuevo libro de Martha Nussbaum, Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades (versión original por Princeton University Press, 2010, traducido al español por Katz Editores, de Buenos Aires) recoge en parte este legado [el de J. Stuart Mill, J. H. Newman y M. Oakeshott], cuando menos en lo que respecta a la identificación de los fines de la educación con la construcción de una vida más significativa y no meramente con la preparación para el mercado laboral.
Nussbaum lanza una crítica sin concesiones a todos los intentos enderezados, desde hace tiempo, a la erradicación de las asignaturas relacionadas con las artes y las humanidades vistas como ornamentos inútiles cuando de lo que se trata es de maximizar a toda costa el rendimiento económico.
Nussbaum sostiene que "para perseguir un sueño hacen falta soñadores". En este sentido, su "manifiesto" puede verse también como una invitación a no dejarse vencer y a enarbolar la bandera de las humanidades para mantener a nuestras democracias "con vida y en estado de alerta".
título de la nota: La sociedad de los intérpretes
autor de la nota: Daniel Innerarity
fecha: 11/16/2010
¿En qué sentido puede afirmarse, como lo hace Martha Nussbaum, que la democracia necesita de las humanidades? Podemos entender esa aportación precisamente a partir del valor político de la interpretación. Nuestro destino colectivo está íntimamente ligado a la capacidad de interpretar nuestros hábitos cotidianos y nuestras necesidades, depende más del acierto a la hora de interpretar qué es una vida propiamente humana que de manejar los datos observables.
Esa dimensión crítica de la interpretación la hemos aprendido en el cultivo de eso que llamamos humanidades, que son, por cierto, la mejor educación para la ciudadanía.
título de la nota: ¿Y eso de la educación?
Estos días, curiosamente, acaba de publicarse un libro, con título bien elocuente, de la siempre digna de atención Martha C. Nussbaum: Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades (Katz). Sus primeras palabras son tremendas: "Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial. No, no me refiero a la crisis económica global -puntualiza-, me refiero a una crisis que pasa prácticamente inadvertida, como un cáncer. Me refiero a una crisis que, con el tiempo, puede llegar a ser mucho más perjudicial para el futuro de la democracia: la crisis mundial en materia de educación". El análisis de Nussbaum es de gran calado y se concentra en el abandono, incluso en EE.UU., de la educación basada en la enseñanza de las artes y de las humanidades, en beneficio de una formación más técnica, instrumental y operativa, pero que prescinde de la formación integral de los estudiantes como ciudadanos capaces de vivir en una sociedad democrática y, por tanto, compleja, diversa, impredecible y multiétnica.
título de la nota: ¿Por qué en la escuela no enseñan más arte? (Anticipo)
fecha: 10/8/2010
Peligrosamente, se van dejando de lado las materias "menos prácticas". Este texto integra el libro Sin fines de lucro, que Katz Editores distribuirá en la Argentina a partir de la semana próxima.

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