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Timestamp: 2020-07-07 02:09:41+00:00

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Adhesión del Ecuador a la CONVEMAR: "Entre una utopía marítima y la verdadera conciencia marítima nacional
(1)INSTITUTO SUPERIOR DE POSTGRADO EN CIENCIAS INTERNACIONALES DR. ANTONIO PARRA VELASCO MAESTRÍA EN CIENCIAS INTERNACIONALES Y DIPLOMACIA MODALIDAD PRESENCIAL. TESIS DE GRADO ADHESIÓN DEL ECUADOR A LA CONVEMAR: “ENTRE UNA UTOPÍA MARÍTIMA Y LA VERDADERA CONCIENCIA MARÍTIMA NACIONAL” Tesis presentada como requisito para obtener el Grado de Magister en Ciencias Internacionales y Diplomacia. AUTOR ING. MARÍTIMO SERGIO HERNÁN PACHECO BARBA. TUTOR DOCTOR JUAN CARLOS FAIDUTTI Msc. GUAYAQUIL – ECUADOR 2011.
(2) II. PRÓLOGO Ecuador no puede estar ajeno y aislado, y continuar sin acceder a los beneficios y ventajas que se derivan de la participación en la CONVEMAR, el cual es un instrumento internacional, quizás uno de los más importantes y el único sistema normativo universalmente aceptado de reconocimiento de soberanía y de jurisdicción sobre los recursos marinos de los Estados ribereños. La Comisión Técnica de la Secretaría del Mar, reunida en Septiembre del 2006, solicita al Gobierno Ecuatoriano un plazo de 7 años para realizar los estudios y tener los respaldos suficientes que nos permitan reclamar una zona económica exclusiva de 350 millas, basada en la demostración de los parámetros necesarios que demanda CONVEMAR para dicho reconocimiento. Que yo sepa esta Comisión jamás ha contado con los equipos y tecnología que le permitan tamaño estudio y demostración en tercera dimensión y con los análisis de laboratorio de las sedimentaciones cercanas al lecho del mar de la Cordillera Dale Carnegie que en su mayor profundidad marca 2300 metros bajo el nivel del mar. Nuestro Gobierno debe tomar la determinación de Ya!, formar pare de la CONVEMAR y luego habrá tiempo para demandar una mayor extensión de Zona económica Exclusiva. La adhesión pronta del Ecuador a la CONVEMAR, le permitirá a nuestro país acceder al mayor compendio de leyes marítimas de carácter internacional, gozar del reconocimiento universal de sus derechos exclusivos de soberanía económica sobre las 200 millas náuticas, la posibilidad de extender su Plataforma Continental hasta 350 millas náuticas, la protección y conservación del medio marino, especialmente del Archipiélago de Galápagos, la facultad de acceder a mecanismos internacionales de solución de controversias como el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, participar de la cooperación científica internacional en temas del mar, el mejor aprovechamiento de sus recursos pesqueros y una mayor garantía internacional para la libre navegación y comercio de los buques de bandera ecuatoriana, entre otros.. Guayaquil, septiembre del 2011..
(3) III. Dedicatoria A mi Esposa María de Lourdes, a mis hijos Fernandito, Aldito y Andreita, cuyo apoyo y comprensión me permitió acariciar este sueño de culminar esta Carrera que la he sentido como la parte más importante de mi preparación académica. Gracias por darme su tiempo y ayuda.
(4) IV. AGRADECIMIENTO Al Señor Doctor Juan Carlos Faidutti, cuyos conocimientos Diplomáticos y de la materia, fueron de un valioso aporte para el desarrollo de esta Tesis de Grado. Al Sr. Ing. Fausto López CPNV EMC (sp), por su incondicional ayuda con su amplio dominio de esta materia como Director de Intereses Marítimos, y por conseguirme informaciones de primera mano sin cuyos datos esta tarea quizás no se hubiera podido llevar a cabo..
(5) V. PALABRAS CLAVES DE LA TESIS ONU – Convenio del mar CONVEMAR – Zona Económica Exclusiva – Explotación de recursos vivos y no vivos. RESUMEN DE LA TESIS Esta Tesis de Grado, es fruto de investigaciones de diversa índole, y abarca aspectos navales y jurídicos que son de importancia capital para nuestro país. La CONVEMAR es elaborada por Comisiones especializadas; que atendieron a su debido tiempo el pedido de la Comisión del Derecho del Mar, un ente creado por las Naciones Unidas y que debate los temas de esta Constitución de los Mares, en la Sesión más larga de las naciones Unidas, pues demoró nueve años en los cuales finalmente se impuso la mayoría numérica y no los mandatos de las grandes potencias marítimas mundiales. Y si bien es cierto que norma el laberinto caótico de supremacía de las naciones que dominaban los mares, deja a la costumbre como elemento jurídico ya existente, abriendo un resquicio a las naciones que supuestamente no habían firmado tratados reales de límites reconocidos como tales y que no servían sino sólo para cierta actividad como la explotación de recursos ictiológicos, que es el caso de nuestro país, de Perú y Chile. Ese punto de vista peruano, no compartido por nuestra nación ni por Chile, es el gran fundamento para ciertos patrioteros que contagiados por el trauma de pérdidas territoriales que ha sufrido nuestra patria desde su fundación, temen perder parte de nuestro mar por acoger como verdadero el criterio peruano de que nunca se firmaron tratado de límites, sino solamente convenios de actividad de pesca y navegación. Pero a lo largo de esta tesis se podrá corroborar que sí se consideraron a los paralelos que nacían en los hitos de las fronteras terrestres, mar afuera en una distancia de 200 millas marinas como límites que inclusive fueron reconocidos jurídicamente por los respectivos Congresos de estas naciones..
(6) VI. Los. principales. logros. de. CONVEMAR. son. no. solamente. el. establecimiento de normas para el aprovechamiento del mar en sus diferentes temas, sino principalmente el reconocimiento por parte de las Naciones Unidas de los Derechos sobre el mar aún de las naciones que no poseen litoral y que pueden realizar cualquier actividad en beneficio de sus pueblos en alta mar como patrimonio de Todas los Pueblos del Mundo, a más de poder disfrutar de un paso inocente en cualquier mar que no sea territorial, el tendido de cables submarinos etc., y de Convenios para aprovechamiento de recursos sub marinos con aquellos países que tienen litoral, pero no disponen de la tecnología y recursos materiales para tal propósito. Personalmente pienso que aquella disposición de CONVEMAR de que NINGÚN CONFLICTO SOBRE EL MAR PUEDE SER RESUELTO POR LA FUERZA, sino por los Derechos, es un avance para aquellas naciones que nos hemos caracterizado por ser países de paz con un Ministerio de Defensa y no de Guerra, en el que la resolución de un conflicto por las armas no forma parte de nuestro léxico ni propósito. Finalmente saber que existe conciencia a nivel mundial amparada por este Convenio del Mar, para proteger este mundo que nos ofrece tantas perspectivas para acabar con la contaminación y hambre en nuestro mundo, hace imprescindible que nuestro país se adhiera a este Convenio lo más antes posible y que la Asamblea Nacional lo incorpore a nuestra Constitución es el anhelo de quienes conocemos por nuestra profesión y estudios todas las garantías que gozaremos protegidos por este Convenio de carácter mundial y al que la mayor parte de las naciones de este planeta han plegado por reconocer los inmensos beneficios que cobijan a quienes forman parte de sus Estatutos..
(7) VII. SUMMARY OF THE ENGLISH VERSION This Thesis is the result of research of various kinds, and covers naval and legal aspects that are of importance to our country. UNCLOS is produced by specialized committees, who attended timely order of the Commission for the Law of the Sea, a body created by the United Nations and debate topics in this Constitution of the Seas, the longest session of the United nations, took nine years for which finally the numerical majority and not the mandates of the world's great maritime powers imposed. And while it is true that the standard chaotic maze of supremacy of nations that dominated the seas, leaving custom as existing legal element, opening a gap to the nations that supposedly had not signed treaties actual limits recognized as such and no use but only to a certain activity as exploitation of fish resources, which is the case of our country, Peru and Chile That point of view Peruvian , not shared by our nation nor Chile is the great foundation for certain jingoistic that infected by the trauma of territorial losses suffered by our country since its founding , fear losing part of our sea by the host as true Peruvian criterion that never signed border treaty , but only agreements fishing and boating activity . But throughout this thesis can confirm that yes were considered to parallel that were born in the milestones of land borders, offshore at a distance of 200 nautical miles as limits that even were recognized legally by the Congresses of these nations . The main achievements of UNCLOS are not only setting standards for the use of the sea in different subjects, but primarily the recognition by the United Nations on the Rights of the sea even nations that have no coastline and can perform any activity for the benefit of their people at sea and heritage of All the Peoples of the World, you can enjoy more than an innocent step in any territorial sea than the laying of submarine cables etc. . , and agreements for use of sub marine resources with those countries that are landlocked, but do not have the technology and material resources for the purpose. Personally I think that provision of UNCLOS that NO CONFLICT OVER THE SEA TO BE RESOLVED BY FORCE, but for Rights, is a breakthrough for those nations which we have characterized as countries of peace with a Ministry of Defense and not War in the resolution of conflict by force is not part of our lexicon or purpose. Finally know that there is global awareness covered by this Agreement Sea, to protect this world offers us many perspectives to end hunger and pollution in our world, our country is essential to adhere to the Convention as soon as possible and that the National Assembly will join our Constitution is the desire of those who know our profession and studies all the guarantees that we will enjoy protected by this Convention global nature and that most of the nations of this planet have folded to recognize the immense benefits to shelter part of their Statutes. KEYWORDS THESIS UN - UNCLOS Sea Convention - Exclusive Economic Zone - Operation of living and non-living resources.
(8) VIII. SUMARIO. Pag.. Prologo. II. Dedicatoria. III. Agradecimiento. IV. Palabra clave de tesis. V. Resumen de le tesis. V. Summary of the english version. VII. Capítulo I Introducción. 1. Capítulo II. 4. Capítulo III. 10. Capítulo IV. 21. Capítulo V. 36. Capítulo VI. 41. Capítulo VII. 46. Capítulo VIII. 53. Renuncia. 56.
(9) Capítulo I. INTRODUCCIÓN La CONVEMAR es verdaderamente la Constitución de los Mares y por primera vez regula límites y actividades de todos los países del mundo posean o no litoral y derrumba la anarquía jurídica con que se venía manejando este tema en forma unilateral y antojadiza por parte de las grandes potencias marítimas.. Esta normativa de carácter positivo establece y define por primera vez espacios marítimos delimitados como Aguas Interiores, Mar Territorial, Zona Contigua, Zona Económica Exclusiva y Alta Mar, Fondos Marinos y Plataforma Continental, emitiendo disposiciones relacionadas con su jurisdicción y soberanía de explotación y exploración de sus recursos vivos y no vivos. También contempla aspectos fundamentales como la Investigación Científica, Protección y Conservación del Medio Ambiente Marino y una acertada normativa en todo lo que atañe a la Solución de las Controversias por medios pacíficos y contando con equipos de técnicos, profesionales y juristas que de ningún modo admiten el uso de las armas en cualquier litigio del mar.. Como se puede ver en estos principales logros de CONVEMAR y por su carácter Universal de reconocimiento y basado en un análisis profundo con la debida consideración a los puntos de vista de Eminentes Juristas Nacionales de talla Internacional que han sido consultados y que mantienen sus criterios a favor y en contra de este Convenio, inclino mi balanza con todo el peso de mi convencimiento a nuestra adhesión urgente al mismo porque creo que estamos perdiendo el tiempo prescindiendo de estos beneficios que, como repito, fueron desarrollados en forma diferente al criterio de las grandes potencias mundiales y sí recogen los anhelos y aspiraciones de nuestras naciones pobres y menos desarrolladas.. Pero respetando el punto de vista manifiestamente en contra de esta posición, aquí se consideran los argumentos; como no podía ser de otro modo, de las posiciones 1.
(10) más recalcitrantes e inclusive peligrosas como es el caso del punto de vista geopolítico del Perú y pongo a consideración los rebatimientos jurídicos a lo que se nos vendría, a no dudarlo como hipótesis cierta por parte de ese país que tiene fama de manejar una buena política diplomática contraria a nuestra Escuela Diplomática tradicional, timorata, por decir lo menos.. -. En el capítulo II, describo ligeramente la evolución del Derecho Internacional del Mar y la resistencia de las grandes potencias a la delimitación de los mares, por su posición abiertamente imperialista de la libre navegación, debido a su hegemonía tecnológica naval.. -. De igual modo en el Capítulo III introduzco el ambiente de la sesión más larga en los anales de Naciones Unidas para la creación de la CONVEMAR, que duró desde 1973, hasta realmente 1982, sus intríngulis y cómo a pesar el criterio hegemónico de las super potencias se consideró la tesis casi transcrita palabra por palabra del acuerdo de Viña del Mar basada en el enunciado del Presidente Chileno Gonzáles Videla del 23 de junio de 1947 que declara la soberanía de los países del Convenio para la explotación y protección de los recursos marinos en las 200 millas náuticas paralelas a sus costas. En este capítulo pretendo también resumir la posición nacional actual del Gobierno y la función legislativa ante este Convenio.. -. En el Capítulo IV analizo los pronunciamientos geopolíticos del Perú en relación a la delimitación Marítima como guerra avisada de las armas que dispondrá y que han sido su fundamento para la demanda a Chile ante la Corte Internacional de Justicia, para que se la delimitación marítima considere a la bisectriz que menciona CONVEMAR.. -. El Capítulo V considera a la costumbre y enunciados binacionales que se han venido manejando, como fuente de Derecho Internacional que desestimaría a cualquier país con criterio humanista y honesto de pensar siquiera en cambiar lo establecido en los límites marítimos entre nuestras dos naciones de la paralela prolongada del punto latitud 3º23‟33.96”S y longitud 80º 19‟16.31”, pero considerando los antecedentes de ambición peruana, si creo firmemente que tendremos que hacerles “entender” esta vez que la máxima concesión sería de 1 milla marina cuadrada al final de la paralela de las 200 millas, por su planteamiento del “Mar de Grau”. 2.
(11) -. El Capítulo VI me permite exponer los estudios realizados por la Universidad de Columbia de la morfología y localización de las Cordilleras submarinas de Carnegie y Colón, junto con algunas apreciaciones de funcionarios que se han expresado en este sentido en el INOCAR, considerando que es la presencia de estas cordilleras la que nos permite estar en el grupo de los 31 países que tienen derecho a las 350 millas marinas de ZEE y su respectiva plataforma, por lo que adjunto láminas 2D, que nos dan una idea de los datos aquí expuestos.. -. Criterios de alguna influencia política han emitido comentarios lapidarios y que llegan a personas que sin los suficientes conocimientos técnicos y con la rémora moral tan disminuida que tenemos los ecuatorianos por tantas pérdidas territoriales que hemos sufrido, han logrado exacerbar los ánimos patrioteros que en su mayor parte son movidos para mantener su poca popularidad que aún les queda. Este tema es tratado en el Capítulo VII, en el cual; sin embargo, se da cabida a algunos de ellos y expongo su pensamiento.. -. Este Capítulo VIII es para mí el fondo de este trabajo y trato en lo posible de exponer la mayor cantidad (con su respectiva calidad), de ventajas que ofrece a nuestro país la CONVEMAR.. -. Finalmente. el. Capítulo. IX. contiene. CONCLUSIONES. Y. RECOMENDACIONES. Especialmente es mi anhelo que éstas sean un aporte para la Comisión Nacional sobre el Derecho del Mar, designada para el estudio de este importantísimo Convenio con el apoyo de la Armada del Ecuador, a quienes espero contribuir especialmente en la parte jurídica con el respaldo que requieren para la adhesión de nuestro país al mismo, fundamento jurídico realizado con la colaboración de un compañero maestrante, abogado muy prestigioso; así como una estrategia de planteamiento al país que incline la balanza de la opinión pública que tiene fuertes contrapesos de los politiqueros vestidos de patriotismo.. 3.
(12) Capítulo II EVOLUCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL DEL MAR, RESISTENCIA DE LAS GRANDES POTENCIAS MARÍTIMAS A LA DELIMITACIÓN DE LOS MARES. El vehículo que sirve para transportar en nuestro organismo substancias vitales está compuesto en un 99% de agua. En nuestro mundo también lo es y lo ha sido desde tiempos inmemoriales. Las grandes civilizaciones se asentaron en donde podían contar con este medio para su subsistencia y luego para transportar con sus medios rústicos y naturales los productos que requerían para satisfacer sus necesidades o intercambiarlos con otros que no los podían producir.. Los pueblos antiguos fueron consumados navegantes y el uso de los mares jamás tuvo condicionantes; es decir, el derecho del mar implícitamente estuvo regulado por el uso y la costumbre como fuente principal para su utilización y en Roma nace con esta cualidad, a través del “código de digesto e Instituta” que daba a todos los habitantes el derecho al uso del aire, del agua, el mar y sus costas con la protección del Estado. O sea aquí nace el derecho marítimo primitivo, fundamentado en la Costumbre.. Los imperios chinos, hindúes, mesopotámicos, bálticos, egipcios y los pueblos griegos, romanos, ingleses, galos etc., fueron forjados por sus respectivos mares que les brindó la oportunidad de comunicarse con otros pueblos de raza, religión e idioma diferentes por las relaciones de comercio y cultura que fue moldeada a lo largo de miles de años. Nuestros pueblos mesoamericanos, también fueron consumados navegantes y de hecho el comercio entre Centroamérica y Sudamérica llegó a ser muy común. Se menciona que nuestros aborígenes llegaron a la Polinesia.. Ya en la etapa clásica, en la primera mitad del siglo XVI la Reina inglesa Isabel I de la casa Tudor, se dedicó a fortalecer su poder naval pues avizoró que el dominio de los mares era indispensable para conquistar el nuevo mundo descubierto por España y. 4.
(13) apoderarse de los tesoros que los galeones de ese país traían de esos confines. Mientras Carlos V y Francisco I luchaban por Italia, ella acogiendo el pensamiento tecnológico de Enrique VII, convocó a los mejores constructores navales y fundidores del país para que diseñaran naves más rápidas y que el peso que implicaba su artillamiento sea sustancialmente aliviado con nuevos materiales. Es así que los arquitectos navales integraron líneas de forma menos resistentes al paso del agua de mar, las maderas que se comenzaron a utilizar fueron también más livianas y para su duración se les dio un tratamiento de protección con resinas y fibras y los cañones tradicionalmente fabricados con hierro fundido se empezaron a construir con bronce, un material mucho más caro pero liviano y que iba a ser determinante en la velocidad y maniobrabilidad de las naves de guerra inglesas.. Bingo! Aquí comienza el dominio naval inglés en el mundo que le permitió poseer la flota más poderosa que la combinada de todos los países a esa fecha, y el imperio más grande que luego se transformó en dominio marítimo mercante o sea de comercio con sus consiguientes riquezas que le llevaron a ser la nación más poderosa hasta el siglo XIX, y parte del siglo XX, pues esta flota mercante fue fundamental en el transporte de sus productos de la llamada revolución industrial.. Vemos que el dominio de los mares estaba en manos de quienes tenían el poder naval y jurídicamente es legalizado este concepto por el pensamiento de Hugo Grocio quien en el siglo XVII, basado en principios de derecho romano postuló la "doctrina del mar libre" en su obra Mare Liberum (Mar Libre), según la cual los mares no podía ser sujetos de apropiación, porque no eran susceptibles de ocupación como sí son las tierras. Este criterio sin embargo es cuestionado en el siglo XVIII por Cornelius van Bynkershoek, quien afirma que el mar adyacente a las costas de un país debe quedar bajo su soberanía con una extensión de esta franja marina cercana al borde costero que quedaba a la capacidad de control y defensa que los Estados tuvieran y como estas defensas tenían un alcance de la bala de un cañón de entonces, se fijó en las tres millas marinas esta distancia de dominio sobre el mar vecino. A esta extensión de mar territorial o adyacente, Inglaterra le suma 3 millas más de un mar con derecho a la persecución o control por motivos de contrabando, de inmigración, sanitarios y en general fiscales. Este era el concepto hasta hoy mantenido del mar adyacente. 5.
(14) La industrialización a mediados del siglo XVIII es considerada uno de los factores principales que le dieron forma a ese período, y que trajo la consolidación del predominio inglés sobre los mares. Esa capacidad de controlar los mares y todas sus rutas comerciales impulsó a que Inglaterra pudiera suprimir la piratería y la trata de esclavos. Otras potencias como Francia, pero especialmente Alemania y Estados Unidos, iniciaron sus propios procesos de industrialización, y con el tiempo alcanzaron y sobrepasaron la capacidad industrial de Inglaterra, multiplicándose entonces la necesidad del desarrollo del transporte marítimo . Inglaterra había dado ya mucho antes que el resto de Europa el primer paso, y antes de que ésta se despertara, ya se había apoderado de India, del mercado de China, luego de las Guerras del Opio. En 1875 se hizo del control mayoritario del Canal de Suez y en 1882 se hizo dueña absoluta al ocupar a Egipto. Ahora, le tocaría el turno a África. En el proceso, Inglaterra dirigió sus ventajas industriales y financieras hacia la consolidación de su posición preeminente como centro del financiamiento, transporte marítimo, aseguramiento de ese transporte y de los trámites relativos al comercio mundial (casas de cambio, casas comerciales en mercados distantes). Inglaterra llegó a financiar a los franceses y, en alguna medida, a los Estados Unidos en su red de intereses e inversiones. Aún así, no podía compartir sus ventajas con todo el mundo ni hacer de todos los países sus socios menores, sin perder su dominio absoluto. Un país que crecía industrialmente a pasos agigantados se quedó prácticamente fuera del banquete, Alemania pronto llegaría a rivalizar industrial y financieramente con Inglaterra, y tendría que disputarle su predominio global si quería alcanzar las metas naturales de su desarrollo. Esa Alemania, poderosa, pero sin colonias, irrumpiría en su momento en búsqueda de lo que consideraba, como ley natural, su destino superior entre las naciones, por lo que tuvo que poner la atención debida a su crecimiento marítimo, como en efecto así lo hizo, tanto en su armada como en su marina mercante. De ahí que concluimos que quien quería crecer debía dominar los mares y en consecuencia a ninguna potencia de estas le interesaba que se limiten a éstos y peor aún que se restrinja su navegación. Esta tesis se mantuvo hasta el siglo XX en el año que Harry Truman, presidente de los USA declara que "el Gobierno de Estados Unidos de América considera los recursos naturales del subsuelo y del fondo del mar de la plataforma continental por 6.
(15) debajo de la alta mar próxima a las costas de Estados Unidos, como pertenecientes a éste y sometidos a su jurisdicción y control" y que se reservaba el derecho a establecer "zonas de conservación en ciertas áreas de alta mar contiguas a las costas de Estados Unidos cuando las actividades pesqueras han sido desarrolladas y mantenidas o pueden serlo en el futuro en una escala sustancial". Estas declaraciones del presidente Truman, disparan otras latinoamericanas, emitidas al concluir la Segunda Guerra Mundial: Declaración del Presidente de México Manuel Ávila Camacho, de 29 de octubre de 1945. Decreto del Presidente de Argentina Juan Domingo Perón, de 11 de octubre de 1946. Decreto. de. Panamá,. de. 17. de. diciembre. de. 1946.. Declaración del Presidente de Chile Gabriel González Videla, de 23 de junio de 1947 que por primera vez establece un límite de 200 millas marinas. Declaración del Presidente del Perú José Luis Bustamante y Rivero, de 1 de agosto de 1947. (200. millas. marinas).. Declaración de la Junta Fundadora de la Segunda República de Costa Rica, de 27 de julio. de. 1948. (200. millas. marinas).. Constitución Política de El Salvador, de 14 de septiembre de 1950 (200 millas marinas). Estoy seguro que las declaraciones de Harry S. Truman son las que tuvieron el respaldo que necesitaban los países latinoamericanos y especialmente sudamericanos para comenzar a reclamar una soberanía de explotación y conservación de sus recursos pesqueros que miraban esto como una necesidad de protección ante la tecnología y recursos financieros que detentaban las naciones imperialistas pesqueras como Japón, Noruega e inclusive los USA y que estaban arrasando con estas riquezas ictiológicas. Las declaraciones del presidente chileno Gabriel González Videla son acogidas en la Conferencia sobre Explotación y Conservación de las Riquezas Marítimas del Pacífico Sur en Santiago de Chile, subscribiendo entonces Chile, Ecuador y Perú, la Declaración de Santiago de Chile el 18 de agosto de 1952, en la que proclamaron "la soberanía y jurisdicción exclusivas que a cada uno de ellos corresponde sobre el mar que baña las costas de sus respectivos países, hasta una distancia mínima de 200 millas marinas desde las referidas costas". Aquí por información en clases del Derecho del Mar impartidas por mi tutor, adquirida por él debido a su condición diplomática, se supo que el Ecuador por disposición del gobierno de ese entonces en la presidencia de Galo Plaza Lasso y evidentemente con matiz de ingerencia de los USA, el diplomático acreditado por nuestro país para esa conferencia no firmó el documento, habiendo 7.
(16) tenido que desplazarse una delegación diplomática chilena a Quito para lograr persuadir a que nuestro país se adhiera a este convenio. Entonces en ese año el Comité Jurídico Interamericano, el 30 de julio de 1952, presentó un Proyecto de Convención sobre Mar Territorial y Cuestiones Afines, basando en la tesis de las 200 millas náuticas, y esta es la antesala de las siguientes conversaciones que dieron lugar a la convocatoria de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la cual se dio en Ginebra (Suiza). En dicha conferencia que concluyó, en 1958, con la elaboración de cuatro convenciones relativas a la regulación del mar se incluyeron proyectos puntuales elaborados por la Comisión de Derecho Internacional de la ONU:. I Conferencia Convención sobre Mar Territorial y Zona Contigua, que entró en vigor el 10 de septiembre. de. 1964. Convención sobre Alta Mar, que entró en vigor el 30 de septiembre de 1962 Convención sobre Plataforma Continental, que entró en vigor el 10 de junio de 1964, y Convención sobre Pesca y Conservación de los Recursos Vivos de la Alta Mar, que entró en vigor el 20 de marzo de 1966. Este primer paso es histórico, pero no tuvo mayor efecto, pues no tuvo la adhesión ni respaldo de los suficientes países. II Conferencia Se convocó a la II Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar en 1960 pero tampoco produjo acuerdos internacionales, ya que ninguna de las proposiciones relativas a la anchura del mar territorial alcanzó el quórum necesario de dos tercios (por un voto), y en hora buena, pues se consideró entonces la posición de las 6 millas marinas.. III Conferencia Esta III Conferencia sobre el Derecho del Mar se reúne gracias a la Asamblea General de Naciones Unidas que crea el Comité para la Utilización con Fines Pacíficos de los Fondos Marinos y Oceánicos más allá de los Límites de la Jurisdicción Nacional, que se transformaría más tarde en el Comité de las Naciones Unidas que prepararía esta III Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que se llevaría a cabo desde diciembre de 1973 hasta 1982. La III Conferencia se desarrolló en 11 períodos de sesiones. El primero se realizó en Caracas (Venezuela) y el último en Nueva York (Estados Unidos), en el cual 8.
(17) se aprobó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar por 130 votos a favor, 4 en contra y 17 abstenciones, el 30 de abril de 1982. Tommy T. B. Koh, Presidente de la III Conferencia de las Naciones Unidas sobre. el. Derecho. del. Mar. pronunció. las. siguientes. palabras:. “El 10 de diciembre de 1982 establecimos un nuevo hito en la historia del derecho. Por primera vez en los anales del derecho internacional una Convención fue firmada por 119 países el mismo día en que fue abierta a la firma. No sólo el número de signatarios. constituye un hecho notable; es igualmente importante que la Convención haya sido firmada por Estados pertenecientes a todas las regiones del mundo, de Norte a Sur y de Este a Oeste, por Estados ribereños, Estados sin litoral y Estados en situación geográfica "desventajosa" Sin embargo de esta aprobación, cuya condición era la de ser consensuada, las partes XI y XIV hubieron de ser consideradas y reformadas a pedido de los países que tenían la tecnología para la explotación de los recursos minerales en los fondos marinos, quienes; y yo creo con toda razón, se opusieron a la propuesta inicial que obligaba a los poseedores de este know how transferirlo a los países en los cuales realizaran este trabajo, sin considerar que para llegar a adquirir estos conocimientos y equipos tuvieron los países y las Empresas que efectuar grandes inversiones que no se pueden transmitir sin recuperarlas y que a veces inclusive se vuelven intransferibles. Y a pesar de que la CONVEMAR, “la Constitución de los Mares”, tiene reciente creación en relación al primer intento de regulación que en 1908 impulsó a la Sociedad de Naciones, ya ha requerido aumentos, rectificaciones y cambios que se han estado y están dando para poder estar a tono con la globalización. Estos cambios gigantes e imparables, demandan que nuestro país ingrese lo más pronto a formar parte del Convenio del Mar, antes de que el tren acabe de partir y no lo podamos tomar. Eso no lo podemos permitir ni en sueños, pues nuestros intereses son demasiado grandes y requerimos urgente que nuestra adhesión nos dé la protección y el reconocimiento necesario de las 200 millas náuticas de una Zona Económica Exclusiva en la que aseguraríamos los productos ictiológicos que necesita esta y las generaciones siguientes de ecuatorianos, sin considerar el inmenso potencial de las riquezas minerales del lecho y subsuelo marinos en estas áreas.. 9.
(18) Capítulo III LA CONVENCIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL DERECHO DEL MAR. Como dije anteriormente y en concordancia con el criterio de muchos técnicos y analistas, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar “CONVEMAR”, es verdaderamente la Constitución de los Mares que nació de la sesión más larga de que se tenga registro, pues fue el fruto de 9 años de trabajo más antecedentes muy valiosos como aportes que en este sentido ya habían dado varias naciones con sus posiciones y pronunciamientos, e inclusive la Convención de Ginebra de 1958. Consta de 320 Artículos y 9 Anexos (Un preámbulo, 17 Partes y 9 Anexos). Entró en vigor desde el 16 de noviembre de 1994 con 114 Estados Parte y la Comunidad Europea. En esta maratónica serie de sesiones se puso en evidencia que las naciones hegemónicas por primera vez en los anales de la historia del mundo no iban a poder imponer sus criterios y disposiciones, por lo que permanentemente hacían enviar a estudios las ponencias de las naciones tercer mundistas con el evidente afán de que estas comisiones encargadas acogieran su modo de pensar, imponiendo su criterio. Esto lógicamente comenzó a dilatar los objetivos que en lo que se refiere a Latino América, que fueron señalados por los principales Gobiernos de la región a raíz de las declaraciones de Harry Truman y que comenzaban a reclamar un mar territorial superior a las tres millas que defendían las naciones hegemónicas navales y mercantes. Pero no solo América Latina se pronunciaba en ese sentido, sino que, por ejemplo el Consejo, de Ministros de la ORGANIZACIÓN DE LA UNIDAD AFRICANA, en mayo de 1973, declara como "zona económica de cada estado" a las 200 millas marinas contiguas a sus costas y, en septiembre del mismo año, durante la conferencia de Argel cerca de 75 Estados se suman a esta posición. Entonces vemos que ya la cancha ya estaba trazada por parte de las naciones en desarrollo y era cuestión de tiempo para que sus planteamientos sean acogidos, especialmente en lo que se refiere a una nueva definición del mar territorial o por lo menos la soberanía de los países costeros de controlar y. 10.
(19) regular para su beneficio y explotación a los recursos ictiológicos, que además debían defender en un espacio de las 200 millas náuticas de los países que con altas tecnologías depredatorias, estaban diezmando sus recursos difícilmente renovables.. Obviamente que la amplitud de los temas tratados en esta Convención debió requerir estudios especializados y análisis de técnicos versados en estos conocimientos tan profundos y de tan variados temas que se debieron analizar, por lo que considero que si era necesario que los delegados se reunieran cuando ya habían los informes respectivos de las comisiones encargadas. Pero también es fácil adivinar que estas comisiones debieron recurrir a los conocimientos de los países desarrollados y allí la influencia de la política de sus Gobiernos, debía ser un hecho. Este ambiente de las sesiones ventajosamente iba poco a poco consolidando los anhelos de las naciones pobres que sabían que el futuro de la humanidad dependía de ellas que; precisamente por su falta de desarrollo, no tienen la contaminación de los mares que de las naciones ricas y “desarrolladas” sí la tienen y mucho. “La Convención fue aprobada el 30 de abril de 1982 en Nueva York con 130 votos a favor, 17 abstenciones y 4 votos en contra, y quedó abierta a la firma de los estados el 10 de diciembre del mismo año en Montego Bay, Jamaica. Entró en vigencia 14 años después, el 16 de noviembre de 1994 luego del depósito del sexagésimo instrumento de ratificación. Posteriormente ha recibido la ratificación o adhesión de la gran. mayoría. de. los. Estados,. que. hoy. llegan. a. 165. miembros.. Por los motivos expuestos al existir esta convención el Ecuador no le queda otra cosa que adherirse a ella, porque sino estaría al margen del actual derecho del mar. Considero, sin embargo que debe de explicarse a los ecuatorianos que al hacerlo perderemos las 200 millas del mar territorial quedando lo referente al mar patrimonial en 12 millas reconocidas Es absolutamente necesario mencionar los principales logros de CONVEMAR:. DEFINICIÓN DE MAR TERRITORIAL.- Que no solamente emite el concepto de soberanía total como prolongación del territorio continental o insular, sino que define su ancho de 12 millas marinas, lo cual siempre constituyó motivo de disputas entre los países que, como en el caso de las 200 millas ha sido solo reconocido por el nuestro en 11.
(20) una solitaria posición mundial con el agravante que no disponemos de los recursos materiales ni tecnológicos para hacer respetar esta decisión; soberana en fin, pero inconsciente y elaborada con total falta de conocimiento de lo que pretende su alcance.. ALCANCE DE LA ZONA CONTIGUA.- El reconocimiento al derecho de los países con litoral que a partir de las doce millas de mar territorial, pueden ejercer actividades de control fiscal, sanitario y por sobre todo del azote que constituyen las actividades de tráfico de drogas en las doce siguientes millas más.. ESTABLECIMIENTO DE LA ZONA ECONÓMICA EXCLUSIVA.- En la que los Estados ribereños ejercen soberanía para la explotación de recursos vivos y no vivos en las 200 millas marinas paralelas al litoral establecido por marea más baja o definición de límite costero.. LA ZONA.- Aquí el término zona involucra a los fondos marinos en la prolongación de la mencionada Zona Económica Exclusiva y permite a los Estados ejercer jurisdicción y soberanía en la explotación de los recursos minerales existentes en su fondo y subsuelo correspondientes. Este punto fue tratado en la parte XI y no fue aprobado por consenso como el resto de capítulos, por lo que hubo de hubo de ser resuelto posteriormente en acuerdos para la aplicación de esta parte. . REGIMEN DE ISLAS.- Que reconoce a las mismas como territorio continental, con los mismos derechos aquí mencionados (Art. 41).. INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA.- Las partes XIII y XIV, permiten a las naciones menos favorecidas de poder acceder; a través de transiciones tecnológicas de países que están en capacidad de realizar investigaciones científicas en bien del progreso y cooperación mundial, a la generosidad de los mares, pues son la esperanza de la humanidad para la descontaminación, provisión de alimentos y energía renovable a la espera de su desarrollo y utilización. SOLUCIÓN DE LAS CONTROVERSIAS.- De acuerdo a esta “Constitución de los Mares”, las controversias están proscritas en la utilización de la fuerza, en lo que se. 12.
(21) entiende como solución a conflictos entre países y que no sea un acuerdo por medios pacíficos para el arreglo de las mismas. La parte XV deriva estos conflictos eminentemente técnicos al “Tribunal Internacional del Derecho del Mar”, a la “Autoridad de los Fondos Marinos”, e inclusive a la Corte Internacional de Justicia. LA SITUACIÓN ACTUAL DE NUESTRO PAÍS ANTE LA CONVENCIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL DERECHO DEL MAR. La delegación ecuatoriana que estuvo presidida por el Embajador Luís Valencia Rodríguez y que tuvo en gran parte de las sesiones la presencia de nuestro Embajador Doctor Juan Carlos Faidutti, defendió los derechos de nuestro país sobre las 200 millas del mar territorial., habiendo formado un grupo de 20 países que no contaban para nada con la simpatía de las grandes potencias, pero vale conocer el resumen del informe que había presentado al Gobierno y que expuso en los Ciclos de Conferencias denominados “El Ecuador marítimo del siglo XXI”, organizado por la Dirección General de Intereses Marítimos, en las que como vamos a ver describe en forma amplia su relato de la Negociación y Aprobación de la Convención:. “La Tercera Conferencia de la. Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar se efectuó entre 1973 a 1982, en once períodos de sesiones oficiales, a más de varias reuniones oficiosas intersesionales. Se trató por tanto del esfuerzo más largo y sostenido de la comunidad internacional, pues los temas discutidos abarcaban todos los aspectos relacionados con los mares y océanos, desde la soberanía y jurisdicción y la defensa militar; la exploración y explotación de los recursos existentes en las aguas marinas y oceánicas, en el suelo y el subsuelo; la protección y preservación del medio marino; la investigación y contaminación marinas, hasta fundamentales cuestiones como los tradicionales derechos de libertad de navegación y sobrevuelo al igual que las normas reguladoras para el arreglo de controversias. El 30 de abril de 1982, la Conferencia aprobó la Convención junto con las resoluciones I a IV. Por solicitud de la delegación de los Estados Unidos, se procedió a votación registrada. El resultado fue 130 votos a favor, 4 en contra y 17 abstenciones. Dos Delegaciones entre ellas Ecuador y Albania no participaron en la votación.. 13.
(22) La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar fue el fruto de una difícil transacción entre dos posiciones opuestas: la mantenida por las potencias marítimas e industrializadas que pretendían restringir al máximo los derechos del Estado ribereño, y la sostenida por los países en desarrollo, principalmente ribereños, que abogaba por la mayor consolidación de sus derechos en los mares adyacentes. Esta transacción significó, por un lado, amplio y categórico reconocimiento de los derechos de jurisdicción del Estado ribereño, en el mar de 200 millas marinas; y por otro, un explícito reconocimiento del derecho de libre navegación y de las facultades y derechos conexos a favor de todos los Estados, independientemente de sus condiciones geográficas, sociales o económicas, en ese mar de 200 millas. En el espacio de 200 millas comprende a su vez dos instituciones: un mar territorial de 12 millas con los derechos y obligaciones tradicionalmente reconocidos por el derecho internacional, y una zona adyacente de 188 millas donde el estado ribereño ejerce amplios derechos exclusivos de soberanía y jurisdicción para fines de exploración y explotación de los recursos existentes en las aguas y en el lecho y subsuelo. Esta extensión de 200 millas, así constituida y determinada, es lo que en la Convención se denomino zona económica exclusiva Es importante subrayar que, de acuerdo con la convención, el altamar comienza más allá de la zona económica exclusiva. A esta transacción se agregaron dos aspectos fundamentales: 1) El reconocimiento en que la plataforma continental se extiende a todos los estados ribereños hasta una distancia de 200 millas, que incluso puede ampliarse hasta 350 millas de acuerdo a criterios técnicos específicamente determinados en la convención: y 2) El establecimiento de la “Zona”, así denominada y constituida por los fondos marinos y oceánicos situados más allá de los limites de la jurisdicción nacional ( vale decir más allá de las 200 millas), donde todos los estados, al igual que la Empresa internacional creada también por la convención, tienen derecho a realizar labores de explotación y exploración de los recursos naturales existentes en dichos fondos, declarados patrimonio común de la humanidad. A esto se agrega que en el reparto de los recursos obtenidos por efecto de dichas labores se tendrá especialmente en cuenta a los Estados en desarrollo. Se declaró que la Convención no constituye derecho consuetudinario, al que puede acudir cualquier Estado para obtener sus beneficios e ignorar aquello que no le interesa o que no quiere cumplir. Si bien la Convención incluye ciertas instituciones que son 14.
(23) derecho consuetudinario, otras son instituciones de lege ferenda es decir creadas solo por dicho instrumento. Por lo tanto, la alternativa que tienen todos los Estados es clara: Se hacen partes en la Convención, gozan así de los beneficios y cumplen las obligaciones establecidas por ello; o, en su defecto, se mantienen fuera de la Convención pero no pueden acceder a dichos beneficios ni satisfacer aquellas obligaciones. En este sentido, debe considerarse que la Convención – como por lo demás el derecho en general – constituye para los países pequeños y débiles el único mecanismo del que disponen para defender sus intereses, pues nunca estarán en condiciones de protegerlos mediante el uso de la fuerza – ya sea política, económica o militar - como pueden hacerlo las grandes potencias. Entre las instituciones que la Convención modifica profundamente o que establece por primera vez, cabe mencionar las siguientes: El concepto de Estados archipielágicos, la zona económica exclusiva, los derechos tanto de los Estados sin litoral como de los Estados en situación geográfica desventajosa, la extensión de la plataforma continental al talud y a la emersión continentales y en relación con este asunto el establecimiento de la Comisión de Limites de la Plataforma Continental, la protección y conservación del medio marino, la investigación científica marina, la transferencia de tecnología, la Zona de los fondos marinos y oceánicos más allá de los limites de la jurisdicción nacional, el sistema de arreglo de controversias, la creación del Tribunal Internacional del Derecho del Mar. Por efecto de las disposiciones de su derecho interno, el Ecuador se limitó. a. suscribir el Acta Final de la Conferencia, pero no firmó la Convención. Una vez, que este instrumento mereció la ratificación o adhesión de 60 Estados, entro en vigor el 16 de Noviembre de 1994 y ahora constituye derecho internacional vigente. De esta manera, el nuevo derecho de mar esta constituido por: 1) La Convención: 2) El acuerdo relativo a la parte XI aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en 1994 ( en virtud del cual se modificaron ciertos aspectos de dicha Parte de la Convención) y, 3) el Acuerdo relativo a la conservación y ordenación de las poblaciones de peces transzonales y las poblaciones de peces altamente migratorios, aprobado en 1995. La ratificación de la Convención o la adhesión a ella constituye, también, consentimiento en obligarse por el acuerdo sobre la parte XI.. Es necesario aclarar el contenido y alcance de los dos últimos instrumentos citados. 15.
(24) El acuerdo sobre la parte XI de la Convención Varios países industrializados, entre. ellos. principalmente Estados. Unidos,. Alemania, Reino Unido, cuestionaron el sistema de explotación y exploración de los fondos marinos, es decir, La Parte XI de la Convención. Esas objeciones se concretaron en destacar que durante la negociación no se lograron dos puntos fundamentales: Garantizar un acceso no discriminatorio a los minerales de los fondos marinos para los Estados y sus empresas comerciales. Así como un sistema equitativo de decisiones que asegurase a los Estados con grandes intereses económicos en juego, un papel proporcional a estos intereses. El acuerdo, aprobado en 1994, no cambia la estructura básica de la autoridad Internacional de los Fondos Marinos. Altera de manera significativa los mecanismos para la adopción de decisiones por parte del Consejo. Cambia - y hasta elimina- gran parte de las obligaciones sobre transferencia financiera y de tecnología. La empresa y los países en desarrollo deberán obtener tecnología para la minería en la Zona, a través del mercado y según las normas aplicable en él o a través de la Joint ventures. En caso de que no logren obtener la tecnología que buscan, la Autoridad tiene la facultad para requerir a los contratistas y a los Estados patrocinantes que faciliten dicha adquisición en términos comerciales justos y razonables. Según este Acuerdo, desaparecen. los. límites. a. la. producción. minera. de. los. fondos. marinos. extrajurisdiccionales.. El Acuerdo sobre la conservación y ordenación de las poblaciones de peces transzonales y poblaciones de peces altamente migratorio, aprobado por los USA, permite que el país ribereño pueda regular la pesca de los peces catalogados como especie altamente migratoria, con el fin de hacer de su explotación renovable o sustentable. De conformidad con la Convención, los Estados ribereños ejercen derechos de soberanía sobre las aguas marinas que se extienden hasta 200 millas de sus costas, en lo que se denomina zonas económicas exclusivas, y controlan los recursos marinos de las mismas. La Convención no impuso nuevas normas a las pescas en altamar, en las aguas a las que considera patrimonio mundial. Las negociaciones para lograr el Acuerdo sobre la pesca de altamar fueron convocadas durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y. 16.
(25) el Desarrollo, la Cumbre de la Tierra, que se llevo a cabo en Río de Janeiro en 1992. La convocatoria la realizaron los gobiernos interesados en la que se resolviera una cuestión que había dejado pendiente la Convención sobre el derecho del Mar. La Conferencia encargada de preparar un Acuerdo sobre las cuestiones relacionadas con la pesca en altamar inicio sus labores en Julio de 1993 y celebró seis periodos de sesiones, antes de aprobar ese instrumento, el 4 de Agosto de 1995. El objetivo del Acuerdo es garantizar la conservación a largo plazo y el aprovechamiento sostenible de poblaciones de peces transzonales y las poblaciones altamente migratorias, facilitar la aplicación de las pertinentes disposiciones de la conversión, así como fortalecer la cooperación entre los Estados, a tal efecto. El Acuerdo se aplicará a la conservación y ordenación de las poblaciones de peces transzonales y las poblaciones de peces altamente migratorios que se encuentren fuera de las zonas sometidas a la jurisdicción nacional, así como también a la conservación y ordenación de esas poblaciones de peces dentro de las zonas sometidas a la jurisdicción nacional, con sujeción a los distintos regimenes jurídicos aplicables con arreglo a la Convención. Ninguna disposición del Acuerdo se entenderá en perjuicio de los derechos, la jurisdicción y las obligaciones de los Estados según la Convención. Se lo interpretara y aplicara en el contexto de la Convención y de manera acorde con ella”. Como vemos en este informe del Presidente de la Delegación del Ecuador a la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el derecho del Mar, el ambiente para nuestros representantes, debió ser de presión e insinuaciones de los países hegemónicos para que se acepten sus intereses, pero como dije anteriormente ya era tarde para ellos, pues la meta para los países ribereños en desarrollo ya era un norte fijo, insostenible y que finalmente se impuso a pesar de la prepotencia demostrada hasta el último por los Estados Unidos que como siempre transgrediendo las normas y el respeto hacia la comunidad, logró que se considere a la parte XI un tratamiento posterior que no debió darse ya que la CONVEMAR fue considerada desde el principio como un Package deal, es decir debió ser aprobado en su totalidad.. Actualmente mi país mantiene una posición de expectativa en lo referente a este Convenio a la espera de que la Comisión Nacional sobre los Derechos del Mar (CNDM) creada con el exclusivo fin de propiciar nuestra adhesión a la CONVEMAR, y que es un 17.
(26) Organismo de alto nivel, adscrito a la Presidencia de la República, creada el 19 de julio del 2002 mediante Decreto Ejecutivo No. 2980, publicado en el Registro Oficial No. 628, del 29 de julio del mismo año, emita sus criterios sustentados y el asesoramiento respectivo a los poderes Legislativo y Ejecutivo, a pesar de que la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso Nacional en el año 2004 aprobó el informe positivo para poner en consideración de los respectivos debates. Esta Comisión tiene en su orgánico una Secretaría Técnica para su asesoramiento, la cual está integrada por el Instituto Oceanográfico de la Armada (INOCAR), el Centro de Levantamiento de Recursos Naturales por Sensores Remotos (CLIRSEN), y el Instituto Geográfico Militar (IGM) y quienes tienen a su cargo el análisis técnico de los parámetros que serían aprovechados por nuestro país en caso de la conveniencia de adherirnos a la CONVEMAR. Las tareas encomendadas a la Secretaría Técnica fueron en primer lugar las de realizar un estudio preciso de nuestra línea base a fin de que ésta sea la más indicada para sacar el mejor provecho a las disposiciones de CONVEMAR no sólo en lo que se refiere a los límites marítimos, sino en el posible acatamiento a la forma de considerar la bisectriz con nuestros vecinos y específicamente con el Perú y en segundo lugar la posibilidad de extender nuestra plataforma hasta las 350 millas marinas, por la presencia de la Cordillera Submarina de Carnegie, frente a nuestras costas y prolongadas hasta nuestras Islas Galápagos. Pero esta segunda parte,. y en vista de que no hay disposiciones claras de. CONVEMAR en lo que atañe a las presencias de Cordilleras Submarinas y si se las puede considerar o no como prolongación de territorio continental bajo el mar; puesto que, deben cumplir con fórmulas en las que no solamente hay que demostrar una composición homogénea, en este caso de nuestro territorio insular, sino que se deben cumplir con parámetros de sedimentación a los pies del talud que solamente con la certificación de investigadores de las Universidades que poseen esa tecnología nos pueden proporcionar para que pueda constituirse en una base jurídica, ha impedido que se avance con este informe técnico sin el cual ningún funcionario querrá tomar una decisión que después podría acabar con su carrera burócrata o política. Pero esto permite un lavamiento de manos como es el de pedir un plazo demasiado extenso (7 años a partir del 2006), por lo cual prácticamente se ha estancado este proceso. Anticipo aquí parte de mis conclusiones y recomendaciones que la Comisión solamente emita el informe de la línea demarcatoria sólidamente sustentada y que después se trate la 18.
(27) segunda parte, cuando ingresemos a CONVEMAR y ya con todo derecho elevemos una solicitud en ese sentido, pidiendo la colaboración de los países que tienen el Know – How de los estudios geomorfológicos y demás solicitados para que dicha adjudicación sea factible. Y es aquí que las consideraciones preliminares de tomar como línea base a la Península de Santa Elena a Boca de Capones, son parte de las fallas e inconsistencias que esta Comisión acepta, pues no es al límite continental a donde debe dirigirse nuestra línea base, sino a la Isla Santa Clara, con lo cual voy a demostrar que el mar de Grau para darles gusto a los peruanos podría quedar en una milla cuadrada al final de nuestras 200 millas del paralelo de Boca de Capones, para así, de este modo, devolverles la amabilidad que tuvieron al darnos un kilómetro cuadrado en nuestras tierras ancestrales de Paquisha; puesto que, al tomarse el punto 03º 23‟ 33.96”S y Long. 80º 19‟ 16.31”W literalmente como dice el acuerdo de zona especial fronteriza marítima, las islas reconocidas así por su condición (Por estar a más de 650 metros de la costa más alejada) tiene como límite las 200 millas marinas hasta la prolongación de dicho paralelo, entonces no se parece en nada al peor escenario del mal llamado Mar de Grau, y para quien no pueda interpretar qué significa frontera, quisiera mencionar que para la Academia Española de la Lengua, significa confín de una república. Pero debemos referirnos también en el ambiente nacional al patrioterismo de ciertos políticos que por querer tomar notoriedad y sin comprender técnicamente este problema tan delicado, emiten criterios de “vende patrias” a quienes defienden nuestro ingreso a CONVEMAR, sin tomar en cuenta que nuestro enunciado de 200 millas de mar territorial no lo haría respetar ni la mejor Armada del mundo, pues es una tesis no aceptada por ninguna nación en Convención alguna. Contra ellos irán enfilados los cañones de nuestra artillería si demostramos que CONVEMAR no es la pérdida de nuestro territorio, sino la ganancia de la soberanía de las 200 millas con distinto nombre a mar territorial. No podemos olvidarnos que nuestra actual legislación con relación a nuestra plataforma marina dice que ésta va hasta los 200 metros de profundidad, bajo el criterio de la zona eufótica; es decir, la profundidad a la que llega la influencia de los rayos solares que permiten el proceso de la fotosíntesis en las plantas del lecho marino, con lo cual la nuestra quedaría reducida a menos de 20 millas que es inherente a nuestra costa característica de países que tienen grandes elevaciones como es nuestro caso y que su plataforma inmediatamente se sumerge a mucha profundidad en el mar. 19.
(28) El mayor sustento que pueden tener es el de que por no estar adheridos a CONVEMAR, el Perú debe respetar el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima, suscrito el 8 de octubre de 1.954, cuyo primer Artículo dice: “Establécese una Zona Especial, a partir de las doce millas marinas de la costa, de diez millas marinas de ancho a cada lado del paralelo que constituye el límite marítimo entre los dos países”. Esto lo han repetido innumerables medios de comunicación y funcionarios del Gobierno peruano, haciendo énfasis en que no es el caso de Chile, pues ellos al estar adheridos a CONVEMAR, deben estar sujetos a la mediatriz que dispone este Convenio, pero sin considerar lo que dice el artículo 15 que en su parte pertinente señala “salvo que haya Convenios pre existentes” como es este caso, pero en el momento en que ellos accedan a CONVEMAR, nos aplicarán el mismo reclamo que hoy hacen con Chile. Quien conoce a la Diplomacia peruana estará más que de acuerdo con este procedimiento. Este criterio aunado al de que la ONU garantiza que para el bienestar de los pueblos de un país, éste puede soberanamente disponer en su Constitución las leyes que más le beneficie, siempre y cuando no perjudiquen a la Comunidad Internacional. Estos antecedentes que acabo de nombrar son los respaldos más fuertes que tienen quienes reclaman las 200 millas marinas como MAR TERRITORIAL. Pero debemos ser serenos ante la razón: No tenemos ninguna corona ante el mundo para en forma unilateral declarar territorio a un patrimonio universal. He allí el motivo de esta tesis; puesto que hay que recordar que el mar es un patrimonio universal, y nadie lo puede considerar como una prolongación de su territorio, salvo en la extensión que se reconozca universalmente como tal, y que es de 12 millas náuticas.. 20.
(29) Capítulo IV EL MAR DE GRAU. VISIÓN GEOPOLÍTICA DEL PERÚ. Las embarcaciones pesqueras artesanales son las que realmente proporcionan con su labor diaria arriesgada y de duras condiciones el alimento básico de nuestros pueblos costeros, pues ellos directamente comercializan los mariscos que traen y que sirven para su sustento y el de su familia. Estas embarcaciones son impulsadas actualmente en un 60% por motores fuera de borda, y el 40% restante por vela y el único instrumento de navegación es la herencia de orientación con conocimientos recibida de sus padres y abuelos, y si bien es cierto que es infalible, a veces el fragor de sus faenas les llevan por un rumbo que no es exacto pero que ancestralmente ha sido el que demarca su sitio de pesca y que no atiende a límites marítimos precisos. Esta costumbre consuetudinaria por la falta de instrumentos de navegación ha ocurrido con las embarcaciones pesqueras artesanales ecuatorianas, chilenas y peruanas, por lo que como fuente de derecho sirvió para que las Autoridades Marítimas de los tres países acordaran que estas naves puedan adentrarse hasta 10 millas del paralelo que nace, en el caso nuestro, en nuestra frontera marítima de Boca de Capones en cualquiera de los dos sentidos; es decir, esta franja de 20 millas ha sido de libre uso de cualquier pescador de los dos países. Este acuerdo llamado Zona Especial Fronteriza Marítima, mencionado en la parte final del Capítulo final anterior, se realizó en 1954 para simplemente legalizar esta costumbre de pescar en esta zona que es una franja reconocida y que es formada por las dos líneas paralelas 10 millas al norte y al sur del paralelo 3º 23”33.96”. Pero para la nefasta política exterior peruana se produce un: Milagro!. La Convención de los Mares da una luz a la ambiciosa geopolítica peruana al señalar que en países con costa contigua pueden delimitar sus fronteras marítimas con la bisectriz de sus líneas de costa. No importa que su Art. 15 indique “salvo en los casos en que haya habido un acuerdo en ese sentido”. Cómo? Nosotros somos la diplomacia peruana famosa por haber tenido problemas con todos nuestros vecinos y así haya habido un acuerdo de ZONA ESPECIAL FRONTERIZA MARÍTIMA, decimos que es un acuerdo para pesca y ya! Pero por Dios si es una zona fronteriza reconociendo al paralelo 3º 23”33.96” cómo puede tergiversarse que el espíritu de este acuerdo de 21.
(30) delimitación es que por la falta de instrumentos de navegación está permitido que estas pequeñas embarcaciones puedan adentrarse en 10 millas marinas este paralelo que fija los límites* entre nuestros países. *Límite según la Real Academia Española de la Lengua: Línea real o imaginaria, que separa dos terrenos, dos países, 2 territorios Ningún Tribunal Internacional con Juristas probos pondría en duda que este tratado considera una línea que es y seguirá siendo el límite marítimo de nuestras dos naciones Antes de analizar la ponencia actual del Perú y su. teoría. ambiciosa. geopolítica del. Mar. de. Grau, quiero exponer los que. considero. los. antecedentes de su marco teórico,. al. exponer. el. de. la. pensamiento. posición peruana, de sus autoridades. militares. y. civiles, que había sido resumido. por. el. Vicealmirante. A.. Guillermo. FAURA. S.. P.. Gaig en su libro “El Mar Peruano y sus límites”, publicado. durante. las. sesiones de estructuración y. alcance. CONVEMAR. de y. concretamente, en la página 181, se refiere a “NUESTRAS FRONTERAS MARÍTIMAS” (Las de Perú), y dice:. 22.
(31) EN EL OCÉANO PACÍFICO Nuestro Decreto Supremo No. 781 del primero de Agosto de 1947, establece en el párrafo 3. la Marcación de las zonas del control y protección de las riquezas. nacionales… “sobre el mar adyacente de las costas del territorio peruano en una zona comprendida entre estas costas y una línea imaginaria paralela a ellas y trazada sobre el mar a una distancia de doscientas (200) millas marinas, medida siguiendo la línea de los paralelos geográficos”. Para un país cuyas costas tienen la orientación general de los meridianos, N-S (países verticales), caso de Chile, la distancia de 200 millas hacia el mar, medida siguiendo la línea de los paralelos geográficos, vienen a ser las perpendiculares a sus costas y la figura general de su Zona Marítima corresponde a un rectángulo, dos de cuyos lados abarcan íntegramente la extensión de sus costas y los otros dos, las 200 millas. Para el caso de un país que cuyas costas siguen la orientación general de los paralelos geográficos, E-W (países horizontales), caso de Panamá, la “distancia de 200 millas) medidas siguiendo la línea de los paralelos geográficos hacia el mar, será mínima. El caso del Perú, es el intermedio entre las dos anteriores, ya que la orientación general de nuestras costas es aprox. SE-NW, entre los meridianos 70° W y 81° aprox. Con algún detalle, podemos observar varias secciones de nuestras costas, cuya orientación respectiva y el límite de las 200 millas, “medidas siguiendo el paralelo geográfico”, forman diferentes paralelogramos de acuerdo al ángulo de inclinación de las costas. Por ejemplo: -. La costa de Tumbes desde Cabo Blanco, se orienta del SW al NE.. -. De Punta Falsa a Cabo Blanco sigue como dirección general la línea S-N. -. De Paracas a Punta Falsa, 150 ° - 330°. -. De San Juan a Paracas, SE-NW. -. De la frontera de Chile a San Juan, 128° - 308°. Este somero análisis nos lleva a establecer para el caso, varios paralelogramos de los cuales el comprendido entre Punta Falsa y Cabo Blanco, sería rectangular, y por consiguiente en él, la distancia de 200 millas quedaría „frente‟ a las costas, es decir, que las perpendiculares a ellas coincidirían con el paralelo geográfico para el trazo de cada punto de las líneas de base rectas, que en este caso cerrarían las bahías de Paita y de Sechura. 23.
(32) Lo mismo no sucede en los otros casos, debido a que la distancia de 200 millas se mide „‟siguiendo la línea de los paralelos geográficos‟‟ y por consiguiente, la distancia perpendicular a las costas, es decir „frente‟‟ a ellas, para casa punto específico de esos paralelos es menor, en una magnitud que está en relación inversa con la orientación de la costa, o sea, que a mayor inclinación de la costa conforme esta se aparta de la dirección N-S (meridiano), será menor la distancia en la perpendicular a ella. Por ejemplo, “El limite de 200 millas” sobre el paralelo de Quilca, queda a 90 millas frente a las Lomas y el limite oeste de 200 millas de paralelo de la frontera terrestre con Chile se encuentra a 120 millas frente a Camaná. Es así que resulta la superficie de nuestra Zona Marítima disminuida considerablemente por haberse adoptado medir el límite de 200 millas hacia el mar “siguiendo la línea de los paralelos geográficos”. La circunstancia especial de disponer de las islas, particularmente la Isla Lobos de Afuera y la Isla Hormigas de Afuera, donde la orientación de las costas es aproximadamente SE-NW, amplia la medida de 200 millas sobre los paralelos geográficos a una distancia mayor en esas zonas, que corresponden a las 200 millas de las costas insulares. La ley de petróleo (No 11780- 12 de Marzo 1952 ) al definir en el Art. 14° de la Zona del Zócalo Continental, dice: “Es la zona comprendida entre el limite continental occidental de la Zona de la Costa y una línea imaginaria trazada mar afuera a una distancia constante de 200 millas de la línea baja marea del litoral continental; y, la Resolución Suprema N° 23 del 12 de Enero de 1955, expresa: “La Indicada Zona – Marítima- esta limitada en el mar por una línea paralela a la costa peruana y a una distancia constante de ésta de 200 millas náuticas” En ambos casos se corrige la medida sobre los paralelos geográficos. En el oficio de remisión al Congreso Nacional de los Convenios de Santiago y de Lima con fecha 7 de febrero de 1955, se transcribe también la parte resolutiva del Decreto Supremo N 781 del 1° Agosto 1947, con respecto al cual se indica: “Este Decreto ha sido aclarado por resolución Suprema N23, del 12 de Enero de 1955, precisando la técnica cartográfica para el trazado de la línea de 200 millas de distancia” y reproduce también esta Resolución Suprema. Se solicita así la aprobación parlamentaria simultáneamente, de la Declaración de Santiago y del Decreto de referencia, pero el Parlamento solo accedió al primero. El Doctor Andrés Aramburú Menchaca al tocar este punto, da como fundamento, que era 24.
(33) “para evitar que existieran dos normas discrepantes, una con la liberidad de la libre navegación, contemplada por el decreto y otra con la exigencia de paso inocente que impone la declaración de Santiago, que es un tratado formalmente concertado por Perú, Chile y Ecuador” nosotros agregaríamos igualmente, que entre ambos documentos también hay diferencia en cuanto la forma de medir las 200 millas. Resulta así que con estos dos conceptos de medida, se presentan respectivamente superficies marítimas diferentes, de acuerdo al trazo correspondiente que se haga para el mismo limite de 200 millas: una, en el caso del Decreto Supremo No. 781, siguiendo la línea de los paralelos geográficos, o sea conformando paralelogramos, y la otra como criterio reinante en el país y en el consenso de las Naciones, que debe trazarse siguiendo las líneas perpendiculares a la dirección general de la costa, formando rectángulos y sectores es decir, 200 millas medidas en ángulo recto a nuestras costas, o sea “frente” a ellas; de lo contrario la diferencia entre ambas superficies pasaría a ser perteneciente a la Zona Internacional. Este es el caso concreto del espacio de mar, que en forma triangular, con una superficie aproximada de 8560 millas cuadradas (29.360,80 km2) y que queda dentro de las 200 millas peruanas, frente a sus costas, entre Lomas y la frontera terrestre con Chile, se extiende hacia el oeste, mas allá de 200 millas de las costas de Chile y al Sur de la prolongación del paralelo de la frontera terrestre, hasta aproximadamente el paralelo de Iquique. Para cualquier distancia proclamada por el Sistema del Pacifico Sur, desde sus costas hacia el mar adyacente, siempre existirá la figura triangular a que nos referimos en el párrafo anterior cuya superficie estará en relación directa con la distancia que se toma de las costas, es decir, que, para la soberanía y jurisdicción de 200 millas, la superficie del triangulo LCI es aproximadamente de 8560 millas cuadradas (29.360,80 km2) como lo acabamos de indicar; para una distancia mayor de 200 millas el área de dicha figura semejante será también mayor. La misma Resolución Suprema No. 23, al delimitar nuestra Zona Marítima, especifica en su párrafo 2: “De conformidad con el inciso IV de la Declaración de Santiago, dicha línea no podrá sobrepasar a la del paralelo correspondiente al punto en que llega al mar la frontera del Perú”. Esta resolución es indudablemente consecuencia del Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima que fuera firmado en el mes anterior. La imprecisión del “paralelo limite” por cuanto no trata de su extensión, nos conduce a esta resolución. 25.

References: resolución 
de lege ferenda
 artículo 15
 Resolución 
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