Source: http://eur-lex.europa.eu/smartapi/cgi/sga_doc?smartapi!celexplus!prod!DocNumber&lg=es&type_doc=COMfinal&an_doc=2003&nu_doc=184
Timestamp: 2014-03-14 09:17:49+00:00

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1.1. Propuestas incluidas en el seguimiento del Libro Blanco sobre la juventud
1.2. Propuestas que reflejan un deseo de actuar en común
1.3. Propuestas complementarias de otras iniciativas políticas
2. Objetivos comunes para mejorar la participación de los jóvenes
2.1. Mayor participación de los jóvenes en la vida de la comunidad en la que viven
2.2. Mayor participación de los jóvenes en los mecanismos de democracia representativa
2.3. Aprender a participar
3. Objetivos comunes para mejorar la información de los jóvenes
3.1. Mejorar el acceso de los jóvenes a los servicios de información
3.2. Ofrecer información de calidad
3.3. Reforzar la participación de los jóvenes en la elaboración y la difusión de la información
4. Mecanismos de aplicación y seguimiento
Las presentes propuestas de objetivos comunes dan seguimiento al Libro Blanco «Nuevo impulso para la juventud europea» [1], que la Comisión aprobó el 21 de noviembre de 2001, y a la Resolución del Consejo, de 27 de junio de 2002 [2], que establece un nuevo marco de cooperación en el ámbito de la juventud.
[1] COM (2001) 681 final
[2] DO C 168 de 13.7.2002
En esta misma Resolución, el Consejo introduce un método abierto de coordinación, que debe aplicarse, inicialmente, a las dos prioridades de participación e información de los jóvenes. El Consejo da a la Comisión el mandato de elaborar un proyecto de objetivos comunes sobre la base de un informe relativo a la situación existente en todos los Estados miembros. El objetivo de la presente Comunicación es proponer al Consejo objetivos comunes, de conformidad con el mandato recibido.
Al decidir aplicar el método abierto de coordinación en el ámbito de la política de la juventud a estas dos prioridades, los Estados miembros han demostrado su deseo de aumentar su cooperación en la aplicación y seguimiento de la política en estas dos áreas. En su opinión, esto debe realizarse «con un enfoque flexible y adaptado (...) teniendo debidamente en cuenta las competencias de los Estados miembros y el principio de subsidiariedad» [3].
[3] Resolución del Consejo de 27.6.2002
De conformidad con el mandato que se le ha dado, la Comisión ha elaborado, en consulta con los Estados miembros, un cuestionario detallado para cada una de esas dos prioridades. Dichos cuestionarios se han enviado a los Estados miembros y a los países candidatos, ya que la Resolución del Consejo prevé que estos países «deberían estar asociados al marco de cooperación europea en materia de juventud».
Los cuestionarios se elaboraron según un enfoque común y tienen una estructura general idéntica. En primer lugar, se pedía información básica sobre la situación existente y la legislación en vigor de cada país y, a continuación, que se expusieran las orientaciones de las políticas nacionales actuales, acompañadas de ejemplos de buenas prácticas. Por último, se pedía que se indicaran las expectativas que se tienen respecto al nivel europeo.
En vista del compromiso adquirido de consultar a los jóvenes, debían especificarse también los métodos de consulta adoptados a nivel nacional para ello.
Por su parte, la Comisión ha consultado al Foro Europeo de la Juventud antes de hacer sus propuestas.
La forma de abordar algunas preguntas y las respuestas que se dieron fueron diferentes de un Estado miembro a otro, en función de la política nacional en materia de juventud y el modo de participación de los jóvenes. Las respuestas facilitadas constituyeron, en cuanto a los datos ofrecidos, los argumentos desarrollados, las propuestas realizadas y las buenas prácticas mencionadas, una base rica e interesante para la elaboración de un informe analítico por parte de los servicios de la Comisión [4].
[4] Informe analítico de las respuestas de los Estados miembros a los cuestionarios de la Comisión sobre la participación y la información de los jóvenes - Documento de trabajo de los servicios de la Comisión (SEC(2003) 465).
Los objetivos comunes propuestos son el resultado del análisis de las respuestas de los países consultados. En efecto, en la Resolución de 27 de junio de 2002, el Consejo invitó a la Comisión «a elaborar (...) un cuestionario para cada prioridad, incluidas las cuestiones fundamentales, (...) a elaborar, sobre la base de las respuestas, un informe de síntesis (...) y a presentar proyectos de objetivos comunes». Tales objetivos se proponen sobre la base de las respuestas de los Estados miembros relativos a su propia situación y sus expectativas a nivel europeo. Son el resultado del enfoque común desarrollado por todos los países consultados y reflejan los puntos de acuerdo que se desprenden del análisis de las respuestas. Para cada una de las prioridades temáticas, se propone un objetivo global, dividido en tres subobjetivos.
Tal como sucede también con el método abierto de coordinación aplicado a la educación, se indican también líneas de acción para alcanzar dichos objetivos.
El desarrollo de la cooperación política en el ámbito de la juventud, en la que el establecimiento de objetivos es un elemento fundamental, contribuye a la aplicación de los objetivos estratégicos de los Consejos Europeos de Lisboa y Barcelona de hacer de Europa «la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo».
La educación y la formación permanentes son una parte importante de esta estrategia, que tiene por objeto mejorar los conocimientos y las cualificaciones profesionales, y aumentar la sensibilización y el compromiso cívico y social de los ciudadanos.
En este contexto, la educación no formal e informal tiene una importancia fundamental, no sólo para alcanzar los objetivos de competitividad, sino también para garantizar mayores niveles de integración social y desarrollo personal y el ejercicio de una ciudadanía activa [5].
[5] Resolución del Consejo, de 27 de junio de 2002, sobre la educación permanente, DO C 163 de 9.7.2002.
Las políticas en el ámbito de la juventud contribuyen en gran medida a la educación no formal de los jóvenes. La participación y la información de los jóvenes son las prioridades más importantes de dichas políticas, también para los propios jóvenes.
Los objetivos comunes propuestos se basan también en la experiencia del programa JUVENTUD y se tendrán en cuenta en la preparación de la nueva generación de programas en materia de educación, formación y juventud.
La ciudadanía y la gobernanza
La información es un requisito previo para la participación que reivindican fuertemente los jóvenes.
El hecho de aumentar la participación de los jóvenes y de poner a su disposición una mejor información contribuye al logro del objetivo más amplio de la ciudadanía activa y a «acercar a los ciudadanos y, en primer lugar, a los jóvenes al proyecto europeo y a las Instituciones europeas». [6]
[6] Declaración de Laeken, 14-15.12.2001.
La participación y la información de los jóvenes forman también parte de los objetivos del Libro Blanco sobre la Gobernanza, en particular los de la apertura y la participación. El Libro Blanco «un nuevo impulso para la juventud europea» señaló que estos principios se aplican en el ámbito de la juventud:
- Apertura: asegurar la información de los jóvenes y una comunicación activa con ellos, en su propio lenguaje, a fin de que comprendan el funcionamiento de Europa y de las políticas que les afectan.
- Participación: asegurar la consulta de los jóvenes y promover su participación en las decisiones que les afectan y, de manera general, en la vida de sus comunidades.
En un contexto social en rápida evolución, que se caracteriza por una tendencia a largo plazo hacia el envejecimiento de las poblaciones europeas y por el alejamiento creciente de los jóvenes de las formas tradicionales de la vida política, la ciudadanía activa de los jóvenes es un desafío fundamental bien conocido por todos.
El concepto de ciudadanía activa de los jóvenes significa que estos deben participar plenamente y en un plano de igualdad en la vida pública, cumplir sus obligaciones, pero también ser capaces de ejercer dicha ciudadanía.
Las condiciones de participación de los jóvenes en la sociedad con arreglo a la modificación de las formas y las modalidades de ejercicio de la democracia representativa y participativa.
Es esencial reconocer y apoyar las diferentes formas de participación que los jóvenes desarrollan en su entorno, mejorar su relación con los mecanismos de la democracia representativa y ayudarles a aprovechar las oportunidades de participación para que ejerzan una ciudadanía activa y responsable con los mismos derechos que el resto de la sociedad.
Con respecto a la participación, la Comisión propone un objetivo global: establecer y apoyar medidas que favorezcan el ejercicio de una ciudadanía activa por parte de los jóvenes y reforzar su participación efectiva en la vida democrática. Para alcanzar este objetivo global, se proponen los tres subobjetivos siguientes:
- Mayor participación de los jóvenes en la vida de la comunidad en la que viven.
- Mayor participación de los jóvenes en los mecanismos de la democracia representativa.
- Aprender a participar.
La ciudadanía se construye en primer lugar a través de diferentes experiencias vividas en el entorno próximo de los jóvenes, tales como la familia, la escuela, el tiempo libre y el trabajo. El tejido asociativo local y las ONG desempeñan también un papel importante. Es importante velar por que los jóvenes, independientemente de cuál sea su situación social, económica o cultural, sus hábitos o los lugares donde se desarrolla su vida, puedan participar más en la vida de su comunidad.
* fomentar el interés de los jóvenes por las estructuras participativas (ONG, asociaciones, voluntariado, etc.) y apoyar a las ONG de la juventud, respetando su independencia y su autonomía;
* reconocer a los jóvenes como ciudadanos autónomos, apoyando el desarrollo de actividades, medidas y proyectos para que los jóvenes participen directamente en la solución de los problemas locales;
* reconocer, dar a conocer y apoyar en mayor medida el trabajo sobre el terreno de los padres, los trabajadores sociales y otras personas de enlace en el ámbito de la juventud;
* determinar mejor los obstáculos que dificultan la participación de algunos grupos específicos y fomentar las medidas y los mecanismos que favorecen la participación de todos los jóvenes en la sociedad, teniendo en cuenta en particular las cuestiones de género.
La democracia representativa es una de las bases esenciales de nuestras sociedades. Por eso hay que procurar que los jóvenes participen activamente en ella. A tal efecto, si quiere reconciliar a los jóvenes con los mecanismos tradicionales de la democracia, la sociedad debe reflejar mejor sus aspiraciones y necesidades. Esto no puede realizarse sin un cambio de las mentalidades y los comportamientos. El diálogo con los jóvenes es esencial para reforzar su presencia en los puntos de toma de decisión y de influencia política. Las autoridades políticas deben garantizar una mayor participación de los jóvenes en los mecanismos de la democracia representativa.
Se proponen las líneas de acción siguientes:
* profundizar y desarrollar un diálogo regular y estructurado entre los organismos políticos y los jóvenes y sus estructuras representativas (consejos nacionales y regionales de jóvenes, Foro Europeo de la Juventud);
* garantizar que este diálogo incluya también a los jóvenes que no forman parte de organizaciones estructuradas y que estas organizaciones tengan en cuenta sus necesidades;
* apoyar los mecanismos que permitan desarrollar todos los tipos de diálogo para acercar a los jóvenes a la toma de decisión política;
* asegurar mejor el enlace entre los diversos niveles de representación y de diálogo a nivel local y europeo;
* reforzar la importancia y la presencia de los jóvenes en los procesos electorales: animarles a inscribirse en el censo electoral y a votar en las elecciones, abrir más los partidos políticos a la participación de los jóvenes y aumentar las presencia de estos en los órganos electos;
* identificar y estudiar mejor los obstáculos que encuentran los jóvenes para participar en la democracia representativa y promover medidas y mecanismos que favorezcan la participación de todos los jóvenes, teniendo en cuenta en particular las cuestiones de género.
Cada joven debe poder desarrollar su potencial, su identidad y su capacidad para desempeñar un papel activo en la sociedad. La educación es esencial para ello porque donde se aprende a participar es en particular en la escuela, que constituye uno de los primeros lugares de socialización para los jóvenes, después de la familia. Las experiencias en el ámbito de la educación no formal contribuyen también considerablemente al desarrollo personal y la ciudadanía activa. Deben establecerse las condiciones para aprender a participar.
* desarrollar y profundizar la educación en materia de participación en los sistemas de educación formal (con arreglo a los objetivos que se aprobaron en el marco del método abierto de coordinación aplicado a la educación);
* apoyar el desarrollo de las acciones realizadas en el ámbito de la educación no formal e informal para conseguir que los jóvenes participen activamente;
* desarrollar la interacción entre la educación formal, no formal e informal;
* valorizar las experiencias participativas en los lugares donde se desarrolla la vida de los jóvenes, como la familia, la escuela, la universidad, los demás lugares de formación y el lugar de trabajo;
* dar a conocer mejor y promover los beneficios que tiene para todos el compromiso de participación de los jóvenes y combatir los prejuicios contra los jóvenes que impiden su participación efectiva;
* analizar mejor los fenómenos que provocan la exclusión de algunos grupos y fomentar los enfoques preventivos.
La información adaptada a las necesidades de los jóvenes les permite participar en la vida pública y desarrollar el sentido de la ciudadanía activa. La información es una condición necesaria, aunque no suficiente, de la participación. La información se dirige también a las personas que están en contacto con los jóvenes, como los padres, los profesores, los trabajadores del ámbito de la juventud, los animadores, las personas encargadas de la información de los jóvenes, los bibliotecarios, etc.
La responsabilidad de mantener a los jóvenes informados (también sobre las cuestiones europeas) incumbe sobre todo a los Estados miembros. Estos consideran, sin embargo, que es necesario intensificar el aprendizaje mutuo a través del intercambio estructurado de experiencia y buenas prácticas, lo que permitiría reforzar la dimensión europea de la información de los jóvenes.
Con respecto a la información, la Comisión propone un objetivo global: mejorar el acceso de los jóvenes a una información de calidad para reforzar su participación en la vida pública y su desarrollo como ciudadanos activos y responsables en una Unión ampliada. Para alcanzar este objetivo global, se proponen los tres subobjetivos siguientes:
- mejorar el acceso de los jóvenes a los servicios de información;
- ofrecer información de calidad;
- reforzar la participación de los jóvenes en la elaboración y la difusión de la información.
Muchos Estados miembros han establecido servicios de información específicos encargados de elaborar y difundir información y consejos. Sin embargo, muy a menudo estos servicios no están suficientemente desarrollados y la coordinación entre los diferentes agentes y niveles implicados es deficiente. Es preciso mejorar el acceso de los jóvenes, sobre todo de los desfavorecidos, a los servicios de información.
* reforzar el desarrollo, en los Estados miembros, de servicios de información estructurados, globales, coherentes y coordinados, que tengan en cuenta las necesidades específicas de los jóvenes, en particular:
- coordinando y relacionando eficazmente los diversos servicios a nivel nacional, regional y local;
- estableciendo vínculos con los servicios de información existentes a escala europea para mejorar la difusión de la información europea a nivel nacional regional y local;
* poner a disposición servicios de información sobre el terreno gratuitos, accesibles y adaptados al comportamiento, el entorno y las necesidades de los jóvenes;
* permitir a los jóvenes especialmente desfavorecidos el mismo acceso a la información y evitar cualquier forma de discriminación o de exclusión por motivos económicos, sociales, culturales o geográficos;
* crear portales «juventud» nacionales y regionales conectados con el portal europeo «juventud» y contribuir así a:
- desarrollar una red de portales interconectados que contengan información relativa a los jóvenes;
- transmitir información sobre cuestiones europeas a nivel nacional, regional y local.
Los productos informativos que se ofrecen a los jóvenes son a menudo de mala calidad, no siempre llegan al grupo destinatario previsto, no hacen un uso apropiado de las nuevas tecnologías y sólo contribuyen en poca medida a reforzar la participación de los jóvenes en la sociedad. Además, es preciso formar al personal que trabaja en el ámbito de la información y el asesoramiento a los jóvenes. Un nivel elevado de calidad es imprescindible para informar eficazmente a estos.
* elaborar una recopilación de normas aplicables a los servicios de información y asesoramiento de los jóvenes, en particular estableciendo criterios cualitativos y mecanismos de control de la calidad comunes y mejorando la educación y formación de las personas que trabajan en el ámbito de la información de los jóvenes, sobre todo por lo que respecta:
- al uso de las nuevas tecnologías;
- a la adquisición de conocimientos lingüísticos;
- al refuerzo de la dimensión europea de la información de los jóvenes;
* mejorar la relación entre la información y el asesoramiento a fin de promover un proceso de formación y refuerzo de las capacidades de los jóvenes sobre el modo de obtener, seleccionar y evaluar la información para convertirse en usuarios conscientes de la información;
* aumentar la utilización de los «nuevos medios de comunicación», como Internet, los teléfonos móviles, las películas de vídeo, el cine, etc., en la información de los jóvenes para llegar al mayor número posible de jóvenes.
Para garantizar que la información relativa a los jóvenes sea fácilmente accesible, no discriminatoria y adaptada al entorno y a las necesidades de los jóvenes, en particular los desfavorecidos, las organizaciones juveniles y los propios jóvenes deben participar en todos los niveles de elaboración y aplicación de las estrategias en materia de información de los jóvenes y participar en la elaboración y la difusión de la información.
* involucrar a las organizaciones juveniles europeas, nacionales, regionales y locales en la elaboración y la aplicación de las estrategias de información de los jóvenes;
* implicar de manera apropiada a los jóvenes en la puesta a disposición de información relativa a la juventud a fin de:
- elaborar productos informativos para los jóvenes comprensibles y fáciles de utilizar:
- destinar la información relativa a la juventud a grupos particulares de jóvenes, en particular los desfavorecidos.
* reforzar la participación de los jóvenes en la difusión de la información relativa a la juventud (en particular en los centros de información para los jóvenes, las escuelas, los clubs juveniles y los medios de comunicación) y en el asesoramiento de otros jóvenes, en particular los que tienen dificultades para obtener información y consejos.
La aplicación y el seguimiento de los objetivos comunes son parte del método abierto de coordinación, en particular el método establecido en la Resolución del Consejo relativa al ámbito de la juventud.
Con arreglo a las orientaciones del Consejo, la aplicación y el seguimiento tienen que ser, al igual que el establecimiento de los objetivos, flexibles y adaptados a los jóvenes, y deben respetar las competencias de los Estados miembros y el principio de subsidiariedad. Se proponen los principios y mecanismos siguientes:
Los Estados miembros acuerdan alcanzar todos los objetivos comunes propuestos en materia de participación e información, que constituyen un todo coherente e indisociable.
Cada Estado miembro debe establecer las medidas de aplicación y seguimiento a nivel nacional con arreglo a su propia situación en relación con los objetivos comunes.
El principio de información mutua y de intercambio regular de enfoques, progresos y buenas prácticas entre los Estados miembros podrá adoptar la forma de reuniones periódicas a nivel de Directores Generales de Juventud, sobre la base de un plan de trabajo preestablecido preparado, si es necesario, por grupos de trabajo de acuerdo con las líneas de acción expuestas.
Las autoridades respectivas deberán respetar de manera adecuada el principio de participación de los jóvenes y sus estructuras representativas en estos trabajos a nivel nacional y europeo.
Se propone que los Estados miembros elaboren informes nacionales sobre la aplicación de las dos prioridades de participación e información en 2005. A partir de tales informes, la Comisión elaborará un informe de situación para el Consejo. Sobre la base de las propuestas de la Comisión, el Consejo deberá confirmar, adaptar o modificar los objetivos comunes relativos a esas dos prioridades.
Estas propuestas de objetivos comunes se enviarán al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones. Haut

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