Source: https://www.tuexperto.com/2017/07/30/panasonic-65-ez1000-hemos-probado-la-tele-oled-con-4k-hdr/
Timestamp: 2020-02-21 00:14:25+00:00

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Panasonic lanza un televisor con pantalla OLED de imágenes espectaculares, apoyado por una barra de sonido Technics: probamos la EZ1000 de 65 pulgadas
Publicado por Josep Armengol | 30 julio 2017 | Análisis, TV | 0
Un televisor de 65 pulgadas con pantalla OLED y barra de sonido firmada por Technics. Así­ es la Panasonic 65 EZ1000, la más alta de gama de la marca, cuyo precio son 7.000 euros. Presentada en el CES de Las Vegas en enero, probamos pues el buque insignia de Panasonic. Y, sobre todo, marca el camino de la tecnologí­a que usará la marca a partir de ahora: pantalla OLED. Panasonic siempre apostó por pantallas de calidad muy apreciada por los aficionados al cine. Famosos fueron -y son- sus pantallas de plasma por este motivo, y la evolución lógica era el OLED. Gracias al uso de paneles de origen LG, Panasonic nos ofrece como veremos uno de los televisores con mejor imagen del mercado.
Esas dos siglas definen esta nueva Panasonic EZ1000, además de las 65 pulgadas de su pantalla. OLED son las siglas de Organic Light-Emiting Diode y definen cómo trabaja la pantalla. Esta pantalla es de resolución Ultra-HD, es decir 4K o 3.840 x 2.160. Cada uno de esos 8’3 millones de pí­xeles es un diodo orgánico: puede encenderse y mostrar su color (hay capa verde, roja y azul) con diferente intensidad, o apagarse.
Precisamente ésa es su mayor ventaja: al ser capaces de encenderse o apagarse no necesitan otra fuente de luz. Las pantallas LED de cualquier tipo sí­ necesitan retroiluminación, por eso en escenas oscuras nunca ofrecen el nivel de negro de una OLED. El plasma era una tecnologí­a diferente pero con la misma caracterí­stica (luz propia en cada pí­xel). Esto explica que el plasma antes, y las OLED ahora, sean las pantallas que eligen los aficionados al cine. A ver pelí­culas a oscuras o con luz ténue, y poder apreciar las sutilezas de las imágenes con contraste máximo. Panasonic tuvo las mejores pantallas de plasma y ahora, con su decisión por la tecnologí­a OLED, mantiene su polí­tica.
En cuanto al HDR, o High Dynamic Range (alto rango dinámico), es un estándar que concierne al brillo. Asegura que la pantalla podrá reproducir con todo su brillo y color las imágenes tal como las dejaron los productores. Ya sea un evento deportivo, una serie o una pelí­cula, la compatibilidad HDR permite que veamos en casa lo que se grabó. La Panasonic EZ1000 soporta los estándares HDR10 y el nuevo Hybrid Log-Gamma (HLG), pero no Dolby Vision. Es la única cosa que le falta, aunque quizás pueda llegar con una actualización de firmware (pero no está anunciado).
Tecnologí­as propias
Como hemos apuntado al principio, el origen del panel de la EZ1000 es un OLED de LG (igual que sucede con Sony o Loewe). Panasonic ha añadido a este panel sus propias recetas tanto a nivel de electrónica de control, de software de gestión o de filtrado pasivo. Y también en el sonido aporta su punto de diferencia, gracias a Technics como veremos.
La pantalla cuenta con un filtro Absolute Black propio de Panasonic, que absorbe la luz ambiental (reflejos). Además elimina la tonalidad magenta que afecta a las pantallas OLED en condiciones de mucha luz ambiental, con el brillo elevado. La EZ1000 es además la primera Panasonic para el público que lleva el procesado de imágenes de sus pantallas profesionales. Según la marca, además esto le permite ofrecer un nivel de brillo de prácticamente el cien por cien de la escala DCI-P3.
Panasonic incluye en la EZ1000 su procesador de imagen HCX2 Studio Colour. Este procesador cuenta con un “mapa” en 3D de posibles ajustes para acercarse siempre al ideal de “Delta Zero”. Es decir, que para cada nivel de la escala de grises (desde el blanco al negro absolutos) los tres colores básicos estén siempre en equilibrio. Sin ligeras dominantes roja, verde ni azul. Cuando esto se consigue, normalmente tras una calibración profesional a medida de cada pantalla, el contraste y los colores son perfectos. Gracias al procesador HCX2 este televisor ofrece imágenes de referencia que servirí­an en un estudio de post-producción.
Aparte de esa capacidad de procesado propia, la Panasonic EZ1000 tiene herramientas para permitir una calibración final fina. Incluso permite que un usuario muy avanzado suba a la memoria del chip HCX2 su propio mapeado de calibración. Es algo prácticamente único y que muestra cómo ha pensado Panasonic en los usuarios avanzados. Esta tele OLED incluye los ajustes necesarios para una calibración ISF usando el software CalMAN. Además está certificada THX y Ultra HD Premium, es decir, estamos ante un televisor del máximo nivel.
Por cierto, este televisor también pone fin a ciertas “modas”. La EZ1000 es una pantalla plana (adiós a las curvaturas) y no tienen ningún soporte 3D. Es la tendencia que se apuntó en el CES pues entre las novedades más destacadas se confirmó que dejamos atrás estas dos técnicas. En los monitores para juegos, de uso cercano, todaví­a tiene sentido la curvatura, pero nada más.
En cuanto a la capacidad de la Panasonic como Smart TV, seguimos con el sistema My Home Screen (SO Firefox). Ahora se pueden configurar favoritos para diferentes usuarios, y un botón de acceso rápido a una aplicación concreta desde el mando. Lógicamente este sistema permite acceder a contenidos 4K HDR a través de su reproductor de medios.
Mención a los mandos a distancia, que son dos, ambos metálicos. Uno está simplificado e incluye una superficie táctil y un micrófono para aceptabr órdenes habladas. Es muy simple, con las funciones básicas más habituales, aunque lógicamente se accede a todo “navegando”. El otro, muy completo, es excelente. Metálico, con retroiluminación, bien organizado, es el mando que se merece un televisor de más de seis mil euros. También es posible descargar una App de control en el móvil.
Es un televisor plano y delgado: la pantalla en sí­ mide poco más de 5 milí­metros de espesor. Es algo que parece increí­ble pero a lo que nos han acostumbrado estos últimos paneles OLED (LG). La parte baja es más ancha (unos 4 centí­metros) pues contiene la electrónica, alimentación, y conectores de entrada. Si decidimos colgarla, ésa serí­a su profundidad (42 mm) por 1.452 mm de ancho y 837 mm de alto, con un peso de 20 kg. Pero trae un soporte en estructura metálica tripata (no demasiado estable) en la que se encuentra la barra de sonido que enseguida repasamos.
Por detrás y en el lado derecho, una tapa deja paso al registro de conexiones. Es una tapa de plástico rí­gido, sujeta a presión y con una abertura para el paso de los cables. En un televisor de este nivel nos hubiera gustado encontrar una tapa más elegante, sujeta con imanes. Y con un paso de cables más capaz o ajustable: si usamos todas las conexiones y cables de buena sección, no cabrán.
En cuanto a conexiones no falta nada. Ranura para tarjeta CI de pago, para SD, tres USB (uno 3.0) y cuatro HDMI (todos HDCP 2.2 para 4K). También las entradas de antena (una de cada tipo), la salida digital óptica y la clavija para la red Ethernet. El televisor tiene WiFi de todos modos, claro. Y por último una conexión propietaria con doble jack para la entrada AV por componentes o ví­deo compuesto. El cable adaptador viene en la caja por si lo necesitamos (cada dí­a más raro). Y, por supuesto, tiene salida para auriculares, aunque ahí­ detrás sea poco práctica.
La marca Technics siempre tuvo mucho peso en el mundo del sonido y está volviendo con nuevos productos de alto nivel. Es propiedad de Panasonic, y sus técnicos en este caso han ayudado a desarrollar una barra de sonido especí­fica para este televisor. Como decí­amos antes, la barra está asociada al pie, que aumenta la profundidad de la EZ1000 en unos 30 centí­metros. Una barra transversal a la pantalla ejerce de apoyo trasero, y sobre su parte delantera se monta la barra, a ambos lados. También hay en la caja un pequeño soporte delantero por si decidimos colgar la pantalla. La llaman Dynamic Blade y es tan ancha como la pantalla (140 centí­metros).
Un buen detalle es que el altavoz o barra está desacoplada del soporte: va montada sobre silentblocs de goma. Cada mitad tiene, desde el centro hacia el exterior (simétricamente) cuatro altavoces de graves, un radiador pasivo para estos, dos altavoces de medios y un tweeter de agudos. Pudimos comprobarlo retirando la tela protectora, todo con buen ajuste y aspecto de calidad. La amplificación está en la propia barra, son 80 Watios en total: dos etapas de 20 W para cada canal. De forma activa, se amplifican por un lado los graves y por otro medios y agudos.
Pantalla 65 pulgadas 4K UHD 3.840 x 2.160 pí­xeles
Tecnologí­a OLED (panel LG), procesador Panasonic HCX2
Grabación Ví­a USB, disco o memoria dedicado exclusivo
Podemos empezar con nuestras impresiones precisamente con el sonido, que nos sorprendió favorablemente. Como es sabido los televisores a medida que han perdido espesor y “masa”, también han perdido calidad de sonido. En particular las frecuencias graves que, fí­sica obliga, exigen altavoces de gran tamaño. La calidad del sonido de la Panasonic EZ1000 está un paso por encima de otros televisores.
Con música el sonido llenaba el salón donde la instalamos, de unos 30 metros cuadrados. Aunque fuera más para música ambiente que para una escucha crí­tica, la Panasonic resultó muy satisfactoria. El sonido se presentaba en una escena mucho más amplia que el altavoz, llenando bien el espacio alrededor del televisor hasta varios metros a lo ancho.
Pasando ya a la visión -y audición- de programas y pelí­culas, las buenas sensaciones se mantuvieron. Los diálogos se entienden con claridad y su sonido se desplaza virtualmente como sus protagonistas en la pantalla. La capacidad de graves es muy buena para el tamaño de la Dynamic Blade, aunque quedan varias octavas por cubrir y no hay impacto. Hicimos la prueba de activar un subwoofer activo para acompañar a la barra y el resultado fue mucho mejor, sobre todo para escenas de acción. Pero el peso añadido se agradecí­a siempre, también con música. Panasonic deberí­a incluir una salida RCA para que, quien quisiera, pudiera conectar un subwoofer. Nosotros lo hicimos usando la misma fuente y un procesador aparte, pero es sencillo incluirlo en el televisor si se piensa de antemano.
No somos amigos de los “modos de sonido”, pero en este caso sí­ se mostraron eficaces. En nuestro salón la simulación Surround Virtual+ era la mejor opción. Daba más peso a los graves y mayor amplitud a la escena. Y sin contrapartidas: sin emborronar las voces ni añadir ecos exagerados.
La comodidad en el uso de un televisor nos parece algo muy importante. Nos referimos a lo fácil que es encontrar las opciones que más manejamos, las fuentes más habituales. Como hemos apuntado Panasonic sigue fiel al sistema Firefox para toda la parte inteligente, y no nos confesamos precisamente “fans”. Precisamente disponemos de un televisor Panasonic y conocemos el sistema My Home Screen, aunque en la EZ1000 es una nueva versión. En general, no podemos decir que sea una interfaz que nos guste demasiado (y eso que la conocemos).
Hay diferentes ejemplos… El modo de pantalla sobre pantalla, para ver dos programas a la vez, es una aplicación y obliga a pasar por ese menú. Navegar por internet o servicios de ví­deo sin un teclado es poco práctico, incluso usando el mando con pantalla táctil. Por lo menos tiene Bluetooth y se podrá conectar un teclado si hacemos mucho uso de eso. La selección de una fuente diferente nos hace pasar por el menú Home, izquierda a Dispositivos, y ya elegir cuál queremos. Ahí­ estarán todas las entradas, incluidos los USB que contengan memorias con contenidos. La conexión a la red se mostró bastante rebelde (y probamos cable).
También para simplemente ver emisiones en directo de televisión el sistema tiene sus pequeñas pegas. Al activar la guí­a electrónica de programación hay ligeros retrasos. Y al cambiar canales también encontramos pausas ligeramente más largas de lo que nos gustarí­a. Las sensaciones de uso con el mando a distancia en la mano, pues, no son ideales. Pero es justo reconocer que estas mismas pegas nos las encontramos en otros televisores de este nivel: es una asignatura pendiente de casi todos.
Igual que para evaluar el sonido lo mejor es empezar poniéndoselo difí­cil a la barra, lo mismo con la imagen. Si empezamos con música y no diálogos, en imagen hay que dejar los Blu-ray UHD 4K para el final. Y empezar simplemente viendo canales de TDT normales, haciendo un poco de zapping. Es la prueba de fuego de cualquier televisor moderno, cuya alta resolución muestra las carencias de las emisiones normales. No sólo por resolución en canales no-HD, sino por cómo se producen algunos programas.
El caso es que la prueba pasó con nota alta. Pese a estar viendo una pantalla de 65 pulgadas desde poco más de tres metros. Los programas normales eran perfectamente visibles y al cabo de un rato no se echa de menos más detalle. La tecnologí­a OLED y el procesado de Panasonic consiguen que se pueda ver televisión y disfrutarla.
El siguiente paso son los canales que emiten en HD dentro de la TDT. El salto en calidad es muy notable, pero también se hacen más evidentes los fallos con producción irregular. Un noticiario presenta una imagen de estudio estupenda, pero el reportaje a pie de calle es lamentable. La EZ1000 es como un microscopio que no perdona y nos muestras todo eso con precisión. A su favor, la Panasonic siempre intenta mostrarnos la mejor cara de cualquier imagen. Mantiene sus colores vivos y su contraste… ahí­ ya se aprecian los negros. Y nunca da la sensación de pixelado que otros televisores de alta resolución dejan con imágenes mediocres. Las imágenes siempre se presentan con suavidad.
El siguiente paso en imágenes es la Alta resolución: discos Blu-ray y archivos en formato 1080p o 720p. Aquí­ es donde la Panasonic empieza a sacar pecho… ¡qué imágenes! La calibración ya empieza a ser importante y afortunadamente viene muy bien de serie. Los modos THX, uno normal para estancias con luz normal y otro para mucha luz ambiente, son casi perfectos. Las calibraciones Profesional 1 y 2, también nos parecieron muy buenas a falta de confirmarlo con sonda y programa. Recomendamos quedarnos con ellas, y ajustar brillo y contraste a las condiciones de luz que tengamos. Lo ideal es calibrar con sonda y un buen profesional, la mejor inversión después de comprar una pantalla así­.
Viendo algunas de nuestras pelí­culas de referencia en Blu-ray disfrutamos de imágenes espectaculares. La Casa de las Dagas voladoras, Spiderman… y en especial pelí­culas con escenas oscuras. El contraste de esta pantalla es excelente y los detalles en esos momentos de poca luz desvelan información que quedan ocultos en otros visualizadores. Pero también pelí­culas con luz y naturaleza brillan de forma espectacular. Los documentales de la BBC, totalmente recomendables, dejan con la boca abierta por su realidad.
Al reproducir archivos comprimidos (mkv), ya sean ripeos de discos o descargar de emisiones (series), siguen las buenas sensaciones. Como ocurrí­a con TDT, la pantalla OLED y el procesado Panasonic se unen para mostrar la mejor imagen posible. Incluso archivos comprimidos y a 720p parecí­an de tanta calidad como un Blu-ray según las escenas. Recordemos que en TDT-HD algunos canales emiten 720 y no 1080, aparte de la producción mejor o peor comentada. Por eso es importante comprobar cómo se porta la electrónica del televisor al adaptar esas fuentes a su pantalla 4K.
Ya hemos comentado que los modos THX y Profesional fueron nuestros favoritos. Es la mejor calibración, a falta de una “de verdad”, y como siempre dejando brillo y contraste ajustados. Pero hay mucho más que tocar en el menú, sin entrar en los parámetros de calibración. Esos no deben tocarse sin estar muy seguro de ello.
Pero sí­ podemos dejar alguno de los otros parámetros a nuestro gusto. Incluso, en función del uso, grabarlos en el modo Personalizado partiendo de los existentes. En televisores desde hace unos años conviene comprobar qué tal funcionan esos ajustes “de mejora”. Son los que afectan a la adaptación a la resolución de la pantalla para imágenes estáticas y en movimiento. Y es que muchos procesados, al interpolar imágenes, consiguen el famoso “efecto telenovela”. Una calidad demasiado hiper-realista que con pelí­culas resulta odiosa en nuestra opinión, pero con deportes puede ser útil.
Con todas las “ayudas” desactivadas la EZ1000 presenta una imagen natural y muy resolutiva. Activar el Intelligent Frame Creation (interpola imágenes) mejora la resolución y la suavidad, sin exagerar. Si pasamos del modo bajo, sí­ empieza ese efecto exagerado, pero con algunos deportes puede ser útil. Incluso podemos ajustarlo de forma personalizada (muy bien). Otro ajuste interesante es Movimiento Claro, que añade un fotograma negro. Mejora la fluidez de las imágenes y apenas perjudica el brillo total, nos gustó. Como el “efecto telenovela” de la interpolación, es una elección personal a gusto del usuario.
En el menú Imagen-Opciones de configuración está (un poco oculto) el Modo Juego. Hay que recordar que, incluso cuando desactivamos muchos efectos, estos grandes televisores “trabajan” por detrás. Ese trabajo de la electrónica se traduce en cierto tiempo de retraso, el “input lag”. Normalmente, está en torno a la décima de segundo (100ms) y es notable, sobre todo para quien la usa para jugar.
El Modo Juego elimina los procesados más lentos y el retraso debe quedare en unas diez veces menos (hacia 20ms). Esto ya permite apreciar una repuesta inmediata, tan necesaria para jugar. No pudimos probarlo porque nos desenganchamos de las consolas hace tiempo pero nos consta que funciona muy bien.
Hablando de juegos, recordar que las pantallas OLED tienen un punto débil: las retenciones. No es algo tan grave como en los plasma antiguos, pero el origen orgánico de los LED (pí­xeles) les limita la vida útil. Es curioso que, usando los mismos paneles, LG (el fabricante original), Sony, Panasonic y Loewe tengan polí­ticas tan diferentes. LG y Loewe dotan a sus televisores OLED de medios para evitar retenciones. Dismimuyen el brillo sin actividad por ejemplo, y avisan cuando detectan una imagen fija. Sony y Panasonic en cambio no le dan importancia y no tienen ninguna prevención. Pero habrá que tenerlo en cuenta para el largo plazo y hubiéramos preferido algo en ese sentido.
Disfrutamos ya mucho, muchí­simo, de la Panasonic EZ1000 viendo TDT y más con Blu-ray y archivos HD. Pero nos faltaba llegar al máximo de lo que este televisor puede ofrecer: conectarle un Blu-ray UHD. Y repasar algunas escenas o pelí­culas en el, ahora mismo, formato más avanzado existente. Usamos el que posiblemente sea el mejor reproductor, el también Panasonic UBD-900. Y nuestras dos pelí­culas de referencia para esto: Mad Max (2015) y X-Men Apocalipsis (2016). También pasamos un buen rato con Tarzán (2016). El televisor detecta la señal 4K HDR a través del HDMI y todo va como la seda.
Todaví­a recordamos la primera vez que vimos esta moderna Mad Max, lo frí­o que nos dejó. Pero hay que verla en una pantalla que saque todo el provecho de su producción para apreciarla. Es algo que hemos visto en algunas demostraciones, pero tenerla en casa… Empezamos viendo algunas escenas conocidas para terminar de repasar ajustes y hacer algunas fotos. Pero fue inevitable ver la pelí­cula entera, y además varias veces, primero en solitario y después acompañados. Es admirable cómo apreciamos los detalles en escenas oscuras, cómo deslumbran las explosiones o brillos metálicos de los vehí­culos. Como decimos, empezamos en plan analí­tico y tuvimos que verla entera… tremenda pelí­cula, y tremendo televisor el Panasonic.
Otro tanto podemos decir de X-Men, otro tí­tulo muy recomendable por su grabación y producción. Saca -como Mad Max- el máximo partido de la resolución 4K y de las imágenes HDR. Aquí­ se combinan escenas oscuras con diurnas, grandes efectos especiales, primeros planos de cara humanas y mutantes… Un gran espectáculo que, de nuevo, fue imposible de resistir y vimos varias veces. Con la Panasonic se descubren detalles y aprecian matices cada vez. Y se disfruta de cada fotograma como si admiráramos una gran foto.
Por 7.000 euros Panasonic nos ofrece un televisor cuya pantalla es posiblemente lo mejor del mercado actual. Sólo en condiciones de mucha luz ambiente, o para escenas de máximo brillo, alguna LED puede ser más impresionante. Su barra de sonido es buena, aunque la pantalla merece un sistema de sonido independiente. No nos resulta del todo simpático el manejo (menús, cambio de canales, etc). Pero todo pasa a un segundo plano ante sus imágenes. No creo que nadie pueda decir que no le impresionan las imágenes en esta tele y ser sincero… Mientras la hemos tenido a prueba la hemos disfrutado mucho, y quien la ha visto se ha quedado enamorado. Excelente.
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