Source: http://www.revistaconsejeros.com/treintadias/3473/union-europea-los-agujeros-de-la-vigilancia-bancaria
Timestamp: 2018-04-27 06:55:02+00:00

Document:
“La vigilancia bancaria carece de fundamentos y en la macro no se aplican los que hay: no activar el proceso de desequilibrios excesivos reduce su credibilidad”
Existe una institución de la UE sistemáticamente relegada por la Comisión Europea y el BCE. Es la Corte de Auditores, creada en los años 70 para fiscalizar y controlar el presupuesto comunitario, encargada de comprobar la legalidad y regularidad de los ingresos y gastos y de todos los organismos bajo el paraguas del proyecto europeo.
Este Tribunal de Cuentas europeo con sede en Luxemburgo elabora, a iniciativa propia, informes especiales sobre determinadas cuestiones ejerciendo la función consultiva que le confieren los Tratados de la UE. Y ahí, en su función consultiva y no fiscalizadora, es donde Bruselas y la todopoderosa institución monetaria con sede en Frankfort que dirige el italiano Mario Draghi la desprecian.
“El propósito real de un auditor no es desafiar la independencia de ninguna institución”, explica el irlandés Kevin Cardiff, miembro de la Corte y responsable de sendos informes sobre el BCE y la Junta Única de Resolución bancaria, la JUR, encargada de resolver entidades cuando Frankfurt concluye que están quebradas o a punto de hacerlo. “Nuestro objetivo”, señala Cardiff, “es ofrecer información a las personas responsables de escrutar el funcionamiento democrático de las instituciones”.
Informe a informe, análisis a análisis, en los últimos meses la Corte de Auditores está enmendando la arquitectura de vigilancia macro y de supervisión bancaria diseñada para afrontar la crisis económica iniciada en 2007. La JUR, la división de supervisión bancaria del BCE o la capacidad de la Comisión para forzar políticas económicas en los Estados Miembro que resuelvan sus desequilibrios han sido objetivo de los auditores.
Frankfurt desprecia a Luxemburgo
La Corte Europea de Auditores está limitada por los Tratados de la UE en su vigilancia sobre el BCE y “solo puede auditar el funcionamiento y la eficiencia de la dirección, no las cuestiones de sus políticas”, insiste Cardiff, para destacar que no entran a valorar las decisiones monetarias o bancarias de la institución, únicamente si el proceso en la toma de decisiones es correcto y si se cuentan con las mejores herramientas para hacerlo. Y ahí, apuntan los auditores, hay problemas.
“No somos capaces de confirmar la eficiencia operacional del BCE en la gestión de las crisis”, recogió el informe de los auditores sobre la gestión de crisis bancarias del BCE. Públicamente, en la presentación, su autor, Kevin Cardiff, asegura que “parte de la información solicitada fue redactada o no ofrecida de manera apropiada”. Frankfort está empecinada en que su división de supervisión bancaria no sea auditada. Un problema de transparencia y, quizás lo más importante, también de gobernanza económica en la creencia de que el sistema funciona correctamente. “Lo que considero preocupante es que el BCE no tenga siquiera un criterio claro sobre lo que constituye una crisis y lo que es necesario hacer en ese caso”, dice el eurodiputado Markus Ferber. “En una situación de crisis, el supervisor bancario más importante en la UE no puede actuar libre de todas las reglas y criterios objetivos”.
Como responsable último de los grandes bancos de la eurozona, el BCE tiene que analizar los planes de cada una de las 120 entidades sistémicas para valorar crisis potenciales. Sin embargo, los auditores creen que Frankfort tiene equipos limitados para analizar la calidad de los activos de bancos en crisis. Las denuncias sobre este funcionamiento básico de la Unión Bancaria apuntan directamente a las decisiones y procesos que en los últimos meses han vivido entidades europeas como el Banco Popular o la Banca Monte dei Paschi di Siena. La arquitectura para gestionar estas crisis “tiene algunos errores y existen varios signos de una aplicación ineficiente”. Cuando el BCE encuentra que una entidad está quebrada o a punto de hacerlo debe comunicarlo a la Junta Única de Resolución para que se ocupe de resolverla.
Las denuncias sobre la falta de transparencia no son nuevas y están presentes en el informe sobre la JUR realizado también por Cardiff, donde aseguró que esta agencia todavía tiene un “gran trabajo en curso” al elaborar los planes de contingencia de los bancos sistémicos de la eurozona. La Junta Única de Resolución no contaría con tiempo ni recursos suficientes para preparar los planes de resolución de todos los bancos y debería “acelerar la contratación” de personal. A lo largo de 2018, según datos de la propia JUR en una respuesta para contrarrestar las deficiencias apuntadas por los auditores, se alcanzarán los 350 trabajadores y los próximos dos años “prevén más de 30 empleados adicionales solo en el área de resolución”. Elke Konig, presidenta de la Junta, tuvo que reconocer que “siempre existirá la necesidad de afinar los planes” de resolución porque aunque los actuales elaborados por las entidades sistémicas son sólidos el organismo debe permitir la suficiente flexibilidad para adaptarlos a cada realidad. “Un objetivo principal para la JUR este 2018 es adoptar planes de resolución para la mayoría de los grupos bancarios” bajo su jurisdicción.
2019 y 2020 serán ejercicios claves para los grandes bancos de la eurozona, ya que en los próximos tres años tienen vencimientos de hasta 100.000 millones de euros en bonos emitidos según las leyes británicas. Un hard brexit, la salida del Reino Unido sin acuerdo con el resto de 27 Estados Miembros de la UE, supondría que esa deuda no quedaría bajo el amparo de las normas bancarias comunitarias y provocaría un agujero en los fondos propios y en las contingencias de calidad (MRELs), los activos susceptibles de considerarse colaterales en la resolución de una entidad. En una comparecencia a principios de abril, Koning ha reconocido que “suficientes MRELs en cantidad y calidad son una cuestión clave para hacer los bancos liquidables”.
ESPAÑA: LA PRIMAVERA NO HA ENTRADO CON BUEN PIE
TEXTO: JOAN TAPIA (BARCELONA). LOS PRESUPUESTOS YA ESTÁN LISTOS Y LA ECONOMÍA PINTA BIEN, PERO LA CRISIS CATALANA LO EMPAÑA TODO: EL PNV PROBABLEMENTE BLOQUEE LAS CUENTAS Y LA CONFIANZA DEL CONSUMIDOR ESTÁ YA POR DEBAJO DE LA MEDIA DE 2017.

References: Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución