Source: http://www.slideshare.net/kritorarita/derechos-de-autor-caro-23299626
Timestamp: 2017-01-24 16:15:20+00:00

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Derechos de autor caro
by ARMANDO145
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NANOELECTRONICA by Yeny Benavente Co...
Los derechos de autor constituyen uno de los principales derechos de propiedadintelectual, cuyo objetivo es dar solución a una serie de conflictos de intereses quenacen entre los autores de las creaciones intelectuales, los editores y demásintermediarios que las distribuyen y el público que las consume (Bondía, 1988).Junto a los derechos de autor se encuentran los denominados derechos afines, conexoso vecinos, entre los que podemos mencionar los de los artistas intérpretes o ejecutantessobre sus interpretaciones o ejecuciones, los derechos de los productores defonogramas sobre sus grabaciones y los derechos de los organismos de radiodifusiónsobre sus programas de radio y de televisión. Si utilizamos el término en inglés(intellectual property), su sentido es todavía más amplio, ya que también incluye lo queen España se denomina propiedad industrial, esto es, patentes, marcas, diseñosindustriales, etc.La legislación española sobre derecho de autor sigue el modelo del sistema jurídicolatino-continental, cuyas principales raíces en este caso se encuentran en el derechofrancés y, en menor medida, en el germánico. Su esencia es que está constituido por unconjunto de normas y principios que regulan, por un lado, los derechos morales y, porotro, los patrimoniales que la ley concede a los autores por el simple hecho de lacreación de una obra literaria, artística o científica. Ese doble carácter moral ypatrimonial es característico de esta visión “continental” (droit d’auteur), encontraposición con la visión anglosajona (copyright), donde el componente moral no seha incorporado hasta muy recientemente, y además con escaso entusiasmo (Fernández-Molina & Peis, 2001).El término “copyright”, tan utilizado internacionalmente, proviene del derechoanglosajón. En concreto, el Estatuto de la Reina Ana (1709), en Inglaterra, fue la primeranorma en el mundo sobre los derechos de autor, y sirvió de inspiración para laslegislaciones nacionales de otros países anglosajones, entre ellos Estados Unidos.Hoy en día ambos términos, copyright y derecho de autor, han ido convergiendo hastaconvertirse en sinónimos. Tanto es así que el diccionario de la R.A.E., en su avance de lavigésimo tercera edición, incluye la palabra “copyright” como derecho de autor, y éste asu vez es: “El que la ley reconoce al autor de una obra intelectual o artística paraautorizar su reproducción y participar en los beneficios que esta genere”. 2.
2. Obras protegidasLas obras protegidas por el derecho de autor son muy variadas. En términos generales,cualquier creación original artística, literaria o científica expresada por cualquier medioo soporte, tangible o intangible, actualmente conocido o que se invente en el futuro, taly como establece el artículo 10 de nuestra Ley de propiedad intelectual. Esta declaracióngenérica es completada por una lista de obras protegidas, que aun siendo bastantecompleta, tiene carácter meramente ilustrativo, es decir, estará protegida tambiéncualquier otra obra, aunque no esté en esta lista, si se trata de una creación originalartística, literaria o científica:a. Los libros, folletos, impresos, epistolarios, escritos, discursos y alocuciones,conferencias, informes forenses, explicaciones de cátedra y cualesquiera otrasobras de la misma naturaleza.b. Las composiciones musicales, con o sin letra.c. Las obras dramáticas y dramático-musicales, las coreografías, las pantomimas y,en general, las obras teatrales.d. Las obras cinematográficas y cualesquiera otras obras audiovisuales.e. Las esculturas y las obras de pintura, dibujo, grabado, litografía y las historietasgráficas, tebeos o comics, así como sus ensayos o bocetos y las demás obrasplásticas, sean o no aplicadas.f. Los proyectos, planos, maquetas y diseños de obras arquitectónicas y deingeniería.g. Los gráficos, mapas y diseños relativos a la topografía, la geografía y, en general,a la ciencia.h. Las obras fotográficas y las expresadas por procedimiento análogo a lafotografía.i. Los programas de ordenador.Por otra parte, el título de una obra, cuando sea original, quedará protegido como partede ella.Además de las obras originales en sentido estricto, las leyes de derecho de autorprotegen las denominadas obras derivadas, es decir, aquéllas que son el resultado de latransformación de otras obras preexistentes. Los ejemplos más habituales son lastraducciones y adaptaciones; las revisiones, actualizaciones y anotaciones; loscompendios, resúmenes y extractos; y los arreglos musicales (artículo 11 de la LPI). Larazón de su protección es muy simple: su elaboración exige esfuerzo creador.Muy similar es el caso de las colecciones y las bases de datos, también el resultado deluso de obras preexistentes. Así, el artículo 12 de la LPI protege las colecciones de obrasajenas, de datos o de otros elementos independientes como las antologías y las bases dedatos que por la selección o disposición de sus contenidos constituyan creacionesintelectuales, sin perjuicio, en su caso, de los derechos que pudieran subsistir sobredichos contenidos. Esta protección se refiere únicamente a su estructura en cuantoforma de expresión de la selección o disposición de sus contenidos, no siendo extensivaa éstos. En este caso, la originalidad, y por tanto la razón de su protección, se encuentra 3.
en “la selección o disposición de sus contenidos”. Por tanto, si no hay una mínimaaportación creativa en la selección o en la disposición de los componentes de lacolección o la base de datos, no tendrá derechos de autor.Finalmente, hay que decir que hay una serie de obras que están excluidas de laprotección de los derechos de autor, en concreto, las disposiciones legales oreglamentarias y sus correspondientes proyectos, las resoluciones de los órganosjurisdiccionales y los actos, acuerdos, deliberaciones y dictámenes de los organismospúblicos, así como las traducciones oficiales de todos los textos anteriores (artículo 13LPI).3. Titular de los derechosEl titular de los derechos de una obra es, como regla general, la persona que crea eltrabajo, es decir, el autor. En la LPI (artículo 5) se considera como autor “a la personanatural que crea alguna obra literaria, artística o científica”. Aunque en principio sólo laspersonas naturales o físicas pueden ser consideradas autores, la ley prevé ciertos casosen los que también pueden beneficiarse de estos derechos las personas jurídicas. A esterespecto, ¿qué sucede con las obras creadas por un autor asalariado? En este caso habráque estar a lo que determine el contrato entre empresario y autor asalariado, y, a faltade dicho contrato, se presumirá que los derechos de explotación han sido cedidos enexclusiva y con el alcance necesario para el ejercicio de la actividad habitual delempresario en el momento de la entrega de la obra realizada en virtud de dicha relaciónlaboral (artículo 51 LPI).Otro caso con cierta complejidad es el de las obras en las que participa más de un autor.Se pueden distinguir tres categorías: obras en colaboración, obras colectivas y obrascompuestas (artículos 7-9 LPI). Las primeras son aquellas que son el resultado unitariode la colaboración de varios autores y los derechos corresponden a todos ellos. Por suparte, la obra colectiva es aquella creada por la iniciativa y bajo la coordinación de unapersona natural o jurídica que la edita y divulga bajo su nombre y está constituida por lareunión de aportaciones de diferentes autores cuya contribución personal se funde enuna creación única y autónoma, para la cual haya sido concebida sin que sea posibleatribuir separadamente a cualquiera de ellos un derecho sobre el conjunto de la obrarealizada. En este caso, salvo pacto en contrario, los derechos sobre la obra colectivacorresponden a la persona que la edita y divulga bajo su nombre. Por último, la obracompuesta es aquella obra nueva que incorpora una obra preexistente sin lacolaboración del autor de esta última, sin perjuicio de los derechos que a éstecorrespondan y de su necesaria autorización. En este caso, los derechos sonindependientes.La condición de autor tiene un carácter irrenunciable, no puede transmitirse intervivos nimortis causa, no se extingue con el transcurso del tiempo así como tampoco 4.
entra en el dominio público ni es susceptible de prescripción. Es decir, que aunque unaobra entre a formar parte del dominio público, el derecho moral de paternidad de lamisma permanece intacto.4. Contenido del derecho de autorEl derecho de autor tiene una doble naturaleza, moral y patrimonial, como deja claro elartículo 2 de la LPI, cuando establece que “la propiedad intelectual está integrada porderechos de carácter personal y patrimonial, que atribuyen al autor la plena disposicióny el derecho exclusivo a la explotación de la obra”. De ahí que los derechos quecomponen el derecho de autor se puedan agrupar en dos grandes categorías: derechosmorales (paternidad, integridad, divulgación…) y derechos patrimoniales (reproducción,distribución, comunicación pública, transformación).Derechos moralesComo ya mencionamos previamente, los derechos morales tienen su origen en lospaíses del sistema jurídico latino-continental, por lo que disfrutan de una completaprotección en países como España o Francia, mientras que en los países anglosajones sehan reconocido muy recientemente (por ejemplo, en 1988 en el Reino Unido o Canadá)y gozan de una protección mucho menor.Según el artículo 14 de la LPI, corresponde al autor:1. Decidir si su obra ha de ser divulgada y en qué forma.2. Determinar si tal divulgación ha de hacerse con su nombre, bajo seudónimo osigno, o de forma anónima.3. Reconocimiento de su condición de autor de la obra.4. Respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación,modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a suslegítimos intereses o menoscabo a su reputación.5. Modificar la obra respetando los derechos adquiridos por terceros y lasexigencias de protección de bienes de interés cultural.6. Retirar la obra del comercio, por cambio de sus convicciones intelectuales omorales, previa indemnización de daños y perjuicios a los titulares de derechosde explotación. Una vez retirada, puede revocarse ofreciendo preferentementelos derechos de autor al anterior titular en condiciones similares a lasoriginarias.7. Acceder al ejemplar único o raro de la obra, cuando se halle en poder de otro, afin de ejercitar el derecho de divulgación o cualquier otro que le corresponda.De forma que cause las mínimas incomodidades al que posea la obralegítimamente, al que se indemnizará, en su caso, por los daños y perjuicios quese le irroguen. 5.
De estos siete derechos morales, hay dos que son especialmente importantes, el tercero(derecho de paternidad) y el cuarto (derecho de integridad), ya que son los únicosincluidos en el Convenio de Berna (OMPI, 1971) y, por tanto, los únicos que esobligatorio incluir en las distintas legislaciones nacionales.En el caso de la ley española, como en general en los países latino-continentales, estosderechos son inalienables (no se pueden transmitir por actos inter vivos) eirrenunciables. Sin embargo, en los países anglosajones es posible renunciar a ellos. Porlo que se refiere a su duración, los de paternidad e integridad son perpetuos en lalegislación española, pero son de duración limitada (70 tras el fallecimiento del autor) enpaíses como el Reino Unido, Canadá o Australia.Derechos patrimonialesAl contrario que los morales, estos derechos pueden cederse casi con toda libertadtanto por actos inter vivos como mortis causa, y son los siguientes:Reproducción (artículo 18 LPI): Fijación directa o indirecta, provisional oduradera, por cualquier medio y forma de toda la obra o parte de ella, demanera que permita su comunicación o la obtención de copias.Distribución (art.19 LPI). : Puesta a disposición del público del original o de lascopias de la obra, en un soporte tangible, mediante su venta, alquiler, préstamoo de cualquier otra forma.Comunicación Pública (art.20 LPI). Todo acto por el cual una pluralidad depersonas pueda tener acceso a la obra sin previa distribución de ejemplares acada una de ellas. No se considerará pública la comunicación cuando se celebredentro de un ámbito estrictamente doméstico que no esté integrado oconectado a una red de difusión de cualquier tipo. Entre los actos decomunicación pública más habituales tenemos la exposición pública de obras dearte o sus reproducciones, la proyección de obras audiovisuales, la transmisiónde obras por radiodifusión, por vía satélite, por hilo, cable, fibra óptica u otroprocedimiento análogo, o, especialmente relevante ahora, la puesta adisposición del público de obras, por procedimientos alámbricos o inalámbricos,de tal forma que cualquier persona pueda acceder a ellas desde el lugar y en elmomento que elija.Transformación: Comprende su traducción, adaptación y cualquier modificaciónen su forma de la que resulte una obra diferente (art.21).Colecciones escogidas u obras completas: Publicación por parte del autor de susobras reunidas en colección escogida o completa, sin que haya impedimento porla cesión de los derechos de explotación (art.22).Además, hay otros derechos que también tienen consecuencias patrimoniales:o Derecho de participación: Derecho de los autores de obras plásticas arecibir un porcentaje de la reventa de sus obras (art. 24). 6.
o Compensación equitativa por copia privada (art. 25 LPI): Compensaciónpor la copia privada mediante una serie de cantidades que gravan losequipos, aparatos y soportes materiales idóneos para la reproducción.En un primer momento se refería sólo a los aparatos y soportes digitales(fotocopiadoras, videos, etc.) y, a partir de la reforma de 2006, tambiénincluye los digitales, de ahí que sea conocido ahora como “canondigital”. Una característica muy reseñable de este derecho es su carácterirrenunciable.5. Limitaciones y excepcionesComo cualquier otro derecho, los derechos de autor no son ilimitados, al contrario,están sujetos a una serie de limitaciones y excepciones cuyo objetivo básico es lograr elequilibrio necesario entre los intereses de todas las partes implicadas: autores,explotadores de las obras (productores, editores, etc.) y ciudadanos.Las limitaciones y excepciones a los derechos pueden agruparse en cuatro grandescategorías de acuerdo con la razón que las justifica (Guibault, 2002): 1) La defensa dederechos fundamentales; 2) la salvaguarda de la competencia; 3) el interés público; 4)las imperfecciones del mercado. Para nuestro trabajo, la primera y la tercera categoríason las más importantes. Respecto a la defensa de los derechos fundamentales, lalibertad de expresión y el derecho a la información son, entre otros, el origen delderecho a citar obras, a reproducir informes en los medios de comunicación, noticias yartículos, del derecho a reproducir o poner a disposición del público los discursospolíticos, o del derecho a reproducir obras con el objetivo de parodiarlas. Mientras queel derecho a la intimidad es la base de la copia privada: el derecho de autor no deberíaentrar en la esfera privada del individuo (Visser, 1996).En relación al interés público, son habituales las excepciones y limitaciones queconceden ciertos privilegios a instituciones educativas, lo que les autoriza a reproducirpartes de obras o comunicarlas, siempre que sea en actividades educativas sin ánimo delucro, por existir un interés social. También están las limitaciones y excepciones queafectan a las bibliotecas e instituciones similares, permiten por ejemplo facilitar a losusuarios copias de artículos, copiar una obra completa por motivos de preservación, etc.(Fernández-Molina & Guimarães, 2007).Al igual que el resto de legislaciones nacionales, la ley española incluye una serie delimitaciones y excepciones, en concreto en los artículos 31 a 40 de la LPI. Entre ellasdestacan, para nuestros intereses: reproducciones provisionales y copia privada (art.31), cita e ilustración de la enseñanza (art. 32), reproducción, préstamo y consulta deobras mediante terminales especializados en determinados establecimientos (art. 37),donde se tratan las peculiaridades que afectan a bibliotecas e instituciones de caráctercultural y científico.El último artículo de esta parte de la LPI, el 40bis, recoge el denominado “test de los trespasos” (o de las tres etapas o fases), que supone que, para ser válida, cualquiera de las 7.
excepciones o limitaciones incluidas en la ley debe superar dicho test. Su origen seencuentra en los trabajos preparatorios del Acta de Estocolmo de 1967 del Convenio deBerna (que más tarde recogería en su artículo 9.2), y posteriormente fue reconocido porotros acuerdos internacionales, entre los que destaca el Acuerdo ADPIC de laOrganización Mundial del Comercio (OMC, 1995) y en el Tratado de Derecho de Autorde la OMPI (1996). Como señala Erdozaín (2005), puede verse como un criterio que tratade “uniformar” a nivel internacional las excepciones al derecho de autor o como unmétodo para interpretar las limitaciones ya existentes en las legislaciones de cadanación firmante.Estos tres pasos o condiciones, que tienen carácter acumulativo, y que autorizan elaprovechamiento de las limitaciones y excepciones son: a) en determinados casosespeciales; b) que no atenten contra la normal explotación de la obra; c) ni causen unperjuicio injustificado a los intereses legítimos del autor. En el caso del artículo 40bis dela ley española, sólo se mencionan la segunda y tercera de las condiciones, pero laprimera se considera implícita.Conviene en este punto volver al recién mencionado Tratado de Derecho de Autor de laOMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) de 1996, ya que se elaboró yaprobó con la intención de ser el punto de partida de las reformas de las leyesnacionales de derechos de autor para adecuarlas al entorno digital. En concreto, suartículo 10 es el dedicado a las limitaciones y excepciones, estableciendo que los paísesfirmantes pueden incluir en sus legislaciones nacionales excepciones a los derechos “enciertos casos especiales que no atenten a la explotación normal de la obra ni causenperjuicio injustificado a los intereses legítimos del autor”, es decir, el test de los trespasos.Su interpretación no está exenta de polémica. Así, no está claro cuáles son esos “casosespeciales”. El término “especiales”, parece ser sinónimo de excepcional, que requierealgo más, debiendo además de entenderse en el contexto de atentar contra la normalexplotación de la obra o cause un perjuicio injustificado, tratando así de referirse a unaexcepción claramente definida y delimitada. Respecto a “que no atenten contra lanorma explotación normal de la obra” el Grupo Especial de la OMC considera que:“Si las utilizaciones, que en principio están comprendidas en ese derecho pero se hallanexentas en virtud de la excepción o a la limitación, entran en competencia económicacon las formas en que los titulares de derechos consiguen normalmente un valoreconómico de su derecho de la obra (es decir, el derecho de autor) y por lo tanto los privade percibir utilidades comerciales importantes o apreciables”. Por último, el tercer paso,“ni causen perjuicio injustificado a los intereses legítimos del autor”, va encaminado apermitir excepciones que puedan ocasionar un perjuicio significativo a los intereseslegítimos del autor, siempre que la excepción compense de otro modo la primera ysegunda condición estipuladas en el art. 9.2 y sea proporcionada o se halle dentro delos límites de lo razonable, o lo que es lo mismo, que no sea injustificada (Ricketson,2003). 8.
Tanto o más importante que el texto del artículo 10 es su “Declaración Concertada”, quelo complementa y ayuda a su interpretación. En concreto, establece que los paísesfirmantes, en sus legislaciones nacionales, pueden “aplicar y ampliar debidamente laslimitaciones y excepciones al entorno digital”. Y todavía más importante, puedenestablecer “nuevas excepciones y limitaciones que resulten adecuadas al entorno de reddigital”. En definitiva, el Tratado de la OMPI de 1996 no supone una disminución orestricción de las limitaciones y excepciones sino que simplemente es una adaptación ala nueva situación y el entorno digital (Fernández-Molina & Guimarães, 2007).La copia privadaComo ejemplo de cómo funciona estas limitaciones y excepciones a los derechos deautor, vamos a analizar con cierto detalle la más ampliamente usada, y sin duda la máspolémica por su importante repercusión económica para los titulares de los derechos ypara el uso de las obras por parte del público, la denominada “copia privada”. Tanto sureconocimiento como el sistema de compensación equitativa que lleva unida fueronintroducidos en la LPI de 1987, concretamente en los artículos 31 y 25, donde sigue trasla reforma de 2006 (Martín Salamanca, 2007b).La redacción del artículo 31, en su apartado 2 es la siguiente:El art. 31 LPI, está basado en las excepciones contempladas en el art. 5.2.b de la DDASI,donde se recogían las condiciones para que los estados miembros emplearan en suslegislaciones nacionales, si consideraban oportuno, permitir el uso privado, siempre ycuando se equilibrara con una compensación adecuada. Por su parte en la legislaciónespañola, establece de la siguiente manera las circunstancias necesarias para ejercer lamencionada copia:“ No necesita autorización del autor la reproducción, en cualquier soporte, de obras yadivulgadas cuando se lleve a cabo por una persona física para su uso privado a partir deobras a las que haya accedido legalmente y la copia obtenida no sea objeto de unautilización colectiva ni lucrativa, sin perjuicio de la compensación equitativa prevista enel artículo 25, que deberá tener en cuenta si se aplican a tales obras las medidas a lasque se refiere el artículo 161. Quedan excluidas de lo dispuesto en este apartado lasbases de datos electrónicas y, en aplicación del artículo 99.a, los programas deordenador.”Por tanto, se puede realizar una copia privada de una obra en cualquier soporte, tantoelectrónico como tradicional (CD, papel, etc.), siempre que se cumplan las siguientescondiciones:Obras ya divulgadasRealizada por una persona física 9.
Para su uso privadoObra a la que se ha accedido legalmenteSin fines de lucroSiempre que no sean bases de datos ni programas de ordenadorTodo ello sin perjuicio de la compensación que generan estas copias privadas, que estárecogida en el artículo 25 LPI (Compensación equitativa por copia privada, tambiénconocida como “canon digital”). Su justificación es la idea de que las cantidadespercibidas por los acreedores se dirigen sólo a sustituir los ingresos dejados de percibirpor la realización de copias privadas (Bercovitz et al., 2006)La doctrina de apoyo a esta excepción se basa en cuatro pilares fundamentales (Garrote,2007):1. Los titulares no puede licenciar cada una de las copias realizadas por todos losusuarios de las obras, pues los costes transaccionales son muy altos. Por tanto,aunque tienen el derecho exclusivo es imposible su gestión práctica.2. Incluso si los titulares tuvieran medios para negociar licencias con cada usuarioindividual, sería imposible verificar si los contratos se cumplen. La causa es elrespeto al derecho a la intimidad e inviolabilidad del domicilio (art. 18 CE) y aque los medios policiales y judiciales que se necesitarían serían enormes. Portanto, se decide “legalizar” una situación que de todas formas se daría,compensando indirectamente a los afectados.3. La copia privada supone un daño en los ingresos que hay que compensar, peroesta merma no afecta a la explotación normal de la obra, pues en caso contrariono pasaría el test de los tres pasos.4. La copia privada supone un beneficio para la comunidad que acerca la cultura alciudadano. Esto sería un reflejo del principio de protección de los autores y sujusta remuneración, por un lado, y la protección del interés público, por el otro.6. Duración de los derechos patrimonialesLos derechos patrimoniales del autor no permanecen eternamente, sino que la leyestipula su período de duración. El plazo general de los derechos de explotación de laobra comienza cuando el trabajo ha sido plasmado en un soporte tangible, continúadurante la vida del autor y en el caso de la legislación española, con carácter general,durante setenta años después de su fallecimiento. No obstante, en el texto refundido dela LPI de 1987 se introdujo una disposición transitoria, la cuarta concretamente, queestablecía que los derechos patrimoniales de las obras creadas por autores fallecidosantes del 7 diciembre de 1987 tendrán la duración prevista en la Ley de 10 de enero de1879 sobre Propiedad Intelectual, es decir, 80 años. En definitiva, aunque el plazoestablecido en la ley actual es de 70 años, buena parte de las obras tienen en realidaduna protección de 80 años tras la muerte del autor. 10.
Esta es la regla general, pero también hay algunas especiales. Por ejemplo, si se trata deobras anónimas o seudónimas, el plazo es de 70 años desde la divulgación de la obra.Igual sucede con las obras colectivas: los 70 años se cuentan desde la divulgación lícitade la obra. Si son obras publicadas por partes, fascículos, volúmenes o entregas, dichoplazo se computa por separado para cada elemento. Finalmente, hay que aclarar queestos plazos de protección no computan desde el día concreto en que se produce elfallecimiento o la divulgación de la obra: el cómputo comienza desde el 1 de enero delaño siguiente al fallecimiento o divulgación, según proceda. Una vez que se hancumplidos estos plazos, la obra pasa a ser de dominio público..7. Transmisión de los derechosAl contrario que los derechos morales, los derechos patrimoniales, pueden transmitirsea terceros con casi total libertad, pero queda limitada al derecho o derechos cedidos, alas modalidades de explotación expresamente previstas y al tiempo y ámbito territorialque se determinen (artículo 43.1 LPI). Si no se expresan de forma concreta lasmodalidades de explotación de la obra, la cesión quedará limitada a la que se deduzcadel propio contrato y sea indispensable para alcanzar su finalidad (artículo 43.2 LPI).Además, la transmisión no alcanza a las modalidades de utilización o medios de difusióninexistentes o desconocidos al tiempo de la cesión (artículo 43.5). Por otro lado, si nomenciona el tiempo, se limita cinco años (artículo 43.2). Finalmente, si no hacereferencia al ámbito territorial se supone que se circunscribe al país en el que se realizala transmisión (artículo 43.2).En cualquier caso, la transmisión de los derechos de autor debe formalizarse por escrito(artículo 45 LPI).8. Requisitos formalesAunque la mayoría de las personas creen que para tener los derechos de una obra esnecesario cumplir algún tipo de requisito formal, ya sea la inscripción en un registro, eldepósito legal o poner el símbolo del copyright, lo cierto es que tales derechoscorresponden al autor por el solo hecho de su creación, como deja perfectamente claroel artículo 1 de la LPI.No obstante, hay una serie de formalidades que son de utilidad y que pueden serrecomendables en determinadas situaciones. Los ejemplos más claros son la inscripciónen el Registro General de la Propiedad Intelectual (regulado en los artículos 144 y 145 dela LPI) y la mención de reserva de derechos (artículo 146).El Registro General de la Propiedad Intelectual permite la presentación in situ o víatelemática, mediante firma electrónica, de las solicitudes de inscripción de creaciones 11.
originales literarias, artísticas o científicas. Este registro es un medio de protección delos derechos, ya que constituye una prueba cualificada, pero, como ya se ha comentado,no es obligatorio para adquirir los derechos ni obtener la protección que otorga la LPI.9. Gestión de los derechosLos derechos de autor se gestionan frecuentemente, por razones prácticas, a travéssociedades de gestión colectiva, definidas por el Ministerio de Cultura como“organizaciones privadas de base asociativa y naturaleza no lucrativa que se dedican ennombre propio o ajeno a la gestión de derechos de propiedad intelectual de carácterpatrimonial por cuenta de sus legítimos titulares”.Estas entidades están reguladas en los artículos 147-159 de la LPI. Bajo la tutelaadministrativa, requieren autorización del Ministerio de Cultura para llevar a cabo susfunciones, entre las que destacaremos: administrar los derechos de propiedadintelectual cedidos, perseguir la violación de los mismos mediante un control de deusos, proteger y defender los derechos de la propiedad intelectual contra lasinfracciones que se cometan, prestar servicios asistenciales y de promoción de autores yartistas, así como promover contratos generales con asociaciones de usuarios de sucatálogo, entre otros.A continuación, facilitamos los datos básicos de las más significativas, dividiéndolasentre las protegen los derechos de autor y las que se ocupan de los derechos conexos.Entidades de gestión de derechos de autorSociedad General de Autores y Editores (SGAE)Esta entidad de gestión posee un amplio repertorio que se compone de obrasdramáticas, coreográficas, composiciones musicales y audiovisuales.Su misión es registrar las creaciones que declaran los autores, incluyéndolas ensu catálogo, para que cada vez que una obra se interprete, grabe, represente,emita o proyecte, el autor recibe la compensación que le corresponda. De lamisma manera, la SGAE emite licencias a los usuarios de las obras de surepertorio para su explotación comercial, de esta manera posteriormentereparte la recaudación entre autores y editores musicales.Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO) 12.
Es una asociación de autores y editores de monografías, publicacionesperiódicas y otras publicaciones, editadas en cualquier medio y soporte. Estaentidad gestiona de forma colectiva los derechos de propiedad intelectualpatrimoniales (reproducción, transformación, comunicación pública ydistribución). Su misión es representar y defender los legítimos intereses de sussocios, así como la promoción del uso legal de sus obras.Visual, Entidad de Gestión de Artistas Plásticos (VEGAP)Sociedad que gestiona los derechos de autor de los creadores visuales. Dentrode su catálogo se encuadran diferentes tipos de obras: dibujo, collage, cómic,copyart, performances, arte electrónico, dibujo animado, diseño, escultura,fotografía, grabado y otras obras seriadas, humor gráfico, ilustración, infografía,instalaciones, intervenciones, pintura, videoarte, etc.Asociación Derechos de Autor de Medios Audiovisuales (DAMA)El objetivo de esta asociación es gestionar los derechos de autor de guionistas ydirectores audiovisuales (de cine y televisión) de una forma independienterespecto de otros colectivos como los autores o productores.Entidades de gestión de derechos conexosArtistas Intérpretes o Ejecutantes, Sociedad de Gestión de España (AIE)Defiende los derechos de propiedad intelectual de intérpretes y ejecutantes.Esta sociedad de gestión se ha unido con AGEDI para centralizar el cobro,formando un órgano conjunto llamado AGEDI-AIE (http://www.agedi-aie.es/ )para gestión de la recaudación derivada de la comunicación pública defonogramas, correspondiente a productores y artistas, y del derecho dereproducción instrumental, que corresponde a los productores.AISGE (Artistas Intérpretes Sociedad de Gestión)Gestiona los derechos de propiedad intelectual de actores, dobladores,bailarines y directores de escena. Para ser socio de esta entidad las actuacioneso interpretaciones de los artistas deben haber sido fijadas en un soporteaudiovisual.Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales (AGEDI)Gestiona los derechos de propiedad intelectual de los productores fonográficosEntidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA) 13.
Esta entidad se centra en la defensa de los intereses de los productoresaudiovisuales. Dentro de los miembros de EGEDA se incluyen las propiastelevisiones en su condición de productoras (en series de tv o programas devariedades entre otros).10. Protección InternacionalEn su origen el derecho de autor era un derecho de carácter territorial, esto es, cadapáis lo aplicaba dentro de sus fronteras. Pero a medida que se abría el mercado hacia elexterior, fuera de esos países, esta ley carecía de la efectividad necesaria para seguircumpliéndose. Por este motivo comenzaron a firmarse tratados bilaterales, acuerdosentre dos países estableciendo la reciprocidad en la protección de los derechos de autorde sus nacionales, para más adelante pasar a tratados multilaterales, mucho másprácticos. La ALAI(Association littéraire et artistique internationale), fundada por VictorHugo en París en 1878, promovió un fallida “ley internacional del derecho de autor” conel objetivo de promover un acuerdo internacional que protegiera el derecho de autor deobras artísticas y literarias (Xalabarder, 2005).El primer tratado internacional sobre la materia fue el Convenio de Berna (OMPI, 1971)y se firmó en 1886. Su revisión más reciente es de 1971, aunque se introdujeron algunasmodificaciones en 1979. Al igual que los acuerdos bilaterales, se basaba en el principiodel “tratamiento nacional” o “trato nacional”, es decir, todos los países firmantes secomprometían a proteger a los nacionales de los otros países como si fueran suyos.Evidentemente, para que no hubiera perjudicados, al haber países que proporcionanuna protección fuerte frentes a otros débil, se establecían unos mínimos que todosdebían cumplir. Aunque en un principio los países que firmaron este acuerdo fueronmuy pocos (siete), en la actualidad son 164, de manera que hay tiene miembros detodos los continentes, tamaño y nivel de riqueza.Lógicamente, el desarrollo del entorno digital ha provocado un replanteamiento tantodel los derechos de autor. El punto de partida para la reforma legal necesaria ha sido elTratado de Derecho de Autor de la OMPI (1996), que estableció el modelo a seguir porparte de los países en la reforma de sus leyes nacionales. Vamos a ver cuáles son susaportaciones más significativas. En primer lugar, amplía el clásico derecho decomunicación al público para acoger el acceso y todo tipo de transmisiones deinformación digital en Internet. Así, en su artículo 8 establece que corresponde a losautores el derecho a “autorizar cualquier comunicación al público de sus obras pormedios alámbricos o inalámbricos, comprendida la puesta a disposición del público desus obras, de tal forma que los miembros del público puedan acceder a estas obras desdeel lugar y en el momento que cada uno de ellos elija”. Esta inclusión de la “puesta adisposición del público” de la obra supone una evidente extensión del tradicionalderecho de comunicación pública. Por otro lado, se introduce otra importante novedad,el respaldo legal a la protección tecnológica. En efecto, su artículo 11 exige que las leyesnacionales de derecho de autor presten protección jurídica adecuada “contra la acciónde eludir las medidas tecnológicas efectivas que sean utilizadas por los autores en 14.
relación con el ejercicio de sus derechos”. Esto supone que las medidas tecnológicasimplantadas por los propietarios de los derechos, por ejemplo sistemas anti-copia o decontrol de acceso, deben estar protegidas legalmente de forma que su elusión oneutralización sea considerada una infracción de la ley.Como no podía ser de otra manera, este tratado no sólo aumenta los derechos de losautores y demás propietarios, sino que también regula las limitaciones y excepciones atales derechos. En concreto, les dedica su artículo 10, además de una importantereferencia en su preámbulo. La idea clave era que había que mantener el nivel deexigencia en el control de las limitaciones y excepciones, pero sin permitir a su vez unapreponderancia absoluta de los intereses de los propietarios de los derechos. Así, elpreámbulo incluye una frase muy significativa: “la necesidad de mantener un equilibrioentre los derechos de los autores y los intereses del público en general, en particular enla educación, la investigación y el acceso a la información”. Pero más importante es ladeclaración concertada del artículo 10, que resuelve el difícil debate acerca de si esposible crear nuevas limitaciones y excepciones a los derechos de autor adaptadas a lanueva realidad tecnológica. En concreto, declara que los Estados pueden “aplicar yampliar debidamente las limitaciones y excepciones al entorno digital” en sus leyesnacionales y que pueden “establecer nuevas excepciones y limitaciones que resultenadecuadas al entorno de red digital”. Hay que tener en cuenta que los representantesde los propietarios de los derechos, basándose en la idea de que “lo digital es diferente”,querían que las limitaciones y excepciones sólo siguieran siendo aplicables en el entornoanalógico, no en el digital; es decir, solicitaban su reducción o práctica eliminación si setrataba de obras digitales. Afortunadamente, el texto final no recogió completamentesus exigencias. En definitiva, este nuevo tratado de la OMPI no supone una disminuciónde las limitaciones y excepciones al derecho de autor, sino una simple adaptación a lasnuevas circunstancias del entorno digital, algo totalmente lógico si tenemos en cuentaque las razones en las que se basan, en especial la defensa de derechos fundamentales yel interés público, son igualmente válidas para un entorno impreso o digital.Desgraciadamente, estas posibilidades no han sido debidamente aprovechadas por lospaíses en las reformas de sus leyes nacionales de derecho de autor. En términosgenerales, no se han hecho las necesarias ampliaciones/adaptaciones de las limitacionesy excepciones ya existentes, ni se han creado las nuevas requeridas por los cambiostecnológicos, o se ha hecho de forma tan cicatera que los resultados son realmentepobres.En el caso español, no sólo nos afectan los tratados internacionales como los queacabamos de mencionar, también tienen una influencia directa en nuestra legislación lanormativa de la Unión Europea. Son diversas las directivas comunitarias dedicadas a losderechos de autor, pero la más significativa es la directiva sobre derechos de autor en lasociedad de la información (Unión Europea, 2001), cuyo objetivo básico era adaptar loestablecido en el Tratado de la OMPI de 1996, a la vez que se armonizaban laslegislaciones nacionales de los estados miembros. No obstante, los resultados han sidomuy diversos, ya que mientras que algunos países han adoptado el texto de la directivacasi sin modificaciones, otros han reducido a la mínima expresión las limitaciones yexcepciones. Como señala Crews (2008), al ser cuestiones muy polémicas y 15.
contenciosas, el resultado ha sido una normativa que refleja la dinámica de la presión yel compromiso políticos.11. Tecnología y derechos de autorLa tecnología que nos permite crear, publicar y acceder a la información parece ircontinuamente por delante de las leyes que no consiguen estar a la altura de lasituación, aunque se han producido algunos avances significativos. La historia de losderechos de autor es una continua adaptación según se van produciendo los cambioscomerciales y técnicos. Las TIC crean continuamente nuevos retos y la ley trata de irrespondiéndolos, pero esto no significa que el uso y gestión de la tecnología no estéregulada, o está más allá de la ley. En cualquier caso, todos los aspectos de los derechosde autor expuestos hasta el momento son igualmente aplicables a las obras y materialesdispuestos en Internet, que pueden ser de uso privado, shareware, freeware, etc.Algunos tienen licencias de uso donde se declara qué se puede hacer con ese materialsegún lo decidido por el propietario de los derechos. En ningún caso se puede presumirque si una obra está accesible en Internet es que carece de derechos de autor,independientemente de la facilidad con la que podamos acceder a ella, copiarla,modificarla o distribuirla.Los cambios en los derechos de autor provocados por el desarrollo de las TIC, podemosresumirlos como sigue (Riera, 2002):Derecho de reproducción: la copia digital, que ha revolucionado la facilidad,fiabilidad y rapidez para realizar copias de obras originales, es la causantetambién de una serie de conflictos por el daño económico que lasreproducciones provocan en la explotación comercial de los originales, con elproblema añadido de que las copias son idénticas a los originales.Derecho de distribución: en el ámbito digital, no se realiza una distribución deejemplares, pues en concepto de distribución está indisolublemente ligado alsoporte físico. Lo que se produce es la comunicación pública de copiasintangiblesDerecho de comunicación pública: ahora adquiere una mayor relevancia ydimensión que en su concepto tradicional. Internet y las redes permiten que elacto de comunicación de una obra se realice a escalas antes impensables,posibilitando que los usuarios accedan a obras protegidas en el lugar y momentoque estimen oportuno. 16.
Derecho de transformación: el entorno digital facilita la modificación de obras,por ejemplo en obras multimedia, en las que la unión de imágenes, texto ysonido pueden dar lugar a obras nuevas, que en ocasiones tendrán poco que vercon el original.Webgrafiahttp://www.ugr.es/~derechosdeautor/derechos_autor.htmlwww.derechodeautor.gov.cowww.youtube.com/yt/copyright/es-419/what-is-copyrigh.html Recommended
NANOELECTRONICA Yeny Benavente Coaquira

References: artículo 10
 artículo 12
 artículo 14
 artículo 9
 artículo 40
 artículo 10
 artículo 31
 artículo 25
 artículo 161
 artículo 99
in fine
 artículo 25
 artículo 1
 artículo 8
 artículo 11
 artículo 10
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