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Timestamp: 2019-09-20 01:39:09+00:00

Document:
Resolución de TEAF Navarra, 980026, 31-03-2000 | Iberley
Resolución de Tribunal Economico Administrativo Comunidad Foral de Navarra, 980026 de 31 de Marzo de 2000
Núm. Resolución: 980026
La interesada insiste en su pretensión de que le sea admitida la reducción en la base imponible derivada de la dotación a la Reserva Especial para Inversiones porque la misma se ha materializado en la adquisición de inmuebles y vehículos que deben ser considerados industriales. Se desestima. Partiendo del hecho de que la aplicación de este beneficio fiscal, en virtud de un criterio interpretativo de prudencia, es extensible a cualquier entidad independientemente de la actividad que en ella se desarrolle, hay que entrar a analizar, en este caso, el carácter de los inmuebles y vehículos sobre cuyas cantidades invertidas se realizó la dotación. La ley no ofrece un concepto acerca de lo que tiene que ser una edificación de carácter industrial, aunque sí establece de manera taxativa que la aplicación del beneficio fiscal que la dotación sobre esos bienes comporta debe tener ese carácter. En este caso particular no parece que pueda sostenerse que, dedicándose la sociedad a la comercialización e importación de cerveza, el inmueble por ella adquirido se destine a usos industriales (obtención, reparación, mantenimiento, transformación de productos industriales; envasado; embalaje; aprovechamiento, recuperación y eliminación de residuos).
Visto escrito presentado por Don (?) en representación de la Compañía Mercantil ?(?), S.L.?, con C.I.F. (?) y domicilio en (?) (Navarra), en relación con liquidación provisional girada por el Impuesto sobre Sociedades correspondiente al ejercicio cerrado en 31 de diciembre de 1995.
PRIMERO.- La ahora recurrente presentó su reglamentaria declaración-liquidación número (?)/95 por el Impuesto y ejercicio de referencia, resultando de la misma una cantidad a pagar de 257.144 pesetas, consecuencia de minorar la cuota líquida (392.195 pesetas) en el importe de las retenciones y pagos a cuenta (135.051 pesetas).
SEGUNDO.- Practicada liquidación provisional modificativa de la primitiva declaración-liquidación y tras alguna vicisitud impugnatoria que dio lugar a su rechazo por la Sección gestora, viene ahora la interesada a interponer recurso de alzada ante este Organo mediante escrito con fecha de entrada en el Departamento de Economía y Hacienda, de 15 de enero de 1998, insistiendo en su pretensión de que le sea admitida la reducción en la base derivada de dotación a la Reserva Especial para Inversiones, puesto que dicha dotación se ha materializado en la adquisición de inmuebles y vehículos que deben ser considerados de carácter industrial, a pesar de que la Sección gestora mantiene un concepto de tales edificios y vehículos industriales que, a su juicio, resulta arbitrario y poco ajustado a la normativa vigente.
TERCERO.- Fijado el ámbito subjetivo de este beneficio fiscal con el amplio resultado a que se ha hecho referencia en el Fundamento de Derecho anterior, hemos de entrar ahora a determinar el ámbito objetivo del mismo, más concretamente, ha de delimitarse el concepto de las edificaciones de carácter industrial a los efectos de la aplicación del beneficio fiscal examinado. Nuevamente, ni la propia Ley Foral 12/1993 ni la normativa del Impuesto sobre Sociedades (a cuyos sujetos pasivos parece ir especialmente encaminada esta Reserva Especial para Inversiones) nos ofrecen un concepto acerca de las edificaciones de carácter industrial. Pero diremos que la referencia de la dicha Ley Foral es concreta y clara y se entiende que la voluntad del legislador ha sido la de limitar la aplicabilidad de la misma (con los beneficios fiscales que ello conlleva) a aquellas edificaciones que tengan este carácter, refiriéndose este concepto a aquellos usos relacionados con la obtención, reparación, mantenimiento, transformación o reutilización de productos industriales, el envasado y el embalaje, así como el aprovechamiento, recuperación y eliminación de residuos o subproductos, cualquiera que sea la naturaleza de los recursos y procesos técnicos utilizados, usos que, evidentemente, no se dan al local cuya toma en consideración pretende la sociedad recurrente a los efectos de formar parte de los elementos patrimoniales susceptibles de encarnar la materialización de las inversiones acogibles a esta Ley Foral 12/1993. En efecto, dedicándose la sociedad a la comercialización e importación de cerveza, difícilmente puede sostenerse que el inmueble por ella adquirido se destine a usos industriales en el sentido a que más arriba se ha hecho referencia; y si algún uso de carácter industrial ha venido a darse al inmueble en cuestión, éste ha venido a resultar desconocido para este Organo, puesto que no han venido a aportarse pruebas que pudieran venir a demostrar que a la nave se le da ese uso industrial.
CUARTO.- Y procede ahora determinar qué haya de entenderse por vehículo industrial a los efectos de la aplicación del beneficio fiscal examinado. Nuevamente, ni la propia Ley Foral 12/1993, ni la normativa del Impuesto sobre Sociedades (a cuyos sujetos pasivos parece ir especialmente encaminada esta Reserva Especial para Inversiones) nos ofrecen un concepto de vehículo industrial. Y ante tal deficiencia parece lo más razonable acudir, en primer lugar, a la propia normativa fiscal (es decir, a otros tributos) para ver si hallamos un concepto de vehículo industrial. Y la única referencia que en la normativa tributaria hallamos respecto del concepto ?vehículo industrial?, la encontramos en el Impuesto sobre el Valor Añadido. Así, el apartado 25 del número 3 del artículo 21 de la Ley 30/1985, de 2 de agosto, del Impuesto sobre el Valor Añadido, en la redacción dada a este precepto por el artículo 3º. Sexto del Real Decreto-Ley 7/1988, de 29 de diciembre, ya definía vehículo automóvil industrial como ?todo vehículo a motor apto para circular por carretera que, por sus características y equipamiento, resulte adecuado y esté efectivamente destinado al transporte, con o sin remuneración, de más de nueve personas, incluido el conductor, o de mercancías, así como para otros usos especiales distintos del transporte?. Y posteriormente, el artículo 57.2 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, venía a recoger un concepto de vehículo automóvil industrial casi idéntico al anterior: ?todo vehículo a motor apto para circular por carretera que, por sus características y equipamiento, resulte adecuado y esté efectivamente destinado al transporte, con o sin remuneración, de más de nueve personas, incluido el conductor, o de mercancías, así como para otros usos industriales distintos del transporte?. Y con todo ser ésta una redacción casi idéntica a la anterior es muy reveladora de cara a la determinación del significado de la expresión ?vehículo industrial?, que es lo que pretendemos obtener con todo este estudio. Obsérvese que el precepto últimamente transcrito habla de ?otros usos industriales distintos del transporte?, con lo que conceptúa como uso industrial al transporte, lo que nos lleva a concluir que cabe una amplísima interpretación del concepto ?vehículo industrial?, incluyéndose aquí no sólo el destinado a su utilización dentro del recinto donde se desarrolle la actividad económica (v. gr., una carretilla elevadora), sino todo aquel otro vehículo destinado en exclusiva -eso sí- al desarrollo de la actividad empresarial. Abundando en una tal interpretación del concepto de ?vehículo industrial? ha de tomarse en consideración el contenido del artículo 3 de la Ley 39/1997, de 8 de octubre, por la que se aprueba el programa PREVER para la modernización del parque de vehículos automóviles, el incremento de la seguridad vial y la protección del medio ambiente, en relación con los números 23 y 26 del anexo del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Dicho artículo 3 prevé la posibilidad de que determinados sujetos pasivos se deduzcan ?de la cuota íntegra del Impuesto sobre Sociedades o de la cuota íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas el importe de las bonificaciones otorgadas a los compradores y, en su caso, a los arrendatarios financieros, de vehículos industriales nuevos de menos de 6 toneladas de peso máximo autorizado que justifiquen que han dado de baja para el desguace otro vehículo industrial de menos de 6 toneladas de peso máximo autorizado (...), cuando concurran las siguientes condiciones: (...)
?23. Camión.- Automóvil concebido y construido para el transporte de cosas. Se excluye de esta definición la motocicleta de tres ruedas, concebida y construida para el transporte de cosas, cuya tara no exceda de 400 kilogramos.
26. Vehículo mixto.- Automóvil especialmente dispuesto para el transporte, simultáneo o no, de mercancías y personas hasta un máximo de nueve incluido el conductor, y en el que se puede sustituir eventualmente la carga, total o parcialmente, por personas mediante la adición de asientos?.
Y no siendo el del caso vehículo de las características aquí marcadas (se trata de una furgoneta de reparto), no cabe sino admitir como ajustada a la normativa vigente la liquidación practicada que vino a inadmitir la aplicación de la reducción por este concepto.
Sentencia Administrativo Nº 116/2014, TSJ Cantabria, Sala de lo Contencioso, Sec. 1, Rec 179/2013, 19-03-2014
Orden: Administrativo Fecha: 19/03/2014 Tribunal: Tsj Cantabria Ponente: Piqueras Valls, Juan Num. Sentencia: 116/2014 Num. Recurso: 179/2013

References: Resolución 
 artículo 21
 artículo 3
 artículo 57
 artículo 3
 Real Decreto 
 artículo 3