Source: http://www.ais.org.pe/la-violencia-sexual-como-arma-de-guerra-en-el-estado-islamico-una-breve-reflexion-sobre-la-necesidad-de-una-perspectiva-de-genero-en-los-conflictos-armados/
Timestamp: 2019-02-20 10:20:39+00:00

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LA VIOLENCIA SEXUAL COMO ARMA DE GUERRA EN EL ESTADO ISLÁMICO: Una breve reflexión sobre la necesidad de una perspectiva de género en los conflictos armados - Ius Standi
SANDRA MIRANDA DE PAZ Estudiante de la Maestría en Estudios de Género de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Bachillera en Derecho por la PUCP.
El combate desde las mujeres: introducción
No solo las personas evolucionamos con el tiempo, la forma en la que nos relacionamos también cambia, al igual que la manera en la que manifestamos nuestros desacuerdos. De ese modo, los conflictos armados modernos se alejan de la figura clásica de lo que entendíamos por enfrentamientos bélicos y adoptaron formas menos convencionales de dominio y ataque, como por ejemplo la violencia que ejercen hacia la población civil.
Hoy en día,esa población forma parte del grueso de víctimas de los conflictos armados, especialmente mujeres y niños/as. En el caso particular de las mujeres y las niñas, es necesario resaltar que su condición de víctimas viene dada –principalmente– por su condición de mujer, situación que las coloca en un sitial aún menos favorecido, en el que deben enfrentar formas devastadoras de violencia sexual.
La violación sexual desvaloriza el cuerpo y denigra la condición de miles de mujeres y niñas, en donde el conflicto armado solo viene a acentuar lazos de dominación pre-existentes. Es así como los estereotipos de género se reproducen y afianzan en un contexto como éste, vulnerando los derechos de las mujeres y alejando toda posible forma de solución de los conflictos.
La violencia que se ejerce hacia la población femenina puede tener diferentes propósitos, entre los cuales se destacan el ánimo de causar pánico en la población, de generar conflicto entre sus pares varones, de modificar la composición étnica del lugar o contagiar deliberadamente a mujeres de virus como el VIH. Estos son ejemplos de cómo se pasó de combatir contra las mujeres, para hacerlo desde las mujeres. Lamentablemente, mientras no se visibilice la especial situación de vulneración de esta población en conflictos armados, su cuerpo y su dignidad seguirán siendo utilizados como armas y botines de guerra.
La utilización de las mujeres como armas de guerra: su nacimiento como crimen internacional
Como se señaló líneas arriba, las tácticas de la guerra en los últimos años han sido de una crueldad tremenda y han sabido enfocarse en las poblaciones más vulnerables. Sin embargo, los inicios de su utilización no llegaron a estar del todo claro para sus juzgadores/as.
A nivel histórico, a partir de la Segunda Guerra Mundial ya se contaban con antecedentes de violaciones masivas a mujeres.[1] No obstante, pasada la guerra se conformaron tribunales por los países aliados para enjuiciar presuntos crímenes de guerra (Tokio y Núremberg), pero no se llegó a reconocer el delito de violencia sexual como uno de ellos.
Fue recién en 1992, y ante la masacre de violencia sexual contra las mujeres en la ex Yugoslavia, que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas declaró que las detenciones y las violaciones sistemáticas eran un delito internacional que debía abordarse. Con la conformación del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (ICTY, 1993) es que se instauró la violación sexual como crimen de lesa humanidad; así también, se amplió la definición de esclavitud para incluir la esclavitud sexual.[2]
Posteriormente, la masacre de Rwanda(1994) reportó un promedio de 100,000 a 250,000 mujeres víctimas de violencia sexual durante tres meses, lo que dio origen al tribunal ad hoc para los crímenes de Rwanda (ICTR). Fue el primer tribunal internacional que halló culpable a un acusado de cometer violación como crimen de genocidio (juicio contra Jean-Paul Akayesu), determinando que la violación y el asalto sexual constituían actos de genocidio por cuanto se habían cometido con la intención de destruir, en su totalidad o en parte, al grupo étnico tutsi.[3]
En la actualidad, el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional comprende por crimen de lesa humanidad la violación, la esclavitud sexual, la prostitución forzada, el embarazo forzado, la esterilización forzada u otros abusos sexuales de gravedad comparable cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático. Habiendo un relativo consenso sobre su gravedad y su categoría como crimen internacional, habría que preguntarse por qué sigue perpetrándose la violencia sexual en los conflictos armados actuales, como lo que se viene viviendo por parte del Estado Islámico.
Antes de ingresar a desarrollar algunos casos que retratan la actual situación de las mujeres y niñas en cautiverio por el Estado Islámico (EI), resulta pertinente remontarnos brevemente a sus orígenes.
A partir de 2011 y luego de la muerte de Osama Bin Laden, la organización terrorista Al Qaeda quedó al mando de Al Zawahiri, convirtiéndose en la mayor fuerza insurgente durante los años de ocupación estadounidense. No obstante, ya en 2006, Al Qaeda había creado una organización alterna denominada «Estado Islámico en Irak», la misma que –en un primer momento– fue debilitada por las tropas de Estados Unidos y por la creación de los denominados Sahwa (tribus sunitas que rechazaban sus métodos).
La situación se revirtió a partir de 2010, cuando Abu Bakr al-Baghdadi se convirtió en el nuevo califa y el encargado de reconstruir la organización y realizar múltiples ataques en el país. Sin embargo, fue recién en 2013 cuando se unió al Frente Al Nusra (Al Qaeda en Siria), con quienes fusionaron las milicias de Irak y las de Siria, denominándose desde entoncesEstado Islámico de Irak y Levante (en adelante EI o ISIS por sus siglas en inglés).[4]
En la actualidad, el EI controlaun territorio que comprende las regiones de Jordania, Palestina, Siria e Irak, siendo este último uno de los lugares en donde se concentró primero,no tardando en hacerse fuerte y mostrando signos de su capacidad de combate. La coalición, sin embargo, no duró mucho tiempo, pues ni bien alcanzó mayor protagonismo, el EI se desvinculó de Al Nusra y cuestionó las órdenes de la propia red Al Qaeda. Sin duda, es un grupo que supera largamente el peligro que ya significaba Al Qaeda hasta hace pocos años.
Las tácticas brutales del Estado Islámico para con la población han sido y siguen siendo de una crueldad inimaginable, pregonan una interpretación extrema y distorsionada del Islam, cuyo discurso de odio busca justificar los ataques sostenidos que han dirigido hacia comunidades de yazidíes, cristianas, turcas y chiítas.
A inicios de este año, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ZeidRa’ad Al Hussein, ha señalado que: «el EI continúa cometiendo de forma sistemática y generalizada violaciones y abusos de la ley humanitaria internacional y de la ley internacional de derechos humanos. Estos actos, pueden suponer, en algunos casos, crímenes de guerra, contra la Humanidad y posible genocidio». Asimismo, requirió el apoyo legislativo por parte de Irak para adherirse al Estatuto de Roma y que esos crímenes sean juzgados en las cortes internacionales correspondientes.[5]
Los métodos del Estado Islámico con la población femenina
Una particular situación es la que atraviesan las mujeres en cautiverio. La relatora especial sobre violencia contra la mujer, RashidaManjoo, señaló tener reportes de cientos de mujeres y niñas vendidas y utilizadas como esclavas sexuales: «hemos recibido informes de la ejecución de mujeres y otros informes no verificados que indican que cientos de mujeres y niñas han sido secuestradas. Muchas de las adolescentes han sido asaltadas sexualmente y las mujeres han sido entregadas o vendidas a combatientes del EI como malakyamiin o esclavas».[6]
Solo por colocar algunos ejemplos, en agosto de 2014, combatientes del Estado Islámico llegaron a Sinjar, una región al noroeste de Irak. Ni bien se establecieron, asesinaron a todos los hombres que en ella habitaban, solo quedando vivas las mujeres; entre ellas, Nadia, quien tres meses después logró escapar del cautiverio en el que se encontraba.[7]
Nadia, al igual que la mayoría en su aldea, pertenece a la minoría religiosa yazadí, religión contraria para el EI, por lo que exterminaron a casi toda la población. La razón de dejar vivas a las mujeres, fue para venderlas a hombres de otras comunidades afines al EI, quienes las violaban en grupo y se encargaban de continuar con la cadena de compra y venta de sus cuerpos, esta práctica es a lo que le llaman «la yihad sexual». El testimonio de Nadia es desgarrador, quién aun sin reponerse del asesinato de seis de sus hermanos hombres, fue víctima de innumerables atrocidades, sobre todo por querer escapar y haber sido descubierta.[8] Además, advierte que si bien ella es una de las pocas personas que logró salir con vida del lugar, son muchas las mujeres que no han podido hacerlo, la mayoría niñas.
Los reportes que dan cuenta del ensañamiento no son pocos, pero más allá de las particularidades, llama la atención las diversas estrategias que ha tenido el EI para neutralizar a la población femenina. En el caso de Raqqa, la ley islámica que les vienen aplicando las priva de sus derechos básicos y establece castigos severos para quienes desobedecen. La particularidad es que para garantizar su cumplimiento, el EI ha creado un escuadrón de mujeres armadas que tienen como misión castigar a las infractoras de la ley, mujeres enfrentadas a mujeres: «las integrantes de la brigada Al Jansa se visten, como el resto de las mujeres en Raqqa, con niqab y guantes, pero completan su atuendo con fusiles kaláshnikov y tienen autoridad para castigar a cualquier mujer que infrinja la sharia, la ley islámica».[9]
De esa forma, ser una integrante de la brigada Al Jansaes considerado un privilegio entre las mujeres que ingresaron voluntariamente en las filas del Estado Islámico, unas 60 mujeres de la denominada «Gestapo islámica», las cuales en su mayoría son británicas y tienen un salario de hasta 160 dólares mensuales. Asimismo, se les asigna funciones en la administración de burdeles y en los territorios iraquíes satisfacen a los combatientes del EI como esclavas sexuales.[10]
Pero, no solo la población femenina que ha sido secuestrada es la que sufre las atrocidades del EI: Shams, por ejemplo, es una de las 550 mujeres occidentales que se calcula que han dejado sus hogares y a sus familias para viajar a Siria e Iraq y unirse al EI. Como lo relata el portal de CNN[11]. A partir de 2014 han sido muchas las mujeres occidentales que se enrolaron al EI, sin tener aún reportes fehacientes de si fue por su propia voluntad o fueron sometidas a algún tipo de captación engañosa. Lo que sí, y que menciona el reportaje, es que si eres mujer y viajas a territorio de ISIS, es 10 veces más difícil que regreses a la sociedad occidental.[12]
La necesaria perspectiva de género en los conflictos armados
No resulta posible enumerar con detalle la cantidad de casos que se reportan respecto a la barbarie del EI. Extendiéndonos del caso y realizando un símil con los demás, deviene en necesario prestar una mayor atención a las víctimas de conflictos armados, y de manera especial a la población femenina.
Un avance normativo de aplicación extensiva a los Estados es la mirada que contiene la Resolución N° 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (2000), documento dedicado en su integridad a la perspectiva de género en los conflictos armados. Este documento insta a las entidades y los Estados Miembros de las Naciones Unidas a adoptar una serie de medidas para aumentar la presencia y participación de las mujeres en la prevención, gestión y resolución de los conflictos, con el fin de promover el respeto y la defensa de los derechos de la mujer, garantizar su seguridad y ocuparse de sus demás necesidades en contextos de conflicto.[13]
En un documento de ONU Mujeres, que hace seguimiento a la Resolución N° 1325 (y a las seis posteriores que generó), se menciona la cadena de resultados que proyectó el Consejo de Seguridad. En primer lugar, buscó prevenir la reincidencia del conflicto y de todas las formas de violencia física y estructural contra las mujeres y las niñas, incluida la violencia sexual y de género. En segundo término se buscó incorporar a la mujer y sus intereses en los procesos de toma de decisiones relacionados con la prevención, la gestión y la solución de conflictos. En tercer lugar, se quiso garantizar la seguridad y la salud física y mental de las mujeres y niñas y su seguridad económica, y que se respeten sus derechos humanos. Finalmente, se hizo un énfasis en las necesidades particulares de las mujeres y niñas en las situaciones de conflicto y después de los mismos.[14]
De ese modo, a partir de esta Resolución, el Consejo de Seguridad ha aprobado seis más con la finalidad de impulsar la perspectiva de género en las operaciones de mantenimiento de la paz.[15] La aplicación de este enfoque ha obedecido a que los recientes conflictos armados han estado desatando una serie de actos sistemáticos y generalizados de violencia sexual, aplicándose como tácticas de guerra, destinadas a someter y quebrar la voluntad de resistencia del adversario. Además, no es menos cierto que este tipo de violencia sexual no es privativo de determinados territorios y culturas, sino que se encuentran en conflictos de todo el mundo, lo que hace más difícil erradicarlo:[16]
De ese modo, y a partir de la Resolución N° 1325 y las resoluciones posteriores, hay una serie de líneas de actuación y conceptos incorporados que bien resume Pérez Villalobos y cuyo resumen hemos incorporado en el siguiente cuadro[17].
Aportes de las resoluciones del Consejo de Seguridad respecto a la perspectiva de género en conflictos armados
· Erradicar los efectos perversos de los conflictos armados sobre mujeres y niñas aplicando la perspectiva de género en todas sus fases, procesos y niveles de intervención.
· Entender que la población femenina es particularmente vulnerable en situaciones de desplazamiento forzado.
· Que los Estados comprendan y reconozcan el impacto de la violencia sexual en los conflictos armados, en tanto sigue siendo usada como un arma de guerra. Asimismo, que la violencia sexual complejiza los conflictos armados y dificulta su solución.
· Que existe un nexo entre las situaciones de violencia sexual y el virus del VIH: genera secuelas en la salud y en la convivencia social de las poblaciones afectadas.
Impulso de medidas de organización
· La creación de órganos especializados en la aplicación de principios y medidas introducidas por la Resolución N° 1325 y siguientes.
· Respecto a los órganos especializados, Naciones Unidas ha creado una figura de “Asesora Especial en cuestiones de Género”, que tiene como función vigilar la aplicación de la Resolución N° 1325 y promover una perspectiva de género en el sistema de Naciones Unidas.
· Formación y adiestramiento en cuestiones de género, especialmente en el tema de violencia sexual, tanto para el personal civil como para el militar que participa en la asistencia humanitaria y de misiones de paz.
· Dotar a los contingentes que participan en las misiones de capacidades suficientes para prevenir violencia sexual y responder frente a ella.
Incorporación de la mujer con un rol activo en los procesos de paz
· Este es uno de los objetivos primordiales de la Resolución N° 1325 y todas las que vinieron después de ella. En este punto se trata de asegurar la participación de la mujer en la adopción de decisiones políticas y económicas: aumento de presencia de mujeres en cargos especiales y en todas las misiones de la organización.
· Esta estrategia es especial sobre todo en la etapa de desarme, desmovilización y reintegración.
Empoderamiento de las mujeres y fomento de sensibilidad en estos temas
· Asegurar el acceso a las mujeres a la educación para fomentar su participación en la toma de decisiones.
· Poner énfasis en la organización de mujeres y redes de la sociedad civil para mejorar la protección a nivel comunitario contra la violencia sexual y ayudar a los sobrevivientes a obtener las reparaciones.
Persecución de crímenes e identificación de perpetradores
· Los delitos relacionados con violencia sexual se encuentran incluidos en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, otros tribunales de justicia internacionales y legislaciones penales internacionales. Estas medidas, aunque aún insuficientes, han permitido que la violencia sexual constituya un crimen de guerra o un crimen de lesa humanidad en función de la gravedad de su uso deliberado y sistemático, incluyendo en sus manifestaciones los actos de violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual que constituya una violación a los Convenios de Ginebra. [18]
· A nivel interno, Naciones Unidas ha aplicado una política de tolerancia cero contra abusos sexuales perpetrados por personal participante en las operaciones de mantenimiento de paz y de asistencia humanitaria e impuesto criterios sobre la obligación de sanción en casos de violencia sexual.
Como puede apreciarse, la Resolución N° 1325 es ambiciosa y visibiliza la necesidad de utilizar una perspectiva de género en los conflictos armados. En esa misma línea, las resoluciones posteriores que atacan el mismo problema, como por ejemplo la Resolución N° 1820 (2008), enumeran los temas que deben priorizarse en la búsqueda de concretar este enfoque: la violencia sexual contra la población civil, la tendencia a la violación sexual en los conflictos armados, estrategias para reducir a lo más mínimo la violencia contra las mujeres y las niñas, parámetros para medir los progresos frente a la violencia sexual, planes para facilitar la reunión de información oportuna y veraz sobre estos hechos.[19]
Asimismo, se ha establecido la necesidad de incluir en los informes que se presenten al Consejo de Seguridad información sobre las repercusiones de los casos de violencia de población femenina en conflictos armados, también, información sobre las partes en conflicto sospechosas, entre otras medidas.[20]
Sin embargo, no es menos cierto que la criminalización de la violencia sexual y la especificidad en sus manifestaciones, así como la persecución y el abordaje de estrategias jurídicas y políticas para prevenir y sancionar estos graves delitos parecen ser insuficientes; sobre todo si nos situamos, como ahora, en la barbarie que está cometiendo el Estado Islámico contra la población civil.
Los procesos de reparación de violencia sexual en el marco de conflictos armados son procesos incompletos en casi todo el mundo y las estrategias de prevención a los mismos no parecen funcionar adecuadamente, pues subsisten, como se aprecian en los casos narrados, un abandono y una orfandad grandísima hacia las mujeres y niñas que forman parte del círculo vicioso de la violencia del EI.
[1] Incluso hace poco se publicó el libro «Als die Soldaten» (“Cuando los soldados llegan”), que da cuenta, por primera vez, de las cerca de 860,000 violaciones sexuales que habrían cometido soldados aliados occidentales, demostrando así que desde ambos bandos existió una práctica sistemática de violencia sexual. Cfr. La Vanguardia Internacional. “Soldados occidentales violaron a 860,000 alemanas”. Publicado el 15.04.2015.
http://www.lavanguardia.com/internacional/20150415/54430644258/soldados-occidentales-violaron-cientos-miles-mujeres-alemanas.html
[2] Aponte, Alejandro. “Persecución penal de crímenes internacionales: diálogo abierto entre la tradición nacional y el desarrollo internacional”.Fundación Konrad-Adenauer. http://www.kas.de/wf/doc/kas_22311-1522-4-30.pdf?110322184241
[3]CICR. Tribunal Penal Internacional para Ruanda. 30-11-1997 Artículo, Revista Internacional de la Cruz Roja, por DjienaWembouhttps://www.icrc.org/spa/resources/documents/misc/5tdl82.htm
[4] Cfr. Wood, Graeme. “Why ISIS ReallyWants”. En: “TheAtlantic”. Distribuído en http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2015/03/what-isis-really-wants/384980/Wood, Graeme. “Estado Islámico, crónica del horror”. Visto en: El País Semanal. Publicado el 06 de mayo de 2015. [En línea] http://elpais.com/elpais/2015/05/05/eps/1430834532_513617.html. Publicado en ‘The Atlantic’.Distributed by Tribune Content Agency, LLC.Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
[5]Centro de Noticias. ONU. (español)“El ISIS podría haber cometido genocidio en Iraq, advierte la ONU”. Publicado el 19 de marzo de 201., http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=31933#.Vty2OH3hC1s
[6] En: BBC Mundo: “Las tácticas brutales del Estado Islámico”. Redacción, 03 febrero 2015 http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/02/150203_estado_islamico_tecnicas_implacables_bd
[7] Montage, Sarah. “Nadia Munrad: My escape from Islamic State”. World News – Hard Talk.http://www.bbc.co.uk/programmes/p03l63pn
[8] Nadia intentó escapar la primera vez por una ventana, pero un guardia la atrapó inmediatamente y la puso en una habitación. Bajo sus reglas, dijo Nadia, una mujer capturada se convierte en un botín de guerra si la atrapan intentando escaparse. La ponen en una celda donde es violada por todos los hombres del complejo.
[9]Cfr. Reid, Sue.“ISIS’s female Gestapo wreaking terror on their own sex: They bite and whip any woman who steps out of line and force girls to become sex slaves. Most shocking of all? SIXTY of them are British”. En: Daily Mail. Publica el 100 de Julio de 2015, http://www.dailymail.co.uk/news/article-3156921/Isis-s-female-Gestapo-wreaking-terror-sex.html#ixzz42AUVb9Xz.
[10] Cfr.“La ‘Gestapo femenina’ del Estado Islámico tortura y ejecuta a mujeres en Raqqa”,https://actualidad.rt.com/actualidad/179898-gestapo-femenina-estado-islamico-mujeres-siria Publicado el 12 de julio de 2015.
[11]Shubert, Atika. “Las mujeres de ISIS, un reclutamiento basado en historia de amor”.http://cnnespanol.cnn.com/2015/05/30/las-mujeres-de-isis-un-reclutamiento-disfrazado-de-historia-de-amor/#0
[12]Ídem.
[13] Cfr. Resolución N° 1325 (2000).
[14] ONU MUJERES. Seguimiento a la aplicación de la Resolución N° 1325 (2000) Consejo de Seguridad.http://www.unwomen.org/~/media/headquarters/media/publications/es/wpssourcebook-02a-trackingimplementationunscr1325-es%20pdf.pdf pág. 3.
[15] Resolución N° 1820 (2008), Resolución N° 1888 (2009) y Resolución N° 2106 (2013) contra la violencia sexual. Asimismo, la Resolución N° 1889 (2009) para facilitar la participación y el empoderamiento de las mujeres postconflicto, la Resolución N° 1960 (2010) para la prevención, evaluación y persecución de la violencia sexual y la Resolución N° 2122 (2013), para un enfoque global de la relación mujer, paz y seguridad.
[16] Pérez, María. “Análisis de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la perspectiva de género en los conflictos armados”. En: Constitución, Derecho y derechos. Palestra – Red de Justicia Derecho, Constitución y Proceso. Lima, 2016. Pág. 342.
[17] Ídem. Pág. 342-353.
[18] Estatuto de la Corte Penal Internacional. Artículos N° 7 y 8.
[19] Cfr. Resolución N° 1820 (2008), apartado 15.
[20] Cfr. Resolución N° 1889 (2009), apartado 17-19.
Fuente de la imagen: http://www.breitbart.com/national-security/2016/01/19/un-report-condemns-isil-use-of-sexual-violence-as-a-tactic-of-war/

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