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Timestamp: 2019-02-20 19:32:56+00:00

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Mi comentario sobre un muy buen libro de Federico Sturzenegger – Domingo Cavallo
Mi comentario sobre un muy buen libro de Federico Sturzenegger
Antes de sentarme a escribir este comentario, leí con atención los libros recientes de los economistas profesionales que están trabajando en política, así como sus declaraciones públicas y artículos de opinión. De todos estos escritos y declaraciones el que más me impactó es el libro “Yo no me quiero ir” de Federico Sturzenegger.
Está muy bien escrito, es muy ameno, trae experiencias muy ilustrativas de nuestra propia historia y de la de otros países del mundo y presenta, en mi opinión, la colección más completa y acertada de reformas institucionales y estructurales que se necesitan para alentar la innovación, la creatividad y la inversión, indispensables para que nuestra economía vuelva a crecer y mejore sostenidamente la calidad de vida de los argentinos.
No encontré mucha diferencia con las ideas y propuestas que sobre los mismos temas aparecen en los escritos de otros economistas jóvenes y promisorios, todos ellos de buena formación profesional, tales como Carlos Melconián, Martín Lousteau y Alfonso Prat Gay. Esta coincidencia de ideas y propuestas, permite pensar que sobre estos temas estructurales puede llegar a haber un alto grado de consenso, cualquiera sea el candidato presidencial que finalmente acceda al poder en diciembre de 2015. Pero me interesó analizar el libro de Federico Sturzenegger porque él acredita los mejores antecedentes académicos y escribió el libro con las mismas ganas de contribuir a transformar la realidad que yo tenía en 1985, cuando escribí “Volver a Crecer”.
Quienes lean con atención los comentarios que siguen, van a advertir que yo creo que Federico no analiza bien el fenómeno inflacionario y, sobre todo, no me convence lo que el bosqueja como las soluciones que propondría para restablecer la estabilidad en nuestra economía. La opinión de Federico es compartida por varios economistas, incluso algunos más viejos y con más experiencia en materia de manejo de políticas macroeconómicas, como Roberto Lavagna y Javier González Fraga. Creo que se equivocan porque no advierten el terrible efecto desorganizador de nuestra economía que tuvo la pesificación compulsiva de depósitos y contratos en enero de 2002 y el mito que existe detrás de los denominados “superávits gemelos” y del tipo de cambio “ultra-competitivo” de la época de Duhalde y de Néstor Kirchner.
Me propuse escribir esta nota, no para criticar al autor, sino para contribuir a que la dirigencia argentina encuentre la forma de darle una solución efectiva a la crisis inflacionaria en ciernes. Espero, con esta nota, convencer a mis colegas economistas, en especial a los que esperan influir en las políticas económicas del próximo gobierno y así contribuir a que no vivamos una nueva frustración.
Esta es sólo la introducción. Quiernes quieran leer el comentario completo deben hacer click en este link.
Publicado el Febrero 16, 2014 Febrero 16, 2014 Autor Domingo Cavallo
49 comentarios sobre “Mi comentario sobre un muy buen libro de Federico Sturzenegger”
Febrero 16, 2014 a las 12:03 pm
“Federico confunde convertibilidad con “tipo de cambio fijo con el Dólar”.”
Me parece que casi todo el país confunde esto. Usted sostiene que para el 2001 estaba dispuesto a dejar bajar el dólar (pg3) pero nadie parece saber eso. Quizás es un problema más de marketing -que falló- porque hoy por hoy la ‘convertibilidad’ parece significar cambio fijo y solo con el 1 por 1, hasta para economistas de renombre como Federico.
Yo sugiero que en cualquier entrevista donde sale el tema convertibilidad pueda usted hacer énfasis en lo que significa mencionando y asegurándose que el periodista entienda que puede haber devaluación o usar varias monedas fuertes para determinar el precio flotando de un peso convertible. Osea hacer notar algo como:
“Sólo así la gente llegará a la conclusión de que el Gobierno no podrá apelar al impuesto inflacionario. No habrá necesariamente tipo de cambio fijo, pero habrá convertibilidad”
Trato de aclaralo en todas las oportunidades que se me presentan. Seguiré insistiendo. Un abrazo.
Febrero 16, 2014 a las 1:54 pm
“Federico confunde convertibilidad con tipo de cambio fijo con el dolar”… “Cavallo era el mas propenso en dejar ir el tipo de cambio fijo con el dolar”.
Creo que esta confusion es una de las mas generalizadas. Abre la puerta para una consulta que le quiero hacer hace mucho tiempo. Escuche a Frederic Mishkin decir que Argentina en algun momento a fines de los 90s deberia haber adoptado un sistema de cambio flotante (como hizo Israel en el 1989, “crawling exchange rates” para salir de su hiperinflacion en los 80s) en vez de seguir con el fijo 1:1.
Ahora veo que usted estaba dispuesto a pasar a del 1:1 a un tipo flotante. Cual fue la razon por la cual el cambio no se hizo en algun momento entre el 95′ y el 2001? Como hubiera reaccionado la poblacion? Que decian Menem y Daniel Marx sobre el tema?
El gran tema es como ponerle fin al mecanismo que usan los grandes deudores sistematicamente para transferir su deuda a ahorristas y asalariados. Falta comunicacion clara y efectiva con la poblacion para que el intento de transferencia sea claro. En verdad, en caso de que los agentes privados no puedan pagar sus deudas, la sociedad se beneficiaria si vendieran su empresa a otra que esta mejor capitalizada y manejada.
No todo el empresariado que exportaba presiono por una transferencia de sus deudas. Aun recuerdo a empresarios exportadores con deudas en dolares que se beneficiaban con esa medida pero que aun la consideraban atroz e innecesaria (eso que se beneficiaban aun mas al ser exportadores).
Ahorro: Federico esta atrasado, la “frugalidad japonesa” desaparecio hace mas de una decada (es lo esperable con una poblacion tan envejecida). Y tampoco es cierto que culturas mediterraneas/latinas no ahorren, de hecho tienen buenas tasas de ahorro. El problema son las limitadas oportunidades de inversion reales y la tendencia cultural a estancar ahorro en el sector inmobiliario buscando proteccion (contra inflacion y derecho a propiedad).
Febrero 16, 2014 a las 10:01 pm
Coincido Julia. Se podría haber pasado a la libre flotación en 1997, cuando entraban muchos capitales al país y la flotación hubiera dado lugar, inicialmente, a un apreciación del peso, con lo que la gente le hubiera perdido el temor a la flotación y, cuando las circunstancias demandaran una depreciación, no lo verían como una crisis monetaria sino como el ajuste necesario acircunstancias externas cambiantes. Al perderse la oportunidad en 1997, ya desde la crisi rusa en adelante, la libre flotación habría significado una fuerte devaluación inicial. Para que la economía pudiera soportarla, antes había que restructurar deudas para descongestionar el horizonte de los 2 o 3 años siguientes de vencimientos de deudas en dólares y estar preparado para ayudar al secotr privado endeudado en dólares para restructurar sus pasivos a corto plazo. No era una tarea fácil. Se estaba haciendo a fines de 2001 cuando lamentablemente sobrevino el golpe institucional impulsado por los que querían pesificar para licuar sus deudas. Un abrazo.
Febrero 16, 2014 a las 2:20 pm
Veo todos los programas políticos de TN, unos me gustan más que otros, pero siempre se rescatan muchas cosas.
La presencia de economistas está dominada por Melconian, Sturzenegger, Prat Gay, Espert, Cachanovsky, Lavagna y Loustau. Otros casi ni aparecen, ni vos ni López Murphy, no sé que pasó con Ávila ni con Rojo que han desaparecido.
Pero invitan a Remes Lenicov que no sé qué podría aportar de positivo.
También aparecen Pignardelli y Blejer para aplaudir a Fábregas. Qué opinas de Fábregas; está haciendo cosas bien hechas?
A mi entender el único que dice todas las verdades porque precisamente contestan desde todos los ángulos y problemas sos vos. Carlos Melconian te sigue en la saga.
Tu cualidad mayor es que ves desde todos los ángulos, a los otros se les olvidan algunas variables o puntos de vista de posibles conflictos. Bueno ese fue siempre tu virtud profesional, prevenir problemas y tener ya preparado a mano un plan de salvataje; no corres detrás de los problemas , te adelantás y nunca te agarran de sorpresa.
Te lo digo en serio, este blog está pegando muy bien, mucha gente me ha agradecido que se los haya recomendado.
Aparte has tomado la buena costumbre de hacerlo diario; eso es un gran posicionamiento.
Por su puesto que el fenómeno inflacionario lo pueden analizar los economistas de más edad, Federico tiene 41 años; por más que haya estudiado no tuvo la “vivencia” de Rodrigo, de Sigaut, de Machinea.
Te guste o no, la gente ya está viendo que la MECA, es este blog. Y no creo exagerar.
Esperemos que La Nación, el Grupo Clarín, Perfil y El Cronista te den más bola; a los mejor Longobardi y Lanata podrían hacerse eco, aunque tengo mis dudas; no olvidemos que lideran el mercado de la radio.
Es cierto lo que vos decís; el virus de la devaluación de 2002 todavía no se fue; nunca se recompusieron los contratos; seguimos en emergencia económicas en un pseudo default y aislados del mundo.
Febrero 16, 2014 a las 10:13 pm
Fábregas hace lo que puede. Es mucho más serio aque Marcó del pont. Además del blog estoy comenzando a utilizar más tweetter. Veo que hay mucha gente que retweetealo que yo escribo y eso va a ayudar a que más gente acceda a mis notas. El tiempo no me alcanza para mucho más. No me puedo pasar el día trabajando en comunicación. En los últimos días, además de hacer los trabajos que me geeran algunos ingresos, estuve leyuendo el libro de Federico Sturzenegger y escribir el comentario que postee esta mañana me llevó varias horas. Una cosa es opinar como lo hacen los que se la pasan de canal en canal y de radio en radio y otra es hacer el tipo de análisis y generar el tipo de opinión que a mi me interesa trasmitir. Ya habrá gente que me ayude a comunicar mejor, es decir que me brinde la ayuda que me brisdás vos. Muchas gracias y un abrazo.
Esta es exactamente la discusión que el liberalismo argentino se debe. E incluye discutir tus gestiones con absoluta honestidad intelectual, algo que no abunda por estos pagos, y que ha contribuído, junto a la ignorancia lisa y llana de infinitos dirigentes acerca del funcionamiento de una economía de libre mercado en el contexto global, al deplorable desastre en el cual vivimos.
Macri y Federico Sturzenegger son de lo mejor que tenemos en el horizonte dirigencial, pero aún así deben hacer un esfuerzo de valentía por sobre las opiniones públicas “populares” y plantarse frente a los argentinos con la absoluta verdad de lo que pasó y por qué llegamos a esto.
Si no ellos, quien? Scioli–que piensa como vos pero en público confunde a la gente defendiendo el modelo kirchnerista? Massa–al cual le gustaría ser capaz de pensar como vos y quedar bien con la Embajada de Estados Unidos, pero que tampoco entiende y convoca a Lavagna, Pignanelli y Mendiguren? Estamos en el páramo, a merced de las tormentas y sin alguien que se anime.
Un abrazo y gracias por no cansarte!
Febrero 16, 2014 a las 10:15 pm
Esperemos Diana que cuando los signos de crisis sean más acentuados haya alguno que se anime. Un abrazo.
Febrero 27, 2014 a las 11:24 pm
Con todo respeto y humildad, decir que Scioli piensa como Cavallo es toda una osadía. Si en realidad piensa así, entonces no entiendo como puede haber estado más de diez años al lado de esta gente. Yo creo Diana que el motonauta no tiene la menor idea de lo que es administrar. No se destacó nunca, ni como comerciante, ni como ministro (lo fue de Menem y de Duhalde), ni como vice presidente. El otro día Rosendo Fraga le endilgó un “mérito”. Para mí que lo estaba agarrando pa’ la joda. Dijo “que tiene habilidad para manejar la ambigüedad”. Saludos.
DOMINGO CAVALLO-
Contundente su análisis acerca del libro de Sturzenegger (junior).
Porque demuestra que no se debe pontificar sobre política económica
sólo en base a estadísticas y a lo que dicen los libros.
Este joven y promisorio economista comete el mismo error que,
en su momento, incurrió otro junior:Martín Loustau al redactar
la perversa resolución de retenciones móviles 125.
No tuvieron en cuenta que la economía no es una ciencia como
la física o la matemática, sino que depende de la “ACCION HUMANA”
No tienen experiencia y menosprecian a quienes la tienen. Por eso
son arrogantes y se equivocan. Conducen el país al desastre.
Con cuánta razón el padre de la Estadística Matemática
Karl Pearson quien dijera en el magistral libro “La gramática de la ciencia”
que se puede ser un brillante matemático a los 20 años, pero para ser
un buen economista hay que tener -por lo menos 45 años- para poder
saber lo que la ciencia no enseña: la experiencia.
La economía que es consecuencia de la Acción Humana, es decidida por
personas con inteligencia y voluntad, que gozan del LIBRE ALBEDRIO
y que guardan en su memoria las experiencias de fracasos y éxitos
Parece evidente que el texto escrito por el junior Sturzenegger nunca
hubiese sido redactado por su padre, el senior Sturzenegger.
Lo que pasa, Domingo Cavallo, es que los jóvenes piensan que es
verdad aquello de la “aceleración del conocimiento” sólo porque
pueden recurrir al formidable archivo de datos brindado por Internet.
Pero no se dan cuenta de que hay que priorizar la “calidad del conocimiento”
y ello es fruto de la experiencia + el juicio crítico, es decir aquello que los
clásicos llamaban SABIDURIA por oposición a CONOCIMIENTO CIENTIFICO.
Haber desmenuzado estos errores en el juniorSturzenegger es un gran
aporte suyo en el camino de la “búsqueda de la verdad” que es lo único
que hos hará LIBRES.
{deriva de Paulo, pequeño, hombre humilde}
Febrero 16, 2014 a las 10:25 pm
Quienes tenemos más años tenemos que leer lo que escriben y hacerles comentarios que los puedan ayudar a comoplementar sus conocimientos con experiencias. Eso es lo qjue yo trato de hacer. Un abrazo.
Febrero 16, 2014 a las 4:43 pm
Impecable análisis de estos 12 años post-convertibilidad , como bien lo describe ud. el combo de altos términos de intercambio y la tecnología aplicada al cobro de impuestos hicieron posible que este “mamarracho” de populismo berreta y ni siquiera original tuviera tan larga vida. A veces me pregunto si Ud. no hubiera asumido como ministro de la Alianza y hubiera tomado a su cargo la economía post-estallido que diferente hubiera sido todo, como dijo Sebrelli le falló el timing, pero valoro su actitud patriótica en ese 2001 por tratar de que no cayéramos en manos de esta banda de embaucadores populistas. Espero algún día ,aunque guardo pocas esperanzas, se de un debate serio sobre los tan vapuleados ’90 y esta supuesta maldita “decada ganada”.
Febrero 16, 2014 a las 10:32 pm
Yo estoy preparado para dar ese debate en cualquier momento. Un abrazo.
Febrero 16, 2014 a las 4:50 pm
Muy opòrtunos y certeros sus comentarios.Entiendo, sino me equivoco, Ud tiene muy buena relacion con Federico. ¿ Le hizo llegar sus apreciaciones? Si es asi ¿ Que opina sobre sus comentarios? Seria bueno que exista un concenso entre los economistas mas destacados.Eso permitiria un plan economico a largo plazo, ya que son ellos los que estaran en el sillon del Ministerio de Economia.
Febrero 16, 2014 a las 10:33 pm
Sí, por supuesto. Yo redacté estos comentarios no para criticarlo a federico sino para ayudarlo. tengo un gran aprecio y concepto de él. Un abrazo.
Febrero 16, 2014 a las 5:03 pm
La única forma de ser competitivos es mediante un proceso de inversión que permita bajar costos y aumentar salarios. Si la competitividad se consiguiera con le facilismo de devaluar seríamos el país más competitivo del planeta. Un país puede hacer lo que hizo Chile, comprar el superávit comercial con superávit fiscal, o bien lo que hizo Brasil, si sobran dólares como consecuencia de la excesiva subvaluación de la moneda no los compra el Banco Central y la moneda se aprecia en términos nominales. Aquí como siempre se trató de inventar la pólvora y se compró el superávit comercial con emisión ocasionando la gran distorsión de precios relativos existente y por ejemplo pagando deuda como la del FMI con el argumento de declarar la ¨soberanía monetaria¨que todavía no se entiende que es. Lo concreto es que entre otras cosas se pagó, no solo gasto superfluo, sino ¨deuda externa con inflación¨, con el dinero de lo inmensa mayoría de los ciudadanos que tenemos ingresos en pesos. A esto le llamaron desendeudamiento que no es tal , ya que al no tener acceso al mercado de créditos internacional y no poder refinanciar era la manera elegida de pagar. ¿A esto le llaman progresismo?.
Febrero 16, 2014 a las 10:35 pm
Yo le llamo “retrogresismo”. Un abrazo.
Febrero 16, 2014 a las 5:20 pm
No soy economista, ni contador público nac, soy un autodidacta que le gusta leer (sólo sé la difencia entre Adam Smith y Carl Marx y la de John Meynard Keynes y John Kenneth Galbraith). Siguiendo su claro comentario, prefiero a los Prat Gays y rechazo a los Sturzenegger-Redrado-Kirchner-Kiciloff-Kristina, porque, como hombre humilde que soy, sé que con una moneda fuerte (sin inflación) un pobre llena la panza y le sobra algo para comprarse ropa o ahorrar un poquito. Lo que más me interesó y alertó de lo que ud expuso es ésto: “Las políticas de Duhalde-Lavagna-Kirchner-Cristina son un calco de las de Cámpora-Perón-Gelbard-Isabel. Sólo falta saber si Kicillof terminará siendo el Gomez Morales o el Celestino Rodrigo, o ambos, de este nuevo episodio de políticas populistas insostenibles”… El político argentino no ha terminado de comprender el fenómeno de inflación. Cuando iba a la secundaria, el profesor de formación civica nos explicó con ejemplo el fenómeno de la inflación e hiperinflación: “Si vamos en un crucero de lujo en el Caribe que de repente naufraga en una tempestad, Juan, el argentino, se aferra a una gran valija flotando en medio de las olas, para que finalmente, luego de varios días, las olas lo expulsa a él y su valija en una pequeña isla, seca, sin nada, ya que es una gran roca en el medio del océano salado; Juan abre la valija y para su sorpresa descubre que contiene 10 millones de guita. Sin embargo, la alegria se le va, cuando mira a su alrededor y toma consciencia que se encuentra en una roca desierta, sin agua ni alimentos, y con 10 millones de guita que explosionaron de la valija donde estaban fuertemente comprimidos; es decir con cero oferta de alimento, cero oferta de agua y cero oferta de refugio de las inclemencias y con una gran demanda de alimentos y de agua potable fruto de su hambre y su sed, que los 10 millones de guita no pudieron saciar
…Charlie Brown, también naufrago del mismo crucero, tratando de nadar se aferra también a una gran valija flotante. Luego de algunos días, las olas lo llevan a una isla, pero a diferencia donde encayó Juan el argentino, Charlie Brown naufraga en una isla con mucha vegetación, con un arroyo de agua dulce, frutos tropicales, animales silvestre para cazar, y con habitantes aborígenes. Una vez en la playa, Charlie abre la valija y descubre que está llena de espejitos de colores, y otros productos vistosos y colorinche. Cuando aparecen los indios, a Charlie no le hizo siquiera falta cazar o subirse a los árboles a juntar frutos, ya que canjeó sus espejitos por alimentos, agua, y la hija del jefe de la tribu. Conclusión lo que vale son los objetos tangibles que uno consume diariamente en forma de alimento, bebidas, ropa, medicamento, es decir la oferta. El dinero no tiene valor intrínsico, sino simbólico dentro de un sistema que le da valor y lo hace circular y que no necesariamente tiene que ser papel moneda impreso. En este caso, los indios le dieron mucho valor a objetos que ellos nunca habian visto ni usado.
Febrero 16, 2014 a las 10:37 pm
Yo creo que a Sturzenegger se parece mucho más a Prat Gay que a las demás personas que mencionas. Además los dos son personas honestas. Eso es muy importante. Un abrazo.
Febrero 16, 2014 a las 5:27 pm
La errada interpretación de Federico sobre los efectos de la convertibilidad para 2001, surge de un inconveniente generalizado en su profesión: no entienden bien que la llamada convertibilidad es un sistema jurídico monetario, no un sistema cambiario; que esencialmente tiene importancia en materia contractual y solo mediatamente con la macroeconomía por sus buenos efectos para estabilizar el valor de la moneda nacional. Por esa esencia contractual, es que su principal y más importante regulación se hace en el rango legislativo correspondiente a los códigos de fondos, en el Civil, en la materia, específicamente en lo que concierne a la regulación de las obligaciones de dar sumas de dinero nacional y extranjero. Nada tiene que ver el sistema jurídico monetario en su concepción con el sistema cambiario, basta verificar que su regulación jurídica en la materia contractual referida en el Código Civil durante los noventa, nada regló sobre la relación de cambio de la moneda nacional con la extranjera (eso se regló en los arts. 1 a 6 de la ley 23928), limitándose a establecer el Código que la obligaciones que tuvieran por objeto moneda extranjera (cualquier, no solo dólares americanos) las mismas se reglaban por las normas de las obligaciones dinerarias, abandonando la regulación de Vélez que consideraba a las divisas como cosas y no dinero, en esta materia. También se comprueba que el sistema jurídico monetario que nos ocupa es independiente del régimen cambiario, con nuestra propia empírica, ya que la ley de emergencia 25561 derogó el tipo de cambio fijo establecido en el art 1 de la citada ley 23929, lo que en nada hubiera impedido el funcionamiento de la regla del artículo 617 del Código Civil (que no derogaron), ahora a cambio flotante, si no fuera porque en el desordenado e inconsistente esquema post confiscación de los créditos (tal lo que fue la pesificación) escalaron hasta impedir el acceso libre e irrestricto del público a las divisas.
Febrero 16, 2014 a las 10:42 pm
Completamente de acuerdo. Horacio Liendo me educó sobre estos temas. Un abrazo.
Febrero 25, 2014 a las 6:47 pm
¿Usted sería tan amable de ponerme en contacto con Horacio Liendo? Me interesa mucho hablar con él sobre nuestra campaña de desregulación y des-sindicalización en el Colegio de Abogados. Pienso que puede resultarle a él de interés y caro a sus convicciones, y nosotros tendríamos muchísimo para aprender de su experiencia.
Puede ver más sobre lo nuestro en http://www.bloqueconstitucional.org/p/que-es-bloque-constitucional.html
Ya les he enviado un e-mail personal a ambos. Un abrazo.
Febrero 16, 2014 a las 7:26 pm
Dr Cavallo, jugosísima la crítica al libro de Federico Sturzenegger, gracias.
Algunos “adictos” a su blog (como yo) lo están empujando a que haga los trazos esenciales de un programa para el próximo gobierno. Y creo que tienen razón en pedírselo. Quizá no para publicar ahora, pero seguramente hacia fines de este 2014.
Sería importantísimo para “separar la paja del trigo” en la oposición política, incluso para que Scioli y Massa se definan.
Si Usted hace un planteo de este tipo (pienso que Nación y Perfil estarían de acuerdo en publicarlo – podríamos hacer una colecta y publicarlo bajo forma de solicitada), todo el espectro político debería tomar posición, con gusto o pese a ellos, pero se definirán. Y eso hará avanzar el debate y puede servir mucho a los ciudadanos a la hora de escoger el candidato para las presidenciales de Octubre 2015. Recuerdo que Sebreli y un grupo de amigos impulsaron algo de este tipo cuando en 1989 se enfrentaron Menem y Angeloz.
Para Usted será un ejercicio fantástico, para los ciudadanos una ayuda enorme.
Los ciudadanos tienen derecho a saber quién es quién y no sólo ir a votar porque el spot publicitario de tal o cual candidato es más simpático que el de los otros. Anímese !
Febrero 16, 2014 a las 10:53 pm
Es lo que trato de hacer desde el blog. No creo que un escrito mío vaya a obligar a los candidatos a pronunciarse, pero mis opiniones pueden contribuir, indirectamente, a la creación de un consenso y a que la gente identifique quien es el candidato que le parece mejor. Un abrazo.
Excelente Domingo, espero Federico pueda leer este comentario.
Estoy seguro que lo va a leer. un abrazo.
Bueh… me deprime Federico Sturzenegger…. pensé que era más piola… espero que Melconian entienda esto perfectamente. A veces pienso que en el PRO tienen que “otorgar algunas piezas” para ganar adeptos. Saludos
Febrero 16, 2014 a las 10:39 pm
Yo sólo comento los párrafos del libro que no me parecieron felices, pero todo el resto del libro es un gran aporte. No te deprimas. Un abrazo.
Cuando uno habla de emision de dinero, de que forma se vuelca este nuevo dinero al mercado? Unicamente a travez de creditos, subsidios y planes sociales? Es decir, suponiendo que queremos acompañar el crecimiento en la economia con la emision, de que forma el banco central propaga los nuevos pesos? Porque si lo hace a través de creditos a los bancos, esto lo hace con una cierta de tasa de interes, que necesariamente obliga en un futuro a que haya aun mas emision para que se pueda pagar ese interes, generando asi un circulo vicioso. No se si me explico
Febrero 17, 2014 a las 9:22 am
El Banco Central emite dinero a través de lo que sednomina creación de crédito interno (es decir prestándole al Gobierno o prestándole a los Bancos, que a su vez represtan al sector privado o al propio gobierno) y también a través de la compra neta de divisas. Cuando el Banco Central aumenta sus reservas tiene que emitir una cantidad equivalente de dinero. Si vende reservas, absorbe una cantidad equivalente de pesos. Con la emisión de LEBACs el Gobierno reabsorbe parte del dinero que ha creado. Los bancos que le compran las LEBACS le tienen que pagar al Banco Central con pesos. Saludos.
Febrero 17, 2014 a las 12:50 am
Que piensa acerca de Ricardo Lopez Murphy como economista? Tienen visiones parecidas acerca de la economia? No le gustaria ser docente de alguna universidad privada de la Argentina? Muchas gracias
Ricardo Lopez Murphy es un gran economista. CAsi siempre coincidimos y cuando no coincidimos es porque yo soy un poco menos fiscalista. Pero en un país tan propenso al populismo como es el nuestro, cada vez me convenzo más de que él tiene razón.
Sí, me gustaría, pero en los últimos 10 años no podría haberlo hecho, porque sólo estuve esporádicamente en Argentina. Puede que a partir de este año evalúe alguna oferta, si es que me la hacen. Un abrazo.
Febrero 17, 2014 a las 1:49 am
No se porque tanto ataque al sistema de tipo de cambio fijo, pues es el tipo de cambio fijo (y la eliminacion de los controles de capitales o “convertibildad”) lo que permitio que Argentina creciera al 8% en los ’90s. Cuando el tipo de cambio es fijo (con un respaldo del 100%), se elimina todo tipo de incertidumbre y permite que se maximice la inversion, la integracion con los mercados mundiales, etc. El impacto negativo que pueda tener el tipo de cambio fijo como determinante del tipo de cambio real es infimo al lado de la incertidumbre que genera la flotacion de la moneda en todas la variables. El sistema de cambio fijo produjo un efecto similar al que produjo el patron oro a principios del siglo XX. Fijese que ningun pais vecino de Argentina, que tenia tipo de cambio flotante tenia niveles tan bajos de inflacion o tan altos de crecimiento como Argentina durante el 1 a 1
En 2001, cuando se aprobo la ley de convertibilidad ampliada, la lectura de los mercados era que las reglas de juego se podian, no romper pero si “doblar”, y que se venia la devaluacion, hecho que se vio reflejado cuando saltaron las tasas de interes (sobre todo en pesos). De hecho, me acuerdo que yo saque mi dinero del banco en 2001 para no comerme ninguna devaluacion cuando todavia mis pesos valian un dolar cada uno, sea esta del 400% o del 20% (cualquiera sea el % de la devaluacion, es solo un eufemismo para “robo”)
Febrero 17, 2014 a las 9:49 am
Entiendo Juan Manuel. Pero el tipo de cambio fijo con respecto al Dólar se torna problemático cuando el Dólar fluctúa frente a otras monedas convertibles e importantes en el comercio mundial, como el Euro y, en nuestro caso particular, el Real.Por eso es preferible fijar respecto a una cesta de monedas. Salvo que haya peligro de pesificación forzada. Si esperás que una moneda se aprecie y otra se deprecie y podés elegir la moneda para tus depósitos, lo que tenés que hacer no es sacar los ahorros del banco sino depositar en la moneda que esperás que se aprecie. Me sorprende que en el 2001, cuando creamos la convertibilidad ampliada, hayas llegado a la conclusión de que la solución, para evitar el efecto de una futura depreciación del Peso (que sólo iba a ocurrir si el Euro se seguía depreciando), tu decisión haya sido sacar tu dinero del Banco. Lo normal es que si tenías depósitos en pesos los convirtieras en depósitos en dólares. Puede que vos hayas anticipado que se agravaría la crisis bancaria y que, más que una devaluación, lo que iba a ocurrir era la pesificación de Duhalde. Pero me sorprende que hayas anticipado esa decisión, porque, que yo sepa, nadie hablaba de pesificación antes del artículo publicado en el Financial Times por Ricardo Haussman en setiembre de 2001.
No toda depreciación de una moneda es un robo. Cuando el Dólar se depreció de 82 centavos por Euro a casi 1.60 centavos por Euro, ¿es que la FED le estaba robando 50 % de sus ahorros a los ciudadanos de Estados Unidos?
Cuando vos decís que toda devaluación es un robo, en realidad me parece que querés decir que toda inflación provocada por el gobierno para financiar su déficit o provocada por los bancos y sus clientes para sacarse de arriba sus deudas es un robo. En ese sentido estoy de acuerdo. Pero una moneda convertible y flotante en la que el Banco Central tenga que hacerla competir con cualquier otra moneda del mundo, como ocurre cuando hay libre elección de la moneda en la que cada uno confía como protectora de sus ahorro, no permite que el robo inflacionario se produzca. La libre elección de la moneda le da a la gente la herramienta para protejerse si es que el gobienro lo intenta. Un abrazo.
Febrero 18, 2014 a las 1:50 am
Mi percepción en aquella época fue que las voces que pedían una devaluación hacían cada vez más ruido en la opinión pública y que la ley de convertibilidad ampliada llegó en un mal momento pues la lectura fue que era un primer paso para modificar el sistema vigente, lo que implicaba que ya había voluntad política para modificar el 1 a 1 y por lo tanto romper un contrato entre la ciudanía y las instituciones económicas que se había venido cumpliendo por diez años; más allá de que fuera para bien o para mal, yo no estaba dispuesto a arriesgar mis ahorros a que fuera para mal por lo que decidí salirme del peso argentino a la vez que del sistema financiero argentino para no terminar bonificado como en 1989 por ejemplo (si en un futuro a alguien se le ocurría confiscar los depósitos en dólares para pagar la deuda pública) o salir perdiendo de alguna u otra manera.
En mi humilde opinión, haber dejado flotar el peso en 2001 o 2002 manteniendo los contratos dolarizados (con plena convertibilidad), hubiese provocado que la gente se asustara y saliera a comprar dólares lo que hubiese provocado una gran devaluación inicial que acentuaría aún más la recesión, ya que en el tiempo en que se tardaría en que el peso llegara a un valor de equilibrio en torno a US$ 1, la devaluación llevaría a la quiebra a aquellos endeudados en dólares que dependían de ingresos (fijos) en pesos a la vez que este cambio tan brusco se llevaría puesto a los importadores. Aunque coincido plenamente en que la pesificación de Duhalde es el peor de los saqueos jamás orquestados en la historia de este país.
La FED no les estaba robando a sus ciudadanos hacia 2007-2008 porque no se había comprometido a respaldar el dólar con euros u otras monedas, ni en Estados Unidos había créditos y contratos pactados en euros u otras monedas. Pero la FED y los gobiernos europeos si le robaron el ahorro a la gente en los 1930s cuando rompieron sus promesas de convertir sus monedas de papel a oro y las devaluaron
Febrero 18, 2014 a las 1:51 am
Creo que el gran error de los ‘90s fue no haber llegado a nada concreto con el Mercosur, que convirtió a Argentina en un país muy interdependiente con Brasil en detrimento del comercio con otras naciones, ya que había libre comercio con Brasil pero no así con los demás país y en el caso de que Brasil colapsara, Argentina quedaría mucho más expuesta que si hubiese aplicado iguales condiciones para todas las naciones. Creo que hacia 2001 usted tenía bien en claro que la política de “dólar fuerte” no iba a durar y era meramente transitoria, como tampoco duró la de los ‘80s y que era cuestión de tiempo para que la situación se arreglara sola cuando se revirtieran los términos de intercambio.
Febrero 18, 2014 a las 11:59 am
Febrero 18, 2014 a las 11:58 am
Estoy de acuerdo que en 2001 no se podía devaluar ni dejar flotar. Antes había que terminar la reestructuración de la deuda pública, para descongestionar totalmente los tres añs siguientes de vencimientos de deuda en dólares y prepara mecanismos de alargamiento de plazos y refinanciaciones para las deudas en dólares del sector privado, como se lo hizo en Uruguay. En 2002, si se terminaba con esos procesos que habían comenzado el 1 de noviembre de 2001 se podría haber dejado flotar sin pesificar, es decir, mantenientdo la convertibilidad. La depreciación del peso no hubiera sido muy grande, porque había pocos pesos en circulación, apenas 12 mil millones para un stock de reservas de 25 mil millones de dólares y estaban pendientes casi 5 mil millones de desembolsos del FMI que se habían comprometido para cuando terminara la restructuración de deudas. Con respecto a tu argumento que en Estados Unidos y Europa no les robaron a sus ciudadanos cuando dejar devaluar sus monedas y que aquí si porque no les devolvieron dólares sino pesos, te recuerdo que en tu comentario anterior vos no decís que la pesificación fue el robo, sino que hablás de que toda devaluación es un robo. Eso es lo que yo te contesté con el ejemplo de Europa y Estados Unidos. Ahora vos salís con otra cosa: sostenes que la pesificación fue un robo. En eso yo coincido totalmente. Un abrazo.
Sturzenegger prefiero al padre, fué lamentable verlo bailar cumbia en las últimas elecciónes.
Febrero 18, 2014 a las 6:19 pm
Bueno, que tiene que ver que mueva la colita. No mezcles consideraciones estéticas con evaluaciones políticas o profesionales.
Dr. Cavallo. Teniendo en cuenta lo que decía la llamada “ley de convertibilidad” y las practicas economicas y financieras que se establecieron a partir de la misma es indudable que “convertibilidad” y “tipo de cambio fijo 1 a 1” eran lo mismo. Decir que no lo eran es una falacia, salvo quizas cuando se introdujo la “canasta de monedas”, quen enla practica nunca funcionó. Recuerdo que los bancos daban creditos en dólares a empresas de servicios nacionales, por ejemplo, que no tenían (ni nunca tendrían posibilidad de tener) ingresos en dólares. Un dolar era igual a un peso, y esa empresa pasaba a deber, por ejemplo, US$ 1.000.000.- sin haber visto jamás un dólar, ya que se suponía que los iba a pagar en pesos. Siempre me pareció un delirio este mecanismo, y estaba seguro que terminaría en un desastre.
Es cierto que popularmente la convertibilidad se entendió como el 1 a 1 y es en ese sentido que utilizó el término Federico en su libro, aunque estoy seguro que él sabe que Convertibilidad y tipo de cambio fijo son dos cosas diferentes, aunque se pueden combinar, como ocurrió en la ley de convertibilidad de 1991. Yo tengo que utilizar todas las oportunidades que se me presenten para distinguir entre convertibilidad de la moneda y tipo de cambio fijo para que en el futuro sea viable volver a estabilizar la economía. La convertibilidad del austral se dispuso por tres artículos de la ley 23.928 (ver http://www.infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/328/norma.htm): los artículos 1 y 2 que obligan al Banco Central a los dólares que se le demanden a razón de 10.000 australes por Dólar; el artículo 4, que autoriza al Banco central a comprar dólares con sus recursos propios o emitiendo australes al tipo de cambio de mercado y el artículo 11 que modifica tres artículos del Código Civil. Es éste último el que permite que los contratos se puedan hacer en monedas extranjeras y se deban cumplir en la moneda en la que se formularon. Esto significa que el Austral perfectamente hubiera podido flotar desde el tipo de cambio 10.000 Australes por dólar para abajo. Por ejemplo, si en 1997 cuando entraban enorme cantidad de Dólares al País, el Banco Central hubiera dicho yo no pago 1 Peso sino que compro al precio de mercado, seguramente el precio del Dólar hubiera bajado. Bastaría haber modificado la ley de convertibilidad para establecer en el artículo 1 que de ahí en más la convertibilidad era al precio que se determinara en el mercado, es decir que la obligación del Banco Central era simétrica a la de la autorización para comprar, como para que el régimen de convertibilidad se transformara en tipo de cambio flotante. O se podría haber modificado el artículo 1, como lo hicimos en 2001, para que el tipo de cambio no estuviera fijado al Dólar sino a una cesta de monedas. La moneda hubiera seguido siendo convertible. Sobre la cuestión de los contratos en moneda extranjera el tema está muy bien explicado en http://www.mndabogados.com.ar/files/Las_obligaciones_en_moneda_extranjera_ante_la_nueva_ley_monetaria.pdf , de paso te sugiero que leas un informe muy interesante de Soler sobre la prohibición que estableció la AFIP de emitir facturas electrónicas en Dólar. Supongo que lo habrás leído dado que tu especialidad son los impuestos: http://www.infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/328/norma.htm
Con respecto a la cuestión del endeudamiento en dólares o en pesos, no creo que hayan sido muchos los que, como vos, pensaron desde mucho antes del 2002 que todo era un delirio, porque si no tendría que haber habido muchas operaciones de arbitraje, es decir, gente que se endeudaba en pesos para comprar dólares, apostando a una futura devaluación. Puede que vos lo hayas hecho, pero no conozco de muchos que lo hicieran. En realidad, quienes hayan hecho esa apuesta, si en 1997 el Banco Central hubiese dejado flotar, habrían perdido mucho dinero. Coincido en que en el futuro, con convertibilidad flotante será importante que tanto los bancos como sus clientes sean conscientes de que el tipo de cambio puede fluctuar. Esto ocurre en Perú y sin embargo la economía funciona muy bien con convertibilidad flotante.
La gran ventaja de que la moneda sea convertible es que obligará al banco Central a que, cuando fluctúe, lo haga en las dos direcciones, no que sólo tienda a perder valor. Si el Banco Central emite descontroladamente la moneda local, la gente dejará de utilizarla y la economía se dolarizará casi totalmente.
Espero Roberto que esta explicación te ayude a entender porque yo distingo entre convertibilidad y tipo de cambio fijo. No lo hago para defender lo que yo hice para estabilizar a la economía argentina. Creo que la historia va a registrar que si lo que se logró fue por el tipo de cambio fijo, los historiadores van a tener que explicar por qué no lo habían logrado los gobiernos que muchas veces en el pasado habían acudido al sistema de cambio fijo (por ejemplo cuando el Plan austral o en todos los gobiernos peronistas anteriores a Menem. Lo que permitió que tuviéramos 10 años de estabilidad fue la convertibilidad monetaria, no el tipo de cambio fijo. Y en el futuro, con convertibilidad monetaria y una política de metas de inflación, va a ser posible estabilizar, aun sin tipo de cambio fijo. Aunque al principio y para afectar a las expectativas, es posible que decidan también utilizarlo. Un abrazo.
Febrero 20, 2014 a las 12:20 am
Hola doctor, ya que mencionó a varios economistas prestigiosos y jóvenes, me gustaría conocer su opinión acerca de Tomás Bulat, que ha ganado muchísima trascendencia en los últimos años. Un abrazo.
Febrero 20, 2014 a las 12:32 pm
Mencioné a los que se han metido en política. Comentaristas para la radio y la televisión hay varios y algunos, como Tomás Bulat, parecen razonables. Pero no estoy en condiciones de opinar sobre sus conocimientos y experiencia. Un abrazo.
Doctor, a ver si comprendi. A lo que usted se refiere con convertibilidad no es exactamente al 1 a 1 (tipo de cambio fijo), si no a la posibilidad de que la gente pueda optar por utilizar tanto dolares como pesos para realizar transacciones y contratos?
Febrero 24, 2014 a las 7:00 pm
Domingo, a que te referís con la expansión del crédito interno? Al otorgamiento de redescuentos al sector financiero? o a la compra de LEBACs?
Septiembre 21, 2014 a las 6:05 pm
El Banco Central congtrola la expansión del crédito bancario interno manejando los encajes legales sobre los depósitos bancarios. Cuando suben los encajes se contrae el crédito. Cuando bajan los encajes se expande el crédito. Los encajes pueden ser diferenciales para depósitos en la moneda local y para los depósitos en dólares. Un abrazo.
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References: resolución 
 artículo 617
 artículo 4
 artículo 11
 artículo 1
 artículo 1