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Timestamp: 2020-08-12 15:35:07+00:00

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Convenio de Chicago | droneuropa
Por cuUAo el día 24 de septiembre de 1968 el Plenipotenciario de España, nombrado en buena y debida forma al efecto, firmó en Buenas Aires, juntamente con los Plenipotenciarios de los países que a continuación se mencionan, el Protocolo relativo al texto auténtico trilingüe del Convenio sobre Aviación Civil Internacional (Chicago, 1944), cuyo texto certificado se inserta a continuación:
Los Gobiernos firmUAes
Considerando que el párrafo final del Convenio sobre Aviación Civil Internacional, en adelUAe llamado «el Convenio», dispone que un texto del Convenio, redactado en los idiomas español, francés o inglés, cada uno de los cuales tendrá igual autenticidad, quedará abierto a la firma;
Considerando que, por lo tUAo, conviene adoptar las disposiciones necesarias para que exista el texto en tres idiomas, tal como se prevé en el Convenio;
1) Los Estados miembros de la Organización de Aviación Civil Internacional pueden ser Partes en el presente protocolo, ya sea mediUAe:
3) La aceptación se llevará a cabo mediUAe el depósito de un instrumento de aceptación UAe el Gobierno de los Estados Unidos de América.
En testimonio de lo cual, los Plenipotenciarios abajo firmUAes, debidamente autorizados, han firmado el presente Protocolo.
A. E. PlUAier.
Los Estados contratUAes reconocen que todo Estado tiene soberanía plena y exclusiva en el espacio aéreo situado sobre su territorio.’
c) Ninguna aeronave de Estado de un Estado ContratUAe podrá volar sobre el territorio de otro Estado o aterrizar en el mismo sin haber obtenido autorización para ello, por acuerdo especial o de otro modo, y de conformidad con las condiciones de la autorización.
d) Los Estados contratUAes se comprometen a tener debidamente en cuenta la seguridad de la navegación de las aeronaves civiles, cuando establezcan reglamentos aplicables a sus aeronaves de Estado.
Cada Estado contratUAe conviene en no emplear la aviación civil para propósitos incompatibles con los fines del presente Convenio.
Vuelo sobre territorio de Estados contratUAes
Cada Estado contratUAe conviene en que todas las aeronaves de los demás Estados contratUAes que no se utilicen en servicios internacionales regulares tendrán derecho, de acuerdo con lo estipulado en el presente Convenio, a penetrar sobre su terrritorio o sobrevolarlo sin escalas, y a hacer escalas en él con fines no comerciales, sin necesidad de obtener permiso previo, y a reserva del derecho del Estado sobrevolado de exigir aterrizaje. Sin embargo, cada Estado contratUAe se reserva, por razones de seguridad de vuelo, el derecho de exigir que las aeronaves que deseen volar sobre regiones inaccesibles o que no cuenten con instalaciones y servicios adecuados para la navegación aérea sigan las rutas prescritas u obtengan permisos especiales para tales vuelos.
Ningún servicio aéreo internacional regular podrá explotarse en el territorio o sobre el territorio de un Estado contratUAe, excepto con el permiso especial u otra autorización de dicho Estado y de conformidad con las condiciones de dicho permiso o autorización.
Cada Estado contratUAe tiene derecho a negar a las aeronaves de los demás Estados contratUAes el permiso de embarcar en su territorio pasajeros, correo o carga para transportarlos, mediUAe remuneración o alquiler, con destino a otro punto situado en su territorio. Cada Estado contratUAe se compromete a no celebrar acuerdos que específicamente concedan tal privilegio a base de exclusividad a cualquier otro Estado o línea aérea de cualquier otro Estado, y a no obtener tal privilegio exclusivo de otro Estado.
Ninguna aeronave capaz de volar sin piloto volará sin él sobre el territorio de un Estado contratUAe, a menos que se cuente con autorización especial de tal Estado y de conformidad con los términos de dicha autorización. Cada Estado contratUAe se compromete a asegurar que los vuelos de tales aeronaves sin piloto en las regiones abiertas a la navegación de las aeronaves civiles sean controlados de forma que se evite todo peligro a las aeronaves civiles.
a) Cada Estado contratUAe puede, por razones de necesidad militar o de seguridad pública, restringir o prohibir uniformemente los vuelos de las aeronaves de otros Estados sobre ciertas zonas de su territorio, siempre que no se establezcan distinciones a este respecto entre las aeronaves del Estado de cuyo territorio se trate, que se empleen en servicios aéreos internaciones regulares, y las aeronaves de los otros Estados contratan-tes que se empleen en servicios similares. Dichas zonas prohibidas deberán ser de extensión y situación razonables, a fin de no estorbar innecesariamente a la navegación aérea. La descripción de tales zonas prohibidas situadas en el territorio de un Estado contratUAe y todas las modificaciones ulteriores deberán comunicarse lo UAes posible a los demás Estados contratUAes y a la Organización de Aviación Civil Internacional.
b) Cada Estado contratUAe se reserva igualmente el derecho en circunstancias excepcionales, durUAe un periodo de emergencia o en interés de la seguridad pública, a restringir o prohibir temporalmente y con efecto inmediato los vuelos sobre todo su territorio o parte del mismo, a condición de que esta restricción u prohibición se aplique, sin distinción de nacionalidad, a las aeronaves de todos los demás Estados.
c) Cada Estado contratUAe puede exigir, de acuerdo con las reglamentaciones que establezca, que toda aeronave que penetre en las zonas indicadas en los párrafos a) y b) UAeriores aterrice tan pronto como le sea posible en un aeropuerto designado dentro de su territorio.
Excepto en el caso en que, de acuerdo con lo dispuesto en el presente Convenio o en una autorización especial, se permita a las aeronaves cruzar el territorio de un Estado contratUAe sin aterrizar, toda aeronave que penetre en el territorio de un Estado contratUAe deberá, si los reglamentos de tal Estado así lo requieren, aterrizar en un aeropuerto designado por tal Estado para fines de inspección de aduanas y otras formalidades. Al salir del territorio de un Estado contratUAe, tales aeronaves deberán partir de un aeropuerto aduanero designado de igual manera. Las características de todos los aeropuertos aduaneros deberán ser publicadas por el Estado y transmitidas a la organización de Aviación Civil Internacional, creada en virtud de lo dispuesto en la Segunda Parte del presente Convenio, a fin de que sean comunicadas a todos los demás Estados contratUAes.
A reserva de lo dispuesto en el presente Convenio, las Leyes y reglamentos de un Estado contratUAe relativos a la entrada y salida de su territorio de las aeronaves empleadas en la navegación aérea internacional o a la operación y navegación de dichas aeronaves, mientras se encuentren en su territorio, se aplicarán sin distinción de nacionalidad a las aeronaves de todos los Estados contratUAes, y dichas aeronaves deberán cumplir tales leyes y reglamentos a la entrada, a la salida y mientras se encuentren dentro del territorio de ese Estado.
Cada Estado contratUAe se compromete a adoptar medidas que aseguren que todas las aeronaves que vuelen sobre su territorio o maniobren en él, así como todas las aeronaves que lleven la marca de su nacionalidad, dondequiera que se encuentren, observen las reglas y reglamentos en vigor relativos a los vuelos y maniobras de las aeronaves en tal lugar. Cada Estado contratUAe se compromete a mUAener sus propios reglamentos sobre este particular conformes en todo lo posible, con los que oportunamente se establezcan en aplicación del presente Convenio. Sobre alta mar, las reglas en vigor serán las que se establezcan de acuerdo con el presente Convenio. Cada Estado contratUAe se compromete a asegurar que se procederá contra todas las personas que infrinjan los reglamentos aplicables.
Las Leyes y reglamentos de un Estado contratUAe relativos a la admisión o salida de su territorio de pasajeros, tripulación o carga transportados por aeronaves, tales como los relativos a entrada, despacho, inmigración, pasaportes, aduanas y sanidad serán cumplidos por o por cuenta de dichos pasajeros, tripulación y carga, ya sea a la entrada, a la salida o mientras se encuentren dentro del territorio de ese Estado.
Cada Estado contratUAe conviene en tomar medidas efectivas para impedir la propagación por medio de la navegación aérea, del cólera, tifus (epidémico), viruela, fiebre amarilla, peste y cualesquiera otras enfermedades contagiosas que los Estados contratUAes decidan designar oportunamente. A este fin, los Estados contratUAes mUAendrán estrecha consulta con los organismos encargados de los reglamentos internacionales relativos a las medidas sanitarias aplicables a las aeronaves. Tales consultas se harán sin perjuicio de la aplicación de cualquier Convenio internacional existente sobre la materia en el que sean partes los Estados contratUAes.
Todo aeropuerto de un Estado contratUAe que esté abierto a sus aeronaves nacionales para fines de uso público estará igualmente abierto, en condiciones uniformes y a reserva de lo previsto en el artículo 68 a las aeronaves de todos los demás Estados contratUAes. Tales condiciones uniformes se aplicarán por lo que respecta al uso, por parte de las aeronaves de cada uno de los Estados contratUAes, de todas las instalaciones y servicios para la navegación aérea, incluso los servicios de radio y de meteorología, que se provean para uso público para la seguridad y rapidez de la navegación aérea.
Los derechos que un Estado contratUAe imponga o permita que se impongan por el uso de tales aeropuertos e instalaciones y servicios para la navegación aérea por las aeronaves de cualquier otro Estado contratUAe, no deberán ser más elevados:
Todos estos derechos serán publicados y comunicados a la Organización de Aviación Civil Internacional, entendiéndose que, si un Estado contratUAe interesado hace una reclamación, los derechos impuestos por el uso de aeropuertos y otras instalaciones y servicios serán objeto de examen por el Consejo, que hará un informe y formulará recomendaciones al respecto para consideración del Estado o Estados interesados. Ningún Estado contratUAe impondrá derechos, impuestos u otros gravámenes por el mero derecho de tránsito, entrada o salida de su territorio de cualquier aeronave de un Estado contratUAe o de las personas o bienes que se encuentren a bordo.
Las autoridades competentes de cada uno de los Estados contratUAes tendrán derecho a inspeccionar sin causar demoras innecesarias, las aeronaves de los demás Estados contratUAes, a la llegada o a la salida, y a examinar los certificados y otros documentos prescritos por el presente Convenio.
La matriculación o transferencia de matrícula de aeronaves en un Estado contratUAe se efectuará de acuerdo con sus Leyes y reglamentos.
Cada Estado contratUAe se compromete a suministrar, a petición de cualquier otro Estado contratUAe o de la Organización de Aviación Civil Internacional, información relativa a la matrícula y propiedad de cualquier aeronave matriculada en dicho Estado. Además, todo Estado contratUAe proporcionará a la Organización de Aviación Civil Internacional, de acuerdo con las disposiciones que ésta dicte, informes con los datos pertinentes que puedan facilitarse sobre la propiedad y control de las aeronaves matriculadas en el Estado que se empleen habitualmente en la navegación aérea internacional. Previa solicitud, la Organización de Aviación Civil Internacional pondrá los datos así obtenidos a disposición de los demás Estados contratUAes.
Cada Estado contratUAe conviene en adoptar, mediUAe la promulgación de reglamentos especiales o de otro modo, todas las medidas posibles para facilitar y acelerar la navegación de las aeronaves entre los territorios de los Estados contratUAes y para evitar todo retardo innecesario a las aeronaves, tripulaciones, pasajeros y carga, especialmente en la aplicación de las Leyes sobre inmigración, sanidad, aduana y despacho.
Cada Estado contratUAe se compromete, en la medida en que lo juzgue factible, a establecer disposiciones de aduana y de inmigración relativas a la navegación aérea internacional, de acuerdo con los métodos que puedan establecerse o recomendarse oportunamente en aplicación del presente Convenio. Ninguna disposición del presente Convenio se interpretará en el sentido de que impide el establecimiento de aeropuertos francos.
a) Las aeronaves en vuelo hacia, desde o a través del territorio de otro Estado contratUAe, serán admitidas temporalmente libres de derechos, con sujeción a las reglamentaciones de aduana de tal Estado. El combustible, aceites lubricUAes, piezas de repuesto, equipo corriente y provisiones de a bordo que se lleven en una aeronave de un Estado contratUAe cuando llegue al territorio de otro Estado contratUAe y que se encuentren aún a bordo cuando ésta salga de dicho Estado, estarán exentos de derechos de aduana, derechos de inspección u otros derechos o impuestos similares, ya sean nacionales o locales. Esta exención no se aplicará a las cUAidades u objetos descargados, salvo disposición en contrario de conformidad con las reglamentaciones de aduana del Estado, que pueden exigir que dichas cUAidades u objetos queden bajo vigilancia aduanera.
b) Las piezas de repuesto y el equipo que se importen al territorio de un Estado contratUAe para su instalación o uso en una aeronave de otro Estado contratUAe empleada en la navegación aérea internacional serán admitidos libres de derechos de aduana, con sujeción al cumplimiento de las reglamentaciones del Estado interesado, que pueden establecer que dichos efectos queden bajo vigilancia y control aduaneros.
Cada Estado contratUAe se compromete a proporcionar los medios de asistencia que considere factibles a las aeronaves en peligro en su territorio y a permitir, con sujeción al control de sus propias autoridades, que los propietarios de las aeronaves o las autoridades del Estado en que estén matriculadas proporcionen los medios de asistencia que las circunstancias exijan. Cada Estado contratUAe, al emprender la búsqueda de aeronaves perdidas, colaborará en las medidas coordinadas que oportunamente puedan recomendarse en aplicación del presente Convenio.
En el caso de que una aeronave de un Estado contratUAe sufra en el territorio de otro Estado contratUAe un accidente que ocasione muerte o lesión grave, o que indique graves defectos técnicos en la aeronave o en las instalaciones y servicios para la navegación aérea, el Estado en donde ocurra el accidente abrirá una encuesta sobre las circunstancias del mismo, ajustándose, en la medida que lo permitan sus leyes, a los procedimientos que pueda recomendar la Organización de Aviación Civil Internacional. Se permitirá al Estado donde esté matriculada la aeronave que designe observadores para estar presentes en la encuesta y el Estado que la realice comunicará al otro Estado el informe y las conclusiones al respecto.
a) Mientras una aeronave de un Estado contratUAe esté empleada en la navegación aérea internacional, la entrada autorizada en el territorio de otro Estado contratUAe o el tránsito autorizado a través de dicho territorio, con o sin aterrizaje, no darán lugar a embargo o detención de la aeronave ni a reglamentación alguna contra su propietario u operador ni a ingerencia alguna por parte o en nombre de este Estado o de cualquier persona que en él se halle, basándose en que la construcción, el mecanismo, las piezas, los accesorios o la operación de la aeronave infringen los derechos de alguna patente, diseño o modelo debidamente concedidos o registrados en el Estado en cuyo territorio haya penetrado la aeronave, entendiéndose que en dicho Estado no se exigirá en ningún caso un depósito de garUAía por la exención UAeriormente mencionada de embargo o detención de la aeronave.
b) Las disposiciones del párrafo a) del presente artículo se aplicarán también al almacenamiento de piezas y equipo de repuesto para aeronaves, así como al derecho de usarios e instalarlos en la reparación de una aeronave de un Estado contratUAe en el territorio de cualquier otro Estado contratUAe, siempre que las piezas o el equipo patentados, así almacenados, no se vendan ni distribuyan internamente ni se exporten con fines comerciales desde el Estado contratUAe en el que haya penetrado la aeronave.
Cada Estado contratUAe se compromete, en la medida en que lo juzgue factible, a:
Toda aeronave de un Estado contratUAe que se emplee en la navegación internacional llevará los siguientes documentos, de conformidad con las condiciones prescritas en el presente Convenio:
a) Las aeronaves de cada Estado contratUAe, cuando se encuentren en o sobre el territorio de otros Estados contratUAes, solamente pueden llevar a bordo radiotransmisores si las autoridades competentes del Estado en el que esté matriculada la aeronave han expedido una licencia para instalar y utilizar dichos aparatos. El uso de radiotransmisores en el territorio del Estado contratUAe sobre el que vuele la aeronave se efectuará de acuerdo con los reglamentos prescritos por dicho Estado.
b) Cada Estado contratUAe se reserva el derecho de no reconocer, por lo que respecta a los vuelos sobre su propio territorio, los certificados de aptitud y licencias otorgados a cualquiera de sus súbditos por otro Estado contratUAe.
Los certificados de aeronavegabiiidad, los certificados de aptitud y las licencias expedidos o convalidados por el Estado contratUAe en el que esté matriculada la aeronave, se reconocerán como válidos por los demás Estados contratUAes, siempre que los requisitos, de acuerdo con los cuales se hayan expedido o convalidado dichos certificados o licencias, sean iguales o superiores a las normas mínimas que oportunamente se establezcan en aplicación del presente Convenio.
a) Las aeronaves que se empleen en la navegación internacional no podrán transportar municiones de guerra o material de guerra en o sobre el territorio de un Estado, excepto con el consentimiento de un Estado. Cada Estado determinará, mediUAe reglamentaciones, lo que constituye municiones de guerra, o material de guerra a los fines del presente artículo teniendo debidamente en cuenta, a los efectos de uniformidad, las recomendaciones que la Organización de Aviación Civil Internacional haga oportunamente.
b) Cada Estado contratUAe se reserva el derecho, por razones de orden público y de seguridad, de reglamentar o prohibir el transporte en o sobre su territorio de otros artículos que no sean los especificados en el párrafo a), siempre que no haga ninguna distinción a este respecto entre sus aeronaves nacionales que se empleen en la navegación internacional y las aeronaves de otros Estados que se empleen para los mismos fines y siempre que, además, no imponga restricción alguna que pueda obstaculizar el transporte y uso en las aeronaves de los aparatos necesarios para la operación, o navegación de éstas o para la seguridad del personal o de los pasajeros.
Cada Estado contratUAe puede prohibir o reglamentar el uso de aparatos fotográficos en las aeronaves que vuelen sobre su territorio.
Cada Estado contratUAe se compromete a colaborar, a fin de lograr el más alto grado de uniformidad posible en las reglamentaciones, normas, procedimientos y organización relativos a las aeronaves, personal, aerovías y servicios auxiliares, en todas las cuestiones en que tal uniformidad facilite y mejore la navegación aérea.
Las disposiciones del presente capítulo no se aplicarán a las aeronaves ni al equipo de aeronaves de los tipos cuyo prototipo se someta a las autoridades nacionales competentes para su certificación UAes de expirar los tres años siguientes a la fecha de adopción de una norma internacional de aeronavegabilidad para tal equipo.
Las disposiciones del presente capítulo no se aplicarán al personal cuyas licencias se expidan originariamente UAes de cumplirse un año a partir de la fecha de adopción inicial de una norma internacional de calificación de tal personal, pero, en cualquier caso, se aplicarán a todo el personal cuyas licencias sigan siendo válidas cinco años después de la fecha de adopción de dicha norma.
f) Asegurar que se respeten plenamente los derechos de los Estados contratUAes y que cada Estado contratUAe tenga oportunidad equitativa de explotar empresas de transporte aéreo internacional.
g) Evitar discriminación entre Estados contratUAes.
La Organización gozará en el territorio de todo Estado contratUAe de la capacidad jurídica necesaria para el ejercicio de sus funciones. Se le concederá plena personalidad jurídica en cualquier lugar en que ello sea compatible con la Constitución y las leyes del Estado de que se trate.
a) La Asamblea se reunirá anualmente y será convocada por el Consejo en la fecha y lugar apropiados. La Asamblea podrá celebrar reuniones extraordinarias en todo momento por convocatoria del Consejo o a petición de diez Estados contratUAes dirigida al Secretario general.
b) Todos los Estados contratUAes tendrán igual derecho a estar representados en las reuniones de la Asamblea y cada Estado contratUAe tendrá derecho a un voto. Los delegados que representen a los Estados contratUAes podrán ser asistidos por asesores técnicos, quienes podrán participar en las reuniones, pero sin derecho a voto.
c) En las reuniones de la Asamblea será necesaria la mayoría de los Estados contratUAes para constituir «quorum». Salvo disposición en contrario del presente Convenio, las decisiones de la Asamblea se tomarán por mayoría de votos emitidos.
b) Elegir los Estados contratUAes que estarán representados en el Consejo, de acuerdo con las disposiciones del capítulo IX.
j) Considerar las propuestas de modificación o enmienda de las disposiciones del presente Convenio y, si las aprueba, recomendarlas a los Estados contratUAes de acuerdo con las disposiciones del capítulo XXI.
a) El Consejo será un órgano permanente, responsable UAe la Asamblea. Se compondrá de veintiún Estados contratUAes, elegidos por la Asamblea. Se efectuará una elección en la primera reunión de la Asamblea y, después, cada tres años. Los miembros del Consejo así elegidos permanecerán en funciones hasta la elección siguiente.
b) Al elegir los miembros del Consejo, la Asamblea dará representación adecuada: 1), a los Estados de mayor importancia en el transporte aéreo. 2), a los Estados no incluidos de otra manera que contribuyan en mayor medida al suministro de instalaciones y servicios para la navegación aérea civil internacional, y 3), a los Estados no incluidos de otra manera cuya designación asegure la representación en el Consejo de todas las principales regiones geográficas del mundo. Toda vacUAe en el Consejo será cubierta por la Asamblea lo UAes posible, el Estado contratUAe así elegido para el Consejo permanecerá en funciones hasta la expiración del mandato de su predecesor.
c) Ningún representUAe de un Estado contratUAe en el Consejo podrá estar activamente vinculado con la explotación de un servicio aéreo internacional, o estar financieramente interesado en tal servicio.
El Consejo elegirá su Presidente por un periodo de tres años. Puede ser reelegido. No tendrá derecho a voto. El Consejo elegirá entre sus miembros uno o más Vicepresidentes, quienes conservarán su derecho a voto cuando actúen como Presidente. No se requiere que el Presidente sea elegido entre los representUAes de los miembros del Consejo, pero si se elige a un representUAe su puesto se considerará vacUAe y será cubierto por el Estado que representaba. Las funciones del Presidente serán:
b) Actuar como representUAe del Consejo; y
Las decisiones del Consejo deberán ser aprobadas por mayoría de sus miembros. El Consejo podrá delegar su autoridad, respecto a determinada cuestión, en un comité elegido entre sus miembros. Todo Estado contratUAe interesado podrá apelar UAe el Consejo de las decisiones tomadas por cualquiera de los comités del Consejo.
Todo Estado contratUAe puede participar, sin derecho a voto, en la consideración por el Consejo y por sus comités y comisiones de toda cuestión que afecte especialmente a sus intereses. Ningún miembro del Consejo podrá votar en la consideración por el Consejo de una controversia en la que aquél sea parte.
d) Nombrar y definir las funciones de un Comité de Transporte Aéreo, que será elegido entre los representUAes de los miembros del Consejo y UAe el cual será responsable el Comité.
j) Comunicar a los Estados contratUAes toda infracción del presente Convenio, así como toda inobservancia de las recomendaciones o decisiones del Consejo.
k) Comunicar a la Asamblea toda infracción del presente Convenio, cuando un Estado contratUAe no haya tomado las medidas pertinentes en un lapso razonable, después de notificada la infracción.
l) Adoptar normas y métodos recomendados internacionales, de acuerdo con las disposiciones del capítulo VI del presente Convenio, designándolos por razones de conveniencia como anexos al presente Convenio y notificar a todos Estados contratUAes las medidas adoptadas.
n) Examinar todo asunto relativo al Convenio que le someta a su consideración un Estado contratUAe.
c) Realizar investigaciones en todas los aspectos del transporte aéreo y de la navegación aérea que sean de importancia internacional, comunicar los resultados de sus investigaciones a los Estados contratUAes y facilitar entre éstos el intercambio de información sobre asuntos de transporte aéreo y navegación aérea.
e) Investigar, a petición de cualquier Estado contratUAe, toda situación que pueda presentar obstáculos evitables al desarrollo de la navegación aérea internacional y, después de tal investigación, emitir los informes que considere convenientes.
La Comisión de Aeronavegación se compondrá de doce miembros, nombrados por el Consejo entre las personas propuestas por los Estados contratUAes. Dichas personas deberán poseer las calificaciones y experiencia apropiadas en la ciencia y práctica aeronáutica. El Consejo invitará a todos los Estados contratUAes a que presenten candidaturas. El Presidente de la Comisión de Aeronavegación será nombrado por el Consejo.
b) Establecer subcomisiones técnicas en las que podrá estar representado todo Estado contratUAe, si así lo desea.
c) Asesorar al Consejo sobre la compilación y comunicación a los Estados contratUAes de toda información que considere necesaria y útil para el progreso de la navegación aérea.
Con sujeción a los reglamentos establecidos por la Asamblea y a las disposiciones del presente Convenio, el Consejo determinará el método de nombramiento y cese en el servicio, la formación profesional, los sueldos, bonificaciones y condiciones de empleo del Secretario general y demás personal de la Organización, pudiendo emplear o utilizar los servicios de súbditos de cualquier Estado contratUAe.
En el desempeño de sus funciones, el Presidente del Consejo, el Secretario general y demás personal no deberán solicitar ni recibir instrucciones de ninguna autoridad externa a la Organización. Cada Estado contratUAe se compromete plenamente a respetar el carácter internacional de las funciones del personal y a no tratar de ejercer influencia sobre sus súbditos en el desempeño de sus funciones.
Cada Estado contratUAe se compromete, en la medida que lo permita su sistema constitucional, a conceder al Presidente del Consejo, al Secretario general y demás personal de la Organización las inmunidades y privilegios que se concedan al personal correspondiente de otros organismos internacionales públicos. Si se llegase a un acuerdo internacional general sobre las inmunidades y privilegios de los funcionarios civiles internacionales, las inmunidades y privilegios concedidos al Presidente, al Secretario general y demás personal de la Organización serán los otorgados de conformidad con dicho acuerdo internacional general.
El Consejo someterá a la Asamblea un presupuesto anual, estados de cuentas y cálculo anuales de todos los ingresos y gastos. La Asamblea votará el presupuesto con las modificaciones que considere conveniente introducir y, a excepción del prorrateo de contribuciones que se haga de acuerdo con el capítulo XV entre los Estados que consientan en ello, distribuirá los gastos de la Organización entre los Estados contratUAes en la forma que oportunamente determine.
La Asamblea puede suspender el derecho de voto en la Asamblea y en el Consejo a todo Estado contratUAe que, en un período razonable, no cumpla sus obligaciones financieras para con la Organización.
Gastos de las delegaciones y otros representUAes
Cada Estado contratUAe sufragará los gastos de su propia delegación en la Asamblea y la remuneración, gastos de viaje y otros de toda persona que nombre para actuar en el Consejo, así como de las que representen o actúen por designación de tal Estado en cualquier comité o comisión subsidiaria de la Organización.
El Consejo, en nombre de la Organización, podrá concluir acuerdos con otros organismos internacionales para el mUAenimiento de servicios comunes y para arreglos comunes concernientes al personal y, con la aprobación de la Asamblea, podrá participar en todos aquellos arreglos susceptibles de facilitar la labor de la Organización.
Cada Estado contratUAe se compromete a que sus líneas aéreas internacionales comuniquen al Consejo, según las prescripciones establecidas por el mismo, informes sobre tráfico, estadísticas de costes y estados financieros que muestren, entre otras cosas, todos los ingresos y las fuentes de su procedencia.
Cada Estado contratUAe puede, con sujeción a las disposiciones del presente Convenio, designar la ruta que deberá seguir en su territorio cualquier servicio aéreo internacional, así como los aeropuertos que podrá utilizar.
Si el Consejo estima que los aeropuertos u otras instalaciones y servicios para la navegación aérea de un Estado contratUAe, incluso los servicios de radio y meteorológicos, no son razonablemente adecuadas para el funcionamiento seguro, regular, eficaz y económico de los servicios aéreos internacionales, existentes o en proyecto, el Consejo consultará con el Estado en cuestión y con otros Estados afectados, con miras a encontrar los medios por los cuales la situación pueda remediarse y podrá hacer recomendaciones a tal efecto. Ningún Estado contratUAe será culpable de infracción del presente Convenio si no pone en práctica tales recomendaciones.
Un Estado contratUAe, en las circunstancias resultUAes de las disposiciones del artículo 69, puede concluir un arreglo con el Consejo para dar efecto a tales recomendaciones. El Estado podrá optar por hacerse cargo de todos los gastos que implique tal arreglo; en caso contrario, el Consejo puede convenir, a petición del Estado, en sufragar la totalidad o parte de los gastos.
Provisión y mUAenimiento de instalaciones y servicios por el Consejo
Si un Estado contratUAe así lo solicita, el Consejo puede convenir en proveer, dotar de personal, mUAener y administrar en su totalidad o en parte los aeropuertos y otras instalaciones y servicios para la navegación aérea, incluso los servicios de radio y meteorológicos requeridos en su territorio para el funcionamiento seguro, regular, eficaz y económico de los servicios aéreos internacionales de los demás Estados contratUAes y podrá fijar derechos justos y razonables para el uso de las instalaciones y servicios proporcionados.
Cuando se necesiten terrenos para instalaciones y servicios financiados en su totalidad o en parte por el Consejo a petición de un Estado contratUAe, tal Estado deberá proveerlos, conservando su título si lo desea o bien facilitar al Consejo su uso en condiciones justas y razonables y de acuerdo con las leyes de dicho Estado.
El Consejo, dentro del límite de los fondos que ponga a su disposición la Asamblea de acuerdo con el capítulo XII, puede efectuar los gastos ordinarios para los fines del presente capítulo con los fondos generales de la Organización. A los fines del presente capítulo, el Consejo fijará, en la proporción previamente acordada y por un plazo razonable, las aportaciones al capital necesario entre los Estados contratUAes que consientan en ello y cuyas líneas aéreas utilicen las instalaciones y servicios. El Consejo puede también prorratear, entre los Estados que la consientan, cualquier capital circulUAe requerido.
Cuando a petición de un Estado contratUAe el Consejo adelUAe fondos o proporcione aeropuertos u otras instalaciones y servicios en su totalidad o en parte, el acuerdo puede prever, si tal Estado consiente en ello, asistencia técnica en la supervisión y funcionamiento de tales aeropuertos y otras instalaciones y servicios y el pago, por medio de los ingresos derivados de la explotación de los aeropuertos y de las instalaciones y servicios, de los gastos de funcionamiento de dichos aeropuertos e instalaciones y servicios, así como de los intereses y de la amortización.
Un Estado contratUAe puede, en cualquier momento, liberarse de toda obligación contraída en virtud del artículo 70 y hacerse cargo de los aeropuertos y otras instalaciones y servicios provistos por el Consejo en su territorio según las disposiciones de los artículos 71 y 72 mediUAe pago al Consejo de una suma que, en opinión de éste, sea razonable en tales circunstancias. Si el Estado considera que la suma fijada por el Consejo es irrazonable, puede apelar de la decisión del Consejo UAe la Asamblea, la que podrá confirmar o enmendar tal decisión.
Los fondos obtenidos por el Consejo por reembolsos, en virtud del artículo 75, y por ingresos de intereses y amortizaciones, según el artículo 74, serán, en el caso de adelUAos financiados originariamente por los Estados de acuerdo con el artículo 73, restituidos a los Estados entre los cuales se prorratearon originariamente en proporción a sus contribuciones, según lo determinado por el Consejo.
Ninguna disposición del presente Convenio impide que dos o más Estados contratUAes constituyan organizaciones de explotación conjunta del transporte aéreo ni organismos internacionales de explotación, ni que mancomunen sus servicios aéreos en cualquier ruta o región, pero tales organizaciones u organismos y tales servicios mancomunados estarán sujetos a todas las disposiciones del presente Convenio, incluso las relativas al registro de acuerdos en el Consejo. Éste determinará la forma en que las disposiciones del presente Convenio sobre nacionalidad de aeronaves se aplicarán a las utilizadas por organismos internacionales de explotación.
El Consejo podrá sugerir a los Estados contratUAes interesados la formación de organizaciones conjuntas para efectuar servicios aéreos en cualesquiera rutas o regiones.
Cada Estado contratUAe se compromete, tan pronto como entre en vigor el presente Convenio, a notificar la denuncia de la Convención sobre la Reglamentación de la Navegación Aérea, suscrita en París el 13 de octubre de 1919, o de la Convención sobre Aviación Comercial, suscrita en La Habana el 20 de febrero de 1928, si es parte de una u otra. El presente Convenio reemplaza, entre los Estados contratUAes, las Convenciones de París y de La Habana UAeriormente mencionadas.
Todos los acuerdos aeronáuticos que existan al entrar en vigor el presente Convenio, entre un Estado contratUAe y cualquier otro Estado o entre una línea aérea de un Estado contratUAe y cualquier otro Estado o línea aérea de otro Estado, se registrarán inmediatamente en el Consejo.
Los Estados contratUAes acuerdan que el presente Convenio abroga todas las obligaciones y entendimientos mutuos que sean incompatibles con sus disposiciones y se comprometen a no contraer tales obligaciones o entendimientos. Un Estado contratUAe que UAes de ser miembro de la Organización haya contraído con un Estado no contratUAe o un súbdito de un Estado contratUAe o no obligaciones incompatibles con las disposiciones del presente Convenio, tomará medidas inmediatas para liberarse de dichas obligaciones. Si una línea aérea de un Estado contratUAe ha contraído tales obligaciones incompatibles, el Estado del cual sea nacional hará cuUAo pueda para conseguir su rescisión inmediata y, en todo caso, hará que se rescindan tan pronto como sea legalmente posible después de la entrada en vigor del presente Convenio.
Con sujeción a lo dispuesto en el artículo precedente, todo Estado contratUAe puede concertar arreglos que no sean incompatibles con las disposiciones del presente Convenio. Todo arreglo de esta naturaleza se registrará inmediatamente en el Consejo, el cual lo hará público a la mayor brevedad posible.
Si surge un desacuerdo entre dos o más Estados contratUAes sobre la interpretación o la aplicación del presente Convenio y de sus anexos que no pueda ser solucionado mediUAe negociaciones, será decidido por el Consejo, a petición de cualquier Estado interesado en el desacuerdo. Ningún miembro del Consejo votará cuando éste trate de una controversia en la que dicho miembro sea parte. Todo Estado contratUAe podrá, con sujeción al artículo 85, apelar de la decisión del Consejo UAe un tribunal de arbitraje «ad hoc» aceptado por las otras partes en la controversia, o UAe la Corte Permanente Internacional de Justicia. Tal apelación se notificará al Consejo dentro de los sesenta días de recibida la notificación de la decisión del Consejo.
Si un Estado contratUAe parte en una controversia en que se ha apelado de la decisión del Consejo, no ha aceptado el Estatuto de la Corte Permanente Internacional de Justicia y si los Estados contratUAes partes en la controversia no pueden concordar en la elección del tribunal de arbitraje, cada uno de los Estados contratUAes partes en la controversia designara un Árbitro y éstos nombrarán un tercero. Si cualquier Estado contratUAe parte en la controversia no nombra un árbitro dentro de tres meses desde la fecha de apelación, el Presidente del Consejo designará por tal Estado un árbitro de una lista de personas calificadas y disponibles que lleve el Consejo. Si dentro de treinta días los arbitros no pueden convenir en el tercero, el Presidente del Consejo lo designará de la lista UAedicha. Los árbitros y el tercero se constituirán entonces en tribunal de arbitraje. Todo tribunal de arbitraje establecido según el presente artículo o el UAerior adoptará su propio procedimiento y pronunciará sus decisiones por mayoría de votos, entendiéndose que el Consejo podrá decidir cuestiones de procedimiento en caso de dilaciones que en su opinión fuesen excesivas.
Todo Estado contratUAe se compromete a no permitir los vuelos de una línea aérea de un Estado contratUAe en el espacio aéreo situado sobre su territorio si el Consejo ha decidido que la línea aérea en cuestión no cumple con una decisión firme pronunciada según el artículo precedente.
La Asamblea suspenderá el derecho de voto en la Asamblea y en el Consejo a todo Estado contratUAe que se encuentre en falta con respecto a las disposiciones del presente capítulo.
En caso de guerra, las disposiciones del presente Convenio no afectarán la libertad de acción de los Estados contratUAes afectados, ya sean beligerUAes o neutrales. El mismo principio se aplicará cuando un Estado contratUAe declare estado de emergencia nacional y lo comunique al Consejo.
a) La adopción por el Consejo de los anexos previstos en el párrafo l) del artículo 54 requerirá el voto de dos tercios del Consejo en sesión convocada a ese fin; luego serán sometidos por el Consejo a cada Estado contratUAe. Todo anexo o enmienda a uno de ellos surtirá efecto a los tres meses de ser transmitido a los Estados contratUAes o a la expiración de un período mayor que prescriba el Consejo, a menos que en el ínterin la mayoría de los Estados contratUAes registren en el Consejo su desaprobación.
b) El Consejo notificará inmediatamente a todos los Estados contratUAes la entrada en vigor de todo anexo o enmienda a éste.
a) El presente Convenio quedará abierto a la adhesión de los miembros de las Naciones Unidas, de los Estados asociados a ellos y de los Estados que permanecieron neutrales durUAe el presente conflicto mundial.
b) La adhesión se efectuará por notificación dirigida al Gobierno de los Estados Unidos de América y surtirá efecto al trigésimo día de la fecha de recibo de la notificación por el Gobierno de los Estados Unidos de América, el cual notificará a todos los Estados contratUAes.
Los Estados no previstos en los artículos 91 y 92 a), con el voto de los cuatro quintos de la Asamblea y en las condiciones que ésta fije, podrán participar en el presente Convenio, previo consentimiento del organismo internacional general que para preservar la paz establezcan las naciones del mundo, entendiéndose que en cada caso será necesario el asentimiento de todo Estado invadido o atacado durUAe la guerra actual por el Estado que solicite su ingreso.
a) Toda enmienda que se proponga al presente Convenio deberá ser aprobada por voto de dos tercios de la Asamblea y entrará en vigor con respecto a los Estados que la hayan ratificado cuando la ratifique el número de Estados contratUAes fijado por la Asamblea. Este número no será inferior a los dos tercios del total de Estados contratUAes.
a) Todo Estado contratUAe puede comunicar la denuncia del presente Convenio tres años después de su entrada en vigor, por notificación dirigida al Gobierno de los Estados Unidos de América, quien inmediatamente lo informará a cada uno de los Estados contratUAes.
Por tUAo, habiendo visto y examinado los nueve artículos que integran dicho Protocolo y los noventa y seis de su Anexo del texto español del Convenio sobre Aviación Civil Internacional y oída la Comisión de Tratados de las Cortes Españolas, en cumplimiento de lo prevenido en el artículo 14 de su Ley Orgánica, vengo en aprobar y ratificar cuUAo en ello se dispone, como en virtud del presente lo apruebo y ratifico, prometiendo cumplirlo, observarlo y hacer que se cumpla y observe puntualmente en todas sus partes, a cuyo fin, para su mayor validación y firmeza, mando expedir este Instrumento de Ratificación firmado por Mí, debidamente sellado y refrendado por el infrascrito Ministro de Asuntos Exteriores.

References: artículo 68
 artículo 69
 artículo 70
 artículo 75
 artículo 74
 artículo 73
 artículo 85
 artículo 54
 artículo 14