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Timestamp: 2019-09-17 00:11:22+00:00

Document:
Acuerdo y Sentencia 2127/2003 Corte Suprema de Justicia
Acuerdo y Sentencia N° 2.127/03
ACUERDO Y SENTENCIA Nº 2.127/03
En la ciudad de Asunción, Capital de la República del Paraguay, a los catorce días del mes de octubre del año dos mil tres, estando reunidos en la Sala de Acuerdos de la Corte Suprema de Justicia los Señores Ministros de la Sala Penal, Doctores WILDO RIENZI GALEANO, FELIPE SANTIAGO PAREDES y JERÓNIMO IRALA BURGOS, ante mí, el Secretario autorizante, e trajo al acuerdo el expediente caratulado: RECURSO EXTRAORDINARIO DE CASACIÓN INTERPUESTO POR EL ABOGADO PEDRO WILSON MARINONI BOLLA EN EL JUICIO: "DIETER SIMBACH S/ LESIÓN DE CONFIANZA", a fin de resolver el recurso interpuesto contra el Acuerdo y Sentencia Nº 74 del 9 de Diciembre de 2002, del Tribunal de Apelación en lo Criminal de Asunción, Tercera Sala, del 9 de Diciembre del 2002.
Con el fin de determinar un orden para emitir las opiniones, se realizó un sorteo, el cual arrojó el siguiente resultado: PAREDES, IRALA BURGOS y RIENZI GALEANO.
A la primera cuestión planteada, el Doctor PAREDES dijo: El Abogado representante de la defensa, Pedro Wilson Marinoni Bolla, ha recurrido en casación una Sentencia dictada por un Tribunal de Apelación en lo Penal. La Resolución atacada tiene fuerza de definitiva, conforme lo exige el Artículo 477 del Código Procesal Penal y fue impugnada dentro del plazo establecido en el Artículo 468. Su cliente, Dieter Simbach, fue condenado por un hecho punible de lesión de confianza. Durante la sustanciación del Recurso se ha acercado al expediente constancia instrumental que acredita el fallecimiento del querellante adhesivo, señor Pierre Viger. Por el régimen de la acción pública, cuya titularidad la ejerce el Ministerio Público según las disposiciones de nuestro ordenamiento procesal, ese hecho no impide el pronunciamiento definitivo del órgano judicial.
En el escrito de promoción del recurso, se aludió en forma inconsciente a que el fallo impugnado había recurrido en una “motivación falsa”, por la inclusión de circunstancias de hechos no consideradas en la etapa de juzgamiento.
Como acertadamente se expresó en el Dictamen fiscal Nº 1408 del 29 de abril de 2003, “la obligación de indicar una de las causales legalmente previstas no se satisface con el hecho de mencionarlas únicamente, sino que, además se debe motivar el recurso conforme al mismo. Fundar el recurso consiste en la aplicación escueta pero concisa de razones fácticas y jurídicas del defecto que contiene el fallo y que provoca un perjuicio al recurrente” (…). El cumplimiento de esta exigencia no está amparado en un mero apego a las cuestiones formales exigidas para la interposición de este Recurso Extraordinario, sino que hace además –entre otras cosas- a la necesidad de que tanto la jurisdicción, el Ministerio Público como los justiciables ejerzan sus respectivas funciones y derechos elementales, sin riesgos de reclamarse mutuamente imprecisiones semánticas o sintácticas, así como errores o deficiencias interpretativas (ambigüedad; indeterminación; vaguedad).
A pesar de no haberse cumplido ese requisito puede considerarse admisible el estudio del Recurso.
A su turno, los Doctores IRALA BURGOS y RIENZI GALEANO, manifestaron que se adhieren al voto precedente por los mismos fundamentos.
A la segunda cuestión planteada, el Doctor PAREDES prosiguió diciendo: El señor Dieter Arthur Simbach fue condenado en juicio oral (S.D. Nº 66 del Tribunal de Sentencia) y en carácter de autor, a dos años y tres meses de penitenciaría, por la comprobación de un hecho punible de lesión de confianza del que resultara perjudicado el señor Pierre Vigier. El decisorio resultante fue a su vez confirmado por el Tribunal Ad-quem (Acuerdo y Sentencia Nº 74 del 9 de Diciembre de 2002 del Tribunal de Apelación de la Capital, Tercera Sala.
Los antecedentes del proceso dan cuenta que Pierre Vigier había concertado -vía telefónica- la compra de un automóvil marca Mercedes Benz, de la concesionaria en Alemania. A tal efecto, el señor Dieter Simbach –en la previsión del cobro de una comisión- asumió el compromiso íntegro de buscar en el país de origen el vehículo de la preferencia del interesado, retirarlo de la concesionaria, llevarlo al puerto de Amberes, y embarcarlo con los papeles de exportación y del seguro de flete, a fin de que lo reciba el comprador titular del domicilio. Sin embargo, no cumplió lo pactado, alegando haber sufrido un accidente de tránsito con el vehículo retirado.
Como ya se advertía en el estudio de la admisibilidad, el recurrente adujo –en base a la citada parcial de los fundamentos del fallo impugnado- la inclusión de circunstancias de hechos no consideradas en la instancia de juzgamiento (motivación falsa, artículo 478 inciso 3º del C.P.P.). Así concluyó que el Tribunal Ad-quem había atribuido a su poderdante por supuesto cobro de su comisión- la responsabilidad por riesgos hasta el embarque del automóvil; cuando que en la realidad, el querellante nunca había pagado la comisión ni enviado dinero para la contratación de un seguro de transporte interno. En su petitorio concreto, solicitaba el reenvío de la causa a otro Tribunal de Apelación. Por su parte, el Ministerio Público, por Dictamen Nº 1408 del 29 de Abril de 2003, solicitó el rechazo del Recurso planteado.
Ciertamente, la postura del recurrente nos traslada al plano de una discusión dogmática, donde se concibe a la Casación como un medio de impugnación que, versando sobre cuestiones jurídicas, no puede alterar el caudal fáctico reunido en la instancia de los hechos. En esa tesitura, se observa que el Tribunal de Alzada no ha modificado ni agregado circunstancia alguna.
La errónea apreciación del casacionista se origina cuando éste ha extractado parcialmente el contenido de un párrafo del fallo, diseñado en el contexto de la adición de una fundamentación complementaria del órgano de apelación, para abonar acerca de la tipicidad, el nexo causal y el resultado, según lo autoriza el artículo 475 in fine del código Procesal Penal.
La alusión hecha sobre el pago o no de la comisión (que según circunstancias instrumentales sí se ha materializado a favor del encausado) no tiene incidencia sobre la configuración del hecho punible juzgado. En el tipo objetivo de “lesión de confianza”, lo que se toma en cuenta es el perjuicio patrimonial relevante que sufre la parte afectada. El querellante ha abonado la suma correspondiente al valor del vehículo en la forma concertada con el querellado; y éste ha asumido responsabilidad de protección hasta el embarque, finalmente no materializado. En consecuencia, no se ha configurado la deficiencia de motivación que fuera denunciada. Tampoco se ha constatado errónea o mala aplicación de algún precepto de fondo o de forma, o la vulneración de los principios de la defensa en juicio y del debido proceso. El recurso intentado debe ser rechazado por improcedente. En virtud del artículo 261 2º párrafo del C.C.P., las costas deben ser impuestas a la perdidosa. Es mi voto.
ACUERDO Y SENTENCIA NÚMERO: 2127
Asunción, 14 de octubre de 2003.
RECHAZAR por improcedente, al Recurso Extraordinario de Casación interpuesto por el Abogado defensor de Dieter Simbach, Pedro Wilson Marinoni Bolla, contra el Acuerdo y Sentencia Nº 74 del 9 de Diciembre de 2002, dictado por el Tribunal de Apelación de Asunción, Tercera Sala, en la causa: “Dieter Simbach s/ Lesión de Confianza”.

References: Resolución 
 Artículo 477
 Artículo 468
 artículo 478
 artículo 475
in fine
 artículo 261