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Timestamp: 2016-05-30 16:40:39+00:00

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Constitución de laCiudad de México Alejandro Rojas Díaz Durán Prólogo Porfirio Muñoz Ledo Introducción Marcelo Ebrard Casaubon EDITORIAL PORRÚA AV. REPÚBLICA ARGENTINA 15 MÉXICO, 2008
Primera edición, 2008 Copyright © 2008 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁN Esta edición y sus características son propiedad de EDITORIAL PORRÚA, SA de CV, 8Av. República Argentina 15 altos, col. Centro, 06020, México, DF www.porrua.com Queda hecho el depósito que marca la ley Derechos reservados ISBN 978–970–07–7680–4 IMPRESO EN MÉXICO PRINTED IN MEXICO
A Marcelo Ebrard Casaubon por haber-me dado la oportunidad de compartir suvisión de Estadista en su compromisopor dotar a México de plena autonomíay con ella su propia Constitución.
VIII BCA.
A mi esposa Ceci y a mis hijos, graciaspor su paciencia.
Mi agradecimiento especial al maestroJosé Antonio Pérez Porrúa y al maestroRicardo Colina por su amistad y por suscomentarios.
XII BCA.
PrólogoLas reformas políticas de 1993 y 1996 ejemplifican como pocas el ca-rácter trunco y errático de nuestra transición hacia la democracia. Setrata, en varios sentidos, de un estatuto provisional en el que prevale-cen las reglas no escritas sobre las definiciones jurídicas precisas, sub-sisten numerosos vicios del antiguo régimen y queda pendiente unaenorme tarea de expansión y organización ciudadana y de transforma-ción institucional. Primero, porque fueron fruto de un prolongado regateo en el que, sibien al final se alcanzaron decisiones políticas fundamentales, no aca-baron de vencerse resistencias conceptuales y prejuicios provenientesde una tradición centralista y autoritaria. El mayor obstáculo fue elpresidencialismo como vértice de una cultura política y la relación deorigen patrimonialista entre el Ejecutivo federal y la circunscripcióngeográfica en la que habita. Sus mayores virtudes fueron que el debate se situó desde el inicioen la lógica de la democratización. Antes que nada el rechazo a la ano-malía que representaba la privación del derecho inalienable de los ciu-dadanos del Distrito Federal de elegir a sus gobernantes tan sólo porrazones de domicilio o con el argumento de que éste coincidía con lasede de los poderes federales. La manumisión política de millones depersonas por el prurito del control territorial de la capital desde la cús-pide, se cuaguló en 1928. El otro alegato se fundaba en la contradicción insostenible entre lamayoría política manifestada en la ciudad y la designación de sus go-bernantes por el partido localmente minoritario. En efecto, la izquierdahabía arrasado en la capital desde 1988 y resultaba por lo mismo quelos senadores, diputados federales y locales de la ciudad éramos mayo-ritarios mientras el Ejecutivo federal mantenía el mando político y ad-ministrativo a través de un regente designado al margen del sufragiociudadano. La gobernabilidad del Distrito Federal era por definición precaria ysólo podía sostenerse en la cooptación, la represión y el diálogo de sor-dos. El empate de las mayorías, entre el legislativo y el ejecutivo de laciudad, era una determinación ineluctable que sin embargo fue erosio- XIII
XIV PRÓLOGOnada en la otra parte de la ecuación; esto es, la relación entre los pode-res locales y los federales. Los acuerdos logrados en la Mesa de reforma política del DistritoFederal el 25 de julio de 1996 fueron modificados, al trasladarse a laley, en puntos fundamentales. Nunca se pactó, por ejemplo, la concu-rrencia del Ejecutivo federal en el nombramiento del Procurador y delJefe de Seguridad y —la más grave de las alteraciones— se invirtió elrégimen competencial. En el punto primero convenimos que los pode-res de la Unión tendrían en el Distrito Federal las atribuciones que laConstitución les confiriera, con lo que adoptábamos el sistema previstoen el artículo 124 para las demás entidades de la República. No obstan-te, en la fracción I del apartado B del artículo 122 se consagró el prin-cipio contrario. De ahí deberíamos partir en este nuevo episodio de la Reforma delEstado. Habría que revertir el estatuto de soberanía limitada que arbi-trariamente se dispuso y reconocer al Distrito Federal los mismos dere-chos y obligaciones establecidos para el resto de los componentes de laFederación. Para ello no hay ruta más sencilla que su conversión en elEstado 32 de la Unión, tal como lo propusimos desde el programa delFrente Democrático Nacional en 1988. Ello no sería incompatible con su carácter histórico de Ciudad deMéxico y de sede de los poderes federales, aunque podría pensarse enuna nueva denominación para la entidad y en el perímetro que sería sucapital. Tampoco podría archivarse el antiguo sueño de trasladar lospoderes de la Unión a otra ubicación en la República, como eje de unavigorosa política para combatir en todos los ámbitos el pernicioso y te-naz centralismo mexicano. Terminarían de paso los ancestrales conflic-tos de autoridad en esta noble y pugnaz Tenochtitlan. La erección del Distrito Federal en Estado de la Unión condenaríaprácticamente a la extinción al actual artículo 122 de la Constitución.La nueva entidad se regiría en sus relaciones con la Federación por lasmismas disposiciones aplicables a las demás entidades, incluyendo des-de luego el régimen municipal y el derecho inalienable de los ciudada-nos y sus representantes para dictarse su propia Constitución. Hace largo tiempo milito a favor de un federalismo asimétrico quese haga cargo de las diferencias notorias que existen entre las entidadesy les otorgue un margen de acción mucho mayor para construir sus ins-tituciones conforme a sus singularidades demográficas, económicas,políticas y culturales. Rechazo la sumisión mental a los mismos carta-bones predeterminados, tratándose de geografías distintas. Prefiero lossistemas autonomistas o provinciales a los federalismos rígidos y aunmás a los simulados. En todos los Congresos del país he preconizado la adopción de nuevas
PRÓLOGO XVconstituciones, que abandonen el patrón tradicional de leyes reglamenta-rias de la Constitución Federal. Los he alentado a innovar e incluso adesafiar restricciones. Con mayor razón lo hago en esta mi entidad na-tal, cuyas peculiaridades son tan notorias que hacen recordar las ciuda-des-estado en las que incubó la democracia clásica y la noción mismade ciudadano. Todas sus nuevas instituciones debieran tener un perfil correspon-diente a sus peculiaridades y a su vocación de modernidad política.Comenzando por sus ayuntamientos, cuyos componentes esenciales nopodrían ser distintos a los que proponemos para todos los de la Repú-blica. Que se les asuma como la expresión original de la soberanía po-pular y el asiento ciudadano del poder público y no las demarcacionesen que se dividen nuestras entidades, como lo sugiere la redacción abe-rrante del artículo 115. Cuando menos eso merece la memoria del sín-dico Francisco Primo de Verdad. Por su propia naturaleza los municipios de las grandes ciudadesobedecen a regulaciones peculiares, porque en rigor son parte de unaconurbación. Pueden así ajustarse sus competencias y por consiguientesus regímenes fiscales y administrativos. Pero han de caracterizarse porsu empeño en mantener, acrecentar y recuperar en su caso las identi-dades, así como en promover el más alto grado posible de participaciónciudadana en la toma de decisiones y en la gestión de los asuntospúblicos. La Constitución de la nueva entidad debiera estar presidida, a mientender, por una carta de derechos ciudadanos, como se ha hecho enotros casos similares, particularmente el de Buenos Aires. Más allá delos derechos genéricos del hombre —civiles, políticos, económicos, so-ciales y aquellos llamados de la tercera generación— están aquellos es-pecíficos que consagran el derecho a la ciudad y las prerrogativas desus moradores; la mayor parte estipulados también en la legislacióninternacional. El objetivo último de toda transición democrática, y al mismo tiem-po la condición para la plena vigencia del nuevo régimen, es la crea-ción de ciudadanía. En este caso, la reconstrucción de la polis; la gene-ración de un dilatado ámbito comunitario en el que coincidan y seintegren las substancias y manifestaciones de la cultura, la política, lacomunicación y la convivencia cotidiana. El incesante desarrollo de es-pacios y bienes públicos, por definición compartidos desde la igualdadcívica y republicana. Identifico tres persistentes rémoras que se oponen a esta mutación:la intermediación burocrática, el clientelismo y la anemia de las institu-ciones locales. Domeñada por siglos de vasallaje en esta comarca noexistieron ciudadanos, sino súbditos sometidos a la cuadrícula de los
XVI PRÓLOGOpoderes civiles, religiosos y étnicos. Todo ascenso era un favor y todoprivilegio estaba sujeto a la compraventa y al disimulo. De esta suerte, el cargo público, la milicia o la mendicidad que searrastraba en los pórticos de los conventos fueron las vías para afirmarla existencia biológica y social. Todo lo contrario a la prosapia heroicaque conquistó, en las ciudades más señeras, el patrimonio moral de laslibertades municipales y de las rebeldías comuneras. Para ser ciudadano de una metrópoli democrática habrá que ser li-bre de las corporaciones, las tribus y los prejuicios, pero también de lamiseria y de la ignorancia masificada. El poder habrá de ser en verdadjusto, la administración profesional y la política participativa. Habráque inventar instituciones a la medida de la ciudad, de manera que losciudadanos sean la medida de sus instituciones. Derivado de ello, la pertinencia de las reflexiones que elabora Ale-jandro Rojas Díaz Durán en esta obra, quien al coordinar los trabajosde la Comisión Redactora de la Constitución del Distrito Federal, insta-lada por el licenciado Marcelo Ebrard Casaubon, Jefe de Gobierno delDistrito Federal, da un nuevo impulso a la lucha por la autonomía y li-bertad de la Ciudad de México, que esperamos definitiva y concluyente,expresada en nuestra máxima carta de derechos fundamentales y ci-miento de una Constitución política de la Ciudad de México. Se trata, en última instancia, de una hazaña de independencia res-pecto de las potestades centralistas, de afirmación de nuestras raíces lo-cales y de genuina autodeterminación popular. Así entiendo el espíritude una Constitución para esta matria anahuaquense, por tanto tiemposacrificada en aras de una patria nacional. Ciudad de México, a los 18 días de noviembre de 2007 PORFIRIO MUÑOZ LEDO Embajador
IntroducciónLa Constitución de la Ciudad de México será por mandato popular,convirtiéndose en la Carta Magna más progresista y avanzada de Méxi-co, porque contendrá nuevos derechos sociales, colectivos, humanos,políticos, fiscales, laborales y, por primera vez en una constitución, losnuevos derechos de género a favor de los niños, las personas vulnera-bles y los adultos mayores. Queremos celebrar en el año 2010 el Bicentenario de la Indepen-dencia nacional y el Centenario de la Revolución Mexicana, promul-gando la Constitución de la Ciudad de México, carta fundamental de laautonomía, libertad e Independencia del México del siglo XXI. MARCELO EBRARD CASAUBON Jefe de Gobierno del Distrito Federal XVII
XVIII BCA.
Capítulo I AntecedentesLa Ciudad de México es el centro urbano más importante del país, jun-to con los municipios conurbados, la habitan una quinta parte de la po-blación total que desarrollan un amplio abanico de actividades econó-micas y productivas y generan un tercio de la riqueza del país. Laciudad tiene su origen en el año 1323, año en el que se dio la fundaciónde Tenochtitlan por los aztecas en un islote del lago de Texcoco bajo eldominio de Tezozomoc, después de 234 años de haber salido de Aztlán. 1. TenochtitlanAntecedentes Tres términos distintos suelen aparecer cuando se habla de los pue-blos que habitaban el Valle de México y, específicamente, la isla de Te-nochtitlan. El término nahua se refiere a aquellos grupos y personasque hablaron o hablan la lengua nahua. En tiempos de la conquista es-pañola, los habitantes de Tenochtitlan eran en su mayoría nahuas, perono eran los únicos ni del Valle de México ni de Mesoamérica. Losnahuas que vivían en el Valle de México-Tenochtitlan y México-Tlatelol-co eran los mexicas, tal es el nombre que se daban a sí mismos. Sinembargo, algunos historiadores del siglo XIX cambiaron el nombre delos mexicas y difundieron el de aztecas. Lo anterior no se trata de unpuro invento, parece ser que los aztecas se autonombraron de esa ma-nera por un corto periodo al principio de su historia.Orígenes Según la leyenda, cumplidos 130 años después de la creación delquinto Sol, los aztecas salieron de Chicomoztoc —lugar de las SieteCuevas—, de donde partieron junto a los xochimilca, los chalca, loscuitlahuaca, los de Tacuba, Coyohuacan, Azcapotzalco y Culhuacan.Más concretamente, Aztlán —lugar de las Garzas—, localizado posible-mente en el occidente de México, fue de donde partieron, uniéndose a 1
2 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNlas tribus anteriores en Culhuacan, así como donde recibieron por diosa Huitzilopochtli (Colibrí Hechicero), que tenía la valiosa habilidad dehablar para darles buenos consejos, iniciando su peregrinaje. El apelativo mexicas los identificará posteriormente como los habi-tantes de México. Los mexicas salieron de Chicomoztoc cansados de laopresión que sufrían, formando parte del proceso de atracción hacia elcentro, que va a caracterizar al periodo Posclásico. Las fuentes presen-tan versiones diferentes sobre el nombre y número de grupos que salie-ron de Chicomoztoc; una de las principales versiones lista siete gruposo tribus nahuas que salieron de las Siete Cuevas, siendo los mexicas losúltimos en abandonar el lugar. En Tula los inmigrantes abandonan supasado chichimeca y aprenden la vida civilizada. Lo anterior constituyela etapa mítica de la migración. Los mexicas salieron de un lugar de nombre Aztlán, el cual era unaisla en el centro de un lago, con vegetación y fauna abundante, tambiénpracticaban la agricultura. Hasta antes de salir de Aztlán, los mexicas,pescadores y cazadores, eran tributarios de un grupo que representabaal poder tolteca. Al iniciar la migración se identifican como un grupodistinto, dejarían de ser de Aztlán y tomarían el nombre de mexitin,“gente de Mexi”, persona identificada con Huitzilopochtli, quien guiaríaal grupo durante la migración. Los aztecas eran una comunidad menor, dividida en grupos, quie-nes llevaban sus dioses protectores. Entre sus dioses sobresalía Huitzi-lopochtli, quien fue el dios principal de sacerdotes y militares. En un islote fue donde vieron la señal expuesta por Huitzilopochtli:el águila devorando una serpiente sobre un nopal y empezaron a edifi-car. Tenochtitlan fue construida en el islote de un lago cuya profundi-dad era muy poca, sus habitantes, que se contaban aproximadamenteen más de 100 mil, construyeron canales en donde se transportaban através de canoas. La capital Tenochtitlan fue el centro de las actividades de los azte-cas. Se accedía a ella por tres calzadas que la comunicaban con las ori-llas del lago Texcoco a través de taludes de piedra y tierra que se exten-dían por miles de metros, siendo la calzada de Iztapalapa la más largacon 11 kilómetros. En el centro de la ciudad contruyeron varios edificios de los cualesdestacaba uno, por ser de los de mayor dimensión, el templo dedicadoa Quetzalcóatl con una base rectangular de 300 metros y una altura de76 metros. Al contorno del centro se ubicaban las viviendas de la noble-za y el mercado en donde se llevaba a cabo la mayor actividad econó-mica de la ciudad, asistían aproximadamente 40 mil individuos diaria-mente, equivalentes a la población de Sevilla en aquel entonces.Mientras más se alejaba uno del centro, disminuía la eficacia de las
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 3construcciones y la riqueza de sus inquilinos. En los perímetros más le-janos, se encontraban las chozas de la mayor parte de la población. En su centro se localizaba el templo mayor en el cual le rendíanculto a Tlaloc y Huitzilopochtli, quienes eran los dioses del agua y delsol, considerados por los aztecas como sus máximos protectores. La ciudad fue creciendo considerablemente y estaba dividida porcalpullis, es decir, barrios, los cuales poseían porciones de tierra llama-das chinampas donde se podía sembrar diversos frutos y verduras. Una vez establecidos en la gran Tenochtitlan, los mexicas ponen loscimientos que los llevan a erigir no sólo una magnífica infraestructura,sino también una excelente organización social, basada en diferentesclases sociales, con tribunales que rigen y norman la vida cotidiana; ysi a todo esto aunamos una efectiva organización política, así como laférrea educación que recibían los jóvenes tenochcas, se puede compren-der por qué en tan poco tiempo alcanzaron la gloria mediante conquis-tas guerreras y culturales. El clima de la Ciudad de México-Tenochtitlan era templado, el aguales llegaba por medio de manantiales a través de los acueductos desdeChapultepec y Churubusco. Tenochtitlan como organizaciónAlineación política y social La organización política de las tribus aztecas, al llegar al valle deMéxico, era democrática. Podemos definir una organización basada enel régimen militar “pero en la que el fin guerrero estaba subordinado alfin religioso y en la que el mismo emperador, más propiamente Tlacate-cuhtli, era un sacerdote”. Pero la religión no sólo influía en la organiza-ción política, también lo hacía en la organización social. Un grupo defamilias o clan constituía una tribu. Entre los tenochcas había veinteclanes o calpullis, en los cuales los jefes de familia elegían un represen-tante (calpullec), asesorado por un consejo de ancianos (huehuetque).Los representantes de los calpullis formaban el tlatocan, organismo quepresidía el gobierno general de Tenochtitlan. A quien los españoles lla-maron rey era el hombre que ocupaba el puesto supremo entre todoslos jefes, llamado tlacatecuhtli (señor de los hombres), también denomi-nado tlatoani. El cargo del tlacatecuhtli era electivo. Aun cuando no existían clases sociales remarcadas, se pueden men-cionar los siguientes rangos: nobles (pipiltin), entre los cuales estabanlos caballeros águila y los caballeros tigre (más formalmente, caballerosocelote); sacerdotes, que podían proceder tanto de una familia humil-de como de una noble; artesanos, divididos en pochtecas (comercia-
4 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNban fuera de la ciudad) y tlanamacani (que comerciaban en la ciudad);plebeyos o campesinos libres (macehualtin); siervos (mayeques), cam-pesinos que estaban en calidad de siervos; esclavos (tlacotin), general-mente esclavos de guerra que iban al sacrificio o eran ocupados en di-versas tareas. Un hombre podía alcanzar alto rango por medio de susesfuerzos. Al ser los aztecas los últimos en llegar a Tenochtitlan hicieron unamancuerna política y militar con otros pueblos como Tacuba y Texcocodando origen a lo que conocemos como la Triple Alianza, logrando através de la guerra expandirse, invadiendo otros reinos, como son Xo-chimilco y Coyoacán. La labor de la Triple Alianza fue la de imponer a nuevos gobernan-tes a través de estrategias que se basaban primordialmente en intereseseconómicos, creando el mercado de Tlatelolco el cual le permitía tenerel control de los recursos. La ciudad creció rápidamente en tamaño eimportancia al ir los aztecas ganando supremacía en el centro de Méxi-co. Tenochtitlan estaba dividida en cuatro distritos principales con elrecinto ceremonial principal al centro. Tenochtitlan pondría más interés en asuntos del gobierno y de laguerra, y por lo que corresponde a Tlatelolco se enfocaría más a lo rela-cionado con el mercado usando el intercambio o trueque como formade adquirir los recursos primarios. Los mexicas escapan de Culhuacan. Al ver que los tenochcas y tla-telolcas lograron asentarse en los islotes, se vieron envueltos en las lu-chas de poder y conquista de sus más poderosos vecinos y para lograrsu fin tomaron partido con los tepanecas de Azcapotzalco. Con el creci-miento de la importancia de Tenochtitlan y Tlatelolco vino aparejada sulegitimidad política, que se hizo realidad a través de la elección de susrespectivos señores o tlatoque, llamados Acamapichtli y Cuacuauhpit-zahuac; el primero oriundo de Culhuacan y el segundo de origen tepa-neca. Durante este tiempo los nobles y sus linajes afianzaron su poderinterno en ambas ciudades. Tenochtitlan comenzaría a poner mayor in-terés en las actividades de guerra y gobierno y Tlatelolco se convertiríaen un mercado con extensas redes de intercambio.Educación Al cumplir los tres años de edad comenzaba la educación. El fin erainstruir al niño en las obligaciones de los adultos. Al igual que casicualquier actividad diaria de la tribu, la educación se regía por losprincipios religiosos dominantes en la cultura azteca. Los padres vigilaban la educación de los hijos y las madres a las hi-jas, pero eran los sacerdotes los que impartían la educación en las es-
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 5cuelas. Había de dos tipos para los varones, la más importante era elCalmécac, en la cual se preparaba a los nobles para el sacerdocio. Aprendían las artes y las ciencias, la enseñanza era primordialmen-te religiosa, aun cuando muchos de los alumnos no proyectaban ser sa-cerdotes; algunos se preparaban para ocupar puestos en la milicia o laadministración pública. El Calmécac era parte del Templo Mayor y losalumnos pasaban por una dura disciplina.Educación sacerdotal Los patriarcas ofrendaban a sus hijos en cuanto nacían para quefueran sacerdotes o guerreros. Si querían que fuera sacerdote, convida-ban a los jefes del Calmécac y en un banquete les ofrecían al hijo y lollevaban al Calmécac donde lo pintaban de negro y le ponían un collarcon cuentas de madera, que llamaban tlacopatli y a las que se suponíaque quedaba unido el espíritu del niño; por lo cual, antes de devolverloa sus padres, le quitaban el collar y lo dejaban en prenda en el monas-terio. El aspirante a sacerdote ingresaba a la edad de quince años en elCalmécac, convirtiéndose en tlamacazton. Más tarde, ya ejercitado, ayudaba al sacerdote en los actos del cul-to; llevaba los implementos del sacrificio, tocaba el teponaztli o tamborde madera, observaba las estrellas para anunciar las horas, y le enseña-ban los cantos a los dioses, la escritura y la pintura hierática, la astrolo-gía, la historia, la cuenta de los días y de los años y la interpretación delos sueños. La otra escuela era el Telpuchcalli, para la educación co-rriente; había uno en casi cualquier barrio de la ciudad. El Telpuchcallienseñaba civismo, empleo de las armas, artes y oficios, historia y tradi-ciones, así como la obediencia a las normas religiosas comunes. El ob-jeto principal era el de preparar a los jóvenes para la guerra, la discipli-na era menos severa. Había escuelas para las jóvenes que aspiraban a ser sacerdotisas,además de aprender a tejer y hacer trabajos en pluma para vestidurassacerdotales. Otras escuelas especiales existían para enseñar a bailar, cantar ytocar instrumentos musicales; también estas enseñanzas tenían unfin religioso.La Familia Un joven era competente para el casamiento a los 20 años, mien-tras una joven se consideraba madura a los 16 años. Antes del casa-miento, se consultaba a un sacerdote para que decidiera si los destinosde la pareja eran armoniosos. De ser así, el progenitor del prometidoenviaba dos ancianas de la tribu con obsequios para los progenitores de
6 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNla muchacha, quienes de acuerdo con la costumbre desechaban la peti-ción. Las ancianas regresaban otra vez, por la respuesta definitiva. Sise aceptaba el matrimonio, una de las casamenteras llevaba a la noviaen sus espaldas hasta pasar por la puerta de la casa del futuro marido ydespués se ataban los mantos de los novios para simbolizar su unión.Se celebraba una fiesta y los desposados hacían penitencia durante cua-tro días, pasados los cuales consumaban su matrimonio. Existía la poligamia, sin embargo, la primera mujer tenía prioridadsobre las otras. El divorcio era considerado: un hombre podía repudiara su mujer en caso de esterilidad o si descuidaba sus deberes. La mujerpodía hacerlo de su marido cuando éste no podía sostener la familia ocuando la maltratara físicamente. Una divorciada podía casarse concualquiera, pero una viuda tenía que hacerlo con un hermano de su di-funto marido.Habilidades Los aztecas aprendieron la escritura pictórica, la representación di-recta del objeto por medio de símbolos o ideas. Son los códices a travésde los cuales conocemos de modo fundamental su cultura. El sistema numérico era vigesimal, contaban por veintenas. Los nú-meros del 1 al 19 se representaban con puntos. El 5 solía representarsecon una mano. El número 20 era representado con una bandera, repi-tiéndola para representar cantidades mayores. 400 se representaba conuna pluma y 8000 con una bolsa o costal. Conocían los aztecas el año solar —además del venusino—, repre-sentándolo en un calendario llamado xíhuitl, integrado por 18 meses de20 días cada uno, más 5 días nefastos llamados nemontemi. El Tonal-pohualli era un calendario de 260 días, resultado de la combinación de20 signos con 13 numerales; este calendario era la “cuenta adivinatoriade los días”, y permitía saber la suerte de quienes nacían en ellos, ser-vía también para nombrar los años y fijaba las fechas de las fiestas mo-vibles. Cada 52 años (siglo) coincidían ambos calendarios y se celebra-ba la fiesta del Fuego Nuevo. Gracias a la poesía se dieron a conocer, sobre todo, los pensamien-tos nahuas sobre la vida, sobre el mundo y sobre los grandes problemashumanos. Se han conservado obras escritas en caracteres latinos, pos-teriores a la conquista. Entre ellas hay himnos, oraciones, discursos yexhortaciones diversas. Ejemplo de ello son: colección de cantaresmexicanos, Anales de Tlatelolco, Códices Matritenses, etcétera. Figuraimportante en este aspecto fue Nezahualcóyotl. La música era seguramente severa y lúgubre en sus ceremonias re-ligiosas; espectacular y terrible en los combates; fúnebres y depresivas
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 7en las celebraciones mortuorias; y alegre en las festividades munda-nas. Existió gran variedad de instrumentos musicales, tales como elhuéhuetl (cilindro de madera cubierto por la parte con piel de vena-do); el teponaztli (tambor pequeño de madera, con una hendidura so-bre cuyas lengüetas se golpeaba); el ayacacaxtli (calabaza con piedrasdentro); caracoles marinos; huesos con los que se silbaba; flautas decarrizo; etcétera. Poco queda de la arquitectura azteca. Sólo subsisten los restos delTemplo Mayor de Tenochtitlan. Sin embargo, nos podemos dar unaidea a través de los relatos de los cronistas. Sahagún nos dice que el re-cinto sagrado estaba compuesto por 78 edificios, y que la pirámide cen-tral tenía dos templos en la parte superior, uno dedicado a Tláloc, elotro a Huitzilopochtli. Podemos pensar que las casas de los clanes po-bres eran de adobe y bajareque, pero las casas de los señores importan-tes eran espléndidas y espaciosas: “cuatro veces el Conquistador Anóni-mo intentó recorrer los palacios de Moctezuma: cuatro veces renunció,fatigado”, nos dice Alfonso Reyes. Es muy probable que las casas azte-cas hayan carecido de ventanas, tragaluces y chimeneas. 2. Nueva EspañaExpediciones La existencia en el territorio de Tenochtitlan seguía en curso. El po-deroso señorío mexica extendía su autoridad sobre numerosos pueblos,entre ellos los que habitaban las tierras de lo que hoy es Veracruz. Des-de Europa, por el Atlántico, la gente se lanzaba a investigar las nuevasrutas marítimas, en busca de materiales tan preciados como seda, oro,marfil, porcelana y especias. A partir de 1492, comenzaron a ser explo-radas las nuevas tierras descubiertas por Cristóbal Colón. La primera expedición fue en 1517, Francisco Hernández de Cór-doba, con un grupo de españoles, salió de Cuba y arribó a Champo-tón, en las costas del actual estado de Campeche, descubrió y exploróla Isla Mujeres y Cabo Catoche, en la península de Yucatán. La segunda expedición, en 1518, Diego Velázquez, gobernador deCuba, consignó otra expedición al mando de Juan de Grijalva, quiendescubrió y exploró un río que actualmente lleva su nombre: el río Gri-jalva. Los expedicionarios bordearon la costa y pasaron por los ríos To-nalá y Coatzacoalcos. Al llegar al río Papaloapan, Pedro de Alvaradonavegó por sus aguas y volvió admirado de lo que había visto. La expe-dición siguió hasta el río Jamapa, junto al poblado de Boca del Río. Allílos esperaban gente del tlatoani Moctezuma, quien creía que los espa-
8 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNñoles eran enviados del dios Quetzalcóatl y ocuparían el gobierno deMéxico. La expedición continuó al norte, pasó por la isla de Sacrificios,denominada por los indígenas Chalchihuitlapazco, hasta desembarcaren un islote al que llamaron San Juan de Ulúa. En 1518, Diego Velázquez mandó a Hernán Cortés; pero al saberde su posible insurrección, Velázquez le retiró su conformidad. Aun asíCortés salió en 1519 con la expedición que realizaría la conquista de loque más tarde se llamaría la Nueva España. Hernán Cortés y su gente arribaron a Cozumel; partieron a la Costade Yucatán. Toparon con Jerónimo de Aguilar, un soldado de Españaquien, junto con un pequeño grupo de marineros, había naufragado en1511. Ocho años después hablaba maya, por lo que les sirvió de intér-prete. Siguieron costeando la península de Yucatán. Al llegar al río Gri-jalva pelearon con los indígenas de la región. Cortés ganó la pelea yluego recibió regalos y esclavos. Cortés fundó la Villa Rica de la Vera Cruz. La llamó así porque lle-garon el Jueves de la Cena y desembarcaron en Viernes Santo de laCruz, y Rica por aquel caballero que se llegó a Cortés y le dijo que mi-rase las tierras ricas y que supiese bien gobernar.Toma de Tenochtitlan La expedición de Cortés era la tercera que enviaba Diego de Veláz-quez, gobernador de Cuba, con fines de exploración y comercio. Arri-ban a Yucatán. Encuentran a Aguilar, español que ha aprendido la len-gua maya. En Campeche obsequian a Cortés a la india Malitzin quehabla náhuatl y maya. Funda Veracruz, Moctezuma le solicita no continuar. Embrolla alos comisionados con sus caballos y cañones. Cortés, al avanzar haciael interior, se da cuenta de las fuertes rivalidades entre los indígenas. Alllegar a Tlaxcala derrota a Xicoténcatl y establece una alianza con lostlaxcaltecas. Funda la Villa Rica de la Vera Cruz, Cortés nombró el ayuntamien-to, primer órgano político-administrativo. Él mismo nombró capitángeneral y justicia mayor; allí escribió la primera de cinco cartas, quemandó al monarca español para justificar su proceder. Protestando una posible emboscada realiza la matanza de Toluca.Llega a México, Moctezuma lo recibe y le entrega simbólicamente laciudad, Cortés hace que le muestren los libros de tributos y los mapasde la tierra. Llega a México un mensajero del resguardo de Cortés enVeracruz, le avisa de una expedición capitaneada por Pánfilo Narváezcon órdenes de aprehenderlo y regresarlo a Cuba.
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 9 Cortés hace prisionero a Moctezuma, deja a Pedro de Alvarado acargo de la ciudad, sorprende a Narváez y lo derrota. Alvarado permiteuna celebración religiosa e intenta despojar a los indígenas de sus joyasceremoniales, desencadena la matanza del Templo Mayor, y de estamanera se realiza el levantamiento de los mexicas en Tenochtitlan. Cortés regresa a México en medio de una rebelión de mexicas y selamenta que estallara la rebelión. Los mexicas mantienen sitiados a losespañoles que se han atrincherado en el palacio de Moctezuma. Cortésintenta apaciguar la rebelión utilizando a Moctezuma pero los Tenoch-cas se sienten traicionados por su emperador y esto culmina en el asesi-nato de Moctezuma. Los españoles son superados por los mexicas, Cortés huye por me-dio de puentes portátiles, pierde mucha gente y casi todo el botín, “es laderrota, la noche triste”. Cortés se refugia en Tlaxcala durante el cami-no es atacado por grupos indígenas, logra derrotar a algunos en Otum-ba. Los mexicas se dedican a reconstruir la ciudad, no creen que los es-pañoles regresen. Estalla una peste de viruela en la ciudad, traída por un negro de laexpedición de Narváez. Cuitlahuac sucesor de Moctezuma muere al nosoportar dicha peste. La viruela aniquila casi en su totalidad a la población y los españo-les regresan a la ciudad, Cortés suspende los abastecimientos y creaalianzas entre los pueblos contra los mexicas. Al tiempo que avanzaCortés, empiezan altercados entre la clase dominante, y son asesinadostodos los príncipes y los hijos de Moctezuma. Cortés, fuertemente aper-trechado, arrasa la ciudad. Los mexicas están desmoralizados, los tenochcas que aún quedanhacen base en Tlatelolco y se enfrentan a los españoles, hacen cautivosa algunos españoles y varios indígenas aliados de los mismos y los sa-crifican frente al ejército de Cortés. El hambre azota la ciudad, mientras que los españoles y sus aliadosforman un numeroso ejército. Perece Tlatelolcatl, uno de los últimos je-fes mexicas, la rebelión comienza a extinguirse. Capturan a Cuauhté-moc, último emperador mexica, el día 13 de agosto de 1521, con lo queel episodio de la conquista de México-Tenochtitlan llega a su fin. La Conquista de México-Tenochtitlan culminó el 13 de agosto de1521, y los españoles triunfantes en ese año fundaron en Coyoacán,como si fuera cuartel general, el Ayuntamiento de México, con base enel Sistema Municipal Castellano, que fue introducido en América Conti-nental, por Hernán Cortés en la Villa Rica de la Veracruz en 1519. La ciudad era, según las descripciones de los contemporáneos, unade las mayores y más bellas de la época. En el momento de la Conquistase calcula que en lo que hoy es el Distrito Federal vivían de 570 mil a
10 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁN600 mil personas. Habitaban casas de adobe rojo muy poroso, pero nofaltaban los edificios monumentales, palacios y templos. Las casas tenían dos pisos y forma cuadrada, con un patio centraladornado por pórticos y fuentes. Los espacios vacíos eran escasos y lascalles, estrechas y tortuosas, estaban interceptadas por un laberinto decanales (setenta y dos, según Francisco Cervantes de Salazar), que cru-zaban puentes; existía una doble comunicación, por agua y tierra, quehacía recordar a Venecia. Los barrios o calpulli tenían una clara estratificación social y fun-cional, visible en el hecho de que cada calle estaba ocupada por un ofi-cio o profesión. Un sistema de diques que protegía la ciudad contra lasinundaciones, como el famoso de Moctezuma, de 12 kilómetros de lar-go y 20 metros de anchura. Tenochtitlan tenía como centro al gran teocalli, situado cerca dedonde hoy se eleva la Catedral: era el templo dedicado al dios de laguerra, Huitzilopotchtli, y al de las lluvias, Tláloc. Al oeste estaba el pa-lacio de Moctezuma; al este, el de Axayácatl y el palacio nuevo de Moc-tezuma, Xocoyotzin; y al norte el tianquixtli, famoso mercado deTlatelolco. El abastecimiento de agua estaba asegurado por los manantiales deChapultepec. Los españoles cambiaron la faz de la ciudad azteca. Lascasas populares de adobes quedaron destruidas en la toma de la ciu-dad, de la que sólo subsistieron algunos palacios y las ruinas del teoca-lli. Aun esas mismas ruinas fueron demolidas para obtener un solar enque construir una ciudad completamente nueva, a la que aspiraba Cor-tés por razones políticas. Los canales fueron cegados con los escombros, las calles se ensan-charon, se construyeron otras en lugar de los canales y en menos decuatro años nació una población nueva, adaptada a los nuevos ocu-pantes, que conservaba, sin embargo, el plano general de la anterior yalgunos de sus viejos servicios, como los canales de avenamientos sub-terráneos. Sobre la vieja plaza azteca del teocalli surgió la plaza Mayor, el Zó-calo actual, en la que se edificaron la Catedral, el palacio de los Virre-yes y la Casa Consistorial. De 1521 a 1523, se realizaron trabajos de traza —dirigidos por unsoldado de Cortés que tenía conocimientos en topografía, de nombreAlonso García Bravo— de limpieza y de construcción de la nueva ciu-dad española, coordinados por los encargados del Ayuntamiento de Mé-xico en Coyoacán. El mes de marzo de 1524, los miembros del Ayuntamiento y la ins-titución municipal misma cambiaron su sede de Coyoacán a la Ciudadde México, que los propios españoles llamaban “México Tenustitan”, ex-
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 11presión que cambió a partir del año de 1585, en que quedó como “LaCiudad de México”, según consta en las actas de las sesiones de cabil-do. Así el Ayuntamiento sesionó, a partir de ese mes de marzo de 1524,en la casa de Hernán Cortés. En 1527, y a causa de conflictos entre Cortés y el Ayuntamiento deMéxico se inició el Juicio de Residencia de Hernán Cortés, la CoronaEspañola determinó fundar la Real Audiencia de México, con caracte-rísticas de Ministerio de Gobierno, formado por un Presidente y cuatroOidores, y posteriormente un Virreinato, cuando llegó en 1535 el pri-mer Virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza. En el año de 1782, siendo virrey Martín de Mayorga, se dividió laCiudad de México en 8 cuarteles mayores, y 32 menores, es decir cua-tro menores por cuartel mayor. Posteriormente, entrado el siglo XIX, continuó la división de 8 cuar-teles mayores y 32 menores, y estos por manzanas. (Ramo de Demarca-ción de Cuarteles, volumen 650, Archivo Histórico del Distrito Federal;Fondo Histórico del Ayuntamiento de México). La conversión de los indígenas a la religión católica y la elimina-ción de las antiguas creencias de los pueblos mesoamericanos era unpropósito al que los españoles daban tanta importancia como a la do-minación militar. Por eso se dice que, junto con las acciones guerreras,hubo en la Nueva España una conquista espiritual. Inmediatamente después de la derrota azteca, llegaron a la NuevaEspaña grupos de sacerdotes católicos. Pertenecían a órdenes religiosasde misioneros, es decir, a grupos que tenían organización y disciplinapropias, cuya tarea era extender la religión entre aquellos consideradosinfieles o idólatras. Las órdenes religiosas que llegaron primero a la colonia fueron lasde los franciscanos, los dominicos y los agustinos. Entre los misioneroshabía ideas distintas sobre la forma de convertir a los indígenas. Unospensaban simplemente en destruir los templos, prohibir los antiguos ri-tuales y castigar a quienes insistieran en practicarlos. Otros creían queera necesario convencer a los indígenas mediante la prédica y el ejem-plo; para lograrlo deberían conocer la lengua y las costumbres de cadapueblo y tratar humanamente a las personas. Estas diferencias provocaron conflictos dentro de la Iglesia católicay frecuentes enfrentamientos entre los defensores de los indígenas, porun lado, y los colonizadores y el gobierno español, por el otro.
12 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNCronología1519 Febrero 18 Tercera expedición del descubrimiento de las costas de México. Hernán Cortés sale de Cuba y desembarca en Cozumel. Abril 22 Cortés funda el Ayuntamiento de la Villa Rica de la Ve- racruz. Abril Llegan ante Cortés los embajadores de Moctezuma. Julio Cortés emprende la marcha a Tenochtitlan. Agosto 16 Hernán Cortés, con algunos aliados de Cempoala, mar- cha rumbo a Tlaxcala. Septiembre Alianza de Cortés con los tlaxcaltecas, encabezados por el viejo señor Xicoténcatl. Octubre 18 Matanza de Cholula. Noviembre 8 Entrada de Cortés en Tenochtitlan, por la calzada de Iztapalapa. Donde hoy se levanta el Hospital de Jesús, se encuentra con Moctezuma. Cortés regresa a Veracruz a combatir a los españoles di- rigidos por Pánfilo de Narváez, y los derrota.1520 Mayo 29 Cortés ataca a Pánfilo de Narváez por sorpresa, en Cempoala. Junio 25 Cortés regresa a Tenochtitlan. Junio 26 a 30 Ataques de los mexicas contra los conquistadores. Julio Muerte de Moctezuma. Llevaba diecisiete años de rei- nado. Salen los españoles de Tenochtitlan. La noche triste. Julio 8 Cortés y su gente son recibidos en Tlaxcala. Allí perma- necen recuperándose de las heridas. Septiembre Cuitláhuac es elegido gobernante supremo. Se desata la epidemia de viruela. Noviembre Cuitláhuac muere de viruela. Es elegido Cuauhtémoc. Diciembre Llega Cortés a Texcoco. La ciudad está casi desierta. Coanacochtzin, señor de Texcoco, ha huido con su gente. Allí establece Cortés su cuartel y emprende tres campa- ñas de circunvalación para destruir las poblaciones que rodean Tenochtitlan: Iztapalapa, Chalco y Mixquic, que son fieramente defendidas. continúa…
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 131521 Abril Regresa Cortés a Texcoco. Sitúa allí su cuartel general. Mayo 26 a 30 Cortés establece cuarteles en Tlacopan, Coyoacán e Iztapalapa. Alista los bergantines para atacar Tenoch- titlan. Junio 19 Entra Cortés con su columna hasta el templo de Toci- tlan (hoy estación Pino Suárez del metro). Junio 21 y 22 Arrasan templos y palacios. Junio 30 Cortés es duramente atacado y tiene que defenderse durante muchos días. Julio 19 Cortés inicia su avance con numerosos aliados. Julio 21 Cae prisionero Coanacochtzin. Numerosos aliados de los mexicas abandonan la lucha. Julio 21 a 27 La lucha de Tlatelolco. Incendio del templo. Mueren millares de defensores. Agosto Asaltos a los lugares donde había establecido Cuauhté- moc su baluarte. Agosto 13 Cuauhtémoc trata de escapar en una canoa, con otros nobles señores. Los captura García Holguín y los lleva ante Cortés.
14 BCA.
Capítulo II Naturaleza jurídicaEl distrito federal es una figura jurídica propia de los Estados que guar-dan una forma federal. Esto es, ante la necesidad por contar con un es-pacio para asentar las sedes de los poderes federales, en donde no inter-firieran con los órdenes locales, los estados integrantes de la federaciónceden una parte de su territorio, la indispensable, a efecto de establecerla mencionada residencia. El primero en la historia fue el Distrito de Columbia, en EstadosUnidos, que nació por las cesiones territoriales de los Estados de Virgi-nia y Maryland. Así, la Constitución de los Estados Unidos (aprobada el17 de septiembre de 1787) estableció que: Artículo I, sección 8, párrafo decimoséptimo. “El Congreso tendrá facultad: Para legislar en forma exclusiva en todo lo referente al Distrito (que no po- drá ser mayor que un cuadrado de diez millas por lado) que se convierta en sede del gobierno de los Estados Unidos, como consecuencia de la cesión de algunos Estados y la aceptación del Congreso, y para ejercer una autori- dad semejante sobre todos los terrenos que se adquieran con anuencia de la legislatura del Estado en que se encuentren situados, para la construc- ción de fuertes, almacenes, arsenales, astilleros y otros edificios necesarios.” El constituyente James Madison justificó la “necesidad indispensa-ble de un dominio completo sobre la residencia del gobierno” con lossiguientes argumentos: “Es un poder que poseen todas las legislaturasde la Unión, y podría decir que del mundo, por virtud de su supremacíageneral. Sin ella, no sólo podría ser insultada la autoridad pública y susprocedimientos interrumpidos impunemente, sino que la dependenciade los miembros del gobierno general respecto del Estado que incluye-ra el asiento del gobierno, a efecto de que los protegiera en el desempe-ño de su deber, podría acarrearles a las asambleas nacionales la acusa-ción de influencia o miedo, igualmente deshonrosa para el gobierno ymolesta para los demás componentes de la Confederación. Esta refle-xión adquirirá más peso si se considera que la acumulación gradual demejoras públicas en la residencia del gobierno sería una carga dema-siado grande para dejarlas en manos de un solo Estado, y que crearía 15
16 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNtantos obstáculos para el traslado del gobierno que coartaría todavíamás la independencia que le es indispensable”.1 Estos argumentos respondieron a las circunstancias de su tiempo,verbi gratia, en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexica-nos hay una división clara entre los niveles de gobierno federal, local ymunicipal, además, el primero tiene un presupuesto y fuerzas armadaspropias. Este constituyente termina diciendo que: “La extensión de estedistrito federal está suficientemente circunscrita para disipar cualquierrecelo de carácter adverso. Y como ha de destinarse a este fin medianteel consentimiento del Estado que lo ceda; como dicho Estado induda-blemente estipulará en el contrato que celebre, que se tomen en cuentalos derechos y el consentimiento de los ciudadanos que lo habiten, ycomo los habitantes hallarán bastantes alicientes para estar conformescon esta cesión; como habrán tenido voz en la elección del gobiernoque ha de ejercer autoridad sobre ellos; como para fines locales se lespermitirá evidentemente tener una legislatura municipal, que será pro-ducto de sus propios votos, y como la potestad de la legislatura delEstado y de los habitantes de la parte cedida, de convenir en la cesión,procederá de todo el pueblo del Estado al adoptar la Constitución, to-das las objeciones imaginables parece que quedan zanjadas”.2 Este últi-mo argumento resulta obvio, ya que siendo el distrito federal una figurajurídico-administrativa no debe soslayar los derechos políticos de losciudadanos, ni tampoco ocupar una extensión territorial mayor a la re-querida para sus labores. Ahora bien, el federalismo y el distrito federal fueron, entre otrasinstituciones, introducidas en el sistema jurídico mexicano, debido a la in-fluencia del constitucionalismo norteamericano.3 Así, al inicio de la vidaindependiente, la Ciudad de México, es decir, la antigua Tenochtitlan yluego sede del Virreinato de la Nueva España, resultó capital del Esta-do mexicano sin consulta previa a sus ciudadanos.4 1 Hamilton, A. et al., El federalista, traducción de Gustavo R. Velasco, México, Fon-do de Cultura Económica, 1998, sección de Obras de Política y Derecho, p. 183. 2 Idem. 3 Videm, Ferrer Muñoz, Manuel et al., Presencia de doctrina constitucionales extran-jeras en el primer liberalismo mexicano, México, Instituto de Investigaciones Jurídicas dela Universidad Nacional Autónoma de México, 1996, serie C: Estudios Históricos, número63, 377 pp. 4 Moreno, Daniel, Derecho constitucional mexicano, 12ª edición, México, EditorialPorrúa, 1993, p. 326. “Una de las primeras cuestiones que se presentó ante los constitu-yentes mexicanos, apenas realizada la independencia política, fue la de fijar la sede de lospoderes federales. Desde luego que este problema surgió por el afán de imitación del sis-tema norteamericano, pues nuestro país jamás tuvo dubitación sobre tal asunto. Durantemás de quinientos años había existido una sede de los poderes, primero del principal se-ñorío indígena; después de la organización colonial”.
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 17 El primer antecedente formal, aunque no fue derecho positivo, estáen el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana(sancionado en Apatzingán el 22 de octubre de 1814). Artículo 45. “Estas tres corporaciones [el Supremo Congreso Mexicano, el Supremo Gobierno, y el Supremo Tribunal de Justicia] han de residir en un mismo lugar, que determinará el Congreso, previo informe del Supremo Gobierno; y cuando las circunstancias no lo permitan, podrán separarse por el tiempo y a la distancia que aprobare el mismo Congreso”. Aquí una acotación, la historia nacional demuestra que el sistemapolítico estuvo influido, desde el inicio de su vida independiente, por elcaudillismo, el militarismo y el caciquismo, por ende, el debate siemprehabía girado en torno a las formas de Estado (centralismo-federalismo)y a las formas de Gobierno (monarquía-república) únicamente, incluso,los actores eran plenamente identificables (conservadores-liberales),por lo que el distrito federal desapareció con las Leyes Constitucionales(promulgadas el 29 de diciembre de 1836) y las Bases de OrganizaciónPolítica de la República Mexicana (promulgadas el 12 de junio de1843), pasando su territorio a formar parte del Departamento de Méxi-co, a través de la Ley de 30 de diciembre de 1836 (anexo 1.3) y por Pro-videncia de 20 de febrero de 1837 (anexo 1.4), y cuando se volvía a ins-taurar su normatividad era deficiente, ya que las prioridades eran otras(gobernabilidad, finanzas y territorio). Así, el constitucionalismo mexicano ha discursado sobre tres temas,todos relacionados, los cuales son: 1) los derechos político-electoralesde los ciudadanos del Distrito Federal; 2) la residencia de los Poderesfederales; y, por ende 3) la coexistencia de los órdenes federal y localen un mismo espacio. 1. Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, 1824 En los trabajos de este Congreso Constituyente tuvo lugar el debatesobre la residencia de los Poderes federales. Así, en el Primer Dictamenpresentado el 22 de julio de 1824, se proponía su traslado a Querétaro,pero lo costoso y la falta de recursos lo impedían. “En la sesión del díasiguiente, o sea del 23 de julio, Fray Servando Teresa de Mier hizo unaelocuente defensa para que la ciudad de México fuera la sede o residen-cia permanente de los supremos poderes federales, haciéndola consistirfundamentalmente en lo siguiente: ‘… Las proposiciones a que la comi-sión ha reducido su dictamen, suponen necesariamente dos cuestionespreliminares: ¿Es necesario que haya una ciudad federal, es decir, que
18 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNno pertenezca a estado alguno de la federación, en la cual residan lossupremos poderes y en cuya área corta y precisa ejerzan una jurisdic-ción privativa? Segunda: ¿Hay inconveniente en que esta ciudad federalsea México, con su Valle, puesto que en ella han residido y están resi-diendo los supremos poderes?… Entremos al examen de la cuestiónprimera. ¿Es necesario que haya una ciudad en los términos susodi-chos? Tal vez lo será, dice la Comisión y se dejó las pruebas en el tinte-ro. Yo digo que no es necesario ni lo ha sido ni lo será jamás”.5 Así, losargumentos de este diputado constituyente radicaron en que el distritofederal de los Estados Unidos respondió a otras necesidades, diferentesa la situación nacional. El Dictamen fue retirado y la Constitución Fe-deral de los Estados Unidos Mexicanos (sancionada el 4 de octubre de1824), quedó como sigue: Artículo 5. Las partes de esta Federación son los Estados y Territorios si- guientes: el Estado de las Chiapas, el de Chihuahua, el de Coahuila y Tejas, el de Durango, el de Guanajuato, el de México, el de Michoacán, el de Nue- vo León, el de Oajaca, el de Puebla de los Ángeles, el de Querétaro, el de San Luis Potosí, el de Sonora y Sinaloa, el de Tabasco, el de las Tamauli- pas, el de Veracruz, el de Xalisco, el de Yucatán y el de los Zacatecas; el Te- rritorio de la Alta California, el de la Baja California, el de Colima, y el de Santa Fe de Nuevo México. Una ley constitucional fijará el carácter de Tlaxcala. Artículo 50. Las facultades exclusivas del Congreso General, son las si- guientes: XXVIII. Elegir un lugar que sirva de residencia a los Supremos Poderes de la Federación, y ejercer en su distrito las atribuciones del poder legislati- vo de un Estado; XXIX. Variar esta residencia cuando lo juzgue necesario. Así, el Congreso Constituyente emitió el Decreto de 18 de noviem-bre de 1824, instrumento fundante del Distrito Federal, que señaló a laCiudad de México como el lugar en donde habrán de residir los Pode-res de la Unión (anexo 1.1). 2. Acta Constitutiva y de Reformas Constitucionales de 1847 Con el reestablecimiento de la Constitución de 1824, los Departa-mentos pasaron a ser Estados y reapareció el Distrito Federal. Así el 5 Luna Alviso, Rafael, Origen, evolución y perspectivas de la democracia en el DistritoFederal, tesis presentada para obtener el grado de Doctor en Derecho, Facultad de Dere-cho de la Universidad Nacional Autónoma de México, 1987, pp. 115 y 116.
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 19Acta de Reformas Constitucionales (sancionada el 18 de mayo de 1847)quedó como sigue: Artículo 6. Son Estados de la Federación los que se expresaron en la Cons- titución Federal y los que fueron nombrados después conforme a ella. Se erige un nuevo Estado con el nombre de Guerrero, compuesto de los distri- tos de Acapulco, Chilapa, Tasco y Tlapa, y la municipalidad de Coyucan, pertenecientes los tres primeros al Estado de México, el cuarto a Puebla y la quinta a Michoacán, siempre que las legislaturas de estos tres Estados den su consentimiento dentro de tres meses. Mientras la Ciudad de México sea Distrito Federal, tendrá voto enla elección del Presidente, y nombrará dos Senadores. 3. Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, 1857 En el Congreso Constituyente de 1856-1857 sucedió nuevamente eldebate sobre la sede de los Poderes federales y el régimen interior deesa residencia.6 Las propuestas fueron Querétaro, la Ciudad de México,incluso Aguascalientes. Asimismo, otros temas fueron los derechos polí-ticos de los ciudadanos del Distrito Federal,7 y la coexistencia de autori- 6 Díaz Alfaro, Salomón, ”El Distrito Federal mexicano. Breve historia constitucio-nal”, Estudios jurídicos en torno a la Constitución Mexicana de 1917, en su septuagésimoquinto aniversario, México, Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Na-cional Autónoma de México, 1992, serie G: Estudios Doctrinales, número 132, p. 206.“Como se desprende del debate del Constituyente de 1856-1857, quienes pugnaron pordarle a los habitantes del Distrito Federal los mismos derechos políticos que tienen los delos estados de la República, veían al Distrito tan sólo como el lugar físico en donde de-bían residir los poderes federales y no el espacio político en donde estos debían ejercer susoberanía. En cambio, quienes impulsaron la idea de que en el Distrito Federal se dieranmodalidades en su régimen político, veían a éste como el lugar en donde debían ejercersu imperio los poderes nacionales, restándole poderes a las autoridades locales”. 7 Contreras Bustamante, Raúl, La Ciudad de México como Distrito Federal y EntidadFederativa, historia y perspectiva, México, Editorial Porrúa, 2001, pp. 105 y 106. “La re-consideración de los derechos políticos de los habitantes de la Ciudad de México se fuedifiriendo a lo largo del período de sesiones del constituyente, por el hecho de que exis-tían posiciones encontradas seriamente. Subsistían reacciones de encono contra los capi-talinos, de parte de los diputados de provincia, quienes los veían con recelo y envidia porsu condición que estimaban de privilegio. De igual forma, prevalecían los viejos argumen-tos que aconsejaban evitar la instalación de poderes locales, bajo la amenaza de confron-taciones y peligro de limitación de los poderes federales a manos de un gobierno estatalpoderoso, dada la condición sociopolítica de la Ciudad… La solución a la encrucijada,fue otorgar plenitud electoral a sus ciudadanos, hasta que salieran de su jurisdicción lospoderes gubernamentales generales, hacia otra entidad federativa, que se convertiría a suvez, en el nuevo Distrito Federal, con las mismas consecuencias políticas para los habi-tantes que recibieran, el discutible honor de transformarse en la Capital de la República”.
20 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNdades, en donde se afirmaba que habría choques inevitables entre losórdenes federal y local, y a la par había argumentos que demostrabanque si estaban bien definidas las atribuciones y facultades eran imposi-bles las confrontaciones. Así, la Constitución Política de la RepúblicaMexicana (promulgada el 5 de febrero de 1857) quedó como sigue: Artículo 43. Las partes integrantes de la Federación, son: los Estados de Aguascalientes, Colima, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, México, Michoacán, Nuevo-León y Coahuila, Oaxaca, Puebla, Que- rétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Valle de México, Veracruz, Yucatán, Zacatecas y el Territorio de la Baja California. Artículo 46. El Estado del Valle de México se formará del territorio que en la actualidad comprende el Distrito Federal; pero la erección solo tendrá efecto cuando los Supremos Poderes Federales se trasladen a otro lugar. Artículo 72. El Congreso tiene facultad: V. Para cambiar la residencia de los Supremos Poderes de la Federación; VI. Para el arreglo interior del Distrito Federal y Territorios, teniendo por base el que los ciudadanos elijan popularmente las autoridades políti- cas, municipales y judiciales, designándoles rentas para cubrir sus atencio- nes locales. 4. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 1917 Los Diputados Constituyentes reafirmaron la forma federal delEstado mexicano y, a su vez, aportaron las garantías sociales.8 Por loque respecta al Distrito Federal, el Proyecto del Primer Jefe del EjércitoConstitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo de la Unión, C. Ve-nustiano Carranza, lo situó en la Ciudad de México, con una amplia-ción territorial que finalmente no prosperó; le dio la naturaleza jurídicade una Entidad Federativa, pero no un Estado. Los debates estuvieroncentrados en el gobierno del Distrito Federal, el mencionado proyectorespetaba la organización municipal, de elección popular, que venía te-niendo por tradición, pero exceptuaba la municipalidad de México, lacual estaría a cargo de comisionados; en tanto, el Congreso Constitu-yente de 1916-1917 debatió el punto y no aceptó la propuesta contenidaen el Proyecto en comento. Aquí es de destacar el Voto particular deldiputado constituyente Heriberto Jara, presentado en la cuadragésima 8 Rabasa, Emilio O., La evolución constitucional de México, México, Instituto deInvestigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, 2004, serieDoctrina Jurídica, número 194, pp. 261 a 414.
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 21sesión ordinaria, de fecha 13 de enero de 1917, cuando argumenta que:“El hecho de que hayan residido ordinariamente los poderes federales yel Gobierno del Distrito en la ciudad de México, no debe invocarse parala resolución que ha tomado la mayoría de la 2ª Comisión al tratar estepunto, pues si esto se admitiera, en las capitales de los Estados tendríaque desaparecer el Ayuntamiento de la ciudad o formarse, no por elec-ción popular, sino por designación del jefe del Ejecutivo del Estado, loque constituiría una excepción injusta”.9 Los órganos de gobierno delDistrito Federal finalmente serían el Congreso de la Unión, para legis-lar en todo lo respectivo al Distrito Federal y designar a los jueces ymagistrados locales, el Gobernador del Distrito Federal, que dependíadel Presidente de la República. 9 Diario de Debates del Congreso Constituyente de 1916-1917, México, Instituto Na-cional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana de la Secretaría de Goberna-ción, 1985, t. II, p. 365.
Proyecto del Primer Jefe del Ejérci- to Constitucionalista, Encargado Texto otorgado por el Congreso Dictamen Votación del Poder Ejecutivo de la Unión, Constituyente de 1916-1917 C. Venustiano CarranzaArtículo 43“Las partes integrantes de la Federación “Las partes integrantes de la Federa- Aprobado en la 63ª sesión ordinaria, “Las partes integrantes de la Federa-son los Estados de Aguascalientes, Cam- ción son los Estados de Aguascalien- de fecha 26 de enero de 1917, por ción son los Estados de Aguascalien-peche, Coahuila, Colima, Chiapas, tes, Campeche, Coahuila, Colima, 153 votos en pro y 4 por la negativa tes, Campeche, Coahuila, Colima,Chihuahua, Durango, Guanajuato, Guerre- Chiapas, Chihuahua, Durango, Guana- (CC. Diputados Constituyentes José Chiapas, Chihuahua, Durango, Guana-ro, Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán, juato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Méxi- F. Gómez, Modesto González Galin- juato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Méxi-Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, co, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nue- do, Francisco Ramírez Villarreal, y Cri- co, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nue-Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sina- vo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, sóforo Rivera Cabrera). vo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro,loa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlax- San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Ta- San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Ta-cala, Veracruz, Yucatán, Zacatecas, Distri- basco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, basco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz,to Federal, Territorio de la Baja California Yucatán, Zacatecas, Distrito Federal, Yucatán, Zacatecas, Distrito Federal,y Territorio de Quintana Roo”. Territorio de la Baja California y Territo- Territorio de la Baja California y Territo- rio de Quintana Roo”. rio de Quintana Roo”. Presentado en la 24ª sesión ordinaria, de fecha 27 de diciembre de 1916, por la Segunda Comisión de Constitución (CC. Diputados Constituyentes Agustín Garza González, Heriberto Jara, Pauli- no Machorro y Narváez, Hilario Medina, y Arturo Méndez).Artículo 44“El Distrito Federal se compondrá del te- “El Distrito Federal se compondrá del Aprobado en la 63° sesión ordinaria, “El Distrito Federal se compondrá delrritorio que actualmente tiene, más el de territorio que actualmente tiene, y en de fecha 26 de enero de 1917, por territorio que actualmente tiene, y en ellos distritos de Chalco, de Amecameca, caso de que los poderes federales se unanimidad de 157 votos. caso de que los poderes federales sede Texcoco, de Otumba, de Zumpango, trasladen a otro lugar, se erigirá en trasladen a otro lugar, se erigirá ende Cuautitlán y la parte de Tlalnepantla Estado del Valle de México, con los lí- Estado del Valle de México, con los lí-que queda en el valle de México, fijando mites y extensión que le asigne el Con- mites y extensión que le asigne elel lindero con el Estado de México, sobre greso General”. Congreso General”. 22
Proyecto del Primer Jefe del Ejérci- to Constitucionalista, Encargado Texto otorgado por el Congreso Dictamen Votación del Poder Ejecutivo de la Unión, Constituyente de 1916-1917 C. Venustiano Carranzalos ejes orográficos de la crestas de las Presentado en la 26ª sesión ordinaria,serranías del Monte Alto y el Monte Bajo”. de fecha 29 de diciembre de 1916, por la Segunda Comisión de Constitución (CC. Diputados Constituyentes Agustín Garza González, Heriberto Jara, Pauli- no Machorro y Narváez, Hilario Medina, y Arturo Méndez).Artículo 45“Los Estados y Territorios de la Federa- “Los Estados y Territorios de la Federa- Aprobado en la 63ª sesión ordinaria, “Los Estados y Territorios de la Fede-ción conservarán la extensión y límites ción conservan la extensión y límites de fecha 26 de enero de 1917, por ración conservarán la extensión y lími-que hasta hoy han tenido, siempre que que hasta hoy han tenido, siempre que 154 votos en pro y 3 por la negativa tes que hasta hoy han tenido, siempreno haya dificultad en cuanto a éstos, he- no haya dificultad en cuanto a éstos”. (CC. Diputados Constituyentes Juan que no haya dificultad en cuanto a és-cha excepción del Estado de México, del Presentado en la 26ª sesión ordinaria, N. Frías, Ernesto Perusquía, y José M. tos”.que se segregan los distritos que se au- de fecha 29 de diciembre de 1916, por Truchuelo)mentan al Distrito Federal”. la Segunda Comisión de Constitución (CC. Diputados Constituyentes Agustín Garza González, Heriberto Jara, Pauli- no Machorro y Narváez, Hilario Medina, y Arturo Méndez).Artículo 73El Congreso tiene facultad: “El Congreso tiene facultad: Aprobado el artículo 73, fracciones V“El Congreso tiene facultad:V. Para cambiar la residencia de los Su- V. Para cambiar la residencia de los y VI, inciso 1 y primera parte del inci- V. Para cambiar la residencia de lospremos Poderes de la Federación; Supremos Poderes de la Federación” so 2, en la 42ª sesión ordinaria, de fe- Supremos Poderes de la Federación;VI. Para legislar en todo lo relativo al Dis- Presentado en la 35ª sesión ordinaria, cha 14 de enero de 1917, por unani- VI. Para legislar en todo lo relativo altrito Federal y Territorios, debiendo some- de fecha 8 de enero de 1917, por la midad de 139 votos Distrito Federal y Territorios, debiendoterse a las bases siguientes: Segunda Comisión de Constitución Rechazado el artículo 73, fracción VI, someterse a las bases siguientes:“1° El Distrito Federal y los Territorios se (CC. Diputados Constituyentes Agustín segunda parte del inciso 2, en la 42ª 1° El Distrito Federal y los Territorios se dividirán en municipalidades, que ten- 23
Proyecto del Primer Jefe del Ejérci- to Constitucionalista, Encargado Texto otorgado por el Congreso Dictamen Votación del Poder Ejecutivo de la Unión, Constituyente de 1916-1917 C. Venustiano Carranzadividirán en municipalidades, cada una de Garza González, Heriberto Jara, Pauli- sesión ordinaria, de fecha 14 de enero drán la extensión territorial y númerolas que tendrá la extensión territorial y nú- no Machorro y Narváez, Hilario Medina, de 1917, por 44 votos en pro (CC. Di- de habitantes suficiente para podermero de habitantes suficiente para poder y Arturo Méndez). putados Constituyentes Antonio Agui- subsistir con sus propios recursos ysubsistir con sus propios recursos y con- “El Congreso tiene facultad: lar, Alberto Alvarado, Manuel Amaya, poder contribuir a los gastos comunes.tribuir a los gastos comunes. VI. Para legislar en todo lo relativo al Cándido Avilés, Gaspar Bolaños V., 2° Cada municipalidad estará a cargo2° Cada municipalidad estará a cargo de Distrito Federal y Territorios, debiendo Alfonso Cabrera, Manuel Cepeda Me- de un Ayuntamiento de elección popu-un Ayuntamiento de elección popular di- someterse a las bases siguientes: drano, Gabriel R. Cervera, Alfonso lar directa.recta, hecha excepción de la municipali- 1° El Distrito Federal y los Territorios se Cravioto, Pedro A. Chapa, Cosme Dá- 3°. El Gobierno del Distrito Federal ydad de México, la que estará a cargo del dividirán en municipalidades, cada una vila, Silvestre Dorador, Carlos Duplán, los de los Territorios, estarán a cargonúmero de comisionados que determine de las que tendrá la extensión territorial Fernando Gómez Palacio, Salvador de gobernadores que dependerán di-la ley. y número de habitantes suficiente para González Torres, Alfonso Herrera, Ma- rectamente del presidente de la Repú-3°. El Gobierno del Distrito Federal y el de poder subsistir con sus propios recur- nuel Herrera, Francisco Labastida blica. El gobernador del Distrito Fede-cada uno de los Territorios, estará a car- sos y contribuir a los gastos comunes. Izquierdo, Amador Lozano, Paulino ral acordará con el presidente de lago de un gobernador, que dependerá di- 2° Cada municipalidad estará a cargo Machorro y Narváez, José Natividad República, y los de los Territorios porrectamente del presidente de la República. de un Ayuntamiento de elección popu- Macías, Francisco Martín del Campo el conducto que determine la ley. Tan-El gobernador del Distrito Federal acorda- lar directa, hecha excepción de la mu- Martínez, Rafael Martínez Mendoza, to el gobernador del Distrito Federalrá con el presidente de la República, y el nicipalidad de México, la que estará a Ernesto Meade Fierro, Arturo Méndez, como el de cada Territorio, serán nom-de cada Territorio, por el conducto que cargo del número de comisionados Fernando Moreno, Gilberto M. Nava- brados removidos libremente por eldetermine la ley. Tanto el gobernador del que determine la ley. rro, Félix F. Palavicini, Celestino Pérez, presidente de la República.Distrito Federal como el de cada Territorio José Rodríguez González, Luis Ma- 4°. Los magistrados y los jueces dey los comisionados a cuyo cargo esté la 3°. El Gobierno del Distrito Federal y el nuel Rojas, Samuel de los Santos, Lo- Primera Instancia del Distrito Federal yadministración de la ciudad de México, de cada uno de los Territorios, estará a renzo Sepúlveda, José Silva Herrera, los de los Territorios, serán nombradosserán nombrados y removidos libremente cargo de un gobernador, que depen- José I. Solórzano, Enrique Suárez, por el Congreso de la Unión, que sepor el presidente de la República. derá directamente del presidente de la Gregorio A. Tello, Alberto Terrones B., erigirá en Colegio Electoral en cada4°. Los magistrados y los jueces de 1° República. El gobernador del Distrito Gerzayn Ugarte, José Verástegui, Jor- caso.Instancia del Distrito Federal y los de los Federal acordará con el presidente de ge Villaseñor, Jorge E. Von Versen, y 5°. El Ministerio Público en el DistritoTerritorios, serán nombrados por el Con- la República, y el de cada Territorio, Pedro R. Zavala) y 90 por la negativa Federal y en los Territorios, estará agreso de la Unión en los mismos términos por el conducto que determine la ley. (CC Diputados Constituyentes Silves- cargo de un procurador general, queque los magistrados de la Suprema Corte Tanto el gobernador del Distrito Fede- tre Aguilar, Aguirre, Álvaro L. Alcázar, residirá en la ciudad de México, y dely tendrán, los primeros, el mismo fuero ral como el de cada Territorio y los co Miguel Alonzo Romero, Cayetano Andra- número de agentes que determine laque éstos. misionados a cuyo cargo esté la admi- de, Antonio de la Barrera, Amadeo ley, dependiendo dicho funcionario 24
Proyecto del Primer Jefe del Ejérci- to Constitucionalista, Encargado Texto otorgado por el Congreso Dictamen Votación del Poder Ejecutivo de la Unión, Constituyente de 1916-1917 C. Venustiano CarranzaLas faltas temporales y absolutas de los nistración de la ciudad de México, se- Betancourt, Flavio A. Bórquez, Este- directamente del presidente de la Re-magistrados se substituirán por nombra- rán nombrados y removidos libremente ban B. Calderón, Rafael P. Cañete, pública, quien lo nombrará y removerámientos del Congreso de la Unión y, en por el presidente de la República. Samuel Castañón, Porfirio del Castillo, libremente”.sus recesos, por nombramientos provisio- 4°. Los magistrados y los jueces de Ciro B. Ceballos, Marcelino Cedano,nales de la Comisión Permanente. La Ley Primera Instancia del Distrito Federal y Antonio Cervantes, Daniel Cervantes,Orgánica determinará la manera de suplir los de los Territorios, serán nombrados Eliseo L. Céspedes, Manuel Dávaloslas faltas temporales de los jueces y la por el Congreso de la Unión en los Ornelas, Francisco Díaz Barriga, Jairoautoridad ante las que se les exigirán las mismos términos que los magistrados R. Dyer, Enrique A. Enríquez, Rafaelresponsabilidades en que incurran. de la Suprema Corte y tendrán, los pri- Espeleta, Espinosa, Zeferino Fajardo,5°. El Ministerio Público en el Distrito Fe- meros, el mismo fuero que éstos. Luis Fernández Martínez, Gilberto dederal y en los Territorios, estará a cargo Las faltas temporales y absolutas de la Fuente, Adolfo G. García, Emilianode un procurador general que residirá en los magistrados se substituirán por C. García, Reynaldo Garza, Juan Ma-la ciudad de México, y del número de nombramientos del Congreso de la nuel Giffard, José F. Gómez, Victorioagentes que determine la ley, dependien- Unión y, en sus recesos, por nombra- H. Góngora, González, Carlos L. Gra-do dicho funcionario directamente del mientos provisionales de la Comisión cidas, Guerra, Antonio Gutiérrez, Sal-presidente de la República, el que lo Permanente. La Ley Orgánica determi- vador R. Guzmán, Manuel A. Hernán-nombrará y removerá libremente”. nará la manera de suplir las faltas tem- dez, Antonio Hidalgo, Federico E. porales de los jueces y la autoridad Ibarra, Luis Ilizaliturri, Heriberto Jara, ante las que se les exigirán las respon- Fidel Jiménez, Ángel S. Juarico, Fortu- sabilidades en que incurran. nato de Leija, Cristóbal Limón, Lauro 5°. El Ministerio Público en el Distrito López Guerra, Lisandro López, Santia- Federal y en los Territorios, estará a go Manrique, José Manzano, Rafael cargo de un procurador general que Márquez, Rafael Martínez de Escobar, residirá en la ciudad de México, y del Manuel Martínez Solórzano, Rubén número de agentes que determine la Martí, Alfonso Mayorga, Refugio M. ley, dependiendo dicho funcionario di- Mercado, Luis G. Monzón, Bruno More- rectamente del presidente de la Repú- no, Santiago Ocampo, Enrique O’Farril, blica, el que lo nombrará y removerá li- Juan de Dios Palma, David Pastrana bremente”. Jaime, Leopoldo Payán, Fernando A. Pereira, Ismael Pintado Sánchez, Ma- nuel M. Prieto, Carlos Ramírez Llaca, 25
Proyecto del Primer Jefe del Ejérci- to Constitucionalista, Encargado Texto otorgado por el Congreso Dictamen Votación del Poder Ejecutivo de la Unión, Constituyente de 1916-1917 C. Venustiano Carranza Presentado en la 38ª sesión ordinaria, Enrique Recio, José Rivera, Juan de de fecha 11 de enero de 1917, por la Dios Robledo, José María Rodríguez, Segunda Comisión de Constitución Matías Rodríguez, Gabriel Rojano, Je- (CC. Diputados Constituyentes Agustín sús Romero Flores, Miguel Rosales, Garza González, Heriberto Jara, Pauli- Ramón Ross, José P. Ruiz, Leopoldo no Machorro y Narváez, Hilario Medina, Ruiz, Juan Sánchez, Carmen Sánchez y Arturo Méndez). Magallanes, Arnulfo Silva, Alfredo So- lares, Ascensión Tépal, Marcelo To- rres, José M. Truchuelo, Vicente M. Valtierra,Rafael Vega Sánchez, Héctor Victoria, J. Amílcar Dionisio Zavala).Artículo 89“Las facultades y obligaciones del Presi- “Las facultades y obligaciones del Pre- Aprobado en la 49ª sesión ordinaria, “Las facultades y obligaciones del Pre-dente, son las siguientes: sidente, son las siguientes: de fecha 18 de enero de 1917, por sidente, son las siguientes:II. Nombrar y remover libremente a los se- II. Nombrar y remover libremente a los unanimidad de 142 votos. II. Nombrar y remover libremente a loscretarios del Despacho, al procurador ge- secretarios del Despacho, al procura- secretarios del Despacho, al procura-neral de la República, al gobernador del dor general de la República, al gober- dor general de la República, al gober-Distrito Federal y a los gobernadores de nador del Distrito Federal y a los go- nador del Distrito Federal y a los go-los Territorios, al procurador general de bernadores de los Territorios, al bernadores de los Territorios, aljusticia del Distrito Federal y Territorios, procurador general de justicia del Dis- procurador general de justicia del Dis-remover a los agentes diplomáticos y em- trito Federal y Territorios, a los directo- trito Federal y Territorios, remover a lospleados superiores de Hacienda, y nom- res de los departamentos administrati- agentes diplomáticos y empleados su-brar y remover libremente a los demás vos a que se refiere el artículo 90, y periores de Hacienda, y nombrar y re-empleados de la Unión, cuyo nombra- remover libremente a los demás em- mover libremente a los demás emplea-miento o remoción no esté determinada pleados de la Unión, cuyo nombra- dos de la Unión, cuyo nombramiento ode otro modo en la Constitución o en las miento o remoción no esté determina- remoción no esté determinada de otroleyes” da de otro modo en la Constitución o modo en la Constitución o en las le- en las leyes”. yes”. Presentado en la 45ª sesión ordinaria, de fecha 16 de enero de 1917, por la Segunda Comisión de Constitución (CC. Diputados Constituyentes Heriberto Jara, Hilario Medina, y Arturo Méndez). 26
Capítulo III Marco jurídicoLa creación del Distrito Federal originó fuertes debates y discusiones.Con base en el artículo 50, fracción XXVIII de la Constitución Políticade 1824, y en el Decreto de creación del 18 de noviembre del mismoaño expedido por el Congreso General, se convino que la Ciudad deMéxico sería el Distrito Federal y la sede de los Poderes de la Unión. Sehabía pensado que podría ser la Ciudad de Querétaro, pero se llegó a laconclusión que se debía de aprovechar la amplia infraestructura y po-der político que tenía ya la Ciudad de México de años atrás. Así bajo es-quema planteado por la Constitución de 1824, el Gobierno del DistritoFederal, el Poder Legislativo y el Poder Judicial quedaron bajo la Juris-dicción de los Poderes Federales. Además, sería el Congreso General el encargado de ejercer las atri-buciones del Poder Legislativo en ese territorio. El gobierno político yeconómico del Distrito quedaría bajo la tutela del gobierno federal, elcual designaría a un gobernador interino para su administración. Desde entonces existe en la Ciudad de México un régimen políticode excepción, el cual ha sufrido diversas modificaciones, como la es-tructuración del Distrito Federal así como la organización de los tresPoderes en 1917. En este mismo año se instauró el régimen municipal,es decir se dispuso que el Distrito Federal se dividiría en municipios, elcual estaría a cargo de un Ayuntamiento cuya elección sería de manerapopular, pero con la supresión de algunos derechos electorales de losciudadanos del Distrito Federal. Entre éstos se encuentra el que no po-drán elegir gobernador ni congreso local como el resto de los habitan-tes de los estados de la República. No obstante, seguirán efectuándoselas elecciones de los ayuntamientos de los pueblos comprendidos en elDistrito Federal. Conviene aclarar que a pesar de la reforma política de 1996 —en laque se devuelve a los ciudadanos capitalinos el derecho de elegir a susautoridades—, sigue vigente el régimen de excepción política en la capi-tal de la República, debido a su condición de Distrito Federal, en donde 27
28 ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁNla organización del Estado federal generalmente designa un territorioexclusivo para la residencia de los poderes federales, quedando su go-bierno bajo la tutela del gobierno federal. Por lo tanto, el gobierno del Distrito Federal se ejerce de forma di-ferente al resto de los estados miembros de la federación, los cuales go-zan de autonomía política para el arreglo interior de su gobierno y con-secuentemente poseen una constitución local. En los últimos años ha aumentado la población en la Ciudad deMéxico y su zona conurbada; se calcula una población de aproximada-mente 18 millones de habitantes, según cifras del INEGI. Esto ha agu-dizado hasta el límite los problemas en la proporción de los serviciospúblicos, seguridad y justicia, que vuelven cada día más difícil la tareade gobierno en la capital de la República. 1. La reforma constitucional de 1928 En el año de 1928 se suprimió el régimen municipal en el DistritoFederal, en el cual los habitantes de la Ciudad de México fueron priva-dos del derecho de elegir a sus gobernantes locales, justificando tal su-presión en la necesidad de poder lograr la unidad de mando y la uni-dad de acción, así como la coexistencia de los poderes Federales delGobierno del Distrito Federal y de los Ayuntamientos. Por otra parte se justificó la eliminación del Municipio, por su malfuncionamiento, así como su deficiencia en la prestación de serviciospúblicos. El 31 de diciembre de 1928 y a través de la Ley Orgánica del Distri-to Federal y de los Territorios Federales, el Distrito Federal logró orga-nizarse a través de una estructura Departamental cuya autoridad seríael “Jefe de Departamento”, designado y nombrado por el Ejecutivo, esdecir por el Presidente de la República, estableciendo la división terri-torial en Delegaciones, cuyo mando estaría a cargo de órganos descon-centrados 2. La reforma constitucional de 1977 En la Reforma política de este año se crearon dos formas de parti-cipación Ciudadana, como el “Referéndum y la iniciativa popular”, seincrementó el número de Diputados a 400, siendo 300 uninominales y100 plurinominales. El Referéndum es el procedimiento jurídico por el cual se sometenal voto popular, universal, directo, libre y secreto, sobre un tema Cons-titucional, leyes, actos administrativos o una decisión política funda-
CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO 29mental, cuya ratificación se propone por el pueblo, cuya finalidad esque el Gobierno se rija por la voluntad popular, en la determinación delas políticas públicas. Es universal porque todos los ciudadanos mayores de 18 años, ins-critos en el padrón electoral, tienen derecho al voto. Es directo porque cada voto que se emita influye directamente enlos resultados de manera inmediata. Es libre porque el ciudadano tiene el derecho a emitir su voto sinser influenciado por persona alguna o partido. Es secreto porque ningún ciudadano estará obligado a divulgar, co-mentar, o revelar su preferencia al votar. 3. La reforma constitucional de 1987 En estas reformas se creó la Asamblea de Representantes del Distri-to Federal, como órgano con facultades reglamentarias y de labor so-cial, y por reforma constitucional de 1990 se hicieron algunas modifica-ciones en su integración, se estableció que la Ley expresará los mediosnecesarios para descentralizar y desconcentrar la Administración en elDistrito Federal, así como la supresión del Referéndum. Un ejemplo de lo anterior fueron los temblores del 19 y 20 de sep-tiembre de 1985 ocurridos en la Ciudad de México, en donde se eviden-ció la falta de eficiencia administrativa y organización política para darrespuesta rápida a los cientos de damnificados que pululaban por laciudad a consecuencia del desastre. Fue entonces cuando la opinión pública cuestionó a sus autoridadescapitalinas: ¿Quiénes las habían elegido? ¿Cuál era la forma de elecciónde los gobernantes? ¿A quién le rendirán cuentas? Se evidencia un problema de representatividad política, que ya sevenía gestando desde hacía tiempo, pero que con los sismos mostró sudebilidad, anquilosamiento y burocratismo excesivo. La respuesta del gobierno federal fue la creación de la Asamblea deRepresentantes del Distrito Federal (ARDF). Pensada inicialmente comoun Órgano de reglamentación, consulta, promoción, gestoría y supervi-sión, al servicio de la población capitalina. La creación de la Asamblea de Representantes es la culminación deun largo proceso social y político de reclamos de partidos políticos, mo-vimientos sociales y de intelectuales, por mayor participación política ycambios en la forma de gobierno de la Ciudad de México. Desde la década de los sesenta, algunos partidos políticos han veni-do presentando iniciativas de ley ante el Congreso de la Unión, propug-nando por el cambio en la forma de gobierno del Distrito Federal.

References: artículo 124
 artículo 122
 artículo 122
 artículo 115
 Artículo 45
 Artículo 5
 Artículo 50
 Artículo 6
 Artículo 43
 Artículo 46
 Artículo 72
 resolución 
 artículo 73
 artículo 73
 artículo 90
 artículo 50