Source: http://psicolog.org/camara-de-representantes-25-de-mayo-de-2005-informe-conjunto-s.html
Timestamp: 2020-03-28 10:48:55+00:00

Document:
Camara de representantes 25 de mayo de 2005 Informe conjunto sobre el P. de la C. 842 A la camara de representantes
Descargar 184.91 Kb.
Tamaño 184.91 Kb.
ASOCIACION DE DETALLISTAS DE GASOLINA DE PR
Enmienda al propósito de la Ley
Enmienda al artículo 1, inciso (i)
. Enmienda al artículo 4
podrá vender a un detallista, dichos productos a un precio en exceso del precio que vende dichos productos a cualquier otro detallista. (B)Descuentos.
Para efectos de este artículo, se declara a Puerto Rico como un único mercado o zona de mercado. En el caso de Vieques y Culebra el costo de transportación será adicionado al precio del producto.”
Reglamento PM-12 , Reglamento para Implantar el Ajuste por Temperatura en los Volúmenes de los Combustibles Derivados del Petróleo
(i) Uniforme o uniformemente
El Departamento de Justicia no tiene objeción de carácter legal a la aprobación de la presente medida, una vez atendidas nuestras recomendaciones.” (énfasis nuestro).
Texaco actúa como mayorista y no tiene ningún control o incidencia sobre los precios de bomba pagados por los consumidores.”
Estamos convencidos de que el P. de la C. 842 debe aprobarse sin mayor dilación y a tal efecto lo endosamos sin reserva de clase alguna con las salvaguardas aquí mencionadas anteriormente
HECTOR GIERBOLINI – PASADO PRESIDENTE ADG
El Sr. Gierbolini apoya el P de la C 842. SHELL CHEMICAL YABUCOA / THE SHELL COMPANY PR
Informe conjunto sobre el P. de la C. 842
Vuestras Comisiones de Asuntos del Consumidor y de Comercio e Industria, previo estudio y consideración en vistas públicas y vistas ejecutivas del P de la C. 842, tienen a bien recomendar su aprobación con las enmiendas que constan en el entrillado electrónico que acompañan este informe.
El P de la C 842 tiene el propósito de enmendar el Artículo 4 de la Ley Núm. 3 de 21 marzo de 1978, según enmendada, a los efectos de declarar que Puerto Rico constituye una sola zona de mercado.
La industria de la gasolina es muy importante para el desarrollo económico de Puerto Rico. Así lo ha reconocido la Asamblea Legislativa al declarar la industria de la gasolina en todas sus facetas como una revestida de un alto interés público. A esos efectos, legislo para que esta quedase sujeta a las reglamentaciones del Estado. Mediante la Ley Num. 73 de junio de 1978, según enmendada (23 L.P.R.A. sec. 1131), la industria de la gasolina fue declarada como una industria revestida de alto interés publico. En su artículo 1, inciso (a), la Ley 73, supra, nos señala:
“(a) En la industria de la gasolina no existe competencia en los niveles de refinación y distribución al por mayor y al detal, ni existen las condiciones que propicien el desarrollo de tal competencia. Existen por el contrario unas practicas y relaciones contractuales, así como tendencias manifiestas que señalan la existencia de un creciente dominio del mercado por determinados sectores de la industria mediante la operación de factores que no responden a las fuerzas de libre competencia.”
De igual forma, en su artículo 3, inciso (b), la ley establece la necesidad de:
“(b) Que se establezcan y se asegure que prevalezcan en la industria de la gasolina las practicas comerciales y las relaciones contractuales que propendan a la libre y sana competencia, manteniendo las puertas abiertas a la mas amplia participación por parte de nuevos competidores a todos los niveles de la industria.”
A tenor con lo anterior, la Asamblea Legislativa ha aprobado varias leyes para reglamentar dicha industria y evitar posibles prácticas predadoras de parte de las compañías mayoristas distribuidoras de gasolina. Entre estas leyes se aprobó la Ley Núm. 3, supra, para establecer el Control de Productores, Refinadores y Distribuidores-Mayoristas de Gasolina. En su aspecto operacional, el Artículo 4(a) de la Ley prohíbe la operación directa de las estaciones de servicio de venta al detal de gasolina por un distribuidor-mayorista:
“(a) Ningún refinador o productor de petróleo o distribuidor-mayorista podrá, mediante convenio, arreglo contrato, esquema corporativo operacional con cualquier detallista y/o persona natural y/o jurídica, o de cualquier otra forma operar directamente una estación de servicio de venta al detal de gasolina de forma que impida su completa desvinculación operacional.” (23 L.P.R.A. 1104ª)
La Ley obliga al distribuidor-mayorista a la desvinculación operacional de las estaciones de gasolina. Con esto se busca evitar que los distribuidores-mayoristas ejerzan control sobre el punto de venta al detal directa o indirectamente.
Uno de los aspectos mas fundamentales que persigue la desvinculación operacional que establece la Ley Num. 3, supra, es la fijación del precio al que se vende la gasolina al detal a los consumidores en la estación. El precio de venta es un factor fundamental de la operación que le corresponde exclusivamente al detallista y no puede ser objeto de determinación por el distribuidor-mayorista.
A base del testimonio ofrecido en Vistas Ejecutivas ante vuestras Comisiones de Asuntos del Consumidor y Comercio e Industria, existen esquemas operacionales establecidos por los distribuidores-mayoristas que requieren la fijación de precios a los detallistas como condición para permitir su participación en los programas de zona.
Precisamente en lo relativo al control de precios, la Ley Num. 3, supra, obliga a los distribuidores-mayoristas proveer uniformemente el precio a todos los detallistas:
“En armonía con cualquier otra ley local o federal aplicable, en vigor que se aprobare, todo productor o refinador de petróleo o distribuidor mayorista de productos de petróleo que supla gasolina y/o combustibles especiales a estaciones de servicio para la venta al detal de dichos productos estará obligado a proveer uniformemente a todos los detallistas de venta de gasolina y/o combustibles especiales a quienes supla, todo descuento, deducción, disminución o rebaja en precios que conceda de forma directa o indirecta, y cuyo propósito sea el de proveer al detallista de una ventaja en la competencia de mercadeo de esos productos.” (23 L.P.R.A. 1104).
El inciso (i) del Artículo de la misma ley se define el término “uniforme”:
“(i) Uniforme o uniformemente. Significa que en la fijación o adjudicación de una renta, precio, distribución o concesión, sus términos, en la aplicación, serán iguales para personas dentro de la misma clase o categoría, en iguales circunstancias, por un servicio de igual naturaleza o costo, excepto que no se requerirá uniformidad cuando la situación especifica es aquella en que el productor, refinador de petróleo o distribuidor mayorista viene obligado a igualar una oferta hecha por un competidor, de su mismo nivel operacional, a un cliente suyo.” (23 L.P.R.A. sec. 1101(i)).
Los artículos persiguen eliminar las prácticas discriminatorias y de control sobre las estructuras de precios que favorezcan a unos detallistas sobre otros asegurando un trato igual entre detallistas de la misma clase o categoría.
Por orto lado, la Ley Num. 77 de 25 de junio de 1964 (Ley de Monopolio), según enmendada, en su Articulo 7 establece la base legal para prohibir el discrimen por precio entre distintos compradores de un producto del mismo grado o calidad cuando sean vendidos en Puerto Rico y cuando el efecto del discrimen sea reducir sustancialmente la competencia.
La Asamblea Legislativa ha advenido en conocimiento de la práctica de las compañías mayoristas de gasolina de dividir la isla de Puerto Rico en distintas zonas de mercado. A base de esto otorgan descuentos en el precio de la gasolina, en las rentas, entre otras. Esto ha resultado en desigualdad entre los detallistas de gasolina abanderados bajo una misma marca, muchos de los cuales se han visto en una condición económica tan precaria que muchos han tenido como única salida a dicha situación radicar peticiones de quiebra. Las “zonas de competencia”, han sido catalogadas como un subterfugio para burlar la política pública sobre la estabilidad y el equilibrio que debe existir en la industria en detrimento de los detallistas y los consumidores que no se encuentran en las zonas mas favorecidas por los distribuidores-mayoristas. De continuarse con dicha práctica podría desestabilizar la industria de la gasolina afectándose, por ende, el consumidor y el desarrollo económico de Puerto Rico. Por ello, se hace necesario que la Asamblea Legislativa reglamente la práctica de las compañías mayoristas de gasolina de dividir la isla de Puerto Rico en distintas zonas de mercado, declarando a Puerto Rico como una sola zona de mercado.
ANALISIS DE LA MEDIDA
A los fines del análisis del P. de la C. 842, vuestras Comisiones de Asuntos del Consumidor y de Comercio e Industria examinaron las posiciones de las siguientes entidades:
Asociación de Detallistas de Gasolina de Puerto Rico (ADG)
Diversified Petroleum Corporation (DPC)
Municipio de Maunabo
Héctor Gierbolini – Pasado Presidente (ADG)
Shell Chemical Yabucoa / The Shell Company Puerto Rico (Shell)
Esso Standard Oil Company (Puerto Rico)
Caribbean Petroleum Corporation (Gulf)
Texaco Puerto Rico LLC (Texaco)
Peerless Oil & Chemical, Inc, (POC)
Total Petoleum Puerto Rico, Corp. (Total)
Las entidades consultadas manifestaron a vuestras Comisiones de Asuntos del Consumidor y de Comercio e Industria de la Cámara de Representantes lo siguiente:
Mediante carta fechada el 1 de abril de 2005, el Presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina de Puerto Rico (en adelante ADG), Efraín Reyes Hernández sometió junto al Lcdo. Carlos E. Montañés sus comentarios sobre la medida en Vistas Públicas celebradas el 1 de abril de 2005:
En su ponencia, la ADG, entiende que existe una necesidad de declarar a Puerto Rico una zona de mercado, de suerte que todos los consumidores tengan la oportunidad de comprar un galón de gasolina, de su marca preferida, al precio que por fuerzas del mercado fije el detallista y no, al precio que por virtud de esquemas que utilizan los mayoristas empleando subsidios arbitrarios de unos detallistas en perjuicio del resto de los detallistas de su misma cadena de distribución.
En su ponencia, ADG hace mención al recurso presentado por el Departamento de Justicia ante el Departamento de Asuntos del Consumidor, específicamente contra la empresa Shell, por violaciones de la Ley Núm. 3 del 21 de marzo de 1978, según enmendada, y por violaciones de la Ley Núm. 77 del 25 de junio de 1964, según enmendada, Ley Antimonopolística, (querella JM04-01) de 30 de abril de 2004.
A base de su ponencia, (Shell) continúa con la práctica objeto de la querella radicada por justicia a la que se les han unido las empresas Esso y Texaco por alegadas prácticas en violación a las leyes antes citadas.
De acuerdo a la información vertida para el record por ADG, cerca de un 35% de los detallistas abanderados se encuentran en una situación económica precaria que los tiene al borde de la quiebra. En su ponencia nos indica que los distribuidores-mayoristas tienen a más de un 25% de sus detallistas pagando con cheques certificados porque los mismos ya no cuentan con el flujo de capital que les garantice los fondos en el banco para poder garantizar el pago de sus cheques. Inclusive, de acuerdo a ADG hay compañías que tienen más de diez estaciones de gasolina cerradas por la práctica de venderles a sus detallistas abanderados a distintos precios por zona.
Durante las Vistas Públicas ADG presentó un memorando enviado por el señor Philippe Corsaletti, Gerente General de la empresa francesa Total Petroleum, P.R. Corp., (antes Gasolinas Puerto Rico) el cual alegadamente ilustra la situación de un gran número de sus detallistas que por no tener la capacidad financiera para poder comprar un tanque completo de gasolina (10 mil galones), y tienen que recurrir a hacer pedidos parciales, práctica que no es aceptada por ningún mayorista de gasolina.
En referencia a las alegaciones de los mayoristas de que en Puerto Rico a pesar de todos los problemas que enfrenta la industria el precio de la gasolina es más barato que en los Estados Unidos, ADG nos indica que tan sólo dos estados, Alaska y Georgia, tienen un impuesto parecido al de Puerto Rico, 26.4 y 25.9 centavos respectivamente por galón. (P.R. 23.14) y que el resto de los cincuenta estados incluyendo el Distrito de Colombia, es de 39.06 centavos promedio por galón 15.92 centavos por galón más alto que en Puerto Rico, o sea un 68.8% más alto que en Puerto Rico, esto sin incluir el Sales Tax que fluctúa entre un 3 y un 6.5 % por estado.
En el caso del combustible diesel todavía la diferencia es más marcada, porque el Federal Tax solamente, en cualquier estado es de 24.4 centavos por galón cuándo aquí en Puerto Rico es sólo 15.14 incluyendo la crudita (8+ 7.14 c.p.g.).
De acuerdo a ADG, los distribuidores-mayoristas “tienen una faena por destruir a más de un 30% de los medianos y pequeños detallistas de este país. Incluyendo a las estaciones independientes, figura, creada por obra y gracia de ellos mismos.” (énfasis nuestro).
Como parte de la evidencia sometida en las Vistas Publicas, la ADG aneja a su ponencia copia de las facturas de venta de combustible de las compañías Shell y Exxon en las que se evidencia una diferencia marcada en precio de la gasolina “Premium” y Regular entre detallistas abanderados de ambas empresas
La ADG nos presenta su propuesta de enmiendas al P de la C 842:
La ADG informa que ellos han venido trabajando con un proyecto de ley dirigido a eliminar la práctica de la fijación de precios, a base de zonas, por los distribuidores-mayoristas haciendo negocios en Puerto Rico. A base de la investigación jurídica que han hecho sobre esta práctica, y el análisis correspondiente que han hecho sobre la medida ante la consideración de la Cámara de Representantes, hacen los siguientes comentarios y recomendaciones:
1. El artículo 4 de la Ley 3 de 21 de marzo de 1978, según enmendada, es una disposición legal que requiere uniformidad en el otorgamiento de cualquier descuento en el precio de la gasolina. No obstante, el artículo 4 no requiere uniformidad en precios sino que lo que requiere es uniformidad en los descuentos otorgados. Los distribuidores-mayoristas pueden establecer precios diferentes para la gasolina que venden a los detallistas a base de zonas y siempre que le otorgan el mismo descuento en el precio a todos sus detallistas, estarían en cumplimiento con la ley. Por otro lado, el P. De la C. 842, no enmienda la definición de “uniformemente” que es la base que los distribuidores-mayoristas han utilizado para justificar sus precios por zonas. Actualmente, la Ley 3, supra, define el término “uniformemente” como que en la fijación o adjudicación de un precio, sus términos, en la aplicación, serán igual para personas dentro de la misma clase o categoría, en iguales circunstancias, por un servicio de igual naturaleza o costo. Como la ley menciona “clase o categoría” pero no lo define, los distribuidores-mayoristas han argumentado que pueden agrupar a sus detallistas en diferentes zonas y así establecer diferentes clases o categorías. Siempre que tratan igual a los detallistas dentro de la misma zona, sostienen que cumplen con la ley. Otra controversia en cuanto al precio de la gasolina es la fijación de precios máximos sugeridos por los distribuidores-mayoristas. El P. De la C. 842, no dispone nada sobre este asunto.
Por tal razón, someten para la consideración de las Comisiones de Asuntos del Consumidor y Comercio e Industria las siguientes enmiendas:
A. Enmienda al propósito de la Ley:
“Para enmendar el inciso (i) del Artículo 1; enmendar los Artículo 4 y 4A. de la Ley Núm. 3 de 21 de marzo de 1978, según enmendada, a los efectos de declarar que Puerto Rico constituye una sola zona de mercado fin de evitar aquellas practicas discriminatorias que afectan el precio de la gasolina y/o combustibles especiales en todo Puerto Rico; prohibir la interferencia por el refinador, productor de petróleo y/o distribuidor-mayorista en la fijación del precio en la venta al detal de gasolina”.
B. Enmienda al artículo 1, inciso (i):
“Artículo 1. - Se enmienda el inciso (i) del Artículo 1 y se añada el inciso (k) al Artículo 1 de la Ley Número 3 de 21 de marzo de 1978, según enmendada, para que se lea como sigue:
“Artículo 1.-Definiciones. - A los fines de este sub-capitulo, los siguientes términos frases tendrán el significado que a continuación se expresa:
(i) Uniforme o uniformemente. Significa que en la fijación o adjudicación de una renta, precio, distribución o concesión, sus términos, en la aplicación, serán iguales para personas dentro de la misma clase o categoría los clientes quienes supla, por un servicio de igual naturaleza o costo, en iguales circunstancias excepto que no se requerirá uniformidad cuando la situación especifica es aquella en que el productor, refinador de petróleo o distribuidor-mayorista viene obligado a igualar una oferta hecha por un competidor, de su mismo nivel operacional, a un cliente suyo.
C. Enmienda al artículo 4:
“Artículo 2.- Se enmienda el Artículo 4 de la Ley Número 3 de 21 de marzo de 1978, según enmendada, para que lea como sigue:
“Artículo 4.- Obligación del productor - Precios uniformes. -
(A) Precios.- En armonía con cualquier otra ley local o federal aplicable, en vigor que se aprobare, todo ningún productor o refinador de petróleo o distribuidor-mayorista de productos de petróleo que supla gasolina y/o combustibles especiales a estaciones de servicio para la venta al detal de dichos productos, estará obligado a proveer uniformemente a todos los detallistas de venta de gasolina y/o combustibles especiales a quienes supla, todo descuento, deducción, disminución o rebaja en precios que conceda de forma directa o indirecta, y cuyo propósito sea el de proveer al detallista de una ventaja en la competencia de mercadeo de esos productos. podrá vender a un detallista, dichos productos a un precio en exceso del precio que vende dichos productos a cualquier otro detallista.
(B)Descuentos.- En armonía con cualquier otra ley local o federal aplicable, en vigor o que se aprobare, ningún productor o refinador de petróleo o distribuidor-mayorista de productos de petróleo que supla gasolina y/o combustibles especiales a estaciones de servicio para la venta al detal de dichos productos estará obligado a proveer uniformemente a todos los detallistas de venta de gasolina y/o combustibles especiales a quienes supla, todo descuento, deducción, disminución o rebaja en precios que conceda de forma directa o indirecta, y cuyo propósito sea el de proveer al detallista de una ventaja en la competencia de mercadeo de esos productos.
D. Enmienda al artículo 4a:
“Artículo 3.- Se enmienda el Art. 4a de la Ley Número 3 de 21 de marzo de 1978, según enmendada, para que lea como sigue:
Artículo 4ª.- Desvinculación operacional. - Ningún refinador, productor de petróleo o distribuidor-mayorista podrá, mediante convenio, arreglo, contrato, esquema corporativo operacional con cualquier detallista y/o persona natural o jurídica, o de cualquier otra forma operar directamente de una estación de servicio de venta al detal de gasolina de forma que impida su completa desvinculación operacional. Ningún refinador, productor de petróleo o distribuidor-mayorista podrá directamente o indirectamente, imponer, requerir u obligar que el detallista refleja un precio en la venta al detal de gasolina y/o combustibles especiales, determinado y/o sugerido por dicho refinador, productor de petróleo y/o distribuidor-mayorista.”
Termina su ponencia indicando que: “la Asociación endosa absolutamente la intención legislativa recogida en el P. de la C. 842, incluyendo claro está, las enmiendas propuestas al mismo, por nuestro Asesor Legal, Lcdo. Carlos E. Montañés Alvarado las cuales se hacen formar parte de esta ponencia.” (énfasis nuestro).
En ponencia sometida por escrito en Vistas Públicas ante las Comisiones de Asuntos del Consumidor y de Comercio e Industria, el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) nos informa que la Agencia siempre ha apoyado y apoyará cualquier medida que redunde en provecho de los consumidores.
Nos señalan que es pertinente traer a su atención de las Comisiones que DACO es el foro donde se ventila una querella que guarda estrecha relación con el P de la C 842. Se trata de la querella JM-04-01 presentada el pasado 3 de mayo de 2004, por el Estado Libre Asociado de Puerto Rico contra Shell Company Puerto Rico Limited, y otros.
Por tratarse de un caso que se encuentra ante su consideración, entienden prudente no hacer comentarios al respecto, para no afectar la imparcialidad que requiere el proceso adjudicativo que lleva a cabo la Agencia y evitar cualquier conflicto de intereses o apariencia de conflicto. (énfasis nuestro).
Cabe señalar, sin embargo, que las actuaciones de los distribuidores-mayoristas durante los pasados meses llevaron al Secretario Designado del DACO, Honorable Alejandro García Padilla a emitir una comunicación el 15 de abril de 2005 a nombre de todos los consumidores para exigirles que reflejaran las bajas que se estaban experimentando en los precios de la gasolina con la misma premura que reflejaron las alzas durante el mes de marzo.
Posteriormente, el 25 de abril de 2005, el Secretario sometió a los distribuidores-mayoristas un Requerimiento de Información que solicitaba, entre otras cosas, Estados Financieros auditados para el año 2004, el costo promedio diario del inventario desde el 1 de marzo al 24 de abril de 2005, el inventario promedio del inventario desde el 1 de marzo al 24 de abril de 2005 y las facturas de embarque de la gasolina desde el 1 de marzo al 24 de abril de 2005.
Ante el incumplimiento del Requerimiento de Información, el Secretario se vio obligado a emitir un SEGUNDO REQUERIMIENTO el 27 de abril de 2005 en el que se les apercibía que su negativa conllevaría la imposición de una multa de $10,000 dólares diarios.
Finalmente, el 4 de mayo de 2005 DACO sometió al Departamento de Estado el Reglamento PM-12, Reglamento para Implantar el Ajuste por Temperatura en los Volúmenes de los Combustibles Derivados del Petróleo. El mismo se promulga de conformidad con lo dispuesto por el Artículo 4 de la Ley Núm. 157 de 21 de agosto de 1996. El mismo se implanta para asegurase que los distribuidores-mayoristas pasen al detallista para que este a su vez transfiera al consumidor el ajuste por temperatura de la gasolina. Durante varios años, los distribuidores-mayoristas se han negado a pasar dicho ajuste bajo el argumento de que su precio de venta a los detallistas abanderados contempla dicho ajuste.
Mediante carta fechada el 31 de marzo de 2005, el Secretario designado del Departamento de Justicia de Puerto Rico, en adelante (Justicia), Honorable Roberto J. Sánchez Ramos, sometió sus comentarios sobre la medida a las Comisiones de Asuntos del Consumidor y Comercio e Industria de la Cámara de Representantes de Puerto Rico a través de las Lcdas. Betzaida Quiñónez y Mariela Jiménez en Vistas Públicas celebradas el 1 de abril de 2005:
El Secretario de Justicia comienza su ponencia haciendo referencia al objetivo de la pieza legislativa para establecer que Puerto Rico constituirá una sola zona de mercado para efectos de la venta al detal de la gasolina. De igual forma comenta sobre la exposición de motivos de la pieza y los efectos de las practicas de las compañías de mayoristas de dividir a Puerto Rico en distintas zonas de mercado, los descuentos en el precio de la gasolina y en las rentas a los vendedores al detal, y la desigualdad que se crea entre los detallistas de gasolina, muchos de los cuales han tenido que declararse en quiebra por su precaria condición económica. Analizada la medida, nos ofrece sus comentarios legales sobre la misma.
De acuerdo al Secretario de Justicia, La Ley Núm. 3 de 21 de marzo de 1978, según enmendada, conocida como “Ley de la Gasolina”, establece la reglamentación y los controles en la industria de la gasolina. La medida propone enmendar el Artículo 4 de dicha ley, a los fines de establecer estatutariamente un solo mercado de la gasolina en la Isla. 23 L.P.R.A. sec. 1104. Sobre el asunto de las zonas de mercado nos indica lo siguiente:
El establecimiento de zonas de mercado o de precio es una práctica comercial que utilizan muchas compañías que se dedican a la venta al por mayor de gasolina para agrupar a sus detallistas geográficamente o en zonas de mercado. Esta práctica implica cobrar precios diferentes en cada zona por el mismo tipo y marca de combustible, tomando en consideración diferentes factores, tales como la demanda del producto y la competencia. Véase, Frisman Paul, Gasoline Zone Pricing and The Spring Price Increase (mayo 2000). En algunos casos, al establecer un programa basado en zonas, se otorgan precios más bajos en unas zonas con el propósito de capturar un mayor volumen de ventas, mientras que, en otras ocasiones, es necesario aumentar el precio para cubrir los costos que puedan representar las condiciones particulares de un área geográfica o zona. El número de zonas y de estaciones varía de acuerdo al área geográfica y la compañía mayorista.
En Puerto Rico, algunos distribuidores-mayoristas hacen uso de esta práctica como herramienta para establecer sus políticas de mercadeo para la venta de su producto. No obstante, nos señala que hay que tomar en consideración las condiciones y/o características particulares del sector de la gasolina en la Isla.
En nuestra jurisdicción, la industria de la gasolina está reglamentada con el objetivo de garantizar la estabilidad, disponibilidad y accesibilidad de combustible dentro de un mercado de libre competencia. Ningún productor o mayorista puede establecer esquemas o acuerdos operacionales con el detallista, u operar directamente una estación de gasolina. Además, ningún detallista que opere y/o maneje una estación de servicio al detal de gasolina, puede solicitar o inducir a que se le ofrezca algún tipo de rebaja en precio o en el alquiler de equipo. 23 L.P.R.A. sec. 1102.
Algunas compañías mayoristas de gasolina utilizan la práctica de dividir la isla de Puerto Rico en distintas zonas de mercado a base de las cuales otorgan descuentos en el precio de la gasolina y en las rentas, entre otros incentivos. Nos comenta que de la Exposición de Motivos de la medida surge que lo anterior ha resultado en desigualdad entre los detallistas. Para evitar dicha desigualdad, el proyecto propone declarar que Puerto Rico constituye una sola zona de mercado. Sin embargo, nos indica el Secretario que esta medida por sí sola no resuelve la situación que se desea erradicar.
Nos recomienda el Secretario que junto a la inclusión propuesta, se hagan unas enmiendas adicionales en la Ley.
El Artículo 4 de la Ley de Gasolina dispone que todo descuento, deducción, disminución o rebaja en precios (en adelante, “descuentos”) al detallista tiene que otorgarse uniformemente. El artículo 1(i) de la Ley de Gasolina define “uniforme o uniformemente” de la siguiente manera:
Significa que en la fijación o adjudicación de una renta, precio, distribución o concesión, sus términos, en la aplicación, serán iguales para personas dentro de la misma clase o categoría, en iguales circunstancias, por un servicio de igual naturaleza o costo, excepto que no se requerirá uniformidad cuando la situación especifica es aquella en que el productor, refinador de petróleo o distribuidor-mayorista viene obligado a igualar una oferta hecha por un competidor, de su mismo nivel operacional, a un cliente suyo. 23 L.P.R.A. sec. 1101(i).
Según esta redacción, el término “uniformemente” no necesariamente significa que a todos los detallistas en la Isla se les tenga que otorgar exactamente el mismo descuento. La definición del término “uniforme” que provee la propia Ley de Gasolina, indica que los descuentos serán iguales siempre y cuando los detallistas se encuentren dentro de la misma clase o categoría, en iguales circunstancias. Por tanto, cuando se indica en la Ley que los precios se otorgarán uniformemente, se refiere a que deben ser uniformes para aquellos detallistas que se encuentren dentro de las mismas circunstancias. Por tanto, se permite hacer diferenciaciones en precio según la clase o la categoría a la que pertenezca cada detallista. Sin embargo, la Ley de Gasolina no explica qué es “igualdad de circunstancias”, ni indica cuáles son los parámetros que se debe considerar para crear o delimitar las clases y las categorías. Debido a lo anterior, al presente son los mayoristas los que hacen las clasificaciones.
Para establecer un solo precio de venta para todos los detallistas, y que se cumpla con la intención legislativa de limitar las desigualdades en los precios y los descuentos ofrecidos a los detallistas, es necesario que se enmiende la definición de “uniforme o uniformemente” provista en ley. El Departamento de Justicia recomienda el siguiente cambio a la definición:
(i) Uniforme o uniformemente: Significa que la fijación, o adjudicación, de una renta, precio, distribución o concesión, sus términos en la aplicación, ofrecimiento y/u otorgamiento de precios, descuentos, rentas y/o concesiones serán iguales para personas todo detallista dentro de la misma clase o categoría, en iguales circunstancias, por un servicio de igual naturaleza o costo,. excepto que No se requerirá uniformidad cuando la situación específica es aquella en que el productor, refinador de petróleo o distribuidor-mayorista viene obligado a igualar a un cliente suyo una oferta hecha por un competidor de su mismo nivel operacional, a un cliente suyo.
Además, recomienda el Secretario que se incluya como un inciso al Artículo 1 de la Ley, la definición de lo que se considera una “categoría”:
Categoría: Significa que todos los detallistas abanderados bajo una misma marca componen una misma categoría y que todos los detallistas independientes componen otra categoría. El detallista abanderado es aquel que ha entrado en un contrato de exclusividad con un distribuidor-mayorista y vende gasolina bajo la marca de ese distribuidor en una estación de gasolina abanderada o de marca. El detallista independiente es aquel que compra gasolina a un distribuidor-mayorista, a un distribuidor independiente o a cualquier suplidor, y no posee un contrato de exclusividad con un distribuidor-mayorista, por lo que no vende la gasolina bajo la marca de un distribuidor-mayorista.
En cuanto al párrafo que este proyecto propone incluir en el Artículo 4, el Secretario de Justicia entiende que el mismo debe ser modificado de manera que se exprese que el costo de transportación será añadido al precio del producto para todas las estaciones de la Isla, y no solamente para Vieques y Culebra. La Ley Núm. 73 de 23 de junio de 1978, 23 L.P.R.A. sec. 1133, según enmendada, dispone:
(f) La Comisión de Servicio Público establecerá las normas y requisitos aplicables al acarreo de gasolina y combustibles especiales, al manejo y entrega de los mismos, y a la operación de oleoductos o sistemas de transportación de dichos productos por tubería en armonía con las leyes aplicables siempre y cuando ello sea necesario y conveniente al interés público.
A tenor con lo anterior, la Comisión de Servicio Público promulgó el Reglamento Núm. 6678 de 19 de agosto de 2003, conocido como “Reglamento para las Empresas de Transporte de Carga”. En el Anejo IV del reglamento antes señalado, se disponen las tarifas, según la distancia, por el acarreo de materiales peligrosos. El costo de transportación de materiales derivados del petróleo, incluyendo la gasolina, está regulado según se establece en el Reglamento Núm. 6678. Por tanto, actualmente se dispone que, tal y como ocurre con todos los demás productos, el costo de transportación de la gasolina varíe según la distancia de la entrega. Dado lo anterior, sugiere Justicia que la última oración del párrafo que se propone en el proyecto de referencia indique que el costo de transportación será adicionado al precio del producto para todas las estaciones en nuestra jurisdicción, a tenor con lo dispuesto por la Comisión de Servicio Público.
De igual modo, el Secretario de Justicia sugiere que el párrafo vigente del Artículo 4 se enmiende para que lea de la siguiente manera:
En armonía con cualquier otra ley local o federal aplicable, en vigor o que se aprobare, t Todo productor o refinador de petróleo o distribuidor‑mayorista de productos de petróleo que supla gasolina y/o combustibles especiales a estaciones de servicio para la venta al detal de dichos productos estará obligado a proveer uniformemente a todos los detallistas de venta de gasolina y/o combustibles especiales a quien supla, todo descuento, deducción, disminución o rebaja en precios que conceda de forma directa o indirecta y cuyo propósito sea el de proveer al detallista de una ventaja en la competencia de mercadeo de esos productos.
El Secretario de Justicia concluye que: “El Departamento de Justicia no tiene objeción de carácter legal a la aprobación de la presente medida, una vez atendidas nuestras recomendaciones.” (énfasis nuestro).
DIVERSIFIED PETROLEUM CORPORATION
Mediante carta fechada el 30 de marzo de 2005, el Sr. Antonio Cruz, Presidente & CEO de Diversified Petroleum Corporation (en adelante DPC) somete su ponencia por escrito a las Comisiones de Asuntos del Consumidor y Comercio e Industria de la Cámara de Representantes:
DPC comienza su ponencia haciendo referencia a su presentación ante la Comisión en Vistas Publicas celebradas en relación al R de la C 27 y al hecho de las bajas en el precio de la gasolina que acontecieron durante el ultimo trimestre del año 2004 en el mercado internacional y que no se reflejaron en el precio de bomba en beneficio del consumidor.
Hace referencia nuevamente a su propuesta de Ordenamiento de los Precios de la Gasolina en P.R. como un instrumento eficaz para evitar que aquélla situación volviera a repetirse.
Nos indica que la situación de aquel entonces está volviendo a ocurrir.
DPC nos hace un cuestionamiento sobre la relación entre una situación de precios altos en un mercado evidentemente débil y el establecimiento de una zona única de mercado.
De acuerdo a DPC, la postura de los mayoristas alegando precios más altos ante un posible escenario de zona única no es otra cosa más que una velada y sutil amenaza para que no se les imponga reglamentación de clase alguna y poder seguir desarrollando sus planes de establecer y desarrollar más y mejores mega estaciones en detrimento de detallistas que tienen poco volumen.
Por otro lado comenta que, los detallistas por voz de la Asociación que los representa, esgrime el argumento que al eliminarse los programas de zona, los precios del mayorista hacia sus detallistas tendrían que ser iguales y por ende ellos le bajarían los precios al consumidor.
Alega DPC que el establecer una zona única resolvería solamente un único problema, el cual es la discriminación de precios y nada más.
Aquéllos mayoristas que tienen algunos arreglos especiales como Total Petroleum y Gulf tendrían que ver como resolverían los contratos vigentes en donde le dan a detallistas que son dueños contratos a base de costo más un diferencial y otros le extienden contratos a detallistas a base del mercado (lo que conocemos por Platts) sujeto a aumentos en los cánones de arrendamiento, mientras al resto de la cadena le imponen precios que satisfagan sus objetivos de rentabilidad.
DPC nos comenta sobre cada uno de los distribuidores-mayoristas lo siguiente:
A) Esso – todos los detallistas que están en una zona única reciben el mismo precio y el rezago de los costos y su consecuente traspaso al consumidor puede tardar hasta tanto como meses.
B) Shell – expuso ampliamente a favor de la teoría de que en Puerto Rico no existe un Mercado Oligopólico, ya que este mercado es vulnerable a la entrada de nuevos competidores. Defienden la estrategia de zonas porque le permite a Shell ofrecer precios más competitivos. Sin embargo, admiten que los programas de zona no están diseñados para incrementar el margen de ganancias de los detallistas.
C) Capeco – Gulf – no tienen zonas pero si declaran tener estrategias alternas de mercadeo para vender sus productos, ya que no tienen los recursos de las multinacionales
D) Texaco – arguyen que el mercado es altamente competido, su aseveración contundente de que sus “dealers” son los que y cito: “Nuestras estaciones son operadas por detallistas independientes quienes a su vez manejan y corren sus operaciones y son ellos quienes establecen los precios de bomba que al final del día pagan los consumidores. Texaco actúa como mayorista y no tiene ningún control o incidencia sobre los precios de bomba pagados por los consumidores.”
De acuerdo a DPC, lo cierto es que Texaco no le dice al detallista a qué precio vender pero sus detallistas indican tener una limitación de $.08 por galón.
De acuerdo a DPC, esta compañía tiene zonas que la componen en algunos casos una sola y única estación.
E) Peerless - De acuerdo a DPC, representa en este mercado el balance más perfecto a los efectos de lograr que las estaciones independientes sean el contrapeso de las marcas tradicionales y pueda el consumidor elegir donde comprar. No obstante, se empeñan en mantener prácticas depredadoras haciéndole competencia desleal a sus propios distribuidores, mediante el mecanismo de venderles directamente a detallistas independientes que a su vez son clientes de sus distribuidores independientes.
Sobre una de las preguntas hecha por las Comisiones: ¿Bajarían o subirían los precios? DPC indica que la respuesta tiene tres dimensiones.
Primera – En la opinión de DPC, toda vez que aproximadamente el 25% de las estaciones están en una zona, implicaría que el restante 75% debiera poder bajar sus precios a los niveles de la zona. Aunque lo anterior sería lo que lógicamente debiera suceder desafortunadamente lo ve como algo altamente improbable a pesar de ser el escenario que promueve la Asociación de Detallistas (ADG).
Segunda – DPC indica que lo contrario sería entonces que el 25% de las estaciones en zona subieran al nivel del 75% que no está en zona lo cual además de abusivo y demagógico, no guardaría relación con las tendencias de un Mercado en baja como lo ha denunciado el secretario del D.A.C.O. Sin embargo, esta posibilidad la ven como altamente probable.
Tercero - DPC nos indica que subir los precios en toda la Isla sería injustificable a la luz de la negativa del mayorista para admitir la naturaleza oligopolística de nuestro mercado. La prudencia que debiera surgir impediría que esto sucediera, claro está a menos que el mercado revirtiera al alza por un período prolongado de tiempo.
La solución propuesta por DPC a los fines de lograr que “el consumidor disfrute de precios bajos cuando el mercado baja es claramente aprobando rápidamente el P. de la C. 842 siempre y cuando se le añada por parte del Departamento de Asuntos al Consumidor un mecanismo de control.” (énfasis nuestro).
De acuerdo a DPC, el mecanismo control puede ser de cualquier naturaleza: control de márgenes y por supuesto mucho menor al vigente antes de la desreglamentación del 1998 o idealmente el Ordenamiento de los Precios por nosotros sugerido el pasado 4 de febrero de 2005 ante esta Comisión de Asuntos del Consumidor.
Concluye su ponencia DPC indicando que: “Estamos convencidos de que el P. de la C. 842 debe aprobarse sin mayor dilación y a tal efecto lo endosamos sin reserva de clase alguna con las salvaguardas aquí mencionadas anteriormente.” (énfasis nuestro).
Mediante carta enviada el 11 de abril de 2005, el Honorable alcalde de Maunabo, Jorge L. Márquez Pérez envió una comunicación a la Comisión de Asuntos del Consumidor de la Cámara de Representantes de Puerto Rico en apoyo al P de la C 842.
En su misiva, el Honorable alcalde respalda el que Puerto Rico sea declarado como un solo mercado o zona en el suplido de la gasolina uniformando el precio en todo Puerto Rico.
Ya anteriormente el Honorable alcalde Márquez Pérez había expresado su insatisfacción a la Comisión por el discrimen que sufren los detallistas y por ende los consumidores en su municipio al no ser beneficiados por los precios ofrecidos a otros detallistas abanderados de una misma cadena en otras zonas de mercado.
Mediante ponencia fechada el 20 de abril de 2005, el Sr. Héctor Gierbolini, pasado Presidente de la ADG somete sus comentarios a las Comisiones de Asuntos del Consumidor y Comercio e Industria de la Cámara de Representantes sobre el P de la C 842:
De acuerdo a Gierbolini, las prácticas de los distribuidores-mayoristas son las que han obligado a la Asamblea Legislativa a establecer leyes que protejan al sector de los Detallistas y los consumidores.
Según Gierbolini, los distribuidores-mayoristas establecen los precios por zona bajo sus propios criterios, lo que ocasiona desigualdad de precios entre estaciones aun siendo de la misma marca. Llama a esta práctica de precios atropellante, inmoral y discriminatoria.
De acuerdo a Gierbolini, existe una crisis a través de un plan orquestado por los distribuidores-mayoristas abanderados que llevara al cierre a muchas estaciones de gasolina.
El Sr. Gierbolini apoya el P de la C 842.
SHELL CHEMICAL YABUCOA / THE SHELL COMPANY PR
Mediante carta fechada el 30 de marzo de 2005, Shell Chemical Yabucoa y The Shell Company Puerto Rico someten su ponencia por escrito a las Comisiones de Asuntos del Consumidor y Comercio e Industria en Vistas Públicas celebradas el 1 de abril de 2005:
Comienzan su ponencia comentando la parte de la Exposición de Motivos donde se indica que la práctica de mercadeo de zonas de precio lleva a esta desestabilización. Respetuosamente difirieren. De acuerdo a la posición esbozada por Shell, la práctica de mercadeo de zonas de precio ha resultado en precios más competitivos a nivel de los consumidores en Puerto Rico.
Con este trasfondo pasan a sus comentarios en detalle:
Catálogo: files -> docs
docs -> Encuentro de Psicólogos. “El trabajo con Estudiantes con Discapacidad Visual” programa de intervención individual y grupal
docs -> Llevamos una buena noticia en el corazón el Evangelio de los domingos en la escuela fmmdp

References: artículo 1
 artículo 4
 Artículo 4
 artículo 1
 artículo 3
 Artículo 4
 artículo 4
 artículo 4
 Artículo 1
 Artículo 4
 artículo 1
 Artículo 1
 Artículo 1
 artículo 4
 Artículo 4
 artículo 4

Artículo 4
 Artículo 4
 Artículo 4
 Artículo 4
 artículo 1
 Artículo 1
 Artículo 4
 Artículo 4