Source: https://cafearcadia.blogspot.com/2019/10/sin-proposito-de-enmienda-mi-corazon-al.html
Timestamp: 2020-02-19 10:01:13+00:00

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Café Arcadia: Sin propósito de enmienda: Mi corazón al desnudo
¿Hay vida inteligente en el Tribunal Constitucional español? ¿Hay vida inteligente en la jefatura del Estado? ¿Hay vida inteligente en el Tribunal Supremo?
Por supuesto que sí. La duda ofende.
¿Y por qué entonces tengo la impresión de que, en lo que se refiere al problema catalán, no han tomado ni una sola medida que no contribuya a echar más leña al fuego, que no nos acerque un poco más al abismo? ¿Será porque, como me repiten una y otra vez mis amigos, yo de política no entiendo nada?
Será por eso, pero el miedo no se me va del cuerpo.
Dos ciudades hay en Nueva York, como en toda ciudad del mundo: una para los que viven en ella, otra para los que pasan por ella.
Yo nunca he estado en Nueva York más de una semana y por eso siempre me ha mostrado buena cara, nunca un mal gesto. No la he dado tiempo a cansarse de mi.
Vuelvo esta tarde en que tan negros nubarrones se ciernen sobre el horizonte de la mano de Woody Allen, un viejecito vapuleado que sabe seguir haciéndonos sonreír.
Un día de lluvia en Nueva York, dos estudiantes universitarios que pasan allí un fin de semana, encuentros y desencuentros, ricos y famosos, una prostituta de ensueño adolescente, las salas del Met, las damas elegantes de John Singer Sargent,
un coche de caballos por Central Park y todo tan verosímil como un cuento de hadas. A fin de cuentas, como dice uno de los personajes, la vida real es para los que no pueden permitirse otra cosa.
A Gastby, el protagonista, le conozco bien. Alguna vez ha pasado por la tertulia y hemos discutido sobre el amor según Ortega y según Denis de Rougemont, también sobre la dialéctica del amo y el esclavo en Hegel. Claro que en la realidad de los que no podemos permitirnos otra cosa era no menos pedante, pero con menos suerte como jugador de póker que en la película.
Después del puñetazo, la contundente paliza mejor, que me propinó Joker, qué bien sienta dejarse acariciar por la lluvia un domingo en Nueva York.
Se presentaba en la biblioteca del Fontán Oriundos, el libro de Fernando Fernández sobre sus abuelos y sobre la aldea asturiana, Asiego, de la que partieron hacia México en los años veinte. El libro gira en torno a una fotografía en la que el maestro del pueblo, el tío Aquilino, aparece rodeado de sus alumnos. Se nos cuenta la historia de esos niños y niñas, a muchos de los cuales conoció el autor ya ancianos. En la sala estaban sus hijos, sus nietos, algún biznieto. Cuando llega el coloquio, uno de los asistentes se pone en pie.
––Me gustaría hacer una pregunta. ¿Cuántos de ustedes conocieron al tío Aquilino?
Nadie le había conocido. Desde la fotografía, ampliada en el escenario, nos miraba a todos aquel hombre ejemplar, que no había sido olvidado por ninguno de los niños que tuvo a su cargo.
––Pues yo sí le conocí, en Arnao, cuando yo tenía ocho o nueve años.
No le hicieron mucho caso porque todos los asistentes eran oriundos de Cabrales y Arnao, cerca de Avilés, era otro mundo que no tenía nada que ver con ellos. Yo recordé la prosa de Borges en El hacedor: “En el tiempo hubo un día que apagó los últimos ojos que vieron a Cristo, la batalla de Junín y el amor de Helena murieron con la muerte de un hombre. ¿Qué morirá conmigo cuando yo muera?”
Al final del acto, hablo con el testigo y le pregunto su nombre: José Luis Ablanedo Mieres. También me intereso por su edad: nació en 1940. No puedo por menos de exclamar: “¡Pero si somos casi de la misma edad! Yo nací en 1950”.
También yo voy alcanzando la condición de último testigo. ¿Cuántos profesores que ya lo eran entonces, que lo siguen siendo ahora, conocieron las cárceles de la dictadura? Me temo que, si no soy el único, ya queda poco para ello.
No puedo decir que me extrañe el estallido de rabia en Cataluña. Lo que me extraña es que haya tardado tanto. La lección de civismo que ha venido dando hasta la fecha a la “espaciosa y triste España”, a la tierra de los inquisidores y los ordeno y mando, a la que ha guardado respetuosamente durante cuarenta años los restos putrefactos de la dictadura en el Valle de los Caídos, a una España que no es toda España, pero que se pone la bandera por montera y se jacta de ser la única verdadera, continúa por parte de la mayoría, pero ya hay quien se aparta del guion. Y cada vez serán más.
De lo que ocurre allí, de que las cosas hayan llegado a estos extremos, yo veo tres máximos responsables: primero el Tribunal Constitucional, que rechazó un Estatuto refrendado por los ciudadanos de Cataluña, por el Congreso y el Senado español (previo paso por la comisión constitucional en la que fue “cepillado” nada menos que por Alfonso Guerra); después, el actual jefe del Estado, con un discurso en los límites de sus atribuciones constitucionales (fuera de ellos si pretendía sustituir la inacción de los políticos, como jalearon los principales diarios), en el que se desatendió de la mayoría social catalana para declararse paladín del cumplimiento estricto de la ley (él, que según la interpretación habitual está al margen de ella) y defensor de los catalanes que se sienten españoles (a los otros, a la mayoría, que los parta un rayo); y finalmente el Tribunal Supremo, compuesto por excelentes profesionales, perfectos conocedores de los recovecos de las leyes (y muy imaginativos a la hora de retorcerlas procurando no vulnerar la ley), pero poco de la realidad social.
A mí de los tres, el único que me ha defraudado es el actual jefe del Estado (de los otros, ya sabía lo que se podía esperar). Me parecía lo contrario de su padre y por eso tenía puestas en él todas mis esperanzas. Y no me ha defraudado en cuanto a la honestidad, pero sí en cuanto a su categoría de estadista. No supo estar a la altura de las circunstancias.
De un presidente argentino, no sé si de Alfonsín, se dijo que era “honesto e inepto”. No creo que el segundo calificativo se le pueda aplicar a Felipe VI, aplicado profesional. Pero en “tiempos recios” como los que vivimos (y sobre todo los que se avecinan) la profesionalidad no basta.
Solo me consuela pensar que no soy un analista político y que puedo estar equivocado, que seguramente lo estoy, y que todo se arreglará –como repiten a izquierda y a derecha– “con el cumplimiento estricto de las leyes”, de una leyes, por cierto, que interpretan y aplican quienes son juez y parte.
CÓMO RECONOCER A UN TONTO
Yo tengo muchas maneras de reconocer a un tonto. Camina por la calle mirando el móvil y no levanta la vista ni siquiera cuando cruza un semáforo en rojo; lo mira también cuando camina por Venecia o Nueva York, siguiendo el GPS en busca de San Marco o Time Square, desatento de las maravillas que aparecen a cada paso; o lo enciende en medio de la película, deslumbrando a los espectadores que tiene detrás, para satisfacer nadie sabe qué súbitas curiosidades.
Pero no menos tontos son la mayoría de los que nos advierten del robo de nuestra intimidad por parte de las redes sociales. El ejemplo más reciente lo encuentro en Antonio Muñoz Molina. Al tema del traidor y del héroe, a Edward Snowden, dedica su artículo de esta semana en Babelia. Comienza bien, evocando con maestría de novelista la soledad del delator en un hotel de Hong Kong. Termina de la más tópica manera, demostrando una vez más que si es un genio cuando narra no pasa de torpe aprendiz cuando reflexiona: “Ese móvil tan cool que no se te cae de las manos te espía incluso cuando lo tienes apagado, y acumula y pone en venta sin escrúpulo toda la información íntima y minuciosa que tú le regalas”.
¿De verdad mi teléfono pone en venta mi intimidad, una intimidad que yo le regalo: correos electrónicos o whatsapp, fotos familiares, búsquedas en Google?
En primer lugar, yo no regalo nada. Enviar un correo electrónico cuesta dinero, aunque a mí no me cueste dinero; la “nube”, los servidores externos, donde se almacenan mis fotos, tampoco son gratis, aunque lo sean para mí. Y muy tonto hay que ser para pensar que Google, que me saca de apuros veinte veces al día, no requiere empleados, locales, potentes y costosos ordenadores, sino que es un don del cielo, como la lluvia.
No, admirado Muñoz Molina, yo no regalo mi intimidad: simplemente, a cambio de los muchos servicios que recibo de Google y de las redes sociales que me interesan les permito que me envíen publicidad personalizada.
¿Nos escandalizamos de que la publicidad financie Antena Tres, la Cinco o la Sexta? ¿Nos quejamos de que financie los diarios digitales gratuitos?
¿Y es peor la publicidad personalizada –que a mí no se me envíe publicidad de automóviles y sí sobre hoteles en Praga o en Palermo– que la indiscriminada, la que llega a todos por igual?
También está el malévolo algoritmo, otra encarnación del diablo, al que los tontos ilustrados culpan del Brexit y del triunfo de Trump: en mi muro de Facebook solo aparece informaciones de gente que piensa como yo, se me impide contrastar otros pareceres.
Bueno, también en el quiosco están todos los diarios y el comprador habitual de La Razón no compra un día El País para contrastar la información.
El malvado algoritmo nos facilita encontrar lo que nos gusta encontrar, solo eso. Pero nada nos impide, si lo que nos llegan son páginas de simpatizantes de la extrema derecha, ir a las de los simpatizantes de Podemos para ver lo que piensan.
En fin, que ni siquiera Muñoz Molina –de Javier Marías ya ni hablo– se libra de incurrir en tópicos que se vienen abajo con solo pensar un poco, esa costumbre que no suele tener la gente.
UN POCO DE VENENO
¿Todo libro interesa a algún lector? Quiero creer que sí y por eso los que no me caben en casa se marchan cada semana a la librería La Noceda a aguardar tranquilamente a quien los estaba buscando sin saberlo. Pero sospecho que más de uno –y más de dos y más de tres– no interesan a nadie. El noventa y cinco por ciento de los libros de poesía, por ejemplo; el noventa y nueve por ciento de los que hablan de poesía.
Me llega hoy una recopilación de reseñas, presentaciones y generosas vaguedades varias, que firma un buen amigo, y me basta leer la primera frase (“La poesía de Manuel Álvarez Ortega posee la altitud de lo invisible respirante, y la profundidad –más bien sima– de la pasión engendradora de metafísica”) para lanzarlo al montón de los volúmenes que irán a la librería de viejo en el próximo envío.
¿Harán lo mismo con mis libros los amigos a los que se los envío? Quizá sí o quizá no: yo los espolvoreo siempre con un poco de veneno, que ayuda a conservar la mercancía.
SENTIR Y CALLAR
Me escribe un admirado profesor, ya jubilado, aunque de mi edad, Bernardo Fáñez, con quien comparto el amor por Perugia, para decirme que se ha enterado de que este es mi último curso y que quiere asistir, como muestra de reconocimiento, ya que sospecha que no tendré ninguno institucional, a una de mis clases.
Pero yo no necesito ninguna muestra de reconocimiento –“fue bonito mientras duró”, eso es todo– ni me apetece solemnizar, como en el cuento de Daudet, la última lección. Mejor una clase más, sin énfasis ni melancolía.
En caso contrario, me temo que acabaría emocionándome, me entrarían ganas de llorar. Soy un sensiblero que se esfuerza en disimularlo. Lloro en el cine y en todos los funerales, aunque sean de una persona que apenas conozco, pero procuro que nadie me vea. Me esfuerzo para no mostrar mis sentimientos en público. De lo que más me importa, no hablo nunca.
Preferiría desnudarme en público a mostrar mi corazón al desnudo.
Publicado por José Luis García Martín en 12:28
Anónimo 19 de octubre de 2019, 11:41
Y yo me pregunto si quienes odian a su país son hijos de mala madre y me parece que me excedo. A veces uno no sabe contenerse. Recurrire a la paz de la poesía.
benito de soto 19 de octubre de 2019, 15:31
Cuando una madre maltrata a un hijo rebelde, es comprensible que ese hijo quiera irse de casa
Anónimo 19 de octubre de 2019, 19:39
Pero el hijo rebelde no se pasa cuarenta años recibiendo todos los caprichos de su madre, se marcha en plena juventud, no como los parásitos catalanes.
José Luis García Martín 19 de octubre de 2019, 20:02
Anónimo, anónimo, no vuelvas a las andadas. Hay que pensar antes de escribir. O callarse. Ahora resulta, por el segundo comentario, que quienes odian a su país son... los catalanes. Pues vaya ojo el tuyo, porque si por algo se han caracterizado desde siempre es por amar a su país.
Anónimo 19 de octubre de 2019, 20:44
No me ha querido entender usted nada, Benito me habla del hijo rebelde hacia su madre. Y no hay duda de que ese hijo rebelde al que se refieres es Cataluña y la madre España. Parece mentira que no entienda usted ni la metáfora de Benito ni mi respuesta a esa metáfora. Los que tenemos años recordamos que todos los gobiernos democráticos se han tenido que dejar succionar por catalanes y vascos. Y después de esa succion constante ahora se rebelan contra la madre amamantadora.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 9:08
No sé si es adecuada la metáfora: los hijos se hacen mayores y se van de casa.
F 19 de octubre de 2019, 14:59
Pero, buen Martín, no es que no hayan atinado a enfrentar el "problema catalán", sino que este es, en realidad, el problema de España entera. Y por eso “no han tomado ni una sola medida que no contribuya a echar más leña al fuego”; se trata del viejo dilema que arrastramos del 78 a esta parte: democracia o simulación criptofranquista. Del mismo modo que el ensañamiento criminal de la UE con Grecia habría que interpretarlo como un escarmiento, un aviso a navegantes, el ensayo -con todo- que se despliega estos meses-años con/en Cataluña es un alarde de fuerza bruta y determina (ahora meridianamente claro) el concepto de democracia que han decidido que quieren para nosotros (aquí, los queredores son diversos, algunos hasta se consideran rojos).
Según el Eurobarómetro, es en España en donde menos conocimiento se tiene del ideario y valores que informan a la UE. Y un pueblo que ignora algo tan primario no está impelido a reivindicar aquello que desconoce, por lo mismo que un esclavo que no sepa que existen sociedades libres no estará en condiciones de luchar por una libertad que considerará quimérica, inalcanzable: “Ye lo que hay,”, se diría para sí mismo. Solo los ciudadanos catalanes acreditan que asumen como suyo ese código ético-político-social, y que por ello mismo es más sensible a las limitaciones que quieren imponer a sus derechos ciudadanos y como pueblo, a las injusticias y prevaricaciones que perciben y que sufren. Ahí radica, en opinión mía, el factor diferencial: el crucial asunto de la conciencia, personal y colectiva.
Asistimos a las postrimerías de un carnaval ya demasiado largo, en el que las caretas caen en cascada en un flujo acelerado y clarificador.
Mientras ayer el pacífico pueblo catalán se echaba a las calles (hemos visto familias enteras que marchaban tomándose de la mano), las televisiones del régimen (que son todas), esas que con la esforzada colaboración de los periódicos de mayor tirada son llamados “la Brunete mediática”, se esforzaba en criminalizar el movimiento independentista, identificándolo con los promotores de altercados violentos cometidos por una minoría radicalizada.
Este es el país real, no el que ayer se nos quería colar de rondón desde el escenario del Campoamor. Por cierto que la concurrencia de protestones en la plaza de la Escandalera fue tan o más menguada que en años anteriores. ¿Hay o no diferencias sustanciales con Cataluña)
Queco Saspasan 19 de octubre de 2019, 22:47
Si nos ponemos a discutir quién tiene la culpa de lo que está pasando en Cataluña, me temo que será complicado ponerse de acuerdo.
Lo que sí me parece claro es que, con las imágenes que día tras día publica por ahí fuera la prensa internacional, lo de la "revolución de las sonrisas" va a ser difícil de vender.
Abel Méndez 19 de octubre de 2019, 23:22
Queco, estos días se procura tergiversar la realidad argumentando que la inolvidable violencia que estamos presenciando la origina exclusivamente una "minoría".Y es cierto, solo que detrás de esa chusma están cientos de miles de catalanes que ocupan la cómoda postura de espectadores complacientes. Y eso sin olvidar que este desastre es la consecuencia de muchos años de inculcacion de odio hacia la España represora, discurso ridículo que nadie se cree. El adoctrinamiento tolerado erróneamente ha conseguido sus objetivos.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 9:12
No sé si esos cientos de miles catalanes son espectadores complacientes o preocupado, lo que es rigurosamente cierto es que hay cientos de miles de catalanes que piden que se les ofrezcan alternativas democráticas para comenzar el proceso que les permita llegar a ser independientes. Algo perfectamente legítimo, incluso según la constitución española.
Abel Méndez 20 de octubre de 2019, 9:51
Quizá esos cientos de miles sean incapaces de imaginar que independientes van a tener menos dinero, idealismo no les concedo a ninguno porque cualquier español sabe desde siempre qué le interesa a esa gente democrática. En la ignorancia de su propia historia no conocerán que a principios del diecisiete, obrando parecido a ahora, encontraron el procedimiento de medrar en rendir vasallaje a Luis XIII, pero el tiro les salió por la culata y en vez de medrar económicamente fueron esquilmados por los franceses. Como son más listos que el hambre, diez años después volvieron gozosos al redil de la puerca España. Repito, señor Martín, el idealismo catalán brilla por su ausencia, todas sus aspiraciones se cifran exclusivamente en el beneficio económico, su egoísmo es atroz. O es que desearían la independencia si tuvieran la renta de una región pobre?
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 10:03
Me quedo atónito, Abel. Para saber si quieren ser independendientes lo que hay que hacer es preguntárselo y, si se equivocan en sus decisiones, allá ellos. Paternalismo despectivo se llama esa figura. Si todos los españoles pensaran como usted, y yo fuera catalán, no dudaría un momento en pedir la independencia. Afortunadamente, no todos los españoles somos así. Comenzamos respetando a todos los ciudadanos, quieran o no ser españoles.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 10:04
Lo de paternalismo despectivo va por sus consideraciones, claro. Yo prefiero la respetuosa fraternidad.
Abel Méndez 20 de octubre de 2019, 10:17
Es bastante ingenuo por su parte pensar que los catalanes sienten por un extremeño como usted "respetuosa fraternidad". En Madrid, por poner tres ejemplos inmediatos, a los foráneos no nos desprecian con el apelativo de charnegos ni nos marginan lingüísticamente ni se nos trata con magnanimidad supremacista. En cuanto a mi postura hacia el independentismo, tampoco yo a ellos los he considerado nunca mis conciudadanos, estaría feliz si se marcharan, pero, eso sí, no miserablemente como en el diecisiete, sino para siempre.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 12:45
Tres cosas, Abel Méndez:
1/ A la mayor parte de los catalanes no los conozco. No me atrevería a decir lo que sienten por mí o por los extremeños. Habrá de todo. En general, a uno le tratan como uno trata a los demás.
2/ El apelativo de "charnego" hace tiempo que ha dejado de usarse. El desprecio a los emigrantes pobres no me parece que fuera nunca exclusivo de Cataluña. Todavía se da en bastantes sitios, no especialmente en Cataluña.
2/ Lo del supremacismo es una tontería denigratoria que algunos se creen. Los ciudadanos de Cataluña quieren que los dejen en paz para que pacíficamente resuelvan sus problemas.
3/ Eso que usted ingenuamente se atreve a escribir ("nunca los he considerado mis conciudadanos") es lo que piensan muchos españoles, aunque lo callen por vergüenza. ¿Extraña entonces que los catalanes quieran independizarse? Lo sorprendente es que no se les facilite hacerlo.
Abel Méndez 20 de octubre de 2019, 13:33
Se escurre usted en sus respuestas porque de repente lo desconoce absolutamente todo de los catalanes, de su Gobierno, etc.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 16:46
Qué bobada, Abel Méndez. Yo sé de sobra que el gobierno de Cataluña estuvo intervenido por el 155, tuvo muchos problemas para formarse después de las elecciones porque las ganaron líderes que estaban en el exilio o en la cárcel, etc, etc. Y sé que Quim Torra no es el problema: si le inhabilitan, nombrarán a otro dirigente igual o más independentista. El problema de Cataluña son los ciudadanos de Cataluña que les ha dado por creer que vivimos en una democracia y pensar que pueden decidir con su voto la política de su país.
Ese es el problema. Busque la solución. ¿Encarcelar a los dos o tres millones de independentistas? ¿Mandarlos al exilio?
Sebastián M. 19 de octubre de 2019, 23:45
Qué ingenuidad y cuánta ignorancia (muy típicas de la gente de cierta edad) hacen falta para tratar de tontos a quienes "nos advierten del robo de nuestra intimidad por parte de las redes sociales", es decir a todos los grandes especialistas de seguridad informática que hay en el mundo, y sobre todo a los que trabajan en las grandes empresas, como por ejemplo Chema Alonso, el ex hacker y CDO (Chief Data Officer) de Telefónica, que habla de ello en muchas de sus entrevistas en la prensa y en las conferencias que da y que pueden oírse en Youtube.
O el gran Richard Stallman, uno de los genios de la informática, padre del software libre:
“Los móviles espían y transmiten nuestras conversaciones, incluso apagados”.
https://retina.elpais.com/retina/2019/02/22/tendencias/1550819915_405396.html
O la periodista experta en el tema Marta Peirano, autora de "El Pequeño Libro Rojo del activista en Red", una introducción a la criptografía para periodistas, fuentes y medios de comunicación, prologado por Edward Snowden:
"¿Por qué me vigilan, si no soy nadie? "
"Sabemos que estamos vigilados, a través de nuestros móviles, ordenadores y cámaras. Pero no hacemos nada malo y por eso nos sentimos a salvo. Marta Peirano avisa en esta charla que es urgente preocuparse y proteger nuestro anonimato en la red."
Una de las respuestas que Peirano da a la pregunta de por qué hay que preocuparse de no dejar datos sobre nosotros por todos los lados en internet es muy fácil de comprender: porque ellos sirven para hacernos pagar todo lo que compramos por internet más caro.
Marta Peirano es una de las voces más respetadas en nuestro país sobre privacidad y seguridad en internet. Ahora publica el libro "El enemigo conoce el sistema". Hablamos con ella:
- Y otro ejemplo que enfada mucho a la gente: yo no pago lo mismo que tú por un billete de avión porque vivimos en distintos barrios, ganamos diferente, yo viajo de una forma y tú de otra... Todos esos datos determinan el precio que pago, que será mayor o menor que el que paga el de al lado.
Más "tontos" preocupados por el robo de nuestra intimidad en internet y las consecuencias prácticas que ello tiene ya y que sobre todo va a tener en el futuro:
"Fuera WhatsApp y pegatinas en las cámaras: qué tienen los expertos en privacidad en sus ‘smartphones.
Siete especialistas en derecho digital y seguridad informática explican a EL PAÍS qué instalan en sus móviles y qué trucos siguen para protegerse."
https://elpais.com/tecnologia/2019/09/27/actualidad/1569585351_052098.html
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 9:21
Lea atentamente y piense por su cuenta, estimado comentarista. Y no mezcle churras con merinas. Los precios de un billete de avión son diferentes según el momento en que se compren, la demanda del vuelo, etc. Pensar que me lo van a poner barato si averiguan por mi móvil que vivo en una barrio de viviendas sociales es una tontería estupenda para añadir a mi colección.
Y otra cosa: razonar es matizar. No es lo mismo lo que hace Facebook con los datos que yo libremente le proporciono que lo que pueda hacer un hacker que entra ilegalmente en su sistema o lo que hacen instancias gubernamentales (de USA o de España) espiando conversaciones telefónicas y mensajes privados (con o sin permiso judicial) para perseguir terroristas o indeèndentistas. No confundamos.
Y en cuando a que lo que yo digo es "propio de la gente de mi edad", pues le preguntaría que cuánta gente de mi edad conoce. Los que yo conozco piensan más bien como usted.
Sebastián M. 20 de octubre de 2019, 14:27
"Pensar que me lo van a poner barato si averiguan por mi móvil que vivo en una barrio de viviendas sociales es una tontería estupenda para añadir a mi colección."
Es difícil discutir con alguien que niega la realidad, que se toma a cachondeo los hechos. Sobre todo cuando es fácil informarse sobre ellos en internet:
"Las aerolíneas utilizan (...) el Big Data para mostrar sus ofertas en billetes de avión dependiendo del perfil del visitante."
"Quien eres determinará el precio de tus billetes de avión.
La compañía de software de gestión de ingresos PROS, que trabaja con más de 80 aerolíneas internacionales, ha asegurado que algunas compañías ya han comenzado a implementar estructuras de “precios dinámicos” en sus sitios web. Según ha publicado ‘Business Insider’, esto significaría que los pasajeros podrían pagar precios diferentes, dependiendo de quiénes sean."
"...Costa Next, que entre otras muchas funcionalidades permite lanzar ofertas personalizadas por ciudad, incluso por barrio, gracias a la geolocalización y el big data. "Analizamos diferentes variables como PIB o poder adquisitivo de una zona concreta y le damos a las agencias que allí operan herramientas para vender más".
A finales del año pasado, Costa Cruceros lanzaba Costa Next, una herramienta que permite lanzar ofertas personalizadas gracias al uso del 'big data'. Esta herramienta, que se basa en la geolocalización y en el análisis de variables como el PIB, el tráfico rodado, el poder adquisitivo o los medios publicitarios y de captación presentes en cada zona barrio, le otorga cierto poder de decisión a las agencias de viajes, que pueden elegir entre la oferta que mejor se adapta a sus clientes potenciales."
https://www.expansion.com/economia-digital/companias/2018/05/30/5b0c29ebca4741e91b8b457a.html
Y si eso no le basta, lea "Big data. La revolución de los datos masivos" de Viktor Mayer-Schonberger & Kenneth Cukier, y "The Intelligent Web. Search smart algorithms and Big Data" de Gautam Shroff, y verá por qué razón las empresas pagan tan caros los datos sobre la gente que obtienen de ella Google (con sus herramientas Gmail y Youtube entre otras muchas), Facebook, Twitter, Instagram, etc, etc.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 16:38
Pero si estamos de acuerdo. Eso se llama publicidad personalizada. Las empresas dirigen sus ofertas a un público determinado. Por esos, en televisión, según la audiencia (jóvenes, amas de casa, jubilados) que predomine en el programa aparece publicidad de unos productos u otros. Con los "big data" es posible segmentar la publicidad que se envía a los diversos dispositivos según los intereses del usuario (deducidos de los sitios que frecuenta). Eso es lo que yo he afirmado y no tiene nada de amenazador para mi intimidad, ni siquiera tiene que ver con mi intimidad. Si yo bajo la App de Mcdonalds para conseguir ciertos descuentos, luego recibo ofertas suyas. ¿Aclarado? Cada dos por tres me llegan ofertas de compañías low cost en las que he viajado o cuya página he visitado, ofreciéndome billetes a un euro (luego veremos en qué quedan, pero eso es otra cosa). ¡Qué amenaza para mi intimidad!
Sebastián M. 20 de octubre de 2019, 17:41
Olvida usted los precios de todo lo que compre por internet, incluidos los billetes de avión.
Pero eso no es lo más grave. Escuche los 9min32 de "¿Por qué me vigilan, si no soy nadie?" de Maria Peirano, o por lo menos a partir del min 7
B.A. 20 de octubre de 2019, 0:00
Los catalanes tienen pocos motivos para sonreír. Y más difícil de vender va a ser que España sea una democracia. Son vísperas de que se retire la losa y la momia de Franco ya lo apesta casi todo.
Anónimo 20 de octubre de 2019, 6:59
A mí tampoco se me pega la camisa al cuerpo...y llego a preguntarme si el señor "apreteu" es buen timonel.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 9:23
Cuestión de punto de vista. Para los que están en el bando contrario un buen timonel es el peor timonel posible.
Queco Saspasan 20 de octubre de 2019, 9:42
Hay ahora mismo, en la edición digital de La Vanguardia, una encuesta que han votado 61.479 personas. La pregunta es: "¿El Govern de Torra gestiona bien la crisis de los disturbios?". El 95,12% contesta que NO; sólo el 4,88% piensa lo contrario. Poco equilibrio veo yo entre ambos puntos de vista.
odin 20 de octubre de 2019, 9:39
...entre los de su propio "bando" hay quien piensa que sería mejor dejar paso a otra persona que sujete mejor el gobernalle.
Le supongo al corriente, señor Martín.
Es,como siempre,un júbilo leerle.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 10:09
Difícil de sujetar ese "gobernalle" cuando la persona elegida por los ciudadanos de Cataluña para sujetarlo se le impidió hacerlo (Puigdemont).
La crisis de los disturbios la gestionaría mejor Macron, como hizo con la de los chalecos amarillos: concediendo parte de sus reivindicaciones. Está claro que Torra no puede apaciguar a los que causan destrozos, no está en su mano conceder lo que piden. Lo único que puede hacer es lo que hace: dejar que actúe la policía. Y seguir protestando --él y millones de catalanes-- por la injusticia de los presos.
Abel Méndez 20 de octubre de 2019, 10:43
JoseLuis, su discurso no se, sostiene. Todo lo que hagan Puigdemont, Torre y el zgovetn esta perfecto, todo lo que hagan los independentistas, incluyendo la violencia salvaje también n.
No está perdiendo usted el norte como incondicional abogado defendor
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 12:37
Yo no comento las actuaciones políticas del gobierno de la Generalitat, tampoco las del gobierno andaluz o las del aragonés. No vivo en Cataluña, no estoy suficientemente informado. Supongo que unas serán mejores y otras peores, pero que en general gustarán más a los que han votado a los partidos que gobiernan.
Lo que critico es la actuación de quienes impiden que la democracia se ejerza en Cataluña, que tenga que gobernar Torra --que no se presentó a las elecciones- en lugar de Puigdemont, que sí se presentó. Que haya políticos en la cárcel por tratar de cumplir su programa electoral, que se apalee a ciudadanos por meter una papeleta en una urna.
Que se utilicen los medios adecuados para impedir los disturbios públicos (quema de coches y demás) me parece en cambio perfectamente democrático, para eso están las fuerzas del orden, no para impedir que la gente vote, por muy "ilegal" que sea la convocatoria (si es ilegal o alegal simplemente el resultado no tiene validez).
Queco Saspasan 21 de octubre de 2019, 11:29
Tampoco vive usted ni en Venezuela ni en Inglaterra, lo que no le ha impedido comentar, cuando le ha parecido oportuno, las actuaciones de ambos gobiernos, que me es difícil creer que conozca mejor que las del catalán.
Lo que a mí me parece claro es que, por lo que respecta a las "actuaciones políticas" del gobierno catalán, a lo que se niega es a hacerles la menor crítica. Decir, como aquí dice, que se ha impedido "que la democracia se ejerza en Cataluña", y lo demás que afirma en ese párrafo, son simplemente eso, opiniones políticas, que muchas otras personas, y muchos otros organismos, tanto dentro como fuera de España, no comparten. Porque no se limitan, como usted quiere hacernos creer, a describir hechos, sino que suponen una valoración determinada de ellos.
Por poner un solo ejemplo, lo de que los políticos catalanes están en la cárcel sólo por tratar de cumplir su programa electoral, no es más que eso, una opinión suya, no la verdad indfiscutible que trata de presentarnos. Porque ocurre que un programa político puede cumplirse de muchas maneras, y no todas son legales; algunas, incluso, pueden ser delictivas. Un programa no lo justifica todo; existen unas reglas de juego que todos tenemos que respetar, y hay vías legales para denunciarlas si a uno le parecen injustas. Saltarse esas reglas y esas vías puede justificarse en una dictadura, a falta de cauces democráticos. No en una democracia, donde esos cauces existen, tanto dentro como fuera del país.
José Luis García Martín 21 de octubre de 2019, 12:41
Si las medidas que se toman para cumplir un programa electoral no son "legales" (pero no había ninguna legal, como en una dictadura), no tienen efectos legales, pero no se mete a nadie en la cárcel por ello, salvo que se traten de imponer por la violencia: y no se trataron de imponer, se anuló la proclamación de la República y se dejó el gobierno en los mandos impuestos por el 155. Le recuerdo lo que ocurrió con Boris Jonhson y su cierre del parlamento británico.
Y yo no he comentado las acciones del gobierno británico o venezolano, me he limitado a criticar la unanimidad de las informaciones que se leen en España contra el Brexit y el acoso desde el exterior al gobierno legítimo de Venezuela y la asfixia económica que se le impone. Me parece que no es lo mismo.
Queco Saspasan 21 de octubre de 2019, 22:08
"No había ninguna legal, como en una dictadura". Falso. La Constitución prevé la posibilidad de modificarse, y el TC ha confirmado expresamente (por si hubiera alguna duda) que CUALQUIER aspecto de la Constitución puede ser modificado, mediante los mecanismos legales que ella misma prevé.
Una dictadura era lo de Franco, donde efectivamente no había ninguna posibilidad legal de hacer toda una serie de cosas. Ése no es el caso de la actual democracia española, donde existe la posibilidad legal de cambiar cualquier aspecto de la convivencia, siempre que haya el apoyo legal necesario.
El problema real es muchísimo más simple: el independentismo no tiene hoy posibidad legal de cumplir sus objetivos, simplemente porque no cuenta con los apoyos necesarios. También en el País Vasco, cuando Ibarretxe, se intentó convertirlo en "Estado libre asociado". Se aprobaron para ello medidas legales en el Parlamento Vasco, pero ese proyecto fue rechazado en el Parlamento español. La diferencia está en que, ocurrido esto, allí no se intentó hacerlo por las bravas, saltándose la legalidad. En el Parlamento catalán ocurrió justo lo contrario: el intento deliberado de saltarse la ley.
Hace exactamente tres días, la Comisión Europea ha dicho textualmente lo siguiente: "En una democracia basada en el imperio de la Ley, hay derecho a poner en tela de juicio la Constitución y a cambiarla, pero no hay derecho a violar la Constitución". "España es una democracia en la UE donde se respeta por completo el Estado de Derecho y donde los tribunales son independientes". Y también que "Si hay una sentencia de un tribunal, se tiene que respetar porque forma parte del Estado de Derecho".
Es exactamente mi opinión. Y, tal como se ve, no es sólo mi opinión, sino también la de la CE, cuya función primera es la siguiente: "es la guardiana de los Tratados, y velará por su respeto y por el efectivo cumplimiento de todo el Derecho de la Unión, que supervisará bajo el control y con el auxilio del Tribunal de Justicia".
A mí me parece que la cosa está perfectamente clara.
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 8:39
Pues no, estimado Queco, no está perfectamente clara. Tu razonamiento es una cadena de sofismas con la que quizá alivies tu conciencia, pero no la de alguien que trata de razonar sin prejuicios.
Al convocar un referéndum para preguntar a los catalanes si querían o no seguir formando parte del Estado español, no hubo ningún intento de saltarse la ley. Todo lo contrario: ese referéndum fue ilegal por deseo expreso del gobierno español que decidió no autorizarlo (es mentira que se viera obligado a ello por la constitución: la constitución prevé que se pueden organizar referendos en una comunidad previo acuerdo con el gobierno central). Pero un referéndum no autorizado, sin refrendo legal, no es un referéndum, es una consulta sin mayor validez que la de una encuesta. ¿Era necesario tratar de impedirla a palos y meter a sus promotores en la cárcel?
¿Es violar la constitución votar en el Parlament unas leyes que, al contrario de lo que piensan quienes las votan, no son constitucionales? También el parlamento español ha votado leyes luego declaradas inconstitucionales. Dejan de aplicarse y ya está. Solo si a pesar de ello se aplican por la fuerza se viola la constitución.
Y está la famosa declaración de la república catalana, que duró unos minutos, que hasta el Tribunal Supremo ha declarado que no tuvo validez, que era un gesto simbólico, una protesta de un gobierno humillado. A continuación se aplicó el 155 y nadie en la Generalitat se opuso a ello.
Los mecanismos previstos para el caso del cambio de la constitución, en lo relativo a la "unidad" de España encierran una trampa: aunque el cien por cien de los ciudadanos de una comunidad quisieran la independencia nunca constituirían la mayoría necesaria en el parlamento nacional para cambiarla.
Pero en cualquier caso, para iniciar los trámites en el parlamento, es necesario que haya constancia de que una comunidad quiere la independencia. ¿Y cómo saberlo sin preguntárselo a sus ciudadanos?
Porque el famoso referéndum que se trató de impedir a palos no era para proclamar la independencia, sino para saber si la mayoría de los ciudadanos de Cataluña querían la independencia. Si no había mayoría, se acababa el problema. Y si la había, antes de declarar la independencia había muchos trámites previos (mire los que hubo, los que hay, con el Brexit tras el referéndum en el Reino Unido).
En fin, que un referéndum pactado, como en Escocia, no solo era una opción perfectamente legal si hubiera voluntad para ello (la constitución no es el código penal, puede y debe interpretarse de acuerdo con la realidad social, por eso es legal el matrimonio homosexual, no previsto por los padres de la constitución), sino que con bastante probabilidad habría sido ganados por los partidarios de continuar en España y el problema habría desaparecido al menos por un tiempo.
Queco Saspasan 22 de octubre de 2019, 9:56
Mi razonamiento es una cadena de sofismas. Y las afirmaciones de la Comisión Europea, otra, supongo. Y todo lo que no esté de acuerdo con usted. El artículo 2 de la Constitución, que en este blog se ha citado más de una vez, también, puro sofisma; las sentencias del Tribunal Constitucional (aquí tiene un ejemplo bien claro: https://elpais.com/politica/2017/10/17/actualidad/1508242991_687280.html), otro más. Aquí no hay otra cosa que la razón absoluta del independentismo, y los sofismas (razones no tienen) de la Comisión Europea, la Constitución, el TC y lo que haga falta.
Y soy yo quien trata de aliviar mi conciencia, y no de razonar sin prejuicios. Yo y todos los demás que he citado (y la ONU, que el propio TC cita en su sentencia, y Amnistía Internacional, también citada aquí más de una vez, y cualquiera).
Decía un director de cine inglés que "El hombre es un animal racional, pero no un animal razonable". Debe ser eso.
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 12:35
Todas esas instituciones dicen hoy una cosa y mañana otra, según la correlación de fuerzas dentro de las mismas. Y tienen además muchas voces, una defienden el derecho de los catalanes a decidir y otras no.
Pero no es eso lo fundamental. El matrimonio homosexual es legal en unos países y en otros no. Donde no lo es, lo que hay que hacer es cambiar las leyes, no resignarse y pensar que eso es asi y así debe ser porque lo dice la ley.
La constitución española, al menos aparentemente, prohibía el matrimonio homosexual. Docenas y docenas de artículos se publicaron entonces recordándolo. E incluso lo prohibía el diccionario: el matrimonio era la unión de hombre y mujer. Uno de los principales partidos políticos presentó un recurso para solicitar que se declarara inconstitucional cuando se aprobó esa ley que entonces existía en muy pocos países y hoy en todos los civilizados.
¿A qué viene esto? A que la constitución prohibe la separación de un territorio sin una reforma previa, pero no prohíbe que se busque la independencia (por eso los partidos independentistas son legales), ¿cómo va a prohibir entonces que se les pregunte a los ciudadanos de una comunidad autónoma si quieren ser o no independientes? No lo prohíbe, pero el tribunal constitucional --que interpreta la constitución-- ha decidido a instancias del gobierno que sí. También podría haber decidido --con más fundamento constitucional-- que el matrimonio homosexual era inconstitucional.
Lo que importa --y apelo aquí a su racionalidad, no a lo que dice que dice la Unión Europea-- es que la interpretación justa es que no se puede prohibir preguntar a un ciudadano sobre cuestiones políticas que le afectan. Y si alguna ley --o interpretación de la ley-- lo prohíbe es esa ley la que hay que cambiar de inmediato. Y mientras no se cambie, no dar validez legal a la consulta, pero no apalear a los que participan en ella, como cuando no era legal el matrimonio homosexual no se podían inscribir como matrimonio las parejas del mismo sexo que hacían vida matrimonial, pero no se las apaleaba ni se las metía en la cárcel.
¿Queda claro? Apelo al pensamiento libre de un ciudadano libre, no quien busca argumentos de autoridad que confirmen sus prejuicios.
En el conflicto actual una de las partes --el Estado español y sus instituciones: Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo-- actúa como juez y parte. Por eso, leguleyamente, siempre llevará las de ganar. Y mientras se puede llevar el pleito a otras instancias, la situación se pudre y hay gente que se pudre en la cárcel.
Queco Saspasan 22 de octubre de 2019, 19:04
Pues vale. Lo que diga el TC no sirve, porque es juez y parte; lo que diga la Comisión Europea, menos, porque ni es juez ni parte; lo que diga la ONU, pues allá ellos; lo que Amnistía Internacional, pues para decir eso, mejor estarían callados. Lo único que vale es la racionalidad, que por supuesto es la suya; ya explicó antes que cualquier otro modo de aplicarla es puro sofisma.
Ante eso, ¿qué se puede decir? Nada. Y por eso no digo nada más.
A Poveda 20 de octubre de 2019, 12:39
Qué paranoia se traen los del "robo de nuestra intimidad" y "el espionaje" que nos hacen a través del móvil.
Paso revista a la "intimidad" que me pueden haber robado, en el peor de los casos: que he comprado un reloj vintage en eBay (pagado con PayPal); que he consultado mi cuenta bancaria; que quizás vaya a comprar una cámara réflex, porque he estado mirando comparativas; que a las 18 horas paseé por el parque Atenas (no apagué la ubicación); que luego miré una web porno durante 22 minutos; que a las 22:30 estuve en un bar de copas; que tomé algo en un club "de guarrillas" (como dice De Prada) a las 0:20.
Todos esos pormenores me parecen triviales y no tengo el menor inconveniente en que "me los roben" todo lo que quieran. Lo más grave es la posibilidad de estafas, pero esas se evitan pagando con medios seguros, mediante cuentas con el saldo justo, y además ocurren igualmente en las compras presenciales. Tiene mucho más riesgo usar la tarjeta en un cajero auto. A mí me la han duplicado ya dos veces con un trasto lector colocado por un quinqui en la ranura.
Resumen: los expertos citados serán especialistas, pero también son histéricos.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 12:52
Vaya, una persona sensata. Creí que no quedaban, o que no tenían la costumbre de poner comentarios.
Y otra cosa: ¿cómo pueden convertir en el dinero necesario para mantener las redes sociales esa "intimidad"? Lo que les interesa es la dirección de los dispositivos para enviarles la publicidad personalizada. Esa es la manera de monetizar los big data. Los datos individuales solo interesan a la ex o al ex de uno o al gobierno chino (por no señalar más cerca) si uno tiene ideas disolventes. Y tienen su propia manera de conseguirlos, mucho más sofisticada que mirar las fotos que subo a Facebook.
Anónimo 20 de octubre de 2019, 19:55
Una persona que consume porno y pasa un rato con gurrillas produce más sentimiento de pena que el de la admiración por su sensatez. Algunos citan habitualmente las cloacas del Estado ignorando las de su propia personalidad, que son las más perjudiciales para la salud psíquica. También se puede defender uno argumentando que solo los fachas no se masturban.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 20:35
Anónimo, no entremos a comentar la vida sexual de las personas, a solas o en compañia, siempre que sea entre adultos y con satisfacción y con mutuo consentimiento. Y no se crea lo que alguien cuenta sobre su vida privada. Probablemente era solo un ejemplo,
Cataluña lleva seis dias patas arriba y la democracia no encuentra el modo de impedirlo. Algo falla en nuestro sistema si no es capaz de compatibilizar derechos y responsabilidades. Esos seis días pueden ser el prólogo de otros seis u otros doce, nos resignaremos a cruzar los dedos porque no encontramos la manera de evitarlo.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 16:41
¿Cuántos días pusieron Francia patas arriba los chalecos amarillos? Busque en Google, asustado anónimo. Y lo que pasó en tantas ciudades europeas (Roma, Génova) ante determinadas reuniones de líderes internacionales.
Anónimo 20 de octubre de 2019, 17:45
No estoy asustado, en todo caso me hierve la sangre al ver el caos televisado y más que susto siento frustración e ira.
El comentario respecto a la incapacidad de la democracia para impedir que la violen, tampoco lo aplico a España en concreto, es una reflexión que como yo se hace muchos gente cuando unos respetan las elementales normas de la convivencia y otros no.
Anónimo 20 de octubre de 2019, 19:00
Y precisamente por esa frustración ante la irracionalidad, muchos individuos dejan exteriorizar la parte más primitiva de su ser y creen descubrir amparo en los partidos como Vox. Desde siempre, cuando se constata en los gobiernos fragilidad y falta de autoridad, surge de las tinieblas la violencia redentora de la extrema derecha. Por lo visto tampoco ahora encontramos el modo de cortocircuitar este indeseable automatismo, que en vísperas electorales se vislumbra como especialmente dañino.
El Cap 20 de octubre de 2019, 19:19
Me pregunto si entre "las elementales normas de la convivencia" incluye usted el respeto a la voluntad mayoritaria de la ciudadanía y la elemental norma y manera de conocerla, que es la consulta democrática.
Anónimo 20 de octubre de 2019, 20:52
La voluntad mayoritaria de la ciudadanía es un eslogan que agitan tanto unos como otros convencidos de la superioridad de sus colores. Después están las elecciones, el momento emocional en que se desarrollan, la ley d'Hont. Que el futuro de Cataluña se decidiera con el mismo resultado ajustado que el Brexit opino que no es deseable. Igual que opino que con el paso de los años los ingleses se arrepentirán de su frivolidad con lágrimas muy amargas. Decisiones tan trascendentales no deberían atenerse a la artmetica elemental, sino a un porcentaje suficientemente significativo. Ganar por un manojo de votos no es ganar.
José Luis García Martín 20 de octubre de 2019, 20:40
Y por otra parte, Anónimo temeroso de que los "violentos" favorezcan a Vox, le recuerdo que para esas situaciones se inventó la policía y el código penal. Quemar coches o contenedores es vandalismo, no "violación de la democracia". Violar la democracia sería que, para impedir eso (un asunto de orden público a cargo de las fuerzas de seguridad) se limitara el derecho de reunión o de manifestación... o se aplicara el 155, que es lo que algunos parecen considerar mano de santo para acabar con cualquier desorden (que Santa Lucía les conserve la vista).
Anónimo 20 de octubre de 2019, 21:46
Bueno, todo depende de la escala de gravedad que adquiera el caos, no sería la primera vez que una crisis de orden público mal gestionada se lleva por delante a un Gobierno.
No quiero ser catastrofista, pero hasta el 20-n todavía pueden ocurrir muchas cosas y removerse peligrosamente sobre el tablero de juego las fichas que unos y otros están colocando a su entera conveniencia. Muertos en las manifestaciones pueden resucitar la épica más salvaje, dimisiones importantes tampoco pueden descartarse. La imaginación nos sugiere estos y otros escenarios capaces de desequilibrar la situación.
Y todo porque unos niñatos que no llegan a los veinte años han descubierto más diversión en la quema de Barcelona que en salir de copas. Porque admitirles idealismo y crispación comprensible supongo que no procede. Otros han marchado pacíficamente desde su pueblos, lo cual significa que la violencia es un espasmo inútil.
Blas Ardura 21 de octubre de 2019, 13:09
No, no se debe "todo" a que unos niñatos jueguen a la guerra: ¿qué tal sí hablamos de franquismo, de democracia y/o de su ausencia, de la brutalidad, más de los despachos que de los agentes de la autoridad (por cierto: los policías no son " la "autoridad", como aún hoy leía servidor en un periódico, sino agentes de esa autoridad), de la pérdida paulatina de las señas de identidad democrática de este país.
Si solo nos fijáramos en la espuma no íbamos a ver lo que se está cociendo. Más abajo.
Anónimo 21 de octubre de 2019, 16:54
El matiz para aclarar que la policía no es la autoridad, sino agente de la autoridad, es interesantísimo, nunca se me había ocurrido esa diferencia.
Lo peor es, además, que esa policía represora y salvaje representa al más despiadado tardofranquismo extraído de las cloacas de la memoria. Retirese esa policía fascista y creense unos comités mixtos capaces de articular una estructura horizontal de dialogo con el fin de canalizar democráticamente las aspiraciones de libertad de un pueblo oprimido desde hace siglos por la bota española.
Lee esta cagalera Iglesias y le pone por lo menos un seis.
Blas Ardura 21 de octubre de 2019, 20:25
Creo que no tiene usted prostituta idea de lo que estoy diciendo. ¿Me desmiente si digo que es cosa bien distinta ostentar la autoridad que ser un mero agente ejecutor de las órdenes que dimanan de aquella? Asunto este menos ocioso de lo que parece, en vista de la prepotencia (un castizo diría chulería) con que se desenvuelven algunos que parecen creer de verdad que son la Autoridad, siendo solo sus mandados.
Dicho esto, le aclaro -parece ser que no lo ha leído con demasiada atención- que en mi escrito imputo la responsabilidad de recurrir a lo brutal a ciertos altos funcionarios (despachos), a los que no tengo que extraer de las cloacas de la memoria si los cito ahora..., de tan reciente como está el recuerdo del hedor de otras cloacas no menos reprobables. Y nauseabundas.. Estoy seguro (y además conozco a alguno) de que la gran mayoría de los agentes de los cuerpos de seguridad del Estado son ni más ni menos buena gente que cualquier otro colectivo social; ser policía o guardia civil o militar en un régimen democrático no tiene por qué suponer querencias poco confesables.
Este blog de Martín, de un tiempo a esta parte, ha sufrido una curiosa acometida por parte de personas con un peculiar sentido de la democracia..., lo que lo hacen menos transitable que tiempo atrás.
Y no; P.I. no me iba a poner nota alta: en lo que respecta al drama catalán, servidor es más corajudo y visceral y quizá no coincidamos en algunos detalles. Iglesias es más alma cándida. No ha de extrañarse por ello: por ejemplo, Martín y servidor estamos del lado de quienes dicen que el pueblo catalán tiene derecho a expresar en referéndum (aunque sea meramente consultivo) si quiere la independencia o no la quiere, pero JLGM dice que está orgulloso de ser español y yo, por el contrario, siento cierta vergüenza.
Blas Ardura 21 de octubre de 2019, 20:49
Desapruebo los actos de violencia callejera que se han producido en Cataluña. Además, es todo lo contrario de lo que ha de hacerse, si se quiere seguir adelante con el Procés sin que suponga embarcarse en una aventura peligrosa.
Pero no me quedo en la condena monocular: bace dos años se abrieron en Barcelona demasiadas cabezas y se patearon demasiados cuerpos como para caer en la simpleza de pensar que lo de ahora no tiene antecedentes.
Por no hablar de una condena que es el pasmo del mundo. Civilizado.
Anónimo 21 de octubre de 2019, 21:34
Qué amargura debe experimentarse cuando uno se siente apátrida y tan cargado de odio. Ni los ciudadanos del país más pobre y miserable la sufren. Los ve uno orgullosos de su bandera y su himno y piensa:qué gente tan sana que no reniega ni de sus raíces ni de sus antepasados.
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 8:44
Otra anónima bobada, dicho con todos los respetos. Un norteamericano que repudiaba la esclavitud en los tiempos en que era perfectamente legal en su país ¿odiaba su país? Renegar de Fernando VII y de Franco, ¿es renegar de España? ¡Pobre España entonces si esos son sus mejores representantes! Hasta el maestro de Vox, hasta José Antonio, decía aquello de "amo a España porque no me gusta". El amor a un país implica no estar orgulloso de sus defectos, sino esforzarse por eliminarlo.
José Luis García Martín 21 de octubre de 2019, 8:42
La violencia mayor --no lo olvidemos-- es meter a la gente en la cárcel por ejercer pacíficamente su actividad política.
Pero comparto plenamente --como todo español, como todo catalán sensato-- el temor a lo que pueda pasar. No comparto la idea de que, si algo pasa, la culpa la tengan unos niñatos aburridos, aunque su actividad pueda servir de pretexto para los que tratan de cercenar las libertades de Cataluña, que todavía es España y sus ciudadanos --no los que queman coches, los que se manifiestan pacíficamente-- están demostrando que se encuentran entre lo mejor de España. Yo estoy orgulloso de Cataluña y lo seguiré estando forme o no parte, por decisión propia, del Estado español. Siempre formará, como Portugal parte de Hispania o de Iberia.
Anónimo 21 de octubre de 2019, 8:53
Pero la cuestión es que esos niñatos, en vez de ser recriminados por la autoridad de su autonomia son comprendidos y hasta alentados. Recuerdo al respecto los ánimos de Torra a los CDR en los días previos al caos. Si se contemporiza, en lugar de condenar, se está asumiendo implícitamente lo que ocurrió y lo que pueda ocurrir. Y quien asume se responsabiliza. Por eso estoy totalmente de acuerdo con la indignación de Sánchez.
Rodrigo 21 de octubre de 2019, 17:45
Por supuesto que "la violencia mayor es meter a la gente en la cárcel por ejercer pacíficamente su actividad política." Eso sólo las dictaduras lo hacen y eso es algo que todas las organizaciones democráticas mundiales denunciarían. En eso estamos todos de acuerdo.
El problema, y por eso nadie ha condenado a España, ni siquiera Amnistía Internacional, es que los independentistas catalanes están en la cárcel por haberse pasado la Ley por la entrepierna - si se me permite la vulgaridad. Por haber desafiado a un Estado democrático rompiendo con su ordenamiento jurídico. Y eso, claro, ninguna democracia lo permite y todas lo castigan.
Si lo que hicieron los independentistas catalanes no mereciera castigo, todo el mundo se saltaría las leyes a la torera en Cataluña y en el resto de España y la Unión Europea acabaría condenando a España por no aplicar las leyes.
José Luis García Martín 21 de octubre de 2019, 20:41
Rodrigo, Rodrigo, ¿de verdad te crees eso que dices? Esas leyes que los independentistas supuestamente se saltaron son leyes (o interpretaciones interesadas de las leyes) creadas ad hoc, no estaban --ni están- en el código penal. Por eso tuvo que hacer tantas virguerías jurídicas el tribunal supremo para poder condenarles, y todavía hay dudas sobre qué delito cometieron. Cuando un parlamento vota una ley no acorde con el constitucional, esa ley es suspendida y deja de tener efecto, pero no se mete en la cárcel a los que la aprobaron. Cuando una consulta no se ajusta al ordenamiento legal, deja de tener validez como referéndum, es solo una encuesta, no se apalea a los que van a votar: simplemente se les dice que están haciendo el ridículo, que su voto no vale para nada. Pasó con la consulta que hizo Artur Mas (que no está por cierto en la cárcel, aunque fuera inhabilitado). Declarar la república y anular la declaración a los pocos minutos no es delito, es un brindis al sol. El delito comenzaría en el mismo momento en el que por la fuerza se trata de imponer esa república, cosa que no ocurrió: los políticos catalanes acataron el 155.
En fin, que no te creas todo lo que te cuentan. Muchas, por no decir todas, asociaciones democráticas están a favor de los presos catalanes. Otra cosa son los gobiernos que tienen que andarse con mucho cuidado para no perjudicar sus relaciones comerciales con el reino de España, como se andan con mucho cuidado cuando tratan con dictaduras como la de Arabia Saudí o China.
José Luis Piquero 21 de octubre de 2019, 14:58
Cada día más descentrado. Ahora la culpa de gente que lanza piedras y cócteles molotov y quema contenedores es de todo el mundo menos suya. Y, desde luego, los que lo han azuzado ("Apretad") no tienen ninguna. Cada vez estás más lejos de la realidad, querido Martín, en tu afán por ser original.
José Luis García Martín 21 de octubre de 2019, 17:19
Hombre, Piquero, la culpa de la gente que lanza piedra y cócteles molotov será, sobre todo, de la gente que lanza piedras y cócteles molotov, que ya son mayorcitos para saber lo que hacen.
También de los que los han azuzado, por supuesto, de quienes tienen a gente decente en la cárcel y apalearon a gente decente que solo pretendía expresar su opinión en una urna.
Pero ese no es el problema para los que piensan como tú, amigo Piquero (el problema serían los cientos de miles de manifestantes pacíficos), sino la solución: esos violentos son el pretexto perfecto para que lleguen al poder quienes todo lo solucionan con mano dura. Cada contenedor que arde, los de Vox se frotan las manos. Y encima la culpa es de Quim Torra. ¡Viva la lógica!
José Luis Piquero 21 de octubre de 2019, 20:16
Y dale. Por lo visto el que los jalea ("Apretad") no tiene culpa ninguna. Po fale.
En cuanto a esa torticera petición de principio según la cual yo me opongo a las manifestaciones pacíficas y soy como los que piden mano dura (Vox, etc.), sólo está en tu cabeza y en tus prejuicios y no merece contestación.
José Luis García Martín 21 de octubre de 2019, 20:30
Pero ¿quién los jalea, don Piquero? No te creas todo lo que te cuentan. La famosa frase a la que algunos le sacan tanto partido está dicha mucho antes de que comenzara la quema de contenedores. "Apretad" les dice un político al que sus votantes le han pedido que traiga la república catalana a los grupos que tratan de conseguir que así sea mediante la legítima oposición a leyes que impiden el voto en cuestiones de gran trascendencia política. Si algún grupo se pasa, ahí están los mossos y la policía y la guardia civil. Mil y una vez ha dicho Quim Torra (y su gobierno) que rechaza la violencia, pero que alienta la resistencia pacífica y él mismo ha formado parte de alguna marcha.
Y tú no te opones a las manifestaciones pacíficas, pero te fijas en las otras para tratar de demonizar a Torra. La semana trágica de 1909, que fue verdaderamente trágica, terminó con el fusilamiento de Ferrer y Guardia al que los políticos de Madrid y los periódicos afines le acusaron de ser el cabecilla, cosa falsa. A Torra no le van a fusilar, pero ya están tratando --ya estáis tratando-- de convertirle en jefe de los violentos para poder meterle en la cárcel (por supuesto, con todas las de la ley).
José Luis Piquero 21 de octubre de 2019, 21:19
La famosa frase se la dirigió a grupos cuyas actividades ya podían hacer suponer que llegarían a descontrolarse dándose las circunstancias adecuadas, como así ha sido. Y la condena de la violencia de Torra ha sido elusiva y llena de "peros". Eso si no llegan a demostrarse contactos más directos.
Y claro que me fijo en las manifestaciones violentas, ¡cómo para no fijarse! Cuando se apela a emociones básicas, éstas te pueden estallar en la cara. ¡Y ya está bien de alusiones a fusilamientos, que parece que ese lenguaje guerracivilista te pone!
Ah, de nuevo trapaceramente, insistes en meterme en sacos que no son los míos. Si eso te hace sentir mejor... pero como argumento es más bien pobre.
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 8:59
Comienzo por el final: en esos sacos que dices que no son los tuyos te metes tu solito, y cada vez más.
¿Te das cuenta de lo que has escrito? "La famosa frase se la dirigió a grupos cuyas actividades ya podían hacer suponer que podían llegar a descontrolarse dándose las circunstancias adecuadas, como así ha sido". ¿Esas circunstancias adecuadas son las condenas injustas a gente de bien, a políticos que se limitaban a cumplir con el programa electoral para el que habían sido elegidos? Es posible que tú pienses eso, pero nadie es responsable de lo que hagan en el futuro otras personas. Y no olvides que los incontrolados son cien o doscientos individuos y los que protestan pacíficamente en Cataluña, los que "aprietan" en busca de democracia y justicia, son cientos de miles. Y que a los que se saltan la legalidad los reprime y los encarcela el propio Torra, por medio de las fuerzas de seguridad a su cargo, en colaboración con las estatales.
Los "contactos más directos" en esta España nuestra no necesitan demostrarse, primero se lanza una insinuación a los periódicos (desde las cloacas policiales), luego los Piquero y los Rivera se lo creen sin pruebas y acusan al gobierno de no actuar, luego la policía detiene y etc, etc.
¡Pobre España! Rivera acaba de decir, a partir de un rumor inventado en El Mundo, que Torra ha declarado que sacará a los presos a la calle después de las elecciones. Sabe que puede mentir todo lo que quiera si la calumnia (un grave delito) afecta a algún independentista: siempre habrá un patriótico votante español que se lo crea.
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 9:59
Se me olvidaba, admirado poeta: a Ferrer y Guardia lo fusilaron en 1909, la guerra civil comenzó en el 1936. Recuerda aquello de "los que no conocen la historia están condenados a repetirla".
José M. Sánchez-Paulete 22 de octubre de 2019, 11:04
Me pregunto ¿Porqué no dejan votar a los catalanes en una consulta legal si desean la independencia o seguir siendo una nacionalidad dentro del Estado Español? ¿Tan complicado es hacer una reforma en el Congreso y permitir mediante una ley pactada por todos, una solución democrática a través de la votación libre.
Acabaría con este conflicto que cada vez se encona más y va a llevar a la nación española a un grave enfrentamiento civil y a un callejón sin salida de ,cada vez, más difícil solución.
Anónimo 22 de octubre de 2019, 12:40
En caso de interrogación se escribe Por qué?
Empezó usted mal su lúcido. alegato
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 12:44
Aquí está otra vez la tontería de utilizar las erratas (frecuentes en estos comentarios, que no se pueden editar, al contrario que en Facebook y en otros lugares) como argumento descalificatorio.
Anónimo 22 de octubre de 2019, 13:06
Escribir Vurro es una errata. Pero con el por que, el porqué y el por qué la confusión está masivamente extendida.
José Luis Piquero 23 de octubre de 2019, 1:44
No creo que valga la pena contestar. Un muro es más poroso que tú a otros argumentos. Qué pesao con compararme con Rivera y similares, con los que nada comparto y en cambio tanto me alegro de que no sean los que tomen las decisiones. Te encantaría que fuera un furibundo nacionalista español, te encantaría que fuese de Vox. Siento que la realidad te estropee el cuento. En cambio, tu acrítico entusiasmo por los Torra y los Puigdemont da tanta vergüenza como si lo sintieses por Casado o Abascal. Yo no me junto con esas gentes. Tú tienes menos escrúpulos.
Patronio 23 de octubre de 2019, 8:12
El pedagogo corrector de arriba mete la gamba sonrojantemrnte: cita un " por que" que no existe. "Porque" sería lo correcto.
José Luis García Martín 23 de octubre de 2019, 8:39
A Piquero: de Vox te separan infinitas cosas, pero en cuanto a cercenar las libertades de Cataluña yo no veo ninguna diferencia.
A mi ni me entusiasma ni me deja de entusiasmar Torra, pero en su actual enfrentamiento con Pedro Sánchez, que se niega a hablar con él poniendo cada vez más burdos pretextos, creo que tiene toda la razón Torra.
Y en cuanto a Puigdemont, entre el juez español que lo quiere meter en la cárcel y el juez belga que lo deja en libertad, creo que tiene toda la razón el juez belga.
Anónimo 23 de octubre de 2019, 8:43
Petronio, esta usted metiendo la pata por partida doble: primero por evidenciar su ignorancia y segundo por corregirme. El POR QUÉ interrogativo se escribe SEPARADO. Compre una gramática de EGB y salga de su error.
José Luis García Martín 23 de octubre de 2019, 12:30
Pero Patronio no habla del "por qué" interrogativo, sino de "porque", que se escribe junto.
La verdad es que ocuparse de estas cosas demuestra más bien poca cultura, aunque quien se fija en estas erratas pretenda demostrar otra cosa. La persona inteligente ni ve las erratas en estos comentarios, las corrige automáticamente. Y si fueran textos para publicar deberían pasar una cuidadosamente revisión, que en las buenas editoriales siempre está a cargo de profesionales.
José Luis García Martín 23 de octubre de 2019, 12:32
Un ejemplo: yo quise escribir "cuidadosa" y el corrector me puso "cuidadosamente". No haría falta explicarlo: el lector lo corrige por sí mismo.
Anónimo 23 de octubre de 2019, 12:42
José Luis, Paulete se pregunta Por qué, y debe escribirse separado, parece mentira que usted me lo discuta.
Por qué Martín es tan discutidor?
Patro 23 de octubre de 2019, 13:15
Sasto, Martin: la forma "por que" -sin tilde en la e- no existe en la gramática española, lo más parecido " porque".
El onagrato (cedo el neologismo a quien lo quiera) nacionalista mesetario anda poco fino. Y eso no lo enmiendan ni con la Legión de su parte.
Anónimo 23 de octubre de 2019, 17:39
Y además de ignorante, cegato. Mi reivindicación de la corrección POR QUÉ? la expreso desde el principio tanto por SEPARADO como CON TILDE.
Patronio. 23 de octubre de 2019, 19:26
Alguien que ose escribir en un blog literario ha de saber expresar las ideas al menos con corrección, que sean inteligibles ( una asercíón que quiere concederle el beneficio de la duda, que sea "ese" que usted cita el sentido genuino de su " por que").
La psiquiatría puede ser una ayuda en ciertos casos de confusión.
(Ibn Sina)
Anónimo 24 de octubre de 2019, 8:35
Petronilo, por qué no deja de hacer usted el ridículo?
Porque no sé ocultar mis carencias.
Apuesto por que si hace un gran esfuerzo lo conseguirá.
El porqué de la estupidez se me escapa.
José Luis García Martín 24 de octubre de 2019, 8:52
Anónimo, siento decirle que no se ha enterado usted de nada. Relea los comentarios con atención, por favor.
Petronilo 24 de octubre de 2019, 14:55
Pues resulta que el colega anónimo tenía y tiene razón: en la lengua castellana existe "por que", separado y sin tilde en la e. Su ejemplo sirve, porque apostar, abogar, rezar POR QUE algo salga de determinada manera está bien escrito.
No me duelen prendas en darle la razón. Los podemitas somos -casi todos- así.
José Luis García Martín 24 de octubre de 2019, 16:36
Anónimo 24 de octubre de 2019, 16:52
Muchas gracias, Petronilo, reconocer es de gente limpia, y eso escasea.
Menos entiendo la postura de Martin, que encima de no haberme leído ni a mi ni a S. Paulete dice que no me entero.
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 12:42
Eso se preguntan todas las gentes sensatas. Se puede votar a la CUP, pero no se puede votar si se quiere o no seguir formando parte del Estado español. Y todavía hay gentes racionales que defienden la necesidad de esa prohibición. Pueden mucho los prejuicios, el miedo a que pueda "romperse" España, como si no se hubiera "roto" ya numerosas veces. Qué poco conocen la historias de su país los "patriotas" españoles.
Anónimo 22 de octubre de 2019, 13:32
A Martín lo van a nombrar embajador de Catalonia en la Onu. Tiene mérito siendo extremeño, o sea extranjero. Caso insólito que se puede resolver por aclamación popular del pueblo oprimido.
Anónimo 22 de octubre de 2019, 20:30
Qué pocos catalanes sabrán que entre 1601 y 1611 se adscribieron vergonzosamente a Francia porque era más rentable y luego tuvieron que volver a España a recibir el biberón. Esa indignidad los retrata y la foto continúa hoy igual de nítida. Si fueran pobres no correría por sus venas una sangre independentista tan alocada. Por eso la tierra de Martin jamás tendrá tentaciones secesionistas mientras Portugal no alcance el nivel de bienestar de Suecia. Lo dicho, el idealismo puro es el impulso catalán que justifica su odio y supremacismo payés.
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 20:36
Yo no me avergonzaré de mi postura en el futuro, por eso la explicito aquí una y otra vez. Y espero que mis descendientes tampoco. Sospecho que muchos españoles "demócratas" no podrán decir lo mismo. Tiempo al tiempo. Cito a un poeta andaluz: "Amo la libertad. Y mi amada no es fácil".
Enric Planas i Vila 22 de octubre de 2019, 17:07
Artículo 1, 2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
Artículo 92, 1. Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.
Artículo 123, 1. El Tribunal Supremo, con jurisdicción en toda España, es el órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes, salvo lo dispuesto en materia de garantías constitucionales.
Artículo 147, 3. La reforma de los Estatutos [de autonomía] se ajustará al procedimiento establecido en los mismos y requerirá, en todo caso, la aprobación por las Cortes Generales, mediante ley orgánica.
Artículo 161, 1. El Tribunal Constitucional tiene jurisdicción en todo el territorio español.
Artículo 167, 1. Los proyectos de reforma constitucional deberán ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la creación de una Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un texto que será votado por el Congreso y el Senado. 2. De no lograrse la aprobación mediante el procedimiento del apartado anterior, y siempre que el texto hubiere obtenido el voto favorable de la mayoría absoluta del Senado, el Congreso por mayoría de dos tercios podrá aprobar la reforma. 3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación cuando así lo soliciten, dentro de los quince días siguientes a su aprobación, una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.
José Luis García Martín 22 de octubre de 2019, 20:34
Hay otro artículo, búsquelo, en el que se permite convocar un referéndum en una comunidad si el gobierno de esa comunidad cuenta con el acuerdo del gobierno central.
El referéndum que se trató de impedir a palos no era para declarar la independencia (algo inconstitucional), sino para saber si los catalanes eran partidarios o no de la independencia.
¿Tan difícil es de entender? El conflicto ha llegado a dónde ha llegado (y a dónde llegará) por no pactar un referéndum que no tiene nada de inconstitucional (ni sus fines tampoco, siempre que se reforme antes la constitución). Es el tribunal constitucional, interpretando restrictivamente la constitución, quien ha decido a instancias del gobierno central que lo sea.
Enric Planas 23 de octubre de 2019, 8:17
Si se refiere usted al artículo 149, 1, 32º, lo que dice es que cualquier referéndum tendrá que ser autorizado por el gobierno central.
Enric Planas 23 de octubre de 2019, 8:20
Error de teclado: quise decir artículo 149, 1, 32º.
F 22 de octubre de 2019, 18:16
Miguel el Entrerriano, Cárdenas, Laura, incluso el sufrido Castellano y cierto etcétera decente, brillan por su asusencia en este blog. Bajas todas en la nómina de los habituales de este café, que por hartazgo, irritación o simple escrúpulo democrático sospecho que han dejado de pasar a tomar su piscolabis. Y todo porque, de un tiempo a esta parte, cierta laya de parroquianos con un ideario poco o nada progresista, trata de hacerse notar más de lo prudente (una persona modesta y recatada como yo tiene derecho a formular esta queja), como si fuesen vulgares troleros cibernéticos siguiendo consignas de despachos poco ventilados, con olor a tabaco y sobaquina o a sala de banderas mal fregada.
Lo mediocre expulsa a lo excelente, lo avieso a lo bienintencionado. Y es, repito, lo que está ocurriendo en esta casa: esto no es lo que era.
PS.- Van crecidos, don Martín. Tienen prensa, televisión, cloacas, jueces, botines y villarejos. A este paso se van a quedar también con un café llamado Arcadia.
Jesús Castellano 23 de octubre de 2019, 12:14
F, te tengo la estima que un mal escritor le tiene a otro, y ya que me nombras aunque sea como incluso, voy a intervenir. Si hablamos de Independentismo, estoy con Martín. Si hablamos de Nacionalismo, estoy con Piquero. Se puede coincidir con el enemigo en cierto punto pero por motivos diferentes. No confundir las cosas es una virtud de la razón. Un saludo.
F 23 de octubre de 2019, 13:38
Yo también te estimo y supongo que te debe de contrariar el rumbo que quieren marcarle a este blog -antes literario- ciertos bucaneros de la reseca pradera gótica.
Mi afecto, Jesús.
Anónimo 24 de octubre de 2019, 14:24
Bastante ñoño, F.Sobre todo contrasta tanto azúcar y lamento, con lo insolente que es usted con quienes discrepan de sus arrebatos histéricos.
F 24 de octubre de 2019, 17:44
A usted le mando un beso.
Iván Duendo 23 de octubre de 2019, 19:24
Estos sedicentes "constitucionalistas" que vienen al foro a jalear y copiar tediosamente artículos de la Constitución se retratan con mucho tino, y el retrato les favorece muy poco. La Constitución tiene muchos apartados, no habla sólo de unionismo, habla de derecho a la vivienda, de derecho al trabajo, de derecho a la igualdad ante la ley y de no-discriminación económica por sexos. Ahora bien nunca encontramos a un "constitucionalista" clamando por estos derechos. Para ellos el constitucionalismo equivale a la represión contra los llamados "separatistas" y a impedir las libertades reivindicadas por otros. Por lo tanto, NO SON en absoluto constitucionalistas, sino liberticidas y unionistas-por-la-fuerza-bruta. Al catalán apócrifo Enric Planas nunca se le ha leído aquí un clamor contra la discriminación salarial o contra los desahucios. Son simple y llanamente hipócritas a los que viene muy bien esgrimir selectivamente unas líneas de la Constitución para justificar a posteriori sus pulsiones represivas y su esencialismo unionista. La Constitución como tal les importa menos que un bledo, salvo en un par de artículos.
Pero también se retratan intelectualmente. Han visto ya el abismo al que la obligación ciega de "La Ley" conduce al Estado, señalado y marcado en toda Europa, en todo el mundo en realidad, pero les da lo mismo. Les pasa como a Franco, "gran patriota" al que la marginación de España le daba completamente igual siempre que "los rojos" estuviesen en la cárcel. Decía Jorge Santayana: "el fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando ya se han olvidado los objetivos". A estos constitucionalistas de pacotilla se les han olvidado los objetivos, como mejorar la convivencia y hacer posibles las aspiraciones de los individuos y de los grandes colectivos; pero redoblan el esfuerzo, que es cumplir ciega y mecánicamente "la ley", ábrase el abismo que se abra. No parecen muy inteligentes. Y toman aquella norma joseantoniana como descripción real: "una unidad de destino". Pero es que NO LA HAY. Esa era solo la META falangista, no la descripción del país real, que siempre careció de unidad transversal (lucha de clases, Vallekas odiando al barrio de Salamanca, etc) y longitudinal (identidad gallega, vasca, catalana, aragonesa...), diacrónica y sincrónica. Un fenómeno cultural atávico ibérico, el de estos constitucionalistas de perra gorda.
Por cierto, son muy llamativas las declaraciones de la ganadora del Premio Nacional de Narrativa, Cristina Morales:
https://elpais.com/cultura/2019/10/23/actualidad/1571814794_121622.html
Eleva la moral comprobar que no todo en la literatura son piqueros y joses; savateres y trapiellos. Todavía queda vida crítica e inteligente en el mundo literario.
José Luis Piquero 24 de octubre de 2019, 0:24
Vaya, parecía difícil encontrar uno más tonto. Esto demuestra que nunca hay que desesperar.
Sebastián, el cano 24 de octubre de 2019, 10:46
Sé magnánimo, Piquero, no te dejes amargar por el premio a Cristina Morales mientras tú puedas seguir produciendo palabras tan sublimes como
"¡Tú eres malo!, dice alguien
resumiéndolo todo, tus traiciones
cotidianas, tus infidelidades,
tu vicio: causar daño.
Vicios: Bichos.
Ninguna casa está libre de bichos.
En cada grieta, bajo tu colchón.
Huyen de ti, te pican, te dan miedo.
Se alimentan de ti. "
Dr. Higgins 25 de octubre de 2019, 14:36
Ese alergólogo, un tal doctor Pikero, (deduzco que lo es por el conocimiento de experto que denota al describir tan certeramente una colonia de ácaros, de las que suelen habitar la textura de muestros colchones domésticos, alimentándose de epitelios desprendidos y de jugos orgánicos diversos), cuyo "poema" reproduce -todo o en parte- don Sebastian, el Khano, da cuenta de cómo buena parte de nuestros profesionales- más o menos liberales- se vienen empleando de un tiempo a esta parte en el noble intento de hacer poesía o haikuses. Como en todo empeño noble, muchos son los llamados y pocos los elegidos. En el caso del doctor Pickero me siento movido a darle un consejo desinteresado de colega (soy psiquiatra y sofrólogo): ceje usted en el vano intento de hacer poesia; una muestra como la referida me autoriza a aconsejarle como lo hago. Acuda a cursillos de iniciación a la poesía (UNED, Universidad Popular, incluso a la sección cultural de algún " hogar" de pensionistas).
Pero no se haga notar hasta que aprenda.
José Luis Piquero 25 de octubre de 2019, 21:05
Martín, ya te has dejado abierta la jaula del chimpancé.
Enric Planas i Vila 24 de octubre de 2019, 7:32
Deme un poco de tiempo, que enseguida voy a copiarle la Constitución entera para que quede contento.
Aquí se estaba hablando de Cataluña. Por eso me he dejado en el tintero muchos asuntos importantísimos, como la esclavitud, las Cruzadas, el terremoto de Lisboa, la Guerra de la Independencia, los fusilamientos de Paracuellos, la trata de blancas, el asesinato de Kennedy... Soy así de selectivo y de hipócrita. Y además, apócrifo, no te j...
B. A. 24 de octubre de 2019, 8:53
Estos patriotas que tanto parecen enorgullecerse de su constitucionalismo, debieran leer algunos rotativos europeos para conocer cómo nos ven: una tierra extraña, presa de unos atavismos inexplicables, más próxima a la Turquia de Erdogán que de Bélgica o Alemania.
La reciente sentencia que todos sabemos no ha hecho más que ahondar esas diferencias y no es descartable que, de cambiar el sesgo ideológico dominante (elecciones de por medio) en la UE, el Estado español pudiera tener serias dificultades en cuanto a su pertenencia a este club de naciones.
Que los derechos de reunión o resistencia pacífica se vean amenzados por la Sentencia, pues crea jurisprudencia y de ella se deduce la criminalización de aquellos derechos democráticos, es una prueba de la degradación de este régimen difícilmente reconocible como democrático.
Poblete&asociados 24 de octubre de 2019, 9:08
Con la exhumación en la mañana de hoy de los restos del dictador la democracia se viste de gala. Zapatero debe estar muy feliz porque su coraje es el causante de este alborozo del que, oh compañeros,debemos congratularnos.
Anónimo 24 de octubre de 2019, 10:49
Son muy de agradecer unas gotas de, sentido del humor para neutralizar los excesos verbales de los histéricos podemitas. En este foro Martín consiente el tono chabacano de algunos contertulios. Y esa situación no es conveniente si se quiere mantener un pico de categoría.
Anónimo 24 de octubre de 2019, 10:54
Ciertamente hoy se perfecciona nuestra democracia, como dice el inteligente ZP.
Remigio Coloredo 24 de octubre de 2019, 9:21
Ya lo creo, mosén" Enric", que es usted hipócrita. Tiene motivos sobrados para escandalizarse y solo ve Cataluña. Por ejemplo, de que se nos quiera vender como una hazaña democrática "sacar" la momia del genocida después de 45 (!!!) años.
Pero eso, claro, son minucias, casi insensateces que hasta " rompen abrazos", como acaba de decir el demócrata Pablo Casado.
Les conocemos..., no se esfuerce en convencernos de lo infumable. Para los demócratas al menos. Ustedes no lo son, a la vista queda. Pero le concedo que algunos hasta lleguen a creer que sí, tal es su ignorancia de qué cosa es esa de la democracia.
Anónimo 24 de octubre de 2019, 10:43
Mal asunto el de padecer paranoia. Y mayor problema si se complementa con impertinencia y mala educación. Debería ver usted menos debates de televisión para no terminar imitando a Belén Esteban y resto de compañeros y compañeras.
Anónimo 25 de octubre de 2019, 23:03
Le propongo como mejor Remigio da Varagine, por aquello de los ecos y las rosas.
Enric Planas 24 de octubre de 2019, 10:15
Me rindo ante la fuerza irrebatible de su argumento: no tengo derecho a hablar del problema catalán si no saco a la palestra la Historia Universal en bloque.
Para tanto esfuerzo no tengo tiempo, así que nada, adiós, muy buenas. Ustedes ganan.
A ver si el 10-N siguen ganando.
Anónimo 24 de octubre de 2019, 12:49
No siga, que me lo van a acabar tildando de facha.
Telma Baldabia 24 de octubre de 2019, 18:46
No es cuestión de derechos, Enriquín. Tú tienes derecho a hablar de lo que te dé la gana. Lo que no tienes es propensión, tendencia, psicología, gusto, porque a ti la Consti te importa tanto como a mí el esperanto-aquitano.
Lo tuyo no son esas bobaditas constitucionales, que si la vivienda, que si el trabajo. Tienes muy claro que todo eso es el simple aliño, el condimento, el side-dish de lo que realmente importa: la unidá de Ehpaña. Oé, oé oé. Etc. Recuerdos a lo de El Pardo.
Enric Planas 24 de octubre de 2019, 19:31
¡Ahí me has dao!
Anónimo 24 de octubre de 2019, 17:28
Más de quinientos periodistas de diferentes países dedicaron esta mañana varias horas a informar de la astracanada. Tierra de toros, de flamenco, de sol y de inhumaciones.
Estos españoles no tienen remedio, por esos sus gobernantes, sean quienes sean, alcanzan altas cotas de incompetencia en sus muy variadas versiones.
Sin propósito de enmienda: Por qué soy tan antipát...
Sin propósito de enmienda: Sobre el volcán

References: artículo 2

Artículo 1

Artículo 92

Artículo 123

Artículo 147

Artículo 161

Artículo 167
 artículo 149
 artículo 149