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Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento Presos y señalados en Colombia. Febrero PDF
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Martín Toro Franco
1 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento Presos y señalados en Colombia Febrero 2009
2 Acerca De Human Rights First Human Rights First cree que construyendo respeto por los derechos humanos y el estado de derecho ayudará a garantizar la dignidad a la cual cada individuo tiene derecho y detendrá la tiranía, el extremismo, la intolerancia, y la violencia. Human Rights First protege a las personas en peligro: a los refugiados que huyen de la persecución, a las víctimas de crímenes contra la humanidad u otras atrocidades masivas, a las víctimas de discriminación, a aquellos cuyos derechos son vulnerados en nombre de la seguridad nacional, y a los activistas de derechos humanos que por su defensa de los derechos de otros son blancos de ataques. Estos grupos son con frecuencia las primeras víctimas de la inestabilidad y descomposición social; su trato es una muestra de represión a mayor escala. Human Rights First trabaja para prevenir violaciones contra estos grupos y buscar la justicia y responsabilidad por las violaciones contra ellos. Human Rights First es práctico y eficaz. Abogamos por la transformación en los más altos niveles de formulación de políticas nacionales e Internacionales. Buscamos la justicia a través de los tribunales. Hacemos campañas a través de los medios, de sensibilización y comprensión. Establecemos coaliciones entre aquellos con criterios diferentes, y movilizamos a la gente a actuar. Human Rights First es una organización internacional de derechos humanos, sin fines de lucro y sin afiliación política, basada en Nueva York y Washington D.C. Para mantener nuestra independencia, no aceptamos fondos provenientes del gobierno. Reconocimientos Escrito por Andrew Hudson, Asociado Senior, Programa de Defensores de Derechos Humanos. Andrew Ehrinpreis, Laura Rogers, y Martha Bucaram apoyaron el trabajo investigativo de una manera incalculable. Mike McClintock, Matt Easton, y Gabor Rona aportaron comentarios de redacción y Sarah Graham contribuyó con apoyo en la producción del documento. Muchas gracias a todos los defensores de derechos humanos que dedicaron tiempo a la búsqueda de todos los documentos legales necesarios para la realización de este documento. Traducción al español por Suzanna Collerd. Las fotos de la portada Los defensores de derechos humanos Colombianos [de izquierda a derecha]: Iván Cepeda, Martín Sandoval, Fanny Perdomo, Alfredo Molano, Principe Gabriel González, Fr. Javier Giraldo, Nieves Mayuza, Alfredo Correa de Andreis, Héctor Hugo Torres, Gustavo Gallon, Carmelo Agamez, Julio Avella, Carmen Mayuza, Teófilo Acuña, Andrés Gil, Francisco Ramírez, Amaury Padilla, José Humberto Torres, Berenice Celeyta, José Murillo Tobo. Para autorización para reimprimir cualquier parte de este informe. Por favor póngase en contacto con el Encargado de Publicaciones en el teléfono número El informe esta disponible gratis a Human Rights First. Todos los derechos reservados. Sede Washington D.C. 333 Seventh Avenue 100 Maryland Avenue, NE 13th Floor Suite 500 New York, NY Washington, DC Tel.: Tel: Fax: Fax:
3 Índice El resumen ejecutivo...1 Recomendaciones... 3 Introducción...7 I. El debido proceso: Los estándares legales Colombianos y las normas internacionales...13 II. Los problemas con el testimonio de testigos...17 A. La falta de confiabilidad en el testimonio de testigos B. La manipulación de testimonios C. Testimonios inconsistentes, contradictorios y vagos III. La dependencia ilegal de informes de inteligencia falsos y sin fundamento confiable...23 A. El uso de informes de inteligencia inadmisibles B. El carácter poco confiable de los informes de inteligencia IV. El prejuicio de los fiscales...27 A. Pruebas insuficientes para justificar una investigación y la falta de considerar evidencia exculpatoria B. Declaraciones públicas que señalan a los defensores de derechos humanos como terroristas V. Los problemas en la investigación previa...33 A. Las investigaciones previas sobrepasan sus límites de tiempo B. La realización de investigaciones sin informar al acusado C. El incumplimiento de informar oportunamente a los defensores de cargos en su contra VI. La detención arbitraria de los defensores de derechos humanos...35 A. Sin una orden de captura válida B. La detención preventiva sin justificación C. Las condiciones inaceptables de detención VII. Injuria y calumnia...39 VIII. Conclusiones y recomendaciones...41 A. La revisión de las investigaciones en contra de los defensores B. En respuesta al comportamiento de los fiscales C. La regulación de los informes de inteligencia D. Cambiar las actitudes de los fiscales hacia el trabajo en defensa de los derechos humanos E. Injuria y calumnia penal IX. Anexo: Cuadro de casos individuales...47 X. Las notas a pie de página...57
4 Un listado de los acrónimos y las instituciones relevantes al informe El Estado Colombiano CEAT: Cuerpo Élite Antiterrorista (de la Policía Nacional). DAS: Departamento Administrativo de Seguridad: La entidad del estado con responsabilidad para la inteligencia. GAULA: Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal: Unidades de las Fuerzas Armadas a cargo de combatir el secuestro. Procurador Judicial: Un funcionario de la Procuraduría a cargo del seguimiento de una investigación penal. Policía Judicial: Los funcionarios de las instituciones abajo que realizan las investigaciones y las actividades de inteligencia según las ordenes de la Fiscalía. Otros AUC: Auto Defensas Unidas de Colombia: La coalición más grande de grupos paramilitares en Colombia. ELN: Ejército de Liberación Nacional de Colombia: Un grupo guerrillero. FARC: Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia: El grupo guerrillero más grande en Colombia. CIDH: La Comisión Inter-Americana de Derechos Humanos: Un órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA) con una misión de promover y defender los derechos humanos en las Américas. Esta Comisión puede otorgar medidas cautelares que un estado debe implementar para proteger los derechos humanos de individuos o grupos. SIJIN: Seccional Judicial de Inteligencia: La división de inteligencia e investigación de la Policía Nacional. DIJIN: Dirección de Investigación Criminal: La división de investigación penal de la Policía Nacional. CTI: Cuerpo Técnico de Investigación: La unidad a cargo de la investigación y forénsicas en los casos penales de la Fiscalía. DAS: Véase arriba. Procuraduría General de la Nación: La institución del estado Colombiano que controla el accionar del estado e investiga los funcionarios públicos cuando sea necesario. Defensoría del Pueblo Colombia: La institución del estado Colombiano a cargo de promover y defender los derechos humanos Fiscalía General de la Nación: La institución del estado Colombiano que es responsable por la mayoría de las investigaciones y procesos penales, y es, formalmente, independiente del brazo ejecutivo. RIME: Regional de Inteligencia Militar del Ejército: La unidad de inteligencia del Ejército Nacional.
7 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 1 El resumen ejecutivo Cuando no te pueden asesinar, te siguen, te amenazan, y te procesan nos procesan por cualquier cosa. Francisco Ramírez, abogado defensor de derechos humanos y presidente del Sindicato de Trabajadores Mineros de Colombia SINTRAMINERCOL 1 El hecho mismo de pertenecer a una organización que defiende los derechos humanos implica además de un alto riesgo, constantes señalamientos por medios de comunicación de perfil confesional, personas que ocupan cargos públicos Y claro, nunca será descartable que se intenten montajes contra personas que se mueven en estas organizaciones, [lo cual] obliga al operador judicial a ser cauto en el análisis de cada elemento de prueba. Hernando Betancur, de la fiscalía tercera de Medellín 2 EN UN SISTEMA DE JUSTICIA penal destacado por sus niveles de impunidad, la tenacidad de los fiscales Colombianos que persiguen casos en contra de los defensores de derechos humanos es impresionante. Si bien hay problemas sistemáticos de corrupción y acciones arbitrarias en el sistema judicial, se están abriendo casos en contra de los que defienden los Francisco Ramírez, abogado defensor de derechos humanos derechos humanos de una manera particular; se les intimida con investigaciones y procesos penales sin fundamento. Además, se hacen muy públicos los cargos sin fundamento, lo que mina la credibilidad de los defensores y los señala como blancos de ataques, frecuentemente por parte de grupos paramilitares. Si bien no sólo los defensores son investigados falsamente, su persecución como grupo es distintiva por el carácter de los cargos y los métodos para recoger y falsificar la evidencia. Por lo general son acusados de rebelión y pertenencia a las organizaciones guerrilleras.
8 2 El resumen ejecutivo Es común que se realicen las investigaciones clandestinamente durante meses o años antes de detenerlos ilegalmente. Dos de los aspectos distintivos de los casos en contra de defensores son el uso de testimonio falso de excombatientes y el uso de archivos de inteligencia inadmisibles. Los cargos suelen basarse en alegaciones espurias de ex-guerrilleros cuyo testimonio ha sido preparado o coaccionado por los fiscales regionales. Desde luego, frecuentemente los fiscales y otros públicamente juzgan a los defensores aún sólo con ese tipo de evidencia errónea, lo que obviamente no basta para un proceso penal justo, llevando a un fuerte señalamiento de los defensores como terroristas. Dada la especificidad de la persecución de los defensores, las soluciones que responden a estas situaciones deben también enfocarse en las necesidades de los defensores. La investigación categórica de las denuncias penales espurias en contra de los defensores contrasta marcadamente con la falta de investigaciones sobre los ataques, las amenazas y las otras formas de intimidación en contra de ellos o en contra de la población civil en general. El estado Colombiano tampoco realiza procesos penales u otros procesos judiciales en contra de los funcionarios públicos que instigan tales procesos penales especiosos. Los defensores de derechos humanos juegan un papel legítimo y esencial en Colombia en la defensa de los derechos humanos y en la construcción de una institucionalidad democrática fuerte. Suele ser acusados de delitos por motivos políticos y con el fin de desprestigiarlos y señalarlos como individuos y como grupo. Los cargos penales sin fundamento son dañinos de muchas formas: El señalamiento de los defensores como colaboradores de terroristas les pone en riesgo de amenazas y violencia por parte de los paramilitares, entre otros; Los procesos penales obligan a los defensores a gastar tiempo y recursos en su propia defensa, lo que limita su capacidad de trabajar en favor de los derechos humanos; Los cargos desprestigian a los defensores y deslustra sus perfiles como activistas legítimas de derechos humanos; y La amenaza de un proceso penal político en su contra tiene un efecto intimidante que promueve un contexto en que los defensores se autocensuran y limitan sus actividades. Respecto a Colombia, el Relator Especial de la ONU para los Defensores de Derechos Humanos ha declarado que estos procesos forman parte de una estrategia para silenciar a los defensores de los derechos humanos. 3 A pesar de un aumento de atención al tema, sin un estudio detallado de la problemática, algunos funcionarios Colombianos niegan que haya un problema amplio. Human Rights First ha dedicado más de un año a la investigación y documentación de 32 casos individuales de procesos penales sin fundamento en contra de los defensores de derechos humanos en los últimos cuatro años. El análisis de los materiales primarios de estos casos, incluyendo los alegatos de la defensa, las resoluciones de los fiscales y las sentencias, revela el carácter espurio de las investigaciones penales. Por primera vez, este informe indica que hayan habido cambios positivos: hay algunos fiscales y jueces alrededor de Colombia que reconocen la existencia de procesos penales maliciosos en contra de los defensores. Sin embargo, no basta con identificar el problema o mitigar sus efectos después de que ha habido daños. Es necesario que haya cambios fundamentales en el sistema judicial. Como un financiador principal de las reformas judiciales en Colombia, el gobierno de los Estados Unidos puede jugar un papel constructivo en combatir los procesos penales maliciosos en contra de los defensores de
9 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 3 derechos humanos. Claramente es del interés de los Estados Unidos que haya una sociedad civil vibrante en Colombia que exprese sus ideas con libertad y que fortalezca el respeto por el estado de derecho. Con base en un análisis de 32 casos y entrevistas a profundidad con funcionarios públicos y defensores de derechos humanos, Human Rights First hace las siguientes recomendaciones. Recomendaciones Para las autoridades Colombianas: 1. El Fiscal General, o el fiscal a cargo de cada caso, debe cerrar las investigaciones penales en contra de los defensores de derechos humanos sin fundamento que son identificadas en este informe. 2. El Fiscal General debe pasar una resolución que apodere a la Unidad de Derechos Humanos en Bogotá de la coordinación de la revisión de las investigaciones penales en contra de los defensores de derechos humanos. Esta Unidad debe asumir un papel parecido con lo que realiza en las investigaciones de desaparición forzada. 4 La Unidad debe poder examinar oportunamente si el caso cumple con los estándares del debido proceso o rápidamente delegar la revisión a un fiscal regional de la Unidad de Derechos Humanos cuando sea necesario. Cuando se encuentre que los casos son especiosos, se deben cerrar inmediatamente. También, debe existir un mecanismo que permita que los defensores de derechos humanos puedan registrar sus denuncias directamente con la Unidad. Al decidir cuáles de los casos revisará, la Unidad de Derechos Humanos debe acudir a la definición amplia de defensores de derechos humanos que se utiliza en la ONU. 3. El Fiscal General debe realizar una investigación interna, particularmente de los fiscales regionales, que busque corrupción y vínculos entre funcionarios de la justicia y paramilitares y sus grupos sucesores. Desde luego el estado debe despedir a todo funcionario de las fiscalías y la judicatura que sea corrupto o que tenga vínculos con grupos armados ilegales. 4. El Fiscal General debe sancionar y abrir procesos penales en contra de todo fiscal que haya violado la ley con investigar falsamente a los defensores de derechos humanos. 5. Los fiscales deben rechazar completamente cualquier testimonio inverosímil, dejar de influir a los testigos en su rendición de declaraciones y evaluar el testimonio de los ex-combatientes que reciben beneficios del proceso de reintegración con cuidado. Los fiscales también deben ofrecer las pruebas que cuestionen la credibilidad de los testigos a los acusados. 6. El Fiscal General debe publicar una resolución o un directivo para todas las fiscalías e instituciones de la judicatura que resalte las normas internacionales relevantes (tales como las citadas en este informe) y las provisiones del nuevo Código de Procedimiento Penal en Colombia. La resolución debe dar énfasis en que estas normas y códigos establecen estándares para la imparcialidad de investigaciones y juicios justos, al igual que prohíben la realización de procedimientos penales por motivos políticos en contra de cualquier persona, pero particularmente los defensores de derechos humanos. 7. Todo funcionario Colombiano debe abstenerse de hacer declaraciones que desprestigien el trabajo en defensa de los derechos humanos o señalan a los que realizan tal trabajo como guerrilleros. El Presidente de la República debe emitir una nueva Directiva Presidencial a tal fin, parecida a las emitidas por administraciones anteriores.
10 4 El resumen ejecutivo 8. La Procuraduría General debe asegurar que sus procuradores judiciales intervengan oportuna y consistentemente en los casos de procesos penales maliciosas en contra de los defensores. 9. El Congreso Colombiano debe realizar cambios al Proyecto de Ley sobre Inteligencia y Contrainteligencia antes de que sea aprobado para que regule mejor la colección y el uso de la información en los informes de inteligencia. Se debe apoderar al Procurador General de realizar revisiones de informes de inteligencia sin aviso a cualquier institución para excluir toda información sin fundamento que incrimine o prejuzgue a cualquier persona, en particular a los defensores de derechos humanos. La ley debe aclarar que no se puede recoger información por motivos arbitrarios, como pertenencia a organizaciones de derechos humanos, y debe prohibir la diseminación de información contenida en los informes de inteligencia. 10. El Congreso Colombiano debe enmendar el Código Penal a fin de despenalizar los crímenes de injuria y calumnia. Son delitos civiles legítimos, pero como delitos penales inhiben la defensa efectiva de los derechos humanos. Al gobierno de los Estados Unidos: 11. Los altos funcionarios del gobierno de los Estados Unidos deben apoyar públicamente a los defensores de derechos humanos de Colombia y deben garantizar que este mensaje no sea contradicho por sus discursos posteriores. 12. El gobierno de los Estados Unidos debe apoyar y promover la implementación de las recomendaciones estructurales contenidas en este informe con fin a lograr cambios fundamentales al sistema Colombiano. Por ejemplo: La Agencia de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), uno de los principales financiadores de las reformas judiciales en Colombia, debe trabajar de cerca con la Fiscalía Nacional y la Defensoría del Pueblo a fin de implementar un programa que capacite y sensibilice a los fiscales y jueces en el valor del trabajo al favor de derechos humanos. Tal programa debe enfatizar que el trabajo en defensa a los derechos humanos no está vinculado con terrorismo y está protegido bajo el derecho Colombiano y unas normas internacionales. USAID y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos deben apoyar al Fiscal General, particularmente el papel de la Unidad de Derechos Humanos, en su veeduría y seguimiento de todas las investigaciones en contra de los defensores de derechos humanos, como se elabora en la segunda recomendación arriba. Tal apoyo debe incluir financiación, asistencia técnica y capacitación. 13. Los funcionarios Estadounidenses deben continuar haciendo seguimiento, en conjunto con sus contrapartes Colombianas, a casos de procesos penales especiosos en contra de los defensores de derechos humanos y enfatizar que tal persecución viola los Principios Rectores Sobre ONGs del Gobierno de los Estados Unidos. Adicionalmente, al nivel político más alto, las políticas de los Estados Unidos con relación a Colombia deben enfocarse en las reformas estructurales contenidas en este informe para responder al problema de manera sistemática, específicamente: 14. El Congreso Estadounidense debe incluir en las leyes que regulan la ayuda externa la condición de pedir certificación de que las fuerzas armadas colombianas no participan en violaciones de derechos humanos en contra de los defensores de derechos humanos.
11 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento Al certificar la ayuda externa a Colombia bajo la ley actual que la regula, el Departamento de Estado debe considerar el papel que las fuerzas armadas juegan en los procesos penales maliciosos en contra de defensores. 16. El Departamento de Estado debe abolir la práctica de rechazar o anular visas a los defensores de derechos humanos Colombianos con base en procesos penales especiosos en su contra o señalamiento como terroristas por funcionarios públicos. A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: 17. La Comisión debe acceder a una audiencia en Marzo de 2009 sobre los alegatos de procesos penales maliciosos de los defensores de derechos humanos en Colombia. También debe promover la implementación de las recomendaciones de este informe a través de su inclusión en su informe de seguimiento a la situación de los defensores de derechos humanos en la región de 2009.
13 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 7 Introducción Sabemos que montan acusaciones [contra defensores] Guillermo Mendoza, Vice-Fiscal General de la Nación, Colombia 5 Cuando las apuestas de los defensores de derechos humanos se cimientan en la posibilidades de construcción de auténticos Estados de Derecho, las judicializaciones, entre otras persecuciones, son la degeneración del derecho, la banalización de la justicia y la criminalización de esa conciencia colectiva, que define los límites del poder y que proyecta el deber ser de un Estado" Danilo Rueda, Director de la Comisión Inter-Eclesial de Justicia y Paz 6 DESDE LOS 1960s cuando las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) empezaron a actuar en la insurgencia en contra del estado Colombiano, existe un conflicto armado interno en Colombia. Como repuestas, los paramilitares se formaron con el apoyo del estado en contra de grupos guerrilleros. Las décadas del conflicto han resultado en el desplazamiento de millones de civiles a la vez que los grupos guerrilleros tanto como los grupos paramilitares han aumentado su participación en el narcotráfico y el crimen organizado. Los grupos paramilitares, que originalmente combatían bajo el control de las fuerzas armadas legales, supuestamente se han desmovilizado. Varias leyes han otorgado beneficios legales, económicos, de protección, de salud y de educación a los miembros de estos grupos que se desmovilizan y cooperan con funcionarios (véase la sección II. A.). Sin embargo, las estructuras de los grupos paramilitares siguen funcionando como se evidencia con sus amenazas y ataques continuos en contra de civiles y de defensores de derechos humanos. 7 Como resultado del conflicto armado y la polarización política, Colombia es una de las naciones más peligrosas en el mundo para los defensores de derechos humanos. Un defensor de derechos humanos es cualquier persona que trabaja para promover o proteger los derechos humanos con métodos no violentos. 8 Tradicionalmente en Colombia los funcionarios del estado y los paramilitares han presumido que los defensores son de la izquierda, y, por lo tanto, simpatizan con el movimiento guerrillero. Esta presunción ha producido una intensa persecución. Cada año se asesina a docenas de defensores de derechos humanos incluyendo a activistas, sindicalistas, abogados, líderes indígenas, miembros de organizaciones no gubernamentales (ONGs) y líderes comunitarios y religiosos. La estimación hecha por informes de es que 138 defensores de derechos humanos fueron asesinados o desaparecidos en ese periodo. 9 Además, los defensores sufren ataques u otras formas de intimidación incluyendo campañas de difamación, robos, vigilancia amenazante y constante, amenazas de muerte, agresión física, secuestro, violencia en contra de familiares e intentos de
14 8 Introducción La visión general de los patrones en una investigación especiosa de un defensor Existe un patrón claro de investigaciones penales falsas en contra de los defensores de derechos humanos. Generalmente, un fiscal regional inicia una investigación previa en secreto de un defensor que puede incluir la recolección de informes de inteligencia por parte el ejército, la policía judicial u otras entidades estatales de seguridad, que suelen contener información irrelevante e inflamatoria. Después el fiscal obtiene declaraciones falsas, incoherentes o contradictorias de testigos que reciben beneficios de reintegración del estado por ser ex-combatientes. En esta etapa, es común que un defensor sea capturado y detenido, y a veces significativamente después, se le acusa de rebelión por presuntamente ser un terrorista o un guerrillero. Bajo la sección 467 del Código Penal, una persona comete rebelión cuando, mediante el empleo de las armas pretendan derrocar al Gobierno Nacional, o suprimir o modificar el régimen constitucional o legal vigente 10 No hubo evidencia en ninguno de los casos revisados para producir este informe de que un defensor hubiera usado la violencia o las armas. Al contrario, el proceso penal suele basarse en la presunta pertenencia clandestina del defensor a las FARC. Es frecuente que un fiscal superior archive o deseche la investigación después de que la defensa solicite una revisión del caso. Sin embargo, no hay un proceso automático de revisión y la defensa tiene que acudir a una variedad de herramientas legales para poder apelar la decisión del fiscal inicial y solicitar la revisión por otro fiscal o juez. Se puede cerrar una investigación después de solo unos días, pero en algunos casos la investigación y la detención relacionada se extienden por años. A veces, el fiscal lleva el proceso penal a juicio en que es común que un juez declare al defensor inocente. Sin embargo, en unos pocos casos, se han declarado a los defensores culpables de rebelión, aún cuando las pruebas no indican objetivamente ese resultado. Aún cuando se archiva la investigación oportunamente, como en el caso de Alfredo Andrés de Correa (véase el Caso 12, en el Anexo) los defensores ya han sido señalados como terroristas y su riesgo a ser atacados ya ha aumentado. Muchos defensores son acosados sistemáticamente por paramilitares después del desecho de una investigación, a veces hasta que tienen que buscar asilo en otro país. atentados en contra de sus vidas. En la mayor parte de los casos estas violencias quedan en la impunidad. Detrás de los altos niveles de violencia e intimidación hay dos tipos de ataques perniciosos relacionados: el señalamiento como colaboradores de terroristas y los procesos penales en contra de los defensores Colombianos. 11 Este informe se centra en el segundo problema el uso de cargos penales políticamente motivados para acosar, señalar, detener y poner en peligro las vidas de los defensores de derechos humanos. Por lo general, las investigaciones: se basen en dos fuentes poco confiables: las declaraciones falsas de ex-combatientes que reciben beneficios del estado y los informes de inteligencia que contienen falsa información; implican detenciones arbitrarias que se extienden, a veces hasta por años, mientras que las investigaciones penales sigan abiertas; e incluyen delitos que son particularmente vulnerables al abuso por motivos políticos como rebelión, injuria y calumnia. Las investigaciones penales de los defensores de derechos humanos suceden en la coyuntura de la política de seguridad democrática que prioritiza acciones militares en contra del terrorismo que frecuentemente conllevan violaciones de los derechos humanos. Colombia es una de las naciones que han
15 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 9 El asesinato de Alfredo Correa de Andreis después del señalamiento por un proceso penal malicioso Alfredo Correa de Andreis fue un sociólogo, activista de derechos humanos y profesor de la Universidad de Magdalena. El 17 de junio del 2004, el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) lo arrestó en Barranquilla y poco después el Fiscal 33 de Cartagena le acusó de rebelión y pertenencia a las FARC. Posteriormente, un juez lo liberó después de declarar el caso sin fundamento. Sin embargo, el 17 de septiembre, poco después de que Correa fue puesto en libertad, presuntos paramilitares, quienes al aparecer creyeron las declaraciones del fiscal, lo asesinaron. En abril, 2006, un antiguo alto funcionario del DAS reportó que la agencia había dado a los paramilitares una lista de muerte que incluía a Correa. 12 promovido políticas y prácticas en contra del terrorismo desde 2001, y desde entonces han usado estas mismas para limitar el trabajo legítimo de los defensores de derechos humanos y grupos marginalizados. 13 En este marco, también se ve el uso común de la detención de miembros de otros grupos. Por ejemplo, en noviembre, 2008, un fiscal ordenó la inspección desproporcional de todas las bases de datos y libros de cinco universidades para encontrar pruebas de conexiones entre estudiantes, profesores y grupos subversivos. 14 Esta inspección produjo varias capturas. 15 El mismo fiscal también ordenó la intercepción de correos electrónicos y conversaciones telefónicas de más de 150 personas, incluyendo muchos defensores de derechos humanos. 16 La corrupción y los errores en el cumplimiento de los estándares nacionales e internacionales del debido proceso también son endémicos en el sistema de justicia penal en Colombia. Sin embargo, este informe muestra con claridad que los patrones y prácticas de la judicatura maltratan a los defensores en una forma diferente y desproporcional comparados con la población general; los fiscales formulan procesos penales maliciosos en contra de los defensores en particular. Además, las investigaciones espurias pueden conllevar consecuencias severas para los defensores, como, por ejemplo, el acompañamiento de amenazas de paramilitares o el acoso de las fuerzas armadas a los procesos penales. También es común que los defensores que aparecen en las listas de muerte son los mismos que tienen procesos penales en su contra. La adición de intimidación de este tipo en contra de los defensores hace más intenso los impactos legales, económicos y psicológicos del proceso penal. Una tendencia positiva es que algunos fiscales y jueces Colombianos están revisando los casos de manera efectiva, archivando los procesos penales especiosos cuando es necesario. Con frecuencia estos fiscales forman parte de las Unidades de Derechos Humanos de la Fiscalía y, por lo tanto, conocen profundamente las normas del debido proceso. Las revisiones resultan de la apelación de una decisión del fiscal inicial, como la imposición de una detención preventiva. Sin embargo, aún en los casos que son revisados y cerrados por otro fiscal, los daños ya han sido realizados. Cuando se publican ampliamente las acusaciones, la credibilidad
16 10 Introducción Las grabaciones de conversaciones telefónicas revelen la práctica de fabricar cargos El 7 de octubre del 2008 los medios de comunicación colombianos reportaron una conversación telefónica entre el jubilado General Rito Alejo Del Río y el antiguo Ministro del Interior y Justicia, Fernando Londoño Hoyos. Se escucha a los dos hombres haciendo planes de denunciar falsamente a la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz (CIJP) y a uno de sus fundadores, el Padre Javier Giraldo. 17 La CIJP es una organización de derechos humanos reconocida a nivel internacional que trabaja pacíficamente a favor de la protección de los derechos de comunidades marginalizadas como los pueblos Afro-colombianos e indígenas. 18 Por muchos años el Padre Giraldo y la CIJP Padre Javier Giraldo han denunciado las violaciones de derechos humanos presuntamente cometidos por el General Del Río cuando estuvo a cargo de la Brigada 17 del Ejército en Urabá del 1995 al Actualmente, Del Río está preso bajo cargos de complicidad con los paramilitares en el asesinato del líder campesino Marino López en La CIJP representa a López en ese juicio. En la grabación, Del Río y Hoyos hablan de como desprestigiar a CIJP. Hoyos propone que lo podrían hacer con mandar a otros a que denuncien a la CIJP, y eso no dará pie para denunciar penalmente al cura? Del Río responde, Si, claro, claro. Del Río también indica que anteriormente había intentado de promover otras investigaciones penales falsas en contra de defensores. La conversación telefónica revela que un antiguo general del ejército y un alto funcionario del Ministerio del Interior y Justicia creen que es aceptable intimidar y desprestigiar a los activistas que denuncian las violaciones de derechos humanos. La conversación también muestra la conexión entre el señalamiento público y los procesos penales, en este caso demostrando que las acusaciones públicas crean un contexto en el que es más fácil acusar a los defensores. de los defensores se mina y ellos quedan marcados como objetivos de ataques físicos. Aún mucho tiempo después del cierre de las investigaciones, los defensores siguen recibiendo amenazas de muerte. El caso de Correo, mencionado más abajo, muestra que aún si el sistema de justicia elimina los procesos penales sin fundamento, los defensores siguen en riesgo. Por lo tanto, el gobierno Colombiano debe asegurarse de que no solo se cierren los procesos penales maliciosos, sino que tampoco se abran. Algunos elementos del estado Colombiano ofrecen apoyo importante a los defensores de derechos humanos. Frecuentemente, al reconocer los peligros de su trabajo, los defensores reciben medidas oficiales de protección del Ministerio del Interior y Justicia. El programa del Ministerio ofrece medidas de protección blandas y duras, incluyendo teléfonos, escoltas, y hasta carros blindados a una variedad de defensores de derechos humanos y otros grupos vulnerables, como, por ejemplo, los Afrocolombianos. 19 Varias agencias colaboran en este programa para evaluar el riesgo de cada persona y determinar las medidas de protección necesarias. El hecho de que este programa exista levanta la cuestión de por qué otras instituciones, particularmente fiscalías regionales, abren procesos penales maliciosos en contra de los defensores acusándoles de ser terroristas. Una explicación para esta inconsistencia es que el estado Colombiano no es un actor unificado y, a pesar de la existencia de instituciones que protegen a los defensores de derechos humanos, muchos funcionarios no les muestran el mismo respeto. Particularmente en zonas aisladas donde hay conflicto territorial, hay funcionarios corruptos y grupos armados
17 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 11 que ejercen presión sobre los fiscales. Un proceso penal falso es una manera de disuadir a los defensores de seguir trabajando en defensa de los derechos humanos. Sin embargo, el problema no sólo prevalece a nivel local. Si bien no hay evidencia de que exista una política del Presidente o del Fiscal General de formular procesos penales maliciosos, altos funcionarios del servicio de inteligencia nacional, del ejército y del Ministerio de Interior y Justicia directamente han realizado investigaciones penales especiosas. También es rutinario que altos funcionarios promuevan la percepción de que los defensores sean terroristas. Funcionarios de todos los niveles, y hasta el Presidente de la República, han negado la legitimidad del trabajo en defensa de los derechos humanos, a la vez que fomentan la creencia equivocada de que el trabajo a favor de los derechos humanos está íntimamente vinculado con actividades subversivas. El gobierno central también es responsable por no haber tomado acciones para corregir un problema sistémico. Los fiscales y otros que participan en los procesos penales falsos en contra de los defensores de derechos humanos usualmente no reciben sanciones ni son investigados, lo que implica que el estado aprueba tales acciones. Un problema tan amplio y profundo requiere una fuerte respuesta integral de toda la institucionalidad Colombiana. El nuevo Código de Procedimiento Penal, que recién se estableció, es un buen paso para promover imparcialidad en los procesos penales (véase la sección II para más información). Sin embargo, todavía falta una mejor implementación, dado que los procesos penales maliciosos continúan en contra de los defensores. El uso de cargos sin fundamentos en contra de los defensores de derechos humanos Colombianos ha sido reconocido por las Naciones Unidas, el sistema interamericano de derechos humanos, el gobierno de los Estados Unidos y hasta por funcionarios del gobierno Colombiano. 20 Después de haber publicado un informe en el 2007 sobre los procesos penales maliciosos, 21 Human Rights First siguió indagando en el tema y trabajó a favor de los defensores de derechos humanos Colombianos que habían sido sujetos de cargos penales espurios. 22 En una visita a Colombia al fin del 2007, Human Rights First se reunió con altos funcionarios del gobierno Colombiano y varias instituciones que establecen políticas para discutir el problema. 23 A pesar de esta atención, sin una investigación para indagar exclusivamente más sobre este fenómeno, algunos funcionarios Colombianos siguen dudando que el problema sea extensivo. 24 Human Rights First ha dedicado más de un año a la investigación y documentación de 32 casos individuales de procesos penales sin fundamento en contra de los defensores de derechos humanos en los últimos cuatro años (véase el Anexo). El análisis de los materiales primarios de estos casos incluyendo los archivos de la defensa, las resoluciones de los fiscales y las sentencias revela el carácter espurio de las investigaciones penales. La lista de casos en este informe no es exhaustiva Dade que en algunos casos fue imposible verificar y obtener todos los documentos necesarios, y es posible que Human Rights First no sea conociente de todos los casos. Sin embargo, los casos presentes en este informe permiten la identificación de los temas comunes y un análisis de ellos para revelar las raíces del problema y posibles políticas para resolverlo.
19 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 13 I. El debido proceso: Los estándares legales Colombianos y las normas internacionales SEGÚN EL DERECHO INTERNACIONAL, Colombia tiene la responsabilidad de seguir el debido proceso en las investigaciones y los juicios de todos los acusados, incluyendo el derecho de la defensa de interrogar a los testigos, el derecho a ser informado oportunamente de todos los cargos, y la presunción de inocencia. 25 Colombia ha ratificado tanto el Pacto Internacional sobre Derechos Políticos y Civiles (PIDCP) como la Convención Americana de Derechos Humanos (Convención), que protegen los múltiples derechos violados en los casos de espurias investigaciones criminales de los defensores de derechos humanos. 26 El derecho a un juicio justo es protegido por el artículo 14 del PIDCP, el artículo 8 de la Convención, los Principios Básicos sobre la Función de los Abogados, 27 y los Principios Básicos para el Tratamiento de los Reclusos. 28 Bajo el viejo código que regulaba el proceso, era común que los testigos no tuvieran que asistir a los juicios, haciendo imposible que la defensa los interrogara. Claramente esta práctica viola el artículo 14(3)(2) del PIDCP y el artículo 8(2)(f) de la Convención. El artículo 14(3) del PIDCP consagra el derecho de un acusado de ser oportunamente informado del tipo y origen de los cargos en su contra, un derecho frecuentemente violado cuando se detiene a los defensores de derechos humanos por largos periodos sin cargos. Los fiscales minan la presunción de inocencia reconocida en el artículo 14(2) de la PIDCP y el artículo 8(2) de la Convención cuando publican fotos y públicamente identifican a los defensores como guerrilleros antes del juicio. El derecho a la libertad, protegido en el artículo 9 del PIDCP y el artículo 7 de la Convención, se viola cuando no se informa a los acusados de los motivos de su detención o no se les presenta inmediatamente ante un juez, o cuando una corte no determine la legalidad de tal detención. Las normas internacionales también prescriben estándares para los fiscales en la realización del debido proceso. El artículo 14 de las Directrices sobre la Función de los Fiscales realizado por las Naciones Unidas, las cuales proporcionan orientaciones autorizadas sobre los estándares internacionales, consagra que los fiscales no iniciarán ni continuarán un procedimiento, o bien, harán todo lo posible por interrumpirlo, cuando una investigación imparcial demuestre que la acusación es infundada. 29 La libertad de expresión es un derecho fundamental acordado en el PIDCP y la Convención y varios otros documentos internacionales. 30 La Declaración de los Defensores de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que celebró 10 años de ratificación en 2008, reconoce expresamente el derecho que todos tienen de estudiar y debatir si [los] derechos y libertades fundamentales se observan, y a formarse y mantener una opinión al respecto, así como a señalar a la atención del público esas cuestiones... 31
20 14 El debido proceso El sistema de procedimiento penal en Colombia Hasta hace poco, Colombia tenía un sistema de justicia penal del tipo inquisitorio o del derecho civil que es diferente, en una manera significativa, a los sistemas de ley común como el de los Estados Unidos. 32 Bajo el sistema penal inquisitorio, un fiscal realiza la indagación, jugando el papel de investigador con el objetivo de acertar la verdad. El fiscal tiene poderes amplios de suscitar testimonio y recoger evidencia. El fiscal tiene la responsabilidad de encontrar pruebas que muestren inocencia tanto como pruebas que incriminen, con el fin de evaluar si hay suficiente evidencia para llevar a cabo un juicio. Los jueces encargados del caso reciben un archivo en que se junta toda la evidencia que se recoge y todos los testimonios que se reciben. En la etapa de investigación, el acusado tiene el derecho de estar presente mientras que el fiscal recoge pruebas. Hace poco, Colombia cambió de un sistema inquisitorio a un sistema acusatorio en procesos penales. La ley 906 del 2005 estableció un nuevo Código de Procedimiento Penal, que empezó a tomar efecto de forma progresiva en diversas regiones de Colombia entre los años 2005 a El nuevo Código incluye mayores protecciones y garantías del debido proceso que el antiguo Código de Procedimiento; 34 por ejemplo, el nuevo código requiere que los testigos estén presentes en el juicio para que la defensa pueda interrogarlos. Dado que muchos de los casos en este informe fueron realizados bajo el antiguo Código, se cita esos reglamentos en este informe. Mientras que los casos más recientes serán realizados en los parámetros del nuevo Código, estos cambios no resolverán en sí el problema de cargos malintencionados de los defensores de derechos humanos. Muchos de los casos de investigaciones penales de los defensores de derechos humanos se empezaron bajo el antiguo Código, y seguirán según esa reglamentación. Sin embargo, las detenciones ilegales en los casos Sandoval y Agamez muestran que el nuevo Código no se está implementando en la práctica (véase los Casos 29 y 2, en el Anexo). En Colombia, la jurisprudencia del derecho penal también detalla el tipo y la cantidad de evidencia que un fiscal requiere para iniciar una investigación. El artículo 397 del Código de Procedimiento Penal consagra que, "el Fiscal General de la Nación dictarán resolución de acusación cuando esté demostrada la ocurrencia del hecho y exista confesión, testimonio que ofrezca serios motivos de credibilidad, indicios graves, documento, peritación o cualquier otro medio probatorio que señale la responsabilidad del sindicado. 35 Finalmente el artículo 234 ordena que un funcionario judicial, como un fiscal, buscará la determinación de la verdad real. Para ello debe averiguar, con igual celo, las circunstancias que demuestren la existencia de la conducta punible, las que agraven, atenúen o exoneren de responsabilidad al procesado y las que tiendan a demostrar su inocencia. 36 El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, también ha comprometido a su gobierno al estándar del debido proceso en los Principios Rectores sobre Organizaciones No Gubernamentales del departamento de Estado de los Estados Unidos ( Principios Rectores ). El 30 de abril de 2007, el Presidente Uribe dijo que el Gobierno Colombiano estaba predicando y practicando los Principios Rectores. 37 Principio 5 consagra que, fundar las acciones judiciales penales y civiles que entablen los gobiernos contra las ONG, al igual que contra cualquier persona física o moral, en los principios del respeto por las garantías legales y la igualdad ante la ley. 38 Una serie de Directivas del Ejecutivo promulgadas antes de la administración del Presidente Uribe consagran protecciones similares para los defensores de derechos humanos y ordenan a los funcionarios públicos de Colombia abstenerse de formular falsos cargos contra los defensores. 39
21 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 15 Otros tipos de protección consagrados en el derecho penal de Colombia se mencionan en los siguientes capítulos de este informe.
23 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 17 II. Los problemas con el testimonio de testigos LAS INVESTIGACIONES PENALES contra defensores suelen ser basadas en el testimonio de ex-combatientes o informantes de las guerrillas con relaciones cercanas a funcionarios del gobierno. Estos testigos, sean desertores de las FARC o de otros grupos, están en búsqueda de beneficios brindados a los miembros de grupos armados que se desmovilicen y reintegren a la sociedad civil. 40 De los 28 casos relevantes a este informe que aparecen en el Anexo, al menos 17 dependen de testigos quienes son ex-combatientes reintegrados o desmovilizados. Mientras que los testimonios de tales testigos son, por su carácter, poco confiable, también hay indicios de que algunos funcionarios han influenciado la producción de estos testimonios. Muchos de estos testimonios, entonces, son vagos, faltos de coherencia y contradictorios. A. La falta de confiabilidad en el testimonio de testigos Las declaraciones de los testigos que estén en un proceso de reintegración con beneficios deben ser tratadas con mucho cuidado. Si bien este testimonio puede ofrecer información valiosa con respecto a las actividades de las guerrillas, también puede incriminar a individuos inocentes. 41 El marco legal en Colombia que rige el proceso de reintegración incluye acceso a beneficios legales, económicos, educacionales y servicios de protección y salud para reinsertados siempre y cuando se desmovilicen y cooperen con las autoridades; además, en el caso de ciertos crímenes pueden recibir amnistías. 42 La jurisprudencia en Colombia, tanto de la Corte Suprema como de la Corte Constitucional, articula que se debe manejar el testimonio de tales testigos con precaución porque viene de personas que no son imparciales y quienes benefician de su colaboración con las autoridades. 43 Un juez concluyó, tales testimonios, para efectos de otorgarles credibilidad, deben analizarse y valorarse con mucho rigor y cuidado, pues la ligereza y la superficialidad del examen puede dar lugar a que se cometan graves injusticias. 44 Sin embargo, en los casos de defensores, frecuentemente ni se evalúa ni se corrobora con bastante rigor el testimonio de tales testigos, y muchos fiscales regionales presumen que es creíble y confiable. B. La manipulación de testimonios Cuando las fuerzas armadas sospechan que alguien tenga vínculos con la guerrilla buscan lo que sea para poder inculparlo, y de pronto aparece un delator, y recibe compensa. Vice-Fiscal General, Guillermo Mendoza 45 Más que sólo usar testigos que son inherentemente poco confiables, con frecuencia los fiscales, las fuerzas armadas o el DAS interfieren con su testimonio. Aparentemente, algunos fiscales han preparado a testigos dirigiéndolos directamente sobre lo que debe aparecer en sus declaraciones. Por ejemplo:
24 18 Testimonio de testigos Testigos sesgados y poco confiables: Alejandro Quiceno y Elkin de Jesús Ramirez Alejandro Quiceno, un joven defensor de derechos humanos, trabaja con varias organizaciones de derechos humanos en Medellín (véase el Caso 28, en el Anexo). El 30 de marzo del 2005, en Medellín, la fiscalía quinta especializada lo detuvo bajo cargos de rebelión. En septiembre del 2005, un fiscal de la unidad seccional de delitos contra el régimen constitucional, legal y otros de Medellín, estableció que la detención fue sin fundamento y ordenó que se lo liberara. Éste declaró que los testimonios de los testigos reintegrados fueron poco confiables porque solo buscaban beneficios del gobierno: Ellos buscan un beneficio por parte del estado y la sociedad y para conseguirlo muchas veces no se fijan en las reales consecuencias de sus manifestaciones, lesionando a inocentes que no tienen muchas veces velas en el asunto. 46 Elkin de Jesús Ramírez es abogado defensor de derechos humanos con la Corporación Jurídica Libertad de Medellín. En noviembre, 2006, la fiscalía 74 seccional de Antioquia le acusó de rebelión y de adoctrinar militar, política y ideológicamente a grupos sediciosos. Después de casi un año, en enero de 2008, un fiscal en Antioquia que estudió el caso lo desechó al encontrar que el testimonio de un testigo reintegrado fue incoherente, ilógico, irracional y contradictorio. 47 Específicamente, el fiscal citó que era posible que los testigos reintegrados pueden haber dado testimonios sesgados para obtener beneficios económicos en programas de reintegración del gobierno: Es lo que sucede con las declaraciones de quienes tras varios años después de haber dejado las armas rebeldes, en forma súbita comparecen ante la autoridad investigadora a relatar hechos que bien pudieron denunciarse en forma oportuna pero que ahora se hace, sin duda, para la obtención de los beneficios establecidos por el artículo 9 del decreto 128 del 2003[el programa de reintegración del gobierno]. 48 En el caso de la ACVC (véase el Caso 2, en el Anexo), el fiscal de la Unidad de Derechos Humanos que analizó el caso dijo, los testimonios recaudados en principio y desprevenidamente reflejan verosimilitud, pero holísticamente no resisten crédito, pues no se desligan del viso de aleccionamiento tendiente a desprestigiar a la ACVC. 49 Una abogada defensora de derechos humanos de la Red Juvenil de Medellín, Claudia Montoya, representa jóvenes quienes han sido detenidos y abusados físicamente por autoridades estatales. El 18 de octubre, 2006, miembros de la Unidad de Investigación Técnica de la Fiscalía General de la Nación (CTI) y la policía arrestaron a Montoya. La Fiscalía 57 de Medellín le acusó de rebelión. Después de meses en la cárcel y de detención domiciliaria, un fiscal que revisó el caso cerró la investigación en febrero, 2007, encontrando que las declaraciones de los testigos tenían casi el mismo orden de palabras, lo que sugiere que hubo preparación e interferencia del fiscal inicial. 50 Otro fiscal que examinó el caso encontró que el fiscal inicial instruyó a los testigos que identificaran a Montoya antes de que ninguno de ellos la nombrara (véase el Caso 23, en el Anexo). 51 Algunos fiscales también han mostrado fotos de defensores de derechos humanos a testigos y hasta se les han ofrecido el nombre del defensor en cuestión (véase, por ejemplo, los Casos 11, 23, y 24, en el Anexo). El debido proceso se debilita con prácticas como ésta, y crean duda alrededor de cualquier identificación de tal defensor como el victimario. En
25 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 19 El uso del sistema judicial para señalar a los defensores de derechos humanos: Príncipe Gabriel González Príncipe Gabriel González Arango es un reconocido líder estudiantil en el departamento de Santander. 52 El 4 de enero del 2006, fue detenido en Bucaramanga bajo cargos falsificados de rebelión y del liderazgo de una milicia urbana. En ese entonces, González fue Coordinador Regional de la Comité de Solidaridad con los Presos Políticos (CSPP). Después de quince meses, se lo liberaron de la cárcel y un juez lo encontró inocente de todos los cargos. El juez reconoció que el sistema judicial había sido manipulado y desechó las pruebas de testigos, al menos parcialmente por la preocupación por su utilización para direccionar la acción de la justicia en contra de aquellos que reivindican las luchas sociales por los cauces democráticos. 53 El otro testigo en el caso le dijo al CSPP que había dado sus declaraciones bajo presión de miembros de la policía y el CTI en Bucaramanga. 54 A pesar de ser liberado, González sigue recibiendo amenazas de muerte y aparece en las listas de muerte públicas enviadas por los paramilitares. muchas de las resoluciones y sentencias analizadas por Human Rights First, fiscales y jueces que revisaron los casos, citaron secciones de declaraciones de diversos testigos que tienen frases completas idénticas entre sí, lo que muestra que fueron instruidos por el fiscal inicial en el caso. Por ejemplo, al desestimar los cargos de rebelión en el caso de Amaury Padilla (véase el Caso 24, en el Anexo), el Fiscal General encontró que los testimonios de dos testigos no fueron creíbles porque fueron esencialmente idénticos y parecían que uno fue copiado del otro. 55 También declaró que un testigo tuvo acceso a las declaraciones de otros testigos y que el DAS había indicado a los testigos que Padilla era el autor del crimen, llegando a la conclusión que hubo manipulación en ciertas facetas de la investigación en el caso de Padilla. 56 El Fiscal General también concluyó que realmente sobre testimonios con tantas falencias no se puede edificar racionalmente un juicio de responsabilidad penal, pues el grado de conocimiento y demostración exigidos por la ley para tal efecto no se estructuran. 57 Padilla, a pesar de trabajar con la Asociación de Promoción Social Alternativa (MINGA) en Bogotá, una de las organizaciones más reconocidas por su trabajo de derechos humanos, pasó cinco meses en la cárcel antes de que se cerraran la investigación en su contra. Algunos jueces han reconocido que unos fiscales usan testigos profesionales para hacer declaraciones falsas en contra de defensores. Por ejemplo, en diciembre del 2007, Héctor Hugo Torres fue detenido por el SIJIN en Bosa, Bogotá y acusado de rebelión (véase el Caso 32, en el Anexo). 58 Torres es el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario en el Bajo Ariari. Dos días después de su detención, un juez ordenó que lo liberara inmediatamente al encontrar que los derechos a la defensa y el debido proceso habían sido violados y que la fiscalía no hubiera observado las normas básicas del procedimiento. La juez declaró que la Fiscalía General de la Nación se ha valido de testigos profesionales a quienes viene utilizando en diferentes procesos judiciales para acusar a campesinos, dirigentes comunales y posiblemente a otros líderes sociales, estos testigos que viven en instalaciones militares y reciben beneficios económicos y jurídicos para declarar falsamente contra personas inocentes.- Estos testigos son las pruebas presentadas contra Héctor Torres. 59
26 20 Testimonio de testigos La preparación de testigos por parte de la fiscalía y las fuerzas armadas: José Murillo Tobo El 21 de agosto del 2003, José Vicente Murillo Tobo (el presidente del Comité de Derechos Humanos, Joel Sierra) y Alonso Campiño Bedoya (el director del Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en Arauca) fueron detenidos junto con 18 líderes civiles. Anteriormente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había otorgado medidas cautelares tanto para Murillo como Campiño. Después de casi seis meses detenidos, ambos fueron acusados de rebelión. 60 Tres años después, una Jueza Penal del Circuito de Saravena en Bogotá los encontró culpables de rebelión con 16 personas más. Ahora la apelación del caso está frente al Tribunal Superior de Arauca. Murillo y los demás fueron liberados dado que su encarcelamiento de 27 meses antes del juicio sobrepasó a la sentencia. El fiscal que inició la investigación tenía su sede en el batallón de la Brigada 18 del Ejército Nacional. Dos testigos claves fueron guerrilleros reintegrados quienes negociaron garantías de la inmunidad de cargos en enero del Según la defensa, pasaron siete meses en la sede del batallón de la Brigada 18 antes de que se emitiera una resolución de indagación en contra de los acusados. La defensa argumenta que en ese tiempo el fiscal y el ejército los prepararon para denunciar a Murillo, posiblemente como retaliación por su trabajo exponiendo supuestas violaciones de derechos humanos realizados por la Brigada Otros testigos en el caso admitieron que sus testimonios habían sido preparados por el fiscal y el ejército. 62 C. Testimonios inconsistentes, contradictorios y vagos Testimonios inconsistentes, contradictorios y vagos aparecen sistemáticamente en las investigaciones penales en contra de los defensores de derechos humanos. Entre los 28 casos relevantes al informe que aparecen en el Anexo, al menos 16 incluyen testimonios incoherentes o inverosímiles que no cumplen con los estándares básicos de pruebas. Frecuentemente, testigos no pueden describir, identificar ni nombrar al defensor de derechos humanos con claridad como el líder guerrillero al cual acusan. Los fiscales o jueces que examinan los casos suelen descartar las investigaciones en contra de defensores después de encontrar o inconsistencias en los testimonios o que los testimonios se contradicen entre sí. Con comentarios que pueden aplicarse en muchos casos, un juez caracterizó las declaraciones de testigos como meras especulaciones, que logran desvirtuar el procesado 63 y luego concluyó que a la luz de las reglas que gobiernan la valoración de la prueba, por sus contradicciones internas y su inverosimilitud. 64 En otros casos en contra de los defensores, algunos fiscales capacitados en derechos humanos han encontrado que las declaraciones de testigos son vagas, dependen de pruebas indirectas, o están construidas sobre cábala y suspicacias (por ejemplo, véase el caso de la ACVC abajo). Sin embargo, a pesar de contradicciones notables entre testigos, los fiscales que inician procesos raramente se preocupaban por corroborar la veracidad de las declaraciones. Al cerrar la investigación de Elkin Ramírez (véase el Caso 27, en el Anexo), un fiscal que examinó el caso encontró incoherencia, contradicciones y aspectos irracionales en los testimonios. Por ejemplo, un testigo escribió que Ramírez frecuentemente visitaba el campamento de las FARC solo, mientras que otro testigo dijo que Ramírez casi nunca lo visitaba y cuando lo hacía, iba acompañado. 65 Otro testigo acertó que no había visto a Ramírez después del año 2002, y después
27 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 21 Declaraciones vagas e increíbles: La Asociación Campesina de la Valle del Río Cimitarra La Asociación Campesina del Valle del Rio Cimitarra (ACVC) trabaja en temas de derechos humanos y moviliza comunidades en temas de los derechos sociales y económicos de los campesinos, como derechos a la tierra y al desarrollo integral. La CIDH reconoció el trabajo de ACVC y sus miembros como legítimos, tanto como los riesgos que encuentran al realizar su trabajo, con otorgarles medidas cautelares en 1999 y El 29 de septiembre del 2007, la mayoría de la junta directiva de la ACVC, incluyendo Oscar Duque, Mario Martínez, Evaristo Mena, y Andrés Gil, fueron arrestados con cargos de rebelión. 67 En enero del 2008, dos líderes más, Miguel González y Ramiro Ortega, fueron detenidos, dejando la junta directiva completa detenida o bajo investigación. 68 En abril y mayo del mismo año, las investigaciones en contra de todos, con la excepción de González y Gil, fueron archivadas por un fiscal de la Unidad de Derechos Humanos. 69 El fiscal que examinó el caso declaró que los testigos de la fiscalía no pudieron especificar de cuáles actividades criminales los estaban acusando y su testimonio no se apoyó con soportes de otras pruebas que lo corroboraron. Encontró que su testimonio no pasa de ser apreciaciones personales de quien las expone debiendo haber sido verificadas contundentemente por los organismos investigativos. 70 Sin embargo, en este momento González y Gil siguen detenidos y sujetos de juicios, a pesar de que sus casos se fundamentan en el mismo testimonio.. se contradijo con decir que lo vio en Además, otro testigo dijo que vio a Ramírez en el pueblo Argelia en 2002, mientras que la fiscalía sabía que el testigo no había estado en Argelia en El fiscal que revisó el caso concluyó que la credibilidad o moralidad de un testigo se resiente cuando sus afirmaciones albergan incoherencias que desde las reglas de la lógica, las máximas de la experiencia, o adoptando criterios de racionabilidad, no encuentren una salida admisible. 71 Al examinar el caso de Amaury Padilla (véase el Caso 24, en el Anexo), el Fiscal General encontró que los testimonios de testigos fueron tan inconsistentes y se contradecían tanto que hubo que cerrar el proceso penal por la falta de pruebas serias; resaltó que al incurrir en contradicciones intrínsecas y extrínsecas, en afirmaciones que van contra las reglas de la experiencia y de todo esto lo que se infiere es una manipulación. 72 Por ejemplo, de los cinco testigos (cuatro de los cuales eran ex-guerrilleros receptores de beneficios por su reintegración), ninguno dio el misma alias en su identificación de Padilla como un supuesto integrante de las FARC. Otras inconsistencias incluyeron el supuesto papel que Padilla jugó en las FARC: algunos lo acusaron de jugar un papel militar, apareciendo en campamientos de las FARC por largos periodos y participando en secuestros, mientras que otros declararon que su papel fue meramente político e ideológico. El Fiscal General no pudo entender cómo fue posible que el fiscal inicial no hubiera encontrado la contradicción en que Padilla participaba en cualquiera de los dos papeles, dado que hubiera estado ausente de una forma notable de su trabajo de alto perfil en la
28 22 Testimonio de testigos administración del Gobernador de Bolívar en Cartagena. 73 Un fiscal inicial imparcial hubiera concluido que la investigación penal no tenía fundamento al comparar el testimonio usado para incriminar a Padilla y documentos públicos.
29 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 23 III. La dependencia ilegal de informes de inteligencia falsos y sin fundamento confiable Los testigos que ofrecen testimonio basado en archivos de inteligencia no son testigos verdaderos, son testigos clonados. Gustavo Gallón, Director de la Comisión Colombiana de Juristas 74 A. El uso de informes de inteligencia inadmisibles El uso de testigos poco confiables que han sido preparados por fiscales se agrava con una segunda fuente de pruebas fallidas en los casos de cargos en contra de defensores de derechos humanos: informes o archivos de inteligencia que no han sido corroborados. De los 28 casos relevantes para este informe que Human Rights First analiza en el Anexo, al menos 14 incluyen el uso de informes de inteligencia fallidos. Estos informes suelen ser preparados por las fuerzas armadas o por alguna de las diversas instituciones que forman parte de la policía judicial (véase el listado de acrónimos). Regularmente, los fiscales dependen solamente de estos informes para iniciar y seguir una investigación penal en contra de un defensor. El derecho Colombiano prohíbe claramente esta práctica. Bajo tanto el antiguo como el nuevo Código de Procedimiento Penal, los informes de inteligencia son inadmisibles como pruebas y no tienen valor probatorio Gustavo Gallón, Director de la Comisión Colombiana de Juristas independiente. El artículo 314 del antiguo código estipula que los archivos de la policía judicial no tendrán valor de testimonio ni de indicios y sólo podrán servir como criterios orientadores de la investigación. Una ley del 1999 que reglamentó el Código del Procedimiento Penal agregó explícitamente: En ningún caso los informes de la Policía Judicial y las versiones suministradas por informantes tendrán valor probatorio en el proceso. 75 Al interpretar el Código de Procedimiento Penal, la Corte Constitucional ha aclarado que:
30 24 Informes de inteligencias falsos El uso de los informes de inteligencia del ejército como el fundamento para cargos: Teófilo Acuña Teofilo Acuña, el presidente de la Federación Agrominera del Sur de Bolívar (FEDEAGROMISBOL), denuncia las violaciones de derechos humanos de los miembros del Batallón Nueva Granada y representa las comunidades en el Sur de Bolívar que se oponen a la extracción de recursos por parte de multinacionales de minería. Después de su captura el 26 de abril del 2007, en Santa Rosa, Sur de Bolívar el Fiscal 28 de Simití, Bolívar, lo acusó de rebelión. El fiscal inició la investigación basada únicamente en un informe de inteligencia preparado por el Batallón Nueva Granada. Esta unidad del ejército fue responsable por la ejecución extrajudicial del predecesor de Acuña en FEDEAGROMISBOL, y había sido el objeto de sus denuncias de violaciones de derechos humanos. 76 Este batallón también fue responsable por la captura violenta de Acuña y tiene una historia de graves violaciones de derechos humanos. 77 Después de ser detenido por diez días, Acuña fue puesto en libertad por el mismo fiscal a través de una resolución que admitió la falta de pruebas y reconoció que los informes de inteligencia no tienen valor probatorio bajo la jurisprudencia Colombiana. 78 Sin embargo, la situación actual de seguridad para Acuña es peor, y el gobierno Colombiano ha declarado que la investigación de Acuña sigue abierta. 79 Ningún informe ni testimonio ofrecido por testigos reintegrados pueden ser usados como pruebas; 80 Las agencias de inteligencia solo pueden participar en la recolección de información cuando ya existan prueba suficiente para sugerir que el individuo en cuestión haya tomado acciones ilegales; 81 Se prohíbe la divulgación de información en informes de inteligencia a individuos ajenos; 82 y Si no se toman precauciones apropiados, los informes de inteligencia se pueden convertir en un cúmulo de afirmaciones peligrosas que no tenían ningún sustento probatorio Numerosos fiscales también han reconocido esta restricción; en 1994 un fiscal declaró: Desde el punto de vista estrictamente jurídico no es admisible asimilar las investigaciones penales con los informes de inteligencia o tomar éstos como prueba. 84 Al cerrar el caso en contra de la junta directiva de la ACVC en 2008, el fiscal habló claramente sobre este punto: Las simples aseveraciones sin sustento de los funcionarios no pueden constituir por si solas sustento probatorio restándole todo proceso verificativo B. El carácter poco confiable de los informes de inteligencia Hay buena razón por lo cual los informes de inteligencia no constituyen evidencia admisible: frecuentemente contienen información fallida e incendiaria sin pruebas concretas de la participación de un defensor en grupos guerrilleros e incluyen declaraciones generales basadas en opiniones que confunden el trabajo de la defensa a los derechos humanos con el terrorismo. En el caso de Príncipe Gabriel González (véase el Caso 17, en el Anexo), por ejemplo, el informe de inteligencia sólo se refiere a un supuesto guerrillero con un alias, y sin ninguna indicación de que ese alias perteneciera a
31 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 25 La Operación Dragón La Operación Dragón fue un ejercicio de recoger información de forma secreta, así como un supuesto complot de asesinar defensores de derechos humanos, líderes sindicales, y miembros de la oposición en Colombia. 86 En agosto, 2004, al examinar el CTI se descubrió una serie de documentos oficiales que, según informes, detalló los siguientes aspectos de la Operación Dragón: El departamento de inteligencia militar en la Brigada 3 del Ejército Colombiano en Cali contrataba a dos empresas privadas de seguridad para recoger información sobre 170 defensores de derechos humanos y políticos en Cali. Entre ellos estuvieron la reconocida defensora de derechos humanos Berenice Berenice Celeyta Celeyta, la Presidenta de la Asociación para la Investigación y Acción Social (NOMADESC), y el Senador Alexander López, quien ahora es el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado. La vigilancia y recolección de información tenía el objetivo de asesinar a algunas de estas personas, incluyendo a Senador López. La Brigada 3, la unidad del CTI en Cali, la policía de Cali y el DAS supuestamente apoyaron y colaboraron en la recolección de inteligencia sobre los defensores de derechos humanos. Un informe secreto de inteligencia militar declaró falsamente que varios de los defensores de derechos humanos participaron en terrorismo y actividades subversivas. 87 Un memorándum oficial de la oficina de la Fiscalía General erróneamente identificó a Celeyta, Senador López y 11 otros defensores de derechos humanos como parte de una red terrorista con conexiones al Ejército Republicano Irlandés (IRA), las FARC y el ELN. 88 Operación Dragón es un ejemplo claro de las prácticas de los funcionarios del Ejército Colombiano, la Policía, la Fiscalía General, y el DAS de inventar información sobre defensores de derechos humanos en informes de inteligencia para detenerlos, iniciar procesos penales espurios en su contra, o poner en riesgo sus vidas. Después de casi tres años y una orden de la corte, la Fiscalía General ordenó abrir la investigación previa y citar a indagatoria varios oficiales. Sin embargo, no se han procesado penalmente a nadie. 89 González. Sin embargo, el fiscal utilizó el informe de inteligencia para levantar cargos en contra de González. 90 Los informes de inteligencia suelen ser sólo una suma de declaraciones dudosas de testigos sin otras pruebas que corroboren esas declaraciones. En el avance del proceso legal, los fiscales empeoran el problema cuando suscitan declaraciones de testigos que repiten las especulaciones contenidas en los informes, cómo se mencionó arriba. Las organizaciones de derechos humanos en Colombia sugieren que oficiales militares aprovechan de los informes de inteligencia falsos que incriminan a defensores para presionar a los fiscales para que abran investigaciones en su contra. 91 Victor Julio Laguado Boada, por ejemplo, es un líder campesino en Arauca que trabaja con la cooperativa agraria COAGROSARARE. El 24 de octubre del 2006, un fiscal en Arauca inició una investigación sobre Laguado por rebelión y emitió una orden de captura (véase el Caso 19, Anexo). 92 Según la defensa, un fiscal con oficina en el batallón de
32 26 Informes de inteligencias falsos la Brigada 18 abrió la investigación a base de dos informes de inteligencia preparados por la policía y el ejército. 93 La independencia del fiscal fue limitada no sólo por su cercanía al ejército sino también por la imposibilidad de acceder a víctimas y testigos en un espacio en que podrían aportar sus declaraciones sin sentir presión, miedo o mayor riesgo. 94 Se recogió las declaraciones de dos guerrilleros reintegrados, pero sus testimonios fueron inconsistentes y contradictorios entre sí, y se notó que sólo reiteraron el contenido de los informes de inteligencia. Los archivos de inteligencia sin corroboración son usados tanto para iniciar investigaciones como información para los medios de comunicación. El primero de septiembre del 2008, por ejemplo, las noticias de un canal de televisión hicieron público un informe de inteligencia lo cual declaró que organizaciones no gubernamentales, entre ellas MINGA han sido responsables de ayudar a miembros de las FARC y del ELN a emigrar a Canadá. 95 En su respuesta a una carta de Human Rights First con respecto a este incidente, el Ministerio de Defensa afirmó que no hubo informes de inteligencia que incluyeran información sobre defensores de derechos humanos, una declaración claramente contradicha por muchos de los casos presentes en este informe. 96 La diseminación de información falsa relacionada con MINGA a los medios de comunicación pone en peligro las vidas de las personas que trabajan con esa organización y levanta la inquietud de que puedan ser objeto de futuros cargos espurios a base de este informe de inteligencia..
33 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 27 IV. El prejuicio de los fiscales El gobierno promueve una tenebrosa conexión entre las organizaciones sociales y subversión. José Humberto Torres, abogado defensor de derechos humanos con el Comité de Solidaridad con Presos Políticos 97 Un funcionario judicial buscará la determinación de la verdad real. Para ello debe averiguar, con igual celo, las circunstancias que demuestren la existencia de la conducta punible, las que agraven, atenúen o exoneren de responsabilidad al procesado y las que tiendan a demostrar su inocencia. Artículo 234 del antiguo Código de Procedimiento Penal 98 BAJO LA JURISPRUDENCIA Colombiana e internacional, los fiscales no deben seguir con un proceso penal cuando una investigación imparcial pudiera mostrar que la investigación no tienen fundamento. Como se describe arriba, se violan estos estándares cuando se usa evidencia sin corroboración ni fuentes confiables. Sin embargo, algunos fiscales han mostrado prejuicios adicionales hacia ciertos resultados cuando empiezan investigaciones o formulan cargos aún sin ningún tipo de evidencia, o sin considerar pruebas exculpatorias como la ley estipula. La práctica común y peligrosa de describir públicamente a los defensores cómo terroristas antes de que se comience un juicio muestra la propensión de declarar su culpabilidad prematuramente. A. Pruebas insuficientes para justificar una investigación y la falta de considerar evidencia exculpatoria Frecuentemente, es muy difícil identificar cuál ha sido el fundamento usado por el fiscal al iniciar una investigación en contra de un defensor de derechos humanos. Al cerrar el proceso penal en contra de Claudia Montoya, un fiscal que revisó el caso dijo: Naturalmente que en esta averiguación faltan diligencias de carácter relevante El CTI expresa que tal información fue obtenida de entrevistas otorgadas por quienes aparecen como testigos de cargo, pero la verdad es que estudiados detenidamente tales testimonios, no aparecen referenciados tales puntos de manera explícita. 99 (Véase el Caso 23, en el Anexo.) En muchos casos, en el momento de la captura de un defensor, los testigos no lo han identificado ni nombrado. Frecuentemente, el testimonio es tan incoherente y contradictorio que no alcanza ni los estándares básicos de evidencia que se requieren para fundamentar cargos con un carácter serio. Cualquier investigación imparcial mostraría que los cargos, y
34 28 Prejuicio de los fiscales Defensores detenidos por años a base de meras sospechas : Las hermanas Mayuza Nieves Mayuza es una activista que trabaja con la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, (FENSUAGRO). Su hermana, Carmen Mayuza, es una líder regional con la Asociación Nacional de Trabajadores Hospitalarios de Colombia (ANTHOC). Carmen lideró una campaña que luchaba en contra de la privatización de hospitales, a favor del acceso gratis a la salud y en la defensa de los derechos de los trabajadores. Ambas fueron capturadas el 11 de mayo del 2006, junto con Fanny Perdomo Hite (véase más abajo y el Caso 26, en el Anexo) bajo cargos de rebelión a base de su supuesta participación en secuestros realizados por el Frente 53 de las FARC. Fueron detenidas por más de dos años antes de que su juicio culminara con sentencia absolutoria. En su decisión, la Juez Carmen Cecilia Arrieta, del Juzgado 53 Penal del Circuito Bogotá, indicó que la investigación fue demasiado subjetiva e ignoró evidencia exculpatoria, como el testimonio de unos miembros del Frente 53 de las FARC que declararon que nunca habían visto a las hermanas Mayuza. 100 Un procurador judicial que revisó el caso por parte de la Procuraduría General encontró que no se habían cumplido los requisitos mínimos de sustancia necesarios para empezar el proceso penal. 101 Además, resaltó la necesidad de haber recogido información real que indicara responsabilidad por un crimen para formular cargos de rebelión, no meras sospechas. 102 Nieves Mayuza (arriba), Carmen Mayuza (abajo) Defensora detenida por dos anos por haber brindado regalos a su hermana: Fanny Perdomo Fanny Perdomo Hite fue miembro de La Comunidad Civil de Vida y Paz (CIVIPAZ), una organización de ciudadanos en situación de desplazamiento que trabajan pacíficamente para reclamar sus tierras. Su hermano, Reinaldo Perdomo, fue asesinado por supuestos paramilitares en agosto del 2003, se supone por su trabajo en defensa de los derechos humanos. Fanny Perdomo fue capturada el 11 de mayo del 2006 como resultado de sospechas sobre su participación en secuestros y rebelión. Poco después se le levantaron los cargos de secuestro, pero el proceso penal por rebelión fue realizado por el Fiscal 9 de la Unidad Contra Secuestro y Extorción en Bogotá. Después de más de dos años detenida, ella fue absuelta en junio del La única prueba que el fiscal tenía que conectaban a Perdomo con las FARC fue su compra de productos de higiene femenino y para el cabello y una tarjeta telefónica para su hermana, quien, según alegó el fiscal, era miembro de las FARC. El juez correctamente encontró que el hecho de brindar estos productos a su hermana por uso personal no puede ser actividad ilícita y no puede ser el fundamento por un proceso penal de rebelión en contra de Perdomo. El juez dijo: Bastaría entonces con decir que los lazos de consanguinidad existentes entre hermanas permiten que se hagan entre ellas gestos de generosidad, inclusive si una de ellas se encuentra al margen de la ley. 104 Si el fiscal habría seguido las leyes y estándares apropiados, es poco probable que hubiera concluido que Perdomo había participado en rebelión al regalar estas cosas a su hermana.
35 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 29 las pruebas que los soportan, no tienen base. Sin embargo, es común que los fiscales no investiguen pruebas exculpatorias que probarían la inocencia del defensor de una manera conclusiva. En circunstancias de este tipo, el hecho de que las investigaciones continúen puede mostrar una falta de objetividad. Además, las investigaciones proactivas en contra de los defensores contrastan fuertemente con la falta de investigación y procesos penales en muchos casos de crímenes graves en Colombia. 105 El sistema judicial en Colombia es corrupto y sufre una falta de recursos y capacidad y, como resultado, muchos crímenes quedan en la impunidad, particularmente los que violan los derechos de los defensores de derechos humanos. 106 Dada la situación de impunidad generalizada, la decisión de comenzar procesos penales en contra de los defensores basados en pruebas poco confiables muestra que muchos fiscales desprecian su papel y el estado de derecho. Por ejemplo, en el caso de Amaury Padilla (citado arriba y en el Caso 24, en el Anexo), el Fiscal General desechó el caso citando que la falta de preparación por parte del fiscal que inició la investigación en contra de Padilla fue alarmante. Ni el DAS ni el fiscal podrían indicar cuáles oficiales interrogaron a uno de los testigos. Además, el Fiscal General notó que el fiscal que abrió la investigación sólo dependía de la transcripción de la entrevista realizada por el DAS, en vez de haberlo interrogado él mismo. 107 Estas vistas al interior del proceso penal generan graves dudas sobre los motivos del proceso de la deposición del testigo. Dada la falta de pruebas y la evidencia problemática, también falta claridad sobre las razones que el fiscal haya ordenado la detención de Padilla por seis meses. B. Declaraciones públicas que señalan a los defensores de derechos humanos como terroristas La estigmatización y los señalamientos contra defensores de derechos humanos provenientes fundamentalmente del Alto Gobierno, en cabeza del presidente Uribe, su asesor presidencial José Obdulio Gaviria, y de otros sectores de extrema derecha, han estado dirigidos a generar un clima de polarización, hostilidad y falsas pruebas, cuyas consecuencias son las detenciones de defensores. Luis Jairo Ramírez, Director Ejecutivo del Comité Permanente de Derechos Humanos 108 El DAS, el ejército y los fiscales regionales han mostrado su propensión de detener a los defensores de derechos humanos y públicamente declararlos terroristas, frecuentemente antes de que se les hayan acusado formalmente de un delito. Estas acciones hacen un juicio justo imposible y viola la presunción de inocencia que debe regir el trabajo de todos los fiscales y autoridades judiciales. Más aún en Colombia, una sociedad que experimenta una polarización política, este señalamiento pone en grave peligro las vidas de los defensores porque potencialmente promueve ataques en su contra. El hecho de públicamente marcar a una persona como un terrorista de las FARC puede abrir espacio para ataques en su contra por parte de los paramilitares u otros (véase, por ejemplo, el Caso 12, en el Anexo). De los 28 casos relevantes listados en el Anexo, al menos ocho incluyen comentarios de funcionarios anteriores al juicio que equipararon al defensor con un terrorista; unos ejemplos son:
36 30 Prejuicio de los fiscales Mientras se realizaba la investigación de Juan Carlos Celis Gonzáles, un activista de una ONG en Bogotá, el fiscal supuestamente ofreció declaraciones que equipararon las actividades de derechos humanos de Celis con acciones de apoyo a las FARC, describiendo esas actividades como instrucción, adoctrinamiento, relaciones internacionales, reclutamiento, publicidad, planeación e infiltración por las FARC. 109 Celis González fue detenido por casi un año antes de que el Fiscal Especial 13 de Bogotá le acusó de rebelión y otros delitos relacionados (véase el Caso 10, en el Anexo). 110 Luz Perly Córdoba Mosquera fue Presidente de la Asociación Campesina de Arauca (ACA). A pesar de ser reconocida como defensora de derechos humanos nacional e internacionalmente, 111 Córdoba fue capturada por miembros del DAS el 18 de febrero del 2004 (véase el Caso 11, en el Anexo). Un documento del DAS supuestamente alegó que la ACA fue un brazo político de las FARC y que el trabajo en defensa de los derechos humanos de Córdoba solo fue una fachada que escondía actividades de terrorismo y rebelión. 112 También se ha reportado que el fiscal declaró que el trabajo en defensa de los derechos humanos es una parte de la campaña de las FARC de desprestigiar al estado Colombiano. 113 Estos comentarios muestran el prejuicio del fiscal y el DAS en contra de Córdoba en particular, y en contra de los defensores de derechos humanos en general. Sólo le acusaron de rebelión y tráfico de drogas seis meses después; sin embargo un juez anuló estos cargos en marzo de Los fiscales no sólo han hecho declaraciones públicas como éstas, sino también frecuentemente han compartido fotos o videos de defensores de derechos humanos con los medios de comunicación. El uso de estas imágenes en los medios de comunicación señala a los defensores de derechos humanos como terroristas. Teresa de Jesús Cedeño Galindez es una abogada de defensa penal y era Presidente del Comité Permanente de Derechos Humanos (CPDH), una de las organizaciones de derechos humanos más antiguas en Colombia. 115 El 30 de Julio del 2003, el CTI la detuvo con otras personas que trabajaron con ella en Arauca. 116 El Fiscal 287 en Bogotá le acusó de fraude procedimental y soborno, aunque los cargos de fraude se levantaron casi inmediatamente (véase el Caso 8, en el Anexo). El CTI y el fiscal ofrecieron un video a los medios comunicación de una mujer, sin identificarla, contando plata, que se usó para públicamente denunciar a Cedeño. La fiscalía no presentó el video como prueba en el proceso penal, pero su diseminación puede haber sido un intento de sesgar el juicio. Al apelar, una corte criticó la publicación del video en la televisión con las siguientes palabras: Se cuestiona la difusión del video por los medios de comunicación y que, de haber sido cierta, daría lugar a una investigación por la violación de la reserva sumarial a los servidores encargados de la custodia de este medio de prueba. 117 Es probable que la publicación del video antes del juicio haya violado el artículo 7, que protege la presunción de inocencia, y el artículo 14, que rige la publicidad de un caso, del Código de Procedimiento Penal de Colombia. Algunos fiscales también proponen mostrar culpabilidad por asociación. El fiscal que revisó el caso en contra de ACVC notó que sólo porque supuestamente una persona fue vista reunida con un alegado insurgente, no muestra que esa persona por sí misma es insurgente (véase el Caso 2, en el Anexo). El fiscal notó que este punto es especialmente relevante en el contexto Colombiano, donde es común que la guerrilla utilice
37 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 31 coerción para hacer que personas se reúnan con ellos. 118 Para formular un proceso penal de rebelión, los fiscales deben tener evidencia clara que cumpla con todos sus elementos nombrados en el artículo 467 del Código Penal, particularmente pretendan derrocar el Gobierno Nacional o el uso de armas para abolir el régimen constitucional. 119
39 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 33 V. Los problemas en la investigación previa EN EL DERECHO PENAL Colombiano, hay garantías procedimentales que pretenden prevenir el uso de pruebas sin fundamentos y que promueven la revisión de evidencia sin sesgos; algunos ejemplos de esas garantías son los límites de tiempo para adelantar investigaciones y la obligación de informar a las personas que están bajo investigación. Sin embargo, es común que los fiscales descuiden estas garantías. Bajo el antiguo Código Procedimental, en una investigación previa un fiscal tiene como propósito indagar si hubo conductas ilícitas y obtener pruebas con el fin de identificar quiénes fueron responsables por tales delitos. 120 Frecuentemente los fiscales detienen a los defensores por periodos de tiempo que sobrepasan los límites y realizan investigaciones sin informar al defensor de la investigación o consiguientes cargos. En estas circunstancias, parece que el propósito de las investigaciones previas es intimidar, callar o disuadir a los defensores de seguir trabajando a favor de los derechos humanos. A. Las investigaciones previas sobrepasan sus límites de tiempo En el Código de Procedimiento Penal, el artículo 325 estipula el límite de una investigación a seis meses, sin embargo se han realizado investigaciones previas contra los defensores de derechos humanos que han durado mucho más. Un fiscal que revisó el caso de Alejandro Quinceno encontró que el fiscal inicial había violado el artículo 325 cuando la investigación previa duró casi un año (véase el Caso 28, en el Anexo). 121 En el caso de José Murillo y los defensores Araucanos, parece que el fiscal realizó una investigación previa durante ocho meses o más (véase el Caso 4, en el Anexo). 122 La ACVC alega que la captura de Andrés Gil resultó después de una investigación previa que duró cinco años (véase el Caso 2, en el Anexo). 123 B. La realización de investigaciones sin informar al acusado Tanto la Constitución Colombiana como el Código de Procedimiento Penal interpretado por la Corte Constitucional estipulan claramente que cualquier persona sujeta a una investigación previa debe ser informada de su existencia por el fiscal. 124 Este requisito se basa en la presunción de inocencia tanto como el derecho a una defensa jurídica efectiva: El derecho a la presunción de inocencia... se vulnera si no se comunica oportunamente la existencia de una investigación preliminar a la persona involucrada en los hechos, de modo que ésta pueda, desde esta etapa, ejercer su derecho de defensa conociendo y presentando las pruebas respectivas 125 Sin embargo, es poco común que los fiscales que realizan las investigaciones previas notifican a los defensores de derechos humanos de ese proceso. (Unos ejemplos particularmente graves se ven en los Casos 3, 4, y 26, en el Anexo). Las investigaciones secretas promuevan especulaciones entre los defensores de derechos humanos que los fiscales estén conspirando con testigos poco confiables al inventar investigaciones falsas.
40 34 Problemas en la investigación previa C. El incumplimiento de informar oportunamente a los defensores de cargos en su contra Un problema relacionado, pero más serio, es el incumplimiento de la norma de informar a los defensores de los cargos en su contra una vez que se haya terminado la investigación previa, y, a veces, aún después de haberlos capturado. Por ejemplo, en el caso de José Murillo y los otros líderes Araucanos parece que la investigación previa se inició el 27 de enero del 2003, pero nunca se les informó de la investigación. El 21 de agosto del 2003, miembros del DAS, CTI y otras agencias gubernamentales entraron a la casa de Murillo y lo capturaron, supuestamente sin una orden de captura. Pasaron seis meses de su detención con otras personas antes de que el Fiscal Especial 12 de la Unidad Nacional Anti-Terrorista les acusó de rebelión el 24 de febrero, 2004 (véase el Caso 4, en el Anexo). 126 Príncipe Gabriel González fue detenido por más o menos cuatro meses antes de que se le informaran de los cargos en su contra (véase el Caso 17, en el Anexo), mientras que Luz Perly Córdoba fue detenido por alrededor de seis meses antes de que fuera acusada formalmente (véase el Caso 11, en el Anexo). Adicionalmente, un juez en Madrid, Cundinamarca, declaró ilegal la captura de Aldemar Lozano, un líder comunitario con la Comisión Inter-eclesial de Justicia y Paz (CIJP), porqué había sido detenido sin información relacionada a los motivos de su captura o el tipo de cargos en su contra (véase el Caso 20, en el Anexo). 127
41 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 35 VI. La detención arbitraria de los defensores de derechos humanos Una detención es arbitraria cuando la privación de libertad resulta de un enjuiciamiento o una condena por el ejercicio de derechos o libertades. El Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria 128 FRECUENTEMENTE los defensores son capturados sin una orden de captura válida, se les mantiene en detención preventiva o aseguramiento sin justificación, y sufren condiciones inaceptables de detención. De hecho, todos los defensores de derechos humanos relevantes mencionados en el Anexo, menos uno, fueron detenidos. La detención de defensores de derechos humanos sucede en una coyuntura de una alta incidencia de detenciones arbitrarias de la población en Colombia. La organización de investigación e incidencia, Coordinación Colombia, Europa y Estados Unidos (CCEEUU), documentó 6,912 detenciones arbitrarias de civiles entre agosto del 2002, y julio del 2006; la mayoría detenida en grupos de diez o más personas. 129 Si bien la detención arbitraria de toda persona es una violación grave del derecho internacional y Colombiano, la detención de los defensores de derechos humanos es particularmente dañina al pleno disfrute de los derechos humanos por dos razones: primero, despierta la preocupación de que el defensor fue detenido por haber ejercido sus derechos y libertades fundamentales, como la libertad de expresión e la asociación; en segundo lugar, tiene un efecto inquietante de mostrar a la comunidad en general que cualquier persona puede ser privado de su libertad. Miembros de la sociedad civil Colombiana expresan sus preocupaciones de que las fuerzas armadas, el DAS y los fiscales se coordinan para intimidar a los defensores con sus detenciones. 130 A. Sin una orden de captura válida Parecen haber al menos cuatro formas en que se detienen a defensores sin una orden de captura válida. 131 Primero, se captura a los defensores sin ninguna orden, como en los casos de Juan Carlos Celis González y José Murillo Tobo y los otros líderes araucanos (véase los Casos 8 y 3, en el Anexo). Segundo, existe una orden, pero no contiene información suficientemente específica para poder identificar la persona que se debe capturar. Tercero, la orden se llena durante o después de la captura, como en el caso de Mauricio José Avilez Álvarez (véase el Caso 6, en el Anexo). Cuarto, la orden no es válida porque no se ejecuta correctamente, como se alega que sucediera en los casos de Teófilo Acuña y Elkin Ramírez (véase los Casos 1 y 26, en el Anexo). Cada uno de estos escenarios viola tanto leyes colombianas como normas internacionales. Para expedir una orden de captura, el derecho Colombiano requiere que un juez aprueba la existencia de evidencia suficiente de conductas punibles; la identificación de los que se presumen culpables del crimen; y el motivo
42 36 Detención arbitraria La detención de defensores por su ejercicio de derechos fundamentales: Martín Sandoval funcionarios judiciales frecuentemente han emitido órdenes de captura solamente a base de la información de informes de inteligencia (véase la sección III arriba). B. La detención preventiva sin justificación El Código de Procedimiento Colombiano prevé el uso de la detención preventiva de una persona antes de que se formulen los cargos, pero la detención se limita por los principios de necesidad y proporcionalidad. 136 Por lo tanto, un fiscal puede imponer la detención preventiva solamente cuando: El 4 de noviembre del 2008, hubo una detención de varios defensores de derechos humanos en Arauca como parte de una operación que se parecía a la detención de José Murillo y sus colegas en 2003 (véase el Caso 4, en el Anexo). 132 La fiscal Ruth Tovar Merchan de la 1ª Unidad Especializada de la Fiscalía en Cúcuta y Arauca aparentemente autorizó la detención, acusando a los defensores de rebelión. 133 La policía, el DAS y el CTI realizaron la detención del grupo, incluyendo a Martín Sandoval, un defensor de derechos humanos bien conocido y el Presidente del Comité Permanente de los Derechos Humanos (CPDH) en Arauca. Sandoval ha criticado la historia de abusos de derechos humanos en Arauca, particularmente en temas de detenciones arbitrarias, desplazamiento forzado y ejecuciones extrajudiciales. 134 Los defensores siguen detenidos y el Fiscal General no ha respondido a la petición de Human Rights First por una explicación de la captura. suficiente para poder presumir que estos mismos son los responsables por el crimen. 135 El derecho Colombiano también aclara que los informes de inteligencia no poseen un valor probatorio en sí. Sin embargo, Haya una necesidad demostrable y el fiscal tenga al menos dos indicias graves y legalmente obtenidas de la responsabilidad criminal; y Las medidas impuestas sean lo menos restrictivas necesarias para asegurar la presencia del acusado, la preservación de pruebas y la protección de la comunidad. 137 Sin embargo, frecuentemente los fiscales abusan del marco de la detención preventiva para privar a los defensores de derechos humanos de su libertad sin justificar por qué tal detención es necesaria o proporcional. En el caso de la detención de José Murillo, el fiscal supuestamente nunca comunicó a los acusados porque era necesario detenerlos preventivamente (véase el Caso 4, en el Anexo). 138 De hecho, los acusados fueron defensores de derechos humanos conocidos y con vínculos históricos con la comunidad; por lo tanto hubo poco riesgo que intentaran fugarse. Adicionalmente, las pruebas principales vinieron de testigos que permanecían en bases militares, y por eso no estaban en peligro de ataques de los acusados. Además, el estado Colombiano viola los derechos de los defensores consagrados en el artículo 9 (4) de la PIDCP y el artículo 7 (6) de la Convención si los defensores no pueden llevar su proceso ante una corte para determinar la legalidad de su detención.
43 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 37 En el caso de los líderes de la ACVC, también se aplicaron detenciones preventivas (véase el Caso 2, en el Anexo). Después de un mes, el 3º Fiscal en Barrancabermeja rechazó su petición de anular la detención. Al hacer eso, el fiscal creó jurisprudencia preocupante por la revocación de detención preventiva. 139 El fiscal dijo que las medidas de detención solo se pueden revocar cuando la defensa presenta nueva evidencia un estándar que parece poner la responsabilidad de pruebas en las manos de los acusados, en vez de los fiscales. El fiscal agregó referencias a la libertad provisional como un beneficio que los acusados no pudieron disfrutar porque alegó que presentaban una amenaza a la comunidad. 140 Los argumentos a favor de la detención preventiva en este caso también fueron preocupantes. Primero, la fiscalía argumentó que dado que los acusados fueron acusados de un delito serio con penas de hasta 13 años preso, no fue racionable que aparecerían para el juicio. Segundo, la fiscalía argumentó que, dado la seriedad de los delitos, los acusados eran peligrosos para la comunidad. 141 La implicación de estos argumentos es que la medida de detención preventiva será estándar en cualquier caso de rebelión. Esta manipulación de detención preventiva claramente contradice tanto el Código de Procedimiento como la jurisprudencia de la Corte Constitucional. C. Las condiciones inaceptables de detención También se ha reportado que las condiciones de las detenciones de los defensores de derechos humanos son problemáticas. Se ha alegado que los defensores hayan sido abusados mientras están bajo captura, 142 puestos en cárceles desproporcionalmente difíciles, 143 o negado el acceso a un abogado. 144 En los casos de José Murillo y Claudia Montoya, los defensores fueron puestos en cárceles de máxima seguridad, en la compañía de criminales, y en regiones lejanas de sus abogados, lo que les impidió el acceso a una defensa legal efectiva (véase los Casos 4 y 23, en el Anexo).
45 Los defensores de derechos humanos acusados sin fundamento 39 VII. Injuria y calumnia La judicialización de los defensores de derechos humanos en Colombia se ha convertido en una forma perversa de las autoridades, para bloquear e intentar deslegitimar la acción legitima de estos Agustin Jimenez Cuello, Presidente del Comité de Solidaridad con Presos Políticos (CSPP) En los casos más típicos en que se formulan cargos de rebelión en contra de los defensores de derechos humanos, los fiscales no alcanzan cumplir con los elementos necesarios de ese crimen. En los casos de crímenes de injuria y calumnia, también hay un estándar jurídico ya fallido. Estos delitos penales son definidos ampliamente, lo que les hace particularmente susceptibles a abusos, y, por lo tanto, se usan frecuentemente para violar el derecho a la libertad de expresión de los defensores de derechos humanos. Los delitos de injuria y calumnia se crearon con los artículos del Código Penal Colombiano. 145 Específicamente el artículo 220 describe él que haga a otra persona imputaciones deshonrosas como un individuo que comete el delito de injuria mientras que el artículo 221 expone que una persona es culpable de calumnia cuando impute falsamente a otro una conducta típica. Finalmente, el artículo 224 incluye la posibilidad de que se pueda defender de esos cargos si se puede probar que las declaraciones sean verdaderas. Si bien es común alrededor del mundo que haya agravios civiles de injuria y calumnia, la criminalización de tales comportamientos es problemática. Los defensores de derechos humanos juegan un papel clave en la formulación de la opinión pública y aumentan la posibilidad de que una sociedad reciba información importante e ideas diversas. Cuando se realizan procesos penales en contra de los defensores de derechos humanos por sus opiniones, se les disuade de hacer su trabajo y se produce un efecto intimidante para la sociedad civil en general, porque les disuade de participar en el control público de las instituciones y de opinar políticamente. 146 La CIDH ha encontrado que cuando los defensores de derechos humanos y otros son disuadidos de examinar a los funcionarios públicos, se transforma a la democracia en un sistema donde el autoritarismo y las violaciones a los derechos humanos encuentran un terreno fértil para imponerse 147 Claudia Julieta Duque, una periodista reconocida cuyo trabajo se enfoca en temas de derechos humanos, fue acusada de injuria y calumnia después de que Emiro Rojas, un ex director del DAS en Antioquia, le denunció (véase el Caso 13, en el Anexo). 148 Duque había realizado investigaciones novedosas alrededor del asesinato del periodista Jaime Garzon y acusó a Rojas, el director del DAS de ese entonces, de irregularidades en la investigación del caso. 149 Human Rights First no conoce ninguna acción por el fiscal de indagar alrededor de la veracidad de sus declaraciones.
46 40 Injuria y calumnia Un defensor bajo investigaciones penales por haber criticado a un funcionario público: Iván Cepeda En 2007, en Sincelejo, Sucre en el noroeste de Colombia, la Fiscalía inició una investigación penal en contra de Iván Cepeda por injuria y calumnia criminal. 150 Cepeda, el vocero de alto perfil del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, recibió el Premio Medalla de la Libertad Roger Baldwin de Human Rights First en La investigación resultó de una denuncia formal por parte de José María Conde Romero, un congresista de Sucre en la Cámara de Representantes. 152 Conde denunció Cepeda por calumnia cuando dio un discurso en una reunión pública en San Onofre, Sucre en que, después de haber recibido el testimonio de ciudadanos acerca de vínculos entre los funcionarios públicos y grupos paramilitares, Cepeda dijo que Conde tenía vínculos con grupos paramilitares. 153 Cepeda describió lo que consideraba un ejemplo de corrupción pública y un funcionario público involucrado en posibles violaciones de derechos humanos. El fiscal no investigó los alegatos de Cepeda o la veracidad de sus denuncias, sino que lo investigó por injuria. Como todos los ciudadanos, los defensores de derechos humanos no deben hacer declaraciones falsas y maliciosas en contra de funcionarios públicos. Sin embargo, es especialmente importante que no se limiten por miedo de cargos penales su responsabilidad de velar por el respeto de los principios de derechos humanos por los funcionarios públicos. Si bien el Fiscal General ha tomado un paso positivo al nombrar un nuevo fiscal a la investigación en Bogotá, todavía no se ha cerrado el caso. No solo la criminalización de injuria y calumnia sino también las prácticas de los fiscales que formulan tales cargos son problemáticas. Como se ve ejemplificado en los casos de Duque y Cepeda (véase el texto en el cajón abajo), los fiscales suelen iniciar investigaciones de injuria criminal como resultado de peticiones de funcionarios públicos. Después, los fiscales raramente indagan la veracidad de las declaraciones de los defensores de derechos humanos que, si son verdaderas, podrían exonerarles de su culpabilidad bajo el artículo 224 del Código Penal.

References: in fine
 resolución 
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 artículo 14
 artículo 8
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 artículo 8
 artículo 14
 artículo 14
 artículo 8
 artículo 9
 artículo 7
 artículo 14
 artículo 397
 resolución 
 artículo 234
 artículo 9
 resolución 
 artículo 314
 resolución 
 Artículo 234
 artículo 7
 artículo 14
 artículo 467
 artículo 325
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 artículo 9
 artículo 7
 artículo 220
 artículo 221
 artículo 224
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