Source: http://miradorlezama.blogspot.com.ar/2010_04_01_archive.html
Timestamp: 2017-05-24 07:55:34+00:00

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MIRADOR DEL LEZAMA: abril 2010
El Lezama espera…. y desespera….
Su arboleda, que no tiene recambio, en su mayoría ejemplares de más de cien años, declina lentamente, aquejada por pestes de todo tipo.
No es cortando ramas ya secas y sacándoles restos como se podrá preservar lo que queda.
Difícil que en los tiempos que corren aparezca otro Lezama trayendo ejemplares exóticos de todos el mundo para hacer lo que fue “el parque más bello de Buenos Aires”
El 50% del parque es tierra pelada, triste remedo de un potrero cualquiera…
Cualquier lluvia origina que, sin contención alguna, la tierra se deslice a los caminos peatonales y los convierta en lodazales. Eso, en los canteros. En las barrancas, lentamente se van descalzando los árboles… Gracioso -si no fuera patético- intento de solucionar el desastroso estado del monumento a la Cordialidad Internacional. Tres maderas cruzadas pretendiendo ¿contener? una mole de varias toneladas de peso (ver último archivo)
Hasta ahora, el único ente que estoy segura ha tomado parte en este oprobioso hecho que dio cuenta de un monumento regalo del país hermano de Uruguay (que no creo se sienta muy halagado por el cuidado que se le dispensa) es la Guardia de Auxilio.
Según el informe que se me remitiera, quedémonos tranquilos que no se va a venir abajo y un día de estos merecerá otra atención.
Arriba, el Parque Lezama desde la esquina de Brasil y Defensa. Abajo, cómo quedará tras la remodelación.Por Eduardo VidelaEl Parque Lezama, emblema de San Telmo y monumento histórico nacional, tendrá una nueva imagen, similar a la que vieron algunos porteños hace más de siete décadas –en los tiempos de esplendor de ese espacio verde– pero con nuevos elementos, adecuados a los usos actuales. Recuperación de fuentes –una de ellas tapada con cemento– y de caminos internos cuyo trazado se perdió en sucesivas reformas; el reemplazo del asfalto negro y el cemento por la grava compactada y el retorno a menor escala de la antigua rosaleda –de la que los vecinos con más años conservan algunas fotos–, van a convivir con los nuevos juegos, diseñados para niños y adultos mayores, un solarium y una bicisenda exterior, todo coronado por un perímetro de rejas a semejanza de la que el parque tuvo en su origen en 1931. El proyecto contempla también un sistema de cámaras de seguridad para monitorear cada área mediante un circuito cerrado. El proyecto fue presentado la semana pasada a asociaciones vecinales, que manifestaron su aprobación. “Están muy entusiasmados con la propuesta”, dijo a Página/12 el director de Proyectos de Espacios Verdes, Tomás Palastanga. La licitación está prevista para la segunda mitad de 2009 y el plazo de ejecución se estima en 18 meses. Al menos su primera etapa, se estima, debería estar terminada para la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
CARTAS SOBRE EL PARQUE DE ALGUNOS VECINOS
"Un Parque Lezama distante", 03-06-2006
Mis caminatas, casi diarias, al atardecer, ven un Parque Lezama tan distante del que alguna vez vi en un hermoso libro ilustrado con fotos de nuestra ciudad.Mis ojos recorren hoy su espacio, y ven los famosos y esbeltos maceteros de piedra y las barandas de estilo que balconean las avenidas grafitadas, y en estado de abandono. Las farolas rotas, los bancos de madera despintados, los bebederos secos, los añosos árboles con sus canteros perimetrales destruidos. Todo deteriorado, tierra en lugar de césped. Después de las lluvias, los senderos cubiertos de barro por falta de canalizaciones se hacen intransitables. Garitas para policías de guardia vacías, golpeadas, casi inexistentes. Y ahora, por último, a la valiosa escultura "Loba romana" le roban las figuras de Rómulo y Remo. ¡Qué impotencia! ¿Cuándo harán algo las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por la puesta en valor y el cuidado del Parque Lezama? Es una reliquia de la Ciudad. Y casi único por sus características topográficas, y por su historia. Alberto Martínez.
Feria americana en el Lezama, 17-10-2004
Vivo en San Telmo y disfruto de la apacible belleza del Parque Lezama. Pero lamentablemente, en los últimos tiempos, los vecinos asistimos a su creciente y cruel deterioro; está descuidado y sucio. Dentro del parque instalaron, en sus senderos internos, puestos de venta de artículos usados, tipo feria americana.
¿No es posible buscar otros lugares en donde la gente pueda ejercer su derecho a trabajar sin arruinar los espacios de esparcimiento y recreación de quienes habitamos en el barrio?
¿No tiene ningún valor que los chicos usen las barrancas para tirarse con sus skates, y los adultos querramos simplemente caminar mirando los árboles?
Parece que estos "detalles" no le preocupa al nuevo Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.Alma Gutman. almag@speedy.com.ar
"Ex parque Lezama", 05-12-1998
Señor Director: "Le agradecería enormemente la publicación de esta carta, escrita en mi carácter de vecina del barrio de San Telmo y de amante del ex parque Lezama. Digo esto ya que «parque» significa «lugar cercado con árboles y plantas, para recreo, ornato, paseo, etcétera». El parque Lezama, que era un orgullo de esta ciudad, dejó de ser un parque hace mucho tiempo y en los últimos años se ha convertido en un lugar tristemente devastado, con canteros sin césped, con basura y suciedad a raudales. Sobre todo después de las lamentables «ferias americanas» de los fines de semana y de las multitudes de los domingos que no usan el parque, sino que abusan de él. "En su libro «El momento clave», Malcolm Gladweel habla de «la teoría de las ventanas rotas» de los criminólogos Wilson y Kelly. Dice así: «Si se rompe una ventana y se deja sin arreglar, la gente que pase por delante deducirá que a nadie le importa el asunto y nadie se ocupa de arreglarla. Al poco tiempo aparecen más ventanas con los cristales rotos y enseguida el edificio afectado transmite cierta sensación de anarquía a toda la calle, con la consigna de que todo vale». Lo mismo ocurre con el ex parque Lezama. "Si uno tira un papel, una botella de gaseosa o cerveza, restos de comida, trapos, al rato está otro que lo hace y otro, y otro, y el lugar se convierte en un basural, por esta ley del contagio que proviene del «a mí qué me importa». Por eso, al primero al que debería importarle esta situación, dando el ejemplo, es al gobierno de la ciudad que nos pide que tratemos con una sonrisa a los turistas, pero que no cuida uno de los lugares más transitados por éstos, permitiendo ferias americanas, que podrían hacerse perfectamente en otros sitios. "Le pido al señor jefe de gobierno que se dé una vuelta un domingo al atardecer por el así llamado parque Lezama. Se lo pido de esta manera, públicamente, porque un día puse mi voto esperanzado con su nombre dentro de una urna. Y me siento completamente decepcionada." Alina Diaconú DNI 5.290.436
Baños químicos en el Parque Lezama
En el Parque Lezama, espacio verde único por sus características topográficas y su historia, con recorridos enriquecidos por esculturas invalorables, importantes fuentes y arboles añosos, hace días aparecieron 20 baños químicos. Lo curioso es que no fueron instalados por el Gobierno de la Ciudad, consecuentemente no poseen ningún permiso ni autorización. A alguien se le ocurrió colocarlos y los colocó.
Son utilizados en forma permanente por paseantes e indigentes. El hecho de no contar con ningún mantenimiento hace insoportable pasar cerca por el olor que sale de ellos, cada día que pasa la situación contaminante se agrava.
¿Hasta cuando continuará, quien es el responsable, quien controla este descontrol? Alberto Martínez. Publicado por
CLA OPINIÓN DE LOS VECINOS
CREADO POR THAYS EN LOS LIMITES DE SAN TELMO, BARRACAS Y LA BOCA
EL PARQUE LEZAMA ESTA EN CRISIS Y SE DETERIORA DIA A DIAInvadido de puesteros y sin plan de recuperación. Es uno de los más bellos espacios verdes de la Ciudad y está en pleno abandono. Ocupado por 500 vendedores cada fin de semana, sufre la destrucción de sus monumentos y la su magnífico arbolado.
Carlos Thays, el paisajista francés que a principios del siglo XX dejó su impronta en las plazas y el arbolado de la Ciudad , diseñó el Parque Lezama con la grandilocuencia de los paseos europeos: profusos árboles -con especies consideradas auténticas rarezas-, senderos serpenteantes, rincones bucólicos, una gran pérgola, fuentes, monumentos, un rosedal, escalinatas en pendiente y hasta un anfiteatro. Pero la belleza y el esplendor de aquel parque, hijo de un tiempo histórico de plenitud económica y despegue en el país, se derrumbó. Hoy, el Lezama conserva apenas los rasgos originales del diseño de Carlos Thays. Sin un plan de manejo y sin un presupuesto que atienda su importancia, la abundancia paisajística se fue deteriorando y aquella singularidad convive ahora con una feria que sábados, domingos y feriados alberga, al menos, a 500 puesteros de casi cualquier cosa.A fines de 2008, la gestión de Mauricio Macri presentó un ambicioso proyecto para restaurar el parque, recuperar sus especies y dotarlo nuevamente de las rejas que alguna vez tuvo. Todo formaba parte de un master plan, cuya inauguración se formalizaría en mayo de 2010, para los festejos del Bicentenario. Las obras nunca empezaron y tampoco se formalizó el fideicomiso con que se iban a financiar. Pero lo más grave es que no existe la mínima intención de reflotar el proyecto. Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, de Diego Santilli, le respondieron a Clarín con un lacónico "se está evaluando la situación del parque".La situación del Lezama está a la vista de los visitantes y especialmente de los vecinos, que sufren al ver su deterioro: "Tenemos miedo de que finalmente no se lo pueda recuperar y termine convertido en una feria, sin otro uso. A los árboles se les ven las raíces, los senderos internos están destruidos y el monumento que donó Uruguay (sobre la avenida Martín García ) se estropea día a día", se lamentó Graciela Fernández , que junto a otros vecinos del parque integra la agrupación Mirador del Lezama.El ingeniero agrónomo Carlos Anaya ha realizado una exhaustiva investigación en el Lezama y comprende la preocupación de los vecinos: "Los canteros y las áreas parquizadas tienen la tierra muy compactada por el pisoteo constante. Esto genera un desgaste paulatino en los árboles porque reciben poco oxígeno y sus raíces mueren. Por otro lado, por la falta de un manejo integral de la flora, alguno árboles crecen de manera desmedida y sus copas comienzan a competir en busca del sol. Y sus frondosas copas le dan excesiva sombra a los canteros, por eso también hay muchos rincones húmedos y sin césped. Lo que quiero marcar es que un deterioro provoca otro", explicó el ingeniero.Anaya destaca que el parque posee rarezas y curiosidades de alto valor patrimonial: arbustos de las familias de las magnolias, diferentes especies de araucarias, acacias y un gomero histórico pero muy dañado, junto al Museo Histórico Nacional. "Sin un plan de manejo integral, el paso del tiempo seguirá erosionando la pendiente del parque y trayendo plagas y enfermedades", se lamentó.El parque está asentado en lo que fue la quinta de la familia Lezama. Al morir Don Gregorio Lezama, en 1889, su viuda cede la residencia a la Municipalidad y allí se instala el Museo Histórico. Y Thays queda a cargo de hacer del parque un paseo público: "Además de lo que se mantiene en pie, hubo también una confitería. Era un parque modelo al estilo francés que admite muy pocos usos además de la contemplación y las caminatas. En el parque Lezama se ha combinado la inacción de las autoridades con la usurpación de feriantes que creen que es sólo de ellos. Aún se puede recuperar, pero si se tarda mucho asistiremos a su funeral y no a su renacimiento", opinó la historiadora Sonia Berjman , experta en el legado de Thays y asesora de la restauración que se llevó a cabo en el Rosedal.Al escenario se suma el vandalismo: bancos, bebederos, calles, veredas y monumentos destruidos y pintados. Un cóctel que complica la recuperación del bello paseo. Publicado por
EL PARQUE LEZAMA VA CAMINO DE SER UN TERRENO BALDIO
La situación en la que se encuentra el Parque Lezama es la viva demostración de cómo una serie de administraciones de distinto signo se han puesto de acuerdo, sin aparente coordinación, para transformar este jardín de la ciudad en un terreno baldío. La técnica parece ser la misma que se utilizó con las empresas públicas que luego se privatizaron: dejarlas morir para luego argumentar que ya no hay solución.
En el mes de mayo del año 2005, un grupo de doce vecinos presentó un recurso de amparo con la peregrina idea de obligar al gobierno de la ciudad a reconstituir el parque, sacarlo del estado de abandono que ostentaba y procurar una necesaria puesta en valor. El 12 de diciembre de 2005 el juez Hugo Ricardo Zuleta, a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo y Tributario nº 10 falló a favor de los amparistas en la causa que lleva el número 16839/0 caratulada “ Fernández Graciela c/Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires/amparo" (Secretaría 19). Y el 12 de junio del año 2006 una sentencia de cámara ratificó el fallo de primera instancia.
La sentencia judicial no pedía cosas extraordinarias. Les recordaba a las autoridades los artículos 26, 27 y 104 de la Constitución de la Ciudad, por las que están obligados a velar por el buen estado y mejor uso de los espacios públicos y verdes. Les recordaba, además, que el Parque Lezama es Monumento Histórico Nacional, que está dentro del Área de Protección Histórica Nº 1 y que está comprendido dentro de los postulados que esgrime la Ley de Patrimonio de la ciudad.
A tal efecto dice el fallo: “En relación con las condiciones en las que se encuentra el Parque Lezama, encuentro oportuno remitirme -en honor a la brevedad- al escenario detallado en el acta que luce a fs.255/261, en la que este Tribunal ha dejado constancia del aspecto del predio y sus alrededores. Conforme lo allí expuesto, es claro el estado de abandono del predio.”
El amparo tiene en la actualidad más de 2.000 fojas. No porque fuera necesario presentar demasiadas pruebas sobre el estado de deterioro y abandono en que se encontraba y encuentra, sino por la cantidad de recursos que presentaron las administraciones de Ibarra, Telerman y Macri para impedir el cumplimiento de la sentencia.
En vista de los hechos y ante la falta total de interés por cumplir el fallo, el 28 de octubre de 2008 el juez resolvió enviar una orden de embargo al Director de Recursos Humanos del Gobierno de la Ciudad que dice: “Tengo el agrado de dirigirme a usted en los autos caratulados 16839/0 “ Fernández Graciela c/Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires/amparo (Art. 14 CCABA) en trámite por ante el Juzgado Contencioso Administrativo y Tributario número 10, a mi cargo Secretaría 19, (…) a efectos de informarle que se ordenó trabar embargo sobre los salarios que mensualmente percibe el Sr. Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, ( …) que se fija provisionalmente para responder a intereses y costas, correspondientes a la aplicación de la multa diaria impuesta (…)”.
La cifra en cuestión hoy asciende a poco más de 80.000 pesos y representa apenas una parte de dicha sanción, en tanto que el gobierno sigue haciendo oídos sordos al cumplimiento del fallo.
Es verdad que la actual administración, a través de la Dirección General de Política y Desarrollo del Espacio Público, dependiente del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, ha elaborado un acabado plan de recuperación y puesta en valor del parque que – más allá de disquisiciones técnicas – no se trata de una improvisación. Pero también es verdad que dicho plan duerme “el sueño de los justos”. A tenor de los hechos, parece claro que la decisión del gobierno es: “mejor pagar la multa antes que hacer las obras”.
En el mes de enero de 2009, un año después de haber hecho un nuevo reclamo sobre el estado del parque con la presentación de más de 2.000 firmas de vecinos, la Dirección General de Espacios Verdes contestó que el parque se encontraba en perfecto estado de mantenimiento. Y ante el mismo requerimiento, un año y medio después la Vicejefatura de Gobierno – a cargo de Gabriela Michetti en ese momento – contestó con igual respuesta que la anterior. Por lo que se ve, hay una diferencia de apreciación entre lo que observa el gobierno y lo que ven los vecinos y el juzgado.
Al día de hoy y en una breve síntesis, se pueden destacar los siguientes hechos sobre el estado del parque:
1. Absoluta falta de atención para la arboleda, llena de plagas de distinto nombre. Los expertos explican cual es la peste en cuestión y eso simplemente queda plasmado en un informe. 2. Los árboles y arbustos en barranca se están descalzando, las raíces están cada vez más a flor de tierra. Los dos olmos de más de cien años que se vinieron abajo en el paseo del mismo nombre, simplemente se descalzaron. Las lluvias deslizan la tierra, lavan el suelo y las raíces quedan al descubierto.
3. Estado de desastre del monumento a la Cordialidad Internacional , siendo que los entes que debieran haber intervenido de inmediato brillan por su ausencia. No se ha dejado siquiera una valla que pueda prevenir que la gente se acerque y que los chicos y adolescentes se trepen al monumento. La intervención de la Guardia de Auxilio fue el 1 de abril. De ahí en más, ninguna intervención. 4. Espantoso estado de las esculturas. Las que quedan. Los copones del paseo central tienen averías de toda índole, algunos quebrados, otros pintados, varios robados. Las esculturas que están en el templete sobreviven gracias a que está cerrada la reja con cadena y candado. Igual han sido escritas, pintadas y mutiladas.
5. Una buena parte de la superficie del parque es un potrero polvoriento. Se juega a la pelota cualquier día y a cualquier hora, ante la vista y absoluto desinterés de quienes deben vigilar el parque. Ignoramos si esto sucede porque no pueden impedirlo, no quieren o corren algún riesgo. Los lugares donde queda césped son los preferidos para los partidos nocturnos.
6. Hace alrededor de seis meses los únicos dos baños del parque fueron clausurados, al parecer en forma definitiva porque los caños han colapsado. Es incomprensible que se sigan firmando permisos provisorios para que funcione una feria de barato que mueve todos los fines de semana más de 1.000 personas además de los paseantes habituales SIN UN SOLO BAÑO DONDE SATISFACER NECESIDADES ELEMENTALES. Los árboles y arbustos dan fe de donde se satisfacen.
7. El parque es usado a destajo para espectáculos de toda índole, donde a menudo se superponen dos, tres y más conjuntos musicales, con un nivel de decibeles delirante. Todos tienen permiso. ¿Quién se los da? Las autoridades no tienen en cuenta que frente al parque vive mucha gente que tiene la peregrina intención de dormir, estudiar o simplemente descansar en su casa.
La Asociación Civil MIRADOR DEL LEZAMA, entre cuyos miembros figuran algunos de los firmantes del Recurso de Amparo, hace suya la tarea de bregar por la recuperación de este Monumento Histórico Nacional, que supo ser un ejemplo del coleccionismo botánico, que fue el segundo parque público de la ciudad y que fue vendido al municipio a un precio testimonial con la única condición de que mantuviera sus características.
No queremos que el Parque Lezama corra la misma suerte que la plaza Salvador María del Carril. Primero fue ocupada, luego desmantelada, luego declarada terreno baldío y luego vendida a “precio vil” para construir lo que hoy conocemos como “Nuevo Mercado Retiro”. Por esta operación están procesados algunos ex funcionarios.
No importa cual será el resultado del juicio. La plaza dejó de existir.
Los que amamos el espacio único del Lezama empeñaremos todos nuestros esfuerzos en pos de que esta historia no se repita en él.
BASES Y OBJETIVOS DE LA ASOCIACIÓN
Un grupo de vecino del barrio de San Telmo de la ciudad de Buenos Aires – en su totalidad residentes cercanos al parque Lezama – han decidido constituir una asociación civil, cuyo nombre es MIRADOR DEL LEZAMA y entre sus objetivos centrales se encuentran los siguientes temas: Promover la preservación y el fomento del patrimonio histórico, artístico, social, cultural y arquitectónico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Procurar la conservación del Parque Lezama de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en su conjunto, como así también la preservación y desarrollo de su acerbo botánico, escultórico, artístico y paisajístico. Promover emprendimientos educativos y de divulgación en relación al patrimonio histórico, artístico, social, cultural y arquitectónico de la Ciudad de Buenos Aires. Desarrollar tareas que favorezcan el afianzamiento del concepto social, cultural y público de las Áreas de Protección Histórica - y en particular del Casco Histórico - de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Algunos de los miembros de esta nueva organización son los vecinos que interpusieron un recurso de amparo, (hace cuatro años y con sentencia favorable de cámara) para exigir al gobierno de la ciudad que asumiera las obligaciones que le competen en el cuidado, restauración, puesta en valor y protección de este espacio público de la ciudad, que es monumento histórico nacional y que, en su momento, se constituyó en el segundo parque público de la ciudad.
El parque Lezama se encuentra en estado deplorable. Se han perdido las dos terceras partes de su acerbo botánico y el que se mantiene está en vías de extinción. Arboles más que centenarios se van cayendo mes a mes o pierden partes sustanciales de su follaje. La mayor parte de sus grupos escultóricos han sido robados, destruidos o están a merced de quien quiera llevárselos o dañarlos definitivamente. Y así con mucha de la obra que realizó Gregorio Lezama y que fue continuada años después por Carlos Thais. MIRADOR DEL LEZAMA está presidida por Graciela Fernández – vecina destacada en la defensa del patrimonio y el espacio público del Casco Histórico – y está secundada por Ana Charrelli, secretaria general, el arquitecto Alberto Martínez, tesorero, y – entre otros – por el arquitecto Francisco López Bustos y el fotógrafo Jorge Rama, Mirta Bogado, Juan Carlos Maugeri y César Sarmient , vecinos igualmente destacados en la defensa del patrimonio histórico y cultura de la ciudad de Buenos Aires. Publicado por
POR QUÉ SE CONSTITUYÓ EL PARQUE LEZAMA
Estimado Sr. Telerman:esta es la segunda vez que me pongo en contacto con Ud. y, al igual que en la primera, el tema es el espacio emblemático del barrio de San Telmo: el parque Lezama.Imagino Ud. conocerá sobradamente sus pesares, ya que es público que los vecinos, agotadas las instancias de entendimiento con la ahora legalizada feria "de barato" que lo invadió hace ya varios años y con los funcionarios del GCBA que entendían en el tema, acudimos a la justicia presentando un recurso de amparo del cual tenemos fallo a favor en lo que hace a la problemática del parque y parcialmente en cuanto a la feria, primero del juez Hugo Zuleta y luego de la Cámara de Apelaciones.La Cámara falló en un todo de acuerdo con el juez hace ya SEIS MESES. Haciendo alarde de más paciencia que Job hemos esperado el cumplimiento de la sentencia, cosa que en un 70% no ha ocurrido. Una familia que vive hace seis años en la casilla de jardinería ahí continúa (seguramente esperando el más que probable subsidio). Las guardianes afectadas a su cuidado toman mate desde el primer minuto al último de su jornada laboral así haya un homicidio. El 60% del parque es tierra pelada y, donde se sembró césped y flores (barranca que da a Martín García) fue como tirar agua en el mar.Las 1.000 personas -ó más- que en promedio asientan sus puestos en el corazón del parque instalando el llamado FERIZAMA?, comen, arman ranchadas, hacen sus necesidades en 2 BAÑOS (CUANDO NO ESTÁN CLAUSURADOS).Cuando los domingos se desarma esa feria es un verdadero campo de Agramante, todo el contorno del parque queda sembrado de innumerables bolsas de consorcio una vez que la gente de Taymsa limpia ese chiquero. Ni hablar de que el parque está perdido para el vecino común los fines de semana, que es cuando quiere disfrutar de él.El parque no está incluído en actividad cultural alguna como el resto de los demás espacios públicos, ignoramos porqué motivo. Eso sí, FERIZAMA presenta sus espectáculos a discreción hasta la hora que les acomoda.Todo esto ya ha sido dicho hasta el cansancio en todos los medios de comunicación, destacando la absoluta indefensión del vecino que ve sacralizada la idea de que basta ser pobre (como si nosotros fuéramos terratenientes) para poder intrusar un lugar, quedarse en él, prepotear que de AQUÍ NO SALIMOS MÁS y, más aún, ver que el GCBA asiente complaciente a ese estado de cosas. Y esto viene a cuento de haber leído un lindo folleto editado por la DIRECCIÓN GRAL. DE DEFENSA Y PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR-FERIAS Y PASEOS, que reza textualmente "encontramos en estas ferias la esencia cosmopolita que ha caracterizado a la urbe porteña con sus pinceladas europeas y americanas componiendo un espacio que va rearticulándose y generando nuevos atractivos " "se han transformado en una verdadera atracción que ningún habitante o visitante de la ciudad puede dejar de disfrutar."Lo invito a conocer el panorama que deja en el parque ese "atractivo turístico", donde solo faltan los chanchos, el chiquero ya queda. Como muestra, un botón : todas las flores que se plantaron sobre Martín García en la apertura del Palacio Lezama fueron al poco tiempo canchas de fútbol. Las gigantografías que mostraban escenas del Bs.As. antiguo sirvieron como frontones y fueron luego destruídas y tiradas.Este es año electoral. Y los vecinos de San Telmo nos acordaremos de hechos como los enunciados (entre otros) a la hora de emitir voto. Por de pronto, ya tenemos juntadas 5.000 firmas que avalan que no para todo el vecindario "constituye una verdadera atracción turística" sino una forma de depredar un espacio histórico caratulado APH1, por el que debieran haber velado los mismos funcionarios que permitieron postrarlo.Atentamente,
C.I. 13.879.164
CARTA AL JEFE DE GOBIERNO,
Un fallo de la justicia obliga al Gobierno de la Ciudad a mantener en condiciones el Parque Lezama
Hace lugar al amparo solicitado por vecinos del lugar, pero desestima el pedido de desactivar la feria artesanal de 270 puestos que los fines de semana se instala en sus alrededores. La lista de tareas encomendadas al GCBA incluyen disposiciones relacionadas con la higiene y seguridad del parque e incluye restricciones y facilidades en el desarrollo de la feria.
" FERNANDEZ GRACIELA M Y OTROS CONTRA GCBA SOBRE AMPARO (ART. 14 CCABA)" , EXPTE: EXP 16839 / 0 Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de diciembre de 2005. Y VISTOS; CONSIDERANDO: A fs.130/151 los actores, identificados a fs.155 y domiciliados en las inmediaciones del Parque Lezama, inician la presente acción de amparo contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a los efectos de que se "condene al a demandada al reestablecimiento de las condiciones de salubridad, higiene, disponibilidad para los vecinos del Parque Lezama y zonas aledañas".
Al detallar los hechos en los que originan su presentación, destacan —entro otras circunstancias— que:
El parque se encuentra en estado de abandono e insalubridad, lo que provoca la imposibilidad de su uso. La vegetación se encuentra descuidada, con faltante de pasto y los árboles en malas condiciones de preservación. La situación involucra a la totalidad de su superficie, como así también a las calles que lo circundan en las que —manifiestan— se instaló durante, los fines de semana y feriados, un mercado que, en determinadas zonas, llega a ocupar las veredas y las puertas de entradas de las casas. En este sentido, explican que los puesteros se ubican a no más de cincuenta centímetros de las puertas de acceso a las viviendas de la cuadra dificultando su utilización, ingreso y egreso.
En relación con las condiciones de limpieza, señalan que es deficiente y advierten que, si se tiene en cuenta que la feria comprende alrededor de setecientos puestos, la ausencia de baños químicos genera un cuadro antihigiénico.
La zona lindante al Museo Histórico Nacional se halla plagada de gatos. Efectúan diversas reseñas en torno a las características de patrimonio histórico que caracteriza al espacio en cuestión. A fin de acreditar sus dichos, citan diversas notas e informes cursados a distintas dependencias de la administración en los que se requiere: mayor eficiencia en el servicio de limpieza, el retiro de los cajones y elementos donde se cobijan los gatos y la reparación del sistema de riego (pérdidas y funcionamiento). Luego, consignan diversas publicaciones periodísticas referidas al tema planteado. Acompañan fotografías, ofrecen prueba y fundan su derecho —de manera genérica— en lo dispuesto por la Constitución Nacional , el Código de Convivencia, la ley de amparo y normas concordantes. Luego del requerimiento efectuado por el tribunal, a fs.172/174 los actores precisan con mayor detalle lo requerido.
En este sentido, exponen que su demanda tiende a que: se prohíba la instalación de cualquier feria en el Parque Lezama, se lo reacondicione incluyendo su flora y fauna, se recupere el casco histórico de Buenos Aires (Museo Histórico Nacional), se recategorice la zona mediante el cumplimiento de las normas de sanidad y de salubridad, se mantenga el espacio en un buen estado de conservación que permita a los vecinos del lugar —y a quien lo desee— utilizarlo para los fines para los que fue creado y se garantice la seguridad y el libre tránsito.
A fs.238/246 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, mediante su representante, produce el informe previsto en el artículo 8 de la ley 16.986, oportunamente requerido.
En primer lugar, efectúa las negativas de rigor. Seguidamente, sostiene la improcedencia formal y material del amparo instaurado en su contra. Los motivos que esgrime a tales fines se relacionan con la falta de individualización de su objeto, la inexistencia de legitimación de los actores, la extemporaneidad de la acción y la ausencia de los requisitos exigidos por la jurisprudencia local para la procedencia del denominado "amparo por omisión".
En referencia a este último punto, advierte que la parte actora no indica cuál es la norma incumplida por el Gobierno de la Ciudad. Respecto del fondo de la temática planteada, aduce que la instalación de la feria denunciada se encuentra autorizada por la administración y acompaña documentación con el objeto de sustentarlo.
Destaca que no existe falta de cuidado fitosanitario que se encuentre acreditado fehacientemente y que la elucidación de los hechos alegados por los actores requieren una amplia actividad probatoria, extremo que torna inviable el amparo.
En este sentido, declara que "no estamos frente a un caso de invalidez notoria, patente, manifiesta de los actos impugnados como lo exigen los artículos 43 CN y 14 CCABA" (fs.242 vta.). Entiende que los actores carecen de derecho a interponer la acción por "no existir garantías y/o derechos constitucionales que han sido afectados por medida alguna" (fs.244 vta.).
III — A fs.251, el Tribunal ordena la realización de una serie de pruebas, entre las que se dispone el reconocimiento judicial de la zona de marras. Cumplido ello, y en atención a las circunstancias verificadas en el acta labrada en tal oportunidad, a fs.267 dispone el libramiento de oficios a dependencias administrativas a fin de completar la información necesaria para resolver estos autos.
IV— En primer término, corresponde analizar la concurrencia de los requisitos formales para la procedencia de la acción entablada. A tales efectos, cabe memorar que el artículo 14 de la Constitución local, dispone que "Toda persona puede ejercer acción expedita, rápida y gratuita de amparo, siempre que no exista otro medio judicial más idóneo, contra todo acto u omisión de autoridades públicas o de particulares que en forma actual o inminente, lesione, restrinja, altere o amenace con arbitrariedad o ilegalidad manifiesta, derechos y garantías reconocidos por la Constitución Nacional , los tratados internacionales, las leyes de la Nación, la presente Constitución , las leyes dictadas en su consecuencia y los tratados interjurisdiccionales en los que la Ciudad sea parte".
Asimismo, en cuanto a quiénes se encuentran facultados para iniciarla, establece que "están legitimados para interponerla cualquier habitante y las personas jurídicas defensoras de derechos o intereses colectivos, cuando la acción se ejerza contra alguna forma de discriminación, o en los casos en que se vean afectados derechos o intereses colectivos, como la protección del ambiente, del trabajo y la seguridad social, del patrimonio cultural e histórico de la Ciudad...".
De acuerdo con lo expuesto, resulta claro que los actores poseen la facultad, otorgada constitucionalmente, para presentarse de mediante la acción aquí bajo estudio. Ello por cuanto, se han declarado habitantes de esta Ciudad y denunciaron sus domicilios a tales efectos, circunstancia que no ha sido desconocida por la demandada y, por lo tanto, cabe tener por cierta.
Asimismo, lo pretendido se encuentra relacionado con una omisión por parte de las autoridades administrativas consistente —de manera sintética— en la falta de mantenimiento del Parque Lezama en condiciones adecuadas de seguridad e higiene. Aquí, es preciso poner de manifiesto que la requisitoria de la parte actora no se encuentra dirigida a impugnar una omisión por parte del gobierno relacionada con ausencia legislativa alguna. En otras palabras, los amparistas no pretenden que la demandada cumpla con alguna norma respecto de la cual sea necesario desentrañar su naturaleza —programática u operativa— sino, simplemente, lo que persiguen es la puesta en condiciones adecuadas de un espacio público cuya administración y mantenimiento se encuentra a cargo de la administración central.
Por otra parte, en cuanto a la extemporaneidad de la acción, denunciada por la accionada, debe repararse que el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad —al considerar que el término para accionar por la vía del amparo— ha dicho que el lapso previsto en el artículo 2, inc. e) de la Ley 16.986 resulta aplicable en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, en la medida que exista una pauta temporal para empezar a computar el plazo (TSJ de la CBA, in re "Vera, Miguel Angel c/ GCBA s/ recurso de queja", del 4 de mayo de 2001, en especial voto de los Dres. Muñoz, Conde y Maier).
A igual conclusión ha arribado la Sala II del fuero, al señalar que, hasta tanto el Poder legislativo de la Ciudad se expida al respecto, continúa vigente la Ley 16.986 (Sala II, in rebus "Diyon S.A. c/ GCBA s/ amparo", del 16 de noviembre de 2000 y "Bernardello, Edgardo Tisiano Luis c/ GCBA s/ amparo", del 26 de diciembre de 2000).
Ahora bien, de acuerdo con las características del caso bajo estudio, el daño que se presenta es de renovación constante. Ello porque no nos enfrentamos a la impugnación de un acto determinado sino que de lo que aquí se trata es de una omisión por parte de las autoridades locales en su obligación de cuidado y preservación del espacio público a su cargo. De tal modo, no es posible contabilizar un plazo desde el cual se hubiese comenzado a sufrir el daño denunciado. Máxime, si se tiene en cuenta que, tratándose de una cuestión que involucra el deterioro progresivo de un parque, no es posible identificar un día específico en el que el daño se configurara. Cabe tener presente que, cuando se acciona contra una omisión lesiva que se prolonga en el tiempo, no es posible dilucidar con certeza a partir de qué momento habría de computarse el plazo de caducidad.
Por otro lado, no procede el cómputo cuando, como en el caso, existe continuidad en la lesión, debiendo decidirse, en caso de duda, a favor de la subsistencia de la acción. En ese sentido, se ha sostenido que el artículo 2º, inciso e), de la ley de amparo no es un escollo insalvable cuando con la acción incoada se enjuicia una ilegalidad continuada originada tiempo antes de recurrir a la justicia, pero mantenida al momento de accionar y también en el tiempo siguiente (conf. Díaz, Silvia Adriana, Acción de Amparo, Bs. As., ed. La Ley, 2001, pp. 149/150, y jurisprudencia que cita).
La circunstancia de que algunos de los actores cursaran notas a la administración no habilita a considerar a tales fechas como dadoras de una pauta a fin de computar el plazo del artículo 2, inciso f), como lo pretende la demandada. Finalmente , en relación con la idoneidad de la vía elegida y la necesidad de actividad probatoria, debe tenerse presente que la Corte Suprema de Justicia de la Nación tiene sentada doctrina en cuanto a que la utilización de esta acción se halla reservada a "...delicadas y extremas situaciones en que por carencia de medios aptos peligra la salvaguardia de derechos fundamentales, requiriendo para su apertura circunstancias de muy definida excepción..." (Fallos: 301:1016).
En este sentido, ha sostenido el Alto Tribunal que "...constituye presupuesto inexcusable de la viabilidad del amparo la inexistencia de otras vías legales todas ellas aptas para la protección del derecho que se asegura conculcado, o que la remisión a ellas produzca un agravio serio o irreparable al interesado, pudiendo decretarse su improcedencia aun cuando se invoquen eventuales dilaciones inherentes a su trámite..." (Fallos: 252:253; 249:565; 268:104; 240:176 y 295:35). Sin embargo, tal criterio restrictivo ha sido atemperado en otros precedentes del mismo Tribunal, donde se consideró que si al momento de dictar sentencia se puede resolver si las conductas impugnadas resultan o no manifiestamente ilegales, el juicio de amparo es el marco adecuado para instrumentar el correspondiente debate. Impedir ese examen y dilatar la decisión sobre temas sustanciales, invocando inexistentes o inválidas restricciones procesales —ha afirmado—, implica contrariar las disposiciones legales del juicio de amparo (CSJN in rebus "Peralta", del 2/12/90, y "Video Club Dreams", del 6/7/95).
También se ha decidido que corresponde admitir el amparo cuando un proceso ordinario resultaría inoperante y la cuestión central a dilucidar no requiere de una mayor amplitud de debate y prueba (C.N.C.A.F., Sala I, in re "Maestre", del 25/2/99). En el orden de la jurisprudencia local, de acuerdo con lo sostenido por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, se ha señalado que el amparo es "un instituto destinado a otorgar garantía efectiva a derechos constitucionales, que no debe ser interpretado con carácter restrictivo" (T.S.J.C.A.B.A. in re "Spisso, Rodolfo R. c/ GCBA s/ amparo (art. 14 CCABA)", Expte. 1/10). En igual sentido se ha expresado la Sala I de la Cámara del Fuero al sostener que "la acción de amparo constituye una garantía constitucional otorgada a los particulares para tutelar de manera rápida y eficaz sus derechos, y, por lo tanto, su procedencia debe ser analizada con criterio amplio, conclusión que se ve corroborada, en el ámbito local, por la disposición contenida en el cuarto párrafo del artículo 14 de la Constitución de la Ciudad, según el cual el procedimiento de amparo está desprovisto de formalidades que afecten su operatividad" (C.A.C.A. y T.C.A.B.A., Sala I, in re "Asesoría Tutelar Justicia Contencioso Administrativo y Tributario de la C.A.B.A. c/ G.C.B.A. s/ Amparo" del 1/6/ 2001, Sentencia Nº 130).
De conformidad con tales criterios, la acción intentada resulta adecuada y debe ser admitida. Por último, debe considerarse que —en estas actuaciones— las pruebas rendidas resultan suficientes a fin de elucidar la cuestión de fondo planteada.
Por ello, también corresponde afirmar que —desde tal perspectiva— la acción de amparo resulta idónea como vía procesal. De acuerdo con lo que expuesto, no existen en autos reparos a la procedencia formal de la acción intentada.
V— Sentado lo precedente, corresponde ingresar en el estudio de la cuestión de fondo pretendida.
Como primera medida, cabe destacar que, entre otras disposiciones, la Carta Magna local, establece que:
a) El ambiente es patrimonio común. Toda persona tiene derecho a gozar de un ambiente sano (artículo 26)
b) La Ciudad desarrolla en forma indelegable una política de planeamiento y gestión del ambiente urbano integrada a las políticas de desarrollo económico, social y cultural, que contemple su inserción en el área metropolitana. Instrumenta un proceso de ordenamiento territorial y ambiental participativo y permanente que promueve: (...) La protección e incremento de los espacios públicos de acceso libre y gratuito, en particular la recuperación de las áreas costeras, y garantiza su uso común (...) La preservación e incremento de los espacios verdes, las áreas forestadas y parquizadas, parques naturales y zonas de reserva ecológica, y la preservación de su diversidad biológica. (artículo 27, incisos 3 y 4, el destacado es propio). Por otra parte, al regular las funciones del Jefe de Gobierno, estipula —entre sus facultades, atribuciones y deberes— que: Administra los bienes que integran el patrimonio de la Ciudad, de conformidad con las leyes (artículo 104, inciso 24) Preserva, restaura y mejora el ambiente, los procesos ecológicos esenciales y los recursos naturales, reduciendo la degradación y contaminación que los afecten, en un marco de distribución equitativa (artículo 104, inciso 27) Dispone las medidas necesarias para el cumplimiento de las normas de higiene, seguridad y orden público (artículo 105, inciso 5) Cabe señalar que, a fin de cumplir con tales mandatos, no resulta necesaria regulación legislativa adicional a la contenida en la propia Constitución de la Ciudad, puesto que ésta dota a la administración central de los medios necesarios para la consecución de tales fines. Ello por cuanto, administra los recursos económicos de la ciudad y posee el poder de policía, características definitorias —justamente— del Poder Ejecutivo. De tales extremos se verifica la obligación por parte del órgano estatal de mantener en condiciones las áreas en las que se emplazan los parques públicos, como así también, el correlativo derecho de la ciudadanía a exigir —por medios como el aquí intentado— su cumplimiento frente a su inobservancia.
VI— Establecido el marco jurídico, corresponde relevar la prueba rendida en autos a fin de determinar si los hechos invocados resultan acreditados.En relación con las condiciones en las que se encuentra el Parque Lezama, encuentro oportuno remitirme —en honor a la brevedad— al escenario detallado en el acta que luce a fs.255/261, en la que este Tribunal ha dejado constancia del aspecto del predio y sus alrededores.
Conforme lo allí expuesto, es claro el estado de abandono del predio. Basta memorar a tal fin, que los juegos no están en condiciones de uso, que existe faltante de césped en varios sectores, que la zona en la que se emplaza el árbol de la especie "ficus de la India" se encuentra impedida del acceso del personal a cargo del cuidado del parque en atención a que individuos, no identificados, han procedido a cercarlo con un candado —con la consecuente imposibilidad de ingreso para el resto— creando, de esta manera, un sitio privado a fin de alimentar felinos en un lugar público.
Asimismo, se ha verificado la falta de funcionamiento del sistema de riego, las restricciones al uso de las veredas que provienen de la instalación de la feria, la ocupación —como vivienda— de la casilla de jardinería por parte de una empleada del Gobierno de la Ciudad que, tal como ésta lo reconoce no reúne las mínimas condiciones de habitabilidad (ver informe de la Directora General de Espacios Verdes de fs.322), la ausencia de disposición diaria de los sanitarios del parque y la existencia de cables de electricidad al alcance de los asistentes al lugar.Todas estas deficiencias —que involucran serios peligros para la seguridad e integridad física de los transeúntes y empleados del predio— configuran una flagrante omisión por parte del poder centralizado a las obligaciones que posee. Por ello, resulta imperiosa la necesidad de adoptar las siguientes medidas a los efectos de garantizar su buen estado y la seguridad de las personas que lo utilizan:Proceder al arreglo de la bomba hidráulica y del sistema de riego.
Completar el césped faltante.
Reparar el sistema de desagüe pluvial.
Disponer la apertura e higiene de los baños durante todos los días de la semana.
Disponer la presencia diaria de, por lo menos, dos guardianes en el Parque.
Rellenar con tierra el cableado eléctrico que se encuentra a la vista en el sector del "Patio de las Estatuas".
Reponer la arena faltante en el sector de juegos de niños, reparar las hamacas y sube y baja a fin de que se encuentren en condiciones de ser utilizadas por los infantes y ajustar las rejas que rodean tal sector.
Establecer un sistema de cableado eléctrico a través de postes de luz a fin de que los cables de tensión que alimentan a la feria artesanal ubicada dentro del Parque se encuentren fuera del alcance de los transeúntes y sin contacto con los árboles o suelo del lugar.
Asimismo, deberá cercarse el tablero eléctrico de donde surgen dichos cables.
Tomar las medidas necesarias y conducentes a efectos de recuperar para su uso propio la casilla de jardinería que se encuentra actualmente ocupada como vivienda por la Sra. Elvira Marcotigiano y su grupo familiar.
Limpiar y reacondicionar el área cercada lindante al Museo Histórico Nacional en el que se encuentra cercado el espécimen de "Ficus de la India". Para ello, deberán retirarse todos los elementos que se han introducido dentro del área cercada y tomar las previsiones del caso a fin de que el ingreso al sector sea controlado exclusivamente por personal autorizado por el Gobierno de la Ciudad, evitando su apropiación por particulares.
Asimismo, deberá —por medio de los organismos públicos que se estimen adecuados para la tarea— proceder a vacunar y desparasitar los gatos que habitan allí.VII— Con respecto a la petición de los amparistas referida a la remoción de la feria o mercado que se desempeña en las calles circundantes, cabe precisar que —de las constancias de autos— surge que su instalación ha sido autorizada por la administración.
En efecto, de la prueba documental adjuntada y de las contestaciones de los oficios librados, se verifica que por medio de la Resolución 1083/SSMAMB/2005 se autorizó el emplazamiento de 540 distribuidos de la siguiente manera: 65 sobre la Avda. Paseo Colón , 170 sobre Brasil y Balcarce (en conjunto) y 210 sobre la Avda. Martín García (vide fs.219/220 y 222/225).
Asimismo, a fs.293/296 luce copia de la Disposición 023—UPEFC—03, por medio de la cual se dispuso el establecimiento de 270 puestos en la Feria Artesanal que se sitúa en el Parque. En este punto es preciso poner de resalto que los actores no han impugnado la legitimidad de los actos administrativos mencionados. Por ello, su examen se encuentra vedado y el alojamiento de los puestos citados debe ser mantenido.
Por lo demás, los actores no han denunciado, ni se acreditó, que las actividades se lleven a cabo fuera de los días y horarios previstos por la normativa que resulta de aplicación, es decir, sábados, domingos y feriados (conf. Ordenanza 46.075 para la feria artesanal en funcionamiento dentro del parque, de 10 a 22 hs., y convenio de tenencia precaria —fs.216/218— para el caso de los puestos sobre las calles citadas, de 10 a 20 hs.).
Si bien los actores han denunciado molestias en horas de la madrugada en razón de la preparación de los puestos, no han arrimado pruebas de las cuales se verifique tal situación. Sin perjuicio de ello, de acuerdo con lo apreciado en el reconocimiento judicial efectuado, es menester determinar que la ubicación de los sitios en los que los comerciantes desarrollan su actividad debe adecuarse a ciertas condiciones, de manera tal que no interfieran con la entrada y salida de las propiedades particulares que se encuentran en las calles en las que éstos se emplazan. Asimismo, se encuentra verificado en autos que los feriantes interrumpen el tránsito vehicular sobre la calle Balcarce —con la consecuente imposibilidad de uso de los automóviles, particularmente, para aquéllos propietarios que poseen garajes sobre la cuadra— y que el espacio de las veredas, tanto las del Parque como las de enfrente a éste, se ve reducido de modo que obstaculiza el libre paso de los transeúntes. Correlativamente, no surge que se hubiese dispuesto restricción administrativa alguna a la circulación que autorice las irregularidades apuntadas. De acuerdo con lo expuesto, el Gobierno de la Ciudad deberá tomar las medidas necesarias a fin de que la ubicación de los puestos:Permita el tránsito normal de vehículos por la calle Balcarce.
Despeje las entradas a los inmuebles ubicados en tal arteria.
No obstaculice el tránsito de personas por las veredas en las que se encuentran, para lo cual, deberá dejarse un espacio de por los menos un metro entre el puesto y el cordón de la vereda, extensión tiene en miras de posibilitar la eventual circulación de personas discapacitadas que se movilizan en sillas de rueda.
Asimismo, a fin de preservar la higiene de las inmediaciones, los días y horarios en los que tiene lugar la feria, deberá distribuir veinte (20) baños químicos en el perímetro del parque.VIII— Finalmente, debe dejarse sentado que no corresponde a este Tribunal expedirse respecto de la recuperación del casco histórico de Buenos Aires y, en especial, en lo referente al Museo Histórico Nacional. Ello así, puesto que, en lo atinente al Museo, su administración no corresponde a la jurisdicción local.
En cuanto al llamado " casco histórico ", tampoco es competencia de esta magistratura pronunciarse sobre la futura prohibición de otras ferias, ni acerca de la recategorización de la zona o el alcance de los planes administrativos referidos a la promoción del área en cuestión; tales temáticas resultan de exclusivo conocimiento y decisión de los Poderes Ejecutivo y Legislativo.
En ese sentido, cuadra recordar que desde antiguo se ha sostenido que la misión más delicada que compete al Poder Judicial es la de saber mantenerse dentro de la órbita de su jurisdicción, sin menoscabar las funciones que incumben a los otros poderes o jurisdicciones, toda vez que es el judicial el llamado por la ley para sostener la observancia de la Constitución Nacional , y de ahí que un avance de este poder en desmedro de las facultades de los demás revestiría la mayor gravedad para la armonía constitucional y el orden público (Fallos: 155:248; 311:2580).
Por las razones que anteceden, FALLO: Haciendo lugar parcialmente a la acción de amparo impetrada —con los alcances establecidos en los considerandos VI y VII de la presente— y, en consecuencia, ordenando al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que, en el plazo de noventa (90) días, dé cumplimiento a las medidas allí dispuestas. En atención a la manera en la que se resuelve, imponiendo el setenta por ciento (70%) de las costas al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el resto por su orden (conf. art.14 CCABA). Regístrese y notifíquese.
Juez Hugo Ricardo Zuleta
Juzgado 1019
EMBARGO DEL SUELDO DEL JEFE DE GOBIERNO
Orden de embargo sobre el sueldo del Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, dictada por el juez Hugo Ricardo Zuleta, a cargo del Juzgado Contencioso y Administrativo nº 10, donde se tramitó el Recurso de Amparo en favor de la puesta en valor del Parque Lezama. La sanción corresponde a la multa diaria, impuesta por el juzgado, por incumplimiento de la sentencia.

References: artículo 8
 artículo 14
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 14
 Resolución