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Timestamp: 2019-05-21 07:24:02+00:00

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Real Decreto 9/2005 de 14 de Ene (Actividades potencialmente contaminantes del suelo y criterios y estándares para declaración de suelos contaminados) | Iberley
REAL DECRETO 9/2005, de 14 de enero, por el que se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y estándares para la declaración de suelos contaminados. - Boletín Oficial del Estado de 18-01-2005
Fecha de entrada en vigor: 07/02/2005
El suelo constituye uno de los medios receptores de la contaminación más sensibles y vulnerables. Ya en la Cumbre de Río, en 1992, se reconoció la importancia de la protección de los suelos y de sus usos potenciales en el contexto de un desarrollo sostenible, en particular contra la contaminación procedente de acciones o actividades de origen antrópico. En el marco de la Unión Europea, el mandato del Parlamento Europeo a la Comisión para que desarrolle una estrategia temática para la protección del suelo cuyos trabajos se iniciaron durante el semestre de la presidencia española en 2002 , insiste en esta misma idea: la necesidad de adoptar medidas que eviten, limiten o reduzcan el impacto sobre el suelo de las actividades humanas.
La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) estimó en 1999 entre 300.000 y 1. 500.000 el número de zonas o áreas contaminadas en Europa occidental. Estas cifras, en sí mismas demostrativas de la gravedad del problema, ilustran, además, sobre las graves consecuencias, ecológicas y jurídicas, que se derivan de la inexistencia de metodologías normalizadas para la identificación y caracterización de los suelos contaminados. En efecto, la gran diferencia existente entre esas dos cifras se debe, precisamente, a la heterogeneidad de criterios con que en los diferentes países se definen los suelos contaminados, se cuantifican los riesgos aceptables y se adoptan los instrumentos y metodologías de caracterización.
Lo anterior ha supuesto una clara limitación para el desarrollo del Plan nacional de recuperación de suelos contaminados (1995-2005) , en el que se inventariaron 4.532 emplazamientos como potencialmente contaminados. Con la experiencia adquirida, y a la vista de la situación de este problema en otros países, no es aventurado suponer que existe en nuestro país un mayor número de zonas degradadas por la acción del hombre, para cuya correcta caracterización que permita en el futuro elaborar los inventarios de suelos contaminados de las comunidades autónomas y el nacional se hace imprescindible disponer de criterios normalizados de valoración de la contaminación como los que se establecen en este real decreto.
Con este real decreto se da cumplimiento a lo previsto en la Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos, una vez consultadas las comunidades autónomas. En el real decreto se precisa la definición de suelo contaminado del artículo 3 p) de la citada ley y se hace referencia a la presencia de sustancias químicas de carácter peligroso y de origen humano que pueden alterar las características tanto químicas como físicas o biológicas del suelo, lo que comportaría un riesgo que ha de ser cuantificado para estimar el posible daño que se puede derivar para la salud humana y el medio ambiente. El suelo se declarará contaminado, mediante resolución expresa, si conforme al baremo de este real decreto dicho riesgo se considera inaceptable para la salud humana y el medio ambiente.
Así mismo, en el anexo I se establece la relación de actividades susceptibles de causar contaminación en el suelo, y en los anexos III, IV, V, VI, VII y VIII, los criterios y estándares que permiten decidir si un suelo está o no contaminado, incluyendo los requisitos técnicos que deberán ser tenidos en cuenta. Igualmente, se regula la forma y contenido del informe preliminar de situación que deben presentar a las comunidades autónomas los titulares de las actividades potencialmente contaminantes y los propietarios de los suelos que las han soportado en el pasado; en eI anexo II se desglosa la información mínima requerida.
Se regulan los llamados niveles genéricos de referencia, parámetro básico que se utilizará para la evaluación de la contaminación del suelo por determinadas sustancias, las cuales están agrupadas en razón de su peligrosidad para la salud humana (en el anexo V) y para los ecosistemas (en el anexo VI) . En el anexo VII se especifican los criterios para calcular los niveles de referencia de aquellas sustancias no incluidas en los anexos V y VI y para la valoración de la contaminación por metales.
El criterio general para juzgar el grado de contaminación del suelo, así como las posibles medidas de recuperación ambiental en los suelos que hayan sido declarados como contaminados, descansa en la valoración de los riesgos ambientales ligados a la existencia de contaminantes en suelos. En este sentido, en el anexo VIII, en línea con lo estipulado en el Reglamento (CE) n. º 1488//94 de la Comisión, de 28 de junio de 1994, por el que se establecen los principios de evaluación del riesgo para el ser humano y el medio ambiente de las sustancias existentes de acuerdo con el Reglamento (CEE) n. º 793//93 del Consejo, se recogen los elementos necesarios que debe contener una valoración de riesgos.
A los efectos de la aplicación de este real decreto, se entenderá por.
e) Actividades potencialmente contaminantes del suelo: aquellas actividades de tipo industrial o comercial en las que, ya sea por el manejo de sustancias peligrosas ya sea por la generación de residuos, pueden contaminar el suelo. A los efectos de este real decreto, tendrán consideración de tales las incluidas en los epígrafes de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas según el Real Decreto 1560/1992, de 18 de diciembre, por el que se aprueba la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE93) , modificado por el Real Decreto 330/2003, de 14 de marzo, mencionadas en el anexo I, o en alguno de los supuestos del artículo 3.2.
g) Nivel genérico de referencia (NGR) : la concentración de una sustancia contaminante en el suelo que no conlleva un riesgo superior al máximo aceptable para la salud humana o los ecosistemas y calculada de acuerdo con los criterios recogidos en el anexo VII.
2. Asimismo, deberán presentar el informe preliminar de situación aquellas empresas que producen, manejan o almacenan más de 10 toneladas por año de una o varias de las sustancias incluidas en el Real Decreto 363/1995, de 10 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento sobre notificación de sustancias nuevas y clasificación, envasado y etiquetado de sustancias peligrosas, y los almacenamientos de combustible para uso propio según el Real Decreto 1523/1999, de 1 de octubre, por el que se modifica el Reglamento de instalaciones petrolíferas, aprobado por el Real Decreto 2085/1994, de 20 de octubre, y las instrucciones técnicas complementarias MIIP03, aprobada por el Real Decreto 1427/1997, de 15 de septiembre, y MIIP04, aprobada por el Real Decreto 2201/1995, de 28 de diciembre, con un consumo anual medio superior a 300.000 litros y con un volumen total de almacenamiento igual o superior a 50.000 litros.
D.A. UNICA. Suelos destinados a instalaciones o actividades militares.
Este real decreto tiene la consideración de legislación básica sobre protección del medio ambiente y de bases y coordinación general de la sanidad, salvo su artículo 8, que constituye legislación sobre ordenación de los registros públicos, conforme a lo dispuesto, respectivamente, en el artículo 149.1.23. ª , 16. ª y 8. . ª de la Constitución.
ANEXO I. Actividades potencialmente contaminantes del suelo
Modificación realizada (Anexo I) por Orden PRA/1080/2017, de 2 de noviembre, por la que se modifica el anexo I del Real Decreto 9/2005, de 14 de enero, por el que se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y estándares para la declaración de suelos contaminados. (BOE de 09-11-2017) en vigor desde 10-11-2017
Texto Original. Publicado el 18-01-2005 en vigor desde 07-02-2005
07/02/2005 (Versión Original)
ANEXO II. Alcance y contenido mínimo del informe preliminar de situación de un suelo
En aquellos casos en los que la titularidad de la propiedad del suelo se ha adquirido con posterioridad al cese de la actividad potencialmente contaminante, los propietarios del suelo al que hace referencia el artículo 3.5 podrán quedar exentos de cumplimentar los apartados 2, 3, 4, 5 y 6 abajo reseñados. La realización del informe preliminar de situación no supone la obligación de realizar ningún tipo de ensayo o análisis específico para este fin, y podrá elaborarse a partir de la información generada en cumplimiento de la legislación vigente en materia de residuos y sustancias peligrosas. No obstante, los interesados podrán recoger en el informe cuanta información complementaria consideren conveniente para una mejor valoración de la situación de los suelos. Como mínimo, el informe preliminar de situación contemplará los siguientes apartados:
1. Datos generales de la actividad. Razón social.
Dirección, teléfono, fax, correo electrónico. Propietario. CIF, NIRI. Actividad industrial (CNAE 93-REV 1). Año de comienzo y fin de la actividad. Datos registrales de la finca en el Registro de la Propiedad. Personal. Potencia instalada (kW). Superficie ocupada. Planos y descripción de las instalaciones, así como de su estado actual. Pavimentación: tipo, estado, porcentaje respecto de la superficie total. Red de drenaje. Red de saneamiento. Accidentes o irregularidades ocurridas sobre el suelo. Año.
Cantidad anual (volumen, peso). Estado de agregación (sólido, líquido, pastoso). Forma de presentación (granel, tipo de envasado, etc.). Frase de riesgo asociado a la materia, de acuerdo con la normativa de clasificación y etiquetado de sustancias. Almacenamiento.
Codificación según LER, normativa estatal. Composición, constituyentes principales. Cantidad anual (volumen, peso). Estado de agregación (sólido, líquido, pastoso). Forma de presentación (granel, tipo de envasado, etc.). Tipo de almacenamiento temporal y forma de gestión.
Para cada materia, producto o residuo se indicará su almacenamiento correspondiente señalando sus características. 5.1 Almacenamiento en superficie. Superficie: profundidad media, volumen.
Pavimentación/aislamiento: tipo, superficie pavimentada/aislada. Existencia de cubiertas. Presentación del material [granel o envasado, tipo (bidón, big-bag, caja, etc.), identificación de los materiales]. Separación de materiales por: tipos incompatibles, tipo de separación. Acceso al recinto, control de acceso. Red de drenaje y recogida de aguas pluviales. Pérdidas o derrames, control, procedimientos de evacuación, retirada y gestión de ellos. Equipos de seguridad. Plano de situación y croquis de la instalación.
5.2 Depósitos en superficie. Tipo, número, volumen, antigüedad, capacidad total.
Identificación. Control de almacenamiento. Cubetos de retención. Recogida de pérdidas o derrames. Acceso y control de acceso. Plano de situación y croquis de la instalación.
Estanqueidad: pruebas, resultados, año. Identificación. Dispositivos de identificación y retención de fugas o derrames. Sistema de recogida. Plano de situación y croquis de la instalación.
En aquellos casos en los que se conozcan las actividades históricas potencialmente contaminantes que tuvieron lugar en el suelo, la información disponible sobre los siguientes extremos: Nombre de la actividad o actividades desarrolladas en el pasado sobre este terreno.
Tipo de actividad desarrollada. Fecha de inicio y fecha de fin de cada una de estas actividades. Observaciones: cualquier otra información que pueda ayudar a detectar la presencia de contaminación histórica y diferenciarla de una posible contaminación actual.
ANEXO III. Criterios para la consideración de un suelo como contaminado
b) Que la concentración letal o efectiva media, CL(E)50, para organismos acuáticos obtenida en los ensayos de toxicidad OCDE 201 (Ensayo de inhibición del crecimiento en algas), OCDE 202 (Ensayo de inhibición de la movilidad en Daphnia magna), OCDE 203 (Ensayo de toxicidad aguda en peces), o en aquellos otros que se consideren equivalentes para este propósito por el Ministerio de Medio Ambiente, efectuados con los lixiviados obtenidos por el procedimiento normalizado DIN-38414, es inferior a 10 ml de lixiviado/l de agua.
c) Que se compruebe toxicidad en los bioensayos mencionados en el anexo III.2, con suelo o con lixiviado, en muestras no diluidas.
1,1-Dicloroetileno.
1,3-Dicloropropeno.
Benzo(a) antraceno.
Dibenzo(a,h) antraceno.
1,4-Diclorobenceno.
1,2,4-Triclorobenceno.
p-Cloroanilina.
p,p´-DDE.
p,p´-DDT.
p,p-DDD.
2-Clorofenol.
2,4-Diclorofenol.
2,4,5-Triclorofenol.
2,4,6-Triclorofenol.
Heptacloro epoxido.
Hexacloro benceno.
Hexacloro butadieno.
Hexaclorociclohexano-alfa.
Hexaclorociclohexano-beta.
Hexaclorociclohexano-gamma.
Indeno(1,2,3-cd) Pireno.
Decabromofenil éter.
Pentabromo difenil éter.
Octabromo difenil éter.
0,2 para compuestos organoclorados. 0,05 para hidrocarburos aromáticos policíclicos. 0,1 para hidrocarburos aromáticos monocíclicos.
A) Determinación de los valores umbrales toxicológicos. Los ensayos de toxicidad incluirán información, como mínimo, sobre los siguientes grupos de organismos:
Para aquellas sustancias para las que la UE haya publicado el correspondiente análisis de riesgo, se utilizarán las «concentraciones estimadas de no efecto» (PNEC) establecidas en dichos análisis, salvo en aquellos casos en los que se disponga de nuevos estudios toxicológicos. El nivel genérico de referencia para cada contaminante seleccionado vendrá dado por el grupo o los grupos de organismos protegidos en cada caso: organismos del suelo, organismos acuáticos y las poblaciones de vertebrados terrestres. Estas concentraciones se determinarán utilizando los siguientes procedimientos:
b) Para organismos acuáticos: la concentración máxima de contaminante en el suelo será aquella que, en condiciones de equilibrio y para condiciones normalizadas europeas, origine una concentración de contaminante en el agua de poro equivalente a la «concentración estimada de no efecto» (PNEC) para organismos acuáticos, calculada de acuerdo con las recomendaciones de la UE. c) Para vertebrados terrestres: la concentración máxima de contaminante en el suelo será aquella que, en condiciones de equilibrio y para las condiciones normalizadas europeas, origine una concentración de contaminante en las plantas o invertebrados del suelo equivalente a la «concentración estimada de no efecto» (PNEC) para vertebrados terrestres, calculada según las recomendaciones de la UE. Se aplicará el procedimiento descrito, pero incluyendo los procesos de biomagnificación a través de la cadena trófica.
8. El análisis de las incertidumbres asociadas a la valoración de riesgos efectuada, incluyendo las conclusiones oportunas acerca de la validez y fiabilidad de los resultados de dicha valoración. El grado de detalle con el que se realicen estos trabajos será fijado razonadamente por el órgano competente de la comunidad autónoma atendiendo a las circunstancias de cada caso.
desde 07/02/2005 hasta 10/11/2017

References: REAL DECRETO 
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 artículo 8
 artículo 149
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 artículo 3