Source: https://www.derechoenzapatillas.com/2019/impulsan-cupo-femenino-para-recitales-y-shows-artisticos/
Timestamp: 2019-10-18 01:27:01+00:00

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El proyecto de ley que establece un piso de un tercio de mujeres en recitales públicos y privados obtuvo aprobación en una cámara y resta tratamiento en la otra. Implicancias, claves y nota de opinión.
Por Sergio	 Ultima actualización Jun 12, 2019
El Senado aprobó el proyecto de ley que fija un piso de 30% de mujeres en todo show, recital o actuación que convoque al menos a tres grupos. De estos, al menos uno deberá tener participación femenina, tanto privados como del Estado.
Los autores citan casos notorios de festivales de rock donde tocó menos de un 20% de mujeres. En tanto, en el Cosquín Rock 2018, sólo el 2,2 % de la lista de eran intérpretes de sexo femenino. Pasaron 1.605 agrupaciones musicales, cada una con un mínimo de 3 ó 4 miembros
Este proyecto recibió 50 votos afirmativos y un solo voto negativo, y por ende ahora pasar a diputados para su debate y tratamiento. Fue impulsado por las senadoras Anabel Fernández Sagasti (FPV, Mendoza), Norma Durango (PJ, La Pampa) y todas las senadoras de la Banca de la Mujer.
La primera expresó que esta ley “tiene por objeto la igualdad de género en los festivales de música en vivo de todo el país”. Desde el Instituto Nacional de la Música, cuya titular apoya la iniciativa, expresaron que hubo 1.605 agrupaciones musicales en un año, cada una con un mínimo de 3 ó 4 miembros. Menos del 10% eran mujeres.
El proyecto no afecta a los recitales o shows donde toquen una o dos bandas, sino que se dispara el cupo a partir de 3 bandas. Por ejemplo, si tocan 3 bandas, debe haber al menos una una solista o una banda conformada por un tercio de mujeres.
Podés leer el proyecto de ley abajo y una nota de opinón que una colega escribió sobre el tema. También podés dejar tu comentario.
Para que todes vibremos en la misma frecuencia.Primeras reflexiones sobre la Ley de Cupo Femenino en Eventos Musicales
Por Julieta Lobato1.-
“Por la liberación de las mujeres nosotras no nos hemos referido nunca a algo menos que a la creación de una sociedad sin dominación; nunca hemos pretendido menos que la renovación de todas las relaciones”
Adrienne Rich, 1986.
Desde hace varios años, el ámbito de la música -under y comercial- se ve sacudido por las interpelaciones de los feminismos. En efecto, las primeras olas de escraches circularon en torno a situaciones que se perpetraron en estos espacios.
Los primeros testimonios no tardaron en convertirse en una avalancha de denuncias que desnudaron una compleja trama de violencia, abuso y connivencia machista. Más cercano en el tiempo, las críticas se expandieron también a la conformación de los festivales y a las dinámicas sexistas que se producen y reproducen entre los músicos “cool”.
La afirmación de Marilina Bertoldi de “este año ganó una lesbiana”2, asombró a gran parte del espectáculo musical que poco entiende de identidades políticas disidentes.
Sin perjuicio del gran impacto social de estas manifestaciones, el mensaje más importante -como pasa a menudo en los feminismos- es entre nosotres: No estamos solxs. A partir de allí, se comenzaron a tejer redes nacionales y regionales y a establecer arreglos comunitarios para canalizar las diferentes experiencias de dominación producto de las dinámicas sexistas imperantes en estos espacios.
Asimismo, al toparse con una realidad de segregación evidente en los festivales pero, al mismo tiempo, carecer de información estadística oficial, las organizaciones comenzaron a relevar los datos de manera autogestiva. De esta forma, se corroboró que en los más de 60 festivales realizados entre 2016 y 2017 en América Latina un 78.1% estuvieron compuestos únicamente por varones, un 10% estuvieron conformados por mujeres y 11% tuvieron presencia mixta.
En el Cosquín Rock3 -uno de los festivales más importantes de la escena musical argentina-, el 89.1% de los participantes fueron exclusivamente varones con una presencia del 10,9% de mujeres incluyendo bandas mixtas. Sin embargo, el podio al festival más excluyente corresponde a la edición 2017 del Personal Fest que no contó absolutamente con ninguna mujer en escena. En efecto, se constató que en los festivales realizados en Argentina en los años 2016, 2017 y 2018 participó una mujer o banda de mujeres por cada 14 artistas varones.
Fuente: RuidosaFest4
Todo este movimiento -contingente, fluctuante y sin lugar a dudas disruptivo-, confluyó en un fuerte activismo por la sanción de una ley que establezca un cupo femenino en festivales musicales5. Así, el 22 de mayo de este año el Senado6 dio media sanción al proyecto tratado sobre tablas, con una arrasadora mayoría que registró una única excepción: el senador salteño Juan Carlos Romero.
El proyecto fue presentado por la senadora del FPV-PJ Mendoza Anabel Fernández Sagasti y dispone que los eventos de música en vivo -privados o públicos-, deberán garantizar la participación de mujeres (como solistas o en bandas) de un mínimo de 30%. Las personas obligadas a garantizar dicho cupo son los/as productores/as, curadores/as, organizadores/as y responsables comerciales en forma solidaria.
Por ello, estos sujetos deberán acreditar ante la Autoridad de Aplicación (Instituto Nacional de la Música -INAMU-), el cumplimiento del cupo con una antelación de 90 días o dentro de los 5 días posteriores a la apertura de venta de las entradas o de publicidad del evento. La multa por incumplimiento asciende al 6% de la recaudación bruta del evento.
De esta forma, los espacios musicales se suman a otros espacios de poder donde se establecieron leyes de cupo. Nos referimos a la ley 24.012 (1991) de cupo político, recientemente reemplazada por la ley 27.412 (2017) y la ley 25.674 (2002) de cupo sindical.
Estas medidas representan acciones afirmativas potentes y son una herramienta fundamental en el actual paradigma constitucional, que reconoce la situación de desigualdad estructural en la que se encuentran las mujeres (arts. 37 y 75.23 CN como así también los tratados internacionales contenidos en el art. 75.22; especialmente la CEDAW). Esto así, dado que permiten revertir situaciones de discriminación que se producen en los hechos -discriminación fáctica- y de formas opacas.
Incluso, las medidas de cupo vienen siendo herramientas vigorosas en los casos de litigio estratégico sobre mercados laborales segregados por género (la conocida segregación horizontal7).
El caso emblemático en este sentido fue “Freddo”8, en el que la Cámara Civil ordenó a la cadena de heladerías a contratar mujeres hasta compensar la situación segregacionista vigente; con la consecuente obligación de presentar informes anuales a la actora.
Luego, en el 2015 en el caso “Sisnero” -posteriormente a la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación9-, la Corte de Justicia de Salta10 estableció un cupo mínimo de contratación de mujeres, con la obligación de contralor a cargo de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT). La sentencia más reciente en esta línea jurisprudencial la representa el caso “Erica Borda”11, en la que también se resuelve aplicar un cupo femenino mínimo de contratación del 30%.
Con todo, si bien las medidas de cupo se constituyen en acciones efectivas para derribar (algunas) estructuras que impiden a las mujeres ingresar a diversos espacios de poder, cierto es que se necesita algo más que sólo un cupo para poder revertir status sociales altamente desigualitarios.
Esto se ve claramente en los casos de representación política y sindical, donde los cupos se pensaron como pisos y terminaron convirtiéndose en techos. En efecto, un estudio efectuado por el (ex) Ministerio de Trabajo12 mostró que en el ámbito sindical las mujeres están a cargo solo de un 18% de las Secretarías, Subsecretarías o Prosecretarías de los sindicatos y de éstas el 74% corresponden a las áreas de Género, Igualdad o Servicios Sociales; es decir, están feminizadas.
En relación a la composición de las comisiones negociadoras, este estudio demostró que en las mesas convocadas en el año 2015 un 30% de las comisiones sindicales no tuvo participación de mujeres y un 32% tuvo solo una mujer. Por la parte empleadora, el 49% no tuvo participación femenina y el 39% solo una mujer. En el ámbito político, las insuficiencias de la ley de cupo dieron lugar a la sanción de la ley nro. 27.412 de paridad de género13.
En la música, especialmente cuando se trata de las voces, se denomina “armonía” al proceso en el cual varios sonidos perpetrados por varias personas realizando notas diferentes, forman un acorde.
Así, en esa polifonía que representa la armonía, cada participante tiene su espacio propio para crear pero a la vez contribuye a un objetivo colectivo. Esperamos que esta ley sea el primer paso para incorporar más voces y más diversidad a estos espacios excluyentes, que monopolizan la construcción de las armonías escuchables.
1 Abogada (UBA). Maestranda en Derecho del Trabajo (UBA). Docente de Derecho del Trabajo (UBA). Becaria de investigación en Instituto A.L. Gioja, Facultad de Derecho UBA.
2 La artista lo manifestó a principios de este año cuando su último albúm fue elegido como “Mejor Disco Argentino del Año” por el Suplemento “No” del diario Página12 y en mayo de este año cuando ganó el premio Gardel de oro.
3 Lamentablemente famosa se hizo la frase de José Palazzo (organizador del festival) que manifestó que: “No hay suficientes mujeres con talento a la altura del Cosquín Rock”. Ver: https://www.perfil.com/noticias/sociedad/jose-palazzo-dijo-no-hay-suficientes-mujeres-con-talento-altura-del-cosquin-rock.phtml.
4 Disponible en: https://somosruidosa.com/lee/brecha-de-genero-america-latina/. Este informe sirvió de base al proyecto de ley.
5 La más saliente de estas iniciativas es la campaña “Más Músicas en Vivo”, que precedió a la presentación del proyecto de ley “Mercedes Sosa”.
6 Actualmente, el proyecto se encuentra en trámite en la Cámara de Diputados. El proceso se puede seguir a través de: https://www.senado.gov.ar/parlamentario/comisiones/verExp/3484.18/S/PL.
7 Esta denominación designa los procesos a través de los cuales las mujeres son relegadas de ciertos mercados laborales (considerados típicamente masculinos pero también formalizados y con mejores paga) y se concentran en otros (con fuerte prevalencia de normativas genéricas y con mayores niveles de precariedad laboral). Para mayor desarrollo se puede consultar: OIT (2018) Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo. Avance global sobre las tendencias del empleo femenino 2018. Ginebra: Oficina Internacional del Trabajo, 2018; OIT (2019) Trabajar para un futuro más prometedor – Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo. Ginebra: Oficina Internacional del Trabajo.
8 “Fundación Mujeres en Igualdad y otro v. Freddo SA s/amparo”, Sala H, Cámara Nacional Civil, 16/12/2002.
9 “Sisnero, Mirtha Graciela y otros c/ Taldelva SRL y otros s/amparo”, CSJN, 20/05/2014, Fallos 337:611. Para mayor desarrollo sobre la línea argumental de este fallo se puede consultar: Lobato, J. (2019) “Cláusula de igualdad en el ámbito laboral y perspectiva de género. Aportes desde el Derecho del Trabajo argentino a partir del caso Sisnero”. Revista de la Facultad de Derecho, Universidad de la República, Uruguay, nro. 46, pp. 1-48. DOI: 10.22187/rfd2019n46a9.
10 “Sisnero, Mirtha Graciela; Caliva, Lía Verónica vs. Ahynarca S.A -Tadelva y otros -amparo – recurso de apelación”. Expte. N° CJS 33.102/09, Tomo 197:1029/1098, 14/05/2015.
11 “Borda, Erica c. Estado Nacional (Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación) y otros s/acción de amparo”. Sala II, Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, SD N° 113.078, 11/10/2018. Para mayor desarrollo, ver: Lobato, J. (2019) “Ampliación de la matriz de igualdad en los tribunales ordinarios. El caso “Erica Borda” y la justicia laboral”. En Revista Derecho y Ciencias Sociales, nro. 21, en prensa.
12 MTEySS (2017) Las mujeres en el mundo del trabajo.
13 Para un rastreo de este recorrido se puede consultar la nota de Celeste Novelli en este mismo portal: Novelli, C. (2017) “Las implicancias del proyecto de ley de paridad de género”. Derecho en Zapatillas. Disponible en: https://www.derechoenzapatillas.com/2016/las-implicancias-de-la-nueva-ley-de-paridad-de-genero/.
Anexo con el texto del proyecto de ley de cupo femenino
(S-3484/18)
Artículo 1°. — Objeto. La presente Ley tiene por objeto regular el cupo
femenino y el acceso de las artistas mujeres a los eventos de música
en vivo que hacen al desarrollo de la industria musical.
Artículo 2°. — Cupo femenino. Los eventos de música en vivo así
como cualquier actividad organizada de forma pública o privada que
implique lucro comercial o no y que para su desarrollo convoquen a un
mínimo de tres (3) artistas y/o agrupaciones musicales en una o más
jornadas y/o ciclos, y/o programaciones anuales, deben contar en su
grilla con la presencia de artistas femeninas conforme a la siguiente
A partir de los diez (10) artistas programados, se entiende que el cupo
femenino se cumple cuando éste represente el treinta por ciento (30%)
del total de artistas solistas y/o agrupaciones musicales de la grilla. En
los casos en que la aplicación matemática de este porcentaje
determine fracciones menores a la unidad, el concepto de cantidad
mínima se obtiene acercándose a la unidad entera más próxima.
Cuando de la aplicación del 30% resulte un número cuyo primer
decimal sea 5 se aplica la unidad inmediata superior.
Artículo 3°. — Alcances. El cupo femenino se encuentra cumplido
cuando se componga por artistas solistas y/o agrupación musical
compuesta por integrantes femeninas y/o agrupaciones musicales
nacionales mixtas entendiéndose por estas a aquellas donde la
presencia femenina implique un mínimo del treinta por ciento (30%)
sobre el total de sus integrantes. Para el cálculo de este porcentaje se
debe proceder conforme al artículo 2º de la presente Ley.
Las prescripciones de lo establecido no alcanzan a los grupos
musicales que acompañen a solistas.
Artículo 4º. — Registro. Las artistas comprendidas en el artículo 2° de
la presente Ley deben estar registradas en el Registro Único de
Músicos Nacionales y Agrupaciones Nacionales Musicales, de
conformidad con la Ley N° 26.801.
Artículo 5°. — Sujetos obligados. A los efectos de la presente Ley, se
consideran sujetos obligados al cumplimiento del cupo referido a
aquellos que cumplan la función de productor/a y/o curador/a y/o
organizador/a y/o responsable comercial del evento, entendiendo que
si estas condiciones están repartidas entre diferentes personas
humanas o jurídicas la obligación impuesta por la presente norma los
alcanza de manera solidaria a todos ellos.
Artículo 6°. — Deberes. Los sujetos obligados deben acreditar
fehacientemente ante la Autoridad de Aplicación dentro de los noventa
(90) días previos a la realización del espectáculo o dentro de los cinco
(5) días posteriores de la puesta a la venta de las entradas al mismo
y/o publicidad del evento el cumplimiento del cupo establecido
mediante la presentación de la grilla del espectáculo programado.
Artículo 7°. —Autoridad de Aplicación. La Autoridad de Aplicación de
la presente Ley es el Instituto Nacional de la Música (INAMU).
Artículo 8°. — Funciones. Son funciones de la Autoridad de Aplicación:
a) Ejercer las facultades de control previo a la realización de los
eventos y su posterior inspección a los fines de garantizar los
derechos conferidos por la presente Ley;
b) Elaborar los reglamentos necesarios para el cumplimiento de la
c) Imponer las sanciones y recaudar las multas en virtud del
incumplimiento de las prescripciones previstas en la presente Ley;
d) Realizar un seguimiento y elaborar un informe anual de carácter
público y de alcance nacional sobre la participación femenina en
espectáculos de música en vivo;
e) Promover a través de los medios de comunicación el
conocimiento de los derechos establecidos por la presente Ley.
Artículo 9°. —Sanción por incumplimiento. En caso de incumplimiento
de lo establecido en la presente Ley, los sujetos obligados
comprendidos en el artículo 5º deben pagar una multa por un valor
equivalente hasta el seis por ciento (6 %) de la recaudación bruta de
todos los conceptos que haya generado la actuación de los eventos de
Artículo 10°. — Destino. Lo recaudado en concepto de multas debe
tener como destino el fomento y la promoción de proyectos de
músicos y/o músicas nacionales emergentes.
Artículo 11°. — Comuníquese al Poder Ejecutivo.
Anabel Fernández Sagasti.- Inés I. Blas.- María de los Ángeles
Sacnun.- Norma H. Durango.- Marcelo J. Fuentes.-Ana M. Ianni.-
María I. Pilatti Vergara.- María M. Odarda.- Silvina M. García
Larraburu.- Nancy S. González.- Ana C. Almirón.- Ada R. del Valle
Itúrrez de Cappellini.- María B. Tapia.- Olga I. Brizuela y Doria.- Sigrid
E. Kunath.- Fernando E. Solanas.- Cristina López Valverde. – María E.
Catalfamo.-
Un estudio realizado por Auska Ovando en Chile para la publicación
de La Ruidosa1
, donde se analizan los principales festivales
Latinoamericanos de México, Chile, Colombia, Argentina y EE. UU.
(festival latino), arroja que entre más de 2000 artistas solistas y
agrupaciones musicales, durante el primer semestre de 2017, el 78%
fueron hombres, el 11,3 % fueron bandas mixtas (con mujeres en su
formación) y tan solo 10,6% fueron artistas solistas mujeres o bandas
formadas exclusivamente por ellas.
Cuando se analiza la composición de género por país se revela que
Argentina tuvo la peor representación de mujeres artistas en los
escenarios (13,2% de solistas sumadas a las bandas mixtas).
El mismo estudio revela que el principal festival del género Rock de
Argentina es el más bajo en presencia femenina con tan solo 2,6%
de bandas lideradas por mujeres y tan solo el 10,9% si sumamos
solistas y agrupaciones mixtas (con alguna mujer en su formación) Lo
siguen los de México y Colombia.
Asimismo, el informe señala que en el primer semestre de 2017 hay
dos festivales, uno de Argentina y otro de Chile que tuvieron valor
cero de presencia de solistas femeninas o bandas exclusivamente de
Por otro lado, hay que destacar que el hecho de que los productores o
curadores de los festivales en su gran mayoría sean hombres, influye
notoriamente -por el mismo sesgo cultural del varón- en la falta de
oportunidades que tienen las mujeres para transmitir la visión
femenina del mundo desde los escenarios.
El campo artístico-musical es un ámbito de gran visibilidad que
construye modelos y representaciones sociales significativas, entre
éstas, ofrece miradas sobre los géneros y las sexualidades. Por lo
tanto, además del desequilibrio en cuanto a las oportunidades
laborales y posibilidad de expresión señalados anteriormente, es
importante que los festivales, que son instancias que ofrecen un
panorama heterogéneo del hacer música, contribuyan a construir
imaginarios de los géneros y las sexualidades más equitativos.
Según los datos demográficos revelados en el Registro Nacional Único
de Músicos del Instituto Nacional de la Música (que al 22 de junio de
2018 cuenta con 37.346 artistas registrados)2
, el promedio indica un
80% de músicos hombres y tan solo un 20% de mujeres,
manteniéndose la misma diferencia de porcentajes en los aspirantes a
subsidios de dicho organismo . De estas cifras se infiere que la
proyección profesional de las mujeres en la música es notablemente
más limitada. Viene a cuento recordar el programa especial del
Canal de la Música por el Día Nacional del Músico3
, en el cual artistas
convocadas por el INAMU para el día 23 de enero del corriente, cinco
Fuente: comunicación personal Celsa Mel Gowland, ex vicepresidenta del Instituto Nacional de la
https://inamu.musica.ar/index.php?sec=articulo&id=282
artistas mujeres de diversos estilos debatieron los números de la
investigación antes citada y analizaron las posibles causas que llevan
a impedir que la mujer se profesionalice en la música popular
En el debate surgió la hipótesis de que la responsabilidad y las tareas
cotidianas en la crianza de las y los niños y adultos mayores a cargo
de las mujeres en el momento del ciclo vital de consolidación
profesional, es una de las causas gravitantes por las que muchas
veces las carreras artísticas se dilatan o abandonan; o que la tasa de
recambio generacional (la que hace que una mujer requiera el doble
de años que un varón en desarrollar los mismos pasos de una carrera
artística) en lo que hace a la renovación cíclica de figuras
representativas de la actividad musical, es sensiblemente más baja en
el caso de las mujeres, entre varias otras.
En el mencionado diálogo las artistas coincidieron en la necesidad de
una ley de cupo para achicar la desigualdad de oportunidades a la
hora de expresarse sobre un escenario, para hacer frente a la
reproducción de prejuicios en el campo de la música enmarcados en la
cultura patriarcal muy evidentes en Argentina en general, y muy
marcadamente visible en el rock argentino en particular.
En la misma línea de los relevamientos mencionados se han analizado
los principales cuarenta y un (41) festivales nacionales y provinciales4
abarcando las seis (6) regiones culturales encontrando que:
 Del total de 46 festivales el 91 % de (es decir 42 festivales)
tienen una participación femenina de solistas mujeres o agrupaciones
musicales lideradas por mujeres menor del 20%;
 25 de esos 46 festivales (el 54%) tienen menos de 10% de
solistas mujeres o agrupaciones lideradas por mujeres;
 Y 8 de los 46 no tuvieron ninguna mujer liderando. solo 1
festival de 46 tiene una presencia de más del 30% de líderes mujeres;
 Si analizamos el número de festivales con participación femenina
representada por mujeres líderes + agrupaciones musicales que
cuenten en sus filas al menos a 1 mujer: el 67% (o sea 31 festivales)
tiene una representación menor al 20% de la grilla;
Fuente: Páginas oficiales de los distintos festivales , páginas oficiales de municipios y entes provinciales y nacionales.
 En 3 festivales de los 46 analizados no hubo entre todos sus
artistas programados ninguna mujer ni liderando ni formando parte de
ninguna agrupación musical sobre esos escenarios;
 Si analizamos los festivales por género musical encontramos que
la mayor desigualdad, es decir la menor participación de la mujer en
los mismos, es en el rock donde:
 De un total de 7 festivales analizados, todos ( o sea el 100%)
tienen menos del 5% de solistas mujeres o bandas lideradas por
mujeres en sus grillas de programación;
 2 de los 7 no tienen ninguna banda cuya líder sea una mujer;
 Si sumamos a éstas las bandas mixtas (con alguna mujer en su
formación) de los 7 festivales, 5 ( o sea el el 71% de los festivales,
tienen menos del 13% de representación femenina en sus grillas ;
 Cuando se trata de festivales de rock y pop (analizamos los 4
principales) el 100 % de ellos, o sea los 4 tienen menos del 16 % de
presencia femenina liderando bandas;
 1 de los 4 no tuvo ninguna solista ni agrupación musical liderada
 De los 17 festivales relevados cuya programación es de música
popular (no rock ni exclusivamente folklore) 15(o sea el 94%) tienen
menos del 17 % de mujeres solistas o liderando agrupación musical en
sus programaciones;
 2 no tuvieron ninguna mujer encabezando;
 Si intentamos sumar a las agrupaciones musicales con alguna
mujer entre sus integrantes, de los 16 festivales, en la programación
de 13 de ellos hay menos de 20% de presencia femenina;
 1 de los 16 no tuvo ninguna mujer en el escenario ni liderando ni
formando parte de grupo;
 Cuando se trata del folklore de 13 festivales relevados, 11
tuvieron menos del 18% de mujeres solistas o líderes de agrupaciones
 y 2 de esos festivales no tuvieron ninguna artista mujer como
solista o líder.
En el análisis general observamos que sumando todos los artistas
solistas o agrupaciones musicales, de los 46festivales (1611 solistas o
agrupaciones musicales contratados), menos del 10% son solistas o
agrupaciones musicales lideradas por mujeres. Si sumamos a las
agrupaciones mixtas ese porcentaje alcanza solo el 15,7 %
D total de
mixtas %
lideradas x
NA 246 22 8,9 14 5,7
CABA 194 20 10,3 20 10,3
CENTRO 288 19 6,6 28 9,7
CUYO 176 12 6,8 17 9,7
NOA 317 5 1,57 40 12,6
NEA 279 7 2,5 33 11,8
PATAGONIA 102 6 5,88 8 7,8
TOTAL 1605 91 6,07 160 9,66
Es por estas razones que surge la necesidad de garantizar un resorte
normativo que garantice la presencia del universo femenino en las
agendas de los grandes espectáculos, a fin de enriquecer el hecho
artístico y social que tales eventos implican. Nadie puede soslayar que
estos escenarios masivos no sólo son caja de resonancia de eventos
musicales sino que también expresan un clima y una agenda de época
en las cuales el público marcadamente joven también fragua su
identidad generacional.
No podemos darnos el lujo como sociedad de no llevar, aunque sea de
la sola presencia, una agenda que remita a la igualdad del género
humano y a la necesidad de la construcción de los hechos culturales
también sobre esa piedra angular.
La finalidad de la ley será, a través de una discriminación positiva,
lograr la inclusión efectiva de la mujer en la música en vivo, evitando
su postergación, derribando prejuicios sobre la generación de
ganancias en la industria cultural según sexos, permitiendo la
necesaria multiplicidad de miradas y voces, integrando la diversidad y
tendiendo a alcanzar la paridad de géneros.
En esta línea, vale rescatar hechos análogos. Por ejemplo, existe un
amplio consenso en considerar que el cupo femenino para los cargos
electivos cumplió un importante papel impulsando y ampliando la
presencia de mujeres en la política, por lo que una ley de este tipo
permitirá una mayor presencia de mujeres músicas en la convivencia
efectiva con los músicos hombres en los escenarios y las giras, y
podrá esperarse del intercambio dialéctico y reflexivo de nuevos temas
desde distintos y variados mundos sensibles, cambios y avances es
desnaturalizar conductas y juicios de valor estético articulando a través
de preconceptos machistas y misóginos condenables con las
conocidas y nefastas consecuencias para la vida de las mujeres y de
Finalmente, en orden a lo citado y expuesto, cabe destacar que
además la presente ley se encuadra en los antecedentes normativos
que dan mayor respaldo y fundan la necesidad de reglar sobre el
punto específico: la Ley N° 26.4855
, de Protección integral para
prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los
ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales y la Ley Nº
, que aprueba la Convención sobre eliminación de todas las
formas de discriminación contra la mujer, aprobada por resolución
34/180 de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 18 de
diciembre de 1979, y suscripta por la República Argentina el 17 de julio
de 1980, estableciendo que nuestra Nación se compromete a ―tomar
todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la
mujer practicada por cualquier persona, organización o empresa (…)
Adoptar todas la medidas adecuadas, incluso de carácter legislativo,
para modificar o derogar leyes, reglamentos, usos y prácticas que
constituyan discriminación contra la mujer.‖7
Es por estas razones que solicitamos a nuestros pares que
acompañen el presente Proyecto de Ley.
Itúrrez de Cappellini.- María B. Tapia.- Olga I. Brizuela y Doria.
http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/25000-29999/26305/norma.htm
¿Qué dice la ley nacional contra el acoso callejero? Recitales, espectáculos y eventos públicos, la ley en el borde El derecho a la salud, el trabajo y la menstruación Capacitación obligatoria en temas de género
comerciarcupocupo femeninocupo femenino en recitaleseventosgéneroindustria lícitaley
Sebastián Pratesi dice 4 meses hace
Sergio, algunas de las ‘implicancias’ (como vos ponés) del proyecto de ley S-3484/18 son negativas. El proyecto da lugar a situaciones en las que se vería afectada en forma negativa la concreción de eventos solidarios, y la presencia y el crecimiento de géneros músicales relativamente jóvenes y poco populares (como así también de géneros “en peligro de extinción”).
Además, el proyecto da lugar a situaciones en las que se vería afectada en forma negativa la concreción de eventos con más de 30% de mujeres sobre el escenario. Esto es irónico, pero no por eso no es cierto.
Por último, los fundamentos del proyecto se apoyan en estadísticas de:
* Un estudio (el de SomosRuidosa) sobre solamente siete ediciones de cuatro festivales anuales masivos.
* Un estudio para el cual no hay una sola fuente, sobre festivales de los que no se da ninguna información (esto es, no se detallan sus nombres, fechas ni lugares), con estadísticas que no son consistentes con sí mismas: por ejemplo, la cantidad de festivales analizados es 41 y más adelante 46, y la cantidad de artistas en dichos festivales es 1611 y más adelante 1602 (si se suman las cantidades por región) o 1605 (de acuerdo al total del cuadro).
Comparto aquí una publicación de mi autoría en el blog ‘Discos Nuevos de Rock’, en la que incluyo enlaces al PDF con el análisis sobre el proyecto que envié la semana pasada a la totalidad de Diputados Nacionales. Así mismo, incluyo enlaces a dos videos en los que leo el análisis:
https://discosnuevosderock.com/2019/06/05/analisis-del-proyecto-de-ley-s-3484-18/

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3
 artículo 2

Artículo 4
 artículo 2

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9
 artículo 5

Artículo 10

Artículo 11
 resolución