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7. Tratamiento de la conducta suicida en atención especializada (Salud Mental) - PDF
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Hugo González Ruiz
1 7. Tratamiento de la conducta suicida en atención especializada (Salud Mental) Preguntas para responder: En un paciente con conducta suicida existe alguna técnica psicoterapéutica indicada para su tratamiento? Existe algún fármaco eficaz en el tratamiento de la conducta suicida? Cuál es la eficacia y seguridad de la terapia electroconvulsiva en el tratamiento de la conducta suicida? Una de las mayores dificultades en el estudio del tratamiento de la conducta suicida, es que el suicidio consumado es un hecho excepcional, por lo que se necesita una muestra muy amplia para mostrar diferencias estadísticamente significativas cuando se comparan distintos tratamientos. A esta dificultad hay que añadir que muchos estudios excluyen a los pacientes de alto riesgo suicida y que los periodos de seguimiento no suelen ser largos. Debido a esto, una estrategia alternativa para analizar el efecto de un tratamiento sobre el suicidio es seleccionar variables de resultado altamente asociadas a la conducta suicida (176) Las intervenciones psicoterapéuticas en el tratamiento de la conducta suicida Existe una serie de dificultades específicas en los ensayos clínicos aleatorizados (ECAs) cuando se trata de comprobar y comparar la eficacia de los tratamientos psicoterapéuticos: La existencia de factores comunes a todos los tratamientos psicológicos (variables del terapeuta y del paciente, relación terapéutica) que afectan potencialmente a los resultados obtenidos tanto en el grupo experimental como en el grupo control. Los tratamientos psicológicos no siempre están estandarizados por lo que pueden existir diferencias individuales y pequeñas variaciones que influyen en el resultado. No obstante, cada vez hay más manuales estandarizados de tratamiento. En la mayoría de los estudios el grupo de comparación sigue el tratamiento habitual o atención convencional, pero no se define de forma operativa, lo que dificulta la comparación entre grupos. El tratamiento psicoterapéutico de la conducta suicida está adquiriendo cada vez más importancia, sobre todo aquél que se basa en técnicas cognitivo-conductuales. GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 111
2 Se localizaron diferentes revisiones sistemáticas (177, 178) y metanálisis (167, 179, 180) que evaluaban la psicoterapia como tratamiento de la conducta suicida. También se encontraron revisiones sistemáticas específicas sobre psicoterapia como tratamiento de la conducta suicida en trastornos de la personalidad (181) y trastorno bipolar (182), así como revisiones específicas sobre una terapia en particular, por ejemplo, la terapia cognitivoconductual (TCC) (183), la terapia de resolución de problemas (TRP) (184) o la terapia dialéctico-conductual (TDC) (185, 186). Para actualizar el conocimiento en relación con las terapias que incluyen técnicas cognitivo-conductuales, se seleccionó el metanálisis realizado por Tarrier et al. en 2008 (183). Para el resto de modalidades de psicoterapia empleadas en el tratamiento de la conducta suicida se tomó como referencia la guía del NICE (53). Esta guía, además de las terapias de corte TCC, aporta también evidencia sobre Terapia interpersonal (TIP), Terapia familiar (TF) y Terapia psicodinámica. Tiene también un apartado que evalúa la terapia a largo plazo versus a corto plazo y que incluye un único estudio (187) que no aclara el tipo específico de psicoterapia empleada ni ofrece resultados concluyentes Terapias de corte cognitivo-conductual Aunque los modelos cognitivo y conductual de forma independiente parten de supuestos diferentes, se denominan terapias de corte cognitivo-conductual a aquellas modalidades de terapia que comparten técnicas cognitivas y emplean de forma sistemática técnicas conductuales. La investigación más reciente en el ámbito de la prevención de la conducta suicida se ha centrado en este tipo de tratamientos. Así, el metanálisis de Tarrier et al. (183) incluye 28 estudios de los que 18 fueron publicados a partir del año Características de los estudios incluidos en el estudio de Tarrier et al. (2008) En este metanálisis se incluyeron estudios que utilizan técnicas cognitivo-conductuales como parte sustancial del tratamiento para reducir la conducta suicida. Se incluyeron aquellos estudios en los que se midió alguna variable de resultado relacionada con la conducta suicida (tasa de repetición, ideación, desesperanza y satisfacción con la vida). Cuando se midió más de una variable, se seleccionó la más relevante en relación al suicidio. Metanálisis de ECA Se observó cierto grado de variabilidad entre los estudios incluidos en cuanto a la metodología, las técnicas concretas de tratamiento y su implementación. Además, gran parte de estos estudios se realizaron en EE.UU. y con muestra mayoritariamente adulta. 112 GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
3 A pesar de esto, un aspecto común a todos los trabajos es que son homogéneos tanto a nivel macroterapéutico (estrategia) como microterapéutico (procesos y mecanismos) (183). De todas estas modalidades de psicoterapia, la más frecuente fue la TDC. En el metanálisis de Tarrier et al. se incluyen las siguientes intervenciones psicoterapéuticas: Terapia cognitivo-conductual (tabla 21) Terapia dialéctico-conductual (tabla 22) MACT (Manual Assisted Cognitive Behaviour Therapy) (tabla 23) Terapia de resolución de problemas (tabla 24) Otras terapias de corte cognitivo-conductual: Terapia conductual, TCC en formato grupal, tratamiento integrado, LifeSpan, entrenamiento de habilidades y Terapia breve basada en las soluciones (tabla 25). Las características de estos estudios se resumen en las tablas que se presentan a continuación, junto con una breve descripción del tipo específico de terapia empleada. Terapia cognitivo-conductual Se reconoce habitualmente que toda intervención de terapia cognitiva incluye técnicas conductuales en mayor o menor medida, de ahí la denominación de TCC (188). La TCC parte de la reestructuración cognitiva como técnica fundamental para el cambio, pero al mismo tiempo incluye una variedad de técnicas conductuales que tienen como finalidad ayudar a completar dicho cambio. La intervención se centra en la modificación de conductas disfuncionales, pensamientos negativos distorsionados asociados a situaciones específicas y actitudes desadaptativas relacionadas con el objeto de intervención, que puede ser la depresión, la conducta suicida, etc. La activación conductual es también un aspecto clave de la terapia cognitiva, haciendo un especial énfasis en la relación entre la actividad y el estado de ánimo. La TCC adopta un formato estructurado, es limitada en el tiempo y se basa en el modelo cognitivo-conductual de los trastornos afectivos. La duración más frecuente oscila entre sesiones de 50 minutos y de frecuencia aproximadamente semanal, aunque también hay estudios que adoptan formatos más breves para casos menos graves (entre 6-8 sesiones) y se asume que la duración de la terapia puede prolongarse en caso de mayor gravedad o cuando hay otras patologías asociadas (188). Los estudios de TCC incluidos en el metanálisis de Tarrier et al. se presentan en la tabla 20. GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 113
4 Tabla 20. Estudios de terapia cognitivo-conductual (metanálisis de Tarrier et al.) Autor; año (ref.) N Objetivo (variable conducta suicida) Comparación Duración/ Sesiones* Patsioskas y Clum; 1985 (189) 15 Intento de suicidio (ideación) Salkovskis et al.; 1990 (169) 20 Intento de suicidio (repetición ) Terapia individual 10/10 Tto. habitual 5/5 Klingman y Hochdorf; 1993 (190) 237 No tratamiento 10/12 Raj et al.; 2001 (191) 40 Autolesión deliberada (ideación) Tto. habitual 10/12 Wood et al.; 2001 (192) 63 Autolesión (ideación) Tto. habitual 12/5 March et al.; 2004 (193) 439 Depresión (ideación) Fluoxetina vs Fluoxetina + TCC vs placebo 14/11 Brown et al.; 2005 (194) 120 Intento de suicidio (ideación) Tto. habitual 9/9 Tarrier et al.; 2006 (195) 278 CS en esquizofrenia (repetición ) Counselling vs tto. habitual 17/19 *Duración total estimada (horas) y número de sesiones; Intento de suicidio, planificación, potencialidad o probabilidad. N: número pacientes; CS: conducta suicida; Tto: tratamiento; ref: referencia. Fuente: elaboración propia a partir del metanálisis de Tarrier et al. (183). Terapia dialéctico-conductual La TDC es un modelo de terapia desarrollado por Linehan (196) específicamente para el tratamiento de pacientes con diagnóstico de trastorno límite de la personalidad y conducta suicida crónica, aunque su uso se ha extendido a otras poblaciones. Se encuadra en la tradición de la TCC. Es un tratamiento integrador cuya base fundamental es la teoría conductista, diferentes elementos de la terapia cognitiva y algunos aspectos de las terapias de apoyo. Uno de los objetivos centrales de este modelo, que combina sesiones individuales, grupales y apoyo telefónico, es el tratamiento y la reducción tanto de las conductas autolesivas como de la conducta suicida, motivo por el cual existe un número considerable de estudios que abordan su eficacia. De modo genérico, la TDC se centra en los siguientes elementos clave del trastorno límite de la personalidad: El desarrollo de la plenitud de la conciencia o atención plena (mindfulness): es la capacidad para prestar atención a la experiencia tal y como es en el momento presente, sin juzgar y sin evaluar. La regulación emocional, partiendo del supuesto de que la personas con diagnóstico de trastorno límite de personalidad experimentan emociones de forma muy intensa y lábil. La eficacia interpersonal, que tiene por objetivo el cambio y la mejora de las relaciones interpersonales. 114 GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
5 El aumento de la tolerancia a la ansiedad. Parte de que el dolor y el malestar forman parte de la vida y el hecho de no aceptarlo incrementa aún más el malestar. Los estudios de TDC incluidos en el metanálisis de Tarrier et al. se reflejan en la tabla 21. Tabla 21. Estudios de terapia dialéctico-conductual (metanálisis de Tarrier et al.) Autor; año (ref) N Objetivo (variable conducta suicida) Comparación Duración/ Sesiones* Linehan et al.; 1991 (197) 44 CS en TLP (ideación) Linehan et al.; 1999 (198) 28 TLP y dependencia drogas (intento ) 182/ /104 Koons et al.; 2001 (199) 20 CS en TLP (repetición ) 69/48 Rathus y Miller; 2002 (200) 111 CS en TLP (intento ) Tto habitual 28/24 Verhuel et al.; 2003 (201) 58 Autolesión, TLP (intento ) 191/104 Katz et al.; 2004 (202) 62 Intento de suicidio, ideación (ideación) 20/14 Van den Bosch et al.; 2005 (203) 58 TLP (intento ) 178/104 Linehan et al.; 2006 (204) 101 TLP, CS (Intento ) Tto comunitario 89/65 *Duración total estimada (horas) y número de sesiones; Intento de suicidio, planificación, potencialidad o probabilidad. N: número de pacientes; CS: conducta suicida; TLP: trastorno límite de la personalidad; Tto: tratamiento; ref: referencia Fuente: elaboración propia a partir del metanálisis de Tarrier et al. (183). MACT La MACT (Manual Assisted Cognitive Behaviour Therapy) (tabla 22), es una terapia que incluye elementos de la TCC, TDC y biblioterapia. Se basa en el entrenamiento de habilidades y es muy empleada en pacientes con trastornos de la personalidad. Incluye sesiones con el terapeuta y también concede un importante papel al material de autoayuda (181). Tabla 22. Estudios de MACT (metanálisis de Tarrier et al.) Autor; año (ref) N Objetivo (variable conducta suicida) Comparación Duración/ Sesiones Evans et al.; 1999 (205) 34 Autolesión, TLP (repetición ) 5/3 Tyrer et al.; 2003 (206) 480 Autolesión (repetición) Tto habitual 7/7 Weinberg et al.; 2006 (207) 30 Autolesión, trastorno bipolar 3/6 (repetición ) *Duración total estimada (horas) y número de sesiones; Intento de suicidio, planificación, potencialidad o probabilidad. N: número de pacientes; TLP: trastorno límite de la personalidad, Tto: tratamiento; ref: referencia. Fuente: elaboración propia a partir del metanálisis de Tarrier et al. (183). GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 115
6 Terapia de resolución de problemas La TRP parte de la base de que un incremento de las habilidades de resolución de problemas puede ayudar a reducir la carga que suponen y la ideación suicida. Este tipo de terapia habitualmente comienza con un listado y priorización de problemas, propuesta y selección de las estrategias para afrontarlos, posibles obstáculos y monitorización de todo el proceso. También se entrena la generalización de las habilidades adquiridas a otras situaciones (208). En la tabla 23 se presentan los estudios sobre TRP incluidos en Tarrier et al. (183). Tabla 23. Estudios de terapia de resolución de problemas (metanálisis de Tarrier et al.) Autor; año (ref) N Objetivo (variable conducta suicida) Comparación Duración/ Sesiones Lerner y Clum; 1990 (209) 18 Ideación suicida (ideación) Counselling 15/10 Mcleavy et al.; 1994 (210) 39 Intoxicación voluntaria (desesperanza) Resolución de problemas en formato breve 5/5 Rudd et al.; 1996 (211) 264 Ideación suicida (intento ) Tto habitual 126/36 Nordentof et al.; 2005 (212) 401 Intento de suicidio, ideación (repetición ) Tto habitual 42/14 *Duración total estimada (horas) y número de sesiones; Intento de suicidio, planificación, potencialidad o probabilidad. N: número de pacientes; Tto: tratamiento; ref: referencia. Fuente: elaboración propia a partir del metanálisis de Tarrier et al. (183). Otras terapias de corte cognitivo-conductual En este apartado se incluyen los estudios que utilizan técnicas cognitivas y/o conductuales de forma preferente pero, o bien estas técnicas están integradas en un protocolo amplio de tratamiento que engloba sesiones grupales y/o familiares (213, 214), o bien se centran en una técnica concreta (215, 216) (tabla 24). Tabla 24. Estudios de otras terapias de corte cognitivo-conductual (metanálisis de Tarrier et al.) Autor; año (ref) Tratamiento N Objetivo (variable conducta suicida) Comparación Duración / Sesiones* Liberman y Eckman; 1981 (213) Terapia conductual 24 Intento de suicidio (repetición ) Insight oriented therapy 32/8 Nordentof et al.; 2002 (214) Tto integrado 341 Primer episodio de psicosis (intento ) Tto habitual 58/39 Power et al.; 2003 (217) Tto habitual + LifeSpan 42 Primer episodio de psicosis (desesperanza) Tto habitual 10/10 Donaldson et al.; 2005 (215) Entrenamiento de habilidades 39 Intento de suicidio (ideación) Counselling 12/7 Rhee et al.; 2005 (216) Terapia breve basada en las soluciones 55 Ideación suicida (satisfacción con la vida) Terapia de factores comunes vs lista de espera 8/8 *Duración total estimada (horas) y número de sesiones; Intento de suicidio, planificación, potencialidad o probabilidad. N: número de pacientes; Tto: tratamiento; ref: referencia. Fuente: elaboración propia a partir del metanálisis de Tarrier et al. (183). 116 GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
7 Resultados del metanálisis De los 28 estudios seleccionados inicialmente para la revisión, cuatro de ellos no pudieron incluirse en el metanálisis (198, 206, 212, 214), por lo que finalmente fueron 24. El resultado global fue que las terapias de corte cognitivoconductual presentaron un efecto positivo sobre la conducta suicida en comparación con otros tratamientos. Además, se realizaron diferentes análisis agrupando los estudios según sus características, con los resultados siguientes: Metanálisis de ECA Edad: el tamaño de efecto fue significativo para adultos, pero no cuando la muestra fue mayoritariamente adolescente. Grupos de comparación: las terapias obtuvieron un tamaño de efecto significativo cuando se compararon con los grupos no tratamiento o tratamiento habitual, pero no fue significativo cuando se comparó con otra forma de terapia. Objetivo del tratamiento: el tamaño del efecto fue significativo cuando la ideación/conducta suicidas fue de modo expreso uno de los objetivos de la intervención, pero no lo fue cuando el objetivo de la psicoterapia se centró en otros aspectos para reducir la conducta suicida (depresión, esquizofrenia, distrés). Variable de resultado: en un primer análisis se encontró que todas fueron significativas menos cuando ésta fue la desesperanza. Sin embargo, sólo dos estudios la incluían como variable más cercana a la conducta suicida. En un reanálisis donde se incluyeron todos los estudios en los que se midió, se encontró que el tamaño de efecto fue significativo. Tipo de terapia: en este análisis se comparó la TDC frente al resto de los tratamientos. Tanto las psicoterapias cognitivoconductuales como las basadas en la TDC obtuvieron un tamaño del efecto significativo y comparable entre sí. Modo de terapia: los tratamientos individuales, así como los tratamientos individuales con sesiones grupales obtuvieron tamaños de efecto más fuertes que los tratamientos basados de forma exclusiva en sesiones grupales. Evidencia científica disponible posterior al estudio de Tarrier et al. (2008) Posteriormente a este estudio se publicaron 9 ECAs sobre el tratamiento de la conducta suicida con psicoterapias cognitivo-conductuales (tabla 25). GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 117
8 Tabla 25. Estudios incluidos de terapias de corte cognitivo-conductual Autor; año (ref) Tratamiento N Objetivo (variable conducta suicida) Comparación Duración/ Sesiones* Eskin et al.; 2008 (218) Terapia de resolución de problemas 46 Depresión y CS (Probabilidad de suicidio) Lista de espera 4/6 Unutzer et al; 2006 (219) Terapia de resolución de problemas 1801 Ideación suicida Tto habitual ND/4-8 Davidson et al.; 2006 (220) Terapia cognitivoconductual 106 TLP (intentos de suicidio) Tto habitual 30/30 Goodyer et al.; 2007 (221) Terapia cognitivoconductual + fluoxetina+cuidados estándar 208 Depresión (ideación y conducta suicida) Fluoxetina+cuidados estándar ND/19 Bateman et al.; 2007 (222) Terapia cognitivoconductual 63 CS (ideación e intensidad) en esquizofrenia Befriending ND/19 Slee et al.; 2008 (223) Terapia cognitivoconductual 82 CS (ideación) Tto habitual 12/12 Hazell et al.; 2009 (225) Terapia cognitivoconductual (grupal) 72 Autolesión (ideación) Tto habitual 12/5 Clarkin et al.; 2007 (227) McMain et al.; 2009 (228) TDC 62 CS en TLP PBT vs TA ND/ TDC y TA =52; PBT=104 TDC 180 TLP (CS) Tto habitual 144/144 Green et al.; 2011 (226) Terapia cognitivoconductual (grupal) 183 Autolesión (CS, ideación) Tto habitual 12/5 *Duración total estimada (horas) y número de sesiones; Cuidados estándar: monitorización regular del estado mental, psicoeducación, medidas de apoyo, técnicas de resolución de problemas, atención a las posibles comorbilidades y coordinación con otros profesionales. CS: conducta suicida, N: número de pacientes; ND: no determinado; PBT: psicoterapia basada en la transferencia; ref: referencia; TA: terapia de apoyo; TDC: Terapia dialéctico-conductual, TLP: trastorno límite de la de personalidad, Tto: tratamiento. Fuente: elaboración propia. Se localizó un ECA sobre TRP (218) que evaluó su efectividad (6 sesiones de frecuencia semanal) frente a la lista de espera. La muestra estuvo formada por adolescentes con depresión y riesgo suicida. En el grupo que recibió TRP se encontró una disminución significativa en las puntuaciones de las escalas de depresión (Hamilton y BDI) y una reducción del riesgo de suicidio medido con la escala de probabilidad de suicidio (Suicide Probability Scale, SPS). También se halló un aumento significativo de la autoestima y la asertividad en el grupo que recibió TRP. ECA 118 GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
9 Otro ensayo evalúo la TRP en pacientes mayores con depresión mayor, en comparación con el tratamiento habitual. La intervención experimental consistió en la colaboración con el médico de atención primaria de profesionales de enfermería y psicólogos que realizaron asesoramiento, psicoeducación y la evaluación. Los pacientes recibieron tratamiento farmacológico antidepresivo o TRP durante 12 meses y sus resultados se compararon con el grupo de tratamiento habitual (tratamiento farmacológico antidepresivo, counselling o derivación a Salud Mental). El grupo que recibió la intervención experimental obtuvo una reducción significativa de la ideación suicida en comparación con el grupo control, durante la intervención y tras un año de seguimiento (219). Otro estudio comparó la efectividad de la TCC unida al tratamiento habitual, en comparación con el tratamiento habitual en pacientes con trastorno de la personalidad. Se encontró una reducción significativa del número de intentos de suicidio en el grupo que recibió la TCC al final del estudio y durante el seguimiento de dos años (220). En 2007 se publicó el estudio ADAPT (221) en el que se comparó la efectividad del tratamiento con fluoxetina frente a fluoxetina + TCC en adolescentes con depresión moderada o grave. Se incluyeron aquellos pacientes que no respondieron a una breve intervención psicoeducativa realizada previamente al inicio del estudio. La ideación y conducta suicidas se midió con las escalas K-SADS-PL y HoNOSCA. Además de los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS) y la TCC, todos los pacientes recibieron cuidados habituales (monitorización regular del estado mental, psicoeducación, medidas de apoyo, técnicas de resolución de problemas, atención a las posibles comorbilidades y coordinación con otros profesionales). Se encontró que añadir TCC a la fluoxetina, no mejoró las variables clínicas, aunque cabe destacar que los cuidados habituales de este estudio son casi una intervención en sí mismos. Otros autores (222) evaluaron la eficacia de la TCC en comparación con el Befriending en la reducción de la conducta suicida en un grupo de pacientes con diagnóstico de esquizofrenia crónica, sintomatologías positiva y negativa activas y resistentes a la medicación. La media de sesiones fue de 19 en un periodo de 9 meses. Los resultados mostraron que si bien ambos grupos presentaron una reducción de la conducta suicida, ésta solo fue significativa en el grupo que recibió TCC, manteniéndose la mejoría hasta el final del periodo de seguimiento. ECA ECA ECA + ECA GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 119
10 También se evaluó el efecto de la TCC en formato corto tras un episodio de conducta suicida en pacientes con conducta suicida recurrente o crónica (223). La TCC se añadió al tratamiento habitual (psicofármacos, otras formas de psicoterapia y hospitalización) y se comparó con este último. Se vio que el grupo que recibió la TCC mejoró de forma significativa en todas las variables de resultado medidas (conducta suicida, depresión, ansiedad, autoestima y resolución de problemas). También se observó que las dificultades en la regulación de emociones, como el control de impulsos y las conductas orientadas a un objetivo, tienen un papel importante como mediadores de la conducta suicida (224). Sobre la TCC en formato grupal, Hazell et al. (225) y Green et al. (226) intentaron replicar un estudio previo (192) para comprobar si la TCC grupal (5 sesiones) era más efectiva que el tratamiento habitual en adolescentes para la prevención de la conducta suicida. En los dos estudios no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos, aunque aspectos como el diferente grado de experiencia de los profesionales y la inclusión de adolescentes de mayor riesgo en los últimos estudios podrían explicar los resultados. Un estudio (227) comparó la efectividad de tres tratamientos psicoterapéuticos para el trastorno límite de la personalidad: TDC, psicoterapia basada en la transferencia (Transference focused psychoterapy) y terapia de apoyo de corte psicodinámico. Se concluyó que tanto la TDC como la psicoterapia basada en la transferencia propiciaron una mejoría estadísticamente significativa de la conducta suicida. Otro ECA (228) evaluó la efectividad de la TDC en comparación con el tratamiento habitual en pacientes con trastorno límite de la personalidad. Se observó una mejoría estadísticamente significativa en ambos grupos y en todas las variables medidas, aunque sin diferencias entre ellos. Reseñar que la intervención en el grupo control fue muy amplia e incluyó algunos aspectos comunes a la TDC, como la psicoeducación o las sesiones de autoayuda. Por último, una revisión sistemática (185) mostró que la TDC podría ser efectiva en la reducción de la conducta e ideación suicidas específicamente en adolescentes con TLP y trastorno bipolar. Esta revisión sistemática incluye el metanálisis de Tarrier (183), la revisión sistemática realizada por Guilé et al. (229), además de un ECA y cuatro estudios observacionales. ECA ECA ECA ECA RS de distintos tipos de estudios, GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
11 Terapia interpersonal La TIP fue desarrollada originalmente por Klerman y Weissman (230). Aunque originalmente se diseñó para pacientes con depresión, en la actualidad su ámbito de actuación se ha extendido a diferentes trastornos. La TIP tiene muchos aspectos en común con la terapia cognitiva, aborda principalmente las relaciones interpersonales actuales y se centra en el contexto social inmediato del paciente. El formato original dispone de 3 etapas a lo largo de semanas, con sesiones semanales durante la fase de tratamiento de la fase aguda. Los síntomas y el malestar se relacionan con la situación del paciente en una formulación que comprende una o más de las siguientes áreas: duelo, disputas interpersonales, transición de rol y déficits interpersonales. Las sesiones de terapia están estructuradas y se centran en facilitar la comprensión de los sucesos más recientes en términos interpersonales y en la exploración de formas alternativas de manejar dichas situaciones (188). La guía del NICE (53) incluye un estudio (231) cuyo objetivo fue evaluar la efectividad de la TIP psicodinámica breve (una vez por semana, 4 semanas y por una enfermera en el domicilio del paciente) en personas tras un episodio de intoxicación voluntaria. El grupo control recibió el tratamiento habitual en atención primaria (excluyendo cualquier tipo de psicoterapia o seguimiento psicológico). A los 6 meses de seguimiento se encontró que el grupo que recibió TIP había mejorado de forma significativa en comparación con el grupo control (menor frecuencia de autolesiones autoinformadas, menores puntuaciones en el BDI y mayor satisfacción con el tratamiento). En pacientes mayores de 60 años, con depresión mayor/menor e ideación suicida se realizó una intervención consistente en la prescripción de citalopram y/o TIP como tratamiento de primera elección. En el grupo de tratamiento habitual, se dió información a los médicos sobre los tratamientos recomendados en las guías sobre depresión. A los 12 meses, ambos grupos obtuvieron una reducción de la ideación suicida, aunque los pacientes del grupo experimental presentaron una disminución mayor de la gravedad de la depresión y mayor tasa de recuperación que el grupo control (232). A los 24 meses, los pacientes que recibieron la intervención experimental obtuvieron una reducción significativa de la ideación suicida en comparación con el grupo control (233). Un último estudio (234) evaluó la efectividad de una intervención intensiva de TIP en adolescentes con riesgo suicida en comparación con el tratamiento habitual (en el ámbito escolar). La TIP fue más efectiva que el tratamiento habitual en la disminución de depresión, ideación suicida, ansiedad y desesperanza. ECA ECA ECA Las características de los estudios anteriores se resumen en la tabla 26. GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 121
12 Tabla 26. Estudios incluidos de terapia interpersonal Autor; año (ref) N Objetivo (variable conducta suicida) Comparación Duración/ Sesiones* Guthrie et al.; 2001 (231) 119 CS (repetición) Tto habitual 3/4 Bruce et al.; 2004 (232), Alexopaulos et al.; 2009 (233) 568 Ideación suicida (ideación) Tto habitual Sin datos Tang et al (234) 73 CS (ideación suicida) Tto habitual (ámbito escolar) 10/12 *Duración total estimada (horas) y número de sesiones. N: número pacientes; CS: conducta suicida, Tto: tratamiento; ref: referencia. Fuente: elaboración propia Terapia familiar La terapia familiar toma como modelo la teoría general de sistemas y hace de las relaciones familiares el foco principal de su intervención. Desde la TF se entiende la familia como un sistema en el que todos los miembros están interrelacionados, de forma que si uno de los miembros presenta un problema, los demás miembros participan de alguna forma en su generación, mantenimiento y resolución. Se trata por tanto de un modelo que trata de comprender y encuadrar el comportamiento individual (que deja de ser el foco principal de intervención) en el contexto de las interacciones entre los diferentes miembros de la familia. Aunque existen diferentes escuelas, la terapia familiar podría dividirse en conductual, psicodinámica y sistémica. Las características comunes de las intervenciones familiares son: Incluye varias fases diferenciadas: evaluativa, psicoeducación, intervención sobre el funcionamiento de varias áreas (cognitiva, afectiva, interpersonal y conductual, según el enfoque de la terapia concreta) y retroalimentación. El participante debe asistir acompañado de su familia a la mayoría de las sesiones de la terapia. Suele constar de un mínimo de seis sesiones, con una duración aproximada de una hora. La guía del NICE (53) incluye un solo estudio (235) que compara la TF en el hogar llevada a cabo por dos trabajadores sociales frente al tratamiento habitual. La intervención experimental consistió en una sesión de evaluación y cuatro sesiones de tratamiento en el domicilio del paciente. Todos los participantes fueron menores de 16 años. En este estudio no se encontró evidencia suficiente para determinar si existe una diferencia significativa entre ambas formas de tratamiento en la prevención de la repetición de la conducta suicida y en la reducción de la ideación. En cuanto a la desesperanza, no se encontraron diferencias significativas entre ambas formas de tratamiento. No se ha localizado ningún estudio posterior al incluido en la guía del NICE sobre terapia familiar. ECA 122 GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
13 Terapia psicodinámica Deriva del psicoanálisis y se basa en la teoría de Freud acerca del funcionamiento psicológico: la naturaleza de los conflictos puede ser en gran medida inconsciente, por lo que el objetivo terapéutico es resolver estos conflictos. Una diferencia fundamental entre el psicoanálisis y la terapia psicodinámica es que esta última se centra en el aquí y ahora, y el objetivo del tratamiento es el problema actual del paciente (236). Una variante de este tipo de tratamiento, aplicada en pacientes con conducta suicida, es la terapia psicodinámica deconstructiva. Es un tratamiento estandarizado desarrollado para problemas complejos de conducta, como adicciones, trastornos de la alimentación y también para autolesiones y conducta suicida recurrente. Esta terapia favorece la elaboración e integración de experiencias interpersonales y atribuciones de uno mismo y de otros y se basa en una alianza terapéutica positiva (237). La guía del NICE no incluye ningún estudio sobre la terapia psicodinámica como tratamiento de la conducta suicida. Se localizó un estudio (238) en el que se evaluó la efectividad de la terapia psicodinámica deconstructiva frente al tratamiento habitual en pacientes con trastorno límite de la personalidad y abuso de alcohol. En este estudio se encontró que la terapia psicodinámica disminuye de forma estadísticamente significativa la conducta suicida, el abuso de alcohol y la necesidad de cuidado institucional. En otro estudio (239) se evaluó la psicoterapia psicodinámica a corto plazo realizada en hospital de día frente a la terapia ambulatoria habitual en trastornos de la personalidad. La intervención en el grupo experimental consistió en una combinación de las terapias psicodinámica y cognitivo-conductual en formato grupal durante 18 semanas. Encontraron una mejoría global en ambos grupos en todas las variables medidas (ideación y conducta suicidas, estrés sintomático, problemas interpersonales, funcionamiento global y problemas de la personalidad) (tabla 27). ECA ECA Tabla 27. Estudios incluidos de terapia psicodinámica Autor; año (ref) N Objetivo (variable conducta suicida) Comparación Duración/ Sesiones* Gregory et al.; 2009 (238) 30 TLP y abuso de alcohol (CS) Tto habitual Sin datos/48 Arnevick et al.; 2009 (239) 114 TLP (CS) Terapia ambulatoria habitual Sin datos/16 *Duración total estimada (horas) y número de sesiones. N: número de pacientes; CS: conducta suicida, TLP: trastorno límite de la personalidad, Tto: tratamiento, ref: referencia. Fuente: elaboración propia. GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 123
14 7.2. Tratamiento farmacológico de la conducta suicida Como ya se ha comentado anteriormente, la conducta suicida es un fenómeno complejo mediado por factores biológicos, psicológicos y sociales (240, 241). La correcta evaluación, el diagnóstico y el tratamiento de la patología de base del paciente es el mecanismo más efectivo a la hora de abordar la conducta suicida. El tratamiento farmacológico de la misma deberá incluir tanto la patología subyacente como aquellos síntomas que puedan actuar como factores de riesgo adicional (ansiedad, insomnio, impulsividad,...). El tratamiento farmacológico en niños con conducta suicida viene dado por el trastorno psiquiátrico subyacente y los fármacos utilizados deben ser suministrados y custodiados por un adulto para evitar un abuso o sobreingesta (242, 243). Si los padres del niño presentan una enfermedad mental, el tratamiento psiquiátrico de los padres contribuye a la mejora del niño, probablemente por un mejor funcionamiento familiar y por disminución de factores estresantes (242). Existen escasos estudios específicos del tratamiento de la conducta suicida, ya que la mayoría analizan aquellos fármacos empleados en el abordaje de las patologías subyacentes a dicha conducta. Para contestar a la pregunta clínica se efectuó una búsqueda de GPC, revisiones sistemáticas, metanálisis y estudios primarios, realizándose una selección de artículos específicamente para cada uno de los siguientes grupos de fármacos: antidepresivos, litio, anticonvulsivantes y antipsicóticos Antidepresivos Las propiedades serotoninérgicas y catecolaminérgicas de los antidepresivos les confieren eficacia contra la depresión y la ansiedad, condiciones que con frecuencia subyacen a la ideación y conducta suicidas. La acción sobre el sistema serotoninérgico de los ISRS reduce la impulsividad y la agresividad, vinculadas a menudo con la conducta suicida (244). La mayor disponibilidad y uso de los antidepresivos (ISRS y nuevos antidepresivos) desde finales de los años 80 ha coincidido en distintos países con una reducción notable de las tasas de suicidio por lo que en distintos estudios se ha sugerido una posible relación entre estos factores (43). Pacientes con trastorno afectivo Trastorno depresivo El tratamiento antidepresivo produce una disminución de la ideación y de la conducta suicidas (36, 167, 188, 232, 233, ), si bien, la mayoría de los estudios realizados son de corta duración (de semanas a pocos meses) (tabla 28). 124 GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
15 Tabla 28. Estudios que evalúan el tratamiento antidepresivo sobre la conducta suicida Autor; año (ref), NE Pacientes/estudios Tratamiento Conclusiones March et al.; (TADS) 2004 (193) ECA adolescentes, años con diagnóstico de trastorno depresivo mayor Fluoxetina (20-40 mg), terapia cognitivo-conductual (15 sesiones), combinación de ambas o placebo Reducción significativa de la ideación suicida en el grupo de terapia combinada Gibbons et al.; 2007 (245) Estudio de cohortes retrospectivo pacientes adultos. Diagnósticos de trastorno depresivo unipolar e inespecífico (incluyeron episodio depresivo único, recurrente, distimia y trastorno depresivo no clasificado en otros conceptos) ISRS, AD no ISRS (bupropion, mirtazapina, nefazodona, y venlafaxina), AD tricíclicos Los ISRS disminuyen el riesgo de intentos de suicidio en pacientes adultos con depresión Mulder et al.; 2008 (249) Serie de casos pacientes ambulatorios (> 18 años) con diagnóstico de trastorno depresivo mayor Fluoxetina dosis media 28,1 mg/día o nortriptilina 93,5 mg/día dosis media durante 6 semanas, hasta los 6 meses se permitían otras combinaciones Reducción significativa de Ideación y conducta suicidas cuando se tratan con AD Alexopoulos et al.; 2009 (233) ECA 598 pacientes mayores de 60 años con depresión mayor o síntomas depresivos. Dos ramas de tratamiento: sesiones de medidas de ayuda, monitorización de síntomas depresivos y efectos secundarios realizadas por un cuidador (enfermero/a, asistente social, psicólogo/a). El medico pauta tratamiento con citalopram y /o psicoterapia interpersonal. 2. Tratamiento habitual con información sobre el tratamiento de la depresión. Citalopram 30 mg/día (posibilidad de otros AD) y/o psicoterapia interpersonal comparado con grupo control con tratamiento habitual (18-24 meses) El seguimiento mantenido y el tratamiento para la depresión, reduce ideación suicida y aumenta las tasas de remisión de la depresión a largo plazo Zisook et al.; 2009, STAR-D (248) Serie de casos pacientes ambulatorios (18-75 años) con trastorno depresivo mayor no psicótico Citalopram mg durante semanas Disminución de ideación suicida en pacientes con ideación previa NE: nivel de evidencia; ECA: ensayo clínico aleatorizado; AD: antidepresivos; ISRS: inhibidores selectivos de recaptación de serotonina; ref: referencia. Fuente: elaboración propia. GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 125
16 Una revisión de distintos estudios publicados en pacientes con trastorno depresivo observa que el tratamiento con fluoxetina, paroxetina o fluvoxamina reduce la ideación suicida cuando se compara con placebo, si bien apuntan que este efecto antisuicida no está demostrado en estudios de más larga duración que los publicados hasta esa fecha. Por otra parte, analizando todos los datos de los estudios publicados, concluyen que no se evidencia un aumento de ideación o conducta suicidas durante el tratamiento con antidepresivos (244). En el estudio TADS, realizado en adolescentes con depresión mayor (DSM-IV), la ideación suicida, presente entre el 27 y el 29% de los pacientes, se redujo en todos los grupos de tratamiento (fluoxetina, TCC, combinación de ambas o placebo), aunque esta reducción fue significativa únicamente en el grupo de terapia combinada (193). Un estudio de cohortes retrospectivo, en el que se incluyeron pacientes con trastorno depresivo unipolar y trastorno depresivo inespecífico, observó una menor tasa de intentos de suicidio entre los pacientes tratados con antidepresivos que entre los que no lo fueron, si bien esta menor tasa fue únicamente significativa para los ISRS y los tricíclicos (245). RS de ECA y otros estudios 2++ ECA + Estudio de cohortes 2+ En los pacientes con trastorno depresivo que presentan agitación asociada estaría indicado un tratamiento precoz y limitado en el tiempo con ansiolíticos. Al ser fármacos que pueden provocar dependencia, se deberá realizar una monitorización y evitar su uso en aquellos pacientes con dependencia y abuso de sustancias (250). La evidencia epidemiológica proveniente de autopsias psicológicas indica que en las víctimas de suicidio, la depresión podría haber sido tratada de forma insuficiente. Esta conclusión se basa en la baja frecuencia con que se detectan antidepresivos en la sangre de los pacientes con conducta suicida. También se ha observado que, cuando mejoran las habilidades de los médicos en el diagnóstico y tratamiento de la depresión, las cifras de suicidios consumados bajan, especialmente en mujeres (43). Desde una perspectiva clínica, la fuerte asociación entre depresión y suicidio, además de la eficacia y seguridad de los nuevos antidepresivos, apoyaría su uso como parte de un abordaje integral de los pacientes con trastorno depresivo mayor y potencial riesgo suicida, incluyendo su uso prolongado en pacientes con trastorno depresivo recurrente (36, 246, 250). Los antidepresivos tricíclicos e inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAOs) pueden ser letales en sobredosis, lo que limita su uso en pacientes potencialmente suicidas (36, 246, 250) en los que es importante restringir la cantidad diaria de fármaco disponible (250). Por su seguridad, los ISRS se consideran los fármacos de primera elección en este tipo de pacientes. Otros nuevos antidepresivos, como el bupropion o la mirtazapina, tienen también baja letalidad en sobredosis (36, 250). RS de distintos tipos de estudios 3, 4 RS de distintos tipos de estudios 3, GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
17 Trastorno bipolar A diferencia de la depresión unipolar, existe escasa evidencia del beneficio de los antidepresivos a corto y largo plazo sobre la conducta suicida (251). En un estudio de cohortes retrospectivo realizado en pacientes con trastorno bipolar (252) se observó que los intentos de suicidio fueron más frecuentes durante el tratamiento con antidepresivos en monoterapia, menos con estabilizadores del ánimo y de frecuencia intermedia con tratamiento combinado. Una limitación importante del estudio es que, al ser retrospectivo, posiblemente los pacientes de mayor gravedad hubieran recibido con más frecuencia tratamiento con antidepresivos. Especialmente en pacientes con trastorno bipolar tipo I, existe riesgo de desestabilización psicopatológica si los antidepresivos no se acompañan de estabilizadores del ánimo (253). Otros diagnósticos Estudio de cohortes 2+ Estudio de cohortes 2+ La evidencia de la reducción del riesgo de suicidio en los pacientes tratados con antidepresivos se limitaría únicamente a aquellos diagnosticados de depresión mayor (36, 247). En los trastornos de personalidad del cluster B (que incluye los trastornos antisocial, límite, histriónico y narcisista), el trastorno obsesivo compulsivo y los trastornos de la conducta alimentaria, los resultados son inconsistentes (247). Relación entre fármacos antidepresivos y conducta suicida Desde la década de los noventa existe una polémica sobre la posible relación de los antidepresivos de nueva generación con la ideación y conducta suicidas en la infancia y adolescencia. Como se ha señalado (254), la discusión surge por un artículo de Teicher et al. en 1990 (255) en el que se señala que la fluoxetina podía inducir o exacerbar la conducta suicida. El problema radica en que normalmente los ECA de fármacos antidepresivos realizados en niños y adolescentes no consideran el suicidio como variable de resultado. Lo más habitual es que se valore la conducta suicida de forma retrospectiva, una vez que se ha producido. Este hecho, en ocasiones, dificulta la asociación entre las variables que podrían estar directamente relacionadas con la ideación o conducta suicidas (247). En España, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) adoptó las conclusiones de la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) e informa del balance beneficio/riesgo favorable para el uso de fluoxetina en la depresión infanto-juvenil (256). En la tabla 29 se resumen las recomendaciones de diferentes instituciones sobre el uso de antidepresivos en niños y adolescentes (246). GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 127
18 Tabla 29. Uso de antidepresivos en la depresión mayor en la infancia y la adolescencia INSTITUCIÓN Royal College of Paediatrics and Child Health; Reino Unido, (257) Committee on Safety of Medicines (CSM); Reino Unido, (258) Food and Drug Administration (FDA); EE.UU. (259) Food and Drug Administration (FDA); EE.UU., (260) Committee on Human Medicinal Products de la Agencia Europea de Evaluación de Fármacos (EMEA); 2005, (261) Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS); ; España, (262, 263) RECOMENDACIÓN Uso de antidepresivos si no hay otra alternativa y si existe indicación justificada Fluoxetina: balance riesgo/beneficio favorable en menores de 18 años Se desaconsejó el uso de otros antidepresivos Advierte de la posible asociación entre el uso de antidepresivos y el aumento de conducta o ideación autolítica Fluoxetina: único fármaco autorizado; no descartable la aparición de ideación autolítica en mayor medida al comenzar con cualquier fármaco antidepresivo Fluoxetina: beneficio supera riesgo potencial Advierte del posible aumento de hostilidad y pensamientos suicidas Fluoxetina: balance riesgo/beneficio favorable No deberían utilizarse otros antidepresivos Necesarios más estudios para garantizar seguridad DM: depresión mayor Fuente: Guía de Práctica Clínica sobre la Depresión Mayor en la Infancia y en la Adolescencia (246). La eficacia de los antidepresivos en el tratamiento de la depresión mayor en el adulto está bien documentada (188, 264). Con el objetivo de dilucidar la relación entre paroxetina y conducta suicida en pacientes adultos, Kraus et al. realizaron en 2010 un estudio retrospectivo de 57 ECA. En él comparaban paroxetina con placebo en diferentes trastornos mentales, concluyendo que la paroxetina, en comparación con placebo, no se asocia con un aumento del riesgo de conducta suicida en el conjunto de pacientes tratados. En un subgrupo (11 pacientes de 3455), mayoritariamente jóvenes y con trastorno depresivo mayor, sí se encontró un aumento significativo de conducta suicida (aunque ningún suicidio consumado), aunque casi todos habían sufrido estrés psicosocial previo al intento. Aunque este estudio tiene importantes limitaciones, como el escaso número de casos, la naturaleza retrospectiva del mismo y la financiación por la industria farmacéutica, los autores recomiendan una monitorización cuidadosa durante la terapia con paroxetina (254). RS de ECA La atribución de un rol suicidogénico a los antidepresivos resulta contradictoria con los estudios publicados hasta la fecha. Para llegar a una conclusión de esa naturaleza, habría que depurar todos los factores biológicos, psicológicos y sociales, que se asocian con el acto suicida, ya que se trata de un hecho multifactorial, no atribuible a una causa aislada o específica (265). 128 GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
19 Litio Se desconoce el mecanismo fisiopatológico por el cual el litio reduce el riesgo de suicidio, aunque podría deberse a una reducción de la impulsividad, de la agresividad y de la falta de control conductual (2, ), produciendo una estabilización del humor y haciendo disminuir la angustia y la conducta agresiva (270). La mayoría de los estudios comparan el tratamiento con litio frente a placebo u otra terapia, en pacientes con trastorno afectivo mayor, trastorno esquizoafectivo o trastorno depresivo mayor recurrente (36, 71, 244, 250, ). En el anexo de material metodológico se incluye una tabla con los artículos incluidos en cada uno de los estudios evaluados. El metanálisis realizado en 2006 por Baldessarini et al. (271) es el estudio más amplio y con mayor nivel de evidencia de los seleccionados en la búsqueda. El resto de los citados anteriormente no aportan estudios relevantes que no hayan sido ya incluidos en éste. Incluye un total de 45 estudios de los que 31 eran ECAs, con un total de pacientes. El objetivo del metanálisis fue comparar las tasas de intento de suicidio y de suicidio consumado en pacientes con trastorno bipolar, trastorno esquizoafectivo y trastorno depresivo mayor tratados a largo plazo con litio frente a un grupo control. Los resultados obtenidos fueron los siguientes: Disminución de la tasa de intentos de suicidio (1,2% / año) en los pacientes tratados con litio frente a los no tratados (3,9% / año) Disminución de la tasa de suicidios consumados en los pacientes tratados con litio (0,1%/año) frente a los no tratados (0,7% / año) La mayor reducción de la conducta suicida fue en pacientes con trastorno bipolar y otros trastornos afectivos mayores. Las conclusiones de los autores fueron que el tratamiento con litio a largo plazo reduce cinco veces el riesgo de conducta suicida (intentos y suicidios consumados) en pacientes con trastorno bipolar y otros trastornos afectivos mayores. Este efecto lo atribuyeron a la disminución de la agresividad e impulsividad con el tratamiento y sugieren que el litio podría ser más efectivo en la reducción de riesgo suicida que otros estabilizadores como la carbamazepina, divalproato y lamotrigina. Otro estudio del mismo grupo realizado posteriormente (275) muestra que el riesgo de conducta suicida (intentos y/o suicidios consumados) es menor en pacientes con trastorno bipolar tratados con litio frente a los que recibían carbamazepina o ácido valproico. Metanálisis Metanálisis Una búsqueda de estudios primarios localizó tres estudios no incluidos previamente: un ECA (276) y dos estudios de cohortes retrospectivos (277, 278). GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA SUICIDA 129
20 El ensayo clínico (276) evaluó el efecto protector del litio sobre el suicidio en 167 pacientes adultos con intentos previos en los 3 meses previos. Los pacientes estaban diagnosticados de trastorno depresivo mayor (76%), distimia (4,8%) o trastorno adaptativo (19,2%) y fueron aleatorizados para recibir litio o placebo durante doce meses. Aunque los autores concluyen que el tratamiento con litio se asoció con un menor riesgo de suicidios consumados en pacientes con trastorno del espectro depresivo e intento de suicidio reciente, debería interpretarse con cautela debido a las limitaciones del estudio (alta tasa de abandono y heterogeneidad de la muestra incluida). Un estudio retrospectivo (277) comparó las tasas de suicidio consumado e intentos de suicidio en pacientes con trastorno bipolar que recibieron tratamiento con litio frente a valproato y/o otros anticonvulsivantes. Se observó un mayor riesgo de intentos de suicidio en los pacientes tratados con valproato frente a los que tomaban litio, aunque no un mayor riesgo de suicidio consumado. El último estudio retrospectivo (278) comparó las tasas de conducta suicida entre el litio y anticonvulsivantes (valproato y carbamazepina) y entre periodos de toma del estabilizador versus discontinuación. Este estudio se ha excluido de las conclusiones de esta guía debido a la metodología del estudio y por sus limitaciones, entre otras, el empleo de múltiples psicofármacos de forma concomitante al litio y anticonvulsivantes. ECA Estudio de cohortes 2+ Estudio de cohortes 2+ Otros estudios de menor nivel de evidencia muestran también los efectos beneficiosos del tratamiento con litio sobre la conducta suicida en pacientes con trastorno bipolar. Un trabajo (279) que incluye uno de los metanálisis anteriores (271) y un estudio retrospectivo (280), concluye que el litio reduce el riesgo de suicidio en pacientes con trastorno bipolar u otro trastorno afectivo mayor. Otra revisión narrativa sobre el papel de la psicofarmacología en la prevención del suicidio concluye que, en la actualidad, a pesar de los inconvenientes del tratamiento con litio, debería ser el tratamiento de elección para los pacientes con trastorno bipolar con riesgo de suicidio y parece tener un papel protector de los actos suicidas de pacientes con trastornos depresivos (281). Por último, reseñar un documento editado por el Comité de consenso de Cataluña en terapéutica de los trastornos mentales que concluye que en pacientes con trastorno bipolar se ha demostrado que el tratamiento con sales de litio reduce el riesgo de conducta suicida y su mortalidad a partir del primer año y que la retirada rápida del litio se asocia con un aumento de la conducta suicida, por lo que se recomienda la retirada gradual al menos durante dos semanas (90). Metanálisis Estudio de cohortes 2+ Opinión de expertos GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS

References: resolución 
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