Source: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=CELEX:32013D0005&amp;from=FR
Timestamp: 2019-05-25 14:51:07+00:00

Document:
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sobre la adhesión de la Unión Europea al Protocolo para la protección del Mar Mediterráneo contra la contaminación resultante de la exploración y explotación de la plataforma continental, del fondo del mar y de su subsuelo
El Convenio para la protección del mar Mediterráneo contra la contaminación, denominado posteriormente Convenio para la Protección del Medio Marino y de la Región Costera del Mediterráneo («el Convenio de Barcelona») se celebró en nombre de la Comunidad Europea mediante la Decisión 77/585/CEE del Consejo (2) y las enmiendas de dicho Convenio se aprobaron mediante la Decisión 1999/802/CE del Consejo (3).
Con arreglo al artículo 7 del Convenio de Barcelona, las Partes contratantes han de tomar todas las medidas apropiadas para prevenir, reducir, combatir y en la mayor medida de lo posible eliminar la contaminación de la zona del mar Mediterráneo resultante de la exploración y explotación de la plataforma continental, el lecho del mar y su subsuelo.
Uno de los Protocolos del Convenio de Barcelona («el Protocolo Offshore») contempla la protección del mar Mediterráneo contra la contaminación resultante de la exploración y explotación de la plataforma continental, del fondo del mar y de su subsuelo. Entró en vigor el 24 de marzo de 2011. Hasta la fecha lo han ratificado Albania, Chipre, Libia, Marruecos, Siria y Túnez. Además de Chipre, algunos Estados miembros que son Partes contratantes en el Convenio de Barcelona han anunciado recientemente su intención de ratificar también el Protocolo.
Se calcula que existen en el Mediterráneo más de 200 plataformas «Offshore», y se está estudiando instalar aún más. El descubrimiento de grandes reservas de combustibles fósiles en el Mediterráneo hace prever que aumenten las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos. Debido al carácter semicerrado y las especiales características hidrodinámicas del mar Mediterráneo, un accidente como el ocurrido en el Golfo de México en 2010 tendría inmediatas consecuencias transfronterizas adversas para la economía mediterránea y los frágiles ecosistemas marinos y costeros. A medio plazo es probable que las actividades de exploración y explotación se amplíen a otros recursos minerales presentes en aguas profundas, el lecho marino y el subsuelo.
No gestionar eficazmente los riesgos derivados de estas actividades podría comprometer gravemente los esfuerzos de todos aquellos Estados miembros obligados a tomar las medidas necesarias por lograr y mantener el buen estado medioambiental de sus aguas marinas en el Mediterráneo, como exige la Directiva 2008/56/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de junio de 2008, por la que se establece un marco de acción comunitaria para la política del medio marino (4). Además, la adopción de las medidas necesarias contribuiría al cumplimiento de los compromisos y a la observancia de las obligaciones que Grecia, España, Francia, Italia, Chipre, Malta, Eslovenia y la propia Unión han contraído como Partes contratantes en el Convenio de Barcelona.
El Protocolo Offshore abarca una amplia gama de disposiciones que los diferentes escalones de la administración deberán aplicar. Si bien procede que la Unión actúe en apoyo de la seguridad de las actividades de exploración y explotación en alta mar, habida cuenta, entre otras cosas, de la elevada probabilidad de los efectos transfronterizos derivados de los problemas medioambientales relacionados con dichas actividades, los Estados miembros y sus autoridades competentes deben encargarse de una serie de medidas concretas contempladas en el Protocolo Offshore.
La Comunicación de la Comisión «Hacer frente al reto de la seguridad de las actividades relacionadas con el petróleo y el gas en alta mar», adoptada el 12 de octubre de 2010, insiste en la necesidad de la cooperación internacional para fomentar la seguridad de las actividades en alta mar y las capacidades de respuesta a nivel mundial, y una de las medidas relacionadas es explorar el potencial de los convenios regionales. La Comunicación recomienda relanzar, en estrecha colaboración con los Estados miembros afectados, el proceso para poner en vigor el Protocolo Offshore.
El Consejo, en sus conclusiones sobre la seguridad de las actividades relacionadas con el petróleo y el gas en alta mar, adoptadas el 3 de diciembre de 2010, declaró que, en el esfuerzo por lograr unas pautas de seguridad más elevadas, la Unión y sus Estados miembros debían seguir desempeñando un papel destacado en el marco de las iniciativas o de los foros internacionales y de la cooperación regional, como la que se desarrolla en el Mediterráneo. El Consejo hizo asimismo un llamamiento a la Comisión y los Estados miembros para que hicieran un uso óptimo de los convenios internacionales vigentes.
El Parlamento Europeo, en su resolución de 13 de septiembre de 2011, subrayó la importancia de la plena entrada en vigor del Protocolo Offshore no ratificado, que se orienta a la protección contra la contaminación resultante de la exploración y la explotación.
Uno de los objetivos de la política de medio ambiente de la Unión es fomentar medidas en el ámbito internacional para resolver los problemas medioambientales regionales. En relación con el Protocolo Offshore, es de especial importancia tener presente la elevada probabilidad de efectos medioambientales transfronterizos en caso de accidente en un mar semicerrado como es el Mediterráneo. Por ello es conveniente que la Unión tome todas las medidas necesarias de apoyo a la seguridad de las actividades de exploración y explotación en alta mar y protección del medio ambiente marino en el mar Mediterráneo.
La Comisión también propone un Reglamento sobre seguridad de las actividades de prospección, exploración y producción de petróleo y gas en alta mar («el Reglamento propuesto»).
El Protocolo Offshore tiene un ámbito que en gran medida se contempla en el Derecho de la Unión. Es el caso, por ejemplo, de aspectos tales como la protección del medio ambiente marino, la evaluación del impacto medioambiental o la responsabilidad medioambiental. Además, y sin perjuicio de la decisión final de los legisladores respecto del Reglamento propuesto, el Protocolo Offshore es coherente con sus objetivos, incluidos los correspondientes a la autorización, la evaluación del impacto medioambiental y la capacidad técnica y financiera de los operadores.
Es fundamental garantizar una estrecha cooperación entre los Estados miembros y las instituciones de la Unión tanto en el proceso de negociación y celebración como en el cumplimiento de los compromisos asumidos. Esta obligación de cooperar se deriva de la exigencia de unidad en la representación internacional de la Unión. Por consiguiente, aquellos Estados miembros que sean Partes contratantes en el Convenio de Barcelona y aún no lo hayan hecho deben tomar las medidas necesarias para ratificar o adherirse al Protocolo Offshore.
La Unión, por lo tanto, debe adherirse al Protocolo Offshore.
Se aprueba en nombre de la Unión la adhesión de la Unión Europea al Protocolo para la protección del mar Mediterráneo contra la contaminación resultante de la exploración y explotación de la plataforma continental, del fondo del mar y de su subsuelo.
El texto del Protocolo Offshore se adjunta a la presente Decisión.
Se autoriza al Presidente del Consejo para que designe a la persona o personas facultadas para proceder, en nombre de la Unión, al depósito del instrumento de aprobación ante el Gobierno de España, que asume las funciones de Depositario en virtud del artículo 32, apartado 2, del Protocolo Offshore, a fin de expresar el consentimiento de la Unión en vincularse por dicho Protocolo (5).
(1) Aprobación de 20 de noviembre de 2012 (no publicada aún en el Diario Oficial).
(4) DO L 164 de 25.6.2008, p. 19.
(5) La Secretaría General del Consejo se encargará de publicar la fecha de entrada en vigor del Protocolo Offshore para la Unión en el Diario Oficial de la Unión Europea.
por «Convenio» se entiende el Convenio para la protección del mar Mediterráneo contra la contaminación, aprobado en Barcelona el 16 de febrero de 1976;
por «Organización» se entiende el órgano a que se hace referencia en el artículo 17 del Convenio;
por «recursos» se entiende todos los recursos minerales, ya sean sólidos, líquidos o gaseosos;
Por «actividades relativas a la exploración y/o explotación de los recursos en la zona del Protocolo» (que en adelante se designarán como «las actividades») se entiende:
las actividades de investigación científica relacionadas con los recursos del fondo del mar y su subsuelo,
las actividades de exploración:
actividades sismológicas; prospecciones del fondo del mar y su subsuelo; toma de muestras,
perforaciones de exploración,
establecimiento de una instalación con miras a la extracción de recursos, y actividades conexas,
perforaciones preparatorias,
extracción, tratamiento y almacenamiento,
transporte hasta la orilla por tubería y carga a bordo de buques,
mantenimiento, reparación y otras actividades auxiliares;
la «contaminación» se define de conformidad con el artículo 2, apartado a), del Convenio;
por «instalación» se entiende cualquier estructura fija o flotante, así como cualquier parte integrante de ella, que se utilice en las actividades, comprendidas, en particular:
los equipos, fijos o móviles, de perforación en el mar,
las unidades de producción fijas o flotantes, incluidas las unidades de emplazamiento dinámico,
las instalaciones de almacenamiento en el mar, incluidos los buques utilizados con este fin,
las terminales de carga en el mar y los sistemas de transporte de los productos extraídos, como las tuberías submarinas,
los aparatos incorporados a la estructura y el equipo para el transbordo, el procesamiento, el almacenamiento y la eliminación de las sustancias extraídas del fondo del mar o de su subsuelo;
se entiende por «operador»:
toda persona física o jurídica autorizada por la Parte que ejerce su jurisdicción sobre la zona en la que se realizan las actividades (en adelante denominada como «la Parte contratante»), de conformidad con el presente Protocolo a ejercer actividades, y/o que ejerce esas actividades,
toda persona que, no teniendo autorización conforme al presente Protocolo, ejerce de facto el control de las actividades;
por «zona de seguridad» se entiende una zona establecida en torno a las instalaciones de conformidad con las disposiciones del derecho internacional general y con los requisitos técnicos, adecuadamente señalada para garantizar la seguridad de la navegación y de las instalaciones;
por «desechos» se entiende las sustancias y los materiales de todo tipo, forma o clase resultantes de actividades abarcadas por el presente Protocolo que se han eliminado o están destinados a la eliminación o que han de ser eliminados;
por «sustancias o materiales perjudiciales o nocivos» se entiende las sustancias y los materiales de cualquier tipo, forma o clase que puedan causar contaminación, si se introducen en la zona del Protocolo;
por «plan de utilización de los productos químicos» se entiende un plan establecido por el operador de toda instalación en el mar que indique:
los productos químicos que el operador tiene la intención de utilizar en sus actividades,
el objetivo o los objetivos para los que el operador tiene la intención de utilizar los productos químicos,
las concentraciones máximas de los productos químicos que el operador tiene intención de utilizar junto con cualquier otra sustancia y las cantidades máximas que tiene intención de utilizar en un período de tiempo determinado,
por «hidrocarburos» se entiende el petróleo en cualquier forma, con inclusión del petróleo crudo, el combustible líquido, los desechos y residuos de hidrocarburos y los productos refinados y, sin limitar el carácter general de cuanto antecede, las sustancias enumeradas en el apéndice del presente Protocolo;
por «mezclas de hidrocarburos» se entiende toda mezcla que contenga hidrocarburos;
por «aguas residuales» se entiende:
las aguas de desagüe y otros desechos procedentes de cualquier tipo de retretes, urinarios y aberturas de desagüe de los aseos,
desagües de los lavabos, cubas de lavabo y aberturas para el drenaje situados en locales reservados para cuidados médicos (dispensarios, enfermerías, etc.),
otras aguas residuales, cuando se mezclan con las aguas de desecho más arriba definidas;
por «basuras» se entiende todo tipo de desechos alimentarios, domésticos o resultantes de la explotación normal de la instalación y que puede ser necesario eliminar de manera continua o periódica, con excepción de las sustancias definidas o enumeradas en otra parte del presente Protocolo;
por «límite de las aguas dulces» se entiende el lugar del curso de agua en el que, con marea baja o en períodos de escaso caudal de las aguas dulces, se produce un aumento sensible de la salinidad debido a la presencia de agua de mar.
1. La zona a la que se aplicará el presente Protocolo (a la que en el presente Protocolo se designa como «la zona del Protocolo») estará constituida por:
la zona del mar Mediterráneo tal como se define en el artículo 1 del Convenio, que comprende la plataforma continental y el fondo del mar y su subsuelo;
2. Cualquiera de las Partes contratantes en el presente Protocolo (denominadas en el presente Protocolo «las Partes») podrá incluir asimismo en la zona del Protocolo las marismas o las zonas costeras de su territorio.
un estudio de los posibles efectos de las actividades propuestas sobre el medio ambiente; la autoridad competente podrá, teniendo en cuenta la índole, el alcance, la duración y los métodos técnicos empleados en las actividades y las características de la zona, exigir que se prepare una evaluación del impacto ambiental de conformidad con el anexo IV del presente Protocolo;
la indicación exacta de las zonas geográficas en las que se prevé que se efectuará la actividad, con inclusión de las zonas de seguridad;
la indicación de las calificaciones profesionales y técnicas del aspirante a operador y del personal que trabajará en la instalación, así como la composición del equipo;
las medidas de seguridad tal como se especifican en el artículo 15;
el plan de emergencia del operador, tal como se especifica en el artículo 16;
los procedimientos de vigilancia tal como se especifican en el artículo 19;
los planes para la retirada de las instalaciones tal como se especifica en el artículo 20;
las precauciones relativas a las zonas especialmente protegidas tal como se especifican en el artículo 21;
el seguro u otra garantía financiera para cubrir la responsabilidad tal como se prescribe en el artículo 27, apartado 2, letra b).
esas normas comunes se formularán de conformidad con las disposiciones del anexo V, A;
esas normas comunes no serán menos restrictivas que, en particular, las siguientes:
para el drenaje del espacio donde está la maquinaria, un contenido máximo de hidrocarburos de 15 mg por litro, no diluidos,
para el agua de producción, un contenido máximo de hidrocarburos de 40 mg por litro como promedio en cualquier mes civil; el contenido no deberá exceder en ningún momento de 100 mg por litro;
las Partes determinarán por común acuerdo qué método se utilizará para analizar el contenido de hidrocarburos.
la instalación descarga las aguas residuales que han estado sometidas a un tratamiento aprobado por la autoridad competente a una distancia no inferior a cuatro millas náuticas de la tierra más próxima o de una instalación pesquera fija, otorgándose a la Parte contratante la facultad de decidir caso por caso, o
las aguas residuales no se tratan, pero la descarga se realiza de conformidad con las reglas y las normas internacionales, o
la autoridad competente certifica que las aguas residuales han pasado por una planta de tratamiento aprobada.
todos los objetos de plástico, con inclusión de las cuerdas y redes de pesca de materiales sintéticos y los sacos de basura de material plástico, sin limitarse a esos objetos;
todas las demás basuras no biodegradables, con inclusión de los productos de papel, trapos, vidrio, metales, botellas, loza, otros desechos sólidos y materiales de revestimiento y embalaje.
los operadores eliminen de manera satisfactoria todos los desechos y sustancias y materiales perjudiciales o nocivos en las instalaciones de recepción designadas de la costa, salvo autorización en contrario del presente Protocolo;
se darán instrucciones a todo el personal con respecto a los medios adecuados de eliminación;
se impondrán sanciones por toda eliminación ilegal.
en los casos de fuerza mayor y en particular cuando la eliminación se haga:
para garantizar la seguridad de las instalaciones,
cuando se produzcan daños a la instalación o a su equipo,
cuando la descarga en el mar de sustancias que contengan hidrocarburos o sustancias o materiales perjudiciales o nocivos que, a reserva de la aprobación previa de la autoridad competente, se estén utilizando para luchar contra incidentes de contaminación específica con el fin de reducir al mínimo los daños debidos a la contaminación.
3. La autoridad competente requerirá un certificado de seguridad y buen estado de funcionamiento (al que en adelante se designará como «el certificado») emitido por un órgano reconocido, que se expedirá con respecto a las plataformas de producción, las instalaciones de perforación móviles en el mar, las instalaciones de almacenamiento en el mar, los sistemas y las tuberías de carga en el mar y cualquier otra instalación que pueda especificar la Parte contratante.
cualquier acontecimiento que se produzca en su instalación y que cause o tenga probabilidades de causar contaminación en la zona del Protocolo;
cualquier acontecimiento observado en el mar que cause o que sea probable que cause contaminación en la zona del Protocolo.
restricciones o condiciones especiales al conceder las autorizaciones relativas a esas zonas:
la preparación y valoración de evaluaciones del impacto ambiental,
la elaboración de disposiciones especiales en esas zonas con respecto a la vigilancia, la retirada de las instalaciones y la prohibición de efectuar descargas;
un mayor intercambio de información entre los operadores, las autoridades competentes, las Partes y la Organización sobre todos los asuntos que puedan afectar a esas zonas.
realizar las actividades de una manera que reduzca al mínimo el peligro de contaminación;
evitar, reducir, combatir y controlar la contaminación, especialmente en situaciones de emergencia.
establecer criterios científicos adecuados para la formulación y elaboración de reglas, normas y prácticas y procedimientos internacionales recomendados destinados a lograr los objetivos del presente Protocolo;
formular y elaborar ese tipo de reglas, normas y prácticas y procedimientos recomendados internacionales;
formular y adoptar directrices de conformidad con las prácticas y los procedimientos internacionales con miras a garantizar el cumplimiento de las disposiciones del anexo VI.
adoptarán todas las medidas necesarias para que los operadores respondan de los daños causados por las actividades imponiéndoles la obligación de pagar prontamente una indemnización adecuada;
adoptarán todas las medidas necesarias para que los operadores concierten y mantengan un seguro u otra garantía financiera del tipo y en las condiciones que la Parte contratante especifique para asegurar la indemnización por daños causados por las actividades cubiertas por el presente Protocolo.
conceder, renovar y registrar las autorizaciones previstas en la sección II del presente Protocolo;
emitir y registrar los permisos especiales y generales a que se hace referencia en el artículo 9 del presente Protocolo;
emitir los permisos a que se hace referencia en el anexo V del presente Protocolo;
aprobar el sistema de trato y otorgar autorización a la instalación de tratamiento de las aguas residuales a que se hace referencia en el artículo 11, apartado 1, del presente Protocolo;
otorgar la aprobación previa para las descargas excepcionales a que se hace referencia en el artículo 14, apartado 1, letra b), del presente Protocolo;
cumplir las obligaciones relacionadas con las medidas de seguridad a que se hace referencia en el artículo 15, apartados 3 y 4, del presente Protocolo;
desempeñar las funciones relativas al plan de intervención de urgencia descrito en el artículo 16 y en el anexo VII del presente Protocolo;
establecer procedimientos de vigilancia tal como prevé el artículo 19 del presente Protocolo;
supervisar las operaciones de retirada de las instalaciones tal como prevé el artículo 20 del presente Protocolo.
examinar la aplicación del presente Protocolo y estudiar la eficacia de las medidas adoptadas, así como la conveniencia de adoptar cualquier otra medida, en particular en forma de anexos y apéndices;
revisar y modificar cualquier anexo o apéndice del presente Protocolo;
examinar la información relativa a las autorizaciones concedidas o renovadas de conformidad con la sección II del presente Protocolo;
examinar la información relativa a los permisos emitidos y a las aprobaciones otorgadas de conformidad con la sección III del presente Protocolo;
adoptar las directrices a que se hace referencia en el artículo 9, apartado 2, y en el artículo 23, apartado 1, letra c), del presente Protocolo;
examinar los datos relativos a los planes y medios de intervención en situaciones de emergencia adoptados de conformidad con el artículo 16 del presente Protocolo;
establecer criterios y formular reglas, normas y prácticas y procedimientos recomendados internacionales de conformidad con el artículo 23, apartado 1, del presente Protocolo, en cualquier forma que puedan convenir las Partes;
facilitar la aplicación de las políticas y el logro de los objetivos a que se hace referencia en la sección V, en particular la armonización de la legislación nacional y de la Comunidad Europea de conformidad con el artículo 23, apartado 2, del presente Protocolo;
examinar los progresos logrados en la aplicación del artículo 27 del presente Protocolo;
desempeñar cualquier otra función que proceda para la aplicación del presente Protocolo.
A continuación se enumeran las sustancias, los materiales y los compuestos a los que se aplica el artículo 9, apartado 4, del presente Protocolo. Esta lista se ha establecido principalmente sobre la base de su toxicidad, persistencia y bioacumulación:
Compuestos orgánicos del estaño y sustancias que pueden formar parte de esos compuestos en el medio marino (1)
Compuestos orgánicos del fósforo y sustancias que pueden formar parte de esos compuestos en el medio marino (1)
Compuestos organohalogenados y sustancias que pueden formar parte de esos compuestos en el medio marino (1)
Petróleo crudo, combustible líquido, Iodos de hidrocarburos, aceites lubricantes utilizados y productos refinados
Materiales sintéticos persistentes que pueden flotar, hundirse o permanecer en suspensión y que pueden obstaculizar cualquier utilización legítima del mar
Sustancias que tienen propiedades carcinogénicas, teratogénicas o mutagénicas probadas en el medio marino o por intermedio de él
Sustancias radiactivas, con inclusión de sus desechos, si sus descargas no se ajustan a los principios de protección contra las radiaciones definidos por las organizaciones internacionales competentes, teniendo en cuenta la protección del medio marino.
El presente anexo no se aplica a las descargas que contienen sustancias enumeradas en la sección A en cantidades inferiores a los límites determinados conjuntamente por las Partes y, en lo que respecta a los hidrocarburos, inferiores a los límites indicados en el artículo 10 del presente Protocolo.
(1) Con excepción de los que son biológicamente inocuos o que se transforman rápidamente en sustancias biológicamente inocuas.
A continuación se enumeran las sustancias, los materiales y los compuestos a los que se aplica el artículo 9, apartado 5, del Protocolo:
Biocidas y sus derivados no incluidos en el anexo I
Bario (distinto del sulfato de bario)
El control y la limitación estricta de la descarga de las sustancias a que se hace referencia en la sección A deben ajustarse a lo dispuesto en el anexo III.
Características y composición de los desechos
Tipo e importancia de la fuente de los desechos (por ejemplo, proceso industrial);
Tipo de desecho (origen, composición media);
Forma del desecho (sólido, líquido, en suspensiones más o menos densas, gaseoso);
Cantidad total (volumen descargado, por ejemplo, al año);
Modalidad de la descarga (continua, intermitente, variable según la estación, etc.);
Concentraciones de los principales componentes, las sustancias enumeradas en el anexo I, las sustancias enumeradas en el anexo II y otras sustancias, según proceda;
Propiedades físicas, químicas y bioquímicas del desecho.
Características de los componentes del desecho con respecto a su nocividad
Persistencia (física, química, biológica) en el medio marino;
Toxicidad y otros efectos perjudiciales;
Acumulación en materiales biológicos o sedimentos;
Transformación bioquímica que produzca compuestos nocivos;
Efectos adversos en el contenido y equilibrio del oxígeno;
Sensibilidad a los cambios físicos, químicos y bioquímicos e interacción en el medio acuático con otros componentes del agua de mar que pueda producir efectos biológicos o de otra índole perjudiciales desde el punto de vista de las utilizaciones enumeradas en la sección E infra.
Características del lugar de la descarna y del medio marino receptor
Características hidrográficas, meteorológicas, geológicas y topográficas de la zona;
Emplazamiento y tipo de la descarga (emisario, canal, salida de agua, etc.) y su relación con otras zonas (como zonas de recreo, zonas de desove, criaderos y zonas de pesca, zonas marisqueras) y otras descargas;
Dilución inicial lograda en el punto de descarga en el medio marino receptor;
Características de dispersión como los efectos de las corrientes, de las mareas y de los vientos en el desplazamiento horizontal y en la mezcla vertical;
Características del agua receptora con respecto a las condiciones físicas, químicas, biológicas y ecológicas en la zona de descarga;
Capacidad del medio marino receptor para absorber las cargas de desechos sin efectos desfavorables.
Disponibilidad de técnicas relacionados con los desechos
Otros procedimientos de tratamiento;
Métodos de reutilización o eliminación;
Alternativas de descarga en tierra;
Tecnologías adecuadas que produzcan pocos desechos.
Posible perturbación del ecosistema marino y de los usos del agua de mar
Efectos sobre la vida humana como consecuencia de la repercusión de la contaminación en:
Los organismos marinos comestibles;
Las aguas de los balnearios;
Efectos sobre los ecosistemas marinos, en particular los recursos vivos, las especies en peligro y los hábitat vulnerables.
Efectos sobre otros usos legítimos del mar de conformidad con el derecho internacional.
Cada Parte exigirá que la evaluación del impacto ambiental contenga por lo menos los elementos siguientes:
una descripción de los límites geográficos de la zona dentro de la cual se realizarán las actividades, con inclusión de las zonas de seguridad, en su caso;
una descripción del estado inicial del medio ambiente de la zona;
una indicación de la índole, los objetivos, el alcance y la duración de las actividades propuestas;
una descripción de los métodos, instalaciones y otros medios que se van a emplear, y de otros métodos y medios posibles;
una descripción de los efectos previsibles directos o indirectos y a corto y largo plazo de las actividades propuestas sobre el medio ambiente, con inclusión de la fauna, la flora y el equilibrio ecológico;
un informe en el que se describan las medidas propuestas para reducir al mínimo el riesgo de daños al medio ambiente como resultado de realizar las actividades propuestas; además, las alternativas posibles a esas medidas;
una indicación de las medidas que se han de tomar para proteger al medio ambiente contra la contaminación y otros efectos adversos durante y después de la realización de las actividades propuestas;
una remisión a la metodología utilizada para evaluar el impacto ambiental;
una indicación de la probabilidad de que el medio ambiente de cualquier otro Estado se vea afectado por las actividades propuestas.
Cada Parte promulgará normas teniendo en cuenta las reglas, normas y prácticas y procedimientos recomendados internacionales, adoptadas de conformidad con el artículo 23 del Protocolo, con arreglo a las cuales se efectuarán las evaluaciones del impacto ambiental.
Hidrocarburos y mezclas de hidrocarburos
Los derrames con alto contenido de hidrocarburos procedentes del drenaje de tratamiento y del drenaje de la plataforma se limitarán, desviarán y luego tratarán como parte del producto, pero la parte restante se tratará hasta que se alcance un nivel aceptable antes de la descarga, de conformidad con las buenas prácticas petrolíferas;
Los desechos y los lodos que contengan hidrocarburos resultantes de los procesos de separación se transportarán a la orilla;
Se tomarán todas las precauciones necesarias para reducir al mínimo los derrames de hidrocarburos en el mar del petróleo recogido o quemado al efectuarse los ensayos de los pozos;
Se deberán adoptar todas las precauciones necesarias para que todo gas procedente de las actividades petrolíferas se queme o utilice de una manera adecuada.
Fluidos y detritus de perforación
Los fluidos y detritus de perforación a base de agua y los fluidos y detritus de perforación deberán estar sometidos a las disposiciones siguientes:
la utilización y eliminación de esos fluidos de perforación se regulará por el plan de utilización de productos químicos y por las disposiciones del artículo 9 del presente Protocolo;
la eliminación de los detritus de perforación se efectuará en tierra o en el mar en un lugar o zona adecuado designado por el Estado competente.
Los fluidos y detritus de perforación a base de petróleo y estarán sometidos a las disposiciones siguientes:
esos fluidos únicamente se utilizarán si tienen una toxicidad suficientemente baja y si la autoridad competente ha extendido un permiso al operador previa verificación de ese bajo nivel de toxicidad;
la eliminación en el mar de esos fluidos de perforación queda prohibida;
la eliminación de detritus de perforación en el mar solo estará autorizada a condición de que se instale y maneje de manera adecuada un equipo eficiente de control de sólidos, de que el punto de descarga esté situado bajo la superficie del agua y de que el contenido de hidrocarburos sea inferior a 100 gramos de hidrocarburo por kilo de detritus secos;
la eliminación de esos detritus de perforación en las zonas especialmente protegidas queda prohibida;
en los casos de perforaciones de producción y de explotación, se deberá realizar un programa de extracción y análisis de muestras del fondo con respecto a la zona de contaminación.
Fluidos de perforación a base de gasoil:
Que la instalación sea segura y esté ajustada al uso previsto, en particular, que esté diseñada y construida de manera que soporte, junto con su carga máxima, todo fenómeno natural, y más concretamente la máxima intensidad de los vientos y de las oleadas según los registros meteorológicos, las posibilidades de seísmos, y la configuración y estabilidad del fondo del mar, así como la profundidad del agua;
Que todas las fases de las actividades, con inclusión del almacenamiento y el transporte de los recursos recuperados, deben prepararse debidamente, que toda la actividad debe estar sometida a control por razones de seguridad y debe efectuarse de la manera más segura posible, y que el operador debe aplicar un sistema de vigilancia de todas las actividades;
Que deben utilizarse y ponerse a prueba periódicamente los sistemas más avanzados de seguridad para reducir al mínimo los peligros de escapes, derrames, descargas accidentales, incendios, explosiones, erupciones o cualquier otra amenaza para la seguridad del ser humano o del medio ambiente, que un equipo especializado y capacitado para poner en funcionamiento y mantener esos sistemas debe estar presente y que este equipo debe efectuar ejercicios periódicos. En lo que respecta a instalaciones autorizadas sin una tripulación permanente, se asegurará la disponibilidad permanente de una tripulación especializada;
Que la instalación y, cuando sea necesario, la zona de seguridad establecida, deben estar marcadas de conformidad con las recomendaciones internacionales para indicar de manera adecuada su presencia y datos suficientes para su identificación;
Que de conformidad con la práctica marítima internacional, las instalaciones deben estar indicadas en cartas y su presencia debe notificarse a los interesados;
Que, para lograr el cumplimiento de las disposiciones anteriormente mencionadas, la persona y/o personas responsables de la instalación y/o de las actividades, con inclusión de la persona responsable del obturador antierupción, deben tener las calificaciones requeridas por la autoridad competente y que debe estar disponible una dotación calificada suficiente. Esas calificaciones deberán incluir, en particular, la capacitación continua en materia de seguridad y medio ambiente.
Los operadores estarán obligados a velar por que:
la instalación está dotado del sistema de alarma y del sistema de comunicación más adecuados y que estos se encuentren en buen estado de funcionamiento;
se dé inmediatamente la alarma de producirse una emergencia y que esa situación se comunique inmediatamente a la autoridad competente;
que, en coordinación con la autoridad competente, se pueda organizar y supervisar sin demora la difusión de la alerta y la prestación de asistencia adecuada y la coordinación de la asistencia;
se proporcione información inmediata acerca de la índole y extensión de la emergencia al equipo presente en la instalación y a la autoridad competente;
la autoridad competente esté constantemente informada acerca de los progresos en la lucha contra la situación de emergencia;
en todo momento se disponga en cantidad suficiente de materiales y equipo, con inclusión de naves y aeronaves listas para intervenir con el fin de poner en práctica el plan de intervención de urgencia;
el equipo especializado a que se hace referencia en el anexo VI, letra c), tenga conocimiento de los métodos y técnicas más adecuados para combatir los escapes, derrames, descargas accidentales, incendios, explosiones, erupciones y cualquier otra amenaza para la vida humana o el medio ambiente;
el equipo especializado encargado de reducir y prevenir los efectos adversos a largo plazo sobre el medio ambiente tenga conocimiento de los métodos y técnicas más adecuados;
el equipo conozca a fondo el plan de intervención de urgencia del operador, se realicen ejercicios periódicos de intervención para que el equipo tenga un conocimiento práctico cabal del equipo y de los procedimientos y cada individuo conozca exactamente la función que le corresponde en el plan.
El operador deberá cooperar, en un marco institucional, con otros operadores o entidades capaces de prestar la asistencia necesaria, con el fin de asegurarse de que, en los casos en que la magnitud o la naturaleza de una situación de emergencia cree un peligro para el que se requiera o se podría requerir asistencia, se pueda prestar esa asistencia.
se garantice la coordinación del plan de intervención de urgencia nacional y/o los procedimientos y el plan de intervención de urgencia del operador y el control de la dirección de las operaciones, especialmente cuando la situación de emergencia pueda producir efectos adversos considerables;
se ordene al operador que adopte toda medida que pueda señalar para prevenir, reducir o combatir la contaminación o para preparar otras medidas con este fin, con inclusión de la colocación de un equipo de perforación complementario o para evitar que el operador adopte las medidas que se puedan especificar;
se coordinen las actividades de prevención, reducción o lucha contra la contaminación, o de preparación de otras medidas para alcanzar ese fin dentro de la jurisdicción de otros Estados o por organizaciones internacionales;
se acopie y facilite toda la información necesaria relativa a las actividades en curso;
se establezca una lista actualizada de las personas y entidades a las que se ha de alertar e informar acerca de una situación de emergencia, su evolución y las medidas adoptadas;
se acopie toda la información necesaria relativa a la extensión y los medios de lucha en las situaciones de emergencia y se difunda esa información a las Partes interesadas;
se coordine y supervise la asistencia a que se hace referencia en la parte A supra, en cooperación con el operador;
se organice y, de ser necesario, coordine las actividades especificadas, con inclusión de la intervención por expertos técnicos y personal capacitado dotados del equipo y los materiales necesarios;
se establezca comunicación inmediata con las autoridades nacionales competentes de las demás Partes que puedan verse afectadas por una situación de emergencia para que puedan adoptar las medidas adecuadas que proceda;
se aporte asistencia técnica a otras Partes, de ser necesario;
se establezca comunicación inmediata con las organizaciones internacionales competentes con miras a evitar los peligros para la navegación y para otros intereses.
LISTA DE HIDROCARBUROS (1)
(1) La presente lista de hidrocarburos no debe considerarse como exhaustiva.

References: artículo 7
 resolución 
 artículo 32
 artículo 17
 artículo 2
 artículo 1
 artículo 15
 artículo 16
 artículo 19
 artículo 20
 artículo 21
 artículo 27
 artículo 9
 artículo 11
 artículo 14
 artículo 15
 artículo 16
 artículo 19
 artículo 20
 artículo 9
 artículo 23
 artículo 16
 artículo 23
 artículo 23
 artículo 27
 artículo 9
 artículo 10
 artículo 9
 artículo 23
 artículo 9