Source: http://bibliotecas.tv/chiapas/feb94/25feb94.html
Timestamp: 2019-07-21 04:28:10+00:00

Document:
Archivo Maru. Febrero 25, 1994. Entrevista concedida a Medios de Provincia por el EZLN.
MEDIOS DE PROVINCIA
POR EL SUBCOMANDANTE
SUBCOMANDANTE MARCOS: Para servirles, señores, señoritas.
PREGUNTA: Este movimiento que ustedes encabezan ha tenido un apoyo de la sociedad civil de todo el país; por lo mismo hay una inquietud en el resto de los estados de saber si los acuerdos que ustedes van a tener, ¿van a incluir a los otros estados, en específico a las etnias de otros estados?
Quisiera saber, en especial para el pueblo Tarahumara, ¿qué es lo que ustedes tienen pensado? Y un mensaje que tú tuvieras para los indígenas tarahumaras.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Precisamente el 50 por ciento del pliego petitorio que ya salió, es el local. La otra mitad es la que está tardando, es la nacional. Los compañeros han sido muy claros en que las demandas que tienen para los indígenas, tienen que ser nacionales, la resolución tiene que ser nacional.
Ellos están diciendo que esta demanda del autogobierno, el respeto a las tradiciones y formas de gobierno de los indígenas tiene que beneficiar a todos los grupos indígenas del país, no puede quedarse nada más en el sureste.
Lo de la tierra, lo de la justicia también, o sea la parte que está faltando es la parte más pesada, más difícil del pliego de demandas. Lo que ocurre es que hemos querido empezar por lo que aparentemente puede ser más fácil de resolver, con el fin de avanzar, y los puntos más difíciles o más conflictivos son los que siguen ahora, es cuando más difícil se va a poner el diálogo porque ya son demandas que los compañeros piden no para ellos, sino para el país.
En concreto, respecto a los indígenas, todo el proyecto de autogobierno está pidiendo que se reforme el artículo 4o. constitucional, garantizando primero el autogobierno y otra serie de medidas para los indígenas.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Sí, queremos mandar a todos un mensaje. Voy a hacerlo al final.
PREGUNTA: En la frontera de Tijuana se da el problema muy fuerte de emigración de mixtecos y otros compatriotas. ¿cuál es la opinión que tiene el EZLN sobre el problema de migración de los campesinos de México?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Es el problema del país. Mientras el país no pueda resolver las cuestiones de justicia, de democracia, de libertad, de pobreza, tendrá que seguir aumentando el flujo migratorio a los Estados Unidos.
Yo ayer hablaba con las radiodifusoras internacionales y algunas nacionales, y les decía a las de Estados Unidos que la mejor garantía que iban a tener de que aumentara el flujo migratorio, era que siguiera el actual régimen y la actual política económica; que más que un muro en la frontera, lo que se necesitaba era un país libre, democrático y justo de este lado para detener el flujo migratorio.
Si no hay cambios profundos, muy profundos o rectificaciones radicales en el rumbo económico de este país, ese flujo migratorio va a aumentar y no sólo de indígenas. Y en el caso de los indígenas del sureste ni siquiera podrían ingresar en ese flujo que te digo (porque no hablan) el español. Entonces ni siquiera para poder entenderse con un "coyote" para que los pase al otro lado de la frontera.
Pero no sólo indígenas, sino campesinos, incluso clase media, obreras, tendrán que emigrar buscando la solución de los problemas más elementales o terminarán, tarde o temprano, alzándose en contra del gobierno y de su proyecto económico.
Chiapas es una advertencia, no nuestra, no es que estemos amenazando, es el mismo país que dice que tiene que haber un cambio o se va a multiplicar esto; muchos primeros de eneros, muchos 94's, muchos surestes, pero ahora en todas partes del país.
PREGUNTA: Subcomandante, ¿qué similitud hay entre la tragedia de los mayas actuales y sus antecesores? Por otra parte, Yucatán ha vivido varias experiencias antidemocráticas, ¿cómo puede influir su movimiento para lograr una auténtica democracia?.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno, voy a contestar la segunda parte, y que uno de los compañeros que directamente conteste cómo está la explotación ahora y cómo estaba antes. Mira, el movimiento democrático nacional y estatal tiene que partir de muchas fuentes, no nada más del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Nosotros estamos dejando claro, cuando hablamos con el Comisionado, que todas las respuestas que estamos recibiendo o que podamos recibir al pliego de demandas se va a quedar en un montón de papeles, dicen los compañeros.
Y no se van a resolver los problemas otra vez, y va a seguir el conflicto. Si no hay un cambio radical de base, de raíz que sustente esa relación, nosotros decimos que es la democracia y la libertad, los acuerdos de San Cristóbal van a ser vacíos y finalmente la paz no va a ser mas que una declaración y va a seguir latiendo y va a volver a reventar no sólo aquí, en este estado, sino en todo el sureste, que a nuestra manera de ver es el más explotado como región del país: Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Yucatán; al que se le extrae más y el que menos beneficio recibe de la Federación.
En ese sentido, el sureste paga rigurosamente su cuota a la Federación, sobrada a nuestra manera de ver y no es retribuido en la misma proporción. Esto se va a ir agravando, y agravando, y agravando, y el Tratado de Libre Comercio lo va a aumentar.
El Tratado de Libre Comercio va a definir al sureste del país como una República bananera, nada más que en lugar de plátanos es petróleo y electricidad y se va a dividir el país, en términos económicos; el sureste se va a empobrecer aún más todavía hasta los niveles más crueles que puedan imaginar, peor que Somalia.
Mientras que el centro y el norte son los que sí entrarían a ese primer mundo, en términos geográficos, que ofrece el Tratado de Libre Comercio. Pero a costa de sus hermanos del sureste. No estoy hablando sólo de los indígenas ni sólo de los campesinos ni sólo de Chiapas, estoy hablando del sureste. Si no hay una solución en este sentido, el sureste va a arder, definitivamente. Ahora quisiera que hablara el compañero.
DELEGADO DAVID, DEL EZLN: En cuanto a la situación de los indígenas, desde antes del 31 de diciembre del '93, desde mucho antes, la situación de los pueblos indígenas realmente para nosotros es totalmente inhumana, porque desde hace siglos, hasta la fecha, hemos vivido en la completa marginación, en la total explotación, en la humillación, además de la discriminación que recibimos en todos lados.
Como consecuencia de todo eso, muchos pueblos indígenas de Chiapas, de otros estados del país le han costado tantos muertos. Cada año se puede sumar una gran cantidad de muertos por la desnutrición, por enfermedades curables, pero para nosotros es inevitable porque no tenemos ni siquiera la mínima posibilidad de salvar a nuestros muertos.
Por esas razones, creemos, aseguramos que este pequeño movimiento que ha iniciado el 31 de diciembre y primero de enero de este año, se va a extender. Otros pueblos indígenas que también conscientes de su realidad, también tienen esa posibilidad, también tienen esa necesidad de buscar una salida.
Como ya se ha dicho varias veces, si el Gobierno, si todos los mexicanos que estamos en este país no buscamos una salida urgente, justa, democrática --como ya lo dijo el Subcomandante Marcos-- va a arder, quizá todo el país. Conocemos y entendemos que las inconformidades cada vez son más grandes; la desconfianza con el gobierno también es cada vez más grande.
Pero sobre todo, nosotros los indígenas vemos claramente que tal vez no ha pensado o no está tratando de buscar cómo los pueblos indígenas algún día salgan de esta situación que decimos nosotros es inhumana, porque así lo sentimos, así lo vemos y así nos han tratado.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Voy a poner un ejemplo que hay aquí, hay un periódico que fue el primero que dio la noticia de lo que pasaba el primero de enero y al que "Eco" le arrebató ese derecho, porque ahora "Eco" dice que ellos fueron los que dieron a conocer, que es "El Tiempo".
En San Cristóbal de las Casas todavía hace algunos años los indígenas no podían andar por la banqueta o la acera, no sé como le digan ustedes, tenían que andar enmedio de la calle.
Pero en términos de derechos políticos, de democracia, los indígenas siguen --y muchos otros mexicanos-- sin poder subirse a la acera; tienen que andar por media calle y ser atropellados por partidos políticos, por fraudes electorales, por toda esa alquimia que se ha computarizado ya en el sistema político mexicano.
Hay una parte de nuestro movimiento que es indígena, tal vez es la que llama más la atención. Pero lo que dicen los compañeros cuando se refieren a los mestizos, a los ladinos, es que en muchas cosas están igual que nosotros, igual que nosotros no pueden subir a la acera y tienen que caminar enmedio de los charcos y del lodo.
Pero no se dan cuenta, me dicen, háblales, escríbeles, diles que no somos los únicos que estamos fuera del proyecto nacional, que hay muchas otras cosas. Este es el ejemplo que les pongo porque los coletos lo deben entender bien eso de la banqueta y eso. Pero hay muchos que no pueden subir la banqueta del país, para transitar a la democracia.
PREGUNTA: Señor, aparte de la modificación al artículo 4o., al artículo 27, ¿qué otros temas se contemplan dentro del pliego petitorio a nivel nacional, específicamente si pudiera tratarlo?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno, en concreto el más fuerte es el de democracia. Nosotros decimos que debe renunciar el Gobierno federal, el Ejecutivo federal y su gabinete porque si no cómo va a garantizar ese gobierno que va a haber un respeto a la elección popular, si es que ya se definió desde un principio de este año, casi paralelamente a la guerra, a favor de uno de los candidatos.
No se puede ser juez y parte, decimos nosotros. Entonces se tiene que hacer un gobierno de transición que no pertenezca a ningún partido político o nazca de un acuerdo entre ellos y ese sí sea el que organice las elecciones.
Y la otra posibilidad que hay para garantizar este tránsito a la democracia, es que haya una reforma electoral muy profunda que le entregue a la sociedad civil el poder de calificar, el poder legal, no moral, aparte que ya tiene el moral, de calificar las elecciones, de decir si son legítimas o no y quién ganó y quién perdió.
La sociedad civil, o sea, gente que no pertenezca a partidos políticos ni a las fuerzas del gobierno; personas normales que son racionales, que son honestas, que son verdaderas y hacen un grupo, dentro de la Ley Electoral, y dicen: nosotros vamos a revisar el proceso electoral y vamos a decir si estuvo bien o estuvo mal pero constitucionalmente vale. Vale nuestra decisión, no es nada más un peso moral.
Nosotros decimos: si la sociedad civil tiene la madurez de obligarnos al Gobierno federal y al Ejército Zapatista de obligarnos a sentarnos a discutir la paz, a nuestra manera de ver, la sociedad civil tiene la capacidad para garantizar, y sólo ella, ni siquiera nosotros, sólo ella tiene la capacidad de garantizar que haya una democracia verdadera, libre, que es la que estamos pidiendo nosotros.
Lo que ha dicho el Comisionado es que aquí no le podemos decir al país "se acuerda en San Cristóbal que el país se democratice", pero algo tiene que salir; tiene que salir un pronunciamiento o algo, no puede ser que la mesa de San Cristóbal repita el error de decir que el sureste no es México, que es Centroamérica, que es lo que se dice a cada rato; que México acaba en el Istmo de Tehuantepec y las "repúblicas bananeras" empiezan ahí, desde la Ventosa hasta Panamá.
PREGUNTA: Señor, ¿qué ha habido atrás de la negociación? Hemos estado recibiendo sólo los comunicados, pero atrás, ¿qué ha habido? No sé si el Comisionado ha respondido en un cien por ciento sus demandas o ha intentado disminuirlas.
SUBCOMANDANTE MARCOS: No, hasta te digo que fuimos por las partes menos conflictivas. Es lógico que si tú pides un hospital, el gobierno te diga: "Sí, te voy a dar un hospital"; escuelas, te voy a dar escuelas; maestros, te voy a dar maestros. Pero sigue siendo un "bonche" de papel, falta que se cumpla.
Pero hay otras cosas y es a donde ya más viene el roce, donde ni siquiera te dice sí te voy a dar. Es la parte que sigue, el otro 50 por ciento. Pero como es importante no detener esta mesa desde el principio, sino que sí obtenga avances y se vea que sí hay un camino, mandar señales al país, de que es posible tal vez la paz, entonces por eso hemos ido en ese sentido primero.
Pero de ahí a que hayamos recibido de ellos directamente presiones, no. De otros lados sí. Está claro que el problema de Altamirano es una sombra sobre la mesa de San Cristóbal, las amenazas y las bravuconadas de los ganaderos en contra del hospital de San Carlos; algunas declaraciones de jefes militares; declaraciones de periódicos.
La amenaza de los periodistas es: "Apúrense porque ya me estoy aburriendo. Entonces ya me voy. Si yo me voy, el Ejército Zapatista desaparece", porque el Ejército Zapatista existe en tanto que la prensa lo nombró hasta este grado: "Si no me das una entrevista, me voy, y a mí me leen tantos, me ven tantos, me escuchan tantos".
Como que me dicen a mí, porque me escriben a mí, "vas a perder más si no hablas conmigo, que si no hablas con el Gobierno federal".
Los compañeros lo dicen claro: nosotros no podemos ser tan irresponsables de precipitar una negociación por atender la demanda de un periodista, por muy leído que sea, por muy visto que sea o por muy escuchado que sea.
Esa es la presión más grande que nos han querido dar. Nos dicen "ya nos vamos, ya nos vamos". Dice el periódico: "Y ahora ya se fueron tantos y ahora ya quedan menos". A nosotros no nos preocupa porque el primero de enero nadie creía en nosotros y si el primero de marzo nadie cree en nosotros, va a seguir la guerra, eso ni lo duden.
Si la voz no se escucha y no hay soluciones reales, lo diga o no lo diga el periódico, van a seguir los combates, van a seguir las muertes y va a seguir la sangre, aunque no esté el periódico, aunque no esté la televisión, aunque no esté la radio.
Esa es la más insistente presión. Parece en cierto momento que algunos medios de prensa se desencantan de que haya avance, como que la paz no es negocio periodístico.
¡Ah!, ya lograron la cuarta parte, ahora ya lograron la mitad, pero no hay nada con qué cabecear las ocho columnas o con qué meter un spot radial de urgencia o con qué cortar las transmisiones de las telenovelas. Algo fuerte, que se rompan las pláticas, que haya un atentado. Eso parece desilusionarlos grandemente.
Cuando nuestros compañeros hablaban ayer de que nuestros muertos y nuestra sangre no son mercancía, no se referían nada más a las camisetas o a los monitos, que finalmente qué tiene de malo que un indígena pobre pueda ganar un poco de dinero vendiendo un encendedor o algo que diga EZLN, sino que nos referimos a los grandes negocios.
No al que vende un encendedor, un lapicero o un muñequito; los grandes negocios que significan la foto de un muerto que se vende junto con su sangre. Y entiendan que para los compañeros, para los indígenas, eso es una falta de respeto muy grande, muy grave.
Parece no de toda la prensa, eso sí tengo que dejarlo claro, parecen muy ofendidos que le demos entrada primero a los pequeños, a los periódicos de provincia, a los periódicos regionales. ¿Por qué, si yo soy un periódico nacional, por qué no me pasan? ¿Por qué a las radios locales? ¿Por qué hasta el último los radios internacionales?, que te dicen: "A mí me escuchan 40 millones". ¿Por qué pasamos a una estación de radio a la que escuchan 15 mil gentes?
No entienden nuestra lógica, la lógica de los compañeros no la entienden algunos medios. Esa es más bien la presión que ha habido: apúrense o hagan algo espectacular, si no quieren perder el cuarto poder. ¿Todavía se llama así la prensa o ya no? Ojalá y que ya no. Pero esa es una presión que por supuesto no aparece en la prensa, porque en ella misma participa la prensa, por eso no va a autodenunciarse.
Yo insisto: son algunos, no todos. Por eso cuando hablaba yo con los compañeros, dije, bueno vamos a hablar primero con el radio, porque ese no toma fotos y entonces no está insistiendo "quítate el pasamontañas" y todo eso con que están jodiendo los fotógrafos y los semanarios, porque esos, como tardan en salir, no pelean una exclusiva, quieren declaraciones más de fondo; los periodistas nacionales quieren algo así que llene las ocho columnas.
Bueno, ya pasamos eso, vamos a hablar con la provincia. Aparte de muchas cartas de periodistas que quieren hablar con nosotros, muchas cartas de gente de provincia; hay mucha gente de provincia en las ONG's que están garantizando la seguridad nuestra y dijimos, hay que hablar primero con ellas.
No podemos jugar la guerra a la cabeza de ocho columnas nacionales. No podemos ser tan irresponsables; queremos mandar un mensaje y queremos que se entienda la lucha y no entregar nuestra sangre para ser noticia nada más. No queremos hacerlo.
PREGUNTA: Marcos, hablan de que siguen los temas nacionales. Habían dicho que la mesa de San Cristóbal iba a quedar chica para estos temas, ¿qué es lo que van a demandar en estos puntos, en este 50 por ciento que falta? ¿Y qué es lo que van a exigir, en un momento dado, en estos puntos?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno, algunas cuestiones sí van a tener respuesta, según alcanzamos a ver. O sea, que no estamos dispuestos a ceder una resolución al problema indígena local. Sería un engaño finalmente. Si no hay una modificación del trato de la Federación y de su relación con los indígenas a nivel nacional, no va a ocurrir nada, ese va a ser un parche finalmente que va a acabar por caerse y el conflicto va a seguir.
Nosotros decimos: si vamos a llegar a la paz, tenemos que llegar a resolver las causas fundamentales; no a hacer un parche para que el proceso electoral salga adelante, o sea, para fingir la paz.
Nosotros decimos no. Si vamos a lograr la paz, vamos a parchar deveras, vamos a curar deveras; no nada más a tranquilizar para que vuelva el flujo de inversiones extranjeras al país o se aparente que sí hay democracia, que sí hay libertad y se puede hablar con todos. Si como quiera sigue abajo podrido todo, va a volver a reventar, entonces no tiene caso.
Resolvamos la parte fundamental y entonces sí. Pero hay otros que no habrá una respuesta, pero tiene que haber un pronunciamiento de la mesa. Por ejemplo, el caso de la democracia, no vamos a resolver aquí la renuncia del gabinete o no vamos a resolver aquí la reforma electoral, pero sí tenemos que pronunciarnos a nivel nacional, sea en forma separada o sea como mesa, y pronunciarnos a nivel nacional sobre ese problema.
Entonces son los dos tipos de solución o de caminos que van a seguir esas cuestiones nacionales en la mesa de San Cristóbal. Pero lo que quiero que entiendan es que no renunciamos a plantearlas, sino avanzar lo que sí se puede, pero si no se puede va a seguir este camino que les explico.
PREGUNTA: Creo que el problema más grave, yo lo veo así, de la negociación, es la renuncia del Ejecutivo federal y el gobierno de transición. ¿El no cumplimiento de esa demanda, de alguna manera supondría no la toma de las armas nuevamente, sino la posibilidad de una guerra armada otra vez? ¿Supone que ustedes se negarían a acceder si eso no se cumple?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno, nosotros estamos presentando la opción de una reforma electoral que le entregue a la sociedad civil esas opciones. ¿Cuál es el argumento de que renuncie el Ejecutivo federal? ¿Que nos cae mal o eso? No, el argumento es que no garantiza unas elecciones limpias y democráticas, porque está a favor de un partido.
Entonces la única forma es que el Gobierno federal diga, bueno, entonces que sea la sociedad civil la que sancione, yo me espero hasta que termino, pero ya no voy a sancionar el proceso electoral; que lo sancione la sociedad civil o representantes de ella; que sea el pueblo finalmente el que diga quién ganó y quién perdió; el pueblo en sentido amplio, no digo la izquierda, el centro, la derecha, sino una confluencia de representatividades en ese sentido.
La continuación de la guerra no depende sólo de eso. Lo que nosotros decimos es el país, la situación del país. El problema del país --no hay que engañarse o no hay que engañar a sus lectores-- que es Chiapas o que es el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Incluso aunque se resuelvan las demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el país no está bien, tienen que verlo, tienen que decirle eso a sus lectores, la verdad.
Lo que es para los tzeltales, tzotziles, choles, tojolabales en el sureste, es para los zoques en Tabasco, es para los tarahumaras en Chihuahua, es para los náhuatls en el Golfo, es para los indígenas en Guerrero, en Oaxaca, pero también para los mestizos, campesinos de El Barzón, por ejemplo; para los obreros, para los estudiantes, para los maestros.
¿Quién en este país puede decir que está satisfecho con el país que tiene? ¿Quién? El gobierno nada más, que presentó un proyecto económico y logra, aparentemente, su ingreso al Primer Mundo, pero a costa de quién y de qué. Es lo que tiene que contestar el país.
Lo que está haciendo el Ejército Zapatista de Liberación Nacional es señalar una herida muy grande; si no la cierran va a explotar todo. Nosotros dijimos: aunque nos destruyan a nosotros, aunque nos aniquilen en los ocho días que dicen que nos pueden aniquilar en términos militares.
PREGUNTA: FERNANDO HERNANDEZ, Periódico LA CRONICA de Campeche: En la relación a lo que se ha estado informando, ¿el EZLN considera una alianza con algunas organizaciones sociales del país, tanto en el campo, donde se plantea el problema de la tierra y en el terreno de la democracia, donde se demanda una reforma electoral? ¿En la agenda de discusiones se está viendo el problema de los desplazados, que desde mi punto de vista viven en una situación muy precaria y difícil?
SUBCOMANDANTE MARCOS: La parte más importante del acuerdo de Paz, se supone que será un acuerdo en que hay un pliego de demandas, en el que vendría un acuerdo de paz: cese de hostilidades o cese al fuego indefinido. Su parte más importante es la garantía por ambos lados del regreso de los desplazados a sus comunidades. Esto es, que no haya venganzas ni obstrucciones y que ambos tengan la garantía de que no habrá combates ahí, que esa es la amenaza.
Y es que dicen: "Ahí vienen los zapatistas, córrele" o "Ahí vienen los federales", y le corren. La mayoría de los desplazados no han salido de los combates, porque los combates fueron en Ocosingo y en Altamirano y aquí en San Cristóbal. No sé si algún coleto se ha desplazado para otro lado o los ocosingueros se han ido a las condiciones precarias de la ciudad de México o de Tuxtla.
No, los que están yéndose en Las Margaritas son desplazados de la selva, pero en la selva no ha habido combates ni en la de Ocosingo ni en la de Altamirano. Ellos salen con el miedo de que pueda ocurrir esto o que puedan ocurrir combates. Pero en el Acuerdo de Paz, en la primera parte tiene que estar eso: la garantía de ambas partes de que los desplazados puedan regresar sin represalias, sin obstrucciones, a trabajar en sus tierras y a vivir en sus casas.
Ese es el punto más importante y en eso creo que sí hay un acuerdo fundamental de ambas partes, de comprometernos a respetar el acuerdo de los desplazados.
PREGUNTA: Soy Víctor Ramos de Siglo 21 de Guadalajara. Mi pregunta: Ustedes han dicho que su movimiento se nutre de la vida de las comunidades indígenas y de su pensamiento. A veces para los que no vivimos esta situación, pensar cuáles serían las grandes líneas de pensamiento que animan a su movimiento.
Si bien hay que ponerlo en categorías occidentales, ¿de qué estamos hablando?, ¿de qué se nutren?, ¿de qué se trata? Algunos han dicho que aquí vinieron los maoístas y que esto los animó. Me gustaría saber, ¿cómo se conciben ustedes?, ¿cómo podríamos hacer la traducción de ustedes a las corrientes de pensamiento?
Los integrantes del Movimiento El Barzón les enviaron a ustedes una carta en donde les expresan la solidaridad de ellos, en el reconocimiento a la justicia de sus demandas, así como alimentos durante los próximos cinco años. Me gustaría saber si hay una respuesta a ellos o cómo pensarían relacionarse con ellos, porque acabas de decir hace rato que el mensaje de ustedes también tiene que ver con los problemas del campo, aunque son de otras dimensiones.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Recibimos la carta, que nosotros íbamos saliendo de la selva y la carta iba para la selva, así como ustedes iban a hacer la entrevista allá y yo estaba viniendo para acá, por eso no nos encontramos. Nosotros les dijimos que la ayuda humanitaria, que El Barzón se dirija directamente a las comunidades indígenas y a sus representantes. Nosotros les decimos que la ayuda que era para el EZLN, sea para las comunidades de la zona en conflicto.
No es que queramos comernos eso o gastarnos el dinero --porque también se puede vender la cosecha y usarla--, sino que se dirijan a las Organizaciones No Gubernamentales y éstas las canalicen a las comunidades, para que sea justa nuestra petición de que la ayuda que ha llegado por otro lado, que está captando el Gobierno federal o el estatal o el municipal, y que lo reparte condicionando a los desplazados, para que se desplacen, pues para que cumplan ellos, nosotros también tenemos que ceder esa parte.
No meternos nosotros, pero que no se meta tampoco el Gobierno en el reparto de ayuda humanitaria. Que sean las Organizaciones No Gubernamentales y los líderes de las comunidades: sus comisariados, sus agentes municipales. Eso, en cuanto a El Barzón.
En lo que representa este movimiento, de la aportación del mundo indígena, tú puedes leer los manuales de Mao, el Che, Fidel Castro, Marx, Lenin y busca la palabra dignidad como motor de un movimiento. No la encontrarán. Busca el concepto dignidad como motor de una revolución y no lo vas a encontrar más que en la resistencia indígena de este país, desde hace 500 años.
Si le buscas por el lado de la historia de México, vas a encontrar que ese es el común denominador: Dignidad, Dignidad, Dignidad. No sé para ustedes esta palabra a qué les suene, pero para los compañeros es lo más alto que hay.
Ellos sienten, por ejemplo, que esto de la comercialización de sus muertos, como una ofensa a su dignidad. Les duele más todavía, que les digan transgresores o profesionales de la violencia o que les digan que son extranjeros.
Ahí todas esas cuestiones que tocan su dignidad, son las que hacen que truene todo y son las que hacen además que el movimiento aglutine a mucha gente y tenga esta fuerza tan grande que no se alcanza a ver, ni el Gobierno alcanza a ver en la mesa de San Cristóbal.
Esa es la aportación fundamental de este movimiento y es la que yo pienso que lo hizo crecer, el que lo hace que se mantenga y que lo hace que ahora busque, si es posible, otro camino que no sea el violento. La dignidad para el Maya significa una cosa y tal vez para el mixteco o el zapoteco signifique otra, para el tarahumara otra y creo que no; creo que es lo mismo.
Es respeto a su condición de ser humano y ellos son muy maliciosos, porque dicen que será que nada más a nosotros no nos respetan como condición humana y ese señor o esa señorita que se tiene que vestir según lo que le diga otro o para agradar a una sociedad, ¿no será también que no lo respetan con su forma de ser, sino que lo obligan a ser de determinada forma?
PREGUNTA: Si no tienen planes de acceso al poder y no les interesa convertirse en partido político, cómo se va a desintegrar el EZLN. ¿Se convertirán en nada una vez que se cumplan las promesas o a qué te refieres de que ustedes como personas no tienen futuro, pero que "el movimiento"? ¿A cuál movimiento te refieres, a algo más del EZLN?
Algunos hechos en particular te deben haber llevado a conformar tu postura ante la vida y tu intervención en el EZLN. Cómo aparece el Marcos no sólo de la guerrilla, sino el cuestionador o el analítico o el de la conciencia social, siendo universitario, periodista. ¿Cuándo participó en las campañas de salud a las que alude? ¿Cuándo y por cuáles circunstancias fueron las particulares?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Esta es una radiografía, no es una pregunta. Voy a contestar con algo que puede parecer un cuento y ahí que cada quien interprete lo que le convenga. El 31 de diciembre nosotros salimos de la tierra. Somos los muertos de siempre: muriendo otra vez para vivir; sin rostro y sin cuerpo. ¿Qué interés puede tener un muerto en tener puestos o cargos públicos, si está muerto?
Nosotros sí podemos comprender que mucha gente no puede comprender que este movimiento no quiera el poder. De hecho, la batalla del diálogo es ésa: que el Gobierno no puede creerlo y nos dice: "Ya, dime qué quieres para darte; quieres una diputación, una presidencia municipal, una revista, una cátedra; quieres dirigir un periódico, pero dime qué quieres".
Y nosotros le decimos: NO, no quiero nada. Ya dime, pues. Cuando esto termina, si termina, los hombres de los pasamontañas volverán otra vez, bajo tierra, a donde viven los muertos otra vez, cuando sepan que los vivos ya están viviendo de veras y no muriendo.
Eso es lo que va a ocurrir. Entiendo perfectamente que en el mundo de ustedes eso no sea lógico, que todos hagan algo por obtener algo a cambio y que no entiendan que alguien haga algo para que otros obtengan algo. Lo entiendo perfectamente que no entre en su cabeza o en su esquema de lo que es la vida y el éxito en esta vida, pero para nosotros así es y así va a ocurrir. La otra parte de la pregunta, ¿era para mí? Mire: yo fui barrendero. También fui vendedor de casa en casa.
El problema del próximo diálogo del EZLN con la Nación, no sabemos en qué condiciones va a quedar el Acuerdo de Paz, si es que hay paz. ¿Cómo vamos a hablar con la Nación, si el Acuerdo de Paz me va a pedir que entregue las armas sólo por entregarlas, y si tengo las armas voy a ser un delincuente y, por lo tanto, la historia de las conversaciones de la Catedral no va a ser posible hasta que estés dispuesta a ir a la montaña a hablar con nosotros y pasar retenes y todo eso.
Caminar, enlodarte, llenarte de mostacilla (que es una garrapatita chiquita, pero te llenas todo, pero todo) y si es así y la Nación está dispuesta a ir a hablar con nosotros, lo haremos, y si no, pues no, tendremos que gritar desde allá y ver la forma de que llegue el comunicado y que tarde tres o cuatro días y que Amado Avendaño verifique que sí es cierto el comunicado, que dude y entre que si duda, si lo publica o no, pues se va el tiempo. Que diga y titubeé si será la firma de Marcos o no es la firma de Marcos.
Si no hay otra salida en ese Acuerdo de Paz que nos deje más posibilidad de hablar más efectivamente, no mediante comunicados que tardan diez días, va a volver nuestro hablar con la Nación a lo que estaba hasta antes del 20 de febrero. Nosotros nos enterábamos de algo y mandábamos una carta o un comunicado y así será.
No depende de nosotros que esto sea en la montaña o que sea en la ciudad o que podamos ir a sentarnos en las universidades o en los sindicatos o en los locales donde se juntan las asociaciones campesinas. Tendremos que ver si es posible caminar en este país sin que lo detengan o lo maten a uno.
El cumplimiento de los acuerdos es una cosa que nosotros le estamos pidiendo a una organización que se llamará Comisión Nacional para la Paz con Justicia y Dignidad. Esta, nosotros estamos pidiendo que no sea gubernamental ni que sea zapatista, sino que salga de la sociedad civil, que sea gente respetable, que espero haya todavía; que sea la que vigile que ese acuerdo se cumplió o no se cumplió.
Que no sea ni siquiera el Ejército Zapatista el que diga: NO me cumplieron, pero tampoco el Gobierno el que diga: no cumplió, sino alguien que esté en medio de nosotros, es el que diga: sí se está cumpliendo o no se está cumpliendo y mi palabra es la que vale, no la de uno o la del otro. Eso es lo que nosotros estamos poniendo en el pliego de peticiones.
Un ejército de soldados que lucha para que no exista un soldado y es lo que también no pueden entender, así como no pueden entender que el EZLN no haya nacido para tomar el poder. Tampoco entienden que alguien que agarre un arma para que luego ya nadie tenga que agarrar un arma. No les entra en la cabeza que el Ejército Zapatista su mayor aspiración es no ser necesario, pero esa es su mayor aspiración.
Entonces, es eso. Nosotros estamos hablando en un canal y la sociedad civil está en otro. Estamos viendo dos televisoras diferentes. Nosotros estamos viendo o escuchando una estación de radio que habla del futuro y ustedes están viendo la que habla del pasado. No es posible que haya un hombre o una mujer, ni mucho menos un grupo de hombres y mujeres, que digan lo que estos dicen y que sea verdad... no puede ser.
Nosotros decimos sí, porque además no somos los únicos. Puede haber muchos hombres y mujeres que hagan lo mismo y muchas organizaciones que hagan los mismo.
PREGUNTA: Del diario NOTICIAS de Oaxaca: Hasta el lunes eran fundamentales los problemas nacionales para la agenda de San Cristóbal. El martes dijeron que estos problemas rebasaron la mesa.
Con relación a la reglamentación del artículo 4o. Constitucional, ya no de las formas de autogobierno indígena, sino cosas quizá más inmediatas que viven los mixes y los triques, que son gente acostumbrada a la violencia, tanto del hambre como de las armas.
Esperaban que se abordara en esta Mesa cosas inmediatas que les podrían beneficiar a ellos o solucionar problemas antiguos de esos mismos pueblos. ¿Qué pasó ahora? Ya no se abordan, ya no hay respuesta para estos pueblos en cuanto a medicinas, escuelas, alimentación.
¿Cuál es la diferencia entre los pueblos indígenas de Chiapas y de Oaxaca, que tienen historias similares y paralelas, y en la historia reciente tienen una pastoral similar? ¿Cuál será el factor que propició la formación de un EZLN con 10 años de entrenamiento y en Oaxaca se hayan dado levantamientos pequeños, que fueron aplastados en cuestión de horas?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Voy a empezar por lo último. Dénle a la historia su oportunidad de hablar. Cuando en los ochentas, los últimos rezagos de la guerrilla de los setentas pasaron a la legalidad o desaparecieron, todo mundo dijo: Se acabó la lucha armada en México y en el mundo, a finales de los noventas (sic). Nosotros callamos y dijimos: La historia no ha terminado.
El hecho de que haya ocurrido esto en Chiapas, sólo puede decir que todavía no ocurre en otras partes. Más que buscar la lógica de que, bueno, ya pasó en Chiapas y por qué nada más ahí y por qué no pasó en los demás lugares --¿por qué no en Oaxaca, Guerrero, Chihuahua?--, tienen que preguntarse, acaso, ¿todavía no ha pasado?.
Pero qué garantías tenías tú el 31 de diciembre, que el primero de enero iba a amanecer así; qué garantías tienes tú de que el 26 de febrero el país esté en calma o Chiapas está en San Cristóbal... no tienes ninguna garantía.
Nosotros pensamos que hay muchos movimientos que están en gestación y que están poniendo plazo, como a nosotros nos pusieron plazo al primero de enero y que esos movimientos van a ser exitosos en la medida en que lo que plantee lo reflejen a su interior. Por ejemplo, si el EZLN exige democracia para el país, necesariamente tiene que ser democrático a su interior; si pide justicia para el país, necesariamente tiene que ser justo en su organización interior.
Esas organizaciones que están ahí latentes, existen y están por explotar de un momento a otro. Y van a ser todavía más poderosas que el EZLN, porque van a aprender de nuestros éxitos y de nuestros fracasos y esto va a ser una escalada, a menos que realmente el otro camino, el camino de la paz, tienda a resolver lo que va a causar que estalle esto en otras partes.
Lo que ha ocurrido con los pensadores mexicanos (intelectuales, escritores o periodistas o gente de medios, gente que piensa, pues) es que Chiapas los despierta, pero al mismo tiempo les pone las orejeras y sólo ve a Chiapas. No alcanza a ver el caldo de cultivo y las condiciones, incluso, peores que en Chiapas, están aquí, nada más en Oaxaca, en Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Chihuahua e incluso Baja California.
Si nuestros pensadores se dieran cuenta de eso, en lugar de estar comprando pasamontañas con el letrero de prensa, aquí.. porque eso vinieron a hacer, estarían investigando en dónde empieza a subir la cuota de venta de pasamontañas en el país. Y se van a llevar muchas sorpresas, porque de pronto va a aparecer una nota que diga: EXTRAÑA VENTA DE ESTAMBRES EN LA COSTA DEL GOLFO, y qué quiere decir eso, que las abuelitas de pronto les dieron ganas de tejer. Va a haber señales que no se van a entender, sino hasta que reviente todo.
Respecto a lo de los indígenas, nosotros estamos insistiendo mucho en que lo de los indígenas tiene que ser nacional. No nos estamos conformando con que nos resuelvan el problema de Chiapas. Nosotros pensamos que toda la cuestión del autogobierno, de reconocer la forma de estructura de mando, según su etnia y su costumbre, será una plataforma poderosa para resolver otros problemas, a la buena o a la mala.
Finalmente eso es lo que está en juego y que, de una u otra forma, como quiera, la mesa de San Cristóbal, aunque no haya resoluciones, tiene que modificar la política del Gobierno federal, en su relación con los pueblos indígenas, política en todos los sentidos, por ejemplo: el caso del TLC. Nosotros decimos que el TLC es una sentencia de muerte, textualmente dice el pliego de demandas. Entonces, lo que tienen que hacer, en todo caso, es, o reformar el TLC o tiene que hacerse un estudio de qué implicaciones va a tener para los pueblos indígenas.
Decía don Samuel que tiene que haber una respuesta del Gobierno federal a ese problema, que saltó el primero de enero. Pero tiene que ser una respuesta a todos los indígenas, no es que si les voy a dar clases a los tzotziles para que puedan competir en su calificación de fuerza laboral con el campesino canadiense. Tiene que ser algo más complejo y más acabado y nosotros pensamos que en relación con eso no hemos acabado.
Las respuestas que estamos recibiendo son las mismas. No nos están diciendo que a partir de mañana va a haber alimentos o va a haber hospitales. Vamos a hacer un estudio, es lo que se nos dice. No nos están resolviendo nada. Nosotros les decimos: Queremos un hospital en la selva lacandona y no nos dicen: Sí se los voy a dar. No.
A nosotros nos contestan: Vamos a hacer un estudio para que el Sistema Nacional de Salud vea cómo puede ayudar en este sentido. Y nosotros decimos: Queremos alimentos, desayunos escolares para todos los niños. Nos dicen: Vamos a ver de qué forma se modifican las pautas de la alimentación rural. Y eso no son respuestas inmediatas, que tienen que haber en ese sentido.
Nos está pidiendo un plazo el Gobierno, también, y no nos está diciendo: Mañana te resuelvo todo. Está diciendo: Dame tiempo de ajustar esto, para resolverlo. ¿Aceptas esperarme tanto tiempo o no? Es lo que nos pregunta en algunos casos y en algunos casos le decimos sí, te esperamos, a ver si es cierto. Eso es lo que está ocurriendo. No estamos obteniendo ni siquiera nada. Ellos dicen, esto lo voy a resolver en 60 días, esto en 90, esto en 180 días.
PREGUNTA: ¿Cuáles son las demandas que se hacen en cuestión a género, específicamente a género, qué piden mis compañeras de nacionalidad y de género y si esto se puede ampliar, se puede proyectar, puede llegar a las mujeres que en nuestra abundancia nos sentimos tan pobres?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno, el problema o la ventaja del Ejército Zapatista de Liberación Nacional es que el 55 por ciento de su base de apoyo es femenina y el 33 por ciento de su fuerza combatiente son mujeres, están armadas, es muy difícil decirles que no. Entonces, esa composición ha provocado que si el Ejército Zapatista exige para la mujer un trato distinto a nivel nacional, forzosamente lo tiene que exigir a nivel interno.
Y en ese sentido, las compañeras han llevado esa otra revolución adentro de nosotros, adentro de la organización para exigir sus derechos a dirigir, a ser mandos de nuestra organización, a hablar y que su palabra valga, y por supuesto aprender a pelear, a tener mando militar y todo eso. Entonces las demandas principales que hacen las compañeras son esas.
Esos derechos que han ganado no sin problemas en nuestra organización del Ejército Zapatista; deben ser los derechos de todas las mujeres zapatistas, de todas las mujeres campesinas y de todas las mujeres juntas a ser tratadas como seres humanos primero y no como mujeres primero. Como seres humanos primero y en segundo lugar, como mujeres.
O sea, que los mismos derechos de cualquier ser humano tienen que ser referidos a la mujer. Esa es la demanda. Pero en el caso de las mujeres indígenas esto llega al absurdo; ellas trabajan más que el hombre, el trabajo físico. Entonces dicen cómo voy a ir a la escuela si tengo que trabajar tanto; lo que yo pido es ayuda en mi trabajo para poder estudiar.
Por ejemplo, para ir a una reunión qué le significa a una mujer indígena; yo no sé como hagan las ladinas, pero ir a una reunión, "a dónde vas, vieja. No que la junta; qué junta ni qué madre, te andas ahí nomás con otros", y que vaya y que diga piensa lo que quieras, pero yo tengo que ir a la junta del Comité. "Entonces, dónde está mi pozol o mi café. Ahí háztelo, tú". Se lo tiene que hacer, porque a las compañeras que dirige les tiene que dar su lugar el hombre y hay casos de mujeres que además de ser mandos militares, que en sus unidades son puros hombres, sus subordinados.
Hay regiones que el jefe del Comité es una mujer y todos los demás miembros son hombres, su jefe es una "vieja", una mujer, nada más estoy provocando. Y no hay problema en que la obedezcan. En todo caso el problema es para la mujer con su marido de que dónde anda y eso, pero los compañeros dicen "qué dijo. Pues dice la Susana que vamos a hacer así; pero como si hubiera dicho Marcos". Dice la Ramona que vámonos para este lado, pero igual pudo haber sido Ramón.
No pesa tanto el que sea hombre o mujer, sino el que cumpla con esos acuerdos. Ellos dicen: si logramos esto aquí, creemos, pensamos que sería bueno que los demás también tuvieran esa posibilidad.
PREGUNTA: Subcomandante Marcos, yo le quisiera preguntar, después de la liberación del general Absalón se ha dicho que el verdadero rehén del Ejército Zapatista son las elecciones. Precisamente por eso quizá se dice que se ha venido a la mesa de negociación por parte del Comisionado y se le ha estado dando respuesta inmediata, rápida a sus peticiones. ¿No perciben ustedes este factor?
Y otro planteamiento, usted ha comentado que el Comisionado tiene la mejor disposición para colaborar, que tiene el espíritu de diálogo y de paz. Pero el señor Camacho Solís representa a un sistema. ¿Considera usted que realmente pueda haber un cambio o es simplemente el hecho de decirlo en palabras?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Es lo que dicen mis compañeros, que no. Que hasta ahora las respuestas son papel y si no hay garantía todavía al nivel que estamos, no digo que no pueda haberlas, no hay garantía de que nos están diciendo que sí para que nos calmemos o para darnos el cáliz de si nos podemos vender o corromper o nos pueden cooptar. Finalmente como no somos partido político, si lucho podemos ponerle a nuestra bandera unos colores como la que está ahí, PRI, finalmente es un tanteo.
Pero nosotros no podemos decir no, no quiero hablar contigo, tenemos que escuchar, es un diálogo, tenemos que hacer el esfuerzo por nuestra gente, de ver si es posible conseguir todo lo que queremos sin una cuota de sangre. Nosotros no podemos tener de rehén al país o de rehén a las elecciones, lo declaramos y lo vamos a hacer.
Nosotros ofrecemos un cese al fuego indefinido; nosotros estamos diciendo al Gobierno: "Tú me estás pidiendo tiempo para cumplir mis demandas, está bien, te lo doy. No va a haber ataques de parte nuestra". Pero todo tiene un plazo: nosotros no vamos a poner de plazo el 21 de agosto, eso sí entiéndalo. No podemos ser tan irracionales de decir: "Bueno, si no me cumples el 20 de agosto, entonces estallo la guerra el 21 de agosto". No podemos ser tan irresponsables. Por eso los plazos que están pidiendo son perentorios, pero son comprensibles, son racionales.
Pero lo que no debe dudar el Gobierno ni la sociedad civil es que no nos vamos a vender. Si nos está diciendo para ver, tanteando a ver si finalmente le digo yo, "unos dolaritos y se acaba todo", no lo vamos a hacer, o una presidencia municipal, no lo vamos a hacer. Estamos dispuestos a darle al país la oportunidad que no nos dio a nosotros: a nosotros no nos dio la oportunidad de otro camino.
Nosotros decimos, bueno, sí les damos la oportunidad de otro camino; si es cierto que hay el camino de la paz, muéstrenlo, pero ustedes no nos dieron esa oportunidad a nosotros, ustedes nos aventaron a la guerra, todos, los gobernantes y los gobernados nos aventaron a la guerra y a la muerte. En ese sentido no lo vamos a hacer, no vamos a sujetar el calendario electoral al cumplimiento de nuestras demandas.
Eso sí ya se lo dijimos a Camacho, pero ya le dijimos también que lo que nos está ofreciendo es papel todavía, que eso hasta que se cumpla no vale para nosotros, pero estamos dispuestos a darle la oportunidad de que se cumpla, como dicen los compañeros: "Esperamos 500 años, esperemos ahora unos meses para ver si se cumple, o aunque no se cumpla, pero sí se ve que hay medidas que van para allá". Ya veríamos que íbamos bien.
A lo mejor hay alguno, dicen que ustedes eran el cuarto poder. Alguno viene aquí que no es periodista, que será judicial, agente de Gobernación, que haga el favor de decirle al señor Carpizo que no nos vamos a vender, pero que además no tenemos fuerzas extrañas abajo: a la mejor le está buscando a ver qué hay abajo, no le va a encontrar nada y se puede resolver un problema legítimo ahí.
Si me hace el favor el que ande por ahí: El sabe quién es, yo también, que le diga: "Es que ya dijeron que no. Yo creo que de plano vamos a tener que hacer escuelas y hospitales y alimentación".
PREGUNTA: Michoacán ha sido uno de los lugares más conflictivos políticamente hablando y tenemos entendido que ha habido algunas organizaciones que han solicitado su ingreso al EZLN, concretamente como los cañeros. La pregunta sería ¿si tomarán en cuenta a este tipo de organizaciones o incluso tratarán de ayudarlos a solucionar sus problemas para que ellos no lleguen a la vía de las armas?
Pero no hemos recibido cartas, tal vez vienen en camino cartas que digan entramos al Ejército Zapatista y nos alzamos en armas junto con ustedes, o nos hacemos parte de su organización. Lo que sí hemos recibido es que nuestras demandas son justas; nosotros vamos a luchar junto con ustedes pero por otro camino, eso sí nos lo han dicho en muchas partes del país.
Y otros que nos han escrito para incorporar sus demandas, nosotros vemos de ponerlas en el pliego petitorio; está el problema de los expulsados chamulas, de los cañeros, también de algunos indígenas de Tabasco, del Movimiento Democrático del Pueblo --pero es contra Pemex--, del Conservatorio Nacional de Música, de muchas partes. Nosotros lo metemos todo en el pliego petitorio.
Si nos dice Petrita "me robaron mi bicicleta", demanda ella que lo metamos, lo metemos. Pero sí entiendan que son niveles de petición, niveles de diálogo, pero si alguien nos dice pide esto, sí lo pedimos, pero no es lo mismo la bicicleta de Petrita que se le perdió a los expulsados, que ese sí es un problema grave, esa sí es una parte muy importante de nuestro pliego petitorio: el regreso de los expulsados y el castigo a los que hacen expulsiones.
PREGUNTA: Subcomandante, parece que el nuevo rumbo del país se está definiendo en esta mesa de negociaciones, parece que la paz es posible, parece que es inminente la creación de la Comisión Nacional de Paz. Sin embargo, es evidente la existencia de otros grupos armados revolucionarios en México. ¿Ustedes están consensando con esos grupos armados los acuerdos a los que se lleguen, o la Comisión de Paz va a ser exclusivamente entre el Ejército Zapatista y el Gobierno federal?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No tenemos contacto con otros grupos armados. Sabemos que existen pero no tenemos forma de comunicarnos ni de consensar ni nuestras demandas ni nuestras soluciones. Nosotros nos alzamos el primero de enero, nos alzamos en contra de todo: de recetas, de diagnósticos, de profecías, de todo. Tal vez ahora ya si todo mundo dice que de por sí iba a pasar y que estaba perfectamente claro que iba a ocurrir lo que iba a ocurrir pero no es cierto. El 31 de diciembre nadie lo creía.
Entonces, no podemos consensar eso. Nosotros estamos diciendo en el caso del EZLN, que la paz se puede empezar a sembrar, pero su consolidación depende del cumplimiento de los acuerdos, no de la promesa de los acuerdos. O sea que de aquí no sale la paz, sino sale, en todo caso, lo necesario para que la paz se pueda construir. O si fracasa, nacerá lo necesario para que la guerra se extienda a todo el país; esas son las opciones que vemos nosotros.
Pero no tenemos forma de consensar con otras organizaciones armadas, porque estamos encerrados en la Catedral y antes estábamos encerrados en la montaña; si no nos encontraron ustedes, los periodistas, tampoco otros grupos de guerrilleros, si es que intentaron hacer contacto con nosotros, que yo creo que no.
PREGUNTA: De manera concreta para el estado de Michoacán, Subcomandante, ¿de qué otras poblaciones del estado de Michoacán ha recibido peticiones el Ejército Zapatista? Tengo entendido que en una asamblea que se realizó, entre ellos, los cañeros de Puruándiro, ellos pidieron su ingreso al Ejército Zapatista de Liberación Nacional porque viven en las mismas condiciones que viven los indígenas de Chiapas. ¿Han tenido ya pláticas con ellos y cuál ha sido la respuesta que les ha dado el Ejército Zapatista?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No lo hemos recibido, la verdad. De Michoacán sólo recibimos la carta de un presidente municipal, creo que de Sixto Verduzco, que nos mandó, que nos dijo que íbamos bien; nosotros le contestamos. Pero no hemos recibido nada más del estado; tal vez viene en camino o alguien la cortó. Tal vez por lo que dice, porque para nosotros sería una buena noticia esa que viene ahí.
A lo mejor alguien la interceptó. Pero voy a revisar el altero de cartas, pero no hemos recibido más. Pero si alguien nos dice que le quiere entrar, por supuesto que le vamos a decir que sí; ninguna organización nace y aspira a no crecer. Lo que sí tienen que tener claro ellos es que no van a obtener ningún beneficio estando con nosotros, porque en ese momento los desconocemos.
PREGUNTA: Sobre los presos de Cerro Hueco, hay varios que no han aceptado la amnistía. Porque no se han reconocido con los delitos de que los acusan. Algunos ya salieron reconociendo los delitos que se les imputan, por lo tanto alcanzaban la amnistía y lo aceptaron. En la mesa de negociaciones, ¿no se va a tratar y ya se trató este punto?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Nosotros estamos pidiendo la libertad de todos los presos políticos, en el sureste y de todo el país. Los de Cerro Hueco y los que no son de Cerro Hueco, los que están en Oaxaca, en México, en Tijuana, en Veracruz, en Chihuahua y en todas partes. Pero además no sólo de los presos políticos sino de los campesinos, indígenas, o sea de la gente pobre que está ahí por delitos tan grandes como robar un litro de leche, o porque lo agarraron porque en su tierra está sembrada mariguana sin ser él el narcotraficante.
Estamos pidiendo la libertad de todos ellos, no nada más de los de Cerro Hueco. Ese es uno de los puntos que ahorita no ha sido resuelto, pero está en nuestro pliego petitorio. Así dice textualmente: "Libertad a todos los presos políticos en Chiapas y en México, y a todos los pobres presos por causas de pobreza", finalmente: no de enriquecimiento, no de violaciones, no de asesinatos; los criminales no, que ahí se queden. Pero gente que injustamente está ahí, aunque no sea por ideas políticas o injustamente por delitos menores, que los suelten, es lo que estamos pidiendo.
PREGUNTA: Son dos preguntas. Una, ¿si no se sienten utilizados por el señor Camacho Solís, que finalmente está figurando él a nivel nacional y nadie desconoce sus aspiraciones a la Presidencia? Y la otra sería, ¿qué pasará si no hay un gobierno de transición y reformas electorales; aunque ustedes dicen que no fijan tiempos, las elecciones ya vienen en agosto? ¿Qué pasaría si ninguna de estas dos cosas se dan para que se logre la democracia?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Esa es la pregunta que tiene que responder la mesa de San Cristóbal, ¿qué va a pasar si no hay nada a nivel nacional y lo que falta que valoren los miembros del Comité? Lo que yo pienso es que si no hay ningún cambio a nivel nacional que garantice nada, el primero de enero de 94 en Chiapas pero en todo el país, definitivamente.
Falta ver qué decide el Comité, pero si no hay un cambio que apunte a la democracia, porque no se trata sólo de que si renuncia o no renuncia, sino de que haya cambio en las leyes electorales o algo que se vea que sí hay un espíritu para abrir la democracia, ya no va a ser ni siquiera lo que decidamos nosotros como Ejército Zapatista, sino lo que decida mucha gente que nos ha escrito o que sabemos que existe, que no está dispuesta a permitir otro engaño como el de hace seis años.
Yo pienso que el país revienta. Eso es lo que va a pasar y también esa explosión no depende de la mesa de San Cristóbal. Tiene que haber cambios a nivel nacional. El Gobierno tiene que entender que lo de Chiapas es el botón de una muestra que abarca a 32 estados y a un Distrito Federal. El problema de que si se utiliza o no se utiliza al Ejército Zapatista de Liberación Nacional para otras cosas no sólo por parte del Comisionado, sino también los partidos políticos se han acercado a nosotros.
Como saben que no somos partido político, dicen bueno, yo te ofrezco mi bandera, de todas las tendencias. Nosotros hemos sido muy claros en eso de que no queremos, no nos interesa, no queremos entrar a ningún partido; si hubiéramos querido entrar a un partido, lo hubiéramos hecho. Entonces el deber que nosotros tenemos es con nuestra gente, con la que nos manda. Si ellos nos dicen: ve y dí esto, o trata de conseguir esto y lo conseguimos, lo tenemos que hacer, tenemos que cumplir con esa orden.
Si el darnos eso o el responder de tal forma o hablar con nosotros para otra gente o grupo de gente significa algo, a nosotros nos deja inamovibles. Finalmente nuestro compromiso es con la gente que nos manda y no con los cuerpos o grupos políticos que se estén jugando ahí. Eso es lo que te puedo decir. Pero sí que los intereses que se juegan en torno a manejar el Ejército Zapatista no sólo están en la mesa de San Cristóbal, están en muchas partes; que traten de cooptarnos o de llevar nuestra bandera.
Nosotros nos enteramos luego que está todavía esta posibilidad de la Presidencia de la República y todo eso. Pero según nosotros, cuando llegamos es que ya no, que ya "no se hagan bolas", que ya había uno que era. No sé si está todavía dentro del calendario. Nosotros venimos de la montaña, no sabemos realmente qué está pasando en la ciudad de México, en los grupos de poder, si sirve o no sirve. Eso es lo que les puedo decir.
PREGUNTA: ¿Existe la remota posibilidad de un resquebrajamiento en las filas del EZLN? Esto en el sentido de que los EZ's más radicales no acepten los acuerdos conservadores y quieran tomar la rienda por su cuenta. O lo que comentaba tu compañero de la derecha, que hay mucha desconfianza. ¿Habrá compañeros que puedan sobrepasar al Comité Clandestino, que sean más radicales en ese sentido?
SUBCOMANDANTE MARCOS: La decisión del Ejército Zapatista la toma la mayoría, no la toma el Comité Clandestino: la toman las mujeres, los niños, los hombres, los combatientes y se sujetan. Así como el estallido de la guerra la mayoría dijo que ya y una minoría que no, igual va a ser con lo de la paz, una mayoría dirá que sí o que no y esa es la que va a ganar, no el Comité. Dentro del Comité podemos estar representados distintas ideas sobre lo que es esto. Pero encima de nosotros está esa estructura.
Entonces lo que nosotros vamos a hacer, es que vamos a ir y les vamos a preguntar y vamos a ver para dónde camina uno y otro. Y donde diga la mayoría, ahí vamos a tener que ir. En el caso de que nosotros no cumplamos esa voluntad, nos van a desconocer; no nos van a ofrecer una embajada ni nos van a mandar a las Islas Fidji; nos van a partir la madre. Pero nosotros tenemos que cumplirle a nuestra gente, si no vamos para afuera, pero para afuera de este mundo.
PREGUNTA: Creo que no es noticia decir que todo cambió en Chiapas desde el primero de enero. La única cosa consistente que queda en el contexto, es la palabra de los zapatistas. Frente a esta situación, el campesino cobra fuerza, pero unos pocos días después del primero de enero, eran cobardes, como que ni querían hablar de ustedes o prohibían las autoridades municipales que se hablar del tema. Y de repente se ponen agraristas.
Entonces hay gente que agarra tierra, etcétera. A veces es fruto de una lucha que no pasó por ustedes pero que sí fue lucha, otras veces como que suena un poco aprovechador, que es gente que no ha sembrado y que cosecha con el sudor, el esfuerzo suyo. No sé si sobre esto, me pueda hacer algún comentario.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Es lo que decía anoche el compañero de que no aceptamos que nuestra sangre y nuestros muertos se usen como mercancía; les decía que no es el encendedor o el lapicero, sino incluso político, que ayer éramos transgresores, antier profesionales de la violencia, antes de antier monolingües y ahora somos EZLN. A mí me da risa como vamos subiendo de categoría; tal vez algún día aspiremos a llamarnos Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Nosotros estamos tentados realmente a referirnos ya, para ponernos a tono con la política actual, a decir el señor MCS nos respondió tal cosa; si se refieren a nosotros con siglas entonces también referirnos nosotros con siglas. En lugar de decir Salinas de Gortari, decir el señor CSG ha dicho tal cosa. Y va a ser muy divertido, yo con las iniciales me divierto mucho, puedo hasta decir albures y nadie se va a dar cuenta.
Pero nosotros estamos atentos, no nos vamos a dejar engañar con ese supuesto vanguardismo agrario que aparece ahora en las filas gubernamentales o de los candidatos. Sí entendemos que se nos trata de quitar la bandera y enarbolarla ellos, como si siempre la hubieran tenido. Pero nuestra gente no se preocupa. Nuestra gente no lee periódicos, no vemos televisión; el radio que se escucha es del Gobierno, entonces lo apagamos.
Es muy difícil engañar ahorita a nuestra gente; la misma estructura que la tuvo la ignorancia, ahora la tiene la verdad, porque no nos pueden engañar ahora, aunque digan mentiras por radio no lo escuchan. Aunque los periódicos digan lo que digan no los leen, aunque la televisión haga maravillas, no hay luz para ver televisión; aunque el gobernador diga lo que sea, como quiera, no va a pasar nada.
PREGUNTA: ¿Sienten que los objetivos iniciales de la lucha se han venido cumpliendo? A estas alturas se habla ya de un 50 por ciento, ¿hay algo que tienen ustedes profundamente marcado y crean que no se va a lograr?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Miren, entiéndame lo que es un diálogo y lo que es una negociación. Ninguna de nuestras demandas se ha cumplido. No es cierto que el 50 por ciento de nuestras demandas se ha cumplido, ninguna sola. Hay respuestas satisfactorias al 50 por ciento de las peticiones, pero no se ha cumplido ninguna. Yo entiendo que algunos políticos manejen solución, pero yo nunca he dicho está resuelta la demanda; yo digo, llevamos del pliego petitorio respuestas satisfactorias al 50 por ciento; los periodistas lo cambian y dicen: "se resolvió el 50 por ciento del pliego de demandas". No es cierto, no se ha resuelto ni uno solo de los puntos.
El único punto que se ha resuelto es que nos sentemos a hablar y nos pongamos de acuerdo en qué vamos a tratar primero y qué después. Eso es lo primero. No se ha resuelto nada. Y la paz depende de la solución de las demandas, no de las respuestas satisfactorias. Eso es lo que tiene que entender el país y lo que nosotros sí entendemos, puesto que somos los que estamos ahí sentados.
El otro problema es que nosotros hemos insistido mucho (al) Comisionado y al que quiera oirlo; este país no es posible que siga viviendo a costa de este estado, no me refiero nada más a los indígenas. ¿Cómo es posible que la energía eléctrica se vaya a miles de kilómetros y a cientos de kilómetros no llegue? Es absurdo. ¿Cómo es posible que toda la riqueza del petróleo no produzca? ¿O cuál es la industria chiapaneca aparte de PEMEX y de Comisión Federal de Electricidad?
Yo les digo: son tortillerías, talleres para hacer bancas, esa es la industria chiapaneca, y el turismo. ¿Nosotros veríamos mal que hubiera fábricas? No, pero las fábricas se van para otro lado. No es justo que el petróleo que va para allá y la energía eléctrica que va para allá regrese al estado no en desayunos escolares, regrese en fábricas, en carreteras, en infraestructura para que este estado llegue, se equipare al resto.
Yo digo que eso es demanda de cualquier chiapaneco, no necesita ser zapatista ni necesita tener un arma en la mano. ¿O no tiene este estado derecho a ser mejor? ¿O a no ser tan peor? Cuando yo digo: es que ustedes nos tienen en la última parte del país en términos geográficos, en términos económicos, en términos políticos.
¿Cómo es posible que este estado haya tenido a Absalón de gobernador, a Patrocinio y a Elmar Setzer y nadie diga pío? Sino que le aplaudan a Absalón, luego le aplaudan a Patrocinio y luego le aplaudan a Setzer. No puede ser en términos políticos. Este es un virreinato, decía yo, y el virrey va cambiando y va cambiando; no estoy hablando de comunismo ni nada de eso, ni siquiera de indigenismo. Los chiapanecos en general trabajan y producen y se llevan tanto y qué regresan.
Yo ponía el ejemplo en 1988 cómo se llevan de 100 millones de pesos, regresan 50 al estado, ¿y los otros 50? es lo que estás pagando en impuestos, ¿a dónde se va? No tienes más carreteras, no hay más luz eléctrica, no hay ni una mentada fábrica que valga la pena, más que la de Nestlé y una que hace moscas. Esa es la industria de este estado: una fábrica de moscas y así vamos a entrar al Tratado de Libre Comercio y al primer mundo, no.
Le decimos al país: espérate. O te esperas o aquí se va a partir el país, o te esperas a que te alcanzo o ya vete, yo aquí me quedo y sigo, pero me quedo con lo mío, porque tú estás caminando con mi petróleo y con mi energía eléctrica. Te quieres ir, córrele, pero hasta aquí el petróleo y la energía eléctrica, pero todo el sureste. Entonces, o el país avanza con el sureste o se frena, porque del sureste es de donde saca sus materias primas más importantes, que son las que le permiten competir finalmente a nivel internacional. Entonces es justo que este sureste reciba algo a cambio, no puede ser.
Decimos nosotros: que se redistribuya otra vez el ingreso. No, pero es que tenemos que pensar en los demás estados para que no se sientan mal. Nosotros decimos, pero por qué se van a sentir mal, ¿no se sintieron mal cuando recibieron todo de nosotros y no recibieron nada a cambio? ¿No se siente mal el Distrito Federal que vive de la energía eléctrica y qué ofrece el Distrito Federal a cambio? ¿Qué nos manda, maíz, frijol, arroz, industria, gasolina? ¿Qué nos manda el Distrito Federal a cambio del petróleo y la electricidad que se lleva? ¿Inversión pública? Si la mayoría se va al Distrito Federal, ¿con qué cara nos dice el Distrito Federal que no pida mucho porque puede haber un desequilibrio presupuestal? No, no tiene abuela de plano, eso sí me enoja.
¿Cómo el país nos va a decir eso a nosotros? ¿Cómo le va a decir al sureste del país? ¿cómo le puede decir el país a Tabasco, de donde saca todo el petróleo, pero además ya procesado, porque ahí están junto con Veracruz todas las petroquímicas, no pidas mucho? Cuando los indígenas dicen: Indemnízame, no, espérate porque se va a desequilibrar el presupuesto. ¿De dónde, de Naucalpan?
El centralismo ese que dicen político, es también económico pero es también de vergüenza, pues no tienen vergüenza, y es lo que nosotros les decimos ahí: eso qué efecto les puede traer que tengan una fábrica, nada, a ellos no, pero a lo mejor sus hijos sí van a poder trabajar bien, no estar clavados en el pedazo de tierra que tienen. Pero la fábrica no llega, pero hay petróleo, hay energía eléctrica. ¿Qué más necesita una fábrica para trabajar? Hay mano de obra. No vienen y ahora menos, creo, si ahí andan los zapatistas, menos van a venir.
Pero no es justo: este estado le aporta a la Federación mucho y no recibe a cambio equitativamente; lo menos es que tiene que recibir lo mismo que les da, y nos contestan, no, es que hay que ver qué es lo que dicen los otros estados; nosotros contestamos: bueno, que no digan nada, entonces propongámosle al sureste que corte el suministro de energía eléctrica y del petróleo y a ver qué dicen los demás estados. Me calenté un poco pero es que es lo más absurdo que pueda pasar.
Lo que mis compañeros dicen que lo que se va a heredar después del primero de enero y de todo lo que pase, eso lo van a tener que consolidar o acabar de completar los niños y los jóvenes. Si pudieran desprenderse un poco de la televisión, de las telenovelas, de los robots, de toda esa vocación extranjera que le entra por varios lados y voltearan a ver su país, van a ver que ahí está ese país y que se puede conducir y que es bueno y que puede ser justo; justo no quiere decir pobre, porque a lo mejor eso entienden: no, es que la justicia es que vamos a repartir la pobreza. No, la justicia es que cada quien tenga lo necesario.
Este país puede ser rico, poderoso en términos industriales y económicos si es justo. Y eso es lo que no se entiende que si no hay justicia en este país, nunca va a ser poderoso, siempre va a ser débil, siempre va a ser pobre.. Y eso le va tocando a ellos. Si ellos no alcanzan a sustraerse de ese imán que los está llevando a otro mundo, al extranjero, definitivamente siendo mexicanos con vocación extranjera entonces va a ser inútil todo.
Pero afortunadamente vendrán otra vez los hombres verdaderos, los hombres de la noche, los sin rostro otra vez, hasta que alguien entienda. Cuántas veces sea necesario vamos a regresar, con otras voces, pero siempre el mismo rostro encapuchado de los hombres verdaderos, los hombres de la noche, los hombres murciélagos, andan en la noche.
Eso es lo que nosotros le diríamos a los niños: que despierten, que volteen a ver a otro lado, que no vean Televisa. Ojalá pudiera hacerse.
PREGUNTA: La frontera sur, la frontera más olvidada del país, desde siempre ha pugnado algunas ocasiones por un Mesoamericanismo y en otras ocasiones, algunos especialistas que conocen a Chiapas a través de los libros, de algunos supositorios creo yo, han dicho que (es) chouvinista hablar de separatismo. Pero aquí frontera sur, ¿qué destino le espera en cumplirse a medias, como siempre, con tantas otras promesas?
¿Qué futuro le espera a la frontera sur? ¿Será necesario que así como en 1928 los chiapanecos firmaron un TLC con México, será necesario de nueva cuenta romper esas relaciones y aprender a ser cabeza de ratón en lugar de ser cola de león?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No es justo. Mira, lo que nosotros estamos planteando en la mesa no es sólo lo que dicen los indígenas, también lo que dice el pequeño y mediano propietario. Es que no es justo que Chiapas sea México a la hora de pedirle y sea Centroamérica a la hora de darle. Eso es completamente absurdo. Creo que eso tiene que tener consenso todos los chiapanecos: ¿Por qué somos Federación a la hora de llevarse lo que tenemos y somos Centroamérica a la hora que se habla de la historia, a la hora que hay que meter infraestructura?
No, eso más bien viene siendo Guatemala, que sigan los inditos ahí y que vayan los turistas, pero no tiene derecho a industrializarse, no tiene derecho a mejorar su comercio, no tiene derecho a obras de infraestructura, que no sean las necesarias para ver a los inditos como en un zoológico. No es justo, ¿por qué vamos a permitir eso?
Entonces vamos a ser parejos; está bien, somos Centroamérica para recibir, entonces seamos Centroamérica para dar, o al revés, porque ese país, México, despega, entre otras por el sureste, por la sangre que fluye del sureste, que fluye esa sangre en electricidad, fluye en petróleo, fluye en ganado, fluye en miel, fluye en frutas, fluye en café y en fuerza de trabajo. No es justo que este país nos siga tratando así. Están tocando una herida muy grave que pueden reventarla, que se cerró en 1824 va a brincar otra vez.
PREGUNTA: ¿Qué perspectivas le ve al Mesoamericanismo?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Eso es lo que te estoy tratando de decir. Es que no es justo que nos aparten, no es justo que nos tengan aparte en una dependencia política, pero en una independencia miserable. No es cierto que estemos más cerca de Centroamérica a la hora de la explotación; a la hora de la explotación estamos más cerca del norte, del centro y norte del país. Pero a la hora de recibir estamos más cerca de Centroamérica y eso es lo que nos une al otro lado.
Pero tenemos derecho, como sureste, a ser parte de ese país que ya contribuimos a construir, porque el país no nace en 1824; el país del 94 se construye, el del Tratado de Libre Comercio, el de las exportaciones petroleras, el de las grandes obras de electrificación, el de los elefantes blancos de las carreteras esas de paga, se construye con la sangre chiapaneca. No es justo, ahora ya váyanse, ya les saqué todo lo que pude y háganse pedazos. Yo creo que no, que hay mucha riqueza todavía que quieren sacar.
Yo pienso que tendríamos que seguir en la Federación, exigirle a la Federación nuestra incorporación real, no de papel y pienso que en eso estamos de acuerdo indígenas y no indígenas, los que realmente son del sureste y tienen que sentir en la sangre este hervor. Otra vez me agité un poco, pero es que esa parte es de muchos años también.
PREGUNTA: Con toda la riqueza que tiene Chiapas, con todo el sentimiento que tiene la gente de Chiapas, toda la gente que habita Chiapas, si en un momento dado el Gobierno federal, si el mismo México entero, nosotros que estamos sobre Chiapas, no entendemos lo que están pidiendo y no se resuelven los problemas, ¿llegarían ustedes a delimitar o a señalar que quisieran separarse de México?
Muchos extranjeros en México señalan que ya quisieran tener en Europa la mitad de las riquezas que tiene Chiapas y sería un país muy progresista. ¿Ustedes llegarían a ese grado en un momento dado, si los orillara el Gobierno federal a eso?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No, nosotros iríamos necesariamente a la cuestión nacional, unirnos con otros hermanos, porque nosotros sentimos más identificación con los indígenas de Guerrero o de la Tarahumara que con los indígenas del Atlántico de Nicaragua, deveras, en términos históricos y de explotación y de reivindicación. Estamos más cerca en corazón de los tarahumaras o de los yaquis que de los de la costa atlántica nicaragüense. Nosotros siempre iríamos a la Nación, a la Nación. Primero con los indígenas, luego con los campesinos y luego ya con el pueblo en general.
PREGUNTA: Nosotros siempre hemos sido un país de sexenios, un país en que los programas se hacen dependiendo de los gobernantes, ¿qué seguridad hay de que el próximo gobierno garantice o respete los acuerdos a que ustedes lleguen con el actual gobierno?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno, lo que nosotros estamos pidiendo es que cuando llegue o esté acabado el acuerdo de paz, nosotros pedimos que lo firmen los representantes del Gobierno, los testigos y que haya un compromiso de los candidatos a la Presidencia de la República o al gobierno del estado, de que van a cumplir esos acuerdos cuando accedan al poder, sobre todo porque la mayoría de ellos rebasa el ámbito anual, el 94. Y como en 95 hay nuevo gobierno estatal, nuevo gobierno municipal, nuevo gobierno federal, entonces tiene que haber un compromiso.
Como no sabemos quién va a ganar todavía, ¿o ya se sabe quién va a ganar? Ya sabemos quién va a ganar, nos estamos haciendo patos aquí. Se supone que pueden ganar varios partidos. Entonces le estamos pidiendo a los candidatos de cada partido que suscriban el acuerdo. Así nosotros estamos seguros de que si gana uno u otro ya firmó y luego ya como Presidente tendrá que repetir.
PREGUNTA: Nada más, ¿si tiene confianza el EZLN sobre el despertar de la sociedad chiapaneca cuando habla de que Chiapas es el botón y que abarca a más de 32 estados y si Chiapas de aquí, de esta reestructuración que hace el mismo gobierno estatal para tratar de hacer borrón y cuenta nueva y devolver credibilidad a la sociedad, de un nuevo modelo de una nueva forma de gobernar?
SUBCOMANDANTE MARCOS: A mí lo que me preocupa en el despertar chiapaneco es que cada quien jale por su lado, es decir, los campesinos por su lado y según su organización política, los comerciantes por su lado, y la clase gobernante por su lado y todos quieran sacar provecho de lo que está pasando aquí pero separados. Es lo que decía hace rato. Si este sacar provecho de toda la sociedad civil, de todos. No importa que seas prieto, blanco, que seas de izquierda, de derecha, y que este estado empiece a recibir lo que merece, ahí debería encaminarse el despertar de la sociedad chiapaneca.
Ahora que está dando el Gobierno federal, ahora que agarre el turismo, ahora los industriales y algo los campesinos, según las mil organizaciones que hay en Chiapas. Pero si se aglutinan y exigen lo que es derecho histórico de este estado, sin distinción de color y le exigen al Gobierno federal la retribución, ese va a ser realmente el despertar chiapaneco al que siga un día nuevo pero ya como estado, con industria, lo que tú ves en cualquier otro estado, que aquí no ves.
Ahora resulta que con el Ejército Zapatista hay gente que descubrió que existía un municipio que se llama Ocosingo; intelectuales, estudiosos de la historia de México y que además es el más grande en extensión del país, no sabían. Cuando yo hacía la descripción esa de lo invito a Chiapas, haga de cuenta que viene conmigo, vamos a agarrar un carro y vamos a entrar. En realidad hasta que empezó el Ejército Zapatista, ahí está San Cristóbal y hasta descubrieron que hay una Catedral, que tiene tantos años y son mexicanos. Sí, están descubriendo el sureste, están conquistándolo otra vez.
Pero sí hay que despertar, que hay un cambio en el rumbo del estado y que tiene que ser respuesta de la Federación. Por los chiapanecos no ha quedado, este estado no es pobre no porque no produzca, este estado es pobre porque se han llevado todo. Pobre en todos los sentidos.
PREGUNTA: Después de las negociaciones, el EZLN ha decidido alinearse a un partido político o seguir un nuevo movimiento?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No, el Ejército Zapatista no se afiliará a ningún partido político ni se va a hacer partido político, El EZLN lucha por 11 puntos. Cuando se cumplan éstos desaparecemos. El EZLN no quiere el poder, pero a cualquiera que llegue al poder, quiere poder y... ya es mucho poder, ¿no?. Pero esto del poder, queremos exigirle que cumpla con lo que queremos.
CONCEPCION VILLAFUERTE (TIEMPO, DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS): Creo que hay muchas preguntas. Creo que no todas se pueden responder. Nosotros vamos a hacer varias preguntas y nosotros mismos nos las vamos a responder. Desafortunadamente, de lo que tenemos memoria nosotros en 14 años no podemos sentir, asimilar el ¿por qué?, viviendo aquí, siendo de aquí, no entendimos lo que estaba pasando. Somos un periódico que tiene una línea, que tiene una marca, una protección de Samuel Ruiz, que tiene muchos apodos.
Nos sentimos casi ofendidos porque nos ponen sombreros que no tenemos. Yo quiero, a nombre del equipo que trabaja en TIEMPO, confesar que somos unos verdaderos ignorantes y, con mucha responsabilidad por no haber sabido lo que estaba ocurriendo en las comunidades indígenas. Lo intentamos, pero no logramos hacer nada.
Entonces, si lo que no pudimos asimilar en 14 años que llevamos tratando de hacer algo, de intentar algo, de publicar algo, no creo que con una o dos preguntas que podamos hacer ahora, se nos aclare esa situación, porque es algo que tenemos que empezar a asimilar. Y me da tristeza, porque estamos en Chiapas, somos de Chiapas y vamos a morir en Chiapas. Apenas aquí, sólo estamos cuatro medios de Chiapas y son, yo creo, más de 40 los que existen aquí.
Eso demuestra nuestra total y absoluta ignorancia y creo que no podemos preguntar nada, porque tenemos la obligación de saberlo todo. Eso sería, no sé, quizá una disculpa a la gente que se acerca a nosotros. ¿Y que no tengamos la capacidad de dar una respuesta al oficio que supuestamente nosotros debíamos haber hecho? No podemos preguntar nada. En TIEMPO tenemos la obligación de saberlo y no lo supimos y no lo supimos lo que estaba pasando, no el primero de enero, porque eso sí, todo mundo nos señala como que fuimos los primeros. No.
Los primeros fueron otros que nos llegaron a avisar y no fuimos los primeros, porque alguien llegó y nos tocó la puerta y nos avisaron. Lo que estaba pasando antes, quizá desde 1980. Entonces, nada tenemos que preguntar.
PREGUNTA: ¿Y Marcos con quién está en el proceso presidencial a la Presidencia de la República?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No sabemos, pues, cómo está esa jugada. El Comité Clandestino me prohibió y se prohibió a sí mismo, sobre partido políticos o candidatos. No podemos decir sí o no. Tenemos que reir y, como usamos pasamontañas, nadie se da cuenta que nos estamos riendo. Bueno, muchas gracias, déjenme ir a echarme un taco.
Versión estenográfica de la entrevista de prensa ofrecida por la dirigencia del EZLN a los representantes de los medios de comunicación de provincia.
A 25 de febrero de 1994.

References: resolución 
 artículo 4
 artículo 4
 artículo 27
 resolución 
 artículo 4