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Timestamp: 2017-08-24 08:31:01+00:00

Document:
Historia. La Paz C.P.
Villa La Paz, Colonia Piamontesa
1858 - 17 de Octubre - 2010
Cuna de la Colonización Agrícola
El Periodo Moreliano
La Paz a fines del Siglo XIX
La Paz en 1900
Instituciones Paceñas
La Paz Siglo XX
Pinceladas Paceñas
CAPITULO 1: NACE UNA COLONIA
S.A.R.O.:
Fundación de la Socieda Agrícola del Rosario Oriental.
Primer informe presentado a la Sociedad Agrícola.
Son la Miseria, el Sufrimiento, el Hambre los que nos echan.
El primer adelantado: Juan P. Planchon.
Primera emigración.
La famosa carta de Baridon.
No se conoce otra enfermedad que la de la muerte.
Segunda emigración.
Tercera emigración.
El nacimiento de la Colonia Agrícola del Rosario Oriental.
El contrato (Texto Completo).
Naceun pueblo de Paz y Concordia.
La Paz en el lugar ideal.
Diario de Doroteo García.
Doroteo García: el fundador de La Paz.
La Paz en marcha.
La llegada de los valdenses-piamonteses a la región del Rincón del Rey se produce en 1858 luego de su pasaje por Las Macanas y otras zonas en la cuenca del Río Santa Lucía Chico en el departamento de Florida.
Qué significa valdense-piamontés sea quizás la primer interrogante que debemos contestar.
VALDENSE: integrante de una colectividad religiosa que luego formaría un pueblo que lo identifica en sus costumbres que no sólo son religiosas. Puede decirse costumbres valdenses, apellidos valdenses, sin tener que estar ligado obligatoriamente a lo religioso.
Es cierto que la religión ha sido un lazo muy fuerte por lo que puede indicarse muchas veces que el Valdense es un pueblo-iglesia, aunque estas dos condiciones no siempre deban ir acompañadas.
La religión valdense nació en la prédica de Pierre Valdo en el siglo 12 en la ciudad francesa de Lyón y pronto se extendió a muchas ciudades europeas. En 1532 tras el sínodo de Chanforan los valdenses se adhieren a la Reforma incorporándose al Protestantismo.Tras continuas persecuciones (incluidas la peste y la matanza de las pascuas piamontesas) son desterrados de sus valles alpinos.
Las fechas del 15 y 16 de agosto de 1689 marcan uno de los episodios épicos de la historia europea de los valdenses. La historia lo recoge con el nombre de “El Glorioso Retorno”. Sin embargo la igualdad de derechos no llegaría hasta el Edicto de Emancipación del 17 de febrero de 1848.
Los valdenses en la actualidad suman unos 30.000 en Europa y cerca de 15.000 en América fundamentalmente en Uruguay, Argentina y Estados Unidos.
PIAMONTE: Una de las 20 regiones en que se divide la república italiana, limita con las regiones de Valle de Aosta, Lombardía, Liguria, Emilia Romaña y con dos países a saber: Suiza y Francia. Está dividida en seis provincias: Alessandria, Asti, Cuneo, Novara, Turín y Vercelli. La población del Piamonte según el último censo italiano se sitúa en los 4.302.565 habitantes.
En los valles valdenses (Pellice, Chisone y Germanasca) la población alcanza los 33.257 habitantes lo que representa sólo el 0,77% del total del Piamonte.
VALLES VALDENSES: Se ubican en la provincia piamontesa de Turín (Torino en italiano) y ha sido el reducto tradicional de los valdenses tras las continuas persecuciones. Allí se formó una especie de ghetto que recién se fraccionaria con la partida hacia la aventura americana.
El valle Pellice comprende las comunas de Angrogna, Bibiana, Bobbio Pellice, Bricherasio, Lucerna San Giovanni, Lusernetta, Rorá, Torre Pellice y Villar Pellice.
Los valles Chisone y Germanasca tienen estas comunas: Inverso Pinasca, Massello, Perosa Argentina, Perrero, Pinasca, Pomaretto, Prali, Pramollo, Salza di Pinerolo y San Germano Chisone.
Luego de finalizada la guerra grande un grupo de ciudadanos conformarían sociedades con el fin de incentivar la inmigración y tareas que no eran comunes de los orientales. Los autores discrepan sobre los fines de estas siendo algunas de tipo netamente especulativo. No es el caso creemos firmemente de la Sociedad Agrícola del Rosario Oriental integrada por personas de poder económico de familias tradicionales y algunos extranjeros. Sus accionistas eran Juan P. Ramírez, Gabriel A. Pereira, Joaquín Errazquin, Doroteo García, Juan R. Gómez, José M. Montero, Cándido Joanicó, Juan D. Jackson, Clara H. De Jackson, Andrés Lamas, Lucas Montero, Alejandro Chucarro, Francisco Ordoñana, Pedro A.Gómez, Antonio M. Pérez, Daniel Zorrilla, Marcos Vaeza, Adolfo Lapuente, José G. Palomeque, Alfredo García Lagos, Juan Quevedo, Mariano Baudrix, Pedro Sáenz de Zumarán,Ricardo Hughes, Santiago Lawry, Juan Trías, Antonio Márques Guimaraens, Juan Lebas, Cruzet y Fernández, José A. Lizaum, Jorge Hodgkiz, Guerra Hermanos, y Carlos Robillard.Luego del contrato del 31 de julio de 1858 entre dicha sociedad y los colonos valdenses-piamonteses que se encontraban en la Florida estaría naciendo LA PAZ.
FUNDACIÓN DE LA SOCIEDAD AGRÍCOLA DEL ROSARIO ORIENTAL
Textualmente ofrecemos el acta de fundación de una sociedad que esta muy ligada a lo que sería luego la presencia de los valdenses-piamonteses en la zona del Rincón del Rey.
En Monte Video el 6 de agosto de 1857, reunidos los Sres. Don Pablo Duplessis, Don Rafael Ruano, Don José Gabriel Palomeque, Don Juan Quevedo, Don Joaquín Errazquin, Don Juan Jackson, Don Floro Lacueva, Don Alejandro Chucarro, Don Pedro Sáenz de Zumaran, Don Carlos Robillard y el infrascripto, con el fin de resolver lo que deba hacerse para llevar adelante el pensamiento de establecer una Colonia Agrícola bajo las bases, poco más o menos que presentó el Señor Robillard; acordaron nombrar un Directorio, elegido de entre las personas suscriptas a la proyectada Empresa, para que:
1º Formalice la Sociedad, y recoja la adhesión de los Accionistas ya suscriptos, y los demás que se puedan obtener.
2º Que obtenido esto, formalice los reglamentos que deban observarse.
3º Que proponga los medios de poner en ejecución el pensamiento social.
Hecho lo cual convocará los Socios, para darle cuenta de sus trabajos y se resolverá definitivamente lo que más convenga al interés social.
En consecuencia de ser este el acuerdo de los presentes, se resolvió nombrar y se nombraron para formar el Directorio a los señores Don Joaquín Errazquin, Don Juan Quevedo y Don Doroteo García, y para constancia lo firmamos.
(FIRMAS) Duplessis- P.S de Zumaran- Joaquín Errazquin- A.Chucarro- Rafael Ruano- José Gabriel Palomeque- Juan Quevedo- Juan D. Jackson- Floro Lacueva- Carlos Robillard. Doroteo García Secretario ad hoc.
PRIMER INFORME PRESENTADO A LA SOCIEDAD AGRÍCOLA
En este informe se da cuenta de la compra de los terrenos para colonizar, el contrato con Ramírez y la posibilidad de inmigración escandinava.
Informe de la Comisión: Señores de la Sociedad Agrícola del Rosario Oriental. La Comisión nombrada por Vds, en la sesión de 6 de agosto del año pasado, para formalizar la sociedad, formar sus reglamentos y proponer los medios de ejecución para llevar a efecto el pensamiento social- tiene el honor de someter al conocimiento y aprobación de Vds., el resultado de sus trabajos.
Las dificultades que esperimentó en conseguir un terreno bastante extenso para asegurar los beneficios de la Empresa, en una localidad aparente, a un precio y condiciones convenientes, y las oscilaciones del tiempo en que vivimos, han retardado hasta ahora, este acto tan importante y deseado por nosotros, en un interés particular, sin duda, pero que interesa altamente las conveniencias actuales y futuras de este país.
Sin detenerse en hablar de varios proyectos que tuvo en mira para establecer unos Colonos Saboyardos, que llegaron a nuestras playas en Enero ultimo, la Comisión se decidió a aceptar las propuestas que hizo por comisión de persona respetable de Bergen, en Suecia, el Sor. Wildner, Cónsul Sueco residente en ésta. Presentamos a Vds. el contrato celebrado para la introducción de 50 familias Noruegas.
Las condiciones no pueden ser más ventajosas para la Empresa.
Sólo se obliga a dar en propiedad, 36 cuadras de terreno a cada familia, que se pagaran con la tercera parte del producto de sus cosechas en los primeros cuatro años; y a anticiparles con cargo de devolución, el costo de semillas para el primer año y dos vacas por familia. La Comisión tiene motivos para esperar que estas condiciones son muy aceptables a los Colonos y que su número se aumentará muy considerablemente, desde que este ensayo produzca los buenos resultados que nos prometemos.
El arreglo celebrado con Dn. Juan Ramírez, para la adquisición de cuatro leguas de terreno con puerto en el Rosario, nos proporciona un excelente local, inmediato y de preferencia a cualquier otro, porque une a estas grandes ventajas la de que sus abundantes montes nos proporcionan el ejercicio de industrias que concurran a satisfacer su costo.
De los 32.000 pesos en que lo hemos contratado, salva la aprobación de Vds., el Sr Ramírez percibirá sólo 20.000 ps, tomando en acciones los restantes 12.000 pesos.
Del presupuesto de gastos resulta que para el establecimiento de la Colonia sólo necesitamos 30.000 pesos y que 4.000 ps. de estos serán reembolsados por los colonos, al fin de los cuatro años. De las 50 acciones que forman esta suma, tenemos 40 y no dudamos que desde que la Sociedad se formalice y desaparezca la incertidumbre, obtendremos las 10 acciones restantes, sin traer a consideración el producto que nos proporcionen los montes y otros arbitrios seguros que pueden tocarse.
La Comisión cree que podrá fomentar en Europa, el crédito de este establecimiento rural, atrayendo a él labradores que vengan de su cuenta y compren nuestro terreno a plazos convenientes,
Presentamos a Vds, por último, el Proyecto de Estatuto que nos parece mejor adoptar para la Dirección y Administración de la Sociedad, a fin de que se examine y otorgue su aprobación, con las mejoras que a Vds, parezca conveniente introducir en él; y que en consecuencia se nombren las personas que hayan de formar el Directorio.
La Comisión saluda a Vds, atentamente.
Monte Video abril 29 de 1858. (FIRMAS) Doroteo García, Juan Quevedo, Joaquín Errazquin.
SON LA MISERIA, EL SUFRIMIENTO, EL HAMBRE LOS QUE NOS ECHAN
Encerrados en sus angostos y poco fértiles valles, al aumentar la tranquilidad luego del cese de las persecuciones aumentó también considerablemente la población.
La emigración se hizo en los primeros años aislada hacia zonas cercanas, pero tendría que ser con el tiempo seguramente una de las opciones de supervivencia.
A partir de 1850 una profunda crisis agrícola acelera el proceso al aumentar la miseria en familias tan cargadas de hijos (6 a 10).
Los pastores Revel y Malan eran contrarios a la emigración porque entendían que al contacto con otros mundos perderían sus costumbres y su fe y serían absorbidos, en tanto el más ferviente impulsor fue el pastor Miguel Morel. La iglesia intentaba que si había una emigración fuera ordenada y hacia un lugar cercano para mantener la unidad.
EL PRIMER ADELANTADO: JUAN P. PLANCHON
La emigración de los valdenses-piamonteses de sus queridos valles fue como decíamos debida a razones económicas. Después de la emancipación de 1848, las puertas estaban por fin abiertas para extenderse afuera de los valles; pero sus condiciones económicas eran tales, que la expatriación era muy difícil. Una sucesión de años malos para la agricultura, empeoraron aún la situación, a tal punto, que en 1854, tres mil familias fueron socorridas por el vecindario. El aumento siempre creciente de la población trajo como consecuencia inevitable la emigración.
Hubo propuestas de Sétif (Argelia) y de la república Argentina. La propia Mesa Valdense tomó informaciones de Cerdeña, Argelia, Estados Unidos, Argentina y Australia. El resultado de estas investigaciones fue que el único país que ofrecía grandes facilidades para familias pobres, era la Argentina. La Emigración, sin embargo, no se realizó a pesar de un acuerdo estipulado con el Agente del gobierno de Santa Fe.
La fecha de salida de la primera expedición fue postergada y, por esa razón, la desconfianza empezó a cundir por todos lados. Los que habían depositado sus importes, optaron por retirarlos. Las gestiones oficiales hechas con sociedades argentinas de emigración fracasaron, pues, por completo.
Sin embargo la emigración se realizó hacia un país en el cual nadie había pensado: la república Oriental del Uruguay.
Juan Pedro Planchon de 24 años se había embarcado en Marsella, según se cree, en el año 1852, sin rumbo fijo. Pasó seis meses en viaje y su embarcación sufrió toda clase de accidentes; por fin llegó a Montevideo, en donde trabajó en una confitería.
Desde Montevideo escribió a un hermano suyo, radicado en Villar Pellice, para inducirlo a venir al Uruguay, pues la vida era más fácil que en los valles.
Tres familias deseosas de emigrar, se decidieron a hacerlo. Todos estos emigrantes, procedentes de Villar Pellice, eran: José Planchon, hermano del que estaba establecido en Montevideo, con su esposa (Magdalena Barolin) y tres hijos (Juan, José y Ana); Juan Pedro Baridon y su esposa (María Geymonat Fontana) quienes se casaron el mismo día de la salida; Pedro Gonnet su esposa (Magdalena Salomon), su hermana María Gonnet y Magdalena Frache.En total 11 personas.
El 6 de noviembre de 1856 toda la población de Torre Pellice daba una despedida a ese puñado de compatriotas, que salían hacia el Uruguay. Estos valientes corrieron riesgos, movidos tan sólo por la fe de hallar buenas tierras para el trabajo agrícola. La travesía de Génova a Montevideo a bordo del “Enrichetta” fue buena pues tan sólo duró 53 días.El 3 de febrero de 1857 el barco que conducía la primera expedición, atracó al muelle, y subió a bordo, momentos después, Juan Pedro Planchon.
Todos hallaron trabajo de inmediato y habrían podido radicarse definitivamente en Montevideo; sin embargo prefirieron aceptar trabajar tierras próximas a la capital.
José Planchon se empleó en primer lugar, en la confitería de su hermano y más tarde los dos fueron a establecerse a ocho leguas de la capital; mientras que Baridon y Gonnet después de haber trabajado en Canelones en tierras de Pantaleón Pérez se trasladaron a Florida donde la municipalidad tenía 4 leguas de terreno dividido en chacras que se vendían a 30 pesos oro cada una.
LA FAMOSA CARTA DE BARIDON
Con fecha 5 de abril de 1857 Juan Pedro Baridon escribe desde la Florida a Villar Pellice-su aldea natal-una larga carta en la que expone, su situación halagüeña.
Comienza diciendo:”Este es un país comparable con la tierra de promisión de que hablan los sagrados escritores, hay abundancia de riquezas naturales, en sus praderas pacen innumerables majadas, tropillas de caballos, y una cantidad asombrosa de animales vacunos. Abundan las aves de toda especie, venados, avestruces, etc y las perdices son cogidas con una caña a cuyo extremo se coloca un lazo hecho ya con una pluma de avestruz desprovista de sus plumas, ya con una pequeña trenza de cuerda”.
Más adelante agrega:”Compré terreno como para criar 50 vacas, tres o cuatro bueyes, 6 u 8 cerdos, unas 200 gallinas, 15 o 20 caballos y unas cuantas ovejas. En este país, en vez de llevar todo sobre los hombros uno lo lleva tranquilamente de a caballo. Vamos en busca de agua con un trineo, sobre el cual está colocado un barril, y el caballo lo lleva; pero no arrastra nada, a no ser que uno esté cabalgando en él. Si vamos de paseo, no nos alejamos a la distancia de cien pasos sin andar a caballo. Ya estamos al corriente del idioma y de las monedas (en unos tres meses). Aquí no se sabe lo que es la justicia de los tribunales; se ignora lo que sea hacerse citar con un juez. No cambiaríamos nuestro haber con el propietario más pudiente de Villar. Un terreno de 30 cuadras (alrededor de 80 journées) se vende por el gobierno a 125 francos, incluyendo los gastos de escrituración; vende una chacra a cada varón. El que llegara aquí disponiendo aún de 260 francos es un hombre rico. Para el pasaje de los dos y el equipaje, pagué tan solo 550 francos. Aún cuando uno tuviera que morir aquí, la familia no quedaría en situación tan precaria como en el Piamonte. Al llegar aquí hemos recogido (en campos ya segados) en el espacio de un mes, trigo suficiente para todo el año. Hay por acá sauces tan corpulentos como nuestros castaños, y con ellos se hacen tablas; y cebollas del tamaño de mi cabeza. Se siembra desde junio hasta fines de setiembre y se cosecha en diciembre. Es suficiente dedicar dos o tres días por semana al trabajo de la tierra. Todas las faenas del campo se hacen con caballos o bueyes”.
Ya sobre el final de la carta Baridon cita una de las frases más famosas de la historia valdense-piamontesa de Sud América.
NO SE CONOCE OTRA ENFERMEDAD QUE LA DE LA MUERTE
Cerrando su carta que tanto efecto haría en sus compatriotas de los valles Baridon escribe:”País muy sano. No se conoce otra enfermedad que la de la muerte. Los vecinos nos convidan para que nos relacionemos con sus familias; ellos nos brindan hospitalidad, vienen a ayudarnos en la construcción de nuestras casas”. Y ya cerrando brinda algunos precios:”Un caballo se vende a 20 o 30 francos; la montura y el apero de 120 a 300 francos; una oveja a 10 francos, una lechera con cría a 80 francos, un buey a 125 francos”.
El 4 de junio de 1857 fecha su carta José Planchon que envía a sus familiares en los valles diciendo:”Vivimos en campaña; mi hermano Juan Pedro está con nosotros a 8 leguas de Montevideo. Hemos cosechado 80 bolsas de maíz, y nos ocupamos ahora de sembrar trigo. Tenemos bueyes, toros, vacas, cerdos y gran cantidad de gallinas.
Gonnet y Baridon compraron tierras a 22 leguas de Montevideo. No vayan a creer que tenemos que trabajar la tierra con la azada y desarraigar los árboles; hay solo que poner la mano al arado. Recomiendo a las familias que quieran venir que traigan toda su ropa, pues aquí no hay tejedores, que traigan también toda clase de semillas, y grandes hoces para cortar el trigo. Este año, el trigo rindió en estos parajes del 30 al 35 por uno.”
La carta de Baridon causo sensación en los valles. De inmediato, se organizó otra emigración de 10 familias que sumaban un total de 71 personas de distintas localidades de los valles. La lista incluía de Villar Pellice: Familia Bertin 5 personas, familia Vigna 7, Bertinat 6, y dos solteros de apellidos Gonnet y Davyt.
De Torre Pellice: familia Roland 10 personas.
De Rorá: familia Tourn 2 personas y tres solteros.
De Prarostino: familia Soulier 3 personas.
De San Germano: familia Durand 5 personas; familia Bleynat 8 personas más dos solteros.
De Inverso Pinasca: un individuo.
De Pomaretto: familia Rostan 6 personas.
El pastor Charbonnier de Génova los recibió con verdadero afecto y los acompañó hasta el último momento. Unas horas antes de la salida del barco, que se efectuó el 26 de junio, el pastor, subió a bordo y reunió al grupo de emigrantes sobre el puente para un culto. Leyó el salmo 107 y algunos versos de la Epístola de Santiago, dirigiéndoles breves palabras de exhortación de permanecer fieles a Dios y terminó con una ferviente oración. La emoción embargaba a todos; los emigrantes pidieron al pastor que llevara mensajes de afecto a los hermanos que dejaban en los valles. Los dueños del buque de apellido Módena, quedaron muy bien impresionados del grupo y se dice que le comentaron al pastor Charbonnier que nunca habían embarcado gente mejor.
Después de 93 días de travesía el velero amarró en el puerto de Montevideo. Los emigrantes deciden quedarse todos en Uruguay menos Bleynat que sigue hacia la Argentina.El barco tenía por nombre”I DUE AMICI”(Los dos amigos).
El moderador Bartolomé Malan sabedor de que la legación británica debía tener un capellán en Montevideo dio a los emigrantes una carta de recomendación para él, pensando que por el hecho de poseer el mismo vínculo de fe haría algo en su favor.
Aquí entra en juego uno de los personajes más polémicos de la historia sudamericana de los valdenses piamonteses: Frederick Snow Pendleton quien ayudaría como perjudicaría en distintas circunstancias a los colonos lejos de su patria y sin conocimiento del idioma.
En aquel momento, la fiebre amarilla hacia estragos en Montevideo haciendo irónica la frase de Baridon de poco tiempo atrás. En tres meses habían muerto cerca de dos mil personas. Aconsejados por Pendleton enviad a Florida, a caballo, como mensajeros a Roland y Vigna, acompañados por Planchon.
Poco después Baridon volvió con los tres mensajeros, trayendo carretas con bueyes, en busca de las familias y de sus equipajes. Después de la celebración de un culto por el reverendo Pendleton y de la administración de la Santa Cena al grupo de emigrantes, éstos emprenden viaje hacia Florida, adonde llegan el 29 de septiembre de 1857. Muy pronto según testimonios de la época todos obtienen trabajo.
Se componía de 27 familias y algunos individuos aislados que formaban un total de 136 personas, de las cuales 45 eran del Villar y las demás de Bobbio, Torre Pellice, San Giovanni y Prarostino. El pastor Juan Daniel Charbonnier recibió otra vez, con su acostumbrado afecto, a estos nuevos emigrantes. Les aconsejó nombraran una comisión que se ocupase de los intereses comunes hasta su establecimiento definitivo y les hizo votar algunos artículos del reglamento por los cuales se comprometían a permanecer unidos, mantenerse fieles a la religión de sus padres, observar el reposo dominical, organizarse pronto en comunidad para celebrar regularmente el culto, proveer a la instrucción de los jóvenes, ejercer una buena y fraternal disciplina, a fin de conservar la pureza de costumbres que había distinguido tradicionalmente al pueblo Valdense. El buque”·Adele” despliega las velas el 7 de diciembre realizando una de las travesías mas rápidas de la época ya que sólo empleó 53 días. Lógicamente muchas de estas prerrogativas- que menciona Charbonnier- no fueron cumplidas, quizás sea la de la educación la que se cumplió más fielmente. Al llegar a Montevideo el 29 de enero de 1858, los emigrantes encontraron el país en revolución, la que había sido encabezada por el general César Díaz contra el gobierno del presidente Gabriel A. Pereyra, y que tendría su trágico epílogo en la hecatombe de Quinteros el 1 de febrero. Todos los días, en las calles de la ciudad y en la campaña la sangre corría a torrentes. Pendleton detuvo a los valdenses-piamonteses en Montevideo por no considerar indicado que salieran al campo en tales circunstancias. El propio reverendo dirigió un culto en francés para los emigrantes. A los catorce días llegaron las doce pesadas carretas desde Florida. Los equipajes, muebles, mujeres y niños se transportaron en las carretas y los hombres iban a pié, cazando perdices y aves silvestres para la alimentación de los viajeros. Al cabo de una semana llegaron a la “tierra prometida”. Se cuenta que Pablo Gardiol uno de los colonos internándose en busca de palomas y carpinchos, fue detenido por unos matreros quienes le robaron la capa, la escopeta y el reloj.
A las dificultades propias derivadas del enfrentamiento con un medio desconocido, se le sumará una larga sequía. Por otra parte, si bien la mayoría de los colonos se concentraron en la zona del Santa Lucía Chico y fundamentalmente en la zona de Las Macanas, se encontraban bastante dispersos, con los consiguientes problemas para desarrollar unidos las tareas agrícolas, la instrucción y las actividades religiosas. Los emigrantes sumaban cuarenta y cinco familias, de las cuales, quince, estaban en buena posición material y treinta en condiciones de pobreza.
No obstante, la principal dificultad que debieron enfrentar fue la denodada oposición del cura de Florida, el jesuita Majesté. Este sacerdote llegado a Montevideo desde Buenos Aires en 1852, hecho miembro del clero seglar, desempeño el cargo de Secretario del Vicariato antes de ser encargado de Florida, transformándose en el orador sagrado de moda según expresa Paul Besson en su escrito El Jesuita Majesté contra los Valdenses.
Para su formación jesuítica el establecimiento de una serie de familias protestantes-y además valdenses- en la zona, era una afrenta directa para la Iglesia Católica. A través de encendidos discursos y de presiones sobre el Jefe Político de Florida, realizó una intensa propaganda contra los colonos, propaganda que en algún caso se transformó en violencia directa.
Los colonos, preocupados por el cariz que tomaban los acontecimientos, recurrieron a Pendleton en procura de apoyo. Éste logró entrevistarse con el Ministro del Interior, Antonio de las Carreras, para solucionar la cuestión. En carta dirigida por este último al Jefe Político de Florida Juan Caravia, fechada el 3 de abril de 1858, lo instaba a velar por la seguridad de los colonos, en los siguientes términos: “Tengo, por otra parte, buenos informes sobre estas gentes; son laboriosos, simples, y por consiguiente, pacíficos, y como el principio constitucional es además un principio económico y de progreso, creo que se debe dejarles en entera libertad para aquellas prácticas y garantirles del fanatismo, que podría impedir de verificarlas. Espero pues que penetrado Ud. como yo de la importancia de esa tolerancia, del derecho que asiste y de las conveniencias políticas y económicas de darle toda clase de garantías, ordenará Ud. lo necesario para que ni la alarma se produzca una vez persuadido del objeto de las reuniones ni la paz que en ellas debe reinar sea turbada por extraño alguno sin ningún pretexto”.
Parece innegable que la presión británica a través de su capellán jugaron un papel importante en esta decisión; pero también es innegable que el pensamiento expresado en esta carta era el predominante en la mayor parte de la clase dirigente, influida por ideas liberales europeas e integrada, en gran medida, en organizaciones masónicas. En efecto, y no obstante definir la constitución de 1830 a la Iglesia Católica como la oficial del estado, esos sectores dirigentes habían logrado hacerla retroceder notoriamente en la vida nacional.
Sin embargo actitudes intolerantes como las de Majesté no eran comunes, al contrario la actitud tolerante era la más corriente
Aunque no fueron de ahí en más perseguidos, las presiones continuaron esporádicamente. Frente a esta situación, y luego de efectuar una visita personal, Pendleton estimó necesario sacar a los colonos de Florida y trasladarlos a otro sitio, en donde, a su juicio, estarían más seguros.
Al respecto escribe el moderador Bartolomé Malan:” Estarán mucho mejor en el Rosario que en la Florida, aunque la persecución haya terminado después de la visita que les hice. En el Rosario estarán rodeados de ingleses; esto es una enorme, hasta diría, la sola protección en este país.
Por otra parte, no estaban completamente seguros de ataques de malhechores. Así por ejemplo, David Geymonat casi fue víctima de una celada. Despertado durante la noche y llamado afuera de su rancho, no bien apareció sobre el umbral de su puerta, le tiraron un lazo, cayó al suelo y fue arrastrado lejos. Era un jinete quien lo había asaltado, a traición. Afortunadamente un hijo de Geymonat, alarmado al no oír la voz de su padre, tomó una escopeta y la descargó en la dirección del ruido. El ladrón soltó el lazo y huyó.
EL NACIMIENTO DE LA COLONIA AGRÍCOLA DEL ROSARIO ORIENTAL
Los campos del Rincón del Rey eran tierras fiscales que le fueron obsequiadas a Nicolás Herrera en 1822 en recompensa a su colaboración con las fuerzas lusitanas-brasileñas.En 1834 fueron vendidas a Juan J. Jackson y luego a Juan Pedro Ramírez en 1843. La Sociedad Agrícola del Rosario Oriental las adquirió a Ramírez a razón de ocho mil pesos la legua cuadrada, de los cuales una tercera parta se entregaba en acciones.
Pendleton a su regreso a Montevideo se entrevisto con Doroteo García para ubicar los colonos valdenses-piamonteses en esa zona.
Cuatro valdenses partieron a visitar los terrenos y retornaron satisfechos de las tierras. En seguida se pensó en hacer un contrato con la Sociedad. Este trabajo duró por lo menos seis semanas, porque los colonos, algo desconfiados y no conocedores del idioma, querían que cada palabra fuera explicada. Baridon hacía semanalmente un viaje de Florida a Montevideo representando a los valdenses quienes siempre hallaban algo que agregar o corregir.
Finalmente el 31 de julio de 1858 el contrato fue firmado por Juan Pedro Baridon, Miguel Long y Juan Daniel Vigna en nombre de las 45 familias.
El resto de los firmantes fueron Esteban Planchon, Juan Daniel Bertin, Pablo Gardiol, David Roland, Juan Pedro Geymonat, Juan Pedro Planchon, Salomón Michelin, David Geymonat, Eliseo Bertinat, Juan Salomon , Juan Negrin, Pedro Gonnet, Tomás Rostan, Pedro Pasquet, Esteban Courdin, Esteban Rostan, Juan Pedro Tourn, Francisco Forneron, Juan Peyrot, Enrique Costabel, Bartolomé Ajassot, David Eliseo Caffarel, Juan David Berton, Juan Pablo Long, Juan Pedro Arduin, Bartolomé Berton Caviglia, Bartolomé Ugon, Pablo Bertinat, Esteban Cesan, Daniel Goss, David Geymonat, Bartolomé Durand, Juan Daniel de José Gonnet, Pedro Geymonat, Miguel Avondet, Daniel Bonin, Juan Costabel, José Planchon, Jacobo Glunegou-Soulier, Juan Daniel Gonnet y Felipe Pons.
EL CONTRATO (TEXTO COMPLETO)
Jean Pierre Baridon, Michel Long y Jean Vigne, obrando por sí y en nombre de 40 familias de sus compañeros de los valles valdenses, establecidos en la Florida, que al final suscribirán, celebrarán con el Directorio de la Sociedad Agrícola del Rosario Oriental el siguiente CONTRATO:
Artículo 1º - Aquellos de los que suscriben en número de quince, que en el día poseen chacras en la Florida, la ceden, donan y traspasan, en toda propiedad al Directorio, a quién entregarán sus títulos de propiedad, con todos los edificios y mejoras existentes, bajo las condiciones siguientes:
1ª Que el Directorio les ha de donar en toda propiedad, a cada uno de ellos, una chacra de 36 cuadras en el Rincón del Rosario, que va a colonizarse.
2ª Se le pagará el transporte de la Florida al Rosario con sus familias.
3ª Se les dará la filástica y los clavos necesarios para hacer la habilitación en el nuevo terreno; quedando así desobligado el Directorio de toda otra concesión u obligación hacia ellos.
Artículo 2º - Las demás familias que no tienen chacras que cambiar con el Directorio se colonizarán en el Rosario junto a sus compañeros, bajo las bases siguientes:
1ª Cada familia de colonos recibirá una chacra de 36 cuadras, que les pertenecerá en toda propiedad al fin de este contrato.
2ª Tendrá el derecho de cortar en los montes de la Colonia, la madera y paja necesaria para construir su rancho, y la leña para su consumo.
3ª El Directorio le concede el producto de las sementeras que recojan en el primer año, para costear sus gastos y pagar sus anticipaciones.
4ª Los colonos entregarán al Directorio en pago del terreno y las concesiones que se les hace, la tercera parte del producto de las cosechas que hagan en los cuatro años siguientes-es decir-cuatro cosechas de trigo, maíz, papas , porotos, etc.
Artículo 3º - Cada familia deberá sembrar al menos catorce cuadras de tierra, a saber: ocho cuadras de trigo, cuatro de maíz, dos de papas, porotos, etc.
Artículo 4º - Cada familia deberá cultivar una quinta de una cuadra más o menos con árboles y legumbres y papas para su mantención, y también podrán criar cerdos y aves que les pertenecerán exclusivamente.
Artículo 5º - Se les facilitará a los colonos por vía de anticipación y con calidad de reembolso, durante dos años:
1ª El importe de los gastos de transporte de la Florida al Rosario, calculado en 300 pesos por todo.
2ª La filástica y clavos para sus ranchos.
3ª Una o dos yuntas de bueyes. Si alguno de estos muere, antes de ser reembolsado el costo, por causa de enfermedad natural, el importe se perderá por mitad entre el Directorio y el colono.
Artículo 6º - A cada colono de los que vayan al Rosario en setiembre para preparar los trabajos, se les dará doscientas libras de harina por todo el tiempo que este allí, hasta que venga su familia de la Florida en febrero próximo, cuyo importe reembolsará del importe de la cosecha de la Florida.
Artículo 7º - Cada familia recibirá dos vacas para su alimento, y al vencimiento del contrato las devolverá, o su importe si ha muerto, con la mitad de las crías, la otra mitad se les cede en propiedad. A los que vayan a la Colonia en setiembre, se les entregará una de estas dos vacas, y la otra se les dará, cuando venga la familia de la Florida en Florida.
Artículo 8º - El Directorio anticipará semillas a los que precisen, y le serán devueltas del producto de la primera cosecha.
Artículo 9º - El Directorio hará construir un gran galpón para alojar a los colonos durante el tiempo preciso para hacer sus ranchos en sus respectivas chacras.
Artículo 10º - El Directorio anticipará el importe necesario para comprar una Atahona para los colonos y se les entregará para que ellos la coloquen en el paraje en que ha de hacerse el pueblo, y se sirvan de ella, para sus moliendas de trigo y maíz. El importe de esta Atahona será reembolsado por los colonos y propietarios de la Colonia de los productos de la primera cosecha. El Directorio podrá hacer moler sin pagar nada, el trigo que sea preciso para el consumo del Administrador y los peones que allí residan, mientras no sea reembolsado el costo de la Atahona.
Artículo 11º - Ningún colono podrá vender ni hipotecar su chacra ni los frutos que produzca antes de cumplir bien y fielmente sus obligaciones con el Directorio; el cual luego de cumplir este Contrato, les entregará el título de propiedad en debida forma.
Artículo 12º - Si algún colono falleciese antes de la terminación del contrato y del cumplimiento de sus obligaciones, su familia conservará el derecho, prolongando el término equitativamente, para obtener la propiedad.
Artículo 13º - Los colonos en su calidad de extranjeros, estando exentos de todo servicio militar y contribuciones de guerra, ninguno podrá tomar parte en los disturbios políticos que puedan sobrevenir, so-pena de ser expulsados de la Colonia y perder su derecho adquirido a la propiedad.
Artículo 14º - Todos los colonos se obligan a someterse a las leyes de la República y a los reglamentos particulares de la Colonia. Cada uno podrá ejercer libremente su religión; y por medio de suscripciones voluntarias, a las que contribuirá el Directorio, se establecerán templos y cementerios y escuelas para la Colonia.
El presente Contrato, firmado por los miembros del Directorio y por el Jefe de cada familia, tendrá todo el valor y fuerza de una Escritura Pública.
Monte Video Julio 31 de 1858. Doroteo García. Joaquín Errazquin. Juan Quevedo.
N. En el caso de que dos o tres familias, no puedan devolver el precio de las 200 libras de harina que se les anticipan, el Directorio les esperará hasta la primera cosecha que esas dos o tres familias hagan en el Rosario.
Al pie del contrato precedente aparecen los nombres de los jefes de familia, copiados por Doroteo García y cuya nómina diéramos ya a conocer.
NACE UN PUEBLO DE PAZ Y CONCORDIA
Al dejar Florida los valdenses-piamonteses recibieron testimonios de profunda estimación de parte de la mayoría de los vecinos que expresaban su pesar al verlos partir hacia otros horizontes.
El 27 de septiembre descargan sus carretas en la que hoy es la plaza de La Paz, las familias de Roland, Costabel, Negrin y lagunas otras; levantaron algunas estacas y con sábanas hicieron reparos, pues el tiempo era lluvioso. La desesperación por llegar los hizo adelantarse a la fecha estipulada. El 3 de noviembre llegaban las familias de Geymonat, Vigna, Bertin, Gardiol, Baridon, Durand y Salomon.
Otras familias quedaron en Florida para cosechar trigo y llegaron a la naciente colonia recién en marzo de 1859. Algunas familias fueron a Salto para regresar más tarde quedando sólo allá la de Tourn.
Como marcaba el contrato se les entregó a los colonos chacras de 36 cuadras cada una en una zona de aproximadamente una legua cuadrada, enmarcada entre el Río Rosario y el arroyo Sarandi Grande, de un total de cuatro compradas por la Sociedad.
Doroteo García inspeccionó personalmente los trabajos de mensura y decidió el lugar de establecimiento del pueblo, al que propuso llamarlo LA PAZ.
Junto a García trabajaron su hijo Ildefonso, el agrimensor Enrique Jones y Juan Tomás de Libarona, apoderado de Juan Pedro Ramírez.
La tarea fue larga, duró 38 días de continua labor, que fue compartida por 6 colonos: Baridon, Vigne, Long, Bertin, Geymonat y Guigou.
Concluido el señalamiento de las chacras, se procedió, el domingo 17 de octubre, a delinear el pueblo proyectado para el establecimiento de casas de comercio, artes y oficios. Se amojonaron en un sitio elevado ocho manzanas de cien varas cuadradas y en el centro se dejó trazada la plaza.
LA PAZ EN EL LUGAR IDEAL
El lugar elegido no fue al azar, en un promontorio casi totalmente rodeado por el Río Rosario y su afluente la cañada Concordia. Lugar muy bien orientado, ventilado y próximo al pueblo del Rosario, cuyo perfil se recortaba en el horizonte hacia el noroeste.Muy cerca de allí un puerto natural y un lugar apropiado para construir un puente.
Situado en la vieja tapera de Bonifacio Figueredo- lo que los paceños conocemos comúnmente como la cuchilla del huevo- Doroteo dirigió personalmente la mensura. Ese día anotó en su diario: “Si el éxito de esta colonia, corresponde al entusiasmo con que trabajo en su establecimiento, el Pueblo de La Paz vendrá a hacer época en la historia de la república”.
DIARIO DE DOROTEO GARCÍA
Precisamente un documento de gran valor histórico lo es sin duda las anotaciones que el propio "padre de los colonos" realizará en un librillo de 36 páginas. Vamos con Doroteo García a introducirnos en el nacimiento de la primera colonia agrícola del Uruguay.
Octubre 3 – 1858 – Colonia del Rosario Oriental.
Principio a los trabajos activos de la Colonia. Éxito y prosperidad a la empresa.
Llegada a San José 9 y ½ p.m.
El 4 Escudero 1 p.m.
El 5 se presentó Baridon, Vigne y Rostan.
Octubre 6: Marcha a lo de Malcom. Se presentó Mr. Cunier en Sarandi.
Octubre 7: Empieza la mensura en la Barra de Sarandi grande siguiendo la costa del Rosario.
Octubre 8: Salimos de la tapera de Arce y llegamos a la barra del Sarandi de dónde continuamos el Sarandi arriba hasta una laguna, dónde hizo poner una estaca señalando el sitio en que ha de poblarse Mr Charles Cunier de Neuveville Cantón de Berna.
Octubre 9: sábado. En este día salimos de lo Solares a seguir el Sarandi hasta sus puntas. Se colocaron dos mojones para determinar el curso del arroyo y la línea divisoria. Seguimos a encontrar las puntas y se puso señal; de allí subimos a la cuchilla a buscar las de Sarandi Grande y seguimos su curso bajando hasta cerca de Marmasota. En este día celebré los siguientes contratos:
Con Don Tomás Vila a 13 pesos por cada viaje que hagan las 4 carretas de Vicente el Pardo,para traer los Vaudois de la Florida a 50 pesos por cada yunta de bueyes mansos de arar que necesitaré cuando lleguen las familias de Vaudois que vendrán dentro de 19 días. Tiene 4 yuntas disponibles.
Con Mr. Cunier: Según el arreglo pendiente desde Monte Video le di palabra de venderles trescientas sesenta cuadras de terreno sobre Sarandi Chico en el sitio designado, reservándome decidir a su tiempo la ubicación. Me pagará a 4 pesos cada cuadra al contado al darle el Documento privado que se le extenderá en Escritura Pública y se subscribirá por una acción a la Sociedad Agrícola, pagando en el acto el cincuenta por ciento, y el resto a los plazos a que paguen los demás accionistas.
Este es el primer paso activo que da la empresa confiada a la dirección de su Directorio. Algo es ya para el porvenir de la Colonia, empezar poblando bajo buenas condiciones y manden la noticia de su establecimiento a uno de los puntos de donde muchos colonos debo esperar.
Octubre 10 (domingo). Se termina la delineación del Sarandi Grande y Mr Jones va a formar mañana el Plano para saber si el terreno medido: contiene las 4 leguas.
Octubre 12: (martes). Formado el plano de la mensura efectuada, entre los dos Sarandi y Rosario se encuentra que faltas 1490 cuadras para completar las 4 leguas contratadas.
Pedir al señor Libarona que se completasen llevando la mensura al otro gajo del Sarandi, que se denomina SAUCE en el plano viejo. Me respondió que no siendo este el límite señalado en el contrato y estando comprometido el terreno de que tratamos, no podía en manera alguna acceder a mi pretensión. Después de discutir el asunto, y no siendo conveniente designar ya los límites de las 4 leguas, hasta la mensura general, decidimos aguardar a que ésta se verifique para resolver el punto; de manera que concilie los intereses mutuos, y dando al campo una forma la más regular posible. Escribo al Sr. Quevedo comunicándole lo ocurrido; y como el Sr. Libarona sale hoy para la Capital le recomiendo discuta con él, y a su regreso me de su opinión.
He decidido pasar a verificar la división de las chacras para los colonos y la designación del futuro Pueblo que voy a situar en la tapera de Figueredo, a distancia de 4 cuadras del Rosario y 13 del excelente Puerto que hemos encontrado.
En este día regresa Baridon de la Florida con 5 colonos que mandé traer para que ayuden desde ya gratuitamente a la división de las Chacras, que se les destinan.
Ad perpetuam memorian Baridon- Vigne- Long- Bertin- Geymonat – Guigue (debe ser Guigou). Mr. Cunier deja con igual objeto a su peón suizo Smict.
Octubre 14. (jueves). Se empezó la división de las chacras, dejando aproximadamente en el centro, del campo, y a lo largo del Rosario y el Sarandi Grande, y un camino de 20 varas.
De cada costado de este camino, saldrán las chacras de 3 cuadras de frente y su fondo de 12 cuadras al Rosario o Sarandi según corresponda. Mr. Jones siguiendo estas instrucciones, tiró la línea de las chacras a 7 cuadras de la nueva villa, y seguimos cuatro lotes de 4 chacras cada uno hasta la proximidad de la TAPERA DE ARCE existente más abajo del paso de la TRANQUERA.
Dejando al mismo tiempo, señalado el camino de 20 varas, por ambos lados, fuimos a dar fondos a las 16 chacras señaladas dirigiéndonos al Rosario, y pasamos hacia allá, quedando la tapera de Arce como a 8 cuadras- todas las chacras, y los caminos de 12 varas que dejó entre cada cuatro chacras, se van amojonando con piedras que llevó en la carreta de Castro que he alquilado al efecto; puesto que la que hemos comprado a Robillard no parece y que no se nada de él, ni de los peones que con él debían haber salido de la Capital el 5 de éste.
Octubre 15 y 16. (viernes y sábado). Se siguió la subdivisión de las chacras del lado del Rosario; se tiró una línea, en el Nuevo Pueblo.
Octubre 17 Domingo. Empezamos el trabajo sobre la línea tirada en el centro del Pueblo Nuevo. Di orden al Sr. Jones pusiese las calles al N.E. y se amojonaron con piquetes de fierro 3 cuadras de 100 varas, dejando calles de 12 varas. En el centro de estas 8 manzanas queda trazada la Plaza.
Una de las 8 manzanas (inmediata al Rosario Rumbo N.Oeste) por ser muy barrancosa, creo debe destinarse a un paseo formando en ella cuadros y plantaciones de árboles que den sombra a sus moradores.
En justa compensación de los muchos servicios que Mr. Malcon está prestando a la empresa entre los cuales se cuenta, 8 caballos diarios que me facilita con la más buena voluntad le he ofrecido a nombre del Directorio regalarle un solar en el Nuevo Pueblo, a cuya erección tanto ha contribuido, y pienso medirle 29 varas de frente y 50 de fondo en la manzana que hace esquina a la Plaza frente a N.E y N.O.
Así daré desde hoy un poblador a la Nueva Babilonia, y que se puede decir que existe, y que una familia muy meritoria tiene en ella su asiento.
Espero que mis colegas impulsados por un espíritu de justicia y de oportuna liberalidad, aprobarán la promesa hecha a Mr. Malcon.
En la manzana última cuya esquina mira al Norte, observé una Barranquita, de pocas varas con un rápido descenso, como de una cuadra que inmediatamente toca al fin de esa distancia, en el Arroyo del Rosario.
Lo pintoresco del sitio, que domina el Morete, me hizo concebir la idea de separar y destinar este sitio, para construir en él, una casita selvática, y hacer cultivar un jardín para cuando yo venga a la Colonia.
Di orden a Mr. Jones que midiese la superficie de esa Barranca y sus caídas, destinándola a ser mi propiedad, para colocar allí a un anciano que me dice Baridon, estará dispuesto, pagándole algo, a cuidar aquel lugar.
Su área será de 4 cuadras poco más o menos, y yo pediré al Directorio, designe el precio a que debe cargárseme.
Don León Zubiliaga, un hermano de don Juan Méndes y un saboyardo asistieron, casualmente y presenciaron la erección.
Propondré a mis Colegas den a este Pueblo el nombre de LA PAZ.
Me induce a esta elección, la consideración de que es muy conveniente el que el nombre que se dé a este Pueblo, signifique un pensamiento que responda con su enunciación a las exigencias actuales de este país.
La Paz es una necesidad tan sentida de toda la mayoría de sus habitantes- es tan necesaria, tan indispensable para el buen éxito de esta empresa- que debemos invocarla y anunciarla, si nos es permitido el vaticinio, al erigir este pueblo.
En seguida pasamos a medir las chacras a la Costa del Sarandi. Todas ellas se van amojonando con piedras que hice juntar a los Vaudois; y que conduce la carreta de Castro fletada al efecto.
A las 3 de la tarde me dirigí a Pichinango, aceptando la invitación que Mr. Gales y Mr. Le Bas vinieron a hacerme por dos veces de ir a pasar la noche con ellos.
Escribí en su Álbum cuatro palabras de agradecimiento al buen hospedaje que me hicieron, y en ellas anuncié la erección del Pueblo Nuevo a las edades venideras.
Si el éxito de esta Colonia, corresponde al entusiasmo con que trabajó en su establecimiento el PUEBLO DE LA PAZ, vendrá a hacer época en la historia de la República.
Octubre 18. (Lunes). Al salir el sol salí del Cerro de Pichinango, y me dirigí a lo de Solares a terminar mi contrato con el Maestro albañil Juan Beretén, para la construcción del Galpón que ha de construirse en el Pueblo Nuevo para servicio de la empresa. Constará de 50 varas de largo por 12 de ancho. Ajusté a 13 reales la vara de pared con 21 pulgadas de espesor. Tendrá 3 varas de alto incluso el cimiento.
El cimiento y una cuarta más arriba del piso, será con cal; el resto de la pared con barro. Pondrá los tirantes y soleras por 4 pesos.
Será de mi cuenta hacer arrancar con peones la piedra, y hacerla conducir al sitio. La Cantera distará como media legua. He ajustado con el carretero Castro a 480 reis por carrada. Se calcula ser necesarias 250 carradas.
El galpón no lleva pilares, ni horcones para consultar su mayor solidez.
El techo se pondrá sobre 8 tirantes de 13 ¼ varas de largo- 4 y 12 espesor.
En Montevideo se hará esto, y se construirán tres puertas de 2 ¼ VARAS ALTO CON LA MADERA, y ocho ventanas, con barras de fierro, de una vara de largo.
La pared se medirá del lado de afuera- 50 varas a lo largo, y 11 ½ a lo ancho.
A las 10 de la mañana vine a encontrar la mensura en la costa Sarandi, y allí supe la llegada en la noche anterior, de Robillard, que había salido de Montevideo con sus peones Cadet y Planchon el 11.
Octubre 19. (martes). Llevé a Robillard a enseñarle la traza del Pueblo y le señale 50 varas en cuadro en la Manzana Nº 2, Frente a La Plaza y al N.O. para que dentro de ellas se construyera según lo designé, el galpón, y las habitaciones sucesivas.
En seguida pasé a la Mensura del costado del Sarandi. Ajusté condicionalmente con José Herrera 1000 mazos de paja para techo del galpón. No creo que se contente con 5 pesos por el ciento. Pide 4 pesos por el acarreo. Serán necesarios 2000 mazos, y espero arreglar todo con un Benítez. Se terminó la demarcación que pedí a Mr. Jones me hiciera de 80 chacras para los VAUDOIS.
Octubre 20. (miércoles). Salimos de lo de Malcom con el carro y Tienda de Campaña, a no volver hasta terminar la división de las 50 chacras para los NORUEGOS, y las 360 cuadras a Mr. Cunier. Propuse a Mr. Jones me fuese midiendo el espacio de terreno que hay desde la última línea de las chacras medidas, hasta la Cañada de la Guardia-vieja, que es el lugar en que siempre tuve intención de colocar los Noruegos.
Se midieron 36 cuadras por la línea recta del camino central de 20 varas y tres calles transversales; Queda espacio para 60 chacras.
Desde este punto se comenzó la subdivisión de chacras, trazando 3 lotes de 8 cuadras sobre el Rosario- a la tarde observamos que el último lote no podría contener más que 20 chacras, y pedí a Mr. Jones me pusiese al otro lado de mira al Sarandi, 4 lotes con el cual quedarán 52 chacras. Establecimos nuestros reales en lo de Vila.
Octubre 21 y 22. (jueves y viernes). Se siguió y terminó la operación a las 4 de la tarde, hora en que regresé de lo Solares, dónde había ido para hablar con el Maestro Beretu. El día antes había pedido a Mr. Jones el croquis de las 80 chacras Vaudois. Las numeré, y llamé a Baridon y sus compañeros para proceder a la repartición de ellas a todas las familias contratadas en la Florida. Tenía conocimiento de que esto había sido asunto de discusión y dudas entre ellos. Me pareció conveniente a la paz que debe reinar entre ellos, hacer yo mismo esta repartición, dejando algunas chacras vacías para que los que vengan en adelante, no se encuentren solos, y sin apoyo en sus trabajos.
Octubre 23. (sábado). Efectuada la distribución de las chacras para las 45 familias, despaché a los Vaudois para la Florida, y mando que salgan mañana las 5 carretas contratadas con Vila para traer las familias que se pueda en este viaje- en el siguiente traerán el resto hasta 12 o 13 que son las que están prontas.
En el contrato celebrado con Vila, ocurrió la novedad de que se retrajeron con diversos pretextos los carreros principales, burlando mi confianza y la de Vila. Fue preciso disputar a éste para hacer nuevo ajuste, y se arregló el negocio por 14 ½ pesos, cada viaje que hagan a Florida para traer familias, ahora y para febrero o marzo.
Consultando la mayor solidez del Galpón, y en atención al curso aumento de costo que ocasionará el construir las paredes con cal en vez de barro fui a arreglar con Beretu, cuanto más de 13 varas pediría para este aumento. Me contestó que no podía en aquel momento decírmelo; que le parecía que con 25 a 30 fanegas de cal bastaría su costo será 6 varas en la calera. Ofreció no cargar más sobre el trato, que el costo de cal en lo que intervendrá el administrador Robillard.
A las 10 nos dirigimos a medir a Mr. Cunier, las 360 cuadras que compró en el punto que le señale en la Costa de Sarandi chico- para arriba- y se le amojonaron 26 70/100 cuadras de frente con los del Sarandi, y 12 de fondo para ambos lados del paralelo gramo. Regresamos a lo Malcom a la tarde chasque a Libarona que venga a asistir a la mensura del resto del Rincón y ponerse de acuerdo conmigo para señalar el terreno con que deben integrarse las 4 leguas. Al separarse los seis Vaudois les di 24 pesos que es la mitad de lo que podían ganar peones a caballo, en los 3 ½ días de la mensura para los noruegos y como ayuda de costos para el camino. Por medio de Vila, contraté 1000 mazos de paja a 5 pesos ciento.
Noviembre 4. Llegan 5 carretas con Vaudois de la Florida. Baridon no ha venido porque había salido para Montevideo. Vigne que ha venido dice que Costabel y otros vienen en 3 carretas que tomaron allá.
Los Carreros no quieren volver a la Florida por 14 ½ pesos les ofrezco una gratificación, y Vicente saldrá pasado mañana con 3 carretas.
4 carretas de Vila 14 ½ pesos 58
1 de Florida pesos 20
A los 3 o 4 días de terminada la mensura de las chacras para los noruegos, supe que Mr. Jones por olvido o mala inteligencia, de que no me doy cuenta, solo midió 44. Hoy fui a medir las 6 que faltaban y que se trazaron sobre la costa del Rosario en el fondo de todo el primero y cuarto del segundo lote. Así quedan medidas y amojonadas 80 chacras para los Vaudois y 50 para los noruegos.
Noviembre 6. Hoy llegaron a LA PAZ 4 carretas de Florida contratadas por autorización que di a Baridon, viendo el empeño que tienen de venir los Vaudois, bajo condición de que ellos pagarán el exceso que resulte entre el precio que yo pago, y lo que ellos ajusten allá.
Determinamos a la vista del Plano General del Rincón el sitio en que deben integrarse las 4 leguas.
Será una línea desde la punta de Sarandi Chico rumbo S 12º O 64 cuadras rumbo N 80º E 50 cuadras a tomar la costa de Sarandi.
Así queda terminada la ubicación del campo contratado a Ramírez.
Noviembre 8. Hoy dice Robillard que estará pronto el RANCHITO de 4 ½ varas que comenzó a fabricar con sus 2 peones el 19 de octubre.
Muñiz me dio los horcones y tijeras para hermanos Palacios.
Ayer convine con Beretu que le daré la cal y arena necesaria para construir con mezcla las paredes del galpón, desde una cuarta más arriba del cimiento.
He contratado la cal puesta en la obra a patacón fanega.
Hoy he contratado con Ferreira, recomendado y garantido por Oribe, la quincha del galpón a 2 pesos la vara, dándole paja, cuerda y alambre 3 según muestra para caballetes y culatas.
Acabo de comprar 600 cañas tacuaras para envarillar a 7 pesos ciento- excelente artículo ofrecido por gran casualidad- economía de clavos y cuerda.
Flete de papa- Castro- 4 pesos. Idéntica carrada de piedra- 480 reis.
Noviembre 9. Antes de retirarme de la Colonia, dejo a Mr. Robillard instrucción escrita, prescribiéndole la contabilidad que debe establecer, en su cuenta de administración que debe pasar mensualmente; y las cuentas que debe abrir a cada uno de los colonos, con el Nº de su chacra, en dónde conste todos los adelantos que se le van a hacer de alimentos. Le dejo otras prevenciones sobre la economía que debe observar en la distribución de harina, que es preciso suministrar a algunas de las familias, que no traen con que alimentarse. A ese objeto mandé a comprar 6 bolsas de 6 al Colla y he pedido 20 bolsas al Sr. Quevedo. Le dejo extracto de los diferentes contratos que he celebrado para la construcción del galpón.
Orden para que despida a uno de los dos peones que trajo, ganando a la empresa el sueldo de 24 y 16 pesos, y que solo se pagará al que quede 14 pesos. Que de cuenta de lo que puede costar la manutención de éste.
Robillard no queda satisfecho de estos arreglos que me he considerado obligado a hacer. Pide que sin demora se le mande construir una casa de 4 piezas que necesita o más bien que se le autorice a edificarla con uno de esos peones que dice ser albañil.
El Directorio resolverá sobre todo esto entretanto exige que si se demora la fábrica, va a tomar casa en la Calera, por cuenta de la empresa, para traer a su familia.
Consumidos algunos víveres que se trajeron, le prevengo que cargué a la Sociedad desde el 11 de este, los 30 pesos que por contrato se le dan para alimentos. Hasta ahora había convenido con el, que no se habían de abonar porque yo he previsto a ese objeto, y por que él ha permanecido viviendo en lo de Malcom.
Marcho a Escudero en paz y en gracia de Dios muy contento de haberme empleado 38 días en un trabajo de tan pública utilidad. Amen Doroteo García.
En la tapa final y del lado interior puede leerse en este valioso documento lo siguiente:
Octubre 22. Gasto de Peones.
9 ½ Formas a/c
pagado por Solares
Soria 9 días-10
SUIZO 10-6
Debo a Solares
DOROTEO GARCIA: EL FUNDADOR DE LA PAZ
Nació en Montevideo el 6 de febrero de 1807. Sus padres eran Ildefonso García comerciante español y Teresa de Arguibel de nacionalidad argentina.
Desde muy joven se dedicó a la carrera del comercio. A fines de 1833 contrajo enlace con Carolina Lagos de Buenos Aires.
Durante los años 1833 y 34 desempeño el puesto de Conciliario del tribunal del Consulado. En 1835 pasó a ser miembro de la Caja de Amortización y Rescate de la Deuda Pública creada por ley ese año.
En 1836 y 37 se desempeña por elección popular como Defensor de Menores y Síndico del tribunal del Consulado.
En 1837 fue electo representante por el departamento de Montevideo cesando en este cargo en octubre de 1838, época en que asumió la presidencia Fructuoso Rivera.
Retirado entonces a la vida privada se dedicó intensamente a los trabajos de ganadería y agricultura.
Por cuestiones políticas emigró a Buenos Aires en 1843 y regresó al firmarse la paz en octubre de 1851.
Desempeño nuevamente el cargo de diputado por Montevideo durante los años 1852 y 1853 y en tal calidad presidió la Comisión de Hacienda de la Cámara, hasta la revolución del 18 de julio de ese año.
El 1 de mayo de 1856 fue nombrado para desempeñar el cargo de Ministro de Hacienda, durante la administración de Gabriel Pereyra.
En 1858 con otros amigos fundó la Sociedad Agrícola del Rosario Oriental que se constituyó con un número de 34 accionistas y un capital de alrededor de 50.000 pesos.
En nombre de ésta fue que Doroteo García funda el pueblo de La Paz el 17 de octubre de 1858.
La Sociedad hizo construir el galpón, que sirvió de alojamiento para los primeros colonos, así como de primitivo templo y escuela. Los hombres empezaron enseguida a levantar sus ranchos y a preparar las tierras para sus plantaciones. No sólo no fueron molestados en su nueva residencia, sino que los habitantes de la villa del Rosario les demostraron mucho afecto. Un incendio destruyó unos ranchos y espontáneamente los habitantes del Rosario hicieron una suscripción para socorrer a las familias damnificadas, siendo el cura el primero en aportar su contribución.
El reverendo Pendleton visitó la colonia el 30 de noviembre y se dio cuenta de que lo que más necesitaban era un pastor, un maestro y una fuerte organización.
Poco tiempo después partió hacia Europa y entró en relación con la Mesa Valdense (Tavola). El 15 de mayo de 1859 pronunciaba un discurso en el templo de Torre Pellice defendiendo la causa valdense. Decía entre otras cosas:” Las lágrimas brotaban de mis ojos esta tarde cuando oía a vuestros niños de la Escuela Dominical cantar himnos en el Templo. Pensaba en vuestros hermanos. Ellos cantan también pero con tristeza, suspendiendo, como los israelitas, sus arpas a los sauces de la ribera... Yo quiero trabajar para ellos hasta que sean, en el Rosario, como en los Valles. Es Dios que ha guiado allá a las tres primeras familias para que los valdenses evangelicen el Uruguay”. En la sesión del sínodo del 19 de mayo de ese mismo año, pronunció un discurso en el que expuso un plan que había ideado, de colectar una suma de dinero entre sus amigos ingleses y cuyo interés daría lo suficiente para pagar el Maestro y el Pastor. El cónsul inglés en Montevideo sería el tesorero y garantiría los honorarios.
Si la colonia se disolvía, el capital volvería a los Valles. “Vuestros hermanos-dijo por último Pendleton- os piden, con las lágrimas en los ojos, un pastor y yo termino pidiéndolo por ellos, de rodillas...No podéis rehusarlo”.
La propuesta de Pendleton fue tomada con entusiasmo por el Sínodo. Inmediatamente se hizo una suscripción para obsequiarle con una copa de plata, como expresión de sentido agradecimiento. Una mujer anciana y viuda, le llevó al hotel en Torre Pellice, una docena de huevos para expresarle su gratitud. Pendleton agradeció ese gesto de bondad y sencillez.
Otros acontecimientos posteriores no marcarían una presencia tan positiva del capellán inglés.

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14