Source: http://www.un.org/es/documents/sc/scaction/2008/mideast.shtml
Timestamp: 2018-03-17 18:55:11+00:00

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En una sesión nocturna celebrada el 8 de enero de 2009, el Consejo de Seguridad expresó su grave preocupación por el profundo deterioro de la crisis humanitaria en la Franja de Gaza y en particular, por las numerosas víctimas civiles ocurridas desde la negativa a prorrogar el período de calma; y pidió que se estableciera una cesación del fuego inmediata, duradera y plenamente respetada, que condujera a la retirada total de las fuerzas israelíes de Gaza.
Al aprobar la resolución 1860(2009) por 14 votos a favor y una abstención de los Estados Unidos, el Consejo expresó su profunda preocupación por el reciente aumento de la violencia y enfatizó la necesidad de prestar asistencia a las poblaciones civiles palestinas en el territorio densamente poblado que había sido escenario de un conflicto mortífero de 13 días de duración entre las Fuerzas de Defensa de Israel y militantes de Hamas.
Tras la puesta en marcha de una ofensiva israelí importante en respuesta a los ataques de Hamas con cohetes y morteros del 27 de diciembre, los Ministros de Relaciones Exteriores árabes y el Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas viajaron a Nueva York para reunirse con carácter urgente con el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon así como con diplomáticos del Consejo, con el propósito de elaborar una resolución vinculante para poner fin a los combates. Esta medida recalcó que sólo podía lograrse una solución duradera del conflicto israelo-palestino por medios pacíficos marcó la culminación de intensas negociaciones a nivel ministerial.
Inmediatamente después de la votación, el Secretario General Ban dijo que se sentía alentado y aliviado de que se hubiera aprobado una resolución para poner fin a la trágica situación. No obstante, subrayó que el progreso en el ámbito político era necesario para obtener seguridad y paz a largo plazo. El Secretario General Ban dijo que la visita que haría a la región la semana siguiente se centraría en asegurar la implementación de la cesación del fuego, en que la asistencia humanitaria de urgencia llegara a las personas necesitadas y en alentar las gestiones diplomáticas en curso (comunicado de prensa SC/9567).
Esta medida fue la culminación de dos semanas de reuniones y consultas del Consejo acerca del aumento de la violencia en la Franja de Gaza y el sur de Israel, así como del empeoramiento de la situación humanitaria en el enclave palestino densamente bloqueado. En una sesión de emergencia que tuvo lugar el 31 de diciembre, el Secretario General expresó su profunda preocupación debido a que el llamamiento que había hecho el Consejo para poner fin a la violencia —publicado en un comunicado de prensa el domingo anterior— seguía siendo desatendido.
El Secretario General añadió que el conflicto tenía que llegar a su fin y observó que la población civil de Gaza, su estructura, el proceso de paz del Oriente Medio y la estabilidad de la región y del mundo estaban atrapados debido a los indiscriminados ataques con cohetes llevados a cabo por militantes de Hamas y por la falta de proporción de las operaciones militares incesantes de Israel.
Las condiciones para los 1,5 millones de habitantes de Gaza eran aterradoras, dijo el Secretario General; también observó que una serie incesante de cohetes disparados por militantes estaba atacando el sur de Israel, donde miles de israelíes estaban dentro del alcance de los proyectiles. Destacó que a pesar de los estragos de la crisis, no debía olvidarse la cuestión de fondo —es decir, poner fin a la ocupación y al conflicto y crear un Estado palestino.
La sesión se levantó algunas horas antes de que se cambiara la composición del Consejo, con cinco nuevos miembros elegidos, Austria, el Japón, México, Turquía y Uganda, que sustituirían a Bélgica, Indonesia, Italia, Panamá y Sudáfrica (comunicado de prensa SC/9560).
A lo largo del año, el proceso de paz entre Israel y la Autoridad Palestina, nuevamente puesto en marcha en Anápolis en noviembre de 2007, trató de lograr avances, aunque la situación sobre el terreno, cada vez más inquietante, en particular la compleja crisis política, de seguridad, de derechos humanos y humanitarias en Gaza, a lo largo de los meses extinguió en gran medida las esperanzas para llegar a un arreglo. A pesar de los contactos bilaterales periódicos entre ambas partes, altos funcionarios de las Naciones Unidas describieron una situación que no mejoraba de la manera necesaria para asegurar un arreglo duradero. Recalcaron la importancia de lograr avances decisivos hacia la paz conforme iba pasando el año 2008.
El 16 de diciembre, al no alcanzar tras varios años una postura unificada respecto a la cuestión de Palestina, el Consejo aprobó la resolución 1850(2008) (con una abstención de Libia) en la cual declaró su compromiso con la irreversibilidad de las negociaciones bilaterales en curso y apoyó los decididos esfuerzos de las partes por cumplir el objetivo de concertar un tratado de paz que resuelva todas las cuestiones pendientes. El Consejo pidió a las partes, a los Estados de la región y a otros Estados, así como a las organizaciones internacionales, que intensificaran los esfuerzos para lograr una solución biestatal y una coexistencia pacífica de todos los Estados de la región.
Antes de la aprobación del texto, el Secretario General Ban había pedido al Consejo que ayudara de manera firme, final e irreversible en el camino a la paz en el Oriente Medio aprobando la resolución, reconociendo que el mundo esperaría celebrar un acuerdo de paz y su aplicación. Lamentablemente este no fue el caso; empero, el Secretario General expresó la necesidad de velar por que lo que se habría iniciado se llevaría a su conclusión. Cuatro miembros permanentes estuvieron representados en la reunión por funcionarios ministeriales y otros funcionarios de alto nivel (comunicado de prensa SC/9539).
Dos días después, el Consejo celebró un debate público sobre la situación en Gaza con Robert Serry, Coordinador Especial de las Naciones Unidas para el proceso de paz del Oriente Medio, recalcando que la creación de un Estado palestino era posible, necesaria y urgente. Tras declaraciones del representante de Israel y del Observador Permanente de Palestina, miembros del Consejo y Estados no miembros señalaron la importancia de los avances de 2008, que llevaron a aprobar la resolución 1850(2008) y exhortaron a lograr más progresos sobre el terreno, incluso la cesación de las actividades de asentamiento de Israel así como la atenuación de las restricciones en Gaza y la Ribera Occidental. Instaron a los palestinos a que trabajaran en pro de la unidad política (comunicado de prensa SC/9544).
El Consejo inició su examen oficial de la situación en 2009 el 22 de enero, con una reunión informativa con B. Lynn Pascoe, Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos, quien expresó preocupación por la situación humanitaria en Gaza y exhortó a Israel que abandonara su política de ejercer presión sobre la población civil de Gaza por las acciones inaceptables llevadas a cabo por militantes y garantizara el suministro constante y continuo de combustible y otros productos en el área. También expresó su condena por el aumento de ataques con cohetes y morteros en Gaza por militantes de Hamas, subrayando que se habían lanzado más de 150 ataques desde el 15 de enero (comunicado de prensa SC/9232).
La delegación de Libia convocó una reunión el 3 de diciembre sobre la devolución por parte de las autoridades israelíes de un buque libio que transportaba suministros humanitarios al puerto de Gaza, y reafirmó que las medidas israelíes fueron un acto de piratería. El representante de Israel respondió que ningún Estado Miembro permitiría que un cargamento que procedía de un Estado hostil llegara a un territorio que servía como punto de partida para ataques terroristas contra sus ciudadanos. Agregó que si Libia realmente quisiera prestar asistencia humanitaria a la población de la Franja de Gaza, había otros modos para hacerlo.
El 25 de noviembre, el Sr. Pascoe señaló a la atención del Consejo la importante reunión del 9 de noviembre entre las partes involucradas en el proceso de paz del Oriente Medio y los miembros del Cuarteto internacional de mediadores (las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Federación de Rusia y los Estados Unidos) en Sharm el-Sheikh (Egipto). El Sr. Pascoe acogió con satisfacción la participación de las partes en las negociaciones directas, sostenidas e intensivas mientras que a la vez advirtió de que la incapacidad de Tzipi Livni, Ministra de Relaciones Exteriores israelí y líder del partido mayoritario en la coalición de gobierno, de crear un gobierno de coalición y la decisión del Presidente Shimon Peres de convocar nuevas elecciones, previstas ahora para el 10 de febrero de 2009, podrían complicar las cosas. Los palestinos también permanecían divididos mientras que la retórica entre Hamas y Fatah se intensificaba (comunicado de prensa SC/9509).
El 26 de septiembre, el Consejo celebró un debate a nivel ministerial a petición del Ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita. Algunos oradores se centraron en las actividades de asentamiento de Israel, señalando que estaban cambiando la demografía del territorio palestino ocupado y haciendo prácticamente imposible establecer un Estado palestino o de convencer a los palestinos que todavía hay una posibilidad para la paz.
El representante de Israel preguntó porque los oradores no habían mencionado los ataques de misiles de Hamas en contra de Israel, y de la intención del Irán de desarrollar armas nucleares o su apoyo a Hamas y Hizbullah (comunicado de prensa SC/9457).
La insatisfacción por la falta de progreso después de Anápolis habría aumentado cuando el Sr. Serry se dirigió al Consejo el 18 de septiembre y expresó que 10 meses después de la reanudación de las conversaciones, el proceso aún se encontraba en una encrucijada. Con un acuerdo aún pendiente sobre cuestiones fundamentales, “en el importante período que se avecina se deben alcanzar avances decisivos hacia la paz” (comunicado de prensa SC/9448).
En agosto, mientras el Sr. Pascoe reiteraba el llamado del Secretario General a trabajar para conseguir progresos reales, superar las diferencias y alcanzar un acuerdo para finales de 2008, también se informó en la reunión del gran aumento de violencia desde julio entre las propias facciones palestinas. Hamas había tomado el control de las últimas instituciones de la Autoridad Palestina que quedaban aún en Gaza y sus fuerzas detuvieron a tres gobernadores, dos de los cuales seguían detenidos. Como respuesta, las fuerzas de seguridad palestinas en la Ribera Occidental detuvieron a decenas de activistas de Hamas, la mayoría de los cuales fueron posteriormente liberados por orden del Presidente Mahmoud Abbas (comunicado de prensa SC/9431).
Tras la convocación de una sesión urgente el 1° de marzo a solicitud de Libia, el Secretario General señaló la alarmante escalada de violencia en Gaza y en el sur de Israel así como al terrible número de bajas civiles. El Secretario General culpó a ambas partes, condenando los ataques de cohetes palestinos y pidiendo que cesaran de inmediato dichos actos de terrorismo. También condenó el uso de la fuerza desproporcionado y excesivo por parte de Israel. Exhortó a todas las partes a evitar confrontaciones más graves y mortales (comunicado de prensa SC/9266).
El Consejo prorrogó dos veces el mandato de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS), que supervisa la cesación del fuego entre Israel y Siria desde 1974. En ambas ocasiones, primero el 27 de junio y luego el 12 de diciembre, las resoluciones que prorrogaban el mandato por períodos de seis meses fueron acompañadas por declaraciones de la Presidencia en las cuales el Consejo concordó con el Secretario General en que la situación estaba muy tensa y que probablemente se mantuviera así al menos que se llegara a un acuerdo amplio que abarcara todos los aspectos del problema del Oriente Medio. Las prórrogas más recientes extenderían el mandato de la FNUOS hasta el 30 de junio de 2009 (comunicados de prensa SC/9378 y SC/9533).
El examen de la situación en el Líbano por el Consejo se centró una vez más en la aplicación de la resolución 1559(2004), en la cual el Consejo reiteró su llamamiento para que se celebrara una elección presidencial libre e imparcial de conformidad con las normas constitucionales del Líbano, sin ninguna injerencia ni influencia extranjeras y exhortó al resto de las fuerzas extranjeras a retirarse del país.
Después del acuerdo del 15 de octubre entre los dirigentes del Líbano y Siria para establecer relaciones diplomáticas, Terje Roed-Larsen, Enviado Especial del Secretario General para la aplicación de la resolución 1559(2004) del Consejo de Seguridad, dijo en una reunión del 30 de octubre que si se conseguían progresos importantes, se podría establecer en el Líbano un Gobierno estable que ejerciera el monopolio sobre el uso de la fuerza en todo el país (comunicado de prensa SC/9490).
Bajo los auspicios de la Liga de los Estados Árabes, los dirigentes del Líbano habían llegado a un acuerdo el 21 de mayo para elegir un nuevo Presidente de la República, establecer un Gobierno de unidad nacional y aprobar la ley electoral. El Consejo emitió una declaración de la Presidencia al día siguiente acogiendo con beneplácito el acuerdo y la decisión de continuar las sesiones de diálogo nacional acerca de las formas de fortalecer la autoridad del Estado sobre todo su territorio; igualmente acogió con beneplácito el acuerdo sobre la prohibición del empleo de las armas y la violencia como medio para solucionar controversias (comunicado de prensa SC/9337).
Al dirigirse previamente al Consejo el 8 de mayo, el Sr. Roed-Larsen había advertido, no obstante, que el Líbano seguía siendo un campo de batalla para ciertos agentes que procuraban desestabilizar la región en su propio beneficio y en pro de sus aspiraciones de dominación. El vacío electoral, el estancamiento de las funciones del Parlamento y las desafiantes maniobras de las milicias ponían en riesgo la capacidad del país de funcionar como un Estado soberano, democrático e independiente. Esos acontecimientos podrían tener repercusiones regionales considerables (comunicado de prensa SC/9326).
Asimismo, el examen de la situación en el Líbano por el Consejo ocupó un lugar central la resolución 1701 (2006), en la cual el Consejo pidió la cesación de hostilidades entre Israel e Hizbullah en el sur del Líbano, y se determinaron los pasos para una cesación de fuego permanente así como una solución a largo plazo del conflicto. En la declaración de la Presidencia S/PRST/2008/8, de fecha 15 de abril, el Consejo reiteró su compromiso con la plena aplicación de la resolución (comunicado de prensa SC/9300).
El 27 de agosto, el Consejo prorrogó el mandato de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) hasta el 31 de agosto de 2009 y encomió su positivo papel, cuyo despliegue junto con las Fuerzas Armadas del Líbano había ayudado a establecer un nuevo entorno estratégico en el sur del Líbano (comunicado de prensa SC/9435).
Tras la adopción de dicha medida, el representante de Israel dijo que las actividades y el mandato de la FPNUL se enfrentaban a desafíos más graves que nunca debido al gran despliegue de elementos armados de Hizbullah tanto al norte como al sur del río Litani, junto con la continua transferencia de armas del Irán y de Siria, que eran violaciones flagrantes de las resoluciones pertinentes del Consejo. Israel esperaba que la FPNUL ejercería su autoridad para adoptar todas las medidas necesarias en las zonas de despliegue de sus fuerzas a fin de garantizar que su zona de operaciones no fuera utilizada para llevar a cabo actividades hostiles de ningún tipo. No obstante, las nuevas directrices normativas del Gobierno del Líbano complicaban aún más los esfuerzos de la FPNUL para cumplir su mandato y hacían crecer las preocupaciones en cuanto al compromiso del Gobierno del Líbano de ejercer su autoridad sobre todo su territorio velando a la vez por que no hubiera armas ni injerencias externas.
El representante del Líbano dijo que el cumplimiento por parte de su país era evidente debido al despliegue del ejército en el sur del Líbano. Agregó que Israel no había cumplido las obligaciones que le incumbían en virtud de la resolución y seguía violando sus disposiciones, al negarse persistentemente a cooperar con las Naciones Unidas en relación con las bombas de racimo. Asimismo, la cuestión de las granjas de Sheba’a seguía sin resolverse.
El Consejo celebró tres sesiones en relación con el asesinato del ex Primer Ministro del Líbano, Rafiq Hariri, perpetrado el 14 de febrero de 2005. En la primera sesión, celebrada el 8 de abril, Daniel Bellemar, Comisionado de la Comisión Internacional Independiente de Investigación manifestó que había reunido pruebas de que una red de individuos había actuado en forma concertada para llevar a cabo el asesinato. La siguiente prioridad de la Comisión sería reunir más pruebas sobre esa red, su alcance, la identidad de sus integrantes, su papel en los ataques y sus vínculos fuera de la red (comunicado de prensa SC/9294).
El 2 de junio, el Consejo aprobó por unanimidad la resolución 1815 (2008), en la que decidió prorrogar el mandato de la Comisión hasta el 31 de diciembre, dejando abierta la posibilidad de una terminación anticipada si dicho órgano completaba su labor (comunicado de prensa SC/9343).
En la última sesión de 2008 acerca de este asunto, el 17 de diciembre, el Consejo concedió una prórroga del mandato de la Comisión que le permitiría proseguir la investigación sin interrupciones y traspasar gradualmente sus actividades, su personal y sus bienes a La Haya a tiempo para que el Tribunal Especial para el Líbano comenzara a funcionar. Se aprobó por unanimidad la resolución 1852 (2008), patrocinada por Francia.
El Consejo estableció la Comisión el 7 de abril de 2005 al aprobar por unanimidad la resolución 1595 (comunicado de prensa SC/8353), con la aprobación del Gobierno del Líbano, para investigar el ataque terrorista que causó la muerte del Sr. Hariri y de otras personas y dejó un saldo de numerosos heridos y a ayudar a encontrar a los responsables, patrocinadores, organizadores y cómplices.
El Consejo celebró varias sesiones sobre la situación en el Iraq, en el marco de las mejoras importantes, aunque frágiles, en cuanto a las complejas condiciones de seguridad. Según el último informe trimestral del Secretario General, presentado en noviembre (documento S/2008/688) acerca del cumplimiento del mandato de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para el Iraq (UNAMI), la reconciliación nacional seguía siendo la prioridad principal. La celebración de elecciones provinciales y nacionales incluyentes, la solución de la controversia sobre las fronteras internas y la adopción de medidas constitucionales y legislativas en los ámbitos político, económico y social ofrecían importantes oportunidades para que todas las comunidades del Iraq consiguieran un acercamiento. La movilización de los abundantes recursos económicos y humanos del Iraq podía dar un nuevo impulso a los esfuerzos de reconciliación nacional.
Es más, el 22 de diciembre, durante la última de las siete sesiones, el Consejo aprobó una resolución por la que prorrogaba hasta fines de 2009 los arreglos para el depósito de los ingresos procedentes de la exportación de petróleo, derivados del petróleo y gas natural al Fondo de Desarrollo del Iraq y para la supervisión del Fondo por la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión. También decidió examinar todas las resoluciones relativas al Iraq aprobadas desde 1990 (comunicado de prensa SC/9596).
Se anexó a la resolución una carta de fecha 7 de diciembre de 2008, dirigida al Presidente del Consejo por el Primer Ministro del Iraq, en la que reafirmaba el compromiso del Gobierno de liquidar las deudas y responder a las reclamaciones pendientes heredadas del régimen anterior, y pidiendo la asistencia de la comunidad internacional a ese respecto.
El 14 de noviembre, Staffan de Mistura, Representante Especial del Secretario General para el Iraq, dijo que los iraquíes debían aprovechar el impulso para construir una estabilidad duradera, tras la importante reducción de la violencia en 2008. También hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que se mantuviera firme respecto a la reintegración constructiva del país, y prometió que las Naciones Unidas permanecerían al lado del Iraq durante esta transición delicada y difícil a la estabilidad (comunicado de prensa SC/9500).
Durante la sesión informativa, el representante de los Estados Unidos habló en representación de la Fuerza Multinacional, describiendo la marcha de las actividades de la coalición y las fuerzas de seguridad iraquíes. El representante del Iraq expresó que su país tenía sumo interés en fomentar una nueva cultura de respeto de los derechos humanos, sobre la base de la tolerancia y la aceptación mutua. Los miembros del Consejo manifestaron su satisfacción por la disminución de la violencia y declararon que las prioridades de la UNAMI deberían ser la reconciliación y el afianzamiento de la estabilización.
Al aprobar por unanimidad la resolución 1830 (2008) el 7 de agosto, el Consejo concedió una prórroga del mandato de la UNAMI por un año, haciendo hincapié en la importancia de la estabilidad del Iraq y de la seguridad de su población, de la región y de la comunidad internacional, y reafirmando a la vez la importancia de la presencia de las Naciones Unidas en el país (comunicado de prensa SC/9416).

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