Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20101125&secondRef=ITEM-004&language=ES&ring=A7-2010-0291
Timestamp: 2018-07-19 02:08:46+00:00

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Debates - Jueves 25 de noviembre de 2010 - Informe anual relativo a las actividades del Defensor del Pueblo Europeo en 2009 - Informe Especial del Defensor del Pueblo Europeo al Parlamento Europeo a raíz del proyecto de recomendación a la Comisión Europea en el asunto 676/2008/RT (con arreglo al artículo 205, apartado 2, primera parte) - Vigesimosexto Informe anual sobre el control de la aplicación del Derecho comunitario (2008) (debate)
Presidente. – El siguiente punto es el debate conjunto de los informes sobre el Defensor del Pueblo Europeo y la aplicación del Derecho de la Unión Europea:
– el informe de Eva Lichtenberger, en nombre de la Comisión de Asuntos Jurídicos, sobre el Vigesimosexto Informe anual sobre el control de la aplicación del Derecho comunitario (2008) (COM(2009)0675 – 2010/2076(INI)) (A7-0291/2010).
Mariya Nedelcheva, ponente. – (FR) Señor Presidente, señor Diamandouros, señor Comisario, Señorías, creo que podemos considerar que la misión del Defensor del Pueblo Europeo comprende dos objetivos.
En primer lugar, está el objetivo legal, que conlleva la garantía de que las instituciones europeas muestren respeto por el derecho fundamental a la buena administración. La garantía de este respecto es la esencia misma de la función del Defensor del Pueblo. Nos encontramos ahora en un momento clave en el sentido de que el Tratado de Lisboa, que ahora incluye la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, confiere obligatoriedad legal en el artículo 41. Por tanto, el Defensor del Pueblo cuenta ahora con una base jurídica, que diría que se ha reforzado, para llevar a cabo sus actividades como es debido.
Para lograr este objetivo de pleno respeto por la buena administración, el Defensor del Pueblo debe ser inflexible en lo referente a las instituciones. Los informes especiales son una herramienta que despliega su máximo potencial en este campo. Permiten al Defensor del Pueblo señalar casos de una mala administración flagrante cuando se han agotado todos los medios para resolver disputas. El asunto de Porsche resulta muy significativo en este sentido. En este punto me gustaría elogiar la determinación, si me lo permiten, del señor Diamandouros, en su empeño por obtener la información que está plenamente autorizado a solicitar.
El segundo objetivo es de carácter moral. Para el Defensor del Pueblo comprende la promoción de la cultura de servicio, que no se menciona de manera explícita en los tratados, pero que sin duda forma parte de los compromisos aplicables a las instituciones. A fin de asegurar que se establece este tipo de cultura de servicio, hay dos aspectos necesarios. En primer lugar, el Defensor del Pueblo debe continuar alentando soluciones amistosas, como lo ha estado haciendo durante varios años. Reitero que el 56 % de las reclamaciones recibidas se resuelven de manera amistosa.
Debe continuar con su empeño por respetar la comunicación, de modo que los ciudadanos europeos estén informados de sus derechos, así como de los procedimientos que existen para asegurar que se respetan estos derechos. A este respecto, la introducción de una guía interactiva es un importante paso adelante y creo que muchos de nuestros conciudadanos le están agradecidos por ello.
Así, el resumen de las actividades del Defensor del Pueblo de 2009 es positivo por completo y eso es lo que he tratado de reflejar en mi informe. No obstante, también he incluido una serie de recomendaciones. Primero, creo que es indispensable reforzar los vínculos con los parlamentos nacionales y con los defensores del pueblo nacionales. Tomar medidas en Bruselas sin asegurarse de que existe un vínculo a nivel nacional es mucho menos efectivo. Por esta razón, le estoy pidiendo al Defensor del Pueblo Europeo que anime más a los defensores del pueblo nacionales a celebrar reuniones regulares para intercambiar impresiones con sus parlamentos, inspirándose en los intercambios mantenidos entre el Defensor del Pueblo Europeo y ustedes en el Parlamento Europeo.
La Red Europea de Defensores del Pueblo es un instrumento importante para este fin. Creo que compartir información y buenas prácticas resulta esencial en este sentido. Quiero repetir aquí lo importante que es introducir un portal de intranet común para que los defensores del pueblo intercambien toda esta información.
Señor Presidente, el ciudadano debe ser el centro de nuestras preocupaciones. Transparencia, proximidad, buena administración, una cultura de servicio: esas son las consignas. Pero esta proximidad también se refiere a nuestra institución; por eso me gustaría alabar al señor Diamandouros una vez más por dedicar tantos esfuerzos al mantenimiento de un vínculo constante con el Parlamento Europeo y, en particular, con la Comisión de Peticiones. Como subrayé en mi informe, creo que sería muy beneficioso para las dos instituciones y, por encima de ellas, para los ciudadanos europeos que se celebraran más intercambios cuando el Defensor del Pueblo lleva a cabo una investigación por propia iniciativa.
Hasta ahora, el señor Diamandouros ha cumplido muy bien con su obligación de llamar al orden a las instituciones cuando vagan por el tortuoso camino de la opacidad y la mala administración.
Chrysoula Paliadeli, ponente. – (EL) Señor Presidente, en marzo de 2007 una organización de protección del medioambiente pidió que se divulgara la correspondencia entre la Comisión Europea y el sector automovilístico en el transcurso de las consultas para la preparación de una propuesta legislativa sobre las emisiones de dióxido de carbono.
Ocho meses más tarde la Comisión concedió el acceso a dieciséis de las diecinueve cartas, denegando —sin justificación jurídica— la divulgación de las tres cartas de Porsche. La organización de protección del medioambiente recurrió al Defensor del Pueblo Europeo, quién preparó una propuesta de recomendación que se dirigió a la Comisión un mes después, en la que le pedía que contestase en el plazo de tres meses de acuerdo con el artículo 288 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
La Comisión solicitó cinco aplazamientos para acabar declarando, en junio de 2009, que no se encontraba en situación, un año después de la propuesta de recomendación del Defensor del Pueblo, de divulgar la correspondencia con este fabricante de automóviles en particular debido a las continuas consultas. Hasta octubre de 2010 el Defensor del Pueblo no disponía de ninguna información.
Este retraso injustificado dio lugar a un informe especial para el Parlamento Europeo en el que se acusaba a la Comisión de negarse a cooperar con honestidad y de buena fe y, al mismo tiempo, se indica el peligro de menoscabar la facilidad de las dos instituciones de supervisar a la Comisión.
Como resultado de este informe especial del Defensor del Pueblo que se pide que el Parlamento apruebe hoy, el primero sobre la mala administración, las cartas de este fabricante de automóviles concreto se divulgaron, quince meses después de la solicitud inicial del Defensor del Pueblo. Entre septiembre de 2008 y febrero de 2010, la Comisión tomó una decisión que se había sugerido en la propuesta de recomendación del Defensor del Pueblo quince meses antes. Al mismo tiempo, se probó que este fabricante de automóviles en particular había aceptado al final, aunque fuera solo en parte, que se divulgaran sus cartas.
Por lo dicho antes es evidente que la Comisión se vio obligada a tener en cuenta el artículo del reglamento del Parlamento Europeo que exige a las instituciones que denieguen el acceso a documentos si su divulgación pudiera menoscabar la protección de los intereses comerciales de particulares o entidades jurídicas. Sin embargo —dado que la oficina del Defensor del Pueblo revisó las cartas y consideró que no contenían información que pudiera dañar los intereses comerciales de este fabricante de automóviles concreto—, la Comisión debería haber divulgado al menos algunos de ellos, conforme a la sugerencia del Defensor del Pueblo. Si, no obstante, tenía dudas sobre la interpretación de la propuesta de recomendación, estaba obligada, para justificar sus decisiones, a presentar valoraciones jurídicas igual de significativas que confirmasen la posibilidad de que el fabricante de automóviles en cuestión recurriera a los tribunales de acuerdo con el Reglamento (CE) nº 1049/2001 del Parlamento Europeo.
No deseo comentar aquí el silencio absoluto que el fabricante de automóviles en cuestión ha mantenido en respuesta a la solicitud de la comisión. Sin embargo, sí considero inaceptable que el máximo órgano ejecutivo de la Unión Europea se niegue, casi desdeñando a las instituciones europeas a favor de una empresa privada, a responder a una solicitud como una argumentación, en especial puesto que sus cartas no contienen información que pudiera activar la aplicación del artículo relevante del Reglamento (CE) nº 1049/2001 del Parlamento Europeo y dar pie a que se lleve a la Comisión ante los tribunales.
Eva Lichtenberger, ponente. – (DE) Señor Presidente, mi informe sobre la aplicación del derecho comunitario es de máxima importancia aquí, en el Parlamento Europeo. En el Parlamento Europeo contamos con un proceso legislativo que, aunque es muy complejo, es uno de los más transparentes en comparación con los de los parlamentos nacionales. Me gustaría destacar que he sido miembro de una asamblea nacional, así que sé de lo que hablo.
Este extenso proceso que atañe a los gobiernos de los Estados miembros, así como al Parlamento Europeo, produce resultados que, a menudo, solo se hacen patentes una vez que se aplican en la legislación nacional. No obstante, si la aplicación en los distintos parlamentos nacionales no se lleva a cabo o resulta insuficiente, los diputados de esta Cámara, el propio Parlamento y toda la Unión Europea se enfrentan un gran problema de credibilidad. Me parece un asunto muy grave. Como diputados al Parlamento Europeo nos vemos constantemente confrontados con ciudadanos que nos cuentan las limitaciones del sistema. La Comisión recibe con regularidad quejas de ciudadanos por el modo en el que se aplica la ley. Me gustaría mencionar un par de ejemplos: vamos a analizar la crisis de la basura de Nápoles. Este es un problema recurrente que presenciamos no por primera o segunda, sino por tercera vez. Aun así vemos que las directivas europeas sobre eliminación de residuos, por ejemplo, no se han puesto en práctica. La Comisión ha intervenido, pero con su intervención no se ha logrado que se apliquen a nivel nacional los principios de eliminación de residuos que en Europa consideramos fundamentales. Analicemos mi país: Austria. Allí la Directiva sobre evaluación del impacto ambiental se ha aplicado mal. Un caso que supuso el cierre de una estación de esquí demuestra con claridad que existen enormes carencias en este campo. Otro ejemplo lo encontramos en el ámbito del transporte, en el que se estipula que los Estados miembros han de respetar el tiempo de descanso de los conductores y en el que se exigen controles para asegurar su cumplimiento. La alarmante falta de controles en este sector está dando lugar a un número cada vez mayor de accidentes debidos a la fatiga del conductor. En este contexto debería decirse que hay que evitar que se frustre el deseo de los ciudadanos de ver aplicado el derecho comunitario. Deben recibir información oportuna acerca de la legislación y deberían poder confiar en que el proceso tenga lugar con transparencia.
Nosotros, como diputados al Parlamento Europeo, necesitamos con urgencia un procedimiento que nos permita recibir la opinión de nuestros ciudadanos y al mismo tiempo respetar los requisitos de confidencialidad. Me gustaría preguntarle, Comisario, si está preparado para respaldar el procedimiento que proponemos en nuestro informe. Constituiría un significativo paso adelante en dirección a la transparencia, la sinceridad y la claridad en el proceso europeo.
Por último, me gustaría de nuevo recalcar que si perdemos nuestra credibilidad por no prestar la suficiente atención a la aplicación de una legislación comunitaria en los Estados miembros europeos, tendremos un problema de credibilidad en toda la Unión Europea.
Nikiforos Diamandouros, Defensor del Pueblo Europeo. – Señor Presidente, Señorías, gracias por esta oportunidad de dirigirme a ustedes. Me gustaría darle las gracias a la Comisión de Peticiones y en especial a su presidenta, la señora Mazzoni. Siguen ofreciéndome apoyo y consejo, como muestran los excelentes informes presentados ante esta Cámara por la señora Nedelcheva y la señora Paliadeli, a las que les agradezco efusivamente sus amables palabras.
Tanto el Parlamento y como el Defensor del Pueblo trabajamos para asegurar que los ciudadanos y residentes de la UE puedan disfrutar al máximo de sus derechos, pero lo hacemos de maneras diferentes. El ámbito de competencias del Defensor del Pueblo es más limitado. Sólo me encargo de las reclamaciones contra las instituciones de la UE, en tanto que ustedes pueden también examinar lo que están haciendo los Estados miembros. Es más, el Parlamento, como organismo político soberano, puede encargarse de peticiones que solicitan cambios en la legislación o en las nuevas leyes. En cambio, mi papel consiste en ayudar a destapar la mala administración y en tratar de enmendarla.
A diferencia de las resoluciones judiciales, las decisiones del Defensor del Pueblo no son jurídicamente vinculantes. Sólo puedo emplear el poder de la persuasión para convencer a las instituciones de la UE de que sigan mis recomendaciones o para alcanzar soluciones amistosas que satisfagan a ambos bandos.
Cuando las instituciones de la UE se niegan a seguir mis recomendaciones, es esencial que el Defensor del Pueblo pueda acudir al Parlamento en busca de respaldo y, como es natural, estoy muy agradecido al Parlamento por que siga haciéndolo, como se evidencia en los informes Nedelcheva y Paliadeli.
Este es el primer informe anual que se ha presentado ante ustedes desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Seguiré trabajando en estrecha cooperación con el Parlamento con el objeto de lograr nuestra meta común de ofrecer a los ciudadanos europeos los máximos beneficios posibles que se deriven de sus derechos en virtud del tratado, y para ello actuaré siempre de acuerdo con mi ámbito de competencias como investigador independiente e imparcial de las alegaciones de mala administración —una independencia e imparcialidad que se aplica por igual al demandante y a la institución de la que se queja.
En 2009 el Defensor del Pueblo cerró 318 investigaciones, el 70 % de ellas se concluyó en un año y el 55 % se concluyó en tres meses. De media nos llevó nueve meses finalizar las investigaciones, con la que cumplimos de sobra nuestro objetivo normal de concluir las investigaciones en un año.
Me complace ver que en 2009 el 56 % de todas las investigaciones fueron resueltas por la institución o acabaron con una solución amistosa. Esto representa una gran mejora con respecto al año 2008, en el que el porcentaje fue del 36 %. En 35 casos realicé una observación crítica. Esa es una mejora significativa en comparación con 2008, cuando realicé 44 observaciones críticas, o incluso respecto a 2007, cuando formulé 55. La reducción continua es una nueva noticia, pero aún quedan demasiadas.
Señorías, me esfuerzo por ayudar a cada demandante que recurre al Defensor del Pueblo, incluso en los casos en los que el demandante no pertenece a mi ámbito de competencias. En 2009 recibí un total de 2 392 reclamaciones de este tipo, un descenso del 6 % con respecto a 2008. La disminución es una noticia alentadora. La reducción del número de reclamaciones inadmisibles ha sido desde hace tiempo una petición de este Parlamento. Atribuyo este resultado, al menos en parte, al hecho de que más ciudadanos están encontrando la dirección adecuada a la que dirigirse la primera vez.
En enero de 2009 comencé una guía interactiva en mi nuevo sitio web, al que se puede acceder en los veintitrés idiomas de la UE. Esta guía aspira a dirigir a los demandantes al organismo más indicado para ayudarlos, ya sean mis propios servicios, los servicios de un defensor del pueblo nacional o regional de los Estados miembros o mecanismos de solución de problemas como la red en línea transfronteriza Solvit.
Durante 2009 la guía la usaron más de 26 000 personas. Para los ciudadanos es importante que se les guíe hacia el organismo más apropiado de tramitación de reclamaciones desde el inicio y que se les eviten las frustraciones y demoras asociadas a la identificación por sí mismos de la institución adecuada.
Eso también significa que las reclamaciones se resuelven con mayor rapidez y eficiencia, y garantiza de este modo que los ciudadanos puedan disfrutar al máximo de sus derechos conforme a la legislación de la UE y también que la legislación de la UE se aplique como es debido.
En los últimos tres años también he realizado un esfuerzo denodado por llamar la atención sobre los servicios que puedo ofrecer a empresas, asociaciones, ONG, autoridades regionales y otros grupos destinatarios, es decir, a cualquiera que esté participe en programas o proyectos de la UE y que trate directamente con la administración de la UE.
Para seguir con la concienciación sobre el trabajo del Defensor del Pueblo, incrementé la cooperación en 2009 con otras redes de información y solución de problemas como Europe Direct y Solvit. También he intensificado mi empeño por llegar a posibles demandantes organizando una serie de acontecimientos públicos; todas estas actividades de divulgación, combinadas con los notables resultados que han obtenido los demandantes, tuvieron como consecuencia un aumento de hasta el 85 % de la cobertura del trabajo del Defensor del Pueblo por parte de los medios d comunicación.
El número de investigaciones abiertas, basado en las reclamaciones recibidas en 2009, creció de 293 a 335. Este aumento se debe atribuir, al menos en parte, a las actividades de divulgación. También he continuado con la labor de mejorar la calidad de la información ofrecida a ciudadanos y posibles demandantes en relación con sus derechos conforme a la legislación de la UE a través de la Red Europea de Defensores del Pueblo, que facilita mucho la rápida transferencia de reclamaciones al Defensor del Pueblo o a un organismo similar.
Asimismo sigo esmerándome por garantizar que las instituciones de la UE adopten un enfoque centrado en los ciudadanos en todas sus actividades. Este es un cometido que debe abordarse en colaboración con las instituciones. Para promover este objetivo con respecto a la Comisión, estoy en contacto frecuente con el Vicepresidente de la Comisión responsable de las relaciones con el Defensor el pueblo, el Comisario Šefčovič, al que agradezco su presencia hoy aquí y al que estoy agradecido por su estrecha cooperación y respaldo hasta la fecha.
La alegación más común que observé en 2009 fue la falta de transparencia. Surgió en el 36 % de todas las investigaciones. En cierto grado, me inquieta el alto porcentaje de estas reclamaciones. Una administración de la UE responsable y transparente es sin duda la clave para construir la confianza de los ciudadanos. También lamento los largos retrasos de la Comisión al responder acerca del acceso a la documentación. El caso más escandaloso se trata en el informe de la señora Paliadeli, que deja claro que el Parlamento espera una mejora sustancial de la Comisión en este sentido.
La entrada en vigor del Tratado de Lisboa fue el acontecimiento crucial de 2009. El tratado realiza nuevas promesas a los ciudadanos sobre los derechos fundamentales, la transparencia mejorada y las mejores oportunidades de participación en la toma de decisiones de la Unión. También convierte la Carta de los Derechos Fundamentales, que incluye el derecho a la buena administración, en un documento jurídicamente vinculante.
La reforma del Reglamento financiero brinda otra excelente oportunidad de poner en práctica el derecho a la buena administración. Creo que las reglas pertinentes deberían servir de guía a las autoridades sobre el modo de asegurar tanto la gestión financiera como la buena administración. Señorías, he desarrollado y adoptado hace poco una estrategia para cubrir todo el periodo de mi mandato. El documento que la contiene se ha distribuido las últimas semanas por la Mesa, la Conferencia de Presidentes y la Comisión de Peticiones con fines informativos.
La estrategia está diseñada para poner en práctica la declaración de objetivos de mi institución, que adopté en 2009 y que dice lo siguiente: «El Defensor del Pueblo trata de lograr una solución aceptable a las reclamaciones presentadas contra las instituciones de la Unión Europea, fomenta la transparencia y promueve una cultura administrativa de servicio. Su objetivo es generar confianza a través del diálogo entre los ciudadanos y la Unión Europea y promover los más elevados niveles de comportamiento en las instituciones de la Unión».
Con este espíritu, señor Presidente, Señorías, este espíritu de la declaración de la Comisión, seguiré trabajando para llevar a cabo el mandato que este augusto organismo me ha encomendado.
Maroš Šefčovič, Vicepresidente de la Comisión. – Señor Presidente, tenga paciencia conmigo porque voy a tratar de responder a nuestras tres ponentes y al Defensor del Pueblo. Me gustaría empezar por agradecer a la señora Nedelcheva, la señora Paliadeli y la señora Lichtenberger sus informes. Es evidente que compartimos las mismas metas: es decir, que la administración sea eficiente y profesional y que la legislación europea se respete. Esa es la base sobre la que pretendemos tratar estos asuntos y, estoy seguro, lograr resultados positivos.
En cuanto al señor Diamandouros, me gustaría expresar mi agradecimiento por su estrecha cooperación con la Comisión. Creo que este es un día especial para él porque puede ver que el Parlamento Europeo aprecia mucho su trabajo. Puedo asegurar que la comunicación con nuestros servicios es muy intensa. Apenas pasa una semana sin que envíe una carta de explicación al Defensor del Pueblo y reciba una respuesta suya. Así es como encontramos las soluciones adecuadas en nuestro trabajo. Por supuesto, hay algunos asuntos pendientes de los que nos estamos ocupando, pero creo es simplemente una prueba de nuestra fructífera comunicación.
Me gustaría destacar que la Comisión acoge de buen grado el informe de la señora Nedelcheva, que ofrece una visión de conjunto clara y exhaustiva de las actividades del año pasado del Defensor del Pueblo. De hecho, en el informe del Defensor del Pueblo relativo a sus actividades de 2009, los resultados de sus distintas investigaciones se han presentado con claridad, ilustrados con ejemplos y clasificados en categorías de acuerdo con la naturaleza de los casos de mala administración o con la institución afectada.
Como ya ha indicado el señor Diamandouros, en 2009 el Defensor del Pueblo registró un total de 3 098 reclamaciones, frente a las 3 406 de 2008. Esto representa un descenso anual del 9 %, pero tenemos plena conciencia de que el 56 % de las investigaciones se centraban en la Comisión. También somos conscientes de que las reclamaciones más frecuentes por mala administración tienen que ver con la falta de transparencia e incluso con negarse a proporcionar información, y estoy comprometido a seguir abordando este tipo de casos.
La Comisión agradece los esfuerzos que ha hecho el Defensor del Pueblo por seguir reduciendo la duración media de sus investigaciones a nueve meses. No obstante, la Comisión hace hincapié en que el Defensor del Pueblo debería tener en cuenta, al tratar una reclamación, los propios límites de plazo de la Comisión para la consulta interna y para que el Colegio de Comisarios apruebe sus respuestas. El Colegio confirma y aprueba cada respuesta, y lleva algún tiempo que esta llegue al Colegio.
Tengan presente que el Defensor del Pueblo ha llevado a cabo una campaña de información intensiva, que ha dado lugar a una mayor concienciación de los derechos de los ciudadanos y a una mejor comprensión de sus ámbitos de competencia. En este sentido, el Defensor del Pueblo tiende a emitir comunicados de prensa de inmediato y estos se publican a menudo en una fase en la que el Defensor del Pueblo acaba de enviar una propuesta de comunicación a la Comisión, sin dejar margen para que esta se defienda, puesto que su respuesta aún está en curso.
En algunos casos se puede encontrar una solución amistosa si la institución ofrece reparación al demandante. Esta solución se ofrece con total libertad, sin que acarree cuestiones de responsabilidad ni se siente un precedente jurídico. Si no se puede hallar una solución amistosa, el Defensor del Pueblo puede efectuar recomendaciones para resolver la situación. Si la institución no acepta sus recomendaciones, puede elaborar un informe especial para el Parlamento. En 2009 el Defensor del Pueblo no envió informes especiales al Parlamento. En 2010 se envió un informe especial al Parlamento relativo a la reclamación del acceso a los documentos de la Comisión.
La relación con el Defensor del Pueblo ha motivado en ocasiones diferencias de opinión. Ese ha sido el caso con las investigaciones relativas a procedimientos de infracción. El Defensor del Pueblo a menudo argumenta que la Comisión no ofrece una explicación suficiente de su posición, lo que, desde luego, requiere una respuesta de la Comisión sobre el contenido fundamental de su razonamiento y se acerca a un debate sobre los méritos de la postura de la Comisión. Sin embargo, la Comisión ha sido propensa a extenderse en sus respuestas al Defensor del Pueblo, en la que expone en detalle y respalda las interpretaciones de la ley que se han aplicado, al mismo tiempo que añade un descargo de responsabilidad sobre las diferencias de interpretación de la ley y subraya que el árbitro final es el Tribunal de Justicia Europeo.
Dados los progresos de los últimos años en el registro y la tramitación de las reclamaciones (el proyecto «Pilot UE»), como se confirma en su informe anual sobre el control de la aplicación del Derecho comunitario de 2009, a la Comisión le gustaría, en un futuro cercano, actualizar su Comunicación del 23 de marzo de 2002 sobre las relaciones con el demandante con respecto a las infracciones del derecho comunitario. Me he reunido en persona con el Defensor del Pueblo y he podido informarle de estos progresos.
En el campo de la transparencia y el acceso a los documentos, la Comisión examina con detenimiento todas las reclamaciones que el Defensor del Pueblo le dirige.
Uno de estos expedientes llevó al Defensor del Pueblo a presentar en 2010 un informe especial y este es el tema del informe de la señora Paliadeli. Lamento que este informe especial se enviara poco después de que la Comisión hubiese tomado una decisión final sobre el caso. A pesar de todo, reconozco que el tiempo dedicado a tomar la decisión fue excesivo, incluso aunque se debiese a que un tercero no respondió a la propuesta de la Comisión. Me gustaría recalcar que la Comisión está comprometida de lleno con la cooperación sincera con el Defensor del Pueblo. No es una cuestión de falta de disposición a cooperar por parte de la Comisión y, desde luego, no hay intención de obstruir el trabajo del Defensor del Pueblo de ninguna manera. Sin embargo, algunas peticiones de acceso a los documentos son especialmente complejas o voluminosas y no se pueden atender en los márgenes de tiempo normales. La Comisión tramita alrededor de 5 000 peticiones de acceso por año, de las que solo 15 o 20 dan lugar a reclamaciones al Defensor del Pueblo.
La entrada en vigor del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea ha hecho posible que se empezara a pensar acerca del modo de lograr un enfoque común a fin de establecer una administración europea abierta, eficaz e independiente. Por eso la Comisión considera necesario un diálogo interinstitucional antes de presentar cualquier propuesta legislativa. Un resultado positivo en este sentido parece posible y la cooperación entre las dos instituciones en este asunto debería asegurarlo.
Si me lo permite, señor Presidente, también contestaré a la señora Lichtenberger, ya que ha hecho un gran esfuerzo para estar aquí esta mañana. Me gustaría asegurarle que la Comisión concede una gran importancia a la correcta aplicación del derecho de la UE y, como sabe, esa era una de las prioridades de la Comisión Barroso. Ya en nuestra comunicación «Una Europa de resultados» de 2007, la Comisión se comprometió a mejorar sus métodos de trabajo con el objeto de asegurar la localización más eficaz de los problemas que surgen al aplicar el derecho de la UE, para ellos se debe centrar en las cuestiones que causan más problemas a los ciudadanos y las empresas. Dije en esta comunicación que el informe anual representa más bien una evaluación estratégica de la aplicación del derecho de la UE e identifica los principales retos, establece las prioridades y programa el trabajo de acuerdo con esas prioridades. La Comisión agradece la respuesta del Parlamento a este informe. En las siguientes observaciones se retoman algunos de los asuntos fundamentales.
Con respecto a la provisión de información sobre las infracciones, la Comisión está en vías de aplicar el nuevo acuerdo marco con el Parlamento. Está comprometida a proporcionar al Parlamento la información expuesta en ese acuerdo. La Comisión también está deseando que el Parlamento se asocie a su trabajo en el portal «Tu Europa» para asegurar que los ciudadanos sepan dónde encontrar la información que buscan.
Recibimos con agrado el reconocimiento por parte del Parlamento de la contribución del proyecto Pilot UE a una Unión Europea que funciona bien y se centra en los ciudadanos, conforme al Tratado de Lisboa. Este proyecto se ha diseñado para garantizar que se realiza un seguimiento de las preocupaciones y reclamaciones de los ciudadanos sobre la aplicación de la legislación de la UE y eso, por supuesto, es una cuestión muy significativa para nosotros. En el desempeño de sus cometidos, la Comisión tiene que respetar la confidencialidad a la que tienen derecho los Estados miembros, como ha confirmado el Tribunal de Justicia, en cuanto a la investigación de supuestas solicitudes y procedimientos de infracción potenciales.
Por consiguiente, aunque la Comisión facilitó información detallada en el informe adoptado en marzo de este año sobre el funcionamiento del proyecto Pilot UE, no permite el acceso a los expedientes concretos que se abordan en Pilot UE ni divulga información sobre ellos. Al mismo tiempo, la Comisión reconoce la importancia de garantizar la provisión oportuna a los ciudadanos de una evaluación completa y clara del resultado del trabajo realizado con los Estados miembros en Pilot UE y está comprometida a asegurar que los demandantes tengan la oportunidad de comentar el resultado.
Sobre la cuestión de la adopción de un código de procedimiento de acuerdo con el artículo 298, la Comisión tiene entendido que en el Parlamento se ha establecido un grupo de trabajo destinado al estudio del contenido y el alcance potencial de tal iniciativa. La Comisión también cree que resulta apropiado sopesar el trabajo inicial sobre la cuestión general antes de considerar elementos más específicos. Por el momento, por lo tanto, nos reservamos nuestra posición en todos los aspectos.
La Comisión también está preparando la provisión de información actualizada sobre los recursos dedicados a la aplicación del derecho de la UE. El proyecto de resolución que se está debatiendo hoy abarca un amplio abanico de asuntos y, en su respuesta a la resolución, la Comisión dará más explicaciones que sería muy difícil ofrecer hoy, más que nada por falta de tiempo.
Señor Presidente, Señorías, nos alegramos de compartir el interés común por la aplicación actual del derecho de la UE en beneficio de las empresas y los ciudadanos europeos. La puesta en práctica eficaz del derecho de la UE es una de las piedras angulares de la UE, así como un componente de regulación inteligente.
Me gustaría pedir perdón a los intérpretes por hablar tan rápido. Muchas gracias por su paciencia y gracias a todos por su atención.
Presidente. – Sí, me temo que sí ha mostrado una leve tendencia a acelerar. Gracias.
Rainer Wieland, ponente de la opinión de la Comisión de Peticiones. – (DE) Señor Presidente, señor Diamandouros, Comisario, el que estamos manteniendo hoy aquí es un debate conjunto. Hablo en nombre de la Vicepresidenta de la Comisión de Peticiones, que por desgracia está enferma, y me gustaría limitarme a comentar el informe de la señora Paliadeli.
Esta Cámara ha debatido y discutido con frecuencia el tema del acceso a los documentos y los beneficios de la transparencia, así como la cuestión de dónde debería fijarse el límite entre los derechos e intereses legítimos del público en general, por un lado, y los intereses legítimos de particulares y empresas, por el otro. Por cierto, señora Paliadeli, también se le puede dar la vuelta a la tortilla, es decir, la información se pone a disposición de una ONG y una empresa o un particular tratan entonces de averiguar qué información concreta se ha compartido. No estamos planteándonos quién es el bueno y quién es el malo, solo hablamos del asunto de los plazos y las fechas límite. Estas fechas límite deben respetarse en tanto que tienen que ver con ciudadanos particulares y, por supuesto, con el Defensor del Pueblo. Eso es, por así decirlo, el fundamento de la buena administración. Esperamos que la Comisión, que ha mostrado tanto interés en acelerar, como ya ha mencionado el Vicepresidente, estudie con más detenimiento este asunto y realice una mejora.
Elena Băsescu, en nombre del Grupo PPE. – (RO) Señor Presidente, me gustaría intervenir como ponente alternativo del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos) para el informe especial del Defensor del Pueblo Europeo. Desearía empezar resaltando que el consenso logrado entre todos los grupos políticos ha facilitado la redacción de este informe. Debo mencionar que no se ha presentado ni una sola corrección y me gustaría, al mismo tiempo, felicitar a la señora Paliadeli por este resultado.
Es preocupante que la actitud poco colaboradora de la Comisión con respecto al Defensor del Pueblo pueda crear una falta de confianza significativa de los ciudadanos en las instituciones de la UE. La ausencia de una buena cooperación pone en peligro la capacidad del Defensor del Pueblo y del Parlamento Europeo de supervisar la Comisión de forma efectiva. También me gustaría recordar el principio de cooperación sincera estipulado en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Comporta la consolidación de las relaciones de buena fe entre las instituciones de la UE. Por desgracia el Defensor del Pueblo tiene que hacer frente muy a menudo a que la Comisión no cumpla los plazos para conceder acceso público a los documentos.
Otro aspecto preocupante es que el Defensor del Pueblo tuvo que compilar un informe especial como último recurso para persuadir a la Comisión de que se muestre más dispuesta a cooperar. Estos incidentes no deben repetirse en el futuro. En este sentido, me gustaría pedir a la Comisión Europea que se esfuerce más por cooperar con eficiencia con el Defensor del Pueblo. No debe pasarse por alto que en las ocasiones que la Comisión no asuma este compromiso, el Parlamento podrá aplicar sanciones. La situación que se ha dado a conocer en el informe crea un problema sistemático: priva a los ciudadanos de uno de los principales beneficios que esperaban obtener como consecuencia del derecho básico a presentar una reclamación.
Monika Flašíková Beňová, en nombre del Grupo S&D. – (SK) Señor Presidente, quiero dar las gracias a las tres diputadas por los informes que estamos debatiendo hoy aquí en el debate conjunto y me gustaría particularmente hablar del informe de la señora Lichtenberger, ya que, en mi opinión, exhibe un rigor excepcional, y estoy de acuerdo con la mayor parte de su contenido. Por lo tanto, a mí también me gustaría ser hoy un poco más crítica, señor Vicepresidente.
Por lo general, se puede decir que la Comisión, en su conjunto, no cuenta a los ciudadanos o al Parlamento lo suficiente acerca de como controla la aplicación del derecho comunitario. Al mismo tiempo, el Tratado de la Unión Europea establece de manera explícita un papel activo para los ciudadanos de la UE, por ejemplo, con la Iniciativa Ciudadana Europea. También me llena de alegría, señor Vicepresidente, que usted esté aquí hoy en este debate, ya que no solo es usted una persona competente, sino que además se implica mucho en la iniciativa ciudadana.
Pero, a pesar de ello, los informes anuales de la Comisión Europea sobre el control de la aplicación del derecho comunitario en su estado actual no proporcionan al Parlamento o a los ciudadanos suficiente información sobre la situación hoy. Hasta ahora la Comisión se ha centrado demasiado en la trasposición del derecho europeo al derecho nacional, descuidando en gran medida su aplicación real. Una referencia concisa a los procedimientos formales en el caso de un Estado miembro que aún no ha traspuesto una ley de la UE al nivel nacional no dice demasiado a nuestros ciudadanos. Debemos y queremos saber más de los casos en los que la Comisión investiga trasposiciones imprecisas o del todo erróneas. Solo si contamos con toda la información sobre este tipo de casos podremos hablar acerca de un control coherente de la aplicación del derecho de la UE.
Como sin duda todos sabemos, Señorías, el Parlamento Europeo tiene ciertas funciones y atribuciones en cuanto a la Comisión; entre las que se incluyen control y evaluación. En el Parlamento Europeo estamos sinceramente interesados en la evaluación sensata del progreso de la Comisión en el cumplimiento de sus tareas, la protección de los acuerdos y el cumplimiento del derecho de la UE. Pero no tenemos suficiente acceso a la información en función de la que la Comisión aborda las infracciones de los reglamentos. Esta no es una petición nueva, señor Vicepresidente.
En febrero, en la resolución sobre el acuerdo marco revisado entre el Parlamento Europeo y la Comisión, pedimos a la Comisión y cito: «que pusiera a disposición del Parlamento Europeo un resumen de todos los procedimientos sobre violación de reglamentos sobre la base de una solicitud oficial, si el Parlamento Europeo así lo desea.», fin de la cita. Me gustaría hacer un llamamiento firme a la Comisión para que nos facilite información a nosotros y, a través de nosotros, se la facilite a los ciudadanos de la UE.
Para concluir, señor Vicepresidente, he dicho muchas veces en mis discursos que el Parlamento Europeo tiene un interés sincero por asistir a la Comisión e incluso respaldarla frente al Consejo. Ahora estamos pidiéndole que la Comisión, a cambio, proporcione al Parlamento Europeo la información que estamos solicitando, no solo para nosotros, sino también para los ciudadanos de los Estados miembros de la Unión Europea.
Margrete Auken, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DA) Señor Presidente, en la Comisión de Peticiones, en otras palabras, la comisión que se encarga de las reclamaciones de los ciudadanos, el respeto por la legislación de la UE es indispensable. Los ciudadanos recurren a nosotros porque las autoridades nacionales o locales no acatan la legislación de la UE, por ejemplo, en cuanto a la protección de la salud humana o el medioambiente. No tenemos más que mirar las muchas reclamaciones que hemos recibido relacionadas con la crisis de residuos que lleva tiempo afectando a Campania, a pesar del claro fallo del Tribunal de Justicia Europeo, y con la congelación de fondos. En realidad no se ha hecho nada por solucionar el problema. Tanto los ciudadanos como el entorno protegido están sufriendo. La llamábamos «Campania Felix», ¡madre mía! La Comisión debe hacer uso de inmediato de todos los medios a su disposición en este sentido.
El tratado asigna a la Comisión una función principal: controlar el acatamiento de la legislación de la UE por parte de los Estados miembros. En la comisión prestamos por ello más atención al modo del que la Comisión trata las infracciones de las normas. En vista de ello, me complace el informe de la señora Lichtenberger. La autora deja muy claro que no basta con devolver a los Estados miembros las reclamaciones sobre sus infracciones para que ellos las resuelvan. Las reclamaciones tratan sobre la Comisión. Esa actitud deja a los ciudadanos en la estacada.
A este respecto me gustaría aplaudir al Defensor del Pueblo Europeo por llevar a cabo un estudio por iniciativa propia precisamente sobre la nueva forma en la que la Comisión aborda las reclamaciones e infracciones, en particular sobre el modo en el que la Comisión registra, o quizás no registra, las reclamaciones contra los Estados miembros por desacatar el derecho comunitario. El Defensor del Pueblo también tiene la competencia para dar su opinión sobre el fondo de la cuestión cuando se acusa a la Comisión de no realizar un seguimiento de las infracciones, incluso aunque en última instancia sea, por supuesto, el Tribunal el que deba tomar una decisión sobre la cuestión.
De todas formas, constituiría un progreso que hoy aprobáramos la propuesta del informe de la señora Nedelcheva de disponer de una ley apropiada sobre los procedimientos de administración de la UE, que por fin tienen fundamento en el artículo 298 del Tratado de Lisboa.
Es bueno que el informe anual del Defensor del Pueblo muestre varios signos de mejora, pero todavía resulta preocupante que más de un tercio de las reclamaciones estén relacionadas con la falta de transparencia y acceso a los documentos y la información. A este respecto, es vergonzoso que tanto la Comisión como varios Estados miembros estén tratando de proteger de los ciudadanos a los grandes grupos de presión por medio de algo que parece una violación de las normas de protección de datos.
Un ejemplo terrible en este sentido lo proporciona el informe especial del Defensor del Pueblo sobre Porsche y la correspondencia relacionada con la protección de los límites de CO2 de los automóviles. ¿Alguno de los presentes cree que la Comisión consultó a una pequeña o mediana empresa sobre el acceso a las cartas o que la Comisión quería retrasar el caso quince meses por el bien de una pequeña empresa? ¡Por supuesto que no! Es porque se trataba de Porsche y, por supuesto, quizás también porque se trataba del señor Verheugen. El informe especial del Defensor del Pueblo cuenta una historia más larga y les recomiendo a todos que lean tanto el excelente informe de la señora Paliadeli como el informe del propio Defensor del Pueblo. Es muy entretenido; no dejará de sorprenderles. Pero el aspecto más grave de este caso es la falta de cooperación leal de la Comisión con el Defensor del Pueblo. Este es un informe importante. El Parlamento tiene que realizar una declaración clara sobre este asunto. Me gustaría dar las gracias al Defensor del Pueblo y a la señora Paliadeli.
Oldřich Vlasák, en nombre del Grupo ECR. – (CS) Señor Presidente, el informe anual del Defensor del Pueblo es un buen ejemplo de cómo deberíamos presentar al público nuestras actividades. El informe es comprensible, conciso y directo. Por lo tanto, aplaudo sus esfuerzos y las dificultades que ha atravesado y me gustaría felicitarle por ello. No obstante, me gustaría decir en este momento que veo un problema sistemático en las actividades del organismo del Defensor del Pueblo: el problema es la concienciación de los ciudadanos. Reconozcamos, por ejemplo, que la Unión Europea, como organización internacional resulta, en gran medida, difícil de entender y no solo en cuanto a sus subvenciones, sino también en lo que respecta a sus competencias, instituciones, procesos de toma de decisiones y políticas y legislación adoptadas. Lo que quiero decir con esto es que es difícil de entender para el ciudadano de a pie. Lo mismo se aplica, como es lógico, al cargo del Defensor del Pueblo. Estoy seguro de que si realizáramos una encuesta a los ciudadanos europeos sobre la función del Defensor del Pueblo y sus competencias y actividades, advertiríamos por desgracia que se le percibe como una figura lejana y muchos ciudadanos ni siquiera sabrían que existe. Los hechos están más o menos claros. Una gran mayoría de las reclamaciones enviadas por mis compatriotas checos no incumben al Defensor del Pueblo Europeo. La situación no es distinta con otros Estados miembros.
Cuando debatimos el informe de 2008 en este lugar, todos solicitamos una mayor concienciación ciudadana. Se propusieron campañas de información de gran alcance y se estaba pensando en abrir sitios web. Sin embargo, yo mismo trate de publicar una reclamación en su sitio web ayer. Tengo que decir que la guía interactiva es demasiado complicada y, a decir verdad, incomprensible para el ciudadano de a pie. El propio formulario de reclamación es igual de lioso. Me recuerda un poco a los formularios de declaración tributaria de la República Checa, que los ciudadanos no pueden cumplimentar sin un asesor fiscal. La verdad sea dicha, su sitio web disuade a los ciudadanos de presentar reclamaciones. Por ello, hago un llamamiento a la simplificación.
Otro aspecto que considero fundamental es la reducción del tiempo necesario para gestionar los casos. A fin de cuentas, sabemos que si alguien escribe una reclamación es primordial, desde la perspectiva de la confianza, que la reclamación se tramite de la manera más rápida posible y que el denunciante reciba una respuesta cuanto antes. Además, si una cuestión determinada no se encuentra entre las competencias del organismo al que se ha dirigido la reclamación, esta debe remitirse directamente al defensor del pueblo nacional o regional con las atribuciones pertinentes.
Señorías, demasiada comunicación acaba con la información. Demasiada información acaba con los ciudadanos europeos. En mi opinión, la prioridad del Defensor del Pueblo no solo debería ser resolver, sino también prevenir los procedimientos burocráticos incorrectos. Por lo tanto, creo que es esencial que no se saque provecho de esta institución para las campañas mediáticas y que no se amplíen sus competencias. Tras su elección, el Defensor del Pueblo, el señor Diamandouros, dijo: «Continuaré esforzándome por mejorar la calidad de la administración de la Unión Europea». Por eso, me gustaría preguntar, para concluir, qué problema sistemático concreto ha logrado mejorar y en qué va a centrar su atención el año que viene. Le deseo mucho éxito en su búsqueda de soluciones sistémicas.
Willy Meyer, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (ES) Señor Presidente, mi grupo querría agradecer a la Señora Nedelcheva este informe, que nos permite disponer de toda una información, desde la Comisión de Peticiones, sobre el trabajo del Defensor del Pueblo.
En relación con los objetivos para el 2010, que se resumían en 5 objetivos, el escuchar abierto a sugerencias para identificar mejores prácticas, el cumplir para encontrar formas de lograr resultados más rápidos, el persuadir para poder tener un impacto más favorable en la cultura administrativa de las Instituciones, el comunicar en la información puntual, útil, de acceso rápido, el adaptarse para hacer una gestión buena de recursos, de eficacia y de eficiencia. Creo que estos objetivos que se plantearon para el 2010 tienen tremenda actualidad.
Es muy preocupante la reciente decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que anula la decisión de la Comisión de publicar la lista de destinatarios de las ayudas de la PAC. Es decir, esta decisión va en contra de los principios de transparencia, básicos, que deben regir todo lo relacionado con el presupuesto europeo y supone un ataque directo contra el derecho de los ciudadanos a saber a quién se destinan sus impuestos. Creo que esta es una mala práctica que deberíamos intentar resolver a través del Parlamento con los cambios legislativos que fueran precisos.
Nikolaos Salavrakos, en nombre del Grupo EFD. – (EL) Señor Presidente, tras leer el informe del Defensor del Pueblo de 2009, me veo obligado a elogiar al señor Diamandouros porque representa y sirve con honor a la institución que une a los ciudadanos europeos y les hace sentirse seguros.
Por supuesto, la labor del Defensor del Pueblo Europeo consiste en asegurar que cualquier particular o entidad jurídica que tenga problemas con las instituciones de la Unión Europea relacionados con el abuso de poder o cualquier otra forma de mala administración pueda recurrir a él.
He leído el informe y me he dado cuenta de que el éxito de esta institución y de sus funcionarios se debe, en primer lugar, a que la mayoría de las investigaciones —la cifra ya asciende a 70 %— concluye en un año y más de la mitad —el 55 %, de hecho— concluye en tres meses. Esto refleja la gran velocidad a la actúan que el Defensor del Pueblo Europeo y sus compañeros y lo bien que funciona esta operación.
En segundo lugar, en el 80 % de los casos abordados el Defensor del Pueblo pudo ayudar a la parte interesada a resolver el asunto de una u otra manera, ya fuera remitiéndola al organismo competente o aconsejándola sobre el organismo con el que se debería poner en contacto para solventar su problema con rapidez. Así se demuestra lo eficiente que es la institución.
No deberíamos pasar por alto el hecho de que el 84 % de las peticiones fueran presentadas por particulares y que solo el 16 % fueron presentadas empresas o asociaciones. Esta cifra también prueba el buen concepto que tienen de esta institución y de sus representantes los ciudadanos europeos que se sienten víctimas de la mala administración. Me gustaría señalar que nueve de los casos cerrados en 2009 son ejemplos de buena práctica. Debo decir que me ha gustado en particular la declaración incluida en la introducción del informe de que el Defensor del Pueblo tiene la intención de contribuir a garantizar que la Unión Europea pueda ofrecer a sus ciudadanos los beneficios que se les han prometido en el Tratado de Lisboa. Mi enhorabuena, por ello, al señor Diamandouros.
Martin Ehrenhauser (NI). – (DE) Señor Presidente, también he presentado una reclamación ante el Defensor del Pueblo y, aunque en mi caso las cosas no fueran tan bien y no me quedara satisfecho con el fallo, me gustaría elogiar el trabajo del Defensor del Pueblo. Creo que es de suma importancia que desde esta Cámara apoyemos el trabajo que lleva a cabo.
En su discurso de apertura, el Defensor del Pueblo ha destacado, con razón, que su éxito o fracaso dependen en gran medida de la actuación de las instituciones. Si observamos el caso de Porsche, por ejemplo, se hacen bastante evidentes los límites de las competencias del Defensor del Pueblo y la falta de seriedad con la que algunas instituciones se toman sus recomendaciones.
Desde luego, también es preciso que nos ocupemos de los asuntos de nuestra Cámara, por ejemplo, en el caso de la adquisición del edificio Altero-Spinelli en el que se han producido enormes irregularidades. El Defensor del Pueblo realizó algunas recomendaciones explícitas y se emitieron correcciones claras. Sin embargo, hasta ahora se ha progresado muy poco en el Parlamento. Las correcciones fueron rechazadas, lo que demuestra una vez más como se toma sus recomendaciones esta Cámara. A lo que quería llegar es a que es muy importante que nos ocupemos de nuestros propios asuntos y que nos tomemos en serio las recomendaciones del Defensor del Pueblo, y reforcemos así su posición.
Tadeusz Zwiefka (PPE). – (PL) Señor Presidente, como cada año, la Comisión de Asuntos Jurídicos está presentando al Parlamento su informe relativo al informe de la Comisión Europea sobre la aplicación del derecho comunitario y, como cada año, los miembros de la Comisión de Asuntos Jurídicos tiene muchas reservas sobre el fondo y sobre la forma en los que la Comisión ha preparado el informe.
No cabe duda de que la transposición del derecho de la UE a los sistemas nacionales es un problema muy grave en la Unión Europea. Varios países están introduciendo los mismos reglamentos en momentos diferentes, lo que en ciertos aspectos es, desde luego, comprensible. No obstante, esto no debería dar lugar a demoras que provoquen una falta de seguridad jurídica y, en consecuencia, impidan a los ciudadanos ejercer sus derechos. Como bien señala nuestra ponente, los retrasos en la transposición, así como la mala aplicación del derecho comunitario conllevan costes reales y provocan la falta de confianza de los ciudadanos en las instituciones de la UE. Por esta razón también, acojo de buen grado todas las iniciativas de la Comisión, como las reuniones de expertos y el diálogo bilateral entre la Comisión y los Estados miembros entre la Comisión y los Estados miembros, cuyo objetivo es resolver los problemas tan pronto como sea posible. Estoy observando con gran interés el programa piloto de la UE, que se supone que es una herramienta que permite dar una respuesta rápida a todos los casos de mala aplicación o adaptación del derecho de la UE a la legislación nacional.
También hacemos hincapié una vez más en el papel que los tribunales nacionales desempeñan en la interpretación y aplicación práctica del derecho de la UE. Pero esta función no se desempeñará bien si no se facilita la formación apropiada, si no se celebran reuniones y si no se crea una cultura jurídica. En cuanto a nuestro Parlamento —y me dirijo a mis colegas diputados— las leyes que creamos, porque somos legisladores, deben ser claras y comprensibles, ya que solo si son comprensibles pueden transponerse con facilidad a los sistemas nacionales y habrá menos problemas asociados a ellas.
Lidia Joanna Geringer de Oedenberg (S&D). – (PL) Señor Presidente, al analizar el informe sobre las actividades del Defensor del Pueblo en 2009, me alegré de apreciar un mayor desarrollo de la cooperación entre el Defensor del Pueblo y la Comisión de Peticiones. Tengo una excelente opinión del trabajo del profesor Diamandouros —que ha sido el Defensor del Pueblo desde 2003—, de sus esfuerzos por informar a los ciudadanos de las oportunidades que se encuentran a su disposición a fin de realizar reclamaciones acerca del mal funcionamiento de la administración de la UE, así como del hecho de que anime a los ciudadanos a ejercer sus derechos.
Teniendo en cuenta que solo el 23 % de las más de 3 000 reclamaciones registradas en 2009 competen a las atribuciones del Defensor del Pueblo, debería continuar sin duda con sus actividades en el campo de la información. Debido que sus competencias son limitadas, solo puede investigar las reclamaciones que afectan a las instituciones de la Unión Europea y sus organismos. No obstante, lo importante es que cualquiera que presente una reclamación al Defensor del Pueblo que no se pueda aceptar por cuestiones formales reciba información sobre la autoridad a la que debería acudir dado el caso.
También es importante poner énfasis en que la entrada en vigor del Tratado de Lisboa refuerza la legitimidad democrática del Defensor del Pueblo y amplía sus atribuciones a la política exterior. También debería advertirse que el Defensor del Pueblo está tomando cada vez más medidas por iniciativa propia; por ejemplo, en cuanto a los pagos retrasados de la Unión Europea, la invalidez y la discriminación. Sus acciones también han llevado a la creación del Código Europeo de Buena Conducta Administrativa. Otra buena noticia es que el tiempo exigido para la tramitación se ha reducido a nueve meses.
El alto porcentaje de casos completados en los que la institución a la que se refería la reclamación llegó a un acuerdo o en los que el caso se resolvió en beneficio del demandante también atestigua la eficacia del Defensor del Pueblo y su conveniente cooperación con otros organismos. Esto ocurrió en nada menos que en el 56 % de los casos en 2009. Espero que el Defensor del Pueblo, con nuestro respaldo, el del Parlamento y el del resto de las instituciones, continúe su labor con la misma energía y una eficiencia aun mayor que hasta la fecha.
Anneli Jäätteenmäki (ALDE). – (FI) Señor Presidente, mi agradecimiento va dirigido al Defensor del Pueblo y a su institución por la admirable labor que han llevado a cabo en circunstancias difíciles. La franqueza, el derecho a acceder a la información y el derecho a la buena gobernanza son aspectos cruciales para que los ciudadanos crean en la capacidad de las instituciones de la UE de controlar sus derechos. Es inquietante que año tras año, el mayor defecto administrativo del sistema sea la falta de transparencia e incluso la negativa a desprenderse de la información y los documentos. En este sentido, el caso de Porsche es muy grave. Al esperar quince meses antes de entregar los documentos que se le solicitaron, la Comisión estaba descuidando su obligación de cooperar con honradez con el Defensor del Pueblo. Esta actitud de la Comisión minó la confianza de nuestros ciudadanos en la Comisión y dañó la imagen pública de la UE.
Ahora que un Comisario y el Defensor del Pueblo están sentados tranquilamente uno junto al otro, creo que sería una buena idea que entablaran una conversación confidencial y minuciosa acerca de si respetan el trabajo del otro y si están preparados para cooperar y actuar de acuerdo con los principios básicos propios de la UE. No quiero acusar a ningún Comisario en relación con este tema, pero la Comisión debería mantener un verdadero debate sobre el asunto, porque sin duda la imagen pública de la UE no es tan buena como para que podamos permitirnos más casos como el de Porsche en el futuro.
Los derechos de nuestros ciudadanos tienen que ser respetados por la Comisión, el Consejo y, como es lógico, también el Parlamento—por todas las instituciones.
Gerald Häfner (Verts/ALE). – (DE) Señor Presidente, el señor Diamandouros ha sido una buena baza para nuestros ciudadanos y para la Unión Europea y me gustaría expresar mi más sincero agradecimiento por su trabajo. Por supuesto, también toca un asunto delicado, a saber, el ámbito en el que son necesarias mejoras. Se acaba de mencionar el caso de Porsche. Como ciudadano alemán me gustaría decir que estoy profundamente avergonzado de lo que ha sucedido aquí. Nos encontramos con un Comisario alemán y una empresa de automóviles alemana y la correspondencia entre ellos. Toda la correspondencia entre la Comisión y el resto de fabricantes de automóviles de Italia, España y otros países se publica, pero la correspondencia alemana no. El Defensor del Pueblo ha emitido no una, ni dos, sino tres reprimendas y aun así no se ha tomado ninguna medida. Las cosas tienen que mejorar con urgencia. Me gustaría poner en ello todo el énfasis posible.
El segundo aspecto que me gustaría mencionar es que cuando usamos la palabra «piloto», solemos pensar en un colectivo de profesionales que pasan sus vidas lejos del suelo. No estoy muy seguro de cómo se le ocurrió la idea a la Comisión de referirse a este nuevo proyecto sobre cómo tratar las reclamaciones de los ciudadanos europeos como «proyecto piloto» porque, en esencia, no ofrece nada nuevo. Los ciudadanos presentan primero reclamaciones bien fundadas en sus propios países. No se toma ninguna medida en este punto, por lo que se dirigen a la Comisión. ¿Qué hace la Comisión? Manda la reclamación en un vuelo de vuelta a su país de origen y, una vez más, no se hace nada. No creo que esta sea la manera adecuada de hacer frente a las preocupaciones y reclamaciones de nuestros ciudadanos y me gustaría aprovechar esta oportunidad para pedir al Comisario Šefčovič, al que tengo en muy alta estima, que declare que tiene la intención de abandonar este proyecto o que reconsidere cómo podemos garantizar que las reclamaciones de nuestros ciudadanos se envíen al lugar en el que en efecto se abordarán, así como que los ciudadanos reciban justicia y reparación.
Marek Henryk Migalski (ECR). – (PL) Señora Presidenta, señor Comisario, no me gustaría convertir esta Cámara en un aula universitaria. Pero, como saben, el cargo del Defensor del Pueblo se estableció por primera vez en Europa hace 300 años. Por este motivo, no me sorprende que nos interesen estos asuntos y que les dediquemos tanto tiempo.
Creo que todos los informes merecen atención, con una reserva. En el informe de la señora Nedelcheva hay una sección que me parece alarmante. A pesar del trabajo excelente y loable llevado a cabo por el Defensor del Pueblo, ¿es necesario que el cargo del Defensor del Pueblo cueste casi 9 millones de euros? ¿No es posible restringir la forma casi bizantina de la que funciona esta oficina? Esta es la razón por la que grupo se abstiene de votar en este asunto, en este informe en concreto, aunque le deseamos lo mejor al Defensor del Pueblo, y en especial a los ciudadanos que le envían reclamaciones.
Rui Tavares (GUE/NGL). – (PT) Señora Presidenta, en primer lugar, me gustaría dar las gracias al señor Diamandouros por su trabajo y por el informe que ha presentado. El trabajo es sin duda riguroso y de buena calidad y me gustaría hablar sobre la cuestión de la cantidad, en lugar de la calidad, ya que me parece interesante averiguar cuántos ciudadanos recurren a estos servicios.
Al parecer, hay unos cuantos miles de reclamaciones y algunas de ellas no son válidas. Por ello, es interesante analizar la razón por la que no hay más reclamaciones. En otras palabras, se trata de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Me pregunto hasta qué punto la naturaleza demasiado compleja y opaca de las propias instituciones europeas y la legislación en la que se basan son la raíz de la difícil relación entre los ciudadanos y los miembros de las instituciones. Es decir, para realizar una reclamación hay que conocer los derechos propios, para conocer los derechos propios hay que conocer la legislación y los mecanismos necesarios para presentar esa queja. Por lo tanto, en lugar de hacerle sugerencias, señor Diamandouros, me gustaría pedirle, como Defensor del Pueblo, que haga usted sugerencias al Parlamento, como cámara legislativa, para simplificar los procesos legislativos y, en la medida de lo posible, los mecanismos institucionales de la UE. Se habla mucho de transparencia y claridad, pero la simplicidad es también un valor democrático que olvidamos a menudo, puesto que permite el acceso público a las instituciones.
Señor Diamandouros, en la actualidad también formo parte de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, que celebra sus votaciones al mismo tiempo. Me gustaría asegurarle que voy a prestar atención a sus respuestas sobre este asunto.
John Stuart Agnew (EFD). – Señora Presidenta, quizás el aspecto más desafortunado de la conducta del Comisario que revela este informe, aparte del espantoso tratamiento dado al demandante en este caso, es que no se trata de un caso aislado de mala administración. De hecho, los incidentes divulgados en este incisivo informe van más allá de la mera negligencia e indolencia. Más bien, la conclusión razonable que se extrae es que este tipo de comportamiento de la Comisión es deliberado y, nada más y nada menos, una línea de conducta calculada y diseñada para frustrar la dura labor del Defensor del Pueblo y echar por tierra el Estado de Derecho.
Su trabajo ya es lo bastante difícil sin el problema añadido de una Comisión que, como muestran los datos, se dispone a impedir a cada momento el desempeño oportuno de su cargo. Hubo una época en la que, si salía a la luz una conducta tan mezquina por parte de los empleados públicos —tanto los funcionarios con el ministro responsable—, hubieran caído sobre sus espadas. En su lugar, veremos una Comisión arrogante y altiva haciendo lo que hace mejor, menospreciar a los ciudadanos mientras los culpables quedan impunes. ¡No es de extrañar que la UE nunca haya sido tan impopular!
Csanád Szegedi (NI). – (HU) Señora Presidenta, el informe sobre las actividades del Defensor del Pueblo pone de manifiesto que la falta de transparencia en las instituciones de la Unión Europea constituye uno de los mayores problemas. Muchas de las reclamaciones atañen a la Comisión, que suele retrasarse en su respuesta y debilita así la confianza en las instituciones de la UE. Tenemos que aumentar la transparencia optimizando el trabajo de las instituciones y por medio de una amplia comunicación, asegurando al mismo tiempo que estas medidas no aumenten los costos. La UE ya ha gastado una cifra ingente en propaganda y autopromoción.
Es más, no hay duda de que el número de reclamaciones seguirá creciendo con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y la aplicación incompleta y retrasada de la legislación europea por parte de los Estados miembros. Con el objeto de evitarlo, se debe ofrecer a los jueces, juristas en activo, funcionarios y administrativos nacionales una formación judicial ampliada y armonizada. Además, tenemos que informar a los ciudadanos de que las infracciones del derecho comunitario se pueden disputar asimismo ante los tribunales nacionales implicados. En la primera mitad de 2011, Hungría ocupará la Presidencia rotatoria de la Unión Europea y así a los diputados húngaros al Parlamento se les encomendará una tarea fundamental, es decir, la transposición de la armonización jurídica.
Peter Jahr (PPE). – (DE) Señora Presidenta, señor Diamandouros, señor Comisario, la historia de la institución del Defensor del Pueblo en Europa es impresionante. A partir de un concepto que se desarrolló originalmente en Suecia, los defensores del pueblo han tratado de resolver disputas y problemas con imparcialidad durante 200 años. Creo que la idea de la figura del defensor del pueblo deriva de una profunda necesidad humana de resolver las disputas de manera pacífica.
Este informe es el decimoquinto de este tipo del Defensor del Pueblo Europeo y el séptimo del señor Diamandouros. Es un récord del que sentirse orgulloso, por lo que me gustaría felicitar al señor Diamandouros. Cuando fue elegido el año pasado, manifesté mi esperanza de que el Defensor del Pueblo hiciera lo máximo posible por asegurar que el proceso de toma de decisiones en la UE fuera más transparente y relevante para sus ciudadanos y de que colaboráramos con eficacia con la Comisión de Peticiones. Creo que podemos decir con seguridad que juntos lo hemos logrado. Aún veo un margen de mejora en la coordinación entre las funciones y labores del Defensor del Pueblo y las de la Comisión de Peticiones. Cada vez recibimos más peticiones que tocan aspectos del derecho clásico a la petición, así como elementos incluidos en los deberes del Defensor del Pueblo. Estoy hablando de los derechos humanos, los derechos de propiedad y los obstáculos para la actividad económica. Es razonable y apropiado que trabajemos juntos en estos ámbitos a fin de plantar cara a la Comisión juntos, en un sentido positivo, y obtener las respuestas relevantes en el periodo exigido.
Me gustaría también dar la bienvenida al nuevo sitio web con las directrices interactivas que deberían contribuir a asegurar que se comuniquen a los ciudadanos las oportunidades disponibles para que su voz se oiga en Europa. Espero que el señor Diamandouros siga cosechando éxitos con su magnífico y significativo trabajo y que podamos introducir mejoras en la medida de lo posible. La Comisión de Peticiones también seguirá haciendo todo lo posible por promover una estrecha colaboración con el Defensor del Pueblo en el futuro en interés de los ciudadanos de la Unión Europea.
Sylvana Rapti (S&D). – (EL) Señora Presidenta, hoy estamos debatiendo dos asuntos muy importantes en esta sala: uno son los intereses de los ciudadanos europeos y el otro es la reconciliación entre los ciudadanos europeos y las instituciones europeas.
Los tres informes de las tres ponentes, que son fabulosos, y las actividades del Defensor del Pueblo Europeo me hacen que me imagine al señor Diamandouros, en nombre de los ciudadanos, como D'Artagnan y a las tres ponentes como las tres mosqueteras velando por los intereses de los ciudadanos europeos.
Es una auténtica lástima que la Comisión Europea no esté tan implicada como debiera. En mi opinión, el único aspecto positivo de la declaración de la posición del Comisario hoy ha sido la velocidad a la que ha hablado. Si la Comisión Europea actuara a la misma velocidad, no hubiéramos tenido que debatir esta cuestión.
Es muy importante que los ciudadanos europeos crean en las instituciones europeas, que las vean de una manera positiva y que sientan que estas trabajan por sus intereses. Una demora de quince meses —como la señora Paliadeli apunta en su informe— para ver tres cartas de un fabricante de automóviles especializado en coches rápidos, ¡qué oxímoron! Me pregunto: si fueran los intereses de un solo ciudadano europeo, en vez de un fabricante de automóviles, los que estuvieran en juego, ¿se habría prolongado tanto el retraso?
Sea como sea, creo que hemos de ser honestos. Todos tenemos que colaborar, mostrar confianza en lo que ha dicho el señor Comisario, que creer en que la Comisión está preparada para cooperar con el Defensor del Pueblo Europeo y que trabajar por los intereses de los ciudadanos europeos. Esperemos que la Comisión tome medidas en el asunto tan rápido como ha hablado el señor Comisario. Sin duda el señor Comisario representa un verdadero reto para los intérpretes.
Oriol Junqueras Vies (Verts/ALE). – (ES) Señora Presidenta, bon dia. Lamento que ya no presida la sesión el señor Vidal-Quadras, porque seguro que habría apreciado mi intervención.
Pues bien, el Gobierno español se ha negado a tomar en consideración estas 650 000 firmas. Esperemos que el Defensor del Pueblo Europeo las acoja y proteja los derechos de estos 650 000 ciudadanos europeos amparados por la legislación europea.
Jaroslav Paška (EFD). – (SK) Señora Presidenta, me gustaría empezar por manifestar que los informes anuales de la Comisión sobre el control de la aplicación del derecho de la UE tienen algunas carencias, puesto que en su estado actual no ofrecen al ciudadano o a las instituciones afectadas la información necesaria sobre la presente situación relacionada con la aplicación del derecho comunitario.
En especial en los casos en los que la Comisión esté tomando medidas en un asunto de incumplimiento provocado por la transposición incorrecta del derecho comunitario, sería bueno que en un futuro se facilitase al menos la información básica sobre la naturaleza y la magnitud del incumplimiento. El Parlamento Europeo ya ha pedido una mejor información sobre los procedimientos relacionados con casos de incumplimiento a través de una solicitud formal en la resolución del 4 de febrero de 2010.
Considero un signo positivo del discurso del Vicepresidente de la Comisión Europea, el señor Šefčovič, que la Comisión trate de revisar la posibilidad de introducir normas de procedimiento para investigaciones, que expongan diversos aspectos del procedimiento en caso de violaciones de la ley, como los límites de tiempo, el derecho a ser oído, la obligación de dar razones, etc.
Creo de veras que la estrecha colaboración entre la Comisión y el Parlamento Europeo puede dar pie a un mecanismo mejor y más transparente para controlar la aplicación del derecho comunitario.
Csaba Sógor (PPE). – (HU) Señora Presidenta, el Defensor del Pueblo Europeo es la conciencia democrática. Año tras año esta institución contribuye a reforzar la confianza de los demandantes en las instituciones europeas. Estoy especialmente contento de que con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa la UE supervise ahora además la observancia de la Carta de los Derechos Fundamentales, asegurando el cumplimiento del derecho a la buena administración. La Red Europea de Defensores del Pueblo me parece sumamente útil, puesto que la concienciación ciudadana y la calidad del servicio público en ciertos Estados Miembros, incluida Rumanía, de donde provengo, se encuentran por debajo de la media europea. Eso se refleja también en el informe de las actividades del Defensor del Pueblo. Por esta razón le pido al Defensor del Pueblo que trate, en el futuro, de recopilar las reclamaciones presentadas por los defensores del pueblo nacionales sobre la aplicación del Derecho europeo por parte de los Estados miembros, también, ya que en la mayoría de los casos, los ciudadanos entran en contacto con el Derecho europeo a través de sus autoridades nacionales.
Kriton Arsenis (S&D). – (EL) Señora Presidenta, señor Comisario, para empezar me gustaría felicitar al Defensor del Pueblo Europeo por el trabajo excepcional que ha efectuado durante todo este periodo. Enhorabuena también a las ponentes.
Me gustaría comentar, en concreto, el informe de la señora Paliadeli. Esta es una cuestión muy chocante: la negativa a divulgar el contenido completo de la correspondencia entre la Comisión y Porsche durante la preparación de la directiva sobre las emisiones de los automóviles. El problema que plantea es la objetividad de las propuestas legislativas de la Comisión y si la Comisión es completamente independiente de los intereses de la industria o no lo es.
El informe acierta al proponer que si la Comisión persiste en tales prácticas, parte de su presupuesto será bloqueado. El Parlamento lo bloqueará, Comisario, a no ser que modifique estas prácticas.
Salvatore Iacolino (PPE). – (IT) Señora Presidenta, Señorías, es natural considerar que un encuentro como este con el Defensor del Pueblo Europeo y el señor Comisario representa un papel muy significativo en la situación actual de Europa, que está desarrollándose de manera dinámica y palpable en interés público.
No obstante, puesto que los instrumentos que el Tratado de Lisboa ha dispuesto en los últimos tiempos otorgan a los ciudadanos iniciativa legislativa, ahora es justo decir que el Parlamento se siente muy identificado con las demandas y las expectativas de los ciudadanos.
Es cierto que la aplicación efectiva de la ley depende ante todo de lo bien que actúe la Comisión, con el apoyo influyente del Defensor del Pueblo. Es importante escuchar las demandas y expectativas de los ciudadanos y exigir que los instrumentos se usen de verdad en interés de los ciudadanos. No puedo más que agradecer el llamamiento de un código de procedimiento que se ha realizado en la iniciativa.
La información debería facilitarse según la accesibilidad, coherencia y absoluta transparencia, porque creemos que muchas regiones esperan que la Comisión se muestre más enérgica en relación con el objetivo expresado aquí. No debemos olvidar lo importante que podría ser la contribución de otros defensores del pueblo europeos con respecto a la cooperación interparlamentaria.
Si los parlamentos nacionales y el Parlamento Europeo han de cooperar de manera eficaz en interés público —lo que, en efecto, tienen que hacer—, no cabe duda de que este enriquecimiento personal de trayectoria profesional y de diversas culturas jurídicas debe encontrar tiempo en esta cooperación para la mediación con un método eficaz de resolver los problemas en interés público.
Vilija Blinkevičiūtė (S&D). – (LT) Señora Presidenta, Defensor del Pueblo, le agradezco su informe. La función del Defensor del Pueblo Europeo es particularmente importante para ayudar a los ciudadanos a aclarar los problemas que han surgido, así como para aumentar la transparencia y la responsabilidad de la labor de la institución. El Defensor del Pueblo Europeo desea que las decisiones de las instituciones de la Unión Europea sean accesibles a los ciudadanos, ya que los ciudadanos deben contar con una oportunidad de obtener la información deseada, de modo que puedan confiar en la capacidad de las instituciones para defender sus derechos en cuanto a la discriminación, el abuso de poder de las instituciones, la incapacidad para contestar con rapidez a las investigaciones y la denegación de información. La Comisión está recibiendo muchas reclamaciones sobre mala administración. Por lo tanto, es importante que la Comisión tome medidas para asegurar que las solicitudes de acceder a los documentos reciban respuestas rápidas, porque la correcta aplicación de la legislación de la Unión Europea tiene un impacto directo de las vidas diarias de sus ciudadanos y la aplicación de sus derechos. Asimismo, la aplicación inapropiada de la legislación mina la confianza en las instituciones de la Unión Europea y tiene como resultado costes adicionales.
Jarosław Leszek Wałęsa (PPE). – (PL) Señora Presidenta, para empezar me gustaría dar las gracias a la ponente por su magnífico, exhaustivo y equilibrado informe, así como al Defensor del Pueblo por su incesante trabajo combatiendo la mala administración, así como mejorando la calidad de la administración en la Unión Europea.
Como bien ha apuntado la ponente, la labor del Defensor del Pueblo el año pasado se ha gestionado bien y ha progresado en relación con el número de reclamaciones, así como con un acortamiento de la duración del procedimiento para investigar reclamaciones. Creo que este es también un efecto de la continuidad en el cargo. Como puede verse, la elección del señor Diamandouros fue una decisión fabulosa. No obstante, el Defensor del Pueblo debe reaccionar más rápido ante las necesidades de los ciudadanos. Para que esto sea posible, tiene que cooperar más con los defensores del pueblo nacionales. La función del Defensor del Pueblo Europeo es un cometido que cambia con el tiempo, pero debe presentar un conjunto de valores constantes y universales. Creo que en su próximo año en el cargo escuchará aun más las voces de los ciudadanos.
Simon Busuttil (PPE). – (MT) Señora Presidenta, comenzaré por felicitar a la ponente, Mariya Nedelcheva, y al señor Diamandouros por su arduo trabajo. Me gustaría en especial felicitar al Defensor del Pueblo por su empeño en reducir el tiempo de espera de los procedimientos registrados, ya que creo que ese es el paso adecuado para acercar las instituciones de la Unión Europea a los ciudadanos.
En segundo lugar, me gustaría recalcar la gran importancia de la cooperación interinstitucional, como han hecho mis colegas diputados. Creo que nuestra experiencia con el Defensor del Pueblo, en especial con el actual, refleja la magnitud de la cooperación que existe entre esta Cámara, este Parlamento y, en particular, la Comisión de Peticiones y la función del Defensor del Pueblo.
Además, me gustaría pedirle al Comisario actual, el señor Šefčovič, que siga nuestro ejemplo, porque creo que en el ámbito de las reclamaciones de los ciudadanos, la Comisión Europea no está cooperando con el Parlamento tanto como lo hace el Defensor del Pueblo. Somos conscientes de que muchos ciudadanos se quejan directamente a la Comisión Europea pero no tenemos una idea real de cuántas personas están reclamando a la Comisión Europea, de lo que se quejan, ni del resultado definitivo de esas quejas.
Por otro lado, estamos informados de todas las reclamaciones que le llegan al Defensor del Pueblo, y las que llegan a la Comisión de Peticiones se conocen porque son públicas.
Por último, me gustaría transmitir un mensaje a los ciudadanos. Al leer el informe, saldrá a la luz que el mayor número de reclamaciones procede de Malta y Luxemburgo. Es curioso y no creo que se deba sin más a que los malteses y luxemburgueses se quejen mucho, sino a que estos ciudadanos están defendiendo sus derechos, y me parece importante que lo hagan.
Pascale Gruny (PPE). – (FR) Señora Presidenta, señor Diamandouros, señor Comisario, Señorías, pongamos un rostro a la Europa de los ciudadanos. El cometido de todas las instituciones europeas consiste en hacer todo lo que esté en su mano para que los ciudadanos estén informados de todos los medios de reparación en caso de que se produzcan violaciones del derecho comunitario o de que tenga lugar una mala administración por parte de las instituciones europeas.
Antes de nada, me gustaría alabar la labor de mi colega, la señora Nedelcheva, en el informe del Defensor del Pueblo Europeo relativo a 2009. La Comisión Europea ha sido objeto de la mayoría de las críticas del Defensor del Pueblo, a menudo por la falta de información. El informe de mi colega diputada, la señora Paliadeli, a la que también me gustaría felicitar, es un ejemplo flagrante.
A continuación, me gustaría dar las gracias al Defensor del Pueblo Europeo por todo el trabajo que ha llevado a cabo, junto a todo su equipo, y por su disponibilidad y excelente colaboración con la Comisión de Peticiones. Es muy importante. Su función representa una garantía de respeto del principio de transparencia y buena administración, y es en este ámbito en el que lograremos una auténtica protección para nuestros conciudadanos.
Para terminar, es hora de que nuestros conciudadanos estén mejor informados de los medios de reparación que se encuentran a su disposición en relación con la Comisión Europea; a saber, el Defensor del Pueblo Europeo y la Comisión de Peticiones. Para ello necesitamos un portal de internet, sin lugar a dudas, pero uno común, como ustedes han pedido. Supondría una verdadera ayuda para los ciudadanos.
Mairead McGuinness (PPE). – Señora Presidenta, me gustaría agradecer al Defensor del Pueblo su trabajo. Tiene que encargarse de un aspecto muy específico, es decir, la mala administración, y por ello es importante que los ciudadanos comprendan lo que significa este término.
Buena parte de lo que voy a decir no afecta directamente al Defensor del Pueblo, pero creo que debe quedar constancia. Algunas de las mayores dificultades de los que se nos informa y de las reclamaciones que nos llegan tratan sobre nuestros propios Estados miembros. Los ciudadanos se quejan —como ha dicho el señor Busuttil— directamente a la Comisión, qué, según este plan piloto, recurre a los Estados miembros para que resuelvan la cuestión cuando los propios ciudadanos no han podido hacerlo. El mecanismo no es transparente y debe analizarse. Tenemos que someterlo a debate en esta Cámara.
El segundo asunto que se plantea está relacionado con la adquisición de propiedades y las transacciones entre ciudadanos de diferentes Estados miembros. No tenemos competencia en este ámbito, pero es una preocupación creciente y hemos de afrontarla de alguna manera.
Por último, el defensor del pueblo irlandés ha publicado dos informes, que nuestro Gobierno ha rechazado. Es muy preocupante que se haga pedazos, en sentido literal, el trabajo del defensor del pueblo de cualquier Estado miembro. Usted lo sabe, señor Defensor del Pueblo. Me alegro de que asienta con la cabeza en señal de aprobación. La situación debe abordarse; no podemos permitir que continúe.
Andrew Henry William Brons (NI). – Señora Presidenta, voy a referirme al tercer punto: la aplicación del Derecho comunitario. Se puede argumentar que lo único peor que una legislación europea clara y transparente es una legislación de la UE ambigua e incierta.
El programa de la Comisión de una «mejor regulación y simplificación» parece tan esquivo como el Santo Grial. El nivel de inglés de algunas de las propuestas de legislación me llevó primero a la conclusión de que se habían originado en un dialecto del sur de Albania. Sin embargo, descubrí pronto que la mayoría de los peores ejemplos se había originado en inglés.
El proceso legislativo no mejora una legislación mal redactada. Las enmiendas se envían a los diputados al Parlamento en el último momento posible; los votos se dividen y luego se vuelven a unir; hemos entrado en la Cámara seguros de que teníamos la última versión, la definitiva, de la lista de votación, para encontrarnos con que ha sido sustituida en el transcurso de la mañana.
Los diputados al Parlamento de grandes grupos que se contentan con ser carne de grupo de presión de los líderes de sus partidos no tienen que preocuparse. Solo siguen los gestos del miembro de su partido que les indica el sentido del voto. Sin embargo, para aquellos diputados al Parlamento concienzudos y para los que no están inscritos es una pesadilla.
Andreas Mölzer (NI). – (DE) Señora Presidenta, como sabemos, la Unión Europea ha estado trabajando durante décadas para reducir la burocracia y aumentar la transparencia. No obstante, no hay indicios de ello en el Parlamento Europeo. Al contrario, uno tiene la impresión de que el papeleo burocrático aumenta cada año.
Antes de las comparecencias para las últimas elecciones, la palabra «transparencia» estaba en boca de todos. Gracias a la autoridad de su institución y los derechos asociados, se puede escuchar la voz de los diputados al Parlamento. No se puede decir lo mismo de los ciudadanos europeos. Por eso tienen al Defensor del Pueblo Europeo. Dado que más de un tercio de las investigaciones del Defensor del Pueblo fueron casos de falta de transparencia y el 56 % de todos los casos se resolvió de forma amistosa, la importancia de la función del Defensor del Pueblo es evidente.
Por citar las palabras del propio Defensor del Pueblo: los ciudadanos tienen derecho a saber lo que están haciendo la UE y su administración. Añadiría que nuestros ciudadanos tienen también derecho a saber cómo invierte sus impuestos la Unión Europea y en qué ámbitos se derrochan recursos. Ya es hora de que meter en cintura el control presupuestario, para que los informes puedan ser casi tan útiles como los del Defensor de Pueblo.
Maroš Šefčovič, Vicepresidente de la Comisión. – Señora Presidenta, en mis observaciones preliminares he hablado demasiado rápido, así que trataré de corregirme. No voy a intentar impresionar a los diputados al Parlamento con la velocidad de mi discurso, lo haré con el compromiso que, a todas luces, estoy realizando aquí de que la Comisión está muy interesada en una cooperación lo más estrecha posible con el Defensor del Pueblo. Creo que el señor Diamandouros lo sabe.
Sabe lo mucho que cooperamos y creo que el hecho de que el índice de éxito al catalogar los problemas de la mala administración o de otras cuestiones que está investigando sea tan alto se debe a que estamos cooperando intensamente y con un ánimo muy positivo. Por supuesto, en ocasiones hay circunstancias en las que surgen más problemas y que requieren más energía, y eso es evidente en el caso al que la mayoría de ustedes han hecho referencia.
Es obvio que esa era una situación en la Comisión estaba dudando si decidirse, por un lado, por el compromiso con la transparencia y las obligaciones jurídicas que surge de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia Europeo, o por el otro, por el compromiso de respetar el secreto profesional. Para divulgar la información —que era muy pertinente en este caso concreto—, necesitábamos el acuerdo de la tercera parte, que hemos tratado de conseguir sin éxito durante varios meses. Solo una vez que dejamos muy claro que íbamos a publicarla de todos modos e informamos a la empresa de que disponía de diez días para presentar una reclamación ante el Tribunal de Justicia Europeo llegamos a un acuerdo.
¿Qué hubiera pasado si no hubiéramos procedido de acuerdo con nuestras obligaciones jurídicas? Es probable que la reclamación se hubiera presentado ante el Tribunal de Justicia Europeo y quizás todavía hoy no se hubiera hecho pública. Así que les ruego que tengan paciencia con nosotros en ocasiones. Estamos entregados a la transparencia, pero siempre tenemos que buscar la finísima línea entre los diferentes compromisos que tenemos que respetar en estos casos tan complejos.
Sin embargo, reconozco —como dije en mis observaciones preliminares— que este retraso fue prolongado y que probablemente deberíamos haber presionado más a la empresa. Deberíamos haber conseguido su respuesta antes y les puedo asegurar que la Comisión hará todo lo que esté en su mano para garantizar que no replicará esta situación en ningún caso similar —no buscaremos formas de dilatar el proceso quince meses, lo que, en efecto, es insufrible. Coincido por completo con la señora Paliadeli en ese sentido.
En cuanto al acceso a la información: insisto, mantengamos la proporción de los números. Recibimos alrededor de 5 000 peticiones al año y tenemos a ochenta personas ocupándose de ellas. Algunos de los expedientes a los que tenemos que dar acceso son así de gordos. Muchos son peticiones de los ciudadanos, pero puedo decirles que otros muchos son preguntas de bufetes de abogados muy distinguidos que tratan de obtener más información sobre expedientes de la competencia confidenciales. Hemos de tener mucho cuidado con este proceso. Creo que estamos haciendo un buen trabajo en este ámbito, porque de esos 5 000 expedientes, solo quince de cada veinte acaban en el escritorio del Defensor del Pueblo. Al 85 % de estas solicitudes se concede el acceso en la primera solicitud y proseguiremos así.
En cuanto a la transposición y aplicación en la UE: aquí puedo asegurarles que estamos tratando de cooperar muy estrechamente con el Parlamento Europeo. Sabemos bien que la transposición rápida y adecuada y la correcta aplicación son factores que mantienen unida a la Unión Europea. Son indispensables para el buen funcionamiento del mercado único. Por lo tanto, tratamos de cerciorarnos de que, en cuanto a la implementación y transposición del derecho europeo, seamos muy precisos y estrictos. Si me permiten que cite, ya hemos acordado en el acuerdo marco que:
«con el fin de garantizar un mejor seguimiento de la transposición y aplicación del Derecho de la Unión, la Comisión y el Parlamento se esforzarán por incluir los cuadros de correspondencia obligatorios y un plazo vinculante para la transposición, que en el caso de las directivas no deberá exceder normalmente de un período de dos años;».
Además de los informes específicos y el informe anual sobre la aplicación del Derecho de la Unión, «la Comisión pondrá a disposición del Parlamento información sumaria sobre todos los procedimientos de infracción a partir del escrito de requerimiento, incluyendo, si así lo solicita el Parlamento, caso por caso y respetando las normas de confidencialidad, las cuestiones a las que se refiera el procedimiento de infracción».
De modo que hay otra manera de comunicarnos y mantener mejor informado al Parlamento Europeo. Si me permiten solicitar la asistencia del Parlamento Europeo en este ámbito particular, me gustaría pedirle que insista un poco más en los cuadros de correspondencia en lo que respecta a las directivas. Esta siempre es la propuesta de la Comisión. No siempre podemos llegar a los procedimientos finales cuando el legislador está concluyendo las negociaciones sobre la propuesta de la Comisión, pero eso es posible en el Parlamento y el Consejo. Los cuadros de correlación facilitan a la Comisión la vigilancia de la correcta aplicación del derecho comunitario, la identificación de errores y la búsqueda de correcciones.
En respuesta a la pregunta del señor Hefner sobre Pilot UE y de por qué se llama así: se debe a que, cuando comenzamos este nuevo proyecto sobre la creación de más posibilidades para que los Estados miembros corrijan sus errores con mayor rapidez, era un procedimiento aceptado que iniciaron algunos Estados miembros. Ahora muchos de ellos lo aplican. Aun estamos en fase inicial. Hasta ahora los resultados son muy positivos. Por supuesto, cuando llegamos a una fase en la que todos los Estados miembros estén usando esta herramienta para aplicar el derecho comunitario mejor y con mayor rapidez, estoy seguro de que buscaremos otro nombre, porque ya no podrá ser un proyecto piloto.
Para concluir, señora Presidenta, me gustaría dar las gracias a los diputados al Parlamento Europeo y, por supuesto, a nuestro Defensor del Pueblo por la cooperación tan satisfactoria, por un debate magnífico y por las muchas ideas nuevas que he oído esta mañana en el debate. Simplemente me gustaría recordarles a todos que gracias al Tratado de Lisboa los ciudadanos tienen derecho a la buena administración. El respeto del derecho comunitario es, desde luego, fundamental para ello —para la igualdad de condiciones para todos en la UE. Estoy segura de que, junto al Parlamento Europeo y al Defensor del Pueblo, lo conseguiremos.
Tras ver a la señora Durant presidir nuestra sesión de esta mañana, me gustaría destacar otro elemento más: el hecho de que hayamos logrado cerrar el acuerdo sobre el registro de transparencia conjunto de la UE, lo que aportará más luz y transparencia a las actividades de cabildeo y a las actividades de los grupos de interés en Bruselas. Creo que esta constituye también una contribución muy importante a una mayor transparencia y una mejor calidad del proceso legislativo de la UE.
Nikiforos Diamandouros, Defensor del Pueblo Europeo. – Señora Presidenta, en primer lugar, me gustaría dar mis más sinceras gracias a todos los diputados que han dedicado tiempo a comentar mi informe. Me gustaría agradecerles la cálida acogida del trabajo del Defensor del Pueblo. Me llevo una gran satisfacción, pero también inspiración, por el tipo de estímulo que he recibido por su parte y quiero decirles abiertamente que esta clase de aliento intensifica además el sentido de la responsabilidad que siento que se está me está imponiendo para seguir con los esfuerzos por defender los derechos de los ciudadanos.
Quiero expresar mi agradecimiento por ello —por sus inquietudes en lo que respecta no solo al informe anual, sino también, desde luego, al informe especial —y gracias a las dos ponentes que se han tomado su tiempo para preparar excelentes informes sobre mi informe anual y mi informe especial.
(FR) Permítanme también que le agradezca a la señora Nedelcheva sus comentarios. En particular me gustaría decirle, señora Nedelcheva, que he tomado nota de sus comentarios, que me han animado a tratar de entablar conversación con mis colegas nacionales sobre la correcta aplicación del derecho comunitario.
Le aseguro que el año que viene, durante el próximo encuentro con los defensores del pueblo nacionales en Copenhague, podré hacer hincapié en este aspecto concreto. Por lo tanto, cuenta con mi certeza, y le agradezco asimismo sus comentarios sobre la importancia de la guía interactiva, que también habían mencionado sus colegas diputados de otros partidos.
Señora Presidenta, permítame que me centre en algunas de las observaciones del Vicepresidente Šefčovič. Déjeme empezar con una observación general. Me gustaría aclarar a esta Cámara que el señor Šefčovič hizo todo lo que pudo por tratar de cooperar muy estrechamente con el Defensor del Pueblo, y le estoy muy agradecido por lo que ha hecho hasta ahora.
También me gustaría aclarar a esta Cámara que el señor Šefčovič, al asumir sus deberes, de hecho —esas son mis palabras— invirtió la posición de su predecesor y reconoció en público que, en lo que respeta a la situación de Porsche, la respuesta de la Comisión ha sido poco satisfactoria y lamentable. Por lo tanto, me gustaría que se distinguiese entre la persona del Comisario y la respuesta institucional de la Comisión en este asunto, por la que —por primera vez en quince años— me sentí obligado a presentar un informe ante este organismo acerca de su comportamiento. A mí me corresponde realizar esta distinción en lo que respecta al manejo de la situación y agradecer de nuevo al señor Šefčovič sus esfuerzos por tratar de avanzar y mostrarse constructivo en este ámbito.
Dicho esto, déjenme que mencione algunos aspectos más. Señor Comisario, creo que la comunicación de 2002 sobre los ciudadanos es de una importancia fundamental para la aplicación de la buena administración de la Unión. Si, por ende, la Comisión está pensando en cambiar esta comunicación, yo espero que la Comisión se las arregle para consultar tanto al Defensor del Pueblo como a la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo antes de cambiar en realidad un instrumento de suma importancia para los ciudadanos.
Estamos más que de acuerdo —y me alegro de que usted también lo haya mencionado— en que los tribunales son la autoridad suprema y la única que puede tomar decisiones sobre una interpretación fidedigna de la ley. Me complace mucho que la Comisión también lo reconozca. En cuanto a los proyectos de recomendación, permítame que realice una pequeña aclaración, señor Comisario.
Un proyecto de recomendación constituye un hallazgo de mala administración por parte del Defensor del Pueblo. Eso no impide que la institución implicada responda a este proyecto de recomendación concreto y rectifique la cuestión, y lo tendré en cuenta al cerrar el caso. Por consiguiente, un comunicado de prensa en el momento en el que se encuentra un caso de mala administración no pretende de ningún modo adelantarse a una institución o impedir que esta sea capaz de responder, quiero asegurárselo.
Por último, en lo que respecta al informe especial, otra aclaración. El informe se presentó por una demora excesiva, no —he tomado nota de sus excusas— se emitió justo después de que la Comisión publicase los documentos. Los dos hechos no guardan relación. Fue el periodo tan prolongado de respuesta el que motivó el informe y me alegré de recibir la respuesta. Pero, una vez más, ya ha adoptado una posición al respecto.
Por último, espero que se realice un esfuerzo por tratar de hacer frente a los retrasos. Lo que voy a decir sobre los retrasos, señor Comisario, es que espero que la Comisión sea capaz de acatar las normas sobre los retrasos que ella misma ha adoptado y está tratando de cumplir. Respetaré mis plazos para tratar este tipo de situación. Creo que esto producirá a un mejor resultado.
Diré dos cosas más. Quiero dar las gracias al señor Vlasák —espero pronunciar bien el nombre, porque mi nivel de checo es nulo— por sus observaciones, porque me brindan la oportunidad de decir que estoy estudiando la posibilidad de hacer uso de las facilidades del Eurobarómetro a fin de averiguar más sobre lo que piensan y sienten los ciudadanos sobre el Defensor del Pueblo y sobre la gestión de reclamaciones. Quiero agradecérselo.
Haré todo lo posible por que el sitio web sea más fácil de usar. Puedo asegurarles que lo sometimos a muchas fases piloto y a la opinión de muchos grupos de destino, y todos lo encontraron muy fácil de usar. Más de 46 000 personas lo han usado hasta la fecha y se las remitió al lugar adecuado en el primer intento. Quiero asegurarle que eso es lo que estamos haciendo para combatir la mala administración y que la guía interactiva ha ayudado en gran medida a reducir la mala administración en las instituciones como respuesta a su pregunta.
Dos cosas más. Señora Geringer de Oedenberg: es posible que no sea sencillo comprender que la amplia mayoría de las reclamaciones, sean para el Defensor del Pueblo o sean para el defensor del pueblo nacional, tengan que ver de hecho con el derecho de la UE. Coordino una red de defensores del pueblo que a fin de poder enviar las reclamaciones a la institución adecuada desde el principio y evitar así problemas. Al centrarnos solo en lo que recae en el ámbito de competencias se desatiende el hecho de que la red asegura que la gran mayoría de las reclamaciones se dirijan al defensor del pueblo nacional adecuado encargado del derecho de la UE y que se aborde allí.
Un comentario sobre la pregunta del señor Migalski. Puedo asegurarle que el presupuesto del Defensor del Pueblo fue aprobado por el Consejo sin cambios. Somos muy conscientes de las restricciones, pero también nos motiva el hecho de que la principal institución presupuestaria —y no solo el Parlamento— lo haya aprobado.
En cuanto a la pregunta del señor Szegedi, coincidimos por completo en que los tribunales de los Estados miembros no conocen lo suficiente el derecho de la UE y en mis visitas a todos los Estados miembros, en los que he estado muchas veces, doy una especial importancia a las visitas a la judicatura para ayudarla a avanzar en esta dirección particular.
Por último —y con esto termino— el señor Sógor también ha pedido que el Defensor del Pueblo pueda recibir reclamaciones acerca del derecho de la UE que se presenten en cada Estado. Por desgracia, eso no entra en mi ámbito de competencias. Estaría violando mis atribuciones si aceptase esta tarea y también estará invadiendo las responsabilidades jurídicas y las atribuciones de mis colegas de los Estados miembros si lo hiciera. Trato de colaborar con ellos para que lo hagan, pero no tengo autoridad para recibir quejas relacionadas con la aplicación del derecho de la UE en los Estados miembros.
(FR) Señora Presidenta, espero haber respondido a todos los comentarios, y me gustaría dar las gracias una vez más a todos los diputados por sus palabras de aliento y también felicitarla a usted, señora Presidenta, como ya ha hecho el señor Comisario, por la importante iniciativa que propone aprobar un registro conjunto para el Parlamento y la Comisión. Estoy convencido de que este será un paso adelante muy significativo.
Mariya Nedelcheva, ponente. – (FR) Señora Presidenta, señor Diamandouros, señor Šefčovič, Señorías, les agradezco sus contribuciones, que creo firmemente que han, por un lado, mostrado con claridad la importancia de las actividades del Defensor del Pueblo Europeo y, por el otro, el interés que nuestra institución concede a estas actividades en el Parlamento Europeo. Aprovecho esta oportunidad para dar las gracias a mis colegas de la Comisión de Peticiones, quienes, a través de su trabajo, están creando un vínculo más tangible entre los ciudadanos europeos y las instituciones de la Unión.
Señor Diamandouros, en el año 2009 se cumplió el decimoquinto aniversario de la institución del Defensor del Pueblo Europeo. También se cumplió el aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Como resultado de que usted fuese elegido por el Parlamento Europeo, se añadió una mayor legitimidad a su función. Digo «añadió» porque, de hecho, la legitimidad de su función proviene de todos esos ciudadanos europeos que han sido podido dirigirse a usted y encontrar la solución gracias a sus intervenciones.
Por otro lado, lo más fascinante de la función del Defensor del Pueblo Europeo es que nunca se puede dar nada por sentado. La reducción del número de reclamaciones, la reducción del tiempo empleado en encontrar una solución, las reclamaciones que se han arreglado de manera amistosa —hay siempre tantos avances como necesidades. Tras estos hechos, creo que existen dos retos principales que no debemos perder de vista: una mayor transparencia en el funcionamiento de las instituciones y un mejor diálogo entre ciudadanos e instituciones tanto de Europa como de los Estados miembros.
Me gustaría darle las gracias, señor Diamandouros, y terminaré diciendo que, como resultado de su trabajo cotidiano, tenemos la evidencia concreta de que es posible asumir estos retos, pero, por encima de todo, ofrecer respuestas adecuadas y satisfactorias a los ciudadanos. Sin duda, esta tarea no es fácil, pero con el informe anual de 2009 y el compromiso que acaba de hacer para la reunión de Copenhague, creo que vamos por el buen camino.
Chrysoula Paliadeli, ponente. – (EL) Señora Presidenta, señor Diamandouros, señor Comisario, considero que este informe específico del señor Diamandouros, que he tenido el honor de presentar al Parlamento Europeo, es un informe formal que no toca el fondo del asunto. Eso es muy importante para mí.
Me parece que un retraso de quince meses en la respuesta y la decisión final, los aplazamientos sucesivos del plazo inicial y, lo que es más importante, lo que creo que es la curiosa decisión de la Comisión de no publicar la carta preparada para este fabricante de automóviles en concreto y decirle que publicaría algunas de sus cartas, son cuestiones serias; la decisión de no publicar la carta es una cuestión muy grave.
Si tras tanto tiempo —y esto no es culpa suya, señor Comisario, solo hace poco tiempo que encarga de este sector concreto— la Comisión hubiese decidido divulgar la carta que había preparado para este fabricante de automóviles concreto al señor Diamandouros el 18 de febrero, es probable que no hubiera habido un informe especial. El señor Diamandouros decidió aceptar los aplazamientos sucesivos solicitados por la Comisión.
A pesar de todo, creo que gracias a este retraso, gracias a que la Comisión no informó al señor Diamandouros, pudimos contar con un informe que registra asuntos que tienen fondo y forma. Sólo trato de abordar el fondo. No obstante, la Comisión debe tener en cuenta —y me alegro de que haya dicho esto antes que yo—que cualquier dificultad que cause al Defensor del Pueblo Europeo en su labor daña la unidad de la Unión Europea, mina la confianza de sus ciudadanos en sus instituciones y perjudica la imagen pública de su función.
Queremos que lo que ha dicho antes sea un compromiso, porque somos todos responsables de ello. Gracias en especial al señor Diamandouros porque, a través de este informe, nos ha dado la oportunidad de comprender el poder que tenemos en el Parlamento Europeo para abordar cuestiones que consideramos primordiales para la cohesión europea.
Eva Lichtenberger, ponente. – (DE) Señora Presidenta, permítame que introduzca mi resumen con una palabra de agradecimiento especial al Defensor del Pueblo. Creo que su labor es muy valiosa y soy consciente de lo importante que es para nuestros ciudadanos porque se ha convertido en un punto de contacto fundamental para ellos.
Me gustaría volver a lo que ha dicho el señor Šefčovič, en especial en relación con el proyecto piloto de la UE, que ha recibido duras críticas de una serie de diputados al Parlamento porque, como ha manifestado expresamente usted mismo ofrece «más posibilidades a los Estados miembros», pero no a los ciudadanos.
Creo que tenemos que examinar la situación con más detenimiento para ver si es así, porque lo que precisamos es una mayor transparencia. Una carta a un demandante en la que se le notifica que hemos recibido su reclamación no basta. Hemos de ser más claros, más cercanos a los ciudadanos, de lo contrario nos encontraremos a largo plazo con un problema de credibilidad.
Además, necesitamos, por supuesto, algunas sanciones significativas para las verdaderas infracciones que se cometan. Las consecuencias para los Estados miembros, que no aplican la legislación y que incluso presumen de ello en los medios de comunicación nacionales, no pueden limitarse a la recepción de otra carta. Tenemos que dar un paso cuando se trata de los intereses de los ciudadanos de la Unión Europea.
Me parece de suma importancia que la comunicación de 2002 se revise, en especial en lo que se refiere a los derechos del demandante. En este contexto, también me gustaría ver que se respetan los derechos del Parlamento. Necesitamos un registro de las reclamaciones recibidas como reacción a nuestro a su trabajo legislativo. No necesito saber quién se quejó a quién sobre qué.
El fondo y las consecuencias de la reclamación constituirían una reacción importante para todo el cuerpo legislativo: eso es lo que necesitamos. Por eso le pido que lo considere. Precisamos un registro claro que nos aporte una idea general sobre las causas principales de reclamación y lo que se está pidiendo. Me gustaría ver pronto esta propuesta. Con mucho gusto colaboraría con usted. Le ayudaremos encantados con los cuadros de correspondencia, que también considero importantes. Lo importante aquí es la reciprocidad y es algo que estoy deseosa de mantener.
Presidenta. – Se cierra el debate conjunto.
La votación tendrá lugar hoy, jueves 25 de noviembre de 2010, a las 12.00 horas.
Cristian Silviu Buşoi (ALDE), por escrito. – (RO) La aplicación del derecho europeo es vital para que los ciudadanos de la UE puedan disfrutar por completo de los beneficios del mercado interior, ya que incluso la legislación más eficaz resulta inútil si no se aplica. En cuanto a la legislación del mercado interior, todavía se pueden hacer muchos progresos, en especial en relación con la directiva de servicios o la directiva sobre el reconocimiento de las cualificaciones profesionales. Hay que admitir que esta legislación es técnica, lo que complica el proceso de aplicación. Por esta razón, la cooperación entre las instituciones de la UE y las administraciones nacionales resulta vital. El sistema de información del mercado interior que se usa para los servicios ha demostrado ser especialmente útil. Creo que nos beneficiaremos al extender su uso a otros sectores. Sin embargo, insisto en la necesidad de que los Estados miembros se tomen la transposición en serio y eviten retrasos en la medida de lo posible; ya que dan lugar a un funcionamiento del mercado interior con los parámetros a un nivel inferior al óptimo. Por último, insisto en la necesidad de que los ciudadanos sean capaces de resolver sus problemas relacionados con la aplicación del derecho europeo rápido y con un coste mínimo. Para lograrlo los recursos SOLVIT tienen que complementarse y se debe realizar una promoción activa de este instrumento para solucionar los problemas de manera informal. Por último, pero no ellos menos importante, se debe conceder prioridad a la concepción de métodos alternativos para solventar disputas.
Ágnes Hankiss (PPE) , por escrito. – (HU) Al margen del informe sobre la actividad anual del Defensor del Pueblo Europeo, permítame, como autora de la opinión del Parlamento sobre el acceso público a los documentos, pronunciar unas palabras sobre la transparencia institucional. Agradecí que al examinar las reclamaciones de los ciudadanos registradas ante el Defensor del Pueblo, la autora de este informe, la señora Nedelcheva, dedicara una especial atención a la relación entre transparencia y buena administración. El derecho a la buena administración es ahora jurídicamente vinculante conforme a los términos del Tratado de Lisboa, y junto con ese derecho, también es importante el respeto absoluto de los derechos personales.
En una conversación reciente con el señor Diamandouros, debatimos el delicado equilibrio entre la transparencia institucional y la protección de datos. En concreto, hablamos sobre el fallo que el Tribunal de Justicia Europeo emitió en junio en el caso de Bavarian Lager, que logró que los debates sobre la transparencia salieran del callejón sin salida en el que se encontraban. Resulta muy significativo porque ofrece directrices para situaciones en las que un interés común real o aparente entra en conflicto con los derechos de protección de datos personales. Me gustó que también el señor Diamandouros hiciera hincapié en el principio básico conforme al que los datos personales solo pueden revelarse con el permiso de las personas afectadas.
Por este motivo me parece importante resaltar mi respaldo total a los esfuerzos dirigidos a lograr una mayor transparencia del trabajo de las instituciones europeas y a establecer una base para las técnicas administrativas apropiadas. De acuerdo con el informe anual, la promoción de esta finalidad es precisamente el eje de las actividades del Defensor del Pueblo Europeo.
Alexander Mirsky (S&D), por escrito. – (LV) El trabajo del Defensor del Pueblo Europeo cuenta con todo mi apoyo. Su pertinacia y su conducta basada en principios han producido resultados concretos, puesto que desempeña su trabajo de forma digna y consecuente. En Letonia se ha dado la situación diametralmente opuesta. La Saeima letona eligió formalmente a Romāns Apsītis como defensor del pueblo. Pero, a decir verdad, el 1 de enero de 2007 el señor Apsītis ocupó su cargo como defensor del pueblo y aún no se ha puesto a trabajar. Por desgracia no se ha dado cuenta de que en Letonia hay 300 000 personas a las que les han arrebatado los derechos civiles básicos. Parece que el Gobierno letón y la Saeima han elegido a un defensor del pueblo —el señor Apsītis— conveniente, callado y carente de iniciativa; alguien incapaz de ver las graves infracciones de la legislación letona. Les recordaré que, de acuerdo con el cargo que ocupa, al señor Apsītis se le han encomendado las siguientes tareas: 1. propiciar el cumplimiento del principio de igualdad y prevenir la discriminación —en Letonia, esta existe el campo de la educación; 2. promover la revisión objetiva de cuestiones jurídicas y de otro tipo en plazos razonables —Letonia ya ha perdido alrededor de diez casos en el Tribunal Europeo sobre este asunto; y 3. asegurar la prevención de deficiencias en cuestiones relativas a la violación de los derechos humanos. En Letonia, alrededor de 300 000 personas, muchas de ellas han vivido en Letonia toda su vida, se han visto despojadas de sus derechos civiles básicos. Hoy en Letonia las palabras «defensor del pueblo» provocan una sonrisa. Si la situación no cambia, se podría equiparar con la palabra «payaso».

References: artículo 205
 artículo 41
 artículo 288
 artículo 298
 resolución 
 resolución 
 artículo 298
 resolución