Source: https://www.slideshare.net/cinajera1/policia-comunitaria-navegable
Timestamp: 2017-06-24 18:29:58+00:00

Document:
Carlos Israel Nájera Payán, Working
Y ESCENARIOS DE APLICACIÓN
Garzón Masabo
estadounidense a través de la Agencia de Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional (USAID). El contenido de esta publicación
es de responsabilidad única de sus autores y no refleja de ninguna
manera las opiniones de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos
Presentación	IX
Más cercanos, más abiertos, más seguros	1
1. Conceptos básicos en torno a la policía comunitaria	7
1.1	De la seguridad pública a la seguridad ciudadana	8
1.2	De la seguridad ciudadana a las reformas policiales democráticas	9
1.3	Policía comunitaria: filosofía para la seguridad	12
1.4	Aspectos estratégicos clave de la policía comunitaria	16
1.4.1 Descentralización de las funciones policiales	16
1.4.2 Reorientar las actividades de patrullaje	17
1.4.3 Fortalecimiento del compromiso y la responsabilidad
policial hacia la comunidad 17
1.5	Objetivos de la policía comunitaria	18
1.5.1 Solución de problemas y orientación a la comunidad	18
1.5.2 Restitución de la confianza policía–comunidad:
policía con orientación comunitaria	19
1.5.3 Alianzas	19
1.6 Beneficios y retos de la policía comunitaria	20
1.6.1 Beneficios para la comunidad	20
1.6.2 Beneficios para la policía	20
1.6.3 Principales retos de la policía comunitaria	20
1.7 Algunas consideraciones finales	22
2. Experiencias y buenas prácticas	23
2.1 Policía montada de Canadá	2.2	Policía metropolitana de Londres, Reino Unido	2.3	Policía Nacional de Japón	2.4	Estados Unidos	2.4.1 Policía de Chicago	2.4.2 Policía de Boston	2.5	Policía de Israel	2.6	Policía de Sudáfrica	2.7	Carabineros de Chile	2.8	Policía de Sao Paulo, Brasil	2.9	Policía Nacional Civil de El Salvador	2.10	Policía Nacional de Guatemala (Villa Nueva)	2.11	Policía Nacional de Costa Rica (El Hatillo)	2.12	Policía Municipal de Chihuahua, México	25
3. Metodología para la implementación de intervenciones
de policía comunitaria	51
3.1 Marco institucional y comunitario para la implementación 3.2 Marco institucional favorable para la implementación	3.2.1	Voluntad institucional del gobierno local y de
la institución policial	3.2.2	Descentralización en busca de mejor respuesta local 3.2.3	Visión de sostenibilidad en las políticas	3.2.4	Disposición y eficiencia en la gestión de recursos 3.2.5	Rendición de cuentas y participación ciudadana	3.3	Marco comunitario favorable para la implementación	3.3.1 Un mínimo de asociativismo intracomunitario	3.3.2	Voluntad para colaborar con la institución policial	3.4	Aspectos básicos para el acercamiento con la comunidad	3.4.1.	Situación geográfica de la colonia	3.4.2	Historia de la colonia	3.4.3	Identificar espacios organizativos propicios:
Considerar el capital social 3.4.4	Establecer alternativas de acercamiento cuando existe
una debilidad organizativa 3.4.5	Un breve diagnóstico de las relaciones sociales y de convivencia	3.4.6	Conocimiento sobre el desarrollo de programas,
en la comunidad, a cargo de otras instancias de gobierno	3.5.	Ámbitos y líneas de acción: una ruta crítica de implementación
desde la institución policial y desde la comunidad 3.5.1	Ámbito de alianzas: línea de compromiso	3.5.2	Ámbito filosófico y de diseño: línea de planeación
y adecuación normativa	3.5.3	Ámbito de gestión e inteligencia:
Línea de información y análisis	3.5.4	Ámbito de formación: línea de capacitación y desarrollo	3.5.5	Ámbito de acción: línea de operación y evaluación.	3.6.	El trazado de implementación para la institución policial	3.6.1.	En la línea de compromiso: ámbito de alianzas.	3.6.2.	Línea de planeación y adecuación normativa: ámbito filosófico	3.6.3.	Línea de información y análisis: ámbito de gestión
e inteligencia	3.6.4.	Línea de capacitación y desarrollo: ámbito de formación	3.6.5.	Línea de operación y evaluación: ámbito de acción	3.7	La metodología operativa	II
54	54	55
3.7.1	La prevención: metodología de proximidad entre policía
y comunidad	83
Fase 1 Detectar un problema comunitario de seguridad	84
Fase 2 Conocimiento de la comunidad	84
Fase 3 Diagnóstico	87
Fase 4 Definir la estrategia	89
Fase 5 Elaborar el plan de trabajo	90
Fase 6 Implementación	90
Fase 7 Evaluar los avances	91
3.7.2 Metodología para la inteligencia policial preventiva y
de contención de conflictos	91
3.8	Consideraciones finales	91
4.	La policía comunitaria: su monitoreo y evaluación	93
4.1	4.2	4.3	4.4	4.5	4.6	4.7	4.8	Antecedentes de la evaluación en el modelo de policía comunitaria	¿Cómo se evalúa en la actualidad?	El monitoreo y evaluación en el modelo de policía comunitaria	Criterios para la evaluación	Niveles y alcances de las evaluaciones	Enfoque de las evaluaciones	Los indicadores y sus dimensiones	4.7.1	Indicadores para evaluaciones de proceso	4.7.2	Indicadores para evaluaciones de efectos o resultados	4.7.3	Indicadores para evaluaciones de impacto	Consideraciones finales	94
5. Escenarios prácticos	109
5.1	Marco de referencia para la identificación de los escenarios	5.2	Categorización de variables institucionales y comunitarias
para escenarios de policía comunitaria	5.2.1	Dimensión situacional	5.2.2	Dimensión política–institucional	5.2.3	Dimensión comunitaria	5.3	Actores	5.4	Desarrollo de escenarios	5.4.1	Escenario 1: delitos primordialmente del fuero federal con una
débil institucionalidad y una débil organización comunitaria	5.4.2	Escenario 2: delitos primordialmente del fuero común con
un nivel intermedio de institucionalidad y un nivel
intermedio de organización comunitaria	109
5.4.3	Escenario 3: primordialmente violencias con un nivel
intermedio de institucionalidad y un alto nivel de
organización comunitaria	133
5.4.4	Escenario 4: delitos primordialmente del fuero federal con
un alto nivel de institucionalidad y un nivel intermedio de
organización comunitaria	134
5.4.5	Escenario 5: delitos primordialmente del fuero común con
un alto nivel de institucionalidad y un alto nivel de
organización comunitaria pero dividida	136
5.4.6	Escenario 6: primordialmente violencias con un nivel alto
de institucionalidad pero contrapuesta al modelo y un alto
nivel de organización comunitaria	138
5.5	Conclusiones sobre los escenarios prácticos	140
Apuntes finales	143
Estándares para evaluar las capacidades institucionales	147
Cuadro	1	Seguridad ciudadana	Cuadro	2	Características de la seguridad ciudadana	Cuadro	3	Dimensiones a considerar para las reformas en las instituciones
de seguridad en un marco democrático	Cuadro	4	Grandes vertientes de las reformas democráticas policiales
en América Latina	Cuadro	5	Dignificación de la policía por medio de la policía comunitaria	Cuadro	6	Características de la policía comunitaria	Cuadro	7	Concepción errada de la policía comunitaria	Cuadro	8	Inserción del modelo de policía comunitaria en un marco
de reforma policial democrática	Cuadro	9	Descentralizar el comando	Cuadro	10	Reorientación del patrullaje: relación policía–comunidad	Cuadro	11	Elementos clave para la estrategia de la policía comunitaria	Cuadro	12	Solución de problemas	Cuadro	13	Beneficios para la comunidad	Cuadro	14	Beneficios para la policía	Cuadro	15	Doce principios de los servicios policiales en Canadá	Cuadro	16	Ejes estratégicos de la Policía Metropolitana de Londres	Cuadro	17	Provincias de Japón	Cuadro	18	Principales objetivos del Plan Cuadrante de Carabineros	Cuadro	19	Definición de policía comunitaria de acuerdo con la PNC	Cuadro	20	Plan de acción en el municipio de Villa Nueva	Cuadro	21	¿Qué dice la Ley en Guatemala?	Cuadro	22	Acciones de policía comunitaria a nivel internacional:
Lecciones aprendidas	Cuadro	23	Acciones de policía comunitaria a nivel internacional: desafíos	Cuadro	24	Marco institucional favorable para la implementación	Cuadro	25	Marco comunitario favorable para la implementación	Cuadro	26	Factores de riesgo para la seguridad Cuadro	27	La participación ciudadana en el modelo de policía comunitaria	Esquema	1	Ámbitos de acción y líneas de implementación en la policía
comunitaria	Cuadro	28	Mapa de ruta: implementación de acciones de policía
comunitaria que apuntan hacia la consolidación de un modelo.
Perspectiva institucional (policía): instauración	Cuadro	29	Mapa de ruta: implementación de acciones de policía
Perspectiva institucional (policía): fortalecimiento	Cuadro	30	Mapa de ruta: implementación de acciones de policía
Perspectiva institucional (policía): consolidación	8
Cuadro	31	Mapa de ruta: implementación de acciones de policía
Perspectiva institucional (policía): instauración	Cuadro	32	Mapa de ruta: implementación de acciones de policía
Perspectiva institucional (policía): fortalecimiento	Cuadro	33	Mapa de ruta: implementación de acciones de policía
Perspectiva institucional (policía): consolidación	Esquema	2	Ejemplo de estructura orgánica para el modelo de policía
comunitaria	Cuadro	34	Propuesta de bloques temáticos necesarios para
la capacitación de policía comunitaria	Cuadro	35	Marco institucional, comunitario, ámbitos y líneas de
implementación para la policía comunitaria	Cuadro	36	Metodología operativa de la policía comunitaria	Esquema	3	Metodología de proximidad policía–comunidad	Cuadro	37	Información sobre el problema	Cuadro	38	Aspectos importantes durante la primera reunión
con la comunidad	Cuadro	39	Consideraciones para la integración del comité	Cuadro	40	Guía para realizar el diagnóstico del barrio donde se
desarrolla la policía comunitaria	Cuadro	41	Principales características del problema a solucionar	Cuadro	42	Componentes del plan de trabajo	Cuadro	43	Objetivos de la inteligencia policial	Cuadro	44	Metodología para la inteligencia policial	Cuadro	45	Criterios o principios de evaluación en el modelo de policía
comunitaria	Cuadro	46	Características de los resultados o impactos que se busca evaluar	Cuadro	47	Enfoques importantes para evaluaciones de policías comunitarias	Cuadro	48	Dimensiones a considerar en la definición e identificación
de indicadores	Cuadro	49	Propuesta de indicadores para evaluaciones de proceso	Cuadro	50	Propuesta de indicadores para evaluaciones de efecto o resultado	Cuadro	51	Propuesta de indicadores para evaluaciones de impacto	Esquema	4	Ámbitos y líneas de implementación de una acción
o iniciativa de policía comunitaria	Esquema	5	Las etapas de evolución de una iniciativa de policía
comunitaria, en cada ámbito y línea de acción	VI
Esquema	6	Perspectiva institucional. Pasos de implementación en
el ciclo de instauración	Esquema	7	Perspectiva institucional. Pasos de implementación en
el ciclo de fortalecimiento	Esquema	8	Perspectiva institucional. Pasos de implementación en
el ciclo de consolidación	Esquema	9	Perspectiva comunitaria. Pasos de implementación en
el ciclo de instauración	Esquema	10	Perspectiva comunitaria. Pasos de implementación en
el ciclo de fortalecimiento	Esquema	11	Perspectiva comunitaria. Pasos de implementación en
el ciclo de consolidación	Cuadro	52	Mapa de Ruta: implementación de acciones de policía
comunitaria que apuntan hacia la consolidación de
un modelo. Perspectiva institucional	Cuadro	53	Mapa de Ruta: implementación de acciones de policía
un modelo. Perspectiva comunitaria	Cuadro	54	Categorización de escenarios	Cuadro	55	Propuesta para el análisis de actores importantes para
la implementación de acciones de policía comunitaria	Escenario	1	Delitos primordialmente del nivel federal, con una débil
institucionalidad y una débil organización comunitaria	Escenario	2	Delitos primordialmente del fuero común, con un nivel
intermedio de institucionalidad y un nivel intermedio
de organización comunitaria	Escenario	3	Primordialmente violencias, con un nivel intermedio de
institucionalidad y un alto nivel de organización comunitaria	Escenario	4	Delitos primordialmente del fuero federal, con un alto nivel
de institucionalidad y un nivel intermedio de organización
comunitaria	Escenario	5	Delitos primordialmente del fuero común, con un alto
nivel de institucionalidad y un alto nivel de organización
comunitaria pero dividida	Escenario	6	Primordialmente violencias, con un nivel alto
de institucionalidad pero contrapuesta al modelo y
un alto nivel de organización comunitaria	113
Policía Comunitaria: Conceptos, Métodos y Escenarios de Aplicación es
el resultado del proceso de reflexión y aprendizaje para fortalecer la
relación de confianza y colaboración entre la policía y la ciudadanía
que viene realizando el Programa para la Convivencia Ciudadana (PCC).
Se trata de un material innovador que ofrece respuestas viables para
mejorar la seguridad en las comunidades desde una perspectiva de
corresponsabilidad. Esta filosofía de la gestión policial, propia de las
sociedades democráticas y plasmada en este documento, llega en un
momento crucial de la realidad mexicana dañada por la violencia y el
crimen, la cual requiere de propuestas sólidas tanto en lo conceptual
como en lo metodológico, que sean acordes a las políticas de seguridad pública y prevención del delito con participación ciudadana.
El PCC impulsa el modelo de desarrollo urbano–social para fortalecer
la cohesión social en comunidades específicas, donde la convivencia
y participación ciudadana se ha visto debilitada, a fin de promover la
réplica de prácticas exitosas en materia de prevención, tanto locales como internacionales. Por esta razón, la articulación de acciones
preventivas se realiza de manera coordinada con los tres niveles de
gobierno y los esfuerzos se concentran en promover la resiliencia
comunitaria en nueve polígonos, ubicados en las ciudades fronterizas
de Ciudad Juárez, Monterrey y Tijuana. El programa es financiado por
la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID
por sus siglas en inglés), dentro del marco de la cooperación entre los
gobiernos de México y los Estados Unidos de Norte América derivados
El PCC encargó el desarrollo de este trabajo al Instituto para la Seguridad y Democracia (Insyde), una organización mexicana con amplia
trayectoria en la investigación aplicada para desarrollar procesos de
reforma policial, seguridad democrática y respeto a los derechos humanos en el país. El producto final combina elementos conceptuales
y operativos que señalan el alcance real de este modelo, proponiendo
estándares que permitan su aplicación en diversos contextos. En la
Guía se cristalizan los esfuerzos de Insyde, que sabe de la importancia de reducir las condiciones de vulnerabilidad y del mejoramiento
de la calidad de vida de los habitantes de las comunidades, quienes
exigen se haga realidad su derecho a la seguridad.
Por eso hacemos patente nuestro agradecimiento a Ernesto López
Portillo, director de la organización; a María Eugenia Suárez de Garay,
quién coordinó este importante esfuerzo y a su equipo integrado
por Alejandro Espriú Guerra, Rubén Guzmán Sánchez, Ginna Zabre
Santamaría y Alejandro Fontecilla Pinto, por su compromiso y profesionalismo.
La guía es un producto técnico–informativo cuyo principal propósito es promover el modelo de policía comunitaria, también conocida
como policía de proximidad o de barrio. Este modelo busca fortalecer
la gestión de seguridad pública y la legitimidad de la institucionalidad
policial frente a los ciudadanos, mediante la construcción de espacios
de confianza que permiten un acercamiento entre las policías y las comunidades a quienes sirven. Su aplicación ayuda a hacer más eficiente
y efectiva la función policial, normalmente erosionada en contextos
donde existe violencia crónica o altos niveles de criminalidad.
Policía Comunitaria: Conceptos, Métodos y Escenarios de Aplicación es un
guía que ha sido diseñada pensando en las necesidades y realidades
de los operadores de campo y tomadores de decisiones considerando,
entre otros, a las autoridades y a los altos mandos de las instituciones
policiales en los diferentes niveles de gobierno, así como a las personas
o instituciones interesadas en el tema de la seguridad y preocupadas
en lograr un mejor desempeño de la policía y, por supuesto, a los ciudadanos que están interesados en participar como coproductores de la
seguridad en sus comunidades. Se parte del supuesto de que el modelo
de policía comunitaria no es aplicable en todo contexto y de que se
requieren diferentes niveles de capacidad, de competencias institucionales y de desarrollo comunitario para poder ponerlo en práctica.
Esta guía también es oportuna porque ha sido diseñada con la intención de clarificar el significado y alcance del concepto de policía
comunitaria frente a fenómenos sociales que generan confusión y
aplicaciones erradas, lo que, en consecuencia, ha dificultado la evaluación de los impactos de la aplicación de dicha propuesta.
El lector encontrará en el primer capítulo los conceptos básicos para
comprender qué es policía comunitaria, los aspectos estratégicos, los
objetivos, los beneficios y los retos de este modelo. En el segundo
capítulo se seleccionaron algunas experiencias y buenas prácticas a
nivel internacional que demuestran que es posible aplicar este modelo reconociendo la diversidad. Un aporte fundamental es el desarrollo
metodológico de las intervenciones que son necesarias en el marco
institucional y en el marco comunitario para transitar hacia la policía
comunitaria; aquí se sugiere una ruta crítica de implementación y
líneas de acción concretas. También se incluye la metodología operativa de la proximidad policial, que en su conjunto forman el tercer
capítulo. Dada la importancia de evaluar los resultados y el impacto
de estas intervenciones, el capítulo cuarto señala algunos criterios
para la evaluación y el monitoreo de las acciones. Para concluir, en
el capítulo quinto se identifican posibles escenarios donde confluyen
actores, así como variables institucionales, variables comunitarias
y frecuencia del tipo de delitos que se presentan en la comunidad a
intervenir, mediante el diseño de estrategias.
El lector también podrá encontrar en esta guía herramientas sencillas para empezar a impulsar cambios, desde la institución policial y
desde la comunidad. Las recomendaciones permiten ampliar las posibilidades de aplicación tomando en cuenta cada contexto. Esto es
un apoyo para quien toma decisiones, ayudando a dimensionar los
recursos humanos –principalmente las y los policías- así como los
recursos materiales, económicos y de tiempo que se requieren para la
puesta en marcha del modelo.
En resumen, la visión que contiene la guía Policía Comunitaria
•	Diseñar intervenciones en comunidades específicas.
•	Ofrecer capacitación en el modelo de policía comunitaria a funcionarios municipales, policiales y a líderes de las comunidades.
•	Crear marcos operativos para la realización de proyectos focalizados.
•	Inspirar procesos de reforma institucional y diseño de marcos
normativos al interior de las instituciones policiales.
•	Sustentar conceptual y metodológicamente las políticas públicas y acciones de gobierno en el tema.
•	Mejorar las condiciones de seguridad pública y humana en las
comunidades que enfrentan violencia.
•	Contribuir a las aspiraciones legítimas de paz y convivencia ciudadana.
Una policía en sintonía con la ciudadanía es tarea de todos. Esperamos que este producto sensibilice en el tema a la sociedad en general
y contribuya a la formación de una nueva cultura en las instituciones de la policía en particular, generando procesos de reflexión y
cambio institucional, para garantizar el derecho a la seguridad de
los ciudadanos tanto en México como en otros países de la región
Más cercanos, más abiertos,
La legitimidad de toda policía se basa en la
credibilidad que alcance frente a la comunidad.
Creador de la Policía Metropolitana de Londres
Este documento forma parte de los productos resultantes de la
asistencia técnica “Diseño e Implementación de Acciones para la Promoción de la Policía Comunitaria”, que el Instituto para la Seguridad
y la Democracia, A.C. (Insyde) brinda al Programa para la Convivencia
Su principal propósito es contribuir al conocimiento y la difusión
de las concepciones teóricas y las acciones operativas asociadas al
modelo de policía comunitaria. Su fin último es contribuir a que los
habitantes de las comunidades locales sean menos vulnerables y
disfruten una mejor calidad de vida. Para lograrlo, se propone promover la seguridad ciudadana y también que las acciones policiales
estén sustentadas en el reconocimiento de las necesidades de la
persona, encaminadas a resolver los problemas que le afectan allí
El concepto de seguridad se ha ido transformando a lo largo de la
historia para responder ante necesidades sociales cada vez más
complejas y poder enfrentar todo tipo de amenazas, caracterizadas
también por su continua evolución. Junto a las concepciones teóricas
se han tenido que ir ajustando también los sujetos de estudio, los
modelos y las acciones operativas asociadas a ellas, para mantenerse
vigentes y brindar espacios de oportunidad que promuevan mejores
niveles de vida. Lo mismo ha sucedido con los distintos actores involucrados en el tema, en particular las instituciones policiales. A
pesar de las resistencias naturales que genera cualquier cambio, estas
organizaciones, encargadas de mantener el orden y hacer cumplir la
ley, han tenido que participar en un continuo proceso de reinvención
a fin de alcanzar la efectividad que la sociedad demanda de ellas.
Dicha tarea de renovación ha
debido enfrentar retos en dos
frentes: el de cambiar estructuras y mentalidades dentro de las
propias instituciones policiales y
el de encarar el enorme desafío
que significa reposicionar a la figura del policía en una sociedad
cada vez más desencantada con
sus funciones y resultados. En
este sentido, la concepción de
la función policial ha ido transitando de un esquema político de
represión, al servicio del Estado,
hacia uno más integral, concentrado en generar condiciones de vida adecuadas para el desarrollo
de las personas. Hoy, uno de los mayores retos a enfrentar es, sin
duda, contribuir a transformar la misión social de la policía para que
se reconozca el importante papel que juega en la configuración de
entornos más seguros, habitables y con mayores grados de cohesión
social y calidad de vida. Este desafío ha encontrado cabida justamente en la serie de acciones y principios que componen el modelo de
A este modelo se le ha dado nombres tan distintos como policía de
proximidad, policía de cuadrante, policía de barrio o gestión de policía, pero la finalidad principal con la que ha venido asentándose en
decenas de países alrededor del mundo ha sido una sola: superar el
abordaje tradicional —de tipo coercitivo y reactivo— de la actuación
policial por otro que, sin descuidar lo anterior, ponga el acento en
la acción preventiva, proactiva y de colaboración con otros actores
sociales como la vía más efectiva para enfrentar el incremento en los
niveles de violencia y de inseguridad.
En la actualidad se reconoce que, en general, los principales eventos
que ponen en riesgo la seguridad y la sana convivencia de la mayoría
MÁS CERCANOS, MÁS ABIERTOS, MÁS SEGUROS
de los ciudadanos provienen de delitos menores, faltas al orden público, desatención de los espacios comunitarios y el quebrantamiento
de las relaciones sociales; en otras palabras, actos cotidianos que se
generan a partir de una interacción irregular entre las personas y que,
en gran cantidad de casos, son resultado de fallas estructurales en el
sistema de bienestar social de la ciudadanía.
Desde esta perspectiva, lo que los contextos actuales exigen de las
policías es:
• Una mejor identificación y un mayor abatimiento de los aspectos
cotidianos que funcionan como caldo de cultivo para riesgos
• Una mayor voluntad para participar en la gestión de solución a
los problemas del entorno.
• Una preparación integral para fungir como mediadores en la solución pacífica de cualquier controversia social.
La institución policial es, ante todo, un componente del control social
de cualquier Estado y, por tanto, su función primordial debe ser velar
por el cumplimiento de la ley. La sociedad actual le confiere un rol más
integral: ya no ve al policía sólo como un profesional del orden sino
además como un potencial pacificador de conflictos, una figura de mediación y un instrumento de integración social. De hecho, el modelo de
policía comunitaria surge en respuesta a esta necesidad de reorientar los recursos disponibles para, además de perseguir los delitos,
atacar los factores de riesgo que pueden llevar a que éstos se cometan.
Pero va un poco más allá: el modelo es resultado también de una estrategia alternativa para contrarrestar un distanciamiento histórico entre
la institución y la ciudadanía, que percibe a aquélla como una figura
alejada, desconectada de sus necesidades y anhelos.
En este contexto, las acciones de policía comunitaria se circunscriben al paradigma democrático de la seguridad ciudadana. Desde
dicha perspectiva, la seguridad es una construcción entre ciudadanos
y gobierno, en contraposición al paradigma de la seguridad pública
(la visión tradicional), que la ve fundamentalmente como una atribución del gobierno. A diferencia del modelo tradicional de la seguridad
pública, el objeto de la acción de la seguridad ciudadana no es ya el
orden público sino el ciudadano mismo. Este paradigma democrático
se preocupa por la calidad de vida de la ciudadanía, pues la seguridad es entendida como un derecho humano. La seguridad ya no es la
simple ausencia del delito sino también el bienestar y el libre ejercicio de derechos. Al ser la seguridad un derecho humano, el gobierno
se ve obligado a contemplar en su labor mecanismos para que la
ciudadanía participe y esté incluida en el diseño y la ejecución de las
políticas. Esto permite que la sociedad comience a descubrirse como
un actor protagónico para lograr la seguridad que tanto demanda y a
adjudicarse atribuciones que la convierten en productora activa de
Años de experiencias en diversas regiones, así como varios estudios, han demostrado que los problemas de inseguridad suelen tener
mejores posibilidades de solución cuando se ponen en marcha intervenciones integrales que involucren, de manera transversal, a
diferentes actores, organismos y órdenes de gobierno. La labor policial no es un medio aislado que, por sí solo, permita disminuir las
violencias y la delincuencia, pero sí es una pieza clave en las estrategias de intervención. Por ejemplo, la ausencia o la baja calidad de
los servicios de policía en una zona genera no sólo mayores riesgos
de que sus habitantes sufran algún delito sino, además, otras consecuencias: se deteriora la imagen del gobierno como proveedor de
los servicios públicos, aumenta la percepción de inseguridad de los
habitantes (muchas veces alejada de la realidad en cuanto a la problemática delictiva y de violencia) y crece la desconfianza de los
ciudadanos en la autoridad.
El problema de la constante ausencia y la mala calidad de los servicios policiales resulta complejo de resolver, dado que los factores que
le dan origen pueden ser muy diversos. Entre ellos están:
• Falta de voluntad política.
• Deficiencias en la organización, el funcionamiento y la operación
• Rompimiento y desinterés en la relación entre los policías asignados a ciertas zonas y sus habitantes, por diferentes situaciones.
Para poder enfrentar esta problemática, la implementación de acciones de policía comunitaria resulta una opción sumamente efectiva,
pues, sólo será posible que los cambios anhelados se conviertan
en una realidad cuando se lleve a cabo un profundo trabajo de renovación doctrinaria y una transformación de la mentalidad en las
instituciones policiales. Para que funcione bien, el modelo de policía comunitaria debe ser entendido como una filosofía y no como
una estrategia específica. Se le debe apropiar como una ideología
funcional, un sistema de trabajo, un tipo de gestión y un diseño organizacional, con base en la noción de que el trabajo conjunto entre
policía y comunidad resulta más efectivo para enfrentar los fenómenos de la delincuencia y la violencia. En otras palabras, requiere
impulsar a la institución policial y a la sociedad para que crucen la
línea que las separa; que ambos actores se sitúen del mismo lado del
problema y, por lo tanto, de la solución.
Desde esta perspectiva, las acciones de policía comunitaria no pueden ser consideradas como un fin en sí mismas. Surgen como un
complemento a la gestión moderna de las instituciones policiales,
que trabajan no sólo con la comunidad sino desde la comunidad, de la
cual se sienten parte. Uno de los elementos característicos de las organizaciones policiales modernas
es la necesidad de que haya, entre
policía y comunidad, una fuerte
cohesión; esto implica una integración plena en el tejido social
y, por tanto, la máxima interrelación con los diferentes actores
sociales. Los lazos de confianza
entre sociedad y policía surgen a
partir de una sensación de que la
policía es una fuerza orientada a
resultados, que resuelve problemas, que opera con transparencia
y, sobre todo, que rinde cuentas
a la propia comunidad con la que
trabaja y coexiste.
Todos estos planteamientos demandan apertura por parte de la institución policial, lo que de suyo impacta a la cultura policial de forma
positiva. Además, los procesos de proximidad y de policía comunitaria suponen no sólo colocar en el centro la participación de los
ciudadanos para la resolución de problemas sino también involucrar
a otros actores institucionales que pueden (o deben) intervenir en la
implementación de dichas soluciones. Así, la institución policial deja
de estar aislada y comienza a integrarse en el tejido social; participa
como un ente coproductor de la seguridad, la convivencia y la cohesión social, junto con otros actores institucionales y comunitarios.
Pero eso no es todo. La comunidad también recibe importantes beneficios al participar de manera activa en las acciones de policía
comunitaria. Los principios de la prevención integral, la proactividad y la transparencia son elementos básicos que posibilitan
arreglos, acuerdos y aproximaciones donde los diversos actores
(autoridades y comunidad) pueden practicar la asociatividad para
procurar una comunidad más segura y libre de violencia. También
tiene un impacto positivo para la comunidad que recibe la intervención. Se trata de un importante proceso de formación ciudadana
y de ejercicio de la ciudadanía: en la medida que los colonos participan en la planificación, administración y transformación de su
entorno, y lo hacen en asociación con la policía, no sólo se fortalecen como actores legítimos en el diálogo con las autoridades
sino que también contribuyen a generar condiciones de seguridad
en su comunidad y promueven entornos más protegidos y libres de
El presente documento funciona pues para orientar acciones de policía comunitaria en diversos contextos de intervención; está dirigido
sobre todo a las autoridades municipales de seguridad y a instituciones policiales en su conjunto, pero también a organizaciones
de ciudadanos interesados en mejorar las condiciones de seguridad
en sus comunidades. Se divide en dos partes: la primera tiene que
ver con el marco conceptual, teórico y práctico donde se presenta la
metodología, los alcances y las limitaciones para poner en marcha
un modelo de este tipo; la segunda se centra en la elaboración de
distintos escenarios para la implementación de acciones de policía
comunitaria, con base en la investigación, las experiencias probadas
y los insumos derivados de los diagnósticos policial y comunitario
realizados en varias ciudades del norte de México.
A su vez, la primera parte se divide en capítulos que permiten recorrer las distintas fases necesarias para la comprensión integral de las
implicaciones de este modelo.
El primer capítulo tiene como objetivo delimitar un marco teórico–
conceptual, el que aporta bases para entender en qué consisten
los conceptos, componentes y elementos asociados al modelo
de policía comunitaria. El segundo presenta una compilación de
experiencias exitosas en el plano internacional y algunas de las
principales limitaciones y desafíos a los que se enfrentaron, con
la intención de recuperarlas como lecciones aprendidas. El tercer
capítulo aborda los fundamentos metodológicos para una intervención de policía comunitaria, mientras que el cuarto propone
criterios para el monitoreo y la evaluación de las acciones asociadas a este modelo. El quinto y último plantea diversos escenarios
prácticos para implementar acciones de policía comunitaria de
1. Conceptos básicos en torno a la
El ejercicio de la ciudadanía y el deber del Estado de garantizar la
seguridad son indispensables para fortalecer a las sociedades democráticas. Sin embargo, en América Latina, el aumento de la violencia
y los delitos en los últimos 20 años han menoscabado la libertad del
ejercicio ciudadano y hecho evidente la debilidad de varios Estados
para garantizar a sus ciudadanos condiciones de seguridad. Si bien
por varias décadas del siglo XX la seguridad en esta región se mantuvo
en un segundo plano (debido sobre todo a la preponderancia de los
conflictos políticos derivados de los regímenes autoritarios), a partir
de los años noventa el tema de la inseguridad comenzó a cobrar relevancia, en especial si se toma en cuenta que a esta región se le
consideraba la segunda más violenta del mundo, con tasas de homicidio que prácticamente duplicaban los promedios internacionales
(Dammert, 2004). Justo en este contexto se comenzó a replantear
las concepciones teóricas y los modelos prácticos bajo los que habían estado operando las fuerzas encargadas de mantener el orden
y hacer cumplir la ley. También en este escenario se comenzó a dar
prioridad a la necesidad de incorporar una nueva mirada de la actuación policial frente a la ciudadanía, una que pusiera el foco en la
prevención y en la resolución de problemas más que en la reacción y
contención de los mismos. No obstante, la transición hacia un paradigma más integral ha tenido que enfrentarse a distintos factores que
han mermado su eficiencia. Entre ellos se encuentran:
• Poco conocimiento de la problemática multifacética de la inseguridad. El aumento de la violencia y la delincuencia trae
consigo estrategias que en ocasiones desconocen los factores
relacionados con estos fenómenos sociales. Aunado a esto, el
distanciamiento con la ciudadanía genera políticas y programas
que no siempre corresponden a las necesidades reales de la población.
• División entre políticas de control y de prevención. Esto deriva
del exceso de ortodoxia en las políticas de seguridad que no son
capaces de concebir a la prevención como una aproximación que
complementa de manera efectiva al uso de estrategias represivas.
• Separación de conocimientos, estrategias y comunicación entre
la ciudadanía y los policías. Esto genera percepciones difusas
(seguridad subjetiva) sobre el trabajo que realizan las instituciones de seguridad. A fin de garantizar mayores niveles de
seguridad, tanto objetiva como subjetiva, resulta importante
transformar esta condición y que la seguridad sea vista como el
producto de un trabajo conjunto, con respeto, confianza y compromiso de ambas partes.
Para hacer frente a estas limitaciones, el modelo de policía comunitaria propone métodos y actividades inmersas en un cambio de
paradigma hacia la seguridad ciudadana, al mismo tiempo que busca
la proximidad social y la fortaleza institucional, como se podrá observar a continuación.
C1 Seguridad
gobiernos ha permitido la
incorporación de una visión
plural que concibe a la seguridad como una construcción
entre ciudadanos y gobierno,
en contraposición a la perspectiva tradicional donde ésta
era fundamentalmente una
atribución gubernamental.
1.1 De la seguridad pública a la
En la historia de América Latina, la noción de seguridad ha transitado por diversas concepciones, de acuerdo con cada momento
político. Términos como “seguridad interior”, “seguridad nacional”
e incluso “seguridad pública” han estado vinculados tanto a la
preservación de las instituciones del Estado como a la seguridad
de regímenes autoritarios. Sin embargo, durante las últimas tres
décadas, a partir de las transiciones democráticas, nuevos paradigmas han irrumpido en el escenario político, dando pie a novedosos
modelos y concepciones que asocian a estos mismos términos con
la protección y el desarrollo de las personas y los grupos sociales.
Como menciona Juan Carlos Ruiz (2004), a partir de la década de los
noventa, diversos gobiernos latinoamericanos dejaron de utilizar
la noción de “seguridad interior”, la cual promovía la preservación
del orden público ante un enemigo interno que, por lo regular, se
identificaba con la amenaza de grupos políticos subversivos. En contraste, a partir de esa época se asumió una perspectiva de seguridad
más afín a las necesidades de los ciudadanos. De este modo se co-
menzaron a ejecutar, principalmente al sur
del continente, políticas de reforma policial
que desmilitarizaban a la seguridad y promovían la creación de cuerpos civiles para
fortalecer el vínculo entre policía y sociedad. La tendencia ha sido, desde entonces,
a transitar de un modelo de seguridad pública —orientado a la protección del Estado
y la salvaguarda del orden público— a uno
de seguridad ciudadana, donde la persona
es el eje central de las políticas. En términos generales, los principales factores que
caracterizan a la seguridad ciudadana aparecen en el cuadro 2.
C2 Características de la seguridad ciudadana
de los ciudadanos y generar
espacios propicios para
su total desarrollo.
Se incluye el control
ciudadano; se promueve
La ciudadanía como
sujeto y objeto de las
La concepción antigua o tradicional de la se- Amenazas a la seguridad
guridad ha ido transformándose de manera
gradual hasta incluir la participación directa Resolución de conflictos
de la sociedad, bajo el entendido de que la
seguridad no se limita a la protección física
del individuo sino que incluye la promoción
y creación de ambientes propicios para una
convivencia pacífica entre las personas. Des- Fuente: elaboración propia.
de esta aproximación, se hace énfasis en el
hecho de que las políticas de seguridad deben poner más atención a
prevenir y controlar los factores que generan la violencia e inseguridad que a las actividades meramente represivas o reactivas (Sistema
Nacional de Seguridad Pública, 2010).
Factores que impiden el
pleno ejercicio del derecho
humano a la seguridad.
Aplicación gradual y
controlada de la fuerza
del Estado, priorizando
resolución no violenta.
1.2 De la seguridad ciudadana a las reformas
policiales democráticas
Este cambio de paradigma, que “implica que el ciudadano pueda confiar
en que el Estado respete y proteja activamente sus derechos y libertades para que puedan ser ejercidos por él […] con igualdad y garantías
legales e institucionales” (De León–Escribano, 2004), ha ayudado a que
buena parte de los gobiernos latinoamericanos hayan iniciado procesos
de democratización que influyen en el actual funcionamiento de las políticas de seguridad, al impulsar el carácter civil, apolítico y profesional
de la policía, así como la exigencia de desempeñar funciones cercanas
y al servicio de la comunidad (Rico y Chinchilla, 2006).
Estos procesos han dado forma a lo que se ha denominado “reformas
policiales en tiempos de democracia”, mismas que datan desde los años
ochenta del siglo XX en contextos anglos y sajones. En América Latina
se presentan justo en el aludido cambio de paradigma para la seguridad.
C3 Dimensiones adeconsiderar paraunlas reformas en las
instituciones seguridad en marco democrático
Dimensión institucional Dimensión organizativa
• Se requieren
• Las experiencias exitosas
policial parte de la
diagnósticos exhaustivos en procesos de reforma
responsabilidad política sobre la diversidad de
policial se identifican
en el plano local; por
públicas de seguridad.
preventivos en el país
tanto, las policías
(que incluyan sus
municipales / locales son
• Busca la construcción de avances, logros y
• El nuevo modelo policial las violencias y la
• La base para la
construcción de políticas - Adscribirse al
públicas eficientes en
modelo de seguridad • En el proceso de
ciudadana, planteando
está en la jurisdicción
municipal. Por tal
en la relación del
motivo, es ahí donde
Estado con la sociedad
(por medio del respeto
esfuerzos para una
política de reclutamiento,
selección, formación
y promoción, con una
• La reforma policial
ciudadanía, etc.), en el
visión transdisciplinaria,
apunta a una
marco de una reforma
policial institucional
técnicas policiales y
una policía más civil,
democrática y eficiente,
la cual deberá contar con - Analizar de qué
la vinculación con las
maneras se ha
exigencias reales de
tratado de hacer frente
a los desequilibrios
garanticen la calidad
• El liderazgo se basa
y eficiencia de los
seguridad (incluye la
propia de un sistema • Se requiere generar un
como el mexicano).
• Nuevo papel del
de desempeño y de
ciudadano: dejará de ser
sólo un receptor de las
que permita evaluar el
para convertirse en actor
• Deberá adscribirse al modelo de seguridad ciudadana, el cual plantea un cambio
estructural en la relación del Estado con la sociedad: protección de las personas,
respeto a los derechos humanos, ejercicio de la ciudadanía y participación social,
solución pacífica de problemas, fortalecimiento de las instituciones y obtención de
impactos duraderos en el mediano y largo plazos.
• Adscribirse a un modelo de prevención de las violencias y la delincuencia, que sea
coherente con los objetivos de cohesión social y calidad de vida de las personas y
las ciudades, y no a uno de disuasión de los delitos (más patrullas y más armas).
• Asumir la perspectiva de los derechos humanos como un eje transversal de la
actividad policial. Esta perspectiva se deberá considerar en la definición de objetivos
y en los estándares de actuación como instrumentos normativos y deontológicos.
• Fortalecer la transparencia policial y la rendición de cuentas.
• Desmilitarizar y democratizar a la policía: configurarla como una institución civil
que debe refundarse colocando como valores principales una esencia civilista y una
capacidad para resolver conflictos con participación ciudadana.
En términos generales, estas reformas democráticas policiales
se han venido desarrollando a
partir de tres grandes vertientes:
la lucha contra la corrupción y la
opacidad, prácticas que generaron
en los cuerpos de seguridad una
subcultura donde se incentivaba
el autoritarismo, la impunidad
humanos; la reconversión civil de
las policías, que en contextos de
dictaduras fueron dominadas por
mandos, formación y actuación
militar, y la rendición de cuentas
y el respeto a los derechos humanos, con lo que se planteó una
nueva forma de relación de las
policías con la ciudadanía, desde
el ámbito del Estado de derecho y
A estas grandes vertientes corresponden las líneas de acción que
han marcado el camino hacia estas
reformas: la descentralización, el
acercamiento hacia la ciudadanía
Ahora bien: ¿Cómo se inserta el
modelo de policía comunitaria en
el marco de una reforma policial
democrática? Es en el desafío de
la reestructuración institucional,
bajo la ruta del fortalecimiento
de esquemas democráticos, donde
el modelo de policía comunitaria
toma viabilidad y se inserta como
un instrumento para coproducir
Así, los procesos de reforma policial, por tener su fundamento en
la noción de la seguridad pública
como un servicio que el Estado
otorga a la ciudadanía —neutral
ante toda consideración política,
ideológica o de posición social—, junto al compromiso de
y la subordinación de la institución policial a las autoridades
constitucionales, propiciaron
el espacio ideal para el modelo de policía comunitaria, con
lo que además se dio impulso
a una nueva filosofía de gestión policial y también a una
C3 Nuevo modelo policial
• Redefinir la integración de principios, valores y normas sobre su rol
constitucional, vinculado a la defensa de los derechos humanos, la ley, el
orden y la seguridad, así como a la vocación de servicio, a la promoción de
la cohesión social, la cultura de la legalidad y la cultura de paz.
• Se requieren políticas públicas que dignifiquen a la policía.
• La reforma policial debe contar con el respaldo y aceptación de los miembros de la
organización policial en la que se llevará a cabo el proceso.
• El nuevo modelo policial deberá considerar la prevención del delito, así como la
inteligencia policial y de contención.
• Es necesario el desarrollo de una política contundente de coordinación
intrainstitucional y con otras instituciones de seguridad y policiales que
permita la creación de espacios de análisis estratégico donde sea posible
reformular los problemas comunitarios y lograr precisión, eficiencia y
profesionalismo en el tratamiento.
C4 Grandes vertientes de las
policiales en América Latina
• Lucha contra la corrupción y la opacidad.
• Reconversión civil de las policías.
• Rendición de cuentas y respeto a los derechos
• Acercamiento a la ciudadanía.
Fuente: elaboración propia; se retoma el análisis
de Muller Solón Hugo y Enrique Castro
(2012), Taller de asuntos públicos, Lima,
1.3 Policía comunitaria: filosofía para la
Ya se ha planteado que la seguridad ciudadana vino a colocar al
bienestar del individuo en el centro de sus metas (su derecho a la
seguridad y la participación) y que esta nueva concepción generó
procesos de reforma democrática policial —aunque inacabados en
muchos casos— en varios países de América Latina. En virtud de lo
anterior, los criterios clave para realizar acciones de democratización
policial atravesaron por la descentralización, el acercamiento hacia la
ciudadanía y la rendición de cuentas.
Uno de los mecanismos que —según la experiencia internacional y,
en buena medida, regional— han permitido vincular estas vertientes
ha sido el modelo de policía comunitaria, el que permite generar lazos sólidos con la ciudadanía para desarrollar programas y acciones
colaborativas de coproducción de la seguridad, al mismo tiempo que
concilia la acción preventiva, la reactiva y el respeto por los derechos
humanos. Esto es lo que se ha llamado una nueva filosofía para hacer
y ser policía en un espacio de ciudadanía en democracia.
La denominación de filosofía de policía comunitaria toma sentido al
plantear un cambio profundo en el pensamiento policial convencional,
pues este modelo va más allá de la gestión tradicional de la seguridad
(autoritaria, aislada de la sociedad) y busca construir instituciones
modernas (democráticas, eficientes y abiertas al control ciudadano).
Por eso, la finalidad es que este cambio filosófico se materialice en un
camino para replantear la cultura policial. Esta reinvención del hacer
y ser policía tiene efectos en los siguientes ámbitos:
• Alienta la cooperación comunitaria. Motiva a los ciudadanos
a participar en actividades de la policía, caminatas por calle,
conciliación entre vecinos, etc. La colaboración y comunicación
entre las dos esferas (social y seguridad) requiere de inmersión
a la comunidad y un liderazgo compartido por ambas.
• Reconoce, fortalece y emplea las redes sociales existentes en
la comunidad. Esto se logra al generar alianzas con grupos organizados en la sociedad para tener mejor comunicación y desarrollar
actividades que fortalezcan los lazos y la seguridad en el barrio.
• Provee soluciones. Genera metodologías de participación colectiva para, en conjunto con la sociedad, mejorar las condiciones
• Provee vías efectivas para la profesionalización de las actividades de seguridad.
• Analiza información estadística de la situación en la comunidad de intervención (población: hombres, mujeres, jóvenes,
ancianos, etc.) para desarrollar programas pertinentes y que
además sean incluyentes ante las diferencias (género, edad, origen indígena, nacionalidad, entre otras).
• Mejora el marco de gestión institucional de los cuerpos
policiales para la colaboración y la asociatividad con la comunidad. La acción de policía comunitaria se legitima con la
participación de los ciudadanos en las tareas de coproducción
de la seguridad en sus comunidades.
Los efectos operativos de una nueva filosofía de hacer y ser policía
contribuyen a generar un impacto cuyo indicador principal será el
momento en que la brecha entre la comunidad y las instituciones de
seguridad empiece a cerrarse. Esta convergencia —por así llamarla— entre policía y ciudadanía parte de una idea de legitimidad y
dignificación del papel del policía y de una concepción del ciudadano
como sujeto activo en la construcción de la seguridad comunitaria.
Por consecuencia, en el modelo de policía comunitaria “cada policía
se convierte en un agente con autonomía y responsabilidad. Quedan
a su cargo las tareas de identificar y jerarquizar los problemas del área en que actúan, diagnosticar sus causas
Dignificación de la policía por
inmediatas y definir estrategias de intervención prevenmedio de la policía comunitaria
tiva, mismas que deben ser seguidas por supervisores y
• El policía recibirá gran apoyo por parte de la
representantes de la comunidad local. La modalidad de
policía comunitaria transfiere el poder, descentraliza y • La policía será capaz de compartir con la
ciudadanía la responsabilidad por el control de
altera la cultura institucional y obliga al cuerpo a instruir
mejor a sus profesionales” (Rico, 1983). Por el lado del • satisfacciones laboralestendrán grandes
de ver los resultados de su esfuerzo por medio
ciudadano, cobran importancia la participación social,
los colectivos vecinales, las entidades culturales, las de • de la solución de problemas. comunicación
Habrá más cooperación y mejor
entre las unidades de policía. Como
ocio, las organizaciones de jóvenes y de mujeres. Es dese ha mencionado, las habilidades de
cir, la sociedad local, organizada, tiene un protagonismo
comunicación y vinculación (interinstitucional,
intrainstitucional y con la comunidad) son
fundamental en la gestión de programas de seguridad.
características fundamentales de la policía
Por eso la filosofía de la policía comunitaria no puede
comunitaria y colocan a las instituciones
de seguridad como interlocutores ante
ser entendida ni analizada sin considerar el cambio de
las instituciones de gobierno, las no
paradigma hacia la seguridad ciudadana.
gubernamentales y la población en general.
Los oficiales de policía comunitaria, de acuerdo con
diversos estudios (Oliver, 2004), muestran señales de
un cambio sustancial; por ejemplo, una mayor satisfacción laboral debida a la relación y la retroalimentación
con otras instituciones y áreas de la institución de
seguridad. De igual manera, refieren que es una forma
real de solucionar con la comunidad los problemas de
•La policía tendrá que reexaminar su
estructura organizacional y considerar como
temas prioritarios las condiciones laborales
y los derechos de las y los policías, como
fuente de protección de la carrera civil.
Supone que se institucionalicen las buenas
prácticas de gobierno y se asegure su
continuidad dentro de las instituciones
Fuente: elaboración propia; se retoma a Oliver,
Willard M. (2004) Community- Oriented
Policing: a Systemic Approach to Policing,
Prentice Hall, 3rd Edition, New Jersey.
Por lo anterior, en el entendido de que esta filosofía es el detonador de un proceso nuevo de construcción de la seguridad local,
la policía comunitaria no puede ser un proyecto aislado: requiere
cambios en la toma de decisiones, en la creación de una nueva
cultura policial, así como cambios organizacionales; por eso se
considera que es un marco filosófico que trastoca lo
institucional, lo estratégico y lo operativo y que se inCaracterísticas de la policía
serta perfectamente en un proceso amplio de reforma
institucional policial. Yépez lo plantea de la siguiente
1. Su objetivo es la resolución de problemas.
forma: “Nosotros debemos entender a la policía comu2. Los oficiales de línea tienen contacto con los
nitaria como una filosofía, una manera de pensar, una
ciudadanos de manera regular.
manera de sentir y obrar que deben tener los policías más
3. Los ciudadanos identifican los problemas y
próximos a la comunidad y que está basado en un buen
participan en la creación del plan de trabajo de
trato al público, una mayor eficiencia y mejores servicios
policiales. No es una policía dentro de otra policía, es la
4. La policía es responsable ante los ciudadanos.
esencia del trabajo policial (Yépez, 2004: 293; Muller y
5. Ocurre un verdadero cambio organizacional
Castro, 2012)”.
(selección, capacitación y evaluación).
6. Se requiere la aceptación de la filosofía en toda
la institución (comisaría, estación, etcétera).
7. La influencia es de abajo hacia arriba
(incluidos los ciudadanos).
8. Los oficiales siempre están accesibles, en
lugares descentralizados.
9. Los oficiales estimulan la participación de los
ciudadanos en la resolución de problemas.
10. El éxito se determina con base en el
Fuente: De León-Escribano, Rosa (Coord) (s/f)
Guía práctica de Seguridad Preventiva
y Policía Comunitaria para oficiales
de policía. Instituto de Enseñanza para
el Desarrollo Sostenible, National
Endowment for Democracy, Guatemala.
C7 Concepción errada de la policía
1.	No es un mecanismo para mantener “buenas
2.	No consiste sólo en auxiliar a las personas en
3.	No es sólo un cuerpo policial amable que da
trato cortés a las personas.
4.	No son acciones aisladas.
La complejidad de este modelo radica, entre otras cosas,
en la comprensión de su alcance y desarrollo. En este
sentido, la relación policía–comunidad contempla una filosofía profunda de reestructuración de la cultura policial
La policía comunitaria no debe considerarse como un
modelo piloto, ni como la cara amable de la policía, ya
que cuenta con capacidades de investigación, como la
inteligencia policial, y la de reacción (uso legítimo de
la fuerza), que es una de sus características principales.
Su objetivo no es la reunión con vecinos, ni llenar con
firmas hojas de peticiones sino establecer espacios de
diálogo entre iguales; en otras palabras: que la institución policial y sus representantes actúen para promover
la cooperación y la confianza con los ciudadanos.
La profundidad del modelo debe ser comprendida de manera
clara, tanto en el plano filosófico como en el estratégico y
el operativo, ya que de lo contrario se corre el riesgo de
creer, de manera errónea, que algunas de sus principales
características son las que aparecen en el cuadro 7.
Para llevar a cabo la transformación filosófica que requiere el modelo son necesarias reformas legales, sociales,
políticas e institucionales que permitan el desarrollo
de actividades de proximidad policial, es decir, requiere
cambios en la forma de concebir las funciones de la policía, así como cambios institucionales y organizativos.
C8 Inserción del modelo de policía comunitaria en un marco
de reforma policial democrática
individuales y las
acerca de la policía
Contacto y diálogo
el ciudadano)
Fuente: elaboración propia; se retoma el análisis de Skogan Wesley (2004), Policing Community: Can it
Work?, Thomson Learning, Northwestern University, Belmont, USA.
Es importante mencionar que, en el caso de México, la composición institucional, propia de un sistema federal con tres niveles de
cuerpos policiales (el federal, el estatal y el municipal), hace difícil
la inserción del modelo de policía comunitaria dentro de una gran
reforma policial que abarque a los tres niveles de gobierno. Por lo
anterior y por las funciones propias de las instituciones policiales
adscritas al nivel municipal, éste ha sido identificado como el más
idóneo para impulsar acciones o iniciativas de policía comunitaria,
a manera de ejercicios que, conforme vayan consolidándose, abonen
hacia reformas institucionales que en un momento dado alcancen el
Aunque en el caso de México se parta de acciones de policía comunitaria y no de reformas macro que afecten a toda la institucionalidad,
la filosofía y las actividades que surjan no deben considerarse como
un modelo aislado dentro de un sistema de seguridad sino, por el
contrario, como una contribución hacia una transformación holística
de las instituciones de seguridad, donde estas iniciativas pueden
propiciar cambios estructurales y operativos en un marco de reforma
policial. Estas iniciativas contribuirían a impulsar, desde lo local y lo
regional, un debate más amplio sobre cómo debería ser el trabajo de
los cuerpos policiales en los diferentes niveles de gobierno, la vinculación entre ellos, sus márgenes de actuación y límites, así como
el grado y la forma en que se debe ejercer la autonomía en su actuar.
En virtud de lo anterior, cualquier iniciativa o acción de policía comunitaria deberá expresar, en su planeación estratégica, la misión y
la visión no como un sistema separado de intervención sino como un
ejercicio que apunta a una reforma policial profunda a nivel institucional.
También es importante subrayar que el cambio estructural y operativo
aludido en la filosofía de la policía comunitaria no hace que ésta deje
de ser reactiva, ni pasa por alto la inteligencia policial como fundamento de sus actividades. Por el contrario, añade a las funciones
convencionales la prevención y el acercamiento con la comunidad, lo
que genera relaciones y estrategias globales ante los fenómenos de
las violencias y la inseguridad. La policía comunitaria no se convierte
en el “lado amable” de la seguridad sino en una forma de potenciar
las actividades actuales de la policía y adicionar acciones preventivas
y de resolución de problemas para beneficio de la población.
1.4 Aspectos estratégicos clave de la policía
1.4.1 Descentralización de las funciones policiales
Como se ha mencionado, los principios de misión, visión y liderazgo
deben ser definidos dentro del modelo de policía comunitaria ya que
existen cambios importantes en relación con el esquema de policía
tradicional. Entre otras cosas, implica la existencia de una relación
horizontal dentro de la institución policial y una mayor relación con
otras instituciones de gobierno y organizaciones no gubernamentales,
a fin de sumar esfuerzos para realizar proyectos que respondan a las necesidades de la zona de implementación.
Descentralizar el comando
Por tal motivo, la centralización de la información y la
toma de decisiones deberán transformarse y ser flexibles.
La policía comunitaria debe tener cierta autonoLa descentralización permite que la policía comunitaria
mía para la toma de decisiones, ya que deben
organizarse grupos de trabajo con la comunidad,
tenga mayor apertura y libertad en la toma de decisiones,
sugerir soluciones a los problemas del barrio e
además de generar respuestas proactivas y preventivas
implementar estrategias y programas flexibles y
para responder con eficiencia a la complejidad de los proFuente: elaboración propia.
blemas que se presenten (USAID, 2011).
Las estrategias de la policía comunitaria están encaminadas hacia la
generación de mayor seguridad, tanto objetiva como subjetiva. Cabe
mencionar que no se enfocan sólo en la comunidad sino también en
las redes de colaboración con otras instituciones determinantes; en
iniciativas conjuntas de prevención y convivencia.
Desde esta perspectiva, la policía comunitaria reconoce la prevención
basada en la comunidad, con la que se generan acciones para prevenir
el crimen y la violencia. Su objetivo es definir y emprender actividades que disminuyan los factores de riesgo de la población.
1.4.2 Reorientar las actividades de patrullaje
El modelo de patrullaje en vehículos o motocicletas debe realizarse
de una manera estratégica, diseñado a la luz de la identificación de
problemas comunitarios. Se argumenta que el patrullaje
a pie o en bicicleta genera reconocimiento de la ciudaReorientación del patrullaje:
danía hacia los policías y de éstos hacia la población
Relación policía–comunidad.
y sus necesidades. El patrullaje motorizado aleatorio no
El uso de la bicicleta o la caminata para hacer
tiene la eficacia necesaria para detener a los criminales. rondines en la comunidad permite tener una
Se requiere que la policía comunitaria tenga contacto presencia cercana con la población. El hecho
de que ellos conozcan el nombre y el objetivo
directo con la población, que hable con las personas so- del oficial de policía comunitaria genera
confianza y cercanía entre
bre sus actividades, que pregunte sobre los servicios de relaciones de Es una estrategia que permite
emergencia solicitados, que analice dicha información y que los policías se relacionen con la población
genere estrategias eficaces (Sholnick y Bayley, 2002). En en un contexto de reivindicación.
varias ciudades del mundo se han realizado estrategias Fuente: elaboración propia; se retoma a Skolnick,
Jerome y Bayley, D. (2002) Policiamiento
Comunitário: Questoes e Prácticas
de reorientación del patrullaje; algunas han consistido
através do mundo, Brazil, Editora de
en colocar minidelegaciones (como en el caso de ChicaUniversidade de Sao Paulo.
go); otras, en puestos de policía comunitaria, como los
llamados kobans en Japón.
policial hacia la comunidad
Conocer a la población y al barrio donde se trabaja es fundamental
para establecer relaciones de colaboración. Por eso, en diversos
países (como se verá en la siguiente sección de este documento), la
policía comunitaria designa oficiales por largos periodos de tiempo
en los barrios, lo cual expresa el compromiso de la institución con
la comunidad y a su vez genera confianza sobre el interés que tiene
la institución para solucionar los problemas de la zona.
Esta es una expresión del cambio de pensamiento que
Elementos clave para la estrategia
genera la filosofía de la policía comunitaria, ya que la
responsabilidad policial es una condición para que esta
• Desaprender el modelo tradicional de la policía.
filosofía pueda ser eficaz.
• Descentralizar el comando.
Se requiere compromiso para que la relación policía–
comunidad cambie y se mejoren las condiciones de
vida y seguridad de la población. Los policías pueden
orientar una nueva forma de relación con la comunidad, lo cual tendrá resultados favorables para los
gobiernos locales, las instituciones de seguridad y la
• Prevención del delito con base en el
fortalecimiento de los vínculos comunitarios.
• Patrullaje a pie o en bicicleta, lo que elimina
barreras físicas para la comunicación con la
• Fortalecimiento del compromiso y la
responsabilidad policial hacia la comunidad.
Es importante mencionar que también se requiere apertura por parte
de las instituciones de seguridad y de los policías comunitarios, ya
que establecer relaciones con la comunidad y con otras instituciones
o grupos de ciudadanos organizados genera una mayor exposición a
críticas por parte de la población. En este sentido, los policías deben
ser responsables de su labor y estar abiertos a los posibles cuestionamientos por parte de la ciudadanía.
La voluntad política por parte de las instituciones de seguridad,
instituciones gubernamentales, no gubernamentales y la población
general es una condición sine qua non para tener resultados favorables para la comunidad, que además permite que la brecha entre
policías y sociedad comience a desvanecerse. Esto hace clara la necesidad de profundizar sobre los objetivos de la policía comunitaria.
1.5 Objetivos de la policía comunitaria
En este apartado se presenta una breve revisión teórica sobre algunos
de sus objetivos, los cuales permiten tener mayor conocimiento sobre
la concepción e implementación del modelo de policía comunitaria.
1.5.1 Solución de problemas y orientación a la comunidad
Este concepto y su práctica están fuertemente relacionados con la policía comunitaria ya que, como menciona Herman Goldstein, “La policía
se enfoca en incidentes específicos”, es decir, la policía tradicional
reaccionaba ante ciertas situaciones peligrosas o emergencias desplegando (en la mayoría de las ocasiones) una reacción superficial ante
los hechos (Goldstein, 1990). En cambio, la solución de problemas de la
policía comunitaria inicia con un diagnóstico para generar soluciones
C12 Solución de problemas
Requiere que la policía comunitaria tenga relación con otras organizaciones o instituciones
de gobierno, lo cual demanda: flexibilidad
para adaptarse a las necesidades, supervisión
y responsabilidad. Se necesita capacidad de
comunicación (con la comunidad, las instituciones de gobierno y las no gubernamentales),
Dicho diagnóstico permite diseñar estrategias que tendrán solución a largo plazo y harán posible la gestión de
recursos públicos y privados. Por esto, los policías comunitarios deben contar con habilidades para analizar los
problemas sociales, trabajar en conjunto con otras personas para encontrar soluciones, elegir enfoques que estén
de acuerdo con las necesidades y sean de menor costo,
así como monitorear los resultados y los esfuerzos del
Es importante mencionar que la solución de problemas no es un objetivo que corresponda sólo a la policía comunitaria sino un eje que
merece la atención de la policía en general. En el caso de la policía comunitaria, la solución de problemas se asume como una tarea
particular de su actividad, lo que requiere de programas específicos
para tener preparación en este tema. Esta tarea no se concentra en
la atención a hechos delictivos sino en la solución de problemas
expuestos por la comunidad y en cuya solución participa de manera
activa la policía comunitaria. Es importante enfatizar que, como se
ha mencionado, el compromiso de la solución de problemas implica
la participación activa de la comunidad y de otros actores sociales.
1.5.2 Restitución de la confianza policía–comunidad: policía
con orientación comunitaria.
Como se ha comentado a lo largo de este texto, uno de los graves
problemas asociados con la delincuencia es la falta de confianza en
las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley. La brecha entre policía y comunidad ocasiona que ambas partes se desarrollen
de manera independiente, en medio de una
crisis de seguridad. Por tal motivo, la policía
comunitaria promueve no sólo la profesionalización y una capacitación periódica para la
resolución de conflictos sino tener un acercamiento constante con la comunidad, ya que
sus integrantes colaborarán para coproducir la
seguridad. Las sesiones se realizan con miembros y líderes de la comunidad, de manera
que éstos puedan expresar sus necesidades y
problemáticas en esta materia. Dichas reuniones generan una relación de comunicación y
confianza hacia las instituciones de seguridad
y de éstas hacia la comunidad, elementos fundamentales para el desarrollo de una alianza
La información otorgada por la comunidad y el diagnóstico elaborado
en conjunto permiten detectar problemas y sitios donde se requieren intervenciones para solucionar problemas específicos, lo que
propiciará que el barrio tenga mayor confianza en la policía y en la
construcción de programas y soluciones para su bienestar. De igual
manera, la policía podrá darse cuenta de que la población tiene necesidades específicas y que su percepción hacia la ciudadanía puede
ser constructiva y de colaboración.
1.5.3 Alianzas
La policía comunitaria establece redes de cooperación con la comunidad pero también promueve la apertura, el sondeo y la comunicación
con la población y otras instituciones (como el gobierno local) para
generar avances sustanciales en materia de seguridad. La pluralidad
de voces y necesidades en relación con la inseguridad requiere estrategias coordinadas y en comunicación con diversos sectores. Contar
con un grupo nutrido de personas interesadas en la seguridad genera
herramientas y programas transversales y holísticos para la solución
de los problemas que aquejan a la comunidad.
También permite terminar con la mitificación de que la respuesta al
delito y la violencia son responsabilidad absoluta de la policía. Por el
contrario, la generación de alianzas de la policía con la comunidad, así
como con dependencias de gobierno y grupos organizados, entre otros,
genera diálogo e intercambio de experiencias que podrán consolidar relaciones en beneficio de la convivencia comunitaria y la policía, como una
de las instituciones que promueve la participación interinstitucional.
1.6 Beneficios y retos de la policía comunitaria
C13 Beneficios para la comunidad
1.6.1 Beneficios para la comunidad
• Posibilidad de examinar con mayor criterio la
labor de la policía.
Resulta importante recalcar que la ciudadanía debe ser
contemplada como coproductora de la seguridad, junto
con la policía. Como se ha desarrollado en este apartado, la coparticipación de la comunidad en la seguridad
promueve la responsabilidad por parte de la sociedad y
el reconocimiento de las actividades de la policía. La
comunidad se convierte en actor y objeto de las acciones ya que participa activamente en la presentación de
los problemas ante la policía, así como en las posibles
soluciones para mejorar las condiciones de seguridad en
1.6.2 Beneficios para la policía
• Legitimación de las prácticas policiales
(apegadas a los derechos humanos y a las
necesidades locales).
• Participación en la creación de políticas que
generen barrios seguros.
• Regenerar el tejido social del barrio. La
participación de la población trae como
beneficios: mayor sentido de pertenencia y
respeto entre la población.
• Apoyo por parte de diferentes sectores.
La oportunidad de construir acuerdos con
otras instancias en materias de seguridad y
sociales. Comunicación intersectorial para el
beneficio de la sociedad y de las actividades
Las relaciones con la comunidad representan un cambio
filosófico fundamental para la institución policial, uno
que aporta grandes beneficios en términos de opinión pública y calidad de vida de la población. Las instituciones
de seguridad deben estar conscientes de que estas relaciones serán más estrechas con el paso del tiempo y de
que se generarán relaciones de respeto y colaboración,
así como mejoras en la percepción sobre la seguridad. De
esta manera se conformará un marco entre la institución
policial local y la ciudadanía. En la medida en que este
marco de vinculación y colaboración se legitime, habrá
bases más firmes para sumar a otros actores sociales al
objetivo de la seguridad ciudadana.
• Construcción de consensos. Por ejemplo,
1.6.3 Principales retos de la policía comunitaria
• Eleva la moral de la policía. Multiplica
el contacto positivo con la población, ya que
no será sólo con las víctimas y presuntos
delincuentes (como la policía tradicional), sino
con la ciudadanía interesada en mejorar su
entorno, la seguridad de su barrio y en entablar
sanas relaciones con la policía comunitaria.
Esto genera mejores niveles de aceptación
hacia la policía.
Si bien la policía comunitaria es un modelo que promueve la participación de la ciudadanía, una mayor cercanía
con ésta y la profesionalización de la policía, su plena
aceptación presenta retos, ya que la policía tradicional
puede tener reservas en cuanto a la implementación de
este modelo. Algunos factores que pueden propiciar dichas dificultades son:
C14 Beneficios para la policía
• Disminuye el número de críticas hacia
• La concepción de la policía comunitaria
como mecanismo tranquilizador reduce
• Falta de conocimiento sobre el modelo de policía
comunitaria. Se deberá considerar que una de sus
características es que los resultados no son instan• Mejora la calidad de la información
táneos sino a partir de una programación amplia, con
para determinar la acción y la gestión en la
base en las causas y necesidades de la comunidad.
De igual manera, se debe considerar que la policía • Fortalece su sistema de investigación
e inteligencia al contar con la colaboración
comunitaria forma parte de un proceso de reforma
ciudadana con base en la información y la
policial profundo, para cuyo desarrollo exitoso son
fundamentales el involucramiento de la ciudadanía y
la voluntad de las instituciones de seguridad.
• Considerar que la policía comunitaria sólo se basa
en la prevención. Como menciona Buchanan, “La policía comunitaria implica todas las facetas del trabajo policial, incluyendo
la aplicación. La prevención implica muchas actividades que
pueden estar solamente como una parte del enfoque de la policía
comunitaria” (Buchanan, en USAID, 2011).
• La policía comunitaria tiene una relación de colaboración con
diversas instituciones municipales, estatales y no gubernamentales, pero no puede solucionar todos los problemas que
requiere la población, por ejemplo los baches o el alcantarillado. Se debe establecer los lineamientos mínimos de la policía
comunitaria para que se encargue de establecer estrategias y
programas de acuerdo con sus conocimientos y coadyuvar, cuando se requiera, en otras tareas. Si bien entre sus actividades no
se encuentra la solución de todos los problemas, sí puede apoyar
a la población como interlocutor con otras instancias.
• La policía comunitaria requiere tener estatutos sólidos, tanto
en operación como en estrategia, para lograr la transformación
que se busca. El cambio de filosofía y de paradigma de la policía
tradicional a la policía comunitaria requiere de análisis y elaboración de estatutos de acuerdo con la misión y los valores de
esta policía.
• La implementación de la policía comunitaria requiere de la
sensibilización profunda de las instituciones de seguridad
y la ciudadanía. Ambas partes deben tener una comprensión
plena de los beneficios de esta transformación y lograr que
el miedo de la ciudadanía se convierta en un compromiso para
mejorar la seguridad de su entorno. En este caso, también se
pueden emplear campañas para promover los valores y la misión
de la policía comunitaria y que no haya malas interpretaciones
sobre sus funciones y atributos.
Es importante reiterar que la policía comunitaria no es un programa
aislado dentro de la institución de seguridad; por el contrario, es sólo
uno de los elementos de un proceso más grande y más complejo que
persigue un cambio de estructuras y paradigmas en la institución.
No se debe olvidar que la relación policía–comunidad juega un rol
fundamental en este proceso, donde se amalgaman las actividades
reactivas y de inteligencia policial con la prevención del delito, lo
cual requiere una transformación de las estructuras, funciones y concepciones de lo que significa ser y hacer policía.
1.7 Algunas consideraciones finales
La policía comunitaria no debe ser entendida como una forma de
transferencia de las funciones policiales a la comunidad sino como la
construcción de una relación estrecha, de cooperación y de respeto,
en donde se asume la coproducción de seguridad por ambas partes.
Los beneficios presentados en esta sección del texto son sólo una
muestra de que este cambio de paradigma genera transformaciones
positivas de percepción, seguridad, valoración y cooperación entre la
policía y la comunidad.
La siguiente sección de este documento dará cuenta de algunos casos donde la aplicación de las acciones y los conceptos asociados al
modelo de policía comunitaria han sido considerados exitosos, por
promover avances en la respuesta a las necesidades que sus comunidades han expuesto en materia de seguridad.
2. Experiencias y buenas prácticas
Los conceptos expuestos en la sección anterior muestran algunos
de los más importantes aspectos asociados a la construcción de un
modelo de policía comunitaria; entre ellos, que no existe una idea
homologada sobre su concepción ni tampoco una receta única para
su adopción o implementación. Por tanto, revisar con seriedad las
experiencias tan variadas que han surgido en diferentes países resulta conveniente, en particular si se considera que se trata de un
modelo compuesto por acciones muy diversas, lo que le da un carácter flexible y adaptable a diversos escenarios y condicionamientos
(como se verá en el último apartado de este documento). En general,
la información disponible indica que en los lugares donde han sido
ejecutadas a cabalidad acciones del modelo de policía comunitaria
ha aumentado la confianza pública en la policía y la ciudadanía ha
expresado interés en una relación más estrecha con ella. Asimismo,
se ha impulsado la coordinación entre instituciones públicas relacionadas con la comunidad, se ha mejorado la entrega de los servicios
que ofrecen y se ha fortalecido el tejido social.
En la actualidad, el modelo de policía comunitaria se ha ido desarrollando a paso firme en distintos países de Europa, América y Asia, con
variaciones naturales de acuerdo con las diferentes realidades. Esto
es sin duda importante, ya que la diversidad de objetivos, principios,
elementos y actividades que componen a dicho modelo permiten que
cada localidad cuente con márgenes de implementación que tengan
la flexibilidad suficiente para ajustarse a sus necesidades y características específicas (geográficas, culturales, políticas, sociales y
jurídicas). En este sentido, la adopción de este modelo no supone
la transferencia de ningún esquema o método en particular sino que
plantea la necesidad de cambios sustantivos —tanto en lo estructural como en lo organizacional y lo doctrinal— en las instituciones y
Aunque algunos expertos remontan la aparición de la policía comunitaria a las ideas
de Sir Robert Peel, impulsor de la Policía
Metropolitana de Londres durante el primer
cuarto del siglo XIX , el consenso general es
que este modelo aparece por primera vez y se
disemina en Estados Unidos, Canadá y Europa
a partir de los años ochenta del siglo XX e
irrumpe en el escenario latinoamericano en
los noventa, acompañado sobre todo de algunos procesos de reforma política y policial en
la región. Este es el caso de los acuerdos de paz
alcanzados entre los gobiernos de El Salvador
(1991) y Guatemala (1996) y los representantes
de la oposición armada que cada uno enfrentaba. Lo mismo sucedió en el caso de Brasil, un
país cuyas policías militares de carácter preventivo dieron comienzo, en
los años noventa, a programas de acercamiento con la comunidad a fin de
mejorar las relaciones con la población, reducir los niveles de violencia
policial y aumentar la aceptación ciudadana.
La realidad es que la implementación de acciones que componen al
modelo de policía comunitaria ha ido creciendo hasta constituirse
en un fenómeno cada vez más frecuente tanto en América Latina
como en el resto del mundo. Esto sin duda responde a varios factores en común, entre ellos:
• La falta de confianza del público hacia la policía, que predomina
• La aparición de nuevas plataformas conceptuales orientadas a la
protección de las personas (como la seguridad humana, la seguridad ciudadana y los derechos humanos).
• Un masivo incremento de la violencia y la criminalidad.
• El reconocimiento de las limitaciones de las estrategias ortodoxas
• La necesidad de poner a la policía en sintonía con los procesos de
descentralización y modernización administrativos que ya tenían
lugar en otros sectores del Estado (Frühling, 2003).
De esta forma, el modelo de policía comunitaria se ha convertido en
una aspiración modernizadora y democrática para —en general— las
instituciones policiales a escala internacional. La variedad de intentos y experiencias es en verdad amplia. En algunos casos, aunque las
instituciones policiales han adoptado (en mayor o menor medida) el
discurso institucional de la orientación comunitaria, la realidad es
que, en ocasiones, los esfuerzos vinculados a la implementación de
estrategias y acciones pertinentes han sido insuficientes, transitorias
e inclusive un fracaso rotundo. Pero también ha habido numerosos
casos de éxito. A continuación se presentará una mirada general de
2.1 Policía Montada de Canadá
En términos generales, la policía de Canadá nunca ha significado un
problema político o público para su gobierno, como ha sucedido en
otros muchos países. Por el contrario, la institución disfruta en general de una buena reputación nacional e internacional al contar con
estructuras sólidas, financiamiento suficiente, autonomía política y
apoyo popular. Esto le ha brindado la oportunidad de innovar en sus
prácticas cotidianas y dedicar tiempo a la investigación de modelos
y acciones para determinar qué sirve y que no. En este sentido, el
modelo de policía comunitaria fue adoptado más como el resultado
de una decisión bien analizada que como consecuencia de presiones
coyunturales. Las razones que se han citado para que las instituciones policiales canadienses dieran este paso son:
• Las limitaciones del anterior sistema policial.
• El hecho de que el presupuesto para las actividades policiales
haya tocado un techo, por lo que se requirió hacer más trabajo
con menor financiamiento.
• La convicción de que el modelo de policía comunitaria era el
único sistema que podía combatir de manera eficiente el miedo
al crimen en las áreas urbanas.
Gran parte de las agencias canadienses comenzaron a adoptar este
modelo a principios de los años ochenta del siglo XX. A pesar de
que el proceso fue en general lento, se concretó cuando la Policía
Montada se puso al frente del proyecto y abanderó el cambio.
Entre los ejemplos más exitosos en Canadá destacan las ciudades de
Halifax y Victoria. La primera reorganizó, en 1985, la división territorial de su competencia en distritos, a fin de patrullar de manera
constante las mismas zonas; implementó un sistema de encuestas
y entrevistas a los ciudadanos y fomentó entre sus oficiales la resolución de problemas como una sus actividades prioritarias. Por su
parte, la ciudad de Victoria, además de reorganizar su territorio, implementó un programa de vigilancia ciudadana contra el crimen, a
través del cual se capacitó a voluntarios, se les dividió en equipos y
se les asignaron áreas específicas. Con una inversión relativamente
baja, el programa de vigilancia ha gozado de amplio reconocimiento
por ayudar en decenas de arrestos, en la recuperación de automóviles
y en el apoyo a miles de ciudadanos cada año.
En la actualidad, algunos de los desafíos que enfrenta la policía
comunitaria en Canadá son la apertura y descentralización de las
instituciones policiales, una mayor autonomía para los oficiales y un
fortalecimiento de la misión con base en la resolución de problemas
en conjunto con la comunidad.
C15 Doce principios de los servicios
policiales en Canadá
1.	El rol de los policías es un rol de paz.
2.	Se debe promover la consulta a la comunidad.
3.	El servicio policial debe ser proactivo en lugar
4.	Se debe recurrir a una estrategia basada en la
5.	La policía debe dar respuesta a las causas de
6.	Se requiere de mayor cooperación
7.	El personal de gabinete debe aprender a
8.	El miedo de la población a convertirse en
víctima debe ser reducido.
9.	Los oficiales deben tener mayor número de
10. Los policías de proximidad deben contar con
11. Es necesario proveer a la sociedad de un
mayor número de servicios.
12. Debe haber mayor transparencia y rendición
Fuente: Solicitor General of Canada. A vision of
the future of Policing in Canada: PoliceChallenge 2000. Ottawa: Ministry of the
Solicitor General of Canada, 1990 citado
en Oliver Willard, Community-Oriented
Prentice Hall, 3rd Edition, N. J.
2.2 Policía Metropolitana de Londres,
A diferencia de Canadá, Inglaterra incursionó en el modelo de policía comunitaria como consecuencia de una
fuerte presión social. Entre las razones principales destacaban:
• El deterioro de la confianza pública en las instituciones policiales.
• Una mayor exigencia de transparencia y rendición
• La necesidad de contar con una mayor participación de la ciudadanía, en especial después de varias
revueltas ocasionadas por problemas de racismo y
De hecho, fue el Reporte Scarman el que, tras varios disturbios en 1984, articuló los esfuerzos para orientar a la
policía hacia el modelo comunitario y la legislación de
1994 la que finalmente le dio este carácter. Desde entonces, la policía en Gran Bretaña centró sus esfuerzos en la
sectorización de sus territorios y la mejora de la relación
con la comunidad, a través de reuniones públicas y programas de contacto comunitario. Ejemplo de ello es la
Policía Metropolitana de Londres (PML), que descentralizó
su área de operación en ocho distritos supervisados por
un asistente del comisionado. A cada distrito lo dividió
en subáreas —vigiladas por comandantes en jefe— y a
cada una de las subáreas en sectores, comandados por superintendentes. Además, promovió la creación de comités
consultivos de la policía (conformados por ciudadanos,
policías y representantes del Congreso y otras agencias burocráticas) para, a través de ellos, solicitar y analizar información sobre los
problemas de la comunidad, discutir los métodos para combatirlos
y desarrollar programas de largo alcance. Asimismo, las instituciones policiales británicas han decidido mantener un uniforme con una
“imagen suave”, poco agresiva, a fin de no resultar intimidantes para
las personas y poder fortalecer así la interacción con los ciudadanos. Otra de las medidas creativas que implementó fue el intercambio
temporal de funciones entre policías y maestros, a fin de
promover un mayor entendimiento entre ambos oficios y
Ejes estratégicos de la Policía
mejorar así la conexión entre policías y jóvenes estudianMetropolitana de Londres
tes, con el apoyo de sus maestros.
Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas. El proceso
de transición hacia este modelo encontró muchas resistencias, en particular dentro de las propias instituciones
policiales. Para enfrentar este reto, la Policía Metropolitana de Londres creó un departamento de mercadotecnia
interna, a fin de “vender” el concepto de la policía comunitaria entre los oficiales. En términos generales, su
misión era coadyuvar al cambio de mentalidad respecto a
la función y concepción de la policía; para lograrlo se decidió emplear pláticas, pancartas, folletos y otros medios
impresos, con la certeza de que era indispensable que
todos sus integrantes estuvieran convencidos del modelo
para que este pudiera ser aplicado de manera efectiva y,
sobre todo, para que pudiera perdurar en el largo plazo.
La lección es que el modelo debe rebasar a las personas y
anclarse en los principios, valores y demás fundamentos
1.	Mantenerse como una agencia visible,
predominantemente desarmada y de
proximidad con la ciudadanía.
2.	Incrementar la consulta a la comunidad,
informar a la sociedad y responder a sus
necesidades lo mejor posible. Mejorar la
3.	Mejorar el desempeño en zonas geográficas
4.	Mantener un rango de servicios especializados.
5.	Alcanzar la suficiencia de personal disponible
6.	Garantizar apoyo técnico adecuado para el
7.	Brindar un servicio de alta calidad.
Fuente: London Metropolitan Police Services,
Strategic Intentions, citado en Oliver
Willard M., Community–Oriented
Prentice Hall, 3rd Edition, N.J.
2.3 Policía Nacional de Japón
Tras la debacle de su participación en la Segunda Guerra Mundial,
los japoneses establecieron un modelo policial que en muchas maneras refleja la filosofía del esquema comunitario. Los métodos que
seleccionaron surgieron de una mezcla entre los valores y principios
de su cultura y la aplicación de la versión estadounidense de policía. Una de las claves del éxito para disminuir los índices delictivos
en Japón fue la cercanía entre las instituciones policiales y la comunidad. Quizás esto tiene que ver más con la concepción cultural
del rol de la policía que con cualquier método aprendido, pero lo
cierto es que la policía en este país ha ido más allá de la preservación
del Estado de derecho y se ha enfocado también en ayudar a la comunidad a resolver muchos problemas o situaciones que en su momento
podrían haber desembocado en desorden, violencia y criminalidad.
Indicadores criminales de diciembre 2013 Ciudad Juárez Carlos Israel Nájera Payán
Indicadores noviembre

References: resolución 
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