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Timestamp: 2018-03-17 07:09:00+00:00

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ÍNDICE PRIMERA PARTE - PDF
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Ángeles Redondo Mendoza
1 ÍNDICE PRIMERA PARTE 1.- La contratación de la póliza: 1.1 Quién puede contratar? 1.2 La compra directa a la Aseguradora 1.3 La compra por medio de la Banca-Seguros Seguros de vida a prima única para la amortización de préstamos. 1.4 La contratación a distancia. 1.5 La compra por medio del Agente (Exclusivo o Vinculado) 1.6 La compra por medio del Corredor de Seguros. 2.- El proposición y la solicitud de seguro. 2.1 Diferencia 2.2 La obligación de respuesta 2.3 La Regla de Equidad. 2.4 Cobertura? 3.- La formalización de la póliza y el pago de la prima. 3.1 El efecto de la póliza y el pago de la prima. 3.2 La prima fraccionada. 3.3 El Contenido de la Póliza 3.4 Verificación de los datos. 3.5 Coberturas y Cláusulas Cláusulas limitativas y cláusulas delimitadoras Compensación de capitales Derogación de la regla proporcional Formas de Aseguramiento: Valor real, valor de nuevo y valor de reposición El enriquecimiento injusto Especial mención al Valor Venal en el Seguro del Automóvil Seguro a primer riesgo. 1
2 3.5.7 Seguro a valor total Seguro a valor parcial La carencia y La franquicia 4.- La modificación de la póliza. 4.1 Agravación del riesgo. 4.2 Disminución del riesgo. 4.3 El vencimiento de la póliza y modificación de la prima. 4.4 Supresión de garantías al vencimiento. 5.- El siniestro. 5.1 El deber de salvamento 5.2 Comunicación. 5.3 Actuación de la Aseguradora. La peritación. 5.4 Los primeros cuarenta días. 5.5 Los tres meses 5.6 La liquidación del siniestro El rechazo por parte de la aseguradora Aplicación de las cláusulas, y en su caso de la regla proporcional, la franquicia y la regla de equidad. Orden de aplicación Disconformidad con la indemnización por parte del Asegurado Conformidad con la indemnización 5.7 El seguro múltiple y coaseguro. 5.8 El pago al beneficiario. Los acreedores privilegiados. 5.9 Subrogación del asegurador Duración, prescripción y jurisdicción 6.- La transmisión del objeto asegurado. 7.- La rescisión de la póliza. 7.1 Antes del vencimiento 7.2 Al vencimiento. 7.3 El incumplimiento de los plazos por alguna de las partes. 2
3 SEGUNDA PARTE 1.- LA CONTRATACIÓN DE LA PÓLIZA. 1.1 Quién puede contratar? Lo primero que tendremos que plantearnos, al querer contratar un seguro es quién puede hacerlo y en nombre de quién. Las figuras intervinientes en un contrato de seguro son: La ASEGURADORA: Es la persona jurídica, Mutua o Compañía, que emite la póliza y asume los riesgos objeto del seguro, mediante el cobro de una prima. El TOMADOR: Es la persona física o jurídica que suscribe el contrato con la Aseguradora, y al que le corresponde cumplir con las obligaciones que del mismo se derivan, salvo las que por su naturaleza deban de ser cumplidas por el Asegurado y/o Beneficiario. Entre otras cuestiones es por tanto el responsable del pago de la prima, de las comunicaciones con la Aseguradora, modificación y rescisión del contrato. El ASEGURADO: Persona física o jurídica titular del interés asegurado y expuesto al riesgo, sobre la cual se establece el seguro. Persona amparada por el Seguro y a la que corresponde en su caso los derechos derivados de la póliza. En defecto del Tomador debe asumir las obligaciones de éste. El BENEFICIARIO: La persona, física o jurídica, que previa cesión por el Tomador tiene derecho a percibir la indemnización o la prestación garantizada por la Aseguradora. En defecto del Tomador debe asumir las obligaciones de éste. 3
4 A efectos de fijar de una forma clara ambas figuras, pondremos un ejemplo muy típico en el sector asegurador para diferenciarlas, y es el caso del Abuelo (Tomador) que contrata un seguro de vida sobre su hijo (Asegurado) para que en caso de fallecimiento, su nieto (Beneficiario) finalice los estudios. La contratación por tanto se podrá realizar por cualquier persona mayor de edad (o menor emancipado), y que reúna los requisitos necesarios para la realización de cualquier contrato, es decir, que tenga capacidad. El Tomador del seguro puede contratar en nombre propio o por cuenta ajena, si es así, la Aseguradora solicitará indicar el concepto por el cual contrata, (propietario, arrendatario, arrendador, familiar...), no obstante en caso de duda se presumirá que el tomador ha contratado por cuenta propia. 1.2 La compra directa a la Aseguradora. Una de las formas de compra de la póliza es la contratación de la misma directamente con la Aseguradora, como puede ser a través de ventanilla en cualquiera de sus oficinas. Debemos de tener claro a que tipo de Aseguradora nos estamos dirigiendo si optamos por el sistema de compra directa, pues el hecho de que la Aseguradora nos venda el producto no quiere decir que el mismo sea más barato que si lo comprásemos a través de un mediador, y solo si contratamos a través de Aseguradoras especializadas en este tipo de venta podremos obtener un precio más económico al no repercutir en la prima los costes de mediación. No obstante, debemos de tener en cuenta que este tipo de Aseguradoras son competitivas para un producto y un segmento de mercado muy concreto y en cuanto nos salimos del perfil el precio suele dejar de ser competitivo. El gran inconveniente que tiene la contratación en estas circunstancias, es la falta de asesoramiento por parte de un profesional especializado, tanto para la contratación, como para la tramitación del parte de accidente ante la 4
5 Aseguradora, ya que es muy importante un buen asesoramiento desde el primer momento en que se producen los daños, como se podrá observar posteriormente en el punto 5. El siniestro. 1.3 La compra por medio de la Banca-Seguros En una gran mayoría de casos la venta del seguro se realiza por medio de nuestro Banco o Caja habitual y el motivo no es otro que la comodidad que nos proporciona el realizar la gestión de los seguros a la vez que compramos otra serie de productos; financieros, hipotecarios...etc. Si bien, en la mayoría de los casos no sabemos si el producto se adapta a nuestras necesidades, si está bien hecho, si es barato o caro, nos lo hacen en la entidad bancaria y presuponemos que todo está bien, hasta que se produce el siniestro y nos encontramos en muchos casos que determinadas coberturas no se han incluido, o que los capitales no se corresponden con la realidad, así en Continente existen póliza en las que se asegura la totalidad del valor del bien sin descontar el valor del terreno y en Contenido se asegura a tanto alzado, y a veces incluso lo que se ha asegurado no tiene nada que ver con el riesgo real un despacho profesional con un seguro de hogar. También hay otra serie de casos, (mucho más habituales de lo deseado), en los que la Banca es la que intenta imponernos los seguros al contratar por ejemplo una hipoteca. La Ley 26/2006, de Mediación de Seguros Privados prohíbe expresamente en el punto e) de su artículo 5 el imponer directa o indirectamente la celebración de un contrato de seguro, por tanto cuando una Entidad nos indique que dentro de los requisitos para poder realizar la hipoteca el solicitante debe de tener un seguro de vida hecho en la Aseguradora del propio Banco, está vulnerando la Ley de Mediación y por tanto sería denunciable, y cabe la posibilidad de anulación de la póliza sin que ello pudiese tener repercusión alguna para el cliente a la hora de la revisión hipotecaria. 5
6 La Banca se aprovecha de la extendida creencia de que existe obligación legal de constituir un seguro para poder obtener una hipoteca. Pero sin embargo, no existe normativa legal alguna que imponga al prestatario hipotecario la contratación de un seguro de daños, hay una referencia en la Ley 2/1981, de Regulación del Mercado Hipotecario, que indica en el artículo 8 que los bienes hipotecados habrán de estar asegurados contra daños por el valor de tasación, en las condiciones que reglamentariamente se determinen, y también el Real Decreto 682/1982 que desarrolla la Ley anterior, que en su artículo 30 indica los bienes sobre los que se constituya la hipoteca deberán contar con un seguro contra daños adecuado a la naturaleza de los mismos y en el que la suma asegurada coincida con el valor de tasación del bien asegurado, excluidos los elementos no asegurables por naturaleza. La obligación legal de que el bien hipotecado esté asegurado existe, lo que no implica que dicha obligación recaiga sobre el prestatario sino exclusivamente sobre el acreedor hipotecario, toda vez que, tanto la Ley como su Reglamento van dirigidas a las Entidades Financieras, a quienes la Ley permite que para su financiación, la emisión de préstamos hipotecarios o títulos, obligándoles en estos casos a asegurar los bienes hipotecados, para garantizar el valor del bien a los compradores de esos títulos, pero en ningún caso como una obligación imputable a los prestatarios en los casos de constitución de hipotecas para la financiación de su propia vivienda. Aprovechándose por tanto del desconocimiento del cliente que ni se plantea si quiera que tenga obligación de abonar dicho seguro, hay Entidades, que incluso llegan a indicar en la propia escritura de la hipoteca que la revisión del euribor será distinta (más gravosa) en caso de que el seguro de la vivienda hipotecada no esté hecho en el momento de la revisión en una Aseguradora determinada, generalmente propiedad del Banco, o no se haya renovado el seguro de vida. Esta serie de prácticas como se ha indicado son ilegales, de hecho alguna Entidad ya ha cambiado las condiciones a la hora de la revisión de la hipoteca y pasa a indicar, que se deben mantener al menos cinco productos entre los indicados nómina, domiciliación recibos, plan pensiones, productos financieros, tarjetas de crédito, e-cuenta, seguros de esta forma evita la imposición exclusiva del seguro que se puede contratar en otra 6
7 Aseguradora distinta y seguir cumpliendo las condiciones para que no nos modifique el diferencial de la hipoteca. Otra cláusula que puede aparecer en las escrituras de la hipoteca es la autorización a la Entidad de Crédito a suscribir un seguro en defecto del deudor, o bien que el deudor se obliga a mantener vigente un seguro de daños sobre el inmueble, concediendo al acreedor la facultad de contratarlo en su nombre en caso de no hacerlo el deudor, la duda que se plantea es si realmente hay consentimiento pleno por parte del tomador del seguro a todas las consecuencias que supone la contratación de un seguro. Si bien, el tomador consiente en que se suscriba un seguro a su nombre en caso de no hacerlo él, puede no conocer las características del mismo, como la prima, riesgos cubiertos, sumas aseguradas, etc. Para evitar la nulidad de la cláusula sería recomendable señalar los elementos esenciales del seguro e informar de ellos al tomador, antes de la suscripción, para que éste pueda conocer sus derechos y obligaciones, pues de lo contrario podría producirse una comercialización inadecuada. En el momento de la contratación de la hipoteca es fácil dar esta información al tomador, bien haciéndolo constar en la escritura o entregándole el documento en la firma del préstamo. En caso de que la contratación sea posterior o durante la vida del préstamo porque el deudor dejase de tener el seguro, la entidad bancaria para actuar correctamente debe de informar bien directamente o a través del mediador, al tomador sobre el contrato que suscribirá en su nombre Seguros de vida a prima única para la amortización de préstamos. La contratación de este seguro se suele comercializar; bien por la suma del importe del préstamo designando beneficiario a la entidad del crédito por el importe pendiente de amortizar y al beneficiario por la diferencia entre la suma asegurada y dicho importe o bien, se establece que la suma asegurada será igual al capital pendiente del préstamo, durante toda la vida de la operación y el beneficiario será el banco con carácter irrevocable, evidentemente en este seguro se debe de adjuntar un cuadro de amortización o de capitales 7
8 asegurados en cada año para que el asegurado conozca en todo momento el capital que tiene contratado en cada momento. Estos seguros son exigidos por algunas entidades como garantía adicional para la concesión de créditos con determinadas características, a la que evidentemente no tenemos nada que indicar en cuanto a dicha exigencia pues el mercado es libre de exigir los requisitos que crea pertinente para la concesión del crédito, en lo que no estamos de acuerdo es que dicha Entidad nos obligue a contratar ese seguro bien constando ella como agente o directamente a través de su aseguradora, pues entiendo que incurría en la prohibición de la imposición indirecta ya comentada. Una gran cantidad de créditos se cancelan de forma anticipada bien por pago del deudor o porque hemos cambiado de entidad y ésta no nos exige dicho seguro. Cuando se cancela el préstamo anticipadamente, el interés de la entidad de crédito desaparece, sin embargo el asegurado cuando intenta cancelar el contrato no se le devuelve la parte de prima no consumida o la provisión matemática, con lo que se produciría un enriquecimiento injustificado, que supone una actuación contraria a las exigencias del equilibrio y de la buena fe contractual, y a lo dispuesto en el 1258 de Código Civil: Los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento, y desde entonces obligan, no sólo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino también a todas las consecuencias que, según su naturaleza, sean conformes a la buena fe, al uso y la ley. Y precisamente es al uso, al que vamos a hacer referencia, pues cancelado el préstamo y no existiendo riesgo de impago para la entidad, la aseguradora en caso de que el contrato no establezca qué es lo que sucede cuando se produzca la cancelación anticipada, deberá devolverle la prima correspondiente al tiempo de cobertura no transcurrido o la provisión matemática. Así lo estipula la Guía de buenas prácticas de transparencia en el Seguro editada por la Asociación Empresarial del Seguro (UNESPA) que en su página web indica sobre las prácticas de transparencia en el canal bancaseguros que En seguros de vida vinculados a operaciones de financiación hipotecaria, el Tomador tendrá derecho a solicitar, en el caso de haberse 8
9 producido una cancelación total y anticipada del préstamo, la devolución de la parte de prima o provisión que proceda Es frecuente que las póliza incluyan cláusulas que determinen qué sucede en caso de cancelación anticipada, por lo que habrá que estar a lo que estipulen, lo habitual es que indiquen que para el caso de amortización se devolverá la prima no consumida o bien que pasará a ser beneficiario el designado por el tomador en lugar de la entidad. 1.4 La contratación a distancia. En este caso, el servicio tanto de compra (vía Internet), como de venta (generalmente telefónica), se realiza sin la presencia física de las partes contratantes. Los requisitos que se deben de dar antes de la celebración del contrato a distancia, es la siguiente información: La identidad de la entidad aseguradora, su domicilio y dirección a efectos de las notificaciones entre las partes. Si interviene algún representante legal de la entidad, se hará constar su identidad. Si interviene un mediador de seguros deberá identificarse. Identificación de los Registros Públicos en que está inscrita y número de Registro (Normalmente se indica el número de registro con el que consta en la Dirección General de Seguros) Autoridad encargada de la supervisión de la entidad. En cuanto a la característica del seguro que se comercializa, se deberá indicar: Descripción de las principales características del contrato de seguro El precio total que debe satisfacer el tomador del seguro, con inclusión de todas las comisiones, cargas y gastos, así como los impuestos pagados, en resumen, el precio total del seguro. Indicación del período para el que es válida la información suministrada. Modalidad de pago y ejecución. 9
10 En caso de que exista algún tipo de coste por esta contratación deberán indicarlo. Si existe o no derecho de desistimiento y el plazo y condiciones. La duración contractual mínima. Información sobre derechos distintos del desistimiento, que puedan tener las partes para resolver el contrato y las condiciones para su ejercicio. Estado sobre la legislación en que se basa, ley aplicable y jurisdicción en caso de conflicto entre las partes. Lengua en la que se presenta la información previa y lengua en la que puede formalizarse el contrato. A qué sistema de resolución de conflictos, de carácter público o privado, puede el consumidor tener acceso y cómo puede acceder a ellos. La existencia de fondos de garantía u otros mecanismos de indemnización, sean de carácter obligatorio o voluntario. En cualquier caso regirán los requisitos de información previa al tomador que se exigen en todos los contratos de seguro. En la comercialización a distancia de productos de seguros deberá de quedar constancia de las ofertas y contratos celebrados en un soporte duradero, si es por Internet no habrá problema pues se puede imprimir dicha oferta y contrato, y normalmente cuando se realiza por teléfono se suele grabar la conversación, sin perjuicio de que después nos remitan esa información por escrito. Una vez celebrado el contrato de seguro a distancia, el tomador dispone de un plazo de 14 días 30 si es de vida a contar desde la fecha en la que se recibe la información contractual, ya que lógicamente esta suele ser posterior a la fecha de la contratación, para desistir del contrato, sin indicación de los motivos, y en la mayoría de los casos, sin penalización alguna, si bien la Aseguradora puede cobrar la parte de prima correspondiente al periodo durante el cual el contrato ha estado en vigor desde la formalización hasta la 10
11 fecha en que se notifica el desistimiento, no pudiendo ser el plazo para liquidar esa cantidad superior a treinta días, desde que se comunica el desistimiento. No obstante el tomador no estará obligado al abono de la prima si el asegurador no le ha informado del derecho de desistimiento. El desistimiento no regirá para los seguros de viaje o equipaje de duración inferior a un mes, cuando la duración del seguro que se contrata sea inferior al del plazo para desistir, cuando se trate de seguros obligatorios para el tomador. Los inconvenientes de la contratación a distancia es la misma que en los casos de compra directa a la Aseguradora. 1.5 La compra por medio del Agente. Son agentes de seguros las personas físicas o jurídicas, que mediante la celebración de un contrato de agencia con una o varias entidades aseguradoras y la inscripción en el Registro administrativo especial ejercen la mediación de seguros. Las comunicaciones que efectúe el Tomador del seguro al Agente surtirán los mismos efectos que si se hubiesen realizado directamente a la Aseguradora, esto incluye cualquier tipo de comunicación con respecto al contrato o el pago de recibos. La función del agente es buscarnos el producto que mejor se adapte a nuestras necesidades e intermediar y asesorar en caso de siniestro. Si bien, indicar que si el Agente lo es Exclusivo el producto que nos puede ofrecer es únicamente el de la Aseguradora a la que representa mientras que si el Agente es Vinculado podrá ofrecernos el producto en otra Aseguradora con la que tenga autorización, además a diferencia del anterior, éste deberá haber acreditado haber superado un curso de formación para poder ejercer como tal, mientras que de la formación del agente exclusivo se encarga la Aseguradora. 11
12 La retribución del agente va incluida en el precio del seguro, es lo que se llama la comisión, y con la percepción de la misma se obliga a dar información y asesoramiento al Tomador, Asegurado y Beneficiario. 1.6 La compra por medio del Corredor. Son corredores de seguros las personas físicas o jurídicas que realizan la actividad mercantil de mediación de seguros, sin mantener vínculos contractuales que supongan afección con entidades aseguradoras, y que ofrece asesoramiento independiente, profesional e imparcial a quienes demanden la cobertura de los riesgos a que se encuentran expuestos sus personas, sus patrimonios, sus intereses o responsabilidades. Se entiende por asesoramiento independiente, profesional e imparcial el realizado a través de un análisis objetivo. Informando a quien trate de concertar el seguro sobre las condiciones del contrato que a su juicio conviene suscribir y ofrecer la cobertura que, de acuerdo a su criterio profesional, mejor se adapte a las necesidades de aquél; asimismo, velarán por la concurrencia de los requisitos que ha de reunir la póliza de seguro para su eficacia y plenitud de efectos. Igualmente, vendrán obligados durante la vigencia del contrato de seguro en que hayan intervenido a facilitar al tomador, al asegurado y al beneficiario del seguro la información que reclamen sobre cualquiera de las cláusulas de la póliza y, en caso de siniestro, a prestarles su asistencia y asesoramiento. El pago del importe de la prima efectuado por el tomador del seguro al corredor no se entenderá realizado a la entidad aseguradora, salvo que, a cambio, el corredor entregue al tomador del seguro el recibo de prima de la entidad aseguradora. Éste profesional deberá tener un servicio de atención al cliente y contratado un seguro de responsabilidad civil. 12
13 El corredor puede optar por su sistema de retribución, bien percibiéndolo de la entidad aseguradora en forma de comisión igual que el agente-, bien pactando con el cliente por escrito los honorarios profesionales expidiendo la factura correspondiente y de forma separada al recibo de la prima de la aseguradora, y en caso de que opte por una forma mixta parte de honorarios y otra de comisión ésta deberá de venir desglosada en el recibo de prima. La gran ventaja de esta forma de contratación es la disposición de un asesor especializado en seguros, que va a buscar el mejor producto al mejor precio y que mejor se adapte a las necesidades del cliente, teniendo garantizado un asesoramiento durante toda la vida de la póliza, sobre todo en el momento más delicado como es el siniestro. 13
14 2.- LA PROPOSICIÓN Y LA SOLICITUD DE SEGURO. 2.1 Diferencia. La solicitud y la proposición son los cuestionarios en los que se basa la Aseguradora para recabar la información sobre el riesgo que va a asegurar. Para empezar debemos de tener claro, qué es una solicitud? Parece una pregunta simple, pero hay muchas aseguradoras que no lo distinguen. Así nos encontramos con impresos llamados Petición de datos, o simplemente hojas sin ninguna denominación y solo casillas para la recogida de datos. Pero las cosas son lo que son, y aunque les cambiemos el nombre no son una cosa distinta. Una solicitud, es cualquier petición realizada a la aseguradora para contratar un seguro. Y la forma que le demos o el nombre es lo de menos, puede ser un correo electrónico, una carta, o una llamada de teléfono. Otra cosa es que después se pueda probar, pero la falta de prueba no implica que la solicitud no se haya realizado. Qué es una proposición? Cuando la compañía es la que se dirige al asegurado para ofrecerle el contrato (en impreso emitido por la Entidad). Pero volvemos al punto anterior, hay proposiciones de seguro que las compañías les llaman solicitud y sin embargo se realiza en impreso de la compañía y en otras figura la antefirma a veces con reserva de aceptación 1. La diferencia por tanto entre ambas está en quien toma la iniciativa, en la primera es el futuro asegurado el que se dirige a la aseguradora para solicitar un seguro y en la segunda es la aseguradora la que realiza la oferta al posible cliente. 2.2 La obligación de respuesta. El tomador del seguro tiene el deber, antes de la conclusión del contrato, de declarar al asegurador, de acuerdo con el cuestionario que éste le someta, todas las circunstancias por él conocidas que puedan influir en la 14
15 valoración del riesgo. Quedará exonerado de tal deber si el asegurador no le somete a cuestionario o cuando, aun sometiéndoselo, se trate de circunstancias que puedan influir en la valoración del riesgo y que no estén comprendidas en él. Estamos hablando de alegaciones realizadas por Aseguradoras indicando por ejemplo, que el local no tenía medidas de seguridad contra robo, cuando ni se le preguntó por las mismas, o que iba conduciendo un menor de veinticinco años cuando no consta pregunta alguna sobre los posibles conductores. El deber del tomador ha de conjugarse con el deber de respuesta al cuestionario a que debe someterle la entidad aseguradora: sí ésta no exige dicho cuestionario, debe pechar con las consecuencias, por haber relevado al tomador del deber de cumplimentar dicha información, previa al contrato. No es necesario plasmar la cantidad de sentencias del Tribunal Supremo 2 que recuerdan con manera enérgica, la grave consecuencia que tiene para el asegurador la falta de cuestionario, recriminándole incluso el no hacerlo dado los medios burocráticos y jurídicos de que dispone y conocedor además de la técnica aseguradora. Por lo tanto, solo tenemos obligación de contestar a lo que se nos pregunte. 2.3 La Regla de equidad. Las aseguradoras, salvo que el riesgo tenga unos capitales muy elevados, no suelen realizar verificaciones de riesgos, por lo que es del cuestionario como hemos comentado de donde obtienen toda la información necesaria para valorar el riesgo y por tanto poder calcular la prima correspondiente. Una vez ocurrido el siniestro es cuando se va a verificar que la información facilitada por el Tomador se corresponde con los datos aportados, y es en el momento de la liquidación del mismo en donde se reflejan las discrepancias 15
16 que existan entre lo indicado en el cuestionario y la realidad. Si la falsedad en los datos se realizó de forma dolosa 3 (Ej. el asegurado es conocedor de que con las medidas de seguridad del riesgo el mismo no es asegurable y hace constar unas medidas que no existen) la aseguradora podrá rechazar las consecuencias económicas del siniestro, mientras que si no existió mala fe lo que podrá es reducir el importe de la indemnización en la misma proporción existente entre la prima realmente abonada y la que debiera de haberse abonado, aplicando la siguiente regla proporcional: prima abonada x daños a liquidar / prima real. Veamos un ejemplo: Robo por importe de en una vivienda en la que constaba que tenía puerta blindada, si bien la misma no reunía dicho requisito. La prima abonada fue de 800 al habérsele aplicado un descuento del 20% de la puerta. La liquidación por tanto sería: x 800 / = En conclusión, para poder aplicar la regla de equidad 4 se deben de cumplir los siguientes requisitos: Que exista solicitud o proposición de seguro y se le pregunte expresamente sobre las circunstancias que agraven el riesgo. Que se pueda comprobar la repercusión en la prima del seguro, bien indicando una cantidad o fijando los cálculos para poder determinar la cuantía a través de simples operaciones matemáticas. Hemos de decir, que la regla de equidad solo se puede aplicar a aquellas garantías que se han visto afectadas por el siniestro y que a la vez han resultado con insuficiencia de prima, pues es una práctica habitual que la aseguradora intente aplicar la regla de equidad a garantías cuya prima no hubiera variado, típico caso de una vivienda con un recargo en la cobertura de daños por agua debido a la antigüedad, a la que se le intenta aplicar la regla 16
17 de equidad en la en la cobertura de Defensa Jurídica, para reclamarle al vecino del piso superior unos daños provocados por la rotura de una tubería Cobertura? Mientras la solicitud no vincula a la aseguradora la proposición sí lo hace. Pero Cómo es esa vinculación? Tenemos ya cobertura desde que la proposición es aceptada o no? Pues bien, sobre este asunto hay abundantísima jurisprudencia en dos sentidos, una que indica que la proposición de seguro constituye una verdadera oferta contractual y que una vez aceptada por el tomador, mediante la firma, determina la perfección del contrato 5 y otra 6 la cual suscribo en que la vinculación de una solicitud o propuesta lo es en el plano de la aceptación de la oferta contractual, pero no en cuanto al contrato en sí, pues como hemos indicado anteriormente propuesta y solicitud son los documentos por los que la Aseguradora recaba la información sobre el riesgo declarado y por tanto es un documento precontractual. Así pues, cuando se menciona que la proposición vinculará al asegurador durante quince días, no puede interpretarse en el sentido de que ya está vigente el aseguramiento, y si acontece el siniestro deberá abonarse la indemnización por parte de la aseguradora, pues la vinculación que menciona la Ley de Contrato de Seguro se refiere a las condiciones del aseguramiento y cuantía de la prima: el posible asegurado tiene derecho, durante quince días, a manifestar si acepta o no esa propuesta de seguro; y si la acepta, no puede la aseguradora modificar ni las coberturas ni las condiciones económicas 7. Esa es la única vinculación, pero no implica que el seguro esté ya vigente, como mucho podrá pactarse la retroacción de la vigencia, pero siempre previo acuerdo entre las partes. No obstante, lo aquí indicado no es de aplicación a la legislación específica del Seguro Obligatorio del Automóvil que cuando habla de solicitud y proposición introduce una importante modificación del régimen general de seguros, indicando que la proposición da cobertura desde su aceptación al igual que la solicitud, si bien, ésta podrá ser rechazada por la aseguradora en el plazo de diez días siguientes a su diligenciamiento, por 17
18 escrito emitido por medio que deje constancia de su recepción, y si no se hace así deberá expedir la póliza. 3.- LA FORMALIZACIÓN DE LA PÓLIZA Y EL PAGO DE LA PRIMA. 3.1 El efecto de la póliza y el pago de la prima La póliza tomará efecto en el momento en que las partes lo estipulen, pues como ya hemos indicado la fecha de efecto se puede retrotraer al momento de la solicitud o proposición, pero para su entrada en vigor es necesaria su formalización, que se realiza en el mismo momento en que se acuerda con la aseguradora la emisión del contrato y del recibo 8, pues la jurisprudencia ha indicado en varias ocasiones que si bien se trata de un contrato formal, el acuerdo entre las partes es suficiente para dar por formalizado el mismo, con independencia de su posterior firma y del abono de la prima, requisito necesario para que la aseguradora pueda hacer efectiva la indemnización. En un principio se identificaba el pago del recibo con la formalización del contrato, indicando alguna sentencia del Tribunal Supremo que hasta que no esté compensado el talón con el que abonaba la prima no existía cobertura 9. Pero una interpretación más lógica y acorde con la Ley de Contrato de Seguro, indica que la falta de pago del recibo debe de ser por culpa del tomador 10, y por tanto habrá que diferenciar entre el retraso en el pago y la demora en el cobro de la aseguradora que no presenta el recibo en plazo. Por tal motivo, el mero hecho de que la póliza se encuentre pendiente de cobro, no implica de por sí la falta de cobertura, ya que en la mayoría de los casos es culpa de la aseguradora que no ha emitido el recibo o no lo ha enviado a la cuenta bancaria del tomador. De no ser así, en caso de que la Aseguradora haya enviado el recibo a la cuenta designada por el Tomador y este haya sido devuelto por no existir fondos, por ejemplo entonces si podrá la Aseguradora rechazar las consecuencias del siniestro, pues la falta de pago en este caso sería por culpa del Tomador. 18
19 3.2 La prima fraccionada. La póliza se puede también abonar mediante pagos fraccionados, previo acuerdo entre las partes. Si bien, en este sentido existe un vacío legal pues la Ley de Contrato de Seguro no lo contempla, y también existe un vacío contractual pues la gran mayoría de los contratos no regulan que ocurre con el resto de las primas pendientes cuando se produce un siniestro. No se le indica expresamente al asegurado que si el riesgo desaparece a consecuencia de un siniestro debe abonar las fracciones pendientes, y en caso de que sea un daño parcial si debe o no adelantar los pagos. Que la prima es indivisible, es de las primeras cosas que nos enseñan cuando se comienza a trabajar en éste sector, sin embargo la única mención sobre esa indivisibilidad viene reflejada en la contabilidad de las aseguradoras. El Código de Comercio en su artículo 388, establecía que por el cobro de la prima pagada anticipadamente, el asegurador la hará suya, cualquiera que sea la duración del seguro, establecía por tanto esa indivisibilidad, que ha sido además reconocida jurisprudencialmente. La prima por tanto es indivisible, pero la indivisibilidad no tiene nada que ver con el pago a plazos, ya que el artículo 14 de la Ley de Contrato de Seguro dice que el Tomador debe pagar la prima en las condiciones estipuladas en el contrato, y el fraccionamiento no afecta a su obligación, sino a su cumplimiento. Por tanto si ambas partes acuerdan dicho fraccionamiento el mismo es válido. El tema acaba de ser tratado recientemente en una Sentencia del Tribunal Supremo 11, con la que coincido en su fundamentación. La Aseguradora solo podrá obligarnos al pago de la totalidad de la prima antes de la liquidación del siniestro si así viene estipulado en la póliza o bien si el objeto asegurado a consecuencia del siniestro se ha extinguido pues la prima se consume con el abono total del capital asegurado, pero habiéndose producido solo un daño parcial la Aseguradora debe abonar los daños mientras el recibo de prima del periodo (y los anteriores) en que produce el siniestro 19
20 esté abonado, y si los recibos posteriores son impagados, ésta podrá ejercer su derecho de cobro de la totalidad de la prima. 3.3 El Contenido de la póliza. La póliza deberá estar redactada en cualquiera de las lenguas españolas oficiales en el lugar donde aquella se formalice y contendrá como mínimo: 1.- El nombre y apellido de las partes contratantes, su domicilio y la designación de asegurado y beneficiario, en su caso. 2.- El concepto por el que se asegura. 3.- La naturaleza del riesgo cubierto. 4.- La designación de los objetos asegurados y su situación. Recordemos que salvo pacto en contrario, si los objetos no se encuentran en el lugar asegurado carecen de cobertura. 5.- Suma asegurada y alcance de la cobertura. 6.- Importe de la prima, recargos e impuestos. 7.- Vencimiento de las primas y lugar y forma de pago. 8.- Duración del contrato, con expresión del día y la hora en que comienzan y terminan sus efectos. 9.- Si interviene un mediador en el contrato, el nombre y el tipo de mediador. Norma no muy bien cumplida por algunas aseguradoras, que o bien solo ponen una clave de agencia, sin que conste el nombre o el tipo de mediador, ya que en algunas ocasiones solo indica Agente, cuando el mediador puede ser un Corredor. 3.4 Verificación de los datos. Entregada la póliza por la Aseguradora, debemos de comprobar que el contenido de la misma se corresponde con la solicitud o proposición y que las cláusulas contratadas son las que vienen reflejadas, ya que el tomador tiene un mes de plazo para requerir a la Aseguradora la subsanación de las divergencias existentes, transcurrido ese plazo se estará a lo dispuesto en la póliza. 20

References: artículo 5
 artículo 8
 Real Decreto 
 artículo 30
 resolución 
 artículo 388
 artículo 14