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Timestamp: 2020-01-24 17:12:07+00:00

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Año 2 No 11 - IDEI - Instituto de Estudios Internacionales
Año 2 No 11
El Instituto de Estudios Internacionales (IDEI) de la Pontificia Universidad Católica del Perú se complace en presentar el décimo primer número de “Panorama Mundial”, publicación electrónica bimensual dedicada al análisis de los principales acontecimientos internacionales ocurridos en el Perú y el mundo.
En esta oportunidad ofrecemos cuatro artículos de interés. El primero de ellos, a cargo de Pablo Moscoso, da cuenta de la reciente crisis ocurrida entre Corea del Norte y Corea del Sur, que ha puesto en riesgo la paz y seguridad del Continente Asiático. El segundo artículo de Fabián Novak, establece los alcances del reciente Protocolo Complementario y Ampliatorio de los Acuerdos de Ilo suscrito entre el Perú y Bolivia así como los peligros que dicho instrumento encierra para la seguridad de nuestro país. El tercer artículo elaborado por Sandra Namihas, analiza el escándalo producido en la diplomacia norteamericana a raíz de la filtración de documentos clasificados por Wikileaks. Finalmente, el cuarto artículo de Pablo Revilla, analiza la controversia surgida entre Nicaragua y Costa Rica, que ha provocado una reacción de la OEA así como el sometimiento de la diferencia a la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
En cuanto a la sección documentos, se anexa el discurso del Viceministro de Relaciones Exteriores, Embajador Néstor Popolizio sobre las relaciones del Perú con los Países árabes.
UNA ISLA ENTRE DOS COREAS
El pasado 23 de noviembre de 2010 las fuerzas armadas norcoreanas dispararon varias docenas de cartuchos de artillería hacia la isla surcoreana de Yeonpyeong, matando a dos soldados surcoreanos, hiriendo a 18 personas (entre ellos 3 civiles) y originando un intercambio de fuego que ha constituido uno de los incidentes armados más serios de las […]
El pasado 23 de noviembre de 2010 las fuerzas armadas norcoreanas dispararon varias docenas de cartuchos de artillería hacia la isla surcoreana de Yeonpyeong, matando a dos soldados surcoreanos, hiriendo a 18 personas (entre ellos 3 civiles) y originando un intercambio de fuego que ha constituido uno de los incidentes armados más serios de las últimas décadas entre las dos Coreas. (1)
El presidente surcoreano, reunido con sus ministros y asesores en materia de seguridad, anunció duras medidas de retaliación en caso de más provocaciones, mientras que el ejército surcoreano se decretaba en el mayor nivel de alerta desde el fin de la guerra de Corea. (2) El norte, por su parte, culpó al sur por iniciar el intercambio de fuego, al haber realizado disparos en la zona. El sur reconoció hacer disparos, pero de prueba, y negó que alguno de ellos haya caído en territorio norcoreano.
La isla en cuestión, ubicada en el Mar Amarillo, se encuentra a tan sólo 12 kilómetros de la costa de Corea del Norte, muy cercana a la zona fronteriza marítima que ambas Coreas disputan. Esa región es sin duda, una de los áreas geográficas donde se encuentran concentradas la mayor cantidad de tropas en el mundo. Es, también, una de las regiones más conflictivas del planeta. Tan solo en marzo pasado un navío de guerra surcoreano fue hundido, muriendo 46 de sus marineros. Corea del Sur atribuyó el hecho a un torpedo norcoreano disparado contra su nave; el norte negó cualquier intervención en el hundimiento. (3)
A la tensión militar innata entre ambas Coreas desde su separación en 1948, parece existir una particular motivación para este nuevo ataque armado, calificado por la mayoría de comentaristas como no provocado. El incidente ocurrió pocos días después que un científico estadounidense reportara que Corea del Norte cuenta con un nivel más avanzado de instalaciones nucleares de lo que el resto del mundo creía, por lo que la capacidad nuclear de Corea del Norte se ha visto considerablemente aumentada. (4)
Así, por un lado, este incidente habría servido a Corea del Norte para alardear de su fuerza ante el mundo, en un contexto en el que se prevé el reinicio de conversaciones a seis bandas sobre sus instalaciones nucleares. En efecto, el líder norcoreano parece estar determinado a ser tomado en serio en las negociaciones. (5) Una muestra de fuerza en este momento sólo puede ayudarle a conseguir tal objetivo.
Por otro lado, Corea del Norte tiene poco qué perder al realizar este tipo de ataques. Mientras que un ataque a gran escala, como sería una hipotética invasión a su vecino del sur, sería muy probablemente rechazada por el poderío militar de su oponente y de su principal aliado, los Estados Unidos, causando inmensas pérdidas en ambas Coreas; un ataque de este tipo, en cambio, le resulta muy provechoso: unos cuantos disparos de artillería pueden causar dificultades en el mercado bursátil y la economía de Corea del Sur. Así, como señala Joseph S. Nye en el diario el país, ‘[a]l hacer alarde de su voluntad de asumir mayores riesgos, el Norte espera mejorar aún más su poder de negociación’. (6)
Adicionalmente, es ampliamente conocido que el estado de salud de Kim Jong-il se ha venido deteriorando en los últimos años. Su hijo menor y sucesor designado, Kim Jong-un, de tan solo 27 años, fue promovido recientemente a general de cuatro estrellas y el ataque a la isla Yeonpyeong apunta a mostrar que a pesar de la aparente situación de debilidad por un líder decrépito y un sucesor poco preparado, Corea del Norte está dispuesta a mostrar su capacidad de acción militar, lista a activarse incluso en momentos en los que la transición de poder se prepara.
Ante esta situación, así como la falta de canales eficaces de diálogo entre ambas Coreas, o entre Estados Unidos y Corea del Norte, los Estados Unidos y otros países occidentales han intentado ejercer presión ante China, aliado tradicional de Corea del Norte para que intente calmar a su socio menor. China, aunque ha reconocido la gravedad de la situación, ha evitado criticar a su socio por el ataque y se ha limitado a pedir cautela a ambas partes. (7)
Así, el ataque norcoreano a la isla de Yeonpyeong muestra, una vez más, cómo ciertos Estados se dan el lujo de violar abiertamente la prohibición de uso de la fuerza que el ordenamiento jurídico internacional establece a los Estados. En tal sentido, en la práctica, el empleo de la fuerza en este caso es una alternativa más que Corea del Norte tiene en sus manos en el normal desarrollo de sus relaciones internacionales. Todo esto a pesar de la prohibición antes mencionada. Cierta esperanza, sin embargo, parece vislumbrarse en este caso en tanto el Fiscal de la Corte Penal Internacional, el argentino Luis Moreno-Ocampo, ha indicado (8) que su despacho ha abierto una investigación preliminar para evaluar si este incidente y el del buque hundido puedan constituir crímenes internacionales bajo la jurisdicción de la Corte.
En todo caso, queda claro que la grave situación puesta de manifiesto en este ataque, y el factor desestabilizador que representa una Corea del Norte con creciente capacidad nuclear, apoyada por China y con ansias de mostrar su poderío, continuará significando a futuro un factor de preocupación a nivel internacional.
(1) Ver ‘Crisis Status’ in South Korea After North Shells Island. Artículo de Mark McDonald para el New York Times. Publicado en línea el 23 de noviembre de 2010: http://www.nytimes.com/2010/11/24/world/asia/24korea.html?scp=9&sq=YEONPYEONG&st=cse
(2) Ver Yeonpyeong: la isla de la discordia. Artículo de Virginia Rosas Ribeyro en el diario El Comercio, sábado 27 de noviembre de 2010, p. a23.
(3) Nota 1, supra.
(4) Ver El enigma norcoreano. Artículo de Joseph S. Nye para el diario El País. Publicado en línea el 8 de diciembre de 2010: http://www.elpais.com/articulo/opinion/enigma/norcoreano/elpepiopi/20101208elpepiopi_4/Tes
(7) Ver Hu Jintao and Obama discuss Korea tensions. Artículo de Tania Branigan paraThe Guardian. Publicado en línea el 6 de diciembre de 2010: http://www.guardian.co.uk/world/2010/dec/06/south-korea-begins-military-drills?INTCMP=SRCH
EL PROTOCOLO COMPLEMENTARIO Y AMPLIATORIO DE LOS ACUERDOS DE ILO DE 2010
El 19 de octubre de 2010 los Presidentes Alan García del Perú y Evo Morales de Bolivia, celebraron la Declaración y el Protocolo Complementario y Ampliatorio de los Acuerdos de Ilo, anunciándose por parte del Gobierno peruano que dichos acuerdos, constituían un hito histórico en nuestra relación, considerándose superadas las tensiones diplomáticas producidas hasta entonces. […]
El 19 de octubre de 2010 los Presidentes Alan García del Perú y Evo Morales de Bolivia, celebraron la Declaración y el Protocolo Complementario y Ampliatorio de los Acuerdos de Ilo, anunciándose por parte del Gobierno peruano que dichos acuerdos, constituían un hito histórico en nuestra relación, considerándose superadas las tensiones diplomáticas producidas hasta entonces.
Dada la trascendencia de dicho acuerdo y los efectos que el mismo puede llegar a tener para la seguridad del Estado peruano, creemos conveniente formular algunos comentarios y recomendaciones.
En primer lugar, habría que afirmar que nos encontramos frente a un acuerdo internacional complejo, en tanto requiere ser previamente aprobado por el Congreso peruano, antes de su ratificación por el Presidente de la República. En efecto, por mandato del artículo 56 de la Constitución Política del Perú, este tratado debe ser aprobado por el Congreso al abordar materias vinculadas a la soberanía nacional (como por ejemplo, la ampliación de la vigencia de las zonas francas, la utilización del Puerto de Ilo, el acceso al Océano Pacífico y la concesión del derecho de navegación, el ingreso de buques de la armada boliviana al dominio marítimo peruano, la instalación de un anexo de la escuela naval boliviana en el territorio nacional, etc.) pero también por referirse a materia tributaria (al establecer un régimen especial en la ZOFIE en materia aduanera y tributaria, exonerándola de diversos impuestos) tales como: el impuesto a la renta, a las ventas, selectivo al consumo y de promoción municipal. Ambas materias están expresamente contempladas en el inciso 2 y en el último párrafo del artículo 56 antes señalado.
De no seguirse el trámite indicado en el párrafo anterior, no sólo se violarían las competencias del Congreso en materia de celebración de tratados expresamente contempladas en la Constitución sino también convertiría al tratado en nulo, conforme al artículo 46 de la Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados entre Estados de 1969, que señala como causal de nulidad relativa cuando un Estado se obliga internacionalmente por un tratado en violación manifiesta de una norma fundamental (entiéndase, constitucional) de su derecho interno, concerniente a la competencia para celebrar tratados, como sucedería en el presente caso.
En este contexto, resulta por decir lo menos, insólito, que el Gobierno haya llevado adelante la colocación de la “primera piedra” del anexo de la escuela naval boliviana en el Puerto de Ilo, sin haberse aprobado el referido tratado por el Congreso ni haber sido ratificado por el Poder Ejecutivo. En otras palabras, el gobierno nos ha hecho testigos de la ejecución de un tratado jurídicamente inexistente.
En segundo lugar, mas allá de los aspectos jurídicos antes comentados, debemos manifestar nuestra preocupación y desacuerdo con ciertas disposiciones del Protocolo de Ilo, que creemos atentan contra la soberanía nacional y más aún, contra la seguridad del Estado peruano. Nos referimos, por ejemplo, a la presencia de “barcos de la armada boliviana” en la costa peruana con derecho de navegación y acoderamiento en el puerto, más “la instalación de un anexo de la Escuela Naval del Estado Plurinacional de Bolivia” en territorio nacional, lo que implicaría la presencia permanente de miembros de Fuerzas Armadas de ese país en nuestro territorio. La situación creada —por demás insólita— es particularmente grave si tenemos en cuenta los peligrosos alineamientos estratégicos de ese país (Cuba, Venezuela, Irán, etc.), la hostilidad permanente mostrada por su gobierno hacia el Perú y también su histórica reclamación de salida soberana al mar. Esto, más allá de las consecuencias geopolíticas que importa la referida concesión.
Creemos que la integración, cooperación y buen estado de nuestras relaciones diplomáticas con Bolivia no requerían introducir elementos armados a nuestro territorio, más aún, sin ningún tipo de reciprocidad ni resguardo, colocando al Estado peruano —de manera gratuita e imprudente— en una situación de clara fragilidad.
Felizmente, el Congreso y quizás un nuevo Ejecutivo tendrán la posibilidad de reflexionar con más calma sobre este acuerdo, cuyo texto resulta en nuestra opinión, nocivo a nuestros intereses.
WIKILEAKS Y CABLEGATE: LOS PAPELES DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO
En un hecho sorprendente en la historia de la diplomacia mundial, el 28 de noviembre último, 251.187 cables o comunicaciones entre el Departamento de Estado de los EE.UU. y sus embajadas en todo el mundo, se filtraron en cinco medios de comunicación internacionales –el diario español El País, el diario estadounidense The New York Times, el diario […]
En un hecho sorprendente en la historia de la diplomacia mundial, el 28 de noviembre último, 251.187 cables o comunicaciones entre el Departamento de Estado de los EE.UU. y sus embajadas en todo el mundo, se filtraron en cinco medios de comunicación internacionales –el diario español El País, el diario estadounidense The New York Times, el diario británico The Guardian, el diario francés Le Monde y el semanario alemán Der Spiegel– y desde estos se expandieron a todo el mundo.
Los cables –que en su mayoría son de carácter no secreto, confidencial y secreto (todo parece indicar que no habría ninguno calificado como “top secret”)– fueron filtrados por la organización mediática WikiLeaks (en español: WikiFiltraciones o WikiFugas), creada en el 2006 y que, según ella misma, brindaría sus espacios para develar comportamientos gubernamentales no éticos, con especial atención en los regímenes totalitarios, en base a la filosofía de que el acceso general a la información es un beneficio para toda la sociedad.
Quizás muchos únicamente relacionen el nombre de WikiLeaks con esta última y, sin duda, mayor filtración de información; sin embargo, si se hace un poco de memoria, solo en el 2010, se recordará la publicación del vídeo conocido como Baghdad airstrike,(1) en el que soldados estadounidenses asesinan al reportero de la agencia de prensa Reteurs, Namir Noor-Eldeen, a su ayudante y a 9 personas más, el 12 de julio de 2007; vídeo por demás solicitado innumerables veces por la Reuters y que solo consiguió visualizar en la web de WikiLeaks. Una segunda filtración importante se realizó el 31 de julio de este año cuando se publicaron 92.000 documentos relacionados con la guerra de Afganistán entre los años 2004 y 2009. Una tercera filtración importante se llevó a cabo el 22 de octubre pasado, con la exposición de los llamados Documentos de la Guerra de Irak o Irak War Logs, que son aproximadamente 400.000 documentos extraídos desde el propio Pentágono.
Como se puede apreciar, los últimos acontecimientos reflejan que esta organización, primero, ha sido poco neutral en su quehacer, centrando más bien sus esfuerzos en la política exterior estadounidense,(2) proporcionado muchas veces una verdad fragmentada de los hechos, como lo menciona el propio Le Monde, en referencia a algunos episodios de la Guerra de Irak; y, segundo, ha convertido a la publicación de la información delicada en un fin en si misma. Efectivamente, la propia WikiLeaks afirma, por ejemplo, que garantiza el anonimato de sus fuentes pero, sin embargo, publicó los nombres exactos del personal de seguridad iraquí implicado en los documentos filtrados sobre esta guerra, sin temor a que surgieran represalias contra ellos en la zona.
Con el último escándalo de WikiLeaks, conocido por muchos como Cablegate, no solo se han expuesto las apreciaciones personales de diplomáticos estadounidenses (3) sobre autoridades, políticos, procesos y situaciones de los países donde están acreditados, sino que, inclusive, se han puesto al descubierto temas de seguridad de los EE.UU., pero también de países aliados, amigos y no amigos.
Sobre lo primero, podemos señalar que: a) las apreciaciones personales, son exactamente eso: percepciones personales y, por tanto, no pueden reflejar la voluntad y el sentir de un Estado (aunque la apreciación provenga de la propia Secretaria de Estado); b) los detalles sobre determinados políticos y autoridades no ocasionarán más que incidentes bochornosos (algunos más que otros), como es el caso del uso del bótox de un presidente centroamericano, la discutida salud mental de una presidente sudamericana, el supuesto tumor en la nariz de un presidente andino, etc.; c) por último, parece que la mayoría olvida que dentro de las obligaciones de las embajadas de todos los Estados, está la de mantener informado a su país de los hechos, acontecimientos y situaciones relevantes que suceden en el lugar donde están acreditadas (tales como las normas que se dictan o que se encuentran en discusión, la política interna en general que se viene desarrollando, el perfil de los personajes que hacen política, los eventos que a su parecer pueden ocasionar un cambio en sus relaciones, etc.), pues toda esta información puede ayudar (aunque no determina) a la formulación de su propia política exterior.
Sobre lo segundo, la información de seguridad de los EE.UU. develada mediante esta última gran filtración, es claramente lo más perjudicial para la gran potencia y sus aliados, pero también para otros países amigos. Efectivamente, por ejemplo, la revelación de un cable de 2009 donde se citan a 300 sitios como puntos de interés para los EE.UU. como son algunos: pasos fronterizos, presas hidroeléctricas, puertos, gaseoductos y minas en diferentes países del globo (como una mina de estaño en Puno), colocan a sus gobiernos en estado de alerta frente a posibles ataques de grupos terroristas, que tienen como interés dañar todo interés de la gran potencia. Otro ejemplo, de máxima alerta es el develamiento de que Arabia Saudita y los países árabes solicitaron a EE.UU. el aplastamiento de los planes nucleares iraníes. Si esto no representa un problema de seguridad, no sabemos a qué se refiere el fundador de WikiLeaks,(4) al decir que no se ha comprometido la seguridad de ningún Estado ni de sus particulares.
En el caso del Perú, se dice que se han filtrado 1,512 cables emitidos desde la Embajada estadounidense en Lima (1,388) y otras representaciones (124).(5) Hasta la edición de este artículo, el diario El País había publicado un porcentaje pequeño de estos cables que básicamente se centraban en notas referentes a la supuesta corrupción existente en el Ejército Peruano –que inclusive involucran al actual Comandante General del Ejército, Paúl Da Silva– y que sobrevive a la red montesinista; al rebrote de Sendero Luminoso y su alianza delincuencial con el narcotráfico; y, a la necesidad el gobierno peruano de elaborar una estrategia político-militar para combatir a estos flagelos. Aunque estos cables representan un porcentaje pequeño de los cables.
Finalmente, en estos momentos no podemos más que especular sobre las consecuencias de estas filtraciones, más todavía con las últimas declaraciones de WikiLeaks de futuras revelaciones de esta misma gran filtración en los siguientes meses y la próxima aparición de OpenLeaks.(6) No obstante, lo más importante de todo es que este hecho ha evidenciado que en materia de seguridad informática se han quebrado todos los esquemas y que bajo el pretexto de que la información debe ser manejada por toda la sociedad se pretende revelar información reservada y clasificada, que solo pertenece a los Estados. Bajo esta filosofía, los Estados no podrían mantener ninguna información vital secreta para su propia seguridad, lo cual genera de por sí una amenaza a su propia soberanía.
(1) Vídeo publicado el 5 de abril del 2010.
(2) Aunque este hecho también revela que la información estadounidense no ha sido lo suficientemente protegida. Por dar un dato, en el caso de los llamados “Papeles de Estado”, se cree que tuvieron acceso a esta información más o menos 3 millones de personas, pertenecientes a diferentes oficinas vinculadas como el FBI, la CIA, etc.
(3) Aunque, por ejemplo, las últimas revelaciones efectuadas por el diario El Paísevidencian las apreciaciones de diversos políticos y autoridades españolas, hechas a diplomáticos estadounidenses, sobre otros países y sus autoridades, colocándolos también en una situación bastante incómoda.
(4) El fundador de WikiLeaks es el australiano Julian Assange, quien el martes 7 de diciembre fue arrestado luego de que él se presentara por su propia voluntad en una comisaría londinense, ante la orden de arresto de la Interpol, que recaía sobre él por presuntos delitos sexuales en Suecia.
(5) Se ha sabido que 963 cables son sin clasificar, 396 confidenciales y 29 secretos, todos los cuales datan desde 1985 hasta febrero de 2010, aunque en mayor medida desde el 2005.
(6) Quien hasta hace poco fuera portavoz y segundo hombre a cargo de WikiLeaks, el informático alemán Daniel Domscheit-Berg (o conocido por los medios como Daniel Schmitt) ha anunciado el lanzamiento en muy poco tiempo de la nueva plataformaOpenLeaks, operada conjuntamente con otros ex empleados de WikiLeaks y con la misma filosofía y forma de actuar que esta web.
EL ASUNTO NICARAGUA – COSTA RICA
La controversia suscitada por el dragado del río San Juan y la consecuente incursión del Ejército Nicaragüense en la Isla Calero, en Costa Rica, es un capítulo más de una larga historia, que data incluso de la disolución de la Capitanía General de Guatemala. El Tratado Jeréz-Cañas, del 15 de Abril de 1858, debió finiquitar […]
La controversia suscitada por el dragado del río San Juan y la consecuente incursión del Ejército Nicaragüense en la Isla Calero, en Costa Rica, es un capítulo más de una larga historia, que data incluso de la disolución de la Capitanía General de Guatemala.
El Tratado Jeréz-Cañas, del 15 de Abril de 1858, debió finiquitar cualquier conflicto fronterizo, empero fue cuestionado años después por Nicaragua. En 1888, se sometió el tratado al arbitraje del presidente de los EEUU Grover Cleveland, quien emitió su laudo, por el que se validaba el Tratado de 1858 y el derecho de Costa Rica a navegar en el río San Juan con buques de servicio fiscal relacionados y conexionados con el goce de los “objetos de comercio”. Posteriormente se acordó que EEUU trace la frontera definitiva. Fue cuando el General Alexander emitió su Laudo N° 1 en 1897, en el que se señala que la línea inicial de la frontera corre en línea recta noreste y sureste a través del banco de arena desde el Mar Caribe hasta tocar en las aguas de la Laguna Harbourt Head. Luego, la línea divisoria dará vuelta a la izquierda hacia el sureste y continuará marcándose con la orilla del agua alrededor de la laguna hasta llegar al río propio, por el primer canal que encuentre (mediáticamente se ha traducido channelcomo “caño” y no como canal). Subiendo este canal y el río, la línea [fronteriza] continuará ascendiendo como está dispuesto en el Tratado. El laudo incluye un mapa clarificador.
Aparentemente todo estaba claro, pero al parecer para Nicaragua un caño (sic) del río San Juan parte en dos a la Isla Calero (costarricense), creando otra isla denominada Harbour Head. Asimismo para Nicaragua, la Isla Calero se ubica al centro del río San Juan. En estos momentos los trabajos de dragado del río llevados a cabo por Nicaragua, apoyados por una ocupación militar, han logrado artificialmente el nacimiento de un canal o caño, visible desde el aire, y se ha anunciado la continuación de los trabajos en el delta del San Juan. Ante tales acciones desarrolladas por Nicaragua y su negativa de retirar sus tropas a pesar que la Resolución del Consejo Permanente de la OEA, CP/RES. 978 (1777/10), así lo recomienda, Costa Rica inició el 18 de noviembre un proceso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), dejando de lado la recomendación del ex presidente Óscar Arias quien planteaba llevar el asunto al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Al parecer la CIJ por fin resolverá este asunto complejo, completando su fallo de julio de 2009, en el que ratificó que Nicaragua tiene dominio y sumo imperio sobre las aguas del río San Juan, pero acepta que Costa Rica tiene derecho a la libre navegación con fines comerciales y de transporte de pasajeros.
Otro aspecto que no podemos dejar de mencionar es la participación en la controversia del “Comandante Cero”. Efectivamente, Edén Pastora, famoso guerrillero sandinista al principio, disidente después, nacionalizado costarricense, es el ministro encargado del dragado del río San Juan, por mandato del mismo presidente Ortega. Pastora, quien ha sido denunciado penalmente en Costa Rica por daño ambiental, afirma que la controversia empezó en realidad cuando el Ejército de Nicaragua llevó a cabo una operación antidroga y capturó a unos narcotraficantes en la zona de disputa. Adicionalmente, el “Comandante Cero” pretendió justificar el dragado del río apelando a un mapa contenido en Google Maps, donde se señalaba erróneamente que la isla pertenecía a Nicaragua. Sin embargo, el propio Daniel Helft, Senior Manager para Políticas Públicas de Google América Latina, se encargó de desmentir la información y aclarar la irrelevancia jurídica de los mapas contenidos en su página, señalando que los mapas de Google de ninguna manera pueden ser tomados como referencia para definir los límites entre dos países y menos aún para decidir acciones militares entre dos naciones.
La primera resolución de la OEA sobre la “Situación en la zona limítrofe de Costa Rica y Nicaragua” fue aprobada por 21 votos a favor, tres abstenciones (Ecuador, Dominica y Guyana) y un voto en contra (Venezuela), Bolivia no votó. En la XXVI Reunión de Consulta de Cancilleres, convocada por la resolución CP/Res. 979 (1780/10) del Consejo Permanente de la OEA, el Secretario General informó sobre el cumplimiento de la resolución CP/Res. 978 (1777/10). Luego de lo cual la Reunión de Consulta recomendó como una medida de fomento de la confianza, hacer un llamado a la Partes a ejecutar, de manera simultánea y sin dilación, las recomendaciones adoptadas mediante la resolución citada. No obstante, Costa Rica ha optado, como ya lo señalamos, por buscar una salida jurídica definitiva e incuestionable ante el máximo órgano judicial internacional, lo que revela también la poca eficacia del organismo internacional americano para resolver controversias como la planteada entre estos dos países.
docs/pm_2_9_moscoso.pdf
docs/pm_2_9_fabian.pdf
docs/pm_2_9_sandra.pdf
docs/pm_2_9_revilla.pdf

References: artículo 56
 artículo 56
 artículo 46
 Resolución 
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