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Timestamp: 2019-02-23 23:41:44+00:00

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agencia | Turno de Oficio
La Ley del Contrato de Agencia (LCA) establece las indemnizaciones que se derivan de la declaración de voluntad del empresario de resolver un contrato de agencia:
– Indemnizaciones por clientela
– Indemnizaciones por gastos de inversión no amortizados
– Indemnizaciones por infracción de los plazos de preaviso previstos en el art. 25 de la LCA
En esta entrada vamos a ocuparnos de la primera de las indemnizaciones, la indemnización por clientela.
El artículo 28 de la Ley del Contrato de Agencia establece que cuando se extingue el contrato de agencia, bien sea por tiempo determinado o indefinido, el agente tendrá derecho a una indemnización por clientela siempre que concurran una serie de requisitos que, según la jurisprudencia, tienen un carácter cumulativo
Extinción del contrato de duración determinada o indefinida.
Que el agente hubiese aportado nuevos clientes al fondo de comercio del empresario o incrementado sensiblemente las operaciones con la clientela preexistente.
Que la actividad de promoción del agente sobre esa clientela vaya a continuar produciendo ventajas sustanciales al empresario.
Que resulte equitativamente procedente por la existencia de pactos de limitación de competencia, por las comisiones que pierda o por las demás circunstancias que concurran
Pasemos a analizar por separado estos requisitos:
1) Extinción del contrato de duración determinada o indefinida.
El artículo 28.1 de la LCA indica que la indemnización por clientela tiene lugar tanto cuando el contrato de agencia se ha pactado por tiempo determinado, como cuando se ha pactado por tiempo indefinido
Según el artículo 25 de la LCA, el contrato de agencia de duración indefinida se extingue por la denuncia unilateral de cualquiera de las partes mediante un preaviso escrito, que será de un mes por cada año de vigencia del contrato hasta un máximo de seis meses, salvo que las partes hubieran acordado un plazo superior. Por lo tanto, el empresario que inste la resolución de un contrato de agencia indefinido con respeto absoluto del plazo de preaviso no está infringiendo obligaciones legales o contractuales, sino ejercitando un derecho legítimo. No obstante, a tenor del artículo 28.1 de la LCA, incluso este empresario que ha actuado con respeto escrupuloso a la ley y al contrato, deberá satisfacer una indemnización por clientela al agente que acredite reunir los requisitos legales previstos en dicho artículo.
La indemnización por clientela es independiente de la conducta culposa o dolosa del empresario. Por el contrario, no procederá la indemnización por clientela cuando el contrato de agencia se resuelva por causa imputable al agente y, en concreto, por las causas previstas en el artículo 30 de la LCA a las que posteriormente me referiré.
Se pretende evitar que, a la terminación del contrato de agencia, el empresario se beneficie de la clientela captada por el agente sin compensar a éste porque ello implicaría un enriquecimiento injusto
2) Que el agente hubiese aportado nuevos clientes al fondo de comercio del empresario o incrementado sensiblemente las operaciones con la clientela preexistente.
– La carga de la prueba de la aportación de nuevos clientes o incremento de las operaciones con la clientela preexistente corresponderá al agente que reclama la indemnización
– En cuanto al incremento de las operaciones por la clientela preexistente, no basta cualquier incremento, que podría obedecer a la dinámica normal del mercado, a un aumento de precios o a una devaluación monetaria, sino que es necesario un incremento considerable, sensible o notorio y derivado de la actividad de promoción efectuada por el propio agente.
– La clientela sólo se considerará aportada por el agente cuando se trate de un “cliente nuevo” para el empresario
– La aportación de nuevos clientes debe ser producto de la actividad y labor de promoción del agente y no de otras circunstancias.
No procederá la indemnización por clientela:
– Cuando la captación hubiera sido efectuada por el propio empresario o cuando, tal y como se señala en alguna sentencia, la captación de los clientes ha sido efectuada en virtud de un concurso público y, por lo tanto, a consecuencia de las condiciones ofertadas por el empresario.
– La doctrina y la jurisprudencia han declarado la necesidad de minorar la indemnización por clientela en aquellos supuestos en que el cliente haya sido atraído a consecuencia del prestigio de la marca
– Por otro lado, pudiera darse el caso de que el agente hubiera aportado nuevos clientes, pero que éstos fueran de pequeña entidad, de manera que no supusiesen un incremento sustancial del volumen de negocios. En este supuesto, tampoco tendría derecho el agente a indemnización por clientela (opinión doctrinal)
– También pudiera darse el caso que el agente hubiera aportado nuevos clientes, pero que también hubiera perdido gran parte de los de la cartera originaria del empresario o hubiera disminuido las operaciones con los mismos, de forma que el incremento de nuevos clientes no supusiera un incremento correlativo del volumen de negocios del empresario. En este caso el agente que ha aportado nuevos clientes tendría derecho a la indemnización por clientela, siempre que la desaparición de los clientes no fuera imputable al agente, sino que estuviese causada por otras circunstancias, como la dura competencia del sector o la crisis económica. En cambio, cuando el agente se hubiera dedicado exclusivamente a captar nuevos clientes y hubiera desatendido la cartera originaria, el agente estaría incurriendo en un incumplimiento que podría permitir al empresario solicitar la resolución del contrato sin tener que satisfacer indemnización de ningún tipo al amparo del artículo 26.1.a)
– Asimismo, la indemnización por clientela debería quedar sustancialmente reducida en caso de que la pérdida de los clientes se debiera al mero juego de la competencia. No parecería lógico conceder indemnización alguna a un agente que, pese a que haya podido realizar una excelente labor de captación de nuevos clientes, haya permitido que la clientela originaria haya caído en manos de la competencia, de manera que, en definitiva, no se haya producido un incremento de valor del fondo de comercio.
Procedería la indemnización por clientela:
– El agente no debe ver mermado su derecho a la indemnización en caso de que la pérdida de la clientela se haya debido a causas imputables al empresario, por ejemplo, porque éste ha incumplido frecuentemente los plazos de entrega de productos a los cliente o les ha proporcionado un servicio postventa deficiente o porque, a pesar de haber sido advertido por el agente de exigencias de los estándares de calidad, nivel de precios, promociones y otras prácticas que imperan en el mercado y que impiden la penetración e implantación de los productos del empresario, éste se haya abstenido de adaptarse a esas exigencias
– Tampoco el agente debería ver reducido sustancialmente su derecho a indemnización en el supuesto en que los clientes se hubieran perdido a consecuencia de una recesión general del mercado, en cuyo caso el mero mantenimiento de valor de la cartera de clientes para el empresario debe ser valorado como algo positivo y susceptible de ser indemnizado.
– Tampoco debería ver reducida su indemnización el agente cuándo se hubiera producido una pérdida de clientes por causa imputable a los mismos clientes, porque, por ejemplo, han decidido cesar en su actividad empresarial o se ven incursos en un procedimiento concursal.
3) Que la actividad de promoción del agente sobre esa clientela vaya a continuar produciendo ventajas sustanciales al empresario.
Para que proceda la indemnización por clientela, el artículo 28.1 de la Ley del Contrato de Agencia establece la necesidad de que dicha clientela pueda continuar produciendo beneficios para el empresario
Sin embargo, en la mayor parte de los casos, la brevedad del plazo de prescripción de un año que el artículo 31 de la Ley establece impide que, en el momento de formularse la demanda por parte del agente, se tengan datos ciertos para valorar cuáles son los beneficios que los clientes aportados por el agente van a continuar proporcionando al empresario. Por ello, se trata de un requisito siempre difícil de valorar, por lo que los juzgados, en la práctica, frecuentemente presumen su concurrencia
4) Que resulte equitativamente procedente por la existencia de pactos de limitación de competencia, por las comisiones que pierda o por las demás circunstancias que concurran
Los Tribunales vienen atendiendo al requisito de equidad exclusivamente para modular la cuantía de la indemnización, más que para determinar la procedencia de la misma.
Circunstancias de equidad:
Concurrencia o ausencia de pactos de limitación de competencia: Aplicando analógicamente el artículo 11 del Real Decreto 1438/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relación laboral de carácter especial de las personas que intervengan en operaciones mercantiles por cuenta de uno o más empresarios sin asumir el riesgo o ventura de aquellas, el Agente sólo estaría legitimado para recibir una indemnización por clientela cuando existiera un pacto de competencia post-contractual
que le impidiese competir, directa o indirectamente, con el empresario.
Importe de las comisiones que el agente deja de percibir: Con frecuencia los Juzgados y Tribunales, al calcular la cuantía de la indemnización, vienen concediendo el máximo indemnizatorio fijado en el artículo 28.3 de la Ley del Contrato de Agencia, consistente en la media anual de las remuneraciones recibidas por el agente durante los últimos cinco años. Sin embargo, no se puede indemnizar de la misma manera al agente que ha creado una clientela desde la nada y efectuando un enorme esfuerzo de introducción de un producto en el mercado que a aquél otro que se ha limitado a incrementarla en un 10 o 15%, No se puede recompensar de la misma manera a aquél que, a lo largo de diez años, ha incrementado la clientela o las operaciones en un 50%, que a aquél que, en un año, la haya incrementado en un 10%. Habrá que atender al porcentaje que los clientes aportados o el incremento de operaciones representen sobre el total de las remuneraciones que percibidas por el agente para determinar la cuantía-base de la indemnización que le corresponde. La cuantía definitiva debería ser determinada por el resto de las circunstancias de equidad.
La duración de las relaciones mantenidas entre el agente y el empresario. Cuanto más larga haya sido la relación de agencia, mayor será la indemnización a satisfacer
La concurrencia y extensión de un pacto de exclusividad durante el contrato. No se puede valorar de la misma manera el trabajo de un agente que ha dedicado sus esfuerzos a promover de manera exclusiva los esfuerzos del empresario, que aquel otro que ha diversificado o tenía la posibilidad de diversificar sus esfuerzos
Cuando se hubiera producido una pérdida considerable de clientes nuevos, que haya determinado que el fondo de comercio no hubiera aumentado sustancialmente de valor durante todo el periodo de duración del contrato
Que los clientes que se hubieran incorporado durante el contrato hubieran sido atraídos primordialmente por el prestigio de la marca o las inversiones en publicidad y promoción efectuadas por el principal. Esto debe ser valorado no sólo como circunstancia de equidad, sino también porque la indemnización por clientela se funda en el aumento de valor que el fondo de comercio haya recibido a consecuencia de la labor de promoción del agente, pero no por otras causas. Con lo que la indemnización por clientela debe reducirse en el supuesto en que el prestigio de la marca o las inversiones en publicidad y promoción efectuadas por el empresario hubieran sido determinantes para la introducción e implantación del producto en el territorio del agente.
Cuando las condiciones contractuales del agente hubieran sido especialmente favorables, porque, por ejemplo, hubiesen disfrutado de planes de pensiones y seguros contratados y pagados por el empresario. Asimismo, cuando el agente hubiera recibido como remuneración una cantidad fija que le hubiera exonerado del riesgo empresarial
El artículo 28 de la Ley del Contrato de Agencia no establece una fórmula de cálculo concreta que permita cuantificar el monto de la indemnización por clientela que corresponda en cada caso, sino que se limita a fijar un máximo estableciendo que “la indemnización no podrá exceder, en ningún caso, del importe medio anual de las remuneraciones percibidas por el agente durante los últimos cinco años o, durante todo el periodo de duración del contrato si éste fuese inferior”.
En la práctica, el agente que se considera legitimado para obtener una indemnización por clientela solicita ese límite máximo y no en pocas ocasiones, los Jueces y Tribunales, sin detenerse a examinar los extremos indicados, otorgan ese máximo indemnizatorio.
Sin embargo, debe ser perfectamente defendible ante los Tribunales que la cuantía de la indemnización debería guardar proporción con el número de clientes aportados por el Agente y el volumen de operaciones que éstos comporten, así como la aplicación de circunstancias de equidad del tenor de las analizadas anteriormente.
Para calcular la Indemnización:
Sería preciso distinguir cuáles son los clientes aportados ab initio por la empresa y los obtenidos por el agente durante el contrato y a consecuencia de su actividad de promoción
Habría que determinar cuál es el volumen de negocios que los clientes obtenidos por el agente suponen para el empresario
Finalmente debería ajustarse la indemnización por clientela que resultase de la operación anterior, incrementándola o reduciéndola en atención a las circunstancias de equidad que alegasen las partes
Si lo desea, puede encontrar diversos formularios relativos al contrato de Agencia
Publicado por abogadozaragoza en diciembre 27, 2012 en Derecho Fácil, Formularios
Etiquetas: agencia, Formularios

References: artículo 28
 artículo 28
 artículo 25
 resolución 
 artículo 28
 artículo 30
 resolución 
 artículo 26
 artículo 28
 artículo 31
 artículo 11
 Real Decreto 
 artículo 28
 artículo 28