Source: https://es.scribd.com/document/100041674/Manual-Del-Juez-Juicios-Orales
Timestamp: 2017-09-24 19:38:57+00:00

Document:
Manual Del Juez (Juicios Orales
Nuevo Sistema Penal Acusatorio Colombiano Módulo Instruccional para Magistrados y Jueces
Estados Unidos de América Departamento de Justicia OPDAT / ICITAP
Contenido Presentación 5 Introducción 7 Unidades temáticas I. El rol del juez en el sistema acusatorio 13 1. Objetivos 15 2. Aspectos sicológicos del proceso de decisión 16 3. Los deberes y poderes del juez 18 4. Habilidades y destrezas especiales 24 II. El juez en el juicio oral 29 1. Objetivos 31 2. Naturaleza del juicio oral 32 3. Audiencia preparatoria 35 4. Alegato de apertura 42 5. Interrogatorio y contrainterrogatorio 46 6. Alegato de clausura 54 7. La sentencia 56 III. Régimen probatorio y rol del juez 1. Objetivos 2. Reglas de incorporación de la prueba 3. Objeciones u oposiciones 4. Situaciones especiales 59 61 62 91 97
Continuando con su compromiso pedagógico, la Comisión Interinstitucional para el Impulso de la
en el Proceso Penal, hoy Comisión Interinstitucional para la Implementación del Sistema Acusatorio, entrega un nuevo trabajo dirigido específicamente a los jueces de la República, con el cual aspira a contribuir en su proceso de formación en las técnicas del proceso oral acusatorio. Este módulo toma como punto de partida el actual régimen procesal penal colombiano, el Acto Legislativo No. 03 de 2002, las tendencias legislativas hacia el Nuevo Código Procesal Penal y las pautas universales del juicio oral, público y contradictorio en un esquema acusatorio. Se prevén escenarios y problemas, y se incorporan ejercicios prácticos dirigidos a su solución. No se habla tanto en términos de “sistemas”, sino más bien de prácticas y tradiciones, ya que el quehacer cotidiano del juez en particular es dictado por estas y no necesariamente algún “sistema”. La experiencia nos demuestra que los sistemas legales pueden cambiar mediante reformas legales de gran envergadura y si este proceso no es acompañado con cambios en la práctica, las tradiciones procesales siguen siendo iguales.
Bajo este nuevo esquema, al juez penal se le pide cambiar su actitud frente al proceso de juzgamiento. Esto a su vez requiere que asuma un nuevo juego de conocimientos, habilidades y destrezas, que le permitan ejecutar el papel de juzgador en un ámbito donde los principales valores tienen relación con la controversia, la inmediación de la prueba, la publicidad, la continuidad y la eficiencia, y donde la única actividad probatoria ocurre en juicio oral y público (”lo que no existe en el juicio no existe en el mundo”). En el nuevo orden procesal el juez asumirá una gama de responsabilidades que pueden ser resumidas así: • Garantizar que las actuaciones de las autoridades sean legales y que, en la medida que afectan los derechos fundamentales de los sindicados, sean fundamentadas y debidamente respaldadas. • Garantizar que los preacuerdos entre fiscal y defensor sean legales. • Promover los preacuerdos, estipulaciones y demás actuaciones que sean oportunas desde la perspectiva de la economía procesal. • Garantizar oportunamente la igualdad de las partes en todas las etapas. • Eliminar la prueba ilícita en todos los casos. • Asegurar que se realice en forma efectiva el proceso de descubrimiento de la prueba,
como cuestión de debido proceso y derecho fundamental del acusado. Controlar eficazmente la gestión de las partes en juicio, especialmente en cuanto a los interrogatorios y contra interrogatorios, para asegurar la espontaneidad y veracidad de los testigos. Controlar la incorporación de la prueba al juicio, mediante la eficaz aplicación de las audiencias preliminares y preparatorias y la pronta resolución de las oposiciones. Asegurar la conducencia y legalidad de la prueba en todo momento. Garantizar el decoro en las actuaciones orales, en un ámbito de dignidad y respeto, tomando en cuenta al público, a los medios y a las partes. Resolver y dictar sentencia únicamente con base en la prueba incorporada al juicio, de acuerdo a la sana crítica y al derecho.
Para que estos factores asuman su justa dimensión, el juez actuará de forma contundente y como la “única autoridad” dentro del proceso, desde luego sujeto a las instancias jurisdiccionales superiores. Estas instancias superiores también tienen que interiorizar las necesidades del nuevo esquema, principalmente la autoridad del juez sobre las partes, en el sentido de que es él quien aplica las reglas del juego, para que los posibles excesos y divagaciones de las partes no lleguen a frustrar los principios y fines del juicio.
Entonces, lo mas patente del cambio será la autoridad del juez para controlar las gestiones de las partes. Y para el ejercicio de esta autoridad es preciso la enumeración y el manejo de los aspectos materiales del concepto de debido proceso. Con la promulgación de la reciente reforma constitucional y ante la proximidad de la entrada en vigencia del nuevo sistema acusatorio, a buena hora se presenta este Modulo Instruccional para Jueces, que esta elaborado para ser utilizado de manera complementaria con los otros instrumentos pedagógicos construidos por la Comisión Interinstitucional, con el efectivo apoyo técnico y financiero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID.
Introducción El juez preside toda la actuación procesal, desde la investigación hasta terminado el juicio oral. El juez de conocimiento debe tener en cuenta que los documentos, el descubrimiento y las aseveraciones de las partes acerca de los
medios de convicción y la proyección de la actividad probatoria que pueda tener lugar en el juicio, son meras expresiones de lo que piensan las partes o lo que dijo en algún momento algún testigo. Carecen por completo de valor probatorio, siendo asuntos preliminares, muchas veces de mero trámite. El juez no va acumulando “pruebas” a lo largo del proceso de forma desconcentrada y escrita. Debido a la naturaleza y enfoque del nuevo sistema, es preciso examinar los principales componentes de la responsabilidad del juez en las etapas previas al juicio: En la investigación Asegura el respeto a las garantías fundamentales de las personas investigadas. El juez vela por el cumplimiento de los requisitos constitucionales y universales acerca de la justificación de la restricción o afectación de derechos fundamentales. Es este tópico, la reforma constitucional colombiana continua la práctica que ha regido a partir del CPP de 1992, en cuanto a los allanamientos y otras diligencias especiales que deben estar autorizadas por el fiscal, pero con posterior control del juez (sea de garantías o de conocimiento). El juez tendrá entonces la última palabra acerca de la legalidad de la diligencia y, por lo tanto, se requiere de él un perfecto conocimiento acerca de los límites y requisitos legales y constitucionales del actuar
de las autoridades. Debe ejecutar en audiencia una indagación completa acerca de la fundamentación y realización de la diligencia. La tendencia actual en Colombia es que en esta audiencia haya contradictorio, en el caso de que esté presente la defensa. Ante su ausencia, podrá entablarse el contradictorio en audiencias posteriores tales como la preliminar o la preparatoria. Los mismos procedimientos de control posterior se aplican a la utilización de agentes encubiertos y entregas vigiladas y, como en el caso de los allanamientos etc., la validez de la prueba así recopilada depende de la audiencia de control posterior y la actuación positiva del juez. Otras diligencias se realizarán sólo con intervención del juez, entre ellas las que involucran una invasión corporal, muestras de sangre, grafo técnicas, etc. El juez, como único órgano de control imparcial sobre las autoridades de la investigación, no tiene la misión de frustrar la diligencias legitimas ni proteger a las personas de las consecuencias de sus hechos punibles, sino la de asegurar respeto al debido proceso y a las normas de protección de los derechos ciudadanos. La transparencia y eventual publicidad de todo el quehacer del juez en esta etapa es factor que debe impulsarlo a la excelencia. En las audiencias previas
La Audiencia Preliminar vendría a ser el procedimiento por medio del cual se ventilan asuntos iniciales, incluyendo el poner a disposición del juez de garantías los elementos materiales producidos durante la investigación, para su control de legalidad, la práctica de la prueba anticipada, la adopción de medidas de protección de victimas y testigos, las medidas de aseguramiento, medidas cautelares reales y la formulación de la investigación. Desde este momento va tomando forma el juicio, ya que el juez debe decidir sobre la legalidad de la prueba producida mediante los allanamientos, registros, intercepciones etc., y sobre la práctica de pruebas anticipadas. Además el juez entra al ámbito delicado de la seguridad de los testigos y victimas. Aquí comienza la materialización de los principios acusatorios, ya que la función del juez es velar por la legalidad y la igualdad de la actuación, asegurando la participación de la defensa en la medida que sea permitida o requerida. Esto es clave para el éxito del juicio y para evitar posteriores nulidades. Ante las solicitudes para la práctica de la prueba anticipada, el juez debe ser especialmente acucioso en la consideración de tales solicitudes, para no permitir que el proceso se vuelva nuevamente escriturista mediante la masiva incorporación de pruebas
anticipadas, como paso en su momento en otros países.1 La Audiencia de Formulación de la Acusación vendría a significar la consideración de la acusación en el marco formal. Se ha omito la adopción de algún mecanismo de filtro que tenga que ver con la suficiencia de los medios de convicción, más allá de la reexaminación del documento de la acusación. Por tanto, es importante que el juez considere el contenido de este documento para efectos de cerciorarse de que lo aseverado allí realmente es suficiente para seguir adelante, no sólo en cuanto a las partes formales, la competencia, etc., sino también que los hechos alegados constituyan un delito, para así evitar un juicio que inevitablemente resultaría en la absolución. Durante esta audiencia el juez debe ordenar el descubrimiento de la prueba. El descubrimiento es la obligación de las partes, especialmente de la Fiscalía, de compartir todos los elementos probatorios con la otra parte. La responsabilidad del Juez es asegurar que esto se realice de forma efectiva. Considerándolo desde la perspectiva del debido proceso, es la mejor forma de que el imputado tenga conocimiento completo de la imputación y que la defensa sea efectivamente garantizada. Considerando su verdadera importancia, el juez debe velar por su estricto cumplimiento y ser
Fue el caso de Guatemala después de la reforma de 1994, donde las partes y los jueces llegaron a considerar prácticamente toda investigación como “prueba anticipada”.
también estricto en la aplicación de sanciones para la parte que incumpla. La Audiencia Preparatoria es probablemente la más significativa desde la perspectiva de la realización del juicio. Es aquí donde el juez comienza en forma importante a ejercer el control debido y esencial sobre las gestiones de las partes, la incorporación de la prueba al juicio y las reglas del juego a imponer para el debate, de tal manera que el campo de juego sea nivelado y haya igualdad de armas tanto para la defensa como para la Fiscalía. Otra gran responsabilidad a la altura de la audiencia preparatoria, es que las últimas solicitudes de exclusión de la prueba ilícita sean presentadas. Para conocer a fondo el fundamento de la solicitud se requiere, en alguna medida, la práctica de pruebas su controversia acerca de los hechos que produjeron la prueba cuestionada. Así el juez puede tener el panorama completo sobre el cual basar su decisión. En esta instancia, el juez también debe considerar las solicitudes de las partes acerca de pruebas impertinentes, inútiles, repetitivas o que sirven solamente para probar hechos notorios. Si hay controversia acerca del contenido del testimonio o prueba cuestionada, hay que escucharla, o sea, que el testigo o declarante tendrá que someterse a un interrogatorio a manera de “oferta de prueba”
para que el juez decida. Una declaración previa o resumen policial puede no servir por no ser completo. Para evitar un “mini juicio”, el Juez debe ordenar que el solicitante describa la prueba completamente y fundamente su posición. Posteriormente, de forma inmediata, el proponente de la prueba debe presentar su oposición y, si no hay importantes discrepancias acerca del contenido de la prueba cuestionada, el juez puede resolver de forma también inmediata. Así, las audiencias probatorias serían la excepción. También, en la medida que sea posible, el juez, previo a la audiencia, debe exhortar a las partes a que plasmen estas oposiciones en forma escrita, para que la otra parte tenga oportunidad de formular su respuesta. Las “estipulaciones” también se consideran en esta audiencia. La capacidad del juez de promover y aceptar este tipo de acuerdo que evita la presentación innecesaria de prueba que, siendo pertinente, las partes en consenso consideran que no es necesario incluirlas en sus alegaciones. El juez debe jugar un papel activo para impulsar tales acuerdos.2 Frente a la eventualidad de un Proceso de “Consenso”, o de preacuerdos y negociaciones entre fiscal e imputado, el papel del juez es sumamente limitado, ya que los preacuerdos lo obligan, salvo que ellos desconozcan o quebranten las garantías fundamentales. Sin
En otra sección se deslindan los atributos y procedimientos pertinentes para este tipo de acuerdo.
embargo, el control ético que el Juez debe ejercer sobre las partes, le obliga a informar al superior jerárquico del Fiscal, en caso de preacuerdos cuestionables o violatorios de las directivas de la Fiscalía General. Además, es crucial que el Juez, en la audiencia de presentación del preacuerdo, tome todas las medidas necesarias para asegurar que la participación del imputado haya sido con pleno conocimiento, libre de coacción u otros factores que impliquen que no fue voluntaria y que él comprende las consecuencias plenamente, incluyendo la efectiva renuncia de su derecho a juicio oral y público con todo lo que ello implica. Para esto efectos el juez tiene la responsabilidad de indagar al imputado públicamente acerca de estos factores, fomentando así la transparencia y la imagen positiva de la justicia en el país. Debe también indagar acerca del fundamento fáctico, en el sentido de que sí existen medios de convicción suficientes para acreditar el hecho y la vinculación del imputado a ellos, evitando así falsas condenas por ocultar a los verdaderos responsables u otros motivos. Es también responsabilidad del juez promover e impulsar (sin participar en las negociaciones), los preacuerdos donde estime sean procedentes. Esto es así porque la efectividad del sistema acusatorio depende en gran parte de la solución, por estas vías, de un gran número de casos.
Con el Principio de Oportunidad, se ejerce un poder discrecional del fiscal que el juez de garantías debe controlar a instancia de la victima o el Ministerio Público. Esta intervención es clave y las actuaciones del Juez al respecto se deben revestir de gran seriedad, ya que el único freno a posibles irregularidades o mal uso de la discrecionalidad es él. Por tanto, el juez debe requerir la explicación completa y fundamentada del fiscal, antes de decidir sobre las solicitudes de la victima o el Ministerio Público. Debe oír primero al solicitante y recibir cualquier información aportada por él. Estos controles y la potestad del Ministerio Público y de la victima de impugnar tales actuaciones ante el juez, son de gran importancia para asegurar la transparencia del proceso. El juez es la figura clave en su materialización. Garantía de la igualdad de las partes En relación con la importancia de la defensa en la realización del principio de Contradicción, a menudo se observa, que las tradiciones garantistas tienen su mayor desarrollo en aquellos momentos en los cuales se afirma el derecho de los acusados económicamente marginados a los servicios de un defensor público de manera efectiva. Dicha aseveración incorpora tácitamente el reconocimiento de una
de las verdades de las propuestas de reforma que pretenden implementar la oralidad dentro de un marco no solamente acusatorio sino contradictorio, en el cual debe brillar el equilibrio. Al respecto citamos el argumento oral de Abe Fortas ante la Corte Suprema de los EE.UU., el 15 de enero de 1963, en el caso Gideon vs. Wainwright3: “Yo creo que la forma correcta de ver este asunto, si lo se puede plasmarlo así, es que un tribunal, cualquier tribunal penal, no está legalmente constituido - y esto se ha dicho en algunos de sus fallos – de acuerdo a nuestro sistema adversarial, hasta tanto haya un juez, un fiscal y un defensor. Sin esto, cómo es posible que un país civilizado presuma que se está realizando un juicio justo, de acuerdo a nuestro sistema adversarial de justicia, lo cual quiere decir que el fiscal pone sus mejores esfuerzos, dentro de un marco de justicia y honor y decencia, para presentar su caso en nombre del Estado, y que el defensor haría lo mejor que pueda con el fin de presentar la mejor defensa posible a favor del acusado, y de esta pugna saldrá la verdad. Este es nuestro concepto…” En el nuevo proceso penal al juez le incumbe asegurar este aspecto para que se den las condiciones de juzgamiento que pretende establecer la reforma. Hay que estar claro en que el juez no puede sustituir su persona a la
del defensor, pero sí asegurar su adecuada preparación mediante las resoluciones y actuaciones del caso, es decir, velar para que haya igualdad de oportunidades para las partes y que la defensa sea no sólo presente sino también efectiva. En cuanto al deber de las partes de informar u “orientar” al juez o tribunal, uno de los aspectos de la reforma procesal penal a nivel regional que no ha sido aún adecuadamente definido, es el de la actitud tradicional del juez frente a las partes sobre que estas le tienen poco o nada que decir en cuanto al marco jurídico dentro del cual se debe tramitar determinado proceso o juicio. Esta actitud se manifiesta en la renuencia del juez a recibir y considerar los productos de la investigación jurídica que las partes hayan hecho. Tal reacción se podría considerar en cierto sentido como un resabio sutil de la tradición inquisitiva, donde el juez conoce y participa de la actividad investigativa y probatoria mediante el sumario y las posteriores etapas procesales y, por tanto, maneja el entorno fáctico de sus procesos. En cambio, en el sistema acusatorio adversarial, las partes producen y definen el entorno fáctico el cual deben subsumir dentro de su teoría jurídica en un ejercicio permanente denominado “la teoría del caso”. Como consecuencia ellas, al momento de iniciar el juicio, tienen un concepto y dominio propio que el juez no tiene,
y parte de su tarea es convencer al juez, no tan solo acerca de las inferencias que este deber sacar de las pruebas incorporadas al juicio, sino también de las consecuencias jurídicas de las mismas. Esta última tarea incumbe al aspecto adversarial tan destacado en los proyectos de reforma, e implica un deber de las partes de “ilustración” al juez. De los respectivos argumentos y fundamentos de las partes, el juez sacará sus conclusiones. Esto requiere del juez cierta humildad para que reconozca el valor de esta manifestación del principio contradictorio. Debe aceptar y reconocer que es esencial escuchar y ponderar las posiciones de las partes, lo cual no implica que se debe adscribir necesariamente a alguna de ellas, simplemente que sus respectivas visiones acerca de cualquier punto controvertido presentan opciones a veces válidas, que él a lo mejor, por virtud de su posición de imparcialidad, no hubiera percatado sin el insumo adversarial de las partes. De acuerdo a esta nueva realidad, el proceso de argumentación oral y escrita asume una dimensión de importancia incalculable en los procesos.
1. Objetivos. - 2. Aspectos sicológicos del proceso de decisión. - 3. Deberes y poderes del juez. - 4. Habilidades y destrezas especiales.
Dar al juez una visión general contextualizada de su nuevo papel en un sistema acusatorio, oral y público, fundamentando el conocimiento en los poderes y deberes que debe ejercer.
Al finalizar la unidad temática, el discente serán capaces de: 1.2.1. Los jueces reconocen las diversas situaciones en donde las partes pueden afectar, obstaculizar o distorsionar el juicio y las formas de control que pueden ejercer para asegurar que los juicios caminen de forma tranquila y justa. 1.2.2. Los jueces deciden los incidentes y demás diligencias del juicio oral de forma rápida y certera.
Aspectos Sicológicos del Proceso de Decisión
El deber del juez es “resolver” una multitud de situaciones, culminando en la decisión final con la resolución acerca de la culpabilidad o no de alguna persona acusada de delinquir. El “producto” del juez es su “decisión” (resolución). El marco legal hace esta tarea fácil en algunas circunstancias y la experiencia es una ayuda constante; pero estos elementos por sí solo no son suficientes para que la decisión del juez sea buena. Distintos jueces, enfrentando la misma situación, muchas veces llegan a distintas resoluciones o si llegan a las mismas resoluciones, lo hacen por distintas razones. Por tanto hay que abandonar el viejo concepto del juez “Esclavo de la Ley” a favor del concepto del juez razonador y humanista. El juez ni debe ni puede aplicar algún formulario a sus procesos de decisión para así llegar a una resolución certera. El tomar una buena y justa decisión requiere que el juez analice sus propios valores y percepción de sabiduría, para ver cómo estos pueden afectar sus decisiones. Para mejorar la calidad de las decisiones y resoluciones del juez, podrían tenerse en cuenta ocho pasos así: Paso 1. Extraversión. Descubrir de qué manera están resolviendo el problema otros jueces.
Introversión. Tomar el tiempo necesario para reflexionar sobre el problema. Investigar. Descubrir cuál es la forma tradicional de resolver el problema; investigar reglas, normas y procedimientos aplicables. Intuición. Considerar si hay una manera distinta de resolver el problema, con la cual se lograría mejor la meta.
Paso 5. Pensando. Hacer un análisis imparcial y objetivo del problema. Paso 6. Sintiendo. Considerar la situación de las partes. Una resolución tomando en cuenta su situación. Paso 7. Resolviendo. ¡Decidir! mucho mejor que no actuar. Paso 8. Resolver es
Deliberando. Mantener la imparcialidad. Deliberar más sobre el problema y así llegar a una mejor resolución.
Estos procesos mentales son universales y aplicables a cualquier tradición de juzgamiento. Sin embargo, en cuanto a los incidencias del juicio oral como única etapa probatoria en
donde el juez es la única autoridad, las exigencias de decisión rápida requieren de agilidad y percepción certera en el momento, sobre todo cuando se trata de objeciones y las demás manifestaciones de “control” que el Juez debe ejercer durante el mismo juicio.
Poderes y Deberes del Juez
3.1. Los poderes “inherentes” al juez Las partes en un juicio oral deben contar con un juego completo de habilidades, destrezas y conocimientos conducentes a la materialización de los valores esenciales de la oralidad. Sin embargo, El juez debe contar con todo esto, pero además con destrezas, habilidades y conocimientos nuevos ajustados a la nueva “cultura” del juicio. Una de estas herramientas es el ejercicio del poder fundado en la sanción del desacato. El éxito del proceso de juzgamiento oral acusatorio depende de una sinergia fundamental entre las partes y el juzgador, en la cual el juez debe, no tan sólo resolver el caso
con base en las pruebas ofrecidas por las partes, sino también regular las actividad de ellas y decidir, como presupuesto a su incorporación, la conducencia y legalidad de la prueba ofrecida y después, en el acto culminante de su quehacer, valorar mediante procesos mentales rigurosos, la misma y fallar. Al juez se le debe un máximo de respeto y atención ya que su palabra literalmente es “la ley” del caso. Para que esto suceda, el juez requiere de poderes suficientes para controlar la gestión de las partes, evitar excesos, conductas inapropiadas y que perjudica la marcha ordenada y “conducente” del juicio. De lo contrario el juicio se convierte en un combate sin reglas entre cada parte, que poco tendría que ver con la búsqueda de la verdad. Bajo este esquema, los poderes “inherentes” del juez asumen un valor altísimo, lo que a su vez requiere una “actitud de autoridad” sobre las partes y los sucesos del juicio. Los conocimientos, habilidades y destrezas que respaldan esta “actitud”, se basan en un papel muy distinto al de las partes y se fundamenta en los ¨”poderes inherentes” de juez, los cuales encuentran su sustento en el orden procesal actual. Por lo tanto, si bien la actuación de los fiscales y defensores tiene como punto de partida el don de “convencimiento” y preparación previa, la del juez parte de un concepto de “poder” y de “resolución”. El juez no tiene tanto que manejar
las técnicas (aunque sí tiene que familiarizarse con ellas) que aplicarían las partes en el juicio, sino comprender su valor dentro de un nuevo contexto de juzgamiento con inmediación, controversia y continuidad, donde él es el receptor natural del producto de las labores de las partes y en donde él tiene la muy noble y delicada labor de definir, con base en esto, la verdad del caso. Para esto debe poseer además la facultad (y el deber) de controlar las actividades de las partes, el público, la prensa y el acusado, con fines de asegurar el decoro, respeto y eficiencia del proceso. En las tradiciones procesales acusatorias, la natural tendencia de las partes a incurrir en excesos, el escándalo que puede desatar el drama del juicio y las emociones que pueden impulsar a4 los sujetos procesales al desbordamiento, exigen que la figura central del rito tenga en sus manos el poder de control. En los sistemas anglosajones, la doctrina de “poderes inherentes al juez” le permite imponer sanciones fuertes que llegan hasta la privación de la libertad de los infractores. Esto lo hace a través del concepto de desacato, que es la conducta impropia de las partes procesales o el público y que incluye obstaculizar, obstruir o desviar el proceso e irrespetar la justicia o al juez. Este poder de aplicación sumaria e inmediata se considera necesario para el manejo del juicio dentro de un marco aceptable.
Ver “American Bar Association Standards Relating to the Function of the Trial Judge”, std. 7.1 ABA 1971
El Juez tiene el poder inherente de sanción para cualquier desacato para fines de proteger los derechos del acusado y los intereses del público, asegurando que la administración de justicia no sea impedida. Generalmente cuando la actividad proscrita ocurre en presencia del juez, o en sus inmediaciones, el control es inmediato. Para fines de efectividad y eficiencia, la mayoría de las infracciones al orden del juicio pueden ser sancionadas por el mismo juez que las percibe o las sufre, aunque éste tiene la opción de llamar a actuar a otro juez.5 En Colombia existe la tendencia a no recurrir a algún poder “inherente”, sino a los códigos y las normas que prevén las herramientas de poder que requieren los jueces para los efectos mencionados. Las situaciones en un escenario de juicio oral donde el juez debe considerar la imposición de sanciones, son muy variadas. En todo caso, como dice el Profesor Freund en el artículo citado a pie de página, “El sancionar el desacato surte efectos positivos, solamente en la medida que su posibilidad sirva para desincentivar a la conducta obstruccionista. El poder no se aplica para fines de retribución sino para fines preventivos”.
Para una discusión de estos aspectos ver “ Contempt of Court” Paul A Freund en Handbook for Judges, 1975
Las categorías (más no las actividades en sí) que están sujetas a este poder de sanción son: • Impedir, obstaculizar o no prestar la colaboración para la realización de una prueba o diligencia durante la actuación procesal. • Faltarle el respeto al juez en el ejercicio de sus funciones o por razón de ellas. • Solicitar pruebas manifiestamente inconducentes o impertinentes. • Actuar de forma temeraria o de mala fe. La temeridad o mala fe incluye una gama de situaciones tales como la carencia de fundamento legal en las actuaciones del proceso; alegar hechos contrarios a la realidad; utilizar las actuaciones procesales para fines ilegales, dolosos o fraudulentos; obstruir la práctica de las pruebas u otras diligencias; o el reiterado entorpecimiento de proceso. 3.2. Ejercicio de los poderes y los deberes Además del poder de sancionar, el juez tiene el deber de asegurar el orden y decoro del proceso. En el caso de Colombia este deber es patente y específicamente planteado en su ordenamiento procesal penal. Para evitar al máximo las oportunidades que puedan dar lugar a la imposición del poder del
juez, podrían tenerse en cuenta las siguientes observaciones: • Antes de iniciar el juicio, probablemente durante la audiencia preparatoria, el juez debe considerar la formulación de las “reglas de juego” que se aplicarán en el juicio. Estas pueden consistir en llamamientos de atención acerca de discusiones indebidas entre las partes, duración de alegatos, proscripción de alegatos inconducentes, impuntualidad de asistencia, conducta del imputado y los testigos, naturaleza y pertinencia de las objeciones, y otros incidentes o situaciones previsibles no definidos normativamente. • El juez puede hacer patente su disposición en cuanto a la utilización de sus poderes de sanción e insistir en la observancia del deber de lealtad y todo lo que este implica. • Al abrir las sesiones públicas, el juez debe amonestar al público presente y a los medios de comunicación acerca de la necesidad de mantener el decoro, y proscribir cualquier actividad que tienda a afectar el juicio negativamente. Si el proceso ha atraído la especial atención de los medios, el juez deberá establecer con ellos reglas mínimas de conducta, con el fin de garantizar el orden y el decoro, sin que esto obre en contra de los intereses de la
sociedad en cuanto a publicidad del proceso.
• Si después de tomar estas medidas de prevención, alguna persona incurre en un acto violatorio de las reglas de conducta o en un desacato, el juez debe hacer una simple amonestación, salvo que el acto sea doloso e intencional o que se haya amonestado previamente. • En el caso de imposición de alguna sanción, el juez debe anunciar su intención y notificar al sujeto acerca de las violaciones. El sujeto debe ser oído antes de la imposición de la sanción. Puede el juez postergar la imposición de la sanción hasta que termine el mismo, para efectos de guardar la continuidad del juicio. 3.3. Aspectos de control y orden La llegada a la escena nacional de procesos verdaderamente orales y públicos, con concentración y contradicción pública de la prueba, abre otro aspecto a considerar: el rol de los medios de comunicación en el juicio. Los medios deben jugar un papel importante en la materialización de las bondades del juicio oral y público, pues son los principales diseminadores de la transparencia y la publicidad, con la cual la sociedad se mantenga informada del quehacer de las autoridades
judiciales y de la administración de justicia. Sin ellos, el quehacer judicial seguirá siendo en ninguna medida importante, oscuro e 6 intransparente. Hay ciertas situaciones en donde el deber del juez le obliga a tomar medidas de prevención en aras, no de impedir el acceso de los medios y del público, sino más bien de evitar que él o su propia imparcialidad se vean afectados negativamente. Cuando no hay un jurado que proteger de conceptos, opiniones o prejuicios acerca del caso, la problemática gira alrededor de los siguientes temas: • Mantener el orden y evitar distracciones dentro de la sala de audiencias. • Evitar interferencias del juicio desde fuera de la sala, a través de faltas de respeto u obstaculización activa o pasiva. • Proteger contra la manipulación de los medios por parte de los sujetos procesales, con fines de afectar el proceso de juzgamiento. • Evitar la mala fe o temeridad de cualquier parte tendiente a frustrar el actuar procesal. • Contener la insistencia de presentar pruebas manifiestamente inconducentes o impertinentes. • Promover el debido respeto y la desobediencia a las decisiones judiciales.
Ver Binder, Alberto, Justicia Penal y Estado de Derecho, Ed. Ad Hoc, 1993 y Wright, Donald R. Fair Trial and Free Press, Practical Ways to Have Both, Handbook for Judges, The American Judicature Society, 1975
• Evitar comportamientos contrarios solemnidad del actuar procesal.
La tendencia actual en Colombia es la de dotar al juez de amplios poderes de sanción para una gama muy amplia de conductas y establecer un procedimiento básico para su imposición. Además de la descripción de categorías generales de conductas sancionables, se le concede al juez la discreción de imponer o no las sanciones, después de conceder al infractor una oportunidad de explicarse. Las sanciones son de inmediata ejecución sin recurso alguno. El uso del poder del juez en estas circunstancias puede ser sumamente delicado. El juez tiene que sopesar los valores del sistema y la Constitución Política, con los intereses de la sociedad y la aplicación de una justicia efectiva y expedita. Sin embargo, su esencia es clara: en la medida que alguna actuación de los medios afecte directamente la seguridad u orden en el juicio, la solución es fácil: el juez controla por la vía de amonestación o sanción, según la gravedad y reiteración del caso. En las circunstancias en que las partes realizan acciones de manipulación sobre los medios, una interpretación razonada de las normas le permitiría al juez tomar las medidas correctivas contra la parte y no dirigirse a los medios sino para corregir las impresiones erróneas. El peligro a evitar en todo caso, es que el proceso se desenvuelva en un “dime que te diré” público y escandaloso.
3.4. Escenarios específicos para ejercer el control Escenario 1. En la audiencia preparatoria el juez ordena a las partes intercambiar nombres de testigos, declaraciones y cualquier otra evidencia que se incorporaría en el juicio. Posteriormente el fiscal, en el juicio, intenta incorporar una prueba pericial sin que haya intercambiado la misma con la defensa. Escenario 2. Durante la Audiencia Preliminar, el juez limita a las partes a media hora cada uno para efectos de presentar sus alegatos de apertura. Posteriormente el Defensor insiste en seguir exponiendo después de vencido este término. Escenario 3. En el juicio, la acusada insiste en hacer señas amenazantes a los testigos en su contra y en insultarles abiertamente. El juez la amonesta dos veces sin efecto. ¿Cuáles son las opciones para mantener el control? Escenario 4. El fiscal insiste en hacer preguntas sugestivas a los testigos
de cargo. El defensor, obviamente preocupado por la tergiversación de sus versiones, objeta repetidas veces y cada vez. El juez lo halla a lugar. No obstante el fiscal sigue de la misma forma. Escenario 5. Miembros del público hacen comentarios en alta voz acerca de la apariencia y testimonio de varios testigos durante el juicio. Algunos cargan celulares que constantemente suenan durante el juicio. Escenario 6. Miembros de la prensa insisten en entrar y salir durante las actividades del juicio, creando un ambiente de confusión y distracción. Al llamarles la atención el juez, responden que es necesario para mantener informadas de sucesos importantes a sus organizaciones. Escenario 7. Durante el juicio, sale en la pagina “Justicia” una fuerte crítica de las actuaciones del juez, respecto a su supuesto favoritismo hacia la defensa en su resolución de objeciones y la exclusión de prueba ilícita (fundamentada en un allanamiento sin orden judicial). Resulta que la fuente de la crítica es el fiscal.
4. Habilidades y Destrezas Especiales 4.1. Tomar apuntes Tradicionalmente los jueces no toman apuntes para efectos de referencias rápidas para resolver controversias que surgen dentro del juicio o durante el proceso deliberativo precursor del fallo y la sentencia. Ante esto, no les queda más remedio que recurrir a los apuntes del secretario o a sus propias memorias de eventos muchas veces confusos o complicados. Al rededor de esta necesidad, ha crecido en algunos países la práctica de grabar con grabadora común y corriente lo preciso del juicio y de escucharlo de nuevo antes de fallar. También se recurre a la grabación durante el juicio para resolver ocasionales controversias (si, por ejemplo, un testigo dijo o no dijo, o si hubo prueba de cadena de custodia respecto a alguna evidencia física). Esta práctica tergiversa la potencial agilidad del proceso oral, ya que es innecesariamente engorrosa. Lo ideal para efectos de control del juicio y su resolución, es que el juez tome buenos apuntes. El buen juez toma apuntes durante el juicio y los consulta periódicamente durante el mismo. Recurre a los medios mecánicos o electrónicos de reproducción solamente en última necesidad, ya que estos no son para el juez del juicio sino para los que eventualmente consideren alguna impugnación de la sentencia o las resoluciones de aquel.
Tomar apuntes durante un juicio oral necesario para los siguientes propósitos:
• Recordar pruebas importantes. • Revisar las pruebas. • Organizar la información de forma comprensible y de fácil acceso. • Ayudar en la eliminación de posibles prejuicios o conceptos errados, manteniendo la imparcialidad. • Ayudar en el proceso de decisión (fallar). Pero estos propósitos son solamente los más obvios. Como ya se ha dicho, uno de los principales atributos del juez en el juicio es el de controlar la gestión de las partes, evitar excesos de toda índole, mantener el orden y asegurar la conducencia de la prueba y el decoro del proceso. Tomar buenos apuntes es una ayuda importante al respecto. Algunos litigantes poseen talentos y dones considerables en cuanto a convencimiento y persuasión. Si el juez no está siempre alerta puede encontrarse en una situación en donde uno o los dos abogados asume el control del juicio. Teniendo a mano un juego de apuntes de fácil acceso, se evita esta situación. Por ejemplo, cuando el abogado alega que determinado testigo ha dicho tal cosa y sus apuntes indican otra cosa. O que tal evidencia física ha sido ya incorporada y no fue así. Las situaciones son
innumerables, pero en todo caso el juez, para mantener su autoridad, tiene que tener de forma fundamentada la última palabra. De lo contrario se reduce a un mero espectador de la pelea entre las partes, una pelea que, por ausencia del juez, pierde su razón fundamental, la búsqueda de la verdad. Un de los principales enemigos de la resolución justa del juicio es la confusión y algunos abogados son maestros en sembrarla. Es otra forma de quitarle de las manos al juez el control del juicio. En el caso planteado arriba, una de las mejores herramientas para evitar que esto pase es que el juez, mediante la dura pero gratificante tarea de tomar buenos apuntes, se mantenga en una posición invencible frente a los sucesos del juicio. 4.1.1. apuntes Categorías de organización de los
En cualquier juicio hay ciertas categorías o pasos que requieren de la continua atención del juez, sobre los cuales no hay siempre constancia en acta. Para efectos de rápida consulta, hay formas de organización lógica que le pueden servir al juez. Categorías de información necesarias y de constante consulta para el juez son los siguientes: • Acuerdos de la Audiencia Preparatoria. • Cuestiones de competencia y radicación. • Elementos del tipo de delito a probar.
• Normas, jurisprudencia pertinente. 7 • Estipulaciones
El Juez puede ir llenando este listado de chequeo, efectos de ir registrando los requisitos mínimos necesarios para que el juicio avance. A la vez puede anotar sucesos y puntos controvertidos resueltos y no resueltos, y tratar de despejar la inevitable confusión de algunos momentos del juicio. Puede haber muchas mas formas de mantener este “registro” informal acerca de los hechos del juicio. Lo esencial es que el juez vaya creando una fuente de referencia para poder responder rápida y ágilmente a las exigencias que le impone el juicio oral. 4.1.2. utilidad Técnicas para tomar apuntes de
Hay numerosas técnicas para la toma de apuntes. Cada juez debe desarrollar la metodología que mejor le convenga. Además, en la medida que la tecnología de reproducción específicamente relacionada con el juicio avanza en Colombia, el acceso mas o menos conveniente y fácil a lo grabado se mejorará también, afectando a la manera como conservamos lo importante para uso del juez en
Los hechos sobre los cuales no hay controversia y las partes, por acuerdo previo, manifiestan que se den por hechos probados en el juicio.
juicio. Algunas técnicas utilizables o adaptables son las siguientes:8 • Apuntes que siguen el orden en que la prueba es presentada. • Apuntes cronológicos. • Listados de chequeo. • Apuntes en el marco del listado de chequeo. • Designación especial de pruebas claves. 9 • Utilización de apuntes “tiempo real” . • Resumir los apuntes oportunamente. Los expertos en el área de memoria y la toma de apuntes recomiendan varios procedimientos generales para hacer más eficaz la tarea: • Utilizar una carpeta que le permita quitar y agregar páginas. • Usar carpetas distintas o divisiones que mantienen separados casos distintos. • Colocar fecha y caso al comenzar cada página. • Dividir cada página en columnas y mantener los apuntes de un lado y la otra columna para aclaraciones, resúmenes e índices (para ubicar temas). • Asegurar que, para ahorrar tiempo, los apuntes sean legibles. • Utilizar abreviaciones y síntesis.
Adaptado del módulo 7 del Skills Based Orientation and Training for Newly Elected or Appointed Judges, supra. 9 Es decir: utilización de medios tecnológicos de vanguardia para referenciar los más importantes en la grabación cuando ocurre. Sintetizar lo grabado de forma automática.
• Hacer y separar ideas mediante incisos y subrayar utilizando símbolos para puntos o pruebas claves. • Mantener un propio registro de la incorporación e importancia de pruebas físicas, peritajes y croquis. • Revisar periódicamente los apuntes durante el juicio. Muchos jueces lo hacen cada día antes o después de sesionar. • Recordar que los apuntes son personales, no son ni para las partes, ni para el público, ni para un expediente. Son una ayuda al efectivo y justo proceso de juzgamiento. Se puede aproximar lo que sería un formato común de organizar apuntes cronológicamente: Caso: María Vives Audiencia 09Preparat Defensa 09oria solicita 03 excluir testimonio de agente Malaspina., por ser testigo de oídas.
Fecha Tipo Actuación Observaciones
Resuelto. No entra su informe por ser testigo de oídas. Lo que él observó personalmente sí.
Fiscal afirma que ¿Estipulacion indagó sobre es? Los otras presentes posibilidades concuerdan para acelerar el que los proceso, pero no efectos de la encontró alguna
víctima son genuinos, por tanto no se prueba esto con cadena de custodia. ¿Otros problemas?
Fiscal: Ninguno. Estamos listos para el juicio. Defensa: También estamos listos. Los presentes niegan cualquier posibilidad. No dice qué prueba.
¿Preacuerdo s? Alegatos de apertura Fiscal: Se trata de un hurto calificado, la prueba lo demostrará.
En el contrainterrogat orio, acepta que Testigos: no podía ver bien Clarita por la poca luz Estrella: que había. No Declara pudo identificar haber visto los bultos. salir a la Acredito imputada elemento “furtivament “apoderarse” e” con bultos por la inferencia.
entre los brazos. Otra manera de organizar los apuntes con respecto al juicio y las inferencias de la prueba, sería según los elementos del tipo: Caso: María Vives Delito: Hurto calificado Arts. 239,240 CP. Parte: Fiscalía Era oscuro y tenía Apoderamien Testimonio to de clarita que asomarse por Estrella que el techo de su la vio salir carro para ver. furtivamente ¿Pudo ver bien? con dos objetasen la En mano y contrainterrogatori dirigirse al o la defensa saca carro de ella” que la testigo había tenido ¿Dolo? altercados con la acusada. ¿Prejuicios? ¿Venganza? Obtener Ninguna Inferencia de provecho directa. actitud, etc. Soporta intención. 10 Salarios mínimos Aprovechami ento de la indefensión Otros
Elementos Prueba Observaciones
No hubo prueba de valor. Víctima Víctima es hampa. herida y No es creíble. Pero semiconscien no niega posesión. te
factores jurídicos Otros factores probatorios
Sumario 1. Objetivos. - 2. Naturaleza del juicio oral. - 3. Audiencia preparatoria. – 4. Alegato de apertura. 5. Interrogatorio y contrainterrogatorio. - 6. Alegato de clausura. – 7. La sentencia.
El juez desarrollará habilidades y destrezas para la dirección y control de juicio oral, a partir del ejercicio de sus poderes y deberes en el marco de la legalidad, la igualdad y la justicia. 1.2. Objetivos Específicos Al finalizar la unidad temática, los discentes serán capaces de: 1.2.1. Distinguir las formas de producción e incorporación de la prueba en los sistemas escritos versus el juicio oral acusatorio. 1.2.2. Desarrollar mecanismos de manejo y organización para asegurar el control de la gestión de partes y para que sus propios procesos sean certeros y eficientes.
2. Naturaleza del Juicio Oral 2.1 Antecedentes
La sistemática procesal penal en Colombia ha trasegado por los sistemas inquisitivos y los mixtos con tendencia acusatoria, que permiten un juicio oral. Sin embargo, tradicionalmente el proceso colombiano se caracterizó por su carácter eminentemente escrito. Bajo este modelo, las piezas probatorias se incorporan al proceso mediante los actos del sumario en forma escrita y éste se constituye en la etapa primordial en cuando a la incorporación de la prueba. Este tipo de procesos son desconcentrados, sin publicidad y sin inmediación (salvo para el Fiscal o su subordinado a la hora de la investigación). La contradicción de la prueba, tan importante para
la “búsqueda de la verdad” en las tradiciones acusatorias primitivas, es efímera. El formalismo, secuela del temor a la incertidumbre que implican los procesos verdaderamente orales, hace al observador de afuera creer que muchas veces lo que menos importa es que el juez conozca los hechos a fondo, para poder fallar con base en ellos (la delegación de funciones jurisdiccionales sería “prueba indiciaria” de esto). Tradiciones apegadas a esta reverencia a la palabra escrita impulsan prácticas tales como el “dictado” de los interrogatorios y testimonios sobre una máquina de escribir o un computador, lo cual tiende a impedir la verdadera inmediación de la prueba y la claridad que es una de las bondades de la oralidad. Sin embargo, el orden procesal escrito y formalista no impide que el proceso de juzgamiento sea oral, aunque la existencia del sumario que incorpora prueba anterior al juicio, es un factor disuasivo (¿porque repetir lo que ya está en el proceso?). El problema no es tanto de leyes sino de costumbres. El los llamados sistemas “mixtos-modernos”, representados en el de Costa Rica a partir de 1974, se conservaron algunos elementos de los anteriores sistemas inquisitivos, en especial el sumario o instrucción, en el cual no tan solo se investiga el caso de la forma tradicional con un juez de instrucción, sino que también se
incorpora la prueba al expediente en forma escrita, sin mayor inmediación ni oportunidad de controversia. En la etapa de juzgamiento se realiza un juicio oral, supuestamente con actividad probatoria. En realidad, los juicios se reducen a la lectura de las pruebas y los alegatos de las partes, con poca actividad probatoria más allá de lo que exista en el expediente. 2.2. El juicio oral en un sistema acusatorio
Ante el panorama anterior, se fueron desarrollando reformas que restan valor al producto probatorio del sumario, en favor de la práctica de pruebas en el juicio. La tendencia a lo largo y ancho de América Latina en los últimos años, ha sido de oralizar los procesos penales en un marco acusatorio. Esto ha implicado un desarrollo lento y de reconocimiento de los rezagos culturales que han retardado la realización del sueño de una justicia más transparente y garante. Bajo este esquema, el juez ya no decreta prueba salvo en contadas ocasiones. En la medida en que los nuevos sistemas latinoamericanos lleguen a ser mas “acusatorios”, la producción de los medios de convicción y su presentación queda en manos de las partes. El juez se dedica a la función que implica el término juez, la de juzgar. Esto a su vez necesita un cambio de actitud por parte de los sujetos procesales. El juez ya no es el que
controla la investigación, sino es el fiscal con intervención del juez, solo en la medida que requiere autorización para determinadas diligencias. El papel del juez no se reduce. Más bien se racionaliza en la etapa más importante del proceso: el juicio. Él es la pieza central alrededor de la cual la actuación de las partes gira, ya que todos los esfuerzos se dedican a convencerle de alguna verdad.10 En el juicio verdaderamente acusatorio ya no hay prueba en el expediente y el juez es expuesto a ella en un ámbito de contradicción adversativo, mediante el interrogatorio y el contrainterrogatorio. Es ayudado en su tarea de valoración y resolución por las intervenciones de las partes, principalmente por medio de sus alegatos de apertura y clausura. Tiene que efectuar, al fin del juicio, la ardua labor intelectual de análisis de la prueba y su relación o pertinencia a las normas jurídicas que motivan la acusación. Para que todo esto funcione sin caer en un caos interminable, el juez se impone como árbitro y autoridad sobre la actuación de las partes. Los alegatos de apertura y de cierre, los interrogatorios y contrainterrogatorios, actividades centrales del juicio oral, tienen como propósito la producción ordenada de la prueba para exponérsela al que la recibe y tiene el deber de “decidir” sobre su significado jurídico: el juez. Por tanto, el empeño del juez
es asegurar que ésta sea legal y conducente. En adición, debe asegurar que la conducta de las partes y sus pretensiones dentro del juicio obedezcan las exigencias de la economía judicial, la ética y la urbanidad, ya que es el juez la única “autoridad” capaz de asegurar estos elementos tan importantes y transparentes, dentro de una tradición oral donde impere la publicidad.
Esta audiencia es, probablemente, el acto “prejuicio” más importante para el juez de conocimiento. Es peligroso no prestarle la atención que amerita, como etapa de planeación y asentamiento del juicio, para que éste proceda de forma justa, expedita y ordenada. Antes de iniciar la discusión acerca de la importancia de la audiencia preparatoria y los procedimientos principales de la misma, es conveniente mencionar que la oralidad y sus elementos sustanciales, traen al escenario la resolución de incidentes del proceso antes del
juicio, por vía de procedimientos “probatorios”. Esto implica la realización de “mini-juicios” con participación de testigos, peritos y aporte de pruebas físicas para resolver cuestiones importantes tales como la exclusión de la prueba ilícita. Es importante que el juez de conocimiento tenga en cuanta esta faceta de nuevo procedimiento penal, para ir desarrollando las prácticas mas adecuadas al respecto. Esta audiencia es de suma importancia desde la perspectiva de la eventual fluidez y coherencia del juicio oral, ya que se debe utilizar para la planeación del mismo. Permite que el juez y las partes discutan y lleguen a acuerdos acerca de aspectos preliminares, tales como el orden en que se van a presentar las respectivas pruebas, su admisibilidad, la identificación de los hechos y aspectos no controvertidos11 (estipulaciones), las solicitudes de exclusión de pruebas ilegales por cualquier motivo, etc. La audiencia preparatoria representa la oportunidad para que las partes, principalmente la defensa y el Ministerio Público12, rectifiquen las pretensiones de la Fiscalía de introducir pruebas que pueden ser ilegales. Los incidentes importantes presentarse o ventilarse en
que deben la audiencia
Al respecto de este último, un ejemplo común sería la idoneidad de algún perito o la autenticidad de algún elemento material para evitar asentimiento en testimonios de cadena de custodia. 12 Ver Art., 127-129 del Proyecto. Su intervención dependerá de las políticas que debería de fijar el Procurador General. Sin embargo su veeduría del debido proceso y los derechos
preparatoria, deben ser comunicados con anticipación. Esto lo hacen las partes interesadas mediante las solicitudes del caso, como por ejemplo, la solicitud de exclusión de alguna prueba ilícita. La tendencia actual en Colombia sobre la función de la audiencia preparatoria es la siguiente:
Ventilar problemas y deficiencias acerca del procedimiento continuado de 13 descubrimiento . La sanción inmediata por no haber cumplido con el descubrimiento de todo elemento de cargo y de descargo es su eliminación como pruebas en el juicio, una medida grave que necesariamente puede contribuir a la impunidad. Por esto se deben considerar otras medidas o sanciones según el grado de negligencia o dolo por parte del Fiscal. Descubrir los elementos materiales probatorios en poder de la defensa. El juez debe velar para que le defensa no guarde ni oculte algún elemento material de prueba que interese al proceso, esto para que el fiscal tenga oportunidad de estudiar cualquier elemento e investigar su procedencia y carácter. Inclusive, excepcionalmente tales descubrimientos por parte de la defensa, revelan una falla
“Continuado” en el sentido de que este proceso se viene realizando a partir de la audiencia de lectura de la acusación.
esencial en la teoría del fiscal, lo cual puede contribuir al impulso de preacuerdos, etc. • Enunciar las pruebas de la Fiscalía y la defensa para el juicio. Este procedimiento permite al juez estimar el tiempo necesario para el juicio y, en atención a esto, indagar acerca de los testigos y los estimados de tiempo de cada parte. Por eso es importante que exista algún tipo de constancia acerca de lo dicho, siendo probable que, según la complejidad del entorno probatorio, el juez quiera levantar un auto registrando lo mismo para que sirva de guía en el juicio. Hacer estipulaciones acerca de hechos no controvertidos. Oír al acusado en eventual aceptación de cargos, en cuyo caso la sentencia será reducida. En este caso el juez debe inquirir al imputado, a la defensa y al fiscal, para cerciorarse de que la aceptación es producto de la propia voluntad del imputado con pleno conocimiento de las consecuencias. Es conveniente reducir este procedimiento a auto, para tener constancia en acta de lo sucedido, tanto para efectos de transparencia, como para dejar constancia contra cualquier impugnación posterior con base en fraude, coacción o falta de conocimiento de las consecuencias de su aceptación. Un formato puede ser:
• La edad, el grado de escolaridad y otras circunstancias que demuestran la capacidad del acusado. • Su entendimiento acerca de los cargos que pretende aceptar, las sentencia que se impondrá, los derechos a que pretende renunciar, etc. • Si han habido promesas o amenazas por parte de cualquier persona para que acepte los cargos. • Si efectivamente hay base fáctica y jurídica para sustentar la aceptación de los cargos. • Si se ha discutido la posibilidad con su defensor y éste le ha informado de las consecuencias. 3.2. Situaciones Especiales 3.2.1. La Prueba Inadmisible
Durante la Audiencia Preparatoria el juez decidirá sobre las solicitudes de exclusión de pruebas inadmisibles. Por inadmisibles se tienen los medios probatorios que violan alguna regla establecida por el Código. Ejemplos serían, prueba de referencia u “oídas”, pertinencia de alguna prueba, cadena de custodia o algún problema de autenticidad de algún documento o elemento físico, valor perjudicial excesivo, etc. Esto proporciona a las partes la oportunidad de anticipar las oposiciones que de todas maneras podrían
haberse presentado en pleno juicio en el momento de ofrecimiento de la prueba. La razón por la cual las partes presentarían de antemano sus oposiciones (en la medida que el descubrimiento haya sido lo suficientemente completo como para permitir su formulación), es para tener la seguridad de que determinado ofrecimiento de prueba es o no admisible, para poder ajustar su estrategia y su teoría del caso de conformidad con tal realidad, ya que esperar hasta el momento del juicio para presentar una oposición siempre es riesgoso. El Juez debe promover en toda ocasión tales cuestionamientos de parte, teniendo en cuenta la economía procesal y la tranquilidad del juicio. Si bien es cierto que la mayoría de solicitudes de inadmisibilidad son proferidas por la parte que se opone a la prueba, habrá ocasiones en las cuales el mismo proponente de determinada prueba promoverá su admisibilidad anticipada, en caso de que tenga duda, por medio de una solicitud en la audiencia preparatoria. El juez puede fallar sobre tal solicitud con toda tranquilidad, ofreciendo al contrincante la oportunidad de réplica y fundamentación. Para tal efecto pueden ser convenientes dos mecanismos: • Que el proponente, sea él u otra parte quien solicita la resolución de admisibilidad, haga un ofrecimiento de prueba describiendo de
qué se trata, su fuente y propósito, y su contenido, con detalles suficientes como para que el juez tenga elementos de juicio para resolver su admisibilidad. El tal caso es importante que esta presentación verbal sea clara y que el juez la conserve en sus apuntes o mediante resolución escrita, para que en el momento de incorporación al juicio se asegure que la prueba es la misma. • En caso de una prueba complicada o duda acerca de la versión del proponente o el opositor, excepcionalmente el juez debe escuchar la misma o examinar una versión escrita si la hay.
El peligro radica en que de todas maneras el que eventualmente tendrá que valorar la prueba escuchará acerca de él, admisible o no. 3.2.2. La Prueba Ilícita La prueba ilícita o ilegal es la que, siendo perfectamente conducente, fue recopilado o descubierta en forma ilegal (o las pruebas descubiertas o derivadas a raíz de tales pruebas), de tal forma que los derechos del imputado serían vulnerados de ser incorporada y valorada en su contra en el juicio. Si bien es cierto que el juez de garantías ejerce control sobre algunos aspectos de las etapas previas y de la actuación de la Fiscalía y de la policía investigativa, hasta tanto no haya contradicción y la entrada al proceso de la defensa, la
ilegalidad de la prueba no se vislumbra en todos los casos. Es una de las muchas bondades de los esquemas adversariales/orales, donde la defensa, cuyo interés es poner a prueba la teoría del fiscal, puede cuestionar la legalidad de la prueba y poner en evidencia sus defectos. Esto se hace en varias etapas incluyendo en el mismo juicio y el juez tiene una especial encomienda al respecto, ya que es él quien debe “respetar, garantizar y velar por la salvaguarda de los derechos de quienes intervienen en el proceso”. Es importante acordarse, sin embargo, que en el ambiente acusatorio-adversarial son las partes quienes deben elevar estas cuestiones a la consideración del juez. Cuando a la parte opositora le es evidente la ilegalidad de algún medio probatorio anterior al juicio14, lo cuestiona en la audiencia preparatoria mediante la solicitud de exclusión del mismo. Para efectos de notificación y debida preparación, el Juez debe insistir en que el solicitante haga la solicitud en forma escrita fundamentándola brevemente, previo a la audiencia. Si hay necesidad de citación de testigos o peritos, se debe puntualizar la misma y pedir que sean citados a la audiencia. Esto permitirá que el proponente, generalmente el fiscal, prepare su respuesta. Además permitirá
La tendencia en Colombia es a permitir que la defensa solicite la exclusión de la prueba ilícita a nivel de audiencia preliminar o en la preparatoria. Si el Ministerio Público puede o no actuar en esta forma, es cuestión abierta en este momento. Por las razones enunciadas es factible argumentar que, para cumplir con sus facultades, puede hacer tales solicitudes.
que se citen a audiencia para efectos de declarar, a los testigos necesarios. Por ejemplo, si se alega alguna falsedad en la fundamentación de algún registro domiciliario sin orden del fiscal, hecho con base en el supuesto consentimiento del imputado. E este caso, ¿cómo se demuestra si hubo o no consentimiento real (versus coacción)? Por la declaración de los que lo recibieron y del que lo dio. Esto garantiza la inmediación y la publicidad, además de cumplir con el principio de contradicción. De todo esto surge el concepto de “audiencias probatorias”, en el sentido de que existe alguna controversia que no tiene que ver directamente con los fines del juicio, pero que es conveniente resolver anticipadamente. Esta es la tendencia actual en Colombia. Al respecto la audiencia siguientes pasos: • • • podría seguir los
Asegurar la presencia de los sujetos procesales necesarios para la realización de la diligencia. Preguntar a las partes si hay necesidad de practicar pruebas. Conceder la palabra al quien solicita la exclusión para que explique (a manera de un alegato de apertura en miniatura) su posición. Conceder la palabra para los mismos efectos al fiscal y al Ministerio Público.
Permitir que el solicitante presente sus pruebas mediante el formato (si no el rigor) del juicio mediante interrogatorio. Permitir que el fiscal contrainterrogue y que presente sus testigos, los cuales serán contrainterrogados por el solicitante. Permitir argumentación y requerir que las partes fundamentan sus argumentos en la prueba y en el derecho.
La citación previa de los testigos requiere solicitud de las partes. 3.3. Autos Interlocutorios Dada la trascendencia de algunas de la diligencias de la audiencia preparatoria, es conveniente que lagunas actuaciones sean reducidas a auto. Lo obvio son las situaciones que pueden afectar un derecho fundamental o la integralidad del juicio, por ejemplo, la exclusión de alguna prueba ilícita o inadmisible. Pero también las resoluciones que orientan al juicio, tales como las que requieren descubrimiento o que captan los acuerdos acerca de las prueba de cada parte a manera de ayuda de memoria. Son útiles tanto para el juez como para las partes posteriormente, sobre todo durante el juicio, cuando de pronto una parte no sigue los lineamientos asentados durante la audiencia. Un procedimiento útil al respecto, es buscar que las partes estén de acuerdo con lo asentado en
el auto, mediante la provisión de un borrador solicitando sus observaciones y sugerencias antes de oficializarse aquel. En Colombia es común que se requiera auto interlocutorio en caso de resolver algún incidente o aspecto sustancial. Casi todo lo que se resuelve a la altura de la audiencia preparatoria, es “sustancial”. 3.4. La Prueba Anticipada
La prueba anticipada representa una oportunidad excepcional de incorporación de pruebas previamente al juicio, cuando existen circunstancias o “motivos fundados”: • • • Que sobrevendrá la muerte del testigo. Su ausencia prolongada y difícilmente evitable. Su incapacidad u otra amenaza similar.
Las solicitudes de prueba anticipada se presentan en la audiencia de formulación de la acusación o en la audiencia preparatoria y, de ser admitida, el juez debe citar a las partes, como si fuera un juicio, aplicando las mismas reglas de prueba y del juicio. El hecho de que la actuaciones del proceso pueden tomar lugar en cualquier sitio idóneo, implica lo obvio: que en caso de un testigo hospitalizado o en otra circunstancia que le imposibilite estar en la sala de juicios, el
entorno esencial se debe trasladar a donde esté él, para la realización de procedimiento15. Algunas circunstancias que pueden fundamentar la necesidad de practicar una prueba anticipada son: • La enfermedad o estado físico de algún testigo clave que indique la improbabilidad de que pueda asistir al juicio, porque se puede morir primero o porque no puede tolerar el traslado. El inminente traslado hacia el exterior de alguna persona, antes de la probable fecha del juicio. El estado de indigencia y desarraigo de alguna persona, quien en el momento se encuentra a mano, pero con poca probabilidad de declarar por estilo de vida o indigencia, en otras palabras, quien de un momento para otro desaparece. Un viajero, turista o comerciante que se encuentra temporalmente en el país. Un diplomático o personal técnico de alguna embajada, quien puede ser trasladado de un momento para otro. Personas no residentes del país. 4. Alegato de Apertura 4.1.
En este sentido, la tendencia en Colombia es más restrictiva que en otros latitudes procesales, en donde el procedimiento puede tomar lugar fuera de la presencia del juzgador y, a veces, sin contradicción, si las circunstancias lo justifican.
Esta actuación, prácticamente la primera de naturaleza “adversarial”16 al iniciar el juicio, es la primera oportunidad para que el juzgador conozca la posición de las partes en detalle, ya que idealmente es la expresión inicial de su teoría del caso. El abogado preparado, el que haya analizado e investigado adecuadamente su caso, aportará un elemento valioso al proceso de juzgamiento mediante un buen alegato de apertura. Presenta de manera sintética y adecuada su teoría y como la va a validar durante el juicio. En cambio, el que no se prepara, no solo queda mal, sino que pierde credibilidad con el juez y el jurado, pierde el tiempo y también los recursos de las instituciones a cargo de la administración de la justicia. El Propósito de este alegato no es argumentar ni persuadir, sino simplemente darle al juzgador una vista coherente de lo que es su posición (lo que él diría, es su “teoría del caso”) y anticipar el orden y contenido de la prueba que va a presentar. El alegato de apertura le sirve al juez como una contextualización que le ayuda a seguir con mayor comprensión la presentación de cada parte. Es análogo, en cierto sentido, al ordenamiento lógico y cronológico de un expediente o de un resumen, pero a viva voz.
Este término se utiliza para enfatizar uno de los valores mas importantes de lo acusatorio: la contradicción como mejor instrumento en la determinación de la verdad.
Cuando no se tiene a mano el expediente tradicional con las principales piezas probatorias, es esencial una “inducción” al proceso de juzgamiento, para quien no ha conocido detalles de su marco fáctico. Los alegatos de apertura deben poner en relieve la controversia al juzgador, cosa que lógicamente el juez querrá saber, ya que al cerrar la etapa de pruebas, después de los alegatos finales, tiene que resolverla.
Para que el alegato de apertura sea útil al juez, debe obedecer las siguientes reglas: • El abogado debe ser breve y conciso. El juez debe considerar, al abrir el juicio o durante la audiencia preparatoria, darle a las partes un tiempo máximo para cada intervención. Posteriormente debe controlar los tiempos estrictamente. • No se debe permitir argumentación. Esto ocurre cuando el discursante intenta adscribir un significado a la prueba anunciada, hacer argumentos jurídicos o especular sobre hechos no anunciados. Un ejemplo sería la utilización de analogías para explicar la prueba: “es como” o “si
fuera”, etc. En esencia, el control de las intervenciones radica en el juez y lo que él considera, tomando en cuenta el propósito útil para su comprensión. Hacer argumentación en el alegato de apertura es siempre objetable. • Se puede permitir la utilización de apoyos visuales. El alegato de apertura es un mero anuncio de lo que la parte cree va a ser la prueba que sustenta su teoría. Es permitido utilizar cualquier apoyo técnico visual, siempre y cuando sea una forma de expresión eficiente y le ayude al juzgador a comprender mejor la ponencia. • Controle los tiempos, conducta y contenidos. El juez debe saber lo que se requiere y no hay lugar para conductas escandalosas, aseveraciones lascivas a la dignidad de ninguna persona, ni material inconducente (de ahí la proscripción de la argumentación). • Mantenga la mente abierta. Debe recordarse que a esta altura del proceso no se tienen elementos de juicio suficientes como para formular una tesis. Estas intervenciones pueden ser muy útiles a manera de trasfondo, pero de igual manera, si las partes no comprenden o se salen del marco, simplemente pierden el tiempo del juzgador.
Es recomendable tomar apuntes durante esta fase. Revisar estos apuntes es una manera efectiva de poder seguir el proceso probatorio, entender las posiciones de las partes y mantener el control. 4.3. Escenarios de intervención del juez
Argumentación Fiscal: La conducta de la acusada no es solamente repugnante sino abusiva, deshonesta y… Juez: Por favor Sr. Fiscal, adscríbase a las reglas y propósitos del alegato de apertura y no argumente ni caracterice las pruebas que pretende incorporar. Argumentación Jurídica Defensor: Y el Sr. Fiscal está muy equivocado cuando dice que este es un hurto calificado, ya que el Profesor Luis Fernando Tocora nos dice en su obra Derecho Penal que … Juez: Sr. Defensor, esta no es la ocasión de presentar argumentos legales. Me interesa saber es la posición de la defensa respecto a los hechos que acaba de exponer el Fiscal.
Exposiciones Inconducentes
Fiscal: Y cuando yo era niño solía andar por las orillas del caudaloso Río Magdalena en los atardeceres tropicales de aquella época… Juez: ¿Es esto pertinente?
En estos escenarios se presume que no ha habido protesta por parte del contrincante, quien está en su derecho de oponer y objetar la intervención si es inoportuna e inapropiada. En tal caso el juez resuelve la oposición. Si no protesta, le incumbe al juez controlar los excesos. 4.4. Interrogantes
¿Qué pasa si al terminar un alegato de apertura el panorama queda confuso o provoca incertidumbre? En casos como este, el juez, si se trata de juicio con jurado, no debe intervenir, ya que esto invade la función del mismo. En cambio, si es juicio en derecho, es decir, con juez único o tribunal colegiado (caso Costa Rica o Guatemala), el juez puede pedir claridad sobre puntos específicos ya que los alegatos son para ilustrarlo acerca de la teoría del caso de las respectivas partes. ¿El Juez puede limitar la actuación de las partes en cuanto al alegato de apertura?
Sí, en los términos mencionados. El derecho a la defensa no incluye la oportunidad de hablar interminablemente en meros alegatos. Tampoco incluye una licencia libre para incurrir en todo tipo de irrelevancias o divagaciones impertinentes. Lo mismo se aplica al fiscal. El tiempo lo debe fijar el juez antes de comenzar los alegatos, tomando en cuenta la complejidad del caso, la seriedad o gravedad de la acusación, la naturaleza y complejidad de la probable prueba y los pareceres de las partes. ¿Se debe permitir intervenir a más de un abogado por parte? No es conveniente. Durante la audiencia preparatoria o en algún momento oportuno antes de iniciar el juicio, el juez debe fijar las reglas de juego. Entre estas debe figurar la proscripción de intervenciones múltiples. ¿Es necesario esperar una objeción antes de actuar? No, las objeciones son una ayuda para el juez, no obstante que éste ejerce el control necesario para asegurar la regularidad, la economía procesal, la actuación leal y la ética de las partes.
5. Interrogatorio y Contrainterrogatorio 5.1. Aspectos generales
El sistema acusatorio permite interrogatorio directo, contrainterrogatorio, re-directo y recontra, como mecanismo por excelencia de producción de prueba en el juicio oral. Estas figuras son sujetas a varias reglas para fines de asegurar la espontaneidad del testimonio y su veracidad en función de la oportunidad de contradicción. El Juez es el receptor del producto de estas diligencias tan cruciales; pero también es el árbitro, que decide las cuestiones preliminares de conducencia, pertinencia, utilidad etc. A distinción de los sistemas acusatorios-adversariales en donde el juzgador es un jurado popular17, el juez, debido a su carácter de jurista profesional, no estará tan fácilmente manipulado por pruebas inconducentes, capciosas o perjudiciales. Siendo esto así, la observación de las reglas que rigen la producción de la prueba mediante sus principales vías (el interrogatorio y contra interrogatorio) por parte del juez, se debe concentrar en los siguientes factores:
No decimos “jurado de conciencia” porque son jurados instruidos que fallan en derecho.
legalidad. conducencia. eficiencia y la economía procesal. igualdad de partes.
Es usual que los testigos sean preparados por parte del que les cita a declarar. Preparar al testigo en el sentido de familiarizarlo con los temas del interrogatorio, advertirlo acerca de lo que podría ser el contra interrogatorio, familiarizarlo con los procedimientos, los actores y el ambiente físico de la sala de debate, es legítimo y deseable, ya que hará mas fluida y eficiente la presentación del sus testimonios. Desde luego, si una parte excede las diligencias legitimas de la preparación del testigo, para efectos de cambiar o distorsionar u ocultar lo que tiene que decir el testigo, es asunto de profunda preocupación por parte del juez y la Justicia. El control de estos hechos, aparte de sus implicaciones disciplinarias y penales, radica en varios niveles para efectos del juicio: • Del contrainterrogatorio se espera que salga a la luz tales eventos o inferencias. El buen litigante siempre intentará indagar sobre las conversaciones que haya tenido el testigo con la parte o su abogado, previo el juicio y el Juez debe permitir un marco razonable para estos efectos, ya que la credibilidad del testigo siempre es tema del contrainterrogatorio. Si el Juez aún tiene
inquietudes al respecto, debe continuar la indagación para aclarar el asunto. Un ejemplo sería: Defensor: Doña Clarita, Usted ha hablado con el fiscal en preparación para este juicio, ¿verdad? CE: Sí, en varias ocasiones. Defensor: Y el le declarar, ¿cierto? CE: ha dicho qué debe
De ninguna manera! El me hizo las preguntas que hizo hoy y dijo que debería de decir la verdad.
Defensor: Ha hablado con el agente de la CTI también, ¿no? CE: Si, en una ocasión. Defensor: ¿Cuándo? CE: Dos meses después de que la vi sacando cosas del Hospital. Defensor: ¿Qué le dijo? CE: Pues me dijo que María es mala persona por lo que había hecho y que había que parar estas cosas o se caía la reputación del Hospital.
• La otra forma de control es la denuncia por cualquier medio. En este caso el juez invoca sus responsabilidades de control para poner fin a la conducta mediante la imposición de sanciones, ya que esto sería una clara violación de las responsabilidades de las partes que va al meollo del proceso, la averiguación de la verdad objetiva para poder resolver con base en ella. Es un intento de engaño dirigido al mismo juzgador. En cuanto a procedimiento, son temas que se deben ventilar en la audiencia preparatoria y que se deben elevar según la situación en los primeros momentos de cualquier caso, mediante advertencia por parte del juez. Ejemplo: Juez: Antes de levantar esta audiencia, quiero estar claro con todos que este juez no tolerará ninguna intervención con los testigos, dirigida a intimidar o distorsionar sus testimonios, ¿estamos de acuerdo? Fiscal: Sí Señor. Defensor: De acuerdo. El juez solo intervendrá cuando haya noticias de conducta proscrita, ya que es él quien tiene la responsabilidad de control de la gestión de las partes dentro y fuera del juicio. 5.2. El interrogatorio
El interrogatorio es el principal medio mediante el cual se incorpora la prueba al proceso, ya sea directa, indiciaria o documental. Se realiza por el proponente del testigo. Si es prueba de cargo, por el fiscal, y si es de descargo, por el defensor. Se dice que el juez sirve de arbitro en cuanto a la ejecución de esta fase crucial del juicio (y los demás también). Esto es muy cierto cuando hay jurado de por medio, pues tiene que asegurar que las pruebas que les llegan no sean perjudiciales, ilegales, inconducentes o confusas. Pero cuando el juez es el juzgador, debe jugar un rol más activo y, quizá, menos estricto. Su tarea en este caso es asegurar la conducencia, la legalidad, la necesidad de la prueba y velar por la agilidad y economía judicial (desde luego sin violar los derechos de las partes). Hay que tener claridad acerca de los fines de estas diligencias: ¡Es para que el juez reciba la información necesaria para decidir! Hay algunas reglas de conducta dirigidas a asegurar que lo que aporta el testigo no sea distorsionado. Lo principal (después de que sea conducente el contenido) es que las preguntas hechas por el interrogador no sean sugestivas, es decir, preguntas que lleven dentro de sí la versión de respuesta que quiere el interrogador. La razón de esto es que el juzgador necesita percibir el conocimiento y los hechos que aportaría el testigo, no lo que piensa o quiere aportar el interrogador. Preguntas sugestivas hechas de mala fe para
sacar algún supuesto de hecho que en realidad es falso o cuando menos tergiversado, constituyen deslealtad y quien las hace debe ser sancionado. La prohibición en contra de las preguntas sugestivas no es absoluta y dependen, en gran medida de la percepción del juez. Puede permitir preguntas sugestivas en la medida en que esté convencido de que no están mermando la espontaneidad y percepción del testigo. Es decir que, mediante la forma de LA pregunta, el interrogador no está sustituyendo su versión por la versión del testigo, ni está tergiversando, intencionalmente o no, la memoria y percepción del testigo. En el balance es mejor no permitir este tipo de interrogatorios. De todas maneras hay ciertas preguntas sugestivas que el juez, en el interés de avanzar, debe permitir. Algunos ejemplos son: • Para establecer asuntos preliminares como los particulares del testigo y el fundamento para la incorporación de algún documento o evidencia física. Por ejemplo: “Es Usted agente del CTI, ¿cierto?” o “Fue este el portapapeles que se registro en la escena de los hechos?” • Cuando la memoria del testigo este agotada, siempre y cuando la pregunta se dirija estrictamente al tema.
• Cuando el testigo sufre de alguna incapacidad como edad avanzada, inteligencia limitada, niñez etc. En estos casos el juez debe estar especialmente atento para frenar excesos que le quitan al testigo la palabra real. • Cuando el testigo es hostil. Por ejemplo cuando un amigo íntimo del acusado está llamado a declarar como testigo de cargo. • Preguntas por parte del juez (el riesgo siendo la apariencia de parcialidad). • Preguntas “abiertas”, las que solicitan una narrativa de los hechos. Pueden hacer perder mucho tiempo ya que un testigo lego no sabrá necesariamente qué es conducente y qué no. Un ejemplo sería: “Cuéntenos Srta. Estrella, ¿qué sabe de este caso?” Cuando un abogado insiste en hacer este tipo de preguntas, una caución de parte del juez sería oportuna (si la otra parte no objeta). De igual manera, las preguntas complejas, las que contienen más de una pregunta, las que son confusas y las repetidas, se deben prohibir. En cuanto a las situaciones especiales tales como la incorporación de documentos, memoria refrescada, peritos etc., estos temas recibirán trato específico en la Unidad 3. En todo caso el juez debe permitir la utilización de cualquier
apoyo visual o de audio que sea conducente y tienda a esclarecer los hechos. De ahí que no es cuestión de admisibilidad, sino del valor que el juez le adscribe posteriormente. 5.2.1. Escenarios que requieren la intervención del juez Interrogatorios inconclusos o confusos Fiscal: En cuanto a los efectos personales de la victima, ¿qué hizo el Señor? Juez: ¿A qué Señor se refiere? Forma de la Pregunta Sugestivas Fiscal (a su testigo): La acusada estaba vestida de rojo, ¿verdad? Defensor: Usted no tuvo ninguna intención de obtener algún tipo de provecho de los efectos que llevó, ¿cierto? Capciosas engaño18) (son las que implican fraude o
Fiscal: ¿Usted regresó a su hogar después de cometer los hechos? Defensor: Objeción, es capciosa ya que tiende una trampa para mi defendida ,
Manuel Ossorio, Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales, Ed. Heliásta, Buenos Aires 1981.
aprovechándose de su natural temor al fiscal, asume algo que no se ha probado, que ella cometió, “algún hecho”. Juez: Con lugar, absténgase de preguntas capciosas. Argumentativas Defensor: Pero ¡es imposible que Usted haya podido ver con tanta claridad las acciones que acaba de describir! Fiscal: testigo! Objeción, ¡está discutiendo con el
Juez: Con lugar. Sr. Defensor, su función no es discutir con los testigos. Si tiene más preguntas proceda. 5.3. El contrainterrogatorio
Este procedimiento ocurre cuando la parte opuesta confronta a un testigo inmediatamente después de ser interrogado. A menudo es el episodio más dramático de los juicios, ya que su propósito elemental es “poner a prueba la verdad”. Los propósitos del contrainterrogador son: sustraer información favorable al testigo y desacreditar su testimonio directo.19 El contra interrogatorio es una ayuda muy importante en el proceso de decisión, ya que
Goldstein and Lane, Goldstein’s Trial Technique, Callaghan and Co. Mundelein Ill. 1969
posibilita al juez valorar y sopesar el testimonio a la luz de todas las circunstancias. Que tal si, por ejemplo, tomando el caso de María Vives, el testigo Clarita Estrella, la única que vio a la acusada sacar los efectos de la víctima del hospital, también ha peleado con la acusada y guarda rencor en su contra? ¿Tendrían el mismo peso sus declaraciones si no se supiera este factor? La tarea del juez es augurar que el contrainterrogatorio no se vuelva un ataque sobre del testigo. Este momento, por su emoción, se presta para excesos de parte de los abogados. Aparte de controlar la actuación y agresividad de las partes, algunas reglas de sentido común que debe aplicar el juez a esta diligencia son:20 • No se debe permitir que el abogado haga una mera repetición del interrogatorio. Si las preguntas ya se hicieron, ya se dan por asentadas y no hay necesidad de repetirlas. • No se debe permitir que el abogado incursione en terreno que no fue tema del interrogatorio directo. El propósito es examinar la veracidad y credibilidad del testimonio y de la persona, no abordar otros temas. Si hay necesidad de ello, el abogado le puede citar de nuevo cuando
Estos errores son objetables, pero si la parte opuesta no los objeta, incumbe al juez hacerlo para no perder el control del juicio y para optimizar el tiempo.
presente la prueba de su parte o pedir permiso, en cuyo caso ya no es contrainterrogatorio sino interrogatorio y las reglas del interrogatorio se aplican. Hay una salvedad importante: la credibilidad del testigo siempre está en juego y hechos que la afecten siempre son oportunos y permitidos aunque no se haya hablado de ellos durante el interrogatorio directo. • No se debe permitir que el abogado discuta con el testigo. Las partes tienen que aceptar las respuestas de los testigos, a no ser que haya una declaración previa contradictoria o hechos conocidos o por conocer en el juicio que contradicen otros. • Insultos, ataques personales infundados, groserías, etc., no deben tener lugar nunca en el juicio y proceder de esta manera es faltarle al respeto a la justicia. Constituye desacato. • Si el juez considera que hay elementos que necesitan mas desarrollo, debe hacer preguntas también. 5.3.1 Escenarios que requieren la intervención del juez Impugnación de declaraciones inconsistentes21
Ver Art. 423, Proyecto de CPP.
¿Si un testigo ha rendido en juicio versiones inconsistentes con su testimonio, es permitido confrontarlo en contrainterrogatorio? Sí, definitivamente. Si las versiones inconsistentes se encuentran en forma escrita, El procedimiento es mostrárselo y asegurar que lo puede identificar, para luego hacérselo leer. Defensor: Usted conoce a Guillermo Malespina ¿verdad? Testigo: Sí, el me entrevistó y pidió que le escribiera lo que sabía de María Vives y lo que había visto aquella noche. Defensor: ¿Esto es lo que escribió? Testigo: Sí. (Después de examinar el documento)
Defensor: Dirija su atención a la segunda página (indica dónde en el documento), ¿Usted escribió esto? Testigo: Sí Defensor: Léalo ahora por favor. 5.4. El re-directo y re-contra Después del contra interrogatorio se le concede al proponente del testigo la oportunidad de aclarar temas que salieron allí. El Juez debe limitar esta intervención a los puntos
estrictamente necesarios y pertinentes y no permitir ningún desborde fuera de dicho marco. Excepcionalmente, el Juez puede permitir “recontra” cuando aún hay necesidad de aclarar algo producido en el re-directo.
6. Alegato de Clausura 6.1. Aspectos esenciales
Los alegatos de clausura son para el juez la oportunidad de aprovechar, en un escenario adversativo, las perspectivas del fiscal y el defensor. Realizados correctamente pueden ser ayudas importantes en cuanto al análisis de la prueba, su valoración y el marco jurídico de las deliberaciones de juez o del jurado. Las “reglas” para el alegato de clausura son:
• Se debe limitar a la prueba y sus inferencias y a los argumentos jurídicos relacionados. • Previo a los alegatos el juez, en consulta con las partes, debe fijar límites en cuanto al tiempo para cada intervención. Estos límites deben tomar en cuenta la complejidad de la prueba y el derecho aplicable y conceder un espacio adecuado para cada parte. En esta ocasión el juez debe hacer claras sus expectativas acerca de las intervenciones y qué espera de ellos. De forma directa o subliminal, puede dar a entender a las partes El no tolerar conductas y contenidos inapropiados o irrelevantes. • Como en todas las demás intervenciones, cuando hay más de un fiscal, o más de un defensor por acusado, el juez debe insistir en la intervención de uno solo. • Se debe generalmente prohibir apelar a la simpatía, igual que a los prejuicios. • Asuntos del conocimiento personal del discursante se prohíben, ya que esto nunca se incorporó en calidad de prueba durante el proceso y, salvo que sea para propósitos de una analogía, es impertinente. • Se debe controlar el lenguaje exageradamente violento o dramático, igual
que demostraciones de animadversión en contra de cualquier parte del proceso. • Si el discursante se mueve por toda la sala, hábito que trae el entusiasmo o la inexperiencia, el juez puede requerir que desista. • Como en todo, es muy útil para posterior ayuda de memoria, tomar buenos apuntes. • Esta intervención no es una oportunidad para hacer grandes declaraciones al público, a la prensa o a ninguna otra persona o grupo, más que al juzgador. El juez debe ejercer el control adecuado para que el alegato no se convierta en plataforma de “figuración” de algunos abogados. 6.2. Escenarios que requieren la intervención del juez Una parte excede el tiempo proporcionado por el juez En este escenario el juez tiene que balancear las consideraciones de economía procesal contra los derechos de las partes. El poder discrecional del juez implica que debe sopesar la complejidad y gravedad del caso y conceder un espacio prudente bajo las circunstancias. A manera de ejemplo, es prácticamente inconcebible que un alegato de clausura pueda
durar más de dos complicados o graves.
Una parte insiste en hablar de hechos no probados o tergiversar la prueba incorporada, de forma inaceptable. Los alegatos de clausura son para la ilustración del juzgador. Cuando el abogado incurre en conductas impropias o toca temas no pertinentes, sea con el deseo de engañar o no, es para el juez un deber imponer el orden con o sin objeción de parte.
7. La Sentencia La sentencia del juez ya no es la larga exposición fundamentada y circunstanciada que reproduce de forma escrita la recopilación de las pruebas pasados por el filtro del juez (o su secretario), sino una breve “síntesis de la fundamentación fáctica, probatoria y jurídica. Vista de la perspectiva universal analítica de la oralidad, el juez internaliza y analiza las teorías del caso de las partes y formula una propia, la cual, después de sus deliberaciones, se convierte en la sentencia definitiva basada en los hecho demostrados por las pruebas, subsumidos en el marco jurídico.
Aquí es cuando el sentido común y la experiencia del juez den sirve de sus conocimientos jurídicos. Ya que la tendencia en Colombia es la conservación de la figura del “juez único”, no tendrá el beneficio de la colegialidad y por esto es doblemente importante el desarrollo de su capacidad de atención y de tomar buenos apuntes para que, cuando llegue en momento de decisión, pueda analizar correctamente el entorno probatorio y las argumentaciones de las partes. No habrá recurso a un expediente ni tiempo para revisión de la grabación del juicio. Tampoco habrá tiempo ilimitado para determinar el sentido del fallo, ya que éste se debe proferir en un término de no más de una hora, después de que declara terminado el debate. Anunciando el sentido de la sentencia, el juez se debe limitar a su sentido esencial, es decir, condenatoria o absolutoria y guardar la fundamentación para la sentencia escrita, para poder ordenarla y organizarla después del debido tiempo de contemplación. Un ejemplo de fundamentación fáctica puede ser: • Maria Vives es enfermera en la Sala de Urgencias del Hospital La Misericordia de Bogota D.C. El día 20 de julio de 2002 estaba de turno entre las 5 p.m. y las 12:00 AM. José Felino es un comerciante que fue atendido a raíz de graves heridas sufridas en
un accidente de tránsito, en dicha sala de urgencias el día 20 de julio del 2002, por la acusada, María Vives. María Vives se apoderó de los bienes de José Felino el día 20 de julio del 2002, en los recintos del Hospital La Misericordia, a eso de las 9:00 PM, estando ella de turno, aprovechando de su estado de indefensión, siendo que la víctima se encontraba en un estado de inconciencia. Lo hizo con el propósito de obtener provecho para sí misma.
La fundamentación probatoria podría ser: • Clarita Estrella, una ayudante, compañera de trabajo de la acusada, la vio salir, estando la testigo en posición, sin impedimentos visuales y con buena iluminación, en el parqueadero del hospital a las 9:00 PM más o menos. La vio salir del portal de la sala de urgencias, cargando un portapapeles y un celular en una actitud furtiva y sospechosa y dirigirse a su propio carro, donde intentó depositar estos efectos, que son de José Felino, en el baúl. Pedro Vásquez fue el celador del Hospital que estaba de turno aquella noche. Él sorprendió a la acusada en el acto de depositar esto efectos personales en el baúl de su carro y la confrontó. La acusada insistió que estaba cumpliendo con la solicitud de su buen amigo José Felino.
José Felino no pidió nunca tal ayuda de la acusada y no la ha conocido nunca, ni es ni ha sido amigo de ella.
La fundamentación Jurídica sería: Por tanto la acusada María Vives es penalmente responsable del delito de Hurto Calificado, en contravención de los 239 y. 240 del Código Penal. Claro está que se incluiría brevemente, según el caso, consideraciones acerca de antijuricidad, etc., para completar el análisis. Sin embargo, el meollo es el análisis sintético que permite ver con claridad y transparencia la versión que ha determinado el juez.
Régimen Probatorio y Rol del Juez
Sumario 1. Objetivos. - 2. Reglas de incorporación de prueba. - 3. Objeciones u oposiciones. Situaciones especiales. - 5. Decálogo para conducción probatoria del juicio. Autoevaluación la 4. la 6.
Que el Juez aplique reglas básicas acerca de la incorporación de la prueba basadas en conceptos de justicia y lógica. 1.2. Objetivos Específicos Al finalizar la unidad temática, los discentes serán capaces de: 1.2.1. Reconocer los principios probatorios básicos en cuanto a pertinencia y conocimiento personal. 1.2.2. Conocer los requisitos de la autenticación de las evidencias materiales y los presupuestos esenciales de admisibilidad. 1.2.3. Aplicar hábilmente las diferentes reglas, principios y fines, a la dinámica propia de las actuaciones de parte.
2. Reglas de Incorporación de la Prueba 2.1. Generalidades
En los sistemas procesales en donde predomina el juicio oral, han ido creciendo a los largo de los siglos, cuerpos de reglas que definen las condiciones para la incorporación de prueba al proceso. Se ha dicho que, en gran parte, estas reglas responden a la necesidad de proteger de material probatorio perjudicial o inconducente a los jurados legos.22 En los sistemas donde no hay jurado pero sí juicio oral, estas reglas no son tan rigurosas, pero siempre existen. La exclusión de la prueba ilícita, inconducente, repetitiva, de “oídas” y mucho más, se considera oportuna, aún en un juicio sin jurados. En los sistemas donde el jurado popular es lo usual, en un reducido número de juicios en derecho (es decir, sin jurado popular), estas reglas tampoco se aplican con la misma rigurosidad. Es usual que el juez admita pruebas que hubiera rechazado si el juicio fuese ante jurado. Es mas, en estas situaciones, los tribunales de apelación generalmente presumen que la parte de la prueba que no sería admisible no fue valorada en sus deliberaciones por el juez.
Thayer A Preliminary Treatise on Evidence,1898, Citado en Lilly, An Introduction to the Law of Evidence, 2nd Ed, West Publishing 1978.
En Colombia, donde el juez está obligado a redactar una sentencia fundamentada, se ve muy fácilmente el peso que le adscribe el juez a cada pieza probatoria. Las reglas de prueba que se deberían de aplicar en situaciones sin jurado popular son: • Las que prohíben la violación de relaciones íntimas entre cónyuges o las que tiene que ver con el secreto profesional. • Las que tienen que ver con la conducencia y pertinencia de la prueba. • Las que tienen que ver con la credibilidad de la prueba, por ejemplo, la proscripción en muchos sistemas del testigo de “oídas”, indirecto o de referencia. • Las que tienen que ver con el orden y control del juicio, las repetitivas, abundantes, superfluas, etc. • Las que excluyen la prueba ilícita. 2.2. Prueba conducente y pertinente
El concepto básico que unifica a todo el desempeño probatorio es la conducencia de la prueba o su “relevancia”. La compresión del término en su sentido jurídico es imprescindible para que la doctrina sea aplicada por el juez en juicio. Aunque nos es fácil pensar en la conducencia en términos sencillos – que debe conducir a comprobar algún hecho de
relevancia23 – su esencia goza de más sutilidad. Primero, conducencia connota la relación probatoria entre la prueba y la propuesta fáctica a la cual se dirige. Este es, su “valor probatorio”. Segundo, la propuesta fáctica así probada por la prueba proferida debe tener alguna pertinencia jurídica. Es decir, debe ser algo que esté vinculado con un elemento del tipo penal. Debe ser, en otras palabras, “pertinente”.24 Si logramos por ejemplo comprobar que María Vives estaba tomando Aguardiente Néctar el día del hurto del cual está acusada, hemos logrado demostrar que ella probablemente estaba, en alguna mediada, bajo la influencia de alcohol cuando cometió el hecho. Pero este hecho, el de estar posiblemente embriagada, no es pertinente respecto al hurto y por tanto, aunque es prueba de un hecho, no es conducente y se debe eliminar del proceso. No es deseable que se incorpore, no solo por su carácter inconducente formal, sino también porque no queremos elevar la posibilidad de que un Juez que reprueba tal conducta pierda su imparcialidad y condene sin prueba directa suficiente. Esto sería lo perjudicial de la prueba mencionada. Ahora bien, hay varias categorías de pruebas que pueden ser pertinentes pero cuyo valor
Ver por ejemplo, el Auto de diciembre 2 de 1988. Mag. Ponente: Dr. Edgar Saavedra Rojas, Jurisprudencia y Doctrina Tomo XVIII, No 206, febreros de 1989, Ed, Legis, pag. 108 24 Ignacio Jesus García Valencia, Las Pruebas en el Proceso Penal, pag. 88 y 91, Tercera Edición Ed. Jurídicas Gustavo Ibáñez, Medellín, 2002. Revela la diferencia, un poco artificial entre conducencia y pertinencia.
probatorio es superado por su tendencia a perjudicar o inflar. Estas son pruebas que el juez debería rechazar, dependiendo de su conclusión acerca del balance entre valor probatorio y perjuicio. Ejemplos comunes son: • Cuando su potencial prejuicio excede su valor probatorio. • Cuando su tendencia a confundir excede su valor probatorio. • Cuando es abundante, acumulativa o repetitiva. Hay otra categoría de escenarios específicos que ameritan atención: las pruebas que tienen que ver con la conducta previa del acusado, su carácter, su reputación y sus “hábitos”. Si por ejemplo, la Fiscalía intenta probar que María Vives ha robado en distintas ocasiones en el pasado, por medio de la incorporación al juicio de testimonios de varias personas, esto es relevante para probar que actuó de esta manera en este caso. Hay buenos argumentos que sustentan tal propuesta, ya que la prueba de estos hechos aparentemente tiende a inferir que podría haber cometido el hurto alegado por la Fiscalía. Sin embargo, el riesgo es que el juzgador puede dar un peso excesivo a estos “indicios” y condenar a la acusada por hechos anteriores o porque está convencido que es una “mala persona”.
La excepción a la exclusión de este tipo de indicio sería cuando hay prueba que vincula al presente delito con un curso habitual o rutinario de conducta. Tomando como ejemplo nuestro caso, María Vives, si el fiscal intenta introducir prueba de que María había hurtado en diversas ocasiones de pacientes semiconscientes, sería esto admisible? Probablemente, porque ya no estamos hablando en términos generales de que es una “mala persona”, sino que existen indicios de un plan o curso de conducta rutinaria de comisión repetida del mismo delito utilizando los mismos métodos. ¿El acusado tiene derecho a ofrecer pruebas positivas de su buen carácter? Generalmente sí, si se dirige a un elemento jurídico. En el caso de María Vives, su probidad, por ejemplo. Pero lo hará so riesgo de exponerse al contra interrogatorio del fiscal, donde incidentes específicos serán investigados y revelados. De todas maneras a este tipo de prueba, que es indiciaria, debería generalmente de adscribírsele poco peso, ya que las pruebas directas son las convincentes. ¿Puede el acusado presentar indicios del carácter de la víctima? Si es pertinente, es decir, si tiende a hacer más probable un hecho que guarda relación con la acusación. Por ejemplo, si María Vives intenta introducir prueba de que la víctima de su supuesto hurto robó los elementos que ella a su vez está
acusada de robar, aunque es conducente a probar que la victima es también ladrón, no es pertinente a la acusación de Vives, ya que es ella y no su víctima quien es acusada de hurto. En cambio, si ofrece prueba de que Clarita Estrella es rencorosa y que ha proferido acusaciones falsas en contra de otras personas (combinado con prueba de expresiones de rencor o desacuerdos contra Maria), se puede admitir. 2.3. Opiniones, conjeturas y especulaciones El norte de la actividad probatoria es la incorporación de la mejor prueba posible, la que acredita los hechos, es creíble y de fuentes idóneas. El rol de las partes es acopiar y presentar esta prueba y el rol del juez es valorarla y decidir qué versión va a aceptar, la del fiscal o la del defensor. Es precisamente por esto que no se debe interesar mucho en las meras opiniones, conjeturas o especulaciones de los testigos. El juzgador muchas veces debe resolver con base a la prueba indiciaria, en vez de la directa. Esto por las conclusiones que él puede sacar, infiriendo la existencia de un hecho de la prueba de otro hecho relacionado pero no directo. El hecho de que la responsabilidad del juzgador es realizar este proceso analítico con base en la totalidad de la prueba, es por lo que no es conveniente ni oportuno que los testigos rindan opiniones o saquen inferencias; esta es
tarea exclusiva del juzgador. El papel del testigo es revelar los hechos acerca de los cuales él tiene conocimiento directo. El juez o el jurado hacen lo demás.25 Esto está muy bien como propuesta teórica, pero en la práctica surgen las dudas. Por ejemplo, si es de interés el estado emocional o mental del acusado, ¿es admisible que el testigo declare que notó que estaba enojado? ¿O que un chofer se “veía fatigado o borracho” inmediatamente antes de un choque fatal? Asumiendo que el testigo estaba en una situación en donde razonablemente podía haber notado estas reacciones, la respuesta es sí, sujeto al contrainterrogatorio. En términos generales, si el testigo forma su impresión inmediatamente después de percibir el evento y si la opinión está racionalmente basada en sus percepciones y le ayuda a entender su testimonio o un hecho controvertido, se puede admitir. De acuerdo a tal concepto, el que presentó al testigo está en la obligación de asentar estos presupuestos antes de la incorporación de la opinión. Si no se hace o no se puede hacer una opinión, no tendría ningún valor probatorio y estaría ya en el marco de la mera especulación, lo cual no es conducente y puede ser perjudicial.
Lilley, Op. Cit. Pag. 105
Hay otro tipo de “opinión” que generalmente es admitido, la del perito, de la cual se habla mas adelante. Los ingredientes de un interrogatorio para establecer los presupuestos que permitirían que un testigo lego pueda rendir una opinión son: • Que el testigo estaba en una posición desde la cual podía observar los hechos relevantes. • Que el testigo si observó los hechos. • Que el testigo pudo observar o asimilar suficientemente como para poder formular una opinión. • El testigo declara en forma de opinión acerca de lo observado o asimilado. Por ejemplo, en el caso Vives, el testigo Clarita Estrella ¿puede formular una opinión acerca de la actitud de la acusada cuando sale del portón de la sala de evidencias con los efectos de la victima en brazos? Probablemente, si el fundamento está debidamente establecido: Fiscal: ¿Dónde estaba Usted a eso de las 7:00 de la tarde del 22 de abril del 2002? Testigo: Estuve en el parqueadero del Hospital, cerca de la puerta de entrada de la Sala de Urgencias. Fiscal: ¿Con cara hacía adonde?
Testigo: Fiscal: Testigo: Fiscal: Testigo:
Hacia la puerta de entrada. ¿Qué hacía? Estaba saliendo de mi turno. ¿A cuánto estaba de la puerta? Como a 30 metros.
Fiscal: ¿Cómo estaban las condiciones de luz a esta hora? Testigo. Pues eran lo suficiente buenas como para ver con claridad las personas saliendo de la puerta. Fiscal: ¿Hasta sus caras?
Testigo: Mas o menos, pero sus cuerpos y acciones se podían ver. Fiscal: Testigo: ¿Vio salir a algún conocido? Sí, a María Vives
Fiscal: ¿Qué estaba haciendo ella cuando Usted la vio? Testigo: Pues estaba como agachada y portaba un portapapeles y otro objeto. Miró de lado a lado.
Fiscal: Con base en lo observado por Usted ¿cómo caracteriza su actitud? Testigo: Como furtiva o clandestina.
Las opiniones que así se pueden incorporar incluyen entre otras, velocidad, actitud, estado de ánimo, dimensiones aproximadas, etc. Claro está que el juzgador tiene que pesar todas las circunstancias acerca del fundamento u oportunidad de observación, para decidir qué valor asignar a una opinión así rendida. 2.4. Capacidad de testigos y conocimiento personal de los hechos Acerca de los testigos hay innumerables circunstancias (en adición a las protecciones mencionadas en otra sección, brindadas al secreto profesional y a los grados de consanguinidad o afición) bajo las cuales el juez no debe permitir que declaren.26 Ocurren cuando el testigo carece de la capacidad de percibir, recordar o describir los hechos o cuando se puede considerar que carece de la capacidad de comprender la obligación de declarar de forma verídica. Estas situaciones generalmente tienen que ver con la extrema juventud del testigo o su estado mental, especialmente cuando sufre de una enfermedad mental.
En un sentido más amplio, a todo testigo se le pone a prueba sobre su conocimiento personal de los hechos.
2.5. Testimonio de “oídas” o de “referencia” El testimonio de oídas, también conocido como de “referencia”, mediato o indirecto, se debe excluir de los juicios salvo enumeradas excepciones. En términos generales, este tipo de testimonio ocurre cuando un testigo repite en juicio lo que otra persona, no presente en el juicio, dijo. De acuerdo con la tendencia en Colombia, se ofrece para efectos de probar o excluir uno o varios elementos del delito, el grado de intervención en el mismo, las circunstancias de atenuación o de agravación punitivas, la naturaleza y extensión del daño irrogado y cualquier otro aspecto sustancial objeto del debate, cuando no sea posible practicarlo en el juicio. Estrictamente hablando, es cuestión de la capacidad del testigo, ya que si no tiene conocimiento personal de los hechos, no está capaz de declarar con pertinencia. Por ejemplo, en el caso Vives, si Clarita Estrella declara, siendo testigo, que otra enfermera, no llamada a declarar en juicio, le dijo que María le había robado su efectos, esto es testimonio prohibido porque, por sus medios se le llama al juez a aceptar, casi incondicionalmente, lo que dijo la otra enfermera, que ni siquiera ha aparecido ni va a aparecer en el juicio. Un ejemplo de interrogatorio para establecer esta condición de conocimiento personal sería:
F. ¿Dónde estuvo Usted en las horas de la tarde del 22 de abril del 2002? CE Estuve de turno en el Hospital La Misericordia. F. ¿A qué hora salió de su trabajo? CE Alrededor de las 7:00 de la noche, ya era oscuro. F. ¿Pasó algo que le llamó la atención? CE Pues sí, vi a María Vives salir de la Sala de Urgencias al parqueadero con unos objetos. Por estos medios se ha establecido el presupuesto de conocimiento personal y puede proceder a declarar acerca de los hechos que ella percibió. En cambio lo siguiente demuestra un interrogatorio sin previo establecimiento del presupuesto (Guillermo Malespina = GM): F. ¿Conoce Usted el caso de María Vives? GM. Si, soy el investigador. F. Cuéntenos ¿cómo sucedió el hurto? D. Objeción, hasta tanto el fiscal establezca conocimiento personal de los hechos el testigo no puede declarar acerca de ellos. Juez. Con lugar. F. ¿Sabe qué pasó? GM. Si F. ¿Por qué? GM. Porque entrevisté a varios testigos. Juez. Con lugar la excepción, es evidente que lo que declararía el testigo es testimonio de referencia solamente.
La misma situación existe con relación a un dictamen pericial, si no está presente el perito para someterse a la prueba del contrainterrogatorio. En este evento, el juez estaría llamado a aceptar su “testimonio” sin saber si realmente es idóneo, si aplicó las técnicas correctamente, si sus instrumentos están calibradas, si sus reactivos no se han caducado o si guarda algún favoritismo hacia alguna parte. Hay dos problemas fundamentales con este tipo de testimonios: • Le priva a la parte que no propone el testigo de la oportunidad de contrainterrogar al que realmente está declarando, el que hizo la aseveración al testigo.
Independientemente de si se tiene o no derecho de contrainterrogar (lo es en la mayoría de los sistemas acusatorios-orales), la razón de más peso es que al quitar el verdadero declarante de la rigurosidad del juicio, le privamos al juez de la inmediación y de poder efectivamente medir la credibilidad del verdadero testigo, tomando en cuenta que el propósito del contra interrogatorio es revelar error o decepción y así afectar el peso que el juzgador daría al testimonio.
La tendencia en Colombia es aceptar las siguientes excepciones a la regla de exclusión:
Autor Indisponible En estas circunstancias el proponente de la prueba tendrá que satisfacer al juez sobre que el declarante está realmente fuera del alcance del proceso por razones de muerte, ausencia del país, enfermedad o incapacidad, que rehúsa declarar absolutamente a pesar de las sanciones que le haya impuesto el juez, paradero desconocido o inaccesible, eximido de declarar (salvo secreto profesional) o es victima de un secuestro, desaparición forzada o evento similar. En estos casos el juez debe ser especialmente estricto en insistir que el proponente establezca con gran certeza la indisponibilidad, para evitar que la excepción se vuelva regla de práctica. Autor Disponible • Manifiesta bajo juramento que ha perdido la memoria. • Si la declaración se hizo en condiciones tales que había de suponerse peligro inminente de muerte, ya sea por enfermedad, accidente, intento de suicidio, o por actos del acusado. • Si la declaración se hizo en manifiesta oposición al interés de naturaleza económica, social, legal o penal de su autor. • Admisiones del acusado hechas en desarrollo de la actividad delictiva y se
presentan en su contra por el coautor o partícipe. • Declaraciones del que realizan un reconocimiento en fila de persona o por medio de fotografías, imágenes digitales o videos. • Las declaraciones juradas de testigos rendidas fuera de audiencia ante el Juez de Garantías. • Las declaraciones contenidas en la denuncia o querella, formuladas ante la policía judicial, la Fiscalía General o cualquier otra autoridad competente. Disponibilidad inconsecuente del autor, pero con suficientes garantías circunstanciales de confiabilidad para que el juez considere útil el testimonio. • Las realizadas en estados de intensa emoción producto de un episodio o acontecimiento extraordinario, siempre y cuando dicha declaración sea contemporánea al evento traumático generador de la excitación. • Las declaraciones del acusado que se refieran a su estado emocional o de salud, siempre que hayan sido efectuadas a un psicólogo, médico o terapeuta y que no se hallen cobijadas por un privilegio. • Las declaraciones que se hallen registradas en escritos de pasada memoria o archivos históricos.
• Las declaraciones contenidas en documentos que regularmente recogen o registran informaciones confiables tales como archivos públicos, datos de estadística vital, archivos de organizaciones religiosas o sociales, registros o álbumes de familia, asientos contables y demás libros o papeles mercantiles. • Las declaraciones contenidas en bases de datos de cualquier índole. • Las declaraciones contenidas en tratados, manuales o trabajos y cualquier otra que aparezca en una publicación de carácter académico. • Las declaraciones referidas a la reputación tenida entre los miembros de la familia o en la comunidad. • Las declaraciones que aparezcan en los antecedentes penales o disciplinarios de la policía. • Las declaraciones que hayan sido conocidas por cualquier otro medio lícito, que sean de indiscutible valor sustancial para el asunto en debate y que, por la forma en que se obtuvo, posean suficiente garantía circunstancial de confiabilidad. Otras circunstancias a considerar son: • Falta de motivo para mentir. • Amplia oportunidad para percibir los hechos que son temas de la declaración.
• Periodo relativamente corto entre los hechos percibidos y la declaración, dejando poca oportunidad para la confabulación. • Consistencia de la declaración con otras pruebas (corroboración). Como podemos ver, el tema de testimonio de oídas es complejo. En el juicio le incumbe al juez controlar su admisión de acuerdo a los principios de credibilidad y oportunidad contradictoria. El proceso adversarial de presentación de las dos verdades de las partes, requiere que el juzgador tenga todos los elementos posibles para poder valorar las pruebas adecuadamente en un marco completo de justicia. 2.6. La prueba pericial
Las mismas reglas que se aplican en general al testimonio de oídas se aplican también a la prueba pericial, en el sentido de que el dictamen escrito no será incorporado en el juicio sin el testimonio del perito, quien tiene que comparecer y someterse al interrogatorio y contrainterrogatorio. El informe, sin la presencia del autor, es testimonio de oídas. En el nuevo sistema penal colombiano desparece el dictamen pericial como tal. Los informes de los peritos se tienen que admitir en la audiencia preparatoria. Se requiere el informe solamente para que las partes conozcan las bases de las opiniones vertidas por el perito,
informe que no será incorporado en juicio como prueba, si no comparece el perito a declarar. “Decretar” el peritaje ya no es exclusivamente función jurisdiccional, sino simplemente un aspecto mas de la investigación de las partes, quienes solicitan los peritajes, salvo que el juez nombre un perito. En tales casos, la parte que lo propone debe establecer las calificaciones y el Juez admitir o no su informe en la audiencia preparatoria. Admitirlo no quiere decir que es prueba. Esto no puede suceder hasta tanto el perito comparezca en juicio, no simplemente a ratificarlo, sino para someterse al interrogatorio y al contrainterrogatorio. El juez, en caso de acuerdo entre las partes, puede aceptar acuerdos de estipulación respecto a la prueba pericial, ya sea en parte o en su totalidad (eje. La idoneidad). La tendencia en Colombia es a limitar la potestad del juez en cuanto al número de peritos y los que son impertinentes, irrelevantes o superfluos. Las partes “nombran” los peritos en el sentido de que mandan efectuar los peritajes según sus necesidades. El Juez valora la idoneidad del perito, en primer lugar, cuando admite o no su informe a la altura de la audiencia preparatoria, con base en los certificados que tienen que acompañar al mismo informe. ¿El informe está avalando al perito? No, porque se requiere que la parte
proponente lo examine en el juicio sobre sus antecedentes (calificaciones), dejándole al juez una segunda oportunidad para el rechazo de la prueba. Una interpretación alterna de esta previsión es que ya el presupuesto de idoneidad esta resulto por vía de las certificaciones entregadas en la audiencia preparatoria y este requisito (u oportunidad) es simplemente para asegurar que el juez tenga el más completo panorama posible bajo el cual pueda valorar la prueba. Una vez admitido el informe, sujeto siempre a la Comparecencia del testigo en el juicio, la prueba está efectivamente en camino a la incorporación (lo único que puede frustrar este escenario es la no comparencia). De todas maneras, sea en la audiencia preliminar o en el juicio, el juez tiene la responsabilidad de avalar la idoneidad del perito para efectos de admisión de la prueba. Si no se convence al juez acerca de la idoneidad por los medios contemplados y en las etapas especificadas, no se admite la prueba. Si se logra, de todas maneras el juez siempre tiene la responsabilidad adicional de valorar el peso de la prueba tomando en cuenta, entre otros factores, la idoneidad del perito. Se establece la idoneidad del perito con las siguientes medidas:
• El perito posee títulos legalmente reconocidos en su campo (ej. médicos, ingenieros, abogados, contadores públicos, agrimensores, etc.). • El perito posee reconocido entendimiento en la respectiva ciencia, técnica o arte, aunque no tenga titulo. Factores a considerar son los siguientes:
El perito tiene formación profesional especializada en su campo (eje. Balísticos, grafólogos). El perito está certificado por algún organismo oficial o profesional en su campo. El perito ha ejercido como tal durante un tiempo considerable. El perito ha sido docente en su campo. El perito ha publicado artículos, textos o tratados en su campo. El Perito es integrante de asociaciones profesionales que tienen que ver con su campo. El perito ha declarado en otros juicios y ha sido reconocido como perito para tales efectos.
Para aumentar la credibilidad del perito, una técnica sugerida a los litigantes es incluir en los certificados e interrogatorios todo lo que indica idoneidad y excelencia profesional. El juez dentro de sus facultades puede controlar esto, sobre todo cuando siente que superflualidad o
exceso, o sea, cuando ya está convencido de la idoneidad y no requiere más. 2.6.1. Interrogatorio del perito
Un aspecto importante de la prueba pericial, muchas veces ignorado en los regimenes procesales latinoamericanos, es que el dictamen del perito es, en todo caso, una opinión de una persona con conocimientos especializados que le permiten rendirlo. Por tanto, es sujeto a valoración con base en análisis crítico (sana critica), al cual se debe someter cualquier prueba. El hecho de que el testigo pericial está revestido de criterios científicos, muchas veces impresionantes, le da un impacto sumamente fuerte y hasta abrumador a su testimonio, lo cual puede conducir a su peligrosa aceptación absoluta, pues los peritos y su ciencia son falibles y sujetos a la alteración. La ciencia forense no es exacta y las pruebas periciales están sujetas a muchos presupuestos que pueden afectar su validez o confiabilidad. El juzgador se enfrenta al dilema de a qué testimonio debe darle credibilidad y qué inferencias debe sacar de la prueba. Esto puede ser especialmente difícil cuando se trata de la prueba pericial, en muchos casos porque tiene que saber cuáles son los hechos presumidos sobre los que el perito hace sus conclusiones y cuáles conclusiones o inferencias del perito se deberían aceptar como válidas.
La base fáctica para la opinión de perito El interrogatorio del proponente del peritaje, sea fiscal o defensor, tiene que establecer los hechos presumidos sobre los cuales están basadas las conclusiones del perito. Por ejemplo, en el caso de Pastrana, el perito ha concluido que la víctima fue muerta por un tiro que no fue a quemarropa, porque no observó tatuaje de pólvora alrededor de la herida. Más sin embargo, si resulta que examinó al cadáver desvestido y no examinó la ropa que llevaba puesta a la hora de la muerte, su inferencia o conclusión puede ser equivocada, ya que la presencia de pólvora en la ropa podría llevarle a otra conclusión, la que corroboraría la versión del único testigo del hecho. La “regla” aquí es que el interrogador debe asentar las bases para la conclusión del perito, no solamente para que tenga credibilidad técnica, sino para que el juez tenga el juego completo de información necesaria para evitar sacar una inferencia errónea y como consecuencia equivocarse al resolver el caso. La base técnica de la opinión del perito Para el mayor entendimiento del juez, es siempre indicado que el perito le explique las técnicas y ciencias utilizadas. Si ninguna de las partes indaga satisfactoriamente acerca de estos factores y hay duda o confusión, el juez
debe interrogar. Colombia. 2.6.2.
Contrainterrogatorio del perito
Aquí se aplican algunas reglas especiales dirigidas a que el contrainterrogatorio sea efectivo, como medida de sacar a la luz posibles defectos o errores en las conclusiones del perito. Como bien se entiende en Colombia, la finalidad del contrainterrogatorio del perito es refutar, en todo o en parte, lo que ha informado. Por tanto es conveniente que el juez permita la utilización de una amplia gama de preguntas y técnicas. Algunas de estas son: • Preguntar dirigidas a la base fáctica sobre la cual la conclusión está basada, en caso de no haberse hecho a satisfacción del juez. • Plasmar variantes hipotéticas a la base fáctica que posiblemente cambiarían la opinión o conclusión del perito (por ejemplo, “asumiendo que hubiera examinado la camisa que vestía el occiso y encontrado residuos de pólvora, tendría que cambiar su conclusión, ¿no es cierto?”)27. • El perito está sujeto a las mismas pruebas de credibilidad que otros testigos. Demostrar prejuicio puede ser un factor importante. Este es el caso del perito que está recibiendo honorarios substanciales para su testimonio o el que trabaja a diario
En este caso no es especulación o conjetura. El perito, por su pericia especial puede y debe sacar inferencias que otros testigos no pueden hacer. Se puede decir que el perito siempre puede “opinar”.
con el fiscal del caso y tiene amistad con éste. De igual manera, si hay otros casos en donde el perito haya mentido o se haya equivocado, esto puede ser factor en la valoración de su testimonio. • La utilización de tratados científicos que contradicen al testigo o demuestren que no aplicó bien la técnica científica, son útiles para revelar trabajo flojo y negligente. • Demostrarle al juez que la prueba ofrecida no es aceptable científicamente. Esto se hace en el contrainterrogatorio enseñando al perito artículos, tratados y críticas de la prueba y preguntándole acerca de los mismos o bien llamando a otro a declarar acerca de dichos factores posteriormente. El alcance de la prueba pericial Siendo tan impactante y convincente la prueba pericial como hemos anotado arriba, es común proscribir que afecte directamente la finalidad de la controversia, es decir que opine directamente de la imputabilidad del acusado, si tuvo o no el requisito del dolo que es elemento de algunos delitos.28 En Colombia se tiende a prohibir este tipo de opinión, proscribiendo que el perito declare acerca de la imputabilidad o inimputabilidad. 2.7.
Incorporación de pruebas físicas
Eje. Regla Federal de Evidencia USA 704(b).
2.7.1. Aspectos generales Las evidencias tangibles o físicas deben proveer al juez el conocimiento o comprensión que no tenía antes de recibirlas y examinarlas. En otras palabras, deben ayudarle a resolver alguna controversia dentro del proceso. Deben ser conducentes. Hay dos tipos de prueba física: la demostrativa o real y la material. Ejemplos de la primera serían croquis, mapas, diagramas, fotografías y representaciones gráficas. Ejemplos de la segunda categoría serían los objetos físicos en sí relacionados directamente con los hechos, por ejemplo la pistola del caso Pastrana, o los efectos supuestamente robados en el caso Vives. En el caso de la primera categoría, el que solicita su incorporación debe demostrar su pertinencia y autenticidad. Debe demostrar, por medio de uno o más testigos, que tiene algún propósito en el proceso, que ayuda a resolver o explicar la prueba y que es una adecuada representación de lo que pretende representar. Por ejemplo, pedir que un testigo lego haga un diagrama de la escena de alguno evento de pertinencia representando con marcas la relativa posición de personas o objetos, le puede ayudar al juez a entender mejor su testimonio.
Como presupuesto o fundamento para su incorporación, también hay que demostrar su pertinencia pero, además, hay que demostrar su autenticidad. Si es un objeto único que el testigo puede reconocer por alguna característica especial, por ejemplo una pieza de joyería hecha a mano con señas únicas, a lo mejor no hay problema, pero si es algo común que comparte las mismas características de miles de otros, digamos un machete o un bulto de marihuana, hay que demostrar su origen y su procedencia por medio de la cadena de custodia. 2.7.2. Cadena de custodia
El problema con las pruebas físicas que son conducentes por su relación directa con algún hecho pertinente, es que cuando carecen de características que los hacen inconfundibles al testigo, no podemos estar seguros que es el mismo objeto, o que no haya sido alterado a tal grado que ya no es el mismo. En sendas situaciones la prueba no es pertinente y por tanto el juez está obligado a rechazarla. El problema se resuelve para el juez por medio del establecimiento de la cadena de custodia. Ésta, en juicio, se establece mediante la declaración de cada custodio del elemento a partir de su decomiso o registro. Debe eliminarse la posibilidad de que el elemento haya sido alterado, de forma tal que su pertinencia haya sido destruida, o que no es el mismo objeto
original.29 Ser estricto en exigir una cadena de custodia refuerza la obligación de las autoridades de establecer criterios y procedimientos adecuados para asegurar la conservación y autenticidad de las evidencias físicas. ¿Hasta que grado de perfección debe llegar la cadena de custodia para que el juez esté satisfecho? En Norte América, donde tuvo su desarrollo temprano el requisito, el estándar es una “certeza razonable”30 Otra manera de expresar el requisito es que la cadena debe ser tal que “le hace improbable que el objeto original haya sido cambiado por otro o haya sido contaminado o alterado” 2.7.3. Incorporación de documentos
La incorporación de documentos requiere de algunas reglas para asegurar su autenticidad y procedencia. Además, para efectos de conducencia, controversia y justicia, deberían de estar sujetos a la proscripción general en contra del testimonio de oídas. De tal manera que un informe policial ya no debería entrar si contiene las declaraciones de terceros acerca de eventos que no percibió personalmente el declarante, salvo para efectos de impugnación del testigo (versiones inconsistentes). En términos generales “documento” debe incluir:
Un efecto secundario saludable es reducir pero no eliminar la posibilidad de falsificación. Eisentrager v. State, 79 Nev. 38, 378 P2d 526 (1963).
Documentos escritos por cualquier medio. Grabaciones por cualquier medio. Filmaciones por cualquier medio. Fotografías y otros medios tales como rayos x, etc. • Cualquier otro documento. Los pasos prácticos para la incorporación de los documentos son los siguientes: • La autenticación. Demostrar que proviene de la fuente u origen representado por la parte que solicita su incorporación, es presupuesto a su incorporación. Este paso consiste en que alguna persona con conocimiento, dé información acerca del origen o autoría del documento para demostrar que es auténtico. Además, en caso de duda, algún testigo debería declarar acerca de su pertinencia. El presupuesto de autenticidad se puede ver como una manifestación de la pertinencia; un documento se debe vincular a su fuente para que sea pertinente. Una carta donde una persona admite haber matado a otra no es pertinente, salvo que se demuestre que el acusado la escribió. Se sugiere que, cuando se trata de un documento escrito, este fundamento de autenticidad sea requisito previo a su incorporación. • Para documentos escritos
La declaración de una persona que presenció la redacción y firma de un documento que puedan llevar a identificarlo como tal incluyendo dónde, cuándo, cómo, las personas presentes, y qué pasó durante su redacción. La declaración de una persona familiarizada con la letra del autor. Específicamente el proponente debe mostrar por medio de su interrogatorio del testigo, que éste reconoce la letra del autor en el documento, que es familiar con la letra del autor y que existe una base adecuada para esta familiaridad como para convencer al juez. La declaración de un perito grafólogo. En este caso el proponente de la incorporación debe demostrar, por medio del interrogatorio del perito, que las muestras de comparación son auténticas, que se califique al perito como idóneo, que el perito haya comparado las muestras contra el documento y concluya que la misma persona que hizo las muestras escribió o firmó el documento. rutinarios comerciales reflejando las o de alguna
Documentos actividades organización
• El testigo tiene conocimiento personal del sistema de control de documentos de la empresa u organización. • El testigo recuperó dicho documento del sistema. • El testigo identifica al documento como el mismo. • El testigo puede describir la base sobre la cual reconoce el documento. Documentos electrónicos El proponente tiene que demostrar mediante testigos: • • • • Que la empresa u organización utiliza computadores. Que su computador es confiable. Que la organización tiene un sistema de entrada y control de documentos electrónicos. Que el sistema ha incorporado controles para identificar y remediar errores que pueden dañar o alterar documentos almacenados. Que el computador está en buen estado de reparación. Que el testigo recuperó el documento del computador, estando este en buen estado de reparación. Que lo reconoce come el mismo que recuperó.
Que el testigo fundamenta la razón por la cual reconoce el documento. Que explique su significado, en caso de códigos o símbolos.
Documentos Oficiales No se requiere de autenticación por testimonio, se presumen ser auténticos siempre y cuando: • • • • El Documento aparenta ser oficial. Lleva el sello apropiado. El sello identifica al que lo posea claramente y su presunta firma es legible. En caso de ser una copia, haya constancia o certificación de que está sea copia fidedigna del documento original.
Fotografías El proponente tiene que demostrar siguientes elementos mediante testimonio: • • • • los
El testigo conoce el objeto o la escena que aparece en la foto. El testigo explica su familiaridad con la escena o el objeto. El testigo reconoce la escena o el objeto en la foto. La foto es una representación “buena” o fidedigna del objeto o la escena.
El mismo proceso se realiza para películas y videos, con la salvedad de que el testigo debería de haber estado presente durante la filmación, para poder acertar la no distorsión o alteración de la misma. Grabaciones En cuanto a la autenticación de grabaciones, hoy en día se presume la base científica adecuada para las mismas y solamente requiere que el testigo declare que estaba presente para ser fidedigna.31 Documentos utilizados memoria del testigo en reemplazo de la
Hay dos situaciones en las cuales se utilizan documentos para reconstruir la memoria de un testigo olvidadizo. En una de ellas32 el documento en sí (o su contenido) se incorpora en calidad de prueba en reemplazo del testimonio del testigo. Esto ocurre cuando el testigo ya no tiene ninguna memoria de los hechos acerca de los cuales en algún momento sí tenia conocimiento. Esta situación se podría caracterizar como “memoria pasada registrada”. Si el testigo asentó en forma escrita o electrónica los hechos percibidos en un momento cuando estaban presentes en su memoria, el contenido o el documento mismo se puede incorporar si el testigo, en el momento
Edward L. Imwinkelreid, Evidentary Foundations, The Michie Company, Charlottesville Va. 1980. La otra es cuando se logra refrescar la memoria mediante referencia a un documento que registró los eventos o sea; “memoria actual refrescada”. En esta situación no se incorpora el contenido del documento.
del juicio, no tiene recolección suficiente como para describir los eventos. El juez debe insistir en los siguientes presupuestos: • • El testigo en algún momento tuvo conocimiento personal de los hechos. El testigo registró de forma escrita o electrónica estos hechos cuando todavía estaban presentes con claridad en su memoria. También el juez puede considerar cumplido este presupuesto si un tercero registró los hechos y el testigo verificó su contenido, mientras todavía tenía memoria completa de ellos. El testigo puede afirmar que el registro de los hechos es preciso y fiel a lo que percibió, o que era su procedimiento habitual registrar este tipo de hechos. En el juicio el testigo demuestra la falta de memoria para describir los hechos adecuadamente.
Otra forma de cuestionar y valorar estas posibilidades es en la audiencia preparatoria, en donde el juez puede perfectamente requerir a las partes proveer información acerca de sus intenciones de utilizar tales documentos. Ya se ha dicho, este procedimiento de reemplazar el testimonio del testigo con un documento no permite que entre un documento repleto de pruebas de referencia, ilegales, especulativas, escandalosas o perjudiciales. Por ejemplo, nunca se debe utilizar esto para incorporar el informe policivo. Estos documentos solo pueden describir los hechos percibidos por el testigo personalmente. Un ejemplo de este procedimiento sería el siguiente: Fiscal: ¿Cuál es el número de placa de la moto que Usted vio frente a la tienda del occiso? T: No me recuerdo en este momento. ¿Hay algo que le puede ayudar a
Fiscal: recordar? T:
Anoté el número en un pedacito de papel.
Fiscal: Sr. Juez solicito que este se designe #3 para la acusación (dándole el papel al secretario para estos efectos y después enseñándole al defensor quien afirma
haber recibido copia en el paquete de descubrimiento). Fiscal: Sr. Pérez le estoy entregando lo que se ha designado Acusación #3, ¿qué es? T: Es el pedazo de papel que acabo de mencionar. Fiscal: T: ¿Cómo sabe?
Es mi letra. Yo la conozco. Léalo en silencio por favor.
Fiscal: T: Sí.
Ahora pásamelo.
Fiscal: Ya que ha tenido oportunidad de leer el papelito. ¿Puede recordar el número de placa sin recurrir a él? T: Sí, es el 97834.
Si no se hubiera logrado refrescar la memoria del testigo se podría haber incorporado el documento en reemplazo de ella, ya que los presupuestos se han acreditado mediante el testimonio al inicio del interrogatorio. La Exposición
En Colombia se tiende a establecer un procedimiento mediante el cual se puede conservar las declaraciones: la “exposición”. Estas se toman de los testigos, previo al juicio, para efectos de posible impugnación en el contrainterrogatorio y, como tal, serían una especie de documento para efectos de confrontación de la memoria y no solo para efectos de impugnación. El procedimiento es hacer la lectura de la exposición en el contrainterrogatorio, no incorporar el documento en sí. Se proscribe su uso en carácter de prueba por no haber sido practicada con sujeción al contrainterrogatorio. 2.8. Impugnación de la prueba La impugnación de los testigos es una de las diligencias del juicio claves para el juez, ya que demuestra la credibilidad o no de los testigos y de la prueba. Es la esencia de la realización de la contradicción en las tradiciones orales. A continuación se discute cómo las partes deben realizar la impugnación y cuáles son las reglas y limitaciones acerca de la misma.
2.8.1. Contradicción, versiones opuestas o inconsistentes En general
En términos generales, la prueba testimonial se impugna por medio de la incorporación de cualquier otro medio de prueba que tienda a crear una duda acerca del mismo. La principal herramienta para la impugnación es el contrainterrogatorio. Durante éste el abogado debe intentar sustraer información que esclarezca a su favor el testimonio del testigo, incluyendo versiones previas, contradictorias o inconsistentes, interés, prejuicio, falta de capacidad o posibilidad de observar o escuchar, etc. Pero también debe existir un espacio para llamar a declarar otros testigos para impugnar la versión del testigo número 1. Pruebas distintas a las declaraciones del testigo impugnado Los testigos “de impugnación” pueden corroborar los temas del contrainterrogatorio, pueden contradecir la versión de los hechos acerca de los cuales ha declarado el testigo, o pueden rendir versiones contradictorias. Esta clase de impugnación tiene que ver con los eventos acerca de los cuales ha declarado el testigo. Por lo general, se debe permitir este tipo de testigo, especialmente si la declaración a impugnar es clave o especialmente pertinente. De igual manera, si bien el juez debe permitir prueba adicional para efectos de mostrar que el testigo ha hecho declaraciones inconsistentes y contradictorias a su testimonio, esta libertad no
debería de aplicarse cuando la contradicción o inconsistencia tiene que ver con un asunto colateral y cuya pertinencia es mínima. Por ejemplo, si el fiscal en el caso Pastrana quiere presentar un testigo que dirá que la semana anterior al homicidio el acusado estaba borracho, porque el acusado niega haber estado borracho en esta ocasión, es impertinente y colateral y el juez lo debe excluir. Presupuestos a la incorporación versiones contradictorias de las
Los componentes de una impugnación con base en versiones previas que contradicen el testimonio son: • • • • • • Que el testigo haya dado una versión firme de los hechos en su testimonio durante el interrogatorio. Que el testigo haya hecho una declaración en cierto lugar, en cierta ocasión. Que la declaración se hizo en presencia de otra persona. Que se trataba de los mismos hechos que fueron tema de su testimonio. Que la versión previa se hizo en circunstancias más confiables que el testimonio. Si la versión previa es un documento, que el abogado lo enseñe al testigo y que el testigo afirme que es auténtico (y si lo niega, que otros testigos así lo afirmen).
Ejemplos Defensor: Srta. Estrella, ¿no es cierto que tres semanas después de los hechos acerca de los cuales Usted acaba de declarar, tuvo una conversación con su cuñado en la casa de él acerca de los mismos? CE: Sí, es cierto.
Fiscal: Y en esta conversación Ustedes hablaron de la condiciones de luz y lo que Usted alcanzó a ver, ¿cierto? CE: Así es.
Fiscal: Y en esta conversación ¿Usted le dijo a su cuñado que en realidad no podía ver mucho por la lluvia y la pobre iluminación? CE: Sí
Fiscal: ¿Y no es igual de cierto que cuando ocurrió esta conversación, en su memoria los hechos estaban mas claros que ahora? CE: Se supone.
Ahora supongamos que Clara Estrella había rendido una exposición ante el defensor anterior al juicio.
Defensor: Usted ha declarado en este juicio que la iluminación aquella noche estaba adecuada y no tuvo ningún impedimento en cuanto a lo que vio, ¿cierto? CE: Si es cierto.
Defensor: También es cierto que ha rendido declaración jurada en mi presencia hace dos meses, ¿cierto? CE: Sí, lo recuerdo. Defensor: Y allá declaró que estaba muy oscuro y lloviendo, ¿cierto? CE: No recuerdo. Defensor: Sr. Juez, pido permiso para leer la exposición de la Srta. Estrella, levantada el 16 de octubre de los corrientes. Juez: Fiscal: Juez: ¿Alguna objeción, Sr. Fiscal? Ninguna Sr. Juez. Proceda a la lectura.
Este último escenario no sería muy común ya que el efecto de la exposición sería fijar definitivamente la declaración del testigo y evitar cambios. Por esto es una herramienta de dudosa calidad salvo que se haga cuando la
memoria del testigo es reciente. Mientras más alejado de la fecha de los hechos, menos valor legítimo tendrá y el juez deberá tomar estas circunstancias en cuenta. Rehabilitación del testigo impugnado La tendencia en Colombia es a concede una última oportunidad a la parte proponente, para efectos de rehabilitación de la credibilidad. El juez debe acordarle al proponente del testimonio la oportunidad de solicitar una explicación acerca de las contradicciones, ya que esta le puede ayudar en la valoración del testimonio de forma integral. Un ejemplo sería, siguiendo el testimonio de Clarita Estrella a su fin: Fiscal: ¿Usted estaba mintiendo cuando declaró aquí que podía ver lo que sucedía? CE: De ninguna manera.
Fiscal: Entonces quiere explicar ¿por qué le dijo a su cuñado que no podía ver muy bien? CE: Yo simplemente le dije que era oscuro y lluvioso, pero de que podía ver lo que sucedía, lo podía ver.
Fiscal: ¿Tiene alguna reserva acerca de su declaración en juicio?
CE: Ninguna, pude ver lo que sucedía a pesar de las condiciones. 2.8.2. deshonestidad Hechos previos indicativos de
Sea como sea el saldo del contrainterrogatorio, el juez puede permitir la incorporación del testimonio de otros testigos que impugnan al testimonio del primer testigo, dentro de ciertos límites. Aquí la pertinencia no está siempre vinculada a algún hecho de importancia, sino también a la credibilidad del testigo como persona. La parte afectada muchas veces querrá ir más allá de su contrainterrogatorio y llamar testigos adicionales a declarar acerca de otros hechos deshonestos, el carácter y reputación del primer testigo, etc. Vale repetir que la credibilidad de cualquier testigo siempre está en juego y, por tanto, factores que pesan en su pro o en su contra siempre son conducentes. Mas sin embargo, en esta segunda clase de impugnación se deben imponer limites en el interés de evitar prolongar innecesariamente el juicio. 2.8.3. Carácter y reputación
Otra clase de impugnación tiene que ver con los defectos del mismo testigo, factores inherentes en su personalidad que afectan negativamente a su credibilidad como persona, y por ende, a su versión de los hechos. El juez debe ver este
tipo de prueba con algo de cautela, ya que el abrir las puertas del juicio a que cada testigo sea sujeto a la impugnación de su carácter por parte de cualquier persona a quien no le gusta el testigo, sería sumergir el proceso en un pantano de morosidad.33 Este último tipo de impugnación se debe limitar a lo que se puede sacar mediante el contrainterrogatorio, salvo circunstancias excepcionales en donde, por ejemplo, todo gira alrededor de un solo testigo de dudosa probidad. Lo más que puede hacer el juez es permitir testimonios breves acerca de su reputación, sin entrar en detalles. El fundamento que debe exigir el juez para este tipo de testimonio sería: • Testigo #2 pertenece a la misma comunidad u organización que testigo #1. • La relación ha durado largo rato. • Testigo #1tiene una reputación negativa en cuanto a la probidad. • Testigo #2 conoce está reputación. Se limita el testimonio a estas aseveraciones. Cualquier testimonio extrínseco acerca de la credibilidad de un testigo, de su carácter o reputación para credibilidad se debería limitar a observaciones generales.
Por ejemplo, las Reglas Federales de Evidencia, Num. 608 (b) (b) 1, prohibiendo la utilización de prueba extrínseca para mostrar falta de credibilidad mediante hechos específicos.
Las pruebas demostrativas
Hasta ahora hemos hablado de pruebas materiales que tienen una relación histórica con los hechos. Ejemplos son; la pistola que se usó para el homicidio, el cheque alterado, los documentos que dan constancia de un peculado etc. Pero hay una segunda categoría de pruebas materiales: las que no son directamente relacionadas con los hechos, pero que pueden servir para ilustrar el testimonio de algún testigo. Se suele decir que son “apoyos visuales” y su utilización debe ser sujeta solamente a su pertinencia y utilidad. Por tanto su número y características se limitan solo por la imaginación del proponente y la discreción del juez. Algunos ejemplos de este tipo de prueba son: • Armas u objetos similares a los utilizados para cometer el ilícito. Por ejemplo, permitir al testigo demostrar las acciones bélicas del acusado utilizando una pistola similar a la que vio pero nunca apareció, puede servir al juez para entender mejor su testimonio. • Croquis o diagramas demostrando la escena de los hechos. • Representaciones gráficas de flujo de caja o de ingresos o eventos similares. Se llama “demostrativa” esta clase de prueba porque le ayuda al testigo a demostrar que quiere decir o que percibió.
Los presupuestos para la admisión de un diagrama o representación gráfica son: • El diagrama representa algún lugar u objeto. • El testigo conoce el lugar o el objeto. • El testigo explica las bases de su conocimiento o familiaridad con lo representado. • El testigo tiene la opinión de que el diagrama es una representación fidedigna del lugar u objeto. Un ejemplo de cómo se debe autenticar y admitir un diagrama sería: Fiscal: Sr. Juez, pido que designe este documento “acusación f”34. Juez: Así es, regístrelo así secretario.
Fiscal: Srta. Estrella, le enseño un documento, ¿lo reconoce? CE: Sí, es un diagrama del parqueadero del Hospital donde yo trabajo. Fiscal: ¿Cómo sabe?
CE: Tengo muchos años trabajando allí y paso por allí seis días por semana. Fiscal:
¿Qué tan preciso es el documento?
Para efectos de posterior identificación, control y constancia de lo sucedido en el juicio, el juez debe instruir al secretario en la identificación consecutiva de elemento material incorporado.
Bueno, no es exacto, pero bastante cerca de lo que es este lugar y demuestra todos los edificios, luces y demás facetas del lugar bastante bien.
Fiscal: Sr. Juez, pedimos la incorporación de elemento material “acusación f”. Juez: Admitido.
Fiscal: Por favor Srta. Estrella, indique con una X el lugar donde Usted estaba cuando vio salir de la Sala de Urgencias a la acusada. La testigo procede a marcar todas las posiciones de relevancias y objetos para efectos de ilustración, de acuerdo a los directrices del fiscal. De igual manera, modelos, representaciones gráficas, etc., pueden ser incorporados. La autenticación de estos efectos no requiere del testimonio de la persona que los hizo, cuando el testigo lo reconoce y puede afirmar que es una buena semblanza del lugar u objeto. Hay que distinguir entre la prueba demostrativa, que en todo caso es prueba, y los simples apoyos que pueden utilizar las partes en sus alegatos. Estos últimos son simplemente una extensión de la expresión verbal que, si bien cumple el mismo objetivo, no se incorpora por no ser prueba. Un ejemplo de este último
sería cuando el mismo fiscal dibuja en representación gráfica los puntos más importantes que favorecen a su teoría. Esto es su manera de recapitular la prueba, pero nunca es prueba en sí. Habrá que ser claros también en que no hay nada que impida que un litigante aproveche los elementos materiales y los utilice en sus alegatos, una vez hayan sido incorporados. 2.9.1. La prueba física o material
A distinción de las pruebas demostrativas, la prueba material o prueba física tiene alguna relación directa con los hechos. Como es el caso con cualquier objeto material, el presupuesto a su incorporación o admisibilidad es la autenticación, la cual se logra en este caso por medio de la identificación del elemento por parte de alguien con conocimiento. Hay dos métodos de identificación: • Cuando el objeto tiene señas únicas o en sí es único, se satisface el presupuesto cuando el testigo puede afirmar que ha observado la seña o peculiaridad en algún momento relevante (eje. Al recoger el elemento en la persona del acusado) y que actualmente se acuerda de él y sus particularidades especiales. Esto basta para que el juez pueda considerarlo auténtico. En este caso el presupuesto de
admisibilidad se establece siguientes elementos:
• El elemento tiene características únicas. • El testigo ha tenido ocasión previa de observar el objeto y la característica especial. • El testigo identifica el objeto. • La identificación radica en que el testigo se acuerda de la característica única. • El testigo afirma que el objeto no ha sido alterado. • En el caso donde uno de estos presupuestos falta, digamos que el objeto no tiene ninguna característica especial o única. En este caso la única forma de identificar y autenticar el objeto es mediante la cadena de custodia, de la cual hemos hablado brevemente antes. En términos generales, para establecer el presupuesto de la cadena de custodia se debe demostrar lo siguiente: • El testigo se posesionó del objeto en cierto lugar y fecha. • El testigo conservó el objeto en adecuadas condiciones de seguridad como para que no se alterara. Demuestra por medio de su testimonio que estas condiciones eran tales que es probable que no se haya alterado.
• El testigo afirma que es el mismo objeto del cual se posesionó. • El testigo afirma que se encuentra en las mismas condiciones que cuando primero llegó a su posesión. Para establecer adecuadamente la cadena de custodia de algún elemento se tiene que citar a cada persona que tuvo posesión del elemento, ya que cada uno es eslabón en la cadena. En caso de poca duda, el juez debe impulsar a que las partes estipulen acerca de la cadena de custodia, tomando en cuenta que es simplemente la constancia de autenticidad de un elemento material. Defectos en la cadena no son necesariamente causales de exclusión, siempre y cuando el juez esté razonablemente cierto, basado en los testimonios, que el elemento es autentico y no se ha alterado.
3. Objeciones u Oposiciones 3.1. Noción
Por su propia naturaleza, la oposición es una herramienta que sirve para proteger nuestra teoría del caso, frente a las maniobras y estrategias de la contraparte. Desde la perspectiva del juez, las objeciones sirven de ayuda al control del juicio. La objeción informa al juez y a la otra parte acerca de la prueba o pregunta objetada. Por lo tanto, la parte que objete debe fundamentar su objeción o sea, cuando objeta, debe explicar al juez el porque de la objeción en detalle suficiente para posibilitar resolución motivada de la misma. Vista desde otra perspectiva, es la oportunidad para que el juez o la parte infractora corrijan sus errores. Las objeciones se pueden hacer frente a preguntas inapropiadas en su forma, por ejemplo, cuando son capciosas o sugestivas. También se hacen en cuanto al testimonio que busca incorporar la pregunta objetable, como en el caso de opiniones no admisibles, especulación o testimonio de referencia. También se objeta acerca de la respuesta del testigo, a manera de mantenerlo en lo correcto, por ejemplo cuando no responde a la pregunta o cuando va más allá de lo que solicita la pregunta. Si la parte no objeta oportunamente, el juez debe intervenir para no perder el control, para evitar impertinencias, pruebas inconducentes o ilegales y para asegurar que el juicio proceda sin desviaciones ni dilataciones innecesarias. En
estos casos el juez para el interrogatorio o contrainterrogatorio y le señala al objetado en que forma esta mal o inapropiada su pregunta. Por ejemplo: Fiscal: Juez: Clarita, ¿Usted vio a la acusada salir del Hospital con movimientos y postura evasiva? Caballero, por favor deje que el testigo rinda su propio testimonio, sus preguntas son sugestivas, modifique la forma por favor.
El juez hace esto tanto como árbitro y como juzgador, ya que no le deben interesar testimonios productos de la sugestión sino del propio conocimiento del testigo. El juez debe siempre escuchar la objeción y, si no es absolutamente claro su fundamento, requerir que la parte que objeta fundamente. De la misma forma, salvo que la resolución sea obvia, el juez debe permitir que la parte objetada responda y defienda su línea de interrogación. 3.2. Categorías de objeciones Las categorías de objeciones a la forma de interrogar, a las respuestas y a la prueba solicitada son: • Pertinencia – “inconducente”. Para que el juez resuelva de forma correcta este tipo de objeción, la cual suele ser la más frecuente,
debe haber captado la controversia, estudiado y analizado la acusación, escuchado con mucha atención los alegatos de apertura y las pruebas que hasta el momento se han ventilado. • Capacidad del Testigo. Esta objeción corre en contra de los menores de edad, las personas que padecen de alguna enfermedad mental y de quines tienen prohibido declarar (secreto profesional, parentesco). • No responde a la pregunta. Esto ocurre cuando el testigo no contesta la pregunta sino divaga sobre otro tema o se vuelve evasivo. El mismo interrogador puede objetar aunque el testigo sea “suyo”, para que el juez instruya al testigo a responder la pregunta.
Preguntas hipotéticas. Son las que asumen hechos. Estas se permiten a los peritos para efectos obvios: sustraer las opiniones con base en los hechos probados. Si un abogado hace una pregunta hipotética asumiendo hechos de los cuales no hay prueba, esta es objetable.
• Asumiendo hechos no probados. Las que proponen conclusiones acerca de hechos no probados, aunque no sean hipotéticas las preguntas.
Fiscal: “Después de que el acusado peleó con la victima y sonó el tiro,…….” Defensa: “Objeción, no ha habido ninguna prueba de una pelea! Asume hechos no probados.” Juez: “Con lugar”
• Las que distorsionan los hechos: Fiscal: Después de la pelea ¿qué hizo el acusado? Defensor: Objeción! La prueba que ha recibido el juzgado es de un forcejeó, no de una pelea, por tanto la pregunta intenta distorsionar la prueba. Juez:
Objeciones a la forma de la pregunta – las sugestivas. Las preguntas sugestivas (excepto en contrainterrogatorio y situaciones especiales) no se deben hacer y son objetables. Estas son las que contienen o sugieren cierta respuesta específica, la que quiere el que interroga. Objeciones a la forma de la pregunta – Las capciosas. Las que implican engaño o
fraude. Es decir, las que intentan engañar al testigo y por tanto al juez. Fiscal: Después de la discusión entre la victima y el acusado, ¿qué pasó? Defensa: Objeción, pregunta capciosa, el testigo dijo que hubo un forcejeo y no una pelea! Juez: Con lugar.
Objeciones a la forma de la pregunta, las argumentativas. En estas el interrogador no quiere aceptar la respuesta y discute con el testigo. Objeciones a la forma de la pregunta – múltiple, ambigua o confusa. Estas son las que contienen varias preguntas, solicitan más que una respuesta, son tan largas y enredadas que corren el riesgo de confundir al testigo o son imprecisas o ambiguas. Fiscal: ¿Qué hizo la victima cuando cerró la tienda?” Defensa. Objeción, no especifica cuando ni solicita información pertinente” Juez: favor. Con Lugar, sea mas preciso por
Fiscal: ¿Qué hizo la victima al cerrar la puerta de su tienda aquella noche y cuándo fue que entró el acusado? Defensa: Juez: Objeción! Pregunta múltiple. Con Lugar.
• Las repetitivas. Las que simplemente, de una u otra forma, repiten lo que ya se ha preguntado y contestado. Relacionado con esto es la repetición de la respuesta por parte del interrogador, al recibirla y antes de hacer la pregunta siguiente. Aunque es cuestión de estilo, esta de más y el juez lo puede corregir. • Cumulativa, abundante o superflua. Cuando ya ha habido una abundancia de prueba sobre determinada controversia, el juez de oficio o sobre objeción de parte, puede parar el interrogatorio o no admitir la prueba. • Fuera del Marco del Interrogatorio. Esta objeción ocurre cuando el que contrainterroga intenta salir de los temas que se cubrieron en el interrogatorio. La excepción es cuando indague sobre temas de credibilidad – ver arriba en “Impugnación de Testigos”. • La prueba ilícita. En juicio, si no se ha ventilado anteriormente, y aparece una
prueba posiblemente ilícita, la parte afectada debe objetar. El juez, a tiempo, debe ejercer el control apropiado de oficio. Objeciones que no tiene producción de la prueba35 que ver con la
• Argumentación durante el alegato de apertura. Los alegatos de apertura son versiones sucintas de la prueba que va a presentar el expositor. Argumentación excesiva acerca del fundamento jurídico o del significado de los hechos, violan la razón de esta diligencia. • La mención de prueba inadmisible en el alegato de apertura. Esto puede incluir: • • Prueba ilícita. Pruebas prohibidas, tales como el secreto profesional y las prohibidas por razón de consaguinidad o afición conyugal. Negociaciones frustradas con fines de una salida alterna.
• La mención de hechos imposibles de probar en el alegato de apertura. • En el alegato de apertura no es apropiado que el fiscal hable de la supuesta teoría de la defensa, ya que a la defensa no le
Thomas A. Mauet, Fundamentals of Trial Techniques ,2 ed. Little Brown and Company, Boston, 1988
incumbe “probar” nada, la carga y el deber de la prueba está con el fiscal. • En el alegato de clausura no es permitido tergiversar, exagerar o inventar pruebas. Si bien en juicio en derecho no es preocupación proteger a los jurados legos de materia perjudicial, es antitética y desleal este tipo de conducta. El juez no solo puede sino debe controlarla. • De la misma manera es prohibido hacer argumentos jurídicos fraudulentos o de mala fe en cualquier momento. • Ataques personales en contra de la parte opuesta o el acusado son inapropiados y objetables. Claro está, hacer referencia a la prueba y sacar inferencias es permitido y de eso se trata realmente el alegato de clausura. • Apelar a los sentimientos o perjuicios del juez en los alegatos no es ni pertinente ni se debe permitir. El juez fundamentará su sentencia en la prueba y el derecho. Los alegatos que van más allá debe ser controlados. Claro, aún con mas razón si el juicio es con jurado popular! Ya se ha dicho que el alegato de clausura, bien hecho, es una ayudar para el juez en sus deliberaciones. De igual manera, mal hecho, es tiempo perdido. Las objeciones pueden
encaminarlos mejor y prevenir excesivas divagaciones irrelevantes por parte de los abogados. 3.3. Manejo de las objeciones por parte del juez El juez controla la gestión de las partes con tal de asegurar el buen orden y decoro del proceso. Por tanto deben existir reglas mínimas de comportamiento en cuanto a la presentación y fundamentación de las objeciones. Algunas de estas deben ser: • • • Que la parte que presenta la oposición se ponga de pie y declare su objeción, seguida de su fundamentación. Que la parte en oposición, a continuación dé su respuesta acerca del porque la objeción estaría sin ligar. Que el juez resuelva verbalmente.
El juez, en todo caso, debe insistir en que se mantenga el orden, con un solo sujeto procesal hablando a la vez. Las objeciones manifiestamente inconducentes, hechas con fines de interrumpir, se deben controlar, en caso de insistencia, mediante sanciones incrementales.
4. Situaciones Especiales 4.1. Menores como testigos
Como hemos dicho arriba, un testigo menor de edad puede carecer de la capacidad necesaria para declarar. Las áreas grises de estas situaciones las tiene que determinar el juez. Si hay una duda pero no se suma a la convicción de la incapacidad, el juez puede admitir el testimonio no obstante su peso sea menos, es decir, su credibilidad por sufrir la incapacidad mencionada. Si esta incapacidad le lleva al juez a la convicción de que no es capaz, no se admite. Los ingredientes de la capacidad son: • El menor tiene la capacidad de percibir u observar los hechos. • El Menor tiene la capacidad de recordar los hechos. • El Menor tiene la capacidad de describir o relatar los hechos. • El menor reconoce y es capaz de entender y aplicar la obligación de decir la verdad. El que quiere acertar la capacidad de un niño tiene el reto de establecer ante el juez su capacidad mediante un interrogatorio preliminar. Un ejemplo puede ser el siguiente en un caso de homicidio:36
Ejemplo adaptado Evidentiary Foundations, Op. Cit. Pag. 18.
F. Sr., Juez, llamamos a declarar Juancito Pérez. D. Objeto. Este niño solo tiene seis años. No tiene la capacidad para ser testigo. J. Sr. Fiscal, proceda a acreditar la capacidad del niño. (El Juez administra el juramento). F. ¿Juancito, cuál es su nombre completo y su dirección? JP. Juancito Pérez y vivo en la Calle 72 con 109 en Bogota con mis padres. F. ¿Juancito, usted ve bien? JP. Si, no tengo problema, veo rebién. F. ¿Puedes oír bien? JP. Rebién! F. ¿Cuántos años tiene? JP. Cumplí el mes pasado, tengo seis. F. ¿Cuál es el día de su cumpleaños? JP. El 28 de abril, mi mamá cumple el mismo día. F. ¿Dónde vive? JP. Cómo ya dije, en la calle 72. F. ¿Cuánto tiempo ha vivido allí? JP. Toda mi vida. F. ¿Cuántos hermanos y hermanas tiene? JP. Tengo una hermana. F. ¿Cómo se llama? JP. Se llama Leonor. F. ¿Cuántos años tiene ella? JP. Ella es mayor que yo. Tiene 10 años F. ¿A qué escuela asiste? JP. A la República de Chile. F. ¿Cuál es la dirección de su escuela? JP. En la calle 80.
F. ¿Sabe lo qué es una pistola? JP. Si, es una cosa que dispara y que la hace daño a las personas, es mala. F. ¿Sabe que quiere decir matar? JP. Sí, sé, es cuando una persona hace que otro ya no esté. F. ¿Qué es la verdad? JP. La verdad es lo que realmente pasa. No es un cuento que inventa uno. F. ¿Qué es una mentira? JP. Es cuando uno no dice la verdad. F. ¿Sabe que pasa cuando uno no dice la verdad? JP. Es malo y le pueden castigar. Como vemos, el objeto es establecer, mediante un interrogatorio especial, la capacidad del niño de acuerdo a las pautas establecidas arriba. Si es inadecuado el interrogatorio por falta de destreza por parte del abogado, el juez debería de considerar si lo suple o no. Si decide a favor, lo hace con mucha delicadeza para no perder la imparcialidad. 4.2. disminuida Personas con capacidad mental
Básicamente los requisitos para establecer la capacidad de una persona de facultades mentales disminuidas son los mismos que en caso de menores. La persona tiene que gozar de la capacidad de percibir, recordar y describir y tiene que poder reconocer y decir la verdad.
El juez debe estar especialmente renuente a excluir testimonio basado en este tipo de incapacidad y no hacerlo salvo circunstancias extremas. Si se propone excluir un testigo basado en su condición mental, el juez debe sugerir, salvo manifestación patente, que lo hará solo so testimonio experto, léase psiquiátrico. El fundamento para la exclusión mediante tales testimonios sería: • El testigo para establecer la incapacidad es psiquiatra calificado. • El psiquiatra ha examinado al testigo cuya capacidad está cuestionada. • El testigo tiene ciertos síntomas que le hacen al psiquiatra concluir que sufre de psicosis. • Esta psicosis interfiere de forma importante en uno o más de sus facultades (por ejemplo la percepción o la memoria). 4.3. Hechos acordados o “estipulaciones”
Cuando hay hechos acerca de cuya existencia no hay controversia, el juez debe, en el interés de la economía judicial, promover o aceptar la “estipulación” acerca de los mismos. Mediante este procedimiento las partes dan por sentados e incorporados hechos no controvertidos. El incentivo para las partes es que ahorran recursos y tiempo. Un ejemplo de cómo proceder es:
• Una de las partes anuncia al juez que ha habido una estipulación. • El juez indaga a la otra parte si esto es cierto. • La otra parte lo confirma. • La parte ponente deslinda y explica la estipulación y, si es en forma escrita, pide que la acepte el juez. • El juez interroga brevemente a las partes para cerciorarse de que hay perfecta comprensión y acuerdo verdadero acerca de la misma. En caso afirmativo la acepta y la incorpora en el juicio. 4.4. Memoria actual refrescada
Suele suceder a menudo que los testigos han ido perdiendo la memoria con el tiempo y cuando llega el momento del juicio, no recuerdan bien los hechos acerca de los cuales tenían conocimiento. Ya se ha mencionado el caso en donde la memoria ha desaparecido a tal grado que es permitido sustituir un registro de los hechos, sea escrito o electrónico – magnético, para el testimonio Aquí consideramos la situación en la cual la memoria del testigo se puede refrescar al enseñarle un documento u objeto. Si, al repasar el documento o examinar el objeto, el testigo puede afirmar que se ha refrescado la memoria, se procede inmediatamente al grueso del interrogatorio sin mas referencia a dicho
documento. Los presupuestos a que esto ocurra son: • • • • • • Que el testigo declare que no puede recordar algún hecho o evento. Que el testigo declare que algún documento u objeto podría refrescar su memoria. El proponente del testimonio le enseñe el documento u objeto. El testigo lo lee (no en voz alta) o examina al objeto. El testigo declara que se le ha refrescado la memoria. Procede a declarar en interrogatorio.
Para el juez es importante asegurar que el documento u objeto es genuino. Si es necesario, debe intervenir en el procedimiento para indagar acerca de su importancia y proveniencia. Igual, a la otra parte se le debe conceder amplia oportunidad en contrainterrogatorio. 4.5. Regla de la “mejor evidencia”
Todo documento a ser valorado como prueba tiene que ser el original, excepto: • Los documentos públicos. • Los duplicados auténticos. • Copias de documentos extraviados o en poder de alguno de los sujetos procesales.
• Partes pertinentes de documentos voluminosos. • Cuando las partes estipulen que no es necesario el original. El razonamiento que históricamente da lugar a esta doctrina se encuentra en el fin de eliminar el riesgo de erradas transcripciones de documentos originales, erradas declaraciones acerca del contenido de los documentos originales y la posibilidad de alteración no detectable.37 A veces el documento en sí es la prueba única de los hechos, como en el caso de un cheque falso, pero a veces hay alternativas. Tal es el caso, por ejemplo cuando de trata de constancias o relatos escritos de eventos en los cuales puede haber testigos, un matrimonio o una confesión. En estos casos, el documento describe un evento que existió independiente del documento y no dependía dicha existencia del documento. Hoy en día la tecnología ha hecho posible la existencia de duplicados o múltiples originales, como en el caso de la impresión de documentos automatizados. • Cuando se utiliza un documento para refrescar la memoria. En estos casos el documento no se ofrece como prueba de su
Lilley, Op.Cit. p. 529.
contenido. Una objeción a la utilización de una copia será sin lugar. • Cuando el documento es constancia de un evento percibido por testigos quienes declaren en juicio. Una objeción alegando que se debe presentar el documento en vez del testimonio sería sin lugar. Algunas otras situaciones que pueden ocurrir: • Cuando el proponente del documento perdió el original. Los presupuestos a establecer antes de que permita copia son: • Que el testigo encontró perdido al original. • Que buscó el original con seriedad y afán. • Que a pesar de la búsqueda, no se pudo encontrar el original. • Cuando el proponente haya destruido el original sin mala fe. Presupuestos son: • Que el testigo tuvo posesión del documento. • Que el testigo destruyó el documento. • Que la destrucción del documento fue accidental o en buena fe y sin fines de alterar u ocultar pruebas.
• Cuando el original es documento público que no se puede legalmente sacar de su depósito. • • Que el documento es público. Que sería ilegal sustraer el mismo de su lugar de depósito.
• Cuando se ha extraviado o está fuera del alcance del tribunal. • Que un tercero tiene el documento. • Que el tercero reside en un lugar fuera de la competencia o jurisdicción del tribunal. • Que el tercero rehúsa entregar el documento. • Cuando el original está en posesión de una u otra parte. • • • • • • Que una de las partes tiene el original. Que esta parte rehúsa entregar el original. Copias de documentos voluminosos. Que el testigo es idóneo para revisar los documentos relevantes. Que el testigo ha estudiado el documento pertinente. Que el testimonio del testigo es un resumen confiable del documento.
4.6. El investigador como testigo La tendencia en Colombia es a autorizar la citación de los agentes de la policía judicial para rendir testimonio con relación al caso. Esta autorización especial no implica, sin embargo, que tendrá rienda suelta para violar las reglas de la prueba enunciadas en esta unidad. En especial, las restricciones de la prueba de referencia, las opiniones infundadas y aseveraciones de índole personal, la interpretación de las inferencias de las pruebas que son conclusiones que sólo el juez puede formular en su proceso de decisión, etc., no tienen lugar. El investigador debe declarar solamente acerca de lo que son sus conocimientos personales acerca de los hechos, no reiterar lo que los testigos le hayan dicho, no lo que el piensa o concluye, ha pasado. Es importante colocar el testimonio del agente en su justa dimensión. Él puede traer o no testimonios útiles al juicio en la medida que él haya percibido o presenciado hechos o eventos pertinentes. Algunos ejemplos son: • Cuando haya recibido confesiones o admisiones de parte del acusado. • Cuando haya registrado pruebas materiales en la escena de los hechos. • Cuando haya recibido declaraciones contradictorias de los testigos y declara a efecto de impugnación.
No se debe contemplar que dé un relato acerca del caso para fines de “contexto” ni nada por el estilo. Para esto están los alegatos y la acusación.
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