Source: http://ababor-roberto.blogspot.com/2008/
Timestamp: 2018-03-18 00:06:28+00:00

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¡A babor!: 2008
Los pensionados y jubilados, las Afores y la ley de la selva.
“No creáis que cedemos aún. Con estos cabellos de nieve, seguimos cantando alegremente”
Como en el reino animal, en el capitalismo, cuyas leyes de desarrollo lo hacen un sistema salvaje, los débiles, enfermos y viejos, considerados inútiles por el sistema, quedan en el más absoluto abandono y completamente desprotegidos, a merced de las destructivas crisis económicas de las que son sus primeras víctimas, y muchas veces esperando únicamente la muerte, apoyados solamente, en el mejor de los casos, por sus familias, amigos o hasta vecinos, expulsados por una maquinaria capitalista que ya no los necesita, pero de los que sacará hasta la última gota de beneficios.
Sin embargo, a diferencia del reino animal, en el que es inevitable que se cumpla la ley de la selva, la cadena alimenticia, que la fiera se alimente de su víctima y que el débil sucumba ante el más fuerte o más numeroso, en la sociedad no existe tal fatalidad por tres razones fundamentales: porque, a diferencia de los animales, el hombre es un ser racional; porque el capitalismo es un sistema transitorio, condenado a desaparecer debido sus contradicciones internas y a las leyes que rigen el desarrollo de la sociedad, dando paso a un sistema más justo; y porque es el hombre el destinado a acelerar su desaparición, y en este caso la clase obrera, principalmente.
La situación de los jubilados y pensionados.
Todo mundo sabe de la situación de miseria y desesperación por la que pasan, desde hace muchos años, los jubilados y pensionados en nuestro país, y en general las personas adultas mayores o de la tercera edad.
Especialmente han conocido de ello los gobiernos neoliberales priístas y panistas de los últimos 26 años, pero lejos de tomar medidas a favor de estos millones de mexicanos, han empeorado su situación debido a las políticas económicas que han aplicado y que afectan al pueblo en su conjunto.
Asimismo, estas autoridades federales han puesto oídos sordos a la principal demanda de los pensionados y jubilados: contar con una pensión o jubilación digna y decorosa, con un ingreso cuyo poder de compra no se rezague con el tiempo como producto de la inflación y que les permita vivir como seres humanos, sin angustia, miedo, desesperación y carencias hasta de lo más básico.
Y ya ni qué hablar del pésimo e indignante trato que se les da por parte de las dependencias encargadas de tratar sus asuntos y por los bancos, hoy todos extranjeros, donde tienen que cobrar sus miserables pensiones.
Los pensionados y jubilados, los adultos mayores en general, no piden limosna, sino justicia, la que merecen plenamente por haber contribuido con toda una vida de trabajo al desarrollo del país, por lo que es hora de que los representantes de los partidos políticos que se dicen, progresistas, y hasta revolucionarios y de izquierda, en la Cámara de Diputados y de Senadores, propongan las reformas necesarias para hacer realidad su principal demanda: una pensión digna y decorosa.
La historia del plato y la cuchara de madera.
“Un niño veía cómo sus padres daban a sus abuelos un plato y una cuchara de madera para que comieran y los enviaban a un rincón. Un día esos padres observaron que su hijo tallaba madera con un cuchillo y le preguntaron qué hacía: ‘Estoy preparando los platos y las cucharas para que ustedes coman cuando sean grandes’, contestó”
Esto es lo que los neoliberales preparan para quienes nos jubilemos o pensionemos dentro de algunos años y para ello reformaron la Ley del Seguro Social y crearon las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), como parte del desmantelamiento que llevan a cabo, desde hace 26 años, de la seguridad social, y del proceso privatizador del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Las promesas de las Afores.
Así, al discutirse por primera vez la creación del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) en la Cámara de Diputados, en febrero de 1992, sus impulsores, el gobierno de Salinas de Gortari, el Partido Acción Nacional (PAN) y los neoliberales al interior del Partido Revolucionario Institucional (PRI), prometieron que dicho sistema traería beneficios a la clase trabajadora, es más, que resolvería sus problemas económicos, y Pedro Aspe Armella, entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, aseguró que mejoraría la distribución del ingreso y que promovería el desarrollo económico.
Finalmente, los diputados y senadores del PAN y del PRI aprobaron el SAR a pesar de los argumentos en contra vertidos por la bancada del Partido Popular Socialista (PPS), principalmente, en el sentido de que con este sistema se les imponía un ahorro forzoso a los trabajadores en tiempo de crisis, lo que era criminal ya que lo que necesitaban éstos era llevar comida a sus mesas; que los beneficios que se le ofrecían a la clase trabajadora eran a muy largo plazo (a 20 ó 30 años) y completamente inciertos; que se generaría una enorme masa de capital (calculada para los primeros 12 meses de su operación en cuatro billones de pesos) que sólo beneficiaría a la banca, a las casas de bolsa y a los grandes empresarios, que lo utilizarían para la especulación y para invertir en lo que a ellos, y no al país, les conviniera.
A 16 años de distancia vemos cuánta razón tenían las fuerzas revolucionarias y progresistas de aquella época pues los fondos de retiro de millones de trabajadores han quedado en manos de bancos extranjeros, además, primero la pérdida del poder adquisitivo del dinero y ahora la crisis los están pulverizando, y, por si fuera poco, debido a que buena parte de estos ahorros los banqueros los han invertido en la bolsa, en los mercados financieros, en actividades especulativas, han sufrido enormes pérdidas (“minusvalías” las llama el risueño y rozagante Carstens), cuantificadas por expertos en casi 90 mil millones de pesos, en lo que va del año, mientras que las comisiones que cobran las Afores continúan intactas, es decir, las ganancias de los banqueros, producto de nuestros ahorros, han permanecido intocables.
Así las cosas: ¿Con cuánto contaremos los trabajadores que nos retiremos dentro de algunos años, si es que nos queda algo? Si las cosas continúan así, seguramente viviremos en una situación mucho peor a la de los actuales pensionados y jubilados.
Mientras esto sucede, el “líder” de la CTM, Joaquín Gamboa Pascoe, promete más sacrificios de la clase obrera para beneficio de los banqueros y grandes empresarios, como el pago por horas, la reducción de la jornada laboral, trabajar dos o tres días a la semana y hasta “paros técnicos” por dos meses con el pago del 25 por ciento de los salarios, medidas que ya se aplican en algunas empresas, todo en abierta violación a la Constitución, al artículo 123 y a la Ley Federal del Trabajo, con la complacencia de las autoridades.
Esta es la ley de la selva impuesta por el llamado “libre mercado”, gracias a la cual sobrevivirán no los más fuertes o los más inteligentes, sino los económicamente más poderosos, los más cínicos o corruptos, como esos a los que el gobierno norteamericano les está entregando, por ahora, 700 mil millones de dólares, que llegaron a cobrarlos en sus jets privados.
Por una pensión digna y decorosa.
Las pensiones para los mexicanos que por razones de edad, accidentes o enfermedades, ya no están en condiciones de trabajar, no constituyen una carga para la patria, por lo contrario, la dignifican, y hablan del carácter solidario y humanista que nos ha caracterizado siempre, y que fue la base del sistema de seguridad social y de pensiones que hasta hace sólo algunos años existía en México.
En cambio, lo que sí constituye una carga para los mexicanos y un lastre que evita el desarrollo del país, que lo tiene en quiebra, en crisis permanente, es la deuda externa y el IPAB-Fobaproa, gracias a los cuales tenemos que pagar a los bancos norteamericanos y nacionales (que también pertenecen a extranjeros), miles de millones de dólares anuales, quitándole el alimento de la boca a nuestros hijos y a los adultos mayores, que constituyen dos de los sectores más desprotegidos en nuestra sociedad.
Por ello es necesario que los miles de millones de pesos de nuestros ahorros que ahora manejan las Afores, pasen nuevamente a manos del Estado y que éste tome las medidas necesarias para que estén seguros, se inviertan realmente en beneficio de los mexicanos y de nuestro desarrollo económico independiente, y se garantice de esta manera una pensión digna y decorosa a los millones de jubilados y pensionados, actuales y futuros, y todos nos sentemos finalmente a la misma mesa.
Carstens dijo: “La crisis en los Estados Unidos sólo nos provocará un pequeño resfriado”
Hoy dice: “Los fondos de retiro de los trabajadores están seguros”
Al referirse al salvaje asesinato de ocho elementos del Ejército Mexicano, Calderón dijo: “La patria sufre los embates de enemigos que buscan dominar y cancelar las libertades de los mexicanos, se trata de verdaderos traidores que con tal de ampliar sus intereses son capaces de realizar cualquier barbarie”.
Esto exactamente diría yo del Partido Acción Nacional (PAN) y de su gobierno. Es hora de que el Ejército Mexicano vuelva a sus cuarteles, por su propia salud y prestigio, y por el bien de los mexicanos.
¡Oh!, y ahora, ¿quién podrá ayudarlos?
Si el Partido Revolucionario Institucional (PRI) comete el error de no postular a Fernando Ortega Bernés como su candidato a gobernador del estado de Campeche, perderán muchos espacios y sólo el Chapulín Colorado podría ayudarles a conservar la gubernatura.
Mostrar a estas leyes altivas del aire, del agua y del suelo
que mi alma interior es inexpugnable,
Publicado por Roberto en 19:35 2 comentarios: Enlaces a esta entrada
Crisis alimentaria, producto del hombre, no de la naturaleza.
Es verdad que, desde siempre, la humanidad ha sufrido hambrunas y escasez de alimentos en diferentes momentos y etapas de su desarrollo, que han diezmado e inclusive desaparecido a civilizaciones enteras. Desde la comunidad primitiva, pasando por el esclavismo y el feudalismo, y hasta antes de la Revolución Industrial y de la Científico-Técnica, de los siglos XVIII, XIX y XX, las fuerzas productivas desarrolladas por el hombre no eran suficientes para defenderse y superar los embates de la naturaleza, el hambre y las enfermedades, sufriendo la humanidad las consecuencias de ello, pero principalmente las clases más desprotegidas.
Sin embargo, hoy, en la época del imperialismo, la última etapa del sistema capitalista, las fuerzas productivas, es decir, los conocimientos y habilidades del hombre, las máquinas, la computación, la robótica, los medios e instrumentos de producción, la ciencia y la técnica, han alcanzado un grado tal de desarrollo que es inconcebible, ilógico, absurdo y hasta trágico, que fenómenos como la aparente falta de alimentos, el hambre, la desnutrición y cierto tipo de enfermedades, afecten y preocupen aún a la humanidad.
El verdadero rostro de la crisis alimentaria de hoy.
La razón de lo que hoy está pasando es sencilla: los dueños de los conocimientos, patentes, mercancías, máquinas, medios e instrumentos de producción, de la ciencia y de la técnica, e inclusive de la fuerza de trabajo del hombre, que se ha convertido en una mercancía, y la peor pagada, son los grandes países capitalistas desarrollados, sus gobiernos y los monopolios trasnacionales del mundo.
Ellos, a nombre de la sacrosanta “libertad de comercio” y de la intocable e imperturbable Ley de la Oferta y la Demanda, utilizan esas fuerzas productivas, esos avances logrados por toda la humanidad, no en beneficio de la misma, para mejorar su alimentación, salud, cultura, educación, vivienda, etc., sino en su propio provecho, en lo que les reditúe ganancias, por ejemplo, en la guerra, en el desarrollo de armamento cada vez más sofisticado y mortífero, gastando cientos de miles de millones de dólares cada año en ese propósito.
Así, la lógica de los monopolios es producir sólo lo que les deje ganancias, en la proporción que ellos desean, no producir lo que las personas necesitan. Si el arroz, el trigo, el sorgo y el maíz los hacen ganar, los siembran, los producen, los utilizan para generar combustibles, si no, no los siembran, esconden los productos, los almacenan, acaparan, especulan e inclusive los destruyen, hasta que alcancen los precios que les permitan obtener las ganancias a las que se creen con derecho, aunque millones de niños en el mundo se mueran de hambre. Para eso sirve la llamada Bolsa de Futuros de Chicago: para especular con el hambre del mundo.
Es cierto que el cambio climático, el calentamiento global, el deterioro ambiental, han afectado la producción de alimentos en general, pero estos fenómenos son causados igualmente por la gran industria contaminante y por los gobiernos de los países capitalistas desarrollados, que se niegan a utilizar fuentes de energía alternas y no contaminantes, que realizan pruebas con armas atómicas, que destruyen bosques y selvas, y que no dejan de verter en la atmósfera los gases de efecto invernadero que produce la gran industria.
La crisis alimentaria en México.
Lo mismo, pero a otra escala, sucede en nuestro país. Tenemos los recursos humanos, materiales, económicos, agua suficiente y tierra de buena calidad, para producir los alimentos que necesitamos, y mucho más, pero no se hace. ¿Por qué?
La Revolución Mexicana iniciada en 1910 sentó las bases para el desarrollo impetuoso de nuestras fuerzas productivas con el objetivo de que el pueblo de México elevara constantemente su nivel de vida, se ampliara nuestro régimen democrático, lográramos nuestro desarrollo agrícola e industrial, y nuestra independencia económica, política, científica y tecnológica, y, por supuesto, alimentaria.
E íbamos bien, hasta hace 25 años, pues los mexicanos, después de la Revolución elevamos considerablemente nuestro promedio y nivel de vida, de ser un país latifundista y agrícola, pasamos a ser un país agrícola-industrial, creándose cientos de empresas del Estado, naciendo junto con ello la industria nacional en manos de mexicanos, surgió la Seguridad Social, la educación pública y la clase trabajadora vio plasmados sus derechos fundamentales en el artículo 123 de la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo, se crearon y se dio impulso a instituciones como el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como a decenas de centros de investigación. Nuestra independencia y soberanía nacional, en todos los aspectos, se consolidaron.
En relación al campo y a la producción de alimentos, surgió y se fortaleció el sistema ejidal, que demostró ser altamente productivo mientras verdaderamente se le apoyó, alcanzándose cosechas récord de productos como el arroz, por ejemplo, hasta mediados de los años ochentas, cuando se empezaron a aplicar las políticas neoliberales en el campo.
El artículo 27 de la Constitución le dio fortaleza y seguridad a los ejidatarios, se destruyeron los latifundios y la tierra se repartió, formándose los ejidos. A los ejidatarios se les otorgaron créditos oportunos y baratos, se les apoyó en la comercialización de sus productos, se inició la mecanización y tecnificación del campo, todo ello con la creación de instituciones como la CONASUPO, BANRURAL, FERTIMEX (fertilizantes), PRONASE (semillas), SESA (maquinaria para el campo), etc.
La política neoliberal en el campo, causa de nuestra crisis alimentaria.
Es fácil echarle la culpa de nuestra crisis y dependencia alimentaria a factores externos y a la falta de “reformas estructurales”, cuando la verdadera causa de estos fenómenos es la aplicación en el campo mexicano de las políticas económicas neoliberales impuestas por los Estados Unidos, que nuestros gobiernos, desde 1982, han aplicado servilmente y sin protestar.
En primer lugar, durante el gobierno de Salinas se reformó el artículo 27 constitucional y se inició la privatización de los ejidos, aplicándose aceleradamente el cínico, demagógico y tramposo Programa de Certificación de Derechos Ejidales (PROCEDE), para darle la propiedad de la tierra a los ejidatarios, sabiendo que éstos, debido a su miseria y abandono por parte del gobierno, la empezarían a vender y a rentar a los nuevos latifundistas, nacionales y extranjeros. Así, el latifundismo ha resurgido en el campo mexicano, los ejidatarios venden o rentan sus tierras y por miles se van a los Estados Unidos, huyendo de la miseria en la que se encuentran.
Hoy no hay créditos oportunos y baratos para los ejidatarios y auténticos pequeños propietarios de tierra, sólo para los neolatifundistas (políticos corruptos y grandes empresarios nacionales y extranjeros metidos a rancheros), tampoco hay maquinaria ni sistemas de riego para ellos, ni fertilizantes, careciendo también de capacitación, asesoramiento, precios de garantía o de apoyos para la comercialización de sus productos.
Así, se reformó el artículo 27 constitucional, el ejido se desintegra y la CONASUPO, BANRURAL, PRONASE, FERTIMEX y SESA han desaparecido, y con ello nuestra autosuficiencia alimentaria. Hoy importamos cerca de las tres cuartas partes de los alimentos que consumimos, y se los compramos principalmente a los Estados Unidos, y, mientras, nuestros campesinos se debaten en la miseria. Este es el resultado de la aplicación de las políticas neoliberales en el campo. ¿Quién pues ha resultado beneficiado? La respuesta está a la vista.
Declaraciones y acciones suicidas.
Ante todo lo anterior, las declaraciones y acciones del gobierno panista de Felipe Calderón y de los grandes empresarios y comerciantes, como los afiliados a la COPARMEX y la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), son demagógicas, electoreras y suicidas.
Abrir completamente nuestras fronteras a la importación de granos, aumentar en 120 pesos mensuales los apoyos de Oportunidades, anunciar apoyo técnico a algunos “productores” sin definir a cuáles (ejidatarios o neolatifundistas), no tener un programa amplio, definido e integral para el campo, aceptar que los precios de los alimentos básicos seguirán aumentando por 10 años más, y declarar que la “libertad de comercio” y la Ley de la Oferta y la Demanda deben prevalecer sobre todas las cosas, aunque el pueblo, los campesinos en especial, se mueran de hambre, son acciones y declaraciones verdaderamente irresponsables y suicidas.
¿Qué nuestros gobernantes y la cúpula empresarial no han leído la Historia de México? ¿No saben que cuando hay hambre, no valen nada los rangos, riquezas, palacios, residencias, apellidos, chequeras, ni tarjetas de crédito? ¿No se dan cuenta de que el sistema injusto que han creado está construido sobre arena y que en cualquier momento se les puede derrumbar? ¿Quieren eso para sus hijos, para nuestros hijos, para todas las nuevas generaciones de mexicanos? Las medidas anunciadas para enfrentar la crisis alimentaria sólo pretenden mantener la pobreza y la miseria en los niveles actuales, y eso no es un mérito, además de que no lo lograrán.
Retomar los principios revolucionarios del agrarismo mexicano, la solución.
Sabemos que es imposible pedirle al gobierno de Felipe Calderón que retome los principios que dieron origen a la Reforma Agraria en nuestro país, porque para esto se requeriría derrotar a la derecha en el poder y formar un gobierno de Democracia Nacional, es decir, integrado sólo por las fuerzas progresistas, de izquierda y revolucionarias del país, incluyendo a partidos, organizaciones, y pequeños y medianos empresarios, comerciantes e industriales con mentalidad nacionalista.
Pero mientras tanto, mientras eso se logra, debemos exigir al gobierno panista que tome de manera urgente las siguientes medidas para enfrentar la crisis alimentaria:
1.- Elaborar un programa científico e integral para el desarrollo del campo mexicano, dirigido principalmente a los ejidatarios y auténticos pequeños propietarios rurales, que contenga metas a lograr a corto, mediano y largo plazo, los granos y alimentos a los que se les debe dar prioridad en base a nuestras necesidades y a los diferentes tipos de suelo que existen en el territorio nacional.
2.- Eliminar el PROCEDE y ponerle un alto definitivo a la venta y renta de tierras ejidales.
3.- Destinar en el Presupuesto de Egresos de la Federación de cada año, mayores recursos a la producción agrícola, ganadera, pesquera y forestal.
4.- Canalizar obligatoriamente el crédito privado al campo, principalmente a los ejidatarios y auténticos pequeños productores rurales, con el aval del Estado.
5.- Dotar a dichos sectores de créditos oportunos y baratos, maquinaria, sistemas de riego, semillas, fertilizantes a bajos precios, además de capacitación y asesoría técnica, involucrando en ello a las instituciones públicas de enseñanza a nivel superior y medio superior, así como a los centros de investigación relacionados con el campo.
6.- Establecer precios de garantía para los productos del campo y crear un organismo para la compra de las cosechas por parte del Estado a precios justos, evitando así la especulación, el acaparamiento, el intermediarismo y el encarecimiento de los granos y demás productos básicos.
7.- Dejar de realizar obras suntuosas y no prioritarias, revisar los ingresos de los altos y medios funcionarios de gobierno, ajustándolos de tal manera que no sean ofensivos ante la pobreza en la que vivimos 70 millones de mexicanos, y todos esos recursos canalizarlos al campo.
8.- Renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), principalmente en su Capítulo Agropecuario, así como renegociar y reestructurar nuestra injusta e impagable deuda externa, y privatizar el IPAB-Fobaproa, para que esos enormes recursos se apliquen al campo para la producción de alimentos.
9.- La delincuencia se debe combatir no sólo con métodos policiacos y represivos, sino fundamentalmente erradicando la pobreza, por tanto, es necesario y urgente invertir más en este último aspecto dado que la violencia que se podría generar por un encarecimiento desmedido de los alimentos o por la falta de los mismos, sería infinitamente más grave que la que hoy genera la delincuencia organizada.
10.- Castigar con cárcel a los especuladores, acaparadores y encarecedores de los alimentos, que lucran con el hambre del pueblo.
El gobierno como artista.
Se invierte mucho dinero en la construcción de palacios y estadios.
El Gobierno se asemeja con ello a un joven artista,
a quien el hambre no arredra cuando se trata de hacer famoso su nombre.
Además, el hambre que no arredra al gobierno es el hambre de los otros,
es decir, la del pueblo.
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¿Desde cuándo el Partido (de) Acción Nacional (PAN) está a favor de fortalecer las empresas en manos del Estado? ¿Ha modificado ya sus documentos básicos? ¿Ha renunciado ya a su oprobiosa y negra historia de oposición a la Constitución de la República y a las instituciones surgidas de la Revolución Mexicana de 1910? ¿Ha dejado de ser aliado de las fuerzas más reaccionarias del país y del imperialismo norteamericano?
El PAN de ayer, el PAN de siempre.
No, el PAN sigue siendo aquel partido que fue fundado en 1939 por un grupo de acaudalados personajes encabezados por Manuel Gómez Morín; que deseó que Adolfo Hitler ganara la guerra para gobernar a México de acuerdo con su filosofía; que combatió al general Lázaro Cárdenas del Río llamándolo “comunista”; que siempre se ha opuesto a la aplicación de la Constitución de la República, principalmente a los artículos 3º, 27, 123 y 130; que aprobó las reformas al artículo 82 constitucional para que un hijo de extranjeros, como Fox, pudiera ser Presidente de la República.
Es el mismo que, junto con De la Madrid, Zedillo y Salinas, privatizó cientos de empresas públicas y pugna por hacer lo mismo con la seguridad social y la educación; que aprobó las reformas al artículo 27 para la destrucción del ejido y la privatización de la tierra; que se convirtió en cómplice e impulsor del IPAB-Fobaproa y del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); que orquestó y apoyó los tres más grandes fraudes electorales en la historia moderna de nuestro país, los de 1988, 2000 y 2006.
El PAN es el partido que representa los intereses de los hombres más ricos del país (que son sus dueños y quienes lo dirigen), los del clero político y del imperialismo norteamericano y sus trasnacionales; es el partido del doble lenguaje y de la doble careta; es el que presumía que Salinas estaba gobernando con su programa.
Ha sido el PAN el principal impulsor de las políticas económicas neoliberales que han traído miseria al pueblo, que han sumido a nuestra patria en la dependencia respecto a la economía norteamericana y que han generado una situación de violencia e inseguridad nunca antes vistas; es el partido de la corrupción y de la inmoralidad, y ahí está el legislador-litigante Diego Fernández de Ceballos y sus terrenos de “Punta Diamante”, Guerrero, las toallas de 7 mil pesos de Marthita Sahagún, los negocios oscuros de los Bibriesca, hijos de Martha, y los recientes escándalos de corrupción en los que está implicado el actual secretario de Gobernación del gobierno federal panista, Juan Camilo Mouriño Terrazo.
Y, finalmente, el PAN es el partido de la demagogia y de las promesas incumplidas, como lo hizo Fox cuando prometió un crecimiento económico del 7% y alcanzó el 0%. Así pasará con el “Presidente del Empleo” y su promesa del “País de las Maravillas”, muy al estilo Salinas cuando privatizaba cientos de empresas con el pretexto de “vender bienes para remediar males” o cuando negociaba el TLCAN prometiendo llevarnos al “primer mundo”.
El PAN de hoy y su Reforma Energética.
Así, las promesas de Calderón no son más que demagogia, como cuando al celebrarse el 202 aniversario del natalicio del Benemérito de las Américas, Benito Juárez García, el pasado 21 de marzo, estando al lado de Mouriño Terrazo, secretario de Gobernación, pidió a todos los mexicanos honestidad y respeto a las leyes y a las instituciones. ¡Qué gran espectáculo tragi-cómico estamos presenciando los mexicanos! Si no fuera porque lo que está en juego es el futuro de la nación y de las nuevas generaciones, sería como para morirse de risa.
El PAN y la nación siempre han caminado en sentidos opuestos. Los intereses del PAN nunca han coincidido, ni coincidirán jamás, con los de la inmensa mayoría de los mexicanos, y esto se demuestra una vez más con su llamado “Diagnóstico sobre PEMEX” y su propuesta de Reforma Energética, que más se parecen al diagnóstico y a la receta de un médico mediocre o corrupto, que no sabe lo que tiene el paciente, le inventa enfermedades y le da cualquier medicina con tal de seguirle sacando dinero, hasta que lo mata.
El diagnóstico del gobierno no muestra la realidad de Petróleos Mexicanos (PEMEX), pues lo que está destruyendo a esta empresa es precisamente la privatización de la que ya está siendo objeto, la corrupción y la pésima administración de los gobiernos neoliberales y panistas de los últimos años, permitida precisamente para tener el pretexto de privatizarla. No hay la mínima intención de sacarla adelante como empresa del Estado.
Asimismo, la iniciativa de Reforma Energética de Calderón lo único que propone, en esencia, es la apertura a la inversión privada, nacional y extranjera, en PEMEX, como si ésta fuera la única y real salida a la situación por la que atraviesa la paraestatal.
Y adereza la iniciativa con una propuesta demagógica, al más puro y burdo estilo del llamado “capitalismo popular”, es decir: la puesta en venta de los denominados bonos petroleros, que podrán adquirir todos los mexicanos para sentirse, ahora sí, dueños del petróleo. Lo mismo se hizo al privatizar TELMEX, dieron acciones al sindicato para hacerlos sentir “parte de la empresa”. El propósito real del PAN es desmovilizar al pueblo en la lucha por sus derechos. El Sindicato de Telefonistas no hizo nada en su momento. ¿Lo mismo ocurrirá con el Sindicato de Petroleros?
¡Qué cinismo! ¡Qué desvergüenza! ¡Cuán demagogo y maniobrero es este gobierno de Calderón! ¿Cuántos bonos podrán comprar los 70 millones de mexicanos que vivimos en la pobreza? Es una burla, es una mentira que, repetida millones de veces, tratarán de hacerla pasar por verdad y así engañar y desmovilizar al pueblo de México en su lucha por la defensa del petróleo.
¿Qué se requiere de tecnología de punta? ¿Y la UNAM y las universidades de los estados? ¿Y el Instituto Politécnico Nacional? ¿Y los centros de investigación? ¿Y nuestros científicos, ingenieros y técnicos? ¿No cuentan? Calderón los ignoró porque no confía en el talento de los mexicanos.
Seguramente comenzarán a alzarse voces de decenas de “intelectuales” a sueldo o ingenuos que pedirán para Calderón “el beneficio de la duda” o que empezarán a decir que “si le va bien a Calderón, le irá bien a México” o que “lo que es bueno para Calderón, es bueno para México”, o “ideas” por el estilo. A Fox le dieron “el beneficio de la duda”, a él y a su esposa les fue muy bien, pero a México le fue muy mal. La realidad no miente: ni un solo avance ha tenido nuestro país con los gobiernos panistas. Ni uno solo.
Después, si no se aprueba la iniciativa de Calderón, culparán a las fuerzas progresistas por ello, al FAP, al PRD, a López Obrador, de “las consecuencias”, de las “calamidades que vendrán”, cuando éstas son producto de la política neoliberal del gobierno, cuando lo que se quiere es un cambio, pero no para retroceder, como lo quiere el PAN, sino para avanzar, como lo queremos la inmensa mayoría de los mexicanos.
La verdad es que no hay duda: por lo que el PAN es, por su origen, por su historia, por quienes lo dirigen, por lo que los gobiernos panistas han hecho a lo largo de ya casi siete años en el poder, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que lo que es bueno para el PAN y Calderón, es malo para México.
Rescatar a PEMEX no significa sólo oponernos a que sea privatizada y vendida a los monopolios extranjeros, sino que retome su sentido original, es decir, que se ponga al servicio de la nación y de todos los mexicanos, no sólo de unos cuántos. Además, debemos condenar todo acto de corrupción del que sea víctima por parte de funcionarios o trabajadores de cualquier nivel, y exigir que se cumplan con todas las normas ecológicas para la protección y cuidado del medio ambiente y del resto de nuestros recursos naturales.
El debate de cuatro días de 1992.
El debate que se dio para reformar los artículos 3º, 5º, 24, 27 y 130 constitucionales, y para aprobar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, con el propósito de devolverle privilegios al clero político, duró sólo ¡¡¡cuatro días!!!, pues se produjo el 17 y 18 de diciembre, y el 7 y 9 de julio de 1992, en la Cámara de Diputados. Lo mismo sucedió con las contrarreformas al artículo 27 de la Constitución y para aprobar la Nueva Ley Agraria, que tuvieron el objetivo de privatizar el ejido. Es decir, lo que a Benito Juárez y a Emiliano Zapata les llevó toda una vida, los salinistas de esa época y el PAN lo destruyeron en unos cuantos días.
Los diputados del Partido Popular Socialista (PPS), en aquel entonces, pidieron un debate nacional, amplio y abierto, para escuchar las opiniones del pueblo mexicano y de sus organizaciones representativas, lo pidieron por escrito y en innumerables ocasiones en tribuna, pero los panistas y los salinistas se negaron a ello, y el debate sólo se dio en las Cámaras de Diputados y de Senadores, se burlaron del pueblo, mayoritearon y aprobaron esas contrarreformas.
Por eso el FAP tiene razón. Se requiere, efectivamente, un debate nacional amplio, en todo el país, en el que participen no sólo especialistas en el tema, científicos y profesionistas, sino todos los partidos políticos, con o sin registro, organizaciones de profesionistas, sindicatos y agrupaciones campesinas e indígenas, organizaciones estudiantiles y juveniles, los ciudadanos en general, para que expresen su sentir y sus propuestas, y traducirlas en una reforma energética que realmente contribuya al fortalecimiento de PEMEX como empresa del Estado y al servicio de México y de los mexicanos.
Algunos precandidatos en Campeche están confundiendo las elecciones del 2009 con un concurso de juventud y belleza. No se dan cuenta que la juventud no es un mérito, sino una condición, y que no garantiza un pensamiento progresista y mucho menos revolucionario, así, Carlos Felipe Ortega Rubio y Fernando Eutimio Ortega Bernés se perfilan, en el PRI, como sus mejores cartas…
Lo dicho, Carlos Oznerol Pacheco Castro, presidente municipal de Campeche, no pudo con el paquete, sucumbió a las presiones y anunció la privatización del basurero municipal creyendo que esa es la mejor solución al grave problema de contaminación que éste representa, pero no es así y los problemas que vendrán serán más graves, empezando porque seguramente dentro de poco los ciudadanos tendremos que pagar por el servicio de recoja de basura. Los privatizadores están metidos hasta en la cocina. Comprobamos así lo que dijimos en el párrafo anterior: ser joven no evita pensar como Don Porfirio Díaz. …
¿Expropiar terrenos ejidales? Algunos funcionarios federales no saben lo que dicen, pero sí lo que hacen. Se expropia la propiedad privada por interés público, pero lo que van a hacer con 15 mil hectáreas del ejido Champotón, Campeche, no es expropiación, es una auténtica privatización, una acción claramente inmoral e injusta, sobre todo cuando quien supuestamente está detrás de todo esto es la empresa “Golden Gate”. Lo que requieren los campesinos es de una verdadera política agraria progresista que los apoye de manera integral para sembrar sus tierras…
Manlio Fabio Beltrones, coordinador de senadores del PRI, dijo recientemente que “El debate político ya está agotado, hay que pasar al técnico y científico para construir una salida viable a PEMEX”. Así piensan y hablan quienes han olvidado que la política es una ciencia y la han convertido en una aventura…
¿Quién les dijo o les hizo creer a los del PRD que la única o mejor manera de elegir a sus dirigentes es a través de una elección pública y con el voto “universal, directo y secreto” de sus militantes? No es la única manera, ni la más adecuada, ni necesariamente la más democrática de hacerlo. La democracia tiene más que ver con el fondo que con las formas…
Los delegados de las dependencias federales en Campeche, todos ellos panistas, se han convertido en impulsores y promotores de la privatización de las tierras ejidales y de servicios públicos como el agua potable o la recoja y manejo de la basura, o andan haciendo abierto proselitismo político, olvidándose de sus verdaderas funciones, en acciones inmorales y violatorias de la ley, y algunos les hacen el juego... Correo electrónico: a_babor@hotmail.com
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Los intelectuales y voceros de la gran burguesía, voluntarios o involuntarios, conscientes o inconscientes, cuando carecen de argumentos sólidos para defender a los gobiernos de la derecha, hacen uso de frases hechas o hasta echan mano de dichos populares para evadir la discusión a fondo del carácter del gobierno en turno, de su programa y de las medidas que éste toma para llevarlo a la práctica.
Así, muchos de ellos han pedido para Calderón Hinojosa, como lo hicieron para Fox, Salinas y Zedillo, “el beneficio de la duda”, pero el pueblo mexicano ya sabe las terribles consecuencias de aceptar este tipo de postulados o propuestas.
¿Qué tipo de partido es el PAN?
El origen, la historia, los documentos básicos y la práctica política diaria del Partido (de) Acción Nacional (PAN), lo señalan como un partido de derecha, defensor de la gran burguesía nacional (de los grandes empresarios mexicanos), del clero político y de los intereses del imperialismo norteamericano en nuestro país, partidario a ultranza del Tratado de Libre Comercio (TLC) y de la apertura indiscriminada a las inversiones extranjeras, enemigo de la independencia nacional y de la Constitución de la República, principalmente de los artículos 3º, 27, 123 y 130, contrario al ejido, a la inversión del Estado en la economía, enemigo de la educación pública, de las empresas del Estado y de los gobiernos que han dado impulso a la Revolución Mexicana iniciada en 1910, como el del general Lázaro Cárdenas, al que tacharon inclusive de “comunista” (léase hoy “terrorista” o “peligroso para México”).
La duda del beneficio.
Por ello, porque Calderón Hinojosa es del PAN, porque profesa la ideología de ese partido y ha militado toda su vida en él, se conducirá bajo sus principios y programa y, es más, está obligado a defender los intereses de los grandes empresarios porque éstos lo apoyaron de manera abierta, desatando una campaña agresiva, de corte fascista, en contra de López Obrador, factor que, entre otros, fue determinante para consumar el fraude que lo llevó a la Presidencia de la República.
Por todo ello, no cabe la menor duda de que Fecal no es el presidente del pueblo mexicano, es decir, de los pequeños y medianos empresarios, de los maestros, de los profesionistas, de los artistas, de los empleados, de los campesinos, de los indígenas, de los pescadores, ni de los obreros; Calderón es el presidente de un pequeño grupo de privilegiados, que lo han sido desde la época de Miguel de la Madrid, a los que “el beneficio de la duda” ha beneficiado.
Su “Proyecto 2030”, para perpetuarse en el poder.
De esta manera, el llamado “Proyecto 2030” de Calderón no es más que un plan de la derecha para tratar de perpetuarse en el poder, pero parte de bases falsas, pues se olvidan de que ningún régimen es eterno, y que ellos, la derecha, llámese De la Madrid, Salinas, Zedillo o Fox, tienen ya cerca de 25 años en el poder y que además el neoliberalismo ya llegó a sus límites de maniobra, por lo que, quien intente continuar con esas políticas arriesgará la paz del país, hoy tan frágil por la miseria y las injusticias que sufre el pueblo.
Su primer discurso: demagogo y ambiguo.
Por otra parte, el discurso de Calderón del primero de diciembre pasado, estuvo lleno de demagogia, de frases huecas, ambiguas, con la intensión de aparentar tolerancia e intensión de diálogo, pero en el que trata de ocultar sus verdaderas intensiones.
Sin embargo, en él se deja ver su carácter intolerante (“orden y respeto”, dice hoy su propaganda televisiva), deduciéndose que dará continuidad y profundizará las políticas neoliberales que tanto daño le han hecho al pueblo y al país, lo que es claro cuando señala que “la nación no se refunda cada seis años” o cuando dice “que venga la inversión extranjera para combatir la migración”. Todo lo demás dentro de su discurso es mero adorno.
Su gabinete: tecnócrata-neoliberal.
El gabinete de Calderón es el de la continuidad y el entreguismo, pues en él son mayoría los que se han educado en las universidades de los Estados Unidos, han sido funcionarios en los diferentes gobiernos neoliberales (priístas o panistas), son grandes empresarios o han sido empleados de empresas propiedad del pequeño grupo de privilegiados para los cuales han trabajado los gobiernos neoliberales, algunos con claros antecedentes de ser personajes intolerantes y dados a ejercer la represión contra el pueblo.
El caso extremo es el de Agustín Carstens, ex alto funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo agiotista y usurero de las grandes corporaciones trasnacionales y del imperialismo norteamericano, que ha saqueado a nuestro país a través de la deuda externa, y que ahora es el que dirá qué hacer con el dinero y recursos de los mexicanos.
Su Presupuesto de Egresos: austero para los pobres, generoso para los ricos.
Asimismo, el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2007 propuesto por el gobierno de Calderón, refuerza su proyecto neoliberal, esto al ni siquiera cuestionar las enormes cantidades que se destinarán al pago de la deuda externa y al IPAB (antes Fobaproa), recursos que deberían ser canalizados hacia el desarrollo independiente del país y para elevar el nivel de vida de nuestro pueblo.
Pero, por otra parte, plantea reducciones importantes a lo destinado para la educación pública, lo que revela su afán privatizador, además de ser un Presupuesto que en realidad mantendrá estancado al país en todos los renglones y no propicia el desarrollo ni el bienestar del pueblo, pues no hay aumentos reales en renglones como el fortalecimiento de las empresas del Estado, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, el fomento al empleo, salud, servicios, obra pública, impulso al desarrollo de los estados y municipios, etc.
“El beneficio de la duda” no tiene cabida en la Política como Ciencia.
Por todo lo anterior, en este caso “el beneficio de la duda” sale sobrando, pues así como en Matemáticas no podemos otorgarle “el beneficio de la duda” al número “2”, creyendo que a lo mejor con el paso del tiempo se convierta en “3”; o en Química no podemos otorgárselo al bióxido de carbono, respirándolo, pensando que posiblemente sea oxígeno; o en Física concedérselo a la Ley de la Gravedad, creyendo que no se cumplirá, cuando un edificio está a punto de caernos encima; así, en una Ciencia como lo es la Política, no podemos otorgarle “el beneficio de la duda” a Calderón porque sabemos perfectamente bien lo que es, lo que representa y lo que nos espera de él, y si aún así lo hacemos, nos aplastará sin remedio. Correo electrónico: a_babor@hotmail.com
Publicado por Roberto en 14:44 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada
Generar riquezas para después repartirlas; el Estado obeso es inútil e infuncional; el Estado es mal administrador; vender bienes para remediar males; el Tratado de Libre Comercio (TLC) nos conducirá al primer mundo; "ciudadanizar" las instituciones y procesos electorales para lograr elecciones limpias y democráticas; la alternancia en el poder nos conducirá a la democracia, han sido algunas de las tesis que los neoliberales han logrado imponer y aplicar en México violando las leyes, reformándolas a su conveniencia y por medio de su política económica, acciones que han sido apoyadas por no pocos dirigentes de partidos políticos de origen revolucionario y democrático, y por algunos líderes obreros y campesinos que, traicionando sus principios y a su clase, sucumbieron a la corrupción de la gran burguesía nacional y de los gobiernos neoliberales.
Todas estas tesis, llevadas a la práctica en los últimos 25 años, han hecho un inmenso daño al pueblo y a nuestra nación, aumentando la miseria y el desempleo, nuestra dependencia respecto a la economía de los Estados Unidos, provocando la quiebra de cientos de pequeñas y medianas empresas mexicanas, y cerrando los cauces democráticos a la participación real de los trabajadores de la ciudad y del campo en política, así como de sus organizaciones verdaderamente representativas.
¿QUÉ ES LA REFORMA DEL ESTADO PARA LOS NEOLIBERALES?
Por eso, cuando los neoliberales, es decir, el Partido (de) Acción Nacional (PAN), el gobierno, la gran burguesía nacional, el clero político y los grupos de derecha incrustados en partidos democráticos y progresistas, como el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), hablan de Reforma del Estado, el pueblo debe ponerse en alerta.
Privatizar y "flexibilizar".
Para ellos, para los neoliberales, la Reforma del Estado significa privatizar Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLyFC), la educación pública y la Seguridad Social; para ellos quiere decir, también, reformar el artículo 123 constitucional y la Ley Federal del Trabajo, con el objeto de imponer la llamada "flexibilización laboral", implementar el pago por horas, y disminuir las prestaciones y derechos con los que hasta hoy cuenta la clase trabajadora.
Así, continuar privatizando y reformar las leyes laborales, son dos de las exigencias principales de las trasnacionales, del imperialismo norteamericano y de sus organismos financieros, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), para que los norteamericanos nos continúen haciendo el "favor" de invertir en nuestro país.
Asegurar las ganancias de las trasnacionales.
Cuando los neoliberales hablan de Reforma del Estado, no piensan, pues, en el pueblo de México, piensan solamente en asegurar las inversiones e incrementar las ganancias de los grandes empresarios nacionales y extranjeros, porque a esos intereses sirven.
Igualmente, cuando piensan en una Reforma Hacendaria o Fiscal, en el marco de la Reforma del Estado, significa más impuestos para el pueblo, en medicinas y alimentos, por ejemplo, y terrorismo fiscal en contra de los que menos tienen, o sea, contra los trabajadores, y pequeños y medianos comerciantes e industriales mexicanos, para que México se consolide como un paraíso fiscal para los especuladores, acaparadores y hambreadores del pueblo, para las trasnacionales y la gran burguesía nacional, que se llevan nuestros recursos, naturales y financieros, al extranjero.
Organismos y leyes electorales a modo.
Cuando los neoliberales hablan, como parte de la Reforma del Estado, de una Reforma Electoral, se refieren a mantener intocables a una institución como el Instituto Federal Electoral (IFE), a un órgano como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (el famoso Trife) y a una ley como el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), que están al servicio de la derecha, de la gran burguesía neoliberal y de su partido, el PAN, aunque tengan una careta de instituciones "imparciales", "neutrales", "apolíticas", "ciudadanas" o "democráticas", y que además han mantenido en la marginación, de manera ilegal, a las organizaciones y partidos auténticamente de izquierda, representativos de la clase trabajadora de la ciudad y el campo.
Ofrecer dádivas, no garantizar derechos.
Asimismo, cuando los neoliberales se refieren a una Reforma Social, están pensando, no en tomar medidas para asegurar y garantizar, como lo señala la Constitución, los derechos de los mexicanos al trabajo, a la salud, a una vivienda digna, a un salario digno y a una alimentación adecuada, sino en incrementar sus programas asistenciales de corte electorero, que constituyen una dádiva y una verdadera ofensa para los mexicanos que vivimos en la miseria y en la pobreza, programas que no resuelven de fondo los gravísimos problemas de nuestro pueblo.
Durante estos últimos 25 años, los neoliberales ya han reformado al Estado Mexicano, transformándolo, de un Estado fuerte, interventor en la economía, promotor de nuestro desarrollo independiente, tutelar de los derechos de la clase trabajadora y defensor de nuestra soberanía nacional, en un Estado débil, enclenque, anoréxico, incapaz siquiera de controlar el precio de un producto tan básico en la dieta de los mexicanos como la tortilla, mucho menos de defender nuestra soberanía e independencia nacional, y con una política exterior completamente afín a los intereses del imperialismo norteamericano.
Las de Miguel de la Madrid.
Miguel de la Madrid nos dijo que primero había que crear las riquezas para después repartirlas, pero riquezas las hay, las hubo siempre, pero hoy se reparten de manera mucho más injusta, mucho más inequitativamente que antes: hoy, unas cuantas familias se quedan con la mayor parte de las riquezas que producimos los mexicanos, mientras que más de 85 millones de compatriotas vivimos en la pobreza.
Las del PAN.
El PAN y Salinas nos dijeron que un "Estado obeso" era incapaz de servir al pueblo y a la nación, que el Estado es mal administrador y que había que vender bienes para remediar males.
Hoy tenemos un Estado enclenque, se mal vendieron la inmensa mayoría de nuestros bienes, es decir, de las empresas estatales, como Telmex, ferrocarriles, puertos aeropuertos, líneas aéreas, la industria del acero, la minera, la azucarera, bancos, carreteras, petroquímicas, etc., y tenemos un Estado que en lugar de velar por los intereses del pueblo y de la nación, defiende los de los más privilegiados, y los males no se han remediado, por lo contrario, la miseria, el desempleo, las enfermedades, la violencia, el narcotráfico, la desnutrición, la carencia de vivienda y de servicios básicos, se han agravado como nunca antes.
Además, los nuevos y "buenos" administradores hicieron quebrar los bancos, los ingenios azucareros y las carreteras, implementando el Estado neoliberal los llamados "rescates", heredándonos la criminal y multimillonaria deuda del Fobaproa-IPAB, y quedando finalmente los bancos en manos de extranjeros, todo sin ningún beneficio para los mexicanos.
Las de Salinas.
Salinas nos prometió que el Tratado de Libre Comercio (TLC) nos conduciría al "primer mundo", pero nos fuimos hasta la cola del "tercero", pues ni se generaron empleos, ni creció la industria nacional, ni vivimos mejor, ni somos más competitivos, al contrario, hoy somos más dependientes de la economía norteamericana, más subdesarrollados y más pobres entre los pobres.
Las de "Los cuatro fantásticos".
"Los cuatro fantásticos", es decir, Salinas, Zedillo, Fox y Calderón, nos aseguraron que la "ciudadanización" de los procesos y de los organismos electorales nos conduciría a la democracia. Que ciudadanos "imparciales", "puros", "apolíticos", "sin ideología", "neutrales", casi "ángeles", organizarían las elecciones, y que éstas serían "libres" y "democráticas".
Pero estos "ángeles" resultaron discípulos de Luzbel, pues lo único que han logrado es llevar al poder a la derecha y mantenerla ahí gracias al fraude más grande de los últimos años, el que se perpetró contra el pueblo mexicano en el 2006 y que llevó al panista Calderón Hinojosa a la Presidencia de la República.
Además, el Instituto Federal Electoral (IFE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (el famoso Trife), se han dedicado a intervenir descaradamente en la vida interna de los partidos políticos, principalmente de los democráticos y de izquierda, al más puro estilo fascista, tratándoles de imponer su muy particular punto de vista de lo que es la democracia, agrediéndolos sistemáticamente.
Las de Calderón.
Hoy Calderón nos dice que con su "Proyecto México 20-30" nuestros problemas se resolverán en 30 años, pero que es necesaria la Reforma del Estado para lograrlo, específicamente las reformas energética y laboral.
Asimismo, con todo cinismo anunció ya el inicio de un nuevo "rescate carretero", pues otra vez privatizará las carreteras saneadas por el Estado con dinero del pueblo, que habían quebrado en manos privadas, para iniciar así nuevamente el círculo vicioso y perverso de privatizar-estatizar-sanear y privatizar nuevamente, claro, vendiendo barato y comprando caro, todo con el dinero del pueblo y bajo el principio neoliberal-salinista de "vender bienes para remediar males".
Así, son sólo las mismas trampas y mentiras que venimos escuchando desde hace 25 años y que el pueblo ya no cree, por lo que las rechazará cuando llegue el momento y propondrá una Reforma del Estado de carácter progresista a través de todos los medios a su alcance y en todos los foros posibles. a_babor@hotmail.com
Publicado por Roberto en 14:40 1 comentario: Enlaces a esta entrada
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