Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/98003
Timestamp: 2020-02-24 14:30:16+00:00

Document:
Gaceta: LXIV/1SPR-29/98003
De la Dip. Julieta Macías Rábago, del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, con proyecto de decreto que adiciona un tercer párrafo al artículo 261 del Código Penal Federal.
iniciativa con proyecto de decreto por el que se adiciona el artículo 261 del código penal federal, en materia de abuso sexual, a cargo de la diputada Julieta Macías Rábago, integrante del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano.
Quien suscribe, Diputada Julieta Macías Rábago, integrante del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano en la LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, con fundamento en los artículos 71, fracción II, y 78, párrafo segundo, fracción III de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y los artículos 116 y 122, numeral 1, de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, así como el artículo 55, fracción II del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a consideración de la Comisión Permanente, iniciativa con Proyecto de Decreto mediante el cual se adiciona el artículo el Artículo 261 del Código Penal Federal, conforme a la siguiente:
México está atravesando la mayor crisis de violencia de toda su historia, basta sólo mirar las noticias y los encabezados de los periódicos donde figuran los homicidios, desaparecidos, fosas, feminicidios, violencia política, asesinatos de periodistas, pero lo más alarmante es que ésta violencia ha alcanzado a un sector tan vulnerable como son los niños, niñas y adolescentes de nuestro país.
“En México, 7 de cada 10 niños y niñas son víctimas de algún tipo de violencia.
Cada día mueren 3 niños o niñas a causa de la violencia en nuestro país.
En los últimos años, fueron atendidas en servicios de salud, 317,996 niñas por violencia sexual”
De los diferentes tipos de violencia que existen en contra de los menores, una de las más graves es el abuso sexual infantil, el cual con frecuencia ocurre lugares donde los niños, niñas y adolescentes deberían estar más seguros, como es el hogar o la escuela. Este delito se presenta en todos los sectores sociales y, desafortunadamente, en la mayoría de los casos es compleja su detección, además que aún existen muchos mitos y creencias erróneas acerca del tema.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el maltrato infantil se puede definir como: “los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.”
Respecto al abuso sexual infantil, la OMS lo define como “...la participación de un niño en una actividad sexual que no comprende completamente y a la que no puede dar consentimiento o para la cual no está? preparado en su desarrollo y no puede consentir, o que viola las leyes o los tabúes sociales de una sociedad. El abuso sexual de un niño esta? evidenciado por una actividad entre un niño y un adulto u otro niño, que, por su edad o desarrollo, esta? en posición ante el primero de responsabilidad, confianza o poder y que pretende gratificar o satisfacer sus necesidades”
No existe una definición universal o única del abuso sexual, sin embargo, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) en el Protocolo de Actuación para la Atención Integral de Niñas, Niños y Adolescentes Víctimas de Violencia Sexual, define el abuso sexual infantil como: “… todo contacto y/o actividad sexual entre un(a) niño(a) o adolescente y una persona que ejerce una posición de poder sobre él o ella, sin su consentimiento o valiéndose de amenazas, violencia física, psicológica o moral u obteniendo su consentimiento por medio de engaño; para estimularse sexualmente o estimular a otras personas. Esta forma de violencia atenta con la integridad física y psicológica de una persona menor de 18 años de edad o persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho o que por cualquier causa no pueda resistirlo.”
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, al igual que en el caso de la violación, el abuso contra las niñas y los niños es solapado y tolerado en miles de casos, por lo que las cifras sobre denuncias deben ser asumidas sólo como indicativas de una realidad que podría ser mucho peor. Existe un registro oficial de 7 mil 533 casos entre los años 2015 y hasta el mes de junio de 2018, es decir que en los primeros 6 meses de 2018 hubo un promedio de 5.6 casos denunciados diarios.
Además, la desigualdad de género se ve reflejada hasta en el abuso sexual, pues de acuerdo con la estadística realizada por el Early Institute, basada en los egresos hospitalarios del año 2015, “se encontró que de 309 egresos que estuvieron relacionadas a abuso sexual infantil (152 del sector salud y 157 pacientes de instituciones públicas), 271 fueron niñas (87.7%) y 38 fueron niños (12.3%). Entre los 0 y los 5 años hubo 43 casos, 24 niñas y 19 niños; el porcentaje de niñas (55.8%) fue levemente superior al de niños.”
De acuerdo con numerosos estudios, el abuso sexual infantil, se perpetra en lugares que en teoría deben ser “seguros” para los menores, como es el hogar, las escuelas o centros de asistencia; los principales agresores se encuentran en el seno familiar: padres o madres biológicos, padrastros o madrastras, hermanos/hermanas, abuelos/abuelas, tíos/tías, primo/primas, cuidadores o profesores.
El abuso sexual, no tiene el propósito de llegar a la cópula, por lo que muchos de los actos sexuales que se cometen contra el niño o la niña, no conllevan violencia física y no dejan marca, como pueden ser los tocamientos al niño en sus genitales, zona anal o pechos por debajo o encima de la ropa, o hacer que el niño toque al adulto de la misma manera, contacto oral-genital del adulto al niño o viceversa, contacto genital del adulto sin penetración (frotamientos contra el cuerpo del niño, con el objetivo de lograr excitación en el abusador), la exposición del infante a ver pornografía o al lenguaje obsceno, a observar conductas como la masturbación o exhibicionismo.
Además este tipo de maltrato implica la imposición del secreto para poder seguir ocurriendo, lo que dificulta su detección temprana o pruebas en caso de una denuncia, aunado al triste hecho de que el testimonio del niño puede no ser creíble o válido y por tanto desacreditado.
Las consecuencias del abuso sexual son severas, ya que repercute en el desarrollo psicológico y emocional, pudiendo generar alteraciones en la conducta en la conducta adulta de la víctima e incluso puede llevar al suicidio.
En nuestro país, pese al carácter oficial de las cifras que publican las dependencias relacionadas, las mismas deben ser consideradas solo como referencia pues la naturaleza oculta de este delito es un factor importante de impunidad que da indicio de la verdadera magnitud de la problemática.
Existen además otros factores que favorecen la impunidad como es el estigma o negligencia, la vergüenza o miedo de denunciar a familiares, miedo a la represalia de parte del autor del abuso, y la falta de posibilidades de los menores para denunciar directamente, incluso la mayoría de las veces no tienen la madurez para saber que lo que están viviendo se trata de un delito.
“De acuerdo con la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia (ECOPRED 2014), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía señala que 3.5% de los menores de 12 a 29 años, sufrieron agresiones sexuales (tocamientos, hostigamiento o violación sexual) 5, 569 casos por cada 100 mil menores y adolescentes.”
Early Institute, un organismo de la sociedad civil en nuestro país especializado en la infancia, publicó un diagnóstico sobre la situación del abuso sexual infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México, del cual se rescatan los siguientes datos relevantes:
“El delito de abuso sexual infantil en México, va en aumento, de 2015 a 2018 se han registrado las siguientes estadísticas: una tasa de 9.8 % en 2015 (11,984 casos por 100 mil habitantes), en 2016, creció a 12.2% ( 14, 974) y en el 2017, llegó a 12.8% (15,772).”
La tendencia indica que la incidencia seguirá aumentando, pues de acuerdo con dicho diagnóstico:
En general, para el rubro de delitos donde se afecta la libertad y seguridad sexual, en México hubo en 2015 un total de 31,170 delitos; en 2016, 35,092 y en 2017, 36,158, de los cuales 15,772 correspondieron al delito específico de Abuso Sexual. Estos totales cubren los delitos de: abuso sexual, acoso sexual, hostigamiento sexual, violación simple, violación equiparada, incesto y otros delitos que atentan contra la libertad y seguridad sexual.
Durante 2015, se encontró que de los 1,750,790 casos de hospitalizaciones de personas menores de 18 años de edad, 309 egresos estuvieron relacionadas a abuso sexual infantil. De esos casos el 87.7% fueron niñas y 43 casos fueron de menores de 0 a 5 años.
En el 60% de los casos los delitos son cometidos en el hogar de la víctima.
4 de cada 10 víctimas son menores de 15 años de edad.
1 de cada 5 menores son abordados sexualmente a través de internet.
De acuerdo a cifras de salud, la posibilidad de que una niña sea hospitalizada por abuso sexual, es 7 veces mayor que la de un niño.
De cada 10 víctimas de abuso sexual infantil, 7 son niñas”
“De acuerdo con el Consejo Ciudadano, las niñas de 6 a 11 años de edad y los niños de 2 a 5 años, son las principales víctimas de abuso sexual”.
Ahora bien, existen factores de riesgos para que este delito sea más fácil cometerlo y quede en total impunidad, y uno de ellos es cuando los niños, niñas y adolescentes están en situaciones de vulnerabilidad como lo es tener una discapacidad, vivir en una situación de calle o estar dentro de alguna institución de asistencia social.
“De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (2012), los niños con discapacidad sufren actos de violencia con una frecuencia casi cuatro veces mayor que los que no viven con discapacidad.
Los niños con discapacidad son víctimas de alguna forma de violencia con una frecuencia 3,7 veces mayor que los no discapacitados;
Los niños cuya discapacidad se acompaña de enfermedad mental o menoscabo intelectual son los más vulnerables, pues sufren violencia sexual con una frecuencia 4,6 veces mayor que sus homólogos sin discapacidad.”
¿Por qué lo niños y niñas con discapacidad son más vulnerables de sufrir violencia sexual?
De acuerdo con publicaciones de la American Academy of Pediatrics, “los niños con discapacidad precisan de más ayuda en la higiene y en el cuidado físico, lo que aumenta el riego de abuso sexual porque hay un mayor acceso a su cuerpo de parte de sus cuidadores.
Los niños con discapacidad no cuentan con educación sexual o acceso a información crítica acerca de la prevención del abuso sexual, por lo que les cuesta reconocer que están sufriendo abusos. Por tanto, no lo pueden contar y justamente de esto se aprovecha el abusador; cree que el niño no le va a delatar porque no se da cuenta de lo que le pasa y que, si lo contara, nadie le va a creer. Apoyados en estas ideas, los abusadores ven a este tipo de niños como víctimas fáciles.
Los niños con discapacidad física enfrentan mayor dificultad para resistirse y oponerse al abuso, al defenderse. Cuando la discapacidad afecta al lenguaje, al niño le será más difícil, si no imposible, contarlo.
Por la propia discapacidad son niños más dependientes. Han sido educados en la sumisión y en la obediencia hacia el adulto. Por ello, no se enfrentarán a él, además que los niños con discapacidad dependen emocionalmente de los adultos que les cuidan.”
Se tiene plenamente identificado que el relato o dibujos del niño o niña abusado, constituyen la principal evidencia, pero la mayoría de las víctimas lo ocultan debido al control que el abusador tiene sobre ellos. En el caso de niños o niñas con discapacidad que no pueden darlo a conocer o que los adultos no los escuchan y desestiman su relato, presentan otra dificultad pues no cuentan con las herramientas emocionales y psicológicas necesarias para lidiar con lo sucedido.
La triste realidad a la que nos enfrentamos ante éste grave problema de salud pública y derechos humanos en contra de la niñez mexicana, es la nula detección del abuso y que estos abusos pueden alargarse por años, pues aunque se detecten, hay niños que siguen en contacto con su agresor y que no son protegidos.
Cada vez que un niño, niña o adolescente en nuestro país, es víctima de una o más formas de violencia, incluso al grado de perder la vida, es un fracaso para el Estado, ya que deja al descubierto la incapacidad para salvaguardar la vida y la integridad de sus ciudadanos.
Es por lo anterior, que es necesario incluir en nuestras leyes a las personas, niños y niñas con discapacidad, que diariamente sufren algún tipo de discriminación y violencia en nuestro país.
El tipo penal previsto para abuso sexual contra menores en el Código Penal Federal, actualmente no contempla un supuesto específico para las personas con discapacidad que son víctimas de este delito, pues únicamente establece:
Por ello, esta iniciativa propone adicionar un agravante cuando se trate de menores con discapacidad, atendiendo a su mayor vulnerabilidad con respecto a los menores que no viven con alguna discapacidad.
Artículo 261: A quien cometa el delito de abuso sexual en una persona menor de quince años de edad o en persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho, aun con su consentimiento, o que por cualquier causa no pueda resistirlo o la obligue a ejecutarlo en sí o en otra persona, se le impondrá una pena de seis a trece años de prisión y hasta quinientos días multa.
Si se hiciera uso de violencia, la pena se aumentará en una mitad más en su mínimo y máximo
Las penas se aumentarán en una mitad si la víctima fuere una persona con discapacidad.
Por lo anteriormente expuesto, en nombre del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, sometemos a consideración de esta Honorable Asamblea la siguiente Iniciativa con Proyecto de
Por el que se adiciona el artículo 261 del Código Penal Federal
Único. Se adiciona un tercer párrafo al Artículo 261 del Código Penal Federal, para quedar como sigue:
Artículo 261. […]
Dado en el salón de sesiones de la Comisión Permanente, a 7 de agosto de 2019
Plan de Acción de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, 30 de septiembre de 1990. https://www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf
Cifras presentadas en el portal Save the Children Mexico https://apoyo.savethechildren.mx/violencia-infantil-en-mexico
Maltrato de Menores, https://www.who.int/topics/child_abuse/es/
Guidelines for medical-legal care for victims of sexual violence, World Health Organization Geneva, Pág. 75 https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/42788/924154628X.pdf;
Diagnóstico Cuantitativo sobre la Atención de la Violencia Sexual en México, Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, Pág. 30 http://www.ceav.gob.mx/wp-content/uploads/2016/06/Diagno%C3%8C%C2%81stico-Cuanti-VS-Versi%C3%83%C2%B3n-completa-14-marzo-CVS.pdf
México Social: Erradicar los delitos sexuales, 24/07/2018, Mario Luis Fuentes https://www.excelsior.com.mx/nacional/mexico-social-erradicar-los-delitos-sexuales/1254211
Documento de trabajo, Diagnóstico sobre la situación del abuso sexual infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México, Página 84, https://earlyinstitute.org/wp-content/uploads/2019/05/190403-Diagn%C3%B3stico-Sobre-La-Situaci%C3%B3n-Del-Abuso-Sexual-Infantil-En-Un-Contexto-De-Violencia-Hacia-La-Infancia-En-M%C3%A9xico.pdf
Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia 2014, Principales resultados, http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/programas/ecopred/2014/doc/ecopred14_presentacion_ejecutiva.pdf
Documento de trabajo, Diagnóstico sobre la Situación de Abuso Sexual Infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México, Página 104
https://earlyinstitute.org/wp-content/uploads/2019/05/190403-Diagn%C3%B3stico-Sobre-La-Situaci%C3%B3n-Del-Abuso-Sexual-Infantil-En-Un-Contexto-De-Violencia-Hacia-La-Infancia-En-M%C3%A9xico.pdf
Documento de trabajo, Diagnóstico sobre la Situación de Abuso Sexual Infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México, Página 157
Casos de Abuso Sexual en menores en México va en aumento, 07/11/2018, Francisco Zúñiga Esquivel https://www.multimedios.com/nacional/casos-de-abuso-sexual-menores-en-mexico-van-en-aumento
Niñas de 6 a 11 años, principales víctimas de abuso sexual: Consejo Ciudadano,28/10/2018, Redacción https://www.eluniversal.com.mx/nacion/sociedad/ninas-de-6-11-anos-principales-victimas-de-abuso-sexual-consejo-ciudadano
Los niños con Discapacidad son víctimas de la violencia con más frecuencia, 12/07/12, Ginebra https://www.who.int/mediacentre/news/notes/2012/child_disabilities_violence_20120712/es/
American Academy of Pediatrics (2001). Assessment of Maltreatment of Children with Disabilities.
Página 509 https://pediatrics.aappublications.org/content/pediatrics/108/2/508.full.pdf

References: artículo 261
 artículo 261
 artículo 55
 Artículo 261

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