Source: https://www.ceadl.org.bo/?p=314
Timestamp: 2019-11-18 13:35:54+00:00

Document:
Los jóvenes y la simple política del voto – Centro de Estudios y Apoyo al Desarrollo Local
Publicado el 16 octubre, 2019 16 octubre, 2019 nhfreeded
ANÁLISIS ELECCIONES MOVIMIENTOS SOCIALES,POLÍTICA SOCIEDAD ELECCIONES,
JUVENTUD, MILLENNIALS
Cuando se empieza a hablar de la votación juvenil, nos preguntamos sobre la capacidad de decisión que tienen, cómo entienden la política y si les interesa o no participar de ella, si realmente el acceder a un tipo de ciudadanía es importante o simplemente es una obligación, cuestionantes que van al tipo de cultura política juvenil que se tiene. ¿Cómo interpretamos el sentido de participación que tienen los jóvenes en las elecciones?, teniendo en claro que cada generación tiene objetivos y miradas de entender la política y, a partir de ello, un tipo de participación sociopolítica.
Los millennials y la idea de generación tech
El concepto o sentido de juventud es complejo, porque tiene varias connotaciones históricas, culturales y sociales ancladas en ciclos generacionales y, de acuerdo a los contextos, sujeta a la asignación de responsabilidades y comportamientos planteados por la sociedad, pero en la mayoría de los casos, las definiciones van a precisar más lo que deseamos tener como juventud, en vez de acercarnos a las potencialidades que tienen o permitir que se autodefinan como tal.
El Estado boliviano, define que la juventud[1] tiene más una connotación etaria, sobre otras condiciones y atribuciones culturales y sociales, entendiendo que “es la etapa del ciclo vital del ser humano que transcurre entre la etapa final de la adolescencia y la condición adulta, comprendida entre los dieciséis a veintiocho años de edad…”[2]. Está definición de juventud, construida en el gobierno de Evo Morales, desarrolla una idea de generación[3] del cambio y, a partir de ello, un tipo de identidad social que sea reconocida por las demás generaciones, es decir, son clasificados como la “generación evo”, fruto de procesos sociopolíticos ocurridos en los últimos años. Pero ¿se sentirán así los jóvenes actuales?
Debemos comprender que estos procesos de identificación y relacionamiento juvenil con el mundo externo y adulto, adquieren características comparativas de lo que somos y de lo que ellos son, es mi generación en relación con las otras generaciones lo que define quienes somos. Hay varias discusiones sobre que generación comprende este grupo, desde las edades o fechas exactas para designarles qué y quiénes son y no son, hasta ligarlos como producto salido de políticas ejercidas por algún gobierno o régimen, a pesar de ello, la definición tienen que ver con contextos históricos que marcan y cambian un modo de vida y de pensar de las generaciones, siendo que el contexto histórico actual es el desarrollo de nuevas tecnologías que identifica a la generación millennials[4].
Esta generación, que hoy tiene entre 18 y 35 años de edad, construyeron valores que caracterizan a su contexto histórico-social y se diferencien de otras, en este sentido Cataldi (2015) atribuye características generales, como: “una niñez llena de actividades, una cultura de lo inmediato que ha marcado sus estilos vidas y de consumo. Son jóvenes que, nacidos en un contexto social con medios tecnológicos y de comunicación a su alcance, utilizan estos recursos en forma productiva y los consideran parte de la vida cotidiana. Les resulta vital estar conectados a través de los medios tecnológicos que no sólo son un mecanismo de comunicación sino también de socialización. Poseen una gran capacidad multitarea que significa una alternativa respecto del pensamiento lineal y estructurado, con una fuerte orientación a los fines, en relación a su desarrollo personal. Poseen una marcada confianza en sí mismos, lo que hace que muchas veces sobrestimen el impacto de sus contribuciones. Buscan el camino más rápido hacia el éxito y la gratificación inmediata. Por esto, algunos son emprendedores y logran destacarse… muestran que temen menos a la autoridad, como se dijo, y manifiestan una fuerte orientación a la familia, se identifican con los valores de sus padres, aunque tienen un discurso político tendiente al liberalismo y más conservador”[5].
Bajo estas características, los sentidos y las ideas que aportan a la identificación de esta generación para la participación sociopolítica, están basados en; El acceso inmediato al conocimiento y la realidad (virtual y real) mediante la información y formación, a través de las TICs; El sentido de la política es vista como el espacio de los viejos o como la “no acción”, entendiendo que la falta de desarrollo y de oportunidades, en este nuevo contexto, son por la inoperancia de la política en resolver problemas de manera inmediata, y por no identificar los nuevos problemas de estas generaciones; precisamente, las ideas o nuevas formas de reivindicación de esta generación son el reconocimiento de las identidades y diversidades o la lucha por los derechos de la naturaleza como defensa de la vida (medio ambiente), que moviliza y hace actuar al joven de hoy en día.
Los números y la fuerza del voto joven
En este contexto y características de “los millennials”[6], ¿cuál es la definición que hacen de la política y de sus diferentes formas de participación en ella?. Si bien en la actualidad, la ciudadanía[7] es a partir de los 18 años, las dudas vienen si la ciudadanía es por una verdadera necesidad de ampliación y profundización de la democracia o es la simple necesidad de ampliación de personas para votar.
La CPE, define las formas de acceso al manejo del Estado[8], indicando que el derecho a la participación mediante el sufragio se ejercerá a partir de los 18 años cumplidos (Art. 26) y, junto a ello, la ciudadanía como tal a partir de la misma edad, cualquiera que sea el nivel de instrucción, ocupación o renta. Esta ciudadanía consiste: En concurrir como elector o elegible a la formación y al ejercicio de funciones en los órganos del poder público, y en el derecho a ejercer funciones públicas sin otro requisito que la idoneidad, salvo las excepciones establecidas en la ley (Art. 144).
Precisamente, es la edad como característica principal expuesta como excepción al acceso de cargos públicos de importancia estatal. Esta contradicción, que es una marca del Estado boliviano, solo permite ejercer la participación y no la representación plena, son limitaciones de participación marcada por la edad que no permite acceder a una verdadera ciudadanía plena y, mucho menos, una participación sociopolítica en la decisión de manejo de la cosa pública.
Acceso a los cargos públicos según edad
Cargo a postularse Edad para elegirse Artículo de la CPE ¿Quiénes eligen?
Candidata o candidato a la Asamblea Legislativa Plurinacional Contar con 18 años de edad cumplidos al momento de la elección Artículo 149 Por votación a partir de los 18 años y más
Candidatura a la Presidencia o a la Vicepresidencia del Estado Contar con 30 años de edad cumplidos al día de la elección Artículo 167 Por votación a partir de los 18 años y más
Para ser designada o designado Ministra o Ministro Tener cumplidos 25 años al día del nombramiento Artículo 176 Presidente de la Estado plurinacional
Para optar a la Magistratura del Tribunal Supremo de Justicia Haber cumplido 30 años de edad Artículo 182 Por votación a partir de los 18 años y más
Para ser designada Vocal del Tribunal Supremo Electoral y Departamental Haber cumplido 30 años de edad Artículo 207 Por votación a partir de los 18 años y más
Para ser designada Contralora o ser designado Contralor General del Contar con al menos 30 años de edad Artículo 215 Elección mediante la asamblea legislativa plurinacional
Para ser designada Defensora o ser designado Defensor del Pueblo se requerirá cumplir con las condiciones generales de acceso al servicio público Contar con 30 años de edad cumplidos al momento de su designación Artículo 221 Elección mediante la asamblea legislativa plurinacional
Para acceder al desempeño de funciones públicas se requiere Ser mayor de edad. Artículo 234 De acuerdo a requerimientos de las instituciones del Estado
Para ser candidata o candidato y en caso de ser elegido Alcaldesa o del Alcalde Haber cumplido 21 años Artículo 285 Por votación a partir de los 18 años y más
Para ser candidata o candidato y en caso de ser elegido Gobernador o Gobernadora Haber cumplido 25 años Artículo 285 Por votación a partir de los 18 años y más
Las candidatas y los candidatos a los concejos y a las asambleas de los gobiernos autónomos Tener 18 años cumplidos al día de la elección Artículo 287 Por votación a partir de los 18 años y más
La ley de partidos políticos señala la promoción de los jóvenes en todas sus instancias, siendo que solo será de tipo de formación y no participación y, mucho menos, de representación. En el caso de la ley de la juventud, respecto a los derechos políticos, indican que tienen derecho a: la participación individual y colectiva en todos los ámbitos de la vida política, social, económica y cultural del Estado; a concurrir como elector y elegible en instancias de representación y deliberación en órganos públicos, de acuerdo a las previsiones de la CPE y las leyes; a participar activamente como elector o elegible en la vida orgánica de partidos políticos, agrupaciones ciudadanas y organizaciones sociales. En el caso de la representación en las naciones y pueblos indígena originario campesinos, será de acuerdo a sus normas y procedimientos propios; y ejercer el control social en la gestión pública y en la calidad de los servicios públicos, de acuerdo a norma.
Según los datos del Censo de Población y Vivienda del año 2012, en Bolivia existían 2.203,22 jóvenes entre los 16 y 29 años de edad representando un 26,62% de la población total del país. Las proyecciones realizadas por el INE, para el presente año, tenemos la cantidad de 2.670.099 de jóvenes entre los 16 y 28 años de edad, siendo un 35% de la población. Ahora bien, la población habilitada para las elecciones generales del presente año, según datos del Órgano Plurinacional Electoral (OEP), jóvenes de 18 a 25 años serían de 1.484.751 (21,28%), seguidos por los que tienen entre 26 y 30 años con 917.898 (13,16%), representando un total de 34,44% del padrón electoral, que es la población mayoritaria habilitada para tal ejercicio. Si a este punto, incluimos la población millenial actualmente, representaría un 46% de personas habilitadas para votar, es sin duda la mayor población que tiene a su cargo la elección de un presidente, entendiendo que es la generación que podría decidir el establishment del poder o un cambio histórico (refiriéndonos al gobierno del MAS).
De las nueve organizaciones políticas que presentaron sus candidatos (2.668 candidaturas), los jóvenes hombres y mujeres entre 18 y 28 años de edad, representaban un 13% (347 candidaturas). En el proceso de inhabilitación de candidatos, los jóvenes representaron un 13,13% (132 candidatos jóvenes inhabilitados) de un total de 1.005 inhabilitaciones de diferentes organizaciones políticas. De los 132 en total, 69 jóvenes eran candidaturas titulares que quedaron al margen, quiere decir, el 15,16% de las 455 candidaturas titulares inhabilitadas por el TSE. En tanto, las y los jóvenes que postulaban como suplentes y que ahora están fuera de las listas son 63 (11,45%), de las 550 inhabilitaciones para suplentes en general[9].
Los datos nos muestran que, es la población que puede decidir de manera democrática los destinos de un país, pero también es la población que menos información y formación recibe sobre educación democrática como avance en la profundización del nuevo Estado y, más bien, sirven de escalera para el uso de la política como beneficio personal. En este punto, la población joven no dejo de ser el pinta paredes, el amenizador de movilizaciones, el reparte afiches políticos y el de la foto como muestra de una juventud parte de las estructuras partidarias. A pesar, de ser mayoría en votación, no representan su importancia dentro las candidaturas y en las posiciones de preferencia dentro las organizaciones políticas.
La política y democracia para los jóvenes actualmente
El verlos como relleno de la acción política, pero como el voto fundamental y útil de los políticos, nos permite preguntar si ¿la votación juvenil refleja los contextos sociopolíticos y la construcción de objetivos generacionales a las cuales pertenece?
El estudio de sobre valores sociales y políticos de jóvenes universitarios millennial[10], muestra lo que piensan los jóvenes sobre la cultura cívica y política que tienen. Como punto sobresaliente es que a los jóvenes les interesa “algo” y “poco” la política (40% y 30% respectivamente), lo que demuestra que la política como tal no es un espacio de interés, si sumamos que, las formas de manifestación de la política (62%) que tienen los jóvenes es a través de las elecciones viendo la política como algo formal, de lejos quedan otro tipo de manifestaciones del que hacer político, como el marchar en defensa de causas que crean justas (un 13%), o la militancia en una organización social o política (un 3%), que es una pauta del desagrado de los jóvenes por los partidos políticos. Actualmente la acción y manifestación política del movimiento de masas reivindicatorios de protesta está reñida con los jóvenes, teniendo un cierto rechazo a las acciones de manifestación pública y, mucho menos, de participación partidaria.
Entender la democracia solo como el hecho de la elección (algo meramente formal), es una error del sentido de la democracia y de la educación ciudadana, demostrando que una sociedad que no genera espacios de participación y articulación de expresión política, puede llegar a ser peligrosa para los propios valores democráticos, a pesar de ello, los jóvenes toman y organizan nuevas formas de participación como las Redes Sociales, volviéndose un lugar de concentración y manifestación de la opinión pública, que puede terminar en movilizaciones y acción política.
Es así que, una mayoría cree que en un gobierno democrático es la mejor opción para un país (71%), constatando que el sistema democrático es la mejor forma de manejar el Estado, además, sienten que la democracia les permite ser representados garantizando sus derechos como ciudadanos (73%). Precisamente, un sistema democrático permite garantizar los derechos otorgados por el propio Estado, así como, equilibrar la política y su acceso al poder estatal. Una de las acciones para este equilibrio es la posibilidad de impartir la ley de manera justa, pero los jóvenes eligieron la opción “depende” (61,1%), entendiendo que la ley es utilizada por quien más le convenga o sepa utilizarla, por eso ven a la “corrupción” (66%) como el principal motivo para no creer en la justicia o las leyes. Siguiendo con la encuesta, los jóvenes ven que el futuro político de Bolivia (45,3%) será igual, incluso una cantidad de ellos (24%) ve el futuro como algo negativo o con cierto pesimismo[11].
La realización de un diagnostico con jóvenes de diversas partes del país[12], indican que el sentido de la democracia implica libertad, elección y participación, como palabras recurrentes y utilizadas, además, indicaron que la democracia es “tener un valor importante como persona, que tu opinión vale y que se toma en cuenta”, por lo que “la democracia existirá cuando se respeten los derechos de la ciudadanía”. Consideran que la calidad de la democracia ha empeorado (52%), y al otro extremo que ha mejorado (10%), mientras el resto (38%), estima que permanece igual, las razones expuestas, están a que “no se han abierto suficientes espacios políticos a los jóvenes; las organizaciones políticas deberían trabajar en su democracia interna, ya que muchas tienen caudillos y liderazgos fuertes que no permiten la alternancia. Desconocen las políticas que los tienen por objeto; de ahí su falta de participación en la creación de políticas públicas juveniles y su inacción a la hora de hacer valer sus derechos y obligaciones. Asimismo, señalaron que las instituciones del Estado son excesivamente burocráticas y deberían democratizarse para promover la participación de los jóvenes”[13].
Sin duda alguna la elección actual, es la elección de los millenials. La encuesta difundida por el diario El Deber, indica que un el 33% de las personas que tienen entre 25 y 35 años va a votar por Evo Morales, mientras que un 31% por Carlos Mesa. El millennial es el que proporcionalmente apoya menos a Evo, que es más popular entre los más jóvenes (18-25 años). El segmento millennial que apoya a Mesa es citadino y con grado universitario, indicando que es una definición precisa de lo que conocemos por ‘clase media’. Siguiendo con la nota, si solo estarían Morales y Mesa en la papeleta de votación, la ventaja es para el postulante de Comunidad Ciudadana, pero solo por un 6%, que no alcanzaría para compensar la diferencia que Morales saca en el resto de los grupos etarios. Creen que la mayor molestia de los millennials es que en 13 años de Gobierno no han visto ningún cambio en sus posibilidades de empleo y no han podido acceder a trabajos del Estado sin ser parte de un partido. Asegura que muchos han decidido irse del país y que jóvenes emprendedores se quejan de los sucesivos “hachazos” de Impuestos Internos, mostrando que un cambio de gobierno pudiera ser una opción[14].
Las RRSS como disputa y comunicación política
Uno de los aspectos, de mayor fuerza en la actualidad, es la comunicación por redes sociales y, entre ellos, la idea de comunicación política en los jóvenes. La socialización a través de las redes sociales es una causa (o consecuencia) principal de nuevas formas de adquirir un sentido de identidad, porque las tecnologías de información crean conductas de relación y comportamiento nuevas, siendo que una buena parte del tiempo pasan en las redes sociales o plataformas multimedia que, más que pasar el tiempo, comparten el mismo espacio con las actividades que realizan, siendo un complemento esencial de su relacionamiento con las demás personas[15], esto refleja que son una generación tecnológica y globalocal, que establece nuevas formas de movilización social y política, teniendo a la libertad de expresión y la democracia como los aliados importantes para expresar los que sienten en su participación política, es lo que llamamos el ciberactivismo[16].
La política como tal, tienen un desinterés de la población joven -que es una muestra de lo que cree la población en general-, pero en especial para los jóvenes la política y el político no resuelve los asuntos de su generación y mucho menos pedir al político que los haga. Esto significa que los espacios y formas de hacer política cambiaron, la pregunta es si ¿los políticos entendieron las nuevas formas y espacios de hacer política?, por lo visto en la actual campaña electoral, no lo hicieron.
Según el artículo de Cortés[17], las nuevas características de participación política juvenil serían: Sin líder: No existe un verdadero líder, ni una cabeza visible e identificable, por eso el liderazgo es colectivo y no individual. Anónimo: Los miembros que convocan son anónimos. El anonimato, puede ser un alma de doble filo, ya que “se presta un poco a la manipulación de la información y de los usuarios” (Gutiérrez Rubí, 2011). Apartidista: Normalmente no enarbolan la bandera de ningún partido político, pero sí la de la ciudadanía y la justicia social. Público: Al ser las redes sociales elementos abiertos a todo el público, todos somos potencialmente activistas. Veracidad: El grado de veracidad alcanzado por estas convocatorias, que según los expertos, dista dependiendo de la fuente a través de la cual es convocada. Dinamismo: Son convocatorias dinámicas que van modificándose y adaptándose a los cambios efectuados en el contextos socio-político y pueden llegar a ser fenómenos virales. Censura: La movilización de tales eventos llega a límites insospechados, haciendo que los controles por parte de los gobiernos sean más férreos con el fin de frenar o evitar su difusión. Comunicación: La red no solo es usada para difundir sus movilizaciones, sino que también la clase política empieza a utilizarlas con el fin de lanzar sus mensajes políticos a sus simpatizantes, así como también a sus votantes potenciales.
El sentimiento y la expresión de la molestia social, que tiene el joven, la hace a través de la opinión pública de las Redes Sociales. Este tipo de ciberactivismo muestra un malestar mediático, por el cual, se van decantando los jóvenes actualmente como manifestación social que habría que tomar en cuenta.
Las elecciones para los jóvenes son poco atractivas y la política no importa mucho, a pesar de que por naturaleza, los jóvenes suelen ser inquietos, rebeldes, críticos del presente, en la actualidad las formas se manifiestan a través de las redes sociales digitales, que es un espacio de relacionamiento y sociabilización importante en el mundo juvenil, por lo que estos espacios, ofrecen nuevas oportunidades para la participación política juvenil.
Las redes sociales se volvieron un espacio de disputa por el electorado, sobre todo juvenil, donde el aporte de las nuevas herramientas digitales para las estrategias electorales es fundamental. Los candidatos actuales usan bastante las redes sociales como Facebook y WhatsApp, dirigidas a convencer a los jóvenes que son la mejor opción, pero lamentablemente, “los partidos políticos no supieron usar las redes sociales para conquistar los votos de la comunidad internauta y, contrariamente, sucumbieron en la descalificación y los ataques.”[18]. No aprovecharon la generación millenial, que tiene una mayor aproximación de interacción por las redes sociales, para hacer una nueva política y nuevas formas de interacción.
Bajo este contexto, los jóvenes llegan a la votación con algo de desánimo y desinterés, creen que no cambiara nada para mejor, sea quien sea presidente, a pesar de este pesimismo, la participación juvenil es esencial para poder seguir construyendo democracia y posibilitar espacios que permitan entender las demandas que tienen, pero también las soluciones que exigen. La fuerza social esta en manos de la juventud, el motor de la política también debería estarlo, ya que el cambio de estructuras mentales y de las acciones nada efectivas que los políticos y la política tienen, son medidas urgentes a tomar.
[1] Según Margulis, el concepto de juventud es relacional con su contexto, indica que se debería hablar de juventudes, porque “las modalidades de ser joven dependen de la edad, la generación, el crédito vital, la clase social, el marco institucional y el género.”. MARGULIS, M., URRESTI, M. La Juventud es más que una Palabra, Buenos Aires, Biblos, 1996, p. 28.
[2] Ley Nº 342: Ley de la Juventud
[3] El termino generación citado por Gilburg (2007) está referido a “un grupo de edad que comparte a lo largo de su historia un conjunto de experiencias formativas que los distinguen de sus predecesores” (Ogg y Bonvalet, 2006).
[4] Los millenials son las personas nacidas entre los años 1980 y 2000, se los denomina también Generación Y. Taylor (2005) afirma que la “Generación Y” es un producto de las influencias del posmodernismo; dado que se asume la realidad no sólo desde el punto de vista social, sino también individualmente, se valoran las opiniones y preferencias personales por sobre la verdad, la razón o la ciencia, tan preciadas en la modernidad. (Taylor, M. (2005). Fuente: “Generation neXt: Today’s postmodern student-meeting, teaching, and serving”. A Collection of Papers on Self-Study and Institutional Improvement, Chicago: The Higher Learning Commission.)
[5] Zulma Cataldi y Claudio Dominighini; “La generación millennial y la educación superior. Los retos de un nuevo paradigma.”; Facultad Regional Buenos Aires. Universidad Tecnológica Nacional; 2015.
[6] Neil Howe y William Strauss acuñaron el término en su libro “Millennials Rising: The Next Great Generation”, publicado en el 2000. El término “Generación Y”, por su parte, se utilizó por primera vez en 1993, en una editorial de la revista estadounidense Advertising Age. (Wikipedia.org)
[7] En este sentido, la ciudadanía es, principalmente, un estatus conformado por el acceso a los recursos básicos para el ejercicio de los derechos y deberes. La no discriminación en el acceso a esos recursos constituye una de las condiciones necesarias de la ciudadanía. Fuente: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-69162015000100030
[8] La Unión Interparlamentaria (UIP) informa que las personas entre 20 y 44 años representan el 57% de la población mundial en edad de votar, pero sólo al 26% de los parlamentarios del mundo. Los jóvenes menores de 30 años representan el 1,9% de los parlamentarios del mundo y más del 80% de las cámaras superiores del Parlamento no tienen diputados menores de 30 años. Fuente: https://www.iknowpolitics.org/es/discuss/e-discussions/la-participaci%C3%B3n-pol%C3%ADtica-de-la-juventud
[9] Fuente: datos extraídos de file:///C:/Users/Pablo/Downloads/boletin4%20protagonistas.pdf
[10] Fuente: Encuesta de valores sociales y políticos de los jóvenes universitarios millennial de la UCB-La Paz, La Paz, Bolivia 2018 Marcelo Arequipa Azurduy. https://library.fes.de/pdf-files/bueros/bolivien/15497.pdf
[12] https://www.civicus.org/index.php/re-imagining-democracy/democracy-dialogues/3557-bolivia-informe-de-dialogo-sobre-democracia-20-y-27-de-agosto-de-2018
[14] Fuente: https://www.eldeber.com.bo/bolivia/El-voto-millennial-se-reparte-entre-Evo-y-Mesa-pero-aun-su-peso-no-se-deja-sentir-en-esta-votacion-20190727-9044.html
[15] La última Encuesta de Hogares (2018) del Instituto Nacional de Estadística (INE) establece que el 50.5 % de los bolivianos mayores de cuatro años se conecta a internet en algún momento y el 41.3 % al menos una vez a la semana, además de que el 16.3 % de hogares tiene acceso al servicio en su vivienda. Los datos de la encuesta de la AGETIC (2017)1 permiten esbozar un panorama más concluyente: el 93 % de la población boliviana mayor de 14 años tiene un aparato celular, el 95 % de la población internauta (que alcanza al 67.5 % de la población mayor de 14 años) cuenta con una conexión móvil, el 94 % usa Facebook y el 91 % WhatsApp. Fuente: https://migrana.vicepresidencia.gob.bo/articulos/las-campanas-electorales-en-la-era-del-internet/
[16] ¿Qué es el ciberactivismo? Se define como una “estrategia que persigue el cambio de la agenda pública, la inclusión de un nuevo tema en el orden del día de la gran discusión social, mediante la difusión de un determinado mensaje y su propagación a través del «boca a boca» multiplicado por los medios de comunicación y publicación electrónica personal”. (De Ugarte, 2010).
Juan Pablo Flores es sociólogo e investigador del CEADL.
Otros artículos de Juan Pablo Flores | Contactos con el autor
[17] Fuente: https://ssociologos.com/2013/04/10/han-acercado-las-redes-sociales-la-politica-a-los-jovenes/
[18] Fuente: https://www.lostiempos.com/actualidad/pais/20191006/politicos-campana-su-fracaso-redes
⟵De la Incursión de Mujeres en la Educación Superior a la Feminización en las Ingenierías

References: Artículo 149
 Artículo 167
 Artículo 176
 Artículo 182
 Artículo 207
 Artículo 215
 Artículo 221
 Artículo 234
 Artículo 285
 Artículo 285
 Artículo 287