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Timestamp: 2019-01-21 14:46:33+00:00

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Quiénes somos - Correría Guardia Civil Zaragoza
Comandancia de la Guardia Civil en Zaragoza
REAL DECRETO POR EL QUE SE CREA EL CUERPO DE LA CUARDIA CIVIL
1. Nace la Guardia Civil
2. Los documentos doctrinales: punto de partida
Sobre la base de la encomienda establecida en el primer real decreto –el del 28
de marzo-, se dispuso en el Ministerio de la Gobernación la redacción de un reglamento que vería la luz poco antes de la finalización del periodo de instrucción, con su aprobación por real decreto de 9 de octubre. En el Reglamento para el Servicio de la Guardia Civil se exponían su objeto y relaciones, así como los deberes y facultades que correspondían a los nuevos guardias civiles para el cumplimiento de sus funciones policiales. Su artículo primero marcaba las misiones generales del Cuerpo, en un elenco que no podía ser más amplio:
Artículo 1º. La Guardia Civil tiene por objeto:
1º. La conservación del orden público.
2º. La protección de las personas y las propiedades, fuera y dentro de las poblaciones.
3º. El auxilio que reclame la ejecución de las leyes.
Aquellos dos reglamentos eran tan diferentes como complementarios entre sí.
Pero, a juicio del mariscal Girón, no resultaban suficientes y, desde luego, no respondían a sus expectativas: tras el proceso de maduración de los primeros meses echaba en falta una mayor regulación de la prestación del servicio –pobre en el primero e inexistente en el segundo de los reglamentos- y un código de conducta que guiara el comportamiento y las actuaciones en el servicio de aquellos hombres, llamados a desempeñar tantas y tan delicadas misiones, investidos de autoridad y portando armas.
Fruto de esa reflexión, Ahumada firma una de sus primeras circulares el 16 de enero de 1845, con la que pretende imbuir a los mandos del Cuerpo de las cualidades morales que deben mostrar los guardias civiles y cómo han de comprobarlas y exigirlas en sus revistas periódicas9. Su texto evidenciaba que el duque de Ahumada barruntaba ya la redacción de un nuevo texto que viniera a completar la trilogía organizativa iniciada con los reglamentos, y en la que, por fin, pudiera marcar su sello inconfundible.
Lo cierto es que el duque de Ahumada remite de nuevo el texto corregido de la Cartilla el 13 de diciembre y una semana después, por Real Orden de 20 de diciembre de 1845, recibe la aprobación definitiva. El resultado va a ser un magnífico documento que se convertirá en el auténtico código moral de la Institución, más allá de servir como nexo de unión entre ambos reglamentos y completar el desarrollo de las misiones policiales del Instituto. Como impronta del espíritu ahumadiano, quiso transmitir a los guardias civiles un alto concepto de la dignidad y seriedad en el servicio, además de proporcionarles una formación moral y humana capaz de superar las dificultades que iban a encontrar en el desempeño de sus funciones. La base deontológica sobre la que se sustentará es la honradez y, con ella, un profundo sentido del respeto debido
La Cartilla comenzaba con su artículo más famoso y que, de alguna forma, resumía aquel espíritu que quería inculcar en los miembros del Cuerpo: “El honor ha de ser la principal divisa del guardia civil; debe, por consiguiente, conservarlo sin mancha. Una vez perdido, no se recobra jamás”13. A lo largo del capítulo primero, Ahumada desarrollaba con claridad su idea del guardia civil, exponiendo con detalle cuál había de ser el comportamiento de los miembros del Cuerpo en toda ocasión, y la prudencia y proporcionalidad
de su respuesta ante las múltiples situaciones a que habrían de enfrentarse.
3. Prestar servicio peculiar y afrontar situaciones peculiares
4. Primeras directrices para el servicio
Una de las primeras y más importantes instrucciones del organizador de la Guardia Civil fue la circular que regulaba las revistas periódicas que los mandos debían girar a sus unidades23, y contenía recomendaciones muy precisas sobre aspectos tales como el vestuario, armamento, instrucción, contabilidad o estado del ganado, que más adelante se iría ampliando también hacia aspectos concretos del servicio. Se trataba de una sabia disposición cuya esencia se ha mantenido hasta nuestros días como garantía de la eficacia en el servicio. Lejos de perder su vigencia, este tipo de medidas sigue siendo una herramienta de control de calidad indispensable en cualquier organización
para mantener su prestigio y alcanzar sus objetivos.
5. ¿Patrullas o correrías?
Figura 4. Patrulla. Los guardias debían circular por los caminos, separados diez o doce pasos para su autoprotección. Dibujo de Gustavo Doré para el libro Viaje por España del Barón de Davillier. Biblioteca Nacional. Madrid.
Tardaría Ahumada en hacer mención expresa de las correrías. Lo hará en una circular de 1853, en que se refiere a la necesidad de asegurar la tranquilidad de los campos, cuando el objetivo de la seguridad en los caminos era ya una realidad, y pondrá el foco en erradicar la presencia de individuos que habitaban en el monte, robando para subsistir, a través de lo que define como servicios de correrías: “recorrer los caminos, registrar los montes y bosques, visitar las casas de campo…”. A modo de exhortación, uno de los apartados de la circular no puede ser más expresivo: “No debe haber sierra ninguna, por fragosa que sea; no debe haber monte, por espeso que parezca, en que no se haya presentado el sombrero del guardia civil”.
Tercer Sección. Circular –
Diseueltos ya los depósitos de instrucción, establecidos los nuevos puestos en todas las provincias del Reino y reforzados otros, el servicio del Cuerpo ha recibido una considerable mejora por su aumento y, por consiguiente, debe responder a ella con la perfección de él. El de las carreteras generales se presta ya con alguna exactitud, pero el del interior del país necesita mejoras.
La Guardia Civil, con los 9.636 hombres que cuenta haciendo el servicio, ya en la revista del presente mes, puede empezar a asegurar la tranquilidad de los campos, y aun la de aquellos pueblos y comarcas en que no presta su servicio continuo.
Afectos todos los pueblos y casas de campo a un distrito perteneciente a un puesto del Cuerpo, tiene esta obligación de recorrerlos según mi Circular de 9 de septiembre de 1851, en el período que en la misma se señala. Este servicio es el más importante, para los puestos que no están situados en las carretaras que recorren los carruajes públicos; por consiguiente, en los diarios de servicio, desde la tercera semana del presente mes, se han de anotar las salidas periódicas que cada puesto haya hecho durante el período de ella, y los pueblos del distrito que haya recorrido, marcando los pueblos del distrito que haya visitado, pues además de la gran confianza que inspira al país ver el correaje amarillo del Cuerpo, este puede a la vez averiguar la existencia de los desertores y prófugos de sus correrías.
Este servicio es de mayor importancia que el que algunas veces se presta rondando el pueblo en que esta establecido el puesto, servicio de poquísima utilidad, y que roba un tiempo precioso a los individuos del Cuerpo, que se podría emplear en recorrer los caminos, registrar los montes y bosques, visitar las casas de campo y perseguir a cualquiera desconocido, si hubiese noticia de haberse presentado en ellas, o haber sido visto por sus dependientes.
En el mes de julio próximo no debe haber sierrar ninguna por frondosa que sea, no debe haber monte por espeso que parezca, sin que no se haya presentado el sombrero de la Guardia Civil. Era antigua costumbre de España saberse que en el monte tal, o el bosque cual, habitaba un desconocido de tanto o cuango tiempo, de los que vivien del país, tomando un alimento de los hatos de los pastores, exigiendo a los trabajadores el mismo pan que llevaban para comer; pues todos esos deben ser perseguidos por la Guardia Civil; y si no en un mes, en dos, o en veinte, esta no debe desistir hasta lograr su exterminio.
Los Comandantes de línea y Secciones, cuando recorren las suyas respectivas, y las parejas en las correrías, deben tomar continuas noticias de esta especie de malhechores, y no descansar hasta lograr la prisión o exterminio. El aumento de la Guardia Civil debe dar por resultado la completa seguridad del país. Del recibo de esta Circular me dará usted aviso, manifestándome cuanto se le ofrezca y parezca, para llegar al logro de este objeto.
Primera mención de las correrías
La primera mención a las CORRERÍAS, es en la cartilla fundacional de la Guardia Civil publicada en 1845
Cartilla Fundacional de la Guardia Civil
Es en el artículo 11 del capítulo II SERVICIO EN LOS CAMINOS
Como curiosidad, en el artículo 2 dice que los que presten el servicio de camino irán siempre a diez o doce pasos para no poder ser sorprendidos y protegerse mutuamente.
Historia de la Guardia Civil en Aragón
La Guardia Civil fundada por Real Decreto de 28-III-1844 por don Francisco Javier Girón y Ezpeleta, duque de Ahumada y marqués de las Amarillas, reinando Isabel II y siendo presidente del gobierno el General Narváez, se estableció en Aragón por R.D. de 13-V-1844.
Se necesitaba en España a mediados del siglo XIX una institución que defendiera realmente los intereses de los ciudadanos; era preciso crearla: las consecuencias de las guerras sufridas en aquel período se hacían sentir en el medio rural y el bandidaje infestaba los caminos de los campos y caseríos, además de las pequeñas poblaciones. Por todo ello, y sobre la base de las viejas corporaciones regionales, por el citado real decreto de 28 de marzo se crea un instituto armado para todo el territorio nacional: la Guardia Civil española.
Éste es el origen y los primeros pasos de la Guardia Civil de Aragón; pero el pasado también tiene su entronque con el presente. Como héroes callados y anónimos, los guardias civiles de Aragón han sido partícipes de innumerables gestas en la paz y en la guerra; son los soldados de la paz que, además, fueron a la guerra.
En Aragón el número de denominación de las unidades ha variado en múltiples ocasiones; hay muchas modificaciones en los 174 años de historia del Instituto.
La Guardia Civil asumió las misiones del Cuerpo de Carabineros por fusión de las dos corporaciones, realizada por ley de 15-III-1940.
Mediante el Real Decreto 158/1997 se establecen tantas zonas como Comunidades Autónomas. La de Aragón, a la que corresponde la octava zona, tiene su sede en Zaragoza al mando de un General de Brigada, con tres Comandancias (una por cada provincia); Zaragoza al mando de un Coronel y las Comandancias de Huesca y de Teruel al mando cada una de ellas de un Teniente Coronel. Las Comandancias se definen como Unidad territorial fundamental y se concibe como la encargada de llevar a cabo en su respectiva demarcación, incluido el mar territorial, las misiones que las distintas disposiciones encomiendan al Cuerpo de la Guardia Civil.
Son las unidades de mando, planificación, dirección, ejecución, gestión, coordinación y control de los servicios a nivel provincial. Están compuestas por varias Compañías territoriales y Unidades u órganos funcionales.
IMPOSICIÓN de la corbata y medalla de oro de la ciudad de Zaragoza a la bandera de la Guardia Civil:
El alcalde de Zaragoza, César Ballarín, durante la solemne ceremonia de imposición de la corbata y medalla de oro de la ciudad a la bandera de la Guardia Civil. El acto tuvo lugar el 30 de enero de 1921, en el centro del paseo de la Independencia, junto a la entrada del cinema “La Alhambra” (1911-1965).
Reseña del patronazgo de la Virgen de El Pilar sobre la Guardia Civil
La Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza, encuadrada en la 8ª Zona (Comunidad Autónoma de Aragón), bajo el mando de un Coronel con la denominación de Jefe de la Comandancia, es la Unidad fundamental de mando, planificación, dirección, ejecución, gestión, coordinación y control de los servicios que la Guardia Civil presta en el ámbito territorial de la provincia de Zaragoza.
El acuartelamiento de la cabecera de la Comandancia se encuentra ubicado en Zaragoza, Avda. Cesar Augusto de Zaragoza, 8-10.
La Comandancia de Zaragoza se despliega operativamente en cinco Compañías territoriales, al mando cada una de ellas por un Capitán, y son las Unidades territoriales encargadas de de planificar, coordinar y dirigir, en sus respectivas demarcaciones, las misiones que las disposiciones vigentes encomiendan a la Guardia Civil.
Compañías territoriales de la Comandancia de Zaragoza:
1ª Compañía (Calatayud).
2ª Compañía (Caspe).
3ª Compañía (Tarazona).
4ª Compañía (Ejea de los Caballeros).
5ª Compañía (Casetas).
A su vez, estas Compañías territoriales se articulan en Puestos de la Guardia Civil, que constituyen la Unidad territorial básica para la ejecución de los servicios que el Instituto presta en el cumplimiento de su misión constitucional de protección de los derechos y libertades y garantía de la seguridad ciudadana. Los Puestos conforman, de este modo, el escalón operativo de la Guardia Civil más próximo al ciudadano al que sirve, garantizando la atención permanente y directa y la respuesta inmediata a las necesidades de aquel. El Puesto es la menor Unidad de la Guardia Civil con capacidad para llevar a cabo las misiones encomendadas al Cuerpo por la legislación vigente en una demarcación de pequeña o mediana entidad de población.
Los Puestos desplegados en la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza, se encuentran al mando de suboficiales, y son los siguientes:
Compañía de Calatayud
Puesto de Ariza.
Puesto de Ateca.
Puesto de Aniñón.
Puesto de Munébrega.
Puesto de Maluenda.
Puesto de Calatayud.
Puesto de Sabiñán.
Puesto de Cariñena.
Puesto de Villanueva de Huerva.
Puesto de Daroca.
Compañía de Caspe
Puesto de Caspe.
Puesto de Maella.
Puesto de Mequinenza.
Puesto de Escatrón.
Puesto de Quinto de Ebro.
Puesto de Belchite.
Puesto de Pina de Ebro.
Puesto de Fuentes de Ebro.
Puesto de Leciñena.
Compañía de Tarazona
Puesto de Brea de Aragón.
Puesto de Borja.
Puesto de Vera del Moncayo.
Puesto de Tarazona.
Puesto de La Almunia de Doña Godina.
Puesto de Calatorao.
Puesto de Épila.
Puesto de Mallén.
Compañía de Ejea de los Caballeros
Puesto de Sos del Rey Católico.
Puesto de Salvatierra de Esca.
Puesto de Luesia.
Puesto de Tauste.
Puesto de Sádaba.
Puesto de Ejea de los Caballeros.
Puesto de Pedrola.
Puesto de Gallur.
Puesto de Luna.
Puesto de Alagón.
Compañía de Casetas
Puesto de Casetas.
Puesto de Utebo.
Puesto de La Muela.
Puesto de Casablanca.
Puesto de Muel.
Puesto de Villanueva de Gállego.
Puesto de Alfajarín.
Puesto de Zuera.
Puesto de El Burgo de Ebro.
Actualmente las especialidades que desarrollan su labor en la Comandancia de Zaragoza, son las siguientes:
Cinológico .
Grupo de Apoyo en Tecnología de la Información (GATI).
Armamento y Equipamiento Policial.
Actividades desarrolladas en centros educativos
La Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza, y en el seno del “Plan Director para la Convivencia y mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus entornos” puesto en marcha por la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, viene impartiendo con carácter permanente en los centros educativos de su demarcación diferentes charlas y conferencias dirigidas al alumnado y AMPAS con el objetivo de favorecer el conocimiento, la prevención y la neutralización de los riesgos para la seguridad de menores y jóvenes en los centros educativos y sus entornos, abordando temas tan de actualidad como son: la violencia de género; riesgos de internet; acoso escolar; drogas; bandas juveniles y educación en seguridad vial. Además se vienen realizando diferentes exhibiciones de nuestros medios y procedimientos de actuación.

References: REAL DECRETO 
 real decreto 
 real decreto 

Artículo 1
 artículo 11
 artículo 2
 Real Decreto 
 real decreto 
 Real Decreto