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Real Decreto 1749/1998, de 31 de julio, por el que se establecen las medidas de control aplicables a determinadas sustancias y sus residuos en los animales vivos y sus productos (Vigente hasta el 21 de Junio de 2007).
Vigencia desde 08 de Agosto de 1998. Esta revisi�n vigente desde 08 de Agosto de 1998 hasta 21 de Junio de 2007.
CAPITULO I.� Ambito de aplicaci�n y definiciones Art�culo
CAPITULO II.� Planes de vigilancia para la detecci�n de residuos o sustancias
Art�culo 3 �Objeto de la investigaci�n
Art�culo 4 �Organo de coordinaci�n
Art�culo 5 �Tramitaci�n del plan de investigaci�n
Art�culo 6 �Contenido, aprobaci�n y seguimiento del plan
CAPITULO III.� Autocontrol y corresponsabilidad de los operadores
Art�culo 7 �Autocontrol y corresponsabilidad
Art�culo 8 �Obligaciones espec�ficas
CAPITULO IV.� Controles oficiales
Art�culo 9 �Controles por muestreo
Art�culo 10 �Ejecuci�n de los controles
Art�culo 11 �Medidas a adoptar
Art�culo 12 �Laboratorios de referencia
Art�culo 13 �Procedimiento de toma de muestras y an�lisis de laboratorios
Art�culo 14 �Medidas generales de las explotaciones
Art�culo 15 �Medidas espec�ficas en las explotaciones ante tratamientos ilegales
Art�culo 16 �Otras medidas espec�ficas
Art�culo 17 �Imputaci�n de costes
Art�culo 18 �Incumplimientos de otros Estados miembros
Art�culo 19 �Verificaciones
CAPITULO V.� Medidas que deber�n tomarse en caso de infracci�n
Art�culo 20 �Medidas sobre sustancias y productos
Art�culo 21 �Medidas en las explotaciones
Art�culo 22 �Medidas en mataderos y otros establecimientos
Art�culo 23 �Procedimiento sancionador
Art�culo 24 �Infracciones y sanciones
CAPITULO VI.� Importaciones procedentes de pa�ses terceros
Art�culo 25 �Consideraciones generales. Pa�ses terceros autorizados
Art�culo 26 �Controles y medidas
CAPITULO VII.� Aplicaci�n de tasas
Art�culo 27 �Tasas
Unica �Car�cter de norma b�sica
Unica �Disposiciones que se derogan
Primera �Facultad de desarrollo y actualizaci�n de la Comisi�n Nacional
ANEXO .�I
ANEXO .�II
ANEXO .�III
ANEXO .�V
ANEXO .�VI
La integraci�n de Espa�a en la Comunidad Europea exige la transposici�n, a nuestro Derecho interno, de las normas comunitarias aplicables al control de ciertas sustancias con o sin acci�n farmacol�gica, as� como sus residuos, que, utilizados de forma indiscriminada, abusiva o incorrecta en los animales de abasto, supone en muchos casos un grave riesgo para la salud de las personas, por lo que se hace preciso que, de acuerdo con lo dispuesto en los art�culos 8.2 y 18.12 de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, las Administraciones p�blicas lleven a cabo, para evitar tal riesgo, las acciones necesarias, tanto en las explotaciones ganaderas como en los diferentes establecimientos que elaboran productos de origen animal.
En una primera fase, el Real Decreto 1262/1989, de 20 de octubre, por el que se aprueba el Plan Nacional de Investigaci�n de Residuos en los Animales y Carnes Frescas, incorpor� al Derecho espa�ol el contenido de la Directiva del Consejo 86/469/CEE, de 16 de septiembre, relativa a la investigaci�n de residuos en los animales y carnes frescas, estableci�ndose la vigilancia de residuos, de sustancias de acci�n farmacol�gica y de contaminantes del medio ambiente, solamente en determinadas especies animales y en sus carnes, por lo que conviene ampliar esta vigilancia a otras especies animales, as� como al conjunto de los productos, obtenidos directamente de los animales, destinados al consumo humano, aspecto este �ltimo que estaba regulado de una manera muy general en las diferentes normas de tipo vertical existentes para la producci�n y comercializaci�n de los distintos productos de origen animal. Por ello se hace necesario proceder a la unificaci�n, en un �nico texto legislativo, de todos aquellos aspectos relacionados con el control de determinadas sustancias y sus residuos en los animales vivos y sus productos.
La finalidad de esta disposici�n es llevar a efecto la transposici�n de la Directiva 96/23/CE, del Consejo, de 29 de abril, relativa a las medidas de control aplicables respecto a determinadas sustancias y sus residuos en los animales vivos y sus productos y por la que se derogan las Directivas 85/358/CEE y 86/469/CEE y las Decisiones 89/187/CEE y 91/664/CEE, incluyendo lo dispuesto en la Decisi�n de la Comisi�n 97/747/CE, de 27 de octubre.
Igualmente se pretende, con esta disposici�n, hacer que los productores y todas aquellas personas que intervengan en el sector ganadero asuman una mayor responsabilidad en lo que respecta a la inocuidad de cualquier producto de origen animal de su propiedad que se despache al consumo humano.
Mediante la presente disposici�n se crea un �rgano de coordinaci�n de la ejecuci�n de las investigaciones de las sustancias y de sus residuos, en el territorio nacional. Asimismo se regula tanto la metodolog�a de la recogida de muestras como los aspectos relativos al procedimiento administrativo y a las infracciones y sanciones aplicables en caso de incumplimiento de lo dispuesto en la misma.
El presente Real Decreto regula aspectos relacionados con el control de determinadas sustancias y sus residuos, como normativa b�sica estatal, si bien contiene disposiciones aplicables a las importaciones de terceros pa�ses, que deben considerarse de aplicaci�n plena por incidir en el comercio y sanidad exteriores. De ah� que se dicte, al amparo de lo dispuesto en el art�culo 149.1.10.� y 16.� de la Constituci�n Espa�ola, y en virtud de lo establecido en los art�culos 38 y 40.2 de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad.
Para su elaboraci�n han sido consultadas las Comunidades Aut�nomas y los sectores afectados. Asimismo, se ha emitido el preceptivo informe de la Comisi�n Interministerial para la Ordenaci�n Alimentaria (CIOA).
En su virtud, a propuesta de los Ministros de Sanidad y Consumo y de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, previa aprobaci�n del Ministro de Administraciones P�blicas, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 31 de julio de 1998,
Ambito de aplicaci�n y definiciones Art�culo
El presente Real Decreto establece las medidas de control y su organizaci�n relativas a las sustancias o a sus metabolitos y a los grupos de residuos enumerados en el anexo I, que pueden ser administrados a los animales, para su detecci�n en cualquier fase, tanto en la elaboraci�n de los productos a administrar a los animales vivos, como en cualquier fase de la obtenci�n o transformaci�n de los productos obtenidos de los mismos.
1. Sustancias o productos no autorizados. Las sustancias o productos cuya administraci�n a un animal est� prohibida por la normativa comunitaria o nacional, as� como las sustancias o productos que no figuran como expresamente autorizados.
2. Tratamiento ilegal. La utilizaci�n de sustancias o productos no autorizados o la utilizaci�n de sustancias o productos autorizados seg�n lo dispuesto en el Real Decreto 109/1995, de 27 de enero, sobre medicamentos veterinarios para fines o en condiciones distintas de las establecidas en el mismo.
3. Residuo. El residuo de sustancias de acci�n farmacol�gica, de sus productos de transformaci�n y de otras sustancias que se transmitan a los productos animales y puedan resultar nocivos para la salud humana.
4. Autoridad competente. Los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para el mercado interior y los Ministerios de Sanidad y Consumo y de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n en los �mbitos de su competencia respecto de los intercambios con terceros pa�ses, as� como para las oportunas comunicaciones a otros Estados miembros y a la Comisi�n Europea.
5. Muestra oficial. Una muestra tomada por la autoridad competente y que incluye, para el examen de los residuos o sustancias incluidas en el anexo I, las indicaciones de la especie, la naturaleza y el m�todo de muestreo, as� como la identificaci�n y el origen del animal o producto animal. Seg�n la naturaleza de la muestra se indicar� asimismo el sexo del animal y la cantidad de muestra tomada.
7. Animal. Cualquier animal de las especies bovina, ovina, caprina, porcina y equina, as� como las aves de corral, los animales de acuicultura, los conejos y las especies de caza de cr�a y caza salvaje, as� como las abejas.
8. Lote de animales. Grupo de animales de la misma especie y categor�a de edad, criados en una misma explotaci�n al mismo tiempo, en condiciones de cr�a uniforme.
9. Sustancia � ;-agonista. Cualquier sustancia � ; adrenoceptor agonista.
Asimismo ser�n de aplicaci�n las definiciones contempladas en el art�culo 1 del Real Decreto 1373/1997, de 29 de agosto, por el que se proh�be utilizar determinadas sustancias de efecto hormonal y tireost�tico y sustancias � ;-agonistas de uso en la cr�a de ganado.
Planes de vigilancia para la detecci�n de residuos o sustancias
Art�culo 3 Objeto de la investigaci�n
La vigilancia de la cadena de producci�n de los animales, as� como de los productos primarios de origen animal para la detecci�n de residuos y sustancias incluidas en el anexo I, se podr� realizar en los animales vivos, sus excrementos y l�quidos biol�gicos, as� como en cualquier �rgano o tejido animal, productos de origen animal, piensos, agua para beber y otros componentes utilizados en la alimentaci�n de los animales y se efectuar� de conformidad con lo dispuesto en el presente cap�tulo.
Art�culo 4 Organo de coordinaci�n
Como �rgano de coordinaci�n para la ejecuci�n de los planes de vigilancia para las detecciones previstas en el presente cap�tulo, en el territorio nacional, se crea la Comisi�n Nacional de Coordinaci�n de la Investigaci�n y Control de Residuos o Sustancias en Animales Vivos y sus Productos, en adelante Comisi�n Nacional.
1. La Comisi�n Nacional est� compuesta por los siguientes miembros:
a) Presidente: el Director general de Salud P�blica del Ministerio de Sanidad y Consumo.
b) Vicepresidente: el Director general de Ganader�a del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n.
1.� El Subdirector general de Sanidad Exterior y Veterinaria de la Direcci�n General de Salud P�blica.
2.� El Subdirector general de Sanidad Veterinaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, que actuar� como Secretario de la Comisi�n.
3.� Un representante del Instituto de Salud �Carlos III�.
4.� Un representante del Instituto Nacional de Consumo.
5.� Un representante del Instituto de Toxicolog�a.
6.� Un representante de cada Comunidad Aut�noma (nombrado entre los diferentes �rganos competentes de cada Comunidad Aut�noma).
Una vez nombrados, estos vocales formar�n parte de la Comisi�n de forma plena y actuar�n con voz y voto.
1.� Los Directores de los Laboratorios Nacionales de Referencia que figuran en el art�culo 12. Todos ellos actuar�n con voz pero sin voto.
2.� Un representante designado por el Ministerio del Interior.
Todos ellos actuar�n con voz pero sin voto.
No obstante, cuando as� lo estime el Presidente de la Comisi�n, o�da la misma, podr� solicitar el asesoramiento de personas ajenas a la misma, con reconocida cualificaci�n cient�fica, en relaci�n con determinados asuntos, as� como la colaboraci�n de las asociaciones afectadas.
2. Ser�n funciones de la Comisi�n Nacional:
a) Elaborar, previa consulta con las Comunidades Aut�nomas, los planes previstos en el art�culo 5, para su comunicaci�n a la Comisi�n Europea.
b) Coordinar las actividades de los servicios centrales y de las Comunidades Aut�nomas encargadas de efectuar los controles y la vigilancia de los diferentes residuos. La mencionada coordinaci�n se extender� a todos los servicios que participen en la lucha contra la utilizaci�n fraudulenta de sustancias o productos en la ganader�a.
c) Reunir el conjunto de datos remitidos por las Comunidades Aut�nomas para evaluar los medios aplicados y los resultados obtenidos en la ejecuci�n de las medidas previstas en el presente cap�tulo.
d) Transmitir anualmente a la Comisi�n Europea, a m�s tardar el 31 de marzo de cada a�o, los datos y resultados contemplados en el apartado anterior, incluidos los resultados de las investigaciones emprendidas.
3. En lo no previsto por el presente Real Decreto, el funcionamiento de la Comisi�n Nacional se regular� por lo establecido en el cap�tulo II del T�tulo II de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n.
4. El presente art�culo no afectar� a las normas m�s espec�ficas dictadas en el �mbito de control de la alimentaci�n animal.
5. El funcionamiento de la Comisi�n Nacional ser� atendido con los actuales medios de personal y de material de los Ministerios de Sanidad y Consumo y de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n y no supondr� incremento alguno de gasto p�blico.
Art�culo 5 Tramitaci�n del plan de investigaci�n
1. La Comisi�n Nacional presentar� a la Comisi�n Europea, a trav�s del cauce correspondiente, el plan inicial en el que se precisar�n las medidas nacionales durante el a�o de puesta en marcha del mismo y, posteriormente, cualquier actualizaci�n del plan, previamente autorizado seg�n lo previsto en la normativa comunitaria, bas�ndose en la experiencia de a�os anteriores y a m�s tardar el 31 de marzo del a�o de actualizaci�n.
2. El mencionado plan deber�:
a) Prever la detecci�n e investigaci�n de los diferentes grupos de residuos o de sustancias seg�n el tipo de animal o producto, de conformidad con el anexo II.
b) Precisar, en particular, las medidas de detecci�n e investigaci�n de la presencia:
1.� De las sustancias citadas en el punto a) en los animales, en los piensos y en el agua de bebida de los mismos, as� como en todos los emplazamientos en que se cr�en o se mantengan los animales objeto de investigaci�n.
2.� De los residuos de las sustancias antes citadas en los animales vivos, sus excrementos, l�quidos biol�gicos, tejidos, �rganos y productos de origen animal como la carne, la leche, los huevos, productos de acuicultura y la miel.
3. No obstante, en base a las informaciones aportadas por las autoridades competentes, la Comisi�n Nacional podr� solicitar a la Comisi�n Europea la aprobaci�n de la adaptaci�n de las exigencias de control m�nimas fijadas en el anexo IV, siempre que quede garantizada que dicha adaptaci�n aumenta la eficacia general del plan y no disminuye las posibilidades de identificaci�n de los residuos o de las sustancias a que se refiere el anexo I.
Art�culo 6 Contenido, aprobaci�n y seguimiento del plan
1. El plan inicial se�alado en el art�culo 5, independientemente de la situaci�n espec�fica de cada Comunidad Aut�noma, precisar� lo siguiente:
a) La normativa relativa a la utilizaci�n de las sustancias incluidas en el anexo y, en particular, las disposiciones sobre su prohibici�n, autorizaci�n, distribuci�n, comercializaci�n y normas sobre su administraci�n, en la medida en que dicha legislaci�n no est� armonizada.
b) Los l�mites de tolerancia de aquellas sustancias para las que no existan l�mites m�ximos de residuos, establecidos de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento (CEE) n�mero 2377/90, de 26 de junio, por el que se establece un procedimiento comunitario de fijaci�n de los l�mites m�ximos de residuos de medicamentos veterinarios en los alimentos de origen animal y en el Real Decreto 569/1990, de 27 de abril, relativo a la fijaci�n de contenidos m�ximos para los residuos de plaguicidas sobre y en los productos alimentarios de origen animal.
c) Tras la comunicaci�n de las autoridades competentes:
1.� Las normas seguidas para la toma de muestras oficiales y, en particular, las referentes a las indicaciones que deben figurar en las mismas.
2.� La naturaleza de las medidas previstas por las autoridades competentes en lo referente a los animales o los productos en los que se haya comprobado la presencia de residuos.
3.� La infraestructura de los servicios (en especial la naturaleza e importancia de los servicios que participen en la ejecuci�n de los planes).
4.� La lista de laboratorios autorizados con indicaci�n de su capacidad de tratamiento de muestras.
5.� La lista de sustancias que se pueden detectar, los m�todos de an�lisis y las normas de interpretaci�n de los resultados, as� como el n�mero de muestreos que se efect�en de las sustancias contempladas en el anexo I.
6.� El n�mero de muestras oficiales que deben tomarse, en relaci�n con el n�mero de animales sacrificados en los a�os anteriores y seg�n los niveles y frecuencia del anexo IV.
2. El plan inicial indicado en el art�culo 5, tras su comunicaci�n a la Comisi�n Europea, podr� ser modificado o complementado por la Comisi�n Nacional en respuesta a la solicitud que, en tal sentido, dirija la Comisi�n Europea. La aprobaci�n del plan, as� como sus modificaciones, se realizar� mediante el procedimiento previsto en la normativa comunitaria.
Las actualizaciones anuales del plan nacional, bien a instancia de la Comisi�n Nacional, en base a las evoluciones o a los resultados obtenidos, o por iniciativa de la Comisi�n Europea, se aprobar� seg�n el procedimiento previsto en la normativa comunitaria.
3. Las autoridades competentes de las Comunidades Aut�nomas informar�n semestralmente, a la Comisi�n Nacional, sobre la ejecuci�n del plan aprobado, en lo concerniente a su territorio de competencia y sobre la evoluci�n de la situaci�n en la misma, para poder informar, a la Comisi�n y a los dem�s Estados miembros, en el seno del Comit� Veterinario Permanente. Asimismo comunicar�n a la Comisi�n Nacional, a m�s tardar el 28 de febrero de cada a�o, los resultados obtenidos en la aplicaci�n del mencionado plan, as� como las medidas de control seguidas, correspondientes al a�o anterior.
Una vez recibida y recopilada la mencionada informaci�n, ser� remitida por la Comisi�n Nacional, a trav�s del cauce correspondiente, a la Comisi�n Europea antes del 31 de marzo de cada a�o.
4. La Comisi�n Nacional facilitar� el resultado de la aplicaci�n de los planes.
Art�culo 7 Autocontrol y corresponsabilidad
1. Toda persona f�sica o jur�dica que comercialice animales de explotaci�n, dentro del territorio nacional o con otro Estado miembro o pa�s tercero ser� objeto de una inscripci�n previa ante la autoridad competente, comprometi�ndose a respetar, mediante documentaci�n escrita, las normas comunitarias y nacionales pertinentes y m�s concretamente lo dispuesto en los art�culos 5 y 11 del Real Decreto 1316/1992, de 30 de octubre, por el que se establecen los controles veterinarios y zoot�cnicos aplicables en los intercambios intracomunitarios de determinados animales vivos y productos con vistas a la realizaci�n del mercado interior.
2. Los propietarios o responsables de todos los establecimientos de primera transformaci�n de productos primarios de origen animal tomar�n todas las medidas necesarias, en particular mediante autocontroles, para:
a) Aceptar �nicamente, bien mediante entregas directas o bien a trav�s de un intermediario, animales para los que el productor est� en condiciones de garantizar que se han respetado los plazos de espera.
b) Asegurarse que los animales de explotaci�n o los productos introducidos en el establecimiento:
1.� No presentan niveles de residuos que rebasen los l�mites m�ximos autorizados.
2.� No presentan sustancias o productos prohibidos ni indicios de su administraci�n.
3. Los responsables o propietarios de explotaciones ganaderas s�lo comercializar�n:
b) Animales para los que, en el caso de administraci�n de productos o sustancias autorizados, se haya respetado el plazo de espera prescrito para dichos productos o sustancias.
Por la autoridad competente se adoptar�n las disposiciones precisas para el control de lo establecido en este apartado.
Las autoridades competentes remitir�n peri�dicamente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n la informaci�n de los controles efectuados y de los resultados obtenidos, con el fin de dar traslado a la Comisi�n Nacional a los efectos previstos en el apartado 7 de este art�culo.
4. En el caso de que un animal sea presentado en un establecimiento de primera transformaci�n por una persona f�sica o jur�dica distinta del productor (propietario o responsable de la explotaci�n), la obligaci�n a que se hace referencia en el apartado anterior incumbir� a dicha persona.
5. Los propietarios o responsables de establecimientos de primera transformaci�n de productos primarios de origen animal, las personas f�sicas o jur�dicas propietarias de dichos productos primarios de origen animal, s�lo comercializar�n los productos procedentes de los animales contemplados en los p�rrafos a) y b) del apartado 3.
6. Sin perjuicio de las normas existentes que regulan la producci�n y comercializaci�n de los diferentes productos en cuesti�n:
a) Se instaurar� el principio del control de la calidad en todas las cadenas de producci�n por parte de los diferentes sectores o partes interesadas.
b) Se reforzar�n las medidas de autocontrol que deber�n introducirse en los pliegos de condiciones de las marcas o etiquetas.
7. Previa petici�n de la Comisi�n Europea y de los dem�s Estados miembros, la Comisi�n Nacional informar� de las medidas adoptadas para el control y, en especial, de lo dispuesto en los apartados 3,4y5.
Art�culo 8 Obligaciones espec�ficas
Las competencias y la responsabilidad de los veterinarios encargados de efectuar el control de las explotaciones ganaderas se ampliar� al control de las condiciones de cr�a y de los tratamientos previstos en el presente Real Decreto.
El veterinario anotar� en un registro, que deber� obrar en poder del titular de la explotaci�n, la fecha y la naturaleza de los tratamientos prescritos o administrados incluyendo dosis y duraci�n de los mismos, la identificaci�n de los animales tratados, as� como los plazos de espera correspondientes.
El ganadero, por su parte, consignar� asimismo, en dicho registro, los datos siguientes:
2.� Identificaci�n del medicamento veterinario.
3.� Cantidad.
4.� Nombre y direcci�n del proveedor del medicamento.
5.� Identificaci�n de los animales tratados.
6.� Naturaleza del tratamiento administrado.
Se cerciorar�, asimismo, de que se respeten los plazos de espera y conservar� las recetas que lo justifiquen durante cinco a�os.
Los ganaderos y los veterinarios estar�n obligados a suministrar, a petici�n de la autoridad competente o del veterinario oficial del matadero, todos los datos referentes al cumplimiento, por parte de una explotaci�n determinada, de los requisitos del presente Real Decreto.
Art�culo 9 Controles por muestreo
1. Sin perjuicio de los controles efectuados en el marco de la aplicaci�n de los planes de vigilancia establecidos en el art�culo 5 y de los controles previstos en las normas espec�ficas, las autoridades competentes podr�n proceder a controles oficiales por muestreo, en especial de:
a) Las sustancias enumeradas en el grupo A del anexo I, en la fase de fabricaci�n, as� como en las etapas posteriores de manipulaci�n, almacenamiento, transporte, distribuci�n y venta o adquisici�n.
b) Los alimentos para animales en las fases de la cadena de producci�n y distribuci�n.
c) Los animales a lo largo de toda la cadena de producci�n y de los productos b�sicos de origen animal incluidos en el �mbito de aplicaci�n del presente Real Decreto.
Estos controles deber�n efectuarse, en particular, para detectar la posesi�n o la presencia de sustancias o productos prohibidos que puedan estar destinados a ser administrados a los animales con fines de engorde, o bien para detectar el tratamiento ilegal.
2. En caso de sospecha de fraude o de resultado positivo tras uno de los controles previstos en el apartado 1 anterior, se aplicar� lo dispuesto en los art�culos 14 al 17, as� como las medidas previstas en el cap�tulo V, sin perjuicio de la aplicaci�n de las sanciones penales que correspondan.
3. Los controles previstos en el matadero o en los lugares donde se realice la primera venta de animales de acuicultura o en todos los establecimientos de primera transformaci�n podr�n reducirse cuando la explotaci�n de origen o de procedencia est� adherida a una red de vigilancia epidemiol�gica o a un sistema de vigilancia de calidad.
Art�culo 10 Ejecuci�n de los controles
Los controles a que se refiere el presente Real Decreto ser�n efectuados por las autoridades competentes, sin previo aviso.
El propietario, la persona habilitada para disponer de los animales o su representante deber�n facilitar las operaciones de control y la inspecci�n, tanto en la explotaci�n como en el matadero antes del sacrificio y, en particular, asistir al veterinario oficial o a los asistentes o ayudantes de inspecci�n en toda manipulaci�n que se considere necesaria.
Art�culo 11 Medidas a adoptar
La autoridad competente adoptar� las siguientes medidas:
1. En caso de sospecha de tratamiento ilegal, solicitar� al propietario o a la persona en cuyo poder est�n los animales o al veterinario encargado de la explotaci�n que facilite toda la documentaci�n posible que permita justificar la naturaleza del tratamiento.
2. En caso de que dicha investigaci�n confirmara el tratamiento ilegal, o en caso de utilizaci�n o de sospecha motivada de utilizaci�n de sustancia o productos no autorizados, efectuar�:
a) Controles, por muestreo, de los animales en sus explotaciones de origen o de procedencia, para detectar dicha utilizaci�n y en especial la presencia de posibles indicios de implantes. Dichos controles podr�n incluir la toma de muestras oficiales.
b) Controles para detectar la presencia de sustancias cuyo empleo est� prohibido, o sustancias o productos no autorizados, en las explotaciones donde los animales sean criados, mantenidos o engordados (incluidas las explotaciones vinculadas administrativamente a las mismas) o en las explotaciones de origen o procedencia de dichos animales. Para este fin ser� necesario la toma de muestras oficiales de agua de beber y de los piensos.
c) Controles, por muestreo, en los piensos de la explotaci�n de origen o de procedencia, as� como en el agua de beber, en el caso de los animales de acuicultura, en las aguas de captura.
d) Controles en las fases de fabricaci�n de las sustancias enumeradas en el grupo A del anexo I, as� como en las etapas posteriores de manipulaci�n, transporte, almacenamiento, distribuci�n y venta o adquisici�n.
3. En el caso de que se sobrepasen los l�mites de los niveles m�ximos fijados en la normativa comunitaria, o se detecte la presencia de sustancias autorizadas en cualquier �rgano o tejido animal distinto de los que poseen l�mite m�ximo de residuos, se efectuar�n cuantas gestiones e investigaciones sean necesarias y convenientes, en funci�n de las comprobaciones realizadas.
Art�culo 12 Laboratorios de referencia
1. Se designan como Laboratorios Nacionales de Referencia en Espa�a, mientras no sean designados mediante el procedimiento previsto en la normativa comunitaria, los rese�ados en el cap�tulo I del anexo VI y las competencias y funciones de los mismos son las indicadas en el cap�tulo II del anexo VI.
2. Los Laboratorios Comunitarios de Referencia son los designados en el cap�tulo I del anexo V y la competencia y condiciones de actividad de los mismos se definen en el cap�tulo II del anexo V.
N�mero 2 del art�culo 12 redactado por el apartado uno del art�culo segundo del R.D. 731/2007, de 8 de junio, por el que se modifican determinadas disposiciones para su adaptaci�n a la normativa comunitaria sobre piensos, alimentos y sanidad de los animales (�B.O.E.� 20 junio).
3. Cuando se conceda una autorizaci�n de puesta en el mercado (APM) a un medicamento veterinario destinado a ser administrado a una especie cuya carne o productos est�n destinados al consumo humano, las autoridades competentes encargadas de dicha autorizaci�n transmitir�n a los Laboratorios Comunitarios de Referencia y a los Laboratorios Nacionales de Referencia, para la detecci�n de los residuos, los m�todos de an�lisis previstos en el apartado 8 del art�culo 15 del Real Decreto 109/1995, de 27 de enero, sobre medicamentos veterinarios y en el art�culo 7 del Reglamento (CEE) n�mero 2377/90.
Art�culo 13 Procedimiento de toma de muestras y an�lisis de laboratorios
1. Las tomas de muestras oficiales se efectuar�n seg�n la estrategia, niveles y frecuencia contemplados en los anexos III y IV del presente Real Decreto a fin de ser examinadas en los laboratorios autorizados.
La toma de muestras se realizar� mediante acta formalizada, al menos por triplicado, ante el ganadero o propietario de las reses o ante su representante legal o ante el representante legal del matadero o cualquier otro establecimiento de primera transformaci�n de productos primarios de origen animal u otras empresas relacionadas con el sector, o persona responsable, ya sea de la explotaci�n ganadera o del establecimiento en cuesti�n, y en ausencia de los mismos o cuando las personas anteriormente citadas se negasen a intervenir en el acta, ante cualquier testigo, sin perjuicio de poder exigir las responsabilidades contra�das por tal negativa. En el caso de que incluso ning�n testigo quiera intervenir en el acto, �sta ser� igualmente v�lida si en la misma interviene m�s de un representante de la Administraci�n.
En el acta se transcribir�n �ntegramente cuantos datos y circunstancias sean necesarios para la identificaci�n de las muestras y de los animales de las que procedan, con las firmas de los intervinientes.
Cada muestra constar� de tres ejemplares homog�neos que ser�n acondicionados y precintados de manera que, con estas formalidades, se garantice la identidad y seguridad de las muestras con su contenido, durante el tiempo de conservaci�n de la misma.
Si la muestra se toma ante el ganadero o propietario de las reses o ante su representante legal, o ante el representante legal del matadero o cualquier otro establecimiento de primera transformaci�n de productos primarios de origen animal u otra empresa relacionada con el sector, uno de los ejemplares de la muestra quedar� en su poder, bajo dep�sito, en uni�n de una copia del acta, con la obligaci�n de conservarla en perfecto estado para su posterior utilizaci�n en la prueba contradictoria si fuere necesario. La desaparici�n, destrucci�n o deterioro de dicho ejemplar de la muestra se presumir� maliciosa, salvo prueba en contrario. Los otros dos ejemplares de la muestra quedar�n en poder de la inspecci�n, remiti�ndose una al laboratorio que haya de realizar el an�lisis inicial.
Por el contrario, si las personas anteriormente citadas, se negasen a intervenir en el acta o no se encontraran presentes en la toma de muestras, o aun cuando estando presentes e interviniendo no deseen ejercer su derecho a retirar un ejemplar de las muestras, los tres ejemplares ser�n retirados por la inspecci�n, en cuyo caso uno de los ejemplares se pondr� a disposici�n del ganadero o propietario de las reses o su representante legal, o ante el representante legal del matadero o cualquier otro establecimiento de primera transformaci�n de productos primarios de origen animal u otra empresa relacionada con el sector, para que lo retire si desea practicar la prueba contradictoria, quedando los otros dos ejemplares en poder de la inspecci�n, remiti�ndose uno al laboratorio que haya de realizar el an�lisis inicial.
Las cantidades que habr�n de recogerse de cada ejemplar de la muestra ser�n suficientes en funci�n de las determinaciones anal�ticas que pretendan realizarse y, en su defecto, se ajustar�n a las instrucciones dictadas bien por los Laboratorios Nacionales de Referencia o en su caso por los laboratorios autorizados, a trav�s de la Comisi�n Nacional, salvo lo dispuesto en el apartado 3 del presente art�culo.
2. Las muestras de cualquier naturaleza ser�n recogidas por las autoridades competentes, sobre y con las condiciones indicadas en el art�culo 3, para ser examinadas en los laboratorios autorizados con el fin de detectar la presencia de las sustancias o residuos contemplados en el anexo I.
El an�lisis de las muestras, previsto en el p�rrafo anterior, deber� efectuarse con los m�todos oficiales de rutina y de referencia que se establezcan en la normativa comunitaria, o bien con aquellos reconocidos internacionalmente, o, en su defecto, con m�todos validados o establecidos por los Laboratorios Nacionales de Referencia. Para las sustancias con efecto anabolizante y sustancias no autorizadas, todos los resultados positivos constatados, en caso de aplicaci�n de un m�todo de rutina, en lugar de un m�todo de referencia, deber�n ser confirmados con los m�todos de referencia establecidos en la normativa comunitaria, por un laboratorio autorizado.
3. Cuando el resultado de los an�lisis laboratoriales sea negativo, se proceder� a su comunicaci�n al interesado y a la destrucci�n de todos los ejemplares de la muestra correspondiente, salvo que sean utilizados con fines cient�ficos, did�cticos o de investigaci�n.
4. Cuando del resultado del an�lisis inicial aparezcan resultados positivos de los que se deduzcan infracciones, se incoar� el correspondiente procedimiento sancionador sin perjuicio de que el expedientado no acepte dichos resultados y proceda a solicitar el an�lisis contradictorio, al objeto de presentar al instructor de procedimiento cuantas alegaciones crea conveniente, dentro de los plazos previstos en la normativa correspondiente.
La renuncia expresa o t�cita a efectuar el an�lisis contradictorio o la no aportaci�n de la muestra obrante en poder del interesado supondr� aceptaci�n de los resultados a los que se hubiese llegado en la pr�ctica del primer an�lisis.
El mencionado an�lisis contradictorio se realizar� de acuerdo con una de las dos posibilidades siguientes:
1.� En el laboratorio donde se practic� el an�lisis inicial, siguiendo las mismas t�cnicas empleadas por el mismo y en presencia del t�cnico que certific� dicho an�lisis o personas designadas por el mismo, mediante la designaci�n por el interesado de perito de parte. A tal fin se comunicar� al interesado fecha y hora.
2.� En un laboratorio autorizado, oficial o privado, con excepci�n del Laboratorio Nacional de Referencia para la sustancia detectada, por un t�cnico que designe el propio laboratorio utilizando las mismas t�cnicas que las empleadas en el an�lisis inicial.
El resultado anal�tico y, en su caso, el informe t�cnico complementario ser� remitido al instructor del procedimiento. En el caso de que, transcurrido el plazo previsto en la normativa correspondiente, no se hubiere practicado y comunicado el an�lisis, el interesado decae en su derecho.
Los gastos derivados de este an�lisis contradictorio ser�n costeados por el interesado.
En el caso de que existiera contradicci�n entre los resultados de los an�lisis inicial y contradictorio, �stos ser�n confirmados mediante un tercer an�lisis, que ser� dirimente y definitivo, utilizando el tercer ejemplar de la muestra en cuesti�n. Esta confirmaci�n ser� realizada por el Laboratorio Nacional de Referencia correspondiente seg�n la sustancia o residuo de que se trate. En el caso de que el resultado del an�lisis inicial sea confirmado mediante el an�lisis dirimente, este �ltimo deber� ser costeado por el interesado.
5. En aquellos casos en que la investigaci�n sea aconsejable realizarla sobre elementos o sustratos de prueba de volumen reducido que no permita obtener la cantidad suficiente para constituir tres ejemplares de an�lisis o cuando existan situaciones de peligro para la salud p�blica, la muestra podr� estar constituida por un n�mero inferior de ejemplares de an�lisis, los cuales ser�n examinados en un solo acto anal�tico y se convocar� a un mismo acto y en el mismo laboratorio a dos t�cnicos, uno de ellos nombrados por la Administraci�n y el otro en representaci�n del interesado, para que se practique el an�lisis en un solo acto. En estos casos estos an�lisis se podr�n realizar en los laboratorios autorizados.
Igualmente, se seguir� la pauta antes descrita, aunque se tomen tres ejemplares de an�lisis, cuando se hayan consignado o intervenido cautelarmente, canales, despojos u otros productos perecederos.
En estos casos el ejemplar o ejemplares de la muestra se tomar�n con las mismas formalidades que en los supuestos ordinarios garantizando, en todo caso, la identidad de la misma con su contenido.
La renuncia expresa o t�cita a acudir, acompa�ado del Perito de parte, supone, asimismo, la aceptaci�n de los resultados de los an�lisis realizados en ese mismo acto.
6. Cuando el examen de una muestra oficial revele un tratamiento ilegal se aplicar�n las disposiciones de los art�culos 14 al 17, as� como las medidas previstas en el cap�tulo V.
Cuando dicho examen revele la presencia de residuos de sustancias autorizadas o de contaminantes que sobrepasen los niveles fijados en la normativa correspondiente o la presencia de residuos de sustancias autorizadas en alguno de los tejidos o productos para los que no se hayan fijado los l�mites m�ximos de residuos y de los cuales se han realizado la toma de muestras, se aplicar�n las disposiciones de los art�culos 14, 16 y 17, as� como las medidas previstas en el cap�tulo V, en su caso.
Cuando el examen se haya efectuado sobre animales o productos de origen animal procedentes de otros Estados miembros, la autoridad competente en cada caso dar� traslado y solicitar� motivadamente a la autoridad competente del Estado miembro de origen que aplique las medidas contempladas en los art�culos 14.2, 15, 16 y 17, as� como las establecidas en el cap�tulo V del presente Real Decreto a la explotaci�n o establecimiento de origen o de procedencia.
Cuando el examen se haya efectuado sobre animales o productos de origen animal procedentes de pa�ses terceros y se revele la presencia de un tratamiento ilegal o de residuos de sustancias autorizadas, por encima de los l�mites m�ximos establecidos, la autoridad competente en cada caso informar� a la Comisi�n Europea para que se adopten las medidas previstas en el art�culo 25 del presente Real Decreto.
Art�culo 14 Medidas generales de las explotaciones
Tras la aparici�n de casos positivos, obtenidos con arreglo a lo dispuesto en el art�culo 13, la autoridad competente adoptar� las siguientes medidas:
a) Todos los elementos necesarios para una correcta identificaci�n de los animales y de la explotaci�n de origen o de procedencia.
b) Las precisiones necesarias relativas al examen y sus resultados. Si resultara necesario la investigaci�n o acci�n en uno o m�s Estados miembros, en uno o m�s pa�ses terceros, la autoridad competente en cada caso informar�, por el cauce correspondiente, a los Estados miembros y a la Comisi�n Europea para que �sta realice la coordinaci�n de las acciones adecuadas.
a) Una investigaci�n en la explotaci�n de origen o de procedencia, seg�n los casos, para determinar las razones de la presencia de residuos.
b) En el caso de tratamiento ilegal, una investigaci�n sobre la fuente o fuentes de las sustancias o productos de que se trate, seg�n el caso, en la fase de fabricaci�n, manipulaci�n, almacenamiento, transporte, administraci�n, distribuci�n o venta.
c) Cualquier investigaci�n adicional que considere necesaria, incluyendo en su caso la toma de muestras.
3. Identificaci�n clara y espec�fica de los animales de la explotaci�n en la que se haya efectuado la toma de muestras. No podr�n salir de la explotaci�n, en ning�n caso, mientras no est�n disponibles los resultados finales de los controles, salvo por motivos urgentes y con destino al sacrificio, bajo condiciones espec�ficas de control, adopt�ndose, en el matadero de destino medidas de intervenci�n cautelar hasta disponer de los resultados finales.
Art�culo 15 Medidas espec�ficas en las explotaciones ante tratamientos ilegales
Cuando se compruebe un tratamiento ilegal, la autoridad competente deber� asegurarse de que el ganado o los ganados de que se trate sean sometidos al control oficial, seg�n lo dispuesto en el apartado 2 del art�culo 11. Todos los animales ir�n provistos de una marca de identificaci�n oficial espec�fica y se realizar�n tomas de muestras oficiales efectuadas, en un primer momento, sobre un muestreo estad�stico representativo basado en m�todos cient�ficos reconocidos internacionalmente. Se adoptar�n las medidas establecidas en el art�culo 21 durante el per�odo de control de los animales en la explotaci�n.
Art�culo 16 Otras medidas espec�ficas
Cuando se detecten residuos de sustancias o productos autorizados en cantidades superiores al l�mite m�ximo de residuos fijados o de residuos de sustancias autorizadas, en aquellos tejidos o productos distintos de los que posean l�mite m�ximo de residuos y sobre los que se realiz� la toma de muestra, la autoridad competente llevar� a cabo una investigaci�n en la explotaci�n de origen con el fin de determinar las razones de la superaci�n de dicho l�mite.
Durante la investigaci�n y de acuerdo con los resultados de las mismas, se establecer�n la prohibici�n de la salida de los animales de la explotaci�n de que se trate o de los productos de la explotaci�n o del establecimiento de que se trate, durante un per�odo de tiempo determinado, as� como cualquier medida necesaria para el mantenimiento de la salud p�blica.
En caso de infracciones repetidas al respeto de los l�mites m�ximos de residuos en la comercializaci�n de animales por un ganadero, o de productos por un ganadero o un establecimiento de transformaci�n, se emprender� durante un per�odo de seis meses, como m�nimo, un control reforzado de los animales y productos procedentes de la explotaci�n o del establecimiento en cuesti�n, consign�ndose todos los productos o las canales en espera de los resultados anal�ticos de las muestras tomadas. Todo resultado que ponga de manifiesto una superaci�n de los l�mites m�ximos de residuos o la presencia de residuos de sustancias autorizadas en tejido u �rganos distintos de los que posean l�mite m�ximo de residuos, dar� lugar a declarar como no aptos para el consumo humano todas las canales o productos de que se trate, consider�ndose como materiales de alto riesgo seg�n lo previsto en el Real Decreto 2224/1993, de 17 de diciembre, sobre normas sanitarias de eliminaci�n y transformaci�n de animales muertos y desperdicios de origen animal y protecci�n frente a agentes pat�genos en piensos de origen animal.
Art�culo 17 Imputaci�n de costes
1. El coste de las investigaciones y controles previstos en el art�culo 14 correr� a cargo del propietario de los animales o de las personas en cuyo poder est�n los animales.
2. Cuando la investigaci�n confirme que la sospecha est� fundamentada, el propietario de los animales o la persona en cuyo poder est�n los animales correr� con los costes de los an�lisis efectuados en aplicaci�n de los art�culos 14, 15, 16 y 21, hasta que los animales o sus productos no representen peligro para la salud p�blica.
3. Sin perjuicio de las sanciones penales o administrativas que puedan derivarse, ser�n igualmente por cuenta del propietario de los animales o de los productos positivos los costes de su destrucci�n, de conformidad con los art�culos 21 y 22 del presente Real Decreto, sin compensaci�n ni indemnizaci�n alguna.
Art�culo 18 Incumplimientos de otros Estados miembros
1. A efectos del presente Real Decreto, se aplicar� lo dispuesto en el Real Decreto 1438/1992, de 27 de noviembre, por el que se establecen las condiciones relativas a la asistencia mutua entre las autoridades administrativas de los Estados miembros de la CE y la colaboraci�n entre �stos y la Comisi�n para asegurar una buena aplicaci�n de las legislaciones veterinaria y zoot�cnica.
2. Cuando se considere que los controles previstos en el presente Real Decreto no se realizan o han dejado de realizarse en otro Estado miembro, la autoridad competente en cada caso informar� de ello a la autoridad central del Estado miembro en cuesti�n, debiendo �ste comunicar las decisiones adoptadas y los motivos de las mismas, tras la investigaci�n a que se refiere el apartado 2 del art�culo 14.
En el caso de que dichas medidas fuesen insuficientes, se tratar� de hallar la manera de corregir la situaci�n, en su caso, mediante una visita �in situ� y en caso de que no se llegue a un acuerdo se recurrir�, en un plazo de tiempo razonable, a la Comisi�n Europea, que encargar� a uno o m�s expertos la emisi�n de un dictamen.
3. Mientras se espera el dictamen de los expertos se controlar�n los productos procedentes del establecimiento o establecimientos, o de la ganader�a o ganader�as, objeto de controversia, y en el caso de que los resultados sean positivos, se adoptar�n medidas similares a las previstas en el apartado 2 del art�culo 7 del Real Decreto 49/1993, de 15 de enero, relativo a los controles veterinarios aplicables en los intercambios intracomunitarios de los productos de origen animal.
Art�culo 19 Verificaciones
En la medida que sea necesario para la aplicaci�n uniforme de la presente normativa, veterinarios especialistas de la Comisi�n Europea, en colaboraci�n con las autoridades competentes, podr�n realizar inspecciones �in situ�. Representantes de la Administraci�n General del Estado podr�n acompa�ar a los Inspectores de la Comunidad Europea y de las Comunidades Aut�nomas que realicen estas inspecciones.
Las autoridades competentes en cuyo territorio se efect�e la inspecci�n aportar�n toda la ayuda necesaria a los especialistas para el cumplimiento de su misi�n.
Teniendo en cuenta los resultados de las verificaciones realizadas por los veterinarios especialistas, se adoptar�n las medidas necesarias para la mejor ejecuci�n de los controles oficiales y garantizar la salud p�blica, que ser�n comunicadas a la Comisi�n Europea para su evaluaci�n.
Medidas que deber�n tomarse en caso de infracci�n
Art�culo 20 Medidas sobre sustancias y productos
Cuando se descubran sustancias o productos no autorizados, o bien sustancias mencionadas en el grupo A y en el grupo B-1 y 2 del anexo I, en poder de personas o entidades no autorizadas, dichas sustancias o productos no autorizados quedar�n bajo control oficial hasta que las autoridades competentes adopten las medidas apropiadas, sin perjuicio de las eventuales sanciones administrativas o penales al infractor o infractores.
Art�culo 21 Medidas en las explotaciones
1. Durante el per�odo de consigna de los animales, previsto en el art�culo 15, los animales de la explotaci�n de que se trate y sus productos no podr�n abandonar la explotaci�n de origen ni ser cedidos a ninguna otra persona, a no ser bajo control oficial, adopt�ndose por la autoridad competente las medidas cautelares convenientes en funci�n de la naturaleza de la sustancia o sustancias detectadas.
2. Tras la toma de muestras, efectuada de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 15, en caso de confirmaci�n del tratamiento ilegal, el o los animales reconocidos positivos ser�n sacrificados sin demora �in situ�, siendo dichos animales eliminados por enterramiento, incineraci�n bien directamente o bien previo tratamiento en una planta de transformaci�n de materiales de alto riesgo, con arreglo a lo dispuesto en el Real Decreto 2224/1993, de 17 de diciembre. En este �ltimo caso, dicho traslado ir� acompa�ado de un certificado expedido por los servicios veterinarios oficiales en el que se deber� indicar al menos:
1.� Explotaci�n de origen en la que se han sacrificado �in situ� los animales.
2.� Planta de transformaci�n de materiales de alto riesgo de destino (nombre y localidad).
3.� Tipo de veh�culo en que se transporta y n�mero de matr�cula.
4.� N�mero de animales sacrificados �in situ� e identificaci�n de los mismos.
5.� Fecha y firma.
3. No obstante lo mencionado en el punto 2, los animales reconocidos como positivos podr�n ser conducidos directamente a un matadero, designado espec�ficamente para este fin, para su sacrificio. En este caso, ir�n acompa�ados de un certificado expedido por los servicios veterinarios oficiales en el que se deber� indicar, al menos:
1.� La menci�n �animales no aptos para el consumo humano�.
2.� Explotaci�n de origen.
3.� N�mero de animales.
4.� Identificaci�n oficial de los animales reconocidos positivos.
5.� Sustancias a las que han sido positivos.
6.� Matadero de destino.
7.� Fecha.
8.� Veh�culo o medio de transporte y n�mero de matr�cula.
Independientemente de lo expuesto anteriormente, se deber� comunicar al representante legal del matadero, al menos con cuarenta y ocho horas de antelaci�n, la llegada de los mencionados animales para su notificaci�n al veterinario oficial de establecimiento. Estos animales ser�n sacrificados al final de la jornada de trabajo y ser�n declarados todos ellos como no aptos, consider�ndolos materiales de alto riesgo, y trasladados a un establecimiento de transformaci�n de materiales de alto riesgo, con arreglo al Real Decreto 2224/1993, de 17 de septiembre, con un documento de control del que se devolver� firmada una copia al matadero de origen en que se especifique, al menos:
2.� Raz�n social del matadero y direcci�n.
3.� N�mero de animales sacrificados o la cantidad en kilogramos.
4.� Planta de transformaci�n de materiales de alto riesgo de destino (nombre y localidad).
5.� Firma del representante legal del matadero.
6.� Firma del representante de la planta de transformaci�n de materiales de alto riesgo.
4. Adem�s se llevar� a cabo entonces una toma de muestras, a cargo del titular de la explotaci�n, sobre el conjunto de lotes de animales pertenecientes a la explotaci�n controlada y que puedan ser sospechosos.
Si al menos la mitad de las muestras oficiales efectuadas sobre la muestra representativa, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 15, fuese positiva, se dejar� elegir al ganadero bien un control de todos los animales presentes en la explotaci�n que puedan ser sospechosos, o bien el sacrificio de dichos animales. En el caso de que se realice el control de todos los animales, el coste del mencionado control ser� a cargo del titular de la explotaci�n.
5. Durante un per�odo posterior de doce meses, como m�nimo, se someter� a la explotaci�n o explotaciones pertenecientes a un mismo propietario a un control minucioso con vista a la detecci�n de los residuos considerados. En el caso de que se hubiera instituido un sistema organizado de autocontrol, la explotaci�n infractora perder� el derecho a utilizarlo durante el mencionado per�odo de tiempo.
6. Las explotaciones o establecimientos de abastecimiento de la explotaci�n en la que han aparecido casos positivos ser�n sometidos, habida cuenta de la infracci�n constatada, a un control adicional, independientemente del previsto en el art�culo 9, a fin de detectar el origen de la sustancia en cuesti�n. Se har� lo mismo con todas las explotaciones y establecimientos que pertenezcan a la misma cadena de abastecimiento de animales y piensos que la explotaci�n de origen o de procedencia.
7. Los datos relativos a las explotaciones en las que se detecten tratamientos ilegales se transmitir�n, a trav�s del Ministerio de Sanidad y Consumo, a la mayor brevedad posible, a las autoridades competentes de las Comunidades Aut�nomas.
Art�culo 22 Medidas en mataderos y otros establecimientos
1. El veterinario oficial de un matadero deber�:
a) Si sospecha o dispone de elementos de informaci�n que permitan concluir que los animales presentados han sido objeto de un tratamiento ilegal o se les han administrado sustancias o productos no autorizados:
1.� Hacer que los animales sean sacrificados separadamente de los dem�s lotes presentes en el matadero.
2.� Consignar las canales y proceder a la realizaci�n de la toma de todas las muestras necesarias, incluidos los l�quidos biol�gicos y excrementos de cualquier otro tejido u �rgano para detectar dichas sustancias.
3.� En caso de aparici�n de resultados positivos, hacer que las carnes y los despojos se env�en a una f�brica de transformaci�n de materiales de alto riesgo con arreglo al Real Decreto 2224/1993, de 17 de diciembre, sin compensaci�n ni indemnizaci�n alguna. Los gastos de dicha destrucci�n ser�n a cargo de los propietarios de los animales.
En tal caso se notificar�n estos hallazgos a la autoridad competente para la aplicaci�n de las disposiciones establecidas en los art�culos 18 al 21.
b) Si dispone de elementos que le permitan sospechar que los animales presentados al sacrificio han sido objeto de un tratamiento autorizado y no se han respetado los per�odos de espera, aplazar� el sacrificio de los mismos hasta asegurarse que la cantidad de residuos no sobrepasa los l�mites admisibles.
Dicho per�odo no podr� ser en ning�n caso inferior a los plazos de espera previstos en la autorizaci�n de comercializaci�n en el mercado de los medicamentos veterinarios, de acuerdo a lo dispuesto en el Real Decreto 109/1995, de 27 de enero. En el caso de medicamentos veterinarios que contengan � ;-agonistas, cuya utilizaci�n corresponda a lo dispuesto en el Real Decreto 1373/1997, de 29 de agosto, el citado per�odo no ser�, en ning�n caso, inferior a veintiocho d�as.
No obstante, en caso de urgencia, o si las condiciones de bienestar de los animales as� lo requieren, o si las infraestructuras o equipos del matadero no permitieran evitar el sacrificio de los animales, �stos podr�n ser sacrificados antes del final del per�odo de prohibici�n o de aplazamiento. Las carnes y los despojos ser�n consignados, en espera del resultado de los controles oficiales efectuados por el veterinario oficial del matadero, declar�ndose como aptos para el consumo humano �nicamente cuando la cantidad de residuos en las muestras tomadas no sobrepase los l�mites admisibles.
c) Si dispone de elementos que le permitan dictaminar que los animales presentados al sacrificio han sido objeto de un tratamiento autorizado y no se han respetado los per�odos de espera, se proceder� al sacrificio de los animales, declar�ndose no aptas para el consumo sus carnes.
2. El veterinario oficial de un establecimiento declarar� no aptas para el consumo humano las carnes y cualquier producto de los contemplados en el presente Real Decreto cuyo nivel de residuos en las muestras tomadas sobrepase los niveles autorizados o presenten residuos de sustancias autorizadas, en aquellos tejidos o productos distintos de los que posean l�mites m�ximos de residuos, o se hayan detectado sustancias o productos no autorizados o prohibidos.
Art�culo 23 Procedimiento sancionador
1. Ser�n de aplicaci�n a lo dispuesto en el presente Real Decreto, en materia de procedimiento, los principios establecidos en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n, y sus normas de desarrollo. La potestad sancionadora se ejercer� mediante el procedimiento establecido en el Real Decreto 1398/1993, de 4 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento del procedimiento para el ejercicio de la potestad sancionadora, en todos aquellos supuestos previstos por el mismo.
En todo caso regir� el principio de actuaci�n por escrito, a menos que la naturaleza de los actos exija o permita otras formas m�s adecuadas de expresi�n y constancia.
2. La instrucci�n de causa penal ante los Tribunales de Justicia suspender� la tramitaci�n del procedimiento administrativo sancionador que hubiera sido incoado por los mismos hechos y, en su caso, la eficacia de los actos administrativos de imposici�n de sanci�n. Las medidas administrativas que hubieran sido adoptadas se mantendr�n en tanto la autoridad judicial se pronuncia sobre las mismas.
3. En ning�n caso se impondr� una doble sanci�n por los mismos hechos y en funci�n de los mismos intereses p�blicos protegidos, si bien deber�n exigirse las dem�s responsabilidades que se deduzcan de otros hechos o infracciones concurrentes.
De no haberse estimado la existencia de delito penal, se continuar� el expediente sancionador, debi�ndose tomar como base los hechos que los tribunales hayan considerado probados.
Art�culo 24 Infracciones y sanciones
1. Sin perjuicio de otra normativa que pudiera resultar de aplicaci�n, las infracciones cometidas contra lo dispuesto en este Real Decreto tendr�n car�cter de infracciones sanitarias, de acuerdo con lo dispuesto en el cap�tulo VI del T�tulo I de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, y en el cap�tulo II del T�tulo IX de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, del Medicamento, y se graduar�n y sancionar�n con arreglo a lo dispuesto en las mismas, en sus normas de desarrollo y en el presente Real Decreto.
2. De acuerdo con lo establecido en el art�culo 35.A) de la Ley 14/1986, de 25 de abril, y en el art�culo 108.2.a) de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, se considerar�n infracciones leves:
1.� Las simples irregularidades en el cumplimiento de lo establecido en el presente Real Decreto o en las disposiciones que lo desarrollen, sin transcendencia directa para la salud p�blica.
2.� Las cometidas por simple negligencia, siempre que la alteraci�n o riesgos sanitarios producidos fuesen de escasa entidad.
3.� Las que, en raz�n de los criterios contemplados en este art�culo, merezcan la calificaci�n de leves o no proceda su calificaci�n como faltas graves o muy graves.
4.� La aceptaci�n de animales con destino a vida para los que el productor no est� en condiciones de garantizar que se han respetado los per�odos de espera.
5.� La no aportaci�n a las autoridades competentes, por parte de las entidades o personas responsables, de los datos que est�n obligados a suministrar por razones sanitarias, t�cnicas, econ�micas, administrativas y/o financieras.
6.� Dificultar la labor inspectora mediante cualquier acci�n u omisi�n que perturbe o retrase la misma.
7.� Dispensar medicamentos veterinarios, transcurrido el plazo de validez de la receta.
8.� El incumplimiento del deber de colaborar con la Administraci�n sanitaria en la evaluaci�n y control de medicamentos veterinarios.
3. De acuerdo con lo establecido en el art�culo 35.B).1.� y 5.� de la Ley 14/1986, de 25 de abril, y en el art�culo 108.2.b) de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, se considerar�n infracciones graves:
1.� La comercializaci�n para sacrificio de animales, en el caso de administraci�n de productos o sustancias autorizadas, en los que no se haya respetado el plazo de espera prescrito para dichos productos o sustancias.
2.� La aceptaci�n para su sacrificio de animales para los que el productor no est� en condiciones de garantizar que se han respetado los per�odos de espera.
3.� La falta de cooperaci�n con la autoridad competente, as� como toda obstrucci�n por parte del personal o del responsable de una explotaci�n ganadera, matadero u otro establecimiento en el que se elaboren productos de origen animal o, cuando se trate de una empresa privada, del propietario o propietarios de la misma, o de la persona en cuyo poder est�n los animales, en el momento de la realizaci�n de las inspecciones y muestreos necesarios para la aplicaci�n de los planes de vigilancia de residuos y de las operaciones de investigaci�n y control previsto en el presente Real Decreto.
4.� La elaboraci�n, fabricaci�n, importaci�n, exportaci�n y distribuci�n de medicamentos veterinarios por personas f�sicas o jur�dicas que no cuenten con la preceptiva autorizaci�n.
5.� Impedir la actuaci�n de los inspectores, debidamente acreditados, en los centros en los que se elaboren, fabriquen, distribuyan y dispensen medicamentos veterinarios.
6.� Utilizar en animales productores de alimentos para el consumo humano alg�n producto en fase de investigaci�n, sin haber reca�do previamente la declaraci�n que lo califique como tal.
7.� Dispensar medicamentos veterinarios en establecimientos distintos a los autorizados, as� como la dispensaci�n sin receta veterinaria de aquellos medicamentos sometidos a esta modalidad de prescripci�n.
8.� La reincidencia en la comisi�n de infracciones leves en los �ltimos tres meses.
4. De acuerdo con lo establecido en el art�culo 35.C).1.� de la Ley 14/1986, de 25 de abril, y en el art�culo 108.2.c) de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, se considerar�n infracciones muy graves:
1.� La comercializaci�n de animales de explotaci�n que hayan sido objeto de un tratamiento ilegal con arreglo al presente Real Decreto, o se les haya administrado sustancias o productos prohibidos.
2.� La administraci�n de sustancias prohibidas o no autorizadas a los animales de explotaci�n.
3.� La administraci�n a los animales de explotaci�n de productos autorizados para otros fines o en condiciones distintas de las establecidas en la normativa comunitaria o, llegado el caso, en la legislaci�n nacional.
4.� El tr�fico, distribuci�n, venta o comercializaci�n de carnes y otros productos procedentes de los animales de explotaci�n que contengan residuos de sustancias de acci�n farmacol�gica, por encima de los l�mites m�ximos autorizados, residuos de sustancias autorizadas en las que no se hayan fijado los l�mites m�ximos de residuos o sustancias o productos no autorizados o prohibidos.
5.� La tenencia de sustancias o productos no autorizados y/o prohibidos con arreglo al presente Real Decreto.
6.� La elaboraci�n, fabricaci�n, importaci�n, exportaci�n, distribuci�n, comercializaci�n, prescripci�n y dispensaci�n de productos o preparados que se presentasen como medicamentos veterinarios sin estar legalmente autorizados, incluida la utilizaci�n de sustancias medicamentosas, distintas a las premezclas medicamentosas autorizadas, en los piensos medicamentosos.
7.� La puesta en el mercado de medicamentos veterinarios sin haber obtenido la preceptiva autorizaci�n sanitaria.
8.� Realizar ensayos cl�nicos veterinarios sin ajustarse al contenido de los protocolos en base a los cuales se hayan otorgado autorizaciones.
9.� La preparaci�n de remedios secretos destinados a los animales.
10.� La reincidencia en la comisi�n de infracciones graves en los �ltimos cinco a�os.
5. La calificaci�n de las infracciones se har� atendiendo a los criterios de riesgos para la salud, cuant�a del eventual beneficio obtenido, grado de intencionalidad, gravedad de la alteraci�n sanitaria y social producida, generalizaci�n de las infracciones y reincidencia.
6. Sin perjuicio de las sanciones penales, en caso de confirmaci�n de la posesi�n, utilizaci�n o fabricaci�n de sustancias o productos no autorizados en un establecimiento de fabricaci�n, se suspender�n las autorizaciones o acreditaciones oficiales de que goce dicho establecimiento durante un per�odo en que ser� objeto de controles reforzados.
En caso de reincidencia, dichas autorizaciones o acreditaciones ser�n definitivamente retiradas.
7. Sin perjuicio de las sanciones profesionales o penales, deber�n tomarse las medidas administrativas oportunas contra toda persona que, seg�n el caso, sea responsable de la cesi�n o de la administraci�n de sustancias o productos prohibidos, o de la administraci�n de sustancias o productos autorizados para fines que no sean los establecidos en la normativa existente.
8. Si se comprobase que el propietario o el responsable del matadero contribuyen a disimular la utilizaci�n ilegal de sustancias prohibidas, se excluir� al culpable o al reincidente de toda posibilidad de recibir y solicitar ayudas comunitarias durante un per�odo de doce meses.
9. Las infracciones y sanciones prescribir�n en los plazos y forma establecidos en el art�culo 132 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n.
A partir de: 29 julio 2012
Art�culo 24 redactado por el art�culo �nico del R.D. 1080/2012, de 13 de julio, por el que se modifica el R.D. 1749/1998, de 31 de julio, por el que se establecen las medidas de control aplicables a determinadas sustancias y sus residuos en los animales vivos y sus productos (�B.O.E.� 28 julio).
Importaciones procedentes de pa�ses terceros
Art�culo 25 Consideraciones generales. Pa�ses terceros autorizados
1. La importaci�n desde pa�ses terceros de animales y productos de origen animal, incluidos en el �mbito de aplicaci�n del presente Real Decreto, quedar�n subordinados a su inclusi�n en las listas comunitarias elaboradas en relaci�n con la vigilancia de los grupos de residuos y sustancias contemplados en el anexo I.
2. La Comisi�n Nacional informar� anualmente a la Comisi�n Europea de los resultados de los controles de residuos en animales y productos importados procedentes de pa�ses terceros realizados, de conformidad con lo dispuesto en los Reales Decretos 2022/1993, de 19 de noviembre, por el que se establecen los controles veterinarios aplicables a los productos que se introduzcan en territorio nacional procedentes de pa�ses no pertenecientes a la Comunidad Europea, y 1430/1992, de 27 de noviembre, por el que se establecen los principios relativos a la organizaci�n de los controles veterinarios y de identidad en los animales que se introduzcan en la Comunidad procedentes de terceros pa�ses.
3. Comprobado el incumplimiento por un pa�s tercero de las normas establecidas en este art�culo, tras la aplicaci�n de lo dispuesto en el art�culo 26 siguiente, se solicitar� a la Comisi�n Europea, por el cauce correspondiente, la exclusi�n de dicho pa�s de la lista comunitaria.
Art�culo 26 Controles y medidas
1. Cuando los controles previstos en los Reales Decretos 2022/1993, de 19 de noviembre, y 1430/1992, de 27 de noviembre, demuestren que se han utilizado productos o sustancias no autorizadas para el tratamiento de los animales de un lote determinado, o la presencia de tales productos o sustancias en todo un lote o parte de un lote procedente del mismo establecimiento del pa�s tercero en cuesti�n, la autoridad competente adoptar�, respecto de esos animales y productos, las siguientes medidas:
a) Informar� a la Comisi�n Europea de los productos utilizados y del lote correspondiente.
b) Intensificar� los controles, sobre todos los lotes de animales o de productos del mismo origen. En particular, los diez lotes sucesivos procedentes del mismo origen ser�n consignados, con dep�sito de una provisi�n para gastos de control en el puesto de inspecci�n fronterizo para ser sometidos a un control de detecci�n de residuos mediante la toma de una muestra representativa de dicho lote o parte del lote.
1.� El lote o la parte del lote en cuesti�n deber� ser reexpedido al pa�s de origen, a cargo del expedidor o de su representante, y en el certificado se har�n constar claramente los motivos del rechazo del lote.
2.� Seg�n el tipo de infracci�n comprobada y el riesgo asociado a dicha infracci�n, se dejar� al expedidor optar la reexpedici�n del lote o parte del lote, su destrucci�n o la utilizaci�n con otros fines autorizados por la normativa vigente, sin indemnizaci�n ni compensaci�n.
Letra b) del n�mero 1 del art�culo 26 redactada por el apartado dos del art�culo segundo del R.D. 731/2007, de 8 de junio, por el que se modifican determinadas disposiciones para su adaptaci�n a la normativa comunitaria sobre piensos, alimentos y sanidad de los animales (�B.O.E.� 20 junio).
c) Informar� a la Comisi�n Europea del resultado de los controles intensificados.
2. Cuando los controles previstos en el Real Decreto 2022/1993, de 19 de noviembre, revelen que se han superado los l�mites m�ximos de residuos, se recurrir� a los controles previstos en el apartado 1.b).
Aplicaci�n de tasas
Art�culo 27 Tasas
Las autoridades competentes percibir�n, para cubrir los costos reales de los controles previstos en el presente Real Decreto, la tasa establecida en la normativa correspondiente.
Unica Car�cter de norma b�sica
El presente Real Decreto es de aplicaci�n en todo el territorio nacional, teniendo el car�cter de norma b�sica sanitaria, de acuerdo con las competencias atribuidas al Estado en el art�culo 149.1.16.� de la Constituci�n y en el art�culo 40.2 de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, salvo lo dispuesto en el art�culo 23 y en el cap�tulo VI del presente Real Decreto, que se dicta en base a la competencia exclusiva que en materia de sanidad y comercio exterior atribuye al Estado el art�culo 149.1.10.� y 16.� de la Constituci�n y el art�culo 38 de la Ley 14/1986, General de Sanidad.
Unica Disposiciones que se derogan
1. El Real Decreto 1262/1989, de 20 de octubre, por el que se aprueba el Plan Nacional de Investigaci�n de Residuos en los Animales y en las Carnes Frescas.
2. Los apartados 3 y 4 del art�culo 6 de la Reglamentaci�n T�cnico-Sanitaria que regula la producci�n y comercializaci�n de ovoproductos, aprobada por el Real Decreto 1348/1992, de 6 de noviembre, en todo lo referente a huevos frescos.
3. El apartado 1 del art�culo 10 del Real Decreto 2044/1994, de 14 de octubre, por el que se establecen las condiciones sanitarias y de sanidad animal aplicables al sacrificio de animales de caza silvestre y a la producci�n y comercializaci�n de sus carnes.
4. El apartado 1 del art�culo 15 del Real Decreto 1679/1994, de 22 de julio, por el que se establecen las condiciones sanitarias aplicables a la producci�n y comercializaci�n de leche cruda, leche tratada t�rmicamente y productos l�cteos.
5. El �ltimo p�rrafo del punto 3B del apartado II del cap�tulo V del anexo del Real Decreto 1437/1992, de 27 de noviembre, por el que se fijan las normas sanitarias aplicables a la producci�n y comercializaci�n de los productos pesqueros y de la acuicultura, en todo lo referente a los productos de acuicultura.
RD 1348/1992 de 6 Nov. (Reglamentaci�n t�cnico-sanitaria que regula la producci�n y comercializaci�n de los ovoproductos) RD 1437/1992 de 27 Nov. (normas sanitarias aplicables a la producci�n y comercializaci�n de los productos pesqueros y de la acuicultura para adaptar la legislaci�n espa�ola a la Directiva 91/493/CEE del Consejo, de 22 Jul.)
Primera Facultad de desarrollo y actualizaci�n de la Comisi�n Nacional
1. Los Ministros de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n y de Sanidad y Consumo podr�n dictar, en el �mbito de sus competencias, las disposiciones necesarias para el desarrollo de lo establecido en el presente Real Decreto y para la actualizaci�n de los anexos.
2. Por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, previos los estudios oportunos, en el m�s breve plazo posible y en todo caso antes del 1 de abril de 1999, se adoptar�n las medidas de coordinaci�n, en colaboraci�n con las Comunidades Aut�nomas, para la m�s eficaz y homog�nea realizaci�n de los controles a que se refiere el apartado 3 del art�culo 7. Todo ello, sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 11 del art�culo 82 del Real Decreto 109/1995, de 27 de enero, sobre Medicamentos Veterinarios.
3. Las modificaciones en las funciones y la composici�n de la Comisi�n Nacional prevista en el art�culo 4 de este Real Decreto se llevar�n a cabo mediante Orden conjunta de los Ministros de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n y de Sanidad y Consumo, previa aprobaci�n del Ministro de Administraciones P�blicas, de acuerdo con lo previsto en el art�culo 40 de la Ley 6/1997, de 14 de abril, de Organizaci�n y Funcionamiento de la Administraci�n General del Estado, siempre que dicha Comisi�n mantenga su naturaleza de �rgano colegiado interministerial y el rango de su presidencia.
Aplicaci�n de las normas relativas a determinadas materias.
Los controles y frecuencias para la investigaci�n de determinadas sustancias y sus residuos en leche, huevos, carne de conejo, carne de caza silvestre y de caza de cr�a y nivel ser�n de aplicaci�n a partir del 1 de enero de 1999.
1. Estilbenos, derivados de los estilbenos, sus sales y �steres.
6. Sustancias incluidas en el anexo IV del Reglamento (CEE) n�mero 2377/90 del Consejo, de 26 de junio.
a) Antihelm�nticos.
f) Otras sustancias que ejerzan una actividad farmacol�gica.
c) Elementos qu�micos.
(1) Incluidas las sustancias no registradas que podr�an utilizarse a efectos veterinarios.
Grupo de residuos o sustancias que habr�n de detectarse seg�n el tipo de
1. El plan de supervisi�n de los residuos est� encaminado a examinar y poner de manifiesto las razones de los riesgos que entra�a la existencia de residuos en los productos alimenticios de origen animal en las explotaciones, los mataderos, las industrias lecheras, los establecimientos de transformaci�n de pescado, los centros de recogida y envasado de huevos y otros establecimientos o industrias de productos de origen animal.
Las muestras oficiales deber�n tomarse como establece el cap�tulo correspondiente del anexo IV.
Sea cual fuere el lugar en el que se tomen las muestras oficiales, el muestreo deber� efectuarse de forma imprevista, habr� de ser inesperado y efectuado en momentos no fijos y en d�as de la semana no especificados. Las autoridades competentes deber�n tomar todas las precauciones necesarias para cerciorarse de que se mantiene constantemente el elemento sorpresa en los controles.
2. En lo que se refiere a las sustancias del grupo A, la supervisi�n deber� ir encaminada respectivamente a la detecci�n de la administraci�n ilegal de sustancias prohibidas y a la detecci�n de la administraci�n abusiva de sustancias autorizadas. La acci�n de tal muestreo deber� concentrarse con arreglo a las disposiciones previstas en el cap�tulo correspondiente del anexo IV.
Las muestras deber�n apuntar a un objetivo espec�fico, teniendo en cuenta los criterios m�nimos siguientes: Sexo, edad, especie, sistema de engorde, toda informaci�n de que disponga la autoridad competente y toda evidencia de mala utilizaci�n o de abuso de sustancias de dicho grupo.
Los detalles sobre los criterios para fijar dicho objetivo se establecer�n seg�n el procedimiento previsto en la normativa comunitaria.
3. Por lo que se refiere a las sustancias del grupo B, la supervisi�n deber� ir dirigida, en particular, al control de la conformidad de los residuos de medicamentos veterinarios con los l�mites m�ximos de residuos fijados en los anexos I y III del Reglamento (CEE) n�mero 2377/90, del Consejo, de los residuos de plaguicidas con los niveles m�ximos fijados en el anexo II del Real Decreto 569/1990, de 27 de abril, relativo a la fijaci�n de contenidos m�ximos para los residuos de plaguicidas sobre y en los productos alimenticios de origen animal, y al control de la concentraci�n de los contaminantes medioambientales.
A menos que las autoridades competentes puedan justificar el muestreo aleatorio, al presentar su plan regional de supervisi�n de los residuos a la Comisi�n Nacional, todas las muestras deber�n apuntar a objetivos espec�ficos con arreglo a los criterios establecidos seg�n el procedimiento previsto en la normativa comunitaria.
El fin del presente anexo es definir el n�mero m�nimo de animales que deber�n someterse a muestreo.
Cada una de las muestras podr� analizarse con vista a detectar la presencia de una o m�s sustancias.
El n�mero m�nimo de animales que deber� controlarse cada a�o para todo tipo de residuos o de sustancias deber� ser al menos igual al 0,4 por 100 de los bovinos sacrificados el a�o precedente, repartido del siguiente modo:
A) Grupo A: 0,25 por 100, dividido as�:
1.� La mitad de las muestras deber� tomarse en la explotaci�n, sobre animales vivos. Con car�cter de excepci�n, el 25 por 100 de los muestras analizadas para la b�squeda de sustancias del grupo A5 podr� tomarse a partir de materiales apropiados (piensos, aguas de beber).
2.� La mitad de las muestras deber� tomarse en el matadero.
Cada subgrupo del grupo A deber� someterse a verificaci�n cada a�o en un m�nimo del 5 por 100 del n�mero total de muestras que se hubieren de recoger para el grupo A.
El resto deber� atribuirse seg�n la experiencia y las informaciones de que disponga la autoridad competente.
1.� Un 30 por 100 de las muestras deber� controlar las sustancias del grupo B1.
2.� Un 30 por 100 de las muestras deber� controlar las sustancias del grupo B2.
3.� Un 10 por 100 de las muestras deber� controlar las sustancias del grupo B3.
El resto deber� atribuirse seg�n la situaci�n de cada regi�n.
El n�mero m�nimo de animales que deber� controlarse cada a�o para todo tipo de residuos o de sustancias deber� ser al menos igual al 0,05 por 100 de los porcinos sacrificados el a�o precedente, repartido del siguiente modo:
Para las Comunidades Aut�nomas que efect�en su toma de muestras en el matadero, en la granja deber�n efectuarse an�lisis complementarios de agua potable, piensos, heces o cualquier otro sustrato adecuado.
En este caso, el n�mero m�nimo de establecimientos de cr�a de porcinos que deber� controlarse anualmente deber� representar como m�nimo un establecimiento de cr�a por 100.000 cerdos sacrificados el a�o precedente.
El resto se atribuir� seg�n la experiencia y las informaciones de que disponga la autoridad competente.
Deber� respetarse la misma divisi�n para los subgrupos que en el caso de los bovinos. El resto se atribuir� seg�n la situaci�n de cada regi�n.
El n�mero de animales que deber� controlarse para todo tipo de residuos o de sustancias deber� ser al menos igual al 0,05 por 100 de los corderos y de las cabras de m�s de tres meses de edad sacrificados el a�o precedente, repartido, tanto en granjas como en mataderos, del siguiente modo:
Deber� respetarse la misma divisi�n para los subgrupos que en el caso de los bovinos. El resto se atribuir� seg�n la experiencia de la autoridad competente.
Las autoridades competentes determinar�n el n�mero de muestreos en funci�n de los problemas que se hayan observado.
Pollos de carne, gallinas de reposici�n, pavos, otras aves de corral
Una muestra comprende uno o m�s animales, seg�n las exigencias de los m�todos anal�ticos.
Para cada categor�a de aves de corral considerada (pollos de carne, gallinas de reposici�n, pavos y otras aves de corral), el n�mero m�nimo de muestras anuales deber� ser al menos igual a 1 por 200 toneladas de la producci�n anual (peso muerto), con un m�nimo de 100 muestras por cada grupo de sustancias si la producci�n anual de la categor�a de aves considerada es superior a 5.000 toneladas.
Deber� respetarse la divisi�n siguiente:
El equivalente de una quinta parte de dichas muestras deber� tomarse en la granja.
Un 30 por 100 de las muestras deber� controlar las sustancias del grupo B1.
Un 30 por 100 de las muestras deber� controlar las sustancias del grupo B2.
Un 10 por 100 de las muestras deber� controlar las sustancias del grupo B3.
1. Peces de piscifactor�a.
Una muestra comprende uno o varios peces, seg�n la dimensi�n del pez considerado y seg�n las exigencias del m�todo anal�tico.
Las autoridades competentes deber�n respetar las siguientes frecuencias de muestreo m�nimo, dependiendo de la producci�n anual de peces de piscifactor�a (expresada en toneladas).
El n�mero m�nimo de muestras recogidas cada a�o deber� ser al menos igual a 1 por 100 toneladas de la producci�n anual. Las sustancias buscadas y las muestras seleccionadas para el an�lisis deber�n seleccionarse seg�n la utilizaci�n prevista de dichas sustancias. Deber� respetarse la siguiente divisi�n:
Todas las muestras deber�n tomarse en la piscifactor�a, sobre peces en todas las fases de la cr�a (2), incluidos los peces preparados para ser comercializados para el consumo.
(2) Para las cr�as en el mar, donde las condiciones de toma de muestras pueden ser especialmente dif�ciles, la toma de muestras podr� hacerse sobre los alimentos en vez de en los peces.
a) De preferencia en la piscifactor�a, sobre peces preparados para ser puestos en el mercado para consumo.
b) En el establecimiento de transformaci�n o a nivel de la venta al por mayor, sobre peces frescos, a condici�n de que, en caso de resultados positivos, se pueda remontar a la piscifactor�a de origen de los peces (�tracing back�).
En todos los casos, las muestras tomadas en la piscifactor�a deber� tomarse, como m�nimo en un 10 por 100 de los puntos de producci�n registrados.
Cuando tengan razones para creer que se utilizan productos veterinarios o productos qu�micos para otros productos de acuicultura, o cuando se sospeche que hay contaminaci�n del medio ambiente, esas especies deber�n incluirse en el plan de toma de muestras, proporcionalmente a su producci�n, como muestras adicionales a las tomadas para los peces de acuicultura.
a) Toda muestra oficial deber� ser tomada por las autoridades competentes de tal forma que siempre sea posible determinar la explotaci�n de origen de la leche.
b) Las muestras podr�n tomarse:
1.� En la explotaci�n, en el tanque colector, o bien 2.� En el establecimiento de primera transformaci�n, antes de la descarga de la cisterna de transporte de la leche.
c) Se podr� aceptar la excepci�n del citado principio de determinaci�n de la explotaci�n de origen para las sustancias o residuos que figuran en los p�rrafos b) y c) del grupo B3.
d) Las muestras deber�n tomarse �nicamente de leche cruda.
e) El tama�o de la muestra depender� de las exigencias de los m�todos anal�ticos.
El n�mero anual de muestras ser� de 1 por cada 15.000 toneladas de producci�n, con un m�nimo de 300 muestras.
Deber� respetarse la siguiente divisi�n:
a) El 70 por 100 de las muestras deber� analizarse para la b�squeda de residuos de productos qu�micos veterinarios. En este caso, cada muestra ser� sometida a una verificaci�n para buscar al menos cuatro compuestos diferentes de al menos tres grupos entre los grupos A6, B1, B2a y B2e.
b) El 15 por 100 de las muestras deber� analizarse para buscar residuos contemplados en el grupo B3.
c) El resto (15 por 100) deber� atribuirse seg�n la situaci�n de cada regi�n.
El n�mero de muestras para estas especies deber� ser determinado por cada regi�n de acuerdo con el nivel de producci�n y los problemas encontrados. La leche de estas especies deber� incluirse en el plan de muestreo como muestras adicionales a las tomadas para la leche de los bovinos.
a) Toda muestra oficial deber� ser tomada por las autoridades competentes de tal forma que siempre sea posible determinar la explotaci�n de origen de los huevos.
1.� bien en la explotaci�n,
2.� o bien en el centro de envasado.
c) El tama�o de la muestra es equivalente a 12 huevos o m�s de acuerdo con las exigencias de los m�todos anal�ticos.
El n�mero anual de muestras deber� ser como m�nimo a 1 por cada 1.000 toneladas de la producci�n anual de huevos de consumo, con un m�nimo de 200 muestras.
El desglose de las muestras ser� decidido por cada regi�n de acuerdo con la estructura de su industria, en particular por lo que respecta a sus niveles de integraci�n en ella.
Al menos el 30 por 100 de las muestras deber� tomarse en dos centros de envasado que representen la proporci�n m�s significativa de huevos destinados al consumo humano.
a) El 70 por 100 de las muestras deber� analizarse para la b�squeda de al menos un compuesto de cada uno de los grupos A6, B1 y B2b).
b) El 30 por 100 de las muestras deber� atribuirse seg�n la situaci�n de cada regi�n, debiendo incluirse algunos an�lisis para la b�squeda de sustancias del grupo B3a).
El n�mero de muestras de estas especies deber� ser determinado por cada regi�n de acuerdo con el nivel de producci�n y los problemas encontrados. Los huevos de estas especies deber�n incluirse en el plan de muestreo como muestras adicionales a las tomadas por los huevos de gallina.
Carne de conejo, de caza de cr�a y de caza salvaje
Una muestra estar� compuesta por uno o m�s animales del mismo productor de acuerdo con las exigencias de los m�todos anal�ticos.
a) Toda muestra oficial deber� ser tomada por las autoridades competentes de tal forma que siempre sea posible determinar la explotaci�n de origen del conejo.
b) Las muestras, seg�n la producci�n cun�cula de cada regi�n, podr�n tomarse:
1.� bien en la misma explotaci�n,
2.� o bien en mataderos autorizados.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el presente Real Decreto, pueden tomarse en la explotaci�n algunas muestras adicionales del agua de beber y de los piensos, para controlar la presencia de sustancias il�citas.
El n�mero anual de muestras deber� ser igual a 10 por cada 300 toneladas de producci�n anual (peso muerto) para las primeras 3.000 toneladas de producci�n y una muestra por cada 300 toneladas adicionales.
Deber� respetarse la siguiente decisi�n:
Grupo A: 30 por 100 del total de las muestras, divididas as�:
a) El 70 por 100 se analizar� para buscar sustancias del grupo A6.
b) El 30 por 100 restante se analizar� para buscar sustancias de otros subgrupos del grupo A.
Grupo B: 70 por 100 del total de las muestras, divididas como m�nimo:
a) El 30 por 100 se analizar� para buscar sustancias del grupo B1.
b) El 30 por 100 se analizar� para buscar sustancias del grupo B2.
c) El 10 por 100 se analizar� para buscar sustancias del grupo B3.
El resto se atribuir� de acuerdo con la situaci�n de cada regi�n.
2. Carne de caza de cr�a.
El tama�o de la muestra depender� de las exigencias del m�todo anal�tico pudiendo corresponder m�s de un animal. Las muestras se recoger�n en los mataderos y deber� ser posible determinar la explotaci�n de origen.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el presente Real Decreto pueden tomarse algunas muestras adicionales del agua de beber y de los piensos, en la explotaci�n para el control de sustancias il�citas.
El n�mero anual de muestras que se toma cada a�o ser� de 100.
Grupo A: 20 por 100 del total de las muestras, debiendo analizarse la mayor�a de las mismas para la b�squeda de sustancias del grupo A5) y A6).
1.� El 30 por 100 se analizar� para buscar sustancias del grupo B1.
2.� El 30 por 100 se analizar� para buscar sustancias del grupo B2a) y b).
3.� El 10 por 100 se analizar� para buscar sustancias del grupo B2c) y e).
4.� El 30 por 100 se analizar� para buscar sustancias del grupo B3.
El resto (10 por 100) se atribuir� seg�n la experiencia de cada regi�n.
Las autoridades competentes facilitar�n a la Comisi�n Nacional las cifras relativas a la producci�n anual de caza de cr�a destinada al consumo humano, para su posterior comunicaci�n a la Comisi�n Europea, mediante el cauce previsto al efecto.
El tama�o de la muestra depender� de las exigencias del m�todo anal�tico, pudiendo comprender m�s de un animal.
Las muestras deber�n tomarse en la sala de tratamiento de caza silvestre o en el lugar de la caza. Deber� ser posible determinar la regi�n de caza de donde proceden los animales cazados.
El n�mero anual de muestras que se toma cada a�o para analizar elementos qu�micos deber� ser al menos de 100.
Las autoridades competentes facilitar�n a la Comisi�n Nacional las cifras relativas a la producci�n anual de caza silvestre destinada al consumo humano, para su posterior comunicaci�n a la Comisi�n Europea, mediante el cauce previsto al efecto.
El tama�o de las muestras depender� de las exigencias de los m�todos anal�ticos.
Las muestras podr�n tomarse en cualquier punto de la cadena de producci�n siempre que sea posible determinar el productor originario de la miel.
El n�mero anual de muestras deber� ser igual a 10 por cada 300 toneladas de producci�n anual para las primeras 3.000 toneladas de la producci�n y una muestra por cada 300 toneladas adicionales.
El resto (10 por 100) se atribuir� de acuerdo con la situaci�n de cada regi�n. En particular podr�n tenerse en cuenta las micotoxinas.
Quedan designados como Laboratorios Comunitarios de Referencia para la detecci�n de residuos de determinadas sustancias los laboratorios siguientes:
Rijksinstituut voor de Volksgezondheid en Milieuhygi�ne (RIVM). A. van Leeuwenhoeklaan 9. NL-3720 BA Bilthoven.
b) Para los residuos contemplados en el punto 1 y en la letra e) de punto 3 del grupo B del anexo I y los residuos de carbadox y olaquindox: Laboratoires des Medicaments V�t�rinaires (CNEVADO-LMV). La Haute Marche, Javene. F-35135 Fougeres.
Bundesgesundheitsamt f�r Gesundheitlitchen Verbraucherschutz und Veterin�rmedizin (BGVV).
Diedersdorfer Weg 1. D-12277 Berl�n.
Instituto Superiore di Sanit�. Viale Regina Elena 299.
I-00161. Roma.
Las sustancias de los grupos A.6, B.2.f) y B.3.f) se atribuir�n a los Laboratorios Comunitarios de Referencia, antes designados, seg�n su acci�n farmacol�gica.
Las competencias y condiciones de actividad de los Laboratorios Comunitarios de Referencia para la detecci�n de residuos en los animales vivos, sus excrementos y l�quidos biol�gicos y sus tejidos, en los productos animales, en la alimentaci�n de los animales y en su agua de beber, ser�n las siguientes:
1. Las funciones de los Laboratorios Comunitarios de Referencia ser�n las siguientes:
a) Fomentar y coordinar la b�squeda de nuevos m�todos de an�lisis e informar a los Laboratorios Nacionales de Referencia de los progresos alcanzados en el �mbito de los m�todos y de los materiales de an�lisis.
b) Ayudar a los Laboratorios Nacionales de Referencia para los residuos a que pongan en pr�ctica un sistema apropiado de seguro de calidad basado en los principios de pr�cticas correctas de laboratorio (GLP) y en los criterios EN 45.000.
c) Aprobar los m�todos validados como m�todos de referencia para integrarlos en una colecci�n de m�todos.
d) Suministrar a los Laboratorios Nacionales de Referencia los m�todos anal�ticos de rutina reconocidos durante el procedimiento de fijaci�n de los l�mites m�ximos de residuos.
e) Suministrar a los Laboratorios Nacionales de Referencia los detalles sobre los m�todos anal�ticos y los ensayos comparativos que deban efectuarse y comunicar los resultados de estos �ltimos.
f) Suministrar a los Laboratorios Nacionales de Referencia que lo soliciten un dictamen t�cnico sobre el an�lisis de las sustancias para los cuales hayan sido designados como Laboratorios Comunitarios de Referencia.
g) Organizar ensayos comparativos para los Laboratorios Nacionales de Referencia, debi�ndose determinar la frecuencia de dichos ensayos de acuerdo con la Comisi�n. Con el fin de efectuar dichos ensayos, los laboratorios comunitarios de referencia deber�n distribuir muestras blancas y muestras que contengan cantidades conocidas del residuo que se haya de analizar.
h) Identificar y cuantificar los residuos cuando los resultados de un an�lisis no sean aceptados por los Estados miembros.
i) Organizar cursos de formaci�n y perfeccionamiento para los expertos de los laboratorios nacionales.
j) Proporcionar asistencia t�cnica y cient�fica a la Comisi�n, incluido el programa de normas, medidas y ensayos.
l) Colaborar, en el �mbito de los m�todos y materiales de an�lisis, con los laboratorios designados por los pa�ses terceros en el marco de los planes de supervisi�n que se presenten conforme al art�culo 9 del presente Real Decreto.
2. Para poder llevar a cabo las tareas enumeradas en el apartado 1, cada Laboratorio Comunitario de Referencia deber� satisfacer las siguientes condiciones m�nimas:
b) Disponer de personal cualificado con conocimientos suficientes de las t�cnicas aplicadas al an�lisis de los residuos para los que haya sido designado como Laboratorio Comunitario de Referencia.
c) Disponer del equipo y de las sustancias necesarios para efectuar los an�lisis de los que haya sido encargado.
e) Disponer de capacidad inform�tica suficiente para realizar los trabajos estad�sticos derivados del tratamiento de los resultados y estar en condiciones de comunicar r�pidamente estos datos y otras informaciones a los laboratorios nacionales de referencia y a la Comisi�n.
g) Poseer conocimientos suficientes de las normas y pr�cticas internacionales.
h) Disponer de una lista actualizada de los materiales de referencia certificados y de los materiales de referencia en poder de la Instituci�n para los Materiales de Referencia y para las Medidas, as� como de una lista actualizada de los fabricantes y vendedores de tales materiales.
Anexo V derogado por la letra b) de la disposici�n derogatoria �nica del R.D. 731/2007, de 8 de junio, por el que se modifican determinadas disposiciones para su adaptaci�n a la normativa comunitaria sobre piensos, alimentos y sanidad de los animales (�B.O.E.� 20 junio).
CAPITULO I Quedan designados como Laboratorios Nacionales de Referencia para la detecci�n de residuos de determinadas sustancias los laboratorios siguientes:
a) Centro Nacional de Alimentaci�n y Nutrici�n, del Ministerio de Sanidad y Consumo, para los residuos enumerados en los grupos A-1, A-3, A-4, A-5, B-1, B-3c (s�lo para productos de acuicultura), B-3d y B-3e.
Direcci�n: carretera Pozuelo-Majadahonda, km. 2, 28042 Majadahonda (Madrid).
b) Laboratorio de Sanidad y Producci�n Animal de Santa Fe (Granada), para los residuos enumerados en los grupos B-2a, B-2b, B-2c, B-2e y B-2f.
Direcci�n: camino del Jan, sin n�mero, 18320 Santa Fe (Granada).
c) Laboratorio de Sanidad y Producci�n Animal de Algete (Madrid), para los residuos enumerados en los grupos A-2 y B-2d.
Direcci�n: carretera Algete, km. 5,400. Finca Los Angeles. 28110 Algete (Madrid).
Direcci�n: carretera de La Coru�a, km. 10,700. 28043 Madrid.
Para los grupos de sustancias o residuos de los grupos A-6 y B-3f, ser�n asignados los laboratorios anteriormente mencionados seg�n su acci�n farmacol�gica.
Cap�tulo I del anexo VI redactado por el apartado tres del art�culo segundo del R.D. 731/2007, de 8 de junio, por el que se modifican determinadas disposiciones para su adaptaci�n a la normativa comunitaria sobre piensos, alimentos y sanidad de los animales (�B.O.E.� 20 junio).
CAPITULO II Las competencias y funciones de los Laboratorios Nacionales de Referencia ser�n las siguientes:
a) Coordinar las actividades de los laboratorios de rutina autorizados, encargados de los an�lisis de residuos y, en particular, de coordinar la elaboraci�n de las normas y m�todos de an�lisis de cada residuo o grupo de residuos de que se trate.
c) Organizar peri�dicamente pruebas comparativas para cada residuo o grupo de residuos para los que hayan sido designados.
d) Promover y garantizar que los laboratorios autorizados respeten los l�mites de detecci�n establecidos.
e) Asegurar la difusi�n de la informaci�n suministrada por los Laboratorios Comunitarios de Referencia.
f) Garantizar a su personal la posibilidad de participar en las reuniones de perfeccionamiento organizadas por la Comisi�n o los Laboratorios Comunitarios de Referencia.
g) Proporcionar apoyo t�cnico y formaci�n al personal de los laboratorios autorizados.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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