Source: http://futurodecuba.org/decretoley259.htm
Timestamp: 2017-05-24 21:28:28+00:00

Document:
decreto-ley 259.
“Decreto-Ley No.259 sobre la entrega de tierras ociosas en usufructo
La Constitución de la República en su artículo 16 establece que el Estado organiza, dirige y controla la actividad económica nacional conforme a un plan que garantice el desarrollo programado del país, a fin de fortalecer el sistema socialista y satisfacer cada vez mejor las necesidades materiales y culturales de la sociedad y los ciudadanos, y en su artículo 19 dispone que el Estado apoya la producción individual de los agricultores pequeños que contribuyen a la economía nacional.
La Ley No. 59, Código Civil, de 16 de julio de 1987, establece en su artículo 211 que el Estado puede entregar en usufructo bienes de propiedad estatal a personas naturales o jurídicas en los casos y con las formalidades previstas en las disposiciones legales, y en su Disposición Final Primera dispone que sin perjuicio del carácter supletorio de este Código, se rigen por la legislación especial, entre otros, todo lo concerniente al régimen de posesión, propiedad y herencia de la tierra y demás bienes destinados a la producción agropecuaria y forestal. POR CUANTO:
El Decreto-Ley No. 125, Régimen de posesión, propiedad y herencia de la tierra y bienes agropecuarios, de 30 de enero de 1991, establece en su Artículo 3 que la tierra propiedad del Estado podrá ser entregada en usufructo y que tal entrega debe ser aprobada por el Ministerio de la Agricultura, oído el parecer de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños y del Ministerio del Azúcar cuando corresponda. POR CUANTO:
Existe actualmente por diferentes razones, un porcentaje considerable de tierras estatales ociosas, por lo que se hace necesario la entrega de tierras en usufructo a personas naturales o jurídicas, con el objetivo de elevar la producción de alimentos y reducir su importación.
Es preciso que la entrega de tierras ociosas se realice con el debido control y en evitación de ilegalidades, en concordancia con las medidas adoptadas para el ordenamiento del régimen legal de posesión y propiedad de la tierra.
Resulta necesario concentrar en un solo cuerpo legal, las disposiciones jurídicas relativas a la entrega de tierras en usufructo, para todos los fines productivos.
POR TANTO: El Consejo de Estado, en uso de las atribuciones que le están conferidas en el Artículo 90, inciso c) de la Constitución de la República de Cuba, acuerda dictar el siguiente:
SOBRE LA ENTREGA DE TIERRAS OCIOSAS EN USUFRUCTO
ARTÍCULO 1.- Se autoriza la entrega de tierras estatales ociosas en concepto de usufructo a personas naturales o jurídicas, las que serán utilizadas en forma racional y sostenible de conformidad con la aptitud de uso del suelo para la producción agropecuaria.
ARTÍCULO 2.- El usufructo concedido es por un término de
hasta diez (10) años y podrá ser prorrogado sucesivamente por términos de hasta diez (10) años para las
personas naturales y por el término de veinticinco (25) años para las personas jurídicas que podrá ser prorrogable por otros veinticinco (25) años. ARTÍCULO 3.- El usufructo concedido a personas naturales es a título
personal, independientemente de que otros familiares o personas se incorporen al trabajo de la tierra, obliga al usufructuario a desarrollar la actividad fundamental para la cual fue entregada y le da derecho a su disfrute, uso y a percibir los frutos de ésta, así como a realizar las obras, reparaciones e instalaciones necesarias para la conservación y aprovechamiento de las tierras.
ARTÍCULO 4.- El usufructo concedido es intransferible y no puede ser cedido o vendido a terceras personas.
Excepcionalmente, cuando el usufructuario por razones comprobadas de edad o enfermedad, cuyo padecimiento le impida permanentemente seguir trabajando y administrando las tierras, podrá solicitar la extinción del usufructo a su nombre y proponer la persona aspirante al nuevo usufructo, de entre aquellos que la hayan trabajado de forma permanente y estable.
Los usufructos concedidos a personas naturales anteriores a la vigencia del presente Decreto-Ley y los que en el futuro se concedan,
serán gravados con un impuesto por la utilización de las tierras.
ARTÍCULO 6.- El límite máximo a entregar a personas naturales sin tierras es de
13.42 hectáreas. En el caso de quienes posean tierras, en propiedad o usufructo, podrán incrementarlas hasta completar 40.26 hectáreas. Todo incremento de tierras estará condicionado a que las existentes estén en plena producción.
El área a entregar a cada usufructuario, bien sea persona natural o jurídica, se determina según las posibilidades de fuerza de trabajo, de recursos para la producción, el tipo de producción agropecuaria para el que se van a destinar las tierras y la capacidad agroproductiva de los suelos. ARTÍCULO 7.-
Se consideran tierras ociosas las siguientes: a) las que no están en producción agrícola, pecuaria o forestal, con excepción de las que sea necesario dejar en descanso, con fines de rotación de cultivos; b) las que estén cubiertas de marabú, malezas o plantas invasoras, y;
c) las deficientemente aprovechadas por cultivos o plantaciones no aptas para las condiciones de aptitud del suelo y que por esa razón exista despoblación notable o se obtengan bajos rendimientos y las que tengan baja carga de animales por hectárea. ARTÍCULO 8.- Se consideran bienhechurías las siguientes:
a) las mejoras realizadas a las tierras entregadas en usufructo;
b) las plantaciones;
c) las instalaciones y obras necesarias para el adecuado mantenimiento, conservación y aprovechamiento de la tierra, y;
la vivienda del usufructuario. ARTÍCULO 9.- Son objeto de entrega en usufructo las tierras siguientes: a) las estatales ociosas administradas por empresas estatales;
b) las ociosas en usufructo de granjas estatales y unidades básicas de producción cooperativa; c) las abandonadas por más de seis (6) meses por usufructuarios y por entidades estatales u otras, a las cuales se concedió el usufructo para autoabastecimiento de sus trabajadores, y; d) las ociosas en usufructo de cooperativas de producción agropecuaria o de créditos y servicios. ARTÍCULO 10.- Son objeto de entrega en usufructo además, las tierras siguientes:
a) las situadas en el perímetro urbano previstas para el desarrollo o ampliación de pueblos o ciudades, y;
b) las previstas para planes de desarrollo agropecuario.
El término por el cual se entregan está sujeto al inicio de las actividades de desarrollo previstas y contará con la aceptación del usufructuario, estableciéndose la prohibición de efectuar construcciones permanentes.
ARTÍCULO 11.- Tienen la posibilidad de adquirir tierras en usufructo:
a) las granjas estatales, las unidades básicas de producción cooperativa y las cooperativas de producción agropecuaria; b) las cooperativas de créditos y servicios, según lo establecido en la ley; c) las entidades estatales no agropecuarias y otras instituciones, para destinarlas al autoabastecimiento de sus trabajadores;
d) otras personas jurídicas constituidas conforme a la ley que excepcionalmente se autoricen, y; e) las personas naturales cubanas, con capacidad legal, que se encuentren aptas físicamente para el trabajo agrícola, cumplan los requisitos establecidos y las tierras que soliciten se encuentren disponibles para su entrega. ARTÍCULO 12.- Se prohíbe la entrega en usufructo de las tierras siguientes: a) las ubicadas en áreas declaradas protegidas y las que se encuentren en proceso de declaración; b) las que se encuentren sin uso por razones topográficas o de preservación del medio ambiente;
c) las destinadas para fines de la defensa del país;
d) las que se encuentren arrendadas al Estado por los agricultores pequeños; e) las que deben ser preservadas por su relación con hechos históricos o del patrimonio cultural, y;
f) otras que por interés estatal se decidan.
La extinción del usufructo concedido a personas jurídicas procede por las causas siguientes: a) por solicitud de la entidad usufructuaria al no poder continuar con la utilización racional y sostenible del área;
b) por abandono de la actividad productiva en el área objeto de usufructo por más de seis (6) meses; c) por la no utilización racional y sostenible de las tierras;
por la infracción continuada, previa advertencia, de las medidas de protección y conservación del medio ambiente que debe observar o aplicar;
e) revocación por causas de utilidad pública o interés social, expresamente declarada por Resolución del Ministro de la Agricultura o instancias superiores del Gobierno;
f) por extinción de la persona jurídica, y;
g) por vencimiento del término de concesión.
ARTÍCULO 14.- La extinción del usufructo concedido a personas naturales procede por las causas siguientes: a) por renuncia expresa del usufructuario;
b) por incapacidad total o muerte del usufructuario;
por incumplimiento continuado de la producción contratada, previo dictamen de los especialistas; d) por la no utilización racional y sostenible de las tierras;
e) por la infracción continuada, previa advertencia, de las medidas de protección y conservación del medio ambiente que debe observar o aplicar;
g) por abandono durante un período superior a seis (6) meses de la actividad productiva en la tierra usufructuada; h) revocación por causas de utilidad pública o interés social, expresamente declarada por Resolución del Ministro de la Agricultura o instancias superiores del Gobierno;
i) por la transmisión ilegal del usufructo a terceras personas, y; j) por conclusión del término concedido.
ARTÍCULO 15.- La extinción del usufructo conlleva al pago de las bienhechurías adquiridas o constituidas, con excepción de la vivienda construida por el usufructuario, donde se actuará conforme a la legislación vigente en esta materia.
PRIMERA: El Consejo de Ministros dictará, en el término de 30 días, el Reglamento que implemente la entrega de tierras autorizadas en el presente Decreto-Ley.
SEGUNDA: El Ministerio de Finanzas y Precios dictará las disposiciones que procedan para el pago, por los usufructuarios, del impuesto establecido en el presente Decreto-Ley.
TERCERA: Las obligaciones y relaciones entre el usufructuario y el Estado se establecen mediante convenio suscrito entre ambas partes.
CUARTA: Los usufructos concedidos al amparo de legislaciones anteriores mantienen su plena vigencia, sin más trámites, pero su extinción se rige por lo dispuesto en el presente Decreto-Ley y sus disposiciones complementarias.
QUINTA: Se derogan cuantas disposiciones legales y reglamentarias se opongan a lo que se dispone en el presente Decreto-Ley, el que comenzará a regir a partir de su publicación en la Gaceta Oficial de la República.
DADO en el Palacio de la Revolución, en la ciudad de La Habana, a los 10 días del mes de julio de 2008, "Año 50 de la Revolución".
Presidente del Consejo de Estado”

References: artículo 16
 artículo 19
 artículo 211
 Artículo 3
 Artículo 90

ARTÍCULO 1

ARTÍCULO 2
 ARTÍCULO 3

ARTÍCULO 4

ARTÍCULO 6
 ARTÍCULO 7
 ARTÍCULO 8
 ARTÍCULO 9
 ARTÍCULO 10

ARTÍCULO 11
 ARTÍCULO 12
 Resolución 

ARTÍCULO 14
 Resolución 

ARTÍCULO 15