Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2014/as201421097.html
Timestamp: 2019-03-20 07:17:19+00:00

Document:
as201421097
Auto Supremo: 97/2014
Sucre: 21 de marzo de 2014
Expediente: SC-130-13-S
Partes: Martha Galarza Negrete c/ Mario Eugenio Gioto representante legal de la Empresa “HALCON” S.R.L.
Proceso: Nulidad del Auto de Vista Nº 452/05 por fraude procesal, cumplimiento de obligación, resarcimiento de daños y perjuicios.
VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 650 a 654, interpuesto por HALCON S.R.L., legalmente representada por Mario Eugenio Goito, contra el Auto de Vista Nº 67/2013, emitido en fecha 25 de febrero de 2013, cursante de fs. 640 a 642, dictado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario de nulidad de Auto de Vista por fraude procesal, cumplimiento de obligación pecuniaria y resarcimiento de daños y perjuicios seguido por Martha Galarza Negrete contra la empresa “HALCON” S.R.L, los antecedentes del proceso; Auto de concesión de fs. 657, y:
Que, tramitado el proceso señalado al exordio, por Sentencia Nº 167/2006 de 30 de octubre de 2006, el Juez Décimo de Partido en lo Civil y Comercial de la capital del Departamento de Santa Cruz, declaró:
1.- Probada en parte la demanda de cumplimiento de obligación contraída en la letra de cambio Nº 081498, instruyendo que el demandado Mario Eugenio Goito representante legal de la Empresa “HALCON” S.R.L. pague el monto consignado en la letra de cambio.
2.- Probado el resarcimiento de daños y perjuicios demandados, debiendo pagar un interés del 6% anual a partir de la realización del protesto notarial.
3.- Declaró improbada la demanda de nulidad del Auto de Vista Nº 452/2005 de fecha 08 de agosto de 2005 por fraude procesal.
4.- Declaró improbada la demanda reconvencional de anulabilidad por falta de consentimiento, daños y perjuicios.
Sentencia que apelada por HALCON S.R.L., a través de sus representantes legales Alex Osvaldo Céspedes Corban y Marlene Martínez Bertiz Blanco, dicho recurso fue resuelto por Auto de Vista Nº 274/2007 de 18 de junio de 2007, cursante de fs. 584 a 586, que confirmó íntegramente la sentencia recurrida, ocasionando que la empresa HALCON S.R.L., en tiempo oportuno interponga el recurso de casación de fs. 592 a 595 vta., resuelto por la Sala Civil Liquidadora mediante Auto Supremo No. 348/2012, de 30 de noviembre de 2012, de fs. 628 a630, que anuló el Auto de Vista recurrido y dispuso que el Tribunal de Alzada, pronuncie nueva Resolución resolviendo la apelación con la pertinencia establecida por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil
En cumplimiento de la señalada Resolución emanada por la Sala Civil Liquidadora de este Máximo Tribunal, la Sala Civil y Comercial Primera del Tribunal Departamental de Santa Cruz, pronunció el Auto de Vista No. 067/2013 de 25 de febrero de 2013, de fs. 640 a 642, que confirmó la sentencia apelada, resolución de Alzada que es impugnada por HALCON S.R.L. por intermedio de su representante legal y Gerente General Mario Eugenio Gioto, a través del recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 650-654, recurso que es motivo de autos.
Acusa que el Tribunal Ad quem vulneró lo dispuesto por los arts. 190, 236 y 237 del Código de Procedimiento Civil, debido a que omitió pronunciarse sobre todas las pretensiones deducidas en el recurso de apelación, sin referirse a que pruebas a parte de la letra de cambio acreditarían la existencia de la obligación, incumpliendo lo dispuesto por la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo mediante Auto Supremo Nº 348 de fecha 30/11/2012.
Acusa como otro vicio procesal el hecho de que la Resolución recurrida no hace mención al número de sentencia que se estaría confirmando.
Así mismo, acusa que la sentencia de primera instancia confunde al obligado a pagar, condenando al pago a Mario Eugenio Gioto como persona natural cuando la letra de cambio fue girada por “HALCON” S.R.L. persona jurídica.
Concluye solicitando se anule el Auto de Vista recurrido conforme dispone el art. 254 núm. 4) del Código de Procedimiento Civil
Acusa la violación, errónea interpretación y aplicación indebida de los arts. 541 del Código de Comercio y 554 inc. 1) del Código de Procedimiento Civil, debido a que el Auto de Vista por una parte reconoció que la letra de cambio Nº 018498 de fecha 30/06/1999 carecía de fuerza ejecutiva tal como lo reconoció el Auto de Vista 452/2005 dictado en el proceso ejecutivo; sin embargo y contradictoriamente le otorga validez al documento referido dentro de un proceso ordinario, cuando por mandato expreso del art. 541 del Código de Comercio la letra de cambio Nº 081498 de fecha 30/06/1999, cuestionada no produce efectos de letra de cambio, constituyéndose en un simple documento privado no reconocido, el cual para surtir efectos jurídicos debe estar respaldado con otras pruebas que ratifiquen o certifiquen la existencia y legalidad de la supuesta deuda, pero debiera ser dilucidado dentro de un proceso ordinario a efectos de demostrar el origen de la obligación ya que “HALCON” S.R.L. nunca tuvo obligación pecuniaria con la demandante.
Así mismo acusa que la letra de cambio no cumpliría con el numeral 3) del art. 541de Código de Comercio, debido a que no se sabe si la supuesta deuda es en dólares o bolivianos, motivo que genera la nulidad de dicho documento, como se dispuso en el Auto de Vista Nº 452/2005 dictado en el proceso ejecutivo.
Acusa asimismo, la vulneración y errónea interpretación del art. 554 inc. 1) del Código Civil, por falta de consentimiento, debido a que el recurrente en la fecha que se giró y acepto la letra de cambio (30 de julio de 1999), no se encontraba en Bolivia, siendo arbitrario e ilegal que los de Alzada emitan un criterio en base a una presunción en el sentido de que dicho documento pudo ser firmado antes del viaje, violando el principio a la seguridad jurídica consagrada en el art. 115 y 116 de la Constitución Política del Estado
Concluye solicitando se case el Auto de Vista recurrido, o en su caso se anule el proceso hasta el pronunciamiento de un nuevo Auto de Vista.
Respecto a la acusación de que el Tribunal de Alzada vulneró lo dispuesto por los arts. 190, 236 y 237 del Código de Procedimiento Civil, debido a que omitió pronunciarse sobre todas las pretensiones deducidas en el recurso de apelación, incumpliendo con lo dispuesto en el Auto Supremo dictado por la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia.
Respecto a este agravio reclamado, se advierte que el Tribunal Ad quem sí se pronunció de forma fundamentada y coherente refiriendo que:“si bien el Auto de Vista (dictado en proceso ejecutivo) le quito la calidad de título ejecutivo a la letra de cambio, pero no su validez para que en un proceso de conocimiento como el presente, se determine la existencia cierta de la obligación contraída en base a la letra de cambio”, de ahí que no resulta evidente el agravio acusado, motivo por el cual este Máximo Tribunal advierte que los de alzada en dicha labor no incurrieron en la infracción de lo establecido por los artículos acusados de infringidos en la forma acusada. Sin embargo si el recurrente consideraba que la respuesta esgrimida no era suficiente, tenía la facultad prevista por el art. 239 con relación al 196 núm. 2 del Código de Procedimiento Civil, siendo esta vía la adecuada para suplir la alegación aludida.
Respecto a la supuesta omisión en que incurrió el Tribunal de Alzada, porque no hizo referencia a ninguna otra prueba a parte de la letra de cambio para acreditar la existencia de la obligación y que la misma está impaga, realizando afirmaciones sin fundamentación de que el Juez de instancia valoró correctamente la prueba, de la lectura de la resolución recurrida se evidencia que el recurrente se limita a realizar dicha acusación genérica, sin hacer mención o referencia que prueba debió ser valorada y no fue objeto de pronunciamiento por los de instancia, careciendo de mérito dicha acusación.
Respecto a que la Resolución recurrida no hubiere hecho mención al número de sentencia que se estaría confirmando, dicho argumento carece de relevancia, sin embargo cabe aclarar que el Auto de Vista en el punto 5 del primer considerando, identifica plenamente la resolución que estaba siendo resuelta.
Respecto a los otros agravios acusados, siendo que los mismos hacen al fondo del recurso y al habérselos interpuesto también en el mismo corresponde su resolución a tiempo de resolver el fondo del recurso de casación.
Previamente corresponde precisar lo dispuesto en el Auto de Vista Nº 452/2005 dictado en proceso ejecutivo, refiere: “se llega a la conclusión que la acción ejecutiva referida, resulta inviable por falta de suma liquida exigible debidamente definida en la letra de cambio base de ejecución, al encontrarse expresada la suma ejecutada en dos monedas distintas, dólares americanos y bolivianos…salvando la vía ordinaria correspondiente para que las partes hagan valer sus derechos ante el juez llamado por ley”, (las negrillas no corresponden al texto original), es decir, si bien la resolución referida, le quito fuerza ejecutiva a la letra de cambio por la imprecisión en la moneda en que se encontraba la obligación, sin embargo, salvo el derecho de la parte a recurrir a un proceso ordinario como el presente, motivo por el cual no resulta evidente la supuesta contradicción en que hubieren incurrido los de instancia, en el que primero argumentaron que la letra de cambio carece de fuerza ejecutiva y contradictoriamente le otorgan validez en proceso ordinario, por consiguiente la vía ordinaria se encontraba expedita tal como lo entendió el Juez de la causa.
Dicho esto, corresponde precisar que, la letra de cambio es un título valor de carácter crediticio, formal, literal, completo, autónomo y abstracto que contiene una obligación de pagar o hacer pagar incondicionalmente una suma determinada, al vencimiento y en el lugar mencionado en el título.
El autor Carlos Gilberto Villegas, en su obra Manual de Títulos Valores, señala que la letra de cambio es un título valor abstracto, por el cual una persona, llamada "librador", da la orden a otra llamado "girado", de pagar incondicionalmente a una tercera persona, llamada "tomador o beneficiario", una suma determinada de dinero en el lugar y plazo que el documento indica.
En ese marco, el artículo 541 del Código de Comercio, precisa que la letra de cambio debe contener: 1) la mención de ser letra de cambio inserta en su texto; 2) el lugar, el día mes y año en que se expida; 3) la orden incondicional al girado de pagar una suma determinada de dinero; 4) el nombre de la persona a quien debe hacerse el pago; 5) el nombre del girado, dirección y lugar de pago; 6) fecha de pago o forma de vencimiento; 7) la firma del girador, seguida de su propio nombre y domicilio.
Es así que, en relación a aquellos requisitos cuyo incumplimiento acusa el recurrente, corresponde precisar que en cuanto a la determinación de la suma a ser pagada, requisito previsto por el inciso 3) del citado artículo 541 del Código de Comercio, éste dispone que en la letra de cambio debe hallarse incluida la orden de pagar una suma determinada de dinero, dejándose al libre albedrío de los intervinientes la moneda en la que debe ser pagada. Al respecto como señala el autor Jaime Ovando, en su obra Títulos Valores, señala: “…para representar la unidad monetaria (que no sea en bolivianos) se tiene que añadir la expresión del dinero en el que se compromete el pago. Por ello, en caso de que, por ejemplo, se tuviera que girar la letra en dólares americanos, en la parte superior derecha del formulario oficial, al lado o en la parte superior del signo Bs., deberá añadirse la abreviatura que hace referencia a esa moneda y continuar detallando el valor en números; asimismo en el espacio siguiente a la locución impresa: "la cantidad de", tiene que escribirse el importe en letras, concluyendo con la denominación de la divisa; el hecho de dejar intacta la palabra final bolivianos en el formulario impreso no determina la imprecisión ni de la suma ni de la moneda en que ella debe ser pagada”.de ahí que al haberse demandado el cumplimiento de la obligación pecuniaria no se puso en duda la validez de la letra de cambio, si no simplemente el valor consignado en el mismo, como refirió el Auto de Vista Nº 452/2005, dictado en el proceso ejecutivo, habiendo sido entendido así por el Juez de la causa, tomando en cuenta la literalidad del título valor, en el que se encontraba la acreencia asumida por el representante legal de HALCON S.R.L con la demandante, conforme dispone el art. 498 del Código de Comercio, al margen de que este hecho no fue debatido a tiempo de contestar la demanda bajo esos argumentos, sino simplemente respecto al monto consignado en dicha letra de cambio.
El requisito previsto por el inciso 5) del artículo 541 del Código de Comercio, referido al nombre del girado, dirección y lugar de pago, el doctrinario Donato en su libro “letra de cambio, pagaré, cheque”,señala:“…. es responsable una sociedad por la firma de pagares por su gerente………, si la firma del documento se encuentra asentado bajo el sello de una sociedad, ello significa que se actuó en su representación….”, asimismo citando a Mascheroni dice: “el administrador o el representante que de acuerdo al contrato o por disposición de la ley tenga la representación de la sociedad, obliga a ésta por todos los actos que no sean notoriamente extraños al objeto social….”.,por su parte el art. 548 del Código de Comercio dispone: (Responsabilidad del girador). “El girador es responsable de la aceptación y del pago de la letra. Toda cláusula que lo eximan de esta responsabilidad, se tendrá por no escrita”, de lo anterior se infiere que al haber sido demandada la empresa “HALCON” S.R.L. representada legalmente por su gerente Mario Eugenio Gioto, persona que giró y acepto la letra de cambio, firmando la misma en su calidad de Gerente de la empresa aludida, conforme sale de la letra de cambio de fs. 3, es quien en esa calidad debe hacerse responsable de la obligación asumida en dicho documento, así como los daños y perjuicios que emergen de la misma.
Por último, respecto a la vulneración del artículo 554-1) del Código Civil, debido a que en la fecha que se aceptó la letra de cambio (30/07/99), el recurrente no se encontraba en Bolivia, al respecto cabe hacer referencia a lo dispuesto en la segunda parte del art. 494 del Código de Comercio “…. si no se menciona la fecha o el lugar de creación del título, se tendrá como tales la fecha y el lugar de su entrega”,es decir si se deja en blanco la fecha en que la letra de cambio fue aceptada, se entiende por autorizado al tenedor para ponerla en cualquier momento antes del vencimiento de la misma, no gravitando este hecho sobre la procedencia de la ejecución cuando el recurrente no ha desconocido la autenticidad de su firma impresa en dicho documento, como ocurren en el caso de autos. Por consiguiente carece de relevancia que él recurrente aluda la falta de consentimiento en el llenado y colocado del monto en la letra de cambio por no encontrarse en Bolivia cuando el título valor ha sido girado y aceptado.
Por las razones expuestas y no siendo evidentes las violaciones acusadas, habiendo el Tribunal Ad quem aplicado correctamente la normativas acusadas de infringidas, corresponde fallar en la forma prevista por el 271-2) del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial, en aplicación de lo previsto por los artículos; 271-2) y 273del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma y recurso de casación en el fondo de fs. 650 a 654, interpuesto por Mario Eugenio Gioto representante legal y gerente general de la empresa HALCON S.R.L. Sin costas.
No se regula honorarios profesio nales por no existir respuesta al recurso.

References: Resolución 
 Resolución 
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 artículo 541
 artículo 541
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 artículo 554
 artículo 42