Source: https://www.revistac2.com/sobre-el-habito-de-preguntar/
Timestamp: 2018-11-21 08:31:22+00:00

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Sobre el hábito de preguntar - Revista C2
Es común que en el transcurso de un día, un individuo reciba información sobre distintos acontecimientos o noticias que provienen de periódicos, redes sociales, radio, tv y otros medios en línea.
Ante la variedad de temas, enfoques y formatos de presentación de los eventos, pocas veces el receptor o audiencia analiza el origen de la información, las fuentes, o credibilidad de los medios que la difunden. En este contexto, es común que surjan interpretaciones múltiples acerca de los hechos que se presentan y en particular sobre la intención de que algunos eventos emerjan y se remarquen en determinado momento. Por ejemplo, los resultados de PLANEA (Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes) reportan que alrededor de 960 mil alumnos del último año de bachillerato (de un universo de 1 millón 27 mil estudiantes evaluados) muestran serias deficiencias en la comprensión de lectura y en aplicación de operaciones aritméticas y de conceptos básicos de álgebra y geometría en la resolución de problemas. Así, este tipo de información da pauta para hablar sobre la formación académica de los maestros, la infraestructura de las escuelas, el currículum, el nivel socioeconómico de los estudiantes, etc.
¿Qué tipo de preguntas se incluyen en las evaluaciones? ¿Son éstas las apropiadas para evaluar el aprovechamiento de los estudiantes?
¿Cómo analizar esos datos o resultados y su relación con el sistema educativo y en general qué hacer con ese volumen cada vez más vasto de información? ¿Dónde o cuándo un individuo desarrolla recursos y estrategias que le permitan discriminar, sintetizar, analizar e interpretar tal información? ¿Cuál es el papel de las instituciones o sistemas de educación en la formación de individuos con una cultura científica que les permita comprender eventos cotidianos? ¿Son los contenidos disciplinarios que aparecen en las propuestas del currículum los que se deben estudiar hoy en día, por ejemplo hasta la educación preuniversitaria? ¿Qué escenarios de enseñanza se deben considerar para que el estudiante construya conocimiento disciplinar sólido y los aplique en la resolución de problemas? ¿Qué tipos de ajustes o cambios se deben plantear tanto en los contenidos disciplinarios como en las maneras de enseñarlos? La discusión de este tipo de preguntas se puede enmarcar en términos de señalar las oportunidades que la educación formal ofrece a los estudiantes no sólo en la construcción de conocimiento disciplinar (matemáticas, física, biología, artes, humanidades) y principios éticos; sino también en los procesos y formas de pensar que se privilegian en la educación de los individuos.
En la educación prevalece un modelo rígido que incluye listas extensas de contenidos sin explicitar las relaciones entre ellos u otras disciplinas.
En la educación prevalece un modelo rígido que incluye listas extensas de contenidos sin explicitar las relaciones entre ellos u otras disciplinas y los métodos de enseñanza son los mismos que se han aplicado desde hace mucho tiempo. En el estudio del álgebra y el cálculo en el nivel preuniversitario, es común que los estudiantes dediquen mucho tiempo al desarrollo de habilidades operativas que les permita resolver ecuaciones o calcular derivadas e integrales. En general, los estudiantes aprenden a operar expresiones algebraicas y resuelven ecuaciones y derivan e integran funciones; pero muestran serias dificultades cuando se les cuestiona sobre cómo se generan las ecuaciones y el significado de las raíces o de las derivadas o integrales. Hoy en día, con una aplicación que se instala en un teléfono inteligente, es posible, por medio de la cámara, señalar la expresión algebraica o función que se desea analizar o resolver y la aplicación inmediatamente proporciona no sólo la respuesta; sino los pasos para llegar a ella. De manera similar, en el estudio de la geometría, con el uso de tecnología digital, ahora se pueden construir modelos dinámicos de figuras geométricas y explorar resultados o teoremas y nuevas relaciones que dan cuenta del comportamiento de los elementos y atributos de esas figuras. ¿Es necesario que los estudiantes continúen resolviendo muchos ejercicios y memoricen definiciones, fórmulas y relaciones geométricas o deben enfocar la atención hacia la parte conceptual de las disciplinas y dejar que las herramientas realicen la parte operativa?
Los estudiantes utilizan las tecnologías digitales y el profesor no debe prohibir o restringir su uso, el reto ahora es mostrarles que pueden ser de gran ayuda en la construcción de conocimiento matemático y de otras disciplinas. Lo esencial en el proceso de comprender conceptos matemáticos y científicos no es que los estudiantes memoricen hechos, repitan definiciones o apliquen fórmulas o algoritmos; sino que desarrollen formas de pensar, recursos y estrategias que los lleven a encontrar el sentido de los conceptos y los apliquen en la resolución de problemas. Esto es, el foco central en las experiencias de aprendizaje debe ser en la construcción de las formas de pensamiento disciplinar, y el uso de tecnologías digitales representa una oportunidad para que el estudiante represente y explore ideas matemáticas en la resolución de problemas.
En las formas de razonamiento de las disciplinas se destacan los “hábitos” que aparecen consistentemente en los procesos de comprensión y desarrollo de conocimiento disciplinar. No importa el dominio o área de estudio, la búsqueda de patrones o invariantes es un “hábito” que predomina no sólo en el análisis de textos literarios o históricos, sino también en situaciones matemáticas. De la misma manera, la actividad de experimentar es esencial en todas las disciplinas. En matemáticas involucra obtener datos y contrastar resultados, variar parámetros y analizar comportamientos de un fenómeno que involucren números de magnitud pequeña y grande.
Promover y estimular el hábito de la elaboración de preguntas implica que el estudiante analice la información y se cuestione su origen.
Un principio transversal que estructura y permea el quehacer y desarrollo de las disciplinas y que puede orientar las experiencias de aprendizaje, es que el estudiante aprenda a FORMULAR preguntas. Promover y estimular el hábito de la elaboración de preguntas implica que el individuo o estudiante analice la información o situación y se pregunte o cuestione acerca de su origen y pertinencia. El cuestionamiento demanda que el individuo desarrolle un lenguaje que le permita expresar y defender sus ideas o puntos de vista. Es el vehículo para construir y sustentar argumentos e interactuar con sus compañeros y expertos sobre la importancia y significado del tema. ¿Cómo sabemos que ese evento, definición o relación es falsa o verdadera? ¿Cuál es la evidencia o explicación que la sustenta? ¿Posee alguna relación o conexión con otros eventos o conceptos? David Hackett Fisher en su libro Las falacias de los historiadores: hacia una lógica del pensamiento histórico afirma que las preguntas son las máquinas del intelecto –máquinas cerebrales que convierten la curiosidad en una búsqueda controlada. Postman y Weingartner (en el libro “la enseñanza como una actividad subversiva”) reconocen que el conocimiento se produce a partir de respuestas a preguntas y cuando los estudiantes han aprendido a formular preguntas, entonces han aprendido a aprender y nadie los detiene para seguir aprendiendo lo que necesiten o quieran conocer.
En un ámbito más amplio, la identificación y formulación de problemas o preguntas ha sido una fuente importante en el desarrollo de las disciplinas. Hilbert, en el Congreso Internacional de Matemáticas en Paris en 1900, presentó una lista de problemas que han inspirado el desarrollo de las matemáticas en diversas áreas. Esta tradición de plantear preguntas o problemas a la comunidad ha sido y continúa siendo esencial en los avances de las matemáticas y hace 15 años, el Instituto Clay de Matemáticas presentó los siete problemas del milenio que consideraba más importantes en la disciplina y asignó un premio de un millón de dólares a quien los resolviera.
Una buena pregunta puede generar otras preguntas y respuestas parciales; además, puede inspirar el estudio de otras áreas o campos de investigación como resultado de la búsqueda de respuestas y en ese camino pueden surgir formas creativas de solución. Esta actividad de preguntar que distingue a los humanos de otras especies se manifiesta desde temprana edad, cuando los niños con gestos y sonidos señalan objetos y demandan de sus padres información sobre ellos y acerca del medio que los rodea. Es decir, los humanos poseen una disposición genética hacia el desarrollo del conocimiento, la búsqueda de información, el cuestionamiento continuo y hacia la observación y el registro de regularidades o patrones. Esta actividad se manifiesta en términos de preguntas o dilemas y se refleja en la adquisición del lenguaje y los gestos que se muestran desde la niñez.
Formular una pregunta involucra y demanda que el individuo organice sus ideas alrededor de algo que no conoce y desea investigar. Por ejemplo, preguntas del tipo ¿por qué…? ¿qué pasa si…? o ¿cómo…? no pueden, en general responderse con hechos o datos establecidos, sino que requieren el uso de explicaciones y argumentos.
Niñas británicas de 4 años bombardean a sus madres con alrededor de 300 preguntas diarias.
Un estudio[1] reporta que niñas británicas de 4 años bombardean a sus madres con alrededor de 300 preguntas diarias (¿de qué están hechas las sombras?, ¿dónde termina el cielo?, ¿por qué el cielo es azul?, ¿cómo un pez respira bajo el agua?, ¿por qué tenemos que ir a la escuela?, ¿por qué estás tan vieja?, etc.); también se afirma que este instinto inquisitivo, decrece significativamente con la edad, ya que el ambiente familiar y escolar no valora o promueve el cuestionamiento. En el ambiente escolar se prioriza que el estudiante obtenga respuestas correctas y se penaliza cuando el estudiante responde de manera incorrecta las interrogantes planteadas por el maestro. Por ejemplo, un niño a los 9 años plantea alrededor de 144 preguntas al día, la mitad de lo que antes preguntaba. Las madres también reconocen que varias de las preguntas que sus hijos les plantean no las pueden responder y muchas veces recurren a “Google” para buscar respuestas. También se observa que los niños inicialmente preguntan por hechos específicos como el nombre de un objeto, pero rápidamente, después de un año y medio de edad, en sus preguntas demandan o buscan explicaciones de eventos o situaciones. El premio Nobel de física Isidor Isaac Rabi decía que de niño, cuando regresaba a casa de la escuela, su madre en lugar de preguntarle “¿aprendiste algo hoy?”, le preguntaba: “¿planteaste alguna buena pregunta hoy?”
Las preguntas son el vehículo para aprender conceptos, explorar lo desconocido y generar nuevas ideas. Son el medio para convertir la curiosidad en una búsqueda controlada o dirigida. En el desarrollo de la ciencia y la tecnología el planteamiento de preguntas es considerado como una herramienta indispensable. Los innovadores en distintos campos se distinguen no por buscar rápidamente una respuesta o solución correcta a un problema, sino por tratar de formular la siguiente pregunta e incluso considerar alternativas fuera del contexto.
Edwin Land. Se preguntó ¿por qué no podemos ver ahora las fotos que hemos tomado? e inventó la primera cámara fotográfica Polaroid.
Ante un mundo repleto de interrogantes, son de interés o destacan aquellas que nos permiten involucrarnos en una exploración y reflexión sistemática que conduzca a la comprensión de algún fenómeno o la obtención de un resultado o producto. Por ejemplo, el inventor Edwin Land, quien pasaba unas vacaciones con su familia en 1943, cuando su hija tomaba fotografías del viaje, le lanzó la pregunta: ¿por qué no podemos ver ahora las fotos que hemos tomado? Land, quien en esa época intentaba diseñar filtros de luz que permitieran reducir el impacto de los rayos que provenían de los automóviles, se tomó la pregunta en serio y lo llevó a diseñar la primera cámara instantánea Polaroid que permitía imprimir la foto en el momento. Para Land, la pregunta representó un reto y punto de partida que le permitió conectar el trabajo que desarrollaba en ese entonces, revisar las ideas existentes sobre el tema con otras preguntas (¿cómo se revelaban las películas fotográficas?) que le generaron resultados parciales y que eventualmente le ayudaron al diseño de la cámara.
Una característica notable y común que exhiben científicos y desarrolladores de artefactos es la capacidad para plantear o formular preguntas. ¿Por qué en las escuelas no se fomenta o promueve un ambiente que valore e incentive la formulación de preguntas por parte de los estudiantes? Las preguntas involucran un cuestionamiento continuo del estatus quo y a las estructuras que regulan los ambientes de aprendizaje y que muchas veces ofrecen resistencia al cambio y/o a la pérdida de autoridad. Aquí resulta esencial que las escuelas provean un ambiente que permita a los estudiantes valorar y desarrollar el hábito de formular distintos tipos de preguntas y la búsqueda de diferentes maneras de responderlas. Hoy en día, una idea o pregunta puede ser presentada a una comunidad amplia por medio de las redes sociales o en un video YouTube con la intención de que cualquier interesado en el tema contribuya en la solución. Esto es, existen los medios para que una pregunta inicial se comparta, refine, explore y se relacione con otras preguntas y resultados. Lo que interesa es que los estudiantes propongan y discutan preguntas abiertas que demanden una justificación o un argumento: ¿Por qué en un triángulo rectángulo se cumple el teorema de Pitágoras: “la suma de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa”?, o ¿por qué los elefantes son más longevos que los seres humanos? O preguntas que impliquen la búsqueda de un método para representar un fenómeno, o diseñar un instrumento, o sustentar una información: ¿cómo puedo utilizar el poder de las tecnologías digitales (teléfonos inteligentes, internet, enciclopedias en línea, etc.) para aprender matemáticas, física o biología? ¿Cómo construir un artefacto o aplicación que pueda dar cuenta del ritmo cardiaco, la respiración y la química sanguínea de un individuo desde tu teléfono móvil?, ¿cómo puedo inscribir un triángulo equilátero en un círculo dado? ¿Cómo puedo conocer y verificar la información y contexto alrededor de un evento o noticia? Este tipo de preguntas conducen a la obtención de datos o información, al planteamiento de algunas hipótesis o conjeturas y a la búsqueda de formas de sustentar, validar o rechazar tales hipótesis.
En general, un científico plantea interrogantes que le permiten estructurar y desarrollar su programa de investigación, un estudiante de doctorado le dedica un tiempo considerable a la formulación de las preguntas que estructuran y guían su investigación; un profesor, de cualquier nivel y disciplina, se plantea preguntas para seleccionar ejemplos, actividades de aprendizaje y una ruta de enseñanza. Así, los estudiantes deben conceptualizar el quehacer de las disciplinas y su aprendizaje como un conjunto de dilemas que tiene que comprender y resolver. Y en este proceso, las preguntas y la búsqueda continua de respuestas representa una oportunidad y el vehículo para desarrollar conocimiento disciplinar y formas de utilizarlo en la resolución de problemas.C2
[1]http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/9959026/Mothers-asked-nearly-300-questions-a-day-study-finds.html
MARIA DEL SOCORRO VALERO CÁZAREZ dice:
Interesantísimo su artículo Doctor. Ojalá y la Secretaría de Educación Pública considerara su contenido para una revisión de PLANEA, pues, en mi muy humilde opinión la SEP muestra una actitud esquizofrénica: por un lado habla de enseñanza constructivista y por el otro, en PLANEA solo incluye reactivos en donde el chico básicamente debe disponer de fluidez algorítmica.
Actualmente en la institución donde presto mis servicios hemos diseñado un estuche de prácticas para el curso de Cálculo Diferencial, basado en el uso de Arduino y NetLogo. Con él modelamos fenómenos con funciones polinomiales, periódicas y exponenciales.
Yolanda Verdugo Camacho dice:
Me parece muy interesante la lectura acerca de la importancia de las preguntas en el proceso de aprendizaje de las personas.
En lo particular, desde que ejerzo la docencia, he hablado a mis alumnos acerca de la importancia de preguntar lo que no entiendan o no sepan y de que equivocarse es parte del mismo aprendizaje, sin embargo, en la mayoría, aún persisten esos temores.
Esta lectura, definitivamente me estimula a buscar maneras de ayudar a vencer esos miedos, a buscar preguntas clave que despierten emociones y animen a la participación por medio de preguntas de parte de los alumnos.
SOLAR DE LA TORRE RUTH DIGNIDAD dice:
Es muy enriquecedor aprender a construir sus propios conocimientos a partir de saber escuchar a preguntas abiertas a respuestas propias de cada niño de acuerdo a su contexto real y fortalecer esas ideas.
8 febrero, 2017 a las 9:15 AM
¿formular preguntas es importante?
¿cual es el arte para formularlas?
8 febrero, 2017 a las 8:12 AM
Creo que las preguntas siempre son de vital importancia, ya que no debemos quedarnos con la duda, al igual enseñar a nuestros hijos a no hacerlo, ya que aveces el miedo a la burla nos limita, porque pensamos que nuestras preguntas son tontas. Solo hay que perder el miedo a preguntar.
7 febrero, 2017 a las 9:10 PM
El artículo me parece excelente, creo que es fundamental regresar a las preguntas para generar el conocimiento. Soy padre de familia y nuca me había hecho la pregunta ¿Por qué mis hijos preguntan tanto? Hoy entiendo que cuando uno es niño la curiosidad de saber es de suma importancia, pero también es cierto que como vamos creciendo el contexto nos vuelve cada vez más desinteresados en formular preguntas y los adultos no entendemos que es la mejor manera que tiene un individuo de aprender.
Guadalupe Alvarado dice:
6 febrero, 2017 a las 9:32 PM
Comparto el aporte que nos dan es decir enseñar a construir el conocimiento mediante las preguntas, los estudiantes quieren todo listo y así no aprenden significativamente ,gracias por el aporte.
5 febrero, 2017 a las 6:45 PM
buenas noches me pareció muy interesante sus aportaciones ya que es lo que actualmente nos involucramos desde el uso de la tics en nosotros mismos así como de nuestros alumnos y sobre todo de nuestros propios hijos
muy interesante la lectura sobre el hábito de preguntar. cómo dice la lectura desde niños preguntamos por naturaleza,somos muy curiosos, recuerdo a mi madre que me decía que yo era la más preguntona de todos mis hermanos, y que ella muchas veces no sabía que responderme, recuerdo también a mi hijo de pequeño agotarme con tantas preguntas, las cuales trataba de responder, preguntas a veces tan simples cómo: mamá ¿cómo se prende el foco?, ¿cómo pasa la luz a través de los cables?¿por qué no vemos el aire? preguntas que para responderlas tenía que investigar y si pues tenía muchas veces que recurrir a google. Nuestros estudiantes también nos preguntan pero si no sabemos las respuestas es importante también generar un ambiente de investigación, donde motivar y acompañar a los estudiantes a encontrar las respuestas. creo fomentamos muy poco o casi nada que los chicos pregunten, que cuestionen lo que se le enseña. Esta lectura me ha motivado a fomentar en mis estudiantes a realizar preguntas, de esta forma ellos se ven mas interesados y desarrollarán capacidades importantes como el del razonamiento, la búsqueda de estrategias y la argumentación al tratar de darle respuesta a sus preguntas. Aunque demanda tiempo creo que es más importante que desarrollen este hábito de hacer preguntas para generar en ellos su propio aprendizaje que simplemente realizar ejercicios algorítmicos y repetitivos que al final de cuentas no saben ni para que los resuelven.
5 febrero, 2017 a las 12:39 AM
Buenos días…. agradezco a Dios por la vida, por la capacidad que nos da para razonar, pensar, analizar y cuestionar acerca de nuestros actos… al leer este articulo recordé la gran responsabilidad que tengo ante una problemática en mi persona, en mi comunidad …y ante estas áreas de oportunidad me pregunto …..y tú ¿Qué estas haciendo?
4 febrero, 2017 a las 9:37 PM
Es muy interesante el poder mezclar como herramientas la tecnología y las preguntaste de interés, debido a que en la actualidad las apps se han convertido en algo muy practico pero hay que tener en cuenta que pueden generar preguntas que conllevan a un interés pero en ocasiones podrían ser un factor distractor,el docente debe poder manejar ambas herramientas para poder transmitirá un buen aprendizaje a los alumnos y así poder estimular el interés y/o curiosidad en cada asignatura presentada
Karen Sandu dice:
Dentro de los principales retos del educador es visualizar la tecnología como un aliado en el proceso de enseñanza y aprendizaje. En el cual, se debe enfocar en plantear situaciones que propicien el análisis de las situaciones cuya respecta concreta se pueda hallar haciendo uso de la tecnología.
Ya que, en ocasiones los alumnos no ven sentido práctico de aprender algoritmos o métodos para hallar soluciones, si ya existen apps que lo solucionan, es necesario que vean más allá de una simple respuesta (dato) es necesario que se cuestión el para qué, en que se aplicaría, tiene sentido en algún contexto, etc. E
Francisco Javier Barrón García dice:
4 febrero, 2017 a las 2:46 PM
Muy apreciable maestro e leido su articulo y estoy de acuerdo con lo que usted menciona las preguntas nos ayudan a saber que hemos aprendido o que no hemos aprendido, yo me inscribi en una Universidad pública del estado de Veracruz y cuando le hacíamos una pregunta a nuestro maestro de calculo de una variable nos decía que lo checamos en google, otro maestro de fisica solo daba la clase muy rápidamente y si entiendes bien le pregunte que de que libro me podría auxiliar para poder entender su clase no me pudo citar ninguno con el pretexto de de que todos los ejercicios que él desarrollaba eran de su invención otro más el preguntaba si había una duda de su clase pero cuando uno preguntaba decía que no odia dar respuesta ya que se atrasaría con su clase, otro mas al preguntarle algo sobre su materia te decía que estabas interrumpiendo y te sacaba de la clase, maestros soberbios,burócratas,parias, que casi me hacen odiar la universidad, por supuesto ya no estoy esa esa universidad actualmente no estudio es la forma más fácil de derrotar a un estudiante, muchos maestros comentan que los alumnos llegan a la universidad con muchas deficiencias y preguntó ¿ si se está conciente de eso porque no hacer algo ? en lugar de estropear la vida a los estudiantes y cuidado le caes mal a un maestro porque a pesar de que tengas los conocimientos suficientes para pasar los exámenes simplemente no pasas, qué sucedería si ustedes como maestros se enteran que sus hijos al efectuarse una pregunta a su maestro este le conteste checalo en google que harían ustedes como padres. bien por su articulo pero la vida real no se refleja en el
Mel Cuen dice:
3 febrero, 2017 a las 12:06 PM
El problema de la educación masiva (la escolarizada) es que los programas curriculares están tan apretados en tiempo y contenidos que NO DEJAN TIEMPO PARA PREGUNTAR, ni para contestar SERIAMENTE las preguntas SERIAS, y los “preguntones profesionales” quitan el tiempo, con la idea de ganar puntos extras por participación en clase. Las preguntas no se deberían hacer en clase, sino a través de plataformas dinámicas como AULA24HRS o similares, de tal manera de dar al instructor tiempo de comprender TODAS las preguntas, filtrarlas y las que traen consigo contenido epistemológico serio, profundizar para utilizarla como caso de estudio, si el tiempo lo permite, en clase, respondiéndola el grupo en su conjunto o desarrollarla como proyecto y si no a través de plataformas como la antes mencionada.
Me parece excelente este artículo, muchas gracias por compartir, espero el poder incentivar la acción de las preguntas a mis alumnos, para que aprendan a aprender.
Aaron Manriquez L.
Talpa dice:
2 febrero, 2017 a las 7:13 PM
Es un planteamiento intesante sobre la forma en que los seres humanos aprendemos a construir un conocimiento específico,es una enseñanza crítica y analítica; sin embargo en la educación tradicional el proceso de aprendizaje memorístico se basa en la acumulación de información, sin cuestionamiento, pues la falta de información y no la búsqueda significa bajo aprendizaje.
2 febrero, 2017 a las 10:22 AM
con respecto a las evaluaciosnes standarizadas como lo es la prueba PLANEA , seria lo descontextualizadas que estan en este caso los reactivos y como bien sabemos nuestro pais esta dividido en diferentes zonas geograficas , por lo que los contextos son totalmente diferentes desde las costumbres, tradiciones , religion y lenguas lo que hacen aun mas dificil lograr que un alumno que se encuentra en una ciudad y un alumno que se encuentra en la zona rural tengan las mismas oportunidades que van desde lo academico hasta lo social, por que la teoria nos dice una cosa pero la practica es totalmente diferente.
Abelhl37 dice:
2 febrero, 2017 a las 9:33 AM
El habito de preguntar nos ayuda a encontrar respuestas que deseamos, las preguntas pueden ser desde las mas inocentes como lo menciona el articulo en el cual menciona que los niños bombardean a las mamas con preguntas a diario para conocer todo lo que los rodea,como las preguntas de las hipótesis generadas por científicos e investigadores que ayudan a generar un nuevo aprendizaje, dentro del quehacer diario de la docencia es muy común el uso de cuestionamientos para el aprendizaje.
Lucero Gutiérrez dice:
A medida de que iba leyendo se me hacía cada vez más interesante, y es que es una realidad, pues desde que somos pequeños, como coloquialmente se dice “nos queremos comer el mundo”, nos hacemos muchas preguntas que nuestros padres y maestros en ocasiones se abstienen a responder o bien, nos orillan a dejar de cuestionarnos. En lo personal, considero que como docente en formación es necesario replantear la idea de lo que pregunto a mis alumnos, sobretodo tratar de resolver esas cuestiones o bien, investigar para dar una respuesta correcta, y que no dejen de hacerlas con el fin de que sigan ampliando su conocimiento. Los niños son curiosos y me parece que así como llevamos un niño dentro cuando crecemos, la curiosidad debe permanecer a lo largo de nuestra vida. ¡Muy buen artículo!
Aquiles Moctezuma Insaldo dice:
1 febrero, 2017 a las 2:25 PM
El documento, sobre el hábito de preguntar, me parece certero; trabajo como profesor de la asignatura de matemáticas para TI y me es complicado entender el porqué los alumnos de nivel universitario, no pueden resolver problemas de cálculo, de ecuaciones diferenciales o de matemáticas discretas. El uso de las tecnologías y de las aplicaciones para la solución de problemas no me es demasiado común, pero por la experiencia del autor, me indica a permitir el uso de esas herramientas y desde luego aprender a utilizarlas para poder enseñar.
La dificultad de entender las preguntas de los educandos, es compleja, existen ocasiones en que el alumno no puede formular la pregunta y trato de responder, sin saber si mi respuesta, responde a la interrogante que él me plantea.
Mirna Portilla Jimenez dice:
31 enero, 2017 a las 10:01 PM
Buenas noches es importante no perder de vista que el deseo de conocer nos obliga a investigar en los diversos medios que tenemos a nuestro alcance , en muchas ocasiones nos dirigimos a diferentes medios ya sean digitales o impresos, así como nos acercarnos a personas (profesores, especialistas, familiares.
Según sea nuestra necesidad de saber sera nuestro interés en indagar y tomar toda la información necesaria para satisfacer nuestra curiosidad sobre el tema de nuestra elección , generandonos alrededor de las primeras respuestas mas dudas o encontrando en la primer investigación lo necesario para satisfacer nuestra curiosidad o por lo tanto mas preguntas, creando un sistema constante que puede concluir cuando dicha necesidad se vea satisfecha.
Aunque cabe mencionar que es un factor motivante o desmotivante para continuar el ciclo de preguntas, el modo y la forma en que se presenta la información y como abarca el tema cada medio informativo.
Gerardo Celis González dice:
Se describe muy bien como desde niños nos reprimen al preguntar y por ello dejamos de hacerlo, pero es muy importante para el estudio de cualquier ciencia.
31 enero, 2017 a las 12:59 PM
Si partimos de la idea que el conocimiento humano se gestó en contextos no escolares, es decir no se produjo el saber en la misma manera en que se enseña en las aulas, lo más seguro es que se haya generado conocimiento en torno a una pregunta, tal como lo expresa el artículo; continuamente se puede observar en las aulas que los contenidos o unidades temáticas carecen de sentido y significado para los estudiantes, ya que estas arriban al espacio áulico desvinculadas del contexto donde se generaron, pero más importante aún de las prácticas que estuvieron en juego y que hicieron posible la generación de dicho conocimiento.
Bajo este enfoque, los diseños de clase se deberían enfocar no en la resolución de dudas, si no en la indagación, profundización y problematización del conocimiento, lo que hace inminente que se genere un espacio donde se puedan resignificar los conocimientos a partir de su uso.
31 enero, 2017 a las 11:59 AM
Excelente articulo,el preguntar conlleva aparte de la curiosidad,cierto conocimiento sobre el tema,generalmente tenemos ciertas hipótesis,las cuales queremos comprobar o replantear.
31 enero, 2017 a las 11:55 AM
El deseo de conocer nos obliga a indagar, en muchas ocasiones nos dirigimos a diferentes medios (programas de tv., sitios web, vídeos, blogs, etc. ) personas (profesores, especialistas, familiares y amigos)o bien textos escritos,los cuales consideramos nos proporcionaran aquella información que deseamos.
Según sea nuestra necesidad de saber sera nuestro interés en indagar mas allá de la primera respuesta, generandonos alrededor de las primeras respuestas mas dudas y por lo tanto mas preguntas, creando un sistema constante que puede concluir cuando dicha necesidad se vea satisfecha.
Aunque cabe mencionar que es un factor motivante o desmotivante para continuar el ciclo de preguntas, el modo y la forma.
31 enero, 2017 a las 11:05 AM
La consolidación de una buena interrogante/pregunta nace de la buena disposición del docente/estudiante por aceptar que no todo tiene una explicación narrativa. Los docentes/estudiantes han crecido con la obligación académica de “creer” en el discurso lectivo y no cuestionar la razón de ser de esa explicación. El problema no se encuentra en la formulación y comparación de preguntas, sino más bien en la apertura de espacios de discusión. Un espacio en el cual el docente no se siente atacado ni ofendido y donde el estudiante comprende que su incomodidad nace del deseo de aprender significativamente. Auto crítica: ¿Tendrá razón el autor?¿Puedo cambiar mi rol en el aula? ¿Mis estudiantes tienen espacios de discusión apropiados? ¿Cuáles modificaciones puede realizar?
30 enero, 2017 a las 8:56 PM
Muy buenas noches en este curso, relacionado al hábito de la lectura es muy importante por que que a travez de ella mejoramos nuestro conocimiento, el mismo que nos facilita un mejor desenbolvimiento en la comunicación y por ende el planteamiento de preguntas para conocer mas de esos temas.
30 enero, 2017 a las 8:12 PM
Muy completo el escrito, pero hablando de preguntas, me surge, al menos, una pregunta: ¿Cómo diseñar instrumentos para evaluar las preguntas? Debido a que a los profesores se les clasifica si sus estudiantes obtienen buenos resultados en las pruebas estandarizadas y toda la atención se centra en ello (hasta los estímulos al plantel). Entonces, ¿la forma de evaluarlos es inconsistente con la forma de dar la cátedra de acuerdo al currículo?
Una parte nos habla de las tecnologías que nos ayudan a entender o resolver Algún problema, nos dice que el profesor no nos debe prohibir, estoy de acuerdo pero ahora es tan fácil así, la mayoría ya nisiquiera se es fuerza en poder resolverlo piensa que solo con una app piensan solucionarlo, opino que deberían de enseñarnos a utilizarlos mejor en algun caso extremo, también nos hablan de la importancia del preguntar, es algo que a muchos nos da miedo y que por ello recurrimos a Google por miedo a equivocarnos o a responder algo mal, pero nunca nos hemos puesto a pensar y qué tal si nuestra pregunta es “la del millón” algunos aún no sabemos el poder que tenemos al preguntar, algunos maestros (no todos), prefieren que los niños ya no pregunten y no insisten, tal vez sea porque ellos también tienen miedo a no tener la respuesta y no está mal, creo que si nos interesa saber la respuesta haremos lo posible por obtenerla, por conocer mal de algún tema…
Espero no se tome e mal… ESTAMOS PREPARADOS A RECIBIR E INTERPRETAR LAS PREGUNTAS DE NUESTROS ESTUDIANTES…??? QUE HACEMOS EN ESTOS CASOS…??? LES BRINDAMOS LA IMPORTANCIA Y EL TIEMPO DEBIDOS…??? uPS, hice preguntas…!!!nosotros los profesores debemos de estar preparados para recibir las inquietudes y preguntas de nuestros estudiantes SIN TACHARLOS, ayudándolo en la formulación de las preguntas e interpretar lo que realmente han preguntado. me parece que para esto se requiere el haber desarrollado con el estudiante un vinculo de CONFIANZA lo que le da la libertad para preguntar, MOTIVARLO con comentarios positivos sobre su participación activa en pro de comprender mejor la clase y HABER DESARROLLADO EN SI MISMO (en nosotros mismos)el hacernos preguntas tanto en el hábito pedagógico como en todo lo que vivimos y experimentamos. de hecho, ayuda a que se animen a hacer preguntas las demostraciones matematicas de formulas en las diversas áreas de ciencias y matemáticas y los métodos inductivos y deductivos (y otros) utilizados en el desarrollo del razonamiento matemático…EL PROBLEMA radica ea que en muchas (casi todas) las instituciones educativas de mi país se pone los contenidos por encima de las capacidades y se nos exige terminar los contenidos programados (que muchas veces son demasiados)lo que nos restringe el tiempo para desarrollar el análisis, la reflexión y la búsqueda de nuevas formas y métodos para resolver problemas.
Otra cosa con la que debemos luchar es contra las etiquetas autoimpuestas por los estudiantes a ellos mismos sobre su capacidad matemática, por decirlo de alguna manera. Con respecto al uso de la tecnologia estoy de acuerdo con algunas reservas… los estudiantes lo que buscan es APROBAR EL CURSO y se preocupan menos en APRENDER , HACEN UN ESFUERZO MÍNIMO PARA DEDICAR EL TIEMPO SOBRANTE EN OTRAS ACTIVIDADES RELACIONADAS A SUM MUNDO DE ACUERDO A SU EDAD, POR ESO NUESTRAS CLASES DEBEN ENAMORAR Y MANTENER LA ATENCIÓN DE LOS ESTUDIANTES, DEBE SER participativa EN LA RESOLUCION DE PROBLEMAS TANTO CUANDO SE DESARROLLAN EN CLASE COMO CUANDO TRABAJAN EN GRUPO O DE MANERA PERSONAL…
Recuerdo haber visto una película: APOLO XIII, donde tanto los astronautas y los de la NASA en tierra tienen que prescindir de la tecnologia para resolver los problemas que se presentaban, y lo hicieron en base a CREATIVIDAD, EXPERIENCIA Y EL HABER DESARROLLADO OTRAS HABILIDADES tanto sociales como actitudinales y cognitivas, entonces, DEBEMOS PERMITIR EL USO DE LA TECNOLOGIA EN EL AULA??? Creo que si, pero luego de haber invertido tiempo en el desarrollo de sus capacidades con las herramientas que cuenta el ser humano, sus habilidades psicomotoras, intelectuales reflexivas y analiticas, además de las sociales.
Debemos motivar el desarrollo de una ACTITUD ADECUADA PARA EL APRENDIZAJE, EN OTRAS PALABRAS, HACER QUE EL ESTUDIANTE QUIERA APRENDER MÁS. ESTO HARÁ QUE SE CONVIERTA EN UNA PERSONA PERSEVERANTE QUE BUSCARÁ RESOLVER SUS DUDAS Y SIEMPRE AVANZAR.
Nos planteamos objetivos, adquirimos conocimientos ,desarrollamos capacidades. nos dicen el QUÉ, EL PARA QUÉ, EL PORQUÉ, PERO NO EL COMO… ESA RESPONSABILIDAD RECAE EN NOSOTROS y espero esta capacitación sirva para mejorar nuestro desempeño docente y compartir experiencias significativas que nos sirva en nuestra hermosa labor de EDUCADORES…
Me parece muy interesante la lectura , considero que el habito de preguntar es bastante funcional en el proceso del aprendizaje , desgraciadamente los contextos educativos juegan un papel muy importante durante el desarrollo de el proceso del aprendizaje, en el caso del nivel medio como es mi caso nos encontramos con casos donde el alumno no lee mucho menos que pregunte, y es muy cierto que el conocimiento adquirido atraves de interrogantes permite que el estudiante le encuentre sentido el por que asiste a un centro educativo.En lo personal esta lectura me permite ver un panorama mas claro ya que es un buen complemento para mis actividades dentro del aula
30 enero, 2017 a las 2:08 PM
Indudablemente, quien pregunta tiene interés por aprender. Pero el tema también tiene que ver con qué pregunta. Saber preguntar no es fácil si no se tiene conocimiento sobre el tema que se trata. El que tiene mejores conocimientos sobre el tema, hará mejores preguntas que impliquen la investigación.
jorge galmiche frias dice:
30 enero, 2017 a las 9:17 AM
realizar preguntas es un habito que todos debemos poner en practica ya que saber, que preguntar, cuando preguntar y como preguntar es de gran importancia. muchas veces después de tener la oportunidad nos damos cuenta y asta nos decimos no pregunte tal cosa.
31 mayo, 2016 a las 2:47 PM
Mi reconocimiento al artículo que me mueve a seguir fomentando en mis alumnos de secundaria continúen cuestionando todo concepto o tema que no entiendan y busquen relacionarlo con su entorno inmediato y así cobre sentido las actividades que realicen. Así mismo fomentar el uso de la tecnología en el desarrollo de las actividades cotidianas. Gracias.
IRMA ESTHER AGUILAR CUEVAS dice:
29 mayo, 2016 a las 7:35 AM
Muy interesante la lectura, considero que es importante plantear preguntas sobre algo que nos interesa conocer y no entendemos.
Tengo la costumbre de cuestionar siempre en mi trabajo, en la escuela, en la vida cotidiana y he sido seriamente criticada por plantear preguntas.
Me siento identificada con la lectura porque al fin entiendo que quien no pregunta, no aprende.
Irma E. Aguilar c.
28 mayo, 2016 a las 6:20 AM
Fue muy interesante leer este artículo pues me concientizo sobre la importancia de incentivar en los estudiantes el hábito de formular preguntas.
El mayor obstáculo, para su aprendizaje, que he observado en los estudiantes, y que se ha agudizado últimamente, es su gran apatía, y contra ésta, la curiosidad, pues no hay progreso alguno que no se deba a la curiosidad, y creo que una forma de excitar esta curiosidad es a través del hábito o la costumbre de formular preguntas.
La duda razonable es otra forma de incentivar el hábito de formular preguntas, hacer que los estudiantes duden de todo aquello que les enseña el profesor para que no acepten todo lo que se les diga como si fuera un dogma. Al dudar se cuestiona, y al cuestionarse se busca respuestas lo que implica obtener conocimiento. Hacer que el alumnos piense, examine, investigue si lo que se le enseña o ha enseñado es cierto. Hacer que duden de todo aquello que no comprendar o conozcan por ellos mismos.
En cuanto a algunos puntos del artículo:
1. Creo que si es necesario que resuelvan muchos problemas y ejercicios pero después de haber comprendido las definciones, teoremas, relaciones, etc., entre los objetos matemáticos.
2. Dice el artículo “… enfocar la atención hacia la parte conceptual de las disciplinar y dejar que las herramientas realicen la parte operativa…”. Creo que entre ellas debe ir la parte operativa por parte del estudiante para después confiar en las herramietas o instrumentos que pueden realizar esa parte operativa.
3. No es que prohibamos o restrijamos el uso de la tecnología, sino su abuso, ya que atrofia sus neuronas, pues ya no quieren tomarse la molestia de hacer mentalmente una operación como 1-2, pues inmediatamente sacan su calculadora.
4. Creo que no es difícil promover el hábito de que los estudiantes formulen preguntas, es sólo cuentión de que los profesores nos concienticemos de la importancia, beneficios e impicaciones que estos conlleva, y empecemos a mostrarle a los alumnos como se hace, en que se deben fijar, como deben analizar, etc. y hacer que esto de vuelva una costumbre.
Ramón Zelarayán dice:
27 mayo, 2016 a las 5:43 PM
Pienso que la inclinación a detenernos a plantear preguntas es genético o incrementado por el medio, pero la tarea principal del educador es Motivar al alumno para que se interese espontáneamente en un tema.
La capacidad de Formulación de Preguntas es fundamental en el primer paso del estudio científico: ¿porqué sucede un fenómeno?, para luego transitar el segundo paso: repetir el fenómeno bajo condiciones controladas, obteniendo datos, que en el tercer paso nos llevará a formular una Ley en función de los datos obtenidos en el paso anterior.
ADRIANA DEL CARMEN LOPEZ VALENCIA dice:
Está muy interesante la lectura “sobre el hábito de preguntar¨. lo que debe de hacer el profesor es permitirle al alumno que realice preguntas, que demuestre curiosidad del tema. pero, en la actualidad lo que se hace es que inhibir al estudiante para que no genere nuevas preguntas; pues la respuesta más común es decirle es que así lo dice el libro, así está escrito o aveces se ignora al alumno y hacer de cuenta que no dijo nada. No se debe temer cuando un niño, adolescente, joven realice una pregunta, si en caso no se conoce la respuesta en el momento que el educando realice la pregunta, se debe de decirle que ambos investigaran para encontrar respuesta a la pregunta realizada. como bien se sabe, nadie nace sabiendo si no se va aprendiendo a través del camino y tampoco el catedrático es un sabelotodo. Para concluir, se debe enseñar al alumno ser una persona analítica, reflexiva y critica, pero esa critica que sea constructiva.
Otoniel Gazga dice:
Muy interesante la idea de plantearse preguntas para llegar a una acertada conclusión, sin embargo, ¿Cómo hacer que los estudiantes tengan esa necesidad de cuestionarse y sean además tangibles?.
Considero que la duda es la madre de toda investigación, si generamos dudas a nuestros alumnos podrán inferir sobre cierta temática.
Saul Garcia Lopez dice:
¿Cuándo a un pequeño genera una y otra pregunta? -Digo es “Loro”. Preguntan con un gran sentido común, y que posteriormente generará, en sus años de educación básica, pero hay problemas si el docente(s) de diversos niveles ,no explotan este recurso e incluso lo limitan ,porque no visualizan a este pequeño “loro”, donde el ya sabe, leer, escribir, dibujar interpretar su medio que lo rodea, si encontramos a este docente(s)que permite, el preguntar ¿Por qué?, entonces el pequeño(a),tiene motivación y su escenario es modificado, en caso contrario es bloqueado desde un punto cognitivo, pero tiene que reforzarlo quiénes sus padres, para continuar por este camino de generar preguntas así ayudarlos. En educación básica se pierde un porcentaje importante de estos pequeños(a)con un potencial, gracias a una educación standar, hay un porcentaje de docentes preocupados en la enseñanza, así como los aprendizajes a sus alumnos, existen pormenores cargas administrativas innecesarias para el docente en su práctica diaria, él tiene que generar ambientes de aprendizaje favorables a estos pequeños, analizar los contextos socioeconómicos ,culturales e históricos es muy importante, así generar un planeación acorde a cada contexto social de nuestros país importante. Hay un examen estandarizado PLANEA en educación básica que en su momento fue un muestreo cuál fue su objetivo que los logros de aprendizaje son mínimos ,que debemos hacer un análisis comparativo, donde estamos ,como estamos trabajando los contenidos su transversalidad,que necesitamos reducción de alumnos x grupo así, trabajar en comunidades de aprendizaje, dar herramientas útiles a todos los docentes, eliminar cargas administrativas
Miguel Rodríguez Ruiz dice:
26 mayo, 2016 a las 6:16 PM
Si bien es importante priorizar el razonamiento en la solución de problemas matemáticos; el dominio de la aritmética, el álgebra, el cálculo o cualquier algoritmo necesario para la resolución de los mismos; es innegable. El dominio de estas herramientas debe ser parte fundamental del estudio de la matemática.
Como cuando en algún simposium se pretendió suprimir el estudio de la geometría euclidiana en la currícula actual, no fueron pocas las voces que se elevaron mencionando “por los menos Euclides”, dejando constancia de que las bases en el aprendizaje se deben dominar.
Sofia de la Peña dice:
26 mayo, 2016 a las 2:38 PM
Es muy interesante lo que plantea en este articulo, ya que realmente es cierto que cuando uno requiere de alguna alguna respuesta a la pregunta es necesario a veces hacer mas preguntas las cuales nos ayudaran a tener una mejor visión de lo que se plantea originalmente
Tomas Couoh dice:
24 mayo, 2016 a las 9:23 PM
Las formas de enseñanza con ejercicios (operativa), han dejado un vacío en las preguntas ya que se enfocan a aprender (practicar) a lo que esta hecho y no a analizar lo que puede suceder y el que hacer con lo existente. En mi opinión, se debe cambiar la forma de aprender a partir de los conceptos y sus aplicaciones sin dar tanta importancia a la parte operativa que se puede automatizar con las tecnologías de información.
23 mayo, 2016 a las 3:02 PM
Demasiada información, de valor muy interesante, es cierto, yo el tiempo que llevo como estudiante jamás me he propuesto el conjeturar preguntar coherentes y explícitas. Gracias ahora comenzaré a hacerlo, se que no es fácil pero podré, gracias por la información.
El desconocimiento de algo, presentado mediante una pregunta nos lleva a buscar una respuesta generando con ello un conocimiento o reafirmación del mismo. me gusta el articulo, pues en mi opinión, la Adeversidad nos hace mas fuertes y las presguntas generan conocimiento.
María de la Cruz Gómez Torres dice:
Que estupendo es conocer sobre ¿qué preguntar?, ¿cómo preguntar? y sobre todo dejar la libre participación del estudiante a través de preguntas, buscando ampliar su conocimiento. Nosotros como docentes y guías del mismo, tener la humildad de reconocer cuando no sabemos responder, más sin embargo asumir la responsabilidad de investigar para dar una respuesta correcta.
Elizabeth Reynaga dice:
18 enero, 2016 a las 9:50 AM
Me pareció muy interesante el artículo, quizá deberíamos seguir intentando resolver las respuestas a tantas preguntas que tenemos, así invertiríamos más tiempo en leer sobre temas diversos y aprenderíamos cada día más y seríamos ricos culturalmente. Por otro lado, estoy de acuerdo con que las tecnologías nos ayuden, pero si debemos conocer los principios básicos de “aquel problema de matemáticas que nos resolvió el teléfono”, porque creo que nuestros jóvenes no están siendo bien orientados en esta dirección, es una lástima y las nuevas generaciones en su mayoría se están convirtiendo en autómatas.

References: resolución 
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