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Reparación integradora para niños, niñas y jóvenes víctimas de reclutamiento ilícito en Colombia - PDF
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Felipe Macías Henríquez
3 colombia Reparación integradora para niños, niñas y jóvenes víctimas de reclutamiento ilícito en Colombia Octubre 2014 Cristián Correa, Ana María Jiménez, Virginie Ladisch, Gustavo Salazar
4 Centro Internacional para Reparación integradora Agradecimientos El Centro Internacional para (ICTJ) reconoce la importante contribución a este estudio de los niños, niñas y jóvenes que participaron en este proceso de investigación, quienes compartieron sus opiniones, preocupaciones y propuestas sobre el tema de la reparación integral a las víctimas de reclutamiento ilícito. Agradecemos también el apoyo de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO), la Asociación para la Investigación Social Participativa-Taller de Vida y a Mercy Corps. Igualmente, agradecemos a todos aquellos que de diversas formas contribuyeron a esta iniciativa. Este estudio no hubiera sido posible sin la buena disposición y colaboración de las entidades estatales responsables del restablecimiento de derechos y la reparación de los niños y niñas desvinculados del conflicto, en particular el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas y la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR). Sobre el ICTJ El ICTJ trabaja para remediar y prevenir las violaciones más graves de derechos humanos, con el propósito de enfrentar los legados de atrocidades o abusos masivos. El ICTJ busca soluciones holísticas para promover la rendición de cuentas y crear sociedades más justas y pacíficas. Sobre los autores Cristián Correa es abogado con experiencia en la definición e implementación de políticas de reparación para violaciones masivas de los derechos humanos del ICTJ. Desde el año 2007 se desempeña como asociado senior de dicho Centro, en donde ha prestado asesoría en diferentes países, tales como Perú, Costa de Marfil, Sierra Leona, Kenia, Colombia, Nepal y Timor Oriental. Fue secretario jurídico de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura de Chile, y luego trabajó en el Ministerio del Interior y más tarde en la Presidencia de la República coordinando la implementación de las medidas de reparación recomendadas por aquella. Ana María Jiménez es abogada de la Universidad Externado de Colombia. Ha sido consultora de la GIZ, War Child Holanda, la Defensoría del Pueblo de Colombia y el ICTJ en temas de niñez y conflicto armado. Durante seis años fue coordinadora de la Secretaría técnica de la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia y delegada ante el Equipo especial de país de la Resolución 1612 sobre niñez y conflicto armado. Ha sido consultora de la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), War Child Holanda, la Defensoría del Pueblo de Colombia y el ICTJ en temas de niñez y conflicto armado. Virginie Ladisch dirige el trabajo del ICTJ en el ámbito de la infancia y la justicia transicional. Ha prestado apoyo técnico sobre cómo incorporar a los jóvenes en los procesos de justicia transicional en varios países. Desde su incorporación al ICTJ en 2006 y hasta 2009 Virginie trabajó en la Unidad de Justicia Reparativa y dirigió los programas de Chipre y Turquía. Previamente, Virginie recibió la beca Thomas J. Watson Fellowship para la investigación independiente, durante la cual realizó un extensivo trabajo de campo sobre comisiones de la verdad y reconciliación en Suráfrica y Guatemala. Gustavo Salazar es abogado y trabajó entre 2012 y 2014 como Coordinador Programático y asesor senior del ICTJ Oficina Colombia. Actualmente trabaja como profesor de la Universidad Javeriana, en donde ha enseñado durante más de once años. Igualmente se desempeñó como miembro del equipo jurídico del Comité Internacional de la Cruz Roja para América Latina durante 2007 y 2008, y como consultor para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Banco Interamericano de Desarrollo y el programa de acceso a la justicia de la Agencia de los Estados Unidas para el Desarrollo Internacional en proyectos relacionados con violencia urbana, resolución de conflictos, violencia escolar y convivencia ciudadana Centro Internacional para. Todos los derechos reservados. No se puede reproducir ninguna parte de este documento, almacenar en un sistema de recuperación o transmitir ninguna parte de esta publicación, por ningún medio, ya sea electrónico, mecánico, fotocopia, grabación u otro, sin el pleno reconocimiento de la propiedad intelectual. ii
5 Reparación integradora Centro Internacional para Contenidos Resumen Ejecutivo Introducción Panorama del reclutamiento ilícito en Colombia... 8 Contexto... 8 Impactos del reclutamiento ilícito a. Pérdida de oportunidades para el desarrollo físico, intelectual, emocional y social b. Impactos psicosociales c. Dimensión de género d. Imaginario social sobre los niños y niñas desvinculados del conflicto armado Ambigüedades e insuficiencia de la respuesta estatal...20 Revisión de algunos contenidos de la política de reintegración a. Oferta educativa b. Inserción económica y social c. Sentido de agencia y participación d. Implementación de un enfoque de género e. La ausencia de un enfoque comunitario Hacia un nuevo imaginario social: Sujetos de derechos y responsabilidades...31 Reparación integradora Planes Individuales de Reparación e Integración a. Desarrollo de un proyecto personal y económicamente sustentable b. Oferta educativa c. Perspectiva de Género d. Derechos y responsabilidades en relación con los hechos violentos e. Dimensiones comunitarias y sociales de la reintegración Diseño institucional para una reparación integradora Conclusión...43 Recomendaciones Bibliografía consultada y de referencia...47 iii
6 Centro Internacional para Reparación integradora GLOSARIO DE SIGLAS ACIN ACR AUC BACRIM CCJ COALICO CODA ELN FARC-EP GMH ICBF ICETEX ICTJ ONG ONU SENA Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca Agencia Colombiana para la Reintegración Autodefensas Unidas de Colombia Bandas criminales emergentes Comisión Colombiana de Juristas Coalición contra la Vinculación de Niños, Niñas y Jóvenes al Conflicto Armado en Colombia Certificación del Comité para la Dejación de Armas Ejército de Liberación Nacional Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo Grupo de Memoria Histórica del Centro Nacional de Memoria Histórica Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Instituto colombiano de crédito educativo y estudios técnicos en el exterior Centro Internacional para Organización no-gubernamental Organización de las Naciones Unidas Servicio Nacional de Aprendizaje iv
7 Resumen Ejecutivo Este informe presenta para la discusión una nueva perspectiva para guiar la reparación y reintegración de los niños, niñas y jóvenes victimas de reclutamiento ilícito. A partir de la observación del estado actual de implementación del programa de reparaciones para las víctimas del conflicto armado en Colombia, especialmente para los niños y niñas desvinculados, y considerando las lecciones que se derivan de las experiencias de reintegración desarrolladas en Colombia y en otros países, concluimos que es necesario repensar cómo se perciben, desde la institucionalidad, al niño y niña excombatiente. En lugar de reducir el análisis a lecturas dicotómicas que lleven a entenderlos como víctimas pasivas o como victimarios, se propone adoptar una visión de ellos como ciudadanos en formación, con derechos y responsabilidades. La propuesta que aquí se presenta parte de un enfoque de reparación que incorpora la capacidad de responder a los desafíos de integración social de los jóvenes y que reivindique su dignidad y [les permita] asumir su plena ciudadanía 1. Un programa de reparación integradora debe tener como objetivo fortalecer su capacidad de agencia con miras a lograr un efectivo proceso de integración en el marco de una paz sostenible. Responder a la pregunta de cómo reparar a los jóvenes que han sido objeto de reclutamiento ilícito exige observar los diferentes impactos que éste ha tenido en ellos. Ello implica examinar los factores de riesgo, las múltiples causas y condiciones que dieron lugar al reclutamiento como posibles situaciones de vulneración de derechos; su situación durante el período de reclutamiento; y las alternativas que se ofrecen luego de la desvinculación. Es a través de la comprensión de estas situaciones e impactos que debiera responderse a este tipo de violación de derechos. Hay cuatro impactos que son relevantes para programas de reparación: la pérdida de oportunidades; el impacto psicológico; el impacto específico para niñas y mujeres jóvenes; y el impacto social y comunitario que viven los jóvenes desvinculados consecuencia de cómo la sociedad entiende el reclutamiento. Por la pérdida de oportunidades los niños, niñas y jóvenes desvinculados enfrentan serias barreras para su participación social, para actuar de manera independiente y construir su proyecto de vida 2. A nivel psicológico, la experiencia del reclutamiento puede contribuir a trastocar valores que son la base del reconocimiento de la dignidad humana, como el respeto por los otros y por sí mismos, así como nociones sobre el bien y el mal 3. Al mismo tiempo, es importante resaltar que la experiencia de vinculación a grupos armados puede ser diferente en los jóvenes y, si bien puede dejar graves secuelas, no en todos la experiencia de la vinculación al grupo armado y la experiencia de la guerra tienen ese efecto traumático 4. Las niñas y adolescentes, 1 OACNUDH, Convención sobre los Derechos del Niño, artículo 2. 2 Defensoría del Pueblo y UNICEF, Caracterización de los niños, niñas y adolescentes desvinculados de los grupos armados ilegales. 3 Al respecto el Grupo de Memoria Histórica (GMH) señaló en su informe Basta Ya!: es menester señalar que la muerte de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, así como la destrucción de sus referentes y expectativas de vida y de sus espacios de formación y socialización, tienen relación con un asunto de mayor alcance: la estructuración tanto de la identidad y de la vida cotidiana de una sociedad, como de los procesos de aprendizaje social o de repetición de contextos de muerte y guerra (p. 321). 4 Salazar y Salcedo, Trasegar de las subjetividades y las memorias de las y los jóvenes desmovilizados en el tránsito a la vida civil, 39. 1
8 Centro Internacional para Reparación integradora además de ser víctimas de las mismas violaciones de derechos que los niños y jóvenes, enfrentan un mayor riesgo de ser víctimas de violencia sexual y de género. No obstante, la experiencia de las niñas en conflicto no puede ser generalizada o reducida únicamente a una vulneración de su integridad sexual. La respuesta social y estatal al reclutamiento ilícito no aborda adecuadamente todas estas dimensiones, lo que se observa en: 1. La falta de coherencia entre algunas políticas que entienden a los niños y niñas solo como víctimas pasivas que deben ser objeto de protección, y otras que los tratan como presuntos responsables de crímenes, sin que se logre la debida articulación de ambas perspectivas; y 2. La insuficiencia de la respuesta estatal para enfrentar impactos complejos que afectan la capacidad de los jóvenes de integrarse a la sociedad. La percepción de los jóvenes víctimas de reclutamiento ilícito como peligrosos o problemáticos incide en diversos aspectos de la vida cotidiana y refuerza escenarios de discriminación y marginación. En el ámbito institucional, algunos jóvenes expresaron molestia porque en ocasiones las y los funcionarios presumen su mala fe. Asimismo, varios de ellos manifestaron ser percibidos por la sociedad simplemente como victimarios. Una joven participante en el programa de reintegración de la ACR expresó al respecto que desde su desmovilización en 2010 no le cuenta su pasado a ninguna persona perteneciente a su entorno, pues teme que, dada la estigmatización que padecen las personas desmovilizadas, se le cerrarían muchas puertas. No obstante lo anterior, también está presente en la sociedad la aproximación al reclutamiento ilícito que entiende a los jóvenes como víctimas pasivas y desamparadas, lectura que suele predominar en programas de reintegración y apoyo para niños y niñas. Una joven, que hace parte del programa de reinserción, explica que los que dirigen el programa piensan que los niños no tienen la capacidad de tomar decisiones informadas ni de participar de manera significativa. Menciona que cuando éstos organizan eventos participativos, lo hacen de una manera que tratan a los jóvenes como objetos de compasión, y no como sujetos de derechos y agencia. El niño o la niña es tratado a partir de su pasado: Preguntan por su pasado, pero nunca por sus ideas o aspiraciones. Al no reconocer la complejidad de los roles e identidades de los jóvenes, los programas no proveen respuestas adecuadas para permitirles integrarse y ser activos miembros de la sociedad. Esto puede ser percibido en la limitada oferta en materia de proyectos productivos, así como en relación con la oferta de educación; en los pocos espacios para la participación y agencia; y en la insuficiente incorporación de la dimensión de género. También se observa en la debilidad de la dimensión comunitaria. Si bien los programas ofrecen la alternativa de realizar estudios universitarios, algunos jóvenes ven muy limitado el acceso a tales programas. Sobre la oferta educativa, una de las jóvenes entrevistadas se quejó de la escasa oferta, reclamando que: No podemos aspirar a una carrera profesional, no podemos aspirar a más. Nuestro perfil da para trabajar en estas labores técnicas, pero no nos ayudan a trabajar para lograr nuestros sueños, para alcanzar un propósito mayor. A nivel económico, para la gran mayoría de participantes en los programas de reintegración las posibilidades de inserción laboral son limitadas, pues enfrentan dificultades para encontrar trabajos que les garanticen estabilidad y les permitan superar la marginalidad y precariedad económicas. La baja participación de los desvinculados en el diseño e implementación de las medidas y programas de los cuales son beneficiarios, restringe la posibilidad de su impacto positivo; No hay consulta nuestra participación no puede reducirse a contar nuestra historia. A pesar de los esfuerzos para incorporar un enfoque de género en los programas de reintegración y de la reciente adopción de una estrategia de género para la ACR 5, no es posible aun constatar su grade de implementación. 5 ACR, Estrategia de Género de la ACR: implementando un enfoque diferencial basado en la consideración del individuo y sus características (2014). 2
9 Reparación integradora Centro Internacional para Aunque existen algunas experiencias de reintegración comunitaria en el país, la mirada individual sigue prevaleciendo en los programas. Además, no se han logrado transformar las relaciones existentes entre los desvinculados y las comunidades de acogida, las cuales muchas veces expresan resentimiento al ver como desmovilizados de grupos armados ilegales reciben apoyo económico, mientras ellas aún esperan recibir reparación 6. Hacia un nuevo imaginario social: Sujetos de derechos y responsabilidades El análisis de la situación de los niños y niñas víctimas de reclutamiento ilícito en Colombia exige llevar la mirada más allá de la percepción de ellos como víctimas pasivas. Adoptar la perspectiva de la justicia transicional permite aproximarse al fenómeno en sus diversas dimensiones y comprender los aspectos de verdad, justicia y reparación en forma integrada. Ello hace factible plantear un nuevo enfoque que presenta a las víctimas del reclutamiento ilícito como sujetos de derechos y responsabilidades. El objetivo de este proceso es fomentar una transformación positiva orientada a reforzar la capacidad de agencia individual y social del joven en un nuevo contexto 7. La actual división de tareas, que distingue entre reintegración y reparación y entre menores y mayores de edad, entre víctimas y victimarios que deben contribuir con la verdad, refuerza las dualidades y contradicciones. Las instituciones al tener un foco particular, protección de menores de edad (ICBF), reintegración de excombatientes (ACR) y reparación a víctimas (Unidad para las Víctimas), otorgan un tratamiento diferente y segmentado a los jóvenes, a pesar de sus intentos para coordinar sus acciones. Los esfuerzos actuales de coordinación y experiencias piloto, algunos de ellos muy interesantes, deben dar lugar a políticas de aplicación generalizada, y que sean lo suficientemente sencillos como para poder ser implementados con los recursos disponibles. Con base en las lecciones de programas de reintegración, se propone un modelo de reparaciones que incorpore los desafíos de integrar en la sociedad niños y niñas víctimas de reclutamiento ilícito, reconozca la violación de los derechos a que se refieren los impactos descritos y estimule la asunción de responsabilidad y el sentido de agencia que les permita integrarse a la sociedad y ser aceptados por ella. Lo que se propone en concreto es que bajo el concepto de reparación integradora se desarrollen planes individuales de reparación que incluyan las medidas de reintegración y que estas puedan ser ampliadas para realizar una oferta efectivamente personalizada. Esos planes deberían integrar cinco áreas de particular importancia: (a) construcción de un proyecto económico que responda a las necesidades e intereses de los jóvenes y que contribuya a fortalecer su capacidad de sentirse agentes de su propia vida, disfrutar de seguridad económica y de percibir los beneficios de ser parte de la sociedad; (b) oferta educativa en los programas de reintegración y reparación, encaminada a fortalecer las herramientas y potencialidades de las y los jóvenes ; (c) una modalidad de atención sicosocial que les permita abordar y procesar las experiencias violentas y su compromiso con la sociedad; (d) inclusión de medidas diferenciales que refuercen el enfoque de género y étnico; y (e) incorporación de una dimensión comunitaria en el proceso que permita la transformación de las relaciones sociales entre esta población y su entorno. Con estas áreas se intenta ofrecer formas para superar las deficiencias diagnosticadas en los programas de reintegración, y reforzar la pertinencia de estos programas para contribuir a enfrentar los impactos del reclutamiento en los jóvenes. La respuesta de integrar los enfoques pretende así asegurar un enfoque que supere las discordancias e incremente la capacidad de las políticas públicas para responder a los diferentes impactos del reclutamiento 6 Entrevistas realizadas por ICTJ entre junio y septiembre de 2013, como parte del Estudio sobre la Implementación del Programa de Reparación Individual en Colombia, en proceso de publicación. 7 El artículo 14 de la ley incorporó el principio de participación conjunta según el cual la participación activa de las víctimas es una acción necesaria para superar la vulnerabilidad manifiesta de las mismas. 3
10 Centro Internacional para Reparación integradora en los jóvenes. Lo anterior parte de la base de preguntarles a los niños, niñas y jóvenes sobre sus experiencias y expectativas, en contextos de respeto y seguridad, para definir respuestas efectivas que puedan reparar el daño sufrido y facilitar una integración significativa y duradera en la sociedad. Resumen de recomendaciones 1. Reconocer la complejidad de factores estructurales, ambientales, culturales y personales que hacen posible el reclutamiento ilícito de grupos poblacionales especialmente vulnerables. 2. Rediseñar la política de reintegración y reparación estableciendo una única política de reparación integradora específicamente dirigida a víctimas de reclutamiento ilícito. Esta política debe tener como punto de partida la consideración del niño excombatiente como un ciudadano en formación, con derechos y responsabilidades, y debe tener como objetivo fortalecer su capacidad de agencia con miras a lograr un efectivo proceso de integración en el marco de una paz sostenible. 3. Lo anterior debe llevar al diseño de planes que incluyan oportunidades para que los jóvenes examinen su pasado de manera terapéutica, crítica y con sentido ético y ciudadano, en condiciones de confidencialidad. Adicionalmente, se les deben ofrecer alternativas para asumir su responsabilidad con las víctimas y el resto de la sociedad, con una perspectiva de construcción de ciudadanía. El develamiento de la verdad no debe ser una exigencia. Debe asegurarse que sus testimonios no serán usados en juicios sin su consentimiento y que ellos no serán juzgados por delitos en que reconozcan su participación mientras permanecieron reclutados siendo menores de edad. 4. Los planes de reparación y su ejecución deben tener en cuenta los obstáculos adicionales que enfrentan niñas y adolescentes en su reintegración. Ellos deben considerar el estigma asociado a niñas desvinculadas, otorgando herramientas y medidas adicionales que permitan superar la comprensión de éstas como víctimas exclusivas de violencia sexual y reconociendo su experiencia y cambio de roles en el grupo armado. También deben entregar formas de apoyo adicional a aquellas o aquellos jóvenes que tengan hijos u otros parientes a su cargo. Asimismo, la reparación de jóvenes de los diferentes grupos étnicos debe apoyarse en procesos de reintegración en sus comunidades, involucrando la participación de miembros de ellas, si es que los jóvenes así lo desean. 5. Se necesita un aumento presupuestal significativo para superar los déficits actuales de la política de reparación, que se ven traducidos en muchos casos en la mera entrega de la indemnización administrativa. Ello implica, implementar una modalidad de financiamiento en base a la demanda, diagnosticada mediante los Planes Individuales de Reparación Integradora, y no mediante concursos que difícilmente aseguran la transferencia suficiente de recursos a los municipios. 6. La política de reparación integradora debe estar acompañada por una política de prevención del reclutamiento, que implica el fortalecimiento de una política social que garantice la existencia de oportunidades educativas y laborales para jóvenes, así como de acompañamiento de los entornos familiares, en especial en las zonas de conflicto, las que con frecuencia son afectadas por altos niveles de pobreza, ausencia del Estado y desarrollo de mercados ilegales. 7. Una política que descansa en el reconocimiento de los derechos de las víctimas de reclutamiento ilícito debe buscar una respuesta para quienes reclutados, siendo menores de edad, se desmovilizan como mayores. La política no debe asumir que la permanencia en los grupos armados una vez cumplida la mayoría de edad borra el hecho del reclutamiento ilegal ni sus nefastas consecuencias. La Ley 1448 no reconoce el carácter de víctimas de aquellos desmovilizados luego de haber cumplido 18 años. Esta exclusión es contraria a la noción de derechos inalienables que es la base de los derechos humanos. No obstante, aun a pesar de la existencia de una norma de este carácter, la ACR podría adecuar sus 4
11 Reparación integradora Centro Internacional para servicios para incorporar en ellos formas de apoyo a las secuelas que dicha condición genera aunque sea como parte del proceso de reintegración. Es importante considerar que la reparación a las víctimas de reclutamiento ilícito, si bien debe responder a impactos específicos de este tipo de violación, debe estar sujeta a las mismas consideraciones de la reparación a los niños, niñas y jóvenes víctimas de otras violaciones de derechos humanos en el contexto del conflicto, asunto relevante ante la obligación del Estado de reparar a todas las víctimas del conflicto armado. Es decir, una política de reparación al reclutamiento ilícito no puede ofrecer condiciones sustancialmente mejores que la reparación que se debe a jóvenes y niños víctimas de otras violaciones. De lo contrario, las víctimas de aquellas violaciones percibirán un menoscabo, lo que afectará la posibilidad de las comunidades de acoger y reintegrar a aquellos que sufrieron reclutamiento ilícito. El diseño de un programa de reparación integradora para jóvenes reclutados por FARC u otras guerrillas en caso que se produzca una desmovilización masiva requerirá incorporar nuevos elementos que reconozcan con mayor fuerza aun las dimensiones comunitarias y las condiciones de marginalidad de los territorios donde ellos retornen o se asienten. Dicho programa debería combinar los procesos de reparación e integración de esos jóvenes, junto con procesos de reparación y desarrollo comunitario en vastas zonas del país. 5
12 1. Introducción El reclutamiento ilícito de niños y niñas 8 ha recibido especial atención de las organizaciones de derechos de los niños y de los gobiernos y organismos internacionales, a partir de la implementación de medidas para terminar con esta práctica y el establecimiento de programas de reintegración. Sin embargo, por lo general, estos programas no se han integrado a las medidas de justicia transicional que a menudo se desarrollan en paralelo. El propósito de este informe es abordar esta desconexión. La existencia actual de un programa de reparaciones para las víctimas del conflicto armado en Colombia, especialmente para los niños y niñas desvinculados, ofrece la oportunidad de incorporar las lecciones que se derivan de las experiencias de reintegración desarrolladas en Colombia y en otros países. Muchos de los beneficios otorgados como parte de un programa de reintegración pueden tener un efecto reparador. A su vez, la perspectiva de derechos que guía los procesos de justicia transicional (en particular las medidas de reparación a víctimas), también puede fortalecer las medidas de reintegración. Ambos esfuerzos no pueden ni deben ser vistos por separado. Para responder a la pregunta de cómo reparar a los jóvenes que han sido víctimas del reclutamiento ilícito es necesario tener en cuenta, primero, los diferentes impactos que éste ha tenido. Ello implica examinar las condiciones que dieron lugar al reclutamiento, como posibles situaciones de vulneración de los derechos de los jóvenes; su situación durante el período de reclutamiento, y las condiciones que se les ofrecen tras la desvinculación. Es el conjunto de estas situaciones las que impactan en los jóvenes y las que, por tanto, deben ser consideradas para diseñar formas de reparación efectivas. El examen de estas situaciones exige también prestar atención a los impactos diferenciados en niños y niñas, así como las condiciones que, según el género y la pertenencia a comunidades étnicas de los jóvenes, se requieren para su adecuada reparación. Para la realización de este informe se empleó un método cualitativo de investigación, basado en la revisión de la bibliografía más relevante en el tema, así como del marco jurídico aplicable y la realización de entrevistas y grupos focales con actores relevantes, tales como miembros de organizaciones de la sociedad civil, funcionarios del Estado y víctimas de reclutamiento ilícito. Como parte del trabajo de campo, se entrevistó en profundidad a funcionarios del Estado a cargo de la reintegración, atención y reparación de los niños y niñas desvinculados, así como a operadores judiciales que han estado al frente de los casos de reclutamiento ilícito. Igualmente fueron entrevistados en profundidad actores estratégicos de la sociedad civil, entendidos estos como aquellos que hacen seguimiento o acompañan el proceso de reintegración de 8 Definidos como los menores de 18 años, según la Convención sobre los Derechos del Niño. Por otra parte, usaremos el termino genérico joven, que comprende un rango de edad de los 15 a los 24 años, de acuerdo a la definición que hace Naciones Unidas (A/36/215, para. 8 del anexo) y que corresponde a la edad de la mayoría de quienes han sido reclutados y que enfrentan los desafíos de la desvinculación. En ocasiones se emplearán indistintamente los términos niños, niñas o adolescentes. 6
13 Reparación integradora Centro Internacional para niños, niñas y jóvenes desvinculados de los grupos armados, tales como miembros de ONG s locales e internacionales, investigadores y expertos en el tema. La percepción y opinión de los niños, niñas y jóvenes víctimas del delito de reclutamiento se conoció a partir de la realización de grupos focales y entrevistas a profundidad en los que participaron 40 jóvenes provenientes de diversas regiones del país, ubicados en Bogotá y Cali. Con el fin de poder ampliar el análisis, la experiencia colombiana ha sido contrastada con políticas implementadas en otros países. Uno de los desafíos particulares que enfrenta la definición de reparación para quienes han sufrido los impactos del reclutamiento es cómo superar la frecuente dualidad entre las categorías de víctima y victimario. Ello implica observar las diferentes respuestas del Estado, pero también determinar cómo los jóvenes se perciben a sí mismos. A partir de ello, el estudio explora formas de reconocer la agencia de los jóvenes, desde una perspectiva que los conciba, tanto como sujetos de derecho, como de responsabilidades. Con base en lo anterior se presenta una propuesta de un enfoque de reparación que incorpore la capacidad de responder a los desafíos de la integración social de los jóvenes, reivindique su dignidad y [les permita] asumir su plena ciudadanía 9 ; y que unifique y dé coherencia a los diferentes programas y mensajes que el Estado y la sociedad les ofrece y comunica. 9 OACNUDH, Convención sobre los Derechos del Niño, artículo 2. 7
14 2. Panorama del reclutamiento ilícito en Colombia Contexto Colombia, como estado social de derecho, reconoce en su Constitución un amplio catálogo de derechos y adopta como principio fundamental el interés superior de los niños y niñas. El Estado colombiano ha ratificado múltiples tratados de derechos humanos y su sistema normativo los incorpora automáticamente al bloque constitucional 10 como norma de superior categoría. A pesar de haber asumido estas obligaciones, la efectividad de los derechos proclamados dista de ser una realidad. Por ejemplo, según datos oficiales, de los más de 11 millones de niños y niñas que hay actualmente en Colombia (el 24% de la población), se estima que unos trabajan, que el 38,5% viven en condiciones de pobreza, y el 15,6% crece en la pobreza extrema 11. La situación de violaciones estructurales de los derechos humanos de los niños, ampliamente reconocida como un factor de riesgo en relación con el reclutamiento, se ha visto agravada por la existencia de un conflicto armado interno que se prolonga por más de cinco décadas. El uso y reclutamiento ilícito de niños y niñas de comunidades pobres ha sido una práctica frecuente de todos los actores armados en el marco del conflicto, a tal punto que la Corte Constitucional la ha calificado como una estrategia sistemática y habitual, extendida en todo el territorio nacional y estrechamente relacionada con el desplazamiento forzado interno 12. Si bien no hay cifras consolidadas sobre el número total de niños y niñas vinculados, existen datos que indicarían el carácter masivo de esta práctica. En 2002, por ejemplo, Unicef reportó un número aproximado de a niños y adolescentes en las filas de los grupos armados ilegales. La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos señaló en su informe anual de 2003 que el número de niños y niñas en dichos grupos podrían ser alrededor de En el estudio Como corderos entre lobos, Springer estimó en 2012 que el número de niños y niñas reclutados por FARC-EP, Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) podría alcanzar los ; este estimado excluye a miembros de BACRIM 13 y fuerzas oficiales del Estado colombiano 14. En Colombia, la propia ACR reporta que más del 40% 10 Entre ellos se destacan la Convención de los derechos del niño, el Protocolo facultativo relativo a la participación de los niños en los conflictos armados y el Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la erradicación de las peores formas de explotación infantil. 11 DANE, Resultados La vinculación inicial de los menores los lleva a participar tanto de manera directa, en combate y operaciones militares, como de manera indirecta como cocineros, campaneros e informantes entre otras funciones. Corte Constitucional, Auto 251 de Denominación dada originalmente por el gobierno y ahora de uso más extensivo a las bandas criminales emergentes, que se refiere a grupos paramilitares que luego de la desmovilización masiva de 2006 se han reactivado o que nunca se desmovilizaron efectivamente 14 Springer, Natalia. Como corderos entre lobos, Bogotá, Colombia
15 Reparación integradora Centro Internacional para de las personas desmovilizadas que se encuentran en el proceso de reintegración (más de personas) fueron reclutadas siendo menores de 18 años, es decir, aproximadamente personas 15. Finalmente, el primer informe de la Comisión encargada de hacerle seguimiento al cumplimiento de la Ley 1448, presentado al Congreso en agosto de 2014, indica que había 7,361 víctimas de reclutamiento ilícito registrados en el Registro Único de Víctimas 16. No obstante, las cifras de aquellos que podrían tener derecho a las medidas de reparación que establece la Ley 1448 se estiman entre y , pues dicha norma excluye de reparación a aquellos que se hayan desmovilizado después de cumplidos los 18 años de edad 18. En los diversos actores del conflicto armado es posible identificar dinámicas particulares de reclutamiento. En primer lugar, las guerrillas, tanto las FARC-EP como el ELN, han reclutado menores de 18 años de forma masiva e igualmente han incorporado en sus filas a menores de 15 años, a pesar de haber asumido el compromiso de no reclutar en estos casos 19. Por su parte, los grupos paramilitares utilizaron y reclutaron de manera sistemática niños y niñas. Según cifras de la Fiscalía General de la Nación, menores desvinculados militaron en las AUC 20. De acuerdo con un informe de Human Rights Watch 21 los paramilitares les ofrecían un pago que oscilaba entre y pesos mensuales (equivalentes a 490 y 654 dólares respectivamente) 22. Además, dicha organización consideró que al menos el 20% de los miembros de los grupos paramilitares eran menores de edad, lo cual equivalía aproximadamente a personas, en relación con el estimado total de los miembros del grupo ( en 2004). A pesar de estos datos, durante el proceso de desmovilización estos grupos no reportaron ni entregaron la totalidad de los niños y niñas que se encontraban en sus filas, de manera que muchos de ellos regresaron a sus comunidades sin que mediara el restablecimiento de sus derechos, ni se adelantara proceso de reparación alguno por parte de las entidades estatales. Según información de prensa, en sus versiones libres varios jefes paramilitares, entre ellos alias Hebert Veloza García HH y Salvatore Mancuso, señalaron que hubo un acuerdo con el entonces Alto Comisionado Para la Paz, Luis Carlos Restrepo, para la no entrega de los niños con el objetivo de no entorpecer el proceso de desmovilización 23. Las BACRIM son una amenaza para los menores que se encuentran en sus zonas de influencia. En su segundo informe sobre Colombia de 2012, el Secretario General de las Naciones Unidas (ONU) reportó el uso y reclutamiento de niños y niñas por parte de diversos grupos como los Paisas, Rastrojos, Urabeños y Águilas Negras 24 en 23 departamentos del país, señalando su capacidad para ejercer control territorial y sostener operaciones de tipo militar 25. En Medellín entre las principales causas de desplazamiento forzado en el 2012 estaban las amenazas, el reclutamiento o el intento de reclutamiento ilegal por parte de las BACRIM 26. En Cali la Personería denunció el reclutamiento de cerca de 300 jóvenes en las comunas 18 y En marzo de 2014 la Personería de Buenaventura señaló que en los 12 meses anteriores al informe hubo 25 casos de reclutamiento ilícito 28. A 31 de marzo de 2013 el ICBF reportaba 151 menores desvinculados de las BACRIM ACR, La ACR trabajará en la prevención del reclutamiento de la niñez y juventud en el conflicto. 16 Comisión de seguimiento y monitoreo al cumplimiento de la Ley 1448 de 2011, Primer informe al Congreso de la República, (2014), Entrevista con Andrés Stapper, asesor jurídico de la ACR, 19 de agosto de Art. 3, parágrafo Defensoría del Pueblo y UNICEF, Caracterización de los niños, niñas y adolescentes desvinculados de los grupos armados ilegales. 20 Laverde, Unos niños reclutaron las Farc. 21 Human Rights Watch, World Report Este monto era superior al salario mínimo legal en Colombia. 23 El País, Qué hay detrás de las acusaciones de exparamilitares a Luis Carlos Restrepo? 24 Las denominaciones de los nuevos grupos paramilitares, conocidos genéricamente como BACRIM, son imprecisas y cambiantes, por lo que aquí se listan sólo a título ilustrativo. 25 Secretario General de las Naciones Unidas, Sobre los niños y el conflicto armado en Colombia. 26 Personería de Medellín, Informe sobre la situación de los derechos humanos en la ciudad de Medellín. 27 El País, Reclutamiento de menores por parte de FARC y Bacrim en Cali preocupa a las autoridades 28 Caracol Radio, El reclutamiento forzado también acosa a Buenaventura. 29 ICBF, Niños, niñas y adolescentes desvinculados. 9
16 Centro Internacional para Reparación integradora Según la ONU, las fuerzas militares colombianas también han sido directamente responsables de la utilización de niños y niñas como informantes y guías a campamentos, desconociendo la prohibición establecida en la Ley de Infancia y Adolescencia (Ley 1098 de 2006) y el Decreto 128 de De manera particular éstas han desatendido la obligación de entregar los niños y niñas a las entidades competentes dentro del plazo de 36 horas y han llevado a cabo campañas cívico-militares las cuales, en muchos casos, han tenido por objetivo la obtención de información de los niños, niñas, y jóvenes 30. En relación con la respuesta del Estado para los niños y niñas víctimas de reclutamiento ilícito, actualmente en Colombia hay tres escenarios dirigidos por el ICBF, la ACR y la Unidad para las Victimas. En el área de reintegración, a cargo del ICBF, hay un programa especial dirigido a menores de 18 años, víctimas del reclutamiento ilícito por parte de grupos armados al margen de la ley. Este programa funciona desde 1999 y tiene por objeto garantizar la integración familiar, social, comunitaria y laboral de los niños y niñas desvinculados de los grupos armados 31. En este programa los niños y niñas reciben atención en materia de salud y capacitación, la cual comprende: escolarización, formación técnica y aprendizaje ocupacional 32. La mayoría de los niños y niñas que ingresan al programa especializado reciben la Certificación del Comité para la Dejación de Armas (CODA), la cual les garantiza, adicionalmente, el acceso a los beneficios económicos y jurídicos de la reintegración 33. El segundo programa, a cargo de la ACR, está dirigido a personas mayores de 18 años que han sido certificadas por el CODA como desmovilizadas del conflicto armado, independientemente de la edad que tenían cuando ingresaron en un grupo armado al margen de la ley. Mientras los participantes en este programa son menores de edad son atendidos en el ICBF, bajo la denominación de desvinculados ; sin embargo, al cumplir los 18 años son directamente remitidos a la ACR. Los programas de la ACR incluyen: atención psicosocial, asesoría para acceder a educación, formación para el trabajo y un beneficio de inserción económica que oscila entre y pesos al mes (equivalentes a 160 y 350 dólares respectivamente) de acuerdo con el número de actividades en las que participen las y los jóvenes. Ambos programas tienen una cobertura significativa, a pesar de las dificultades para identificar a las víctimas de reclutamiento ilícito. El ICBF reporta haber atendido niños y niñas desde su establecimiento en 1999 y hasta diciembre En cuanto a la reparación, la Ley de Victimas establece en su Artículo 190 que todos los niños, niñas y adolescentes víctimas del reclutamiento tendrán derecho a la reparación integral en los términos de la presente ley 35. No obstante, respecto a los reclutados ilícitamente, la Ley de Víctimas reconoce como víctimas a quienes se incorporaron a los grupos armados siendo menores y luego se desvinculan antes de cumplir la mayoría de edad. A diciembre de 2013 se habían efectuado pagos a título de reparación a víctimas de reclutamiento ilícito, de las cuales 17 eran menores de 18 años. En este caso, el dinero de la reparación se consigna en un encargo fiduciario, del cual puede disponer el menor una vez alcance la mayoría de edad Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Informe del Secretario General sobre los niños y el conflicto armado en Colombia. 31 ICBF, Lineamientos técnicos para el programa especializado y modalidades para la atención de niños, niñas y adolescentes que se desvinculan de los grupos armados organizados al margen de la ley. 32 Ibíd. 33 Los niños y niñas desvinculados de los grupos rearmados o que nunca se desmovilizaron no reciben tal certificación, por no ser considerados estos grupos como actores del conflicto armado por parte del gobierno. 34 El Espectador, No más niños en la guerra! 35 Ley de Victimas y Restitución de Tierras, articulo Entrevista a funcionarias de la Unidad para las Víctimas, Bogotá, 15 de marzo de
17 Reparación integradora Centro Internacional para Impactos del reclutamiento ilícito La vinculación de los niños y niñas a los grupos armados genera una vulneración múltiple de sus derechos fundamentales, y tiene como consecuencia afectaciones físicas, emocionales, psicológicas y sociales de diversa índole. Los daños e impactos del reclutamiento han sido descritos por varios expertos e informes, así como por la jurisprudencia nacional e internacional 37. Sin embargo, la violación de derechos fundamentales de los niños y niñas reclutados no comienza en el momento de su incorporación a los grupos armados. El reclutamiento ilícito es un fenómeno complejo y multicausal, en el cual las condiciones previas y que hicieron posible o facilitaron el reclutamiento también deben ser consideradas al momento de evaluar el impacto y proponer una respuesta. Además de la existencia de un conflicto armado y de grupos organizados que fuerzan, promueven, incitan o aceptan la incorporación de personas menores de edad, existen otros factores que contribuyen de manera significativa al reclutamiento ilícito y que pueden ser constitutivos de violaciones de los derechos de niños y jóvenes, de acuerdo con la Convención de los Derechos del Niño y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. En el reclutamiento inciden circunstancias estructurales de vulneración de los derechos fundamentales de los niños y las niñas, patrones culturales, de género y los riesgos naturales de la guerra. Dichos factores de riesgo pueden agruparse en tres ejes 38 : el primero, referido a los entornos familiar y comunitario, abarca las vulnerabilidades por amenaza y victimización (directa o de un miembro de su núcleo familiar o entorno próximo), tales como la violencia intrafamiliar y la sexual; el segundo, las vulnerabilidades por exclusión social y económica tales como pobreza, la ausencia de las instituciones del Estado, la deserción escolar, la falta de oportunidades y la proximidad del conflicto armado en el territorio 39 ; y el tercero, de carácter más grupal y comunitario, se refiere a las vulnerabilidades asociadas con los atributos culturales de los niños en donde el fuerte imaginario de la guerra, la atracción por las armas 40, la necesidad de poder, de reconocimiento de sus pares y de pertenencia a un grupo son factores determinantes para el reclutamiento de niños y niñas 41. Adicionalmente, la violencia sufrida por los niños y niñas en el marco del conflicto impulsaría a algunos de ellos a unirse a un grupo armado en busca de protección o venganza. Estas circunstancias deben ser consideradas no solo en su dimensión individual, sino también en relación con la comunidad inmediata de los jóvenes, especialmente si tenemos en cuenta que muchos de los factores existentes al momento del reclutamiento persisten luego del proceso de desvinculación. Al respecto la experta Graça Machel ha señalado que el impacto del conflicto armado en los niños no puede ser debidamente entendido sin mirar los efectos que ese genera en mujeres, familias y comunidades La Corte Constitucional de Colombia en sentencia C-203 del 2005 se refirió a los efectos o consecuencias que sufren los menores de edad que toman parte en las hostilidades en el marco del conflicto armado. Entre estos señaló efectos psicológicos, sociales y políticos en el corto, mediano y largo plazo, consecuencia no sólo del desempeño de actividades o el cumplimiento de roles en los grupos armados, sino también por el clima de violencia. Así mismo, afirmó que dada su experiencia y vulnerabilidad, los niños y adolescentes típicamente sufren más muertes y lesiones en combate que los adultos y a menudo quedan discapacitados, mutilados o con otro tipo de secuelas físicas permanentes. En el plano psicológico, según el Tribunal, su experiencia genera cuadros individuales que incluyen angustia, ansiedad, pesadillas, miedo constante a la muerte, recuerdos persistentes de sus actos de violencia, dificultades para controlar los comportamientos o reacciones violentas, problemas de concentración y abuso de sustancias psicoactivas o alcohol. En el plano social la Corte también advierte sobre efectos negativos de las oportunidades perdidas. Por último, en relación con las mujeres, señala la Corte que las niñas son frecuentes víctimas de violencia sexual, prostitución forzada y esclavitud sexual sistemáticas por parte de sus superiores y, de otro lado, en no pocos casos, estas niñas son estigmatizadas adicionalmente por sus comunidades de origen, lo cual dificulta su retorno (Corte Constitucional, C-203/ 05, p. 75 y 76). Por su parte, el informe del GMH, Basta Ya! agrupa los daños en cuatro categorías: daños emocionales y psicológicos, daños morales, daños políticos y daños socioculturales. 38 Es conocido el modelo ecológico de Michael Wessells que incluye la pobreza, la opresión, la ideología, la existencia de un conflicto armado, como factores de riesgo macrosociales y la familia, la escuela y la comunidad como factores microsociales. El enfoque ecológico describe las interacciones de los niños y niñas con diversos actores. Ver Wessells (2002), p Corte Constitucional, Sentencia C-203 de La identidad con modelos guerreros señalada por el GMH en su Informe Basta Ya (p. 86) es abordada por la Defensoría del Pueblo y UNICEF, Caracterización de las niñas, niños y adolescentes desvinculados de los grupos armados ilegales. 41 ICBF, Vulnerabilidad, reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes por grupos armados organizados al margen de la ley, Observatorio del bienestar a la niñez. 42 Machel, Impact of Armed Conflict on Children, párrafo
18 Centro Internacional para Reparación integradora A partir de esta forma de entender el reclutamiento y sus consecuencias, esta sección se concentra en cuatro impactos que consideramos los más relevantes para programas de reparación: la pérdida de oportunidades; el impacto psicológico; el impacto específico para niñas y mujeres jóvenes, y el impacto que sobre los jóvenes desvinculados tiene la forma como la sociedad entiende el reclutamiento. a. Pérdida de oportunidades para el desarrollo físico, intelectual, emocional y social Uno de los impactos más significativos en las víctimas de reclutamiento ilícito es la pérdida de la infancia y de oportunidades 43. Los niños y niñas vinculados ven limitada la posibilidad de gozar de entornos protectores donde puedan ejercer libremente sus derechos y satisfacer sus necesidades afectivas. Dichas experiencias son determinantes para el desarrollo de capacidades y competencias, tanto cognitivas como afectivas, y su carencia durante el tiempo del reclutamiento o en el periodo que lo antecede, afecta negativamente su preparación para la vida adulta. Como consecuencia de la pérdida de oportunidades, los niños, niñas y jóvenes desvinculados enfrentan serias barreras para su participación social, para actuar de manera independiente y construir su proyecto de vida 44. Según padres, madres y docentes en San Carlos Antioquia, quienes hablaron con el Grupo Memoria Histórica, la guerra les arrebató el futuro y los sueños de toda una generación 45. Aunque algunos niños reclutados, especialmente en las FARC-EP, afirman haber recibido cierta instrucción en lecto-escritura y capacitación básica en áreas como primeros auxilios y contabilidad, de manera general, el tiempo en que niños y niñas permanecen en los grupos armados resulta un período muerto en cuanto al goce y ejercicio de su derecho a la educación. 46 Al haber sido privados de la formación básica primaria o secundaria, así como de la oportunidad de aprender a desarrollar actividades económicas, los niños no adquieren las herramientas necesarias para acceder a la educación superior, para aportar ingresos a sus núcleos familiares y para prepararse para la vida laboral. La Corte Constitucional al respecto ha dicho que al haber perdido valiosos años de educación los desvinculados sufren serias desventajas comparativas y pedagógicas, así como las desventajas derivadas de haber sido privados de la oportunidad de crecer en un ambiente de protección y cariño 47. Cuando los niños se desmovilizan enfrentan las mismas o similares condiciones políticas, sociales, culturales y económicas que promovieron su vinculación a los grupos armados, agravadas por el hecho de no poder estar en contacto con sus familias, debido a la continuidad del conflicto y la amenaza latente de los grupos armados en sus comunidades. Esta situación de riesgo puede promover su retorno a los grupos armados, a grupos reorganizados o a actividades delincuenciales 48. En Sudáfrica, por ejemplo, donde hay elevadas tasas de desempleo y niveles de pobreza, muchos jóvenes cambiaron sus identidades desde el activismo político hacia actividades criminales como forma de sobrevivencia dada la ausencia de otras opciones 49. El Salvador, tras el acuerdo de paz de 1992, tuvo la tasa de homicidios más alta del mundo, muchos de ellos cometidos por bandas armadas que merodeaban las ciudades y zonas rurales y las cuales incluían excombatientes de ambos lados de la guerra civil La pérdida de oportunidades ha sido un concepto desarrollado por la jurisprudencia de diversos tribunales en relación tanto al daño inmaterial, como al daño al proyecto de vida. Va más allá de la mera pérdida de ingresos o lucro cesante, incluyendo una noción más completa de grave menoscabo de oportunidades de desarrollo personal, en forma irreparable o muy difícil reparable [ ]. Por ello es perfectamente admisible la pretensión que se repare, en la medida de lo posible y con los mecanismos adecuados para ello, la pérdida de opciones por parte de la víctimas, causada por el hecho ilícito. Véase Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Loayza Tamayo vs. Perú, serie C, No. 42, fondo, reparaciones y costas. 27 de noviembre de 1998, párr. 150 y Defensoría del Pueblo y UNICEF, Caracterización de los niños, niñas y adolescentes desvinculados de los grupos armados ilegales. 45 GMH, Basta Ya, Defensoría del Pueblo y UNICEF, Caracterización de los niños, niñas y adolescentes desvinculados de los grupos armados ilegales. 47 Corte Constitucional, Sentencia C-203 de 2005, 75 y Tribunal Superior de Bogotá, Sala de justicia y paz, Sentencia Orlando Villa Zapata, M.P. 49 McEvoy-Levy, ed. Troublemakers or Peacemakers? Paris, At war s end,
19 Reparación integradora Centro Internacional para Además, los niños, niñas y jóvenes en escenarios postconflicto de elevada incidencia criminal se enfrentan a constantes presiones de los grupos armados y grupos del crimen organizado para reincorporarse a estos o involucrarse en actividades ilícitas. Otros se han involucrado con aquellos grupos que se han reactivado luego de una aparente o parcial desmovilización abandonando los programas de reintegración 51. b. Impactos psicosociales Se pueden distinguir diferentes dimensiones psicosociales del impacto del reclutamiento en los jóvenes. Una dimensión se refiere al ámbito estrictamente psicológico, como resultado de la exposición a hechos traumatizantes y a sufrir diferentes formas de maltrato o abandono. Otra dimensión se refiere a la formación de la identidad personal del joven que comprende, tanto la identidad individual, como la identidad social y su capacidad para relacionarse con su entorno en un contexto de no conflicto armado. La exposición a la violencia, a jerarquías rígidas y abusivas, a castigos y violencia sexual, afecta la autoestima de los jóvenes y promueve la imposición de una identidad basada en el temor, la inseguridad, la desconfianza y la violencia. Según el informe Basta Ya!, los [j]óvenes describen escenas dantescas- el suplicio de los cuerpos, el olor de la sangre- que han quedado inscritas en su memoria, atormentándolos en los sueños y alterando su capacidad de atención, concentración, memoria y aprendizaje. Estas experiencias lesionaron las bases de confianza y de protección que requerían para su desarrollo personal 52. La desconfianza hacia el otro se extiende hacia las comunidades, a la mayor parte de instituciones y, en general, hacia el Estado. Si bien no se pueden ignorar o desestimar los efectos traumáticos que la experiencia de reclutamiento puede tener en muchos jóvenes, hay que señalar que existe el riesgo de reducir las consecuencias únicamente al trauma o de tratar a todos los jóvenes como si sufrieran dichos efectos. Estudios recientes advierten que en muchas situaciones persiste un enfoque programático centrado en las psicopatologías, basado en un imaginario de las víctimas como pasivas e irreprochables. A su vez, este imaginario genera una expectativa de que los ex niños soldados tienen cicatrices, incluso están demolidos, por sus experiencias de conflicto 53. Es importante mantener un enfoque de apoyo psicológico en programas de reintegración y reparación pero sobredimensionar su relevancia puede llevar a intervenciones que no respondan a las necesidades [de los jóvenes] o a las de las comunidades 54. Algunos estudios incluso han revelado que la proporción de jóvenes que requieren apoyo psicológico especializado es relativamente reducida 55. Por ejemplo, en Uganda, un estudio basado en una muestra de jóvenes excombatientes, concluyó que los efectos psicológicos eran moderados a bajos, con excepción de aquellos involucrados en atrocidades. Por otra parte, las consecuencias del reclutamiento en el rendimiento escolar y en la generación de ingresos fue muy alta 56. Más allá de la existencia de traumas, el impacto psicológico en los jóvenes desvinculados dificulta la socialización y la forma de relacionarse con las personas que hacen parte de su nuevo entorno 57. En otro estudio realizado en 2009 por COALICO y la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ), se constató que además muchos jóvenes desvinculados tenían falta de confianza en las autoridades estatales. El reclutamiento afecta profundamente a los niños en etapas fundamentales del desarrollo y formación de su identidad personal. Al imponerles una identidad de guerreros, la experiencia del reclutamiento puede contribuir a trastocar valores que son la base del reconocimiento de la dignidad humana, como el respeto 51 Comisión Nacional de Reparación, La reintegración 52 GMH, Basta Ya, Drumbl, Reimagining Child Soldiers in International Law and Policy, Ibíd. 55 Verhey, Child Soldiers, Blattaman y Annan, The Consequences of Child Soldiering. 57 Ruiz, Impactos sicosociales de la participación de niños y jóvenes en el conflicto armado,
20 Centro Internacional para Reparación integradora por los otros y por sí mismos 58. Además de los efectos que el reclutamiento tiene sobre la formación de su identidad personal, el desarraigo y las experiencias de inseguridad, desconfianza y temor afectan de manera importante la identidad social de los jóvenes vinculados, especialmente la relación con sus familias, la comunidad y la sociedad en general. La desmovilización, por su parte, también genera un proceso de desajuste, pues los jóvenes desconocen la vida por fuera del grupo armado y ello connota ansiedad y genera gran expectativa frente a las nuevas situaciones 59. Los niños y niñas desvinculados a menudo experimentan procesos de duelo relacionados con la pérdida del quehacer cotidiano, sus roles en el grupo, los lazos afectivos construidos y el proyecto de vida asumido en dicho contexto 60, lo que puede traducirse en dificultades para establecer vínculos de confianza y lazos afectivos y sociales estables. Este impacto puede ser aún más fuerte respecto de jóvenes pertenecientes a comunidades indígenas u otras comunidades étnicas o que tienen una marcada identidad cultural propia 61. El reclutamiento ilícito rompe la conexión de los niños y niñas indígenas con su territorio y entorno e impacta de manera importante a su comunidad, al interrumpir el proceso de transmisión cultural. La separación del niño de sus prácticas tradicionales y lugares sagrados, y la privación del contacto con su comunidad acarrea impactos de orden individual y colectivo, en ocasiones irreversibles. Esto implica un desarraigo más profundo que el que afecta a niños no indígenas, incluso produciendo a veces su aculturación y el rechazo a su identidad indígena. Luego del reclutamiento, muchos de las niñas, niños y jóvenes indígenas no pueden regresar a sus comunidades por los riesgos que representa la presencia de los grupos armados para ellos y sus familias, no quieren hacerlo o pierden el interés en el desarrollo de actividades tradicionales de su comunidad. Sobre el particular uno de los jóvenes indígenas que acababa de salir del programa del ICBF entrevistado para este estudio expresó que no le interesa volver a la comunidad porque le gusta la vida en la ciudad. Por lo anterior, es importante fortalecer los mecanismos de reparación que permitan la integración de jóvenes a sus comunidades, teniendo en cuenta que algunos de ellos, debido al impacto del reclutamiento y su paso por los programas de reintegración, no querrán regresar a sus comunidades y podrían optar por continuar proyectos individuales. El desarraigo, consecuencia de esta decisión, y las dificultades de incorporarse a la vida civil deben ser enfrentados con la generación de nuevos entornos protectores y condiciones de sostenimiento propio. Aunque hay múltiples impactos negativos es importante resaltar que la experiencia de vinculación a grupos armados puede ser diferente en los jóvenes y no en todos la experiencia de la vinculación al grupo armado y la experiencia de la guerra tienen ese efecto traumático, pues los grados de voluntariedad varían, especialmente si se contrasta el reclutamiento con las condiciones de vulnerabilidad a la que estaban sometidos antes de éste. Por tanto, depende de antecedentes socio-históricos y culturales de los sujetos, de sus motivaciones, intereses, fortalezas, de su sensibilidad frente al terror, de las cercanías emocionales frente a los hechos y de la capacidad de resiliencia, entre muchos más 62. Considerar esta diversidad de experiencias, en lugar de asumir un diagnóstico uniforme y generalizado para todos los jóvenes, es esencial para afirmar la individualidad y capacidad de agencia de estos en el proceso de reparación e integración. 58 Al respecto el GMH señaló en su informe Basta Ya!: es menester señalar que la muerte de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, así como la destrucción de sus referentes y expectativas de vida y de sus espacios de formación y socialización, tienen relación con un asunto de mayor alcance: la estructuración tanto de la identidad y de la vida cotidiana de una sociedad, como de los procesos de aprendizaje social o de repetición de contextos de muerte y guerra. (p. 321) 59 Corporación Vínculos, Módulo de apoyo sicosocial a niños, niñas y jóvenes desvinculados del conflicto armado. 60 Ruiz, Impactos sicosociales de la participación de niños y jóvenes en el conflicto armado. 61 En Colombia, los menores indígenas corren un mayor riesgo de ser reclutados, dado que están en zonas estratégicas para los actores armados y zonas de cultivos ilícitos (Corte Constitucional, 2009). Así, según un estudio del 2012, un niño o una niña indígena tiene 674 veces más posibilidades de verse directamente afectado por el conflicto armado o de ser reclutado y usado por un grupo armado ilegal o una banda criminal que cualquier otro niño en todo el país (Springer, 2012:23) 62 Salazar y Salcedo, Trasegar de las subjetividades y las memorias de las y los jóvenes desmovilizados en el tránsito a la vida civil,

References: Resolución 
 resolución 
 artículo 2
 artículo 14
 artículo 2
 Artículo 190