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Timestamp: 2018-05-28 03:09:25+00:00

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Cambios en la Legislación de Maternidad en favor de la familia cubana
Lic. Marta Valdés Domínguez , Asesora Jurídica Casa Consultora DISAIC
El presente artículo hace un breve recorrido a través de la historia de la protección legal a la madre trabajadora en Cuba, haciendo énfasis en las medidas que desde el triunfo de la Revolución se han venido tomando por hacer valer el papel de la mujer como miembro de la sociedad y de la familia cubana. También se enumeran las modificaciones fundamentales que se introdujeron a las regulaciones en materia de maternidad, dando respuesta a las necesidades sociales y haciendo gala del carácter dialéctico de nuestro Derecho.
Antes del triunfo de la Revolución, la mujer trabajadora siempre estuvo en condiciones de desigualdad con respecto al hombre. Por lo general, le asignaban los puestos de trabajo de inferior categoría y menor salario. En lo que respecta a la Seguridad Social, en 1934 apareció el Seguro por Maternidad que posteriormente se convirtió en un ente autónomo y que provenía de los aportes patronales, los descuentos efectuados sobre los salarios y otros ingresos. Este seguro consistía en brindar a la mujer asistencia médica y hospitalaria y solamente se ofrecía en la capital y en alguna otra ciudad importante del país; le daba derecho a la trabajadora de disfrutar de una licencia pre y postnatal de 12 semanas en total, el pago de un subsidio que no podía ser ni inferior a $2.00 diarios ni superior a $5.00 diarios y se podían conceder jornadas reducidas de una hora para la lactancia materna, así como también se efectuaba un donativo de $25.00 cuando no se hacía uso del hospital de seguro. A través del Decreto Presidencial de 1951 este beneficio se extendió a la población campesina.
En 1959, al triunfar la Revolución Cubana, la fuerza laboral femenina representaba alrededor de un 12% del total. Después que el poder pasó a manos de la clase obrera, el nuevo gobierno comenzó a tomar medidas encaminadas a establecer un equilibrio justo entre el hombre y la mujer, con iguales posibilidades en todos los órdenes de la vida laboral.
Las primeras medidas que tomó el Gobierno Revolucionario tuvieron como principal objetivo incorporar a la mujer al trabajo y a su superación profesional, brindándole nuevas oportunidades en ambos sentidos.
En materia de seguridad social, el Gobierno Revolucionario dictó diversas medidas dirigidas al sector femenino entre las que podemos mencionar como la más significativa la Ley 1100 de Seguridad Social en el año 1963, que contemplaba los casos de maternidad hasta que en 1974 se dicta la Ley 1263, conocida como “Ley de Maternidad de la Mujer Trabajadora”.
Las mujeres cubanas exhiben, de acuerdo con estadísticas oficiales, notables indicadores en los programas de salud, y disfrutan de garantías para decidir sobre su fecundidad, de acuerdo con las leyes, lo cual demuestra que el Estado ha tomado medidas en todos los sectores con vistas a garantizar la protección a esta parte de la población.
Como resultado de los denodados esfuerzos de nuestra Revolución por dar su justo lugar a la mujer dentro de la sociedad, en los últimos 25 años se ha duplicado la fuerza laboral femenina, creciendo en un millón de mujeres, se ha elevado el índice de participación en la población económicamente activa en más de un 20 por ciento por encima del existente en 1995; las empleadas en el sector estatal, a pesar del período especial, representan un 43,6 por ciento, un discreto crecimiento en relación con lo logrado hace cinco años.
Tomando en cuenta el importante papel que en la actualidad ocupa la mujer cubana como pilar de la familia y al propio tiempo de la sociedad, las instituciones estatales y en particular el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social han ido tomando cada vez más medidas que tiendan a beneficiar a la mujer trabajadora dentro del marco de la legislación vigente y a tono con el desarrollo económico y social que se ha ido alcanzando paulatinamente. Un ejemplo de ello está en las nuevas regulaciones dictadas en materia de maternidad haciendo realidad un viejo anhelo de la mujer y de la familia de compilar todo lo que hasta la fecha se había ido poniendo en vigor con vistas a perfeccionar esta importante institución y además ampliando las posibilidades de que los derechos relativos al cuidado de los hijos no se limitaran exclusivamente a la madre sino también al padre, a los abuelos, tíos e incluso a cualquier otro pariente cercano, lo cual en muchos casos beneficia a la mujer trabajadora y da solución a determinados problemas familiares respondiendo a principios esenciales que inspiran los preceptos de nuestro Código de Familia como son los que a continuación se relacionan:
El fortalecimiento del matrimonio legalmente formalizado o judicialmente reconocido, fundado en la absoluta igualdad de derechos de hombre y mujer;
Ø El más eficaz cumplimiento por los padres de sus obligaciones con respecto a la protección, formación moral y educación de los hijos para que se desarrollen plenamente en todos los aspectos y como dignos ciudadanos de la sociedad socialista;
Ø Que los padres cumplan sin excusas sus deberes para con sus hijos, cualquiera que sea el estado civil de aquellos.
Ø Que en todos los ciudadanos se desarrollen y fortalezcan los sentimientos de responsabilidad en el cumplimiento de sus relaciones familiares.
Tomando en cuenta que la mujer, hoy por hoy, se ha convertido en un baluarte dentro del proceso productivo de nuestro país, que en el plano social se ha situado al mismo nivel que el hombre y que asume, día a día iguales responsabilidades laborales, la nueva legislación puesta en vigor mediante el Decreto-Ley No. 234 del 13 de agosto del 2003, ha introducido en el tratamiento a la Maternidad las siguientes innovaciones que perfeccionan el Sistema:
q Artículo 10: En caso de fallecimiento de la madre mientras disfruta del período de licencia postnatal, el padre del niño o niña, si es trabajador, tiene derecho a una licencia retribuida de duración equivalente al tiempo que falte para que expire el referido período de licencia, si cumple con los requisitos exigidos en el Artículo 4. Asimismo, le corresponde el disfrute de la prestación social y las licencias complementarias a que la madre hubiera tenido derecho.
El padre que por circunstancias plenamente justificadas no pueda asumir esta responsabilidad, puede delegar expresamente el disfrute de esta licencia y la prestación social en la abuela, abuelo, hermana o hermano maternos o paternos u otro pariente que sea trabajador de los obligados a dar alimentos al menor de edad, hasta que el niño o niña arribe al primer año de vida.
q Artículo 14: En caso de fallecimiento de la madre trabajadora después del parto y hasta el año de vida del niño o niña, en correspondencia con lo dispuesto en el Artículo 10, el padre o el pariente en que éste haya delegado recibe la prestación económica y social calculada, conforme al procedimiento establecido en el Reglamento del presente Decreto-Ley.
q Artículo 16: Una vez concluida la licencia postnatal, así como la etapa de lactancia materna que debe garantizarse para propiciar el mejor desarrollo de niños y niñas, la madre y el padre pueden decidir cuál de ellos cuidará al hijo o hija, la forma en que se distribuirán dicha responsabilidad hasta el primer año de vida y quién devengará la prestación social que se establece en el Artículo anterior, debiendo comunicar la decisión por escrito a la administración del centro de trabajo de cada uno de ellos.
q Artículo 17: El período en que la madre o el padre o alguno de los parientes señalados en el Artículo 10 del presente Decreto- Ley se encuentre percibiendo la prestación social para el cuidado del niño o niña, es considerado como tiempo de servicios a los efectos de la Seguridad Social, consignándolo así en el registro de tiempo de servicios y salarios devengados.
q Artículo 21: Cuando la madre o el padre estén impedidos de asistir a su trabajo por razón del cuidado de su hijo o hija, tiene derecho a disfrutar de una licencia no retribuida por el término de:
a) hasta nueve meses mientras el hijo o hija no arribe a un año de edad para aquellos que no reúnan los requisitos para el pago de la prestación social opcional por maternidad;
b) hasta seis meses, para las madres o padres trabajadores con hijos o hijas menores de dieciséis años de edad.
La madre y el padre después de decidir cuál de ellos se acoge a esta licencia, lo informan a las administraciones de sus centros de trabajo.
q Artículo 23: Ante situaciones especiales, cuando el niño o niña arribe al primer año de vida, si la madre o padre trabajadores en atención a su cuidado, no puedan reincorporarse a su puesto de trabajo por razones justificadas, pueden solicitar a la administración una licencia no retribuida, que en ningún caso excederá de tres meses.
Con la promulgación del Decreto-Ley 234 del 13 de agosto del 2003, se ha dado un importante paso de avance desde el punto de vista legal en la integración de todos los miembros de la familia como célula fundamental de la sociedad, donde no sólo desempeñan un papel relevante las relaciones paterno filiales, sino también las de parentesco en general facilitando en gran medida el apoyo que puedan necesitar la madre y el padre trabajadores en la atención y cuidado de sus hijos e hijas menores de edad lo cual sirve de fundamento al mencionado cuerpo legal que cumple ya un año de su puesta en vigor brindando sus nuevos beneficios en favor de una realización más plena de la mujer cubana y del fortalecimiento de los vínculos familiares, reduciendo las barreras que aún impiden que el hombre participe al mismo nivel que la mujer en las tareas y responsabilidades del hogar y de la familia y que la mujer se realice profesional y laboralmente en la misma medida que el hombre.
CAPITUL O I: DEL MATRIMONIO EN GENERAL
NOTA: En relación con este artículo debe verse el artículo 9 del Decreto-Ley No. 54, “Del Divorcio Notarial”, de 6 de septiembre de 1994, (G.O.O. No. 13 de 19 de septiem-bre de 1994, pág. 193) que expresa lo siguiente: “La escritura notarial que declara el divorcio tendrá fuerza ejecutiva directa e inmediata, a todos los efectos legales a partir de su fecha…”
NOTA: En relación con este artículo debe verse el artículo 9 del Decreto-Ley No. 54, “Del Divorcio Notarial”, de 6 de septiembre de 1994 (G.O.O. No. 13 de 19 de septiembre de 1994, pág. 193), que expresa lo siguiente: “La escritura notarial que declara el divorcio tendrá fuerza ejecutiva directa e inmediata, a todos los efectos legales a partir de su fecha y contendrá los acuerdos de los excónyuges sobre los aspectos siguientes: …ch) la determinación de la cuantía de la pensión que corresponda conceder… al excónyuge, en su caso,—”
NOTA: En relación con este artículo debe verse el artículo 9 del Decreto-Ley No. 54, “Del Divorcio Notarial”, de 6 de septiembre de 1994 (G.O.O. No. 13 de 19 de septiembre de 1994, pág. 193), que expresa lo siguiente: “La escritura notarial que declara el divorcio tendrá fuerza ejecutiva directa e inmediata, a todos los efectos legales a partir de su fecha y contendrá los acuerdos de los excónyuges sobre los aspectos siguientes: …c) el discernimiento de la guarda y cuidado de los comunes menores, …d) el régimen de comunicación de aquel de los padres al que no se le confiera la guarda y cuidado de los hijos comunes menores con estos, …”

References: Artículo 10
 Artículo 4
 Artículo 14
 Artículo 10
 Artículo 16
 Artículo 17
 Artículo 10
 Artículo 21
 Artículo 23
 artículo 9
 artículo 9
 artículo 9