Source: http://www.eduardorojotorrecilla.es/2012/08/comentario-del-dictamen-del-consejo-de_31.html
Timestamp: 2018-11-21 20:09:15+00:00

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EL BLOG DE EDUARDO ROJO: Comentario del Dictamen del Consejo de Garantías Estatutarias de la Generalitat 10/2012 sobre la ley de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral (y II)..
El Dictamen efectúa, en primer término, un breve repaso en la historia de la normativa laboral española sobre el concepto de despido por circunstancias económicas negativas, antes de centrar su atención en el actual artículo 51 de la LET, para concluir que sí se definen la causas y que por ello no hay vulneración del art. 35 CE, no sin antes poner de manifiesto, y estos es lo que hay que destacar, que cualquiera que sea la fórmula legal que el legislador utilice para caracterizar las causas objetivas, “lo más relevante es el nexo causal entre los supuestos de hecho definidos y los despidos que se llevan a efecto”, y que, aún más importante a mi entender, la justificación del despido “requiere el examen del eslabón que une la situación de la empresa con la dimensión del despido colectivo”, remitiendo una mayor concreción de esta importante tesis al análisis de la posible vulneración del art. 24 CE.
El CGE sí cree, y comparto su parecer, que del preámbulo parece deducirse (yo no lo deduzco, lo afirmo) la supresión de la obligada (¿para quién) conexión entre la causa económica y la real dimensión del despido, es decir una actuación empresarial acorde tanto al principio de razonabilidad como de proporcionalidad, pero rechaza que esta tesis puede llevarse a efecto por la falta de valor normativo de los preámbulos, aunque sí interpretativo tal como ha reconocido el TC. El Dictamen realiza una interpretación de la norma enjuiciada, art. 51 LET, “muy constitucional” en cuanto que recuerda que las resoluciones judiciales deben ser motivadas (art. 117.3 CE) y que para poder motivarlas el juzgador debe tener conocimiento de todos los datos que permiten resolver jurídicamente el conflicto. Se apoya en la jurisprudencia anterior a la reforma de las Salas de lo Social y de lo Contencioso-Administrativo del TS sobre la necesidad de prueba e identificación por parte de la empresa de las causas del despido (justamente lo que pretende cambiar la reforma laboral a mi parecer), y se apoya igualmente en las posibilidades de impugnación de la decisión extintiva que permite el art. 124 (modificado) de la Ley 36/2011 de 10 de octubre (modificada), reguladora dela jurisdicción social, con mención expresa, e importante, a la declaración de nulidad del despido por “no acreditar la causa legal alegada”.
Recuérdese, incidentalmente, la preocupación que esa causa de nulidad levantó en ámbitos empresariales, y el intento de Convergència i Unió de “aguar” los efectos de la decisión empresarial de rechazo de los despidos por la vía de reconocer sólo su improcedencia y no su nulidad, tesis rechazada en el Senado ante la falta de acuerdo con el grupo popular.
En conclusión, el Dictamen rechaza que la norma vulnere el art. 24 CE….. siempre y cuando que se interprete, o al menos así me lo parece, de la manera que justamente no desea el legislador (tesis de dicho legislador también rechazada en la gran mayoría de las sentencias dictadas hasta la fecha por los Tribunales Superiores de Justicia y la Audiencia Nacional, con la única excepción de una sentencia del TSJ de Galicia, a las que he dedicado especial atención en otraentrada del blog): es decir, relacionando la situación de la empresa con el efecto que produce el despido, y afirmando de forma categórica, e intuyo que esta tesis será utilizada en buena parte de los litigios que se susciten en la comunidad autónoma catalana, que la nueva regulación “no interfiere en la función del juez que en ejercicio de su potestad jurisdiccional, ha de hacer efectivo el derecho a la tutela judicial efectiva (art. 24.1 CE), en este caso del trabajador despedido”.
Insisto, poco podían pensar los redactores, y los ideólogos, de la reforma laboral que los tribunales y ahora el CGE iban a dar la vuelta a sus tesis como si se tratara de un calcetín; eso sí, y además para preocupación de los antes citados, con sólidos argumentos jurídicos de corte constitucional y legal. En cualquier caso, habrá que esperar a las sentencias del Tribunal Supremo y, en su caso, del Tribunal Constitucional.
6. El fundamento jurídico cuarto está dedicado a estudiar la posible vulneración de la CE, señaladamente del art. 14, por la nueva regulación incorporada a la reforma, primero por el RDL 3/2012 y mantenida después, con ligeros cambios respecto a prioridades de permanencia en caso de despidos pero sin ninguna modificación respecto a la posibilidad de extinción, que permite aplicar despidos colectivos y despidos objetivos en las Administraciones Públicas, o más exactamente en todo aquello que sea sector público, por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.
Aquello sobre lo que ahora debe pronunciarse, y así lo hace el Dictamen en sentido contrario a la argumentación de los recurrentes, es sobre la diferencia de trato entre funcionarios públicos y empleados públicos (a los primeros no les es de aplicación la normativa ahora cuestionada); la inseguridad jurídica contraria al artículo 9.3 de la CE del concepto “insuficiencia presupuestaria sobrevenida” (ya adelanto que esta inseguridad va a quedar solventada, sin debatir ahora sobre la conformidad a derecho de su contenido, por el futuro Real Decreto de desarrollo de la reforma laboral en materia de ERES) ; en fin, la inexistencia de definición de aquello que deba entenderse por “causas productivas”.
A) Sobre la presunta vulneración del principio de igualdad del art. 14 CE, el CGE la niega y acude para defender su tesis a la regulación del Estatuto Básico del EmpleadoPúblico, que diferencia a quienes trabajan para la Administración según tengan una relación estatutaria o un contrato de trabajo, aún cuando las relaciones laborales que afectan a ambos colectivos cada vez tienen más puntos en común, y también a la doctrina del TC con la obligada cita de la Sentencia 99/1987 de 11 de junio, en la que el Alto Tribunal validó la diferente regulación de los dos colectivos porque así lo permite la Constitución en sus artículos 35.2 y 103.3, por lo que “si la distinción entre ambos regímenes es una opción constitucionalmente lícita del legislador, también lo será la diferencia en los elementos configuradores de los mismos, no justificándose por ello la sospecha de arbitrariedad”. Conviene recordar que antes de dicha sentencia el TC ya se había manifestado en ese sentido en diversos autos, destacando a mi parecer el número 42/1986 de 14 de mayo, en el que el TC afirma que no posee competencia alguna para determinar si una relación se encuadra dentro del Derecho Laboral o Administrativo, y que la diferencia entre contratos administrativos y laborales no puede considerarse contraria al artículo 14 CE ni que produzca discriminación alguna, pues “se trata de hecho de características diversas, a las que es legítimo constitucionalmente que el legislador aplique consecuencias jurídicas también”.
Como he indicado con anterioridad, ya existe un proyecto de Real Decreto que desarrollala regulación de la LET en materia de ERES, y es de prever que sea aprobado durante el mes de septiembre. Con respecto a qué deba entenderse por insuficiencia presupuestaria sobrevenida, me permito reproducir por su indudable interés el artículo 35.2 del proyecto, y llamo la atención de los lectores y lectoras del texto sobre la deliberada voluntad de ejecutivo de dejar abierta la puerta jurídica a la inclusión de otros supuestos, ya que no puede entenderse de otra forma las expresiones “al menos, y entre otros”.
“2. A efectos de las causas del despido colectivo del personal laboral en las Administraciones Públicas se entenderá que concurren causas económicas cuando se produzca en las mismas una situación de insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente para la financiación de los servicios públicos correspondientes. A estos efectos, se entenderá que existe insuficiencia presupuestaria, al menos y entre otros, en los siguientes casos:
Se entenderá que concurren causas organizativas cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los sistemas y métodos de trabajo del personal adscrito al servicio público o actividad de interés general”.
6. Concluyo reiterando que la lectura del Dictamen 10/2012 debe hacerse teniendo presente que el CGE ya se pronunció el mes de abril sobre la reforma laboral (versión RDL 3/2012) y que gran parte de su contenido sigue siendo plenamente válido. Y con respecto a mi comentario, pido también que se tenga en consideración el efectuado sobre el Dictamen 5/2012 y al que me remito también para quien desee profundizar en el estudio. En cualquier caso, buena lectura de todos los Dictámenes y comentarios.

References: artículo 51
 artículo 9
 Real Decreto 
 artículo 14
 Real Decreto 
 artículo 35