Source: http://b.se-todo.com/doc/1879/index.html
Timestamp: 2019-09-22 14:12:38+00:00

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INDICE (15 folios)
Definición de aula itinerante
3. Las aulas itinerantes de los circos en la actualidad
Condiciones y compromisos para la concesión de aulas itinerantes
Condiciones de las caravanas aulas,
Condiciones de la caravana del maestro,
¿Cómo es un circo?
La actividad escolar en el circo
Cómo funciona el aula del circo
Nos organizamos así
perfil del maestro del circo
Aprovechar los recursos del lugar El contexto del circo fuente de recursos educativos
Necesidades educativas que se derivan de los aspectos diferenciales en el desarrollo
4. Proyecto europeo “CINFO”
5. Proyecto de educación telemática
Actualmente en España existe un grupo numeroso de familias que viven en circos y recorren el país ofreciendo su espectáculo.
Algunos miembros de estas familias son niños y niñas en edad de escolarización obligatoria que no pueden asistir regularmente a centros educativos presenciales porque la vida itinerante lo hace inviable. Para ellos la educación a distancia que oferta el CIDEAD es la mejor opción de cara a adquirir formación académica oficial y de calidad sin tener que abandonar el circo ni a sus familias.
Desde 1986 el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, pone además a disposición de determinados circos un maestro que vive con ellos durante todo el curso escolar e imparte docencia directa a los niños y niñas de Educación infantil y Primaria que viven en dicha comunidad. Los alumnos de Educación Secundaria trabajan directamente con el profesorado del CIDEAD aunque los maestros itinerantes también realizan con ellos labores de supervisión, apoyo y resolución de dudas. Tanto unos como otros asisten a su aula-caravana al menos durante cinco horas diarias para construir aprendizajes y desarrollarse como personas y futuros ciudadanos.
Durante el curso 2011/2012 hay abiertas 20 aulas itinerantes atendidas por 23 maestros y maestras que realizan su labor en situaciones atípicas y, en ocasiones, complicadas, con una inagotable entrega e ilusión.
Sirvan estas líneas como homenaje a todos los maestros, alumnado y familias del Programa de Aulas Itinerantes en los Circos.
Nuria Benito, orientadora escolar del CIDEAD
Todos hemos oído que un circo es una gran familia, pero es que es verdad. Los payasos, domadores, y trapecistas, no sólo llevan sus enseres y animales por pueblos y ciudades, sino que suelen ir acompañados de sus hijos, parejas y familiares.
Hace años, los padres, ante el dilema de dejar escolarizados a sus hijos en una ciudad con sus tíos o abuelos, sin volver a verlos durante meses, y el llevarlos consigo, aun privándoles de la escuela, solían optar por lo segundo. Y es que, como muchos de ellos afirman, los hijos duelen y es muy duro estar separados de ellos durante tanto tiempo.
En la actualidad, ya no tienen que plantearse tan dolorosa disyuntiva, porque la Escuela puede viajar con ellos. De modo que los niños pueden formarse, a la vez que seguir junto a los progenitores y su trabajo.
Son muchos los niños que por causa del trabajo de sus padres, cada año, se ven obligados a desplazarse de unos lugares a otros del territorio nacional, lo que supone su alejamiento de un ambiente escolar adecuado y con la dificultad manifiesta de poder continuar su escolaridad en razones de igualdad con los demás niños y que están marcadas por nuestra Constitución. Para evitar esta situación el Ministerio de Educación y Ciencia, en 1983, decretó (Real Decreto 1174/1983, de 27 de abril) sobre todo lo relacionado a estos y otros aspectos educativos dirigidos a disminuir en todo lo posible la situación de desigualdad en la que se incurría con estos colectivos. El resultado fue la regulación de la Educación Compensatoria, entre las que además de resolver las cuestiones propias de los colectivos más desfavorecidos por estos desplazamientos (temporeros agrarios, gitanos, etc.), «definió las líneas básicas de un programa de atención educativa a la población itinerante de los circos», y que es el objeto central de este artículo.
Posteriormente, este Decreto se fue concretando en actuaciones como la firma, en 1986, del primer convenio entre el Ministerio de Educación y Cultura y la Asociación Española de Empresarios de Circos en el que se daba inicio al Programa de Aulas Itinerantes, siendo el principal objetivo «la escolarización de las hijas e hijos de los empleados de los circos»; escolarización que se iba a llevar a efecto a través de la creación de una red de escuelas itinerantes. Por último, la normativa quedó definitivamente centrada con la aprobación del Real Decreto 299/1996, de 28 de febrero, en el que se establecieron la acciones necesarias para regular las compensaciones educativas de los colectivos mencionados, a los que previamente se había aludido en la Ley Orgánica 9/1990, sobre la Participación, Evaluación y Gobierno de los centros docentes, en las que se hacía referencia expresa a los alumnos con necesidades asociadas a situaciones sociales o culturales desfavorecidas.
El Real Decreto de 1996, a la hora de referirse a la necesidad de compensar a estos grupos sociales aludía a la necesidad de crear «Programas de compensación educativa mediante la constitución de unidades escolares itinerantes de apoyo, dirigidos al alumnado que, por razones del trabajo itinerante de su familia, no puede seguir un proceso normalizado de escolarización». El resultado fue la puesta en marcha a lo largo del curso 1995/1996, de 6 Aulas Itinerantes, en circos, y dos Aulas para Temporeros, atendidas por seis y dos profesores, respectivamente, que atendieron a un total de 192 alumnos, la mayoría de ellos gitanos.
El programa de aulas itinerantes en circo se gestó con la idea de dar respuesta a las necesidades de niños y niñas hijos de artistas que por su especial modo de vida no podían asistir a un aula normal.
Antes, estos alumnos asistían a un centro ordinario mientras el circo estaba en una ciudad (periodo que varía de unos pocos días a varias semanas, dependiendo de la época). No era una solución muy buena, ya que el aprendizaje no era el adecuado.
Los niños se limitaban ir, hacer alguna redacción y en otras ocasiones, a ser la atracción de la escuela sin que se produjeran aprendizajes realmente significativos.
Se creó un convenio de colaboración entre el Ministerio y los empresarios de circo. Éste se compromete a aportar un maestro, sin coste alguno para el empresario.
Por su parte, el empresario aporta un camión-escuela y una caravana-vivienda para el maestro, con una serie de especificaciones y requisitos que se encuentran recogidos en la Orden Ministerial pertinente.
En la actualidad es un programa consolidado, con sus carencias, satisfacciones y problemas, como todo el mundo.
2. DEFINICIÓN DE AULA ITINERANTE
Un aula itinerante es
El nacimiento de un nuevo concepto de escuela
La Educación Compensatoria nace como respuesta a la necesidad de colectivos desfavorecidos por su medio de vida itinerante. Este nuevo concepto fue regulado por un Real Decreto en 1983 donde se definió concretamente las bases de un "programa de atención educativa a la población itinerante de los circos". Posteriormente, ya en 1986, se firma el primer convenio entre el MEC y la Asociación Española de Empresarios de Circos con el que se daba inicio al Programa de Aulas Itinerantes. Así, nace una red de escuelas itinerantes que facilitan la educación a los hijos de los empleados de circo.
Sin embargo, hubo que esperar hasta diez años después para que ya, a lo largo del curso 95-96 se pusieran en marcha seis aulas itinerantes en circos. Además aparecieron las primeras dos Aulas para Temporeros. Seis profesores pioneros atendían a un total de 192 alumnos que hasta ahora no acudían al colegio.
Las bases reguladoras de estas aulas se especifican en una Resolución de 2004 de la Secretaría de Estado de Educación y Universidades. En dicha resolución, se establece que estas unidades escolares "atenderán, preferentemente, a la población en edad escolar obligatoria", sin embargo, se contempla la ampliación de este campo de acción a Educación Infantil y "las actividades de estudio de los alumnos escolarizados en etapas postobligatorias o en Educación de Adultos".
En la actualidad esta actuación se ha consolidado y forma parte del «Programa de Educación Compensatoria e Intercultural», cuya ordenación, coordinación y gestión corresponde a la Dirección General de Educación, Formación Profesional e Innovación Educativa. Esto ha quedado reflejado en la promulgación de la Orden de 1 de febrero de 2001 de Delegación de competencias del Ministerio de Educación y Ciencia, donde se recoge de forma expresa que «Se aprueba la delegación por el Secretario de Estado de Educación y Universidades en el Director General de Educación, Formación Profesional e Innovación Educativa de las competencias de: La celebración de convenios de colaboración en materia de Educación Permanente de Adultos y de Aulas Itinerantes en Circos». Todos estos derechos fueron recogidos con posterioridad en la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de Calidad de la Educación al establecer en su Preámbulo, que uno de sus objetivos era «conseguir el mayor poder cualificador del sistema educativo junto a la integración en éste del máximo número posible de alumnos».
El último paso en este sentido y consecuencia de todo lo anterior, se ha dado en el 2004, a través de la Resolución de 25 de febrero de 2004, de la Secretaría de Estado de Educación y Universidades, por la que se establecen las bases reguladoras y se convocan subvenciones a empresas circenses para la atención educativa a la población itinerante en edad de escolarización obligatoria. El objeto de estas subvenciones era apoyar a los empresarios que se dedican a estas actividades circenses y su finalidad el atender las demandas que escolarización de estos niños que se desplazan con los circos.
3. 1 Condiciones y compromisos para la concesión de aulas itinerantes
En la citada resolución se fijan las condiciones que hay que cumplir para la concesión de un aula itinerante, entre las que se encuentran:
▪ «La atención educativa a este alumnado se desarrollará en unidades escolares itinerantes ubicadas en una caravana del circo».
▪ «Estas unidades escolares atenderán, preferentemente, a la población en edad escolar obligatoria (Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria), ampliando su campo de acción, en primer lugar, a la Educación Infantil y, posteriormente, a la orientación de las actividades de estudio de los alumnos escolarizados en etapas post-obligatorias o en Educación de Adultos, matriculados en el Centro para la Innovación y el Desarrollo de la Educación a Distancia (CIDEAD), siempre que la dedicación a los alumnos en la edad de escolarización obligatoria, lo permita».
La creación de estas aulas itinerantes va acompañada con el correspondiente compromiso, por parte del Ministerio de Educación de adscribir un maestro por cada aula itinerante, con una vigencia de todo el curso escolar, que residirá en la caravana-vivienda facilitada por el empresario del circo. Otros compromisos asumidos por el Ministerio serían:
▪ «Establecer para el curso escolar, el Plan de Actuación de las Aulas Itinerantes en cuanto a actividades pedagógicas, organizativas, de gestión de las aulas, de determinación del calendario escolar, de inspección y de control que considere convenientes».
▪ «La asistencia administrativa del alumnado a través del Centro para la Innovación y el Desarrollo de la Educación a Distancia (CIDEAD)».
También la Resolución de 25 de febrero de 2004 regula las condiciones que deben tener tanto las caravanas-aulas como las caravanas viviendas del maestro.
3.2 Condiciones de las caravanas-aulas
3. Los accesos al aula cuentan con los elementos de seguridad necesarios.
- Iluminación natural y artificial suficiente para permitir el normal desarrollo de las actividades lectivas diarias.
- Sistema de calefacción complementario sin combustión directa (butano, propano, fuel, queroseno, etc., o cualquier otro que consuma oxígeno).
- Revestimiento de paredes y techo con aislante térmico y acústico.
- Toldos, avances y cortinas en ventanas y puertas, con sistema de protección anti-insectos.
- Servicios sanitarios independientes con reserva de agua.
- Mobiliario de armarios y estanterías, preferiblemente en altura, diseñados para almacenar los recursos didácticos del aula y con las medidas necesarias para evitar que se desordenen o se deterioren en los traslados.
- Sistema autónomo y alternativo de suministro eléctrico, tales como solar, eólico o grupo electrógeno.
- El equipamiento del aula incluye como recursos educativos, entre otros:
Equipo informático multimedia, preferiblemente portátil, con reproductor CD/DVD
Impresora multifunción con reproductor de CD/ DVD.
Un ordenador portátil, como mínimo, por cada cuatro alumnos escolarizados en el aula.
Cadena HI.FI
6. Se realizan, periódicamente, las operaciones de desinfección y desinsectación establecidas en la legislación vigente.
7. El aula tiene asegurado el contenido contra posibles desperfectos que pueda sufrir en caso de robo o siniestros graves (incendios, catástrofes naturales, inundaciones, actos vandálicos, etc.)

References: resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución