Source: http://www.slideshare.net/CGTCatalunya/manual-de-lauditoria-del-deute-al-tercer-mn
Timestamp: 2015-08-31 09:46:44+00:00

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¡INVESTIGUEMOS! LA DEUDA Manual para realizar auditorías de la deuda del Tercer Mundo AAJ – ATTAC (URUGUAY) – CADTM – CETIM COTMEC – AUDITORIA CIDADÃ DA DÍVIDA (BRASIL)EMAÚS INTERNACIONAL – EURODAD – JUBILEO SUR SOUTH CENTRE 2.
Agradecimientos Este manual ha recibido apoyo del Estado y la Ciudad de Gi-nebra via la Fédération genevoise de coopération, del Fonds Mécé-nat SIG, de Emaús Internacional, de EURODAD, de la FSPH, deDM-Echange et mission / Pain pour le Prochain, de Dette et Déve-loppement (Plate-forme dʼinformation et dʼaction sur la dette despays du Sud) y de varias contribuciones individuales.Derechos de reproducción Este manual está disponible en francés, inglés y español. Sureproducción y/o traducción a otras lenguas por movimientos so-ciales y asociaciones sin ánimo de lucro están no sólo autorizadassino que se alienta a hacerlo, con la condición de mencionar la edi-ción original y de informar al CETIM o al CADTM. © Centre Europe – Tiers Monde (CETIM), Ginebra ISBN CETIM: 2-88053-050-4 © Comité pour lʼannulation de la dette du Tiers Monde (CADTM), Liège ISBN CADTM: 2-930443-04-9 Ginebra, octubre de 2006 Dibujo de tapa: Alain Cassani Maqueta: Marius Durand 3.
Capítulo 1Introducción ¿Qué es una deuda? Una deuda es un compromiso de un deudor con un acree-dor. En principio, el deudor es quien ha decidido libremente contraer una deuday se ha beneﬁciado con ella. Pero, a escala del sistema mundial, la deuda ya no esun asunto privado, puesto que a partir de ahora tiene una dimensión política queconcierne a todos los pueblos y a todas las sociedades. El endeudamiento de lamayoría de los países del Sur se vuelve incluso insoportable en el sentido en que,los reembolsos y los pagos de intereses exigidos por los acreedores están fueradel alcance e impiden toda forma de desarrollo. Así que es más que necesario poner nuevamente la historia de la deuda del Ter-cer Mundo en el contexto del mal desarrollo, de un sistema capitalista en crisis ydel desigual reparto de las riquezas (aproximadamente, una de cada dos personasen el mundo vive con menos de 2 USD – dólares estadounidenses – al día… yesta cifra seguramente subestima las proporciones que toma la miseria) y de unsistema de dominación que de igual forma se reproduce dentro de cada país.Esquema de la composición de la deuda de un país del Sur 1 Deuda total Deuda interna Deuda externa El acreedor está El acreedor está en en el interior del el exterior del país país Deuda externa pública Deuda externa El prestatario es el Es- privada tado o un organismo del El prestatario es un cual el Estado garantiza organismo privado, la deuda del cual el Estado no garantiza la deuda Parte multilateral El acreedor es Parte bilateral Parte privada una institución multilateral como El acreedor es otro El acreedor es un el FMI Estado organismo privado extranjero1 Esquema extraído del libro de D. Millet et E. Toussaint, 50 questions, 50 réponses sur la dette, le FMI et la Banque mondiale, CADTM/Syllepse, 2002, p. 39. 3 4.
Alrededor de la tercera parte de la deuda externa de los países del Tercer Mun- do tiene por acreedores a Estados y a Instituciones Financieras Internacionales (IFIs); y las otras terceras partes a acreedores privados: bancos comerciales, ase- guradoras, fondos de pensión y otros inversores institucionales en los mercados ﬁnancieros. Pero esta repartición varía enormemente en función de los países. En general, los países que poseen materias primas estratégicas, o que han alcanzado un cierto estado de industrialización, tienen una deuda externa en gran mayoría detentada por actores privados (es el caso de Brasil, Argentina, Chile, Malasia, Turquía, Eslovaquia, etc.). En los países más pobres y sin recursos minerales es- tratégicos, o supuestamente sin ellos, la deuda externa es detentada, en la inmen- sa mayoría, por países ricos o instituciones multilaterales que, de esta manera, poseen un poder casi absoluto sobre los gobiernos nacionales. Las IFIs detentan más del 80% de la deuda de Burkina Faso, de Burundi, de Ruanda, del Chad, de Gambia, de Nepal y de Haití. Y ﬁnalmente, países como Camerún, Congo, Gabón, Jordania, Nicaragua, Sri Lanka tienen una deuda en su mayoría bilateral (detentada por otros Estados), estando esto, a menudo, ligado a la presencia eco- nómica todavía fuerte de la ex-metrópoli o a contratos negociados entre grandes empresas del Norte y las agencias de crédito a la exportación [véase el capítulo 3] 2. Obsérvese que los préstamos públicos entran en su mayor parte en el marco de la ayuda pública al desarrollo; son, en general, a largo plazo (15 años o más) y a tasas inferiores al mercado (denominadas tasas subvencionadas o concesio- nadas). Los préstamos privados son, más a menudo, a corto plazo (algunos años incluso algunos meses) y a tasas referidas a las condiciones del mercado. Los préstamos de los bancos, la mayoría de las veces, pueden ser revisados en fun- ción de las evoluciones de las tasas de interés en Nueva York y Londres (las dos principales plazas ﬁnancieras del planeta). Además, una parte de los países del Sur se ﬁnancian mediante la emisión de bonos, con distintos tipos de garantías, plazos, amortización y a menudo jugosas comisiones. Las tasas de interés de los mercados varían en función de lo que se denomina “riesgo país”, es decir, el riesgo estimado para la inversión en un país determinado. Se puede deﬁnir el riesgo país como “el riesgo de materialización de un siniestro, como resultado de un contexto económico y político de un Esta- do extranjero, en el que una empresa realiza parte de sus actividades” 3. El riesgo país es determinado por consultores privados en función de análisis parciales. Por lo general, esto signiﬁca exigir una creciente capacidad de pago por parte de 2 Idem, pp. 120-121. 3 B. Marois, Le risque pays, PUF, Que sais-je ?, París, 1990.4 5.
los Estados, sin preocuparse por las otras funciones esenciales que éstos debenasumir. Existe también un mercado alrededor de esos bonos, que pueden intercambiar-se entre acreedores. Algunos fondos especulativos poco escrupulosos, llamados“fondos buitres” producen jugosos beneﬁcios a costa de los pueblos.La deuda, mucho hablar y poco hacer Hace ya más de 20 años que se habla de “crisis de la deuda” externa del Ter-cer Mundo y que se quiere remediar. Las iniciativas oﬁciales se suceden pero ladeuda de los países en desarrollo no ha cesado de aumentar: era del orden de70 mil millones USD en 1970, tenía un valor de 540 mil millones USD en 1980y alcanza hoy 2.800 mil millones USD; se multiplicó por casi 40 en poco más de35 años. De ahora en adelante, la crisis del endeudamiento es de tipo estructural,mientras que había sido presentada inicialmente como una crisis de liquidez o deinsolvencia. Por supuesto, los factores endógenos, como las decisiones tomadaspor los dirigentes nacionales, la corrupción, etc., han desempeñado un papel im-portante en el desarrollo de esta crisis. Pero los verdaderos responsables del des-encadenamiento de la crisis son sobre todo los factores exógenos, tales como: elaumento del precio del petróleo, el deterioro de la relación de intercambio (con elfracaso del Nuevo orden económico internacional y la formidable concentraciónde las empresas transnacionales), el aumento de las tasas de interés, etc.Evolución de la deuda externa de los países en vías de desarrollo (PVD) Año Cantidad Tasa de multiplicación según el año de referencia (en miles de millones 1970 1980 1990 1995 2000 2005 de USD) 1970 70 1980 540 7,70 1990 1340 19,14 2,48 1995 1970 28,14 3,64 1,47 2000 2280 32,58 4,22 1,70 1,57 2005 2800 40,00 5,18 2,08 1,42 1,23Fuente: CADTM y CETIM. 5 6.
Ciertamente, en comparación con la deuda externa de los Estados Unidos de América, la deuda del Tercer Mundo puede parecer pequeña en relación al nú- mero de habitantes 4. Pero tomando en cuenta las capacidades ﬁnancieras de los países concernidos, la deuda ejerce un peso inconmensurable sobre dichos paí- ses. Sirve de pretexto para sacar hasta la última gota de sangre a sus poblaciones, recortando sus presupuestos sociales, para explotar sus recursos naturales, y para imponer a estas economías medidas favorables a los acreedores, reduciendo, prácticamente a nada, su soberanía. La deuda, una lápida de plomo En los años 1960 y 1970, los empréstitos internacionales fueron presentados a los países del Sur como una vía real hacia el desarrollo. Se aseguraba que poseían todo para salir del “subdesarrollo”: mano de obra abundante, riquezas naturales inagotables…. Sólo le faltaban capitales y tecnologías nuevas para que dieran sus frutos, aumentaran su producción y multiplicaran sus exportaciones. Algunos años de esfuerzos y se produciría la “recuperación”. El bienestar se extendería a toda la Tierra. Nuevos empréstitos fueron contraídos. Desviaciones masivas, “elefantes blancos” que consisten en proyectos megalomaníacos e inadaptados o gastos de prestigio, compra de armas y represión de toda forma de oposición, compra forzosa de mercancías en el país donante, la utilización de los fondos tomados en préstamo casi no ha servido de nada para las poblaciones. Cuando sobrevino la crisis de la deuda a inicios de los años ochenta, el Fondo Monetario Internacional (FMI) tomó el control de la economía de estos países sobreendeudados con el ﬁn de encontrar ante todo los recursos necesarios para los reembolsos. Nuevos préstamos reembolsaron entonces a los anteriores o satisﬁcieron el pago del ser- vicio de la deuda y de los intereses. Pero lejos de estimular el progreso, la deuda impuso poco a poco como una gran traba al desarrollo, tornando insoportable el presente para centenares de millones de habitantes del planeta y amenazando el futuro de pueblos enteros. Bajo pretexto de aumentar la capacidad de reembolso, todo fue “reestructura- do” a solicitud del FMI: los presupuestos de salud, educación y vivienda fueron recortados al máximo, los servicio públicos quedaron mermados, las monedas nacionales devaluadas o dolarizadas, el control de los movimientos de los ca- pitales abandonado, las empresas publicas privatizadas, los mercados locales sacriﬁcados… Toda la economía debía ser orientada hacia la exportación para 4 3,4 billones de USD, hoy, para 290 millones de habitantes – ¡dichoso el país que puede endeudarse en su propia moneda! – mientras que la de los PVD es de aproximadamente 2,8 billones de USD para más de 5.000 millones de habitantes. Calculado por cápita, la relación es de 21 a 1.6 7.
reembolsar una deuda que se había convertido en colosal, pero, mientras tanto,las condiciones de vida de las poblaciones se deterioraban netamente.La deuda, una verdadera mina de oro La factura de la deuda no ha cesado de aumentar, pero no supone una pérdi-da para todos. Los pagos de intereses y reembolsos, sumados, representan una“estupenda” mina de oro. Tal mina no ha cesado de crecer: de 1980 a 2005, lassumas abonadas por el Sur, a título de reembolso de los capitales inicialmentetomados en préstamo se han elevado a más de 5,8 billones de USD 5, o sea, elequivalente a 60 veces el famoso plan Marshall, que los EE.UU. pusieron enmarcha tras la Segunda Guerra Mundial. En cuanto a los pagos por el serviciode la deuda, superaron los 450 mil millones de USD en 2004, o sea, 5,5 veces lacantidad oﬁcial de la ayuda pública al desarrollo (79 mil millones). Lo uno con lo otro, desde mediados de los años noventa, resulta del conjuntode las operaciones ligadas a la deuda (pago de los intereses, reembolsos, nuevospréstamos, etc.) una inversión neta del ﬂujo de capitales del Sur hacia el Norte,contrariamente a la opinión más extendida. A pesar de todo esto, la deuda nodisminuye. Al contrario, a pesar de algunas ﬂuctuaciones temporales, aumentaconstantemente. Transferencias netas por causa de la deuda en millones de dólares (Deuda pública y deuda garantizada por el Estado) 40000 Hacia el Norte 20000 0 1970 1980 1990 2000 -20000 -40000 -60000 Hacia el Sur -80000Fuente: Estadísticas de la CNUCED:http://stats.unctad.org/Handbook/TableViewer/tableView.aspx?ReportId=140Las transferencias netas son las salidas (de caja) menos los pagos del servicio de la deuda.Las salidas (de caja) de la deuda a largo plazo son las emisiones sobre los compromisos de la deudaefectuadas en el curso del año especiﬁcado. Dicho de otro modo, las transferencias de dinero a título depréstamo efectuadas en el año.Los pagos del servicio de la deuda a largo plazo son la suma del reembolso del principal y del pagode los intereses, efectuados en el curso del año especiﬁcado.5 4 billones 900 mil millones US$ si se incluyen los pagos de Corea del Sur. 7 8.
La deuda, un instrumento de chantaje y dominación Para los grandes bancos y las grandes sociedades transnacionales, así como para los Estados que deﬁenden sus intereses geoestratégicos – por todos los me- dios, inclusive la guerra si es necesario – la deuda del Tercer Mundo llegó en el momento preciso para reforzar su dominación y retomar el control allí en donde éste se le había escapado un poco. La deuda era un instrumento de colonización y se convirtió en un instrumento de recolonización. Para ello, los países poderosos se han servido de dos instrumentos privile- giados que controlan sin que exista el menor equívoco, el Banco Mundial y el FMI. La historia es bien conocida. Después de haber alentado masivamente los empréstitos, esas famosas instituciones – llamadas de “Bretton Woods” –, han utilizado la crisis de la deuda, para arrogarse un nuevo rol: el de recaudador del dinero de países del Tercer Mundo y de regente de sus políticas económicas y sociales. El desarrollo de los “planes de ajuste estructural”, en el marco del deno- minado Consenso de Washington, ha seguido el mismo esquema prácticamente en todos lados, teniendo por resultado no sólo un empobrecimiento generalizado de las poblaciones y un saqueo de las economías, de los recursos y de la biodi- versidad del Tercer Mundo, sino además pérdidas considerables de soberanía a fuerza de aperturas de los mercados internos, de privatizaciones, de inversiones extranjeras desenfrenadas y de libre “repatriación” de las ganancias. ¿Todos iguales? ¿Todos soberanos? Más allá del dinero así acaparado, los pueblos de cada nación se han visto despojados al mismo tiempo de su soberanía popular, de su poder democrá- tico de decisión y de participación real. Es cierto que una mayoría de los dirigentes del Sur y de las clases dominan- tes a las que representan no han servido el interés de sus pueblos – por no decir más; se puede incluso aﬁrmar, sin riesgo a equivocarse, que muchos de ellos tienen, junto con sus socios del Norte, una pesada responsabilidad en el uso catastróﬁco de los fondos. En la presente publicación se dan ejem- plos de ello. Después que el FMI y el Banco Mundial prepararon bien el terreno con su aplanadora, se asistió, en 1995, al abuso de autoridad que supuso la creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC): un organismo genuinamente orientado a la “globalización” tal como la quieren las grandes sociedades trans- nacionales, aún cuando, por suerte, han chocado con varios “fracasos” por las movilizaciones populares. Más que cualquier otro mecanismo, la deuda permitió8 9.
a las fuerzas ﬁnancieras asentar su fuerza e imponer reglas económicas y comer-ciales para su único provecho.La deuda, un embrollo Periódicamente, los diarios brindan cifras sobre la deuda. Todos coinciden enque son siempre espantosas: se sabe así que la deuda de tal o cual país equivale,varias veces, a todas las riquezas que ese país es capaz de producir en un año, suProducto Bruto Interno (PBI); que serían necesarios tantos años de exportacionescorrientes para llegar a colmarla; etc. De todas formas, esas cifras no dicen nadasobre lo que encubren. Por cierto, los artículos distinguen a veces ciertas cate-gorías (deuda externa pública, deuda externa privada, deudas bilaterales, deudasmultilaterales, etc.) y las instancias particulares que se supone que “se ocupan”de ellas: Club de Londres, Club de París, cuando no, ¡el G8! Pero, una vez más, ¿qué esconden esas cifras, dejando de lado lo que pesanen desgracias y cómo se llegó a ello? A través del rescate y la transferencia decréditos, las renegociaciones de deudas y las ﬁanzas, los préstamos vencidosreemplazados por nuevos empréstitos, los reescalonamientos y las cancelacionesparciales pero condicionadas, los desfalcos y las evasiones, los sobornos y lasinscripciones ﬁcticias, los fondos que nunca atravesaron una calle pero que cam-biaron de nombre, ¡qué difícil desenredar la madeja! Sólo algunos libros militantes, ciertas campañas realizadas con considerablesesfuerzos, algunas investigaciones parlamentarias (que chocan con mil obstá-culos), algunos juristas combativos y determinados movimientos sociales hanconseguido levantar, aquí o allá, una punta del velo. Ahora bien, ¿qué se aprendeen esas ocasiones? Cierto conferencista nos revela, por ejemplo, que la deuda ex-terna de la República Democrática del Congo (ex-Zaire) sigue llevando la cargade los desfalcos de Mobutu, e incluso que este país, al independizarse en 1960“heredó” una deuda que resultaba de empréstitos contraídos antes de la inde-pendencia por la ex-potencia colonial belga, a nombre de “su” colonia. Ciertamilitante cuenta detalladamente la larga lucha llevada a cabo por los habitantesde su región contra la construcción de una represa, bajo la dirección del BancoMundial y de grandes trusts industriales del Norte, los desplazamientos forza-dos de poblaciones, las tierras asoladas, las resistencias vanas contra una obraque ﬁnalmente nunca produjo electricidad. Otro investigador detalla como unosempréstitos sirvieron para armar el genocidio en Ruanda, sin que ningún bancoprestamista ni ninguna institución ﬁnanciera internacional moviera un dedo paraponer ﬁn a esos preparativos. Un movimiento revela la génesis de otra deu-da odiosa, la del apartheid en Sudáfrica y reclama reparación. Un instituto de 9 10.
investigación o un sindicato logra recomponer un extremo de la cadena de los empréstitos, reembolsos, nuevos empréstitos bajo otros nombres, de la deuda de Brasil, sin haber podido establecer el cuadro completo de su conformación, etc. Lo único que se puede extrapolar con certeza es que, en su conjunto, la deuda del Tercer Mundo ya ha sido pagada con creces, y que a pesar de ello la deuda no ha desaparecido, sino todo lo contrario. Aún así es necesario aportar pruebas irrefutables, lo que implica elaborar expedientes completos y exhaustivos. Pues, como dice el refrán que les gusta a algunos religiosos, ¡a menudo el diablo se esconde en los detalles! ¡Las auditorías de la deuda permitirán ver más claro! Por eso instamos ﬁrmemente a que haya una auditoría generalizada de la deuda del Tercer Mundo, país por país. Esta pequeña guía quiere servir de apoyo a tales emprendimientos. El primer objetivo de una auditoría es aclarar el pasado, desenredando la made- ja de la deuda, hebra por hebra, hasta reconstruir el ovillo de los encadenamien- tos que han llevado al actual callejón sin salida. ¿En qué se transformó el dinero de este empréstito, bajo qué condiciones fue contraído? ¿Cuántos intereses han sido pagados, a qué tasa, cuánto del capital de dicho empréstito ya se reembolsó? ¿Cómo creció la deuda sin que se registrara el dinero? ¿Qué camino tomaron los capitales? ¿Para qué sirvieron? ¿Cuánto ha sido desviado y cómo? Pero también: ¿quién ha solicitado el préstamo y a nombre de quién? ¿Quién prestó y cuál fue su papel? ¿Cómo quedó comprometido el Estado, por decisión de quién, a título de qué? ¿Cómo se volvieron “públicas” unas deudas privadas? ¿Quién promovió proyectos ﬁcticios, quién los estimuló, incitó, quién se beneﬁ- ció? ¿Qué crímenes se cometieron con ese dinero? ¿Por qué no se establecen las responsabilidades civiles, penales y administrativas? El primer objetivo planteado es poder lanzar una acción política y una metodo- logía que permita analizar minuciosamente la deuda externa, separarla y recom- ponerla en dos partes, que se llamarán, provisoriamente, “legítima” e “ilegítima”. Una vez hecha la distinción, la deuda “ilegítima” (deuda odiosa – véase el capí- tulo 4 – fondos desviados y corrupción de todo tipo…) será incontestablemente el objeto de una anulación en buena y debida forma y, en el sentido estricto de la palabra [véase el recuadro]. La deuda “legítima”, en la hipótesis poco probable de que no hubiera sido ya reembolsada, será objeto de una renegociación bajo condiciones positivas, en el marco de una gestión política solidaria. Pues, ¿en nombre de qué argumentos jurídicos y morales podría considerarse que los pue- blos son responsables de todo esto y que están obligados a seguir pagando?10 11.
Las siguientes preguntas se plantearían entonces: ¿qué queda, en deﬁnitiva,después de todas esas sumas y restas, si se tienen en cuenta las anulaciones quedeberían realizarse por justos motivos? ¿Quiénes, a ﬁn de cuentas, son los verda-deros deudores y quiénes los verdaderos acreedores? ¿Quién debe a quién? Y, más allá de las cifras que ﬁguran en los libros de cuentas, ¿a la inversa, dequé deudas son herederos los antiguos colonizadores, los antiguos esclavistas,los ladrones de las riquezas del Tercer Mundo, los que polucionan, los contami-nadores de todo tipo? Tomar el término “anulación” al pie de la letra Anulación, n,f, término del derecho. Decisión por la cual una autoridad juris- diccional o administrativa anula un acto como viciado de nulidad o inoportu- no. (Diccionario Le Petit Robert) Se trata exactamente de eso en lo que se reﬁere a la mayoría de los actos constitutivos de la deuda. Se trata de declararlos nulos e inexistentes, ya sea porque encubren crímenes odiosos, porque los contratos fueron ﬁrma- dos como consecuencia de dolos u otros engaños, porque en los títulos hay falsedades, promesas no cumplidas, pagos no cumplidos, intereses abusi- vos o usureros, etc. De ahí que, de acuerdo con las responsabilidades es- tablecidas, sea necesario recuperar el dinero, hacer reembolsar las sumas percibidas indebidamente, a título de intereses o capital, castigar, si corres- ponde, a los culpables e indemnizar a las víctimas de esas exacciones. Eventualmente pueden entonces ﬁgurar en el descuento ﬁnal, únicamente ciertas sumas que corresponden a deudas reales, créditos válidos, contraí- das con condiciones que respetan el interés de las poblaciones concernidas – si no han sido reembolsadas ni compensadas en los actos citados. Y sólo dichos créditos deberían ser tenidos en cuenta, en toda decisión de cance- lación de la deuda. Presentar como una concesión magnánima, el abandono de créditos de hecho fraudulentos, dar al término “anulación” la acepción más corriente de “borrado”, de supresión de la deuda, constituye un engaño intelectual que tiene como único objetivo, el de cubrir las malversaciones con un manto de virtuosidad.Las auditorías como instrumentos movilizadores y portadores deesperanzas Las auditorías consisten, pues, en primer lugar, en proceder a un examen minu-cioso del pasado. Pero son también, y quizás sobre todo, una apuesta a la movi-lización ciudadana que permite tener un medio de actuar en el presente, alejar lafatalidad de la deuda futura y prevenir su perpetuación hasta el inﬁnito. 11 12.
La auditoría por la cual se busca establecer la verdad sobre la deuda es un derecho democrático elemental, el de pedir rendición de cuentas. Es un poderoso medio para que los ciudadanos recuperen algún poder sobre la marcha del Es- tado. Es también una escuela, donde se puede comprender los mecanismos que gobiernan las relaciones internacionales y la economía del mundo. Y ﬁnalmente, supone la ocasión de aplicar instrumentos de control, a todo nivel, ciudadano, parlamentario, judicial, gubernamental, internacional, para que no se repitan nuevos procesos de endeudamiento fraudulentos a espaldas de los pueblos. La ejecución de auditorías cruzadas e internacionales, una opor- tunidad para fortalecer la solidaridad y las alianzas Norte-Sur El G8, el FMI, el Banco Mundial, los Clubes de París y de Londres hablan hoy, con gran alboroto publicitario, de “anular” ciertas partes de la deuda de los países más pobres y más endeudados. Ahora bien, por el momento se trata sobre todo de gestos publicitarios: las sumas barajadas son ridículamente bajas y el total está acompañado de numerosas condiciones. Se podría tomar todo esto como una primera victoria, aunque muy modesta, de las innumerables campañas llevadas a cabo en todo el mundo en favor de la anulación de la deuda del Tercer Mundo. ¿Pero es realmente una victoria? Si se deja actuar, sin establecer paralelamente la verdad sobre la deuda, estos presuntos gestos de generosidad sólo serán una cortina de humo destinada a camuﬂar las responsabilidades y bien podrían vol- verse tanto contra los pueblos del Sur como contra los del Norte: - contra los pueblos del Sur, acompañando esas presuntas liberalidades con nuevas condiciones negativas y abriendo la vía a un nuevo ciclo del endeuda- miento, en nombre del “crecimiento”; - contra los del Norte, que sufren a su manera una lógica comparable a la del ajuste estructural. El reembolso a acreedores sospechosos pero supuestamente perjudicados, haciendo recaer esas “indemnizaciones” sobre los contribuyentes del Norte, volviendo, por lo tanto, más pesada la deuda interna de sus países. Por lo pronto, los dirigentes del G8, con Gran Bretaña a la cabeza, insisten en que cualquier supresión de obligaciones en manos del FMI o del Banco Mundial, no disminuya en nada la capacidad ﬁnanciera de esas instituciones. ¿Quién va a cobrar después a los pueblos del Sur? La mayoría de los individuos, hombres de negocios, dirigentes, bancos, insti- tuciones, gobiernos, trust industriales que han estado implicados, de cerca o de lejos, en el proceso de creación de la deuda, sin duda no tienen ningún deseo de12 13.
establecer los hechos con precisión. Tanto para los ciudadanos del Sur como paralos del Norte es sumamente importante que todo se haga con la mayor transpa-rencia. De ello depende la calidad de sus relaciones de solidaridad, que debenbasarse en una clara conciencia de las realidades que vive cada uno y no en unacaridad hipócrita mezclada con mala conciencia… En suma, los cuatro objetivos estratégicos vitales de la auditoría y las volunta-des de este manual son: - situar la anulación bajo el signo de la transparencia y la justicia: la his-toria de varios países muestra que ha sido necesario establecer la verdad y elreconocimiento de los hechos por parte de los autores de abusos de poder en unproceso de reconciliación nacional, en casos de genocidio y de crímenes contrala humanidad. Así, el establecimiento de la historia de la deuda podría permitirreforzar la reivindicación de anularla y de enjuiciar a los responsables de suaspecto ilegítimo; - desarrollar un vasto movimiento de educación y movilización populares ydesplegar todo el potencial pedagógico de la deuda a efectos de impedir la reno-vación de su espiral infernal; - acercar los pueblos a través de puntos comunes relacionando sus historiasparticulares; romper con la lógica “donantes/beneﬁciarios”, “caridad/pobreza”,“desarrollados/subdesarrollados”, para colocarse, resueltamente, bajo la lógicade la solidaridad, de la transparencia, de los derechos humanos, y de la comuni-dad de intereses sociales; - evitar que en caso de anulación de la deuda no se produzcan, al Norte, cam-pañas rencorosas y racistas contra los “pueblos asistidos del Sur” y evitar porotra parte, que estos nuevamente sean despojados del dominio de su propio des-tino, en provecho de las oligarquías locales… La auditoría de la deuda no es una idea nueva, ¡al contrario! Numerosos mo-vimientos que trabajan sobre la deuda desde hace mucho tiempo promueven surealización. Así, uno de los movimientos más representativos, el movimiento in-ternacional Jubileo Sur, alienta y sostiene desde hace años todas las iniciativas enmateria de auditoría de la deuda. En ocasión de su segunda asamblea general, lle-vada a cabo en La Habana el 28 de setiembre de 2005, el movimiento declara: “También denunciaremos la participación de los gobiernos del Sur al perpetuarlos problemas de la deuda que también ponen en riesgo los bienes de nuestrospueblos que pretenden ser privatizados por los gobiernos. Nos comprometemoscon redoblar nuestros esfuerzos a favor de cambiar las políticas de los gobiernosdel Sur las cuales deben estar dirigidas a repudiar las deudas externas. Vemos en 13 14.
la realización de las auditorías a la deuda un paso fundamental para el logro de nuestros objetivos.” 6 En efecto, aunque el repudio de la deuda es un acto unilateral, decidido por un gobierno y que se inscribe en el marco de una voluntad ﬁrme de protesta y de cambio, la realización de una auditoría constituye, sin ninguna duda, uno de los instrumentos más eﬁcaces. Ilustración Debilidades múltiples del sistema ﬁnanciero internacional La auditoría de la deuda puede sacar a luz las numerosas y costosas debilidades del sistema ﬁnanciero internacional. Por ejemplo, sobre cada crédito “dudoso”, los banqueros toman sus precauciones. Constituyen reservas que corresponden a cier- to porcentaje del total del crédito en el caso de que el dinero no sea recuperado. Ahora bien, como lo señala Susan George, los préstamos acordados a los gobier- nos son, en general, deducibles de impuestos… sin que la deuda de esos países se vea reducida. Así, con este sistema, ese tipo de actores del endeudamiento no trabajan en absoluto a favor de la anulación o de la reducción de las deudas… Señalemos que los prestamistas también tienen la posibilidad de canjear, a un pre- cio rebajado, sus obligaciones, en los mercados especializados (mercados secun- darios), sin que por ello, la cantidad de esas deudas disminuya. Por el contrario, esto hace más complejo el modo de reembolso y las condiciones de pago pueden ser endurecidas, sin que el país endeudado pueda decir nada. La gestión de los créditos es aún más opaca y los interlocutores (comerciantes y otros corredores) se multiplican, así como las oportunidades de corrupción y de engaño. A propósito de la deuda del Congo-Brazzaville, François-Xavier Verschave escribía: “muchos diri- gentes africanos se dejan tentar por el dinero fácil. Pero para ello hace falta quienes los tienten y les aconsejen sobre cómo dilapidarlo. Los comerciantes, corredores y otros intermediarios se vuelven insistentes. Según ellos sus métodos no tienen por- qué ser ilegales, desde el punto de vista de la justicia dominante: la occidental. En efecto, Occidente ha multiplicado por todo el mundo los paraísos ﬁscales, ‘Estados’ de no-derecho, donde se pueden organizar impunemente todo tipo de engaños. Pero lo que es ‘legal’ en Yérsey, Mónaco o las Islas Caimán es forzosamente crimi- nal para el país víctima de esas propuestas...” 7 Las empresas vuelven a comprar en esos mercados las deudas rebajadas (llegando hasta el 70% de descuento de su valor facial) y adquiriendo partes de empresas públicas del país endeudado... A ﬁn de cuentas, son los contribuyentes del Norte y del Sur quienes soportan una parte de esos costos 8. 6 Podrá leer en su totalidad la Declaración ﬁnal de la segunda Asamblea Global de Jubileo Sur en: http://www.jubileesouth.org/ 7 François-Xavier Verschave, en L’envers de la dette. Criminalité politique et économique au Con- go-Brazza et en Angola, Dossiers Noirs n°16, Agone, París, 2001, pp. 77-78. 8 Véase Susan George, L’effet boomerang. Choc en retour de la dette du tiers monde, La Découverte, Essais, Paris, 1992, pp. 113-117.14 15.
La realización de la auditoría permitirá poner un poco de orden y tal vez, a largoplazo, cambiar las cosas, en el corazón de un sistema ﬁnanciero bien complicado,poco transparente, injusto, que solo favorece a unos pocos… Ilustración Algunos ejemplos de deudas escandalosas- El embalse de Inga en el Congo-ZaireEste embalse permitió instalar una línea de alta tensión sin precedentes, de1.900 Km. hacia la provincia de Katanga, rica en mineral de hierro, para realizarsu extracción. Los costos de los trabajos fueron ampliamente subestimados, y su-frieron un aumento del 125% (¡o sea un total de 163 millones de USD!). Además, aﬁnales de la década de los ochenta, cuando ninguno de los proyectos industrialesasociados a la construcción del embalse se concretaba y la central de Inga se utili-zaba únicamente a mitad de su capacidad, los industriales, apoyados por inversoresy banqueros belgas, decidieron lanzarse a la construcción de Inga II, una centralaún más potente. Pero esto se hizo sin más precauciones que antes y el costo realfue de 100 millones de USD más que las estimaciones iniciales (o sea, un total de460 millones de USD). Inga II tuvo graves problemas de construcción, lo que redujoconsiderablemente su potencial. En 2004, sólo 6 de las 14 turbinas estaban encondiciones de funcionar y los cortes de corriente son muy frecuentes en Kinshasa.Además, no se ha llevado a cabo ningún proyecto industrial que justiﬁcara su cons-trucción. Por último, aunque Inga ha producido electricidad, no ha sido beneﬁciosopara la población: los pueblos situados bajo esta línea de alta tensión todavía notienen electricidad 9.- La central nuclear de Bataan en FilipinasSu construcción costó más de 2 mil millones de USD y empezó hace más de treintaaños. Aún no produce electricidad pero cuesta 155.000 USD al día en pago de inte-reses. Además, el empresario británico Westinghouse, admitió haber pagado 17 mi-llones de USD de comisión a un amigo del ex-presidente ﬁlipino Ferdinand Marcos.El reactor está situado sobre una falla activa, que representa un riesgo aún mayorde contaminación nuclear si la central estuviese funcionando 10. En lo que concierneal pago de la deuda, viene haciéndose desde hace mucho tiempo. 11- El proyecto del embalse hidroeléctrico de YacyretáEl proyecto de este embalse, situado en la frontera entre Argentina y Paraguay, em-pezó en 1973 y terminó en 1994 (una década más tarde de lo previsto). Contó con elapoyo del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los cos-tos (por lo menos 10 mil millones de USD) superaron ampliamente las previsiones(de 2 mil millones de USD), lo que hace que la electricidad generada en Yacyretá9 E. Toussaint, La finance contre les peuples. La bourse ou la vie, CADTM/Syllepse/CETIM, pp. 194-195.10 http://www.transparency.org, informe 2005.11 http://www.amisdelaterre.be/article.php3?id_article=108 y http://www.transparency.org, informe 2005. 15 16.
no sea rentable. Como consecuencia, la deuda contraída por los dos Estados latinoamericanos se ha hecho mucho más pesada. Además, según el director de la Oﬁcina de veriﬁcación general del Paraguay, 1.870 millones de USD de gastos invertidos en dicho proyecto “no están sustentados con las necesarias justiﬁca- ciones jurídicas o administrativas”. El lago artiﬁcial inundó 110.000 hectáreas de tierras, entre las que se encontraban ecosistemas naturales únicos en el mundo, ricas tierras agrícolas y zonas urbanas densamente pobladas. Además, los impac- tos del proyecto sobre las comunidades son muy importantes y se desplazaron a 50.000 personas. La subida del nivel del agua y las modiﬁcaciones del régimen de aguas de superﬁcie, contaminaron los abastecimientos de agua y expusieron a miles de familias pobres a altos riesgos de contraer enfermedades. No se realizó ninguna consulta local. El consorcio Empresa Binacional Yacyretá (EBY), prevé actualmente elevar el nivel del agua de 76 a 83 metros, para que el embalse fun- cione a plena capacidad (por una cantidad de 500 millones de USD adicionales).16 17.
Capítulo 2Primera etapa: conducir la movilización políticaen todos los frentes y todo el tiempo Diferentes actores pueden tomar la iniciativa de lanzar I.una auditoría de la deuda. Esto varía según los contextos ¿Quiénes tienenpolíticos y las instituciones del país. No obstante, se debe la iniciativa de laseñalar que es indispensable que haya una movilización auditoría?ciudadana para tal iniciativa y que probablemente es el úni-co medio que pueda garantizar el éxito pasado un ciertotiempo, como lo atestiguan hoy en día los ejemplos de lasauditorías en Brasil y en Filipinas. Después o en paralelo,este emprendimiento ciudadano debe ser retomado por al-gunas instancias del Estado. Diferentes órganos pueden llevar a cabo una auditoría dela deuda, pudiendo ser sus pasos paralelos y complemen-tarios: - El órgano legislativo. Es el caso del Congreso peruano.A consecuencia de la restauración del Estado democráticoy de la fuga del anterior jefe del Ejecutivo, Alberto Fuji-mori, el Congreso peruano decidió instaurar la Comisióninvestigadora de la deuda externa 1. Ésta trabajó en el pe-ríodo legislativo 2001-2002, bajo la presidencia del diputa-do Rafael Valencia Dongo. La Comisión tenía el mandatode investigar la deuda pública externa durante el período1990-2000. La Comisión investigadora pudo detectar laexistencia de indicios serios de gestión ilegal y fraudulentavinculada al endeudamiento público externo por parte delMinistro de Economía bajo el régimen de Fujimori. Otro caso es el del actual Parlamento ﬁlipino. La organi-zación Freedom from Debt Coalition realizó durante añosun trabajo de presión activo ante parlamentarios ﬁlipinosque dio sus frutos. El Parlamento ﬁlipino elaboró en sep-tiembre de 2004 una resolución conjunta sobre una auditoría1 Congreso de la República, “Comisión Investigadora encargada de cumplir las conclusiones y reco- mendaciones a las que arribaron las cinco comisiones investigadoras del período legislativo 2001- 2002. Area Delitos económicos y ﬁnancieros. Area Deuda Externa, 01204”, bajo la presidencia de Ernesto Herrera Becerra, Perú, 25 de julio de 2003. Consultar también “Informe de Decretos Secretos de urgencia, Denuncia constitucional 28”, 26 de septiembre de 2001. 17 18.
de la deuda ﬁlipina. Se creó una comisión parlamentaria con el cometido de abrir los libros de cuentas para revisar y evaluar las políticas, los programas y las estrategias del país en materia de endeudamiento. Desde hace algunos meses esta resolución está bloqueada en el Senado por motivos técnicos. - El órgano ejecutivo. Se da el caso cuando este órgano responde a una orientación progresista o nacionalista. En Brasil, a comienzos de los años treinta, cuando este país en- frentaba una crisis económica muy profunda, el presidente brasileño Getulio Vargas creó la Comisión de estudios eco- nómicos y de ﬁnanzas del Estado y de los municipios. Con la ayuda de una secretaría técnica, esta Comisión tenía el mandato de revisar todos los contratos de endeudamiento y de sacar a luz todos los tipos de irregularidades detectados en el proceso de endeudamiento de Brasil. - El órgano judicial. A iniciativa de una demanda presen- tada en 1982 por Alejandro Olmos, abogado y periodista argentino, un juez federal, J. Ballesteros 2, inició una acción penal contra los responsables del endeudamiento del Es- tado argentino bajo la dictadura. Durante la investigación judicial, el juez federal, frente al argumento de secreto in- vocado por los responsables del endeudamiento, ordenó la entrega de todos los documentos, actas, cuentas ﬁnancieras y balances. La sentencia Olmos permitió revelar el carácter ilícito de la deuda externa del Estado y la responsabilidad de los acreedores y la de los deudores. Estas auditorías tienen que estar apoyadas por una amplia movilización popular, como ya lo hemos aclarado. Pueden estar acompañadas o precedidas de una auditoría ciudadana, impulsada por movimientos sociales o por ciudadanos que buscan justicia, a menudo gracias a contactos dentro del Estado. De ahí que la ﬁnalidad sea obligar al Estado a que haga un verdadero trabajo de auditoría. 2 Caso Nº. 14.467, Juzgado en lo criminal y correccional federal, 23 de julio de 2000. El texto completo de la sentencia en español está disponible en el sitio Web: www.cadtm.org18 19.
Es el caso, entre otros, de la última auditoría realizada enBrasil y llevada a cabo por el sindicato de los auditores ﬁscalesUnaﬁsco, en estrecha colaboración con una coalición demovimientos sociales como Jubileo Sur Brasil. El caso de Filipinas es el más avanzado en lo que se reﬁere a movilización política y colaboración entre el Parlamento y los movimientos sociales y será tomado como ejemplo en este manual. El esquema [página siguiente] resume bien el proceso de auditoría de la deuda en Filipinas, tal y como fue llevado a cabo. De la lectura de este esquema, se desprenden algunos puntos: - La iniciativa de este proceso fue tomada por la organización ﬁlipina Freedom from Debt Coalition, con el apoyo de otros movimientos sociales y en el marco de la campaña de Jubileo Sur sobre las deudas ilegítimas. Es necesario señalar que la campaña sobre la deuda ﬁlipina pretendió en un primer mo- mento “concienciar” y educar a los diputados ﬁlipinos sobre la cuestión de la deuda. En efecto, cierto número de diputados tenían un conocimiento superﬁcial de la deuda y de lo que esta- ba en juego. La ﬁnalidad de este grupo de presión era motivar al Congreso ﬁlipino a que llevase a cabo una auditoría oﬁcial sobre la deuda nacional. - La auditoría ciudadana ﬁlipina independiente y la auditoría parlamentaria (columnas de la izquierda y de la derecha) son dos procedimientos complementarios que empezaron al mis- mo tiempo. La intervención de los movimientos sociales fue constante y determinante en cada etapa, sobre todo durante las deliberaciones sobre la resolución conjunta en el Congreso ﬁlipino. Hoy la resolución está bloqueada en el Senado y la Freedom from Debt Coalition continúa su trabajo de presión ante los senadores para que aprueben la resolución. - Finalmente, la auditoría ciudadana ﬁlipina permitió de- nunciar las estructuras y los procedimientos que perpetúan y agravan la situación del endeudamiento. Deben considerarse numerosas áreas de investigación a la hora de realizar una au- ditoría, incluyendo aspectos no ﬁnancieros y no económicos tales como el medio ambiente. 19 20.
Proceso de la auditoría de la deuda de Filipinas * MOVIMIENTO SOCIAL con otros grupos ciudadanos e individuos COALICIÓN POR LA CAMPAÑA / ORGANIZACIÓN QUE AGLUTINA A LOS GRUPOS DEFINE EL CONCEPTO Y EL PROCESO DE LAS AUDITORÍAS DE LA DEUDA LLAMA AMPLIAMENTE A LA REALIZACIÓN DE AUDITORÍAS DE LA DEUDA EMPIEZA LAS INVESTIGACIONES Y REFUERZA LAS CAPACIDADES ATRAE Y MOVILIZA A MÁS GRUPOS Auditoría gubernamental AUDITORÍA DEL PARLAMENTO / CONGRESO AUDITORÍA CIUDADANA Identificar a los aliados en el Preparación y elaboración Parlamento y trabajar con ellos Construcción del consenso relativo al del proyecto de ley en el marco de la elaboración del concepto, la concepción y el proceso proyecto de ley o de la resolución Creación de una estructura de aplicación y hacer una lista de los y de un mecanismo para una participación posibles apoyos más amplia Movilización de la opinión pública sobre Hacer una lista de los apoyos la auditoría de la deuda Crear y fortalecer las capacidades de los legisladores Investigaciones sobre los orígenes de la situación Educación popular DELIBERACIONES Presión pública hacia el Trabajo con los medios Parlamento para la adopción de comunicación del proyecto de ley sobre la Movilizaciones auditoría de la deuda (movilizaciones, medios de comunicación, Acción relativa a la propuesta lobbying, etc.) PROCESO DE LA AUDITORÍA CIUDADANA Lanzamiento Grupos de trabajo Audiencias públicas y foros APLICACIÓN técnicos / Secretaría Investigación participativa Investigaciones técnicas Asistencia de los Informes periódicos / Audiencias públicas Declaración a la prensa legisladores aliados Deliberaciones y al público Declaraciones públicas Envío de los informes y en los medios Testimonios durante de comunicación las audiencias públicas Medios de comunicación Informe final y Críticas y apoyo al informe final del INFORME Y Recomendaciones CONCLUSIONES Parlamento * Esquema elaborado por Lidy Nacpil, Presidente de Jubileo Sur.20 21.
A partir de estos elementos ya podemos sacar ciertas con-clusiones más generales. En el Sur podemos encontrar a grandes rasgos dos tipos 1.de situaciones: o bien existen campañas sobre la anulación Importancia de losde la deuda y un movimiento social constituido, o bien pe- movimientos socialesqueños grupos de trabajo sobre la deuda. Las exigenciasen cuanto a la realización de una auditoría serán percibidasdiferentemente según las situaciones. En el caso de que noexista una coalición de organizaciones en torno a la cues-tión de la deuda puede que sea necesario seguir un caminoligeramente distinto. Por supuesto, la presencia de un fuerte movimiento so-cial, la de instituciones democráticas y la libertad de prensaconstituyen condiciones previas favorables al lanzamientode una auditoría de la deuda. La capacidad de llevar a cabouna auditoría es proporcional al terreno conquistado por losmovimientos democráticos y ciudadanos. Paralelamente, lapuesta en marcha ciertamente posibilitará el fortalecimien-to de los movimientos y la construcción de espacios demo-cráticos. Brindará también la oportunidad de averiguar lalibertad de prensa y de probar las instituciones “democrá-ticas”. Estos son los motivos por los cuales los movimientos so-ciales, de todo tipo, deben movilizarse en todas las etapasdel proceso. Es importante establecer relaciones de trabajo, a través 2.de acuerdos públicos, con los miembros de los partidos de Colaboración de lasla oposición y de los partidos progresistas que estén inte- fuerzas políticasresados en realizar una auditoría de la deuda. Será necesa-rio solicitar constantemente a las fuerzas políticas del país,pues su peso, sus experiencias pueden resultar de gran valory su colaboración es necesaria además por el hecho de quehará falta autorización oﬁcial para tener acceso a numero-sos documentos. El caso ﬁlipino lo demuestra. En Brasil,Jubileo Sur Brasil, con la estrecha colaboración del sindica-to Unafisco, hizo un esfuerzo constante para establecer 21 22.
vínculos con los partidos políticos progresistas, pero tam- bién con los sindicatos y otros actores políticos. Asimismo, habrá que esforzarse por contactar y entre- vistar a personas claves de los ámbitos público y privado relacionadas con los procesos de endeudamiento. 3. Las investigaciones, las campañas de educación popular Hacer un esfuerzo y las acciones políticas deben realizarse simultáneamente. de mediatización Conviene insistir en la necesidad de encarar y permitir unen todos los frentes vaivén constante entre el trabajo de investigación de la au- ditoría y las movilizaciones. El trabajo de mediatización también es esencial porque forma parte del proceso de edu- cación popular. Convendrá asociar y coordinar los trabajos de los centros de estudios (independientes) y los trabajos universitarios. Todos los sectores de la sociedad y todas las profesiones deberían participar en este proceso. Es esencial que algunos grupos de personas (corporaciones de diferentes tamaños) puedan apropiarse de este tema e inscribirlo en la agenda de sus reivindicaciones. De hecho, la deuda afecta a todos los sectores de la vida y a todas las poblaciones. Además, la realización de una auditoría puede requerir la movilización de competencias profesionales diversas. Así fue en Brasil, donde el grupo de la auditoría ciudadana de la deuda empe- zó a investigar sobre la deuda brasileña, y luego organizó grupos de estudio compuestos por intelectuales, profeso- res universitarios, funcionarios, estudiantes y ciudadanos. También preparó diversos materiales didácticos y eventos públicos [véase recuadro sobre la auditoría ciudadana en Uruguay]. 4. La falta de ﬁnanciación para realizar una auditoría no La ﬁnanciación debe impedir su inicio, aunque sin duda haga más largo el proceso. La auditoría ciudadana en Brasil fue hecha por al- gunos economistas de Unaﬁsco en su tiempo libre. Se basó en la información útil de su trabajo cotidiano y en las inves- tigaciones realizadas por alumnos en prácticas contratados por Unaﬁsco.22 23.
La auditoría ciudadana en Uruguay En agosto del 2005, organizaciones de Uruguay, entre ellas ATTAC Uruguay, Emaús Internacional, la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUU), la Central sindical única (PIT-CNT) y la Confederación de cooperativas (CUDE- COOP) formaron una comisión ciudadana con el objetivo de auditar la deuda nacional. El proceso todavía está en sus inicios pero las organizaciones so- ciales ya han creado diferentes comisiones de formación e información que se ocupan de diferentes aspectos (jurídico, económico, etc.) de la deuda para informar lo mejor posible a la población. La originalidad de esta mo- vilización es que los miembros de estas comisiones pertenecen a distintos medios profesionales con el ﬁn de abarcar el mayor número de sectores de la sociedad. El propósito es sacar provecho de su capacidad de movilización y de su pericia particular. Para más información contactad con: auditoriadeuda@adinet.com.uy, http://www.observatoriodeladeuda.org La puesta en marcha de la campaña de la auditoría con- II.cierne tanto a los países del Sur como a los del Norte. La Y a todo estoauditoría es tan necesaria para el Norte como para el Sur ¿qué pasa en eldada la estructura de la deuda en general. Norte? Por ejemplo, es el caso de Francia. En el marco de la campaña de interpelación a los diputados realizada por la plataforma Dette et Développement, como complemento de la campaña “2005: plus dʼexcuses!”, se enviaron casi 30.000 tarjetas pos- tales a los diputados franceses; hubo encuentros con parlamen- tarios (senadores y diputados) de todos los partidos políticos, a menudo en coordinación con la campaña de Amigos de la Tierra sobre COFACE (agencia francesa de crédito a la expor- tación) y con la de Coordination SUD sobre la Ayuda pública al desarrollo. La reivindicación central de esta campaña fue la creación de una comisión de investigación para elucidar los préstamos concedidos por Francia a los países del Sur. En par- ticular, las ONGs pidieron que las anulaciones de las deudas generadas por los créditos a las exportaciones no se contabili- zaran como ayuda pública. La falta de transparencia en relación a la índole exacta de las deudas anuladas por el Estado francés, así como la discutible inclusión de las anulaciones de deudas dentro de las ﬁguras de la ayuda pública al desarrollo, se ha vuelto una cuestión importante en Francia, ya que las operaciones de anulación de 23 24.
deudas representan cada vez una parte importante del presu- puesto de la ayuda pública francesa al desarrollo. Numerosos parlamentarios dieron a conocer su interés por el tema e idearon diversos medios para mejorar la transparencia en las operaciones de anulación de deudas. Dos propuestas de resolución en este sentido fueron sometidas a la Asamblea na- cional a principios de 2005, retomando las dos reivindicaciones centrales de las ONGs. Sin embargo, dado que estas propuestas emanaban de grupos parlamentarios de la oposición, ninguna de ellas se concretó. A pesar de ello, el texto de estas propuestas constituye un aporte útil para el debate abierto. Ante estos resultados, las ONGs francesas se dirigieron a la sociedad civil para iniciar un trabajo de auditoría ciudadana de los préstamos franceses a tres países en desarrollo. Otro proyecto de auditoría a realizar en el Norte He aquí un ejemplo de proyecto realizado por Christian Aid en el Reino Uni- do y que podría reproducirse en numerosos países europeos. Se trata de la publicación de un folleto, de alrededor de 8.000 palabras, titulado: Auditing the UK’s Loans. Con este manual se pretende apoyar las campañas sobre la deuda para que se realicen auditorías sobre los préstamos ilegítimos que los países desarro- llados concedieron a los países en desarrollo. Este documento aclara que los créditos detentados por el Reino Unido resultan de créditos a la exportación y demuestra la manera como dichos créditos pueden ser auditados, en par- ticular, mediante la utilización del UK Freedom of Information Act. Este docu- mento también hace el repertorio de los préstamos concedidos por el Reino Unido a países en desarrollo y que podrían resultar ilegítimos. Pueden solicitarse copias en versión electrónica al Global Advocacy and Po- licy Department de Christian Aid. Contactos: Sara Bailey, SBailey@christian-aid.org Adele Poskitt, APoskitt@christian-aid.org Además, los países del Norte están también muy endeu- dados, pero principalmente en deuda interna. Sería también muy útil contemplar una auditoría de las deudas de los paí- ses del Norte. Sin lugar a dudas, tal examen sería un buen medio de responder frente a los planes de austeridad o de disminución de los recursos del Estado por intermediación de las subastas infravaloradas y de los regalos ﬁscales.24 25.
Pero sus bancos están también y sobre todo del lado de losacreedores. Ahora bien, conviene comprobar la validez delos créditos y la forma en que fueron establecidos [véase alﬁnal del capítulo 3]. ¿Qué solidaridad Norte/Sur? Esta solidaridad es más que necesaria. Por un lado permite una colabora- ción efectiva Norte/Sur y es del interés de todas las partes. El Norte posee numerosos documentos útiles para las necesidades de una auditoría y las organizaciones de solidaridad del Norte pueden responder a las solicitudes de asistencia de sus homólogos del Sur que emprendan la realización de una auditoría. Por otro lado, esta solidaridad puede servir de apoyo frente a la represión que podrían ejercer ciertas autoridades del Sur, tanto más cuando dichas instituciones no sean verdaderamente “democráticas”. Hay que tomar en se- rio esta advertencia. Es importante que las organizaciones del Norte creen estructuras o procedimientos de alerta o de mediatización en caso de repre- sión. Lanzar una auditoría signiﬁca llamar la atención sobre numerosos negocios que en absoluto son claros y correr el riesgo de revelar de paso diversas prácticas maﬁosas, historias de corrupción, desvíos de fondos. Quienes se hayan beneﬁciado con la deuda y estén aún en el poder utilizarán todas las vías de recurso para que nada salga a luz 3 ... Parece desde luego necesario que se vinculen las movilizaciones y se esta- blezcan conexiones entre todos los intentos de auditoría, a través de distin- tos soportes (sitios Web, diarios, encuentros, etc.). Ilustración Una auditoría ciudadana sobre la deuda Ecuador – NoruegaEn 2002 la Comisión de Control Cívico de Corrupción de Ecuador estudia la ventade barcos noruegos al gobierno de Ecuador, en colaboración con la Campaña No-ruega para la cancelación de la deuda del tercer mundo (SLUG). Hacia ﬁnes de ladécada del ‘70 el gobierno noruego vendió cuatro barcos a Ecuador dentro del mar-co de una campaña comercial de exportación de barcos noruegos (sector que seencontraba en crisis en aquel momento). El gobierno noruego facilitó la adquisición delos navíos bajo la forma de “préstamo en ayuda al desarrollo” a cargo del organismode crédito a la exportación noruega (GIEK).3 Véase al respecto los numerosos libros y trabajos de François-Xavier Verschave, en particular L’envers de la dette. Criminalité politique et économique au Congo-Brazza et en Angola, op.cit. 25 26.
Como consecuencia de una intensa investigación y de la realización de una audi- toría, la Comisión de Control Cívico exhorta a las autoridades ecuatorianas a no seguir pagando la deuda, por considerarla ilegítima pues: - el crédito era ilegítimo, ya que no había sido atribuido para ayudar a Ecuador sino para que Noruega lograra salvar a su propia industria; - ni el órgano de cooperación noruega ni la GIEK llevaron a cabo una evaluación sobre la viabilidad técnica y ﬁnanciera del proyecto; - los barcos han desaparecido y nadie conoce su paradero, mientras que la deuda continúa pagándose; - el incremento de la deuda contraída por el Ecuador con Noruega se debe a condi- ciones onerosas validadas durante la renegociación de la deuda. Por el modo en que esta auditoría ha sido realizada, resulta un documento muy rico y está disponible junta a la totalidad de referencias jurídicas, históricas, económicas y técnicas tanto en castellano como en inglés en el sitio http://audit.oid-ido.org o en www.cetim.ch. Este documento fue publicado por el Centro de derechos económi- cos y sociales, bajo el título: “La Revuelta en el Patio Trasero: Deudas Ilegítimas y Derechos Humanos. El Caso Ecuador-Noruega” o la versión en inglés “Upheaval in the Back Yard Illegitimate Debts and Human Rights The case of Ecuador-Norway”. 2 de Octubre de 2006: el gobierno Noruego ha anunciado que se anula esta deu- da ilegítima, sin condiciones y reconoce su co-responsabilidad! Una victoria en la lucha por la anulación de la deuda! Véase www.odin.dep.no/ud/english/news/ news/032171-070886/dok-bn.html. Para más información contactar al Dr. Patricio Pazmiño Freire, Colectivo de Abogados Defensores de Derechos (CADE), plpazmin3@hotmail.com, pchasociados@grucosch.com. ¡Reclamemos la auditoría de las Instituciones Financieras Internacio- nales! (el Banco Mundial, el FMI y los bancos regionales de desarrollo) Un proyecto del CADTM Estas instituciones reclaman sin cesar la “buena gobernanza”. Aunque esta retórica carezca de sentido, no la aplican en absoluto a sí mismas. Ahora bien, las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) están en el centro del “sistema de la deuda” y tienen una gran responsabilidad en los daños ocasionados. De ahí que deban ser sometidas a auditorías. La realización de la auditoría es también un medio para transformar las estructuras actuales y constituye también un tratamiento preventivo, de ahí la necesidad de solicitar la auditoría de las IFIs. Sus documentos desclasiﬁcados después de 10 años ¡permiten acceder a las discusiones que tuvieron lugar en esos recintos! La multiplicación de las auditorías nacionales producirá numerosos materiales que permitirán considerar una auditoría de las propias IFIs. Para más información, contactad con: info@cadtm.org, www.cadtm.org.26 27.
Capítulo 3Elementos técnicos para realizar una auditoría de ladeuda En este capítulo hemos optado por dividir la presentación de la siguiente ma-nera: por una parte, exponer una metodología general que permita captar y des-menuzar la génesis de la deuda; y por otra, presentar algunos elementos parasuperar los obstáculos técnicos y políticos que pudieran obstruir la realizaciónde una auditoría. Para ello nos referiremos con frecuencia a la experiencia de la reciente audito-ría ciudadana brasileña, una de las más logradas y relativamente bien documen-tada. Recordemos que Brasil sufrió durante más de 20 años, desde 1964, una dic-tadura férrea, y que hasta 1986 no se eligió un nuevo Parlamento de forma de-mocrática. Según la OCDE (Organización para la Cooperación y el DesarrolloEconómicos), la deuda externa brasileña es la mayor de todos los países en víasde desarrollo: se cifraba a 201.400 millones de USD en diciembre de 2004. Losprincipales acreedores de Brasil son los bancos comerciales nacionales e interna-cionales (43%); el FMI y otros inversores extranjeros poseen el resto 1.1 Cifras citadas por A. Fontana, “Opening the Books: Brazil’s experience with Debt Audits”, discus- sion paper, EURODAD, septiembre de 2005. 27 28.
I. El objetivo de esta metodología es lograr una compren- Metodología sión general de las razones del endeudamiento, destacando general: des- cada particularidad, identiﬁcando cada detalle, y elaboran- do con todo ello un inventario lo más completo posible para menuzar para luego reconstruir, total o parcialmente, el puzzle de la deu- recomponerlo da. todo Distinguiremos cuatro etapas en este proceso: - Análisis general del proceso de endeudamiento - Análisis de los contratos - Exámen del destino real de los fondos - Análisis de los datos actuales A. La primera etapa consiste en realizar un análisis históri- Elementos para co, económico, político y social de las causas de la deudael análisis general nacional para comprender sus características. Los puntos del proceso de podrían ser diferentes de un país a otro; asimismo, puede endeudamiento que haya que agregar otras categorías al procedimiento de auditoría, en función de las características del país en cues- tión. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que en los países del Tercer Mundo el proceso de endeudamiento ha sido bas- tante similar, sobre todo en lo que concierne a las deudas contraídas tras la llamada “crisis del petróleo” de 1973. Por lo tanto, los puntos siguientes han de ser relativamente apli- cables a muchos de los países del Tercer Mundo. 1. Se trata de reconstituir el contexto en el cual se produjo Estudiar las el proceso de endeudamiento para reconstruir el contexto características político, económico y social del endeudamiento, tal como políticas y sociales aparece en los libros contables. del país Pero convendría también considerar en general la historia de las relaciones del país en cuestión con el exterior y hacer una visión de conjunto de las otras deudas que pudieran haber surgido de esas relaciones, como la deuda ecológica, la deuda histórica debido a la esclavitud y a diversos saqueos, etc. Como lo recordaron oportunamente los organizadores del encuentro internacional “Resistencia y alternativas a la do- minación de la deuda” que tuvo lugar en La Habana del 28 al 30 de septiembre de 2005:28 29.
“Los gobiernos, transnacionales e instituciones como el FMI, BM y OMC enriquecidos deben aceptar la responsabilidad por el saqueo de los países del Sur, por crear y perpetuar la crisis de la deuda y en especial, por la deuda odiosa. Dada la ex- plotación histórica y actual de los países del Sur, las injustas relaciones ﬁnancieras, económicas y políticas entre quienes son explotados y quienes explotan, y la devastación ecológica impuesta en el Sur a través por los gobiernos e intereses comer- ciales del Norte, es incuestionable que el Norte debe al Sur.” 2 El economista Ernest Mandel estima que, de acuerdo asus investigaciones, entre los años 1500 y 1750 la trans-ferencia de valores desde las colonias hacia Europa Occi-dental superó aproximadamente los mil millones de librasesterlinas oro, “es decir, más del valor total del capital in-vertido en todas las empresas industriales europeas tomadasen conjunto hacia el año 1800.” 3 Como lo recordaba elmovimiento Jubileo Sur en su Segunda Asamblea Mundialen septiembre de 2005: “¡Los acreedores somos nosotros,los pueblos del Sur!” Nota: en general, la deuda de un país productor de petróleo es especial ya que “el petróleo eleva las deudas vertiginosamente”, según lo ha subrayado con frecuencia François-Xavier Verschave en sus numerosas investigaciones. Los movimientos socia- les u organizaciones que estén dispuestos a lanzarse a la realización de una auditoría de este tipo de deudas, en estos casos más que en cualquier otro, deben estar dis- puestos a tener que vérselas con peligrosas maﬁas y otras zonas oscuras... Muchos países se endeudaron en la década de los setenta 2.ante la oferta excesiva de capitales, a consecuencia de la “crisis Demostrar ladel petróleo” y de la crisis de superproducción que sufrió el evolución de la tasaOccidente a principios de esa década. La mayoría de los con- de interéstratos de endeudamiento que se negociaron en esa época lleva-ban una cláusula que ﬁjaba una tasa de interés variable. Ahorabien, esta cláusula, que en sí misma no es ilegal 4, es en parteel origen del consecuente aumento de la deuda externa de2 Declaración de La Habana. Consultar la declaración completa en: http://www.cadtm.org/article. php3?id_article=1677. Este encuentro fue organizado, entre otros, por la coalición internacional Jubileo Sur y la red internacional CADTM.3 Citado por E. Toussaint, La ﬁnance contre les peuples. La bourse ou la vie, op. cit., p. 174.4 Sin embargo, el punto sobre el aumento unilateral de las tasas de interés será estudiado en el capítulo 4. 29 30.
los países del Tercer Mundo, puesto que las tasas de interés aumentaron considerablemente al inicio de los años ochenta (mientras que habían sido relativamente bajas una década antes, y que los economistas no preveían cambios importan- tes). Por este motivo es conveniente establecer la evolución de la tasa de interés en el marco de una auditoría. Evolución de la "Prime Rate" (tasa de interés de EEUU) 20.0 18.0 16.0 14.0 12.0 10.0 8.0 6.0 4.0 2.0 0.0 1970 1980 1990 2000 Fuente: Federal Reserve Bank. http://www.federalreserve.gov/RELEASES/h15/data/Annual/H15_PRI- ME_NA.txt. La mayoría de los empréstitos contraídos por los países del Tercer Mundo en la década de los setenta tenían una cláusula que preveía el ajuste de las tasas de interés en función de la evolución de la Prime Rate estadounidense o de la Libor (tasa interbancaria de la City de Londres). Esas dos tasas se usan como referencia en los préstamos internacionales. Así, debido a la evolución que se plasma en la gráﬁca anterior, en el período que va de 1978 a 2002, Brasil recibió la suma de 527 mil millones de USD en préstamos, y pagó 685 mil millo- nes de USD de intereses y amortizaciones, lo que da como re- sultado una transferencia neta de recursos hacia el extranjero de 158 mil millones de USD. Mientras tanto, la deuda externa se multiplicó casi por cinco veces en ese período, subiendo de 52.800 millones a 230 mil millones de USD 5. En el marco de dicha investigación, convendría tam- bién intentar demostrar la evolución de los indicadores macroeconómicos, entre otros el del crecimiento (o estan- camiento) económico y del PBI global y per capita, para luego compararlas con la evolución de la deuda externa. Esta investigación permitirá poner en evidencia el impacto de la deuda sobre la situación económica y social de un país 5 Cabe señalar que Brasil reembolsó por anticipación el FMI, el Club de París, y otros en 2005.30 31.
y también identiﬁcar unos momentos clave del proceso deendeudamiento y, por lo tanto, enfocar o seleccionar mejoralgunos períodos para las necesidades de realización de laauditoría de la deuda. Conviene asimismo elaborar un cuadro dando cuenta dela evolución de la política de cambios, en particular de lamoneda nacional con respecto al dólar. Las devaluacionessuelen provocar que, para obtener una misma cantidad dedólares estadounidenses, haya que exportar un mayor volu-men físico de mercancías. Al llevar a cabo una auditoría sería útil estudiar también la 3.evolución de la deuda privada nacional e intentar establecer Analizar la deudarelaciones con la deuda pública. En efecto, la deuda privada, privadacontraída por actores privados, en la mayoría de los casosse negoció en moneda extranjera. Ahora bien, con frecuen-cia estas deudas privadas terminan siendo “nacionalizadas”:pasan a manos del Estado, que se hace cargo de ellas sinpreocuparse necesariamente por analizar previamente si es-tas deudas estaban justiﬁcabas. La evaluación de la deudaprivada permite no sólo identiﬁcar a los responsables del en-deudamiento de un país sino también seguir la pista de susdiversos componentes y, por lo tanto, mejorar el proceso dedesmenuzamiento y posterior recomposición de la deuda. Esto fue lo que ocurrió en Brasil en los años ochenta. De acuer- do a los cálculos de Unaﬁsco, la deuda externa privada repre- senta hoy la mitad de la deuda externa total de ese país, pero se paga con fondos públicos. El caso de la deuda argentina es uno de los más caricatura- les en este campo. Las élites nacionales se enriquecieron, entre otras cosas, gracias a las operaciones ﬁnancieras realizadas en torno a la deuda, por lo cual la deuda privada aumentó la deuda externa pública. “John Reed, presidente de Citicorp, reconoció que algunos argentinos depositaron las tres cuartas partes de la deuda argentina en bancos metidos en negocios sucios con la deuda. (...) Constatamos, en primera instancia, un aumento del servicio de la deuda y la transferencia de la deuda privada hacia el sector público. Esta deuda privada salía del país atraída por las tasas de interés (o estaba ʻescondida bajo el colchónʼ, lo que equivale a lo mismo en cuanto a sus efectos ﬁnancieros) para especular en el mercado de divisas fuera de las fronteras, especialmente en los EE.UU. Es decir, que el Es- 31 32.
tado se endeudaba en USD y los transfería al sector privado, que los utilizaba para colocarlos en bancos estadounidenses, los cuales volvían a prestar esos capitales al Estado argentino, que los revendía a bajo precio a los privados, y así sucesiva- mente. Las consecuencias de tal práctica son la expansión de la deuda privada y el aumento de los haberes del capital ﬁnan- ciero argentino o al menos de nacionalidad argentina. A partir de 1981, el Estado ʻsocializóʼ esta deuda, que se convirtió en deuda nacional.” 6 La deuda argentina experimentó un creci- miento vertiginoso debido, en parte, a la fuga de capitales y al aumento de las tasas de interés, hasta que el Estado no pudo encontrar dólares en el mercado internacional ni proporcionar divisas a los organismos ﬁnancieros endeudados. Los gobier- nos de los países acreedores exigieron entonces que los Estados se hicieran cargo de la deuda. Además, la causa Olmos [véase el capítulo 2] sacó a la luz la extrema tolerancia gubernamental con respecto a las empre- sas privadas al autorizarlas a contraer empréstitos sin que se realizara ningún estudio técnico previo a la aprobación. El go- bierno argentino asumió así deudas de varios millones de USD contraídas por instituciones privadas (mientras que las condi- ciones de vida del pueblo argentino se volvían cada vez más di- fíciles). La causa Olmos permitió sacar a la luz otras formas de nacionalización de deudas privadas, tales como la contracción de nuevos empréstitos por el gobierno para que las empresas privadas reembolsaran sus propias deudas 7. La justicia argen- tina reveló la existencia de 477 operaciones irregulares y envió sus conclusiones al Congreso Nacional. Sin embargo, nunca se pudo obtener la mayoría de votos en dicho Congreso para tratar el tema en el Parlamento. El principal acusado en la causa Olmos era el Ministro de Economía de la época, Alfredo Martínez de Hoz, pero nunca fue condenado por sus actos. Una auditoría debe permitir sacar a la luz estos tipos de “transferencias” de deudas. Es necesario señalar también que en el Norte, muchos crédi- tos privados fueron también “nacionalizados”, es decir, vuel- tos a comprar a los bancos que, por ejemplo, los detentaban sin 6 R. Pajoni, « Faire payer la dette aux fauteurs de dette », en Légitimité ou illégitimité de la dette du tiers monde, cahier Archimède et Léonard, AITEC, número especial n°9, invierno 1992, p. 94. Para más detalles sobre los mecanismos del endeudamiento argentino, véase pp. 94 a 97. 7 Documento de la Campaña de Jubileo Sur, “Auditoria Cidadã da Dívida. Justiça ﬁscal e social vs endividamento e lavagem de dinheiro”, UNAFISCO SINDICAL, distribuido con ocasión del 5º Foro Social de Porto Alegre, 2005.32 33.
preocuparse por su validez, para proceder luego a supuestasy escandalosas operaciones de anulación de la deuda a costa,en este caso, del contribuyente del Norte [véase la ilustración:“¿La ʻanulaciónʼ de las deudas por el Norte: un gesto verdade-ramente desinteresado? Un informe que trae algunas sorpre-sas...”]. Además, de manera complementaria y en la medida de loposible, será interesante también analizar la política monetariay la política en relación a la tasa de cambio, las cuentas delBanco Central y la evolución de los gastos sociales de prime-ra necesidad a nivel nacional, provincial y municipal, pues unpueblo puede estar pagando muy caro las consecuencias deuna política monetaria inadecuada. Como se dijo antes, conviene investigar las sucesivas modiﬁca-ciones o metamorfosis de tal o cual cuantía de algunos préstamosya que, con frecuencia, ciertas deudas iniciales fueron “reembol-sadas” a costas de nuevos empréstitos y por lo tanto desaparecie-ron del inventario de la deuda en el momento de la auditoría. Los funcionarios ﬁrmantes de los contratos de endeuda- 4.miento deberían ser cuidadosamente identiﬁcados a ﬁn de de- Identiﬁcar los autoresterminar si en el momento en que suscribieron los contratos y buscar la fecha encontaban con las facultades necesarias y las atribuciones lega- que se suscribieronles establecidas en las respectivas legislaciones. los contratos En Brasil, esta etapa permitió revelar que los préstamos ﬁrma- dos por el gobierno militar dictatorial fueron contraídos sin que lo supiera el pueblo y sin aprobación por el Senado federal. El gobierno había utilizado numerosos contratos secretos que, en su mayoría, iban en contra de los intereses del país y de las condiciones de vida de sus ciudadanos. La doctrina internacio- nal que se está construyendo clasiﬁca este tipo de deudas en la categoría de deudas odiosas, sujetas a la anulación [véase el capítulo 4]. En la década de los noventa, una nueva oferta de capitales 5.ﬁnancieros produjo un nuevo aumento de las deudas externas Investigar si unade los países del Tercer Mundo. En ciertos países se produjo la parte de la deudatransformación de los contratos de préstamo en títulos o bonos, se ha convertido enlos cuales podían ser revendidos a otros inversores. Esto produ- bonosjo la dispersión de las deudas, haciendo aún más difícil el pro-ceso de renegociación y de auditoría de estas deudas [véase másabajo la parte sobre las agencias de crédito a la exportación]. 33 34.
Obsérvese que esta oferta de capital puede ser también con- siderada como dentro del marco de la deuda odiosa [véase el capítulo 4], porque solo sirvió para pagar intereses de deudas anteriores que entraban a menudo en esta misma categoría. Ilustración La privatización de la deuda pública: el laboratorio africano Contrariamente a ciertos países del Tercer Mundo donde la deuda privada fue nacio- nalizada, en algunos países africanos se dio el fenómeno inverso: la privatización de la deuda pública. Es necesario estar alerta con respecto a este fenómeno a la hora de realizar una auditoría. Ocurrió que en los años ochenta las instituciones ﬁnancieras y los gobiernos occiden- tales se dieron cuenta de que muchos Estados no podrían reembolsar sus deudas de la manera convencional. Entonces propusieron que el mercado y los actores privados tomaran a su cargo la gestión de la deuda soberana de los países en diﬁcultad, elabo- rando primero los planes Baker y Brady (relativos a los créditos privados en manos de bancos comerciales) y luego el tratamiento conocido como de Houston en 1991. Este último plantea sacar al mercado títulos de deuda pública, teniendo como garantía de último recurso el patrimonio colectivo. Los acreedores se vuelven privados, es la privatización de la deuda. “La titularización de la deuda conlleva la sustitución del derecho público por el dere- cho mercantil”, escribe Olivier Vallée en un artículo muy completo sobre la cuestión 8. Ahora bien, esta “gestión” de la deuda aumenta considerablemente las posibilidades de desvío de fondos y de corrupción, como ocurrió en Nigeria. “Nigeria, reticente a adoptar un verdadero programa de ajuste estructural (…), es el primer país de África que puso en marcha un programa de conversión de deudas. Paralelamente a este programa, el gobierno lanzó también un programa de privatización que alcanzó a 110 de las 600 empresas públicas. El proceso de privatización efectiva fue lento y poco transparente, pero ‘la mercan- tilización’ de la deuda se llevó a cabo sin lugar a dudas con las promissory notes. A cambio de estos bonos, los prestadores iniciales cedían sus títulos de créditos a cambio de la promesa de ser pagados más tarde y con una remuneración menor. Los compradores, en cambio, tenían la ventaja de acceder a los dólares del Banco Central de Nigeria. De esta manera se desarrolló un importante tráﬁco de divisas: nigerianos y extranjeros compraban con nairas (la moneda local) las promissory notes en el merca- do secundario, y las canjeaban por dólares en el Banco Central. Este mercado de ‘pa- peles’ reemplazó, en lo que se reﬁere a la salida de divisas, la sobrefacturación de las importaciones que había permitido una gran fuga de capitales en los años de bonanza de precios del petróleo en alza. (…) La privatización de la deuda, legitimada por el mercado, consagraba las prácticas de hibridación ﬁnanciera y monetaria producto de las alianzas entre civiles y políticos, militares y negociantes, que constituían la base de las maﬁas al estilo nigeriano. Le brindaba también al régimen de Abacha la facultad 8 O. Vallée, « La dette publique est-elle privée ? Traités, traitement, traite : mode de la dette africaine », Politique africaine, n°73, 1999, pp. 50-67.34 35.
de desligar la gestión de la renta petrolera de las obligaciones de la deuda. Duranteeste período de privatización, las instituciones de Bretton Woods ya habían prodigadosus tradicionales lecciones de buena gestión, alentando a Nigeria a transferir al mer-cado sus riesgos de gestión del petróleo y de la deuda.” [véase la ilustración sobre larepatriación de los fondos desviados en Nigeria, capítulo 4]En Angola el ciclo del endeudamiento fue muy distinto, pero también resulta de la pri-vatización de la deuda. A partir de su independencia, Angola se endeudó seriamentepara ﬁnanciar la guerra civil que le minó durante 25 años. Sin embargo, los “focos deendeudamiento” se fueron multiplicando progresivamente por las propuestas directasde los bancos occidentales de otorgar préstamos a las empresas públicas de armas,y no al Ministerio de Defensa – algunas de estas propuestas venían con una garantíade sus agencias de crédito a la exportación [véase más adelante] – y otras estuvierondirigidas a las sociedades petroleras sin siquiera solicitar una garantía del Estado an-goleño. Algunos bancos suizos incluso ofrecieron préstamos tomando como garantíael petróleo, “el trueque y el negocio reemplazan al montaje ﬁnanciero (…) la garantíapetrolera [constituye] una forma arcaica de privatización del patrimonio público” cons-tata O. Vallée.En síntesis, este modo de privatización de la deuda debe ser sacado a la luz y debeser denunciado a través de una auditoría. La deuda interna es contraída por el Estado, diversas ins- 6.tituciones públicas o bancos públicos nacionales, ante un Establecer la evolu-acreedor interno en el país (o extranjero, por intermedio de ción de la deuda in-los grandes bancos) y se expresa frecuentemente en mone- terna y de la políticada local, aunque en varios países esta deuda está indexada ﬁscal adoptadaa monedas fuertes, entre ellas el dólar; la deuda dependeentonces de las ﬂuctuaciones de las monedas sobre las cua-les está indexada. La deuda externa y la deuda interna es-tán estrechamente relacionadas: la política ﬁscal adoptadapor un país ejerce su inﬂuencia sobre la evolución de ladeuda interna, que, a su vez, tiene repercusiones sobre ladeuda externa. A la inversa, el peso del servicio de la deudaexterna y la necesidad constante de recolectar fondos sontambién responsables del aumento de la deuda interna o delos cambios en las políticas ﬁscales, de comercio exteriory otras. La necesidad de atraer capitales extranjeros puedetambién empujar a un gobierno a emitir bonos en monedanacional que serán vendidos a inversores nacionales o ex-tranjeros con tasasde interés en general altas. En estos últimos veinte años se observa un aumento dela deuda pública interna en la mayor parte de los países delSur. Este crecimiento está ligado a la crisis de la deuda pú-blica externa, a las reiteradas crisis ﬁnancieras de los años 35 Recommended
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