Source: https://www.diagonal550.com/servicios/testimonios
Timestamp: 2020-06-04 21:40:23+00:00

Document:
Testimonios y compulsas | Notaría en Barcelona | Notaría D550
Los testimonios o compulsas notariales sirven para poder obtener un duplicado de un documento original. Se trata de una reproducción exacta del documento original que se exhibe ante notario. El notario garantiza que dicho testimonio es una fiel reproducción del documento original y, por tanto, tiene pleno valor probatorio.
Preguntas Frecuentes Documentación Necesaria Legislación Aplicable Tipos Arancel Notarial
¿Qué es un testimonio notarial?
Es difícil dar una definición generalizada del testimonio notarial, incluso el Reglamento Notarial evita hacerlo, es mejor concretar el ámbito de aplicación de este documento notarial para definirlo con exactitud, pues existen tres tipos de testimonios:
Testimonio por exhibición: es el documento notarial que tiene como contenido AFIRMAR DE FORMA FEHACIENTE la concordancia de un documento con su original exhibido ante el notario.
Testimonio de legitimación de firmas: es el documento notarial que tiene como contenido AFIRMAR DE FORMA FEHACIENTE el hecho de que una firma pertenece a una persona determinada.
Testimonio de vigencia de leyes: es el documento notarial que tiene como contenido AFIRMAR DE FORMA FEHACIENTE en el extranjero la legislación vigente en España o la ley personal del solicitante.
Cada tipo de testimonio se explica detalladamente en el apartado correspondiente “TIPOS DE TESTIMONIO”.
¿Para qué sirve o qué valor tiene un testimonio notarial?
La actuación del notario en cualquier tipo de testimonio notarial puede definirse como pasiva, el notario no “crea” el documento. Acredita algo que ya le viene dado. Lo más importante es tener presente que un documento privado TESTIMONIADO nunca se convierte en público, aunque con matices importantes:
adquiere fecha cierta frente a terceros (por aplicación del artículo 1.227 del Código Civil);
hace prueba del hecho que motiva su otorgamiento y de la fecha de éste: por ejemplo, que el testimonio coincidía con el documento original en una fecha determinada (por aplicación del artículo 1.218 del Código Civil);
tiene valor sustitutorio respecto al original. Es decir, la regla general es que un testimonio o compulsa notarial puede sustituir en la esfera administrativa al original por estar amparada por la fe pública. En la práctica es muy frecuente en la tramitación de expedientes administrativos donde los originales son reemplazados por fotocopias notariales.
Como toda regla general, tiene numerosas excepciones porque en muchas ocasiones no es sólo necesaria la existencia del documento original, sino también su posesión (ej. el carnet de conducir o el permiso de armas que pueden haber sido retirados por la autoridad competente, la fotocopia testimoniada sólo valdrá como un principio de prueba);
crea una fuerte presunción de autenticidad, similar a la que se da en el juicio de capacidad o en la fe de conocimiento (propio de las escrituras, actas y polizas notariales), que sólo podrá ser destruida mediante una prueba rigurosa ante el Tribunal correspondiente.
¿Cuáles son los requisitos necesarios para hacer un testimonio notarial?
De acuerdo con el artículo 262.2 del Reglamento Notarial deben cumplirse determinadas exigencias formales al hacer el testimonio. El testimonio en sí mismo y la diligencia correspondiente se realizará en folio de papel timbrado exclusivo para documentos notariales. Si se utilizan varios folios de papel timbrado se reseñará su numeración en la diligencia. En toda diligencia ha de constar siempre:
Signo, firma, rúbrica y sello del Notario;
El sello de seguridad creado por el Consejo General del Notariado;
El número que corresponda al testimonio en cuestión en el Libro Indicador Anual del notario.
Los testimonios se caracterizan por su simplicidad y por ello en la práctica se tiende a efectuar diligencias con un texto muy breve. Descargar ejemplo
IMPORTANTE: el apartado 1 del artículo 262 del Reglamento Notarial ha sido anulado por la Sentencia del 20 de mayo de 2008 del Tribunal Supremo (Sala 3ª, Sección 6). Dicho artículo 262.1 del citado Reglamento Notarial exigía dos requisitos de fondo:
Debe existir un interés legítimo del solicitante. Su apreciación queda a discreción del Notario, sobretodo ponderando el posible perjuicio a terceros. La decisión del notario no puede ser arbitraria y por tanto puede ser objeto de recurso.
Debe existir conocimiento del contenido del documento que se testimonia para apreciar que no sea contrario a las leyes y al orden público. Esta exigencia parece entrar en contradicción con el artículo 256 del Reglamento Notarial para el testimonio de legitimación de firmas donde se establece que “el notario no asume ninguna responsabilidad por el contenido de los documentos cuyas firmas legitime”.
En la actualidad ambos requisitos de fondo, como consecuencia de la citada Sentencia, no deben ser tenidos en cuenta por el notario a la hora de preparar un testimonio. Por lo tanto, el notario a la hora de preparar el testimonio debe ceñirse a las exigencias meramente formales.
¿Se pueden testimoniar documentos en otros idiomas?
Tras una reforma en 2007, el artículo 252 del Reglamento Notarial prohibió realizar testimonios de documentos que estén redactados en lengua que no sea oficial en el lugar de expedición del testimonio y que el Notario desconozca salvo que le acompañe su traducción oficial.
Sin embargo, cabe inferir, a tenor de la redacción dada a dicho artículo 252 en su apartado 2º, que si el Notario conoce el idioma o dialecto en el que está redactado el documento podrá efectuar el correspondiente testimonio.
Este precepto debería además interpretarse analógicamente con lo dispuesto en el artículo 150 del Reglamento Notarial que permite al Notario que conozca un idioma extranjero, traducir los documentos escritos en el mencionado idioma, que precise insertar o relacionar en el instrumento público.
¿Se puede testimoniar solo una parte de un documento?
La respuesta es que sí. Un testimonio notarial puede ser TOTAL (eso implica una reproducción íntegra del documento que se exhibe al notario) o PARCIAL (reproduce únicamente una parte del documento original). No obstante, en cualquier testimonio parcial el notario hace constar expresamente en la diligencia que en la parte omitida del documento original no hay nada que amplíe, restrinja, modifique o condicione lo transcrito.
¿Qué coste económico tienen un testimonio notarial?
El testimonio notarial no tiene un precio fijo. Para calcular el coste exacto de un testimonio notarial deben tenerse en cuenta los siguientes conceptos básicos:
El número de folios que integra el documento testimoniado: 0,60 € cada folio.
La diligencia notarial que se práctica en el documento testimoniado: 3,01 €.
Además de estos conceptos, para calcular con exactitud la factura final del notario deben tenerse en cuenta los siguientes suplidos:
El sello de seguridad del Consejo General del Notariado: 0,30 €.
El sello de legitimaciones y testimonios: 0,15 €.
La apostilla de la Haya: si es trámite normal (16,18 €) si es urgente (31,91 €). Este último suplido es OPCIONAL. Sólo tiene lugar, si se desea que el testimonio notarial tenga un reconocimiento internacional.
Puedes calcular el coste económico de su acta utilizando nuestra calculadora digital
¿Cuánto se tarda en hacer un testimonio?
La actuación del Notario en cualquier testimonio notarial puede definirse como pasiva, no “crea” el documento. Acredita algo que ya le viene dado. Se limita a fotocopiar el documento original exhibido en papel timbrado de uso exclusivo notarial y extender la correspondiente diligencia en él.
Por lo tanto, la diligencia se prepara al momento y es firmada simultáneamente por el notario. Eso quiere decir que, aproximadamente en cuestión de 10 a 15 minutos, el cliente puede salir por la puerta de la notaría con el documento original y su testimonio notarial en la mano.
En nuestra notaría no es necesario pedir cita previa. Se atiende al momento y el horario de apertura es de lunes a viernes de 8.00 a 20.00 de forma continuada.
DOCUMENTACIÓN QUE DEBES APORTAR PARA PREPARAR UN TESTIMONIO NOTARIAL
Basta con aportar el documento original que se quiere testimoniar. La persona física que comparece en la notaría para solicitar la confección de un testimonio notarial debe presentar siempre su documento nacional de identidad en vigor (DNI). Si se tratase de una persona extranjera bastará con presentar su correspondiente pasaporte en vigor.
LEGISLACION APLICABLE PARA LAS TESTIMONIOS NOTARIALES
La Ley del Notariado (Ley Orgánica de 28 de mayo 1862) en su artículo 17 establece con carácter general que “el notario expedirá testimonios…”.
El Reglamento de la Organización y régimen del Notariado (Decreto de 2 junio de 1944) y sus posteriores modificaciones, se refiere a los testimonios en los siguientes artículos:
Artículo 144 establece el contenido de los testimonios notariales.
Artículos 251 a 254 regulan el testimonio por exhibición.
Artículo 255 regula el testimonio relativo a la vigencia de leyes.
Artículo 256 regula el testimonio relativo a la legitimación de firmas.
Artículo 262 regula los aspectos o requisitos formales de un testimonio (Es importante tener presente, que el apartado 1 de dicho precepto fue anulado por una Sentencia de 20 de mayo de 2008 del Tribunal Supremo, Sala 3º, Sección 6ª).
Artículo 264 regula el Libro Indicador del Notario donde se deja constancia de los testimonios realizados.
Testimonio por exhibición
Como indica el artículo 251 del Reglamento Notarial, mediante el testimonio por exhibición los notarios efectúan la reproducción auténtica de los documentos originales que les son exhibidos a tal fin (ej. la compulsa de un pasaporte, de un carnet de conducir, de un documento de identidad, etc.)
La diligencia del testimonio puede extenderse (al pie o al dorso) en la reproducción del documento original. En su diligencia, el notario se limita a asegurar que la reproducción coincide con el documento que se exhibe. El testimonio no implica juicio sobre la autenticidad o autoría del documento y la intervención del notario no se extiende al contenido del mismo ni le atribuye efecto público alguno.
Existe una gran coincidencia por lo que se refiere al objeto de este tipo de testimonios y las actas de exhibición de cosas y documentos. En la práctica la elección entre uno y otro documento vendrá determinada por dos factores:
el coste económico, siempre es más barato un testimonio por lo general que no un acta notarial;
el interés de su conservación por el notario que garantice una mejor acreditación del hecho en cuestión, un acta notarial queda custodiada en el protocolo del notario mientras que un testimonio simplemente queda anotado en su Libro Indicador reflejando exclusivamente su fecha de expedición sin reflejar su contenido.
Por último, no se pueden testimoniar por exhibición, según el artículo 252 del Reglamento Notarial, los siguientes documentos:
Matrices, lo cual resulta evidente, porque de las matrices sólo se pueden expedir copias autorizadas o simples (recuerdo que una matriz es el documento original de la escritura pública firmada ante notario).
Los documentos redactados en lengua no oficial en el lugar de expedición del testimonio y que el Notario desconozca, salvo que se les acompañe traducción oficial.
Los documentos privados que debiéndose presentar ante la Administración Tributaria, no lo hayan sido.
Testimonio por vigencia de leyes
De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 255 del Reglamento Notarial, el objeto de esta clase de testimonios es acreditar en el extranjero la legislación vigente en España o el estatuto personal del requirente.
Son dictámenes profesionales expedidos por el notario cuyo objeto es acreditar en el extranjero la legislación vigente en España o el estatuto personal del requirente. Son habituales en materia de adopción internacional, en materia de filiación o régimen económico matrimonial y, particularmente, en materia sucesoria. Lógicamente su eficacia será la que le reconozca la ley extranjera.
Por un lado, respecto de la mención al estatuto personal del solicitante debe relacionarse con la aplicación del artículo 9 del Código Civil; la acreditación de un estatuto personal determinará la ley personal aplicable (ej. una persona de padres gallegos, que nació en Sevilla pero que se ha criado toda la vida en Barcelona, donde vivió y falleció. ¿Cuál es su ley personal: la ley civil gallega, el Código Civil español por el que se rige Andalucía o la ley civil catalana? Es imprescindible saber cuál es su ley personal para poder determinar que normas regularán su sucesión). Más que de un juicio de capacidad del solicitante se trata de determinar las circunstancias legales que le son aplicables y de las cuales resultará su capacidad.
Y por otro lado, respecto de la naturaleza del testimonio de vigencia de leyes es discutible. En realidad y aunque el testimonio contenga la fórmula DOY FE, el notario se ve obligado a realizar una labor de averiguación como profesional del Derecho, más próxima a la elaboración de un dictamen que a la pura función notarial. Si se considera el testimonio de vigencia de leyes como un juicio de carácter técnico-jurídico, su eficacia no es estrictamente la de un documento público por lo que puede ser atacado en el juicio pertinente mediante prueba en contrario.
Testimonio de legitimación de firmas
Según el artículo 256 de Reglamento Notarial la legitimación de firmas es un testimonio que acredita el hecho de que una firma ha sido puesta en presencia del Notario, o el juicio de éste sobre su pertenencia a persona determinada.
La legitimación de firmas supone un juicio del notario, la convicción de este funcionario de que la firma puesta en un documento pertenece a su autor. Así pues, el notario no da fe de la autenticidad de la firma puesto que no es un perito calígrafo.
En el testimonio por exhibición el notario da fe de un hecho y es que el documento fotocopiado coincide con el original, mientras que en el testimonio de legitimación de firmas el notario emite un juicio.
El artículo 259 del Reglamento Notarial señala los medios de los que puede valerse el notario para emitir ese juicio:
basándose en el hecho de haber sido estampada la firma en su presencia;
basándose en el reconocimiento hecho por el firmante en su presencia;
basándose en el conocimiento personal de la firma;
basándose en el cotejo con otra firma original ya legitimada o que conste previamente en su Protocolo o Libro indicador.
La legitimación de firmas se explica detalladamente en su apartado correspondiente titulado “LEGITIMACIONES NOTARIALES” al que me remito.

References: artículo 1
 artículo 1
 artículo 262
 artículo 262
 artículo 262
 artículo 256
 artículo 252
 artículo 252
 artículo 150
 artículo 17

Artículo 144

Artículo 255

Artículo 256

Artículo 262

Artículo 264
 artículo 251
 artículo 252
 artículo 255
 artículo 9
 artículo 256
 artículo 259