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Timestamp: 2020-01-29 04:59:18+00:00

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¿Hasta cuando se deben de pagar la Pensión de Alimentos de los hijos?
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LOS LIMITES DE LA PENSION DE ALIMENTOS ¿HASTA CUANDO SE DEBE ABONAR LA PENSION?
Hoy queremos resolver en el post una duda que nos traen muchos clientes al despacho, que no es otra que la de hasta que edad o por qué motivos se puede extinguir la pensión de alimentos.
La mayoría de los clientes que vienen con dichas dudas, creen que la pensión de alimentos se elimina por el mero hecho de que sus hijos adquieran la mayoría de edad, pensando que la pensión de alimentos va aparejada a la minoría de edad de sus hijos.
Sin embargo, nada más lejos de la realidad. La jurisprudencia ha sido clara en este aspecto, entendiendo que no se debe o puede extinguir la pensión de alimentos únicamente por alcanzar la mayoría de edad, sino que debe supeditarse dicha extinción a que se den unos requisitos específicos, que ahora expondremos.
Atendiendo al hecho de que la mayoría de edad no es por sí solo motivo suficiente para modificar una pensión de alimentos, pasamos a analizar a continuación la inclusión de otros factores, que, junto con la mayoría de edad, puedan permitir la modificación o incluso extinción de la pensión de alimentos.
Las causas por las que se puede cesar la obligación de prestar alimentos aparecen tasadas en el artículo 152 del Código Civil, donde se establecen las siguientes:
En este post queremos tratar los tres puntos más comunes respecto a este asunto: el mínimo vital del progenitor que abona la pensión de alimentos, la desheredación del hijo y, por último, la mala conducta y falta de aplicación al trabajo del éste.
En primer lugar, y dados los tiempos que corren de crisis económica, cada vez son más las resoluciones que extinguen o disminuyen a mínimo la pensión de alimentos, sentando el Tribunal Supremo doctrina al respecto.
Así, la reciente Sentencia de 20 de julio de 2017 dictada por la Sala 1ª del Tribunal Supremo establece lo siguiente “La sentencia 184/2016, de 18 de marzo, en que se apoya la parte recurrente, establece, en efecto, un cuerpo de doctrina para supuestos de esta naturaleza.
– La sentencia de 17 de febrero de 2015, Rc. 2899/2013 contiene las siguientes declaraciones: i) De inicio se ha de partir de la obligación legal que pesa sobre los progenitores, que está basada en un principio de solidaridad familiar y que tiene un fundamento constitucional en el artículo 39.1 y 3 CE, y que es de la de mayor contenido ético del ordenamiento jurídico (SSTS de 5 de octubre de 1993 y 8 de noviembre de 2013 ). De ahí, que se predique un tratamiento jurídico diferente según sean los hijos menores de edad, o no, pues al ser menores más que una obligación propiamente alimenticia lo que existen son deberes insoslayables inherentes a la filiación, que resultan incondicionales de inicio con independencia de la mayor o menor dificultad que se tenga para darle cumplimiento o del grado de reprochabilidad en su falta de atención.
Por tanto, ante una situación de dificultad económica habrá de examinarse el caso concreto y revisar la Sala si se ha conculcado el juicio de proporcionalidad del artículo 146 del CC (STS 16 de diciembre de 2014, Rc. 2419/2013). ii) Lo normal será fijar siempre en supuestos de esta naturaleza un mínimo que contribuya a cubrir los gastos repercutibles más imprescindibles para la atención y cuidado del menor, y admitir sólo con carácter muy excepcional, con criterio restrictivo y temporal, la suspensión de la obligación, pues ante la más mínima presunción de ingresos, cualquiera que sea su origen y circunstancias, se habría de acudir a la solución que se predica como normal, aún a costa de una gran sacrificio del progenitor alimentante.
– Tal doctrina se reiteró en la sentencia de 2 de marzo de 2015, Rc. 735/2014, en la que recoge que:
El interés superior del menor se sustenta, entre otras cosas, en el derecho a ser alimentado y en la obligación de los titulares de la patria potestad de hacerlo «en todo caso», conforme a las circunstancias económicas y necesidades de los hijos en cada momento, como dice el artículo 93 del Código Civil, y en proporción al caudal o medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe, de conformidad con el artículo 146 CC. Ahora bien, este interés no impide que aquellos que por disposición legal están obligados a prestar alimentos no puedan hacerlo por carecer absolutamente de recursos económicos, como tampoco impide que los padres puedan desaparecer físicamente de la vida de los menores, dejándoles sin los recursos de los que hasta entonces disponían para proveer a sus necesidades.
La falta de medios determina otro mínimo vital, el de un alimentante absolutamente insolvente, cuyas necesidades, como en este caso, son cubiertas por aquellas personas que, por disposición legal, están obligados a hacerlo, conforme a los artículos 142 y siguientes del Código Civil , las mismas contra los que los hijos pueden accionar para imponerles tal obligación, supuesta la carencia de medios de ambos padres, si bien teniendo en cuenta que, conforme al artículo 152.2 CC , esta obligación cesa “Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia”, que es lo que ocurre en este caso respecto al padre. Estamos, en suma, ante un escenario de pobreza absoluta que exigiría desarrollar aquellas acciones que resulten necesarias para asegurar el cumplimiento del mandato constitucional expresado en el artículo 39 CE y que permita proveer a los hijos de las presentes y futuras necesidades alimenticias hasta que se procure una solución al problema por parte de quienes están en principio obligados a ofrecerla, como son los padres.»
– En esta línea jurisprudencial se ha venido pronunciando la Sala en sentencias posteriores, como la de 10 de julio de 2015, Rc. 682/2014 ; 15 de julio de 2015, Rc. 1359/2014 y 2 de diciembre de 2015, Rc. 1738/2014”.
Por tanto, ante una situación de extrema dificultad económica habrá de examinarse el caso concreto y revisar si se ha conculcado el juicio de proporcionalidad del artículo 146 del Código Civil, siendo lo normal que se fije un mínimo que cubra los gastos más imprescindibles para la atención y cuidado del menor, y, solo en el caso de que el progenitor no custodio se considere insolvente hasta el punto de no poder suplir sus propias necesidades, con CARACTER MUY EXCEPCIONAL, con criterio restrictivo y TEMPORAL, se procedería a la suspensión de la obligación.
También se puede extinguir la pensión de alimentos cuando el hijo que origina dicha obligación haya cometido una falta que dé lugar a la desheredación.
Con respecto a este punto, la jurisprudencia es clara, y toma el punto 4 del citado artículo como referencia para tener en cuenta cuándo una mala relación del hijo/hija con el progenitor ha llegado a tal punto que puede considerarse motivo de extinción de la pensión de alimentos, es decir, no basta que haya una mala relación, sino que además debe ser de tal entidad que permita la desheredación.
Por ello, lo siguiente que se debe analizar dadas las circunstancias, y en este sentido, es acudir directamente al artículo 853 del Código Civil, al ser uno de los artículos donde se establecen posibles causas de desheredación, que queda redactado como sigue:
“Artículo 853
Serán también justas causas para desheredar a los hijos y descendientes, además de las señaladas en el artículo 756 con los números 2.º, 3º, 5.º y 6.º, las siguientes:
2.ª Haberle maltratado de obra o injuriado gravemente de palabra.”
Ciertamente, dichos casos son los más escasos, ya puede ser por desconocimiento de la existencia de esta posibilidad ya sea por la situación del progenitor que mantiene la obligación.
Por último, y más común, es la extinción de la pensión de alimentos por la mala conducta o falta de aplicación en el trabajo del hijo.
Al respecto, la Audiencia Provincial de Murcia (Sección 4ª), en Sentencia de 15 de septiembre de 2016 estableció que “Este Tribunal de la Sección Cuarta ha manifestado de forma reiterada en precedentes sentencias, entre ellas la de 2 de febrero y 20 de septiembre de 2012 y 31 julio 2013 , reiterando lo ya manifestado en otras anteriores de 4 de marzo y 8 de julio de 2010, que la obligación alimenticia de los padres respecto a los hijos mayores de edad no puede prolongarse indefinidamente en función sólo de los deseos del hijo en la ampliación de su formación y aún en mayor grado cuando esa mayor formación ofrece reiteradamente resultados negativos derivados de una falta de esfuerzo y aplicación al estudio. En términos generales se dice que las Audiencias Provinciales se muestran partidarias de establecer un límite temporal a la pensión de alimentos de los hijos mayores de edad, teniendo en cuenta que esa temporalidad ya se encuentra ínsita en la propia naturaleza del derecho reconocido en el art. 93 del Código Civil. Además, el propio artículo 152.5 del Código Civil establece que cesará la obligación de prestar alimentos: “Cuando el alimentista sea descendiente del obligado a dar alimentos, y la necesidad de aquél provenga de mala conducta o de falta de aplicación al trabajo, mientras subsista esta causa”.
Igualmente, la Audiencia Provincial de Madrid (Sección 22ª), en Sentencia de 18 de marzo de 2014 estableció que “La sentencia recurrida extingue la pensión de alimento, considerando que el hijo no ha completado su formación académica, pese al tiempo del que ha dispuesto, sin incorporarse al mercado laboral, no constando ninguna actividad ni periodo aunque fuera pequeño, en que hubiera trabajado, lo que demuestra escaso interés en incorporarse a la vida laboral, lo que debería de haber intentado a su edad 24 años, colaborando a sufragar sus propias necesidades, por su propia dignidad y autoestima, sin que pueda alegarse que se infringe el principio de solidaridad familiar, porque este principio exige la participación y colaboración de todas las partes, para salir adelante en la vida familiar, y no solo de los progenitores, frente a la pasividad injustificada de su hijo, por lo que sin perjuicio de que pueda ejercer sus derechos en el proceso declarativo correspondiente, que deberá solicitar el mismo, en el juicio declarativo que corresponda frente a ambos progenitores (verbal artículo 250.8 de la L.E.C .), y en el que se resolverá si procede o no la supresión de la pensión alimenticia en base a lo dispuesto en el artículo 152 del Código Civil ; en este procedimiento se suprime por no concurrir las circunstancias del art. 93.2 del Código Civil”
Así, debe de quedar claro que la edad del hijo no es por sí misma causa de la eliminación de la pensión de alimentos, debiendo de estar a lo dispuesto en el art. 152 LEC, y debiendo el progenitor continuar abonando la pensión de alimentos hasta que el mismo sea independiente económicamente o bien se cumplan los requisitos aquí analizados.
Cynthia Bueno Ávila, Abogada especialista en Derecho de Familia
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References: artículo 152
 artículo 39
 artículo 146
 artículo 93
 artículo 146
 artículo 152
 artículo 39
 artículo 146
 artículo 853
 artículo 756
 artículo 152
 artículo 250
 artículo 152