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Timestamp: 2019-01-22 15:29:18+00:00

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Sentencia nº 116 de Suprema Corte de Justicia, del 12 de Diciembre de 2018. - Jurisprudencia - VLEX 750894405
C.A.R.V., Secretaria General de la Suprema Corte de Justicia, Certifica: Que en los archivos a su cargo hay un expediente que contiene una sentencia de fecha 12 de diciembre del 2018, que dice así:
Audiencia pública del 12 de diciembre de 2018.
Con relación al recurso de casación contra la sentencia dictada por la Corte de
Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial de Santiago, el
21 de febrero de 2018, incoado por:
 A.N.B.A., Procuradora de la Corte de Apelación de
Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial de Santiago;
3) Al licenciado C.B., Defensor Público, en representación de Dilema
1. El memorial de casación, depositado el 08 de marzo de 2018, en la secretaría Procuradora General de la Corte de Apelación de Niños, Niñas y
Adolescentes del Departamento Judicial de Santiago, interpone su recurso de
casación en representación del Ministerio Público;
2. El memorial de defensa, depositado el 05 de abril de 2018, en la secretaría de
la Corte a qua, por la licenciada T.M.M., en representación de
L.A.G.M., querellante y madre de la víctima;
3. El memorial de defensa, depositado el 06 de abril de 2018, en la secretaría de
la Corte a qua, por la licenciada R.Á.J., Defensora Pública,
en representación de D.T.L.M., imputado;
4. La Resolución No. 1163-2018 de Las Salas Reunidas de la Suprema Corte de
Justicia, del 07 de junio de 2018, que declara admisible el recurso de casación
interpuesto por: A.N.B.A., Procuradora General de la
Judicial de Santiago, contra la indicada sentencia; y fijó audiencia para el día
18 de julio de 2018; y que se conoció ese mismo día;
Alberto Cruceta Almánzar, M.A.R.O., B.R.F.C., A.A.M.S., F.E.S.S., E.H.M.,
medio del cual se llama a sí mismo, y a los magistrados G.A.. Marizán
Santana, S.P.R., I.P.G. y José Reynaldo Ferreira
En contra del adolescente D.T.L., fue presenta acusación por supuesta
violación de los artículos 330 y 331 del Código Penal Dominicano, modificado por la
Ley 24-97, en perjuicio del adolescente H.M.R.; 2. La Sala Penal del Primer Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial
de Santiago, en funciones de Juzgado de la Instrucción, dictó auto de apertura a juicio en
fecha 09 de febrero de 2015;
Para el conocimiento del fondo del asunto fue apoderada la Sala Penal del Primer
Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial de Santiago, la cual dictó la
Sentencia núm. 15-0017, el 14 de mayo de 2015, y su dispositivo es el siguiente:
“ PRIMERO: Declara al adolescente D.T.L., culpable y/o responsable penalmente de violar las disposiciones contenidas en los artículos 330 y 331 del Código Penal Dominicano, modificado por la Ley 24-97, que consagran los ilícitos penales de agresión y violación sexual, en perjuicio del adolescente H.M.R.; SEGUNDO: Condena al adolescente D.T.L., a cumplir la sanción de dos (2) años de privación de libertad, para ser cumplidos en el Centro de Atención Integral de la Persona Adolescente en Conflicto con la Ley Penal de esta ciudad de Santiago; TERCERO: Mantiene la medida cautelar impuesta al adolescente D.T.L., la cual fue ratificada mediante auto de apertura a juicio núm. 02 de fecha 9-02-2015, emitido por la Sala Penal del Segundo Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial de Santiago, hasta tanto esta sentencia adquiera carácter firme; CUARTO : Declara las costas penales de oficio en virtud del principio X de la Ley 136-03 ”;
No conforme con la misma, fue interpuesto recurso de apelación por el imputado
D.T.L.M., acompañado de su madre señora D.M., dictando
al respecto la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento
Judicial de Santiago, en fecha 16 de septiembre de 2015, la sentencia cuyo dispositivo es
“ PRIMERO: Rechaza, en cuanto al fondo, el recurso de apelación interpuesto en fecha veintiséis (26) del mes de junio del año dos mil quince (2015), a la 1:40 horas de la tarde, por el adolescente D. por intermedio de su defensa técnica, M. delC.S.E., defensora pública de este Departamento Judicial, contra la sentencia penal núm. 15-0017, de fecha catorce (14) del mes de mayo del año dos mil quince (2015), dictada por la Sala Penal del Primer Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial de Santiago, por las razones antes expuestas; SEGUNDO : Confirma, en todas sus partes la sentencia impugnada, por las razones antes expuestas; TERCERO : Declara las costas penales de oficio, por ordenarlo así la ley”;
No conforme con la misma, fue interpuesto recurso de casación por el
imputado D.T.L.M., ante la Segunda Sala de esta Suprema
Corte de Justicia, la cual, en fecha 13 de febrero de 2013, casó la decisión
impugnada ordenando el envío ante la Sala Penal del Primer Tribunal de Niños,
Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial de Santiago, en razón de que, como
alega el recurrente, la Corte a qua, al igual que el tribunal de primer grado, para
tomar su decisión le otorga mayor credibilidad a las declaraciones de la víctima
que a las del procesado, así como a los informes psicológico y socio-familiar
practicados, sin embargo no tomó en consideración lo que establecen los
certificados médicos; por lo que, al momento de dicha valoración deja de lado la
lógica y las máximas de la experiencia, toda vez que no toma en cuenta lo que
establece esta prueba, la cual por el ilícito de que se trata tiene gran importancia;
que, en ese tenor, las motivaciones brindadas por la Corte a qua resultan
insuficientes para sostener una correcta aplicación de los hechos conforme al
6. Con motivo del envío ordenado, la Sala Penal del Primer Tribunal de Niños,
Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial de Santiago, dictó su sentencia, en fecha
15 de agosto de 2017, cuyo dispositivo siguiente: “Primero: Declara al adolescente D.T.L., culpable y/o responsable penalmente de violar las disposiciones contenidas en los artículos 330 y 331 del Código Penal Dominicano, modificado por la Ley 24-97, que consagran los ilícitos penales de agresión y violación sexual, en perjuicio del adolescente H.M.R.; Segundo: Condena al adolescente D.T.L., a cumplir la sanción de Dos
(2) años de privación de libertad, para ser cumplidos en el Centro de Atención Integral de la Persona Adolescente en Conflicto con la Ley Penal de esta ciudad de Santiago; Tercero: Mantiene la medida cautelar impuesta al adolescente D.T.L., la cual fue ratificada mediante Auto de Apertura a Juicio No. 02 de fecha 9-02-2015, emitido por la Sala Penal del Segundo Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial de Santiago, hasta tanto esta sentencia adquiera carácter firme; Cuarto: Declara las costas penales de oficio en virtud del principio X de la Ley 136-03; Quinto: Fija para dar lectura íntegra a la presente sentencia el día miércoles treinta (30) del mes de agosto del año 2017, a las 9:00 a.m., quedando legalmente citadas las partes presentes y representadas a tales fines (Sic)”;
7.No conforme con esta, fue interpuesto recurso de apelación por el imputado, ante
la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial de
Santiago, la cual, en fecha 21 de febrero de 2018, decidió:
“PRIMERO: En cuanto al fondo, declara con lugar el recurso de apelación interpuesto en fecha nueve (09) del mes de noviembre del año dos mil diecisiete (2017), a las 3:30 p.m., por el adolescente D.T.L.M., acompañado de su madre señora DILENIA MARTE; por intermedio de su Defensora Técnica A.J.C.N. de A., Defensora Publica III, contra la Sentencia Penal No. 459-022-2017-SSEN-00024, de fecha quince (15) del mes de agosto del año dos mil diecisiete (2017), dictada por la Sala Penal del Primer Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial de Santiago, por las razones antes expuestas; SEGUNDO: Se anula en todas sus partes la sentencia apelada; pronuncia la absolución del adolescente, D.T.L.M. a la luz del artículo 337.2 del Código Procesal Penal Dominicano, por insuficiencia de prueba; CUARTO: Se ordena el cese de la medida cautelar impuesta al adolescente DILSON TOMAS LOPEZ MARTE, en ocasión de este proceso; QUINTO: Se declara las costas de oficio en virtud del Principio X de la Ley 136-03”;
A.N.B.A., Procuradora General de la Corte de Apelación de
Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial de Santiago; Las Salas
Reunidas de la Suprema Corte de Justicia emitió, en fecha 07 de junio de 2018, la
Resolución No. 1163-2018, mediante la cual declaró admisible su recurso, y al mismo
tiempo se fijó la audiencia sobre el fondo del recurso para el día 18 de julio de 2018,
fecha esta última en que se celebró dicha audiencia; reservando esta Suprema Corte
de Justicia el fallo a que se contrae esta sentencia;
Considerando: que la recurrente A.N.B.A., Procuradora de
la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial;
alega en su escrito de casación, depositado por ante la secretaria de la Corte a qua, el
“ Único Medio: Artículo 24 y 426.3 del Código Procesal Penal: Motivación contradictoria en su fundamentación para la absolución del adolescente imputado”;
Decisión contraria a las cuestiones solicitadas por el Ministerio Público en
sus conclusiones ante la Corte de Apelación;
Desde el inicio del proceso fueron presentados todos los elementos de 3. El error de un juzgador no puede perjudicar a una víctima en un proceso
de violación sexual;
La Corte desestimó los elementos de prueba aportados por el Ministerio
“1. (…) El apelante, le solicita a esta jurisdicción de alzada: 1.- Que "declare con lugar el presente recurso de apelación, "(...) por haberse comprobado el vicio denunciado; y que sea "anulada la sentencia recurrida"; 2.- "Que sea dictada sentencia absolutoria a favor del adolescente D.T.L.M.”;
2.“En lo referente a declarar "con lugar el presente recurso de apelación", y "anular la sentencia recurrida" por haberse comprobado los vicios denunciados; procede acoger esta petición, por las razones siguientes: La conducta, antijurídica del impetrante, según la acusación de referencia; consiste en: A) agresión sexual, ( ilícito penal con características y sanciones propias) "Constituye una agresión sexual toda acción sexual cometida con violencia, constreñimiento, amenaza, sorpresa, engaño" (Art. 330 del Código Penal Dominicano, modificado por la Ley 24-97); para la cual el Ministerio Público, en su teoría del caso, no presentó presupuestos lácticos, y a pesar de ello, el Juez a-quo, retuvo la responsabilidad penal del imputado, por la supuesta violación de esta disposición legal, con lo cual realizó una errónea aplicación de la norma penal, y no observó además, las disposiciones de los artículos 19 (formulación precisa de cargos) y 22 (separación de funciones) del Código Procesal Penal Dominicano; B) Violación Sexual (ilícito penal con características y sanciones propias): "Constituye una violación todo acto de penetración sexual, de cualquier naturaleza que sea, cometido contra una persona mediante violencia, constreñimiento, amenaza o sorpresa (Art.331 del Código Penal Dominicano, modificados por la Ley 24-97) para este ilícito penal, el ente acusador, si presentó presupuesto fáctico en su acusación, consistente en: "yo (la supuesta víctima) estaba en el colmado, él me tocó en el hombro y me haló, me llevó para el segundo me entró el pene por atrás por la nalga, a la pregunta de la parte querellante en audiencia "¿Te dolió?", respondió "Si"); eso pasó dos veces " (...) " él (imputado) me amenazó que él iba a prender mi casa y a matar a mi y mi familia"; (...) "él me dio un palo a mí". Estos presupuestos: violencia física, amenaza (violencia psicológica) y penetración del pene en el ano (con dolor); confirma más allá de toda duda razonable, que la teoría del caso de la especie, se refiere al ilícito penal de violación sexual;
3.Pero resulta, que en la sentencia apelada, el juzgador de primer grado, no especifica o individualiza, cual de las dos conductas antijurídicas, fue la que ejecutó el adolescente imputado D.T.L.M., en perjuicio del adolescente H.M.R.G.. No se puede cometer concomitante, estos dos tipos penales, cuando solo interviene una víctima y un agresor, y no se establece en dicha acusación que los dos sujetos vinculados, en el caso de la especie, realizaran algún tipo de "acción sexual", previa a los dos actos de penetración sexual, que denuncia la víctima. La agresión sexual es una "acción sexual, que no implica penetración; la violación es "todo acto de penetración sexual"; los dos ilícitos penales tienen los mismos componentes que vulneran la voluntad de la víctima; "violencia, constreñimiento, amenaza, sorpresa, engaño"; es decir, hay agresión sexual o hay violación sexual, en este caso. El juzgador de primer grado, no subsume la conducta del supuesto agresor, con el contenido de la acusación y la norma supuestamente violada, tampoco explica "en que consistieron los ilícitos penales por los cuales fue condenado el adolescente infractor, elementos estos ineludibles para caracterizar la violación de los artículos 330 y 331 del Código Penal Dominicano, modificados por la Ley 2497"; como se expresó la jurisdicción de casación en la sentencia No. 99 de fechal3/02/2017, emitida por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia; razones por las cuales se verifican los vicios denunciados, por el apelante: "Violación a la ley por errónea aplicación de una norma jurídica (...)" y "Errónea Valoración de las Pruebas" razones por las cuales procede acoger el recurso de la especie y anular la sentencia apelada;
4.En lo referente a la solicitud de que sea dictada sentencia absolutoria "a favor de la adolescente D.T.L.M.; esta sentencia recurrida", artículo 422.1 del Código Procesal Penal Dominicano;
5.El impetrante fue acusado por el Ministerio Público de la violación de los artículos 330 y 331 del Código Penal Dominicano (modificados por la Ley 24-97 de fecha 28/01/1997) fundamentado en los hechos siguientes: "En el mes agosto del año 2014, siendo la 9:00 horas de la noche, mientras la victima H.M., se encontraba en el frente del colmado A., ubicado en la calle El Sol esquina Avenida Principal del sector de Pekín de Santiago, en ese momento salió del referido colmado el imputado D.T.L., quien de inmediato procedió a llevarlo al segundo nivel del referido colmado, donde hay una pensión con varias habitaciones sin puerta, entro a una de las habitaciones donde le propuso a la víctima que si le mostraba el pene le iba a robar mil pesos a V., el dueño del colmado A., para el que ambos laboraban de manera ocasional, para dárselo a la víctima, a lo cual este se negó. De inmediato el imputado D.T.L., procedió a amarrarle las manos y los pies con una soga a la víctima, luego le bajo los pantalones, se sacó el pene, coloco a la víctima despalda y le introdujo el pene en el ano, en ese momento la victima logro alcanzar un palo de escoba que había en el lugar y le pego en el cuello, pero el imputado se lo quito y lo golpeo en el brazo izquierdo, luego procedió a amenazar a la víctima diciéndole si le dice esto a alguien voy a matar a tu mamá y a toda tu familia y se fue del lugar, entonces la víctima se quitó la soga con la boca, bajo al colmado A. donde tanto él como el imputado trabajan, luego se fue a su casa, quien por miedo no le dijo nada a su familia. En el mes de octubre, la madre de la víctima descubre que el mismo estaba padeciendo afecciones en la piel, por lo que lo lleva a Pro familia, donde a la víctima H.M.R., lo remitieron a la Unidad de Atención a la Violencia intrafamiliar de Genero y Sexual, a los fines de descartar im posible abuso sexual, sin embargo, al llegar a su casa la víctima le dijo a su abuela M.E.N., que había sido abusado sexualmente, por parte de D.T.L. , un adolescente con quien la víctima laboraba de manera ocasional en el colmado A. y que D.T.V., procedió en dos ocasiones a amarrarle las manos y los pies con una soga, luego le bajo los pantalones, se sacó el pene, coloco a la víctima despalda y le dirigió a la Unidad de Atención a la Violencia Intrafamiliar de Género y Sexual, donde fue evaluado por la doctora L.T., del INACIF mediante reconocimiento médico legal No. 5387-14, recomendándole de forma urgente la realización de las pruebas relacionadas a enfermedades de trasmisión sexual, siendo que al realizar dichas pruebas a la víctima le diagnostican estar padeciendo de Sífilis. A consecuencia del hecho la víctima ha presentado desequilibrio emocional intentando en ocasiones suicidarse" (páginas 10 y 11 de la sentencia apelada);
6.La conducta antijurídica del impetrante, según la teoría del caso, presentada por el Ministerio Público, consiste en que: "D.T.L.M., procedió en dos ocasiones a amarrarle las manos y los pies con una soga, luego le bajo los pantalones, se sacó el pene, coloco a la víctima despalda y le introdujo el pene en el ano, amenazándolo con matar a su familia si la victima decía lo ocurrido"; se enmarca en el presupuesto del tipo penal de violación sexual: "Constituye una violación todo acto de penetración sexual, de cualquier naturaleza que sea, cometido contra una persona mediante violencia, constreñimiento, amenaza o sorpresa. (Art.33I del Código Penal Dominicano, modificados por la Ley 24-97) Para sustentar su teoría, el Ministerio Público; presentó los siguientes medios de pruebas: A) Documentales:
1) Certificación del D.A.J.C., de fecha 30-10-2014. 2), Constancia de Referimiento de fecha 27 de octubre del 2014. B) Periciales: B.l) Reconocimiento Médico No.5387-14, de fecha 29 de octubre del 2014, realizado por la DRA. L.T., al menor H.M.R.G.. B.2) Original de Informe Pericial Psicológico de fecha 15 de diciembre del 2014, realizado por A.G.. B.3) Acta de Nacimiento del menor H.M.R.G.. B.4) Resultado de Prueba de Laboratorio de fecha 30-01-2015 realizado al adolescente D.T.L.M., en el L.P.J.B.. C) Testimonial (es): C.\) Testimonio de del menor de edad victima, H.M.R.G., dominicano, menor de edad, 16 años, cursa 3ro. De Básica, vive con su madre y comparece acompañado de su madre señora L.A.G.M. (sic), en calidad de (testigo a Cargo). (Páginas 11 y 12 de la sentencia apelada); 7. La construcción histórica de la verdad jurídica que se realiza en la jurisdicción de juicio, en el caso de referencia, (violación sexual), necesita de: 1.- Pruebas certificantes, que demuestren la existencia del hecho punible, y 2.- Pruebas vinculantes, que puedan identificar, más allá de toda duda razonable, el autor y/o cómplice del hecho cometido;
8.En lo referente a las pruebas certificantes, el Ministerio Público, presentó los medios de pruebas siguientes:
A) Reconocimiento Médico No.5387-14, de fecha 29 de octubre del 2014, realizado por la Dra. L.T., al menor H.M.R.G."; el cual fiie incorporado al Juicio por su lectura. El juzgador al valorar esta prueba certificante, establece que; "se corrobora con los demás pruebas aportadas y el testimonio aportado, en lo relativo a la ocurrencia del hecho del que se trata, y la enfermedad de sífilis secundaria confirmada posteriormente, por el cual el tribunal le otorga total valor probatorio". (Páginas 16 y 17 sentencia apelada) Dicha valoración es errónea, como establece el apelante, porque no establece en la sentencia apelada, si la descripción clínica del ano de la víctima, que hace la forense, se corresponde o no con la penetración sexual que se establece en la acusación, tampoco cual es el "hecho del que se trata". La violación sexual, como agresión física, similar a golpes y heridas, solo puede ser acreditada, jurídicamente, su existencia, con un Reconocimiento Médico. Forense;
En este sentido, la Dra. L.T., establece: menor de edad, cuyo examen sexológico forense específicamente el proctológico ofrece datos de eutónico con lesiones verrugosas y ulcera surco bálano prepucial, esfínter anal eutónico, pliegues radiados (ausencia de hipotonía leve). Contrario a lo sostenido en la acusación de referencia y las declaraciones de la parte apelada, cuando una persona tiene, el esfínter anal eutónico y como lo tiene el adolescente H.M.R.G., según dicho rec^ médico, no hay señales, de que haya sido penetrado; razón por la cual, dicho certificado médico desmiente la versión de los hechos imputados. En los manuales de Medicina Forense se establece, por un lado, que el cuadro clínico de un esfínter anal íntegro, que no ha sido violentado o penetrado, tiene pliegues radiados conservados (como los rallos de las ruedas de una anal penetrado, manipulado, agredido o violentado, por una persona, un accidente, una enfermedad de trasmisión sexual, parasitosis, estreñimiento severo, hemorroide, cáncer, entre otras enfermedades, presenta pliegues borrados o aplanados y esfínter anal dilatado o hipotónico, fisuras, desgarro muscular, entre otras lesiones; el adolescente H.M.R., no presenta ningunos de estos componentes clínicos, por lo que la versión de la penetración sexual de referencia, carece de certeza jurídica;
B) "Certificación del D.A.J.C., de fecha 30-10-2014, el cual fiie incorporado al juicio por su lectura, expresa: "hacemos constar por este medio que el niño H.M.R.G. acudió a nuestro consultorio ubicado en la sección de dermatología del hospital regional universitario A.G., en esta ciudad de Santiago, en fecha jueves 30 de octubre del año 2014, con lesiones cutáneas y mucocutáneas sugestivas desde el punto de vista clínico de sífilis secundaria. Inmediatamente solicitamos pruebas serológica (vdrl y fta-abs) para confirmar nuestra sospecha clínica. Recibimos al dia siguiente los resultados con un vdrl a títulos altos (reactivo= 128 dils) y un fta-abs reactivo, confirmando el diagnostico de sífilis secundaria. Esta enfermedad se transmite en más del 90% de los casos por relaciones sexuales por-transfúsiones de sangre o a través de la placenta y/o del canal de parto en el momento del nacimiento, pero por las lesiones cutáneas y las titulaciones tan elevadas del vdrl (128 dils) estamos completamente seguro de que es una sífilis reciente clínica de aproximadamente 3 a 4 meses de evolución". Existe antecedente de que el niño a quien nos referimos en esta comunicación fue abusado sexualmente por un sujeto desconocido que vive en los alrededores de la vivienda del niño el cual vive con la madre. Entendemos que este caso tiene repercusión médico-legal por tratarse de un caso de abuso sexual y a través de dicha situación el niño adquirió la enfermedad."
El juzgador de primer grado establece al respecto, que dicha certificación: "reviste de certeza al contenido del mismo, contribuyéndolo en medio de prueba idóneo para sustentar los hechos de la causa. Además se corrobora con los demás pruebas aportadas y el testimonio aportado, en lo relativo a la ocurrencia del hecho del que se trata, por el cual el tribuna! le otorga total valor probatorio". (Página porque no verifica la existencia de los hechos imputados, por las razones siguientes: La infección de sífilis secundaria, por sí sola no prueba la existencia de los tipos penales imputados: Agresión sexual y violación sexual (artículos 330 y 331 del Código Penal Dominicano, modificado por la Ley 24-97), en este caso, solo serviría para corroborar, lo que pudiesen establecer otras pruebas, cosa que no sucedió. El Dr. A.J.C., desbordó su competencia de perito, (a lo mejor sin proponérselo) porque en el contenido de su certificación, no solo da cuenta del "diagnóstico de sífilis secundaria, incuestionable, sino que califica el caso de abuso sexual, a través del cual el niño adquirió la enfermedad, no tomó en cuenta que la calificación jurídica y la vinculación de la comisión del ilícito penal, en este caso, corresponde a otros operadores del sistema de justicia, no al perito; razones por las cuales esta prueba carece de certeza jurídica, para probar los hechos imputados;
C) Original de Informe Pericial Psicológico de fecha 15 de diciembre del 2014, realizado por la Licda, Á.G.. El Juzgador a-quo, establece en la sentencia apelada que: "este medio de prueba es compatible con la ocurrencia de los hechos, ya que se establece en el mismo que en el periodo de adolescencia del menor se vio perturbado por el abuso sexual cometido en su contra por el señor D.T.L.A. (sic). El presente documento es expedido por la P.A.G., la cual cuenta con la experiencia, conocimiento y destrezas necesarias para su expedición, lo que le proporciona la calidad habilitante para la realización de este tipo de informe y reviste de certeza al contenido del mismo, contribuyéndolo en medio de prueba idóneo para sustentar los hechos de la causa. Además se corrobora con los demás pruebas aportadas y el testimonio aportado, en lo relativo a la ocurrencia del hecho del que se trata, por el cual el tribunal le otorga total valor probatorio". Esta valoración también es errónea, por las razones siguientes: a) La Psicóloga Águeda Guillen, establece que "el mismo presenta síntomas que se vinculan de manera directa con el abuso sexual del cual el menor ha sido víctima por parte del señor D.T.L." (culpabiliza al adolescente imputado, a lo mejor sin proponérselo). Debió circunscribirse a enunciar los hallazgos de su experticia (que no estamos cuestionando) y dejarle la tarea de identificar a la persona que supuestamente por la víctima, ni por el Ministerio Público, pero además, el imputado, legalmente no puede ser acusado de dicho ilícito penal, por las características particulares de los sujetos activos y pasivos que intervienen en el caso; la supuesta víctima tenía 13 años de edad y el supuesto agresor tenía 15 años de edad, al momento en que supuestamente sucedieron los hechos imputados. Además están ubicados por su edad en la misma escala de edades, artículo 223 de Ley 136-03. El abuso sexual: "Es la práctica sexual con un niño, niña o adolescente por un adulto o persona 5 años mayor, para su propia gratificación sexual, sin consideración del desarrollo sicosocial del niño, niña o adolescente y que puede ocurrir aún sin contacto físico" (ar.396 de la Ley 136-03); c) Dicho informe traspasa la competencia pericial de la Psicóloga Águeda Guillen, en perjuicio del hoy apelante; la vinculación penal sobre el caso de la especie, solo se puede establecer en el ámbito jurisdiccional del Estado, no en el ámbito administrativo pericial, como se hizo; aspectos sustanciales de este proceso penal, que el juzgador de primer grado no observó; razones por las cuales esta prueba carece de certeza jurídica, para probar los hechos imputados;
D) Resultado de Prueba de Laboratorio de fecha 30-01-2015 realizado al adolescente D.T.L.M., en el L.P.J.B.. En lo referente a la valoración de esta prueba, el juez aquo establece en la sentencia pelada: "el cual fue incorporado al juicio por medio de su lectura, y expresa: "Prueba FTA-ABS. Resultado POSITIVO. Departamento Pruebas Especiales H"; Pues este medio de prueba es compatible con la ocurrencia de los hechos, ya que se establece en el mismo, Prueba FTA-ABS. Resultado POSITIVO, El presente documento es realizado por el L.P.J.B., la cual es una entidad con capacidad necesaria para expedir prueba de este tipo por lo que reviste de certeza al contenido del mismo, contribuyéndolo en medio de prueba idóneo para sustentar los hechos de la causa. Además se corrobora con otros medios de pruebas ya valorados anteriormente, y el testimonio aportado en lo relativo a la ocurrencia del hecho del que se trata, asimismo con la enfermedad confirmada de sífilis secundaria, por el cual el tribunal le otorga total valor probatorio", sin embargo, esta jurisdicción de alzada, observa que dicha valoración también es errónea, por las razones siguientes: a) Que el diagnóstico de la enfermedad de sífilis secundaria, que padece meses de evolución", pero no establece la fecha en que la bacteria triponema pallidum entró en el torrente sanguíneo del adolescente, H.M.R.G., lo que impide determinar, si el contagio se produjo en la fecha en que supuestamente se produjo la violación; b) Que la bacteria triponema pallidum, se encuentra también en el torrente sanguíneo del adolescente, D.T.L.M., (en forma de latencia, no presenta cuadro clínico de la enfermedad), según la Prueba de Laboratorio de fecha 30-01-2015, realizada en el L.P.J.B., la cual expresa: "Prueba FTA-ABS. Resultado POSITIVO"; pero tampoco, dichas pruebas, especifican la fecha en que este se contagió con dicha bacteria;
c) Que al no probarse la supuesta relación sexual entre los adolescentes vinculados en el caso de la especie, como se explica en otra parte de esta sentencia, y las pruebas (certificados médicos y pruebas de laboratorios), aportadas por las partes que intervienen en el proceso penal de la especie, no especificar la fecha en que la bacteria treponema pallidum entró en contacto con dichos adolescentes, tampoco se puede determinar quien fue la persona que los contagió; razones por las cuales esta prueba carece de certeza jurídica, para probar los hechos imputados.
9. En lo referente a las pruebas vinculantes: El Ministerio Público, presentó el testimonio del adolescente, H.M.R.G.. Dicho testimonio presenta inconsistencias relevantes, que mantienen la presunción de inocencia (artículo 14 del Código Procesal Penal Dominicano) del hoy apelante, por las razones siguientes: La versión del adolescente H.M.R.G., sobre el supuesto hecho de violación sexual, por parte del hoy apelante, es similar en los diversos escenarios donde ofreció declaraciones: a) En la acusación: "le bajó los pantalones, se sacó el pene, coloco a la víctima despalda y le introdujo el pene en el ano" (página 11 de la sentencia apelada); b) en audiencia:"me bajó el pantalón, sacó su pene y me lo entró en mi parte" (página 6 de la sentencia apelada); c) En la entrevista con la Licda. A. GUILLEN: "me forzó y me lo entró el bimbin por atrás". (Informe Pericial Psicológico, de fecha 15/12/2014, página 3) Sin embargo, esta versión de los hechos, para convertirse en verdad jurídica, tenía que ser corroborada por una prueba certificante, cosa que no se produjo, realizado por la Dra. L.T.) descarta la violación sexual de referencia, como se establece en otra parte de esta sentencia. Por otra parte, la versión de la víctima, sobre las circunstancias en que supuestamente se produjeron los hechos, es inconsistente, carece de certeza probatoria, por las razones siguientes: a) Según el contenido de la acusación de referencia, el imputado "procedió a amarrarle las manos y los pies con una soga a la víctima; las dos veces que supuestamente se produjo la penetración sexual, pero resulta que por las condiciones físicas de los dos sujetos que intervienen en el c^o, 13 y 15 años de edad, sin que se cuente con otros elementos intimidatorios, hace inverosímil esta versión de la víctima sobre los hechos; b) El colmado donde trabajaban ambos adolescentes, estaba abierto, cuando se produjo el primer episodio de violencia, según la víctima, se produjo a las 9 de la noche, y es a las 10 P.M. que cierra dicho colmado, según declaró el dueño en audiencia, ("Cierra a la una abre a las tres, a las dos, cierra a las diez"); entonces para que esta versión de los hechos sea verdad, tendría el dueño que haberlos dejado solos, y entonces dejaran abierto el colmado, sin dependientes, o que dicho acto antijurídico se produjera en presencia del dueño, o lo cerraran ellos mismos antes de la hora que dice el dueño, que se cierra, cosas que no se han establecido, en el caso de referencia; c) En la acusación también consta, que supuestamente el imputado, "procedió a amarrarle las manos y los pies con una soga a la víctima, luego le bajó los pantalones, se sacó el pene, coloco a la víctima despalda y le introdujo el pene en el ano, en ese momento la victima logro alcanzar un palo de escoba que había en el lugar y le pegó en el cuello", cosa que es imposible que una persona amarrada de manos y pies, pueda darle un palo a otra; d) En el testimonio que ofreció la víctima en audiencia, agregó otros elementos intimidatorios; que no se mencionan en la acusación, y no se ha probado que el supuesto agresor portara armas blancas y de fuego; " el primer día me amenazó con la sevillana que me iba a matar, a mí y a mi familia y el segundo día con una pistola y una sevillana; entre otras incongruencias, que demuestran la falta de certeza probatoria de la versión de la víctima sobre la supuesta violación sexual y agresión sexual, que retuvo, incorrectamente, el juez a-quo en la sentencia apelada, en perjuicio del apelante;
10.La defensa del apelante, presentó como pruebas a descargo los cuando sucedieron los hechos imputados; y la señora D.A.M., hermana del imputado. La versión de los hechos, del caso de la especie, que ofrecen el señor D.C.: "que lo ocurrido con la victima menor H. y D., que eso que ocurrió no puede decir ni sí, ni no, que ellos trabajaban con el"; y la señora A.R.; ante la pregunta ¿En el tiempo de que vivió ahí escucho, observo o vio una situación con respecto de D.; respondió: "No he visto nada" (...) "no he visto que eso pasaba, no los vi juntos, solo en el colmado"; en lo referente al testimonio de la señora D.A.M., en su calidad de hermana del imputado, y como testigo referencia! carece de utilidad probatoria en el presente caso, porque su versión de los hechos es similar a la ofrecida por el apelante. De manera que el testimonio del señor D.C. y la señora A.R., residentes o habitantes en el lugar donde supuestamente sucedieron los hechos, de violación sexual y agresión sexual, no corroboran la versión de la víctima sobre los hechos imputados; otras razones que demuestran la carencia de certeza probatoria del testimonio del adolescente H.M.R.G.;
11. Que al verificarse los vicios denunciados por el apelante, procede acoger el recurso de apelación de referencia, sin necesidad de responder a los demás argumentos planteados, por la defensa, y por la solución que se le dará al mismo; procede además, acoger sus conclusiones y rechazar las presentadas por el Ministerio Público y la parte apelada (Sic);
decisión estableciendo que:
Que en la sentencia apelada, el tribunal de primer grado, no especifica o
individualiza, cuál de las dos conductas antijurídicas, fue la que ejecutó el
adolescente imputado D.T.L.M., en perjuicio del
adolescente H.M.R.G.. No se puede cometer acción sexual, que no implica penetración; o violación que es "todo acto de
penetración sexual"; los dos ilícitos penales tienen los mismos componentes
que vulneran la voluntad de la víctima; "violencia, constreñimiento, amenaza,
sorpresa, engaño"; es decir, hay agresión sexual o hay violación sexual;
El tribunal de primer grado en modo alguno explica "en qué consistieron los
ilícitos penales por los cuales fue condenado el adolescente infractor,
elementos estos ineludibles para caracterizar la violación de los artículos 330
y 331 del Código Penal Dominicano, modificados por la Ley 24-97";
Considerando: que para sustentar su teoría, el Ministerio Público; presentó
los siguientes medios de pruebas: A) Documentales: 1) Certificación del Dr. Antonio
J. Checo, de fecha 30-10-2014. 2), Constancia de Referimiento de fecha 27 de octubre
del 2014. B) Periciales: B.l) Reconocimiento Médico No.5387-14, de fecha 29 de
octubre del 2014, realizado por la DRA. L.T., al menor HENRY
MANUEL RODRIGUEZ GARCIA. B.2) Original de Informe Pericial Psicológico de
fecha 15 de diciembre del 2014, realizado por A.G.. B.3) Acta de
Nacimiento del menor H.M.R.G.. B.4) Resultado
de Prueba de Laboratorio de fecha 30-01-2015 realizado al adolescente Dilson Tomas
López Marte, en el L.P.J.B.. C) Testimonial (es): C.\)
Testimonio de del menor de edad víctima, HENRY MANUEL RODRIGUEZ
GARCIA, dominicano, menor de edad, 16 años, cursa 3ro. De Básica, vive con su
madre y comparece acompañado de su madre señora LUCIA ALTAGRACIA
GARCIA MOYA (sic), en calidad de (testigo a Cargo). (Páginas 11 y 12 de la
sentencia apelada); Considerando: que establece la Corte a qua que, la construcción histórica de la
verdad jurídica que se realiza en la jurisdicción de juicio, en el caso de referencia,
(violación sexual), necesita de: 1.- Pruebas certificantes, que demuestren la existencia
del hecho punible, y 2.- Pruebas vinculantes, que puedan identificar, más allá de
toda duda razonable, el autor y/o cómplice del hecho cometido. En lo referente a las
pruebas certificantes, el Ministerio Público, presentó los medios de pruebas
A) Reconocimiento Médico No.5387-14, de fecha 29 de octubre del 2014,
realizado por la Dra. L.T., al menor Henry Manuel Rodríguez
García"; el cual fiie incorporado al Juicio por su lectura. El juzgador al valorar
esta prueba certificante, establece que; "se corrobora con los demás pruebas
aportadas y el testimonio aportado, en lo relativo a la ocurrencia del hecho
del que se trata, y la enfermedad de sífilis secundaria confirmada
posteriormente, por el cual el tribunal le otorga total valor probatorio".
(Páginas 16 y 17 sentencia apelada) Dicha valoración es errónea, como
establece el apelante, porque no establece en la sentencia apelada, si la
descripción clínica del ano de la víctima, que hace la forense, se corresponde
o no con la penetración sexual que se establece en la acusación, tampoco cual
es el "hecho del que se trata". La violación sexual, como agresión física,
similar a golpes y heridas, solo puede ser acreditada, jurídicamente, su
existencia, con un Reconocimiento Médico. Forense. En este sentido, la Dra.
L.T., establece: menor de edad, cuyo examen sexológico forense
específicamente el proctológico ofrece datos de eutónico con lesiones
verrugosas y ulcera surco bálano prepucial, esfínter anal eutónico, pliegues
radiados (ausencia de hipotonía leve); Considerando: que contrario a lo sostenido en la acusación y las
declaraciones de la parte apelada, cuando una persona tiene, el esfínter anal
eutónico y como lo tiene el adolescente H.M.R.G.,
según dicho certificado médico, no hay señales, de que haya sido penetrado;
razón por la cual, dicho certificado médico desmiente la versión de los hechos
Considerando: que en los manuales de Medicina Forense se establece, por
un lado, que el cuadro clínico de un esfínter anal íntegro, que no ha sido
violentado o penetrado, tiene pliegues radiados conservados (como los rallos
de las ruedas de una bicicleta); y esfínter eutónico (ausencia de hipotonía
leve), es decir, tono muscular normal; y por el otro, que el cuadro clínico del
esfínter anal penetrado, manipulado, agredido o violentado, por una persona,
un accidente, una enfermedad de trasmisión sexual, parasitosis,
estreñimiento severo, hemorroide, cáncer, entre otras enfermedades, presenta
pliegues borrados o aplanados y esfínter anal dilatado o hipotónico, fisuras,
desgarro muscular, entre otras lesiones; el adolescente Henry Manuel
Rodríguez, no presenta ningunos de estos componentes clínicos, por lo que la
versión de la penetración sexual de referencia, carece de certeza jurídica;
B) "Certificación del D.A.J.C., de fecha 30-10-2014, el cual fue
incorporado al juicio por su lectura, expresa: "hacemos constar por este
medio que el niño H.M.R.G. acudió a nuestro
consultorio ubicado en la sección de dermatología del hospital regional
universitario A.G., en esta ciudad de Santiago, en fecha jueves 30
de octubre del año 2014, con lesiones cutáneas y mucocutáneas sugestivas desde el punto de vista clínico de sífilis secundaria. Inmediatamente
solicitamos pruebas serológica (vdrl y fta-abs) para confirmar nuestra
sospecha clínica. Recibimos al dia siguiente los resultados con un vdrl a
títulos altos (reactivo= 128 dils) y un fta-abs reactivo, confirmando el
diagnostico de sífilis secundaria. Esta enfermedad se transmite en más del
90% de los casos por relaciones sexuales por-transfusiones de sangre o a
través de la placenta y/o del canal de parto en el momento del nacimiento,
pero por las lesiones cutáneas y las titulaciones tan elevadas del vdrl (128
dils) estamos completamente seguro de que es una sífilis reciente clínica de
aproximadamente 3 a 4 meses de evolución". Existe antecedente de que el
niño a quien nos referimos en esta comunicación fue abusado sexualmente
por un sujeto desconocido que vive en los alrededores de la vivienda del niño
el cual vive con la madre. Entendemos que este caso tiene repercusión
médico-legal por tratarse de un caso de abuso sexual y a través de dicha
situación el niño adquirió la enfermedad." El juzgador de primer grado
establece al respecto, que dicha certificación: "reviste de certeza al contenido
del mismo, contribuyéndolo en medio de prueba idóneo para sustentar los
hechos de la causa. Además se corrobora con los demás pruebas aportadas y
el testimonio aportado, en lo relativo a la ocurrencia del hecho del que se
trata, por el cual el tribuna! le otorga total valor probatorio". (Página 15 y 16
de la sentencia apelada) Sin embargo, esta Corte observa, que la valoración
de esta prueba es errónea, como establece el apelante, porque no verifica la
existencia de los hechos imputados, por las razones siguientes: La infección
de sífilis secundaria, por sí sola no prueba la existencia de los tipos penales
imputados: Agresión sexual y violación sexual (artículos 330 y 331 del serviría para corroborar, lo que pudiesen establecer otras pruebas, cosa que
no sucedió;
Considerando: que señala la Corte que el Dr. A.J.C.,
desbordó su competencia de perito, (a lo mejor sin proponérselo) porque en
el contenido de su certificación, no solo da cuenta del "diagnóstico de sífilis
secundaria, incuestionable, sino que califica el caso de abuso sexual, a través
del cual el niño adquirió la enfermedad, no tomó en cuenta que la calificación
jurídica y la vinculación de la comisión del ilícito penal, en este caso,
corresponde a otros operadores del sistema de justicia, no al perito; razones
por las cuales esta prueba carece de certeza jurídica, para probar los hechos
C) Original de Informe Pericial Psicológico de fecha 15 de diciembre del 2014,
realizado por la Licda, Á.G.. El Juzgador a-quo, establece en la
sentencia apelada que: "este medio de prueba es compatible con la ocurrencia
de los hechos, ya que se establece en el mismo que en el periodo de
adolescencia del menor se vio perturbado por el abuso sexual cometido en su
contra por el señor D.T.L.A. (sic). El presente documento
es expedido por la P.A.G., la cual cuenta con la
experiencia, conocimiento y destrezas necesarias para su expedición, lo que le
proporciona la calidad habilitante para la realización de este tipo de informe
y reviste de certeza al contenido del mismo, contribuyéndolo en medio de
prueba idóneo para sustentar los hechos de la causa. Además se corrobora
con los demás pruebas aportadas y el testimonio aportado, en lo relativo a la
ocurrencia del hecho del que se trata, por el cual el tribunal le otorga total valor probatorio". Esta valoración también es errónea, por las razones
siguientes: a) La Psicóloga Águeda Guillen, establece que "el mismo presenta
síntomas que se vinculan de manera directa con el abuso sexual del cual el
menor ha sido víctima por parte del señor D.T.L." (culpabiliza
al adolescente imputado, a lo mejor sin proponérselo). Debió circunscribirse a
enunciar los hallazgos de su experticia (que no estamos cuestionando) y
dejarle la tarea de identificar a la persona que supuestamente cometió el
hecho imputado a los operadores del sistema de justicia en el ámbito
jurisdiccional; b) El apelante no está acusado de abuso sexual por la víctima,
ni por el Ministerio Público, pero además, el imputado, legalmente no puede
ser acusado de dicho ilícito penal, por las características particulares de los
sujetos activos y pasivos que intervienen en el caso; la supuesta víctima tenía
13 años de edad y el supuesto agresor tenía 15 años de edad, al momento en
que supuestamente sucedieron los hechos imputados. Además están
ubicados por su edad en la misma escala de edades, artículo 223 de Ley 136-03. El abuso sexual: "Es la práctica sexual con un niño, niña o adolescente por
un adulto o persona 5 años mayor, para su propia gratificación sexual, sin
consideración del desarrollo sicosocial del niño, niña o adolescente y que
puede ocurrir aún sin contacto físico" (art. 396 de la Ley 136-03); c) Dicho
informe traspasa la competencia pericial de la Psicóloga Águeda Guillen, en
perjuicio del hoy apelante; la vinculación penal sobre el caso de la especie,
solo se puede establecer en el ámbito jurisdiccional del Estado, no en el
ámbito administrativo pericial, como se hizo; aspectos sustanciales de este
proceso penal, que el juzgador de primer grado no observó; razones por las
cuales esta prueba carece de certeza jurídica, para probar los hechos D) Resultado de Prueba de Laboratorio de fecha 30-01-2015 realizado al
adolescente D.T.L.M., en el Laboratorio Pedro Jorge
Blanco. En lo referente a la valoración de esta prueba, el juez a-quo establece
en la sentencia apelada: "el cual fue incorporado al juicio por medio de su
lectura, y expresa: "Prueba FTA-ABS. Resultado POSITIVO. Departamento
Pruebas Especiales H"; Pues este medio de prueba es compatible con la
ocurrencia de los hechos, ya que se establece en el mismo, Prueba FTA-ABS.
Resultado POSITIVO, El presente documento es realizado por el Laboratorio
Pedro Jorge Blanco, la cual es una entidad con capacidad necesaria para
expedir prueba de este tipo por lo que reviste de certeza al contenido del
mismo, contribuyéndolo en medio de prueba idóneo para sustentar los
hechos de la causa. Además se corrobora con otros medios de pruebas ya
valorados anteriormente, y el testimonio aportado en lo relativo a la
ocurrencia del hecho del que se trata, asimismo con la enfermedad
confirmada de sífilis secundaria, por el cual el tribunal le otorga total valor
probatorio", sin embargo, esta jurisdicción de alzada, observa que dicha
valoración también es errónea, por las razones siguientes: a) Que el
diagnóstico de la enfermedad de sífilis secundaria, que padece la supuesta
víctima, se refiere a la evolución clínica de dicha enfermedad, "es una sífilis
reciente clínica de aproximadamente 3 a 4 meses de evolución", pero no
establece la fecha en que la bacteria triponema pallidum entró en el torrente
sanguíneo del adolescente, H.M.R.G., lo que impide
determinar, si el contagio se produjo en la fecha en que supuestamente se
produjo la violación; b) Que la bacteria triponema pallidum, se encuentra (en forma de latencia, no presenta cuadro clínico de la enfermedad), según la
Prueba de Laboratorio de fecha 30-01-2015, realizada en el Laboratorio Pedro
Jorge Blanco, la cual expresa: "Prueba FTA-ABS. Resultado POSITIVO"; pero
tampoco, dichas pruebas, especifican la fecha en que este se contagió con
dicha bacteria; c) Que al no probarse la supuesta relación sexual entre los
adolescentes vinculados en el caso de la especie, como se explica en otra parte
de esta sentencia, y las pruebas (certificados médicos y pruebas de
laboratorios), aportadas por las partes que intervienen en el proceso penal de
la especie, no especificar la fecha en que la bacteria treponema pallidum entró
en contacto con dichos adolescentes, tampoco se puede determinar quien fue
la persona que los contagió; razones por las cuales esta prueba carece de
certeza jurídica, para probar los hechos imputados;
Con relación a las pruebas vinculantes, señala la Corte a qua que: El
Ministerio Público, presentó el testimonio de la víctima. Dicho testimonio
presenta inconsistencias relevantes, que mantienen la presunción de
inocencia (artículo 14 del Código Procesal Penal Dominicano) del hoy
Considerando: que Las Salas Reunidas de la Suprema Corte de Justicia
aprecian de la lectura de la decisión de que se trata que, contrario a lo alegado por la
recurrente, la Corte a qua emitió su decisión acorde a los hechos y al derecho;
Considerando: que en atención a las disposiciones de los Artículos 417 y 421
de la Ley No. 10-15 que modifica varios Artículos del Código Procesal Penal, que
transcribimos más adelante, es atribución de la Corte valorar la forma en que los “Artículo 417. Motivos. El recurso sólo puede fundarse en:
Artículo 421. “(…) La Corte de Apelación apreciará la procedencia de los motivos invocados en el recurso y sus fundamentos, examinando las actuaciones y los registros de la audiencia, de modo que pueda valorar la forma en que los jueces de juicio apreciaron la prueba y fundamentaron su decisión.
La Corte de Apelación resuelve, motivadamente, con la prueba que se incorpore y los testigos que se hallen presentes”.
anteceden, estas Salas Reunidas de la Suprema Corte de Justicia advierten que no se encuentran en la sentencia impugnada ninguna de las violaciones invocadas por la
Admiten como intervinientes a: 1) Lucía A.G.M., querellante; y 2) D.T.L.M., imputado, en el recurso de casación interpuesto por: A.N.B.A., Procuradora General de la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial de Santiago, contra la sentencia dictada por la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial de Santiago, en fecha 21 de febrero de 2018;
Rechazan, en cuanto al fondo, el recurso de casación interpuesto por: A.N.B.A., Procuradora General de la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial de Santiago, contra la sentencia dictada por la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Departamento Judicial de Santiago, en fecha 21 de febrero de 2018;
Así ha sido juzgado por Las Salas Reunidas de la Suprema Corte de Justicia, en fecha dos (02) del mes de agosto del año dos mil dieciocho (2018); y leída en la
audiencia pública celebrada en la fecha que se indica al inicio de esta decisión.
(Firmados) M.G.M.-M.R.H.C.-F.A.J.M.-B.R.F.-J.A.C.A.-F.E.S.S.-A.A.M.S.-E.E.A.C. -R.C.P.Á.-G.A.. M.S.P. del Tribunal Superior de Tierras del Departamento Central).- I.P.G. (JuezM. de la Primera Sala Civil
Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional). J.R.F.J. (JuezM. de la Primera Sala Cámara Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional).
La presente copia se expide en Santo Domingo, Distrito Nacional, hoy día 13 de diciembre de 2018, a solicitud de parte interesada, exonerada de pagos de recibos y sellos de impuestos internos.

References: Resolución 
 artículo 337

Resolución 
 Artículo 24
 artículo 422
 artículo 223
e contrario
 artículo 223

Artículo 421