Source: http://docplayer.es/997967-Sentencias-comentadas-monografico-accidentes-de-trabajo-presentacion.html
Timestamp: 2016-10-20 19:59:19+00:00

Document:
⭐SENTENCIAS COMENTADAS MONOGRÁFICO ACCIDENTES DE TRABAJO. Presentación
SENTENCIAS COMENTADAS MONOGRÁFICO ACCIDENTES DE TRABAJO. Presentación
Download "SENTENCIAS COMENTADAS MONOGRÁFICO ACCIDENTES DE TRABAJO. Presentación"
Mariano Navarro Carrasco
1 SENTENCIAS COMENTADAS Presentación En esta ocasión el Observatorio Jurídico está íntegramente dedicado a los accidentes de trabajo. Las sentencias que se condensan entendemos que son de suma importancia para tener una visión tanto global como pormenorizada de la situación actual de la doctrina judicial en las diferentes jurisdicciones sobre el tema 1. La Ley de Prevención de Riesgos Laboral que fue aprobada en 1995 supuso un importante y considerable paso hacia la implementación legal de las políticas de prevención hasta esa fecha con escasa presencia en nuestro país. No obstante, la LPRL no ha significado hasta el momento una ley que haya permitido reducir drásticamente los accidentes de trabajo, aunque hay que reconocer una tendencia a la reducción de los mismos. Lo que no ha resuelto la LPRL es la confusión de jurisdicciones que intervienen o pueden intervenir a raíz del acaecimiento de un accidente de trabajo. Producido un accidente el trabajador o sus familiares se ven envueltos en una maraña de órdenes jurisdiccionales que enmarañan los procesos y hacen difícil costosa y lenta la reparación del daño. En un accidente de trabajo pueden intervenir los juzgados y tribunales de orden civil, penal, contencioso administrativa y social y ahora también los especializados de lo mercantil, sin la empresa se encuentra en concurso. Además del Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, Policía Municipal, Instituciones Sanitarias, Mutuas de Accidentes de Trabajo, INSS, Inspección de Trabajo junto con las organizaciones sindicales, empresas y un largo etc., que sin actúan, no ya sin un órgano director o coordinador sino en no pocas ocasiones con criterios contradictorios, tanto en la forma como en el fondo, creándose con estas actuaciones una situación procesal cercana al caos que, sino imposibilita, sí que produce una enorme confusión a la hora de investigar el accidente, exigir responsabilidades y reclamar la reparación íntegra de los daños causados al trabajador accidentado. Las jurisdicciones civil y social llevan años reclamando para sí, sino la competencia exclusiva sí PRIMER CUATRIMESTRE MONOGRÁFICO ACCIDENTES DE TRABAJO la competencia en función de los intervinientes en el accidente de trabajo. Como muestra parcial del ir y venir judicial para establecer la jurisdicción competente para conocer de una reclamación por daños derivada de accidente de trabajo señalamos la doctrina judicial contenida en la sentencia del Pleno de la Sala de lo Civil de fecha 15 de enero de 2008 es significativa y de la máxima importancia, pero aún siendo altamente clarificadora para despejar las dudas sobre la competencia, entendemos que no dicha doctrina necesita que sea respaldada por un pronunciamiento similar de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, pues de no se así y seguir las dos Salas sin unificar criterios, el panorama procesal seguirá con su tono de confusión. Desde muchos ámbitos, el sindical entre ellos, se viene reclamando la puesta en marcha de una política integral sobre accidentes de trabajo que permita eliminar radicalmente la confusión actual. Es ineludible seguir insistiendo para que más pronto que tarde esta reivindicación se vea plasmada en una ley. Por último sólo nos resta referirnos en esta presentación al riguroso trabajo elaborado por el profesor de Derecho de Trabajo de la Universidad de Valencia, Carlos L. Alfonso Mellado: Manifestaciones de la responsabilidad empresarial en el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, que como complemento a las sentencias reseñadas se incluye en este Observatorio 2. 1 Todas las sentencias forman parte del libro La Prevención de Riesgos Laborales en la Construcción. Editorial Bomarzo, La responsabilidad laboral del empresario: siniestralidad laboral. Nuria Pumar Beltrán (coord.). Editorial Bomarzo 2006.2 JURISPRUDENCIA CIVIL 2 1. Sentencia Tribunal Supremo (Pleno de la Sala Civil) de 15 de enero de 2008, recurso 2374/2000. Ante el fallecimiento de un trabajador como consecuencia de un accidente de trabajo durante la construcción de una nave industrial, se formuló demanda por su madre, ante el orden civil, frente a la empresa que lo había contratado, así como frente otras contratistas, la dueña de la obra, el técnico autor del proyecto y el director facultativo de la obra. En la instancia se declara la competencia del orden social, revocándose la sentencia por la Audiencia Provincial que entrando a conocer del fondo del asunto condena a todos los demandados de forma solidaria al pago de de pesetas, con laos intereses desde la fecha de la demanda y costas. El Pleno de la Sala de lo Civil del TS establece una doctrina definitiva en materia competencial, declarando que, como regla general la responsabilidad de la empresa por falta de medidas de seguridad es competencia de la jurisdicción social. Sin embargo, cuando se demanda a sujetos completamente ajenos al contrato de trabajo (en este caso entre otros al técnico de la obra y al titular de la nave industrial) la competencia es de la jurisdicción civil. Asimismo se establece que para la cuantificación de la indemnización es orientador el baremo de los accidentes de tráfico, lo que no impide tener en cuenta otras cantidades percibidas por el perjudicado. Procede la condena en costas al trabajador al desestimarse su demanda, aunque prospere frente a otros codemandados. 2. Sentencia del Tribunal Supremo de 5 de noviembre de 2007, recurso 2270/2000. Cuando el trabajador intervenía en la construcción de una nave realizando labores auxiliares de montaje de la cubierta, por efecto de una racha de viento se levantó una de las chapas que se estaban colocando e impactó contra el trabajador, cortando la cuerda del cinturón de seguridad con el que estaba sujeto y provocando su caída al suelo, a consecuencia de la cual falleció. Su cónyuge, separada legalmente del fallecido, presentó demanda en su propio nombre y en el de una hija menor de edad, demandando también otro hijo mayor del causante, dirigiendo la reclamación por culpa extracontractual contra la empresa y frente al encargado general y el jefe de equipo. El Juzgado de instancia apreció la prescripción de la acción, al negar eficacia interruptiva de la prescripción a la solicitud cursada por los demandante para designar abogado y procurador de oficio. Sin embargo la Audiencia Provincial revocó la sentencia, entendió que la demanda no se encontraba prescrita y condenó solidariamente a los demandados al entender que no se habían agotado todas las medidas de seguridad aconsejables en función de los trabajos realizados y de las circunstancias concretas en que se desarrollaba la actividad. El Tribunal Supremo desestima el recurso de casación manteniendo, respecto a la prescripción, que produce efectos interruptivos la solicitud de nombramiento de abogado y procurador de oficio, siempre que en dicha petición conste la expresión circunstanciada de la acción que se pretende ejercitar (STS 28 octubre 2003) manteniendo que al existir relación de dependencia entre los demandados, la interrupción de la prescripción frente a cualquiera de ellos perjudica a todos los deudores. En cuanto al fondo del asunto se mantiene la existencia de una doctrina judicial que avanza en el sentido de objetivar la responsabilidad, sosteniendo que el concepto moderno de la culpa no consiste solamente en la omisión de la diligencia exigible según las circunstancias del caso, sino que se ha ampliado tal concepto para abarcar aquellas conductas en las que puede haber negligencia sin una conducta antijurídica (STS 29 enero 2003). En definitiva, puede haber responsabilidad incluso si el empresario ha cumplido la normativa laboral y administrativa, y aunque el trabajador haya concurrido en la causa de su propio daño, circunstancia esta última que habrá de valorarse a la hora de fijar el importe de la indemnización. 3. Sentencia del Tribunal Supremo de 19 de octubre de 2007, recurso 4095/2000. El trabajador demandante prestaba servicios como peón en una obra de construcción y al ayudar a descargar un remolque con grava que conducía un trabajador de otra empresa, volcó el vehículo aprisionándole el pie y ocasionándole una serie de daños. Por tal motivo presenta demanda en la que reclama solidariamente y por culpa extracontractual contra el conductor del tractor, el propietario del vehículo con el que se le causó el daño y contra la empresa en la que trabajaba el conductor. El Juzgado de instancia estima parcialmente la demanda moderando la indemnización por entender que en la producción del daño intervino culpa del propio perjudicado, condenando al conductor del vehículo y a la empresa empleadora, con absolución del propietario del tractor. La Audiencia Provincial mantiene la sentencia, si bien excluye3 JURISPRUDENCIA CIVIL expresamente la concurrencia de culpas, incrementando el cuantum de la indemnización. Planteado recurso de casación por los condenados al abono de la indemnización, el TS confirma la condena al conductor, pero estima el recurso de la empresa en la que trabajaba el autor del daño por entender que frente a la misma la acción se hallaba prescrita, manteniendo al respecto que la interrupción de la prescripción de las obligaciones solidarias a que se refiere el art del Código Civil únicamente se aplica a las obligaciones solidarias en sentido propio, es decir a las derivadas de norma legal o pacto convencional, sin que pueda extenderse al ámbito de la solidaridad impropia, como es la derivada de la responsabilidad extracontractual cuando son varios los condenados judicialmente. Por tanto como la empresa en la que trabajaba el conductor causante del daño es demandada por primera vez cuando habían transcurrido más de seis años desde la fecha del accidente, la acción frente a la misma se encontraba prescrita al no interrumpirse dicha prescripción por las reclamaciones anteriores formuladas contra otros, al no ser de aplicación lo establecido en el art del Código Civil. trabajos de pintura, corresponde a esta última el control y la vigilancia del desarrollo de tales trabajos, que se realizaban con total autonomía respecto de la contratista principal, añadiendo, además, que la responsabilidad estaba asumida contractualmente por la empresa subcontratista, y finalmente negando que existiera negligencia alguna por su parte. El TS desestima el recurso confirmando la responsabilidad solidaria del contratista y del subcontratista de la obra, aun con culpa concurrente del trabajador fallecido, manteniendo que la condena al contratista principal deriva del hecho de ser la constructora directa que como tal controlaba los trabajos de ejecución. Asimismo se analiza en la sentencia la cuestión relativa a la legitimación de la demandante por hallarse separada legalmente del trabajador fallecido, e igualmente la legitimación del hijo por no convivir con éste en el momento del fallecimiento, manteniendo el TS que acreditada la dependencia económica de los demandantes respecto del trabajador fallecido, ningún impedimento existe para reconocerles legitimación en orden a accionar por culpa extracontractual Sentencia del Tribunal Supremo de 10 de septiembre de 2007, recurso 4168/2000. Como consecuencia del fallecimiento de un trabajador tras sufrir una descarga eléctrica mientras realizaba trabajos de pintura en una caseta de un transformador de alta tensión, la esposa e hijos demandaron a la empresa contratista de la obra y al subcontratista con el que se habían concertado la ejecución de los trabajos de pintura, solicitando condena solidaria de ambos en concepto de indemnización de daños y perjuicios por culpa extracontractual. El Juzgado desestimó la demanda por considerar que el fallecimiento tuvo por causa la culpa exclusiva del trabajador. La Audiencia Provincial, sin embargo, aún admitiendo la concurrencia de culpa de la víctima, no excluyó en cambio la de las empresas codemandadas, atendiendo al control que la contratista principal ejercía en el desarrollo de los trabajos de ejecución de la obra subcontratada, así como a la falta de adopción de las medidas de vigilancia oportunas y al hecho de no haber advertido al trabajador del riesgo que la propia actividad entrañaba, condenando por ello solidariamente a ambas empresas. Recurrida la sentencia en casación por la empresa contratista sobre la base de entender que al haber subcontratado con la empresa codemandada la ejecución de los 5. Sentencia del Tribunal Supremo de 13 de septiembre de 2007, recurso 3814/2000. Como consecuencia del derrumbamiento de la bóveda de un cine, cuando se llevaban a cabo obras de demolición en el mismo, se produjo el fallecimiento de dos trabajadores que intervenían en dicha obra. Los padres y el hermano de uno de los trabajadores fallecidos promovieron demanda frente al propietario y a la vez conductor de la máquina retroexcavadora que estaba llevando a cabo la demolición, y asimismo frente al propietario de la obra. El Juzgado de primera instancia desestimó la demanda, mientras que la Audiencia Provincial estimó parcialmente el recurso manteniendo que la causa del derrumbamiento de la bóveda fue debida a una incorrecta maniobra de demolición y a los impactos de la máquina retroexcavadora, habiéndose producido tales actuaciones sin presencia del arquitecto técnico que había de dirigir la demolición. Por todo ello se condena exclusivamente al propietario de la máquina retroexcavadora al abono de la indemnización reclamada y se absuelve al propietario de la obra. El Tribunal Supremo estima el recurso de casación formulado por el condenado al pago de la indemnización manteniendo que la sentencia de la Audiencia se limita a fijar la causalidad material o física del derrumbamiento, que acaeció por la4 JURISPRUDENCIA CIVIL 4 actuación de la pala manejada por el demandado; pero ello no es suficiente para estimar acreditada su culpa y responsabilidad, ya que la causa próxima estuvo en la inexistencia de las medidas de seguridad que debieron tomarse ante el riesgo que representa la pala, y esto impide imputar al palista una acción u omisión jurídicamente relevante determinante del daño ocasionado. 6. Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de julio de 2007, recurso 3831/2000. Al estar visitando las obras de construcción de un edificio el consejero delegado de la promotora del mismo y cuando estaba hablando con un encargado, un pallet de bloques de hormigón que estaba siendo transportado por una grúa móvil a una altura de 40 metros se desmoronó al romperse el fleje de plástico que ceñía su caja superior, cayendo los bloques al suelo e impactando sobre el trabajador causándole la muerte. La viuda e hijos del trabajador fallecido formulan demanda de reclamación de daños y perjuicios por culpa extracontractual frente al arquitecto técnico, empresa contratista, y empresa suministradora de los bloques cuya caída originó el fallecimiento del trabajador, siendo condenados todos ellos solidariamente, si bien la indemnización fue modulada en razón de apreciar la concurrencia de culpa de la víctima en un veinte por ciento, al estar en una zona prohibida para la permanencia durante las labores de descarga. La sentencia del Juzgado de instancia fue confirmada íntegramente por la Audiencia Provincial, interponiéndose recurso de casación únicamente por la empresa suministradora de los bloques, al entender que su actividad finalizaba con la colocación de los materiales a pie de obra, y no siendo responsable por tanto de lo acaecido a partir de ese momento. El recurso de casación es rechazado por entender que la empresa suministradora de los bloques de hormigón tenía la obligación de entregar estos debidamente paletizados, de forma que la estiba del pallet fuera segura, lo que no aconteció en el presente supuesto, como lo acredita la rotura de los flejes de sujeción, de forma que la condena solidaria a la empresa suministradora, junto con la contratista y el arquitecto técnico es plenamente ajustada. 7. Sentencia del Tribunal Supremo de 15 de junio de 2007, recurso 3306/2000. El trabajador demandante fue arrollado por una máquina pala cargadora y a consecuencia de ello sufrió lesiones y secuelas por las que reclama indemnización por culpar extracontractual, una vez dictado auto de archivo en el procedimiento penal incoado por los mismos hechos. La demanda se dirige frente al conductor de la máquina, la empresa urbanizadora y la compañia de seguros. El Juzgado de instancia desestima la demanda por estimar que el accidente se produjo debido a culpa exclusiva de la víctima. Por contra la Audiencia Provincial apreció la concurrencia de culpas de ambos implicados en el accidente, entendiendo que la responsabilidad era exigible en un 60% al demandante y en un 40% al conductor de la máquina, respecto del cual se reconoce que incurrió en culpa leve al no cerciorarse al manejar una máquina de alto riesgo por sus dimensiones y actividad de visualizar cualquier obstáculo que pudiera encontrar en el área de seguridad alrededor de la misma. Recurrida la sentencia por la empresa principal, invocando nuevamente culpa exclusiva de la víctima, el recurso es desestimado por entender que en la producción del accidente ha existido concurrencia de culpas, y en función de ello la indemnización ha de ser modulada, teniendo en cuenta la culpa parcial de la víctima en la producción del daño. 8. Sentencia del Tribunal Supremo de 11 de mayo de 2007, recurso 4689/1999. Como consecuencia de la caída por un desnivel de la excavadora que manejaba el trabajador, se produjo el vuelco de la misma quedando atrapado el conductor en el interior de la cabina produciéndose su fallecimiento. La viuda formula demanda, por sí y en nombre de sus hijos menores frente a la empresa en la que trabajaba su marido, y también frente a la entidad propietaria de la escombrera en la que se produjo el accidente, acogiéndose por el Juzgado de instancia la excepción de falta de jurisdicción, criterio que fue confirmado por la Audiencia Provincial al entender que la reclamación debía sustentarse ante la jurisdicción social. En el recurso de casación interpuesto por la demandante se plantea exclusivamente la cuestión relativa a la competencia de jurisdicción, siendo estimado dicho recurso por el TS al sostener que la materia para determinar la competencia del orden jurisdiccional social se refiere a las cuestiones concernientes al propio contrato de trabajo; y tal circunstancia vinculante no concurre en el supuesto de debate, donde lo acontecido fue la producción de un resultado dañoso como consecuencia de un hecho realizado en los quehaceres laborales, lo cual excede de la órbita específi-5 JURISPRUDENCIA CIVIL ca del contrato de trabajo y permite entender que su conocimiento corresponde al órgano jurisdiccional civil por el carácter residual y extensivo del mismo, máxime cuando en la demanda se hace alusión a que la acción ejercitada es la de resarcimiento de daños y perjuicios con cobertura en los arts y 1903 del Código Civil. 9. Sentencia del Tribunal Supremo de 7 de mayo de 2007, recurso 4887/2000. El trabajador demandante padeció importantes lesiones y secuelas como consecuencia de encontrarse trabajando, como peón albañil, para la sociedad constructora demandada y haberse derrumbado la plataforma de 80 metros cuadrados en la que trabajaba. Formulada demanda frente a la empresa y la compañía aseguradora, el Juzgado de instancia desestimó íntegramente la misma. Apelada la sentencia ante la Audiencia Provincial se estimó parcialmente el recurso en el sentido de condenar exclusivamente a la empresa al abono de una indemnización por daños y perjuicios, interponiéndose por la empresa recurso de casación que es asimismo desestimado. Mantiene el Tribunal Supremo que en el supuesto enjuiciado concurren los requisitos de la culpa extracontractual ya que no se ha agotado toda la diligencia necesaria para la evitación del siniestro, pues es evidente que si la empresa ejecutora de la obra hubiera empleado toda la diligencia que las circunstancias exigían, no se hubiera podido producir el desplome súbito de la plataforma en la que se hallaba el demandante, al cual además no procede achacar actuación negligente alguna que pueda tener incidencia en la producción del daño. Se añade asimismo que en este tipo de supuestos procede invertir la carga probatoria, ya que es el empresario, al que beneficia la actividad empresarial, al que le resulta más fácil y accesible realizar la prueba de su correcto proceder, poniendo de manifiesto que el accidente ha sobrevenido por causas que no están bajo su control, sin que sea por tanto el trabajador accidentado el que tenga que evidenciar dichas circunstancias. 10. Sentencia del Tribunal Supremo de 1 de febrero de 2007, recurso 1463/2000. Un trabajador falleció en accidente laboral cuando trabajando en la construcción de un edificio le cayó encima una parte de la grúa instalada en la obra. Los padres del fallecido formularon demanda por culpa extracontractual contra la empresa constructora, en su condición de empleadora del trabajador y propietario de la grúa, contra la compañía aseguradora, frente a la promotora y dueña del edificio en cuestión y frente a otras compañías aseguradoras y también contra el instalador de la grúa. La sentencia de instancia condenó al abono de una indemnización por daños y perjuicios a la empresa constructora, declarando la responsabilidad solidaria de su aseguradora y absolviendo al resto de los demandados. Recurrida la sentencia en apelación la Audiencia Provincial revoca en parte la sentencia y estimando parcialmente la demanda acoge la excepción de la prescripción ejercitada por el padre del fallecido y condena a la constructora, a la promotora y a su aseguradora a que abonen solidariamente a la madre del fallecido la suma de diez millones de pesetas, más el interés legal desde la interposición de la demanda, recurriendo en casación tanto los condenados como los actores. Con relación al recurso de la promotora, reitera el Tribunal su conocida doctrina acerca de que en los casos en los que la realización de la obra se encarga a un contratista, la responsabilidad corresponde exclusivamente a este, como contratista independiente, siempre que dicho contrato no sea determinante de una relación de subordinación o dependencia entre la empresa promotora y la contratista, asumiendo de manera exclusiva sus propios riesgos, dependencia que se produce cuando el contratista no actúa formalmente como autónomo, sino que está sujeto al control del promotor de la obra o se encuentra incardinado en su organización correspondiéndole el control, vigilancia y dirección de las labores encargadas, de tal forma que será posible responsabilizarle del daño en aquellos supuestos en que no solo encarga la obra a personal especializado, sino que designa a un director facultativo a quien compete exigir el cumplimiento de las especificaciones del proyecto, las normas de buena ejecución y la de seguridad e higiene en el trabajo, pues ello es determinante de la responsabilidad por hecho de otro, en aplicación de lo establecido en el art del Código Civil. Se añade asimismo que la responsabilidad del propietario, promotor o comitente puede producirse también en aquellos casos en los cuales se demuestre la existencia de culpa en la elección, cuya concurrencia depende de que las características de la empresa contratada para la realización de la obra no 56 JURISPRUDENCIA CIVIL 6 sean las adecuadas para las debidas garantías de seguridad, en cuyo caso podrá apreciarse la existencia de responsabilidad por incumplimiento del deber de diligencia en la selección del contratista (SSTS 18 julio 2005; 3 de abril y 7 de diciembre de 2006 y 25 de enero de 2007), razones todas ellas que conducen a la desestimación del recurso de la entidad promotora. En cuanto al recurso de los actores la sentencia entiende que no prescribe la acción del padre cuando no podía reclamar por sí estando pendiente el procedimiento penal, pues en estos casos el plazo comienza contar desde la resolución definitiva en juicio de faltas. 11. Sentencia del Tribunal Supremo de 25 de enero de 2007, recurso 1100/2000. La empresa principal, dedicada a la actividad de comercio, había contratado con otra empresa la realización de los trabajos de pintura del centro comercial, y a su vez ésta subcontrató con un tercero la realización de dichos trabajos. El trabajador demandante, que pertenecía a la plantilla de la empresa subcontratista, sufrió un accidente de trabajo al caerse de un andamio situado a una altura de ocho metros, sufriendo importantes lesiones. Como consecuencia del accidente reclama por culpa extracontractual frente a la empresa titular del centro comercial, empresa contratista, subcontratista y compañía aseguradora del centro comercial, obteniendo sentencia estimatoria parcial de su demanda que condena solidariamente a los codemandados al abono de cincuenta millones de pesetas. Frente a la sentencia de la Audiencia Provincial que contiene tal pronunciamiento indemnizatorio recurren el centro comercial y la compañía aseguradora, siendo desestimado el recurso. La tesis de los recurrentes radica en que cuando se encarga a un contratista la realización de una obra, la responsabilidad corresponde exclusivamente a éste en su condición de contratista independiente, lo cual efectivamente es así siempre que dicho contrato no sea determinante de una relación de subordinación o dependencia entre la empresa promotora y la contratista, dependencia que se produce cuando el contratista no actúa formalmente como autónomo, sino que está sujeto al control del promotor de la obra o se encuentra incardinado en su organización, situación esta que concurre en el supuesto enjuiciado, desde el momento en que el titular del centro comercial designa a un director facultativo de la obra a quien compete exigir el cumplimiento de las especificaciones del proyecto y de las normas de seguridad en el trabajo, situación en la cual la responsabilidad no alcanza solamente a la empresa contratista, sino que se extiende al dueño o promotor de la obra. 12. Sentencia del Tribunal Supremo de 2 de enero de 2007, recurso 3779/1999. Dos trabajadores estaban llevando a cabo en una nave la colocación de unos soportes en la parte superior de la fachada, en los que anclar los cinturones de seguridad necesarios para llevar a cabo los trabajos de montaje de la cubierta. Con el objeto de colocar un cable fiador, uno de los trabajadores se situó en la parte superior de la cubierta mientras que el otro se desplazaba por la cubierta en cuestión desenrollando el cable, el cual, en un determinado momento, entró en contacto con el conductor de alta tensión existente a menos de dos metros del lugar en que se encontraba el trabajador, produciéndose una descarga eléctrica que causó su muerte por electrocución. La viuda del trabajador interpuso demanda por responsabilidad civil frente a la empresa en la que prestaba servicios su marido y también frente a la compañía eléctrica a la que pertenecía el cable de alta tensión, recayendo sentencia estimatoria en la instancia, en la que la condena se impuso conjunta y solidariamente a las codemandadas. Interpuesto recurso por la compañía eléctrica la Audiencia lo estimó parcialmente, estableciendo que la condena se distribuyese mancomunadamente entre ambas sociedades, fijando una mayor cuantía para la empresa empleadora del trabajador fallecido al considerar la existencia de un mayor reproche culpabilístico en la causación del daño. Interpuesto recurso de casación por la parte demandante postulando la condena solidaria de las empresas codemandadas, se estima por el TS manteniendo que la responsabilidad solidaria responde a razones de seguridad e interés social, en cuanto constituye un medio de protección de los perjudicados adecuado para garantizar la efectividad de la exigencia de la responsabilidad extracontractual, exigiendo para su aplicación que no sea posible individualizar los respectivos comportamientos ni establecer las distintas responsabilidades (SSTS 24 mayo 2004, 18 mayo 2005, 15 junio 2005, 28 octubre 2005,17 marzo 2006, 18 abril 2006, 31 mayo 2006 y 7 septiembre 2006, entre otras muchas). La individualización de responsabilidades entre los causantes del daño, que es lo que excluye la condena solidaria, debe fundarse en la posibilidad de determinar con claridad una concreta contribución causal a la producción del hecho7 JURISPRUDENCIA CIVIL dañoso por alguno de los agentes, pero no cabe tal individualización en aquellos casos en que el daño, aún siendo originado por varias acciones u omisiones independientes, no puede considerarse como el resultado de cada una de ellas. En definitiva, no pudiendo determinarse cual es el grado de participación de los distintos agentes, procede la condena solidaria de las dos entidades. 13. Sentencia del Tribunal Supremo de 17 de diciembre de 2006, recurso 272/2000. El propietario de un inmueble contrató con un tercero las tareas de vaciado de un edificio, subcontratándose con otra empresa la ejecución de dichas obras. Antes de haber concluido éstas el subcontratista encargado de la excavación y encargado del inmueble sufrió un accidente al caerle encima un balcón que se encontraba sin apuntalar, careciendo además la obra, en su totalidad de valla protectora alguna. El contratista accidentado reclamó una indemnización de daños y perjuicios, siendo estimada su demanda por el Juzgado de instancia que condenó solidariamente al dueño del edificio y al contratista. La Audiencia Provincial estimó el recurso revocando la sentencia con absolución de los codemandados y el Tribunal Supremo desestima también el recurso de casación confirmando la sentencia recurrida. Mantiene el TS que ninguna responsabilidad procede imputar al propietario por no ser la falta de licencia de obras causa del accidente, y en cuanto al contratista principal tampoco le alcanza responsabilidad al haber asumido la obra el subcontratista con plena autonomía al tratarse de una empresa especializada en la materia, sin que por tanto pueda apreciarse culpa in vigilando del contratista. 14. Sentencia del Tribunal Supremo de 16 de octubre de 2006, recurso 4319/1999. La viuda de un trabajador fallecido en accidente de trabajo interpone demanda de reclamación de daños y perjuicios frente a la empresa, que es desestimada por el Juzgado de instancia al entender que el accidente se debió a culpa exclusiva de la víctima. Interpuesto recurso de apelación la Audiencia Provincial lo estima en el sentido de condenar al demandado al abono de una indemnización de veinticinco millones de pesetas, con los intereses legales desde la interposición de la demanda de conciliación hasta la fecha de la sentencia. Frente a esta última resolución judicial se interpone recurso de casación en el que se alega en primer lugar la incompetencia de jurisdicción para conocer de la reclamación suscitada, por entender que correspondía dicha competencia al orden jurisdiccional social. El motivo es rechazado por el TS sobre la base de entender que las consecuencias civiles derivadas de un accidente laboral, respecto del cual el trabajador o sus herederos hayan sido ya indemnizados por las normas de trabajo y seguridad social, pueden dar lugar a una indemnización complementaria en el orden jurisdiccional civil, que debe basarse en normas meramente civiles relativas a la responsabilidad extracontractual, de forma que al demandar la viuda del trabajador al amparo de lo establecido en los arts y 1903 del Código Civil, corresponde el conocimiento de la demanda a la jurisdicción civil. Sustanciada la cuestión anterior y entrando a conocer de la existencia de responsabilidad empresarial se mantiene que la existencia de una situación de riesgo genera responsabilidad en la empresa que incluso se hace extensiva a la previsión de actuación negligente del trabajador, y sólo cesa en el caso de desobediencia voluntaria de instrucciones concretas o de actuación contraria a las indicaciones de la empresa, en cuyos casos es aplicable la culpa exclusiva de la víctima. Dado que en el supuesto enjuiciado no concurren las circunstancias que permiten atribuir la responsabilidad del daño al propio accidentado, es evidente que procede imputar la responsabilidad a la empresa demandada y en consecuencia se rechaza también el motivo transaccional interpuesto sobre este particular. 15. Sentencia del Tribunal Supremo de 6 de marzo de 2006, recurso 2466/1999. La actora, actuando por sí y en representación de su hijo menor de edad, interpuso demanda por culpa extracontractual en reclamación de indemnización de accidente laboral en el que perdió la vida su esposo, demandando a la dueña del terreno donde se estaban construyendo las naves en las que se produjo el accidente, a la empresa para la que prestaba servicios como trabajador su fallecido esposo, al administrador único de dicha empresa, a la compañía aseguradora y a otras entidades. El Juzgado de instancia estimó parcialmente la demanda condenando a la empresa para la que trabajaba su marido, al administrador único y a la entidad dueña de los terrenos a abonar solidariamente la cantidad de 25 millones de pesetas. La sentencia fue revocada parcialmente por la Audiencia Provincial en el sentido de excluir de la condena a la empresa dueña de los terrenos e incluir a una compañía aseguradora con el límite de su cobertura de seguro. Contra esta 78 JURISPRUDENCIA CIVIL 8 última sentencia se interpone recurso de casación por la demandante que es desestimado. El recurso de casación queda circunscrito a precisar si la condena puede extenderse más allá de la empresa para la que trabajaba el fallecido, de su administrador único también condenado y de la aseguradora dentro del límite de cobertura del seguro, condena respecto a los mismos que derivaba del hecho de una falta de adopción de las medidas de seguridad exigibles en la construcción, en cuanto la empresa puso a disposición del trabajador para su utilización un andamio sin las mínimas condiciones de seguridad, no dotándole además de casco ni de cinturón de seguridad. Respecto de la extensión de responsabilidad a la empresa dueña del terreno, absuelta por la Audiencia Provincial, consta acreditado que la constructora no mantenía vínculo de dependencia o subordinación con la empresa principal que encarga el trabajo, constando además que en el contrato entre ambas se especificó que dicha constructora asumía en exclusiva la responsabilidad por daños a terceros por incumplimiento de condiciones laborales en cuanto a sus empleados, y aún cuando es cierto que lo establecido en el contrato entre las partes no puede exonerar de responsabilidad cuando concurran determinadas circunstancias, no lo es menos que en el supuesto enjuiciado se ha descartado la relación de subordinación o dependencia que justificaría la aplicación al caso de la responsabilidad por hecho de otro definida en el art del Código Civil, y en consecuencia la absolución de la dicha empresa resulta acorde con la doctrina reiterada de la Sala. 16. Sentencia del Tribunal Supremo de 14 de Diciembre de 2005, recurso 1733/1999. En el accidente mortal del que trae causa esta sentencia, consta en los hechos probados que el empresario había facilitado al trabajador un arnés que éste no utilizó cuando se encontraba en lo alto de una torre metálica de nueve metros de altura, de la que cayó a consecuencia de una descarga eléctrica, produciéndose su fallecimiento por el impacto contra el suelo y no por la descarga en cuestión. Los herederos del trabajador formulan demanda de reclamación de daños y perjuicios que es desestimada en la instancia, si bien la Audiencia Provincial revoca la sentencia al entender que aún admitiendo que existe contribución causal del trabajador en la producción del accidente, también procede atribuir responsabilidad al empresario por la falta de cualificación profesional del trabajador y por haber ejecutado éste sus tareas en solitario. Frente a dicho pronunciamiento recurre la empresa en casación, siendo el recurso estimado al rechazar en el ámbito de la reclamación de daños y perjuicios la responsabilidad por riesgo, exigiendo la prueba de la culpa del empresario, manteniendo que si el trabajador se hubiera servido del arnés de seguridad que se le había facilitado, no se hubiera producido la caída ni por tanto la muerte, de modo que la falta de una especial cualificación del trabajador y el hecho de que no le acompañara otro en sus tareas, no pueden considerarse factores de relevancia causal suficiente como para justificar la declaración de responsabilidad del empresario. 17. Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de Octubre de 2005, recurso 959/1999. El demandante, oficial de primera de la construcción, sufrió una caída cuando prestaba servicios en la construcción de un hotel, produciéndose la misma por el desplome de una escalera sobre la que se hallaba situado y quedándole como secuela una paraplejia espástica, con parálisis completa de sus miembros inferiores y con menoscabo funcional de un noventa por ciento en sus extremidades superiores. El citado trabajador formula demanda de daños y perjuicios frente a la empresa, el arquitecto de la obra y dos arquitectos técnicos, recayendo sentencia en la instancia por la que se condena exclusivamente a la empresa a abonar la cantidad de sesenta millones de pesetas. En el recurso de apelación se estima parcialmente el presentado por el trabajador, revocándose la sentencia en el único extremo de ampliar la indemnización a algo más de ciento diez millones de pesetas, siendo nuevamente recurrida esta sentencia ante el TS por el trabajador accidentado. La cuestión que se suscita en el recurso viene referida exclusivamente a la ampliación de la responsabilidad respecto de los técnicos demandados, y con relación a los cuales tanto el Juzgado como la Audiencia habían considerado que no estaba acreditada negligencia alguna provocadora del daño, ya que la caída se produjo cuando el trabajador ejecutaba una orden directa del constructor, respecto de la cual no se había producido intervención alguna por parte de la dirección técnica. El recurso de casación es rechazado manteniendo el TS que no aparece nexo causal alguno entre la acción u omisión del arqui-9 JURISPRUDENCIA CIVIL tecto y de los arquitectos técnicos y el daño producido, doctrina también aplicada en las sentencias del propio Tribunal de 27 de noviembre de 1993, 1 de febrero de 2001 y 22 de enero de Por ello no se aprecia que exista culpa extracontractual, por cuanto que de la prueba practicada no es posible admitir responsabilidad alguna de los citados profesionales. 18. Sentencia del Tribunal Supremo de 18 de Julio de 2005, recuso 1137/1999. La cuestión jurídica que plantea el recurso de casación se refiere a la responsabilidad solidaria de las empresas que subcontrataron los servicios de una Comunidad de Bienes, por los daños que sufrió el marido y padre de los demandantes en un accidente de trabajo en el que perdió la vida. En concreto el trabajador sufrió el accidente mientras trabajaba en la reparación de la cubierta de una nave industrial propiedad de una de las empresas demandadas, empresa ésta que había contratado con otra la realización de dichas reparaciones y ésta a su vez había subcontratado con una tercera empresa tales obras, subcontratando nuevamente con una Comunidad de Bienes la realización de las mismas. En el procedimiento penal que se siguió por la muerte del trabajador se condenó a los dos socios integrantes de la Comunidad de Bienes a la pena de tres meses de arresto mayor, como autores de un delito previsto en el artículo 348 bis a) del Código Penal, si bien tratándose de un delito de peligro que no lleva aneja la imposición de la obligación de responder civilmente, se remitió a la vía civil para el ejercicio de las acciones pertinentes en orden al resarcimiento de los daños y perjuicios ocasionados. El Juzgado de Primera Instancia estimó parcialmente la demanda y condenó al abono de una indemnización a los integrantes de la Comunidad de Bienes, absolviendo tanto a la empresa propietaria de la nave como al primer contratista y primer subcontratista. La Audiencia Provincial elevó las indemnizaciones señaladas en la instancia, pero mantuvo en los mismos términos la absolución del resto de codemandados. El recurso de casación se estima parcialmente por el TS declarando la responsabilidad solidaria de la primera empresa subcontratista manteniendo que al haber elegido dicha empresa a una Comunidad de Bienes que ni tan siquiera tenía asegurados a sus empleados y que dejó de observar las medidas de seguridad exigidas, siendo además insolventes, tal cúmulo de circunstancias ponen de manifiesto que la empresa incumplió su obligación in eligendo, circunstancia esta en base a la cual, y conforme a reiterada doctrina, procede la ampliación de la responsabilidad solidaria a tal empresa. En el recurso se mantiene la absolución de la empresa titular de la nave industrial por cuanto que ninguna capacidad ni poder de decisión tenían sobre la forma de realización del trabajo, y en cuanto a la primera contratista también se absuelve por no existir ninguna relación de causalidad entre su actuación y el daño ocasionado. 19. Sentencia del Tribunal Supremo de 6 de Abril de 2005, recurso 4066/1998. Se ejercita en este caso una reclamación por culpa extracontractual derivada del fallecimiento por electrocución de un aprendiz que al entrar en contacto con una soldadora que utilizaba otro trabajador sufrió una descarga eléctrica que le provocó la muerte. La sentencia del Juzgado condena a la empresa a abonar a los padres del fallecido la cantidad de once millones de pesetas, pronunciamiento que es confirmado por la Audiencia Provincial. Frente a esta última sentencia se interpone recurso de casación que igualmente resulta desestimado. El TS, haciéndose eco de los informes de la Inspección de Trabajo en los que se destaca que la empresa no cumplió con la medida de seguridad correspondiente a la tensión de salida de los bornes de la soldadora, que era de 70 voltios, cuando en locales cerrados la máxima estaba prescrita en 50, careciendo además dicha máquina de un efectivo sistema de puesta a tierra para evitar descargas peligrosas de corriente, mantiene la condena de la empresa por entender que el daño era previsible, reiterando además que el hecho de que en el ámbito penal no se calificara como imprudente la conducta del empresario, ello no implica que no pueda producirse la condena en el orden civil, siempre que medie cualquier tipo de incumplimiento de medidas de seguridad que aun no siendo suficientes para la calificación de los hechos como constitutivos de delito o falta, sin embargo si permiten la responsabilidad por culpa de la que deriva la obligación de reparar el daño. 20. Sentencia del Tribunal Supremo de 16 de Marzo de 2005, recurso 4001/1998. Los demandantes dirigieron su reclamación de daños y perjuicios por culpa extracontractual, a consecuencia del fallec- 910 10 JURISPRUDENCIA imiento de un trabajador, frente a la empresa en la que prestaba servicios y asimismo contra el arquitecto técnico y el arquitecto director de la obra. En la instancia se estimó parcialmente la misma y se condena a la empresa y al arquitecto técnico al abono de las indemnizaciones que se señalan en la parte dispositiva de dicha sentencia, absolviéndose al arquitecto director de la obra. La Audiencia Provincial estima el recurso de apelación y declara que todos los demandados, incluido el arquitecto, deben indemnizar solidariamente a la viuda e hijos del trabajador en las cantidades que igualmente se indican y que suponen un notorio incremento de las inicialmente establecidas en la instancia. Recurre en este caso el arquitecto director de la obra por entender que no se le puede hacer responsable de la falta o inadecuado cumplimiento de las medidas de seguridad y protección en el trabajo, pues no está entre sus competencias el vigilar tales medidas, sino que en realidad estas atribuciones son propias del arquitecto técnico, como ha tenido ocasión de señalar el propio Tribunal en sus sentencias, entre otras, de 27 de mayo de 2003 y 25 de noviembre de Como consecuencia de lo anterior se estima el recurso en el particular referido a la solución del arquitecto director de la obra, manteniéndose la sentencia en todo lo demás. CIVIL 21. Sentencia del Tribunal Supremo de 30 de noviembre de 2004, recurso 3361/1998. La pretensión que se plantea en la demanda descansa en una alegada negligencia en que incurrieron el arquitecto, el contratista y la empresa constructora, en el accidente acaecido por caída de un trabajador, que al descender del primer piso a la planta baja cayó al suelo, se golpeó en la cabeza y falleció. Tanto el Juzgado de Instancia como la Audiencia Provincial desestimaron la demanda planteada sobre reclamación de daños y perjuicios, sobre la base de entender que existía una escalera adecuada que no utilizó el trabajador. Asimismo y con carácter previo en el proceso penal tramitado la Audiencia Provincial estimó que no era apreciable infracción de deberes por parte de los imputados a los que también absolvió. El recurso de casación planteado por la viuda del trabajador, por sí y en representación de sus hijos es parcialmente estimado por el TS que condena, conjunta y solidariamente, a los demandados a abonar la cantidad de doce millones de pesetas en concepto de indemnización por daños y perjuicios, manteniendo que era obligación de la empresa y del arquitecto director de la obra, retirar la escalera tubular que venían utilizando los trabajadores, impidiendo su uso, máxime cuando dicha escalera se había confeccionado de forma provisional pero no se obligó a su retirada con motivo de la traída a la obra de otra escalera en condiciones, circunstancias todas ellas en base a las cuales procede la condena solidaria de los codemandados, siendo de señalar que en este caso la condena del arquitecto director de la obra se produce por la falta de arquitecto técnico y al haber asumido aquél las funciones propias de este último entre las que se encuentran la de vigilancia de las medidas de seguridad. 22. Sentencias del Tribunal Supremo de 25 de noviembre de 2004, recurso 3154/1998. El demandante trabajaba con contrato laboral, como oficial de primera, para una empresa de excavaciones, manejando una pala excavadora, y con motivo de subir por una rampa de acceso que comunicaba el sótano con el primer piso, se desmoronó el terraplén por el que pasaba, que tenía una altura de seis metros, produciéndose la caída de la pala que ocasionó graves lesiones al trabajador. Consta en los hechos probados que la rampa o terraplén no estaba bien apisonada en su costado lateral derecho, que el trabajador carecía de casco protector y que no había personal auxiliar para indicar la maniobra pese a la dimensión de la máquina y al reducido espacio físico y limitada visibilidad con la que contaba el trabajador. El Juzgado de Primera Instancia estimó parcialmente la demanda y condenó solidariamente a la empresa y a la entidad propietaria del terreno en el que se realizaba la obra al abono de una indemnización, absolviéndose a la entidad promotora. Asimismo se condena también solidariamente a abonar igual cantidad indemnizatoria al arquitecto técnico y al arquitecto director de la obra. La Audiencia Provincial estima parcialmente el recurso en lo que se refiere a las cuantías de la indemnización, pero mantiene los mismos responsables solidarios con absolución de la promotora. Recurren en casación el arquitecto director de la obra y el arquitecto técnico, siendo desestimado el recurso. Mantiene el TS que si bien la jurisprudencia de la Sala ha mantenido reiteradamente que el arquitecto director de la obra no tiene la función de controlar las medidas de seguridad de la obra en construcción, sin embargo en el presente caso no se trataba de la comprobación de medidas de seguridad, sino de la dirección de la obra, que comprende la dirección y el control del suelo, incluyendo la rampa o terraplén por donde se desplazaba la pala excavadora, y el hecho de que no estu-11 JURISPRUDENCIA viera en condiciones para aguantar el peso y el movimiento de dicha máquina es imputable al citado arquitecto, por lo que en este supuesto la responsabilidad es extensible al mismo, junto al arquitecto técnico. 23. Sentencia del Tribunal Supremo de 4 de octubre de 2004, recurso 2486/1998. La reclamación por daños y perjuicios al amparo del art del Código Civil trae su causa del fallecimiento de un trabajador que prestaba servicios para la empresa principal que tenía a su cargo las obras de abastecimiento de agua potable de un municipio. Dicha empresa subcontrató con otra la realización de la obra y ésta, a su vez, subcontrató con una tercera los trabajos de excavación y a tal fin esta última aportó a la obra una excavadora autopropulsada que en una de sus evoluciones provocó el accidente y fallecimiento del trabajador. El Juzgado de Instancia desestimó íntegramente la demanda y recurrida ante la Audiencia Provincial se estimó parcialmente la misma condenando solidariamente a la empresa principal que actuaba como contratista, a la primera subcontratista, a la segunda subcontratista y al conductor de la excavadora a abonar solidariamente una indemnización a la viuda del trabajador fallecido. Los distintos recursos de casación que se plantean frente a la sentencia de la Audiencia son desestimados por el TS, que en definitiva confirma la sentencia recurrida. El recurso de la empresa que actúa como contratista y de la que era trabajador el fallecido se rechaza sobre la base de entender que la actividad de contratista lleva consigo la asunción de una responsabilidad general respecto a todas las vicisitudes, incidencias y eventualidades que puedan ocurrir en las obras a ejecutar, derivadas de la interdependencia de las distintas unidades de trabajo (SSTS , y ). La condena a la primera subcontratista se mantiene sobre la base de que ésta fue la que subcontrató la obra de excavación con una tercera empresa y en consecuencia le corresponde culpa in eligendo, rechazándose además que el accidente fuera culpa exclusiva de la víctima, ya que tratándose de una máquina excavadora cuyo funcionamiento imponía como medida de elemental precaución la colaboración con el maquinista de otra persona, con el exclusivo cometido de controlar y vigilar sus evoluciones y estar pendiente de que nadie se acercase a su radio de acción, el hecho de que no se hubiera producido así genera la responsabilidad apreciada en la sentencia recurrida y en consecuencia se rechaza el recurso. CIVIL 24. Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de Mayo de 2004, recurso 2008/1998. Se reclama por el actor contra la empresa subcontratista y contra las empresas contratistas constituidas en UTE, las indemnizaciones derivadas del accidente de trabajo a consecuencia del cual quedó parapléjico, precisando de la ayuda de una tercera persona. La sentencia de instancia estimó íntegramente la demanda declarando que los demandados eran culpables del accidente laboral sufrido por el trabajador condenándoles solidariamente al pago de la indemnización a determinar en ejecución de sentencia y en la que habrán de tomarse como bases los días de incapacidad hasta la declaración de gran invalidez, la lesión y secuelas de paraplejía, la necesidad de ayuda de otra persona, el cambio de vivienda que ha precisado el trabajador y el daño moral y los perjuicios familiares. La Audiencia Provincial estimó parcialmente los recursos interpuestos y mantuvo la condena de la empresa subcontratista a la que pertenecía el trabajador, con absolución de las contratistas principales constituidas en UTE. La sentencia de la Audiencia es recurrida exclusivamente por la empresa subcontratista en un condición de única condenada al pago de la indemnización, la cual alega en primer lugar la falta de litisconsorcio pasivo necesario por el hecho de no haber demandado también a la entidad propietaria de las obras que era el Ministerio de Fomento, motivo de recurso que es rechazado sobre la base de entender que el perjudicado puede dirigir la demanda indistintamente contra todos los responsables o contra cualquiera de ellos, por lo que tal derecho excluye que se pueda oponer con éxito la excepción de litisconsorcio necesario, y ello sin perjuicio de que el condenado pueda repetir frente a terceros para exigirles responsabilidad por tales hechos. Asimismo se rechaza el motivo que tenía por objeto la extensión de la responsabilidad a las empresas que resultan absueltas por la sentencia de la Audiencia, declarando el TS que es doctrina jurisprudencial reiterada la que establece que no está permitido a un codemandado, que ha sido condenado en la instancia, pretender que se condene también a otro de los codemandados absueltos en la sentencia recurrida y cuyo pronunciamiento absolutorio ha sido consentido por el demandante que es el único legitimado para impugnarlo. Finalmente y en cuanto a la pretendida concurrencia de culpas para la modelación del importe de la indemnización, se rechaza la pretensión partiendo de los hechos probados en los que consta que la empresa no facilitó al demandante los medios para que el trabajo se llevara a cabo en las debidas condiciones de seguridad, omitiendo la supervisión y vigilancia de los trabajos, sin que sea de apreciar la concurrencia de culpas pretendida. 1112 JURISPRUDENCIA SOCIAL 12 A) RECARGO DE PRESTACIONES POR OMISIÓN DE MEDIDAS DE SEGURIDAD 25. Sentencia del Tribunal Supremo de 10 de Diciembre de 2007, recurso 576/2007. Como consecuencia de un accidente de trabajo, por caída de un andamio desde una altura de cinco metros, la Inspección de Trabajo inició expediente de responsabilidad por falta de medidas de seguridad, recayendo resolución de la Dirección Provincial del INSS en la que se declara tal responsabilidad, acordando el incremento de las prestaciones de Seguridad Social en un 50% y con cargo exclusivo a la empresa principal y a la empresa contratista en la que prestaba servicios el trabajador accidentado. Contra dicha resolución formaliza demanda la empresa principal siendo desestimada por el Juzgado de lo Social, y formalizado recurso de suplicación es igualmente desestimado, planteándose frente a esta última resolución recurso de casación para la unificación de doctrina, en el que la cuestión que se suscita es exclusivamente determinar si la empresa principal debe responder solidariamente del recargo de prestaciones acordado por el INSS. El recurso es desestimado por defecto de forma, al no contener el mismo la expresión de los preceptos que se estiman infringidos por la resolución recurrida. No obstante lo anterior la sentencia declara que es doctrina reiterada de la Sala la que establece que, a efectos de la aplicación de la normativa de prevención de riesgos laborales y accidentes de trabajo debidos a su infracción, se produce una identificación entre los conceptos de centro de trabajo y lugar de trabajo. Así, con cita de la sentencia de 26 de mayo de 2005, se reitera que el estricto concepto de centro de trabajo previsto en el art. 1.5 ET no resulta aplicable a los efectos previstos en las normas en materia de prevención de riesgos, sino que la referencia legal equivale más bien a la expresión lugar de trabajo, lo que aplicado al caso resuelto significa que si la empresa que ahora rechaza su responsabilidad se ha adjudicado una obra para su ejecución, y decide libremente subcontratarla a otra empresa de su misma actividad, lo que ocurra en ese lugar de trabajo no le es en absoluto ajeno, sino que forma parte de las responsabilidades de ejecución que ha de asumir, de forma que su responsabilidad deriva de la falta de información y control que le era exigible en relación con los trabajadores de la empresa subcontratista. 26. Sentencia del Tribunal Supremo de 1 de Octubre de 2007, recurso 1548/2006. El trabajador accidentado venía prestando servicios por cuenta de una empresa de marmolistería, con la categoría de oficial de segunda, sufriendo un accidente que le ocasionó traumatismo craneoencefálico, falleciendo al día siguiente. La Inspección de Trabajo formuló escrito de iniciación de expediente de responsabilidad por falta de medidas de seguridad y casi dos años después recayó resolución de la Dirección Provincial del INSS declarando tal responsabilidad y la procedencia de incrementar en un 30%, con cargo exclusivo a la empresa, las prestaciones de Seguridad Social. Impugnada la resolución del INSS ante el Juzgado de lo Social se desestima la pretensión en la instancia, e interpuesto recurso de suplicación el TSJ estima la demanda y declara la caducidad del expediente administrativo, absolviendo a la recurrente de lo acordado en el expediente seguido contra la misma. El recurso de casación formalizado por el INSS versa sobre los efectos que pueda producir la paralización, durante más de 135 días, del expediente administrativo para la imposición del recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad, en orden a la caducidad, manteniendo el TS, con reiterada doctrina, que el transcurso del citado plazo no comporta la caducidad, sino que dicho plazo permite la apertura de la vía judicial, pero en modo alguno supone tal caducidad. Razona al respecto el TS que si bien el art. 14 de la OM de 16 de enero de 1996 dispone que el plazo máximo para resolver el procedimiento regulado en dicha Orden es el de 135 días, pudiéndose ampliar el plazo cuando el número de solicitudes formuladas o por otras causas no se pueda cumplir con el mismo, el hecho de que la resolución no se dicte en el plazo indicado supone tan solo que la solicitud pueda entenderse desestimada, en cuyo caso el interesado podrá ejercitar las acciones oportunas ante el Juzgado de lo Social, pero en modo alguno el tenor literal de la norma establece que el efecto de la no resolución sea la caducidad del expediente, ya que de ello se derivaría un notorio perjuicio para el trabajador que ninguna intervención ha tenido en la tramitación del mismo. A mayor abundamiento señala el TS que en aplicación del art. 44 de la Ley 30/1992 del Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas, que regula las consecuencias de la falta de resolución expresa en los procedimientos iniciados de oficio, como es este, la caducidad se produce únicamente en aquellos casos en que se ejerciten potestades sancionadoras, manteniendo que la imposición de recargo no tiene exactamente esa finalidad jurídica, ya que su finalidad13 JURISPRUDENCIA SOCIAL es, de una parte disuasoria y para obtener el mayor grado de cumplimiento de las normas de prevención, y de otra incrementa el importe de unas prestaciones derivadas de la relación trabajador empresa, cuando ésta no ha dispensado las medidas de protección que el contrato de trabajo impone. En definitiva, el recargo no deriva de la potestad sancionadora de la Administración, ya que tal potestad se manifiesta en la imposición de la correspondiente multa, sino que tiene su origen en el incumplimiento de obligaciones empresariales y, en consecuencia, no es de aplicación las reglas sobre caducidad en los expedientes de oficio a que se refiere el art. 44 de la Ley 30/ Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de Septiembre de 2007, recurso 2632/2006. Se discute en el procedimiento el alcance de la competencia de la Sala para conocer de la impugnación de la resolución que ha fijado el recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad, cuando la impugnación se fundamenta en infracciones de las normas del procedimiento. El TS reitera su doctrina en el sentido de que la competencia alcanza al control judicial pleno del acto administrativo, manteniendo que en el supuesto concreto enjuiciado los defectos de tramitación alegados no han causado indefensión al recurrente, por lo que en modo alguno procede declarar la nulidad del acto administrativo impugnado. En este caso la dirección provincial del INSS había dictado resolución por la que declaraba la existencia de responsabilidad empresarial por falta de medidas de seguridad e higiene en el trabajo, respecto del accidente sufrido por un trabajador, declarando que las prestaciones derivadas de dicho accidente sean incrementadas en un 40% con cargo a la empresa para la que prestaba servicios. La empresa recurre la resolución del INSS siendo desestimada su demanda en la instancia y en suplicación, planteando contra esta última sentencia recurso de casación unificadora que es igualmente desestimado. Sin perjuicio de otras cuestiones planteadas por la empresa y que también son objeto de resolución en la sentencia, en lo que ahora interesa la empresa plantea que la jurisdicción social no es competente para conocer de las infracciones de las normas de procedimiento que se hubieran podido producir en la tramitación del expediente administrativo para la imposición del recargo de prestaciones, pretensión que no es admitida por el TS sobre la base de entender que la atribución competencial no está limita al contenido sustantivo de los actos, sino que se refiere de forma ampliada a todos los litigios en materia de Seguridad Social, sin ningún límite en función del carácter material o formal de la causa de impugnación del acto y sin que por tanto sea de aplicación el criterio de los denominados actos separables a que se refiere el artículo 2.b) de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, por todo lo cual se reitera la competencia del orden jurisdiccional social para resolver cuantas cuestiones se refieran o deriven de un expediente tramitado en materia de recargo de prestaciones Sentencia del Tribunal Supremo de 25 de Septiembre de 2007, recurso 4928/2005. Con motivo de un accidente de trabajo producido en la construcción de una vivienda unifamiliar y previa la tramitación pertinente, el INSS dictó resolución imponiendo el recargo del 30% de las prestaciones derivadas del accidente, declarando la responsabilidad solidaria de la empresa subcontratista y de la empresa principal. Ambas empresas recurren la resolución del INSS, recayendo sentencia desestimatoria en la instancia, si bien en el recurso de suplicación la Sala de lo Social revoca la sentencia declarando la caducidad del expediente administrativo y absolviendo a ambas empresas. El recurso de casación unificadora es estimado por el TS que vuelve a analizar la cuestión relativa a la caducidad del expediente administrativo tramitado para la imposición de un recargo en las prestaciones por falta de medidas de seguridad, cuando la Entidad Gestora resuelve después de transcurrido el plazo de 135 días del art de la Orden Ministerial de 18 de enero de La Sala mantiene una vez más que la consecuencia de la falta de resolución en el indicado plazo no es la caducidad del expediente, consecuencia que no podría disponer una Orden Ministerial sin cobertura legal, sino que el efecto que produce el transcurso de dicho plazo es que queda expedita la vía judicial, y ello porque el recargo no implica, con independencia de su finalidad preventiva, la imposición de una sanción al empresario infractor, sino el reconocimiento de un derecho patrimonial a favor de la víctima o de sus beneficiarios. 29. Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de Febrero de 2007, recurso 4491/2005. El demandante, oficial de segunda de albañilería, sufrió un accidente de trabajo cuando prestaba servicios para su14 JURISPRUDENCIA SOCIAL 14 empresa, al caerse de una altura aproximada de 2,70 metros, produciéndose fractura por aplastamiento de tres vértebras y siendo declarado a consecuencia de dicho accidente en situación de incapacidad permanente total para su profesión habitual. Unos días antes de transcurrir el plazo de cuatro años desde la declaración de incapacidad permanente por el INSS, el trabajador instó la instrucción de expediente en materia de recargo de prestaciones, dándose traslado a la Inspección de Trabajo la cual emitió informe en el sentido de hacer constar que la infracción que pudiera derivarse de la caída del trabajador se encontraría prescrita, ante lo cual el INSS procedió sin más al archivo del expediente. Presentada demanda por el trabajador el Juzgado de Instancia dictó sentencia por la que imprejuzgando el fondo de la demanda deducida se acogieron las excepciones de falta de agotamiento de la vía previa y de prescripción de la acción. Recurrida en suplicación se estima el recurso y teniendo por agotada la vía previa y por no prescrita la acción, se devuelven los autos al Juzgado de Instancia para que se entre a conocer del fondo de la cuestión suscitada. Por la representación de la empresa en la que prestaba servicios el trabajador se formaliza recurso de casación para unificación de doctrina, en el que la única cuestión a debatir es la determinación del día inicial del plazo de prescripción de cinco años para solicitar el referido recargo, pues mientras que la sentencia recurrida entiende que el día en cuestión ha de ser la fecha de reconocimiento de cada una de las prestaciones que se derivan del accidente de trabajo, la sentencia de contraste sostiene que el día inicial es el del accidente de trabajo. El TS desestima el recurso y tras señalar que la cuestión que se suscita ante la misma ya ha sido resuelta por la sentencia de 9 de febrero de 2006, recurso 411/2004, mantiene que la acción no puede considerarse reconocida antes de que se dicte la sentencia del Juzgado o de la Sala de lo Social que declara la invalidez, pues solo hasta ese momento se supo con certeza cuales eran las dolencias y secuelas que el actor padecía a consecuencia del accidente, sin que sea óbice el que la resolución del INSS en vía gubernativa sea muy anterior, ya que la misma no fue firme hasta que recayó sentencia en vía judicial y sólo desde su firmeza se pudo iniciar el cómputo del referido plazo prescriptivo. Añade el Tribunal que la especial naturaleza que posee el recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad requiere que, dada la dependencia existente entre la petición del recargo y la prestación, sólo a partir del reconocimiento de esta última pueda reclamarse la imposición del recargo, todo lo cual conlleva a que se establezca como día inicial del cómputo la fecha en que finalizó por resolución firme el último expediente incoado ante la Seguridad Social en reclamación de prestaciones. 30. Sentencia del Tribunal Supremo de 3 de Mayo de 2006, recurso 1333/2005. Cuando se anula por sentencia un recargo sobre prestaciones por incumplimiento de las medidas de salud y seguridad por parte de la empresa, que fue en su día impuesto administrativamente, la Tesorería General de la Seguridad Social ha de devolver íntegramente a la empresa la cantidad depositada, con independencia de las prestaciones que hayan sido abonadas al beneficiario. El objeto del recurso consiste por tanto en decidir el alcance de la obligación de reintegro por parte de la Tesorería, cuando se deja sin efecto el recargo de prestaciones. En el supuesto enjuiciado el INSS en vía administrativa había declarado la existencia de falta de medidas de seguridad en un accidente de trabajo sufrido por un trabajador de la construcción, imponiendo el recargo del 30% del importe de las prestaciones reconocidas al trabajador, recargo que posteriormente fue dejado sin efecto en vía judicial. Como la empresa había consignado en la Tesorería el capital renta necesario para el abono del recargo por un importe de ,95 euros, solicita la devolución del importe, percibiendo la cantidad resultante de descontar a la suma anterior los ,45 euros que ya habían sido satisfechos al beneficiario. Frente a la actuación de la Tesorería se inician los oportunos procedimientos judiciales que tanto en la instancia, como en suplicación y en el recurso de casación finalizan con sentencia en las que se establecen que la obligación de la Tesorería comprende la obligación de devolver íntegramente el importe consignado, sin detracción de la parte correspondiente a las prestaciones satisfechas al beneficiario y ello por aplicación de lo establecido en el art del Real Decreto 1637/1995, modificado por el actual art. 71 del nuevo Reglamento de Recaudación aprobado por Real Decreto 1415/ Sentencia del Tribunal Supremo de 16 de Enero de 2006, recurso 3970/2004. Como consecuencia de un accidente de trabajo sufrido por un trabajador de la construcción, la Inspección de Trabajo, entre otras actuaciones, promovió expediente sobre recargo15 JURISPRUDENCIA SOCIAL de prestaciones, recayendo resolución por la que se declaraba la existencia de responsabilidad empresarial por falta de medidas de seguridad e higiene en el trabajo, incrementando en un 30% y con cargo a la empresa las prestaciones otorgadas al trabajador a consecuencia de dicho accidente de trabajo. Recurre la empresa ante el Juzgado de lo Social y su demanda es desestimada en la instancia pero no así en suplicación, donde el TSJ estima el recurso y absuelve a la empresa del recargo de prestaciones impuesto, manteniendo la Sala en que existiendo total desconocimiento en cuanto a la forma en que se produjo la caída, no es posible atribuir responsabilidad alguna a la empresa. Es por tanto este desconocimiento de la forma en que se produjo el accidente, al margen de la existencia o no de medidas de seguridad, lo que determinaba a la Sala de suplicación la imposibilidad de establecer un nexo causal ante la ausencia de tales medidas y el accidente, sosteniendo que no se ha acreditado que las infracciones por las que ha sido sancionada la empresa tengan relación de causalidad con las lesiones sufridas puesto que no ha sido demostrado que la causa inmediata, fundamental y eficiente del accidente hayan sido (tales) infracciones. El TS estima el recurso de casación interpuesto por el trabajador y mantiene que de la concurrencia de hechos tales como que el andamio estuviese colocado de forma inadecuada a tres metros de altura, dejando un hueco notorio, no estando sujeto con elementos fijos a la pared y no tener el anclaje con un cinturón de seguridad a una parte fija del edificio, hacen que, aunque nadie presenciara los hechos, se deba presumir que entre lo probado y lo presumido existe un enlace preciso y directo según las reglas del criterio humano, lo que conduce a la estimación del recurso y a la confirmación del recargo impuesto a la empresa, recordando en todo caso que el principio de presunción de inocencia invocado también por la Sala de suplicación únicamente tiene asiento en las esfera jurídicopenal, y no en la esfera civil-laboral de incumplimientos contractuales del deber de seguridad asumido por el empleador, añadiendo que como se sostiene en la sentencia de 20 de junio de 2003, recurso 2403/2002, en estos casos lo que ha de examinarse es si existe o no una relación de causalidad entre la conducta del empresario y el accidente o daño producido, y para responder tal interrogante habrán de valorarse todas las pruebas admitidas en derecho y además las presunciones a que se refiere el Código Civil. Lo anterior conlleva a concluir que los incumplimientos computables al empleador fueron determinantes en la producción del daño y por tanto resulta ajustada a derecho la sentencia de instancia que confirmó la resolución del INSS sobre recargo de prestaciones. B) INDEMNIZACIÓN DE DAÑOS Y PERJUICIOS POR ACCIDENTE DE TRABAJO. 32. Sentencia del Tribunal Supremo de 13 de Noviembre de 2007, recurso 4908/2006. El trabajador demandante prestaba servicios en una empresa de construcción con categoría de chofer de primera y cuando conducía un vehículo especial Dumper cargado de material de construcción, fue embestido por una furgoneta, ocasionándole lesiones que fueron calificadas como constitutivas de incapacidad permanente absoluta, habiendo percibido de la compañía aseguradora de la furgoneta una indemnización por los daños, lesiones, días de baja, incapacidad y perjuicios ocasionados por el accidente de circulación, y asimismo ha percibido la indemnización establecida en el convenio colectivo de la construcción para los supuestos de incapacidad permanente absoluta. Formulada demanda en reclamación de daños y perjuicios por parte del trabajador el Juzgado de lo Social estima parcialmente la misma y condena a la empresa y a la compañía aseguradora al pago de una indemnización de algo más de euros, siendo confirmada dicha sentencia por el TSJ correspondiente. Recurre en casación unificadora la compañía aseguradora alegando que en el momento en que se produjo el accidente no estaba vigente la póliza, alegación esta que ya había sido formulada en la instancia y en el recurso de suplicación y que había sido rechazada por considerar que la indemnización que se reclama no tiene su origen en el accidente laboral mismo, sino en sus consecuencias, y estas se han producido cuando ya regía la póliza, que además no excluía los accidentes causados con anterioridad a su suscripción. El recurso es estimado por el TS manteniendo que la cuestión ya ha sido resuelta por la Sala en sentencias de 1 de febrero y 21 de marzo de 2000, 30 de septiembre de 2003, 25 de septiembre de 2006 y 30 de abril de 2007, entre otras, en las que se establece que el momento relevante en orden al establecimiento de cobertura de los accidentes de trabajo es aquel en que se produce el accidente y no la fecha en que se manifiesta la situación protegida, y aún cuando es cierto que dicha doctrina se ha establecido en el marco de las prestaciones de la Seguridad Social, con mayor razón habrá de aplicarse a los supuestos de responsabilidad adicional del empresario en los 1516 JURISPRUDENCIA SOCIAL 16 accidentes de trabajo, pues lo que se asegura es esa responsabilidad que deriva de la producción del riesgo, con independencia de que las consecuencias dañosas se manifiesten de forma inmediata o con posterioridad. En definitiva se mantiene la condena de la empresa, pero se absuelve a la compañía aseguradora de la misma. 33. Sentencia del Tribunal Supremo de 3 de octubre de 2007, recurso 2451/2006. El trabajador demandante prestaba servicios por cuenta de una empresa dedicada al arreglo y restauración de fachadas. Cuando se encontraba realizando su trabajo habitual en la fachada de un edificio de viviendas y al pasar de un tramo a otro del andamio, perdió el equilibrio cayendo desde una altura de cuatro metros, sin que hubiera barandilla de seguridad ni otro sistema de protección equivalente. A consecuencia del accidente el trabajador ha sido declarado en situación de incapacidad permanente total y la empresa ha sido sancionada por una infracción calificada como grave. El trabajador formula demanda solicitando una indemnización por daños, separando los conceptos de tiempo transcurrido en incapacidad temporal, secuelas y lucro cesante, basando la cuantificación indemnizatoria en al ordenación para resarcimiento que contempla la Ley 30/1995, de 8 de noviembre. La sentencia de instancia desestimó la demanda y en el recurso de suplicación se estimó parcialmente la pretensión del actor fijando en concepto de indemnización la cantidad de ,91 euros a cuyo pago se condenó solidariamente a la empresa y a la compañía aseguradora, formalizándose recurso de casación para la unificación de doctrina por parte de ésta última. El recurso es desestimado por el TS mediante sentencia en la que reitera que al objeto de reparar íntegramente el daño causado por un accidente de trabajo, además de las prestaciones públicas que procedan, también puede reclamarse al empresario culpable una indemnización por los daños y perjuicios que deriven del accidente en cuestión, si bien en estos casos no estamos en presencia de dos vías de reclamación compatibles y complementarias y al mismo tiempo independientes, pues se trata de reparar íntegramente el mismo daño, aunque para ello se acuda a procedimientos diversos que han de ser estimados como formando parte de un total indemnizatorio. Aún cuando con carácter general el capital coste de las prestaciones de la Seguridad Social es deducible de la indemnización que pudiera corresponder por lucro cesante, no procederá tal deducción cuando no se reclame cantidad alguna por tal concepto o bien cuando la suma indemnizatoria haya sido calculada conforme al sistema tasado previsto en el baremo de circulación, pues de ser así se actuaría con dos parámetros absolutamente heterogéneos, llegándose a una conclusión no satisfactoria, aparte de que con tal proceder se restaría de la indemnización por daño corporal y moral el importe de otro concepto de distinta naturaleza como es el lucro cesante. En definitiva como en el supuesto enjuiciado las indemnizaciones fueron calculadas conforme al baremo expresado, del total obtenido solo procederá deducir la cantidad percibida en concepto de mejora voluntaria de la IT establecida en convenio. 34. Sentencia del Tribunal Supremo de 2 de octubre de 2007, recurso 3945/2006. La cuestión que plantea el recurso de casación del que trae causa esta sentencia, versa acerca de si procede o no detraer de la indemnización de daños y perjuicios derivados de accidentes de trabajo, el capital coste de la pensión por incapacidad permanente reconocida al trabajador. La sentencia de instancia había fijado una indemnización a favor del trabajador, separando los conceptos de perjuicios por incapacidad, por secuelas y por los dolores y sufrimientos constantes del trabajador, y ponderando tales circunstancias y las prestaciones ya percibidas señaló como indemnización total a reconocer la de euros. La sentencia del TSJ confirma la resolución de instancia, rechazando el argumento que pretendía la aplicación estricta del baremo de accidentes y el descuento del capital coste de la pensión reconocida al demandante. El TS rechaza el recurso de casación unificadora y con apoyo en la doctrina mantenida en las sentencias de Sala General de 17 de julio de 2007 sostiene que como la compensación solo puede operar sobre conceptos homogéneos, es claro que las prestaciones de Seguridad Social que indemnizan la pérdida de ingresos solo se descontarán del total de la indemnización reconocida por lucro cesante, sin que en el presente supuesto la sentencia recurrida se haya desviado del criterio del TS a que venimos haciendo referencia, todo lo cual conduce a la desestimación del recurso en cuestión.17 JURISPRUDENCIA SOCIAL 35. Sentencia del Tribunal Supremo de 17 de julio de 2007, recurso 513/2006. En el supuesto enjuiciado el accidente de trabajo se produjo cuando el trabajador, que ostentaba la categoría profesional de oficial de primera, estaba desmontando una vaya situada sobre una plataforma, siendo declarado en situación de incapacidad permanente total para su profesión habitual a consecuencia de dicho accidente y permaneciendo en situación de baja 582 días, de los que 37 permaneció ingresado en un establecimiento sanitario. La sentencia del juzgado desestimó la demanda sobre reclamación de daños y perjuicios, absolviendo a la empresa y a la compañía aseguradora, confirmándose dicha sentencia por el TSJ y formalizándose por el trabajador recurso de casación unificadora. La cuestión que se plantea en le recurso es la relativa al alcance de la compatibilidad existente entre las prestaciones de Seguridad Social y la indemnización por daños y perjuicios derivados de accidente de trabajo, y más concretamente la forma de computar el importe de las prestaciones en el montante indemnizatorio que pudiera corresponder. Mantiene la sentencia, con muy estudiada argumentación que la imprescindible concreción de los daños reclamados excluye su valoración conjunta, de forma que se hace necesario distinguir entre los que se reclaman por daño corporal, por daño moral, por daño emergente y por lucro cesante, de forma que las cantidades percibidas en concepto de prestaciones de la Seguridad Social solo serán deducibles de lo reclamado en concepto de lucro cesante y sin que en modo alguno se pueda pretender compensar el capital coste de la pensión reconocida con otros conceptos objeto de reclamación ajenos a lo procesante. 36. Sentencia del Tribunal Supremo de 17 de julio del 2007, recurso 4367/2005. El trabajador demandante prestaba servicios como oficial encofrador en una empresa de construcción, sufriendo un accidente de trabajo al caer al suelo desde una altura aproximada de cuatro metros, presentando secuelas a consecuencia de las cuales fue declarado en situación de incapacidad permanente total para su profesión habitual. Formulada demanda sobre reclamación de daños y perjuicios, el juzgado de lo social estima parcialmente la misma, cuantificando la indemnización en euros de cuyo pago se declara responsable a la empresa en la que prestaba servicios, si bien en vía de recurso se condena solidariamente a la empresa principal al abono de la citada cantidad, haciendo extensiva la condena a las compañías aseguradoras. En recurso de casación unificadora plantea nuevamente la cuestión relativa a la compatibilidad entre las prestaciones de la Seguridad Social y la indemnización de daños y perjuicios, manteniendo la Sala que con tal indemnización se pretende la plena indemnidad del perjudicado, procediendo su cálculo de forma vertebrada explicando y motivando cada uno de los daños y su labor, reiterando, al igual que la sentencia anterior que lo percibido por prestaciones sociales y mejora de las mismas es compensable con la parte de la indemnización reconocida por lucro cesante, pero no con las cantidades que correspondan a otros conceptos, y ello por cuanto que solo pueden ser objeto de compensación conceptos que presenten naturaleza homogénea. 37. Sentencia del Tribunal Supremo de 4 de julio de 2006, recurso 834/2005. La demanda de daños y perjuicios presentada por el trabajador fue desestimada tanto en la instancia como en la suplicación, sobre la base de entender que la acción se hallaba prescrita. Con tal presupuesto, el recurso de casación para unificación de doctrina tiene como objeto fijar el día a partir de cual comienza el cómputo del plazo de prescripción de la acción ejercitada por el trabajador en reclamación de daños y perjuicios derivados del accidente de trabajo sufrido, pues mientras que la sentencia recurrida fija como fecha de comienzo del cómputo de la prescripción del día de la firmeza de la sentencia que declara al trabajador en situación de incapacidad permanente total, la sentencia de contraste mantiene que el cómputo del plazo prescriptivo debe comenzar a partir de la firmeza de la resolución que declaró el recargo de prestaciones de la Seguridad Social. Mantiene el TS que la cuestión ya ha sido unificada en sentencias, entre otras, de 22 de marzo de 2002 y de 20 de abril de 2004, en las que se establece que la fecha inicial para el cómputo de los plazos de prescripción se inicia desde el momento en que la acción pudo ser ejercitada. Tratándose de un accidente de trabajo, la acción de reclamación de daños y perjuicios no puede iniciarse en el supuesto de existencia de acciones penales hasta tanto no finalice la causa penal (STS 10 de diciembre de 1998). Pero cuando no exista proceso penal la acción tampoco podrá 1718 JURISPRUDENCIA SOCIAL 18 iniciarse hasta que el beneficiario no tenga pleno conocimiento de las secuelas del accidente y de las mermas que le producen, lo cual acontece cuando se ha dictado la correspondiente resolución firme en el proceso de invalidez, siendo a partir de dicho momento cuando comienza a computarse el plazo del año para accionar en concepto de reclamación por daños y perjuicios. En definitiva, como la sentencia recurrida había mantenido este criterio, se desestima el recurso y se confirma la sentencia que había apreciado la existencia de prescripción, señalando el tribunal que el hecho de que se haya seguido paralelamente un proceso sobre recargo de prestaciones en nada afecta a los plazos prescriptivos, ya que la acción sobre recargo es diferenciada e independiente y dirigida a obtener una compensación autónoma. 38. Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de diciembre del 2005, recurso 5076/2004. Al igual que en el supuesto anterior, en este caso el recurso de casación para unificación de doctrina tiene por objeto determinar cual es la fecha de inicio del plazo de prescripción de la acción que tiene por objeto reclamar daños y perjuicios, a consecuencia de accidente de trabajo en el que se constata la existencia de incumplimientos o de actuación negligente imputable a la empresa. La sentencia dictada por el juzgado de lo Social había rechazado la excepción de prescripción y condenado solidariamente a las empresas demandadas al abono de una indemnización en concepto de responsabilidad por daños y perjuicios derivados del accidente de trabajo sufrido por el demandante, como consecuencia del incumplimiento de medidas de prevención de riesgos laborales. El Tribunal Superior de Justicia estima el recurso declarando prescrita la acción ejercitada al haber transcurrido mas de un año desde el día de la emisión del informe propuesta del EVI, fecha ésta a partir de la cual y en opinión de la sala de suplicación podía haberse ejercitado la acción. El Tribunal Supremo estima el recurso y mantiene que el plazo del año para reclamar en concepto de daños y perjuicios no comienza a computar sino a partir de la firmeza de la sentencia que declare el alcance de las lesiones sufridas por el trabajador, rechazando por tanto que el plazo compute desde la fecha del informe propuesta del equipo de valoración médica de incapacidades. C) COMPETENCIA DEL INSS PARA DETERMINAR EL ORIGEN COMÚN O PROFESIONAL DE CUALQUIER CONTINGENCIA. 39. Sentencia del Tribunal Supremo de 11 de Junio de 2007, recurso 5030/2005. Se analiza la competencia del INSS para determinar la contingencia causante de la incapacidad temporal después de un alta médica dada por la Mutua en proceso por incapacidad temporal derivado de un accidente de trabajo, habiéndose producido con posterioridad una nueva baja por enfermedad común extendida por el Servicio Público de Salud. Posteriormente el INSS declaró que la contingencia determinante del segundo proceso de incapacidad temporal era accidente de trabajo y frente a tal pronunciamiento recurre la Mutua obteniendo sentencia favorable en el Tribunal Superior de Justicia, que con revocación de la sentencia dictada por el Juzgado de Instancia exonera a la Mutua de toda responsabilidad en el abono del subsidio de incapacidad temporal derivado de la baja reconocida por el Servicio Público de Salud. La anterior sentencia es recurrida por el INSS y su recurso es estimado por el TS que reiterando numerosas resoluciones judiciales en las que se analiza idéntica cuestión mantienen que el INSS está facultado para, previa tramitación de expediente y con audiencia de las partes, determinar cual es el origen de la contingencia que provoca la situación de IT del trabajador, y ello sin perjuicio de que, como ha sucedido en el presente caso, quien estuviera disconforme con la resolución que ponga fin al expediente administrativo sobre determinación del origen de la contingencia pueda impugnar el acto administrativo ante el Juzgado de lo Social, para que, con las pruebas oportunas, se determine en sede judicial si la resolución es o no ajustada a derecho, pero siempre partiendo de la premisa de que el INSS tiene atribuidas competencias sobre la materia y en consecuencia la impugnación de su resolución lo será atendiendo a las cuestiones de fondo, y en modo alguno por problemas competenciales. 40. Sentencia del Tribunal Supremo de 8 de Febrero de 2007, recurso 4593/2005. El trabajador venía prestando servicios para una empresa que tenía cubiertos los riegos de accidentes de trabajo con una Mutua. A consecuencia de un accidente de trabajo, con diagnóstico de lumbalgia post esfuerzo fue asistido por los servicios médicos de la Mutua causando baja por accidente de trabajo. Posteriormente los mismos servicios médicos le dieron de alta por mejoría, acudiendo el trabajador a los fac-19 JURISPRUDENCIA SOCIAL ultativos de los Servicios de Salud de su Comunidad Autónoma que le dieron de baja con diagnóstico de lumbalgia, iniciando en este momento una situación de IT por contingencia común. El trabajador formuló reclamación previa y el INSS declaró que dicho proceso derivaba de accidente de trabajo, oponiéndose la Mutua que formuló demanda desestimada en la instancia, si bien el TSJ estimó el recurso de suplicación por entender que habiendo sido dado de alta el trabajador por los servicios médicos de la Mutua, los facultativos del Servicio de Salud carecían de competencia para extender nueva baja o para revisar el alta de la Mutua. Contra la anterior sentencia se formaliza por el INSS recurso de casación para unificación de doctrina que es estimado por el TS manteniendo que negar al INSS la facultad de calificar unas dolencias como constitutivas de accidente, reservando estas facultades a las Mutuas Patronales, implica otorgar a la Entidad Gestora, Mutuas Patronales y empresas colaboradores una posición de total igualdad, susceptibles de producir situaciones de desprotección total del beneficiario, cuando todas ellas se negaran a asumir la responsabilidad por una contingencia. Por ello, conforme viene reiterando el tribunal sin quiebra alguna, corresponde al INSS la determinación del origen de la contingencia cuando exista controversia sobre el particular, determinación que habrá de producirse en un expediente administrativo con intervención de las partes interesadas y sin perjuicio de que la resolución que en definitiva se adopte pueda ser objeto de revisión judicial. D) SOBRE EL CONCEPTO DE ACCIDENTE DE TRABAJO. 41. Sentencia de 18 de septiembre de 2007, recurso 3750/2006. El trabajador demandante sufrió un accidente de tráfico cuando se dirigía a su puesto de trabajo conduciendo un ciclomotor propiedad de la empresa, constando que el accidente tuvo lugar tras detenerse en el semáforo e iniciar la marcha antes de que éste se pusiera en verde, resultando impactado por un vehículo que circulaba en el cruce. El actor causó baja por IT con el diagnóstico de traumatismo craneoencefálico grave y tetraplegia, siendo rechazado el accidente por la Mutua por entender que no concurre los requisitos para apreciar la existencia de accidente in itínere, motivo por el cual el trabajador permanece en situación de baja por enfermedad común. Formulada la demanda por el trabajador se estima en la instancia y se declara que el proceso de IT derivado del accidente de tráfico sufrido ha de considerarse como accidente de trabajo, siendo revocada la sentencia por el TSJ, con la absolución de los demandados. Contra esta última resolución se interpone el recurso de casación para unificación de doctrina que es igualmente desestimado. La cuestión suscitada en el recurso consiste en precisar si ha existido o no imprudencia temeraria del trabajador, ya que de ser así el art ,b) de la Ley General de la Seguridad Social excluye la posibilidad de que el accidente sea calificado como de trabajo. Sobre el particular la Sala mantiene que el concepto de imprudencia temeraria no tiene en el ámbito laboral el mismo significado que en el campo penal, ya que en el primero, el laboral, la imprudencia temeraria provoca la pérdida de protección cualificada que se atribuye a los accidentes de trabajo, mientras que en el derecho penal tiende a proteger al colectivo social de los riesgos causados por conductores imprudentes, siendo cierto que la simple infracción de las normas reguladoras de tráfico no implica, por si sola, la imprudencia temeraria del infractor, pues no todas las contravenciones de este tipo de normas entrañan idéntica gravedad, por lo que, en definitiva, habrá que atender a las circunstancias de cada caso concreto. Partiendo de la anterior doctrina considera el TS que el trabajador era consciente del peligro que entrañaba el cruce en el que se produjo el accidente de tráfico, y a pesar de ello reanudó la marcha asumiendo un riesgo inminente de colisión con otros vehículos, conducta esta que merece el calificativo de temeraria por revelar un claro desprecio del riesgo conocido y de la más elemental prudencia exigible en tales circunstancias, factores todos ellos que conducen a la desestimación del recurso y, en consecuencia, a la calificación como laboral del accidente sufrido. Aún cuando se trata en este caso de un accidente in itínere, es evidente que la doctrina que contiene la sentencia es plenamente aplicable al sector de la construcción, pues lo que viene a mantener es que aquellas conductas del trabajador que excedan de lo que podría calificarse como imprudencia profesional, podrían dar lugar a que los accidentes padecidos en dichas circunstancias no resulten calificados como de trabajo. 42. Sentencia del Tribunal Supremo de 25 de enero de 2007, recurso 3641/2005. El trabajador prestaba servicios como oficial de primera de la construcción y cuando se encontraba en una obra de edifi- 1920 JURISPRUDENCIA SOCIAL 20 cación de viviendas, en el momento de estar cambiándose de ropa para empezar a trabajar, sufrió un ictus isquémico. Tramitado expediente ante el INSS para determinar el origen de la contingencia se declaró que la baja médica deriva de enfermedad común. Formulada demanda el Juzgado de lo Social revocó la resolución del INSS declarando que el proceso de incapacidad temporal a consecuencia del ictus isquémico deriva de accidente de trabajo, criterio que fue confirmado por sentencia del TSJ al desestimar el recurso interpuesto contra la sentencia de instancia. Recurre en casación unificadora la Mutua sobre la base de entender que en aplicación de lo establecido en el art de la Ley General de la Seguridad Social, para que se presuma la existencia de accidente de trabajo es necesario que las lesiones que sufra el trabajador se hayan producido durante el tiempo y en el lugar de trabajo, precepto que ha sido interpretado por sentencias de la propia Sala de 6 de octubre de 2003, recurso 3911/2002, 20 de diciembre de 2005, recurso 1945/2004, entre otras, en el sentido de entender que el trabajador ha de estar desempeñando su prestación de trabajo para que le alcance la presunción, de forma que cuando los hechos se producen en los vestuarios tal circunstancia no permite entender que el trabajador se encuentre en tiempo de trabajo y por tanto las lesiones padecidas en tales circunstancias no gozan de la presunción de accidente a que se refiere la norma citada. Lo anterior no implica que no puedan calificarse tales lesiones como accidente de trabajo, pero para ello será necesario aportar la prueba acreditativa que evidencie la relación de causalidad de la enfermedad con el trabajo, correspondiendo la carga de dicha prueba al que invoca la calificación de la lesión como constitutiva de accidente de trabajo. En suma, en supuestos de esta naturaleza no es aplicable la presunción de accidente de trabajo, sino que tendrá que ser objeto de prueba la relación existente entre lesión y trabajo, circunstancias las expresadas que comportan la estimación del recurso y la consiguiente desestimación de la demanda. E) RESPONSABILIDAD EMPRESARIAL EN ACCIDENTES DE TRABAJO POR INCUMPLIMIENTO DE OBLIGA- CIONES EMPRESARIALES EN MATERIA DE SEGURIDAD SOCIAL. 43. Sentencia del Tribunal Supremo de 11 de Julio de 2007, recurso 2967/2006. El trabajador, que prestaba servicios en una empresa de construcción, sufrió un accidente de trabajo, sin que en ese momento estuviera dado de alta en Seguridad Social. Como consecuencia del accidente fue declarado en situación de incapacidad permanente total y se declaró responsable del pago de la prestación a la empresa, por no haberle dado de alta en Seguridad Social, declarando la obligación de la Mutua de anticipar el pago de la pensión, en virtud del principio de automaticidad de las prestaciones que establece el art de la Ley General de la Seguridad Social. En cumplimiento de sus obligaciones la Mutua constituyó ante la Tesorería General de la Seguridad Social el capital coste de renta correspondiente a la pensión, incluidos los intereses de capitalización, procediendo a continuación a demandar a la empresa, al INSS y a la Tesorería General de la Seguridad Social para obtener el reintegro, habida cuenta de que en los supuestos de falta de alta del trabajador la responsabilidad directa en el pago de la prestación es de la empresa, atribuyéndose responsabilidad subsidiaria al INSS para el supuesto de que la empresa resulte insolvente, de forma tal que la Mutua tan solo procede al anticipo de la prestación y posteriormente se reintegra bien de la empresa obligada al pago o bien del INSS en los casos de insolvencia empresarial. En este procedimiento la cuestión litigiosa se refiere al derecho de la Mutua que anticipó el pago de la pensión de incapacidad permanente total, de la que era responsable la empresa por no estar el trabajador accidentado dado de alta en Seguridad Social, al reintegro del capital adelantado, planteándose que en estos casos la Mutua tiene derecho a reintegrarse del INSS, cuando medie insolvencia empresarial, solamente del capital coste constituido en la Tesorería General de la Seguridad Social para el pago de la prestación, o si también pueden incluirse los intereses de capitalización, manteniendo como doctrina unificada el Tribunal Supremo, con revocación de la sentencia del TSJ, que el derecho al reintegro comprende los citados intereses. Mostrar más
Responsabilidad civil del empresario, derivada de accidentes laborales (I) Un accidente laboral puede generar responsabilidad civil del titular de la empresa, al amparo de lo dispuesto en los artículos Más detalles Prof. Dr. Francisco de P. Blasco Gascó Catedrático de Derecho civil. Abogado.
LA EXCEPCIÓN DE FALTA DE LITIS CONSORCIO PASIVO NECESARIO EN LA DOCTRINA DEL TRIBUNAL SUPREMO (EN RELACIÓN CON LOS PROCESOS POR DEFECTOS EN LA CONSTRUCCIÓN) Prof. Dr. Francisco de P. Blasco Gascó Catedrático Más detalles REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES
La responsabilidad civil empresarial por los daños y perjuicios derivados de accidentes de trabajo: una aproximación a los criterios judiciales imperantes y reflexiones en pro de una urgente reforma procedimental Más detalles La responsabilidad civil de abogados en la jurisprudencia del Tribunal Supremo
Revista de responsabilidad civil y seguro La responsabilidad civil de abogados en la jurisprudencia del Tribunal Supremo L. Fernando Reglero Campos Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Castilla-La Más detalles TEMA 1: CONCEPTOS FUNDAMENTALES DEL DERECHO DE DAÑOS
TEMA 1: CONCEPTOS FUNDAMENTALES DEL DERECHO DE DAÑOS 1. Fundamentos de la imputación. Características generales El Derecho de Daños identifica una serie de normas jurídicas que intentan organizar el reparto Más detalles Algunas consideraciones de carácter general sobre el juicio civil de tráfico en la vigente Ley de Enjuiciamiento Civil de 2000
Página 1 de 32 Algunas consideraciones de carácter general sobre el juicio civil de tráfico en la vigente Ley de Enjuiciamiento Civil de 2000 JOSÉ MARÍA RIVES SEVA Magistrado de la Sección Sexta AP de Más detalles TEMA 5 LAS MODALIDADES PROCESALES
TEMA 5 LAS MODALIDADES PROCESALES La Ley de Jurisdicción Social regula en su libro II, junto al proceso ordinario (Título I) las que llama modalidades procesales (Título II) que no son sino variantes del Más detalles 7.1. El papel del Derecho de Daños: la Ley de Responsabilidad Civil y seguro
TEMA 7: RESPONSABILIDAD POR ACCIDENTES DE VEHÍCULOS A MOTOR El tráfico rodado, sin duda, es uno de los sectores más relevantes desde el punto de vista social en cuanto al número de accidentes. Aunque no Más detalles La responsabilidad de daños y perjuicios en el orden laboral. BIB 2000\2008
Página 1 de 12 La responsabilidad de daños y perjuicios en el orden laboral. Eduardo Alemany Zaragoza. Catedrático de Derecho del Trabajo y la SSEUEE. Universidad de Barcelona. Abogado Mª Paz Martín López. Más detalles Centro de Documentación Judicial
Id Cendoj: 28079130062008100097 Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso Sede: Madrid Sección: 6 Nº de Recurso: 7045/2003 Nº de Resolución: Procedimiento: RECURSO CASACIÓN Ponente: MARGARITA ROBLES Más detalles Elena Agüero Ramón-Llin Fiscal
EL EJERCICIO DE LA ACCION CIVIL PARA EL RESARCIMIENTO DE LAS VICTIMAS DE ACCIDENTES DE TRÁFICO: AMBITO DE APLICACIÓN, IMPULSO Y SUPERVISION POR PARTE DEL MINISTERIO FISCAL DE LOS MECANISMOS ESTABLECIDOS Más detalles LA RESPONSABILIDAD CIVIL DE ABOGADOS EN LA JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO
785 LA RESPONSABILIDAD CIVIL DE ABOGADOS EN LA JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO L. Fernando Reglero Campos Catedrático de Derecho Civil. Universidad de Castilla-La Mancha. Consultor de Pérez-Llorca Más detalles EL TRABAJO PROFESIONAL DE LOS ABOGADOS
EL TRABAJO PROFESIONAL DE LOS ABOGADOS Ángel Blasco Pellicer, Adela Serra Rodríguez 2012 CAPÍTULO 8 LA RESPONSABILIDAD CIVIL DE ABOGADOS Y PROCURADORES PLANTEAMIENTO GENERAL Es un hecho indiscutible que Más detalles ACCIDENTES DE TRABAJO: GUÍA PARA EMPRESARIOS. Edita: Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana (CIERVAL)
ACCIDENTES DE TRABAJO: GUÍA PARA EMPRESARIOS Edita: Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana (CIERVAL) Textos: CIERVAL Con la colaboración de: SERVEF-CIERVAL Depósito Legal: Más detalles ANTECEDENTES DE HECHO
Roj: STS 2297/2015 - ECLI:ES:TS:2015:2297 Id Cendoj: 28079130032015100153 Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso Sede: Madrid Sección: 3 Nº de Recurso: 481/2013 Nº de Resolución: Procedimiento: Más detalles doctrina El dolo y la culpa en el contrato de seguro
El dolo y la culpa en el contrato de seguro José A. Badillo Arias Profesor Asociado de Derecho Mercantil. Universidad Carlos III Madrid Jefe del Dpto. Siniestros del Consorcio de Compensación de Seguros Más detalles LEGISLACIÓN CONSOLIDADA. TEXTO CONSOLIDADO Última modificación: 15 de marzo de 2014
Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor. Ministerio de la Presidencia Más detalles LEY SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL Y SEGURO EN LA CIRCULACIÓN DE VEHÍCULOS A MOTOR 1
LEY SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL Y SEGURO EN LA CIRCULACIÓN DE VEHÍCULOS A MOTOR 1 TÍTULO I Ordenación civil CAPÍTULO I Disposiciones generales Artículo 1. De la responsabilidad civil. 1. El conductor de Más detalles CONSECUENCIAS DE LOS ACCIDENTES EN EL ORDEN PENAL
CONSECUENCIAS DE LOS ACCIDENTES EN EL ORDEN PENAL Desgraciadamente, todos tenemos en mente el accidente acaecido en Santiago de Compostela el pasado 24 de julio de 2013. En él, 79 personas perdieron la Más detalles S A B E R E S Revista de estudios jurídicos, económicos y sociales
S A B E R E S Revista de estudios jurídicos, económicos y sociales VOLUMEN 3 ~ AÑO 2005 Separata La responsabilidad civil del abogado: criterios, supuestos y efectos. Esther Monterroso Casado UNIVERSIDAD Más detalles RECURSO DE SUPLICACION Nº
Roj: STSJ PV 2966/2014 - ECLI:ES:TSJPV:2014:2966 Id Cendoj: 48020340012014101516 Órgano: Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Social Sede: Bilbao Sección: 1 Nº de Recurso: 2022/2014 Nº de Resolución: Más detalles los supuestos de responsabilidad objetiva
69/1 Civil Francisco de P. Blasco Gascó los supuestos de responsabilidad objetiva Los supuestos de responsabilidad objetiva, con especial referencia a la responsabilidad civil en la circulación de vehículos Más detalles BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES GENERALES SENADO X LEGISLATURA. 3 de julio de 2015 I. INICIATIVAS LEGISLATIVAS PROYECTOS Y PROPOSICIONES DE LEY
BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES GENERALES X LEGISLATURA Núm. 555 3 de julio de 2015 Pág. 2 I. INICIATIVAS LEGISLATIVAS PROYECTOS Y PROPOSICIONES DE LEY Proyecto de Ley Orgánica por la que se modifica la Más detalles LEY SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL Y SEGURO EN LA CIRCULACIÓN DE VEHÍCULOS A MOTOR.
LEY SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL Y SEGURO EN LA CIRCULACIÓN DE VEHÍCULOS A MOTOR. REAL DECRETO LEGISLATIVO 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad Más detalles TRIBUNAL SUPREMO, SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO, SECCIÓN 7ª. SENTENCIA DE 30 SEPTIEMBRE DE 2009 (Recurso de casación número 6087/2005)
LOS FUNCIONARIOS DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL NO PUEDEN COMPENSAR LOS SERVICIOS EXTRAORDINARIOS REALIZADOS FUERA DE LA JORNADA DE TRABAJO CON HORAS DE DESCANSO, NI EL DESEMPEÑO TRANSITORIO DE FUNCIONES RESERVADAS Más detalles COMENTARIO A LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO DE 22 DE OCTUBRE DE 1996 SOBRE LA OBLIGACIÓN DE GUARDA Y CUSTODIA EN LOS APARCAMIENTOS DE VEHÍCULOS
COMENTARIO A LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO DE 22 DE OCTUBRE DE 1996 SOBRE LA OBLIGACIÓN DE GUARDA Y CUSTODIA EN LOS APARCAMIENTOS DE VEHÍCULOS Natalia Álvarez Lata HECHOS: Tras haber abonado al propietario Más detalles JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA NÚMERO 30 DE BARCELONA SENTENCIA. En Barcelona, a treinta y uno de marzo de dos mil catorce.
LUCAS RUBIO ORTEGA Procurador de los Tribunales Tel.: 93 245 14 12 Fax: 93 23291 67 Ldo.: ALBERTO FERNANDEZ BOIRA Su Ref.: Mi Ref.: 18708 F.Notificacion: 03/04/14 Sentencia Estima demanda con costas JUZGADO Más detalles Seguro de Auto por Días
Seguro de Auto por Días Condicionado General AXA Seguros Generales, Sociedad Anónima de Seguros y Reaseguros. Inscrita en el Registro Mercantil de Baleares al Folio 63, Tomo 2.325, Hoja nº. PM-61041. Inscripción Más detalles 1. La responsabilidad del propietario o arrendatario del vehículo a motor por el incendio del mismo en situación de parada o estacionamiento.
EL INCENDIO DEL VEHÍCULO EN SITUACIÓN DE PARADA O ESTACIONAMIENTO: RESPONSABILIDAD CIVIL, SU CONSIDERACIÓN COMO HECHO DE LA CIRCULACIÓN Y SU ASEGURAMIENTO. I. INTRODUCCIÓN. Gregorio Martínez Tello El objeto Más detalles Newsletter Sector Seguros y Responsabilidad Civil. 27 de septiembre de 2013. El futuro Código Mercantil regulará los contratos de seguros
El futuro Código Mercantil regulará los contratos de seguros La oferta motivada de indemnización en los accidentes de circulación José A. Badillo Arias, Delegado regional de Madrid Consorcio de Compensación Más detalles 2016 © DocPlayer.es Política de privacidad | Condiciones del servicio | Feedback

References: resolución 
 resolución 
 artículo 348
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 2
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 

Real Decreto 
 Artículo 1
 REAL DECRETO