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Timestamp: 2020-05-25 23:07:22+00:00

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Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 2ª de lo Penal, 26 de Junio de 2007 - Jurisprudencia - VLEX 31690880
Celebrada la audiencia oral programada para este caso, con motivo del recurso de casación presentado por la defensa técnica de ANGEL CALVO sentenciado por delitos de Violación Carnal y Actos Libidinosos, corresponde en esta fase procesal, decidir el fondo de la pretensión.
El presente recurso extraordinario se dirige a censurar la
Sentencia 2da. N1162 de 21 de octubre de 2005 proferida por el Segundo Tribunal
Superior de Justicia, mediante la cual se REVOCA la sentencia N1 61 de fecha 3
de junio de 2005, y CONDENA a A.M.C.G. a la pena seis (6) años
de prisión y a la accesoria de INHABILITACIÓN para el ejercicio de funciones
El presente negocio da inicio el 13 de agosto de 2003, mediante la querella presentada por la señora Z.Z. contra A.C. por haber violado carnalmente a su hija A.M.C.Z. de trece años y por practicar actos libidinosos con su hermanita Y.Y.V.Z..
Mediante Sentencia de 3 de junio de 2005, el Juzgado Décimo Segundo de Circuito, Ramo Penal, del Primer Circuito Judicial de Panamá, absolvió al procesado de los cargos formulados en el auto de enjuiciamiento.
La sentencia absolutoria fue apelada, motivo por el cual el Segundo Tribunal Superior de Justicia, mediante sentencia 2da. N1 162 de 21 de octubre de 2005 revocó la de primera instancia y condenó al procesado a cumplir la pena de 6 años de prisión por los delitos de violación carnal y de actos libidinosos.
El casacionista aduce como primera causal la contenida en el numeral 1, del artículo 2430 del Código Judicial, AERROR DE HECHO EN CUANTO A LA EXISTENCIA DE LA PRUEBA QUE HA INFLUIDO EN LO DISPOSITIVO DEL FALLO Y QUE IMPLICA INFRACCIÓN DE LA LEY SUSTANCIAL PENAL. Para fundamentar la causal probatoria mencionada, se exponen cinco motivos.
En el primer motivo el recurrente indica que la sentencia impugnada se fundamentó en la declaración de A.M.C.Z. (fs.51-55),quien expresó que había sido violada por el señor C. en junio y agosto de 2003. A juicio del jurista la valoración de dicho testimonio, se encuentra en contraposición con el Informe confeccionado por el Departamento de Trabajo Social de la P.T.J., en el que se indica que tal violación tuvo lugar en el mes de febrero del 2003 y con la declaración de la señora Z.Z. quien expresó que este acto había ocurrido en abril de dicho año. Manifiesta que de haberse apreciado tales medios se habrían valorado las contradicciones no sólo en la fecha en que ocurrió la supuesta violación, sino en el número de veces.
Como segundo motivo aduce el casacionista que el Juzgador Ad-quem no apreció las declaraciones de M.G. (fs. 123-124) y de P.B. (fs. 136-138) quienes manifestaron que en el paseo que hubo al río de P.B. no se observó ninguna acción indecorosa del señor A.C. hacia su hija A.M.C.Z.. Señala que de haberse valorado tales declaraciones no hubiese condenado a su representado con fundamento en la declaración de A.M.C.Z..
Expresa el casacionista en el tercero motivo que la sentencia impugnada se fundamentó en los dictámenes de psiquiatría y psicología que indican que A.M.C.Z., presentaba un cuadro de pobre autoestima, ansiedad y depresión, diagnóstico mediante el cual se demostraba la violación. Expresa que tal sentencia erró al no observar los documentos de fojas 366, 367, 368, 369, 372, 385, 421 y tampoco la declaración de N.J. (fs. 838-846); pruebas de las cuales se advierte que la menor presentaba cuadros de irritabilidad, autoestima baja y rebeldía, somnoloquía, ansiedad, depresión, llanto fácil y manipulador desde antes que ocurriera el supuesto acto carnal por lo cual el cuadro descrito por los anteriores facultativos, no podrían sustentar una condena por violación pues era similar al que presentaba la menor con antelación al hecho que se imputa.
En el cuarto motivo expresa el recurrente que la sentencia cometió un error grave al no apreciar la declaración de la madre de la menor, señora Z.Z., quien señaló que a pesar de lo sucedido no advirtió ningún cambio de actitud en la menor, estima que de haberse valorado tal señalamiento no se hubiese proferido la condena.
En el quinto motivo se indica que no se observó la denuncia interpuesta por A.M.C.Z. ante la Oficina de Responsabilidad Patrimonial de la Policía Nacional, en la que señaló que su padre empezó a frecuentar su casa a inicios del 2003; de haberse valorado tal hecho se hubiese percatado de que era imposible que C. hubiese tocado a Y.Y.V.Z. en la navidad de 2002, tal como esta última señaló en su declaración de fojas 106-108, pues para esa época él no frecuentaba la casa donde vivían las niñas.
Invoca como disposiciones legales infringidas los artículos 2046 del Código Judicial en concepto de violación directa por omisión, 216 numeral 4, 218 numeral 2 y 220 del Código Penal en concepto de indebida aplicación.
Se expresa la infracción del artículo 2046 del Código Judicial, en concepto de violación directa por omisión, ante la ausencia de valoración de dicho precepto que contiene los medios probatorios que se pueden utilizar dentro de un proceso penal. Expresa que de haberse valorado las pruebas que a continuación se detallan, no se habría condenado al señor C. por el delito de violación carnal, ni actos libidinosos: Informe del Departamento de Trabajo Social de la P.T.J (fs. 23-25, 866), las declaraciones de Z.Z. (fs. 18-20), M.G. (fs. 123-124), P.B. (fs. 136-138) N.J. (fs. 838-846) y los documentos de fojas 366, 367, 368, 369, 372, 385, 421.
Se aduce la infracción de los artículos 216 numeral 4, 218 numeral 2 y 220 Código Penal, en concepto de indebida aplicación, pues si la sentencia no hubiese cometido los errores relacionados a la falta de observancia de los medios probatorios antes expresados habría concluido que A.C. no era responsable de los delitos imputados.
Como segunda causal el casacionista invoca el numeral 1 del artículo 2430 del Código Judicial, ERROR DE DERECHO EN LA APRECIACIÓN DE LA PRUEBA QUE HA INFLUIDO EN LO DISPOSITIVO DEL FALLO RECURRIDO E IMPLICA INFRACCIÓN DE LA LEY SUSTANCIAL PENAL, con fundamento en tres motivos.
En el primer motivo la sentencia indica que el fallo recurrido le otorgó pleno valor probatorio a la declaración de A.M.C.Z. (Fs. 51-55), a pesar de que en dicho acto se violó la regla de derecho según la cual los menores de 16 años deben declarar en presencia de un curador y la madre de la menor manifestó que ella no se encontraba presente.
Como segundo motivo se aduce el valor de plena prueba que se le otorga a declaración de Y.G.Z. (fs.102-105) prima de las menores, quien indicó haber visto a través de la ventana al señor C. con A.M.C.Z. semi vestido y escuchó cuando le decía que le había hecho eso porque no era su padre. Expresa el casacionista que tal deposición carece de sentido pues no guarda relación la declaración de la joven con las circunstancias propias de este tipo de actos y el hecho de no habérsele comunicado a su madre de inmediato al no existir amenaza de por medio en su contra.
Como tercer motivo se aduce que la sentencia condenó al encartado por la comisión del delito de Actos Libidinosos en perjuicio de Y.Y.V.Z. con fundamento en su declaración, quien expresó que había sido tocada en varias partes de su cuerpo por el señor C. y tuvo que patear sus genitales para que se detuviera. A juicio del casacionista la valoración de tal testimonio como plena prueba contradice las reglas de la sana crítica pues es contrario a la lógica que la menor haya golpeado a su agresor sin informárselo inmediatamente a su madre.
Señala como disposiciones legales infringidas los artículos 2220, 781, 917, 918 del Código Judicial y 216 numeral 4, 218 numeral 2 y 220 del Código Judicial.
El artículo 2220 del Código Judicial se expresa infringido en concepto de violación directa por omisión al no haberse aplicado al caso en cuestión, pues se le otorgó valor a la declaración de A.M.C.Z. (fs- 51-55) en comento, a pesar de que la madre de la menor no estuvo presente en el momento de la declaración de la joven ante la P.T.J, tal como lo indica a foja 862.
Respecto al artículo 781 de la anterior excerta legal el casacionsita aduce su infracción en concepto de violación directa por comisión, pues a pesar de haber sido aplicado se dejó de reconocer a favor del imputado la solemnidad de que la menor declarante estuviese acompañada por su curador.
En cuanto al artículo 917 del Código Judicial se aduce infringido en concepto de violación directa por omisión pues no fue aplicado al negocio en comento, dado que se le concedió valor probatorio a las declaraciones de Y.G.Z. (fs. 102-105) y Y.Y.V.Z. (fs. 106-108) con infracción de las reglas de la sana crítica.
Respecto al artículo 918 del Código Judicial resulta infringido en concepto de violación directa por omisión, según señala el recurrente, pues las declaraciones de Yusmara Garcia Zarate y Y.Y.V.Z. no permiten que se confiera una presunción en contra del procesado dado que las mismas han declarado aspectos que contradicen las reglas del correcto entendimiento humano.
Se aduce la violación del artículo 216, numeral 4 del Código Penal en concepto de indebida aplicación porque fue aplicado al caso en circunstancias en que dicho precepto no podía ser utilizado. Según señala el casacionista, de no haberse cometido el error probatorio de otorgarle valor de plena prueba a la declaración de Yusmara Garcia y A.M.C.Z. no se hubiese proferido una sentencia condenatoria.
El artículo 218 numeral 2 de la excerta en comento, se aduce infringido en concepto de indebida aplicación, pues dada la valoración de los testimonios señalados en el párrafo anterior, se condenó al señor C..
Respecto a la violación del artículo 220 del Código Penal
por indebida aplicación el jurista señala que si la sentencia no le hubiese
otorgado valor probatorio pleno a la declaración de Y.Y.V.Z. no se hubiese
condenado al señor C. por el delito de actos libidinosos.
Expuestos los señalamientos realizados por el casacionista a la sentencia impugnada, se advierte que van dirigidos al fundamento de la decisión, que a continuación transcribimos:
"En cuanto a la prueba que milita en contra del justiciable, se cuenta con el señalamiento sostenido de la menor A.M.C., quien en las entrevistas con psicólogos y psiquiatras en distintas fechas ha sostenido que su padre la violó sexualmente; que la amenazaba de que no podía transmitir el hecho a nadie, porque de lo contrario le haría un mal a su madre, además de que él le reiteraba que no era su hija, cuando ella le protestaba por los dos actos reprochables.
En autos consta la declaración jurada de Y.Y.G., quien a folios102-105, recuerda que una noche en que su tía no estaba porque estudiaba, vio llegar al señor ANGEL CALVO a la casa de A.M.C. y al ver que no salía se fue a asomar entre los ornamentales, lo vio en el cuarto con A.M.C., ella acostada en la cama, semi vestida, escuchó que le dijo no soy tu papá, percibiendo un acto bochornoso, al retirarse el señor A.M.C., fue a la casa de su prima, conversó con ella, y ésta le pidió que no dijera nada. (fs-103)
Ahora, nos podemos siquiera elucubrar que el panorama que presenta este proceso, sea obra de una manipulación de la querellante, para causarle un daño al querellado, ya que han demostrado que el médico P.B., expreso (sic) que si bien las personas con inteligencia limítrofe son más susceptible de ser manipuladas, pero el galeno no ha señalado que la menor A.M.C ha sido manipulada por su madre c(fs. 439). Con apego a la historia clínica del caso, el deseo de A.M.C. era que el padre la tratara como su hija, no obstante, el comportamiento de éste se alejó de aquel deseo, cuando luego de relacionarse con él la accesa carnalmente, lo que ha sostenido en forma coherente, articulada, de que el padre fue la persona que la violó carnalmente.
El Psiquiatra Forense, D.J.M.B.C., en respuesta a solicitud del investigador evalúa a la menor A.M.C.Z., certifica que la prenombrada muestra evidencia clínica de trastorno depresivo, frustración, pobre autoestima y temor hacia su padre, todo a causa de los hechos investigados. En la actualidad, la menor muestra un alto nivel de afectación emocional, a raíz del hecho. Estas son pruebas científicas elocuentes, que no se pueden desconocer, que aunadas al Historial Clínica del Hospital Regional de Chepo, la certificación del Psicólogo Forense del Ministerio Público, del primero se obtiene y señala que a raíz de los hechos la han tratado por ansiedad, depresión etc.; y el segundo, ha determinado que padece de depresión y que teme que a su madre le vaya a pasar algo.
Al procesado también se le hicieron cargos por los tocamiento inferidos a la menor Y.Y.V.Z. de 10 años de edad hija de la querellante señora Z.Z.M., que al ser entrevistada la menor por la Trabajadora Social, J.A.C., se conoció que el padre de A.M.C.Z. una noche le frotó sus parte íntimas por el cuerpo que de inmediato se levantó y se fue a costar con su madre y hermana. A folio 31 consta un Diagrama del Cuerpo de Una Niña, que la menor Y.Y.V.Z. ha sombreado las partes que el ofensor le manoseaba. Mediante declaración la menor Y.Y.V.Z. ha referido que el año pasado, para Navidad, se acostó en el cuarto de su hermana A.M.C.Z., y estando dormida sintió que la tocaban en su vagina y que al abrir los ojos vio al señor A. acostado en la cama. (fs. 107)
En cuanto a los tocamientos abusivos efectuados a la menor Y.Y.V.Z., de 10 años de edad, quien ha manifestado que para Navidad del 2003, estando dormida en el cuarto de A.M.C.Z., sintió que la tocaban en su vagina y al abrir los ojos, vio al señor ANGEL CALVO, se puso encima de ella, quiso quitarle la ropa, lo golpeó por sus partes y ella se fue para donde su mamá, no le hizo comentarios a su mamá, ya que la amenazó con hacerle daño a su mamá. (fs.107). A folios 31 aparece el diagrama del cuerpo de una niña, en la que puede observarse las partes en que el justiciable le tocó, y su condición emocional que acreditan las pruebas psicológicas, indicativas de la evidente ansiedad, angustia y temor, cónsono con los hechos narrados, significando el síndrome postraumático que padecen las dos hijas de la querellante. (fs. 48; 119, 223; 228-230-231; 439).
Así las cosas, el Tribunal concede un valor real a las pruebas psicológicas y psiquiátricas, el señalamiento de las ofendidas, ya que en este proceso se han elaborado la historia familiar anterior y posterior al suceso de las personas afectadas, de manera que no es aceptable desatender la petición de los recurrentes, siendo de mérito culminar con una condena en contra del inculpado, previa revocatoria de la decisión atacada.."
El casacionista invoca como causal el numeral 1 del artículo 2430 del Código Judicial, específicamente, ERROR DE HECHO EN CUANTO A LA EXISTENCIA DE LA PRUEBA QUE HA INFLUIDO EN LO DISPOSITIVO DEL FALLO Y QUE IMPLICA INFRACCIÓN DE LA LEY SUSTANCIAL PENAL.
En el primer motivo el recurrente cuestiona la ausencia de valoración de las deposiciones de la menor A.M.C.Z. en la P.T.J donde expresó que el hecho se dio en el mes de febrero del 2003, así como la de la señora Z.Z. quien adujo como fecha abril de dicho año; en contraposición con lo indicado en la declaración que aparece a fojas 51-55, en la cual señaló que había sido violada por el señor C. en junio y agosto de 2003.
Alejada de la verdad procesal resultan las aseveraciones del recurrente pues de las declaraciones citadas, iniciando por la de la menor A.M.C.Z. se aprecia su recurrencia al señalar que no recuerda la fecha exacta en que ocurrió el acceso carnal. A foja 6, ( agosto de 2003) la joven refiere como fecha probable "aproximadamente hace dos o tres meses". A foja 52 reitera no recordar exactamente que "cree" que fue para el mes de junio. En cuanto a lo señalado por la madre a foja 20, expresa taxativamente "deseo manifestar que como el día de ayer no me encontraba muy bien, se me escapó de la mente decirle en la declaración anterior que después de lo que ella me había informado sobre lo ocurrido con su padre, recordé más bien atando cabos que después de que mi hija A.M.C.Z. cumpliera año(sic) para el mes de febrero, ella se había ido a casa de su padre con la más chica y cuando vivo (sic) de regreso, me contó que no quería quedarse más con el papá, como también para el mes de abril, de este año, ya que había iniciado el año escolar". De lo anterior se colige que lo expresado por la señora son las conclusiones a las que arriba luego de meditar lo ocurrido, de las cuales no se advierte la especificidad per se de la fecha del acto tal como señala el recurrente.
Los señalamientos del casacionista no logran sustentar el cargo de injuridicidad, pues no son coincidentes con el contenido de las pruebas que se dicen contradictorias.
En el segundo motivo expresa el jurista que el juzgador de segunda instancia no apreció las declaraciones de M.G. (fs. 123-124)y de P.B. (fs. 136-138) quienes manifestaron que en el paseo que hubo al río de P.B. no se observó ninguna acción indecorosa del señor A.C. hacia su hija A.M.C.Z.
Si evaluamos nuevamente el contenido de las declaraciones anteriores, se advierte que las vecinas del señor C. indican haber participado de un paseo al río donde estuvieron presentes las hermanitas afectadas, sin embargo, la menor nunca refirió haber estado con otras personas diferentes a la esposa e hijas de su padre durante la actividad en la que ocurrió el hecho, lo cual no quiere decir que todas estuviesen deponiendo sobre el mismo día. Por otro lado, la deposición de las señoras anteriormente indicadas refieren a su propia percepción de no haber visto nada irregular en la conducta del señor C. hacia su hija, sin embargo esto no significa que lo indicado por la afectada no sucedió.
Por cuanto el señalamiento del jurista de que de haberse valorado tales declaraciones no hubiese condenado al señor C. basándose en la declaración de A.M.C.Z., resulta sin fundamento para determinar el yerro jurídico que se pretende enervar en este segundo motivo, puesto que la intención del casacionista de que se le otorgue preponderancia a las declaraciones aludidas adolece de fundamento legal.
Manifiesta el casacionista en el tercero motivo, que dejaron de valorarse los documentos contenidos en los folios 366-369, 372, 385 y 421, así como la declaración de N.J. (fs. 838-846), elementos de los cuales se advierte que la menor presentaba cuadros de irritabilidad, autoestima baja y rebeldía, somnoloquía, ansiedad, depresión, llanto fácil y manipulador con anterioridad al caso y que no podrían sustentar una condena por violación pues era similar al que presentaba la menor con antelación al hecho que se imputa.
De la anterior trascripción parcial de la sentencia se colige que el psiquiatra forense es determinante en señalar que la situación emocional que se describe y a la que se refiere el jurista es producto de los hechos investigados, es decir, la violación carnal que nos ocupa.
Es importante puntualizar que los documentos señalados por el representante del imputado guardan relación con la historia clínica de la joven A.M.C.Z. y la sentencia impugnada indica que se apegó a la dicha historia clínica durante el examen que le permitió concluir que la ofendida "ha sostenido en forma coherente, articulada, de que su padre fue la persona que la violó carnalmente.", por cuanto mal podría atribuirse la ausencia de valoración de los anteriores documentos que hacen alusión a la situación de la menor antes del acto reprochable.
De tal suerte que el Juzgador analiza las deposiciones de la menor dentro de su contexto general con fundamenta en las evaluaciones psicológicas y psiquiátricas que determinan la afectación emocional de la joven producto del hecho delictivo sufrido.
Como cuarto motivo se señala que en el fallo no se consideró la declaración de la madre de las ofendidas quien indicó no haber apreciado cambios de actitud en su menor hija (f.866), aspecto que de haber sido apreciado hubiese servido para no emitir una condena en contra del señor C..
Lo expuesto por el casacionista resulta una distorsión de la exposición de la señora Z. de tal forma que no constituye una injuridicidad, dado que se distancia totalmente de las constancias procesales. En la indicada foja 866 se evidencia que la señora Z. es taxativa al indicar que la niña no había tenido cambios con ella, y a la foja siguiente precisa "Ellas cambiaron con él ... Aellas no querían estar allá". "cuando él llegaba en si ella se ponía nerviosa, no asocié una cosa con la otra, nada mas ella me decía que no quiero ir, no le permita llegar...". Estos mismos señalamiento los realizó a foja 20 cuando expresó " a raíz de eso ella había cambiado su conducta, con él, ...".
El quinto motivo se sustenta en la inobservancia del documento que aparece a foja 610 del proceso relacionado con la denuncia interpuesta por A.M.C.Z. en la Oficina de Responsabilidad Profesional de la Policia Nacional.
Se aprecia nuevamente un toque de subjetividad en la sustentación de este último cargo pues la resolución impugnada fundamenta su decisión, respecto de los actos libidinosos, en el relato de la víctima (Y.Y.V.Z.) de los tocamientos quien describe de manera coherente y constante a lo largo del proceso el hecho punible, así como en las pruebas psicológicas y psiquiatricas practicadas a la menor.
Recordemos que en sede de casación el error que se aduce debe ser tan manifiesto, de tal protuberancia que no exista posibilidad de ser rebatido, y de los planteamientos del recurrente no se evidencia tales características en ninguno de sus motivos.
Procede entonces el estudio de las disposiciones legales infringidas y el concepto de la infracción. Se señalan los artículos 2046 del Código Judicial por violación directa por omisión y 216 numeral 4, 218 numeral 2 y 220 del Código Penal por indebida aplicación respectivamente.
Se expresa la infracción del artículo 2046 del Código Judicial, en concepto de violación directa por omisión, ante la ausencia de valoración de los medios probatorios tales como el Informe del Departamento de Trabajo Social de la P.T.J., las declaraciones de las señoras Z., G. y B., así como los distintos informes anteriores al hecho punible.
Es reiterado el planteamiento de esta Sala respecto a la norma invocada que resulta meramente enunciativa, pues se ha señalado que ésta sólo se limita a identificar las pruebas que sirven para acreditar el hecho punible y la vinculación del procesado. Contrario a lo que asevera el recurrente se aprecia una valoración acorde con las constancias procesales de manera integral, pues la declaración de la madre y de las otras dos declarantes, se evalúan en concordancia con el dicho de la menor y de acuerdo al resto del caudal, en virtud del cual se determina la autoría.
Se indica la violación del artículo 216, numeral 4 del Código Penal en concepto de indebida aplicación pues tal precepto no podía ser utilizado ante los errores probatorios surgidos al otorgarle valor de plena prueba a las declaraciones de Yusmara Garcia y A.M.C.Z..
El artículo 218 numeral 2 de la anterior excerta legal, se aduce infringido en concepto de indebida aplicación, dada la valoración de las declaraciones aducidos en el párrafo anterior.
El artículo 220 del Código Penal se indica violentado en concepto de indebida aplicación, pues si la sentencia no le hubiese otorgado valor probatorio pleno a la declaración de Y.Y. V.Z. no se hubiese condenado al señor C. por el delito de actos libidinosos.
Bajo la línea de pensamientos previamente externados, se advierte que al no acreditarse transgresiones o vulneraciones de las disposiciones del Código Judicial arriba aducidas, resulta adecuada la aplicación de las normas sustantivas a la situación controvertida.
Como segunda causal el casacionista invoca ERROR DE DERECHO EN LA APRECIACIÓN DE LA PRUEBA QUE HA INFLUIDO EN LO DISPOSITIVO DEL FALLO RECURRIDO E IMPLICA INFRACCIÓN DE LA LEY SUSTANCIAL PENAL, (numeral 1, del artículo 2430 C.J.) con fundamento en tres motivos.
En el primer motivo expresa el recurrente que el fallo recurrido le otorgó pleno valor probatorio a la declaración de A.M.C.Z. (Fs. 51-55)a pesar de que en dicho acto se infringió el derecho en virtud del cual el menor de 16 años debe declarar en presencia de un curador y la madre de la menor indicó que no se encontraba presente.
El contenido de la parte del fallo trascrito al referirse a la declaración de la joven, hace alusión "al señalamiento sostenido de la menor A.M.C.Z., quien en las entrevistas con psicólogos y psiquiatras en distintas fechas ha sostenido que su padre la violó sexualmente; ..." por cuanto los argumentos del recurrente carecen de fundamento, pues la evaluación del examen del relato de la víctima se hizo más bien, dentro del contexto de las entrevistas médicas que se le practicaron, no así exclusivamente respecto de los documentos a los que se refiere el jurista.
Como segundo motivo se indica el valor de plena prueba que se le otorga a la declaración de Y.G.Z. (fs.102-105) prima de las menores, quien indicó haber visto al condenado con A.M.C.Z. semi vestido y escuchó cuando le manifestaba que le había hecho eso porque no era su padre, lo cual es incongruente con las circunstancias propias de este tipo de actos, así como el hecho de no habérselo comunicado a su tía de inmediato, pues no mediaba amenaza para que se mantuviera en silencio.
A fojas 102-105 se aprecia el relato de la joven Y.G., que es congruente con lo plasmado en el fallo impugnado, el cual claramente indica que la declarante expresó "al retirarse el señor A., fue a la casa de su prima, conversó con ella y, ésta le pidió que no dijera nada." Se evidencia que si bien es cierto la deponente no señala que existiera amenaza por parte del encartado, si expresa que luego de conversar con su prima sobre lo ocurrido, ésta le solicito que no dijera nada, de tal forma que la apreciación del casacionista no resulta un cargo de juridicidad veraz y concreto en el que pueda fundamentarse la causal. Demás está indicar que el resto de los señalamientos realizados por el jurista donde se cuestiona la lógica y la razón de lo señalado por la declarante, son apreciaciones subjetivas que en nada contribuyen a dar sustento a la causal.
Como tercer motivo se aduce el análisis inadecuado por parte del Tribunal, al otorgarle valor de plena prueba al testimonio de Y.Y.V.Z que contradice las reglas de la sana crítica dado que es contrario a la lógica el señalamiento de que había sido tocada en varias partes de su cuerpo por el imputado y se vio obligada a patear sus genitales para que se detuviera; sin informarle de inmediato a su madre y demás familiares presentes.
Nuevamente aprecia esta colegiatura que existe una mala interpretación de la sentencia pues claramente se aprecia que la evaluación del Tribunal hace referencia al contenido de la declaración de la menor en el contexto de su entrevista con la menor por la Trabajadora Social, por cuanto no hubo una valoración directa del testimonio, como indica el recurrente. En esta línea de pensamientos, se aprecia que la consideración de que la declaración en comento se aleja de la lógica no acredita de manera concreta y precisa el cargo de injuridicidad.
Señala como disposiciones legales infringidas los artículos 2220, 781, 917, 918 del código Judicial y 216 numeral 4, 218 numeral 2 y 220 del Código Penal.
El artículo 2220 del Código Judicial se señala infringido en concepto de violación directa por omisión al no haberse aplicado al caso en cuestión, pues se le atribuyó valor a la declaración de A.M.C.Z. (fs- 51-55), a pesar de que la madre de la menor no se encontraba presente al momento de su deposición ante la P.T.J..
La precitada infracción no se configura puesto que tal como se señaló anteriormente el Tribunal hace referencia al contenido del relato de la menor dentro de otro contexto, por cuanto mal podría suscitarse una infracción legal sobre tal documento.
En cuanto al artículo 781 de la anterior excerta legal el casacionista expresa su infracción en concepto de violación directa por comisión, dado que se dejó de reconocer a favor del imputado la solemnidad de que la menor estuviese acompañada por su curador.
Mal podría invocarse violentada una norma en virtud de su omisión parcial, respecto de un contenido inexistente en el fallo, pues como volvemos a reiterar el Juzgador realiza la valoración del relato que la menor ofrece en las entrevistas con psicólogos y psiquiatras.
En cuanto al artículo 917 del Código Judicial se aduce infringido en concepto de violación directa por omisión pues se le concedió valor probatorio a las declaraciones de Y.G.Z. (fs. 102-105) y Y.Y.V.Z. (fs. 106-108) con infracción de las reglas de la sana crítica, pues carece de lógica que la violación ocurriera con las luces prendidas y que Y. no le hubiese dicho nada a nadie de lo sucedido. Bajo este mismo criterio expresa que no tiene sentido que la precitada menor haya tenido valor para golpear a su agresor sin decírselo a nadie.
En concordancia con lo antes indicado, carece de objetividad el planteamiento del casacionista puesto que se fundamentan en suposiciones y conjeturas personales, lo cual se aleja de la hermenéutica casacionista, así como de la correcta aprecia que debe realizar el juez de acuerdo a las reglas de la sana crítica, la cual debe llevarse a cabo sin perder de vista el restos de los elementos que sirvan para reforzar o disminuir una presunción.
El artículo 918 del Código Judicial se indica infringido en concepto de violación directa por omisión, al considerar las declaraciones de Y.G.Z. y Y.Y.V.Z, a pesar de que deponen sobre aspectos que contravienen las reglas de la comprensión humana.
La infracción que se le endilga al artículo 918 de la excerta legal en comento, adolece del mismo problema de la anterior, se fundamentan en la percepción del jurista, alejada completamente del contenido del fallo que refiere a la consideración de las pruebas psiocológicas y psiquiátricas, de los testimonios de las ofendidas, así como la historia familiar anterior y posterior al suceso; por cuanto mal podría indicar que dicha infracción se efectúo sobre la base de los testimonios de Yusmara Garcia y Y.Y.V.Z. como plena prueba.
La violación del artículo 216, numeral 4 del Código Penal se invoca en concepto de indebida aplicación, pues sino se le hubiese otorgado valor de plena prueba a la declaración de Y.G. y A.M.C.Z. la sentencia condenatoria no se hubiese expedido en este sentido.
El casacionista señala la infracción del artículo 218 numeral 2 de la excerta en comento, en concepto de indebida aplicación, pues con fundamento en los testimonios aducidos en el párrafo anterior, se condenó al sentenciado.
Respecto a la violación del artículo 220 del Código Penal por indebida aplicación, se señala que se le otorgó valor probatorio pleno a la declaración de Y.Y.V.C, sin la cual no se hubiese condenado a A.C. por el delito de actos libidinosos.
Las normas sustantivas penales antes indicadas, es decir los artículos 216 numeral 4, 218 numeral 2 y 220 del Código Penal, refieren a la violación carnal cuando se realiza con personas de uno u otro sexo que no hubieran cumplido 14 años y su agravante cuando los hechos son perpetrados por un ascendiente, así como el relacionado con los actos libidinosos. Tales normas resultan debidamente aplicada al caso dado que no se demostró la infracción de las normas adjetivas, por cuanto carece de fundamento su análisis.
consecuencia, no prosperan los cargos de injuridicidad endilgados a la
sentencia de Segunda Instancia, por lo que procedemos a no casar la misma.
En consecuencia, la Corte Suprema de Justicia, Sala Segunda de lo Penal, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA LASENTENCIA 2da. N1162 de 21 de octubre de 2005 proferida por el Segundo Tribunal Superior de Justicia.
ESMERALDA AROSEMENA DE TROITIÑO -- MIRTHA VANEGAS DE PAZMIÑO

References: artículo 2430
 artículo 2046
 artículo 2430
 artículo 2220
 artículo 781
 artículo 917
 artículo 918
 artículo 216
 artículo 218
 artículo 220
 artículo 2430
 resolución 
 artículo 2046
 artículo 216
 artículo 218
 artículo 220
 artículo 2430
 artículo 2220
 artículo 781
 artículo 917
 artículo 918
 artículo 918
 artículo 216
 artículo 218
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