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Timestamp: 2018-05-27 03:12:08+00:00

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Ley 3/1992, de 1 de julio, del Derecho Civil Foral del País Vasco - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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L. 3/1992, 1-VII, DERECHO CIVIL FORAL DEL PAÍS VASCO
Título Preliminar. De las fuentes del Derecho Foral (Arts. 1 a 4)
Art. 1. La costumbre y los principios generales del derecho
Art. 2. La jurisprudencia
Art. 3. Derecho supletorio
Art. 4. Irrenunciabilidad de derechos
Libro I. Del fuero civil de Bizkaia (Arts. 5 a 130)
Título I. De la aplicación de las normas forales (Arts. 5 a 16)
Capítulo I. Ámbito de aplicación (Arts. 5 a 15)
Sección 1.ª Ámbito territorial (Arts. 5 a 11)
Art. 5. Ámbito territorial de aplicación
Art. 6. Denominación de Infanzonado o Tierra Llana
Art. 7. Integración del territorio no aforado
Art. 8. Modificaciones en el planeamiento urbanístico
Art. 9. Modificaciones administrativas en los límites de los términos municipales
Art. 10. Municipios en los que rige la legislación civil general
Art. 11. Aplicación del Fuero por voluntad vecinal
Sección 2.ª Ámbito Personal (Arts. 12 a 15)
Art. 12. Vizcaínos y aforados o infanzones
Art. 13. Vizcaínos no aforados
Art. 14. Instrumentos públicos otorgados por los vizcaínos
Art. 15. Formalización de los actos y contratos en euskera
Capítulo II. De los conflictos de leyes (Art. 16)
Art. 16. Resolución de los conflictos de leyes
Título II. De la trocalidad (Arts. 17 a 26)
Art. 17. Propiedad de los bienes raíces
Art. 18. Parentesco troncal
Art. 19. Bienes raíces
Art. 20. Parientes tronqueros
Art. 21. Prolongación del parentesco troncal
Art. 22. Troncales
Art. 23. Derechos y deberes derivados de la troncalidad
Art. 24. Actos de disposición de bienes troncales
Art. 25. Disposición de los bienes de los vizcaínos no aforados
Art. 26. Transmisión a título gratuito de un caserío
Título III. De las sucesiones. Disposiciones generales (Arts. 27 a 92)
Art. 27. Designación de sucesor en bienes
Art. 28. Definición de parientes tronqueros
Capítulo I. De la sucesión testada (Arts. 29 a 52)
Sección 1.ª De los testamentos en general (Arts. 29 y 30)
Art. 29. Testamento «hil-buruko»
Art. 30. Intervención de testigos
Sección 2.ª Del testamento «hil-buruko» (Art. 31)
Art. 31. Definición del testamento «hil-buruko»
Sección 3.ª Del poder testatorio y del testamento por comisario (Arts. 32 a 48)
Art. 32. Competencias del testador
Art. 33. Nombramiento de comisario
Art. 34. Capacidad del comisario
Art. 35. Desempeño del cargo de comisario
Art. 36. Inventario
Art. 37. Revocación del testamento
Art. 38. Adjudicaciones del comisario
Art. 39. Características del cargo de comisario
Art. 40. Representante y administrador del caudal
Art. 41. Derecho de alimentos
Art. 42. Tutela o curatela de los descendientes
Art. 43. Desempeño de las funciones de los comisarios
Art. 44. Plazo para el ejercicio del poder testatorio
Art. 45. Uso del poder testatorio
Art. 46. Ejercicio del poder testatorio
Art. 47. Irrevocabilidad de disposiciones
Art. 48. Extinción del poder testatorio
Sección 4.ª Del testamento mancomunado o de hermandad (Arts. 49 a 52)
Art. 49. Concepto
Art. 50. Modificación o revocación
Art. 51. Revocación unilateral
Art. 52. Irrevocabilidad
Capítulo II. De la sucesión forzosa (Arts. 53 a 66)
Art. 53. Orden en la sucesión forzosa
Art. 54. Distribución de los bienes en la sucesión forzosa
Art. 55. Constitución de la legítima de los descendientes
Art. 56. Constitución de la legítima de los ascendientes
Art. 57. Ascendientes tronqueros
Art. 58. Cónyuge viudo
Art. 59. Divorciados o separados
Art. 60. Imposición de sustitución o gravamen
Art. 61. Legado al cónyuge del usufructo universal
Art. 62. Cálculo de la cuota legítima
Art. 63. Abono de las deudas del causante
Art. 64. Valoración de los bienes para fijar la legítima
Art. 65. Elaboración del apartamiento
Art. 66. Situación legal de pedir alimentos
Capítulo III. De la sucesión «ab intestato» (Arts. 67 a 73)
Art. 67. Orden de la sucesión intestada
Art. 68. Orden en la sucesión
Art. 69. Ausencia de descendientes y ascendientes
Art. 70. Ausencia de ascendientes y cónyuge
Art. 71. Exclusión de parientes
Art. 72. Concurrencia de hermanos con hijos de hermanos
Art. 73. Ausencia de colaterales
Capítulo IV. De los pactos sucesorios (Arts. 74 a 83)
Art. 74. Capitulaciones matrimoniales, donación o pacto otorgado en escritura pública
Art. 75. Designación de sucesor por pacto sucesorio
Art. 76. Donación «mortis causa» y donación «inter vivos»
Art. 77. Titularidad de los bienes
Art. 78. Designación sucesoria con eficacia «post mortem»
Art. 79. Revocación de la designación
Art. 80. Resolución de la designación sucesoria
Art. 81. Abono del valor actual de las mejoras e incorporaciones
Art. 82. Comunidad de vida entre instituyentes e instituidos, reserva de usufructo
Art. 83. Designación sucesoria a favor de un contrayente
Capítulo V. Disposiciones comunes a las distintas formas de suceder (Arts. 84 a 92)
Art. 84. Obligación de preservar los bienes no troncales
Art. 85. Obligación de preservar bienes raíces
Art. 86. Matrimonios con viudos
Art. 87. Herederos de un matrimonio
Art. 88. Reservas a los hijos no comunes
Art. 89. Alcance de las reservas
Art. 90. Designación de sucesor entre los reservatarios
Art. 91. Sucesión de los ascendientes
Art. 92. Reversión al donante de los bienes donados con carga de alimentos
Título IV. Del régimen de bienes en el matrimonio y de la comunicación foral (Arts. 93 a 111)
Capítulo I. Disposiciones generales (Arts. 93 y 94)
Art. 93. Elección del régimen económico del matrimonio
Art. 94. Matrimonios sujetos a comunicación foral
Capítulo II. De la comunicación foral de bienes (Arts. 95 a 103)
Art. 95. Bienes comunes en virtud de comunicación foral
Art. 96. Consolidación de la comunicación foral
Art. 97. Distinción entre bienes gananciales y bienes privativos
Art. 98. Cargas del matrimonio
Art. 99. Actos de disposición de bienes
Art. 100. Administración de bienes de los cónyuges
Art. 101. Administración de los bienes gananciales
Art. 102. Deudas y obligaciones de los cónyuges
Art. 103. Herencias
Capítulo III. De la disolución del régimen de comunicación de bienes (Arts. 104 a 111)
Art. 104. Disolución del matrimonio por muerte
Art. 105. Permanencia de los bienes en comunidad
Art. 106. Adjudicación de los bienes al viudo
Art. 107. Aceptación de herencia a beneficio de inventario
Art. 108. Reglas en la adjudicación de los bienes comunicados
Art. 109. Reglas en la disolución por muerte de un cónyuge sin descendientes
Art. 110. Reglas en la disolución por muerte de un cónyuge sin descendientes
Art. 111. Extinción de la comunicación foral por nulidad matrimonial
Título V. De la saca foral y demás derechos de adquisición preferente (Arts. 112 a 127)
Art. 112. Adquisición de los bienes por los parientes tronqueros
Art. 113. Exclusión de parientes
Art. 114. Derecho de adquisición preferente
Art. 115. Enajenación de varias fincas
Art. 116. Enajenación de bienes sujetos a saca foral
Art. 117. Adquisición de bien raíz
Art. 118. Designación de perito
Art. 119. Fianza
Art. 120. Falta de presentación o consumación por pariente tronquero
Art. 121. Enajenación de finca a tercero
Art. 122. Escritura de enajenación a título oneroso de bines troncales
Art. 123. Enajenación del bien raíz sin previo llamamiento
Art. 124. Derechos en ejecución hipotecaria, judicial o extrajudicial, o en procedimientos de apremio
Art. 125. Aplicación en casos de permuta
Art. 126. Preferencia de adquisición de la finca por el arrendatario
Art. 127. Preferencia de derechos
Título VI. De las servidumbres de paso (Arts. 128 a 130)
Art. 128. Adquisición
Art. 129. Exigencias del predio dominante
Art. 130. Obras de afirmado
Libro II. Del fuero civil de Álava (Arts. 113 a 188)
Título I. Del fuero de Ayala (Arts. 131 a 145)
CAPÍTULO I. Ámbito de aplicación (Arts. 131 a 133)
Art. 131. Ámbito territorial de aplicación
Art. 132. Incorporación de municipios
Art. 133. Vecindad civil
Capítulo II (Arts. 134 a 146)
Sección 1.ª De la libre disposición de bienes (Arts. 134 a 139)
Art. 134. Ostentadores de vecindad foral
Art. 135. Formas del apartamiento
Art. 136. Consideración de preteridos
Art. 137. El heredero forzoso preterido
Art. 138. Preterición de todos los descendientes
Art. 139. Consideración de preterido
Sección 2.ª Del usufructo poderoso (Arts. 140 a 145)
Art. 140. Atribuciones al usufructuario
Art. 141. Facultades del constituyente del usufructo
Art. 142. Características del usufructo poderoso
Art. 143. Legitimarios apartados
Art. 144. Reparaciones, gastos, cargas y contribuciones de los bienes
Art. 145. Fianza
Título II. Del Derecho Civil Foral aplicable en Llodio y Aramaio (Art. 146)
Art. 146. Normativa aplicable
Libro III. Del fuero civil de Gipuzkoa (Arts. 147 a 188)
Título I. (Art. 147)
Art. 147. Prelación de normas
Título II. Del ámbito de aplicación (Arts. 148 a 152)
Capítulo I. Ámbito territorial (Art. 148)
Art. 148. Ámbito territorial
Capítulo II. Ámbito personal (Art. 149)
Art. 149. Ámbito personal
Capítulo III. Ámbito funcional (Arts. 150 a 152)
Art. 150. Ámbito funcional
Art. 151. Concepto de caserío
Art. 152. Transmisión de caserío
Título III. De la ordenación sucesoria del caserío guipuzcoano (Arts. 153 a 188)
Capítulo I. De la ordenación sucesoria del caserío y las limitaciones a la libertad de disposición por causa de muerte (Arts. 153 a 163)
Art. 153. Limitaciones
Art. 154. Sucesión en el caserío
Art. 155. Donación del caserío
Art. 156. Procedencia de la exclusión del valor del caserío y sus pertenecidos
Art. 157. Reclamación del heredero forzoso
Art. 158. Obligación de dar alimentos a los herderos forzosos
Art. 159. Derecho de habitación del cónyuge viudo
Art. 160. Derecho de habitación del cónyuge viudo
Art. 161. Limitaciones o cargas sobre el caserío
Art. 162. Destino del caserío
Art. 163. Donación otorgada con anterioridad a la disposición del caserío
Capítulo II. De la ordenación por comisario (Arts. 164 a 171)
Art. 164. Encomienda al cónyuge de la designación de sucesor
Art. 165. Nombramiento de comisario
Art. 166. Desempeño del cargo
Art. 167. Inventario de bienes
Art. 168. Administrador del caudal
Art. 169. Plazo para el ejercicio del poder
Art. 170. Designación de sucesor
Art. 171. Extinción del poder testatorio
Capítulo III. Del testamento mancomunado (Arts. 172 a 178)
Art. 172. Sucesión en el caserío ordenada por los cónyuges
Art. 173. Forma del testamento mancomunado
Art. 174. Efectos del divorcio, separación o nulidad matrimonial
Art. 175. Revocación o modificación del testamento
Art. 176. Ineficacia de la revocación o modificación
Art. 177. Irrevocabilidad del testamento tras el fallecimiento de uno de los cónyuges
Art. 178. Indisposición de los bienes por el cónyuge supérstite
Capítulo IV. De los pactos sucesorios (Arts. 179 a 188)
Art. 179. Ordenación de la sucesión en el caserío y sus pertenecidos
Art. 180. Tipos de pactos sucesorios
Art. 181. Titularidad del caserío
Art. 182. Designación sucesoria con transmisión diferida
Art. 183. Designación de sucesor por pacto sucesorio
Art. 184. Modificación de la designación realizada en pacto sucesorio
Art. 185. Revocación de la designación
Art. 186. Resolución de la designación
Art. 187. Plazo de abono de nuevas construcciones y mejoras
Art. 188. Conservación de derechos y prerrogativas pactados
Primera. Planos de delimitación
Segunda. Normas de aplicación
Tercera. Finalidad de la norma
Primera. Regulación de las relaciones personales y sucesorias
Segunda. Aplicación retroactiva
Tercera. Poderes testatorios otorgados antes de la entrada en vigor de la ley
Cuarta. Adquisición de servidumbre de paso
LEY 3/1992, DE 1 DE JULIO, DEL DERECHO CIVIL FORAL DEL PAÍS VASCO (BOPV DE 7 DE AGOSTO; BOE DE 15 DE FEBRERO DE 2012)
El Código Civil de 1888, al respetar, «por ahora», el régimen de las regiones forales, se refería expresamente tanto al Derecho escrito como al consuetudinario, y el actual Estatuto Vasco, concretando las competencias autonómicas en su artículo 10. 5, señala también que la labor de «conservación, modificación y desarrollo» del Derecho civil foral o especial afecta tanto al Derecho escrito como al consuetudinario.
El Parlamento Vasco, que, conforme al artículo 10.5 del Estatuto, tiene libertad para señalar el ámbito de aplicación de las instituciones forales, no puede hacerlo arbitrariamente, y, aunque en el futuro —según los estudios lo aconsejen y la sociedad lo reclame—, podrá hacer modificaciones y seguramente deberá hacerlas, en esta primera elaboración de nuestro Derecho, a la que se llega tras profunda meditación de la ley, se limita a hacer la necesaria adaptación del Derecho a nuestros tiempos, eliminando algunos anacronismos que la Compilación de 1959 aún mantenía y restaurando instituciones muy arraigadas de las que prescindía.
Por las razones expuestas, el legislador no se considera obligado a respetar la sistemática y orden de la Compilación de 1959 para Bizkaia y Álava. Es un un marco demasiado estrecho. Había que incluir instituciones vivas que la Compilación ignoró, como el testamento mancomunado, o dar suficiente desarrollo a otras que, como los pactos sucesorios, solamente aparecen apuntadas y se señalan sin ningún desarrollo en el artículo 11, o como el usufructo poderoso ayalés, en el que la falta de desarrollo ha impedido de hecho su aplicación.
La existencia de ordenamientos civiles muy diversos en Europa, algunos de ellos más cercanos a nuestras instituciones vizcaínas y vascas, es una realidad enriquecedora, y el hecho de que algunas instituciones se mantengan diferenciadas respecto al Código Civil es una nota de contraste que, en el futuro, permite esperar síntesis más perfectas. Conviene fijar la atención en que las últimas reformas del Código Civil suponen, en muchos casos, una aproximación al Derecho Foral, y es sorprendente que la Ley de 24 de diciembre de 1981, que aprobó el estatuto de la explotación familiar agraria y de los agricultores jóvenes, recoge instituciones esenciales a la ley vizcaína —como los testamentos mancomunados y «por comisario», los pactos sucesorios, la transmisión íntegra del patrimonio familiar, etc.— y desconocidos en el Código Civil.
Además, el sistema de la Compilación supone una constante variación de los territorios de la zona aforada y la no aforada, por lo que la seguridad jurídica que reclama el artículo 9.3 de la Constitución obliga a redactar reglas más precisas, y con ese criterio, se han redactado los artículos 6, 7 y 8 de esta Ley Foral y la disposición final 1.ª , que se apoyan en la autorización legislativa del artículo 10 del Estatuto de Autonomía y pretenden que el territorio aforado quede perfectamente delimitado.
En las enajenaciones a título oneroso, cuando tienen como objeto los bienes situados en suelo urbano, el principio de troncalidad puede resultar perturbador y no se estima tan necesario corno en las zonas rústicas, en las que la conservación de los caseríos es objetivo fundamental del Fuero. Por esta razón, este Título II se completa con la norma incluida en el artículo 114 (Título V), que exime de los derechos de preferente adquisición y de la saca foral el suelo urbano o urbanizable programado.
i) Con arreglo a la aplicación constante de esta institución, y evitándose situaciones embarazosas de criterios cerrados de contenido contrario, se regula expresamente la posibilidad del uso en varios actos de «alkar-poderoso»(artículo 45).
En la sección cuarta de este mismo título se regula el testamento mancomunado o de hermandad, que la Compilación ignoró. Esta forma de testamento, que fue mantenida en Navarra y Aragón y que vive vigorosamente en algunos Códigos modernos, es una de las particularidades del Derecho de Bizkaia que las leyes forales proclamaron y que la costumbre ha mantenido sin interrupción. Por añadidura, su conservación es una exigencia del principio de libertad civil. El mayor inconveniente del testamento mancomunado, según algunos juristas, se refiere a su irrevocabilidad, pero la ley de Bizkaia la limitaba mucho, pues únicamente la mantenía si alguno de los cónyuges otorgantes fallece dentro del año y día siguiente a su otorgamiento (Ley I del Título XXl).
Con esta limitación se recoge en la nueva ley esta institución, añadiendo otras precisiones derivadas de la necesidad de recoger los avances introducidos por la doctrina, y, en todo caso, limitando la irrevocabilidad a los actos de disposición sobre bienes comunes que son los que realmente la justifican (artículos 49 a 52).
b) El notable incremento de los derechos del cónyuge viudo. El derecho limitadísimo de usufructo que le reconoce la Compilación, se amplía a la mitad de todos los bienes cuando el viudo concurre con ascendientes o descendientes, y a los dos tercios si concurre con colaterales. Sólo en último término el usufructo puede recaer sobre bienes troncales, y en tal caso se admite la posibilidad de su conmutación por un capital en efectivo (artículo 58). Naturalmente, estos derechos se extinguen en los casos de quiebra del matrimonio por nulidad, separación o divorcio.
Se han tenido que analizar también los tipos del pacto más importantes (al margen del instrumento en que consten), y por ello se regulan con cierta atención la donación universal con transmisión de bienes de presente o con eficacia «post mortem», así como las donaciones de bienes singulares (artículos 76 a 78).
Pese a todo, y cada vez con mayores dificultades, el pueblo guipuzcoano mantuvo su ordenación consuetudinaria, localizada en Ias zonas rurales. Esta ordenación, como puso de relieve el gran jurista guipuzcoano don Álvaro Navajas, se centra en materias como la transmisión indivisa de la casa, la reversión troncal, la dote o la comunidad económica familiar.
Cuidado especial pone esta ley en su texto en euskera —que más que una traducción es una «versión» auténtica—, que quiere proporcionar al euskera un espacio jurídico propio en el campo del Derecho privado foral. El criterio que se sigue para conseguirlo es el de recoger, junto a términos acuñados en el habla popular en estas materias («alkar-poderoso», «bide-zorrak»), los que tienen ya un precedente («hil-buruko»), y combinarlos con los más recientes que la práctica legislativa está proporcionando al euskera, todo ello con el objeto de lograr una perfección y coherencia propias en el texto.
Artículo 1.—1. Constituyen el Derecho Civil Foral de los Territorios Históricos del País Vasco las disposiciones de esta ley, la costumbre y los principios generales del derecho que lo inspiran, de acuerdo con su tradición.
Artículo 2.—La jurisprudencia complementará el Derecho Civil Foral con la doctrina reiterada que establezca la Sala de lo Civil del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco al interpretar y aplicar aquél.
Artículo 3.—1. En defecto de norma foral aplicable regirá como supletorio el Código Civil y demás disposiciones de carácter general.
Artículo 4.—De acuerdo con el principio de libertad civil, tradicional en el Derecho Foral vasco, las leyes se presumen dispositivas, y la renuncia a los derechos de ellas derivados será válida en tanto no contraríen el interés o el orden público, ni perjudiquen a tercero.
SECCIÓN 1.ª ÁMBITO TERRITORIAL
Artículo 5.—Este Fuero, como legislación civil propia del Territorio Histórico de Bizkaia, rige en toda su extensión en el Infanzonado o Tierra Llana.
Artículo 6.—Con la denominación de Infanzonado o Tierra Llana se designa a todo el Territorio Histórico de Bizkaia, con excepción de la parte no aforada de las Villas de Balmaseda, Bermeo, Durango, Ermua, Gernika-Lumo, Lanestosa, Lekeitio, Markina-Xemein, Ondarroa, Otxandio, Portugalete y Plentzia, de la ciudad de Orduña y el actual término municipal de Bilbao.
Artículo 7.—El territorio no aforado, al que se refiere el artículo anterior, estará integrado por el perímetro actual del respectivo núcleo urbano originario y el suelo contiguo al mismo que esté calificado como «urbano» en el planeamiento vigente a la entrada en vigor de este Fuero.
Artículo 8.—Las modificaciones posteriores en el planeamiento urbanístico no alterarán la extensión del territorio no aforado.
Artículo 9.—Las modificaciones administrativas en los límites de los términos municipales de Bizkaia no alterarán el Derecho Civil aplicable a los territorios afectados.
La desanexión de una antigua Anteiglesia de Ia Villa en la que ha estado integrada, le hará recobrar automáticamente su primitiva condición.
Artículo 10.—1. Los municipios en los que rige la legislación civil general podrán optar por la aplicación de este Fuero Civil en todo su término, en virtud de la Concordia de 1630 y de conformidad a lo establecido en la disposición adicional primera de la Constitución y el artículo 10.5 del Estatuto de Autonomía para el País Vasco, cumpliendo los siguientes requisitos:
Artículo 11.—Si a resultas de la voluntad expresada por sus vecinos, con los trámites del artículo anterior, este Fuero en su integridad pasa a regir en el territorio no aforado de una Villa, aquéllos, por tal hecho, ganarán de inmediato la vecindad civil foral.
SECCIÓN 2.ª ÁMBITO PERSONAL
Artículo 12.—A los efectos de este Fuero Civil, son vizcaínos quienes tengan vecindad civil en el Territorio Histórico de Bizkaia.
Artículo 13.—Los vizcaínos no aforados podrán testar mancomunadamente y por comisario, con arreglo a las disposiciones de este Fuero.
Artículo 14.—En los instrumentos públicos que otorguen los vizcaínos se hará constar su vecindad civil, su carácter de aforado o no, y, en su caso, el régimen de bienes por el que se rige su matrimonio, según resulte de sus manifestaciones.
Artículo 15.—Los actos y contratos regulados en este Fuero Civil podrán formalizarse en euskera.
Artículo 16.—A falta de normas especiales, los conflictos de leyes a que dé lugar la coexistencia, dentro de Bizkaia, de la diversidad de ordenamientos jurídicos, se resolverán de acuerdo con las normas de carácter general, según la naturaleza de las respectivas instituciones.
Artículo 17.—1. La propiedad de los bienes raíces es troncal. A través de la troncalidad se protege el carácter familiar del patrimonio.
Artículo 18.—El parentesco troncal se determina siempre con relación a un bien raíz sito en el Infanzonado o Tierra Llana.
Artículo 19.—A efectos de la troncalidad, son bienes raíces la propiedad y demás derechos reales de disfrute que recaigan sobre:
Artículo 20.—Son parientes tronqueros:
3. También lo serán, sin perjuicio de la reserva que se establece en el artículo 85 de este Fuero, el padre o madre supervivientes respecto de los bienes comprados o ganados constante el matrimonio de aquéllos y heredados del cónyuge premuerto por sus hijos comunes.
Artículo 21.—En la línea descendente, el parentesco troncal se prolonga sin limitación de grado.
Artículo 22.—Tienen la consideración de troncales:
Artículo 23.—Los derechos y obligaciones derivados de la troncalidad corresponden, como vizcaínos, a todos los que tengan vecindad civil en Bizkaia.
Artículo 24.—Los actos de disposición de bienes troncales realizados a título gratuito, «inter vivos» o «mortis causa», a favor de extraños o de parientes que no pertenezcan a la línea preferente de quien transmite, serán nulos de pleno derecho.
Artículo 25.—Quienes no sean vizcaínos aforados gozarán de libertad para disponer, a título gratuito, de los bienes troncales en favor de cualquiera de los parientes tronqueros de línea preferente, pero el beneficiario de los mismos no podrá tener participación en los bienes no troncales, mientras con ellos no esté cubierta la Iegítima estricta de los demás legitimarios.
Artículo 26.—La transmisión a título gratuito de un caserío con sus pertenecidos comprenderá, salvo disposición en contrario, el mobiliario, semovientes, maquinaria e instalaciones para su explotación existentes en el mismo.
Artículo 27.—La designación de sucesor en bienes, sean o no troncales, tiene lugar por testamento, por Ley, por pacto sucesorio, capitulaciones matrimoniales o escritura de donación.
Artículo 28.—La designación genérica «parientes tronqueros» se entiende referida a los parientes llamados a la sucesión «ab intestato» por la línea troncal correspondiente.
SECCIÓN 1.ª DE LOS TESTAMENTOS EN GENERAL
Artículo 29.—Además de las formas de testar reguladas por la legislación civil general, se admite en el territorio aforado el testamento «hil-buruko».
Artículo 30.—En ningún testamento notarial otorgado en todo el territorio de Bizkaia será precisa la intervención de testigos, salvo que expresamente lo requieran el testador o el Notario autorizante.
SECCIÓN 2.ª DEL TESTAMENTO «HIL-BURUKO»
Artículo 31.—El que se hallare en peligro inminente de muerte podrá otorgar testamento ante tres testigos, bien en forma escrita o de palabra.
SECCIÓN 3.ª DEL PODER TESTATORIO Y DEL TESTAMENTO POR COMISARIO
Artículo 32.—El testador puede encomendar a uno o varios comisarios la designación de sucesor, la distribución de los bienes y cuantas facultades le correspondan en orden a la transmisión sucesoria de los mismos.
Artículo 33.—El nombramiento de comisario habrá de hacerse en testamento ante Notario.
Artículo 34.—El comisario habrá de tener la capacidad necesaria para el acto a realizar al tiempo de ejercitar el poder testatorio.
Artículo 35.—El comisario desempeñará su cargo conforme a lo establecido expresamente por el comitente en el poder testatorio, y, en su defecto, tendrá las facultades que al causante corresponden según los preceptos de este Fuero.
Artículo 36.—En todo caso, el comisario deberá realizar, en el plazo de seis meses desde que, fallecido el comitente, tenga conocimiento de su designación, un inventario de todos los bienes, derechos, cargas y obligaciones de la sucesión, de cuyo contenido deberá dar cuenta a los presuntos sucesores.
Artículo 37.—El comisario no podrá revocar el testamento del comitente, en todo o en parte, a menos que éste le hubiere autorizado expresamente para ello.
Artículo 38.—El comisario podrá adjudicarse a sí mismo los bienes que le pudiese haber atribuido por testamento el causante, así como aquellos que le corresponderían en el caso de sucesión intestada o a falta de ejercicio del poder testatorio.
Artículo 39.—El cargo de comisario es, en todo caso, voluntario y gratuito, y sus facultades, mancomunadas o solidarias, son personalísimas e intransferibles.
Artículo 40.—Mientras no se difiera la sucesión y la herencia sea aceptada, será representante y administrador del caudal la persona que el testador hubiere designado en su testamento, con las facultades que le atribuya y las garantías que le imponga.
Artículo 41.—Pendiente el ejercicio del poder testatorio, los hijos y demás descendientes del causante en situación legal de pedirlos tendrán derecho de alimentos con cargo a los rendimientos de los bienes hereditarios, a falta de persona obligada a prestarlos.
Artículo 42.—El comisario está obligado a promover la constitución de la tutela o curatela de los hijos y demás descendientes del causante, menores no emancipados e incapacitados.
Artículo 43.—Los comisarios desempeñarán sus funciones mancomunadamente, salvo que del tenor del testamento resulte otra cosa. Los acuerdos se adoptarán por mayoría, y en caso de empate decidirá el nombrado en primer lugar.
Artículo 44.—El comitente podrá señalar plazo para el ejercicio del poder testatorio. Si el comisario fuese el cónyuge, el poder podrá serle conferido por plazo indefinido o por los años que viviere.
Artículo 45.—Salvo disposición en contrario del testador, el comisario podrá usar del poder testatorio en uno o varios actos u otorgamientos.
Artículo 46.—El comisario podrá ejercitar el poder testatorio por actos «inter vivos» o «mortis causa», a título universal o singular, sin más limitaciones que las impuestas por la ley al testador.
Artículo 47.—Las disposiciones otorgadas por el comisario en uso del poder testatorio serán irrevocables, salvo en el supuesto regulado en el párrafo último del artículo anterior.
Artículo 48.—El poder testatorio se extinguirá:
SECCIÓN 4.ª DEL TESTAMENTO MANCOMUNADO O DE HERMANDAD
Artículo 49.—Los cónyuges podrán disponer conjuntamente de sus bienes en un solo instrumento, mediante el testamento mancomunado o de hermandad.
Artículo 50.—El testamento mancomunado podrá ser revocado o modificado conjuntamente por ambos cónyuges, mediante otro testamento o pacto sucesorio posterior otorgado ante Notario.
Artículo 51.—También podrá ser revocado unilateralmente el testamento de hermandad por cualquiera de los cónyuges, siempre que notifique al otro en firma auténtica la revocación, sin cuyo requisito ésta no surtirá efecto.
Artículo 52.—Si uno de los cónyuges fallece dentro del año siguiente a la fecha en que otorgaron el testamento de hermandad, el sobreviviente no podrá revocar las disposiciones que recayeren sobre los bienes comunes.
Artículo 53.—La sucesión forzosa, sin perjuicio de lo dispuesto para la troncalidad, se defiere por el siguiente orden:
Artículo 54.—El testador podrá distribuir libremente los bienes que integran Ia sucesión forzosa entre los sucesores comprendidos en cada una de las líneas a que se refiere el articulo anterior, o elegir a uno solo de ellos, apartando a los demás, e incluso preferir al de grado más remoto frente al de grado más próximo.
Artículo 55.—La legítima de los descendientes se halla constituida por los cuatro quintos de la totalidad de los bienes del testador.
Artículo 56.—La legítima de los ascendientes se halla constituida por la mitad de todos los bienes del testador. La otra mitad es de libre disposición, siempre que no sean troncales.
Artículo 57.—Los ascendientes tronqueros de cada una de las líneas sucederán, si los bienes fuesen troncales, en los que procedan de la suya respectiva sin perjuicio de lo dispuesto en el número 3 del artículo 20.
Artículo 58.—El cónyuge viudo tendrá el usufructo de la mitad de todos los bienes del causante, si concurriere con descendientes o ascendientes.
El derecho de usufructo del cónyuge viudo se extinguirá en el caso de ulteriores nupcias o de unión marital de hecho, o de que tuviere durante el matrimonio, o con posterioridad al mismo un hijo no matrimonial, salvo que el testador haya dispuesto otra cosa.
Artículo 59.—Carecerá de derechos sucesorios en la herencia de su consorte el divorciado o el cónyuge separado por causa a él imputable.
Artículo 60.—No podrá imponerse a los hijos, descendientes o ascendientes, sustitución o gravamen que exceda de la parte de libre disposición, a no ser en favor de otros sucesores forzosos.
Artículo 61.—El testador podrá legar a su cónyuge el usufructo universal de sus bienes, que se extinguirá por las mismas causas que la legítima del artículo 58. Este legado será incompatible con el legado de la parte de libre disposición, pero si el testador los dispusiere de modo alternativo la elección corresponderá al cónyuge viudo.
Artículo 62.—1. Para el cálculo de la cuota de legítima se tomará el valor de todos los bienes de la sucesión al tiempo en que se perfeccione la delación sucesoria, con deducción de las deudas y cargas. Al valor líquido se le adicionará el de las donaciones computables.
Los bienes troncales del causante se computarán para el cálculo de la cuata de legítima, y se entenderán imputados en primer lugar al pago de la misma, salvo disposición expresa en contrario del testador.
Sólo serán computables las donaciones de bienes no troncales efectuadas a favor de quienes no sean sucesores forzosos y todas aquellas en que no medie apartamiento expreso.
Artículo 63.—Las deudas del causante se pagarán con el importe de los bienes muebles y de los bienes inmuebles no troncales, y sólo en defecto de unos y otros responderán los bienes raíces troncales de cada línea, en proporción a su cuantía.
Artículo 64.—Si hubiese poder testatorio, la valoración de los bienes para fijar la legítima se hará:
Artículo 65.—Cuando la sucesión se defiera en capitulaciones matrimoniales, pacto sucesorio o escritura de donación, el apartamiento deberá hacerse en la forma establecida en los artículos 54 y 57, con los efectos del artículo 62.3.
Artículo 66.—Los descendientes del causante que se encuentren en situación legal de pedir alimentos podrán reclamarlos de los sucesores del mismo, cuando no haya persona obligada a prestarlos de acuerdo con la legislación civil general.
Artículo 67.—La sucesión intestada se deferirá en favor de los hijos, por derecho propio, y de los demás descendientes, por derecho de representación.
Artículo 68.—A falta de los sucesores expresados en el artículo anterior, la sucesión se ordenará del modo siguiente:
a) Los bienes troncales de cada una de las líneas paterna o materna corresponderán a los ascendientes tronqueros de la línea de donde procedan, sin perjuicio de lo dispuesto respecto de los comprados o ganados, constante el patrimonio, por el número 3 del artículo 20. Si en alguna de las líneas no hay ascendientes tronqueros los bienes corresponderán a los colaterales tronqueros de la misma.
Artículo 69.—A falta de descendientes y ascendientes sucederá el cónyuge viudo, con preferencia a los colaterales, en todos los bienes no troncales.
Artículo 70.—A falta de ascendientes y cónyuge, los bienes no troncales se repartirán por mitad entre las dos líneas colaterales, hasta el cuarto grado, sea cual fuere la proximidad de los parientes en una u otra.
Artículo 71.—En cada una de las líneas, paterna o materna, el pariente más próximo excluye al más remoto. Si los parientes de grado preferente son varios, los bienes se repartirán entre ellos por partes iguales.
Artículo 72.—En la línea colateral se dará el derecho de representación sólo cuando concurran hermanos con hijos de hermanos, sucediendo los primeros por cabezas y los segundos por estirpes. Si concurren hermanos de doble vínculo con hermanos de vínculo sencillo, aquéllos sucederán en doble porción que éstos.
Artículo 73.—En la sucesión «ab intestato», a falta de colaterales, será llamada la Diputación Foral del Territorio Histórico correspondiente a la vecindad del causante.
Artículo 74.—Mediante capitulaciones matrimoniales, donación o pacto otorgado en escritura pública, se puede disponer la sucesión en bienes de los otorgantes, bien a título universal o particular, con las modalidades, reservas, sustituciones, cláusulas de reversión, cargas y obligaciones que se acuerden. Los otorgantes podrán, asimismo, ordenar la transmisión actual de todos los bienes presentes, o parte de ellos, o bien diferirla al momento de la muerte.
Artículo 75.—La designación de sucesor en bienes por pacto sucesorio deja sin efecto cualquier disposición testamentaria anterior sobre los propios bienes.
Artículo 76.—La donación «mortis causa» de bienes singulares se considera pacto sucesorio, y también lo será la donación universal «inter vivos», salvo estipulación en contrario.
Artículo 77.—La designación sucesoria con transmisión de presente de los bienes confiere al sucesor la titularidad de los mismos, con limitaciones pactadas en interés de los instituyentes, de la familia y de la explotación de los bienes, por lo que, salvo pacto en contrario, todo acto de disposición o gravamen requerirá para su validez el consentimiento conjunto del instituyente e instituido.
Artículo 78.—La designación sucesoria con eficacia «post mortem» confiere al instituido la cualidad de sucesor en los bienes, que será inalienable e inembargable. Si la designación se hizo a favor del hijo que va a contraer matrimonio, éste podrá disponer de su derecho a título gratuito, por actos «inter vivos» o «mortis causa», a favor de sus hijos y descendientes.
Artículo 79.—Los instituyentes pueden revocar la designación:
Artículo 80.—Se resolverá la designación sucesoria:
Artículo 81.—En los supuestos expresados en los artículos anteriores, deberá abonarse, en el plazo de un año, el valor actual de las mejoras e incorporaciones que hubiesen costeado los instituidos.
Artículo 82.—Si se hubiere pactado la comunidad de vida entre instituyentes e instituidos, reserva de usufructo o de otras facultades análogas a favor de los primeros, se entenderá que, por muerte de uno de los instituyentes, el cónyuge superviviente conserva íntegros y con carácter vitalicio los derechos que los mismos se hubieran reservado.
Artículo 83.—La designación sucesoria otorgada a favor de un contrayente determinará que, por premoriencia del instituido, se transmita su derecho a los hijos y descendientes.
Artículo 84.—El ascendiente que heredare de su descendiente bienes no troncales que éste hubiere adquirido por título lucrativo de otro ascendiente o de un hermano, se halla obligado a reservar los que hubiere adquirido por ministerio de la ley en favor de los parientes que estén dentro del tercer grado y pertenezcan a la línea de donde los bienes procedan.
Artículo 85.—El padre o la madre que a título gratuito adquiere de un hijo bienes raíces que éste a su vez hubiese adquirido, también a título gratuito, de su madre o de su padre, tendrá, si contrae ulterior matrimonio o tiene un hijo que no lo sea del cónyuge premuerto, la obligación de reservarlos a favor del transmitente y de sus hermanos de doble vínculo, o de los descendientes de cualquiera de ellos.
Artículo 86.—El viudo que contraiga ulterior matrimonio o tenga algún hijo que no sea el cónyuge premuerto está obligado a reservar, a favor de los parientes tronqueros de su expresado cónyuge, los bienes troncales procedentes de éste que hubiese adquirido por comunicación foral.
Artículo 87.—En los bienes raíces donados para un matrimonio, antes o después de su celebración, sucederán los hijos o descendientes habidos de él, con exclusión de cualesquiera otros.
Artículo 88.—El viudo o viuda que pase a ulterior matrimonio, o tenga un hijo que no lo sea de su difunto consorte, estará obligado a reservar a los hijos y descendientes del expresado cónyuge premuerto todos los bienes que haya adquirido de éste por testamento, donación u otro cualquier título lucrativo.
Artículo 89.—Las reservas aquí reguladas alcanzan, en todo caso, a los edificios, plantíos y mejoras que hubieren sido hechos por el reservista, con la obligación de satisfacer a éste o a sus herederos el valor actual de los mismos, dentro del año y día a contar de la fecha en que el reservatario hubiere entrado en su posesión.
Artículo 90.—El reservista, en todos los casos regulados en este Capítulo, podrá designar sucesor entre los reservatarios, en los términos establecidos para la sucesión testada, y no podrá imponer sustituciones y gravámenes sino en favor de ellos.
Artículo 91.—Los ascendientes suceden con exclusión de otras personas en los bienes no troncales dados por ellos a sus hijos o descendientes muertos sin posteridad, cuando los mismos objetos donados existan en la sucesión. Si hubieren sido enajenados, sucederán en todas las acciones que el donatario tuviera en relación a ellos, y en el precio si se hubieren vendido, o en los bienes con que se hayan sustituido si los permutó o cambió.
Artículo 92.—Revertirán al donante los bienes donados con carga de alimentos, si el donatario falleciere en vida de aquél sin dejar hijos ni descendientes.
El donatario no podrá, en este caso, en vida del donante, enajenar, gravar ni disponer, por título gratuito, «inter vivos»' o «mortis causa», de los bienes donados, a no ser en favor de sus hijos o descendientes.
Artículo 93.—El régimen económico del matrimonio será el que libremente pacten los cónyuges en escritura pública, antes o después de su celebración.
Artículo 94.—A falta de pacto, se entenderán sujetos a comunicación foral los matrimonios en que ambos contrayentes sean vizcaínos aforados o, a falta de vecindad común, si fijan la residencia habitual común inmediatamente posterior a su celebración en la Tierra Llana, y, a falta de dicha residencia común, si en ella ha tenido lugar la celebración del matrimonio.
Artículo 95.—En virtud de la comunicación foral se harán comunes, por mitad entre marido y mujer, todos los bienes muebles o raíces, de la procedencia que sean, pertenecientes a una u otra, por cualquier título, tanto los aportados como los adquiridos en constante matrimonio y sea cual fuere el lugar en que radiquen.
Artículo 96.—La comunicación foral, que nace con el matrimonio, se consolida en el momento de su disolución por fallecimiento de uno de los cónyuges con hijos o descendientes comunes.
Artículo 97.—En la comunicación foral, la distinción entre bienes ganados y bienes procedentes de cada uno de los cónyuges se ajustará a las normas de la legislación civil general sobre bienes gananciales y bienes privativos.
Artículo 98.—Las cargas del matrimonio serán sufragadas, en primer lugar, con los bienes ganados, y sólo a falta o por insuficiencia de ellos responderán los bienes procedentes de cada cónyuge, en proporción a su valor.
Artículo 99.—En la comunicación foral, los actos de disposición de bienes requerirán del consentimiento de ambos cónyuges.
Artículo 100.—Corresponderá en exclusiva a cada cónyuge la administración de los bienes de su procedencia.
Artículo 101.—La administración de los bienes ganados corresponderá conjuntamente a ambos cónyuges, sin perjuicio de lo establecido a tal efecto en el Código de Comercio.
Artículo 102.—Las deudas y obligaciones contraídas por cualquiera de los cónyuges, sin consentimiento del otro, únicamente serán de cargo de la respectiva mitad comunicada del obligado, con las limitaciones siguientes.
Primera. Quedarán siempre libres de responsabilidad los bienes procedentes del cónyuge no deudor.
Tercera. Si dicha mitad comunicada del obligado fuera vendida, el cónyuge responsable no tendrá, constante matrimonio, parte alguna en la mitad restante, que quedará bajo la administración del otro cónyuge. No podrá éste anejarla sin autorización judicial, y deberá destinar sus frutos a los gastos ordinarios de la familia.
Artículo 103.—Durante la vigencia de la comunicación foral, el cónyuge llamado a una herencia no podrá repudiarla sin el consentimiento del otro. A falta de acuerdo, se entenderá aceptada a beneficio de inventario.
Artículo 104.—Cuando el matrimonio se disuelva por la muerte de uno de los cónyuges, dejando hijos o descendientes comunes, se consolida la comunicación foral y se transforma en comunidad de bienes entre el cónyuge viudo, de una parte, y los hijos o descendientes que sean sucesores del premuerto, de otra, hasta la división y adjudicación de los bienes.
Artículo 105.—Si el causante hubiera designado comisario, los bienes permanecerán en comunidad hasta que haga la designación de sucesor. Mientras los bienes continúen en este estado, el cónyuge viudo, salvo disposición contraria del testador, será el único representante de la herencia y administrador de todo el caudal, en tanto no medie aceptación de la herencia por los sucesores designados.
Artículo 106.—Por excepción a lo dispuesto en el artículo 104, el cónyuge viudo, nombrado comisario, podrá adjudicarse la mitad de todos y cada uno de los bienes, dejando la otra mitad de la sucesión del premuerto, sin perjuicio de la reserva de bienes troncales.
Artículo 107.—El cónyuge viudo, cuando el matrimonio se haya disuelto con hijos o descendientes, podrá instar judicialmente a los sucesores del fallecido a que acepten cualquier herencia en que éste estuviere interesado. Transcurrido el plazo señalado por el Juez, que no excederá de treinta días, sin que manifiesten su voluntad de aceptar la herencia, o cuando repudien la misma, podrá dicho cónyuge aceptarla a beneficio de inventario.
Artículo 108.—En la adjudicación de los bienes comunicados se observarán las reglas siguientes:
Artículo 109.—En todos los casos en que la comunicación foral se extinga por fallecimiento de uno de los cónyuges sin dejar descendientes comunes, o por sentencia de separación, divorcio o nulidad, se procederá conforme a las siguientes reglas:
1. Pertenecerán a cada cónyuge los bienes de su procedencia o los que se hubiesen adquirido con ellos o con el importe de su venta. Si la adquisición se hubiera hecho en parte con bienes de otra procedencia, pertenecerán, en proindivisión a los titulares de tales bienes en proporción a su cuantía.
3. Si alguno de los bienes de un cónyuge o su valor se hubiese gastado en interés de la familia, se tendrá en cuenta su valor actualizado para pagarlo con los bienes ganados, y, si éstos no fueren bastantes, de la diferencia pagará el otro cónyuge la parte proporcional que le corresponda, según el valor de los de cada uno de ellos.
Artículo 110.—Cuando se trate de disolución por muerte de un cónyuge y no existan descendientes, además de las normas del artículo anterior se aplicarán las siguientes:
Artículo 111.—Cuando la comunicación foral se extinga en virtud de sentencia de nulidad del matrimonio, de divorcio o de separación, se tendrán en cuenta los efectos perjudiciales que el cese de la comunicación produzca al cónyuge de buena fe o al que no hubiera dado lugar a la causa de separación o divorcio, para fijar una pensión a su favor o complementar la fijada en aplicación de las normas de la legislación civil general.
Artículo 112.—Los parientes tronqueros, sean o no aforados, según el orden del artículo 20 y la línea y grado de proximidad a la raíz, tienen un derecho preferente de adquisición sobre los bienes troncales que se intentare enajenar a extraños y a titulo oneroso.
Artículo 113.—Dentro de cada línea el pariente más próximo excluye al más remoto. Si fueren varios los parientes del mismo grado que ejerciten el derecho de preferente adquisición, corresponderá el derecho al tronquero que esté en posesión de la finca, y, en otro caso, el enajenante podrá elegir de entre ellos a quien prefiera. A falta de esta elección, la designación del adquirente se decidirá por sorteo ante Notario.
Artículo 114.—No tendrá lugar el derecho de adquisición preferente en la enajenación de fincas radicantes en suelo urbano, o que deba ser urbanizado según programa del Plan que se halle vigente.
Artículo 115.—Si son varias las fincas que se enajenan, podrá el tronquero ejercitar su derecho respecto de una o varias y no de las demás, pero tratándose de la enajenación de un caserío habrá de adquirirlo como una unidad de explotación, con todos los pertenecidos que se enajenen, aunque figuren inscritos separadamente en el Registro de la Propiedad.
Artículo 116.—Quien pretenda enajenar bienes sujetos a saca foral practicará notarialmente el llamamiento a los parientes tronqueros.
Artículo 117.—El tronquero que pretenda adquirir el bien raíz comparecerá ante el Notario designado en el edicto dentro de los diez días hábiles siguientes al vencimiento del plazo de publicación. En el mismo acto depositará, en concepto de fianza, el veinte por ciento de su valor catastral, si consta en el edicto.
Artículo 118.—El Notario convocará a las partes para que, dentro de los veinte días hábiles siguientes al vencimiento del plazo señalado en el artículo anterior, designen el perito que haya de valorar la finca. Si no se pusieran de acuerdo, se designará un perito por cada parte y un tercero por insaculación ante el Notario, entre cuatro designados por él. En el mismo acto, el enajenante declarará su preferencia entre los tronqueros, de conformidad con lo establecido en el artículo 113.
El precio que señalen los peritos será vinculante para las partes que deberán otorgar la escritura dentro de los quince días siguientes a aquel en que se les notifique el resultado de la tasación.
Artículo 119.—La fianza responderá de las obligaciones de quien la presta y, en caso de no comparecer al otorgamiento de la escritura, el transmitente podrá optar entre exigir que se lleve a cabo dicho otorgamiento por el precio fijado o tenerle por desistido de la adquisición, quedando en poder de quien anunció su propósito de enajenar el importe de la fianza en concepto de indemnización de perjuicios. Si optase por la transmisión, la fianza se considerará parte del precio.
Artículo 120.—Si no se presentara o consumara su derecho ningún pariente tronquero, el propietario quedará en libertad para enajenar la raíz a tercero por cualquier título oneroso y por el precio y condiciones que libremente decida, dentro del plazo de un año contado desde la fecha de la última publicación del edicto. Pasado este plazo, no podrá enajenarla a título oneroso sin nuevo llamamiento.
Artículo 121.—Por comparecencia ante Notario podrá acordarse por unanimidad entre el enajenante y los tronqueros que comparecieren legalmente al llamamiento, incluidos los de grado no preferente, la enajenación de la finca a un tercero, que se habrá de formalizar en el plazo de un año previsto en el artículo anterior.
Artículo 122.—En toda escritura de enajenación a título oneroso de bines troncales, sujeta a saca foral, se consignará si se dio o no el llamamiento foral, con referencia circunstanciada, en el primer caso, al acta de fijación del edicto y diligencias subsiguientes, y haciendo constar en la correspondiente inscripción si se dio o no en forma legal el llamamiento.
Artículo 123.—Cuando el bien raíz se enajene sin previo llamamiento, cualquier tronquero cuyo derecho sea preferente al del adquirente podrá ejercitar la saca foral, solicitando la nulidad de la enajenación y que se le adjudique la finca por su justa valoración. Deberá ejercitar este derecho en juicio ordinario, promovido contra el vendedor y comprador, dentro del plazo de tres meses desde la inscripción en el Registro de la Propiedad o, en defecto de ella, desde que tuvo conocimiento de la enajenación.
Artículo 124.—En los casos de ejecución hipotecaria, judicial o extrajudicial, o en procedimientos de apremio, los parientes tronqueros podrán ejercitar cualquiera de los siguientes derechos:
Artículo 125.—Lo dispuesto en este Título se aplicará en los casos de permuta si concurre alguna de las circunstancias siguientes:
Artículo 126.—El arrendatario cuyo contrato de arrendamiento tenga más de cuarenta años de vigencia, incluido el tiempo en que poseyeron la finca los parientes de quienes traiga causa, tendrá el derecho de preferente adquisición de la finca arrendada, en los términos que se regulan en el presente Título.
Este derecho del arrendatario será preferente al de los parientes colaterales, y ningún tronquero tendrá derecho preferente cuando la finca se le transmita en virtud del derecho de acceso de la propiedad.
Artículo 127.—Los derechos reconocidos en este Título serán preferentes a cualquier otro de naturaleza análoga.
Artículo 128.—La servidumbre de paso se adquiere en virtud de título o por prescripción de veinte años.
Artículo 129.—El dueño del predio dominante podrá exigir, mediante la correspondiente indemnización, que se dé mayor anchura a la servidumbre de paso, en la medida suficiente para satisfacer todas las necesidades de dicho predio.
Artículo 130.—En la servidumbre de paso, el dueño del predio dominante está facultado para realizar a su costa las obras de afirmado que considere convenientes para su mejor utilización, notificándolo previamente al dueño del predio sirviente.
Artículo 131.—El Fuero de Ayala se aplica en todo el término de los municipios de Ayala, Amurrio y Okondo, y en los poblados de Mendieta, Retes de Tudela, Santa Coloma y Sojoguti, del municipio de Artziniega.
Artículo 132.—1. La incorporación de uno o más municipios a algunos en los que se aplica el Fuero de Ayala supondrá la extensión del mismo al municipio incorporado.
Artículo 133.—1. La vecindad civil determinará la aplicación del Fuero de Ayala.
SECCIÓN 1.ª DE LA LIBRE DISPOSICIÓN DE BIENES
Artículo 134.—1. Los que ostenten la vecindad foral podrán disponer libremente por testamento, manda o donación, a título universal o particular, apartando a sus herederos forzosos con poco o con mucho, como quisieren o por bien tuvieren.
Artículo 135.—1. El apartamiento podrá ser expreso o tácito, individualizado o conjunto.
Artículo 136.—No se considerarán preteridos los legitimarios apartados por cualquier título.
Artículo 137.—El heredero forzoso preterido no intencionalmente podrá reclamar su legítima. La institución de heredero y demás disposiciones testamentarias se reducirán en cuanto perjudiquen a dicha legítima.
Artículo 138.—Cuando la preterición afecte a todos los descendientes, éstos tendrán derecho a la legítima larga. Cuando afecte a alguno de ellos tendrá derecho a recibir tanto como el menos favorecido de los demás legitimarios no preteridos y, como mínimo, la legítima estricta.
Artículo 139.—Los descendientes de otros descendientes apartados no se considerarán preteridos y sustituirán al ascendiente en el apartamiento.
SECCIÓN 2.ª DEL USUFRUCTO PODEROSO
Artículo 140.—El usufructo poderoso atribuye al usufructuario, además del contenido propio del derecho de usufructo, la facultad de disponer a título gratuito, «inter vivos» o «mortis causa», de la totalidad o parte de los bienes, en favor de todos o alguno de los hijos o descendientes del constituyente del usufructo.
Artículo 141.—No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, en ejercicio de la libertad de testar, el constituyente del usufructo estará facultado para señalar las personas entre las cuales el usufructuario poderoso pueda designar al o a los destinatarios de los bienes, así como para ampliar, restringir o concretar su contenido.
Artículo 142.—El usufructo poderoso es un derecho personalísimo. No podrá ser enajenado ni gravado por ningún título, salvo autorización del constituyente.
Artículo 143.—Se considerarán apartados los legitimarios entre los cuales el usufructuario pueda disponer de los bienes del usufructo poderoso, sin perjuicio del derecho que les pueda corresponder respecto de aquellos bienes de los que el usufructuario no hubiera dispuesto.
Artículo 144.—Todas las reparaciones, gastos, cargas y contribuciones de los bienes objeto del usufructo poderoso serán de cargo del usufructuario mientras no disponga de los mismos.
Artículo 145.—El usufructuario poderoso no vendrá obligado a prestar fianza, salvo imposición expresa del causante.
Artículo 146.—1. En los municipios de Llodio y Aramaio rige el Fuero de Bizkaia, salvo los preceptos que se refieren a la determinación del ámbito territorial, de aplicación específica para el Territorio Histórico de Bizkaia.
Este Libro III ha sido redactado por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 147.— 1. Se reconoce la vigencia de las costumbres civiles sobre la ordenación del caserío y del patrimonio familiar en Gipuzkoa.
2. Como plasmación y desarrollo de aquéllas, se establecen las siguientes disposiciones relativas a la transmisión mortis causa del caserío, que integran el Fuero civil de Gipuzkoa.
Este artículo 147 ha sido redactado por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 147.l.—Se reconoce la vigencia de las costumbres civiles sobre la ordenación del caserío y del patrimonio familiar en Gipuzkoa, las cuales deberán ser actualizadas por ley del Parlamento Vasco. 2. El Gobierno Vasco y las instituciones forales de Gipuzkoa promoverán y estimularán los trabajos necesarios para que el derecho consuetudinario de dicho Territorio Histórico quede definitivamente formulado en los términos de su vigencia actual.
Artículo 148.—El presente Fuero rige en todo el territorio histórico de Gipuzkoa en tanto que legislación civil propia del mismo.
Este artículo 148 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 149.—A los efectos del presente Fuero civil, son guipuzcoanos quienes hayan ganado vecindad civil en el territorio histórico de Gipuzkoa.
Este artículo 149 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 150.—Aquellos guipuzcoanos que sean titulares de un caserío sito en el territorio histórico de Gipuzkoa podrán servirse de los instrumentos que disciplina el presente Fuero civil en orden a su transmisión, sin perjuicio de lo que, en relación al testamento mancomunado, establece el apartado 2 del artículo 172.
Este artículo 150 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 151.—Se entenderá por caserío el conjunto formado por la casa destinada a vivienda y cualesquiera otras edificaciones, dependencias, terrenos y ondazilegis anejos a aquélla, así como el mobiliario, semovientes y máquinas afectos a su explotación, si fuere objeto de ésta.
Este artículo 151 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 152.—La transmisión a título gratuito de un caserío y sus pertenecidos comprenderá, salvo disposición en contrario, el conjunto descrito en el artículo anterior.
Este artículo 152 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
De la ordenación sucesoria del caserío guipuzcoano
De la ordenación sucesoria del caserío y las limitaciones a la libertad de disposición por causa de muerte
Artículo 153.—Rigen en el territorio histórico de Gipuzkoa las limitaciones que a la libertad de disposición por causa de muerte impone el Capítulo II, Título III, Libro III del Código civil, a salvo las determinaciones que recogen los artículos siguientes en pro de la ordenación indivisa del caserío guipuzcoano.
Este artículo 153 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 154.—1. Si el causante dispusiere del caserío y sus pertenecidos en favor de alguno o, en proindivisión, en favor de algunos de los herederos forzosos mencionados en los dos primeros números del artículo 807 del Código civil, se entenderá que el beneficiario o beneficiarios suceden en él con exclusión de cualesquiera otras personas.
2. En tal caso, y salvo que el causante estableciere expresamente lo contrario, el valor del caserío y sus pertenecidos no se computará en el caudal que para el cálculo de las legítimas determina el artículo 818 del propio Código civil.
3. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, el valor del caserío y sus pertenecidos deberá imputarse en la legítima que, sobre el resto del patrimonio del causante, corresponda al heredero o herederos forzosos que hayan sucedido en el mismo, a los solos efectos de procurar la satisfacción de aquélla.
4. Si los favorecidos fuesen hijos o descendientes con derecho de representación, se circunscribirá la imputación a su legítima estricta, incluida la parte que les corresponda en el tercio de mejora que no haya sido empleada en mejorar.
5. La porción así satisfecha incrementará proporcionalmente la cuota legitimaria de los demás herederos forzosos.
Este artículo 154 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 155.—1. Las prescripciones del artículo anterior serán de aplicación, igualmente, a la donación que el titular hiciere del caserío y sus pertenecidos cuando el beneficiario o beneficiarios de la misma sean alguno o algunos de los herederos forzosos mencionados en los dos primeros números del artículo 807 del Código civil, siempre que aquéllos conserven, hasta el fallecimiento del donante, el destino que el caserío tuviere al momento de la atribución y mantengan, en su caso, la indivisión.
2. Las donaciones contempladas en el apartado anterior no serán colacionables, salvo si el causante hubiese dispuesto expresamente lo contrario.
Este artículo 155 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 156.—La exclusión del valor del caserío y sus pertenecidos del cómputo legitimario referida en los artículos anteriores procederá únicamente si el beneficiario o beneficiarios ostentaren la cualidad de herederos forzosos al momento del fallecimiento del causante o del donante. A este solo efecto, se entenderá que gozan de tal condición todos los descendientes, incluso aquellos que desciendan de otro que pudiera concurrir a la misma sucesión.
Este artículo 156 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 157.—1. Si procediese la exclusión del valor del caserío y sus pertenecidos del cómputo legitimario, la atribución al beneficiario o beneficiarios quedará a salvo en todo caso de la reclamación del heredero forzoso que solicite el complemento de su legítima, de la del preterido y de la del injustamente desheredado.
2. Dicha atribución tampoco sufrirá afección de ningún género al pago en metálico de la legítima en los supuestos en que éste proceda a tenor de lo establecido en el Código civil.
Este artículo 157 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 158.—1. Los descendientes y ascendientes que ostentaren la condición de herederos forzosos y que, como consecuencia de la exclusión del caserío y sus pertenecidos del cómputo legitimario, quedaren en situación legal de pedir alimentos, podrán reclamárselos al beneficiario o beneficiarios de aquél, en proporción a cuanto éstos hubieren recibido del causante.
2. El cumplimiento de esta obligación será exigible aun cuando el beneficiario o beneficiarios hubiesen recibido el caserío y sus pertenecidos mediante donación, si al fallecimiento del donante se constatare la situación a que alude el apartado anterior.
3. Mientras por consecuencia de lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 161 del presente Libro el beneficiario o beneficiarios ostentaren únicamente la nuda propiedad, la demanda de alimentos deberá dirigirse contra el cónyuge usufructuario, que será alimentante en las mismas condiciones dispuestas para aquéllos.
4. El causante podrá privar de este derecho de alimentos al heredero forzoso que hubiere incurrido en alguna de las causas de desheredación contempladas en los artículos 853 y 854 del Código civil.
Este artículo 158 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 159.—1. En caso de que procediere la exclusión del valor del caserío y sus pertenecidos del cómputo legitimario, el cónyuge viudo ostentará un derecho de habitación sobre la casa o la parte de la misma que constituyere la vivienda familiar.
2. Gozará de este derecho de habitación el cónyuge que al morir su consorte no se hallare separado por sentencia firme o separado de hecho por mutuo acuerdo que conste fehacientemente, y lo perderá si contrajere nuevo matrimonio o si pasare a vivir maritalmente de hecho con otra persona.
3. El causante podrá privar de este derecho a su consorte si hubiere incurrido en alguna de las causas de desheredación contempladas en el artículo 855 del Código civil.
Este artículo 159 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 160.—El derecho de habitación al que alude el artículo anterior es independiente y distinto del derecho que, sobre el resto del patrimonio del causante, pudiera corresponder al cónyuge viudo a tenor de lo establecido en los artículos 834 a 840 del Código civil.
Este artículo 160 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 161.—1. Si el causante dispusiere del caserío y sus pertenecidos en la forma prevista en el artículo 154, no podrá imponer sobre el mismo limitación o carga de ninguna especie, a excepción de las contempladas en los artículos anteriores y de las que en su caso estableciere ateniéndose al uso y costumbre del lugar.
2. Como excepción, será válido el legado del usufructo del caserío y sus pertenecidos dispuesto en favor del cónyuge. El viudo perderá esta atribución si contrajere nuevo matrimonio o si pasare a vivir maritalmente de hecho con otra persona, salvo que el causante hubiere ordenado otra cosa.
Este artículo 161 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 162.—1. Si el causante hubiere dispuesto del caserío y sus pertenecidos en la forma prevista en el artículo 154, el beneficiario o beneficiarios que lo hayan recibido no podrán alterar, durante un plazo de seis años, el destino para el cual lo empleó aquél, ni, en su caso, solicitar la división de la comunidad.
2. De otro modo, el beneficiario o beneficiarios deberán abonar a sus coherederos forzosos, o a los herederos de éstos, una cantidad igual a la diferencia existente entre todo lo que estos últimos percibieron del causante y lo que hubieran debido percibir en concepto de legítima si no hubiese procedido la exclusión del valor del caserío y sus pertenecidos del cómputo legitimario.
3. Si los acreedores a esta indemnización fueren hijos o descendientes del causante, el importe de la diferencia a que alude el apartado anterior se calculará atendiendo a la porción que les hubiera correspondido en el tercio de legítima estricta.
4. Sin embargo, si el causante hubiere dispuesto del caserío y sus pertenecidos mediante pacto sucesorio con transmisión de presente, se estará a lo señalado en el apartado 1 del artículo 155.
Este artículo 162 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 163.—Si como consecuencia de la exclusión del valor del caserío y sus pertenecidos del cómputo legitimario deviniese inoficiosa alguna donación otorgada con anterioridad a la disposición de aquél, el beneficiario o beneficiarios que hayan recibido el caserío no podrán reclamar su reducción, pero sí podrán hacerlo, en defensa de su propio derecho, los demás herederos forzosos.
Este artículo 163 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
De la ordenación por comisario
Artículo 164.—1. El causante podrá encomendar a su cónyuge la designación de sucesor en el caserío y sus pertenecidos. Este encargo podrá comprender también el resto de su patrimonio.
2. El nombramiento de comisario únicamente será válido en los dos siguientes supuestos:
1.º Si el causante hubiere señalado el grupo de personas entre las cuales ha de efectuarse la designación.
2.º Si, a falta de tal señalamiento, el causante hubiere dejado herederos forzosos.
3. En el supuesto referido en el número 2.º del apartado anterior, el comisario deberá realizar la designación de sucesor o sucesores entre las personas que ostentaren la condición de herederos forzosos al momento del fallecimiento del causante o entre cualesquiera descendientes de éste, aun cuando vivan sus ascendientes y aquéllos hubiesen nacido con posterioridad al óbito del causante.
Si alguno o algunos de estos últimos fueren designados finalmente por el comisario como beneficiarios del caserío y sus pertenecidos, procederá asimismo la exclusión del cómputo legitimario contemplada en el artículo 156 del presente Libro.
Este artículo 164 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 165.—El nombramiento de comisario habrá de realizarse en testamento abierto otorgado ante notario o en escritura pública. Esta escritura podrá ser la de capitulaciones matrimoniales.
Este artículo 165 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 166.—1. El comisario desempeñará su cargo conforme a lo establecido por el causante.
2. En otro caso, ostentará las mismas facultades, incluidas las opciones de este Fuero, que hubieran correspondido al causante. Sin embargo, el comisario no podrá revocar en todo o en parte el testamento de éste si no hubiere sido expresamente autorizado para ello.
Este artículo 166 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 167.—1. En el plazo de seis meses desde la muerte del causante o desde la declaración judicial de su fallecimiento, el comisario deberá realizar un inventario de todos los bienes, derechos, cargas y obligaciones de la sucesión, de cuyo contenido deberá dar cuenta a los posibles sucesores.
2. Dicho inventario se elevará a escritura pública si así lo solicitare cualquiera de los posibles sucesores.
Este artículo 167 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 168.—1. Mientras no se defiera la sucesión y la herencia sea aceptada, actuará como administrador del caudal la persona que a tal efecto hubiere designado el causante.
2. A falta de designación, dicha administración corresponderá al comisario.
Este artículo 168 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 169.—1. El causante podrá señalar al comisario un plazo determinado para el ejercicio del poder. Si el cónyuge fuere, además, usufructuario vitalicio, el plazo podrá concederse por los días de su vida respecto a los bienes a que alcance el usufructo.
2. A falta de cualquier acotación, el plazo será de un año desde la muerte del causante o desde la declaración judicial de su fallecimiento si todos los posibles sucesores fueren mayores de edad o estuvieren emancipados; en otro caso, desde que el más joven de ellos alcanzare la mayoría de edad o quedare emancipado.
Este artículo 169 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 170.—1. El comisario podrá realizar la designación de sucesor o sucesores mediante escritura pública. También podrá llevarla a cabo en su propio testamento cuando disponga de los bienes que estuviere usufructuando con carácter vitalicio y para cuya disposición no tuviere señalado plazo más breve.
2. La ordenación realizada por el comisario en escritura pública será irrevocable. La efectuada en testamento será revocable hasta el momento de su muerte.
Este artículo 170 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 171.—El poder testatorio se extinguirá:
1.º Al expirar el plazo establecido para su ejercicio.
2.º Por muerte, imposibilidad o incapacidad sobrevenida del comisario.
3.º Por la presentación de la demanda de separación, divorcio o nulidad matrimonial después de otorgado el poder.
4.º Cuando el comisario contraiga ulteriores nupcias o lleve vida marital de hecho, salvo que el causante hubiere dispuesto expresamente lo contrario.
5.º Por renuncia.
6.º Por incurrir el comisario, para con el causante o sus descendientes, en alguna de las causas que dan lugar a la indignidad para suceder.
7.º Por las causas previstas en el propio poder.
8.º Por revocación.
Este artículo 171 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 172.—1. Mediante el testamento mancomunado los cónyuges podrán ordenar la sucesión en el caserío a través de un solo instrumento, en el que además podrán disponer del resto de sus bienes.
2. Podrán testar mancomunadamente aquellos matrimonios en los que al menos uno de los consortes reuniere las condiciones que exige el presente Fuero para su aplicación.
Este artículo 172 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 173.—El testamento mancomunado sólo podrá revestir forma abierta, y deberá otorgarse, en todo caso, ante notario.
Este artículo 173 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 174.—1. Las sentencias de nulidad del matrimonio, de divorcio y de separación harán ineficaces las liberalidades que los cónyuges se hubieren concedido en el testamento mancomunado.
2. También provocarán la ineficacia de las disposiciones que cualquiera de los consortes hubiere realizado sobre su propia herencia, siempre que tuvieren su causa en las disposiciones del otro.
3. Se presume, salvo prueba en contrario, que tienen esta naturaleza correspectiva todas las disposiciones de carácter patrimonial contenidas en el testamento mancomunado.
Este artículo 174 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 175.—1. En vida de los otorgantes, el testamento mancomunado podrá ser revocado o modificado conjuntamente por ambos cónyuges observando las mismas formalidades que se exigen para su otorgamiento o mediante pacto sucesorio.
2. La revocación o modificación unilateral deberá hacerse también mediante testamento abierto otorgado ante notario o mediante pacto sucesorio. Esta revocación o modificación unilateral sólo surtirá efecto desde la fecha en que se notificare fehacientemente al otro consorte.
Este artículo 175 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 176.—1. Si la revocación o modificación unilateral a que se refiere el artículo anterior afectara a alguna disposición que tuviere causa en otra otorgada por el otro testador, devendrán ineficaces todas las que sean igualmente correspectivas.
2. Salvo prueba en contrario, se presumen correspectivas todas las disposiciones de carácter patrimonial contenidas en el testamento que se revoque o modifique.
Este artículo 176 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 177.—1. Fallecido uno de los cónyuges, el otro no podrá revocar ni modificar las disposiciones que hubiere otorgado sobre su propia herencia si tuvieren su causa en las disposiciones del premuerto.
2. Será de aplicación al presente caso la presunción de correspectividad establecida en el apartado 2 del artículo anterior.
Este artículo 177 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 178.—1. El supérstite no podrá disponer a título gratuito de los bienes que se hayan señalado como objeto de las susodichas disposiciones correspectivas, salvo en favor de la persona o personas que se hubieren designado como beneficiario o beneficiarios de las mismas en el testamento mancomunado.
2. La limitación que se establece en el apartado anterior no tendrá efecto si en el propio testamento mancomunado se hubiere dispuesto otra cosa.
Este artículo 178 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 179.—La ordenación de la sucesión en el caserío y sus pertenecidos podrá realizarse en virtud de pacto sucesorio plasmado en escritura pública. Los otorgantes podrán utilizar, para este fin, la de capitulaciones matrimoniales.
Este artículo 179 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 180.—1. El pacto sucesorio podrá ser con transmisión de presente del caserío y sus pertenecidos o con transmisión diferida al momento de la muerte.
2. La donación mortis causa del caserío y sus pertenecidos tendrá la consideración de pacto sucesorio.
Este artículo 180 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 181.—La designación sucesoria con transmisión de presente del caserío y sus pertenecidos confiere al sucesor la titularidad del mismo con las limitaciones pactadas. Todo acto de disposición o gravamen requerirá para su validez el consentimiento conjunto de instituyente e instituido.
Este artículo 181 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 182.—En caso de designación sucesoria con transmisión diferida, el instituyente sólo podrá disponer del caserío y sus pertenecidos a título oneroso.
Este artículo 182 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 183.—La designación de sucesor por pacto sucesorio dejará sin efecto cualquier disposición testamentaria anterior. En el caso del testamento mancomunado se estará a lo dispuesto en los artículos 175 a 178 de este Libro.
Este artículo 183 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 184.—La designación realizada en pacto sucesorio sólo podrá modificarse o dejarse sin efecto mediante nuevo pacto entre el instituyente y el instituido, o con los descendientes de éste, o por las causas establecidas en los dos artículos siguientes.
Este artículo 184 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 185.—El instituyente podrá revocar la designación:
1.º Por las causas pactadas.
2.º Por incumplimiento grave de las cargas y condiciones establecidas.
3.º Por haber incurrido el instituido en causa de indignidad o desheredación.
4.º Por conducta del instituido que impida la normal convivencia familiar.
5.º En los casos de nulidad matrimonial, separación o divorcio del instituido, cuando el pacto sucesorio se haya otorgado en atención a ese matrimonio.
Este artículo 185 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 186.—Se resolverá la designación sucesoria:
1.º Por cumplimiento de la condición resolutoria a que estuviere sujeta.
2.º Por fallecimiento del instituido sin que dejare descendencia o, aun cuando la hubiere dejado, si el instituyente privó a ésta del derecho de representación.
Este artículo 186 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 187.—En los supuestos expresados en los dos artículos anteriores, deberá abonarse, en el plazo de un año, el valor actual de las nuevas construcciones y mejoras que hubiese costeado el instituido.
Este artículo 187 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Artículo 188.—Si, conforme al uso y costumbre del lugar, se hubiere pactado la comunidad de vida entre instituyentes, o instituyente y su cónyuge, e instituido y su cónyuge, al fallecimiento de uno de los primeros, el supérstite conservará, sin mengua alguna, los derechos y prerrogativas que se hubiesen reservado en el pacto.
Este artículo 188 ha sido añadido por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre)
Disposición adicional primera.—A los efectos de lo dispuesto en el artículo 7, los Ayuntamientos de las Villas vizcaínas no aforadas deberán elaborar, en el plazo de tres meses a partir de la publicación de esta ley, el plano que delimite el núcleo urbano originario y el suelo contiguo al mismo que esté calificado como «urbano» en el planeamiento vigente en el municipio.
Disposición adicional segunda.—Las remisiones que en el Libro III de la presente ley se hacen al articulado del Código civil se entenderán hechas en la redacción vigente a la entrada en vigor de aquél.
Esta disposición adicional segunda ha sido añadida por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre).
Disposición adicional tercera.—1. La presente ley no agota, sino que explicita por vez primera las costumbres civiles sobre la ordenación del caserío y del patrimonio familiar en Gipuzkoa.
2. El Gobierno Vasco y las instituciones forales de Gipuzkoa promoverán y estimularán los trabajos necesarios para que el Derecho civil guipuzcoano se investigue, modifique y desarrolle en los términos que la Constitución y el Estatuto exigen.
Esta disposición adicional tercera ha sido añadida por la Ley 3/1999, de 16 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Guipúzcoa (BOE de 30 de diciembre).
Disposición transitoria primera.—Las relaciones personales y sucesorias, en el supuesto al que se refiere el artículo 11 de esta ley, se regirán por la nueva legislación, desde su entrada en vigor, y con arreglo a las disposiciones transitorias del Código Civil que fueren aplicables.
Disposición transitoria segunda.—Lo establecido en el artículo 44 en cuanto al plazo para el ejercicio del poder testatorio, y en el artículo 45 respecto a la posibilidad de ejercitar el poder testatorio en uno o varios actos u otorgamientos, será de aplicación retroactiva a los otorgados con anterioridad a la entrada en vigor de esta ley.
Disposición transitoria tercera.—En los poderes testatorios otorgados antes de la entrada en vigor de la ley, la designación de comisario a favor del cónyuge implicará la atribución del usufructo vitalicio, que no se extinguirá por el uso de dicho poder.
Disposición transitoria cuarta.—La posesión de una servidumbre de paso comenzada antes de la vigencia de esta ley aprovechará al poseedor a efectos de su adquisición por prescripción.

References: Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 10
 artículo 10
 artículo 11
 artículo 9
 artículo 10
 artículo 114

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Artículo 54

Artículo 55

Artículo 56

Artículo 57
 artículo 20

Artículo 58

Artículo 59

Artículo 60

Artículo 61
 artículo 58

Artículo 62

Artículo 63

Artículo 64

Artículo 65
 artículo 62

Artículo 66

Artículo 67

Artículo 68
 artículo 20

Artículo 69

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Artículo 72

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Artículo 74

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Artículo 104

Artículo 105

Artículo 106
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Artículo 107

Artículo 108

Artículo 109

Artículo 110

Artículo 111

Artículo 112
 artículo 20

Artículo 113

Artículo 114

Artículo 115

Artículo 116

Artículo 117

Artículo 118
 artículo 113

Artículo 119

Artículo 120

Artículo 121

Artículo 122

Artículo 123

Artículo 124

Artículo 125

Artículo 126

Artículo 127

Artículo 128

Artículo 129

Artículo 130

Artículo 131

Artículo 132

Artículo 133

Artículo 134

Artículo 135

Artículo 136

Artículo 137

Artículo 138

Artículo 139

Artículo 140

Artículo 141

Artículo 142

Artículo 143

Artículo 144

Artículo 145

Artículo 146

Artículo 147
 artículo 147

Artículo 147

Artículo 148
 artículo 148

Artículo 149
 artículo 149

Artículo 150
 artículo 172
 artículo 150

Artículo 151
 artículo 151

Artículo 152
 artículo 152

Artículo 153
 artículo 153

Artículo 154
 artículo 807
 artículo 818
 artículo 154

Artículo 155
 artículo 807
 artículo 155

Artículo 156
 artículo 156

Artículo 157
 artículo 157

Artículo 158
 artículo 161
 artículo 158

Artículo 159
 artículo 855
 artículo 159

Artículo 160
 artículo 160

Artículo 161
 artículo 154
 artículo 161

Artículo 162
 artículo 154
 artículo 155
 artículo 162

Artículo 163
 artículo 163

Artículo 164
 artículo 156
 artículo 164

Artículo 165
 artículo 165

Artículo 166
 artículo 166

Artículo 167
 artículo 167

Artículo 168
 artículo 168

Artículo 169
 artículo 169

Artículo 170
 artículo 170

Artículo 171
 artículo 171

Artículo 172
 artículo 172

Artículo 173
 artículo 173

Artículo 174
 artículo 174

Artículo 175
 artículo 175

Artículo 176
 artículo 176

Artículo 177
 artículo 177

Artículo 178
 artículo 178

Artículo 179
 artículo 179

Artículo 180
 artículo 180

Artículo 181
 artículo 181

Artículo 182
 artículo 182

Artículo 183
 artículo 183

Artículo 184
 artículo 184

Artículo 185
 artículo 185

Artículo 186
 artículo 186

Artículo 187
 artículo 187

Artículo 188
 artículo 188
 artículo 7
 artículo 11
 artículo 44
 artículo 45