Source: http://www.delsolmedina.com/Medina2017/Museo/MuseoNotasPrensa.html
Timestamp: 2020-07-07 12:00:19+00:00

Document:
04-01-17 - Los cantorales del banquero
12-01-17 - La Junta entrega la restauración del cuadro ‘La Virgen con el Niño’ al Museo de las ...
13-01-17 - La Junta entrega restaurado el cuadro 'La Virgen con el Niño' al Museo de las Ferias de...
27-01-17 - El Museo de las Ferias cerró 2016 con 16.516 visitantes
28-01-17 - Historia de Medina del Campo en imágenes
01-02-17 - INCOADO EL PROCESO DE DECLARACIÓN DEL ARCHIVO SIMÓN RUIZ COMO BIC
02-02-17 - Música en la guarda de libros judiciales
10-02-17 - Resolución de 17 de enero de 2017, de la Dirección General de Patrimonio Cultural, ...
13-02-17 - Conferencia de Carlos Martínez Shaw. Museo de las Ferias, miércoles, 15 febrero 2017, ...
01-03-17 - Ciclo de cine "Las Tardes del Museo". Museo de las Ferias, jueves 2 y viernes 3 de marzo, .
21-03-17 - Presentación de las donaciones recibidas por la Fundación en el año 2016
16-05-17 - Día Internacional de los Museos 2017
31-05-17 - El Museo de las Ferias inaugura una galería cubierta
01-09-17 - San José con el Niño, imagen destacada del Museo de las Ferias
28-09-17 - El Estado se queda con las cartas manuscritas de los reyes de Aragón
06-10-17 - Nota prensa aceite Aparicios
18-10-17 - Convocatoria de Prensa, jueves 19 octubre. Presentación exposición
20-10-17 - Reviviendo las ferias del "Ochocientos"
24-10-17 - Inauguración exposición 'Mercados y ferias del Ochocientos'
03-11-17 - HOMENAJE AL PROFESOR ANASTASIO ROJO EN EL ARCHIVO DE SIMANCAS
07-11-17 - Presentación de "La Obra Destacada, nº 176" (nov. - dic. 2017)
13-11-17 - Isabel de Castilla, la primera mujer en aparecer en monedas y sellos de los Estados...
29-12-17 - El archivo Simón Ruiz de Medina del Campo, declarado Bien de Interés Cultural.
El Archivo Simón Ruiz, depositado en el Museo de Ferias de Medina del Campo, escondía entre los libros de cuentas pasajes musicales de entre los siglos XI y XVI. «Reproducen piezas únicas», sostiene el especialista Juan Carlos Asensio, que ha grabado una selección con Schola Antiqua.
C. MONJE 03/01/2017 13:24h - Actualizado: 04/01/2017 11:17h. Guardado en: España Castilla y León
Parte de los documentos musicales del archivo Simón Ruiz. Debajo, manuscrito sobre pergamino - MUSEO DE LAS FERIAS
Cantorales (abc)
Música en el Archivo Simón Ruiz
- 03-11-16 - Presentación del proyecto "Música en el Archivo Simón Ruiz"
12-01-17 - La Junta entrega la restauración del cuadro ‘La Virgen con el Niño’ al Museo de las Ferias de Medina del Campo.
La obra del pintor flamenco Adriaen Isenbrandt es propiedad del Ayuntamiento de Medina del Campo, en Valladolid, y ha sido depositada en el Museo de las Ferias, tras ser restaurada en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León.
Fechada del Museo de las Ferias de Medina del Campo
El director general de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz, ha entregado hoy a la Fundación Museo de las Ferias de Medina del Campo el cuadro ‘La Virgen con el Niño’, cuya restauración se ha realizado en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León de Simancas. Esta obra es propiedad del Ayuntamiento de Medina del Campo y se ha instalado en el Museo de las Ferias de la localidad vallisoletana.
Video de la presentación de La Virgen con el Niño, Museo de las Ferias de Medina del Campo
13-01-17 - La Junta entrega restaurado el cuadro 'La Virgen con el Niño' al Museo de las Ferias de Medina
Los estudios realizados permiten afirmar la importancia de la obra, realizada en los talleres de Flandes.
La obra ya cuelga restaurada. / F. J.
Los estudios de materiales realizados en 'La Virgen con el Niño' permiten afirmar la importancia del cuadro, realizado en los talleres de Flandes, y apuntan a que la autoría podría pertenecer a la última etapa de la obra de Adriaen Isenbrandt, pintor flamenco del renacimiento nórdico, quien, a partir de la evidencia documental, fue un artista significativo de su época.
El Museo de las Ferias cerró 2016 con 16.516 visitantes
E. Vírseda.- El Museo de las Ferias de Medina del Campo recibió a lo largo de todo el año 2016 a 16.516 visitantes, una cifra que supera en más de 5.000 personas los visitantes de 2015 y que estuvo apoyada principalmente, como señaló el director del museo, Antonio Sánchez, por el éxito de la exposición dedicada a Simón Ruiz que se pudo ver en el museo hasta el mes de septiembre.
Este balance positivo del año 2016 engancha con el calendario del Museo de las Ferias de 2017, que tendrá como exposiciones principales las dedicadas al fotógrafo Jean Laurent y a los mercados durante el siglo XIX, y con otra de las fechas marcadas para el museo medinense, cuando se confirme la declaración de Bien de Interés Cultural para el Archivo Simón Ruiz.
El Museo de las Ferias acogerá una exposición de fotografías de Laurent sobre la villa
Antonio Sánchez del Barrio presentó ayer la programación del Museo de las Ferias. / F. J.
La Plaza Mayor, con su templete rodeado de niños que juegan al balón, o un primer plano de la calle Padilla, donde en tierra y repleta de columnas se construyó la rúa principal del municipio, son solo una pequeña parte de todas las instantáneas que los medinenses podrán observar durante este año en la nueva exposición que la Fundación Museo de las Ferias pondrá en marcha en el mes de mayo, según anunció ayer el director del Museo, Antonio Sánchez del Barrio, que desgranó parte de las actividades que se realizaran en este espacio durante los próximos meses.
La muestra, que contendrá decenas de instantáneas pertenecientes al archivo municipal, se centrará en el trabajo del que fue considerado por los críticos y por los historiadores como uno de los mejores fotógrafos del siglo XIX. El francés Jean Laurent llegó a Medina del Campo en 1877 y durante su estancia inmortalizó los escenarios medinenses como las lagunas del convento de Santa Clara, los novillos de San Antolín en la Plaza Mayor o vistas generales de los barrios de Santiago y la Mota.
Esta retrospectiva se instalará en la sala Simón Ruiz (interior Museode las Ferias) y también contará con la colaboración del Instituto del Patrimonio Cultural de España. A pesar de que algunas de las fotografías de Laurent en la villa son conocidas, la novedad de esta exposición es que se podrán apreciar los detalles como la fachada del Palacio Real.
Además de esta muestra, Sánchez del Barrio también adelantó que de octubre a diciembre el museo acogerá una exposición sobre mercados del siglo XIX. «Será una exposición muy novedosa y muy atractiva ya que nunca antes hemos realizado ninguna con esta temática en la que además de ver aspectos relacionados con los mercados semanales también se representarán las ferias como la de San Antón o San Antolín». Además de adelantar el contenido de estas dos exposiciones temporales, el director del museo quiso adelantar que a mediados del mes de febrero se realizará un acto institucional para oficializar la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Castilla y León del archivo de Simón Ruiz, archivo custodiado por la Fundación Museo de las Ferias debido al convenio que rubricó con la Fundación Simón Ruiz que es la propietaria de todo el patrimonio.
Este archivo que contiene más de 21.000 letras de cambio y un centenar de libros de contabilidad (libros mayores y de Ferias con sus correspondientes manuales, borradores y abecedarios) entre otros muchos legajos, es junto a los documentos mercantiles de las dos últimas décadas del siglo XIV y la primera del siglo XV de Francesco di Marco Datini (Italia) y el fondo de los Fugger (Alemania) uno de los más importantes a nivel europeo y extracomunitario.
Las más de 200 cajas con información del antiguo Hospital Simón Ruiz que conforman este archivo documental, que es uno de los más importantes para la historia económica del siglo XVI y que desde hace meses están custodiadas, tras décadas fuera de la villa de las ferias, por la Fundación Museo de las Ferias, finalizarán de ser digitalizadas a lo largo de este año o a principios de 2018, según apuntó Sánchez del Barrio.
Por otra parte, la Fundación Museo de las Ferias seguirá manteniendo sus tres ciclos con los documentos destacados de Simón Ruiz, la pieza y los documentos inéditos. En este sentido el director del museo, también adelantó que para conmemorar este año el 30 aniversario de la Semana de Cine de la localidad, el ciclo de documentos inéditos rendirán un especial tributo con documentación del primer espacio de estas característica puesto en marcha en la localidad y otros proyectos que no llegaron a buen término.
Asimismo, la Fundación mantendrá también su vertiente más didáctica y rubricará varios convenios de colaboración con universidades e entidades europeas (Italia y Alemania) y verá como su espacio museístico se ampliará con las obras de adecuación de la parte que une el museo con la sala Simón Ruiz (interior Museode las Ferias). Obras que se iniciarán en próximas fechas y que cuentan con todos los permisos pertinentes.
01-02-17 - INCOADO EL PROCESO DE DECLARACIÓN DEL ARCHIVO SIMÓN RUIZ COMO BIC.
INCOADO EL PROCESO DE DECLARACIÓN DEL ARCHIVO SIMÓN RUIZ COMO BIC.
Ayer fue publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural, por la que se incoa procedimiento para la declaración del Archivo Simón Ruiz como Bien de Interés Cultural (BIC), como colección de bienes muebles. Esta incoación lleva aparejada, con carácter preventivo, la más alta protección jurídica prevista en las leyes que salvaguardan el patrimonio histórico español.
A mediados del mes de febrero, se celebrará en el Museo de las Ferias un acto institucional en el que se valorará con mayor detenimiento esta importante noticia.
El Archivo de la Real Chancillería de Valladolid recupera 571 pergaminos musicales, con notación aquitana, visigoda y gregoriana, usados en la encuadernación de los protocolos y cataloga un centenar
Varios pergaminos musicales de Chancillería, en sus planeros. / A. Mingueza
Reciclar pergaminos fue una práctica medieval y moderna bastante extendida. El material era tan bueno que se vendían breviarios y códices al peso y los compraban las escribanías para usarlos en sus encuadernaciones. Esa es la razón de que haya textos litúrgicos y musicales como guardas de largos pleitos durmiendo en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Desde que iniciaron esa colección, en 1975, han liberado de su pragmática misión a 571 pergaminos musicales que están extendidos y catalogados archivísticamente. En 2016 Fidel Carrera describió un centenar de ellos desde la musicología.
«En España falta unidad de criterio para crear bases de datos conjuntas»
«Cada vez que encontramos pergaminos en los protocolos, los sacamos para restaurar, –vienen doblados–, se limpian, encapsulan y guardan en planeros. Tenemos unos 4.200, de ellos 571 con notación musical», explica Cristina Emperador, directora del Archivo. En esa tarea, que trasciende su cometido principal –preservar la documentación judicial desde el siglo XIV generada por la Corona de Castilla–, han encontrado sorpresas como dos folios de un ‘beato’ de Sahagún. «En un pleito de esa zona aparecen estos dos folios. No había ningún registro de un ‘beato’ es el monasterio de Sahagún y esto sirvió de prueba. Los fragmentos nos hablan de bibliotecas que debieron existir pero de las que no queda rastro».
El Archivo recibió el Diploma acreditativo del Patrimonio Documental Español inscrito en la Memoria del Mundo de la UNESCO por este hallazgo. Como técnicos conservadores de ese patrimonio no podían avanzar más en el estudio de las partituras hasta que en 2016 suscribieron un convenio con la Universidad de Valladolid. Entonces Fidel Recio se zambulló en el estudio de los pergaminos con notación aquitana, de los que hay unos 200.
Interpretar fragmentos
«Esta notación (forma de transcribir los sonidos musicales) llega desde Francia, con al reforma cluniacense. En el Concilio de Burgos, en 1080, reinando Alfonso VI y con Gregorio como papa, el cardenal Ricardo obliga a imponer el rito romano. Solo en Toledo resiste el rito hispánico mozárabe», explica Carrera.
Es ese cambio en el rito lo que lleva a parroquias y monasterios a renovar sus libros, misales y cantorales, por lo que los pergaminos excedentarios se acaban utilizando para las encuadernaciones. «La propia reina Isabel la Católica recomienda ese procedimiento de encuadernación ‘a la holandesa’», apunta el musicólogo. El paso de los libros de la liturgia hispánica a la gregoriana o franco-romana supone un cambio en su organización: por ejemplo un salterio hispánico contiene íntegro el libro bíblico de los salmos mientras que el gregoriano los ordena según las fiestas semanales. Los ‘graduales’ sustituyen al misal o los ‘diurnale’ al ‘liber horarum’. El estudioso Pedro Calahorra explica a través de su personaje frater Petrus el sentir de los monjes, su resistencia a borrar de su memoria los antiguos cantos y sustituirlos por nuevos. La notación aquitana no descansa en pentagrama alguno, son puntos en medio del texto litúrgico. «Lo primero que hacía era buscar la rúbrica, en tinta roja, (r, de responsorio; a, de antífona...) que me decía qué tipo de canción era según el rezo al que estuviera dedicada. También había que atender al doblez del pergamino y tener en cuenta el recto y el verso para seguir el sentido del texto. Cuando encontraba el primer enunciado, lo testaba en el cantusdatabase.org y con eso ya podía saber muy aproximado de qué libro se trata», explica Carrera. «Había un mismo canto en distintos tiempos litúrgicos y luego en cada zona, se daban particularidades».
Carrera también atendió a la procedencia de esos libros, de qué escribanía salieron. «Casi seguro que los escribanos compraban breviarios enteros –misales no porque estaban decorados y no se vendían al peso– y los desmembraban para cubrir pleitos. Entre los 98 que he catalogado, encontré tres bifolios de adviento que estaban seguidos, procedían del mismo libro litúrgico, y otras dos parejas de otros dos breviarios». La notación aquitana cayó en desuso y se impuso la notación cuadrada, en la que cada sílaba se corresponde con un neuma.
Otros 470 esperando
De muy similar forma trabaja Juan Carlos Asensio, director de Schola Antiqua, quien tiene como fin último la interpretación. «Lo primero es identificar su contenido y a partir de él, la tipología libraria. Todo esto lleva consigo una minuciosa descripción tanto física del fragmento como de las piezas que contiene. Se identifica el tipo de letra, la notación, su adscripción litúrgica y en función de su originalidad se procede a una transcripción en notación moderna. En el caso de Medina del Campo, con los fragmentos del archivo Simón Ruiz, encontramos verdaderas joyas, algunas de ellas piezas únicas o casi únicas».
Fidel Carrera terminó sus prácticas en Chancillería y su directora, Cristina Emperador, espera que el convenio con la UVA siga atrayendo musicólogos hacia los pergaminos musicales de su archivo. Tener 14 kilómetros lineales de documentos (3,5 en el homónimo de Granada) les obliga a centrarse en sus series y esperar especialistas para sus colecciones, la de la planos y la de pergaminos.Todos ellos están digitalizados y prestos para su consulta ‘on line’ en su web, con entrada específica en la portada para los aquitanos y los de Simón Ruiz.
Juan Carlos Asensio, director de Schola Antiqua, estrenó la música de los libros de contabilidad de Simón Ruiz
Juan Carlos Asensio, director de Schola Antiqua. / El Norte
Es una de las autoridades musicológicas en la música antigua. Juan Carlos Asensio investiga, estudia e interpreta con su grupo coral Schola Antiqua el fruto de esa búsqueda arqueológica. Ha sido el encargado del desentrañar la música de las guardas de los libros de contabilidad de Simón Ruiz, el banquero de Medina del Campo.
–¿Este tipo de recuperaciones es siempre tan azarosa?
–No siempre. De hecho ya hay conciencia desde hace bastantes años de que los fragmentos litúrgico-musicales muy a menudo guardan gratas sorpresas: piezas inéditas, variantes interesantes, tipologías que se creían perdidas. Son el testimonio de las prácticas musicales del pasado.
–¿Qué iniciativas internacionales marcan la pauta?
–Desde hace años existen grupos de trabajo en distintos países que al mismo tiempo que se dedican a trabajar con códices completos, intentan recuperar lo que en su día fueron libros –manuscritos o impresos– completos y que, desgraciadamente, nos han llegado en este estado fragmentario. En el CNRS (Centre Nationale de la Recherche Scientifique) o el IRHT (Institute de Recherche d’Histoire des Texte) en París se unen a varios proyectos en Italia con sede en el Centro d’Excellenza Laurence Feininger de Trento. Aquí en España, como muchas veces sucede, somos un poco «francotiradores». Por ejemplo hace años RISM (Répertoire International des Sources Musicales) a través de su sede en España me encargaron la catalogación de fragmentos de la catedral de Burgos. Después varios musicólogos, entre los que destaca la labor de Carmen R. Suso, dedicaron en su tesis amplios capítulos a los fragmentos de los temas que trataron. Otras instituciones como la IFC (Institución Fernando el Católico) en Aragón se han dedicado a estas labores. Pero faltaría una unidad de criterio para crear bases de datos conjuntas.
–¿Hay alguna notación predominante en los hallazgos medievales en España?
–En el pasado se descubrieron fragmentos con notaciones visigóticas, pero digamos que son muy excepcionales. ¡Ojalá encontráramos más...! Lo normal es que presenten notación de puntos superpuestos –que los estudiosos llaman aquitana por su región de origen– que fue la que sirvió en la península ibérica para vehicular la penetración del canto gregoriano a partir de finales del siglo XI. También encontramos abundante material en notación cuadrada sobre todo ya en los fragmentos de los grandes libros de coro. Quizás estos últimos, que ya no pertenecen a la época medieval pero que transmiten las creaciones del medievo, se trabajen menos porque se les supone de menor interés, pero no es así pues, como decían los larinos: «recentiores non deteriores», es decir que no por ser más recientes son peores. A veces su contenido sorprende. Lo mismo ocurre con los impresos. El hallazgo de un fragmento postincunable salmantino en Medina (1510) del que solo se conocía un ejemplar completo, fue toda una sorpresa.
–¿En qué línea trabaja ahora?
–Trabajo con los incunables y postincunables salidos de las prensas de Alcalá de Henares fruto de la política libraria del Cardenal Cisneros –en el quinto centenario de su muerte– y sucesores. Con ellos y con los manuscritos mozárabes del s. XVI de la catedral de Toledo vamos a realizar una grabación.
–¿Cómo está la archivística musical española?
–Sigue la tendencia general. En lo que a música medieval se refiere, somos pocos, pero con la pasión que caracteriza a quien se dedica a estas cosas, poco a poco ven la luz trabajos muy interesantes. Lo importante es que los archiveros han toma conciencia de que han de contar con los musicólogos para la descripción de loa fragmentos... y después ya es tarea de los intérpretes hacerlos sonar.
10-02-17 - Resolución de 17 de enero de 2017, de la Dirección General de Patrimonio Cultural, de la Consejería de Cultura y Turismo, por la que se incoa procedimiento para la declaración del Archivo Documental Simón Ruiz, como bien de interés cultural como colección de bienes muebles.
Simón Ruiz Envito u Virués
La Ley 12/2002, de 11 de julio de Patrimonio Cultural de Castilla y León, en su artículo 8, señala que los bienes muebles e inmuebles y actividades integrantes del Patrimonio Cultural de Castilla y León, que reúnan de forma singular y relevante las características del artículo 1.2 de esta Ley serán declarados Bienes de Interés Cultural.
A tales efectos, y por lo que se refiere a los bienes muebles, el citado artículo establece en el apartado 2, que podrán serlo de forma individual o como colección.
Por otra parte, el artículo 1. 2 dispone que integran el Patrimonio Cultural de Castilla y León los bienes muebles e inmuebles de interés artístico, histórico, arquitectónico, paleontológico, arqueológico, científico o técnico. También forman parte del mismo el patrimonio documental, bibliográfico y lingüístico, así como las actividades y el patrimonio inmaterial de la cultura popular y tradicional.
El Archivo Documental Simón Ruiz constituye un conjunto documental único en su género de la España del siglo XVI y uno de los tres más importantes de Europa, clave para entender las particularidades del comercio, la banca y los cambios en la Europa de la segunda mitad del siglo XVI.
En la actualidad el Archivo Simón Ruiz, se encuentra ubicado en el Museo de las Ferias de Medina del Campo. (Valladolid).y es gestionado por la Fundación Museo de las Ferias según Convenio de Colaboración firmado el 12 de junio de 2015 con su Institución titular, la Fundación Simón Ruiz.
La iniciación del procedimiento, según establece el artículo 10.3 de la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León, determinará respecto al bien afectado, la aplicación inmediata y provisional del régimen de protección previsto en la citada ley para los bienes declarados de interés cultural.
Por cuanto ha quedado expuesto, de acuerdo con las pautas de actuación establecidas en el Plan PAHIS 2020, de Patrimonio Cultural de Castilla y León, aprobado por Acuerdo 22/2015, de 9 de abril de la Junta de Castilla y León, y de conformidad con lo establecido en los artículos 39 y 40 del Reglamento para la Protección del Patrimonio Cultural de Castilla y León, aprobado por el Decreto 37/2007, de 19 de abril, esta Dirección General de Patrimonio Cultural, resuelve:
Incoar procedimiento de declaración del Archivo Documental Simón Ruiz, como Bien de Interés Cultural como colección de bienes muebles, de acuerdo con la descripción que consta en el anexo que acompaña a esta resolución.
Valladolid, 17 de enero de 2017._El Director General de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz Martín.
Objeto de la declaración: El archivo documental Simón Ruiz. Ubicación actual: Museo de las Ferias de Medina del Campo. (Valladolid).
Simón Ruiz Envito (Belorado 1525 _ Medina del Campo 1597), mercader de paños y comerciante al por mayor con géneros de importación, llega a Medina del Campo a mediados del siglo XVI, y allí se establece, convirtiéndose en una figura de gran prestigio, hombre de éxito y considerable fortuna.
Las grandes ferias de Medina del Campo le permiten entrar en contacto con agentes de importantes empresas procedentes de los grandes centros económicos de Europa. En un primer momento, sus primeros negocios, basados en el comercio de lienzos de Nantes y mercancías de Bretaña y Aragón, tienen lugar en las ferias más importantes de Castilla, lo que le permite iniciar una segunda etapa en su trayectoria profesional orientada a las finanzas y el comercio del dinero; es cuando el mercader, sin dejar de serlo, ejerce también como hombre de negocios interesado en el cambio de diferentes monedas y otras actividades de carácter dinerario, muchas de ellas relacionadas con préstamos a la Corona.
Su imperio económico no encontrará sucesor directo ya que, a pesar de casarse dos veces, no logra tener descendencia. En los cinco últimos años de su vida Simón Ruiz se consagra por entero a la construcción de un hospital, su gran obra de mecenazgo.
Del legado de Simón Ruiz, pervive este Hospital General -monumento declarado Bien de Interés Cultural el 13 de junio de 1991, (BOCYL 20/06/1991) y (BOE 14/08/1991)- y lo que es más importante, su gran archivo documental, objeto de la presente declaración.
El archivo personal de Simón Ruiz, el de su casa de comercio y el del Hospital General, constituyen un conjunto documental único en su género en España, ya que es el único que se conserva perteneciente a un importante hombre de negocios español del siglo XVI. Por su riqueza y contenido, tan sólo puede ser comparado con el del italiano Francesco di Marco Datini, conservado en Prato, ciudad cercana a Florencia, o con el de los Fugger, conservado en Dillingen an der Donau, muy cerca de Augsburgo.
Los primeros documentos económicos de Simón Ruiz se conservaron en el propio edificio del Hospital General y se vieron muy acrecentados con el traslado ordenado por fray Cosme Ruiz del archivo de su padre Cosme -sobrino y primer sucesor del fundador-, cuyos negocios le habían obligado a establecerse en Madrid. Así las cosas, y gracias a la confluencia de contar con un sólido edificio donde guardar los papeles sin problemas de espacio, y a la existencia de una institución permanente que lo atendiera, entre 1632 y 1947 la totalidad de esta masa documental se conservó sin problemas en el hospital. En este último año, a instancias del entonces Ministerio de Educación Nacional, las cajas y legajos fueron trasladados al Archivo Histórico Provincial y Universitario de Valladolid, donde fueron inventariados y custodiados en las siguientes décadas hasta nuestros días.
En el año 2013, el Patronato de la Fundación Simón Ruiz acordó depositar en la sede de la Fundación Museo de las Ferias el patrimonio histórico artístico y documental de su propiedad aún disperso, para que de este modo -junto con el que se halla en el propio Hospital de Simón Ruiz-, previa digitalización de toda la documentación, se reuniera para su definitiva conservación y gestión en un solo espacio debidamente custodiado y gestionado por profesionales especializados.
El Archivo Simón Ruiz es gestionado por la Fundación Museo de las Ferias según Convenio de Colaboración firmado el 12 de junio de 2015 con su Institución titular, la Fundación Simón Ruiz, fundación asistencial para personas discapacitadas, creada en 1591.
Earl J. Hamilton, en su libro «American Treasure and the Price Revolution in Spain» (1934), fue el primero en llamar la atención sobre este importante legado, posteriormente estudiado por otros grandes historiadores de la economía como Henri Lapeyre, Ramón Carande, José Gentil da Silva, Valentín Vázquez de Prada, Felipe Ruiz Martín, Manuel Basas Fernández o Bartolomé Bennassar. Todos ellos y otros muchos en época más reciente, lo han estudiado de forma general o monográfica aportando brillantes conclusiones para la historia económica española.
Las cifras hablan por sí mismas respecto a la cantidad y calidad de este conjunto documental, cuyo contenido ha sido clave para entender las particularidades del comercio, la banca y los cambios en la Europa de la segunda mitad del siglo XVI.
La correspondencia con ciudades españolas, francesas, portuguesas, italianas, flamencas y del nuevo continente, que comprende tanto las cartas recibidas, como copias de las expedidas, supera los 56.000 ejemplares circulados entre los años 1556 y 1624. De ellas, 23.366 contienen marcas postales prefilatélicas y, por su volumen, destaca el correo con las ciudades de Burgos (más de 4.000 cartas), Lisboa (también más de 4.000) Bilbao (cerca de 3.200), Sevilla y América (más de 2.600), Amberes (alrededor de 3.000), Lyon (sobre 2.000), Florencia (más 1.300), Roma (cerca de 1.200), Nantes (1.100), Génova (648), Rouen (más de 600), Piacenza (432), Milán (más de 100), Malta (Más de 100), Venecia (cerca de 100), etc.
El número de letras de cambio conservadas es asimismo excepcional: más de 21.000 letras originales se conservan entre los años 1553 y 1606, emitidas desde 45 plazas financieras europeas; de ellas, cabe destacar por su cuantía (junto con las de Medina del Campo) las de Amberes, Lyon, Lisboa, Piacenza, Florencia, Roma y Rouen.
Se conservan asimismo 169 libros de cuentas, entre los que cabe destacar los libros Mayores Generales y los libros Mayores de Ferias, con sus correspondientes abecedarios; los Libros Diarios (o «Manuales») de ambos géneros, los Cuadernos de Ferias o los Borradores, entre otros. Salvo excepciones, se conservan guarnecidos con encuadernaciones de cartera en pergamino.
Este archivo alberga, además millares de documentos de carácter mercantil, como cartas de pago, de poder, obligaciones, pólizas de seguros, cargazones de embarque, billetes de aduanas, testimonios de naufragios; balances, pagarés, facturas, resguardos, recibos, «listini» de cotizaciones de moneda, etc.
En cuanto a la documentación personal de Simón Ruiz y del Hospital por él fundado, se conservan dos centenares cajas de información y una veintena de pergaminos, en los que se recogen los entresijos de la institución asistencial desde su creación hasta nuestros días: libros becerro, libros de acuerdos de la Junta de Patronos, inventarios de bienes, censos y otras propiedades del hospital en sus diferentes épocas; libros de entradas y salidas de enfermos, de las cuentas del hospital y del mayorazgo fundado por nuestro personaje, escrituras de donaciones y cesiones, y un sinfín de cuadernos y papeles sobre asuntos del más variado repertorio. De carácter más personal, se conservan con ellos los testamentos de los miembros de la familia fundadora y sus descendientes, cartas autógrafas, cuentas de asuntos particulares de su casa, inventarios con sus pertenencias y hasta el árbol genealógico del linaje.
Formando parte de este conjunto documental se conserva también el archivo procedente del hospital del obispo fray Lope de Barrientos, agregado al Hospital General en el último tercio del siglo XIX, con importantes documentos comprendidos entre 1454 y 1862, años de fundación y desaparición oficial respectivamente; entre ellos cabe destacar numerosas memorias, inventarios, libros de asiento, de cuentas, de compras y ventas, de donaciones, etc.
Por último, hemos de añadir que en 1947 se incorporó al archivo la documentación generada en el Hospital de Simón Ruiz desde al año 1938 hasta la década de 1970.
En la actualidad y desde el 1 de diciembre de 2015, todo el archivo documental se encuentra en la Fundación Museo de las Ferias.
Con un volumen total de 447 unidades de instalación (cajas) y 2 carpetas, comprende:
_ Correspondencia: 266 cajas (con signaturas 1-257)
_ Libros de cuentas: 169 libros, conservados en 29 cajas
_ Letras de cambio: 12 cajas (más 21.000 originales)
_ Pergaminos: 20 pergaminos contenidos en 2 carpetas de gran formato;
_ Documentación del Hospital General y del Hospital de la Piedad: 140 cajas (con signaturas 1-220)
Por todo ello, se concluye que el Archivo Documental Simón Ruiz, reúne relevantes valores históricos y documentales para su declaración como Bien de Interés Cultural.
Con la declaración de Bien de Interés Cultural como colección de Bienes Muebles se pretende proporcionar la máxima protección a este relevante patrimonio documental, impidiendo la disgregación total o parcial de este singular archivo.
13-02-17 - Conferencia de Carlos Martínez Shaw. Museo de las Ferias, miércoles, 15 febrero 2017, 19,30 h.
Enviamos nota de prensa e invitación para la conferencia de Carlos Martínez Shaw “Simón Ruiz y Henri Lapeyre. Una aventura historiográfica” que tendrá lugar en el Museo de las Ferias, el próximo miércoles 15 de febrero, a las 19,30 h.
(En la nota, se adjunta una breve biografía del profesor Martínez Shaw)
Miércoles, 15 de febrero de 2017, a las 19,30 h.
Conferencia el profesor CARLOS MARTÍNEZ SHAW
“Simón Ruiz y Henri Lapeyre. Una aventura historiográfica”
Con motivo de la Incoación como Bien de Interés Cultural del Archivo Simón Ruiz, y coincidiendo con la segunda llegada de fondos de dicho archivo, ya digitalizados, la Fundación Museo de las Ferias ha organizado un acto cultural en el que intervendrá el profesor Carlos Martínez Shaw, Académico de la Real Academia de la Historia y uno de los mayores especialistas en la Historia Económica española. En su momento, fue el responsable de la edición española de la gran obra sobre Simón Ruiz: el libro de Henri Lapeyre, Una familia de mercaderes: Los Ruiz, aparecida en 2008 (traducción de la edición de París de 1955) y de ello nos hablará en esta ocasión.
El acto estará precedido por una intervención de la Alcaldesa de Medina del Campo y Presidenta de las Fundaciones Simón Ruiz y Museo de las Ferias, quien hará una breve valoración institucional de las últimas noticias relacionadas con tan importante fondo documental custodiado por nuestra Institución.
Licenciado en Historia (Universidad de Sevilla). Doctor en Historia (Universidad de Barcelona). Catedrático de Historia Moderna de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Madrid).
Conferencia Licenciado en Historia (Universidad de Sevilla). Doctor en Historia (Universidad de Barcelona). Catedrático de Historia Moderna de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Madrid).Carlos Martínez Shaw
Académico de Número de la Real Academia de la Historia. Académico Correspondiente de la Academia Nacional de la Historia de Argentina y de la Real Academia Hispano-Americana de Cádiz. Doctor «Honoris Causa» por la Universitat de Lleida. Premio «Menéndez Pelayo» del Institut d’Estudis Catalans (Barcelona). Fue Presidente del Centro de Estudios de Historia Moderna «Pierre Vilar» (Barcelona). Miembro del Consejo Editorial de «América Latina en la Historia Contemporánea». Placa «Marc Bloch» (Honor al Mérito en la Ciencia de la Historia). Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, etc.
Miembro de una renovadora generación de historiadores modernistas que encontró sus principales referentes en historiadores como Antonio Domínguez Ortiz, Jaume Vicens Vives o Pierre Vilar, supo asumir las distintas innovaciones teóricas y metodológicas de la moderna historiografía. El profesor Martínez Shaw es uno de los más destacados especialistas españoles de la economía marítima española, siendo pionero en el desarrollo de los estudios sobre el comercio colonial, en los cuales es un referente obligado en la historiografía internacional.
Además de su faceta de investigador, hay que destacar también su labor de infatigable promotor de los estudios modernistas y animador de la difusión histórica, como bien lo demuestran sus numerosas colaboraciones en revistas de alta divulgación, comisariado de exposiciones, dirección de cursos de especialización, etc. Invitado por numerosas universidades extranjeras como profesor visitante, participa en varios consejos editoriales de revistas especializadas y es miembro de diversos comités internacionales, entre ellos el encargado de editar la Historia de la Humanidad de la Unesco.
Carlos Martínez Shaw, nos acompaña en esta ocasión por ser, en su momento, el responsable de la edición española de la gran obra sobre Simón Ruiz: el libro de Henri Lapeyre, Una familia de mercaderes: Los Ruiz, aparecida en 2008 (traducción de la primera edición de París de 1955).
01-03-17 - Ciclo de cine "Las Tardes del Museo". Museo de las Ferias, jueves 2 y viernes 3 de marzo, a las 19,00 h.
CICLO “LAS TARDES DEL MUSEO” DE LA SEMANA DE CINE DE MEDINA DEL CAMPO
Mañana jueves 2 y pasado mañana viernes 3 de marzo, se desarrollará en el Museo de las Ferias el ciclo “Las tardes del museo”, dentro de la programación de la 30ª Semana Internacional de Cine de Medina del Campo. Como en años anteriores, las sesiones se inician a las 19,00 h. y tienen como argumento fundamental el mundo del arte.
-El jueves 2 se proyectará la película “Dancing Beethoven”, que será presentada por su directora, Arantxa Aguirre
-El viernes 3 “El Bosco. El Jardín de los Sueños”, de José Luis López-Linares.
Más información en http://www.medinafilmfestival.com/
21-03-17 - Presentación de las donaciones recibidas por la Fundación en el año 2016.
Presentación de las donaciones recibidas por la Fundación en el año 2016.
Mañana miércoles, 22 de marzo, a las 11,30 h. en el Museo de las Ferias, tendrá lugar el acto de presentación de las donaciones efectuadas a la Fundación durante el año 2016. Más información en el documento adjunto.
Presentación de las donaciones recibidas por la Fundación en el año 2016
Miércoles, 22 de marzo de 2017, a las 11,30 h.
Mañana miércoles, 22 de marzo, a las 11,30 h. en el Museo de las Ferias, tendrá lugar el acto de presentación de las donaciones efectuadas a la Fundación durante el año 2016. Con dicho acto de presentación, nuestra Institución quiere agradecer públicamente la generosidad de las personas y entidades que han donado importantes documentos, libros o piezas de su propiedad, con la finalidad de que sean conservados y difundidos como merecen.
Las donaciones recibidas son las siguientes:
-Por Fabián Escalante Sánchez:
-Cinco documentos de los siglos XVI y XVII de Medina del Campo:
-Escritura de venta de unas tierras a favor de Francisco Morejón, 1507
-Escritura de poder a favor de Francisco de Cabrera, 1545
-Traslado de unas mandas testamentarias, 1567
-Escritura de venta de un censo a favor de María Berdugo, 1572
-Escritura de Fundación de una capellanía en Martín Muñoz, 1601
-Ed. facsímil de: Joseph de Sª Teresa, Vida del N. Bienaventurado P. San Juan de la Cruz… Madrid, 1675.
-Ed. facsímil de: Johannes Dominicus Mansi, Sacrorum conciliorum nova et amplissima collection…, Venecia, 1784.
-Luis Suárez Fernández, Castilla, el Cisma y la Crisis Conciliar (1378-1440). Madrid, 1960.
Por Juan José García Galindo:
-Réplica de una mesa de cambista y una tabla de cómputos.
-Por Joaquín Díaz González:
-Una obligación del Banco de Crédito Castellano (1 diciembre 1864).
-Por Felipe Montero Morocho:
-Una cerradura candado del siglo XVII
-Por Antonio Zúñiga:
-Dos medallas de Cofradías del Sacramento, de 1810 y 1840.
-Por la Asociación de Amigos del Museo de las Ferias y del Patrimonio de Medina del Campo:
-Grabado de Fernando el Católico. Giambattista Fontana (dibujo) y Dominicus Custodio (grabado). Armamentarium Heroicum, Augsburgo, 1603.
- http://www.museoferias.net/donaciones-y-adquisiciones/
Como cada año, el 18 de mayo se celebra en todo el mundo el DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS. El Consejo Internacional de Museos (ICOM) creó este Día Internacional en 1977 para sensibilizar al público sobre el papel de los museos en el desarrollo de la Sociedad. Desde entonces, esta celebración ha conocido una creciente popularidad, hasta el punto de que en 2016 más de 35.000 museos de 145 países organizaron jornadas de puertas abiertas, exposiciones, actividades didácticas, encuentros entre el personal del museo y los visitantes, etc. con motivo de este día.
En el presente año el lema elegido para esta jornada es “Museos e historias controvertidas: decir lo indecible en los museos”. El ICOM destaca al respecto que “Los museos, si realmente sirven para algo, dicen lo que ha de decirse: nada hay indecible para ellos. Como agente de cambio social y garante de valores humanísticos, el museo ha de desentrañar historias traumáticas pasadas y acoger todos los puntos de vista posibles para abordarlas. El museo es la casa de las historias; de todas las historias”.
10,30 - 13,30 h.
Actividad didáctica destinada a alumnos de 4º, 5º y 6º de E. Primaria y 1º de la ESO, de todos los centros escolares de Medina del Campo. Se realizará una visita guiada a la colección permanente del Museo (renovada en octubre del año pasado), que culminará con talleres didácticos relacionados con el oficio de "contador-cambista" y el uso de las fichas contadoras o jetones sobre una mesa de cambios. En estos talleres se proyectará un vídeo dedicado a estas operaciones de cambio y cuenta de monedas.
Hacia las 12,00 h.
Miembros del Patronato de la Fundación visitarán el Museo y participarán con los escolares en las actividades previstas.
Visitas guiadas al Museo para Asociaciones Culturales de Medina del Campo, con la posibilidad de participar en los talleres relacionados con el oficio de "contador-cambista".
Este día será “Jornada de puertas abiertas” para el público en general, con entrada gratuita al Museo en su horario habitual. A lo largo de la jornada se grabará un audiovisual en el que se recogerá el desarrollo de las actividades programadas en este día.
www.museoferias.net, archivos adjuntos, Facebook, y en nuestro Canal Youtube,
Coincidiendo con la presentación de estos nuevos espacios, llega a Medina la muestra fotográfica "Jean Laurent y Medina del Campo, 1877".
Autoridades locales y provinciales presentan la nueva galería del Museo de las Ferias / Cadena SER
La nueva galería cubierta de acceso a la Sala Simón Ruiz desde el Museo de las Ferias ya es una realidad. Con estas obras de acondicionamiento, este espacio museístico ha conseguido una conexión directa de todas sus salas y una modernización de sus instalaciones.
Además, entre la remodelación, que ha durado 5 meses, se encuentra la reforma de la zona de aseos, con especial importancia a la adecuación para el uso de estos servicios por parte de las personas con discapacidad. En total, la inversión asciende a 50.000 euros.
Paralelamente, se ha presentado la exposición; “Jean Laurent y Medina del Campo, 1877” que se podrá visitar desde ya hasta el 10 de septiembre. Con esta muestra, la Fundación Museo de las Ferias quiere revisar el reportaje realizado en Medina del Campo en septiembre de 1877 por uno de los más reconocidos fotógrafos del siglo XIX, Jean Laurent.
La exposición incluye nueve imágenes diferentes que nos ofrecen el perfil de una Medina anquilosada en el tiempo y su comparación con la villa durante el siglo XX y la actualidad.
01-09-17 - San José con el Niño, imagen destacada del Museo de las Ferias.
PATRICIA GONZÁLEZ Medina del Campo
Antonio Sánchez del Barrio explica las características de la talla. / F. J.
Una escultura que pertenece a las hermanas de la segunda Fundación de Santa Teresa de Jesús en Medina del Campo, es la obra destacada del Museo de las Ferias para los meses de septiembre y octubre. La talla, sometida a un tratamiento de restauración durante tres meses en el taller de Francisco Boldo, sería, según los expertos es la primera imagen titular del convento de las carmelitas. Con esta restauración, realizada gracias al convenio de la Fundación Museo de las Ferias con la Diputación de Valladolid, ambas instituciones se suman a las actividades programadas para conmemorar el 450 aniversario de la fundación de este convento. «Es una de las piezas más sorprendentes que nos hemos encontrado desde que nos pusimos a trabajar en el proyecto del espacio museístico de la segunda fundación el pasado año», explicó el director del Museo de las Ferias, Antonio Sánchez del Barrio, quien detalló que cuando llevaron a cabo los estudios previos para le exposición de Juan Picardo, «intuimos que esta pieza tenia una valor importante debido a que sus características son similares a las de Picardo y su círculo».
San José con el Niño. Círculo de Juan Picardo. Tercer cuarto del siglo XVI. Escultura en madera policromada / 130 x 51 x 36 cm. Monasterio de San José de Carmelitas Descalzas de Medina del Campo
La escultura, que hasta hace pocas fechas se encontraba en la parte exterior del convento –empotrada en lo alto de la fachada de la entrada al templo del convento y resguardada de las inclemencias meteorológicas a través de un cristal y un enrejillado– podría haber sido adquirida por la propia Santa Teresa, según el restaurador, quien explicó que, entre las labores realizadas durante el tiempo estuvo en el taller, destaca la recuperación de la policromía y la reconstrucción de varias partes del niño Jesús.
«La escultura de iconografía temprana representa al Patriarca como un hombre en plena madurez, que puede datarse en el tercer cuarto del siglo XVI. Al parecer, el emplazamiento original de la talla fue un retablo de pequeñas dimensiones instalado en la capilla primitiva del convento, zona que actualmente correspondería al zaguán y locutorio antiguos. Más adelante, al levantarse el retablo mayor del nuevo templo (conjunto que se asienta en 1622 y se dora y policroma a partir de 1640), esta condición de imagen titular de la Comunidad carmelita pasaría al monumental San José con el Niño atribuido a José de Rozas, de finales del siglo XVII, que desde entonces preside la iglesia conventual», según Sánchez del Barrio.
Al parecer, los trabajos escultóricos en el tratamiento de las vestiduras de la imagen, como son los pliegues o el trabajo realizado en el cabello de San José, harían intuir a los especialistas que esta talla es del circulo más próximo de Juan Picardo. «Estos son tan sólo dos rasgos coincidentes de varios de los relieves del retablo mayor de la Colegiata y otras esculturas exentas (retablo del Jesús a la Columna) adscritas a Juan Picardo y su taller, con los que presenta el San José que ahora estudiamos».
A juicio de Sánchez del Barrio, «gracias a la restauración conocemos la policromía y dorados originales de la pieza, que nos han llegado muy fragmentados. Una segunda policromía de tonos verdosos claros con estofados de formas vegetales, corresponde al último tercio del siglo XVII, momento coincidente con importantes efemérides teresianas como los primeros centenarios de la fundación del convento y de la muerte de la santa fundadora, conmemorados respectivamente en 1667 y 1682».
El Ministerio de Cultura ejerció el derecho de tanteo en la subasta de los documentos, que fueron expoliados tras el ataque de las tropas napoleónicas en 1809.
MÓNICA ARRIZABALAGA - arrizabalaga1127/09/2017 20:56h - Actualizado: 28/09/2017 08:40h.Guardado en: Cultura
El Estado se queda con las cartas manuscritas de los reyes de Aragón
El Estado se ha quedado finalmente con la importante colección de cartas manuscritas de los reyes de Aragón, después de que se confirmara que los documentos pertenecieron al Archivo del Reino de Aragón y fueron robados tras el ataque de las tropas napoleónicas en 1809.
El Ministerio de Cultura ejerció su derecho de tanteo en la subasta que tuvo lugar este miércoles 27 de septiembre en la sala madrileña de Ansorena. El Gobierno de Aragón había pujado por los documentos, cuyo precio de salida de 60.000 euros alcanzaba los 75.000 euros con los gastos. Técnicos de Patrimonio de Aragón y expertos de la Universidad de Zaragoza concluyeron en su estudio que los documentos eran auténticos, pero el Ejecutivo aragonés no podía ejercer el derecho de tanteo porque no estaban catalogados. No así el Estado, que sí puede ejercerlo mediante la comparecencia de un representante del Ministerio de Cultura en la subasta, el cual, en el momento en que se determina el precio de remate manifiesta el propósito de hacer uso de tal derecho y queda en suspenso la adjudicación del bien. Así ocurrió y los documentos quedan, finalmente, en manos del Ministerio.
Desde Aragón se habían mantenido en estos días conversaciones con el Ministerio para que los legajos se quedaran en manos de alguna institución, como finalmente ha ocurrido. Ahora el Gobierno aragonés pedirá que los documentos queden en depósito en Aragón.
La colección de 66 documentos históricos incluye 30 cartas pertenecientes a la correspondencia de los Reyes de Aragón fechadas entre 1440 y 1470, otros 15 documentos sobre la invasión francesa de Lombardía de los años 1490, cinco cartas de Jaime II «el Justo» y 16 cartas del siglo XVI, entre ellas una carta autógrafa del Gran Capitán o cartas firmadas por Felipe II y Carlos I.
Destaca una carta con nueve líneas autógrafas que Fernando el Católico escribió a su padre Juan II de Aragón el 13 de julio de 1477 en Medina del Campo o la que remitió María, reina de Hungría y Bohemia, a los diputados de Aragón en mayo de 1583.
La colección, que está declarada inexportable, había formado parte de una colección privada desde hacía décadas, según indicaron a ABC desde Ansorena.
La Asociación Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) había pedido el retorno a Aragón de los documentos porque, según aseguró «con rotundidad», los legajos formaron parte del Archivo del Reino de Aragón que, tras el incendio de 1809, se disgregaron.
Aunque la mayor parte de estos fondos se conservan actualmente en la Diputación Provincial de Zaragoza y en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, otros documentos que quedaron en precaria situación fueron sustraídos a mediados del siglo XIX.
Según el análisis realizado por esta asociación de defensa del patrimonio aragonés, una veintena de los documentos subastados se corresponden con los descritos en los inventarios de Xavier de Salas o Diego Bonilla y otros tres manuscritos son cartas remitidas a los diputados del Reino de Aragón, «que ellos guardaban celosamente en su archivo zaragozano». El resto también coincide tanto por su temática como por su datación con el contenido de la conocida como Alacena de Zurita (documentos y archivos del cronista Jerónimo de Zurita).
Ante la denuncia de Apudepa, los técnicos de Patrimonio del Gobierno aragonés abrieron una investigación sobre la procedencia y autenticidad de los escritos. Fuentes del Ejecutivo autonómico señalaron a ABC antes de la subasta que el estudio ya se había terminado, pero no podían informar sobre sus resultados mientras la puja estuviera abierta porque ésta podía verse afectada.
06-10-17 - Nota prensa aceite Aparicio
DOCUMENTOS HISTÓRICOS INÉDITOS 20 / OCTUBRE – DICIEMBRE 2017
Un proyecto de catalogación y digitalización de la Fundación Museo de las Ferias y la Cátedra Simón Ruiz de la Universidad de Valladolid, saca a la luz interesantes noticias históricas de la farmacopea del siglo XVI.
La documentación original, procedente del Archivo Municipal de Medina del Campo, puede contemplarse en el Museo de las Ferias en el contexto del ciclo “Documentos Históricos Inéditos”.
A partir de hoy, viernes 6 de octubre de 2017, puede contemplarse en el Museo de las Ferias la documentación original referida al denominado “Aceite de Aparicio”, uno de los más afamados productos de la farmacopea española de los tiempos de Felipe II, cuya fórmula magistral ha sido encontrada en el Libro de Acuerdos del Ayuntamiento de Medina del Campo de 1572.
Esta documentación se ha localizado en el transcurso de las labores de digitalización de los Libros de Acuerdos del Concejo, proyecto iniciado en el año 2015 por la Fundación Museo de las Ferias y la Cátedra Simón Ruiz de la Universidad de Valladolid, gracias al cual se están catalogando las actas municipales comprendidas entre los años 1489 y 1900.
La receta original del “Aceite de Aparicio” -que ha sido estudiada y transcrita por Fernando Ramos González y Álvaro Rodríguez Sarmentero-, se expone en el museo junto al botamen de la farmacia del Hospital de Simón Ruiz, en la cual consta documentalmente la existencia del mencionado remedio farmacéutico (en su inventario de 1 de marzo de 1628). Esta actividad se lleva a cabo en el contexto del ciclo trimestral “Documentos Históricos Inéditos”; puede encontrarse más información en los siguientes enlaces:
https://www.museoferias.net/documentos-historico-ineditos-20-octubre-diciembre-2017/
https://www.catedrasimonruiz.es/
Traslado de la receta del ‘aceite de Aparicio’
Medina del Campo, 12 enero 1572
Libro de Acuerdos del Concejo, años 1571-1579
Archivo Municipal de Medina del Campo. AMMC, H 584 -7342, ff. 39v-42v
El aceite de Aparicio era un producto terapéutico obtenido a partir de la destilación de plantas que, según el doctor Andrés Laguna (1499-1559) era admirable para soldar las heridas y guardarlas de la corrupción. El ‘invento’ de tan extraordinario bálsamo se atribuye a Aparicio de Zubia, nacido en Lequeitio, de ascendencia morisca y residente en Granada donde actuaba como curandero sin titulación médica, pero que -debido a la eficacia de su unción- reportó fama y dinero a su autor dando lugar a proverbios y expresiones tales como “el aceite de Aparicio no es santo pero obra milagros” o “más caro que el aceite de Aparicio”; e incluso quedó inmortalizado en El Quijote cuando el famoso caballero andante es curado de las heridas que le causa un gato en el rostro y la nariz: Hicieron traer aceite de Aparicio, y la misma Altisidora con sus blanquísimas manos le puso unas vendas por todo lo herido [...] (Capítulo XLVI, parte 2ª).
Conocido también el aceite de Aparicio como oleum magistrale, santo aceite de los vizcaínos, bálsamo bendito o bálsamo de España, su fórmula se mantuvo en secreto durante mucho tiempo debido a que el propio Aparicio se negó a revelarla al no conseguir ningún premio ni compensación económica a pesar de las curas conseguidas y, solamente después de muerto su marido, la viuda Isabel Pérez de Peramato -a cambio de una renta vitalicia de sesenta ducados al año-, declaró su composición el día 12 de marzo de 1567 en casa del doctor la Gasca ante el procurador en Cortes por Valladolid, doctor San Pedro, y el boticario de su Majestad, Diego de Burgos. La elaboración y uso de este aceite fue aprobado por el rey Felipe II quien dio orden a su médico de cámara, el doctor Fernando de Mena, para pregonar y trasladar este remedio a todo aquel boticario y cirujano titulado que lo solicitase entrando a formar parte de la farmacopea ordinaria y venderse mediante receta autorizada a un precio tasado de medio real la onza.
El documento que se presenta es un traslado fielmente sacado del que se dio en Madrid el 10 de junio de 1568 al cirujano Juan Clarés a petición del doctor Juan Gutiérrez. Este Juan Gutiérrez de Santander, nacido en Sigüenza, es un personaje importante en la Corte donde primero fue médico de Emperador y luego protomédico de Felipe II hasta el mismo año 1568 en que muere. Llegó a sus oídos el pregón del aceite de Aparicio en alguno de los lugares donde se hizo público en Madrid: en la plaza frente a la Audiencia, la puerta de Guadalajara, la plaza de San Salvador o la puerta del Sol; y se solicitó al que fuera su segundo en el cargo y ahora protomédico del Rey, el doctor Fernando de Mena, se le diera traslado de tan reputado medicamento. El Ayuntamiento de Medina del Campo, haciéndose eco de la importancia de tal remedio, quiso poner su formulación a disposición de los boticarios de esta villa y trasladó a su libro de acuerdos el documento que se dio en Madrid el 11 de junio de 1568.
El ingrediente principal de tan extraordinario como popular remedio era el hipérico, una planta que por su riqueza en taninos se utilizaba desde la Antigüedad para curar las heridas por su acción cicatrizante y era considerado como el antibiótico de la Edad Media. En la composición del aceite de Aparicio se utilizan 8 onzas que son ½ libra de esta planta. Otras hierbas son la valeriana y el cardo bendito o mariano (2 onzas de cada una de ellas). El resto de ingredientes son: aceite de oliva añejo (3 libras), vino blanco (½ azumbre), 2 libras de trementina de abeto (debido a su dificultad para encontrarla se podía utilizar de la común mezclada con cera), trigo limpio (dos puñados, unas 5 onzas) e incienso en polvo (½ libra).
Para su preparación se maceran las hierbas y se infunden en el vino durante todo un día. A continuación se echa todo en el aceite de oliva y se pone a cocer a fuego lento en un recipiente vidriado donde se va dando vueltas hasta que se consuma la humedad sin dejar que cueza ni se peguen las hierbas. Seguidamente se exprime y se cuela todo añadiendo a continuación la trementina de abeto, tapando y dejando cocer un cuarto de hora, al cabo del cual, se aparta del fuego dejando entibiar y añadiendo después el incienso en polvo que se remueve bien, volviendo a poner a la lumbre otro cuarto de hora. Transcurrido este tiempo se aparta del fuego y se tapa con un paño hasta que se enfríe para su posterior uso.
Como no podía ser de otra manera, el aceite de Aparicio figura en el primer inventario realizado en 1628 de la botica del Hospital de Simón Ruiz, considerada como la segunda mejor farmacia española de la Edad Moderna después de la del Monasterio de El Escorial. Con el tiempo la receta fue añadiendo componentes hasta un total de veintiuno incluyendo lombrices de tierra o un mineral como el bolo arménico, tal como figura en la formulación de la Palestra Pharmaceutica Chymico Galenica de 1706 del farmacéutico Félix Palacios y Bayá. El uso y la fama de este aceite hicieron que llegara a estar presente hasta la quinta edición de la Farmacopea Española del año 1865.
Fernando Ramos González y Álvaro Rodríguez Sarmentero.
Transcripción del documento>>
Traslado de la receta del ‘aceite de Aparicio’ Medina del Campo, 12 enero 1572 Manuscrito sobre papel Libro de Acuerdos del Concejo, años 1571-1579 Archivo Municipal de Medina del Campo. AMMC, H 584 -7342, ff. 39v-42v (f. 40v)
Muy magnifico señor: Juan Gutiérrez, estante en esta Corte, digo que a mi noticia ha benido de çierto pregón y declaración azerca de los azeytes de Aparicio (tachada “n”) con los cuales se curan las heridas en esta Corte. Por vuestra merced, mandad o dar a vuestra merced pido y suplico me mande dar un traslado autorizado de todo en forma para que [h]aga entera fee donde paresçiere y, atento que la termentina de bete es dificultosa de aver y consta por la declaración de la de Apariçio que hella y su marido gastaban de la común; a vuestra merced suplico mande que hen defeto de la de vete se dé la común linpia y clara y para hello, Juan Gutiérrez (rúbrica).
En la villa de Madrid a diez días del mes de junio de mill e quinientos e sesenta e ocho años, ante el muy magnífico señor dotor Mena, médico de cámara de su Magestad y su protomédico, alcalde y examinador mayor, e por ante mí Damián de Rrojas, escrivano de su Magestad e testigos de yuso escriptos, pareçió presente Juan de Clarés, cirujano, e[n] nombre de Juan Gutiérrez, estante en esta Corte, y presentó la petición de suso contenida e por el dicho señor protomédico vista, dixo que mandaba e mandó se le dé al dicho Juan de Clarés en el dicho nonbre un traslado de la rreceita de Apariçio que está ante mí, el dicho escrivano, con el auto probeydo sobre ello y pregones hechos en esta Corte para que todo ello el dicho Juan Gutiérrez lo tenga en guarda de su derecho y que, en caso que no se hallare terbentina de vete, que se gaste en el dicho azeyte de Apariçio mandaba e mandó que en su lugar se gaste la termintina común buena y todo ello se le dé por testimonio. Testigos que fueron presentes Santiago Hernández e Diego Rrodríguez, estantes en esta Corte. Pasó ante mi Damián de Rrojas, escrivano.
El dotor Hernando de Mena médico de la cámara de su Magestad y su protomédico, alcalde y examinador mayor en todos sus rreynos e señoríos etcétera; digo que por quanto su Magestad y señores de su Consejo, con acuerdo y parezer del dotor Juan Gutiérrez de Santander, protomédico que fue de su Magestad, fue probeydo y mandado a causa de la gran deshorden que avía en esta Corte y otras (f. 41r) partes el usar muchas personas con çiertos azeytes que hacían para curar el arte de la çirujía diciendo que heran los açeytes de Apariçio sobre lo qual fueron vistos en el dicho Rreal Consejo de su Magestad çiertos açeytes entre los quales fueron aprobados el aceite que al presente está en la votica de Diego de Burgos, voticario de su Magestad, los quales azeytes fueron aprobados y mandado que se gastasen y estubiesen en las voticas como las otras mediçinas y que se vendiesen en ellas a medio rreal la honza, los quales dichos açeytes ninguna persona los gastase ni husase de ellos sino fuese çirujano aprobado so çiertas penas contenidas en el dicho auto; y agora, en quebrantamiento de lo por su Magestad probeydo, muchas personas ansí çiruxanos como barberos y otras personas hazen e conponen de su propria autoridad çiertos açeytos (sic) diciendo ser los mismos que están aprobados y con ellos usan el arte de la çirugía y los dan a otras personas para que se curen con ellos heridas y llagas y otras cosas de çirujía sin gastar los por su Magestad aprobados ni traeres de las boticas; todo en gran daño y perjuiçio de la salud umana y contra lo probeydo por su Magestad. Para rremedio de lo qual e para evitar los daños e ynconbinientes que se podrían e puede siguir (sic), mando que ninguna persona de qualquier calidad y condiçión que sea ni çirujano ni barbero, no sea osado ni se entremeta a hazer ni aga ningunos azeytes ni otras mediçinas en sus casas ni en otra parte alguna, pública ni secretamente, por sí ni por yntersosita (sic) persona para usar de ellos en curar de la dicha çirujía ni en nengunos casos della, e siendo çiruxano aprobado y teniendo título y lizencia para la poder usar, use y aplique los açeytes aprobados por su Magestad rreçebtándolos por rrezebta en la botica e boticas donde estuviere, entregando la rrezebta al [en]fermo para que vaya o mande ynbiar por los dichos açeytes como lo suelen y acostunbran hazer en las demás mediçinas que están aprobadas en las voticas sin que los tales çiruxanos vayan ni enbíen por ellos ni los gasten ni usen de ellos de otra manera so pena que por la primera vez yncurra en pena de diez mill maravedís para la Cámara de su Magestad y en las demás penas en que yncurren los que usan de oficio de çirujanos sin estar examinados; y por la segunda en pribaçión del ofiçio de çirujanos y la dicha pena doblada; y por la terzera en destierro desta Corte por seis años y ansímismo yncurran en la pena que por su Magestad está puesta por el dicho auto; y si no fuere ziruxano examinado, cayga e yncurra en las penas puestas por su Magestad y en vergüença pública. Y para que se guarde y cunpla, mando que este auto y mandamiento sea pregonado por pregonero e ante eescrivano yuso scripto en las partes acostunbradas por que venga a notiçia de todos. El dotor Mena. Pasó ante mi Damián de Rroxas, escrivano (rúbrica).
En la villa de Madrid a veynte e nuebe días del mes de abril de mill e quinientos e sesenta y ocho años, por ante mí el escrivano público e testigos de yuso escriptos, estando en la plaça pública de esta Villa, frontero de las Audiençias de esta Corte, fue apregonado este mandamiento del dicho señor protomédico por (f. 41v) voz de Juan Martínez e Luis Fernández, pregoneros públicos en esta Corte, a altas e yntelegibles bozes; estando presentes por testigos Francisco de Munguía Çapata e Juan Baptista y Alonso Rrodríguez, estantes en esta Corte e otra mucha gente.
E luego yncontinente este dicho día, mes y año susodicho, ante mí el dicho escrivano y testigos yuso scriptos, estando en la calle Mayor desta villa, junto a la esquina de los Rroperos, fue pregado (sic) por los dichos pregoneros el dicho mandamiento a altas e yntelegibles bozes. Testigos Juan Gonçález e Diego de Rrojas y Alonso Hortiz, estantes en esta Corte, y otra mucha gente.
E luego yncontinente este dicho día, mes y año susodicho, estando zerca de la puerta de Guadalaxara desta dicha villa, donde es el comercio de los mercaderes, fue pregonado el dicho mandamiento por voz de los dichos pregoneros según que de suso. Testigos Juan de Alarcón e Juan de Medina y Diego López, estantes en esta Corte, y otros muchos testigos. Pasó ante mí Damián de Rrojas, escrivano.
Después de lo susodicho en la dicha villa de Madrid este dicho día, mes y año susodicho, fue pregonado el dicho mandamiento por boz de los dichos pregoneros estando en la plaça de Sant Salbador desta dicha villa a altas e yntelegibles vozes, estando presentes por testigos Alonso Hernández, Francisco e Diego López e Rrodrigo de Vera e otros muchos vecinos desta villa.
E luego yncontinente este dicho día, mes y año susodicho, ante mí el dicho escrivano y testigos de yuso scriptos fue pregonado el dicho mandamiento por los dichos pregoneros a la Puerta del Sol desta villa a altas e yntelegibles bozes; estando presentes por testigos Diego de la Huerta y Diego de Rroxas y Hernando de Villegas, estantes en esta Corte, y otra mucha gente. Pasó ante mí Damián de Rroxas, escrivano.
Rrecepta del açayte
El açayte que declaró la de Apariçio por mandado de los senores del Consexo en casa del señor dotor de la Gasca a quien fue cometido y ella lo hiço en presençia del dotor Sant Pedro, Procurador de Cortes por Valladolid, y de Diego de Burgos, boticario de su Magestad, en doze de marzo de myll e quinientos e sesenta e siete.
Ypericón, ocho honzas; de la flor y rraízes de valeriana cardo Benedito, de cada uno quatro honzas; trigo linpio, çinco honzas; todo esto medio quebrantado, se ynfunda por un día y una noche en tres libras de vino blanco que sea muy bueno, y a otro día sobre ésto se echarán tres libras de muy buen açayte, lo más anexo que pudieren aver, y cozerá todo en una olla bedriada a manso fuego, poco a poco, hasta que se consuma la umydad del vino y de las yerbas, meneándolo, que las yerbas no se quemen ni se (“quemen al fuego”, tachado) peguen al suelo de la holla, y esprimydas las yerbas y colado el azayte echarán (f. 42r) terbentina y zera en una olla vien tapada, a manso fuego, por espacio de un quarto de hora y, sacado del fuego a que esté un poco tibio, se hecharán dentro meneándolo con un meneador, de polvos de muy buen encienso ocho onzas y tornar lo [h]an al fuego, meneándolo a muy manso fuego, por espacio de un quarto de hora y tapándolo muy bien con una frazada doblada que no se evapore, estará apartado del fuego hasta que esté frío y usaran de él. Diego de Burgos (firma).
E yo Damián de Rrojas, escriuano de su Magestad en su Corte, rreynos y senoríos, presente fui a lo que dicho es. E por mandado del dicho señor protomédico que se registró e firmó su nombre. Lo susodicho escriví e saqué según que está ante mí para el dicho Juan Gutiérrez e, por ende, fize aquí mi signo a tal. En testimonio de verdad, Damián de Rrojas, escrivano.
Yo, el dicho Damián de Rrojas, escrivano de su Magestad, doy fee que por el dicho señor dotor Mena fue dado un mandamiento firmado de su nonbre e de mí, el dicho escrivano zerca de lo susodicho su tenor del qual es este que sigue:
El dotor Hernando de Mena, médico de la Cámara de su Magestad y su protomédico, alcalde y examinador mayor en todos sus rreynos e señoríos, a vos los boticarios de esta villa de Madrid y Corte de su Magestad que agora son o fueren de aquí adelante y otros qualesquier boticarios que están y rresiden en la juridiçión de esta Corte y fuera de ella. Ya sabéis como yo obe mandado e mandé por un auto firmado de mi nonbre e del escrivano de yuso scripto que nyngún ziruxano usase ni curase del arte y oficio de la çirujía con ningún azeyte que no estubiese aprobado por su Magestad ni se hiciesen ellos en sus casas sino que los que gastasen fuesen los que por su Magestad están aprobados en la botica de Diego de Burgos, boticario de su Magestad, e que estos aceytes estubiesen e se gastasen en las boticas de esta Corte y villa de Madrid y otras partes, como las otras medicinas, rrecebtándolos los dichos çirujanos según más largamente se contiene en el dicho auto, el qual fue pregonado por mi mandado en esta Corte para que viniese a notiçia de todos e para que el dicho auto se cunpla y guarde, e vos los dichos boticarios, los tengáis y gastéis en vuestras boticas y los bendáis en ellas al preçio tasado por su Magestad. Por la presente vos mando a vos y a cada uno de vosotros que del día que este mi mandamiento vos fuere notificado o de él supiéredes, beáis la rrezebta o rreceptas de los azeytes aprobados y mandados gastar por su Magestad que asta agora an estado y están en la botica de Diego de Burgos, boticario de su Magestad, la qual rrecepta e rreceptas vos será dada por el escrivano yuso scripto e, conforme a ella, hagáis y consigáis los dichos aceytes y los tengáis en vuestras boticas para que en ellas los gastéis y deis a quien los pidiere e obiere menester, los quales deis por rrecebtas de çirujanos o médicos la cantidad conforme a las dichas rrecebtas y al preçio tasado por su magestad sin exzeder en cosa alguna de ella (f. 42v) so pena de pribaçión de vuestros ofiçios e de diez mill maravedís para la Cámara de su Magestad. Esto por quanto así cunple al serbiçio de Dios Nuestro Señor, salud dé a los enfermos y execuçión de la justicia, lo qual cunplid de oy en adelante según dicho es so la dicha pena, etc.
En Madrid, a ocho días del mes de mayo de mill e quinientos y sesenta y ocho. Ba scripto entre rrenglones “o diez que de él supieredes”, bala. El dotor Mena, por mandado del señor protomédico de su Magestad. Damián de Rrojas, escrivano. El qual dicho mandamiento está en mi poder a que me rrefiero de pedimiento del dicho Juan de Clarés en el dicho nonbre de la presente, firmada de mi nonbre y signada de mi signo.
Esta fee en la villa de Madrid a honze días del mes de junio de mill e quinientos e sesenta e ocho años, siendo testigos Diego de Rrojas y Juan López, estantes en esta Corte. A tal, en testimonio de verdad, Damián de Rrojas, escrivano.
Concuerda con el original de donde se sacó este traslado. Juanes (rúbrica)
(Transcripción: Álvaro Rodríguez Sarmentero y Fernando Ramos González).
18-10-17 - Convocatoria de Prensa, jueves 19 octubre. Presentación exposición.
de la exposición “Mercados y ferias del Ochocientos”
(26 octubre 2017 – 7 enero 2018)
Mañana, jueves 19 de octubre, a las 11 h., en el Museo de las Ferias, será presentada a los medios de comunicación la exposición “Mercados y ferias del Ochocientos”, organizada por la Fundación Museo de las Ferias con la colaboración del Ayuntamiento de Medina del Campo y la Diputación de Valladolid. La muestra será inaugurada el próximo 26 octubre.
Tras dar a conocer los contenidos de la exposición, se proyectará el audiovisual de promoción de la misma y se presentará la edición de una carpeta de doce grabados de mercados y ferias.
-Espacio expositivo:
Galería acristalada y Sala “Simón Ruiz”
-Días de apertura:
26 octubre 2017 – 7 enero 2018
-De martes a sábado: de 10 a 13,30 h. y de 16 a 19 h.
-Domingos, 1 de noviembre y 8 de diciembre: de 11 a 14 h.
-Todos los lunes, 6 de diciembre y 6 de enero: CERRADO
-Capítulos y secciones:
I Mercados y ferias en Castilla y León, siglo XIX
II Mercados y ferias en Medina del Campo:
-El mercado franco del miércoles, 1693 – h.1900
-El mercado semanal del domingo, h.1818 – actualidad
-La feria de San Antolín, 1873 – actualidad
-La feria de San Antonio, 1887 – actualidad
-Colección expuesta:
Consta de grabados de los siglos XVIII al XX (fondos de la Diputación de Valladolid y la Fundación Museo de las Ferias); fotografías históricas de los siglos XIX y XX (fondos de la Fundación Museo de las Ferias), y documentación original referida a los mercados y ferias de Medina del Campo (fondos del Archivo Municipal).
-I Mercados y ferias en Castilla y León, siglo XIX
-Grabados de Jenaro Pérez Villaamil, David Roberts, Edward Hawke Locker, Harry Fenn y Muirhead Bone. Fotografías de Venancio y Amalio Gombau, Luis G. de la Huebra, Cándido Ansede, Ángel Quintas y Primitivo Carvajal.
-II Mercados y ferias en Medina del Campo:
Mercado franco del miércoles, 1693 – h.1900
-Grabados de Manuel y Juan de la Cruz Cano. Documentación del Archivo Municipal.
Mercado semanal del domingo, h.1818 – actualidad
-Grabados de Miguel Gamborino, Antonio Rodríguez y Joseph Vázquez. Documentación del Archivo Municipal.
Ferias de San Antolín, 1873 y de San Antonio, 1887
-Grabados de Paul Hadol "White" y Langlumé, Francisco Javier Ortego, Tomás Carlos Capuz, José Severini… y Muirhead Bone. Fotografías de Amalio Gombau, Primitivo Carvajal y Honorio Román. Documentación del Archivo Municipal.
El Museo de las Ferias acoge un nuevo discurso expositivo hasta el mes de enero.
Imágenes que dan forma a la muestra "Mercados y Ferias del Ochocientos" / Cadena SER
En el Museo de las Ferias se ha presentado la exposición “Mercados y ferias del Ochocientos”, organizada por la Fundación Museo de las Ferias con la colaboración del Ayuntamiento de Medina del Campo y la Diputación de Valladolid. La muestra será inaugurada el próximo 26 octubre y permanecerá abierta hasta el 7 de enero en el horario habitual del museo.
La exposición se divide en dos capítulos; el primero dedicado a los mercados y ferias en Castilla y León en el siglo XIX y, el segundo, centrado en los mercados y ferias de Medina. En este caso aparecen reflejados el mercado franco del miércoles, la feria de San Antolín, la de San Antonio y el mercado semanal del domingo. Este se destaca de forma especial porque los estudios realizados durante todo este año permiten fechar las primeras publicaciones del mercado en 1818, es decir, en unos meses cumpliría 200 años.
La colección consta de grabados de los siglos XVIII al XX (fondos de la Diputación de Valladolid y la Fundación Museo de las Ferias); fotografías históricas de los siglos XIX y XX (fondos de la Fundación Museo de las Ferias), y documentación original referida a los mercados y ferias de Medina del Campo (fondos del Archivo Municipal).
24-10-17 - Inauguración exposición 'Mercados y ferias del Ochocientos'.
Tarjeta de invitación a la Inauguración exposición 'Mercados y ferias del Ochocientos'.
De martes a sábado de 10 a 13,30 h. y de 16 a 19 h. Domingos, 1 de noviembre y 8 de diciembre de 11 a 14 h. Todos los lunes, 6 de diciembre y 6 de enero CERRADO.
Inauguración de la exposición “Mercados y ferias del Ochocientos”
El próximo jueves, 26 de octubre, a las 11 h., en el Museo de las Ferias, será inaugurada oficialmente la exposición “Mercados y ferias del Ochocientos”, organizada por la Fundación Museo de las Ferias con la colaboración del Ayuntamiento de Medina del Campo y la Diputación de Valladolid. La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 7 de enero de 2018, con el horario habitual del museo.
A las 18,30 h. habrá una visita guiada organizada por la “Asociación de Amigos del Museo de las Ferias y del Patrimonio de Medina del Campo”, a cuyo término se ofrecerá un vino de honor.
Más información, imágenes y audiovisual en: https://www.museoferias.net
Lejanas las ferias medievales y modernas en cuyos ámbitos se habían desarrollado las actividades comerciales y financieras de aquellos tiempos, van a surgir a lo largo del siglo XIX numerosos casos de mercados semanales y ferias comarcales en los principales núcleos comerciales, al amparo de una nueva legislación que trasfiere a los municipios las competencias de su creación oficial. En unos casos, son renovaciones de antiguos mercados francos concedidos por el monarca o de “votos de villa” transformados en días de feria mercantil ajustándose al calendario agropecuario de la localidad y su entorno próximo; en otros, son ferias de nuevo cuño en las que convive su inherente carácter comercial con nuevas pretensiones de ocio y diversión. En este nuevo contexto de “días señalados”, es en el que van a difundirse muchos de los avances técnicos, nuevos espectáculos y sorprendentes creaciones artísticas del llamado “siglo de los grandes inventos”.
En la exposición “Mercados y ferias del Ochocientos” se quiere ofrecer una visión de aquellos encuentros comerciales -pero también festivos- en el ámbito de Castilla y León, a través de un centenar de grabados, fotografías y documentos originales, con una atención especial al caso de Medina del Campo, en el que van a convivir dos mercados semanales –el del miércoles y el del domingo, este último de resonancia nacional y cuyas primeras noticias documentadas cumplen ahora doscientos años- con dos ferias de ámbito comarcal y naturaleza mercantil y festiva -las de San Antonio en junio y San Antolín en septiembre-, que siguen vigentes hasta la actualidad intentando adaptarse a los nuevos tiempos.
HOMENAJE AL PROFESOR ANASTASIO ROJO EN EL ARCHIVO DE SIMANCAS
Ayer se celebró en el Archivo General de Simancas un emotivo acto de homenaje al profesor Anastasio Rojo Vega, Catedrático de la Universidad de Valladolid y miembro del Consejo Honorífico de nuestra Fundación, fallecido el pasado mes de enero. Los intervinientes en el acto resaltaron las grandes cualidades humanas y profesionales de Anastasio, especialmente su enorme generosidad y su brillante trayectoria investigadora. La Fundación Museo de las Ferias se une a todas las Instituciones que han promovido este merecido homenaje.
“Medalla conmemorativa del IV Centenario de Isabel la Católica”
Obra donada por la Asociación de Amigos del Museo de las Ferias y del Patrimonio de Medina del Campo
Mañana, miércoles, 8 de noviembre de 2017, a las 11,00 h., en la Fundación Museo de las Ferias, se presentará a los medios de comunicación la nueva “Obra Destacada, nº 176”: una “Medalla conmemorativa del IV Centenario de Isabel la Católica”, obra de Aurelio Rodríguez Vicente Carretero (1863-1917), escultor riosecano del que este año se cumple el primer centenario de su prematura muerte.
Un conjunto de medallas como ésta que se ahora presenta, fueron encargadas por el Ayuntamiento de Medina del Campo, en 1904, junto con la estatua monumental de la Reina Isabel, para conmemorar el IV Centenario de su muerte en las Casas Reales de la villa. Dicha estatua fue emplazada originalmente al final de los jardines del paseo del Hospital de Simón Ruiz, luego en diferentes espacios de la Plaza Mayor y actualmente en la plaza de Don Federico Velasco.
Documento donación medalla conmemorativa del IV Centenario de Isabel la Católica
Esta medalla (junto con un grabado en el que se representa a Cristóbal de Mondragón), ha sido donada al Museo por la Asociación de Amigos del Museo de las Ferias y del Patrimonio de Medina del Campo, coincidiendo con 550 aniversario de la concesión del Señorío de Medina del Campo a la infanta Isabel (futura Isabel la Católica), por parte de su hermano Alfonso (Arévalo, 7 diciembre 1467).
Más información e imágenes en: www.museoferias.net
Medalla conmemorativa del IV Centenario de Isabel la Católica. Aurelio Rodríguez Vicente Carretero (1863-1917) 1904.Bronce fundido, cordón y cintas de seda / 9 cm diámetro.Inscripciones: “IV CENTENARIO (cruz) ISABEL / EN MEDINA DEL CAMPO” “CARRETERO”. Fundación Museo de las Ferias. Donación de la Asociación de Amigos del Museo de las Ferias y del Patrimonio de Medina del Campo
En 1904, con motivo del IV Centenario de la muerte de Isabel la Católica, el Ayuntamiento de Medina del Campo decide, en su sesión plenaria de 4 de febrero, constituir una comisión encargada de organizar los actos oficiales de dicha conmemoración. Para perpetuar esta efeméride, se entra en contacto con el más afamado escultor del momento en la provincia, el artista riosecano Aurelio Rodríguez Vicente Carretero, con el fin de encargarle una estatua en bronce de la reina y, complementariamente, un conjunto de medallas conmemorativas como obsequio destinado a instituciones y personalidades.
Aurelio Carretero, formado en las Reales Academias de Bellas Artes de la Purísima de Valladolid y en la de San Fernando en Madrid, había conseguido en las décadas del cambio de siglo menciones honoríficas y medallas en diferentes certámenes nacionales e internacionales. Asimismo, había realizado –además de relieves y esculturas de asunto historicista en pequeño formato- monumentales estatuas en bronce de personajes vallisoletanos, entre las que cabe destacar: la de José Zorrilla para la plaza del mismo nombre en la capital (1900), la escultura alegórica de Castilla para el panteón de hijos ilustres de Valladolid (1900) o la del Conde Ansúrez para la Plaza Mayor (1903); incluso antes, había firmado el monumento dedicado a Andrés Torrejón, alcalde de la Proclama de Móstoles (1898).
Para la escultura monumental de Medina se le encargaron varias propuestas, entre las que finalmente se eligió la más sencilla: un retrato de busto de la reina, representada en su madurez, coronada y con gesto adusto, sobre un sencillo pedestal del que se eliminaron la parte escalona de la base, una espada y otros pequeños ornatos en relieve, manteniendo sólo el escudo real isabelino (el proyecto original puede verse en el boceto publicado en la portada de La Ilustración Española y Americana. Año XLVIII, Madrid, 8 agosto 1904. Lámina de Matute). Entre agosto y noviembre de aquel año la obra quizá fuera fundida en los talleres madrileños del vallisoletano Ignacio Arias, en donde cuatro años atrás Carretero había fundido la estatua de José Zorrilla.
La medalla que ahora nos ocupa presenta la cabeza coronada de la reina Isabel, de perfil y de idéntica composición que la escultura monumental; sobre su busto aparecen los emblemas de la cruz, la espada y el escudo de armas de Medina del Campo, del que nace la inscripción “IV CENTENARIO (cruz) ISABEL · / EN MEDINA DEL CAMPO” y la firma “CARRETERO”. Tres enganches inferiores facilitan el paso de cintas con los colores de la bandera española, anudándose al superior un cordón en colores rojo y negro para el cuello. Su diseño guarda cierto parecido al de la medalla que realiza ocho años antes, en 1896, del busto de Gaspar Núñez de Arce, cuando ofrece al Ayuntamiento de Valladolid la realización de un monumento al poeta.
Por la documentación municipal que hemos revisado (AMMC, D, c.297-3289 y c.855-7897) sabemos que el conjunto de medallas (desconocemos cuántas se hicieron) costaron 700 pts. y el monumento de la reina 4.500 a pagar en dos plazos. El presupuesto general de la conmemoración se elevó a 32.000 pts. aportadas por el Ayuntamiento (15.000), el gobierno de Su Majestad (15.000) y las Diputaciones de Valladolid (1.500) y Ávila (500).
URREA, Jesús, La escultura en Valladolid (1850-1936). Valladolid, Caja de Ah. Popular, 1984.
NIETO GONZÁLEZ, José Ramón, “Escultura”, en Historia del Arte de Castilla y León. Tomo VII. Del Neoclasicismo al Modernismo. Valladolid, Ed. Ámbito, 1998, pp. 306-309.
CANO DE GARDOQUI, José Luis, Escultura pública en la ciudad de Valladolid. Valladolid, Ayuntamiento, 2000.
Acto de Presentación de "La Obra Destacada, nº 176" (nov. - dic. 2017) “Medalla conmemorativa del IV Centenario de Isabel la Católica”. Obra donada por la Asociación de Amigos del Museo de las Ferias y del Patrimonio de Medina del Campo
https://www.facebook.com/809036472488021/videos/1530442913680703/
AURELIO CARRETERO (1863-1917). El "padre" de la escultura urbana vallisoletana.
Busto de la Reina Isabel la Católica en Medina del Campo
Medina del Campo se pensó también en Carretero cuando la comisión organizadora del IV Centenario de Isabel la Católica, le pidió en 1904 varios bocetos para un monumento conmemorativo a la Reina que tan vinculada había estado a la ciudad de Medina. Carretero finalmente realizó el proyecto más sencillo; aun así se simplificó el pedestal, del que se eliminaron las escaleras y adornos, quedando reducido a un prisma con el escudo en broce; igual que el busto, de los Reyes Católicos, quitándosele los ornatos primitivos que lo rodeaban y la espada. A la Reina la caracterizó como una mujer madura y de carácter fuere, con el rostro rodeado de un generoso velo y coronada; del cuello pende una cruz con remates trilobulados. El busto es atinado tal y como se significó en el momento de la inauguración, afirmándose que su autor estaba dotado de “relevantes dotes de maestro en la escultura histórica”.
El busto de Isabel la Católica en su antigua ubicación en la Plaza Mayor de Medina del Campo
13-11-17 - Isabel de Castilla, la primera mujer en aparecer en monedas y sellos de los Estados Unidos.
Isabel de Castilla, la primera mujer en aparecer en monedas y sellos de los Estados Unidos.
Cien años antes de que se organizase un jaleo tremendo por la celebración del quinto centenario de la llegada de Colón a América, hubo un cuarto centenario. Sucedió en 1893 y la celebración no fue en España sinó en Chicago, que aquel año organizaba la Exposición Universal. El tema de la exposición fue precisamente el descubrimientoy por eso se la llamó también Exposición Colombina Mundial.
la ocasión la Fábrica de Moneda norteamericana creó una serie de monedas conmemorativas. Todas ellas se pusieron en circulación, excepto una, el cuarto de dolar de Isabel (Isabella Quarter) que mostraba en su anverso el busto de la reina castellana.
Simón Ruiz Envito y Virués
Valladolid, 28 dic (EFE).- La Junta de Castilla y León ha autorizado la declaración como Bien de Interés Cultural a los bienes ubicados en el Museo de las Ferias de Medina del Campo (Valladolid) que conforman el archivo de la Fundación Simón Ruiz, con el fin de proporcionar la máxima protección e impedir su disgregación.
El archivo documental de Simón Ruiz está formado por pergaminos, libros de cuentas, letras de cambio y documentos diversos que han sido clave para entender el comercio, la banca y la sociedad europea del siglo XVI, época en la que Medina del Campo era una de las principales plazas financieras de Europa.
"Es único en su género en toda España", ha valorado en declaraciones a Efe el presidente del Museo de las Ferias de Medina del Campo, Antonio Sánchez del Barrio, quien ha trabajado durante los últimos años para lograr el reconocimiento y la protección de este depósito.
"Los documentos que conforman la colección contienen información que van más allá del comercio. A través de la correspondencia con los centros económicos más importantes de la época hemos accedido a crónicas como las de las guerras con Flandes y de la llegada de flotas procedentes de América a Sevilla", ha detallado Sánchez del Barrio.
El archivo posee más de 60.000 cartas entre ciudades españolas, francesas, portuguesas, italianas, flamencas y del nuevo continente fechadas entre 1556 y 1624, y entre las que destacan 3.000 de Amberes, 1.300 con Florencia y más de 2.600 con Sevilla y América.
Parte de los documentos del archivo Simón Ruiz. manuscritos sobre pergamino - MUSEO DE LAS FERIAS
"Se trata del único archivo procedente de un hombre de negocios español del siglo XVI", ha destacado el director del museo, "sólo equiparable al de los Függer en Augsburgo; Marco Datini en Florencia o a las Cámaras del Archivo de Amberes, tres ciudades que también fueron importantes centros de comercio en la misma época".
Simón Ruiz (1525-1597) fue un mercader y reconocido hombre de negocios que se estableció en Medina del Campo a mediados del siglo XVI, quien además en sus últimos años de vida se dedicó por completo al mecenazgo con un legado que pervive en la actualidad con el Hospital General, entonces dedicado a la asistencia de personas con discapacidad, también declarado BIC en 1991.
En 2013, el Patronato de la Fundación Simón Ruiz acordó depositar en la sede del Museo de las Ferias el patrimonio histórico artístico y documental conservado y almacenado hasta entonces en el Hospital General.
La declaración ha sido autorizada hoy durante la reunión del Consejo de Gobierno de Castilla y León, y se incluye en la categoría de bienes muebles, ya que se realiza sobre el conjunto relacionado en el inventario general de la Fundación Simón Ruiz. EFE
- https://www.museoferias.net/archivo-simon-ruiz/

References: Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 artículo 8
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 10