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Timestamp: 2020-02-21 06:46:57+00:00

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Ciudadanos y la tragedia del centro: tribuna en El Mundo de Elisa de la Nuez - Hay Derecho
17 noviembre, 2019 /13 Comentarios/en Blog /por Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
Las elecciones del domingo (un grandísimo error y una enorme irresponsabilidad de nuestra clase política) han reforzado los extremos y han hundido el centro político, además de haber fragmentado aún mucho más nuestro Parlamento. Bien es verdad que los muchos errores estratégicos cometidos por el ya ex presidente de Ciudadanos Albert Rivera (cuya dimisión le honra aunque sea por lo infrecuentes) explican, en gran medida, la debacle sufrida por su partido. Pero también han existido otros muchos factores desencadenantes de este escenario que convendría no olvidar porque no van a desaparecer fácilmente por hábiles que sean las estrategias políticas que se desplieguen a partir de ahora. Aunque ciertamente la torpeza de nuestros representantes pueden agravarlos, como ha sucedido en este caso. La dialéctica amigo/enemigo, la polarización e infantilización del discurso político, la incoherencia que supone el rechazo a las propuestas inconstitucionales del adversario pero nunca a las del posible socio (ya se trate de Vox, Bildu, ERC o quien sea) no han ayudado nada. Como no ha ayudado la ligereza con la que nuestros políticos parecen dispuestos a desgastar la democracia liberal y sus instituciones en un momento tan delicado. En este escenario, siempre ganan los más radicales.
Porque no olvidemos que hay un malestar creciente con las democracias liberales que se agudiza a medida que se revelan cada vez más incapaces de afrontar los enormes desafíos que ya tenemos encima, desde la desigualdad, la demografía, la cuarta revolución industrial o la crisis climática. Esta tendencia es evidente no sólo en España sino en todos los países de nuestro entorno y suele traducirse en un voto de descontento ya sea a la izquierda radical (como ocurrió en su momento en España con Podemos) o a la ultraderecha (como ocurre ahora con Vox). Ni entonces había tres millones de españoles comunistas ni ahora hay tres millones y medio de españoles fascistas. Pero deberíamos empezar a enfrentarnos de una vez con las disfunciones y los síntomas de agotamiento del modelo de la Constitución de 1978 e identificar sus problemas y las reformas necesarias que hay que abordar si no queremos que millones de ciudadanos decepcionados se lancen en brazos de opciones ultras, demagogas y populistas. Con los consiguientes efectos negativos sobre nuestro bienestar, nuestra convivencia y nuestra propia capacidad para afrontar unos retos muy complejos. Ahí tenemos el ejemplo de Cataluña para ver a dónde se va por el camino del populismo radical, infantil e irresponsable.
En todo caso, esta marejada de fondo no evita que el desastre de Ciudadanos tenga algunas causas endógenas que conviene destacar, sobre todo en la medida en que se puedan corregir en el futuro. La más evidente, a mi juicio, es haber renunciado a servir de partido bisagra y, por tanto, de constituir un auténtico centro político, privando de utilidad al voto de su electorado. Un electorado probablemente no demasiado amplio constituido por aquellos ciudadanos a los que la expresión veleta no les suena nada mal, y que prefieren girar a la izquierda o a la derecha según las circunstancias para apoyar en todo caso un programa reformista desde el centro, evitando tentaciones extremistas. Pero también habría que hablar de la profunda incoherencia entre el discurso de la regeneración y la lucha contra la corrupción y el aval a los gobiernos del PP en Madrid, Murcia y Castilla y León, que ha propiciado situaciones tan surrealistas como el apoyo de Cs -que está gobernando en Madrid en coalición con el PP- a la comisión de investigación sobre Avalmadrid, comisión que afecta directamente a la presidenta Díaz Ayuso para después oponerse junto con el PP a que ésta comparezca. Por no mencionar que estas alianzas reforzaron al PP en un momento de extrema debilidad cuando la estrategia de Rivera pasaba por sustituirlo. Son cosas que no pasan desapercibidas a un votante crítico como los de Cs.
Efectivamente, el afán de sustituir al PP (tan similar por cierto al que llevó en su momento a Podemos a bloquear el Pacto del Abrazo en 2016 y a intentar el sorpasso al PSOE) cegó a Rivera y su núcleo duro estos últimos meses. La razón es muy sencilla: el partido estaba totalmente dominado por un único líder obsesionado con las encuestas que le prometían que tenía al alcance de la mano lo que él deseaba: la Presidencia del Gobierno. Por supuesto, el líder controlaba todos los mecanismos de poder internos, empezando por el más importante, la decisión de incluir a alguien en puestos de salida de las listas electorales o de decidir quién podía acceder a un cargo público. Lo mismo cabe decir de los fichajes estrella -algunos disparatados- directamente por Rivera sin conocimiento de los responsables de los equipos a los debían liderar o en los que se tenían que integrar. Con este liderazgo había pocos incentivos para disentir y criticar las decisiones de Rivera, y los únicos que podían permitírselo eran los que podían pagar el peaje correspondiente por tener una carrera profesional alternativa: no demasiados como hemos visto.
La reforma de los Estatutos del partido en 2017 acentuaron aún más ese carácter presidencialista. La forma de funcionamiento de los órganos de gobierno en estos meses (con unanimidades y votaciones de la Ejecutiva abrumadoramente favorables a las propuestas presidenciales) ponían de relieve este grave problema. Al concentrar las decisiones estratégicas en sólo una persona y revalidarlas la Ejecutiva del partido casi sin discusión se generaba el riesgo típico de los hiperliderazgos o cesarismos: los errores del líder pueden llevarse a toda la organización por delante, puesto que él o ella siempre pueden decir -como ha sucedido en Cs- que todos estaban de acuerdo y que las decisiones eran colectivas. Con el corolario de que tampoco hay ninguna posibilidad de una corriente de opinión distinta, al menos dentro de la organización.
También hay otro aspecto que merece destacarse. La implantación de un sistema de primarias más o menos dirigidas (es decir, donde se pretende que salga el candidato de la dirección pero con el voto de los afiliados) llevó en Ciudadanos a escaramuzas que llegaron a intentos de pucherazo como ocurrió en Castilla y León, ganadas finalmente por un candidato que no era el del aparato. Es difícil medir el coste de imagen que esto supone para un partido que ha hecho de la regeneración una de sus banderas. Por último, me gustaría referirme a la falta de cauces de participación de las bases, afiliados, cargos y simpatizantes -incluidos los expertos que se ofrecían a echar una mano al partido al menos en los primeros tiempos- no ya en la toma de grandes decisiones estratégicas sino incluso en asuntos nimios. Todo se dirigía desde el pequeño núcleo de Madrid muchas veces con total desconocimiento de la realidad regional y local. El rosario de dimisiones de cuadros y cargos del partido en pueblos y provincias expresa este malestar.
Dicho de otra manera, si la falta de contrapesos y de cauces internos de participación es letal para los sistemas democráticos también lo es para el buen funcionamiento de los partidos y exactamente por las mismas razones. Concentrar la toma de decisiones en una sola persona y más en tiempos muy convulsos políticamente no es una buena idea. Los equipos cuanto más plurales y diversos más capaces serán de enfrentarse con problemas complejos que exigen diversos puntos de vista y muy distintos talentos. La independencia de criterio -que salvo honrosas excepciones como la de Luis Garicano ha brillado por su ausencia en Cs en estos últimos meses- es esencial para aportar ideas y opiniones contrapuestas y para evitar el mesianismo que acaba por identificar partido y líder como un todo indisoluble. Nos queda todavía por aprender en España (y no sólo en los partidos sino en todas las instituciones) que la lealtad a la organización no es sinónimo de sumisión absoluta a quien la representa o encarna en un momento dado y que la libertad de crítica es perfectamente compatible con la lealtad al proyecto y a las ideas que deben de trascender a las personas concretas que, por excepcionales que sean, siempre son sustituibles.
La pregunta ahora es si sigue quedando espacio para un partido de centro liberal ya sin aspiraciones de sustituir a uno de los grandes partidos sino de cumplir con la función originaria de Cs, que era ayudar a realizar las grandes reformas institucionales pendientes que no estaban ni están en la agenda del bipartidismo y sin las cuales nos arriesgamos a que nuestro sistema político se desintegre en un mosaico de partidos antisistema, cantonales, testimoniales o simplemente incapaces de ponerse de acuerdo. Es fácil imputar al adversario la culpa del avance del voto antisistema pero quizá debemos reflexionar más sobre la herencia que ha dejado el bipartidismo que ha gobernado en España los últimos 40 años y que ha preferido no afrontar reformas incómodas y muy necesarias (como la relativa a la cuestión territorial o al sistema electoral) o se ha refugiado en batallas culturales e identitarias que han dividido a la ciudadanía simplemente para ganar votos.
No tengo dudas de que un partido como Cs es imprescindible, aunque ahora toque reconstruirlo casi desde los cimientos y devolverle su sentido original. Se trata de reconstruir nada menos que un partido de centro, reformista, moderado, ilustrado, liberal, europeísta, probablemente inevitablemente pequeño pero imprescindible. Hará falta recuperar el talento, la ilusión y el entusiasmo perdidos, y no será fácil. Queda por delante una travesía del desierto más o menos larga, pero si de algo podemos estar seguros es de que necesitamos como argamasa de nuestra democracia un partido de centro capaz de virar a su izquierda y a su derecha y de proponer reformas largamente pospuestas. Sobre todo ahora que arrecia el vendaval populista.
Políticos prescindibles
17 noviembre, 2019 en 07:27
Enhorabuena y gracias por la claridad de la tribuna. Totalmente de acuerdo.
17 noviembre, 2019 en 09:18
Uno de los aspectos del dimitido líder de Cs (tras su hundimiento estrepitoso) que a mí me producía más irritación como profesor de Derecho Constitucional era su manía en repartir carnet de “constitucionalista”, un gesto de soberbia bárbaro. Al igual que su cohorte de la dirección de CS, todos al unísono salvo los dimitidos (pocos) en los meses anteriores.
Al efecto de esta manía de etiquetar como constitucionalista, a mi alumnado de primer curso del Grado en Derecho, al inicio del estudio de la materia Derecho Constitucional, les explico que la Constitución hay leerla en su integridad, en toda su sistemática de títulos, capítulos y artículos, y a la luz de las grandes decisiones constitucionales, y de los valores superiores y principios transversales de todo el texto constitucional.
Planteamiento muy distinto es el que, de manera cotidiana, intentan trasladarnos algunos representantes de la soberanía nacional, diputados y senadores, que desde su autocalificación de “constitucionalistas” subrayan con negrita determinados preceptos constitucionales y dejan en absoluto olvido otros, como si en realidad no existieran. Ya saben, lo que no se nombra, no existe.
El objetivo de este breve texto es traer a la divulgación la literalidad de determinados artículos, que también existen en nuestro texto constitucional de 1978. A algunos de ellos les que tengo un especial cariño, pues son objeto de mi línea de investigación académica y publicación desde hace años.
Vamos a ello. Estos son los preceptos olvidados, desde mi punto de vista, esa otra Constitución que también existe y que debiera tener más incidencia real y efectiva:
Artículo 1.1: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”.
Artículo 9.2: “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”.
Artículo 10: ”1. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social. 2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España.”
Artículo 31.1: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”.
Artículo 33: ”1. Se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia. 2. La función social de estos derechos delimitará su contenido, de acuerdo con las leyes”.
Artículo 35.1: “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”.
Artículo 41: “Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres”.
Artículo 42: “El Estado velará especialmente por la salvaguardia de los derechos económicos y sociales de los trabajadores españoles en el extranjero y orientará su política hacia su retorno.”
Artículo 43: “1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud. 2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto. 3. Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio”.
Artículo 45: “1. Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo. 2. Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva. 3. Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.”
Artículo 47: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.”
Artículo 48: “Los poderes públicos promoverán las condiciones para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural.”
Artículo 50: “Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio.”
Artículo 51: “1. Los poderes públicos garantizarán la defensa de los consumidores y usuarios, protegiendo, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicos de los mismos. 2. Los poderes públicos promoverán la información y la educación de los consumidores y usuarios, fomentarán sus organizaciones y oirán a éstas en las cuestiones que puedan afectar a aquéllos, en los términos que la ley establezca”.
Artículo 128: “1. Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general. 2. Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio, y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general”.
Artículo 131.1: “El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento de la renta y de la riqueza y su más justa distribución”.
Artículo 132: “1. La ley regulará el régimen jurídico de los bienes de dominio público y de los comunales, inspirándose en los principios de inalienabilidad, imprescriptibilidad e inembargabilidad, así como su desafectación.2. Son bienes de dominio público estatal los que determine la ley y, en todo caso, la zona marítimo-terrestre, las playas, el mar territorial y los recursos naturales de la zona económica y la plataforma continental.”
No estaría nada mal que, en la Legislatura que se iniciará el 3 de diciembre, tras las elecciones generales del 10 de noviembre, algunos de estos preceptos constitucionales fueran objeto de desarrollo legislativo y acciones de gobierno. Y que la Paz y el Diálogo se convirtieran en el método de debate y toma de decisiones políticas. Creo que la mejor defensa de la Constitución es la vocación pública de aplicación integral, formular una pedagogía constante sobre su aplicabilidad, pues forma parte de nuestro ordenamiento jurídico, así como sobre su contenido amplio, diverso, flexible y polivalente.
El texto constitucional debe ser un elemento de unión y cohesión social, y ese debería ser el sentido que debería imperar en los representantes públicos cuando la utilizan en el debate político. La ciudadanía empezaría, así, a considerar que se le tiene en cuenta, que nuestros representantes tienen como una obligación esencial hacer que se cumpla la Constitución y no como ocurre actualmente, en gran medida, que la norma suprema se ha convertido en otro objeto de discordia y no de objetivo de trabajo comprometido con el bien común. Esto ayudaría a una mayor sintonía de la sociedad española con las previsiones constitucionales, a una mayor afección con la política en general y con los objetivos constitucionales en particular.
Saludos desde Córdoba, Prof. Gómez Puerto ( http://gomezpuerto.blogspot.com)
17 noviembre, 2019 en 10:28
Con Cs siempre estaremos hablando de dos dimensiones o funciones no siempre coincidentes, en Cataluña y en el resto de España.
Su nacimiento —como movimiento ciudadano— se debió a la necesidad de ocupar parte del espacio del PSC-PSOE con un proyecto socialdemócrata y no nacionalista que atrajese a un perfil de votante predominante (ver resultados ultimas elecciones autonómicas) en Cataluña que carecía de esa oferta porque el PSC era (y es) un partido de “integración” de emigrantes en la “nación catalana”.
Su función en la política nacional es coincidente solo en parte. Surgió —de forma jerárquica— de una decepción y una oportunidad, tras la crisis económica, con las políticas del PSOE y PP. Por tanto su posicionamiento en el espectro politico (y las personas que la integraron) es diferente.
El presidencialismo, que acertadamente señala la autora de esta entrada, es uno pero no el único de sus males no es el único de sus males. Muchos estamos hartos de personajes que se creen insustituibles, llámense Ibarra, Pujol, Bono o Revilla, mientras emasculan la verdadera función de los partidos como generadores de lideres con criterio propio e independencia (PNV como única excepción).
Pero, ademas de hay otra virtud, vital ante el elector, de cualquier politico y tan importante como sus propuestas: su juicio. Y Rivera ha sido un desastre en esta area. Termino con el movimiento de base que sustentaba al partido en Cataluña, abandono programaticamente la socialdemocracia y se paso al nacionalismo español compitiendo con el PP y mostrándose con Vox en manifestaciones. No sin razon, ante tanto disparate, Valls salio corriendo.
Cada decisión ha sido un error catastrófico que ha cavado su tumba política y mucho peor aún para España, la del partido en Cataluña. Deja al parido escorado hacia el nacionalismo español y la derecha, con un discurso en el Parlament agrio y sin votantes en el cinturón industrial ni entre muchos catalanes de origen, todos ellos hartos de nacionalismo.
Tuvo su momento, le llego la gran ola que todo surfista sueña, y acabo sin subirse a ella y estrellado. Un irresponsable sin criterio ni vision que nos ha dejado, tanto en las instituciones catalanas como en el gobierno de toda España, en muy mala posición.
En el fondo la dimisión de Albert es irrelevante. No hay en CS lideres con vision propia (ni vision para Cataluña, su razón de ser primigenia) ni tampoco un movimiento social que los soporte. El asunto tiene, lamentablemente, muy mal cariz.
17 noviembre, 2019 en 11:53
La deriva de Ciudadanos estaba llevando a esta formación a los viejos vicios de los partidos tradicionales y mucho “postureo” de alguno de sus líderes.
Sobre las reformas necesarias que no se están haciendo en España y a las que se refiere esta interesante tribuna de Elisa, me permito recomendar el reciente libro de Miriam González Durántez, “Devuélveme el poder”; que engarza con lo que los editores de este blog escribieron en el libro “¿Hay derecho?” en 2014, bajo el seudónimo de Sansón Carrasco.
17 noviembre, 2019 en 21:38
Coincido totalmente con el excelente artículo de Elisa. En mi opinión, el hundimiento de Ciudadanos no deriva de haberse negado a pactar con Sanchez, que por otra parte es lo que había enfatizado en la campaña de las elecciones generales de Abril, sino en haber pactado con el PP en Madrid y Murcia, cuando tenía otras opciones. El PP en esas regiones ha sido durante muchos años más una banda mafiosa que un partido y el apoyo de Ciudadanos ha demostrado que era más importante el poder que la decencia.Estas decisiones son consecuencia de la dirección cesarista del partido. Por otra parte, no es coherente pregonar la regeneración y no dar explicaciones de lo sucedido por ejemplo en Castilla y León. Ojalá vuelvan al planteamiento original, y “resuciten” pero cuando un partido entre en barrena es difícil. Recordemos lo que le pasó a UPD.
18 noviembre, 2019 en 11:07
Creo que el Gobierno de Sánchez va a tener unos cuantos problemas de muy difícil solución que va a provocar una inestabilidad social y política creciente , por lo que Cudadanos puede tener una oportunidad , cuando cambie el escenario.
Todo ello derivado del camino errado que tomaron Sánchez y el “ sistema informativo y cultural” que le apoya y que denunciamos el 10 de junio de 2018:
*Podemos, Izquierda Unida , E.R.C. y EH BILDU ( y más como la CUP….) han demostrado su admiración por el régimen político que impera en estos países “
El programa económico debe garantizar la reducción del déficit y de la deuda y un crecimiento sostenido para que no recaigan los costes sobre los ciudadanos ”con impuestos y recortes sociales”.
Hay que recordar que en la crisis anterior aunque se había prometido que sería la legislatura del pleno empleo en las elecciones de marzo de 2008, a final de ese mismo año , había un millón de parados más y la desaceleración, conforme se fue agravando, provocó que los ingresos tributarios totales ( en millones de euros) pasaran , los de IRPF 72.614, Sociedades 44.823 e IVA 55.851 en 2007 a 63.857, 20.188 y 33.567, respectivamente, en 2.009 ( – 55.676 m total) y el coste del desempleo de 14 a 20.000 millones..
Sin ingresos suficientes, será la hora de los recortes sociales.
En nuestro post en HD “España , un país de cuentos “recordaba que en un artículo “ Los pobres nos roban” denuncié que no era España sino las Autonomías más pobres ..Ceuta y Melilla, Extremadura, Canarias, Asturias.. a donde se dirigían los recursos de los aportantes . Si a ello sumamos la situación crítica del sistema de pensiones ( ejm Banco España o “ La extra de Navidad lleva a niveles mínimos la hucha de las pensiones” 2010 , 64.375 a 2019, 1.400 millones de euros La Vanguardia 10-11-19) en estas autonomías la incidencia de la escasez general de recursos , de la crisis del sistema de pensiones y la reducción de la distribución para favorecer a los aportantes , puede ser letal .
Los partidos y los “ elegidos” de esas zonas ¿continuarán apoyando a este Gobierno cuando comprueben la insatisfacción de sus votantes o intentarán convencerles de que les han engañado y que “ era imprevisible”? pero ¿ a cuantos convencerán?
Siento contradecir a la amable articulista. Aquí la gran tragedia es anterior a la catástrofe de C’s. Es anterior incluso al resultado electoral.
Aquí el gran problema es que se está incumpliendo sistemáticamente la ley electoral y tenemos pruebas de que pudo haber un pucherazo electoral el 10 N.
En ninguna Junta Electoral Provincial se está cumpliendo la ley porque no se están sumando las actas sino que se cotejan con los datos de la empresa Indra, la misma que lleva los resultados electorales en Bolivia o Venezuela.
El algoritmo usado para el pucherazo del 10N ya ha sido descubierto. También fue descubierto el del 28A.
https://www.youtube.com/watch?v=Cz2AwhPh58c
18 noviembre, 2019 en 13:52
Gracias por hacernos inicar el dia con una sonrisa
19 noviembre, 2019 en 11:45
Aunque son el mejor retrato de quien los emite, el uso de insultos personales no se deberian aceptar en este blog, señores editores.
18 noviembre, 2019 en 15:16
“Para gustos pintan colores….” dice el refrán español. Nada más cierto. Cuando la subjetividad y los prejuicios dominan la racionalidad y el sentido común, podemos estar equivocándonos.
Elisa conoce bien a “Cs” ya que, según parece, perteneció a su consejo político, luego puede hablar con conocimiento de causa de esa etapa (Ciudadanos está lleno de ellas) no ajena a la desaparición de UPyD y Rosa Díez (también tachada de “presidencialista”) pero…. ¿qué partido no lo es?
Por mi parte, como he apuntado en varias ocasiones, no sólo conocí a “C,s” al principio de implantarse en Madrid (c/Carranza), sino que también se integró en el proyecto “Tiempo Liberal”, junto a otras organizaciones, clubs y personas liberales independientes y procedentes de diversos partidos (CDS, UPyD, PLE….) Todos ellos buscaban un hueco de “centro” político sin darse cuenta por las experiencias que el “centro” tuvo su momento en UCD y ya se vieron sus resultados. La cuestión era (y sigue siendo) saber si existía una alternativa netamente liberal ( “no estoy de acuerdo con tus ideas, pero daría mi vida para que siguieras defendiéndolas”) que escapase de los “corsés” ideológicos rancios de “derechas” e “izquierdas” con los que todavía se vestían y oprimían muchos ciudadanos. Pero, tal como se viene demostrando, parece una “misión imposible” al seguir empeñándose desde el liberalismo en un pensamiento único socialdemócrata que supone “progreso” aunque nadie se pregunte hacia donde…..
Todos los partidos se han hecho “progres” y responden “grosso modo” en sus ideas o proyectos a las nuevas ideologías impuestas por o se sabe quien ¿o sí se sabe? y con qué intereses….. feminismo, cambio climático (Elisa lo señala) o falso ecologismo….. Todo ello regado abundantemente con dinero público o desde el “altruismo interesado” de algunos personajes del mundo financiero y sus fundaciones. En este sentido no sería difícil hacer un partido único y ya estaríamos en Huxley, Bradbury u Orwell hechos realidad. Por cierto hoy empieza el control de los móviles……
En este sentido parece interesante la reflexión del sociólogo, pensador y ensayista Juan Manuel Agulles: “Desde esta perspectiva, podría afirmarse que la culminación tecnológica no ha derivado en una mayor libertad, autonomía y democracia, sino que sólo ha podido tener lugar mediante la supresión de las tres” (“La vida administrada. Sobre el naufragio social”).
Quiero felicitar, de nuevo, a Elisa de la Nuez por este post tan clarificador, pues por más que he tratado de leer – y entender- estos días, desde las elecciones, el desastre de Ciudadanos, no había leído una explicación y argumentación tan completa, precisa y matizada sobre este hecho, desde mi punto de vista lamentable. Me gustaría centrarme y comentar algunos puntos de su post, sobre los que he venido reflexionando a menudo.
En primer lugar la dialéctica amigo/enemigo, la polarización e infantilismo del discurso político.
Es absolutamente asombroso que en nuestro país siga existiendo hoy día una polarización al abordar temas de política – que, por cierto, son muchos y trasversales, pues la política está en todos los entresijos de la vida-, incluso entre personas teóricamente preparadas, profesionales, universitarios, etc. y que conduzcan a un callejón sin salida en cualquier debate o discusión, donde acaba habiendo solo buenos y malos, los míos y los tuyos, los rojos y los fachas, los progres y los retrógrados. Es tristísimo desde el punto de vista de las relaciones humanas, pues las enturbia, y además es intelectualmente decepcionante. Quizá habría que buscar la raíz de este hecho en nuestro sistema educativo, aunque no es momento de profundizar en esta idea.
Este mismo hecho lleva a un “fijismo” y una rigidez en las actitudes políticas de algunas personas, de manera que si uno altera, modifica o matiza su posición ante hechos o sucesos de nuestro alrededor que evolucionan a velocidad de vértigo, replanteándose posturas sobre temáticas complejas – matrimonio homosexual, gestación subrogada, cambio climático, inmigración, consecuencia de la robotización en las empresas, metodologías educativas y un largo etcétera – es visto como “traidor” a su supuesto grupo de pertenencia ideológica: expresión veleta, en terminología de Elisa de la Nuez.
Cualquiera que tenga una mínima formación o una mínima capacidad analítica sabe que las dicotomías categóricas o los sistemas binarios no son modelos adecuados para analizar la complejidad de la vida social y política y menos en los momentos actuales.
Por último la independencia de criterio. Estamos viendo cómo líderes muy jóvenes, y no me refiero solo a Rivera, tienen todos ellos la tentación mesiánica del control, y la confusión entre la crítica positiva y la falta de lealtad, como muy bien señala Elisa. Sigue vigente aquel dicho, creo que de Alfonso Guerra, de “el que se mueva no sale en la foto” de funestas consecuencias, pues efectivamente el espíritu crítico en nuestro país anda por los suelos.
¿Podremos algún día los españoles abordar en una discusión/debate temas complejos y polémicos con capacidad analítica, empatía y respeto hacia el que mantiene ideas contrarias a las nuestras, sin etiquetar al contrario como facha, rojo, retrógado, terrorista, o peor, asignarle una etiqueta partidista despectiva?
19 noviembre, 2019 en 09:47
Un comentario quizás marginal pero que podría ser de utilidad “looking forward” a mis amigos de C´s.
El centro es un lugar geométrico que equidista de lo “equidistable”. y lo “equidistable es muy volátil y cambiante. Al viajar desde la geometría a la política cabe preguntarse si realmente existe el centro, en qué ejes se podría visualizar y desde qué puntos de vista. No estoy seguro de que desde el “salto a Madrid” C’s lo fuera –antes tampoco, por eso tuvo éxito allí– y por ello me cuestiono la propia idea de verlos como un partido de Centro pero a estos efectos hasta puedo aceptarla sabiendo que es discutible.
Una vez aceptado el centro como posicionamiento buscado de C’s podemos comprobarlo con un caso práctico muy querido para Albert Rivera. La corrupción. No solo la del PP (unos 300 millones en diversos juzgados) sino la de todos. Es decir, la hoy conocida del PSOE y de CIU y que supera en conjunto los 8,000 millones de euros en diversas causas, juzgados e investigaciones de nuestra policía, de la Interpol, DEA y hasta CIA que repetidamente nos vienen alertando sin grandes efectos.
Este partido “centrista” hacía gestos de desagrado con el PP como socio de gobierno pero, que yo sepa y tras la desaparición de Rosa Diez, guardó silencio de modo perceptible en Barcelona y excesivamente perceptible en Andalucía. Tanto que no se le oyó nada mientras sostenían a “La PSOE” andaluza y a la Jueza sustituta de los ERE’s se le eternizaban los procesos.
Hay multitud de temas relevantes para la población en los que C’s no era un partido Centrista. Por ejemplo, no recuerdo ni una sola crítica a Leyes que penalizan administrativamente con enormes multas a los Psiquiatras y Psicólogos que tratan –bajo demanda explícita y adulta– a homosexuales pero toleran encantadas los tratamientos a heteros para salir de sus armarios respectivos rápidamente. Lo mismo en su actitud ante el Aborto de Zapatero, la equiparación de uniones civiles al matrimonio o la eutanasia. En esto son, fríamente, bastante extremistas. Tanto que no se diferencian del PSOE o de Podemos.
Lo anterior relativiza la adscripción centrista e indica que C’s en unas cosas es de centro y en otras es muy extremista. Y esto, en cuanto el votante lo percibe reflexivamente, inquieta y mucho. La mayor parte de la gente tiene su corazoncito moral y les funciona. Esto creo que es lo que ha pasado en estas elecciones. La casa se les cae por los cimientos.
Lo cual habrá dado pie a más de una reflexión de mi apreciado D. Luis Garicano. Profesor de Estrategia.
Porque, estratégicamente, en la concepción de Ciudadanos ha habido graves errores que Imposibilitaron algo esencial en cualquier Producto: La Primera ley de Marketing. “Poder ser el referente, el number one indiscutible, en algo que sea reconocible y cierto”. Cuando alguien diga tu “marca” debe producirse en tu cerebro un acto reflejo que permita reconocer y predecir “What you stand for” mejor que cualesquiera otro competidor. Con C’s, esto ya era imposible.
Si esa Ley nos falla –algo muy frecuente en todas las organizaciones dinámicas.– y a medida que pasa el tiempo, la Dirección de esa entidad pierde el Norte y se le nota muy pronto. Además en situaciones –muy previsibles en política– de alta emotividad, esta carencia agrava la situación y empantana mentalmente a los Dirigentes en tantas Contradicciones que les resulta imposible sostenerse en “la Virtud”. Sostenerse en la verdad, en el “Dao·”, en el Imperativo Categórico, en la Ley Moral, en el Derecho Natural, en la Coherencia y hasta en el Sentido Común. Esto no es de Santo Tomás, es muy anterior, viene en el libro de la Guerra Chino. De hace 2,500 años.
Como es conocido a quién se le ocurrió que C’s diera el impresionante salto desde los barrios y pueblos emigrantes de Barcelona, este fallo no es explicable salvo que la operación estuviese destinada a tener corta vida o una vida muy instrumental.
En los tiempos que viene nos va a ser necesario tener gente con criterio moral, no eclécticos ni oportunistas. Gente consistente y coherente en un mundo con un criterio ético y valores que no sean los que reflejan las conveniencias del Poder.
Por resumir, lo que de verdad nos falta es un Partido Socialista que no tenga dentro ni nietos de Largo Caballero ni de Indalecio Prieto y que muestre dosis razonables de Patriotismo por España. Eso lo podía haber hecho Rosa Diez Pero alguien se la cargó. Vamos a decirle que vuelva.
19 noviembre, 2019 en 11:00
Coincido D. Manu.
Hablar de que C’s es de centro, de que este o aquel partido son ultra derechistas produce cansancio, porque mirando al interlocutor, se trata de adivinar su edad… y piensas en su corto bagaje de recuerdo político.
El PSOE de Felipe González, a continuación Mr. X, era un partido a la derecha del PP actual. Ha habido un corrimiento a la izquierda del eje que divide derecha e izquierda. Esto se lo comentaba yo el pasado 10N, siendo representante de Plataforma por Elecciones Transparentes, a unos apoderados, uno del PP y otro del PSOE. Por supuesto que no lo admitieron.
Igual que hoy nadie admite que la política ha transformado la nación española a peor, claramente a peor. Que los que llaman nuevos derechos, son en realidad negación de los derechos de los demás. Que la nueva política está socavando los cimientos de nuestra convivencia con la aquiescencia de los representantes del estado en las diversas instituciones.
Blanquear a C’s en estos momentos sólo se puede entender como una forma de darle aire en estas horas de agonía. C’s traicionó a sus votantes cuando salió escopetado de Barcelona y cedió el puesto a Valls. Manuel Valls, uno de los jefazos de la masonería francesa. El slogan “La España en Marcha” fue una copia del de Emmnanuelle Macron “En marche ! La France”. Rivera quiso servir a la masonería francesa. Se nota que no le sirvió bien. Soros e Indra hicieron el trabajo sucio con el algoritmo electoral.
Mientras la ingenuidad política de la ciudadanía no despierte seguiremos viviendo en una democracia bananera, del mismo centro del Caribe.
Los derechos nunca son absolutos ¡Abrimos el plazo de votación para la V Convocatoria del Premio Hay Derec...

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