Source: http://valcap.es/html/Nuestro%20boletin/nr_38/5.htm
Timestamp: 2017-11-19 06:39:44+00:00

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El dilucidar el concepto de una única vivienda para uso propio, contenido en la Ley 38/1999.
La extensión y composición de una vivienda puede ser muy variable: desde mini-pisos hasta palacios de considerable extensión en los que podrían vivir muchísimas más personas que una familia compues-ta de cinco miembros. Ante esta realidad es lógico que se considere vivienda única el edificio en el que administrativamente existen tres viviendas, sin que a su vez no se haya constituido una propiedad horizontal, lo que explicitaría una inexistente voluntad de independencia. Los deberes legales y morales de procurar los padres que sus hijos tengan, en sentido amplio, los alimentos necesarios se compagina con el respeto a una cierta autonomía personal, asignándole a cada uno de ellos una planta del edificio. Por ello, a la consideración meramente administrativa de la existencia de tres viviendas, se impone la realidad social de una única vivienda, la de la familia inmediata del autopromotor. La realidad debe prevalecer sobre las formas, así lo reconoce el artículo 1.281 del Código Civil.
VALOR DEL SEGURO DECENAL
Tras repasar las principales disposiciones aplicables al seguro decenal recuerda que el importe mínimo del capital asegurado viene determinado por el articulo 19.5 c de la Ley de Ordenación de la Edificación y por la Instrucción de 11 de septiembre de 2000, de la DGRN , ante la consulta formulada por la Dirección General de Seguros sobre la forma de acreditar ante Notario y Registrador la constitución de las garantias a que se refiere el artículo 20.1 de la Ley de Ordenación de la Edificación y es el 100% del coste final de la ejecución material de la obra, incluidos los honorarios profesionales. Dicho valor no tiene que ser equivalente al declarado como valor de la obra nueva en el documento notarial, pues el coste final de ejecución material, incluidos honorarios profesionales, hace referencia a la suma de las cuantías de los recursos empleados para la realización de la obra, cuantía que es la que debe ser objeto de seguro, mientras que el concepto de valor de la obra nueva recoge una realidad mayor en la que se incluye, no sólo el coste de ejecución sino otros aspectos, fundamentalmente, el incremento o valor añadido de la construcción, el cual vendrá determinado por una serie de circunstancias concurrentes y diversas tales como el mercado, el entorno, la situación las propias características internas y externas de la obra, etc.
COMO AHORRAR ENERGÍA EN LAS COMUNIDADES DE PROPIETARIOS
Se presenta en la oficina de la Administración de fincas un propietario del Edificio Santa Fe, insistiendo que quería ver a la administradora. Vecino que la administradora había visto en alguna reunión de la comunidad; que por cierto estaba de buen ver. Era un hombre interesante, bien peinado, peinaba canas e impecablemente vestido. Un hombre que no pasaba desapercibido, muy educado, al hablar y en sus maneras.
Doña. Margarita, vengo a quejarme de los ruidos que se producen en el piso superior, entiendo que la incorporación de la mujer al mercado laboral ha provocado un cambio de hábitos, y que las tareas de limpieza y cocina se realicen a partir de las 9 de la noche tocando ya el horario nocturno, pero lo que ya no entiendo es que se ponga a coser mi vecina a las 12 de la noche.
Bueno D. Juan coser a esas horas no le perjudica a usted, pues la aguja y el dedal no producen ruidos.
¡Ah no, amiga mía!!! Que mi vecina no cose como cualquier ama de casa, tiene una máquina de coser y durante dos horas escucho el trac, trac, trac, trac de lamáquina.
Bueno no exagere, coserá un poco, y no será tan tarde.
Miré, Doña Margarita, esto se soluciona fácilmente, mañana la vengo a buscar al salir de su despacho, se viene usted a dormir conmigo para que escuche los sonidos nocturnos, pues creo que será algo ilustrativo para usted.
¡Don Juan, que dice usted,! mi marido no me lo permitiría,- argumento la administradora no sin cierta sorpresa. No sabia como interpretar la invitación, si como un acto de desesperación de su administrado o si considerarlo como una nueva formula de insinuarse, lo tomo como un acto de desesperación. Hizo lo que debía, que fue acompañar a D. Juan, a casa de la vecina, al salir del despacho, llamar a la puerta, presentarlos, pues no se conocían nada más que de verse en el ascensor y pedirle muy educadamente que dejase la costura para las horas diurnas. La vecina los invito a entrar en su casa, la administradora declino la invitación, cosa que no hizo Don Juan. Se despidió de los dos, solicitándoles que arreglasen el problema lo mejor que pudiesen.
Al poco tiempo, la administradora, se entera que los vecinos estaban saliendo como pareja, en ese momento se acordó de una parrafito que había leído, hacia algunos años, que decía: "Aínda era unha rapaza nova cando fixo un pantalón de mahón, o cal o rematar deuse conta que os botóns de abotoar a petrina púxonos cambiados como si fora para unha muller, non lle dixo nada o home que lle fixera a encarga que cando recolleu o pantalón marchou todo contento".
La Dirección General del Catastro tiene a su cargo la planificación, dirección, coordinación, control y, en su caso, ejecución, de las siguientes competencias, de acuerdo con lo previsto en el texto refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2004, de 5 de marzo, que ejercerá directamente o, en su caso, a través de las Gerencias o Subgerencias del Catastro:
BOE núm. 154 Sábado 26 junio 2004 23493.
La tramitación de los procedimientos de declaración, comunicación, solicitud y subsanación de discre-pancias.
La colaboración y el intercambio de información con otras Administracio-nes e instituciones públicas, así como con los fedatarios públicos.
La gestión de las tasas por inscripción y de acreditación catas-tral.
El estudio y la formulación de propuestas normativas relacionadas con los procedimientos y sistemas de valoración de los bienes inmuebles, así como con las actividades de formación, manteni-miento y renovación del catastro inmobiliario y, en general, con las demás funciones o procedimientos a que se refiere el texto refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2004, de 5 de marzo.
La coordinación e impulso de las actuaciones que corresponde desarrollar a las Gerencias Regiona-les y Territoriales y a las Subgerencias del Catastro.
Las relaciones institucionales con otros órganos u organismos de la Administración General del Estado, así como con las comunidades autónomas, corporaciones locales, organismos internacionales, terce-ros países y cualquier otra institución pública o privada.
" Existe quien tiene una vida corriente, existe quien es corriente en su vida, también están los que siguen la corriente y aquellos que van en contra"
RESOLUCIÓN de 21 de marzo de 2007, de la Dirección General de Trabajo, por la que se registran y publican las tablas salariales revisadas correspon-dientes al 2006 y las del 2007, del Convenio colectivo estatal para las empresas de gestión y mediación inmobiliaria.
Visto el texto del acta de fecha 14 de febrero de 2007 donde se recogen los acuerdos referentes a las tablas salariales revisadas correspondientes al año 2006 y las del año 2007 del Convenio colectivo estatal para las empresas de gestión y mediación Inmobiliaria, publicado en el B.O.E. de13 de enero de 2007, (Código de Convenio n.º 9914585), que fue suscrito por la Comisión Paritaria del Convenio de la que forman parte la Asociación Empresarial de Gestión Inmobiliaria (AEGI) en representación de las empresas del sector y las Organizaciones Sindicales COMFIA-CC.OO. y UGT en representación de los trabajadores del mismo, y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 90, apartados 2 y 3, del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores y en el Real Decreto 1040/ 1981, de 22 de mayo, sobre registro y depósito de Convenios Colectivos de trabajo,
/2007/04/10/pdfs/A15464-15466.pdf
LEY 4/2007, de 3 de abril, de transparencia de las relaciones financieras entre las Administra-ciones públicas y las empresas públicas, y de transparencia finan-ciera de determinadas empresas.
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INSTRUCCIÓN DGRN SOBRE NACIONALIDAD.
Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo, por el que se regula el subsistema de formación profesio-nal para el empleo.
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*EMPLEADO PÚBLICO. LEY 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público.
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Tan sólo se refiere a las autorizaciones de vertido, introduciéndose un nuevo apartado 2 en el artículo 101.
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Ley 10/2006, de 21 de diciembre, por la que se modifica la Ley 17/2005, de 29 de diciembre, de medidas en materia de tributos cedidos.
D**64. LA PROPIEDAD VOLU-MÉTRICA. SU CONFIGURACION COMO SEGREGACION DE VOLUMEN SUBTERRANEO O COMO COMPLEJO URBANISTICO.
Rs. 24 febrero de 2007. DGRN. BOE de 4 de abril de 2007.R. 24 de febrero de 2007, DGRN. BOE de 4 de abril de 2007.
HECHOS: Se formaliza una escritura pública de “disgregación” entre suelo y subsuelo de una finca, es decir (y por lo que resulta de la exposición de los hechos de la Rs), una separación, sin más, entre ambos elementos, pero sin una determinación precisa de la parte segregada o disgregada, ni tampoco el establecimiento de una propiedad horizontal o un derecho de subedificación. Acto seguido se cede gratuitamente el suelo (nos imaginamos que a una Admón. Pública, para calle o Parque) y se reserva con carácter privado, con destino a garaje, la zona de subsuelo. Cada uno de dichos elementos queda sujeto a un distinto régimen jco: la propiedad del suelo queda de dominio público, como digo, en tanto el subsuelo queda de propiedad privada.
REGISTRADORA: Rechaza la inscripción, dado que se rompe el principio de especialidad hipote-caria, es decir, no se lleva a cabo una segregación propiamente dicha, ni se constituye una PH o se reserva un dcho de subedificación, en relación con la separación de ambos elementos.
NOTARIO: El notario entiende, por el contrario, que es suficiente para la separación registral de suelo y vuelo, la mera “disgregación” entre ambos elementos, sin que sea necesaria la utilización de otro instrumento jco, y se basa para ello en la Rs de 5 abril de 2002.
DIRECCION GENERAL: La DG da la razón a la Registradora, pero por no haberse observado en la escritura el principio de especiali-dad hipotecario. Sin embargo hace una muy interesante reflexión respecto a la admisión en Nuestro Ordenamiento, de la llamada “propiedad volumétrica”, frente al concepto clásico de propiedad.
La concepción clásica del dcho de propiedad, y el principio de accesión, tiene excepciones, derivadas, bien de la voluntad del propietario (constitución de un dcho de superficie o subedifica-ción), o bien de la propia ley (limitaciones por ejemplo derivadas de la Ley de Minas, Aguas, Navegación aérea etc).
… Por una parte, la existencia de una justa causa, como es aquí la explotación de los subterráneos de zonas públicas.
… Y de otro, que no se distorsionen los principios hipotecarios.
… Pero, en cada caso, debe quedar claro si lo que se pretende es: 1).- Bien segregar un volumen subterráneo para configurar una finca independiente totalmente del suelo-vuelo, en cuyo caso, es necesario llevar a cabo una modificación hipotecaria, norma-lmente una segregación, previa licencia municipal, con especifica-ción del volumen edificable que se segrega y se constituirá una finca registral independiente, 2).- O bien si lo que se quiere es que siga existiendo una vinculación entre ambos elementos, aunque sujetos a un régimen jco distinto, es decir se trata de un desdoblamiento del régimen jco del suelo-vuelo y subsuelo, pero existiendo una vinculación entre ambos, en cuyo caso, deben quedar claramente reguladas las relaciones derivadas de dicha coexistencia, para lo que se precisa aplicar la técnica de la división horizontal, aplicable a los complejos urbanísticos, por existir al menos un elemento común entresuelo y subsuelo, que es precisamente la línea de separa-ción entre uno y otro, normalmente a través de una forjado. En este supuesto, en el folio de la finca matriz del suelo, se hará constar la configuración de parte del subsuelo como bien patrimonial, y en el folio del subsuelo se hará referencia a la finca matriz, constando en ambas las reglas que regulan el complejo.
COMENTARIO: Haciendo un poco de historia en el tema del dcho de propiedad, hemos de remontarnos a la Rs de 16 noviembre de 1981, que ya establecía dos conceptos del dcho de propiedad: la que llamaba propiedad “civilista” propia del Dcho Romano y recogida por el Code Napoleónico, en que la propiedad era un dcho absoluto, en el que las limitaciones eran excepcionales, frente a la que llamaba concepción “administrati-va”, que proveniente del Dcho Alemán, consideraba tales limitaciones como “delimitaciones” del dominio. Estimaba que el art 348 del c.c. había sido ampliamente superado por el art 33 de la CE, donde tras de reconocer el dcho de propiedad, era su función social la que delimitaba su contenido, de acuerdo con las leyes.
Este concepto de propiedad delimitada, ya había sido recogido por nuestra Ley del Suelo de 1956 y 1972, que vinieron a dar entrada a la que se conoce como “propiedad urbana”, dentro de la cual se comenzó a discutir qué facultades integraban su concepto, e incluso si tal concepto era, como decía García de Enterría, una especie de propiedad esencial, a la que se le iban luego agregando facultades.
Esta idea de núcleo de propiedad, desprovisto de facultades urba-nísticas (que sigue el modelo italiano), dio lugar a la llamada propiedad urbana evolutiva, recogido por la luego derogada ley 8/90, que llegó a introducir una propiedad urbana, a la que se agregaban facultades, según el propietario iba cumpliendo sus deberes urbanísticos (asi daba poco a poco dcho a urbanizar, al aprovechamiento, a edificar y sólo en un último momento a hacer propia la edificación).
Tras la derogación de dicha norma y al aldabonazo dado por nuestro TC en s de 1997, se dio lugar a la disgregación del urbanismo y su atribución a las distintas Auto-nomías, manteniendo tan sólo unos cuantos preceptos estatales, uno de los cuales era el mantenimiento de un solo concepto de propiedad urbana en todo el territorio nacional (la verdad es que hoy día es discutible este extremo). Quizá haya sido, y es una opinión personal, esta dispersión urba-nística, la causante de gran parte de los males que nos aquejan en este terreno. Hoy en día la propiedad urbana, se configura en general como una propiedad con derecho a edificar, pero para cuyo ejercicio se precisa de una licencia, y en general se establece que las plusvalías que genera la edificación se reparten entre los propietarios y la Comunidad a través de complejos sistemas de distribución (El nuevo Proyecto de Ley del Suelo, recoge, sin embargo, a la consideración del suelo, como propiedad desprovista del dcho a construir).
La opinión doctrinal que se sustenta, en torno al dcho de propiedad, es la que no existe un concepto único predicable, de los distintos bienes, que igual que se puede hablar de una propiedad urbana, también se puede hablar de propiedad rústica, intelectual, de minas etc…, cada una con unas características especiales, que no son propias de las demás y cuya delimitación corresponde siempre a la norma que las regula.
Pero tras de esta introducción quizá innecesaria, pero con un afán de profundizar en este tema, volvamos a la PROPIEDAD VOLU-MÉTRICA: El concepto clásico de propiedad, como derecho cuasi absoluto y extensible “por arriba hasta el cielo y por abajo hasta los infiernos”, como si fuera una columna intocable, es un poco el que reflejaba nuestro c.c, y frente a él, como hemos visto, se han ido separando determinados conceptos como el de propiedad urbana o la consideración del aprovechamiento urbanístico, como formas de propiedad que chocaban con el sistema.
La venta se va a efectuar a lo largo del año 2007, y una vez realizada se efectuará el reparto del dinero obtenido entre los propietarios, si bien, se ingresará en una cuenta bancaria de la Comunidad de Propietarios y se destinará a sufragar los gastos correspondientes a las obras de rehabilitación y mejora del edificio, necesarias según la Inspección Técnica de Edificios.
CUESTIÓN-PLANTEADA: Tributación de las cantidades a percibir por la venta.
COSTESTACIÓN COMPLETA: En cuanto las comunidades de propietarios reguladas en la Ley de Propiedad Horizontal constituyen comunidades de bienes, para analizar el tratamiento tributario de la renta obtenida por una comunidad de propietarios por la venta de un elemento común se hace preciso acudir en primer lugar al artículo 8.3 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), que establece que “no tendrán la condición de contribuyente las sociedades civiles, tengan o no personalidad jurídica, herencias yacentes, comunidades de bienes y demás entidades a que se refiere el artículo 35.4 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General tributaria. Las rentas correspondientes a las mismas se atribuirán a los socios, herederos, comuneros o partícipes, respectivamente, de acuerdo con lo establecido en la sección 2ª del Título X de esta Ley.”
de la DGRN (cont.)
Junto a ello, se comenzó a plantear en las grandes ciudades, la cuestión de espacios aprovecha-bles, a distinta altura, que no encajaban en estos esquemas rígidos y de una forma u otra se intentó de darles solución.
La primera lanza que se rompió en su defensa la dio la repetida Rs de 5 de abril de 2002, en que rechazaba la interpretación tradi-cional del art 348 c.c. y acudía a la CE de 1978 para plantear la admisión de esta nueva propiedad por volúmenes, en el que ya se manejaba la posibilidad de esta novedad: en este supuesto el caso era distinto al de la Rs que nos ocupa, ya que se desafectaba el subsuelo de un terreno público, para configurarlo como una finca independiente. Tras de admitir esta posibilidad, la DG acudía a la figura de la concesión admva o la desafección de la unidad subte-rránea destinada a aparcamiento, estableciendo que ello no suponía ninguna limitación al destino demanial del suelo, ni se mermaba el uso público del mismo. En el supuesto, no se llegaba a segregar un volumen edificable de subsuelo (posibilidad que hoy se admite), sino que seguía vinculado con la superficie, pero quedando regla-mentadas las relaciones derivadas de la coexistencia de suelo y vuelo públicos, con un volumen edificable de carácter patrimonial, y se acudía a la figura de la constitución de un complejo inmobiliario. La unidad subterránea, sin romper su vinculación con la finca matriz, una vez desafectada, podía abrir en el Registro finca independiente.
RESUMEN FINAL: Tras de la nueva Rs, se admite perfectamente la referida propiedad volumétrica, y se exigen la concurrencia de estas circunstancias: 1) Causa justifica-da; 2) mantenimiento de los principios registrales, en concreto el de especialidad; 3) Se admiten dos posibilidades: a- o bien se produce la segregación de volumen edificable, desconectado de la superficie terrestre (me imagino que siempre que no existe ningún elemento común) y se configura como finca independiente, abriendo folio aparte, y todo ello, previa licencia municipal b- o bien se mantiene la coexistencia entre ambos elementos, mediante la constitución de un complejo inmobiliario, y en tal caso, se abre en el folio abierto al suelo público, la configuración de parte del subsuelo como bien patrimonial, y en el folio abierto a éste, constará cual es la finca matriz de procedencia y en ambos folios, se reflejarán las reglas del complejo inmobiliario articulado. (JLN).
65. LA PROPIEDAD VOLU-MÉTRICA. SU CONFIGURACION COMO SEGREGACION DE VO-LUMEN SUBTERRANEO O COMO COMPLEJO URBANISTICO.
R. 26 de febrero de 2007, DGRN. BOE de 4 de abril de 2007.
66. LA PROPIEDAD VOLU-MÉTRICA. SU CONFIGURACION COMO SEGREGACION DE VOLU-MEN SUBTERRANEO O COMO COMPLEJO URBANISTICO. R. 27 de febrero de 2007, DGRN. BOE de 4 de abril de 2007.
CONSTITUCIÓN DE DERECHO DE SUPERFICIE EN EJECUCIÓN DE CONVENIO URBANÍSTICO. CALI-FICACIÓN DE DOCUMENTOS ADMINISTRATIVOS. R. 13 de marzo de 2007, DGRN. BOE de 4 de abril de 2007. Vinculante en parte.

References: artículo 1
 artículo 20
 Real Decreto 
 Real Decreto 

RESOLUCIÓN 
 artículo 90
 Real Decreto 
 Real Decreto 

Real Decreto 
 artículo 101
 artículo 8
 artículo 35