Source: http://elojocritico.info/roswell-el-misterio-del-memorandum-ramey/
Timestamp: 2020-07-12 09:39:49+00:00

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ROSWELL: EL MISTERIO DEL MEMORANDUM RAMEY – El Ojo Critico
Conspiracion / Fraudes / Servicios Secretos / Ufología | By elojocri
La tarde del 8 julio de 1947 el General Roger Ramey tenía la intención de acabar definitivamente con el escándalo mediático originado desde el propio seno de la base de Roswell, cuando de forma inexplicable emitieron un comunicado informando de la captura de un “platillo volante”. En ese instante todas las miradas del mundo fijaron su atención en aquella apartada región de Nuevo México. Para acallar la impactante noticia, las autoridades de Roswell solicitaron la presencia del fotógrafo James Bond Johnson para inmortalizar la nueva versión oficial de los hechos, alejada del sensacionalismo. Las instantáneas, fueron realizadas en la base de Forth Worth (Texas), en el despacho del General Ramey. Ante el objetivo del periodista James Bond Johnson, Ramey acompañado del coronel Thomas Dubose y el Mayor Jesse Marcel, posaban distendidos y relajados, ante los restos de un globo meteorológico, señalado, ahora ante la prensa, como el único responsable de toda esta extraordinaria confusión. Y aunque esta explicación convenció en su época a casi todo el mundo, los implicados no podían ni siquiera imaginar el revuelo que originarían aquellas, aparentes inocentes imágenes, mucho tiempo después…
UN SECRETO ENCERRADO EN UNA FOTOGRAFÍA
En una de las 7 imágenes, en blanco y negro, tomadas en aquella mítica jornada por Bond Johnson (del periódico Fort Worth Star-Telegram), se apreciaba que el general Ramey, de rodillas junto a los restos de un globo sonda, sostenía en su mano izquierda un pequeño papel. En el año 1991, el ufólogo Richard Haines intentó leer el contenido de esta misteriosa nota, con ayuda de un microscopio, esperando que pudiera aportar alguna novedad sobre el caso, pero tan sólo pudo atisbar varias letras aisladas. 7 años después, Bond Johnson, el propio autor de las imágenes, creo un grupo de estudio, denominado “Roswell Photo Interpretation Team” (RPIT), logrando ampliar el negativo de forma considerable, gracias a un scanner de alta resolución.
Tras analizar la nota, junto al investigador Ron Regher lograron identificar varias interesantes y desconcertantes palabras en el texto: “VICTIMAS”, “FORTH WORTH” y “GLOBOS METEOROLÓGICOS”. Y posteriormente, tras mucho esfuerzo mostraban una prometedora lectura parcial de todo el “telegrama”: “COMO LA …. 4 HRS LAS VÍCTIMAS DE LA … SE LO ENVIO AL … EN FORT WORTH, TEXAS. … EL “ACCIDENTE” o “HISTORIA” … PARA 0984 RECONOCE … PODERES DE EMERGENCIA SE NECESITAN DOS SITIOS SW MAGDALENA, NMEX … HABLAR SEGURO … POR SIGNIFICADO HISTORIA Y MISIÓN … GLOBOS METEOROLÓGICOS ENVIADOS EN EL … Y TIERRA … TRIPULACIÓN ROVER … TEMPLE”.
Sin duda este avance en la investigación del misterio de Roswell era sustancial ya que, por primera vez, parecía que había una supuesta confirmación oficial de que en aquel lejano verano de 1947 los militares habían podido recuperar cuerpos en el extraño accidente producido en el desierto. La hipótesis del globo sonda parecía desvanecerse ante estas revelaciones. Tal y como se preguntaban Tom Carey y Don Schmitt en un reporte titulado “Roswell 1999: What Now” (1999), en una de las fotografías: “¿Roger Ramey podría, medio siglo más tarde, sin saberlo, haber proporcionado la llave para abrir la puerta del último secreto de Roswell?”
Inmediatamente otros ufólogos se lanzaron al análisis y estudio de la nota ampliada. Y sin duda, el ufólogo David Rudiak ha destacado sobremanera en su esfuerzo por desvelar el enigma de este “telegrama”. Tal y como expone el ufólogo Rich Reynolds en un breve reporte titulado “The Ramey memo: let Rudiak do it!” (2015): “David Rudiak ha estado a la vanguardia de descifrar la dichosa nota y ha proporcionado una gran cantidad de interpretación y evaluación, alguna brillante o ingeniosa y alguna dudosa. Su esfuerzo ha sido y debe ser el modelo a seguir para la interpretación de la nota”.
Las conclusiones de Rudiak no podían ser más prometedoras para la resolución del caso Roswell. Según el conocido ufólogo el mensaje que Ramey sostenía en la mano, resultó ser un telegrama del general enviado al Pentágono, al General Hoyt Vandenberg, jefe de la Fuerza Aérea en aquel momento. Ramey estaba proporcionando a Vandenberg una actualización sobre la situación originada en Roswell tras el misterioso hallazgo de unos restos. En un reporte titulado “The Public “Roswell Incident”” (2011), Rudiak resumía sus pesquisas asegurando que en la nota había una referencia explícita a lo que los militares habían hallado verdaderamente en el desierto, ya que podía leerse perfectamente la palabra “DISCO” (DISC). Pero lo más desconcertante es que también había referencias a “LAS VÍCTIMAS DEL ACCIDENTE” (THE VICTIMS OF THE WRECK) y, a algo más que también había sido encontrado en la denominada: “Operación en el Rancho’”. Rudiak indicaba que el texto incluía información adicional: “USTED” (es decir, el general Vandenberg) HABÍA ORDENADO QUE LAS “VÍCTIMAS” Y/O LOS RESTOS FUERAN ENVIADOS A “FORT WORTH, TEXAS”. Finalmente, el General Ramey describe cómo la situación era tratada públicamente y cómo iban a encubrirlo todo. Primero avisaba a Vandenberg que informarían a la prensa de la recuperación de un platillo volador para después confirmar que había sido un “globo meteorológico”. Al parecer esta trama fue planificada por un equipo de contrainteligencia (CIC) para ocultar la recuperación del OVNI de Roswell.
Este es el texto casi integro de la nota, leído y explicado por David Rudiak y cuya autoría se adjudica al propio coronel Ramey: “El primer párrafo describe lo que ha sido encontrado. Ramey comienza reconociendo “QUE EL SIGUIENTE NUEVO HALLAZGO ES UN ‘DISCO’” (“THAT A ‘DISK’ IS NEXT NEW FIND.”). Después añade que “LAS VÍCTIMAS DE LOS RESTOS” (“THE VICTIMS OF THE WRECK”) y algo más (posiblemente sólo “UNOS RESTOS” (“A WRECK”) han sido encontrados cerca de la recuperación “OPERACIÓN EN EL RANCHO” (“OPERATION AT THE ‘RANCH’). Al final afirma que “USTED” (“YOU”) (p.e. General Hoyt Vanderberg) ha ordenado que las “víctimas” y/o los restos “SEAN ENVIADOS” (“FORWARDED”) a “FORT WORTH, TEX. En el segundo párrafo, Ramey describe cómo está siendo gestionada la situación. Ramey afirma en primer lugar que algo “EN EL DISCO” (“IN THE DISC”), probablemente los cuerpos de las “víctimas” “enviadas” (y posiblemente denominadas
“AVIADORES” (“AVIATORS”) serían enviadas por un Transporte Especial B-29 o C-47 a “A1″ (director de personal) de la división “8TH ARMY***” , lo más probable al cirujano jefe en Fort Worth dado el contexto. Wright Field, Ohio, hogar de los laboratorios aeronáuticos de la FAA, tenía que determinar el objeto del accidente de Roswell (posiblemente denominado “AIRFOIL”).
Finalmente Ramey apunta cómo se estaba tratando la situación públicamente y cómo iban a encubrirla. Primero asegura a Vanderberg que el primer y altamente incendiario comunicado de prensa Primero asegura a Vanderberg que el primer y altamente incendiario comunicado de prensa (al que se refiere con “SIGNIFICADO DE LA HISTORIA MALINTERPRETADO” (“MISSTATE MEANING OF HISTORY”) fue el trabajo de un equipo de contra-inteligencia del Ejército (“CIC/TEAM”), pero que el “PRÓXIMO COMUNICADO DE PRENSA” (“NEXT SENT OUT PR”) sería “DE GLOBOS METEOROLÓGICOS” (“OF WEATHER BALLONS”). Ramey finaliza con la afirmación de que la versión del globo meteorológico sería mejor aceptada si además añadían demostraciones de globos meteorológicos y blancos de radar. Aparentemente éste fue el ímpetu para la campaña nacional de encubrimiento, que en los días siguientes utilizaron estos dispositivos”.
Las conclusiones de Rudiak eran demoledoras: “De lejos, la palabra más importante de todo el mensaje es “VÍCTIMAS” (“VICTIMS”) en la tercera línea (parte de la frase “LAS VÍCTIMAS DE LOS RESTOS”). Si hubiese habido “VÍCTIMAS”, entonces no habría habido un accidente de un globo Mogul. Como el mismo comunicado de la Fuerza Aérea señala (utilizando un espléndido razonamiento), los informes de cuerpos recuperados no podían ser ciertos porque el accidente fue de un globo Mogul, que “no tenía pasajeros alienígenas en su interior.” Por supuesto la mención de “VÍCTIMAS” por parte de Ramey en 1947 también desaprueba la posterior teoría de los “maniquíes antropomórficos”. El único modo en que esos maniquíes hubiesen sido las “víctimas” es que hubiesen viajado hacia atrás en el tiempo, ya que los maniquíes no fueron utilizados por primera vez hasta después de 1950.
Otra palabra y frase fácilmente reconocibles son “DISCO” (“DISC”) y “DENTRO DEL DISCO” (“IN THE DISC”) en la quinta línea. Ramey está describiendo claramente el objeto estrellado como un “DISCO”, no como un “globo atmosférico”, o un “Mogul”, o un “blanco de radar” o un “RAWIN” (término utilizado para describir un blanco de radar de viento), o cualquier otra palabra o frase que sugiera de alguna manera algún tipo de parafernalia relacionada con globos”.
La impresionante investigación de David Rudiak parecía despejar por fin todas las dudas sobre el incidente de Roswell. Pero ¿era todo esto cierto…?
LAS PRIMERAS DISCREPANCIAS
El investigador Víctor Martínez explicaba, en un reportaje titulado “El Incidente Roswell: un análisis global” (2011), las discrepancias surgidas tras la publicación de estos sorprendentes hallazgos:
“Otros investigadores se sumaron al estudio de la polémica imagen, interpretando más palabras del memorando. Así, Houran y Randle (2002) realizaron un documentado resumen sobre todo el tema y expusieron una comparativa de las interpretaciones de los cinco investigadores que más a fondo habían estudiado la fotografía. A pesar de las obvias diferencias de interpretación, todos ellos identificaban las palabras “Forth Worth” y “globos meteorológicos”. En cuanto a “víctimas del accidente”, todos coincidían en su identificación excepto John Kirby, quien leía las palabras “restos del material” en su lugar. Además, otras palabras como “disco” presentaban un consenso casi total (únicamente Neil Morris no la leía). Adicionalmente, Houran y Randle condujeron un experimento en el que expusieron a 176 personas al intento de descifrar palabras del documento bajo tres condiciones de sugestión: una en el que eran informadas sobre la relación del memorando con el caso Roswell (59 personas); otra en la que se les decía que aquel documento tenía que ver con pruebas secretas de la bomba atómica (58 personas); y una última en la que no se comentaba nada al respecto (59 personas). Los resultados de las pruebas indicaban que la edad, grado de conocimiento del tema OVNI y la condición de sugestión seleccionada influían en el número de palabras descifradas. Sin embargo, tal vez el descubrimiento más importante fue que un buen número de personas pertenecientes a los tres tipos de sugestión también identificaron palabras como “Forth Worth” (52 identificaciones en total) o “globos meteorológicos” (25 identificaciones; en la condición sin información previa sólo dos personas identificaron la palabra “globo”). Además, dichos términos fueron identificados en la misma posición del documento en la que lo habían hecho los investigadores independientes. No obstante, nadie interpretó ninguna palabra como “víctima”.
ACCESIBLE 17 AÑOS DESPUÉS…
La polémica originada por la irrupción de unas supuestas imágenes de uno de los extraterrestres recuperados en Roswell (Las diapositivas de Roswell, 2015) y su resolución por parte de un grupo de estudiosos, en el denominado “Roswell Slides Researh Group” (entre los que se encontraba el autor del presente reportaje) provocó un cambio radical en la forma de concebir las investigaciones
ufológicas. Y es que, el affaire de las “diapositivas de Roswell”, podía solucionarse si era posible visualizar/enfocar una nota que estaba colocada junto a los pies del presunto “extraterrestre”. Los pocos investigadores que manejaban el asunto no pudieron leer el contenido del cartel, pero, aun conociendo su trascendía para poder resolver el caso, se negaban a compartir la información con otros compañeros. Sin embargo, tras una providencial “filtración”, el problema fue resuelto magistralmente, en poco tiempo, por el investigador galo Nab Lator (pseudónimo) con ayuda de un programa informático denominado “Smart Deblur”, descubriendo que la nota hacía referencia a la momia de un niño de cuatro años.
Tras solucionarse de forma eficaz el enigma de las “diapositivas de Roswell”, la comunidad ufológica internacional fue consciente que ocultar datos o información de una investigación podía obstaculizar notablemente alcanzar unos resultados satisfactorios. Motivados por este suceso, los investigadores que poseían la fotografía original del General Ramey decidieron, ¡17 años después!, compartir los escaneos de alta resolución de la nota, esperando que una colaboración multidisciplinar y global lograra resolver de una vez por todas el contenido del “telegrama”.
En síntesis, el asunto del “telegrama” de Ramey guardaba muchas semejanzas con las “diapositivas de Roswell”, ya que todo parecía depender de la lectura de unas palabras. Sin embargo, en la presente ocasión, la cuestión ofrecía un problema de mayor dificultad que enfocar un cartel desenfocado por el movimiento del cámara. La nota de Ramey carecía de suficiente resolución (por el tamaño y distancia del “telegrama” al fotógrafo, unos 3 metros aproximadamente), como para poder acceder con garantías a una eficiente lectura de su contenido. Además, debido a la ampliación y a su poca resolución, era muy complicado evaluar cuál era el cuerpo exacto de la letra y cuál era el entorno de la misma, ya que las sombras y manchas cambiaban sustancialmente la interpretación de algunas letras, cuando no, las hacía completamente inidentificables. El propio David Rudiak reconocía en el artículo citado anteriormente que: “No hay dudas de que el mensaje de Ramey, aun cuando ha sido ampliado de forma considerable y mejorado luego por ordenador, presenta una lectura muy difícil debido a la tolerancia, ruido del grano de la película, proceso desigual, defectos de la foto, pliegues del papel e inclinación, sombras y texto ensombrecido en el margen izquierdo por el pulgar del General Ramey”.
“ROSWELL RAMEY RESEARH GROUP”
Ante la inminente revelación pública del escaneo de la famosa nota, algunos de los estudiosos e investigadores del fenómeno OVNI que participaron en el “Roswell Slides Research Group” (incluido el autor del presente reportaje) se reunieron de nuevo en un grupo bajo el nombre de “Ramey Memo Researh Group” (RMRG) para estudiar esta supuesta evidencia irrefutable del caso Roswell. Hay que tener en cuenta que pese a las dificultades enumeradas por David Rudiak para la lectura del “telegrama”, el ufólogo concluía sus pesquisas de forma tajante asegurando que: “Sin embargo, hay varias palabras y frases que pueden ser observadas fácilmente por cualquier persona, incluso en un análisis con una resolución inferior del mensaje, que fue analizado primeramente en 1999 por un número de personas. Estas palabras y frases claramente demuestran que no hay ninguna verdad tras las diversas “explicaciones” ofrecidas por la Fuerza Aérea, ya sea la historia de “globo del tiempo” originalmente expuesta en 1947, o la versión actualizada sobre el Globo MOGUL o las pruebas de muñecos “dummies”. (…) Además, el mensaje se refiere al envío posterior de algo del interior “del disco”. Ni globos, ni pequeñas cometas de radar, tenían algo en su “interior” que podría ser enviado. Si Ramey se hubiese referido a una pieza del equipo de carga del globo, hubiese empezado la frase con palabras como “conectado” o “suspendido de”, o “con”, etc. Al hablar de “Las víctimas del accidente”, usando la palabra “Disco” para describir el objeto del accidente y que algo “del disco” se envió, Ramey claramente se refiere a algo distinto de un accidente de un globo. La interpretación más simple es tomar las palabras literalmente. No hay ninguna razón para que el general Ramey describiera abstractamente unos eventos en una comunicación secreta a sus superiores. Esto fue realmente el accidente de una “embarcación” denominada “disco volador” con una tripulación muerta encontrada en su interior, corroborado por el testimonio de testigos militares y civiles. Ramey es bastante explícito acerca de la existencia de cuerpos y de que el objeto del accidente es un “disco”. Lo único no explicitado en el mensaje es la naturaleza exacta de los cuerpos o el disco. Ramey probablemente no se refiere a los cuerpos como “no humanos,” “extraterrestre” o algún término similar. Ni usa términos como “nave espacial”, “nave de origen desconocido,” etc. para describir el “disco”. Por tanto, las conclusiones de Rudiak parecían firmes. La comunicación de Ramey era una prueba de cargo sobre el hallazgo efectuado por militares de la base de Roswell de un “platillo volador” y los cuerpos de sus ocupantes… pero, ¿estábamos ante una prueba oficial del extraño material y cuerpos recuperados en Roswell? La investigación prometía ser interesante… muy interesante.
SOBRE VICTIMAS Y DISCOS
Para empezar, hay que tener claro que no existe ninguna evidencia que demuestre fehacientemente que el papel que sostiene el General Ramey en su mano sea una comunicación militar secreta. El investigador Barry Greenwood en un reporte titulado “MEMO DE RAMEY REDUX – LÍNEA 5” (2009) dejaba entrever que el documento podría ser en realidad un teletipo de prensa con información sobre los acontecimientos de Roswell ya conocida por todos. Anteriormente, en un artículo para la revista de la MUFON (julio/agosto 2003), denominado “Computer Enhancement and Interpretation of the Ramey Memo” junto a Bill McNeff, el experto en foto-análisis Glenn Fishbine llegó a una conclusión similar cuando afirmaba que: “El procesamiento de imágenes que realicé con el “Memorándum de Ramey” sugiere que se trata de un teletipo mundano, no tiene nada que ver con un “disco” o “víctimas de un accidente”
Pero retomando la investigación de Greenwood, en su reporte señalaba que la lectura de la línea 5 era la siguiente: “WARREN HAUGHT, PUBLIC RELATIONS OFFICER AT ROSWELL, SAID.” (WARREN HAUGHT, ENCARGADO DE RELACIONES PÚBLICAS DE ROSWELL, DIJO). Contradiciendo la versión de Rudiak que afirmaba que la citada línea decía: “BY B29-ST OR C47. WRIGHT AF ASSESS AIRFOIL AT ROSWELL. ASSURE” (POR B29-ST O C47. WRIGHT AF EVALUAR AERODINÁMICA EN ROSWELL. ASEGURAR). Evidentemente, que la interpretación de una misma línea ofrezca lecturas tan dispares indica, como mínimo, que la baja resolución de la imagen ofrecía un abanico de presuntas identificaciones, variaciones en el texto, demasiado amplio para realizar un consenso generalizado. Además, algunas letras que no eran legibles fueron elegidas para completar la palabra más adecuada al texto. Y es que analizando con detenimiento el texto ampliado de la nota, se comprueba fácilmente que la lectura de la misma, es más, un ejercicio de imaginación, que de ciencia exacta. Lo único que puede tener cierto grado de aproximación con el documento original (y nunca en su globalidad) es el número de letras que componen cada palabra. Pero extrapolar cualquier otro resultado con fiabilidad es prácticamente imposible.
Todos los investigadores implicados en el estudio del documento de Ramey son conscientes que la importancia del mismo radicaría en la identificación/confirmación de dos palabras concretas: “DISCO” y “VICTIMAS”. Pues su inclusión en el texto elevaría muchísimo las interrogantes que se ciernen sobre los acontecimientos ocurridos en Roswell en 1947. Sin embargo, pese a los loables esfuerzos de Rudiak y compañía, estas palabras son prácticamente ilegibles en la nota. Desde el “RMRG” realizamos múltiples análisis informáticos de la nota, aplicando todo tipo de filtros y ajustes sobre la imagen, sin conseguir que ninguno de estos procesos de mejora, consiguiera ofrecer una lectura limpia del texto. La poca resolución del contenido de la nota representa un obstáculo casi insalvable para poder ofrecer una interpretación con garantías del telex de Ramey. Incluso la aparente apariencia clara de algunas letras, puede ser un resultado engañoso de esta falta de resolución, pudiendo ofrecer una forma distinta de la letra original contenida en el documento.
Así mismo los diferentes filtros de los programas de retoques fotográficos utilizados para mejorar la calidad de la imagen pueden ofrecer un resultado erróneo. Algunos miembros del “RMRS” comprobaron que determinados filtros perfilaban las palabras de forma curiosa, convirtiendo algunas letras en “V” y “V” inversas. Estas dificultades técnicas unidas a la interpretación subjetiva de cada observador ofrecen resultados casi infinitos. A modo de ejemplo, comprobemos las diversas “lecturas” que se han realizado sobre el lugar al que supuestamente fueron enviados el “DISCO” y las “VICTIMAS” del accidente de Roswell. En 2004 un equipo liderado por Ron Regher concluía que ese lugar era “LOS ALAMOS”. Por su parte el ufólogo Tom Carey afirma que fueron enviados a un “LABORATORIO ATOMICO”. Sin embargo, el investigador Don Brurlesson indica que fue a: “ALAMOS AVANZADO”. Para mayor controversia el estudioso Bob Koford en 2009 aseguraba que leía: “TOP SECRET LABOTARIO”. Y Glenn Fishbine, en 2003, consiguió leer “ANALISTAS ATOMICOS”, e incluso señaló que la famosa palabra “DISCO” era en realidad “NEGRA” en relación a la frase “CAJA NEGRA”. Y en contraposición con todas estas interpretaciones David Rudiak en una de sus últimas lecturas ha completado casi toda la línea del polémico texto: “LOS AVIADORES EN EL “DISCO” LOS ENVIAREMOS PARA A1-8TH ARMYamhc”. Indicando que los aviadores (los eventuales pilotos/tripulantes del DISCO) fueron enviados a un nuevo destino.
Otra duda difícil de solucionar en este asunto, es por qué el General Ramey iba a acudir a una sesión fotográfica con un documento clasificado como secreto que podría haber sido observado por personal civil, incluso fotografiado. El investigador Tim Printy planteó esta posibilidad en un reportaje titulado “The Ramey Document: Smoking gun or empty water pistol?” (2003), teniendo en cuenta que la normativa interna referente a material clasificado o secreto indica claramente que: “Cada funcionario es responsable de la seguridad física de los equipos y material clasificado. Para salvaguardar este tipo de material, asegúrese de que se maneja adecuadamente mediante el uso personal, almacenándolo correctamente cuando no esté en uso, y destruyéndolo por completo cuando sea necesario. Utilice bóvedas, guardias armados, o cualesquiera otros medios físicos necesarios para evitar que personas no autorizadas tengan acceso a información material o equipo clasificado. (Departamento del Ejército FM 24-5 89-90)”. Aunque tampoco puede descartarse que el General Ramey acabara de enviar dicha comunicación y aún estuviera en su poder cuando llegó el fotógrafo y que considerara que el lugar más seguro fuera en sus propias manos. Tampoco ha quedado aclarado la naturaleza de la nota, ya que no está demostrado de qué tipo de documento se trata: un teletipo, un telegrama, una comunicación redactada con una máquina de escribir o incluso un simple telegrama de “Associated Press” ofrecido por el propio Bond Johnson al General Ramey (declaración de Bond Johnson en 2001). También ha ofrecido un abanico interesante de interpretaciones el supuesto dibujo del logotipo de un teléfono hallado en una de las esquinas de la nota. Para el “Roswell Photo Interpretation Team” esto señalaría que el papel se trataría de una versión mecanografiada de un mensaje telefónico transmitido a Ramey”.
Al margen de estas disquisiciones, con nuestras pesquisas hemos comprobado que la lectura del documento planteada por David Rudiak y compañía está muy lejos de poder ser considerada una evidencia del caso Roswell. Además, en el presente trabajo ha quedado patente que la interpretación subjetiva prima por encima de cualquier otro valor cuantificable y confiable. También hay dos factores que dificultan en extremo la lectura del “telegrama”. Por un lado, es indudable que existe un “contagio informativo” que lleva a los distintos observadores a la asimilación y repetición “inconsciente” (sobre todo en “VICTIMS” y “DISC”) de ciertas palabras del texto. Y, por otro lado, existe una “predisposición” a buscar o vincular palabras con el incidente de Roswell. Kevin Randle manifestaba públicamente estas dificultades en una comunicación publicada en la lista de correos de “UFO UpDates” (2002) bajo el título “Last Night’s Tragedy – Fleming”: “Curiosamente, ninguna de las personas vio la palabra “víctimas” en el memo. Hubo acuerdo en muchas de las palabras, como Fort Worth, Texas, y los globos. Pero nadie vio la palabra víctimas y teníamos cuidado de no crear una situación donde los sujetos conocieran lo que nosotros sabíamos (…) El verdadero punto aquí, sin embargo, es que la palabra “víctimas” no es claramente legible para los que no se les informó de que aparece en la nota, o se le ha dicho dónde hay que mirar”.
El propio Randle junto a James Houran en su trabajo titulado “A Message in a Bottle: Confounds in Deciphering the Ramey Memo from the Roswell” UFO Case” (2002) confirmaban estos aspectos al señalar que: “Sin embargo, el significado o el contexto de esas palabras siguen siendo ambiguo, porque el grado de interpretación del documento está fuertemente influenciado por los efectos de las sugerencias y el estilo cognitivo del intérprete”. Un ejemplo de esta predisposición o esperanza de encontrar determinadas palabras, la ofrece la lectura ofrecida por Brad Sparks, que fue el único en localizar la palabra “FLYING SAUCER” (platillo volador) donde la mayoría de sus colegas interpretaban otras las palabras “NEEDED” “SITETWO” (Don Brurlesson Tom Carey, “Roswell Photo Interpretation Team” y Ron Regher), “APEARS ASSURED” (William McNeff), “APPEARS” (Glenn Fishbirne), “AFFAIRS” “SECRETARY” (Bob Koford) y David Rudiak que en sucesivas lecturas ha interpretado: “ASSIST” “OFFICER”, “ASSIST” “FLIGHTS” o “ASSESS AERFOIL”.
James Houran en un reporte titulado “A search for meaning in the Ramey Document from the Roswell UFO case” (2005) incluía la opinión del ufólogo Bruce Maccabee, a la sazón Físico Óptico, que afirmaba que: “Las letras individuales se dividen, a veces están gravemente rotas, por la ausencia de granos de la película. Esto hace que cualquier intento de una restauración sea muy difícil o incluso imposible, en mi humilde opinión”. Maccabee estaba seguro que la información que se había obtenido hasta el momento del documento solo estaba “en el ojo del espectador”. “En otras palabras -decía- hay tanto ruido con lo que uno afirma ver, que es como ver “algo” en una prueba de mancha de tinta de los test de Rorschach”. En dicho trabajo, Houran indicaba que todos los investigadores y estudiosos que habían examinado la nota sin conocimiento previo de la misma, habían sido capaces de aportar los mismos nulos resultados. Además, Houran cree que, si tratara de un documento militar secreto, contendría más “jerga militar” y algún sello o distintivo claramente visible de “confidencial”, “secreto”, etc. “Por lo tanto –sentenciaba Houran- la persona que apoye la visión de que el documento Ramey se trata de una evidencia extraordinaria del caso Roswell, debe tener en cuenta la cuestión desconcertante de por qué el general Roger Ramey fue tan irresponsable y descuidado en la manipulación de este documento (permitiendo, aunque inadvertidamente, sea visto y fotografiado) (…) el documento debe tener una marca de clasificación en la parte superior e inferior si se trataba de un asunto oficial”.
Pese a los notables y encomiables esfuerzos de todos los implicados para poder desentrañar el enigma de la nota de Ramey, la poca resolución de la imagen impide, por el momento, que podamos aproximarnos con garantías a su contenido real. Por tanto, 71 años después, los enigmas que rodean al incidente Roswell permanecen inalterables e insondables, a la espera que nuevas informaciones puedan revelar, de una vez por todas, su oscuro secreto…
Como parte de la presente investigación, el autor del presente reportaje realizó un modesto experimento (sin mayores pretensiones que ser ilustrativo), enviando los fragmentos concretos de la nota que contenían supuestamente las palabras “Victimas” (Imagen Número 1) o “Disco” (Imagen Número 2) a 14 personas para que intentaran leer su contenido. Las imágenes fueron enviadas sin ningún tipo de información adicional sobre su procedencia, posible contenido y, ni siquiera se notificaba que estaba escrita en inglés. El resultado fue cuanto menos sorprendente;
1.- Participante. B. J. en la “Imagen Número 1” leía “VENIMOS” (en español) y en la “Imagen Número 2” leía “MELON”.
2.- Participante. S.S. en la “Imagen Número 1” leía “EVENING” y en la “Imagen Número 2” no pudo leer nada.
3.- Participante. M. R. en la “Imagen Número 1” leía “YEOMEN” (en turco) y en la “Imagen 2” aseguraba que estaba compuesta por “símbolos muy extraños”.
4.- Participante. S. R. en la “Imagen Numero 1” leía “REMIND” y en la “Imagen Número 2 leía “*ELEGIDO” (en español con un asterisco al principio).
5.- Participante. A. A. leyó en la “Imagen Número 1” “MEANING” y en la “Imagen Número 2” no consiguió leer nada.
6.- Participante. M. M. en la “Imagen Número 1” leía “YEMIMO” y en la “Imagen Número 2” leyó “WELOM”.
7.- Participante. S. R. en la “Imagen Número 1” leía “YEARNING” y en la “Imagen Número 2” interpreta las palabras “FRIEND” o “MELON” (1ª Coincidencia entre los participantes).
8.- Participante. S. N. en un primer momento interpretó que la “Imagen Número 1” estaba escrita en “griego”, para después decir que solo leía letras sueltas “E-E YE—XIMS”, en la “Imagen Número 2” “#EFI3J” (indicando que el 3 tenía una línea en su parte inferior).
9.- Participante. P. J. en la “Imagen Número 1” lee “WELOIM” y en la “Imagen Número 2” la palabra “VISION”.
10.- Participante. G. M. en la “Imagen Número 1” tras mucha dificultad, dijo que le parecían “letras griegas” (2ª Coincidencia) y que era incapaz de reconocer palabra alguna, y en la “Imagen Número 2” evidentemente no llegó a reconocer tampoco ninguna palabra.
11.- Participante. S. F. en la “Imagen Número 1” leía las letras “YE…IMS” y en la “Imagen Número 2” la palabra “WELISD”.
12.- Participante. E.A. en la “Imagen Número 1” leía “VERIFIED” y en la “Imagen Número 2” la palabra “YELOW”.
13.- Participante. N.J. en la “Imagen Número 1” leía la palabra “THE REMIND” y en la “Imagen Número 2” la palabra “CLOUD”.
14.- Participante. G. A. en la “Imagen Número 1” leía la palabra “YET FIND” y en la “Imagen Número 2” la palabra “WE LOW”.
Para su experimento los investigadores Kevin Randle y James Houran estimaron que los participantes observaron las palabras por un periodo medio de 17 minutos, sin embargo, David Rudiak declaraba que para una lectura más precisa los participantes necesitaban mucho más tiempo. El autor del presente reportaje ha comprobado que ni el tiempo invertido (incluso varios días), ni los propios intentos de los participantes por mejorar o ampliar la imagen consiguen resultados próximos a los obtenidos por los implicados en la investigación del “telegrama” de Ramey. Además, el experimento desarrollado para el presente trabajo indica que, si los participantes no tienen una información previa sobre la nota, que tiene relación con los OVNIs, que se trata de un documento militar o que contiene datos del incidente Roswell, ni siquiera son capaces de aventurar de qué tipo de documento se trata, ya que prácticamente todas las letras son ilegibles.
Todos los participantes en este pequeño experimento, cuyo único objetivo era reseñar la diferente forma de interpretar un mismo texto, indicaron la extrema dificultad para poder leer el contenido de las imágenes. Y por supuesto ninguno de ellos logró identificar las palabras claves del asunto: “VICTIMS” o “DISC”. Como prueba de la extrema dificultad de la interpretación, uno de los participantes, S. N., estuvo intentando leer la supuesta palabra “DISC”, tras los resultados iníciales. Para ello le aplicó distintos filtros informáticos para mejorar la calidad de la lectura. Su resultado, cuanto menos fue sorprendente: “ΣπΕ ΥΞ”.
Curiosamente, las lecturas para dichas palabras también varían para los principales estudiosos y expertos del tema. Así la supuesta palabra “VICTIMS” para el investigador Brad Sparks es “FINDING” (HALLAZGO) y para Gleen Fishbine y William McNeff (2003) y John Kirby (1999) se trataba de la palabra “REMAINS” (RESTOS). Lo mismo sucede con las interpretaciones de la palabra “DISC”. En las primeras lecturas efectuadas por el “Roswell Photo Interpretation Team” (1998) sobre el “telegrama”, los investigadores leían indistintamente dos posibles palabras “CRASH” o “STORY”. Mientras que para Ron Regher, Don Burlesson, Brad Sparks y Tom carey era “DISK” (con K). Para David Rudiak en sus primeras lecturas se trataba de la palabra “ELSE”. El investigador Neil Morris solo interpretaba una letra “E” y Russ Estes (1998) interpretaba “ELA”. Por su parte Gleen Fishbine y William Mcneff leían la palabra “BLACK” (de Caja Negra). Y por último Bob Korford y David Rudiak (en todas sus últimas lecturas) leían “DISC” (con C). Y por si fuera poco este abanico de interpretaciones, el investigador M. K. Davis leyó la nota de una forma radicalmente distinta a las de sus predecesores:
“AM THE VIEWING OF THE WASPS TOD FORMATION TO TAC MY FORT TAC JIM ELARM WAS THING TAC STORAGE LINNIERE STRING TEST IS CASE THIS WASTO EXPOSE MILITARY CV STORY ARE MINE WENT THET MET AP WENT ATP SHERIDENS WORDS WAS LAD LAND SAM RUISE TRUMP
RAMEY”.
Y por ejemplo “VICTIMS” era leído como “WIEWING” y “DISC” como “ELARM”. Incluso la palabra “BALLONS” que era identificada por casi todo el grueso de lectores sin dificultad, para David era “SHERIDENS”.

References: resolución 
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