Source: http://docplayer.es/895288-Borrador-ley-de-atencion-integral-en-materia-de-drogas-texto-articulado-exposicion-de-motivos.html
Timestamp: 2018-02-21 01:51:03+00:00

Document:
BORRADOR LEY DE ATENCIÓN INTEGRAL EN MATERIA DE DROGAS TEXTO ARTICULADO EXPOSICIÓN DE MOTIVOS - PDF
Download "BORRADOR LEY DE ATENCIÓN INTEGRAL EN MATERIA DE DROGAS TEXTO ARTICULADO EXPOSICIÓN DE MOTIVOS"
Inmaculada Guzmán Figueroa
1 BORRADOR LEY DE ATENCIÓN INTEGRAL EN MATERIA DE DROGAS TEXTO ARTICULADO EXPOSICIÓN DE MOTIVOS I El fenómeno de las drogas se manifiesta con realidades cambiantes en el tiempo en cuanto al tipo de droga, los modos de consumo, los contextos y la población afectada, así como sus consecuencias sociales. Su corolario está en los cuantiosos daños a la salud de la población en términos de mortalidad, morbilidad y discapacidad que producen las toxicomanías. Por esa misma causa, la obligación pública de proteger mediante normas también adquiere vertientes diferentes en el tiempo, en función de la sensibilidad social, la capacidad de detección, la circulación, la reducción de riesgos y daños, los usos terapéuticos y no terapéuticos, los derechos de las personas consumidoras de drogas o de fenómenos nuevos como el botellón o las campañas de promoción de tabaco y drogas dirigidas a los jóvenes. El tabaco y el alcohol, la extensa psicofarmacología y las drogas ilegales son hoy las principales sustancias adictivas de preocupación social. Si bien, en las últimas décadas, la percepción pública sobre el tabaco ha ido cambiando, pasando de una aceptación sin cuestionamiento a un rechazo cada vez más generalizado, el tabaco aún sigue siendo la mayor causa de muerte evitable. No obstante, ese cambio de percepción, ha permitido impulsar medidas legislativas y preventivas y canalizar este rechazo, contribuyendo a una disminución importante de su uso. Otras drogas, como la heroína, aparecieron en la España de los 80, en forma de una epidemia fatal, de rápida expansión que diezmó una generación de jóvenes y llegó a poner a prueba todo el sistema de protección social y sanitario, incapaz de detenerla en los primeros años, para ir luego apagándose hasta casi desaparecer como fenómeno social, gracias a los múltiples esfuerzos realizados por los servicios públicos y por una parte importante de la sociedad civil que se ha implicado en esta tarea, con frecuencia de forma heroica. El consumo de otras sustancias, a menudo inducido por los usos sociales vinculados a formas y modas de disfrute del ocio, evolucionan hoy día en sentido contrario. Constituye así un motivo de preocupación el consumo inadecuado y excesivo de alcohol, la creciente aceptación social de los derivados del cannabis y la falsa percepción de su inocuidad, así como el consumo otras drogas las más conocidas las sintéticas- en proceso de renovación constante, ligadas al ocio y la diversión. También se produce cada vez con mayor frecuencia la utilización como drogas de algunos compuestos que, siendo autorizados para actividades y consumos perfectamente lícitos, y sin relación alguna con su utilización como sustancias psicótropas, se alteran sus usos legales para convertirse en drogas de consumo a veces con efectos demoledores. Entre ellas están fármacos anestésicos, productos químicos industriales o fertilizantes. Estas modas son cambiantes y de imprevisibles consecuencias, lo que 1
2 justifica la alarma social que supone la aparición de estos nuevos consumos. II Esta ley aborda el problema social y sanitario derivado del uso y abuso de drogas en base a los principios formulados en los sucesivos Planes sobre Drogas del Principado de Asturias y compartidos desde 1985 con el Plan Nacional sobre Drogas. En Asturias el Plan de Acción Regional sobre Toxicomanías planteó como objetivos la coordinación nacional, la cooperación internacional, la reducción de la oferta y de la demanda, la mejora del conocimiento y de la formación; en él se incluyeron medidas de tres tipos: preventivas, terapéuticas y de rehabilitación y reinserción social. Heredero de aquél, el actual Plan sobre Drogas para Asturias se basa en políticas de promoción de la salud, interdisciplinariedad y coordinación entre instituciones, asentando sobre los principios de atención bio-psico-social, normalización de la atención, de evaluación permanente de la evidencia científica de las actuaciones y la perspectiva de género. En esta misma línea los objetivos prioritarios de esta Ley son la reducción de riesgos y daños causados por las drogas a través de medidas de promoción de la salud y de prevención y la atención integral a las personas que usan drogas, mediante una oferta de calidad centrada en sus necesidades, la búsqueda de la incorporación social efectiva y el trabajo conjunto con la sociedad. III Como precedentes legales, es obligado citar, el Código Penal de 1928, que tipificó como falta la conducta de quienes, en establecimientos públicos, vendieren o sirvieren bebidas alcohólicas o permitieren la permanencia en dichos lugares a menores de dieciséis años. Junto a este tipo básico, más tarde el texto punitivo de la dictadura configuró con carácter agravado el ilícito consistente en ocasionar o agravar el estado de embriaguez de los menores, no omitiendo, tampoco, la referencia sancionadora al descuido o abandono de padres, tutores o guardadores de hecho. Actualmente, la competencia de los poderes públicos para organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios, fomentar la educación sanitaria, la educación física y el deporte regulados a través de los artículos 43.2 y 43.3 de la Constitución y las leyes 14/1986 de 25 de abril, General de Sanidad y sus desarrollos normativos, fueron base de nuevas normas democráticas, luego extendidas hasta la Ley 33/2011 General de Salud Pública que ampara un nuevo enfoque de las actuaciones de promoción y protección de la salud. Son referentes también las 14 leyes autonómicas sobre uso de drogas que, con carácter general y en el ámbito de las materias que forman parte de sus competencias, abordan numerosos aspectos relacionados con las drogodependencias. Además, otras dos autonomías, aún no disponiendo de una ley de atención integral sobre la materia, también han regulado diversos temas relacionados y muy especialmente sobre alcohol y tabaco. La prevención es elemento capital en todas estas leyes, que 2
3 establecen medidas para reducir tanto la demanda como la oferta de sustancias. Así, sobre la reducción de la oferta se encuentra en toda la legislación vigente una edad mínima para el consumo de alcohol a los 18 años. Asimismo, la legislación estatal, en materias que van desde las medidas contra el tabaquismo hasta la regulación de la actividad sanitaria de los Servicios de Prevención, está igualmente presente en esta Ley. En Asturias, la Ley 5/1990, de 19 de diciembre, sobre prohibición de venta de bebidas alcohólicas a menores de dieciséis años supuso el primer hito protector de los menores frente al consumo de alcohol. El desarrollo legislativo en el Principado abarcó también la regulación específica de los centros y servicios de atención sociosanitaria a personas drogodependientes, la regulación de los centros y servicios de tratamiento con sustitutivos opiáceos, así como la creación del Consejo Asesor sobre drogodependencias, aunque existen otras legislaciones concomitantes que influyen o actúan sobre aspectos relacionados. Los Tratados y Convenios de carácter internacional, así como las recomendaciones y directivas de la Unión Europea que afectan directamente a la legislación española son obligadas referencias. Cabe destacar, entre otras, el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco de Ginebra de 21 de mayo de 2003 y el Convenio de Viena sobre Sustancias Psicotrópicas de 21 de febrero de 1971 que incluye el listado de sustancias consideradas ilícitas, así como sus precursores. En la presente ley se consideran muy especialmente las recomendaciones de la Estrategia de la UE en materia de lucha contra la droga y el Plan de Acción Europeo para reducir el Uso Perjudicial del Alcohol de la Organización Mundial de la Salud de la Región Europea. IV La ley se estructura en un Título preliminar y 5 Títulos, 4 Capítulos y 54 Artículos. El Título Preliminar recoge las Disposiciones Generales, define el objeto y ámbito de la ley, los objetivos generales y las definiciones necesarias para una correcta interpretación del texto, delimitando el concepto de droga que se tomará para señalar las sustancias y las materias objeto de regulación. Están aquí presentes los principios rectores y el marco conceptual que inspira la norma, basada en la integralidad, trasversalidad, normalización, la participación social, la equidad y la perspectiva de género. Los derechos y deberes de los drogodependientes en materia de asistencia se inscriben en las normas del sistema de servicios, y se alude específicamente a aquellos asociados a la condición de trastornos de la conducta para evitar, en el momento de su asistencia, el estigma y la discriminación injusta por razón de su propia condición adictiva. De modo recíproco se establecen algunas pautas de comportamiento obligadas para las personas consumidoras en cuanto a los deberes y obligaciones respecto a los servicios sociales y sanitarios. El Título I, en consonancia con la consideración de la prevención como eje central del trabajo en drogodependencias se dedica íntegramente a la prevención del consumo. En lo que se refiere a la demanda de drogas, la problemática de las adicciones 3
4 vinculadas a usos sociales de gran aceptación como es el alcohol o los psicótropos, requiere de actuaciones trasversales basadas en el principio de colaboración entre los servicios públicos y el compromiso de todos los agentes sociales, como son las familias y las asociaciones, con el objetivo de generar cambios de conducta en la cultura de consumo, intensamente vinculada al disfrute del ocio. Los ámbitos de atención preventiva a nivel educativo, laboral y comunitario exigen una sólida cooperación entre instituciones y entre los diferentes organismos que intervienen en este campo. Impulsaremos la cooperación institucional y con las asociaciones y ONGs para actuar coordinadamente frente a los daños que producen las drogas. La disposición a solicitar, adquirir y consumir sustancias, se reducirá en la medida que se desplieguen actuaciones preventivas en todos los ámbitos posibles: comunitario, escolar, familiar, del ocio y el deporte, laboral, judicial y penitenciario. Eje inspirador de esta Ley para el papel de las familias es el concepto de parentalidad positiva, de acuerdo con la Recomendación Rec (2006) 19 del Comité de Ministros del Consejo de Europa a los Estados Miembros. Se trata de impulsar los valores de vinculación afectiva, el fortalecimiento de entornos estructurados, la estimulación y apoyo al aprendizaje escolar, el reconocimiento del valor de los hijos e hijas y su capacitación potenciando su percepción de que son agentes activos, competentes y capaces de cambiar las cosas e influir sobre los demás en una educación en valores que fije los límites del comportamiento. En cuanto a la prevención desde el control de la oferta, es decir, de la intervención sobre la disponibilidad y accesibilidad a las sustancias, la ley no incluye las denominadas drogas ilegales, ya que están sujetas al Código Penal y a la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana. La ley se ocupa de regular la disponibilidad de aquellas que, estando definidas como drogas en este texto articulado, son de comercio e intercambio legal libre o sujeto a algunas restricciones. Respecto al tabaco, la ley se remite a las limitaciones a la venta, consumo, publicidad y promoción del tabaco establecidas en la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, o normativa básica que la sustituya. A estas limitaciones, la presente ley añade la prohibición de fumar en las marquesinas cubiertas que sean lugares de espera en el transporte por carretera y en los espacios con cubierta originados por el retranqueo de fachadas de centros, establecimientos o lugares en los que se prohíba fumar cuando su profundidad sea superior a un metro. Las recomendaciones de la comunidad científica señalan la prioridad de reducir el acceso de los jóvenes al consumo de alcohol y, a su vez, la evidencia constata la reducción de la mortalidad en el ámbito de los accidentes de todo tipo cuando se eleva la edad legal de consumo, lo que fundamenta la prohibición de la venta y consumo de bebidas alcohólicas, a menores de 18 años, dejando sin efecto la Ley 5/1990 ya citada. 4
5 Se regula igualmente la venta, la publicidad, el consumo y la promoción de dichas bebidas y su control, en particular por sus efectos sobre los jóvenes. En materia de medicamentos, estupefacientes y psicótropos se regula la obligación de elaborar y proporcionar información actualizada a profesionales y ciudadanía sobre la utilización adecuada de medicamentos capaces de producir dependencia y el establecimiento de protocolos de detección de abuso de psicofármacos. Así mismo, se prohibe la venta, dispensación o publicidad de sustancias, que estando debidamente autorizadas para determinados usos y formas de administración, se vendan, dispensen o publiciten para otro uso o forma de administración que produzca efectos nocivos para la salud o cree dependencia, constituyendo un riesgo para la salud individual y colectiva. En el Título II sobre asistencia e incorporación social se reconoce la igualdad efectiva en la atención sanitaria y social a las personas con drogodependencias respecto al resto de la población, de acuerdo con los principios expuestos y especialmente con la búsqueda permanente de la normalización. Se reconoce el carácter socio-sanitario de la atención que obliga a la colaboración entre los servicios asistenciales de la administración y la participación activa de la comunidad. La asistencia tiene por fin último la incorporación social normalizada de la persona drogodependiente definiendo dicha incorporación como la plena integración a la sociedad en condiciones de igualdad como ciudadanos autónomos, proceso en que se requiere la cooperación de los servicios sociales, sanitarios, de empleo, educativos y otros. En el Titulo III, referido a infracciones y régimen sancionador, bajo el principio de responsabilidad individual de los actos propios, se señalan las distintas personas responsables de las infracciones, y la responsabilidad solidaria de los representantes legales de los menores a efectos de la satisfacción pecuniaria de las multas derivadas de la infracción, o bien la realización alternativa de intervenciones socio educativas y servicios a la comunidad para los menores infractores. Se confirma así el carácter correctivo de las sanciones por conductas inapropiadas de los menores, siempre informadas a los padres o tutores, dejando clara la vocación reeducadora y promotora de salud de la norma. Por el contrario se establecen sanciones de acuerdo a la gravedad, de multa hasta, en su caso, el cierre temporal, total o parcial de los establecimientos infractores cuando se trata de adultos con plena capacidad de obrar en la venta, la publicidad o inducción al uso inadecuado de drogas. Por último se establecen asimismo los ámbitos de competencia de inspección y sanción, la consideración de agente de la autoridad al personal inspector y las tareas para las que están autorizados. El Título IV, de la planificación sobre drogas y ordenación de centros y servicios, desarrolla las características del Plan sobre Drogas para Asturias, su naturaleza, elaboración, contenido y aprobación. Se regula en este Título la definición de centros y servicios socio-sanitarios para drogodependientes y sus condiciones de autorización 5
6 y acreditación, actualizando las competencias de la Consejería competente en materia de sanidad en la autorización y acreditación de este tipo de centros y servicios. Finalmente se dedica el Titulo V a la participación, información y fomento de la investigación y evaluación de las drogodependencias en Asturias. En materia de participación comunitaria se recoge en esta Ley al Consejo Asesor en materia de Drogodependencias, creado y regulado por el Decreto 79/2006, de 29 de junio. Se establece asimismo el fomento de la participación ciudadana como parte de la política de drogodependencias a través de este organismo y de la colaboración con entidades y asociaciones del tercer sector. El Observatorio sobre Drogas para Asturias, instancia que aglutina la información y la investigación en materia de Drogodependencias, formará parte del Observatorio de Salud de Asturias, elaborando, los indicadores, informes y análisis necesarios para orientar las políticas en esta materia y a los órganos que las deberán llevar a cabo y proporcionando a la comunidad una visión de conjunto del fenómeno. También se promueve la actividad formativa en prevención de drogadicciones en todos los niveles de enseñanza y profesionales. V Por todo lo señalado, parece oportuno adecuar la normativa de nuestra Comunidad Autónoma al desarrollo de las actividades, planes y programas en esta materia, a la legislación existente en nuestro país, y a las directrices y recomendaciones internacionales, buscando recoger todos los aspectos que deben abordarse en este campo. El Principado de Asturias tiene competencia para la regulación establecida en la presente ley de acuerdo con lo dispuesto en el Estatuto de Autonomía en sus artículos , que otorga competencia exclusiva en materia de asistencia y bienestar social y actuaciones de reinserción social; , que reconoce competencia exclusiva en materia de protección y tutela de menores; 11.2, que establece la competencia de desarrollo legislativo en materia de sanidad e higiene y 11.4, desarrollo legislativo en materia de defensa del consumidor y del usuario. TÍTULO PRELIMINAR. DISPOSICIONES GENERALES Artículo 1. Objeto y ámbito de la Ley: 1. Esta ley regula el conjunto de medidas y acciones dirigidas a la atención integral en materia de drogas, incluyendo la promoción, la prevención, la asistencia y la incorporación social. 6
7 2. La ley se aplicará a las actuaciones individuales y colectivas, ya sean de carácter público o privado, en materia de drogodependencias que se desarrollen en el ámbito del Principado de Asturias. Articulo 2. Objetivos generales. Son objetivos generales de la Ley los siguientes: a) Evitar o minimizar el consumo inadecuado de drogas, así como la adquisición de conductas adictivas. b) Retrasar la edad de inicio en el consumo de drogas y evitarlo en menores de edad. c) Disminuir los riesgos para la salud y reducir los daños que se deriven del consumo de drogas. d) Reducir los niveles de consumo de drogas, mediante el control de la oferta y la disminución de la demanda. e) Mejorar la salud y calidad de vida de las personas drogodependientes f) Generar una conciencia social solidaria y participativa frente a las drogodependencias, mejorando las actitudes y comportamientos de la población. g) Contribuir a la inserción social de las personas drogodependientes, mediante políticas activas. h) Fomentar la participación comunitaria y el movimiento asociativo, promoviendo los programas de ocio saludable: culturales, deportivos, medioambientales y educativos. i) Vigilar, controlar e inspeccionar el cumplimiento de la normativa vigente en esta materia. Artículo 3. Definiciones A efectos de la presente ley se entiende por: a) Drogas: todas aquellas sustancias que introducidas en el organismo por cualquier vía son capaces de actuar sobre el sistema nervioso central, provocando una alteración física o psíquica, con capacidad de cambiar el comportamiento de la persona o de generar dependencia. Específicamente tienen esta consideración: 1. Las bebidas alcohólicas con una concentración de etanol igual o superior al uno por ciento de su volumen. Las referencias a bebidas alcohólicas en esta ley responderán a esta definición. 2. El tabaco. 3. Las sustancias estupefacientes y psicotrópicas sometidas a control oficial. 4. Los hongos psicótropos. 5. Los productos del comercio cuando se usan como drogas, para fines distintos de los autorizados, como los inhalantes y colas, el óxido nitroso u otros, con el objeto de producir los efectos y consecuencias descritos. 7
8 b). Drogodependencia: alteración de la conducta caracterizada por el deseo fuerte, a veces insuperable, de obtener y consumir una o varias drogas; dicho deseo adquiere la máxima prioridad y puede acompañarse de un conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales y cognoscitivas. c) Atención integral: conjunto de actuaciones de carácter biopsicosocial que se ofrecen a los pacientes, a las familias y a la comunidad, ya sean de promoción, prevención o asistencia e incorporación social. 1. Promoción de la salud: proceso destinado a proporcionar medios y herramientas para que las personas incrementen el control sobre su salud para mejorarla y que estudia las formas de favorecer una mejor salud en la población. 2. Prevención: conjunto de actuaciones dirigidas a eliminar o modificar las condiciones asociadas al consumo de drogas y a fomentar los entornos de protección. 3. Asistencia: conjunto de servicios y actuaciones que se presta a las personas que sufren problemas causados por el consumo de drogas. Los objetivos de la asistencia pueden ser: a) Desintoxicación: proceso terapéutico que tiene como objetivo la interrupción de la intoxicación producida por una sustancia psicoactiva exógena al organismo. b) Deshabituación: conjunto de técnicas terapéuticas encaminadas al aprendizaje de habilidades y estrategias que permitan enfrentarse a los riesgos y problemas asociados al consumo de drogas, c) Disminución de riesgos: Intervenciones orientadas a modificar las conductas asociadas a efectos perjudiciales del uso de drogas. d) Reducción de daños: Intervenciones dirigidas a disminuir los efectos especialmente negativos del uso de drogas o de las patologías asociadas. 4. Incorporación social: Proceso dirigido a la integración plena de una persona en la sociedad como ciudadano responsable y autónomo. 5. Evaluación: Proceso de análisis de los indicadores establecidos sobre las actividades realizadas en la prevención, asistencia e incorporación social de los sujetos drogodependientes. Artículo 4. Principios rectores. Son principios rectores de la presente ley los siguientes: a) Responsabilidad pública y coordinación institucional de las intervenciones sectoriales necesarias para abordar la prevención, asistencia, inserción y control de las drogodependencias. b) Normalización, planteando las respuestas a las distintas necesidades de atención desde la inclusión en los recursos comunitarios que la sociedad asturiana tiene 8
9 para responder a los ciudadanos como son sanidad, educación, servicios sociales, policía y otros, evitando la estigmatización generada por rutinas o servicios exclusivos. c) Intersectorialidad, cooperación y coordinación de todos los agentes que intervienen en la atención a las drogodependencias d) Efectividad y eficiencia, considerando la evidencia científica en las distintas intervenciones y su coste de oportunidad. e) Participación, fomentando la necesidad de contar con los propios afectados y las distintas representaciones sociales del fenómeno en un marco de participación en salud imprescindible en la búsqueda de soluciones a las drogodependencias. f) Carácter integral e interdisciplinar de la atención a las drogodependencias, contemplando las diferentes actuaciones sectoriales e institucionales en la ejecución y control de las intervenciones relacionadas con el consumo de drogas. g) Promoción activa de estilos de vida saludables y de una cultura de salud que incluya el rechazo al consumo perjudicial de drogas legales en adultos, cualquier consumo de drogas ilegales y a cualquier tipo de consumo en menores, así como el fomento de actitudes y comportamientos de la sociedad respecto a las drogas que dificulten estos comportamientos, generando, además una conciencia solidaria de apoyo y asistencia a las personas con problemas de uso de drogas. h) Enfoque biopsicosocial, considerando que las drogodependencias y otros trastornos adictivos son alteraciones de la conducta con repercusiones en las esferas biológica, psicológica y social de la persona y la comunidad en que vive. i) Equidad en la salud, promoviendo el derecho de todas las personas a disfrutar de igualdad de oportunidades en función de su necesidad para desarrollar y mantener su salud y eliminar las desigualdades injustas y evitables. j) Perspectiva de género, como enfoque particular de la equidad que busca eliminar las desventajas o desigualdades existentes entre hombres y mujeres. Artículo 5. Derechos de las personas drogodependientes. Las prestaciones en materia de atención a personas consumidoras de drogas garantizarán que en toda actuación, gocen de los derechos individuales y colectivos reconocidos por el ordenamiento jurídico, especialmente: a) A que se respete su dignidad humana, la autonomía de su voluntad, su intimidad y su personalidad, sin que puedan ser discriminadas por motivos de salud mental o física, raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole o condición. b) A la seguridad jurídica, incluyendo los mecanismos y vías para formular las quejas y reclamaciones que estime pertinentes y que éstas sean respondidas adecuadamente. c) A la voluntariedad para iniciar y cesar un proceso terapéutico y a conocer las diferentes opciones terapéuticas y sus implicaciones. 9
10 d) A conocer el nombre del terapeuta al que esté asignado y el nombre y categoría profesional de todas las personas que intervengan en su tratamiento. e) A no ser objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, familia, hogar, correspondencia o cualquier tipo de comunicación, o de agresiones contra su honor y su reputación. f) A la participación activa propia o de la familia o responsables del paciente a lo largo de todo el proceso g) A la constancia por escrito o en soporte técnico adecuado de todo su proceso asistencial. h) A que se le extienda certificación acreditativa sobre su situación de salud, así como sobre el tratamiento que esté recibiendo o haya recibido. i) Al consentimiento informado, y en particular si el tratamiento que se le aplique pueda ser utilizado para un proyecto docente de investigación, que en ningún caso podrá comportar peligro adicional para su salud. j) La información sobre servicios y recursos a los que se puede acceder y los requisitos y exigencias que plantea su proceso o tratamiento. Artículo 6. Garantía de los derechos La Administración del Principado de Asturias garantizará los derechos de las personas drogodependientes y su ejercicio en el ámbito de los servicios asistenciales, estableciendo como mínimo que: a) Los centros y servicios sanitarios, sociosanitarios y sociales, públicos y privados, de atención al drogodependiente dispondrán de información accesible sobre los derechos y deberes de los pacientes y hojas de reclamaciones y sugerencias. b) El ingreso de una persona en un centro o servicio de carácter específico vendrá precedido de la firma del correspondiente contrato terapéutico, en el que se reflejen con claridad los derechos y obligaciones a observar en el proceso de recuperación. Artículo 7. Deberes de las personas drogodependientes. Las personas consumidoras de drogas en relación a los servicios sociales y sanitarios, tendrán las siguientes obligaciones: a) Cumplir las normas generales de naturaleza sanitaria comunes a toda la población, así como las normas internas de los centros y servicios asistenciales. 10
11 b) Facilitar los datos sobre su estado físico o sobre su salud, así como colaborar en su obtención, cuando sean necesarios por razones de interés público o con motivo de la asistencia recibida, sin perjuicio de la salvaguardia del derecho a su intimidad y el respeto a las normas de protección de datos. c) Hacer un uso adecuado de las prestaciones ofrecidas por el sistema de servicios sanitarios y sociales, tanto en lo que se refiere a su utilización, como a los procedimientos de incapacidad temporal o permanente y prestaciones terapéuticas y sociales. d) Respetar la dignidad, honor e integridad del personal de los centros asistenciales. e) Cuidar las instalaciones y colaborar en el mantenimiento de la habitabilidad de las instituciones sanitarias. TÍTULO I.- DE LA PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS Artículo 8. Alcance y objeto de la prevención. La prevención tendrá por objeto reducir el consumo de drogas y sus consecuencias, a través de la disminución de la demanda, entendida como disposición a solicitar, adquirir y consumir drogas por parte de las personas, y del control de la oferta, entendida ésta como la accesibilidad y disponibilidad para la obtención y adquisición de las mismas con fines de tráfico comercial o consumo. CAPÍTULO I. MEDIDAS PARA LA REDUCCIÓN DE LA DEMANDA. Artículo 9. Criterios de Actuación 1. Las actuaciones desarrolladas en materia de prevención del consumo de drogas se enmarcan en el ámbito general de la promoción, la información y la educación para la salud. 2. La Administración del Principado de Asturias y las Entidades Locales establecerán los procedimientos necesarios para una coordinación efectiva de las actividades preventivas que se desarrollen en un área sanitaria o zona de salud determinada mediante el trabajo en equipo de todos los dispositivos asistenciales, educativos, sociales y de las organizaciones de la sociedad civil en las actividades encaminadas a la promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación, tanto individual como colectiva, de los residentes de la comunidad. 3. Se favorecerán las alternativas sociales y de ocio libres de drogas y se potenciarán la sensibilidad social y responsabilidad individual sobre la propia salud y la de la comunidad. 11
12 4. Se promoverá el principio de parentalidad positiva, o comportamiento de los padres fundamentado en el interés superior del niño, que cuida y desarrolla sus capacidades, no es violento y proporciona el reconocimiento y la orientación necesaria e incluye el establecimiento y la fijación de límites al comportamiento del niño, para posibilitar su pleno desarrollo. 5. La Administración del Principado de Asturias y las Entidades Locales, cada una en el ámbito de sus competencias y de forma coordinada, procurarán un desarrollo urbano equilibrado que contribuya a la eliminación de focos de marginalidad social y urbana, con objeto de superar las condiciones que inciden en la aparición de las drogodependencias. Artículo 10. Actuaciones en el ámbito comunitario 1. Las actuaciones preventivas dirigidas al ámbito comunitario tendrán como objetivos: a) Potenciar la implantación y desarrollo de programas de prevención que integren sus actuaciones en todos los niveles formales e informales y, en particular, escolar, sanitario, social, familiar, de ocio y tiempo libre, laboral, judicial y penitenciario. b) Promover de forma prioritaria acciones preventivas dirigidas a la población infantil y juvenil. 2. Se potenciarán las actuaciones de los servicios sociales destinadas a intervenir sobre las condiciones y circunstancias sociales, económicas y culturales asociadas a la aparición de problemas de drogodependencias, especialmente en aquellas destinadas a mejorar las condiciones de vida y superar los factores personales, familiares o sociales de marginación, incluyendo las desigualdades de género, que incidan en el consumo de drogas. Artículo 11. Actuaciones en el ámbito educativo. 1. Se fomentará la colaboración entre la Administración del Principado de Asturias y las Entidades Locales, cada una en el ámbito de sus competencias, en la promoción de la salud y la prevención del consumo de drogas en todas las etapas educativas. 2. En el marco del proyecto educativo de los centros de enseñanza existirán programas de educación para la salud que incorporen a lo largo del proceso educativo la prevención del consumo de drogas y la promoción de estilos de vida saludables, adecuando sus contenidos a cada ciclo educativo. En el desarrollo de estos programas colaborarán las consejerías competentes en materia de educación y sanidad. 3. Se fortalecerán las habilidades socio-afectivas y las competencias personales y 12
13 sociales positivas que refuercen el rechazo hacia el consumo de drogas. 4. Las actuaciones se dirigirán a toda la comunidad educativa, incluyendo alumnos, familiares y personal docente y de servicios, teniendo en cuenta las condiciones particulares de la comunidad donde el centro educativo esté localizado. 5. Se priorizarán las acciones que permitan prevenir el inicio del consumo, incidiendo sobre factores de riesgo, como pueden ser situaciones del alumnado con problemas específicos, y las actuaciones que permitan desarrollar estrategias de detección temprana del consumo de drogas, en aquellos jóvenes que ya se han iniciado en el consumo. 6. Los centros educativos, en colaboración con la red sanitaria y social, desarrollarán programas de intervención socio-educativa y comunitaria con menores en riesgo psicosocial. 7. El sistema educativo deberá planificar los recursos materiales y didácticos que garanticen la prevención del consumo de drogas tanto en su desarrollo curricular como en actividades extraescolares y complementarias. 8. Los programas educativos en materia de prevención de toxicomanías contemplarán los mecanismos que aseguren unos niveles de calidad adecuados. Dichos programas deberán ser evaluados para conseguir el cumplimiento de los fines para los que se implantan. Artículo 12. Actuaciones en el ámbito Familiar. 1. En los términos del artículo 23 de la Ley 1/2003, de 24 de febrero, de Servicios Sociales, se impulsarán actuaciones preventivas dirigidas a las situaciones de las familias que precisan apoyo social para superar las condiciones familiares, sociales y laborales asociadas al mayor riesgo de consumo de drogas. 2. Dichas actuaciones preventivas se inspirarán en este ámbito en los principios de la parentalidad positiva: refuerzo afectivo, entorno estructurado para el menor, reconocimiento, capacitación, orientación y no violencia. 3. Serán objeto de especial atención preventiva aquellas familias en situación de necesidad, entre otras: a) las de madres y padres adolescentes o primerizos con necesidades especiales. b) aquellas con dificultad de conciliar la vida familiar y laboral. c) las familias con personas dependientes a cargo o con hijos o hijas con necesidades especiales. d) las familias reconstituidas o en situaciones de divorcio cuyos conflictos 13
14 convivenciales perjudican y alteran el desarrollo personal y social de los menores. e) las familias monoparentales en circunstancias de dificultad socioeconómica. f) las familias ubicadas en barrios con escasos espacios y oportunidades para las relaciones sociales y el ocio constructivo para los menores. g) las familias de población migrante con escasas relaciones sociales y escasa red de apoyo natural. h) familias con hijas o hijos en la adolescencia con comportamientos antisociales y consumo de alcohol y drogas por ausencia de normas familiares y escasas habilidades educativas de los padres. i) familias con menores en situaciones de absentismo, abandono y fracaso escolar. j) familias con situaciones de violencia en la pareja, maltrato hacia los hijos o hijas, o donde son los padres o los abuelos los que sufren la violencia por parte de sus hijos o hijas menores o jóvenes. 4. La Administración del Principado de Asturias y las Entidades Locales, cada una en el ámbito de sus competencias, colaborarán en la planificación y ejecución de estas actuaciones. Artículo 13. Actuaciones en los ámbitos deportivo y de tiempo libre. 1. Con el objeto de prevenir el consumo de drogas, se fomentarán modelos alternativos de uso del tiempo libre y prácticas deportivas saludables. 2. Se promoverá la colaboración con las organizaciones empresariales del sector de los espectáculos públicos y las actividades recreativas para mejorar la formación del personal, a fin de dar respuestas adecuadas ante los problemas de abuso de drogas, y aplicar medidas de prevención y reducción de riesgos. Artículo 14. Actuaciones en el ámbito judicial. La Administración del Principado de Asturias, de acuerdo con los órganos competentes de la Administración de Justicia, desarrollará de forma prioritaria los siguientes programas en el ámbito judicial: a) Programas de atención, asesoramiento y seguimiento a personas drogodependientes en Juzgados y Tribunales. b) Asesoramiento a Juzgados y Tribunales, Ministerio Fiscal y Policía Judicial en materia de drogodependencias. c) Control y seguimiento de toxicomanías en personas con programas sustitutivos de privación de libertad. d) Formación de los profesionales del ámbito judicial en materia de drogodependencias. 14
15 Artículo 15. Actuaciones en el ámbito de la justicia juvenil. El Principado de Asturias prestará, dentro de su ámbito de actuación, asistencia y asesoramiento a aquellos menores y jóvenes con problemas de drogodependencia sobre los que la propia Comunidad Autónoma esté ejecutando una medida judicial o extrajudicial. En este sentido se promoverá la articulación de protocolos o acuerdos de colaboración entre las Consejerías y organismos competentes en materia de salud, bienestar social y justicia, que incluirán como mínimo: a) Apoyar el desarrollo de programas de educación para la salud tanto en Centros de Responsabilidad Penal de Menores como en el ámbito de las entidades colaboradoras que desarrollen en cada momento los Programas de ejecución de medidas judiciales y extrajudiciales a menores y jóvenes infractores en el Principado de Asturias. b) Atención especializada en drogodependencias tanto en Centros de Responsabilidad Penal de Menores como en el ámbito de las entidades colaboradoras que desarrollen en cada momento los Programas de ejecución de medidas judiciales y extrajudiciales a menores y jóvenes infractores en el Principado de Asturias. c) Atender a la demanda de cumplimiento por parte de los menores de medidas judiciales y extrajudiciales que impliquen la realización por el infractor de programas de prevención y tratamiento de deshabituación de tóxicos, realización de tareas socioeducativas, tratamientos ambulatorios o asistencia a centros de día. Artículo 16. Actuaciones en el ámbito penitenciario. El Principado de Asturias prestará, dentro de su ámbito de actuación, asistencia y asesoramiento a personas drogodependientes internadas en sus distintos grados en las Instituciones Penitenciarias existentes en el Principado de Asturias, a través del establecimiento de las medidas de colaboración oportunas con la Administración Penitenciaria. En este sentido se promoverá la adopción de convenios de colaboración entre ambas instituciones que podrán incluir, entre otras actuaciones, las siguientes: a) El desarrollo de programas libres de drogas y de unidades terapéuticas y educativas dentro del Centro Penitenciario. b) La implantación de programas de educación para la salud en los centros dependientes de Instituciones Penitenciarias en el Principado de Asturias. Artículo 17. Actuaciones en el ámbito laboral 1. La Administración del Principado de Asturias desarrollará e impulsará programas de formación, detección precoz, asistencia, inserción laboral e investigación en materia de drogodependencias, dirigidos a los Servicios de 15
16 Prevención de Riesgos Laborales, con el fin de implantar programas de promoción de la salud en el trabajo y entornos laborales libres de sustancias. 2. Los organismos competentes en materia sanitaria y laboral en el Principado de Asturias trabajarán conjuntamente impulsando la realización de programas de atención y de inserción laboral en materia de drogodependencias, dirigidos a la población trabajadora, el personal directivo y las estructuras y organizaciones de representación patronal y sindical. En este sentido, serán criterios prioritarios: a) Crear el clima favorecedor para que las drogodependencias o las patologías derivadas del consumo de drogas no sean un instrumento de discriminación en el medio laboral. b) Establecer programas de formación continuada, en colaboración con las organizaciones empresariales, sindicales y servicios de Prevención de Riesgos Laborales c) Favorecer la detección temprana y la intervención precoz en el ámbito de las drogodependencias. d) Facilitar, desde el medio laboral, el acceso de los drogodependientes a los servicios especializados. e) Utilizar el propio medio laboral, como mecanismo útil de deshabituación de consumo de drogas. 3. Se priorizarán las acciones sobre el consumo de bebidas alcohólicas y el tabaco y se tendrán en cuenta aquellos sectores y actividades o condiciones laborales en los que el consumo de sustancias tenga un mayor riesgo para la persona trabajadora u otras personas. 4. Los organismos competentes en materia sanitaria y laboral en el Principado de Asturias trabajarán igualmente de forma conjunta impulsando la presencia de esta materia en la negociación colectiva y muy especialmente las medidas tendentes a la conservación del empleo y a la reducción de la incapacidad laboral transitoria o permanente por causa de las drogas. 5. Los programas ocupacionales tales como las escuelas taller o talleres de empleo incorporarán igualmente las acciones en esta materia. CAPÍTULO II. MEDIDAS PARA EL CONTROL DE LA OFERTA Sección 1. Venta, consumo, publicidad y promoción de las bebidas alcohólicas Artículo 18. Prohibiciones a la venta y consumo de bebidas alcohólicas 1. Se prohíbe la venta o suministro de bebidas alcohólicas a menores de 18 años. 2. Se prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas por menores de 18 años. 16
17 3. A los efectos del presente artículo no exonerará de responsabilidad el consentimiento de compra, suministro o consumo otorgado por padres, madres o tutores ni la autorización escrita para ello. Incurrirán en responsabilidad las personas mayores de edad que induzca a un menor al consumo de bebidas alcohólicas. 4. Se prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas por el personal de los centros sanitarios, públicos o privados, durante su jornada de trabajo. Artículo 19. Medidas de control de la venta, suministro, publicidad o consumo de bebidas alcohólicas en espacios de uso público. 1. No se permite la venta, suministro, publicidad o consumo de bebidas alcohólicas en: a) Centros y establecimientos sanitarios tanto públicos como privados. b) Centros educativos, tanto públicos como privados. No obstante, en los centros universitarios y escuelas superiores estará permitida la venta o suministro de bebidas alcohólicas para su consumo en los lugares autorizados al efecto. c) Centros de asistencia a menores de 18 años. d) Centros de esparcimiento, ocio y deporte en los que se realicen actividades específicamente destinadas a menores de 18 años, salvo los lugares expresamente habilitados al efecto. e) Centros de las administraciones públicas, salvo en los lugares autorizados al efecto. f) Centros de atención socio-sanitaria, públicos o privados, salvo los lugares expresamente habilitados al efecto. g) Centros específicos de atención socio-sanitaria a personas drogodependientes. h) Centros de trabajo, salvo los lugares expresamente habilitados al efecto. i) Gasolineras y estaciones de servicio, salvo en las áreas de comercio y hostelería habilitadas al efecto y que estarán claramente diferenciadas de los servicios específicos de combustible y automoción. 2. Todos los establecimientos habilitados para la expedición de bebidas alcohólicas deberán hacer constar, mediante el correspondiente cartel, situado en lugar perfectamente visible, la prohibición de venta de bebidas alcohólicas a 17
18 menores de 18 años y de su consumo por éstos. Reglamentariamente se determinarán sus dimensiones y contenido. 3. La misma obligación compete a los propietarios de establecimientos de alimentación, que deberán situar la mencionada indicación en las inmediaciones de los lugares donde se encuentren los productos alcohólicos. 4. Queda prohibida la venta y suministro de cualquier producto que imite los envases de bebidas alcohólicas dirigido a menores de 18 años. 5. Las máquinas expendedoras de venta y suministro de bebidas alcohólicas han de contar con los mecanismos adecuados de activación o puesta en marcha por la persona responsable del establecimiento para impedir el acceso a menores de 18 años. 6. Dichas máquinas expendedoras deben contar con la información explícita de la prohibición de venta a menores de 18 años y estar situadas en el interior de los locales en un lugar que permita la vigilancia directa y permanente de su uso por parte del titular del local, no pudiendo ubicarse en las áreas anexas o de acceso previo a los locales, como las zonas de cortavientos, pórticos, pasillos de centros comerciales, vestíbulos, distribuidores, escaleras, soportales o lugares similares que puedan ser parte del inmueble pero no constituyen propiamente el interior del establecimiento. 7. Las máquinas expendedoras de bebidas alcohólicas no podrán ubicarse en los locales, centros, establecimientos o lugares en los cuales esté prohibido la venta o el consumo de bebidas alcohólicas. Artículo 20.Limitaciones a la publicidad de bebidas alcohólicas. Los periódicos y revistas editados y distribuidos específicamente, las emisiones de radio y televisión desde los centros emisores situados, los folletos y otros soportes físicos gráficos o sonoros distribuidos y la publicidad estática situada, en todos los casos, en el Principado de Asturias, estarán sometidos a las siguientes limitaciones, sin perjuicio de las limitaciones establecidas por la normativa específica de publicidad: a) Queda prohibida cualquier publicidad dirigida específicamente a embarazadas o menores de 18 años en la que se induzca, directa o indirectamente, al consumo de bebidas alcohólicas. b) Queda prohibido el uso de imágenes, voz y sonidos de menores de 18 años en la publicidad, promoción y patrocinio de bebidas alcohólicas. c) Igualmente no se sugerirá que el consumo de estas bebidas contribuye al éxito social, sexual o mejora en el rendimiento físico o deportivo, ni se le atribuirán 18
19 propiedades terapéuticas. d) Queda prohibida la difusión entre menores de edad, directamente o por cualquier medio, de propaganda de bebidas alcohólicas, marcas, empresas elaboradoras o locales de degustación de las mismas. e) Se prohíbe la publicidad de marcas, objetos o productos que por su denominación, vocabulario, grafismo, modo de presentación o cualquier otra causa, puedan derivar directa o indirectamente en publicidad de bebidas alcohólicas dirigidas a menores de 18 años. f) Se prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas con ocasión o mediante patrocinio de actividades deportivas, educativas, culturales, musicales o sociales, dirigida a menores de 18 años. g) Se prohíben las campañas publicitarias de bebidas alcohólicas en cualquier tipo de soporte de titularidad pública o ubicado en terrenos de titularidad pública, ya sea digital, audiovisual o físico, como vallas publicitarias, marquesinas, mupis, mobiliario urbano o publicaciones. Artículo 21. De las limitaciones de la promoción de bebidas alcohólicas. 1. No podrá realizarse promoción de bebidas alcohólicas dirigidas específicamente a menores de 18 años. 2. En las visitas a bodegas, lagares o plantas de producción o embotellado de bebidas alcohólicas no se podrá vender, suministrar ni ofertar a los menores de 18 años ninguna bebida alcohólica. De acceder a dichos lugares, los menores deberán acudir acompañados de personas mayores de edad, responsables de los mismos por razones familiares, legales o docentes. 3. Se prohíbe la promoción del consumo de bebidas alcohólicas en establecimientos, locales y demás espacios autorizados para su consumo hecha mediante ofertas, premios, intercambios, sorteos, concursos, fiestas promocionales o rebajas de precios que incluyan las ofertas que se anuncian con nombres como barra libre, dos por uno, hora feliz u otros similares, que inciten al consumo abusivo o ilimitado. Sección 2. Venta, consumo, publicidad y promoción de Tabaco Artículo 22. Regulación. Las limitaciones a la venta, consumo, publicidad y promoción del tabaco serán las 19
20 establecidas en la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, o normativa básica que la sustituya. Artículo 23. De las limitaciones del consumo de tabaco Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo anterior se prohíbe el consumo de tabaco en: a) Las marquesinas cubiertas que sean lugares de espera en el transporte por carretera. b) Los espacios con cubierta originados por el retranqueo de fachadas de centros, establecimientos o lugares en los que se prohíba fumar cuando su profundidad sea superior a un metro. Sección 3. De las limitaciones a otras sustancias Artículo 24. Control de medicamentos, estupefacientes y psicótropos. 1. La Administración del Principado de Asturias elaborará y proporcionará información actualizada a profesionales y ciudadanía sobre la utilización adecuada de medicamentos capaces de producir dependencia. 2. Al objeto de reducir el consumo de psicótropos los servicios sanitarios deberán establecer protocolos de usos y de detección de abuso de psicofármacos. Artículo. 25. Control de otras sustancias adictivas o nocivas. 1. Los productos que contengan sustancias adictivas no se podrán presentar de manera que por su color, forma, grafismo u otras circunstancias puedan atraer especialmente la atención de los menores de 18 años. 2. Queda prohibida la venta, dispensación o publicidad de sustancias, que estando debidamente autorizadas para determinados usos y formas de administración, se vendan, dispensen o publiciten para otro uso o forma de administración que produzca efectos nocivos para la salud o cree dependencia. A estos efectos en el ámbito del Principado de Asturias se prohíbe la venta, la dispensación y la publicidad para el consumo por inhalación de Oxido Nitroso (ON 2 ). A los mismos efectos se prohíbe la venta o dispensación a menores de 18 años de los productos definidos en el artículo 3.a).4 de la presente Ley, excepto a mayores de 16 años que acrediten su uso profesional. 3. La Consejería competente en materia de sanidad determinará reglamentariamente la relación de las sustancias incluidas en el presente 20
PROYECTO DE LEY SOBRE ADICCIONES.
1 PROYECTO DE LEY SOBRE ADICCIONES. TITULO PRELIMINAR. DISPOSICIONES GENERALES. Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación de la Ley. Artículo 2. Ámbito material. Artículo 3. Principios rectores. Artículo
TITULO PRIMERO. PROMOCIÓN DE LA SALUD Y PREVENCIÓN DE LAS ADICCIONES.
PROYECTO DE LEY SOBRE ADICCIONES. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS. TITULO PRELIMINAR. DISPOSICIONES GENERALES. Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación de la ley. Artículo 2. Ámbito material. Artículo 3. Principios
Núm. 105 Lunes 2 de mayo de 2016 Sec. I. Pág. 29220 I. DISPOSICIONES GENERALES COMUNIDAD AUTÓNOMA DEL PAÍS VASCO 4170 Ley 1/2016, de 7 de abril, de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias.
Núm. 25 Sábado 29 de enero de 2011 Sec. I. Pág. 9628 I. DISPOSICIONES GENERALES COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA 1647 Ley 11/2010, de 17 de diciembre, de prevención del consumo de bebidas alcohólicas en menores

References: Artículo 1
 Artículo 3
 Artículo 4
 Artículo 5
 Artículo 6
 Artículo 7
 Artículo 8
 Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 11
 Artículo 12
 artículo 23
 Artículo 13
 Artículo 14
 Artículo 15
 Artículo 16
 Artículo 17
 Artículo 18
 Artículo 19
 Artículo 20
 Artículo 21
 Artículo 22
 Artículo 23
 Artículo 24
 artículo 3
 Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 3
 Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 3