Source: http://formu.info/expediente-n-087-2013-sentencia-n-303-2013-voto-n-393-2013.html
Timestamp: 2019-01-24 00:54:06+00:00

Document:
Sentencia N° 303-2013
Redacta la Licenciado Gómez Sánchez; y
006-2013-XXXdel 14 de febrero de 2013
E xpediente N° 087-2013
Voto N° 393-2013
Sentencia Nº 303-2013. Tribunal Aduanero Nacional. San José, a las nueve horas veinticinco minutos del diecinueve de setiembre de dos mil trece.
Conoce este Tribunal del recurso de apelación presentado por el señor XXX, en su condición de agente aduanero de XXX, contra la denegatoria de trato arancelario preferencial y consecuente ajuste de la obligación tributaria aduanera, referente al Documento Único Aduanero 006-2013-XXX del 14 de febrero de 2013 de la Aduana de Limón.
Mediante Documento Único Aduanero (en adelante DUA) 006-2012-XXX del 14 de febrero de 2013, el Agente Aduanero XXX, de la Agencia de Aduanas XXX en representación del importador XXX nacionalizó mercancía consistente en 20 paletas con “Dióxido de Titanio Ti-pure titanium dioxide R902” declarado en la posición arancelaria 3206.11.00.00, aplicando el trato arancelario preferencial que concede el Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica y México (Folios 74-98).
Durante el ejercicio del control inmediato, el funcionario encargado, procede a realizar notificación electrónica al agente aduanero, donde señala que determina que el certificado de origen presenta inconsistencia entre la información contenida en éste y los documentos adjuntos al DUA como son el conocimiento de embarque, la declaración de valor y la factura comercial, toda vez que en dicha revisión se detectó que en estos se establece respectivamente como embarcador y fabricante a la empresa xxx, con domicilio en xxx Suiza; por lo que desaplica el trato arancelario preferencial. Como consecuencia, se genera una diferencia en el pago de los impuestos, a favor del fisco. El referido ajuste se notificó el día 25 de febrero de 2013 (Folios 6-21).
Dentro del plazo de ley, con escrito presentado el 28 de febrero de 2013, el agente aduanero XXX, interpone los recursos de reconsideración y de apelación contra el ajuste objeto del procedimiento que nos ocupa, en esencia argumenta lo siguiente:
Que el ajuste bajo análisis es inconsistente y basado en un criterio sesgado, lo mismo que carece de sustento legal. En este sentido, refuta la falta de conexidad sobre la cual respalda su posición la Administración Activa, afirmando que el Tratado permite las operaciones de facturación por un proveedor domiciliado en un país no parte, amparando su dicho en el Decreto Ejecutivo 34592-COMEX.
El formato utilizado en el certificado de origen es el puesto en vigencia en el Decreto Ejecutivo 36917-COMEX, se puede verificar documentalmente que tanto el exportador (casilla 1 del certificado de origen) con domicilio en xxx, México DF; así como el productor (casilla 3 del certificado de origen) con domicilio en xxx, Tampico; corresponden a la empresa xxx, S.A de C.V, número de registro fiscal DPM00052xxx de igual manera la declaración jurada suscrita por XXX en nombre de dicha empresa.
En cuanto al principio de expedición directa, es plenamente comprobable que en el conocimiento de embarque Nº HLCUME31301xxx que éste cumple a cabalidad, puesto que la mercancía se embarcó en Altamira, México y recibida en Puerto Limón, Costa Rica sin ser objeto de transbordo en otro país.
El certificado de origen es el documento idóneo para declarar el origen y recibir el trato arancelario preferencial, y ningún otro documento puede anteponerse a lo ahí declarado, y de ser procedente según se establece en el artículo 6-07 de la ley 7474, cuando se tengan razones fundadas y motivadas la autoridad aduanera de la parte importadora está en facultad de iniciar un procedimiento de verificación de origen.
Las casillas 9 a 11 de la Declaración del Valor en Aduanas resume la información del proveedor, que como se estableció el mismo es domiciliado en Suiza, pero el simple hecho de indicar en la casilla 11 que la condición es “fabricante” de ninguna manera puede ser el fundamento para inventar una relación fáctica que sobrepasa los supuestos de la Ley 7474, y se está anteponiendo una condición comercial en un documento en el que se declara valor a un documento con una declaración formal de origen avalado por un tratado internacional de comercio.
En ninguna parte de la notificación, se incluyó un análisis fáctico que tipificara que las supuestas faltas de conexidad sean motivo para desaplicar trato preferencial.
Solicita dar firmeza a la liquidación originalmente declarada (Folios 1-5).
Con resolución RES-AL-DN-XXX2013 del 07 de marzo de 2013, la Aduana de Limón declara sin lugar el recurso de reconsideración presentado, y emplaza al recurrente ante este Tribunal para que reitere o amplié los argumentos de su pretensión. Dicho acto fue notificado el 11 de marzo de 2013 (Folios 47-61).
Mediante documento denominado “Guía de Control” recibido el 22 de marzo de 2013, la Aduana de Limón remite a esta Sede el presente expediente (Folio 62).
Con escrito presentado el 01 de abril de 2013, el señor XXX se apersona ante esta instancia, a reiterar y ampliar las manifestaciones esgrimidas:
Señala que en la resolución que conoce del recurso de reconsideración, no se emite un criterio categórico contra los argumentos recursivos expuestos, sino que se limita a reiterar la posición errónea e infundada del ajuste, sumado a unos argumentos, que a su parecer, son contradictorios y basados en hechos no probados, lo que conlleva vicios de nulidad. Especifica que la posición del A Quo evidencia una falta de entendimiento de conceptos entre fabricante y proveedor, por cuanto para efectos de cumplir con las condiciones de origen efectivamente tanto el productor o fabricante, así como el exportador deben estar domiciliados en un país parte, pero el proveedor en el contexto de la DVA es quien factura la mercancía.
Quedó plenamente probado que con el trámite objetado, se cumplió a cabalidad con lo dispuesto en los Capítulos IV a IV de la Ley 7474, concordantes con los artículos 3 y siguientes del Decreto 34593-COMEX, para solicitar y recibir el beneficio arancelario en el marco del TLC (Folios 63-68).
Redacta la Licenciado Gómez Sánchez; y,
Objeto de la litis: consiste en determinar la aplicación o no del trato arancelario preferencial concedido por el Tratado de Libre Comercio celebrado entre los Estados Unidos Mexicanos y la República de Costa Rica, solicitada por el Agente Aduanero XXX, de la Agencia de Aduanas XXX, en representación del importador XXX, para la mercancía amparada al DUA 006-2013-XXXdel 14 de febrero de 2013 de la Aduana de Limón, con la que se nacionalizaron 20 paletas con “Dióxido de Titanio Ti-pure titanium dioxide R902”, en razón de que el A Quo, durante el ejercicio del control inmediato, rechazó la certificación de origen presentada al considerar que existía inconsistencia entre la información establecida en el certificado de origen y los documentos adjuntos al DUA toda vez que en dicha revisión se detectó que en estos se establece respectivamente como embarcador y fabricante a la empresa xxx, con domicilio en xxx Suiza; por lo que desaplica el trato arancelario preferencial y como consecuencia, se genera una diferencia en el pago de los impuestos a favor del fisco.
Sobre la admisibilidad del recurso de apelación Procede este Órgano a revisar el aspecto de admisibilidad del recurso de apelación interpuesto conforme la Ley General de Aduanas (en adelante LGA), para establecer si en la especie se cumplen los presupuestos procesales que son necesarios para constituir un procedimiento válido. En tal sentido dispone el artículo 198 de la LGA vigente al momento de los hechos, que contra la resolución dictada por la Aduana cabe recurso de apelación para ante este Tribunal, el cual debe presentarse dentro de los quince días hábiles siguientes a la notificación del acto impugnado, es decir, en tiempo. Así, tenemos que en este caso el ajuste apelado, para todo efecto legal, fue notificado mediante el sistema informático Tica, el día 25 de febrero de 2013 (folio 7), y el recurso fue interpuesto el día 28 de febrero de 2013 (folio 01), lo cual ocurrió dentro del plazo legalmente establecido. Además, el recurso debe cumplir con los presupuestos procesales de forma relativos a la capacidad procesal de las partes que intervienen en el procedimiento, lo cual no genera problemas en el presente asunto, toda vez que el recurso de cita es interpuesto por el agente aduanero XXX de la agencia aduanal XXX., en representación de la importadora de las mercancías, encontrándose el mismo debidamente acreditado para actuar en dicha condición, según constancia que corre a folio 64 del presente expediente administrativo, cumpliéndose en la especie con el presupuesto procesal de legitimación. En razón de ello, tiene este Tribunal por admitido el recurso de apelación para su estudio.
Nulidades: El recurrente señala una serie de nulidades respecto a las actuaciones de la Aduana de Limón, siendo que este Colegiado no considera que sean procedentes, pero dado que estas guardan relación con aspectos ligados a los elementos de hecho y derecho tomados en consideración por el A Quo, así como el cumplimiento del debido proceso seguido por la Administración Aduanera, no se entrarán a conocer en este apartado, debiendo estarse a los efectos, a los fundamentos que se brindarán de seguido.
Mediante DUA 006-2013-XXX del 14 de febrero de 2012, el Agente Aduanero XXX, de la Agencia de XX, en representación del importador Sur Química Sociedad Anónima, nacionalizó mercancía consistente en 20 paletas con “Dióxido de Titanio Ti-pure titanium dioxide R902” declarado en la posición arancelaria 3206.11.00.00, aplicando el trato arancelario preferencial que concede el Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica y México (Folios 74-98).
El certificado de origen que ampara las mercancías importadas mediante el DUA indicado supra, en la casilla 1 referente a nombre y domicilio del Exportador se consigna xxS.A. DE C.V. xxx, MEXICO D.F (Folios 92-93).
Durante el proceso de revisión documental, el funcionario encargado, procede a realizar notificación electrónica al agente aduanero, donde señala que determina la inexistencia de conexidad entre la información establecida en el certificado de origen, el conocimiento de embarque, la declaración de valor y la factura comercial y como consecuencia de los cambios practicados, se genera una diferencia en el pago de los impuestos, a favor del fisco. (Folios 6 -21).
Sobre el fondo: la autoridad aduanera procede a denegar el trato arancelario preferencial al considerar la inexistencia de conexidad entre la información establecida en el certificado de origen, el conocimiento de embarque, la declaración de valor y la factura comercial, en consecuencia desaplica el certificado de origen presentado por el declarante.
Resulta oportuno mencionar que la Aduana introduce a la hora de desaplicar el certificado de origen, un concepto o criterio de conexidad que no está regulado en el Tratado, desconociendo la normativa clara y precisa del mismo y las decisiones tomadas por la Comisión Administradora del Tratado, en lo que se refiere al certificado de origen y los sujetos autorizados para declararlo. Aclara este Tribunal que dicho concepto, en materia de origen no se encuentra reconocido en nuestra jurisprudencia, como sí ha ocurrido en otras materias donde encontramos abundantes sentencias1 que consideran la conexidad como el nexo causal que debe existir para determinar la correcta naturaleza de la mercancía en procesos determinativos de reclasificación y revaloración2, aspecto que a todas luces es diferente al objeto del caso que nos ocupa.
Es así, que en relación con la desaplicación del trato preferencial, resulta preciso dilucidar si es factible tal acción a la luz de la normativa vigente, teniendo presente que en esta materia, el beneficio arancelario preferencial correspondiente deberá otorgarse y sujetarse a los alcances y limitaciones establecidos por los países Miembros en el Acuerdo o Negociación respectiva.
En primer lugar, debemos partir que en términos generales un tratado de libre comercio es un acuerdo de política exterior bilateral o multilateral, mediante el cual los países establecen reglas comunes para normar la relación comercial entre ellos, con el fin de consolidar y ampliar el acceso de sus productos y eliminar barreras arancelarias y no arancelarias. En ese sentido tenemos que tanto el Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica y México, como en las Reglamentaciones Uniformes y sus modificaciones establecen las disposiciones normativas con base en las cuales debe resolverse el presente asunto.
Así, iniciamos el análisis de las normas del Tratado, considerando el Capítulo II, de las definiciones generales:
“Artículo 2-01: Definiciones de aplicación general.
1.- Para efectos de este Tratado, salvo que se especifique otra cosa, se entenderá por: …
Parte exportadora: la Parte desde cuyo territorio se exporta un bien o un servicio…”.
Conforme el principio de arraigo, el Tratado establece con suma claridad quién puede ser exportador, lo será una persona física o jurídica domiciliada en el territorio de una de las Partes que suscriben el Tratado. Teniendo demostrado en autos para lo de interés, que en la certificación de origen que cobija a las mercancías importadas mediante la Declaración indicada supra, en la casilla 1 referente a nombre y domicilio del Exportador se consigna xxx MEXICO D.F. Por lo que la empresa que se declara como exportadora en el certificado de origen, tiene su domicilio en el territorio de una de las partes que suscriben el acuerdo, cumpliendo con el arraigo y la definición arriba citada.
En este hilo conductor, es necesario analizar la finalidad del certificado de origen, regulado en el artículo 6-02, titulado: declaración y certificación de origen. El numeral 1 de este artículo estipula:
“El certificado de origen a que se refiere el anexo a este artículo, servirá para certificar que un bien que se exporte de territorio de una Parte a territorio de la otra Parte, califica como originario…”.
Seguidamente el numeral 2 regula quién es la persona responsable de emitir el certificado:
“Cada Parte establecerá que sus exportadores llenen y firmen un certificado de origen respecto de la exportación de un bien para el cual un importador pueda solicitar trato arancelario preferencial.”, es decir, para que una mercancía califique como originaria y sea susceptible de obtener los beneficios arancelarios que confiere el Tratado, debe contar con el respectivo certificado de origen, por lo que ese documento se constituye por excelencia en la prueba legalmente que demuestra su cumplimiento en las importaciones realizadas. El certificado transmitido con la declaración aduanera, está suscrito por el representante de la compañía xxx C.V., cumpliendo tanto con el requisito de la emisión y firma por el exportador ubicado en el territorio de la Parte, acreditando que la mercancía cumple con el régimen de origen y en consecuencia con derecho a gozar de las preferencias arancelarias que el Tratado establece.
Aclarado que el documento que comprueba el origen de las mercancías lo es el certificado de origen, no puede admitirse por parte de este Órgano que se desconozca éste y se antepongan otros cuya naturaleza no está relacionada con la materia de origen; de esta forma se hace necesario señalar brevemente cual es la finalidad de los documentos que la Aduana considera inconsistentes con el certificado de origen presentado.
En primer término la factura comercial es definida por la LGA de la siguiente forma:
“Documento expedido conforme a los usos y las costumbres comerciales, justificativo de un contrato o compraventa de mercancías o servicios extendido por el vendedor a nombre y cargo del comprador”.
Nombre y domicilio del destinatario de las mercancías. Si hubiere un cambio de destinatario el que adquiriere esa condición deberá declarar en la factura su nombre y domicilio e indicar que se trata del nuevo destinatario.
Descripción de las mercancías objeto de la transacción, con especificación de su clase, cantidad, precio unitario y total. Debe indicarse si las mercancías son usadas, defectuosas, reconstruidas o reacondicionadas. En caso de omisión éste dato puede ser agregado por el interesado o agente aduanero firmando esta anotación.
Tipo de embalaje, las marcas, números, clases y cantidades parciales y total de bultos.
Término comercial de contratación.
Desglose de las cantidades por concepto de fletes y primas de seguro.
De lo expuesto se extrae que la importancia de la factura a nivel de aduanas, es que permite contar con información sobre la mercancía y las condiciones que mediaron en su compra, los cuales son necesarios conocer a fin de determinar el valor aduanero, en ese sentido se ha dicho:
“…uno de los documentos más importantes para poder realizar la importación correspondiente es la factura comercial que, en cualquiera de los regímenes aduaneros aplicables a la importación, es indispensable debido a que contiene la información necesaria para conocer la descripción y tipo de mercancía que se pretende importar; su precio unitario y total; términos de venta; datos del proveedor y del comprador; entre otros, y cuya información será utilizada en la elaboración del pedimento de importación aplicable, así como para la determinación de las contribuciones al comercio exterior, por mencionar sólo algunos usos. (Emilio Velasco Gaytán, Importancia de la factura comercial en el proceso de importación Aspectos a considerar para su expedición, 2011).
Nota poder apud acta 190613
El Tribunal Constitucional, en Sentencia 90/2013 de 22 de Abril de 2013, se ha

References: artículo 6
 resolución 
 resolución 
 artículo 198
 resolución 
 artículo 6