Source: http://congresozac.gob.mx/o/13505
Timestamp: 2017-08-20 09:59:56+00:00

Document:
Acta 05 febrero 2017 II - LXI Legislatura (Sep 2013 - Sep 2016)
NÚM. 0059
A C T A de la Sesión Solemne de la Honorable Sexagésima Segunda Legislatura del Estado, celebrada el día 05 de febrero del 2017, a las 11 horas con 26 minutos, dentro del Primer Período Extraordinario, correspondiente al Primer Año de su Ejercicio Constitucional.
LA DIP. PRESIDENTA.- Solicito al Primero Secretario, se sirva pasar Lista de Asistencia de las y los ciudadanos Diputados.
EL DIP. PRIMER SECRETARIO.- Con gusto, Diputada Presidenta. Pasa Lista de Asistencia de las y los ciudadanos Diputados:
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias, Diputado Secretario. Habiendo Quórum Legal, y conforme a lo establecido por los artículos 57 de la Constitución Política del Estado; 71, 74, 75, 79, 98, 101, 104 y 105 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado; y 20, 77 y 78 de nuestro Reglamento General, da inicio esta Sesión. A consideración de la Honorable Asamblea, el siguiente Orden del Día:
6. Lectura del Decreto número 76, expedido por esta Legislatura del Estado, por el que se dispone se inscriba en el muro de honor de la Sala de Sesiones la leyenda: “Centenario de la Constitución Política de 1917”.
7. Intervención de un Diputado por cada uno de los Grupos Parlamentarios aquí representados.
8. Develación de la inscripción de la leyenda: “Centenario de la Constitución Política de 1917”.
9. Lectura y aprobación en su caso, de la Minuta de Decreto de Clausura; y,
10. Declaratoria de Clausura de Sesión Solemne.
Se pregunta a las y los ciudadanos Diputados, si están de acuerdo con el Orden del Día de esta Sesión que ha sido leído; quienes lo aprueben, sírvanse manifestarlo en forma económica; y solicito al Primer Secretario, dé cuenta del resultado de la votación. ¿Quiénes estén a favor?, ¿Quiénes estén en contra?, ¿abstenciones?...
EL DIP. PRIMER SECRETARIO.- Le informo, Diputada Presidenta, que se aprueba por unanimidad, de todos y todas las Diputadas presentes.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias, Diputado Secretario. De acuerdo con el resultado de la votación, se declara aprobado el Orden del Día. Dando continuidad al Orden del Día, solicito a todos los presentes se sirvan poner de pie, para hacer la siguiente declaratoria:
LA HONORABLE SEXAGÉSIMA SEGUNDA LEGISLATURA DEL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE ZACATECAS, ABRE HOY DOMINGO 05 DE FEBRERO DEL AÑO 2017, SIENDO LAS 11 HORAS CON 29 MINUTOS, SU NOVENA SESIÓN SOLEMNE, CON MOTIVO DE LA DEVALACIÓN DE LA INSCRIPCIÓN DE LA LEYENDA: CENTENARIO DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1917.
Muchas gracias, pueden tomar asiento. Siguiendo con el Orden del Día, esta Presidencia con fundamento en lo establecido por el artículo 87 fracciones III y IV de nuestro Reglamento General, se permite designar como Comisiones de Cortesía a las Ciudadanas Diputadas: Iris Aguirre Borrego y Mónica Borrego, para que se sirvan acompañar a este Recinto al representante personal del Licenciado Alejandro Tello Cristerna, Gobernador del Estado, Ciudadano Catarino Martínez Díaz, Subsecretario de Desarrollo Político; de igual manera, se comisiona a los ciudadanos Diputados: Julia Olguín Serna y Adolfo Zamarripa, para que acompañen a este sede al Ciudadano Magistrado Licenciado Armando Ávalos Arellano, Presidente del Honorable Tribunal Superior de Justicia del Estado. En tanto regresan las Comisiones de Cortesía con nuestros distinguidos invitados, se declara un Receso.
LA DIP. PRESIDENTA.- Se reanuda la Sesión. Se encuentran en este Recinto, el Ciudadano Catarino Martínez Díaz, representante personal del Ciudadano Licenciado en Contaduría Alejandro Tello Cristerna, Gobernador del Estado de Zacatecas, a quien le agradecemos su presencia en este Recinto; de igual manera, al Ciudadano Magistrado Licenciado Armando Ávalos Arellano, Presidente del Honorable Tribunal Superior de Justicia de la entidad; muchas gracias por su asistencia y su anfitrionía. Asimismo, queremos agradecer la presencia del General de Brigada Diplomado de Estado Mayor, Guillermo Almazán Berloto, Comandante de la Onceava Zona Militar; del Delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Arquitecto Carlos Augusto Torres Pérez; gracias por su presencia; del Procurador de Justicia del Estado, Doctor Francisco Murillo Ruiseco; del General Froilán Carlos Cruz, Secretario de Seguridad Pública del Estado de Zacatecas; así como de la Maestra Judith Guerrero López, Presidenta Municipal de Zacatecas; también agradecemos a todos quienes nos distinguen con su presencia en este trascendental evento; muchísimas gracias. Solicito nuevamente a todos los presentes se sirvan poner de pie, para rendir con todo respeto Honores a nuestro Lábaro Patrio.
LA DIP. PRESIDENTA.- Muchas gracias, pueden tomar asiento…… Dando seguimiento al Orden del Día, en mi calidad de Presidenta de esta Soberanía Popular, daré lectura al Decreto número 76, emitido por esta Legislatura, por el que se dispone develar en Sesión Solemne la leyenda: Centenario de la Constitución Política de 1917. Con su permiso. Da lectura de forma íntegra al Decreto número 76, emitido por esta Legislatura, por el que se dispone develar en Sesión Solemne la leyenda Centenario de la Constitución Política de 1917. Gracias.Continuando con el desarrollo de esta Sesión, y por acuerdo de la Comisión de Régimen Interno y Concertación Política, corresponde ahora intervenir a un Diputado por cada uno de los Grupos Parlamentarios aquí representados; corresponde el uso de la voz ahora, a la Ciudadana Diputada Patricia Mayela Hernández Vaca, en representación del Grupo Parlamentario del Partido Nueva Alianza, hasta por cinco minutos.
LA DIP. HERNÁNDEZ VACA.- Representantes del Poder Ejecutivo y Judicial. Antes de que tomara vigencia la Constitución Política, cuyo Centenario conmemoramos en este evento, regía la Carta Magna expedida en el año de 1857, y cuyos vicios mayores a juicio del Primer Jefe Constitucionalista intentaría erradicar el nuevo texto, vicios como la nula independencia de los Poderes públicos, el presidencialismo unipersonal, la figura aberrante de jefes políticos, excesivos abusos de la autoridad en la administración de justicia, las desproporciones en las relaciones laborales y el derecho a la propiedad, entre otros. Como resultado histórico, político y jurídico de una revuelta armada en México en los albores del siglo XX, la Constitución aprobada en Querétaro representó la esperanza del pueblo para elevar sus niveles de vida. Las causas que dieron lugar a la revolución mexicana deberían, necesariamente, tener un reflejo en la nueva Constitución, por lo que Carranza, autor de la Iniciativa, se vio obligado a plasmar derechos y garantías para el colectivo de revolucionarios y no revolucionarios y sus familias. La Constitución de 1917 representó, en el plano de otras naciones, un acierto nacional de vanguardia, prototipo del constitucionalismo social, para adoptar en su texto derechos: a la educación, a la propiedad agraria, propiedad de la nación, así como el derecho a la libertad y normas básicas para el trabajo, que al verse contemplados en la Carta Magna, dieron cuenta de un verdadero acto de gobierno responsable y visionario. La Constitución de 1917, reformada hasta hoy por 229 decretos, y en 695 ocasiones en su articulado permanente y transitorio, menos del 10% de su cuerpo normativo se mantiene intacto. La rigidez ya no es parte de su integridad. Desde sus entrañas podemos destacar uno de sus pilares más importantes, el de la función educativa, primordialmente a cargo del Estado. Aunque no es en esta Ley Fundante donde aparece la regulación educativa como generación espontánea, pues existen muchos antecedentes jurídicos sobre ello, desde la Constitución de Cádiz y la memoria de Ramos Arizpe representante en dicho lugar, el texto de Apatzingán de 1814, la Constitución de 1824, las leyes constitucionales de 1836 y, desde luego, el artículo 3º de la Constitución de 1857, entre otras muchas referencias históricas. Miguel Ramos Arizpe, sostuvo en Cádiz: “la educación es uno de los primeros deberes de todo gobierno ilustrado…”. Esta frase, 200 años después sigue siendo vigente y cobra la misma fuerza para el pueblo, titular de la soberanía de la nación. La función de educar a México, en el contexto de nuestra homenajeada Constitución, resultaba imperante y exigía un compromiso indeclinable para el gobierno, que para 1908 contaba con 9 mil 736 centros escolares y casi 700 mil alumnos. Así pues, el día 13 de diciembre de 1916 se discutía el artículo tercero y la postura de garantizar una educación estrictamente laica, la defendió entre otros el Diputado Francisco J. Mújica, hombre proclive a la formación de hombres libres e intelectuales, quien señaló, que la discusión del artículo tercero era el momento más solemne, más grande, más palpitante de la Revolución, aunque se trataba nada menos que del porvenir de la patria, de la juventud y de la niñez. El tema educativo sigue siendo un reto enorme para el pueblo mexicano, pues, abatir el analfabetismo sigue siendo un compromiso inacabado, garantizar la cobertura universal para la educación media superior y superior, es un sueño que aún no se cumple, y lograr una educación de calidad, representa un destino trazado y pendiente de consolidar. Creo, amigas y amigos, que mucho de lo que se ha avanzado en México hasta el día de hoy sobre el derrotero de la educación, encuentra sentido en la Centenaria Carta Magna que hoy conmemoramos, es consecuencia de los ilustres Justo Sierra, José Vasconcelos, Antonio Caso, Jaime Torres Bodet, entre otros. También, se ha edificado por el magisterio comprometido y con vocación letrada que ha dedicado su vida a la enseñanza de millones y millones de mexicanos. A cien años de la Constitución, debemos hacer mejores esfuerzos que los ya hechos para que todos conozcamos más sobre el contenido de la Carta Magna, aprender más sobre nuestros derechos fundamentales y también sobre la manera de hacerlos efectivos. Es urgente emprender acciones para incentivar la responsabilidad de cada ciudadano, de cada educando para un mayor interés y compromiso para cumplir con los más altos objetivos plasmados en el artículo tercero de la Constitución, que es y será la educación laica y gratuita en los niveles de enseñanza fundamental. Nuestros esfuerzos, no sólo como gobierno sino como legisladores, maestros, y pueblo en general, deben direccionarse también y de forma específica a la efectividad educativa. Porque hablar de educación es poner a México en alto, demostrar de qué estamos hechos, pues queda demostrado que para el desarrollo de cualquier país y en especial el nuestro, es de todos conocido que el cimiento de todo país desarrollado es la “educación”. Es cuanto, Diputada Presidenta.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias, Diputada. Se le concede el uso de la voz, al Ciudadano Diputado Santiago Domínguez, en representación del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, hasta por cinco minutos.
EL DIP. DOMÍNGUEZ LUNA.- Reciba un saludo, Maestro Catarino Martínez, representante del señor Gobernador; igualmente, el Licenciado Armado Ávalos, Presidente del Tribunal Superior de Justicia; a los compañeros y compañeras Diputados y Diputadas, a los ciudadanos y ciudadanas, a los medios de comunicación, bienvenidos a este acto solemne. El 05 de febrero de 1917, un día como hoy, fue promulgada la actual Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, nuestra máxima carta política, nuestra Carta Magna, documento que aún continúa vigente, aunque a lo largo de estos 100 años ha sido reformada y modificada casi en 700 ocasiones en sus 136 artículos y en sus 9 capítulos. En este Centenario, nos preguntamos ¿hay algo qué celebrar? ante el escenario nacional de crispación social causado principalmente por las últimas reformas constitucionales. Hechos que nos obligan indudablemente a la reflexión sobre el cumplimiento pleno de nuestros derechos y obligaciones como mexicanos. Entendemos que a cien años de promulgada no es la misma realidad nacional, pasar de 15 millones de mexicanos y mexicanas a 120 millones obliga necesariamente a realizar cambios, reformas y leyes que nos garanticen el progreso y desarrollo nacional, al igual que nuestros derechos y obligaciones como mexicanas y como mexicanos. Nuestra Carta Magna se originó a partir de la nueva realidad social que vivía México tras el inicio de la Revolución Mexicana, realidad que necesitaba una nueva Constitución Política que se ajustara a ella y garantizara los derechos de todas las y los mexicanos, fue la primera en incluir los derechos sociales marcando de esta forma un antecedente para el resto del mundo, lo que le otorgó el reconocimiento de “la primera Constitución social del siglo XXI”; perdón, del siglo XX. Entre las principales aportaciones de nuestra Carta Magna, se encuentra la consolidación de la no reelección del presidente para el período inmediato, la división de Poderes en el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, dejó de existir la figura del Vicepresidente al tiempo que se le reconoció mayor soberanía a todos los estados de la República; sin embargo, uno de los precedentes más importantes, son los derechos humanos que quedaron plasmados y reconocidos en nuestra Constitución, y que todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad y que pasaron a ser garantías individuales. Se establecieron también, en nuestra carta política, preceptos fundamentales que rigen y guían al proyecto nacional colectivo, como herramienta irrenunciable para transitar en un orden legal e integración social, respetando la condición soberana y libre de los individuos de nuestros nación, entre ellos el artículo 3º, sobre el derecho a la educación democrática, nacional y sobre todo de calidad, siendo ésta otorgada por el Estado de manera laica y gratuita; se estableció ante la ley, la igualdad entre la mujer y el varón en su artículo 4º; en su artículo 27º, referente a la propiedad de la tierra, donde se estableció que la nación es dueña de las tierras y aguas que comprenden nuestro territorio; en lo que corresponde al tema laboral, se reconocieron los derechos y demandas de los trabajadores, su derecho a huelga y organización de la clase trabajadora en sindicatos, el derecho al trabajo digno y socialmente útil, establecidas en su artículo 123º. En su artículo 39º se establece que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno; en este sentido, y debido a la crisis social en la que se encuentra hundido nuestro Estado, nuestra nación, es necesario e indispensable escuchar y atender las voces de las y los ciudadanos, porque solo con ellos, con su participación y contribución a nuestra soberanía, podremos buscar y transitar hacia una patria más digna. A lo largo de la historia, han sido varias las reformas que se le han hecho a nuestra Constitución para mantenerla vigente en concordancia con los cambios sociales y económicos que suceden en México, buscando garantizar la inclusión de todos los ciudadanos y las ciudadanas, como la reforma hecha en 1953, que otorgó el derecho al voto a las mujeres y las múltiples reformas hechas para garantizar la libertad de voto en cargos de elección popular. Cabe recordar en este aniversario número cien de nuestra Carta Magna, el compromiso establecido de lucha constante por las reformas sociales y derechos a favor de los obreros, los campesinos y de todas las ciudadanas y ciudadanos de este magnífico país. Es por eso fundamental la reflexión y la acción ante el escenario nacional donde el descontento social no es por casualidad ni por ocurrencia, hay cosas que nuestra Carta Magna no resuelve, otras son contradictorias, muchas que no están aterrizadas a nuestra realidad, otras que simple y sencillamente no se ponen en práctica, como la rendición de cuentas, lo que desemboca en claras violaciones a los derechos humanos y al incumplimiento de nuestras obligaciones. Tal parece que nuestra Constitución, con las últimas reformas ejercidas, protege más a los intereses extranjeros, cree en las trasnacionales y se olvida de la soberanía nacional y principalmente del pueblo, afortunadamente sigue respetando para todas y todos los mexicanos un baluarte y una herencia viva de la lucha revolucionaria de nuestros antepasados, en ella se reflejan todos y cada uno de los derechos ganados por la sociedad a lo largo de nuestra historia, quiénes somos como país y qué anhelamos para el futuro de nuestro México, estamos obligados a defenderla sin olvidar por un momento su artículo 39. Representa entonces, el momento conveniente para reafirmar nuestra convicción y nuestra capacidad como legisladores para coadyuvar en la construcción de una nación con derechos, con libertades, con justicia, con rendición de cuentas, fijando los límites y definiendo las relaciones entre los tres Poderes del Estado y las y los ciudadanos de nuestro pueblo. Es cuanto, Diputada Presidenta.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias, Diputado. A continuación, le corresponde el posicionamiento a la Fracción Parlamentaria del Partido del Trabajo; para ello, le solicito a la Vicepresidenta, Diputada Guadalupe Celia Flores Escobedo, ocupe la Presidencia de esta Mesa Directiva.
LA DIP. PRESIDENTA.- Se le concede el uso de la voz, a la Diputada Geovanna del Carmen Bañuelos de la Torre, en representación del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, hasta por cinco minutos.
LA DIP. BAÑUELOS DE LA TORRE.- Gracias, Diputada, con su permiso. Saludo con respeto al Magistrado Presidente del Tribunal, al Licenciado Armando Ávalos Arellano, así como al maestro Catarino Martínez, Subsecretario de Desarrollo Político y representante personal del Gobernador del Estado. Señoras y señores. Los historiadores, investigadores y académicos, nos muestran el escenario del México del siglo XIX y principios del XX, como la génesis de un movimiento social, principalmente campesino, con destellos revolucionarios, que a cien años podemos afirmar que aún no ha concluido, porque el largo tramo del desarrollo incluyente al que todos aspiramos, se aleja ante el desánimo y desesperación de quienes no tienen una tierra qué sembrar o una actividad productiva qué desarrollar. La investigación científica ha permitido reproducir los momentos más álgidos del México revolucionario, que logró cambios sustantivos en la forma y conducción del gobierno, a la vez de mejoras no lo suficientemente profundas, de la condición económica de miles de campesinos que dieron su vida a una causa, pero que no han sido del todo correspondidos. A nosotros, la siguiente generación de mexicanos, nos corresponde enfrentar los retos de nuevos paradigmas de la historia, vivimos un parteaguas en el que nuevamente México es llamado a defender su libertad y soberanía. Los mexicanos debemos identificarnos aún más con los principios y valores que nos dan identidad y destino en la justicia, nunca serán los afanes expansionistas, el levantamiento de muros, el saqueo y la opresión el camino por el que transiten la concordia y la solidaridad entre los pueblos. Cuando el generalísimo José María Morelos y Pavón, proclamó en los Sentimientos de la Nación que México es libre e independientemente de toda otra nación, no solamente se refería a la coyuntura histórica en la que le correspondió vivir y luchar por su patria, sino que las acciones libertarias las proyectó hacia el futuro de un México cuya riqueza se deposita en sus hombres y mujeres. Señoras y señores: Cien años de vigencia de nuestra Constitución Política, son cien años de historia de México cuyo desarrollo, entre luces y sombras, avances y retrocesos, dibujan el perfil de un México de contrastes, de cuyo balance podemos afirmar que hemos sido incapaces para incidir en la deteriorada economía de millones de mexicanos que sobreviven en la marginación, en la pobreza y en la inseguridad. Pero nuestra Constitución Política no resuelve la totalidad de nuestras propias contradicciones sociales; sin duda es importante tenerla, respetarla y exigir su cumplimiento; estamos convencidos que nos ha dado estabilidad política, económica y social, pero no cabe duda que el saldo histórico es negativo para con los pobres más pobres de México que no son pocos, porque tristemente los cinturones de miseria en ciudades y poblados aumentan de manera desproporcionada; programas y acciones gubernamentales ivos y sectarios profundizan esta brecha, y es nuestra responsabilidad, que a la par de nuestra exigencia como nación de un trato igualitario y justo, lo seamos al interior, para que en cada hijo de la patria se albergue tanto el anhelo de ser mejor cada día, como la oportunidad tangible de lograrlo. Señoras y señores. ¿Por qué es importante hoy hablar de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos?; porque hoy nuestra principal preocupación se centra en mantener su vigencia ante la tentación de transformar por transformar y modificarla de acuerdo a unos pocos intereses, que no en todos los casos se identifican con las necesidades y requerimientos ciudadanos. A cien años de distancia de su promulgación, México enfrenta el reto más trascendente de su historia reciente, pues atraviesa por una profunda crisis económica, política y social. Múltiples ejemplos de corrupción e impunidad, falta de credibilidad en las instituciones y un severo rechazo a la clase política y gobernante; si la revolución conmocionó y transformó a nuestro país, hoy nuestro reto es lograr la cohesión nacional en torno a los principios de libertad, igualdad y justicia social, no como quimeras que se van diluyendo en una crisis y permanente conflicto, sino como valores tangibles al alcance de todos los mexicanos. Nuestra Constitución es la más longeva de las constituciones republicanas y democráticas de América Latina; pero también, es la que más modificaciones ha tenido durante esta centuria, profundizando al detalle normativo como si se tratara de una ley, un reglamento e incluso un lineamiento administrativo; lo que por técnica legislativa denota poca asertividad y una visión más bien de control operativo, que de interés social. Pero si bien es cierto que reformar la Constitución debiera llevarnos a la profunda reflexión sobre la pertinencia de modificarla, también es verdad que nuestra Constitución no es un texto acabado, inerte y rígido; es por el contrario, un documento vivo, dinámico y en permanente adecuación. México reclama que la justicia, la libertad y la equidad no sean tratadas con afán patrimonialista, tampoco que tenga matices y dedicatorias personales; los mexicanos reclaman una Constitución que le apueste a la educación, porque es ésta la que proporciona la mayor herramienta para liberarnos de ataduras atávicas; una Constitución que convoque a la unidad y a la concordia, que tenga como base la igualdad de oportunidades sin distinciones geográficas, origen étnico o diferenciación lingüística; una Constitución convertida en eje de los esfuerzos y trabajo de quienes como nuestros niños y jóvenes, desean tener un panorama diferente a la permanente crisis e incertidumbre del día siguiente. Esta Legislatura asume su compromiso con la historia de México, no solo por la develación de una inscripción en sus muros, sino por las reales aportaciones al avance democrático, de un país que anhela que el pensamiento de Hidalgo, Juárez, Morelos, Villa, Zapata, Carranza y una gran pléyade de mexicanas y mexicanos heroicos, sean a la vez de quimera, una realidad tangible para el niño indígena, para el niño sin escuela, para el niño sin salud y sin seguridad. La LXII Legislatura, a los cien años de la promulgación de nuestra Constitución Política, debe esforzarse para que esta tribuna otorgue la misma altura de miras de los Legisladores, cuando se identificaron con el artesano, el campesino, el minero y el obrero; con la misma altura de miras de los jóvenes, que en su deseo de conquistar el mundo, se conquistan a sí mismos, para dar a México aquella grandeza que espléndidamente dibujara el bardo jerezano Ramón López Velarde al señalar que nuestra patria es tan grande, que el tren va por la vía como aguinaldo de juguetería. Construyamos futuro, rectifiquemos el proyecto de nación, tenemos Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y en este conjunto, la unidad y la cohesión social es nuestro principal patrimonio como nación, como mujeres y hombres que amamos a nuestro país. Expertos y estudiosos podrán diseccionar sus disposiciones y mostrarnos sus extremos normativos, pero somos los mexicanos los que decidimos si la vía constitucional es, como lo creo, el camino del entendimiento, de la razón y la concordia. Es cuanto.
LA DIP. PRESIDENTA.- Muchas gracias, Diputada. Se le concede el uso de la voz, al Diputado Arturo López de Lara, en representación del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, hasta por cinco minutos.
EL DIP. LÓPEZ DE LARA DÍAZ.- Con su venia, Diputada Presidenta.
EL DIP. LÓPEZ DE LARA DÍAZ.- Compañeras y compañeros Legisladores, doy la bienvenida a este Recinto, a quienes al igual que nosotros representan los Poderes del Estado; saludo con gusto, al representante personal, al Licenciado Catarino Martínez Díaz, quien es representante del Gobernador Alejandro Tello Cristerna, y al representante del Poder Judicial, Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Magistrado Armando Ávalos Arellano. La fecha tan significativa que hoy celebramos en este Recinto y la responsabilidad intrínseca e indisoluble que todos nosotros tenemos al ser ciudadanos mexicanos, nos debe traer a la mente una reflexión especial sobre el nacimiento y desarrollo de nuestra Constitución; desde la definición que Montesquieu plasma en su ensayo: “Sobre el espíritu de las leyes” de 1748, la Constitución es considerada el instrumento que por antonomasia existe para limitar el poder, 100 años después Ferdinand Lassalle aporta una nueva óptica, señalando que la Constitución es la suma de los factores reales del poder. Ya en el siglo pasado el concepto de Constitución Social trató de plantarse en los países europeos, pero fue en México donde se dio la pauta para la trasformación constitucional del mundo moderno, nuestra Carta Magna. La Constitución de 1917 es considerada la primera Constitución Social del mundo por contener Garantías Individuales, pero sobre todo, derechos sociales. Ahora, en esta época de nuevos retos, los Poderes del Estado debemos afianzar nuestra relación en beneficio de la sociedad a quienes representamos y a la que nos debemos; no solo es necesario reconocer de otro Poder o ente de gobierno lo que hace correctamente, sino que también es importante y necesario señalar de manera oportuna y puntual, cuando a este no le asista la justicia y la razón. Durante 100 años, la Constitución ha sido modificada, como ya bien lo decían aquí, en más de 600 ocasiones, pero sin duda, las principales reformas que han consolidado a México como un Estado democrático, no se explica sin la lucha histórica que Acción Nacional ha realizado. Desde su fundación en 1939, el PAN ha tenido claro que su rol dentro del sistema político mexicano, no es la búsqueda del poder a ultranza, sino, el trabajo arduo por la consolidación democrática de México en miras del bien común; cómo olvidar a Blanca Magrassi, a María Elena Álvarez, a Florentina Villalobos y a muchas mujeres panistas que lucharon por el reconocimiento del sufragio femenino en la Constitución; cómo olvidar la lucha incansable del Maquío para el desmantelamiento del régimen autoritario y centralista que culminó en la creación del IFE; cómo olvidar la lucha que el PAN dio desde la tribuna para reconocer una verdadera libertad de expresión para los ciudadanos y una efectiva libertad de prensa para los periodistas; pero sobre todo, cómo olvidar los gobiernos humanistas de Acción Nacional que en 2011 actualizaron nuestra Constitución en torno al derecho internacional, pasando de otorgar los derechos humanos por mera obligación legal, a reconocerlos por la dignidad que cada uno tiene por el solo hecho de ser hombre. Amigos y amigas, desde hace 77 años, el PAN como precursor y garante de la democracia en México ha respetado a cabalidad la Constitución, y hoy refrenda su compromiso para trabajar arduamente en la preservación de un sistema constitucional que vele en todo momento por un efectivo Estado de Derecho; en Zacatecas, hemos discrepado, pero también hemos coincidido, hoy no es tiempo de competencia, es tiempo de unidad, unidad por el bien y la prosperidad de México, es tiempo de luchar por una Patria ordenada y generosa, el reto por reencauzar la Constitución cada día es más grande, exige lo mejor de nosotros, y debemos trabajar en ello, haciendo lo que a cada uno corresponde, porque como decía Manuel Gómez Morín: “No es tarea de un día, sino una brega de eternidad”. Muchas gracias; es cuanto, Diputada Presidenta.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias a usted. Le cedemos la palabra, a la Diputada Julia Olguín Serna, hasta por 5 minutos.
LA DIP. OLGUÍN SERNA.- Saludo con aprecio, al representante del Ejecutivo Estatal, Catarino Martínez Díaz; igualmente, saludo con aprecio, al Magistrado Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Armando Ávalos Arellano. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es el espejo de la vida nacional, de sus luchas, avances y procesos de consolidación, no solo del marco normativo de la sociedad mexicana, sino de sus aspiraciones y caminos hacia la constitución de un país más justo e igualitario; hoy, llegamos al primer centenario de nuestra Carta Magna, fueron muchos años de lucha en el que mujeres y hombres generosos e idealistas tomaron primero las armas para liberar a la Patria y después las enciclopedias de su tiempo para integrar un documento liberal e igualitario en donde se plasmaban los derechos y deberes de los ciudadanos, en donde se estableciera un sistema en el que encontraran cobijo legal todas las clases sociales. La historia de nuestra Patria tiene un fiel reflejo en sus Constituciones, en las primeras de 1824, 1836 y 1857 se plasman los esfuerzos por consolidar una nueva forma de gobierno y transitar de la monarquía de la república democrática a federal; después se avanza, en 1857, hacia la constitución de las Leyes de Reforma para integrarle al Estado mexicano la laicidad y el resto de atributos que le correspondían en un escenario de crisis nacional y de conflictos internacionales; a grandes trancos de la historia llegamos a los albores del Siglo XX, con la primera expansión económica del país y el primer gran esfuerzo por dotar a México de infraestructura en materia de vías de comunicación que proporcionaron el nacimiento de un nuevo mercado interno, esas nuevas condiciones económicas nacionales generarían ahora la expectativa de un cambio de gobierno, la esperanza de romper con un régimen que se había perpetuado casi por 30 años, los ideales de la democracia empezaban a germinar en distintas partes del país, y después, a dar frutos, aunque el costo habría sido la sangre de hombres y mujeres que querían un mejor país, más libre y democrático; esta nueva Constitución de México armaba la nueva república federal que hoy somos, un entramado de leyes con un tinte social producto de una revolución que marcaría la historia moderna de nuestro país y que asentaba en el entramado institucional con el que México encararía el resto del Siglo XX. Hoy, a cien años de la promulgación de nuestra Carta Magna, es innegable que nos encontramos con otro México, un país que ha vivido una gran transformación social, económica, política y cultural, pero unida por el mismo espíritu de unidad, de nacionalismo y de sentido social que quedó plasmado aquel 05 de febrero de 1917. 500 cambios y 20 mil palabras adicionales en su texto original reflejan cada uno de los cambios que México ha tenido a lo largo de un siglo, cambios exigidos por realidades distintas, cambiantes y que enmarcan nuevos derechos, nuevas instituciones que dan respuesta a una sociedad más grande, más informada, más competitiva, más moderna. Hemos transitado pacíficamente de un presidencialismo que dictó la vida política nacional por varias décadas, a un sistema semiparlamentario más moderno con organismos autónomos que velan por el quehacer público y que brindan una gran apertura a la sociedad, que hoy propone y exige la rendición de cuentas de quien la gobierna. El debate continúa hasta hoy, grandes reformas se han vertido a nuestra Constitución en los últimos dos años, reformas necesarias para darle un rostro renovado a nuestro país para ubicarlo a la vanguardia en materia de transparencia, de rendición de cuentas, de derechos humanos, de derechos laborales, del derecho a la educación de calidad, del derecho que tiene México de gozar un sector energético más redituable y competitivo, del derecho humano por vivir en un entorno saludable, en un permanente equilibrio ecológico, del derecho que tenemos de ser y hacer de México una de las economías más importantes del mundo. Estos son los derechos que hoy muestra la Constitución. En su Centenario, sólo resta mencionar que si bien nuestra Constitución ya no es la misma que en su génesis, nosotros como mexicanos tampoco somos los mismos; debemos mantener siempre una simbiosis entre el país legal y el país real que debemos ser, porque en un país democrático y moderno no se puede negociar la ley; debemos dejar atrás ese lastre del siglo pasado, una cultura, donde hacíamos leyes para una autoridad que pudiese aplicar estrictamente o a veces indultar, donde hacíamos leyes para que una ciudadanía las invocara cuando estuviesen a su favor o leyes que se hacían para desafiarlas o comprarlas cuando no convenía a los ciudadanos. Durante muchos años nuestra Constitución fue presa de una cultura de la ilegalidad, donde todo se podía resolver por debajo o por encima de ella. En este Centenario debemos dejar esto atrás. La mejor forma de festejar nuestra Constitución es verdaderamente hacer de México un país que crea en sus leyes, porque solamente así podemos lograr un verdadero Estado de Derecho, principal insumo para la democracia y la mejor distinción de una gran nación como lo es México. Es cuanto, Diputada Presidenta.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias, señora Diputada. Enseguida, se le concede el uso de la voz, al Diputado José Luis Medina Lizalde, del Grupo Parlamentario de MORENA.
EL DIP. MEDINA LIZALDE.- Señor Abogado, Catarino Martínez, representante del Titular del Ejecutivo; Abogado, Armando Ávalos Arellano, Titular del Poder Judicial; Presidentes Municipales; líderes partidistas y distinguidos asistentes. El primer Centenario de la Constitución de 1917 se registra en un momento de la vida de la nación, en donde la incertidumbre es la única certeza, los escándalos de corrupción en las esferas gubernamentales: Ayotzinapa, el empleo de las fuerzas armadas en tareas policiacas y el irrefrenado dominio de oligopolios privados transnacionales, dan cuenta de la distancia entre lo que somos, y lo que queremos ser, según ese gran proyecto de nación cuya conmemoración hoy nos congrega. Los más recientes estudios demoscópicos ratifican por enésima ocasión que la inmensa mayoría de los mexicanos se declaran desconocedores del contenido del cuerpo normativo supremo que organiza a la República. La Revolución Mexicana en su fase armada fue políticamente dirigida por Francisco I. Madero en la etapa inicial y por Venustiano Carranza en su fase conclusiva, ambos forjados en las entrañas del Porfiriato y ambos comprometidos con la observancia plena de la Constitución Liberal de 1857. Siendo en el seno del constituyente reunido en Querétaro, cuando el ala de la fracción triunfante, más vinculada a las necesidades populares, estando a la cabeza de la misma el General Francisco Mújica, se introdujeron los derechos sociales mediante los artículos 3ero, 27 y 123, con los cuales se le dio un nuevo rostro al constitucionalismo mexicano, consagrando a la Revolución Mexicana ante el mundo como la primera gran Revolución Social del Siglo XX. Han transcurrido 100 años en los que nuestra Constitución ha experimentando 229 reformas, con las que se han modificado 114 de los 136 artículos que conforman nuestra Ley fundamental; siendo digno de encomio la consolidación de los derechos humanos, que en alguna etapa se denominaron Garantías Individuales. Esta evolución es congruente con los más nobles anhelos libertarios de la brillante generación que nos legó la Constitución Decimonónica de 1857. En trágico contraste, la visión de la Constitución ha sido sacrificada; la lógica de subordinar lo público a lo privado ha inspirado reformas regresivas en los ámbitos económico, educativo y laboral, entronizando el dominio pleno del gran capital y favoreciendo la profundización de la enorme desigualdad de la vida nacional. Los mexicanos pagamos los costos de un sistema político que permite reformar las leyes fundamentales sin participación de la sociedad, y en ocasiones, en contra de su sentir expreso. Ejemplo de ello es el proceso mediante el cual se nos impuso una Reforma Energética, a pesar de la desaprobación de la mayoría absoluta de los mexicanos. En nuestra república, formalmente federal, es de advertir la perniciosa ausencia de las regiones en el proceso actualizador de nuestra Carta Magna, siendo nuestro pueblo fidedigno testigo de esa ausencia, toda vez que desde la cúpula del sistema se dispuso una regulación de la actividad minera que priva a los zacatecanos del beneficio de su riqueza natural no renovable, cuya dimensión se aprecia con el dato que aportan los investigadores, de que a Zacatecas le quedan solamente ocho centavos de cada mil dólares generados por esa industria. Es nuestra convicción, que debemos enfrentar la coyuntura con un sentido de urgencia, de reconocer que vivimos una emergencia nacional que reclama impulsar pacíficamente el cambio verdadero. Es la visión de MORENA, que la mejor conmemoración que podemos hacer de nuestra Carta Magna en este Centenario, es la de tomar consciencia de que “Sólo el pueblo puede salvar al pueblo”, y de que “Solo el pueblo organizado puede salvar a la nación”; y obrar en consecuencia. Muchas gracias.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias a usted, Diputado; por último, se le concede el uso de la voz, a la ciudadana Diputada Isadora Santiváñez Ríos, en representación del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional. Adelante.
LA DIP. SANTIVÁÑEZ RÍOS.- Nuestra Carta Magna fue resultado de un amplio y fuerte movimiento social, en el que a pesar de estar presente el factor bélico, los fines fueron completamente legítimos, se luchó contra la dictadura de Porfirio Díaz, y por condiciones de vida justas y dignas para todos los mexicanos. Se combatió la aguda desigualdad que apremiaba al pueblo mexicano. Luego de un episodio convulsionado, con el impulso de don Venustiano Carranza, la Constitución recogió los planeamientos y exigencias de la Revolución; en ese momento aún permeaban los reclamos del movimiento obrero de las huelgas de Cananea y Río Blanco, así como el clamor de los campesinos que se levantaron en contra del despojo de sus tierras y de la explotación de las grandes haciendas. La Constitución se erigió como un documento innovador por la inclusión de los derechos sociales, que por mencionar un ejemplo, dieron lugar a un reparto agrario sin precedentes, en 1917 la ley suprema mantuvo vivo lo mejor de nuestro pasado, el ideario de Morelos de la Constitución de Apatzingán que contemplaba un país libre, independiente, sin esclavitud; del espíritu federalista y republicano de la Constitución de 1824 se conservó el pensamiento progresista; de los Liberales de 1857, que protegían los derechos del hombre y las libertades fundamentales; es así, que este documento fue un medio para reestructurar el Estado, teniendo como fin que se privilegiara la paz, la civilidad y el progreso, el legado de esta Constitución es la unificación del país, pues ha sido la ruta para transitar de manera pacífica en lucha por el poder político y mantener el Estado de Derecho a lo largo de todo un siglo; por ello, el día de hoy reconocemos a los constituyentes que entre 1916 y 1917 se congregaron en el Teatro de la República en el Estado de Querétaro, hombres patriotas, entre los que se encontraban algunos zacatecanos, personajes que a pesar de pertenecer a diversas corrientes políticas con gran mérito privilegiaron el trabajo conjunto para constituir acuerdos que dieran a México un futuro viable, constituyéndolo como un país de leyes e instituciones, de derechos y libertades. Habrá quien vea de manera negativa las modificaciones que ha tenido la Ley Suprema, pero la realidad es que le han dado un cauce al país a lo largo del Siglo XX, y lo sigue haciendo hoy, es un instrumento jurídico de esta naturaleza, que definitivamente no puede tener una rigidez absoluta, pues esto sería un obstáculo para el desarrollo de la misma sociedad, ya que este es un ente dinámico donde los cambios suelen darse con rapidez; por ello, a 100 años de su promulgación, lejos de tener un documento obsoleto, contamos con un ordenamiento actualizado que incluso contempla los derechos al acceso a Internet, entre muchos otros. Las reformas a la Constitución son nuevas fortalezas a nuestro sistema jurídico que nos permiten enfrentar los retos del Siglo XXI en condiciones más óptimas; cada reforma es una auténtica revolución pacífica a través del diálogo y de los procesos jurídicos que son fundamentales en un sistema democrático, el legado de la Constitución es el preferir la civilidad a la violencia, a pesar de las diferencias ideológicas que pueden existir entre nosotros, existe algo en lo que podemos coincidir, la Constitución ha sido, es y será el sostén permanente de las instituciones en nuestro país. Hoy tenemos nuevos retos, condiciones muy diferentes a las que se vivieron en 1917, nos encontramos en un contexto social en el que permea la desconfianza en las instituciones y las autoridades, un clima de desencanto por la política, pero es precisamente esta situación la que debe fungir como aliciente para realizar un esfuerzo extraordinario y encontrar los medios que nos permitan generar mejores condiciones de vida para el pueblo mexicano; los tiempos de crisis también son terrenos coyunturales para encontrar oportunidades, la Constitución es una herramienta que nos ayuda a combatir las situaciones desfavorables de nuestro país, ha sido siempre una guía en donde se establecen rutas para el desarrollo, es y seguirá siendo un puente hacia el respeto de los derechos y de las libertades, en un muro, como el que algunos pretenden construir, dejando ver únicamente su intolerancia, xenofobia, y una postura intransigente que solo hace evidente su falta de capacidad para enfrentar los retos actuales, ¿qué nos resta entonces?, nos resta atender las insuficiencias y vacíos que han generado saldos pendientes, porque si bien es cierto, hemos tenido un gran avance a lo largo de un siglo, debemos reconocer que todavía hoy encontramos rezagos sociales en múltiples áreas, debemos transitar de la ideología plasmada a la realidad, materializar los preceptos de la Constitución, es una obligación principalmente de quienes nos encontramos en el ejercicio de este servicio público; es de reconocer la labor de quienes trabajaron para diseñar el texto original de la Ley Suprema, así como de quienes han contribuido para darle actualidad, de quienes se han dedicado a implementar las políticas públicas que dan cumplimiento a sus disposiciones, o quienes desde el Poder Judicial son vigilantes del respeto de las mismas, recordemos que la Constitución refleja el proyecto de vida de la nación; por lo tanto, defendamos la Constitución, ya que es defender a la nación, al pueblo, nada ni nadie sobre la Constitución, con nuestro esfuerzo, juntos hagamos realidad el anhelo de Carranza y de los constituyentes de 1917, la mejor forma de honrarlos será trabajar para lograr el México que todos ellos anhelaron y que estoy segura, todos nosotros deseamos; muchas gracias, es cuanto.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias a usted, Diputada.
LA DIP. PRESIDENTA.- … y dice: Los Coordinadores de los distintos Grupos Parlamentarios de esta Legislatura hemos hecho lo necesario por resolver mediante el diálogo y la concertación, las peticiones de los manifestantes que tienen tomado nuestro Recinto; ante esta negativa rotunda de ellos de alcanzar acuerdos, seguimos dialogando hasta encontrar en la medida de lo posible la solución a sus planteamientos; por lo tanto, existe un impedimento que no permite llevar a cabo un mandato que es nuestra obligación cumplir; por ello, les solicito a todos los presentes se sirvan poner de pie, para hacer la siguiente declaratoria:
QUEDA DEVELADA LA INSCRIPCIÓN DE LA LEYENDA: “CENTENARIO DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1917” EN LA SALA DE SESIONES DEL PODER LEGISLATIVO, Y PRESÉNTESE EN ESTE ACTO DE MANERA VIRTUAL; INSTRUYO A LA SECRETARÍA GENERAL, PARA QUE CUANDO EXISTAN LAS CONDICIONES NECESARIAS PARA ELLO, SE MATERIALICE DICHO MANDATO EN LOS TÉRMINOS PREVISTOS POR EL DECRETO CORRESPONDIENTE.
Muchas gracias, pueden tomar asiento. Continuando con el Orden del Día, le solicito al Primer Secretario, dé lectura a la Minuta de Decreto de Clausura.
EL DIP. PRIMER SECRETARIO.- La Honorable Sexagésima Segunda Legislatura del Estado Libre y Soberano de Zacatecas, en nombre del pueblo decreta: Considerando Primero. Con fundamento en las disposiciones contenidas en los artículos 68 fracción VI y 69 de la Constitución Política del Estado; 71 último párrafo y 74 fracción II de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, y 77 II párrafo del Reglamento General del Poder Legislativo, los ciudadanos Diputados integrantes de la Comisión Permanente convocaron al Pleno de los Diputados al Primer Período Extraordinario de Sesiones, dentro del Primer Año de su ejercicio legal, cuya Convocatoria fue publicada en el suplemento número 03 al número 08 del Periódico Oficial, Órgano del Gobierno del Estado, Tomo número 08, del día martes 31 de enero del año 2017. Considerando segundo. Desahogados los puntos que motivaron la Convocatoria para la revisión de este Período Extraordinario de Sesiones, con base en lo establecido por los artículos 71 último párrafo, 74 segundo párrafo de la Ley Orgánica del Poder Legislativo y 77 fracción VIII del Reglamento General del Poder Legislativo, es menester declarar formalmente su Clausura; por lo anteriormente expuesto y fundado, en nombre del pueblo es de decretarse y se decreta: Artículo 1. La Honorable LXII Legislatura del Estado Libre y Soberano de Zacatecas, Clausura hoy domingo 05 de febrero del año 2017, su Primer Período Extraordinario de Sesiones dentro del Primer Año de su Ejercicio Constitucional, a que fue convocado por la Comisión Permanente en fecha 30 de enero del año en curso. Transitorio: Único. Publíquese por una sola vez en el Periódico Oficial, Órgano del Gobierno del Estado, comuníquese al Ejecutivo del Estado para su publicación; dado en el Recinto Legislativo de la Honorable LXII Legislatura del Estado a los cinco días del mes de febrero del año 2017; Diputada Presidenta, Geovanna del Carmen Bañuelos de la Torre; Diputado Secretario, Le Roy Barragán Ocampo; Diputado Secretario, Arturo López de Lara Díaz; es cuanto, Diputada.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias, Diputado Secretario. De conformidad con lo establecido por los artículos 59 de nuestra Ley Orgánica y 120 de nuestro Reglamento General, pasamos a la discusión y aprobación en su caso, de la Minuta de Decreto de Clausura de este Período Extraordinario de Sesiones. Se somete a discusión en lo general, los oradores que quieran intervenir, favor de inscribirse ante esta Presidencia. No habiendo oradores inscritos para intervenir en lo general, se pasa a votación nominal iniciando por mi derecha; y pido al Segundo Secretario, tomar nota e informar del resultado:
CRUZ DE LIRA MARÍA ISAURA.- A favor.
CARLOS SANDOVAL CARDONA.- A favor.
EL DIP. SEGUNDO SECRETARIO.- Le informo, Diputada Presidenta, que existen: 27 votos a favor, cero en contra, y cero abstenciones.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias, Diputado Secretario. De acuerdo con el resultado de la votación, y con fundamento en lo establecido por los artículos 61 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, y 122 fracción X de nuestro Reglamento, se declara aprobada la Minuta Proyecto de Decreto de Clausura de este Período Extraordinario de Sesiones en lo general. Esta Presidencia, con fundamento en los artículos 62 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo y 124 de nuestro Reglamento General, pregunta a la Asamblea si algún Diputado desea reservar artículos o parte de la Minuta respectiva. No habiendo oradores inscritos para intervenir en lo particular y estando aprobada en lo general, con fundamento en lo ordenado por los artículos 64 de nuestra Ley Orgánica del Poder Legislativo y 122 fracción X de nuestro Reglamento General, se tiene por aprobada en lo particular la Minuta Proyecto de Decreto de este Período Extraordinario de Sesiones. En cumplimiento al contenido de la Minuta de Decreto de Clausura, aprobada por esta Honorable Asamblea, solicito a las y los presentes, se sirvan poner de pie, para hacer la siguiente declaratoria:
LA HONORABLE SEXAGÉSIMA SEGUNDA LEGISLATURA DEL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE ZACATECAS, CIERRA HOY DOMINGO 05 DE FEBRERO DEL AÑO 2017, SIENDO LAS 12 HORAS CON 37 MINUTOS, SU NOVENA SESIÓN SOLEMNE CON MOTIVO DE LA DEVELACIÓN DE LA INSCRIPCIÓN DE LA LEYENDA: “CENTENARIO DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1917”, EN ESTE RECINTO LEGISLATIVO; Y ASÍ TAMBIÉN, SU PRIMER PERÍODO EXTRAORDINARIO DE SESIONES, A QUE FUE CONVOCADO POR LA COMISIÓN PERMANENTE, EN FECHA 30 DE ENERO DEL AÑO EN CURSO.
No habiendo más asuntos que tratar, y estando agotado el Orden del Día… Nos ponemos de pie.
SE TOCA LA MARCHA DE ZACATECAS.
LA DIP. PRESIDENTA.- Gracias a todos por acompañarnos.

References: artículo 87
 artículo 3
 artículo 3
 artículo 4
 artículo 27
 artículo 123
 artículo 39
 artículo 39
 Artículo 1