Source: https://www.registradoresdemadrid.org/resoluciones/ACEPTACION-DE-LEGADO-boe26032019-rDGRN28022019
Timestamp: 2019-08-24 05:14:03+00:00

Document:
RESOLUCIONES - ACEPTACIÓN DE LEGADO.
ACEPTACIÓN DE LEGADO.
Código Civil, Artículos 609, 440, 442, 460, 633, 881, 882, 883, 885, 891, 1068, 1396, 1462 y 1963
Ley Hipotecaria, Artículos 2, 18 y 19 bis
Resolución de 28 de febrero de 2019 , de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la calificación del registrador de la propiedad de Tacoronte, por la que se suspende la inscripción de una escritura de aceptación de legado.
I Mediante escritura, de fecha 4 de diciembre de 2017, autorizada por el notario de San Cristóbal de La Laguna, don Alfonso de la Fuente Sancho, doña J. A. P., en su calidad de legataria, y doña O. L. L. S. y don J. F. G. F., en la de testigos, otorgaron aceptación de un legado que a la primera correspondía en la herencia de doña A. P. L., fallecida el día 2 de noviembre de 1963. Ocurrió su óbito en estado de casada con don A. P. R., careciendo de descendientes y de ascendientes. La causante en su último testamento, ante el notario de San Cristóbal de La Laguna, don Juan Clavería Turnó, tras legar el usufructo a su esposo, y hacer diversos legados que no interesan a los efectos de este expediente, legó a doña J. A. P. "la mitad que como gananciales corresponde a la testadora en la casa de la calle (...) de Tacoronte y la mitad del terreno anexo a dicha casa y el despojo"; por último, instituyó herederos por partes iguales a sus cuatro sobrinos.
En la escritura de aceptación de legado referida se manifestaba que "aunque no se llegó a formalizar nunca en escritura pública la liquidación de gananciales y entrega del legado, mediante escritura pública otorgada ante el notario de La Laguna don Juan Antonio Cruz Auñón el día 6 de marzo de 1964 número 1796 de su protocolo, el viudo don A. P. R. reconoció que la sociedad de gananciales, en cuanto a ese bien, estaba liquidada y adjudicado el mismo por mitades indivisas, y acto seguido donó el pleno dominio de la mitad indivisa que le pertenecía a doña J. A. P.; posteriormente mediante escritura (...) renunció al usufructo vitalicio de la mitad legada, de forma que doña J. A. P. pasó a ser propietaria del pleno dominio de la totalidad de la finca y por tanto tomó posesión jurídica de la misma al haberse formalizado la entrega en escritura pública conforme a lo dispuesto en los artículos 632 y 633 del Código Civil en relación también con el artículo 1462 de dicho Código Civil". En esta escritura de aceptación, los testigos manifestaban que les constaba por conocimiento directo que la donataria estaba en posesión de la finca desde al menos el momento de la donación, es decir, desde el 6 de marzo de 1964. La finca figuraba en Catastro a nombre de la legataria en su totalidad.
En aquella escritura de fecha 6 de marzo de 1964, autorizada por el notario de San Cristóbal de La Laguna, don Juan Antonio Cruz Auñón, don A. P. R. hizo donación a doña J. A. P. de la mitad indivisa de la citada casa en Tacoronte. En la escritura, el donante, don A. P. R., en el expositivo "dice ser dueño de la mitad indivisa de la siguiente finca, cuya otra mitad indivisa pertenece a la otra compareciente doña J. A. P."; en el apartado referente al título de adquisición, el notario recogía lo siguiente: "Le corresponde por sus gananciales al disolverse la sociedad conyugal con su esposa doña A. P. L., por fallecimiento de esta ocurrido el dos de Noviembre de mil novecientos sesenta y tres; según manifiesta y sin que me lo justifique documentalmente".
II Presentadas el día 2 de octubre de 2018l as referidas escrituras en el Registro de la Propiedad de Tacoronte, y fueron objeto de la siguiente nota de calificación:
"Se califica negativamente el documento presentado en virtud de los [sic] siguientes causas de tipo suspensivo cuya motivación jurídica se ordena a través de los siguientes:
Que en el documento presentado doña J. A. P. acepta expresamente el legado que doña A. P. L. hace en su testamento, de ""la mitad que, como gananciales, corresponde a la testadora en la casa de la (...) de Tacoronte y la mitad del terreno anexo a dicha casa y despojo"" la finca 2342 de Tacoronte, que consta inscrita a nombre de A. P. R. y Doña J. A. P., con carácter ganancial. Se acompaña copia autorizada de escritura pública de fecha seis de marzo de 1964, autorizada por el notario D. Juan Antonio Cruz Auñón, al número 1796 de su protocolo, por la que D. A. P. R. dona a Doña J. A. P. la mitad indivisa de la citada casa. No se acredita la liquidación de la sociedad de gananciales.
Que con fecha dos de octubre pasado se presentó acta complementaria autorizada por igual Notario, señor de la Fuente Sancho, el doce de septiembre de dos mil dieciocho, número 2070 de protocolo, por la que declara que ""es notorio que Doña J. A. P. estaba y está en posesión de la finca objeto de la escritura 2603/2017 desde, al menos, el momento de la donación de la otra mitad, esto es, desde el 6 de marzo de 1964"".
En concordancia con tales preceptos legales, el artículo 81 del Reglamento Hipotecario dispone lo siguiente: ""La inscripción a favor del legatario de inmuebles específicamente legados se practicará en virtud de (...) a) Escritura de manifestación de legado otorgada por el propio legatario, siempre que no existan legitimarios y aquel se encuentre facultado expresamente por el testador para posesionarse de la cosa legada (...) c) Escritura de entrega otorgada por el legatario (...) y por el heredero o herederos"".
- Suspender la inscripción del documento presentado.
- Prorrogar el asiento de presentación por el término legal, de conformidad con el artículo 323 de la Ley Hipotecaria.
- No practicar anotación preventiva de suspensión, por no haber sido solicitada expresamente.
- Notificar la presenta calificación negativa tanto al presentante como al funcionario autorizante del documento, de conformidad con lo previsto en los artículo [sic] 58 y 59 de la Ley 30/1992 de 26 de noviembre de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.
Contra la precedente calificación negativa total por causas suspensivas de la misma, los interesados podrán (...).
Este documento ha sido firmado con firma electrónica cualificada por Carlos Alfonso Tocino Flores registrador de Registro Propiedad de Tacoronte a día veinticuatro de octubre del año dos mil dieciocho."
III Contra la anterior nota de calificación, don Alfonso de la Fuente Sancho, notario de San Cristóbal de La Laguna, interpuso recurso el día 4 de diciembre de 2018 en el que, en síntesis, alegaba lo siguiente:
B) (...) 1. Falta la liquidación de la sociedad de gananciales. Frente a ello hay que argumentar que aunque es cierto que ese requisito es la regla general, la doctrina de la DGRN (ver la Resolución de 28 de Octubre de 2000, la de 1 de Octubre de 2007, o la de 16 de Noviembre de 2011) ha precisado que no es necesaria la liquidación de la comunidad postganancial si consta el consentimiento de todos los interesados que agoten la titularidad del bien, por los motivos que en dichas resoluciones se exponen que resultan claros y lógicos, por lo que no es necesario añadir ningún argumento adicional.
1. Interpretación finalista: No se cumple la finalidad o ""ratio legis"" que persigue la norma.
En esa línea la DGRN ha modulado la necesidad de que conste la entrega del legado en escritura por los herederos y admite en la Resolución de 4 de marzo de 2016 que no será necesaria la entrega por los herederos cuando el legatario acredite que está ya en posesión del bien pues (en el fundamento quinto) ""... cabe afirmar que fuera de los casos en que el legatario fuera ya poseedor, tan sólo sería admisible la toma de posesión por el mismo si, no existiendo legitimarios, el testador le hubiera facultado expresamente para ello..."" y lo mismo en la más reciente Resolución de 5 de julio de 2018.
En el momento de la donación, como consecuencia de lo establecido en el artículo 633 del Código Civil en relación con el artículo 1462 CC, se produjo la entrega de la posesión o "traditio" instrumental de la totalidad del bien.
Esa entrega no sólo fue una ficción legal o "traditio ficta" (que es por sí sola suficiente para adquirir la posesión jurídica) sino que se produjo también materialmente y ha quedado acreditado profusamente con las pruebas aportadas en la presente escritura con la declaración de testigos, certificado de empadronamiento, certificado catastral, y finalmente con la declaración notarial de notoriedad, algo a lo que el registrador no ha puesto objeción alguna.
Conclusión: De todos los anteriores razonamientos hay que concluir que el artículo 81.a RH, no habiendo legitimarios, será de aplicación no sólo a aquellos casos en que se pruebe que el legatario ya estaba en posesión del bien antes del fallecimiento del testador, (como ha admitido expresamente la DGRN), sino también a aquellos en los que se pruebe que el legatario ha adquirido la posesión después del fallecimiento del testador y la ha mantenido más de 1 año, pues los herederos han perdido la posesión civilísima y por tanto no pueden entregar una posesión que no tienen, como ocurre en el presente caso".
IV Mediante escrito, de fecha 14 de diciembre de 2018, el registrador de la Propiedad emitió su informe y elevó el expediente a este Centro Directivo.
1. Debe decidirse en este expediente si es o no inscribible una escritura de aceptación de legado en la que son hechos relevantes y por orden cronológico los siguientes:
- La causante, fallecida en 1963, carece de ascendientes y descendientes, y deja viudo -don A. P. R.-habiendo estado casados en sociedad de gananciales; en su último testamento, lega a doña J. A. P. "la mitad que como gananciales corresponde a la testadora en la casa de la calle (...) de Tacoronte y la mitad del terreno anexo a dicha casa y el despojo" y en el resto instituye herederos por partes iguales a sus cuatro sobrinos.
- Por la escritura de fecha 6 de marzo de 1964, don A. P. R. hizo donación a doña J. A. P. de la mitad indivisa de la citada casa, y el donante en el expositivo, "dice ser dueño de la mitad indivisa de la siguiente finca, cuya otra mitad indivisa pertenece a la otra compareciente doña J. A. P."; en el apartado referente al título de adquisición, el notario recoge lo siguiente: "Le corresponde por sus gananciales al disolverse la sociedad conyugal con su esposa doña A. P. L., por fallecimiento de esta ocurrido el dos de Noviembre de mil novecientos sesenta y tres; según manifiesta y sin que me lo justifique documentalmente".
- En la aceptación del legado -año 2017-, se manifiesta que, aunque no se llegó a formalizar nunca en escritura pública la liquidación de gananciales y entrega del legado, mediante escritura pública otorgada el día 6 de marzo de 1964, el viudo reconoció que la "sociedad de gananciales, en cuanto a ese bien, estaba liquidada y adjudicado el mismo por mitades indivisas, y acto seguido donó el pleno dominio de la mitad indivisa que le pertenecía a doña J. A. P.; posteriormente mediante escritura (...) renunció al usufructo vitalicio de la mitad legada, de forma que doña J. A. P. pasó a ser propietaria del pleno dominio de la totalidad de la finca y por tanto tomó posesión jurídica de la misma al haberse formalizado la entrega en escritura pública conforme a lo dispuesto en los artículos 632 y 633 del Código Civil en relación también con el artículo 1462 de dicho Código Civil"; los testigos manifiestan que les consta por conocimiento directo que la donataria estaba en posesión de la finca desde al menos el momento de la donación, es decir desde el 6 de marzo de 1964.
- En acta complementaria, de fecha 12 de septiembre de 2018, se declara acreditado por notoriedad que doña J. A. P. estaba en posesión de la finca desde al menos el momento de la donación de la otra mitad, es decir desde el 6 de marzo de 1964. La finca figura a nombre de la legataria en Catastro.
2. En cuanto al primero de los defectos señalados, esto es, que no se acredita la liquidación de la sociedad de gananciales, ese Centro Directivo ha afirmado -Resolución de 1 de octubre de 2007-, que efectivamente, con carácter general, para determinar el haber hereditario es necesaria la previa liquidación de la sociedad de gananciales, ya que sólo después de tal liquidación es posible determinar el caudal partible y hacer inventario de los bienes. Pero en el caso en el que concurran todos los herederos a dar cumplimiento a una disposición testamentaria, no resulta necesario determinar previamente, mediante la liquidación formal de la sociedad de gananciales, que participación del mismo correspondería a una y otra herencia y basta, a efectos del principio de especialidad, con la constatación de la titularidad de la finca a favor del legatario como adquirida por legado del causante, adquisición que de acuerdo con una interpretación literal, lógica y finalista de la disposición testamentaria y la configuración legal de la sociedad de gananciales, debe entenderse producida por mitad en el caso de tratarse de dos herencias de cónyuges.
Así, afirma este Centro Directivo que "conceptualmente, es de destacar que, disuelta la sociedad de gananciales, pero no liquidada, no corresponde a los cónyuges individualmente una cuota indivisa en todos y cada uno de los bienes que lo integran, y de la que pueda disponerse separadamente, sino que, por el contrario, la participación de aquellos se predica globalmente respecto de la masa ganancial en cuanto patrimonio separado colectivo, en tanto que conjunto de bienes con su propio ámbito de responsabilidad y con un régimen específico de gestión, disposición y liquidación, que presupone la actuación conjunta de ambos cónyuges o, de sus respectivos herederos, y solamente cuando concluyan las operaciones liquidatorias, esa cuota sobre el todo, cederá su lugar a las titularidades singulares y concretas que a cada uno se le adjudique en la liquidación. Es decir, con carácter general, para determinar el haber hereditario, es necesaria la previa liquidación de la sociedad de gananciales, lo que supone la de las relaciones crédito-deuda entre los bienes comunes y los privativos de los esposos, ya que solo después de tal liquidación es posible determinar el caudal partible y hacer inventario de los bienes (...) No obstante, en un caso como el que acontece en la escritura calificada, en el que concurren todos los herederos del causante a dar cumplimiento a una disposición testamentaria, no resultaría necesario para entregar al legatario el bien legado, aunque este sea ganancial, determinar previamente mediante la liquidación formal de la sociedad de gananciales, qué participación del mismo correspondería a una u otra herencia, por cuanto los derechos vienen configurados en su naturaleza, contenido y extensión por el título material que los origina, lo que unido al ámbito de autonomía que se reconoce a la voluntad privada -art. 1255 del Código Civil-, determina que para la correcta constatación en los libros registrales de las titularidades reales concurriendo varios títulos adquisitivos a favor del mismo sujeto, todos ellos determinantes de titularidades idénticas en su modo de ser y coincidentes en el objeto, bastaría a efectos del principio de especialidad, con la constatación de la titularidad de la finca a favor del hijo legatario, es este caso como adquirida por legado de sus padres, adquisición que de acuerdo con una interpretación literal, lógica y finalista de la disposición testamentaria y la configuración legal de la sociedad de gananciales, debe entenderse producida por mitad (Cfr. artículo 1344 del Código Civil y Resoluciones de esta Dirección General de 27 de noviembre de 2003, 4 de mayo de 2004 y 20 de julio de 2007)".
3. En cuanto la cuestión de la falta de autorización a la legataria para ocupar por su propia autoridad la cosa legada y necesidad de la entrega por parte de los herederos, al no existir albacea facultado para darla, el artículo 885 del Código Civil establece que el legatario no puede ocupar por sí la cosa legada, debiendo exigir tal entrega al albacea facultado para la misma o a los herederos. A estos hay que añadir aquellos casos en los que el legatario estuviese, antes de la apertura de la sucesión, en posesión de la cosa legada por haberle sido entregada por el causante en vida.
Y, aunque podría pensarse que tal entrega es simplemente de la posesión y nada tiene que ver con la inscripción de la cosa legada en favor de la legataria, ya que cuando el legado es de cosa específica propia del testador, aquél adquiere la propiedad desde el fallecimiento de éste (cfr. artículo 882 del Código Civil), este Centro Directivo ha puesto de relieve (cfr. las Resoluciones de 13 de enero de 2006, 13 de abril de 2009 y 4 de julio de 2014) que los legados, cualquiera que sea su naturaleza, están subordinados al pago de las deudas y, cuando existen herederos forzosos -lo que en este caso no acontece-, al pago de las legítimas. La dispersión de los bienes perjudicaría la integridad de la masa hereditaria, y, por tanto, a los acreedores.
4. Por otra parte, como ha recordado este Centro Directivo en Resoluciones de 13 de enero de 2006, 13 de abril de 2009 y 4 de julio de 2014, la legislación hipotecaria, ya desde la Ley de 1861, ha establecido que tal entrega es necesaria para verificar la inscripción en favor del legatario; en este sentido, la Exposición de Motivos de la primera Ley Hipotecaria, al justificar la anotación preventiva a favor del legatario expresa: "Cuando la cosa legada es determinada o inmueble con arreglo a los principios del derecho, la propiedad pasa al legatario desde el momento en que expira el testador; el heredero es el que tiene que entregarla, pero sin que por ello pueda decirse que ni un solo momento ha estado la cosa en su dominio. Esto supuesto, mientras llega el caso de que la tradición se verifique, justo es, por lo menos, que tenga derecho el dueño a impedir que la cosa se enajene a un tercero que por tener inscrito su derecho y ser el adquirente de buena fe pueda después defenderse con éxito de la reivindicación". Y, aunque según la doctrina científica y la de esta Dirección General (cfr. Resoluciones de 28 de abril de 1876 y 18 de julio de 1900) tal entrega no es necesaria en el caso de que se trate de un prelegatario, ello no ocurre así más que cuando tal prelegatario es heredero único, pues, si existen otros herederos (cfr. Resolución de 25 de septiembre de 1987), no puede uno solo de ellos (sin constarle la renuncia de los demás) hacer entrega del legado.
5. El artículo 81 del Reglamento Hipotecario establece que "la inscripción a favor del legatario de inmuebles específicamente legados se practicará en virtud de (...) a) escritura de manifestación de legado otorgada por el propio legatario, siempre que no existan legitimarios y aquel se encuentre facultado expresamente por el testador para posesionarse de la cosa legada (...) c) Escritura de entrega otorgada por el legatario (...) y por el heredero o herederos". Ciertamente, en el supuesto de este expediente no está la legataria autorizada para tomar posesión por su propia autoridad de la cosa legada, por lo que no procede aplicar el primer apartado del artículo 81 del Reglamento Hipotecario.
6. Se justifica en la escritura de subsanación y alega el recurrente en su escrito que la legataria se hallaba en posesión de la cosa legada al tiempo de la apertura de la sucesión. Se alega también que los herederos nunca tuvieron la posesión civilísima de la finca. Pues bien, conforme el artículo 440 del Código Civil, la posesión de los bienes hereditarios se entiende transmitida al heredero sin interrupción y desde el mismo momento de la muerte del causante, lo que así ocurrió con los herederos de la primera causante. Por su parte, el artículo 445 del Código Civil admite la coposesión en el caso de indivisión, por lo que al realizarse la donación, el donante transmitió a la legataria su mitad en la propiedad y posesión de la vivienda, resultando coposeedora junto con los herederos de la causante hasta la pérdida en su caso por la prescripción. La manifestación del donante en la escritura de donación, acredita el contenido de lo que manifiesta en cuanto a efectos de la prescripción.
Resoluciones de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 3 de febrero de 1997, 28 de octubre de 2000, 2 de diciembre de 2003, 26 de febrero de 2005, 13 y 30 de enero de 2006, 1 de octubre de 2007, 13 de abril de 2009, 16 de noviembre de 2011, 19 de abril de 2013, 4 de julio de 2014, 21 de septiembre y 3 de diciembre de 2015, 4 de marzo, 20 de julio y 8 de septiembre de 2016 y 5 de julio de 2018.

References: Resolución 
 artículo 1462
 artículo 81
 artículo 323
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 633
 artículo 1462
 artículo 81
 artículo 1462
 artículo 1344
 artículo 885
 artículo 882
 Resolución 
 artículo 81
 artículo 81
 artículo 440
 artículo 445