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Timestamp: 2017-05-25 14:17:44+00:00

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minusval2000/Artículos/LA VIOLENCIA SIGNIFICA LA MUERTE DEL ALMA inicio | literatura | Artículos | LA VIOLENCIA SIGNIFICA LA MUERTE DEL ALMA Título original: "Violence means death of the soul" Autores: Dinah Radtke (Bifos Germania), Rita Barbuto (DPI Italia), Emilia Napolitano (DPI Italia) y Marita Iglesias (IES España)
Marita Iglesias es miembro del FORO DE VIDA INDEPENDIENTE.
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Este kit está hecho por mujeres con discapacidad que también representan a otras mujeres discapacitadas cuya voz no puede ser escuchada porque está prohibida, están encerradas en sus casas o instituciones porque la cultura y sociedad a la que pertenecen no acepta que no encajen en el modelo y criterio de pseudo-perfección establecido por hombres pseudo-perfectos.
El propósito de este proyecto es potenciar la capacitación de mujeres para que sean cada vez más conscientes de sus derechos y recuperen o aumenten su auto-respeto. Porque sólo a través de la auto-concienciación uno puede reaccionar con el fin de obtener un cambio cultural o incluso un cambio político, para que el gobierno comience a protegerlas mediante la corrección de leyes, creación de servicios de asesoramiento, programas especiales de auto-defensa y prevención y el desarrollo de 'una conciencia' que se haga cada vez más y más capaz de integrar a las partes del universo más desesperado, que reconozca la dignidad de la diversidad sin importar cuales son sus formas o sus rasgos.
Ser una mujer con discapacidad, tiene un significado: experimentar continuas discriminaciones, violaciones de los derechos humanos, exclusión de todos los entornos de vida. Las violaciones físicas y psicológicas, sufridas y raramente expresadas, fuerzan a esas mujeres a recluirse en ellas mismas no reconociéndose como individuos.
En este preciso momento histórico, en el que hemos tomado conciencia del nivel anormal de violencia, las mujeres tenemos que tomar la responsabilidad de nuestra presencia y rol dentro de la sociedad. Si este es el caso de todas las mujeres, mayor responsabilidad deben asumir las mujeres con discapacidad.
Ellas, las más discriminadas, tienen que preparar el camino para la consecución de los valores éticos universales que representan la gran oportunidad y el gran cambio de nuestro siglo. Tienen que asegurarse de que la diversidad esencial de la humanidad sea respetada y confirmada.
Gracias a estas nueva concienciación, nació el proyecto “Medidas preventivas para la lucha contra la violencia en niños, jóvenes y mujeres” dentro del programa Daphne 2000-2003, que intentará dar a las mujeres discapacitadas y niñas la correcta información e instrumentos con el fin de que se organicen y luchen contra la violencia y abuso (sexual o no) del que son víctimas, con frecuencia incluso sin saberlo.
SITUACIONES DE VIOLENCIA Violencia en la vida diaria Decir que una mujer con una discapacidad vive “violencia a diario” puede parecer una expresión muy fuerte, quizá exagerada. Sin embargo, no es así.
La violencia, o violaciones, que una mujer con discapacidad sufre cada día son de diverso tipo y es posible individualizar un doble nivel de análisis.
Un primer nivel es el de la visibilidad.
Ser visible significa ser reconocido en su propia persona en la justa expresión de sí mismo en varios contextos de la vida: la familia, la escuela, el trabajo, el ámbito social.
Muy frecuentemente, en nuestra sociedad, no sucede así y la mujer discapacitada es violada en su más íntima y profunda dimensión, perteneciente a cada persona, identidad física, emocional, de pensamiento: en aquello que hace posible que la existencia entre otros asuma el carácter de una relación recíproca. Por lo tanto, la violencia consiste en la incapacidad de reconocer una discapacidad en una situación particular con una reducida o inexistente posibilidad de comunicación.
En su vida diaria, la mujer con discapacidad tiene que enfrentarse a actitudes y miradas de aquellas personas que reaccionan a su presencia con comportamientos tales como miedo, compasión, piedad y, algunas veces, también violencia. Estas actitudes provocan en el plano cultural que la imagen femenina esté condicionada por ideas abstractas de belleza y encanto que configuran una percepción social de una mujer con discapacidad, como la de una 'mujer caída'.
De hecho, en la opinión pública, la mujer discapacitada no tiene sexualidad y es un cuerpo desprovisto de feminidad. Este cuerpo, realmente por no ser deseable e impersonales, es, con frecuencia, objeto de abuso.
Un ejemplo de violencia diaria es la sufrida por mujeres en silla de ruedas, que a causa de la presencia de barreras arquitectónicas en los lugares donde ellas viven, son excluidas de los espacios compartidos por todo el mundo.
Es inadmisible que actualmente arquitectos, ingenieros técnicos, cuando planean un espacio no garanticen accesibilidad a todo el mundo, produciéndose una vez más discriminación.
El otro nivel de análisis a considerar es aquel relacionado con la igualdad de oportunidades de las mujeres discapacitadas en comparación a otras mujeres y en comparación al hombre discapacitado.
En conclusión, las mujeres con discapacidad viven una doble discriminación. El primer nivel de discriminación es vivir en comparación con las otras mujeres: en cada ley emanada en favor de la mujer y en cada servicio realizado para mejorar su calidad de vida, casi nunca hay una referencia particular a la mujer con discapacidad, es como si no existiese. El segundo nivel de discriminación es el que se vive en comparación con el hombre con discapacidad: la sociedad, al igual que algunos hombres con discapacidad, ponen obstáculos en el camino para alcanzar lugares y puestos de responsabilidad, pero sobre todo, no garantizan la posibilidad de que se reconozcan ellas mismas como mujeres, madres y compañeras.
Violencia estructural en instituciones Las instituciones para los discapacitados (escuelas, casas, lugares de empleo) están frecuentemente imbuidas de una violencia estructural. Nos encontramos situaciones de violencia estructural de este tipo:
Las personas con discapacidad que viven en instituciones no pueden decidir a que hora despertarse ni a quien pedir ayuda en tareas íntimas tales como el aseo personal. Las horas de comida son fijas, no pueden con frecuencia decidir con quién compartir la habitación o quién puede entrar. Las actividades de ocio así como los contactos con el mundo externo son establecidos y frecuentemente decididos por extraños. La cuestión más importante en este tipo de instituciones es la supervisión y esto obliga a que las actividades sean casi todas desarrolladas en grandes grupos.
Las personas con discapacidad tienen que trabajar en lugares protegidos y casi siempre cerca de su lugar de residencia. Esto sucede, sobre todo, cuando dependen de un servicio de transporte y de un horario obligatorio.
Normalmente, en estos lugares, las personas con discapacidad, independientemente de la edad en la que adquirieron la discapacidad, tienen la impresión de que las personas no discapacitadas con las que interactúan siempre saben lo que está bien o mal, lo que es correcto o no para ellos.
Continuamente, las personas con discapacidad tienen que adaptarse a las disposiciones de las instituciones, y se las fuerza frecuentemente a poner a un lado sus propios deseos y necesidades.
La vida en instituciones se basa en decisiones tomadas por otros y es casi imposible para una mujer con discapacidad que se le reconozca el derecho de auto-determinación en el campo de la sexualidad. La violencia sexual se ve favorecida, porque no existe la posibilidad de decidir vivir libremente.
Desde la infancia, las mujeres con discapacidad ven que todo lo deciden otros. Por lo tanto, durante toda su vida están inconscientemente convencidas de que las violaciones que sufren son parte de la propia discapacidad. Así, viven la violencia sexual como una más de las muchas violaciones contra la que no tienen protección. Sin embargo, cuando llegan a concienciarse de que lo que les está ocurriendo no es correcto, es muy difícil pedir ayuda.
La denuncia de un acto de violencia sexual, cometido por un trabajador sanitario, es muy problemática y dificultosa para una mujer con discapacidad dentro de una institución, porque no pueden prever las consecuencias de las relaciones de dependencia y poder que las atan a este personal. No están seguras de si los asistentes estarán de su parte, puesto que será muy difícil para ellas creer que un propio compañero llegue a hacer una acción de este tipo.
La experiencia nos enseña que, normalmente, a las víctimas no se las cree con el objeto de evitar comprometer el equilibrio de la institución. El hecho de denunciar a un trabajador por abusos sexuales es decididamente una excepción. Se intenta que la víctima guarde silencio o será expulsada de la institución.
Por lo tanto, a causa de estas actitudes, podríamos decir que la presencia en instituciones de grupos de discusión donde enfrentarse al tema de la sexualidad es, frecuentemente, muy útil.
De hecho, tales centros están condicionados por la lógica institucional, así incluso cuando se está trabajando en el tema de la 'violencia sexual', las quejas expresadas son aquellas relacionadas con la violencia sufrida dentro de su propia familia o aquella sufrida en instituciones por hombres con discapacidad. Por otra parte, están favorecidas por el hecho de que no existen lugares donde la sexualidad pueda ser vivida libremente y no existen comunidades donde las mujeres con discapacidad puedan vivir juntas en solidaridad. Un servicio de consulta dentro de una institución no puede trabajar de una forma imparcial ante las víctimas cuando hay violencia sexual en su interior. Por lo tanto, hay una necesidad urgente de crear grupos de asesoramiento y apoyo que sean económicamente externos e independientes del personal de la propia institución.
Violencia sexual 'El derecho de niñas y mujeres discapacitadas a verse libres de violencia debería ser completamente reconocido. La violencia contra niñas y mujeres discapacitadas es un problema mayor y las estadísticas muestran que son más probablemente víctimas de violencia por su vulnerabilidad. Se debe garantizar una protección contra la violencia física y sexual .Esto es muy importante para todas las mujeres discapacitadas tanto si viven en casa o tienen que estar en hospitales, centros de rehabilitación o instituciones.' (Manifiesto de las Mujeres con Discapacidad en Europa).
La clave para entender el fenómeno de la violencia hacia mujeres discapacitadas es la imagen social que se tiene de ellas, y cómo ellas se ven a sí mismas.
Las mujeres discapacitadas son consideradas seres neutros. Muchas veces se las confronta con la siguiente sentencia: 'Nunca vas a conseguir un hombre'.
Una relación implica vivir la sexualidad plenamente y eso parece estar excluido en el caso de las mujeres con discapacidad al negársele todo tipo de sexualidad. Especialmente estas mujeres no son percibidas como seres sexuales, en consecuencia frecuentemente no reciben educación sexual alguna y apenas conocen algo sobre su cuerpo. Este hecho y la baja autoestima que tienen hace difícil el control de su propia sexualidad.
Una de las razones por la que se convierten más fácilmente en víctimas de violencia sexual en familia, instituciones u otros entornos es el hecho de que su sexualidad está anulada, tienen una baja autoestima y son ignorantes en temas sexuales.
Las mujeres discapacitadas son discriminadas porque son mujeres y discapacitadas. Las mujeres son juzgadas por su aspecto físico y no por sus cualidades como seres humanos. Su autoestima se ve cuestionada por sus familias y amigos desde muy pronto, algunas veces desde la infancia. Las mujeres discapacitadas no encajan con el modelo de mujer establecido, por considerarse seres asexuales, y por lo tanto seres privados del derecho de constituir una familia, dar a luz, adoptar y atender la casa, etc. Esta actitud es directamente proporcional a la evidencia de la discapacidad. Hay permanentes debates sobre el papel que se supone juega la mujer y aquel asignado a las personas con discapacidad. Como resultado, mientras la mujer en general es presionada por la sociedad a la maternidad, las mujeres discapacitadas son forzadas a no tener niños y esto muchas veces conduce a la esterilización no consentida, o denegación de la adopción en base a la 'incapacidad de la madre'' para cuidar al bebé adecuadamente. Una consecuencia de esta situación es que no se la considera una compañera adecuada.
En el caso de la violencia sexual este hecho puede llevarnos a la extraña situación de que las víctimas puedan tener al principio un sentimiento de ser confirmadas en su sexualidad. No pueden imaginar ser sexualmente atractivas a otros, sobre todo a hombres sin discapacidad.
Violencia en sistema sanitario En las instituciones sanitarias, las mujeres discapacitadas se ven muy frecuentemente atrapadas en una red de dependencia e impotencia por el personal que trabaja allí y esta condición puede ser fácilmente explotada. Llegan a ser objetos sin sexo, porque es la discapacidad la que se pone en primer plano.
Teniendo en cuenta que otros deben cuidar y lavar a un mujer con discapacidad, ésta está frecuentemente expuesta a una mayor violencia. Su intimidad y la privacidad son violadas, especialmente, en las instituciones: de hecho, muchas veces ocurre que las puertas de los baños y las habitaciones están abiertas mientras se llevan a cabo acciones de aseo personal, ni que decir del personal que cambia continuamente.
La asistencia debe hacerse en un tiempo breve porque el personal está siempre con prisa y no hay bastante dinero para tener mas personas a su disposición que garantice un servicio más humano.
Desnudar nuestro propio cuerpo delante de expertos llega a ser algo rutinario. Se crece con la idea de que todo el mundo puede 'tocarnos'.- No hay tiempo para sentimientos y para complicidades cuanto se trata de tu propio cuerpo.
Cuando una mujer con discapacidad es víctima de violencia y abusos sexuales, muy frecuentemente cae dentro de la trampa de la dependencia, tanto de la familia como del personal de la institución, de los que es difícil escapar sin ayuda y soporte externo.
Para mujeres y niñas que se enfrentan a problemas de salud típicamente femeninos es muy difícil hacerlo con la serenidad necesaria, porque casi siempre los médicos y los expertos no son capaces de entender el lenguaje de signos y porque la accesibilidad a las clínicas y servicios médicos deja mucho que desear por lo que tienen que ir acompañadas por un asistente para que las ayude físicamente.
Es necesario mucho valor por parte de estas mujeres y niñas para sobrepasar los obstáculos y la vergüenza y, una vez que lo han logrado, entrar en la consulta médica, donde se sienten sobrecogidas por el miedo y el nerviosismo. Tienen miedo a preguntar por el verdadero estado de su salud y contradecir al médico.
La relación de poder permite al médico obtener de esas mujeres algunas cosas contra su voluntad, diciendo frases parecidas a: 'Yo lo hago por tu propio bien'. La atmósfera de miedo que se respira en la consulta médica y en una clínica puede ser tal que se la persuade para que acepte sugerencias como la esterilización o el aborto.
Para mantener las ideas claras, cuando se va a la consulta médica o a una clínica, es mejor anotar con anterioridad las preguntas a hacer y es también útil tener una persona de confianza que las acompañe.
Además, si la mujer está confundida, puede decir tranquilamente que prefiere no decidir inmediatamente, sino pensarlo y consultar a otro médico.
Es importante para nosotros ser libres para elegir y tener a nuestra disposición más soluciones y que por defecto no se use necesariamente la alternativa de 'si tú, mujer discapacitada, quieres tener un aborto, luego, yo, doctor, podré efectuarte la esterilización'.
Al contrario de lo que ocurre con las mujeres sin discapacidad que son respetadas en sus solicitudes, peticiones y elecciones.
Lo que se necesita es estar asesoradas en el manejo de situaciones tales como embarazos y partos y qué ocurrirá después de estos acontecimientos, así como saber enfrentarse a un aborto o a una esterilización.
No tenemos ningún ejemplo, nosotros echamos en falta algún consejo.
'La violencia sexual es en cualquier caso un asesinato del alma'.
Si pedimos estadísticas relativas a la violencia sexual de niñas y mujeres no encontraremos mucho material. Sobre todo en lo que se refiere a los países socios de este proyecto: Italia, España y Alemania.
Lo que sabemos seguro, por investigaciones hechas en otros países, es que al menos una tercera parte de las mujeres y niñas discapacitadas ha sufrido violencia sexual. Nosotros también sabemos que una de cada dos instituciones conoce este problema.
En el área de habla alemana se hizo un estudio de investigación, pero solamente en el grupo de mujeres con discapacidad mental viviendo en instituciones. Pero lo que realmente necesitamos son cifras fiables en general. Se necesita una investigación genérica sobre todos los grupos de mujeres discapacitadas.
Por ejemplo, en Canadá, investigaron con mujeres sordas que habían sufrido violencia sexual. Pero se trata otra vez de un grupo específico.
Necesitamos cifras de mujeres discapacitadas que sufran violencia sexual que no sólo vivan en instituciones sino que vivan con sus familias o ellas solas. Cifras de mujeres discapacitadas físicas que dependan de un asistente/ayuda y que sufran violencia sexual, etc.
La violencia sexual en niñas y mujeres discapacitadas puede ocurrir en todas partes: en la familia, en el camino al colegio, en el médico, en la ortopedia, en el fisioterapeuta, en el baño, en una institución o fuera.
Es necesaria esta investigación en Europa, en nuestros propios países; publicar el resultado y mostrar a nuestros gobernantes, a nuestras autoridades, que podemos mejorar el combate contra la violencia sexual en niñas y mujeres discapacitadas. Tenemos que poner fin al tabú que representa este tema y contar públicamente lo que está pasando, mostrando cifras que den una visión general de la situación.
CAPÍTULO II Situación legislativa en Alemania, Italia, España y Gran Bretaña
Una directiva social en Alemania permite la interrupción del embarazo antes de la doceava semana.
Exige la obligación de hacerlo mediante consulta.
Pero allí existen también directivas con un mayor carácter propiamente médico. De hecho, el párrafo 218 a del Código Penal, afirma que“, se recomienda una interrupción del embarazo teniendo en cuenta las condiciones de vida presentes y futuras de la mujer embarazada, de acuerdo a lo certificado por el médico, para evitar hacer peligrar la vida o producir de daño serio a la salud física o mental de la mujer embarazada y cuando ese peligro no puede ser evitado o solucionado por alguna otra vía razonable”.
En este caso, no hay obligación de consulta legal, de acuerdo a esta directiva médica, Sin embargo, también en este caso, hay algunos servicios de consulta disponibles. Con la directiva médica no hay un vencimiento legal para la ejecución del aborto y el médico que ha asesorado el caso no puede participar en él.
El consejo médico se toma en consideración sólo cuando certifica que el nacimiento puede causar serios daños a la salud del bebé y su madre. La ley también considera el hecho de que pueden existir condiciones de riesgo para la salud mental y física de la mujer quien no será capaz de mantener una posterior atención y cuidado.
Un niño con discapacidad podría estar todavía vivo si la interrupción del embarazo ocurriese en etapas más avanzadas pero con frecuencia no se hace nada para mantenerlo con vida. Por otra parte, hay técnicas médicas ya experimentadas, que aumentan las posibilidades de supervivencia del niño prematuro.
Nosotros percibimos esta actitud como una acción de violencia contra personas discapacitadas, cuando el derecho a la vida se les niega a niños que tienen o tendrán una discapacidad.
Con la ley de Mayo 22, 1978, nº 194- Reglas para el bienestar social (tutela) de la maternidad y sobre la interrupción voluntaria del embarazo- El aborto en Italia está legalizado, apoyándose en la elección libre de la mujer que esté en una condición delicada. Esta ley habla sobre discapacidad, usando un lenguaje no muy ortodoxo, en dos puntos: artículo 6 sub-sección b y un artículo 13. En la sub-sección b del artículo 6, se escribe textualmente 'la interrupción voluntaria del embarazo, después de los primeros noventa días, puede ser practicado: cuando se verifiquen ciertos elementos patológicos, entre los cuales están aquellos que evidencian notables anomalías o malformaciones del nonato, el cual determina un serio peligro para la salud física y psíquica de la mujer.' En otras palabras, la sub-sección afirma que si un feto muestra una anomalía o malformación- estos son los términos usados por la ley 22 mayo, 1978, nº 194-cuando nazca, será un recién nacido y un niño 'diferente' de los otros, no responderá a los cánones de la eficiencia, perfección y belleza de la sociedad en la cual podría vivir, por lo tanto, es mejor abortar, eliminarlo del cuerpo de su madre, del cuerpo de la familia, del cuerpo de la sociedad.
¡Las palabras expresan el pensamiento! Anomalías y malformaciones: ¿Por qué tiene el legislador que usar estos términos? Muy probablemente porque durante la redacción de la ley él estaba pensando primero en el niño y después en el adulto con discapacidad como una cosa imperfecta que perjudica al equilibrio de la humanidad, a la sociedad, hecha de seres humanos perfectos.
La definición de 'anomalía evidente o malformación' (ambas palabras muy feas, relacionadas con el concepto de perfección) es un elemento negativo de la ley: ¡es evidente que la perfección en la naturaleza no existe!
Pero cuando se usan términos genéricos y omniscientes (o todo a la vez), tales como 'anómalamente' (anómalamente es también bizquear o la presencia de un dimorfismo- una colocación no normal de los órganos-) o malformación (la carencia de una mano o un riñón) ¿qué garantía existe de respeto a una vida diferente? Justo ahora que es posible usar técnicas de manipulación genética, la presencia de alguna anomalía o gen productor de malformaciones sigue siendo potencialmente una buena razón para abortar. El mismo término “evidente” es seguramente sujeto de interpretaciones: ¿qué es evidente para un médico, para una pareja? ¿Es la distrofia evidente? ¿Las malformaciones de la mandíbula también? ¿La anemia Mediterránea? ¿La carencia de un auricular en el oído? ¿Ceguera? Además, cuanto más se alabe a la perfección (que está frecuentemente sólo en los médicos y manos de la publicidad) más sujeta estará la redacción de una ley a interpretaciones que amplíen el significado de los términos de anomalía evidente y malformación.
Paradójicamente, la ley de un Estado, como por ejemplo en Italia, autoriza la supresión de la vida o de un ser humano porque muestre algunas anomalías o malformaciones.
El artículo 13 dice textualmente: “Si la mujer es declarada mentalmente incapaz, la petición de la aplicación de los artículos 4 y 6 puede ser presentada no sólo por ella personalmente, sino por el tutor o por su marido no tutor, del que no esté legalmente separada. En el caso de la solicitud presentada por la afectada o por su marido, deberá oírse la opinión del tutor. La solicitud introducida por el tutor o por su marido deberá ser confirmada por la mujer. El médico consultado o la estructura sanitaria competente, o el médico de confianza, transmite al juzgado tutelar dentro del plazo de 7 días de la presentación de la solicitud, una relación conteniendo información sobre el tema en cuestión y sobre sus orígenes, sobre la actitud en cada caso asumida por la mujer y sobre el embarazo y el tipo de incapacitación mental sufrida así como la opinión del tutor, si la hay.
El juzgado tutelar, oye a las partes, si lo considera oportuno, y decide en el plazo de cinco días desde la recepción de dicha relación, con un juicio no sujeto a apelación.
Analizando la ley no hay espacio para la mujer con discapacidad.
De hecho, si la ley expresa el derecho a abortar/matar porque el no-nato pudiera ser discapacitado significa que para el legislador las necesidades de la mujeres discapacitadas no existen.
En España la Ley Orgánica 10/23-11-1995 del Código Penal autoriza:
El aborto terapéutico, que es cuando hay un serio riesgo para la vida de la mujer o cuando está en peligro su integridad física o psíquica. Para ejecutar el aborto terapéutico es necesario un certificado médico.
El aborto ético, cuando el embarazo es la consecuencia de una violación. Deberá ser realizado antes de la doceava semana y deberá denunciarse la violación con anterioridad.
El aborto eugenésico cuando se diagnostica que el bebé podría tener serias discapacidades físicas y/o psíquicas. Debería realizarse antes de la vigésima segunda semana y es necesario disponer de un certificado médico.
La elección de abortar debería ser libre para la mujer. Debería ser una decisión personal y no una elección institucional. El problema general que se aprecia en la legislación es la consideración común de que el nacimiento de un niño discapacitado es un peligro, o un problema, más para la sociedad que para su madre o para el niño mismo. Dicho así, se están lanzando dos mensajes subliminales: ser discapacitado es la peor cosa que le puede ocurrir a un ser humano y la persona que da vida a un niño discapacitado debería ser castigada por su crueldad.
La ley 1967 sobre el aborto establece que una mujer puede interrumpir el embarazo simplemente porque su bebé corre el riesgo de nacer con una seria discapacidad.
Una mujer puede abortar, si el feto muestra una discapacidad, en cualquier momento antes de la décimo cuarta semana, mejor que dentro de la vigésimo cuarta semana como ocurre por motivos sociales, psicológicos, económicos o de salud de su madre.
Varios Estudios, en Gran Bretaña, han mostrado que el 94% de las mujeres eligen interrumpir el embarazo después de que han descubierto que están en riesgo de dar a luz a un bebé con serias o menos serias formas de discapacidad.
Es increíble que en el siglo XXI el derecho a la vida, de fetos con o sin discapacidad, esté condicionado por una ley similar!
Desde 1992 hay una nueva ley sobre la esterilización en Alemania, que define en términos claros los Derechos de personas discapacitadas y los Deberes de asistentes/cuidadores. Es evidente que la esterilización es además un método de prevención que no tiene sólo efectos definitivos sobre la posibilidad de procreación, sino también sobre la mujer o sobre el hombre como persona. Por esta razón, en principio, la esterilización de menores está prohibida.
La mujer o el hombre que no desee tener niños en el futuro, tiene que estar bien aconsejado e informado sobre la esterilización y sus consecuencias. Cada uno tiene que tomar este tipo de decisión por sí mismo.
Los denominados 'incapaces' son una excepción. Un incapaz es una persona discapacitada que no es capaz de entender lo que significa la esterilización.
Sin embargo, si se practica una esterilización en alguna de estas personas, lo que nos molesta es que la elección sea valorada, apoyada o rechazada por todos aquellos que reclaman el derecho.
Es necesario, por tanto, que ambos, mujer y hombre, no tengan en cuenta su discapacidad, para tener el derecho a elegir legalmente por sí mismos si, y durante cuánto tiempo, quieren evitar un embarazo y si, y cuándo, quieren tener un bebé.
Italia Las leyes en Italia con respecto a la esterilización no existen ni las que la prohíben ni las que la permiten.
Además, no tenemos datos estadísticos que muestren su práctica.
La Ley Orgánica 10/23 – 11-1995 del Código Penal del artículo 149 establece que: “La persona que cause por algún medio o procedimiento la pérdida de un órgano o un miembro del cuerpo, o la pérdida de un sentido, impotencia, o esterilidad, una seria deformación o una seria enfermedad somática deberá ser castigado con una pena que va desde 6 a 12 años de prisión. Pero el Art. 156 de la misma Ley establece que: “Sin embargo, la esterilización de una persona con retraso mental no será seriamente castigada cuando parta del principio base del mejor beneficio para la persona con discapacidad. Esta esterilización tiene que ser autorizada por un juzgado, a petición del tutor de la persona discapacitada y habiendo oído la opinión de los expertos.”
La esterilización sin consentimiento debería ser castigada en cualquier caso. Va contra el derecho de procreación de toda persona. La Ley en España castiga la acción de esterilizar excepto cuando la persona sufre discapacidad. La Ley usa el término de 'incapaz” cuando concierne a personas con una discapacidad, no importa si física o mental. Este hecho crea una amplia interpretación de los casos en los que la esterilización tiene que ser realizada con o sin consentimiento de la persona. ¿En base a qué criterios pueden establecer si esta es “la mejor solución' para la persona discapacitada? ¿Cómo pueden asegurarnos que el tutor se ha expresado en beneficio de la persona con discapacidad en cada caso? Sería necesario tener en mente el punto 6.9 del Manifiesto de las Mujeres con Discapacidad en Europa: “La esterilización no debería ser ejecutada en ningún caso contra el deseo de una mujer y se realizará en personas incapaces de dar consentimiento sólo en casos claros de necesidad médica y después de aprobación judicial. Además, se deberían desarrollar servicios específicos de planificación familiar para mujeres con dificultades de aprendizaje“. Gran Bretaña
Ninguna persona puede sufrir una esterilización sin su propio consentimiento, excepto en los casos donde la persona discapacitada no es capaz de decidir.
En esta situación, el caso individual es llevado a juicio y la única razón para ejecutar el procedimiento de esterilización es que sea hecho en beneficio del individuo.
Hasta ahora la violencia sexual contra niñas y mujeres discapacitadas no denunciada ha sido muy criticada, porque en muchos casos no hubo un apoyo apropiado.
También la justicia no tiene mucha sensibilidad en relación a este problema. Sin embargo, se ha hecho mucho para establecer medidas de protección.
El Código Penal hace una distinción entre coacción sexual y abuso sexual.
La coacción sexual consiste en el hecho de que el culpable fuerza a la víctima a sufrir o realizar actos sexuales (177 C.P.) contra su voluntad y bajo amenaza de muerte. En este caso, la víctima puede demostrar en el juicio que se hizo contra su voluntad, pero no es suficiente decir sólo NO, sino que tiene que demostrar que se ha defendido físicamente.
Las mujeres y niñas discapacitadas nunca aprendieron a defenderse, como pretende la justicia, porque han sido educadas durante mucho tiempo para ser subordinadas y porque frecuentemente no tienen la fuerza física para hacerlo. En este caso, la justicia no puede argüir en un caso así, que ellas estuvieron de acuerdo y por lo tanto el culpable tiene que ser exculpado.
En 1998 los legisladores intentaron ajustar la norma refiriéndose a personas con discapacidad: hay culpables de coacción o violencia sexual cuando la víctima está indefensa ( 177, sub-sección 1 no. 3 P. C.) o cuando la mujer, por su discapacidad física, no es capaz de oponerse. Las mujeres y niñas discapacitadas, a causa de su relación de dependencia de médicos, asistentes, terapeutas o educadores, son víctimas frecuentes de abusos sexuales ya que frecuentemente esta violencia procede de estos profesionales sin que tengan que hacer mucho esfuerzo para ejecutarla.
El abuso sufrido por personas con discapacidad que viven en instituciones ( 174 P.C) es castigado lo mismo que el abuso realizado hacia personas con dificultad de aprendizaje o con enfermedades mentales que están en tratamiento y que viven por su propia cuenta.
Además, quien abusa sexualmente de una persona incapaz de defenderse, esto es a causa de las drogas o a causa de un desarreglo mental, es también castigado según el art. 179 C.P. porque se considera que no puede decidir si tener o no relaciones sexuales.
Muchas mujeres llamadas como testigos informan de las dudas que se lanzan sobre su credibilidad a causa de su discapacidad.
Pocas mujeres y niñas saben que ellas tienen derecho a su propio abogado en procedimientos privados fortaleciendo su propia defensa y sus derechos en el juicio, teniendo así más información sobre el caso, criterios para actuar y evidencia de pruebas.
Por otra parte, muchas mujeres y niñas con discapacidad no quieren mostrar pruebas en los juicios, porque son muy largos, llenos de tensión y molestos.
Es importante, cuando las víctimas están todavía en estado de shock después del abuso, que el culpable no pueda lastimarlas, amenazarlas o con posterioridad provocarlas.
También la ley civil protege a las victimas de violencia y abusos sexuales. De acuerdo con la ley laboral, el patrón está obligado a proteger a su trabajadora de acoso sexual y en casos serios, a denunciar al acosador. Si las niñas y mujeres son repetidamente acosadas en su ambiente privado, pueden solicitar a la sala civil un procedimiento de urgencia, de manera que le esté prohibido al acosador molestarlas, tener contacto o aproximarse a su residencia. En este caso podría ser importante, según el modelo de ley Austriaca, para fortalecer sus derechos.
Como se ha dicho repetidamente las mujeres y niñas con discapacidad sufren violencia y abusos a causa de su dependencia de las personas que están cerca de ellas y que trabajan con y para ellas.
Por lo tanto, es muy importante fortalecer sus derechos dentro de esa relación de dependencia a través del uso de medidas específicas que se relacionen con el sexo, pero también la posibilidad de aprender técnicas de auto-defensa y de auto-estima.
En Alemania esos cursos de auto-estima para mujeres y niñas discapacitadas son financiados por la Salud Pública, por la oficina de Empleo y por Servicios Sociales que también protegen de violencia a aquellos que viven en instituciones, en casas de acogida o que disfrutan de algún servicio de asistencia itinerante.
Por desgracia, las mujeres y niñas discapacitadas raramente logran el apoyo y la ayuda necesaria. Es necesario trabajar para mejorar esta situación.
Tanto en el artículo 609 del Código Penal, la Ley nº 66 del 15 de Febrero, 1996 “Reglas contra la violencia sexual”, como en la Ley nº 269 del 3 de Agosto, 1998 “Reglas contra la explotación de la prostitución, pornografía, turismo sexual que dañe a menores, como nuevas formas de reducción de la esclavitud” no se menciona a la mujer con discapacidad en ninguna de estas partes, sub-sección o artículo. ¿Se supone quizá que éstas disfrutan de la misma tutela de la que disfrutan otras mujeres?
En realidad, el legislador en Italia no ha dejado nunca de reflexionar sobre la condición de la mujer con discapacidad, condición que la expone a un gran riesgo de violencia sexual en comparación a otras.
En la legislación penal española, una persona sufre violencia y abuso sexual cuando ella no está de acuerdo en mantener esa relación. El acto sexual es un crimen perseguido penalmente cuando la mujer es forzada, cuando la víctima tiene una enfermedad mental o tiene un retraso mental y cuando es menor de 12 años.
La ley no hace ninguna referencia a la mujer con discapacidad física y aquí está el problema: ¿entran en el segundo caso (enfermedad mental o retraso mental)? ¿O entran en el primero (son forzadas con violencia y deben resistir a quien las está acosando)?
De acuerdo a la legislación, en el caso de violación, violencia, etc., las mujeres con discapacidad tienen exactamente los mismos derechos que cualquier otra mujer. Sin embargo, en la realidad, la aplicación de esta norma nunca se cumple. De hecho, en pocas situaciones, ha ocurrido que el juzgado haya afirmado que las evidencias expuestas por quien no usa el lenguaje oral para comunicarse no puedan tenerse en consideración.
Tenemos algunos casos en los que se consideró a la mujer con dificultades de aprendizaje como incapaz de entender lo que estaba ocurriendo y por esta razón la violación no ha sido considerada un crimen.
Este tipo de tratamiento lo padece, en diferentes ocasiones, también el hombre y no sólo la mujer discapacitada.
Instrumentos de acción/recursos
Violencia: ¿qué puedo hacer? ¿Qué hacer cuando hay sospechas? ¿Qué hacer cuando se descubre la existencia de violencia sexual? Explicación del concepto: 'Víctima de violencia sexual'
Es un término que se debe evitar porque muestra la debilidad y la falta de defensa de la víctima, por eso es preferible usar el término de 'superviviente de violencia sexual' así la fuerza y la voluntad se muestran más contundentes y la voluntad de vivir se somete a la violencia.
Los aspectos a considerar son diferentes cuando se sospecha o se descubre la existencia de violencia sexual:
¡Mantén la calma!. Actuar de forma precipitada puede ser perjudicial. En la mayor parte de los casos se supone que la violencia sexual se sufre repetidamente en el tiempo.
En muchos casos, actuar con precipitación puede perjudicar más que ayudar al superviviente.
En caso de sospechar de su existencia puede ser útil documentar diariamente y con claridad signos o situaciones que lo demuestren.
Cuando se da el caso de una consulta, cara a cara, con un superviviente de violencia sexual, se la debe animar con frases como: 'Yo te creo. Tú tienes razón y es correcto hablar de esto'.
Incluso si la víctima no es capaz de comunicarse oralmente es necesario y posible implicarla activamente en la prueba.
Cuando la violencia aparece se deben buscar personas, conjuntamente con la superviviente, que puedan apoyarla.
Cuando la violencia sexual, por ejemplo, se da en una familia o en una comunidad, se deberían analizar con cuidado las consecuencias de una denuncia.
De hecho, si las víctimas están en una condición de dependencia hacia quien las acosa, las consecuencias pueden ser muy serias para ella.
Las víctimas violadas siempre viven la misma experiencia: ser apartadas de su ejecutor. Es muy importante tranquilizarlas para que entiendan que no quieren hacer nada contra su voluntad, especialmente en el momento en el que piden ayuda.
Necesitan seguridad y transparencia. Es absolutamente necesario que quienquiera que sea quien las atienda clarifique con la superviviente por ejemplo, qué tipo de información podría ser suministrada al juzgado, pero también al gestor de la institución.
Aquellas mujeres que no requieren asistencia y que no desean denunciar actos de violencia sexual, no se las puede forzar a emprender una acción legal.
Deberían en primer lugar examinar las consecuencias de esta acción legal y verificar que son aceptadas por la superviviente.
Interponer una acción legal no puede realizarse con argumentos poco claros. Por lo tanto, en necesario clarificar previamente lo que la víctima desea hacer.
Incluso si la posibilidad de ayuda que los asistentes pueden dar a las víctimas es limitada, es importante que todos los actores se sientan involucrados y lo intenten con todas sus fuerzas. Para las mujeres víctimas de violencia “cualquier pequeño ofrecimiento” de ayuda es frecuentemente de gran consuelo.
Sobreviviendo a la violencia No todas las mujeres y niñas que sufren violencia necesitan un apoyo terapéutico. A muchas mujeres afligidas se las ayuda con continuas consultas de asesoramiento. Es diferente por cada una y en cada fase de la vida.
Las mujeres y niñas que experimentan violencia desarrollan estrategias de supervivencia despechando sus experiencias traumáticas. Construyen sus propios caminos para vencer los traumas y que estos cicatricen. La fuerza necesaria para sobrevivir a estas experiencias despierta su capacidad potencial de auto-cura.
La prevención Es necesario producir urgentemente algún material para que pueda ser usado en el trabajo de prevención.
Este material deberá prepararse teniendo en mente las características de cada una de las mujeres y niñas con discapacidad. Por ejemplo, para una mujer con una denominada discapacidad mental se presentará un material visualmente comprensible.
Para mujeres y niñas ciegas o con poca visión, material en braille, audio-cassette y material dibujado con caracteres muy largos.
Otra forma de hacer prevención es la psicoterapia.
Una mujer con discapacidad que decide hacer terapia encontrará grandes dificultades para contactar con un psicoterapeuta válido o servicios adecuados a sus posibilidades. Hay con frecuencia dificultades económicas que limitan a la mujer discapacitada en la búsqueda del tipo de cuidado para su propio crecimiento personal. Además, también aparecen las frecuentes barreras arquitectónicas que hacen inaccesibles los estudios de esos expertos y barreras 'sensoriales' que impiden una comunicación 'fluida'.
De hecho, para las mujeres y niñas sordas la dificultad de comunicación es realmente un gran problema y muy frecuentemente se las aísla con sus experiencias de violencia.
Los principios de la prevención Tu cuerpo te pertenece. Es digno de que sea amado y de defenderse. Nadie puede tocarte o rozarte. Este aspecto es muy importante, sobre todo cuando una niña o mujer discapacitada depende de un asistente para el cuidado de su cuerpo. Este principio significa que las personas con discapacidad que necesitan asistencia deben tener, en cada caso, la habilidad de decidir quien y como ser asistidos.
Desafortunadamente, estamos lejos de lograr esto. Además, también significa que es necesario apoyar a mujeres y niñas para que desarrollen una percepción positiva de su propio cuerpo. Sólo así, podrán reconocer que es digno amar y defender su propio cuerpo.
¡Tú puedes decir no! Si los trabajadores o colaboradores de las instituciones te animan a decir NO, quiere decir que están dejando de lado la confortable rutina diaria. No es práctico apoyar y promover el 'decir no' en el campo de la sexualidad, cuando en otras situaciones se está de acuerdo con todo para “decir si”.
Confía en tus verdaderos sentimientos. Puede atribuirse al hecho de que las mujeres y niñas discapacitadas viven frecuentemente experiencias que son decididas por otros, impidiéndoles seguir sus propios sentimientos.
Un ejemplo clásico es que el médico dice: “ es injusto ahora, pero podrás entender que es lo mejor para ti al final”.
Es importante hablar de la diferencia entre un contacto físico agradable y desagradable.
Tú puedes hablar de tu violencia sexual. Nosotros sabemos que hay gente que no quiere oír o hablar de ello, pero este tema no tiene que ser un tabú nunca. Esta disponibilidad a dialogar es significativa.
Nosotros necesitamos hablar sobre la diferencia entre intimidad y secretos malos. Cada uno puede, naturalmente, guardar para sí mismo los secretos bonitos, pero podrían hablar alguna vez de lo que verdaderamente les provoca dolor de estómago, dolor.
Hablar claramente de lo relativo la sexualidad es una premisa necesaria para que los actos sexuales se realicen de una forma informal y auto determinada y para reconocer y además rehusar acercamientos y abusos sexuales.
Capacitación El concepto de Capacitación (1) fue primero elaborado por mujeres feministas en el sur del mundo.
Significa atribuir poder y responsabilidad a las mujeres.
El poder y responsabilidad no deberían ser interpretados como tan sólo la promoción de la mujer en los centros decisivos de la sociedad, la política y la economía.
El poder y responsabilidad propone ante todo una apelación a la mujer para que aumente su auto-respeto, sus habilidades y competencias y su auto-evaluación.
El concepto de capacitación encuentra una aplicación particular en el campo de la discapacidad y más especialmente en el de la mujer con discapacidad.
De hecho, debido a los mecanismos sociales de discriminación y exclusión, estas personas han sufrido durante el transcurso de su vida procedimientos de capacitación. El hecho de que uno haya tenido acceso a ciertos lugares, el hecho de que uno haya sufrido diferentes tratamientos en diferentes campos como el de la educación y el trabajo, el hecho de que uno viva una vida limitada, limitada por varios factores (familiares, sociales, conductas, etc.) todo esto produce empobrecimiento de recursos personales y carencia de habilidades en todos los campos de la vida socia
En las últimas cinco décadas, se ha desarrollado en el mundo de la discapacidad un movimiento de protección de los Derechos Humanos, basado en la capacitación del individuo. Esto es necesario para enfrentarse al daño causado por condicionantes sociales y tratamientos limitantes, para potenciar al máximo las capacidades y habilidades, luchar contra la discriminación y para tener una vida autónoma, auto-determinada e inter-dependiente. Si una persona discapacitada es reforzada en sus capacidades y habilidades, conseguirá más fácilmente el respeto de sus derechos y su inclusión social.
El instrumento esencial de la capacitación es la educación e información, el aumento de la habilidad y capacidad, el cambio de perspectiva y percepción de la propia condición, estos instrumentos crean estímulos y motivación para el cambio de vida.
Los consejeros entre iguales (peer counsellors) son las figuras centrales en una actividad de capacitación, son personas discapacitadas que apoyan a otras personas discapacitadas en su camino hacia la autonomía y auto determinación.
Del prólogo de M.P. Livia Turco para “Peking 1995 Declaración y programa de acción de Pekín” elegido por la IV Conferencia Mundial sobre mujer: acción para obtener igualdad, desarrollo y paz. Peer Counselling (asesoramiento entre iguales) El Peer Counselling es un método que permite a las personas con discapacidad incrementar la conciencia de sus recursos, capacidades y limitaciones.
Es, como cualquier otra formas de asesoramiento, una relación interpersonal en la cual una persona (el consejero) trata de ayudar a otro (el consultante) entendiendo su problema y encontrando la solución idónea.
El Peer Counselling es una relación de asistencia entre personas que viven una situación semejante: nacer en la misma situación, tener la misma edad, cultura y experiencia de vida. En nuestro caso, las personas son iguales, o semejantes, porque han nacido con una discapacidad. Sin embargo, son diferentes porque el proceso de crecimiento personal del consejero está en un nivel más avanzado comparado con el proceso de crecimiento de la persona que consulta: esto significa que el consejero está mas integrado, es más consciente de su vida como persona discapacitada y esto le permite vivir su vida plenamente tomando en consideración sus limitaciones y posibilidades. El representa un modelo de rol para el consultante, lo que provoca a su vez un proceso de capacitación de sus capacidades; un proceso que le permitirá llegar a ser fuerte cuando acepte su propia vida y cuando tenga que manejarse en el mundo.
El hecho de que sea una relación basada en la igualdad permite al usuario tomar al consejero como un ejemplo y esto favorece su crecimiento y toma de conciencia, así como el uso de aquellos instrumentos internos (psicológicos, emocionales, fantasías, capacidades racionales) e instrumentos externos (asistencia personal, leyes, tecnología, etc.) que le permiten vivir independientemente, con una vida autónoma y poniendo en práctica su auto-determinación.
Los conceptos de independencia, autonomía y auto-determinación tienen más sentido si los miramos desde el punto de vista de la inter-dependencia, o mejor, de la integración. Las personas discapacitadas, igual que todos los seres humanos, son seres sociales que interactúan recíprocamente con el fin de construir una sociedad en la que todo el mundo (discapacitado o no) es un ciudadano con iguales derechos y obligaciones. El Peer Counselling, que se centra en el individuo, afecta al campo subjetivo, pero está estrechamente enlazado con la dimensión social que traen consigo los Derechos Civiles y Humanos. Una persona con discapacidad necesita percibir su propia dignidad como ser humano con el fin de defender sus derechos, de denunciar las violaciones sufridas pero también, para demandar el reconocimiento de los otros (servicios, instituciones, sociedad). Gracias a la metodología del Peer Counselling, las personas con discapacidad, y más específicamente las mujeres discapacitadas, recobran su auto-estima como seres humanos y como mujeres, logrando librarse del miedo que condiciona su vida para siempre. ¡Recobran la serenidad que les permite aceptar su propio cuerpo, su propia mente y alma!
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