Source: https://es.scribd.com/doc/6552171/Resolviendo-Conflictos-en-La-Escuela
Timestamp: 2017-08-19 07:44:39+00:00

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Descripción: Porque no debemos quedarnos en el Día de la Paz, ni en la Semana de la Paz, aquí tenemos un documento para formarnos en la resolución de conflictos, fomentando la autoestima de nuestros alumnos -y ...
Porque no debemos quedarnos en el Día de la Paz, ni en la Semana de la Paz, aquí tenemos un documento para formarnos en la resolución de conflictos, fomentando la autoestima de nuestros alumnos -y la nuestra- y trabajando las habilidades de comunicación.
Resolviendo Conflictos en la Escuela es una publicación editada por la Asociación Peruana de Negociación, Arbitraje y Conciliación -APENACcon el propósito de difundir los Mecanismos Alternativos para la Resolución de Conflictos, en virtud del Convenio de Cooperación Técnica ATN/MT-4740-PE para la Promoción de los Mecanismos Alternativos para la Resolución de Conflictos en el Perú, financiado con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo -BID-. Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio, sin autorización escrita del editor. Copyright © 1997, Asociación Peruana de Negociación, Arbitraje y Conciliación. Impreso en Perú. Miguel Dasso 117, Piso 5 - San Isidro - Lima - Perú Telfs. 440-4549 440-8414 442-7859 Fax 442-7855 E-mail: postmaster@apenac.org.pe
¡Hoy tengo un sueño¡ Sueño con que un día, cada valle sea exaltado, cada colina y cada montaña sea nivelada, cada lugar escabroso se torne accesible y lo torcido se pueda enderezar. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una roca de esperanza. ¡Que resuenen las campanas de la libertad! en cada pueblo y en cada choza, en cada provincia y en cada ciudad. Martin Luther King, Jr.
PRESENTACIÓN PARTE I EDUCACIÓN PARA LA PAZ Y MANEJO DE CONFLICTOS I. 1.1 1.2 EDUCACIÓN PARA LA PAZ ¿Qué entendemos los maestros cuando hablamos de paz? Conceptos básicos de la Educación para la Paz • Paz positiva • La no violencia: actitud básica de la educación para la paz El reto de Educar para la Paz MANEJO CREATIVO DEL CONFLICTO ¿Qué es el conflicto? ¿Cómo respondemos frente al conflicto? Los estilos frente al conflicto ¿Cuál es el potencial educativo del conflicto? PREPARÁNDONOS PARA CONSTRUIR LA PAZ DESDE NUESTRAS AULAS ¿Cómo llevar a cabo un programa de Resolución de Conflictos en la escuela? Venciendo la resistencia. Tres maneras distintas de aplicar la Resolución de Conflictos Escolares • Jornadas o talleres para los alumnos • Integración en las actividades diarias de la clase • Inserción en el programa curricular Planificación de las actividades para la aplicación • Elaboración de agendas de trabajo • Criterios de selección de las actividades
PARTE II APLICANDO LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN EL AULA I. CONOCIENDO LAS NECESIDADES E INTERESES DE NUESTROS ALUMNOS • Actividades sugeridas por los alumnos CREANDO UN CLIMA DE CONFIANZA • Actividades sugeridas para los alumnos 21 21
DESCUBRIENDO EL VALOR PERSONAL Y GRUPAL EN MI CLASE Darse cuenta Conocimiento personal Valorarse a sí mismos La aceptación DESARROLLANDO LAS HABILIDADES DE UNA COMUNICACIÓN FUNCIONAL La escucha activa Lenguaje corporal positivo Escucha atenta Paráfrasis Preguntas orientadoras Expresión de sentimientos Reconocer los sentimientos Expresando sentimientos adecuadamente REAFIRMANDO EL SENTIMIENTO GRUPAL A TRAVÉS DE LA COOPERACIÓN Componentes básicos para aprender a ser realmente cooperativos Actitudes cooperativas Orientación a la tarea PROMOVIENDO RESPUESTAS CREATIVAS Y NO VIOLENTAS FRENTE A LOS CONFLICTOS Elementos centrales en todo conflicto ¿Cuáles son los pasos para introducir el manejo creativo a los conflictos en nuestra labor educativa? • Tomar conciencia de la espiral de la violencia • Reconocer mi visión ante el conflicto • El conflicto como crecimiento personal • Estrategias y técnicas en la resolución de conflictos La mediación escolar
27 29 30 33 35 37 37 38 38 40 41 42 42 43 44 45 45 45
47 48 48 48 49 50 51 51 55
En febrero de 1995, la Asociación Peruana de Negociación, Arbitraje y Conciliación -APENAC-, dio inicio a un Proyecto destinado a la Promoción y Difusión de los Mecanismos Alternativos para la Resolución de Conflictos, financiado con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo -BID-. Uno de los componentes de este proyecto ha sido el de Resolución de Conflictos Escolares, a cargo de un equipo de consultores que a su vez integran el Centro de Educación para la Paz - CEPPA Perú-. Si bien en los Estados Unidos existen más de 5,000 programas en resolución de conflictos escolares, capacitar profesores y alumnos de primaria y secundaria en técnicas de resolución de conflictos ha sido algo novedoso en nuestro país. Esta experiencia piloto se llevó a cabo en cuatro colegios de Lima Metropolitana con un total aproximado de 7,500 alumnos, y los resultados obtenidos han sido muy alentadores. Educar a la futura población del país en técnicas de resolución de conflictos es una prioridad, ya que ello permitirá generar una mentalidad resolutiva que haga posible el logro de la verdadera pacificación del país. Esta publicación “Resolviendo Conflictos en la Escuela - Manual para Maestros”, recopila la experiencia obtenida en el proyecto piloto antes referido, y pretende servir como una guía para aquellos profesores que deseen incorporar en sus clases elementos que permitan fortalecer la autoestima de sus alumnos, así como proporcionar procedimientos y técnicas que les ayuden a resolver los conflictos que se presenten en la escuela y en su vida diaria. Debemos agradecer muy especialmente al Banco Interamericano de Desarrollo, cuya financiación permitió llevar a cabo este proyecto, así como la presente publicación, que estamos seguros será de utilidad para todos aquellos que de una u otra manera estamos comprometidos con el proceso de pacificación nacional.
Eduardo Moane Presidente
EDUCACIÓN PARA LA PAZ Y MANEJO DE CONFLICTOS
La búsqueda de la paz ha sido siempre un ideal por alcanzar pero, el significado que se tiene de ella, no siempre ha sido el mismo y, los diversos caminos para encontrarla, han sido muy diversos y quizás contradictorios a los valores que de ella se desprenden. En nuestro país la aguda situación de violencia que se ha vivido y continúa manifestándose de diversas maneras (pobreza, pandillas callejeras, deserción escolar, analfabetismo, terrorismo, etc), demanda la necesidad de buscar la paz y defender valores como la vida de las personas, la verdad y la justicia así como los derechos humanos. Por tal motivo y buscando brindar una respuesta, presentamos -en esta primera parte- los lineamientos teóricos de la educación para la paz, el reto que nos plantea a los educadores como principales agentes constructores de la paz, y la resolución de conflictos como una vía para desarrollar habilidades y estrategias que ayuden a mejorar las relaciones interpersonales, y a enfrentar de una manera positiva y constructiva los diversos problemas con los que debemos lidiar cotidianamente. Asimismo, proponemos los posibles caminos para introducir un programa de resolución de conflictos integral en nuestra escuela o en el aula, y la manera de planificar las diversas actividades propuestas según los contenidos a trabajar, dependiendo de las necesidades de nuestros alumnos.
Según Jares, los actuales lineamientos de la Educación para la Paz como es la introducción del tema manejo de conflictos tiene diversos legados, tanto en su teoría como en su práctica; éstos son: el movimiento Escuela Nueva, los planteamientos sobre el tema que desarrolló la UNESCO desde su creación después de la Segunda Guerra Mundial, el legado de la no violencia y las investigaciones para la paz surgidas en los años sesenta. Todas estas experiencias contribuyeron a dar un nuevo significado a la paz y a los objetivos y fines que se ha trazado. 1.1 ¿Qué entendemos los maestros cuando hablamos de paz?
El concepto de paz tiene muchas connotaciones. Revisar la forma cómo la utilizamos en nuestro lenguaje, las metas y objetivos que nos trazamos a partir de ella, o la manera concreta de llevarla a cabo en nuestra práctica diaria en el aula, nos ayudará a reflexionar y a encontrar el verdadero sentido de la palabra. Si en estos momentos cerramos los ojos y pensamos en una imagen concreta de paz, ¿qué se nos viene a la mente?…, probablemente hemos pensado en la paloma de la paz, en una bandera blanca
o la imagen de un niño feliz. Hacemos asociaciones a conceptos vagos y abstractos que nos suscitan ideales e ilusiones, y no metas y objetivos concretos. De la misma manera, si tratáramos de recordar una actividad concreta realizada en el aula o en el colegio que haya tenido como objetivo educar para la paz, ¿cuáles podríamos recordar?... En algunos colegios se celebra la semana de la paz, pero en la mayoría pasa desapercibida. En algunos cursos como Historia o Cívica se habla de los tratados o acuerdos de paz entre naciones, se resalta el gran papel de la ONU en la búsqueda de paz en zonas de conflicto, o se discute sobre la necesidad de paz ante el peligro inminente que representan las armas nucleares. Dentro de esta perspectiva, ¿la paz es únicamente la ausencia de guerra? Muchos maestros manejamos sólo el concepto de una paz negativa, heredada del legado de la tradición cultural de occidente: la paz como ausencia de guerra, el opuesto al conflicto violento y bélico. Por tal motivo, necesitamos clarificar qué significa la paz, cuáles son sus metas y objetivos concretos y el rol que desempeñamos los maestros en este aspecto. 1.2 Conceptos Básicos de la Educación para la Paz
Clarifiquemos tres conceptos básicos para entender los alcances de la Educación para la Paz: la paz positiva, la no violencia y el manejo creativo del conflicto. • Paz positiva
La entendemos como la ausencia de violencia. Para Galtung, la violencia es el estado en que los seres humanos no pueden desarrollar plenamente sus potencialidades afectivas, somáticas y mentales. Desde esta perspectiva, la paz cobra un concepto más dinámico y permanente. Es la presencia de condiciones de vida más justas, de cooperación, respeto y confianza mutua. Significa la liberación del individuo de lo que le impide su realización debido a la violencia en sus diversas manifestaciones (guerra, hambre, marginación, racismo, machismo). La paz positiva pone énfasis en valores y formas de relación humana: apreciar las diferencias culturales, la tolerancia y el respeto por el otro, la igualdad entre las personas y la defensa de los derechos humanos. • La no violencia : actitud básica de la Educación para la Paz
¿Alguna vez nuestros alumnos han escuchado o aprendido algo de la historia, principales ideales o causas que defendieron personajes como Gandhi, Martin Luther King, Monseñor Romero, Monseñor Metzinger o María Elena Moyano? Algunas actitudes básicas de estos personajes que dieron respuestas no violentas en las diversas situaciones de injusticia, discriminación, abuso de poder, dolor y muerte que les tocó vivir fueron: la defensa de la vida, la verdad y la justicia. Actitudes que lejos de ser pasivas y sumisas, dieron respuestas valientes y diferentes porque fueron no violentas y cuyos frutos podemos conocer hoy.
La Educación para la Paz promueve estas actitudes básicas y nos propone a maestros y alumnos a dar respuestas activas, acciones en la defensa de la vida y los derechos humanos, y espacios de realización integral como personas. Nos invita a mantener una actitud crítica y de cambio frente a las injusticias de nuestra sociedad. Una forma concreta a través de la cual practicamos o enseñamos no violencia es cuando exploramos respuestas no violentas a los conflictos, enseñando a nuestros estudiantes que la espiral de la violencia se puede romper. 1.3 El reto de Educar para la Paz
No podemos desarrollar Educación para la Paz en la escuela si dejamos que la violencia se manifieste de diversas formas en nuestras aulas: regaños, suspensiones, castigos desmedidos, animando la competencia que fomenta la rivalidad, la desunión y pone a uno sobre otros (ganadores vs. perdedores), trabajando con metodologías tradicionales y objetivos encaminados únicamente a la transmisión de contenidos sin tener en cuenta las necesidades e intereses de nuestros alumnos. La escuela debería ser un ámbito para desarrollar experiencias vivenciales que conduzcan a intuir y descubrir la paz como la forma de vivir relaciones interpersonales, enseñándoles a pensar y no a memorizar, a dar respuestas a sus necesidades e intereses. Inculquemos en nuestros alumnos la conciencia de conocer -junto con otros- cómo actuar (desarrollando habilidades y destrezas) y cómo cambiar las relaciones sociales que crean violencia. La Educación para la Paz nos plantea hoy a los maestros el gran reto de convertirnos en verdaderos modelos de paz. Sólo cambiando nuestros comportamientos y actitudes en la manera de interrelacionarnos con nuestros alumnos podremos convertirnos en imágenes concretas de paz. «la paz no es un concepto a enseñar sino una realidad a vivir» *
MANEJO CREATIVO DEL CONFLICTO
La violencia es una reacción destructiva al conflicto que, en sus diversas manifestaciones, impide generar relaciones que valoren el respeto, la igualdad, la tolerancia y, por ende, la justicia. La Educación para la Paz presenta una nueva visión del conflicto, una visión positiva al considerarlo como un proceso natural y común, inherente a las relaciones humanas, y que nos brinda la oportunidad de crecimiento personal cuando asumimos el reto de crear e imaginar otras alternativas y soluciones a las situaciones de conflicto que nos toque vivir.
* Lederach, J. Educación para la Paz. 9
En una palabra podríamos definir el conflicto como un choque, un desacuerdo entre dos o más partes que perciben diferencias incompatibles entre ellos y ven amenazados sus recursos, necesidades sicológicas o valores. Cuando dos alumnos están envueltos en un conflicto, usualmente se sienten molestos y el choque entre ambos puede volverse incontrolable y explotar. Entonces tenemos que hacernos preguntas básicas como ¿qué es lo que quieren?, ¿qué es lo que necesitan?, ¿cuál puede ser el verdadero problema subyacente? Según PerIstein, los conflictos se basan en necesidades insatisfechas tales como: Identitad Seguridad Control Reconocimiento Justicia Estas necesidades pueden traer conflictos como: rivalidad entre adolescentes, inadecuada comunicación entre ellos, rumores, stress, diferentes puntos de vista, intolerancia, dificultad en el compartir, etc. El conflicto está basado en una o más combinaciones de estas necesidades sicológicas insatisfechas. Por ejemplo, en uno de los centros piloto donde desarrollamos la experiencia, nos percatamos que para poder pertenecer al grupo (necesidad de identidad) y no sentirse amenazados a ser el centro de las burlas (necesidad de seguridad), los alumnos deben «sobrevivir» poniendo apodos, insultando y entrando al juego de los golpes con el resto. Nuestra visión y comprensión del conflicto está formada básicamente por los mensajes que hemos recibido y las experiencias que tuvimos al enfrentarlo. Le presentamos a continuación una actividad que le permita identificar el conflicto en su aula.
Identifiquemos un conflicto dentro de la clase*
Escoja un conflicto que se haya dado en su clase, chequee y marque con un aspa las características que pueden aplicársele:
*Adaptado de Ruth Perlstein. Conflict Resolution Activities for Secondary School. 10
1. Comunicación incompleta:
(él o ella no escuchó toda la historia)
2. Información inadecuada:
(por lo menos uno tiene información equívoca)
(por lo menos uno estaba confundido, estresado y sobrecargado)
4. Diferentes puntos de vista:
(vemos las cosas diferentes, tenemos diferentes creencias o valores)
5. Recursos limitados:
(no podemos tenerlo todo porque no hay suficientes recursos para todos)
6. Necesidades sicológicas insatisfechas:
(mis o sus necesidades de identidad, seguridad, reconocimiento, control o justicia son amenazadas)
7. Atmósfera de intolerancia
(no respetamos las diferencias: culturales, raciales, físicas, sexuales)
8. Atmósfera competitiva
(deseo de ganarle al otro)
9. Expresión equivocada de las emociones
(expresar frustración o molestia sin autocontrol)
¿Cómo respondemos frente al conflicto?
Alguna vez nos hemos sentido impotentes para comprender y resolver la diversidad de conflictos que cotidianamente se nos presenta en el aula, y esto sucede porque como maestros no nos formaron en habilidades y destrezas para enfrentar creativamente los conflictos. Las respuestas que solemos dar cuando un conflicto ocurre, son el resultado de los mensajes que hemos recibido desde niños de nuestros padres, profesores, amigos; actitudes recogidas de los medios de comunicación como el cine y la televisión y de nuestra propia experiencia del conflicto. Estas actitudes y creencias acerca del conflicto afectan directamente en la forma como interactuamos con los otros y cómo respondemos en situaciones de conflicto. Las respuestas que demos ante los conflictos traerán consecuencias que podrán ser positivas o negativas, y los resultados frente a éstas pueden ser: stress, resentimientos, relaciones debilitadas, sentimientos heridos, un conflicto más grande; o quizás alivio, mejores relaciones, resolución del conflicto y mayor confianza.
Nuestras actitudes y creencias frente al conflicto afectan la forma de respuesta y reacción ante él. Reconocerlas y aceptarlas es el primer paso para darnos la oportunidad de cambiar nuestras respuestas y tener un mayor autoconocimiento.
Los Estilos frente al conflicto: ¿Cuál es esa respuesta que usualmente utilizamos cuando tenemos que enfrentar un conflicto con nuestros alumnos o colegas?… damos un grito, tratamos de aparentar que no pasa nada, buscamos a la otra persona para conversar y expresar cómo nos hemos sentido, nos hacemos las víctimas y culpabilizamos en todo a la otra parte, estamos a la defensiva o dejamos que el tiempo se encargue de arreglarlo y olvidarlo todo. Nuestra manera de dar respuestas, es decir reaccionar ante el conflicto, no es necesariamente una sola y mucho menos para todas las circunstancias. Sin embargo es posible que tengamos algún estilo que usamos con mayor frecuencia, ya que hay circunstancias para cada uno de ellos; lo más importante es analizar en cada situación qué ventajas o desventajas trajo esa manera de resolver los conflictos en nosotros y en las otras personas implicadas. Necesitamos comprender y encontrar nuestra propia manera para enfrentar los conflictos y explorar las respuestas más efectivas según el contexto y las circunstancias, teniendo en cuenta dos elementos: la importancia de la relación (presente y futura) entre las partes en conflicto y los intereses y objetivos de ambos. Hay cinco estilos para enfrentar los conflictos: Competir Evitar Acomodar Negociar Colaborar Competir: Aprendemos la importancia de ganar, mantenemos nuestra posición firme hasta encontrar un ganador y un perdedor. ¿Cuál es el costo?… podemos destruir una relación con el que pierde. Se da cuando solemos correr del conflicto, nos escondemos, lo dejamos pasar. Aparentemente vivimos un clima de tranquilidad pero no desaparece, sigue latente y volverá a surgir tarde o temprano. El evitar puede ser útil cuando existe peligro físico o cuando el tiempo es limitado y la resolución no es importante en el momento. Es una forma de evitar el conflicto, preferimos anteponer la atención a las necesidades del otro en vez de las propias. Una de las partes prefiere ajustar sus opiniones, deseos
y hasta su modo de comportarse a las expectativas del otro. Ceder es la forma de solucionar el conflicto, pero se corre el riesgo de afectar el sentimiento del valor propio. Es útil cuando la otra persona tiene necesidades más grandes o, si el que se acomoda, no necesita ganar. Negociar: Se busca un punto medio en el que por lo menos una parte de las necesidades e intereses de ambos serán atendidas. Es efectivo cuando ambas partes tienen tiempo limitado para encontrar o explorar soluciones, o cuando cada persona reconoce lo que le es realmente significante y, por otro lado, lo que le es menos significante. Se exploran alternativas, produce la resolución más satisfactoria, requiere más tiempo que otras, es el estilo más adecuado cuando la relación entre las partes es muy importante porque la solución que se encuentra es la de ganar-ganar.
El conflicto es una oportunidad de crecimiento humano, de aquí el potencial educativo que tiene el aprendizaje del manejo creativo de los conflictos en nuestras aulas. Si lo manejamos constructivamente, nos puede brindar los siguientes beneficios:
¬ Enseñamos nuevas habilidades y mejores caminos para responder a los problemas. ¬ Construir mejores relaciones y más duraderas. ¬ Aprender más acerca de nosotros y de los demás. ¬ Desarrollar nuestra creatividad. ¬ Respetar y valorar las diferencias. ¬ Desarrollar el pensamiento reflexivo.
El reto para los maestros es encontrar la forma concreta de poder implementar en su trabajo diario el aprendizaje del manejo creativo de los conflictos, romper la espiral de violencia que se manifiesta de diversas formas en nuestras aulas, poder generar el cambio de actitudes hacia las relaciones interpersonales no sólo entre los alumnos sino también en nosotros mismos, el fomentar a través de actividades concretas el desarrollo de la creatividad, de habilidades y destrezas para manejar los conflictos de nuestros alumnos y el inculcar los principales valores que se desprenden de la Educación para la Paz.
III. PREPARÁNDONOS PARA CONSTRUIR LA PAZ DESDE NUESTRAS AULAS
Hemos visto en el punto anterior que la paz es ir promoviendo situaciones de justicia, de respeto a nuestros derechos y a una convivencia armónica, que la paz no sólo es un concepto sino una realidad a vivir y que se construye desde las relaciones que se establecen dentro de la escuela. Si bien es cierto que nuestra concepción de paz puede haber adquirido una dimesión más dinámica y permanente, el poder construirla en nuestras relaciones como maestros nos exige desarrollar habilidades y destrezas específicas, y contar con herramientas y estrategias concretas que faciliten nuestra labor educativa. ¿Cómo promover relaciones más justas en nuestra aula o colegio?, ¿qué alternativas aplicar frente a una violencia que parece estar ganándonos la batalla por la vida? Parece que estuviéramos en un callejón sin salida y quizás sólo veamos como única alternativa, sobrevivir. Y, muchas veces, sobrevivir significa seguirle el juego a la violencia, no permitiendo que nuestros niños y jóvenes se expresen libremente, imponiendo «mano dura» para hacerlos «hombres de bien» o manifestando indiferencia e intolerancia. La respuesta que recibimos de nuestros alumnos, generalmente es del mismo tipo y es entonces cuando comienza la espiral interminable de la violencia. Desde esta perspectiva, debemos entender que la violencia dentro de la escuela involucra todos los agentes que la componen: el régimen y la metodología del centro, el curriculum, y las relaciones interpersonales (maestros, alumnos, personal de apoyo y padres de familia). Es decir, que al atender las manifestaciones de violencia en la escuela, tenemos que dar una mirada a sus diferentes componentes y no centrarnos exclusivamente en los jóvenes. Como maestros tenemos la posibilidad de ROMPER la ya mencionada espiral de la violencia y, muchas veces, hemos contribuido a ello. En este momento lo invitamos a recordar aquellas experiencias como profesor, donde se generaron momentos de diálogo con sus alumnos sobre sus necesidades e intereses, situaciones en las que alcanzaron juntos una meta, momentos en los que se sintió satisfecho por simplemente haber escuchado los problemas de alguno de ellos, etc. En palabras de uno de los maestros que ha participado en la experiencia del programa piloto de Resolución de Conflictos Escolares:
«Gracias a esta experiencia, muy buena, he tenido la oportunidad de conocerme más y tomar conciencia de lo que soy capaz de hacer como persona y docente; que puedo generar frustraciones, pesimismo, penas pero que también puedo ayudar a crecer, a dar optimismo, superación y está en mí escoger lo que yo creo lo mejor»
Prepararnos para construir la paz desde nuestras aulas, nos demanda reflexionar y actuar. Reflexionar sobre el carácter integral de una paz positiva y la manera de traducirlo en la práctica, y tomar acciones que permitan establecer relaciones justas, basadas en la tolerancia y el respeto. Por tal motivo, en este punto intentamos precisar aquellos elementos que necesitamos tomar en cuenta para comenzar nuestra tarea como constructores de la paz.
Actitudes que contribuyen a ser un constructor de la paz Las actitudes que presentamos, condensan aquéllas que consideramos claves para manejar los conflictos o problemas en nuestras aulas : 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. Capacidad de arriesgarse en intentar nuevas alternativas Apertura al cambio Constante revisión de sus relaciones con sus alumnos y colegas Capacidad de escucha Ánimo y entusiasmo Buen humor Ver los problemas desde distintas perspectivas Tolerancia y paciencia Respeto por las diferencias Promoción de espacios de confianza Estar abierto a las críticas Otorgar participación y libre expresión al grupo
Los maestros con los que hemos trabajado en los cuatro colegios piloto, encontraron imprescindible asumir estas actitudes que les permitan generar un espacio de confianza, reflexión y respeto con sus alumnos o colegas. Una de las maestras nos comentó que cuando se permitió sonreír en el aula, pudo disfrutar de una relación más cercana con sus alumnas. 3.1 ¿Cómo llevar a cabo un programa de Resolución de Conflictos en la escuela?
Usted tiene la posibilidad de aplicar un programa de resolución de conflictos de manera individual con un grupo de colegas igualmente motivados y convencidos, o a través de la Dirección si comprende la importancia de implementarlo en todo el centro educativo. Venciendo la resistencia Deseamos compartir con usted la información de algunos de los obstáculos mencionados por los maestros y maestras de los centros piloto en los que desarrollamos un programa de Resolución de Conflictos Escolares. Le proporcionamos algunas sugerencias para vencer la resistencia.
«No todos están convencidos, no hay apoyo de mis colegas ni de la Dirección»
Una vez que usted haya puesto en marcha este programa, sus compañeros de trabajo verán cómo cambió el clima de su aula y el entusiasmo de sus alumnos por asistir al colegio. Es éste el momento indicado para motivarlos a acompañarlo en este reto. Aliente a un grupo pequeño de colegas a participar de un programa de resolución de conflictos, mostrándoles los beneficios y ventajas de llevarlo a cabo en el colegio.
Informe a todos los maestros y empleados sobre el manejo de conflictos y la educación para la paz con la ayuda de material escrito. Invite a dar charlas o conferencias a directores, maestros, padres de familia y estudiantes que hayan participado de una experiencia similar.
«No hay tiempo para aplicarlo en las clases»
Invite a un grupo de colegas interesados en el tema para discutir y practicar las diversas estrategias de la resolución de conflictos. Una vez que lo hayan hecho, comprobarán que no exigen necesariamente mucho tiempo. En el siguiente punto, le presentamos tres maneras de aplicar un programa de resolución de conflictos escolares, que le permitirá tener una visión más clara del tiempo que pueda ocupar un programa de estas características.
«El año pasado iniciamos un programa similar y no hubo continuidad»
Recuerde que la continuidad depende del compromiso que asuma la Dirección para insertar el programa. Aun así, usted puede seguir aplicándolo en su aula independientemente. Un programa como éste exige mucha paciencia y perseverancia. Realice un diagnóstico de las necesidades con respecto al nivel de violencia y manejo del conflicto para utilizarlo en su centro educativo. De esta manera tendrá mayor información para atender las necesidades. Como sabe, el conflicto es parte de la vida humana, por tanto no es ajeno a su realidad educativa. Proponga realizar una campaña para los maestros de su centro donde se reflexione sobre el compromiso que asumen desde su rol como educadores. Es decir, un compromiso con el cumplimiento de la programación curricular o un compromiso con los alumnos.
«No tenemos dinero para este programa»
Un programa de este tipo no tiene un costo elevado. Asegúrese que su colegio pueda cubrir los costos aprovechando al máximo los recursos que posee.
Acuda a instituciones estatales o privadas que brinden apoyo a iniciativas educativas. Por ejemplo: informe a los padres de familia de los beneficios de realizar un programa de Resolución de Conflictos en la escuela, y pida su colaboración de acuerdo a sus posibilidades. Encontrará que hay muchos padres dispuestos a cooperar. Tres maneras distintas de aplicar la Resolución de Conflictos Escolares
Muchas veces nos dicen como educadores que debemos mejorar o cambiar, sin embargo, son pocas las veces que nos dan alternativas que nos permitan saber cómo. En este punto esperamos responder de alguna manera a esta pregunta. Antes de empezar las actividades, es muy importante tener presente la elaboración de un plan de trabajo. Le permitirá organizar los temas y presentar una estructura sólida que responda a las necesidades de sus alumnos. Aunque las actividades tienen un objetivo en sí mismas, presentadas dentro de una estructura nos permite orientarlas desde una perspectiva más integral. 3.2.1 Jornadas o talleres para los alumnos Las jornadas o talleres pueden hacerse como una actividad distinta y separada, no relacionadas necesariamente con el programa curricular u otras actividades que esté realizando en la clase. Se planean cuidadosamente con anterioridad. Como usted sabe, las jornadas se realizan generalmente en un sólo día y pueden abarcar entre 4 a 8 horas, dependiendo de los objetivos trazados. En cambio, los talleres tienen una duración mayor (14 a 21 horas); para realizarlos, es preferible contar con días continuos que permitan disfrutar de una experiencia integral. Ambas opciones están sujetas a la disponibilidad de tiempo del grupo y de usted. Para planear cualquiera de las dos, es necesario que escoja el o los temas que quiere desarrollar, elaborando los objetivos que le permitan alcanzarlos. Las actividades que elija pueden ser: Inicio: Permiten romper el hielo y generar un ambiente de respeto y confianza. Puede emplear ejercicios de relajación, meditaciones, dinámicas de integración y motivación, etc. Desarrollan los temas centrales de la jornada o del taller. Recurren a la experiencia del alumno permitiendo volcar sus preguntas, inquietudes y reflexiones sobre su propia vida y entorno social. Por ejemplo: Círculo del conflicto, ¿qué afecta mi autoestima?, mis estilos de enfrentar los conflictos, la expresión de mis sentimientos, etc.
Evaluación: Son pequeñas actividades que permiten saber de forma directa los resultados del día de trabajo. Puede utilizar la evaluación oral a través de preguntas como: ¿qué les gustó más?, ¿qué puede mejorar?, ¿qué les gustaría cambiar? Es una manera de realizar una retroalimentación sobre el papel que desempeñó. Cierre: Este tipo de actividades nos permite culminar los procesos iniciados. Se caracterizan por su brevedad, su relación inmediata con el tema y su carácter de vivencia grupal. Recogen las experiencias afectivas y reflexivas de cada alumno en relación al tema.
3.2.2 Integración en las actividades diarias Aquí combinamos los objetivos del educador con los objetivos de un programa de resolución de conflictos escolares. Esta integración se puede lograr designando una hora determinada en uno o varios días de la semana o todos los días, en el momento que usted considere apropiado o necesario. No están obligatoriamente relacionadas con el plan curricular. Por ejemplo, en la mañana puede recoger sus inquietudes, necesidades e intereses, o puede preguntarles qué cosa buena les sucedió en la semana. O podría hacer una meditación dirigida todas la mañanas para que sus alumnos se pongan en contacto consigo mismos. También puede utilizar ejercicios de relajación antes de cada examen. 3.2.3 Inserción en el programa curricular En general, una jornada o taller es la mejor manera para introducirnos al ambiente de un programa de RC. Sin embargo, conforme ganamos experiencia, podemos incorporar los ejercicios y técnicas al programa curricular. De esta manera, terminamos proporcionando a nuestros alumnos una atmósfera de apoyo todo el año escolar, y no solamente durante el período que dura un taller. Por ejemplo, en el área de lenguaje podemos agregar a la programación de primero y segundo de secundaria, el tema de Escucha Activa al trabajar las habilidades y contenidos de Escuchar. Una segunda fase de esta experiencia es comenzar a incorporar la Resolución de Conflictos en la programación curricular, rescatando el esfuerzo, la creatividad y experiencias de aquellos maestros que han comenzado a incorporarlo en sus programas.
3.3 Planificación de las actividades para la aplicación A continuación presentamos la manera de planificar las actividades que podemos desarrollar, las cuales se presentan en la segunda parte de este manual. Si queremos desarrollar un taller o jornada, elaboramos una agenda; y si desarrollamos una actividad, tenemos en cuenta diversos criterios para su aplicación. 3.3.1 Elaboración de Agendas de trabajo
«La hemos aplicado (…) en OBE, sobre todo con dinámicas. Al principio fue difícil la participación de las alumnas, así que para vencer su timidez empecé aplicando la agenda. Esto motivó a que estuvieran atentas a lo que venía y les agradó…»
Una de las maneras de involucrar a nuestros alumnos en las actividades que les proponemos es presentándoles una agenda de trabajo. Además permite que el grupo pueda sentirse parte de una propuesta y plantear sugerencias. La agenda es la presentación secuencial y de las actividades que desarrollaremos con el grupo.
¿Cómo elaborar una agenda? 1. 2. 3. 4. Determine claramente el tiempo en que se realizará Elabore los objetivos que pretende alcanzar Elija las actividades más adecuadas para el logro de los objetivos. (Acuérdese que lo divertido es muy importante) Distribuya las actividades teniendo en cuenta actividades de inicio, reflexión y profundización, evaluación y cierre
Modelo de Agenda* Tema Objetivo Materiales Tiempo Agenda preliminar : Necesidades e intereses : Reconocer las necesidades e intereses como jóvenes : Papelógrafos, cinta adhesiva, plumones : 60 minutos :
AGENDA N° 1
1. Ejercicios de relajación y meditación dirigida: «Un lugar especial para mí…» 2. Nombre + adjetivo positivo Ejercicio de confianza: la botella borracha
Actividades de reflexión y profundización
3. Vídeo y discusión: «Signos de nuestro tiempo» 4. El noticiario
5. ¿Qué te gustó más?. ¿qué puede mejorar?, ¿qué no entendí?
6. Apretón de energía positiva
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 19
3.3.2 Criterios para la selección y el desarrollo de las actividades Es muy importante tener en cuenta algunos criterios para seleccionar las actividades que se pueden trabajar con nuestros alumnos; a continuación, presentamos algunos criterios básicos: a) Seleccionar la actividad adecuada: Pensemos cuál es la actividad apropiada para el grupo y para sus necesidades. Podemos hacernos algunas preguntas claves, como ¿cuál es el nivel de confianza del grupo?, ¿es una actividad muy demandante?, ¿es esta actividad lo bastante abierta o cerrada para ser seguida por expresión: individual?, ¿se adecúa a la edad del grupo?, ¿me siento cómodo trabajando en esta actividad?, ¿qué es lo que quiero lograr? Presentar la actividad: Esto significa motivar al estudiante a que se lance a explorarse a sí mismo en la actividad. Presentar ¿cómo se llama la actividad?, ¿qué vamos a hacer? Despertar el interés y la confianza en el grupo para desarrollarla, creando el clima propicio para entrar a ella. Desarrollo de la actividad: Brindar el tiempo necesario para la actividad dependiendo de las características del grupo -sugerimos acompañar la actividad con música suave-. Preparar el material con una presentación atractiva, ayuda mucho a que el estudiante se interese y a la vez el material pueda pasar a ser parte de la creación de un álbum personal. Espacio para compartir: Recomendamos algunas preguntas que motiven el diálogo: ¿cómo nos fue?, ¿nos gustó esta actividad?, ¿cómo nos hemos sentido?, ¿para qué nos ha servido esta actividad? Debemos fomentar la participación de todos y, a partir de lo que compartan, descubrir con ellos la importancia y el objetivo de la actividad que se ha trabajado. Cerrar la actividad: Es muy importante que el maestro facilitador pueda recoger las ideas de todo el grupo, sintetizadas y al final devolvérselas. De esta manera los alumnos reconocerán lo valioso de su participación y aporte, y sentirán que todos juntos están aprendiendo.
APLICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN EL AULA
En esta segunda parte, le presentamos los contenidos que consideramos necesarios e imprescindibles en el manejo de los conflictos y estrategias que le permitan desarrollar la resolución de conflictos en el aula. Cada punto contiene el desarrollo de los temas desde la perspectiva de la resolución de conflictos, un espacio de reflexión sobre el rol que se busca en el profesor que desea construir la paz en su escuela y actividades sugeridas para la aplicación directa en el aula.
CONOCIENDO LAS NECESIDADES E INTERESES DE NUESTROS ALUMNOS
«…hoy más que nunca debemos estar mejor preparados para satisfacer las necesidades de nuestros alumnos y padres de familia…»
Uno de los motivos de mayor frustración de nuestra labor como docentes es no llegar a satisfacer las necesidades e intereses de nuestros alumnos. Preparamos con mucho cuidado nuestras clases, consultamos a nuestros colegas y hasta acudimos donde un «experto». A pesar de ello, no llegamos a sintonizarnos con nuestro grupo de clase. ¿Qué sucede?, ¿por qué no se llega a satisfacer las necesidades o intereses de nuestros alumnos? Antes de responder estas preguntas, le sugerimos que realice este autodiagnóstico de su labor como docente.
Una mirada interior...
1. 2. 3. 4. ¿Con qué frecuencia dialogo con mis alumnos? ¿Me es fácil poder ver el mundo desde sus perspectivas? ¿Tomo en cuenta mis experiencias como adolescente? ¿Me es fácil alejarme de mi rol de adulto o profesor para acercarme a ellos? 5. 6. 7. 8. 9. 10. ¿Juzgo sus acciones antes de preguntar? ¿Permito que se expresen con libertad? ¿Tengo una actitud de escucha? ¿Evito los consejos y sermones? ¿Me identifico con sus problemas? ¿Estoy contento en la clase o en el colegio?
Al responder a estas preguntas, podremos reconocer aquellas actitudes que necesitamos desarrollar para acercarnos a nuestros alumnos, y estaremos más preparados para responder a las necesidades del grupo. Recoger las necesidades e intereses del grupo nos permite conocer cuáles son sus preocupaciones, sus sueños, sus sentimientos, sus temores, sus habilidades y potencialidades, y preparar un ambiente de mayor tolerancia a las diferencias, respeto y confianza hacia el otro, elementos básicos para la resolución de conflictos; nos permite conocer mejor al grupo para responder con certeza durante todo el proceso de aprendizaje.
Consiste en recoger los sucesos que se dan en el aula durante varios días. Tome en cuenta cualquier hecho que usted considere importante para descubrir las necesidades del grupo, así como también las reacciones que usted haya tenido. Cuando considere que el diario le ha permitido conocer mejor al grupo podrá entonces comenzar a planificar las actividades.
Lista de Chequeo de Necesidades
El uso de esta lista de preguntas le permitirá reconocer las necesidades que refleja el grupo en sus relaciones: ¿Qué saben los alumnos sobre sus compañeros? ¿Existe una atmósfera de cooperación en mi aula? ¿Se llevan bien entre ellos?, ¿se ven contentos? ¿Hay niños o jóvenes con serios problemas emocionales? ¿Existen marcadas diferencias sociales y económicas o de edad entre ellos? ¿Hay argollas o grupos cerrados? ¿Se burlan unos de otros? ¿Se excluye a algunos de los juegos o actividades? ¿Existen grupos dominantes? ¿En qué temas demuestran más interés? ¿Mis alumnos se sienten bien con respecto a sí mismos y a los demás? ¿Saben escuchar? ¿Saben comunicarse claramente? ¿Se pelean con frecuencia?, ¿hacen cosas a mis espaldas? ¿Se comportan muy distinto cuando salgo de la clase? A fin de evaluar el ambiente de la clase y los logros que hayan obtenido, use estas preguntas periódicamente.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 23
Mis Necesidades e Intereses* Esta actividad consiste en recoger directamente de los alumnos las necesidades e intereses que ellos encuentran en sí mismos. Elabore una pregunta que les permita expresarlas y pídales que escriban la(s) respuesta(s) en cada una de las tarjetas. Luego, con la ayuda de ellos, agrúpelas por similitud en columnas. De esta manera obtendrá una visión detallada de las necesidades e intereses del grupo. Necesidad de afecto Necesidad de trabajo Sexualidad
Como maestros sabemos que el aprendizaje sólo se produce cuando el alumno se siente motivado por la temática a desarrollar, cuando percibe que ésta le es cercana a su vida y le sirve para ella. Sin embargo, hemos de añadir un ingrediente más: el riesgo de expresar y la satisfacción de escuchar opiniones y sentimientos. Esta capacidad sólo se puede desarrollar en un ambiente debidamente preparado, en una atmósfera o clima de aula que aleje el temor y la tensión. Es decir, ir creando un clima de confianza. La creación de este clima supone: La confianza hacia uno mismo: significa empezar el camino del autoconocimiento y autoaceptación personal. Acostumbrarnos a escucharnos a nosotros mismos, descubrir qué deseamos, qué queremos, cuáles son nuestros sueños, sobre qué depositamos nuestras prioridades y sobre todo, qué es lo más valioso de nosotros mismos. La confianza hacia los demás: nos permite establecer relaciones sólidas y estables con el resto, abriendo un espacio de conocimiento mutuo. El acompañamiento de las demás personas y de sus experiencias, nos nutre y al mismo tiempo les sirve de alimento al resto. Condiciones imprescindibles para fomentar un ambiente de escucha auténtica y de respeto profundo por las demás personas, tanto en su particularidad que los hace seres irrepetibles como en su universalidad que los hace seres «semejantes» a uno.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 24
Respiración y Relajación* Este ejercicio permite liberar las tensiones del grupo a través del movimiento de cada parte del cuerpo y del uso adecuado de nuestra respiración. Comience pidiéndoles que formen un círculo con suficiente espacio entre cada uno de ellos para evitar interrupciones. Una vez en círculo, invítelos a respirar utilizando el diafragma o estómago; la respiración tiene que ser lenta y profunda para propiciar la irrigación de sangre por todo el cuerpo. Recuerde que lo primero que hacemos al nacer y lo último que hacemos antes de morir es respirar y, por tanto, es una de las funciones más importantes de nuestro organismo y, por ende, muy saludable para reducir el stress. Luego, pídales que estiren los brazos hacia arriba, tratando de alcanzar el techo pero sin levantar los talones; manténganse en esta posición y luego suelten todo el cuerpo hacia abajo rápidamente. Repita varias veces. También puede comenzar a relajar el cuello y la cabeza con movimientos circulares lentos para la derecha y la izquierda. Existen diversas variaciones para esta dinámica y use aquélla que se adecúe más al grupo.
Meditación Dirigida* El uso de la meditación en la rutina diaria en los colegios, permite reducir el nivel de stress y tensión de los jóvenes. Generalmente, la sesión de meditación, se inicia con ejercicios de respiración y relajación. Una vez lograda la calma, se inicia la meditación dirigida con diversos temas de interés. Algunos de estos temas pueden ser:
Un Lugar Especial para Mí*
Guíe a los jóvenes hacia el lugar que les gusta estar. Puede ser un rincón en la casa, un sitio donde jugaban de niños, la playa, el campo. Pregunte qué colores ven, qué olores perciben, qué sienten y qué hace que ese lugar sea especial. Pida a sus alumnos que dibujen el lugar especial que recordaron; de esta manera, se les da la oportunidad a quienes no pudieron hacerlo durante la meditación. Luego pregúnteles cómo se sintieron y si desean compartir la experiencia.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 25
Un recuerdo especial en mi vida*
En este tema tratamos de revivir un momento especial de nuestra vida: un cumpleaños, un encuentro con alguien especial, un paseo, un partido de fútbol o voleibol, etc. Mediante este viaje imaginado dirija al grupo a recordar a las personas que estaban allí, qué dijeron y todo lo relacionado con ese momento.
Comencemos por conocernos*
Pida a la clase que se siente formando un círculo para estimular la cohesión en el grupo, y para que todos se puedan ver y poner atención cuando hablen. Haga una pregunta sencilla e interesante, como: • • • • • ¿Cuál es tu fruta favorita? ¿Qué deporte te gusta más? ¿Cuál es tu equipo de fútbol favorito? ¿Viste una buena película? ¿Cuál es mi equipo de fútbol favorito?
En círculo, pídale a cada uno que diga su nombre y que conteste a la pregunta elegida. Por ejemplo: Me llamo Juan Carlos y mi equipo de fútbol favorito es Alianza Lima. Recuerde que la participación es voluntaria y que algunos preferirán no responder. En esta etapa, evite preguntas muy personales; es muy probable que tenga éxito sobre cosas ajenas a la escuela. Cuando sienta que la confianza del grupo ha crecido, puede comenzar con la siguiente actividad.
Nombre + adjetivo positivo +…*
Este ejercicio permite la afirmación de cualidades y habilidades personales a través de la presentación de nuestro nombre, un adjetivo positivo (una cualidad positiva que nos asignemos) y cualquier tema que ayude al conocimiento y valoración personal. Por ejemplo: nombre (José) + adjetivo positivo (dinámico) + un grupo musical favorito (Los Nosequién y los Nosecuántos). Una vez formado el grupo en círculo, comience usted presentándose conforme haya elaborado el ejercicio. Recuerde que la participación es voluntaria. Si alguien no desea participar tiene el "derecho a pasar, de esta manera fomentamos un clima de confianza y respeto. Varíe el ejercicio de acuerdo a las características del grupo y a los niveles de confianza que haya desarrollado.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 26
DESCUBRIENDO EL VALOR PERSONAL Y GRUPAL EN MI CLASE
Diariamente vivimos situaciones en las que por diversas causas, recursos o necesidades, intereses o valores, nuestras posturas se hallan en oposición a otras. Es en esos momentos, cuando una serie de ideas y sentimientos atraviesan nuestra mente y obstaculizan nuestra capacidad para afrontar los conflictos de una manera creativa y constructiva. Si nos sentimos rechazados, atacados, resulta obvio que nuestra actitud inmediata sea de autodefensa. De allí el surgimiento de actitudes cerradas, inamovibles: la idea de dar un paso atrás o adelante de la posición en la que nos hallamos, nos aterroriza. Desde nuestra experiencia, creemos que sólo seremos capaces de dar respuestas creativas al conflicto, cuando nos aventuremos a entrar en un proceso de conocimiento, aceptación personal y valoración de lo que somos y lo que podemos hacer. Es decir, ejercitarnos en el desarrollo de nuestra autoestima. El sabernos queridos, amados y respetados hace que enfrentemos de una manera diferente las tensiones, y permite que nuestras reacciones no sean destructivas sino todo lo contrario.1 Afirmemos a nuestros alumnos Una de las experiencias más fuertes y de mayor reto en los centros piloto fue la que tuvimos con uno de los alumnos que capacitamos en el programa. Éste había sido rechazado por todos sus profesores, a tal punto, que ellos habían pedido a la Dirección que fuera expulsado del colegio porque les faltaba el respeto, no cumplía con las normas y buscaba cualquier equivocación o error para ponerlos en ridículo en clase. En uno de los primeros talleres que dimos en ese colegio, el joven compartió con nosotros y con todos sus compañeros el hecho de que nunca se había sentido querido por nadie. El comentario del alumno es una forma de expresión de una baja autoestima ocasionada posiblemente por carencias afectivas, depresión, falta de afirmación, rechazo, críticas no constructivas o soluciones drásticas planteadas por sus maestros que, probablemente, ocasionaron un terrible resentimiento en él. Pero la poca disposición de dichos maestros a recibir una crítica abierta y directa por parte del alumno, es también una muestra de que muchos pedagogos no hemos desarrollado la capacidad de dar y recibir críticas, que también tenemos actitudes y formas de expresión que nos indican que necesitamos mejorar y desarrollar nuestra autoestima.
Tomado de León M. y otros. Educación para la paz y manejo de conflictos (APENAC) 27
Los maestros con los cuales desarrollamos el proyecto señalaron a la autoestima como el área más importante para trabajar con los alumnos*. Reconocían la necesidad de respetar, estimular, brindar confianza, aceptación y apoyo a sus alumnos; es decir, valorarlos como personas. Sin embargo, la experiencia que hemos tenido a lo largo de dos años de trabajo nos plantea la siguiente interrogante: ¿es posible trabajar la autoestima de los alumnos sin desarrollar la nuestra como profesores? La respuesta es no, es muy difícil ayudar al alumno a desarrollar su autoestima, si es que nosotros mismos no nos valoramos y aceptamos nuestras cualidades y limitaciones. Es en la interdependencia (profesor-alumno), en la interacción del mundo interno personal con lo externo, donde las personas van construyendo y desarrollando el aprecio y valor hacia sí mismos.
«Los educadores que poseen actitudes afirmativas hacia sí mismos, es decir que se aceptan, se respetan, se aprecian, están mucho mejor preparados para infundir autoconceptos positivos en sus alumnos» 2
El alumno que se siente reconocido, aceptado y perdonado satisface dos necesidades afectivas fundamentales: la seguridad y el estímulo. El maestro puede ser un modelador del alumno ayudándolo a desarrollarse plenamente, permitiéndole sentirse seguro en cada situación nueva de aprendizaje y con la motivación suficiente para emprender nuevas experiencias*. A partir de nuestra experiencia, vamos a sugerir un conjunto de ejercicios y actividades que están orientados a la formación de actitudes y habilidades hacia el desarrollo de una autoestima positiva, las cuales sólo son una pequeña muestra del abanico de posibilidades que podríamos trabajar con nosotros o nuestros alumnos. Para tal efecto, vamos a describir cuatro aspectos básicos de la autoestima que nos ayuden a determinar las actitudes y habilidades que creemos se deben reforzar en los alumnos. En el siguiente punto, desarrollamos los cuatro elementos que intervienen en el proceso de la autoestima.
* Las investigaciones señalan que existe una correlación directa entre la autoestima de los profesores con la autoestima de los alumnos. Jiménez con Fox indican que el descontento que siente un alumno de su profesor va acompañado de un descontento consigo mismo y, los estudiantes que se sienten más lejanos a su profesor, tienen actitudes más negativas hacia la escuela que los que se sienten más cerca de él. No podemos negar que el referente afectivo que representa el profesor es muy importante para un desarrollo socio-afectivo adecuado.
Bonet, José. Manual de Autoestima. Santander 1994.
Las reacciones de una persona ante un conflicto no son causadas por los acontecimientos en sí, sino por su manera de verlos, de interpretarlos y de evaluarlos. Por tanto, es importante tomar conciencia de nuestro mundo interior, darse cuenta, asumir con responsabilidad las reacciones que tenemos frente a una situación dada. La coordinadora de normas de uno de los centros piloto donde trabajamos, compartió con nosotros que había tomado conciencia de la imagen que proyectaba frente a sus alumnas (una persona muy seria, exigente, que provocaba miedo) y que este darse cuenta, le había ayudado a permitirse sonreír frente a ellas. A continuación, presentamos un conjunto de preguntas que puede ayudarnos a desarrollar esa toma de conciencia. Busque un lugar tranquilo y privado, y escriba en un papel las respuestas a cada pregunta; intente ser sincero(a) consigo mismo(a):
q ¿Me aprecio, me respeto, me acepto tal como soy? q ¿Reconozco mis cualidades y mis logros, o por el contrario los desestimo? q ¿Asumo serenamente mis errores, limitaciones y fracasos? q ¿Me perdono? q ¿Soy capaz de defender mis derechos sin violar los ajenos? q ¿Me cuido suficientemente? q ¿Soy perfeccionista? q ¿Qué es lo que me hace sentir mal conmigo mismo? q ¿Cuáles son las cosas que me hacen sentir bien? q ¿Qué necesito para tener una mejor autoestima? q ¿Cómo reacciono ante una crítica hecha por un alumno?
La posibilidad de elegir darse cuenta o tomar conciencia, es la que genera la necesidad de desarrollar nuestra autoestima.
Actividades sugeridas para los alumnos Páginas de la Mañana 4* Esta actividad, como su nombre lo indica, puede ser utilizada al comenzar el día, una clase, una jornada o reunión con los alumnos. Consiste en darles una hoja en blanco y pedirles que escriban todo lo que en ese momento está pasando por sus cabezas, aclarar que pueden ser ideas, palabras sueltas con o sin coherencia; lo importante es que el papel deje traslucir lo que en ese momento están pensando y sintiendo.
«Las páginas de la mañana eran unas hojas en las que uno tenía que expresar en ese momento, desfogarse de las penas, angustias y así poder comenzar el taller más tranquilo»
Este testimonio nos da una clara idea de los objetivos de la actividad. Ayuda mucho a los alumnos a darse cuenta sobre cuáles son sus angustias, temores, problemas que son parte de ellos y que el poder reconocerlos, les ayudaba a calmarse, concentrarse y empezar a conocerse.
Las Quince Cualidades* Es una actividad muy simple y breve. Consiste en escribir durante un minuto quince cualidades positivas que reconozcan de sí mismos nuestros alumnos. A los más pequeños les podemos pedir diez. Esta actividad ayuda a tomar conciencia sobre cuánto conocemos y valoramos lo bueno que hay en cada uno de nosotros, a darnos cuenta del nivel de conocimiento personal y, en los más pequeños, a mirarse y reconocer que son valiosos.
Vivir la experiencia de tomar conciencia o darnos cuenta, nos permite desarrollar un proceso de conocimiento personal. Es decir, reconocemos que ante cualquier situación (ya sea de conflicto o no) nos surgen reacciones, sentimientos y pensamientos; y que ahora tenemos la capacidad de preguntarnos el porqué de esas reacciones, resistencias, sentimientos o pensamientos frente a un hecho. En esta etapa es muy importante encontrar correspondencia entre el comportamiento que tenemos (reacciones, sentimientos, posturas, pensamientos ante un hecho) y las creencias que sobre nosotros mismos poseemos.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 30
Recordamos el caso de una profesora con muchos años de experiencia que tenía dificultades con las alumnas de los últimos años. Realizamos una jornada de encuentro entre maestros y alumnas, y ésta fue una oportunidad para que ellas pudieran expresar con mucho respeto su descontento y los errores que consideraban eran cometidos por la profesora. Más tarde, ésta compartió con nosotros que había sido una gran oportunidad para mirarse y analizar su conducta frente a las chicas, aspectos que ella no veía y que debía trabajar para sus relaciones con los demás.
q ¿Cuáles son mis reacciones más comunes ante un conflicto? q ¿Puedo reconocer por qué tengo ciertas reacciones (rechazo, amenaza, defensa, acusación, agresión, etc.) ante diversas situaciones? q ¿Qué actitudes no me han ayudado a resolver un conflicto? q ¿Cómo reacciono ante una crítica de un alumno? q ¿Alguna vez le he pedido a alguien que me diga cómo me ve en mis relaciones con mis alumnos o los demás profesores?
¿Cómo Reacciono con las Cosas que Hago?* Preparar una hoja con una serie de preguntas y frases. Pídales a los alumnos que contesten y completen las oraciones de acuerdo a lo que sienten:
1. ¿Cómo me siento cuando soy amable con un amigo(a)?: ............................................................................................... 2. Si le pego o grito a un compañero, él se sentirá .................... ............................................................................................... 3. Cuando alguien se ríe o se burla de mí, yo ............................ ............................................................................................... 4. Lo que yo hice alguna vez por un amigo fue ......................... ............................................................................................... 5. ¿Alguna vez no he participado en un juego por temor a perder? .................................................................................. 6. Una vez que me sentí bien por algo que un amigo hizo por mi fue .................................................................................... 7. A veces insulto o pongo apodos porque ............................... ...............................................................................................
Esta actividad ayuda a un mayor conocimiento personal, teniendo como punto de partida cómo se ven los alumnos en sus relaciones más cercanas en el aula: con sus compañeros. Si mis pies hablaran, contarían esta historia… Preparar un material con el título antes mencionado, y motivar a que los alumnos cuenten una historia que los ayude a descubrirse y tener un mayor conocimiento de sí. Es un trabajo muy personal; si ellos lo desean, se puede compartir.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 32
El Valorarse a sí mismo
El valorarse a sí mismo es un aprendizaje que lo vamos adquiriendo desde el nacimiento, el valor que nos otorguen nuestros padres, maestros, amigos y demás personas, irá desarrollando el valor hacia sí mismo y hacia los demás. Es en este aprendizaje donde debemos sentirnos afirmados, es decir, reconocidos, aceptados, queridos y cuidados. La autoestima no puede construirse sin los otros, los adultos somos espejos en los cuales los niños se miran; es en la interdependencia donde las expectativas positivas o negativas generarán el desarrollo de una buena o mala autoestima. Si le decimos a un niño que es flojo, es muy probable que refuerce esta idea y lo sea más.
«En mi clase entendí que tengo que dar un espacio para dedicarme a los alumnos, a sus inquietudes e intereses fuera de la labor académica; de nada vale seguir con sus cuadernos llenos de contenidos, cuando su estima no está desarrollada y donde vayan se van a sentir menospreciados»
Cuanto más afirmación reciba la persona, mayor será su autoestima y se facilitará más su propio bienestar, como también el de los que lo rodean; de allí el papel tan importante que tenemos los maestros de sentirnos afirmados y valorados para poder afirmar y valorar a nuestros alumnos. Actitudes que debemos desarrollar los profesores: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. Un lenguaje verbal y no verbal de aprobación y no rechazo Las críticas deben hacerse con afecto, para construir y no destruir Aprender a escuchar a nuestros alumnos Desarrollar aprecio e interés por cada uno, respetando así las diferencias Generar expectativas positivas y realistas (potenciar lo que ya está latente en cada alumno) Libertad de equivocarse: que no tenga miedo al rechazo o ridículo, a la amenaza de la nota Reconocer y celebrar los logros de cada alumno
Es muy importante reconocer que no podemos dejar de comunicar nuestras actitudes positivas o negativas a nuestros alumnos. Consciente o inconscientemente, las comunicamos, y éstas pueden ocasionar daño o desarrollo de su autoestima.
Educar no es igual a corregir; para cambiar al niño hay que confiar y creer en él, ver su lado positivo: afirmarlo.
q ¿Cuál ha sido la última vez que me sentí amado y respetado por alguien? q ¿Qué hago para cuidarme a mí mismo (en mi salud, apariencia física, desarrollo profesional)? q ¿Me permito recibir con agrado los elogios que los demás pueden hacer de mí? q ¿Qué necesitan mis alumnos de mí? q ¿Estimulo y celebro los logros colectivos de mis alumnos? q ¿Muestro una actitud cálida de aprecio e interés por cada uno de ellos?
Mi Álbum* Es una colección de experiencias afirmativas que los estudiantes desarrollan y pueden ir recopilando durante el año. De todas las actividades que desarrollamos con los alumnos, ésta fue la de más aceptación y agrado. Puede usarse un folder o cartulina como contratapas. El objetivo de esta actividad, es ofrecer a los niños y jóvenes la oportunidad de expresar ideas positivas sobre sí mismos, de sus compañeros o de nosotros mismos. Se pueden colocar actividades que estimulen el dibujo y la expresión como: «mi autorretrato», «algo que me gusta hacer», y otras como «mi árbol familiar», «una canción que me gusta», «ésta es mi familia», «mis buenos recuerdos», «mis comidas favoritas», etc. Para los niños y jóvenes, es muy importante la presentación que le demos al material: dibujos, frases, etc.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 34
Personas, lugares y hechos importantes en mi vida Podemos preparar un material o pedirle a los alumnos que dividan una hoja en tres columnas y coloquen: personas - lugares - hechos importantes a lo largo de su vida. Acompáñelo con música asegurándose de que todos entiendan la actividad y ayúdelos dándoles un ejemplo sobre sí mismo. Ejemplo: Una persona importante -mi madre-. Un lugar importante -el parque donde jugaba los domingos cuando era niño-. Un hecho importante -mi primera comunión-.
Esta actividad ayuda a afirmarnos, reconociendo en nuestras experiencias previas, la importancia de personas, lugares y hechos que ayudaron a sentirnos queridos y apreciados.
Me Voy de Viaje y Me Llevo Es una actividad muy sencilla, no requiere material ni toma mucho tiempo, y puede utilizarse para el cierre de una clase, jornada o un momento importante con los alumnos. Consiste en que cada participante diga me voy de viaje (puede modificarse de acuerdo a la situación: me voy de la clase, me voy del taller ) y me llevo… La idea es cerrar una actividad con la expresión del sentir de cada miembro del grupo. Ejemplo: Me voy del taller y me llevo amistad y mayor confianza del grupo.
Es un proceso muy importante al cual debemos aspirar, porque nos permite reconocer con ecuanimidad y serenidad, aquellos rasgos físicos y síquicos que nos limitan y empobrecen, así como aquellas conductas inapropiadas y/o erróneas de las que uno es autor. Requiere un largo proceso de desarrollo en nuestra autoestima. Cuando alguien se acepta como un ser humano falible y acepta el potencial de sus habilidades, es cuando comienza a cambiar y a crecer como persona. Rechazar los aspectos negativos no hace más que evidenciarlos con más fuerza.
q ¿Tengo conciencia de mis limitaciones y defectos? q ¿Cuáles son los errores que suelo cometer en las relaciones con mis alumnos? q Si reconozco mis limitaciones y defectos, ¿tengo la capacidad para afrontarlos? q ¿Alguna vez he pedido a mis alumnos que me hagan una crítica abierta a la forma cómo me relaciono con ellos y en el proceso de enseñanza- aprendizaje? q Si quisiera mejorar alguna limitación, ¿qué haría?
Mi Árbol* Esta actividad consiste en que los alumnos dibujen un árbol que presente las siguientes características: en las raíces coloquen sus cualidades, en la copa del árbol dibujen frutos y en cada uno de ellos escriban sus logros y principales satisfacciones que tengan (haber ganado una medalla, tener un buen amigo, etc.), que rodeen con humo a un lado del árbol, lo cual representa las limitaciones y defectos que no los ayudan a crecer y, al otro lado, gotas de lluvia que representen las actitudes personales que les ayudan a crecer.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 36
DESARROLLANDO LAS HABILIDADES PARA UNA COMUNICACIÓN FUNCIONAL
Muchas veces, la falta de una comunicación auténtica es la causa principal de un conflicto. Una percepción equivocada y no aclarada a tiempo, un juicio previo, un gesto mal interpretado o una palabra no dicha en su momento, pueden ocasionar el surgimiento de un conflicto no deseado que llegue a tener un cariz destructivo. La comunicación implica básicamente una actitud de apertura para escuchar y ser escuchado, y además el desarrollo de una sede de habilidades que hagan de ella un proceso funcional. Su función básica es enviar y recibir mensajes. Sin embargo, no siempre estamos seguros de haber recibido claramente el mensaje o de haberlo expresado con claridad; y es que comunicarnos, nos exige desarrollar habilidades que nos permitan escuchar atentamente a la otra parte y expresar con eficiencia sentimientos, opiniones y pensamientos. Escuchar y ser capaces de ponernos en el lugar del otro, nos pone en condición de comprender realmente lo que está sucediendo. De igual manera, expresar lo que sentimos en una situación difícil, ayuda a aligerar la carga de tensión entre las partes y, a partir de allí, se abre la posibilidad de pensar alternativas. En nuestro rol de maestros, hacemos uso de estas habilidades de escucha y expresión cuando nos relacionamos con nuestros alumnos. Algunas veces sentimos que hemos podido ayudar, y en otras nos queda la incertidumbre de haberlo logrado. Una de las profesoras de los centros piloto donde se desarrolló el proyecto, expresó con mucha profundidad y claridad los beneficios que había obtenido personalmente al usar una comunicación funcional; ella dice: «Realmente lo que a mí me ha ayudado es callarme para poder escuchar…». Reconocer que escuchar nos brinda la oportunidad de establecer un vínculo de confianza y seguridad con quien necesita expresarse, es quizás uno de los retos más importantes de nuestro rol como maestros. ¿Cómo lograr una comunicación eficiente y auténtica con mis alumnos? Desde la perspectiva de la resolución de conflictos, se desarrolla y ejercita un conjunto de habilidades que nos permite saber escuchar y poder expresar con libertad nuestros sentimientos y pensamientos. 4.1 La Escucha Activa
La escucha activa es la capacidad del individuo de establecer una comunicación con el otro, valorando su punto de vista, reconociendo sus sentimientos y comprendiendo cuál es realmente la situación. La escucha activa promueve destrezas y habilidades muy concretas que facilitan que un malentendido, una percepción equivocada, no lleguen a afectar nuestras relaciones o se apele hasta la violencia. Tiene en cuenta los siguientes elementos:
4.1.1 El Lenguaje Corporal Positivo La comunicación no implica únicamente el desarrollo de nuestra capacidad verbal sino también el uso de nuestro cuerpo como instrumento de comunicación. Generalmente, nuestro cuerpo expresa libremente las emociones que surgen en nuestro interior, aun sin expresar verbalmente nuestros sentimientos. Muchas vaces, al entrar a algún lugar, nos han visto y han identificado nuestro estado emocional con mucha certeza. Por tanto, el uso del cuerpo como medio de expresión positiva, nos permite establecer coherencia con lo que decimos y manifestamos; y al escuchar al otro, brinda acogida y fomenta la confianza para que se exprese libremente. La mirada, los gestos de nuestro rostro, nuestra postura, forman parte de este medio importantísimo que llamamos el Lenguaje Corporal Positivo. Es así que nuestra primera tarea es tomar conciencia de nuestro desenvolvimiento corporal, luego buscar que haya coherencia entre lo que se expresa con el cuerpo y lo que se expresa verbalmente y, por último, reconocer su importancia para generar confianza y acogida al otro. Actividades sugeridas para los alumnos Mi Cuerpo Habla Esta actividad permite que los alumnos tomen conciencia de la capacidad expresiva de su cuerpo. Pídales que se pongan en dos filas, uno frente al otro, asigne a cada fila un número o letra (Fila A y Fila B, por ejemplo). Una fila expresará libremente varios sentimientos y emociones utilizando el cuerpo como instrumento, y la otra tratará de identificar qué sentimiento o emoción ha sido expresado. Luego, en plenario, promueva la reflexión a través de estas preguntas: ¿Cómo se sintieron?, ¿fue difícil o fácil distinguir los sentimientos?, ¿qué hizo difícil o fácil distinguirlos?, ¿qué habilidad necesitamos desarrollar para percibir mejor los sentimientos? El Espejo Como en el ejercicio anterior, pídales que se formen en dos filas. En este caso, una de las filas será el espejo de la otra. La actividad consiste en reconocer con la ayuda de un «espejo» cómo es nuestro lenguaje corporal. La fila que ha sido asignada como espejo tiene que imitar los movimientos, gestos y postura que la otra realice. Cuando termine, cambie de roles y repita el ejercicio. En la reflexión grupal haga preguntas que ayuden a identificar los sentimientos que experimentaron, y los aspectos nuevos que descubrieron sobre su lenguaje corporal. 4.1.2 La Escucha Atenta La escucha atenta, como su nombre lo dice, permite desarrollar una actitud de escucha permanente hacia el otro, donde seamos capaces de atenderlo auténticamente en sus sentimientos expresados.
La atención está totalmente puesta sobre el otro, no sólo en el mensaje hablado sino en el corporal, alejándonos de nuestra propia perspectiva o preocupaciones. La práctica de la escucha atenta nos ofrece, como maestros, la oportunidad de ponernos en el lugar de nuestros alumnos, reconocer sus puntos de vista y comprender sus sentimientos. Recordemos aquellas veces que fuimos escuchados por el otro, donde experimentamos ser acogidos, atendidos y comprendidos. Recordemos también aquellos momentos en los que pudimos escuchar realmente a nuestros alumnos, sin emitir un juicio o dar un consejo; esos momentos, donde preferimos el silencio para poder escuchar.
Enviando Mensajes Esta es una actividad muy popular que consiste en transmitir un mensaje de persona a persona. Generalmente, el mensaje que llega a la última persona, es graciosamente diferente al original. Así podemos destacar cuáles son los obstáculos en la comunicación o también podemos utilizarlo para mejorar nuestra capacidad de escucha. De esta manera, motive al grupo a que la última persona reciba exactamente el mensaje original. Esto se puede lograr analizando cómo es que se transmiten los mensajes. Siéntese en círculo y comience el juego con una oración sencilla. Escuchar/ No escuchar Pida a sus alumnos que se agrupen en tríos, luego entrégueles a cada uno un papel que describa el rol que asumirán. No deben enseñar el rol que les tocó a sus compañeros. En el momento que usted decida, pídales comenzar a interpretar los roles que a cada uno se le asignó. Los roles son los siguientes:
Participante# 1 Cuente a sus compañeros una experiencia o anecdota que le haya sucedido. Participante# 2 Manifieste una actitud de escucha permanente, utilizando todo aquello que al otro lo haga sentir escuchado. Participante# 3 Exprese una actitud de total no escucha, expresandolo con su postura, gestos y mirada.
En el plenario, pregunte cómo se sintieron en el rol que asumieron, si algunas veces se han sentido escuchados o no escuchados, y si fue similar a esta experiencia. Si desea, puede repetir el ejercicio cambiando los roles. 4.1.3 Paráfrasis Parafrasear es un ejercicio muy interesante porque nos ayuda a asegurarnos que el mensaje que dijo la otra persona ha sido recibido. Consiste en expresar con otras palabras los puntos más importantes que dijo el otro, resaltando los hechos y los sentimientos. Es por ello que la atención juega un papel esencial: si no podemos concentrarnos, difícilmente se podrá parafrasear bien lo escuchado. Parafrasear exige dos grupos de técnicas: 1. De atención: La comunicación no verbal de quien recibe el mensaje, manteniendo siempre la atención en el otro. De respuesta: Expresar y reflejar al otro la esencia de su contenido, sentimientos y significados que uno percibe. Generalmente presenta esta estructura:
Te sentiste __________________________________________________ porque (cuando, por, etc.) _______________________________________________
Te sentiste muy molesta porque no pudiste expresar tus ideas en la clase.
Trate de encontrar la forma más cómoda de enfatizar los sentimientos y los hechos de lo expresado por la otra persona. En ciertas ocasiones, seguir la sugerencia que les presentamos, puede sonar artificial, pero es sólo una pauta.
Actividades sugeridas para los alumnos Parafraseando* Divida a la clase en parejas, escoja un tema de interés al grupo y pida al número uno que hable sobre él. La segunda persona debe parafrasear a la primera. Cuando la primera le ha dado el visto bueno a la interpretación de la segunda, la segunda comienza a hablar sobre el mismo tema. Entonces la primera parafrasea lo que la segunda ha dicho. Esto también se puede hacer con grupos pequeños, con observadores.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 40
Te Doy un Regalo Al igual que la anterior, divida la clase en parejas, el tema que hablarán será "un sueño o meta que quiero alcanzar en este año". Pida al número uno que comparta sobre el tema. La diferencia está que en el momento de realizar la paráfrasis, la segunda persona le entregará un regalo que le permita alcanzar su sueño o meta. Ejemplo: Carlos está muy feliz de ahorrar para poder poner su puesto de raspadillas en el verano, y yo le regalo mi tiempo una vez a la semana para ayudarlo a venderlas.
Además de practicar la paráfrasis, esta actividad ayuda a fortalecer el sentimiento grupal. 4.1.4 Preguntas orientadoras Este último paso de la escucha activa, ayuda a la otra persona a mirar su problema desde otra perspectiva, a buscar alternativas de solución y a aclarar más la situación. A través de las preguntas orientadoras se pueden explorar los sentimientos, pensamientos e intereses del otro. Las preguntas que se utilizan en este punto, son preguntas abiertas porque proveen mayor información que un Sí o No. Le presentamos algunos ejemplos de preguntas abiertas: ¿Me podrías aclarar que sucedió? ¿Cómo te sientes? ¿Qué quieres decir cuando…? ¿Qué alternativas has pensado? Por otro lado, existen preguntas abiertas que debemos evitar para no juzgar al sujeto; por ejemplo: ¿Por qué no cumples con tus responsabilidades? ¿ Quién te dijo eso? ¿Qué hiciste para faltarle el respeto? Recuerde que el uso de preguntas adecuadas abre el camino a una comunicación más clara que posibilita buscar alternativas nuevas o diferentes. La escucha activa, entonces, requiere del ejercicio de estos elementos para prepararnos en el manejo de los conflictos. ¿Por qué para manejar los conflictos es indispensable escuchar? Existen varias razones: • Comprensión del problema: no se puede entender la causa del problema sin escuchar a quién o quiénes lo están encarando. Confianza y empatía: las personas no se acercan cuando no sienten que uno es capaz de entender los sentimientos ajenos.
Dar paso a la razón y la lógica: en medio de un conflicto, a menudo los sentimientos y las emociones se imponen sobre la razón y la lógica. Cuando se escucha, se da lugar a que la persona exprese libremente sus sentimientos; el mismo hecho de escucharse a sí mismo, permite a la persona reconsiderar la situación (al volverla a explicar), y esto puede ayudarle a tener una perspectiva nueva del problema.
Otro aspecto muy importante de la comunicación, desde la perspectiva de la resolución de conflictos, es la capacidad de expresar nuestros sentimientos sin culpabilizar a los demás. Cuando nuestros sentimientos predominan, buscamos la necesidad de expresar nuestras emociones. Usamos frases como: «Estoy harta, Fernando siempre me hace bromas pesadas», «Susana, cuando dejarás de quejarte de tu mala suerte, me tienes hasta la coronilla», “Yo sé que contigo nunca se puede contar», etc., y sólo conseguimos que la relación con la otra persona se debilite. Buscamos inconscientemente responsabilizar al otro de nuestros sentimientos, y cerramos las posibilidades de diálogo y comunicación. Expresar nuestros sentimientos no sólo es un acto de liberación, sino que al hacerlo adecuadamente, disminuimos la tensión y fortalecemos la relación. Los sentimientos, al ser elementos fundamentales en la comunicación interpersonal, deben ser manejados antes que cualquier otro asunto. Cuando un alumno experimenta sentimientos muy fuertes, no busca solucionar su problema, sino ser escuchado. 4.2.1 Reconocer los sentimientos El tener nuestras emociones bloqueadas, reprimidas o mal entendidas, nos genera un momento de confusión y angustia. Queremos expresar lo que sentimos pero no logramos identificarlo claramente. Reconocer nuestros sentimientos es la capacidad de tomar conciencia o de darnos cuenta de los sentimientos que nos producen diferentes situaciones. Ejercitar esta capacidad nos ayuda a establecer una comunicación interior de las emociones en relación con los hechos, y nos prepara para poder expresarlas con libertad a los demás.
Actividades sugeridas para los alumnos Descubriendo sentimientos* Para esta actividad, necesita música variada o imágenes diversas de periódicos. El ejercicio consiste en presentar la música o las imágenes (si es música, es preferible que cierren los ojos) y pedirles que se concentren en identificar los sentimientos que les ha producido. Luego, con la ayuda del grupo, escriba una lista de los sentimientos que experimentaron. Cuando terminen, pueden agregar algún otro que no haya salido. Después, pídales que escriban aquellos sentimientos que no les cuesta
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 42
expresar y los que sí les cuesta. Cuando hayan acabado, forme grupos de 4 ó 5 personas para que compartan la pregunta ¿por qué me cuesta o no expresar estos sentimientos? Concédales tiempo y luego promueva la reflexión en plenario: ¿cómo se sintieron?, ¿qué descubrieron al compartir con los compañeros?, ¿en qué circunstancias es posible expresar los sentimientos o en cuáles no? 4.2.2 Expresando sentimientos adecuadamente Hemos visto la importancia de expresar los sentimientos luego de haberlos identificado puesto que nos ayuda a desbloquear, liberar las emociones que teníamos guardadas. Sin embargo, aunque somos conscientes de la importancia de hacerlo adecuadamente, no tenemos los recursos o herramientas que nos permitan hacerlo. La expresión de sentimientos cumple un rol importante para la resolución de conflictos, ya que permite que al expresarlos, la otra parte involucrada los comprenda y así pueda ponerse en su lugar. ¿Cómo expresar lo que siento sin responsabilizar al otro y perjudicar la relación? Como vimos en el punto anterior, lo primero es reconocer o identificar los sentimientos y emociones que se experimentan frente a una situación en conflicto. Luego, buscar el momento adecuado, que no sea muy lejano a la situación de conflicto. Y por último, expresar libremente los sentimientos, asumiéndolos como responsabilidad personal y aquéllo que nos gustaría que el otro pudiera cambiar. Es muy común escuchar frases como éstas que permiten liberar nuestras emociones, pero que buscan culpabilizar al otro: «Ustedes nunca me dejan salir a divertirme». «Siempre me andas ínsultando». «Aquél siempre me anda serruchando el piso». «Siempre» y «nunca», por querer decirlo todo, no dicen nada, señalan al otro primero, y tampoco expresan qué sentimos. Hagamos oraciones de «yo», que identifiquen nuestros sentimientos: en lugar de señalar al «otro», comencemos con nosotros mismos, contestando a la pregunta «¿cómo me siento?». Por tercera vez tus papás no te dejan ir a una fiesta. Generalmente podríamos responder: «Ustedes nunca me dejan salir a divertir». Sin embargo, podemos expresar lo que sentimos y aliviar la tensión de una manera distinta. La fórmula que usamos es una guía, no es una sugerencia para que hablemos literalmente así. Por ejemplo: Yo me siento INCOMPRENDIDA cuando NO ME DEJAS SALIR A UNA FIESTA porque NO PUEDO EXPLICARTE LO IMPORTANTE QUE ES PARA MÍ y me gustaría que ME DIGAS TUS RAZONES ANTES DE NEGARTE.
Usted puede elaborar un grupo de situaciones para que sus alumnos se ejerciten en expresar sus sentimientos, mediante oraciones que comiencen con el término «YO».
REAFIRMANDO EL SENTIMIENTO GRUPAL A TRAVÉS DE LA COOPERACIÓN
Cuando experimentamos la necesidad y la riqueza que supone el compartir con otras personas lo que sentimos y lo que necesitamos, caemos en la cuenta de que nuestras relaciones con los demás pueden ser potenciadas si hacemos de ellas espacios de confianza y apoyo mutuo. Si en un grupo predomina una relación competitiva, la tensión entre las personas se incrementa; unos y otros se obstaculizan entre sí y las posturas defensivas y destructivas se generalizan. En cambio, cuando en el grupo se asume una postura cooperativa, el conflicto será visto como un problema mutuo en el cual los esfuerzos de colaboración permitirán su resolución. Construyamos una Comunidad La cooperación no se reduce a tener sentados a los estudiantes en la misma mesa o estar físicamente uno al lado de otro para compartir un material, no es asignar un trabajo a un grupo de estudiantes donde sólo uno o dos hacen todo el esfuerzo porque son los más hábiles, mientras los demás conversan y colocan su firma a la hora de presentarlo. Hay una gran diferencia entre poner a los estudiantes en grupo para aprender, y la de crear en ellos un sentido de comunidad e interdependencia cooperativa. Nuestra experiencia nos ha enseñado que es posible generar el sentido de comunidad encaminado a desarrollar confianza, metas comunes, tolerancia y respeto a las diferencias; así lo manifestó una de las alumnas capacitadas en la mediación escolar:
«Los mediadores hemos formado una familia, porque el primer día que llegamos a ver los horarios para averiguar que día íbamos a venir, todos estaban en sus grupos, parecía que habría pelea, nadie congeniaba con nadie, pero gracias a este programa, a las dinámicas de confianza, que hubieron bastante, conformamos una familia y no dejábamos que nadie se caiga; nos uníamos tanto que velábamos por los demás y, si faltaba alguien, siempre alguno preguntaba»
Una premisa clave para desarrollar esta propuesta con los alumnos, es el reto que implica trabajar una interdependencia cooperativa entre los maestros; no tendría mucho significado para nuestros alumnos, si es que los maestros no reflejamos actitudes y habilidades cooperativas en nuestras relaciones, si entre nosotros no existen metas comunes, o no podemos tolerarnos, ni desarrollar confianza o reconocer las necesidades e intereses de los demás.
Componentes básicos para aprender a ser realmente cooperativo
El desarrollo de actitudes cooperativas y de habilidades orientadas al cumplimiento de tareas nos encamina a la formación de personas competentes para la vida, quienes desarrollan el sentido de comunidad y respuestas ganar-ganar a los conflictos. 5.1.1 Actitudes cooperativas: l. 2. 3. 4. 5. Confianza: sentirse libre frente a los demás para expresarse, para dar y recibir Ayuda: facilitar el cumplimiento de las metas del otro Apoyo y aceptación: afirmar al otro, promover un trabajo de mutua exigencia personal entre los miembros del grupo Tolerancia: a los errores, fracasos, limitaciones y críticas constructivas de los demás Respeto a las diferencias: aceptar que vivimos en una comunidad en la cual hay personas diferentes en su apariencia, conducta, percepciones, creencias, razas, sexo, preferencias, valores y formas de pensar Reconocer intereses y necesidades del otro: desarrollar la buena voluntad de responder con mucha ayuda a las necesidades y pedidos del otro a través de la toma de decisiones de manera consensual
q ¿Cuál es el nivel de confianza que tengo con mis compañeros de trabajo? q ¿Acepto los errores y limitaciones de los demás? q ¿Qué actitudes cooperativas fomento entre mis alumnos? q ¿Apoyo a los alumnos que tienen más desarrolladas sus aptitudes artísticas, físicas y no intelectuales? q ¿Motivo o presiono a mis alumnos unicamente a través de la nota?
5.1.2 La orientación a la tarea El proceso cooperativo ve a los conflictos como problemas mutuos que deben resolverse con un esfuerzo colaborativo, reconociéndose la legitimidad de los intereses del otro y la necesidad de buscar una solución que responda a las necesidades de todos.
Existen tres elementos básicos para aprender a ser cooperativo: Habilidades de organización grupal: • Formular metas comunes • División de la labor • Distribuir materiales, recursos, o información entre los miembros del grupo • Asignar roles reconociendo las habilidades y capacidad de aporte de cada miembro Interdependencia promotora: • Promover un trabajo de mutua exigencia personal entre los miembros del grupo • Articular las metas personales con las de los demás miembros • Ayudar a que cada miembro pueda conseguir sus propias metas • Enriquecer el trabajo propio con la críticas y aportes de los demás miembros del grupo Interacción cara a cara • Desarrollar la escucha activa • Explorar sus intereses y los del otro, identificar los intereses comunes y compatibles que se pueden compartir, una exploración de los intereses del otro, aumenta la empatía y facilita consecuentemente la solución a los conflictos • Buscar el consenso
q ¿Cuáles son las metas comunes que nos hemos trazado los profesores en el colegio? q ¿Tomo en cuenta los intereses de los demás ante un determinado conflicto? q Los materiales y recursos son distribuidos equitativamente entre mis alumnos?
Uno de los principios pedagógicos importantes en la tarea educativa del maestro es fomentar ejercicios donde se aprenda jugando. Los juegos cooperativos permiten a los alumnos la posibilidad de reflexión y generación de actitudes cooperativas sin sentirse presionados por el cumplimiento de una tarea o
notas calificatorias, permitiéndoles disfrutar la experiencia y sacándoles el mayor provecho; también se pueden desarrollar actividades cooperativas orientadas al desarrollo de habilidades grupales. Sillas Musicales* Juego cooperativo. Los materiales que se necesitan son sillas y música bailable. Todos los participantes deben caminar al compás de la música alrededor de las sillas. Al parar la música inesperadamente, todos deben sentarse, ninguno debe quedarse de pie (aunque el número de sillas no sea igual al de participantes). Se debe ir eliminando silla por silla hasta que quede una sola y los participantes deben buscar la manera de sentarse todos juntos en la misma silla. El profesor debe motivar al grupo diciendo que todos los participantes son responsables y deben ayudar a sus compañeros a sentarse; si alguien no se sentara o cayera, entonces todo el grupo pierde. La Bomba* Juego cooperativo. Material: una pelota. Todos deben estar sentados en círculo con las piernas estiradas, iniciándose el juego cuando un participante pasa la pelota al otro compañero sin dejarla caer (sólo puede utilizar sus piernas). Al igual que el juego anterior, si a alguien se le cae la pelota, todos pierden y hay que volver a comenzar. El juego termina cuando la pelota ha dado la vuelta completa sin haberse caído, entonces el grupo habrá ganado. La Frase Cooperadora* Actividad Cooperativa. Los materiales que se necesitan son plumones de colores y papeles recortados en cuadrados del mismo tamaño. El facilitador debe pensar en una frase como: «Construyamos juntos la paz en nuestras aulas» y escribir cada palabra de la frase con un plumón de un determinado color (los cuadrados servirán para colocar cada una de las letras de la palabra). Luego dividirá a los alumnos en grupo y entregará en forma desordenada una o dos palabras de la frase; por ejemplo construyamos al grupo A, juntos la paz al grupo B y así sucesivamente. El objetivo es que los grupos se apoyen mutuamente y todos juntos construyan la frase.
VI. PROMOVIENDO RESPUESTAS CREATIVAS Y NO VIOLENTAS FRENTE A LOS CONFLICTOS
En un ambiente de confianza, donde las personas puedan expresar lo que sienten y puedan ser escuchadas, en el que la perspectiva es cooperativa y no competitiva y, sobre todo, en el que prima una atmósfera de reconocimiento mutuo de lo que cada uno puede aportar, el manejo creativo del conflicto se encamina hacia la búsqueda de soluciones satisfactorias para ambas partes*. La generación de nuevas respuestas ante el conflicto requiere de una alta dosis de creatividad. Esta será una habilidad permanente junto a una actitud de búsqueda de soluciones, de manera que las
* Tomados del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 47
partes en conflicto sientan que sus necesidades, deseos e intereses son atendidos equitativamente. 6.1 Elementos centrales en todo conflicto
La mayoría de los teóricos señala que hay dos elementos centrales en cualquier conflicto: El respeto a sí mismo: Según Leredach, la raíz más profunda del conflicto está asociada a la creencia que nuestra significación como personas, depende de ganar o no el conflicto; es decir, si no «ganamos» el conflicto, nos sentimos disminuidos como personas. Es por esta razón que el conflicto está asociado a la competitividad, a los conceptos de ganar o perder. El poder: En todo conflicto está presente «el poder» en la relación que se da entre las partes; es decir, el grado de control y decisión que puede tener una de las partes en contraposición a un grado de dependencia de la otra. Nuestra propuesta es desarrollar un nuevo concepto ante el conflicto, el de ganar-ganar (no hay un perdedor y un ganador, sino ambos ganan, satisfacen sus necesidades e intereses) y el desarrollar el poder que tiene toda persona; es decir, las posibilidades de auto realización al reconocerse como valiosas, significantes e importantes, con capacidad para defender su espacio como persona, no dejarse maltratar, defender sus derechos y con palabra propia.
q ¿Cuál es el espacio de control y decisión que tienen mis alumnos en el aula? q ¿Fomento en mis alumnos la capacidad de opinión y crítica? q ¿Puedo recordar algún conflicto que tuve donde la solución que se dio fue la de ganar-ganar? q ¿Cual puede ser una forma concreta de dar poder a los alumnos?
¿Cuáles son los pasos para introducir el manejo creativo a los conflictos en nuestra labor educativa?
Tomar conciencia de la Espiral de la Violencia: La violencia que puede desencadenar un conflicto es como una espiral, puede comenzar con un insulto que hace un alumno a otro, como una mentada a la madre, y comienza a escalar hasta el
punto que las partes involucradas pierden el control total de la situación, y llegan a reacciones tan violentas como puede ser pelearse con los puños o con chavetas, perdiendo importancia la causa por la que se inició el conflicto. ¿Podemos evitar que el conflicto escale y llegue a manifestaciones agudas de violencia? El reto de la Educación para la Paz, es ayudar a encontrar respuestas nuevas y creativas que ayuden a romper esta espiral de violencia que se manifiesta de diversas formas en nuestras aulas. Reconocer mi visión ante el Conflicto Las personas solemos utilizar palabras como: líos, peleas, broncas, pleitos, disputas, discrepancias, problemas o palabras análogas para referirnos al conflicto; como vemos, dichas palabras asocian al conflicto a una visión negativa y destructiva de las relaciones entre las personas. Esta visión negativa hace que busquemos la manera de evitar el conflicto o que, cuando éste se presenta, tengamos posturas defensivas o competitivas. No se maneja la visión positiva del conflicto que nos puede permitir la oportunidad de un crecimiento personal. Si ante un conflicto pretendemos aparentar que no pasó nada, las consecuencias negativas que tendríamos que afrontar son sentimientos heridos (resentimiento, frustración etc.) o un conflicto más grande. Por el contrario, si enfrentáramos el conflicto aclarando lo que sucedió, expresando sentimientos, tendríamos consecuencias positivas: una solución al problema y una mejor relación con la persona. Las consecuencias que generan las respuestas que damos del conflicto, harán que nuestras actitudes y creencias sobre éste se refuercen. De esta manera se crea un Círculo del Conflicto que probablemente sea casi siempre el mismo.
Creencias y Actitud (refuerza)
CIRCULO DEL CONFLICTO 3
El conflicto ocurre
Tomado del Community Board Program. Conflict Resolution, a Secundary School Curriculum 49
Estilos ante el Conflicto Ya hemos presentado los estilos que solemos utilizar al dar respuestas a los conflictos. Estas formas de dar respuestas responden al deseo de satisfacer intereses o necesidades nuestras y, por otro lado, también responden al deseo de satisfacer los intereses o necesidades de la otra parte. Vamos a recurrir al Modelo de Importancia Dual, para ver a través de un plano cartesiano cómo están orientados estos estilos que utilizamos a satisfacer mis intereses o de la otra parte. La línea vertical representa el deseo de satisfacer MIS intereses mientras que la horizontal representa el deseo de satisfacer los intereses del OTRO. Alto Competir Resolver
Satisfacer MIS intereses Evitar Huida bajo
Acomodar Satisfacer los intereses del OTRO
Si la persona A únicamente desea satisfacer sus intereses sin tener en cuenta los de la persona B, optará por competir (una amenaza, una sanción, son soluciones de este estilo). Si A opta por ser condescendiente con B y satisface sus intereses, sin tener en cuenta los propios, optará por acomodar (acceder, renunciar a algo, son soluciones a este estilo). También puede suceder que A decida no hacer nada y esperar, porque no tiene deseos de satisfacer ni sus intereses, ni los de B. Pero en el estilo de resolver, A trata de satisfacer al máximo sus intereses y los de B (cooperar será la actitud en este estilo). Optar por el estilo resolutivo demanda un compromiso de ambas partes, de allí la importancia de entrenarnos en equipo. El conflicto como crecimiento personal: El conflicto es fuente de cambio social, porque sin la oposición de individuos o grupos no se generarían cambios y, en muchos casos, se promoverían situaciones injustas. Educar a nuestros estudiantes en la comprensión del conflicto, de manera positiva, es brindarles la oportunidad de abrir otros caminos a las acostumbradas respuestas violentas; es romper la espiral de
la violencia y favorecer su crecimiento y madurez al desarrollar su creatividad dando nuevas alternativas que no causen daño ni dolor. Estrategias y técnicas en la Resolución de Conflictos: ¿Cómo abrir otros caminos a las acostumbradas respuestas violentas? Debemos enfrentar las peleas o pleitos "creativamente"; es decir, sirviendo de modelo a los niños y jóvenes, utilizando técnicas y destrezas nuevas y creativas a los conflictos, en lugar de dejarnos llevar por la cólera o la frustración. Para seleccionar una técnica o estrategia, es importante hacerse unas preguntas con el propósito de ubicarse correctamente en el contexto de cada situación. A. Sobre los que estén peleando: ¿Quiénes están peleando? ¿Cuántos son? ¿Qué edad tienen? ¿Cuáles son sus necesidades? B. Sobre el momento: ¿Hay suficiente tiempo para arreglar las cosas? ¿Las partes están calmadas para afrontar el conflicto? ¿Debemos esperar otro momento, otro día, otra semana? C. Sobre el lugar: ¿Debemos resolver el problema delante de todo el grupo? ¿Debemos hacerlo con la familia del joven? ¿Debemos hacerlo en privado? ¿Se va a beneficiar el grupo con el uso de una técnica, pero vamos a poner a las partes en vergüenza? D. Sobre la expresión de los sentimientos: ¿Se han dado espacio y condiciones para la expresión de los sentimientos? E. Sobre mi actitud: ¿He dado oportunidad de ofrecer soluciones a las partes o aún me cuesta mucho ceder mi poder y doy sermones sobre «el buen comportamiento»? ¿Cuál es mi tono de voz, gestos, lenguaje corporal? ¿Es mi actitud paternalista? ¿Tengo fe y confianza de que los jóvenes pueden liberarse de la violencia? 6.3 La Mediación Escolar
Existe una serie de mecanismos alternativos de resolución de conflictos, que están siendo utilizados en muchos países como procesos no tradicionales para dar solución a los conflictos en diversos
ámbitos de la sociedad: en el campo judicial, comunal o barrial, laboral y educativo. La mediación escolar es uno de ellos, la cual estamos experimentando y adaptando a nuestra realidad educativa. La mediación escolar es un proceso que ofrece a los estudiantes un medio específico y concreto de resolución de conflictos. Consiste en que una tercera parte neutral ayude a dos o más compañeros a entablar un diálogo, y facilitar a que ellos mismos puedan encontrar soluciones creativas a sus conflictos. No son jueces o árbitros, o un nuevo estilo de auxiliar o jefe de normas. Los objetivos que se traza la mediación son:
Brindar mayor participación y capacidad de decisión a los estudiantes al ofrecerles la posibilidad de resolver sus propios conflictos.
Promover una nueva visión de las relaciones en la comunidad educativa (profesor-alumno, alumno-alumno, etc.).
Apoyar la labor de profesores y coordinadores en el manejo de los conflictos y problemas que se presentan en la escuela (contar el caso de Elizabeth).
Plantear un programa de mediación en la escuela, es un proceso que implica una serie de decisiones de las autoridades del centro educativo, y el conpromiso de toda la comunidad educativa para que ésta pueda funcionar y cumplir con sus objetivos.
Actividades sugeridas para los alumnos Árbol de la Violencia y Árbol de la No Violencia* Materiales: papelógrafos y plumones. Se dibuja un árbol (visible) con raíces y frutos, y el facilitador deberá hacer dos preguntas: 1. ¿Cuáles son las raíces de la violencia? colocando en cada raíz las ideas de los participantes. Ejemplo: injusticia, discriminación, etc. ¿Cuáles son los frutos de la violencia? y coloca las ideas en cada fruto que se ha dibujado. Ejemplo: muerte, pobreza, etc.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 52
Con el mismo procedimiento se hace el árbol de la no violencia: ¿cuáles son las raíces de la no violencia? ¿cuáles son sus frutos? Luego se revisa cada árbol y se analiza la actividad con preguntas como ¿por qué una raíz se confunde con un fruto en el árbol de la violencia?, ¿cuáles son los frutos que cada uno de nosotros genera?, etc.
Mi visión ante el Conflicto* Materiales: papel y plumones. Se entrega a cada participante dos (o más si desea) tarjetas (hechas con el papel) y se les pide que escriba en cada una de ellas una palabra relacionada con lo que entienden por conflicto (pelea, insultos, golpes, oportunidad, etc.) Se recogen las tarjetas y se dividen a los participantes en grupos. Se entrega una cantidad de tarjetas para que las agrupen por la similitud que tengan en su contenido. Luego cada grupo se presenta y las coloca en la pizarra. Se genera el diálogo en base a preguntas: ¿cuál es la visión que tenemos del conflicto?, ¿se colocaron palabras que tienen una visión positiva del conflicto?
Mis Creencias y Actitudes Ante el Conflicto 4 Materiales: papel y plumones. Se entregan a los participantes tarjetas y se les pide que en ellas escriban la mayor cantidad de frases e ideas que hayan escuchado desde niños sobre el conflicto. A continuación le damos algunos ejemplos:
«Ojo por ojo, diente por diente» «Piensa mal y acertarás» «No te metas en problemas»
Trate de agrupar las frases por similitud y proceda a entrar a la reflexión a través de preguntas como: ¿son positivas o negativas?, ¿qué nos dicen acerca del conflicto?, ¿cómo afectan estos mensajes en las respuestas o reacciones que solemos dar a los conflictos? Lluvia de Ideas* Es una técnica efectiva para recoger ideas sobre un problema específico. Se plantea el problema y luego se hace una pregunta clave como: ¿qué podríamos hacer en esta situación? El grupo debe lanzar la mayor cantidad de ideas, sin discutirlas ni criticarlas, no importa lo raro que parezca una idea, puesto que se busca generar conceptos poco comunes que a la larga puedan ser efectivos. Todas las ideas se escriben en la pizarra y después de agotadas las sugerencias, se revisan. Divídalas en categorías y simplifíquelas. Las ideas más importantes deben discutirse con más detalle.
* Tomado del Community Board Program. Conflict Resolution, a Secundary School Curriculum 4 Tomados del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 53
Toma Rápida de Decisiones Es una forma de ayudar a los jóvenes a encontrar soluciones a problemas reales de manera espontánea, en muy poco tiempo. Divida al grupo en parejas o pequeños grupos y presénteles un problema. Deberán buscar una solución mutua a más tardar en un minuto. Luego vuelva al grupo grande para discutir la solución y pregunte a todos ¿cómo se siente tomar decisiones bajo presión? Esta técnica es un entrenamiento para que los jóvenes se acostumbren a dar soluciones rápidamente por sí solos. Envío de Cartas* Ante una situación difícil de injusticia o violación a los derechos humanos o para apoyar una causa justa, la práctica de las cartas es muy efectiva. Reconstrucción de la historia Dramatizaciones de eventos históricos donde los muchachos pueden darle un final distinto al conflicto.
* Tomado del Programa Respuesta Creativa al Conflicto del CEPPA-PERÚ 54
Apenac 1996 Apenac - Ceppa 1996 Bonet José Vicente 1994 Community Board Program, Inc. 1987 Deutsch Morton 1992 García Celina 1994 Gonzalo Arias 1977 Judson, Stephanie 1986 Kleidler William 1984 Lederach, J. 1984 Lederach, J. y Chupp, M. 1995 Perlstein Ruth 1996 Reardon, Betty 1988 Stevens, J. 1976 Voli, Franco Manual de Conciliación
Serie : Educación para la Paz y Manejo de Conflictos Fascículo 0 Manual de Autoestima Santander Conflict Resolution: a Secondary School Curriculum San Francisco
The Effects of Training in Cooperative Learning and Conflict Resolution in an Alternative High School Columbia University Respuesta Creativa al Conflicto. La Práctica de Paz en el Aula, La Familia y la Comunidad. Editorial Alma Mater La No-violencia ¿Tentación o Reto? España. Ediciones Sígueme. Salamanca Aprendiendo a Resolver los Conflictos Barcelona, Editorial Lerna, S.A. Creative Conflict Resolution. Edition Good Year Books. Illinois. USA Educación para la Paz Editorial Fontamara. España. p. 40 ¿Conflicto y violencia ? ¡Busquemos Alternativas Creativas! Colombia. Ediciones Semilla Conflict Resolution Activities for Secondary Students. The Center for Applied Research in Education. New York Comprehensive Peace Education New York. Teachers College Press El Darse Cuenta Editorial Cuatro Vientos. Chile La Autoestima del Profesor: Manual de Refonna y Acción Instituto de Asuntos Culturales de España Madrid. Centro de Investigación y Promoción de la Autoestima
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