Source: http://www.uniovi.es/estudios/grados/-/asset_publisher/X5CYKURHdF1e/content/grado-en-educacion-social-2014;jsessionid=A2187C6B37796629C0F97F33AA3053F8?redirect=%2Festudios%2Fgrados
Timestamp: 2018-10-17 05:28:50+00:00

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Universidad de Oviedo - Grado en Educación Social 2014 - Grados
Grado en Educación Social (centro adscrito privado)
La duración del Grado en Educación Social es de 4 años. El mínimo de créditos exigidos para la obtención del título es de 240 créditos ECTS.
Facultad "Padre Ossó" (Centro Adscrito Privado)
Prácticas Externas Obligatorias: 36
Admisión: 40 plazas. Necesaria preinscripción
Bachillerato recomendado con la prueba de acceso a la Universidad superada: Humanidades y Ciencias Sociales.
El título de Grado en Educación Social se dirige a personas activas, comprometidas, participativas e interesadas en resolver las diversas problemáticas y afrontar los desafíos propios de las actuales sociedades complejas.
Se vinculan a necesidades emergentes en el ámbito social: protección a la infancia y la adolescencia; desadaptación y exclusión social; inmigración y minorías; personas mayores. Promueve la educación de adultos, para el ocio y tiempo libre, la salud, el patrimonio cultural y un consumo responsable. Actúa a través de la animación socio-cultural y la mediación judicial, familiar, escolar e intercultural.
Desarrollo y promoción cultural.
Generación de redes, procesos y recursos socioeducativos.
Mediación familiar, social y educativa.
Análisis e investigación de contextos educativos y sociales.
Gestión, coordinación y dirección de instituciones y recursos socioeducativos.
La Facultad "Padre Ossó" es un centro de iniciativa privada, adscrito a la Universidad de Oviedo. Su finalidad es la educación integral de la persona, con un sentido cristiano de la cultura y de la vida.Cuenta con modernas instalaciones tanto para clases expositivas como para prácticas.
La Comisión de Movilidad de la FPO promueve la movilidad del alumnado con los programas de intercambio ERASMUS y SICUE, así como con los diversos convenios suscritos con centros universitarios latinoamericanos.
Se sirve de metodologías activas para la formación integral de los estudiantes. Promueve la empleabilidad de los futuros egresados mediante el Plan de Acción Tutorial y las prácticas externas en entidades privadas y públicas, con las que se han suscritos los correspondientes convenios.
Los cambios sociales y educativos producidos en la segunda mitad del siglo XX ponen de manifiesto la necesidad de una transformación del sector educativo. En este sentido, la Unión Europea reconoció en la Universidad de la Soborna (París, 25 de mayo de 1998) la pertinencia de un sistema de educación superior que ofrezca a los estudiantes y a la sociedad en su conjunto las mejores oportunidades para buscar y encontrar su propio espacio de excelencia, a través de la formación continua y de la diversificación del curso de las carreras profesionales.
La Educación Social, que surgió en Europa a mediados del siglo pasado coincidiendo con estos cambios y no ajena a ellos, se considera un producto de la modernidad por los hechos significativos que han jalonado su historia reciente. Algunos de los procesos de cambio más reveladores se pusieron de manifiesto en varios momentos fundacionales de la actual Asociación Internacional de Educadores Sociales (AIEJI), constituida hoy día por organizaciones de África, Europa, Oriente Medio y América, y cuya andadura se inició con su predecesora, la Asociación Internacional de Educadores de Jóvenes Inadaptados, en la Francia ocupada de la Segunda Guerra Mundial. La sección cultural del Alto Comisionado de la República Francesa en Alemania organizó en 1949 un encuentro internacional sobre los problemas de la educación de los jóvenes inadaptados. El objetivo fue favorecer la mediación entre jóvenes alemanes y franceses tras la guerra. Aquel encuentro tuvo mayor acogida de lo esperado y participaron países de todo el mundo. Un segundo encuentro se convocó en 1950, en Bad Durckheim (Alemania), y un tercero, en 1951, en Freiburg-im-Breisgau (Alemania).
A partir de estas experiencias, se crea la Asociación Francesa de Educadores de Jóvenes Inadaptados. Este hito es considerado como el momento de la internacionalización de la profesión del educador social. Desde que se fundó en 1951 y de forma ininterrumpida, se han celebrado encuentros internacionales auspiciados por la Asociación Internacional de Educadores Sociales; el penúltimo es el de 2005, en Montevideo (Uruguay), y el último, el de 2009, en Copenhague (Dinamarca).
Interés y pertinencia académica y científica del título
En el ámbito académico, la Educación Social comparte con la Pedagogía social el tronco común de las Ciencias de la Educación -si bien recibe aportaciones de esta disciplina que rompen con el modelo educativo tradicional- y tiene su anclaje en la figura del educador especializado y del tiempo libre (RD 168/2004, 30 de enero). Además, la Educación Social y la Pedagogía social se mantienen separadas en planes de estudio de escuelas y facultades en la mayor parte del territorio europeo (Libro Blanco de Pedagogía y Educación Social, ANECA, Madrid, 2005). Corresponde a la Sociología de la educación la aportación de los instrumentos metodológicos con los que debe trabajar un educador social. Por lo tanto, aún reconociendo el peso que en su tradición académica tiene la Pedagogía, la Educación Social ha llegado a adquirir una identidad propia como disciplina, con una praxis y un saber idiosincrásicos, como señala la propia Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación: el colectivo de profesionales que trabajan en este ámbito presenta una intensa trayectoria, primero bajo la denominación de educadores especializados y, más tarde, como educadores sociales (Ibid. p. 71); esta identidad se hace extensiva al ámbito profesional.
La trayectoria que se ha referido apareció en España con cierto retraso, durante la transición a la democracia, cuando los educadores buscaron un nicho académico dentro de la Pedagogía y determinaron el rumbo de una disciplina emergente, después de que profesionales que trabajaban en la educación especializada revivieran en los sesenta una Pedagogía social obsoleta. Más concretamente, como recuerdan Colom y Torío López (Colom Canellas, A. J., coord.: Modelos de intervención socioeducativa, Madrid, Narcea, 2004), se produjo un momento de inflexión, a partir de las necesidades detectadas en programas institucionales de atención a menores y ancianos, cuando colectivos de educadores y diversas asociaciones demandaron un cambio en la forma de intervención y reclamaron una respuesta a los problemas educativos con los que se enfrentaban, que la Pedagogía no podía ofrecer.
Este hecho recuerda las circunstancias de la educación no formal, denominación atribuida comúnmente a la Educación Social que durante décadas la emplazó en un espacio menor, a pesar de la consideración académica de la que goza en la actualidad y que la equipara a la propia Pedagogía (Petrus, A.: Pedagogía social, Barcelona, Ed. Ariel, 2000). Por eso, al menos once países europeos mantienen la distinción de carreras entre Pedagogía y Educación Social, con la denominación específica de Educación Social o Educación especializada, sin tener en cuenta que algunos países consideran independiente la Animación sociocultural (ANECA, 2005. Libro Blanco de Pedagogía y Educación Social).
Como se ha señalado, a finales de la década de los setenta, en España se insistió en la necesidad de paliar la carencia de formación de los educadores y en solucionar otros desajustes, como su temprana edad de incorporación al mercado de trabajo (a consecuencia de la inexistente oferta formativa de carácter superior) o las precarias condiciones de un trabajo con escaso reconocimiento social y apoyo por parte de las administraciones implicadas. Las políticas de desinstitucionalización, medio abierto, universalización y especialización de los servicios sociales de las postrimerías del franquismo permitieron una entrada gradual del modelo francés en el Estado, con el que se incorporó un campo nuevo a la Educación Social, la Animación sociocultural (Trilla, J.: Otras educaciones. Animación sociocultural, formación de adultos y ciudad educativa, Barcelona, Ed. Anthropos, 2003), que en realidad procede de otros ámbitos educativos como la educación de adultos y la educación popular.
Tras años de tímidas reformas, comenzó en 1987 una nueva época de la Educación Social con el I Congreso Estatal del Educador Especializado en Pamplona. Este congreso, promovido por la Federación Estatal de Asociaciones Profesionales de Educadores Sociales (FEAPES), permitió que diversas organizaciones ligadas a la historia del colectivo profesional en el Estado sigan existiendo. Un total de veinte organizaciones de todo el territorio español quedaron así agrupadas en la Asociación Estatal de Educadores Sociales (ASEDES).
En 1988, se celebró en Barcelona el Coloquio Internacional sobre la profesionalización del educador especializado, donde profesionales de todo el mundo sentaron las bases de lo que será la Educación Social en España.
En 1990, tuvo lugar en Zaragoza el Encuentro Estatal de Educadores Sociales-Familiares, que contó con la aportación de trece comunidades autónomas y dió luz a la Coordinadora Estatal. En estos primeros encuentros, se evidenció la necesidad de crear un título universitario que fortaleciera al grupo de profesiones que en aquel momento se aglutinaban bajo la práctica profesional y el trabajo de las asociaciones. Finalmente, en 1991 se publicaron las directrices propias conducentes a la obtención del título de Diplomado en Educación Social y se centró la formación del educador en los campos de la educación no formal, la educación de adultos, la inserción social de personas con desadaptación y discapacidad, así como de la acción socioeducativa (RD 1420/1991, 30 de agosto; BOE 10-10-1991).
En 1995, se llevó a cabo en Murcia el I Congreso Estatal de Educadores Sociales y, un año después, aparecieron en Cataluña los primeros titulados universitarios, lo cual desencadenó las peticiones de creación del primer colegio profesional de educadores sociales, el Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Cataluña. Hasta dos mil profesionales de todo el Estado se unieron a esta iniciativa, con el propósito de incluir entre sus colegiados a profesionales con años de experiencia laboral (proceso de habilitación).
Desde finales de los ochenta del pasado siglo, se han convocado diferentes foros de encuentro y reflexión sobre la Educación Social. Cabe señalar los siguientes:
Jornadas sobre la formación de educadores y agentes socioculturales (Barcelona, 25-28 de abril de 1988). Organizadas por el Ministerio de Cultura, Generalitat de Cataluña, Ayuntamiento de Barcelona, Universitat de Barcelona y Universitat Autònoma de Barcelona. En estas jornadas se delimitaron los ámbitos de intervención de la Eduación Social.
Congreso sobre Educación Social en España (Madrid, 20-22 de septiembre de 1989). Organizado por la Universidad Pontificia de Comillas y la Fundación Santa María. Los objetivos fueron trabajar una visión conjunta de las profesiones de Eduación Social, y contribuir a la clarificación del mapa real de la Educación Social en España. Se presentó por primera vez un cuadro de conjunto de los diversos perfiles formativos y figuras profesionales según niveles formativos del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (CEDEFOP), del Consejo de Europa.
Semana de la Educación Social (Madrid, 17-20 de noviembre de 1992). Promovida por la Universidad Complutense de Madrid y patrocinada por el Ministerio de Asuntos Sociales.
I Congreso Estatal del Educador Social: Presente y futuro de la Educación Social (Murcia, 27-30 de abril de 1995). Promovido por FEAPES. Se planteó como un encuentro entre los diferentes colectivos profesionales que configuraban la Educación Social y los nuevos diplomados en Educación Social.
II Congreso Estatal de Educación Social: El Educador Social, profesión y formación. La Educación Social ante los desafíos de una sociedad en cambio (Madrid, 5-7 de noviembre de 1998). Convocado por FEAPES junto con la Dirección General de Acción Social, del Menor y la Familia (Ministerio de Asuntos Sociales), la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid y la UNED. En este congreso se incorporaron nuevas perspectivas de la Educación Social.
III Congreso Estatal del Educador Social: Ética y calidad de la acción socioeducativa (Barcelona, 6-9 de junio del 2001). Convocado al unísono con el XV Congreso Mundial de Educación Social (AEJI) y con el apoyo de la Generalitat de Cataluña, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona. Se trataron las funciones de los educadores sociales en relación a otros profesionales.
IV Congreso Estatal del Educador Social: Políticas socioeducativas. Retos y propuestas en el S. XXI (Santiago de Compostela, del 30 septiembre al 2 octubre 2004). Organizado por la Asociación Estatal de Educadores Sociales (ASEDES), con la colaboración de la Xunta de Galicia, la Diputación de A Coruña, el Concello de Santiago, la Universidad de Santiago de Compostela, la Universidad de Vigo, la Universidad de A Coruña y el Ministerio de Asuntos Sociales. Se trató el tema del análisis estratégico de la profesión.
V Congreso Estatal de los Educadores y Educadoras Sociales: La profesionalización: recorridos y retratos de una profesión (Toledo, 27-29 de septiembre del 2007). Organizado por ASEDES y el Colegio de Educación Social de Castilla-La Mancha. En el congreso se plasmó el recorrido histórico de la profesión, la evolución de sus entidades y colectivos, y la vinculación del profesional con la formación.
Asimismo, una serie de normas reguladoras confirman el interés académico del Grado en Educación Social. Junto con el RD 1420/1991, de 30 de agosto, por el que se establece el título universitario oficial de Diplomado en Educación Social y las directrices generales propias de los planes de estudios conducentes a la obtención de aquél en el territorio español, se encuentran, para el Principado de Asturias, los siguientes:
Decreto 182/95, de 17 de noviembre, por el que se autoriza a la Facultad "Padre Ossó", centro de titularidad privada adscrito a la Universidad de Oviedo, a impartir las enseñanzas conducentes a la obtención del Título de Diplomado en Educación Social (BOPA 9-12-95).
Real Decreto 656/1996, de 19 de abril, por el que se homologan los títulos de Diplomado en Educación Social de la Facultad "Padre Ossó" de Oviedo y de Diplomado en Relaciones Laborales de la Escuela Universitaria de Relaciones Laborales de Gijón, adscritas ambas a la Universidad de Oviedo (BOE 8-5-1996).
Resolución de 7 de septiembre de 1999 de la Universidad de Oviedo, por la que se publica el plan de estudios de Diplomado en Educación Social, de laFacultad "Padre Ossó", adscrita a esta Universidad (BOE 27-10-1999).
Por lo que se refiere a las equivalencias y la nivelación de títulos académicos, cabe también considerar las siguientes normas:
Real Decreto 168/2004, de 30 de enero, por el que se regulan las condiciones para la declaración de la equivalencia entre determinados títulos en materia de Educación Social y el título oficial de Diplomado en Educación Social establecido por el Real Decreto 1420/1991, de 30 de agosto.
ECI/3296/2004, de 4 de octubre, por la que se establece el curso de nivelación de conocimientos previstos en el Real Decreto 168/2004, de 30 de enero.
Real Decreto 1339/2007, de 11 de octubre, por el que se modifica el Real Decreto 168/2004, de 30 de enero, por el que se regulan las condiciones para la declaración de equivalen­cia entre determinados títulos en materia de Educación Social y el título de Diplomado en Educación Social establecido por Real Decreto 1420/1991, de 30 de agosto.
Finalmente, a la trayectoria hasta aquí descrita, el título de Grado -según las previsiones del RD 1393/2007- aportará consistencia científica a la Educación Social. Con la instauración del acceso a postgrados, doctorados y formación continua avanzada, se prevé consolidar la investigación en este campo, básica para la constitución de una comunidad científica que articule con solvencia en la Educación Social cuatro contextos científicos, interrelacionados entre sí, que interactúan y se influyen recíprocamente: el contexto de enseñanza, de innovación, de evaluación y de aplicación (Echevarría, J.: Filosofía de la Ciencia , Madrid, Akal, 1998).
Demanda potencial del título
La titulación de Educación Social ha logrado obtener una creciente solicitud en todo el territorio español, como demuestra la oferta de plazas de las universidades españolas, según un estudio de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Libro Blanco de Pedagogía y Educación Social, 2005, p. 73):
Evolución de la matrícula en Educación Social en España en valores absolutos (INE, 2006; UNED, 2008).
Actualmente, imparten la titulación treinta y cinco centros en España. La oferta procede de centros propios, adscritos a universidades públicas, y de universidades privadas. La demanda supera ampliamente la oferta y los estudios se ofrecen diferenciadamente a través de Pedagogía, Magisterio y Educación Social (Libro Blanco de Pedagogía y Educación Social, ANECA, 2005, p. 74-75).
De la relevancia que esta profesión ha adquirido en el Principado de Asturias da cuenta el hecho de que dos instituciones impartan las enseñanzas de Educación Social y otorguen el título oficial. Desde 1995, la Facultad "Padre Ossó", adscrita a la Universidad de Oviedo; y desde 2001, dos centros asociados de la UNED , radicados en Gijón y Cangas de Onís.
Características socioeconómicas de la zona de influencia del título
Según los últimos datos de población conocidos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a la revisión del padrón de 2008, Asturias cuenta con 1.079.215 habitantes, lo que supone un incremento del 0,40% con respecto del año anterior, equivalente a 4.353 personas más. A continuación, se muestra un gráfico de evolución de la población por años (Fuente: IDEPA):
Del total de habitantes en el año 2008, 561.354 son mujeres (equivalente al 52%) y 517.861 hombres (equivalente al 48%), de forma que por cada 100 hombres hay en la Comunidad Asturiana 108 mujeres, hecho atribuible a la esperanza de vida de éstas, actualmente en ocho años más.
Asturias es uno de los territorios europeos con menor porcentaje de habitantes menores de 15 años (el 10% de la población, frente al 14.3% del conjunto de España) y con mayor población mayor de 65 años (21.9% de la población, lo que supone 5.2 puntos por encima de la media nacional). Además, una de cada cuatro mujeres asturianas tiene más de 65 años. Mantiene desde hace veinte años los índices demográficos más negativos de España y la situación, lejos de mejorar, irá empeorando progresivamente, al menos hasta el año 2017.
El Principado de Asturias se sitúa a la cola del país en lo que se refiere a crecimiento demográfico, en un continuo proceso de envejecimiento. Según datos del INE, en 2006, Asturias era la tercera comunidad autónoma de España con mayor decrecimiento vegetativo y con la tasa de natalidad más baja del país (7.2 nacidos por cada mil habitantes, frente a los 10.92 de media nacional). Tiene la más alta en el capítulo de mortalidad (11.6 por mil, frente al 8.4 nacional). Según el último padrón de habitantes, el grupo mayoritario de la pirámide de edad es el de 45 a 49 años. Esto significa que la mitad de la población actual estará en edad de jubilarse dentro de 20 años. A diferencia de otras comunidades autónomas, el porcentaje de extranjeros respecto al total de residentes es muy bajo. Es la tercera comunidad con menos extranjeros, después de Galicia y Extremadura. Todo esto lleva a que, de no cambiar las tendencias de forma drástica, en los próximos años la base de la pirámide poblacional irá descendiendo de manera progresiva, mientras que la copa irá paulatinamente aumentando.
Frente a este panorama sociodemográfico, se hace necesario contar con un conjunto de profesionales capaz de solventar las nuevas demandas sociales de una población sumida en un rápido proceso de envejecimiento. En este sentido, la propuesta de Grado en Educación Social precisa de formación que tenga en cuenta específicamente el hecho diferencial asturiano. De ahí que, al elaborar el plan de estudios se haya optado por introducir la asignatura de Gerontología social.
Además, debido a las escasas expectativas laborales, Asturias sufre una fuerte emigración de población joven que se dirige hacia otras comunidades autónomas con mejor situación económica. Estos sectores de la población en edad laboral y fértil, una vez insertados en el mercado de trabajo, se establecen en esos territorios, si no de forma definitiva, sí durante largos periodos. Esta situación suele llevar aparejado un proceso de estrechamiento de la pirámide de la población en edad laboral, que todavía agrava más el problema del relevo generacional si se tiene en cuenta que, como parece previsible, las personas cuando alcanzan la jubilación, una vez han finalizado su etapa laboral y productiva, regresan a su territorio de origen.
La tasa de actividad en Asturias se sitúa casi siete puntos por debajo de la media nacional (53.5% frente al 59.9% en el tercer trimestre del 2008) y es, desde hace dos décadas, una de las más bajas de España. Al factor demográfico y a las reconversiones industriales, que expulsaron a decenas de miles de trabajadores del mercado laboral por la vía de las prejubilaciones, se ha sumado el factor coadyuvante de la menor dinámica económica en sectores como la construcción, los servicios y la agricultura de temporada, lo que hace que Asturias sea una de las comunidades con menor atractivo potencial para la población inmigrante. En la actualidad, los servicios aglutinan el 64.7% de los ocupados, que en el caso de las mujeres llega al 85%.
Pertinencia profesional del título
La pertinencia que el título de Educación Social ha adquirido en el plano profesional se constata a través del progresivo establecimiento de asociaciones y colegios profesionales en diferentes comunidades autónomas del Estado:
Ley 15/1996, de 15 de noviembre, de creación del Collegi d'educadores i educadors socials de Catalunya (DOGC 22-11-1996).
Ley 1/2001, de 22 de enero, de creación del Colegio de Educadores Sociales de Galicia (DOGA -02-2001).
Ley 8/2002, de 26 de septiembre, de creación del Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de las Illes Balears (BOIB 8-10-2002).
Ley 1/2003, de 28 de marzo, de creación del Colegio de Educadores Sociales de la Región de Murcia (BORM, 14-04-2003).
Ley 15/2003, de 24 de noviembre, de la Generalitat Valenciana , de creación del Col·legi Oficial d'Educadores i Educadors Socials de a Comunitat Valenciana (DOCV 2-09-2004).
Ley 7/2003, de 22 de diciembre, de creación del Colegio de Educadoras y Educadores Sociales del País Vasco (BOPV 30-12-2003).
Ley 2/2004, de 1 de abril, de creación del Colegio de Educadores Sociales de Castilla la Mancha (DOCM 8-04-2004).
Ley 2/2005, de 23 de marzo, de creación del Colegio Profesional de Educadores y Educadoras Sociales de Castilla y León (BOCYL 31-03-2005).
Ley 9/2005, de 10 de octubre, de creación del Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Aragón (BOA 26-10-2005).
Ley 9/2005, de 31 de mayo, de creación del Colegio Profesional de Educadores Sociales de Andalucía (BOJA 8-08-2005).
Ley 1/2009, de 18 de febrero, de creación del Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Extremadura (DOE 7-03-2009).
Ley Foral 4/2009, de 30 de abril, por la que se crea el Colegio Oficial de Educadoras y Educadores Sociales de Navarra (BON 11-05-2009).
En 2006, se fundó el Consejo General de Colegios Oficiales de Educadoras y Educadores Sociales (Ley 41/2006, BOE 27-12-2006) y, tres años más tarde, se disolvió >la Asociación Estatal de Educadores Sociales para otorgar a este Consejo General el papel de organismo rector de la actividad profesional.
Respecto al estado de la cuestión relativo a la realidad profesional en la Comunidad Auónoma , cabe recordar que la Asociación Profesional de Educadores Sociales del Principado de Asturias (APESPA) se constituyó en el año 2000 bajo la denominación de Asociación Profesional de Técnicos Socioeducativos Diplomados de Asturias. Surgió de la convergencia entre la antigua asociación de Profesionales de la Educación Social de Asturias (PAES) y los egresados de la tercera promoción de Diplomados en Educación Social (1997-2000) de la Facultad "Padre Ossó".
El Principado de Asturias reconoce en 2005 la figura del educador social, como se recoge en el Mapa de Recursos Sociales (Decreto 108/2005, 27 de octubre, BOPA 4-11-2005). La inclusión de los educadores sociales en los equipos territoriales de base es un logro importante en una Comunidad Autónoma donde la demanda de intervención socioeducativa es creciente en el contexto socioeconómico de los últimos años: La estructura mínima común del Centro de Servicios Sociales estará compuesta por un equipo multidisciplinar de base, que contará con un trabajador social, un educador social u otro profesional de las ciencias sociales y un auxiliar administrativo. No obstante, su número y especificación dependerá del ámbito territorial de actuación, del volumen de demanda y del desarrollo de los programas de atención (Decreto 108/2005).
La figura del educador social se sitúa entre las que se conocen como "nuevas profesiones". Se genera a partir de los parámetros socioeconómicos que trazan la cambiante sociedad actual. Estas nuevas profesiones vienen asociadas a los servicios derivados de las nuevas necesidades sociales. Cabe subrayar tanto la pluralidad y diversidad de ámbitos invocados en las ofertas de trabajo para educadores sociales, como la multiplicidad de instituciones, centros o empresas que les ofrecen empleo. Este hecho se evidencia en un estudio prospectivo elaborado durante el curso 2007-2008 por el profesorado de Educación Social de la EUPO , a partir de las ofertas de trabajo de 2008 aparecidas en la página web de EDUSO (www.eduso.net).
La Educación Social se ubica asimismo en los denominados -durante la última década del siglo pasado- "nuevos yacimientos de empleo", referidos a las áreas de actividad con más capacidad de creación y renovación de empleo. Estos yacimientos equivalen a aquellos puestos de trabajo que aparecen en un sector de actividad a raíz de la apreciación de nuevas carencias sociales y están ligados a mercados con gran potencial de crecimiento. Ejemplos de ello son las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, el cuidado de ancianos (debido al envejecimiento poblacional) o la gestión del ocio y el tiempo libre.
En el Libro Blanco del Título de Grado en Pedagogía y Educación Social, se define al profesional de la Educación Social como el agente de cambio social, dinamizador de grupos sociales a través de estrategias educativas que ayudan a los sujetos a comprender su entorno político, económico y cultural y a integrarse adecuadamente (ANECA, Madrid, 2005). La profesión se corresponde así con un modelo de oferta educativa renovado, a partir de una concepción de educación que ahora se extiende a lo largo de toda la vida y que plantea una actuación global (Delors, J.: La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, Ed. UNESCO-Santillana, Madrid, 1996).
El que fue presidente de la Comisión Europea , Jacques Delors, en el informe Crecimiento, competitividad y empleo. Retos y pistas para entrar en el siglo XXI" (1993) -conocido como Libro Blanco de Delors- señala como prioridad ir al encuentro de las nuevas necesidades en un entorno dinámico, complejo y variable del mercado de trabajo. De este modo, se adquiere compromiso para que las economías europeas impulsen los yacimientos de empleo, fruto de necesidades aún sin resolver, en los sectores de servicios. Se apuesta por un modelo de crecimiento económico de alta empleabilidad basado en la calidad de vida y bienestar de la ciudadanía, así como la creación de una economía social que resuelva las necesidades sociales de los segmentos de población más débiles. A partir de este documento de Jacques Delors, la Unión Europea definió diecisiete nuevos yacimientos de empleo en 1995. De esos diecisiete ámbitos de actuación reconocidos por la UE , cinco pertenecen precisamente a temáticas que aborda la Educación Social : a) servicio a domicilio, b) atención a la infancia, c) ayuda a los jóvenes con dificultades, d) valoración del patrimonio cultural y e) desarrollo de la cultura local.
El educador social actúa en un campo que es dinámico, vivo, cambiante, complejo y heterogéneo. Se trata de un profesional de la intervención socioeducativa que precisa de una gran capacidad de adaptación y renovación para dar respuesta a las nuevas necesidades y demandas en un sector siempre turbulento y en constante desarrollo e innovación. Trabaja volcado en la intervención directa y es coprotagonista de la acción social, con el objetivo de modificar determinadas situaciones y dinamizar grupos y colectivos, a través de estrategias educativas.
Para concluir, la profesionalización de la Educación Social se evidencia a partir de tres indicadores:
Los convenios colectivos (significativos del reconocimiento laboral de una profesión).
La ubicación en los marcos normativos.
La demanda del mercado laboral.
Respecto al primer indicador, desde hace una década en España, la figura profesional del educador social se contempla en los diversos convenios colectivos de los subsectores sociales, tanto en el ámbito estatal como autonómico. Los diversos convenios colectivos recogen dos aspectos de interés:
La categoría laboral donde se inscribe una determinada figura profesional, que muestra la adecuación de dicha categoría laboral a la titulación académica correspondiente. En el convenio colectivo de las entidades de carácter social, la figura del educador social se menciona de forma expresa y queda encuadrada en la categoría del grupo B de los titulados medios, que es la que se le concede en la actualidad.
La especificación de las funciones que tiene que desempeñar en su puesto de trabajo la figura profesional correspondiente. En el Convenio de Empresas de Atención Especializada en Familia, Infancia y Juventud (2007), las funciones que se asignan al educador (grupo B) en su intervención directa con los menores y familias son las del estudio y elaboración del plan de intervención de cada persona o grupo y, específicamente, la puesta en práctica de dicho plan y el desarrollo de las acciones pertinentes a la esfera de su competencia profesional.
El convenio colectivo de ámbito estatal (Resolución de 5 de junio de 2007, Dirección General de Trabajo, I Convenio colectivo marco estatal de acción e intervención social, BOE 19-06-2007) se propuso como referente laboral para las políticas sociales, puesto que abarca la totalidad de áreas y actividades posibles. En el artículo 2.2, se entiende como Acción e Intervención Social todas aquellas actividades o acciones que se realizan de manera formal u organizada, que responden a necesidades sociales, que su propósito puede ser tanto prevenir, paliar o corregir procesos de exclusión social, como promover procesos de inclusión o participación social.
A partir de aquí, se despliega un conjunto de actividades que comprenden cinco áreas donde queda reconocida explícitamente una labor socioeducativa:
Área de intervención psicosocial y socioeducativa.
Área de intervención sociolaboral.
Área de intervención socio-sanitaria y asistencial.
Área de intervención socio-comunitaria y socio-cultural.
Área de gestión, diseño y evaluación de programas sociales.
Respecto al segundo indicador, la ubicación de la profesión en los marcos normativos que regulan las políticas institucionales en un estado de derecho, cabe mencionar todos aquellos marcos legislativos relacionados con las políticas sociales, culturales y educativas. A continuación, con carácter indicativo, se refieren, por su novedad y relevancia dentro del área social, algunas de las normas aprobadas en el Estado Español y en el Principado de Asturias:
Ley 3/2007, de 23 de marzo, de Mediación Familiar del Principado de Asturias (BOPA 09-04-2007).
Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y de Atención a las personas en situación de dependencia (BOE 15-12-2006).
>Decreto 108/2005, de 27 de octubre, del Mapa Asturiano de Servicios Sociales (BOPA 4-11-2005).
Decreto 93/2005, de 2 de septiembre, de los Puntos de Encuentro Familiar en el Principado de Asturias (BOPA 15-09-2005).
Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (BOE 29-12-2004).
Ley 1/2003, de 24 de febrero, de Servicios Sociales del Principado de Asturias (BOPA 8-03-2003).
Ley 51/2003, de 2 de diciembre, de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal.
Ley 10/2001, de 12 de noviembre, del Voluntariado, del Principado de Asturias (BOPA 16-11-2001)
Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros en España y su integración social (BOE 12-01-2000), reformada por la Ley Orgánica 8/2000, de 22 de diciembre (BOE 23-12-2000) y por la Ley Orgánica 14/2003, de 20 de noviembre (BOE 21-11-2003).
Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores (BOE 13-1-2000).
Respecto al tercer indicador, la demanda de profesionales de la Educación Social en el mercado de trabajo, fuentes diversas exponen la emergencia de la misma. Así, el Observatorio Ocupacional del INEM señala en el informe Titulados Universitarios y Otras Enseñanzas AULA 2007 que el número de demandas de empleo en el año 2006 con la especificación de titulado en Educación Social asciende a 5.582 personas. En este documento se constata que la mayor parte de las demandas de ocupación están en consonancia con los perfiles y ámbitos que definen la profesión.
Del mismo modo, el Libro Blanco de Pedagogía y Educación Social, a partir de otro estudio de inserción profesional sobre una muestra de 17 universidades españolas y 310 titulados, presenta datos semejantes a los ofrecidos por el Observatorio del INEM. Algunas conclusiones del citado estudio son las siguientes:
El 72% de los diplomados en Educación Social encuentran trabajo en menos de un año y un 30% antes de 3 meses.
Lo hacen mediante contactos personales y el contrato es de carácter temporal, puesto que se trata de un profesional que se le suele ser contratado en función de proyectos concretos.
A tres de cada cuatro se les demanda el título de diplomado para ocupar el puesto de trabajo y en un 15% de los puestos ofertados se requiere el título de licenciado.
Las funciones asignadas a un educador social pertenecen al ámbito no reglado y son muy variadas: tiempo libre, drogodependencias, menores y familias, orientación socio-laboral, necesidades educativas especiales y discapacidades, coordinación y gestión, ludotecas, etc.
Las dos terceras partes de los diplomados presentan una alta satisfacción con la formación recibida, considerándola adecuada o muy adecuada.
El Estudio del perfil profesional y académico de la titulación de Educación Social (2006), elaborado por el IUCE de la Universidad de Salamanca, revela que la gran mayoría de los profesionales de la Educación Social trabajan en puestos relacionados con sus estudios y ajustados a su perfil académico. De nuevo, los profesionales encuestados consideran adecuada la formación recibida para el desempeño profesional.
La implantación del título de Grado en Educación Social en la EUPO, extingue las enseñanzas que recoge la siguiente normativa:
Decreto 182/1995, de 17 de noviembre, por el que se autoriza a la Facultad "Padre Ossó", centro de titularidad privada adscrito a la Universidad de Oviedo, a impartir las enseñanzas conducentes a la obtención del Título de Diplomado en Educación Social. (BOPA 9-12-1995).
Real Decreto 656/1996, de 19 de abril, por el que se homologan los títulos de Diplomado en Educación Social de la Facultad "Padre Ossó" de Oviedo y de Diplomado en Relaciones Laborales de la Escuela Universitaria de Relaciones Laborales de Gijón, adscritas ambas a la Universidad de Oviedo. (BOE 8-5-1996).
Resolución de 7 de septiembre de 1999 de la Universidad de Oviedo, por la que se publica el plan de estudios de Diplomado en Educación Social, de la Facultad "Padre Ossó", adscrita a esta Universidad. (BOE 27-10-1999).

References: Real Decreto 

Resolución 

Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 

Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 2

Real Decreto 

Resolución