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Timestamp: 2017-01-18 11:56:28+00:00

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ESTABLECE NORMAS SOBRE LA CONSTITUCION JURIDICA DE LAS IGLESIAS Y ORGANIZACIONES RELIGIOSAS Fecha Publicación :14-10-1999 / Fecha Promulgación :01-10-1999 Organismo :MINISTERIO DEL INTERIOR; SUBSECRETARIA DEL INTERIOR Inicio Vigencia :14-10-1999 Teniendo presente que el H. Congreso Nacional ha dado su aprobación al siguiente Proyecto de ley: Capítulo I Normas generales Artículo 1º. El Estado garantiza la libertad religiosa y de culto en los términos de la Constitución Política de la República. Artículo 2º. Ninguna persona podrá ser discriminada en virtud de sus creencias religiosas, ni tampoco podrán éstas invocarse como motivo para suprimir, restringir o afectar la igualdad consagrada en la Constitución y la ley. Artículo 3º. El Estado garantiza que las personas desarrollen libremente sus actividades religiosas y la libertad de las iglesias, confesiones y entidades religiosas. Artículo 4º. Para los efectos de esta ley, se entiende por iglesias, confesiones o instituciones religiosas a las entidades integradas por personas naturales que profesen una determinada fe. Artículo 5º. Cada vez que esta ley emplea el término ''entidad religiosa'', se entenderá que se refiere a las iglesias, confesiones e instituciones religiosas de cualquier culto. Capítulo II Libertad religiosa y de culto Artículo 6º. La libertad religiosa y de culto, con la correspondiente autonomía e inmunidad de coacción, significan para toda persona, a lo menos, las facultades de: a) Profesar la creencia religiosa que libremente elija o no profesar ninguna; manifestarla libremente o abstenerse de hacerlo; o cambiar o abandonar la que profesaba; b) Practicar en público o en privado, individual o colectivamente, actos de oración o de culto; conmemorar sus festividades; celebrar sus ritos; observar su día de descanso semanal; recibir a su muerte una sepultura digna, sin discriminación por razones religiosas; no ser obligada a practicar actos de culto o a recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones personales y no ser perturbada en el ejercicio de estos derechos; c) Recibir asistencia religiosa de su propia confesión donde quiera que se encuentre. La forma y condiciones del acceso de pastores, sacerdotes y ministros del culto, para otorgar asistencia religiosa en recintos hospitalarios, cárceles y lugares de detención y en los establecimientos de las Fuerzas Armadas y de las de Orden y Seguridad, serán reguladas mediante reglamentos que dictará el Presidente de la República, a través de los Ministros de Salud, de Justicia y de Defensa Nacional, respectivamente; d) Recibir e impartir enseñanza o información religiosa por cualquier medio; elegir para sí -y los padres para los menores no emancipados y los guardadores para los incapaces bajo su tuición y cuidado-, la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones, y e) Reunirse o manifestarse públicamente con fines religiosos y asociarse para desarrollar comunitariamente sus actividades religiosas, de conformidad con el ordenamiento jurídico general y con esta ley. Artículo 7º. En virtud de la libertad religiosa y de culto, se reconoce a las entidades religiosas plena autonomía para el desarrollo de sus fines propios y, entre otras, las siguientes facultades: a) Ejercer libremente su propio ministerio, practicar el culto, celebrar reuniones de carácter religioso y fundar y mantener lugares para esos fines; b) Establecer su propia organización interna y jerarquía; capacitar, nombrar, elegir y designar en cargos y jerarquías a las personas que correspondan y determinar sus denominaciones, y c) Enunciar, comunicar y difundir, de palabra, por escrito o por cualquier medio, su propio credo y manifestar su doctrina. Capítulo III Personalidad jurídica y estatutos Artículo 8º. Las entidades religiosas podrán crear personas jurídicas de conformidad con la legislación vigente. En especial, podrán: a) Fundar, mantener y dirigir en forma autónoma institutos de formación y de estudios teológicos o doctrinales, instituciones educacionales, de beneficiencia o humanitarias, y b) Crear, participar, patrocinar y fomentar asociaciones, corporaciones y fundaciones, para la realización de sus fines. Artículo 9º. Las asociaciones, corporaciones, fundaciones y otros organismos creados por una iglesia, confesión o institución religiosa, que conforme a sus normas jurídicas propias gocen de personalidad jurídica religiosa, son reconocidos como tales. Acreditará su existencia la autoridad religiosa que los haya erigido o instituido. Las entidades religiosas, así como las personas jurídicas que ellas constituyan en conformidad a esta ley, no podrán tener fines de lucro. Artículo 10. Para constituir personas jurídicas que se organicen de conformidad con esta ley, las entidades religiosas deberán seguir el procedimiento que se indica a continuación: a) Inscripción en el registro público que llevará el Ministerio de Justicia de la escritura pública en que consten el acta de constitución y sus estatutos; b) Transcurso del plazo de noventa días desde la fecha de inscripción en el registro, sin que el Ministerio de Justicia hubiere formulado objeción; o si, habiéndose deducido objeción, ésta hubiere sido subsanada por la entidad religiosa o rechazada por la justicia, y c) Publicación en el Diario Oficial de un extracto del acta de constitución, que incluya el número de registro o inscripción asignado. Desde que quede firme la inscripción en el registro público, la respectiva entidad gozará de personalidad jurídica de derecho público por el solo ministerio de la ley. Artículo 11. El Ministerio de Justicia no podrá denegar el registro. Sin embargo, dentro del plazo de noventa días contado desde la fecha de ese acto, mediante resolución fundada, podrá objetar la constitución si faltare algún requisito.
Artículo 12. En los estatutos o normas propias de cada persona jurídica que se constituya en conformidad a las disposiciones de esta ley deberán contenerse aquellos elementos esenciales que la caracterizan y los órganos a través de los cuales actúa en el ámbito jurídico y que la representan frente a terceros. El acta constitutiva contendrá, como mínimo, la individualización de los constituyentes, el nombre de la persona jurídica, sus domicilios y la constancia de haberse aprobado los estatutos. Las personas condenadas por delito que merezca pena aflictiva no podrán suscribir el acta de constitución de la persona jurídica. Artículo 13. Los ministros de culto de una iglesia, confesión o institución religiosa acreditarán su calidad de tales mediante certificación expedida por su entidad religiosa, a través de la respectiva persona jurídica, y les serán aplicables las normas de los artículos 360, Nº. 1º; 361, Nºs. 1º y 3º, y 362 del Código de Procedimiento Civil, así como lo establecido en el artículo 201, Nº. 2º, del Código de Procedimiento Penal. Capítulo IV Patrimonio y exenciones Artículo 14. La adquisición, enajenación y administración de los bienes necesarios para las actividades de las personas jurídicas constituidas conforme a esta ley estarán sometidas a la legislación común. Sin perjuicio de lo anterior, las normas jurídicas propias de cada una de ellas forman parte de los requisitos de validez para la adquisición, enajenación y administración de sus bienes. Artículo 15. Las entidades religiosas podrán solicitar y recibir toda clase de donaciones y contribuciones voluntarias, de particulares e instituciones públicas o privadas y organizar colectas entre sus fieles, para el culto, la sustentación de sus ministros u otros fines propios de su misión. Ni aun en caso de disolución los bienes de las personas jurídicas religiosas podrán pasar a dominio de alguno de sus integrantes. Artículo 16. Las donaciones que reciban las personas jurídicas a que se refiere esta ley, estarán exentas del trámite de insinuación, cuando su valor no exceda de veinticinco unidades tributarias mensuales. Artículo 17. Las personas jurídicas de entidades religiosas regidas por esta ley tendrán los mismos derechos, exenciones y beneficios tributarios que la Constitución Política de la República, las leyes y reglamentos vigentes otorguen y reconozcan a otras iglesias, confesiones e instituciones religiosas existentes en el país. Artículo 18. Las personas jurídicas religiosas que a la época de su inscripción en el registro público, hubieren declarado ser propietarias de inmuebles u otros bienes sujetos a registro público, cuyo dominio aparezca a nombre de personas naturales o jurídicas distintas de ellas podrán, en el plazo de un año contado desde la constitución, regularizar la situación usando los procedimientos de la legislación común, hasta obtener la inscripción correspondiente a su nombre. Si optaren por la donación, estarán exentas del trámite de insinuación. Capítulo V Disolución Artículo 19. La disolución de una persona jurídica constituida conforme a esta ley podrá llevarse a cabo de conformidad con sus estatutos, o en cumplimiento de una sentencia judicial firme, recaída en juicio incoado a requerimiento del Consejo de Defensa del Estado, el que podrá accionar de oficio o a petición de parte, en los casos que así corresponda. Disuelta la persona jurídica, se procederá a eliminarla del registro a que se refiere el artículo 10º. Disposición final Artículo 20. El Estado reconoce el ordenamiento, la personalidad jurídica, sea ésta de derecho público o de derecho privado, y la plena capacidad de goce y ejercicio de las iglesias, confesiones e instituciones religiosas que los tengan a la fecha de publicación de esta ley, entidades que mantendrán el régimen jurídico que les es propio, sin que ello sea causa de trato desigual entre dichas entidades y las que se constituyan en conformidad a esta ley. Habiéndose cumplido con lo establecido en el Nº 1º del artículo 82 de la Constitución Política de la República y por cuanto he tenido a bien aprobarlo y sancionarlo; por tanto promúlguese y llévese a efecto como Ley de la República. Santiago, 1 de octubre de 1999.- EDUARDO FREI RUIZ-TAGLE, Presidente de la República.- Raúl Troncoso Castillo, Ministro del Interior.- María Soledad Alvear Valenzuela, Ministra de Justicia. Lo que transcribo a Ud. para su conocimiento.- Saluda a Ud., Guillermo Pickering de la Fuente, Subsecretario del Interior. Tribunal Constitucional Proyecto de ley sobre constitución jurídica y funcionamiento de las iglesias y organizaciones religiosas El Secretario del Tribunal Constitucional, quien suscribe, certifica que la Honorable Cámara de Diputados envió el proyecto de ley enunciado en el rubro, aprobado por el Congreso Nacional, a fin de que este Tribunal ejerciera el control de la constitucionalidad de su artículo 11, inciso tercero; y que por sentencia de 21 de septiembre de 1999 declaró que los preceptos contenidos en el artículo 11, del proyecto sometido a control, son constitucionales.
Santiago, septiembre 22 de 1999.- Rafael Larraín Cruz, Secretario. Postado por
A Liberdade Religiosa nos Estados Modernos A Liberdade Religiosa nos Estados Modernos De Heloisa Sanches Querino Chehoud
Sinopse: O debate sobre a desvinculação entre Estado e igreja tem sido objeto de diversas polêmicas nos mais diversos campos da esfera social. Esse fato ganha ainda mais destaque com o crescimento e a complexificação das instituições e sujeitos religiosos e também com a emergência dos movimentos organizados que pautam os direitos sexuais e reprodutivos. É essa relação conflituosa que esta coletânea debate de forma aprofundada. O livro se divide em duas partes: a primeira trata da influência dos valores religiosos na tramitação dos projetos de lei no Brasil e a segunda, das relações entre sexualidade, religião e direitos humanos.
Sinopse: "É efectivamente do confronto — encontros e desencontros — entre Deus(es) e César(es) que se trata, numa história infindável de cruzamentos multiformes. […] Mundividências religiosas várias e seus diferentes enquadramentos jurídicos, a negociação de identidades múltiplas, a procura de fundamentação nas sociedades liberais democráticas — tudo questões que vão exigir continuidade e aprofundamento na reflexão e no diálogo, para que os encontros inevitáveis entre deuses e césares sejam pacíficos e enriquecedores. Pelo seu rigor, abrangência, poder de análise dos conceitos e de síntese, esta obra de Fernando Catroga fica como marco. Sobre a problemática tão complexa como urgente da secularização, religião civil, laicidade, é mesmo o melhor que se publicou em português." Anselmo Borges (no Prefácio).
"Do sagrado ao profano Um fascinante ensaio sobre a história da laicidade e da secularização Em nota final a este seu excelente ensaio, Fernando Catroga define-o como um «diálogo com alguns dos problemas que mais inquietam o ‘tempo’ e a ‘norma’ dos nossos dias». No prefácio, o padre Anselmo Borges, teólogo e professor de Filosofia na Faculdade de Letras da Universidade de Coimbra, fala igualmente de diálogo, mas também de confronto: «É efectivamente do confronto - encontros e desencontros - entre Deus(es) e César(es) que se trata, numa história infindável de cruzamentos multiformes: teocracias e cesaro-papismos, guerras e intolerâncias, fundamentalismos multicolores...» Uma longa história que Fernando Catroga sintetiza admiravelmente e que é um dos elementos constituintes mais essenciais da civilização ocidental. Mas Entre Deuses e Césares - Secularização, Laicidade e Religião Civil não é apenas uma obra de história das ideias consagrada à história das religiões: mais do que isso, é um fascinante e estimulante ensaio, em que o autor questiona, reflecte e propõe a sua reflexão própria sobre esta temática. O livro está dividido em quatro partes (Secularização e Tolerância Civil, Secularização Política e Religião Civil, Laicidade e Laicismo, Diversidades e Metamorfoses) e doze capítulos cujos títulos e subdivisões dão já uma ideia dos propósitos do autor. Assinalem-se, entre outros: «A Inversão da Herança Judaico-Cristã» e o «Desencantamento do Mundo»; a «Secularização do Ideal de Tolerância»; «Secularização Política e Religião Civil», com a religião civil de Rousseau, os «ritos cívicos» da Revolução Francesa e «a religião civil como religião política»; «EUA: Uma Nação sob Protecção Divina», com «o paradigma bíblico», os «mitos de fundação» e «uma religião civil interiorizada» (uma religião civil que, para o autor, vai buscar as suas raízes mais a Rousseau do que a Locke; «A França: uma Pátria no Lugar de Deus», com a sua «fé laica», o «povo como ‘laós’» ou «as palavras como arma». Já sobre os nossos tempos, temos «A Secularização da Europa Ocidental e a ‘Excepção Americana’», em que se comparam a «especificidade» europeia e suas diversidades, os comportamentos religiosos no Sul da Europa (os casos português, espanhol e italiano), com a «excepção» americana; e «As Mutações do Religioso», com as «metamorfoses de Deus», os «difíceis caminhos do diálogo» e a interrogação sobre «a morte de Deus ou o regresso do religioso?» Fernando Catroga responde considerando que «nem se está a assistir à morte de Deus prognosticada pelo optimismo cientifista e historicista do século XIX (mas também por Nietzsche...), nem ao puro ‘regresso do religioso’, na sua acepção mais integrista e institucional», mas sim a algo de mais complexo e heterodoxo. O último capítulo, «O Mosaico Europeu das Relações entre Deus e César», funciona de certo modo como uma conclusão e incide na «constitucionalização de Deus», a ideia da «Cidade de todos» e os debates sobre cidadania e multiculturalismo, o «universal e o particular». Sendo mais directamente vinculada à actualidade, esta última parte é também aquela em que algumas opiniões do autor podem ser mais contestadas, tais como as que se referem à «ditadura da laicidade», ao questionamento da universalidade do modelo de tolerância saído da Revolução Francesa, ou à defesa do multiculturalismo. Mas nada disso obsta a que se possa incluir este ensaio não só entre o melhor que sobre esta matéria se publicou em português (como diz Anselmo Borges) mas sim, muito justamente, entre o melhor que já foi escrito num plano mais global, aquém e além-fronteiras. José Gabriel Viegas, in Expresso." (Fonte: Almedina)
I. Secularização e tolerância civil II. Secularização Política e Religião Civil III. Laicidade e Laicismo (o caso francês)
IV. Diversidades e Metamorfoses Sobre o autor: Professor catedrático da Faculdade de Letras da Universidade de Coimbra e especialista em história das ideias e em teoria da história. Dos inúmeros escritos de que é autor, destacam-se os livros O Céu da memória. Cemitério romântico e culto cívico dos mortos, Coimbra, Minerva, 1999, e Entre Deuses e Césares. Secularízação, laicidade e religião civil, Coimbra, Almedina, 2006.
I Parte 1. Liberdade religiosa - uma primeira abordagem
6. A Tolerância em Matéria de Religião - A Importância da Liberdade Religiosa Parte II 7. A Convenção Europeia dos Direitos do Homem e o Sistema de Protecção dos Direitos Humanos - uma breve referência
10. A CEDH e os Modelos de Relacionamento entre Estados e Igreja nos Estados Membros Parte III 11. O Proselitismo na CEDH - conceito e enquadramento
Já no caso Müslüm Gündüz versus Turquia a decisão da Corte Européia de Direitos Humanos foi em favor do cidadão, que havia se expressado publicamente afirmando que o regime secular da Turquia era contra o Islã e que o caminho natural seria que este último assumisse o Estado. A Corte entendeu que o direito à liberdade de religião e o direito à liberdade de expressão não protegem somente as declarações agradáveis ao Estado em uma democracia, condenado a Turquia a pagar valor em dinheiro para o Sr. Gündüz, que havia sido condenado pelas leis penais turcas; mais uma vez o princípio da proporcionalidade foi aplicado, contudo, entendeu-se que a intervenção estava prescrita em lei, mas no caso concreto não era legítima. Houve momento, a exemplo do caso Cha'are Shalom Vê Tsedek versus França, no qual a associação litúrgica Cha'are Shalom Vê Tsedek ingressou na Corte Européia de Direitos Humanos contra a França em face da negativa daquele país em autorizá-la a efetuar o abate religioso judaico, que discordamos do entendimento da Corte, filiando-nos aos votos divergentes que melhor resguardaram o pluralismo, característica fundamental da democracia.
De uma maneira geral, durante a análise da casuística da Corte Européia pudemos constatar como a prevalência de um ou outro direito fundamental estará sempre adstrita ao contexto histórico, destacando claramente a importância da historicidade e da limitabilidade, enquanto características inerentes aos direitos fundamentais. Também fizemos sempre questão de tecer as nossas considerações acerca da fundamentação das decisões, procurando identificar quais os direitos fundamentais colidentes e qual a opção motivada da Corte. Após a pesquisa da jurisprudência do Supremo Tribunal Federal sobre liberdade de religião, com o auxílio da biblioteca daquele tribunal, verificamos que é exígua, senão inexpressiva, a jurisprudência da Suprema Corte sobre esse tema. A pesquisa foi desenvolvida com característica exploratória e delineamento bibliográfico, não se tratando somente de trabalho compilatório, mas de verdadeira constatação científica de uma hipótese, qual seja, o Supremo Tribunal Federal, no que se refere a liberdade de religião, se inspira na Corte Européia de Direitos Humanos, pois os critérios de decisão são muito similares e no caso Siegfried Ellwanger (HC n° 82.424-2-RS), o Ministro Gilmar Ferreira Mendes cita julgados da Corte Européia de Direitos Humanos como fundamentação de seu voto.
Na verificação da hipótese citada, utilizou-se durante a investigação o método de abordagem dedutivo, com a observância dos métodos de interpretação: histórico, sistêmico, lógico, teleológico e axiológico; sendo que ao final foi emitido o juízo de valor da autora sobre o assunto pesquisado.
Sinopse: Nesta obra o autor propugna pela igualdade de direitos entre todas as religiões, igrejas e confissões religiosas. Nesse sentido, o direito à liberdade religiosa, na sua concepção jurídica, alcança cristãos, judeus, muçulmanos, espíritas, budistas, hinduístas, ateus etc. O tema é abordado sob a luz de três importantes ramos das ciências jurídicas: Direito Constitucional, Direito Internacional e Direitos Humanos.
Contém, ainda, uma análise dos recentes atentados terroristas do dia 11 de setembro no que tange à problemática da intolerância religiosa e à liberdade.
pela resolução 217 A (III) da Assembléia Geral das Nações Unidas em 10 de
reconhecimento da dignidade inerente a todos os membros da família humana e de
seus direitos iguais e inalienáveis é o fundamento da liberdade, da justiça e
da paz no mundo, Considerando que o
desprezo e o desrespeito pelos direitos humanos resultaram em atos bárbaros que
ultrajaram a consciência da Humanidade e que o advento de um mundo em que os
homens gozem de liberdade de palavra, de crença e da liberdade de viverem a
salvo do temor e da necessidade foi proclamado como a mais alta aspiração do
homem comum, Considerando essencial
que os direitos humanos sejam protegidos pelo Estado de Direito, para que o
homem não seja compelido, como último recurso, à rebelião contra tirania e a
opressão, Considerando essencial
promover o desenvolvimento de relações amistosas entre as nações, Considerando que os
povos das Nações Unidas reafirmaram, na Carta, sua fé nos direitos humanos
fundamentais, na dignidade e no valor da pessoa humana e na igualdade de
direitos dos homens e das mulheres, e que decidiram promover o progresso social
e melhores condições de vida em uma liberdade mais ampla, Considerando que os
Estados-Membros se comprometeram a desenvolver, em cooperação com as Nações
Unidas, o respeito universal aos direitos humanos e liberdades fundamentais e a
observância desses direitos e liberdades, Considerando que uma
compreensão comum desses direitos e liberdades é da mis alta importância para o
pleno cumprimento desse compromisso, A Assembléia Geral
proclama A presente Declaração
Universal dos Diretos Humanos como o ideal comum a ser atingido por todos os
assegurar o seu reconhecimento e a sua observância universais e efetivos, tanto
territórios sob sua jurisdição. Artigo I
livres e iguais em dignidade e direitos. São dotadas de razão e
consciência e devem agir em relação umas às outras com espírito de
fraternidade. Artigo II
capacidade para gozar os direitos e as liberdades estabelecidos nesta
língua, religião, opinião política ou de outra natureza, origem nacional
ou social, riqueza, nascimento, ou qualquer outra condição. Artigo III
Toda pessoa tem direito
à vida, à liberdade e à segurança pessoal.
Ninguém será mantido em
escravidão ou servidão, a escravidão e o tráfico de escravos serão proibidos em
todas as suas formas. Artigo V
Ninguém será submetido à
tortura, nem a tratamento ou castigo cruel, desumano ou degradante.
Toda pessoa tem o
direito de ser, em todos os lugares, reconhecida como pessoa perante a
lei. Artigo VII
Todos são iguais perante
a lei e têm direito, sem qualquer distinção, a igual proteção da lei. Todos têm
direito a igual proteção contra qualquer discriminação que viole a presente
Declaração e contra qualquer incitamento a tal discriminação. Artigo VIII
a receber dos tributos nacionais competentes remédio efetivo para os atos que
violem os direitos fundamentais que lhe sejam reconhecidos pela
constituição ou pela lei. Artigo IX
arbitrariamente preso, detido ou exilado. Artigo X
Toda pessoa tem direito,
em plena igualdade, a uma audiência justa e pública por parte de um tribunal
independente e imparcial, para decidir de seus direitos e deveres ou do
fundamento de qualquer acusação criminal contra ele. Artigo XI
1. Toda pessoa acusada
de um ato delituoso tem o direito de ser presumida inocente até que a sua
culpabilidade tenha sido provada de acordo com a lei, em julgamento público no
qual lhe tenham sido asseguradas todas as garantias necessárias à sua defesa.
2. Ninguém poderá ser
culpado por qualquer ação ou omissão que, no momento, não constituíam delito
perante o direito nacional ou internacional. Tampouco será imposta pena mais
forte do que aquela que, no momento da prática, era aplicável ao ato delituoso.
Ninguém será sujeito a
interferências na sua vida privada, na sua família, no seu lar ou na sua
correspondência, nem a ataques à sua honra e reputação. Toda pessoa tem direito
1. Toda pessoa tem
direito à liberdade de locomoção e residência dentro das fronteiras de cada
Estado. 2. Toda pessoa tem o
direito de deixar qualquer país, inclusive o próprio, e a este regressar.
1.Toda pessoa, vítima de
perseguição, tem o direito de procurar e de gozar asilo em outros países.
2. Este direito não pode
ser invocado em caso de perseguição legitimamente motivada por crimes de
direito comum ou por atos contrários aos propósitos e princípios das Nações
direito a uma nacionalidade. 2. Ninguém será
arbitrariamente privado de sua nacionalidade, nem do direito de mudar de
1. Os homens e mulheres
de maior idade, sem qualquer retrição de raça, nacionalidade ou religião, têm o
direito de contrair matrimônio e fundar uma família. Gozam de iguais direitos
em relação ao casamento, sua duração e sua dissolução. 2. O casamento não será
válido senão com o livre e pleno consentimento dos nubentes.
direito à propriedade, só ou em sociedade com outros. 2.Ninguém será
arbitrariamente privado de sua propriedade.
à liberdade de pensamento, consciência e religião; este direito inclui a
isolada ou coletivamente, em público ou em particular.
à liberdade de opinião e expressão; este direito inclui a liberdade de, sem
interferência, ter opiniões e de procurar, receber e transmitir informações e
idéias por quaisquer meios e independentemente de fronteiras.
direito à liberdade de reunião e associação pacíficas. 2. Ninguém pode ser
obrigado a fazer parte de uma associação.
1. Toda pessoa tem o
direito de tomar parte no governo de seu país, diretamente ou por intermédio de
representantes livremente escolhidos. 2. Toda pessoa tem igual
direito de acesso ao serviço público do seu país. 3. A vontade do povo
será a base da autoridade do governo; esta vontade será expressa em
eleições periódicas e legítimas, por sufrágio universal, por voto secreto ou
Toda pessoa, como membro
da sociedade, tem direito à segurança social e à realização, pelo esforço
nacional, pela cooperação internacional e de acordo com a organização e
recursos de cada Estado, dos direitos econômicos, sociais e culturais
indispensáveis à sua dignidade e ao livre desenvolvimento da sua personalidade.
direito ao trabalho, à livre escolha de emprego, a condições justas e
favoráveis de trabalho e à proteção contra o desemprego. 2. Toda pessoa, sem
qualquer distinção, tem direito a igual remuneração por igual trabalho.
3. Toda pessoa que
trabalhe tem direito a uma remuneração justa e satisfatória, que lhe assegure,
assim como à sua família, uma existência compatível com a dignidade humana, e a
4. Toda pessoa tem
direito a organizar sindicatos e neles ingressar para proteção de seus
a repouso e lazer, inclusive a limitação razoável das horas de trabalho e
férias periódicas remuneradas.
direito a um padrão de vida capaz de assegurar a si e a sua família saúde e bem
estar, inclusive alimentação, vestuário, habitação, cuidados médicos e os
serviços sociais indispensáveis, e direito à segurança em caso de desemprego,
doença, invalidez, viuvez, velhice ou outros casos de perda dos meios de
subsistência fora de seu controle. 2. A maternidade e a
infância têm direito a cuidados e assistência especiais. Todas as crianças
direito à instrução. A instrução será gratuita, pelo menos nos graus
elementares e fundamentais. A instrução elementar será obrigatória. A instrução
técnico-profissional será acessível a todos, bem como a instrução superior,
esta baseada no mérito. 2. A instrução será
orientada no sentido do pleno desenvolvimento da personalidade humana e do
fortalecimento do respeito pelos direitos humanos e pelas liberdades
fundamentais. A instrução promoverá a compreensão, a tolerância e a amizade
entre todas as nações e grupos raciais ou religiosos, e coadjuvará as
atividades das Nações Unidas em prol da manutenção da paz. 3. Os pais têm
prioridade de direito na escolha do gênero de instrução que será ministrada a
direito de participar livremente da vida cultural da comunidade, de fruir as
artes e de participar do processo científico e de seus benefícios. 2. Toda pessoa tem
direito à proteção dos interesses morais e materiais decorrentes de qualquer
a uma ordem social e internacional em que os direitos e liberdades
deveres para com a comunidade, em que o livre e pleno desenvolvimento de sua
personalidade é possível. 2. No exercício de seus
direitos e liberdades, toda pessoa estará sujeita apenas às limitações
determinadas pela lei, exclusivamente com o fim de assegurar o devido
reconhecimento e respeito dos direitos e liberdades de outrem e de satisfazer
às justas exigências da moral, da ordem pública e do bem-estar de uma sociedade
democrática. 3. Esses direitos e
liberdades não podem, em hipótese alguma, ser exercidos contrariamente aos
Nenhuma disposição da
qualquer ato destinado à destruição de quaisquer dos direitos e

References: Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 3
 Artículo 4
 Artículo 5
 Artículo 6
 Artículo 7
 Artículo 8
 Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 11
 resolución 

Artículo 12
 Artículo 13
 artículo 201
 Artículo 14
 Artículo 15
 Artículo 16
 Artículo 17
 Artículo 18
 Artículo 19
 artículo 10
 Artículo 20
 artículo 82
 artículo 11
 artículo 11