Source: https://dnslookup.es/blog/cloudflare-dns/
Timestamp: 2018-11-20 00:09:01+00:00

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CloudFlare como servicio DNS para web - DNS LookUp
CloudFlare como servicio DNS
Hoy vamos a explicarte las ventajas de utilizar CloudFlare como servicio DNS gratuito, así como nuestra valoración personal sobre su uso. Se ha hablado largo y tendido sobre los servicios de CDN de esta empresa, pero no tanto de su servicio de resolución de nombres.
También incluiremos una guía de uso en la que te mostraremos, con ilustraciones, cómo configurar CloudFlare como servicio DNS para web.
Si no sabes mucho sobre DNS, te recomendamos leer antes de nada nuestro artículo sobre qué es DNS. También te vendrá bien tener a mano el glosario que verás al final de ese mismo artículo al final, puesto que usaremos muchos de esos términos a lo largo de esta explicación.
CloudFlare como CDN
CloudFlare como servicio DNS y sus ventajas
Calidad de la red y del servicio DNS
No hay retrasos en la propagación
CloudFlare como servicio DNS implementa DNSSEC
CloudFlare tiene una API para gestionar tus DNS
El servicio DNS de CloudFlare se configura automáticamente
Nuestra valoración sobre CloudFlare como servicio DNS
Cómo usar CloudFlare como servicio DNS
Registro en CloudFlare
Añadir tu dominio a CloudFlare
Configurar tus zonas DNS en CloudFlare
Cómo crear un registro A o AAAA en el panel DNS de CloudFlare
Cómo crear un registro CNAME en el panel DNS de CloudFlare
Cómo crear un registro MX en el panel DNS de CloudFlare
Cómo crear un registro TXT o SPF en el panel de control de CloudFlare
Cómo activar DNSSEC en el panel de CloudFlare
CloudFlare es el nombre de una empresa estadounidense que proporciona servicios de CDN, seguridad y DNS. Es muy conocida por tener versiones gratuitas de todos sus servicios, por lo que si estás buscando mejorar el funcionamiento de tu página web pero no tienes mucho presupuesto para invertir, ésta es una muy buena primera opción para empezar para optimizarla.
En este artículo vamos a centrarnos en CloudFlare como servicio DNS, pero antes queremos explicarte brevemente cómo funciona su red de distribución. Será importante para entender algunas de las cosas que vamos a contarte.
Es posible que ya sepas cómo funciona la CDN de CloudFlare pero, por si no es así, te lo contamos rápidamente para que entiendas las bases.
Explicándolo de forma sencilla, una CDN (en inglés, “content delivery network”) es una red de muchos servidores que un proveedor pone a disposición de sus clientes. Su finalidad principal es la de alojar copias de los archivos de tus páginas web para que su velocidad de carga sea más rápida gracias a la aceleración de entrega de contenidos y al gran rendimiento de CloudFlare como servicio DNS.
¿Por qué te da esta mejora a la hora de entregar contenidos? Pues principalmente por la georedundancia y baja latencia de su red. Esto significa que si activas CloudFlare para una de tus páginas web, sus archivos estáticos —como imágenes u hojas de estilo— pasarán a estar distribuidos por todos los servidores de su red. De no activarlo, estos archivos solo estarán en el servidor de hosting que tengas contratado.
El uso de una CDN es muy práctico, ya que garantizas que quien quiera visitar tu página web se descargue todos estos archivos desde un servidor cercano. Por ejemplo: un visitante de Londres recuperará los archivos desde uno de los servidores de CloudFlare alojados en el Reino Unido, mientras que si tú visitas la web desde España, te los descargarás desde un servidor español.
Este hecho es muy importante, porque cuanto más cercano sea el servidor del que te descargues archivos, más rápida será su entrega.
Podríamos hablar mucho más sobre la CDN de CloudFlare. De hecho, podríamos dedicar artículos enteros a su configuración, ventajas y peculiaridades, pero puesto que queremos centrarnos en CloudFlare como servicio DNS para tu web, preferimos no profundizar mucho más en este aspecto para no darte más información de la debida.
Ahora que ya hemos hablado de la CDN vamos a hablar del servicio de resolución de nombres de CloudFlare.
Ya te hemos explicado que la CDN de CloudFlare está formada por una gran red de servidores, pero no te hemos hablado de su magnitud. De acuerdo con la empresa, cuentan con más de 120 centros de datos repartidos por todo el mundo, sumando un ancho de banda superior a los 15 Terabits por segundo. Estas cifras escalofriantes deberían ponerte en situación sobre la magnitud de los números que maneja su red.
En toda esta infraestructura existe una red Anycast de servidores DNS que responden a las peticiones como si fuesen uno solo. Esto implica que, si usas a CloudFlare como servicio DNS para web, tendrás detrás de tu dominio un gran entramado de servidores que responderán a las peticiones que reciban desde cualquier parte del mundo usando para ello el centro de datos más cercano.
Al usar CloudFlare como servicio DNS para web, estarás usando los servidores DNS de esta empresa y no los de tu proveedor de hosting. Esto te permitirá tener los registros en un proveedor neutral al que no le importa qué alojamiento tengas. Además, puesto que DNS es un servicio a bajo nivel, no tendrás problemas de compatibilidad con los paneles de control de dicho proveedor.
Una vez tengas configurado sus servidores de nombres, te beneficiarás de toda la potencia de la red de CloudFlare. ¿Habías pensado alguna vez que podías tener cientos de ordenadores al servicio de tu página web de forma gratuita? Pues con CloudFlare como servicio DNS, es cuestión de minutos.
Sin embargo, los números solos no sirven para nada. Vamos a entrar en detalles y empezar a enumerar las ventajas por las que creemos que CloudFlare como servicio DNS para web puede merecer tu atención.
CloudFlare es el segundo proveedor DNS más usado, por detrás de GoDaddy y por delante de gigantes como Amazon, y el primer factor que influye en este resultado es la calidad de su servicio. ¿Por qué es tan eficiente? Ahora te lo contamos.
Ya te mencionamos antes que hay una inmensa red detrás del servicio DNS de CloudFlare, pero no te dimos cifras respecto a su magnitud. En particular hay más de 121 centros de datos en todo el mundo destinados a proporcionar sus servicios (tanto de CDN como de resolución de nombres). Estos centros de datos albergan cientos de servidores funcionando a pleno rendimiento.
Aparentemente, puede parecer contraproducente tener tantos servidores de nombres. Seguro que piensas que con tantas máquinas el funcionamiento general puede verse afectado, pero ¡nada más lejos de la realidad! CloudFlare como servicio DNS para web es uno de los proveedores DNS más rápidos. De hecho, otras figuras del ranking que acabamos de enlazar están ahí porque usan la propia infraestructura DNS de CloudFlare para beneficiarse de su rendimiento bruto.
Con un tiempo de resolución que ronda los 15 milisegundos y la capacidad de tener DNS distribuído, CloudFlare es el proveedor que más rendimiento puede ofrecerte por su precio. ¡Sobre todo porque tiene planes gratuitos!
En una época en la que la optimización web es vital para el éxito en el posicionamiento y los ratios de conversión, reducir el tiempo de resolución DNS de tus dominios es un paso natural y clave, por lo que CloudFlare como servicio DNS es más que aconsejable si buscas optimizar al máximo tus servicios en Internet.
¿Alguna vez has tenido que cambiar los DNS de tu dominio y te han informado de que estos cambios pueden tardar hasta 48 horas? Esta espera es lo que se conoce como tiempo de propagación: el período que pasa entre que haces los cambios DNS y que éstos se hacen efectivos de verdad.
Esto es así porque Internet es un servicio descentralizado por naturaleza y muchos de sus servidores DNS no son autoritativos, sino que se limitan a guardar en su caché los registros de las resoluciones que hacen para agilizar el servicio de sus clientes. Esto puede hacer que tengan información desactualizada si cambias algún valor de tu zona DNS y éstos aún no se han actualizado.
El problema se agrava cuando los servidores DNS que usas tienen un elevado tiempo de vida (o TTL, “time to live”) o cuando estás cambiando los registros autoritativos cada vez que cambias de proveedor.
No obstante, si usas CloudFlare como servidor de nombres el tiempo de propagación es prácticamente inexistente, pues toda su red se actualiza escasos segundos después de que lo solicites. Además, al ser independiente de tu proveedor de hosting, no es necesario que en las migraciones cambies los registros NS de tus dominios, lo cual es la principal causa del tiempo de propagación.
Esto provoca que, en apenas una hora, puedas realizar una migración de web y correos, cambiar los valores de tus registros A, MX, NS, etc., y dejarlo todo funcionando sin más demora. Si a esto le sumamos la gran velocidad de la red DNS de CloudFlare, conseguimos tener una gran ventaja añadida que puede ser muy útil cuando tus clientes, o necesidades de negocio, exigen realizar cambios DNS de forma rápida.
DNSSEC es una mejora del protocolo DNS que permite firmar criptográficamente las zonas de un dominio, garantizando de esta forma que las respuestas que se reciben vengan dadas por un servidor de confianza y no por un servidor comprometido.
Este protocolo se utiliza principalmente para evitar que un atacante pueda ganar el control de un servidor DNS importante y suplantar a tu página web con una web fraudulenta, usando para ello servidores DNS comprometidos o técnicas de man in the middle, que consisten en infiltrarse entre una conexión de dos terceros.
No es algo exclusivo del servicio DNS de CloudFlare, pero DNSSEC presenta varios problemas que hacen que su uso no esté tan extendido como debiera. Algunos de estos problemas son:
No todos los agentes registradores lo soportan. Esto implica que el agente de tu dominio puede no ser compatible con el firmado de zonas o permitir la creación de los registros DS, necesarios para el proceso de resolución segura.
No todos los proveedores de hosting lo soportan. Si tienes un proveedor de dominios compatible con DNSSEC, puede que tu proveedor de hosting no lo sea, impidiéndote firmar las zonas.
Es muy difícil de configurar. DNSSEC es difícil de configurar hasta el punto de que profesionales curtidos del sector necesitan tener al alcance de la mano una buena documentación cuando necesiten implementarlo. Esto puede implicar que, si en algún momento tienes que configurar este protocolo, necesites mano de obra especialista.
Este cúmulo de requisitos hace que puedas tener problemas si quieres usar DNSSEC, pues con que falle cualquiera de los eslabones de la cadena serás incapaz de usar esta mejora del protocolo.
Sin embargo, CloudFlare como servicio DNS ya hace la mayor parte del trabajo por ti, pues es un servicio compatible con DNSSEC y con tan solo pulsar un botón se encarga de generar las llaves privadas, firmar tu zona y publicar la llave pública. De esta forma, deja para tí únicamente la tarea de crear los registros DS necesarios (y te proporcionará los valores que tienes que rellenar).
Estas tareas requieren un cierto tiempo y conocimiento para llevarse a cabo, pero en CloudFlare, con un solo clic, podrás activar DNSSEC y proteger a tu dominio de ser falsificado por terceros. Esto es especialmente reseñable si hacemos hincapié en que CloudFlare tiene un plan gratuito que te permite usar su servicio DNS.
Por norma general vas a hacer los cambios DNS accediendo al panel de tu proveedor (sea el propio CloudFlare u otro). Esta solución es suficiente cuando no tienes que hacer muchos cambios,pero ¿qué sucede si tu actividad en Internet exige hacer cambios automáticos o muy frecuentes? Ahí notarás que esta solución se queda corta.
En este caso, es evidente que no puedes dedicar tu tiempo a hacer cambios constantes en las zonas, ya que no supondría beneficios y hacer tantas modificaciones a la vez es una labor tediosa, repetitiva y propensa a errores.
Para solucionar esto CloudFlare, como servicio DNS, también te ofrece una potente API que permitirá a tus programas interactuar con su panel de forma que puedas automatizar estas tareas.
Pero ¿cómo funciona esto? Vamos a empezar explicándote muy resumidamente lo que es una API (del inglés “application programming interface”). Se trata de un término de programación que hace referencia a un mecanismo capaz de exponer servicios de una web al exterior de forma que otros programas puedan comunicarse con ella para ver o hacer cambios.
Esto permite, por ejemplo, que algunas páginas de Internet sean capaces de comunicarse entre ellas o que haya aplicaciones móviles capaces de extraer información de tu cuenta bancaria, correos electrónicos, redes sociales, etc. En el caso de este artículo, la API permitiría que otros programas (plugins, aplicaciones móviles, scripts, etc.) se comunicasen con el servicio DNS de CloudFlare para actualizar los cambios que solicites.
La API de CloudFlare te permite modificar los registros DNS a nivel de programación, de tal modo que tú —o tus programadores— podréis crear soluciones capaces de modificar esta configuración de forma rápida y a través de cualquier lenguaje de programación (pues es una API de tipo REST que se basa en mensajes HTTP).
Si bien esta opción no es usada por la mayoría de usuarios del servicio DNS de CloudFlare, es algo muy apreciado por aquellos que requieren hacer configuraciones automáticas como el registro desatendido de subdominios (útil si estás usando algún CMS que permita a los suscriptores crear su espacio en tu web) o el cambio de registros DNS al vuelo para acomodar IPs dinámicas. También está disponible en el plan gratuito, por lo que dispondrás de esta posibilidad si es que la necesitas en el futuro.
Hemos hablado de las bondades de CloudFlare y puede que a estas alturas estés valorando la posibilidad de delegar tus servicios DNS a este proveedor, pero quizá le temas a la posible complejidad del proceso.
Si este es tu caso: no te preocupes, puesto que el servicio DNS de CloudFlare posee un configurador automático que se ejecuta nada más añades un dominio a tu cuenta y se encarga de dejarte configurada la zona DNS para empezar a funcionar de inmediato.
Dicho configurador, al igual que dnslookup.es, leerá la configuración DNS de tus dominios y extraerá los datos para que no tengas que introducirlos tú. Algunos de los datos que es capaz de detectar son:
Los registros A y AAAA de tu dominio.
Los registros CNAME asociados a subdominios típicos como www o mail.
La configuración de tus registros MX para el envío de correos.
Algunos registros TXT asociados al dominio.
Al terminar tendrás una zona operativa y lista para funcionar. Es posible que te falten datos por rellenar (subdominios, alguna configuración de validación para Google, etc.), pero el grueso del trabajo estará hecho y te dejará en un estado de configuración listo para que empieces a usar CloudFlare como servicio DNS para tu web y correo electrónico.
Tras exponer todas las ventajas de CloudFlare como servicio DNS no podemos más que recomendarlo, puesto que es gratuito y goza de una gran calidad de servicio.
La única pega que podríamos ponerle a CloudFlare como servicio DNS es que no te permite usar servidores DNS personalizados (en inglés, “vanity servers”) salvo que uses un plan de pago. En la mayoría de los casos esto es solo una cuestión de imagen de marca o preferencia personal, por lo que lo consideramos un mal menor comparado con el resto de ventajas.
A continuación, vamos a darte una pequeña guía introductoria sobre cómo usar el servicio DNS de CloudFlare, acompañada de imágenes para guiarte por su panel.
Su uso es muy sencillo, pero si tienes dudas en algún proceso o el DNS es algo nuevo para ti, podrás apoyarte en esta guía para hacer cualquier gestión paso a paso.
El primer paso es bien sencillo y consiste simplemente en que te crees una cuenta gratuita en CloudFlare.
Para ello puedes dirigirte a su página de registro, donde se te solicitará que introduzcas un correo electrónico y una contraseña.
No tendrás que dar ningún otro dato más puesto que, salvo que quieras usar un plan de pago, no serán necesarios tus datos personales o de facturación.
Una vez crees la cuenta tendrás que introducir qué dominio quieres añadir a su sistema. En el siguiente capítulo explicaremos el proceso para que puedas empezar a gestionar tus DNS desde el panel de CloudFlare.
Si has creado tu cuenta y accedido, verás una ventana que te solicita introducir el nombre de tu dominio. Esto es un paso previo que puedes repetir tantas veces como quieras si tienes más de un dominio y no supondrá ningún coste adicional, ya que el plan gratuito no tiene límites de dominios, sino de funcionalidad.
Para continuar, sencillamente introduce el nombre de tu dominio en el campo que señalamos en la imagen y pulsa el botón “Add Site”. Si tienes que añadir un gran número de dominios a CloudFlare y necesitas hacerlo de forma más ágil, puedes seguir este tutorial que se encuentra en la documentación oficial (requiere conocimientos de consola).
Al añadir el sitio, CloudFlare te informará de que va a proceder a importar los datos DNS actuales de tu dominio para que no tengas que configurarlos tú. Esta pantalla no tiene más misterio que el de pulsar el botón “Next” y continuar. Te facilitamos una captura de la imagen sencillamente para que puedas ir paso a paso siguiendo este tutorial, aunque esta parte sea bastante intuitiva.
Ahora llega el momento en el que tienes que elegir el plan de precios. Si planeas usar la versión gratuita de CloudFlare, elige la opción “Free” (que marcamos con el número 1 en la imagen) y acto seguido pulsa el botón “Confirm Plan” (que marcamos con el número 2).
En esta guía vamos a ceñirnos a un plan gratuito, por lo que no verás las pantallas que te soliciten cualquier información adicional que pudiese ser necesaria para un plan superior.
Acto seguido, CloudFlare iniciará el autoconfigurador para intentar obtener los registros DNS de tu dominio. Ten en cuenta que este proceso puede tardar unos minutos, en función de tus servidores DNS actuales. Al terminar, te presentará la pantalla que mostramos en la imagen siguiente. En ella, marcamos con el número 1 la información que se obtuvo tras el análisis mencionado.
Aquí hacemos un inciso para decirte que es muy importante que revises que no falte nada. Por lo general CloudFlare solo va a detectar algunos de tus registros A, CNAME, TXT y los registros de correo. Si tienes subdominios configurados tendrás que añadirlos, ahora o una vez termines el proceso.
De la misma forma, tendrás que añadir algunos registros TXT que seguramente no te haya añadido (suele pasar con los registros DKIM). No hay problema si no lo haces ahora, pues podrás corregirlo después, pero es importante que lo tengas ya en mente.
Una vez te hayas asegurado de que todo es correcto, puedes usar el botón “Continue” (marcado con el número 2) para seguir con el proceso.
Si has seguido hasta aquí los pasos, ¡enhorabuena! Ahora ya tendrás el dominio listo para funcionar, a falta de un último ajuste que consiste en cambiar los registros DNS de tu dominio a los de CloudFlare.
Los registros DNS que tienes que añadir se te mostrarán en una pantalla como la que ilustramos a continuación. En ella te indican los registros DNS que tienes que establecer en tu dominio (marcados con la flecha del número 1 en la imagen).
Atención: los registros que ves tú no tienen que coincidir con los que aparecen en nuestra imagen, por lo que has de asegurarte de que pones los que te corresponden a ti. Nosotros los mostramos sencillamente para ilustrar el proceso y que veas dónde están listados.
El proceso de cambiar los DNS de tu dominio no te lo podemos explicar porque depende completamente de tu registrador. Lo mejor es que te pongas en contacto con su equipo de soporte y les indiques que quieres usar CloudFlare como servicio DNS. Con aclararles eso e indicarles los DNS que te saldrán en la pantalla ellos podrán gestionar el resto por ti.
Tras cambiar los DNS de tu dominio, tendrás que esperar un tiempo a que los cambios se hagan efectivos (¿recuerdas lo que explicamos antes sobre el “tiempo de propagación”?). El periodo de espera puede durar hasta 48h, aunque dependerá de tu tipo de dominio (.com, .es, etc.). En cualquier momento puedes pulsar el botón “Recheck Nameservers” (que marcamos en la imagen siguiente con un número 2) para comprobar si la gestión ya ha terminado.
Si en algún momento quieres volver a esta pantalla y ver el estado de configuración del dominio, tan solo tienes que acceder a tu cuenta. Una vez allí, accede a la sección “Overview” —que verás en la barra de navegación superior, tal y como señalamos en la imagen siguiente— y ya podrás ver el estado de configuración del dominio.
Una vez cambies los DNS de tu dominio y esperes el tiempo de propagación, éste ya estará listo para ser usado en CloudFlare. En ese momento podrás empezar a crear y modificar todos los registros DNS que necesites.
Para ello, el primer paso es acceder al panel de configuración DNS de CloudFlare, que está etiquetado bajo la sección DNS en la barra superior del panel, tal y como te mostramos a continuación.
Verás la pantalla de gestión de DNS, aunque su nombre es engañoso pues te deja hacer muchas más cosas, entre las que destacan: activar o desactivar la CDN, crear registros DNS, modificar la zona DNS, habilitar DNSSEC y activar el “CNAME Flattening”.
Todo esto te lo enseñaremos a continuación, pero antes vamos a ilustrar los dos elementos fundamentales de la pantalla del panel de control de DNS de CloudFlare.
La imagen siguiente señala dos bloques principales:
El marcado en la imagen con un número 1 es la herramienta que te permitirá crear nuevos registros DNS (del tipo que sean) en tu zona. Después explicaremos cómo añadirlos.
En el gran recuadro que tiene un número 2 podrás ver y modificar tu zona DNS como necesites. Recuerda que en CloudFlare los cambios que hagas se propagan muy rápido, por lo que cualquier gestión casi siempre estará lista en unos minutos.
Ahora que te hemos explicado el aspecto del panel DNS de CloudFlare, te vamos a contar cómo crear los tipos de registros DNS más usados. El proceso es sencillo, pero lo ilustramos para que no quepa duda posible.
Empezamos por los registros A y AAAA. Son los más fáciles de crear y también los más conocidos, pues los necesitarás para crear subdominios o cambiar la dirección IP a la que apuntan tus páginas web.
La diferencia entre los dos tipos de registro es que el primero necesita una dirección IP clásica IPv4 y el segundo requerirá una de las modernas direcciones IPv6. A día de hoy lo más normal es que trabajes con direcciones clásicas, aunque si usas CloudFlare como servicio DNS podrías usar IPv6.
Para crear un registro de estos tipos te harán falta dos cosas:
La dirección IP a la que necesites apuntar el registro.
El nombre del subdominio, si es que existe. En caso contrario usarás el carácter “@”.
Con esa información tendrás que llevar a cabo 6 pasos muy sencillos, que enumeramos a continuación. En la imagen siguiente marcamos los distintos controles que necesitarás para realizar cada uno de los pasos.
Empieza por ir al desplegable que te deja elegir el tipo de registro (marcado con un número 1 en la imagen) y elegir el tipo “A” o “AAAA” en función de si tu dirección IP es normal o IPv6. Si tu dirección IP está formada por cuatro números separados por puntos, se trata de una dirección normal y tendrás que elegir la opción “A”.
A continuación, pasamos al campo marcado con el número 2 en la imagen. Aquí tendrás que escribir el nombre del subdominio que quieras crear. Por ejemplo, si quisieras crear el subdominio “blog.tudominio.com” tendrías que escribir la palabra “blog”. Si quieres añadir un registro para el dominio raíz tendrías que escribir el carácter “@”.
Después tendrás que rellenar la IP en el campo marcado con un número 3. Es indiferente si es IP normal o IPv6: pégala en el campo marcado y este paso estará listo.
El campo número 4, que regula el TTL (o “Time to live”) te recomendamos dejarlo como está.
En este paso vemos que en la imagen hay señalada una “nube naranja”. Esto significa que quieres activar la capacidad de CDN para el subdominio que estás apuntando. Si haces clic sobre ella esta se pondrá en gris, lo que significa que no usarás la CDN con esa página web. Para usar CloudFlare como servicio DNS para web no es necesario activar la CDN, así que lo dejamos a tu juicio. Por norma general suele resultar beneficioso. Puedes activarla o desactivarla en cualquier momento.
Por último, solo tendrás que pulsar en el botón “Add Record”, marcado con el número 6 en la imagen.
Este proceso es muy similar al de crear un registro “A” o “AAAA”, con la única diferencia de que los CNAMES tienen que apuntar a un nombre de dominio o de subdominio, no a una dirección IP.
A continuación te explicamos, paso a paso, cómo realizar el proceso de creación para un CNAME en CloudFlare. Ten en cuenta que necesitarás tener a mano el nombre que quieras darle, así como su valor.
El nombre de CNAME, al igual que el de subdominio, es el prefijo que se antepone a tu dominio. Por ejemplo, un CNAME de nombre “blog” para “tudominio.com” se leería como “blog.tudominio.com”.
Por norma general, no puedes dejar el CNAME en blanco, ya que el propio estándar DNS lo prohíbe explícitamente. Sin embargo, CloudFlare tiene una opción llamada “CNAME Flattening” que permite realizar justamente esto sin ningún tipo de repercusión. Esta característica se activa automáticamente si se detecta que tu dominio es un CNAME y no un registro A. Esta funcionalidad es prácticamente exclusiva de CloudFlare como servicio DNS.
Ahora que hemos aclarado lo que hace falta, vamos a empezar a darte los pasos necesarios para añadir el CNAME. Esta explicación la acompañamos de una imagen en la que se enumeran todos los campos necesarios en cada uno de los distintos pasos a seguir.
El primer paso consiste en que pulses en el desplegable señalado con el número 1 de la imagen siguiente y elijas la opción “CNAME”. Una vez lo hayas hecho, se activará el campo llamado “Domain name” y podrás seguir.
En el segundo paso tendrás que introducir el nombre de tu subdominio en el campo señalado con el número 2. Ten en cuenta que si quieres modificar el dominio base y no un subdominio tendrás que introducir el carácter “@”.
Ahora tienes que introducir el valor de tu CNAME, es decir, la dirección a la que quieres que apunte. Cópiala y pégala en el campo numerado con un 4 en la imagen.
En este paso tendrás la opción de modificar el “TTL”, aunque no es necesario. Te recomendamos dejarlo marcado como “Automatic TTL”, ya que así no tendrás que introducir valores muy altos que puedan dar problemas posteriormente con sistemas de caché DNS.
La nube naranja es algo que verás mucho en el panel DNS de CloudFlare. Significa que quieres usar su CDN para acelerar la página web. Activarla o desactivarla es tan fácil como pinchar en el icono de la propia nube: si está naranja se activará la CDN; si está gris, se desactivará. Para usar CloudFlare como servicio DNS no necesitamos usar la CDN, así que en este ejemplo la dejamos en gris, pero puedes activarla si quieres beneficiarte de su velocidad extra.
Por último solo te quedará pulsar en el botón “Add Record” para añadir el registro CNAME a tu zona. Con esto, estará listo para funcionar en apenas unos minutos gracias a la velocidad de propagación de CloudFlare como servicio DNS.
Los registros MX son los encargados de definir qué servidores están encargados de entregar el correo de tu dominio. Si no tienes esa información, pregunta a tu proveedor de hosting o de correo cuáles son tus servidores de correo.
Nombre del subdominio para el que quieres configurar el MX. Si lo quieres configurar para el dominio principal, usarás una “@” como nombre.
Las prioridades y los nombres de los servidores de correo. Esto es lo que te explicábamos al inicio de esta sección y son datos que tiene que proporcionarte tu proveedor de hosting o correo electrónico.
Con esos datos a mano, solo tendrás que seguir los pasos siguientes para añadir un registro MX. Es ligeramente distinto a los otros procesos que hemos descrito, pero es solo debido a que los registros MX tienen una prioridad (valor que otros registros no tienen).
Al igual que en las anteriores explicaciones, al final de las instrucciones encontrarás una imagen con todos los campos numerados, de forma que no puedas perderte en nuestras explicaciones.
Para empezar, despliega el botón marcado con un número 1 en la imagen y elige “MX”. De esta forma, el resto de campos se prepararán para dejarte introducir los valores necesarios.
Acto seguido, tendrás que introducir una “@” en el campo marcado con un número 2. Esto es así en la mayoría de los casos para definir el servidor MX que quieras que se encargue de entregar el correo para tu dominio. Si se diese el caso de que necesitases configurar un MX para un subdominio, introduce su nombre en lugar de la “@”.
Después pulsa en el campo con el número 3 y verás como se te muestra un pequeño diálogo. En él tendrás que introducir el nombre de tu servidor de correo en el campo “Mail server”, así como su prioridad. No te preocupes mucho por la prioridad, porque solo es necesaria si tienes más de un registro MX. Si no es tu caso, déjala por defecto y pulsa el botón “Save”.
Acto seguido, te recomendamos dejar la opción “Automatic TTL” tal cual está. En este paso no harías nada más.
Por último pulsa el botón “Add Record” y el registro MX quedará añadido a tu zona DNS de CloudFlare. En la mayor parte de los casos se propagará en unos minutos y comenzará a funcionar rápidamente.
Vamos a cerrar nuestra guía de creación de zonas enseñándote cómo crear los registros TXT y SPF en el servicio DNS de CloudFlare.
Es importante que tengas presente que, en el pasado, CloudFlare permitía crear registros tipo “SPF”, lo cual a día de hoy es incorrecto. Aunque la opción del panel existe, si quieres crear un registro de este tipo tendrás que usar la opción “TXT”.
Aclarado esto, te presentamos brevemente estos registros por si no los conoces. Los registros TXT suelen usarse para validar tu dominio con servicios de terceros (Google, Mailchimp, Doppler, etc.) así como para ayudar a combatir el spam mediante la creación de registros SPF, si bien pueden tener otros usos menos habituales.
Su creación no es muy complicada, pero los valores sí pueden serlo. Por eso, te recomendamos que antes de crear dichos valores consultes con tu proveedor de hosting cuáles son, ya que variarán en función de lo que necesites hacer.
En nuestro caso, vamos a ilustrar cómo crear un registro SPF, pero las instrucciones son exactamente las mismas para un TXT. Vamos a enumerarlas y a acompañarlas de una imagen en la que verás cada paso que hemos seguido.
Empieza por hacer clic en el desplegable marcado con un número 1 y elegir en él la opción “TXT”. Recuerda que, como dijimos antes, da igual que quieras crear un registro SPF, tienes que elegir la opción “TXT”.
Introduce el nombre del registro TXT en el campo “Name” que está marcado en la imagen con un número 2.
Acto seguido, copia el valor y pégalo en el campo marcado con el número 3. Asegúrate de que va entero y sin saltos de línea por medio.
Por último, pulsa el botón “Add Record”, marcado con un número 4. El proceso habrá terminado y ya tendrás tu registro TXT creado en el panel DNS de CloudFlare.
Activar DNSSEC no podría ser más sencillo. No obstante, te recomendamos que antes de hacerlo consultes con tu registrador de dominio si soportan la creación de registros tipo DS para dar soporte a DNSSEC ya que, de lo contrario, las gestiones que puedas hacer en CloudFlare no servirían para nada.
Primero accede al panel DNS de CloudFlare, al que llegarás pulsando la opción “DNS” de la barra de navegación. Una vez dentro, desplázate hacia abajo hasta que localices la opción “Enable DNSSEC” que mostramos en la imagen siguiente. Si sabes que tu agente registrador soporta la creación de tipos DS, pulsa en el botón sin más.
Una vez lo hagas, se te activará una pequeña opción justo debajo del botón que acabas de pulsar: “DS Record” (la marcamos en la imagen siguiente con un número 1). Al pulsar en ella, se desplegará una serie de información técnica necesaria para que DNSSEC empiece a funcionar. Te recomendamos que la reenvíes a tu proveedor de dominios para que creen los registros pertinentes necesarios para acabar de configurar DNSSEC.
Con esto tendrías preparado DNSSEC para funcionar. Como ves ha sido muy sencillo, pues tal y como te decíamos, CloudFlare como servicio DNS hace que DNSSEC sea muy fácil de configurar.
CloudFlare es un gran servicio DNS, ya no solo por su velocidad y fiabilidad, sino porque te permite tener la gestión de la resolución de nombres de forma independiente a la de tu proveedor de hosting.
Si alguna vez has cambiado de proveedor sabrás los problemas que puedes tener con la propagación. Gracias a usar CloudFlare como servidor DNS, no tendrás que preocuparte de ello pues la propagación será muy rápida.
El hecho de que sea gratuito permite que cualquiera pueda usarlo sin más miramientos y, como facilita una CDN y otras muchas ventajas, es una opción muy recomendable para cualquier proyecto web para el que necesites un servicio DNS sólido que lo respalde.

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