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Timestamp: 2016-09-25 08:54:47+00:00

Document:
Real Decreto 162/2014, de 14 de marzo, por el que se aprueba el reglamento de funcionamiento y r�gimen interior de los centros de internamiento de extranjeros.
Vigencia desde 16 de Marzo de 2014
Vigente desde 16/Marzo/2014
�Aprobaci�n del reglamento de funcionamiento y r�gimen interior de los centros de internamiento de extranjeros
REGLAMENTO DE FUNCIONAMIENTO Y R�GIMEN INTERIOR DE LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO DE EXTRANJEROS
Disposiciones generales, caracter�sticas y estructura org�nica de los centros
�Autorizaci�n y control judicial
Organizaci�n general y competencias
�Participaci�n y colaboraci�n de �rganos de la Administraci�n General del Estado y organizaciones no gubernamentales
Organizaci�n interior de los centros
�Departamentos y servicios
�Instalaciones y medios b�sicos
�Direcci�n
�Junta de coordinaci�n
�Unidad de seguridad
�Servicio de asistencia sanitaria
�Servicios de asistencia social, jur�dica y cultural
Estatuto jur�dico de los extranjeros internados
�Derechos de los internos
�Deberes de los internos
�Peticiones, quejas y recursos
�Entrevista personal con el director
Procedimientos de actuaci�n ingresos, salidas, traslados y conducciones
�Requisitos legales del ingreso y plazo m�ximo de estancia
�Reserva de plaza
�Solicitud de internamiento derivada de un expediente administrativo de expulsi�n, devoluci�n o denegaci�n de entrada
�Internamiento en aplicaci�n del art�culo 89.6 del C�digo Penal
�Presentaci�n del extranjero para su ingreso en el centro
�Documentaci�n de ingreso
�Expediente personal del extranjero
�Examen y dep�sito de efectos y enseres personales de los internos
�Informaci�n sobre los derechos y obligaciones al nuevo interno
�Reconocimiento m�dico y entrevista con el servicio de asistencia social
�Comunicaci�n del ingreso a terceras personas
�Entrega de elementos de aseo y abrigo
�Traslado del interno a otro centro
�Desplazamientos para la realizaci�n de actuaciones judiciales, del Ministerio Fiscal o administrativas
�Desplazamientos para consulta m�dica o ingreso hospitalario
�Libro-registro de traslados y desplazamientos
�Cese del ingreso
�Reingreso del interno en el centro por imposibilidad de practicar la expulsi�n, devoluci�n o regreso
Normas de convivencia y r�gimen interior
�Aprobaci�n del horario y de las medidas de r�gimen interior del centro
�R�gimen de las comunicaciones
�Visitas de familiares y otras personas
�Comunicaciones telef�nicas
�Actividades recreativas
�Pr�ctica religiosa
�Env�o y recepci�n de correspondencia
�Recepci�n de entregas y paquetes
Formaci�n del personal del centro y mecanismos de control e inspecci�n
Formaci�n y reglas de conducta del personal de los centros
�Formaci�n del personal del centro
�Reglas de conducta del personal del centro
Mecanismos de control e inspecci�n
�Libros-registro
Seguimiento de la prestaci�n de los servicios sanitarios, asistenciales y sociales
�Reuniones de seguimiento de la prestaci�n de los servicios sanitarios, asistenciales y sociales
�Medidas de vigilancia y seguridad y competencia para su ejecuci�n
�Vigilancia del centro y control de accesos
�Vigilancia y control de los internos
�Objetos prohibidos y no autorizados
�Contenci�n o separaci�n preventiva de internos
Participaci�n y colaboraci�n de las organizaciones no gubernamentales
�Participaci�n en los servicios de asistencia social
�Visitas a los centros de las organizaciones para la defensa de los inmigrantes
�Sala de inadmisi�n
�Publicaci�n de datos
�Suscripci�n de convenios
�Provisi�n de medios materiales y humanos
Ocultar / Mostrar comentarios Inciso ", en la medida de lo posible", declarado inaplicable por Sentencia TS (Sala 3.�) de 10 febrero 2015, Rec. 373/2014,
Inciso "y existan en el centro m�dulos que garanticen la unidad e intimidad familiar" del art�culo 16.2.k) declarado inaplicable por Sentencia TS (Sala 3.�) de 10 febrero 2015, Rec. 373/2014.
N�mero 2 del art�culo 55 declarado inv�lido y nulo por Sentencia TS (Sala 3.�) de 10 febrero 2015, Rec. 373/2014, debiendo aplicarse las medidas de registro personal contempladas en el art�culo 62 quinquies, apartado 1, de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero , de conformidad con los criterios expresados en el fundamento de derecho s�ptimo.
Ocultar / Mostrar comentarios La Sentencia TS (Sala 3.�) de 10 febrero 2015, Rec. 373/2014, declara inv�lidos y nulos los incisos "Podr� solicitarse un nuevo internamiento del extranjero, por las mismas causas que determinaron el internamiento anterior, cuando habiendo ingresado con anterioridad no hubiera cumplido el plazo m�ximo de sesenta d�as, por el per�odo que resta hasta cumplir �ste" del art�culo 21.3 del Reglamento impugnado; se anulan, por conexi�n, los t�rminos "Igualmente" y "en este caso", del segundo inciso del mismo apartado, cuya redacci�n queda de la siguiente manera: "Se podr�n solicitar nuevos ingresos del extranjero si obedecen a causas diferentes, por la totalidad del tiempo legalmente establecido".
Los centros de internamiento de extranjeros aparecen por vez primera en nuestro ordenamiento jur�dico en el art�culo 26 de la Ley Org�nica 7/1985, de 1 de julio, sobre derechos y libertades de los extranjeros en Espa�a, que contempla la posibilidad de que el juez de instrucci�n acuerde, como medida cautelar vinculada a la sustanciaci�n o ejecuci�n de un expediente de expulsi�n, el internamiento, a disposici�n judicial, de extranjeros en locales que no tengan car�cter penitenciario.
El funcionamiento de estos espacios de internamiento fue objeto de la correspondiente regulaci�n en el Reglamento de ejecuci�n de la Ley Org�nica 7/1985, de 1 de julio, aprobado por el Real Decreto 155/1996, de 2 de febrero, y en la Orden del Ministerio de Presidencia de 22 de febrero de 1999, dictada en cumplimiento de la habilitaci�n contenida en el referido real decreto. Esa orden ministerial se ha venido aplicando hasta el momento actual, con las �nicas salvedades derivadas de los efectos de la Sentencia del Tribunal Supremo de 11 de mayo de 2005, que declar� la nulidad de diversos apartados de los art�culos 30, 33 y 34, apartado 5.
La necesaria regulaci�n, mediante norma con rango de ley org�nica, de los aspectos m�s trascendentes del funcionamiento de los centros de internamiento de extranjeros tiene lugar con la aprobaci�n de reforma de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en Espa�a y su integraci�n social, llevada a cabo por la Ley Org�nica 14/2003, de 20 de noviembre. En los art�culos 62 bis a 62 sexies, introducidos por dicho texto legal, se abordan aspectos esenciales del funcionamiento de estos centros como son los derechos y obligaciones de los internos, la informaci�n que debe serles suministrada a su ingreso, la formulaci�n de peticiones y quejas, la adopci�n de medidas de seguridad y la figura del director como responsable �ltimo del funcionamiento del centro, aspectos desarrollados posteriormente en los art�culos 153 a 155 del Reglamento de dicha ley org�nica, aprobado por el Real Decreto 2393/2004, de 30 de diciembre, derogado despu�s por el Reglamento de la misma actualmente en vigor, aprobado por el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril.
Los centros, tal como se recoge en los art�culos 60.2 y 62 bis de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, no tienen car�cter penitenciario y los extranjeros en ellos internados estar�n privados �nicamente del derecho deambulatorio, limitaci�n que ser� conforme al contenido y finalidad de la medida judicial de ingreso acordada.
La reforma de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, operada por la Ley Org�nica 2/2009, de 11 de diciembre, viene a perfeccionar el r�gimen de garant�as y control judicial de los centros de internamiento de extranjeros. Para ello, se crea la figura del juez competente para el control de la estancia (art�culo 62.6), se reconoce el derecho de los internos a entrar en contacto con organizaciones no gubernamentales, nacionales e internacionales de protecci�n de inmigrantes y el derecho de �stas a visitar los centros (art�culo 62 bis) y se contempla, como garant�a adicional, la inmediata puesta en libertad del extranjero por la autoridad administrativa que lo tiene a su cargo, en el momento en que cesen las circunstancias que motivaron la medida cautelar de internamiento (art�culo 62.3).
Con posterioridad a esta �ltima reforma de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, se ha producido otra novedad legislativa que afecta al r�gimen de internamiento de extranjeros. La nueva redacci�n del art�culo 89 del C�digo Penal, dada por la Ley Org�nica 5/2010, de 22 de junio, contempla el ingreso en un centro de internamiento de extranjeros como medida judicial tendente a asegurar, en determinados casos, la salida del territorio espa�ol de aquellos extranjeros a los que los jueces y tribunales hubieran sustituido penas de prisi�n, o parte de las mismas, por la medida de expulsi�n.
Por �ltimo, en el marco normativo, es obligado hacer referencia a la figura del Ministerio Fiscal, dadas las funciones que al mismo le atribuye su Estatuto Org�nico, aprobado por la Ley 50/1981, de 30 de diciembre, al que para llevarlas a cabo le confiere, entre otras, las de poder girar visita a los centros o establecimientos de detenci�n, penitenciarios o de internamiento de cualquier clase, pudiendo examinar los expedientes de los internos y recabar cuanta informaci�n estime conveniente.
El presente reglamento viene a satisfacer no solo la necesidad legal de desarrollar reglamentariamente todos estas novedades en el ejercicio del mandato expreso que la disposici�n adicional tercera de la Ley Org�nica 2/2009, de 11 de diciembre, dirige al Gobierno, sino tambi�n la material de dar concreci�n a aspectos del funcionamiento de los centros, regulando el r�gimen de internamiento de extranjeros de forma espec�fica y completa mediante una norma con rango de real decreto que venga a sustituir definitivamente a la Orden del Ministerio de la Presidencia de 22 de febrero de 1999, hasta ahora en vigor, procedi�ndose, asimismo, a incorporar al derecho nacional diversos aspectos regulados por la Directiva 2008/115/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, relativa a normas y procedimientos comunes en los Estados miembros para el retorno de los nacionales de terceros pa�ses en situaci�n irregular.
En este sentido, se ha considerado oportuno dedicar un reglamento espec�fico a la regulaci�n de estos centros, desvinculando tal desarrollo normativo del reglamento general de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, cuyo art�culo 258 regula el ingreso en los mismos, por considerar que la relevancia de la materia y la importancia de los derechos afectados exige un tratamiento detallado de los diferentes aspectos de las condiciones en las que debe producirse el internamiento, que redunde en el incremento de las garant�as de los extranjeros objeto de esta medida.
A la hora de abordar la regulaci�n completa del r�gimen de internamiento de los extranjeros, resulta adem�s imprescindible tener en cuenta las transformaciones sociales sufridas en los catorce a�os transcurridos desde la aprobaci�n de la Orden del Ministerio de la Presidencia de 22 de febrero de 1999, cambios que han afectado no s�lo al fen�meno migratorio en nuestro pa�s, sino tambi�n a la propia actividad administrativa del internamiento de extranjeros.
Precisamente, la experiencia adquirida desde la implantaci�n de los centros de internamiento, tanto desde el �mbito del Ministerio del Interior como desde el enfoque aportado por diversos organismos ajenos a dicho departamento y movimientos y colectivos sociales de distinta �ndole, aconsejan que los centros en los que se hallan los extranjeros deban sufrir una profunda reforma que traslade esos cambios demandados a la propia estructura y funcionamiento de los mismos.
As�, en la organizaci�n y actividad diaria de los centros deben diferenciarse dos �mbitos bien distintos y que, a su vez, responden a finalidades diferentes.
Por un lado, la seguridad de los centros y de las personas que en ellos se encuentran se atribuye al Cuerpo Nacional de Polic�a que deber� garantizar, como personal especializado en la seguridad, el normal desarrollo de la actividad en las instalaciones, evitando perturbaciones o restableciendo el orden que pudiera verse alterado. Igualmente, el Cuerpo Nacional de Polic�a gestiona todo lo relativo a la tramitaci�n del expediente de expulsi�n y a la permanencia del extranjero en el centro, que se encuentran �ntima y estrechamente unidas, sin perjuicio de las competencias reconocidas a la autoridad judicial.
Por otro, la faceta asistencial que debe ser asumida por personal especializado ajeno a la polic�a, concretamente empleados p�blicos dependientes de la Administraci�n General del Estado, que desempe�ar�n las funciones de organizaci�n, gesti�n y control de la prestaci�n de los servicios asistenciales, tanto de car�cter social como de otro orden.
Dada la naturaleza de estos servicios, la normativa vigente ofrece diversos cauces para que los diferentes �rganos del Ministerio del Interior, como departamento responsable de los centros, puedan llegar a suscribir acuerdos o convenios con entidades, instituciones u organizaciones, de car�cter p�blico o privado, mediante los cuales la prestaci�n de los mismos pueda llegar a externalizarse, sin que ello suponga merma alguna de las competencias, responsabilidad y dem�s funciones que, como titular de los centros, corresponde a los citados �rganos administrativos.
El presente reglamento regula, en su t�tulo I, las disposiciones generales a que habr�n de adecuarse estos centros, perfilando en ellas la definici�n, naturaleza y finalidad de estos establecimientos. Contiene asimismo las disposiciones que permiten incardinar los centros en el Ministerio del Interior y prev� mecanismos de colaboraci�n con las organizaciones no gubernamentales comprometidas en la asistencia de los extranjeros.
En particular, el cap�tulo III del t�tulo I concreta los medios personales y materiales con que habr�n de estar provistos estos centros, estableciendo su naturaleza y finalidad as� como su organizaci�n interna, como establecimientos p�blicos de car�cter no penitenciario dependientes del Ministerio del Interior; y el cap�tulo IV la estructura organizativa, en la que destaca la figura del director como garante de los derechos de los internos y responsable �ltimo de su seguridad y funcionamiento, con la participaci�n activa de los responsables de los distintos servicios -seguridad, sanitario, asistencial- del centro mediante su presencia en la junta de coordinaci�n.
El t�tulo II regula con amplitud los derechos y deberes que la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, atribuye a los internos, dedicando art�culos espec�ficos a la presentaci�n de reclamaciones y quejas y a la necesaria llevanza en cada centro de un libro de peticiones y quejas a disposici�n de los internos.
Los principales procedimientos de actuaci�n -ingresos, salidas y conducciones de los internos- son objeto de una detallada descripci�n en el t�tulo III del reglamento que, entre otros aspectos, hace especial incidencia en los relativos a la informaci�n de derechos al interno, as� como en los requisitos y garant�as necesarios para la realizaci�n de estos tr�mites.
El t�tulo IV detalla el r�gimen de funcionamiento de los centros, los horarios y actividades generales de los mismos, atribuyendo el art�culo 39 capacidades al director para aprobar, previa consulta con la junta de coordinaci�n, el horario y medidas de r�gimen interior. Asimismo, se dedican art�culos espec�ficos a la regulaci�n del r�gimen de visitas de familiares y entrevistas con abogados y autoridades diplom�ticas y consulares.
La formaci�n del personal, las reglas de conducta exigibles al mismo y los mecanismos de control e inspecci�n son objeto del t�tulo V, destacando la regulaci�n de la figura del juez competente para el control de la estancia en el centro y la de los �rganos administrativos encargados de la supervisi�n interna de los mismos.
Por su parte, el t�tulo VI est� dedicado a la descripci�n de las medidas de vigilancia y seguridad, contemplando la posibilidad excepcional de adoptar medidas de contenci�n f�sica y de separaci�n preventiva del interno que, con pleno respeto al principio de proporcionalidad, podr�n ser tomadas para evitar actos de violencia o lesiones propias o ajenas, impedir actos de fuga, da�os en la instalaciones o de resistencia frente al personal del centro en el ejercicio leg�timo de su cargo, y que habr�n de ser comunicadas en el plazo m�s breve posible a la autoridad judicial, la cual deber� acordar su mantenimiento, modificaci�n o revocaci�n, sin que en ning�n caso puedan llegar a constituir una sanci�n encubierta.
Excepcionalmente, para garantizar la seguridad del centro se podr� practicar el registro personal del interno, que s�lo cuando fuera indispensable se realizar� con desnudo integral. Esta medida se ampara en el art�culo 62 quinquies de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, y se regula con las garant�as exigidas por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional (sentencia 17/2013, de 31 de enero), que ha declarado que puede ser un medio necesario para garantizar la defensa del inter�s p�blico, expresado en el mantenimiento del orden y la seguridad en el centro de internamiento, debi�ndose justificar en cada caso la intromisi�n en la intimidad del interno que su adopci�n constituye. As�, en todo caso, el registro personal se efectuar� por funcionarios del mismo sexo que el interno, en lugar cerrado, sin la presencia de otros internos y preservando su dignidad e intimidad. Para ello ser� necesaria la autorizaci�n previa del director del centro, o al menos del jefe de la unidad de seguridad, cuando razones de urgente necesidad impidieran recabar aqu�lla, comunic�ndolo de forma inmediata al director. Se prev� que del examen practicado se deje constancia escrita, con indicaci�n de los motivos y de sus resultados, as� como la remisi�n del escrito al Juez competente para el control de la estancia en el centro.
Finalmente, el t�tulo VII regula, en desarrollo de lo establecido en el apartado 3 del art�culo 62.bis de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, el r�gimen de visitas de las organizaciones no gubernamentales para la defensa de los inmigrantes.
En cuanto a su tramitaci�n este real decreto ha sido informado por la Agencia Espa�ola de Protecci�n de Datos.
La disposici�n adicional tercera de la Ley Org�nica 2/2009, de 11 de diciembre, de reforma de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, contiene un mandato dirigido al Gobierno para la elaboraci�n de un reglamento que desarrolle el r�gimen de internamiento de extranjeros.
En su virtud, a propuesta del Ministro del Interior, con la aprobaci�n previa del Ministro de Hacienda y Administraciones P�blicas, de acuerdo con el Consejo de Estado, y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 14 de marzo de 2014,
Aprobaci�n del reglamento de funcionamiento y r�gimen interior de los centros de internamiento de extranjeros Se aprueba el reglamento de funcionamiento y r�gimen interior de los centros de internamiento de extranjeros, cuyo texto se inserta a continuaci�n.
Derogaci�n normativa Queda derogado el art�culo 258 del Reglamento de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en Espa�a y su integraci�n social, aprobado por el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, y la Orden del Ministerio de la Presidencia de 22 de febrero de 1999, sobre normas de funcionamiento y r�gimen interior de los centros de internamiento de extranjeros, y cuantas disposiciones, de igual o inferior rango, se opongan a lo dispuesto en este real decreto.
T�tulo competencial Este real decreto se dicta al amparo de lo dispuesto en el art�culo 149.1.2� de la Constituci�n, que atribuye al Estado la competencia exclusiva sobre el r�gimen de inmigraci�n.
Incorporaci�n de derecho de la Uni�n Europea Mediante este real decreto se incorpora parcialmente al derecho espa�ol diversos aspectos regulados por la Directiva 2008/115/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, relativa a normas y procedimientos comunes en los Estados miembros para el retorno de los nacionales de terceros pa�ses en situaci�n irregular.
Desarrollo normativo Se autoriza al Ministro del Interior para dictar las normas que sean necesarias para la ejecuci�n y desarrollo de lo dispuesto en este real decreto.
T�TULO IDisposiciones generales, caracter�sticas y estructura org�nica de los centros
Naturaleza jur�dica 1. Los centros de internamiento cuyo r�gimen interior y funcionamiento se regula en este reglamento, tendr�n la denominaci�n de centros de internamiento de extranjeros (en adelante, centros).
2. Los centros son establecimientos p�blicos de car�cter no penitenciario, dependientes del Ministerio del Interior, destinados a la custodia preventiva y cautelar de extranjeros para garantizar su expulsi�n, devoluci�n o regreso por las causas y en los t�rminos previstos en la legislaci�n de extranjer�a, y de los extranjeros que, habi�ndoseles sustituido la pena privativa de libertad por la medida de expulsi�n, el juez o tribunal competente as� lo acuerde en aplicaci�n de lo dispuesto por el art�culo 89.6 del C�digo Penal.
3. El ingreso y estancia en los centros tendr� �nicamente finalidad preventiva y cautelar, y estar� orientado a garantizar la presencia del extranjero durante la sustanciaci�n del expediente administrativo y la ejecuci�n de la medida de expulsi�n, devoluci�n o regreso.
4. El principio de proporcionalidad en los medios utilizados y objetivos perseguidos, el de intervenci�n menos restrictiva y el de atenci�n especializada a personas vulnerables regir�n, entre otros, la gesti�n de los centros.
A estos efectos se entender�n por personas vulnerables menores, personas discapacitadas, ancianos, mujeres embarazadas, padres solos con hijos menores y personas que hayan padecido tortura, violaci�n u otras formas graves de violencia psicol�gica, f�sica o sexual.
Autorizaci�n y control judicial 1. Nadie podr� ser internado en un centro sin que medie resoluci�n dictada por la autoridad judicial competente que expresamente as� lo autorice u ordene.
2. En todo caso el extranjero internado queda a disposici�n del juez o tribunal que autoriz� u orden� el internamiento.
3. Adem�s, al Juez competente para el control de la estancia de los extranjeros en el centro le corresponde conocer, sin ulterior recurso, de las peticiones y quejas que planteen los internos en cuanto afecten a sus derechos fundamentales y visitar los centros cuando conozca alg�n incumplimiento grave o lo considere conveniente.
CAP�TULO IIOrganizaci�n general y competencias
Competencias 1. Las competencias de direcci�n, coordinaci�n, gesti�n e inspecci�n de los centros corresponden al Ministerio del Interior y ser�n ejercidas a trav�s de la Direcci�n General de la Polic�a, que tambi�n ser� responsable de su seguridad y vigilancia, sin perjuicio de las facultades judiciales concernientes a la autorizaci�n de ingreso y al control de la permanencia de los extranjeros.
2. Corresponde a la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras coordinar los ingresos y salidas en los centros con el objeto de optimizar su ocupaci�n.
3. Los centros se hallan bajo la dependencia org�nica y funcional de la plantilla policial donde radiquen, sin perjuicio de la superior competencia de la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras en su gesti�n y coordinaci�n.
Participaci�n y colaboraci�n de �rganos de la Administraci�n General del Estado y organizaciones no gubernamentales 1. Ser� competencia del Ministerio del Interior la prestaci�n de servicios de asistencia sanitaria y sociales en los centros, sin perjuicio de que tales prestaciones puedan concertarse con otros ministerios o con entidades p�blicas o privadas, con cargo a los programas de ayuda legalmente establecidos en las correspondientes partidas presupuestarias. Se procurar� que las condiciones sanitarias y sociales sean similares en todos los centros.
2. El Ministerio del Interior promover� especialmente, de acuerdo con lo previsto en la disposici�n adicional cuarta, la colaboraci�n de las instituciones y asociaciones dedicadas a la ayuda de los extranjeros, que deber�n respetar en todo caso las normas de r�gimen interior del centro. Dicha colaboraci�n se promover� sin perjuicio de las funciones espec�ficas que tienen encomendadas en el art�culo 62 bis.1.j) y 3 de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, de derechos y libertades de los extranjeros en Espa�a y su integraci�n social, y se efectuar� previa suscripci�n de los correspondientes conciertos, contratos o convenios y reconocimiento de su condici�n de entidades colaboradoras por el procedimiento previsto en el art�culo 15.
Creaci�n 1. Los centros se crean, modifican o suprimen mediante orden del Ministro del Interior.
2. Cuando concurran situaciones de emergencia que desborden la capacidad de los centros, podr�n habilitarse otros centros de ingreso temporal o provisional procurando que sus instalaciones y servicios sean similares a los de los centros, gozando los internos de los mismos derechos y garant�as.
CAP�TULO IIIOrganizaci�n interior de los centros
Departamentos y servicios Para la cobertura de los servicios, cada centro dispondr�, adem�s de los medios personales y materiales necesarios, de las siguientes instalaciones:
a) Direcci�n y administraci�n.
e) Asistencia social, jur�dica y cultural.
Instalaciones y medios b�sicos 1. Todas las instalaciones y dependencias deber�n satisfacer las condiciones de accesibilidad e higiene y estar acondicionadas de manera que el volumen de espacio, ventilaci�n, agua, alumbrado y calefacci�n se ajusten a las normas de habitabilidad y a las condiciones clim�ticas de la localidad donde se halle ubicado el centro. Asimismo, deber�n estar equipadas del mobiliario suficiente para hacerlas aptas para el uso a que se destinan.
2. Los elementos de construcci�n de las instalaciones y servicios deber�n ser los adecuados, respecto a su resistencia, duraci�n y seguridad, para un uso colectivo.
3. Los centros dispondr�n de m�dulos independientes para permitir la separaci�n por sexos de los internos.
Se procurar� que los internos que formen una unidad familiar est�n juntos y tengan en su compa��a a sus hijos menores, facilit�ndoles
, en la medida de lo posible, alojamiento separado que garantice un adecuado grado de intimidad.Inciso ", en la medida de lo posible", declarado inaplicable por Sentencia TS (Sala 3.�) de 10 febrero 2015, Rec. 373/2014,
Igualmente, se procurar� que las instalaciones permitan la separaci�n de los condenados, internados en virtud del art�culo 89.6 del C�digo Penal, o que tengan antecedentes penales, de aquellos otros que se encuentren internos por la mera estancia irregular en Espa�a.
4. En los centros existir� un servicio de asistencia sanitaria con disponibilidad de personal, instrumental y equipamiento necesario para la atenci�n permanente y de urgencia de los internos.
Existir�n las dependencias necesarias para la permanencia de los extranjeros internados que, seg�n el informe emitido por el facultativo, aun no requiriendo atenci�n hospitalaria en raz�n de la enfermedad f�sica o ps�quica o toxicoman�a apreciada en su reconocimiento, aconseje su separaci�n del resto de los internados, medida que ser� comunicada inmediatamente al Juez competente para el control de la estancia de los extranjeros en el centro.
5. Deber�n existir instalaciones adecuadas para la realizaci�n de actividades de ocio, entretenimiento y deportivas, as� como un patio para el paseo de los internos.
6. Los centros deber�n contar con espacio y medios suficientes para el almacenaje seguro de los equipajes y efectos personales de los internos, incluyendo la custodia de dinero en efectivo y objetos de valor.
7. Los centros deber�n contar con un n�mero suficiente de tel�fonos p�blicos para su uso por los internos en los horarios y condiciones que se determinen.
CAP�TULO IVEstructura
Estructura 1. En cada centro existir�n las siguientes unidades y servicios:
c) Administraci�n.
d) Junta de coordinaci�n.
e) Secretar�a.
g) Servicio de asistencia social, jur�dica y cultural.
2. Los puestos de trabajo de las unidades y servicios que integran los centros que impliquen funciones de direcci�n y seguridad ser�n desempe�ados por funcionarios del Cuerpo Nacional de Polic�a. Corresponder� a empleados de las administraciones p�blicas el de los dem�s servicios de car�cter asistencial, log�stico y administrativo, sin perjuicio de lo establecido en los art�culos 14 y 15.
Direcci�n 1. Al frente de cada centro existir� un director, nombrado por el Director General de la Polic�a entre funcionarios de carrera del subgrupo A1 del Cuerpo Nacional de Polic�a, a propuesta del Comisario General de Extranjer�a y Fronteras. Depender� funcionalmente de la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras y de las unidades de extranjer�a correspondientes a nivel provincial o local, y, org�nicamente, de la plantilla policial de la provincia donde est� ubicado el centro.
2. El director ser� responsable de garantizar el ejercicio de los derechos de los internos, del correcto funcionamiento del centro, de su seguridad, tanto exterior como interior, as� como del mantenimiento del orden y de la correcta convivencia entre los extranjeros internados y dem�s personal del centro.
b) Impartir las directrices de organizaci�n de los distintos servicios y coordinar y supervisar su ejecuci�n, inspeccionando y corrigiendo cualquier deficiencia que observe o le sea oportunamente comunicada por el administrador o la autoridad judicial competente. En concreto, le corresponder� aprobar las normas de r�gimen interior, previa consulta con la junta de coordinaci�n
d) Desempe�ar la jefatura de personal.
e) Velar por la integridad f�sica del personal que se encuentre prestando servicios y de las personas internas.
f) Adoptar, dentro de sus competencias, las medidas necesarias para asegurar el orden y la convivencia entre los extranjeros, as� como el cumplimiento de sus derechos, imponiendo medidas a los internos que no respeten las normas de correcta convivencia o de r�gimen interior.
g) Convocar y presidir la junta de coordinaci�n.
h) Ejecutar las resoluciones de la autoridad judicial por las que se acuerde la entrada, salida y traslado de los extranjeros, as� como las dictadas por los jueces competentes para el control de la estancia en los centros.
i) Dar respuesta a los escritos, peticiones y quejas que pudieran formular los internos conforme a lo previsto en el presente reglamento, y, de exceder su �mbito de atribuciones, trasladar los mismos a la autoridad competente para su resoluci�n.
j) Ordenar el sometimiento a reconocimiento m�dico de los internos, cuando existan causas de salud colectiva apreciadas por el servicio m�dico y a solicitud de �ste. La decisi�n adoptada ser� comunicada sin dilaci�n al Juez competente para el control de la estancia de los extranjeros en el centro.
l) Aceptar o denegar las solicitudes de reserva de plaza formuladas por las brigadas o grupos de extranjer�a, siguiendo las directrices impartidas por la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras. Asimismo, ser� el �rgano de interconexi�n y comunicaci�n con la correspondiente unidad policial que tramite el expediente de expulsi�n, devoluci�n o regreso, a la que dar� curso de las incidencias que puedan surgir y que directa o indirectamente afecten, en alguna forma, a dicho procedimiento.
n) Trasladar a sus superiores las iniciativas que considere necesarias para mejorar el funcionamiento del centro y someter a su aprobaci�n aquellas iniciativas que no le corresponda adoptar, tanto las que pueda apreciar directamente como las que as� considere a propuesta del administrador.
�) Aquellas otras que le atribuya el ordenamiento jur�dico vigente
4. En supuestos de ausencia, vacante o enfermedad del director, ser� sustituido por el jefe de la unidad de seguridad.
Junta de coordinaci�n 1. En cada centro se constituir� una junta de coordinaci�n como �rgano colegiado, integrada por el director, que la presidir�, y por el administrador y los responsables de la unidad de seguridad y de los servicios de asistencia sanitaria y social, as� como por el secretario de direcci�n, que actuar� como secretario.
2. Dicha junta desempe�ar� funciones consultivas en relaci�n con las siguientes materias:
a) Normas de r�gimen interior del centro.
b) Directrices e instrucciones de organizaci�n de los distintos servicios y programaci�n de actividades.
c) Criterios de actuaci�n establecidos para supuestos de alteraci�n del orden o cuando no se respeten las normas de convivencia y r�gimen interior.
d) Elaboraci�n de los informes que sean necesarios para resolver sobre las peticiones y quejas que formulen los internos.
3. La junta de coordinaci�n se reunir� en sesi�n ordinaria una vez al mes y en sesi�n extraordinaria cuantas veces lo considere necesario su presidente. Su funcionamiento se ajustar� a lo dispuesto en el cap�tulo II del t�tulo II de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n.
Unidad de seguridad 1. La unidad de seguridad estar� integrada por los efectivos del Cuerpo Nacional de Polic�a que se consideren id�neos para la custodia y vigilancia del centro, con dependencia funcional de la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras y org�nica de la plantilla policial de la provincia en la que se encuentre ubicado el centro.
2. Al frente de la unidad se hallar� un jefe nombrado por el Director General de la Polic�a entre funcionarios de carrera del subgrupo A1 del Cuerpo Nacional de Polic�a, a propuesta del Comisario General de Extranjer�a y Fronteras.
3. El jefe de la unidad de seguridad, adem�s de sustituir al director en los supuestos mencionados en el art�culo 9.4, desarrollar� las siguientes funciones:
a) Desempe�ar la jefatura directa del personal que integra la unidad, sin perjuicio de las competencias que correspondan al director.
b) Impartir las directrices de organizaci�n necesarias para un correcto funcionamiento de la vigilancia y la custodia de los extranjeros, para lo que podr� recabar cuantos datos sean precisos de los distintos servicios.
d) Verificar el cumplimiento de las normas de r�gimen interior, dando cuenta al director de las disfunciones e irregularidades detectadas.
e) Comprobar el estricto cumplimiento de los requisitos previstos en este reglamento para la entrada, salida, o traslado de extranjeros de los centros, as� como para las inspecciones, registros y ex�menes personales que pudieran practicarse tanto de los internos como de los visitantes.
f) Ordenar la incoaci�n de los atestados policiales que sean precisos sobre la base de conductas que pudieran ser constitutivas de delito o falta.
4. La unidad de seguridad asumir� la protecci�n, custodia y mantenimiento del orden, tanto del interior como del exterior de las instalaciones. En aquellas zonas o espacios en las que razones de seguridad as� lo aconsejen, se podr� prestar servicio sin armas de fuego. Dicha medida ser� propuesta por el director del centro y autorizada por la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras.
Administraci�n 1. Bajo la dependencia del director, cada centro contar� con un administrador, designado entre funcionarios de carrera de las administraciones p�blicas pertenecientes al subgrupo A1 o al subgrupo A2. Al administrador le corresponder� dirigir los servicios asistenciales, administrativos y log�sticos, cuidando los niveles de calidad y coste de los bienes y servicios, sin perjuicio de las competencias reconocidas en este reglamento al director.
a) Coordinar la actuaci�n del personal que preste sus servicios en el centro, excluido el personal de seguridad y el secretario.
e) Proponer al director del centro la eventual alteraci�n o variaci�n en el horario de la prestaci�n de determinados servicios cuando existan circunstancias que as� lo aconsejen.
f) Velar por el cumplimiento de las instrucciones dadas por el personal del servicio sanitario en materia de alimentaci�n, aseo y limpieza, o de las medidas aconsejadas por las creencias religiosas de los internos.
h) Velar por el cumplimiento de las instrucciones o directrices adoptadas por el director del centro sobre cualesquiera servicios de �ndole asistencial, log�stica y administrativo.
Secretar�a 1. En cada centro existir� una secretar�a de la que ser� responsable el secretario, que a la vez lo ser� del centro, y cuyo nombramiento recaer� entre funcionarios de carrera del subgrupo A2 o del subgrupo C1 del Cuerpo Nacional de Polic�a.
2. Depender� del director, a qui�n dar� cuenta de las irregularidades o deficiencias que aprecie, velando por el cumplimiento de las instrucciones recibidas de aquel. Ser� el responsable de que los ingresos se efect�en con la documentaci�n establecida, as� como de que los diferentes asientos y anotaciones se realicen en los libros-registro del centro, los cuales quedar�n bajo su custodia y conservaci�n.
3. Igualmente, ser� el que reciba, transmita y cumplimente los diferentes tr�mites documentales con la unidad policial que gestione el correspondiente expediente en virtud del cual se haya autorizado y permanezca el extranjero internado, as� como aquellas que hayan de comunicarse directamente al juez de instrucci�n que hubiere autorizado el ingreso, o al Juez competente para el control de la estancia de los extranjeros en el centro.
Servicio de asistencia sanitaria 1. En cada centro existir� un servicio de asistencia sanitaria bajo la responsabilidad de un m�dico perteneciente a la Administraci�n General del Estado, que estar� auxiliado en sus cometidos por, al menos, un ayudante t�cnico sanitario o diplomado o graduado universitario en enfermer�a. La Direcci�n General de la Polic�a dispondr� lo necesario para garantizar la adaptaci�n de dicho servicio a las necesidades existentes en cada momento en el centro, en funci�n del nivel de ocupaci�n.
2. Corresponde al servicio de asistencia sanitaria, adem�s de la atenci�n sanitaria, m�dica y farmac�utica de los extranjeros internados, la inspecci�n de los servicios de higiene, informando y proponiendo a la direcci�n, para su aprobaci�n y previo examen de la junta de coordinaci�n, las medidas necesarias y suficientes, en relaci�n con:
a) El estado, preparaci�n y distribuci�n de los alimentos, que ser�n los adecuados para el mantenimiento de una dieta normal de los extranjeros internados, teniendo en consideraci�n las adaptaciones necesarias en caso de enfermedad o creencia religiosa, o de aquella especial que, a juicio del facultativo, requieran determinados extranjeros.
b) El aseo e higiene de los extranjeros internados, as� como de sus ropas y pertenencias.
c) La higiene, calefacci�n, iluminaci�n y ventilaci�n de las dependencias.
d) Los servicios de control peri�dico de la salubridad.
e) La prevenci�n de epidemias y adopci�n de medidas de aislamiento de pacientes infecto-contagiosos.
3. A fin de cubrir la necesidad eventual de hospitalizaci�n de los extranjeros internados, as� como de asistencia m�dica especializada, la Direcci�n General de la Polic�a podr� celebrar acuerdos, convenios o contratos con otros ministerios, administraciones p�blicas y entidades p�blicas o privadas, conforme a la normativa vigente en materia de contrataci�n del sector p�blico, y con cargo a los programas establecidos en las correspondientes partidas presupuestarias.
Servicios de asistencia social, jur�dica y cultural 1. Los centros dispondr�n de los correspondientes servicios de asistencia social y cultural a los extranjeros internados, atendidos por trabajadores sociales, bajo la dependencia directa del director, a quien se someter�n, para su aprobaci�n, los oportunos planes o proyectos de actuaci�n, previo an�lisis de los mismos por la junta de coordinaci�n.
2. La prestaci�n de servicios de asistencia social que se faciliten en los centros podr� ser concertada por la Direcci�n General de la Polic�a con �rganos de otros ministerios o pertenecientes a otras administraciones p�blicas o mediante la suscripci�n de acuerdos, convenios o contratos, conforme a la normativa vigente en materia de contrataci�n del sector p�blico, con entidades p�blicas o privadas y con organizaciones no gubernamentales u otras sin �nimo de lucro, con experiencia en la colaboraci�n en la prestaci�n de estos servicios.
En todo caso, el personal integrante de los servicios de asistencia social deber� contar con formaci�n o conocimientos adecuados en materia de derechos humanos, extranjer�a, protecci�n internacional, mediaci�n intercultural, as� como de enfoque de g�nero y violencia contra las mujeres.
3. La asistencia social y cultural se orientar� fundamentalmente a la resoluci�n de los problemas surgidos a los extranjeros internados y, en su caso, a sus familias, como consecuencia de la situaci�n de ingreso, en especial los relacionados con interpretaci�n de lenguas, relaciones familiares con el exterior o tramitaci�n de documentos.
4. Los centros dispondr�n de dependencias que aseguren la confidencialidad de la orientaci�n jur�dica que preste al interno su abogado.
Se suscribir�n acuerdos de colaboraci�n con los colegios de abogados en orden a establecer las condiciones de funcionamiento del servicio de asistencia jur�dica, encargado de asistir jur�dicamente a los internos que lo soliciten.
T�TULO IIEstatuto jur�dico de los extranjeros internados
Derechos de los internos 1. Todas las actividades desarrolladas en los centros se llevar�n a cabo salvaguardando los derechos y libertades reconocidos a los extranjeros por el ordenamiento jur�dico, sin m�s limitaciones que las que fueran necesarias, conforme al contenido y finalidad de la medida judicial de internamiento acordada.
2. En particular y en atenci�n a su situaci�n, se garantizan a los extranjeros internados, desde su ingreso y durante el tiempo de permanencia en el centro, los siguientes derechos:
a) A ser informado en un idioma que le sea inteligible de su situaci�n, as� como de las resoluciones judiciales y administrativas que le afecten.
b) A que se vele por el respeto a su vida, integridad f�sica y salud, sin que pueda en ning�n caso ser sometido a tratos degradantes o vejatorios, y a que sea preservada su dignidad y su intimidad. Las personas internadas se designar�n por su nombre, salvo manifestaci�n expresa en contrario del interesado.
c) A facilitarle el ejercicio de los derechos reconocidos por el ordenamiento jur�dico, sin m�s limitaciones que las derivadas de su situaci�n de internamiento, y en especial cuando se solicite protecci�n internacional o cuando sea v�ctima de violencia de g�nero, de trata de seres humanos o de violencia sexual.
d) A no ser objeto de discriminaci�n por raz�n de origen, incluido el racial o �tnico, sexo, orientaci�n o identidad sexual, ideolog�a, religi�n o creencias, enfermedad, discapacidad o cualquier otra circunstancia personal o social.
e) A recibir asistencia m�dica y sanitaria adecuada y ser atendido por los servicios de asistencia social del centro.
f) A recibir un seguimiento m�dico especial, para las mujeres de las que se tenga constancia que se hallan embarazadas.
g) A que se comunique inmediatamente su ingreso o su traslado a la persona que designe en Espa�a y a su abogado, as� como a la oficina consular del pa�s del que es nacional.
h) A ser asistido de abogado, que se le proporcionar� de oficio en su caso, y a comunicarse reservadamente con el mismo, incluso fuera del horario general del centro, cuando la urgencia del caso lo justifique.
i) A comunicarse en el horario establecido en el centro, con sus familiares, funcionarios consulares de su pa�s u otras personas, derecho que s�lo podr� restringirse en virtud de resoluci�n judicial.
j) A ser asistido de int�rprete si no comprende o no habla castellano, de forma gratuita si careciese de medios econ�micos.
k) A tener en su compa��a a sus hijos menores, siempre que el Ministerio Fiscal informe favorablemente tal medida y existan en el centro m�dulos que garanticen la unidad e intimidad familiar.Inciso "y existan en el centro m�dulos que garanticen la unidad e intimidad familiar" del art�culo 16.2.k) declarado inaplicable por Sentencia TS (Sala 3.�) de 10 febrero 2015, Rec. 373/2014.
l) A entrar en contacto con organizaciones no gubernamentales y organismos nacionales, internacionales y no gubernamentales de protecci�n de inmigrantes.
m) A realizar, en el momento de su ingreso, dos comunicaciones telef�nicas gratuitas: con su abogado y con un familiar o persona de confianza residente en Espa�a.
n) A presentar quejas y peticiones en defensa de sus derechos e intereses leg�timos, conforme a lo previsto en este reglamento, que ser�n remitidas, preservando su secreto, de forma inmediata a su destinatario.
Protecci�n de datos de car�cter personal 1. Los datos de car�cter personal incluidos en el expediente personal del extranjero y en los libros-registro a los que se refiere el art�culo 51 no ser�n tratados ni cedidos para ninguna finalidad distinta que la de gestionar la situaci�n del sometido a internamiento y las funciones de vigilancia y control, as� como las de seguridad, salubridad y convivencia de todo el personal del centro y de la actividad de los mismos.
2. El tratamiento de los datos de salud se llevar� a cabo �nicamente por el personal que preste las funciones de asistencia sanitaria establecidas en el art�culo 14. La direcci�n, no obstante, podr� acceder a los datos que resulten estrictamente imprescindibles para, en su caso, ordenar los traslados a los que se refieren los art�culos 30.2 y 35.1, as� como para adoptar todas las medidas precisas en garant�a de la seguridad, salubridad y convivencia de todo el personal del centro y de la actividad de los mismos.
3. Cuando la prestaci�n de los servicios de asistencia sanitaria y social sean objeto de concertaci�n en los t�rminos previstos en los art�culos 14 y 15, las entidades que lleven a cabo la prestaci�n de los servicios tendr�n condici�n de encargado del tratamiento, quedando sometidas a lo dispuesto en la normativa de protecci�n de datos de car�cter personal.
Deberes de los internos 1. Mientras dure su internamiento en el centro, los extranjeros deber�n cumplir los siguientes deberes:
a) Permanecer en el centro a disposici�n del �rgano judicial que hubiera autorizado u ordenado su internamiento.
b) Observar las normas por las que se rige el centro y cumplir las instrucciones generales impartidas por la direcci�n y las particulares que reciban de los funcionarios y empleados en el ejercicio leg�timo de sus funciones, encaminadas al mantenimiento del orden y la seguridad, as� como las relativas a su propio aseo e higiene y la limpieza del centro.
c) Mantener una actividad c�vicamente correcta y de respeto con los funcionarios y empleados, con los visitantes y con los otros extranjeros internados, absteni�ndose de proferir insultos o amenazas contra los mismos, o de promover o intervenir en agresiones, peleas, des�rdenes y dem�s actos individuales o colectivos que alteren la convivencia.
d) Conservar en buen estado las instalaciones materiales, mobiliario y dem�s efectos, evitando el deterioro o inutilizaci�n deliberada, tanto de �stos como de los bienes o pertenencias de los dem�s extranjeros internados o funcionarios.
e) Someterse a reconocimiento m�dico a la entrada y salida del centro, as� como en aquellos casos en que, por razones de salud colectiva, apreciadas por el servicio de asistencia sanitaria y a instancia del mismo, lo disponga el director. En caso de negativa del interno, ser� preciso recabar autorizaci�n judicial previa del Juez competente para el control de la estancia en el centro.
2. Asimismo, el interno deber� ser reconocido por el servicio de asistencia sanitaria si se produce un hecho excepcional que lo aconseje o se dan determinadas eventualidades en el centro que indiquen la conveniencia de ser reconocido. En caso de negativa se actuar� conforme a lo establecido en el apartado anterior.
Peticiones, quejas y recursos 1. Los extranjeros internados podr�n formular las peticiones o quejas, o interponer los recursos que correspondan, ante los �rganos administrativos o judiciales competentes o ante el Ministerio Fiscal. Asimismo, los extranjeros internados podr�n dirigir peticiones y quejas al Defensor del Pueblo y a los organismos e instituciones que consideren oportuno. En ambos casos tambi�n podr�n presentarlas al propio director.
2. Las peticiones, quejas y recursos a las que se refiere el apartado anterior podr�n presentarse en el propio registro del centro, de conformidad con las previsiones del art�culo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, y con los efectos contemplados en la citada norma. En estos casos, se facilitar� al interesado copia sellada de la primera p�gina y se remitir� a la mayor urgencia a su destinatario, dejando constancia en el registro de la fecha y hora de su presentaci�n, identificaci�n del interesado y destinatario al que se env�a; ello sin perjuicio del derecho de los interesados a obtener copia sellada de los documentos que presenten, si los aportan y lo solicitan.
A tal efecto, todos los centros dispondr�n de un libro-registro de peticiones y quejas, compuesto por impresos normalizados y debidamente numerados a disposici�n de los internos.
3. Las resoluciones que se adopten al respecto ser�n motivadas y se notificar�n a los interesados, con expresi�n, en su caso, de los recursos que procedan, plazos para interponerlos y �rganos ante los que se han de presentar.
Entrevista personal con el director Todo extranjero internado tendr� derecho a solicitar una entrevista personal con el director a fin de formular peticiones y quejas sobre aspectos relativos al funcionamiento del centro, pudiendo presentarlas por escrito y, si as� lo desea, en sobre cerrado, expidi�ndosele en este caso el correspondiente recibo.
T�TULO IIIProcedimientos de actuaci�n: ingresos, salidas, traslados y conducciones
CAP�TULO IDel ingreso en los centros
Requisitos legales del ingreso y plazo m�ximo de estancia 1. El ingreso en los centros solamente se podr� realizar en virtud de resoluci�n de la autoridad judicial competente, en los supuestos y con los efectos previstos en la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, y en el art�culo 89.6 del C�digo Penal.
2. El per�odo de internamiento se mantendr� por el tiempo imprescindible para los fines del expediente y no podr� exceder en ning�n caso de sesenta d�as.
La decisi�n judicial que lo autorice, atendiendo a las circunstancias concurrentes en cada caso, podr� establecer un periodo m�ximo de duraci�n del internamiento inferior al citado.
3. Podr� solicitarse un nuevo internamiento del extranjero, por las mismas causas que determinaron el internamiento anterior, cuando habiendo ingresado con anterioridad no hubiera cumplido el plazo m�ximo de sesenta d�as, por el periodo que resta hasta cumplir �ste
se podr�n solicitar nuevos ingresos del extranjero si obedecen a causas diferentes, en este caso
por la totalidad del tiempo legalmente establecido.
La Sentencia TS (Sala 3.�) de 10 febrero 2015, Rec. 373/2014, declara inv�lidos y nulos los incisos "Podr� solicitarse un nuevo internamiento del extranjero, por las mismas causas que determinaron el internamiento anterior, cuando habiendo ingresado con anterioridad no hubiera cumplido el plazo m�ximo de sesenta d�as, por el per�odo que resta hasta cumplir �ste" del art�culo 21.3 del Reglamento impugnado; se anulan, por conexi�n, los t�rminos "Igualmente" y "en este caso", del segundo inciso del mismo apartado, cuya redacci�n queda de la siguiente manera: "Se podr�n solicitar nuevos ingresos del extranjero si obedecen a causas diferentes, por la totalidad del tiempo legalmente establecido".
Reserva de plaza Con car�cter previo a la solicitud del internamiento ante la autoridad judicial, el instructor del expediente administrativo habr� de tramitar la reserva de plaza en un centro, de acuerdo con el procedimiento establecido por la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras.
Solicitud de internamiento derivada de un expediente administrativo de expulsi�n, devoluci�n o denegaci�n de entrada 1. La solicitud de ingreso se formalizar� de manera motivada ante la autoridad judicial, seg�n lo establecido en la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, por el instructor del expediente administrativo.
2. El instructor que solicite la autorizaci�n de internamiento de un extranjero dispondr� su presentaci�n ante el juez de instrucci�n competente, junto con aquellos documentos que formen parte del expediente o resoluci�n de expulsi�n, devoluci�n o denegaci�n de entrada.
3. Asimismo, el instructor aportar� al juez certificado de todos los periodos de internamiento en centro o centros por dicho extranjero de los que se tenga constancia, con indicaci�n de los expedientes administrativos de los que derivaron tales medidas cautelares y los juzgados que las acordaron, as� como de su resoluci�n.
Internamiento en aplicaci�n del art�culo 89.6 del C�digo Penal El juez o tribunal que acuerde la expulsi�n de un extranjero en los supuestos previstos en el art�culo 89.6 del C�digo Penal ser� el competente para ordenar su ingreso en un centro con el fin de asegurar la ejecuci�n de la resoluci�n.
Presentaci�n del extranjero para su ingreso en el centro 1. Acordado el internamiento por la autoridad judicial, los funcionarios de la correspondiente brigada o grupo policial de extranjer�a dispondr�n de los medios precisos para realizar el traslado del extranjero al centro que se le hubiese asignado.
2. El ingreso de un extranjero en un centro se llevar� a cabo mediante su presentaci�n ante los funcionarios de la unidad de seguridad en el control de entrada, a cualquier hora del d�a o de la noche, los cuales, una vez acordada la recepci�n del detenido, expedir�n recibo acreditativo de la entrega a los funcionarios policiales comisionados para su traslado y presentaci�n para su uni�n al expediente de expulsi�n.
Documentaci�n de ingreso 1. Los funcionarios policiales que presenten al extranjero har�n entrega, para su uni�n al expediente personal del ingresado, de los siguientes documentos:
a) Copia de las diligencias de iniciaci�n, ordenaci�n e instrucci�n del expediente de expulsi�n y, en su caso, de la resoluci�n reca�da, si ya hubiere tenido lugar.
b) Resoluci�n judicial en la que se acuerde el ingreso.
c) Nombre, direcci�n y tel�fono del abogado que asista al interesado, del consulado, embajada o representaci�n diplom�tica del pa�s al que pertenezca y de sus familiares residentes en Espa�a, si los hubiere y as� constase en el expediente de expulsi�n. Tambi�n podr� comunicarlo el interesado en el momento del ingreso.
e) Rese�a fotogr�fica y decadactilar.
f) Documentaci�n personal del extranjero, si la hubiere.
g) Relaci�n de bienes de uso personal o particular, que se acompa�ar�n en un sobre o bolsa debidamente cerrados.
h) En el caso de que el extranjero presentara alguna lesi�n producida con car�cter previo a su ingreso, se acompa�ar� necesariamente el correspondiente parte facultativo de lesiones.
i) En el caso de que se disponga de certificados m�dicos del interesado, prescripciones y tratamientos m�dicos que ha de seguir, se aportar�n en sobre cerrado dirigido al servicio de asistencia sanitaria del centro.
2. Los documentos entregados de acuerdo con el apartado anterior ir�n debidamente relacionados, por duplicado, en un documento cuyo original se entregar� a los funcionarios del centro, quienes devolver�n firmada una copia a modo de acuse de recibo.
3. En el caso de que falte alguno de los documentos enumerados en este art�culo, los responsables del centro instar�n la subsanaci�n de tal deficiencia a la mayor brevedad posible.
Expediente personal del extranjero 1. Se abrir� un expediente personal a cada uno de los extranjeros que ingresen en el centro, en el que se incluir�n todos los documentos relativos a su situaci�n personal. El interno podr� consultarlo y obtener copia completa o parcial del expediente. Tambi�n podr� autorizar a un representante debidamente acreditado a hacerlo en su nombre.
2. Simult�neamente a la apertura del expediente, se proceder� a cumplimentar las siguientes fichas:
a) Ficha individual del interno, con todos sus datos personales, los relativos al expediente administrativo, las medidas judiciales acordadas y la rese�a detallada de sus entradas, salidas y traslados del centro con indicaci�n de la causas.
b) Ficha de comunicaciones, con los datos conocidos que permitan facilitar la comunicaci�n con los abogados, autoridades consulares, familiares y amigos del internado.
3. Adem�s, el ingreso dar� lugar a las oportunas anotaciones en el libro-registro de entradas y salidas.
Examen y dep�sito de efectos y enseres personales de los internos 1. Si fuera necesario por motivos de seguridad, se proceder�, en el momento del ingreso, a efectuar el examen personal del extranjero en los t�rminos legalmente previstos, retir�ndole, conforme al procedimiento establecido en este reglamento, los objetos no autorizados e interviniendo los prohibidos. De igual forma se proceder�, en su caso, en los sucesivos ingresos que puedan producirse.
2. El interesado podr� entregar, para su dep�sito en la caja fuerte del centro, los objetos de valor y el dinero de curso legal que posea, as� como los equipajes y objetos que no sean de utilidad para su estancia en el centro, pudiendo acceder a sus propiedades cuando lo considere oportuno, dentro de los horarios establecidos en las normas de r�gimen interior. Tales efectos, instrumentos, objetos y dinero quedar�n bajo la custodia del centro, y les ser�n devueltos a su salida.
3. Se extender� un acta de dep�sito de efectos y bienes del interno, en la que se rese�ar�n todos los bienes retirados al interno y entregados en dep�sito, que ser� firmada por el funcionario actuante y por el interesado y en la que se ir�n anotando todas las entregas o cambios que se vayan produciendo en dicho dep�sito durante la estancia del interno en el centro. La custodia de dichos efectos y enseres ser� responsabilidad de la unidad de seguridad.
Informaci�n sobre los derechos y obligaciones al nuevo interno Los extranjeros tendr�n derecho a ser informados a su ingreso de su situaci�n, haci�ndoles entrega de un bolet�n informativo, redactado en su idioma o en otro que le resulte inteligible, con informaci�n acerca de sus derechos y obligaciones, de las normas de r�gimen interior y de convivencia a las que deber� ajustar su conducta, de las normas disciplinarias aplicables, de su derecho a dirigir peticiones y quejas al Juez competente para el control de la estancia en el centro cuando considere vulnerados sus derechos fundamentales y de los medios para formular peticiones y quejas.
Reconocimiento m�dico y entrevista con el servicio de asistencia social 1. Tras su ingreso en el centro los extranjeros ser�n sometidos a examen por el servicio de asistencia sanitaria del centro, con el objeto de conocer si padecen enfermedades de tipo f�sico o ps�quico o presentan cuadro de toxicoman�a y disponer al efecto el tratamiento adecuado. Si el tipo de enfermedad o padecimiento, a juicio del facultativo, hiciera aconsejable su ingreso en un centro hospitalario, elevar� propuesta motivada en tal sentido al director, quien adoptar� las medidas necesarias para llevarlo a efecto, dando cuenta al juez o tribunal a cuya disposici�n se encuentre el extranjero.
2. Si en el reconocimiento se detectaran lesiones, el servicio de asistencia sanitaria del centro proceder� a elaborar el correspondiente parte facultativo y, de ser necesario, ordenar� el traslado del paciente a un centro hospitalario conforme al procedimiento establecido en este reglamento. En todo caso, se har� constar si las lesiones son o no anteriores a la entrada en el centro y si hab�an sido o no previamente descritas en el parte facultativo de lesiones contemplado en el art�culo 26.1.h). De no estar descritas en el parte facultativo inicial, el servicio de asistencia sanitaria, adem�s de ponerlo en conocimiento del director, deber� remitir el parte de lesiones al juzgado de instrucci�n del partido judicial donde se encuentre radicado el centro.
3. Asimismo, en el plazo m�s breve posible, el nuevo interno ser� entrevistado por el servicio de asistencia social.
Comunicaci�n del ingreso a terceras personas 1. Formalizado el ingreso, los responsables del centro lo comunicar�n al abogado que conste en el respectivo expediente, as� como a la embajada o consulado del pa�s del interesado, y al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperaci�n.
2. Se permitir� al extranjero comunicarse telef�nicamente, de forma gratuita la primera vez, con su abogado y con un familiar u otra persona de su confianza residentes en Espa�a.
Entrega de elementos de aseo y abrigo 1. En el momento del ingreso se har� entrega al interno de, al menos, los siguientes elementos que, de ser necesario, se repondr�n peri�dicamente:
a) Equipo de art�culos b�sicos para la higiene personal diaria.
2. De apreciarse que el interno no dispone de ropa o calzado adecuado para la permanencia en el centro, se le proveer�n.
CAP�TULO IIConducciones, desplazamientos y traslados
Traslado del interno a otro centro 1. El traslado del interno a otro centro deber� ser acordado por el juez o tribunal que autoriz� el internamiento o lo acord�. Podr� ser solicitado por la unidad policial que pidi� el internamiento, previo informe de la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras. Si el interno tuviera peticiones o quejas por vulneraci�n de derechos fundamentales pendientes ante el juez de control de estancia, la unidad policial deber� con car�cter previo obtener autorizaci�n de �ste.
2. Para hacer efectivo el traslado, el personal responsable del centro har� entrega del extranjero, junto con sus pertenencias y copia de su expediente personal, a los funcionarios del Cuerpo Nacional de Polic�a comisionados para su conducci�n, dejando constancia documental de todo ello en la correspondiente diligencia, que ser� firmada por dichos funcionarios. Una vez recibido el extranjero en el centro de destino, se practicar�n las mismas actuaciones previstas para el ingreso.
Desplazamientos para la realizaci�n de actuaciones judiciales, del Ministerio Fiscal o administrativas 1. El director autorizar� el desplazamiento de los extranjeros internados a los fines de comparecencias o actuaciones judiciales o del Ministerio Fiscal. Tambi�n lo autorizar� para la realizaci�n de los tr�mites necesarios en la instrucci�n de los expedientes de expulsi�n, devoluci�n o denegaci�n de entrada. Se dejar� constancia de tales desplazamientos en su expediente personal, con expresi�n de la fecha y hora de salida y regreso.
2. Los desplazamientos deber�n ser comunicados al juez o tribunal a cuya disposici�n se encuentre el extranjero, cuando no sea la autoridad que los hubiera interesado.
Desplazamientos para consulta m�dica o ingreso hospitalario 1. Cuando a juicio del facultativo del centro, recogido en el correspondiente informe y adjuntado a su expediente, sea necesaria la hospitalizaci�n o la asistencia m�dica especializada del interno fuera del centro, lo pondr� en conocimiento del director para que disponga lo conveniente para su traslado al correspondiente centro hospitalario o asistencial. Cualquier desplazamiento para hospitalizaci�n o consulta externa ser� comunicado inmediatamente al juez o tribunal a cuya disposici�n se halle el extranjero.
2. En ausencia del facultativo m�dico, y cuando concurran razones de especial urgencia que lo hagan aconsejable, podr� actuarse conforme al apartado anterior a iniciativa del director o de la persona que lo sustituya.
3. Acordada la conducci�n, el director solicitar� de la comisar�a de polic�a de la localidad donde est� ubicado el centro la adopci�n de las medidas necesarias para garantizar la custodia del interno.
Libro-registro de traslados y desplazamientos Todos los traslados y desplazamientos deber�n ser debidamente diligenciados en el libro- registro de traslados y desplazamientos.
CAP�TULO IIISalida del centro
Cese del ingreso 1. El cese del ingreso ser� adoptado por el director en los siguientes casos:
b) Cuando lo acuerde la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras, conforme a lo previsto en el art�culo 62.3 de la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero.
c) Cuando se tenga constancia de que la expulsi�n, devoluci�n o regreso no podr� llevarse a efecto.
d) Cuando se cumpla el plazo establecido en el auto judicial de ingreso o en su pr�rroga o venza el plazo m�ximo de sesenta d�as.
e) Cuando se vaya a proceder a la inmediata ejecuci�n de la orden de expulsi�n, devoluci�n o regreso.
f) Cuando existan razones m�dicas, debidamente fundadas y justificadas por el facultativo del centro, que se consideren necesarias para la salud del interno.
2. La salida del centro se pondr� en conocimiento de la autoridad judicial que acord� el internamiento.
3. Cuando el internamiento se hubiera realizado en aplicaci�n del art�culo 89.6 del C�digo Penal y la expulsi�n no pueda llevarse a efecto o venza el plazo m�ximo de internamiento, el director lo comunicar� a la respectiva brigada o unidad de extranjer�a, la cual lo pondr� en conocimiento, con antelaci�n suficiente, de la autoridad judicial que acord� su ingreso, cinco d�as antes del cumplimiento de dicho plazo m�ximo, a efectos de que �sta acuerde lo que estime procedente�.
4. En el momento de la salida se devolver�n al interno todas las pertenencias previamente depositadas, previa firma del correspondiente recib�. Asimismo, se le entregar� un certificado del periodo de internamiento y si debiera proseguir alg�n tratamiento m�dico, informe facultativo sobre su situaci�n sanitaria y propuesta terap�utica.
5. Se dejar� constancia de la salida en el libro-registro de entradas y salidas mediante la inclusi�n, en el expediente del interno, de los siguientes documentos:
b) Copia del auto judicial o resoluci�n administrativa por la que se acuerda el cese del internamiento o copia de la orden de expulsi�n, devoluci�n o regreso.
6. Si la salida fuera para hacer efectiva la orden de expulsi�n, devoluci�n o regreso, se har� entrega del interno a los funcionarios policiales encargados de su traslado a la frontera, formalizando, al efecto, la oportuna diligencia. En los dem�s casos, la salida se producir�, previa firma por el interno de la oportuna diligencia o, en su caso y de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 3, su traslado al centro penitenciario.
Reingreso del interno en el centro por imposibilidad de practicar la expulsi�n, devoluci�n o regreso 1. Cuando se hubiera producido la salida del interno para la ejecuci�n de la expulsi�n, devoluci�n o regreso y finalmente la medida, por cualquier causa, no hubiera podido llevarse a efecto, se proceder� a su reingreso en el centro por el plazo que reste hasta el m�ximo autorizado legal o judicialmente en el auto de internamiento, siempre que no exista constancia de la imposibilidad de llevar a cabo su repatriaci�n, en cuyo caso se actuar� conforme a lo previsto para los supuestos contemplados en el art�culo 37.1.c) y 2.
2. El reingreso estar� sujeto a las disposiciones relativas al ingreso. En todo caso, junto con el extranjero, se har� entrega a los responsables del centro del informe policial detallado de las circunstancias que hubieran impedido la ejecuci�n de la expulsi�n, devoluci�n o regreso y, en caso de que el extranjero presentase lesiones, el preceptivo parte m�dico. De todo ello se dar� cuenta inmediatamente a la autoridad judicial que acord� el internamiento.
3. Se har� constar en el libro-registro de entradas y salidas la causa que motiva el reingreso, as� como su comunicaci�n a la autoridad judicial.
T�TULO IVNormas de convivencia y r�gimen interior
Aprobaci�n del horario y de las medidas de r�gimen interior del centro El director, previa consulta con la junta de coordinaci�n, determinar� el horario y las medidas de r�gimen interior que sean adecuadas para garantizar en todo momento la seguridad y orden del centro y una pac�fica convivencia entre los extranjeros internados, y organizar� las actividades que se desarrollar�n, fomentando la participaci�n de aqu�llos. Procurar� atender sus sugerencias en la organizaci�n de las actividades, as� como en el desenvolvimiento de los servicios alimentarios.
Horario 1. El horario determinar� el r�gimen de actividades diarias a desarrollar por los extranjeros internados durante la jornada diurna, teniendo en cuenta las estaciones del a�o y la climatolog�a propia del lugar donde se halle ubicado, sin que, en ning�n caso, tal jornada pueda comenzar antes de las ocho horas ni terminar despu�s de las veinticuatro horas de cada d�a.
2. El horario de actividades deber� hacer especial referencia a los actos de aseo e higiene personal, visita m�dica, comidas, visitas externas, comunicaciones telef�nicas, paseo al aire libre, ocio y descanso. Salvo por razones especiales o de urgencia debidamente justificadas, el horario establecido deber� ser cumplido puntualmente por todos.
3. El tiempo se distribuir� de manera que se garanticen ocho horas diarias para el descanso nocturno, as� como, al menos, cuatro horas de paseo diurno.
R�gimen de las comunicaciones 1. Los extranjeros internados podr�n comunicar libremente con su abogado, y con los representantes diplom�ticos y consulares de su pa�s, quienes deber�n presentar la documentaci�n que les acredite como tales.
2. Las entrevistas dar�n lugar a la oportuna anotaci�n en el libro-registro de visitas.
Visitas de familiares y otras personas 1. Las visitas de familiares y otras personas se desarrollar�n sin m�s limitaciones que las derivadas de la custodia de las personas internadas, de su seguridad y salud, de la capacidad de las instalaciones y del r�gimen y gobierno del centro.
2. La direcci�n garantizar� que internos y visitantes tengan conocimiento de forma previa del horario de visita, debiendo figurar en lugar visible en el exterior del centro.
3. Los extranjeros internados tendr�n libertad de comunicaci�n dentro del horario fijado. No obstante cuando las solicitudes de comunicaci�n excediesen de la capacidad de las instalaciones podr�n limitarse los d�as de cada semana o la duraci�n de las visitas, sin que puedan ser inferiores a treinta minutos para visitantes salvo que se trate de familiares, abogados, representantes diplom�ticos o consulares.
4. El n�mero de personas que podr� simultanear la comunicaci�n con un mismo extranjero se determinar� en las normas de r�gimen interior, dependiendo de las caracter�sticas y posibilidades de cada centro.
5. Se garantizar� el derecho a la intimidad en el desarrollo de estas comunicaciones que, salvo resoluci�n judicial en contrario, se realizar�n con vigilancia meramente visual.
6. Para el adecuado desarrollo de las entrevistas, los centros contar�n con el correspondiente locutorio de abogados y sala de visitas, evitando la formaci�n en los mismos de grupos numerosos que dificulten el entendimiento entre los comunicantes o no permitan la necesaria intimidad de las comunicaciones.
7. La entrega durante la visita de cualquier efecto al interno deber� hacerse en presencia del personal de seguridad conforme al procedimiento establecido en el art�culo 47.
8. Durante las entrevistas, tanto los extranjeros internados como los visitantes deber�n ajustarse a la normativa de r�gimen interior, que ser� de p�blico conocimiento. Cuando no se observen las referidas normas, la comunicaci�n podr� ser suspendida por los funcionarios encargados de la vigilancia, dando inmediata cuenta a la direcci�n, a fin de que adopte la resoluci�n que proceda.
9. Los visitantes podr�n ser sometidos, con car�cter previo a la comunicaci�n con el interno, a un examen personal de seguridad, si�ndoles retirados los objetos susceptibles de constituir una amenaza para la seguridad del centro o de las personas que en �l se encuentran o que, en alguna forma, pueda afectar a su derecho a la intimidad y a la imagen. Los objetos prohibidos ser�n intervenidos y remitidos a la autoridad que corresponda. Cualesquiera otros efectos que pudieran ser intervenidos ser�n retirados por los funcionarios policiales temporalmente y entregados a la salida del visitante del centro. De esta custodia temporal se levantar� un acta en que conste tanto la entrega como la posterior devoluci�n y la firma del visitante y el funcionario policial.
No obstante lo dispuesto en el p�rrafo anterior, adoptadas las medidas que garanticen la seguridad del centro, as� como las que aseguren el derecho a la intimidad y a la imagen de todas las personas presentes en el mismo, podr� autorizarse, en el espacio en que se desarrolle la visita y siempre que conste el consentimiento previo del interno, el uso de medios o dispositivos que contengan o capturen im�genes que, en estos casos, �nicamente podr�n dirigirse hacia el interno y el visitante.
En el supuesto de que el uso de esos medios afectara a la intimidad, la imagen de terceras personas o a la seguridad del centro, se requerir� al interesado para que borre las im�genes grabadas. En caso de negarse, se proceder� a su incautaci�n, remiti�ndose al Juez competente para el control de la estancia en el centro, acompa�ado de un informe debidamente motivado.
Comunicaciones telef�nicas 1. El horario del centro determinar� los tiempos en los que los internos podr�n utilizar los tel�fonos de uso p�blico instalados en las zonas comunes, que deber�n permitir tanto la realizaci�n como la recepci�n de llamadas.
2. Las comunicaciones telef�nicas de los extranjeros internados, salvo resoluci�n judicial en contrario, no estar�n sometidas a intervenci�n alguna. A tal efecto, en las zonas de uso com�n del centro que se determinen por la direcci�n, se habilitar�n tel�fonos de uso p�blico, sometidos a la tarifa vigente que correr� a cargo de los interesados, que podr�n ser usados por �stos todos los d�as, dentro del horario fijado por la direcci�n.
Actividades recreativas Fuera de los horarios espec�ficamente establecidos para cada actividad, los extranjeros internados podr�n permanecer en la sala de estar, que estar� equipada con el necesario mobiliario para el descanso, as� como con un receptor de televisi�n, y tambi�n con prensa diaria, biblioteca, juegos de mesa u otros elementos recreativos.
Pr�ctica religiosa La direcci�n garantizar� y respetar� la libertad religiosa de los extranjeros internados, facilitando los medios para su pr�ctica. Asimismo, facilitar� que los extranjeros puedan respetar la alimentaci�n, los ritos y los d�as de fiesta de su respectiva confesi�n, siempre que lo permita la seguridad y las actividades del centro y los derechos fundamentales de los restantes extranjeros internados.
Env�o y recepci�n de correspondencia Los centros facilitar�n el env�o y recepci�n de correspondencia, que podr� ser sometida a control externo en el propio centro o en dependencias policiales pr�ximas, por razones de seguridad. En ning�n caso se podr� proceder al registro de la correspondencia, salvo autorizaci�n del juez correspondiente.
Recepci�n de entregas y paquetes 1. Los internos podr�n recibir los efectos y paquetes que les traigan al centro sus familiares o terceras personas y aquellos otros que les env�en a trav�s del servicio de correos o mensajer�a.
2. Los paquetes deber�n ser sometidos a los oportunos controles externos, as� como a su apertura en presencia del portador o, en su defecto, del destinatario, para lo que se recabar� su autorizaci�n. Se devolver�n en caso de no concederse.
3. En todos los supuestos, se dejar� constancia escrita de lo actuado en el libro-registro correspondiente.
4. No se admitir� la entrega de efectos, productos o instrumentos que puedan poner en peligro la salud e higiene de los extranjeros internados o la seguridad de �stos o del centro. Tales efectos, productos o instrumentos podr�n ser intervenidos cuando se hallaren en poder de los mismos, d�ndoles el destino que corresponda.
T�TULO VFormaci�n del personal del centro y mecanismos de control e inspecci�n
CAP�TULO IFormaci�n y reglas de conducta del personal de los centros
Formaci�n del personal del centro 1. La Direcci�n General de la Polic�a promover� la celebraci�n peri�dica y continuada de actividades formativas dirigidas a los funcionarios del Cuerpo Nacional de Polic�a y dem�s funcionarios y empleados p�blicos al servicio de los centros, en las materias de derechos humanos, r�gimen de extranjer�a, seguridad y prevenci�n, as� como de enfoque de g�nero y violencia contra las mujeres.
2. El resto del personal deber� recibir una adecuada formaci�n por parte de la entidad privada en la que se encuentre integrado. Dicha formaci�n ser� tenida en cuenta a la hora de suscribir convenios o contratos con entidades u organizaciones y para el ejercicio por parte de aqu�llas de los derechos y obligaciones que se prev�n en este reglamento.
Reglas de conducta del personal del centro 1. La labor de los funcionarios policiales al servicio del centro se ajustar� a los principios y a las normas de conducta establecidos en la Ley Org�nica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y en su normativa de desarrollo.
2. Especialmente, observar�n un trato correcto en sus relaciones con los internos, garantizar�n la integridad, dignidad e imparcialidad en sus actuaciones y evitar�n realizar o que se realicen por terceros cualquier pr�ctica abusiva, arbitraria o discriminatoria.
3. Todas las personas que presten servicios en los centros deber�n ir identificadas de forma visible.
CAP�TULO IIMecanismos de control e inspecci�n
Inspecci�n y control 1. Con independencia de las competencias que la legislaci�n atribuye a la autoridad judicial, el Cuerpo Nacional de Polic�a, a trav�s de sus unidades propias, podr� efectuar las inspecciones de los centros y de su personal que considere necesarias para garantizar el eficaz cumplimiento de sus funciones. Sin perjuicio de lo anterior, la Inspecci�n de Personal y Servicios de Seguridad de la Secretar�a de Estado de Seguridad adoptar� asimismo los planes oportunos para la inspecci�n sistem�tica de los centros.
2. En todo caso, se facilitar� la labor encomendada a los organismos nacionales e internacionales de protecci�n de los derechos humanos con competencias propias para la visita e inspecci�n de los centros.
Libros-registro Para el adecuado control e inspecci�n de la actividad de los centros, se llevar�n, preferiblemente informatizados, al menos, los siguientes libros-registro:
CAP�TULO IIISeguimiento de la prestaci�n de los servicios sanitarios, asistenciales y sociales
Reuniones de seguimiento de la prestaci�n de los servicios sanitarios, asistenciales y sociales 1. Con el fin de efectuar el seguimiento y contribuir a la coordinaci�n y mejora de los servicios sanitarios, asistenciales y sociales que se presten en todos o alguno de los centros, se celebrar�n reuniones peri�dicas entre miembros de la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras y representantes de las instituciones, entidades u organizaciones con las que se hayan suscrito convenios para la prestaci�n de dichos servicios.
2. Las reuniones de seguimiento a las que se refiere el apartado anterior estar�n presididas por el Comisario General de Extranjer�a y Fronteras o por el funcionario que le sustituya, y asistir�n a ellas los funcionarios de la Comisar�a General a los que aqu�l convoque, los directores de los centros en los que se presten los servicios mencionados y un representante de cada una de las instituciones, entidades u organizaciones citadas, designado por ellas. Un funcionario de la Comisar�a General actuar� como secretario de la reuni�n.
3. Las reuniones de seguimiento ser�n convocadas por el Comisario General. Se celebrar�n con car�cter ordinario una vez al semestre, y con car�cter extraordinario, cuando lo estime oportuno el Comisario General o a solicitud, al menos, de una de las instituciones, entidades u organizaciones.
4. En las reuniones de seguimiento podr�n abordarse cuantos asuntos est�n relacionados con la prestaci�n de los servicios sanitarios, asistenciales y sociales, tales como las incidencias registradas, las quejas y sugerencias de los internos o las propuestas de mejora elaboradas por los directores de los centros o por las instituciones, entidades u organizaciones que presten estos servicios.
T�TULO VIMedidas de seguridad
CAP�TULO IVigilancia y seguridad de los centros
Medidas de vigilancia y seguridad y competencia para su ejecuci�n 1. Corresponde a la unidad de seguridad la ejecuci�n de las instrucciones adoptadas por el director, en orden al cumplimiento del deber de custodia y retenci�n de los internos, as� como al mantenimiento de la convivencia ordenada y pac�fica en el centro.
2. La ejecuci�n de las medidas de seguridad se regir� por los principios de proporcionalidad, oportunidad y congruencia, y se llevar� siempre a cabo con absoluto respeto al honor, dignidad y dem�s derechos fundamentales de las personas.
Vigilancia del centro y control de accesos 1. En funci�n de sus caracter�sticas, cada centro adoptar� las medidas que resulten precisas, incluyendo, en su caso, la instalaci�n de aparatos y medios t�cnicos tanto en el exterior como en el interior, para garantizar la seguridad del mismo, as� como para controlar el acceso de personas y veh�culos y evitar la introducci�n de objetos prohibidos.
2. La vigilancia del interior podr� incluir la visualizaci�n y control por circuito cerrado de televisi�n de todas las dependencias, salvo dormitorios y ba�os, as� como de los dem�s espacios que se consideren reservados o �ntimos. El tratamiento de las im�genes se someter� a lo dispuesto en la normativa en materia de protecci�n de datos de car�cter personal.
3. Las actuaciones de vigilancia y seguridad interior podr�n incluir, en la forma y con la periodicidad que establezca el director, la realizaci�n de inspecciones en las instalaciones, incluyendo el registro de las dependencias de uso com�n.
4. Cuando sea necesario para garantizar la seguridad, el director podr� acordar la inspecci�n de los dormitorios de los internos, as� como de sus ropas y enseres.
Vigilancia y control de los internos 1. Los funcionarios policiales realizar�n la vigilancia de los internos con el fin de garantizar su seguridad personal y custodia y evitar posibles alteraciones del orden y de la convivencia en el centro.
2. En situaciones excepcionales, y cuando sea necesario para garantizar la seguridad del centro o existan motivos racionalmente fundados para creer que el interno pudiera esconder objetos o sustancias prohibidas o no autorizadas, se podr� realizar el registro personal del mismo, incluso con desnudo integral si fuera indispensable, el cual se practicar� por funcionarios del mismo sexo que el interno, en lugar cerrado y sin la presencia de otros internos, preservando en todo momento su dignidad e intimidad. Para ello ser� necesaria la autorizaci�n previa del director, salvo que concurran razones urgentes o de extraordinaria necesidad, en cuyo caso ser� precisa la autorizaci�n del jefe de la unidad de seguridad, comunic�ndolo de forma inmediata al director.
En estos supuestos se dejar� constancia documental del examen mediante documento suscrito por los funcionarios actuantes en el que se har� constar los motivos que justificaron la medida y su resultado. Una copia de dicho escrito se remitir� al Juez competente para el control de la estancia en el centro.
Objetos prohibidos y no autorizados 1. Tendr�n la consideraci�n de art�culos u objetos prohibidos a efectos de este reglamento, los que lo sean conforme a la legislaci�n vigente y en especial:
b) Las drogas, estupefacientes, sustancias psicotr�picas y medicamentosas, salvo que medie prescripci�n facultativa.
2. Se considerar�n art�culos u objetos no autorizados todos aquellos que puedan suponer, en cualquier forma, un peligro para la integridad f�sica, la seguridad, la ordenada convivencia o la salud de cualquier persona que se halle en el centro o una intromisi�n en su derecho a la intimidad o a la propia imagen.
3. Los art�culos u objetos prohibidos y los no autorizados ser�n retirados de inmediato, procedi�ndose con ellos de la siguiente forma:
a) Los prohibidos ser�n incautados y, en su caso, remitidos a la autoridad competente en uni�n del informe respectivo.
b) Los no autorizados ser�n devueltos al interno cuando abandone el centro.
CAP�TULO IIMedidas coercitivas con internos
Contenci�n o separaci�n preventiva de internos 1. El director podr� acordar el empleo de medios de contenci�n f�sica personal, as� como la separaci�n preventiva del interno en habitaci�n individual, con el fin de evitar actos de violencia o lesiones propias o ajenas, impedir posibles actos de fuga, o da�os en las instalaciones del centro, as� como ante la resistencia al personal del mismo en el ejercicio leg�timo de su cargo o funci�n.
2. Los medios contemplados en el apartado anterior se aplicar�n cuando no exista otra manera menos gravosa de actuar durante el tiempo estrictamente necesario, y, en todo caso, de manera proporcional a la finalidad perseguida, sin que puedan suponer una sanci�n encubierta.
3. La adopci�n de estas medidas excepcionales ser� acordada por el director mediante resoluci�n motivada, en la que se har�n constar los hechos o conductas que determinan la adopci�n de la medida, que ser� notificada previamente por escrito al interesado en un idioma que comprenda y remitida copia a la autoridad judicial que autoriz� u orden� el internamiento.
4. Cuando concurran razones de urgencia que no permitan su notificaci�n previa por escrito, las medidas descritas en el apartado 1 podr�n adoptarse de forma inmediata, informando verbalmente al interno afectado de la causa y medida concreta y procediendo a dictar la correspondiente resoluci�n, que har� referencia a las previsiones indicadas en el apartado anterior.
5. Las habitaciones destinadas al aislamiento provisional de los internos habr�n de ser de an�logas caracter�sticas a las ordinarias y, diariamente, mientras permanezcan internados en las mismas, deber�n ser objeto de examen m�dico, emitiendo el correspondiente informe.
6. No podr� adoptarse la medida de separaci�n temporal salvo que pueda derivarse un peligro inminente para su integridad o la de otras personas, cuando se trate de:
7. El director deber� comunicar de forma inmediata al juez competente para el control de la estancia la adopci�n de cualquiera de las medidas coercitivas que se establezcan, con expresi�n detallada de los hechos que hubieren dado lugar a la misma y de las circunstancias que pudiesen aconsejar su mantenimiento. El juez, en el plazo m�s breve posible deber� acordar su mantenimiento, modificaci�n o revocaci�n. As� mismo, se comunicar� inmediatamente el cese de las medidas adoptadas.
T�TULO VIIParticipaci�n y colaboraci�n de las organizaciones no gubernamentales
Participaci�n en los servicios de asistencia social Las entidades colaboradoras reconocidas como tales por cumplir con los requisitos establecidos en la correspondiente orden ministerial, a las que se hace referencia en la disposici�n adicional cuarta, podr�n participar en la prestaci�n de servicios de asistencia social a los internos, encaminados a atender las necesidades de esa naturaleza, de acuerdo con las previsiones que se fijen en el marco de los convenios, contratos u otros instrumentos jur�dicos que a tal efecto se establezcan.
Visitas a los centros de las organizaciones para la defensa de los inmigrantes 1. Los miembros de las organizaciones constituidas legalmente en Espa�a para la defensa de los inmigrantes o dedicadas al asesoramiento y ayuda a solicitantes de protecci�n internacional y los organismos internacionales de semejante naturaleza podr�n ser autorizados por el director para visitar los centros de internamiento y entrevistarse con los internos, en los horarios y condiciones establecidos en las normas de r�gimen interior.
2. A tal efecto, cada organizaci�n deber� solicitar una acreditaci�n previa mediante escrito dirigido al director al que se acompa�ar�:
b) Certificado de pertenencia a la organizaci�n de los miembros de la misma que soliciten acceder al centro.
3. Las acreditaciones concedidas ser�n personales e intransferibles, quedando su titular obligado a su correcta conservaci�n y utilizaci�n. La acreditaci�n contendr� los datos personales y las medidas de seguridad que se estimen pertinentes por la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras para asegurar su correcta utilizaci�n.
No se permitir� el acceso al centro a aquellas personas que presenten una acreditaci�n deteriorada o con signos de manipulaci�n, debiendo en estos casos dirigir los titulares nueva solicitud al director.
4. En el plazo m�ximo de 72 horas, y una vez comprobado el cumplimiento de todos los requisitos, el director facilitar� a la organizaci�n las acreditaciones correspondientes que, en lo sucesivo, permitir�n a sus miembros el acceso al centro, en los t�rminos establecidos en el apartado 1. De faltar alg�n documento, el director solicitar�, en el mismo plazo de 72 horas, su subsanaci�n a la organizaci�n.
5. Cuando los internos soliciten del director la entrevista con una determinada organizaci�n, el centro lo comunicar� de inmediato a la misma, que podr� realizar la visita de conformidad con el procedimiento y requisitos establecidos en los apartados anteriores.
Los integrantes acreditados podr�n ser sometidos a un examen personal de seguridad si se aprecian por los funcionarios policiales indicios de que pudieran portar objetos o efectos no autorizados o prohibidos, conforme lo indicado en el art�culo 56, actu�ndose en este caso seg�n lo establecido en este reglamento.
6. De cada visita se dejar� constancia en el correspondiente libro-registro.
Sala de inadmisi�n Las salas de inadmisi�n en que permanezcan los extranjeros en espera del regreso a su punto de origen por haberles sido denegada la entrada en Espa�a, se regir�n por lo dispuesto en la Ley Org�nica 4/2000, de 11 de enero, sin que les sean de aplicaci�n las previsiones de este reglamento.
No incremento de gasto p�blico La aplicaci�n de este reglamento no conllevar� incremento del gasto p�blico ni supondr� incremento de dotaciones, de retribuciones, o de otros gastos de personal al servicio del sector p�blico.
Publicaci�n de datos Anualmente la Comisar�a General de Extranjer�a y Fronteras publicar� los datos relativos a la estancia y la ocupaci�n de cada centro.
Suscripci�n de convenios Para la suscripci�n de convenios, contratos u otro tipo de instrumentos legales con entidades colaboradoras u organizaciones no gubernamentales o de otro tipo, ser� preciso que las mismas cumplan con los requisitos que a tal efecto se determinen en la correspondiente orden ministerial.
Las entidades que cumplan con lo establecido en la misma, ser�n catalogadas como �entidad colaboradora� por la Direcci�n General de la Polic�a. Dicha catalogaci�n se referir� a un determinado campo o materia de prestaci�n (sanitaria, social o de otro tipo) sobre la cual centrar�n, exclusivamente, su labor.
Provisi�n de medios materiales y humanos En el plazo de un a�o desde la entrada en vigor de esta norma, la Direcci�n General de la Polic�a adoptar� las medidas oportunas y facilitar� los medios materiales y humanos necesarios para dar cumplimiento a lo establecido en este reglamento.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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