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Timestamp: 2019-04-23 01:55:01+00:00

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Acuerdo y Sentencia 0051/2005 Tribunales de Apelación
ACUERDO Y SENTENCIA Nº 51/05
En la ciudad de Nuestra Señora de la Asunción, Capital de la República del Paraguay, a los días veintidos del mes de julio del año dos mil cinco, estando presentes los Excmos. Señores Miembros del Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, primera sala, Valentina Núñez González, Marcos Riera Hunter y Oscar Augusto Paiva Valdovinos, en su Sala de Audiencias y Público Despacho, por ante mi el Secretario Autorizante, se trajo a acuerdo el expediente con la portada que se expresa más arriba caratulado: “CÁCERES, ALFREDO RAMÓN C. CARVALLO, OSCAR S/ RENDICIÓN DE CUENTAS”.-
Previo el estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, primera sala, resolvió plantear y votar la siguiente.
Practicando el sorteo de ley, este arrojó el siguiente orden de votación: Preopinante el Magistrado Oscar Augusto Paiva Valdovinos y Valentina Núñez González.- Marcos Riera Hunter.
A la primera cuestión planteada el magistrado Oscar Augusto Paiva Valdovinos dijo: El recurrente no ha fundado el recurso de nulidad. Por otra parte no se advierte el fallo recurrido defectos de forma ni vicios que pudieran obligar al Tribunal a declarar de oficio la nulidad. Corresponde declarar desierto el recurso en estudio. Así voto.
A sus turnos los magistrados Dres. Valentina Núñez González y Marcos Riera Hunter. Manifiestan que se adhieren al voto del Magistrado Oscar Augusto Paiva Valdovinos por compartir sus mismos fundamentos.
A la segunda cuestión planteada el Magistrado Oscar Augusto Paiva Valdovinos dijo: Por el fallo recurrido el Juez A-quo resolvió: "Hacer lugar, con costas, a la presente demanda que por rendición de cuentas promueve el Sr. Alfredo Ramón Cáceres contra el Sr. Oscar Carvallo, y en consecuencia condenar a éste a rendir cuentas en este juicio de su gestión, dentro del plazo de diez días hábiles de quedar ejecutoriada esta resolución bajo apercibimiento de que en caso contrario, presentará la rendición de cuentas de conformidad al art. 676 del C.P.C. y se imprimirá el trámite previsto en el mismo". Contra la misma se alza el recurrente impugnándola en los términos del escrito de fojas 25/27 de autos.
Que, el apelante al fundamentar sus agravios expresó: "Que, en tiempo y forma oportuna he procedido a contestar dicha acción pero por exclusiva negligencia de un procurador a mi cargo fue presentada en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Tercer Turno, el 13/10/2003", "y no donde radica y proviene el A-quo de la presente acusa", "Por lo que percatándome muy tarde del errático proceder, y sin dejar de aceptar que no obstante dicha circunstancia no me exime de responsabilidad para responder conforme al derecho que asiste, he sido condenado a rendir cuentas a través de la S.D. N° 42/4 sin haberse hecho operativas a mi favor las normas constitucionales del derecho a la defensa en juicio, previstos por los arts. 16 y 17". "Que, no obstante debo reiterar que como profesional he procedido al cobro judicial de un documento ejecutivo por la suna de Gs. 44.550.000.- en contra de Carlos González juicio éste caratulado. "Oscar Carvallo c/ Carlos González s/ Cobro de Guaraníes", que radica en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del 3er. Turno, Secretaria Basilio Ríos, hasta la fecha en dicho Juzgado con la providencia "Autos para resolver", desde el 19 de junio de 2001, expediente del juicio del que solicito se traiga a la vista como medio de prueba". "Que, ratifico y niego asimismo en ningún momento han sido conculcados derechos patrimoniales de la adversa, es mas ha estado siempre en conocimiento del Juicio", "Que la sentencia dictada en la instancia inferior resiente el vicio de la arbitrariedad por la sencilla razón de que no se fundan con probanzas que de manera firme categórica y asertiva concluyan en la demostración de la culpabilidad que se me pretende atribuir".
Que, culmina el apelante expresando: "Que finalmente reitero, y ofrezco como prueba de mi parte las constancias obrante en autos, y el Juicio Oscar A. Carvallo c/ Carlos González s/ Cobro de Guaraníes, Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del 3er Turno, Secretaria Basilio Ríos". "y que en definitiva falle, haciendo lugar a la apelación y en su defecto revocando la sentencia apelada.
Que, el representante convencional de la parte actora, contestó el traslado corrídole, manifestando: "Que, antes que nada debo de manifestar a esa Alto Tribunal que el señor Oscar Carvallo Duarte nunca ha procurado desvirtuar los fundamentos de la Sentencia recurrida para poder considerarla ya sea como arbitraria o injusta, sino que más bien y en forma totalmente Desatinada". "Ignorando la consabida Responsabilidad Civil y Penal o probablemente hecho en forma deliberada procurando y en forma desesperada Hacer Creer a ese Tribunal de Apelación que la demanda instaurada en su contra no correspondía".
Culmina la parte actora, solicitando la confirmación de la sentencia apelada con condenación de costas.
Que, analizadas las constancias de autos se advierte que la parte demandada fue debidamente notificada de las resoluciones distadas en estos autos.
Que, la presente demanda se realizó en rebeldía de la parte demandada, por no comparecer esta a ejercer sus derechos en los plazos procesales previstos, pese a ser notificada debidamente de todas las resoluciones recaídas en autos.
Que, es preciso y necesario definir el objeto de la demanda de rendición de cuenta, el cual posee dos etapas, siendo la primera de ellas la tendiente a establecer si existe o no la obligación del demandado de rendir o no cuentas, y la segunda la rendición preopinante dicha, con las respectivas presentaciones de las cuentas, sus justificaciones, las impugnaciones si correspondieren y concluyen con la aprobación de los respectivos saldos en su caso.
Que, definido o establecido el objeto de la demanda de rendición de cuentas, corresponde analizar el traslado de la demanda y el apercibimiento dispuesto en el mismo.
Que, analizadas las piezas procesales y constancias de autos, se tiene que, la demanda presentada reúne los requisitos previstos en el art. 215 del C.P.C., y la misma fue debidamente notificada sin que la demandada se presentase, según se advierte y comprueba con el informe de la Actuaría obrante a fojas 13 vlta.
Que, por A.I. N° 2310 de fecha 21 de octubre de 2003, obrante en autos, el A-quo resolvió acusar la rebeldía del demandado por no haber contestado la demanda y admitió la obligación de rendir cuentas respecto del demandado (fs. 14). Que, con esta resolución se hizo efectivo el apercibimiento dispuesto en la norma procesal pertinente.
Que, la resolución mencionada precedentemente fue debidamente notificada por cédula de fecha 23 de octubre de 2003, siendo recibida por el demandado, el cual al pie de la misma dejó constancia que el juicio fue contestado en fecha 13 de octubre de 2003.
Que, de constancias de autos se desprende que la parte demanda no impugno, ni recurrió el A.I. N° 2310 de fecha 21 de octubre de 2003.
Que, la resolución precedente quedó firma y ejecutoriada, quedando operada la preclusión, por lo que ya no es viable la revisión de la misma.
Que, la sentencia apelada, debe causar agravios respecto de la parte apelante. Dichos agravios deben ser expresados ante el Tribunal en el momento procesal oportuno, vale decir al fundamentar el recurso. La existencia del agravio es indispensable para el recurrente debido a que ese es el interés del mismo y la razón de ser del recurso de alzada, y si no hay agravios, la apelación no tiene sustento, por lo que la misma debe ser desestimada.
Por otra parte, el apelante pretende diligenciar pruebas en esa instancia y ante esta pretensión es preciso definir el alcance de la norma, establecida en el art. 398 del C.P.C., respecto a la concesión del recurso libremente. Por esto se entiende que, ante el Tribunal se discutirán nuevamente las cuestiones resueltas por el A-quo, y puede darse producir pruebas, dentro del mercadas restricciones, las cuales están debidamente expresadas en el art. 428 del C.P.C. que expresa al respectó: "Con los escritos mencionados o a mas tardar antes de notificarse la providencia de autos, podrán las partes presentar documentos de fecha posterior a la providencia de "autos para sentencia" de primera instancia, o anteriores, si afirmaren no haber tenido conocimiento de ellos". Que, concuerda con lo dispuesto con lo dispuesto por el art. 429 del mismo cuerpo legal.
Que, de lo expresado más arriba y por las normas citadas precedentemente se desprende que lo documentos y las pruebas que las partes pretendan diligenciar ante el Tribunal deben basarse en hechos que no hubieren sido objeto de prueba, es decir hechos nuevos, o que no se hayan podido diligenciar ante el inferior.
Que, notamos que en autos, el apelante no diligencio las pruebas que ante este Tribunal hace mención, confirmando con ello que tenia conocimiento de la existencia de las mismas, y que la no producción de ellas, es imputable exclusivamente a su persona, ya que al quedar operada la preclusión no se puede pretender en alzada diligenciar pruebas no realizadas pro propia negligencia (Doctrina de los Actos Propios).
Que, respecto a la obligación de rendir cuentas del profesional abogado respecto de su mandante, el Acuerdo y Sentencia N° 47, de fecha 16 de mayo de 1986, dictado por la Tercera Sala, sentó la siguiente Jurisprudencia: "El profesional a quien se le encomienda una cobranza judicial carga con la prueba de demostrar, con documento, el cumplimiento del deber de rendir cuentas".
Que, de acuerdo a las constancias de autos, al derecho invocado y a las jurisprudencias citadas y transcriptas, el A-quo falló en primera Instancia, movido por la convicción y el razonamiento al que el arribó, de acuerdo a su entendimiento y análisis jurídico.
En el caso de autos, y a criterio de este preopinante, la decisión tomada por el A-quo es ajustada a derecho, debido a que fue fundada en la documentación obrante en autos, de las cuales se desprende a obligación de rendir cuentas del demandado, el cual no ejerció los derechos legales de defensa por su exclusiva negligencia, y pretensión del mismo de ejercer dichos derechos recluidos ante esta instancia deviene totalmente improcedente.
Por tanto, a mi criterio corresponde confirmar con costas la resolución apelada. Así voto.
A su turno la Magistrado Dra. Valentina Núñez González, manifiesta que se adhiere al voto del Magistrado Oscar Augusto Paiva Valdovinos por compartir sus mismos fundamentos.
A la segunda cuestión planteada el Magistrado Dr. Marcos Riera Hunter dijo: sin perjuicio de los fundamentos del preopinante se adviene que el escrito presentado por el apelante en esta instancia se asemeja más bien a una contestación de la demanda, o una explicación acerca de las circunstancias que rodean el caso que motiva el presente juicio de rendición de cuentas, manifestaciones que no se compadecen con la exigencia del articulo 419 del C.P.C. (critica razonada de la sentencia recurrida). Si no fuera porque el apelante ha señalado que "la sentencia dictada en la instancia inferior resiente el vicio de la arbitrariedad, por la sencilla razón de que no se fundan con probanzas que de manera firme, categórica y asertiva concluyan en la demostración de la culpabilidad que me pretende atribuir el accionante", tendría que declararse desierto el recurso de apelación. Pero, como esta declaración es restrictiva, esa manifestación resulta suficiente para que el Tribunal analice la sentencia recurrida conforme a Derecho.
Sin perjuicio de los fundamentos del preopinante cabe recordar que el articulo 673 del C.P.C., establece que: "El traslado de la demanda se hará bajo apercibimiento de que si el demandado no la contestare, se tendrá por admitida la obligación de rendir cuentas". En el caso, la notificación del traslado de la demanda se efectuó conteniendo el apercibimiento legal antes citado y, sin embargo, la demanda no ha sido contestada, razón por la cual no resta a la Magistratura sino hacer lugar a la demanda promovida por el accionante y condenar al demandado a rendir cuentas de conformidad tonel articulo 674 del C.P.C.
Corresponde, por ello, confirmar la sentencia apelada, con costas. Así voto.
Asunción, julio 22 de 2005.
DESESTIMAR, al recurso de nulidad.
CONFIRMAR, la resolución recurrida, por los fundamentos que anteceden.
Valentina Núñez González
Oscar Augusto Paiva Valdovinos.

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