Source: https://www.debelareabogados.es/procedimiento-penal-espana-defensa-y-acusacion/
Timestamp: 2020-02-27 02:35:40+00:00

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Abogados Penalistas Debelare Madrid
El procedimiento penal en España paso a paso. Guía con consejos prácticos. Desde los momentos previos hasta el final. Útil seas defensa o acusación.
Cómo es el procedimiento penal en España: el abogado, delito leve, juicio rápido, procedimiento abreviado…todo explicado en detalle.
Vas a participar en un procedimiento penal. Necesitas un abogado penalista, sea para defensa o acusación, pero aún no cuentas con su asesoramiento legal. Una de dos, o sobre ti recaen sospechas de haber cometido un delito tipificado en el Código Penal español o, al contrario, eres quien lo ha sufrido. En esta guía te contamos en detalle cómo es el procedimiento penal que vas a vivir, de principio a fin. También encontarás muchos consejos que te resultarán de utilidad.
Igual no eres tú la persona que se va a ver envuelta en dicho procedimiento penal. Tienes un familiar o amiga/o en esta situación –detenida/o, citada/o en el juzgado como investigada/o o que, al revés, es la víctima– y quieres ayudarle. Sigue leyendo porque encontrarás mucha información y consejos que le podrás transmitir y que le resultarán útiles.
Contenidos y objetivos de esta guía práctica de procedimiento penal en España
Contenidos de esta guía práctica de procedimiento penal: índice simplificado
Objetivos de esta guía práctica de procedimiento penal
Consejos para esos primeros momentos tras convertirte en la persona sospechosa de haber cometido un delito penal o tras haberlo sufrido
Te han detenido o te están investigando en relación con un delito penal: primeros pasos
Si te han detenido o han detenido a un familiar
Habla poco mientras no cuentes con un abogado penalista
Máximo de 72 horas para una detención pero mejor no apurar
Para solicitar el habeas corpus no necesitas un abogado penalista
Quién puede solicitar el habeas corpus además del propio detenido
Posibles efectos adversos de solicitar el habeas corpus
Si no existe detención pero te han citado a declarar: la importancia de acudir con un abogado penalista elegido por ti
Acabas de ser víctima de un delito penal: primeros pasos
Ponte en contacto con las autoridades inmediatamente si has sido víctima de un delito penal
Qué hacer si has sufrido daños físicos o psicológicos a consecuencia del delito penal
Instrucciones si has sufrido sustracción de propiedades, daños materiales o se están generando gastos extraordinarios derivados del delito penal
¿Cómo se inicia el procedimiento penal?
Contacta con un abogado penalista lo antes posible para que te asista
Condiciones que debe reunir un letrado para ser considerado especialista en asuntos penales: definición de abogado penalista
Cuenta con un abogado penalista desde el principio seas el investigado o la víctima del delito penal
Abogado penalista que ejerce la defensa
Abogado penalista que ejerce la acusación.
Tipos de acusación: publica, popular y particular.
Averigua qué tipo de procedimiento penal vas a vivir
Condiciones para que tenga lugar un juicio por delito leve (antes faltas)
Condiciones para que tenga lugar un juicio rápido
Condiciones necesarias –ambas– aunque no suficientes para que haya juicio rápido
Adicionalmente al menos una de estas condiciones debe cumplirse para que haya juicio rápido
Condiciones para que tenga lugar un procedimiento abreviado
Condiciones para que tenga lugar un procedimiento ordinario
Descripción de los procedimientos penales más habituales: juicio por delitos leves, juicio rápido y procedimiento abreviado
Juicio por delito leve (antes faltas)
Diligencias urgentes en el juicio rápido en el juzgado de guardia
Las partes y el Ministerio Fiscal se pronuncian ante el juez de guardia durante el juicio rápido
El juez de guardia toma la decisión sobre la continuidad del juicio rápido
La importancia de que cuentes con un abogado penalista para asistir al juicio rápido en el juzgado de guardia
Importancia de las pruebas que se practiquen durante la instrucción en el procedimiento abreviado
¿Cuando acaba la fase de instrucción? ¿Siempre hay juicio? ¿Si se archiva puedo recurrir?
Si el juez ha decidido que el procedimiento debe continuar
Si el juez ha decidido que el procedimiento debe archivarse y sobreseerse
El Juicio Oral en el procedimiento abreviado
Ojo no confundir con el órgano que enjuicia
Estructura del juicio oral en el procedimiento abreviado ¿cómo es?
Recurso contra la Sentencia Penal
Responsabilidad civil en los delitos penales
Responsabilidad civil en el escrito de acusación y defensa en los procedimientos penales
El pago de la responsabilidad civil como atenuante
Los abogados penalistas de Debelare te desvelan en qué consiste el procedimiento penal en España. Si eres la parte investigada o encausada, te resultará de gran utilidad. También si estás del lado de la acusación, como víctima, ofendido o perjudicado por el delito. Recorreremos todas las fases del procedimiento penal, paso a paso, desde los momentos previos a su inicio hasta el final.
Hemos organizado los contenidos de esta guía de procedimiento penal en España de la siguiente manera:
Consejos prácticos de emergencia antes de contar con el asesoramiento de un abogado, a seguir nada más ocurrir el suceso: para que empieces a defender tus derechos en esos primeros instantes, de la mejor manera posible.
Condiciones que debe reunir un abogado para poder ejercer como abogado penalista. El papel del abogado penalista cuando ejerce la defensa y cuando ejerce la acusación. Tipos de acusación. Definición del derecho penal.
Cuál de los distintos tipos de procedimiento penal es el que te va a tocar vivir con más probabilidad.
Una explicación sencilla de dicho procedimiento penal, por el que vas a pasar: sus etapas, los distintos caminos por los que podrá discurrir, los tiempos aproximados en los que se va a desarrollar, etc.
La responsabilidad civil en los delitos penales, es decir, la parte esencialmente económica y que en la mayor parte de los casos despierta el mayor interés de los implicados.
Esta guía es para ti, seas la parte investigada/encausada o la acusación, lo estés viviendo en primera persona o se trate de un familiar. Los abogados penalistas de Debelare desgranan el procedimiento penal en España de principio a fin.
Explora esta guía jurídica sobre el procedimiento penal en España: asequible, informativa, llena de consejos y ejemplos. Para poder seguirla no necesitarás tener conocimientos previos de derecho. Hemos reducido al mínimo el uso de jerga legal. Solo hemos empleado aquellos términos jurídicos que hemos considerado imprescindibles para que, al conocerlos, te puedas desenvolver con más soltura durante el procedimiento penal.
En cualquier caso, te vendrá bien ir asimilando, poco a poco, ciertos términos legales básicos. Permitirá que afrontes mejor aquellas situaciones en las que trates directamente con: tu abogado, las autoridades, el juez y, en general, para entender mejor todo lo que vaya ocurriendo a lo largo del procedimiento penal.
Gracias a esta guía «paso a paso», conseguirás alcanzar los siguientes objetivos:
Que los primeros pasos que des y tus primeras decisiones sean las más adecuadas; para que éstos jueguen a tu favor y no en tu contra –como ocurre en muchos casos–.
Entender la importancia de contar con un buen abogado penalista que defienda tus derechos. Saber qué papel tiene en todo el procedimiento penal.
Prever los acontecimientos del procedimiento. Esto te permitirá tener una orientación general que seguro te aportará tranquilidad. Y es que, en este tipo de procedimientos, dicha tranquilidad, además de favorecer tu bienestar, ayudará a que obres de manera más efectiva para resolver tu situación.
Interiorizar la finalidad de reparación del daño que conlleva todo procedimiento penal. No solo persigue castigar al condenado (componente punitiva) sino que trata de que este repare el daño causado en la medida que pueda, que resarza a la víctima. Aquí tiene mucha relevancia el papel de la responsabilidad civil en los delitos penales.
Los siguientes consejos cubren los 2 escenarios más comunes en los que te puedes encontrar, si:
Eres la persona sobre la que recaen las sospechas de la autoría del delito.
Has sufrido directa o indirectamente el delito.
Los consejos que vas a ver a continuación conviene seguirlos, pero siempre bajo las siguientes premisas:
Aunque resulte difícil, actúa desde la calma, es fundamental.
Emplea el sentido común a la hora de actuar y hazlo de manera proporcional y realista. Ante todo, no generes enfrentamientos innecesarios o desproporcionados con las fuerzas de seguridad, Ministerio Fiscal y menos aún con el juez. Eso sí, defiende de manera calmada y firme tus derechos.
Cuanto antes tengas un abogado penalista a tu lado, mejor. Para decidir la manera más conveniente de actuar en cada momento es necesario que cuentes con atención letrada. Puedes ahorrarte el seguir leyendo contactando con uno de nuestros abogados especializados en procedimientos penales.
Consejos para esos primeros momentos tras verte envuelta/o en un proceso penal, como investigada/o o víctima.
Los siguientes consejos prácticos van dirigidos a esos casos en los que:
Has sido detenida/o.
Te han dado una citación policial.
Has recibido una citación judicial.
Puede que no seas tú la persona detenida o la que ha recibido una citación policial o judicial. Igual es un familiar o persona muy cercana y, dada la posición de vulnerabilidad en la que se encuentra, puedes resultarle de gran ayuda. Transmite estos consejos o toma la iniciativa emprendiendo acciones –por ejemplo, busca a toda prisa un buen abogado penalista–. Esto es fundamental para garantizar el mejor desarrollo posible del procedimiento penal a tu favor.
Esta sección te interesará sólo si te han detenido o si una persona cercana a ti está en esa situación. Si te han dado una citación policial o judicial para que te presentes en el juzgado en una fecha determinada, puedes pasar al siguiente apartado. Como hemos dicho, en caso de existir detención, toma buena nota de los siguientes consejos.
“Boca cerrada”, hasta hablar con tu abogado penalista. Es un tópico pero el derecho a permanecer en silencio es muy importante ejercitarlo.
Esto no quiere decir que “te quedes sin habla”. Simplemente evita entrar en conversaciones relacionadas con el asunto por el cual se ha llevado a cabo la detención. Si te piden tus datos personales, dáselos; si te hablan del tiempo, comenta lo que quieras sobre él; sé cordial, pero no te relajes y digas algo que te pueda llegar a perjudicar.
Piensa que, por ejemplo, un inspector de policía está entrenado para emplear todo tipo de tácticas, como podría ser iniciar una conversación casual para, poco a poco, ir sacándote información relacionada con el caso. Lo que digas, eventualmente, podría llegar a volverse en tu contra.
El derecho a permanecer en silencio, que tanto hemos visto en los medios, es algo muy real y muy interesante de ejercitar si estás detenida/o.
Si hay detención, en un plazo máximo de 72 horas te tienen que poner a disposición del juez. Este plazo no se suele agotar, en realidad debería ser el tiempo absolutamente imprescindible para el esclarecimiento de los hechos.
El habeas corpus es un mecanismo por el cual puedes proteger tu derecho fundamental como ciudadano a la libertad ante una situación de detención que no se ajusta a la legalidad. Esto es aplicable tanto a una detención que ha sido ilegal desde su inicio como a una detención que, aunque en un principio se ajustó a la legalidad, se está prolongando excesivamente o teniendo lugar en condiciones ilegales.
La ley deja claro clara la no necesidad de un abogado penalista para iniciar el procedimiento de habeas corpus. Esto es así tanto en la exposición de motivos de la ley que explica el propósito de este mecanismo en general como en la redacción del artículo que define cómo ha de ser dicho inicio:
«…la sencillez y la carencia de formalismos, que se manifiestan en la posibilidad de la comparecencia verbal y en la no necesidad del Abogado y Procurador, evitarán dilaciones indebidas y permitirán el acceso de todos los ciudadanos, con independencia de su nivel de conocimiento de sus derechos y de sus medios económicos, al recurso de «Habeas Corpus».»
“El procedimiento se iniciará, salvo cuando se incoe de oficio, por medio de escrito o comparecencia, no siendo preceptiva la intervención de Abogado ni de Procurador…”
—Ley Orgánica 6/1984, de 24 de mayo, reguladora del procedimiento de «habeas corpus»
En caso de que la detención se esté alargando de manera injustificada o si consideras que no está siendo llevada dentro de la legalidad, puedes solicitar que la propia policía de traslado al juez de instrucción competente de tu solicitud de habeas corpus. Están obligados a tramitarla, de lo contrario, incurrirán en una infracción penal.
Puedes solicitarlo si eres la propia persona detenida, un familiar o representante legal –por ejemplo, en caso de que la persona detenida sea menor de edad o esté incapacitada–. El habeas corpus también puede ser solicitado por el abogado defensor, el Ministerio Fiscal, el Defensor del Pueblo y el juez competente.
El habeas corpus es un recurso que tienes al estar detenida/o, pero que solo debes emplear si es realmente necesario.
Es importante que seas consciente de que iniciar el procedimiento de habeas corpus seguramente supondrá un enfrentamiento con la autoridad, agente de la misma o funcionario público que haya practicado la detención; así que empléala como último recurso. Podría volverse en tu contra.
Si el juez llega a darte la razón, los agentes de policía que participaron en tu detención –ya fuera directa o indirectamente– quedarán en evidencia. Estos policías posiblemente serán los que, si se llega a iniciar un procedimiento penal, aporten pruebas, testifiquen, etc. –sea en la fase de instrucción o si continúa éste hasta el final–. No te dejes amedrentar por este hecho pero tenlo muy en cuenta y actúa con mesura y proporcionalidad.
En definitiva, defiende tus derechos, pero genera la mínima acritud posible a tu alrededor.
Si la policía no te ha detenido, probablemente te ha citado a declarar en el juzgado de guardia, es lo que se denomina citación policial. Podría ser también que te hayan enviado la citación directamente desde el juzgado, en este caso una citación judicial. En cualquier caso,lo normal es que te hayan citado para dentro de unas 2 semanas.
La citación, ya sea policial o judicial, tiene como finalidad que te presentes en el juzgado para que continúe el procedimiento penal.
No esperes al día de la citación para conocer el contenido de las imputaciones, pues a buen seguro no harás una declaración que proteja tus intereses. Contacta antes con un abogado penalista que hayas elegido personalmente para que acuda al juzgado de instrucción y se informe del contenido de los hechos que se están investigando y sobre los que te va a preguntar el Juez y la acusación particular –si llega a haberla el día de la citación–, de esa manera podrás preparar bien la declaración.
Si no conoces un abogado penalista de confianza, empieza tu búsqueda lo antes posible para poder hacer la selección con tiempo suficiente.
Y, por supuesto, el día de la declaración en el juzgado acude acompañado de tu abogado. Si no lo haces, te asignarán uno de oficio, salvo que se trate de un delito calificado como «leve».
Acude a declarar con un abogado penalista elegido por ti de antemano.
Un abogado de oficio no es la opción más recomendable. No sabes quién te puede tocar, estarás en manos del azar y de un profesional mal pagado que desconoce todo sobre tu asunto hasta el mismo día de tu declaración. Toma control de la situación y, con tiempo, busca un abogado penalista que te inspire confianza y con el que te sientas a gusto.
Consejos básicos de un abogado penalista para que des los primeros pasos tras haber sufrido un delito. No pretende ser una lista pormenorizada, puesto que, a final de cuentas, lo más importante es que te pongas en manos de un abogado penalista lo antes posible, éste te guiará en cada paso. Mientras no lo encuentras, aquí tienes algunas recomendaciones.
El primer paso, tras haber sido víctima de un delito penal, será ponerte en contacto con las autoridades, infórmales de lo sucedido y sigue sus recomendaciones. Para ello dispones del teléfono único 112, que coordina numerosos recursos de emergencia, entre ellos, los policiales y sanitarios. Mantén la tranquilidad y facilita todos los detalles que puedas.
Cuando acuda la policía o guardia civil a asistirte, dales toda la información pero procura quedarte con los datos de alguno de los agentes y de la comisaría, brigada o unidad policial que vaya a investigar el asunto, por si se te llegase a ocurrir algún detalle más.
Si a consecuencia de dicho delito penal has sufrido lesiones u otro tipo de problema de salud, sigue los siguientes consejos:
Acude lo antes posible a un centro sanitario (hospital, centro de salud público, clínica privada, etc.) –por supuesto la prioridad es que veles por tu salud–.
Una vez hayan terminado de atenderte los médicos, solicita el parte de lesiones.
Obtén una copia de todas las pruebas que te hagan.
Recopila los informes médicos de todos los especialistas que te hayan atendido.
Si has sufrido daños físicos o psicológicos a consecuencia de un delito penal, ve inmediatamente a un centro sanitario para que te atiendan y solicita todos los informes y pruebas.
Incluso si aparentemente te encuentras bien, ten en cuenta que podrías estar en estado de shock y no ser consciente de la magnitud de los daños físicos y psicológicos que has sufrido. Que te atienda personal médico para hacerte un chequeo siempre será buena idea.
Haz una lista de tus propiedades que hayan sido robadas o dañadas. También, ve guardando todas las facturas y recibos de los gastos que vayas teniendo y que sean consecuencia del delito penal del que has sido víctima, por ejemplo: gastos de desplazamiento, sanitarios, pérdidas por no poder desempeñar tu actividad laboral, etc.
Si te han sustraído tarjetas de crédito, llama para cancelarlas. Si te han robado equipos informáticos, toma las medidas necesarias para evitar que el empleo ilícito de tus datos pueda llegar a tener consecuencias.
Si has sufrido o has conocido alguna conducta delictiva debes conocer que para que se inicie el procedimiento penal debe existir una puesta en conocimiento del Juzgado de la conducta que puede resultar delictiva y esto, se puede hacer a través de diferentes vías:
Conocimiento propio por el Juzgado.
Podrás poner la denuncia por escrito o verbalmente. Puedes hacerlo en el juzgado de guardia, la Fiscalía o ante la policía del lugar donde sufriste el hecho delictivo o del lugar donde resides.
Para poner la denuncia no es obligatorio, pero sí muy recomendable, que cuentes con el asesoramiento de un abogado penalista de tu confianza.
Un vez hayas presentado la denuncia, pide la copia correspondiente, tienen la obligación de dártelo si lo solicitas.
Si has sido la víctima de un delito penal, puedes poner la denuncia por escrito o verbalmente, en el juzgado de guardia, la Fiscalía o ante la policía del lugar donde resides o donde sufriste el hecho delictivo.
Tienes también la opción de iniciar el procedimiento penal interponiendo una querella ante el Juzgado. Es obligatorio hacerlo con abogado y procurador, además de otros requisitos formales que tu abogado penalista debe conocer.
Entre querella y denuncia, la diferencia más notable es que en esta última el denunciante simplemente pone en conocimiento de las autoridades (policía, guardia civil, otras fuerzas y cuerpos de seguridad o juzgado de instrucción) unos hechos delictivos, sin implicar ello que vaya a intervenir como parte de la acusación. En cambio, el querellante sí está obligado a manifestar en la querella, que se interpone ante el Juzgado de Instrucción su intención de intervenir en el procedimiento judicial penal como parte acusadora, además de describir y calificar provisionalmente los hechos delictivos, proponer diligencias a practicar y solicitar las medidas cautelares que considere. Cabe destacar que, en este sentido, los atestados policiales son considerados de igual manera que una denuncia.
Que cuentes con el asesoramiento de un buen abogado penalista desde el principio es fundamental. Sabrá aconsejarte en multitud de aspectos, por ejemplo, en la recopilación de pruebas. En un futuro juicio podrían ser decisivas para que el asunto se resuelva a tu favor. En ocasiones, si dichas pruebas no son recopiladas a tiempo, se pueden llegar a perder para siempre.
El abogado penalista es el experto conocedor de las conductas definidas como delitos y delitos leves que son recogidas en el Código Penal. Además de tener un conocimiento jurídico profundo de dichos delitos –tanto de lo legislado como de la jurisprudencia– debe dominar las normas que regulan el procedimiento penal y saber a la perfección cómo éste se suele desarrollar en la práctica. Un abogado penalista debe controlar ambas vertientes con igual destreza: el Código Penal y jurisprudencia, por un lado, y la complejidad de la realidad procedimental.
A la hora de encontrar un buen abogado penalista fíjate en que éste domine el Código Penal, la jurisprudencia y especialmente la mecánica de los distintos tipos de procedimiento penal que existen en España –tanto en la teoría como en l apráctica–.
El derecho penal se configura como la capacidad del Estado para castigar las conductas definidas como delito en el Código Penal cuya misión es proteger la convivencia y los valores de nuestra sociedad.
Los abogados penalistas son esenciales para asegurar que en la aplicación de las penas los ciudadanos están protegidos frente al Estado. El abogado penalista en ocasiones vela por los intereses de la persona acusada –también en la fase previa cuando está siendo investigada, imputada o procesada– y en otras lo hace defendiendo los derechos de quien ha sido la víctima –cuando ésta ejerce de parte acusadora–.
Tanto si eres la víctima del delito como si te están investigando como su presunto autor, necesitas un buen abogado penalista desde los primeros momentos.
Igualmente, creemos que te tranquilizará disponer de más información mientras no cuentas con el asesoramiento de dicho letrado especialista en asuntos penales. Por ese motivo, estamos convencidos de que la presente guía «paso a paso» te será de gran ayuda.
La mayoría de personas que busca un abogado penalista, lo hace para defenderse en un procedimiento penal. Debes saber que el trabajo de un abogado defensor es diferente al del abogado que ejerce la acusación particular.
Es más frecuente encontrar un buen abogado penalista que ejerce la defensa que uno que acuse. El abogado defensor tiene mucho más volumen de casos, todos los investigados tienen que estar defendidos por un abogado de su elección o del turno de oficio y por lo tanto es más fácil encontrar un abogado penalista con experiencia en la posición de abogado defensor.
La labor de un abogado penalista defensor es sustancialmente distinta a la del abogado penalista que ejerce la acusación particular.
El abogado de la acusación es el que vela por los intereses del ofendido o perjudicado por el delito, existen diferentes tipos de acusación:
Si has sido víctima o perjudicado por una conducta que puede ser delictiva, debes acudir a un abogado penalista para ejercer la acusación particular.
En la protección de las víctimas donde se ha producido un gran avance y se han centrado los esfuerzos legislativos en los últimos tiempos, con el propósito de alcanzar un sistema que atienda de manera más efectiva las necesidades de ambos intervinientes en el proceso penal. Un claro ejemplo es la Ley 4/2015, de 27 de abril, del Estatuto de la víctima del delito.
La acusación más normal en un procedimiento penal, es la acusación realizada por el Ministerio Fiscal, a esta acusación se le llama acusación pública. El ejercicio de estas funciones es un reflejo del mandato constitucional art. 124.1 que le encomienda la defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público.
Asimismo, la acción penal puede ser popular, que a veces se confunde con la pública. La acusación popular puede ejercitarla cualquier ciudadano aunque no haya sido ofendido por el delito que ha denunciado, no obstante existen algunas excepciones y por ejemplo, no podrán ejercitar la acción penal quienes hayan sido condenados dos veces por denuncia o querella calumniosa, ni los jueces y magistrados. En la práctica este tipo de acusación la suelen ejercer asociaciones, colectivos y agrupaciones que defienden una causa concreta y ven atacada la misma, por ejemplo las asociaciones ecologistas frente a un delito contra el medio ambiente, la flora o la fauna.
Encontrar un buen abogado penalista para ejercer la acusación suele ser más complicado que encontrar uno bueno para la defensa.
Aunque no es sencillo prever el procedimiento penal por el que vas a pasar, a continuación hacemos un repaso a las condiciones que se tienen que cumplir para que tenga lugar un determinado procedimiento penal, en lugar de otro, nos centramos en los procedimientos más comunes:
Juicio por delitos leves.
El juicio por delito leve tendrá lugar si la conducta investigada a este es aplicable una pena que no incluye pena de prisión y que se circunscribe a las siguientes conductas:
Conductas a las que queda limitado el juicio por delito leve
Maltrato de obra.
Amenazas leves.
Coacciones leves.
Injurias o vejaciones injustas de caracter leve.
Allanamiento de establecimiento abierto al público.
Hurto de menos de 400€.
Sustracción de cosa propia en poder de un tercero.
Uso ilegítimo de vehículo a motor.
Alterar lindes o mojones cuando su utilidad no exceda los 400€.
Distracción de aguas cuando su utilidad no excede de 400€.
Estafa, si no excede de 400€.
Administración desleal con perjuicio menor de 400€.
Apropiación indebida de dinero efectos y valores, si no excede de 400€.
Apropiación de cosa mueble ajena si no excede de 400€.
Defraudación de luz, gas, telecomunicaciones,… si no excede de 400€.
Uso de terminal de telecomunicaciones sin consentimiento de su titular.
Daños que no excedan de 400€.
Falsificaciones de moneda o efectos timbrados que no excedan de 400€.
Uso de uniforme y similares sin autorización.
Falta de respeto a la autoridad.
Hay delitos que llevan aparejadas penas que, por el rango de duración aplicable –cuando su límite inferior es menor o igual a 3 meses y su límite superior es mayor a 3 meses–, podrían considerarse tanto menos graves como leves. A efectos prácticos serán siempre considerados como delitos leves, es decir, corresponderá un juicio penal por delitos leves. Esto viene regulado en el artículo 13.4 del Código Penal. Se trata de los siguientes delitos:
Homicidio por imprudencia menos grave.
Lesión grave por imprudencia menos grave.
Detención ilegal de una persona para presentar ante la autoridad.
Injurias graves sin publicidad.
Hurto de cosa propia en poder de un tercero de más de 400€.
Robo y hurto de uso de vehículo.
Usurpación de inmueble no violenta.
Alteración de términos o lindes de utilidad mayor a 400€.
Distracción de aguas mayor a 400€.
Apropiación indebida por valor de más de 400€ sin valor histórico.
Defraudación de luz, gas, telecomunicaciones,… si excede de 400€.
Uso de terminal de telecomunicaciones más de 400€.
Daños por imprudencia grave.
Daños por imprudencia grave contra el patrimonio histórico.
Maltrato cruel de animal doméstico.
Abandono de animal doméstico.
El facultativo que libre certificado falso.
Falsedad de certificado por particular.
Acusación y denuncia falsa de delito leve.
Destrucción de documentos o actuaciones por particular.
Evasión del condenado realizada por pariente.
Un juicio por delitos leves suele significar un procedimiento penal más sencillo y rápido.
Veamos las condiciones que se tienen que dar para que el procedimiento penal se desarrolle como juicio rápido.
Al delito es aplicable una pena:
Privativa de libertad que no supera los 5 años.
No privativas de libertad:
Únicas, conjuntas o alternativas.
Y cuya duración no excede 10 años.
Se inicia por atestado policial:
La policía judicial te ha detenido y te ha puesto a disposición del Juzgado de guardia.
Te ha citado para comparecer ante el Juzgado de guardia como denunciado.
Delito flagrante: en el momento de la intervención de las fuerzas de seguridad se estaba cometiendo o se acababa de cometer.
Alguno de los siguientes delitos:
Lesiones, coacciones, amenazas o violencia familiar o contra la mujer.
Delitos contra la seguridad del tráfico (Alcoholemias, etc.).
Delitos contra la salud pública (en casos de escasa entidad).
Hecho de sencilla investigación (instrucción).
Ojo, lee detenidamente a la hora de determinar cuáles son las condiciones para que te toque pasar por un juicio rápido. Fíjate que hay dos condiciones que se tienen que cumplir obligatoriamente y luego hay otras entre las que sólo se tiene que cumplir «al menos» una.
El procedimiento abreviado será aplicado a delitos:
O castigados con pena privativa de libertad no superior a 9 años.
O con otras penas de distinta naturaleza bien sean:
Cualquiera que sea su cuantía o duración.
Delitos con pena menor a 9 años
Detención o encierro ilegal.
Sustitución de un niño por otro.
Sustracción de menores por uno de los progenitores.
Hurto de más de 400€.
Robo con fuerza o intimidación.
Ocupación violenta de inmueble.
Administración desleal perjuicio mayor a 400€.
Apropiación indebida mayor a 400€.
Falsedad concursal.
Corrupción entre particulares.
Defraudación Hacienda y Seguridad social.
Contra la ordenación del territorio y el urbanismo.
Contra el patrimonio histórcio.
COntra la flora y la fauna.
Fabricación, tenencia, manipulación de explosivos.
Usurpación de estado civil.
Prevaricación de funcionarios públicos.
Infidelidad custodia de documentos.
Prevaricación de jueces y magistrados.
Denuncia falsa.
El procedimiento ordinario será aplicado a delitos castigados con penas privativas de libertad superiores a 9 años.
Algunos de los delitos que llevan aparejadas penas superiores a 9 años
Causar la pérdida o inutilidad de un órgano principal.
Secuestro con condición para la libertad.
Agresión sexual con acceso carnal.
Venta y recepción de niños.
Relativos a la energía nuclear y a las radiaciones ionizantes.
Incendio con peligro para la vida.
Cultivo, elaboración o tráfico de estupefacientes por perteneciente a organización delictiva.
Delitos contra la división de poderes.
Vamos a ver sus particularidades y cómo se desarrollan 3 de los procedimientos penales más habituales que existen en España:
Hemos dejado fuera de este artículo la descripción del procedimiento ordinario de manera intencionada. A pesar de ser el procedimiento regulado de forma más exhaustiva en la LECrim (Ley de Enjuiciamiento Criminal). Consideramos que su inclusión sería contraproducente al aumentar la extensión del monográfico hasta el punto de hacerlo inmanejable. Por otro lado, gran parte de los conceptos y etapas de desarrollo del procedimiento abreviado –sí incluido– son aplicables al ordinario.
En esta sección vamos a ver 3 procedimientos penales que se dan con frecuencia en España: juicio por delitos leves, juicio rápido y el procedimiento abreviado.
Además de los ya mencionados, en realidad, existen múltiples procedimientos penales, aquí tienes todos:
Lista completa de tipos de procedimiento penal en España (clica para desplegar la)
Sumario Ordinario.
Contra diputados y senadores.
Procedimiento por delito de injuria y calumnia contra particulares.
Por delitos cometidos por medio de la imprenta, el grabado u otro medio mecánico de publicación.
Contra reos ausentes.
Procedimiento de Jurado.
La nota más característica de este procedimiento además de su sencillez y rapidez, es que sus penas no incluyen la pena de prisión y que se puede celebrar en el Juzgado de Instrucción en lugar de en el Juzgado de lo Penal. Sin embargo, a diferencia de lo que sucedía con las antiguas faltas, la condena por un delito leve sí lleva aparejada la existencia e inscripción de antecedentes penales.
El plazo para denunciar un delito leve, es de un año y ello porque su plazo de prescripción es igualmente de un año, transcurrido ese tiempo, no podrás perseguir ese delito. Por último, debes saber que aunque no es obligatoria la asistencia de abogado, es muy recomendable para poder tener éxito, ya seas denunciante o denunciado. Aun así, si el delito leve por el que se enjuicia tiene una pena máxima de 6 meses o más, si es necesaria la intervención de abogado.
Por último, las penas por delito leve pueden ser como máximo:
1 año de privación permiso de conducir y tenencia de armas.
3 meses para las penas de multa y localización permanente.
30 días de trabajos en beneficio de la comunidad.
Una nota característica muy importante de este tipo de delitos, es que los antecedentes no se computarán a efectos de reincidencia.
Vamos a repasar la modalidad de procedimiento más común, el juicio rápido. Éste podrá prosperar como juicio rápido o transformarse en otro procedimiento abreviado aunque también puede transformarse en un procedimiento por delito leve.
Desde el comienzo del juicio rápido deberás contar con la asistencia de un abogado penalista. Si no vas con uno, te asignarán al de oficio que en ese momento esté disponible.
Aprovecha tu derecho a «Última palabra», puede ser muy efectivo. Prepara bien lo que vas a decir.
Aunque puedas estar ya visualizándote en una sala en presencia del juez, lo más probable es que no sea así. Seguramente te encontrarás en uno de los pasillos del juzgado de guardia mientras tu abogado penalista trata con el personal del juzgado, auxilio judicial, gestor y tramitador procesal. Es muy posible que a quien menos veáis tú y tu abogado sea al juez, la veréis muy brevemente –en la práctica de las diligencias, siempre que se haya cumplido estrictamente con el procedimiento y se practiquen en su presencia–
El juzgado de guardia estudiará el atestado policial y las pruebas que lo acompañan. Si considera que éstos no son suficientes, que falta algo, o simplemente lo considera oportuno, llevará a cabo lo que se conoce como diligencias urgentes, en ese mismo momento.
Dichas diligencias son, por ejemplo:
Los antecedentes penales del detenido o persona investigada.
Los informes periciales solicitados por la Policía Judicial.
Que el médico forense de guardia, si no lo ha hecho aún, examine a las personas que hayan comparecido a presencia judicial y emita el correspondiente informe pericial.
Al perito de guardia la tasación de bienes u objetos aprehendidos o intervenidos.
El careo entre testigos, entre testigos e investigados o investigados entre sí.
La citación de las personas que considere necesario que comparezcan ante él.
La persona detenida o investigada.
Los testigos citados por la Policía Judicial.
Practicar el reconocimiento en rueda del investigado o detenido.
Las diligencias urgentes en el juzgado de guardia –en el transcurso del juicio rápido– son gestiones y acciones que se llevan a cabo con la finalidad de terminar de recolectar la información sobre los hechos y las partes implicadas.
El Juez oirá a las partes personadas y al Ministerio Fiscal sobre sus pretensiones respecto al resultado de las diligencias urgentes de juicio rápido, si:
Es necesario practicar más diligencias –en este caso ya estaríamos hablando de la transformación del juicio rápido en procedimiento abreviado y dichas diligencias adicionales serían las que técnicamente se conocen como diligencias previas–.
Corresponde que sea sobreseído (archivado).
Considera que es un delito leve y lo enjuicia en el acto.
El juez de guardia debe inhibirse a favor de otro juez o tribunal competente.
Existe conformidad por parte del investigado o detenido con la acusación del Fiscal y con la pena que éste solicita.
Por otro lado están las medidas cautelares. Así dice la LECrim (Ley de Enjuiciamiento Criminal):
“Además, las partes acusadoras y el Ministerio Fiscal podrán solicitar cualesquiera medidas cautelares frente al investigado o, en su caso, frente al responsable civil, sin perjuicio de las que se hayan podido adoptar anteriormente.”
Artículo 798 del Real Decreto de 14 de septiembre de 1882 por el que se aprueba la Ley de Enjuiciamiento Criminal
Llegamos al punto en el que el juez de guardia toma la decisión final. Su resolución determinará si:
El juicio rápido sigue su curso. El juzgado de guardia convocará entonces a las partes, testigos y peritos para la vista del juicio oral, ante el juzgado de lo penal, dentro de los 15 días siguientes.
Se dicta sentencia de conformidad. Cuando el detenido o investigado reconoce los hechos planteados por el fiscal y acepta las penas que ha propuesto éste.
Se transforma el juicio rápido en procedimiento abreviado. Esta decisión será tomada por el juez cuando considere necesario que sean llevadas a cabo diligencias adicionales (diligencias previas). La instrucción del procedimiento abreviado se desarrollará Como un procedimiento abreviado incluyendo todas las diligencias urgentes ya practicadas.
Se archiva el caso, bien por sobreseimiento provisional o definitivo. Esto será así cuando estime que el hecho tratado no es constitutivo de infracción penal o que no existen indicios suficientes sobre su autoría.
Referencia: Artículo 797 del Real Decreto de 14 de septiembre de 1882 por el que se aprueba la Ley de Enjuiciamiento Criminal
En el juicio rápido, una vez finalizadas las diligencias urgentes y habiéndose pronunciado las partes, el juez toma su decisión final.
Si el juez ha decidido archivarlo y eres el detenido o investigado, enhorabuena, aunque aún quedará un detalle importante a resolver, cancelar tus antecedentes policiales. Para ello es conveniente solicitar ante el juzgado el certificado correspondiente que acredite que el procedimiento penal ha finalizado sin condena.
Aunque vamos a ver más en profundidad cuál es papel del abogado penalista en el procedimiento abreviado, puede que nunca llegues a él si queda resuelto –a favor o en tu contra– mediante juicio rápido. Por ello, es importante que en este primer estadio cuentes ya con un abogado penalista de tu confianza, vayas o no a personarte como parte de la acusación.
Es importante contar con un abogado penalista desde los primeros pasos del juicio rápido, por ejemplo, para:
Tratar de asegurar que la versión de los hechos desde tu punto de vista cale en el juez de guardia de manera más efectiva.
Proponer nuevas diligencias, de ser necesarias para defender tu posición, para así influir en la decisión del juez de guardia inclinando la balanza hacia la transformación del juicio rápido en procedimiento abreviado. De esta manera, las diligencias urgentes se verán complementadas por las diligencias previas.
Solicitar medidas cautelares, en caso de ser necesarias.
Quién y cómo inicia el procedimiento penal. Qué pruebas se practican. Medidas cautelares. Finalización de la fase de instrucción. Archivo de la causa. Todos ellos son aspectos del procedimiento penal que vamos a tratar.
Si eres acusación lo que tienes que intentar es que en la fase de instrucción se practiquen todas las diligencias de investigación necesarias para que el juez vea indicios de criminalidad suficientes, identifique al posible autor del delito y continúe el procedimiento hasta su enjuiciamiento.
En el procedimiento abreviado, durante la fase de instrucción, las pruebas que se lleguen a practicar –o no– podrán resultar claves en fases posteriores.
Si eres investigado, en ocasiones, va a ser más conveniente que no se realicen diligencias de investigación en la fase de instrucción para que no se puedan aportar indicios de criminalidad al procedimiento.
No obstante, sólo van tener la consideración de prueba de cargo las practicadas en el juicio oral.
Además, en esta fase de investigación tu abogado penalista puede solicitar que se adopten medidas cautelares por el Juzgado. Esto es así para asegurar la celebración del juicio y que la futura Sentencia condenatoria pueda cumplirse, principalmente, por haber asegurado la presencia del investigado y los bienes en el proceso.
Las principales medidas cautelares pueden ser: la prisión provisional, la aprehensión y depósito de bienes, fianzas, embargos… Además, existen las medidas de protección que normalmente se concretan en la prohibición de residir en determinados lugares, la prohibición de comunicación….
La adopción de este tipo de medidas de protección es muy común en los procedimientos de violencia de género.
La fase de instrucción puede finalizar con:
Un auto de archivo y sobreseimiento del procedimiento, lo que significa que en principio no habrá juicio
Con la continuación del procedimiento para que posteriormente se celebre un juicio ante el Juzgado de lo Penal o la Audiencia Provincial –en esta última, si la pena del delito por el que se acusa es mayor de 5 años–.
Al concluir la fase de instrucción el juez ha determinado que el procedimiento continúa, se traslada el procedimiento del Juzgado de Instrucción –donde se ha realizado la investigación– al órgano que vaya a enjuiciar: Juzgado de lo Penal o Audiencia Provincial y será un Juez distinto el que se encargue de celebrar el Juicio y dictar Sentencia.
El abogado de la acusación –si te has personado como acusación particular– y el Ministerio Fiscal, realizan el escrito de acusación, en este momento deben quedar fijados de forma precisa los hechos de los que se acusa al investigado –que en ese momento pasa a ser considerado “acusado”– y su calificación legal, la pena que se solicita y si concurren circunstancias agravantes, atenuantes o eximentes.
Una vez que las acusaciones presentan escrito de acusación, el abogado defensor, va a realizar el escrito de defensa.
Terminada la fase de instrucción el juez decide si el procedimiento debe continuar o, si por el contrario, debe ser archivado y sobreseído.
La acusación debe solicitar también en su escrito de calificaciones provisionales su pretensión de Responsabilidad Civil.
El imputado va a afrontar esta fase del procedimiento de una manera muy distinta, el abogado que realiza el escrito de defensa, se va a limitar negar los hechos que se le imputan a su cliente y en consecuencia, la existencia de cualquier conducta delictiva que pueda ser calificada y merecedora de una pena. Sin embargo, es muy importante este trámite para la defensa, porque es donde se van a proponer las pruebas que se van a practicar el día del juicio, sin perjuicio de las que se pueden proponer el mismo día del juicio a través de las cuestiones previas, se puede decir que es una de las cuestiones esenciales de este trámite procesal para el imputado.
Es verdad que si eres perjudicado por una conducta delictiva puede resultar frustrante que no llegue a celebrarse juicio por haberse archivado el procedimiento. Debes saber que contra el Auto de archivo puedes recurrir y que es otro de los motivos por los que es absolutamente recomendable personarse con abogado en el procedimiento penal, para evitar que se archive el procedimiento.
Además, debes tener en cuenta que los plazos para recurrir el archivo del procedimiento se han ampliado desde la entrada en vigor del estatuto de la víctima y si bien antes los plazos eran muy breves, 3 días para el recurso de reforma y 5 días para el recurso de apelación, en la actualidad las víctimas deben ser notificadas del archivo del procedimiento y tienen un plazo de 20 días para recurrir dicha resolución.
El Ministerio Fiscal puede suplir en ocasiones la ausencia de acusación particular pero en otras, debido a su carga de trabajo o a la distinta percepción que tenga del asunto, no va a recurrir el Auto de archivo y sobreseimiento y el procedimiento penal va a terminar sin enjuiciamiento.
No obstante y aunque los anteriores procedimientos, delitos leves y juicios rápidos, acumulan gran parte de la actividad judicial penal, queremos centrarnos en explicar de forma clara cómo se desarrolla un juicio oral. Éste se podrá desarrollar dentro de dos marcos o procedimientos:
Una vez que termina la fase de instrucción, pasados unos meses, por lo menos en ciudades como Madrid, el órgano encargado de enjuiciar, ya sea el Juzgado de lo Penal o la Audiencia Provincial, remitirá a la acusación y a la defensa la citación para la celebración de juicio.
En el procedimiento penal abreviado, durante la fase del juicio oral, es donde los abogados penalistas, de defensa y acusación, pueden demostrar sus habilidad dialéctica.
Se enjuicia por la AP penas de más de 5 años.
Se enjuicia por el Juzgado Penal penas no mayores de 5 años.
Es decir se puede seguir un procedimiento abreviado en la Audiencia Provincial, en los delitos de más de 5 años y de menos de 9 años.
Una vez abierto el acto de Juicio Oral y declarada la audiencia pública, es decir, que pueden entrar las personas interesadas en ver el juicio se continúa siguiendo más o menos el siguiente patrón.
El acusado en pie, delante de un micrófono será preguntado sobre si conoce los hechos por los que se le enjuicia, si los conoce se continuará con las cuestiones previas, si no los conoce se leerá la acusación. Existen juzgados donde primero se resuelven las cuestiones previas y posteriormente se procede a la lectura de la acusación y continuar directamente con el interrogatorio.
Cuestiones previas; al inicio del juicio los abogados de la acusación, defensa y Ministerio Fiscal, podrán plantear al Juez cuestiones que deban resolverse antes de iniciar el juicio:
Vulneración de algún derecho fundamental.
Competencia del órgano judicial.
Causas de suspensión del juicio.
Artículos de previo pronunciamiento.
Pronunciamiento sobre la prueba propuesta o proposición de pruebas nuevas.
A continuación se inicia la práctica de la prueba comenzando por el interrogatorio del acusado, en primer lugar será interrogado por las acusaciones, particular y Ministerio Fiscal y posteriormente por los abogados de la defensa. El Juez puede preguntar por aquellas cuestiones que necesite que sean aclaradas.
A continuación se llamará por el agente judicial a los testigos y peritos que tengan que declarar.
La práctica de la prueba es la fase que estamos acostumbrados a ver en los medios de comunicación, por ejemplo, cuando se interroga al acusado y testigos.
Si eres ofendido o perjudicado y además vas a declarar como testigo, es aquí cuando vas a entrar en el juicio y no antes. Ningún testigo, ya sea el perjudicado, policía o cualquier otra persona o profesional que vaya a intervenir, puede estar presente en las declaraciones previas para que no exista la posibilidad de cambiar o adecuar la declaración según lo que vaya sucediendo en la sala.
A pesar de su nombre, en realidad no se trata de valorar la prueba y hacer un alegato final, eso viene después. Las conclusiones del Juicio Oral consiste en que una vez finalizada la práctica de la prueba el Juez da la palabra de nuevo a la acusación y al abogado defensor para que digan si las conclusiones que hicieron en sus respectivos escritos de acusación y defensa van a ser modificadas o son definitivas. Este es el momento cuando a raíz de las pruebas practicadas las partes pueden modificar los hechos imputados, la participación del acusado en ellos, si existen eximentes, atenuantes o agravantes, solicitar más o menos pena, alterar la solicitud de responsabilidad civil, añadir una petición subsidiaria en caso de condena…
Terminada la fase de conclusiones, las partes con base en las pruebas que se hayan desarrollado en el juicio, expondrán los motivos por los que creen que se ha enervado o no el principio de presunción de inocencia y en consecuencia, pedirán la condena o absolución del acusado. Es aquí donde los abogados hacen sus alegatos, quizá la parte más mitificada del procedimiento penal.
El acto del Juicio Oral finaliza con la oportunidad del acusado de decir lo que considere oportuno, recordemos que él sí ha estado presente en todo el juicio y podrá aprovechar para aclarar circunstancias que considere oportunas a raíz de lo que haya presenciado, incluso corregir lo que su propio abogado defensor haya manifestado y ejercer su derecho de autodefensa.
Lamentablemente, lo habitual es escuchar un simple “soy inocente” algo que ya acaba de argumentar el abogado defensor y que no aporta nada al procedimiento penal. Por eso, es muy importante preparar con tu abogado penalista esta última oportunidad de ser escuchado por el Juez que va a dictar sentencia. Si no se concede al acusado la última palabra, el juicio debe declararse nulo y practicarse de nuevo ante un nuevo juez.
El juicio finaliza con el juez declarando el juicio visto para sentencia.
La fase de juicio oral del procedimiento abreviado, después de la práctica de la prueba, se sigue desarrollando en este orden: las conclusiones, el informe y la última palabra. Es entonces cuando el procedimiento penal queda visto para sentencia.
Una vez celebrado el juicio, la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece como plazo genérico (art. 203) que la Sentencia deberá dictarse dentro de los tres días siguientes, la realidad es que pasan semanas, incluso meses desde que se celebra el juicio oral hasta que se dicta y notifica la Sentencia.
Además en el caso del procedimiento abreviado, el artículo 789 apartado 1 señala un plazo un poco más amplio, 5 días para que sea dictada la sentencia, lo que tampoco se cumple.
La sentencia puede contener un pronunciamiento de condena o absolutorio.
Si eres ofendido o perjudicado por el delito penal también te van a notificar la sentencia y vas a tener un plazo de 10 días para recurrir, este plazo se computará desde la notificación personal a la última de las partes del procedimiento, ojo, el plazo es de 5 días en juicios rápidos y delitos leves.
Además la sentencia debe pronunciarse también sobre la responsabilidad civil, no solo sobre la responsabilidad penal.
Es importante que sepas que las Sentencias dictadas en primera instancia son recurribles en Apelación. Aunque lo ideal es que cuentes con el mejor abogado penalista posible desde el inicio del procedimiento penal, debes saber que puedes cambiar de abogado en cualquier momento del procedimiento y el recurso de apelación puede ser un buen momento.
Si la Sentencia ha sido dictada por el Juzgado de lo Penal en primera instancia, el recurso se va a interponer y va a ser resuelto por la Audiencia Provincial.
En los casos en los que la Sentencia en primera instancia, la ha dictado la Audiencia Provincial, el recurso de apelación será ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la comunidad autónoma que corresponda.
En el procedimiento penal no sólo se va a obtener un pronunciamiento sobre la acción penal, también se puede producir un pronunciamiento sobre la responsabilidad civil derivada del delito penal. En concreto, lo que se trata es de que los daños y perjuicios ocasionados por la conducta penal, se vean resarcidos sin necesidad de acudir a otro procedimiento.
La responsabilidad civil puede llegar a tener su lugar en el procedimiento penal. Además de la acción puramente penal se podrá tratar la responsabilidad civil derivada. Y cuando hablamos de ella, en muchos casos nos referimos a compensaciones económicas. El abogado penalista, sea defensa o acusación deberá tenerla muy en cuenta a lo largo de todo el proceso.
Si eres perjudicado por un delito penal, puedes actuar en el procedimiento penal sólo para ejercer la acción civil o para ejercitarla junto a la acción penal si eres también el ofendido. No obstante, puedes reservarte las acciones civiles y ejercitarlas directamente en la jurisdicción civil, ante un juzgado de primera instancia.
Es cierto que el Ministerio Fiscal también ejerce la acción civil junto a la acción penal, pero en la práctica la ejerce de forma residual y los resultados, la cuantía de la indemnización, es mayor si el propio perjudicado vela por sus intereses y reclama la responsabilidad civil con su propio abogado en el procedimiento penal, independientemente de que lo haga la fiscalía.
En el caso de ser acusado de la comisión de un delito penal, la responsabilidad civil siempre va a ir aparejada a la existencia de condena. Si no existiese responsabilidad penal, por existir una sentencia absolutoria, tampoco habrá finalmente una condena al pago de responsabilidad civil en el procedimiento penal. Por este motivo, tu abogado penalista siempre debe negar la existencia de responsabilidad civil, ya que también estará peleando por la inexistencia de responsabilidad penal.
No obstante como perjudicado te puede suceder que exista absolución en procedimiento penal pero que efectivamente hayas sufrido un daño que deba ser reparado por una conducta que aunque no sea constitutiva de delito deba ser resarcida. Para ello debes acudir a un procedimiento ante la jurisdicción civil.
Si te imputan la comisión de un delito penal o eres formalmente acusado de la comisión de dicho delito, debes saber que el pago de la indemnización a la víctima opera como atenuante en caso de resultar condenado. Esta atenuante opera de forma automática sin que tenga que ser valorada por el Juez o Tribunal y supone la aplicación de la pena en su mitad inferior.
Por ejemplo en una pena de 1 a 6 años, pasaremos a una pena de 1 a 3 años y medio –la mitad se calcula dividiendo la pena entre el límite mínimo y máximo por la mitad, en este caso entre el límite mínimo 1 año y el máximo hay 5 años, por lo tanto la mitad será 2 años y medio a añadir al límite mínimo–.
A pesar de que pueda resultar contradictorio, es muy recomendable que, aunque se sostenga tu inocencia por tu abogado penalista, procedas al pago de la responsabilidad solicitada o, si no está cuantificada, a la reparación del daño. Es una circunstancia muy habitual y no debes preocuparte. Pagar la responsabilidad civil no significa reconocer los hechos que te imputan.
Si eres la parte encausada es importante que, aunque sostengas tu inocencia, en la medida en la que te resulte posible, pagues la responsabilidad civil a la víctima. Esto operará como atenuante. Es algo que tu abogado penalista tendrá en consideración en sus recomendaciones y.
Ten en cuenta que este pago siempre opera como atenuante si se hace antes de la celebración del juicio.
En caso de ser la víctima o perjudicado por el delito penal debes saber que, si no se produce el pago de la Responsabilidad Civil, puedes solicitar la averiguación de bienes y el embargo de los mismos, este trámite se hace a través de la ejecución de sentencia (989 LECrim (Ley de Enjuiciamiento Criminal))
En la indemnización deben incluirse los intereses que se hayan devengado desde la comisión del perjuicio.
Cualquier cantidad que el responsable civil pague debe ser destinada al pago de la reparación del daño y, sólo cuando se haya cubierto el pago de esta cantidad, se podrá destinar al pago de otras obligaciones, indemnización al estado, costas… (126 CP)
Por último, señalar que el pago de la responsabilidad civil puede hacerse de forma fraccionada si los bienes del responsable civil son insuficientes para hacer un único pago. En este caso debe escucharse al perjudicado antes de adoptar esa decisión. Debes tener atención en caso de ser el perjudicado para que no se obvie este trámite de audiencia.
Los abogados penalistas de Debelare en Madrid están orientados a una abogacía de calidad, basada en el rigor técnico, espíritu de lucha, perseverancia, honestidad y trato cercano con el cliente. El equipo de letrados penalistas de Debelare Madrid cree firmemente que una atención jurídica mejor en Madrid es posible; y qué mejor manera de empezar con ella que publicar posts de temática legal –informativos y accesibles– como éste mismo.
Más de derecho penal
Cancelación de antecedentes penales y antecedentes policiales

References: artículo 13

Artículo 798
 Real Decreto 
 resolución 
 Artículo 797
 Real Decreto 
 artículo 789