Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Anterior/r1-ma-l16-1995.html
Timestamp: 2020-01-22 17:24:41+00:00

Document:
Ley 16/1995, de 4 de mayo, Forestal y de Protección de la Naturaleza de la Comunidad de Madrid (Vigente hasta el 31 de Julio de 2007).
Publicado en BOCM núm. 127 de 30 de Mayo de 1995 y BOE núm. 190 de 10 de Agosto de 1995
Vigencia desde 30 de Mayo de 1995. Esta revisión vigente desde 02 de Julio de 2002 hasta 31 de Julio de 2007
TITULO PRIMERO. De las disposiciones generales
Artículo 1 Finalidad y ámbito de aplicación
Artículo 2 Objetivos
Artículo 3 Montes o terrenos forestales
Artículo 4 Exclusiones
TITULO II. Del régimen jurídico administrativo de los montes
Artículo 5 Titularidad
Artículo 6 Régimen
Artículo 7 Gestión
CAPITULO II. Montes de régimen general
Artículo 8 Principios de gestión
CAPITULO III. Montes de régimen especial
Artículo 9 Régimen jurídico del suelo
Artículo 10 Gestión de los montes de régimen especial
SECCIÓN 2. Montes de Utilidad Pública
Artículo 11 Montes de Utilidad Pública
Artículo 12 Catálogo de Montes de Utilidad Pública
Artículo 13 Estatuto jurídico-administrativo de los montes incluidos en el Catálogo de Utilidad Pública
SECCIÓN 3. Montes Protectores
Artículo 14 Montes Protectores
Artículo 15 Zonas Protectoras
Artículo 16 Declaración y desafectación
Artículo 17 Incentivos
Artículo 18 Catálogo de Montes Protectores
SECCIÓN 4. Montes Protegidos y Preservados
Artículo 19 Montes Protegidos. Régimen
Artículo 20 Montes Preservados
TITULO III. De los principios de actuación, organización e incremento del patrimonio natural de la Comunidad de Madrid
CAPITULO PRIMERO. Organización y administración de la Comunidad de Madrid en materia forestal
Artículo 21 De las competencias en materia forestal
Artículo 22 Gestión de los montes a cargo de la Comunidad Autónoma de Madrid
Artículo 23 Actuaciones concertadas
Artículo 24 Consejo Forestal de Madrid
CAPITULO II. Incremento del patrimonio natural de la Comunidad de Madrid
Artículo 25 Adquisiciones de terrenos forestales y derechos reales
Artículo 26 Derechos de tanteo y retracto
TITULO IV. Del Plan Forestal de la Comunidad de Madrid
Artículo 27 Principios
Artículo 28 Ambito, alcance y contenido
Artículo 29 Comarcas forestales
Artículo 30 Plan Forestal Comarcal
Artículo 31 Elaboración y aprobación
Artículo 32 Revisión y modificación
Artículo 33 Inventario Ecológico Forestal de Madrid
TITULO V. De la protección y defensa de los ecosistemas forestales
CAPITULO PRIMERO. Principios generales
Artículo 34 Directrices
Artículo 35 Protección de ecosistemas forestales
CAPITULO II. Defensa demanial y del uso forestal
SECCIÓN 1. Defensa del dominio público
Artículo 36 Consolidación demanial de montes públicos
Artículo 37 Expropiación y enajenación de montes catalogados de utilidad pública
SECCIÓN 2. Defensa del uso forestal
Artículo 38 Cambio del uso forestal en los montes
Artículo 40 Transformaciones con fines agrícolas
Artículo 41 Plan de Conservación de Suelos
Artículo 42 Transformaciones urbanísticas o territoriales
Artículo 43 Compensaciones
Artículo 44 Unidad Mínima Forestal
Artículo 45 Segregaciones
Artículo 46 Agrupaciones
CAPITULO III. Defensa contra incendios forestales
Artículo 47 Competencias administrativas
Artículo 48 Protección del régimen jurídico del suelo
Artículo 49 Infraestructura de defensa
Artículo 50 Plan de Protección de los Ecosistemas Forestales
Artículo 51 Vinculación del Plan de Protección
Artículo 52 Prevención
Artículo 53 Extinción
Artículo 54 Restauración de áreas incendiadas
Artículo 55 Capacitación, formación e investigación
CAPITULO IV. Defensa contra las plagas y enfermedades forestales
Artículo 56 Principio general
Artículo 57 Competencias administrativas
Artículo 58 Obligaciones de los titulares
Artículo 59 Tratamientos obligatorios
Artículo 60 Uso de plaguicidas
Artículo 61 Control integrado
Artículo 62 Viveros
TITULO VI. De la regeneración de la cubierta vegetal
CAPITULO PRIMERO. Protección del suelo contra la erosión
Artículo 63 Restauración hidrológica-forestal
Artículo 64 Proyectos de Restauración Hidrológico-Forestal
Artículo 65 Zonas de Especial Interés Hidrológico-Forestal
CAPITULO II. Reforestaciones
Artículo 66 Disposiciones generales
Artículo 67 Intervención administrativa
Artículo 68 Declaración de utilidad pública
Artículo 69 Consorcios y Convenios de reforestación y/o de conservación
CAPITULO III. Zonas de Actuación Urgente
Artículo 70 Zonas de Actuación Urgente
Artículo 71 Declaración
Artículo 72 Alcance y financiación
Artículo 73 Revocación
TITULO VII. De uso y gestión de los montes y aprovechamiento de sus recursos
CAPITULO PRIMERO. Utilización de los montes y aprovechamiento de sus recursos
Artículo 74 Principios generales
Artículo 75 Proyectos de Ordenación y Planes Técnicos
Artículo 76 Aprovechamientos
Artículo 77 Régimen jurídico de los aprovechamientos y condiciones generales de ejecución
Artículo 78 Saca y transporte de los productos forestales
Artículo 79 Pliego de condiciones técnico-facultativas
Artículo 80 Aprovechamientos en montes inscritos en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública
Artículo 81 Plan Anual de Aprovechamientos
Artículo 82 Planes y Fondos de Mejora
Artículo 83 Aprovechamientos en montes de régimen general
Artículo 84 Control de los aprovechamientos
CAPITULO II. Uso recreativo de los montes
Artículo 85 Principio general
Artículo 86 Adecuaciones recreativas
Artículo 87 Ordenación del recreo
Artículo 88 Restricciones de tránsito
Artículo 89 Regulación de las actividades recreativas
Artículo 90 Tarifas de uso
Artículo 91 Parques forestales periurbanos
TITULO VIII. Industrialización e investigación forestal
Artículo 92 Industrialización
Artículo 93 Investigación y formación
TITULO IX. De las medidas de fomento
CAPITULO PRIMERO. De las ayudas
Artículo 94 Disposiciones generales
Artículo 95 Beneficios
Artículo 96 Pérdida de beneficios
CAPITULO II. Indice de protección
Artículo 97 Indice de protección
Artículo 98 Dimensiones del índice de protección
Artículo 99 Modificación del índice de protección
TITULO X. De las infracciones y sanciones
CAPITULO PRIMERO. De la vigilancia
Artículo 100 Del personal de vigilancia
Artículo 101 Conductas constitutivas de infracción
Artículo 102 Calificación de las infracciones
Artículo 103 Prescripción
Artículo 104 Sujetos responsables
Artículo 105 Delitos y Faltas
CAPITULO III. Sanciones
Artículo 106 Clasificación
Artículo 107 Proporcionalidad
Artículo 108 Concurrencia de sanciones
Artículo 109 Prescripción
Artículo 110 Decomiso de productos ilícitos
Artículo 111 Reparación e indemnización
Artículo 112 Pérdidas de auxilios
CAPITULO IV. Procedimiento
Artículo 113 Régimen general
Artículo 114 Medios de ejecución forzosa
Artículo 115 Instrucción y resolución
Artículo 116 Competencia sancionadora
Artículo 117 Suspensión cautelar
Primera Acción pública
Segunda Modificación de la Ley 10/1991, de 4 de abril
Tercera Protección
Cuarta Actualización de sanciones
Tercera Inventario Forestal
Cuarta Proyectos de Ordenación y Planes Técnicos
Quinta Unidad Mínima Forestal
Sexta Suplencia de condiciones técnico-facultativas
Séptima Urbanismo y calificación del suelo
Octava Consorcios y convenios
Novena Montes de Utilidad Pública y Protectores
L 9/2015 de 28 Dic. CA Madrid (Medidas Fiscales y Administrativas)
Artículo 116 suprimido por letra e) del número 2 de la disposición derogatoria única de Ley [COMUNIDAD DE MADRID] 9/2015, 28 diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas («B.O.C.M.» 31 diciembre).
L 3/2015, de 18 Dic., CA Madrid (modificación de la Ley 16/1995, de 4 de mayo, Forestal y de Protección de la Naturaleza)
Número 3 del art. 100 redactado por el número uno del artículo único de la L [COMUNIDAD DE MADRID] 3/2015, de 18 diciembre, de modificación de la Ley 16/1995, de 4 de mayo, Forestal y de Protección de la Naturaleza de la Comunidad de Madrid («B.O.C.M.» 28 diciembre). Número 2 del art. 113 redactado por el número dos del artículo único de la L [COMUNIDAD DE MADRID] 3/2015, de 18 diciembre, de modificación de la Ley 16/1995, de 4 de mayo, Forestal y de Protección de la Naturaleza de la Comunidad de Madrid («B.O.C.M.» 28 diciembre).
Número 6 del artículo 13 redactado por artículo 9 de Ley [COMUNIDAD DE MADRID] 6/2013, 23 diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas («B.O.C.M.» 30 diciembre).
Artículo 24 derogado por letra h) de la disposición derogatoria única y anexo de Ley [COMUNIDAD DE MADRID] 9/2010, de 23 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y Racionalización del Sector Público («B.O.C.M.» 29 diciembre).
Número 8 del artículo 76 introducido por el artículo 12 de la Ley [COMUNIDAD DE MADRID] 8/2009, 21 diciembre, de Medidas Liberalizadoras y de Apoyo a la Empresa Madrileña («B.O.C.M.» 29 diciembre).
L 7/2007 de 21 Dic. CA Madrid (medidas fiscales y administrativas)
Número 1 del artículo 86 redactado por el artículo 12 de la Ley [COMUNIDAD DE MADRID] 7/2007, 21 diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas («B.O.C.M.» 28 diciembre).
Recurso de inconstitucionalidad Núm. 8405/2007 (en relación con el art. 9 de la L 3/2007 de 26 Jul. CA Madrid, de medidas urgentes de modernización de Gobierno y la Administración)
Número 3 del artículo 100 redactado por el artículo 9 de la Ley [COMUNIDAD DE MADRID] 3/2007, 26 julio, de Medidas Urgentes de Modernización del Gobierno y la Administración de la Comunidad de Madrid («B.O.C.M.» 30 julio). Téngase en cuenta que el citado artículo 9 ha sido posteriormente declarado inconstitucional y nulo por Sentencia del Tribunal Constitucional 214/2015, de 22 de octubre de 2015, recurso nº 8405/2007.
L 3/2007 de 26 Jul. CA Madrid (Medidas Urgentes de Modernización del Gobierno y la Administración)
L 2/2002 de 19 Jun. CA Madrid (evaluación ambiental)
Número 3 del artículo 75 redactado por la disposición final 1.ª de la Ley [COMUNIDAD DE MADRID] 2/2002, 19 junio, de Evaluación Ambiental de la Comunidad de Madrid («B.O.C.M.» 1 julio).
L 15/1996 de 23 Dic. CA Madrid (medidas fiscales y administrativas)
Número 1 del artículo 76 redactado por Ley [COMUNIDAD DE MADRID] 15/1996, 23 diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas («B.O.C.M.» 30 diciembre)
Uno de los componentes culturales que caracterizan a la sociedad actual es su interés por la conservación del medio natural y, muy especialmente, de los bosques. Este hecho es debido, sin duda, a la aceptación generalizada de la función social que los ecosistemas forestales desempeñan y al mejor conocimiento de los numerosos beneficios que proporcionan.
La importancia de la persistencia de estos ecosistemas forestales, especialmente los arbóreos, es enorme, en primer lugar por su contribución decisiva, a nivel planetario, en el mantenimiento de la vida y a que constituye el eslabón básico en el ciclo del oxígeno. En segundo lugar, por los beneficios indirectos que proporcionan a la sociedad, con independencia de su propiedad, tales como la protección del suelo contra la erosión, la mejora de la calidad de las aguas y la regulación del régimen hidrológico, evitan o disminuyen el aterramiento de los embalses e inciden favorablemente sobre el clima. Estos ecosistemas forestales constituyen un elemento esencial del paisaje, cuyo disfrute, al igual que su preservación, es una exigencia social creciente. Todos estos beneficios indirectos que redundan en la mejora de la calidad de vida, no son incompatibles con un aprovechamiento ordenado y sostenido de sus recursos, con una mejora de sus rendimientos, ni con la potenciación de la industria derivada de los mismos que repercutirá positivamente en la mejora del empleo, frenará el despoblamiento de zonas rurales deprimidas y en definitiva, contribuirá a elevar el nivel de vida de éstas áreas forestales; todo ello siguiendo los principios de la Nueva Estrategia Mundial para la Conservación de la Naturaleza para los años noventa, que garantizan el uso sostenible de los recursos renovables, el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales y la preservación del máximo nivel de diversidad genética.
Por todo ello no deben ignorarse los beneficios que los ecosistemas forestales proporcionan. Y más aún, en la Comunidad Autónoma de Madrid, caracterizada por factores especialmente peculiares, tales como: El carácter forestal de la mitad de su territorio, su elevada densidad demográfica, la fuerte presión, de todo tipo, que soportan los medios forestales; el relevante papel de los bosques de la región en la protección y regulación de los recursos hídricos y, la necesidad de mejorar las condiciones socioeconómicas de determinadas poblaciones de montaña.
De entre ellos es obligado destacar el que más de la mitad de su territorio sea forestal o de inequívoca vocación forestal. Las nuevas políticas de la Unión Europea ponen a disposición del bosque más tierras, por lo que se puede esperar que las dos terceras partes del territorio de la Comunidad de Madrid tengan finalidad forestal. La elevada densidad demográfica de la Comunidad, de la que se deriva, por un lado, una fuerte presión sobre los medios forestales y, por otro, una gran demanda recreativa de la población. Por último, el papel esencial de los bosques de la Comunidad en la protección, captación y regulación de los recursos hídricos madrileños.
Nuestra Constitución establece, como uno de los principios rectores de la política social y económica, la obligación de los poderes públicos de velar por la utilización racional de los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva. Tal principio es el que enmarca esta Ley, concebida, por otro lado, para ser uno de los instrumentos fundamentales para el desarrollo de la política forestal de la Comunidad de Madrid.
La legislación forestal vigente, si bien ha demostrado su eficacia a lo largo de sus más de treinta años de vigencia, difícilmente puede asumir en la actualidad el papel dinamizador que toda normativa ha de tener. El derecho vigente, vertebrado por la Ley de Montes, Ley del Patrimonio Forestal del Estado, Ley de Incendios Forestales y Ley de Fomento de la Producción Forestal, por tener un origen preconstitucional plantea no pocos problemas de aplicación, haciéndose patente por ello la necesidad de una adecuación jurídica al Estado de las Autonomías.
Por otro lado, los grandes cambios de todo orden surgidos en los últimos tiempos demanda, por una parte, la necesidad de armonizar la normativa forestal con las más modernas legislaciones sectoriales que puedan ser concurrentes y, por otra parte, la necesidad de solventar ciertas carencias de contenidos que hoy se consideran fundamentales en la gestión de los sistemas forestales. Sirva como ejemplo paradigmático el relativo a las funciones recreativas y culturales que hoy desempeñan los bosques. Esta Ley debe ir en consonancia con ello y enmarcar las leyes y disposiciones normativas promulgadas por la Comunidad de Madrid dedicadas a las especies, a los espacios protegidos, a las zonas húmedas, etcétera.
En este sentido, tampoco se puede ignorar la necesidad de una nueva normativa, acorde con las necesidades, problemas y demandas propias de la Comunidad de Madrid. Esta es la intención de la presente Ley: Promover la conservación y mejora de las masas forestales, potenciar su crecimiento y, ordenar su explotación con total respeto a los principios de persistencia de los recursos y del uso múltiple de los mismos.
Desde el punto de vista conceptual parece necesario redefinir el concepto de monte o terreno forestal, pues hoy difícilmente se puede asumir el carácter casi residual, hasta ahora imperante, derivado de la consideración de los montes como todo espacio rústico en el que no se puede ejercer la agricultura. Hecho que, a todas luces, puede hoy resultar paradójico a la vista de las medidas emanadas de la nueva política agrícola de la Unión Europea. Por ello la Ley, en su título I, se propone dotar a los montes de un sentido más abierto y positivo, reconociéndole además, de forma expresa, las múltiples funciones de carácter social que desempeñan. Se define asimismo su ámbito de aplicación, sus objetivos y las acciones a emprender para su logro.
En virtud de estas funciones, el título II de la Ley establece el régimen jurídico-administrativo en el que se enmarcan los distintos tipos de montes, estableciendo, además, los diferentes registros administrativos públicos de los mismos en función a tal naturaleza.
Puesto que la titularidad pública o gestión pública es la que mejor puede garantizar el cumplimiento de determinadas funciones sociales y asumir los costes que ello conlleva, uno de los principios de la Ley, materializado en el título III, ha sido promover el incremento del patrimonio natural propio de la Comunidad de Madrid, fundamentalmente mediante la adquisición de los montes que mejor pueden atender al interés general, por las funciones que desempeñan.
Definir claramente la finalidad de la política forestal es objeto irrenunciable. La finalidad tiene cuatro aspectos: Funciones estrictamente ecológicas, servicios de orden cultural, educativo o recreativo; protección del suelo y de los recursos hídricos y funciones productoras. Estas finalidades presiden el desarrollo de la Ley de forma que ayuden a darle unidad y coherencia.
El mantenimiento de los montes en condiciones adecuadas a su función social impone unas limitaciones que no deben gravar a la propiedad, ya que la inmensa mayoría de los beneficios del monte son beneficios indirectos que favorecen al conjunto de la sociedad. Por ello los poderes públicos, a través de una política de acción directa, o de ayudas e incentivos, asumirán las obligaciones derivadas del interés general de los montes, asegurando el principio de solidaridad colectiva y estimulando la responsabilidad de propietarios, gestores, administradores y usuarios de los mismos.
Por otra parte, el instrumento idóneo para el diseño y desarrollo de cualquier política forestal debe ser un Plan Forestal que, con vigencia a medio y largo plazo, estableciese las bases, directrices, objetivos y medios y presupuestos de ejecución de dicha política. Nada mejor, al efecto, que la Ley contemple un Plan Forestal y garantice su desarrollo y aplicabilidad en todo el territorio forestal de la Comunidad de Madrid, y en todas sus vertientes, tanto forestales como de conservación de la naturaleza.
En tal sentido, la Ley, en su título IV, configura el Plan Forestal de Madrid como instrumento fundamental de la política forestal de la Comunidad, recogiendo las directrices básicas y contenidos mínimos de la misma.
Especialmente importantes son las materias relacionadas con la defensa de los ecosistemas y usos forestales tan diversos como los relacionados con la protección del dominio público de los montes; el cambio de uso forestal, fundamentalmente para finalidades agrícolas o urbanísticas, y la defensa de los montes contra los incendios forestales o las plagas. Así la ley establece las pautas de protección para defender los encinares, sabinares, quejigares, castañares, dehesa, bosques de ribera, y en general aquellas formaciones vegetales en peligro. Dichas materias son las que constituyen el contenido del título V.
El papel que los bosques desempeñan en la regulación de los recursos hídricos y en la protección del suelo contra la erosión y, por ello, contra los efectos de todo orden que ésta produce, no podría ser ignorado por la Ley, que establece en el título VI las bases jurídicas necesarias para regular esta materia. A estos efectos se disponen las directrices en las que se debe enmarcar la restauración hidrológico-forestal y hace posible la creación de Zonas de Especial Interés Hidrológico-Forestal, como instrumento para abordar, de forma eficaz y con la suficiente amplitud territorial, las medidas correctoras que la degradación de los suelos precisen. También se definen en la Ley las Zonas de Actuación Urgente evidenciando a la vez que las obligaciones de los propietarios, las ayudas o incentivos a que podrán acogerse.
El título VII se refiere a la regulación básica de la gestión y del uso de los montes y del aprovechamiento de los recursos que éstos generan. Regulación que la Ley realiza en función del tipo de régimen a que se encuentre sujeto cada monte. Igualmente, ha de destacarse la importancia que en la Comunidad de Madrid adquiere el uso recreativo de los montes, por lo que la regulación de este aspecto básico ha sido otra de las finalidades importantes de la Ley que se instrumentaliza en este título.
El título VIII se refiere a las directrices relativas a la industrialización e investigación forestal.
Referencia especial merece el título IX, dedicado a establecer medidas de fomento.
También es bien conocida la poca eficacia que suele tener toda legislación forestal apoyada, fundamentalmente en medios coactivos, según demuestra la experiencia. La propia estabilidad física de los bosques pide que el interés de sus propietarios promueva su afán de conservarlos y defenderlos contra agentes nocivos o destructores, y ello debe ser un principio de la normativa forestal.
A la vista de la función social de los bosques, es deseable actuar mediante estímulos que ayuden a mejorar su renta promoviendo, por una parte, el interés de los propietarios por defender su renta y, por otra, que las ayudas o estímulos que se prevean, sean proporcionales a la función social que un bosque, o comarca boscosa, desempeñe, manteniéndose ésta en tanto en cuanto continúe esa función, lo que requiere, como mínimo la persistencia del bosque.
A conseguir esta finalidad se dedica el título IX de la Ley, en el que se consideran también los aspectos referentes a la instalación, conservación y tratamiento de los montes arbolados, así como a la promoción del asociacionismo forestal, con la esperanza de que el mismo contribuya eficazmente a la finalidad perseguida.
Se hace necesario también articular unas vías eficaces de acción ante las actuaciones contrarias al ordenamiento forestal, las cuales han de operar como factor disuasorio de éstas y hagan posible la reparación de los daños provocados por las mismas. El sistema sancionador se perfila de dicho modo en el título X de la Ley.
Finalmente, la participación pública y de los intereses afectados se asumen ampliamente por esta Ley, mediante los mecanismos de gestión forestal que establece, y de forma expresa creando el Consejo Forestal.

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15

Artículo 16

Artículo 17

Artículo 18

Artículo 19

Artículo 20

Artículo 21

Artículo 22

Artículo 23

Artículo 24

Artículo 25

Artículo 26

Artículo 27

Artículo 28

Artículo 29

Artículo 30

Artículo 31

Artículo 32

Artículo 33

Artículo 34

Artículo 35

Artículo 36

Artículo 37

Artículo 38

Artículo 40

Artículo 41

Artículo 42

Artículo 43

Artículo 44

Artículo 45

Artículo 46

Artículo 47

Artículo 48

Artículo 49

Artículo 50

Artículo 51

Artículo 52

Artículo 53

Artículo 54

Artículo 55

Artículo 56

Artículo 57

Artículo 58

Artículo 59

Artículo 60

Artículo 61

Artículo 62

Artículo 63

Artículo 64

Artículo 65

Artículo 66

Artículo 67

Artículo 68

Artículo 69

Artículo 70

Artículo 71

Artículo 72

Artículo 73

Artículo 74

Artículo 75

Artículo 76

Artículo 77

Artículo 78

Artículo 79

Artículo 80

Artículo 81

Artículo 82

Artículo 83

Artículo 84

Artículo 85

Artículo 86

Artículo 87

Artículo 88

Artículo 89

Artículo 90

Artículo 91

Artículo 92

Artículo 93

Artículo 94

Artículo 95

Artículo 96

Artículo 97

Artículo 98

Artículo 99

Artículo 100

Artículo 101

Artículo 102

Artículo 103

Artículo 104

Artículo 105

Artículo 106

Artículo 107

Artículo 108

Artículo 109

Artículo 110

Artículo 111

Artículo 112

Artículo 113

Artículo 114

Artículo 115
 resolución

Artículo 117

Artículo 116
 artículo 13
 artículo 9

Artículo 24
 artículo 76
 artículo 12
 artículo 86
 artículo 12
 artículo 100
 artículo 9
 artículo 9
 artículo 75
 artículo 76