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Timestamp: 2017-04-26 21:42:50+00:00

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LA ESCUELA NACIONAL DE EDUCACIÓN TÉCNICA N° 1 “HIPÓLITO IRIGOYEN” | Historia de Gálvez
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Uno de los pilares del progreso de un pueblo está dado por la educación e instrucción de quienes lo integran.
Gálvez, un pueblo nacido en 1886, en pleno aluvión inmigratorio, con la ocupación de nuevas tierras, junto a la expansión de los ferrocarriles, va desarrollando y consolidando subida. La educación comenzó aquí sus actividades en 1887, aumentándose el número de escuelas en 1910 y luego con otras unidades, logrando a través del tiempo, ir reduciendo al mínimo el analfabetismo en el lugar.
Hacia 1916, el pueblo tenía un importante progreso con respecto a sus similares en el Departamento San Jerónimo y condiciones como para mejorar la instrucción de los jóvenes interesados en adiestrarse en un oficio. Pero las escuelas de estudios secundarios, eran hasta ese momento casi inexistentes en las poblaciones del interior, con excepción de las ciudades capitales provinciales o núcleos urbanos de gran importancia, como la ciudad de Rosario.
El Gobierno Nacional, que asumió en 1916, proyectó la creación de Escuela de Artes y Oficios, en pequeñas poblaciones del interior del país. Esto promovió en Gálvez un rápido movimiento a favor de la instalación de una de ellas, aquí; lo que se concreta el 10 de agosto de 1917, al dictarse el Decreto creando una serie de escuelas de este tipo.
De inmediato se inician los trámites para permitir la pronta apertura de la escuela, lo que ocurre el 1° de Marzo de 1919 en un edificio alquilado para tal fin. Egresando su primera promoción a fines de 1921, año en que se inician los trabajos de construcción del edificio que se completa e inaugura en el año 1928.
La Escuela de Artes y Oficios de la Nación, hoy Escuela Nacional de Educación Técnica N° 1 “Hipólito Irigoyen” de Gálvez, ha sido pionera en su tipo y en un lapso bastante prolongado, una de las mejores del país, por la calidad de la capacitación de sus egresados. El personal de mecánica diseña y construye en 1946, un torno paralelo, que luego se perfecciona y permite al establecimiento, equiparse. En 1948 pasa a ser Escuela Industrial de la Nación – Ciclo Medio y en 1952, el Ciclo Superior.
Con el transcurso de los años, la educación secundaria se fue diversificando al incorporarse nuevas escuelas en el lugar.
Las alternativas de la vida de esta Escuela y las demás que se reseñan brevemente, son parte de la historia reciente de nuestro pueblo, hoy Ciudad de Gálvez.
LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS DE LA NACIÓN, DE GÁLVEZ
Perspectivas del Pueblo Gálvez hacia 1916
El Pueblo Gálvez, fundado en 1886, cuando el aluvión inmigratorio se distribuía por la pampa húmeda, en pleno boom del trigo y de la expansión ferroviaria en nuestra provincia; comienza a desarrollarse alrededor de la Estación del ferrocarril Buenos Aires y Rosario (luego F.C.C.A. y actualmente F.C.G.B.M.).
La empresa ferroviaria fue por muchos años la principal fuente de trabajo de nuestro pueblo, aparte de todas las tareas del cuidado de las vías, movimiento de trenes y mercaderías, al instalarse el taller de reparación de locomotoras. La industria no fue preponderante, pero sí la actividad comercial.
Según las cifras que arroja el Tercer Censo Nacional realizado en el año 1914, Gálvez tenía 3807 habitantes en el área urbana, lo cual la colocaba en el 169 lugar en el país, entre las poblaciones de más de 2.000 habitantes. (1)
La Comisión de Fomento en nota enviada el 20 de junio de 1916, contestando una solicitud de datos al respecto del comercio y la industria, nos da un panorama de las actividades que se desarrollaban aquí:
“Gálvez cuenta con una sucursal del Banco de la Nación Argentina, cinco importantes casas de comercio “Ramos Generales” y ochenta y cinco de diversos ramos comprendiendo panaderías, verdulerías, zapaterías, sastrerías, despachos de bebidas, etc., etc.. Escuelas, dos provinciales, dos nacionales y tres particulares, biblioteca una, salón de cine-teatro uno. Industrias, una fábrica de jabón, una usina eléctrica, una fidelería, una fábrica de hielo y tres licorerías. Dos hoteles, ocho restaurantes.” (2)
Las Escuelas a que se refiere esta nota, son todas de nivel primario. Otra publicación realizada con motivo del Centenario de la Declaración de la Independencia por el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, expresa con respecto al Pueblo de Gálvez:
“GÁLVEZ – Por su posición geográfica con relación al resto del Departamento, por las condiciones especiales de las tierras de sus alrededores, por la facilidad de sus comunicaciones con los Departamentos circunvecinos y con las Provincias vecinas; por el núcleo de población que ha reunido en los pocos años en su existencia y por su adaptación a todas las manifestaciones de la vida activa y progresista, Gálvez debiera ser lógicamente, la capital del Departamento San Jerónimo.
El respeto de la tradición únicamente hace que aquella permanezca en Coronda.
Gálvez, es una población moderna, con edificios sencillos y confortables que se ha convertido en el centro de las especulaciones comerciales de todas las líneas férreas que cruzan en Departamento de Norte a Sur, en su zona central y oeste.
De ahí que el F.C.C.A. haya establecido en ese punto una de sus principales estaciones, con depósito de máquinas y talleres, lo que contribuye a dar a ese pueblo una fisonomía que no es muy común.
En Gálvez hay muchas casas de comercio y fábricas distintas y tiene todos los elementos necesarios para hacerla sobresalir como elemento de cultura social, como prueban sus escuelas, bibliotecas y asociaciones de diversa índole.
Los caminos que unen este pueblo con los inmediatos de su propio Departamento, son de los mejores de esa región por la calidad de terrenos y por la preocupación de sus autoridades comunales, las que, dicho sea de paso, han sido constituídas casi siempre por elementos nativos descendientes de los primeros pobladores de ese centro de progreso.” (3)
Como se desprende, nuestro pueblo ya estaba afianzado y comenzaba a distinguirse por sobre los demás de nuestro Departamento por su progreso comercial y el mejoramiento edilicio.
PANORAMA DE LA EDUCACIÓN SECUNDARIA
Los planes educativos del país y las provincias se centraban en la educación primaria, siendo muy reducida la instrucción secundaria, con pocas escuelas, sólo grandes centros urbanos. Con respecto a la enseñanza técnica y de oficios, puede decirse que no satisfacía las necesidades mínimas de la incipiente industria; como lo había expresado la Unión Industrial Argentina en 1916, con respecto a la mano de obra especializada.
En el interior, la actividad industrial existente era casi artesanal; hacia 1917, el Gobierno Nacional impulsó la creación de una serie de Escuelas de Artes y Oficios, que se instalan en pequeñas poblaciones del interior del país.
En conocimiento de los planes del Gobierno Nacional sobre la creación de nuevas Escuelas de Artes y Oficios, el Dr. Juan I. Arias (h), convoca a un grupo de vecinos de nuestro pueblo; así lo expresa en nota dirigida al Dr. Manuel Menchaca, con fecha 13 de Junio de 1917:
“Luego de las 8 p.m., reúno vecindario para organizar la forma de llevar a cabo lo que hablamos respecto al colegio de Artes y Oficios. Mañana irán telegramas al Ministerio de Instrucción Pública.
Pronto irán de otros pueblos apoyando la petición de Gálvez.”
Constituída el 17 de junio de 1917 en el local de la Comisión de Fomento, la Comisión Pro – Escuela de Artes y Oficios, fue integrada como sigue:
Presidente: ANGEL PARODI
Vice – Presidente: DOMINGO QUILICI
Tesorero: BARTOLOMÉ RAMBALDO
Secretario: ARMANDO BASSINI
Pro – Secretario: FIDEL HOMS CASTELAR
En la misma sesión se deciden varias acciones para consolidar la petición, entre ellas, enviar un telegrama al Ministerio de Instrucción Pública de la Nación, Dr. José A. Salinas, expresando:
“Los subscriptos, vecinos de este pueblo reunidos en Asamblea, al tener conocimiento del propósito que abriga este alto ministerio, cual es el establecer un colegio nacional de Artes y Oficios en esta provincia. Noticias llegadas a nuestro conocimiento por informes del Sr. Arias, después de cambiar ideas con el Sr. Inspector Gernier, respetuosamente rogamos S.E., ubique ese colegio en nuestro pueblo, por las razones que se expresan por nota, desde ya nos comprometemos a facilitar el edificio que se necesite para su debido funcionamiento gratis por un año.
Dios guarde a S.E.” (5)
Siendo firmado por los siguientes vecinos: ANGEL PARODI, ARMANDO BASSINI, PEDRO CLEMENTINO, NICOLÁS MILANESIO, JOSÉ SAPOSEN, JOSÉ GRAGLIA, ANTONIO PASTERI, LUCIO PIEDRABUENA, IGNACIO GONZÁLEZ, VICTORIO GONZÁLEZ, SANTIAGO BERRA, ALBINO HERRERA, PEDRO BULGUBURE, FRANCISCO VALDEON, LUIS PIEDRABUENA, L. BIGANI, ANGEL GHIRIMOLDI, MIGUEL RIGOTTI, JOSÉ BERTOLOTTI, AMÉRICO ANDREONI, PEDRO ANDREONI, FLORENTINO CLEMENTINO, JOSÉ TONINI, FLORENTINO BÁEZ, ANGEL ZABALA, JOSÉ TANIZZIA, ANASTACIO DIEZ, FRANCISCO CIONI, CARLOS PARIGI, ANTONIO VALENTI, ANTONIO QÜESTA, MIGUEL DRUETTA, HIGINIO MANNINI, JUAN PELANDA, EDUARDO BOMBELLI, JUAN RUESCH, JOSÉ REAL, DOMINGO QUILICI, AMILCAR FRITTOLI, AQUILES BORETTINI, JOSÉ PANIZZIA, LORENZO BUSSO. (6)
Ante la inminente salida del decreto, en esa misma reunión, inician un rápido movimiento para obtener de los pueblos circunvecinos, el apoyo a la instalación de la Escuela de Artes y Oficios en Gálvez, quedando integradas las siguientes comisiones de propaganda:
Bartolomé Rambaldo, Dr. Juan I. Arias (h) y Angel Parodi; para visitar los pueblos de: Coronda, San Fabián, Arocena, Barrancas y Pueblo Irigoyen.
Juan Parma, José Qüesta y Fidel Homs Castelar; para los pueblos de: Estación Irigoyen, Díaz, Monje y Maciel.
Miguel Druetta, Esteban Qüesta y Juan Colombetti; encargados de visitar: Rigby (hoy López), Santa Clara de la Buena Vista, Mariano Saavedra y Saa Pereyra.
Domingo Quílici, Juan Ruesch y Carlos Parigi; para visitar los pueblos de: Colonia Belgrano, San Martín de la Escobas, San Vicente, María Juana y Sastre.
José Panizzia, Santiago Berra y Francisco Biagioni; encargados de visitar: Loma Alta, Gessler, Oroño y Larrechea.
Y Ernesto Juilland, Federico Narváez y Armando Bassini; para visitar los pueblos de: Cañada Rosquín, San Genaro, Centeno y Pueblo Casas. (7)
Los cuales de inmediato se abocan a su cometido, recabando que las autoridades de los distintos pueblos enviasen telegramas al Presidente de la Nación, solicitando su adhesión al proyecto de la escuela.
Esta campaña dio buenos y positivos frutos, recibiéndose a los pocos días, las contestaciones de los pueblos que se visitaron, pudiéndose citar entre otras, la de la Comisión de Fomento de Maciel, que con fecha 26 de junio de 1917 comunica haber remitido el telegrama al Ministro de Instrucción Pública de la Nación, acompañado por numerosas firmas. También desde Coronda, con fecha 2 de julio de 1917, el Sr. Taborda, adjunta la nota que le entregó la Comisión que lo visitó, la cual fue subscripta por los principales comerciantes y las personas más caracterizadas del pueblo, como también, todo el personal de la Escuela Normal y Nicasio Oroño. (8)
El 10 de agosto de 1917 el PODER EJECUTIVO de la Nación, emite el Decreto creando una serie de Escuelas de Artes y Oficios, entre las cuales se encuentra la de Estación Gálvez.
Este decreto expresa en una de sus partes, la finalidad y el tipo de enseñanza que se iba a dictar en los nuevos establecimientos:
“Buenos Aires, 10 de agosto de 1917.
De conformidad con lo dispuesto en el Inciso 13, ítem 33, anexo E, del presupuesto vigente que destina una partida para la organización y funcionamiento de doce escuelas de artes y oficios, a instalarse en las provincias que carecen de ellas; y –CONSIDERANDO- Que la organización de estas escuelas debe responder al propósito de difundir las enseñanzas prácticas, que dotarán a los aspirantes de un oficio liberal, propendiendo así a formar obreros hábiles y operarios mecánicos, suficientemente preparados para incorporarse de inmediato al ejercicio de las artes y oficios correspondientes, fuente de su propio bienestar y de su independencia económica, contribuyendo de igual manera a la mayor y mejor producción de los factores que requieren las industrias y a satisfacer las necesidades de las distintas explotaciones en que se dividen esas labores.
Que para alcanzar esos fines, corresponde formular desde ahora un plan mínimo que comprenda, por el momento, tres especialidades: carpintería, herrería y ajuste y mecánica rural; plan que el P.E. cumplirá en la medida que lo permitan los diversos elementos constitutivos de esos institutos, con aquellas enseñanzas que las zonas de influencia de cada escuela reclamen, de acuerdo con las producciones, comercio, actividades y tendencias de la población –El Poder Ejecutivo de la Nación, DECRETA: -Artículo 1°: Créanse doce escuelas de artes y oficios en las localidades que oportunamente se indicarán en las provincias de: Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, San Luis, Salta, Jujuy, la Rioja, San Juan y Mendoza.” (9)
Este decreto de creación no especifica los lugares que en definitiva se van a establecer las escuelas, sino que indica que se lo hará oportunamente en localidades de las provincias que se citan en el mismo. Por lo que el trabajo realizado por la Comisión Pro - Escuela fue sin lugar a dudas el factor decisivo para que Gálvez fuera una de las localidades beneficiadas.
Las especialidades que incluye el Decreto, fueron las que desarrolló la Escuela, cuando inicia su acción educativa.
Según la información que brinda la Recopilación Estadística correspondiente al período 1939/1940, en uno de sus cuadros en 1917, sólo cuatro escuelas se instalaron en pueblos del interior de las provincias, siendo éstas las de: Gálvez (Santa Fe), Victoria (Entre Ríos), Paso de los Libres (Corrientes) y La Banda (Santiago del Estero). Al resto se las ubicó en las ciudades capitales de las provincias de: Mendoza, Córdoba, Salta, Tucumán, San Luis, La Rioja, San Juan y Jujuy. (10)
GESTIONES ORGANIZATIVAS
La organización de la escuela estuvo a cargo de Héctor Harispe, que era Director de la Escuela de Artes y Oficios de Córdoba.
Completada la primera gestión para establecer este centro educativo, en 1918 es designado Juan F. García como Director.
Entre tanto la Comisión Pro-Escuela se abocó a la tarea de proporcionar un edificio para la misma, obteniendo en alquiler uno situado en calle Rivadavia al N° 370; por aquellos años (aprox. al N° 864 de la numeración actual), donde había estado funcionando la licorería de Aquiles Borettini. (11)
La erogación económica que demandaba el edificio fue aportada por donaciones que efectuaba el pueblo y diversos festejos organizados por la Comisión Pro-Escuela; por el término de un año, de acuerdo al ofrecimiento hecho oportunamente al Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la Nación, para que luego éste se hiciera cargo de los gastos y la construcción del edificio propio.
Hacia fines de 1918, comenzaron a llegar las primeras herramientas y útiles; comienzo en que el proyecto de la Escuela empieza a hacerse realidad y así aventar las críticas, como lo expresa en una carta Juan F. García al Dr. Juan I. Arias (h), fechada el 13 de Diciembre de 1918:
“Me dice que han llegado a esa, 1 gato, 1 escritorio y 1 motor de 3 HP; y quiere que le ordene, pues bien, creo que habrá que pagar almacenaje y transporte y todavía no me han entregado el dinero para ello, pero ya que Ud. es tan amable y ese vecindario quiere hacer esa obra patriótica, de mi parte puede sacarlos de la estación y les servirá de propaganda, así verán y palparán que la escuela está dejando de ser algo mitológico para convertirse en realidad, pero trátenles con cariño y comuníquenme donde los colocan.
A medida que vayan llegando las órdenes pueden retirar las máquinas del depósito, siempre que no sea una molestia para Ud., yo no pienso ir hasta de aquí unos días tratando de apurar los expedientes que tratan de la construcción del galpón para los talleres…” (12)
Al iniciarse las actividades en 1919, el Director de la Escuela, invitó a la Comisión de Fomento para que hiciera una visita al local habilitado para la misma; lo cual se concretó el día 8 de Marzo, según la nota enviada por el Presidente de la Comisión de Fomento, Federico Narváez, al Director de la Escuela en la que da su opinión sobre lo observado en el lugar:
“Accediendo a lo solicitado por Ud. en su nota precedente me es grato informar que: de la visita realizada en la fecha al local habilitado provisoriamente para el funcionamiento de la Escuela de “Artes y Oficios”, he salido gratamente impresionado.
Su situación es excelente en terreno seco y algo elevado, con cinco aulas perfectamente higienizadas ya, amplias, llenas de luz, con ventilación suficiente, sus buenos galpones instalados para instalar maquinarias, sus patios extensos y demás dependencias necesarias hacen que el local elegido para el funcionamiento provisorio de la Escuela de “Artes y Oficios” reúna todas las condiciones requeridas para su funcionamiento, condiciones que no se hubieran encontrado en ningún otro edificio de la localidad.
Es cuanto puedo informar a Ud.”
LA INICIACIÓN DE SU ACTIVIDAD EDUCATIVA
Las actividades educativas del primer ciclo lectivo comenzaron el 1° de Marzo de 1919, con 52 alumnos inscriptos.
Con fecha 26 de febrero de 1919 aparece un volante publicitando los cursos que se van a dictar:
“Escuela Nacional de Artes y Oficios – Gálvez
El Director de esta Escuela se complace en comunicar a este respetable vecindario que, de acuerdo con lo dispuesto por el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación, desde la fecha queda abierta la inscripción.
Para ingresar a esta Escuela se requieren las siguientes condiciones:
Edad: 14 años. Saber leer y escribir.
El objeto de esta Escuela es dotar a sus alumnos de un oficio liberal propendiendo así a formar obreros hábiles y operarios mecánicos suficientemente preparados como para incorporarse de inmediato a las industrias y laborales de esta región. Iniciándose esta Escuela con tres especialidades, a saber:
CARPINTERÍA, HERRERÍA, AJUSTES Y MECÁNICA RURAL
Siendo general la enseñanza de motores a vapor, nafta y a petróleo de Comodoro Rivadavia …” (14)
El personal de la escuela al iniciar sus actividades bajo la dirección de Juan F. García, estaba compuesto por: Alberto Di Carlo, Secretario; Sr. Ferraris, Encargado de Depósito; Armando Ferraris, Jefe de Taller; Antonio Galeano, Maestro de Grado.
Armando Molinas, Maestro de Dibujo; como Maestros de Taller: Angel Boracco, Carpintería; Sadi Santini, Herrería y Antonio Brussa, Mecánica. Las tareas de Ordenanza estaban a cargo de Aniano Acosta.
La Comisión Pro-Escuela, luego de haber obtenido su primer objetivo, se aboca de inmediato a la búsqueda de un terreno con destino al edificio propio del establecimiento.
En los planos de la planta urbana del pueblo estaba señalada una manzana para colegio, la cual no había sido ocupada, siendo de propiedad de los herederos del Dr. José Gálvez.
Hechas las consultas pertinentes, éstas resultan positivas quedando solo adecuar algunos detalles para la transferencia del dominio de la propiedad; sin cargo para el pueblo de Gálvez.
Reunida la Comisión, por acta del 25 de Junio de 1918, se da cuenta de la necesidad de la firma de la escritura del terreno para la escuela y explicando, a su vez, el Presidente Angel Parodi, el trámite a realizar:
“Nombrar al vecino que acepte la escritura de compra de una manzana de terreno, adquirida a los herederos del Dr. José Gálvez para, a la vez, donarla al Superior Gobierno de la Nación, a fin de que se ubique en ella el Colegio Nacional de Artes y Oficios.
En este estado, el Sr. Presidente explicó a la Comisión de Fomento el motivo de estas dos operaciones a realizar, diciendo que era necesario proceder a la forma expuesta, en virtud de que el mandato otorgado por los herederos del Dr. José Gálvez, dando una dignificadora nota de desprendimiento, regalaba al Pueblo esa manzana de terreno, para llenar el requisito legal debía figurar como comprada, cuando en realidad no era sino donada.
Acto seguido pidió la palabra el Sr. Federico Narváez, haciendo moción para que se encargara el Sr. Secretario Armando Bassini a fin de que interviniera en las operaciones de referencias, y que oportunamente por Secretaría se envíe nota de agradecimiento a los Sres. Hijos del Dr. José Gálvez, por este acto, que perdurará indeleblemente en la memoria de quienes saben lo que significa la actitud asumida por él.” (15)
Realizadas estas gestiones, se transfiere luego al Ministerio de Justicia e Instrucción Pública, este terreno; siendo iniciadas las tareas de construcción del edificio de los talleres en el año 1921, algunas dificultades surgieron y la obra se detuvo por un tiempo, apareciendo en una publicación local:
“Según se nos asegura el edificio de la Escuela Nacional de Artes y Oficios ha empezado a preocupar de nuevo y su construcción definitiva será en breve, una realidad.” (16)
Para el año 1924, se concluyó la parte central de los talleres (equivalente a la cuarta parte de lo que ocupan en la actualidad).
En 1925, la parte de talleres de la Escuela, se traslada del edificio de la calle Rivadavia al edificio recién construido y lo que corresponde a dirección y aulas de clases teóricas a un edificio cercano a aquellos, situado en la esquina de las calles Alberdi y Sarmiento (esquina noroeste).
Con la incorporación de Alberto F. Schwald (de origen francés) como maestro de dibujo y dibujante de taller en 1924, quién además tenía instalado en nuestro pueblo, una oficina técnica dedicada a Construcciones y Dirección de Obras (17), colaboró en la dirección de los trabajos de construcción del edificio de aulas y oficinas, quedando concluido en el año 1928.
Las autoridades nacionales también se mostraron interesadas por la marcha de la escuela y la construcción del edificio; así lo expresa el periódico LA DEFENSA de fecha 21 de julio de 1927:
“De regreso de Tucumán, en un tren especial, detúvose en ésta, el martes al mediodía, el Ministro de Justicia e Instrucción Pública, Dr. Antonio Sagarna, siendo saludado por el Director de la Escuela Nacional de Artes y Oficios, Sr. Loyarte y el Sr. Piccaluga. Se mostró muy interesado por la marcha de la escuela, de la que dice tiene especial interés, deseando visitarla en pleno trabajo de los pequeños obreros.
Solicitó datos sobre la construcción del edificio y sobre la terminación, pues como corresponde, desea venir expresamente a inaugurarlo.
Instantes después siguió viaje a la Capital Federal.” (18)
Apenas pasado un año, el 16 de agosto de 1928, son inauguradas las instalaciones propias del establecimiento, acontecimiento de verdadera fiesta en nuestro pueblo.
Dando cumplimiento a lo expresado cuando su paso por Gálvez, se hizo presente el Ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación, Dr. Antonio Sagarna. El Gobierno Provincial estuvo representado por el Ministro de Instrucción Pública, Profesor Martín Herrera. El periódico LA DEFENSA comenta las actividades realizadas el citado día, en un articulado titulado: Inauguración Oficial del Nuevo Edificio de la Escuela de Artes y Oficios:
“Con la asistencia del Ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación, Dr. Antonio Sagarna, y del Ministro de Instrucción Pública de la Provincia, Dr. Martín Herrera, fue inaugurado oficialmente el jueves 16 del corriente, el nuevo edificio donde funciona la escuela de artes y oficios.
La presencia de tan alta autoridad en la materia educacional, fue motivo para que el comercio local, en adhesión a los festejos preparados, cerrara sus puertas embanderando en frente de los edificios.
A las 15 horas se encontraban formados en dos columnas a lo largo de la calle Humberto 1°, los niños de las escuelas nacionales y provinciales con sus respectivos maestros.
Frente a la puerta de salida de la estación del F.C.C.A., estaban igualmente las sociedades: Española de Socorros Mutuos, S.M. Italia Unita, Artieri y Agricultori y Cosmopolita de Socorro Mutuo.
En el andén de la estación, esperaban al ilustre visitante, además de la comisión de recepción, los miembros de la prensa local y numeroso público.
Al entrar el tren en agujas, la banda de música dejó oír una alegre marcha y las bombas tronaban en el espacio en señal de regocijo.
Tan pronto el convoy detuvo la marcha, la comisión saludó al Dr. Sagarna y el público le tributó una calurosa ovación que la hizo extensiva al Ministro Herrera que, en representación del Gobierno de la Provincia, asistía al acto de la inauguración.
Puesta en marcha la comitiva, fue detenida en la puerta de salida, en donde el Dr. José A. Frutos, maestro de la Escuela Fiscal N° 290, en nombre de la comisión de recepción dio lectura a un discurso de bienvenida al Ministro Sagarna.
Acto seguido se formó una columna, la que era encabezada por los Ministros Sagarna y Herrera; recorriendo la calle Humberto 1°, Sarmiento, Avenida de Mayo y Bartolomé Mitre, hasta el local del nuevo edificio, frente al cual esperaban los visitantes y comitiva, los niños de las escuelas formados en columnas.
Una vez en la escuela, cuyo taller se encontraba en pleno funcionamiento, el Ministro Sagarna, acompañado del profesor Herrera y de la comisión de recepción, recorrió todas las dependencias, deteniéndose largo rato en el taller, al que dedicó preferente atención.
En el amplio patio del lado derecho de la escuela, convenientemente ubicado se había levantado la tribuna, desde la cual dirigió la palabra el Sr. Carlos J. Cassani, dando lectura a un discurso en representación al director del establecimiento, Sr. Exequiel Loyarte, que no pudo hacer acto de presencia por encontrarse enfermo.
El Sr. Cassini recordó al Dr. Juan I. Arias a quién -dijo- se debía el que Gálvez pudiera ostentar con orgullo, la escuela de artes y oficios, a cuya inauguración asistía el Exmo. Sr. Ministro de Instrucción Pública de la Nación.
En nombre de los alumnos de la escuela, leyó un discurso del niño Luis Noval, el que mereció el aplauso de la concurrencia.
Seguidamente se le hizo entrega al Dr. Sagarna de la llave del edificio y se le obsequió un hermoso tintero construido en los talleres de la escuela, en cuyo centro ha sido modelado un yunque y demás herramientas complementarias de trabajo, simbolizando el conjunto, un poema al arte y a los oficios.
Haciendo el Ministro, el uso de la palabra en forma clara y precisa, demostrando el valor que tienen para el pueblo de nuestro país, las escuelas de artes y oficios como la muestra, cuyo edificio se inauguraba. Las palabras del Dr. Sagarna fueron premiadas con reiterados aplausos en muestra de aprobación.” (19)
Posteriormente la comitiva oficial visitó la Escuela Nacional N° 34 hoy Provincial N° 6034, la Biblioteca Popular y la Escuela Fiscal N° 290; finalizando la jornada con un agasajo en honor al Ministro Nacional.
La enseñanza dictada por esta escuela había alcanzado un buen nivel, siendo reconocido esto por las autoridades nacionales.
Siendo Director Julián Fernández Hütter, en 1935, se amplían y modernizan los talleres con la incorporación de nuevas máquinas; el diario LA NACIÓN, en su edición del 3 de octubre, publica lo siguiente:
“El Ministro de Instrucción Pública ha requerido de su colega de Obras Públicas, que tenga a bien disponer que se prosigan los trabajos destinados a la ampliación y modernización de los talleres en la Escuela de Artes y Oficios de Gálvez (Santa Fe), con el propósito de que ese establecimiento funcione en las condiciones exigidas por el alto nivel a que ha llegado la enseñanza que en él se imparte.” (20)
Días más tarde EL LITORAL de Santa Fe publica la siguiente, entre otras, noticias de Gálvez:
“Gálvez, 11 – Ha estado en ésta el inspector del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, quién trajo la misión de estudiar y dirigir las obras de ensanche de los talleres de la escuela citada.
Esta determinación ha sido muy oportuna dado que con las nuevas maquinarias que se instalaron últimamente, se entorpecería la labor de los alumnos y corrían el riesgo de que se accidentaran debido al exiguo espacio que contaban para desempeñar sus cotidianas actividades.
Este establecimiento que prepara obreros especializados en diversos ramos de la industria, ha incorporado a su gran cantidad de máquinas, un horno para la fundición de hierro de mucha capacidad, que ha sido fabricado por los alumnos bajo la dirección de los profesores técnicos del establecimiento; Sres. Schwald, Luis Anglois y Pascual Mostracio. Es elogiable la actividad desempeñada por el Director de la Escuela, Sr. Julián Fernández Hütter, principal propulsor de la marcha ascendente de esta casa de estudios.” (21)
El diario LA CAPITAL de Rosario, en su edición del sábado 14 de noviembre de 1935, informa al respecto de que el Poder Ejecutivo Nacional firmó un decreto aprobando varias modificaciones al plan de trabajos públicos para 1936, donde se incluye:
“Gálvez – Escuela de Artes y Oficios, ampliaciones, 100.000 pesos” (22)
Este mismo diario, en su edición del 22 de noviembre publica una noticia procedente de Gálvez, sobre esta partida aprobada para completar la ampliación de la Escuela, entre otros conceptos, expresa:
“Con esta partida asignada podrá atender suficientemente a las obras de ampliación proyectadas para nuestra escuela, dotándola del edificio que demandan las exigencias siempre crecientes de los servicios y de la enseñanza.” (23)
La ampliación de las instalaciones queda completada en 1937.
Durante el transcurso del año 1937, Fernández Hütter, deja la dirección de la Escuela para cumplir con otras funciones, siendo reemplazado provisoriamente por Luis Anglois, hasta que en el año 1938 asume Ignacio Saracho.
El 2 de junio de 1939 comenzó a funcionar un comedor escolar, como parte del plan que llevaba a cabo en todo el país, la Comisión Nacional de Ayuda Escolar, contando con una asistencia de 45 alumnos. (24)
Abundan los comentarios sobre la actividad desarrollada y la calidad de los trabajos realizados por los alumnos; el periódico LA CAMPAÑA, a fines de 1939, cita las siguientes realizaciones:
“Máquinas para afilar cuchillas de garlopas y cepilladoras.
Máquinas de esmeril. Pulidoras.
Morsas paralelas para bancos.
Máquinas perforadoras, herramientas en general (llaves, martillos, cortafríos, etc.)
Bancos escolares, muebles en general.” (29)
Es importante destacar que máquinas y herramientas, como las citadas, en su mayoría y otras que se construyeron y construyen, han contribuído al equipamiento de numerosas escuelas del mismo tipo que ésta.
Así, el periódico antes citado, continúa su artículo:
“Se han enviado a otras escuelas máquinas y herramientas totalmente construidas en la Escuela de Artes y Oficios de Gálvez. Máquinas de afilar hojas de sierras sin fin, a la Escuela de A. y O. de San Nicolás. Máquinas y herramientas a las Escuelas de A. y O. de Rosario y Bell Ville. Morsas paralelas para bancos a los similares de Reconquista y Esperanza. Llaves para caños, martillos, tableros para dibujo, cajones de abejas, máquina punzadora, etc., a la Escuela Normal Regional de Frías (Pcia. De Santiago del Estero).
De todo lo que hemos expuesto se desprende la impresión de una labor seria y fecunda, que trasciende a Gálvez –donde es justamente valorada- a lejanas localidades donde los entendidos podrán apreciar el grado de perfeccionamiento alcanzado.” (30)
Todo este brillante trabajo realizado a través de los años en que la dedicación de maestros y profesores para dirigir el aprendizaje de los alumnos en la construcción de diferentes máquinas y herramientas, dieron origen a la iniciativa de construir en los talleres de la escuela un torno paralelo.
Con la activa participación de los maestros del taller Julio Velázquez y Armando Mindel, entre los años 1945 y 1946, se efectuó el desarrollo de esta máquina-herramienta, cuyo diseño y modelo fue aprobado por las autoridades superiores del área de Educación Técnica; las que autorizaron a la Escuela de Gálvez a continuar con su fabricación.
Luego en 1956, en base al proyecto del Jefe de Taller Armando Mindel y el maestro Osvaldo Brusco, se le introducen modificaciones que mejoran las condiciones y rendimiento de la máquina; lo que se ha continuado para mantener actualizado el proyecto, principal exponente de los trabajos prácticos que desarrolla la Escuela.
Se han fabricado pequeñas series, lo que permitió equipar (autoequiparse) a la Escuela con una cantidad de tornos paralelos, para un mejor desempeño de las tareas de aprendizaje del alumnado. Otras máquinas de este tipo también fueron enviadas para equipar los talleres de otras escuelas.
CATEGORIZACIÓN DE LA ESCUELA
En el año 1945 pasa a la categoría de Escuela Técnica de Oficios. En 1948 alcanza el nivel de Escuela Industrial, Ciclo Medio, lo que permitía a los alumnos interesados en completar estudios técnicos, proseguirlos en otra escuela de Ciclo Superior, para luego optar en incorporarse al circuito productivo o proseguir estudios universitarios.
Dada la destacada trayectoria de la Escuela y encontrarse con instalaciones suficientes y en condiciones óptimas, como también encontrarse en el medio profesionales, para dictar las materias que requieren los estudios del ciclo superior de las escuelas industriales; se realizan gestiones para obtener esa categoría.
En forma provisoria se inician los cursos de nivel superior, en el ciclo lectivo de 1951, se organiza una comisión de padres Pro – Creación del Ciclo Superior dirigiéndose las gestiones ante el Ministerio de Educación de la Nación, Armando Méndez San Martín, y el Presidente de la República, General Juan D. Perón, para exponerle las razones que movían a la Comisión para solicitar la elevación de categoría de la Escuela, así una nota de fecha 17 de diciembre de 1951, expresa en una de sus partes:
“Exmo. Sr. Presidente: estamos seguros que nuestras aspiraciones y las de nuestros hijos han de cumplirse, incluyendo en el Segundo Plan Quincenal este pedido, cristalizándose así un viejo anhelo de esta población, esperando que en el próximo año escolar se inicie ya el curso de 1° año de los futuros técnicos, evitando así que tengan que inscribirse en establecimientos fuera de esta ciudad, cuyas consecuencias económicas para los padres, la mayoría de ellos de condición humilde, desequilibre los presupuestos de unos, y para otros los imposibilita hacer continuar los estudios de sus hijos; y que solamente un gobierno de grandes realizaciones y de justicia, cuya conducción dirige para beneficio de todo orden de nuestra querida patria, es posible, y que desde ya contamos con su total aprobación.” (31)
Estas gestiones culminaron al obtener la confirmación de los estudios a comienzos de 1952, por lo que el establecimiento toma el nombre de Escuela Industrial de la Nación –Ciclo Superior- Produciéndose en 1953, el egreso de la primera promoción de Técnicos Mecánicos. Siendo los mismos: Enzo Acuña, Abel Báez, Juan C. Ciconi, Rubén Gatti, Víctor Miola, Idelio Savino, Omar Tacco y Abel Zanor.
Luego de creado el Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET) en 1959; la Escuela a partir del año 1966 pasa a denominarse Escuela Nacional de Educación Técnica (ENET) N° 1 de Gálvez.
Por Decreto N° 28667 de fecha 17 de septiembre de 1947, recibió el nombre de Hipólito Irigoyen, en homenaje a quien, al momento de crearse la Escuela, ejercía la Presidencia de la Nación.
Dada la permanente incorporación de la mujer al circuito productivo que antes era ocupado por varones, la enseñanza técnica no puede estar ausente para la capacitación de la mujer.
A partir del ciclo lectivo de 1972, se inician los cursos con carácter de mixtos, contándose en esa oportunidad con una sola inscripción femenina. (54)
Al finalizar el ciclo lectivo de 1978 egresan las primeras Técnicas Mecánicas: Nidia Colombatto y Noemí Maggioni.
En 1965 por resolución N° 225, aparte de los cursos regulares que ha dictado la escuela se agrega el Curso Nocturno para Formación de Operarios, con una duración de dos años y en la especialidad mecánica, desarrollándose el mismo a partir de 1966.
Posteriormente, en el período 1972-1973, de acuerdo a la resolución N° 4113 de 1971, se dicta la especialidad Mecánica de Automotores. Entre los años 1974-1975 en razón de la resolución N° 2301 de 1973, se desarrolla el curso de Instalador Electricista y por la resolución N° 298 de 1976, durante el período 1976-1977 se dicta la especialidad Tornero Mecánico, recibiendo los egresados, en todos los casos, el Certificado de Capacitación Personal.
Con el fin de permitir que alumnos de localidades vecinas y de lugares más alejados de Gálvez puedan continuar estudios secundarios, se gestiona y obtiene la instalación de una Residencia Estudiantil, para lo cual se remodeló y amplió totalmente el edificio que servía de Depósito de materiales. Luego de varios años de trabajo, entra en funcionamiento en 1974. Esta residencia tiene capacidad para alojar a 120 alumnos y cuenta con un servicio de atención permanente de control de estudios, control médico y clases de apoyo dictadas por personal especializado.
Para permitir una mejor distribución de los equipos y el dictado de las clases prácticas a una mayor cantidad de alumnos, en 1977 se efectúa una nueva ampliación de los talleres. Por resolución N° 740 del año 1982, es incorporada una nueva especialidad, Construcciones, recibiendo los egresados el título de Maestro Mayor de Obras. Al iniciarse el curso contó con 22 inscriptos.
Al incorporarse el Plan Dual (54 a), la escuela efectuó convenios con industrias locales, lo que permite que algunos alumnos desarrollen tareas de aprendizaje en plantas fabriles; pudiendo acceder al manejo de máquinas más sofisticadas y conocer el desarrollo de la producción industrial. Además con este sistema se ha podido recuperar alumnos que habían abandonado el ciclo básico de la enseñanza técnica y se encontraban en el circuito productivo.
En el transcurso del año 1985, el Establecimiento incorporó equipos de computación, accediendo así al campo de la informática. Por resolución N° 4043 del 18-12-85 del Consejo Nacional de Educación Técnica, la Escuela está inserta en el Proyecto: La computadora como herramienta de trabajo; el plan de estudios incluye la computación a partir del 3er año del Ciclo Básico.
Para ampliar la producción de piezas, en un torno paralelo en el año 1986, recibió en donación un aparato hidrocopiador. (54 b) (55) (56)
El gran desarrollo de la tecnología de las últimas décadas con la incorporación del Control Numérico en las Máquinas Herramientas por un lado y la elaboración de herramental a las nuevas exigencias de la producción con calidad y mejores materiales. Requieren hoy nuevos conocimientos por parte de quienes deben operar los nuevos equipos. La escuela ha incluido en 1990, un torno de control numérico para la enseñanza en el taller, lo que permite un adiestramiento básico de los alumnos, al acceder a la aplicación de la informática a la producción de piezas. Para facilitar la preparación de los alumnos que ingresan al 1er año de la E.N.E.T. N° 1, los Departamentos de Lengua y Matemática de la Escuela han elaborado un Cuadernillo para Ingreso 1 er. Año Ciclo Básico, que contiene los elementos básicos de la prueba de comprobación de nivel. Como parte complementaria de los panes de estudio, la educación física siempre ha tenido un lugar preponderante y en numerosas oportunidades, equipos de nuestra Escuela lograron una importante actuación deportiva, siendo la más destacada en el año 1980 cuando el equipo integrado por los alumnos Marcelo Ottolini, Ramón Raimondi, Hugo Basignana, Guillermo Castrodeza, Jorge Raimondi, Carlos Cattaneo, Guillermo Calvi, Mario Veglio, José L. Marchesi, Miguel Ferroni, Ariel Giménez y Víctor Cavallo; bajo la dirección del Profesor de Educación Física, Edgar Balaudo y con el asesoramiento técnico de Héctor Garrera y Enrique Luengo, obtiene el título de Campeón Argentino Intercolegial de Básquet, torneo que tuvo su desarrollo final en la Ciudad de Mar del Plata. Durante el año 1991, organizadas por CLAMI (Centro Latinoamericano de Matemáticas e Informática) se desarrollaron las VIII Olimpíada Matemática Argentina; en la misma intervinieron alumnos de la ENET. La organización del certamen comprendió los siguientes niveles: escolar, intercolegial, zonal, regional y nacional. La preparación de los alumnos que participaron en el concurso contó con la intervención de las profesoras: Edda Menna de Escobedo, Edita Donadello de Beck, Alicia Montes de Vignolo y Raquel Púzzolo.
Tuvieron destacada actuación los alumnos: Eladio Agosto (2° nivel), llegando al certamen nacional; Gustavo Santa Cruz (1° nivel), al regional y Luciano Barra (1° nivel) al zonal. Además el alumno Eladio Agosto participó en la selección para la VI Olimpíada Iberoamericana de Matemática. También en el año ’91, los alumnos de la Escuela participaron en las Olimpíadas Argentinas de Informática, con elogiable desempeño. El profesor Hugo S. Pérez acompañó a los intervinientes en esta meritoria tarea.
Obteniéndose la siguiente ubicación: Damián Bertotti (2do. Nivel) fue clasificado 4° en la selección nacional; Eladio Agosto (2do. Nivel) fue seleccionado en el certamen final de la Provincia de Santa Fe para participar en el nacional e Iván Melgrati (1er. Nivel) representó a su regional en el certamen provincial.
Desde la iniciación de sus actividades hasta el presente, han ocupado la Dirección de la Escuela Nacional de Educación Técnica N° 1 “Hipólito Irigoyen” de Gálvez, las siguientes personas:
Juan F. García Año 1919 a 1920
Alberto Di Carlo Año 1920 a 1921
Álvaro Arozena Año 1922 a 1923
Humberto Álvarez Año 1924
Julián Fernández Hütter Año 1924 a 1925
Exequiel Loyarte Año 1925 a 1928
Julián Fernández Hütter Año 1929 a 1937
Luis Anglois Año 1937 a 1938
Ignacio Saracho Año 1938 a 1955
Justo Alfredo Diana Año 1955
Enzo Fasseta Año 1955 a 1956
Virginio Casanova Año 1956 a 1960
Hilario Bistoletti Año 1960 a 1965
Alberto Bruna Año 1965 a 1967
Armando Mindel Año 1967 a 1978
Heraldo Barbaglia Año 1978 a 1983
Guillermo Ellemberg Año 1983 a 1986
Heraldo Barbaglia Año 1986
En el transcurso del año 1986 se hace cargo de la Dirección, Ricardo Pedro Calvi, quien continúa hasta el presente (1992)
DESTINO DE SUS EGRESADOS
Nuestra ciudad, por aquellos tiempos todavía pueblo, aparte de la actividad ferroviaria, no tenía casi industria y la existencia prácticamente no requería mano de obra con conocimientos técnicos; por lo que la incorporación de personal con conocimientos técnicos era más bien escasa.
Así, algunos aquí y en pueblos vecinos, teniendo facilidades económicas se instalaron por cuenta propia con talleres de reparación de máquinas, que en algunos casos fueron el origen de establecimientos fabriles.
Otros se incorporaban en los talleres de la Empresa Ferroviaria (F.C.C.A.) (57) y el resto emigraba para incorporarse en la industria metalúrgica y reparticiones del Estado, en otros lugares del país.
Así la memoria del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública del año 1929, con respecto a la Escuela de Artes y Oficios de Gálvez, expresa:
“Ocupación de los egresados – En la zona no existen establecimientos industriales de importancia y por eso los egresados buscan trabajo en las grandes ciudades, donde actúan con buen resultado en la práctica, acreditando de tal manera al Establecimiento.” (58)
Incluso en artículos periodísticos se hacía mención a donde se ubicaban los egresados, citando lo siguiente:
“ORIENTACIÓN DE LOS EGRESADOS
Muchos de los egresados de la Escuela de Artes y Oficios actúan en nuestro medio desarrollando intensa actividad industrial, como propietarios de talleres de herrería de obras, reparaciones de automóviles, electricidad, máquinas aplicadas a las faenas agrícolas; otros en las fábricas de máquinas de corte y trilla instaladas en la Provincia; en usinas o en talleres del Estado y otros han continuado sus estudios en las Escuelas de Maquinistas y de Mecánicos del Ejército y de la Armada, e Industriales de la Nación.
En todos los casos el egresado honra a la Escuela y se honra así mismo, haciendo efectivos los conceptos fundamentales de: Patria, Trabajo y Progreso.” (59)
En 1942 con motivo de los 25 años de la Escuela, el diario SANTA FE DE HOY, publica un artículo referido a dicho acontecimiento, haciendo mención a la ubicación de los egresados:
“Los egresados de esta Escuela han tenido franco éxito en la industria privada; en Yacimientos Petrolíferos Fiscales, donde se han ubicado los 25 alumnos egresados, gozando todos el mejor concepto profesional; en los F.C. del Estado; en Obras Sanitarias; en el Arsenal de Marina de Río Santiago; en la empresa del F.C.C.A.; en el Ejército y en la Marina Nacional. Con tan motivo de Fausto acontecimiento el presidente de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales, Ing. Ricardo Silveyra, dispuso que con motivo de las Bodas de Plata de la Escuela de Artes y Oficios de Gálvez, una delegación de ex – alumnos que forman parte del personal de esa repartición nacional, en Comodoro Rivadavia y en Plaza Huincul, concurran en representación de los demás alumnos.” (60)
Así también en el discurso pronunciado el día 10 de agosto de 1942 el Director de la Escuela, Ignacio Saracho, expresaba:
“Y en estos ex – alumnos tenéis presente nuestra obra, acompañada del esfuerzo del personal de esta casa, industriales independizados unos, profesionales otros, y algunos que viene de largas distancias, optimistas y alegres, como precursores de una era que vendrá. Ellos también llegan a rendir homenaje de gratitud a sus viejos maestros y a Uds. Señores gestores de esta Escuela, llegan hasta nosotros con sus manos callosas y brazos fornidos a entregaros flores de reconocimiento y gratitud.
Ellos han demostrado en las distintas reparticiones nacionales, provinciales y particulares, que juzgarlo con una capacidad insuficiente es una ligereza injustificada. Pero a estos alumnos que el optimismo ilumina sus pupilas y que en fondo de sus conciencias brilla la luz de la seguridad, teniendo plena confianza en sus propias fuerzas; ha de llegar un día no muy lejano en que aquellos mismos que hoy dudan de su saber, han de venir a buscarlos para que florezcan sus industrias y sus fábricas.” (61)
SU CONTRIBUCIÓN A LA INDUSTRIALIZACIÓN DEL PAÍS
El proceso de industrialización de un país es la conjunción de elementos económicos, tecnológicos y humanos en objetivos concretos. La Escuela de Artes y Oficios de Gálvez, contribuyó ya en sus comienzos, proveyendo de mano de obra especializada en los momentos que en nuestra zona se incorporaban tractores y máquinas corta y trilla de arrastre, en el trabajo agrícola; como también el auge del automóvil y los primeros camiones, productos importados que con el tiempo suplantarían las viejas técnicas agrícolas y el transporte.
La reparación de este tipo de maquinaria y vehículos, encontró en los egresados de la escuela, la suficiente capacitación para efectuar con eficiencia esas tareas.
El desarrollo de nuestra industria nacional es parte de un largo proceso, que al no contar con políticas de apoyo ha frustrado incontables proyectos. La necesidad de tener una industria importante para eliminar la dependencia de las manufacturas importadas, se ha visto durante este siglo en varias oportunidades pero con mayor peso durante el desarrollo de las dos grandes guerras mundiales (1914-1918 y 1939-1945). Es ahí donde se genera un proceso de sustitución de importaciones que con diversos altibajos llega hasta el presente.
Como ya se ha citado, nuestro pueblo no ha sido ajeno a este proceso, desde su fundación (1886) y hasta 1950, la principal fuente de trabajo fue la Empresa ferroviaria.
A partir de 1940 comienza a instalarse la industria que va incorporando algún personal especializado a sus plantas fabriles, que hoy son orgullo de nuestro pueblo. Pero todavía muchos de los egresados se van de aquí en busca de mejores horizontes.
Esta nueva fase del proceso industrialista que busca afianzarse en nuestro medio, es a su vez una etapa de cambio; en 1942 el Director de la Escuela de Artes y Oficios, Ignacio Saracho, expresaba:
“Cuando los hombres adinerados de esta ciudad, unidos a las autoridades y a las instituciones, compartan el pensamiento del Presidente Pellegrini en la clara verdad de su frase: Las industrias son el termómetro que marca el índice de vitalidad de los pueblos. Sin una defensa industrial sólida, nuestros huesos padecerán siempre las consecuencias del reumatismo exterior. Estaremos a merced de factores extraños y sufriremos por incapacidad creadora de dolorosas derivaciones de cualquier conflicto.”
“Sí señores, si queréis que vuestro pueblo adelante, moviliza vuestras energías trayendo industrias, levantando fábricas y así ha de llegar a una bella conclusión, no siendo ni una ilusión ni una aventura, vaticinar que esta ciudad que es hoy una revelación de progreso por el esfuerzo de sus agricultores, en el mañana sea por la voluntad de sus hijos, un jalón de progreso, pero esta vez, basado en sus industrias. Hacen falta chimeneas en vuestro pueblo para que los humos que exhalan sus bocas, cubran la ciudad elevándose hasta los cielos como una bandera de progreso.” (62)
Con el posterior desarrollo de la industria local, ésta va incorporando a una cierta cantidad de egresados anualmente.
De aquí fueron a trabajar en: empresas privadas, Yacimientos Petrolíferos Fiscales; en las instalaciones petroleras de la Patagonia; en Gas del Estado.
En 1944, al hacerse cargo de la Dirección de la Fábrica Militar de Aviones en Córdoba el Brigadier Juan Ignacio San Martín, quien le da una nueva orientación destinada a proveer de material de vuelo a la Fuerza Aérea; para lo cual amplía los talleres y tiene que aumentar la dotación de personal especializado dado que:
“El personal del que disponía el Instituto Aerotécnico según ya lo expresamos, era muy eficiente pero sus efectivos eran muy reducidos. Paralelamente a la tarea de diseño y preparación de todo lo requerido para la fabricación que se materializó debemos destacar como uno de los aspectos más importantes, el reclutamiento y la capacitación del personal necesario, ya sea los ingenieros especialistas, los técnicos y capataces y operarios especializados, como así también los dibujantes proyectoristas, los calculistas y hasta el personal administrativo. Se los buscó febrilmente en todas las escuelas industriales del país.” (63)
Fábrica que luego impulsará la construcción de automóviles, motocicletas y tractores de diseño nacional. De Gálvez, también se incorporaron a la misma ante la oferta de puestos de trabajo. En SOMISA, cuando se inicia la producción siderúrgica.
Al tener la Escuela el Ciclo Superior, un cierto porcentaje de egresados, prosigue estudios superiores, siendo ya numerosos, los que han obtenido el título de ingeniero.
De todo lo consultado y expuesto se desprende una conclusión que abarca diversos aspectos al respecto de la importancia que ha tenido y tiene la trayectoria de esta Escuela en la formación de recursos humanos, en Gálvez y su zona de influencia. A la que luego se fueron agregando nuevos establecimientos que cubren otros sectores del aspecto educativo secundario, alcanzándose en los últimos años, el nivel terciaro y especial.
1°)- La decisión de un grupo de vecinos para gestionar la instalación de la escuela secundaria en Gálvez y su concreción, contribuyó al desarrollo educativo del lugar en tiempos en que este tipo de escuelas se encontraban solo en las grandes ciudades.
2°)- Inicia sus actividades en un momento en que se introducen nuevos elementos tecnológicos importados y se va desarrollando con altibajos la industria nacional.
3°)- Que la orientación dada a los trabajos prácticos a pesar de su carácter artesanal; como la dedicación de los maestros para adiestrar a los alumnos, hizo que los egresados demostraran luego la capacitación adquirida y la Escuela pasara a ser considerada como una de las mejores del interior del país.
4°)- En el transcurso de su accionar, el establecimiento ha desarrollado una máquina – herramienta (torno paralelo), lo que permitió autoequiparse y proveer al equipamiento de otras escuelas.
5°)- Nuestro pueblo en ningún momento pudo absorber a la totalidad de sus egresados, por lo que una importante cantidad hoy se encuentra desarrollando tareas en otros puntos del país; contribución al proceso de industrialización, aunque el costo de expulsar recursos humanos especializados, situación que tiene carácter de permanente.
6°)- A través de su trayectoria, también ha generado la creación de otras escuelas que atienden otras áreas del quehacer humano en nuestra localidad.
7°)- Los cambios tecnológicos de los últimos tiempos con la aplicación del control numérico en las máquinas – herramientas y la mayor complejidad de los procesos industriales; hace necesaria una reorientación de la capacitación de los recursos humanos que provee la escuela, para desarrollar tareas en la planta de producción, además de la orientación técnica que les permite proseguir estudios en la Universidad, como también, en pleno conocimiento de la realidad en que deberán desarrollar su actividad.
8°)- Con respecto a la diversificación de la educación secundaria y ahora también terciaria y artística; esto ha permitido a Gálvez, alcanzar un excelente nivel educativo; pero las oportunidades de trabajo de los egresados en gran parte de los casos, se deben buscar en otras poblaciones del país como ya se ha expresado en lo referente a la E.N.E.T.
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