Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2014/as201421029.html
Timestamp: 2019-03-23 01:04:30+00:00

Document:
as201421029
Auto Supremo:29/2014
Sucre: 17 de febrero 2014
Expediente:LP-111-13-S
Partes: Ana Cuellar Peña/Gerardo Yupanqui Callisaya y Margarita Luna de
VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Gerardo Yupanqui Callisaya y Margarita Luna de Yupanqui, impugnado el Auto de Vista Nº 017/2013 de fecha 15 de febrero de 2013, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso de Cumplimiento de Obligación seguido por Ana Cuéllar Peña, representada legalmente por Erika Carmen Torrez Guzmán, contra los recurrentes, los antecedentes del proceso y:
Que, tramitada la causa, el Juez Cuarto de Partido Civil y Comercial de La Paz, emitió Sentencia de fecha 20 de septiembre de 2008, cursante de fs. 158 a 161 de obrados, declarando: 1.- PROBADA la demanda de cumplimiento de obligación de fojas 56 a 57 y vta., aclarada de fs. 59 a 60, en cuanto a la existencia de la obligación que tienen los demandados, disponiendo que Gerardo Yupanqui Callisaya pague la suma de Bs. 67644.50.- y Margarita Luna de Yupanqui pague la suma de Bs. 31528.- montos correspondientes a las letras de cambio Nº 130867 serie A-20 y a la letra Nº 130866, previa liquidación, disponiendo se descuenten los montos entregados por los demandados , pago a efectuarse en el término de tercero día bajo prevención de llevarse a cabo el remate de los bienes embargados y/o por embargarse, para que con el producto del remate de los mismos, se cancele lo adeudado. 2.- IMPROBADA la demanda reconvencional por daños y perjuicios incoada por Gerardo Yupanqui Callisaya y Margarita Luna de Yupanqui de fs. 64 a 64 “A”.
Resolución de primera instancia que es deducida de apelación por Gerardo Yupanqui Callisaya y Margarita Luna de Yupanqui, que tramitada en la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mereció el Auto de Vista Nº 017/2013 de fecha 15 de febrero de 2013 cursante de fs. 245 a 246 y vta., que confirmó la sentencia.
Resolución que dio lugar al recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por parte de los demandados – reconvencionistas que ahora se analiza.
En la forma los recurrentes acusan que en el “encabezado del recurso motivo de la casación”, su nombre figura como Margarita Luna Yupanqui, siendo lo correcto Margarita Luna de Yupanqui; asimismo que en el primer considerando, se señaló que el proceso correspondería a la ciudad de El Alto, cuando el mismo se está tramitando en el Juzgado 4º de Partido en el Civil Comercial de La Paz, aspectos esenciales según el recurrente, que no pueden ocurrir porque las resoluciones dictadas dentro de los procesos deben ser expresas y precisas, errores que vician de nulidad el Auto de Vista Nº 17/2013.
-Que, el Tribunal de apelación no ha tomado en cuenta los puntos apelados cuando dice que “se habría reconocido las firmas señaladas en las letras de cambio”, pero no señala a qué fojas se encuentra.
- Que, asimismo en el inciso c), el Tribunal manifiesta: “...una declaración de voluntad inequívoca que los constituye en deudores”, expresión “que es difícil de interpretar lo que se quiso decir.”
- Que,como demandados propugnaron y también se comprueba según fojas 117-142 que se tiene un informe y mucho menos lo valoró en cuanto a su decisión, que se demostraron con pruebas fehacientes que la letras de cambio se firmaron en blanco.
- Que, al perder la calidad de título ejecutivo no constituyen título o no cumplen con los requisitos de un contrato como para poder constreñir a un cumplimiento de obligación y que la letra de cambio de fs. 3,19 (textual) no tiene plazo para su cumplimiento.
-Que, no se pronunció sobre los puntos apelados, porque la resolución Nº 017/2013 en su integridad no menciona como punto esencial el Dictamen Pericial Grafotécnico, omisión por la que la resolución impugnada no ha cumplido con los arts. 90 y 236 del Código de Procedimiento Civil.
- Cita las Sentencias Constitucionales SC 0670/2004-R, SC 0836/2003-R, SC 0717/2006-R.
Concluye pidiendo que este Tribunal, CASE el Auto de Vista recurrido y en consecuencia ANULE obrados hasta fs. 158 inclusive y disponga se dicte nueva sentencia conforme dispone los arts. 271num. 3) y 275 del Código de procedimiento Civil.
A tiempo de ingresar en la consideración del recurso de casación incoado, conviene referirnos inicialmente a la naturaleza y alcance del recurso de casación tanto en el fondo como en la forma.
Al respecto la uniforme jurisprudencia sentada por la entonces Corte Suprema de Justicia señaló que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que puede ser interpuesta en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.
Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto es por errores en la Resolución de fondo o errores “ in iudicando”, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del Adjetivo Civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva resolución que en base a una correcta interpretación o aplicación de la ley sustantiva o eliminando el error de hecho o de derecho en la valoración de la prueba, resuelva el fondo del litigio; en tanto que si se plantea el recurso de casación en la forma, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación de agravios debe adecuarse a las causales contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo, lo primero sucede cuando la resolución recurrida contiene infracciones formales como ser falta de forma, falta de pertinencia o congruencia, incompetencia del Tribunal, entre otras; lo segundo cuando en la sustanciación del proceso se hubieren violado las formas esenciales del mismo sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, se debe citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.
De lo referido procedentemente se infiere que las formas de resolución de cada uno de los recursos, en el fondo y en la forma, también adopta una forma específica y diferenciada, de ahí que, cuando se plantea recurso de casación en el fondo lo que se pretende es que el Tribunal case el Auto de Vista impugnado y resuelva el fondo del litigio; en cambio, cuando se plantea el recurso de nulidad o casación en la forma, lo que se pretende es la nulidad de obrados, siendo comunes para ambos recursos, las formas de resolución por improcedente o infundado. Por ello, al margen de exponer los motivos en que se funda su recurso de casación, sea en el fondo o en la forma, es deber del recurrente concretar su pretensión en forma congruente con el recurso que plantea.
Ingresando al recurso en cuestión, este Tribunal ingresará a resolver en primera instancia el recurso en la forma, toda vez que si el mismo deviniera en una resolución anulatoria, este Tribunal se vería impedido de conocer el recurso de casación en el fondo.
Los recurrentes acusan en la forma dos aspectos, el primero, que en el “encabezado del recurso motivo de la casación”, su nombre figura como Margarita Luna Yupanqui, siendo lo correcto Margarita Luna de Yupanqui y el segundo, que en el primer Considerando, se señaló que el proceso correspondería a la ciudad de El Alto, cuando el mismo se está tramitando en el Juzgado 4º de Partido en el Civil Comercial de La Paz, aspectos que según el recurrente son esenciales porque las resoluciones dictadas dentro de los procesos deben ser expresas y precisas y que vician de nulidad el Auto de Vista Nº 017/2013. Al respecto y, remitiéndonos a las consideraciones señaladas en la parte inicial del presente Considerando con relación a la naturaleza del recurso de casación, cabe señalar que las manifestaciones realizadas por los recurrentes de ninguna manera configuran agravios que tengan que ser dilucidados en un recurso de casación, es más, se trata de aspectos intrascendentes que bien pudieron ser corregidos si los recurrentes en tiempo oportuno hacían uso del recurso de enmienday complementación previsto en el art. 239 del Código de Procedimiento Civil, destinado precisamente a la reparación, aclaración o complementación de aspectos estrictamente de forma que no incidan en el fondo de la Resolución como en el presente caso, a lo que se debe acotar que los mismos no constituyen ni generan perjuicio alguno a los recurrentes y menos han viciado de nulidad la Resolución recurrida y no ameritan mayor consideración, en cuya virtud, el recurso de casación en la forma, deviene en improcedente.
Comose tiene de la revisión del recurso de casación en el fondo, los recurrentes, de manera general manifiestan inicialmente que el Tribunal de apelación no habría tomado en cuenta los puntos apelados señalando que encuentran agravio por parte del Tribunal cuando señalaen el numeral 2 de la Resolución recurrida que: “se habría reconocido las firmas señaladas en las letras de cambio pero no señala a qué fojas se encuentra”, expuesto como está este supuesto agravio, se advierte en el mismo manifiesta inconsistencia e incoherencia con el contenido de la Resolución, toda vez que el numeral 2 referido vagamente por el recurrente contiene los puntos de hecho a probar y no existe en él la frase acusada por el recurrente, advirtiendo este Tribunal que el mismo, no ha realizado adecuada lectura y revisión de Auto que impugna a lo que se suma el hecho de que ni siquiera refiere cuál el perjuicio que le hubiera ocasionado tal aseveración, incumpliendo así con el art. 258 núm. 2) señalado supra, por otro lado si el recurrente consideró falta de pronunciamiento o la no consideración de sus agravios por parte del Tribunal, este aspecto debió haber sido reclamado en el recurso de casación en la forma y no en el fondo, razones por las que este punto no merece mayor abundamiento.
De la misma manera cuando los recurrentes manifiestan como agravio la dificultad de comprensión que encuentran cuando el Tribunal de alzada en el inciso c), señala: “...una declaración de voluntad inequívoca que los constituye en deudores”, frase que acusada así y deliberadamente fraccionada de su contexto y por ende de su contenido, resulta por demás incomprensible y tampoco configura ni mínimamente agravio alguno, sin embargo cabe reiterar una vez que antecualquier concepto obscuro deuna resolución, puede la parte interesada dentro de tiempo oportuno, pedir la correspondiente aclaración o complementación a través de la facultad conferida a las partes por el art. 239 del Código de Procedimiento Civil ya mencionado en el presente recurso, previsión que es de entera responsabilidad de las partes, por lo que no corresponde la consideración de lo manifestado.
De la misma manera confusa, los recurrentes señalan: “En cuanto a la PARTE DEMANDADA, no señalaron que nosotros propugnamos y también se comprueba según fs. 117-124 que se tiene un informe y mucho menos valoró en cuanto a su decisión, manifiesto que se demostraron con pruebas fehacientes que las letras de cambio se firmaron en blanco, que al perder la calidad de título ejecutivo, no constituye título o no cumplen con los requisitos de un contrato como para poder constreñir a un cumplimiento de obligación...”. De la lectura del supuesto agravio que se dedujo, se tiene que el mismo no constituye sino una simple relación confusa que no configura ni se adecua a ninguna de las causales establecidas por el artículo 253 del Adjetivo de la materia, siendo obligación inexcusable dela parte recurrente señalar en forma puntual, si en la resolución que impugna los vocales suscriptores vulneraron la norma interpretándola erróneamente o la aplicaron indebidamente, en cuyo caso de manera inexcusable deben citarse las normas que se consideran infringidas; o, si se considera que en la resolución se ha incurrido en error de hecho o de derecho en la apreciación de las pruebas , causal que debe ser acusada con el respaldo de documentos o actos que demuestren el agravio; o en caso de que la Resolución recurrida contuviere disposiciones contradictorias, de la misma manera se debe precisar cuáles las contradicciones en que hubiera incurrido el juzgador, elementos que en el presente recurso no existen, concluyéndose que de la simple relación de frases cortadas o la cita de algunos acápites del Auto de Vista que ni siquiera guardan correspondencia con la Resolución, no puede pretenderse la consideración del presente recurso de casación en el fondo.
Con relación a la reiterada falta de valoración y pronunciamiento de los puntos apelados y el incumplimiento de los artículos 90 y 236 del Código de Procedimiento Civil que se acusa, se evidencia una vez más, manifiesta confusión en el recurrente respecto a la naturaleza del recurso de casación y sus dos formas, acusando en este caso por errores “in procedendo” o de procedimiento de manera contraria a la naturaleza del recurso de casación en el fondo.La aparente infraccióndel art. 236 del Código de Procedimiento Civil y del art. 90 del mismo Código, la no consideración de los agravios de la apelación y la falta de pronunciamiento de los puntos apelados, son infracciones ligadas a la tramitación misma del proceso, no así de violación, falsedad o error de la ley sustantiva que permitan el examen de fondo de la resolución emitida por el Tribunal Ad quem, en ese entendido y, resultando imposible además la identificación y determinación de agravios que se subsuman a lo dispuesto por lo estipulado en el art. 253 del Código de Procedimiento Civil,la presente acusación resulta también improcedente.
A lo ya referido se suman las incoherencias existentes en el petitorio que a la letra dice: “...una vez compulsando los antecedentes del proceso y las leyes violadas, CASEN EL AUTO DE VISTA RECURRIDO Nº 017/20013, de fecha 15 de febrero de 2013, cursante de fs. 245 a 246, en consecuencia se anule obrados, hasta fs. 158 inclusive, disponiendo se dicte nueva sentencia, valorando todas las pruebas presentadas dentro del proceso, conforme el art. 271 numeral 3) concordante con el art. 275 del Código de Procedimiento Civil...” concluyéndose, que el recurrente no sólo incurre en contradicciones a lo largo de todo su recurso, sino que desconoce incluso la forma de resolución del recurso de casación en la forma y en el fondo que ciertamente son diametralmente opuestas.
Consiguientemente, en base a los fundamentos expuestos corresponde resolver el recurso conforme establece el art. 271 núm. 1)del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida el art. 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de fecha 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 núm. 1) y 272núm. 2) del Código de Procedimiento Civil declara IMPROCEDENTES los recursos de casación en la forma y en el fondo, interpuestos por Gerardo Yupanqui Callisaya y Margarita Luna de Yupanqui, mediante escrito de fs. 249 a 252 y vta., contra el Auto de Vista Nº 017/2013 de 15 de febrero de 2013, cursante de fs. 245 a 246 vta.,de obrados, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas.

References: Resolución 

Resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 250
 Resolución 
 artículo 253
 resolución 
 artículo 254
 resolución 
 resolución 
 artículo 258
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 253
 resolución 
 resolución 
 Resolución 
 resolución 
 resolución