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Cementerios CDMX | Mexico City | Cremation
Cementerios CDMX
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Cemetaries in Ciudad de México
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-COMUNICADO_661.-11-OCT._2011...[1]
Programa Delegacional de Desarrollo Urbano.pdf
Señorita Tecnológico de Milpa Alta 2015
Acuerdos Asamblea General 12 de Abril 2015
Respuesta a Excelsior
Comunicado 29 Feb. 2012...
COMUNICADO 642.- 10.-AGO. 2011...
Requisitos. Delegación.
Bol20 Denuncia vs Galvez
reglamentos_2015
Autorizaciones Amparo
La Ericsson y La Transformacion de Tzapoztlan 1
Los cementerios: paisajes invisibles de la Ciudad de México
2.1 Los cementerios en la mancha urbana de la ciudad de México
La distribución actual de los cementerios en la ciudad de México ha ido modificándose a lo largo del tiempo debido al rápi- do crecimiento de la mancha urbana, lo que también ha provoca- do la falta de espacios abiertos en la misma.
Además, éstos se han convertido en vacíos urbanos por ser espacios sin planeación y sin una estricta aplicación legal manifes- tándose como espacios olvidados, marginados, deteriorados y sin un beneficio económico pero indispensable para la sociedad. Sin embargo, son espacios que contienen un alto potencial en cuanto a valores paisajísticos ambientales, urbanos e histórico – cultura- les que abordaré más adelante. A continuación presento los ce - menterios actuales para dar un parámetro que después facilite la comprensión de su estado actual.
2.1.1 Cuantificación y ubicación de cementerios
En sus orígenes, los cementerios estaban localizados en la periferia de la ciudad y era fácil tener registro y ubicación de ellos, como la tabla de los cementerios de 1903 presentada en el capítulo I, sin em- bargo, el crecimiento actual de la macha urbana ha terminado por absorberlos. Lo anterior ha generado un descontrol que los dispone en las dieciséis delegaciones políticas de la ciudad de México.
Capítulo 2: Los cementerios en la actualidad
Inicialmente, con apoyo de la Guía Roji del 2008 localicé los cementerios que en ésta aparecen como “sitios de interés” y agru- pé por delegación, resultando la siguiente tabla (ver también pla- no a – 2):
c e m e n t e r i o s .
Roji. 2008.
Nuevo Panteón Jardín
Panteón Civil de Santa Fé
Panteón Santa Rosa
Panteón Tarango
Panteón Guadalupe Mixcoac
Panteón San Rafael
Panteón San José
Panteón San Juan Tlihuaca
Panteón Santa Lucía
Panteón Santa Apolonia
Panteón Xoco
Panteón el Calvario
Panteón Santiago
Panteón Cuautepec
Panteón Civil San Lorenzo Tezonco
Panteón San Jerónimo
Panteón San Nicolás Totolapan
Panteón San Bernabé
Panteón Alemán
Panteón Monte Sinaí
Panteón la Conchita
Panteón Milpa Alta
Panteón San Antonio Tecomitl
Panteón San Bartolomé Xicomulco
Panteón San Jerónimo Miacatlán
Panteón San Pablo Oztotepec
Panteón San Salvador Cuauhtenco
Panteón de Santa Ana Tlacotenco
Panteón San Francisco Tecoxpa
Panteón General San Pedro Tláhuac
Panteón Zapotitlán
Panteón de San Juan Ixtayopan
Cementerio de las Fuerzas Armadas
Panteón los Remedios
Panteón San Andrés
Panteón San Miguel Xicalco
Panteón Magdalena Petlacaco
Panteón Santo Tomás Ajusco
Panteón Jilotepec
Panteón Santa Cecilia Tepetlapa
Panteón de Santiago Tulyehualco
Panteón Santa María Tepepan
Panteón Santiago Tepalcatlapan
Panteón San Lucas Xochimanca
Panteón San Andrés Ahuayucan
Panteón San Gregorio
De acuerdo a esta fuente los cementerios suman 51 y las de - legaciones con mayor número son: Miguel Hidalgo, Milpa Alta, Álvaro Obregón, Tlalpan y Azcapotzalco. Es de suponer que los cementerios que aparecen en esta guía son los reconocidos por los habitantes de la ciudad, por su extensión y ubicación cercana a vías de acceso rápido.
Además de la guía roji, existen otras fuentes que señalan el número de cementerios en la ciudad de México, pero todas man- tienen cifras desiguales, denotando así las incongruencias al res- pecto. Por ejemplo, la Gaceta Oficial del Distrito Federal 1 cuantifi- ca y clasifica los cementerios de la siguiente manera: “Actualmente
existen 117 cementerios en el Distrito Federal, de los cuales 102 (87%) son oficiales y 15 (13%) concesionados, entre ambos ocupan una su- perficie de 827 hectáreas (8, 273, 588 m2) de estas 596.8 (72%) corres- ponden a los oficiales y el resto 230.5 (28%) a los concesionados…” 2 .
1 Gaceta oficial del D.F. Acuerdo por el que se expide el programa de re - gularización de títulos de fosas a perpetuidad en cementerios públicos
del Distrito Federal. México. Gobierno del Distrito Federal. 2004. Pág. 4
Tabla 2. C e m e n t e r i o s
o f i c i a l e s .
CEMENTERIOS OFICIALES
V= Vecinal
D= Delegacional
H= His-
Panteones civiles por clase
5 61,128
2 2,168,000
11 99,978
11 145,28
11 186,793
5,968,236
La suma de los cementerios oficiales presentados en la tabla anterior debe ser 103 y no 102, lo cual, al agregar los concesiona- dos (15) cambia el total de los cementerios (117 o 118), sin poder comprobarlo. No obstante, sin tomar en cuenta estas contradic- ciones, las delegaciones que cuentan con más cementerios co - rresponden a Xochimilco, Tlalpan, Tláhuac, Milpa Alta, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Coyoacán, Álvaro Obregón; esto sin agregar los cementerios concesionados porque de ser así, la delegación Miguel Hidalgo también sería una de ellas. Asimismo, las dele - gaciones con menor número de cementerios son Benito Juárez, Cuauhtémoc, Iztacalco y Venustiano Carranza.
Por tanto, en base a estas dos fuentes, Guía Roji y Gaceta Ofi- cial del D.F., desarrollé la siguiente tabla:
Tabla 3. Ta
OFICIALES 2004
(gaceta oficial del
2008 (guía roji)
Magdalena Conteras
NOTA: según la fuente de información, los cuadros marcados en co- lor naranja corresponden a las delegaciones con mayor número de cementerios.
Conforme a la tabla, hay un amplio rango de diferencia en el número de cementerios entre ambas fuentes, por lo menos de la mitad, lo cual demuestra que hay muchas contradicciones para encontrar el número total de cementerios.
Lo anterior también se sustenta en otras fuentes como en el periódico Reforma, el cual, el día 2 de noviembre de 2007, indicó:
“En el Distrito Federal operan 118 cementerios entre civiles, veci- nales y privados, cifra que no ha variado en los últimos 20 años, de acuerdo con un sondeo realizado entre las delegaciones”. Años antes de esta publicación, en el 2003, el Distrito Federal informó que en el D.F. existen 103 panteones civiles, clasificados en: 10 ge - nerales, 14 delegacionales, 77 vecinales, 2 históricos.
Por tanto, no importando quién indique las cifras se mues- tra una clara inconsistencia y desinterés en el tema. Sin embargo, para la Arquitectura de paisaje su existencia no debe ser ignorada porque representan espacios abiertos en la ciudad, reconocidos a partir del número de cementerios localizados, que juegan un pa- pel importante en la conformación de los espacios abiertos de la ciudad ya que aportan beneficios ambientales por las superficies de vegetación que contienen pero también por los elementos ar- quitectónicos, históricos y culturales, que al incluirlos en una pro - puesta paisajística podrían ser revitalizados o reincorporados a la ciudad. Tal propuesta es viable siempre y cuando se conozca la situación actual del cementerio, según sea el caso.
Y es que, al visitar algún cementerio de la ciudad de México se perciben deficiencias estéticas que consideraríamos como el contexto principal sobre su estado actual, sin imaginar que con- vergen distintos aspectos, de tipos históricos, ambientales, urba- nos, legales y sociales que lo han determinado. Tales implicaciones los hace un tema muy complejo, sin embargo, pueden observarse desde dos escalas, una externa, que involucra aspectos legales, urbanos, ambientales y culturales, y una interna, que incluye to - dos los elementos del paisaje del cementerio.
De esta forma, describo los antecedentes legales del siglo XIX, que establecieron a los cementerios como una propiedad ci- vil en la ciudad y crearon su imagen de la que aún se conservan ciertas características que los distingue.
13 Panteón
14 Panteón Mausoleos del ángel
2.1.2 Antecedentes legales
Durante el virreinato todos los cementerios eran administrados por la Iglesia y fue hasta que se decretó la “Ley de Desamortiza- ción de Fincas y urbanas propiedad de corporaciones civiles y eclesiásticas” el 31 de Julio de 1859 por Benito Juárez, cuando se pudieron crear los cementerios, separados de los intereses de la misma. Se establecieron leyes para la administración, regulariza- ción y creación de los cementerios.
Artículo 1. Cesa en toda la República la intervención que en la economía de los cementerios, camposantos, panteones y bó- vedas o criptas mortuorias ha tenido hasta hoy el clero, así secu- lar como regular. Todos los lugares que sirven actualmente para dar sepultura, aun las bóvedas de las iglesias catedrales y de los monasterios de señoras, quedan bajo la inmediata inspección de la autoridad civil, sin el conocimiento de cuyos funcionarios res- pectivos no se podrá hacer ninguna inhumación. Se remueva la prohibición de enterrar cadáveres en los templos.
Artículo 2. A medida que se vayan nombrado los jueces del estado civil, mandados establecer por la ley de 28 de Julio de 1859, se irán encargando de los cementerios, camposantos, panteones y criptas o bóvedas mortuorias que haya en la circunscripción que a cada uno de ellos se haya señalado.
En consecuencia, esta ley otorgaba definitivamente a la au- toridad civil el derecho de inspección de los muertos y el control de los entierros. Sin embargo los artículos más importantes para esta investigación son los que mencionan algunas propuestas de estructura espacial para la conformación de los cementerios en el interior de la ciudad, que sin haber sido esa su finalidad, otorga- ron una imagen específica:
Artículo 7. Los gobernadores de los Estados y del Distrito y el jefe del Territorio cuidarán mandar establecer, en las poblacio - nes que no los tenga o que los necesiten nuevos, campos mor- tuorios y, donde sea posible, panteones. Cuidarán igualmente de que estén fuera de las poblaciones, pero a una distancia corta: que se hallen situados, en tanto cuanto sea posible, a sotavento del viento reinante: que estén circuidos de un muro, vallado o seto y cerrados con puerta que haga difícil la entrada a ellos; y que estén plantados, en cuanto se pueda, de los arbustos y árboles indíge - nas o exóticos que más fácilmente prosperen en el terreno.
En todos habrá un departamento separado, sin ningún carácter religioso, para los que no puedan ser enterrados en la parte principal.
Artículo 12. El juez del estado civil o, en los pueblos en que no lo hubiese, la autoridad designada por el gobernador del Esta- do o Distrito o el jefe político del Territorio, recaudará y adminis- trará estos fondos que se destinarán a la conservación, mejora y embellecimiento de estos lugares sagrados y a la dotación, en la parte que los mismos establecimientos. Se aplicarán en lo rema- nente a los objetos para que ahora sirven, en los lugares cuyos ayuntamientos los erigieron y administraban.
Artículo 13. Cuidarán así mismo los gobernadores de dictar las medidas que fueren necesarias para la conservación, decoro, salubridad, limpieza y adorno de estos establecimientos.
Esta normatividad comienza a aplicarse en los cementerios de la época en la ciudad de México, sin presentarse modificacio - nes hasta la legislación actual. Entre estas dos podrá diferenciarse que en la primera se establecían los parámetros para su creación mientras que en la segunda existen nuevos requerimientos que la hacen más completa, aunque con ciertas deficiencias que se des- cribirán posteriormente. Otra disposición, que no es incluida en el
reglamento actual pero lo fue en la antigua, es la mención de la iglesia católica con espacios destinados para el entierro, prohibi- dos en ese momento pero ahora las autoridades eclesiásticas acep - tan la cremación como procedimiento alterno al entierro, contem- plándose en el interior de las iglesias el resguardo de las cenizas.
Asimismo, a lo largo del desarrollo de este trabajo de inves- tigación consideré importante revisar la legislación actual que re - gula a los cementerios en la ciudad de México, con la finalidad de conocer las normas que contiene y que pueden ser de utilidad para una posible intervención paisajística. Además, en base a las visitas realizadas a algunos de estos espacios, determinar si estas normas son guardadas y encontrar elementos jurídicos que se asocien a su estado actual.
2.1.3 Legislación vigente de los cementerios en la ciudad de México
En esta búsqueda de definición del marco legal localicé como eje rector el “Reglamento de cementerios del Distrito Federal”, publi- cado en el Diario Oficial de la Federación el día 28 de diciembre de 1984 y expedido durante el gobierno del expresidente Miguel de la Madrid H., no ha sido renovado y es el único en materia de cementerios, aunque se apoya en otras leyes como la Ley de Salud para el D.F., Ley del desarrollo urbano del D.F., Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, Ley Orgánica del Departamento del D.F., Ley ambiental del D.F., Ley General de Bienes Nacionales.
El reglamento está organizado en doce capítulos, de los que resumiré en un panorama general. No obstante, el documento
completo puede consultarse en los anexos. En el primer capítulo, llamado Disposiciones generales, se destaca la función pública de los cementerios y su posibilidad de concesión, sin exclusión de en- terramientos por nacionalidad, raza o ideología. Artículos 1, 2 y 3.
En los artículos 4, 5, 6, 9 y 10 se destacan las obligaciones de autoridades del Departamento del Distrito Federal, de la Dirección General Jurídica y de Estudios Legislativos, y de las delegaciones.
También en los artículos 7 y 8 se presenta la clasificación para ce - menterios diferenciada por su ubicación, función, y administración.
Por otra parte, en el capítulo 11 se definen términos rela- cionados con los cementerios, mientras que las especificaciones técnicas respecto a las placas, lápidas o mausoleos así como su respectiva demolición por no contar con los permisos requeridos son mencionados en el artículo 12 y 13. En cambio, la opción de llevarse a cabo la cremación tiene consideraciones que están suje - tas a otras leyes, tal como se describe en el artículo 14.
El establecimiento de cementerios corresponde al título del
segundo capítulo, donde sus artículos describen las autoridades que intervienen en tal decisión así como las que determinan su respectiva ubicación. También, si desea realizarse alguna obra dentro del cementerio es necesario contar con ciertos permisos que de no cumplir puede suspenderse. Ver artículos 15, 16, 17 y 18. Las oficinas de panteones de las delegaciones deben estar a cargo de las especificaciones técnicas especiales por las variantes del terreno de fosas, criptas y nichos, artículo 19.
En mi opinión, el artículo 20 establece una norma ambiental importante que describe los parámetros para el tratamiento de las áreas verdes de un cementerio, aunque podrían ser más espe - cíficas en cuanto al tipo de vegetación y llevarse a cabo las zonas destinadas a reforestación, tal como lo establece el artículo 37 de la ley de salud para el D.F.
Aunque el entierro continúa efectuándose, la falta de es- pacios y los cambios culturales han conducido al aumento de la
cremación. Es por esto que se ha considerado la instalación de hornos crematorios en los cementerios, debiendo cumplir ciertos requisitos para su establecimiento. Aunado a esta falta de espacios, también se consideran las bardas de los cementerios como una alter- nativa para depósito de restos humanos. Ver artículos 21 y 22.
El siguiente capítulo, denominado Cementerios verticales explica las consideraciones técnicas para este tipo de cemente - rio, similares a las establecidas para un edificio. Del mismo modo, señalan las dimensiones para gavetas, su debida impermeabiliza- ción, dimensiones de nichos y la posibilidad de construir cemen- terios verticales dentro de los horizontales. Artículos del 23 al 27.
Los cementerios se dividen en oficiales y concesionados, su le - gislación es distinta por el tipo de administración a su cargo, por lo que en el reglamento se localiza un capítulo sobre las concesiones, capítulo IV. Previo a ello, indico la definición del término concesión:
“es el otorgamiento a favor de (los) particular (es) o de em- presa (s), bien sea para apropiarse, disfrutar o aprovechar priva- damente en el dominio público, según acontece en minas, aguas, montes, panteones, bien para construir o explotar obras públicas o bien para ordenar, suspender o aprovechar servicios de la admi- nistración general o local” 3 .
3 Fernández Editores. Diccionario de la lengua. México. Madrid. 1987.
En términos jurídicos, la concesión se define como:
“Acto jurídico de derecho público que tiene por fin esencial organizar un servicio de utilidad general. Su riesgo característi- co consiste en delegar en un concesionario aquella parte de la autoridad del Estado o de sus cuerpos administrativos reputada indispensablemente para hacer efectiva, dentro de ciertas bases establecidas por la misma concesión o por los principios de de - recho administrativo, la remuneración de los capitales puestos a contribución en la realización de la empresa pública. Por ella se crean deberes y derechos a cargo y a favor del concesionario, pero la medida y la extensión de unos y otros, con las modificaciones impuestas por el poder de policía, quedan determinadas por el contenido del acto” 4 .
Por tanto, “el panteón concesionado no es una empresa pri- vada, ni el concesionario es dueño absoluto del bien en concesión, únicamente se otorga la concesión al particular para que brinde un servicio público, servicio que consiste no sólo en enterrar cadá- veres sino, en algunos, el servicio de incineración” 5 .
Con estas citas entendemos que un cementerio concesiona- do siempre será propiedad del Departamento del Distrito Fede - ral, al igual que los oficiales, y al término de la concesión pasará a ser un cementerio gubernamental u oficial. Así, tanto su creación como su término son importantes porque involucran procedi- mientos que de acuerdo a la ley deben realizarse.
De esta manera, para que un cementerio concesionado exis- ta, es necesario que el Departamento del D.F., por medio de la Di- rección jurídica y de estudios legislativos, otorgue a una persona física o moral una concesión de servicios públicos, donde el parti- cular pasa a ser un servidor público que se beneficiará al cien por ciento del servicio que brinda, la de sepultar cadáveres.
4 OMEBA. Enciclopedia jurídica. Tomo II. Buenos Aires. Bibliografía Ome - ba. 1986. pág. 1145
5 Oceguera Rubio, Martha Patricia. La cesión de derechos respecto a las fosas de los panteones concesionados en el D.F. Tesis de la licenciatura
de Derecho. UNAM. Escuela Nacional de Estudios profesionales Aragón. México. 1992. pág. 10
En el artículo 29 y 30 se mencionan los requisitos para obte - ner la concesión de un cementerio. Y para que puedan ofrecer sus servicios, primero deben supervisarse las instalaciones y ser apro - badas por la Dirección General Jurídica y de estudios legislativos para que en un plazo de treinta días funcione, contado a partir de dicha aprobación, de lo contrario la concesión es anulada, artí- culos 31 y 32. Una vez en funcionamiento es posible promoverlo para la adquisición de lotes, gavetas, etc. pero debe ser aprobada por la Dirección General Jurídica de Estudios Legislativos tal como se describe en el artículo 33. Asimismo, los concesionarios deben llevar un registro sobre los servicios prestados a su cargo, e infor- mar periódicamente a las autoridades correspondientes, consi- deraciones establecidas en los artículos 34 y 36. También pueden denunciarse irregularidades de los concesionarios cumpliéndose las investigaciones correspondientes sin detener la prestación del servicio. Ver artículo 35.
Finalmente, como ya se mencionó, toda concesión tiene un tér- mino y el tiempo de duración se estipula en los artículos 28 y 37.
En cuanto al tiempo de duración de la concesión, ésta varía en cada cementerio, como ejemplo de ello, presento un segmen- to del “Reglamento Federal de cementerios, inhumaciones, exhu- maciones y traslado de cadáveres” 6 creado en 1928 por el expre - sidente Plutarco Elías Calles donde se menciona a los panteones concesionados, enlistando:
a) Panteón Francés de la Piedad
b) Panteón de San Joaquín
c) Panteón Israelita
d) Panteón Alemán
e) Panteón Británico
f) Panteón Nuevo Jardín
g) Panteón Español
h) Panteón Jardín
6 Consultado de: Oceguera Rubio, Martha Patricia. La cesión de derechos
respecto a las fosas de los panteones concesionados en el D.F. Tesis de la
licenciatura de Derecho. UNAM. Escuela Nacional de Estudios profesio - nales Aragón. México. 1992. pág. 15
i) Panteón Americano
j) Panteón Nidje Israel
k) Panteón Monte sinaí
l) Panteón Mausoleo del ángel
m) Panteón Guadalupe Mixcoac
n) Panteón de las fuerzas armadas mexicanas
Del mismo listado y sin pretensión de estudiar todas las con- cesiones, pero con el objetivo de visualizar las posibilidades de diseño de los cementerios, veremos el ejemplo de concesión del panteón jardín; el cual manifiesta:
“Panteón Jardín, S.A., cuenta con una concesión otorgada por el Departamento del D.F., a favor de la sociedad mercantil “Ar- son, S.A.” de fecha 18 de noviembre de 1931, donde en su cláusu- la cuarta establece: la concesión se otorga por un término de 19 años, 11 meses y 28 días, prorrogables a solicitud del concesiona- rio hasta por 4 periodos sucesivos, más por igual tiempo cada uno, siempre que el concesionario haya cumplido invariablemente con las obligaciones que le impone el presente contrato” 7 .
Por tanto, en base a estos datos, el caso de concesión del pan- teón jardín vencerá en el 2011 pero es probable que su función finalice antes por su ocupación total. Estas condiciones legales re - sultaron interesantes para el marco legal de esta tesis, surgiendo el cuestionamiento sobre las probabilidades que tiene este u otro cementerio concesionado para ser revitalizado mediante inter- venciones paisajísticas.
De esta forma fue considerada la posibilidad de un desalo - jo de algunas tumbas y su reubicación, con la finalidad de gene - rar más espacio y hacer en él un nuevo proyecto de arquitectura de paisaje basado en los nuevos conceptos de cementerio, in- cluidos en los anexos. Para resolver esta duda me apoye de un asesor legal, de la abogada Gilda Sánchez, maestra de la licen- ciatura en Derecho, quien me explicó que los cementerios, tanto oficiales como concesionados, pueden ser afectados, ver glosa- rio, término que difiere de una expropiación, siempre y cuando
7 Oceguera Rubio, Martha Patricia. La cesión de derechos respecto a las fosas de los panteones concesionados en el D.F. Tesis de la licenciatura
de Derecho. UNAM. Escuela Nacional de Estudios profesionales Aragón. México. 1992. pág. 16
se compruebe que la utilidad de la nueva propuesta sea pública, lo cual está respaldado por el reglamento de cementerios en el ar- tículo 39, 40 y 41. Y en caso de llevarse a cabo, se procedería a una nueva propuesta legislativa con las especificaciones del proyecto. Sin embargo, las fosas están vendidas bajo el régimen de perpe - tuidad a 100 años y sólo pueden ser reclamadas bajo un trámite de traspaso, ver anexos, y reclamada sólo por algún familiar del fallecido. De acuerdo con la Gaceta Oficial del D.F., este panteón cuenta con 82,000 fosas y hay un registro de las que no han sido utilizadas por más de 50 años, lo cual supone que sus titulares ya fallecieron o no dejaron beneficiarios. Por ende, la revisión de la titularidad de las fosas, tema del capítulo octavo de este regla- mento, debe contemplarse para la afectación.
Continuando con el capítulo V, ocupación de los cemen- terios, el Departamento del D.F. se hará cargo de la vigilancia y mantenimiento por tiempo indefinido, tal como se menciona en el artículo 38.
Además, en el capítulo sexto se habla sobre las inhumacio-
nes, exhumaciones, reinhumaciones y cremaciones. Los primeros
artículos, del 42 al 44, indican su autorización como servicio y sus respectivas tarifas, aparte de las posibles causas por las que pue -
den suspenderse. Por su parte, los artículos del 45 al 51 proporcionan especificaciones para la inhumación, reinhumación y exhumación.
En los artículos del 52 al 55 se habla sobre la cremación, que ya se mencionó en el segundo capítulo por el uso de los hornos crematorios, pero ahora se explican los permisos para su práctica, quién puede solicitarla, detalles de los materiales del ataúd, la en- trega de las cenizas y la reutilización de ataúdes o recipientes se - gún el caso. En relación a lo anterior, según una investigación rea- lizada por Felipe Takahashi Medina, académico de la Facultad de estudios superiores (FES) Zaragoza y director del servicio médico forense, la cremación ha ido en aumento en México: “de acuerdo a estadísticas del Gobierno del Distrito Federal (GDF), cerca del 60 por ciento de las personas fallecidas en 2007 en la capital de la República fueron cremadas” 8 .
8 Ver http://www.economista.com.mx/articulos/2008-05-22-63286
Esta estadística responde a “la falta de espacios en los panteo - nes, los altos costos de los servicios funerarios, e incluso el deseo de acelerar el proceso de luto entre los deudos del fallecido” 9 , e in- crementó con la aceptación de la cremación por la Iglesia en 1992. Así también, el costo de este servicio es menor al de un entierro:
“estimaciones refieren que el costo de cremación oscila entre los cuatro y 20 mil pesos, mientras que en la inhumación, los fami- liares del difunto pueden gastar desde seis hasta 35 mil pesos” 10 . En conclusión, la elección de la cremación se ve influenciada por cuestiones económicas, culturales, y por la falta de espacios para la inhumación.
El Capítulo VII, de los cadáveres de personas desconocidas,
en sus artículos 56, 57 y 58, señala los requerimientos para llevar a la fosa común aquellos cadáveres sin reconocimiento y el caso en que sean identificados.
Derecho de uso sobre fosas, gavetas, criptas y nichos es el título
del capítulo octavo del reglamento, en el que la mayor parte de los artículos aplican a los panteones oficiales, desde el artículo 59 hasta el 72 se señala la titularidad del derecho de uso sobre las fosas, su obtención, duración y funcionamiento; construcción de bóvedas, so- licitud de exhumaciones, renovación de temporalidades, obtención de criptas familiares, su obtención y construcción, derecho de uso sobre nichos, responsabilidad del mantenimiento sobre el cuidado y conservación de la jardinería por parte de los titulares, y, lo referente al derecho de uso en los cementerios concesionados.
Anteriormente se mencionó la posibilidad de la afectación de un cementerio, para lo cual se necesitaría la reubicación de las fosas abandonadas. Este tema forma parte del noveno capítulo
del reglamento, de las fosas, gavetas, criptas o nichos abandona-
dos, donde en el artículo 73 se indica su posible uso en caso de tener más de diez años abandonados, a partir de la última inhu- mación en los cementerios oficiales.
9 Ver http://www.economista.com.mx/articulos/2008-05-22-63286
Así pues, todo servicio, como el otorgado por los cemente - rios, genera costos y pueden consultarse en el décimo capítulo de las tarifas y derechos en sus artículos 74 y 75. Aunque hay excep - ciones de pago en el servicio funerario para indigentes explicado en el capítulo once, del servicio funerario gratuito, artículos 76 y 77.
Finalmente, se hace referencia a las sanciones aplicadas a los concesionarios en caso de encontrarse alguna anomalía y de las multas correspondientes, incluyendo la anulación de la conce - sión, artículos del 78 al 81.
En conclusión, el reglamento de cementerios de la ciudad de México contiene temas importantes para el cumplimiento de los dos servicios principales que ofrece a la sociedad: inhumar o incinerar. Tras su revisión, encontramos que éstos van desde los más generales, como la clasificación de los cementerios, a los par- ticulares, especificaciones técnicas de fosas, criptas, cementerios verticales, entre otros. Sin embargo, hay algunos que no están en- focados a los problemas actuales de los cementerios, provocando que sea insuficiente el contenido del reglamento. Sin esta actua- lización, se han tratado por separado cuestiones como la regula- rización de títulos de fosas a perpetuidad, tanto en cementerios oficiales como concesionados.
En el caso de los oficiales, se llevó a cabo un “Programa de regularización de títulos de fosas a perpetuidad en cementerios públicos en el Distrito Federal”, publicado en 2004 por la Gaceta Oficial del D.F. En este documento se hace evidente el problema existente por los títulos de propiedad ya que en éstos “se otorgaba la propiedad de la fosa, dicha circunstancia contraria al concepto de prestación de servicio público y a la naturaleza de los cemente - rios oficiales (bienes del dominio público)…” 11 . Por lo que esa per- petuidad representaba únicamente un permiso administrativo y no un derecho privado, situación que la mayoría desconoce.
11 Gaceta oficial del D.F. Acuerdo por el que se expide el programa de re - gularización de títulos de fosas a perpetuidad en cementerios públicos
del Distrito Federal. México. Gobierno del Distrito Federal. 2004. Pág. 3
De esta manera, la administración pública del D.F. no tiene certeza sobre la titularidad de las fosas, principalmente porque los titulares han fallecido y “la ausencia de reglamentación ha dado lugar, entre otras problemáticas, a la multiplicidad de criterios para autorizar la transmisión de fosas, en no pocas ocasiones a la corrupción, así como a la venta de fosas y a las falsificación de tí- tulos y la “recuperación expedita” de fosas abandonadas por parte de los administradores de los cementerios para su posterior venta, disfrazada de cesión de derechos” 12 . Aunque en 1975, la titulari- dad de fosas se denegó para resolver estas irregularidades y se im- plementó el sistema de los títulos de temporalidad por siete años prorrogables; el problema incrementó, saturándose aún más los cementerios. De acuerdo al documento, en todos los cementerios oficiales de la ciudad hay un 40% de fosas abandonadas y 60% con irregularidad: títulos falsos, cesión de derechos irregulares, ti- tulares fallecidos, entre otros. Si bien se desconoce el resultado fi- nal de este programa, su contenido denota el grave problema que hay por las fosas y su recuperación para solo revenderlas y seguir haciendo negocio con ellas a corto plazo. Y como ya se menciono, este programa no sólo aplica para cementerios oficiales, ya que de la misma fuente pero del año 2006, se notificó un aviso del panteón Jardín de México, S.A. para su regularización de fosas. A diferencia de la anterior, aquí se menciona que hay un cobro de mil pesos para quien esté interesado a ingresar al programa. Este documento puede consultarse en los anexos.
Finalmente las irregularidades legales respecto a los cemen- terios, no sólo la de las fosas, también las hay en cuestiones ad- ministrativas internas que en conjunto se ven traducidas en el espacio abierto, por ejemplo, en el descuido de las tumbas o en el nulo mantenimiento de áreas verdes. Al mismo tiempo, se han creado monopolios que buscan beneficiarse de lo poco que resta por negociar.
En general, el contenido del reglamento permitió identificar aquellas características que orientarán a nuevas líneas de enfo - que de diseño para los cementerios en México, desarrolladas en el último capítulo de la tesis, y basado en los problemas actuales: la ocupación total y falta de cementerios.
12 Gaceta oficial del D.F. Acuerdo por el que se expide el programa de regularización de títulos de fosas a perpetuidad en cementerios públicos
2.1.4 Contexto urbano – ambiental de los cementerios
El descontrol de la mancha urbana provocó la inserción de los cementerios en la ciudad, generando su relación con los dis- tintos factores urbanos y ambientales que intervienen en la mis- ma. Esto se refleja en la imagen de cada cementerio de acuerdo al lugar en el que se encuentre.
Generalmente, los cementerios de la ciudad de México se localizan cercanos a vías rápidas que los convierten en espacios accesibles. Su emplazamiento está inmerso junto con otros usos de suelo como zonas habitacionales, comerciales, educativas, in- dustriales, equipamiento y áreas verdes, donde éstos, por su di- mensión y características externas, se distinguen del conjunto.
En la actualidad, son reconocidos como equipamiento en los Programas Delegacionales de Desarrollo Urbano, no obstante, su cercanía a aquellos usos de suelo y aunado a la ideología cultu- ral en torno a estos espacios, los ha limitado en cuanto a su valor como espacio abierto.
Además, tras haberse establecido en la ciudad, no interac- túan con su contexto inmediato por la delimitación física que los contiene, muros que funcionan como cortinas visuales y los con- serva como vacíos urbanos que irrumpen la comunicación con el entorno. Estos límites físicos impiden la visualización del interior del cementerio, a menos de que existan algunos claros de vege - tación que entrevén los monumentos funerarios. Sin ello, no hay transparencia visual, y tienen una imagen desagradable creada por el vandalismo o las propagandas publicitarias que contribu- yen a la contaminación visual del paisaje urbano. Tales manifesta- ciones alejan a los transeúntes de su paso por estos espacios por considerarse inseguros, lo cual los conforma como guetos por la indiferencia social que los rige.
IMAGEN 1. Panteón Español. México, D.F. 2007.
Asimismo, este desinterés social, principalmente de las au- toridades junto con la desaplicación legal, los ha conducido a su deterioro exterior e interior. Este asunto será más grave si observa- mos que por la falta de espacios para el entierro su función social
estaría próxima a concluir, también asociado al incremento de la cre - mación, desapareciendo su servicio y desistiendo a su rentabilidad.
Por ello, a partir del número de cementerios localizados en la ciudad, es importante reconocerlos como espacios abiertos, situa- ción no realizada hasta el momento. Sin embargo, comparados con la conformación de las áreas verdes de la ciudad, se reconocerá, que por su dimensión y cobertura, los cementerios contienen gran parte de ellas. Así, los términos de espacio abierto y área verde, pue - den utilizarse como sinónimos pero su significado no es el mismo.
El espacio abierto es:
- Por definición, el espacio abierto es todo espacio no cu-
bierto, el cual puede clasificarse por su diseño, su material de construcción, su derecho de propiedad (público o privado), su uso (área verde urbana) y su función. Por su diseño y material de construcción se clasifica como espacio abierto inerte: calles, pla- zas, patios, banquetas, ciclopistas y estacionamientos, entre otros, o como área verde: parques, jardines, camellones y áreas de re - serva ecológica. La combinación de ambos conforma el espacio abierto. 13
Por su parte, el área verde se define como:
- Superficie cubierta por vegetación natural o inducida cuyos
excedentes de lluvia o riego pueden infiltrarse al suelo natural. 14
- Incluye la vegetación de parques, jardines, camellones, glo-
rietas y derechos de vía, entre otros. Un requisito para que las áreas verdes puedan considerarse como tales, es que sean públicas. 15
13 Mazari, Hiriart. Espacios abiertos en la Ciudad de México. México.
Gobierno del Distrito Federal. 1999. pág.9
14 Ley ambiental del D.F.
15 Mazari, Hiriart. Espacios abiertos en la Ciudad de México. México.
Gobierno del Distrito Federal. 1999. pág.74
Aunque estos espacios abiertos están dentro de la ciudad, la cantidad de áreas verdes en su interior está dispuesta en grandes manchones que sobresalen del conjunto y suavizan las visuales tanto dentro como fuera de ellos. Comúnmente, la encontramos en sus distintas formas biológicas: arbórea, arbustiva y herbácea; pero predominan los árboles.
En los cementerios, como todo espacio abierto, aparte de la vegetación encontramos otros elementos naturales que los de - terminan como: clima, suelo, topografía, vientos, humedad, hidro - logía, asoleamiento y geología. En el caso de los cementerios son más perceptibles la vegetación y la topografía. Este último tiene relación directa con la forma de la tierra, presencia de la vegeta- ción, cuerpos de agua y desniveles. Los cambios de desnivel ge - neran una reducción de la contaminación auditiva del contexto urbano y la vegetación contribuye en esa reducción por sus ma- sas verdes que impiden el paso del ruido.
A continuación presento la siguiente tabla con los distintos rangos de pendiente que se pueden encontrar en los cementerios y así conocer las características específicas y usos de suelo respec- to a ellas.
Tabla 4. Pendientes.
Urb. José Yáñez. Apuntes de Urbanismo III de la Licenciatura de Arq. de Paisaje.
Sensiblemente plano
Drenaje se puede adaptar
Si es muy plano, hay estancamiento de agua
Agricultura, zonas de recarga acuífera,
construcción de baja densidad, pre-
servación ecológica.
En pendientes bajas y medias
Asoleamiento constante
Marca la construcción de mediana
Erosión media
densidad, industria y recreación.
Drenaje fácil
Son pendientes variables
Buen asoleamiento
Suelo accesible para la construcción
Habitación de mediana y alta densi-
dad, equipamiento, zonas de recrea-
Cimentación irregular
ción, reforestación, preservación.
Ventilación aprovechable
Drenaje variable
Son incosteables de urbanizar
Pendientes extremas (muy pronunciadas)
Laderas frágiles
Zonas deslavadas
Reforestación, recreación inten-
siva, conservación extensiva.
Erosión fuerte
Asoleamiento extremo
Si bien hay un beneficio ambiental en la ciudad por la presen- cia de estos espacios abiertos, por la cantidad de áreas verdes, al no existir especificaciones técnicas respecto al entierro, más que en el reglamento pero no con las condiciones físicas particulares de cada cementerio, se puede decir que estos espacios continúan siendo focos de infección para la sociedad y que al estar cerca de áreas naturales, como ríos o barrancas, contaminan los mantos acuíferos con el arrastre de los desechos.
Finalmente, los atributos urbanos y ambientales de los ce - menterios cambian respecto a las condiciones físicas sobre las que se desarrollaron en la ciudad, y deben ser estudiadas con de - tenimiento en caso de una intervención de diseño.
2.1.5 Estructura espacial de un cementerio
Los cementerios tienen una organización espacial que surge por las características físicas del terreno y la disposición de los ele - mentos naturales y artificiales, los cuales pueden ser modificados a través del diseño y así también transformar su apreciación.
Entre los elementos naturales encontramos a la vegetación:
IMAGEN 2. Cedros. Panteón Jardín
IMAGEN 3. Jacaranda. Panteón San Isi- dro (niños)
IMAGEN 4. Pinos. Panteón San Isidro (niños)
IMAGEN 5. Tuyas, jacarandas. Panteón San Isidro (niños)
Los árboles son elementos regentes en los cementerios y por
su antigüedad suelen ser especies de gran tamaño. De esta forma, los cementerios resguardan gran parte de la dasonomía urbana sin que muchas de las especies vegetales cuenten con un mantenimien- to o un control fitosanitario, necesarios para asegurar su buen desa- rrollo y conservación. Por tanto, debido a su inadecuada plantación es común encontrarlos sobre las tumbas, que aunado a la falta de mantenimiento provocan una imagen deteriorada y desolada.
No obstante, en algunas zonas de los cementerios se cuida del crecimiento de la vegetación, particularmente las que condu- cen a accesos u a otros sectores del conjunto, manteniendo calles y senderos libres de malezas.
IMAGEN 6. Cipreses. Panteón español
IMAGEN 7. Truenos. Panteón francés de San Joaquín.
La vegetación arbórea brinda tanto beneficios escénicos como ambientales: regulación del clima ambiental, atenuación de ruidos, depuración del aire, aportación de humedad y sombra, captura de carbono, bienestar social, y, ofrecen hábitat a la fauna como a las aves. Con su presencia dirigen, enmarcan, estructuran, enfatizan, alinean, obstruyen, suavizan, dan legibilidad espacial y aunque no fue planeada su distribución en el espacio abierto, existen connotaciones con la muerte, vida y eternidad.
IMAGEN 8. Truenos. Panteón francés de San Joaquín.
IMAGEN 9. Eucaliptos. Panteón civil de Dolo- res.
IMAGEN 10. Panteón Español. México, D.F.
En contraste, la distribución aislada de los árboles provoca esca- sas sombras, y espacios rígidos causados por el tipo de material en pavimentos y monumentos funerarios, que retienen el calor e incrementan la temperatura ambiental considerablemente.
Por otra parte, la vegetación arbustiva y herbácea suele agru- parse junto a las tumbas, impidiendo su fácil ubicación.
IMAGEN 11. Tuyas. Panteón San Isidro (ni- ños).
IMAGEN 12. Maguey. Panteón San Isidro ni- ños).
IMAGEN 13. Nopal. Panteón Sanctorum.
IMAGEN 14. Plumbago. Panteón Jardín.
Por tanto, el descuido gradual y constante de la vegetación ha generado su deterioro físico y estético en los cementerios pero a pesar de su imagen descuidada, tiene cualidades como sus di- versas formas, colores, texturas y olores que aportan matices en el espacio abierto.
Por su parte, los elementos artificiales son:
IMAGEN 15. Administración, bodegas. Panteón San Isidro (niños).
IMAGEN 16. Administración, bodegas. Panteón Jardín.
Como parte de éstos, se localiza la administración y la bode - ga que suelen encontrarse en el acceso principal pero no hay una tipología arquitectónica común en todos, más bien responden a distintos tipos de materiales constructivos de la época en la que fueron construidos y al tipo de cementerio: público o concesio -
IMAGEN 17. Crematorio. Panteón Español.
Los crematorios se han constituido como un servicio básico, prestando el servicio en seis cementerios públicos: Dolores, San Nico- lás Tolentino, San Lorenzo Tezonco, San Isidro, Cuajimalpa y el 20 de Noviembre de Tlalpan 4 . Y, de los concesionados, el Español. Lo ante - rior, según Salvador González Servando, dirigente sindical de la Sec- ción 7 de Panteones, Gobierno, Trabajo y Previsión Social, del Sindica- to Único de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal (SUTGDF).
Como parte de la infraestructura se localiza la red de abaste - cimiento de agua, que comúnmente se distribuye el agua tratada por tuberías, pero hay casos, como en el Panteón Jardín, que por su extensión, es necesario dotar de otras instalaciones, como el pozo de agua, para la captación de las aguas subterráneas, y la cisterna, para almacenar el agua pluvial.
IMAGEN 18. Pozo. Panteón Jardín.
IMAGEN 19. Cisterna. Panteón Jardín.
16 Ver: http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/primera/pulsonacio -
nal/aumentan_cremaciones_por_altos_costos/161590
- Áreas de uso por los trabajadores del cementerio:
Al no estar planificados los cementerios, se han improvisado espacios para el uso común, como la vivienda y las áreas de traba- jo, ubicándose en zonas aisladas o en los límites del conjunto.
IMAGEN 20. Áreas de vivienda para los panteo- neros. Panteón San Isidro.
IMAGEN 21. Área de trabajo. Panteón Jardín.
IMAGEN 22. Tiradero de láminas de fierro y vivienda de panteoneros.
Por último, se encuentran las tumbas, monumentos funera- rios, criptas familiares, cementerio vertical (ver términos en anexos 2), que representan el elemento regente en todos los cementerios como género arquitectónico y le proporciona carácter al espacio.
IMAGEN 23. Tumba. Panteón Ameri- cano.
IMAGEN 24. Tumba. Panteón San Isi- dro.
IMAGEN 25. Monumento funerario. Panteón San Isidro.
IMAGEN 26. Tumba. Panteón Americano.
IMAGEN 27. Monumento funerario. Panteón Sanc- torum.
IMAGEN 28. Monumentos funera- rios. Panteón Español.
IMAGEN 29. Monumentos funerarios.
Panteón Español.
Panteón Americano.
IMAGEN 31 y 32. Cementerio vertical y criptas familiares. Panteón Jardín.
Todos estos elementos están distribuidos en los cementerios de distintas formas, generando espacios y paisajes similares. Exis- ten cinco categorías de organización espacial, según la clasifica- ción realizada por Ching 17 : central, lineal, radial, agrupada y en trama. Gran parte de los cementerios cumplen esta organización espacial, rigiendo la lineal. Como ejemplo de ello, se presentan las siguientes fotos tanto aéreas como del espacio para observar cómo se definen estas estructuras. Comenzando con el panteón jardín, el cual se ubica en la delegación Álvaro Obregón, su estruc- tura espacial es lineal pero en algunos puntos se extiende radial- mente, generando distintos espacios con características específi- cas (ver plano a - 3).
17 Ching, Francis D.K. Arquitectura: forma, espacio y orden. México. G.Gili.
1987. pág. 205
IMAGEN 33. Foto aérea del panteón Jardín. Google Earth. 2007.
En esta foto aérea, imagen 33, se denota la estructura lineal, color azul, y la orgánica, en color verde. La distribución lineal corresponde a los senderos internos, que mantienen una imagen si- milar por los árboles utilizados, anchos del sendero y disposición de los elementos funerarios Los lineamientos los conforman los cedros y los manchones de vegetación corresponden a distintas especies arbóreas y arbustivas dispuestas formas orgánicas. Dentro del panteón resaltan las áreas:
Anda, Sección Judía, calzada de los misterios y el acceso principal, marcadas en color rojo.
Sin embargo, existen secciones que son identificadas por el gran número de elementos fu- nerarios, color amarillo, zonas caracterizadas por estar en depresión, color crema, y un área en pendiente media que funciona como barrera visual entre las secciones cercanas, color café. En las imágenes de la 34 a la 39, puede observarse la distribución de estos elementos.
IMAGEN 34 y 35. Alineamientos.
IMAGEN 36 y 37. Calles que definen la estructura vial del conjunto.
IMAGEN 38. Elementos distintivos en el panteón.
IMAGEN 39. Intersección ejes viales en el panteón.
Por otra parte ejemplifico el panteón San Isidro que se locali- za en la delegación Azcapotzalco y está dividido en dos sectores, el izquierdo es el panteón de los adultos mientras que el otro co - rresponde al de los niños. Su estructura es lineal con un elemento central que lo extiende a lo largo del conjunto.
IMAGEN 40. Foto aérea del panteón San Isidro. Google Earth. 2007.
En la foto aérea, imagen 40, pueden distinguirse las dos zonas del panteón, denominadas como el panteón de los adultos, hacia el oeste, y niños, al este, y divididas por una calle. En conjunto se observa una estructura lineal, marcada por un eje rector seccio - nado por glorietas que distribuyen a diversas aéreas del panteón. Tanto el eje como el límite rectangular del conjunto, resaltan por alineamientos de vegetación. La presencia vegetal es mayor en el panteón de los niños debido a los monumentos funerarios de bajo porte.
IMAGEN 41 y 42. Eje principal del panteón San Isidro, niños.
En el panteón de los niños, fotos de la 41 y 42, los calles están enmarcadas por los elementos naturales que sobresalen en ali- neamientos y genera barreras visuales hacia las tumbas.
IMAGEN 43. Calle secundaria. Panteón San Isidro, adultos.
A diferencia del panteón de niños, en el de los adultos, ima-
gen 43, las calles secundarias son de dimensiones mayores
y mantienen los ejes principales así como el tratamiento
vegetal y materiales constructivos sobre ellas. No hay tum-
bas sobresalientes a lo largo de estas vías.
IMAGEN 44. Límite del panteón San Isidro, adultos.
IMAGEN 45. Glorietas, espacios centrales co - nectores. Panteón San Isidro.
En los límites del panteón, imagen 44, las tumbas y algunos árboles van determinando el paisaje, a diferencia de la calle prin- cipal, en la que los monumentos funerarios se perciben entre los alineamientos arbóreos o manchones vegetales.
El siguiente panteón corresponde al Español y sobresale por su estructura en trama, donde los ejes horizontales y verticales corresponden a las calles que conducen a los distintos “cuarteles” del conjunto.
IMAGEN 46. Foto aérea del panteón Español. Google Earth. 2007.
En la foto área, imagen 46, resaltan las calles horizontales y verticales que conforman la retícula sobre la que se disponen tumbas y vegetación. Los elementos naturales se disponen en ali- neamientos aunque en todos los cuadrantes se mantienen pre - sente. La ubicación de dos servicios importantes, Iglesia y crema- torio, se localizan en extremos opuestos del panteón, marcados en color azul.
IMAGEN 47 y 48. Visuales de la estructura lineal del panteón Español.
Finalmente, los elementos naturales y artificiales localizados en estos espacios abiertos se fueron incorporando conforme las características físicas de cada terreno hasta ser ocupados en su totalidad, generándose problemas internos relacionados a cuatro aspectos: ambientales, urbanos, sociales y legales que se referirán en el siguiente subcapítulo.
2.1.6 Diagnóstico
A partir del análisis realizado en los diversos cementerios, se ha generado un diagnóstico de acuerdo a los aspectos:
- Ciertos cementerios tienen áreas verdes de relevancia y contribuyen al medio ambiente.
- En caso de no contar con una adecuada canalización de aguas pluviales puede generarse contaminación ambiental en el subsuelo.
- La falta de planeación ha desencadenado la contaminación de los mantos acuíferos.
- La inadecuada selección del material vegetal provoca da- ños en tumbas y/o en la misma vegetación.
- Los cementerios se perciben con ciertos manchones de ve - getación en cierto estado de “abandono” pero se conservan como especies importantes dentro de la diversidad de flora de la ciudad.
- El uso de ciertas especies vegetales tienen un significado relacionado con la muerte.
- No tienen un control fitosanitario.
- Su uso espacial está mal determinado, sin una intención específica.
b) Urbano
- Son guetos urbanos que no permiten una interrelación con la ciudad.
- A pesar de haber sido ubicados en los límites de la ciudad, el crecimiento de la mancha urbana ha generado su incorpora-
ción pero como vacíos urbanos.
- En el caso de los cementerios concesionados, el acceso está restringido, siendo que estos lugares siguen siendo públicos
a pesar de la concesión.
- Son espacios no planificados para ser parte de la mancha
- Hay inseguridad en su interior, se presentan casos de van- dalismo y/o robo, principalmente de monumentos funerarios.
- Hay manifestaciones culturales muy importantes (día de
muertos por ejemplo), a su vez son espacios pluriculturales.
- Por sus implicaciones culturales son espacios no deseados.
- No hay una legislación actual que resuelva el problema a
futuro sobre la capacidad total de los cementerios y ha ido des-
controlando el correcto uso de las perpetuidades de las fosas, aprovechándose de su abandono y haciendo un negocio clan- destino sobre ellas. En caso de ser reguladas puede proceder un proyecto de diseño paisajístico alterno al entierro tradicional o su revitalización como espacio abierto público.
- Las especificaciones técnicas definidas en el reglamento
de cementerios del D.F. no son tomadas en cuenta.
- No hay un control sobre las fosas vendidas bajo régimen
de perpetuidad, imposibilitando un uso óptimo a futuro o con
una alternativa de diseño ecológico.
En conclusión, la situación actual de los cementerios no se refiere solo a la deficiencia estética de estos espacios abiertos, es decir, su problema contiene todos los aspectos aquí mencionados por lo que su solución debe ser incluyente. En el siguiente capítu- lo, se darán recomendaciones de diseño según el caso.
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