Source: http://www.familiaenderechos.es/2018/01/21/se-extingue-la-pension-compensatoria-si-la-mujer-no-prueba-la-falta-de-capacidad-economica/
Timestamp: 2019-06-24 18:28:26+00:00

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Se extingue la pensión compensatoria si la mujer no prueba la falta de capacidad económica. | FamiliaenDerechos
Además la Audiencia estima oportuno extinguir la pensión compensatoria dadas las nuevas cargas del actor, al convivir con otra persona con la que tiene dos hijos menores de edad, con los gastos que ello ha comportado, entre otras cosas con los préstamos. Todo ello lleva a la Sala a extinguir la pensión compensatoria desde la fecha de la sentencia.
Por su interés reproducimos íntegramente la Sentencia:
Tribunal: Audiencia Provincial de Valencia (Sección 10) – Sentencia 72/2017 de 20 de septiembre
Recurso de Apelación núm. 356/2017
Ponente: IIlmo. Sr. D José Enrique de Motta García-España
ROLLO Nº 000356/2017
D. JOSE ENRIQUE DE MOTTA GARCÍA ESPAÑA
Dª. Mª PILAR MANZANA LAGUARDA
En Valencia, a veinte de septiembre de dos mil diecisiete
Vistos ante la Sección Décima de la Iltma. Audiencia Provincial de Valencia, en grado de apelación, los autos de Modificación Medidas Contencioso nº 000318/2016, seguidos ante el JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA Nº 9 DE VALENCIA, entre partes, de una como demandante, D. Romualdo representado por la Procuradora Dª. xxxx y defendido por la Letrada Dª. xxxx y de otra como demandado, Dª. Delfina , representado por la Procuradora Dª. xxx y defendido por la Letrada xxx.
Es ponente el Ilmo. Sr. Magistrado D. JOSE ENRIQUE DE MOTTA GARCÍA ESPAÑA.
PRIMERO.- En dichos autos por el Iltmo. Sr. Juez del JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA Nº 9 DE VALENCIA, en fecha 28-11-16, se dictó Sentencia cuya parte dispositiva es como sigue:”Que estimando en parte la demanda interpuesta por la representación procesal de Romualdo , contra Delfina debo fijar la pensión compensatoria a favor de la demandada, con efectos de la presente resolución en 150 euros mensuales, que se incrementarán conforme al IPC anual, y que se extinguirá cuando a la demandada le sea reconocida una prestación pública de igual o superior importe. cada parte abonára las costas causadas a su instancia y las comunes por mitad”.
SEGUNDO.- Contra dicha Sentencia por la representación procesal de la parte demandante se interpuso recurso de apelación, y verificados los oportunos traslados a las demás partes para su oposición al recurso o impugnación a la sentencia se remitieron los autos a esta Secretaría donde se formó el oportuno rollo, señalándose el día 11 de septiembre del actual para la deliberación, votación y fallo del recurso, habida cuenta de no haberse practicado prueba ni considerado necesaria la celebración de vista. Declarado inhábil el referido día por Acuerdo de la Presidencia del TSJV se deliberó por el Tribunal el día 20 de los corrientes.
PRIMERO .- Dos son las cuestiones objeto del presente recurso de apelación si bien referidas a la pensión compensatoria, pues en tanto el actor recurre la sentencia de instancia interesando la extinción de la pensión compensatoria o subsidiariamente se fije en 50 euros al mes durante 12 meses, la demandada recurre dicha resolución interesando la desestimación de la demanda.
SEGUNDO.- La cuestión a dilucidar en esta alzada no es otra que la de valorar si los hechos invocados en el escrito de demanda han sido acreditados y si, en su caso, gozan de virtualidad suficiente como para postular la pretensión incidental a que se refiere el artículo 100 del Código Civil (LEG 1889, 27) . Dicho precepto establece, que, fijada la pensión, podrá ser modificada judicialmente, cuando se alteren sustancialmente las circunstancias, lo cual significa que para la procedencia de la acción entablada con fundamento en dicho artículo, se habrá de justificar que los datos que en su día se tuvieron en cuenta a la hora de dictar la resolución cuya modificación se insta, han variado esencialmente, determinando con ello que exista un desajuste importante entre la situación regulada con la que se da en la actualidad, exigiéndose, por tanto, la presencia de hechos acaecidos con posterioridad y que por sí mismos tengan relevancia suficiente como para amparar la modificación que se pretende, ya que no es objeto de este procedimiento revisar lo ya resuelto, sino adecuarlo a los cambios que ulteriormente se hayan podido producir.
TERCERO.- Sentado lo anterior, debe, asimismo, recordarse que, en estos procedimientos, muy especialmente, rige la carga de la prueba según la cual todo hecho trascendente en derecho que se quiera hacer valer ante los Jueces y Tribunales, ha de ser objeto de oportuna prueba, sin más excepción que la de tratarse de hechos notorios o que se encuentren favorecidos por alguna presunción legal o hayan sido reconocidos, expresa o tácitamente, por la parte obligada a soportar sus consecuencias, y tal prueba corresponderá a quien del hecho a acreditar pretenda que se derive un derecho a su favor, o, por el contrario, la liberación de una obligación que resulte pactada a su cargo, o la que deba, conforme a derecho, hacer frente; de donde se infiere que el litigante que reclama ha de acreditar los hechos normalmente constitutivos de su pretensión, así como los necesarios para el nacimiento de la acción ejercitada, y su oponente el de los obstativos a la misma, lo que debe ser completado en el sentido de que la prueba incumbe al que afirma y no al que niega, en virtud del principio “incumbit probatio qui dicit, non qui negat”, en tanto que los hechos negativos, salvo excepciones, no son susceptibles de demostración por su propia naturaleza.
CUARTO.- Teniendo, pues, en cuenta lo anteriormente expuesto, en los supuestos, como el de autos, en los que se pretende una modificación, por alteración de las circunstancias, se ha de ser especialmente exigente en cuanto a la probanza de tal alteración.
QUINTO.- Sentado lo anterior y por lo que se refiere a la pensión compensatoria debe decirse que en primer lugar se impone adentrarnos en la polémica tantas veces planteada de cuál debe ser la duración de la pensión compensatoria, y al respecto esta Audiencia viene declarando la temporalidad de la misma, así ya se tiene dicho reiteradamente que “es algo claro en toda doctrina generada en torno a la pensión compensatoria que esta no tiene el carácter de prestación alimenticia que establece para las otras el propio Código Civil (LEG 1889, 27) , sino que en su definición se parte del hecho de una situación de desequilibrio para uno de los cónyuges, en este supuesto la esposa, ante la ruptura de la relación matrimonial, y lo que se pretende a través de la fijación de una cantidad por este concepto es que aquellas esposas que hubieran estado dedicadas a la familia durante el tiempo que duró la convivencia matrimonial, asumiendo una situación de dependencia del esposo, y en algunos supuestos en detrimento de sus expectativas tanto profesionales como laborales, les permita adecuar su nueva situación personal a la económica que han de afrontar, y que en este periodo de tiempo el nivel o forma de vida no se vea sustancialmente mermado, por ello, doctrinalmente, se exige, y en esta línea se pronuncian mayoritariamente las sentencias dictadas en este supuesto, que la situación de desequilibrio económico tenga su razón de ser en el hecho de la separación y que sea evidentemente constatado, pero la existencia de tales situaciones, no puede ni debe constituirse en una fuente de rentabilidad para ninguno de los cónyuges; de ahí que se entienda que la pervivencia de la citada pensión ha de tener como limite el de la restauración del equilibrio económico, a través de la consolidación de una situación autónoma, es por ello, por lo que siguiendo las pautas marcadas por el derecho genérico a la prestación de alimentos, esta pensión ha de tener su principio y su fin, y este vendrá dado por el hecho de que quien ostente tal derecho venga a mejor fortuna, pero este límite tiene su lógico condicionamiento en el artículo 152.3 del Código Civil , y que analógicamente puede ser aplicado a estos supuestos, de ahí que, y en evitación de la pervivencia de las situaciones provisionales, surja la conveniencia de establecer unos plazos de adecuación a las condiciones de la nueva situación, fijándose para ello un límite temporal durante el cual una persona que se encuentre dentro de los parámetros de normalidad pueda afrontar su nuevo estado, desvinculándose de situaciones anteriores”. Criterio el expuesto, que ha seguido manteniéndose en resoluciones posteriores, donde se pone de manifiesto “que la tesis que se venía sosteniendo con relación a la fijación y mantenimiento de la pensión compensatoria otorgada al amparo del art. 97 del Código Civil y que partía de la ausencia de limitación temporal de la misma, se ha visto modificado por sentencias posteriores al año 96, en las que se entendía que el espíritu que albergaba el citado art. 97, pretendía introducir un matiz diferencial con el derecho a alimentos, al centrar los requisitos para su concesión en la valoración de las circunstancias concurrentes en la relación matrimonial, duración, dedicación de la esposa a la atención de la familia, en detrimento de sus posibilidades laborales, pero sin que tal medida compensatoria pueda llegar a ser establecida con carácter permanente, y esta tesis, ya está consolidada dentro de esta Sala, en numerosas sentencias, y en las que expresamente se desarrolla la tesis de limitación temporal de las pensiones de esta naturaleza”. Criterio de la duración temporal de la pensión compensatoria, que ha sido adoptado, igualmente por otras Audiencias, haciéndose hincapié, entre otras, en la SAP Murcia, sec. 1ª de 20-09-1999 en que “tal pensión de desequilibrio económico, legislativamente plasmada en el art. 97 del Código civil , responde a la necesidad de salvaguardar en la medida de lo posible, y siquiera sea en el ámbito estrictamente patrimonial, los vehículos de solidaridad que comporta la unión matrimonial y hacer frente al detrimento económico personal que supone, normalmente del lado de la mujer, la dedicación a las tareas estrictamente domésticas y familiares.
SEXTO.- De ahí que tal pensión compensatoria, a la que se refieren, además, los artículos 99 a 101, no constituya un efecto primario de la separación o divorcio que opere automáticamente, sino una consecuencia eventual y secundaria. Se trata, en definitiva, de una medida no de índole o carácter alimenticio, conforme quedó claramente recogido en el debate parlamentario de la Ley 30/1981 de 7 julio (RCL 1981, 1700) , sino por el contrario de naturaleza reparadora o compensatoria tendente a equilibrar en posible, como decimos, el descenso que la separación o el divorcio puedan ocasionar en el nivel de vida de uno de los cónyuges en relación con el que conserve el otro. De ahí que la posibilidad de establecimiento de dicha pensión compensatoria surja como resultado de la suspensión de la vida en común o cuando se produce la ruptura definitiva de toda relación conyugal, siempre que, además, concurran los requisitos y elementos que a tal efecto contempla el ya citado art. 97 CC (LEG 1889, 27) .
SEPTIMO.- Ahora bien, lo que el legislador no ha querido establecer es una pensión económica vitalicia basada exclusivamente en el hecho del previo matrimonio, sino que la condiciona a la situación de desequilibrio real entre las partes, cuya realidad se hace depender, entre otros datos, de circunstancias tanto presentes como futuras, por lo que nada obsta a que el Juez o el Tribunal tengan en cuenta, como aquí se ha hecho, situaciones que puedan llegar a producirse en el futuro, normalmente previsibles, tales como el aumento de las posibilidades de actividad laboral por el mero hecho de la inmersión de la beneficiaria de la pensión en el mundo del trabajo, por su mayor capacitación, así como puede concentrarse en un período de tiempo concreto, para asegurar la posibilidad de esa adaptación, pero considerando que esas cantidades no deben prolongarse en el tiempo, por la escasa dedicación pasada a la familia, por la inexistencia de hijos y por el desarrollo de la esposa de sus propias actividades profesionales, su edad, salud y duración del matrimonio.
OCTAVO.- Esta clase de pensión no puede convertirse en una renta vitalicia, sobre todo cuando la esposa es joven y goza de buena salud, teniendo posibilidades concretas de desarrollar su propia actividad profesional, – como ocurrió cuando se separaron ambos cónyuges-, de obtener sus propios ingresos, aunque en principio se entendiese necesaria la fijación de la pensión, para facilitar ese inicio de actividades laborales.
NOVENO.- Así pues, a la vista de la doctrina expuesta, la pensión compensatoria en modo alguna puede convertirse en vitalicia, sino que la misma tienen un carácter temporal según las circunstancias del caso concreto, a saber, duración del matrimonio, dedicación del cónyuge a los hijos, posibilidades de introducirse en el mercado laboral…etc.
DECIMO.- Viene sosteniendo esta Sala que, con independencia de otros matices, especialmente de carácter indemnizatorio, la institución regulada en el artículo 97 del Código Civil (LEG 1889, 27) descansa en un principio de solidaridad familiar, que nace entre los esposos al contraer matrimonio y subsiste durante toda la unión nupcial, pero que no puede, en cualquier caso, quedar bruscamente sin efecto a la disociación de vidas tras la separación o el divorcio; por el contrario debe mantenerse dicha solidaridad postconyugal bajo los condicionantes exigidos en el inciso inicial de dicho precepto, esto es ante un status de notable diferencia pecuniaria en la que han de quedar los cónyuges, siempre que el beneficiario del derecho experimente además un patente descenso en su nivel de vida, en comparación con el disfrutado durante la unión nupcial.
Sin embargo dicho principio de solidaridad exige que el derecho examinado, tras su originario reconocimiento, no se mantenga incólume bajo cualesquiera circunstancias o avatares que, en lo sucesivo, puedan afectar a uno u otro cónyuge, a especie de derecho absoluto e ilimitado temporalmente, lo que sería contrario a su propia filosofía inspiradora; y así lo pone de manifiesto claramente el propio articulado del Código Civil cuando prevé tanto su modificación cuantitativa, bajo los condicionantes del artículo 100 , como su definitiva extinción, en base a la concurrencia, ulterior a su nacimiento, de alguna de las causas recogidas en el artículo 101.
Entre estas últimas, y a los efectos o y debatidos, se sitúa “el cese de la causa que la motivó”, esto es la desaparición del desequilibrio económico que condicionó su inicial reconocimiento, lo que, evidentemente, no implica una absoluta equiparación o aproximación, al menos, entre las disponibilidades de una y otra parte, del mismo modo que el reconocimiento y cuantificación original de la pensión no supone, como norma general, distribuir por mitad las disponibilidades económicas de la familia, al ser otros los factores que determinan, según la propia dicción legal, el “quantum” compensatorio.
Por lo cual sería totalmente contrario a la naturaleza y finalidad de la institución estudiada la pervivencia del derecho en quien, si bien originariamente desfavorecido por la disociación nupcial, ha alcanzado ulteriormente una autonomía pecuniaria que le permite afrontar de forma digna sus propias atenciones, sin necesidad ya de prolongar una dependencia de su cónyuge que, si bien tuvo su justificación y amparo legal en etapas anteriores, ha quedado ya sin contenido, en cuanto precisamente una de las finalidades de la pensión compensatoria es la de proporcionar al beneficiario medios de vida en tanto alcance, por sí mismo, a una autosuficiencia económico- laboral, a la que además viene constitucionalmente obligado ( artículo 35,1 C.E .).
DECIMO-PRIMERO.- En el caso de autos debe tenerse en cuenta que 1º los cónyuges se casaron el 16-1-1981, 2º la esposa nació el NUM000 -1958, por lo que tenía 23 al casarse, 3º de dicho matrimonio hay dos hijos, nacidos en 1982 y 1987, por lo que tienen actualmente 35 y 30 años, 3º se separaron por sentencia con convenio de fecha 7-9-1998, acordándose, entre otras medidas, una pensión compensatoria de 25.000 pesetas, 4º el matrimonio duró 17 años, 5º al separarse tenía la esposa 39 años de edad, 5º se divorciaron por sentencia de fecha 2-7-2001 en la que se mantuvo la citada pensión compensatoria por importe de 25.000 pesetas, 6º por sentencia de fecha 3-2-2009 se extinguió la pensión alimenticia de los hijos, 7º por sentencia de fecha 26-6-2009 asimismo se acordó que el uso de la vivienda, atribuida en su día a la esposa e hijos, se limitaba hasta la liquidación y, en todo caso, por un período máximo de 3 años, que se ha cumplido en el año 2012, 8º en la actualidad la esposa tiene 58 años, 9º el esposo tiene una pareja con la que tiene dos hijos menores de edad, 10º el esposo percibe 1.375 euros, abonando un préstamo hipotecario de 778’5 euros y un préstamo personal de 122’57 euros, 11º la esposa sigue percibiendo en la actualidad la pensión compensatoria por importe de 219 euros desde hace 19 años en que se fijó en la sentencia de separación, 12º la esposa posee dos inmuebles y ha trabajado de asistente por horas, si bien dice no hacerlo en la actualidad.
DECIMO-SEGUNDO.- Es cierto que determinadas profesiones o negocios, pueden conllevar, caso de así interesar, prácticamente una total oscuridad acerca de los verdaderos medios económico, pero no lo es menos que tal oscuridad jamás puede, ni debe, favorecer a quien en su mano está evitar dicha oscuridad, y ello es lo que a juicio de la Sala acaece en el caso de autos, al no ser creíble que la misma haya podido vivir con la sola pensión compensatoria por importe en su día de 25.000 pesetas, y en la actualidad de 219 euros, lo que motivó trabajase de asistente por horas, de lo que, solo con ocasión del presente procedimiento, ha tenido conocimiento tanto el actor como el Juzgado, pero sin siquiera conocer qué ha percibido por ello, y, por supuesto, manifestando no hacerlo ya, sin que sobre ello -si trabaja o no en la actualidad- exista dato alguno, de la misma forma que no lo ha existido cuando dice que trabajaba, dado la clase de trabajo que permite la total opacidad.
Lo anterior, unido a que es prácticamente imposible vivir únicamente con la pensión que viene percibiendo, así como las cargas nuevas que tiene el actor, al convivir con otra persona con la que tiene dos hijos menores de edad, con los gastos que ello ha comportado, entre otras cosas con los préstamos, lleva a la Sala a extinguir la pensión compensatoria desde la fecha de la presente sentencia, sin hacer expresa declaración en cuanto a las costas de ambas instancias.
Declaramos haber lugar al recurso de apelación interpuesto por la Procuradora Doña María Roberto Valle en representación de Don Romualdo contra la sentencia de fecha 28-11-2016 dictada por el Juzgado de 1ª instancia n.º 9 de Valencia cuya resolución revocamos en el sentido de extinguir la pensión compensatoria desde la fecha de la presente sentencia, no habiendo lugar al recurso de apelación interpuesto por la Procuradora Doña Paola Olmos Martínez en representación de Doña Delfina , sin hacer expresa declaración en cuanto a las costas de ambas instancias.
En cuanto al depósito consignado para recurrir, se declara su perdida.
Contra la presente resolución cabe interponer recurso de casación por interés casacional siempre que concurran las causas y se cumplimenten las exigencias del artículo 477 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (RCL 2000, 34) y, en su caso, y acumuladamente con al anterior, recurso extraordinario por infracción procesal, en un solo escrito, ante ésta Sala, en el plazo de veinte días , contados desde el siguiente a su notificación, adjuntando el depósito preceptivo para recurrir establecido en la Disposición Adicional Decimoquinta de la Ley Orgánica 1/2009, de 3 de noviembre (RCL 2009, 2089) ; salvo que tenga reconocido el derecho a la asistencia jurídica gratuita, el cual deberán acreditar, al efectuar cualquier solicitud ante el Tribunal superior.

References: resolución 
 resolución 
 artículo 100
 resolución 
 artículo 152
 artículo 97
 artículo 100
 artículo 101
e contrario
 artículo 35
 resolución 
 resolución 
 artículo 477