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Timestamp: 2017-11-18 19:41:33+00:00

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carlos – Telefonos libres
Los mejores telefonos libres para comprar online
Publicado en 21 noviembre, 2016 21 noviembre, 2016
Samsung Galaxy Note 7, análisis del nuevo Note
Hubo un día en el que todos pensábamos que Samsung había perdido el norte con el lanzamiento de la familia Note. Teléfonos enormes que hoy no lo son tanto, pero que entonces parecían una locura. Hoy la gama Note de Samsung es una de las más populares y vive una era dorada con el nuevo Galaxy Note 7.
Recibí el Note 7 hace dos semanas. Para mi el tamaño ideal de pantalla no supera las 5 pulgadas, y pensé que me iba a costar mucho subir hasta las 5.7 de este dispositivo. De hecho, de poder elegir siempre he preferido ser usuario de los Galaxy S antes que de los Galaxy Note, que me parecen perfectos para cierto tipo de usuarios pero no para mí, más acostumbrado a un teléfono algo más compacto.
Pantalla de 5,7 pulgadas”
Cámara de 12 megapíxeles Mpx
4 GB GB de RAM
64 GB GB de Almacenamiento
Peso: 169 gramos g
Resolución de 2.560 x 1.440 píxeles
PVP 859€ €Comprar €ComprarNos gusta
Mejor cámara del mercado
El S-Pen
Altavoces deficientes
Pero mi sorpresa ha sido mayúscula con el Note 7, y es que me parece el mejor móvil que ha hecho Samsung. Es cierto que es de un tamaño algo superior al que me gusta para un smartphone, pero gracias a lo bien ajustado que está el cuerpo el teléfono es lo más compacto posible para un teléfono con pantalla de 5.7″.
Lo mejor va a ser entrar de lleno en el análisis del Samsung Galaxy Note 7 y que os explique por qué me gusta tanto.
Empezamos haciendo un repaso a las especificaciones del Note 7:
Pantalla de 5.7″ Super AMOLED con resolución de 1440 x 2560 píxeles
Corning Gorilla Glass 5 en la pantalla y parte trasera
Cámara de 12 MP f/1.7
Cámara frontal de 5 MP f/1.7
Lectores de huellas dactilares e iris
A la lista por supuesto hay que añadir absolutamente todas las conexiones y extras que podríais imaginar de un dispositivo así como WiFi a/b/g/n/ac, carga inalámbrica Qi, acelerómetro, giroscopio, barómetro, medidor de frecuencia cardíaca, etc. Y muy importante, tiene USB tipo C, así que necesitaremos cables nuevos, pero como ya hemos hablado en múltiples ocasiones es un cambio en el mercado de smartphones que hacía falta ya que tiene múltiples ventajas.
Diseño “redondo”
¿Por qué me gusta tanto el diseño del Note 7? Ya lo he adelantado en la introducción de esta review: Con sus 5.7″ de pantalla, el Galaxy Note 7 tiene un tamaño total muy reducido de solo 153.5 x 73.9 x 7.9 milímetros.
Vamos a hacer una pequeña comparación entre el Note 7, iPhone 6s Plus y Nexus 6P. La imagen ya lo dice todo, pero para aclararla un poco más los tamaños de pantalla son 5.7″, 5.5″ y 5.7″ respectivamente. Comparando el Note 7 con el iPhone vemos que con un tamaño de pantalla mayor el dispositivo de Samsung es bastante menor en tamaño, siendo medio centímetro menor tanto en ancho como en alto, aunque 0.6 milímetros más grueso. Pero también gana al Nexus 6P de Huawei, que con el mismo tamaño de pantalla es más alto y ancho que el Note 7, aunque mantiene el mismo grosor que el iPhone 6P plus y gana en ese terreno al Samsung.
Pero saliendo de comparaciones objetivas, cuando uno coge el Note 7 en la mano se da cuenta en seguida del buen diseño de este teléfono. No solo tiene un tamaño ajustadísimo que lo hace parecer mucho más pequeño de lo que en realidad es por su pantalla, sino que el agarre y el tacto han mejorado si lo comparamos con el Samsung Galaxy S7.
Fue precisamente cuando salió al mercado el S7 que pensé que Samsung había llegado a su nivel máximo en diseño de smartphones, pero el Note 7 mejora algunos aspectos. Es complicado comparar un S con un Note ya que son dos gamas diferentes con tamaños diferentes. Pero hay un detalle concreto que no puedo dejar pasar y que me ha parecido muy acertado. La curvatura de pantalla en los laterales del SGS7 hacía que al coger el teléfono con dos manos (sobre todo estando tumbados o reclinados y soportando el peso del teléfono hacia nosotros) tuviésemos que agarrarlo usando los dedos índices de ambas manos. Esto provocaba que pulsásemos involuntariamente en la pantalla con estos dedos y accediésemos a menús o partes de aplicaciones indeseadas. El Galaxy Note 7 corrige este pequeño fallo de diseño, y pese a ser de un tamaño mayor (en teoría debería pronunciarse más el problema) ya no ocurre, la curvatura deja de ser un problema de usabilidad.
Por lo demás destaca el diseño simétrico, que hace que al mirarlo de lateral lo veamos igual para un lado que para otro. En la parte superior tenemos una ranura accesible mediante el ya clásico sistema de introducción de pincho que extrae una doble bandeja para microSIM y microSD, pudiendo ampliar la memoria del teléfono hasta 256 GB extra. En el lateral izquierdo están los botones para subir y bajar volumen de gran calidad, atrás quedaron las piezas sueltas de plástico del S5. En la parte derecha solo encontramos el botón de encendido, y en la parte inferior los conectores de jack para audio, USB tipo C, altavoz y S-Pen.
La parte frontal queda dedicada para los botones físico de home y capactivos de multitarea y volver atrás, y para los de proximidad y luz, LED de notificaciones, cámara frontal y el nuevo lector de iris en la parte superior.
Respecto a los materiales el Samsung Galaxy Note 7 tiene todo el frontal y trasero cubiertos de Gorilla Glass 5 y el marco de aluminio. Existen dos tendencias a la hora de elegir el material de la parte trasera que dividen a los partidarios del cristal y del metal (o plástico). La ventaja del metal es que no se fractura como el cristal cuando tiene un golpe y además resbala mucho menos sobre superficies lisas, y la del cristal es que estéticamente consigue acabados más atractivos, aunque todo es cuestión de gustos. Quizás el único problema en diseño del Note 7 lo encontramos aquí, ya que la facilidad de resbalar del Gorilla Glass es alarmante, aunque es algo que se lleva repitiendo generación tras generación en muchísimos móviles y a lo que ya estamos muy acostumbrados. No me parece grave, pero desde luego es algo que debemos tener en cuenta.
En definitiva, un diseño genial conseguido gracias a lo bien ajustado que está el tamaño del teléfono al de la pantalla, ligero, cómo de coger en la mano incluso solo con una pese a su enorme pantalla y muy bonito.
Además tiene conector de jack para auriculares, toda una revolución.
Mi experiencia usando el Note 7
Con un procesador Exynos 8890 de ocho núcleos y 4 GB de RAM la noticia sería que el Note 7 fuese lento. Pero no es así. No podemos hablar de un rendimiento altísimo por encima de cualquier smartphone, pero desde luego está en la media de los teléfonos de esta gama. No voy a meterme en análisis técnicos y benchmarks porque no soy partidario de ellos, y me quedaré en las sensaciones que me transmite el teléfono. Los últimos terminales de gama alta que he utilizado han sido Xperia Z5, Xperia X Performance, SGS7 y Huawei P9. El único que me ha dado mejor experiencia de usuario general ha sido el SGS7, pero es algo insignificante que poco importa. Al final, lo importante es que lleva a cabo tareas fluidas desde buscar en la agenda hasta ejecutar un juego de altas exigencias.
Una de las peores partes del Note 7 está en el altavoz. Situado en la parte inferior del teléfono no solo no da muy buena calidad de sonido, sino que es fácil taparlo con un dedo y hacer que casi deje de sonar. Esta es una de las pegas de reducir tanto el tamaño del dispositivo y buscar un diseño más atractivo. Está claro que aquí los ingenieros y diseñadores tuvieron que tomar una decisión de compromiso y elegir entre menor tamaño o un doble altavoz estéreo frontal.
¿Merece la pena la segunda opción a cambio de aumentar un poco el tamaño? Yo creo que no, y que Samsung ha hecho bien con este sacrificio. Otros pensaréis que no han hecho bien y quizás prefiráis un teléfono algo más grande a cambo de los altavoces frontales, todo es cuestión de gustos y preferencias.
Por último quiero hacer referencia a los sensores biométricos del Note 7, ya que se integra como novedad el lector de iris. Funciona bien y solo he encontrado problemas con poca luz o llevando gafas, pero en general es un buen sistema. El problema no es ese, es que no aporta nada sobre el lector de huellas dactilares que funciona perfectamente y no tiene las dos limitaciones del reconocimiento de iris. Es decir, ¿para qué cambiar al iris si con la huella dactilar ya funciona bien el control de seguridad? Entiendo que alguien quiera usarlo como seguridad extra, pero en mi caso lo utilicé durante la review del teléfono y ahora lo llevo apagado, usando solo el lector de huellas, que funciona a la perfección.
La mejor cámara en un móvil
El Note 7 utiliza la misma cámara que el S7, y es un acierto. Ya en este dispositivo me pareció que Samsung había conseguido la mejor cámara en un teléfono móvil, y como a día de hoy nadie la ha superado todavía la elección de seguir utilizándola para el Note es buena. Habría sido buena una mejora, por supuesto, pero mejor quedarnos con algo muy bueno que liarla e ir para atrás.
El secreto de la calidad de las fotos tomadas con el Note 7 está en la elección de un sensor de 12 megapíxeles que permite tener fotosensores de mayor tamaño, lo que ayuda mucho a la calidad y nitidez de las imágenes. A cambio hay un contra, y es que el zoom digital en las fotos funciona muy mal, perdiendo muchísima calidad con ampliaciones. Al fin y al cabo es la cámara de un móvil, la ampliación no es algo que vayamos a utilizar mucho.
Tener fotosensores más grandes ayuda a conseguir unas fotos nocturnas excelentes, y aquí es donde la cámara del Note 7 es claramente superior a cualquiera de sus rivales. El nivel de detalle y el buen tratamiento (cosa también de un correcto postprocesado) hacen que las imágenes con poca luz sean muy buenas.
Pero de nada sirve tener una calidad de imagen excelente si la experiencia de usuario que da la cámara es pobre. Esto es precisamente lo que me pasa con los últimos terminales de Sony, una buena cámara que se ve echada a perder por una mala usabilidad. Es difícil de expresar en palabras la experiencia que ofrece la cámara del Note 7, pero todo ocurre al instante, cuando queremos. Si pulsamos dos veces el botón de home ejecutamos el acceso rápido a la cámara y se abre al instante, pulsamos sobre el disparador y se hace la foto. Todo es rápido, ocurre, y no tenemos que preocuparnos de nada. Esta velocidad y facilidad de uso es otra de las razones que me hacen pensar que la cámara del Note 7 es la mejor del mercado, no solo la calidad, y creo que es una razón importantísima y todos los fabricantes deberían tomar nota porque no solo vale con hacer fotos buenas.
La cámara frontal de 5 MP también es una de las que mejores fotos hace, especialmente en condiciones de baja luminosidad. Perfecta para los amantes de los selfies, además de contar con un modo panorámico (repite en Samsung) muy fácil de usar para hacer selfies que abarquen mucho más angular del normal.
Aquí tenéis una galería con varias fotos hechas con el Note 7 y sin ningún tipo de tratamiento, tal cual salen y en modo automático:
El stylus del Note 7: el S-Pen
La familia Note no solo es famosa por su enorme pantalla, también lo es por el S-Pen, ese stylus de toda la vida al que Samsung le da una vuelta de tuerca y lo convierte en algo mucho más útil. De hecho os diré que me he pasado del S7 al Note 7 por el S-Pen y el always on display, del que hablaremos más a fondo en el apartado de pantalla.
El S-Pen del Note 7 se encuentra en el marco inferior a la derecha, y para extraerlo tenemos que pulsar sobre él haciendo un ligero click. En el Note 5, que no llegó a muchos mercados, había un fallo de diseño y se podía insertar el S-Pen al revés quedando este atascado. No os asustéis, el problema ha sido resuelto y ahora mecánicamente funciona sin ningún problema.
Voy a separar el uso del S-Pen en dos, ya que no es lo mismo sacarlo con la pantalla encendida que apagada. De hecho dejo la parte de la pantalla apagada para cuando hablemos del always on display y nos centramos ahora en el uso principal del S-Pen del Note 7, que es cuando tenemos la pantalla encendida.
Al extraer el S-Pen se activa un pequeño menú en la parte derecha que podemos mover o quitar, aunque es muy práctico y no molesta nada, además de no afectar al rendimiento del teléfono. Una curiosidad es que este menú flotante solo se puede pulsar con el S-Pen, si le damos con el dedo no se abre y es como si no estuviese. El menú nos da acceso a las siguientes seis funciones:
Crear nota: Poco hay que explicar, abre directamente una nota nueva en la aplicación Samsung Notas, una app totalmente renovada que aúna lo que antes eran diferentes aplicaciones de Samsung de la que luego hablaremos algo más.
Smart Select: Esta herramienta sirve para seleccionar partes de pantalla que luego podemos editar, añadir texto y compartir o guardar como imagen en el teléfono.
Escritura en pantalla: Hacemos una captura de pantalla y escribimos sobre ella, muy práctico para indicar cosas concretas o hacer anotaciones sobre un pantallazo, por ejemplo indicar zonas en un mapa.
Traducir: Esta nueva herramienta está pensada para traducir palabras sueltas, no como traductor para frases completas. Simplemente seleccionamos el idioma al que queremos traducir y dejamos el S-Pen encima de la palabra sin llegar a tocar la pantalla. Automáticamente aparecerá la traducción.
Ampliar: Una herramienta de zoom que permite ampliar cualquier zona de la pantalla desde un150% hasta un 300% simplemente pasando el S-Pen por encima.
Además nos queda un hueco extra que permite añadir cualquier acceso directo que queramos, como por ejemplo una aplicación. Yo lo he utilizado para acceder directamente a Samsung Notas. Esta aplicación se ha renovado por completo, aunque en aspecto no se note mucho, y es que la gran novedad es la integración de todas las aplicaciones que antes formaban parte del ecosistema de notas de Samsung (una integración muy lógica, vamos).
Samsung Notas es una aplicación potente pero muy sencilla, a la que sacamos mucho partido gracias al S-Pen. Cada nota tiene la posibilidad de añadir texto, escritura por lápiz que viene siendo la más normal, escritura por pincel donde podemos elegir entra una muy amplia gama con gran realismo (destaca el de la brocha, que mezcla los colores de otras capas), añadir imágenes y grabar con el micrófono del teléfono. Vamos, que con todas estas opciones podemos crear notas completísimas.
Por último destacar que el S-Pen también tiene resistencia IP68, con lo cual se puede mojar sin problemas, incluso puede entrar agua en el hueco si el pen está fuera y no pasará nada. Además la tecnología de escritura ha mejorado no solo para que sea más realista y sensible a nuestros movimientos y presión, sino para escribir con la pantalla mojada. Y funciona.
Poco puedo añadir sobre la pantalla de 5.7″ Super AMOLED del Note 7 que no hayamos dicho antes en otros artículos o en las reviews de dispositivos Samsung pasados. Las pantallas para smartphone de Samsung ya han demostrado un gran rendimiento, y salvo algunos detractores a los que no le gustan por tender a tonos azules o verdes, casi todos aceptan la gran calidad de estas pantallas.
El brillo es bueno incluso en exteriores con gran luminosidad, los colores son algo saturados pero es normal ya que se trata de una moda porque parece que nos gusta ver así las cosas y el ajuste automático de brillo funciona sin ningún problema.
Lo que sí quiero comentar más a fondo es la actualización que ha recibido always on display (AOD). Para quienes no lo conozcan de antes, AOD es una tecnología de pantalla que permite dejar una parte de esta siempre encendida de modo que tengamos acceso a información básica sin tener que encender la batería con el consumo que conlleva, y se nota, porque encendemos muchísimas veces la pantalla a lo largo del día para consultar la hora y las notificaciones.
AOD ha mostrado siempre fecha, hora, porcentaje de batería restante y notificaciones. El problema es que estas estaban muy limitadas y podíamos ver poco más que llamadas, mensajes y alguna aplicación nativa de Samsung. Ahora AOD muestra notificaciones de todas las aplicaciones, es decir, cualquier aplicación que genere aviso en la barra de notificaciones tendrá presencia en AOD, lo que significa que sin tener que encender la pantalla del móvil podemos ver qué notificaciones tenemos en el móvil. Mientras escribo estas líneas estoy esperando un WhatsApp importante y simplemente tengo que girar la cabeza hacia el móvil de vez en cuando para ver si ha entrado o no, sin necesidad de tener que encender la pantalla, sin consumir batería extra. Una maravilla, vamos.
La otra gran funcionalidad de AOD en el Note 7 es que permite tomar notas sin encender la pantalla. Es decir, con la pantalla apagada sacamos el S-Pen de su compartimento y se activa automáticamente la opción de tomar una nota, sin tener que encender la pantalla o acceder a la aplicación de notas. Una vez escrita podemos fijarla en el AOD para que se muestre como recordatorio o guardarla en nuestras notas. Es una función tremendamente práctica para tomar notas en un momento de forma muy rápida.
La batería era una de las cosas que más miedo me daba del Note 7 ya que hay que tener en cuenta que se dedican 3500 mAh a 5.7″ cuando el Galaxy S7 dedicaba 3600 mAh a 5.5″. Es decir, sobre el papel debería durar bastante menos porque estamos alimentando con menos batería un dispositivo con mayor pantalla, y esa combinación no suele acabar bien.
Sin embargo los resultados me han sorprendido muy gratamente ya que el Note 7 llega sin problemas al final de la jornada aunque hagamos un uso muy exigente. Evidentemente no vamos a poder jugar 12 horas seguidas a Pokémon GO, pero con un uso normal/intensivo es fácil salir de casa a las 8 de la mañana y llegar a las 20h de la tarde con batería restante.
Es muy difícil sacar datos objetivos del uso de batería, y a mi en las reviews me gusta comparar con mi propia experiencia ya que pruebo gran parte de los smartphones que salen al mercado. Y en comparación con la autonomía que he conseguido con otros dispositivos el Note 7 solo está a la altura del SGS7 o de los smartphones Sony, que para mí hasta ahora eran los que mejor trabajo hacían aquí (hay que ver cómo rinde el Xperia XZ porque promete mucho).
Si queréis datos algo más objetivos (insisto, no creo que sirvan de mucho) yo estoy haciendo unas 20 horas de duración media de batería con unas 5-6 horas de pantalla (suelo tener el brillo bastante alto), usando mucho Spotify, Google Maps, Instagram, Gmail y llevo instalado Facebook.
Conclusiones tras el análisis del Note 7
Después de probar el Note 7 creo que es el mejor smartphone que ha creado Samsung. Es cierto es un Note y sigue sin ser un teléfono para todos, pero han ajustado tanto el tamaño que incluso a usuarios de las 5″ como era yo nos han convencido de darle una oportunidad. El Note 7 tiene todas las cosas buenas que Samsung había conseguido con los S6 y S7 y además ha añadido mejoras para redondearlo todavía más. Es un trabajo estupendo de la firma coreana que ahora solo me deja con una incógnita, ¿cómo va a superarse con el S8? No tengo ni idea, pero creo que los tiros en innovación ahora tienen que seguir otros derroteros como una batería de larguísima duración o tecnologías revolucionarias. Está claro que fácil no lo tienen.
Eso sí, tener un Note 7 no es barato, y sin lugar a dudas su mayor pega es el alto precio del terminal. Si nos decidimos a gastar el dinero que cuesta vamos a asegurarnos de tener el mejor smartphone actual del mercado.
¿Significa esto que Samsung está dejando atrás a sus competidores? Quiero creer que tener un competidor sirve para que el resto se ponga las pilas y empecemos a ver grandes terminales de otras marcas. Sony era uno de mis fabricantes favoritos y lleva unas generaciones sin innovar demasiado, con un modelo muy continuista. Huawei llega muy fuerte pero todavía necesita un paso más para abordar la gama más alta. LG atraviesa un bache que esperemos que supere en el próximo terminal que presenten. HTC no está en su mejor momento y es uno de los que más nos gustaría volver a ver en auge. Quizás Google con su nueva apuesta por los Pixel nos sorprenda, ojalá. En cualquier caso, lo que más me gustaría ver es a todos los fabricantes al máximo nivel compitiendo a la vez, no podría haber nada mejor para el consumidor.
Huawei Nova Plus, opinión tras dos días a solas
Huawei se trajo a la IFA de 2016 un trío de dispositivos que ha dejado muy buenas sensaciones. De calidad, construcción excelente, hardware a la altura y un precio que no se desborda. Nova, Nova Plus y MediaPad M3. Después de probarlos en el evento, nos llevamos a casa el móvil más avanzado, el Nova Plus.
Huawei Nova Plus, así se llama el mejor modelo de la nueva gama del fabricante chino. Poco más de 400 euros, especialización en la fotografía, construcción soberbia de metal y con suficiente duración como para capturar miles de imágenes. Pero dejemos de comentar lo que asegura el fabricante y detallemos nuestras primeras sensaciones tras unos días a solas con el Huawei Nova Plus.
Antes de comenzar la toma de contacto, hagamos las presentaciones. ¿Cuáles son las características de este Huawei Nova Plus? Muy buenas sin ascender el escalón que podríamos considerar como excelencia. Algo lógico por otra parte a tenor de su precio final; pero sin que desmerezca lo evidente: es un gran smartphone. Y el adjetivo no hace referencia al tamaño: a pesar de las 5,5 pulgadas, os adelanto que es bastante manejable.
Pantalla de 5,5 pulgadas Full HD.
procesador Snapdragon 625 de ocho núcleos a 2 GHz.
32 GB de almacenamiento interno ampliable mediante micro SD de 128 GB.
EMUI 4.1 sobre Android 6.0 Marshmallow.
USB de tipo C.
Lector de huellas en la parte trasera con reconocimiento 3D.
Cámara principal de 16 MPX con estabilizador óptico de imagen.
Cámara delantera de 8 MPX con software especializado para auto fotos.
3.340 mAh de batería.
Diseño sólido y de esquinas redondeadas
La primera sensación que tuve al sostener el Nova Plus es la de encontrarme con un teléfono de categoría. No es infrecuente en un móvil de su precio, pero no por común destaca menos. Se agarra bien, es algo resbaladizo, la parte trasera se adapta a la palma con una suave curva y, en general, las sensaciones que deja son las que ofrece un móvil de máximo nivel.
El frontal se aprovecha dejando unos marcos laterales que no son grandes, pero tampoco pequeños. Dock virtual en pantalla con la opción de editar el orden y función de los botones; con los de encendido y volumen en el costado derecho sin problemas a la hora de alcanzarlos con el pulgar. Bandeja de doble SIM o SIM y SD en el costado izquierdo, jack de 3,5 mm arriba y salida para el altavoz en el borde inferior con las habituales perforaciones en el aluminio. USB tipo C en el centro de esta zona.
La cámara trasera sobresale algo más de un milímetro del cuerpo dejando la lente desprotegida ante los arañazos que pueda hacerse contra las superficies. Flash de doble tono en el lado izquierdo y sensor de huellas abajo, como acostumbra Huawei.
En el caso del Nova Plus (también en el Nova), el sensor captura la profundidad de la huella además de su superficie para añadir seguridad. Es muy rápido, fiable y añade funciones extra de scroll (si dicho scroll se pudiera aplicar a todas las aplicaciones sería de 10).
Prestaciones que aseguran la mejor experiencia
El Huawei Nova Plus pertenece a una nueva gama del fabricante que se sitúa por debajo de la “P”; por lo que queda en inferioridad de condiciones con respecto a su hermano mayor, el Huawei P9. Aun así, se comporta a la perfección moviendo aplicaciones, arrancándolas y en los juegos. No he notado pegas a nivel de rendimiento a pesar de que quizá merezca un chip mejor que su Qualcomm Snapdragon. Que no le sienta nada mal, ojo.
Resulta inevitable dedicarle un párrafo a la pantalla. No hay grandes sorpresas en tamaño y resolución: 5,5 pulgadas, Full HD y 400 PPI. Nítida, de gran contraste y con un buen balance de color con la opción de modificar su temperatura desde los ajustes. Los bordes de cristal marcan el famoso “efecto 2,5D, ofreciendo muy buena respuesta al tacto. Eso sí: el brillo máximo en exteriores es algo pobre. Para mí es el punto más negativo del móvil.
32 GB de almacenamiento interno, opción a SD (sacrificando una de las dos SIMs) y 3 GB de RAM que deberían ser 4. No sufrí ninguna pega en términos de conexión: ni con datos móviles ni tampoco por WiFi tras haberlo usado por medio Berlín. Incluye NFC, la siempre bienvenida radio FM y destaca por la calidad del sonido. Me ha gustado mucho con los auriculares; no tanto usando los altavoces traseros. Que no son estéreo a pesar de que haya taladros a ambos lados del USB.
Batería. Ay la batería…
Si antes decía que el brillo en exteriores es de los puntos donde más me disgusta el Huawei Nova Plus, cuando toca hablar de la batería debo llevar la valoración al campo contrario. 3.340 mAh son una buena cantidad sobre el papel; y Huawei hace el resto con la optimización del sistema para que la autonomía sea de las mejores que me he encontrado en un móvil de sus dimensiones.
No se puede hablar de la batería sin dar cifras, aunque sean provisionales y dependientes del uso personal. Con el ajetreo de la IFA no pude cargarlo por completo, pero sí controlé gastos intermedios: mucha pantalla, mensajería, más fotos que las que se hacen en un desfile de moda… Excelente comportamiento. Y un 20 % cada 4-5 horas (he de recalcar que el uso de estos días fue intenso).
Huawei marca un tanto importante en la autonomía del Nova Plus. No sólo es amplia sobre el papel, ésta se multiplica con la gestión interna del sistema. El fabricante asegura que puede hacer miles de fotos con una carga. No hice tantas ni de lejos, pero no me extrañaría que cumpliese con el lema publicitario.
Una cámara muy vanidosa
16 MPX con estabilizador de imagen para la cámara trasera y 8 MPX para la delantera; apertura f/2.0 para ambas. En líneas generales, la calidad de las fotografías tomadas con el Huawei Nova Plus es muy alta. Y no sólo el resultado, también en la manera de obtenerlo: la aplicación trae todo lo necesario para contentar al fotógrafo, incluso al exigente. La configuración y los modos disponibles son bastante liosos, pero tan potentes que sólo hace falta práctica para sacarle el juego. Mención especial merece el modo Pro.
Hay modelos que aspiran a la especialización. En el caso del Huawei Nova Plus, la auto foto o “selfie” es lo que más destaca el fabricante. El sensor delantero flojea con media y baja iluminación, pero el software añadido exprime las posibilidades. Sobre todo para el público femenino: incluye modos de retoque en tiempo real con los que, al más puro estilo “face swapping”, aplica distintos estilos de maquillaje. No sólo da el pego, dicho maquillaje es verosímil.
La grabación de vídeo se aúpa hasta los 4K en términos de resolución máxima. Y aprovecha las bondades de su estabilizador de imagen para obtener tomas sin vibraciones (aunque el auto enfoque es algo caprichoso). Igual que la fotografía, las grabaciones obtenidas se mantienen a un muy buen nivel.
Al público exigente también le encantará
No se sube a lo más alto del árbol, pero tampoco se anda por las ramas: el Huawei Nova Plus es de esos móviles que lo tienen todo sin que haya que empeñarse para pagarlo. De hecho, la experiencia arrojada no decepciona incluso si se tienen las expectativas altas.
A falta de analizarlo bien a fondo, algo que haremos en las próximas semanas, podemos decir que el comportamiento del Huawei Nova Plus es intachable. Tiene sus pegas, como es lógico, pero la media de todo el conjunto es elevada. Podría rivalizar con el propio Huawei P9. O con su primo hermano, el Honor 8.
Huawei ha mejorado el software integrado EMUI 4.1 hasta lograr una capa que, aún siendo espesa, ofrece detalles que mejoran la experiencia. Gestos con nudillos, WiFi+ para desconectar y encender el WiFi automáticamente, la fabulosa gestión de la batería y otras muchas pinceladas que se agradecen.
Es muy buen smartphone por los 429 euros que valdrá oficialmente. La construcción es inmejorable, la cámara es excelente, muy buena pantalla y una autonomía que es un gustazo. Un gran compañero de viaje para quien busque perderse sin prescindir de la seguridad de mantenerse conectado.
Huawei Nova Plus vs OnePlus 3
Huawei Nova PlusOnePlus 3Pantalla5,5″ LCD IPS (1080 x 1920 píxeles y 401 ppp)5,5″ Optic AMOLED con resolución 1080p (1080 x 1920 píxeles y 401 ppp)ProcesadorQualcomm Snapdragon 625 Octacore de 64 bits y 14 nmQualcomm Snapdragon 820 Quadcore de 64 bits y 14 nmGPUAdreno 506Adreno 530Memoria RAM3 GB6 GB Almacenamiento interno32 GB64 GB UFSTarjeta SDSí, hasta 128 GBNoConectividadLTE, NFC, Bluetooth 4.1, Wi‑Fi, GPS, radio FMLTE, NFC, Bluetooth 4.2, Wi‑Fi ac, GPSBatería3.340 mAh3.000 mAh con carga rápidaCámara trasera16 MPX con apertura f/2.0 y estabilizador mecánico de imagen16 MPX con apertura f/2.0 y estabilizador mecánico de imagenCámara delantera8 MPX con apertura f/2.08 MPX con apertura f/2.0SoftwareAndroid Marshmallow con EMUIAndroid Marshmallow con OxygenOSDimensiones151,8 x 75,7 x 7,3 mm152.7 x 74.7 x 7.4 mmPeso160 gramos158 gramosOtrosUSB tipo CConmutador de estado, USB tipo C
Como bien me apunta Edu Aldo en los comentarios, se me pasó (me fustigo por ello) destacar la carga rápida del OnePlus 3. Increíble y una maravilla, sólo se puede alabar la carga DASH. Móvil cargado de 0 a 100 en algo más de 50 minutos. Por contra, el Huawei Nova Plus se va a las 2 horas. Repaso es quedarte corto.
Me gusta la ligereza de OxygenOS. Con un aspecto casi calcado a un
Nexus Pixel, funcionalidades extra que son útiles en el día a día y suficiente personalización para hacer de ese teléfono “tu teléfono”. Huawei no escapa a la personalización con el Nova Plus, De hecho, incluye un completo gestor de temas. Aunque EMUI no es para todos los gustos.
Google Duo, así funciona la aplicación de videollamadas de Google
La aplicación de las llamadas de vídeo Google Duo ya es una realidad. Fue presentada hace tres meses, pero no ha sido hasta ahora cuando ha comenzado a llegar a la tienda de Google Play (aunque primero lo ha hecho en forma de APK, y en los próximos días estará disponible también para su descarga desde la tienda oficial).
Después de que Google haya activado la aplicación Duo en España, hemos estado trasteando con Google Duo durante las últimas horas, y en esta primera toma de contacto os contamos en detalle cómo funciona la aplicación de las videollamadas de los chicos de Mountain View.
Para activar Google Duo tan solamente se necesita un número de teléfono
Nada más abrir la aplicación, lo primero de lo que nos daremos cuenta es de que Duo no depende de ningún servicio de Google. Para utilizar la aplicación se necesita tan solamente un número de teléfono, un número en el que recibiremos un código que deberemos introducir después en la aplicación para verificar nuestra identidad. Más allá de eso, no es necesario ni que nos creemos un perfil ni que introduzcamos ningún otro dato adicional.
Lo curioso del asunto es que para la activación podemos utilizar un número de teléfono diferente al del dispositivo en el que tenemos Duo instalada (de hecho, uno de los móviles en los que he activado la aplicación no tenía tarjeta SIM, así que recurría al número de otro teléfono diferente). La aplicación, eso sí, solamente permite tener un mismo número activado en un único dispositivo.
Google Duo, así ha sido nuestra primera videollamada
Hacer una llamada de vídeo desde Google Duo no tiene pérdida. En la parte inferior de la pantalla se puede apreciar un enorme botón con el texto de “Videollamada”; si pulsamos sobre él, la aplicación nos mostrará un menú con todos los contactos de nuestra agenda. Los contactos que ya tengan Duo instalada aparecerán en color naranja, mientras que los que todavía no lo hayan hecho estarán acompañados de la opción de “Invitar”, la cual nos permitirá enviar un mensaje invitando al contacto a que se una a la aplicación.
Pero hablemos de la llamada de vídeo. La primera videollamada que hice a través de Duo fue a través del WiFi, y me sorprendió la razonable calidad de imagen que tenía la llamada; después, al hacer una conexión entre un móvil con WiFi y otro con 4G, la calidad de la imagen seguía siendo francamente buena. En las posteriores pruebas sí tuve algún problema desde la tarifa de datos (yo veía a la otra persona y ella no me veía a mí, por ejemplo), pero para tratarse de una primera versión no está nada, nada mal.
De hecho, el de la pantalla en gris es el único problema que he tenido durante las pruebas de Duo. Por algún motivo, había llamadas en las que la otra persona me veía perfectamente, pero lo que a mí se me mostraba en la pantalla de esa persona era una imagen gris con el icono de “Cargando” (en esta imagen se puede ver). Dicho problema lo he tenido tanto con el WiFi como con el 4G.
Durante la llamada de vídeo tampoco es que la interfaz pase a tener muchas más opciones. Podemos cambiar entre la cámara principal y la cámara frontal, activar o desactivar el micrófono, agrandar la imagen de nuestra propia cámara (para vernos mejor) o, en el caso de que salgamos a la pantalla principal del teléfono, poner la videollamada en pausa. Aquí podéis ver una captura durante una llamada.
Por otra parte, un detalle que también he apreciado durante la prueba es que Duo te notifica de las llamadas de vídeo perdidas que hayas recibido. Lo hace tanto a través del panel de notificaciones, con el mensaje de “Videollamada perdida de: …” (miradlo aquí) acompañado de dos opciones: “Devolver llamada” y “Enviar mensaje” (pero no mediante Duo, sino a través de Hangouts o mediante la aplicación de Mensajes de vuestro móvil), como a través de una notificación que se muestra en Duo cuando entras en la aplicación después de habernos perdido una llamada.
El consumo de datos de Google Duo
Haciendo la prueba de realizar una llamada de vídeo desde un móvil conectado a la red 4G de Jazztel, el consumo medio que obtuve rondaba los 4 MB (4,35 en una de las pruebas, por ejemplo) por cada 30 segundos de videollamada. Ese consumo es variable, y me atrevería a decir que cada minuto de llamada de vídeo que hagamos rara vez bajará de los 8 MB consumidos en la tarifa. Si ya hubo críticas por el menos de 1 MB que consumían las llamadas de WhatsApp en cinco minutos de conversación, imagino que a Duo le caerán también oleadas de quejas.
En base a una tarifa estándar de datos (1 GB de datos por 10 euros al mes, por ejemplo), y sacando un coste aproximado de 0,01€ por cada MB consumido, se podría decir que las videollamadas de Duo a través de la tarifa de datos nos pueden costar ocho céntimos el minuto. Barato no es, desde luego, pero nadie dijo que las llamadas de vídeo por 3G/4G lo fueran.
¿Qué ajustes tenemos en Duo?
Pero que Duo sea una aplicación sencilla no quita que también cuente con un menú que incluye alguna que otra opción interesante. Está la de “Toc Toc” (aquí podéis verlo), que es una opción que nos permite ver la imagen de la cámara de la persona que nos está llamando antes incluso de que descloguemos (lo que vendría a ser la imagen de perfil, solo que en este caso la imagen es en directo). También está la de bloquear números de teléfono (aquí) y la de dar de baja un número de teléfono (aquí), esta última muy útil si cambiamos de dispositivo pero queremos mantener la misma tarjeta telefónica.
Y pocas más opciones de configuración encontraremos en Google Duo. La única que merece algo de atención es la de “Limitar el uso de datos móviles”, la cual -a pesar de no traer ninguna descripción- parece estar orientada a reducir el consumo de los datos cuando hagamos llamadas de vídeo utilizando el 3G/4G.
Duo frente a FaceTime, muy parecidos… por no decir idénticos
Duo y FaceTime son dos gotas de agua. La aplicación nativa de llamadas de vídeo de Apple ha sido un referente evidente en el diseño de la aplicación de Google, y si comparamos ambas veremos que a grandes rasgos comparten exactamente la misma idea: ofrecer videollamadas de la forma más sencilla e intuitiva posible. Las dos tienen una misma pantalla principal, la forma de buscar contactos es idéntica en ambas y la interfaz de la llamada… bueno, comprobadlo por vosotros mismos (desplazad la barra blanca de un lado a otro).
La única opción en la que FaceTime puede dejar -y, de hecho, deja- en evidencia a Google es la de la llamada de audio. La aplicación de Apple tiene una opción llamada “FaceTime de audio”, y como su propio nombre indica se trata de una herramienta que permite hacer una llamada de voz a través de la red de datos (o del WiFi). Eso, en el caso de Google, solamente es posible en Hangouts.
¿Y qué tengo que decir sobre Google Duo?
Es evidente que Google ha puesto toda la carne en el asador para convertir Duo en el FaceTime de Android. Se nota que en Mountain View han aprendido que el que mucho aprieta poco abarca, y han concentrado lo mejor de las videollamadas de Hangouts en una sola aplicación que, para ser francos, está muy bien diseñada. Que la aplicación sea rematadamente sencilla no quita que traiga todas las opciones que yo, como usuario, pediría a una app de llamadas de vídeo.
De hecho, opino que el único problema al que se enfrenta Google Duo es exactamente el mismo que el que sufren los asistentes de voz: el uso en público. Si Skype no ha conseguido que dejemos de lado las llamadas convencionales, y viendo que WhatsApp se está tomando con mucha calma incorporar esta función, será que las llamadas de vídeo no son tan atractivas como pensamos. Diría incluso que mi opinión sobre esta aplicación se resume en el titular de este artículo de Wired: Google Duo está genial, pero hacer llamadas de vídeo personales desde el móvil sigue pareciéndome raro.
Está por ver cómo encaja Google Duo entre los usuarios, pero de momento me anticipo a decir que no me sorprendería en absoluto que de aquí a unos meses Duo se convirtiera en una aplicación instalada de fábrica en los móviles Androides. Eso suponiendo que no acabe en el fondo del cajón de las ideas de Google que en un principio prometían mucho pero que, después…
Google DuoVersión: Autor: Requiere Android 4.1 y versiones superiores INSTALARINSTALARINSTALAR APKTamaño:
Energy eReader Pro, ¿lector de ebooks o tablet? Nuestro análisis
Si digo que lo que analizaré ahora es un lector de libros electrónicos seguramente pienses que la review no va aquí. El Androide Libre es una página sobre Android y un lector de ebooks carece de Android, ¿no? Error: el Energy Ereader Pro HD trae integrado este sistema operativo. Echa a volar la imaginación y piensa: ¿cómo sería una tablet Android con tinta electrónica?
Las ventajas que se me ocurrieron antes de recibir el lector fueron muchas. Por fin un Android con varios días de autonomía, libros y libros que leer sin que haya que ceñirse sólo a la lectura, aplicaciones instalables para ampliar las opciones como lector… Y una básica: podría convertir un lector de ebooks que no es un Kindle en todo un Amazon Kindle con sólo instalar su app Android. Spoiler: funciona.
Ya ves que este dispositivo promete. Quizá parezca que meterle Android a todo cacharro que tenga botones y pantalla no siempre es productivo, pero en el caso de un lector de libros electrónicos sí lo es. Siempre con matices, que la experiencia no es tan bonita como lo parece en un principio. Empecemos.
Características del Energy Ereader Pro HD
El aspecto de este dispositivo es el de un lector de ebooks clásico. Pantalla de tinta electrónica central, táctil, retroiluminado… Vamos, que tampoco difiere tanto de cualquier otro lector que se te pase por la cabeza. Aunque, al estar hermanado con una tablet, comparte elementos con los que enriquecer la experiencia puramente lectora.
Pantalla táctil de 6 pulgadas. Tinta electrónica, 16 niveles de grises y 758 x 1024 píxeles de resolución.
Procesador de doble núcleo 1.0Ghz ARM Cortex A9.
8 GB de almacenamiento con espacio para SD de hasta 64 GB.
Formato de libros soportados: TXT, PDF, EPUB, FB2, HTML, RTF, CHM, MOBI.
Android Jelly Bean 4.2. Incluye Google Play Store.
Dimensiones: 159 x 118 x 8 mm
Compacto, tacto suave y materiales decentes
Este lector de ebooks se queda en las dimensiones habituales para un dispositivo similar con pantalla de 6 pulgadas. El cuerpo está fabricado en plástico con un tratamiento exterior que recuerda ligeramente a la goma. Es delgado y no pesa mucho en las manos. Aunque el agarre cuando se usa tumbado en la cama no es el mejor.
Se aprecia buena calidad en la construcción sin que llegue al nivel de “excelente”. El frontal lo ocupa la pantalla dejando un centímetro y medio más o menos para los marcos laterales y un par de centímetros para la parte superior e inferior. Abajo vemos un botón de Home capacitivo. Éste no enciende la pantalla, hay que activar el botón de encendido en el borde superior.
El contorno está limpio a excepción del borde superior, como decía. Aquí, además del Power, vemos el conector micro USB y la ranura para micro SD. Como detalle, nos topamos con botones de pasar página en ambos marcos laterales: podremos usarlos con independencia de cómo coloquemos el Energy eReader Pro. Aunque dichos botones sólo funcionan con el lector de ebooks incluido: FBReader.
El tacto del lector es agradable. La cara trasera con acabado “gomoso” ayuda a que no se resbale de las manos. Los marcos quizá sean algo pequeños para sostener el tablet por el borde sin apretar la pantalla: como dije antes, leer tumbado en la cama guarda ciertas molestias.
Por prestaciones se aleja del concepto “tablet”
Si hiciste un repaso por las especificaciones seguro que suspiraste por lo básicas que son. Aunque comparé al principio al Energy eReader Pro con una tablet por el hecho de que incluye Android (su versión la critico después), hay que ver sus características estrictamente como lector de ebooks. Y, en ese campo, no entraña ningún problema.
La pantalla es la principal protagonista. Tinta electrónica con 16 niveles de grises y buena resolución para lo que acostumbra un lector de este precio: 758 x 1024 píxeles. Para mi gusto le falta contraste, sobre todo con las aplicaciones que no son las nativas. Por ejemplo, las letras de la app Amazon Kindle quedan algo difuminadas.
La respuesta táctil es buena y la lectura en todas las condiciones también (quitando el detalle del contraste que comentaba). Dispone de retroiluminación con una potencia exagerada: con un par o tres de líneas es más que suficiente para leer de noche (tiene 24 niveles representados por líneas). Dicha iluminación es bastante uniforme; con exceso de luz en la fuente, la zona superior de la pantalla.
No es un dispositivo al que se le deban hacer pruebas de rendimiento ni tests de benchmark: su orientación como lector de ebooks vitaminado es un salvoconducto para evitar las perrerías. Avanza de páginas sin problema, la lectura es adecuada y la carga de libros se mantiene en la línea de los Kindle. Eso sí: cargar apps puede ralentizarse unos segundos. Y, como es obvio, no todas las aplicaciones son aptas para una pantalla de tinta electrónica.
El Energy eReader Pro dispone de conexión WiFi para descargar libros, navegar por internet o conectarse a la Google Play Store. Integra zócalo para tarjeta SD, por lo que podrás llevar decenas de miles de libros. Conector micro USB y una carencia clara: no tiene jack de auriculares ni altavoz. Inexplicable para los audiolibros o para escuchar música en MP3.
Varias semanas con una sola carga
Las pantallas de tinta electrónica tienen sus ventajas. Dirigidas a la lectura de libros, también gastan muy poca energía si la pantalla no muestra movimiento: una vez cargada la página, ésta queda impresa sin tirar de la batería. Con 2.800 mAh, la autonomía del Energy eReader Pro llega a varias semanas en “stand by”.
No es de los lectores de ebooks que más economizan ya que Android consume más que cualquier sistema propietario, pero tampoco tiene problemas para suministrar lectura durante viajes de varios días. Puede marcarse el apagado automático para economizar todavía más, aunque no lo recomiendo: el arranque de cero es de un par de minutos.
Lo mejor: un lector de ebooks al que se le instalan apps
Poner Android a un lector de libros electrónicos, que tenga WiFi y venir de serie con la Google Play Store instalada es sinónimo de que expandirás la experiencia de lectura más allá de los libros. Lo corroboro: que admita otras aplicaciones de lectura es una delicia. Por ejemplo: es un lector de ebooks no Kindle que también puede ser un Kindle.
Bajar la aplicación de Amazon es uno de sus puntos fuertes. También otros lectores de libros electrónicos o de revistas, como pudiera ser Ztory. Nubico, Play Books… Y apps diferentes, como Evernote y otras dedicadas a escribir en pantalla. Juegos estáticos, mapas… Además de redes sociales, correo electrónico o Telegram, por poner varios ejemplos. Haz eso con el Kindle.
Bien, las posibilidades son tan abiertas como quiera la imaginación, pero existen dos límites claros. Por un lado, una pantalla de tinta electrónica planta una barrera tecnológica que no muchas aplicaciones pueden saltar; por el otro, Android Jelly Bean 4.2 es una versión demasiado anticuada.
La mayor parte de apps aptas para un lector de libros electrónicos son compatibles con Jelly Bean, pero esto no tiene mucha garantía de futuro. Por mi experiencia, no encontré inconvenientes con el software dedicado a la lectura. Tampoco en mensajería y redes sociales.
Ventajas de un lector de ebooks con Android
El Energy eReader Pro es uno de esos dispositivos atípicos que sorprende incluso a quienes más saben de tecnología. Lleva un tiempo en el mercado, pero no por eso deja de tener interés. Pero ¿qué ventajas tiene realmente si lo comparamos con un lector de ebooks tradicional o una tablet usada sólo para leer?
Una pantalla de tinta electrónica es lo mejor para leer libros, emails, chatear, usar Twitter… Cuando entran en juego las fotos ya es otra historia.
La duración de la batería es espectacular cuando se compara con una tablet.
La lectura con una pantalla de tinta electrónica fatiga menos la vista. Sin que se prescinda de la lectura nocturna: la retroiluminación lo soluciona.
Hay funciones que le sacan mucho partido a la tinta electrónica, como los mapas. Eso sí: el Energy eReader Pro no tiene GPS.
Poderle instalar aplicaciones desde la Google Play Store o en formato APK es un lujo que vale su peso en oro.
¿Quieres acceder a los libros de Amazon pero no deseas un Kindle? La app Android es apta para Energy eReader Pro. También Nubico, Ztory…
Es compacto y mucho más ligero que cualquier tablet.
Con 8 GB y espacio para SD puedes llevar contigo una biblioteca entera. Impensable en un Kindle.
Llegó la hora de la verdad. ¿Cómo calificar al Energy eReader Pro? Desde mi punto de vista, es un excelente lector de libros electrónicos que ofrece un límite que se mantiene a años luz del resto de lectores de ebooks. Eso sí: él mismo se pone varias barreras.
La construcción no está mal, aunque los acabados podrían refinarse un poco. La autonomía queda por debajo de un lector tradicional, señal de que Android hace de las suyas (pueden desconectarse las notificaciones para ahorrar batería). No me termina de convencer el contraste de la pantalla para apps, iconos y fotografías. Y debería tener salida de auriculares: teniendo expansión por SD podría aprovecharse para escuchar audiolibros o, incluso, música. Que se quede en Jelly Bean también decepciona.
Remato mi paseo por el lector de ebooks con Android resumiendo el Energy eReader Pro en una frase.
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Comparamos el Samsung Galaxy S7 Edge con el OnePlus 3
Tener sobre la mesa dos móviles como el Samsung Galaxy S7 Edge y el OnePlus 3 es un auténtico lujo. Y una suerte, también es una suerte. Además, es una invitación a compararlos frente a frente, que son dos smartphones que se prestan a ello. Así que, ¿iba a resistirme?
Dos dispositivos de altas prestaciones, con todo lo necesario para colmar los deseos de cualquiera, bonitos por fuera y de construcción sólida… No hay duda: decantarse por uno o por el otro es una elección segura. Hasta ahora no ya que el OnePlus 3 paró de venderse, pero, ya que retoma su distribución el lunes, es un buen momento para la comparativa.
¿Cuál elegir? Me temo que la disyuntiva entra en el terreno personal. Además de plantear un conflicto con la cartera, que la propuesta de Samsung continúa siendo más cara. Pero dejemos el precio aparte y centrémonos en la experiencia que arrojan.
Lo primero es lo primero: el duelo virtual prestando atención a sus especificaciones. Ambos son top, pero el Samsung Galaxy S7 Edge destaca por sus añadidos.
Samsung Galaxy S7 EdgeOnePlus 3Pantalla5,5″ Super AMOLED con resolución 2K (1440 x 2560 píxeles y 534 ppp)5,5″ Optic AMOLED con resolución 1080p (1080 x 1920 píxeles y 401 ppp)ProcesadorExynos 8990 Octacore de 64 bits y 14 nmQualcomm Snapdragon 820 Quadcore de 64 bits y 14 nmGPUMali-T880Adreno 530Memoria RAM4 GB6 GBAlmacenamiento interno32/64/128 GB UFS64 GB UFSTarjeta SDSí, hasta 128 GBNoConectividadLTE, NFC, Bluetooth 4.2, Wi‑Fi ac, Ant+, GPSLTE, NFC, Bluetooth 4.2, Wi‑Fi ac, GPSBatería3.600 mAh con carga rápida3.000 mAh con carga rápidaCámara trasera12 MPX con apertura f/1.7 y estabilizador mecánico de imagen16 MPX con apertura f/2.0 y estabilizador mecánico de imagenCámara delantera5 MPX con apertura f/1.78 MPX con apertura f/2.0SoftwareAndroid Marshmallow con TouchWiz Android Marshmallow con OxygenOSDimensiones150.9 x 72.6 x 7.7 mm152.7 x 74.7 x 7.4 mmPeso157 gramos158 gramosOtrosResistencia al agua, sensor de ritmo cardíaco y de oxígeno en sangre, micro USBConmutador de estado, USB tipo C
Construcción, acabados y apariencia
Comparar dos smartphones como éstos haciendo referencia sólo a cómo se ven y se sienten resulta complicado. Éste es un punto donde más incide la valoración personal, aunque creo que el riesgo en el diseño también puntúa. ¿Quién vencería? El Samsung Galaxy S7 Edge posee una apariencia diferente a lo demás y unos rasgos de los que no puede escapar la mirada.
¿Tiene el OnePlus 3 peor construcción? Ni mucho menos. Aluminio para todo el cuerpo, compacto, se siente muy sólido y nadie puede negar que desborda lujo por cada esquina. Aunque claro, la belleza de la pantalla curva es mucha belleza. Y también resulta más manejable el S7 Edge: es ligeramente más pequeño. Con sus defectos, como una cara trasera de cristal más resbaladiza que la metálica de su contrincante.
Bajo mi punto de vista, el botón físico de Samsung pierde frente al capacitivo de OnePlus. Además, el OnePlus 3 ofrece un mejor desbloqueo con la huella y la opción de situar los botones en pantalla. Del resto de botones no hay pegas en ambos, aunque el conmutador del OnePlus 3 añade algún “puntillo” positivo (me parece muy práctico). Eso sí: la protuberancia de la cámara trasera penaliza a ambos por igual.
El Samsung Galaxy S7 Edge es más característico y arriesgado; el OnePlus 3 apuesta por líneas más clásicas sin que por ello ofrezca peor construcción. Ambos denotan máxima calidad, aunque Samsung juega mejor sus bazas como fabricante: el acumular experiencia en pantallas curvas le sirve para redondear ese aspecto en el Galaxy S7 Edge. En todos los sentidos.
Éste es un apartado clave para dos smartphones que se dirigen al público más exigente. Como resulta lógico, pagar un precio alto (con más matices en el caso del OnePlus 3) implica recibir mayor potencia. Sin que se distingan en exceso: los dos se comportan a un altísimo nivel ejecutando aplicaciones y juegos.
El Qualcomm Snapdragon 820 le gana la batalla al Exynos 8990 en los benchmarks. También ocurre con la GPU: Adreno 530 vs Mali-T880. Las diferencias no son exageradas, pero sí las suficientes para que el OnePlus 3 destaque algo por encima. Aunque eso sí: a la hora de la verdad, que es el uso diario, no noté diferencias.
Ambos se mueven con celeridad y sin que se aprecie lastre por la carga del sistema o de la capa. Es innegable que TouchWiz es mucho más pesada que OxygenOS, sobre todo a la hora de mantener procesos y apps en segundo plano que el usuario no puede desconectar. Pero esto no incide en una mala experiencia con el Samsung Galaxy S7 Edge, incluso a veces ocurre lo contrario: disponer de más funciones vía software es un valor añadido del que el OnePlus 3 carece. Es matizable y va según gustos, lo sé.
Donde sí que no hay color es en la comparativa de pantallas. Bueno, sí que hay: los colores son mucho más vivos en el Samsung Galaxy S7 Edge con mayor nitidez en los objetos representados. La calibración peca de falta de correspondencia con la realidad en el caso del OnePlus 3, algo que se soluciona con el modo sRGB.
El S7 Edge aporta el modo básico si se desean colores más naturales, pero la calibración por defecto tampoco se aprecia demasiado saturada. Y la mayor resolución es un punto positivo. Además, hay que recalcar el brillo máximo del Samsung Galaxy S7 Edge: la pantalla se ve perfecta incluso bajo el sol. La del OnePlus 3 no posee un brillo deficiente.
No hay exageradas diferencias en términos de conectividad más allá de que el OnePlus 3 incorpora USB de tipo C (creo que aquí gana). El sonido es bastante mejor en el Samsung Galaxy S7 Edge, sobre todo con auriculares. Eso sí: el OnePlus 3 tiene doble SIM, todo un “win” para quien lo valore. Y el S7 Edge aporta sensores extra junto al flash de la cámara. Ninguno de los dos tiene radio FM.
Aquí hay dos diferencias claras: 3.000 mAh en el caso del OnePlus 3 y 3.600 para el Samsung Galaxy S7 Edge. Una diferencia sustancial que se ve también en el uso diario: la autonomía del Samsung es objetivamente mejor. Quizá no tanto como indican los números ya que el gasto con la pantalla apagada es menor en el caso del OnePlus 3, pero el Samsung siempre durará más.
No he notado calentamiento en ninguno de los dos, tampoco a la hora de cargar. Ambos utilizan carga rápida a través de su cargador propietario, con un claro ganador en este campo: el OnePlus 3. La carga DASH es una auténtica maravilla, sin duda una de sus mejores bazas. En términos de tiempo, algo más de 50 minutos para el primero y una hora y media para el Samsung Galaxy S7 Edge.
Con ninguno de los dos hay que temer por la jornada de aguante, pero será el Samsung quien aprovechará mejor la opción de seguir funcionando al día siguiente. Y eso que su gasto en “stand by” es incomprensiblemente elevado (demasiados procesos activos, como comentaba antes).
Software y aplicaciones: diferentes como de la noche al día
¿Quieres un móvil con más apps y funciones? El Samsung Galaxy S7 Edge apuesta por TouchWiz extra equipado, lo cual es un arma de doble filo.
Como en toda comparativa influye de manera notable la opinión del que la escribe, daré mi parecer: yo me quedo con el Samsung Galaxy S7 Edge. El software añadido lo considero un valor. La empresa investigó, desarrolló, ingenieros se tomaron su tiempo creando funcionalidades exclusivas. Las uses o no, en el Edge se aprecia ese esfuerzo por diferenciarse.
No es que OxygenOS venga cojo de posibilidades, que en OnePlus aportan unas cuantas. Encendido y apagado con doble toque, el conmutador de tres estados, opción a tener los botones de navegación en pantalla o fuera… Su aspecto es bastante similar a Android stock, algo que aprecia gran parte de los usuarios de Android.
Ambos fabricantes poseen cierta mala fama con sus actualizaciones. En lo que yo estuve con ambos no encontré problemas en este punto: los dos se encuentran en la penúltima versión estable de Android. Es de esperar que Nougat llegue a ambos, aunque yo me decantaría antes por el Samsung Galaxy S7 Edge que por el OnePlus 3.
En la fotografía hay un claro ganador
Y no es otro que el Samsung Galaxy S7 Edge. En serio, qué pedazo de cámara móvil. Rápida en el arranque, en la ejecución, con un auto enfoque que da gloria verlo y unas fotos con baja luz que son impresionantes. También la interfaz destaca por sus posibilidades, por su modo Pro y guardado en RAW. Quizá haya demasiados modos, pero la cámara es apta tanto para sacar fotos perfectas con un toque como para dedicarle más tiempo a ser creativo.
¿Tiene el OnePlus 3 una mala cámara? Ni muchísimo menos, está a la altura de las mejores en Android. Pero su desempeño queda un par de escalones por debajo de su contrincante. No tengo ninguna pega con la colección de capturas que me ha brindado, y también hace buenas fotos con baja luz; pero no es tan rápida ni ofrece tantas posibilidades.
Ambas incorporan grabación de vídeo en 4K, estabilizador de imagen y el modo profesional que comentaba antes (con guardado en RAW y formato DNG). No decepcionan como sustitutos de una cámara compacta y se puede salir con ellos sin riesgos a perder los mejores instantes. Pero claro, el Samsung Galaxy S7 Edge sobresale. No demasiado, pero sobresale.
Te voy a ser sincero: ambos me parecen exageradamente buenos. Podría colocar otros muchos adjetivos. Rápidos, bonitos, potentes, capaces de hacerte babear con sólo verlos sobre la mesa o tenerlos en la mano… Vale, esto último no es sólo un adjetivo, pero creo que define a la perfección lo que son capaces de conseguir en alguien que adora la tecnología móvil.
De lo mejor, no sólo en Android. Eligiendo cualquiera de ellos tienes smartphone para rato, aunque ambos se dirigen a un tipo de público diferente. Samsung supo evolucionar su concepto de móvil con curva haciéndolo tan bello como potente. E incluso posee protección contra el agua, un plus que eleva todavía más su nota. Sigue teniendo TouchWiz y es más caro, pero también es mejor.
Tener más batería ofrece mayor tranquilidad. También en el caso de la fotografía: el Samsung Galaxy S7 Edge es un auténtico lujo a la hora de capturar el entorno. Del OnePlus 3 me gusta mucho más su desempeño con la huella dactilar o el conmutador físico. Además de que el doble de almacenamiento interno y 2 GB más de RAM son una garantía de que aguantará a la última bastante tiempo. Pero el S7 Edge tiene opción a tarjeta SD, algo a tener muy en cuenta.
¿Cuál es la mayor diferencia? El precio, obvio. Los 400 euros del OnePlus 3 hacen que este smartphone sea casi imbatible en ese segmento. Aunque también hay que decir que el Samsung Galaxy S7 Edge bajó mucho de precio y es fácil conseguirlo por menos de 600 euros. ¿Lo quieres más barato? Apunta al S7 normal. Lástima que la menor batería afecte a esa elección.
And the winner is… El Samsung Galaxy S7 Edge. No por demasiado, pero sí por lo suficiente. Siempre manteniendo una idea por encima: el OnePlus 3 será una elección de la que tampoco te arrepentirás.
BQ Aquaris X5 Plus, análisis completo con opiniones y comentarios
El primer contacto con el BQ Aquaris X5 Plus lo tuve en el MWC 2016. Allí me lo enseñaron sin que aún fuese un modelo final. Carecía de lector de huellas dactilares ya que estaba montado sobre un Aquaris X5 normal; que tampoco difiere en exceso por fuera del X5 Plus. Le di un primer repaso en ese MWC, probé todo lo que se puede probar en un evento multitudinario y me llevé una sensación satisfactoria.
Tras unos meses donde saltaron novedades en todos los rangos de precio, me llegó la oportunidad de revisar a fondo el BQ Aquaris X5 Plus. Con las primeras sensaciones en mente, vinieron también los primeros contrastes. La mayor parte buenos: el móvil ha mejorado tras los meses transcurridos entre presentación y lanzamiento. También aprecié ciertos aspectos que no me convencen, como ocurre con cualquier aparato cuando se usa de manera continua.
Pantalla de 5 pulgadas”
Dimensiones: 70x145x7.7
Resolución de 1080×1920
PVP 279€ €Comprar €ComprarNos gusta
No demasiado almacenamiento
Avanzando un poco los comentarios, diré que el BQ Aquaris X5 Plus es un móvil al que no se le puede pedir mucho más por lo que cuesta. Quizá la empresa española no tenga tan buena prensa como antaño, pero lo cierto es que el trabajo con este modelo es espléndido. Y paso a los hechos para demostrarlo.
Características del BQ Aquaris X5 Plus
Lo primero es lo primero: pongamos sobre el papel todos los detalles técnicos que hacen al móvil ser como es. Como suele ocurrir cuando uno se mueve por las gamas de precio medias, hay que tener en cuesta el coste: 279 euros en tienda. También está disponible la versión de 3 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento por 319,90 euros.
Pantalla de 5 pulgadas Full HD (1080 por 1920 píxeles. 440 píxeles por pulgada). LTPS Quantum Color. Brillo de 620 nits.
Dimensiones: 70x145x7.7 milímetros.
Procesador Snapdragon 652 de Qualcomm octa-core a 1,80 Ghz. GPU Adreno 510.
2 o 3 GB de RAM, según versión (la del análisis es de 2 GB).
16 o 32 GB de memoria interna, según versión. Ampliables por microSD hasta 256 GB (en el análisis es de 16 GB).
Cámara trasera con sensor de 16 megapíxeles (Sony IMX298). Apertura de f/2.0. Dual tone flash. Grabación de vídeo 4K (a 30 fps) y Slow Motion en 720p (a 120 fps)
Cámara delantera con sensor de 8 megapíxeles (Sony IMX219). Apertura de f/2.0. Grabación de vídeo FUll HD (a 60 fps).
Conectividad: Wifi 802.11b/g/n/ac (banda dual -2,4/5 Ghz), Bluetooth 4.1, 4G LTE y NFC.
GPS y GLONASS. Compatible con el sistema de navegación por satélite Galileo.
Software: Android 6.0.1 Marshmallow.
Otros: lector de huellas, LED de notificaciones, radio FM.
Sólido, compacto y de tacto agradable
Al estar acostumbrado a los móviles más grandes (el OnePlus 3 y LG V10 tienen la culpa), el BQ Aquaris X5 Plus se me hace mucho más contenido en la mano. El diseño es agradable: no resulta excesivamente original, pero tampoco creo que deba serlo. Cuerpo de aluminio (pintado en negro para el modelo de review), cara trasera plástica que no desentona con el metal, frontal suficientemente aprovechado por la pantalla.
No se siente pesado, aunque ligero tampoco. El agarre es bueno y el plástico trasero ayuda a que no se resbale de la mano (tampoco sobre una superficie lisa). Los acabados son excelentes sin que en ningún momento el BQ Aquaris X5 Plus dé señas de producto barato. Y un detalle que no me gusta: el cristal de la cara delantera queda unas décimas de milímetro por debajo del aluminio; por lo que la sensación es la de que el dedo “raspa” al salir por el borde (rebabas). Esto ayuda a que el cristal no se raye; pero una pantalla 2,5 D hubiese redondeado el frontal.
El BQ Aquaris X5 Plus es algo grueso para tener cinco pulgadas de pantalla. No es una condición que enturbie su uso, sobre todo al saber que dentro alberga 3.200 mAh de batería. Sí que se reserva demasiado espacio inferior y superior en el frontal: con una reducción de estas dos zonas se habría redondeado el diseño. Los marcos no son mínimos.
Los botones están situados en el costado derecho manteniendo una posición correcta a la hora de pulsarlos. El BQ Aquaris X5 Plus posee dos bandejas extraíbles: una justo encima de los botones para las dos nano SIMs y otra en el costado izquierdo para la SD de hasta 256 GB. Dentro del paquete, como es habitual, se incluye un pincho de metal para la extracción.
La cara trasera del BQ Aquaris X5 contrasta por el tacto y su composición. Policarbonato del color marcado en el aluminio con una tonalidad algo inferior. Aunque pudiese parecer lo contrario, no le queda mal esta cara plástica. Y ayuda a que el móvil se agarre mucho mejor.
De la zona trasera destacan el sensor de huellas, colocado en el tercio superior, y la cámara con su flash LED de doble tono englobado en una elipse de distinto color. El sensor de huellas está algo bajo para llegar con comodidad si se tienen las manos algo grandes (la yema del dedo índice queda por encima en situación natural); y la lente queda un poco hundida en el cuerpo. En principio no debería arañarse al apoyar el móvil sobre cualquier superficie, pero tengo mis dudas.
Pocas pegas se le puede poner a la construcción del BQ Aquaris X5 Plus. Muy sólido, elegante, gran apariencia y con la combinación de materiales que no sólo asegura ligereza y comodidad, también facilita un buen uso del smartphone. Y lo he usado bastante.
Buenas prestaciones sin llegar al top
El precio acaba marcando el límite al que un smartphone puede aspirar, por lo que siempre habrá un techo. Aunque en el BQ Aquaris X5 Plus el techo está lo suficientemente alto como para que no se demande más potencia de la que se necesita de manera habitual.
El procesador es un Qualcomm Snapdragon 652 con el cual ya tuve buenas experiencias. Ningún pero en este sentido: se comporta veloz en todo momento sin que haya apreciado defectos en la ejecución. Buen nivel en juegos y con la batería aguantando el tirón (perfecto para salir a cazar Pokémon, comprobado). Eso sí: al menos en el modelo que yo tengo, la RAM es demasiado escasa (está disponible el modelo superior).
He de admitir que volver a un móvil con 2 GB de memoria RAM desde los 6 GB del OnePlus 3 se nota bastante. Más aplicaciones cerradas de las que deberían, Home redibujándose a menudo al salir de una aplicación y una sensación general de que el móvil no “trabaja a gusto” cuando se le exige agilidad en la multitarea. Actualmente no está disponible el modelo con 3 GB, pero sería interesante vigilar su disponibilidad.
En el lado del almacenamiento interno el BQ Aquaris X5 Plus cuenta con 16 GB (el modelo que analizo) con espacio para tarjetas SD de hasta 256 GB. El usuario dispone de 10,64 GB.
Ningún inconveniente en uno de los aspectos primordiales de un smartphones, que no es otro que el de las conexiones. Todas las bandas habituales en LTE, veloz en redes WiFi de 2,5 y 5 GHz, Bluetooth… Incluye NFC para los pagos móviles, por lo que es un móvil que no presenta problemas para los requerimientos actuales de seguridad. Micro USB 2.0, radio FM y jack de auriculares en la parte superior.
Uno de los aspectos donde destaca es que se trata del primer móvil comercial en distribuirse con compatibilidad para Galileo. el sistema de posicionamiento por satélite europeo. Aunque, a día de hoy, es una opción inútil: Galileo aún no ha terminado su despliegue, por lo que no se espera que funcione como mínimo hasta el año que viene (la fecha límite es el 2020, va con retraso). En cuanto al GPS, el posicionamiento es correcto, aunque no demasiado preciso.
Tampoco flojea en la reproducción de audio, tal y como suena: el altavoz externo del BQ Aquaris X5 Plus es muy potente. Tanto, que te deja sordo al máximo volumen; aunque con distorsión, especialmente en agudos. Se escucha muy bien mediante auriculares con buena presencia de graves (quizá demasiado). Es compatible con archivos de sonido en HiFi y, por contra, carece de ecualizador integrado. Habría sido la guinda.
Entraríamos en la discusión eterna si dijera que me parece peor o mejor el hecho de que el BQ Aquaris X5 Plus apueste por colocar el sensor de huellas atrás, por lo que no valoraré la elección. Sí diré que y me he acostumbrado a tenerlo delante acomodándose al Home, pero no tuve problemas al tenerlo detrás. Eso sí, ya lo dije antes: quizá la posición sea demasiado baja para la altura normal del dedo índice.
En cuanto a efectividad y rapidez en el bloqueo, yo no tengo pegas: rápido, fiable, eficaz y pantalla encendida en menos de un segundo con sólo posar el dedo marcado sobre el sensor. La grabación de una nueva huella tampoco se demora. El sensor se encuentra sin problema palpando con la yema del dedo.
Buena pantalla y tamaño más que recomendable
Dejo la opinión de la pantalla al final de las características para darle un repaso más a fondo (igual que la batería). Me gusta la pantalla del BQ Aquaris X5 Plus, tanto por tamaño (las 5 pulgadas son un tamaño adecuado) como por resolución y detalle. El color lo encuentro algo saturado (al principio dudé con que fuese AMOLED), pero manteniendo en todo momento un buen nivel de nitidez y de contraste.
El brillo es uno de los puntos donde más destaca la pantalla del BQ Aquaris X5 Plus. Suficiente para ver el móvil en exteriores sin ningún tipo de problema, incluso aunque haya sol. Aunque el brillo mínimo sigue siendo mucho para un entorno a oscuras por completo.
Algo que echo mucho de menos son los gestos para encender y apagar la pantalla con doble toque. Es cierto que con el lector de huellas el móvil se desbloquea en décimas de segundo, pero encuentro que el doble toque de encendido es algo imprescindible en un móvil moderno. Eso sí: incluye Ambient Display para las notificaciones con pantalla apagada.
Batería, otro de sus puntos fuertes
3.200 mAh sobre el papel para un procesador que equilibra bien la autonomía, un sistema que se mantiene en línea y una pantalla “contenida” con una resolución que tampoco sube el pesado escalón de la resolución 2K. Siguiendo con el análisis sobre el papel, el BQ Aquaris X5 Plus debía de dar una autonomía al menos aceptable. Y la realidad supera con creces lo estimado.
No es que haya aguantado dos días lejos del enchufe de manera habitual, pero sí me encontré con mucha más autonomía de lo esperado. La gestión de la batería se mantiene a buen nivel: de media aguanta el día y medio con un uso moderado/bajo. Yo lo he tenido casi tres días sin cargar en los primeros días de agosto y sin salir de casa; lo normal se encuentra en torno a unas 12/14 horas con un uso lógico manteniendo 5 horas y media o 6 de pantalla.
Como de estimaciones personales no se puede trazar una media objetiva al 100 %, aquí va un test de batería realizado con Geekbench 3. 4.363 puntos, una puntuación alta que sitúan al móvil a la altura del Samsung Galaxy S6 Edge+, por ejemplo.
Hay que tener en cuenta que BQ no distribuye cargador con este móvil, por lo que sólo se incluye el cable USB en la caja. Tampoco es compatible con la carga rápida aunque se utilice un cargador compatible (o no conseguí que cargase rápido con ninguno de los míos). La carga de 0 a 100 pasa de las dos horas.
Software: casi limpio y actualizado a la última versión de Android Marshmallow
No se le pueden poner pegas en este sentido: el BQ Aquaris X5 Plus viene actualizado a la última versión estable de Android (Marshmallow 6.0.1) manteniendo un aspecto stock completamente limpio. Google Now Launcher de serie, menús y conectores rápidos con este estilo, opciones mínimas añadidas y nada que estorbe el buen funcionamiento del sistema.
Pocos añadidos en forma de aplicación, sí muchas mejoras. Sobre todo en apps como la cámara: aunque ya la analizaré en el apartado siguiente, BQ ha hecho muy buen trabajo con la interfaz de captura. También incluye radio FM y una app propia con la que establecer la garantía extendida: BQ Plus.
Más allá de aplicaciones, el Aquaris X5 Plus incluye algunas pinceladas que mejoran la experiencia. Por ejemplo, un práctico sistema de encendido y apagado automático para programar las horas de dormir (u otras desconexiones); también tenemos la opción de desactivar los botones capacitivos y colocarlos en pantalla; dispone de Ambient Display para las notificaciones con la pantalla apagada; o gesto rápido para abrir la cámara con doble pulsación en el volumen.
Sin ser una maravilla, la cámara saca muy buenas fotos
Como ocurre en el resto de apartados, la cámara del BQ Aquaris X5 Plus pinta bien sobre el papel a tenor de las especificaciones. Aquí nos encontramos con un sensor Sony IMX298 de 16 MPX para la cara trasera con una apertura f/2.0, auto enfoque por detección de fase, flash de doble tono, grabación de vídeo en 4K y 30 fps con cámara lenta a 720p y 120 fps. En la práctica puedo decir que se comporta a la perfección tanto en vídeo como en foto.
La aplicación de cámara es una de las más completas con las que me he encontrado últimamente. Con un modo automático sencillo en el que sacaremos buenas fotos con sólo apretar el botón de disparo, el BQ Aquaris X5 Plus también apuesta por el modo manual incluyendo ajustes para contentar a los más fanáticos del control. También guarda las imágenes en formato RAW (DNG). Bien por BQ.
El enfoque a la hora de disparar puede resultar algo lento y caprichoso, sobre todo si se marca con el dedo una zona pequeña. Las fotografías resultantes son de buena calidad en todas las situaciones; aunque mucho mejores a plena luz del día, algo lógico. De noche los resultados son más arbitrarios; elevándose el nivel de ruido, perdiendo detalle y con posibilidades de que las fotos salgan borrosas: el móvil utiliza por defecto la larga exposición. Otro de los puntos que no me terminan de convencer es el modo HDR: demasiado agresivo en los contrastes con falta de realismo en el resultado.
Aquí tienes una muestra de fotografía tomada con la cámara del BQ Aquaris X5 Plus.
El vídeo saca buena nota en la grabación. Con varios modos, incluido el 4K, se obtienen vídeos con suficiente calidad como para cumplir con la mayor parte de objetivos. También se mantienen en buen nivel la cámara delantera: un sensor Sony IMX219 de 8 megapíxeles con apertura f/2.0 que es capaz de sorprender con sus selfies. Me gustó mucho la experiencia fotográfica proporcionada por este smartphone.
Resumiendo: un móvil que invita a quererlo sin que te haga un agujero en la cartera
El BQ Aquaris X5 Plus no es un smartphone que deje los benchmarks por los suelos o que alucine por su construcción y diseño, pero destaca con calidad en todos los aspectos consiguiendo una media más que notable. Sobre todo cuando entra a relucir su precio: por 279 euros se consigue un móvil que no se exprime fácilmente.
No me encontré con problemas graves durante el tiempo que llevo analizándolo. Lo saqué de viaje, lo tuve durante tardes enteras fuera de casa, aguantó más de dos días con un uso bajo… Hasta convence a los que buscan un móvil para alardear de su construcción: el cuerpo metálico y la cara trasera plástica combinan sin peleas para ofrecer las mejores sensaciones en la mano; manteniendo un tamaño adecuado y un peso que, sin ser ligero, tampoco se hace molesto.
Está claro que tiene demasiados contrincantes a batir, pero no se me ocurren argumentos para no recomendarlo. Quizá la escasa memoria RAM del modelo base, es algo que se nota en el funcionamiento; también los 16 GB: 32 de partida hubiese estado mejor. Por un poco más, conviene apuntar al modelo de 3 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento.
Termino el análisis al BQ Aquaris X5 Plus resumiendo mi experiencia en una sola frase:
Análisis del Samsung Galaxy S7 Edge seis meses después
Se puede ser aficionado a la marca más popular de Android o destacar por convertirse en crítico de ella, pero resulta imposible decir que el Samsung Galaxy S7 Edge es un mal teléfono. De hecho, es el móvil Android más vendido de este 2016; y razones debe tener para ello, sobre todo teniendo en cuenta su elevado precio.
En El Androide Libre ya analizamos el Samsung Galaxy S7 Edge: nos pareció un excelente smartphone. No escapa de sus pegas, como todo producto, pero ofrece lo mejor para alguien que esté dispuesto a pagarlo. Ahora bien: han pasado más de seis meses de su anuncio y también bajó considerablemente su coste. ¿Sigue valiendo la pena?
Me planteé esta pregunta: ¿sigue mereciendo la pena el S7 Edge teniendo en cuenta que le salió mucha competencia? Asumí la tarea de convertirlo en mi móvil personal durante dos semanas para hacerle una nueva review. Y no te imaginarás el resultado. O sí; pero añadiré un poco de intriga.
Supongo que las conocerás bastante bien, pero vale la pena tenerlas fresquitas. Aquí están: las especificaciones de este móvil siguen siendo de infarto a pesar de que pasaron seis meses tras su anuncio. Incluso apareció el Samsung Galaxy Note 7 mejorando parte de ellas.
CPU: Snapdragon 820: 2x Kryo @ 2.15GHz y 2x Kryo @ 1.6GHz / Exynos: 4x A53 @ 1.58GHz y 4x Exynos M1 @ 2.28-2.60GHz
Cámara trasera de 12 Mpx (Sony IMX260) f/1.7 26mm. OIS, Autofocus. Tamaño de sensor 1.4 µm. Flash LED.
Cámara frontal de 5 Mpx. f/1.7
Batería integrada de 3600mAh (13.86 WHr)
Android 6.0.1 Con Interfaz Touchwiz / Samsung Pay / S-Voice / 115GB de Regalo de Onedrive / Funciones Always ON y Edge
WiFi 802.11 a/b/g/n/ac, MIMO, Bluetooth 4.2 / LTE Cat 9 y HSPA
Carga Rápida Quick Charge 2.0 ( 60% en 30 min) 100% en 100 minutos /Carga inalámbrica Qi y PMA
Precio de salida al mercado de 819€. Precio actual: en torno a los 650 euros (depende de la tienda).
Poco más que añadir al diseño: espléndido
Ya hablamos suficiente en su momento: el Samsung Galaxy S7 Edge es una belleza. Curva que engalana su aspecto sin que empeore su uso, combinación de metal y cristal que crea casi una pieza de arte, diseño pensado a la décima de milímetro para ofrecer las impresiones que uno espera por el precio.
Para mi gusto sigue siendo demasiado cristal, con el deslizamiento que eso conlleva para la cara trasera; pero no se escurre de las manos como muchas traseras de metal. Y es muy manejable, casi como un smartphone de menos de 5 pulgadas.
¿Diseño curvo o mejor pantalla recta? Aquí va sobre gustos, pero tampoco dejaría de recomendar el S7 normal o plano. Las prestaciones son casi idénticas, la pantalla sigue siendo excelente y se consigue una sustancial rebaja sobre el precio final. Tras mi nueva prueba de un Edge he constatado la falta de utilidad implícita de su pantalla; pero es innegable que se ve de lujo. Al fin y al cabo, a todos nos gusta elevar el estatus con el móvil, ¿no?
Funcionamiento: sigue casi imbatible
Llega el momento clave de la review: discernir si su comportamiento sigue a la altura de un gama alta seis meses después después de presentarse. La tecnología móvil avanza tan rápido que si pestañeas sale un smartphone que deja en pañales al tuyo. Aunque, por fortuna, la inversión que supone el S7 Edge no se echa a perder.
Este móvil de Samsung vuela en todo momento. Rápido, preciso, sin que sufra el más mínimo lag entre aplicaciones, arranques o volviendo a la Home. Su Exynos 8890 y la GPU Mali T880 MP12 no guardan ninguna pega en el rendimiento; a los que se suman la memoria RAM DDR4 y los 32 GB de almacenamiento UFS 2.0: no existe lastre de velocidad.
Jugar en el Samsung Galaxy S7 Edge es una delicia. No sólo porque ejecuta los juegos con la sencillez de batir mantequilla, también porque la pantalla ofrece una calidad excelente. Detallada, alto nivel de nitidez, muy buena calibración de color con la opción de ajustar los modos para conseguir que su panel Super AMOLED muestre más o menos saturación…
El brillo máximo deslumbra incluso con la luz directa del sol. No importan las condiciones: la pantalla se verá de lujo. Eso sí: el brillo automático no se comporta tan bien en entornos poco iluminados: de noche te puedes quedar sin retinas como te descuides.
Pocas pantallas pueden rivalizar la del Samsung Galaxy S7 Edge a estas alturas del 2016. Y diría que en este segmento sólo puede hacerle cara otro modelo de Samsung: el Samsung Galaxy Note 7. Como pegas están el poco uso que el fabricante le ha encontrado a la curva, que es fácil dar falsos toques al agarrar el teléfono, la “deformación” que sufren las imágenes en los bordes y que hay menús y opciones que, al quedar en las curvas, resultan algo más difíciles de pulsar.
Como es lógico, lo tiene todo. Menos radio FM
Con todas las conexiones inalámbricas imaginables, alta velocidad en datos móviles y WiFi, Bluetooth, GPS, GLONASS… No se echa de menos nada a excepción de alguna carencia que arrastra la gama alta del fabricante. Como la radio FM.
El Samsung Galaxy S7 Edge será el último móvil importante de la marca que venga con micro USB. Yo hubiese preferido tipo C, igual que en el Note 7, pero esto no implica un punto negativo. El sonido no está mal, sobre todo con auriculares. El altavoz externo distorsiona a un volumen medio/alto; y, por su localización, es fácil taparlo al tener el móvil en vertical.
El lector de huellas también es muy rápido y fiable; aunque queda por detrás de aquellos móviles que apuestan por el desbloqueo sin pulsar un botón sólo por el hecho de tener que apretar. La lectura del ritmo cardíaco con los sensores junto a la cámara es igual de rápida y efectiva; también la medición de oxígeno en sangre y del estrés. Samsung ha mejorado mucho aquí.
Una de las ventajas de adquirir el S7 Edge en lugar del modelo normal es que mejora el tamaño de su batería. Esto redunda en la autonomía; consiguiendo una duración acorde con la calidad general del dispositivo. Aquí tengo mis más y mis menos porque tuve días en los que vi caer los mAh como en una tormenta de agosto; con otro punto algo oscuro: Samsung mantiene una infinidad de procesos y aplicaciones en segundo plano que no pueden desconectarse.
Nada como un análisis objetivo para representar la autonomía del Samsung Galaxy S7 Edge. Como suelo hacer en las reviews, le pasé el test de batería de Geekbench 3. Y los datos me sorprendieron: más de 10 horas encendido. 10 horas y 34 minutos para ser concretos.
Si Samsung minimizara el número de procesos activos o dejase su activación en manos del usuario estoy convencido de que la autonomía se multiplicaría. Ésta sigue siendo una de las asignaturas pendientes; que no parece que vaya a solucionar: una de las características clave en los Galaxy es la innovación en software. Para bien y para mal.
Mucho software que se termina desconectando
Uno de los puntos diferenciales del Samsung Galaxy S7 Edge, y del fabricante en general, es el software añadido en sus modelos. Éste va orientado a exprimir las diferencias de cada smartphone; aunque en el caso de la curva se queda muy por debajo de que logra con la gama Note y su S-Pen.
Demasiado software añadido (gran parte se puede deshabilitar), TouchWiz algo más ligero al que le vendría bien Grace UX (es de suponer que reciba esta interfaz en próximas actualizaciones), decenas de procesos ejecutándose en segundo plano a los que no se tiene acceso, multitud de gestos y funciones que, sin desmerecer su utilidad, terminas desconectando para ahorrar batería… Aunque considero que el software implementado es diferencial, quizá resulte algo exagerado.
El aspecto fotográfico es uno de los que más valoro en un smartphone. No se puede decir que 2016 vaya cojo en cámaras móviles, que las hay de todos los gustos y precios. De hecho, hemos visto un salto cualitativo notorio; pero el Samsung Galaxy S7 Edge continúa manteniéndose en el top en lo que a captura multimedia se refiere.
Pensé que echaría de menos funciones de otros móviles o que no notaría tanta diferencia tras haber probado la mayor parte de gamas alta con Android para este 2016, pero qué va: la cámara del S7 Edge te sorprende aunque ya la probaras. Enfoque rapidísimo, capaz de obtener las mejores fotos con un click, inmejorable en tomas nocturnas y un modo manual que, como aficionado a la fotografía, disfrutas con la experimentación.
El arranque de la cámara a veces no es tan rápido como debería, pero no hay ninguna objeción una vez el sensor se pone a funcionar. Puedes perderte con la cantidad de modos que hay, pero al final terminas por utilizar dos: el manual y el Pro. Con ambos, y el propio móvil, puedes dejarte la compacta en casa con la seguridad de que las fotos saldrán inmejorables. Incluso captura en RAW.
La grabación de vídeo se mantiene en idéntico gran nivel, igual que la captura con la cámara delantera (quizá algo de ruido incluso en buena iluminación). Grabación en 4K, cámara lenta, vídeos sin temblores gracias al estabilizador de imagen óptico… La combinación fotográfica del Samsung Galaxy S7 Edge es una apuesta ganadora.
Sigue siendo uno de los mejores móviles que puedes comprar
A pesar de que salieron otros smartphones que le hacen sombre e, incluso, le superan en algunos aspectos, el Samsung Galaxy S7 Edge continúa siendo una elección segura. Sobre todo ahora que bajó bastante de precio. Sí, no es ninguna ganga. Y sigue siendo caro para la mayor parte de bolsillos. Pero no defrauda.
Hablemos de precio. En la actualidad, y pese a haber salido por 819 euros, puede encontrarse por poco más de 600 (incluso menos aprovechando alguna oferta puntual). ¿Lo quieres más barato? Vete a por un Samsung Galaxy S7 normal: no sacrificarás experiencia más allá de una menor batería y curvas en la pantalla.
¿Merece la pena el S7 Edge antes que un Samsung Galaxy Note 7? Sólo el hecho de verse diferenciados por el S Pen ya los enclava en terrenos distintos; pero la experiencia sin el stylus es bastante similar. Estuve probando el nuevo Note 7 y lo comparé con el S7 Edge. Es algo más grande, más voluminoso y con curvas menos pronunciadas; pero no verás diferencias exageradas. Bueno, en el precio.
¿Cómo resumir en una frase las dos semanas que pasé de nuevo junto al Samsung Galaxy S7 Edge? Me quedo con ésta: “Un móvil de gama alta que ya tiene 6 meses y que seguirá con la misma fuerza y elegancia por más que pasen 6 meses más“. Ya lo echo de menos.
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Análisis del Huawei Nova Plus, un móvil perfecto para tu bolsillo
Qué fresca que queda la IFA 2016, ¿verdad? Parece que hubiera sido hace unos días. Bromas aparte, no es que la feria berlinesa trajera excesivas novedades en términos de móviles y accesorios, pero sí nos dejó con una pareja que dará más que hablar que la Bella y la Bestia: el Huawei Nova y Huawei Nova Plus. Ninguno de los dos es Bestia, aclaro.
Huawei estrenó la gama Nova con dos móviles dirigidos a la gama media con aspiraciones a gama alta. Uno “compacto”con 5 pulgadas de pantalla y otro con 5,5 pulgadas que mejora en dos aspectos principales: la cámara y la batería. El fabricante nos cedió el Huawei Nova Plus, lo estrenamos ese mismo día y, tras un par de semanas usándolo a diario, toca hacerle la review.
¿Cómo se comporta este smartphone en el día a día? No tengo ninguna queja importante de él. De hecho, sería incapaz de diferenciarlo en términos de uso de un Huawei P9 u otro Android por encima de los 600 euros. Ni por construcción, ni por cámara ni por prestaciones: el Huawei Nova Plus es la personificación de todo lo aprendido por el fabricante en el terreno de los smartphones.
Cámara de 16/8 MPX Mpx
Dimensiones: 151,8 x 75,7 x 7,3
PVP 429€ €Comprar €ComprarNos gusta
Diseño metálico muy atractivo
Insuficiente brillo en exteriores
Si quieres SD no tienes doble SIM
Sobre el papel ya se muestra excelente, pero te aseguro que en la mano se ve todavía mejor. Hardware algo por debajo del top que, en su conjunto, arroja unas sensaciones que solían encontrarse sólo en la gama alta. Vayamos con los datos, que el análisis promete ser excitante. Spoiler: al final se casan.
Pantalla de 5,5 pulgadas FullHD (401 ppi).
LTE 4G con doble nano SIM (compartida con la SD).
WiFi b/g/n 2,4 GHz, Bluetooth 4.1, NFC, GPS, GLONASS, radio FM y USB tipo C.
Lector de huellas en la parte trasera con lectura en 3D.
Cámara trasera de 16 MPX con estabilizador óptico de imagen y apertura f/2.0.
Cámara delantera de 8 MPX y apertura f/2.0.
Dimensiones de 151,8 x 75,7 x 7,3 mm.
Tres colores a elegir: gris oscuro, plata y oro (titanium grey/mystic silver/prestige gold).
Su aspecto exterior es impresionante
El tener un móvil unibody con cuerpo de metal no es nada nuevo, que se ven smartphones de construcción similar incluso por 100 euros. Pero eso no quita para que haya construcciones y construcciones; siendo la de este Huawei una de las mejores que he visto en un móvil. El diseño no es muy arriesgado, pero como lo agarres ya no lo sueltas.
Tener 5,5 pulgadas de pantalla ya da una pista del tamaño final. Las dimensiones no son exageradas ya que el frontal se aprovecha bastante bien (los marcos son decentes). Suficientemente fino y, eso sí, se siente algo pesado. Sin que parezca torpe: la ligera curva trasera facilita el agarre por más que el metal tenga tendencia a resbalarse.
Aluminio para la construcción con una combinación de colores muy bien elegida. La pantalla posee efecto 2,5D en los bordes sin que el tacto se tropiece con la más mínima rebaba. Carece de botones de navegación físicos y ancla el sensor de huellas en la zona acostumbrada por Huawei: debajo de la cámara trasera. Va a gustos, pero yo lo prefiero por delante. Eso sí: el sensor cae de manera natural bajo el dedo índice.
Botones de volumen y encendido en el costado derecho con bandeja doble SIM o SIM y SD en el costado izquierdo. En el borde superior nos topamos con el jack de auriculares (Huawei, no lo quites) y con el USB tipo C en el borde inferior; flanqueado aquí por dos salidas practicadas sobre el aluminio donde sólo la derecha es altavoz.
Todo el contorno es metálico. Destaca un doble bisel que contrasta sobre la uniformidad del canto. También el hueco del sensor de huellas está biselado, en pleno contraste con la lente de la cámara: sobresale del cuerpo un par de milímetros (demasiado). Aparte de tener el flash LED de doble tono a la izquierda de la cámara, la parte trasera del Huawei Nova Plus es limpia y con un acabado para el metal que aligera los resbalones. Que no los elimina, ojo con no sujetarlo bien.
No hay ningún pero con el diseño y construcción del Huawei Nova Plus, más bien todo lo contrario: la apariencia es mucho mejor de la que uno esperaría por el precio.
Ni le falta potencia ni prestaciones
Es hablar de gama media, gama super media, gama alta baja o como se le quiera llamar a la zona de precio donde se asienta el Huawei Nova Plus para que se tenga la sensación de que cojeará en hardware. Es cierto que móviles como el OnePlus 3 demostraron que se puede tener lo mejor por menos, pero cuesta abandonar esa “espinita” por defecto.
Los Nova huyen de los Kirin para apostar por el Qualcomm Snapdragon 625 de este mismo año. Quizá algo inferior a los 652 que montan el BQ Aquaris X5 Plus o el Alcatel Idol 4S, pero con unas prestaciones que mantienen al Huawei Nova Plus en la zona cómoda de los benchmarks.
El móvil va fluido en todo momento. Esto suele ser habitual a la hora de describir el funcionamiento de los últimos smartphones con Android, pero de verdad que no noté diferencias con otros de mayor precio. Rápido abriendo apps, con alta calidad en juegos y, sobre todo, con un consumo acertado que redunda en lo mejor del Huawei Nova Plus: su autonomía. Pero ya habrá tiempo de hablar de ella.
32 GB de almacenamiento interno con espacio para SD de hasta 128 GB y 3 GB de memoria RAM DDR3. No aprecié cierres de las aplicaciones en segundo plano ni recargas de EMUI al regresar a la Home. De los 32 GB el usuario tiene unos 24 GB; quedando algo más de 6,5 GB para el sistema.
La pantalla brilla por su calidad hasta que sale a la calle
Las 5,5 pulgadas se llevan muy bien en este teléfono: como mencionaba en el apartado de diseño, Huawei consigue unas dimensiones bastante contenidas. Y en cuanto a la calidad en sí del panel… He de decir que está a muy buen nivel. Bien definido, nítido, con un amplio espectro de color y con una saturación algo elevada por defecto (al principio pensé que era AMOLED). La temperatura de color se adapta fácilmente en ajustes.
Ningún problema en la respuesta al toque, aunque el brillo máximo es otro cantar. Según los datos, la pantalla del Huawei Nova Plus es capaz de emitir 450 nits. En la práctica he tenido problemas para usar el móvil bajo el sol de primeros de septiembre. No es imposible, pero si se hace complicado. Los ángulos de visión no entrañan inconveniente.
Huawei aprovecha sus gestos para interactuar fácilmente con la pantalla. Podremos lanzar apps trazando letras con los nudillos (cuesta un poco) y elegir cuáles se abren con cada gesto. Si queremos usar dos apps en la misma pantalla, basta con trazar una línea horizontal con el nudillo; o deslizar el dedo por la barra de navegación para reducir la pantalla y usar el móvil con una mano.
Buena conectividad y con doble SIM
No le falta de nada en términos de conectividad. LTE 4G para la mayoría de bandas mundiales, WiFi b/g/n a 2,4 GHz, Bluetooth 4.1, NFC, GPS y GLONASS… Y espacio para doble SIM en formato nano. La bandeja está situada en el costado izquierdo del móvil permitiendo el uso como doble SIM o como SIM y micro SD.
Tuve el Huawei Nova Plus tanto por Berlín como por España, llevándolo de paseo por aeropuertos, intercambiadores y por media IFA. No encontré problemas de recepción ni transmisión bajo redes móviles o WiFi; tampoco conectando el smartwatch por Bluetooth o usando las aplicaciones de pago móvil vía NFC.
El sonido que posee el Huawei Nova Plus es notable. Buenos bajos, equilibrado en los agudos y con un volumen que, al menos con auriculares, quizá se quede algo corto. El altavoz inferior suena suficientemente alto, aunque distorsiona más allá de medio volumen. No incluye ecualizador de serie y sí compatibilidad con audio DTS. La grabación de audio se mantiene a un buen nivel.
Con respecto al sensor de huellas no tengo nada que objetar: el Nova Plus sigue la senda marcada por Huawei en términos de fiabilidad, precisión y rapidez. Excelente, en todos los sentidos. Y con el móvil desbloqueado en menos de un segundo sólo con plantar la huella en el sensor. Huawei introduce en este modelo la identificación en 3D, por lo que también captura la profundidad de la huella. Un extra de seguridad para que el móvil sólo pueda desbloquearse con el dedo que lo bloqueó.
La batería merece un monumento
Ya lo dejé entrever: la batería del Huawei Nova Plus dura tanto como una hipoteca. Qué más quisiéramos todos los que estamos atados al banco, ¿verdad? Bromas aparte, la autonomía es uno de los puntos fuertes: con un uso medio es sencillo mantener los dos días con una sola carga cerrándolos con 6 y 7 horas de pantalla.
No creo que deba recalcar lo arbitrarios que son los consumos, pero sí que tengo que hacer hincapié en la excelente gestión de la autonomía que hace el sistema. Con sus pegas, que no resulta complicado perder notificaciones o ver cómo apps se cierran por el gestor (conviene tomarse un tiempo para acomodar el móvil al uso que vayas a darle).
Sin temor a perder una jornada de trabajo, y con amplias posibilidades de regresar a casa con más del 50 % (true story), el Huawei Nova Plus pasa a convertirse en uno de los smartphones que más me han durado tras desconectarlo del cargador.
Software: EMUI para lo bueno y para lo malo
Entramos en terreno pantanoso: software y aplicaciones incluidas en el Huawei Nova Plus. Es un punto polémico por la capa integrada: EMUI en su versión 4.1 sobre Android Marshmallow. Entiendo que haya detractores de esta interfaz tan agresiva y pesada, yo mismo fui uno de ellos. Hablo en pasado porque este móvil hizo que me reconciliara parcialmente con ella.
Hablando en modo personal, no me gustan las interfaces que apuestan por excluir el cajón de aplicaciones. Tener todas las apps amontonadas por el escritorio me pone muy nervioso, algo que también me ocurre en el Nova Plus. Aunque la interfaz aporta una serie de funciones añadidas que consigue paliar mis incomodidades. Repito, esto es personal. Igual que tampoco me gusta MIUI por lo mismo.
Huawei hace muy buen trabajo con el software de este smartphone, sobre todo en el terreno de la gestión de autonomía. Ya sabes que dicha gestión es bastante restrictiva, por lo que hay que configurar correctamente las apps y las notificaciones. Además, se incluye un administrador de teléfono que permite limpiar la RAM y almacenamiento sin necesidad de instalar otras apps. No hay que obsesionarse con la limpieza: además de poco útil, el hardware soporta cualquier uso.
Gestos para lanzar apps, notificaciones en línea de tiempo, despliegue inteligente de notificaciones o ajustes, apagado y encendido automáticos, opciones extra para el uso del lector de huellas, ambient display, Eye Comfort para la lectura nocturna… El Huawei Nova Plus incorpora multitud de ajustes y opciones extra con los que se mejora notablemente la experiencia con el móvil.
Además de apps básicas de Huawei, como el administrador del teléfono, este smartphone trae instalados algunos juegos que se pueden quitar sin problemas. Viene con herramientas añadidas además de con radio FM. EMUI permite la instalación de temas y descarga directa de fondos y otros elementos de personalización.
El Huawei Nova Plus es lo más alejado posible de un
Nexus Pixel, algo que debe valorar quien prefiera las capas limpias. Eso sí: a pesar de que EMUI es algo pesada, no lastra en ningún momento el funcionamiento del teléfono. Tampoco noté diferencias en este sentido cambiando la capa por un launcher como Nova.
Cámara: a la altura de un gama alta
La captura de fotografías y de vídeos se ha convertido en algo indispensable para cualquier teléfono. El ámbito fotográfico mejoró ostensiblemente en Android hasta llegar a un nivel que supera el que se obtiene con las cámaras compactas. Sin que esto quede restringido a los móviles más top, que el precio ya no es determinante para tener una buena cámara.
La cámara del Huawei Nova Plus es de excelente calidad. Ambas, tanto la trasera como la delantera. Huawei hace especial hincapié con el Nova Plus sobre la auto fotografía o “toma de selfies”, llevando dicho interés al terreno femenino gracias a integrar herramientas que optimizan la belleza y maquillan en tiempo real. Como lees: maquillaje virtual e instantáneo para selfies.
Dejo el maquillaje para más tarde y me centro primero en la cámara trasera. Empezando por los datos: 16 MPX para el tamaño final de las fotografías, apertura f/2.0, estabilización mecánico de imagen, auto enfoque y un completo modo Pro que permite seleccionar hasta el modo de dicho enfoque. Un 10 para la aplicación de cámara del Huawei Nova Plus. Como pega diría que es algo compleja, pero nada que no pueda solucionarse con la práctica.
Los fotos son de alta calidad en condiciones normales, con gran nivel de detalle y un balance de color más que correcto. La media iluminación tampoco entraña problemas: el Huawei Nova Plus se saca fotones de la chistera en atardeceres y en entornos donde la luz sea baja, aunque uniforme. Eso sí: cuando es de noche y quieras fotografiar un foco de luz el resultado será una foto poco aprovechable.
El enfoque es preciso y suficientemente rápido. En la grabación de vídeo el auto enfoque suele mostrarse muy activo, por lo que conviene fijarlo con el modo Pro si piensas grabar una escena con enfoque fijo. La cámara incorpora multitud de modos de fotografía y grabación además de filtros en tiempo real para las imágenes. Amo los filtros en B/N, me recuerdan al brutal desempeño del sensor monocromo en el Huawei P9.
Turno de la cámara delantera. 8 MPX para las dimensiones de la foto con apertura f/2.0. Huawei asegura que funciona bien en lugares poco luminosos, aunque lo cierto es que no me termina de convencer el tono con media luz: demasiado amarillento. Obviamente, no hay problemas a plena luz del día. Y dispone de varios tipos de maquillaje que se pueden aplicar en tiempo real.
¿Que saliste de casa sin maquillar y quieres subir un selfie en estado de revista? Dispones de 8 tipos de maquillaje. No creas que están de relleno, que dan el pego: la cámara reconoce a la perfección las facciones siendo capaz de maquillar caras al vuelo con total efectividad. El resultado es muy curioso si es un hombre el modelo, por lo que el modo de maquillaje da pie a un buen número de bromas.
Aquí tienes una muestra de fotografía tomada en todas las condiciones y con diferentes modos de cámara.
La grabación de vídeo ofrece la calidad que se espera en una cámara de su categoría. Máximo en 4K, con grabación a cámara lenta en 720p/120 fps y con opción a crear fotografías de larga exposición para pintar con la luz o crear el efecto sedoso del agua fluyendo. El estabilizador mecánico de imagen ayuda a que los vídeos no tiemblen en exceso, aunque el auto enfoque puede “enturbiar” las grabaciones.
Pues sí: al final nos casamos. Me alegra la vida por las mañanas, siempre está a punto para cuando lo necesito, aguanta mejor que yo mi trote diario… Decidido: convierto al Huawei Nova Plus en mi móvil personal. Tampoco has de extrañarte: el fabricante lo hizo tan bien con este móvil que contenta a los más exigentes. Reconozco que yo lo soy.
Olvida el hecho de que permanezca unos escalones por debajo en términos de hardware con respecto a los tope de catálogo: la experiencia es plena en todo momento. Rápido, sin que se echen de menos prestaciones clave, con un gran número de opciones extra, integrando una de las mejores autonomías que puedes encontrar en un Android y sin que escurra el bulto a la hora de fotografiar.
¿Es todo de color de rosa? Por supuesto que no, este Huawei Nova Plus no tiene la opción Rose Gold que sí posee su hermano Nova. No, ahora en serio: es un móvil bastante grande, algo pesado, EMUI no escapa de esa pesadez, el brillo en exteriores decepciona un poco, quizá salga algo caro teniendo en cuenta opciones como el OnePlus 3 y debes elegir si quieres dos SIMs o te interesa tener una SD. No son grandes pegas, pero están ahí. Recalco lo del precio, que 419 euros tampoco es una ganga.
Lo recomiendo plenamente, es apto para cualquier usuario. Incluso para el exigente, ése que lo primero que hará será meter Nova Launcher. Me ha encantado. Y eso es algo que se nota también en el resumen de la review con una frase:
Capturar Pokémon fue el deporte del verano en todo el mundo. Y lo de deporte no es sólo figurado, que implica un esfuerzo: muchos entrenadores, entre los que me incluyo, llevan recorridos más de 100 kilómetros buscando criaturas en realidad aumentada. Además de que hemos agotado la batería del móvil unos cuantos ciclos debido al gasto enorme del juego.
Pokémon GO se lanzó al mercado con varias promesas. Una de ellas era la de fomentar la actividad, que se consiguió con creces. También la de unir a niños y mayores en un mismo juego, contentar a los más fans de Pokémon y atraer a este mundo de ficción a un público nuevo. Además, Niantic y Nintendo prometieron una pulsera exclusiva y compatible: la Pokémon GO Plus.
La pulsera, o “wearable” Bluetooth, es un accesorio que se conecta al móvil permitiendo el aviso de Pokémon y Poképaradas cercanos y su posterior captura/recolección. Pokémon GO Plus, nombre del accesorio, se retrasó justo hasta este último viernes. Y ya lo tenemos a punto de review.
Características de Pokémon GO Plus y compatibilidad
La pulsera no entraña gran dificultad tecnológica: es un dispositivo que se sincroniza por Bluetooth con avisos luminosos y por vibración de las alertas que genera el móvil. Sus características son las siguientes:
Dispositivo con cuerpo plástico que tiene forma de puntero Pokéball.
Luz LED central multicolor.
Bluetooth BLE.
Funcionamiento con pila de botón CR2032 incluida.
Dos modos de uso: como clip (por defecto en el paquete) o como pulsera.
La pulsera también viene incluida. Es de color azul con franjas, está fabricada en tela y es ajustable.
Se necesita un destornillador de estrella (phillips) no incluido para cambiar entre clip y pulsera.
Dimensiones: 46 x 33 x 17,5 mm.
Peso: 13 gramos con la pila.
En la simplicidad se esconde su mayor virtud. Eso sí: aunque sus requerimientos parezcan casi universales en un smartphone Android, los problemas de compatibilidad son notables. No por lo que especifique Nintendo:
Pokémon GO Plus es compatible con versiones de Android comprendidas entre KitKat 4.4 y Marshmallow 6.0.
2 GB de memoria RAM mínimo.
Sólo compatible con Bluetooth 4.0 y superior (el llamado Bluetooth Smart o BLE).
El móvil debe tener instalada la última versión de Pokémon GO (actualmente la 0.37.1).
Pokémon GO Plus es un accesorio que se parece más a un juguete que a un wearable. Nintendo se caracteriza por mantener a los niños dentro de su punto de mira, por lo que la pulsera mantiene cierta apariencia infantil con una construcción plástica que, en principio, estaría pensada para durar.
No tiene ninguna pantalla ni piezas que se puedan dañar con un golpe pequeño. El plástico es su material de construcción, con dos partes diferenciadas: en color negro para la base y rojo y blanco Pokéball para la parte superior. Dicha zona presenta una capa satinada brillante.
En el centro de la Pokémon GO Plus se aprecia el botón. Es de plástico traslúcido y de pulsación agradable. Bajo dicho botón se esconde el LED multicolor: brillará acorde con la acción que ejecute la pulsera.
Dentro de la caja, el accesorio viene anclado a un clip. Pokémon GO Plus posee un tornillo de cabeza estrella (phillips) que da acceso al cambio de pila y también de soporte. Puedes utilizar el clip por defecto para engancharlo a una prenda de ropa o llevarlo más cómodamente en el bolsillo; si deseas usar Pokémon GO Plus de pulsera basta con cambiarla por el clip haciendo uso de un destornillador. No se tarda ni un minuto en cambiar uno por la otra.
La construcción de la pulsera se asemeja bastante a un cordón plano de zapatilla. Es ajustable a cualquier muñeca, incluso la de los niños pequeños (cuesta de poner si tienes las manos grandes). El cierre recae en un clip de plástico que impide el deslizamiento de la correa por presión. Este punto no me da excesiva confianza: la efectividad del cierre puede flojear con el uso.
¿Cómo funciona Pokémon GO Plus?
Vayamos a lo principal: el funcionamiento de la pulsera (o del clip, depende de cómo lo utilices). Una vez emparejado con el móvil (dejo este proceso para el apartado siguiente), la pulsera actuará como chivato de la actividad de Pokémon GO. Puedes apagar la pantalla: el juego seguirá en segundo plano comunicándose con el “wearable”.
Pokémon GO Plus dispone de dos servicios de aviso que funcionan al unísono: vibración y alerta visual. Cuando el juego, latente en el móvil, detecte un Pokémon o una Poképarada cercanos enviará una notificación a la pulsera para que avise en consecuencia. De esta manera:
Si el botón parpadea en color verde tendrás un Pokémon cerca que ya está registrado en la Pokédex. En el caso de que se encienda en color amarillo, aún no lo habrás capturado.
Si pulsas el botón simularás el lanzamiento de una Pokéball. Por defecto siempre será Pokéball; después Superball y, en último caso, Ultraball: depende de las que tengas.
El LED se iluminará varias veces en blanco simulando los intentos de escapar por parte del Pkémon.
Si cazas el Pokémon, el botón se iluminará con varios colores (parece una discoteca). Si se escapa, parpadeará en color rojo.
Ahora bien: cuando la pulsera parpadea en azul tendrás una Poképarada cerca.
Pulsa y recogerás los objetos.
Si pudiste recoger dichos objetos, la pulsera parpadeará en modo multicolor. En el caso de que la Poképadara haya quedado lejos, el parpadeo será en rojo.
Todo el funcionamiento viene acompañado por vibración. Es bastante potente: te enterarás de los eventos incluso aunque escondas el dispositivo en el bolsillo.
Esto, que parecen instrucciones bastante sencillas, se hacen algo complicadas en el inicio, sobre todo cuando estás en una zona con bastante movimiento. Tampoco tardas en pillarle el truco, el tiempo de aprendizaje es corto (un Android Wear es mucho más complicado de utilizar).
La pulsera vibra cuando pierde el emparejado. Puede comprobarse de manera manual: si se pulsa el botón cuando está inactiva, y vibra, el enlace por Bluetooth se mantiene. Si por el contrario aparece una luz azul, toca emparejarla de nuevo.
Llevar Pokémon GO Plus en la muñeca (o en el bolsillo) convierte la parte más rutinaria del juego en algo más llevadera. Ya no tienes que ir con el móvil en la mano, con el consecuente ahorro de energía. Y la actividad también es menos llamativa. Por más que tener una Pokéball en la muñeca iluminándose como recién salida de “Fiebre del sábado noche” pide atención a gritos.
Emparejado de Pokémon GO Plus: un dolor de cabeza
Horrible, en una sola palabra. Según las especificaciones, la mayor parte de smartphones Android modernos debería emparejar con Pokémon GO Plus. En la práctica, de los cuatro móviles que tengo ahora en casa sólo pude hacerlo con el Samsung Galaxy S7. Ni el Huawei Nova Plus ni el OnePlus 3 ni el Samsung Galaxy S6.
El proceso no entraña mayor complicación. Como es lógico siendo un accesorio Bluetooth, seguro que piensas que hay que sincronizarlo utilizando el menú de esta conexión. Error: todo el proceso se realiza dentro del juego.
Arranca el juego y ve hasta las opciones (rueda dentada superior).
Entra en el apartado Pokémon GO.
Aquí verás cuatro apartados. Ahora, pulsa el botón de la pulsera y bajo los apartados debería salir dicha pulsera.
Pulsa sobre el icono y empezará el proceso de sincronización. Si tienes suerte (mucha), quedarán emparejados.
Al volver a la pantalla principal de Pokémon GO verás que aparece el símbolo de la pulsera en la parte izquierda de la pantalla.
Para sincronizar otra vez basta con pulsar sobre el símbolo y, a continuación, apretar el botón de Pokémon GO Plus. El proceso de emparejado debería tomar sólo unos segundos.
Si con este proceso no consigues emparejarla, vuelve a intentarlo. Reinicia la aplicación, apaga y enciende Bluetooth y, en última instancia, reinicia el móvil. Si continúas teniendo problemas, tu móvil no es compatible. Al menos de momento.
Lo que en principio debería ser sencillo acaba convirtiéndose en un dolor de cabeza. Entiendo que el número de móviles Android es alto y que no pueda comprobarse en todos, pero el protocolo de conexión Bluetooth es universal. Incluso en el Samsung Galaxy S7, donde finalmente pude conectar, me surgieron problemas en el inicio y posteriormente. En el resto, sencillamente, tuve que desistir.
Recomiendo que, antes de valorar la compra, compruebes de alguna manera que te va a funcionar. Parece que en los Samsung Galaxy más recientes empareja, pero no daría muchas esperanzas a quien no tenga uno de estos móviles. También hay que tener en cuenta que Niantic irá aumentando la compatibilidad.
Ventajas e inconvenientes de Pokémon GO Plus
Ya has visto que los problemas de la pulsera con la sincronización son notorios y podrían enturbiar tanto la experiencia como para no merecer la pena comprarla. De hecho, 39, 99 euros es un precio algo alto por lo que ofrece: por ese coste puede comprarse un juego de Pokémon para la 3DS. Aun así, aporta numerosas ventajas a Pokémon GO:
El ahorro de batería es considerable. Como no hay que llevar el móvil encendido para las tareas básicas, la autonomía se mantiene gracias a que la pantalla permanece apagada.
Es muy efectiva cuando funciona. Y ahorra bastante tiempo.
Cazar Pokémon y recolectar Poképaradas son dos tareas que pueden realizarse de manera mucho más anónima. Incluso sin que se vea la pulsera: resulta posible apretar el botón estando dentro del bolsillo.
Aumentar los kilómetros para recoger caramelos con el compañero Pokémon o la incubación de huevos es mucho más sencillo.
Permite jugar a Pokémon GO en zonas donde, desgraciadamente, hay mayor inseguridad. Pokémon GO Plus puede llevarse en el bolsillo sin que nadie advierta que estás capturando Pokémon.
Para los más fans: la pulsera es un objeto de colección que tiene su punto. Eso sí: son casi 40 euros.
En cuanto a las desventajas, la más problemática está dicha: la dificultad de emparejado. Más allá tenemos:
Se pierde el control de la captura. No sabremos qué Pokémon estamos capturando (serán Zubats o Pidgeys, seguro) y tampoco podremos aplicar efectos para obtener mayor puntuación.
Carecemos de control sobre qué tipo de bolas se lanza. En principio sólo utiliza Pokéballs normales.
No se sabe qué Pokémon se capturan hasta que se mira la lista por orden cronológico.
Tampoco sabremos qué objetos se recogieron de las Poképaradas.
Incomprensiblemente, no alerta de gimnasios cercanos. Esto es un “FAIL” en toda regla.
No es recargable. La pila que utiliza debería de durar bastantes meses, pero habrá que comprar otra cuando la incluida se agote. Esto, además, es poco ecológico.
Es cara para lo que ofrece y un accesorio que perderá su sentido cuando dejes de jugar a Pokémon GO.
Yo recomendaría Pokémon GO Plus sólo a los más fans de Pokémon y, sobre todo, a aquellos que sepan seguro que tienen un móvil compatible (por mi experiencia, el Samsung Galaxy S7; además de los iPhone). No tiene un precio exagerado, pero, aun así, no creo que sus funciones compensen el coste. Más aún si se tiene en cuenta los problemas de compatibilidad en Android.
No entiendo cómo un accesorio Bluetooth posee tanta incompatibilidad. Llevo año utilizando pulseras Fitbit, relojes y otros accesorios permanentemente conectados por Bluetooth y jamás había sufrido tanto para conectarlos como con Pokémon GO Plus. No es de recibo que un accesorio llamado a ser universal presente tantos inconvenientes.
En cuanto a las opciones que añade al juego, creo que son bastante útiles. Las tareas rutinarias de cazar Pokémon comunes y cosechar Poképaradas son las que ocupan el 90 % del tiempo, por lo que resulta muy cómodo realizarlas sin usar el smartphone. Las alertas de luz y vibración también son correctas: te enteras sí o sí de que algo ocurre. Lástima que no avise de gimnasios cercanos.
Mi experiencia con Pokémon GO Plus es bastante amarga. Sé que lleva sólo unos días en el mercado, pero también se retrasó su lanzamiento debido, en teoría, a su compatibilidad. Si no quieres arrepentirte, yo no la compraría. O esperaría, al menos, a que se ampliase su compatibilidad.
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