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Timestamp: 2018-03-24 11:56:36+00:00

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Lahiguera (JAEN): DEMARCACIÓN DE HIGUERA DE ARJONA
Publicado por Lahiguera en 20:41
Saludos en primer lugar, a Pedro, el autor de esta entrada; a Juanjo el administrador del blog, y a cuantas personas tengan a bien leer esta entrada o cualquier otra.
Me ha llamado la atención especialmente, Pedro, aunque no me ha sorprendido, lo que dices sobre el hallazgo de estos documentos en la papelera del ayuntamiento. Pues a mi me ocurrió algo parecido hace más de 50 años en el ayuntamiento de Lahiguera cuando estaba en su anterior ubicación, en la parte alta de la Calle Real.
Mi padre (Rafael "el Crisanto", mi madre y yo, blanqueábamos durante la época estival, el cuartel de la Guardia Civil, por un lado, y las escuelas y las dependencias municipales por otro. Las dependencias del ayuntamiento me acuerdo que estaban en la parte superior del edificio y la parte inferior la componía una especie de vestíbulo por el cual se accedía a la escalera, y si mal no recuerdo, un corral que había en la parte trasera. A ambos lados de éste, había dos aulas escolares.
Bueno, a lo que iba: en una de las ocasiones en que blanqueamos las dependencias del ayuntamiento, me encontré que en el suelo había una ingente cantidad de papeles viejos que mi madre iba barriendo para tirarlo a la basura. Yo recogí unos cuantos y me sorprendió mucho que estuvieran escrito a mano y las fechas, cuando las había, era muy antiguas, sin que pueda dar ninguna razón de ellas porque en aquellos momentos, posiblemente tenía tan poco interés en conocer el origen y la antigüedad de dichos documentos, como los responsables municipales de aquella época. No obstante, a mis 14 o 15 años, la curiosidad era infinita y recogí y guardé una especie de fichas en las cuales figuraba el nombre del titular, la fecha de su nacimiento, su domicilio el nombre del padre y de la madre, y algún que otro dato más que no recuerdo. Mi interés en recoger aquellas ficha fue por las fechas que en ellas figuraba y las conservé cierto tiempo, pero cuando no tuvimos que venir a Cataluña viajamos ligeros de equipaje, como diría Antonio Machado, y aquellos documentos seguro que fueron a hacer compañía a los que mi madre barrió y tiró a la basura del olvido, como tantas y tantas cosas más. He pensado, que posiblemente en aquellos documento estuviera la respuesta a algunas de la preguntas que se hacen en el escrito sobre las disputas entre municipios por las propiedades. Eso nunca lo sabremos.
Por lo demás, gracias a Pedro por las laboriosas y rigurosas indagaciones que viene haciendo sobre la historia de Lahiguera y a cuantos colaboran en el blog, tanto con sus desinteresadas aportaciones como por los comentarios; sin olvidar, claro, a Juanjo, percusor de este proyecto que con tanta atención e interés seguimos los higuereños que hace mucho tiempo dejamos de serlo desde el punto de vista físico, pero que desde el punto de vista sentimental, no hemos dejado de serlo nunca.
Antonio Luis Zafra Galisteo dijo...
La línea límite de un término municipal permite definir la zona bajo la cual la administración local aplica su jurisdicción; una mala delimitación de este territorio lleva a graves problemas con los términos colindantes. Por ello, es muy importante que la representación de esta línea sea única en cualquier cartografía que se utilice.
Dentro de este mismo país existen a veces problemas con las fronteras de las distintas regiones y municipios; con frecuencia se han presentado conflictos entre poblaciones a la hora de precisar y determinar la delimitación de los términos municipales españoles desde un punto de vista gráfico y métrico, analizando su representación física en distintas cartografías, según los datos aportados por diversas cartografías históricas y actuales. La cartografía estudiada ha analizado con detallelos límites de cada municipio, tratando de plasmar la evolución de la línea límite desde principios del siglo XX hasta la actualidad.
Al respecto existen diversos estudios internacionales sobre delimitaciones administrativas, pero básicamente se tratan de temas fronterizos. Sobre líneas límite entre municipios existen varios trabajos publicados en España, que pueden darnos medida exacta de la realidad del problema. En ellos se hacen estudios históricos o se analizan los trabajos de recuperación de los límites municipales en regiones concretas. Se trata de comprobar técnicamente la diversidad de líneas límites existentes en la cartografía, con el uso de encajes topográficos que permitan valorar su magnitud.
Antonio Luis Zafra Galisteo.
Juan Muñoz Navarro dijo...
En las últimas décadas del siglo XIX y primeras del XX el IGN (antiguo Instituto Geográfico y Estadístico, IGE e Instituto Geográfico Catastral, IGC) realizó un importante esfuerzo para determinar el límite entre todos los municipios existentes en España. Se llegaron a realizar los deslindes oficiales de los municipios españoles; siendo, no tan solo deslindados, sino también amojonados; han pasado ya más de 100 años y muchos de los mojones han desaparecido. Otros no, pero su representación en los distintos mapas no coincide su posición física en el terreno, es decir sus coordenadas no son correctas. Por ello la línea inicialmente representada ha cambiado con el tiempo; así que es necesario recuperar dicho deslinde, y como consecuencia, la línea única que representa.
En principio, se utilizó para la representación gráfica del Mapa Topográfico Nacional a escala 1/50.000. En un mapa a escala 1/50.000 la unidad mínima de representación es (limite de percepción visual 0,2 mm * 50.000) = 10 m. Se mide entre dos puntos, por tanto su error probable = raíz de 2 por error probable = 14,14 m, siendo su error máximo 14,14*2,5 = 35,35 m., utilizándose también para el mismo objetivo en el Mapa Topográfico Nacional a escala 1/25.000. Posteriormente se hizo una generalización de estos planos y se digitalizó. Esta base, con mucha peor métrica, es la que se encuentra insertada en la mayor parte de los Sistemas de Información Geográfica de cada Comunidad e incluso en la Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) del Instituto Geográfico Nacional (IGN), tiene una nota indicando su carácter informativo, y no jurídico.
Juan Muñoz Navarro.
Iván Castro García dijo...
En España podemos hablar de multitud de problemas entre términos municipales; en muchos casos la indefinición de esta línea límite lleva al conflicto entre comunidades autónomas, ya que los términos correspondientes pertenecen a comunidades distintas. En estos momentos, en España, no disponemos de un registro completo donde se indiquen las coordenadas, en el sistema de referencia oficial, y la precisión de dichas coordenadas, del perímetro de los municipios. Desde el punto de vista legislativo si que está contemplado este aspecto, en donde, las delimitaciones territoriales correspondientes a las líneas límite de los términos municipales, deberán inscribirse obligatoriamente en el Registro Central de Cartografía (RCC), tal como estipula el Real Decreto del 2007 del Sistema Cartográfico Nacional (SCN). Es el Real Decreto 1545/2007, de 23 de noviembre, por el que se regula el Sistema Cartográfico Nacional. BOE 30 de noviembre de 2007 (núm., 287/2007 Pág. 49215). Capítulo IV. El Registro Central de Cartografía. Sección 2ª. Delimitaciones Territoriales. Artículo 20.; que desarrolla la Ley de Ordenación de la Cartografía (LOC) del año 1986, es la Ley 7/1986, de 24 de enero, de Ordenación de la Cartografía. BOE 29 de enero de 1986 (núm. 25/1986 Pág. 4005).
Dicho Registro depende del Consejo Superior Geográfico (CSG). Se pretende que, a medida que se vayan deslindando y definiendo las nuevas líneas límite, se vayan introduciendo en el Registro Central de Cartografía, para así poder evitar posibles duplicidades futuras; tal como se comprueba en el estudio realizado, analizando las distintas líneas representadas actualmente según diversas cartografías.
Iván Castro García.
Sergio Ruiz Camarero dijo...
Actualmente, la práctica del deslinde de términos municipales no está demasiado extendida en nuestro territorio, pero supone una nueva ventana profesional para el Ingeniero Técnico en Topografía.
La desaparición de multitud de mojones de término y las continuas disputas entre municipios, por la delimitación de su territorio, lleva a la urgente necesidad de la revisión de los antiguos deslindes realizados, hace ya más de un siglo, por el Instituto Geográfico.
En la actualidad, el deslinde entre propiedades privadas es un trabajo bastante habitual para el Ingeniero
Técnico en Topografía, no siendo tan común cuando el deslinde es entre administraciones públicas. Concretamente, el deslinde administrativo (también conocido como deslinde oficial) entre dos o más municipios es un trabajo poco usual en nuestro territorio, aunque muy necesario. La línea límite de un término municipal determina la extensión de terreno sobre la que su administración despliega sus competencias.
La última campaña oficial de deslindes de términos municipales fue llevada a cabo por el Instituto Geográfico y Estadístico (IGE) a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. En dicha campaña se procedió, a su vez, a la monumentación mediante hitos de término o mojones que
materializaban sobre el terreno los deslindes practicados, así como a su representación gráfica sobre los Mapas Topográficos Parcelarios de cada municipio.
Ahora, transcurrido más de un siglo, la labor que el IGE (posteriormente Instituto Geográfico Catastral, IGC; y actualmente Instituto Geográficos Nacional, IGN) realizó empieza a mostrarse obsoleta. Tanto la desaparición de diversos mojones, así como el inevitable y continuo cambio de los elementos del terreno que anteriormente definían la trayectoria de líneas límite (carreteras, vías, caminos, acequias...) son algunas de las razones.
Por ello, se hace necesario retomar la labor del deslinde de términos municipales con tal de recuperar el trabajo perdido y de preservar los nuevos resultados. De esta forma se evitan futuros conflictos jurisdiccionales y de actuación entre administraciones locales.
Sergio Ruiz Camarero.
Félix Baena Valverde dijo...
En un trabajo de estas características los documentos oficiales y toda la información original que se pueda recabar son de gran importancia. Antes de comenzar con cualquier fase de gabinete o de campo hay que disponer de cuanta más información mejor acerca del último deslinde ya practicado y estudiarla.
Todos estos datos necesarios se pueden encontrar en las actas oficiales de deslinde junto con sus respectivos cuadernos de campo, en los Catastrones o en los Mapas Topográficos Parcelarios, todos ellos documentos útiles para conocer la línea de término definida inicialmente por el IGE o IGC hace ya más de un siglo.
Cada uno de estos documentos actualmente se encuentran en un organismo oficial distinto (aunque inicialmente se encontraban en el mismo organismo) y hay que saber, además de cuáles son necesarios para la práctica del deslinde, dónde se pueden adquirir y con qué coste.
Félix Baena Valverde.
Rafael Araque López dijo...
En las actas oficiales de deslinde, vigentes hasta la fecha del nuevo deslinde a realizar, está reflejada de modo literal la línea límite y cada unos de los mojones de término que la materializan sobre el terreno. Además de una detallada descripción de sus características y ubicación original; también se adjuntan las libretas o cuadernos de campo originales con todos los cálculos numéricos y croquis de campo que permiten localizar cada uno de los hitos
(Destaca la instrumentación de la época en que se realizó el deslinde: medidas con brújula, distancias con lecturas a mira, lecturas sexagesimales,...). De esta forma su estudio y comparación de resultados sobre el terreno permite conocer el estado en que se encuentra el deslinde y la necesidad de revisarlo o actualizarlo. Por otro lado, están los Catastrones y los Mapas Topográficos Parcelarios (en principio, para trabajar sólo es necesario uno de estos dos documentos, ya que los Mapas Topográficos Parcelarios proceden de una copia sobre los Catastrones, y generalmente aportan la misma información para el deslinde) que utilizan la misma nomenclatura y códigos para los mojones que las actas oficiales de deslinde.
Estoy felizmente congraciado con los topógrafos que hacen estos comentarios. Es una forma de dar a estos lectores información sobre nuestro trabajo.
Mis felicitaciones a Pedro Galán articulista de estas páginas y saludos especiales para los colegas que dejan sus buenas aportaciones.
Rafael Araque López.
Jaime López Molina dijo...
La Real Academia Española define el término deslindar, como señalar las lindes de un lugar, provincia o heredad. En cuanto al término amojonar, lo define como la acción de señalar con mojones los linderos de propiedades o términos jurisdiccionales.
Se entiende por deslinde al acto formal de distinguir los límites de una propiedad. El deslinde no indica quién es el propietario de la propiedad, si su forma y dimensiones.
El deslinde se puede definir como el procedimiento administrativo (no judicial) o el proceso civil (expediente judicial de jurisdicción voluntaria, Art. 1061 a 1070) que persigue la determinación exacta y precisa de los linderos de las fincas colindantes, sean éstas propiedad de la Administración (patrimoniales o de dominio público) o de los particulares.
El Código Civil en su Art. 384 señala que todo propietario tiene derecho a deslindar su propiedad con citación de los predios colindante, lo que es una de las facultades del contenido del derecho de propiedad para su defensa, consistiendo en la fijación de los limites de los inmuebles contiguos cuando sean inciertos o existan controversias pudiendo hacerse por acuerdo, o por procedimiento de jurisdicción voluntaria o por juicio contencioso declarativo.
El deslinde tiene su principal razón de ser en aquellos casos en los que la delimitación de los linderos que separan lo público de lo privado es compleja, por la eventual irregularidad de la línea divisoria (costas, dominio público hidrológico).
Jaime López Molina.
Una Higuereña dijo...
Hola a todos los amigos de este blog. Hoy me he llevado una agradable sorpresa cuando esta mañana entré en el blog. Me ha encantado el nuevo artículo de Pedro sobre la Demarcación de Higuera de Arjona. El administrador del blog debe cuidar a este dedicado y permanente colaborador. Este artículo, como otros muchos publicados por este articulista, es muy completo; también resulta muy interesante porque aporta datos interesantes sobre los límites de nuestro pueblo, con la referencia del inicio de las mediciones en España. Esta felicitación es extensible también a los demás colaboradores, que lo hacen francamente bien.
Así, poco a poco vamos teniendo datos de la historia de La Higuera. Un pueblo que parecía sin historia aparente, olvidando tantas generaciones de higuereños, que vivieron el devenir de sus vidas en este lugar, testigo de la lucha diaria por la vida en tiempos pasados.
Hoy todo parece más fácil, de ello no se dan cuenta las generaciones jóvenes, que nacieron en la hasta ahora época de abundancia y conocen sólo de oídas las penalidades pasadas por nuestros padres y como eran las todas cosas antes.
Animo a los jóvenes y maduros de este pueblo nuestro a aportar lo que sepan de nuestro pasado. Su aportación seguirá enriqueciéndonos a todos como hasta ahora lo hacen ellos.
Una Higuereña.
27 de noviembre de 2013, 18:28
Juan Luis Vilches Pérez dijo...
La Delimitación Municipal o Demarcación Municipales, sin duda, una de las cuestiones administrativas y políticas con mayor reflejo en la realidad territorial. Según el artículo 137 de la Constitución Española “el Estado se organiza territorialmente en municipios, provincias y en la Comunidades Autónomas que se constituyan”.Complementariamente la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases de Régimen Local establece que “el término municipal es el territorio en el que el Ayuntamiento ejerce sus competencias”.
Los conflictos entre Ayuntamientos producido por la falta de acuerdo en la definición de sus límites son frecuentes a lo largo de la historia. No son raros lo procesos solucionados legalmente a finales del siglo XX y principios del XXI cuyos antecedentes se remontan al siglo XVI. Lógicamente, estos conflictos territoriales quedan recogidos en la cartografía producida por los diversos organismos encargados de la misma. Un somero estudio comparativo de los límites administrativos utilizados en el Mapa Topográfico Nacional 1:50.000, el Mapa Topográfico 1:25.000 del Ejército o el Mapa Topográfico de Andalucía1:10.000; demuestra profundas diferencias que se traducen en dificultades para los usuarios. Como resultado de la experiencia adquirida por el Instituto de Cartografía de Andalucía y también, para dar respuesta a las labores de peritaje topográfico que en cuestiones de Demarcación Municipal le solicitó a la Consejería de Gobernación, se pone en marcha un proyecto de gran envergadura cuya finalidad es dotar de coordenadas precisas en el Sistema Geodésico ETRS89 a los mojones que conforman las líneas límite. Los trabajos se iniciaron a finales de los años 90 dando respuesta a las solicitudes de los Ayuntamientos recibidas en la Consejería de Gobernación. Poco a poco, fue tomando forma la idea de abordar la Delimitación Municipal de manera sistemática.
Hasta otro día un saludo.
Juan Luis Vilches Pérez.
Ignacio Olmedo Castellano dijo...
Desde 2005, la recuperación de la red andaluza de posicionamiento y delimitación municipal con la ayuda de las nuevas tecnologías de cálculos, es una línea de trabajo estable dentro del Instituto de Cartografía de Andalucía. En un primer momento, el problema de la demarcación municipal se abordó básicamente como un análisis en gabinete de la documentación histórica. Fue al tomar contacto con las Actas y Cuadernos y al comprender que prácticamente cada línea era un caso único y particular, se produjo entonces un salto cualitativo en la forma de analizar la cuestión: quedaba patente la necesidad de traspasar a la realidad actual la forma de actuar y proceder de aquellos laboriosos topógrafos. Era imprescindible pues un cuidadoso trabajo de campo. Pero para poder abordar dicho trabajo de campo con éxito las tareas previas de gabinete debían hacerse con gran cuidado y conocimientos topográficos y geodésicos. Como resultado, se fueron ensayando diversos procesos metodológicos, pulidos poco a poco hasta que finalmente en el 2007 se dio por concluido el proceso de análisis y ensayo y se pasó a la producción con una metodología cerrada y homogénea para alcanzar los objetivos planteados como meta de futuro.
Ignacio Olmedo Castellano.
Hola a todos: colaboradores y comentadores (...al fin y al cabo, …colaboradores). Agradeceros ante todo vuestras aportaciones con los comentarios que nos enviáis. Desde el primer comentario de nuestro paisano Andrés (…que hago entrega de mi agradecimiento personal), hasta el último que pudiera acontecer en este espacio, suponen una aportación, un enriquecimiento, de todos y cada uno de los artículos que se van publicando. Estos papeles o documentos que nos mencionaba Andrés, pudieran haber sido una aportación fidedigna de este tratado, o de cualquier otro de ellos que tuviera relación con nuestro pueblo. No se me olvida, que ya en otra ocasión, hizo mención de esta anécdota, y ronda en mi cabeza la intriga de lo que pudieran contener tales documentos. Ahora es tarde para lamentaciones, ni tampoco podemos saber lo que realmente contenían, si bien son objeto de esa imaginación que nos cautiva y a veces tiene tanto poder emocional como la realidad misma de lo que pudieran haber significado.
Esta otra higuereña, que me pide (soy el administrador y moderador) cuide de este articulista (Pedro). No tenga duda que así trato de hacerlo; y no sólo “cuido” de él, sino también de cualquiera que se quisiera arrimar a este “lugar” para aportar sus “conocimientos”, anécdotas, …o cualquier cosa que pudiera ayudar a dar a conocer algo más de nuestro pueblo. Gracias también por animar a todos a colaborar: es algo en lo que insisto continuamente.
A otros muchos comentadores no tengo el gusto de conocerlos, pero también mi agradecimiento por sus datos arrojados sobre los temas que se tratan en los artículos. Hay veces que me quedo sorprendido de la cantidad de información que se puede aportar sobre un “simple” tema.
Gracias a TODOS, de verdad. Saludos. Juanjo.
Cristina Miranda Muñoz dijo...
Como ya se dijo en el segundo comentario para que las distintas Administraciones Públicas puedan ejercer sus competencias necesitan disponer de una delimitación precisa de su ámbito. Hacia 1870 se inician en Andalucía las primeras tareas de delimitación municipal, recogiendo en Actas de Deslinde los Acuerdos a los que llegaban las Comisiones de los Ayuntamientos implicados. Unos años después y ligados a los trabajos iniciales del Mapa Topográfico Nacional 1:50.000 el entonces Instituto Geográfico y Estadístico aborda los Levantamientos Topográficos de las líneas límite acordadas junto con la elaboración de Planimetrías y Altimetrías a escala 1:25.000 de los términos municipales. Más de un siglo después, el Instituto de Cartografía de Andalucía se planteó recrear aquellas condiciones de trabajo y replantear sobre el terreno las líneas límite descritas en las Actas de Deslinde con la finalidad de dotar a los mojones localizados de coordenadas precisas en el Sistema Geodésico de Referencia actual (ETRS89). Para ello, fue necesario realizar una importante labor de análisis de los documentos históricos existentes, reconstruir el Sistema de Referencia utilizado en aquellos momentos y, finalmente, repetir los trabajos topográficos utilizando las técnicas más modernas de toma de datos.
Cristina Miranda Muñoz.
Eso decía el poeta. Luego, ahora lo digo yo, vendrá alguien y le quitará esos papeles; porque no los debió de haber cogido de la papelera; el patrimonio no se toca, aunque se pierda.
La verdad es que el texto me ha encantado. Pienso como, poco a poco, se va hilvanando la historia. Cerca de uno de los amojonamienos que se mencionan se cita un molino. Recuerdo a una persona mayor. Me comentaba que en ese lugar había un cortijo, y que él conoció las piedras de moler grano para los bueyes. También muy cerca de ese lugar se conserva la piedra de un mojón, hecha a cal y canto, todavía está. (Y anterior a todo, allí, habia una villa romana).
No quiero dejar pasar una curiosidad. Los amojonamientos se hacen en nombre del Regente. El regente es, ni más ni menos, el general Serrano: el general bonito, antiguo amante de la reina y uno de los que propicia su exilio, el gran oportunista, el duque de la Torre; arjonero para más señas. ¡A ver quien le quitaba a Arjona un terrón, que los arjoneros se lo decían a su paisano.
Daniel Redondo Aviles dijo...
Para abordar la recuperación de los límites de los términos municipales andaluces con las nuevas tecnologías de cálculos, el primer objetivo de estos trabajos fue el replanteo de las líneas límite de Andalucía, recreando las condiciones técnicas utilizadas en su momento para poder dar coordenadas precisas en el Sistema Geodésico de Referencia ETRS89 y trasladar a la realidad geográfica actual el trazado de la línea entre mojones. Se trata de un proyecto muy ambicioso: son 2.450 líneas límite que representan unos 20.300 Km. que hay que recorrer cuidadosamente. Una línea límite queda definida por los mojones o hitos que la forman y la línea que los une. Los mojones iniciales y finales normalmente están compartidos por dos términos más por lo que se les conoce como Mojón Tres Términos. La materialización física del mojón varía mucho y normalmente va ligada a los materiales existentes en la zona. Por ejemplo, en la campiña cordobesa suelen ser (o mejor dicho, eran) montones de tierra mientras que en zona de montaña más pedregosas eran montones de piedra cubiertos incluso con argamasa.
También era frecuente la utilización de una piedra natural destacable en el terreno. La línea que los une normalmente se corresponde con un elemento físico bien definido (río, linde o camino) pero son numerosos los casos en que se corresponden con una divisoria de aguas o una línea recta. La transposición a la realidad actual se complica puesto que el territorio no es inalterable. Todo lo contrario, se han producido importantes cambios que cuestionan el trazado de las líneas definidas hace ya más de un siglo. Los ríos han variado su trazado, el hombre ha modificado la geografía de los lugares convirtiendo caminos en autovías o encauzando y alterando el trazado de los ríos. Incluso los elementos puntuales como los mojones han desaparecido o se han movido.
Daniel Redondo Aviles.
Juan José Morales Padilla dijo...
La primera fase del trabajo es básicamente una tarea de recopilación histórica. La información inicial necesaria para el estudio de una línea límite es muy abundante y variada. Se podría clasificar en dos grandes grupos. Por una parte, la información específica de cada línea o relativa a un término municipal en concreto y por otro lado, documentación complementaria y general pero no por ello menos valiosa. El levantamiento topográfico de las líneas límite se inicia a mediados del siglo XIX como resultado de dos proyectos intrínsecamente ligados y relacionados. Primero, el deseo por parte de los Ministerio de Hacienda y de Gobernación, y materializado en una serie de Leyes y Decretos, de que los Ayuntamientos conocieran y definieran exactamente sus límites administrativos con fines estadísticos y, lógicamente, económicos. Y segundo, la labor cartográfica llevada a cabo a lo largo de ese siglo y que culmina en las primeras tareas de elaboración del Mapa Topográfico de España 1:50.000.
Hasta otro día, un saludo afectuoso para todos.
Juan José Morales Padilla.
Ramón García Quesada dijo...
Para poder analizar la representación de una línea límite es necesario conocer como se llega a su primera representación. Por ello, para definir un límite ante todo hay que deslindar, considerando el deslinde como el acto formal de señalar o distinguir los límites de una propiedad. Esta operación lleva a la determinación de los lindes de una parcela o finca, lo que conforma los linderos respecto a los colindantes.
Según el Código Civil español: “Todo propietario tienen derecho a deslindar su propiedad, con citación de los dueños de los predios colindantes. La misma facultad corresponde a los que tengan derechos reales”. En la Ley de Enjuiciamiento Civil se hace referencia al modo de deslindar; la actual Ley del año 2000 la Ley de Enjuiciamiento Civil: 3/2/1881; libro III: La Jurisdicción Voluntaria, título XV: Del deslinde y amojonamiento, habla de la redacción de un proyecto de Ley sobre Jurisdicción Voluntaria; aunque, hasta que ésta fue puesta en vigor, siguió vigente este apartado en la antigua Ley de 1881, la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. BOE 8 de enero del 2000.
El deslinde no afecta al derecho de propiedad, que deberá discutirse en el proceso civil oportuno, sino que se desenvuelve exclusivamente en el plano de la fijación de los linderos desde el punto de vista de posesión. En todo proceso de deslinde es necesario seguir un procedimiento, que varia según el tipo de deslinde a ejecutar. El acto de deslinde y demás actos relacionados se desarrollan en un expediente de deslinde.
A través de un procedimiento en el que son citados los propietarios colindantes, determina cuáles son los límites del dominio público o del dominio privado de la administración.
Ramón García Quesada.
Leonardo López Pereira dijo...
Normalmente, una vez practicado el acto de deslinde, va seguido del amojonamiento (señalización física de los linderos en el terreno). En el caso de los deslindes de términos municipales el primer amojonamiento se materializaba en el terreno mediante señales de mampostería (rocas de distintos tamaños y siguiendo las descripciones de las actas de deslinde. Posteriormente se realizan los trabajos topográficos necesarios para el levantamiento y representación en un plano de todos y cada uno de los mojones.
Según el artículo 50 de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local. Los conflictos de competencias planteados entre diferentes entidades locales serán resueltos por la Administración de la Comunidad Autónoma o por la Administración del Estado, previa audiencia de las Comunidades Autónomas afectadas, según se trate de entidades pertenecientes a la misma o a distinta Comunidad, y sin perjuicio de la ulterior posibilidad de impugnar la resolución dictada ante la Jurisdicción contencioso-administrativa. Los conflictos de competencias planteados entre diferentes entidades locales dentro de la misma comunidad autónoma, serán resueltos por la administración de la Comunidad Autónoma.
Actualmente, y según la Ley 11/1999 que modifica la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local, se añade un último párrafo al artículo 50. Las cuestiones que se susciten entre municipios pertenecientes a distintas Comunidades Autónomas sobre deslinde de sus términos municipales se resolverán por la Administración del Estado, previo informe del Instituto Geográfico Nacional, audiencia de los municipios afectados y de las respectivas Comunidades Autónomas y dictamen del Consejo de Estado.
Leonardo López Pereira.
Lorena Palma dijo...
La legislación en vigor en caso de desavenencia entre los límites de dos ayuntamientos, se rige según el Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de Población y Demarcación de las Entidades Locales, y el Instituto Geográfico Nacional (IGN) interviene para llevar a cabo el deslinde, en la recepción de copia de los acuerdo y en el envío de informes previos. El Real Decreto 1690/1986, de 11 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Población y Demarcación de las Entidades Locales. BOE 14 de agosto de 1986 (núm. 194/1986 Pág. 28645). Título I. Del territorio. Capítulo II. Especifica sobre el deslinde de los términos municipales lo siguiente:
Para la demarcación, deslinde y amojonamiento de los términos municipales, cada uno de los Ayuntamientos, a quienes afecte la línea divisoria, nombrará una Comisión compuesta por el Alcalde y tres Concejales, los cuales, con el Secretario de la Corporación y el Perito que designe el Ayuntamiento, verificarán la operación de que se trate. Al acto asistirán únicamente, por cada municipio, dos personas que por su avanzada edad y acreditado juicio puedan justificar el sitio en que estuvieron los mojones o señales divisorias, los propietarios de los terrenos que haya de atravesar el deslinde y las fuerzas de seguridad encargadas de mantener el orden.
Cuando existan divergencias entre los Ayuntamientos respectivos en cuanto a la manera de apreciar el sitio por donde debe pasar la línea divisoria o en el que hayan de colocarse los hitos o mojones, cada Comisión levantará acta por separado, en la que hará constar todos los datos, antecedentes y detalles que estime necesarios para justificar su apreciación y, con esto, se dará por terminado el acto.
Las Alcaldías respectivas remitirán las actas, con los demás antecedentes, a la Comunidad Autónoma correspondiente, quien enviará el expediente al Instituto Geográfico Nacional para que designe el Ingeniero o Ingenieros que deban personarse sobre el terreno en unión de las antedichas Comisiones, a fin de llevar a cabo, en vista y de conformidad con los documentos indicados, el deslinde de los términos municipales correspondientes.
Lorena Palma.
Este comentario es continuación del anterior:
Mari Paz García Nieto dijo...
A la hora de realizar el deslinde se debe tener en cuenta si es entre municipios que pertenecen a la misma Comunidad Autónoma o si son de diferentes Comunidades, en cuyo caso la legislación aplicable es diferente. Se aplica el Real Decreto por el que se regula el procedimiento de deslinde de términos municipales pertenecientes a distintas Comunidades Autónomas. Es el Real Decreto 3426/2000, de 15 de diciembre, por el que se regula el procedimiento de deslinde de términos municipales pertenecientes a distintas Comunidades Autónomas. BOE 29 de diciembre del 2000 (núm. 312/2000 Pág. 46593).
En base a la legislación analizada la competencia del deslinde municipal es de los propios municipios; aunque en caso de conflictos entre entidades locales corresponde a las Comunidades Autónomas o a la administración del Estado su resolución, según pertenezcan o no a la misma Comunidad. Al igual que es necesario un informe técnico y trabajos de campo que corresponden al Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Mari Paz García Nieto.
Francisco José Martín Vázquez dijo...
Actualmente se usan los deslindes para proceder al replanteo de las líneas originales por haber desaparecido su materialización física en el terreno. La delimitación de términos, es la información básica que se emplea para dirimir y esclarecer cuantos problemas puedan surgir entre Ayuntamientos en este ámbito y a requerimiento de los mismos.
En las actas de campo se describe la situación de mojones y sus referencias. Por otra parte en los cuadernos itinerarios de campo se encuentran todos los datos de los itinerarios de los levantamientos topográficos empleados para la confección de la información gráfica. A esta información debemos añadir la base gráfica catastral, correspondiente a las planimetrías originales llamadas “Pañoletas” o Planos Geométricos Geográficos de los términos municipales (escalas 1/25.000 ó 1/50.000) que se pueden encontrar también en el IGN; en donde, gráficamente, aparecen unidos todos los mojones definidos en el acta de deslinde, dibujando el perímetro del término municipal. También hay que destacar la información gráfica catastral correspondiente a los planos de Polígonos de rústica a escalas 1/2.000 ó 1/5.000, actualmente en la Dirección General de Catastro (DGC). No forman parte de los trabajos de deslinde municipal, pero en muchos casos sirven de gran ayuda para la localización de mojones.
La documentación histórica sobre las actas de deslinde, los cuadernos de campo y las planimetrías originales se encuentran gestionados en el Instituto Geográfico Nacional con un Sistema de Información Geográfico llamado SIDDAE.
Francisco José Martín Vázquez.
Álvaro Conde Lafuente dijo...
Los cuadernos de campo corresponden a los datos técnicos topográficos para poder definir exactamente, y con precisión conocida, la ubicación exacta de las líneas límite a partir de la unión entre mojones. Así que se puede decir que los deslindes están íntimamente relacionados con la topografía.
La Topografía, es la Ciencia que estudia los métodos e instrumentos necesarios para representar el terreno con todos sus detalles naturales o artificiales, y se considera al Topógrafo como técnico indispensable de la determinación de la propiedad en el deslinde de fincas. En España: actual Ingeniero Técnico en Topografía, cuya titulación superior corresponde al Ingeniero en Geodesia y Cartografía. En estos momentos de reforma universitaria en toda Europa, equivale a los nuevos títulos de grado en Ingeniería en Geomática y Topografía. De hecho, en sus inicios, en el año 1870, el propio Instituto Geográfico Catastral y Estadístico (actualmente conocido como Instituto Geográfico Nacional) y el cuerpo de Topógrafos nacieron para realizar la cartografía catastral española, y uno de los primeros pasos previos a la delimitación de las parcelas catastrales, era la delimitación exacta del término municipal, unidad de actuación básica.
Álvaro Conde Lafuente.
Javier Carlos Cuenca dijo...
La labor fundamental de la topografía en los deslindes oficiales es la determinación exacta de la línea de separación del dominio público del privado; para poder así, posteriormente, llevar a cabo las actuaciones pertinentes por parte de la administración del Estado en el espacio público. Por ello, ante todo, es muy importante definir claramente cual es la línea que separa los dos dominios; dicha información aparece detallada en la legislación correspondiente. La mayoría de estos deslindes oficiales (la determinación de las líneas de límite o separación) deben de ser plasmados gráficamente en la cartografía existente.
Los cuadernos de campo equivalen a las libretas con los datos topográficos correspondientes al levantamiento de cada uno de los mojones y de los puntos auxiliares intermedios. Los datos numéricos escritos pertenecen a las estaciones, los puntos observados, los rumbos, las lecturas a la mira, los ángulos de depresión y elevación y al cálculo de los desniveles negativos y positivos. La traducción de estos cuadernos de campo sobre una hoja cuadriculada viene a reflejarse de modo métrico en los mapas generales del municipio, normalmente a escala 1/25.000. Uniendo la representación gráfica de todos los mojones se obtiene el perímetro del municipio.
Ángulos de depresión y elevación (0 en el horizonte). Solo se tienen en cuenta pendientes superiores a los 5º sexagesimales para la reducción de distancias.
Javier Carlos Cuenca.
Manuel Sánchez Ruiz dijo...
En 1865 se publica el Reglamento General de Operaciones Topográficas Catastrales en donde se entiende que la unidad administrativa es el término municipal, y la primera operación a llevarse a cabo es el deslinde jurisdiccional del término. Desde esta fecha hasta principios del siglo XX se llevaron a cabo los trabajos de deslinde de los distintos términos municipales en España; muchos de los deslindes llevados a cabo datan, en sus inicios, de los años 1900-1910.
Aunque se dispone de la documentación histórica correspondiente al deslinde inicial, hasta estos momentos, prácticamente en la mayoría de municipios, no se ha llegado a recuperar, y la línea que representa este primer deslinde ha empezado a “perderse”. Conscientes de ello, y dada la gran importancia de la definición correcta de estos linderos, el Instituto Geográfico Nacional hace unos años empezó a realizar los primeros trabajos de recuperación de estas líneas límite.
Tal como indica la ley, y debido a que los conflictos de competencias plateados entre distintas entidades locales corresponden a las Comunidades Autónomas. Todos los proyectos de delimitación tratan el tema de la metodología a seguir para actualizar las delimitaciones territoriales a través del Plan Nacional de Actualización de las Delimitaciones Territoriales que se desarrolla mediante convenios individuales con las Comunidades Autónomas.
Manuel Sánchez Ruiz.
Mabel Salas Conde dijo...
Hasta ahora, el Instituto Geográfico Nacional (IGN), ha realizado parte de la fase de georeferenciación de todas las líneas límite extraídas de los cuadernos de campo. A la vez que, en el Servicio Regional del IGN en las comunidades autónomas, se está intentando diseñar una metodología para recuperar estas líneas límite utilizando técnicas GPS y cuya iniciativa sea de los propios Ayuntamientos. Se pueden encontrar estudios en algunas comunidades basados en la optimización de la metodología para la definición, actualización, mantenimiento y aprovechamiento de las líneas límites jurisdiccionales. Dicho estudio pretende mejorar la información de la Base de Datos de Líneas Límite (BDLL) de la Dirección General del IGN.
Tras el primer deslinde realizado por el Instituto Geográfico (inicialmente Estadístico, y más tarde Catastral), y su primera representación en los planos planimétricos, a veces, también conocidos como “pañoletas” o planos geométricos geográficos. Planos a escala 1/25.000, excepcionalmente 1/50.000, que representaban todo el término municipal con la división de polígonos catastrales. La línea límite se ha ido representando en diversas cartografías, a diversas escalas y en diferentes organismos.
Mabel Salas Conde.
Mauricio Pérez González dijo...
La utilización de un límite físico como elemento que delimita dos términos municipales, puede variar con el tiempo. En la mayoría corresponde a elementos con una componente hidrográfica del paisaje, como ríos, barrancos, lagos… Parece más sensato mantener una línea definida por sus coordenadas en un sistema de referencia y proyección determinado; y actualmente en España, ya con el sistema de referencia ETSR89. Aunque, en algunos casos, cabe reflexionar sobre si es conveniente mantener el límite de término siguiendo el accidente geográfico que lo representa, como pueda ser un río, que puede variar su cauce con el tiempo. Siempre teniendo en cuenta solamente la acción de la naturaleza, y sin la intervención del hombre.
Relacionado con este tema cabe señalar una Sentencia del Tribunal Supremo en donde indica que la inscripción en el Registro de la Propiedad ampara los linderos de las fincas que se definen por accidentes naturales, con permanencia en el tiempo. Además de la inscripción en el Registro Central de Cartografía (RCC) debería estudiarse la inscripción en el Registro de la Propiedad, además del caso concreto sobre linderos definidos por accidentes naturales. Incluso la alteración territorial de un municipio genera problemas en las demarcaciones registrales, y por ello se regula.
Mauricio Pérez González.
José Ignacio Perales Campos dijo...
Quiero señalar el caso especial de los mojones provisionales, dado que la cartografía histórica del Instituto Geográfico señala muchos de los mojones representados como provisionales. Un mojón provisional, es un mojón en el que los dos Ayuntamientos afectados ya no se pusieron de acuerdo en su ubicación; pero el técnico del Instituto Geográfico Nacional (IGN) lo levantó, para poder poner las parcelas a tributar, lo que lleva a mayor incertidumbre. Por ello la existencia de mojones físicos en el terreno es prácticamente inexistente; y contactando con los Ayuntamientos implicados indican que dicha línea sigue siendo provisional hasta que no se llegue a un acuerdo.
José Ignacio Perales Campos.
Rosario Naranco Iglesias dijo...
A veces es evidente, incluso a simple vista, la variación de la línea límite que aparecía representada en diversas cartografías, incluso en cartografías de épocas recientes pero pertenecientes a diversas fuentes. Incluso en mapas procedentes del mismo organismo, como es el del Catastro, se pueden apreciar diferencias en polígonos contiguos procedentes de términos municipales colindantes.
En el encaje de las diversas líneas de término se producen discrepancias, como en el caso de la línea actual y antigua del catastro. Hay que tener en cuenta que la norma básica a seguir en el dibujo de un plano o mapa, que consiste en que los errores geométricos de los elementos no deben ser percibibles por el ojo humano. Esto se traduce en que la precisión debe ser mejor que 0.0002*DEN, siendo DEN el denominador de la escala del plano a dibujar. Si se considera que el plano de menor escala utilizado es 1/50.000, la precisión mínima de todos los objetos con los que se ha trabajado resulta de 10 m. Esto nos lleva a concluir que, las diferencias tan enormes que se dan entre las distintas líneas límite, no se debe a la diferente metodología de obtención de las coordenadas, ni a problemas de encaje de cartografías, sino a la diferente interpretación de por dónde se sitúa dicha línea límite.
Rosario Naranco Iglesias.
Juan Antonio Álvarez Muñiz dijo...
Cabe reflexionar sobre la inminente necesidad de completar la información sobre líneas límite entre términos municipales del Registro Central de Cartografía (RCC), que permita la identificación única e inequívoca de las líneas límite administrativas; las cuales puedan y deban ser utilizadas por cualquier administración, empresa o particular que lo requiera. Para ello, también es necesario el diseño de una metodología que permita la recuperación de dichas líneas, o bien desde la Comunidad Autónoma o desde los propios Ayuntamientos. Además de necesaria, es conveniente la concienciación ante la administración de la necesidad de dicha actuación que permitiría resolver muchos problemas futuros sobre competencias jurisdiccionales.
Juan Antonio Álvarez Muñiz.
30 de noviembre de 2013, 18:20
José Alberto Díaz dijo...
Una vez que se analizan las tareas de levantamiento de los hitos de término existentes y de replanteo de los hitos de término desaparecidos. Debido a que la determinación de coordenadas constituye una fase fundamental de este trabajo, la elección de un instrumental apropiado debe atender a aspectos tales como la forma del municipio, la longitud de su perímetro, su orografía o el emplazamiento de sus zonas rústicas y urbanas. En este caso de definición de la línea de término municipal mediante técnicas GPS y la consiguiente utilización del GPS RTK-VRS con solución de red pone de manifiesto las diversas ventajas que esta técnica ofrece respecto al RTK “tradicional”.
Alba García Pérez dijo...
Para adquirir las actas oficiales de deslinde hay que dirigirse a la sede central del Instituto Geográfico Nacional o a su Delegación correspondiente. Éstas se pueden adquirir en formato digital (documento original escaneado) por un coste no muy elevado. Por ejemplo, el total de las actas que describen el límite de una localidad y sus cuadernos de campo asociados pueden tener un coste de 16 ́5 euros.
Para el caso de los Catastrones hay que dirigirse a otro organismo, que dependiendo de cada comunidad autónoma, será uno u otro. Inicialmente se podían encontrar en la Dirección General de Catastro (ya que los Catastrones corresponden a las minutas originales de los polígonos catastrales), aunque en muchos casos se han trasladado a Archivos Históricos dada su gran belleza y valía. Los Mapas Topográficos Parcelarios se pueden adquirir en la Gerencia de la Dirección General del Catastro correspondiente, en formato digital (como imagen escaneada) o como copia en papel del original, dependiendo de la Gerencia.
Alba García Pérez.
Luisa Rivera Sánchez dijo...
En algún caso práctico del deslinde, el Catastrón se ha empleado tanto para la fase de documentación previa como para la fase de gabinete, porque se ha necesitado digitalizarlo y georreferenciarlo para así obtener las coordenadas de los hitos a replantear. Existe la posibilidad de que esta tarea no tenga que ejecutarse ya que, dependiendo de la comunidad autónoma, la delegación del Instituto Geográfico Nacional correspondiente puede que ya tenga este trabajo realizado y sólo sea necesario solicitarlo a dicho organismo.
Luisa Rivera Sánchez.
Nicolás Bermúdez Medina dijo...
Estudiada y analizada la documentación pertinente ya será posible empezar a deslindar. Para ello el trabajo se divide en las siguientes partes:
Por orden de actuación, la primera fase es de campo, donde se levantan cada unos de los mojones de término que han perdurado en el terreno y se han podido localizar con la ayuda de las actas de deslinde.
La segunda es de gabinete. En esta fase, a partir de los datos obtenidos en el levantamiento anterior, encajando el Catastrón con una cartografía vectorial se pueden obtener unas coordenadas aproximadas de replanteo para los mojones de término que están descritos en las actas pero que en el terreno no han perdurado.
Por último, otra vez en campo, se tienen que replantear esos nuevos mojones de término.
Para la radiación y replanteo es muy importante acertar con el instrumental de medición que se vaya a emplear. Según sea el área de actuación, dimensiones, forma, distribución, etc. será ideal una metodología u otra. En algún caso, en el deslinde de un término municipal, se ha considerado que la metodología que más se ajustaba era la de medición GPS RTK con solución de red (VRS). Sus ventajas respecto a la medición con una estación total es la evidente necesidad de mucho menos tiempo, dado las grandes distancias entre mojones, y respecto a la medición con GPS RTK tradicional, que al ser distancias mayores de 10 Km. (aún situando el receptor fijo en el centro del municipio) la precisión no habría sido tan buena.
Nicolás Bermúdez Medina.
José María Jimena Morales dijo...
Los tipos de mojones de término que se pueden encontrar en todo el territorio nacional son de muchas formas y dimensiones distintas. Según la época en que fueron construidos se observan las diferencias. En el caso de los mojones que delimitan el municipio, aun siendo todos del mismo año los hay distintos entre ellos.
Están desde los que son de forma cónica de dos metros de altura por un metro y medio del diámetro de su base, hasta los que son de forma prismática y apenas alcanzan los veinte centímetros de altura. Las diferencias entre unos y otros radican en el entorno en que se encuentran. Los más grandes están todos en las zonas de monte y de campos de cultivo, mientras que los más pequeños están en los bordes de las acequias o campos de huerta. Con todo esto, queda patente que un mojón de término ocupa una pequeña área de terreno y en muchos casos no es solo un elemento puntual. Es por ello, que en la fase de levantamiento lo que se debe hacer es obtener las coordenadas del centro del área que ocupan radiando un mínimo de tres puntos del contorno de su base.
José María Jimena Morales.
Lorenzo Espinosa dijo...
Con el levantamiento de los mojones de término se da paso a la segunda fase, la de gabinete. Lo que se debe conseguir, utilizando las coordenadas obtenidas anteriormente, son las coordenadas planimétricas de los mojones de término que se consideren oportunos replantear. Entendiendo por “oportunos”, aquellos hitos que definen un vértice del perímetro y que además, su posición no está claramente diferenciada por los fenómenos naturales del terreno (acequias, carreteras, barrancos...). Como es lógico, la dificultad de esta tarea crece de manera inversa a lo que lo hace el número de mojones de término que perduran en el terreno, es decir, de cuanto menos datos se dispone (coordenadas de mojones de término existentes) mayor dificultad se encuentra a la hora de la georreferenciación u obtención de coordenadas de los nuevos mojones de término. En el caso de que se disponga de un gran número de hitos en el terreno y además, bastante bien distribuidos a lo largo del perímetro del término municipal puede ocurrir que, aunque las tareas de digitalización y posterior georreferenciación fuesen costosas, no se presentaran mayores problemas metodológicos.
Para la aplicación de la metodología de trabajo, depende de la situación que presenta el municipio sobre la presencia o no de mojones, hay que destacar, que en distintos términos del territorio nacional la existencia de mojones es bastante escasa.
Lorenzo Espinosa.
Basilio Gea Aparicio dijo...
Para que el término deslindado tenga el perímetro claramente definido en el terreno se deben replantear los nuevos mojones de término con las coordenadas obtenidas en gabinete previamente.
A la hora de elegir el instrumental a utilizar se deben de seguir los mismos criterios descritos, normalmente se llega a la misma conclusión que en la primera fase de campo, aunque si los mojones a replantear se encuentran todos en una zona concreta puede que convenga utilizar otro tipo de instrumental.
Para finalizar el deslinde en su totalidad se deben de materializar en campo los mojones de término a partir de las coordenadas obtenidas en gabinete (a raíz de la digitalización de los Catastrones) y de las actas oficiales de deslinde originales.
Basilio Gea Aparicio.
Pablo Mejias dijo...
Cuando en el trabajo de campo se replantean las coordenadas, la posición a la que se llega no es la definitiva; está dentro de la tolerancia con la que se han obtenido esas coordenadas replanteadas, pero obviamente, debido a los errores acumulados en los cálculos de digitalización y georreferenciación, y al estado y precisión del documento original (Catastrón - Mapa Topográfico Parcelario), el error de la posición a la que se llega es de alrededor de 5 metros. Para llegar a una posición lo más similar posible a la original se deben leer y analizar las actas oficiales del deslinde original. En estas actas se puede encontrar, además de la descripción del hito, también una descripción detallada del entorno, permitiendo localizar acequias o márgenes de carreteras que perduran inalterablemente en el terreno y que sirven para reconocer la verdadera posición del hito. Realizado el trabajo ya sólo queda la gestión administrativa y legal por la cual se le da validez a la línea de término materializada. En esta fase se depende de la comprobación que hagan los técnicos pertinentes de los términos colindantes, ya que para aprobar el deslinde deben de estar de acuerdo todas las partes implicadas.
En el caso del deslinde entre términos municipales son los
Ingenieros Técnicos en Topografía o técnicos encargados en los Ayuntamientos los que deben dar la aprobación técnica definitiva al deslinde, en nombre del alcalde de su municipio.
Pablo Mejias.
1 de diciembre de 2013, 22:54
Francisco López Castaño dijo...
Generalmente los datos recabados durante el deslinde de términos municipales son analizados minuciosamente por las partes implicadas y sus respectivos técnicos, es decir, por los técnicos de los municipios colindantes. Por ello, es necesario presentar estos datos de forma que no dejen lugar a dudas acerca de la labor realizada, para lo cual se elaboran las reseñas y los planos.
El objetivo principal de las reseñas es el de describir de forma detallada el estado y la situación de cada mojón de término, tanto levantado como replanteado, además de la trayectoria que traza la linde hacia los mojones anterior y posterior. Así pues, en la reseña de cada hito de término se pueden encontrar el nombre del mojón, sus coordenadas, información catastral de interés, explicación de la trayectoria de la línea de término hacia los mojones anterior y posterior, acceso al lugar, una fotografía del mojón y alrededores, y un croquis de situación.
También, y como complemento gráfico de lo anterior, se puede realizar un pequeño plano en el cual aparezca dibujada parte de la línea límite y los mojones pertinentes sobre una ortofoto de la zona. Como comprobación de los datos puede resultar muy útil una trascripción literal del último deslinde practicado (acta de deslinde original) y su información gráfica (Catastrón-Mapa Topográfico Parcelario)
Francisco López Castaño.
Antonio Jesús Manzano Gutiérrez dijo...
En el caso del deslinde del término municipal esta trascripción se realizara a partir de las actas oficiales de deslinde de 1901, y la información gráfica correspondiente consiste en una parte del Mapa Topográfico Parcelario de 1931 utilizado durante la fase de replanteo.
Se elaboraran un total de 50 reseñas. El proceso de creación de las reseñas puede suponer una tarea repetitiva en la que, aunque se manejan datos de muy diversas fuentes, siempre atienden a un mismo patrón (coordenadas, información catastral, etc.). Por ello cabe destacar la conveniencia de automatizar todos aquellos subprocesos que puedan ser automatizados, utilizando para ello ciertos conocimientos de programación para crear aplicaciones informáticas. De esta forma se minimizan los riesgos de cometer errores humanos durante el proceso y se normaliza el formato de las reseñas para favorecer su análisis.
Antonio Jesús Manzano Gutiérrez.
Julián Molina Chicharro dijo...
Otro de los productos de un deslinde de términos es el plano final. Se puede utilizar cartografía del municipio de cualquier tipo sobre la que dibujar la línea de término definida durante el trabajo. Es preferible utilizar escalas grandes (en la medida de lo posible) con tal de poder apreciar con detalle la trayectoria de la linde en cuestión sobre el terreno, pudiendo diferenciar carreteras, caminos, acequias, etc. y el margen por el que transcurre dicha linde. Además, si hubiera modificaciones de la línea de término teniendo en cuenta el anterior deslinde original practicado,
sería conveniente plasmarlo sobre el plano con tal de tener a mano dicha información en formato gráfico para posibles revisiones posteriores. Dibujar los mojones e identificarlos muestra una visión global de su localización.
El plano realizado para el deslinde del término municipal se dibuja a escala 1/15000, y se debe utilizar como cartografía base el mosaico de ortofotos del Instituto Cartográfico de cada comunidad autónoma. Además de lo anteriormente descrito, también se incluye un listado de todos los mojones pertenecientes al término y sus coordenadas en proyección UTM, datum ETRS89.
Julián Molina Chicharro.
Julio Cabrerizo dijo...
En una primera parte del trabajo de delimitar el término, interesa comprobar si se dispone de la Planimetría 1:25.000 del término municipal de municipio a delimitar. En el segundo bloque de información podemos destacar la Ortofotografía digital del llamado vuelo americano de 1956 realizada por la Junta de Andalucía y que se convierte en la imagen del territorio más cercana al momento en que se realizaron los trabajos de deslinde. Ver si se dispone también de la primedición del Mapa Topográfico Nacional 1:50.000, de gran riqueza y detalle. Obviamente se necesita también información del territorio en la actualidad para lo que se recurre a la cartografía actual disponible como son las distintas ortofotografías producidas por la Junta de Andalucía y las versiones existentes del Mapa Topográfico de Andalucía 1:10.000 así como del Mapa Base de Andalucía 1:5.000/1:10.000.
Julio Cabrerizo.
Pedro Pablo Cervera García dijo...
Para entender las primeras fases de la metodología utilizada no hay que olvidar que el proceso se basa fundamentalmente en la recreación del escenario en el que se llevó a cabo el reconocimiento de cada línea. Por ello, es necesario definir el marco geodésico utilizado. En 1852 se inicia en España la construcción de la llamada Red Geodésica Antigua, terminada de construir y de observar en la década de 1930. Se definió un Sistema de Referencia Geodésico (SRG) local con los siguientes parámetros: Datum geodésico Madrid y elipsoide de referencia Struve (1860). Gracias a una serie de proyectos de colaboración internacional y a la aparición del ordenador, ochenta años después el Army Map Service realiza el primer ajuste dotando a dichos vértices de coordenadas en el SRG también local ED50 (Datum Europeo Potsdam y el elipsoide Internacional de Hayford).Tal y como se ha indicado anteriormente, para cada término municipal se estableció una Red de Triangulación. Las coordenadas de estos vértices están calculadas en un sistema de referencia local con un origen de coordenadas arbitrario para cada término municipal, con el único dato común de estar orientados al norte geográfico. El primer paso es, por tanto, encajar cada Red municipal en la Red Geodésica Antigua para poder dotar a cada vértice de sus coordenadas en el SGRED50.
Pedro Pablo Cervera García.
Diego Ceballos Vera dijo...
El siguiente paso que se debe seguir consiste en desarrollar los itinerarios que el Instituto Geográfico Nacional realizó en su día para cada línea. A partir de la descripción literal recogida en las Actas de Deslinde y de las observaciones y medidas recogidas en los Cuadernos de Campo se recalculará la línea para determinar la posición de los mojones. Hay que diferenciar entre itinerario y línea límite, pues el equipo de topógrafos que traza la línea no siempre puede ir exactamente por donde transcurría dicha línea límite. Las causas podían ser siempre muy variadas: por meras razones físicas de las características del terreno, como es el caso de la existencia de un río, socavones, corrimiento de tierras, o por limitaciones de las mismas observaciones y de los aparatos existentes en aquella época, que les obligaba a elegir un mayor número de puntos intermedios con buena visibilidad con el anterior y el posterior. Por tanto, lo más cercano posible al lugar de referencia por donde transcurría la línea límite oficial, el equipo de topógrafos realizará su itinerario.
Diego Ceballos Vera.
Juan María Hernández Ballesta dijo...
Habitualmente los hitos o mojones se colocaban en lugares fácilmente reconocibles y con fácil visibilidad. Es importante señalar que además de los puntos de medida intermedios y de los hitos, se utilizaban otros muchos puntos de apoyo complementarios que les permitían encajar mejor sus mediciones en el entorno cercano y dotar de esta manera con una mayor precisión y coherencia a sus cálculos. Así era frecuente hacer observaciones desde los vértices geodésicos cercanos o desde elementos físicos estables como los molinos, cortijos y torreones existentes.
Una vez calculada la línea poligonal o itinerario y señalados los mojones, se encajaba sobre la cartografía actual. Se marcaba un radio de búsqueda para cada mojón y comenzaba así la fase de campo en la que tratan de localizarse los mojones y se realizan las mediciones necesarias con los GPS.
Juan María Hernández Ballesta.
2 de diciembre de 2013, 19:49
Ángel Pérez Rodríguez dijo...
Enhorabuena Juan José y especialmente a Pedro. El artículo tiene cosas interesantes como documento y supongo que algunas desconocidas para muchos higuereños; me estoy dando cuenta de que La Higuera tiene mucha más historia de la que nos podíamos imaginar, al ser un pueblo pequeño,...hay que seguir hurgando y manteniendo el ánimo en esta encomiable tarea del estudio de la historia de La Higuera. Vuestro pueblo debe estar agradecido por tan interesante proyecto de remover el pasado para buscar la posición del pueblo en la historia. Por mi parte decir que habéis conseguido que un pueblo desconocido para mi, haya logrado interesarme a través del blog, gracias a la constancia y el esfuerzo de sus colaboradores. A todos estos colaboradores que demuestran estar muy interesados por la historia de ese pueblo mi reconocimiento. Muchas gracias Pedro por tus trabajos.
Ángel Pérez Rodríguez.
2 de diciembre de 2013, 20:17
Esmeralda Gijón Romero dijo...
Con la descripción del Acta, el MTA10 y la ortofotografía más reciente disponible, el equipo de campo recorrerá la línea trazada en gabinete. Su primer objetivo será localizar y observar los mojones pero también aquellos puntos de control procedentes del Cuaderno de Campo que han pervivido y todos aquellos otros elementos que el topógrafo de campo detecta que pueden servir de ayuda en los cálculos finales en gabinete. Este trabajo de campo debe ser muy minucioso y cuidadoso, diríamos que hasta el extremo; puesto que de él va a depender la fiabilidad final de la línea límite y que esta línea límite quede definida por un mayor o menor número de mojones, lo cual dará un perfil más exacto de la medición.
Las observaciones se realizaran utilizando la Red Andaluza de Posicionamiento (RAP) como marco de referencia. Sea cual sea el punto observado las mediciones se realizaran en modo estático variando el tiempo de observación. Es importante también el reportaje fotográfico que debe hacerse de cada uno de los mojones encontrados, del lugar donde se supone que debería estar un mojón así como de los puntos de apoyo y control. A veces puede servir como ejemplo de Punto de apoyo: una esquina de un cortijo o un peñón significativo.
Esmeralda Gijón Romero.
Rubén Juárez Corral dijo...
Cuando se está de vuelta en el gabinete, se tienen que recalcular las coordenadas de los mojones localizados y encontrados así como de los puntos de apoyo. A partir de los puntos de apoyo fiables se calculaban las coordenadas para los mojones no localizados. Una vez obtenidas las coordenadas de todos los hitos, localizados o no, se realiza un trabajo nuevo de verificación comprobando también de nuevo que la posición obtenida se corresponde con la descrita en el Acta disponible, en la medida en que los cambios en el territorio lo permitan. La no concordancia de datos puede llegar a exigir un nuevo cálculo e incluso un nuevo trabajo de campo sobre el terreno.
Finalmente, se procedía a trazar la línea límite siguiendo la descripción recogida en las Actas. Para realizar dicho trazado se utilizaba como base el MTA10 así como la ortofotografía más adecuada y reciente. Y se hacía el volcado final de la línea límite y mojones calculados sobre la Ortofotografía oficial. Posteriormente se generaba una documentación muy completa que permitía disponer para cada línea límite de un expediente perfectamente documentado y con trazabilidad para poder repetir cualquier fase del trabajo en cualquier momento.
Rubén Juárez Corral.
Parecerá algo caprichosa la delimitación de los términos municipales de este pueblo en concreto o los de cualquier otro; y cabe preguntarse también sobre por qué los lindes de un término municipal siguen el cauce de un río y no el de otro, por qué incluyen o excluyen determinada montaña, o porqué abarca hasta cierto sitio y no otro. El hacerse esas preguntas equivale a interrogar la historia de ése lugar, y al revés, estudiar las características o particularidades de un término municipal puede ayudar a responder preguntas sobre su historia.
No obstante, desconocedor del término como soy, habrá ciertas particularidades para los conocedores del término, que resulten bastante interesantes, el comentario de los lugareños podría enriquecer el conocimiento y variaciones de ciertos límites; pero para ello la iniciativa tiene que partir de los Higuereños, a ver si los lugareños de Lahiguera se animan, es cosa de ellos. Presentar a los nativos del lugar, que son los que más conocen el término municipal, documentos como el que ahora nos presentó Pedro Galán, les permitirán a los más inquietos en eso de la historia y las ideas, preguntarse determinadas cosas y contestarse así mismos.
Resulta hasta curioso que documentos de difícil acceso, que no están al alcance de muchas personas en muchos sitios, se hayan encontrado en una papelera. ¡Vivir para ver!
Carlota Marín Lozano dijo...
A la hora de tener que definir la metodología a seguir en cada caso, se tiene que reflexionar bastante, es siempre una tarea larga y laboriosa. Fueron varios años de búsqueda para conseguir la documentación histórica disponible, posteriormente se realizó un análisis de toda la documentación histórica y se comenzó a realizar un diseño de los procesos a utilizar, que no siempre fueron los más adecuados, de forma que había que reconsiderar muchos pasos a seguir, en algunas ocasiones.
Hoy por hoy, el proceso metodológico a seguir quedó completamente diseñado y, lo que es más importante, comprobado y puesto en producción. Hasta el mes de junio del año 2008 el Instituto de Cartografía de Andalucía no inició el replanteo de unos 3.300 Km. de líneas límite, es decir, unas 150 líneas límite repartidas por las ocho provincias andaluzas. Se trata pues, de una cuantía lo suficientemente importante como para haber permitido establecer unos criterios comunes y homogéneos.
No obstante, algunos aspectos considerados secundarios en un principio y, por tanto, pospuestos hasta después, se muestran como fundamentales y es necesario volver a abordarlos. Entre ellos, destacan los puntos relacionados con el tratamiento y almacenamiento de la información utilizada y generada. Así los retos en un futuro inmediato, se centraran en el desarrollo de aplicaciones y herramientas que permitan la gestión adecuada de los datos obtenidos.
Carlota Marín Lozano.
Juan Lucas Martínez Merino dijo...
El deslinde carece de una regulación de carácter general, salvo para los bienes inmuebles integrantes del Patrimonio del Estado (Art. 13ª 17; RPE Art. 32 a 47), para los bienes de las Corporaciones Locales (Art. 56 a 69) y en su caso en las leyes de patrimonio de las Comunidades Autónomas. Por el contrario, se contiene su régimen en las normativas sectoriales: costas, aguas, montes. (Ejemplo Ley de Montes del 57 y su Reglamento de 1962)
La Administración, como cualquier propietario, tiene la facultad de deslindar sus bienes, de dominio público, pero a diferencia de los particulares puede fijar unilateralmente la extensión y límites de sus bienes sin intervención judicial a través de un procedimiento administrativo que concluye con un acto administrativo ejecutivo y ejecutorio que se presume válido, trasladando la carga de su impugnación al colindante, y que no puede ser paralizado mediante interdictos. La eficacia del deslinde es la recuperación administrativa de la posesión de los bienes (distinguiéndose así la recuperación subsiguiente al deslinde y la recuperación “autónoma”).
Los límites que la Administración ha de respetar son los títulos de dominio inscritos en el Registro de la Propiedad a favor de particulares, pues se invierte entonces la posición de la Administración que ha de adoptar la postura de demandante ejercitando la acción reivindicativa ante los tribunales ordinarios pidiendo la anulación del asiento registral, a diferencia de la regla general de que sean los particulares no conformes con el deslinde los que demanden, gozando la Administración de la posesión de la superficie litigiosa mientras se resuelve al proceso, siendo también límites, tratándose de bienes patrimoniales, los estados posesorios de los particulares que den lugar a la prescripción adquisitiva de la propiedad.
Juan Lucas Martínez Merino.
Humberto Arcas Escañuela dijo...
La naturaleza del deslinde administrativo es la de un acto declarativo de estados posesorios de hecho que se limita a constatar el “ius possesionis”, es decir si la Administración o el particular estaban utilizando el terreno, pero no declara quien tiene el “ius possidendi” o derecho a la posesión ni quien es el dueño, cuestión definitiva reservada a los tribunales ordinarios. (Hay autores que consideran que el deslinde es un acto declaratorio de la titularidad dominical de la administración, autodefinición que afecta a la situación jurídica de la propiedad y que puede consumar una invasión de la propiedad colindante obligando a ésta a un proceso civil declarativo.
El deslinde no afecta al derecho de propiedad, que deberá discutirse en el proceso civil oportuno, si no que se desenvuelve exclusivamente en el plano de la fijación de los linderos desde el punto de vista de posesión.
De esta forma, el deslinde no es una acción administrativa de declaración dominical, sino que sólo sirve para la fijación de la situación posesoria entre las fincas deslindadas, quedando reservadas todas las cuestiones de índole civil a la jurisdicción ordinaria (TSJ Extremadura 2-4-97, RJCA 723).
No obstante lo anterior las resoluciones administrativas aprobatorias del deslinde, han de contener, aunque sea implícitamente, la declaración de que los bienes deslindados son de dominio público. Tal mención consustancial a dichas resoluciones. Cuestión distinta es la relevancia de tal declaración y su incidencia en la situación jurídico-patrimonial de los afectados por ella.
Humberto Arcas Escañuela.
4 de diciembre de 2013, 10:29
Juan Rodríguez Fernández dijo...
Con frecuencia se producen conflictos entre propietarios de fincas colindantes por el tema de las lindes de los terrenos. Estos conflictos de lindes siempre han existido desde que se reconoció la propiedad de las fincas por parte de los hombres por compra o trasmisión familiar en herencias; son asuntos que nunca concluyen cuando por equivocación de algún propietario sobre los referentes de su linde, se piensa que el vecino invadió su propiedad particular, y ya vienen los litigios, peleas y desavenencias. Es un hecho habitual por las variaciones que sobre las marcas del hombre producen las aguas, corrimientos de tierras, socavones, etc.
Algo que siempre ha ocurrido y sigue ocurriendo hoy en día. El tema de las eras y los polígonos y la contribución nueva; el tema que si uno no tiene escriturado un terreno que llega hasta aquí o hasta allí son asuntos de permanente actualidad. Saludos para todos.
Juan Rodríguez Fernández.
Felipe Cañones Román dijo...
El acto que aprueba el deslinde, al margen de cuestiones civiles, es un acto administrativo susceptible de recurso. Todos los demás actos que integran el expediente, son actos de trámite que ni dan ni quitan derechos, por lo que no son recurribles de forma autónoma.
Una vez practicado el acto de deslinde, va seguido de las operaciones de apeo
(determinación sobre el terreno de cuáles sean efectivamente las fincas afectadas y cuales sus linderos) y de amojonamiento (señalización de los mismos).
Antes de nada quiero recordar que todos los mojones de Término Municipal se materializaron en el terreno mediante señales de mampostería (rocas unidas por argamasa de distintos tamaños y siguiendo las descripciones de las actas de deslinde, posteriormente se realizaron los trabajos topográficos necesarios, para el levantamiento y representación en un plano a escala 1:25000 por Termino municipal de todos y cada uno de sus mojones.
Incluyo unos ejemplos visuales de Mojones existentes en la actualidad., y no suele ser difícil localizarlos, ni tampoco habría sido difícil identificarlos en las ortofotos, cosa que en la mayor parte de los casos no se ha hecho.
Como vemos en muchos de los casos, solo seria necesario darles coordenadas con GPS y cuanto antes mejor para evitar que con su desaparición, se pierda el trabajo de delimitación realizado en inicio por el
IGN y las juntas periciales. En otros casos seria conveniente repararlos.
A lo largo de la realización de un trabajo, entre el primer reconocimiento y la toma de datos definitiva, puede darse el caso de desaparecer uno de los mojones, como puede ser por el ensanche de una carretera. Por eso la importancia de reflejar sus coordenadas mediante técnicas GPS de forma rápida y cuanto antes mejor. El conocimiento de los límites jurisdiccionales es de vital importancia desde diversos puntos de vista pero, en la actualidad, fundamentalmente el económico.
Felipe Cañones Román.
Francisco Crespo López dijo...
Tanto ayer como hoy los documentos de propiedad solían ser escrituras públicas ante notario, como en la actualidad, o sentencias en el supuesto de un proceso legal. Los términos y las tierras se deslindaban y amojonaban mediante hitos o mojones de cualquier clase. Podían ser tanto accidentes naturales como artificiales, incluso se utilizaban, en la linde, el plantar higueras, era un sistema muy recurrido ya que en aquellos tiempos en los que las maquinarías actuales no existían, si la higuera era talada o desaparecía por algún desastre natural, rayo o riada, siempre quedaban sus raíces, que eran muy difíciles de arrancar.
Francisco Crespo López.
Darío Almendros Checa dijo...
Deseo iniciar con este comentario un breve repaso de la evolución histórica del Catastro desde 1900.
La Ley de 27 de Marzo de 1900 crea el catastro por masas de cultivo y clases de terreno. Se trataba de elaborar una documentación apta y fiable para acabar con la ocultación de bienes inmuebles y, por tanto, con su opacidad fiscal. Se partía del soporte gráfico elaborado por el Instituto Geográfico y Estadístico consistente en un mapa a escala 1/25000 del término municipal. Una de las innovaciones de mayor calado que introdujo esta Ley es el establecimiento del “Registro Fiscal de la Propiedad”, que tendría a su cargo la “inscripción de las fincas rústicas, edificios, solares y ganados existentes en cada término municipal y la conservación y modificación del catastro de cultivos”. Los parámetros básicos en torno a los que giraba este nuevo proyecto legislativo fueron la elaboración de unos “registros fiscales de la propiedad”, uno por cada una de las riquezas contempladas, que constituirían la base sobre la que gravarían los tipos impositivos para obtener las recaudaciones fiscales buscadas por el ejecutivo. Como este proceso había de desarrollarse en varios años, y en colaboración con distintos organismos y entidades, se indicaba claramente que aquellos términos municipales que tuviesen concluidos los trabajos pasarían a tributar en base a los nuevos datos, pero con la premisa de que la cantidad total recauda da coincidiese con el cupo establecido anteriormente por el Estado. La distribución se haría proporcionalmente sobre la riqueza declarada y comprobada en los registros fiscales aprobados.
Darío Almendros Checa.
Eloisa Sánchez Castillo dijo...
En el principio los trabajos comenzaban con deslinde y amojonamiento de los términos municipales seleccionados por la Dirección General de Contribuciones y estaba a cargo del personal del Instituto Geográfico y Estadístico. El procedimiento a seguir era similar al vigente: asistencia de ayuntamientos limítrofes, dimensiones y situación de las señales de amojonamiento, materiales empleados, descripción de la línea de término, colocación de mojones, etc., levantándose un acta de deslinde en la que debía de hacerse constar que se realizaba en cumplimiento de la Ley de 27 de marzo de 1900 sobre la formación del catastro de la riqueza territorial y establecimiento del Registro Fiscal de la Propiedad y su posterior reglamento de 19 de febrero de 1901. Acto seguido el trabajo continuaba levantando la red geodésica de tercer orden, de los términos municipales que no contasen con ella, completando la planimetría con los puntos de referencia necesarios en los que poder apoyarse y localizar las posibles diferencias.
Una vez realizada la triangulación las brigadas comenzaban los itinerarios topográficos para elaborar la siguiente documentación que debían de entregar al Ministerio de Hacienda:
1. Plano geométrico.
2. Listado de coordenadas ortogonales de todos los vértices y puntos determinados.
3. Reseñas de los anteriores.
4. Mapa del conjunto de la provincia a escala 1/200000.
Eloisa Sánchez Castillo.
Clara Arraez Pajares dijo...
Los trabajos topográficos agronómicos comenzaban sobre la cartografía, a escala 1/25000, aportada por el Instituto. Los técnicos encargados de llevarlos a cabo (el responsable provincial y los peritos del ayuntamiento) recorrían el término identificando los distintos cultivos, las clases de terreno y las parcelas representativas de cada una de ellas, delimitando las secciones en que se va a dividir la superficie del municipio y señalando las líneas de separación de las calidades establecidas. Los levantamientos de estas masas de cultivos y clase de terreno poco a poco se fueron degenerando o perfeccionando en base a las reclamaciones de los propietarios y a los márgenes de errores admitidos, por lo que se empezó a croquizar groseramente las parcelas individuales declaradas. Con los datos capturados con brújula se realizaban los planos de las secciones y polígonos a las escalas adecuadas, posteriormente se medían con ayuda de un planímetro las distintas superficies de cultivos y clases, previamente calculados los descuentos topográficos, y se ajustaban las superficies del término.
Obtenida la base cartográfica sobre la que actuar, se realizaban los procesos evaluatorios y de asignación del tributo para la elaboración de los registros fiscales de las riquezas. Superficiado el municipio, por polígonos y clases de terreno, evaluadas las distintas riquezas existentes e identificados los propietarios y sus fincas, se elaboraba la documentación final que era remitida a las juntas periciales para que la estudiasen; dándoles pie a que presentasen reclamaciones sobre los aspectos en ellos contenidos.
Solucionadas éstas, el director aprobaba el trabajo catastral y evaluatorio remitiendo la documentación final a la Dirección.
Clara Arraez Pajares.
Claudio Checa dijo...
En 1906 se redactó la Ley del Catastro Parcelario de España y su posterior Reglamento de 1913, base de nuestro catastro actual. Esta ley define la parcela como la unidad básica del catastro y establece que la formación del mismo se efectúe en dos etapas, conocida la primera como avance catastral, que permitiese un reparto justo de la presión fiscal, y la segunda como catastro topográfico parcelario, consistente en la conservación y rectificación de la primera. Esta Ley marcó en gran medida lo que serían las pautas del aspecto topográfico del Catastro durante el siglo XX en España y que, en el ámbito rústico, estuvo a cargo del Instituto Geográfico Nacional hasta el año 1985. El Instituto Geográfico y Estadístico sería el encargado de realizar los trabajos topográficos, para lo cual el Estado se comprometía a dotarlo de personal, material y fondos económicos que permitiesen la ejecución de unas campañas intensas y productivas para concluir lo más rápidamente posible la primera etapa, indispensable para la ejecución de la segunda que era el verdadero objetivo de esta ley. La Ley concedía a los ayuntamientos un plazo improrrogable de un año para que hiciesen efectiva esta orden, de no ser así, el gobernador provincial sería quien ordenase su ejecución con cargo a los presupuestos municipales.
Claudio Checa.
Víctor Ordóñez Venegas dijo...
Como siempre el primer paso consistía en el deslinde y amojonamiento de los términos municipales. Los trabajos topográficos se apoyaron en la red de triángulos existentes enlazada con la Red Geodésica Nacional en el caso de que existiesen vértices previamente construidos, en caso contrario, se apoyaba sobre una base medida y orientada que pudiese ser enlazada con ella en un futuro.
Acto seguido se levantaba un mapa a escala 1/25000 en el que se plasmaba la división de polígonos y los accidentes geográficos permanentes más notables. La documentación elaborada se entregaba a los técnicos del Ministerio de Hacienda, que eran los encargados de croquizar las parcelas y subparcelas, asignándole a cada una el cultivo y la intensidad productiva correspondiente. De este modo a cada subparcela se le aplicaba el tipo evaluatorio asignado y se cuantificaba la base imponible del titular catastral como agrupación de las bases imponibles de las parcelas de su propiedad dentro del término municipal
catastrado.
En 1923 se decretó una ley que sustituía el avance catastral por un catastro jurídico, aunque dicha ley no prosperó y en 1925 se volvió a la idea del Catastro Topográfico Parcelario. Así en la Ley de 3 de Abril de 1925, con su Reglamento del 30 de Mayo de 1928 se establece en España el Catastro Topográfico Parcelario, en el que se sustituía el croquis a mano alzada realizado en el avance catastral por un levantamiento por topografía clásica.
Víctor Ordóñez Venegas.
6 de diciembre de 2013, 10:09
María Luisa Trujillo Jiménez dijo...
La Ley de 6 de Agosto de 1932 derogaba la de 1925, volviendo a la Ley de 1906. En esta se permitía la fotografía aérea en lugar del croquis a mano alzada. Dicha ley estuvo poco tiempo vigente puesto que fue derogada con el decreto de Agosto de 1934, el cual modifica las disposiciones anteriores y vuelve a implantar el catastro por masas de cultivo.
La Orden Ministerial de 1941 supone de nuevo el regreso al sistema catastral de 1906, aunque dividiendo los trabajos catastrales en dos grupos, por un lado la conservación de avances y catastros parcelarios y por otro la formación de nuevos catastros, tanto por topografía clásica como por fotografía aérea.
En 1942 la Dirección General del Instituto Geográfico y Catastral edita las instrucciones para la ejecución del catastro topográfico parcelario, que ha constituido un documento imprescindible en el buen hacer de la topografía.
Esta situación permanecerá así hasta 1979, año en el que se edita un Real Decreto sobre competencias del Instituto Geográfico Nacional en lo concerniente al mapa Nacional Topográfico Parcelario.
María Luisa Trujillo Jiménez.
Mario Morales Cortés dijo...
El 11 de Julio de 1986 se publica un Real Decreto por el que se aprobaba el reglamento de población y demarcación de las entidades locales.
Posteriormente, el 17 de Octubre de 1994, se aprueba, por Real Decreto, el Reglamento de Régimen Jurídico y de Funcionamiento del Registro Central de Cartografía. El 23 de diciembre de 2002 se aprueba la Ley del Catastro Inmobiliario la cual recoge el núcleo de la normativa anterior, procurando, por una parte, sistematizarla y enriquecerla con la experiencia adquirida y, por otra, acomodarla al marco básico y común que regula los procedimientos administrativos. Dicha Ley tuvo especialmente en cuenta, y sin prejuicio de la competencia estatal, las aspiraciones de los ayuntamientos en orden a desempeñar un mayor protagonismo en la gestión del Catastro, extendiendo el ámbito de la colaboración municipal a nuevos aspectos que deberían redundar en mejoras sustanciales tanto para la Administración como para los ciudadanos. Esta Ley en su disposición final segunda, autoriza al Gobierno para refundir en el plazo máximo de 15 meses y en un solo texto las disposiciones vigentes reguladoras del Catastro Inmobiliario.
Mario Morales Cortés.
7 de diciembre de 2013, 9:56
Fernando Vacas Arias dijo...
El 5 de marzo de 2004 se aprueba el Real Decreto Legislativo por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario. Éste recibe de la Ley de 23 de diciembre de 2002 del Catastro Inmobiliario, una definición objetiva del catastro como lo que realmente es: un registro administrativo puesto al servicio de los principios constitucionales y del conjunto de las administraciones públicas, fedatarios y ciudadanos, sin perjuicio de la competencia y funciones atribuidas al Registro de la Propiedad. El texto refundido mantiene así mismo la novedosa regulación de los procedimientos de incorporación de los bienes inmuebles al Catastro Inmobiliario. Del mismo modo se permite rectificar, en determinados supuestos, la información catastral.
El texto refundido recoge también la normativa sobre la materia catastral contenida en la Ley de 23 de marzo de 1906, que establece el Catastro Topográfico Parcelario. De esta norma se quedaron incorporados conceptos tradicionales en materia de cartografía catastral, y se procuró, a pesar de la antigüedad de esta ley, respetar en lo posible su terminología introduciendo las adaptaciones mínimas necesarias para evitar discordancias con la terminología actual.
Fernando Vacas Arias.
Juan Sáez dijo...
Otras normas que han nutrido el texto refundido han sido las Leyes de 6 de agosto de 1932 y de 26 de septiembre de 1941; la Ley de 24 de enero de 1986, de Ordenación de la Cartografía; la Ley de 28 de diciembre de 1988, reguladora de las Haciendas Locales; la Ley de 30 de diciembre de 1996, de medidas fiscales, administrativas y del orden social; la Ley de 26 de febrero de 1998, de Derechos y Garantías de los Contribuyentes; la Ley de 27 de diciembre de 2001, de medidas fiscales, administrativas y del orden fiscal y la Ley de 17 de diciembre de 2003, General Tributaria.
Juan Sáez.
Raquel Aguilar López dijo...
Hoy en día, es muy importante tener claramente definidos y con mucha precisión los límites jurisdiccionales, puesto que la nueva Ley del Catastro Inmobiliario define las líneas límite como la base para la tributación, cortando incluso parcelas y edificios contra ella.
En la actualidad, el Servicio de Deslindes del Instituto Geográfico Nacional tiene como objetivo fundamental la fijación de las líneas límites jurisdiccionales mediante el replanteo de las actas y cuadernos topográficos de campo. Su actuación se concreta en la resolución de expedientes, ejecución de decretos de alteración de términos municipales, o acuerdo sobre líneas límite provisionales nunca fijadas anteriormente.
Raquel Aguilar López
7 de diciembre de 2013, 14:32
María José Aguilar Parra dijo...
La intervención del Instituto Geográfico Nacional en las cuestiones que se suscitan con ocasión de los deslindes municipales, se encuentra regulada en el Reglamento de Población y Demarcación Territorial de las Entidades Locales.
En el artículo primero del Reglamento de Población y Demarcación de las Entidades Locales, se establece que:
En este reglamento también viene regulado el deslinde de términos municipales, resumiéndose sus artículos en las siguientes fases:
- Los Ayuntamientos involucrados deben nombrar una comisión formada por el alcalde y tres concejales que junto con el secretario y el perito darán el visto bueno.
- A estos se les sumará dos personas de avanzada edad por municipio para acreditar la localización de los mojones, los propietarios de los terrenos y las fuerzas de seguridad.
- Cada Ayuntamiento enviará un acta a la Comunidad Autónoma correspondiente, donde asignarán al ingeniero encargado de realizar el deslinde y enviarán una copia del acta al Instituto Geográfico Nacional. Si los ayuntamientos no llegaran a un acuerdo, firmarán el acta por separado. Si están de acuerdo, realizarán un acta conjunta.
- Deberán dar conocimiento de la línea límite a la Administración del Estado para su inscripción al Registro de Entidades Locales.
María José Aguilar Parra.
Juan José Martínez Pérez dijo...
La Metodología para deslindar catastros y los requisitos de amojonamiento son:
• Conseguir en formato papel el plano catastral de la zona.
• Digitalizar el plano.
• Observar la realidad del terreno y detectar puntos comunes con el plano.
Los Requisitos del amojonamiento son:
• Materiales; piedra natural o de hormigón.
• Forma (se quiere estabilidad). Troncocónica o piramidal, grande y pesada.
• Debajo de las piedras se colocará una capa de carbón, cal o ceniza que sirva de testigo en el caso de desaparecer el mojón.
Juan José Martínez Pérez.
Antonio Pérez del Castillo dijo...
Estudié como se realizó el levantamiento de la línea límite de un Término Municipal de una localidad por técnicas GPS.
El deslinde y amojonamiento de este municipio se realizó por topografía clásica a principios del S. XX. La línea límite del término municipal que posee el catastro se obtuvo a partir de la foto de avance, por lo que el error en la determinación de la línea jurisdiccional puede ser incluso de varios metros. Con GPS la precisión llega a ser centimétrica.
Los pasos seguidos para el deslinde de este término son:
En primer lugar se recogió toda la información que creímos necesaria: en el Instituto Geográfico Nacional nos cedieron copias de las actas de deslinde, libretas de campo y pañoleta del municipio. Estos documentos datan, los dos primeros de principios del siglo XX (1906) y el tercero de mediados del mismo siglo (1947). El siguiente paso fue conseguir el Mapa Topográfico Nacional (MTN) a escala 1/50000 del Servicio Geográfico del Ejército, así como las cuatro hojas a escala 1/10000 del MTN, que adquirimos en el Instituto Cartográfico de nuestra comunidad autónoma.
Una vez recogida toda la información necesaria se procedió a la lectura de las actas de deslinde para intentar identificar aproximadamente la ubicación de los mojones en los mapas según las descripciones que de ellos se hacían en las actas.
Con ayuda de estas y la pañoleta se marcaron en los mapas del Instituto Cartográfico, y la localización aproximada de los mojones con el fin de facilitar la búsqueda de los mismos.
Antonio Pérez del Castillo.
De los 20 mojones que forman el término, uno se había destruido en la construcción de la Carretera Comarcal que une la localidad con otra población de la comarca, para otro mojón era de tan difícil acceso que se nos aconsejó en el Ayuntamiento no subir a él y un tercero, había sido destruido durante la Guerra Civil. No obstante, el guarda forestal nos indicó el lugar exacto en el que había estado el mojón y en el que aún quedaba algún resto del mismo. Es decir, finalmente se pudieron localizar un total de 18 mojones, algunos de ellos en muy buen estado lo cual nos sorprendió puesto que pensábamos que habrían sido destruidos muchos más.
Se identificaron también sobre el terreno los vértices de 4º orden de la zona, cuyas reseñas habíamos obtenido de la página web del Instituto Cartográfico de nuestra comunidad autónoma.
El siguiente paso consistió en la planificación de la observación. Para ello se eligieron los 5 vértices más cercanos y de mejor accesibilidad.
Realizamos un croquis de la zona sobre el que marcamos los mojones y los vértices y tras un pequeño estudio se optó por elegir el vértice 4153 como estación fija y desde él radiar el resto de puntos.
Una vez terminado el diseño de la red ya nos encontrábamos en condiciones de salir a campo a medir.
En un principio se pensó en realizar el levantamiento con RTK pero debido a que las condiciones de visibilidad no eran buenas y este método está indicado para zonas despejadas y debido también a las distancias entre mojones se optó por utilizar el método estático rápido.
Éste método consiste en estacionar al menos dos receptores de bifrecuencia efectuando recepción simultánea durante un determinado intervalo de tiempo. El proceso se repitió tantas veces como fuera necesario para observar todo el conjunto de la red.
Este comentario continúa
Una vez terminado el trabajo de campo, se descargaron los datos en un PC y con el programa GpSurvey se realizó el ajuste.
Tras el proceso de cálculo se obtuvieron los vectores que, debidamente ajustados y transformados, nos permitieron obtener las coordenadas finales de los mojones.
El siguiente paso fue generar un fichero para poder trabajar en Autocad y realizar la unión de los mojones; obteniendo finalmente la línea límite del término municipal de la localidad. Puesto que dos de los mojones no habían sido medidos, para poder cerrar la línea de término se obtuvieron las coordenadas de los mismos a partir de la línea límite del Catastro.
El error cometido en la identificación de cada uno de los puntos varía entre 1 y 15 cm.
A la vista de los resultados obtenidos, la elección del instrumental y la metodología es fundamental a la hora de optimizar los procesos de producción minimizando los costes. Para redes con distancias menores a 15 kilómetros como la nuestra, el empleo de aparatos bifrecuencia, proporciona la precisión suficiente.
Una vez obtenida la línea límite por técnicas GPS y comparándola con la existente en el Catastro hemos podido observar que en esta, se producen errores en la situación de los mojones de hasta varios metros.
Como aplicación posterior de este trabajo se procedió a la inclusión de la línea límite en SIGCA.
Adrián Rubio Sierra dijo...
La Dirección General de Catastro está llevando a cabo la recuperación de las líneas límites originales de los distintos términos municipales de algunas Comunidades Autónomas.
Muchos municipios modifican éstas líneas, pero las líneas límite no se pueden modificar bajo ningún concepto salvo que se levante acta de deslinde. Son por tanto líneas con garantía jurisdiccional. Aunque hoy por hoy parece no está claro de qué organismo es competencia.
Para deslinde entre términos con litigios es competencia de la Consejería de Justicia de cada Comunidad. Aunque el garante de la conservación y almacenamiento de dichas documentaciones es el Instituto Geográfico Nacional y en caso de no disponer las conserjerías de técnicos competentes en la realización de deslindes jurisdiccionales, se puede solicitar este servicio al IGN, previo acuerdo del pago de los gastos ocasionados por la realización de estos trabajos. Lo que es cierto que todos los organismos siguientes las incluyen en sus cartografías y certifican de ellas.
-La dirección General del Catastro (DGC) en sus cartografías de rústica y urbana capa limites a escalas 1:500 a 1:5000.
-El Instituto Geográfico Nacional en su 1:25000 y 1:50000.
-El ICV e ICC en sus distintas cartografías a 1:5000 y 1:10000.
-Los Ayuntamientos interpretando estas en sus planeamientos a 1:2000.
Adrián Rubio Sierra.
Elías Martínez Carmona dijo...
Todas las cartografías que se pueden consultar suelen proceder de copiar o interpretar en el plano las del Instituto Geográfico Nacional (ING) a escala 1:50000, donde un milímetro equivale a 50 m, o copiarlas de un fichero de líneas límites que anda por todos los organismos, (LIMITES 30 o LIMITES 31) en dxf o dgn con estas líneas a 1:50000, pero muchas están generalizadas para otra escala superior.
Y por tanto colaborando a la confusión existente en este tema.
Actualmente el Catastro define la línea límite jurisdiccional como la base para la tributación, cortando incluso parcelas y edificios contra ella. Es por esto, por lo que surge la necesidad de representar una línea límite única entre términos municipales, que pueda ser usada por los distintos organismos con el fin de evitar discrepancias entre cartografías, y evitar los posibles errores superficiales al no coger la cartografía adecuada.
Elías Martínez Carmona.
Manuel Estepa Tejera dijo...
El replanteo de dichas líneas a partir de los catastrones originales de catastro, donde estaban levantados mediante métodos topográficos estos mojones, debe de formar parte de otro proyecto.
Realizando los correspondientes trabajos de georreferenciación. Es decir poniendo estos documentos en el mismo sistema de referencia del Catastro actual, eliminamos las líneas de límite que están mal representadas y las copiamos de los documentos antiguos donde están representadas con mayor precisión. Con estos trabajos se logra reflejar dichas líneas límites con precisiones en torno a un metro. Es más rápido y barato que levantarlas por técnicas GPS. Pero siempre mucho menos preciso.
Otro de los proyectos es corregir las líneas límites que se nos envían desde los
Ayuntamientos, que se han levantado por coordenadas por el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
El Instituto Geográfico Nacional realizaba trabajos de replanteo de dichas líneas Límite de la siguiente forma:
1. Localizando el mayor numero de mojones posible a partir de las actas de deslinde.
2. A partir de estos y de los cuadernos de campo obrantes en el archivo topográfico Nacional del Instituto Geográfico Nacional se reponía el resto a partir de los Rumbos y distancias existentes en estos cuadernos.
Manuel Estepa Tejera.
Vicente Maza Ferrero dijo...
Buscando vestigios de los mojones desaparecidos o reponiéndolos a partir del anterior replanteo. Se volvía a redactar el acta con los nuevos elementos aparecidos a lo largo del tiempo. Carreteras caminos edificios, etc. En presencia de las juntas determinadas por cada uno de los ayuntamientos.
Para finalizar preciso hacer la siguiente aclaración:
La ventaja de realizar el levantamiento desde vértices GPS es que si se efectúa desde mojones de la red regente, sólo valdría con realizar los cálculos de radiación en ED-50 o en ETRS 89. Para tener las coordenadas en ambos sistemas de referencia con gran facilidad y precisión suficiente.
En nuestro caso realizamos una pequeña red para su ajuste y compensación, sólo en ED-50 a partir de vértices de la ROI, que es el utilizado en la Gerencia de Regional de mi comunidad y en el Huso 30 en el momento de la toma de datos.
Vicente Maza Ferrero.
Pedro, todo esto que haces tiene un nombre, "es cariño por el terruño"...Mis felicitaciones por tantos logros en cada uno de tus artículos. Saludos afectuosos. Encarnita

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Artículo 20
 artículo 137
 artículo 50
 resolución 
 artículo 50
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 resolución