Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/penal/penal-II/2012/as201212196.htm
Timestamp: 2019-03-25 22:04:53+00:00

Document:
201208-Sala Penal Segunda-2-196
AUTO SUPREMO Nº 196/2012-RRC
Sucre, 20 de agosto de 2012
Expediente : La Paz 71/2012
Parte imputada : Heber Huanca Churata
Delitos : Violación de Niño, Niña o Adolescente y Asesinato
Por memorial presentado el 21 de octubre de 2011, cursante de fs. 470 a 472 vta., Heber Huanca Churata, interpuso recurso de casación impugnando el Auto de Vista 177/2011 de 31 de agosto, cursante de fs. 456 a 459 vta., pronunciado por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público contra el ahora recurrente, por los delitos de Violación de Niño, Niña o Adolescente y Asesinato, ambos en grado de Tentativa, previstos y sancionados por los arts. 308 Bis y 252 incs. 6) y 7) con relación al art. 8 todos del Código Penal (CP).
1) Conforme a la acusación pública (fs. 6 a 7 vta.), y desarrollada la audiencia de juicio oral, por Sentencia 08/2011 de 12 de abril, cursante de fs. 404 a 411, el Tribunal Segundo de Sentencia de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, declaró a Heber Huanca Churata, autor y culpable de la comisión de los delitos de Violación de Niño, Niña o Adolescente y Asesinato, ambos en grado de Tentativa, previstos y sancionados por los arts. 308 Bis y 252 incs. 6) y 7) en relación al art. 8 todos del CP, imponiéndole la pena de veinte años de presidio sin derecho a indulto, más el pago de daño civil y costas al Estado a calificarse en ejecución de Sentencia.
2) Notificado con tal determinación, el imputado formuló recurso de apelación restringida cursante de fs. 425 a 428 vta., y subsanado por memorial que cursa de fs. 449 a 451 vta., recurso que fue resuelto mediante Auto de Vista 177/2011 de 31 de agosto (fs. 456 a 459 vta.) dictado por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, que declaró improcedentes los fundamentos del recurso de apelación restringida y confirmó la Sentencia.
3) Notificado el imputado con el referido Auto de Vista, el 15 de septiembre 2011, diligencia cursante a fs. 459 "A", y su respectivo Auto de complementación de fs. 461, presentó el recurso de casación, el 21 de octubre del mismo año, que es motivo de autos.
Del memorial del recurso de casación interpuesto por Heber Huanca Churata, como del Auto Supremo 179/2012-RA de 31 de julio, cursante de fs. 480 a 482, se extraen como motivos a ser analizados en la presente Resolución, los siguientes:
Argumenta que el Tribunal de apelación determinó que no se estableció que su persona se encontraba en estado de ebriedad al momento de la comisión de los hechos denunciados, por lo que no estaría contemplado dentro de la previsión del art. 40 del CP, y denunció por dicha razón, la omisión y vulneración del art. 17 de la Ley Sustantiva Penal, que habla de las causales de inimputabilidad, entre las que se encuentra el estado de "grave perturbación de la conciencia o por grave insuficiencia de la inteligencia"; además, argumenta que los informes policiales de acción directa, no mencionaron su estado de salud, por lo que existiría duda, debiendo aplicarse el principio in dubio pro reo; al respecto, invocó como precedentes contradictorios los Autos Supremos 410 de 20 de octubre de 2006 y "507" (sic).
El segundo motivo que fue declarado admisible por Auto Supremo 179/2012-RA de 31 de julio, se encuentra consignado en el numeral cuarto del recurso de casación, el mismo consiste en que el Tribunal ad quem, hubiera concluido que no existió contradicción entre la parte considerativa con la parte dispositiva de la Sentencia, específicamente en lo referente a la prueba de peritaje de biología forense, que estableció que al hisopado vaginal, no se detectó la presencia de "antígeno prostático específico", lo que se contradeciría con lo afirmado por los miembros del Tribunal de Sentencia, que afirmaron que se "detectó la presencia del antígeno prostático específico, por lo que a decir del recurrente, existe incertidumbre respecto a si hay o no hay la presencia del fluido referido; que no se demostró a quien pertenece el mismo con la prueba pericial de "ADN", por lo que existiría duda razonable en las pruebas aportadas por el Ministerio Público, con lo que se hubiera vulnerado el Auto Supremo 501 de 13 de noviembre de 2006.
El recurrente solicitó que de conformidad al art. 417 del Código de Procedimiento Penal (CPP), existiendo contradicción entre el auto de Vista impugnado y los precedentes contradictorios invocados, se dicte resolución declarando la doctrina legal aplicable.
Mediante Auto Supremo 179/2012-RA de 31 de julio, este Tribunal declaró ADMISIBLE el recurso de casación interpuesto por el recurrente, únicamente en relación al primer y cuarto motivo expuestos precedentemente.
De la atenta revisión de los antecedentes venidos en casación se concluye lo
Conforme consta de la enunciación del hecho en la Sentencia 08/2011 de 12 de abril, cursante de fs. 404 a 411, el Ministerio Público acusó a Heber Huanca Churata, de la comisión de los delitos de Violaciónde Niño, Niña o Adolescente y Asesinato en grado de tentativa, en razón a que el día 13 de agosto de 2008, en circunstancias en que la víctima menor de edad, se dirigía a la casa de su madrina procedió a seguirla y la empujó al pasto e intentó agredirla sexualmente y ante la resistencia que la menor opuso, comenzó a estrangularle presionándole el cuello para asfixiarla y matarla, acción que no se llegó a concretar por la oportuna intervención de un vecino que acudió en defensa de la menor, a cuya consecuencia, el Tribunal Segundo de Sentencia de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, luego de concluido el juicio oral, y en virtud a la prueba analizada en los acápites primero, segundo y tercero de dicha Sentencia, la que consideró suficiente para generar convicción respecto a la responsabilidad del imputado, declaró a Heber Huanca Churata, autor de la comisión de los delitos de Violación de Niño, Niña o Adolescente y Asesinato, en grado de Tentativa, previstos y sancionados en los arts. 308 Bis y 252 incs. 6) y 7) con relación al art. 8 todos del CP, condenándolo a la pena de veinte años de presidio sin derecho a indulto, más el pago de daños a la víctima y costas al Estado.
Notificado con tal determinación, Heber Huanca Churata, planteó apelación restringida (fs. 425 a 428 vta.), subsanada mediante memorial que cursa de fs. 449 a 451 vta., denunciando: a) Defecto de Sentencia previsto en el art. 370 inc. 3) del CPP; es decir, falta de enunciación del hecho objeto del juicio o su determinación circunstanciada, aspecto sobre el cual refiere que en las conclusiones del Tribunal de Sentencia, no se tomó en cuenta el estado de embriaguez en el que se encontraba al momento del hecho, situación que le hubiera favorecido, por ser una atenuante en su favor que reduciría su pena, sobre este extremo, el recurrente invocó el precedente contradictorio contenido en el Auto Supremo 507 de 11 de octubre de 2007; b) Así también denunció defecto de la Sentencia previsto en el art. 370 inc. 6) del CPP, consistente en que la Sentencia se basó en hechos inexistentes o no acreditados o en valoración defectuosa de la prueba, argumentado al respecto, que solicitó la exclusión de la prueba "MP9" (informe psicológico), porque no se designó una terna de peritos conforme al art. 204 del CPP, petición que fue rechazada; también argumenta sobre este motivo que, solicitó la exclusión de la prueba "MP3" (declaración de la víctima), en razón a que no estuvo asistida de un profesional psicólogo, petición que también fue rechazada, con el argumento de que la menor estuvo asistida de sus padres; empero, señaló que no se acreditó el vínculo de tal parentesco con el respectivo certificado de nacimiento, citando sobre este aspecto la SC 0651/2010-R; c) También denunció defecto de la Sentencia previsto en el art. 370 inc. 8) del CPP, consistente en contradicción entre la parte dispositiva o entre ésta y la parte considerativa, bajo el argumento de que la Sentencia impugnada en su parte dispositiva, señaló que del peritaje de biología se estableció que en las muestras de hisopado vaginal, así como en la ropa interna de la víctima no se observaron espermatozoides y tampoco se detectó la presencia de antígeno prostático específico; sin embargo, en la exposición de motivos de hecho y de derecho, en el tercer considerando parágrafo cuarto describe que en la ropa íntima de la menor, sí se detectó la presencia de antígeno prostático específico, por lo que considera que existe contradicción entre la parte dispositiva y considerativa de la Sentencia; además, denuncia que no se realizó el examen de "ADN" para establecer a quién correspondía el mencionado elemento, por lo que se genera duda razonable, no siendo suficiente esta prueba para condenarlo; sobre este aspecto, no invocó precedente contradictorio alguno.
Radicada la apelación restringida por ante la Sala Penal Tercera, se emitió el Auto de Vista 177/2011 de 31 de agosto, que declaró improcedente el recurso de apelación restringida y confirmó la Sentencia; dicha Resolución tiene el siguiente fundamento: i) Con referencia a la denuncia de vulneración del art. 370 inc. 3) del CPP, el Tribunal de alzada, de manera fundamentada en el acápite destinado a la enunciación del hecho y circunstancias, describió la relación fáctica que promovió la presente acción penal, constituyendo el objeto del juicio, advirtiendo el Tribunal de apelación su determinación circunstanciada; sobre el estado de supuesta ebriedad en que se encontraba el imputado, y que no hubiera sido valorado en Sentencia, el Tribunal ad quem respondió de manera fundamentada que no se demostró el estado de embriaguez aducido; al contrario, quedaron evidenciados plenamente los hechos objeto de juicio. Finalmente, en relación a este motivo, el Tribunal de apelación concluyó que de acuerdo al art. 40 del CP aludido por el imputado, referido a las atenuantes generales, no contempla el estado de embriaguez como atenuante de la pena; ii) Sobre la denuncia en sentido de que la Sentencia se basó en hechos inexistes o no acreditados o en valoración defectuosa de la prueba, el Tribunal de apelación, basado en las previsiones legales contenidas en los arts. 205 y 209 del CPP, que establecen los requisitos y el procedimiento para la designación de los peritos, desestimó la denuncia, y en dicho argumento, también sustentó la improcedencia de tal reclamo, señalando que el imputado muy bien pudo hacer uso del art. 210 del CPP; empero, no presentó observación alguna, por lo que su derecho precluyó. Dentro este motivo, y en relación a la solicitud de exclusión de peritaje consistente en la declaración de la víctima menor de edad, el Tribunal de apelación efectuando una correcta interpretación del art. 353 del CPP, que permite el interrogatorio de menores de edad en presencia de sus padres, como ocurrió en el caso analizado, también desestimó la denuncia del imputado; y, iii) Con relación a la denuncia referida a la contradicción entre la parte considerativa y dispositiva de la Sentencia, el Tribunal de apelación determinó la inexistencia de contradicción, además argumentó que el Tribunal de alzada, no se encuentra facultado para revalorizar las pruebas aportadas dentro del proceso penal, al no existir la doble instancia en el sistema normativo penal, conforme lo estableció el Auto Supremo 317 de 13 de junio de 2003; finalmente, el Tribunal de alzada, expresó que la apelación restringida no cumplió a cabalidad las disposiciones legales que regulan la interposición del recurso de apelación restringida (arts. 407 y 408 del CPP).
III.1. De los precedentes contradictorios invocados
En su recurso de casación el recurrente invocó precedentes contradictorios, a los que corresponde remitirnos a objeto del análisis establecido en el art. 419 del CPP.
En relación al primer motivo admitido del recurso de casación, el recurrente invocó los Autos Supremos 410 de 20 de octubre de 2006 y 507 de 11 de octubre de 2007. El Auto Supremo 410 de 20 de octubre de 2006, tuvo su origen en un proceso penal seguido por el delito de Estafa, dentro del cual en primera instancia el imputado fue declarado absuelto, lo que motivó la apelación del querellante y del Ministerio Público, y el Tribunal de alzada anuló la Sentencia y dispuso el reenvío del proceso, razón por la cual el imputado planteó recurso de casación denunciando falta de fundamentación, contradicción, que la base legal del razonamiento expuesto en el Auto de Vista resulta erróneo y que se constituye en un fallo ultra petita; dichos cuestionamientos merecieron pronunciamiento del Tribunal de casación, en sentido de que luego del análisis de los antecedentes, se estableció que efectivamente existió falta de fundamentación en el Auto de Vista porque no estableció en que actos procesales de la Sentencia se incurrieron en las supuestas violaciones alegadas; estableció también, error de fundamentación al declarar la nulidad total de la Sentencia, que se basó en vicios procesales susceptibles de convalidación, y que fue evidente que actuó en forma ultra petita, al haber tomado aspectos no peticionados por el acusador particular, razones por las que estableció la siguiente doctrina legal referida al deber de fundamentación de las resoluciones: "La Corte Suprema de Justicia de Bolivia ha sentado la línea jurisprudencial vinculante en sentido de que en el marco del Código de Procedimiento Penal, acorde con la Doctrina Penal moderna, establece la necesidad de que los fallos emitidos por los jueces de sentencia y apelación sean emitidos con el fundamento y la motivación suficiente para garantizar la efectivización de manera real, el derecho que tienen los sujetos procesales de impetrar la revisión del fallo a efectos de conocer el razonamiento científico que lleva a pronunciar los fallos, de una determinada manera sea por condena o absolución o por la improcedencia o anulación entratándose de tribunales de apelación.
La escasa o contradictoria fundamentación conlleva violación a derechos y garantías constitucionales tal cual lo establecen los artículos 370 inciso 5), 124 y 398 del Código de Procedimiento Penal, artículos 8.2 inciso h) de la Ley Nº 1430 de 11 de febrero de 1993 (Pacto de San José de Costa Rica) y artículo 14.5 de la Ley Nº 2119 de 11 de septiembre de 2000 (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos), normas legales que expresamente consagran el derecho que tiene toda persona a conocer en detalle los fundamentos de las resoluciones impugnadas esto a objeto de que compruebe la inobservancia de la ley o su errónea aplicación, garantizando de esta manera el debido proceso como fundamento esencial del Derecho Procesal Penal moderno".
Por otra parte, invocó el Auto Supremo 507 de 11 de octubre de 2007, emitido dentro de un proceso penal seguido por el delito de Transporte de Sustancias Controladas, dentro del cual se emitió Sentencia condenatoria, en la que se impuso la pena enunciado simplemente las circunstancias previstas en los arts. 38 y 40 del CP; empero, sin vincularlos a la fijación de la pena, por lo que el Tribunal de casación estableció la siguiente doctrina legal: "La autoridad judicial al establecer la concurrencia de las circunstancias previstas por los arts. 37, 38, 39 y 40 del Código Penal, debe determinar su incidencia en la fijación de la sanción y no limitarse a una simple enunciación sin aplicación alguna, de modo, que debe establecer fundadamente si las circunstancias consideradas que modifiquen la responsabilidad del autor del delito, operan como atenuantes o agravantes a tiempo de imponer la sanción dentro de los límites previstos por la respectiva norma sustantiva penal".
Con relación al cuarto motivo, invocó el Auto Supremo 501 de 13 de noviembre de 2006, transcribiendo parte del mencionado Auto Supremo; empero, la mencionada Resolución no consigna en su cuerpo el tenor transcrito por el recurrente en su memorial de subsanación (fs. 472), impidiendo a este Tribunal, el análisis de verificación de contradicción en relación al cuarto motivo, en razón a la falta de certeza en cuanto al precedente contradictorio.
III.2. Análisis del caso planteado
Con los antecedentes hasta ahora citados, conviene remitirse a los fundamentos contenidos en el Auto de Vista ahora impugnado por el recurrente, en relación a los precedentes contradictorios citados, así se tiene que:
III.2.1. El primer motivo que fue admitido en el Auto Supremo 179/2012-RA de 31 de julio, está referido a la denuncia de que el Tribunal de apelación determinó que no se estableció que su persona se encontraba en estado de ebriedad al momento de la comisión de los hechos denunciados, por lo que no estaría contemplado dentro de la previsión del art. 40 del CP, y denunció por dicha razón, la omisión y vulneración del art. 17 del CP, que habla de las causales de inimputabilidad, entre las que se encuentra el estado de "grave perturbación de la conciencia o por grave insuficiencia de la inteligencia"; además, señala que los informes policiales de acción directa, no mencionaron nada al respecto, por lo que existiría duda, ante lo cual considera que debió aplicarse el principio in dubio pro reo; al respecto, en primer lugar, cabe señalar, que la situación de hecho expresada en el Auto Supremo 410 de 20 de octubre de 2006, no es similar a la problemática ahora analizada; empero, se extracta del mismo, la doctrina referida al deber de fundamentación de toda Resolución judicial, cuyo incumplimiento deviene en violación de derechos y garantías fundamentales, como expresa dicho precedente, con ese antecedente, corresponde remitirnos a lo fundamentado por el Auto de Vista 177/2011 de 31 de agosto, a objeto de establecer si cumplió con el deber inexcusable de fundamentar su decisión y por ende, si el mismo resulta contradictorio o no al precedente invocado en ese aspecto; así, se establece efectivamente, que el Tribunal de apelación ingresando al análisis de dicha denuncia sustentó su decisión basado en dos argumentos: 1) Por una parte, el Tribunal de alzada, concluyó que tanto en la imputación y acusación formal, y por ende en el juicio, no se estableció que el acusado se haya encontrado en estado de embriaguez al momento de la comisión de los hechos; y, 2) Al margen de que el Tribunal de manera correcta determinó que no se demostró en absoluto, el supuesto estado de embriaguez, adquiere mayor relevancia, el segundo argumento esgrimido por el Tribunal de apelación, cuando se remite al análisis del art. 40 del CP, referido a las atenuantes generales, estableciendo que el estado de ebriedad aducido por el recurrente, no se encuentra dentro de las atenuantes a ser consideradas por un Tribunal al momento de la imposición de la pena, análisis y conclusión que resultó apegada a la norma.
Al margen de lo señalado, este Tribunal considera que el recurrente, pretendió hacer valer este argumento de una supuesta embriaguez, basado erróneamente en las previsiones del anterior art. 17 del CP en su inc. 4), se refería a la embriaguez plena y fortuita, precepto que fue sustituido por el art. 13 de la Ley 1768 de 10 de marzo de 1997, que actualmente quedó redactado de la siguiente manera: "(Inimputabilidad).- Está exento de pena el que en el momento del hecho por enfermedad mental o por grave perturbación de la conciencia o por grave insuficiencia de la inteligencia, no pueda comprender la antijuridicidad de su acción o conducirse de acuerdo a esta comprensión", circunstancias que en todo caso debió argumentar y probar en juicio; sin embargo, no lo hizo, por lo que el fundamento del Auto de Vista resultó debidamente fundamentado y apegado a la norma, consecuentemente, tampoco se advierte contradicción alguna en relación al Auto Supremo invocado como precedente. Lo propio respecto al Auto Supremo 507 de 11 de octubre de 2007, en razón al mismo fundamento expuesto, y porque el Tribunal de Sentencia cumplió con la doctrina legal establecida en dicho Auto Supremo, al haber fundamentado de manera correcta el quantum de la pena a imponer al imputado.
III.2.2. En relación al cuarto motivo, no obstante la conclusión a la que arribó este Tribunal en el último párrafo del acápite III.2.1. de la presente Resolución, en razón a que el Auto Supremo 501 de 13 de noviembre de 2006, resulta ser un Auto de admisión de recurso, en el que no existe doctrina legal aplicable, cabe señalar, que en resguardo del derecho al debido proceso, pertinencia y congruencia de toda Resolución, es responsabilidad del Tribunal Supremo de Justicia, pronunciarse sobre todos los motivos del recurso de apelación restringida que hubieran sido admitidos, y siendo que este motivo fue admitido por Auto Supremo 179/2012-RA de 31 de julio, corresponde señalar que en relación a la denuncia de supuesta contradicción entre la parte considerativa con la dispositiva de la Sentencia, y que no hubiera sido reparada por el Tribunal de apelación, del Auto de Vista impugnado, se establece que éste determinó que no existió la contradicción señalada, y que no se encuentra facultado para revalorizar las pruebas aportadas dentro del proceso penal, al no existir la doble instancia en nuestro sistema penal, conforme estableció el Auto Supremo 317 de 13 de junio de 2003.
Al margen de lo señalado, este Tribunal también concluye que no existió la supuesta contradicción alegada, puesto que el Tribunal de Sentencia de manera muy clara y basado en la prueba producida en juicio, determinó que: "Es también evidente que no se ha consumado el delito de violación por la presencia de un vecino que logró salvar a la menor, situación comprobada ya que del dictamen pericial de Laboratorio de Biología Forense, se establece que (...) no se observó la presencia de espermatozoides" (sic), y en razón a dichas conclusiones, el Tribunal de Sentencia condenó al imputado, por los delitos de Violación de Niño, Niña o Adolescente y Asesinato en grado de tentativa, guardando absoluta coherencia con los hechos probados en juicio, consecuentemente la denuncia de incongruencia de la Sentencia entre su parte considerativa y resolutiva, no es evidente, y la mención de que la mencionada pericia hubiera establecido la presencia del antígeno prostático específico, no adquiere mayor relevancia en razón a la probada conclusión a la que arribó el Tribunal de Sentencia, por lo que condenó al imputado sólo en grado de tentativa en relación a los delitos señalados.
De acuerdo a lo fundamentado, este Tribunal llega a la conclusión de que el Tribunal de apelación, al declarar improcedente la apelación restringida, obró correctamente conforme a lo fundamentado.
La Sala Penal Segunda del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 42.1.I de la Ley del Órgano Judicial y lo previsto por el art. 419 del CPP, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Heber Huanca Churata, cursante de fs. 470 a 472 vta.

References: in dubio
 resolución 
 Resolución 
 artículo 14
 Resolución 
in dubio
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