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Timestamp: 2017-08-17 17:04:55+00:00

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Agrovisión Profesional #89 - Mayo 2016 by CIASFE - issuu
Año XVIII – Número #89 – Mayo 2016 – ISSN Papel 1851-4944 / ISSN en línea 2362-3977
El rol del ingeniero agrónomo en el resguardo del ambiente como bien jurídico protegido Página 6
Las consecuencias de El Niño sobre la producción de algodón 2015/16 en Santa Fe
La fuerza del viento y el vuelco de los árboles
Trabajar para convertir la producción tradicional en orgánica y agroecológica
AGROVISIÓN PROFESIONAL #89 MAYO 2016
Los ingenieros agrónomos y el ambiente Cuando analizamos el modo en que estamos insertos en la sociedad, nos encontramos que nos ven muy relacionados con la producción, a punto tal que somos juzgados permanentemente por las tecnologías que se utilizan a diario en el agro. Desde ya sabemos que el ingeniero agrónomo es el encargado de sacarle provecho al suelo, al agua, al clima y al hombre, pero el objetivo tiene que incluir “sin dañar el ambiente” y de ese modo generar alimentos que beneficiarán al desarrollo de la sociedad. Todo aquel que estudió ingeniería agronómica tiene cierta afición por la biología, la geografía y la matemática; algo de sociólogo debido a que tratará con personas de distintas comunidades; de administrador, puesto que asesorará a distintos productores de alimentos; y también de ambientalista, porque se ocupará de producir el mayor alimento, principalmente granos y carne, haciendo sustentable el uso de la tierra. El ingeniero agrónomo entonces se caracteriza principalmente por la adaptación a diversos entornos que evolucionan constantemente. Tiene, necesariamente, que ser un profesional regido por la responsabilidad, por la ética, por la seguridad en sus acciones y decisiones. Por su capacidad para adoptar el liderazgo propio de una persona innovadora y emprendedora, pero también por su compromiso con el ambiente. De aquí se puede inferir que el ingeniero agrónomo es un profesional que debe conducir al factor humano de la producción para que también utilice de manera ética, racional y en armonía con el ambiente los recursos naturales propios de la agricultura. Es decir, nuestras recomendaciones no solamente tienen que quedar en ese punto sino que tienen, además, que ser controladas para que todos los integrantes del sistema agropecuario tomen conciencia que estamos trabajando en un proceso que utiliza recursos naturales, y por lo tanto, hay que cuidar esos recursos respetamos el ambiente. Debemos recordar permanentemente que la sociedad hoy exige de cualquier sector que rinda cuentas no sólo de las ganancias que se obtienen sino también del modo en que se las obtiene. Ejemplo claro lo vemos en la demonización del cultivo de soja. Cuando se produce en desmedro de la tala indiscriminada de bosques o montes nativos. En razón de ello es que debemos tomar la iniciativa de considerarnos custodios del ambiente y trabajar fomentando siempre las Buenas Prácticas Agrícolas, la sustentabilidad del sistema y la conservación de los recursos naturales.
Ing. Agr. Raúl A. Walker Presidente ciasfe (M.P. 82.1.0226)
PROSECRETARIO Cristian Bortolotto TESORERO Ricardo Stechina PROTESORERO Santiago Arnulphi SÍNDICO TITULAR Hugo Bernardis SÍNDICO SUPLENTES Ademar Franco VOCALES TITULARES Claudia Vidal, Javier Maggio, Julieta Scarel, Guillermo Sager
SUMARIO #89
Román de Lellis
El rol del ingeniero agrónomo en el resguardo del ambiente como bien jurídico protegido
CONSEJO EDITOR Raúl Walker Gastón Huarte Gabriel Lacelli
Ana Clara Martino EDITOR RESPONSABLE Colegio de Ingenieros Agrónomos de la provincia de Santa Fe. Miembro de la FADIA.
El Ciasfe se reunió con el Ministro de Medio Ambiente de Santa Fe Jacinto Speranza Página 14
Reunión técnica sobre Amaranthus SP (Yuyo Colorado) en Venado Tuerto Página 18
Las consecuencias del fenómeno Niño sobre la producción de algodón 2015/16 en Santa Fe
ISSN Papel 1851-4944
ISSN en línea 2362-3977 Tirada: 1600 ejemplares
producción de esta revista ciasfe2@ciasfe.org.ar Salta 3243 - 2000 - Rosario Tel. + 54 (341) 438-2950
Trabajar para transformar la producción tradicional en orgánica y agroecológica Página 31
El rol del ingeniero agrónomo en el resguardo del ambiente como bien jurídico protegido El ambiente como bien jurídico protegido. Si bien ya estaba incluido en la Constitución Nacional desde la reforma de 1994, la puesta en vigencia del nuevo Código Civil de la Nación estableció normas también de protección y control para su cuidado. Para el ingeniero agrónomo Ricardo Biani (ver nota), el nuevo Código Civil “abre un espacio profesional amplísimo para los ingenieros agrónomos, porque en el accionar profesional frente a una sociedad que exige soluciones urgentes a problemas nuevos, ofrece la posibilidad de elaborar e implementar estrategias anticipatorias que garanticen aquellos derechos a través de nuestra acción e intervención, como garantes de la estabilidad de los bienes comunes”. Tomando esta posta, la revista Agrovisión profesional, entrevistó a dos especialistas en derecho agrario para poder comprender qué se modificó y cuáles son las nuevas normas que rigen el medio ambiente y por qué el ingeniero agrónomo es clave como agente en la protección del ambiente. “A mi juicio el ambiente ya era un bien jurídico protegido a nivel nacional desde la reforma constitucional de 1994 y la sanción de la ley general del ambiente N° 25.675, pero sin duda ciertamente que ahora el Código Civil y Comercial refiera expresamente a las «limitaciones al ejercicio de los derechos individuales sobre los bienes» en el artículo 240 CC y C es no solo un acontecimiento jurídico sino de implicancia práctica en la producción agropecuaria. A partir del primero de agosto del año pasado cualquier actividad que involucra el ejercicio de derechos individuales – derechos de propiedad, ejercer la industria, el comercio y cualquier actividad lícita– debe ser compatible con los derechos de incidencia colectiva, y por ende en su procuración no debe afectar el funcionamiento ni la sustentabilidad de los ecosistemas de la flora, fauna, biodiversidad, agua, valores culturales y el paisaje entre otros (textual art.
240 del CC y C)”, explica Gabriela Alanda, abogada especializada en derecho agrario, profesora adjunta de la asignatura Derecho Agrario de la carrera de abogacía de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJS) y docente invitada en la asignatura Política y Legislación Agraria de la carrera ingeniería agronómica de la Facultad de Ciencias Agrarias de Esperanza, ambas de la UNL y miembro del Instituto Argentino de Derecho Agrario. Por su parte, Luis Facciano –abogado profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario y presidente del Instituto de Derecho Agrario del Colegio de Abogados de Rosario— coincide con Alanda en que el gran aporte en defensa del ambiente la dio la Constitución nacional reformada en 1994, que permitió, entre otras cosas avanzar para hoy tener esté Código Civil y Comercial. “El tratamiento normativo del ambiente, antiguamente se hacía a través de la regulación de los recursos naturales. Individualmente se legislaba sobre el recurso agua, suelo, flora, etc. Las leyes o los códigos protegían estos bienes jurídicos individualmente, no se trataba al ambiente en su dimensión global. El “ambiente” no era un bien jurídico protegido sino que tenía un rol pasivo. Ahora el ambiente es todo eso y más: el paisaje, el hombre. Es mucho más amplio que lo que se estima. Lo novedoso es que incorpora una cosa intangible como son muchos de los componentes del ambiente como bien jurídicamente protegido”, explica Facciano. “En lo referido al ambiente, el punto en esta nueva modificación está en el derecho de incidencia colectiva. Se trae un concepto del constitucionalismo social, aunque puede ser mucho, pero que tiene que ver con que todo derecho tiene como contracara un deber y que todo derecho individual debe ser compatible con el resto de la sociedad.
Para dar un ejemplo, soy dueño de un auto y ese derecho tengo que ejercerlo en compatibilidad de mi vida en sociedad. No puedo subirme a la vereda y atropellar gente. Si el resto de la sociedad me reconoce un derecho, yo tengo que reconocerlo en concordancia con los interese de la sociedad. Por eso dice que tiene que ser compatible con la incidencia colectiva”, explica el profesor y cita un fragmento del artículo 240 del nuevo Código Civil y Comercial: “Debe conformarse a las normas del derecho administrativo nacional y local dictadas en el interés público y no debe afectar el funcionamiento ni la sustentabilidad de los ecosistemas de la flora, la fauna, la biodiversidad, el agua, los valores culturales, el paisaje, entre otros, según los criterios previstos en la ley especial”. Alanda insiste en que la figura del bien jurídico "ambiente" no es nueva. “Podemos ver instrumentos internacionales donde se han plasmado por ejemplo la Comisión Bruntland que sentó las bases para la sustentabilidad en Nuestro Futuro Común (ONU, 1987), diversos tratados, convenciones, además en nuestro país se concretó su resguardo constitucional en los artículo 41 y siguientes a través de la reforma de 1994. Ello ha impulsado, lentamente, que el Estado deba necesariamente readecuarse considerando los aspectos ambientales dictando normativa ambiental, por ejemplo en la Provincia de Santa fe, con la sanción de la ley marco en nuestra provincia: Ley de Medio Ambiente Y Desarrollo Sustentable N° 11.717 (Publicada en B.O. el 11/04/2000)”, señala la abogada. La profesora adjunta de la asignatura Derecho Agrario de la carrera de abogacía de la FCJS advierte que también los particulares incorporaron los nuevos derechos (denominados de tercera generación: al ambiente, al desarrollo, entre otros) y comenzaron a gestionar y reclamar por el cuidado de los recursos naturales. “Por ende también a todos los profesionales –ingenieros/as agrónomos, abogados, por citar solo algunas profesiones – nos vemos interpelados y debemos asumir el desafío que significa tratar de comprender la sociedad de riesgo en la que vivimos y que requiere otro posicionamiento epistemológico, que debe enseñarse en la facultades de agronomía y a la que deben adecuarse los profesionales ya instruidos en viejas teorías”.
Para Facciano, nuestro país tiene una Constitución de avanzada desde 1994. Esa reforma trajo muchas novedades entre ellas la protección ambiental. “Para mí más importante que lo que dice el nuevo Código Civil es el artículo 41 de la constitución, no como norma porque lógico una es de mayor rango, sino en el fondo también. La constitución dice que los recursos naturales son de dominio originario de las provincias. Entonces la autoridad de aplicación es de la provincia en cualquier cuestión ambiental. En Santa Fe es así y lo aplica el Ministerio de la Producción. Pero crea un concepto, el de las leyes de presupuestos mínimos. Dice, sin perjuicio de las jurisdicciones locales, la nación dictará las normas referidas a los presupuestos mínimos de protección. Las autoridades locales podrán dictar las normas para complementarlas. Por ejemplo si se dictara una ley Nacional de productos fitosanitarios donde fija que no se puede aplicar a manos de 200 metros esa quedaría como presupuesto mínimo. Si la provincia legisla sobre ese asunto pude decir 250 metros pero nunca 150 porque el presupuesto mínimo es 200 metros”, afirma Facciano que aclara: “Subordina el ejercicio del derecho individual al interés general”. Facciano cree que todavía queda un vacío que resolver y es la sustentabilidad y esto todavía no se trabajó con ninguna norma, aunque en términos generales tanto la Constitución como el nuevo Código Civil y Comercial lo tratan de manera general. “El punto está en la sustentabilidad y en buscar planes de manejo. Por ejemplo en Uruguay, si yo alquilo un campo, antes de hacer nada hay que presentar un proyecto al Ministerio de Agricultura, un plan y somos responsables tanto el dueño del campo como el que lo arrienda, los dos responsables si no se cumple. Establece un plan de rotación con un planteo claro. En nuestro país eso no existe y la clave está ahí. Porque la rotación toda la vida se supo que había que realizarla, pero no se hizo porque no hay un planteo desde el Estado, tanto con normativa como por beneficios económicos a determinados cultivos, salvo este último gobierno modificando las retenciones al trigo y al maíz”, expresa Facciano. “Estas normas generales da lugar a que los Estados, tanto nacionales como locales, dicten normas que apunten a trabajar la rotación de cultivos;
planteos que busquen sustentabilidad y terminar con el monocultivo. Podría ser incorporando a los ingenieros agrónomos como responsables técnicos. Una Ley de presupuestos mínimos de uso de suelo. Un ejemplo de esto es el instituto de la unidad económica, que ya está legislado y que viene a proteger el recurso. Porque si vos tenés 20 hectáreas vas a tener que expoliar el suelo para poder sobrevivir. El concepto es saber cuánto es el mínimo que se necesita para que una unidad de producción sea sustentable. Que pueda pagar los gastos, absorber los costos y poder mantener a la familia, porque generalmente son empresas familiares. Ese concepto que no es nuevo y que se trajo del derecho italiano, que aparece en 1940 y que se incorpora al Código Civil en 1968 fue fundamental. Tiende a evitar esa producción indiscriminada. En nuestra zona es de 120 hectáreas, es decir no podes subdividir esa tierra. Habría que trabajar una publicidad_revista.pdf
norma que incluya esto”, reflexiona Facciano. En relación a esto, la abogada Gabriela Alanda es clara. “En nuestro país existe proliferación de normativa superabundante y hasta contradictora pero, a la vez carece, o cuando está prevista no se ejecutan, los mecanismos de control que permitan su efectivo cumplimiento o acatamiento. Por ello, en principio, me inclino por sugerir la aplicación – en toda su completitud y rigurosidad –de la normativa vigente y solo pensar en la sanción de nuevas leyes si las existentes no se compadecen o contradicen la impronta ambiental”. Alanda agrega: “Solo a título ejemplificativo, en materia de regulación o preservación del recurso suelo –en la cual tienen protagonismo los profesionales de la ingeniería agronómica – existe una Ley nacional vigente N° 22.248 (B.O. 3/4/1981) pero inaplicable, al menos en nuestra provincia, debido a la inexistencia de los fondos previstos que des-
barataron los objetivos de la misma (sugería la conformación de consorcios productivos de conservación). Sin embargo, en la Provincia de Santa Fe rige la Ley provincial de Conservación y Manejo de Suelos N° 10.552 (21/3/1991) que habilita a los profesionales de la ingeniera agronómica, a los ingenieros en recursos hídricos y edafólogos a intervenir realizando los planes de conservación (art. 26°). La norma provincial se diferencia de la nacional pues aquella declara de interés general «la acción privada y pública tendiente a la conservación y recuperación de la capacidad productiva de los suelos» (art1°), en tanto la santafesina declara «de orden público (art. 1°) la conservación de los suelos en todo el territorio provincial: a) El control y prevención de todo proceso de degradación de los suelos. b) La recuperación, habilitación y mejoramiento de las tierras para la producción. c) La promoción de la educación conservacionista» “Además —enumera Alanda— la normativa local habilita a la autoridad de aplicación la determinación de áreas de conservación obligatoria y otorga beneficios a los que realicen prácticas conservacionistas (especialmente relativa a la disminución del impuesto inmobiliario rural), también regula sanciones (Capítulo VI)” “En tal sentido, el artículo 35 establece que «el incumplimiento... hará pasible de las siguientes sanciones, que podrán ser aplicadas conjunta o alternativamente. a) caducidad de los estímulos acordados. b) reintegro de los montos del impuesto inmobiliario, eximido o reducido o subsidio acordados actualizado, más los intereses resarcitorios correspondientes. c) Multa cuyo monto podrá ser de hasta el 400 % del importe que corresponda abonar anualmente en concepto de impuesto inmobiliario»”, defiere la abogada al tiempo que remarca que “éstas nunca se han aplicado efectivamente”.
“El punto está en la sustentabilidad y en buscar planes de manejo. Por ejemplo en Uruguay, si yo alquilo un campo, antes de hacer nada hay que presentar un proyecto al Ministerio de Agricultura, un plan y somos responsables tanto el dueño del campo como el que lo arrienda, los dos responsables si no se cumple. Establece un plan de rotación con un planteo claro. En nuestro país eso no existe y la clave está ahí. Porque la rotación toda la vida se supo que había que realizarla, pero no se hizo porque no hay un planteo desde el Estado,…” Luis Facciano, abogado profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario y presidente del Instituto de Derecho Agrario del Colegio de Abogados de Rosario.
“Ya habíamos aprendido en Santa Fe, especialmente a partir del "Caso San Jorge", que no se puede hacer cualquier cosa, de cualquier forma, en cualquier momento y lugar. En aquella situación advertimos que los principios ambientales no son parámetros en abstracto sino son reales concretos y exigibles judicialmente no solo por los directamente afectados (derechos subjetivos) sino por la comunidad en su conjunto (derechos de incidencia colectiva)” Gabriela Alanda, abogada especializada en derecho agrario, profesora adjunta de la asignatura Derecho Agrario de la carrera de abogacía de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJS) y docente invitada en la asignatura Política y Legislación Agraria de la carrera ingeniería agronómica de la Facultad de Ciencias Agrarias de Esperanza, ambas de la UNL y miembro del Instituto Argentino de Derecho Agrario.
Algunas reflexiones vinculadas al nuevo Código Civil y Comercial y las posibilidades de desarrollo profesional para los ingenieros agrónomos Por Ing. Agr. Ricardo Biani
El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación Argentina se convierte en el primer cuerpo normativo que tiene una regulación íntegra referida al ambiente como bien jurídico protegido. El tratamiento normativo del ambiente se hacía a través de la regulación de los recursos naturales, se legislaba individualmente sobre el recurso agua, suelo, flora, fauna, etc. Las leyes o los códigos protegían estos bienes jurídicos individualmente, no se trataba al ambiente en su dimensión global. El “ambiente” no era un bien jurídico protegido sino que tenía un rol pasivo. El primer paso en la revalorización del ambiente estuvo expresado en la reforma de la Constitución Nacional del año 1994 con la incorporación de la materia ambiental a su texto, lo siguieron, la Ley General del Ambiente Nº 25.675 y las leyes especiales de presupuestos mínimos (por ej., Ley 25.688 —Gestión Ambiental de Aguas, Ley 26.331— Protección Ambiental de los Bosques Nativos, Ley 26.562 —Protección Ambiental para Control de Actividades de Quema en todo el Territorio Nacional, Ley 26.639— Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial). En el nuevo texto del Código Civil y Comercial, el ambiente se convierte en un bien jurídico protegi-
do, genera regulaciones jurídicas, categorías normativas, leyes, este es el cambio y la innovación en el modo en que se lo legisla. Entre las innovaciones es clave mencionar lo establecido en el Artículo 1, “… los casos que este Código rige deben ser resueltos según las leyes que resulten aplicables conforme con la Constitución Nacional y los Tratados de Derechos Humanos —el ambiente pasa a ser considerado un derecho humano— en los que la República sea parte…” , el Artículo 2 establece que “… la ley debe ser interpretada teniendo en cuenta sus palabras, las leyes análogas, las disposiciones que surgen de los tratados sobre derechos humanos, los principios y valores jurídicos, de modo coherente con todo el ordenamiento …” y el Artículo 3 “… el deber de resolver del Juez todos los asuntos que sean sometidos a su jurisdicción mediante una decisión razonablemente fundada…” . Otro aspecto relevante es lo establecido en el Artículo 241 que determina la obligatoriedad de tener en cuenta los presupuestos mínimos, estándares mínimos de aplicación, así se trate de normas administrativas generales o locales “… Cualquiera sea la jurisdicción en que se ejerzan los derechos, debe respetarse la normativa sobre presupuestos mínimos que resulte aplicable….”. En este mismo sentido, si bien la Constitución ya había establecido los derechos de incidencia colectiva, también conocidos como Derechos de tercera generación, el Código hace referencia ex-
INCUMBENCIA PROFESIONAL RESPONSABILIDAD PROFESIONAL
presa a los mismos cuando en el artículo 14 considera “…en este Código se reconocen los derechos individuales y los derechos de incidencia colectiva…”. y contempla la figura del abuso del derecho cuando dice: “… la ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos individuales cuando puedan afectar al ambiente y a los derechos de incidencia colectiva en general…” transformándose en un concepto que vinculado con lo establecido en el Artículo 240 donde utiliza terminología específica, —menciona ecosistema, sustentabilidad, biodiversidad, paisaje— regula los límites al ejercicio de los derechos
individuales sobre los bienes, “El ejercicio de los derechos individuales sobre los bienes mencionados en las Secciones 1ª y 2ª debe ser compatible con los derechos de incidencia colectiva. Debe conformarse a las normas del derecho administrativo nacional y local dictadas en el interés público y no debe afectar el funcionamiento ni la sustentabilidad de los ecosistemas de la flora, la fauna, la biodiversidad, el agua, los valores culturales, el paisaje, entre otros, según los criterios previstos en la ley especial. Es decir plantea una limitación a los derechos individuales, pues su ejercicio (el individual) a pesar de
Código Civil y Comercial de la Nación Sección III: Bienes con relación a los derechos de incidencia colectiva
artículo 240 Límites al ejercicio de los derechos individuales sobre los bienes. El ejercicio de los derechos individuales sobre los bienes mencionados en las Secciones 1ª y 2ª debe ser compatible con los derechos de incidencia colectiva. Debe conformarse a las normas del derecho administrativo nacional y local dictadas en el interés público y no debe afectar el funcionamiento ni la sustentabilidad de los ecosistemas de la flora, la fauna, la biodiversidad, el agua, los valores culturales, el paisaje, entre otros, según los criterios previstos en la ley especial. artículo 241 Jurisdicción. Cualquiera sea la jurisdicción en que se ejerzan los derechos, debe respetarse la normativa sobre presupuestos mínimos que resulte aplicable.
artículo 41 Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley. Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales. Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales. Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radiactivos.
ser legítimo, no debe dañar los ecosistemas, la biodiversidad, los valores culturales, el paisaje porque los mismos son considerados patrimonio de la sociedad. Si a todo esto lo vinculamos con la forma en la que trata la responsabilidad civil, que históricamente se resolvía desde su función reparadora y el resarcimiento era el núcleo central de la responsabilidad, ahora, ante nuevos bienes jurídicos como el ambiente, la biodiversidad, los ecosistemas, el patrimonio cultural, el paisaje, que no poseen valor económico, sino más bien se podría decir que tienen que ver con la propia supervi-
vencia de la especie, el nuevo Código, establece el tratamiento desde la función de prevención y la precaución. En definitiva, creemos que es una instancia que abre un espacio profesional amplísimo para los ingenieros agrónomos, porque en el accionar profesional frente a una sociedad que exige soluciones urgentes a problemas nuevos, ofrece la posibilidad de elaborar e implementar estrategias anticipatorias que garanticen aquellos derechos a través de nuestra acción e intervención, como garantes de la estabilidad de los bienes comunes.
El Ciasfe se reunió con el Ministro de Medio Ambiente de Santa Fe Jacinto Speranza Se trabajó un importante número de temas: Arbolado, Bosque nativo, Periurbano, Ordenamiento territorial, Corredores biológicos, Suelo y Envases de Fitosanitarios.
El ministro de Medio Ambiente provincial, Ingeniero agrónomo Jacinto Speranza, se reunió con el presidente del Colegio Provincial de Ingenieros Agrónomos de Santa Fe, Raúl Walker, el pasado 22 de abril como primer encuentro en los que se trabajó un importante número de temas: Arbolado, Bosque nativo, Periurbano, Ordenamiento territorial, Corredores biológicos, Suelo y Envases de Fitosanitarios. De la reunión también participó Gastón Huarte, presidente de Ciasfe segunda circunscrpción (Ciasfe2), el médico veterinario Alejandro Larriera, Subsecretario de Recursos Naturales, Dirección de Flora y Fauna provincial, el médico veterinario Carlos Chiarulli, de la
Dirección de Bosques y la ingeniera agrónoma Liliana Boggio, Directora de Medio Ambiente Región Sur. “En primer lugar se habló de un convenio marco por medio del cual se puedan realizar las distintas actividades conjuntas. Luego, para cada tema en particular se firmaría un convenio específico. Se trató el tema de arbolado público con todos los inconvenientes que se manifiestan hoy por la falta de controles desde el Ministerio y la falta de compromiso de intendentes y presidentes de comuna. En éste punto se propuso trabajar en un proyecto similar al de fitosanitarios, con un grupo de agroasesores que visiten comunas y municipios para ordenar la problemática del arbo-
lado, que incluya también viveros para producción de las especies a utilizar. Le dejamos el proyecto de ley de arbolado que elaboró el Colegio y que perdió estado parlamentario y se comprometieron a analizarlo. Con respecto a zonas periurbanas y la aplicación de fitosanitarios, manifestaron que los puntos que se abordarían desde ambiente serían la promoción y diseño de cortinas forestales, cultivos agroecológicos y trabajar en ordenamiento territorial. En dicha tarea también participarían los agroasesores antes mencionados. Fitosanitarios es tarea conjunta con el Ministerio de la Producción que es la autoridad de aplicación, pero se van a interiorizar por el proyecto de ley que entró al Senado. Otro trabajo en conjunto con Producción es solucionar el problema de los envases, tema que van a plantear en la mesa interministerial.
Un punto en el que se hizo mucho hincapié fue el tema de intervención en bosques nativos. Hoy existe gran demanda de leña por parte de la industria y no se controla la procedencia. Tienen idea de a través de la industria localizar a los proveedores y luego incorporar a esos bosques al sistema legal cuyos planes de intervención y control tiene que ser avalados por medio de ingenieros agrónomos o ingenieros forestales. El diagnóstico que hacen es que no existe la cantidad de profesionales necesarios para abordar éstas tareas por lo que van a trabajar desde el ministerio en capacitación.”, explicaron desde el Ciasfe. "La reunión, que duró casi dos horas, se realizó en la sede de Ministerio en la ciudad de Santa Fe, con un clima excelente que permitió un fructífero intercambio de ideas", indicaron los participantes.
freno al control de semillas por privados
El Ciasfe2 asistió al debate sobre propiedad intelectual de la semilla, patentes y derecho de uso propio El lunes 4 de abril con la presencia de las más altas autoridades de la FAA, se realizó en la sede porteña de esa entidad, el panel "El debate sobre semillas: Propiedad Intelectual, Patentes y Derecho de Uso Propio". Concurrieron en representación del Ciasfe, el presidente de la 2da circunscripción, Gastón Huarte y Silvia Cechetti. También estuvo presente por la FADIA, su presidente José Zambelli y por el Colegio de Ingenieros de la provincia de Córdoba (CIAPC), su presidente Daniel Cavallin y Mario Romero. Integraron el panel el Dr. Carlos M Correa, el Dr. Rafael Pérez Miranda, el Dr. Aldo Casella y el Dr. Salvador Bergel, abogado y patrocinante de FAA. “Defendemos el derecho ancestral de uso propio de la semilla, consagrado en la ley actual, y repudiamos toda violación a la ley de semillas vigente y a toda práctica ilegal de multiplicación que hoy no esté comprendida en la legislación. No queremos convertirnos en ‘arrendatarios de la semilla’ y exigimos un rol activo y presente del Inase que ejerza el control que nunca debió relegar y que persiga a quienes intentan aplicar un canon ilegal que actúa como una retención privada y también a quienes con sus acciones ilegales se transforman en cómplices”, aseguraron en la reunión una veintena de entidades en la sede de la FAA. Por la tarde, los representantes del Ciasfe, la FADIA y del CIAPC se hicieron presentes en la Facultad de Derecho de la UBA en donde también se abordó el tema de las semillas, propiedad intelectual y derecho de uso propio. Frente a un numeroso público volvieron a subir al estrado para disertar Correa, Casella, Bergel, a quienes se sumaron abogados del plantel de la UBA. Días después de este encuentro, el 14 de abril, el Boletín oficial publicaba esta notificación:
Ministerio de Agroindustria Resolución 140/2016 Bs. As., 13/04/2016. El Ministro de Agroindustria resuelve: Artículo 1° — Dispónese que todo sistema, procedimiento o método de control, muestreo y/o análisis que se utilice en el comercio de granos para pesar, medir, mejorar, conservar y analizar los mismos, deberá contar para su implementación, con la previa autorización del Ministerio de Agroindustria. Artículo 2° — Determínase que aquellos sistemas, procedimientos o métodos que se apliquen y/o exijan incumpliendo lo establecido en el artículo anterior serán considerados inválidos como así también las obligaciones que de ellos deriven. Artículo 3° — Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese. Cdor. RICARDO BURYAILE, Ministro de Agroindustria. Con esta notificación se le impide a cualquier empresa privada realizar cualquier análisis legal de semillas. “Muchos colegas, hace varios años, desde el Ciasfe, en el ámbito de FADIA, junto con muchas instituciones y organizaciones, hemos venido alimentando un grupo de trabajo y discusión que ha tenido innumerables reuniones con funcionarios, dirigentes y legisladores, donde, entre otros puntos sostenemos que se implemente la plena vigencia de la actual Ley de Semillas N° 20.247 que no es vieja ni caduca, y se mantenga a la Argentina dentro del régimen de UPOV 78. Pretensión que debemos sostener en el tiempo de manera firme ya que a las corporaciones no las amedrentará la firma de ningún ministro y es deber de las asociaciones intermedias generar espacios plurales de discusión e inclusión, sabiendo que particularmente en el tema semillas y propágulos está en juego, de avanzar otras legislaciones que contemplen UPOV 91, la soberanía nacional", afirmó Gastón Huarte presidente del Ciasfe2.
al resguardo de honorarios equitativos
Proyecto de Ley de regulación de la actividad de los peritos de la provincia de Santa Fe
El Ciasfe estuvo representado por la Ing. Agr. Griselda Roccuzzo
En busca de la modificación Ley de Peritos (10.160) en su art. 361 y promover la Aprobación del Proyecto De “Regulación de la actividad de los Peritos Especialistas de la Provincia de Santa Fe” el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Santa Fe (Ciasfe) y autoridades de otros Colegios profesionales se reunieron con diputado Jorge Henn, el 11 de abril pasado, para expresarle la importancia de contar con la regulación de la actividad pericial. Henn expresó su interés por el proyecto y se comprometió a promover su tratamiento en la Cámara. El proyecto cuenta con media sanción en la Cámara de Senadores y se encuentra en tratamiento en la Cámara de Diputados, en la comisión de Asuntos Constitucionales. Próximamente, se solicitaran audiencias con el Presidente de la Cámara de Diputados, Antonio Bonfatti y con los presidentes de los distintos bloques políticos en busca de un apoyo para que se apruebe esta Ley. Los Colegios que apoyan este proyecto consideran que su aprobación reflejará la concreción de un viejo anhelo de los profesionales que desarrollan la actividad de Peritos Auxiliares de la Justicia en esta Provincia, la que hasta hoy carece de un marco legal adecuado. “El articulado del proyecto propone la regulación de la actividad pericial en forma ordenada, integral e interdisciplinaria, dando así un marco regulatorio no solo para los que desarrollan dichas tareas, sino también para todos los actores del sistema judicial”, afirman los integrantes de los miembros colegiados que buscan regular esta actividad.
“Urge la necesidad de contar con una regulación legislativa de la actividad, que propenda a agilizar los movimientos en los estrados judiciales, tan recargados de expedientes. Asimismo, debemos mencionar la existencia de pronunciamientos judiciales que actualmente tienden a desconocer la actualización de los emolumentos profesionales de los peritos de la misma forma que se establece en la Ley 6767 que, en el presente esquema inflacionario, hace absolutamente necesario establecer dicho esquema también para este importante sector de auxiliares de la justicia”, dicen los Colegios. Los Peritos Auxiliares de la Justicia constituyen una importante pieza de las causas judiciales y la ausencia de una ley regulatoria de su actividad, ha provocado que cada día menos Peritos profesionales se registren en los Tribunales Provinciales, provocando con esto un camino de difícil retorno, de no mediar una rápida providencia que revierta la situación. De los encuentros participan representantes de: •	Consejo de Ciencias Económicas •	Colegio de Bioquímicos •	Colegio de Agrimensores •	Colegio de Ingenieros Agrónomos •	Sociedad de Medicina Legal •	Colegio de Arquitectos •	Colegio de Fonoaudiólogos •	Instituto Médico Legal •	Colegio de Peritos Calígrafos •	Colegio de Ingenieros Especialistas
Reunión técnica sobre Amaranthus SP (Yuyo Colorado) en el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Venado Tuerto
El Ciasfe4 organizó una capacitación a cargo del Ing. Agr. José Cruz Cuello, profesional con una vasta experiencia en el manejo y control de malezas resistentes en una vasta zona de la región centro de Argentina, que incluye San Luis, Córdoba y sur de Santa Fe. Esta iniciativa es parte de la capacitación continua que está llevando adelante la cuarta circunscripción en su sede de Venado tuerto. En el marco de una serie de jornadas de Capacitación para ingenieros agrónomos, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Provincia de Santa Fe — IV Circunscripción, convocó en esta oportunidad al Ing. Agr. José Cruz Cuello Mat. 3058 , proveniente de la Ciudad de Villa María. La reunión de profesionales se llevó a cabo el día 15 de Marzo en las instalaciones del Colegio de Ingenieros en Calle Brown 425. El ingeniero Cuello realiza sus actividades desde el 2011 en una amplia región que abarca la Provincia de San Luis, Centro Sur de Córdoba y Sur de Santa Fe. Es por eso que cuenta con vasta expe-
riencia en el manejo y control de esta maleza. —Cómo ve la problemática del Yuyo Colorado en la Región? —La problemática del yuyo colorado en la región es muy preocupante, hace 2 campañas (2013/14), cuando nos aproximábamos a esta región, viniendo del oeste se comenzaba a ver en la vera de la Ruta 8 pero todavía no en la zona de venado tuerto, muchos lotes complicados con Y.C. y ya en esa campaña se vieron muchos lotes con escapes. La campaña pasada (2014/15) se empezó a intensificar y en esta campaña la problemática ha avanzado notablemente.
De no tomarse los recaudos necesarios, posiblemente avance cada año más ya que es muy invasivo y si se le dan las condiciones necesarias, el crecimiento poblacional es bastante importante. —A qué atribuye Ud. la aparición de esta especie tan problemática en la zona? —La aparición de Amaranthus sp. en la zona está dada por varios factores. No podemos asegurar que se dé solo por una selección con herbicidas. La problemática ha ido avanzando de Oeste a Este y creo que principalmente uno de los principales factores de diseminación en la zona Sur de Santa Fe ha sido la cosechadora y otros vehículos. De todas maneras el mono uso de mecanismo de acción lo único que hizo todo este tiempo es seleccionar especies resistentes, y hoy por hoy tenemos las poblaciones que vemos en los lotes, aquellas resistentes de muy difícil control y que nos están dando dolores de cabeza esta campaña. —Cuáles fueron los factores que determinaron que se expanda tanto esta maleza? —Las semillas de esta maleza es de
tamaño muy pequeño, muy fácil de transportar y la cosecha de los lotes contaminados es el principal factor desencadenante del avance de esta maleza tanto a nivel de lote como a nivel de zona. —Qué medidas recomienda para llevar adelante un mejor control de esta maleza? —Hay muchas, principalmente no abandonar la rotación y el correcto manejo de los cultivos son indispensables. Incorporar Maíz en la rotación es fundamental, no solo por los herbicidas a utilizar sino también por la cobertura que nos deja en el lote, siendo el rastrojo una buena herramienta para frenar la población o una germinación agresi-
va de Colorado a diferencia de un lote desnudo o un lote con soja sobre soja. Posteriormente la rotación de distintos mecanismos de acción de herbicidas que tenemos al pasar de un cultivo de soja a uno de maíz, ya sea Atrazina o Picloram en Maíz o los PPO en Soja logrando así un manejo más eficiente y sustentable de esta maleza. Algo muy a tener en cuenta es la mezcla de productos de diferentes mecanismos de acción para evitar nuevas resistencias. —Hay alguna medida eficaz como labor cultural o química para frenarla? —Para poder reducir el avance, se basa en la utilización del lote, en el Cultivo a sembrar, fecha de siembras tempranas o tardías, si hacemos o no cultivo de co-
bertura o los productos químicos a usar dependientes del cultivo y su fecha de siembra, del distanciamiento entre hileras en caso de Soja. Depende mucho también del potencial del lote. —Cuáles son los productos correctos que debemos usar al momento de hacer un control químico? —Creo que antes de ver el tema del producto, debemos estar seguros en la recomendación. El papel del ingeniero agrónomo en este sentido es fundamental. El manejo del Productos es más importante que el producto en sí. En Soja, los PPO son los preemergentes por excelencia que más se están utilizando como son Flumoxacin, Sulfentrazone y Fomesafen, a los cuales
deberíamos acompañarlos con alguna Triazinona como Metribuzin o una Chloracetamida como Metolaclor. Ojo con Metribuzin en suelos arenosos y sus registros ya que no está recomendado para suelos menores a 1.5% de Materia Orgánica. En caso de Maíz, podemos usar muy bien la Atrazina acompañada por alguna Chloracetamida, también funcionan muy bien los HPPD como Biciclopirone, Isoxaflutole, o post emergentes como Dopamesone o Mesotrione. —Si estamos a punto de cosechar un lote de soja que está contaminado con yuyo colorado… Qué medidas recomienda al respecto? —Hay 2 puntos de vista. Desde el punto de vista del manejo de malezas y su expansión lo ideal sería no cosechar el lote, cosa que nadie estaría dispuesto a hacer. O bien, cosecharlo pero luego tomar todos los recaudos necesarios en cuanto a limpieza de máquina para no trasladar el problema a lotes subsiguientes. La desecación de lotes en una estrategia que podrían usar para no dificultar tanto la cosecha con esas plantas de maleza aun verde dentro de la soja seca; y si hay Yuyo Colorado en manchones, podríamos esquivarlos para no diseminar esas semillas. —Cuál es la época del año en que debemos empezar con las acciones de control para llegar a un correcto frenado de la misma?
—Si las condiciones de Agua y Temperatura son las óptimas para la maleza, el técnico debería comenzar los monitoreos y las aplicaciones en primavera, y desde ahí en adelante el seguimiento del lote es indispensable. Siempre tengamos en cuenta que si vamos a hacer un pre emergente, debemos tener el lote libre de malezas para que este producto llegue 100% al suelo para que se incorpore luego con la lluvia. Si hay maleza verde nos va a hacer de paragua impidiendo la correcta aplicación de este producto. A partir de la primavera en adelante serian los momentos fundamentales. A medida que van elevándose las temperaturas y tenemos cada vez mas humedad, los factores van siendo más predisponentes para la aparición de la maleza. —Qué factores hay que tener en cuenta para la elección de un Herbicida Post emergente? —Los factores a tener en cuenta son varios, pero no son tantos los productos con los que contamos. Depende si queremos residualidad o contacto, si estamos dispuestos a tolerar efectos fitotóxicos, también ver el estadio de la soja, el tamaño de la maleza y el tipo de suelo. Básicamente los Post emergentes PPO son 2, Lactofen o Fomesafén al cual se los puede acompañar con un Hormonal como Benazolín o una Chloracetamida como Metolaclor.
Tanto Lactofen como Benazolin no tienen actividad en el suelo, actuando solo por contacto. Si queremos residualidad debemos apuntar a Fomesafen o Metolaclor. La Fitotoxicidad es bastante dispar en relación al lote, la variedad, los coadyuvantes y los productos usados. Por lo general Lactofen es más agresivo para el cultivo que Fomesafen y Benazolín también aporta a la fitotoxicidad. Los controles son bastante similares entre estos. Otra de las cuestiones muy importantes son los coadyuvantes. No debemos usar aceites junto a los PPO sobre post emergencia en el cultivo de soja ya que el aceite aumenta bastante la fitotoxicidad y no mejora el control. Los coadyuvantes menos agresivos son los Alcoholes etoxilados No Iónicos; pero los aceites minerales, parafínicos o vegetales no son los más recomendables. En estas campañas lluviosas los efectos desaparecen rápidamente pero en años secos esa Fitotoxicidad puede ser significativa en el rinde. El control post emergente debe ser con el cultivo chico para que no nos haga de paragua y llegar a la maleza con muchos impactos y al suelo con mayor cantidad de producto residual. El cultivo se recupera mejor de una Fitotoxicidad en estadios tempranos.
“El costo de no calidad es un costo enorme” Las normas internacionales globales sobre producción de alimentos pueden ser una alternativa para obtener mejores precios internacionales o ingresar a determinado mercados. Por qué los ingenieros agrónomos pueden ser la llave para acceder a certificar esos protocolos y cómo el cuidado del ambiente, del trabajador o realizando producciones orgánicas pueden ser además de sustentable para el ambiente, beneficiosas para la empresa agropecuaria.
Las buenas prácticas agrícolas pueden ser una herramienta para obtener mercados internacionales y la producción orgánica un modelo de desarrollo humano y de valor agregado. La ingeniera agrónoma, Flavia Ruth Bella, que trabaja como certificadora de normas globales explica por qué estas prácticas tienen un gran potencial de trabajo para los ingenieros agrónomos, tanto para los asesores de los productores que quieren obtener mercados internacionales Premium, como para los que necesitan homologar sus prácticas a través de normas globales. “En general cada programa especifica las calificaciones que tiene que tener el personal que trabaja, para realizar el trabajo hay que ser ingeniero agrónomo, tanto para asesorar a los productores en la preparación de las normas o para certificar como los propios certificadores. Incluso, en algunos casos, como
por ejemplo el programa orgánico de senasa, piden que sean ingenieros agrónomos”, explica Bella a la revista Agrovisión. —Agrovisión: ¿Cuál es tu trabajo profesional cómo certificadora? —Bella: Trabajo en una certificadora de calidad agroalimentaria. Es decir que lo que trabajamos son alimentos, ya sea para humanos, animales o derivados del sector agropecuario. Hay distintos programas de certificación. Esta la gran rama de los orgánicos de los cuales hay diferentes programas, por ejemplo para exportar a Estados Unidos, que se llama NOP (NOP—National Organic Program), para exportar a Canadá y el gran programa de la Unión Europea junto con Senasa, que es la que se exporta a Europa. Hay otros como el IFOA de producción orgánica de Europa también con otras característi-
cas. También los hay para Japón o Suiza. Hay una regulación general y se le suman requisitos según la necesidad de cada país. —¿Cómo se certifican las BPA? —En relación a Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) yo trabajo en un programa que se llama Global Gap. Surgió cuando se desató el brote de la vaca loca y algunos supermercadistas o retailers decidieron armar un protocolo para asegurarse la inocuidad de los alimentos que importaban. Eso se llamaba Euro Gap. A partir de ahí, del 2004, se hizo tan grande que lo llamaron Global Gap. Se hace sobre la base de BPA. Porque este protocolo trabaja sobre producción primaria, sobre acondicionamiento y empaque, no trabaja sobre industrializados. Existen otros protocolos muy similares, con algunas medidas de
control medioambientales, que se llaman TESCO, que es específicamente de supermercados o reteilers de Inglaterra o ciertos certificados que sobre la base de Global Gap piden algunos puntos más para incluir a su supermercado. Te doy un ejemplo, las personas que vendan a un supermercado holandés que se llama Albert Heijn, primero tienen que certificar Global Gap y después cumplir 10 preguntas más de ellos, requisitos para poder comercializar a través de ellos. En España también sucede algo similar. —¿Están separados los certificados para BPA y productos orgánicos? —Hay dos grandes ramas, las BPA y las orgánicas. Los productos orgánicos son más fácil de entender que contempla. Las normas de BPA son aplicables a
todas las producciones de origen vegetal destinadas al consumo humano, desde frutas y hortalizas hasta cereales y oleaginosas. Se pueden usar fitosanitarios y modificaciones genéticas, siempre con el aviso de que los productos tienen alguna modificación genética. Pone énfasis en producciones sustentables y aporta herramientas de gestión ambiental y de calidad. La aplicación de BPA implica una herramienta fundamental para mejorar la gestión de los establecimientos productivos, genera un rendimiento sustentable y de calidad. Todo tiene que estar muy controlado, con cuatro pilares básicos: el manejo de medio ambiente, el bienestar del trabajador, el cuidado y la trazabilidad del producto. El punto más importante, el de los fitosanitarios, tiene que ser el específico para ese producto, tiene que estar en las medidas correctas. Se realiza un análisis para comprobar que no hay excesos de productos fitosanitarios. —¿Cómo funcional una certificadora? —La certificadora es la tercera parte de lo que es la certificación. Tenés por un lado el que produce y vende, el que compra y la certificadora que acredita un procedimiento. La certificadora es como un árbitro en un partido de futbol. Vos le entregas un documento para que el que compra pueda tener certezas de lo que es el proceso. En los productos orgánicos lo que se certifica es el campo. Vos tenés que certificar la tierra y después certificar a los requisitos orgánicos. En el caso de Global Gap certificamos el producto, que lo tenés que producir con las características del programa. Nosotros a su vez
como certificadora somos auditados también por lo que se llama dueño del programa. Ellos vienen, te analizan, te controlan y una vez al año te visitan. Van al campo para saber si lo que hiciste estuve bien o mal. Acreditar a la certificadora. —¿Para realizar tu trabajo profesional tenés que ser ingeniera agrónoma? —Yo trabajo para una empresa privada, que es una certificadora que es la única de Rosario, que me ha contratado para hacer específicamente certificación de Global Gap. En general, cada programa tiene especificaciones especiales de las calificaciones que tiene que tener el personal que trabaja en este programa. En mi caso se necesita ser ingeniero agrónomo o técnico agrónomo con alguna certificación de muchos años de experiencia en este trabajo, cosa que es muy difícil. Yo en la certificación de frutas, hortalizas y cultivos a granel pero tiene otra rama entonces necesitan a un técnico especializado en ese tema. —¿Cómo llega un productor a certificar? —Esto básicamente se maneja por el mercado. Generalmente el productor estudia y ve que tiene un nicho de mercado externo entonces busca cumplir los requisitos para poder certificar. Nosotros simplemente vamos a ver si él está haciendo las cosas bien. Probablemente este productor tenga ya trabajando a un ingeniero agrónomo a su vez, que le está poniendo el campo para que lo pueda certificar. Esa tarea de ese ingeniero agrónomo se llama imple.
Ing. Agr. (PhD) Marcelo PAYTAS Mat. 82–3–0116 INTA EEA Reconquista, Santa Fe La producción de algodón durante la campaña 2015/16, en términos de superficie de siembra, se redujo en el país respecto a las anteriores. Las estimaciones oficiales del Ministerio de Agroindustria Nación, en su reporte actualizado al día 31 de marzo de 2016, informan un total de 418.550 hectáreas en el país. Mientras que otras fuentes privadas refieren a un total considerablemente menor del orden de las 330.000 hectáreas sembradas a nivel nacional. En los últimos cinco años, se ha observado una caída en la superficie sembrada a nivel nacional. La misma tendencia se observó en la provincia de Santa Fe. Se estima una superficie aproximada de 40.000 hec-
táreas, distribuidas en el norte de la provincia con fuerte presencia en el departamento 9 de Julio. Entre los factores que estarían afectando esta caída en la producción se citan: la expansión del picudo algodonero, los precios de comercialización y costos de producción, las condiciones ambientales adversas y la competencia con otros cultivos. Las condiciones ambientales en el Domo Oriental (Departamento Gral. Obligado) y el Domo Occidental (Departamento 9 de Julio) afectaron de manera diferente el inicio y establecimiento del cultivo durante la presente campaña. En el oeste, las intensas precipitaciones registradas durante el período vegetativo e inicios del reproductivo afectaron el stand de plantas por hectárea, constituyéndose en un punto de partida desfavorable si consideramos que el logro de un buen rendi-
miento comienza a insinuarse a partir de las plantas obtenidas por unidad de superficie. La situación se agravó aún más con la expansión del picudo del algodonero, con picos de poblaciones que obligaron a los productores a desarrollar estrategias de control, con aplicaciones que en muchos casos no lograron la efectividad esperada (controles a destiempo, o insuficientes, dado el alto grado de infestación). La pérdida de órganos reproductivos, tanto de flores como frutos, es el segundo aspecto a considerar para obtener una exitosa cosecha. Mientras que en el este de la provincia, algunos lotes de siembra temprana fueron afectados negativamente por bajas temperaturas y precipitaciones, atrasando el desarrollo de las etapas iniciales del cultivo. La presencia del picudo del algodonero en el domo oriental también fue significativa, no obstante, los productores allí tienen más experiencia en la convivencia con la plaga y su control. Se registraron altas poblaciones desde el norte del departamento Gral. Obligado hasta la zona de Malabrigo y Los Laureles. El “niño” trajo consigo un intenso registro de precipitaciones en ambos domos agrícolas. Según los datos meteorológicos de la EEA INTA Reconquista, donde se registraron 13 días consecutivos con lluvias (abril), la presente campaña tendría coincidencias parciales con lo ocurrido en la campaña de 1998. Esta situación generó, de manera extraordinaria, el rebrote de las plantas y germinación de las semillas del capullo abierto en lotes preparados para la cosecha. Lotes enteros con estas características afecta-
rían la calidad de la fibra y el rendimiento. Es importante recordar que el algodón, por sus ancestros xerofíticos, se adapta mejor a situaciones con menor disponibilidad de agua que a condiciones de anegamiento y alta nubosidad. Cada día que el cultivo pasa anegado el efecto negativo en el rendimiento y calidad es altamente significativo, agravado cuando se suceden días nublados. La cuantificación realizada durante varias campañas en el INTA EEA Reconquista respecto al efecto de la disminución en radiación solar disponible para el cultivo, demuestra que el periodo de floración y llenado de bochas es sensible, generando penalidad en el rendimiento en kg/ha. En términos generales, en el Domo Oriental se logró cosechar aproximadamente el 50% de la superficie antes de los eventos “niño”, mientras que el porcentaje restante sufre las consecuencias de las altas precipitaciones, humedad ambiental y escases de radiación solar necesaria para el óptimo proceso de madurez de la fibra. En el Domo Occidental, el porcentaje cosechado es bajo y, dadas las condiciones ambientales, todo indica que la situación es crítica. Los efectos del fenómeno del niño en la campaña 2015/16 son negativos sobre los parámetros comerciales de calidad de fibra como también en el rendimiento de la misma (% de desmote) por hectárea. Para que esa situación —complicada para los productores algodoneros santafesinos— se pueda revertir, es necesario contar con una buena tasa de radiación solar en las próximas semanas.
Trayectoria del algodón en Argentina y su futuro
Ing. Agr. (MBA) Eduardo A. Delssin Mat. 82–3–0060 Convenio APPA–INTA Abril 2016
I – Estado de situación Trabajar con visión estratégica es entrar en una dimensión donde es posible crear y administrar el futuro en forma inteligente y bajo la concepción de hacer realidad las aspiraciones que se tienen. Para ello nada mejor que descubrir las tendencias que emergiendo desde el pasado se proyectan hacia lo venidero; a veces pasan desapercibidas dentro del presente turbulento, pero inexorablemente influyen en la configuración de los escenarios futuros; ellas nos permiten, en cierta manera, anticiparlos disponiendo de tiempo para diseñar políticas que mitiguen impactos negativos por un lado, y por el otro permitan aprovechar oportunidades cuando se presentan. En el “negocio algodonero” estamos transitando un escenario donde se empiezan a visualizar algunos indicadores tempranos de “deterioro de la actividad”, que más que preocuparnos exige ocuparnos. Significa entender que es lo que está pasando y hacia donde puede derivar la trayectoria en el futuro, no en una visión de corto sino del largo plazo.
Cuadro N° 1 Superficie sembrada en ha
Variación % s/promedio
622.146
Elaboración propia sobre base datos MA 1. Corresponde a estimaciones hechas en Reporte Algodonero N° 4 – Convenio APPA/INTA
Resulta conveniente hacer un comentario sobre la superficie sembrada en la campaña actual, que estimamos en 400.000 ha, considerando un rango de variación más o menos 10% (360.000 a 440.000 ha).
La información disponible La campaña 2015/2016 mostró significativa disminución en el área sembrada con algodón en el país; puede estimarse en un 24 %, respecto a la campaña anterior y en un 27% si consideramos el promedio de las últimas cinco campañas, siendo el valor más bajo en la serie considerada, según podemos apreciar en el Cuadro N° 1; este escenario debería encender una luz amarilla a la hora entender cuan sustentable es la actividad en el futuro por un lado, y por el otro hacer En el Gráfico N° 1 vemos que la tendencia para las últimas una revisión de las políticas públicas vigentes que buscan dar cinco campañas algodoneras y la estimación, muestra en sustentabilidad y plantean metas de expansión.
la variable Superficie Sembrada —buen indicador del nivel ¿Qué está pasando? de actividad del negocio algodonero— una caída media de La ecuación que explica el área de siembra es una función 38.789 ha por año. interactiva de una serie de variables complejas en un modelo con ponderación dinámica según años, entre las que podemos mencionar precios del algodón, costos de producción, incidencia de plagas, comportamiento climático, expectativas, políticas públicas, macroeconomía del país, etc., pudiéndola representar por:
y = f (ax1 ; bx2 ; …. ; zxn) donde Y representa la superficie sembrada, x1, x2,…xn las variables complejas y a,b…z los coeficientes de ponderación correspondientes.
II – Causas que van configurando los escenarios Elaboración propia sobre base datos MA
Gráfico N° 1 La correlación existente entre los precios y la superficie sembrada (Coeficiente de Correlación 0,61) —Cuadro N° 2— indicaría que la caída en la superficie en los años considerados puede explicarse en un 61 % por el “efecto precio fibra”. El resto debe atribuirse a otras variables. Cuadro N° 2 Precio índice A Cotlook (cc/u$s/lb)
La Asociación para la Promoción del Algodón, en un taller realizado en Enero de 2016, encontró como causas posibles de la caída del área de siembra de algodón en el país para la campaña 2015/16 a las siguientes: a)	Priorizadas 1°	Rentabilidad (negativa) 2°	Picudo (plaga) 3°	Recursos financieros 4°	Clima 5°	Costos relativos (otros cultivos) 6°	Soja (competencia en el uso alternativo de tierras agrícolas por márgenes, monto recursos para la financiación operaciones y riegos relativos) 7°	Contaminancion vegetal en fibra b)	Mencionadas sin priorización: •	Variedades •	Broca (plaga) •	Rotaciones Estas causas pueden ser agrupadas en estructurales y contingentes. Entre las primeras y que han sido priorizadas podemos considerar como factores relevantes al Picudo, los Costos Relativos y competencia de la Soja. En las contingentes priorizadas rentabilidad negativa última campaña falta de recursos financieros, clima y contaminación; en las no priorizadas variedades, broca y rotaciones.
La fuerza del viento y el vuelco de los árboles Ing. Agr. Carlos Vannucci Mat. 82–2–0177 Coordinador Comisión de Arboricultura y Espacios Verdes
Las personas, el viento y los árboles tenemos una relación tan antigua como nuestra existencia. Los humanos usamos un árbol o arboleda para guarecernos en algún momento de nuestra vida como por ejemplo del granizo. También
para proteger de los vientos nuestros casas, cultivos y animales y para otros beneficios que no son para comentar en esta nota. Para calcular la fuerza del viento se utiliza la Escala de Beaufort. Francis
Beaufort, marino inglés, a principios del 1800 observó el comportamiento del mar a medida que aumentaba la fuerza del viento, no existían los anemómetros, y en una escala de 1 a 12, le dio nombre y descripción, desde viento Calmo hasta Temporal Huracanado. Posteriormente se hicieron observaciones en tierra firme para comparar los efectos de la velocidad del viento en tierra con la del mar. Con la invención de los anemómetros, se midieron las velocidades de los vientos y se sumaron a la escala Beaufort, que va del 1 al 12, por ej. Calma 0–1 km/h hasta Temporal Huracanado más de 118 km/h, llegando hasta el número 17 para ciclones. La Escala de Beaufort de la Fuerza de los Vientos, es reconocida internacionalmente y se utiliza en la actualidad. El vuelco de árboles se puede observar en zonas rurales, en localidades pequeñas y en grandes. En calles y avenidas, con edificaciones bajas o altas, en plazas y parques. Es decir se dan en todos los ambientes. El vuelco o caída de árboles se produce en días con diferentes intensidades de vientos. Pueden existir causas previas que coadyuvaron al vuelco, por ejemplo: falta de capacidad portante del suelo por las lluvias, defectos biomecánicos en el árbol, raíces cortadas por excavaciones, poda excesiva, escaso desarrollo de las mismas por falta de espacio o limitaciones físicas en derredor, entre
otros. Hay excepciones de vuelcos sin viento, como es el caso de ejemplares con un pronunciado desequilibrio estructural. La fuerza del viento es determinante para volcar un árbol que crece en su ámbito natural y tiene un buen estado general. En el ambiente urbano comienzan a influir otros ítems en el vuelco. Respecto al riesgo de vuelco de árboles urbanos, se pudo comprobar en distintos ambientes que a partir de velocidades de vientos de 50 km/h (aprox.), equivalencia Nº 7 Escala Beaufort, Vientos Muy Fuertes, 50–61 km/h, soplando de forma constante durante un tiempo y/o con ráfagas de mayor intensidad producen o pueden producir el quiebre de ramas y/o caída de los ejemplares. A mayor intensidad, mayor riesgo de vuelco, la escala siguiente es el Nº 8 Escala Beaufort, Temporal (62–74 km/h).
En las ciudades los árboles no tienen la misma resistencia al vuelco que los que se encuentran creciendo en la naturaleza sin interferencias aéreas y/o subterráneas. En las calles y veredas hemos observado ejemplares caídos
en aparente buen estado fitosanitario y con vientos de baja intensidad. Otros factores que influyen en el vuelco son las ráfagas propias del viento, la lluvia previa o durante que afloja el suelo y disminuye el poder portante
del mismo; la edificación, que encauza el viento por las calles produciendo la aceleración del mismo (efecto Venturi), torbellinos o remolinos en las esquinas por el choque de los vientos afectando principalmente los árboles próximos a las ochavas, la presencia de edificios altos contra los que choca el viento y una parte desciende hacia la calle produciendo un efecto rodillo, raíces disminuidas
por diversos motivos, y la sumatoria de algunos de los factores. Evaluación de Riesgo La evaluación del riesgo es la principal y más importante función que cumplimos los ingenieros agrónomos en nuestro trabajo con los árboles. En la Evaluación Visual del Árbol (EVA), nuestra actitud conservacionista nos hace (en ocasiones) sobrevaluar el esta-
do general y en particular el estado o poder de las raíces para sostener el ejemplar. Las raíces no se ven, y si el tronco, la estructura de la copa y el follaje están en buenas condiciones inferimos que las raíces “también” están en buenas condiciones. Ahora, un árbol adulto y adaptado a la vereda puede presentar ese aspecto de estado general bueno o muy bueno, pero su sistema radicular puede ser escaso para lo esperado, puede estar afectado por cortes, por obstáculos físicos, muerte por asfixia, etc. Se comprueba en los árboles frondosos que vuelcan con las tormentas y tienen un sistema de raíces muy acotado. Nuestra zona tiene muy buenas condiciones de suelo y climáticas para el desarrollo y crecimiento de los árboles, en detrimento de la expansión de las raíces, por la fertilidad y la humedad disponible al pie del ejemplar. En la Evaluación de Riesgo además de observar con detenimiento el árbol en busca de los defectos biomecánicos del tronco, la estructura de la copa, la calidad y volumen del follaje, también tenemos que detectar si las raíces son sobreelevadas, son extendidas, subsuperficiales, dañadas, con afecciones, etc. o si el tronco parece una columna clavada en el suelo, esto último puede ser un signo de pocas raíces. También observar la vereda en busca de signos de zanjeos, reparaciones, hundimientos, etc., que podrían influir negativamente sobre el estado de las raíces. En la Evaluación de Riesgo primero tenemos que pensar en las personas, en los bienes y los servicios que se pueden dañar con la caída de un árbol, antes de poner la firma para conservarlo. El árbol a conservar debe ser seguro, aunque el riesgo cero no existe. En las fotografías adjuntas se ve claramente árboles frondosos adultos con pocas raíces.
Para poder sortear esta encrucijada compleja, zonas de no aplicación de fitosanitarios, las miradas reduccionistas no nos aportan la solución. Necesitamos un sinceramiento y una convocatoria amplia a todos los actores locales, productores, consumidores, técnicos y profesionales, a toda la población y Este artículo pretende invitar a un debate constructivo y a las autoridades políticas, para lo cual es necesario correr a aportar una mirada nueva frente al desafío que nos interpela, los productores del rol de culpables. a la sociedad en general y a los profesionales de las ciencias Es necesario promover el diálogo y reflexionar para construir un proceso de transición hacia la agricultura orgánica basada agrarias en particular, de cultivar sin utilizar fitosanitarios. Ing Agr (Msc) Antonio Luis Lattuca Mat. 82–2–0247
“No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando los creamos”. albert stein
“La severa crisis alimentaria experimentada en los últimos años demuestra que la seguridad alimentaria mundial no puede ser alcanzada y mantenida por los mercados internacionales de commodities. La crisis ha generado un amplio consenso de que una agricultura familiar vibrante y vigorosa es la clave para que los mercados internos sean abastecidos y que en las zonas rurales se generen empleos e ingresos “. silva, 2014
“La agroecología prospera continuamente, ya sea desde el punto de vista científico o desde el político. Ante la necesidad de adaptarse al cambio climático, es un enfoque que ayudará a hacer frente al desafío de eliminar el hambre y la malnutrición en todas sus formas“. fao, 2014
“El mundo al revés nos enseña padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo, y aceptar el futuro en lugar de imaginarlo”. eduardo galeano
en los principios de la agroecológica, que movilicen y potencien todas las capacidades de las comunidades locales. En este contexto necesitamos ampliar la visión para poder cambiar el modelo de la revolución verde (agricultura industrial) basado en un difusionismo tecnológico y vertical, de recetas para la provisión de insumos, por una agricultura constructivista cuyo fundamento sea una tecnología de procesos, que utilice la innovación local incorporando el conocimiento y la mirada de los productores y de los técnicos. Las mayores barreras están en el plano de las ideas y necesitamos destruir los mitos negativos que se han construido sobre la agricultura orgánica basada en la agroecología. “La agroecologia puede alimentar el mundo”, según informe de Agroeocologia y Derecho a la Alimentación, de Olivier de Schutter, relator especial de Naciones Unidas HRC/16/49. Según la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) la seguridad alimentaria y nutricional es una necesidad básica y ocupa un lugar importante en todas las agendas políticas de las naciones, pero en las últimas décadas la diversidad de alimentos se ha reducido en forma drástica y hoy en día solo cuatro especies son responsables de la mitad de las calorías presentes en la alimentación de los seres humanos. El desarrollo de la producción orgánica basada en la agroecología en todo el mundo es una respuesta a la demanda de la sociedad por productos más seguros y sanos, surgidos de relaciones sociales y de comercio más justas, en la última década, el valor del comercio mundial de la producción orgánica paso de 20 a 60 mil millones de dólares y la superficie ocupada por dicha producción se expandió de 15 a 35 millones de hectáreas. En nuestro país el interés en el cuidado del medio ambiente, de la salud humana y en la búsqueda de sistemas más equitativos de producción, distribución y consumo, han incrementado en forma sistemática la demanda y la oferta de productos orgánicos y agroecológicos. Todo este proceso se ha desarrollado a pesar de la casi inexistencia de políticas públicas de incentivo y fomento de este tipo de producción. Necesitamos políticas públicas para apoyar esta agricultura naciente pluri–funcional que además de proveernos de alimentos sanos, protege nuestros suelos y nuestros paisajes. La reconversión, el paso de la agricultura industrial a la orgánica, requiere de una transición, que con una mirada inmediatista no puede lograrse. Hay que planificar desde el comienzo el diseño de un sistema integral donde se incorporen los árboles y los animales, desde esa mirada hay que trabajar.
Si bien y en una primera etapa se pondrá el énfasis en el mejoramiento del suelo y en la sustitución de insumos químicos por orgánicos. Además también es necesario trabajar en el desarrollo territorial, local y regional, por lo cual para que este cambio pueda implementarse es muy importante la promoción por parte del estado de políticas destinadas a este fin: creando un Fondo Rotatorio para financiar cortinas forestales, el mejoramiento del suelo por medio de abonos verdes y/o la utilización de abonos compuestos y el aumento de biodiversidad mediante la incorporación de árboles y arbustos. También la introducción de animales. Además es necesario trabajar para promover empresas que produzcan en la localidad o en la región los insumos necesarios para este proceso de transición, abono compuesto y lombricompuesto (mediante el reciclaje de residuos orgánicos), la producción de semillas locales y fabricación de preparados fito–estimulantes. Por otro lado promocionar la instalación de industrias de maquinarias agrícolas adaptadas para la producción orgánica y la agricultura basada en la agroecología. El camino a recorrer implica establecer normativas adecuadas para estimular la trasformación e incorporar valor a los
alimentos en origen, mediante la instalación de frigoríficos para animales pequeños, para el procesamiento de la leche, la producción de aceite de girasol y el establecimiento de molinos para distintos tipos de harinas de cereales y de oleaginosas. El INTA, la Universidad y el Colegio de Ingenieros Agrónomos están trabajando en el tema y eso es muy plausible; pero es insuficiente para la rapidez y el desafío que se nos plantea, necesitamos además realizar experiencias en campos de productores y en las comunidades para dar respuesta concreta en las realidades locales. El proceso de transición tiene que ser firme y sumar a todos los actores y debe realizarse paulatinamente, para que los técnicos, los comerciales y los productores que están trabajando en la agricultura industrial tengan el tiempo suficiente para reconvertirse Las instituciones técnicas, científicas y académicas también deben hacer una transición ya que fueron creadas de manera predominante bajo el paradigma de la agricultura industrial. Pretendo desde estas líneas abrir un espacio para poner en la agenda pública (política, técnica y académica) como tema importante la producción orgánica y la agricultura basada en la agroecología.
Agrovisión Profesional #89 - Mayo 2016

References: artículo 240
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 artículo 35
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 Artículo 241
 artículo 14
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