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Revista Bomberos 080 Nº 6 (Enero-Febrero 2017) Año II | PDF Flipbook
Revista Bomberos 080 Nº 6 (Enero-Febrero 2017) Año II
BOMBEROS 080 RERVEIVSITSATAPRPORFOEFSEISOINOANLALDEDEBOBMOBMEBREORSOS Nº 6, Enero-FebreroNº210M17a.rAzoño20II16 Editorial. Segunda actividad en los Servicios de Bomberos (2ª parte: 2ª actividad) ¿Hacia dónde avanza Soria? Un intrusismo permitido en la comunidad de Castilla y León Coeficientes compensatorios de nocturnidad Excepciones de la directiva 2003/88/CE Señalización acústica y luminosa. Especificaciones y configuración Sacas de rescate en altura. Un material indispensable Limpieza y desinfección de máscaras. La higienización y limpieza en los Parques Método por competencias. Evolución hacia un modelo de enseñanza-aprendizaje ¿Los bomberos investigando incendios? El estado de una competencia imprescindible Reto parapente. Un gran vuelo solidario de 1.000 Km Incendio de un aparcamiento en un sótano. Aquí empieza el rock and roll Entrenamiento de intervalos de alta intensidad. Mejorando el rendimiento cardiovascular
REVISTA DIGITAL FUENTE PORTADA Incendio en un vertedero ilegal. Juan Carlos Fernández Gil. Cabo del Consorcio Provincial de Alicante EDITA Coordinadora Unitaria de Bomberos Profesionales. CUBP Huesca. 2016 ISSN: 2530-3953 DISEÑO Y MAQUETACIÓN Bernardo Castillo Rojas Jose M. Botía Nortes REDACCIÓN, CONTACTO Y PUBLICIDAD Coordinadora Unitaria de Bomberos Profesionales Apdo 109, 22080 Huesca, España redacción@cubp.es Bomberos 080 y CUBP no se identifican necesariamente con las opiniones incluidas en los artículos de esta revista Prohibida la reproducción total o parcial de esta revista sin previa autorización 080 BOMBEROS Nº 6 Enero-Febrero 2017
SEGUNDA ACTIVIDAD EN LOS SERVICIOS DE BOMBEROS (2ª PARTE: 2ª ACTIVIDAD) Siguiendo donde lo dejamos en el artículo del ejemplar de noviembre de esta revista (Nº 5), y hablando ahora de la segunda actividad, dado que en muchos servicios la tendencia es a “sacar del turno” a aquellos bomberos en situación de segunda actividad, algunas preguntas que podemos hacernos son: ¿Es posible que este personal cumpla un cometido importante dentro de los turnos? Nosotros creemos que sí. ¿Con la disminución de efectivos que sufrimos es la mejor opción? Por supuesto que no. ¿Acaso no puede implantarse una segunda actividad con alguna función dentro del operativo en su turno habitual? No sólo creemos que sí, sino que además el personal al que no le esté contraindicado expresamente por los servicios médicos, consideramos que debe tener derecho a permanecer en su turno realizando actividades compatibles con su situación psicofísica. A un funcionario que lleva quince, veinte o treinta años realizando turnos de 24 horas, e integrado en un equipo de trabajo en dicho turno, y cuya vida profesional gira en torno al mismo, no se le puede prohibir que continúe desempeñando su trabajo en el mismo por sistema, por el simple hecho de que sus capacidades psicofísicas hayan cambiado en el grado que sea, y en contra de su voluntad, a no ser que un tribunal médico lo estime oportuno y así lo certifique. En primer lugar porque los puestos a los que se opta fuera del turno, en ocasiones rozan la “humillación”. Pasar de ser bombero a ser “pintor de brocha gorda”, “barrendero de cocheras”, con todos nuestros respetos a esas profesiones, o atribuciones parecidas es, en nuestra opinión, un hecho que no tiene en consideración la experiencia acumulada durante su vida profesional de bombero. En segundo lugar, porque sacar del turno “por sistema” al funcionario, está privando a los parques de personal que podría realizar tareas operativas acordes con sus condiciones físicas, y así seguir participando del operativo, en consonancia con su plaza, hasta el fin de su vida laboral. Hemos de recordar que el 80% o más de nuestras intervenciones son servicios urgentes, no emergencias como tal. Y que la prevención, la inspección y la investigación no están desarrolladas en la mayoría de www.cubp.es BOM1BEROS 080
SPEIS. Por otro lado, en algunos SPEIS, si tienes más de 55 años puedes optar a una segunda actividad permaneciendo en tu turno de trabajo. No obstante, si la segunda actividad es por enfermedad; aunque tus condiciones psicofísicas sean exactamente iguales a las del compañero de 55 años, en tu caso debes salir del turno y del operativo obligatoriamente. De esta forma podemos encontrar que existen parques en los que se encuentra en transmisiones o conduciendo a un trabajador con plenas facultades psicofísicas, pero que tiene 55 años cumplidos (y por tanto tiene derecho a la segunda actividad dentro del turno) y a otro compañero, que padece una lesión o enfermedad, y que está en la cochera pintando, almacenando materiales, limpiando y barriendo, etc. Es decir, uno con cierta edad en su turno habitual, y otro con cierto problema de salud (el que sea), soportando la humillación de haber sido relegado del turno y degradado a un puesto en el que la administración responsable pueda sacarle partido realizando tareas “a demanda”. Una injusticia a todas luces que no tiene razón de ser. Y estamos convencidos de que en muchas partes del país ocurren injusticias parecidas, en las que un funcionario es apartado de su turno y del operativo, en contra de su voluntad, sin realizar una verdadera adaptación de funciones según sus capacidades psicofísicas, dentro del operativo y de su turno de trabajo, formando parte de su equipo de trabajo habitual. Muchos pensamos que si no hay incompatibilidad médica, y si los funcionarios así lo quieren, deben tener derecho a que se readapte sus puestos dentro del operativo, y seguir en el turno que estuviese. Francamente, estamos convencidos de ello, y de que ese es el espíritu que encontramos en la legislación vigente. Además, esta serie de injusticias se están realizando en el amparo de que falta personal “apto psicofísicamente” (es decir, joven, sano y fuerte) en los turnos, y en lugar de aumentar plantillas, se opta por enviar un “mensaje” a la plantilla para que aguanten en sus puestos, a pesar de que tengan algún problema médico, porque o están para TODO, o van fuera del turno. ¿Por qué?... ¡Para que el personal se lo piense dos veces antes de pedir una segunda actividad! Otra cosa es que el funcionario, a nivel individual renuncie a ese derecho y prefiera realizar otras actividades fuera del operativo. Por supuesto que sí, pero ojo, si él no quiere, y no hay incompatibilidad médica que impida permanecer en tu turno realizando alguna función asignada a tu plaza, creemos que es injusto forzarle a abandonar su profesión en todas sus facetas y su turno habitual. En muchos SPEIS es bastante fácil que te obliguen a dejar de ser bombero y que a uno le denieguen la posibilidad de adaptar su puesto dentro del turno. Y en ocasiones sólo se permite dada cierta edad, haciendo la vista gorda respecto a tu situación psicofísica, puesto que el objetivo de “contención de la masa” ya está logrado. Una vez alcanzados los 55, da igual si padeces enfermedad o no, el tratamiento que se le da al trabajador es completamente distinto en algunos SPEIS. Es como si se le amputara su dedo índice a dos médicos, uno con 55 años y otro con 45.Y ante la imposibilidad de seguir realizando intervenciones quirúrgicas, la consejería de sanidad al de 55 le ofreciera seguir pasando consultas médicas y atención ambulatoria, pero al de 45 le dijese que lo único que puede realizar es estar en la garita del aparcamiento abriendo y cerrando la barrera porque, o bien realiza todas las funciones asignadas a su plaza o ninguna, y debe abandonar los servicios médicos. Mientras que al de 55 sí que le adaptan el puesto sin salir de su departamento de salud. ¿Acaso no es una humillación y discriminación para el trabajador que no cumple el requisito arbitrario de la edad? A nuestro juicio sí.Y esta práctica sólo se justifica con fines “disuasorios”. Por otro lado, existen servicios en los que una vez cumplidos los 55 años, estés como estés, y sea cual sea tu opinión al respecto, “te obligan” literalmente a abandonar el servicio operativo y pasar a segunda actividad, impidiéndote salir a intervenciones (denominado también “apoyo técnico”, ya que en algunos servicios por 2ª actividad se entiende la permanencia en el servicio más allá de la edad voluntaria de jubilación). Esta es otra injusticia digna por sí sola de hacer un artículo al respecto. 2080 BOMBEROS Nº 6 Enero-Febrero 2017
En nuestra opinión, esa desigualdad en el trato está perseguida en las normas jurídicas, y deberíamos velar por la igualdad y no discriminación de trabajadores con afecciones psicofísicas, sin que se pueda discriminar tampoco por razones de edad, mucho menos en contra de la voluntad del funcionario. Porque, sin duda alguna, separar de sus funciones y degradar a un funcionario que durante años ha sido “alguien”, desde el punto de vista profesional, y que de repente sea barrendero-reponedor (con todos nuestros respetos hacia ellos), no puede, sino, tener repercusiones psicológicas nefastas en muchos casos. Que seguro que están siendo calladas para no acrecentar todavía más su situación y su estado emocional. Máxime, cuando delante de ellos incluso se están haciendo las cosas de otra manera con otros funcionarios. Para que le quede claro al lector, lo que pretendemos decir es que la segunda actividad (o apoyo técnico) a partir de los 55 es necesaria y debería quedar regulada como algo “opcional y voluntario” en todos los SPEIS con puestos adaptados dentro de los turnos, pero, que el que tenga menos edad y su acceso a la segunda actividad sea por cuestiones médicas, que tenga la opción de acceder a los mismos puestos dentro del turno siempre y cuando el tribunal médico no ponga impedimento y no exista incompatibilidad médica. Es decir, que exista una única relación de puestos de trabajo para la segunda actividad, y la asignación de los puestos quede en manos de la recomendación o no por parte de un tribunal médico especializado, con la simple entrega de un reconocimiento médico para el de mayor edad, y de un informe realizado por un tribunal para el caso de enfermedad. ¡Que no sean los jefes del servicio y/o ciertos representantes de los trabajadores los que hagan esa valoración “a priori” por intereses varios! Debemos asegurarnos de que en todas partes, el bombero que ve que sus capacidades psicofísicas disminuyen, tenga derecho a permanecer en su turno, realizando actividades compatibles con su situación psicofísica, y que se le adapte el puesto sin que deba dejar de ser lo que es, a no ser que un informe médico lo desaconseje de manera fehaciente, o el funcionario renuncie a ese derecho y prefiera un puesto fuera del operativo. Debemos velar por nuestra profesión, y por la integridad psicológica de los compañeros, y no permitir que tras años de servicio, se nos trate como un deshecho humano al que no saben dónde poner. Porque si hay voluntad, y concienciación, resulta que incluso pueden establecerse puestos de gran utilidad operativa, y motivadores para los trabajadores sin que por ello deban abandonar el grupo o turno con el que prestan servicio. El hecho de desempeñar una profesión con una clara vocación preliminar, como es la de bombero, hace que el individuo construya su propia personalidad viéndose identificado con un determinado rol profesional. Conforme pasan los años, el profesional va adquiriendo no sólo experiencia, sino también va afianzando su identificación con la profesión, y llega un punto en el que resulta difícil separar una cosa de la otra. Uno es bombero, y le resulta cómodo identificarse y ser identificado por ello. De manera que es el propio trabajo el que conforma nuestra forma de percibir el mundo, de sentir emociones, de controlarlas y de transmitirlas a los demás. Si bien la propia profesión resulta suficientemente motivadora, el estancamiento y la falta de promoción profesional pueden resultar desmotivadoras a largo plazo, de manera que las diferentes AA.PP. están introduciendo una nueva forma de promoción, llamada “horizontal” y que junto a la vertical, viene a solventar este déficit motivacional que en ocasiones acompaña a profesiones de largo recorrido como la de bombero. El reconocimiento de la experiencia a través de los famosos “trienios” persigue un objetivo similar, y es, de hecho, un factor que reconoce los servicios prestados a una administración. En este sentido, aquel que no sea bombero no se puede poner en nuestra piel, pero el que lo es o haya sido entiende perfectamente lo que supone dejar de salir a intervenciones porque uno se encuentra mal por cualquier razón. Porque dejar de subir en los camiones en el fondo supone que tus propios compañeros acaben por dejar de considerarte parte del equipo.Y eso no es en absoluto nada fácil de asumir. www.cubp.es BOM3BEROS 080
Sin embargo, en contra del criterio que con frecuencia nos tratan de imponer, nosotros daremos por hecho que en las siguientes áreas hay mucho que hacer en el operativo, permaneciendo en un turno como el resto del personal: •	Comunicaciones •	Conducción de emergencia y transporte de personal •	Prevención •	Formación interna y externa •	Inspección e investigación Por otro lado hemos de tener en cuenta que los cambios que se van a derivar de la resolución de la Comisión Europea en torno al tratamiento de los EPI contaminados posiblemente conlleven una especialización, por lo tanto debemos prever que este asunto tan importante sea integrado en los turnos las 24 horas del día, lo que lo hace susceptible de ser realizado por personal especializado, y en mi opinión es un trabajo compatible con la segunda actividad. Por ello vamos a proponer aquí un nuevo puesto compatible con la segunda actividad dentro del operativo y del turno habitual, con funciones de apoyo logístico. En este sentido, en cada turno puede haber al menos un bombero en segunda actividad encargado del almacén, de los suministros al equipo de intervención y la descontaminación, y que esté a disposición del turno las 24 horas del día, o al menos en dos turnos de 12 horas (con un bombero especialista en cada turno). Es decir, que puedan estar integrados en el operativo asumiendo esas funciones, nada desdeñables, por cierto. Disponer de personal de guardia encargado de la logística, suministros y descontaminación tiene múltiples ventajas, ya que cada turno es autónomo en todos los ámbitos de la actuación, el almacén y los servicios auxiliares asociados están activos 24 horas, las mismas que el servicio público que prestamos. Así, en cada turno, sea la hora que sea, quedan solucionados todos los problemas logísticos, de descontaminación y de suministro que pudieran presentarse en el operativo; sin que se deba esperar horas para recibir estos servicios o dejarlos para el turno siguiente. Además, esto resulta compatible con el envejecimiento de las plantillas y la especialización y profesionalización de los SPEIS, ya que sus miembros pueden seguir formando parte del operativo en tareas de vital importancia para el mismo, como es la logística y el tratamiento de los EPI contaminados. Las funciones principales de este puesto dentro del turno pueden ser tres: 1.	Suministros y apoyo al equipo de intervención: •	ERAs y equipos de repuesto. •	Víveres al equipo de intervención. •	Agua para la intervención (BNP) •	Vehículos especiales (AGT, ABE, MMPP…) •	Herramientas, material o recambios. •	Transporte de personal de relevo. •	Suministro de combustible. •	Etc. 2.	Suministros del almacén y zona de recambio de EPI: •	EPIs de sustitución (botellas, máscaras, reguladores, etc.) •	Recambios. •	Suministros (espumógeno, sepiolita, etc.) •	Equipos de comunicaciones, baterías, linternas, etc. 3.	Descontaminación de los EPI: •	Lavado de EPIs individuales y colectivos. •	Carga de botellas, limpieza de ERAs y sus accesorios. •	Con el tiempo deberán adquirirse lavadoras industriales para el lavado de los EPIs en cada SPEIS, incluso puede que algunas estén basadas en CO2, ya que el actual PERC está obsoleto. •	Estas lavadoras quizá deberán ser manipuladas por personal especializado, ya que funcionan con 50 bar de presión. •	Secado y entrega de EPIs. 4080 BOMBEROS Nº 6 Enero-Febrero 2017
Siendo susceptible de coexistir varios trabajadores en el mismo turno con estas funciones asignadas de apoyo técnico o segunda actividad, incluso asignando una combinación de funciones en los mismos trabajadores para dar mayor cobertura al turno habitual, es decir, con funciones que será mejor desempeñar de mañanas y otras que conviene tener disponibles durante toda la jornada: •	Comunicaciones •	Conducción y transporte de personal •	Prevención, inspección e investigación •	Formación •	Apoyo logístico Por último, las conclusiones que podemos sacar de este artículo son: 1.	Tenemos derecho a compatibilizar la incapacidad con la segunda actividad, sin tener que renunciar a permanecer en activo en un puesto adaptado. 2.	La segunda actividad debería constar de una única relación de puestos de trabajo para todos los funcionarios por igual, ya sea que accedan por edad o por enfermedad, embarazo y lactancia. 3.	No se puede obligar a pasar a segunda actividad (apoyo técnico) a ningún funcionario, siempre que éste no haya alcanzado la edad voluntaria de jubilación. 4.	Los servicios médicos son los que deben dictaminar si un funcionario puede realizar funciones dentro de su turno o existe alguna incompatibilidad, y en todo caso, qué puestos de la relación anterior puede ocupar, en su caso, con la limitación de funciones objetivamente determinada. 5.	Existen muchas posibilidades de creación de puestos de trabajo dentro del turno compatibles con la segunda actividad que darían soporte a los equipos de intervención, mejorando muchos aspectos de la operatividad, la intervención, la logística y la prevención de riesgos laborales. 6.	En los turnos de trabajo pueden existir puestos adaptados cuyas funciones justifican sobradamente su inclusión en los turnos de trabajo habi- tual. 7.	Implementar puestos adaptados en los turnos, podría ser una buena forma de apoyar la carrera profesional de nuestro colectivo. 8.	En estos momentos, la importancia y trascendencia de este asunto se encuentra al mismo nivel que la necesidad de aumentar nuestras plantillas con personal de nuevo ingreso, ya que este es el problema de fondo que venimos arrastrando y del que se deriva nuestra actual situación. Como recomendaciones, nosotros diríamos que todo lo que apunte a “parchear el servicio” haciendo servicios extraordinarios que no estén orientados a relevar al personal interviniente en catástrofes o siniestros importantes, no debemos hacerlo. Si continuamos participando en “esconder” la realidad de nuestros servicios estaremos alargando la agonía que padecen nuestros servicios, muchos de ellos con plazas vacantes, que legítimamente se podrían convocar, y que no hay necesidad de hacerlo mientras continuemos colaborando por cuatro migajas, porque cubrir el servicio con horas extras les sale mucho más barato que contratar personal. Al mismo tiempo, crear una red de información con los medios de comunicación que los mantenga al día de forma permanente, manifestarnos con carácter periódico y poner propuestas encima de la mesa es el único camino que puede llevarnos a algo tangible a medio plazo. El resto, en nuestra humilde opinión es prolongar la agonía en pro del lucro de unos pocos. Puede que la desmoralización a la que hemos llegado en muchos servicios derive en que ni siquiera demandemos este tipo de cuestiones, ya sea por desconocimiento, porque de antemano tiramos la toalla pensando en que no vamos a lograr nada, o porque este tipo de cuestiones se van aparcando por reparar otras que se consideran más graves en ese momento (y que se van haciendo eternas por la triste costumbre de irnos lanzando promesas que después pasan a incumplir de forma sistemática) Equipo de redacción B080 www.cubp.es BOM5BEROS 080
TACBOLNATDEENIDOS PARTE DE NOVEDADES ¿Hacia dónde avanza Soria? Un intrusismo permitido en la comunidad de Castilla y León José Ignacio García (Chicho) 8 MANUAL DE PREVENCIÓN Coeficientes compensatorios de nocturnidad y pausas de descanso. Excepciones de la directiva 2003/88/CE aplicable en Bomberos Equipo de Redacción B080 10 Señalización acústica y luminosa. Especificaciones y configuración José Manuel Botía Nortes 16 REVISIÓN DE MATERIALES Sacas de rescate en altura. Un material indispensable David García Cancela Jaime Navarro Ortuño 20 FORMACIÓN DIARIA Limpieza y desinfección de máscaras. La higienización y limpieza en los Parques de Bomberos Marisa López Hinojo 32 Método por competencias. Evolución hacia un modelo de enseñanza-aprendizaje por competencias Isidoro Cándido Parrillo Orta 36 6080 BOMBEROS Nº 6 Enero-Febrero 2017
TACBOLNATDEENIDOS 40 46 GUARDIA EN EL PARQUE ¿Los bomberos investigando incendios? El estado de una competencia imprescindible para los Servicios de Bomberos Saturnino Villajos Nieto Reto parapente. Un gran vuelo solidario de 1.000 Km Víctor Rodríguez Santamarta (Moncho) 50 PRIMERA SALIDA Incendio en un aparcamiento en un sótano. Aquí empieza el rock and roll Andrés Torregrosa Asensi 58 PREPARACIÓN FÍSICA Entrenamiento de intervalos de alta intensidad. Mejorando el rendimiento cardiovascular Sergio Rosa Escribano 64 TABLÓN DE ANUNCIOS www.cubp.es BOM7BEROS 080
PANRTOEVEDDEADES ¿Hacia dónde avanza Soria? Un intrusismo permitido en la comunidad de Castilla y León La Plataforma de Bomberos Profesionales de Castilla y León avala la petición de USO Soria defendiendo un Servicio de Bomberos público y profesional y advierte que encuentra todos los días muchas situaciones de intrusismo en las intervenciones de los denominados “Bomberos Voluntarios” Esta Plataforma, que agrupa a bomberos de toda Castilla y León y que integra a profesionales de todas las provincias y vinculaciones sindicales, quiere salir al paso de la polémica suscitada en Soria por el colectivo de “voluntarios” del Parque de Ólvega, que ha incluido descalificaciones personales contra personas y sindicatos, comprometidos con esta Plataforma, que hacen inequívoca defensa de lo público y de los principios de igualdad y mérito para el acceso a la carrera profesional de bombero. Algo que parecen no compartir diversos colectivos de voluntarios del ámbito provincial de Soria. Para la PBPCyL, las administraciones regionales, provinciales y locales del ámbito de Castilla y León se sirven de la figura del personal voluntario para abstraerse del ejercicio de su propia competencia, perjudicando tanto la seguridad e integridad de todos, como la creación del oportuno empleo público. Recordamos que la intervención de este personal está regulada por la Ley 4/2007 de Protección ciudadana de Castilla y León, planteándose como auxiliar de Servicios de Bomberos pro- 8080 BOMBEROS Nº 6 Enero-Febrero 2017
fesionales, a los que en muchos casos estas asociaciones de voluntarios pretenden suplantar. Al igual que todos aspiramos a que en un centro de salud nos atienda un médico licenciado en medicina, la seguridad de todos los ciudadanos respecto a cualquier tipo de siniestro solo puede estar en manos de personal profesional, con conocimientos renovados y actualizados, preparados para actuar de manera inmediata, 24 horas al día, 365 días al año. La Plataforma constata que todos los días se producen situaciones de intrusismo profesional por parte de servicios conformados por “auxiliares de incendios” cuya labor se debe limitar a reforzar la intervención de los servicios profesionales, prestados por la figura del agente de la autoridad implícita en el bombero funcionario de carrera. Las circunstancias denunciadas por el sindicato USO en Soria, son lamentablemente el día a día de muchas intervenciones que implican a personal voluntario, al que no se le puede exigir legalmente responsabilidad alguna. Un hecho muy grave cuando hablamos de la vida y bienes de los ciudadanos afectados por cualquier tipo de siniestro. Ciudadanos que deben exigir servicios de calidad, con unos parámetros de eficiencia que no pueden alcanzar la diversidad de ejércitos de “Pancho Villa” en que están conformados muchos de estos servicios de bomberos “voluntarios”, que curiosamente coinciden en muchas ocasiones en querer sustituir la alternativa profesional, evitando la incómoda superación de todo proceso selectivo. La Plataforma ha podido constatar a lo largo y ancho de Castilla y León que estas situaciones encierran muchas veces retribuciones encubiertas, en efectivo o en especie para este personal, amparado por la condición de voluntario y que en muchas ocasiones coincide con personal al servicio de determinadas administraciones públicas, que delegan esta responsabilidad en contratados para otros fines. Casos muy claros de intrusismo que tenemos constancia que se pueden estar produciendo en diversas localidades del ámbito provincial de Soria. Desde la PBPCyL instamos a todos los sindicatos y agentes sociales de la provincia de Soria a defender y exigir la creación de un servicio provincial público, profesional, suficiente y continuado, que puede en todo caso ser complementado con el refuerzo de un voluntariado que, incomprensiblemente, parece oponerse a la creación de puestos de trabajo, que solo pueden ser cubiertos con el respeto escrupuloso a todos los aspirantes y a la legalidad exigible en toda convocatoria pública de empleo. Censuramos además, por improcedente, la denigratoria campaña de acoso puesta en marcha en redes sociales contra miembros de esta Plataforma Profesional que, en coherencia con nuestro propios fines y desde el respeto más absoluto a los demás, solo pretende contribuir a la defensa de un Servicio de Bomberos, rigurosamente público y profesional. Finalmente la Plataforma se suma a la denuncia de la precaria situación personal y laboral en que prestan servicio los denominados “bomberos de refuerzo provincial” dependientes del Ayuntamiento de Soria, que se ha convertido en un pésimo ejemplo para todas las instituciones castellano leonesas competentes en materia de Bomberos. Instamos además al Ayuntamiento de Soria al respeto de las condiciones laborales básicas de todos los empleados públicos, que como mínimo debe ajustarse al cumplimiento efectivo de la jornada de 37,5 horas semanales. Una aspiración muy alejada de las 4.380 horas de servicio que presta este personal en virtud de contratos a media jornada, algo incompresible dentro de una administración regida por principios socialistas, presuntamente comprometidos con la calidad y dignidad del empleo que esta Plataforma propugna para todos los bomberos de nuestra comunidad autónoma. José Ignacio (Chicho) García Bombero del Consorcio Provincial de Zamora Presidente de la PBPCyL www.cubp.es BOM9BEROS 080
MPARNEUVAELNDCIEÓN Coeficientes compensatorios de nocturnidad y pausas de descanso Excepciones de la directiva 2003/88/CE aplicable en bomberos Son muchos los estudios que han confirmado que el trabajo nocturno afecta de forma importante a la salud de los trabajadores mediante mecanismos de descompensación del ciclo sueño-vigilia, y que acaban por afectar al metabolismo de nuestro organismo y a otras áreas del espectro psicosocial del trabajador. Los factores que influyen en la actual configuración del trabajo nocturno responden a motivos económicos (aumentar la producción), financieros (mantenimiento de las inversiones las 24 horas del día), necesidades de acortar las largas jornadas de trabajo industriales del S. XIX, factores técnicos (imposibilidad de detener determinados procesos durante la noche), productivos (relacionados con la logística de la producción), sociales (necesidades de los ciudadanos, como la seguridad, emergencias, sanidad, etc.) y estructurales (ya que la actual sociedad depende en gran medida de procesos realizados por la noche). De 10080 BOMBEROS Nº 6 Enero-Febrero 2017
manera que parece inevitable que haya que mantener ciertos puestos de trabajo en horario nocturno en diferentes ámbitos productivos y del sector servicios. No obstante, las necesidades de nuestras sociedades postindustriales no han hecho desaparecer los problemas biopsicosociales asociados al trabajo nocturno, ya que la adaptación psicobiológica de los seres humanos es mucho más lenta que las necesidades de implementar cambios rápidos en la industria y los servicios a solicitud de los mercados o debido a políticas económicas y laborales del momento, y en consecuencia se han documentado numerosos problemas de salud asociados que incluyen trastornos digestivos, cardiovasculares y autoinmunes, cáncer, alteraciones del sueño, enfermedades profesionales, Burnout, incrementos en el número de accidentes, problemas sociales y familiares, alcoholismo, dependencias, pérdidas de memoria a corto plazo, etc. En 1990, la OIT aprobó el texto de un Convenio (Nº 171) y una Recomendación (Nº 178) sobre el trabajo nocturno, de aplicación a todos los sectores de actividad menos la agricultura, la ganadería, la pesca, los transportes marítimos y la navegación interior. Esta recomendación, no vinculante por definición, fue una referencia importante en la orientación futura de la política legislativa en la materia, así como un aval prestigioso de mejoras que se quieran obtener por la vía de la negociación colectiva, como las siguientes: •	Reducción de la jornada de los trabajadores nocturnos. •	Prohibición de horas extraordinarias antes o después de una jornada de trabajo nocturno. •	Previsión de pausas en las jornadas nocturnas para descansar y alimentarse. •	Inclusión de la compensación por nocturnidad en la retribución de vacaciones y días festivos. •	Previsión de un adecuado sistema de transporte en beneficio de los trabajadores y trabajadoras nocturnos. •	Asignación preferencial a vacantes de puestos diurnos de trabajadores y trabajadoras que lleven un determinado número de años de trabajo nocturno. Tras 23 años de este tratado, por fin la UE recogió lo esencial de su contenido en la Directiva Europea 2003/88/CE relativa a determinados aspectos de la Ordenación del Tiempo de Trabajo. Esta Directiva comienza con unas definiciones previas que normalizan la terminología empleada en cuanto a jornadas de trabajo: •	Tiempo de trabajo: Todo período durante el cual el trabajador permanezca en el trabajo, a disposición del empresario y en ejercicio de su actividad o de sus funciones. De conformidad con la legislación y/o prácticas nacionales. El Tribunal de Justicia Europeo dictaminó en una sentencia (Asunto C-303/98, de 03 de octubre de 2000) que el tiempo dedicado a Atención Continuada en régimen de presencia física debe considerarse tiempo de trabajo en su totalidad y, en su caso, horas extraordinarias •	Periodo de descanso: Todo período que no sea tiempo de trabajo. •	Periodo nocturno: Todo periodo no inferior a 7 horas, definido por la legislación nacional y que deberá incluir, en cualquier caso, el intervalo comprendido entre las 00:00 horas y las 5:00 horas según la normativa de la UE (art. 2.3; 2003/88/CE). En España, entre las 22:00 horas y las 06:00 horas según el art.36.1 del Estatuto de los Trabajadores, aplicable a personal laboral. •	Trabajador nocturno: –– Todo trabajador que realice durante el periodo nocturno una parte no inferior a 3 horas de su tiempo de trabajo diario realizadas normalmente. –– Todo trabajador que pueda realizar durante el periodo nocturno determinada parte de su tiempo de trabajo anual, definida a elección del Estado miembro de que se trate: »» Por la legislación nacional previa consulta a los interlocutores sociales. »» Por convenio colectivo o acuerdo www.cubp.es BOM1B1EROS 080
celebrado entre interlocutores sociales a nivel nacional o regional. •	Descanso adecuado: Periodos regulares de descanso de los trabajadores, cuya duración se expresa en unidades de tiempo, suficientemente largos y continuos para evitar que, debido al cansancio o a ritmos de trabajo irregulares, aquellos se produzcan lesiones a sí mismos, a sus compañeros o a terceros, y que perjudiquen su salud a corto o largo plazo. Tras definir estos conceptos, la Directiva regula determinados aspectos del trabajo nocturno, poniendo unos límites al mismo. En este sentido, y de modo abreviado, vamos a ver cuáles son los principales artículos que nos afectan a los bomberos. Los contenidos reguladores y/o relacionados con el trabajo nocturno de esta directiva son: Artículo 3. Descanso diario. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para que todos los trabajadores disfruten de un período mínimo de descanso diario de 11 horas consecutivas en el curso de cada período de 24 horas. Artículo 4. Pausas. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para que los trabajadores cuyo tiempo de trabajo diario sea superior a seis horas tengan derecho a disfrutar de una pausa de descanso cuyas modalidades, incluida la duración y las condiciones de concesión, se determinarán mediante convenios colectivos o acuerdos celebrados entre interlocutores sociales o, en su defecto, mediante la legislación nacional. Artículo 5. Descanso semanal. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para que todos los trabajadores disfruten, por cada período de siete días, de un período mínimo de descanso ininterrumpido de 24 horas, a las que se añadirán las 11 horas de descanso diario establecidas en el artículo 3. Cuando lo justifiquen condiciones objetivas, técnicas o de organización del trabajo, podrá establecerse un período mínimo de descanso de 24 horas. Artículo 6. Duración máxima del tiempo de trabajo semanal. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para que, en función de las necesidades de protección de la seguridad y de la salud de los trabajadores: a.	Se limite la duración del tiempo de trabajo semanal por medio de disposiciones legales, reglamentarias o administrativas o de convenios colectivos o acuerdos celebrados entre interlocutores sociales. b.	La duración media del trabajo no exceda de 48 horas, incluidas las horas extraordinarias, por cada período de siete días. Artículo 8. Duración del trabajo nocturno. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para que: a.	El tiempo de trabajo normal de los trabajadores nocturnos no exceda de 8 horas como media por cada período de 24 horas. b.	Los trabajadores nocturnos cuyo trabajo implique riesgo especiales, tensiones físicas o mentales importantes no trabajen más de 8 horas en el curso de un período de 24 horas durante el cual realicen un trabajo nocturno. A efectos de la letra b), el trabajo que implique riesgos especiales o tensiones físicas o mentales importantes será definido por las legislaciones y/o las prácticas nacionales, o por convenios colectivos o acuerdos celebrados entre interlocutores sociales, tomando en consideración los efectos y los riesgos inherentes al trabajo nocturno. Respecto a este artículo 8, nuestro colectivo ha sido reconocido como profesión que implica riesgos especiales o tensiones físicas o mentales importantes por el Estado a través del RD 383/2008 de 14 de marzo por el que se establece el coeficiente reductor de la edad de jubilación en favor de los bomberos al servicio de las administraciones y organismos públicos. En este sentido, el citado RD se basa en lo que cita la Ley 40/2007, de 4 de diciembre, de medidas en materia de Seguridad Social, prevé que la edad mínima de 65 años exigida para tener derecho a pensión de jubilación en el Régimen General de la Seguridad Social podrá ser rebajada por real decreto, a propuesta del 12080 BOMBEROS Nº 6 Enero-Febrero 2017
Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, en aquellos grupos o actividades profesionales cuyos trabajos sean de naturaleza excepcionalmente penosa, tóxica, peligrosa o insalubre y acusen elevados índices de morbilidad o mortalidad, siempre que los trabajadores afectados acrediten en la respectiva profesión o trabajo el mínimo de actividad que se establezca. Entre estos motivos se encuentra la nocturnidad. Y entre otros motivos, ello explica que se aplique dicho coeficiente de jubilación anticipada a nuestro colectivo. Compensación por no aplicación de las excepciones para el trabajo nocturno Como vemos, tal y como quedan redactados estos artículos, la UE establece una serie de límites encaminados a proteger la salud de los trabajadores, especialmente aquellos trabajadores considerados nocturnos, como el caso de los bomberos. Y si se siguieran al pie de la letra lo visto hasta ahora, no podríamos hacer turnos de 24 horas, ni de 12 horas. No obstante, la propia Directiva ha previsto este particular, y es necesario resaltar que para los bomberos se pueden establecer excepciones a estos límites, tal y como refleja el artículo 17.2 y 17.3c: Artículo 17. Excepciones 17.2	Mediante procedimientos legales, reglamen- tarios o administrativos o mediante convenios colectivos o acuerdos celebrados entre interlocutores sociales y siempre que se concedan períodos equivalentes de descanso compensatorio a los trabajadores de que se trate, o siempre que, en casos excepcionales en que por razones objetivas no sea posible la concesión de tales períodos equivalentes de descanso compensatorio, se conceda una protección equivalente a los trabajadores de que se trate, podrán establecerse las excepciones previstas en los apartados 3, 4 y 5. 17.3	De conformidad con el apartado 2 del presente artículo, podrán establecerse excepciones a los artículos 3, 4, 5, 8 y 16. El apartado c3 de este punto dice así: c.	Para las actividades caracterizadas por la necesidad de garantizar la continuidad del servicio o de la producción, en particular cuando se trate de: iii) servicios de prensa, radio, televisión, producciones cinematográficas, correos o telecomunicaciones, servicios de ambulancia, bomberos o protección civil. Si analizamos lo dispuesto en la Directiva, para el caso de los bomberos sujetos a la presencia continuada 24/365 podemos darnos cuenta de la dificultad de cumplir con los preceptos del artículo 3 (descanso diario de 11 horas consecutivas por cada período de 24 horas), del artículo 4 (disfrutar de una pausa cada 6 horas de trabajo), del artículo 5 (disfrutar de 24 horas continuadas de descanso semanal al que habría que sumar los descansos de 11 horas diarios), del artículo 8 (no exceder de 8 horas de trabajo cada período de 24 horas para los trabajadores nocturnos) y del artículo 16 (períodos de referencia para el cálculo de los descansos). Por tanto, los servicios de bomberos, debido a sus particularidades organizativas pueden acogerse a las citadas excepciones y establecer jornadas adaptadas a las características del servicio de prevención, extinción de incendios y salvamento sin tener en cuenta estos artículos citados anteriormente. Ahora bien, para poder poner en práctica tales excepciones, y según lo dispuesto en el artículo 17.2 (mediante procedimientos legales, reglamentarios o administrativos o mediante convenios colectivos o acuerdos celebrados entre interlocutores sociales y siempre que se concedan períodos equivalentes de descanso compensatorio a los trabajadores de que se trate…) las instituciones titulares de los servicios deben pactar con los bomberos los periodos de descanso compensatorio asociados a su condición de trabajadores nocturnos exentos de aplicación de los artículos señalados en la Directiva. www.cubp.es BOM1B3EROS 080

References: resolución 
 Artículo 3
 Artículo 4
 Artículo 5
 artículo 3
 Artículo 6
 Artículo 8
 artículo 8
 artículo 17
 Artículo 17
 artículo 3
 artículo 4
 artículo 5
 artículo 8
 artículo 16
 artículo 17