Source: http://www.e-torredebabel.com/leyes/Eso-Loe-Andalucia/ciencias-sociales-geografia-historia-educacion-secundaria-loe-andalucia.htm
Timestamp: 2017-11-18 10:25:01+00:00

Document:
Ciencias sociales, geografía e historia - Educación Secundaria Obligatoria (ESO)- Comunidad de Andalucía
CIENCIAS SOCIALES, GEOGRAFÍA E HISTORIA - ESO - COMUNIDAD DE ANDALUCÍA
(BOJA núm. 171 - año 2007, págs. 33-47)
La complejidad de las sociedades actuales obliga a un replanteamiento en el estudio de las ciencias sociales, abriendo el abanico de las materias implicadas y de los enfoques, sin olvidar que la realidad se manifiesta siempre como un conjunto global. Esta perspectiva es aplicable al caso de Andalucía, que constituye una realidad única y múltiple, en relación con la extensión y variedad de sus paisajes, las características de sus habitantes y su rica herencia histórica y cultural. En ese sentido, la materia de Ciencias sociales, geografía e historia en la educación secundaria obligatoria ofrece un marco adecuado para trabajar en torno a temáticas y problemas sociales relevantes, utilizando el rico bagaje de contenidos proporcionado por distintas ciencias sociales, especialmente por la geografía y la historia. Durante esta etapa educativa, los y las adolescentes han de irse aproximando a los problemas de la sociedad en la que viven de una forma más sistemática que en la etapa de primaria y profundizando en su análisis con la ayuda de instrumentos conceptuales más específicos.
La formulación de los núcleos temáticos es por ello más compleja que en el área de Conocimiento del medio y se pone un mayor énfasis en la perspectiva social. Esta perspectiva puede complementarse, en todo caso, con la aportada por la materia de Ciencias de la naturaleza y por otras como la de Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, la Educación ético-cívica o la Educación artística.
La adolescencia es una etapa fundamental en la definición de las identidades, en su dimensión personal y en su dimensión social. Dado que la construcción de la identidad es una tarea compleja es necesario que la contribución de la escuela a ese proceso de construcción huya de la simplificación y de los enfoques esencialistas, para asumir, una perspectiva compleja y crítica. Desde esa perspectiva la educación puede contribuir al conocimiento y valoración del proceso de construcción histórica, social y cultural de Andalucía, reforzando las concepciones y sistemas de valores que se consideren deseables y huyendo de los estereotipos y tópicos superficiales. En ese sentido, la educación escolar debe trabajar nuestras peculiaridades y promover, a un tiempo, el carácter abierto y universalista que ha caracterizado a los andaluces y andaluzas.
Andalucía se puede caracterizar como una sociedad en la que se ha ido produciendo un rico mestizaje de culturas, desde las primeras civilizaciones conocidas sobre nuestro territorio hasta la situación actual. Las ciencias sociales pueden contribuir al conocimiento de las raíces, fundamentos y características de Andalucía, enseñando a valorar y respetar la diversidad histórica y cultural, como manifestación valiosa de nuestra experiencia y memoria colectiva. Este enfoque nos permite integrar los distintos componentes de la identidad: el variado y rico medio natural, la diversidad de las personas y grupos, sus formas peculiares de relacionarse, la enorme variedad de manifestaciones culturales (hablas, literatura, producción artística, formas de relación con el medio...). Por lo demás, la educación debe basarse en la consideración de nuestro legado histórico, sin perder de vista los problemas de la realidad andaluza actual y teniendo como horizonte los proyectos de futuro tanto en nuestra Comunidad como en relación con otros territorios de España y del mundo.
El trabajo sobre la construcción histórica, social y cultural de Andalucía podría adoptar diversos enfoques a lo largo de los cuatro cursos de la ESO. Así, a título de ejemplos, se podrían plantear problemas como los que siguen:
- ¿Qué rasgos físicos hacen diferente a Andalucía de otras regiones españolas y europeas?
- ¿Cuáles son las huellas más antiguas que han dejado otras civilizaciones sobre el territorio andaluz?
- ¿Cómo se relacionaban los habitantes del territorio andaluz con los del resto del Mediterráneo?
En 2.º de ESO:
- ¿Qué características tiene la población actualmente en Andalucía?
- ¿Qué nos pueden aportar los colectivos de inmigrantes que están llegando a nuestra Comunidad?
- ¿Qué legado pervive de la etapa de Al-andalus?
- ¿Por qué se suele considerar el mudéjar o el barroco como estilos artísticos peculiares en Andalucía?
- ¿Qué actividades económicas de Andalucía son destacables en el panorama español y mundial?
- ¿En que aspectos (económicos, culturales, etc.) le está afectando a Andalucía la globalización?
- ¿Cómo se gobierna nuestra Comunidad autónoma?
En 4.º de ESO:
- ¿Cuáles son las causas históricas del retraso que ha tenido Andalucía en muchos aspectos de su desarrollo?
- ¿Cómo han contribuido las mujeres al bienestar y avance de la sociedad andaluza?
- ¿Cuál es la imagen que se tiene de Andalucía en otros lugares del mundo? ¿Qué pensamos nosotros acerca de dicha imagen?
El trabajo sobre este núcleo temático, por su carácter transversal, permite poner en juego una gran cantidad de contenidos, disponibles en los diversos Bloques contemplados por el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, para los cuatro cursos de la ESO. Concretamente, los contenidos del Bloque 1 (Contenidos comunes) de cada uno de los cursos garantizan la presencia, en los procesos de trabajo, de procedimientos y actitudes.
En 1.º de ESO se pueden utilizar, además, contenidos del Bloque 2 (La Tierra y los medios naturales), relativos a la caracterización del medio natural de Andalucía y a la intervención de los grupos humanos en dicho medio, y del Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua): conocimiento de los rasgos de distintas civilizaciones, desde la prehistoria a la edad antigua, presentes en el territorio de lo que hoy es Andalucía.
En 2.º curso, los contenidos del Bloque 2 (Población y sociedad) nos permiten el conocimiento de las características de la sociedad andaluza actual, con sus peculiaridades culturales y su carácter multicultural; más concretamente se puede utilizar la perspectiva de la urbanización del territorio andaluz; por su parte, el Bloque 3 (Las sociedades preindustriales) nos proporciona ejemplos históricos utilizables, correspondientes a la Edad Media y a la Edad Moderna.
En 3.º, los contenidos del Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) permiten trabajar la construcción histórica, social y cultural de Andalucía a través del conocimiento de las actividades económicas de Andalucía (en el contexto de España y del mundo), teniendo en cuenta su localización y los paisajes resultantes; el Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico) facilita el conocimiento de la organización y funcionamiento político de la Comunidad Autónoma de Andalucía, en el contexto del resto de España y en relación, asimismo, con la Unión Europea y con otras zonas del mundo, pudiéndose prestar especial atención a Latinoamérica y al Magreb; por fin, los contenidos del Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual) permiten incorporar la perspectiva de la globalización y sus rasgos: la interdependencia, los problemas de desigualdad, los intercambios de población (que tanto afectan a Andalucía), los riesgos medioambientales.
En 4.º curso, el Bloque 2 (Bases históricas de la sociedad actual) ofrece conocimientos sobre una etapa histórica decisiva para entender la formación de la actual Andalucía, cual es el paso del Antiguo al Nuevo Régimen, las dificultades que retrasaron la modernización de Andalucía en el contexto español y mundial, y, más concretamente, toda la historia contemporánea de Andalucía, con las fases decisivas del siglo XX, con cuya memoria la educación tiene un compromiso ineludible; asimismo, este bloque proporciona informaciones sobre arte y cultura contemporánea, pudiendo incorporar aportaciones decisivas realizadas desde Andalucía; en esa misma línea se hallan los contenidos del Bloque 3 (El mundo actual), que nos permiten trabajar el papel de Andalucía en el contexto español, europeo y mundial.
Dado el carácter amplio y peculiar de este núcleo temático, como se ha señalado, es evidente la conexión del mismo con casi todos los demás núcleos de la materia, especialmente con El patrimonio cultural andaluz, Igualdad, convivencia e interculturalidad y Participación social y política. Por lo demás, su tratamiento debería implicar, en un proyecto educativo común, a todas las materias, especialmente a la Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, Educación ético-cívica, Ciencias de la naturaleza, Lengua castellana y literatura y Educación artística.
La amplitud de este núcleo temático y su carácter transversal hacen que pueda utilizarse para el trabajo con esta problemática una gran cantidad y diversidad de recursos, partiendo de las propias ideas de los adolescentes al respecto y otorgando un importante papel a las actividades de debate. También pueden ser actividades de gran interés las visitas e itinerarios a lugares relevantes en relación con la construcción histórica, social y cultural de Andalucía (yacimientos arqueológicos, parques naturales, monumentos relevantes, museos, sedes de instituciones políticas, determinadas fiestas tradicionales, etc.). Actividades como los juegos de simulación, por su parte, pueden ayudar a la valoración de otras culturas y a la construcción de una perspectiva crítica en relación con esta temática.
A lo largo de la ESO los alumnos y alumnas deberían ir construyendo sus identidades como andaluces a partir del conocimiento de características y peculiaridades de nuestra Comunidad, para ir entrando en el análisis de las causas históricas de las situaciones actuales y de las relaciones entre aspectos diversos de las mismas. Al final de la etapa se debería haber asumido una concepción más compleja y crítica de lo que significa ser andaluz o andaluza en el contexto multicultural de nuestra sociedad, con la adquisición de ciertos compromisos vinculados al comportamiento como ciudadanos.
CIENCIAS SOCIALES - EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO) - COMUNIDAD DE ANDALUCÍA
El trabajo sobre el patrimonio en el contexto escolar debe hacerse desde una perspectiva holística, integradora, que tenga en cuenta la diversidad de dimensiones que lo constituyen (natural, cultural; material, inmaterial; autóctono, incorporado de otras culturas; rural, urbano...) y la diversidad de perspectivas desde las que puede ser abordado. Ese enfoque, contemplado ya en la etapa de primaria, puede completarse con un estudio más específico en secundaria desde las materias de Ciencias sociales y de Ciencias de la naturaleza, considerando como complementarias las aportaciones de ambas materias. En el caso de la materia de Ciencias sociales, geografía e historia, se puede profundizar en la dimensión histórica y cultural del patrimonio como referencia básica para quienes integran una comunidad, como reflejo de una cultura compartida, en la que se reconocen las personas como miembros de esa comunidad, con sus raíces en el pasado, con sus realidades actuales y con sus proyectos de futuro.
La enseñanza del patrimonio pone en juego, junto a los conocimientos, todo un conjunto de valores, que se han ido construyendo y consolidando como construcción social, lo que hace necesario la adopción de una óptica distanciada y crítica, que permita superar las visiones absolutistas y etnocéntricas y valorar las aportaciones de otras culturas con las que nos relacionamos, aprendiendo a compatibilizar el amor por lo propio y el enriquecimiento con otras perspectivas. Asimismo, el conocimiento del patrimonio ha de ir vinculado a la valoración y cuidado del mismo. Los bienes patrimoniales, por su carácter limitado y frágil, han de ser preservados en un contexto social que tiende al crecimiento continuo, al consumo indiscriminado y a la homogeneización de las costumbres. Esta responsabilidad sobre el patrimonio, compartida por toda la sociedad, recae en la administración como gestora de estos bienes y en todos los ciudadanos individual y colectivamente considerados. En todo caso, esta etapa educativa constituye un buen momento para promover en el alumnado la reflexión y el debate acerca de la conservación del patrimonio, el uso y disfrute del mismo, los límites del desarrollo económico y su responsabilidad a este respecto como ciudadanos actuales y futuros. De esa forma, el conocimiento y cuidado del patrimonio se convierte en un verdadero taller de educación para la ciudadanía.
Andalucía tiene una gran riqueza patrimonial, que ofrece una amplia diversidad de posibilidades de trabajo en distintos campos: paisajes naturales, espacios protegidos, monumentos de interés histórico, obras de arte, patrimonio etnográfico, etc. Nos encontramos así con objetos de estudio tan diferentes y emblemáticos como la Dama de Baza, el Parque de Doñana, la red viaria de la Bética, la mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada, la arquitectura mudéjar, la escultura barroca, el flamenco, las tradiciones agrarias, la artesanía en sus diversos aspectos, etc., etc. Todo ello constituye un enorme banco de temáticas para el trabajo en las aulas. El marco de la materia de Ciencias sociales, geografía e historia en la ESO ofrece, sobre todo, excelentes oportunidades para trabajar ámbitos destacables del patrimonio como los paisajes y el patrimonio histórico-artístico.
El tratamiento de este núcleo temático se puede realizar a través de problemas que, en el primer ciclo de la etapa, adopten enfoques sencillos y queden acotados tanto espacial como temporalmente, reservando para el segundo ciclo enfoques más complejos y valorativos. Como ejemplos se ofrecen los que siguen.
- ¿Qué valores tienen para nosotros los paisajes naturales protegidos de Andalucía?
- ¿Qué influencias mediterráneas tienen la cultura tartésica e ibérica?
- ¿Podemos reconstruir la vida de los antiguos pobladores de la Bética romana a partir del patrimonio material que se ha conservado?
- ¿Qué aspectos del folclore tradicional se mantiene en los pueblos andaluces?
- ¿Qué aportaciones artísticas de la cultura musulmana quedan en Andalucía?
- ¿Qué aspectos del arte renacentista pueden ser considerados valiosos en Andalucía? ¿Por qué?
- ¿Qué compositores andaluces han hecho contribuciones relevantes?
- ¿Cómo era la pesca tradicional en las costas andaluzas?
- ¿Acabará el turismo con los paisajes costeros andaluces?
- ¿Cómo se pueden hacer compatibles el desarrollo y la conservación del patrimonio?
- ¿Qué aportan al patrimonio cultural común otras comunidades autónomas del estado español?
- ¿Cuáles con los orígenes del flamenco? ¿Qué relaciones existen entre el flamenco y la cultura gitana?
- ¿Qué aspectos de Andalucía son más valorados por sus visitantes de otras Comunidades españolas y del resto del mundo? ¿Por qué?
- ¿Qué responsabilidad tenemos, como ciudadanos, en la conservación del patrimonio?
- ¿Qué podemos considerar patrimonio de la humanidad?
Dada su variedad y la riqueza de posibilidades didácticas, la temática del patrimonio puede ser trabajada con los contenidos de prácticamente todos los Bloques en los cuatro cursos de la ESO. Tomando como apoyo los contenidos «comunes» presentes en el Bloque 1 de cada curso, podemos hacer un uso más específico de los contenidos de los otros bloques contemplados en el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre.
En 1.º, el Bloque 2 (La Tierra y los medios naturales) ofrece contenidos relativos a la riqueza y diversidad del medio natural andaluz así como a la conciencia de su mantenimiento, lo que se complementa con los contenidos del Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua) relativos al patrimonio histórico y cultural legado por las sociedades prehistóricas, así como por las primeras civilizaciones urbanas y por griegos y romanos en territorio andaluz.
En 2.º, el Bloque 2 (Población y sociedad) proporciona conocimientos sobre las características de la sociedad andaluza actual, con sus peculiaridades y con su carácter multicultural, con especial atención al patrimonio de carácter etnográfico; también se pueden utilizar informaciones relativas a la urbanización del territorio andaluz; el Bloque 3 (Las sociedades preindustriales), por su parte, aporta conocimientos sobre el patrimonio histórico y cultural legado por las sociedades de la Edad media y de la Edad moderna.
En 3.º, el Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) recoge contenidos sobre el patrimonio etnográfico vinculado al desarrollo de las diversas actividades económicas en Andalucía, mientras que en el Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual) se destaca la conciencia del impacto de dichas actividades y se ofrece un marco para la contextualización de las peculiaridades de las mismas en el ámbito español, europeo y mundial.
En 4.º, los contenidos del Bloque 2 (Bases históricas de la sociedad actual) permiten conocer las raíces históricas recientes de una parte importante del legado patrimonial en Andalucía, en la Edad contemporánea, especialmente en el aspecto artístico y en el etnográfico, mientras que los contenidos del Bloque 3 (El mundo actual) pueden ayudar a entender de una forma contextualizada el patrimonio andaluz en el marco español, europeo y mundial.
Como ocurría en el caso del núcleo temático anterior, la temática del patrimonio se puede relacionar con muchos otros núcleos temáticos de la materia, como La construcción histórica, social y cultural de Andalucía, núcleo con el que guarda estrecha relación, Tradición y modernización en el medio rural andaluz, Los procesos de urbanización en el territorio andaluz y Ocio y turismo en Andalucía. Al tratarse, asimismo, de una problemática de carácter transversal y polivalente, su tratamiento puede involucrar a casi todas las materias: Ciencias de la naturaleza a través de núcleos temáticos como El patrimonio natural andaluz o El paisaje natural andaluz-, Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, Educación ético-cívica, Lengua castellana y literatura, Educación artística, Educación física..., con aportaciones, asimismo, de ciertos ejes transversales, como es el caso de la educación ambiental.
Los problemas que se trabajen en este núcleo temático han de combinar adecuadamente el contacto directo con los bienes patrimoniales, la información sistemática acerca de los mismos y el fomento de actitudes y comportamientos ciudadanos responsables en relación con el patrimonio. Por ello, las actividades didácticas habrían de contemplar tanto visitas e itinerarios como aportación de información documental, como, asimismo, realización de debates y de juegos de simulación que permitan trabajar más específicamente los aspectos actitudinales. Las fuentes de información son muy abundantes, desde instituciones oficiales, como el Instituto Geográfico de Andalucía, el Instituto Andaluz del Patrimonio, Ayuntamientos y Diputaciones provinciales... hasta museos, fundaciones culturales, asociaciones, etc., por lo que se trataría de seleccionar las informaciones adecuadas y adaptarlas a los requerimientos del proyecto de trabajo. Tienen un interés específico los materiales didácticos generados por entidades como los Gabinetes Pedagógicos de Bellas Artes o procedentes de programas educativos, como es el caso del programa Aldea de educación ambiental. También sería interesante la conexión con determinados programas educativos no formales, como los de voluntariado.
El aprendizaje de los alumnos y alumnas debería ir progresando desde la percepción y descripción de aspectos diversos relativos al patrimonio, en distintos ámbitos, hacia el análisis de las relaciones, la génesis histórica y la problemática social de su conservación, adquiriendo progresivamente sensibilización respecto a dicha problemática y compromiso cívico respecto a su conservación y gestión.
La convivencia constituye una importante problemática en los centros de enseñanza secundaria, siendo manifestación de múltiples desajustes que tienen que ver con factores diversos, como el choque entre la cultura académica y la cultura del alumnado, las características de la organización escolar, el tipo de relaciones entre los diversos colectivos que conviven en el mismo espacio, etc. Pero esas situaciones también son reflejo de problemas existentes en el contexto social,. Por ello las cuestiones relativas a la convivencia deben ser trabajadas en la educación escolar desde la perspectiva que aporta la cultura de paz y no violencia . Se trata, pues, de cuestiones que afectan tanto al desarrollo personal como al desarrollo social del alumnado, pero también son problemas que preocupan a nuestra sociedad en su conjunto. De ahí la conveniencia de trabajar sobre estos problemas en la ESO, vinculando situaciones internas de la escuela y situaciones sociales más generales.
En relación con la problemática general de este núcleo, la escuela puede contribuir a facilitar el camino hacia una sociedad más igualitaria y más tolerante, en la que sea posible la convivencia de distintas personas y culturas. Hay que educar, pues, en el conocimiento y respeto de los derechos fundamentales, con especial sensibilidad hacia aquellos colectivos (mujeres, inmigrantes, población marginada por diversas causas...) que han venido sufriendo una situación de olvido o exclusión. En esta etapa escolar se hace especialmente necesario desarrollar en los y las adolescentes una sensibilidad hacia las situaciones sociales injustas y una actitud crítica frente a estereotipos racistas, xenófobos, machistas y homófobos, que con frecuencia se hacen presentes en la vida diaria y, especialmente, en los contextos escolares.
En este caso no se trata de una problemática que sea específicamente andaluza, pero que desde Andalucía se quiere destacar como relevante y respecto a la cual la sociedad andaluza ofrece muchas posibilidades de trabajo. Hoy, por lo demás, los problemas relacionados con la convivencia han adquirido una especial relevancia por las situaciones de coexistencia, a veces conflictiva, de diversas culturas en un mismo territorio, como consecuencia de la llegada de diversos colectivos de inmigrantes, pero también por las relaciones no siempre armoniosas entre comunidades que conviven desde hace mucho tiempo, como ocurre en Andalucía con el caso del pueblo gitano.
La consideración de los valores de la propia cultura como deseables no debe entorpecer las actitudes de respeto hacia otras culturas y las posibilidades de intercambio cultural. En ese sentido, el conocimiento de esas otras culturas, la empatía, la sensibilidad ante la injusticia, la capacidad de negociación, la actitud de solidaridad y el compromiso cívico deben ser un conjunto de contenidos necesarios al trabajar este núcleo temático.
Respecto a la formulación de los problemas a lo largo de la etapa, podemos contemplar ejemplos como los que siguen.
- ¿Que relaciones de convivencia se producen en tu pueblo o en tu barrio? ¿Se dan desde hace poco tiempo o tienen raíces más profundas en el pasado?
- ¿Qué significan los conceptos de paridad, acción positiva y división sexual del trabajo? ¿Hay conflictos de valores en la asignación de determinadas tareas al sexo femenino y al masculino?
- ¿Qué procesos de intercambio y mestizaje se producen entre Andalucía y el Nuevo Mundo? ¿Qué conflictos y qué relaciones de convivencia pacífica se producen en ellos?
- ¿Pueden surgir conflictos sociales debido a las situaciones de pobreza de algunos grupos de población? ¿Qué se puede hacer, a corto, medio y largo plazo, para solucionar esos conflictos?
- ¿Sirve la organización política de nuestros Ayuntamientos, de nuestra Comunidad Autónoma, de nuestro país... para solucionar los problemas de convivencia? ¿Qué podemos hacer como ciudadanos a ese respecto?
- ¿Cuáles son los orígenes históricos de las situaciones de desigualdad social en Andalucía?
- ¿Qué líneas de organización y actuación han seguido los trabajadores para conseguir sus derechos?
- ¿Qué camino han recorrido las mujeres en la lucha por su igualdad respecto a los hombres?
- ¿Qué conflictos internacionales importantes conocemos? ¿Dónde ocurren? ¿En qué consisten? ¿Qué causas los han provocado? ¿Qué podemos hacer para contribuir a su solución?
- ¿Qué aporta la cultura de paz a la regulación de los conflictos entre las personas y las sociedades?
En el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, se recogen de forma detallada contenidos relativos a actitudes y valores en el Bloque 1 (Contenidos comunes) de cada uno de los cursos de la ESO. Por tanto, al trabajar los problemas relacionados con esta temática se puede hacer uso tanto de dichos contenidos como de los que se desglosan en los demás bloques. Si bien desde 1.º se puede trabajar esta temática, es a partir de 2.º cuando se dispone de mayor cantidad y variedad de contenidos curriculares para abordarla adecuadamente.
Así en 2.º, se pueden utilizar contenidos del Bloque 2 (Población y sociedad), como diversidad y conflictos en las sociedades, especialmente en cuestiones relativas a inmigración y a la diversidad de culturas sobre un territorio, pudiendo utilizarse para ello el marco de las ciudades andaluzas; el Bloque 3 (Las sociedades preindustriales), por su parte, ofrece abundantes ejemplos históricos para trabajar conflictos sociales de distinto tipo.
En 3.º, se dispone de diversos contenidos del Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) relativos al conocimiento de las actividades económicas como factores incidentes en la dinámica social y, por tanto, en los problemas de convivencia, desigualdad, etc.; el Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico) nos presenta la estructura política como marco para la vida en sociedad, destacando el papel de las instituciones en relación con la convivencia ciudadana y la resolución de los conflictos, en un sistema democrático; el Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual), por su parte, muestra los condicionamientos e implicaciones globales de las cuestiones relativas a la convivencia en las sociedades actuales.
En 4.º, el Bloque 2 (Bases históricas de la sociedad actual) proporciona abundantes ejemplos para trabajar la convivencia y los conflictos en la historia reciente; lo que puede continuarse en la actualidad con contenidos proporcionados por el Bloque 3 (El mundo actual), como los relativos a diversos focos de tensión en el mundo actual.
Se pueden establecer estrechas conexiones entre este núcleo y otros núcleos temáticos de la materia, como La construcción histórica, social y cultural de Andalucía y Participación social y política. Los problemas de este núcleo temático deberían, en todo caso, ser trabajados en el marco de un proyecto educativo y no sólo desde una materia, si bien es evidente que la materia de Ciencias sociales geografía e historia puede jugar un papel integrador a este respecto. Convendría, pues, establecer colaboraciones, con otras materias, especialmente la de Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y la de Educación ético-cívica, incorporando la perspectiva de algunos ejes transversales, como la educación para la paz, y con implicación, asimismo, de la tutoría.
Tanto los problemas de este núcleo temático como las actividades para trabajarlos deben estar estrechamente vinculados al contexto del aula, del centro escolar y de su entorno próximo, sin que ello impida trabajar las dimensiones globales implicadas. De ahí el interés de que las actividades de tutoría jueguen un papel importante en los proyectos de trabajo, aunque éstos se planteen en el marco de un materia determinada.
También es interesante incorporar actividades procedentes de programas educativos no formales, como los de voluntariado o los promovidos por determinadas ONG y asociaciones sociales. Asimismo, en el desarrollo de las actividades educativas habría que compatibilizar la aportación de informaciones documentales y la vivencia de experiencias relacionadas con las situaciones de convivencia que estén siendo objeto de análisis, dando cabida al debate y a la negociación, trabajando la empatía y favoreciendo la construcción de opiniones propias sobre los asuntos tratados. Las informaciones pueden proceder de fuentes muy diversas: datos e informes de distintas instituciones (como el Instituto de Estadística de Andalucía, Institutos y Seminarios universitarios de Investigación de la Paz o el Defensor del Pueblo Andaluz), prensa, documentos audiovisuales, etc.
El aprendizaje del alumnado en relación con esta compleja problemática debería conducir, en definitiva, al desarrollo de actitudes y comportamientos personales que favorecieran la convivencia en diversos ámbitos sociales. Para ello es necesaria la práctica de la participación, del debate, del diálogo, de la solidaridad... tanto en el contexto escolar como en el contexto social en que se desenvuelven los alumnos y alumnas; práctica que deben irse ofreciendo progresivamente a lo largo de la etapa. Y a ello debe acompañar, por fin, un bagaje de conocimientos cada vez más específicos y complejos, que permitan comprender y analizar adecuadamente las situaciones de conflicto social.
Los problemas relacionados con el funcionamiento del modelo de desarrollo, dadas las características de dicho modelo, tienen una evidente dimensión global, pero se materializan, asimismo, en el contexto social en que se hallan los alumnos. Por tanto, los y las adolescentes pueden abordar el análisis de dichos problemas a partir de sus manifestaciones locales, sin perder de vista, en todo caso, sus implicaciones globales. Esta perspectiva facilitaría la asunción de estrategias de intervención social, con la mirada puesta en el futuro, al tiempo que se parte de situaciones del presente y se fundamenta el análisis en la génesis histórica de los problemas. Andalucía, ofrece a ese respecto, ejemplos de avances tecnológicos, en diversos campos (agricultura intensiva, infraestructuras turísticas, comunicaciones...), y que, por lo demás, pueden constituir interesantes objetos de estudio, que, por otra parte, pueden ser contrastados con el retraso en el desarrollo en otros ámbitos.
Aunque el tratamiento de este núcleo temático sería más propio del segundo ciclo de la ESO, ya desde el primer ciclo se pueden plantear algunos problemas de trabajo, formulados en términos más sencillos. Así, puede verse en los ejemplos que se recogen.
- ¿Qué repercusión puede tener sobre el medio natural andaluz la introducción de nuevas técnicas agrícolas (o pesqueras)? (se puede trabajar con ejemplos).
- ¿Qué avances tecnológicos introdujeron los romanos en la Península Ibérica?
- ¿En qué medida el desarrollo tecnológico facilita la vida en nuestras ciudades? ¿En qué medida puede perjudicar ese desarrollo la calidad de vida?
- ¿Qué progresos técnicos importantes se dieron en Al-Andalus en diversos sectores económicos? (se pueden elegir ejemplos)...
- ¿Qué consecuencias para el desarrollo puede tener la introducción de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en diversos sectores de la actividad económica andaluza? (se puede trabajar con ejemplos).
- ¿Cómo se está modernizando la industria en Andalucía? ¿Qué carencias y dificultades existen en ese campo?
- ¿Qué diferencia de desarrollo se dan entre las diferentes zonas de España?, ¿Cuál es la causa de las mismas?
- ¿Qué características presenta el modelo de desarrollo vigente en gran parte del mundo?
- ¿Qué zonas de Andalucía experimentan una mayor actividad industrial en el mundo contemporáneo?
- ¿Por qué existen tan grandes diferencias en el desarrollo entre diversas zonas del mundo?
- ¿En qué aspectos de nuestra vida se manifiesta el consumismo? ¿Qué consecuencias puede tener el consumismo en el desarrollo futuro de nuestra sociedad?
El Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, en la materia de Ciencias sociales en la ESO, ofrece gran cantidad de contenidos que pueden utilizarse para el trabajo con esta problemática. Así, los contenidos «comunes» recogidos en el Bloque 1 de cada curso pueden combinarse con los contenidos específicos correspondientes a los demás bloques de conocimiento distribuidos por cursos.
En 1.º, el Bloque 2 (La Tierra y los medios naturales) contempla las interacciones de los grupos humanos con el medio y su incidencia en los paisajes y en la sostenibilidad, mientras que el Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua) ofrece ejemplos procedentes de diversas sociedades tanto prehistóricas como del mundo antiguo.
En 2.º, del Bloque 2 (Población y sociedad) se pueden tomar las características de las sociedades actuales y, específicamente, la incidencia de la evolución demográfica en el desarrollo, utilizando especialmente el medio urbano como marco adecuado para el análisis de esta problemática; el Bloque 3 (Las sociedades preindustriales), por su parte, permite manejar ejemplos de sociedades de la Edad Media y la Edad Moderna.
En 3.º, el Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) recoge contenidos especialmente pertinentes para esta problemática: las diversas actividades económicas, no sólo desde un punto de vista descriptivo, sino analítico y valorativo, contemplando los problemas de impacto sobre el medio; ello facilita la contextualización de dichas actividades en un determinado modelo de desarrollo, así como su crítica; el Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico) ofrece contenidos relativos a la organización política como marco en el que funciona la actividad económica; el Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual) permite analizar los desequilibrios y problemas generados en nuestro mundo por el funcionamiento de un modelo de carácter desarrollista.
En 4.º, el Bloque 2 (Bases históricas de la sociedad actual) y el Bloque 3 (El mundo actual) proporcionan determinadas claves históricas, en la Edad Contemporánea, para entender el modelo de desarrollo dominante, asociado al concepto convencional de progreso.
Los problemas de este núcleo guardan estrecha relación con los del núcleo siguiente (El uso responsable de los recursos), vinculando desarrollo tecnológico y disponibilidad de recursos a través de la idea de modelo de desarrollo. También se puede conectar con otros núcleos, como Tradición y modernización en el medio rural andaluz o La industrialización y sus problemas en Andalucía. El trabajo con esta temática requiere, asimismo, la adopción de una amplia escala, tanto espacial como temporal. En ese sentido, es recomendable la colaboración con la materia de Ciencias de la naturaleza, con la Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, la Educación ético-cívica, así como con otras materias, como puede ser el caso de Matemáticas. Resulta pertinente, asimismo, incorporar perspectivas transversales como, por ejemplo, la educación para el desarrollo o la educación para la sostenibilidad, aprovechando programas vigentes de gran interés educativo, como es el caso de Ecoescuelas, que fomentan la vinculación de conocimiento y acción.
El mundo de aparatos tecnológicos en el que suelen moverse los adolescentes y jóvenes puede ser un buen contexto de partida para plantear los problemas de este núcleo temático. Es necesario favorecer un distanciamiento en el análisis para poder abordar de una forma crítica esta problemática, dado que el disfrute de determinadas comodidades y de un cierto ambiente de confort ha terminado por ser considerado como natural por gran parte de nuestra sociedad. Además de los recursos tecnológicos del entorno y las posibles visitas a determinadas instalaciones o infraestructuras, sería indispensable el manejo de una documentación adecuada que sirva de apoyo a las sesiones de debate y complemente las posibles exposiciones del profesor o profesora, sobre todo en relación con los conceptos más complejos de esta temática.
La comprensión de estos problemas con cierta profundidad requiere el manejo de un bagaje importante de conocimientos, al tiempo que la adopción –como se ha dicho– de una perspectiva distanciada y crítica en relación con los problemas analizados. Por tanto, en los primeros cursos de la etapa, el aprendizaje del alumnado tendría que ir referido, sobre todo, a casos concretos del contexto y al manejo de ejemplos visibles. Más adelante se podrá avanzar en la comprensión de las causas de los fenómenos relativos al desarrollo y en la valoración crítica de las consecuencias. Al final de la etapa se debería haber construido una idea global acerca del modelo de desarrollo dominante en nuestra sociedad.
En la adolescencia los alumnos y alumnas van entrando en contacto con nuevas posibilidades de consumo que afectan a diversos ámbitos de su experiencia. El modelo de desarrollo vigente en nuestra sociedad –como se ha expuesto en el núcleo anterior– estimula esos procesos de consumo, quedando muy en segundo plano la reflexión acerca del uso que podemos y debemos hacer de los recursos de nuestro planeta, una cuestión que, por lo demás, suele ser contemplada desde una perspectiva espacial y temporal muy limitada. La educación secundaria obligatoria, sobre todo en las materias de Ciencias de la naturaleza y de Ciencias sociales, tiene la responsabilidad de abordar esta temática, utilizando las posibilidades de análisis ofrecidas desde los campos disciplinares y desde los ejes transversales, en orden a propiciar una mejor comprensión de los problemas, y desarrollando una actitud crítica y responsable en relación con las consecuencias del uso abusivo de los recursos.
La distribución y uso de los recursos es una temática que suele contemplarse en la enseñanza de las ciencias sociales, pero, por lo general, se hace a partir de análisis demasiado compartimentados temáticamente, y con frecuencia no se otorga suficiente relevancia a la incidencia de la acción humana ni se llega a cuestionar el modelo de desarrollo que genera estos graves problemas. Por tanto, no se trataría sólo de dar a conocer la problemática sino, sobre todo, de propiciar la reflexión crítica y fomentar la concienciación y el cambio de comportamientos, en orden a hacer posible un futuro más sostenible, sin olvidar la necesidad de promover un acceso más justo a los recursos por parte del conjunto de la humanidad.
Este planteamiento educativo en relación con el uso responsable de los recursos se debería trabajar manejando tanto elaboraciones generales, basadas, por ejemplo, en el concepto de modelo de desarrollo, como análisis de recursos concretos, como puede ser el caso del petróleo –trabajado en el contexto de la crisis energética en la materia de Ciencias de la naturaleza-, del agua o, desde una perspectiva más polivalente, del suelo (susceptible de diversos usos: agrícola, recreativo, para construcción…); y ello con hechos y situaciones que puedan afectar a Andalucía.
El caso del agua es de especial importancia para nuestra Comunidad, dada la irregularidad en la distribución de este recurso dentro del territorio y el uso abusivo que se está haciendo del mismo en función de las dinámicas económicas desarrollistas de las últimas décadas. Más concretamente, la aplicación de nuevos modelos agrícolas intensivos, la expansión constante de los procesos urbanizadores o el incremento de determinados tipos de turismo son factores que están incidiendo de una forma decisiva sobre dicho recurso, al tiempo que suponen un fuerte impacto sobre el paisaje. Por ello, es conveniente abordar el problema del uso del agua desde una perspectiva de responsabilidad ciudadana, enmarcando las propuestas educativas en lo que se viene llamando «una nueva cultura del agua».
Asimismo, resulta indispensable, desde la perspectiva del porvenir de nuestra sociedad, que se aborde en la educación escolar el modelo de uso de los recursos energéticos, dado el ritmo de agotamiento de los combustibles fósiles y la necesidad de afrontar una etapa de transición hacia otro modelo energético en el futuro. Se trata de cuestiones que afectan a la vida diaria y que, en el caso de los adolescentes y jóvenes, se hallan vinculadas no sólo a las necesidades de transporte o al uso doméstico sino a formas de esparcimiento (como ocurre con el uso de motocicletas). Por otra parte, no debería olvidarse que la falta de combustibles convencionales también repercutirá en otros ámbitos de la vida, como es el caso de la producción de alimentos (basada, en gran parte en energía derivada, directa o indirectamente, del petróleo).
Así, por ejemplo, se podría trabajar, entre otras, la cuestión de los transportes alternativos al vehículo privado, como es el caso de la bicicleta (cuyo uso empieza a extenderse en las ciudades andaluzas), conectando este enfoque, con ayuda de la educación vial, a la sensibilización en relación con los accidentes de circulación, una cuestión que debería ser clave en la educación de los y las adolescentes. Por lo demás, Andalucía ofrece abundantes ejemplos para trabajar sobre las posibles alternativas energéticas, tanto en el caso de la energía solar (plataformas solares de Almería o de Sanlúcar la Mayor), como en el de la eólica (campos de molinos eólicos en distintas comarcas), en el uso de determinadas producciones vegetales para biocombustibles, etc.
En función de las posibilidades expuestas, se ofrecen, para su tratamiento, problemas como los siguientes.
- ¿Qué tipos de recursos naturales hay en Andalucía? ¿Cómo se están utilizando esos recursos en nuestra sociedad? (se puede elegir un caso concreto, como el del agua).
- ¿Cómo se explotaban los recursos naturales en la Bética, en la época romana? (se puede trabajar con ejemplos concretos)...
- ¿Qué papel histórico han tenido las mujeres en la utilización y transformación de los recursos?
- ¿Qué tipos de recursos utiliza la población andaluza?
- ¿Disponemos de los mismos tipos de recursos en todas las zonas de Andalucía? ¿Y en las distintas Comunidades españolas?
- ¿Cómo se utilizó el agua para la agricultura en Al-Andalus?
- ¿De dónde procedían los recursos que se utilizaban en Andalucía durante la Edad Moderna? ¿De dónde proceden ahora? ¿A qué se deben las posibles diferencias entre ambas situaciones?
- ¿Cómo se explotan los recursos existentes en Andalucía en los distintos sectores de la economía? ¿Qué importancia tienen el capital y la tecnología en la explotación de estos recursos?
- ¿Habría que transferir recursos de unas zonas de España a otras para mantener el desarrollo económico? ¿A quiénes beneficia o perjudica esas transferencias de recursos?
- ¿Cómo se regulan, en el marco político y administrativo, dichas transferencias?
- ¿Cuándo surge y cómo se desarrolla a partir del siglo XIX el modelo de consumo de recursos que hoy es dominante?
- ¿Por qué algunas zonas del mundo, teniendo abundancia de determinados recursos, no tienen sin embargo el desarrollo que se podría esperar? ¿Ocurre algo similar con el caso de Andalucía con respecto al resto de España?
- ¿Por qué en muchos sitios del mundo se pasa hambre si en la Tierra se pueden producir alimentos suficientes para toda la Humanidad?
- ¿Qué papel juegan los recursos básicos (como el petróleo, el agua, determinados minerales…) en el surgimiento y desarrollo de conflictos internacionales?
Los bloques de contenidos de la materia de Ciencias sociales, geografía e historia ofrecen posibilidades para trabajar los problemas de este núcleo desde distintas perspectivas (geográfica, económica, histórica…), pudiéndose elaborar, asimismo propuestas integradas de contenidos. En cualquier caso, son utilizables los contenidos «comunes» de los Bloques 1 de cada curso. Más concretamente, los contenidos específicos de los diversos bloques pueden aprovecharse como sigue.
En 1.º, se pueden utilizar contenidos del Bloque 2 (La Tierra y los medios naturales), como el conocimiento de los diversos medios naturales y el análisis de cómo los grupos humanos interaccionan con su medio, con el consiguiente impacto ambiental, así como la sensibilidad respecto a problemáticas como la deforestación, la escasez de agua o el cambio climático; del Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua) se pueden obtener ejemplos relativos a diversas sociedades prehistóricas, de las primeras civilizaciones y de la Edad antigua.
En 2.º, el Bloque 2 (Población y sociedad) proporciona conocimientos sobre la población, uno de los elementos del binomio población-recursos, así como ejemplos de sociedades actuales en cuanto al uso de los recursos, sobre todo en el caso del medio urbano, caracterizado por el consumo intensivo de todo tipo de recursos; del Bloque 3 (Las sociedades preindustriales) se pueden tomar ejemplos de sociedades medievales y de la Edad moderna.
En 3.º, los contenidos del Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) son, también para este núcleo temático, especialmente relevantes; así, el conocimiento de las diversas actividades económicas, en las que las comunidades humanas utilizan los recursos de distinta forma, tomando conciencia del posible impacto de esas actividades y siendo conscientes de la necesidad de racionalizar el uso de esos recursos; el Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico) ofrece conocimientos relativos al marco legal y político como regulador del uso de los recursos, así como ejemplos de la situación en diversos países del mundo; el Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual), por su parte, proporciona información acerca de los problemas derivados de la desigualdad en la disponibilidad y uso de los recursos, así como sobre la racionalización del consumo y el compromiso con un futuro más sostenible.
En 4.º, el Bloque 2 (Bases históricas de la sociedad actual) nos permite comprender, desde una perspectiva histórica, los orígenes del modelo consumista y despilfarrador de uso de los recursos consolidado en la Edad contemporánea; esa comprensión se complementa con los contenidos aportados por el Bloque 3 (El mundo actual), como el conocimiento del orden económico y político mundial en la actualidad, marco del modelo dominante de uso de los recursos.
Los problemas de este núcleo temático guardan relación, sobre todo, con los del núcleo anterior, Progreso tecnológico y modelos de desarrollo, y también con otros, como Tradición y modernización en el medio rural andaluz, La industrialización y sus problemas en Andalucía y Ocio y turismo en Andalucía. En todo caso, para trabajar esta problemática, conviene coordinar las propuestas de esta materia con las de Ciencias de la naturaleza, especialmente con los núcleos temáticos 4 (El uso responsable de los recursos naturales) y 5 (La crisis energética y sus posibles soluciones). Asimismo, en el tratamiento de dicha problemática deben tener, también, un papel relevante ciertos ejes transversales, como la educación ambiental o la educación del consumidor, estableciendo vínculos con las materias de Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y con la Educación ético-cívica, y manteniendo abiertas las posibilidades de colaboración con otras materias y programas educativos.
El trabajo sobre este tipo de problemas puede centrarse en el estudio de algún recurso concreto o adoptar una perspectiva más general; dependerá de factores diversos, como la capacidad del alumnado para trabajar esos problemas, los condicionantes del contexto o las prioridades del proyecto educativo. A este respecto, pueden ser de gran utilidad las recomendaciones recogidas por la Estrategia Andaluza de Educación Ambiental. En cualquier caso, conviene tomar como referencia central situaciones bien conocidas por el alumnado y de clara relevancia social, como los problemas del agua o los transportes. Para ello se dispone de una gran variedad de recursos, utilizables en las actividades didácticas que se diseñen. Así, pueden manejarse informaciones específicas procedentes de organismos diversos (como, por ejemplo, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la Agencia Andaluza del Agua, la Fundación Nueva Cultura del Agua, la Agencia Andaluza de la Energía, etc.), pudiéndose disponer, asimismo, de abundantes materiales didácticos producidos por programas de la administración educativa (como es el caso de Aldea) y por centros de educación ambiental y otras entidades. Los itinerarios y visitas (por ejemplo a potabilizadoras, depuradoras, embalses, centrales eléctricas...) pueden ocupar, asimismo, un lugar importante en las secuencias de actividades.
El progreso en el aprendizaje de los alumnos debería apreciarse en su capacidad para ir pasando de análisis más concretos y de carácter descriptivo a análisis que manejen más variables, adopten una escala espacial y temporal más amplia y combinen la dimensión cognitiva con la valorativa y con la de intervención social. En ese sentido, las finalidades educativas fundamentales, como en el caso del núcleo anterior, deberían tender hacia una comprensión del modelo de consumo que subyace en el uso habitual de los recursos en nuestra sociedad, así como hacia la asunción de responsabilidades personales al respecto en el marco social en el que se vive.
Uno de los ámbitos en los que se manifiesta más claramente la incidencia de la intervención humana en el medio es el ámbito rural. En él se pueden apreciar fuertes cambios, debidos a la modernización de la agricultura y, en general, al reajuste del papel de la actividad agraria en el conjunto de la economía; pero, al mismo tiempo, en el mundo rural perviven determinados aspectos tradicionales (en ciertas prácticas agrícolas y ganaderas, en la arquitectura rural, en las costumbres y fiestas populares...), pese al avance homogeneizador del modo de vida urbano. Esta situación constituye una interesante fuente de cuestiones que pueden ser abordadas desde la educación.
Sin embargo, el tratamiento de lo rural en la materia de Ciencias sociales, geografía e historia suele realizarse desde la perspectiva de la actividad agraria y de los paisajes rurales, sin que se preste, por lo general, atención a otras dimensiones, como los aspectos patrimoniales, los modos de vida tradicionales o los cambios sociales del mundo rural, aspectos todos que merecen ser contemplados desde una perspectiva educativa más integrada. Así, pues, la problemática de las relaciones entre tradición y modernización en el medio rural debe ser analizada por el alumnado de ESO, de forma que puedan conocer mejor su propio entorno -con especial atención al entorno en el que se encuentren los centros escolares- y entender, así, la diversidad de medios que constituyen nuestra Comunidad y nuestro Estado.
El medio rural, que en Andalucía sigue teniendo una gran importancia, constituye, de hecho, un fiel reflejo de la coexistencia, no exenta de problemas, de prácticas tradicionales y de tendencias modernizadoras. En efecto, ese medio ha sufrido profundas modificaciones, que han transformado no sólo los paisajes sino los modos de vida, que se han hecho cada vez más semejantes a los urbanos. Estos procesos de cambio generan, a su vez, problemas que terminan por incidir en el conjunto de la sociedad andaluza. En ese sentido, por ejemplo, se podrían abordar, en la enseñanza, objetos de estudio como las tradiciones rurales y su progresiva desaparición, la constante introducción de pautas culturales urbanas en la vida de los pueblos, los problemas de deforestación y desertización cada vez más generalizados, la expansión de modelos agrícolas intensivos basados en fuertes consumos de agua y energía, etc.
El trabajo sobre esta problemática se podría concretar con ejemplos como los que siguen.
- ¿Cómo se trabajaba el campo tradicionalmente en Andalucía? ¿Se sigue trabajando hoy de la misma manera? ¿Qué diferencias y qué semejanzas existen?
- ¿Qué huellas quedan de la existencia de actividad agrícola y ganadera por parte de las primeras comunidades humanas que vivieron en el territorio que hoy es Andalucía? ¿Y en otros territorios de España?
- ¿Dónde se consumían los productos agrícolas de la Bética romana (como el trigo y el aceite)?
- ¿Qué papel desempeñaban las mujeres en las unidades domésticas agrícolas?
- ¿Cómo es la vida y cómo son las costumbres en los pueblos de Andalucía? (elegir ejemplos representativos y de contraste). ¿Qué ha cambiado con respecto a cómo eran la vida y las costumbres en la Edad media o en la Edad moderna? (elegir siglos y ejemplos). ¿Qué expectativas de cambio hay con respecto al futuro?
- ¿Por qué emigraba la población rural andaluza, a mediados del siglo XX, hacia el Norte de España o hacia países europeos? ¿Por qué llegan ahora a trabajar en el campo andaluz personas de otros lugares del mundo? ¿Qué semejanzas y qué diferencias existen entre ambas situaciones? ¿Qué podemos aprender de estas experiencias?
- ¿Cómo se está modernizando la agricultura en Andalucía? ¿Existe mucho contraste entre distintas zonas de Andalucía y de España según el grado de tecnificación de la agricultura?
- ¿Cómo es la agricultura ecológica?
- ¿Qué importancia tiene en la economía española la agricultura, y concretamente la agricultura andaluza?
- ¿Qué expectativas de futuro tiene la agricultura española en el marco regulado por la Unión Europea?
- ¿Cómo y cuándo surge y se desarrolla la «revolución agrícola» en distintas zonas del mundo?
- ¿Cómo se regulan los precios de los productos agrícolas de distintos lugares del mundo? ¿Qué podemos hacer para que la renta de la agricultura beneficie a los agricultores? ¿Cómo se pueden favorecer iniciativas como la de «comercio justo»?
Aun tratándose de problemas algo más específicos que los contemplados en los núcleos anteriores, existen en el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, contenidos muy diversos para poder trabajar esta cuestión, pudiendo utilizarse, además –como se viene diciendo– los contenidos «comunes» de los Bloques 1 de cada curso.
En 1.º, del Bloque 2 (La Tierra y los medios naturales) se pueden tomar contenidos como la utilización del medio por parte de los grupos humanos, los posibles impactos y el compromiso con un futuro más sostenible; el Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua), como en otras ocasiones, ofrece ejemplos de uso del medio rural en otras sociedades, tanto prehistóricas como de las primeras civilizaciones y de la Edad antigua.
En 2.º, del Bloque 2 (Población y sociedad) se pueden tomar las características demográficas y el conocimiento de rasgos de las sociedades actuales, atendiendo al impacto de fenómenos como el de la inmigración, con gran incidencia en determinadas áreas agrícolas andaluzas; y del Bloque 3 (Las sociedades preindustriales) posibles ejemplos de sociedades medievales y de la Edad Moderna.
El curso 3.º quizás sea el más adecuado para trabajar esta problemática, concretamente con contenidos del Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) acerca de los recursos y las necesidades humanas y, en especial, las actividades agrarias y la transformación del mundo rural, incorporando ejemplos del territorio andaluz; los contenidos del Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico) pueden ofrecer información complementaria sobre el marco legal y político regulador de las actividades agrarias, tanto en España como en Europa, y los del Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual) información sobre contrastes en cuanto al desarrollo en el medio rural en el mundo, pese a la existencia de la globalización, así como conciencia de los riesgos ambientales de los modelos agrícolas que no están adaptados al medio.
En 4.º, los contenidos de los Bloques 2 (Bases históricas de la sociedad actual) y 3 (El mundo actual) ofrecen ejemplos de diversas áreas del mundo, en la Edad contemporánea, especialmente en relación con el momento de surgimiento de la agricultura tecnificada contemporánea.
Los problemas de este núcleo temático se pueden plantear en relación con los de otros núcleos de la materia, como El patrimonio cultural andaluz o Progreso tecnológico y modelos de desarrollo o El uso responsable de los recursos. La relativa especificidad de esta problemática permite que pueda ser trabajada con profundidad en sus diversas dimensiones (geográfica, económica, histórica, sociológica, antropológica...) en el marco de la materia de Ciencias Sociales, Geografía e Historia. En todo caso, el tratamiento de determinados problemas puede hacerse de forma más completa con la colaboración de la materia de Ciencias de la naturaleza (especialmente con los núcleos temáticos 1: El paisaje natural andaluz y 3: El patrimonio natural andaluz) e incorporando la perspectiva de la educación ambiental. En algunos aspectos también se puede contar con la incorporación de otras materias, como la de Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y la Educación ético-cívica.
En un mundo de cultura urbana dominante, como es el nuestro, la vida en los pueblos y las funciones del medio rural ocupan con frecuencia un segundo plano, cuando no pasan simplemente desapercibidas. El trabajo en torno a estos problemas debería conseguir romper esa barrera de desconocimiento y poner en contacto al alumnado con las múltiples facetas y posibilidades de dicho medio. Para ello pueden resultar muy adecuados los itinerarios y visitas, incorporando el contacto directo con la población rural, así como el manejo de informaciones sistematizadas proporcionadas por diversos organismos e instituciones (Ayuntamientos, Diputaciones, patronatos de turismo, sindicatos y asociaciones agrarias, etc.). Asimismo, el uso de recursos como los mapas y las fotografías puede cumplir aquí una interesante función.
La evolución del aprendizaje en el alumnado se fundamentaría sobre el conocimiento de la realidad del mundo rural andaluz y de las actividades económicas que en dicho marco se desarrollan. A partir de ahí habría que poner el énfasis en las relaciones entre las actividades económicas y su incidencia en la vida de las poblaciones, en el paisaje, etc. Asimismo, es importante, en el caso de esta temática, analizar y valorar los cambios que se están produciendo en el mundo rural, entendiendo de una forma crítica y con criterios propios el sentido de esa evolución y poniendo en juego ciertas proyecciones e hipótesis de futuro.
La temática de la industrialización ha sido trabajada en el contexto escolar, generalmente, con un enfoque centrado en el análisis genérico de los elementos de la industria, de los factores (tradicionales, y no válidos ya en la era de la globalización) de la localización industrial y de la situación de la industria por países y grandes áreas económicas del mundo, con una mirada predominantemente descriptiva. Siendo necesarias estas perspectivas, se echa de menos la aproximación a situaciones más vinculadas al entorno de los alumnos, así como un análisis más profundo y crítico de las causas de las situaciones de desigualdad en el desarrollo industrial, de los grandes intereses que subyacen o de los impactos contaminantes.
Para afrontar el estudio de los fenómenos industriales con un enfoque más global y con una mirada más crítica, habría que hacerlo desde perspectivas educativas más innovadoras, que permitan aproximar las cuestiones a los contextos experienciales y abordarlos de una forma más compleja, en coherencia con un modelo de trabajo centrado en el estudio de problemas sociales relevantes. En cualquier caso, tiene un gran interés trabajar este tipo de problemas con un alumnado como el de ESO, que, además de como ciudadanos, pueden aproximarse al mismo como posibles trabajadores en un futuro a medio plazo.
La industrialización ha sido una de las cuestiones consideradas como pendientes, históricamente, en el proceso de desarrollo de Andalucía, de forma que ese retraso (tanto respecto a otras regiones de España como respecto a otras zonas de Europa) puede explicar, en parte, algunos rasgos actuales de la economía y de la sociedad de nuestra Comunidad. El fenómeno es, pues, digno de estudio tanto en su dimensión histórica (por ejemplo, las tempranas iniciativas de la industria textil o siderúrgica, que no llegan a consolidarse) como en sus manifestaciones actuales (hoy conviven interesantes experiencias innovadoras con aspectos más sombríos generados por la lógica de la globalización, como los procesos de reconversión o de deslocalización). El caso es que en Andalucía no ha llegado a cristalizar un tejido industrial extenso y estable, y ello constituye un rasgo caracterizador de nuestra estructura económica, con las correspondientes implicaciones no sólo en el conjunto de la economía sino en la sociedad e incluso en la cultura andaluzas. Podemos encontrar, por tanto, en el contexto andaluz, interesantes objetos de estudio.
El trabajo sobre esta problemática resulta más adecuado para el segundo ciclo de la etapa, si bien se puede iniciar ya en el primer ciclo. Así, se podrían abordar problemas como los siguientes.
- ¿Qué materias primas importantes existen en Andalucía? ¿Dónde y en qué procesos industriales se utilizan esas materias primas?
- ¿Desarrollaron los romanos algún tipo de industria a partir de los recursos minerales del territorio de la Bética?
- ¿Cómo se desarrolla el trabajo en distintas industrias? (se pueden elegir ejemplos representativos).
- ¿Qué población trabaja en actividades industriales? ¿Por qué constituye un porcentaje bajo con respecto a la que trabaja en otros tipos de actividades? ¿Por qué esa población es mayoritariamente urbana?
- ¿Qué actividades industriales importantes existen en Andalucía? ¿Y en otras zonas de España? ¿Dónde están localizadas esas industrias? ¿Por qué están en esas áreas?
- ¿Qué importancia tiene el capital en el surgimiento y desarrollo de las industrias? (se puede trabajar con ejemplos relevantes).
- ¿Cómo afecta a la industria española el hecho de estar en el marco de la Unión Europea?
- ¿Cómo y cuándo surge y se desarrolla la «revolución industrial» en distintas zonas del mundo?
- ¿Por qué no llegó a consolidarse la industria textil o la siderúrgica en Andalucía en el siglo XIX?
- ¿Por qué están entrando en el mercado español tantos productos industriales procedentes de países asiáticos?
- ¿Qué impactos sobre el medio están provocando determinadas industrias? (se pueden elegir ejemplos relevantes)
- ¿A qué nos referimos cuando hablamos de sociedades del conocimiento?
También esta problemática tiene un carácter relativamente específico, para lo que existen, en el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, determinados bloques de contenidos que resultan muy pertinentes, además de los contenidos de carácter más general (como el caso de los procedimentales y actitudinales, recogidos en los Bloques 1 de cada curso).
En 1.º, los bloques de contenidos ofrecen algunos conocimientos sobre recursos naturales que pueden entrar en los procesos industriales, como es el caso del Bloque 2 (La Tierra y los medios naturales), así como informaciones acerca de actividades de este tipo en civilizaciones antiguas, en el Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua).
Es a partir de 2.º cuando aparecen contenidos más pertinentes; así, se pueden utilizar contenidos del Bloque 2 (Población y sociedad), como determinados conocimientos sobre la población, especialmente la población urbana, y su relación con las actividades industriales; del Bloque 3 (Las sociedades preindustriales) se pueden tomar posibles ejemplos de antecedentes de la industria moderna en las sociedades preindustriales.
En 3.º, el Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) ofrece contenidos, muy adecuados, sobre las actividades económicas y, en especial, sobre la actividad industrial y su localización en el territorio, con los paisajes resultantes; asimismo, el Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico) proporciona conocimientos sobre el marco legal y político regulador de las actividades industriales, tanto en España como en Europa, así como sobre la industria en los grandes ámbitos económicos mundiales; el Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual) ofrece información sobre la industria en un mundo globalizado, atendiendo a aspectos como capitales, mano de obra, localización y deslocalización, etc., así como sobre los impactos ambientales de la actividad industrial.
En 4.º, los contenidos del Bloque 2 (Bases históricas de la sociedad actual) permiten conocer las raíces de la industrialización en la Edad contemporánea, con ejemplos de diferentes países y áreas del mundo en los siglos XIX y XX; los contenidos del Bloque 3 (El mundo actual), por su parte, remiten al análisis valorativo de los nuevos centros de poder y de toma de decisiones en un mundo globalizado.
La temática contemplada en este núcleo se puede trabajar en conexión con otros bloques temáticos de esta misma materia, como Progreso tecnológico y modelos de desarrollo y El uso responsable de los recursos. Al tener esta problemática un cierto carácter específico, puede ser trabajada ventajosamente desde la materia de Ciencias sociales, geografía e historia, incorporando diversas aportaciones de campos disciplinares de esta materia, sin olvidar marcos de análisis globales relativos al sistema económico y a los modelos de desarrollo. De todas formas, es conveniente establecer colaboración interdisciplinar con la materia de Ciencias de la naturaleza, especialmente con los bloques temáticos 4, El uso responsable de los recursos naturales y 5, La crisis energética y sus posibles soluciones, incorporando, además, la perspectiva de la educación ambiental y dando entrada, asimismo, a otras materias, como la Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y la Educación ético-cívica.
El planteamiento de problemas relativos a la industria habrá de buscar vías de conexión que permitan establecer vínculos con el mundo del alumnado, por ejemplo, a través de determinados productos industriales utilizados en la vida diaria o a través de la población empleada en la actividad industrial. A partir de ahí, el conocimiento de los rasgos básicos de esta actividad económica y de su situación en Andalucía pueden constituir el punto de apoyo para ir abordando las causas y las consecuencias de estos fenómenos, utilizando siempre que sea posible la perspectiva histórica. También en esta temática el conocimiento inmediato a partir de visitas tendría una gran utilidad, junto con el manejo de información adecuada, que permita establecer comparaciones entre la situación andaluza y otras situaciones en España, en Europa y en otras zonas del mundo. Pueden jugar, asimismo, un papel importante los debates en torno a cuestiones de actualidad relativas a esta temática.
El conocimiento de la realidad industrial, en sus diversos aspectos, debe ser un punto de partida en el aprendizaje de los alumnos y alumnas en esta temática, sobre todo porque, por lo general, su experiencia en relación con el sector industrial es escasa y, en todo caso, parcial. La enseñanza en esta etapa debe contribuir a profundizar en el análisis de la lógica del funcionamiento de la industria, en las razones de su distribución espacial y en las implicaciones económicas y sociales, sin perder de vista los impactos sobre el medio. En todo caso, la comprensión y valoración de estos fenómenos ha de encuadrarse en una cierta comprensión, más global, del funcionamiento del sistema económico, incorporando, como antes se ha dicho, cierta perspectiva histórica.
La dinámica de expansión urbana existente en las últimas décadas ha terminado por ser considerada por la opinión ciudadana como algo casi natural, sin que exista una conciencia suficiente de sus consecuencias futuras y de la posibilidad de otras alternativas de urbanización del territorio. En ese sentido, es necesario que el alumnado de la ESO aborde el análisis de estos fenómenos, profundizando en las diferentes dimensiones implicadas, en la génesis histórica de los mismos y en las perspectivas de futuro, y adquiriendo una conciencia que les permita, en su momento, asumir la responsabilidad correspondiente, tanto en el ámbito político como, sobre todo, en el de la vida ciudadana habitual.
El fenómeno de la urbanización en el territorio andaluz es más temprano e importante que en el resto de la Península Ibérica. El elevado grado de urbanización histórica en toda la región generó una red de ciudades bastante equilibrada desde el punto de vista territorial que, en sus rasgos básicos, pervive como una constante desde la fase de romanización. Este sistema de ciudades históricas se ve poco afectado por el desarrollo, característico en otras zonas de Europa, de la época industrial, siendo en la segunda mitad del siglo XX cuando se producen cambios decisivos tanto en el espacio ocupado, como en el ritmo de ocupación y en el impacto sobre el paisaje y los modos de vida de la población. En ello han jugado un papel decisivo los asentamientos turísticos costeros y el desarrollo urbano de las capitales administrativas y comerciales más importantes, que han dado lugar a una serie de áreas metropolitanas. Esta dinámica expansiva resulta difícilmente controlable, pese a los intentos reguladores de los planes de ordenación, que operan tanto a escala municipal (los Planes Generales de Ordenación Urbana) como a escala de la Comunidad Autónoma (como es el caso de Plan de Ordenación Territorial de Andalucía). Estos procesos de urbanización, por su significación y por su incidencia en nuestra sociedad, constituyen, pues, un objeto de estudio que puede tener una gran relevancia educativa.
El tratamiento de los problemas relacionados con este objeto de estudio podría empezar adoptando un formato sencillo de aproximación a los fenómenos de urbanización para ir abriendo otras perspectivas a lo largo de la etapa, como en los ejemplos que siguen.
- ¿Qué huellas quedan en el territorio andaluz de las ciudades establecidas por las primeras comunidades humanas históricas?
- ¿Cómo era el sistema de ciudades romanas en la Bética? ¿Cómo se vivía en esas ciudades?
En 2.º de ESO se pueden trabajar problemas más centrados en nuestras actuales ciudades:
- ¿Qué tipos de ciudades existen en Andalucía? ¿Qué tamaño tienen esos asentamientos? ¿Cómo es su población?
- ¿Cómo es la vida en nuestras ciudades? ¿Cómo se vivía en esas ciudades en la Edad media y en la Edad moderna?
En 3.º de ESO se puede continuar profundizando en esa línea de trabajo con problemas como éstos:
- ¿Qué actividades económicas se desarrollan en nuestras ciudades?
- ¿Cómo se gobiernan nuestras ciudades? ¿Cómo se coordina el gobierno de las ciudades con el de la Comunidad autónoma y con el del estado?
- ¿Cómo se puede reconducir o limitar el crecimiento urbano descontrolado?
- ¿Por qué unas zonas del mundo están más urbanizadas que otras?
- ¿Qué diferencias existen entre el proceso de urbanización de las ciudades andaluzas en la Edad Contemporánea y el de las ciudades de Europa occidental, en general?
- ¿Cómo se puede hacer compatible la conservación de nuestras ciudades históricas con las necesidades de la vida urbana actual?
Para trabajar esta temática existen en el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, contenidos específicos y otros contenidos, relativos a actividades económicas o a aspectos sociales y políticos, que pueden tener relación con el fenómeno urbano. Por lo demás, se pueden utilizar contenidos procedimentales y actitudinales recogidos en los Bloques 1 de cada curso.
Ya en 1.º, el Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua) permite manejar ejemplos de urbanización en las primeras sociedades urbanas y en el mundo clásico, con abundancia de casos disponibles en Andalucía.
En 2.º, el Bloque 2 (Población y sociedad) engloba contenidos muy pertinentes para trabajar esta temática: características de las sociedades actuales, especialmente la vida en el espacio urbano, las ciudades como receptoras de población inmigrante, la urbanización del territorio, los problemas urbanos, con ejemplos andaluces, etc.; el Bloque 3 (Las sociedades preindustriales), por su parte, ofrece posibles ejemplos de urbanización de sociedades medievales y de la Edad moderna.
En 3.º, curso también muy adecuado para el planteamiento de estos problemas, los contenidos del Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) permiten trabajar las relaciones entre urbanización y actividades económicas, en cuanto a la localización de dichas actividades en los espacios urbanos y a los paisajes resultantes, mientras que los del Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico) proporcionan el marco legal y político regulador de la urbanización, tanto en España como en Europa, y los del Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual) muestran los contrastes en cuanto a urbanización en diferentes áreas del mundo, así como el impacto de la expansión urbana en la era de la globalización.
En 4.º, los Bloques 2 (Bases históricas de la sociedad actual) y 3 (El mundo actual) nos proporcionan ejemplos de los procesos de urbanización en la Edad contemporánea y en diversas áreas de nuestro mundo.
La problemática de este núcleo, por sus características, permite establecer conexiones con muchos núcleos de la materia, como El patrimonio cultural andaluz, Igualdad, convivencia e interculturalidad, Progreso tecnológico y modelos de desarrollo, Ocio y turismo en Andalucía y Participación social y política. El estudio de los procesos de urbanización implica el análisis de las relaciones entre población humana y territorio, por lo que para trabajar estos problemas la materia de Ciencias sociales, geografía e historia puede contar, sobre todo, con las aportaciones de las Ciencias de la naturaleza (a través de núcleos temáticos como el 3, El patrimonio natural andaluz o el 5, La crisis energética y sus posibles soluciones) y de la Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y la Educación ético-cívica, pudiendo colaborar, asimismo, con otras materias, como la Educación artística, y teniendo presentes las perspectivas de determinados ejes transversales, como es el caso de la educación ambiental.
La adopción de una cierta perspectiva histórica puede ayudar al necesario distanciamiento a la hora de abordar problemas como los de la expansión urbana, que, como antes se ha dicho, suelen considerarse como naturales en el mundo en que vivimos. Asimismo, el conocimiento de diversidad de tipos de ciudades y de procesos de urbanización y el contraste y análisis crítico de los mismos pueden ayudar a establecer valoraciones más ponderadas de estos fenómenos. Además de la abundante información escrita relativa a estos procesos, se cuenta con una gran cantidad de información plasmada en imágenes, como son los planos de diverso tipo, fotografías aéreas, diapositivas, documentales, etc. Esta información suele estar disponible en diferentes organismos (departamentos de urbanismo de los Ayuntamientos, Colegios de Arquitectos, Consejería de Obras Públicas, oficinas de información turística...). Todos estos recursos, junto con otros, como juegos informáticos, juegos de simulación, etc., constituyen un interesante apoyo didáctico para el diseño y desarrollo de las actividades de enseñanza.
La evolución en los aprendizajes puede partir del análisis de relaciones más sencillas relativas al asentamiento de la población sobre el territorio para ir afrontando otros análisis, más complejos, que amplíen el número de variables puestas en juego, así como la escala espacial y temporal utilizada. El aprendizaje puede madurar al incorporar la comparación entre situaciones y procesos diferentes en distintos espacios del mundo y en distintas etapas históricas. En todo caso, la comprensión de esta problemática debe aproximarse al modelo de desarrollo que subyace en el expansionismo urbano actual. La maduración en la comprensión, en todo caso, debería ir vinculada al compromiso de actuación como ciudadanos en el marco de la propia ciudad.
Los fenómenos relacionados con el ocio y el turismo constituyen un interesante campo de trabajo para propuestas educativas dirigidas a una población adolescente que es usuaria de gran parte de este tipo de actividades, pero que también puede relacionarse con dicho sector económico desde la perspectiva laboral en un futuro a medio plazo. Como en el caso de la expansión urbana acelerada -vinculada, por lo demás, al fenómeno del crecimiento del turismo y el ocio-, es importante que el alumnado conozca más a fondo estos fenómenos, valorando no sólo sus ventajas económicas, sino también sus consecuencias sociales y sus impactos sobre el medio.
El ocio y el turismo tienen una gran relevancia para Andalucía y para el conjunto del Estado. Las actividades económicas relacionadas con el turismo y el ocio generan un porcentaje muy elevado de nuestra renta. Concretamente, el turismo se ha convertido en una importante fuente de desarrollo, con una gran incidencia en el empleo, pero también en las costumbres, y, sobre todo, con un fuerte impacto urbanizador sobre el territorio, especialmente en las áreas costeras. Se trata de un modelo que, junto a su cara más amable de éxito económico, presenta otros aspectos más críticos, especialmente con vistas al futuro. Asimismo, el aumento del tiempo libre y el crecimiento de las industrias relacionadas con el ocio constituyen el lado luminoso de una sociedad terciarizada, en la que crece el tiempo libre, pero, al mismo tiempo, esas mismas industrias y los nuevos usos sociales, extendidos en la era de la globalización, nos secuestran la iniciativa, la libertad de elegir qué hacer con nuestro tiempo. Existen, pues, en Andalucía muy diversas posibilidades de aproximarse a estos fenómenos del ocio y del turismo, de forma que el trabajo educativo con estas temáticas puede ser ampliamente ejemplificado.
Los fenómenos planteados podrían concretarse en problemas de trabajo escolar con ejemplos como los que se ofrecen a continuación.
- ¿Cómo se podrían desarrollar diferentes actividades de ocio en distintos medios de Andalucía? (también se puede plantear en forma de proyecto para realizar por parte de una clase).
- ¿Cómo ha cambiado la actividad turística determinados paisajes? (se pueden elegir ejemplos significativos).
- ¿Qué actividades de ocio se desarrollaban en la sociedad romana? ¿Nos han quedado huellas o ejemplos de ello en el territorio andaluz?
- ¿Cómo utiliza la población andaluza su tiempo libre? ¿Qué actividades se realizan según grupos de edad y lugar de residencia?
- ¿Qué tipo de turistas nos visitan? ¿Qué relaciones existen entre los turistas y la población andaluza?
- ¿Qué ejemplos de actividades de ocio y similares conocemos en la Europa de la Edad Media y de la Edad Moderna? ¿En qué se diferencian y en qué se parecen a las actividades actuales en esos sectores?
En 3.º de ESO resulta muy adecuado abordar con mayor detalle y profundidad estos fenómenos. Así:
- ¿Qué tipos de actividades turísticas existen en Andalucía? ¿Y en el reto de España? ¿Qué ventajas e inconvenientes les vemos?
- ¿Por qué se concentran las actividades turísticas en las zonas costeras andaluzas? ¿Qué impacto están provocando esas actividades en dichas zonas?
- ¿Qué posibilidades ofrece el turismo rural en Andalucía?
- ¿Cómo podemos compatibilizar el ejercicio del ocio con los derechos de otros ciudadanos?
- ¿Cómo y cuándo surge el turismo, tal como hoy lo conocemos?
- ¿Cómo son los movimientos de población provocados por el turismo a escala mundial?
- ¿Qué imagen de Andalucía transmitieron los «viajeros románticos» durante el siglo XIX? ¿Qué semejanzas tiene esa imagen con la imagen de Andalucía que tienen los turistas que nos visitan?
Esta problemática, aún siendo relativamente específica, cuenta con gran cantidad de contenidos distribuidos en los distintos bloques contemplados por el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, para los cuatro cursos de la ESO, incluyendo los contenidos «comunes» (recogidos en los Bloques 1 de cada curso).
En 1.º, en el Bloque 2 (La Tierra y los medios naturales) se proporciona información sobre los diferentes medios naturales en relación con las actividades de ocio y turismo, especialmente en Andalucía, con atención a los posibles impactos de estas actividades; el Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua), por su parte, ofrece posibles ejemplos de ocio en sociedades del mundo antiguo.
En 2.º, los contenidos del Bloque 2 (Población y sociedad) permiten estudiar el ocio y el turismo desde la perspectiva de la población: movimientos de población relacionados con el turismo, características de las sociedades actuales, sobre todo en cuanto a sus formas de vida y uso del tiempo libre, con especial atención a la vida en el medio urbano, y con ejemplos de Andalucía; en el Bloque 3 (Las sociedades preindustriales) se pueden encontrar ejemplos relativos a estos fenómenos en sociedades medievales y de la Edad moderna.
En 3.º, los contenidos del Bloque 2 (Actividad económica y espacio geográfico) resultan muy pertinentes, pues se refieren a las actividades económicas, y concretamente a las relacionadas con el ocio y el tiempo libre, atendiendo al impacto de las mismas sobre el medio, y más específicamente al impacto del desarrollo turístico sobre los paisajes, especialmente en áreas costeras; los del Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico) proporcionan el marco legal y político regulador de las actividades turísticas, tanto en España como en Europa y en el resto del mundo, mientras que los del Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual) nos permiten entender el sentido de las actividades de ocio y turismo en la era de la globalización.
En 4.º, los Bloques 2 (Bases históricas de la sociedad actual) y 3 (El mundo actual) nos proporcionan ejemplos del surgimiento y desarrollo de la actividad turística y de las actividades de ocio, tal como hoy las conocemos, en la Edad contemporánea y en diversas áreas de nuestro mundo.
También este núcleo temático guarda relación con otros muchos de esta materia, como El patrimonio cultural andaluz, Progreso tecnológico y modelos de desarrollo, El uso responsable de los recursos, Tradición y modernización en el medio rural andaluz y, sobre todo, Los procesos de urbanización en el territorio andaluz. Por lo demás, los proyectos de trabajo relacionados con el ocio y el turismo pueden adoptar formas muy diferentes, pudiéndose desarrollar específicamente desde la materia de Ciencias sociales, geografía e historia, pero también en colaboración con materias que pueden complementar las propuestas, como es el caso de Ciencias de la naturaleza (conectando con núcleos temáticos como el 1: El paisaje natural andaluz, el 2: La biodiversidad en Andalucía, el 3: El patrimonio natural andaluz) o de Educación física (sobre todo en la realización de posibles itinerarios naturales). También pueden contribuir a estas propuestas otras materias como Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y Educación ético-cívica, siendo especialmente relevante la perspectiva de la educación ambiental y la colaboración desde la tutoría.
Las experiencias del alumnado adolescente, tanto en actividades de ocio como en otras relacionadas con los viajes, facilitan el tratamiento de los problemas contemplados en este núcleo temático. En ese sentido, la planificación y realización de algún proyecto de viaje (itinerario rural, acampada en áreas de interés natural, visita a zonas turísticas...) podría funcionar como un eje, en torno a la cual se agruparían las demás actividades previstas. En todo caso, resulta indispensable contrastar las experiencias más directas con informaciones de carácter más sistemático, proporcionadas por el profesor o profesora y recogidas en documentación específica, accesible en fuentes muy diversas (desde oficinas de información turística hasta organismos como el Instituto Cartográfico de Andalucía o el Instituto Nacional de Estadística). Asimismo, los materiales audivisuales y, especialmente, los mapas y planos han de ser recursos habituales en este tipo de trabajo. Por lo demás, se puede contar con la ayuda de programas educativos no formales ofrecidos por los Ayuntamientos y otras instituciones.
En este ámbito de problemáticas la mayor experiencia del alumnado puede constituir, como se ha dicho, un buen punto de partida para la enseñanza, pero también puede convertirse en una cierta dificultad, por impedir el necesario distanciamiento de ese alumnado para poder abordar esta temática sin sesgos subjetivos. Por tanto, los progresos en el aprendizaje deberían permitir mejorar la capacidad de análisis de estos fenómenos y profundizar en las causas y consecuencias de los mismos, relacionándolos con otras actividades económicas y con los procesos de urbanización y de expansión del modo de vida urbano dominante. Una valoración más compleja de estas cuestiones ha de enmarcarse en una cierta comprensión crítica del modelo de desarrollo vigente en nuestra sociedad, llevando consigo cambios de actitudes y de comportamientos.
En nuestra sociedad la idea de la participación resulta fundamental para la consolidación y maduración de la democracia, que con frecuencia queda limitada, en su ejercicio, a sus aspectos más externos y formales. Esa participación debería fundamentarse en una comprensión del funcionamiento social y en una valoración de lo público, de lo colectivo, de lo colaborativo, por parte de los ciudadanos, en un mundo que tiende a supravalorar lo privado y lo conseguido mediante la competitividad. De ahí la necesidad de favorecer la participación ciudadana en distintos campos: económico, social, político, cultural. Esa participación no corresponde sólo a los ciudadanos adultos sino que debe empezar ya en la etapa escolar, pues los niños y adolescentes no sólo serán ciudadanos y ciudadanas en el futuro sino que lo son ya en el presente, tanto en sus centros escolares como en diversos ámbitos sociales.
Por lo demás, la educación secundaria obligatoria contempla como fines educativos importantes en esta etapa la inserción social de los y las adolescentes, así como la adquisición de una serie de actitudes que permitan el desarrollo de comportamientos ciudadanos considerados como deseables. La consecución de estas finalidades corresponde al conjunto de materias del currículum, pero, sin duda, tienen una especial responsabilidad, a este respecto, la materia de Ciencias sociales, Geografía e Historia y la nueva materia de Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y la Educación ético-cívica.
No siendo esta una temática específicamente andaluza, se considera, no obstante, de gran relevancia educativa para nuestra Comunidad profundizar en la misma, de forma que los alumnos y alumnas de la educación secundaria obligatoria puedan tener experiencias de participación que les ayuden a madurar como ciudadanos, tanto en el propio centro escolar como en diversos contextos sociales. En ese sentido, se trata de aprovechar desde el ámbito escolar las posibilidades de participación que se están ofreciendo en Andalucía desde diversas instancias, tanto institucionales (Ayuntamientos, Diputaciones, Instituto Andaluz de la Juventud...) como no institucionales.
Sobre la participación se pueden plantear diversos tipos de problemas para el trabajo escolar. Se ofrecen algunos ejemplos a continuación.
- ¿Cómo podemos participar en la conservación de nuestro entorno?
- ¿Cómo participaban los ciudadanos en la vida pública en la antigua Grecia y en la antigua Roma? ¿Participaban por igual mujeres y hombres? ¿Se parece la vida política de entonces a la de ahora?
- ¿En qué aspectos del funcionamiento de nuestra sociedad podemos participar? ¿Cómo podemos hacerlo?
- ¿Cómo funcionan las asociaciones y otras instituciones de participación social?
- ¿Qué ejemplos de asociacionismo y de cooperación ciudadana encontramos en la Edad Media y en la Edad Moderna? ¿Se conservan hoy algunas de esas modalidades de asociación? (se puede trabajar en torno a ejemplos, como las cofradías, gremios, etc.)
- ¿Cómo se toman las decisiones en nuestro Ayuntamiento?
- ¿Cómo se gobierna la Comunidad autónoma andaluza? ¿Y en el estado español?
- ¿Cómo podemos participar los ciudadanos y ciudadanas en el funcionamiento político?
- ¿Cómo se coordina el funcionamiento político a escala local, regional, estatal y mundial?
- ¿Cómo surgió y se fue consolidando el sistema democrático en el mundo? (se pueden elegir ejemplos paradigmáticos). ¿Y en España?
- ¿Qué dificultades tiene el sistema de democracia representativa para asentarse en determinadas zonas del mundo? ¿Tienen las mujeres derechos políticos reales en todas las zonas del mundo?
- ¿Qué relaciones existen entre el funcionamiento del sistema democrático y la organización económica y social en un país?
- ¿Podría mejorar la vida de las sociedades democráticas actuales con la participación real de los ciudadanos y ciudadanas en los diversos asuntos?
Los contenidos «comunes» recogidos en el Bloque 1 de cada curso constituyen una aportación importante para el trabajo de esta problemática. En todo caso, existen contenidos muy pertinentes en los diversos bloques recogidos en el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, sobre todo a partir de 2.º de ESO.
En 1.º, hay contenidos utilizables –si bien de forma tangencial- en el Bloque 2 (La Tierra y los medios naturales), como la toma de conciencia y participación en la conservación del medio y mantenimiento de la biodiversidad; del Bloque 3 (Sociedades prehistóricas, primeras civilizaciones y edad antigua) también se podrían tomar ejemplos de participación social y política en sociedades del mundo antiguo, especialmente en el caso de Grecia y Roma.
En 2.º, resultan muy pertinentes determinados contenidos del Bloque 2 (Población y sociedad): estructura y características de las sociedades actuales, atendiendo a la participación en el funcionamiento social y político, especialmente en las ciudades; en el Bloque 3 (Las sociedades preindustriales) podemos encontrar ejemplos de participación social y política en sociedades medievales y de la Edad moderna.
En 3.º son muy pertinentes, asimismo, los contenidos del Bloque 3 (Organización política y espacio geográfico): la organización política de las sociedades, con ejemplos de Andalucía, de España y del mundo; por su parte, el Bloque 4 (Transformaciones y desequilibrios en el mundo actual) nos ofrece ejemplos de contraste en la participación política en diversas áreas del mundo en la era de la globalización.
En 4.º el Bloque 2 (Bases históricas de la sociedad actual) proporciona conocimiento procedente de la Historia del mundo contemporáneo, especialmente la transición del Antiguo Régimen al Nuevo Régimen, el liberalismo y el lento y desigual asentamiento de los sistemas democráticos en el mundo, con especial atención al caso del actual sistema democrático español; el Bloque 3 (El mundo actual) permite contemplar las diversas formas de participación social y política, así como las posibilidades y dificultades de una democracia participativa en las sociedades actuales.
Este núcleo puede relacionarse con otros núcleos de la materia, como La construcción histórica, social y cultural de Andalucía, Igualdad, convivencia e interculturalidad y Los procesos de urbanización en el territorio andaluz. Por lo demás, las características de esta problemática la hacen muy adecuada para ser objeto de proyectos interdisciplinares, si bien puede ser trabajada también de forma específica desde esta materia de Ciencias Sociales, Geografía e Historia. En todo caso, resulta prácticamente indispensable la coordinación con la Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y con la Educación ético-cívica. Asimismo, pueden establecerse colaboraciones con el conjunto de materias curriculares, con la labor de la tutoría e incorporando al marco escolar algunas experiencias de participación en la vida social y política del entorno.
Las finalidades educativas de este núcleo temático deberían superar los límites de la materia de Ciencias sociales, geografía e historia, para quedar incorporadas en el proyecto educativo del centro, con especial atención, como se ha dicho, por parte de la tutoría e incorporando, asimismo, iniciativas de actividades y programas específicos de participación ofrecidos por diversas instituciones relacionadas con la participación juvenil, el voluntariado o las asociaciones y movimientos sociales. Concretamente, hay programas que hacen de la participación un eje fundamental, como puede ser el de Ecoescuelas, o, más específicamente, los relacionados con presupuestos participativos, participación de niños y jóvenes en la gestión de los asuntos municipales, etc. En cualquier caso, habría que intentar integrar en las propuestas curriculares el ejercicio real de la participación, tanto en el contexto escolar como en el ámbito municipal.
El progreso en el aprendizaje del alumnado tendría que valorarse no tanto por la adquisición de una mayor cantidad de informaciones sobre esta temática, sino, sobre todo, por la mayor capacidad de participación y por el mayor compromiso con los asuntos ciudadanos en diversos ámbitos, partiendo del propio centro escolar. En todo caso, es evidente la necesidad de profundizar, también, en el conocimiento de las características de la democracia, incluida su contextualización histórica, para poder entender sus ventajas y sus limitaciones. En ese sentido, se habría de ir madurando una idea más compleja y crítica de lo que es el funcionamiento democrático en una sociedad, al tiempo que se refuerza el compromiso de participación como ciudadano o ciudadana.
"26 de julio.- Anclamos en Montevideo. Durante los dos años siguiente, el Beagle se ocupó en estudiar las costas orientales y meridionales de América al sur del Plata. Para evitar inútiles repeticiones extracto las partes de mi diario referentes a las mismas comarcas, sin atender al orden en que las visitamos.
Antes de hacer ninguna observación acerca de estos animales, contaré un viajecillo que hice hasta el río Polanco, sito a unas 70 millas en dirección al norte. Como prueba de excesiva baratura de todas las cosas en este país, puedo citar el hecho de que dos hombres queme acompañaban con un rebaño de unos doce caballos de silla, no me costaban más que dos pesos al día. Mis acompañantes llevaban sables y pistolas, precaución que yo creía bastante inútil. Sin embargo, una de las primeras noticias que llegaron a nuestros oídos fue que la víspera habían asesinado a un viajero que venía de Montevideo: habíase encontrado su cadáver en el camino, junto a una cruz puesta en memoria de un homicidio análogo.
Pasamos la primera noche en una casita de campo aislada. Noto allí bien pronto que poseo dos o tres objetos (y sobre todo una brújula de bolsillo) que producen el más extraordinario asombro. En todas las casas me piden que enseñe la brújula e indique en un mapa la dirección de diferentes ciudades. Produce la más intensa admiración el que yo, un extranjero, pueda indicar el camino (porque camino y dirección son dos voces sinónimas en este país llano), para dirigirse a tal o cual punto donde jamás estuve. En una casa, una mujer joven y enferma en cama, hace que me rueguen ir a enseñarla la famosa brújula. Si grande es su sorpresa, aún es mayor la mía al ver tanta ignorancia entre gentes dueñas de miles de cabezas de ganado y de estancias de grandísima extensión. Sólo puede explicarse esta ignorancia por la escasez de visitas de forasteros en este remoto rincón. Me preguntan si es la tierra o el sol quien se mueve, si en el norte hace más calor o más frío, dónde está España y otra multitud de cosas por el estilo. Casi todos los habitantes tienen una vaga idea de que Inglaterra, Londres y América del Norte son tres nombres diferentes de un mismo lugar; los más instruidos saben que Londres y la América del Norte son países separados, aunque muy cerca uno de otro, y que Inglaterra ¡es una gran ciudad que está en Londres! Llevaba conmigo algunas cerillas químicas, y las encendía con los dientes. No tenía límites el asombro, a la vista de un hombre que producía fuego con los dientes; así es que acostumbraba a reunirse toda la familia para presenciar ese espectáculo. Un día me ofrecieron un peso por una sola cerilla. En el pueblecillo de Las Minas me vieron jabonarme, lo cual dio margen a comentarios sin cuento; uno de los principales negociantes me interrogó con cuidado acerca de esta práctica tan singular; preguntóme también por qué a bordo llevábamos barba, pues había oído decir a nuestro guía que entonces gastábamos barba. Ciertamente le era yo muy sospechoso. Tal vez hubiera oído hablar de las abluciones mandadas por la religión mahometana; y sabiendo que era yo hereje, probablemente sacaría la consecuencia de que todos los herejes son turcos. Es usual en este país pedir hospitalidad por la noche en la primera casa algo acomodada que se encuentra. El asombro causado por la brújula y mis demás baratijas, servíanme hasta cierto punto, pues con esto y las largas historias que contaban los guías acerca de mi costumbre de romper las piedras, mi facultad de distinguir las serpientes venenosas de las que no lo eran, mi pasión por coleccionar insectos, etc., me hallaba en situación de pagarles su hospitalidad. Verdaderamente, hablo como si me hubiese visto en plena África central; no halagará a la banda oriental mi comparación; pero tales eran mis sentimientos en aquella época."
(Charles Darwin, Viaje de un naturalista alrededor del mundo. Capítulo III)

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto