Source: http://mipropiadecadencia.blogspot.mx/2012_08_01_archive.html
Timestamp: 2017-09-22 18:41:30+00:00

Document:
agosto 2012 ~ Solos sabemos nada, juntos sabemos todo
Escrito por Jonathan Hernández Cantú | 12:00:00 p.m. | Antropología, Ciencias, Neurociencia
Los chimpancés no castigar las agresiones a menos que sean la víctima.
Créditos: UMN.edu
Parece que cada vez más los científicos se preguntan si los grandes simios tienen una avanzada capacidad cognitiva, ante la cual la respuesta es sí. Los chimpancés, en particular, parecen rebasar los límites de lo que pensamos que los primates no humanos son capaces como: planificar el futuro, muestran altruismo y algunos tienen habilidades increíbles de memoria.
Recientemente, los investigadores se preguntaron si los chimpancés muestran un comportamiento sofisticado social llamado "castigo de terceros". Este comportamiento se produce cuando un individuo castiga a otro individuo por una transgresión aunque no sea directamente perjudicial para el castigo. Así que en caso de un chimpancé, podría implicar a un individuo castigar a un compañero de grupo por robar comida de un miembro de otro grupo.
El comportamiento es considerado cognitivamente avanzado, como el que castiga no sólo debe comprender que la transgresión es injusta a pesar de no estar involucrado, también debe estar dispuestos a incurrir en un costo material y sin aparente beneficio inmediato del castigo. Castigos a terceros se ven a menudo en las sociedades humanas y se cree mantienen la cooperación, pese su costo. Debido a que los chimpancés viven en grandes grupos y complejos sociales, han evolucionado en increíbles habilidades sociales y los investigadores pensaron que era posible que pudieran demostrar este tipo de comportamiento.
Durante cada prueba en el experimento, se mantuvieron tres chimpancés en jaula separadas pero adyacentes: el "ladrón", la "víctima" y un tercer individuo, que tenía la capacidad de repartir castigos. Los investigadores colocaron una bandeja de comida en la jaula de la víctima y a través de un sistema de poleas, el ladrón podría tirar de esta bandeja cargada de comida a su propia jaula. Una vez que el alimento fue robado de la víctima, el tercer individuo tenía la oportunidad de contraer la bandeja que estaba en posesión del ladrón, por lo que la comida desaparecía y con ello castigar al ladrón por su conducta desleal.
Como control, los experimentadores también probaron escenarios en los que el investigador movía la comida a la jaula del ladrón (en lugar de que el ladrón la robara), otra donde la comida se colocaba en una jaula vacía, y otra donde el ladrón podría tomar alimentos sin afectar a la víctima. Si el castigador potencial colapsaba la bandeja sólo en situaciones en que el ladrón tomaba posesión de la comida de la víctima, el estudio podía concluir que castigo a terceros existe en esta especie.
Sorprendentemente, no hubo evidencia de castigo a terceros entre los chimpancés. Dada la oportunidad, el castigador potencial no colapsaba la bandeja de comida con mucha más frecuencia cuando el ladrón había robado en realidad la comida de una víctima que en otras situaciones.
Hay dos posibles explicaciones para estos resultados: o bien los chimpancés no entendían la situación o simplemente no exhiben castigos terceros. Para distinguir entre estas posibilidades, los experimentadores realizaron una segunda prueba de los ensayos de castigo, donde sólo había dos chimpancés implicados: un ladrón y una víctima capaz de castigo. La diferencia de los ensayos anteriores es que aquí, el castigador potencial también era víctima.
En estos estudios, los chimpancés se apresuraron a castigar al ladrón con el colapso de la bandeja de comida (pero sólo si eran socialmente dominante al ladrón). Estos resultados sugieren que, aunque los chimpancés entienden el comportamiento como injusto y toman represalias cuando están personalmente afectados, no se involucran en el castigo cuando no son más que un mero espectador. Parece que, para los chimpancés, el castigo puede funcionar para obligar a otros a cumplir, en lugar de desalentar el comportamiento injusto.
Estos resultados tienen implicaciones importantes para nuestra manera de entender el comportamiento social de nuestra especie y otros. Primero, el castigo a terceros se cree mantiene la cooperación en los seres humanos ante el engaño desalentador, sin embargo, mientras que los chimpancés son conocidos por cooperar, no parecen participar en este tipo de castigo. Esto plantea la cuestión de si los humanos y la cooperación de los grandes simios se mantienen en diferentes formas, Además, si el castigo a terceros no está grabado en nuestra historia evolutiva, ¿cómo y cuándo los seres humanos adquirieron nuestra inclinación a castigar a otros por las transgresiones en las que no eramos victimas? Por ahora, estas preguntas siguen sin respuesta.
Kate Shaw, "Crime and punishment, chimpanzee-style", Ars Technica.
Categorías: Antropología, Ciencias, Neurociencia
Los físicos esperan que el LHC vaya a darles algunas respuestas en los próximos años. Pero ya están afilando sus argumentos de una máquina para continuar el legado de LHC -una "fábrica de Higgs que iluminaría esa teoría con mediciones mucho más precisas que el LHC puede proporcionar.
"Sabemos que debe haber una nueva física más allá del modelo estándar", comenta Barry Barish, físico del Instituto de Tecnología de California en Pasadena. Eso está garantizado y otros físicos sostienen, que la existencia de fenómenos que no encajan fácilmente en el modelo, tal como el invisible andamio de 'materia oscura', el cual se sospecha comprende una cuarta parte de la densidad de masa del Universo, o la capacidad de las partículas llamadas neutrinos a "oscilar" de una forma a otra. Barish encabeza el consorcio global que está diseñando el Colisionador Lineal Internacional (ILC), un acelerador candidato de la gran máquina que viene. Aunque nadie sabe todavía lo que la nueva física implicará, "nuestra estrategia es estar listo ante todo en lugar de sólo eventualidades".
Ellos ya tienen una buena noticia: la masa de la partícula de Higgs -alrededor de 125 mil millones de electronvoltios (GeV)- que resulta se encuentra hacia el final del rango de luz que los teóricos habían calculado. Esto tiene dos importantes consecuencias: significa que un relativamente modesto nuevo colisionador sería suficiente para producir el bosón de Higgs a granel y le da a la partícula de nuevo una gran variedad de modos de desintegración que hará que sea más fácil para los físicos estudiar sus interacciones con modelo estándar de partículas.
Una de las prioridades, por ejemplo, es comprobar la predicción del modelo estándar para la forma en que el Higgs interactúa con fermiones: entidades como electrones, muones y quarks que tienen un momento angular intrínseco, o 'spin', de ½ en unidades cuánticas. La probabilidad de una interacción con cada partícula se supone que es proporcional a su masa - no menos importante, ya que, en el modelo estándar de interacción, con el Higgs es lo que crea la masa.
Sin embargo, un colisionador de muones se enfrenta a grandes obstáculos propios, sobre todo el hecho de que los muones se descomponen en electrones y neutrinos con una vida media de 2,2 microsegundos. Eso es mucho tiempo en el reino subatómico, donde la vida de partículas a menudo se mide en fracciones de una billonésima parte de un nanosegundo. Sin embargo, en términos de ingeniería, es prácticamente instantánea. Muones para un acelerador tendrían que ser producidos por colisiones de haces de protones en un blanco de metal; luego 'enfriados', o alineados en un haz ordenado, y por último se aceleró a la energía requerida, todo en un marco de tiempo considerablemente más corto que el parpadeo de un ojo. Ese desafío está siendo abordada por el experimento de enfriamiento de ionización de muones (MICE) en el Laboratorio Rutherford Appleton cerca de Oxford, Reino Unido. MICE se espera concluya sus estudios en 2016, momento en que la tecnología de enfriamiento puede ser lo suficientemente avanzada como para el CERN pueda usarlo para construir una fábrica de neutrinos -un paso hacia un colisionador muón- que dispare haces de muón de neutrinos a través de la Tierra a un Detector a miles de kilómetros de distancia, como se propone en Finlandia.
Sin embargo, muchos físicos se muestran escépticos. "Dudo que vaya a ver un colisionador de muones trabajando en mi vida", opina Brian Foster, físico de la Universidad de Oxford. "Hemos estado tratando de trabajar con muones enfriado durante más de diez años y es simplemente muy difícil".
Foster es el director regional europeo para el concepto de un colisionador lineal rival electrón-positrón. Este tipo de máquina sería esencialmente un acelerador largo, con electrones moviéndose por el cañón de una misma longitud y positrones desplazandose en línea contrario con colisiones de paquetes en medio. La falta de curvatura eliminaría las pérdidas de radiación sincrotrón.
Ideas para una gran colisionador lineal comenzó a surgir en la década de 1980, y, finalmente convergieron en dos conceptos. ILC desarrollado por un consorcio mundial de laboratorios y universidades, posería unos 30 kilómetros de largo y utilizaría la tecnología probada de superconductores del acelerador para alcanzar energías de 0,5 TeV, con la posibilidad de actualización a 1 TeV. El equipo de la Coalición está pronto a publicar un informe sobre el diseño técnico y el costo del proyecto se estima en US $ 6,7 mil millones. Collider Linear Pact (CLIC), defendido por el CERN, tendría casi 50 kilómetros de largo y utiliza nuevas técnicas de aceleración para alcanzar energías de 3 TeV. Los costos de CLIC son menos claros que los de ILC ya que sólo un informe de diseño conceptual está disponible, pero sus energías superiores abren nuevos campos para el descubrimiento, así como para medidas de precisión.
Así es ¿qué el ILC finalmente parece una apuesta segura? "¡Por Dios, no!", explica Foster, "pero esta es la mejor oportunidad que hemos tenido en mucho tiempo". Womersley da probabilidades de que ILC sea la mejor opción en un 50:50. "No hay que dar por sentado que el dinero este disponible sólo porque el bosón de Higgs se ha encontrado", reitera, señalando que también hay casos fuertes para la próxima generación de experimentos de neutrinos, por ejemplo. Se necesitarían alrededor de diez años innovando para operar un CDI, estima Oddone, más el tiempo de preparación. "Estamos hablando de 2025 como muy pronto, pero ¿lanzar un proyecto de gran envergadura antes de saber qué más podría encontrar el LHC? Puede haber cosas mucho más apasionantes que el bosón de Higgs ".
Para muchos físicos de partículas, el escenario ideal es LHC en la exploración de la frontera de alta energía en Europa, varios experimentos con neutrinos que exploran la frontera de intensidad en los Estados Unidos y un nuevo leptón colisionador en Japón fijaron los detalles de todas las nuevas partículas exóticas que hasta el momento no han aparecido en las colisiones del LHC. "Me encantaría vernos en esa dirección, si los países ponen su peso detrás de los programas en cada región", considera Terry Wyatt, un físico de la Universidad de Manchester, Reino Unido, que trabaja en el detector ATLAS en el LHC.
Matthew Chalmers, "After the Higgs: The new particle landscape", Nature.
Escrito por Jonathan Hernández Cantú | 12:00:00 p.m. | Frases, Literatura
"-Imaginarse como elemento necesario del orden del Universo equivale, para nosotros, gentes de buenas lecturas, a la superstición de los analfabetos. No se cambia el mundo con las ideas. Las personas con pocas ideas están menos afectadas por el error, hacen lo que hacen todos y no molestan a nadie, y sobresalen, se enriquecen, alcanzan buenas posiciones: diputados, condecorados, académicos, periodistas. ¿Puede uno ser necio cuando cuida tan bien sus intereses? El necio soy yo, que he querido batirme contra los molinos del viento-"
[Umberto Eco, "El cementerio de Praga"]
Geología y Génesis: cómo el diluvio de Noé comparte ideas pero no en forma de paisajes
Escrito por Jonathan Hernández Cantú | 10:00:00 p.m. | Ciencias, Geología
Una compleja historia registrada en "The Rocks don´t lie (Las rocas que no mienten)".
Mientras Johnson ayudaba a una cabina de divulgación científica para una feria de condado local recientemente, se dio cuenta que estaba comenzando a hacer lo que temía evitar. Un grupo de creacionistas, que también contaba con un stand completo mostraba un cartel en el que se describa la coexistencia de humanos y dinosaurios -misioneros que habían desembarcado en las costas-.
A partir de lo anterior comenzó a considerar las siguientes ideas expuestas por los creacionistas: las primeras asociaciones de fósiles no se diferenciaban de los organismos modernos, no había mucho espacio en el Arca de Noé, porque todas las especies presentes hoy en día son descendientes de unos 8,000 "tipos" que se crearon inicialmente, la datación radiométrica de los materiales ha sido demostrada que no funciona; las rocas no pueden plegarse (una flexión bajo presión) -sólo lo puede el sedimento blando; el Gran Cañón, lejos ser una prueba de la profundidad insondable del tiempo geológico, es en realidad una prueba definitiva para el diluvio de Noé... y se puede continuar. La evidencia sugería que el material mostrado no era realmente un conjunto de evidencias que respaldaban una u otra posición. Tales personas nunca habían ido a estudiar un afloramiento de roca. No estaban interesados ​​en lo que la roca tenía que decir -suponían que ya sabían que respuesta tenía que ser-.
Es fácil ver el conflicto entre la religión y la ciencia de la historia de la Tierra como un solo arco de la historia en que la ciencia eventualmente superó el dogma fundamentalista. Pero, como sucede a menudo con historias basadas en la narrativa, la verdad es un poca desordenada y mucho más interesante de lo que se podía suponer.
David R. Montgomery, un geomorfólogo de la Universidad de Washington, traza la interacción histórica entre la geología y la teología en su nuevo libro, "The Rocks don´t lie (Las rocas no mienten)". Como él mismo explica en el prólogo del libro, "empecé a escribir este libro con la intención de presentar una simple refutación del creacionismo, la creencia de que el mundo es de hace unos pocos miles de años y que toda la topografía del mundo abarcando cada montaña, colina y el valle fue formado en el diluvio bíblico. Pero, como he leído en viejos libros aprendí historias sobre enormes inundaciones desde diversos puntos de vista científicos y religiosos".
Muchas culturas tienen leyendas del diluvio y con frecuencia hay razón para creer que la historia se basa en un verdadero diluvio, pero simplemente no hubo uno que inundó el planeta entero. Después de ver la evidencia de lo que fue una vez un lago glacial en el Tíbet y escuchar una leyenda local sobre un gurú que narraba como el budismo en la región llevo al derrotar a un demonio lago, escribe: "Veamos, las historias del diluvio de Noé y la inundación tibetana tienen similitudes, excepto, por supuesto, que fue viral y todavía estamos discutiendo sobre ello".
Las edades de las piedras
El hecho de que los fósiles marinos sean abundantes en las rocas en tierra fue un hecho que no escapo a los griegos. Aristóteles imaginó que los continentes y los mares lentamente alternaban sus identidades, a través de los sedimentos de los ríos que rellenaban cuencas oceánicas. Pero cuando los europeos finalmente devolvieron su atención a la geología, vieron las cosas desde una perspectiva diferente. El reconocimiento de que algunas rocas se componen de arena o barro y que algunas incluso contenían restos de organismos, sólo podía ser interpretado de una manera -como restos del diluvio de Noé-.
Cuando los filósofos naturales estudiaron las rocas lo suficientemente cerca para complicar esa postura, vieron que las rocas contenían nuevos detalles del diluvio de Noé que faltaban en el relato bíblico. Incluso Nicolas Steno, cuyo trabajo pionero en la década de 1600 permitió a la geología a superar su infancia, pasó la mayor parte de su estudio en modelos creativos de lo que podríamos llamar "la mecánica de las inundaciones", en un intento de dar cabida a todas sus observaciones.
En un golpe impactante contra la historia simplificada de la religión frente a la geología, Montgomery describió los principales puntos de vista de los primeros líderes de la iglesia cristiana. Figuras importantes en la historia cristiana -como Orígenes, Clemente, Agustín, Jerónimo y Tomás de Aquino- consideradas como lecturas literales de Génesis proporcionaron una visión de esta postura. Ante la evidencia de la naturaleza que contradice una cierta lectura de la Biblia, todos ellos decidieron que la única respuesta sensata era ajustar la lectura de la Biblia. En su opinión, la naturaleza demostraba claramente cómo eran las cosas, así que cualquier discrepancia mentía con la interpretación de la Escritura. En realidad, no fue sino hasta la Reforma protestante en el año 1500 que se llegó a un prominente literalismo.
Montgomery describe también las funciones de varias figuras importantes en la geología, entre ellos Georges Cuvier , James Hutton y Charles Lyell , denotando cómo sus ideas fueron influenciadas por (o en conflicto con) las vistas existentes sobre el diluvio de Noé. Por ejemplo, tiempo después, se acordó que las rocas representan un registro de la historia que sólo podía ser abarcada en millones de años, pero antes de que el transporte de sedimentos en capas de hielo fuera imaginable -la mayoría de geólogos explicaba que los depósitos glaciares de Europa eran restos reales de la diluvio bíblico-.
Es en ese contexto cuando surge la extraordinaria historia de William Buckland, un prominente teólogo y geólogo de Oxford. Buckland fue un defensor acérrimo del diluvio global para explicar el sedimento de Europa y su topografía, llegando a ser Decano de Westminster en la Iglesia Anglicana en parte por su trabajo sobre este tema. De admiración fue, que más tarde y en público cambió de opinión cuando se enfrento a una clara evidencia de que una inundación no tenía nada que ver con tales pruebas - como la falta de depósitos similares en los trópicos-.
El dogma ataca de nuevo
El libro detalla la resurrección moderna de la oposición fundamentalista a las conclusiones de la geología y la paleontología. A principios de 1900, un hombre llamado George McCready Price intentó volver al dogma que el lento progreso de la geología había erosionado. Montgomery escribe: "Ya sea por ignorancia o simple desdeño de siglos de descubrimiento y debate, Price atribuyó el registro geológico completo a el Diluvio de Noé descartando enormes montones de sedimento repleto de fósiles... Price acusó a los geólogos convencionales de un prejuicio crudo puesto que nunca se molestaron en aprender otra geología e ignoraban la evidencia acumulada por generaciones de geólogos."
En la década de 1950, el trabajo de Price inspiro a Henry Morris (quien más tarde fundó el Instituto para la Investigación de la Creación) y Whitcomb John quien desarrolló ideas y materiales que definen el Creacionismo hasta el día de hoy, así como enormes avances científicos (como la datación radiométrica de la Tierra y la tectónica de placas) fueron descartados por ambos.
En una interesante coda, Montgomery se refiere a la reticencia de la comunidad geológica de reconocer la importancia de Scablands en Washington. En la década de 1920, un joven geólogo de nombre J. Harlen Bretz se convenció de que las pruebas en los cañones grandes y secos del este de Washington eran evidencia de una inundación catastrófica. Después de haber pasado el último siglo prescindiendo de la inundación de Noé como un arquitecto geológico, la mayoría de los geólogos sabían una cosa acerca de la afirmación de Bretz: no podía ser así.
Sería cincuenta años después que el resto del campo admitiría que Bretz tenía razón. ("Todos mis enemigos han muerto", solía decir en broma: "No tengo a nadie para regodearme.") Está claro que los Scablands fueron creados por increíbles inundaciones desatadas por el deshielo de un lago glacial que una vez cubrió 3,000 kilómetros cuadrados de Montana. Muchos científicos simplemente no podían considerar esta posibilidad, ya que la que la geología se conformaba por eventos con cambio gradual, no catastróficos.
Decisivo aquí, tentativo allá
Aunque el libro es mucho más que la imposible maldad de pensar en un diluvio global como una explicación plausible de la complejidad de la corteza terrestre, todavía hay un quien lo considera viable (Por ejemplo, las rocas evaporíticas del oeste de Texas son tan gruesas que tendría que evaporarse un océano de 725 kilómetros profundidad para lograrlo. A la velocidad máxima observada en la Tierra, esto tomaría por lo menos 100,000 años.) Es evidente partir de la claridad de la escritura directa de Montgomery debido a que es un educador. Él efectivamente detalla las principales ideas sin esconderse en un bosque denso de jerga o narración auto-indulgente.
Sólo hay una faceta del libro que viene un poco deslucido. Montgomery relata brevemente sobre el problema filosófico entre ciencia y religión, al parecer para llegar a los creyentes que son sospechosos de la ciencia (pero también para recordar a los científicos que no son inmunes al pensamiento sesgado). Se trata de construir puentes, acercándose a la idea de Stephen Jay Gould de magisterios que no se superponen , pero siempre matizando que la religión debe, por supuesto, dar a los hechos de la ciencia.
El resultado es una rama de olivo se detiene y casi parece se argumentar con ella misma. Al tratar de criticar a ambos lados por igual para crear un punto medio cómodo para que la mayoría de las personas se identifica con esta, Montgomery termina con una noción muy vaga . Aún así, no se puede esperar producir oro, donde miles han intentado sin éxito antes tal merito.
En general, es un gran libro que se puede leer por varias razones -si quieres saber por qué la geología no es compatible con la historia del diluvio, entender las raíces del creacionismo moderno, contemplar una advertencia de los paradigmas científicos, o simplemente aprender sobre la historia de Ciencias de la Tierra-. La manera respetuosa en la que está escrito significa que incluso podría ganar adeptos entre los creacionistas que están dispuestos a evaluar críticamente sus puntos de vista. Después de todo, los padres de la iglesia cristiana hubiera estado de acuerdo.
Scott K. Johnson, "Geology and Genesis: how Noah’s flood shaped ideas but not landscapes", Ars Technica.
Imágenes compuestas de pixeles con una nanoestructura metálicas podría tener un fin en seguridad o almacenamiento de datos ópticos.
Ampliación de una impresión con un tamaño de 50x50 micrometros, posee la mayor resolución posible. Créditos: A*STAR
Las imágenes con la resolución más alta posible -cerca de 100,000 puntos por pulgada- se han logrado, a todo color, con un método de impresión que utiliza pequeños pilares de unas pocas decenas de nanómetros de alto. El método, descrito en Nature Nanotechnology, se podría utilizar para imprimir marcas de agua pequeñas o mensajes secretos por razones de seguridad y lograr un almacenamiento de datos en discos de alta densidad.
Cada píxel de estas imágenes posee una resolución ultra -compuesto de cuatro puestos a nanoescala con un límite máximo de un nanodisco de plata y oro-. Mediante la variación de los diámetros de las estructuras (que son decenas de nanómetros) y los espacios entre ellos, es posible controlar qué color de la luz se requiere reflejar. Los investigadores de la Agencia para la Ciencia, la Tecnología y la Investigación (A*STAR), en Singapur usaron este efecto, llamado color estructural, para llegar a una completa paleta de colores. Como una prueba de principio, imprimieron una versión de prueba de 50×50 micrómetros empleando la imagen 'Lena', un retrato rico en color de una mujer que se utiliza comúnmente como un estándar de impresión.
Joel Yang, un científico de materiales en A*STAR, quien dirigió el estudio, notó por primera vez el efecto cuando observo las nanopartículas de metal bajo un microscopio de luz. "Vimos que podíamos controlar los colores, del rojo al azul, al modificar el tamaño de las partículas", agrega. Dependiendo de su tamaño, una nanoestructura de metal resuena con una determinada longitud de onda de la luz -al igual que una cuerda de guitarra resuena a una frecuencia particular, dependiendo de su longitud. La luz en la longitud de onda hace que los electrones en la superficie de la nanoestructura metálica resuenen y esto determina el color que la estructura refleja. Este efecto, llamado resonancia de plasmones, es bien conocido por los físicos. Yang es el primero en emplear este efecto para poder imprimir fotografías de alta resolución y más aún imágenes a todo color, explica Jay Guo, ingeniero de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, que no estuvo involucrado con el trabajo.
Para la demostración inicial de la imagen de Lena, los investigadores usaron por primera vez un haz de electrones en una litografía con un patrón de oblea de silicio el cual contenía una serie de mensajes elaborados a partir de un material aislante. Luego se depositaron nanodiscos de metal en los postes y la superficie de la oblea fue recubierta con el metal. El revestimiento de metal sobre la oblea refleja la luz de color en los pilares, haciendo que la imagen sea brillante. "Los colores aparecen después de que se aplica el metal", reitera Yang.
La imagen de Yang tiene una estructura con una resolución de alrededor de 100,000 puntos por pulgada. En comparación, las impresoras de inyección de tinta y láser producen manchas de tinta con micrómetros de tamaño y su resolución alcanza un máximo de alrededor de 10,000 puntos por pulgada. Si las imágenes de Yang se hicieron en áreas lo suficientemente grandes como para verse a simple vista, "serían superiores a la alta definición", añade Teri Odom, químico de la Universidad Northwestern en Evanston, Illinois. Pero, señala, las personas con visión perfecta no puede discernir objetos de menos de 20-30 micrómetros.
Incluso en el mejor microscopio, las imágenes ópticas tienen un límite de resolución definitiva y este método le llega. Cuando dos objetos están demasiado cerca, la luz que se refleja en ellos se difracta, y los dos objetos confunden. Este efecto, llamado el límite de difracción, se produce cuando la distancia entre dos objetos es igual a la mitad de la longitud de onda de la luz utilizada para crear la imagen. La longitud de onda en el medio del espectro de color es de aproximadamente 500 nanómetros. Eso significa que los píxeles de una imagen impresa no se pueden colocar más cerca de 250 nanómetros sin que parezca manchada. Las imágenes de Yang están apenas por encima de esta distancia.
Además de la resolución, otra ventaja emplear esta estructura es la estabilidad de la imagen. Los materiales metálicos y aislantes utilizados para hacer estas imágenes son duraderos. "No se desvanecen con el tiempo, a diferencia de los tintes y colorantes orgánicos", explica Guo.
Yang dice que está trabajando ahora en un método de estampado para imprimir los pilares más fácilmente en áreas más extensas y en diferentes materiales. El método de tallado con haz de electrones utilizado para la demostración inicial es demasiado lento para usar en grandes áreas.
Los investigadores han solicitado una patente para el método de impresión y esperan se pueda emplear en la comercialización de micro imágenes tales como marcas de agua a escala nanométrica, o para la criptografía. El método para la impresión de manchas de color muy juntas también podría ser utilizado para codificar datos en discos ópticos ultradensos similares a películas. Debido a que estas imágenes no se pueden escribir, sería más útiles para el almacenamiento de información en archivos.
Katherine Bourzac, "Colour printing reaches its ultimate resolution", Nature.
Escrito por Jonathan Hernández Cantú | 9:00:00 p.m. | Astronáutica, Ciencias
Luego del aterrizaje de Curiosity, revisemos un poco la historia de la exploración de Marte.
Panorama del cráter Greeley por el rover Opportunity. Créditos: NASA.
¿Dónde más se puede encontrar otro mundo como la Tierra? Venus es similar en tamaño y masa a nuestro planeta, pero su elevada temperatura en la superficie y su lluvia de ácido sulfúrico limita las comparaciones; otros mundos interesantes carecen de la atmósfera o son demasiado fríos. Pero Marte tiene un gran potencial. A pesar de poseer una atmósfera delgada con dióxido de carbono y baja gravedad en la superficie (una persona que pese 68 kilogramos en la Tierra, sólo pesaría 25 kilogramos libras en Marte), el planeta es lo suficientemente parecido a la Tierra para ofrecer una promesa de habitabilidad, ya sea para el futuro de la humanidad, o en su pasado o presente con formas de vida nativas.
Por lo tanto, no es de extrañar que Marte sea un objetivo de exploración desde el comienzo de los vuelos espaciales. Las primeras misiones enviadas a Marte por la Unión Soviética iniciaron en 1960, a escasos tres años después del Sputnik. El primer sobrevuelo con éxito sucedió en 1965 por el Mariner 4 de la NASA y el primer aterrizaje con éxito fue la soviética Mars 3 en 1971. Que los exploradores dejarán de transmitir poco después del contecto fue algo común durante varios años al respecto una entrada en la Wikipedia con la cronología de la exploración de Marte es una lectura aleccionadora.
Comparando los diversos fracasos frente a los aterrizajes exitosos hace que se vean aún más sorprendentea. Con el Mars Science Laboratory (MSL), conocido como Curiosity, que llego a Marte el 06 de agosto, se puede hacer una retrospectiva sobre la exploración marciana.
Un vikingo llega a Marte
Nave Viking. Créditos: NASA.
Viking 1 de la NASA aterrizó en Marte el 20 de julio de 1976, mientras que su gemela Viking 2 llegó unos meses más tarde el 3 de septiembre. Ambos módulos de aterrizaje son similares, consistían en un marco de aluminio resistente con tres patas para sostenerse por encima de la superficie marciana.
El promedio de la presión atmosférica de Marte es tan sólo el 0.6 por ciento de la Tierra, es decir, la fricción atmosférica no siempre es fiable para frenar la entrada. Los ingenieros tienen que ser creativos al colocar sondas en el planeta. Los módulos de aterrizaje Viking (pesaban cada uno kilogramos 571 en la Tierra) fueron equipados con paracaídas y cohetes que apuntaban hacia abajo para frenar su descenso. Para complicar las cosas, el equipo de los Viking (que incluía al científico Carl Sagan) quería evitar la contaminación química de Marte. Finalmente, se utilizo el empuje con cohetes retro a través de 18 boquillas, empleando un tubo de escape.
La misión científica de Viking era ambiciosa: buscaba un estudio de la composición química, geológica, meteorológica y (con suerte) de las propiedades biológicas de Marte. Para este fin, cada módulo de aterrizaje estaba equipado con un brazo robótico de excavación, dos cámaras panorámicas cilíndricas, una estación meteorológica completa y un espectrómetro de masas para identificar los componentes químicos de la atmósfera y el suelo. Viking fue un experimento extraordinariamente bien diseñado, uno de los triunfos de la exploración robótica.
A pesar de las concepciones de autores de ciencia ficción sobre el desarrollo de una civilización que prospero en Marte, los científicos aún debaten si los sensores biológicos en Viking eran capaces de encontrar vida microbiana o no.
La Viking 1 dejó de operar seis años después de su descenso, después de un error de uno de los controladores en la Tierra que cerro una antena de comunicaciones. La batería del Viking 2 fracasó después de tres años de operaciones. Desde entonces, la nave ha recibido una visita ficticia por parte de un niño pequeño y su tigre, y las sondas Viking fueron identificados desde la órbita por la cámara de HiRise del Mars Reconnaissance Orbiter.
El rover Sojourner se encuentra aún en Marte. La imagen fue tomada por Carl Sagan Memorial Station, una herramienta de la misión Mars Pathfinder. NASA/JPL.
Quince años pasaron entre el final del programa Viking y el siguiente aterrizaje con éxito: la misión Mars Pathfinder, que incluyó un módulo de aterrizaje fijo que desplegó el primer vehículo robótico autonomo. Nombrado Sojourner en honor al líder de derechos civiles Sojourner Truth , este rover fue una misión de prueba de concepto que ayudó al diseño posterior del Spitit, Opportunity y Curiosity.
Pathfinder utilizo el mismo método de aterrizaje que emplearon Spirit y Opportunity. En lugar de tocar el suelo con cohetes, el módulo de aterrizaje uso bolsas de aire inflables. Después de la entrada y con un descenso en paracaídas -se desaceleró, usando bolsas de aire para amortiguar el impacto- y la nave rebotó en realidad contra la superficie antes de descender. Los cojines luego se desinflaron para permitir que el vehículo pudiera salir.
Pathfinder se recuperó de una parada de 4 de julio de 1997 en Ares Vallis, una llanura pedregosa en el hemisferio norte de Marte. La ubicación fue seleccionada por ser bastante plana y debido a la gran cantidad de rocas ayudaron a la navegación de Sojourner.
Sojourner era mucho más pequeña que las otras sondas, tenía solo 10,5 kg de masa. Este pequeño tamaño le permitió escalar rocas con facilidad, gracias a un bajo centro de gravedad y sus seis ruedas articuladas de forma independiente. De hecho, considerando uno de los líderes del proyecto, Dan Britt, de la Universidad de Florida, Sojourner era demasiado bueno para escalar rocas, ya que tenía la mala costumbre de quedarse atascado. El vehículo también resultó tener miedo de su propia sombra. Desde que comenzó a funcionar de forma autónoma en el terreno rocoso, Sojourner tenía un algoritmo de evasión de obstáculos que se activaba cuando la sombra del robot aparecía en su camino.
Las rocas de la región de aterrizaje fueron nombrados empleando personajes de dibujos animados (Scooby Doo, Ren, Stimpy, entre otros), ya que los nombres necesarios tenían que ser memorables, -no peyorativos- y no basarse en personas reales. Pathfinder también hizo algunos descubrimientos importantes sobre el clima de Marte, incluyendo las nubes que se forman al atardecer y la frecuencia relativa de las tolvaneras de la superficie. Sojourner experimento cerca de dos remolinos de polvo todos los días, que mostraba lo volátil que el clima marciano puede ser.
Sojourner soporto cerca de tres meses, más allá del final programado para un mes de su misión. Esta experiencia presagió el éxito de Spirit y Opportunity.
El octavo año para una misión programada de 90 días
El proyecto científico de Bruce Banerdt considero una prueba para saber si el rover podía liberarse de suelo blando. Esta foto muestra el tamaño real del vehículo, en comparación con un ser humano. Créditos: NASA/JPL-Caltech
Las sondas Viking fueron un gran éxito, pero no permitieron responder a una de las grandes preguntas: ¿Marte tiene agua? Varias imágenes desde la órbita son muy sugestivas para señalar antiguos mares y ríos, pero eso sólo hizo que aumentará el misterio. Si Marte tuvo agua superficial en el pasado, ¿a dónde se fue? ¿Esta a un metro bajo tierra? La vida en la Tierra requiere agua líquida, descubrir agua en Marte sería significativo. Con este fin, el Mars Exploration Rovers Spirit y Opportunity -se construyeron para estudiar la geología de Marte-, estudian si hay y cómo se formó el agua.
Para dar cabida a esta misión científica, los vehículos se hicieron mucho más grandes que el Sojourner, cada uno con una masa de 185 kilogramos. Sin embargo, comparten los mismos seis ruedas articuladas que el diseño anterior y fueron alimentadas con paneles solares. El ambiente polvoriento en Marte en realidad ayudó a mantener la arena alejada de los paneles mediante el viento, manteniéndolos limpios y en condiciones de trabajo, permitiendo a los vehículos seguir adelante más aún de su misión programas para 90 días sol. (Un día "sol" es un día marciano, cuya duración es de 24 horas y 39 minutos de largo, por las normas de la Tierra).
Spirit aterrizó en Marte el 4 de enero de 2004, seguido por el Opportunity el 25 de enero. Ambos vehículos están equipados con cámaras panorámicas, una herramienta de abrasión (RAT) para la molienda de trozos de rocas y una suite de herramientas de análisis químicos, incluyendo rayos X además de equipos de imágenes microscópicas. En otras palabras, los vehículos son excelentes laboratorios móviles y han sido capaces de explorar distintas regiones geológicas en la superficie de Marte.
Ambos rovers encontraron abundante evidencia sugerente de un Marte con agua en el pasado. Por nombrar sólo dos, la rueda de Spirit descubrió un pedazo de tierra que se parece a las aguas termales en la Tierra y el Opportunity descubrió una serie de piedras esféricas conocidas coloquialmente como "arándanos", que podría haberse formado en un ambiente húmedo. Ambos vehículos también descubrieron rocas con características que no se encuentran en ningún lugar de la Tierra.
Los "arándanos" en Marte, descubiertos por el rover Opportunity: son cuerpos esféricos que pudieron haberse formado en condiciones acuosas. Créditos.
La misión de Spirit duró cinco años más que la duración estimada para la misión original, antes de quedar atrapado y perder poco a poco sus funcionalidades, Opportunity sigue funcionando en su octavo año.
Agua, agua (tal vez) haya en todas partes
Los vehículos marca una nueva etapa en la exploración marciana, pero aún el Viking Lander todavía tiene un gran mérito. Por esa razón, la sonda Phoenix fue construido como un laboratorio estacionario como los Vikings, pero usando energía solar y una estricta misión para determinar la composición química de la superficie de Marte. Phoenix (nombre debido a que "surgió de las cenizas" de un proyecto anterior) utiliza cohetes para descender en la superficie de Marte el 25 de mayo de 2008. Fue la primera sonda en aterrizar con éxito en la región del Polo Norte, un poco al sur de la capa de hielo.
Phoenix estaba equipado con un laboratorio de química sofisticada y un brazo robótico, con una pala en la punta. La sonda cavo varias trincheras y encontró hielo de agua. La acción de los retro-cohetes en el aterrizaje despejó el suelo marciano suelto, dejando al descubierto hielo. El análisis del material recogido por la pala no encontró signos reveladores de vida o actividad biológica, pero aún no se descartan por completo las posibilidades.
Phoenix cumplió con su misión científica y debido a los graves daños debido al hielo en uno de sus paneles solares se apago por completo el 25 de mayo de 2010. El último tweet enviado desde la cuenta @PhoenixMars al término de su misión científica anunciaba "triunfo" en sistema binario, con un corazón en ASCII.
Marte, hasta que no se duerma
El Mars rover Curiosity en el laboratorio durante el montaje en el JPL. Tenga en cuenta lo mucho mayor curiosidad es que el Espíritu, que se muestra en la imagen anterior. Créditos: NASA/JPL-Caltech.
El Mars Science Laboratory (MSL) es el nombre oficial del nuevo rover, conocido como Curiosity. Cuya llegada fue el día de hoy.
Los equipos científicos y de ingeniería no pudieron descansar hasta estar seguros que el rover se encontraba en la superficie del planeta. Dado que diversas sondas han fracasado en el pasado, la preocupación por la seguridad de la misión se justifica para no usar el método de airbag de aterrizaje. En su lugar, se usará cohetes de ayuda conocidos como el Sky Crane para bajarlo una parte de su descenso. La NASA ha descrito esta forma de aterrizar como "siete minutos de terror", que es aproximadamente el tiempo que el rover tomará para hacer su descenso final a la superficie marciana.
Curiosity es un laboratorio aún más grande que Spirit y Opportunity, con una gama completa de equipos detectores de radiación, junto con un aparato de química diseñado para buscar moléculas orgánicas asociadas con la vida en la Tierra. Si hay vida en Marte o no, con un mejor equipo revelara algo nuevo como ya lo han hecho Sojourner, Viking, Spirit y Opportunity antes.
Mateo Francisco, "Mars needs rovers! (and it just got a big one)", Ars Technica
Escrito por Jonathan Hernández Cantú | 8:30:00 p.m. | Arqueología, Ciencias, Pseudociencia
Estela Maya. Créditos: Wikimedia Commons.
Los mayas a igual que otras culturas de la antigüedad como griegos, romanos, babilonios o chinos, desarrollaron sólidos conocimientos en diversas áreas de la ciencia que abarcaron desde astronomía, matemáticas hasta . Prueba de ello fue la precisión con la que calcularon los ciclos del Sol, Venus o la Luna mediante cautelosas observaciones que sirvió para deducir la noción del tiempo. A partir de la comparación de los diferentes ciclos los mayas pudieron crear calendarios para medir largos periodos de tiempo.
Los mayas poseían tres calendarios: sagrado o tzolzin, civil o haab y la cuenta larga. Dentro de estos el calendario civil o haab contemplaba que el año solar duraba 365 días omitiendo el detalle que en la actualidad sabemos, en realidad un año solar dura 365 días y seis horas. Este pequeño detalle hace que con el paso del tiempo exista un desfase entre el calendario y la posición del cielo haciendo que se vuelva ineficaz para predecir las estaciones del año, su principal utilidad en las antiguas sociedad basadas en la agricultura.
El calendario maya mide el tiempo en ciclos determinados por el movimiento del Sol, donde los ciclos varían en su duración, tan sólo uno de estos ciclos, el de Cuenta Larga, dura cinco mil años. A su vez nuestro calendario gregoriano y el maya, no tienen un punto de partida en común haciendo complicado convertir una fecha gregoriana en maya o viceversa. Es así que en la actualidad aún no existe un consenso entre los especialistas para poder relacionar ambos calendarios.
Tomando como referencia esto último hay quienes afirman que el último ciclo del Calendario de Cuenta Larga terminó hace más de doscientos cincuenta años, un grupo reitera que concluye en 2012 pero aún considerando el 2012 como fin de ciclo, existen discusiones sobre el día en que finaliza, hay quienes consideran termina el 21 de diciembre pero otros explican el 23 de diciembre como fecha valida. Dicho de otra forma existen 50 formas de vincular ambos calendarios.
Profecías, mitos y New Age
Uno de los mayores errores acerca de la cultura maya es la interpretación de sus documentos históricos. Las únicas profecías mayas se encuentran en los "Libros de Chilam Balam". Los libros de Chilam Balam fueron escritos durante el siglo XVI y XVII siendo un importante documento para conocer la cultura maya precolombina. Sin embargo, es importante considerar que en las profecías mayas contenidas en Chilam Balam se percibe la influencia española, sobre todo en el aspecto religioso y esta manipulación sirve para ajustarse a hechos ya ocurridos.
A su vez, el movimiento New Age durante la última parte del Siglo XX y el inicio del Siglo XXI vino a popularizar la idea de un misticismo alrededor de las culturas precolombinas, promoviendo una imagen de perfección de tales civilizaciones que concluye con afirmaciones de un fin del mundo predicho por la cultura maya.
En definitiva a pesar de que haya toda una publicidad alrededor de una inminente destrucción del mundo y de todo lo que conocemos, 2012 es un fecha carente de significado en la cultura maya y aunque así lo fuera para esta civilización no elaboraron profecías en torno a un año en específico.
Peor aún en caso de que existiera una profecía de tal naturaleza, el conocimiento que poseemos acerca del Universo nos permite cuestionar además de refutar con sólidos argumentos tales predicciones. Tales profecías promovida por el New Age tales como explosiones de supernovas, fenómenos solares inesperados o la trayectoria de colisión de un planeta hasta ahora desconocido son fácilmente desmontables con el conocimiento en astronomía actual.
Categorías: Arqueología, Ciencias, Pseudociencia

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