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Timestamp: 2019-07-21 01:44:33+00:00

Document:
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Resolución del Parlamento Europeo, de 13 de septiembre de 2012, sobre Siria (2012/2788(RSP))
Vistas sus anteriores resoluciones sobre Siria,
Vistas las Conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores sobre Siria de 23 de julio, 25 de junio, 14 de mayo, 23 de abril y 23 de marzo de 2012; vistas las Conclusiones del Consejo Europeo de 29 de junio de 2012 sobre Siria,
Vistas las declaraciones de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad sobre Siria de los días 15 de marzo, 14 y 27 de abril, 27 de mayo, 3 y 18 de junio, 6, 8 y 20 de julio, 3, 4, 8 y 18 de agosto y 5 de septiembre de 2012,
Vistas las declaraciones de la Comisaria Europea de Cooperación Internacional, Ayuda Humanitaria y Respuesta a las Crisis sobre Siria, de 17 y 31 de julio y de 29 de agosto de 2012,
Vista la visita de tres días del Presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja a Siria, de 4 a6 de septiembre de 2012,
Vista la Decisión, de 17 de agosto de 2012, de Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, y de Nabil al Arabi, Secretario General de la Liga de los Estados Árabes, de nombrar a Lakhdar Brahimi nuevo Representante Especial Conjunto para Siria,
Vistos el Reglamento (UE) no 509/2012 del Consejo, de 15 de junio de 2012, por el que se modifica el Reglamento (UE) no 36/2012 relativo a las medidas restrictivas habida cuenta de la situación en Siria, y las posteriores decisiones del Consejo por las que se ponen en práctica dichas medidas,
Vista la Resolución 66/253 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 3 de agosto de 2012, sobre la situación en la República Árabe Siria,
Vistas las Resoluciones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas 19/1, de 1 de marzo de 2012, S-19/1, de 1 de junio de 2012, y 20/L.22, de 6 de julio de 2012, sobre la situación de los derechos humanos en Siria,
Visto el informe de la Comisión de Investigación Internacional Independiente sobre la República Árabe Siria, de 15 de agosto de 2012,
Vista la decisión de la Organización de Cooperación Islámica, de 13 de agosto de 2012, de suspender el estatuto de miembro de Siria,
Vistos el pacto nacional y la visión política común para la transición en Siria hechos públicos tras la conferencia celebrada por la oposición siria bajo los auspicios de la Liga de los Estados Árabes en El Cairo los días 2 y 3 de julio de 2012,
Vistos los resultados de la reunión del Grupo de Acción para Siria celebrada en Ginebra el 30 de junio de 2012,
Vistos el Plan Annan y las Resoluciones 2042, 2043 y 2059 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas,
Vistas las conclusiones y las recomendaciones del informe «The Day After Project: Supporting a Democratic Transition in Syria», publicado en agosto de 2012,
Vista la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948,
Vistos el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, la Convención sobre los Derechos del Niño y su Protocolo facultativo relativo a la participación de los niños en los conflictos armados y la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, de todos los cuales Siria es parte,
Visto el artículo 110, apartados 2 y 4, de su Reglamento,
Considerando que, según las Naciones Unidas, desde el inicio de la represión violenta de manifestantes pacíficos en Siria en marzo de 2011, casi 20 000 personas, la mayoría civiles, han resultado muertas; que la violencia extrema —como el recurso a la artillería pesada y los bombardeos contra zonas de gran densidad demográfica— y las matanzas horripilantes perpetradas por el Ejército sirio, las fuerzas de seguridad y los «shabiha», así como varias fuerzas de la oposición, han ido en constante aumento; que se han registrado diversas matanzas y ejecuciones selectivas masivas (a quemarropa) de hombres, mujeres y niños; que las torturas, las detenciones masivas y la destrucción generalizada de zonas de gran densidad demográfica han aumentado de forma dramática en los últimos meses; que en todo el país hay pueblos y ciudades que están siendo sitiados y bombardeados por tropas gubernamentales, entre otros mediante el recurso a helicópteros y aviones de combate; que la creciente militarización del conflicto está provocando que la situación esté al borde de la guerra civil;
Considerando que, caso de proseguir la creciente militarización de la situación en Siria, esta tendría una grave incidencia en la población civil, que ya padece el rápido deterioro de la situación humanitaria, y continuaría afectando a la región en su conjunto, en particular a Jordania y el Líbano, en términos de seguridad y estabilidad, con unas implicaciones y repercusiones difíciles de predecir;
Considerando que, según estimaciones de las Naciones Unidas, en agosto unas 5 000 personas resultaron muertas como consecuencia de los continuos combates, lo que eleva a más de 20 000 las víctimas mortales desde el inicio del conflicto; que, debido a la intensificación de la violencia y a la precariedad de las condiciones humanitarias y de seguridad de Siria, los países vecinos están asistiendo, especialmente en las últimas semanas, a una escalada notable en el número de ciudadanos sirios que buscan refugio, en particular en Turquía, Jordania y el Líbano; que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados ha inscrito o está en proceso de inscribir a 235 000 refugiados de Siria; que más del 75 % de estos refugiados son mujeres y niños; que decenas de miles de refugiados no se inscriben; que se calcula que más de 100 000 refugiados han huido del país cruzando las fronteras jordana, libanesa, iraquí y turca a un ritmo de entre 500 y 2 000 personas diarias en agosto; que según estimaciones de las Naciones Unidas hay más de 1,2 millones de desplazados internos dentro de Siria, y que unos 3 millones de personas necesitan urgentemente asistencia humanitaria; que el régimen sirio ha cortado deliberadamente el acceso a alimentos, agua, electricidad y suministros médicos a comunidades enteras como por ejemplo en Homs, y más recientemente en Alepo; que Turquía ha pedido al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que estudie la posibilidad de establecer una zona de seguridad para civiles custodiada por los países vecinos;
Considerando que el 2 de agosto de 2012 Kofi Annan anunció su dimisión como Representante Especial Conjunto de las Naciones Unidas y de la Liga de los Estados Árabes para Siria por la intransigencia del régimen sirio, el aumento de la violencia armada y la incapacidad de un Consejo de Seguridad dividido para sumarse efectivamente a sus esfuerzos por aplicar el plan de paz de seis puntos; que recientemente se ha nombrado al antiguo Ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Lakhdar Brahimi, nuevo Representante Especial Conjunto de las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes para Siria;
Considerando que el régimen sirio ha perdido toda la credibilidad y legitimidad como representante del pueblo sirio;
Considerando que el veto impuesto por Rusia y China ha impedido la adopción, por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de una resolución por la que se respalden los esfuerzos del Grupo de Acción para Siria y también ha impedido la introducción de las medidas propuestas para garantizar el cumplimiento del Plan Annan de seis puntos, de conformidad con el artículo 41 de la Carta de las Naciones Unidas; que, hasta la fecha, la comunidad internacional ha sido incapaz de unirse y dar una respuesta adecuada a la crisis en Siria;
Considerando que en el futuro de Siria no hay espacio para el Presidente Bachar el Asad y su régimen autoritario; que el Presidente debe renunciar para evitar que continúe la escalada de la crisis y para permitir que pueda producirse una transición pacífica y democrática en el país; que varios antiguos dirigentes políticos y militares del régimen y embajadores han desertado y huido a los países vecinos y otros territorios más lejanos;
Considerando la necesidad de una alternativa válida al régimen actual; que dicha alternativa ha de ser inclusiva y representativa de la diversidad de la sociedad siria y ha de respetar plenamente los valores universales de democracia, Estado de Derecho, derechos humanos y libertades fundamentales, prestando especial atención a los derechos de las minorías étnicas, culturales y religiosas y los de las mujeres; que la creación por parte de las fuerzas de la oposición de un Gobierno provisional inclusivo y representativo puede contribuir a dicha alternativa;
Considerando que la UE ha impuesto sanciones selectivas a Siria en diversas ocasiones, y que ha reforzado su embargo de armas contra el país; que, pese al embargo en vigor de la UE en materia de armas, municiones y otros equipos militares, así como la prohibición de exportación de tecnologías de control, se han documentado varios incidentes en relación con suministros de armas a través de las aguas de la UE y han trascendido detalles de transacciones comerciales entre empresas de la UE y varias entidades, autoridades y personalidades sirias, cubiertas por las sanciones de la UE, que evidencian la incapacidad interna de la UE de aplicar plenamente sus propias decisiones y reglamentos;
Considerando que varios agentes externos, ya sea directamente o a través de cauces regionales y países vecinos, continúan apoyando activamente a todas las partes en conflicto, a través de medios y ayudas financieros, operativos, logísticos y tácticos, incluido el suministro de armas, munición y demás tipos de equipamiento militar, la prestación de asistencia logística, el suministro de herramientas de comunicación y todo tipo de asistencia que puede utilizarse para fines militares, lo cual pone de manifiesto la naturaleza panregional del conflicto; que una mayor militarización del conflicto solo puede suponer mayor sufrimiento para el pueblo sirio y la región en su conjunto;
Considerando que la Comisión anunció el 7 de septiembre de 2012 la movilización de 50 millones EUR adicionales en asistencia humanitaria para ayudar a las personas que la necesiten dentro de Siria, así como a las que cruzan las fronteras; que, según ECHO, la UE ya ha aportado 142 millones EUR y la asistencia total de la UE, incluida la ayuda de los Estados miembros, asciende a unos 224 millones EUR;
Considerando que los representantes de la oposición siria han celebrado varias reuniones en los últimos meses con el objetivo de superar las divergencias internas y crear un frente unido, y que han hecho público un pacto nacional y una visión política común para la transición en Siria, así como conclusiones y recomendaciones del informe «The Day After Project: Supporting a Democratic Transition in Syria»; que, pese a todos los esfuerzos, continúan las tensiones y divisiones internas dentro de la oposición;
Considerando que el 1 de julio de 2012, el Grupo de Acción para Siria acordó en Ginebra unos principios y orientaciones para una transición liderada por los propios sirios, que incluirían el establecimiento de un órgano de gobierno transitorio con plenos poderes ejecutivos;
Reitera su condena, con la máxima firmeza posible, del uso creciente de la violencia indiscriminada por parte del régimen del Presidente el Asad contra la población civil siria, en particular las ejecuciones selectivas de niños y mujeres, y las ejecuciones masivas en pueblos; expresa su profunda preocupación por la gravedad de las violaciones de los derechos humanos y por posibles crímenes contra la humanidad autorizados y/o cometidos por las autoridades sirias, el Ejército sirio, las fuerzas de seguridad y las milicias afines; condena las ejecuciones sumarias extrajudiciales y todas las demás formas de violaciones de los derechos humanos cometidas por grupos y fuerzas opuestos al régimen de el Asad;
Aplaude los esfuerzos de los países vecinos de Siria por acoger y facilitar ayuda humanitaria a los refugiados sirios y pide que se refuercen el apoyo y la asistencia de la comunidad internacional en este contexto; destaca la vital importancia de encontrar una respuesta sostenible a la crisis humanitaria tanto dentro de Siria como entre los refugiados sirios en los países vecinos; insta a los países vecinos a seguir prestando protección a los refugiados de Siria y a los desplazados y, en consonancia con sus obligaciones internacionales, a abstenerse de expulsarlos y devolverlos a Siria; insta a la UE a tomar las medidas oportunas y responsables en relación con el posible flujo de refugiados a sus Estados miembros; subraya la necesaria cooperación con la Cruz Roja; se congratula de la disposición de la UE a ofrecer más asistencia, también financiera, para ayudar a los países vecinos, incluidos Turquía, el Líbano y Jordania, a que acojan al creciente número de refugiados sirios, e insta a la UE y a sus Estados miembros a intensificar sus esfuerzos por encontrar maneras alternativas de prestar asistencia humanitaria al pueblo de Siria pese a todos los obstáculos y dificultades;
Pide al régimen sirio que permita el rápido suministro de ayuda humanitaria y el pleno acceso a las organizaciones humanitarias y a los medios internacionales a Siria, y que facilite la aplicación de pausas humanitarias que permitan la entrega segura de la ayuda humanitaria; subraya una vez más el pleno respeto que merece el Derecho internacional humanitario por parte de todas las partes implicadas en la crisis; hace hincapié en que nunca debe privarse de atención médica a las personas heridas y que precisen ayuda, y pide a todas las partes implicadas que protejan a los civiles, permitan un acceso pleno y sin impedimentos a alimentos, agua, y electricidad y se abstengan de utilizar cualquier tipo de intimidación y violencia contra pacientes, doctores, personal médico y cooperantes;
Expresa sus condolencias a las familias de las víctimas; reitera su solidaridad con el pueblo sirio en su lucha por la libertad, la dignidad y la democracia, y aplaude su valor y determinación, destacando especialmente el papel de las mujeres;
Pide a los agentes armados que pongan fin a la violencia en Siria inmediatamente; pide al Gobierno sirio que retire al ejército sirio de las ciudades y pueblos asediados sin demora y que libere inmediatamente a todos los manifestantes, presos políticos, defensores de los derechos humanos, blogueros y periodistas detenidos;
Lamenta el hecho de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no haya actuado y no lograra un acuerdo sobre una resolución que añadiese una presión más firme y efectiva para poner fin a la violencia en Siria; reitera su llamamiento a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en particular Rusia y China, para que asuman su responsabilidad en el fin de la violencia y la represión contra el pueblo sirio, incluido el respeto de las Resoluciones 2042 y 2043 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; sigue apoyando los esfuerzos de la UE y sus Estados miembros en este sentido; pide a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión que haga todo lo posible para asegurar que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adopte una resolución, ejerciendo una presión diplomática efectiva sobre Rusia y China;
Destaca la necesidad de que la UE esté preparada para adoptar nuevas medidas y seguir explorando, en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, todas las opciones dentro del marco de la «responsabilidad de proteger» en estrecha cooperación con Estados Unidos, Turquía y la Liga de los Estados Árabes, para ayudar al pueblo sirio y detener el baño de sangre;
Respalda los llamamientos realizados por diversos grupos de la oposición y por el Gobierno turco con miras a establecer refugios a lo largo de la frontera turco-siria, y posiblemente también dentro de Siria, así como a la creación de corredores humanitarios por parte de la comunidad internacional; pide a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión que intensifique las conversaciones con Turquía, con la Liga Árabe y con la oposición siria con miras al establecimiento de estos refugios que brinden a los refugiados sirios y a todas aquellas personas perseguidas por el régimen un lugar seguro y protegido;
Pide una vez más al Presidente el Asad y a su régimen que entreguen el poder de inmediato para que pueda producirse lo antes posible una transición pacífica, integradora y democrática liderada por los propios sirios;
Pide a todas las partes que acuerden localmente, lo antes posible, interrupciones de las hostilidades que permitan obtener un alto el fuego negociado más amplio y significativo;
Manifiesta su preocupación por la persistente militarización del conflicto y la violencia sectaria; toma nota de la función de los distintos agentes regionales, incluido el suministro de armas, y manifiesta su preocupación por los efectos de contagio del conflicto sirio en los países vecinos; pide al Consejo que considere la aprobación de medidas restrictivas adicionales contra los grupos y actores externos involucrados en operaciones sobre el terreno para apoyar activamente al régimen de Bachar el Asad;
Condena la voluntad manifiesta del régimen sirio de utilizar armas químicas contra las «amenazas terroristas externas» y recuerda al Presidente el Asad las obligaciones de su Gobierno en virtud del Protocolo de Ginebra sobre la no utilización de armas químicas; hace un llamamiento a las autoridades sirias para que cumplan escrupulosamente sus obligaciones internacionales;
Apoya los esfuerzos persistentes de la UE con miras a incrementar la presión sobre el régimen del Presidente el Asad a través de medidas restrictivas, y pide a la UE que considere la posibilidad de extender el alcance de sus medidas restrictivas a las entidades o grupos exteriores que innegablemente facilitan a las autoridades sirias una ayuda financiera y operativa crucial;
Se felicita por la decisión de la Organización de la Conferencia Islámica que, en su cumbre de 14 y 15 de agosto de 2012 suspendió el estatuto de miembro de la República Árabe Siria en dicha organización y todos sus órganos subsidiarios e instituciones especializadas y afiliadas.
Se congratula de los esfuerzos realizados por los representantes de la oposición siria para crear un frente unido de las fuerzas de la oposición, de la reciente publicación del pacto nacional, de la visión política común para la transición en Siria, y de las conclusiones y recomendaciones del informe «The Day After Project: Supporting a Democratic Transition in Syria»; anima a la oposición siria a continuar por esta senda con el objetivo de crear una alternativa válida al régimen e insta a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión y a los Estados miembros de la UE a que se esfuercen al máximo para unificar a la oposición siria; acoge con satisfacción el apoyo mostrado por Turquía, el Líbano y Jordania a la población de Siria; insta a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión a no escatimar esfuerzos para iniciar conversaciones con las autoridades de Turquía, el Líbano y Jordania, la Liga Árabe y la oposición siria al objeto de preparar la transición pacífica a una Siria post-el Asad;
Reitera su firme apoyo al llamamiento de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos para que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas solicite a la CPI una investigación formal sobre la situación en Siria; manifiesta su firme compromiso a la hora de asegurar la identificación de todos los responsables de las violaciones de los derechos humanos así como del Derecho internacional, y que estos tengan que rendir cuentas de sus actos; apoya firmemente la labor de la Comisión de Investigación Independiente Internacional sobre Siria, que pretende investigar todas las violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y de los derechos humanos internacionales cometidas en el país, a fin de garantizar que los culpables respondan de sus actos, y pide a los Estados miembros de la UE que durante la 21a sesión del ACNUR permitan que la Comisión pueda proseguir con su trabajo dotándola de refuerzos adecuados si procede;
Pide una transición pacífica y genuina a la democracia, liderada por los propios sirios, que responda a las demandas legítimas del pueblo sirio y se base en un proceso integrador de diálogo con la participación de todas las fuerzas democráticas y componentes de la sociedad del país con vistas a iniciar un proceso de reformas democráticas profundas que tenga en cuenta la necesidad de garantizar la reconciliación nacional y se comprometa a garantizar el respeto de los derechos y libertades de las minorías, también las étnicas, religiosas, culturales y de otro tipo;
Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros, al Gobierno y al Parlamento de la Federación de Rusia, al Gobierno y al Parlamento de la República Popular China, al Gobierno y al Parlamento de la República de Turquía, al Gobierno y a la Asamblea Consultiva del Estado de Qatar, al Gobierno y a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América, al Gobierno del Reino de Arabia Saudí, al Gobierno y al Parlamento del Reino Hachemí de Jordania, al Gobierno y al Parlamento de la República Libanesa, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Secretario General de la Liga de los Estados Árabes y al Gobierno y al Parlamento de la República Árabe Siria.

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