Source: https://legislativo.parlamento.gub.uy/temporales/20181002s00333751286.html
Timestamp: 2019-02-18 10:13:32+00:00

Document:
33ª Sesión Ordinaria del 2 de octubre de 2018 - C.SS
N.º 33 - TOMO 586 - 2 DE OCTUBRE DE 2018
–	El señor senador Lamorte presenta un proyecto de ley por el que se modifica el artículo 1112 del Código Civil, relacionado con el alcance para los terceros de la acción de reducción de donaciones inoficiosas.
–	El señor senador García presenta un proyecto de ley por el que se sustituyen los artículos 3.º y 4.º de la Ley n.º 19140, relacionada con la promoción de la alimentación saludable en los centros de enseñanza.
6), 11) y 13) Solicitudes de licencia e integración del Cuerpo
–	El Senado concede las licencias solicitadas por los señores senadores Heber, Alonso, Bordaberry, Tourné y Lacalle Pou.
–	Quedan convocados los señores senadores Silveira, Peña, Eguiluz, Pardiñas y Saravia.
7)	Cien años del diario El País
–	Manifestaciones del señor senador Delgado.
•	Por moción del señor senador, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de sus palabras al diario El País y a la Asociación de Diarios y Periódicos del Uruguay.
8)	Productos de higiene íntima femenina
•	Por moción del señor senador, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de sus palabras al presidente de la república, a los Ministerios de Salud Pública y de Economía y Finanzas, a la Dirección General Impositiva, a la Dirección Nacional de Aduanas, a las señoras integrantes de la Bancada Bicameral Femenina y a las diecinueve juntas departamentales.
9)	XXX Viaje de Instrucción del velero escuela ROU Capitán Miranda
–	Por moción del señor senador Castillo, el Senado resuelve declarar urgente y considerar de inmediato el proyecto de ley por el que se autoriza su salida del país con su plana mayor, tripulación y alumnos aspirantes de la Escuela Naval.
10) y 12) Empaquetado y etiquetado de productos de tabaco
–	Proyecto de ley por el que se modifica el artículo 8.º de la Ley n.º 18256.
14)	Solicitudes de venia del Poder Ejecutivo para destituir de su cargo a dos funcionarios
15)	Suspensión de la sesión ordinaria del día 3 de octubre
•	Por moción de la señora senadora Tourné, así se resuelve.
«Montevideo, 28 de setiembre de 2018
La CÁMARA DE SENADORES se reunirá en sesión ordinaria el próximo martes 2 de octubre, a las 09:30, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente
1.º) Discusión general y particular de un proyecto de ley por el que se modifican disposiciones de la Ley n.º 18256, de 6 de marzo de 2008, relacionada con el empaquetado y etiquetado de productos de tabaco.
Carp. n.º 936/2017 - rep. n.º 705/18
2.º) Mensajes del Poder Ejecutivo por los que solicita la venia correspondiente a fin de destituir de su cargo:
– a una funcionaria del Ministerio de Educación y Cultura, Dirección General de Registros. (Se incluye en el orden del día por vencimiento del plazo reglamentario). (Plazo constitucional vence el 30 de octubre de 2018);
Carp. n.º 1136/2018 - rep. n.º 712/18
– a un funcionario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. (Se incluye en el orden del día por vencimiento del plazo reglamentario). (Plazo constitucional vence el 1.º de noviembre de 2018).
Carp. n.º 1141/2018 - rep. n.º 713/18
ASISTEN: los señores senadores Amorín, Aviaga, Ayala, Berterreche, Besozzi, Bianchi, Bordaberry, Camy, Cardoso, Carrera, Castillo, Coutinho, De León, Delgado, García (Graciela), García (Javier), Lacalle Pou, Larrañaga, Lazo, Martínez Huelmo, Michelini, Mieres, Otheguy, Paternain, Payssé, Peña, Pintado, Silveira, Tourné y Xavier.
FALTAN: con licencia, los señores senadores Alonso, Garín, Heber, Moreira y Passada; y a partir de las 12:00 el señor senador Bordaberry; y, con aviso, la señora senadora Eguiluz.
•	por el que solicita, de conformidad con lo establecido en el numeral 13) del artículo 168 de la Constitución de la república, la venia correspondiente a fin de designar fiscala letrada suplente departamental, escalafón N, a la doctora Valentina Sánchez Osorio;
La Cámara de Representantes remite nota por la cual comunica una fe de erratas al proyecto de ley aprobado por dicho Cuerpo, por el que se modifican artículos de la Ley n.º 19120, de 20 de agosto de 2013.
La Comisión de Asuntos Administrativos eleva, por vencimiento del plazo reglamentario, las siguientes solicitudes de venia del Poder Ejecutivo para destituir de su cargo:
•	a un funcionario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
–HAN SIDO REPARTIDOS Y ESTÁN INCLUIDOS EN EL ORDEN DEL DÍA POR VENCIMIENTO DEL PLAZO REGLAMENTARIO.
La Comisión de Defensa Nacional eleva informado un proyecto de ley por el que se autoriza la salida del país del velero escuela Capitán Miranda, su plana mayor, tripulación y alumnos aspirantes de la Escuela Naval, a efectos de realizar el XXX Viaje de Instrucción entre el 10 de octubre y el 20 de diciembre de 2018, visitando puertos de la República Federativa del Brasil y de la República Argentina.
–REPÁRTASE.
La Suprema Corte de Justicia remite un mensaje por el que solicita, de conformidad con el numeral 4 del artículo 239 de la Constitución de la república, la venia correspondiente a los efectos de designar en el cargo de ministro de Tribunal de Apelaciones, a la doctora Mónica Mariella Bórtoli Porro.
El Ministerio de Relaciones Exteriores remite nota de la Oficina de Asuntos Exteriores de la Dirección General del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China, por la que comunica la creación del Grupo de Amistad Parlamentaria entre China y Uruguay.
El Ministerio de Salud Pública remite respuesta a un pedido de informes solicitado por el señor senador Pablo Mieres, relacionado con el servicio de ambulancias del hospital de Melo.
–OPORTUNAMENTE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR PABLO MIERES.
El Ministerio de Transporte y Obras Públicas remite respuesta a un pedido de informes solicitado por el señor senador Pedro Bordaberry, relacionado con la obra de la Administración Nacional de Puertos denominada: Extensión del muelle C del puerto de Montevideo.
–OPORTUNAMENTE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR BORDABERRY».
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «El señor senador Aldo Lamorte presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley, de fecha 25 de setiembre del corriente, por el que se modifica el artículo 1112 del Código Civil, relacionado con el alcance para los terceros de la acción de reducción de donaciones inoficiosas.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «El señor senador Javier García presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se sustituyen los artículos 3.º y 4.º de la Ley n.º 19140, de 11 de octubre de 2013, relacionado con la promoción de la alimentación saludable en los centros de enseñanza.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- En la sesión extraordinaria del 25 de setiembre no se registraron inasistencias.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Montevideo, 1 de octubre de 2018
Tenemos el gusto de dirigirnos a la señora presidente con el fin de solicitar al Cuerpo que preside licencia por los días 14 a 20 de octubre –de acuerdo con el literal C) de la Ley n.º 17827–, con motivo de concurrir a la 139.ª Asamblea de la Unión Interparlamentaria y Reuniones Conexas, a realizarse en Ginebra, Suiza.
Tenemos el gusto de dirigirnos a la señora presidente con el fin de solicitar al Cuerpo que preside licencia por los días 2, 3, 4 y 9, 10 y 11 de octubre, por motivos personales.
Por la presente solicito a usted licencia, por motivos personales, por los días 2 y 3 de octubre del corriente.
7) CIEN AÑOS DEL DIARIO EL PAÍS
Tiene la palabra el señor senador Delgado.
SEÑOR DELGADO.- El 14 de setiembre de 1918 no fue un día más; fue un sábado lluvioso, pero también el mojón de partida de un diario que marcaría a fuego la historia periodística del Uruguay. Nacía la primera edición del diario El País con un editorial que se llamaba Nuestro Rumbo.
Cien años de aquella primera edición se cumplieron el mes pasado. Hoy, ya en su edición n.º 34.902, vemos en este diario plasmados los acontecimientos sociales, políticos, culturales, económicos, bélicos, deportivos y de cualquier otra índole, más importantes del Uruguay y del mundo.
Desde su fundación el mundo ha vivido episodios de gran relevancia: crisis económicas, guerras mundiales, la llegada del hombre a la luna, la caída de las Torres Gemelas en Estados Unidos, o grandes eventos deportivos que han tenido a Uruguay como protagonista, entre tantos otros.
También han tenido lugar sucesos nacionales de gran impacto: golpes de Estado, acontecimientos políticos, gestas deportivas y otras, que han movilizado a la sociedad uruguaya en su conjunto en la manifestación más pura de la libertad.
Todos y cada uno de estos eventos tuvieron, de una u otra forma, la cobertura del diario El País, inmortalizando así en el colectivo imaginario los grandes hechos de la vida nacional e internacional.
Señora presidenta: en la historia misma del Uruguay y del mundo, el homenaje a El País es, obviamente, el homenaje a sus fundadores. Es el homenaje a Washington Beltrán; es el homenaje a Leonel Aguirre; y es el homenaje a Eduardo Rodríguez Larreta a quienes, en su momento, se les llamó «Los Tres Mosqueteros». Dos años antes habían participado –siendo aún muy jóvenes estaban entre los treinta miembros– de la Constituyente de 1916.
Pero, sin duda, este también es el homenaje a Carlos Scheck, dado que su incorporación se determinó seis meses después de que surgiera aquella primera edición, y fue de una importancia excepcional para el diario.
En noviembre de 1969, a poco más de cincuenta años de la fundación del diario, se firma la Convención Americana sobre Derechos Humanos, es decir, el Pacto de San José de Costa Rica, del cual Uruguay fue parte. En el artículo 13 de dicha convención se recoge el concepto de libertad de pensamiento y de expresión. Allí se dice textualmente: «Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección».
Esta prédica de la libertad de expresión, amparada en la tolerancia de los librepensadores que escribieron famosos editoriales y de sus lectores, es el sello distintivo de este diario. Como decía Thomas Jefferson: «Es mejor prensa libre sin Gobierno que Gobierno sin prensa libre».
El diario El País, a través de sus páginas, ha permitido la expresión de pensamientos de la más diversa índole; ha permitido el crecimiento de generaciones de periodistas; ha logrado, a través de sus suplementos, una trascendencia superlativa en la vida nacional: desde la página relativa a temas marítimos, que desde hace tanto tiempo lleva adelante Emilio Cazalá, hasta El País Cultural, la sección agropecuaria, El Escolar, Sábado Show, los suplementos de los domingos, las revistas, el conocido suplemento salmón de Economía y Mercado, Ovación –para quienes les gusta el deporte–, El Empresario, y el gran invento que en su momento permitió, entre otras cosas, la superación de los desafíos que en aquel entonces se imponían a todo el mundo empresarial periodístico, que fue la creación de El Gallito Luis, suplemento de avisos clasificados. Tampoco podemos ignorar una serie innumerable de colecciones que en ocasión de algún evento importante saca al público para que llegue a todos los uruguayos.
Es cierto que salió a la luz pública como un diario de opinión política asociado a nuestro querido Partido Nacional. Veníamos de épocas importantísimas desde el punto de vista político y, obviamente, muy particulares. Estamos hablando de 1918. Veníamos de la consolidación del anhelo más grande de Aparicio Saravia y por el cual fundamentó su lucha y dio su vida. Nos referimos a las elecciones con voto secreto y universal.
Recordemos que la jornada del 30 de julio de 1916 fue memorable por la gran participación ciudadana, porque en cada elección, desde 1905, el total de votos no había superado los 45.000 –en cifras redondas–; pero esa vez concurrieron a las urnas 145.000 ciudadanos. Uruguay se encontraba en un proceso de consolidación democrática.
–Señora presidenta: termino en pocos minutos.
Sin embargo, a lo largo de estos cien años, ha sabido transformarse para convertirse en un diario objetivo y plural. Hace pocos días, el 14 de setiembre de 2018, un pasaje del editorial del propio diario decía: «Alumbrado este diario, eminentemente como tribuna política, tal como era costumbre en esa era, la publicación evolucionó ampliando su perfil hasta convertirse en el gran referente periodístico que es en la actualidad, con un contenido noticioso que busca ser objetivo y plural, que ofrece un material de lectura diversificado y fecundo. Lo distinguen su variedad de productos, de temas, de suplementos, de todo orden. Desde lo deportivo hasta lo cultural, desde las columnas de opinión hasta los análisis económicos, desde la crónica policial hasta la puramente política, desde lo empresario a lo educativo, desde lo agropecuario hasta lo científico, no hay tema, ni materia, ni suceso, del que El País no se ocupe».
Queremos tener estas palabras de reconocimiento para sus fundadores y para Carlos Scheck, pero no podemos dejar pasar por alto esta reseña y homenaje sin mencionar, con tono de nostalgia profunda, la prematura partida del doctor Washington Beltrán el 1.º de abril de 1920, en aquel famoso y recordado duelo con José Batlle y Ordóñez. Sin embargo, este diario no se generó ni se amplió en odios ni en rencores.
Señora presidenta: para terminar, quiero mencionar que el diario El País fue el primero que se imprimió en color en América Latina. Fue y será una fuente de información confiable y veraz y un formador constante de opinión a través de sus editoriales y de sus columnistas. También ha formado grandes periodistas de renombre, y ha generado, sobre todas las cosas, debates ideológicos siempre en el marco del respeto y de la tolerancia, con los que se podrá discrepar o no, pero que en estos tiempos de noticias falsas que circulan a velocidades inimaginables por las redes sociales, sacan a relucir esos principios rectores –de los que hablamos anteriormente– de la moral y de la ética, dando garantías y seriedad a las publicaciones.
En estos últimos tiempos supo entender el desafío de los avances tecnológicos actualizándose día a día para acompasar la rapidez de los adelantos informáticos, incorporando así la versión digital del diario.
Desde siempre buscó brindar el mejor formato a sus publicaciones para llegar a un público cada vez más exigente. De ahí la fidelidad de sus lectores que son, junto con los trabajadores del diario, quienes han sostenido y hecho posible estos cien años de vida, casi la mitad de la vida institucional del Uruguay.
Vaya nuestro homenaje a los cien años de El País, testigo y constructor de historia, informando y democratizando la información.
Señora presidenta: agradecemos la tolerancia por el tiempo excedido y solicitamos que la versión taquigráfica de nuestras palabras sea enviada al diario El País y a la Asociación de Diarios y Periódicos del Uruguay.
8) PRODUCTOS DE HIGIENE ÍNTIMA FEMENINA
SEÑORA PRESIDENTE.- Continuando con la media hora previa, tiene la palabra el señor senador Martínez Huelmo.
SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Señora presidenta: en el día de hoy pretendo abordar un tema tributario que atañe a una amplia franja de la población y, por qué no, también a la salud pública.
La prestigiosa psicóloga y doctora en Ciencias Sociales Eugenia Tarzibachi, de la República Argentina, en una de sus obras, Cosa de mujeres, se pregunta quién debería pagar o desde dónde debería pagarse por los productos vinculados a la gestión de la menstruación. Responde: desde el bolsillo de cada mujer que menstrúa. Pero vuelve a preguntarse qué es lo que sí y que es lo que no deberían pagar las mujeres para acceder a los productos de gestión menstrual.
Hace por lo menos veinte años que recorre el mundo –es lo que hemos detectado en nuestro estudio– la iniciativa que busca eliminar los impuestos que pesan sobre estos productos que, de una buena vez y para siempre, a esta altura de la historia, deben ser definidos como de primera necesidad. Al día de hoy, en casi todo el mundo –y Uruguay no es la excepción– las mujeres pagan esos productos de sus propios bolsillos como si fueran objetos de lujo o, por lo menos, objetos suntuarios.
Si en Uruguay estos productos ingresan desde el Mercosur, no tienen recargo, pero pagan un 22 % de IVA, y en el momento de radicarse la importación, un 10 % de adelanto de ese impuesto, que luego se devuelve en la comercialización; es decir que de entrada se paga un 32 %.
Si estos productos se importan extrazona o en el régimen general, a lo anterior se sumaría un 16 % de recargo por concepto del arancel externo común, lo que lleva la cuenta a un 38 %. Y ya sea el 22 % por un lado o 38 % por el otro, nadie podría afirmar en su sano juicio que son porcentajes para un artículo de primera necesidad.
Me dirán que en nuestro país, así como ocurre en muchos otros lados, aún no se han definido como artículos de primera necesidad. Y uso el plural porque la nomenclatura arancelaria de importación 9619.00.00 refiere a compresas, tampones, pañales para bebés y artículos similares de cualquier materia. Esta definición arancelaria internacional abre puertas no solo a las mujeres sino a otros colectivos etarios.
Señora presidenta: los tampones y compresas imprescindibles durante buena parte de la vida de las mujeres están excesivamente gravados, y es menester estudiar que se declare a estos artículos como de primera necesidad y, por ende, se los ubique –por lo menos en Uruguay– con el IVA mínimo del 10 %, lo cual será, con certeza, el comienzo de medidas más profundas sobre este tema.
Sin ir más lejos, desde la prensa especializada recojo la noticia –que impresiona– de que Escocia –fue publicado el otro día en La Diaria– termina de convertirse en el primer país en aprobar una iniciativa que establece que todas las estudiantes de liceos y universidades podrán tener acceso gratuito a toallitas y tampones. A eso sumo información de El País de Madrid, que recientemente publicó que Canadá, Irlanda y Kenia, y los estados de Connecticut, Florida, Illinois, Maryland, Massachusetts, Minnesota, Nueva Jersey, Nueva York, Pensilvania –nueve estados importantísimos de Estados Unidos–, así como la ciudad de Chicago, no aplican impuesto alguno a estos productos, por la sencilla razón de que son de primera necesidad y para la higiene personal.
Esta es una de las claves en la salud pública. En Europa, Francia e Inglaterra gravan estos productos con un 5,5 % y 5 %, respectivamente. En América, Colombia los grava con un 5 %. Sin lugar a dudas, son todos pasos que van en la dirección de considerar estos productos como una necesidad y no como artículos suntuarios.
El último mensaje que recibí sobre este tema es de hace sesenta días, y proviene de la India. Tengo en mi poder los documentos en los que se dice que se elimina el impuesto del 12 % a compresas y tampones, tras una larga lucha social. Asimismo, en Suiza, que es uno de los países más caros del mundo y que tiene mucha migración asiática y meridional, hay organizaciones sociales que luchan por bajar del 8 % al 2,5 % los impuestos sobre los mencionados artículos, bajo el lema de que son impuestos que discriminan.
En el Congreso de la Nación Argentina existe un sinfín de proyectos que están a estudio de las cámaras.
Señora presidenta: entendemos que los impuestos que alejan o dificultan el acceso por parte de las mujeres a estos artículos que son fundamentales en esta hora de modernidad, son perniciosos, y lo que corresponde, en realidad, es facilitar el acceso a estos productos.
Estos temas, como otros, lejos de ser privativos del género femenino o «cosas de mujeres», como muchas veces se dice erróneamente, son asuntos sociales y políticos de importancia capital en la época contemporánea, y no debemos soslayarlos.
Admito que puede parecer extraño que un hombre hable sobre estos temas; sin embargo, pienso que es hora de que examinemos estos asuntos con mayor detenimiento y en forma colectiva, en una integración de los géneros, a los efectos de coadyuvar a satisfacer justas demandas ante las cuales siento que no debemos permanecer impasibles.
Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras sea remitida al presidente de la república, a los Ministerios de Salud Pública y de Economía y Finanzas, a la Dirección General Impositiva, a la Dirección Nacional de Aduanas, a las señoras integrantes de la Bancada Bicameral Femenina y a las diecinueve juntas departamentales.
9) XXX VIAJE DE INSTRUCCIÓN DEL VELERO ESCUELA ROU CAPITÁN MIRANDA
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Mocionamos para que se trate en forma grave y urgente el proyecto de ley por el que se autoriza la salida del país del velero escuela Capitán Miranda, su plana mayor, tripulación y alumnos aspirantes de la Escuela Naval, a efectos de realizar el XXX Viaje de Instrucción entre el 10 de octubre y el 20 de diciembre de 2018, visitando puertos de la República Federativa del Brasil y de la República Argentina. Carpeta n.º 1175/2018». (Firma el señor senador Juan Castillo).
En consecuencia, se pasa a considerar el asunto cuya urgencia acaba de ser votada: «Proyecto de ley por el que se autoriza la salida del país del velero escuela Capitán Miranda, su plana mayor, tripulación y alumnos aspirantes de la Escuela Naval, a efectos de realizar el XXX Viaje de Instrucción. (Carp. n.º 1175/2018 - rep. n.º 714/18)».
Dando cumplimiento al artículo 85 de la Constitución, a través de este proyecto de ley el Ministerio de Defensa Nacional solicita al Parlamento la autorización para la salida del país del velero escuela ROU Capitán Miranda y su tripulación, a efectos de realizar el XXX Viaje de Instrucción, con el propósito de consolidar técnicamente la formación profesional de los futuros oficiales de la Armada nacional, además de llevar adelante la difusión de nuestra cultura y tradiciones, así como cumplir con la misión adquirida a lo largo del tiempo de abrir y consolidar nuevos mercados, desarrollando parte del comercio exterior del país. En esta oportunidad, se visitarán puertos de Argentina y Brasil, interactuando en diferentes áreas y afianzando lazos de amistad y confianza.
Este viaje se desarrollará entre el 10 de octubre y el 20 de diciembre de este año, y será efectuado por 83 efectivos. En el artículo 2.º de este mismo proyecto de ley se deroga la Ley n.º 19603, de 21 de marzo de 2018, ya que en su oportunidad, por motivos de logística, no fue factible realizar el viaje.
La Comisión de Defensa Nacional de esta cámara sugiere la aprobación de este proyecto de ley, que ya cuenta con media sanción.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo 1º.- Autorízase la salida del país del velero Escuela “Capitán Miranda”, su plana mayor, tripulación y alumnos aspirantes de la Escuela Naval, compuesta de 83 (ochenta y tres) efectivos, a efectos de realizar el “XXX Viaje de Instrucción” entre el 10 de octubre y el 20 de diciembre de 2018, visitando puertos de la República Federativa del Brasil y República Argentina».
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo 2º.-	Derógase la Ley Nº 19.603, de 21 de marzo de 2018».
10)	EMPAQUETADO Y ETIQUETADO DE PRODUCTOS DE TABACO
SEÑORA PRESIDENTE.- El Senado ingresa al orden del día con la consideración del asunto que figura en primer término: «Proyecto de ley por el que se modifican disposiciones de la Ley n.º 18256, de 6 de marzo de 2008, relacionada con el empaquetado y etiquetado de productos de tabaco. (Carp. n.º 936/2017 - rep. n.º 705/18)».
SEÑORA XAVIER.- Señora presidenta: si bien el texto del proyecto consta de una estructura simple de cuatro artículos, constituye una continuidad en la regulación de las políticas sanitarias que se dan en nuestro país, en especial en materia de lucha contra el tabaquismo.
Se tratan aspectos que tienen que ver con el Convenio marco de la organización mundial de la salud para el control del tabaco, que fue ratificado por nuestro país a través de la Ley n.º 17793, de 16 de julio de 2004, y con la posterior sanción de la Ley n.º 18256, el 6 de marzo de 2008, con relación al control del tabaco y los instrumentos eficaces para solucionar dicha problemática.
A través del convenio marco, las partes manifiestan su determinación de dar prioridad a la protección de la salud pública, teniendo en cuenta la inquietud que la comunidad internacional tiene por las devastadoras consecuencias sanitarias, sociales, económicas y ambientales que supone el consumo de tabaco y la exposición al humo que genera.
Existe preocupación en todo el mundo por la publicidad, la promoción y el patrocinio que promueven el consumo del tabaco, y se están haciendo modificaciones en la regulación de todas estas actividades.
Con la ratificación de la convención y sus directrices de aplicación, Uruguay debió implementar una regulación que abordara los distintos aspectos involucrados en el control del tabaco. Entre otras, se han desarrollado medidas que han tenido como eje central los ambientes libres de humo de tabaco, el incremento de precios, la prohibición de promoción y patrocinios, la eliminación de términos engañosos como light o ultralight, el diseño en base a colores, etcétera –elementos que daban una falsa sensación de ser productos menos dañinos que otros–, y la colocación de advertencias sanitarias en ambas caras de los paquetes, que llega a cubrir un 80 % de estas.
Si analizamos los últimos cincuenta años, vamos a ver que al principio la preocupación surgió en Estados Unidos. Los cigarrillos no tenían filtro y, en función de que había una clara conciencia de que existían vínculos entre estos y enfermedades de diverso orden, se les colocó un filtro. Luego se vio que, teniendo o no el filtro, los males se daban de igual manera. Así comenzaron las presentaciones light, ultralight, gold, que la industria ha ido adaptando a una clara conciencia, de décadas, de que el tabaquismo está relacionado con enfermedades no trasmisibles, vinculadas al cáncer y a enfermedades cardiovasculares.
Esta legislación es dinámica, y existe un convenio marco, pero hay muchos aspectos a desarrollar en particular y a ir modificando periódicamente, de acuerdo con la mejor evidencia científica. Cada uno de nosotros puede ver, cuando está en otro país donde no existe normativa a este respecto, cómo el humo del tabaco es un elemento que ya no toleramos. Además, el Uruguay incorporó en el sistema de salud el tratamiento gratuito a todos los fumadores que quieran abandonar su adicción. Esta realmente es una adecuación muy importante de la política tendiente a obtener resultados eficientes en poco tiempo, como efectivamente se ha corroborado.
Habiendo quedado acreditada la efectividad de las medidas adoptadas hasta ahora, que han tenido un gran impacto en la disminución de la prevalencia de fumadores –particularmente en los jóvenes–, el Gobierno ha decidido seguir avanzando en las medidas que la Organización Mundial de la Salud promueve basadas en la evidencia. En cuanto a indicadores y registros, tenemos elementos que demuestran que sigue bajando año a año la prevalencia del consumo de tabaco en nuestro país; en la población adulta estaba en 21,6 %, y según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística ahora se encuentra en 20,9 %.
La legislación que vamos a considerar en el día de hoy está vinculada, fundamentalmente, con los artículos 11 y 13 del convenio.
El artículo 11 del convenio, que regula el empaquetado y etiquetado de los productos de tabaco, prevé, entre otros, que en todos los paquetes y envases de productos de tabaco y en todo su empaquetado y etiquetado externo, figuren también advertencias sanitarias que describan los efectos nocivos del consumo de tabaco y que puedan incluirse otros mensajes apropiados.
Las advertencias y mensajes serán aprobados por las autoridades nacionales competentes. Serán rotativos –esto tiene que ver con lo que mencionábamos en el sentido de que las copias hechas por el contrabando pueden ser un ataque a la industria nacional–, porque justamente la rotatividad desestimula el pretendido resultado económico que se obtendría trayéndolos de otros países. Las advertencias y mensajes serán grandes, claros, visibles y legibles; deberán ocupar el 50 % o más de las superficies principales expuestas y, en ningún caso, menos del 30 % de las superficies principales expuestas. Como dijimos, en nuestro país alcanzaron el 80 %. Podrán consistir en imágenes o pictogramas, o incluirlos.
Las directrices aprobadas por la Organización Mundial de la Salud para la aplicación de este artículo 11 han planteado ciertas recomendaciones al momento de regular el empaquetado y los rasgos distintivos de los productos. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud establece que las partes deberían tener un conocimiento completo de los numerosos tipos y diferentes envases de productos de tabaco disponibles en su jurisdicción, y deberían indicar la manera en que las advertencias y mensajes propuestos se aplicarán a cada tipo y forma de empaquetado.
En cuanto al artículo 13, que dice relación con la publicidad, la promoción y el patrocinio de tabaco, hay un reconocimiento expreso de que una prohibición total de la publicidad, la promoción y el patrocinio reducirían el consumo de productos de tabaco. Cada parte del convenio marco se obliga como mínimo a prohibir toda forma de publicidad, patrocinio y promoción de tabaco a través de mensajes que sean falsos, equívocos o engañosos en alguna forma, o que puedan crear una impresión errónea con respecto a sus características, efectos para la salud, riesgos o emisiones.
Hemos tenido la oportunidad de participar en diferentes seminarios donde se analiza la publicidad que históricamente se ha realizado con el tabaco, y siempre está vinculada, directa o subliminalmente, al éxito y a determinadas cosas que, sobre todo en las generaciones más jóvenes, suponen una seducción especial.
En segundo término, se exige a todas las publicidades de tabaco y, según proceda su promoción y patrocinio, que vaya acompañado de una advertencia o mensaje sanitario o de otro tipo pertinente; también, que se restrinja el uso de incentivos directos o indirectos que fomenten la compra de productos de tabaco por parte de la población; asimismo, si no se ha adoptado una prohibición total, se exige que se revele a las autoridades gubernamentales competentes los gastos efectuados por la industria del tabaco en actividades de publicidad, promoción y patrocinio aún no prohibidas; también, a proceder a la restricción total o, en su defecto, si la parte no puede imponer una prohibición total, a la restricción de la publicidad, la promoción y el patrocinio por radio, televisión, medios impresos, según proceda, u otros medios como Internet, y a prohibir o restringir el patrocinio de acontecimientos y actividades internacionales o de participantes en las mismas por parte de empresas tabacaleras.
Por su parte, en el marco de las directrices para la aplicación del artículo 13, la Organización Mundial de la Salud señala que el efecto publicitario o promocional del empaquetado se puede eliminar si se exige un envasado sencillo, a saber: en blanco y negro u otros dos colores contrastantes, según indique la autoridad nacional; nada más que un nombre de marca, un nombre de producto o un nombre de fabricante, datos de contacto y la cantidad de producto que contiene el envase, sin logotipos ni otros rasgos distintivos, aparte de las advertencias sanitarias, timbres fiscales y otra información o marcado obligatorio; un tipo y un tamaño de letra especificados, y una forma, un tamaño y materiales normalizados. Además, se agrega que no debería haber publicidad ni promoción dentro del paquete ni adjunto a este, ni a cigarrillos, ni a otros productos de tabaco sueltos.
Por lo tanto, contemplando tales directrices, se propone sustituir el artículo 8 de la citada Ley n.º 18256 sobre control del tabaquismo, a los efectos de incorporar en nuestro texto legal tales pautas. Cabe mencionar que no somos originales en este paso. Varios países ya han avanzado en él, y las definiciones que se propone implementar en este proyecto de ley ya se han verificado en Australia, Irlanda, Francia, Nueva Zelanda, Reino Unido y, a nivel de América Latina, hay iniciativas parlamentarias presentadas en Chile, Brasil, Ecuador y Panamá.
De alguna manera, pretendemos sumarnos a esto que Uruguay ha liderado durante mucho tiempo. En este período hemos visto que tenemos otros aliados en el mundo que vienen avanzando en este sentido. Creemos que, de alguna forma, en la medida en que no estamos liderando el proceso, hoy podemos basarnos en evidencia internacional que nos permite decir que este es el camino certero.
El actual artículo 8 de la Ley n.º 18256, de 6 de marzo de 2008 –estamos a diez años de esa modificación–, avanza sobre la regulación de la publicidad y la promoción incluida en el empaquetado y etiquetado de los productos de tabaco, estableciendo ciertas prohibiciones tendientes a evitar que el consumidor sea engañado o inducido a error, pero no contempla una regulación del empaquetado y etiquetado neutro o genérico de dichos productos.
Por este motivo, a la luz de las referidas directrices de la Organización Mundial de la Salud para la aplicación de los artículos 11 y 13 del convenio marco a que hicimos referencia, a nuestro juicio es imperioso avanzar en tal regulación, disminuyendo el atractivo del producto para el consumidor, eliminando del empaquetado toda forma de publicidad y promoción del tabaco y dando mayor visibilidad a las advertencias sanitarias.
En función de ello, estamos proponiendo elaborar una nueva redacción para el artículo 8.º de la Ley n.º 18256, que incluya la decisión de que los paquetes y etiquetados de todos los productos de tabaco sean neutros o genéricos, siguiendo los criterios técnicos establecidos en las directrices de la OMS y dejando librado a la reglamentación la definición de las características que tendrá esa presentación.
De acuerdo con el trabajo presentado en noviembre, luego de recibir a las autoridades correspondientes –quienes nos dejaron múltiple evidencia de que este es el camino que debemos continuar recorriendo–, y habiendo tenido oportunidad de escuchar, también, opiniones contrarias –en particular la de los representantes de la industria tabacalera nacional–, recomendamos al Cuerpo la aprobación de este proyecto de ley.
SEÑOR DELGADO.- Señora presidenta: solicitamos un cuarto intermedio de quince minutos.
(Así se hace. Son las 10:16).
(Son las 10:36).
A través de la presente, solicito al Cuerpo que usted preside me conceda licencia al amparo del artículo 1.º de la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004, por motivos particulares, desde el día de hoy a las 12:00 y por los días 3 y 4 de octubre del presente año.
Por intermedio de la presente solicito al Cuerpo se me otorgue licencia del 8 al 10 de octubre inclusive, de conformidad con la Ley n.º 17827, artículo 1.º, literal D), que establece la causal “ausencia en virtud de obligaciones notorias, cuyo cumplimiento sea de interés público, inherentes a su investidura académica o representación política, dentro o fuera del país”.
Motiva la solicitud de mi inasistencia la invitación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Oficina Regional para América Latina y el Caribe, y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, a la participación del Encuentro de Diálogo Intergeneracional: Caminando juntas por los derechos de las niñas, adolescentes y mujeres, con motivo del Día Internacional de la Niña 2018, que se realizará los días 8 y 9 de octubre en La Antigua, Guatemala. (Adjunto copia de la invitación).
12)	EMPAQUETADO Y ETIQUETADO DE PRODUCTOS DE TABACO
SEÑORA PRESIDENTE.- Continúa la consideración del tema en discusión.
SEÑOR BORDABERRY.- Señora presidenta: antes que nada, queremos manifestar nuestro acuerdo –que a esta altura es obvio, aunque siempre viene bien reiterarlo– con todas las normas que buscan prevenir el consumo de tabaco, el consumo de marihuana o el consumo abusivo de alcohol. Creo que nadie puede estar en desacuerdo con que haya normas que prevengan el abuso del consumo de tabaco, de alcohol y de marihuana.
En consecuencia, en líneas generales, nos parece que este proyecto de ley tiene la orientación adecuada. Sin embargo, muchas veces nos cuestionamos si estamos en el camino correcto. Nos preguntamos por qué ser tan estrictos con el tabaco –cosa que está bien– y no tanto con la marihuana, que es tanto o más nociva que el tabaco. ¿Por qué tanto empeño y tanta fuerza en combatir el tabaco –que repito que está bien que se haga– y no la marihuana?
Recuerdo que cuando se aprobó la ley sobre la marihuana, solo voté el capítulo referido a las medidas y campañas educativas para prevenir el consumo, justamente la parte de la ley que no se está aplicando. Sí hemos visto algunas tímidas campañas que, so pretexto de decir que están cumpliendo con la ley, lo que hacen es alentar el consumo de la marihuana, afirmando que es muy buena la regulación; terminan diciendo: «por suerte ahora está regulada». Ese es un mensaje subliminal muy malo.
En definitiva, la discusión o motivación inicial y muy legítima que tenían muchos de los promotores de la ley que regula el consumo de la marihuana era que estando legalizada y regularizada se iba a lograr que se hicieran campañas para que se consumiera menos. Esa fue la motivación inicial: regular el consumo –no prohibirlo– y combatirlo a partir de normas y campañas que explicaran los perjuicios de su consumo. En los hechos eso no ha pasado; por el contrario, ha aumentado el consumo de marihuana, tanto formal como informalmente. No vemos campañas ni medidas fuertes como se hace en la lucha contra el tabaco.
Esta es la primera apreciación que tenemos que hacer: parecería haber una asimetría, como si fuera moderno consumir marihuana y antiguo fumar cigarrillos de tabaco.
Entrando ya al proyecto de ley en sí, creo que hay un elemento jurídico muy importante que hay que tener en cuenta –que no sé si se ha evaluado–, y es que el 6 de agosto pasado el Poder Ejecutivo dictó el Decreto n.º 235/018, en el que repetía casi textualmente este proyecto de ley, con la diferencia de que ese decreto decía que entraría en vigencia a los seis meses, mientras este proyecto de ley establece –creo que acertadamente– un período de doce meses para su entrada en vigencia.
Ese Decreto n.º 235/018 fue objeto de una acción judicial ante el Juzgado Letrado de lo Contencioso Administrativo, que hace pocos días, el 18 de setiembre de 2018, se pronunció haciendo lugar a una acción de amparo que condenó al Poder Ejecutivo. Cuando uno lee el fundamento de esa sentencia –que fue apelada, no es definitiva; quiero ser leal en eso y bien claro en cuanto a que es pasible de revisión en segunda instancia, pero en estos momentos está vigente– se encuentra con algo muy básico, que creo que se solucionaría con esta ley, y es que el juez de lo contencioso administrativo dice que, obviamente, toda esta materia de la regulación del empaquetado y del etiquetado tiene que ser objeto de una ley y no de un decreto.
Parecería ser que el Poder Ejecutivo perdió la paciencia con este proyecto de ley y dictó el decreto. También parecería ser que el Poder Ejecutivo entendía que la ley no era necesaria, y por eso lo reguló por un decreto. De lo contrario, no se entiende por qué no esperó a que la ley fuera aprobada.
Debemos señalar, a su vez, que hay otras acciones ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
La misma sentencia a que hacíamos referencia también dice otras cosas que nos parecen importantes, relativas a las libertades establecidas en la propia Constitución de la república.
Reconociendo la facultad que tiene el Poder Legislativo para regular por ley este tipo de temas y sin olvidarnos del decreto dictado por el Poder Ejecutivo con el mismo texto –salvo lo que tiene que ver con los doce o los seis meses– y que ahora ha sido suspendido, me parece que habría que analizar si efectivamente con esta ley se van a lograr todos los objetivos que se persiguen y si, quizás, no va un poco más allá en la esfera de la libertad comercial que está establecida en la Constitución y a la que se hace referencia en la sentencia del Juzgado Letrado de lo Contencioso Administrativo. Ahí es donde a uno, de repente, se le generan algunas dudas, no con toda la ley, pero sí con algunos artículos, y quizás podemos acompañarla con nuestro voto si se atienden esas modificaciones, que creo que son pequeñas.
Por ejemplo, en el inciso tercero del nuevo artículo 8.º que se sustituye a través del artículo 1.º del proyecto de ley, se dice: «La reglamentación determinará la forma,» –está bien– «color,». No sé, realmente, en qué cambia el color en una campaña; es decir, ¿con el color se promueve o no se promueve el consumo? No sé. Si decimos que debe ser colorado, estoy seguro de que será muy atractivo…
SEÑORA TOURNÉ.- Depende para qué.
SEÑOR BORDABERRY.- … si fijamos blanco, o blanco, rojo y azul no lo será tanto. ¡Yo qué sé! Me cuesta creer que eso se logre diciendo «vamos a regular el color». Parece ser un poco mucho.
El mismo inciso continúa diciendo: «material» del envase; esto es un poco más profundo. Todos sabemos que algunas cajillas son duras y otras blandas. Las del viejo La Paz, el cigarro que se fumaba en campaña hace como cuarenta años, eran cajillas blandas; como las del Oxi Bithué –me estoy poniendo viejo y se me nota la edad– …
–… y tantos más. Eran aquellos cigarros negros de caja blanda. Después aparecieron las multinacionales, con el Marlboro, por ejemplo, con cajilla dura.
Ahora, aparentemente, les vamos a decir si la cajilla tiene que ser dura o blanda. ¿Por qué? Tengo entendido que las empresas nacionales usan material blando y las multinacionales, duro. La idea es que todas tengan material duro, aumentándoles el costo a las empresas nacionales. ¿Será necesario que se regule el material de la cajilla? No sé.
El contrabando –me anota el señor senador Amorín con acierto– tiene mercadería de material blando, que es más barato. Entonces, en definitiva, hay una realidad –y la acotación del señor senador Amorín me lleva al tema–: con todo esto, ¿no estaremos fomentando el contrabando? Ese es el gran tema. Seamos realistas; vayamos a Rivera, a Aceguá, al Chuy, a Río Branco, al propio Artigas y, de ahí para abajo, a las ferias en Montevideo, etcétera. No miremos para otro lado, no nos hagamos los distraídos.
En definitiva, estamos colocando a la ya castigada industria tabacalera en una situación de desventaja con respecto al contrabandista. Y no paramos el contrabando, porque encima nos dicen desde la Aduana que hay varios puertos que ellos no controlan porque no tienen funcionarios y, por otro lado, estamos llenando de costos el envase que va a tener que usar la industria nacional. Creo que si sacáramos la referencia al material y al color no estaríamos cambiando la política de combate al consumo del tabaco.
Lo otro que me llama la atención es que vamos a reglamentar el interior del envase. No me explico mucho cómo se hace eso. Aclaro que nunca fumé –por suerte no tuve ese vicio; he estado fuera de eso–, pero ¿quién no ha tenido una caja de cigarrillos cerca cuando alguien fuma? Cuando abren la caja, uno ve que lleva un papel de aluminio que por adentro –donde van los cigarrillos– es blanco, supongo que para proteger su asepsia. Ahora resulta que ese interior, ese papel de aluminio que por adentro es blanco, también lo vamos a regular. ¡No sé cómo lo vamos a regular! Parecería ser como un poco mucho eso.
Si se sacaran esos tres elementos –es decir, los referidos al interior, al color y al material–, acompañaríamos con mucho gusto este proyecto de ley que, aclaro, votaremos en general.
Hemos hablado del contrabando, pero también tenemos que hacer referencia a que este tipo de uniformidad facilita la falsificación, porque ¿cómo sabemos que esa fábrica que hoy vende los cigarrillos cumple con todas las reglamentaciones del Ministerio de Salud Pública, etcétera, etcétera, y elabora un producto que se diferencia del que no lo hace? Porque el que tomó la decisión de fumar, como el que tomó la decisión de consumir marihuana o de beber alcohol en exceso, lo hizo libremente; pero al hacerlo, puede decir: «Che, yo quiero asegurarme de que el consumo que se me da es el adecuado».
Es por eso que en el consumo de la marihuana se presenta un envase muy lindo al consumidor y hasta se le especifican las condiciones. ¿Por qué? Para separarlo del que vende la marihuana en la esquina, que le pone cualquier cosa adentro; para que el consumidor sepa separar uno de otro. En este caso no sucede eso; vamos a hacer todo igual, tanto para el que vende en la esquina como para el que lo hace cumpliendo con las normas.
Hemos hablado de las cosas con las que no estamos de acuerdo; ahora vamos a referirnos a lo que nos parece que está bien de este proyecto ley.
Es muy bueno que el Poder Ejecutivo haya escuchado la sentencia del juez letrado de 1.ª instancia en lo contencioso administrativo que, entre otras cosas, objetaba el plazo de seis meses para la entrada en vigencia de ese decreto, y que ahora, en este proyecto de ley, se establezca un plazo de doce meses. Obviamente, hay stocks y reglas de juego actuales que hay que adaptar a la nueva reglamentación y es bueno que en el artículo 3.º se haya escuchado esa objeción que hace el propio magistrado que dicta la sentencia ante el Juzgado Letrado de lo Contencioso Administrativo y se lleve ese plazo a doce meses.
Vamos a presentar –junto con la bancada– un artículo sustitutivo del inciso tercero del artículo 8.º que se modifica por el artículo 1.º de este proyecto de ley, solamente en lo que refiere al color, al material y al interior. Es la única modificación que estaríamos proponiendo al oficialismo sobre el tema.
SEÑOR GARCÍA.- Señora presidenta: parto de la convicción de que todos quienes votan, en un sentido o en otro, este proyecto tienen el mismo objetivo porque, si no, sería muy perverso. Estamos hablando de un proyecto de ley que tiene, entre sus objetivos, el de proteger la salud y evitar enfermedades y muertes en el Uruguay. Seguramente, en la discusión del Senado del día de hoy van a existir votaciones en un sentido y en otro. Creo que sería de una perversidad y de una mala fe muy grande ingresar a esta discusión pensando en que quienes están a favor quieren defender la salud y la vida, y que quienes están en contra alientan la enfermedad y la muerte. Me parece que en el Senado nadie puede sostener eso mirando a los ojos a quien vota en un sentido o en otro.
Creo que hay estrategias, hay políticas que se pueden compartir en general y que se puede tener matices. Esta es una muy particular.
En primer lugar, quiero hacer una aclaración en honor a la verdad política. Lo hice en la Comisión de Salud Pública del Senado y vuelvo a hacerlo en sala porque es más público este ámbito que el de la comisión. Hace unos días el presidente de la república fue consultado por periodistas sobre este proyecto de ley y dijo que estaba trabado porque «la oposición lo trababa». ¡Es mentira! ¡Una absoluta falta de verdad! Este es un proyecto de ley que entró al Parlamento, creo que en noviembre o en diciembre del año pasado, y fue derivado a la Comisión de Salud Pública, a cuyo seno concurrió el ministro de Salud Pública, doctor Basso, a presentarlo. En ese momento y hasta la tarde de hoy, en que tenemos reunión, la Comisión de Salud Pública del Senado estuvo tratando otro proyecto del Poder Ejecutivo que también vino con la iniciativa y la priorización del propio presidente de la república, relativo al consumo problemático de alcohol. Aquí está el presidente de la comisión, el senador Besozzi, sentado a mi lado, que confirma lo que digo. O sea, la Comisión de Salud Pública estaba tratando un proyecto que el presidente de la república mandó como de especialísima prioridad. No es verdad que la comisión haya postergado este proyecto. Es más, si el presidente de la república hubiera tenido urgencia, hubiera pedido a algún senador del oficialismo que se parara la consideración del otro proyecto para dedicarnos al tratamiento de este, pero eso nunca sucedió ni hubo una solicitud por parte de la bancada oficialista en ese sentido. Esta es la verdad. Además, aclaro que esto que estoy diciendo acá lo dije en la Comisión de Salud Pública y desde la bancada del Frente Amplio se afirmó que era así. Es la realidad objetiva que surge solo de los hechos. Tampoco había ninguna convocatoria al ministro como el presidente dijo mal o alguien lo asesoró mal respecto a que el proyecto estaba trabado y ahora la oposición pedía, repito, su convocatoria. ¡No la hay! La única vez que vino el ministro fue por voluntad propia, a presentar el proyecto de ley. El presidente de la república puede pelearse con la oposición todos los días que quiera y, obviamente, tiene todo el derecho del mundo, pero cuando lo hace debe tener argumentos sólidos y decir la verdad, pues, de lo contrario, no tiene sentido hacerlo. En esta ocasión, se equivocó.
Con respecto a la lucha, algo que nos une con el presidente de la república, aparte de nuestra común profesión, es la lucha contra las enfermedades crónicas no trasmisibles, uno de los males mayores que tiene el mundo en la actualidad. El 70 % de las causas de enfermedad y de muerte en los países que han atravesado lo que se llama la transición epidemiológica –Uruguay es uno de ellos porque en materia de salud tiene los mismos parámetros que el mundo desarrollado– son las enfermedades crónicas no trasmisibles: cáncer, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, diabetes, etcétera. Dentro de los principales factores de riesgo están: el tabaquismo, la obesidad y la mala alimentación. Obviamente, quien quiere combatir la enfermedad y la muerte tiene que combatir estos factores de riesgo. Quedémonos tranquilos que no va a haber eternidad para nadie, pero por lo menos se puede lograr una buena calidad de vida, que ya es bastante. En eso tenemos que trabajar mucho porque, entre otras cosas, la prolongación de la esperanza de vida se produce por muchas causas. El combatir factores de riesgo –que son las principales causas de muerte– es una de ellas, no la única, obviamente.
Entonces, a todos nos convoca lo mismo, pero no puede transformarse un proyecto de ley ni una política especial en una especie de galardón personal porque, entonces, ahí cambia el horizonte, es decir, cuando una política de Estado se transforma en una especie de hobby personal porque se toma una y se abandona otra. Es decir, yo quiero trabajar en esto y en la alimentación saludable. Hago una anotación al margen, obviamente. He trabajado mucho; hoy mismo la presidencia y la secretaría de la Mesa daban cuenta de un proyecto de ley que yo había presentado la semana pasada. Al Poder Ejecutivo le interesa mucho el tabaco, pero ha hecho poco y nada con respecto a la alimentación chatarra, que produce exactamente las mismas causas de enfermedad y muerte que el tabaco. Es decir que es como una especie de lucha selectiva, no general, y creo que esto hay que mirarlo con óptica general, como un fotógrafo con lente gran angular, por decirlo de alguna manera.
Ingreso al proyecto de ley. El propio doctor Enrique Soto –quien fuera colega nuestro, legislador, excelente profesional y persona, y a quien estimo mucho desde el punto de vista personal–, que actualmente tiene el cargo de responsable del Programa Nacional para el Control de Tabaco del MSP, habló de este proyecto de ley y del etiquetado plano en una radio y decía que «es una posibilidad» que aumente el contrabando de cigarrillos a partir del empaquetado neutro. Es así, es una posibilidad.
Desde mi opinión personal hay que separar las dos cosas: una, es el etiquetado neutro y otra, el combate al contrabando. Creo que una cosa no fomenta la otra, pero esa cosa si no se ataca la otra, sí es peligrosa.
En Uruguay, la tercera marca de cigarros que se consume es de contrabando. Vuelvo a reiterar el dato: la tercera marca que se consume en Uruguay, luego de las dos marcas más conocidas y más consumidas, es una marca de contrabando que tiene nombre de número. El 30 % del tabaco que se consume en Uruguay es de contrabando y ha aumentado. Si indagan en Internet van a encontrar algunos estudios –leí algunos esta mañana– que informan del aumento de la incidencia del contrabando dentro del consumo del tabaco.
Entonces, si se sabe que la tercera marca que se consume es de contrabando, algo estamos haciendo mal porque las empresas de tabaco son legales, contratan empleados y hacen aportes que mueven la economía. Ahora bien, el Gobierno no está haciendo mucho para proteger fuentes de trabajo legales, que nadie ha planteado declarar como ilegales. Y este proyecto, que seguramente vamos a transformar en ley, si la Dirección Nacional de Aduanas y el Ministerio de Economía y Finanzas no toman medidas va a tener un impacto negativo sobre las fuentes de trabajo de centenares de uruguayos. Entonces, desde mi óptica, si se quiere tener una política coherente hay que combatir las causas del problema ocasionado por el tabaco y el consumo de un tabaco que –como bien se dijo en otros casos, como en el tema de la marihuana– nadie sabe lo que tiene adentro. Estamos muy preocupados por la salud, pero no estamos preocupados por que el 30 % del tabaco que se consume es de origen, calidad y peligrosidad absolutamente desconocidos. Con respecto a esto, quiero decir que actualmente hay una situación jurídica muy particular que se produjo después de que nosotros aprobáramos el proyecto de ley en comisión y que es muy paradójica. El Poder Ejecutivo emitió un decreto –y ahora pasamos a lo legal–, que es lo que uno debería tener como norma. Ya dijimos que la tercera parte de los cigarrillos viene de contrabando, pero ahora vamos a referirnos al 70 % legal que, básicamente, es distribuido por tres empresas tabacaleras: una nacional y dos internacionales. Una de las empresas internacionales impugnó el decreto y obtuvo un amparo por parte de la Justicia. Entonces, si hoy entráramos en una máquina del tiempo y estuviéramos en febrero de 2019, que es cuando empezaría a regir el decreto, la empresa nacional y una de las internacionales tendrían que aplicar el etiquetado neutro, pero la otra empresa internacional no estaría obligada a hacerlo porque está amparada por la Justicia que le suspendió la aplicación. Es decir que si fuera febrero de 2019 una empresa podría sacar sus paquetes como siempre y las otras –según la ordenanza que estudié– tendrían que hacerlo en ese color horrible, pantone 448 C. Por tanto, tenemos un problema jurídico no menor.
En lo que tiene que ver con el tema del cannabis, no tenemos un problema no menor, sino un problema gravísimo. Vamos a votar una norma –y aclaro que voy a acompañarla– que establece un empaquetado que intenta desestimular al extremo el consumo del tabaco, con esos colores marrones horribles, etcétera, pero, por otro lado, tenemos unos paquetes casi gourmet de marihuana. Y de eso no se dice una palabra, cuando la verdad es que la información oficial actual es durísima. Hoy el principal problema de consumo de drogas entre los jóvenes de trece a diecisiete años es la marihuana, no el tabaco. A este respecto, una nota de prensa habla de un «estudio de la Junta Nacional de Drogas, en base a una pesquisa de 2016, que ayer le fue presentado al presidente Tabaré Vázquez» y aclaro que «ayer» es el 31 de agosto de 2018; la verdad es que esto no habla muy bien de la rapidez que tuvieron quienes hicieron este estudio para presentárselo al presidente de la república. Lo cierto es que esta pesquisa de 2016, presentada días atrás, indica que entre los jóvenes de entre trece y diecisiete años, luego del alcohol y las bebidas energizantes, la marihuana es el producto más consumido, con 19,8 % y después viene el tabaco, con 18,5 %. Es decir que los jóvenes entre trece y diecisiete años consumen más marihuana que tabaco, pero hay algo peor y es la percepción del riesgo. Esto es terrible porque seis de cada diez estudiantes uruguayos piensan que el consumo de marihuana carece de riesgo –reitero, un 60 %– y solo uno de cada diez sostiene que esta sustancia reviste un gran riesgo. El estudio indica que en el tabaco pasa lo inverso y, por eso, su consumo viene cayendo desde 2003. Esto indica que para los jóvenes el tabaco es más riesgoso que la marihuana.
Pocos días atrás, en setiembre, se dio a conocer un estudio de la encuestadora Factum, contratado por el Monitor Cannabis Uruguay en coordinación con investigadores de la UdelaR, la Universidad Católica del Uruguay, la Universidad de California, la Universidad ORT y el Observatorio Uruguayo de Drogas. Esta encuesta se desarrolló a fines del 2017 –es bastante reciente– y concluye que el consumo de cannabis aumentó de 9,3 %, en 2014, a 15,4 %, en 2017 en nuestro país, pero dice que la cantidad puede ser aún mayor por lo que se llama «cifra negra» que ellos catalogan de contestación sensible y es que mucha gente que consume no quiere decirlo, ni siquiera al encuestador. Como mencioné, estas cifras negras pueden generar un subregistro del consumo, por lo que puede ser mayor del que acabo de relatar.
En síntesis, mucho trabajo con el tabaco, mucha regulación, mucha persecución y mucha prohibición –está prohibido su consumo en una cantidad de lados o, mejor dicho, hay más lugares prohibidos que permitidos para su consumo– desde los Gobiernos del Frente Amplio, pero el discurso con respecto a la marihuana ha sido permisivo, ha bajado la percepción del riesgo y ha generado los números dramáticos que estoy señalando hoy. Según este estudio entre los jóvenes de trece a diecisiete años seis de cada diez dicen que consumen marihuana y que no pasa nada, cuando todos sabemos que tiene iguales o peores consecuencias que el consumo de tabaco.
Por esta razón, como anuncié en la Comisión de Salud Pública, voy a presentar un aditivo para que se extiendan exactamente las mismas disposiciones, prohibiciones y normativas de los paquetes de tabaco a los paquetes de cannabis. Creo que sería una paradoja, una contradicción absolutamente insostenible, que uno se venda en paquetes marrones, espantosos, con pictogramas que dicen «tenga cuidado, produce cáncer, mata», etcétera y, el otro, en un paquete casi que gourmet, blanco y azul –tengo por acá su fotografía– con catorce inscripciones y recomendaciones sobre cómo se puede consumir mejor, qué es lo que se recomienda para ello, que se haga dentro del país y no delante de un menor; sanata pura frente a lo otro que vendría en un paquete que parecería que no se puede ni tocar. Me parece que hay que tener un discurso coherente y lógico con respecto al combate del consumo de sustancias que hacen mal.
La libertad personal es otra cosa. En Uruguay, el consumo de tabaco, marihuana y cualquier otra droga es absolutamente libre hace décadas, a diferencia de otros países que no están muy lejos, como los vecinos. Esa es la libertad de cada uno, pero si queremos tener una política de Estado que trata de pelear para evitar las enfermedades crónicas no trasmisibles, los factores de riesgo como el tabaquismo y las adicciones, tenemos que ser coherentes y lo mismo que vale para el tabaco, vale para la marihuana. De lo contrario, no solo hay una incoherencia inexplicable, sino que se puede llegar a pensar que hay hasta un fenómeno político atrás. Como hay cosas que se impulsaron desde algunos lugares y otras, desde otros, no me meto con ninguna de las dos, quedamos uno a uno y pelota al medio. Eso no puede ser; y todos sabemos de qué estoy hablando. Un presidente del Frente Amplio impulsó esto, otro presidente del Frente Amplio impulsó lo otro y, al final, nadie le pisa la sotana al otro. Creo que si somos coherentes en la lucha contra las adicciones y los factores de riesgo que producen enfermedad y muerte, deben hacerse las mismas consideraciones contra el tabaco y contra la marihuana. De no ser así, también somos libres de pensar que lo que hay atrás de esto en verdad no es la voluntad de fomentar hábitos saludables, sino consideraciones políticas partidarias que impiden llegar a ese límite de razonamiento.
Por estos motivos, vamos a votar en general el proyecto de ley, pero presentaremos algún aditivo con respecto al tema del cannabis recreativo.
SEÑOR LARRAÑAGA.- Señora presidenta: escuché muy atentamente las exposiciones de quienes han preopinado.
Estoy conteste con lo expresado por el señor senador Bordaberry, suscribo lo referido por el señor senador García y también expreso de manera clara que no votaremos este proyecto de ley; no lo votaremos. Tenemos muchísimas dudas con respecto a esta iniciativa.
¿Cuál es el nomen iuris de este proyecto de ley? Empaquetado y etiquetado de productos de tabaco, lo que refiere al enlatado del producto. Aclaro que comparto integralmente y en forma decidida –lo he expresado en forma pública– la lucha contra el tabaco que ha desarrollado el señor presidente de la república, doctor Tabaré Vázquez; estoy totalmente de acuerdo. Además, cultural y socialmente podría decir que nadie osaría prender en el ámbito del Senado o en ámbitos públicos y cerrados, un cigarrillo, y eso está muy bien. Insisto: eso está muy bien.
Fui fumador y dejé de fumar hace años. Con mi hijo chico logramos que mi mujer, que fumaba dos cajas de cigarrillos por día, también dejara de fumar. El cigarrillo es letal –¡letal!–, es una droga que genera resultados nefastos para la salud del ser humano.
Este proyecto de ley lo leí de arriba abajo y ayer le estuve haciendo varias preguntas al señor senador García que, por supuesto, sabe mucho más que yo de este tema –cualquiera sabe más que yo al respecto– pero, con toda franqueza, debo decir que nos estamos quedando en lo accesorio, en algo totalmente perimetral. Me parece que detrás de estas normas de manera camuflada –y, por favor, no lo digo con ninguna intencionalidad; no le atribuyo ninguna intencionalidad al Poder Ejecutivo–, hay violaciones de derecho y desequilibrios muy fuertes.
El señor senador Bordaberry relataba la violación de la libertad de comercio, que expresa una de las sentencias de una de las empresas recurrentes y me parece que está bien, que se da esta violación de la libertad de comercio. Es claro que una ley puede limitar cierto derecho –por supuesto– pero debe existir proporcionalidad y razonabilidad para acreditar estos extremos. Y en la medida en que envía una serie de recomendaciones a la reglamentación –al no establecerlo a través de la propia ley– se puede evidenciar una falta de razonabilidad que justifique las limitaciones a ciertas libertades. Esto exige que se analice la idoneidad, necesidad y ponderación de determinada medida.
Con toda franqueza, señora presidenta, este tema de que se prohíba la caja blanda y se permita la caja dura, no sé cuánto puede terminar impactando en la lucha contra el tabaco; no lo sé y no me lo han podido explicar. Lo mismo sucede con el hecho de que el papel de plomo, que el paquete de cigarrillos contiene en su interior, esté para adentro o para afuera. No entiendo mucho eso. El propósito del papel de plomo es similar al de aquellas bolsas de goma donde se metía el tabaco, se daban vuelta y se ponía una hoja de papa adentro, simplemente para mantener –si lo habremos hecho muchas veces– la humedad y para que el tabaco no se resecara. Ahora bien, esto del papel de plomo o del aluminio para adentro o para afuera, no lo entiendo. Lo mismo me sucede con el envoltorio actual del cigarrillo y del filtro, si tiene color, si es blanco o marrón o tiene rayitas. La verdad, señora presidenta, no lo entiendo.
Por tanto, no creo que este proyecto de ley vaya contra el tabaco o a favor de la lucha contra el tabaco –lo cual respaldo y me parece muy bien–, y, por lo tanto, no lo voy a votar.
El señor senador García habló del contrabando. A mí me impactó cuando, hace unos años, unos vendedores o representantes de vendedores de cigarrillos del Uruguay, asistieron a la Comisión de Hacienda –creo que algún señor senador de los veteranos estaba; recuerdo al señor senador Heber, pero no sé si estaba el señor senador Michelini– trayendo dos o tres portafolios y, pidiendo autorización a la presidencia de la comisión, vertieron su contenido sobre la mesa. Traían setenta, ochenta o noventa cajillas de cigarrillos contrabandeadas que se vendían en el país; había de todos los colores, pelos y marcas. Nos generó una enorme sorpresa ver en la Sala de Ministros setenta u ochenta cajillas de cigarrillos de distintas marcas, que todos sabemos que se comercializan en las ferias de todo el país.
El señor senador García hablaba de las dos rayitas celestes con un número y, justamente, esa es una de las marcas más vendidas en el Uruguay y se ve por todos lados. Además, el señor senador García habló de un 30 %, pero no sé a cuánto asciende en Rivera, Tacuarembó, Artigas, Salto, Treinta y Tres, Cerro Largo y en Rocha. Realmente no lo sé, porque se fuma más de ese cigarro que del fabricado acá. Creo que eso es clarísimo, es contundente.
Ahora bien, si queremos liquidar la industria nacional, capaz que tenemos que discutir, entonces, que el Uruguay no enlata más tabaco. ¡Lo cerramos! ¿Eso es lo que se pretende? Me parece que introducir en la reglamentación determinadas exigencias que, verdaderamente, no tienen nada que ver –¡nada que ver!– con la lucha contra el tabaco, significaría generar trabas en una industria que, como alguien dijo por allí, puede que ocupe 720 plazas de trabajo. Ya de por sí es tétrico ver una cajilla de cigarrillos con imágenes relacionadas a todo este tema. ¡Hay que ver esas cajillas de cigarrillos! No obstante, me parece bien porque se alerta y se da un mensaje muy fuerte, muy potente, contra el consumo de cigarrillos. Ahora bien, pienso que se ha desatado el contrabando de forma total, ¿no?, porque con la tributación que se aplica al cigarrillo producido en el país, ¡otra que está fuera del mercado! Es más, quien tiene el vicio fuma cualquier cosa; esa es la realidad. Tendrá preferencia por alguna marca o por tabaco rubio o negro, pero consume cualquier cosa. ¡Vamos a ser claros! Incluso los exfumadores se abrazan desesperadamente a los cigarrillos electrónicos o a los pitillos que funcionan sin combustión –aunque pueden contener nicotina, según me indica mi señora–, que pueden tener un aroma determinado. No sé si es bueno o malo. No tengo ni idea, no sé cómo son.
De cualquier forma, ¡lo que no tenemos controlado en el país es el contrabando! ¡Ese es el tema! Y esta iniciativa, en mi opinión, es un paso más para ambientar y viabilizar aún más el contrabando. Esto es lo que veo –lo vemos todos– recorriendo el país; es lo que analizamos de manera clarísima.
De yapa y para ir finalizando, hago mías todas las expresiones del señor senador García con respecto a la marihuana. Creo que es gravísimo el alto consumo de marihuana que supera incluso, en porcentajes de edad, al de tabaco.
Por estas consideraciones y valoraciones, a pesar de que estoy de acuerdo en la lucha contra el tabaco, no voy a votar esta propuesta de empaquetado y etiquetado del producto del tabaco porque me parece que atenta contra la libertad de comercio y contra algunos principios establecidos hasta en la propia Constitución nacional, además de dejar a un sector de la industria –que, mal o bien, genera trabajo y aporta– en condiciones totalmente desventajosas con relación al contrabando, que es inmedible. Se habla de porcentajes, pero el contrabando es inmedible. Pienso que en muchísimos lugares del país –básicamente en la frontera– se consume mucho más el cigarrillo «importado directamente» que el producido aquí, en el país.
SEÑORA PRESIDENTE.- Para finalizar la discusión, tiene la palabra la miembro informante, señora senadora Xavier.
SEÑORA XAVIER.- Señora presidenta: estos argumentos son muy similares a los que discutimos en oportunidad de las anteriores aplicaciones del convenio marco de la OMS y siempre están presentes, por ejemplo, temas como el contrabando y el incremento de las cajillas. Entiendo que es un problema y que hay que atacarlo, pero, aun cuando muere un uruguayo o una uruguaya cada cinco horas por un cáncer tabaco-dependiente y cuando sigue muriendo un uruguayo cada siete horas por cáncer de pulmón, concluimos en que no hemos hecho lo suficiente.
¿Puede haber errores? Puede haberlos. ¿Puede haber insuficiencias? También puede haberlas. Pero la reducción del consumo se sigue dando en una clara tendencia y eso es lo que importa. Sabemos que, en el caso de las enfermedades cardiovasculares, la cantidad de personas afectadas ha cambiado notoriamente.
Sin dudas, falta mucho y en esta tarea debemos continuar. Por eso no comparto algunas modificaciones que se plantearon con relación al proyecto de ley en consideración como, por ejemplo, la de eliminar la norma que dispone que será la reglamentación la que determinará el color, el material y otras características de los envases y envoltorios que son, claramente, parte del atractivo. No es lo mismo que una cajilla sea brillante y tenga un color llamativo, o que, por el contrario, sea opaca, gris. Esto lo sabemos todos, en particular, nosotros, que cada cinco años participamos en campañas electorales y nos tienen que explicar que lo que uno cree que está bárbaro, no lo está porque se ha medido y se ha determinado que no lo está.
Pues bien, estos son los temas que la OMS ha superestudiado y ha incluido en sus recomendaciones. Por eso, y porque considero que tenemos la evidencia necesaria como para aplicarlas de la mejor manera, no vamos a acompañar esto que se propone. Además, una de las recomendaciones de ese organismo indica que la presentación de las cajillas debe ser homogénea en todo el país, a efectos de que nadie pueda generar un marketing en función de que una de ellas es de tal o cual manera, por ejemplo, metálica, y se pueda usar como costurero después de consumir los cigarrillos. Estos son los aspectos que han sido muy estudiados, por lo que, efectivamente, podemos basarnos en esos avances.
El decreto ha sido apelado y me parece que el hecho de que podamos avanzar en la ley le da otra certeza a este tema que, en efecto, está a estudio desde noviembre. El estudio del otro proyecto de ley que regula el consumo problemático de alcohol también nos ha llevado más tiempo del que hubiéramos pensado. No es fácil decidir cuál está primero o segundo o cuál es más urgente; como comisión, vamos a tratar de cumplir con toda nuestra tarea de traer el más profundo estudio y de llegar a los más amplios consensos porque de estas cosas depende la calidad de vida de nuestra gente y, en particular, de los más jóvenes, que a todos nos preocupan.
En cuanto al plazo de doce meses, pienso que, claramente, no es una respuesta al recurso interpuesto, sino que ya estaba en el proyecto original de esa manera y no era igual a lo que se incorporó, como plazo, en el decreto. Es razonable que doce meses den mucho más margen a la industria para una reconversión que viene haciendo desde hace años. Además, hay posibilidades de exportación de nuestra producción porque hay países que demandan, en determinados mercados muy exigentes, ciertas presentaciones de cigarrillos y en Uruguay tenemos empresas que están trabajando en ello. Como es obvio, cuando se generalice más el convenio marco, habrá que seguir transformando ese tipo de empresas.
Con relación a la marihuana, efectivamente hay una baja percepción del riesgo y los adultos somos muy responsables. El Estado comienza una nueva campaña. A mi juicio, la campaña anterior no fue lo suficientemente sostenida, pero ahora, con alegría, vemos que en los últimos días ha comenzado una campaña importante. Ojalá tengamos posibilidades de estudiar los impactos del consumo de marihuana –sé que existe el compromiso de diferentes ámbitos académicos–, porque no los conocemos de la misma forma que a los del tabaco, que se vienen analizando desde hace muchas décadas. Es de hacer notar que los resultados varían según los diferentes usos, es decir, no es lo mismo si el uso es recreativo o medicinal, como tampoco si el consumo recreativo es en jóvenes o en adultos.
En mi opinión, queda muy claro que para regular el consumo de marihuana es necesario tener más evidencia y no hay que improvisar, es decir, se deben conformar manuales que apliquen claramente los criterios para poder avanzar e, incluso, trabajar con otros países que también están iniciando este camino. Digo esto porque uno de los temas que no fue nombrado y que influyó decididamente en la forma de encarar este camino, es el narcotráfico. En este sentido, un cincuenta por ciento parece estar en el mercado legal, y ya no en manos del narcotráfico. Hace unos días escuché decir que era un magro resultado. La verdad es que no me parece magro en absoluto. Ojalá podamos llegar, en corto tiempo, a que el cien por ciento no esté allí.
No obstante, comparto que debemos tener una información más sistemática, en particular hacia los jóvenes, pero también hacia los adultos quienes, muchas veces, desde nuestras responsabilidades respecto de las generaciones más jóvenes, no ponemos los límites suficientes o no les brindamos los informes, indicaciones o sugerencias pertinentes.
Creo que la asimetría es notoria porque los tiempos y los consumos han sido totalmente asimétricos. Por tanto, no son extrapolables de uno a otro. Recién estamos tomando un poco más de conciencia en cuanto a que el alcohol –también asociado al éxito y a niveles socioeconómicos más altos– tiene consecuencias negativas. Por eso, estamos tratando de regularlo de una forma en que, ojalá, también podamos avanzar.
Considero, señora presidenta, que este es un paso. Seguiremos conversando sobre este tema. La Comisión de Salud Pública tiene como meta abordar, de la mejor forma posible, determinados consumos, realizar determinadas advertencias con relación a la salud. Me parece que lo que estamos haciendo representa un avance muy significativo, que refleja una política decidida del Estado y, además, un compromiso muy claro por parte de todos los integrantes de la Comisión de Salud Pública del Senado.
SEÑOR LACALLE POU.- Seré muy breve, señora presidenta.
A menudo, desde la prensa y por parte de formadores de opinión, se nos pregunta qué medidas rescata uno de las tomadas por el Frente Amplio en estos tiempos. Para hacer el ejercicio de no decir que todo se ha hecho mal, porque además sería demagógico, una de las políticas que rescatamos es esta, pues consideramos que ha sido exitosa. Desde nuestro punto de vista, se inició fuera de la ley, mediante un decreto. Posteriormente, en el Parlamento se votó un proyecto de ley que contenía algo de la ley española vigente y también algo del derecho comparado. Nos parece que ha sido una buena medida en pos de la convivencia social y de reducir el consumo de cigarrillos.
No obstante, a mi entender, este texto legal se pasa de rosca. Me parece que va al extremo y que lejos está de seguir ayudando a que se consuma menos tabaco. Creo que lo que se va a hacer con este proyecto de ley –que seguramente esté bienintencionado y, obviamente, hay un esfuerzo personal para seguir trabajando en estos temas– es interferir en la competencia. Como decía el señor senador Larrañaga, los cigarrillos que consumen los trabajadores uruguayos, de marcas instaladas aquí, van a quedar en franca desventaja frente al tabaco y a los cigarrillos de contrabando que se consumen no solo al norte del río Negro, sino en todo el país.
Por tanto, no voy a acompañar con mi voto este proyecto de ley. Entiendo que la política en general sobre el consumo de tabaco en el Uruguay ha sido buena, pero también resalto, al igual que el señor senador García, la enorme dualidad de criterios. Cada presidente tiene su botín donde nadie se mete. Quienes hemos discutido y trabajado sobre el tema, sabemos los perjuicios que provocan las drogas en nuestro país. En teoría, la iniciativa fue para combatir el narcotráfico. Sin embargo, ahora en Uruguay las bandas de narcotráfico están operando como nunca. Se está consumiendo más y la política ha sido un error muy grave.
Quiero dejar sentado, señora presidenta, que no vamos a acompañar con nuestro voto este proyecto de ley porque, si bien apoyamos en general las políticas aplicadas en este tema, el texto en consideración se pasa de la raya.
–23 en 30. Afirmativa.
SEÑOR MIERES.- Seré muy breve porque no voy a abundar en los argumentos.
Ayer, en la bancada del Partido Independiente, estuvimos analizando este tema. Ratificamos, obviamente, la política que se ha seguido en materia de lucha contra el tabaco. Consideramos que, en ese sentido, ha sido muy exitosa la política establecida, pero creemos que esta modificación es una exageración. No le encontramos sentido. Uno lee la ley vigente y ve que es suficientemente clara y estricta.
En vista de que se quieren dar pasos subsiguientes de manera reiterativa –incluso ingresando en zonas que, en verdad, tienen muy dudoso impacto adicional en el combate al tabaco, afectando la libertad y ciertamente la competencia–, hemos decidido no acompañar esta modificación. Ratificamos, obviamente, el apoyo general a la política antitabaco, que ha sido un gran éxito.
Reitero, me parece que esto no tiene mucha lógica. Es un agregado que, realmente, no aporta nada a la lucha contra el tabaco.
SEÑOR DELGADO.- En el mismo sentido que el señor senador Lacalle Pou queremos decir que respaldamos la política de combate o desestímulo al consumo de tabaco que ha generado el presidente de la república.
Es más, debo decir que yo era muy escéptico con respecto a la aceptación social de esta disposición. Pensé que iba a haber más resistencia. La verdad es que la gente fue aceptando ese proceso, lo fue incorporando y hoy es algo natural. Creo que es una buena noticia para todos. Se trata de una medida que intenta educar a la población –quizás en forma coercitiva, porque así lo era– y que después termina teniendo aceptación social, lo que le da más sustento a esta regulación legal.
Así se dieron todas estas etapas. Después pasó lo de la marihuana –nosotros somos muy críticos en este sentido– y luego ocurre esto que, en realidad, considero que es un plus. Ya no se trata de desestimular el consumo utilizando cajas de cigarrillos que no sean atractivas para el consumidor a través de la propaganda –se elimina casi hasta el nombre–, sino que, además, ahora se introduce un aspecto que poco tiene que ver con la decisión de compra, pues refiere al envoltorio interior, si es de papel aluminio, y al filtro, si es blanco o de corcho. Más allá de aceptar lo de afuera –esto es, si la cajilla es dura y plana, o blanda y plana; pienso que esto tiene poco que ver con el estímulo o no estímulo a quien consume, precisamente, tabaco–, resulta obvio que esto va a tener una afectación en desmedro de las industrias nacionales y de algunas otras que están en el mercado con respecto al tema del contrabando, que no se da solo en el interior o en el norte del país, porque basta recorrer las ferias de Montevideo para advertir que es impresionante la cantidad de tabaco y de cigarros que vienen de contrabando. ¡Impresionante! Esta iniciativa estaría aumentando la brecha entre la formalidad –que se aviene a las reglas, aun no compartiéndolas– y aquellos que no tienen ninguna porque, de por sí, ingresan sus productos sin impuestos, los ponen a precios más baratos, estimulan el consumo y no tienen ningún tipo de control sobre la calidad por parte de los organismos correspondientes. Todo esto genera un mayor perjuicio para quienes tratan de cumplir con las normas.
–Por lo expuesto es que hemos votado en contra, aun coincidiendo con la política en general, y vamos a acompañar el artículo sustitutivo elaborado por el señor senador Bordaberry, que nos parece de orden.
SEÑORA PRESIDENTE.- En discusión particular.
SEÑORA XAVIER.- Formulo moción en el sentido de que se suprima la lectura del articulado.
El artículo 1.º tiene un sustitutivo que ya ha sido repartido.
En consideración el artículo 1.º tal como viene de la comisión.
Léase un aditivo al artículo 1.º que ha sido firmado por varios señores senadores.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Las mismas disposiciones y obligaciones que se establecen para el tabaco, regirán para los paquetes de cannabis recreativo».
–10 en 27. Negativa.
SEÑOR GARCÍA.- Señora presidenta: realmente considero que el Frente Amplio ha caído en una contradicción absoluta. Yo estaba convencido de que había coherencia en las políticas, pero votar el empaquetado neutro de los cigarros y no votar el empaquetado neutro del cannabis no lo explica ni Mandrake. ¡Es una contradicción! Yo lo había planteado como una hipótesis de trabajo, pero ahora dejó de ser una hipótesis para convertirse en una tesis. Está claro que detrás de esto hay un tema político-partidario y sectorial en la interna del Frente Amplio, que es el siguiente: como el tema del cannabis fue impulsado por el expresidente Mujica y el del tabaco por el actual presidente Vázquez, acá hay «reparto de méritos», dicho esto entre comillas. Si hubiera lógica en las políticas de lucha contra las enfermedades no trasmisibles, no habría duda alguna de que, causando los mismos efectos, el mismo empaquetado tiene que regir para todo, tanto para el tabaco como para el cannabis.
Señora presidenta: esperaba que los temas políticos no se introdujeran en esta cuestión. Aquí se dijo que hace falta experiencia y no creo que sea así. Pienso que científicamente no hace falta ningún tipo de comprobación más de los efectos deletéreos que causa el cannabis en el organismo. Hay kilómetros escritos sobre estos temas, por lo que no hace falta que haya más consumo de cannabis para saber todos los efectos que causa desde el punto de vista respiratorio, encefálico, etcétera. ¡Por favor!
Reitero que existe, sí, una incoherencia y paradoja increíbles: por razones políticas se vota el empaquetado neutro para el tabaco, pero no así para la marihuana. Eso es lo que objetivamente ha respaldado el Frente Amplio que, vuelvo a decir, ¡ni Mandrake puede explicarlo!
SEÑOR BERTERRECHE.- Pido la palabra para fundar el voto.
SEÑOR BERTERRECHE.- Señora presidenta: hemos votado en forma negativa este aditivo porque sería realmente irresponsable acompañar un texto que establece la caída de los registros del cannabis, así como su venta generalizada en cualquier quiosco, lo que consideramos altamente perjudicial.
Aquí se parte de la base de que ambas cosas tienen las mismas condiciones y, sin embargo, son totalmente diferentes.
Si hubiéramos votado este aditivo podría fácilmente interpretarse que todo el cannabis puede venderse en cualquier boliche de barrio, como ocurre con el tabaco.
SEÑOR MICHELINI.- Señora presidenta: si yo presentara un aditivo que dijera que las mismas disposiciones y obligaciones que se establecen para el tabaco regirán para los envases que contengan alcohol, y algunos señores senadores no lo votaran, yo también podría decir: «¡Cumplida la tesis! ¡Ahí está! ¡No quieren restringir el alcohol, que es la peor de las drogas!». ¡No se puede legislar al voleo! Presenten un proyecto de ley –el Poder Ejecutivo está trabajando en uno; quizás también lo estén haciendo algunos integrantes de la bancada oficialista– y lo consideraremos. No hay intención alguna de generar un aumento del consumo de otras drogas; lo que queremos es generar la legalidad para que nuestros jóvenes no vayan a las bocas. ¿No se entendió así? Bueno, señora presidenta, algunos no tendrán neuronas. Tratar de votar algo que compara cosas distintas proponiendo una legislación al voleo, no será acompañado por nosotros porque no somos irresponsables y no actuamos así.
SEÑOR OTHEGUY.- Pido la palabra para fundar el voto.
SEÑOR OTHEGUY.- Señora presidenta: he votado el proyecto de ley aunque tengo diferencias, y lo quiero dejar bien claro.
Comparto la política general de combate al tabaco, pero en cuestiones como estas siempre hay un equilibrio entre la libertad y la regulación –es un tema más filosófico– que, a veces, me distancia de algunos proyectos que, desde mi punto de vista, avanzan excesivamente en la regulación del comportamiento de las personas. De todas maneras, comparto la estrategia, que considero exitosa.
Pensar que hoy el principal problema de la juventud es el consumo de cannabis es erróneo. Creo que el principal problema de la juventud es el consumo de alcohol, que provoca muertes, porque si se conduce bajo el efecto del alcohol se puede generar accidentes de tránsito con efectos fatales. Esta es una realidad y es el principal problema.
Las encuestas arrojan que el consumo de tabaco y el consumo de cannabis entre los jóvenes es prácticamente el mismo: 18,8 contra 18,6. Por lo tanto, decir que el principal problema es el cannabis, me parece equivocado. Creo que, en buena medida, estas encuestas están denunciando que hoy los jóvenes reconocen algo que ya pasaba. No creo que haya un aumento del consumo de cannabis en la juventud; simplemente, la legislación que el Uruguay abordó –que a mi juicio es positiva– hace que los jóvenes de hoy reconozcan algo que ya pasaba. Reitero que no creo que el consumo de cannabis esté creciendo en nuestro país. Las estrategias prohibicionistas –diría que desde la ley seca, cuando se quiso prohibir el consumo de alcohol en Estados Unidos– fracasaron en el mundo. Pienso que en algún momento vamos a tener que discutir estos temas en serio.
En cuanto al contrabando, ¡por favor! El contrabando es de toda la vida y pasa en todo el mundo. Sin duda alguna hay que combatirlo, pero no se puede decir que hoy tenemos un estatus totalmente distinto con respecto a este tema. ¡Yo tengo memoria de haber ido al Chuy y a otros lugares! El contrabando sigue siendo un problema en todas partes del mundo. Estados Unidos es el principal consumidor de drogas del planeta, y entran de contrabando; no lo hacen en un contenedor y con el sello de la Aduana, sino de contrabando. Esta es una realidad, de la que sin duda hay que ocuparse del tema.
SEÑORA XAVIER.- Señora presidenta: creo que en el fundamento de voto no podemos hacer alusiones políticas, pero fueron hechas claramente al hablar de la doble intencionalidad que pueden tener los presidentes que han gobernado el país en los últimos trece años. ¡Yo lo rechazo de plano! Pero no voy a ingresar por esta vía en una polémica.
Lo único que quiero hacer es reiterar el argumento de que se necesita mucha más evidencia acerca del impacto del consumo de cannabis en nuestra población; hay que trabajar y la academia tiene que producir muchos más trabajos para que, efectivamente, podamos diseñar una política que nos vaya previniendo de algunos de los efectos que nos preocupan a todas y a todos. ¡En esa nos van a encontrar!
SEÑORA PRESIDENTE.- En consideración el artículo 2.º.
–17 en 24. Afirmativa.
–18 en 24. Afirmativa.
De acuerdo con lo establecido en la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004, solicito al Cuerpo que usted preside se sirva concederme el uso de licencia para los días lunes 8 a jueves 11 de octubre del presente, por motivos personales.
(Así se hace. Son las 11:56).
(Son las 12:08).
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- El Senado, en sesión secreta, concedió venia al Poder Ejecutivo para destituir de su cargo a dos funcionarios, uno del Ministerio de Educación y Cultura y otro del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
15) SUSPENSIÓN DE LA SESIÓN ORDINARIA DEL DÍA 3 DE OCTUBRE
SEÑORA TOURNÉ.- Señora presidenta: proponemos suspender la sesión ordinaria del día de mañana.
16) LEVANTAMIENTO DE LA SESIÓN
(Así se hace, a las 12:10, presidiendo la señora Lucía Topolansky y estando presentes los señores senadores Ayala, Berterreche, Cardoso, Carrera, Castillo, Coutinho, De León, Delgado, García (Graciela), García (Javier), Lazo, Martínez Huelmo, Mieres, Otheguy, Paternain, Payssé, Pintado, Silveira, Tourné y Xavier).

References: artículo 1112
 artículo 8
 artículo 168
 artículo 239
 artículo 1112
 artículo 13
 artículo 85
 artículo 2
 artículo 11
 artículo 11
 artículo 13
 artículo 13
 artículo 8
 artículo 8
 artículo 8
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 8
 artículo 1
 artículo 3
 artículo 8
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 2