Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=REPORT&reference=A7-2013-0018&language=ES
Timestamp: 2019-08-18 23:52:39+00:00

Document:
INFORME con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre el Estatuto de la mutualidad europea - A7-0018/2013
Procedimiento : 2012/2039(INL)
Ciclo relativo al documento : A7-0018/2013
A7-0018/2013
PV 14/03/2013 - 4
CRE 14/03/2013 - 4
PV 14/03/2013 - 8.7
P7_TA(2013)0094
PE 496.679v02-00 A7-0018/2013
con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre el Estatuto de la mutualidad europea
(2012/2039(INI))
Ponente de opinión(*):
Regina Bastos, Comisión de Empleo y Asuntos Sociales
– Vista la propuesta de la Comisión de una Directiva del Consejo por la que se completa el Estatuto de la mutualidad europea (COM(1991)0273) y la propuesta modificada (COM(1993)0252),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 27 de septiembre de 2005, sobre los resultados del examen de las propuestas legislativas pendientes ante el Legislador (COM(2005)0462),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 25 de octubre de 2011, titulada «Iniciativa en favor del emprendimiento social – Construir un ecosistema para promover las empresas sociales en el centro de la economía y la innovación sociales» (COM(2011)0682),
– Vista su Resolución, de 16 de mayo de 2006, sobre los resultados del examen de las propuestas legislativas pendientes ante el Legislador(1),
– Vista su Resolución, de 4 de julio de 2006, sobre la evolución reciente y las perspectivas en materia de Derecho de sociedades(2),
– Vista su Resolución, de 19 de febrero de 2009, sobre economía social(3),
– Vista la Resolución, de 23 de noviembre de 2010, sobre los aspectos de Derecho civil, mercantil, de familia e internacional privado del plan de acción por el que se aplica el Programa de Estocolmo(4),
– Vista su Declaración, de 10 de marzo de 2011, sobre el establecimiento de un Estatuto Europeo para las mutualidades, asociaciones y fundaciones(5),
– Vista su Resolución, de 14 de junio de 2012, sobre el futuro del Derecho europeo de sociedades(6),
– Vista la evaluación del valor añadido europeo del Estatuto de la mutualidad europea, presentada por la Unidad de Valor Añadido Europeo a la Comisión de Asuntos Jurídicos el 21 de enero de 2013,
– Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Jurídicos y la opinión de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales (A7-0018/2013),
A. Considerando que la Comisión retiró su propuesta de Reglamento sobre el Estatuto de la mutualidad europea en marzo de 2006;
B. Considerando que el Reglamento relativo al Estatuto de la sociedad cooperativa europea (SCE)(7) se aprobó en 2003 y que, el 8 de febrero de 2012, la Comisión presentó una propuesta de Reglamento del Consejo por el que se aprueba el Estatuto de la Fundación Europea (FE);
C. Considerando que el estudio encargado en 2011 por la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento expone claramente las implicaciones sociales, políticas y económicas de una intervención de la Unión en el ámbito de las mutualidades;
D. Considerando que, en los últimos años, el Parlamento ha aprobado varias resoluciones en las que aboga por que se adopte un reglamento sobre el Estatuto de la mutualidad europea; considerando que cabe lamentar que la Comisión, al haber retirado la propuesta de un estatuto europeo de las mutualidades en 2006, no haya presentado una nueva propuesta para dotar a las mutualidades de un instrumento jurídico apropiado para facilitar sus actividades transfronterizas;
E. Considerando que la Comisión ha empezado a revisar algunas de sus anteriores propuestas relativas al Estatuto de la mutualidad europea y a reconsiderar la necesidad de una intervención legislativa con vistas a una evaluación de impacto exhaustiva; considerando que el Parlamento acoge con satisfacción el estudio solicitado por la Comisión en este contexto sobre la situación actual y las perspectivas de futuro de las mutualidades en la Unión, que examina las dificultades a las que se enfrentan las mutualidades debido a la ausencia de un marco jurídico en algunos Estados miembros, así como los problemas relativos a la creación de nuevas mutualidades, lo que a su vez se debe a los requisitos de capital y la ausencia de soluciones para las agrupaciones; considerando que la Comisión debe proponer soluciones adecuadas para estos problemas, incluido un Estatuto, a fin de conceder un mayor reconocimiento a la contribución de las mutualidades a la economía social;
F. Considerando que es loable que la Comisión haya reconocido la necesidad de un estatuto y se haya comprometido a elaborar una legislación de mejor calidad para las organizaciones de la economía social (incluidas las mutualidades), haciendo hincapié en que las mutualidades deben poder actuar a través de las fronteras como una contribución a los esfuerzos europeos por mejorar el crecimiento y reforzar la confianza en el Espacio Económico Europeo(8);
G. Considerando que, por consiguiente, es deseable que este Estatuto europeo sea ambicioso e innovador en materia de protección de los trabajadores por cuenta ajena y de sus familias en caso de movilidad en los países de la Unión;
H. Considerando que las mutualidades son agrupaciones voluntarias de personas físicas o jurídicas cuyo objetivo es satisfacer las necesidades de sus miembros en lugar de obtener una rentabilidad de la inversión; considerando que operan de acuerdo con los principios de afiliación abierta y voluntaria y de solidaridad entre los socios y se gestionan con arreglo a principios democráticos (como el principio de un miembro un voto para las mutualidades constituidas por personas físicas), lo que contribuye a una gestión responsable y sostenible;
I. Considerando que, debido a su diversidad, las mutualidades en Europa existen en un marco sumamente diverso en lo que respecta a los servicios que ofrecen, su dimensión, su cometido o su impacto geográfico;
J. Considerando que existen principalmente dos tipos de mutualidades en Europa, a saber, las mutualidades de «protección social» (o «mutuas sanitarias») y las «mutuas de seguros»; considerando que las «mutuas sanitarias» proporcionan una cobertura sanitaria alternativa, complementaria o integrada dentro de los regímenes obligatorios de protección social; considerando que las «mutuas de seguros» pueden cubrir todos los tipos de propiedad y riesgos vitales y que, en algunos Estados miembros, las mutualidades pueden incluso prestar servicios en otros ámbitos, tales como la vivienda o el préstamo;
K. Considerando que, a pesar de su diversidad, las mutualidades organizan servicios y prestaciones en beneficio de sus socios, basándose en la solidaridad y en una financiación colectiva; considerando que se organizan de manera democrática y utilizan los superávits de sus actividades en beneficio de sus socios;
L. Considerando que la Unión, con el fin de garantizar la igualdad de condiciones de competencia y contribuir a su crecimiento económico, debe dotar a las mutualidades, que constituyen una forma de organización reconocida en la mayoría de los Estados miembros, de unos instrumentos jurídicos adecuados que permitan facilitar el desarrollo de sus actividades transfronterizas y aprovechar las ventajas del mercado interior;
M. Considerando que las mutualidades desempeñan un papel importante en la economía de la Unión ya que proporcionan asistencia sanitaria, prestaciones sociales y servicios de seguros asequibles a más de 160 millones de ciudadanos europeos; considerando que representan más de 180 000 millones de euros en primas de seguros y emplean a más de 350 000 personas;
N. Considerando que las mutualidades facilitan el acceso a la asistencia y la inclusión social y que participan plenamente en la prestación de servicios de interés general en la Unión;
O. Considerando que, en 2010, 12,3 millones de ciudadanos europeos trabajaban en otro Estado miembro, lo que equivale al 2,5 % de la población activa de la Unión;
P. Considerando que en algunos Estados miembros se prohíbe a las cajas de seguro de enfermedad operar como empresas del sector privado;
Q. Considerando que las mutualidades representan el 25 % del mercado de seguros y el 70 % del número total de empresas del sector; considerando que las mutualidades no pueden seguir siendo ignoradas por el mercado interior(9) y que deben beneficiarse de un estatuto europeo que las sitúe en un nivel de igualdad con respecto a otro tipo de empresas de la Unión; considerando que la diversidad de actividades empresariales constituye una riqueza que debe reconocerse y fomentarse plenamente;
R. Considerando que las mutualidades desempeñan o deberían desempeñar un papel importante en las economías de los Estados miembros, ya que contribuyen a los objetivos estratégicos de la Unión – confirmados por las tendencias demográficas – para garantizar el crecimiento integrador con acceso a los recursos básicos, a los derechos y servicios sociales para todos y a una asistencia sanitaria adecuada y a largo plazo, basados en la solidaridad, la asequibilidad, la no discriminación y la no exclusión, y la garantía de que la necesidad de cuidados adicionales para las personas mayores no lleve a estas a una situación de pobreza y dependencia económica;
S. Considerando que las mutualidades ejercen su actividad especialmente en el ámbito de la sanidad, la atención sanitaria a largo plazo, las pensiones y los servicios sociales, incluidas las necesidades derivadas del envejecimiento de la población; considerando que la participación de las mutualidades como una de las partes interesadas más importantes es fundamental para el futuro duradero de la protección social, teniendo en cuenta que el envejecimiento de la población plantea actualmente importantes desafíos en Europa que ponen a prueba, en particular, los equilibrios presupuestarios nacionales y pueden ejercer presión sobre el gasto público en protección social; considerando que las mutualidades, si bien pueden desempeñar un papel importante a la hora de proponer regímenes de pensiones fiables en el sector privado, no pueden sustituir a la piedra angular del sistema de pensiones;
T. Considerando que el sector privado debe contribuir a idear soluciones para los retos que implica la reforma de los sistemas sanitarios y la economía social de la Unión; considerando que, concretamente, las mutualidades tienen naturalmente una función que desempeñar como partes implicadas a la hora de alcanzar este objetivo;
U. Considerando que las mutualidades, habida cuenta de sus valores fundamentales de solidaridad, gobernanza democrática y ausencia de accionistas, actúan en beneficio de sus socios y por ende, debido a su propia naturaleza, de una manera socialmente responsable;
V. Considerando que los valores de las mutualidades reflejan los principios fundamentales del modelo social europeo; que, dado que están basadas en valores de solidaridad, las mutualidades son agentes importantes de la economía social de mercado de la Unión y merecen un mayor reconocimiento, especialmente mediante la creación de un estatuto europeo;
W. Considerando que el aumento del gasto en materia sanitaria y de pensiones podría tener consecuencias importantes para la sostenibilidad y la cobertura de los regímenes de protección social; considerando que las mutualidades promueven valores esenciales del Estado del bienestar, como la solidaridad, la no discriminación, el acceso igualitario y la alta calidad de los servicios sociales en el sector privado; considerando que el aumento del peso de la contribución de las mutualidades a la economía social de mercado europea no debe llevarse a cabo en detrimento de la acción de los Estados miembros en materia de protección social; considerando, no obstante, que la protección social voluntaria no debe sustituir a la seguridad social obligatoria; considerando que debe respetarse la diversidad de sistemas de protección social que, en ocasiones, recae plenamente en el Estado, otras en las mutualidades o de manera compartida entre ambos; considerando que el Estatuto de la mutualidad europea es fundamental pero no debe servir para paliar las carencias de los Estados miembros en materia de protección social;
X. Considerando que es deseable que se facilite y fomente la posibilidad de pertenencia a una mutualidad para el conjunto de los trabajadores por cuenta ajena y, en particular, para los que trabajan en pequeñas empresas;
Y. Considerando, en estas condiciones, cabe esperar que se fomente la pertenencia de un trabajador a un sistema de mutualidades mediante la exención de contribuciones sociales o fiscales;
Z. Considerando que las mutualidades, ante los retos a los que se enfrentan los gobiernos en relación con la protección social, pueden contribuir a proporcionar una red de seguridad asequible para las personas con riesgo; considerando que las mutualidades ofrecen oportunidades adicionales y asequibles a los ciudadanos de la Unión;
AA. Considerando que ciertas mutualidades poseen un componente voluntario muy importante y que debe conservarse y fomentarse este espíritu voluntario;
AB. Considerando que, en algunos Estados miembros, las mutualidades ofrecen, además de seguros, créditos de bajo interés o sin intereses a sus socios;
AC. Considerando que el valor añadido de las mutualidades, en comparación con el de sus homólogos con fines comerciales, se incrementará aún más a escala de la Unión teniendo en cuenta su peso económico y el impacto positivo de una igualdad de condiciones en toda la Unión;
AD. Considerando que la economía social, y las mutualidades en particular, mediante la conjunción de rentabilidad y solidaridad, desempeñan un papel esencial en la economía de la Unión al permitir la creación de empleos de calidad y de empleo local, el refuerzo de la cohesión social, económica y regional, la generación de capital social, el fomento de la ciudadanía activa y el bienestar social basado en la solidaridad, junto con un tipo de economía con valores democráticos que sitúa a la persona en lugar preferente, además de apoyar el fomento del desarrollo sostenible y de la innovación social, medioambiental y tecnológica;
AE. Considerando que las mutualidades deben hacer frente a estos retos junto con el sector privado y que, para ello, deben ser capaces de actuar dentro de la Unión en igualdad de condiciones de competencia que otro tipo de empresas; considerando que los estatutos europeos ya existentes, como el de la Sociedad Cooperativa Europea (SCE) y de la Sociedad Anónima Europea (SAE), no son adecuados para las mutualidades debido a las diferencias existentes en sus modelos de gobernanza;
AF. Considerando que cabe lamentar el vacío existente en la legislación de la Unión, dado que las mutualidades no están específicamente mencionadas en los Tratados y su modelo de empresa no está cubierto por el Derecho derivado, que solo se refiere a las empresas públicas y privadas, lo que afecta al Estatuto de las mutualidades, a su desarrollo y a la creación de agrupaciones transfronterizas;
AG. Considerando que el Estatuto de la mutualidad europea es esencial para una mejor integración en el mercado único, para un mayor reconocimiento de las especificidades de las mutualidades y para que estas puedan contribuir en mayor medida al logro de los objetivos de la Estrategia Europa 2020 relativos al crecimiento y al empleo; considerando que un Estatuto europeo también fomentaría la movilidad de los ciudadanos europeos, al permitir que las mutualidades presten servicios en varios Estados miembros y al crear, por tanto, una mayor continuidad y coherencia en el mercado único;
AH. Considerando que el Estatuto de la mutualidad europea aportaría una forma de promover el modelo de las mutualidades en una Unión ampliada, especialmente en los nuevos Estados miembros, donde algunos ordenamientos jurídicos no lo contemplan; considerando que un reglamento de la Unión, que lógicamente se aplicaría en toda la Unión, supondría una doble ventaja al proporcionar a estos países un Estatuto europeo de referencia y contribuir al estatus y al perfil público de este tipo de empresas;
AI. Considerando que el Estatuto traería consigo oportunidades para que las mutualidades creen economías de escala para mantener su competividad en el futuro y aumentaría el reconocimiento del valor de las mutualidades en la elaboración de las políticas de la Unión;
AJ. Considerando que las mutualidades son organizaciones sólidas y sostenibles, que han resistido bien la crisis financiera en todos los sectores y han contribuido a un mercado más resistente y diverso, en particular en el de los seguros y la protección social; considerando que las mutualidades ejercen su actividad especialmente en el ámbito de las necesidades derivadas del envejecimiento de la población y las necesidades sociales; considerando que la participación de las mutualidades en el sector de las pensiones ofrece oportunidades adicionales a los ciudadanos de la Unión y que las mutualidades tienen un papel importante en la conservación del modelo social europeo;
AK. Considerando que en las mutualidades no hay acciones, sino que son de propiedad conjunta, y que los superávits se reinvierten en lugar de distribuirse entre los socios; considerando que esto ha contribuido a que las mutualidades resistan mejor la crisis que otras entidades del sector privado;
AL. Considerando que un Estatuto europeo sería una herramienta voluntaria adicional a las disposiciones jurídicas nacionales vigentes que se aplican a las mutualidades y, por tanto, no afectaría a los estatutos ya existentes, sino que sería un sistema «vigésimo octavo» que permitiría a las mutualidades llevar a cabo actividades transfronterizas;
AM. Considerando que la Comisión debería tener en cuenta las características específicas de las mutualidades para garantizar condiciones equitativas de competencia, con vistas a evitar discriminaciones adicionales y garantizar que toda la legislación nueva sea proporcionada, además de velar por un mercado justo, competitivo y sostenible;
AN. Considerando que el llamamiento a favor de la diversificación en el sector de seguros es cada vez mayor y que ello refuerza el papel que las mutualidades pueden desempeñar frente a sus homólogos accionistas para que el sector sea en su conjunto más competitivo, con menos riesgos y más resistente frente a unas circunstancias financieras y económicas cambiantes;
AO. Considerando que las mutualidades son objeto de una competencia creciente e intensa, en particular en el sector de seguros, y que algunas de ellas se están orientando hacia la «desmutualización» y la «financiarización»;
AP. Considerando que, al menos en seis Estados miembros de la Unión y en el Espacio Económico Europeo, es jurídicamente imposible crear una organización del tipo mutualidad; considerando que esto distorsiona el mercado; considerando que un Estatuto europeo solucionaría este problema y podría inspirar la creación de mutualidades en dichos Estados miembros;
AQ. Considerando que las mutualidades no cuentan con instrumentos jurídicos destinados a facilitar su desarrollo y sus actividades transfronterizas en el mercado interior; considerando que, dada la disponibilidad de estatutos europeos para otras modalidades corporativas, las mutualidades aún están en situación de desventaja; considerando que, a falta de un Estatuto europeo, las mutualidades a menudo se ven obligadas a recurrir a instrumentos jurídicos inadecuados para sus actividades transfronterizas, lo que conlleva su desmutualización;
AR. Considerando que las legislaciones nacionales en materia de mutualidades varían considerablemente dentro de la Unión y que el Estatuto europeo podría permitir la creación de mutualidades transnacionales, reforzando así el modelo europeo de protección social;
AS. Considerando que las propias mutualidades deben difundir la idea de mutualidad como el valor fundamental en que se basan y convencer a los futuros socios de que constituyen una alternativa rentable y sostenible frente a los prestadores de servicios comerciales;
AT. Considerando que debe impedirse que las mutualidades, para seguir siendo competitivas, adopten medidas que las hagan similares a sus homólogos comerciales, por ejemplo introduciendo la selección de riesgos o criterios de admisión de socios más estrictos, o incluso emitiendo acciones para aumentar sus márgenes de solvencia;
AU. Considerando que las mutualidades, especialmente las de tamaño mediano, pueden verse obligadas a formar parte de organizaciones más importantes, incluso sociedades de capital (mediante una desmutualización), aumentando de esa forma la distancia entre la propia organización y los tomadores de seguros;
AV. Considerando que la falta de un Estatuto sigue impidiendo la cooperación transfronteriza y la fusión de mutualidades;
1. Pide a la Comisión, al hilo de las conclusiones del reciente estudio sobre la situación de las mutualidades en la Unión y teniendo en cuenta la clara preferencia expresada en varias ocasiones por el Parlamento a favor de un Estatuto de la mutualidad europea, que, siguiendo las recomendaciones detalladas que se exponen en el anexo, presente sin demora, de conformidad con el artículo 352 o, en su caso, el artículo 114 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, una o varias propuestas que permitan a las mutualidades operar a escala europea y transfronteriza;
2. Comprueba que estas recomendaciones respetan plenamente los derechos fundamentales y el principio de subsidiariedad;
3. Considera que las implicaciones financieras de la propuesta solicitada deberían cubrirse con las dotaciones presupuestarias oportunas;
4. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución y las recomendaciones que se recogen en el anexo a la Comisión y al Consejo.
DO C 297 E de 7.12.2006, p. 140.
DO C 303 E de 13.12.2006, p. 114.
DO C 99 E de 3.4.2012, p. 19.
Textos Aprobados, P7_TA(2012)0259.
Reglamento (CE) nº 1435/2003 del Consejo, de 22 de julio de 2003, relativo al Estatuto de la sociedad cooperativa europea (SCE), DO L 207 de 18.8.2003, p. 1.
Comunicación de la Comisión, de 13 de abril de 2011, titulada «Acta del Mercado Único – Doce prioridades para estimular el crecimiento y reforzar la confianza - 'Juntos por un nuevo crecimiento'» (COM(2011)0206).
Véase COM(2011)0206 mencionado más arriba.
Recomendaciones sobre el Estatuto de la mutualidad europea
Recomendación 1 (De los objetivos del Estatuto de la mutualidad europea)
El Parlamento Europeo considera que la diversidad de empresas debería estar claramente reflejada en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y propone incluir las mutualidades en el artículo 54 del mismo.
El Parlamento Europeo opina que es necesaria una combinación de estrategias y medidas a fin de establecer condiciones equitativas de competencia para las mutualidades, incluido un Estatuto europeo, brindándoles las mismas posibilidades de añadir una dimensión europea a su organización y actividades, y proporcionándoles instrumentos jurídicos adecuados que les permitan llevar a cabo sus actividades transfronterizas y transnacionales. En este sentido, las mutualidades podrían operar en la Unión según su régimen de gestión específico.
El Parlamento Europeo considera que un Estatuto de la mutualidad europea establecerá un régimen voluntario en forma de instrumento facultativo que permita a las mutualidades operar en distintos Estados miembros e introducirse en países donde aún no existen y, por consiguiente, insiste en que la mutualidad europea debe considerarse como una entidad jurídica europea que reviste un carácter específico de la Unión.
El Parlamento Europeo recuerda asimismo que una iniciativa legislativa no modificará las diversas legislaciones nacionales en vigor y que no puede considerarse que su objetivo sea armonizar la legislación de los Estados miembros aplicable a las mutualidades.
El Parlamento Europeo afirma que los principales objetivos de un reglamento sobre el Estatuto de la mutualidad europea serán los siguientes:
– eliminar todos los obstáculos a la cooperación transfronteriza entre las mutualidades, teniendo sin embargo en cuenta sus especificidades, que están profundamente arraigadas en los respectivos sistemas jurídicos nacionales, y permitir que las mutualidades operen libremente en el mercado único europeo, lo que reforzaría los principios de dicho mercado;
– permitir la creación de una mutualidad europea por parte de personas físicas residentes en distintos Estados miembros o de personas jurídicas constituidas según el ordenamiento jurídico de distintos Estados miembros;
– permitir la creación de una mutualidad europea mediante la fusión transfronteriza de dos o más mutualidades existentes, dado que la Directiva sobre fusiones transfronterizas(1) no se aplica a las mutualidades;
– permitir la creación de una mutualidad europea mediante la conversión o transformación de una mutualidad nacional en una nueva entidad sin previa disolución, siempre que su domicilio social y su administración central estén situadas en un único Estado miembro;
– permitir la creación de una agrupación de mutualidades europeas y permitir que las mutualidades se beneficien de las ventajas de formar parte de una agrupación de mutualidades europeas, en particular en el contexto de la Directiva Solvencia II(2) , para las mutualidades que proporcionan seguros.
Recomendación 2 (De los elementos del Estatuto de la mutualidad europea)
El Parlamento Europeo pide a la Comisión que considere poner a la disposición de la legislación de los Estados miembros dicho reglamento facultativo, que debería abarcar las características y los principios del régimen de gestión de las mutualidades.
El Parlamento Europeo recuerda que una propuesta relativa al Estatuto de la mutualidad europea debe tener en cuenta los principios de funcionamiento específicos de las mutualidades, que son distintos de los que observan otros operadores económicos:
– las mutualidades ofrecen una amplia gama de servicios de seguros, servicios de crédito y otros en beneficio de sus socios, basándose en la solidaridad y en una financiación colectiva;
– a cambio, los socios abonan una cotización o equivalente, cuyo importe puede variar;
– los socios no pueden ejercer ningún derecho individual sobre el activo de la mutualidad.
El Parlamento Europeo considera que el Estatuto debe establecer unas condiciones claras y precisas para la creación de una nueva categoría, verdadera y eficaz, de las mutualidades europeas y opina que, en este sentido, es imperativo tener en cuenta anteriores modelos de estatutos de entidades europeas en los que la importante flexibilidad otorgada a los Estados miembros y la falta de valor añadido han impedido crear las condiciones adecuadas para utilizar con éxito esta herramienta europea.
El Parlamento Europeo pide a la Comisión que introduzca en la propuesta de Reglamento, de conformidad con el artículo 352 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, las características principales de las mutualidades basadas en personas físicas o jurídicas, a saber, el principio de no discriminación en lo que respecta a la selección en función de los riesgos y la orientación democrática por parte de sus miembros, con vistas a mejorar las condiciones sociales de las comunidades locales y de la sociedad en general con arreglo al espíritu de la mutualidad.
El Parlamento Europeo destaca la importancia del principio de solidaridad en las mutualidades, cuyos clientes también son socios y, por tanto, comparten los mismos intereses; recuerda el principio de la propiedad común del capital y su indivisibilidad; hace hincapié en el principio de la distribución desinteresada en caso de liquidación, es decir, el principio en virtud del cual los activos deben distribuirse entre otras mutualidades u organismos cuyo objetivo sea apoyar y promover las mutualidades.
Recomendación 3 (Del alcance y el ámbito de aplicación del Estatuto de la mutualidad europea)
El Parlamento Europeo destaca los siguientes aspectos relativos al alcance y al ámbito de aplicación del futuro reglamento sobre el Estatuto de la mutualidad europea:
– no deberá afectar a los sistemas de seguridad social obligatorios gestionados, en algunos Estados miembros, por mutualidades, ni a la libertad de los Estados miembros para decidir si confían o no la gestión de estos sistemas a mutualidades, y en qué condiciones;
– habida cuenta de que la mutualidad europea reviste un carácter específico de la Unión, el régimen de gestión que establezca el Estatuto se entenderá sin perjuicio de lo dispuesto en las legislaciones de los Estados miembros y no deberá prejuzgar de las opciones que puedan adoptarse para otras normas de la Unión en materia de derecho de sociedades;
– el reglamento no deberá abarcar otros ámbitos legislativos como la normativa sobre participación de los trabajadores en los procesos de toma de decisiones, el Derecho laboral, el Derecho fiscal, el Derecho de la competencia, el Derecho de la propiedad intelectual o industrial, o la normativa sobre insolvencia y suspensión de pagos;
– puesto que el marco en el que operan las mutualidades varía según el Estado miembro, el reglamento deberá prever la posibilidad de que las mutualidades europeas determinen libremente el alcance de sus actividades mediante la oferta de una amplia gama de servicios, como los seguros de salud y seguridad social y los préstamos a sus socios.
Recomendación 4 (De la gobernanza de las mutualidades europeas)
– Las mutualidades europeas deberán gestionarse de manera democrática y financiarse colectivamente en beneficio de sus socios. El Estatuto deberá estipular que los socios son los propietarios colectivos de la mutualidad.
– El Estatuto de la mutualidad europea deberá establecer unas normas de gobernanza y gestión que prevean: una asamblea general (que puede constituirse como una asamblea de todos los socios o una asamblea de los delegados de los socios), un órgano supervisor y un órgano administrativo o de dirección, según la forma que se adopte en el Estatuto.
– Cada miembro (persona física o jurídica) o delegado de la asamblea general deberá disponer en principio de un voto igualitario.
– El miembro o los miembros del órgano de dirección serán nombrados y revocados por el órgano supervisor. No obstante, los Estados miembros podrán exigir o permitir que el Estatuto disponga que el miembro o miembros del órgano de dirección sean nombrados por la asamblea general.
– No deberá ejercerse simultáneamente la función de miembro del órgano de dirección y miembro del órgano supervisor.
– Deberá efectuarse un estrecho seguimiento de los efectos de la Directiva Solvencia II sobre el gobierno corporativo de las mutualidades.
Directiva 2005/56/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de octubre de 2005, relativa a las fusiones transfronterizas de las sociedades de capital (DO L 310 de 25.11.2005, p. 1).
Directiva 2009/138/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2009, sobre el acceso a la actividad de seguro y de reaseguro y su ejercicio (Solvencia II) (DO L 335 de 17.12.2009, p. 1).
OPINIÓN de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales (7.12.2012)
sobre el Estatuto de las mutualidades europeas
Ponente de opinión(*): Regina Bastos
La Comisión de Empleo y Asuntos Sociales pide a la Comisión de Asuntos Jurídicos, competente para el fondo:
1. Recuerda que los valores de las mutualidades reflejan los principios fundamentales del modelo social europeo; destaca que, dado que están basadas en valores de solidaridad, las mutualidades son agentes importantes de la economía social de mercado de la Unión Europea y merecen un mayor reconocimiento, especialmente mediante la creación de un estatuto europeo;
2. Observa que las mutualidades son agrupaciones voluntarias de personas (físicas o jurídicas) cuyo objetivo es satisfacer las necesidades de sus miembros en lugar de obtener una rentabilidad de la inversión, operan de acuerdo con los principios de afiliación abierta y voluntaria y de solidaridad entre los miembros y se gestionan con arreglo a los principios democráticos (como el principio de un miembro un voto para las mutuas constituidas por personas físicas), lo que contribuye a una gestión responsable y sostenible;
3. Destaca que existen principalmente dos tipos de mutualidades en Europa, las mutualidades de «protección social» (o «mutuales sanitarias») y las «mutuales de seguros». Las «mutuales sanitarias» proporcionan cobertura sanitaria alternativa, complementaria o integrada dentro de los regímenes obligatorios de protección social. Las «mutuales de seguros» pueden cubrir todos los tipos de propiedad y riesgos vitales. En algunos Estados miembros las mutualidades pueden incluso prestar servicios en otros ámbitos, tales como la vivienda o el préstamo;
4. Recuerda que las mutualidades desempeñan un papel importante en la economía de la Unión ya que proporcionan asistencia sanitaria y prestaciones sociales a más de 160 millones de ciudadanos de la UE, representan más de 180 millones de euros en primas de seguros y emplean a más de 350.000 personas en la Unión; subraya que las mutualidades facilitan el acceso a la asistencia y la inclusión social y que participan plenamente en la prestación de servicios de interés general en la Unión Europea;
5. Señala que, en 2010, 12,3 millones de ciudadanos europeos trabajaban en otro Estado miembro, lo que equivale al 2,5 % de la población activa de la Unión;
6. Destaca que, con el 25 % del mercado de seguros y el 70 % del número total de empresas del sector, las mutualidades no pueden seguir siendo ignoradas por el mercado interior(1); que deben beneficiarse de un estatuto europeo que las sitúe en un nivel de igualdad con respecto a otro tipo de empresas de la Unión; recuerda que la diversidad de actividades empresariales constituye una riqueza que debe reconocerse y fomentarse plenamente;
7. Señala que las mutualidades ejercen su actividad especialmente en el ámbito de la sanidad, la atención sanitaria a largo plazo, las pensiones y los servicios sociales, así como el envejecimiento de la población e indica que la participación de las mutualidades como una de las partes interesadas más importantes es fundamental para el futuro duradero de la protección social, teniendo en cuenta que el envejecimiento de la población plantea actualmente importantes desafíos en Europa que ponen a prueba, en particular, los equilibrios presupuestarios nacionales y pueden ejercer presión sobre el gasto público en protección social; hace hincapié en que las mutualidades pueden desempeñar un papel importante a la hora de proponer regímenes de pensiones fiables en el sector privado, pero no pueden sustituir la piedra angular del sistema de pensiones;
8. Señala que las mutualidades brindan oportunidades adicionales y asequibles a los ciudadanos de la UE;
9. Señala que ciertas mutualidades poseen un componente voluntario muy importante y que debe conservarse y fomentarse este espíritu voluntario;
10. Hace hincapié en que el aumento del gasto en materia sanitaria y de pensiones podría tener consecuencias importantes para la sostenibilidad y la cobertura de los regímenes de protección social; destaca que las mutualidades promueven valores esenciales del estado del bienestar, como la solidaridad, la no discriminación, el acceso igualitario y la alta calidad de los servicios sociales en el sector privado; considera que el aumento del peso de la contribución de las mutualidades a la economía social de mercado europea no debe llevarse a cabo en detrimento de la acción de los Estados miembros en materia de protección social; hace hincapié, no obstante, en que la protección social voluntaria no debe sustituir a la seguridad social obligatoria; recuerda que debe respetarse la diversidad de sistemas de protección social que en ocasiones recae plenamente en el Estado, otras en las mutualidades o de manera compartida entre ambos; considera que el Estatuto europeo para las mutualidades es fundamental pero no debe servir para paliar las carencias de los Estados miembros en materia de protección social;
11. Desea que se facilite y fomente la posibilidad de pertenencia a una mutualidad para el conjunto de los trabajadores por cuenta ajena y en especial para los que trabajan en pequeñas empresas;
12. Desea, en estas condiciones, que se fomente la pertenencia de un trabajador a un sistema de mutualidades mediante la exención de contribuciones sociales o fiscales;
13. Recuerda que las mutualidades no cuentan con herramientas legales destinadas a facilitar su desarrollo y sus actividades transnacionales en el mercado interior y dada la disponibilidad de estatutos europeos para otras modalidades corporativas, las mutualidades aún están en situación de desventaja; destaca que, a falta de un Estatuto europeo, las mutualidades a menudo se ven obligadas a recurrir a instrumentos jurídicos inadecuados para sus actividades transfronterizas, lo que conlleva su desmutualización;
14. Observa que las legislaciones nacionales en materia de mutualidades varían considerablemente dentro de la Unión Europea y que el Estatuto europeo podría permitir la creación de mutuales transnacionales, reforzando así el modelo europeo de protección social;
15. Hace hincapié en que las mutualidades no están presentes en todos los Estados miembros; destaca que esto distorsiona el mercado; señala que un Estatuto europeo solucionaría este problema y podría inspirar la creación de mutualidades en dichos Estados miembros;
16. Lamenta que la Comisión, tras haber retirado la propuesta de un estatuto europeo de las mutualidades en 2006, no haya presentado una nueva propuesta para dotar a las mutualidades de un instrumento jurídico apropiado para facilitar sus actividades transfronterizas;
17. Pide a la Comisión que presente una nueva propuesta de Estatuto de las mutualidades europeas;
18. Celebra que la Comisión haya reconocido la necesidad de un estatuto y que se haya comprometido a elaborar una legislación de mejor calidad para las organizaciones de la economía social (mutualidades incluidas), haciendo hincapié en que las mutualidades deben poder actuar a través de las fronteras como una contribución a los esfuerzos europeos por mejorar el crecimiento y reforzar la confianza en el Espacio Económico Europeo(2);
19. Desea pues que este Estatuto europeo sea ambicioso e innovador en materia de protección de los trabajadores por cuenta ajena y de sus familias en caso de movilidad en los países de la Unión;
20. Acoge con satisfacción el estudio solicitado por la Comisión Europea sobre la situación actual y las perspectivas de futuro de las mutualidades en la UE, que explora las dificultades a las que se enfrentan las mutuales debido a la ausencia de un marco jurídico en algunos Estados miembros para la creación de nuevas mutuales, lo que a su vez se debe a los requisitos de capital y la ausencia de soluciones para las agrupaciones; pide a la Comisión que proponga soluciones adecuadas para resolver estos problemas, incluido un Estatuto, a fin de conceder un mayor reconocimiento a la contribución de las mutuales a la economía social;
21. Recuerda que las mutualidades juegan o deberían jugar un papel importante en las economías de los Estados miembros ya que contribuyen a los objetivos estratégicos de la Unión para garantizar el crecimiento inclusivo, con un acceso a los recursos básicos, los derechos y los servicios sociales y a unos servicios sanitarios de calidad para todos, basado en la solidaridad, la asequibilidad, la no discriminación y la no exclusión;
22. Recuerda que el Reglamento relativo al Estatuto de la sociedad cooperativa europea (SCE)(3) se adoptó en 2003 y que la Comisión Europea presentó una propuesta de Estatuto de la Fundación Europea el 8 de febrero de 2012;
23. Subraya que la economía social, y las mutualidades en particular, mediante la conjunción de rentabilidad y solidaridad, desempeñan un papel esencial en la economía europea al permitir la creación de empleos de calidad y de empleo local, el refuerzo de la cohesión social, económica y territorial, la generación de capital social, el fomento de la ciudadanía activa y el bienestar social basado en la solidaridad, junto con un tipo de economía con valores democráticos que sitúa a la persona en lugar preferente, además de apoyar el fomento del desarrollo sostenible y de la innovación social, medioambiental y tecnológica;
24. Recuerda que las mutualidades deben hacer frente a estos retos junto con el sector privado, y que por esta razón deben ser capaces de actuar dentro de la Unión en igualdad de condiciones de competencia que otro tipo de empresas; subraya que los estatutos ya existentes, como la Sociedad Cooperativa Europea (SCE) y la Sociedad Anónima Europea (SAE), no son adecuados para las mutuales debido a las diferencias existentes en sus modelos de gobernanza;
25. Lamenta el vacío que existe en la legislación de la Unión, dado que las mutualidades no están específicamente mencionadas en los tratados y su modelo de empresa no está cubierto por la legislación secundaria, que sólo se refiere a las empresas públicas y privadas, lo que afecta al Estatuto de las mutualidades, a su desarrollo y a la creación de grupos transfronterizos;
26. Recuerda que el Estatuto europeo de las mutualidades es esencial para una mejor integración en el mercado único, para un mayor reconocimiento de su especificidad y para que las mutualidades puedan contribuir en mayor medida al logro de los objetivos de la estrategia 2020 centrados en el crecimiento y el empleo; hace hincapié en que un Estatuto europeo también fomentaría la movilidad de los ciudadanos europeos, al permitir que las mutualidades presten servicios en varios Estados miembros y al crear, por tanto, una mayor continuidad y coherencia en el mercado único;
27. Señala que el Estatuto de las mutualidades europeas aportaría una forma de promover el modelo de las mutuales en una Europa ampliada, especialmente en los nuevos Estados miembros, donde algunos sistemas jurídicos no lo contemplan. Un Reglamento europeo, que lógicamente se aplicaría en toda la Unión Europea, supondría una doble ventaja al proporcionar a estos países un Estatuto europeo de referencia y contribuir al estatus y al perfil público de este tipo de empresas;
28. Hace hincapié en que el Estatuto traería consigo oportunidades para que las mutuales creen economías de escala para mantener su competividad en el futuro y aumentaría el reconocimiento del valor de las mutualidades en la elaboración de las políticas europeas;
29. Destaca que las mutualidades son organizaciones sólidas y sostenibles, que han resistido bien la crisis financiera en todos los sectores y han contribuido a un mercado más resistente y diverso, en particular, en el de los seguros y la protección social; recuerda que las mutualidades son particularmente activas en el campo del envejecimiento de la población y de las necesidades sociales, que la participación de las mutualidades en el sector de las pensiones ofrece oportunidades adicionales a los ciudadanos de la Unión y que las mutualidades tienen un papel importante en la conservación del modelo social europeo;
30. Destaca que en las mutualidades no hay acciones, sino que son de propiedad conjunta, y que los superávits se reinvierten en lugar de distribuirse entre los miembros; hace hincapié en que esto ha contribuido a que las mutualidades resistan mejor la crisis que otras entidades del sector privado;
31. Observa que un Estatuto europeo sería una herramienta adicional a las disposiciones jurídicas nacionales vigentes que se aplican a las mutualidades y, por tanto, no afectaría a los estatutos actuales, sino que sería un sistema «28º» que permitiría a las mutuales llevar a cabo actividades transfronterizas;
32. Pide a la Comisión que tenga en cuenta las características específicas de las mutualidades para garantizar condiciones equitativas de competencia, evitar discriminaciones adicionales y garantizar que toda la legislación nueva sea proporcionada y garantice un mercado justo, competitivo y sostenible;
33. Opina que la diversidad de empresas debería estar claramente reflejada en el Tratado de la UE y propone incluir las mutualidades en el artículo 54 de dicho Tratado;
34. Opina que una propuesta jurídica de Reglamento de la Mutualidad Europea debería incluir disposiciones jurídicas a fin de:
– permitir la existencia de mutualidades europeas basadas en personas físicas o jurídicas;
– permitir que las mutuales operen libremente en el mercado único europeo, lo que reforzaría los principios de dicho mercado;
– permitir que las mutuales se beneficien de las ventajas de formar parte de una agrupación de mutualidades europeas, en particular en el contexto de Solvencia II, para las mutualidades que proporcionan seguros;
35. Opina que es necesaria una combinación de estrategias y medidas a fin de establecer condiciones equitativas de competencia para las mutualidades (incluido un Estatuto europeo), que les brinden las mismas posibilidades y añadan una dimensión europea a su organización y actividades, y a fin de proporcionarles instrumentos jurídicos adecuados que les permitan llevar a cabo sus actividades transfronterizas y transnacionales; considera en este sentido que las mutualidades podrían operar en la UE según su régimen de gestión específico;
36. Pide a la Comisión que considere poner a la disposición de la legislación de los Estados miembros dicho Reglamento opcional, que debería abarcar las características y los principios del régimen de gestión de las mutualidades;
37. Pide a la Comisión Europea que introduzca en la propuesta de Reglamento, de conformidad con el artículo 352 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, las características principales de las mutualidades basadas en personas físicas o jurídicas, a saber, el principio de no discriminación en lo que respecta a la selección en función de los riesgos y la orientación democrática por parte de sus miembros, con vistas a mejorar las condiciones sociales de las comunidades locales y de la sociedad en general con arreglo al espíritu de la mutualidad;
38. Destaca la importancia del principio de solidaridad en las mutualidades, cuyos clientes también son miembros y, por tanto, comparten los mismos intereses; recuerda el principio de la propiedad común del capital y su indivisibilidad; hace hincapié en el principio de la distribución desinteresada en caso de liquidación, es decir, los activos deberían distribuirse entre otras mutualidades u organismos y su objetivo es apoyar y promover las mutualidades;
39. Hace hincapié en que el Estatuto de las mutualidades europeas no debería afectar a los sistemas nacionales de seguridad social obligatoria gestionados por mutualidades.
Regina Bastos, Edit Bauer, Heinz K. Becker, Jean-Luc Bennahmias, Phil Bennion, Pervenche Berès, Philippe Boulland, Alejandro Cercas, Ole Christensen, Derek Roland Clark, Minodora Cliveti, Marije Cornelissen, Emer Costello, Frédéric Daerden, Karima Delli, Marian Harkin, Nadja Hirsch, Danuta Jazłowiecka, Martin Kastler, Ádám Kósa, Jean Lambert, Veronica Lope Fontagné, Elisabeth Morin-Chartier, Csaba Őry, Siiri Oviir, Sylvana Rapti, Licia Ronzulli, Nicole Sinclaire, Jutta Steinruck, Andrea Zanoni, Inês Cristina Zuber
COM(2011)0206.
Comunicación de la Comisión, de 13 de abril de 2011, titulada «Acta del Mercado Único – Doce prioridades para estimular el crecimiento y reforzar la confianza - 'Juntos por un nuevo crecimiento'» (COM(2011)0206,
Raffaele Baldassarre, Luigi Berlinguer, Sebastian Valentin Bodu, Françoise Castex, Christian Engström, Giuseppe Gargani, Lidia Joanna Geringer de Oedenberg, Sajjad Karim, Antonio Masip Hidalgo, Jiří Maštálka, Alajos Mészáros, Evelyn Regner, Francesco Enrico Speroni, Dimitar Stoyanov, Alexandra Thein, Rainer Wieland, Cecilia Wikström, Tadeusz Zwiefka
Piotr Borys, Vytautas Landsbergis, Eva Lichtenberger, Dagmar Roth-Behrendt, József Szájer, Axel Voss

References: artículo 352
 artículo 114
 Resolución 
 artículo 54
 artículo 352
 artículo 54
 artículo 352