Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/AS/penal/P0-2015/as201510631.html
Timestamp: 2019-03-21 22:03:30+00:00

Document:
as201510631
AUTO SUPREMO Nº 631/2015-RA
Expediente : Cochabamba 58/2015
Parte Imputada : Faustino García Callejas y otros
Por memoriales presentados el 19 de agosto y 23 de diciembre de 2013, cursantes de fs. 211 a 213, y de fs. 237 a 240 vta., Faustino “Callejas Campos” (sic); y, Tomasa Callejas Campos, interponen recursos de casación impugnando el Auto de Vista de 14 de junio de 2011, de fs. 187 a 192 vta., pronunciado por la Sala Penal Tercera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público contra Sebastián Lucio Mamani Villca y los recurrentes, por la presunta comisión de los delitos de Tráfico de Sustancias Controladas, Asociación Delictuosa y Confabulación, previstos y sancionados por los arts. 48 con relación al 33 inc. m), y art. 53 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas (Ley 1008).
a) En mérito a la acusación pública (fs. 6 a 10 vta.); y, una vez desarrollada la audiencia de juicio oral y público, el Tribunal de Sentencia de la Provincia de Quillacollo del Distrito Judicial de Cochabamba, por Sentencia 28/2008 de 26 de agosto de 2008 (fs. 141 a 145), declaró a Faustino García Callejas, Sebastián Lucio Mamani Villca y Tomasa Callejas Campos, autores y culpables de la comisión del delito de Transporte de Sustancias Controladas, previsto y sancionado por el art. 55 de la Ley 1008, imponiéndoles la pena al primero ocho años de presidio; y, a los dos últimos la pena de doce años de presidio, más el pago de una multa para cada uno de ellos en la suma de 250 a razón de un boliviano por día, con costas y responsabilidad civil averiguables en ejecución de Sentencia.
b) Contra la referida Sentencia, los imputados Tomasa Callejas Campos (fs. 155 a 156), y, Faustino García Callejas (fs. 161 a 164), formularon recursos de apelación restringida, resueltos por el Auto de Vista de 14 de junio de 2011 (fs. 187 a 192 vta.), dictado por la Sala Penal Tercera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, que declaró improcedentes, con costas los citados recursos y confirmó la Sentencia apelada.
c) Notificados los recurrentes con el referido Auto de Vista el 12 de agosto y 17 de diciembre, ambos de 2013 (fs. 197 y 218), interpusieron recursos de casación el 19 de agosto y 23 de diciembre del mismo año; respectivamente, que son objeto del presente análisis de admisibilidad.
II.1. Recurso de casación de Faustino “Callejas Campos” (sic)
1. El recurrente refiere, que ante su reclamo concerniente a la inobservancia de las reglas relativas a la congruencia entre la sentencia y la acusación, el Auto de Vista recurrido, señaló que los jueces realizaron una correcta valoración de la prueba y que en aplicación de la sana crítica habrían cambiado el tipo penal de Tráfico por Transporte de Sustancias Controladas, aspecto que a decir del recurrente incumpliría, el aforismo jurídico “NON EST JUDEXI ULTRA PETITIUM PARTIUM” (sic), puesto que, no habría juez más allá de lo que piden las partes, constituyéndose en una limitación objetiva del juzgador en la valoración de la prueba; empero, el Tribunal de alzada se habría, contradicho al establecer que su persona actuó con conocimiento y voluntad, cuando, en toda la apreciación de la prueba se habría establecido, que en la bolsa de mercado se encontraron prendas pertenecientes a la coimputada Tomasa Callejas, quien en el desarrollo del juicio, de manera voluntaria reconoció que la sustancia controlada le pertenecía pidiéndole a su persona que corriera con la bolsa, hecho que constituiría vulneración al debido proceso; sin embargo, no habría sido corregido por el Tribunal de apelación, al efecto invoca el Auto Supremo “342/00R-13 DE ABRIL” (sic), y la Sentencia Constitucional “342/00-R de 13 DE ABRIL” (sic).
2. Que, ante su denuncia referida al defecto del art. 370 inc. 1) del CPP, citando la jurisprudencia internacional de Costa Rica, refiere que el Tribunal de alzada incurrió en contradicción; por cuanto, estableció que la tipificación sería la operación mental que consiste en adecuar un hecho que se produjo en la realidad dentro del supuesto hecho que describe la ley penal; empero, contrariamente también señalaría, que el tipo penal era establecido por el legislador como descripción de la conducta prohibida y del comportamiento del imputado en el “COMENTO” (sic) de cometer el delito; no considerando, a decir del recurrente, que su persona fue detenido cuando se encontraba corriendo llevando una bolsa de mercado que no era de su propiedad, del cual desconocía su contenido; además, que la co procesada reconoció de manera voluntaria la propiedad de la bolsa que contenía la sustancia controlada donde se encontró su manta, hechos que vulnerarían lo previsto por el art. 370 inc. 1) del CPP y arts. 13 y 14 del CP; toda vez, que –afirma- su conducta no se adecua al tipo penal por el cual fue condenado, correspondiendo en consecuencia a su criterio, dictar Sentencia absolutoria. Sobre este reclamo invoca el Auto de Vista de 29 de agosto de 2006, emitido por la Sala Penal Tercera.
3. Bajo el acápite “TERCERO.- CON RESPECTO A LA VALORACION DE LA PRUEBA” (sic), refiere, que el Tribunal de alzada citando el Auto Supremo 196 de 3 de junio de 2005, alegó que la facultad de valorar la prueba le corresponde con exclusividad al Juez o Tribunal de Sentencia; empero, afirma, que conforme a los precedentes que acompaña, demostraría que en varias oportunidades la misma Sala habría vuelto a valorar y analizar la prueba y como resultado de ello habrían modificado el tipo penal, al respecto invoca el Auto Supremo 554 de 1 de octubre de 2004, y los Autos de Vistas de 29 de agosto de 2006, dictada por la Sala Penal Tercera y “301199200606600” (sic) dictado por la Sala Penal Primera.
II.2 Recurso de casación de Tomasa Callejas Campos
1. Como primer agravio reclama, que el Auto de Vista recurrido, de manera simple, somera y sin fundamento de orden legal, habría declarado improcedente su recurso de apelación, no subsanando e incumpliendo lo previsto por los arts. 398 del CPP y 15 de la LOJ, ante su denuncia referida a la falta de fundamentación de la Sentencia, vulnerando el debido proceso; por cuanto, habría alegado que en la Sentencia se evidenciaría una fundamentación fáctica y probatoria, que guardaría coherencia, armonía y correlación con los hechos probados en juicio, habiéndose enmarcado su conducta en el delito de Transporte de Sustancias Controladas; cuando, -asevera- fue acusada por el delito de Tráfico de Sustancias Controladas, delito que no habría sido demostrado; por consiguiente, existiría una incongruencia entre la acusación y la Sentencia; toda vez, que la Sentencia se habría limitado a efectuar una descripción de los hechos, no existiendo una valoración ni referencia de las pruebas de descargo, aspecto, no analizado por el Tribunal de apelación, de lo contrario, afirma, que hubiere subsanado y modificado la pena a 8 años o emitir una Sentencia absolutoria o en su caso disponer un nuevo juicio.
2. Por otro lado, refiere, que ante su denuncia concerniente a que la Sentencia se basó en hechos inexistentes o no acreditados o en valoración defectuosa de la prueba; toda vez, que se le impuso una pena de 12 años bajo el fundamento de que su persona reconoció el Transporte de Sustancias Controladas, aspecto, que afirma, no fue demostrado por el Ministerio Público, apoyándose la Sentencia en hechos subjetivos e inexistentes; el Tribunal de alzada habría alegado que la sentencia fue realizada observando las reglas de la sana crítica, ya que a su criterio habría existido armonía habiéndose respetado las reglas del correcto entendimiento humano como son la experiencia y la lógica; fundamento, que asevera, el recurrente le hace presumir que no efectuó una correcta valoración de la prueba aportada, dando por bien hecha la vulneración a sus derechos y garantías constitucionales, y prueba de ello sería, que a la fecha cuenta con la pena máxima por el delito de Transporte de Sustancias Controladas; habida cuenta, que afirma, si hubiere sido analizada la prueba con la sana crítica habría sido sancionada con una pena de 8 años o en su caso con una Sentencia absolutoria.
Bajo el acápite “PRECEDENTES CONTRADICTORIOS CON RESPECTO A LA FALTA DE FUNDAMENTACIÓN” (sic), cita las publicadas en el diccionario sinóptico de doctrina y jurisprudencia, código penal y procedimiento penal publicado en diciembre de 1991: Autos Supremos “199805-SALA CIVIL-1-096” (sic), “200104-SALA PENAL-2-157” (sic), “199906-SALA PENAL-1-127” (sic); y, bajo el título “OTROS PRECEDENTES SOBRE LA VALORACION DEFECTUOSA DE LA PRUEBA” (sic) invoca, los Autos de Vista de 29 de agosto de 2006 emitido por la Sala Penal Tercera, de 26 de mayo de 2008, y de 17 de junio de 2007.
De la revisión de antecedentes, se tiene que los recurrentes cumplieron con el primer requisito relativo al plazo para la interposición del recurso de casación, habida cuenta, que Faustino García Callejas fue notificado con el Auto de Vista impugnado el 12 de agosto de 2013 (fs. 197), presentando el recurso de casación el 19 del mismo mes y año, conforme se advierte del sello electrónico de recepción (fs. 211); y, Tomasa Callejas Campos, fue notificada con la Resolución recurrida el 17 de diciembre de 2013 (fs. 218), interponiendo su recurso el 23 del mismo mes y año, conforme se tiene del sello electrónico de recepción de fs. 237; cumpliendo de esta manera, ambos recurrentes, con el art. 417 del CPP.
V.1. Del recurso de casación de Faustino García Callejas
Respecto al primer motivo, referido a que ante su reclamo concerniente a la inobservancia de las reglas relativas a la congruencia entre la Sentencia y la acusación, el Auto de Vista recurrido habría incumplido el aforismo jurídico “NON EST JUDEXI ULTRA PETITIUM PARTIUM” (sic); por cuanto, alegó que los jueces realizaron una correcta valoración de la prueba y que en aplicación de la sana crítica habrían cambiado el tipo penal de Tráfico por Transporte de Sustancias Controladas; argumento, que a decir del recurrente sería contradictorio; toda vez, que habría establecido que su persona actuó con conocimiento y voluntad, cuando asevera, que en la apreciación de la prueba, se estableció que la bolsa de mercado donde se encontró sustancia controlada, le pertenecía a la coimputada Tomasa Callejas, hecho que constituiría vulneración al debido proceso; sin embargo, no habría sido corregido por el Tribunal de apelación. Sobre este reclamo, el recurrente cita el Auto Supremo “342/00R-13 DE ABRIL” (sic); empero, no señala el año de su emisión, aspecto que imposibilita a este Tribunal Supremo de Justicia efectuar la labor que le encomienda la ley; por cuanto, resulta imposible verificar la probable aplicación distinta de doctrina legal contenida, sin que la omisión en la que incurrió el imputado pueda ser suplida de oficio.
Así también, invoca la Sentencia Constitucional “342/00-R de 13 DE ABRIL” (sic); empero, se advierte, que en el marco de una correcta interpretación del art. 416 del CPP, las Sentencias Constitucionales, no tienen la calidad de precedentes contradictorios, constituyendo tales, únicamente los Autos de Vista dictados en recursos de apelación restringida y Autos Supremos donde se establezca y ratifique doctrina legal aplicable; no siendo válido el acudir a jurisprudencia constitucional a objeto del cumplimiento de la cita de precedente y explicación de contradicción que exige la ley.
Por otra parte si bien el recurrente denuncia la vulneración al debido proceso; empero, olvidó exponer en qué consistiría dicha vulneración; ello, es explicar cómo entienden que se materializó los agravios alegado y cuál el resultado dañoso, con lo que tampoco se cumplió con los requisitos de flexibilización establecidos por este Tribunal y explicados en el acápite IV del presente Auto.
En consecuencia, por los fundamentos expuestos, se establece que el motivo en examen no cumple con los requisitos exigidos por los arts. 416 ni 417 del CPP, ni con los presupuestos de flexibilización, situación por la que deviene en inadmisible.
Con relación al segundo motivo, en el que denuncia que la Resolución recurrida aparte de incurrir en contradicción ante su reclamo referido a que la Sentencia incurrió en el defecto del art. 370 inc. 1) del CPP, no habría considerado, que su persona fue detenido cuando se encontraba corriendo llevando una bolsa de mercado cuya propiedad fue reconocida de manera voluntaria por la coimputada, aspecto, que evidenciaría que su conducta no se adecuó al tipo penal por el cual fue condenado. Sobre este reclamo el recurrente invoca el Auto de Vista de 29 de agosto de 2006, emitido por la Sala Penal Tercera, de la cual efectúa un resumen y adjunta; empero, no explica la posible contradicción en la que hubiere incurrido el Auto de Vista recurrido respecto al Auto de Vista invocado, pues para el efectivo cumplimiento de la carga procesal impuesta recurrente, no basta con citar y efectuar un resumen de los precedentes, (lo que se advierte en este caso); sino, corresponde explicar por qué considera que el Auto de Vista recurrido contradijo los entendimientos del precedente invocado, para que con esos insumos este Tribunal pueda ingresar a verificar si existe o no contradicción, aspecto, que no ocurrió en el presente motivo, sumándose, además, a dicha negligencia, que omitió señalar si dicha Resolución fue confirmada por este Tribunal Supremo de Justicia a los fines de constituirse en doctrina legal aplicable; en consecuencia, ante el incumplimiento de los requisitos de admisibilidad, este motivo también deviene en inadmisible.
Finalmente, respecto al tercer motivo, referido a que el Tribunal de alzada citando el Auto Supremo 196 de 3 de junio de 2005 habría alegado, que la facultad de valorar la prueba le corresponde al Juez o Tribunal de Sentencia; criterio, que a decir del recurrente, no sería evidente; por cuanto, en otras oportunidades la misma Sala habría valorado y analizado la prueba y como resultado de ello habría modificado el tipo penal; a cuyo efecto, invoca el Auto Supremo 554 de 1 de octubre de 2004; empero, corresponde a una Resolución que fue declarado infundado, entonces no contiene doctrina legal aplicable que pudiera ser contrastado a los fines de la Resolución del presente motivo, respecto a la invocación de los Autos de Vistas de 29 de agosto de 2006, dictada por la Sala Penal Tercera y “301199200606600” (sic), dictado por la Sala Penal Primera; sin embargo, como ya se señaló en el análisis del motivo que antecede, el recurrente no explica la posible contradicción en la que hubiere incurrido el Auto de Vista recurrido respecto a los Autos de Vista invocados en los términos exigidos por el segundo párrafo del art. 417 del CPP, sumándose a dicha negligencia, que el recurrente tampoco refiere si dichas Resoluciones fueron confirmadas por el Tribunal de casación para que puedan constituirse en doctrina legal aplicable.
En consecuencia, por los argumentos expuestos, ante el evidente incumplimiento de los requisitos previstos por los arts. 416 y 417 del CPP, el presente motivo deviene en inadmisible.
V.2. Del recurso de casación de Tomasa Callejas Campos
Respecto, al primer motivo, en el que reclama que el Auto de Vista recurrido, de manera simple, somera y sin fundamento de orden legal, no habría subsanado su denuncia referida a la falta de fundamentación de la Sentencia, limitándose a señalar que en la Sentencia se evidenciaría una fundamentación fáctica y probatoria, que guardaría coherencia, armonía y correlación con los hechos probados en juicio, habiéndose enmarcado a criterio del Tribunal de apelación, su conducta en el delito de Transporte de Sustancias Controladas cuando, -asevera- fue acusada por el delito de Tráfico de Sustancias Controladas, delito que no habría sido demostrado; por consiguiente, existiría una incongruencia entre la acusación y la Sentencia; empero, no habría sido analizado por el Tribunal de apelación, constituyendo vulneración al debido proceso.
Sobre este reclamo, corresponde señalar que el recurrente incurre en contradicción; por cuanto, por una parte denuncia que el Tribunal de alzada de manera simple, somera y sin fundamento ante su reclamo referido a la falta de fundamentación de la Sentencia, habría dado por bien hecho lo resuelto por el Tribunal de juicio; y, por otro lado, contrariamente afirma, que el Tribunal de alzada no habría analizado su reclamo, que de lo contrario, hubiere modificado la pena a 8 años o emitir una Sentencia absolutoria o en su caso disponer un nuevo juicio; argumentos, que en definitiva se contradice; por cuanto, una cosa es cuestionar que el Auto de Vista carece de una debida fundamentación; y otra, sostener que no se habría pronunciado a los motivos impugnados en apelación restringida; en consecuencia, la referida incoherencia en la fundamentación del motivo de casación, impide que este Tribunal pueda ejercer su labor encomendada por ley; por cuanto, a dicha negligencia se suma, que la recurrente, si bien en la parte final de su recurso invoca los Autos Supremos “199805-SALA CIVIL-1-096” (sic), “200104-SALA PENAL-2-157” (sic), “199906-SALA PENAL-1-127” (sic); y, bajo el título “OTROS PRECEDENTES SOBRE LA VALORACION DEFECTUOSA DE LA PRUEBA” (sic), invoca los Autos de Vista de 29 de agosto de 2006 emitido por la Sala Penal Tercera, de 26 de mayo de 2008, y de 17 de junio de 2007; sin embargo, es menester precisar que el primero corresponde a una Resolución de la Sala Civil y conforme prevé el art. 416 del CPP, constituyen precedentes sólo los Autos de Vista y Autos Supremos donde se establezca y ratifique doctrina legal aplicable, emitidos por las Salas Penales de los Tribunales Departamentales de Justicia o de éste Tribunal; no siendo válido el acudir a jurisprudencia civil u otra, a los fines del cumplimiento de la invocación del precedente contradictorio que exige la ley; y, respecto a los dos siguientes Autos Supremos que cita la recurrente se advierte, que resolvieron causas en vigencia del Código de Procedimiento Penal aprobado por Decreto Ley 10426 de 23 de agosto de 1972; por tanto, las referidas resoluciones judiciales no pueden considerarse precedentes oponibles al presente caso, por corresponder a un sistema procesal distinto al acusatorio.
Finalmente, respecto a la invocación de los Autos de Vista, como se señaló en el recurso que antecede, correspondía a la recurrente, explicar si las mismas fueron confirmadas por el este Tribunal Supremo de Justicia a los fines de constituirse en doctrina legal aplicable, omisión en la que incurrió la recurrente que no puede ser suplida de oficio.
Por otra parte, si bien la recurrente denuncia la vulneración al debido proceso; empero, al no tenerse claro el motivo denunciado en la fundamentación sujeta a confrontación, resulta imposible ingresar al análisis de fondo por la vía de flexibilización; en consecuencia, por los fundamentos expuestos este motivo deviene en inadmisible.
En cuanto, al segundo motivo, en el que reclama que el Tribunal de apelación no habría efectuado una correcta valoración de su denuncia referida a que la Sentencia se basó en hechos inexistentes o no acreditados o en valoración defectuosa de la prueba; toda vez, que se le impuso una pena de 12 años bajo el fundamento de que su persona reconoció el Transporte de Sustancias Controladas, aspecto, que afirma, no fue demostrado por el Ministerio Público; sin embargo, el Auto de Vista recurrido habría alegado que la Sentencia fue realizada observando las reglas de la sana crítica ya que a su criterio habría existido armonía, respetándose las reglas del correcto entendimiento humano como son la experiencia y la lógica, dando por bien hecha la vulneración a sus derechos y garantías constitucionales. Sobre este reclamo, si bien la recurrente invoca Autos Supremos y Autos de Vista; empero, como ya se señaló en el análisis del primer motivo de este recurso, no son posibles de confrontación.
Ahora bien, la recurrente denuncia la vulneración de sus derechos y garantías constitucionales; sin embargo, olvida exponer en qué consiste la disminución o restricción y de qué derechos y garantías; ello, es explicar cómo entiende que se materializó el agravio alegado y cuál el resultado dañoso, aspecto que evidencia que no se cumplió con los requisitos de flexibilización establecidos por este Tribunal y explicados en el acápite IV del presente Auto Supremo, en consecuencia, por los fundamentos expuestos este motivo deviene en inadmisible.
La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida en el art. 418 del CPP, declara INADMISIBLES los recursos de casación interpuestos por Faustino García Callejas y Tomasa Callejas Campos, de fs. 211 a 213 y de fs. 237 a 240 vta., respectivamente.

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