Source: http://www.cuba.mid.ru/es/hron_es/hron_es_471.html
Timestamp: 2017-11-22 09:22:17+00:00

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Discurso y respuestas a las preguntas de los medios del ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa dedicada a los resultados de las actividades de política exterior de Rusia en 2015, Moscú
Hoy celebramos este encuentro tradicional, la gran rueda de prensa dedicada a los resultados del año pasado. Estamos dispuestos a responder a sus preguntas sobre los temas de actualidad.
El año pasado fue complicado. Lo recordaremos como un año en el que aumentó la competencia global para influir en los procesos de transición y consolidación del nuevo sistema internacional en marcha.
En este sentido, pudimos observar dos estrategias enfrentadas: por un lado, están los intentos de congelar la tendencia objetiva de la consolidación de un sistema internacional policéntrico y más justo, conservar el liderazgo en el escenario mundial, imponer a otros su voluntad, mientras, por el otro lado, se registraban los esfuerzos de canalizar esta competición en un marco civilizado dando la prioridad absoluta a la necesidad de contrarrestar las amenazas comunes.
La situación en la economía mundial se mantuvo inestable. Lo sintieron todos los países, incluida la Federación de Rusia. Hablaron de ello con detalle el presidente ruso, Vladimir Putin, y los miembros del Ejecutivo ruso. Habiendo múltiples problemas internacionales de carácter económico, observamos los intentos de asegurar los intereses propios a costa de los demás, de crear las uniones comerciales y económicas cerradas, de fraccionar el espacio económico global dando lugar a un proceso desglobalizador.
Continuaron las intensas campañas mediáticas. Ustedes lo saben mejor que nadie. En algunas ocasiones tuvieron lugar unas auténticas guerras de la información acompañadas por los intentos de no permitir la difusión de los puntos de vista alternativos sobre los procesos en desarrollo. A veces, incluso, se tomaron medidas muy duras llegando a prohibir la actividad profesional de los periodistas. También conocen ustedes estos casos.
Continuaron y se agravaron muchas situaciones conflictivas – en Siria, Iraq, Yemen, Libia, Ucrania. Muchos países en Africa permanecen desestabilizados. Todo ello llegó a conformar ciertos “paisajes de la crisis”, se podría decir. A ello se añadían los riesgos del aumento de la tensión interconfesional y de la profundización de las brechas intercivilizatorias, lo cual representa una colosal amenaza para nuestra civilización.
Todo ello sucedía mientras se intensificaba, de una manera sin precedentes, la amenaza terrorista. El Estado Islámico (Daesh, en árabe, y proscrito en Rusia) que se había proclamado un Estado, y otras organizaciones extremistas mantuvieron bajo su control los extensos territorios en Siria e Iraq, procuraron, y lo consiguieron en muchos casos, instalarse en otros países, en particular en Libia, Afganistán, en varios Estados de la “Africa negra”. Todos nosotros fuimos testigos de los ataques terroristas, violentos e inhumanos, contra los ciudadanos de Rusia, de los países de Europa, de Oriente Próximo, Africa, EEUU, Asia, que provocaron el éxodo masivo de la población hacia, entre otros destinos, el territorio de la Unión Europea. Como bien saben, los terrortistas abrigan y anuncian abiertamente sus planes de creación del “califato” desde Portugal hasta Pakistán. Es una amenaza real no sólo a la seguridad regional, sino también a la internacional.
En ese contexto Rusia intentó actuar de forma activa, como miembro permanente del Consejo de sehguridad de la ONU, una de las mayores potencias del mundo con una política exterior independiente, actuó no sólo para proteger sus intereses nacionales sino también para cumplir con su responsabilidad por la situación en el mundo.
Uno de los ámbitos clave de nuestros esfuerzos fue la promoción de la iniciativa del presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, relativa a la creación de la amplia coalición antiterrorista a base del derecho internacional y bajo la égida de la ONU. Las acciones de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia realizadas a petición del Gobierno sirio realmente contribuyeron a cambiar la situación en este país y a reducir la extensión de los territorios controlados por los terroristas. Al mismo tiempo se esclareció el cuadro general del conflicto, se pudo ver quiénes luchan contra los terroristas y quiénes les hacen de cómplices intentando usarlos para sus objetivos egoistas.
Nuestra participación activa en la lucha antiterrorista ayudó a que se adoptara una serie de las resoluciones importantes del Consejo de Seguridad de la ONU destinadas a suspender los canales de financiación del terrorismo y a poner fin al fenómeno de los combatientes terroristas extranjeros - las resoluciones 2199 y 2253 respectivamente. Estamos luchando por que se cumplan estrictamente y, lo cual tiene la misma importancia, que la Secretaría de la ONU presente los informes detallados y honestos sobre el cumplimiento de los respectivos compromisos asumidos en virtud de estos documentos por parte de diferentes países.
Está claro que es imposible vencer el terrorismo sólo por vía militar. Es necesario combinar las acciones militares con los procesos políticos destinados a arreglar los conflictos, con las medidas para impedir a los terroristas hacer uso de la infraestructura económica de la que se apropian, como lo hizo el EI en Iraq y Siria suministrando el petróleo y otras mercancías de contrabando a Turquía para su ulterior comercialización. Es importante también pensar en la rehabilitación económica de los países afectados tras haber combatido la amenaza terrorista y en los métodos de contrarrestar la ideología extremista.
En septiembre, cuando Rusia ostentaba la presidencia en el Consejo de Seguridad de la ONU, celebramos una reunión especial a nivel de los cancilleres, dedicada a llevar a cabo el análisis completo de todas estas amenazas y medidas que deberían tomarse para superarlos en Oriente Próximo y Africa del Norte. Fue una discusión muy interesante. Creo que hace falta continuar la conversación sobre la continuidad estratégica en nuestras acciones en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Contribuimos de forma muy activa, como lo hicimos en caso de la reunión en Ginebra en 2012 y la aprobación del Comunicado de Ginebra del 30 de junio de 2012, a la formación del Grupo Internacional de Apoyo a Siria y al arranque del llamado proceso de Viena aprobado por la resolución 22 54 del Consejo de Seguridad de la ONU que debe ser estrictamente implementada. Estoy seguro de que me harán preguntas al respecto de este proceso y estoy dispuesto a detallar mi comentario.
El presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, dijo en reiteradas ocasiones que sólo es posible resolver los complicados problemas internacionales con el apoyo en el derecho internacional, con el respeto de la diversidad cultural y civilizatoria del mundo actual, del derecho de los pueblos a la autodeterminación.
Partimos de que en el siglo ХХI la cooperación multilateral puede basarse exclusivamente en la genuina igualdad, el respetyo mutuo de los intereses, el trabajo conjunto en aras de alcanzar los objetivos comunes. Es así como desarrollamos las actividades de las organizaciones de corte integracionista en e3l espacio post-soviético, como la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la Unión Económica Euroasiática (UEEA), la Comunidad de los Estados Independientes (CEI). En los mismos principios basan sus actividades tales formatos prometedores como BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), cuyas cumbres se celebraron en julio del año pasado en Ufá (Rusia).
Al mismo tiempo, trabajando en los procesos integracionistas en el espacio post-soviético no los contraponemos a otros esfuerzos de integración, lo cual anunciaron reiterada y públicamente muchos de los dirigentes rusos. Estamos dispuestos a trabajar en la armonización de los procesos integracionistas, a entablar puentes, en particular, entre Europa, Eurasia, Asia-Pacífico. El año pasado fue concluido un importante Tratado de Libre Comercio entre la UEEA y Vietnam, decenas de Estado se muestrasn interesados en firmar acuerdos similares. Llegamos, además, a un acuerdo general sobre la compaginación de las actividades en el marco de la UEEA y el proyecto chino del Cinturón Económico de la Ruta de Seda, lo cual brinda amblísimas posibilidades para aunar esfuerzos.
Además de fomentar paulatinamente nuestra asociación estratégica y la cooperación integral con China, fortalecíamos la asociación estratégica con la India, Vietnam, otros Estados de la region de Asia Pacífico, participando enérgicamente en la actividad de mecanismos multilaterales en la región de Asia Pacífico.
La iniciativa del presidente ruso, Vladímir Putin, de iniciar junto con nuestros socios de la UEEA el proceso de consultas con los miembros de la OCS y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) sobre una posible asociación económica abre las oportunidades adicionales de cooperación. Estos asuntos estarán incluidos en la agenda de la cumbre Rusia-ASEAN que se celebrará en mayo próximo en la ciudad de Sochi y estará dedicada al 20º aniversario del establecimiento de nuestras relaciones con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.
Desarrollamos también la cooperación con los países de América Latina y el Caribe, con las alianzas y organismos regionales que actúan en estos continentes. En particular, quisiera centrar la atención en nuestros contactos tradicionales y estrechos con la Unión Africana, la Liga de Estados Árabes, la Organización para la Cooperación Islámica, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Basándose en los principios del equilibrio de intereses, de la supremacía del derecho internacional y del papel central de la ONU, la diplomacia rusa contribuyó al éxito de esfuerzos conjuntos en toda una serie de las direcciones más importantes de la agenda internacional.
El año pasado, concluyó el proceso de destrucción del arsenal químico sirio, se llegó a un acuerdo sobre el arreglo de la situación en torno al programa nuclear iraní. Hace varios días, perdieron vigencia las disposiciones de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y del Consejo de Gerentes del OIEA que habían impuesto sanciones contra Irán, lo que dió inicio al cumplimiento del Plan de Acción Integral Conjunto que garantizará el carácter esclusivamente pacífico del programa nuclear iraní que se realiza de plena conformidad con el Tratado de No Proliferación Nuclear y las normas del OIEA sobre el uso pacífico de la energía nuclear. Es un paso importante en el camino hacia el arreglo definitivo de la situación en torno a Irán. Lo apoyamos enérgicamente, como cualesquiera otros pasos dirigidos a eliminar obstáculos artificiales para la comunicación internacional y la participación de cualquier Estado en la vida internacional.
Creo que uno de los logros más importantes del año pasado fueron los Acuerdos de Minsk del 12 de febrero de 2015. Durante todo el período posterior, insistíamos con persistencia en la necesidad de arreglar el conflicto en Ucrania basándose en el cumplimiento de los compromisos estipulados en este Paquete de medidas. Como saben ustedes, no todos los acuerdos se han cumplido, hasta diría que están lejos de ser cumplidos, ante todo, los que se refieren a los compromisos de Kiev a establecer un diálogo directo con Donetsk y Lugansk para encontrar soluciones de aspectos políticos de la crisis ucraniana. Por eso se decidió continuar esta actividad en 2016. Mientras, las tareas siguen siendo las mismas, todas estas tareas están estipuladas sin ambigüedad en los documentos de Minsk. Vamos a exigir su cumplimiento estricto de conformidad con los acuerdos adicionales y esfuerzos emprendidos, en particular, en el marco de reuniones de los líderes de los países miembros del Cuarteto de Normandía. En general, seguiremos siendo fieles al arreglo integral y exclusivamente pacífico de la crisis en Ucrania y continuaremos contribuyendo al restablecimiento del consenso nacional por los ucranianos y su regreso al camino de desarrollo sostenible.
Creo que nuestro rumbo consecutivo, junto con la acumulación de gajes conocidos de la política de confrontación aplicada por varios socios nuestros, un aumento de problemas en la arena internacional, contribuyó el año pasado al crecimiento del entendimiento por todos los participantes de la comunicación internacional que no hay alternativa a una amplia cooperación para buscar juntos una posible salida de las crisis. Pero este proceso no se desarrolla rápidamente y simplemente. Por inercia continúan los intentos de disuadir a Rusia, aunque este rumbo debería pasar hace mucho al archivo de la historia, continúan los intentos de sacar beneficios unilaterales y hasta castigarnos por aplicar la política exterior independiente.
Naturalmente, lo tomamos y tomaremos en consideración, al actuar. No es nuestra elección. Estamos dispuestos a desarrollar la cooperación más estrecha y constructiva con nuestros socios occidentales, incluida Europa y EEUU; estamos abiertos para desarrollar paulatinamente la cooperación con ellos. Mientras, sólo es posible hacerlo sobre la base de la igualdad y el provecho mutuo, sin la injerencia mutua en los asuntos internos de otros y en caso de que se respeten los intereses esenciales de cada parte.
Nuestros colegas occidentales declaran a veces que ya no habrá negocios con Rusia “como siempre”. Estoy seguro de que tienen razón, coincidimos con ellos en esto: no habrá más tal cooperación “como siempre”, cuando nos intentaban imponer los acuerdos que tenían en cuenta, ante todo, los intereses de la UE o EEUU y nos convencían de que esto no perjudicaría nuestros intereses. Esta historia se acabó. Ahora se inicia la historia que puede desarrollarse exclusivamente sobre la base de la igualdad y todos los demás principios del derecho internacional.
Mientras tanto, estamos observando que continúa aplicándose una política poco constructiva y peligrosa con respecto a Rusia, como ya he dicho, incluido el incremento del poderío militar de la OTAN cerca de nuestras fronteras, la creación de los segmentos europeo y astático del sistema global de defensa antimisiles de EEUU, en que se involucran países europeos y del noreste de Asia. Calificamos tal proceder como desestabilizador y poco perspicaz. Desgraciadamente, los intentos de revisar esta situación se emprenden, pero sin mucho éxito hasta el momento. Por ejemplo, hace un año, se creó en la OSCE un “grupo de sabios” que supuestamente debía acordar las recomendaciones para renovar el espíritu del Acta Final de Helsinki y regresar a los principios de la seguridad igual e indivisible para todos. Desgraciadamente, esto no tuvo resultado. Los expertos occidentales apoyaron el rumbo oficial de sus Gobiernos dirigido a disuadir a Rusia, por eso nuestro experto se vio obligado a distanciarse de este documento. Una buena iniciativa conllevó a nada. Mientras, creemos que la OSCE no ha perdido todavía todas las oportunidades, actúa de modo enérgico en Ucrania, se le ha producido el segundo aliento y es capaz de cumplir la misión prevista en el momento de su fundación. Esperamos que a pesar de todo empiece la búsqueda de actitudes conjuntas, equitativas para hacer realidad los conceptos de la seguridad paneuropea.
En el marco de nuestra actividad diplomática en el ámbito de la política exterior, el puesto prioritario lo ocupan inevitablemente las tareas de reforzar la presencia humanitaria internacional de Rusia, prestar apoyo a los ciudadanos rusos que están en el extranjero con fines turísticos u otros. Centramos una atención especial en el diálogo con las organizaciones no gubernamentales, los círculos académicos, el sector de negocios de Rusia, la sociedad civil, en general, el desarrollo de relaciones con medios de comunicación. Vi ayer los datos estadísticos: parece que nosotros (el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores России) sigue ocupando el segundo puesto por el activismo y transparencia ante los medios de comunicación, es decir, hay algo que mejorar. Espero que la rueda de prensa de hoy nos ayude a avanzar en lo que se refiere a la apertura ante los medios.
Estoy dispuesto a contestar a sus preguntas.
Pregunta: El centro de estudios estratégicos estadounidense Stratfor publicó un informe anual al término del año 2015 con un pronóstico para 2016. Según los expertos, este año no será fácil para la mayoría de los países. ¿Qué desafíos principales para Rusia y para el mundo ve usted a principios de 2016?
Respuesta: Hablando en términos generales, el desafío principal es la tarea de crear un sistema internacional justo y democrático. No podemos hacerlo a solas, es un proceso objetivo. Aparecieron nuevos centros de crecimiento económico, de influencia financiera y política. El sistema internacional debe adaptarse a los acontecimientos que están desarrollándose en la vida real. Esto implica reformar las instituciones que se ocupan del sistema financiero y monetario internacional, de la economía global, de la política global. Me refiero a la ONU y su Consejo de Seguridad. Mientras, lo más importante no sólo consiste en representar simplemente los procesos objetivos en la estructura de unas u otras organizaciones internacionales, sino en la necesidad de actuar en el mundo, conforme a la nueva coyuntura, lo que prevé la elaboración de tales soluciones que recibirán apoyo de todos los países clave.
Entre buenos ejemplos se puede citar el arreglo de la situación en torno al programa nuclear iraní, el desarme químico de Siria, la creación del Grupo internacional de apoyo a Siria por lo que luchamos durante mucho tiempo y con perseverancia, porque varios países involucrados directamente en el conflicto sirio se negaban a invitar a sentarse a la mesa de las negociaciones, por ejemplo, a Irán exclusivamente por consideraciones ideológicas. Un logro muy importante consiste en que junto con EEUU (rendiré homenaje al Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y su postura) conseguimos que se formase un grupo realmente representativo.
Tenemos que actuar del mismo modo en otras situaciones también. Si aseguramos que todos los procesos sean inclusivos cuando todos los actores que pueden influir en el desarrollo de los acontecimientos no se aislen, sino se inviten a la mesa de las negociaciones, esto reflejará la tendencia del mundo actual, reflejará la necesidad de tomar en consideración nuevas realidades en el mundo, en la política y economía global.
Creo que es la llave a cualquier conflicto, a cualquier situación que es necesario arreglar, sea el caso de Ucrania, las tareas pendientes de arreglo sirio, conflictos en África, las relaciones entre los palestinos y los israelíes que no se debe relegar a un segundo plano. Este principio goza de demanda en el proceso de solución de la tarea más importante para hoy: la lucha contra el terrorismo. Cuando se emprenden intentos de condicionar la participación conjunta en esta lucha a las circunstancias que no tienen nada que ver con ésta (por ejemplo, “en caso de recibir su visto bueno para el cambio del régimen en Siria, empezaremos a luchar contra el terrorismo realmente, en conjunto, y coordinar nuestras acciones) creo que es un gran error de los políticos que mantienen esta postura.
Otro aspecto que representa un desafío para la política global es la capacidad de llegar a un acuerdo que muestran nuestros socios, todos los que firman algunos acuerdos. En muchos casos es un problema. Hemos observado en reiteradas ocasiones un problema similar en el proceso de arreglo sirio, cuando se negaba a cumplir el Comunicado de Ginebra sólo porque no se había logrado incluir en este documento las exigencias de dimisión del presidente sirio, Bashar Asad, y las amenazas de imponer sanciones en caso de que Bashar Asad no deje las riendas del poder. Al final, pasado más de un año, nuestra propuesta recibió el visto bueno y este documento fue aprobado en el Consejo de Seguridad de la ONU. Posteriormente no pudimos reanudar las negociaciones durante mucho tiempo, a pesar del respectivo acuerdo, porque unos no querían sentarse a la mesa de las negociaciones con otros, como ya he dicho.
Tales caprichos son inadmisibles en la política actual y son demasiado peligrosos. Hay asuntos principales, genéricos que representan un desafío para nosotros en nuestro trabajo dirigido a format el nuevo sistema internacional que estará basado en la Carta de la ONU y se completará demasiado en base de los mismos principios de la Carta que es un documento muy flexible y no hay necesidad de modificarlo, Si podemos garantizar que la actividad de todos los actores clave del G20 sea de carácter sistémico cuando se trate de la economía global y el sistema financiero y monetario internacional, así como en el marco del Consejo de Seguridad de la ONU, el Grupo internacional de apoyo a Siria, los organismos que se ocupan del arreglo de los conflictos en Yemen, Afganistán, entre los palestinos e israelíes, en varias partes de África, esto ayudará sin duda alguna a avanzar.
Pregunta: Durante los últimos tres años, sus relaciones con Canadá estaban demasiado frías. ¿Podrían mejorarse estas relaciones con la llegada al poder del nuevo Gobierno canadiense? ¿Ve usted algunos motivos para esto?
Respuesta: Estamos interesados en desarrollar buenas relaciones con todos los países. Cuando decimos que estamos dispuestos y abiertos a cooperar con Occidente, incluida Europa y América del Norte, está claro que nos referimos a Canadá también. Tenemos buenas relaciones desde hace mucho. Canadá es un participante influyente y respetable de la cooperación internacional. Nuestras tareas e intereses coinciden en muchos ámbitos, incluida la exploración del Ártico y la cooperación en latitudes altas, en general. Tenemos una buena experiencia de la cooperación en varios sectores: la economía, el comercio, latitudes altas. Nuestras relaciones tenían sus subidas y bajadas, pero al final el sentido común prevalecía. Tales bajadas pudimos observar durante el gobierno de Stephen Harper.
Creo que los últimos dos años fueron un período de oportunidades perdidas en las relaciones con Canadá, cuando el gobierno anterior asumió una línea rotundamente rusófoba, redujo los vínculos bilaterales, impuso sanciones contra personas físicas y jurídicas y suspendió la cooperación de la comisión intergubernamental para asuntos comerciales y económicos.
Naturalmente, teníamos que aprobar medidas de respuesta. Saben ustedes sobre el Decreto conocido del presidente ruso, Vladímir Putin, sobre la reducción de importaciones de alimentos. Nadie sacó provecho de esto. Nos sorprendió la ausencia absoluta de pragmatismo en las medidas impulsivas del gobierno anterior, que apostó por seguir ciegamente las exigencias de los representantes desenfrenados de la comunidad ucraniana de Canadá, sin tomar en cuenta los intereses nacionales.
La victoria del Partido Liberal encabezado por Justin Trudeau en las elecciones celebradas en octubre de 2015 es un acontecimiento importante, ante todo, para los canadienses, para su política interior. Pero teniendo en cuenta los comentarios que hace Justin Trudeau y sus colegas en el ámbito de política exterior, se puede esperar que aparezcan las oportunidades para corregir nuestras relaciones bilaterales que fueron complicadas artificialmente y sin sentido. Repito que la retórica en la antesala de las elecciones y la retórica del nuevo Gobierno tras los comicios pone de relieve que están dispuestos a reanudar el diálogo sobre asuntos internacionales y restablecer la cooperación bilateral.
En noviembre pasado, al margen de la cumbre del G20, se celebró una reunión del presidente ruso, Vladímir Putin, con el nuevo primer ministro canadiense, Justin Trudeau. Ambas partes manifestaron su deseo, su disposición y su interés en normalizar las relaciones. Partimos de que los pasos prácticos corresponden a nuestros socios canadienses, que declararon su intención de corregir los errores de sus predecesores. Vamos a esperar. Siempre estamos dispuestos a tales cambios positivos.
Pregunta: Quisiera preguntar sobre las relaciones entre Rusia y Alemania que, últimamente, dejan mucho que desear. ¿Cree usted que estas relaciones están en un callejón sin salida, están en crisis? ¿Qué espera usted de sus socios alemanes para mejorar estas relaciones? Para nadie es un secreto que hablando de Alemania nos referimos con frecuencia a la Unión Europea, hablando de las relaciones ruso-alemanes nos referimos a las relaciones entre Rusia y la UE, considerando que Alemania es la locomotora de Europa. Lo pregunto en la antesala de la próxima visita a Rusia de un político alemán con peso, Horst Seehofer, y su reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin.
Respuesta: No diría que las relaciones entre Rusia y Alemania están en crisis, ni tampoco en un callejón sin salida. Mantenemos un diálogo demasiado intenso al nivel más alto, entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y la canciller alemana, Angela Merkel, a nivel de los ministros de Exteriores, otros ministros. La actividad de varios mecanismos que nos ayudan a avanzar fue complicada, pero no se frenó, ante todo, gracias a la postura que mantiene el sector de negocios alemán que continúa fortaleciendo los lazos con sus socios rusos. He oido que varias decenas o centenas de empresas alemanas suspendieron su actividad en Rusia, pero miles de entidades están aquí. Durante los últimos dos años, me reuní dos o tres veces con los líderes del sector de negocios alemán: una vez en Moscú, otra vez en Munich donde yo y el vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, celebramos un diálogo conjunto con los empresarios de Alemania y Rusia. Veo cuanto pragmática y sana es la opinión de los empresarios alemanes sobre la situación actual.
Si vamos a ser pragmáticos y pensamos sobre nuestros intereses nacionales que no violan cualesquiera compromisos internacionales, el resultado positivo siempre será alcanzable. Uno de los ejemplos es el inicio de trabajo dirigido a diseñar y construir el gasoducto Nord Stream 2. Es un proyecto económico, comercial que favorece indudablemente a Alemania, la Unión Europea y Rusia.
Lo que este proyecto se hizo objeto de tanta crítica ideológica y se exhorta a abstenerse de la cooperación con Rusia, porque esto causará daño a Ucrania (aunque todos sabemos porqué fue necesario el trabajo dirigido a poner fin a la dependencia de Ucrania en materia del tránsito del gas natural a través de su territorio) es un intento de dificultar nuestras relaciones desde fuera, hacerlas más complicadas, llamando a una “solidaridad” atlántica, de la UE. Quisiera que no sólo en este caso, sino en todos los demás, Alemania, como toda la Europa o cualquier otro país tomen las decisiones independientemente de si algún funcionario proveniente de un u otro país vecino o lejano llegue y haga recomendaciones, sino basándose en un entendimiento claro de sus intereses nacionales.
Vemos cuánto complicada es hoy la formación del único rumbo de la UE no sólo en relación con los inmigrantes, sino también en otros ámbitos. Vemos cuánto importante es el papel de Alemania como el país principal, la locomotora de la UE, cuántos intentos emprende Alemania para tomar en consideración los intereses de todos los países de la UE. Esto se hace cada vez más complicado. No estamos interesados en que la UE se debilite, en que se griete, se escinda. Estamos interesados en que la UE sea unida y fuerte, con la que sea confortable desarrollar la cooperación económica y de otro tipo. Mientras, no podemos pasar por alto lo que pasa. Observamos y valoramos los esfuerzos emprendidos por Alemania que están dirigidos a que la minoría activa y agresiva, diría yo, que existe dentro de la UE modere sus apetitos y ambiciones no sólo en desarrollar las relaciones con Rusia, sino en muchos otros ámbitos, incluida la estructura interna de la UE, y siga varias normas generales que tanto en la UE como en cualquier otra organización con derechos equitativos sólo pueden ser acordados. Deseamos éxito a Alemania en resolver problemas graves generados por los inmigrantes, entre otros. Espero que no se engavete estos problemas, no se repiten los casos como el que pasó con nuestra Liza cuando la noticia de su desaparición se ocultaba durante mucho tiempo por algunos motivos. Al menos, ahora estamos en contacto con su abogado quién trabaja con su familia, con nuestra Embajada. Está claro que la niña no estuvo 30 horas desaparecida por voluntad propia. La verdad y la justicia deben triunfar aquí.
Espero que estos problemas de inmigración no conlleven los intentos de embellecer la realidad con cortesía política con fines de la política interior. Esto sería incorrecto. Se debe exponer honestamente los problemas, confesar su existencia a su electorado y proponer posibilidades abiertas y comprensibles para resolverlos.
Estamos sinceramente interesados en que este período muy difícil pase en Alemania sin pérdidas esenciales, en que se encuentren las soluciones del problema de migración tanto dentro del país como dentro de la UE, de otros asuntos que la UE estudiará próximamente, incluida la influencia en el futuro de este organismo del conocido referéndum celebrado en Gran Bretañal, así como del referéndum en los Países Bajos sobre el acuerdo de asociación con Ucrania. Son serios desafíos a la UE. Los que están interesados en que este organismo siga siendo unido y eficaz, porque sólo en este caso puede ser socio confortable para Rusia y todos los demás y naturalmente en que la UE encuentre las respectivas soluciones que garanticen aquel consenso, se basen en aquel principio de solidaridad, pero preferiblemente no se tomen a cuenta de algunos tereceros países, y que no estén basadas en las posturas de “caballos de Troya”, sino en el equilibrio de intereses nacionales de los países miembros de la UE.
Pregunta: Ayer el enviado especial del Secretario General de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, anunció la fecha del inicio de las conversaciones sobre el arreglo de la crisis. Sin embargo, no reveló los nombres de los miembros de la delegación que enviarán las fuerzas de la oposición. ¿Podría usted aclarar la situación y comentar las noticias del supuesto arreglo alcanzado por Moscú y Washington en este campo? ¿Quiere decir ello que Rusia haya aceptado la participación en las negociaciones de tales grupos como Jaysh al-Islam y Ahrar al-Sham? ¿Cuáles podrían haber sido en este caso las concesiones hechas por EEUU?
Respuesta: Ni Rusia ni EEUU cuentan con un mandato para la formación de la delegación por la oposición siria. El pertinente mandato lo tiene la ONU, representada por el Secretario General del Organismo y por su enviado especial para Siria, Staffan de Mistura. La Resolución 2254 precisa inequívocamente que es él, quien ha de encargarse de enviar invitaciones a los representantes de la oposición siria, partiendo de la lista de los participantes en las reuniones celebradas en El Cairo, Moscú, otros sitios y recientemente en Riad. El señor de Mistura mantuvo consultas con todos los países miembros del Grupo internacional de apoyo a Siria, Rusia incluida. Le expusimos nuestro punto de vista que es completamente evidente. Consiste en que han de acudir a las negociaciones todos los participantes en las reuniones de la oposición siria que tuvieron lugar en distintas capitales y ciudades. El señor de Mistura tuvo que afrontar el siguiente problema grave: según tengo entendido, algunos miembros del Grupo internacional insisten en que únicamente los participantes de la reunión celebrada en Riad en pasado diciembre son dignos de representar en las negociaciones a la oposición siria. A todos los demás, de acuerdo con su criterio, se les ha de negar el derecho a participar en las negociaciones. Es una evidente violación de la resolución 2254 que entra además en contradicción con la postura de Rusia, EEUU y la ONU que, como bien sabrá, son copresidentes del Grupo internacional de apoyo a Siria. Descarto la posibilidad de que el señor de Mistura haya podido sucumbir ante un chantaje tan abierto. El diplomático de alto rango confirmó en el transcurso de la rueda de prensa celebrada ayer en Ginebra que el número de participantes será extenso. En un principio, las negociaciones han de tener carácter inclusivo, en función de lo estipulado por la resolución, es decir, debe participar en ellas el número mayor posible de representantes de la oposición siria.
Últimamente uno de los miembros del Grupo internacional expresa con frecuencia sus dudas acerca de la necesidad de invitar a las negociaciones a los representantes de los kurdos sirios, en concreto, del Partido de la Unión Democrática. Parto de que sin este participante las negociaciones difícilmente tendrán resultado deseado, me refiero al arreglo político definitivo de la crisis siria. Los kurdos sirios representan aproximadamente el 15% de la población y ocupan un territorio importante, incluso diría que clave. ¿Sabén, cuál ha sido el argumento formulado en contra de su participación? Fue el siguiente: ¿para qué invitarles, si no luchan contra el régimen de Bashar Asad? Nunca ha existido este criterio, porque el objetivo de las negociaciones es acordar el alto el fuego, promover una lucha decidida y eficaz contra el terrorismo, así como las reformas políticas en el país árabe. ¿Acaso se podría hablar de las reformas políticas en Siria, dejando de lado al principal partido kurdo, una fuerza bien potente que ofrece una fuerte resistencia al terrorismo, el Estado Islámico incluido? Dicho sea de paso, los promotores de esta agenda bastante unilateral del areglo sirio priorizan las reformas políticas y no la lucha contra el terrorismo.
Sería un grave error no invitar al grupo en cuestión a participar en las negociaciones. Me gustaría volver a subrayar que no recurriremos al derecho al veto, dado que es una potestad del señor de Mistura que ha de ser consciente de su responsabilidad, evitando escudarse tras Rusia y EEUU ni dejarse manipular por quienes, a diferencia de nosotros, desean convertir el derecho al veto en una herramienta del Grupo internacional de Apoyo a Siria.
Contamos con que el Secretario General de la ONU, junto con Staffan de Mistura, sean conscientes de la totalidad de sus responsabilidades y vean lo inaceptable que es respaldar a un único, a mi modo de ver, miembro del Grupo internacional que ha tomado la decisión de vedar a los kurdos el acceso a las negociaciones.
Pregunta: A lo largo de más de 1,5 años los kurdos se esfuerzan por luchar contra el Estado Islámico y demás grupos terroristas sirios e iraquíes. Muchos países les ayudaron en este empeño. ¿Cuál es la aportación de Rusia en la lucha de este pueblo contra el Estado Islámico? ¿Tiene pensado Moscú incrementar su ayuda? ¿Cuál ha sido y es el papel estratégico de los kurdos para Moscú?
Respuesta: Sin lugar a dudas, vemos a los kurdos como un pueblo de importante papel residente en los territorios de numerosos Estados, incluidos Irak, Siria, Irán y Turquía. Hoy los kurdos representan una eficaz fuerza en la lucha contra el Estado Islámico. Apoyamos la lucha contra el terrorismo librada por los Gobiernos sirio e iraquí mucho antes de que fuera formada en agosto de 2014 la llamada coalición liderada por EEUU. Casi desde el surgimiento mismo de esta amenaza terrorista, la tuvimos en cuenta, suministrando armamentos a Siria e Irak. Dándonos perfecta cuenta de que en Irak luchaban contra el Estado Islámico tanto el Ejército nacional como los milicianos kurdos, teníamos presente este factor a la hora de facilitar armamentos al país, siempre a través del Gobierno central, a través de Bagdad. Respetamos plenamente la soberanía y la integridad territorial de Irak, conociendo los procesos que están en marcha en su territorio, entre Bagdad y Erbil, entre los árabes y los kurdos, entre los chiítas y los sunitas. Conocemos la existencia de una cierta teoría que llama a la fragmentación del país. Teorías parecidas hablan de Siria y Afganistán. Sabemos quiénes son sus promotores, los países limítrofes, por ejemplo, que hace mucho tiempo formaron una opinión preconcebida con respecto a los kurdos. Es una tendencia muy peligrosa, de modo que nos dedicaremos a contrarrestar este tipo de intenciones. Toda nuestra ayuda que es dirigida y alcanza a los kurdos, entre otros destinatarios, es enviada a través del Gobierno central.
Al mismo tiempo, estamos al tanto de que una serie de países, sobre todo, occidentales, presta a los kurdos ayuda directa. Según tengo entendido, Bagdad no presenta protesta al respecto. Así, Alemania realiza suministros directos destinados a los kurdos. El Partido de la unión democrática de Salih Muslim (los kurdos sirios) es aliado de Washington que le realiza envíos directos de armas, mientras que los instructores estadounidenses forman a los combatientes kurdos. Precisamente a los representantes de este partido que ofrece resistencia factible al Estado Islámico, que es aliado de EEUU y que goza del apoyo de Washington, se le pretende negar la participación en las negociaciones sirias. Dada la situación, antes que nada, sería un problema de todos nosotros. No porque sea injusto, que digamos, sino por ser nocivo y contraproducente. Sería también un problema de Washington, porque, según acabo de comentar, EEUU ve este grupo como el aliado más eficaz y fiel en su lucha contra el terrorismo. Espero que Washington no tarde en reaccionar.
Pregunta: Pyongyang ha anunciado haber llevado a cabo pruebas de una bomba de hidrógeno, provocando preocupaciones tanto en la región, como en todo el mundo. La creciente amenaza nuclear en la Península de Corea volvió a formar parte de la agenda internacional de estos momentos. ¿Se podría usar el modelo de interacción con Irán, para dar solución al problema nuclear de la RPDC? ¿Cuáles serían las dificultades que las partes tendrían que superar en primer lugar?
Respuesta: Cuento con que sea posible darle solución al problema nuclear de la Península de Corea, como nos solemos referir a este problema. El objetivo no consiste en evitar que la RPDC tenga armas nucleares, sino en conseguir que no las tengan Corea del Norte ni Corea del Sur, ni tampoco Washington lleve allí elementos de sus arsenales nucleares.
Tras celebrar Corea de Norte una prueba nuclear y violar de esta forma la resolución del CS de la ONU, hicimos la pertinente declaración. En estos momentos estamos manteniendo consultas con EEUU, con nuestros amigos chinos, con los representantes de la República de Corea y de Japón sobre qué pudo haber sido aquello. No estamos seguros de que se trate de las pruebas de una bomba de hidrógeno, dado que en este caso nos veríamos ante la escasa eficacia de las resoluciones del CS de la ONU. Por vía de los documentos en cuestión se introdujeron limitaciones estrictas para suministros a la RPDC de cualquier material que pueda aprovecharse en el programa nuclear. Significaría además que están entrando en el país los materiales y tecnologías adicionales, sin los cuales habría sido imposible crear ni realizar pruebas de la bomba de hidrógeno. En caso de tratarse de un prueba de turno, semejante a las tres anteriores, de un dispositivo nuclear, estaríamos seguros de que nuestras limitaciones están funcionanado.
Me gustaría evitar hablar de lo inaceptable que es la proliferación de la tecnología nuclear. Insisto en que es especialmente importante tener en cuenta la eficaz o escasamente eficaz puesta en práctica de las decisiones del CS de la ONU, encaminadas a impedir el desarrollo progresivo del programa militar nuclear de Corea del Norte. En los contactos con nuestros interlocutores, también los chinos, trabajamos de forma activa con esta faceta del problema. En el plan político, sin duda alguna, el único paso posible consiste en reanudar las conversaciones a seis bandos. A lo largo de los últimos 3 años se efectuaron varios intentos, negándose los participantes “occidentales” del proceso, en primer lugar, EEUU, Japón y Corea, a adoptar una actitud flexible sobre el particular e insistiendo de forma implacable en que la RPDC renunciara, antes que nada, a su programa nuclear. Seguramente, habría sido la solución más simple y cómoda, pero no hay nada que esté más lejos de la realidad.
La postura de Rusia y China consiste en la necesidad de reanudar las negociaciones de seis bandos. Corea del Sur propuso reunirse en formato “seis menos uno”, es decir, sin Corea del Norte. No creo que sea una buena idea, porque sería como volver a aislar a un país. Al aislar en un momento dado a Irán, la llamada comunidad internacional representada por nuestros interlocutores occidentales, nada salió como se esperaba. Teherán a cambio empezó a desarrollar su programa nuclear a un ritmo vertiginoso. En 2004 el problema tenía todavía una solución simple, mientras Irán contaba con tan sólo un par de decenas de centrifugadoras. Sin embargo, nuestros interlocutores occidentales se empeñaron en que la República Islámica de Irán había de renunciar a su programa nuclear. Las negociaciones, se subrayó, serían posibles únicamente, cumplido este requisito. Al final, las negociaciones empezaron, al contarse las centrifugadoras por miles. Todo por el empeño de aislar a Irán en vez de negociar con él. No se debería cometer el mismo error en la Península de Corea.
Pregunta: El pasado viernes, Rusia cerró la frontera con Noruega a causa de la decisión del país nórdico de enviar de vuelta a la Federación de Rusia a unos refugiados. En estos momentos ambos países mantienen negociaciones sobre el particular. ¿Qué solución se podría dar a este problema, para que los refugiados acaben en Rusia, dado que en un principio nuestro país estaría dispuesto a aceptarles?
Respuesta: Conozco el origen de este problema. No le podría dar los detalles, pero básicamente se trata de unas personas que habían acudido a Rusia con objetivos laborales o para ver a sus familiares. No indicaron en los formularios que el objetivo de su viaje era el tránsito a Noruega. Es decir, presentaron datos falsos sobre el objetivo de su entrada en la Federación de Rusia. A este tipo de gente no la queremos admitir, por haber violado nuestras leyes.
Acordamos con las autoridades de Noruega tomarnos un tiempo, para elaborar los procedimientos que permitan dar solución a este problema y que tengan en cuenta los intereses de ambos países. Tenemos firmado el Convenio de readmisión y el Servicio de Migraciones de Rusia está negociando con la parte noruega la posibilidad de redactar un anexo al documento en cuestión que permita dar solución práctica a los problemas generados por estos viajeros que no obran con honestidad.
Pregunta: ¿Cuáles son las perspectivas del desarrollo de las relaciones económicas y comerciales entre Rusia y Bulgaria? ¿Existe alguna posibilidad de equilibrar el intercambio comercial en el campo de la construcción de maquinaria, la industria alimenticia, el sector agrario y la construcción naval? El proyecto South Stream y el Consejo de Ayuda Mutua Económica dejaron un mal sabor de boca. Bulgaria y la URSS trabajaron en todas estas esferas. ¿Podría Rusia conceder un mayor númeo de plazas gratuitas a los estudiantes búlgaros, dado que las generaciones de los 90 y los 2000 ya desconocerán su propia historia? Bulgaria siente preocupación por la creciente presencia militar en el país de los miembros de la OTAN, incluido el envío de los vehículos de combate Abrams. Como quien dice, por algo será...
Respuesta: Es una pregunta palpitante. Comprendo su emoción y, en gran parte, la comparto. Creo que Rusia y Bulgaria están vinculadas por unos lazos históricos, culturales, espirituales y humanos tan estrechos que, desde luego, resulta triste, para decirlo de alguna manera, cuando algunos políticos, para conseguir sus objetivos coyunturales en los próximos ciclos electorales, están dispuestos a arruinarlos y sacrificar a sus ambiciones, que muchas veces no son ni las suyas, sino impuestas desde fuera.
Rusia nunca ha tenido la iniciativa de reducir la cooperación comercial y económica o de ningún otro tipo con Bulgaria. Nunca. No la tuvo en el caso del proyecto Burgas-Alexandroupolis, abandonado por Bulgaria de forma unilateral en 2013, ni en el de la central nuclear de Belene o el proyecto de South Stream. Este último, según reconoció el propio primer ministro búlgaro, Boiko Borísov, no prosperó a raíz de la inercia de la Unión Europea, o sea de Bruselas. Me gustaría hacer la diferencia entre la Unión Europea y Bruselas. Existe la Comisión Europea, integrada por las comisarias y los comisarios, y es una organización burocrática que pretende, como cualquier otra, reproducirse y afirmarse. Muchas veces observamos que los países miembros se muestran descontentos con las decisiones tomadas por la Comisión Europea sin acordarlas con ellos. Así sucedió, por ejemplo, en septiembre de 2014, cuando la Comisión Europea impuso la primera ronda de las sanciones habiendo incumplido los acuerdos de los jefes de Estado y de Gobierno. Muchos de los líderes de los países de la UE dirigieron a Bruselas cartas indignadas. No se si pueden tener algún efecto. Pero el problema de la burocracia de Bruselas surge cada vez con más frecuencia en las discusiones, en particular, cuando se habla de la situación de Alemania dentro de la Unión Europea.
No podíamos esperar hasta que Bruselas cambiara su postura con respecto a South Stream y empezamos a buscar una alternativa porque Europa necesita el gas ruso. El tránsito a través de Ucrania es inseguro, muestras de ello pueden ver todos los días. Nuestros vecinos ucranianos cada día hacen alguna declaración: hoy quieren aumentar diez veces el precio del tránsito de gas, aunque está fijado en el contrato correspondiente, mañana se inventan otra historia. Por lo tanto, es obvia la necesidad de encontrar una vía directa de suministro del gas ruso a la UE, lo reconocen todos. Entonces diseñamos la opción del Nord Stream 2, aunque pudo haber prosperado el proyecto de South Stream si la comisión Europea se hubiera preocupado más de hacer bien su trabajo y garantizar la seguridad energética de Europa en lugar de jugar a los juegos geopolíticos.
Acaba de mencionar usted el Consejo de Ayuda Mutua Económica, pero eran otros tiempos, otra época. Desde luego ahora también trabajamos para que los proyectos sean mutuamente beneficiosos, rentables, competitivos, para que el apoyo estatal se brinde de una manera aceptada en el sistema mundial de las relaciones económicas. Existen las posibilidades de brindar este apoyo, en particular, a través del Banco Internacional de Inversiones que sigue funcionando y en el que participan nuestros países junto a otros Estados de Europa del Este.
En cuanto a la educación, el programa de Erasmus Mundus y el proceso de Bologna, creo que tenemos que ir buscando un punto de encuentro. Las principales universidades rusas se han unido al proceso de Bologna, al mismo tiempo intentamos aumentar el número de becas estatales para los jóvenes que quieran cursar estudios en nuestro país. Muchos, por cierto, pagan sus estudios ellos mismos. Es una señal de que la educación en Rusia goza de buena reputación en el mundo. Los alumnos provienen no sólo de los países que siempre han enviado a sus universitarios a la URSS y Rusia, no sólo de los países emergentes y los de Europa del Este, sino también de los Estados occidentales.
Estaremos dispuestos a incrementar el número de becas para Bulgaria sise muestra interesada y quiere tener una postura independiente en este asunto.
En cuanto a que Rusia tiene que hacer algo para que Bulgaria no olvide nustra reciente historia común, creo que se trata también de la historia propia de Bulgaria. También son los búlgaros los que deberían preocuparse por no olvidar esa historia y de quíenes les habían ayudado a liberarse del yugo otomano y en otras situaciones difíciles. Estoy seguro de que en Bulgaria hay políticos y figuras públicas (por lo menos yo tuve la suerte de conocer a algunos de ellos hace cierto tiempo en Sofía) que no quieren ni permitirán que la esta historia se someta a revisiones como sucede en algunos países, por ejemplo, en Ucrania, nuestro país hermano.
Y por último. Usted ha mencionado la OTAN y el emplazamiento de su infraestructura militar cerca de nuestras fronteras, en particular, en el territorio búlgaro. Nosotros también estamos preocupados por este motivo. Recientemente he leído que el Pentágono solicitará al Congreso para el ejercicio de 2017 unos 4.000 millones de dólares para las operaciones en Europa, en lugar de los previstos 790 millones, se trata de un aumento de presupuesto en más de cuatro veces. El objetivo es crear una fuerza de respuesta rápida y bases para su despliegue, así como la presencia rotatoria de unidades militares estadounidenses. Lo confirmó el Secretario de Defensa de EEUU, Ashton Carter, durante su intervención en Davos.
Bulgaria es miembro de la Alianza y deben respetar sus órdenes, pero me gustaría recordar que las decisiones de la OTAN se toman por consenso. Si sumamos a mis colegas, los portavoces oficiales de los países preocupados por la actitud hostil de la OTAN, tendremos un grupo importante. Pero por algún motivo, cuando llegan a Bruselas a votar lo hacen a favor de los intereses del bloque, no de los intereses nacionales.
Nuestro presidente, Vladimir Putin, dijo recientemente quién juega el papel determinante dentro del bloque militar. El problema no es que la OTAN quiera imponer sus ideas y su voluntad (Europa es miembro de la Alianza), es que las decisiones en la OTAN vienen tomadas por EEUU mientras Europa sólo se somete a sus órdenes.
Pregunta: Otra pregunta palpitante. ¿Cómo piensa la diplomacia rusa rehabilitar el concepto del “Mundo Ruso”. Rusia acaba de demostrar a todo el planeta que el Mundo Ruso se asocia a la guerra y a la muerte. En el contexto cuando Rusia no respeta la integridad territorial de Ucrania ¿cómo los demás vecinos pueden sentirse seguros si Moscú, en caso de necesidad, es capaz de violar cualquier acuerdo o tratado internacional?
Respuesta: Si se está refiriendo al Memorándum de Budapest, no lo hemos infringido. Contiene un único compromiso, el de no emplear armas nucleares contra Ucrania. Nadie lo ha hecho ni ha amenazado hacerlo. Justo lo contrario: fue la ucraniana Yulia Timoshenko la que dijo que había que lanzar una bomba atómica sobre las milicias del Donbás.
En cuanto al Mundo Ruso no es un invento nuestro. No es ningún proyecto, es una realidad que existe, como existe el Mundo Ucraniano en Canadá y en otros países, como existe una gran comunidad de armenios fuera de Armenia. Resulta que hasta hace poco, por varios motivos objetivos y subjetivos, no hemos podido ocuparnos del tema, de establecer sólidos contactos con los rusos en el extranjero, de intentar ayudarles a sentirse cómodos en los países donde residen, de mejorar sus posibilidades de usar su lengua materna, de proporcionarles medios en ruso, de facilitarles la organización de eventos culturales para ayudar a conservar la identidad nacional y a proteger sus derechos como ciudadanos del Estado donde viven, los derechos que no pueden ser discriminados y que se basan en las normas del derecho internacional, comunmente reconocidas. Esto es completamente válido con respecto a los rusos que residían y siguen residiendo en Ucrania. Ellos vivieron años esperando que alguno de los presidentes electos en Ucrania cumpliera su promesa de conceder al ruso la condición de la lengua oficial. Pero en vano. Lo máximo que hizo el presidente Víktor Yanukóvich fue adherirse (aunque no del todo) a la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales, lo cual, aunque sin reconocer el estatus especial del ruso, le garantizaba, al igual que a otras múltiples lenguas minoritarias en el territorio ucraniano, los derechos en los lugares de residencia compacta de la respectiva comunidad.
Somos fieles a todos los compromisos asumidos en el marco del Consejo de Europa, la ONU, incluido el principio relativo al respeto de la soberanía, la integridad territorial, no intervención en los asuntos internos de los Estados, y la Declaración de la ONU de 1970 sobre los principios del derecho internacional. En este documento se señala que el gobierno que pretende que se respete el principio de la integridad territorial de su Estado tiene la obligación de garantizar, dentro de esta integridad territorial, el derecho a la autodeterminación de los pueblos que residen en este Estado, en particular en los que se refiere a los derechos lingüísticos, culturales y demás. Tal gobierno debe asegurar su integridad territorial sin recurrir a la violencia.
Ahora bien, si teniendo en cuenta estos compromisos vigentes tanto para Ucrania como para Rusia o para el resto de países analizamos lo sucedido entre principios de noviembre de 2013 y febrero de 2014 veremos claramente quiénes infringieron sus compromisos y quiénes atentaron contra el llamado Mundo Ruso. Puedo citar al líder de la extrema derecha ucraniana, Dmitri Yárosh, (cosa poco agradable). Todos conocen sus palabras pronunciadas mucho antes de celebrarse el plebiscito en Crimea. Ya en febrero dijo que un ruso nunca comprendería a un ucraniano, nunca hablaría la lengua ucraniana, nunca pensaría como un ucraniano, nunca rendiría homenaje a Stepán Bandera, que era imposible cambiar a los rusos, por eso deberían ser expulsados de Crimea. Creo que incluso usó términos más duros. Después Yárosh organizó el envío a Crimea de los “trenes de amistad” llenos de los gamberros armados y la “quinta columna” que tomaría el Consejo Supremo de Ucrania, etc. Cuando los legítimos dirigentes regionales de Donbás, electos de acuerdo con la ley ucraniana, protestaron contra el golpe de Estado, cuando les reemplazaron por comisarios enviados desde Kíev mientras el pueblo manifestaba su desacuerdo apoyando a los líderes populares, el gobierno ucraniano, que llegó al poder de forma ilegal, empezó a emplear el Ejército y la Fuerza Aérea en contra de su propio pueblo. ¿Se acuerdan de los bombardeos de Lugansk? Ya no hablo de lo sucedido en Odessa. Estos crímenes nunca serán investigados. El Consejo de Europa ya sacó la conclusión de la que resulta evidente que las autoridades ucranianas nunca permitirán que se sepa la verdad. Por cierto, cuando las protestas en Maidán, los estadounidenses, el secretario general de la OTAN nos exhortaba a que influyéramos en Víktor Yanukóvich para que no usara el jército contra el pueblo. Y no lo usó. Pero cuando el ejército fue usado para la llamada “operación antiterrorista” empleando la aviación y las armas pesadas contra los que no habían aceptado el golpe de Estado y se manifestaba en contra de él, por cierno en forma no violenta, los mismos personajes, en nombre de la OTAN, nos respondían a nuestra petición de impedir el uso del ejército: “Pero si ellos están defendiendo su Estado”.
Así que cualquier persona objetiva y en sus cabales, incluidos los periodistas, lo tiene claro: quién defendía qué causa, quién había garantizado la convivencia de los “mundos” ruso, ucraniano, polaco, húngaro, búlgaro, rumano en un mismo Estado, quién estableció las fronteras de los distritos electorales en los últimos comicios en Ucrania de manera que ningún húngaro pasara al parlamento, aunque Budapest y la comunidad húngara en Ucrania rogaban permitirles tener al menos a un representante en la Rada Suprema. Así que el Mundo Ruso, al igual que otros “mundos” es una historia compleja y digna de estudio.
Lo más importante que me gustaría decir contestando a su pregunta es que muchos pretenden analizar la actualidad a través del prisma del concepto malinterpretado de “mundo ruso”, de su obsesión por la autodefensa y el uso de armas que representa una amenaza a todos el mundo. En esto se basan, en particular, las decisiones que se adoptan en la OTAN para la alegría de la industria armamentística. Como ya he dicho, los gastos sólo de EEUU en acercar las fronteras de la OTAN a las de Rusia ascenderán a 4.000 millones de dólares en lugar de los 700 millones. Este es el cálculo.
Resulta que todo el mundo puede cuidar a sus ciudadanos, sólo Rusia, si empieza a hacerlo, se le tacha de agresor e infractror de las normas y leyes internacionales. Estos son conversaciones gratuitas. Si hablamos del cumplñimiento de los compromisos, ya he mencionado el Memorándum de Budapest, que no fue infringido, porque en él no nos habíamos comprometido, al igual que EEUU y Gran Bretaña, a apoyar los golpes de Estado en Ucrania.
Si hablamos del cumplimiento de los documentos de la ONU, ya le he expuesto en rasgos generales la declaración que estipula los criterios del respeto de la integridad territorial de unos u otros Estados bajo unos u otros Gobiernos.
Pasando a los documentos de carácter más práctico, me gustaría señalar que del propio texto de los Acuerdos de Minsk se desprende que han de ser cumplidos en primer lugar por las autoridades ucranianas. Cualquiera puede leer el texto y cerciorarse de ello.
Mi intención es conseguir que se cumpla lo acordado. Ya señalé, hablando de los retos de este año, que uno de los retos más importantes que estamos afrontando en estos momentos es lograr que nuestros interlocutores cumplan los compromisos asumidos.
Pregunta: Comente la reciente declaración del primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, sobre la celebración de un referéndum sobre la nueva Constitución. ¿Hay alguna posibilidad de que Ucrania sepa introducir a tiempo, en función de los requisitos formulados en los Acuerdos de Minsk, las enmiendas relativas a la descentralización del poder?
Respuesta: Me sería difícil comentarlo, dado que el presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, aprobó y firmó los Acuerdos de Minsk asumiendo de esta forma el compromiso de cumplirlos. La forma en la que se cumplen es una cuestión aparte y lo he comentado en más de una ocasión. Las autoridades ucranianas pretenden hacerlo no a través de un cumplimiento consecutivo y honesto, sino a través del apoyo que brindan a las fuerzas radicales. Estas, a su vez, bien buscan poner en tela de juicio los principios fijados en los Acuerdos de Minsk, bien los tergiversan, ofreciendo una interpretación perversa.
No soy un experto en el derecho constitucional ucraniano. La Constitución de Ucrania ha sufrido numerosas modificaciones y su variante actual, según señalaron los expertos de la Comisión de Venecia, es bastante confusa. De modo que no queda muy claro, qué normativas han de estar en vigor de forma definitiva. La figura encargada de la política exterior del país es su presidente, nadie lo discute. El presidente ucraniano, Piotr Pororshenko, manifiesta que no hay cabida a ningún Minsk-3. Permítanme recordarles que la posibibilidad de la redacción de un documento bajo el nombre de Minsk-3 fue comentada en el marco del Grupo de contacto por el ucraniano Román Bessmertni, quien aseguró que Minsk-2 no se sostenía ya. Un par de días más tarde el presidente Poroshenko se vio obligado a corregir sus palabras, señalando que, además del Minsk-2 no había nada y que tampoco habría ningún Minsk-3. Tras ello, Román Bessmertni, mientras seguía desempeñando sus funciones en el marco del Grupo de contacto y asumiendo la responsabilidad por el cumplimiento de Minsk-2, expresó su opinión sobre este documento. Siguió a ello la declaración hecha por el primer ministro Yatseniuk, quién anunció la necesidad de la celebración de un referéndum. El presidente de la Rada Suprema, Boris Groisman, señaló que no era necesario hacerlo. Sin embargo, siempre partimos de que el presidente del país es la figura responsable por la política exterior de este país. Y el primer ministro Yatseniuk ya ha hecho numerosas declaraciones: hace tan sólo un año, ya en la etapa actual, intentó intimidar a Europa, asegurando que, tras la “agresión ucraniana” tendrían lugar los ataques a Alemania y Francia. Parece una declaración muy extraña, dado que en su momento no fue un mal ministro y ocupó el cargo del ministro de Asuntos Exteriores. Me parecía una persona sensata, analizaba los argumentos y obraba acorde con la situación. Sin embargo, parece haber sucumbido a la influencia externa. No tengo nada más que decir.
Pregunta: ¿Le ofreció Rusia a Bashar Asad la posibilidad de abandonar el país? ¿Se mencionó el tema del asilo político?
Respuesta: Ya se respondió a estas preguntas y la respuesta en ambos casos fue “no”. He leído artículos basados en especulaciones, se citaba en ellos al fallecido jefe de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia, Igor Sergún. Supuestamente había viajado a Damasco, para proponer al presidente Asad abandonar el país. No es verdad. No había ninguna necesidad de esta conversación, dado que el presidente de Siria había acudido a Moscú y se había entrevistado con el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin. Se conoce lo que acordaron. Confirmamos en público, y el presidente Putin lo confirmó en más de una ocasión, que el presidente Asad aceptó que se celebraran las negociaciones con la participación de los representantes de la oposición, la armada incluida, para que se forme una coalición más amplia, en base al Ejército sirio y a la oposición patriótica. Había de combatir el Estado Islámico, Jabhat al-Nusra y demás grupos de este tipo. Se acordó también en Moscú que el presidente sirio considere, en el marco del proceso político, al cual mandará una delegación, la posibilidad de celebrar unas reformas políticas estipuladas por las decisiones del Grupo de Viena y por la resolución 2254. Nadie habló ni ofreció a nadie ningún asilo político.
Pregunta: Ha mencionado las resoluciones 2199 y 2253 del CS de la ONU que prohíben el financiamiento de las actividades terroristas. Sin embargo, podemos ver cómo Turquía y sobre todo, Arabia Saudí, violan dichos documentos, impidiendo la marcha del proceso político en Siria. En estos momentos la llamada oposición Siria está reunida en Riad y amenaza con boicotear las negociaciones que han de celebrarse el próximo 29 de enero en Ginebra. Incluso en caso de celebrarse estas negociaciones y alcanzarse algún tipo de compromiso, ¿existen algunas garantías de que las resoluciones y los compromisos sean respetados?
Respuesta: Estamos también muy preocupados por la forma en la que se cumplen las resoluciones del CS de la ONU, no sólo las por usted mencionadas, sino muchas otras que han caído en el olvido. Sin embargo, en cuanto a las resoluciones referentes a la lucha contra el terrorismo, estamos dispuestos a no permitir ninguna desviación. Tenemos bajo un control muy intenso las actividades de la Secretaría de las Naciones Unidas que ha de reunir los pertinentes datos y redactar luego un informe sobre la forma en la que diversos países cumplen las resoluciones del CS. Es especialmente relevante en caso de la resolución 2199 del CS de la ONU referente al intercambio de datos y la coordinación de actividades encaminadas a poner fin a las actividades de los terroristas y a detener a los llamados terroristas extranjeros, un problema común para Rusia, Europa, los países del Asia Central y del Cáucaso, donde el Estado Islámico recluta a sus bandidos. Cumplen su nefasta labor en Siria e Irak, para volver luego a su tierra. Se enfrenta a este problema todo el mundo, tanto los europeos como los estadounidenses. Han aparecido en Siria mercenarios reclutados en el Sudeste asiático, Indonesia y Malasia.
Si nos proponemos minar la base del financiamiento de los terroristas, la segunda en importancia es la resolución 2253 del CS de la ONU que prohíbe el contrabando de petróleo y la adquisición al Estado Islámico de artefactos o de cualquier objeto, incluido el petróleo procedente de los yacimientos sirios e iraquíes. Los terroristas han aparecido también en Libia, en la zona de Sirte y en las regiones petrolíferas del país. En otros países la influencia del Estado Islámico se está propagando cual metástasis. La reciente decisión de EEUU de permitir a sus militares la persecución de los terroristas en Afganistán significa de facto el reconocimiento de que el Estado Islámico está arraigando en el país árabe cada vez con mayor fuerza y de que está empezando a arrebatarles influencia incluso a los talibanes.
La resolución 2253 del CS de la ONU exige del Secretario General que presente con regularidad informes sobre su cumplimiento. Estamos siguiendo los preparativos del primer informe. Me gustaría aprovechar esta rueda de prensa, para enviar un mensaje a nuestros interlocutores de la Secretaría de la ONU. De acuerdo con los datos que obran en nuestro poder, no son oficiales, por lo tanto, tenemos la intención de hacer comprobaciones, no se menciona tal fenómeno como el contrabando de petróleo sirio a Turquía. No aparece mención alguna de ello, algo completamente indignante. Gracias a los medios de comunicación estos datos se van sabiendo y han de plasmarse en el pertinente informe. Lucharemos por conseguir que así sea y no permitiremos que se quite importancia a esta información ni que caiga en el olvido.
Pregunta: En 2007, en el transcurso de la Conferencia de Seguridad de Múnich el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, dijo lo siguiente “Ustedes nos necesitan a nosotros más que a la inversa”. Creo que este año será usted el encargado de representar a Rusia en el foro. ¿Ha habido algunos cambios del planteamiento?
Respuesta: Si trabaja en Moscú, debe de haber oído la noticia de que la delegación rusa quedará encabezada por el presidente de Gobierno ruso, Dmitri Medvédev. También permaneceré en Múnich y tomaré parte en los llamados “debates de panel”. Estoy seguro de que el presidente de Gobierno, Dmitri Medvédev, al igual que otros representantes de Rusia, expondrá nuestra postura.
Si está interesado en saber, si ha sufrido cambios nuestro criterio de que Occidente nos necesita más que a la inversa, le contestaría lo siguiente. Lo ideal sería que nos necesitáramos con la misma intensidad, que nos apoyáramos y cooperáramos para erradicar las amenazas comunes. Sin embargo, en la vida real Occidente tiene que dirigirse a Rusia con mayor frecuencia que Rusia a Occidente.
Veamos las sanciones que se han introducido. Ni siquiera las mencionamos, sacando únicamente nuestras conclusiones sobre el grado de fiabilidad de nuestros interlocutores occidentales, su capacidad de cumplir con los compromisos asumidos y de seguir las posturas compartidos. Éstas consisten en que la exclusiva para las medidas de coherción le pertenece al Consejo de Seguridad de la ONU. Contestando de forma negativa a todas estas preguntas, nos dedicamos a promover la sustitución de productos importados y las reformas estructurales, se llame como se llame. El presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, lo comentó en numerosas intervenciones, incluida la que se celebró ayer en Stávropol. El planteamiento es que nuestra economía sea autosuficiente, pero no aislada del resto del mundo, sino abierta a interacción con quienes estén dispuestos a cooperar de forma paritaria y no imponiendo sus criterios. Esta autosuficiencia supone el desarrollo tecnológico y las inversiones en el capital humano. Tenemos hacer cuanto está a nuestro alcance, para no depender de los caprichos de uno u otro grupo de países, en primer lugar, nuestros interlocutores occidentales. Ocurrió después de que “se ofendieran con Moscú”, tras haber apoyado nosotros a los rusos residentes en Ucrania que se negaron a aceptar el golpe de Estado perpetrado en Kiev. Cité a Dmitri Yarosh, corrían el peligro de ser exterminados o menoscabados en sus derechos. Queremos estar seguros de que este tipo de situaciones no vuelva a tener lugar.
Volviendo a la lógica de su pregunta, me gustaría subrayar que no perseguimos a nuestros interlocutores occidentales ni les rogamos que por favor levanten las sanciones. En absoluto. Nos hemos concentrado en evitar la dependencia de los altibajos de la política occidental y del deseo de Europa de “cuadrar” ante Washington. Nuestros interlocutores europeos, acudiendo a nuestro país o reuniéndose con nosotros en foros internacionales, nos suelen decir “Hagamos algo, asistan en el cumplimiento de los Auerdos de Minsk, porque de lo contrario sufrimos muchos daños. Deseamos ya pasar la página cuanto antes”. De modo que en esta situación nos necesitan más que a la inversa, también para que se cumplan los Acuerdos de Minsk que hablan del Gobierno ucraniano y de Donbás. Verdad es que gozamos de influencia en Donbás y lo apoyamos. Posiblemente, sin nuestra ayuda y envíos de cargas humanitarias la región viviría en unas condiciones lamentables. Pero también hay que ejercer influencia en las autoridades ucranianas, para ello necesitaríamos la cooperación de Occidente, cosa que de momento no hemos visto.
O veamos la situación con el programa nuclear iraní: en las etapas decisivas de las negociaciones nos cayó literalmente una avalancha de solicitudes referentes a la necesidad de sacar el uranio enriquecido a cambio de uranio natural, condición clave de los acuerdos. Lo mismo ocurrió cuando fue necesario definir, quién acondicionaría las instalaciones de enriquecimiento de uranio para los objetivos de investigación de la empresa Ford, para la producción de isotopos de uso médico, etc. Nos fueron dirigidas solicitudes que conllevaban considerable carga económica o, por lo menos, no nos traían beneficios algunos. Siempre hemos cumplido con nuestra parte del trabajo. Ahora, dado el problema de Corea del Norte, nuestros compañeros chinos y nosotros no dejamos de recibir llamadas y peticiones de hacer algo, para que Pyongyang observe los compromisos asumidos.
O, por ejemplo, el reciente desarrollo de los acontecimientos en torno a Siria. El Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, las relaciones personales con quien aprecio altamente, no deja de toparse con dificultades provenientes de los países aliados de Washington en la región, sea Turquía u otros países vecinos de la República Árabe Siria. Todas las veces apela a nosotros, para que le ayudemos a llegar a una fórmula de compromiso, a un desenlace. También fue así en la reunión del Grupo internacional de Apoyo a Siria.
En este momento no me acuerdo de ninguna petición que hayamos dirigido últimamente a nuestros interlocutores occidentales. Consideramos que no es correcto pedirles nada, partiendo de que, si unas negociaciones han concluido en la firma de un documento, no hay cabida para peticiones, sino para compromisos de obligatorio cumplimiento.
No me gustaría sonar vanidoso, sólo he citado los datos. Hagan las conlusiones ustedes mismos.
Pregunta: Últimamente, corren rumores en los medios de que en la mesa de las negociaciones sobre el arreglo en Alto Karabaj está el llamado “documento” o “propuesta de Lavrov”. Explique por favor de qué se trata y si esto corresponde a la realidad.
Respuesta: No existe un “documento de Lavrov” o de alguién más. Hay una serie de documentos (cuatro, cinco, o posiblemente seis) preparados por los copresidentes en etapas diversas de las negociaciones sobre el arreglo en Alto Karabaj, cuando se decidió elaborar los principios fundamentales de arreglo del conflicto, como el primer paso, y posteriormente, basándose en estos principios, preparar un acuerdo de paz ya no de carácter político sino jurídicamente vinculante. Los copresidentes entregaron al Secretario General de la OSCE en Europa varias versiones de este documento que experimentaba cambios desde 2007 hasta 2010-2011. Estos documentos están depositados en cajas de seguridad de esta organización. Son los únicos papeles que se puede calificar como documentos, tomando en consideración que ninguno de estos documentos que existen oficialmente no ha contribuido todavía a encontrar una solución real de todos los problemas de Alto Karabaj. Mientras, el trabajo se lleva a cabo en base al principio: “nada estará acordado hasta que todo esté acordado”.
Como saben ustedes, la parte rusa emprendía esfuerzos a partir de 2010, cuando Dmitri Medvédev ocupaba el sillón presidencial en Rusia, para encontrar soluciones de problemas respecto a los que las partes no han llegado todavía a un acuerdo. Esto ayudó a avanzar en varios ámbitos. Posteriormente, había una larga pausa después de que en la cumbre celebrada en Kazán en junio de 2011, no se logró acordar los principios fundamentales del documento. Luego, cuando el presidente ruso, Vladímir Putin, fue elegido de nuevo para el cargo, se reunió con los líderes de Armenia y Azerbaiyán. Por encargo de los tres presidentes, intentamos reanudar los esfuerzos dirigidos a encontrar fórmulas de compromiso. Tales soluciones están buscándose hoy a nivel de ideas y reflexiones en voz alta.
He sostenido varias reuniones con mis colegas de Armenia y Azerbaiyán. Abordamos todo eso con los copresidentes por parte de EEUU y Francia. No existen otros documentos, además de los depositados en la OSCE. Todo lo demás es una búsqueda y una lluvia de hipótesis.
Pregunta: ¿Qué oportunidades abre el año nuevo para las relaciones ruso-georgianas? ¿Qué se puede hacer en esta etapa teniendo en cuenta las discrepancias insuperables entre Rusia y Georgia? Moscú reconoció la independencia de Abjasia y de Osetia del Sur, estos países tienen sus embajadas en Moscú. Si no se prevé reanudar plenamente las relaciones diplomáticas entre Moscú y Tbilisi, ¿existen cualesquiera otras posibilidades y formatos? ¿Se puede esperar que se cancele el régimen de visados con Georgia? Ahora Tbilisi y Gazprom están negociando el tránsito de gas. Una cuestión controvertible es la monetización del tránsito del gas a Armenia. ¿No tendrá este asunto consecuencias políticas en caso de que no se logre llegar a un acuerdo? ¿Cómo podrá Rusia en este caso suministrar el gas a Armenia?
Respuesta: Nos pronunciamos por las relaciones normales y de buena vecinidad con Georgia. Partimos de que el pueblo georgiano no debe sufrir la ruptura de lazos con sus vecinos rusos en los que están interesados tanto los georgianos como los rusos. Es injusto pagar por errores criminales del expresidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili. No fuimos nosotros quienes rompimos las relaciones dipomáticas. Actuamos de plena conformidad con las nornmas del derecho internacional, incluidas las que están estipuladas en la Declaración sobre los principios referentes a las relaciones entre Estados que ya he citado hoy, cuando la integridad territorial, el respeto de la integridad territorial de un Estado prevén la protección por este Estado de derechos de los pueblos que viven en su territorio y la inadmisibilidad de recurrir al uso de la fuerza para forzar a estos pueblos a conservar la integridad territorial del respectivo Estado. Mijaíl Saakashvili violó burdamente todos estos principios. No voy a recordar esta historia. Tras la ofensiva lanzada contra Osetia del Sur, contra sus ciudadanos; tras la ofensiva lanzada contra las fuerzas de paz rusas, Rusia y los militantes obtuvieron la vistoria sobre Mijaíl Saakashvili. Al perder la esperanza de resolver su destino mediante las negociaciones (en el pasado había muchas posibilidades: la federación, la confederación), la Osetia del Sur y Abjasia declararon su independencia. No teníamos otro remedio que reconocer su independencia para garantizar su seguridad y la sobrevivencia del pueblo suroseta y abjasio. Esto no se discute, pero repito que fue el resultado de la política criminal de Mijaíl Saakashvili. Es famoso por tales provocaciones que, como entendemos, hace en mucho por su propia iniciativa, pero con frecuencia, por encargo.
Estamos satisfechos con que las conversaciones de Ginebra continúen, Ante todo, nos interesan problemas de seguridad, para que no haya tales reincidencias más. Hay ideas que permiten a todos los participantes de las conversaciones de Ginebra firmar el documento que garantizará la no repetición de cualesquiera casos con el uso de la fuerza en esta región. Nos interesan naturalamente los resultados de las conversaciones de Ginebra en el ámbito de las Humanidades, incluido el problema de retorno de los refugiados y desplazadps. Las acciones continuas de Georgia que presenta de modo unilateral anualmente a la consideración de la Asamblea General de la ONU un proyecto de resolución sobre el problema de refugiados y desplazados socavan los esfuerzos concretos en materia de las Humanidades.
Estamos dispuestos a discutirlo en la ONU, pero con la participación de Abjasia y Osetia del Sur, porque la lista de exigencias presentadas en aquella resolución que promueve la parte georgiana en la ONU está dirigida a estos países. No están representados allí, porque no se les dejan entrar: nuestros colegas estadounidenses no les expiden visados, aunque a los representantes de la República de Kosovo no reconocida no sólo se les entregan visados, sino es el grupo más favorecifo en el territorio de la ONU. El doble rasero está a la vista. Además de las conversaciones de Ginebra, mantenemos las relaciones bilaterales con Georgia. Estas relaciones están saliendo de la etapa de congelamiento profundo. Se estableció la comunicación entre las entidades que se ocupan de asuntos fitosanitarios, sanitarios. A nuestra satisfacción conjunta, se reanudaron las exportaciones de bebidas, de alimentos.
Usted ha tenido razón, al decir que se llevan a cabo las negociaciones con Gazprom. No creo que haya que hacer pronósticos negativos y esperar el fracaso de estas negociaciones. Me parece que es un proceso pragmático que responde a los intereses de ambas partes. Armenia sacará provecho también. Por eso lo dejo todo a la consideración de las entidades y ministerios del respectivo sector de ambos Estados. Estoy seguro de que llegarán a un acuerdo.
Hacemos todo lo posible para facilitar los vínculos humanitarios hasta cuando, después de romper las relaciones diplomáticas con Georgia, tuvimos que renunciar al régimen sin visado y endurecer el régimen de visados en mucho porque la amenaza terrorista no había desaparecido de la garganta de Pankisi. Cabe decir que ahora se comunica en reiteradas ocasiones también que los miembros del Estado Islámico usan este territorio difícilmente accesible para entrenarse allí, descansar y reabastecerse. Últimamente, hemos reflejado el proceso de normalización de nuestras relaciones mediante el establecimiento de un régimen de visados simplificado, cuando visados de negocio, de trabajo, de estudios, así como los humanitarios se expiden independientemente de cualesquiera circunstancias. Hasta para obtener un visado para viajes privados no es necesario presentar la invitación de sus familares: le puede invitar su amigo y se le concederá el visado. Estamos dispuestos a pasar en un futuro al régimen sin visado. Mientras, sería un poco extraño que lo abordemos en el momento cuando no mantenemos las relaciones diplomáticas que, repito, no rompimos nosotros.
Me gustaría señalar que últimamente hemos podido resolver una serie de problemas relacionados con los bienes inmuebles de las misiones diplomáticas de Georgia en Moscú y de Rusia en Tbilisi. Es también un paso muy útil. Contamos con el canal de comunicación que permite solucionar muchas cuestiones, es el formato de consultas entre el representante especial del primer ministro de Georgia para las relaciones con Rusia, Zuráb Abashidze, y el viceministro ruso de Exteriores, Grigori Karasin. Se conocen muy bien y se tienen confianza para poder hablar de cualquier tema. Por cierto, yo, por mi parte, también estoy abierto a contactar con mi homólogo georgiano. El presidente ruso, Vladimir Putin, al ser preguntado sobre el tema no descartó tampoco la posibilidad del diálogo con el líder de Georgia si se da la ocasión.
Pregunta: Me gustaría hacer una pregunta relativa a las relaciones entre Rusia y Japón. Recientemente el primer ministro nipón, Shinzo Abe, declaró que Tokio quiere construir una relación con Rusia para abordar los desafíos que encara actualmente la comunidad internacional. ¿Qué posibilidades y perspectivas ve usted en este sentido?
Entretanto, se conservan serias discrepancias territoriales entre los países. La parte japonesa considera que para acabar con el contencioso es crucial firmar el tratado de paz, mientras la parte rusa cree que el problema está solucionado..
Respuesta: Estamos interesados en mantener unas buenas y estrechas relaciones con Japón. Es nuestro vecino importante, al que nos une un amplio sistema de relaciones comerciales y económicas, culturales, humanitarias y muchos planes en común. Las empresas niponas trabajan de forma activa en nuestro mercado en el sector de transformación de hidrocarburos, en el de fabricación de automóviles y en otros sectores de altas tecnologías. Nos gustaría que estos proyectos se multiplicaran para el bien de nuestros países y pueblos.
El presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro nipón, Shinzo Abe, están de acuerdo en que entre las cuestiones pendientes de encontrar una solución se halle, sin falta, el tratado de paz. No creemos que este tratado sea sinónimo de la solución del problema terrotorial. Es un paso imprescindible para normalizar las relaciones entre nuestros países también desde el punto de vista legal y formal. Cabe recordar que el único documento firmado y ratificado por los dos Estados en 1956, la llamada Declaración Conjunta otorga claramente la prioridad a la firma del tratado de paz, independientemente del acuerdo definitivo sobre las islas Kuriles. Dice: el tratado de paz y posteriormente la entrega, que no la devolución, por parte de la Unión Soviética a Japón de dos islas del sur como un gesto de buena voluntad. Repito que esta Declaración, en primer lugar, partía de la tesis principal: fijar el reconocimiento por parte de Japón y de la URSS de los resultados de la Segunda Guerra Mundial. Sin reafirmar esta postura y reconocer estos resultados, tal y como están fijados en la Carta de la ONU, nos será imposible. Nusetros colegas japoneses lo saben. Por encargo del presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro nipón, Shinzo Abe, el año pasado, en el marco de la rueda de las negociaciones sobre el tratado de paz, celebramos una discusión especial dedicada a los aspectos históricos de este documento. Es en estos aspectos históricos donde tenemos que llegar a un compromiso. No pedimos nada excepcional, sólo que Japón, al igual que lo hicieron otros países que habían suscrito y ratificado la Carta de la ONU, reafirme su fidelidad a la Carta de la ONU en su integridad, incluido el artículo 107 que establece que los resultados de la Segunda Guerra Mundial no podrán ser revisados. No creo que sean unas exigencias exageradas. Japón ratificó este documento en su momento.
En cualquier caso, estamos dispuestos a dialogar y lo seguiremos haciendo. La próxima rueda de las negociaciones a nivel de los vicecancilleres está prevista para febrero. Discutiremos las cuestiones que planteará la parte nipona, no las evadimos. Me gustaría reiterar que el aspecto histórico, sobre todo los resultados de la Segunda Guerra Mundial, es la parte del diálogo que será imposible de ignorar, olvidar o dejar aparte. Siempre volveremos a chocar contra este problema, nuestros colegas japoneses lo saben.
El presidente de Rusia y el primer ministro de Japón (los predecesores de Shinzo Abe y él mismo) constataron en muchas ocasiones que para solucionar el problema del tratado de paz es necesario intensificar nuestra cooperación en todos los ámbitos – el comercial y económico, el humanitario, el cultural, el de los asuntos internacionales.
Ya he mencionado nuestra cooperación comercial y económica. Por cierto, el negocio nipón va por delante de la política. Algunos políticos japoneses dicen que si se firma el tratado de paz y se arregla el contencioso, las empresas japoneses entrarán más fuerte en la economía rusa, pero si no se llega a firmar, esto no pasará. Sin embargo, no sentimos que las empresas japonesas tengan miedo a trabajar en Rusia. Quizás no les dejen hacerlo de forma más intensa. Quizás se pueda hacer más en cuanto a la cooperación comercial y económica, en materia de inversión. Pero, en su mayoría, las empresas japonesas no esperan una orden política y están trabajando activamente. Lo aplaudimos porque creemos que cuanto más estrecha sea nuestra cooperación más fácil será discutir y resolver cualesquiera cuestiones.
Hace mucho y en reiteradas ocasiones propusimos al gobierno nipón apoyar la idea de una entrada masiva de las empresas japoneses en las Kuriles del sur. Propusimos crear allí un régimen económico especial o una zona de libre comercio. Hay muchas opciones que permiten trabajar conjuntamente en estas islas sin esperar el arreglo definitivo del problema en torno al tratado de paz. Porque es un problema más bien formal, de hecho vivimos en paz con nuestros vecinos japoneses, no echamos de menos un tratado de paz. No somos enemigos, aunque la ausencia de un tratado de paz podría interpretarse, técnicamente, como la permanencia de las hostilidades. Pero no es así. En todo caso, no sería de más firmar la paz de forma oficial.
Cabe destacar que estamos desarrollando con mucho éxito nuestros lazos humanitarios. Todos los años se celebran en Japón festivales de la cultura rusa, la inauguración de estos eventos cuenta con la presencia del presidente de la Duma de Estado (Cámara baja del Parlamento ruso), Serguéi Narishkin. Está previsto celebrarlo también en 2016. El público ruso también espera con impaciencia la llegada de los colectivos nipones. Para cumplir con lo acordado entre los líderes de nuestros países y elevar nuestras relaciones a un nuevo nivel en todos los ámbitos, nos gustaría cooperar más estrechamente en los asuntos internacionales y ver un Japón más independiente, tanto más que aspira a convertirse en el miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Por nuestra parte vemos con buenos ojos esta aspiración. Nos gustaría que los países que aspiren a ocupar un sillón permanente en el Consejo de Seguridad, aportaran un valor añadido y un elemendo adicional de equilibrio en las posturas. Cuando alguien comparte plenamente la visión de EEUU no aporta mucho al proceso político ni al equilñibrio de las decisiones que se elaboran. Nosotros abogamos por que cada Estado (de ello habló con detalle el presidente ruso, Vladimir Putin, con respeto a la Unión Europea) sea independiente en el escenario internacional y se guíe por sus intereses nacionales. No supone ningún aislamiento sino corresponde con el derecho internacional, el derecho a tomar las decisiones que reflejen los intereses de tu Estado y tu nación, en lugar de someterse a presión de los que imponen su voluntad en perjuicio tuyo.
Espero que consigamos este objetivo aunque la cultura diplomática moderna se consolidó en la época de la hegemonía centenaria del Occidente histórico. Es difícil deshacerse de ciertas costumbres. Aún así espero que lleguen nuevos tiempos.
Pregunta: Falta sólo un año para que finalice el mandato presidencial de Barack Obama. ¿Hay posibilidad de que este año se produzca el reinicio de las relaciones ruso-estadounidenses?
Respuesta: No es una pregunta a nosotros. Nuestras relaciones interestatales empeoraron mucho a pesar de las estupendas relaciones personales entre el ex presidente de EEUU, George W. Bush, y el presidnete ruso, Vladimir Putin. Cuando Barack Obama llegó a la Casa Blanca y la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, propuso el “reinicio”, fue porque los propios estadounidenses se dieron cuenta de lo absurdo de la situación cuando Rusia y EEUU no colaboran en solucionar los problemas que no pueden ser solucionados sin ellos. Fue un período que parecía anormal. Nosotros tomamos la idea del “reinicio” de forma bastante constructiva. Dijimos que apreciábamos la decisión de la Administración estadounidense de corregir los errores de sus predecesores. Juntos conseguimos muchos resultados buenos como el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III), el ingreso de Rusia en la OMC, una serie de acuerdos sobre varias situaciones conflictivas. Pero este impulso positivo en seguida empezó a extinguirse. Ahora todos, incluidos los colegas estadounidenses, nos dicen: “Vamos a cumplir los Acuerdos de Minsk sobre Ucrania y todo volverá a la normalidad. En una hora lo arreglamos todo, levantamos todas las sanciones y se abrirán nuevos y prometedores horizontes para la cooperación entre Rusia y EEUU en los ámbitos más simpáticos que el arreglo de las crisis y la agenda constructiva no tardará en formarse”.
Estamos abiertos a cooperar con todo el mundo a base de la paridad y el beneficio mutuo. Desde luego no queremos que alguien condicione su política a que Rusia, que no Ucrania, cumpla los Acuerdos de Minsk. En este documento consta quién tiene que cumplirlos. Espero que en la Casa Blanca lo sepan. Al menos nuestros últimos contactos con el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, los contactos entre la Secretaria de Estado adjunta de EEUU, Victoria Nuland, y el asesor del presidente de Rusia, Vladislav Surkov, ponen de manifiesto que los estadounidenses entienden perfectamente el contenido de los Acuerdos de Minsk. Es decir, todo el mundo lo entiende todo. El hecho de que las sanciones occidentales se prolonguen se interpreta en Kíev como la justificación por parte de Occidente del incumplimiento por el gobierno ucraniano de los Acuerdos de Minsk. Es una simple constatación de lo que ocurre en los círculos de poder en Ucrania. ¿Para qué van a cumplir estos acuerdos si Occidente apoya su incumplimiento pot parte de Kíev?
Acabo de poner un ejemplo de que en realidad nos han prometido ya un nuevo “teinicio”: nosotros implementamos los Acuerdos de Minsk y todo se pone bonito y prometedor.
El enfriamiento de las relaciones con la Administración del presidente de EEUU, Barack Obama, y el final de la etapa del primer “reinicio” se produjeron mucho antes del conflicto en Ucrania. Recordemos cómo fue. Primero, cuando, por fin, conseguimos que nuestros colegas occidentales aceptaran las condiciones admisibles del ingreso de Rusia en la OMC, los estadounidenses se dieron cuenta de que no les convenía mantener la enmienda Jackson–Vanik ya que, en tal caso, no podrían aprovechar los privilegios y las ventajas originadas por nuestra participación en la OMC. La enmienda fue cancelada. Pero los estadounidenses dejarían de ser estadounidenses si simplemente la hubieran cancelado y hubieran dicho: “Bueno, ahora vamos a cooperar de forma normal”. Se inventaron la “Ley Magnitsky” aunque estoy seguro de que aún estamos muy lejos de saber la verdad sobre el caso de Serguéi Magnitsky. Espero que algún día la sepamos. Es repugnante que se organizó una provocación y se especuló en torno a la muerte de una persona. Pero, desgraciadamente, así fue y ustedes saben bien quiénes promocionaron la ley en cuestión. La llamada Ley Magnitsky sustituyó en seguida la enmienda Jackson–Vanik. Y esto sucedió cuando aún no había empezado lo de Ucrania aunque ahora intentan acusarnos precisamente de infringir los principios de la OSCE. Todo los que sucede ente Rusia y Occidente se intenta explicar con que Rusia no cumplió con sus compromisos, no respeta el orden mundial consolidado en Europa después del Acta Final de Helsinki. En realidad son intentos de justificar la política de contención y encontrar el pretexto para continuar aplicándola. Y eso que esta política nunca se ha suspendido.
Después de la Ley Magnitsky se produjo el escándalo absolutamente artificial y exagerado en torno a Edward Snowden que se vio en Rusia a pesar de haberle denegado la entrada en el país. Snowden no tenía pasaporte, fue anulado mientras realizaba el vuelo, nosotros no lo sabíamos. De ahí que no podía salir de Rusia para seguir su viaje a raíz de la decisión tomada en Washington. No bos quedaba otra opción que permitirle permanecer en el país para preservar su seguridad ya que sabíamos las acusaciones que se le presentaban, los estadounidenses no lo ocultaban. Lo hicimos exclusivamente en aras de proteger el derecho del individuo a la vida.
Entonces el presidente de EEUU, Barack Obama, suspendió su visita a Rusia, se armó un gran escándalo con las llamadas del CIA, de la FBI, del Departamento de Estado, con los contactos directos entre los presidentes. Nos decían que si no dejamos salir a Snowden las relaciones se verían socavadas. EEUU suspendió la visita presidencial. Pero el líder estadounidense, Barack Obama, sí que fue a la cumbre del Grupo de los Veinte a San Petersburgo, donde, por cierto, pudimos llegar a un acuerdo muy importante, el del desarme químico de Siria.
Ucrania fue otro pretexto. La crisis ucraniana no es que hubiera desatado la indignación por la supuesta infracción por parte de Rusia de los principios de Helsinki (aunque todo empezó en Kosovo y con los bombardeos de Yugoslavia, etc.), fue simplemente una reacción de rabia porque el golpe de Estado no hubiera conducido a los resultados esperados por los que lo habían apoyado. Voy a ser sincero, no nos hacemos los ofendidos. No tenemos la costumbre de hacerlo cunado se trata de las relaciones interestatales. Comprendemos que la vida es más dura que los esquemas románticos e ideales del tipo de “reinicio” o similares. Comprendemos también que vivimos en el mundo donde muchas veces se enfrentan los intereses, el mundo que se está escapando del dominio total de Occidente y está en transición hacia un sistema más estable, que, en lugar de uno o dos polos dominantes, tendrá varios. La etapa de transición será muy larga y dolorasa, las costumbres antiguas son de difícil desarraigo. Lo comprendemos perfectamente. También comprendemos que EEUU está interesado en tener menos competencia en materia de influencia, potencial militar, economía. Esto se observa en la relación entre EEUU y China, en la táctica que EEUU intenta aplicar a la Unión Europea para involucrarlo definitivamente en la OTAN creando en el este de Rusia una Alianza del Pacífico que excluyera a Rusia y China. De ello habló detalladamente el presidente ruso, Vladimir Putin, cuando analizó los procesos en la economía y la política mundiales. Lo comprendemos todo. Tal vez toda época traiga nueva tendencias en las élites, sobre todo en los grandes países que tienen una visión particular del propio futuro. Pero sería nefasto para todos nosotros que estos procesos cancelaran las normas del derecho internacional. Entonces caeríamos en anarquía y cáos, algo similar a los que está sucediendo hoy en Oriente Próximo, ojala sin derramamiento de sangre. Cada uno haría lo que quisiera y esto no llevaría a ningún buen resultado. Es muy importante observar las reglas comunes del juego. Respondiendo a su pregunta diré que lo que deseo es que se produzca un “reinicio” en las relaciones entre EEUU y el resto del mundo, que el “reinicio” sea global, que nos reunamos todos y reafimemos nuestra fidelidad a la Carta de la ONU, a los principios en ell fijadas, incluidos el de la no intervención en los asuntos internos, el respeto de la soberanía y la integridad territorial, el derecho de las naciones a determinar su futuro sin injerencias desde fuera.
Ya hemos hablado de la situación que se dio a mediados de los años 1930, cuando EEUU aceptó establecer las relaciones diplomáticas con la URSS. EEUU insistió en que la ceremonia se formalizara mediante un intercambio de cartas entre los cancilleres. También insistió expresamente en que las cartas contuvieran el compromiso recíproco de no intervanción en los asuntos internos y de no msocavar el régimen político ni el sistema económico. Fue los que exigió EEUU a la URSS en los años 1930. El intercambio de las cartas se llevó a cabo y ahora las tenemos publicadas en la página wev del ministerio.
Hace cierto tiempo propusimos a los estadounidenses reafirmar estos principios de nuestras relaciones, pero recibimos una evasiva. De ahí que, repito, no ha llegado aún el momento para un nuevo “reinicio”.
Pregunta: Comente las relaciones entre Rusia y el Reino Unido ahora que la investigación británica ha determinado que el servicio secreto ruso FSB tiene que ver con el envenenamiento de Alexandr Litvinenko.
Respuesta: Trabajando en los medios de comunicación, debería pensar usted más antes de formular sus preguntas. Ha preguntado, si he entendido bien la frase en inglés, ¿cómo van a desarrollarse las relaciones entre Rusia y el Reino Unido, tomando en consideración la investigación que ha confirmado la involucración del FSB en la muerte de Alexandr Litvinenko?
Ha ido más allá que el juez del Tribunal Superior de Justicia de Londres, Robert Owen, porque él, haciendo conclusiones, no ha presentado ninguna acusación contra nadie, sin que fuera acompañada con las palabras como “al parecer”, “aparentemente”, “probablemente”. Según mi opinión, los medios de comunicación deberían, al menos, repetir lo que dicen los representantes de la justicia de su país de forma más exacta.
El discurso del juez Robert Owen abundó de las expresiones como “es posible” y “existe una alta probabilidad”. Hasta afirmó que el asunto se basa en las pruebas contundentes, aunque indirectas (strong substantial case). En mi opinión, este caso no tiene precedentes en la práctica judicial, por lo menos, si hablamos de un caso, cuya investigación se da por imparcial u objetiva. A propósito, las acusaciones presentadas contra los dirigentes de la Federación de Rusia son muy serias, y al mismo tiempo, no ofrecen ninguna prueba directa. Todas las conclusiones se sustentan en las declaraciones de unos testigos escogidos de forma selectiva, algunos interesados, como Alex Goldfarb, la persona poco fiable hasta desde el punto de vista de muchos ingleses, o en los testimonios secretos, de los que ni se sabe, quién los ha aportado y para quién.
Recordarán ustedes que cuando en 2011 empezaron la investigación médica forense, aquélla sí que se basó exclusivamente en los hechos y no en suposiciones. El Comité de Instrucción de Rusia prestó su ayuda a la investigación. Así fue hasta que en 2014 aquella investigación fue interrumpida y, por lo tanto, fue suspendido el proceso basado en los hechos, en el que el Comité de Instrucción de Rusia pudo participar en plena medida, de manera abierta, en todas las partes sin ningunas excepciones. Por eso mismo habrá sido interrumpida la investigación forense y empezó la llamada investigación pública. Y aquí el término “público” sirve para dar una errónea idea de lo que es, pues, que yo haya entendido, una investigación pública permite hacer secretos todos los componentes clave de ésta. Y así fue. Hay que notar que la versión del juez del Tribunal Superior de Justicia de Londres, Robert Owen, contradice a tantos hechos que hasta parece extraño oír hablar de ello a los medios serios y tanto más a los políticos. Pues, los políticos siempre son políticos, hemos oído el comentario del primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron y de los demás miembros del Gabinete. Sobre todo, me impresionó que el primer ministro David Cameron dijera estar estupefacto porque la investigación confirmó lo que sabía desde el inicio.
Todo ello es muy similar a los comentarios de nuestros colegas estadounidenses sobre el siniestro del Boeing malasio sobre Ucrania que decían que estaban esperando el informe final del comité neerlandés, aunque ya sabían quién era el culpable. La lógica de la reacción al caso del Boeing y al de Litvinenko coincide. ¿Por qué hicieron secretos los resultados de la autopsia del cuerpo de Alexandr Litvinenko? ¿Por qué hicieron caso omiso de las exigencias de su primera esposa, hermano y padre de llevar a cabo la exhumación y una nueva autopsia? ¿Por qué no lo han hecho? Lo mismo nos gustaría preguntar sobre el Boeing malasio. Pero ni la justicia británica, ni los instructores de Países Bajos no pueden contestar a nuestras preguntas. Es curioso que todos sepan que Andréi Lugovói vino con su hijo a la cita con Litvinenko en la que supuestamente le envenenó, los propios jueces instructores no lo rechazan. Pero nadie comenta, cómo es posible que un hombre pueda hacer conscientemente tanto daño a la salud de sus propios hijos. Tampoco tomaron en consideración los jueces instructores algunas de las evidencias de la gente que vemos ahora mucho por la televisión (me refiero a los allegados de Borís Berezovski) que contaron muchas cosas interesantes. Aquí podría añadir que parece que nunca llegaremos a saber las causas de la muerte del propio Borís Berezovski, las de la muerte del dueño del restaurante, David West, y muchas otras cosas. Me parece que si de todo ello se ocupara un abogado capacitado quién analizara estos hechos y las declaraciones de los dirigentes del gobierno británico, sería posible hacerles responder por la difamación. Ya tenemos acumulados materiales suficientes para ello.
Me ha preguntado usted sobre las perspectivas de las relaciones ruso-británicas. A nosotros también nos gustaría que en Gran Bretaña investigaran de manera imparcial los casos que se hacen cada vez más frecuentes de las muertes de los ciudadanos rusos de los que no solo ni se acuerdan en 10 años, sino que se olvidan en unos meses sin contarnos nada.
Solo puedo ponerme de acuerdo con lo que ha dicho el Ministerio de Exteriores de Gran Bretaña: “el caso Litvinenko” complicará aun más nuestras relaciones bilaterales”. Con ello estoy totalmente de acuerdo, pero diría que no será el “caso Litvinenko” sino el espectáculo en torno al “caso Litvinenko” que complicará nuestras relaciones gravemente. Y aquí puedo prescindir de todo tipo de “es posible”, “probablemente” y “tal vez”: las relaciones se complicarán sin duda alguna.
Pregunta: Ha dicho usted que en el territorio de Georgia, en la garganta de Pankisi el EI realiza sus entrenamientos y los extremistas van allí a recuperarse. Esto ocurre al lado de sus fronteras, cerca de Chechenia. ¿Qué papel hace en ello Chechenia? ¿Cuál es el papel del líder de la República Chechena, Ramzán Kadyrov? ¿Cómo, a su parecer, se puede hacer frente a ello? Tomo muy en serio sus palabras. Si es verdad, es muy grave.
Usted no deja de mencionar a un tal Dmitri Yarosh. ¿Qué papel hace en el Gobierno de Ucrania? Nunca ha tenido que ver nada con el poder ejecutivo, es nadie. Entonces, ¿podemos, de la misma manera, tomar en serio las declaraciones sobre las relaciones ruso-ucranianas de los políticos rusos que ganan un 2% en las presidenciales? Explique, por favor, ¿por qué Dmitri Yarosh debe servir de factor determinante para sus relaciones con Ucrania?
El 28 de marzo la ONU declaró que Rusia había anexado Crimea. ¿Están dispuestos a hablar con Ucrania sobre el regreso de Crimea a Ucrania?
Respuesta: No se preocupe, responderé a todas sus preguntas. En cuanto a la garganta de Pankisi, tenemos información, de que el EI intenta crear sus células no sólo en Afganistán y ciertos países de Asia Central, sino también allí, en la garganta de Pankisi. Había detenciones de terroristas. Según la información recopilada, están vinculados con el EI. Estas operaciones se preparan y se realizan en un régimen de confidencialidad. Pero después de su realización siempre informamos a la sociedad. Esos reportajes se emiten por la televisión y otros medios de manera regular. Es nuestro mal común. Las células del EI existen en muchos países europeos. Los recientes atentados, incluidos los de París están relacionados con el EI. Asimismo, el EI se hizo responsable por los atentados en la costa occidental de EEUU. Así que, creo que tenemos que aprovechar todos los recursos en vez de esperar que alguien diga: “Primero le quitaremos al presidente de Siria, Bashar Asad, y sólo después nos pondremos de acuerdo en luchar conjuntamente contra el EI”. Ya hemos visto casos de esta política de doble rasero.
En la coalición liderada por EEUU, en la que participa también España, hay varios países cuyas relaciones con el EI no son nada limpias. En cuanto a la garganta de Pankisi, ya he dicho, que disponemos de datos de que allá están los extremistas del EI que se filtran por todos lados. Si no les combatimos, nadie podrá esconderse de ellos.
Actualmente disponemos de una barrera bastante segura y cortamos todas las manifestaciones de extremismo que observemos en el territorio de la Federación de Rusia. Espero que hagan caso de las propuestas de cooperación, que hacemos, y que la coalición liderada por EEUU, que incluye España, identificará en sus filas a los quienes no sean lo bastante sinceros en su lucha contra el EI y otros terroristas.
En cuanto a Dmitri Yarosh y su afirmación de que es un político marginal cuyas palabras y actos se pueda pasar por alto, no es exactamente así. Dmitri Yarosh y su Pravy Sektor fueron unos de los promotores o, más bien, el promotor del Maidán, es más, no del Maidán pacífico, sino del Maidán cruento, orientado a la violencia, a derramar la sangre y a cambiar de esa manera el poder. Si consulta las publicaciones hechas en el periodo del noviembre de 2013 al marzo de 2014 por los medios, que están representados aquí, verá, que Yarosh no fue un político marginal en el escenario ucraniano. Por ejemplo, los llamados trenes de amistad a Crimea fue su proyecto, gozó de popularidad, le citaban. Es más, hoy es diputado de la Rada Suprema, no está solo, ni mucho menos. Acaba de aparecer una nueva información sobre lo que representa el partido de Oleg Tiagnibok, quien fue miembro de la coalición de oposición, firmante del documento con Víktor Yanukovich, firmado también por nuestros colegas europeos de Alemania, Francia y Polonia (fue firmado por Oleg Tiagnibok, Arseni Yatseniuk y Vitali Klichkó). En aquel entonces Oleg Tiagnibok fue conocido ya como líder del partido que, al llegar al parlamento ucraniano en 2012, despertó una profunda preocupación en Europa. La UE aprobó una resolución especial, reclamando que los ucranianos expulsaran del parlamento aquella fuerza política neonazi. Fue como en 2000, cuando la Unión Europea reclamó que el triunfador de las elecciones austríacas, Jorg Haider, abandonara la vida política. En Austria lo consiguieron, pero en Ucrania – no.
Más aun: mientras en diciembre de 2012 la UE le clasificó a su partido Svoboda como neonazi y declaró que tener asuntos con éste era imposible, pasados varios años la misma Unión Europea apoyó los acuerdos con participación de Oleg Tiagnibok, y hasta los jefes del Ministerio de Exteriores francés llegaron a afirmar, que el partido Svoboda se encontraba un poquito más a la derecha del mainstreampolítico, aunque los estatutos del partido citan las ideas hitlerianas del Nuevo Orden europeo y confirman la adherencia a la causa de los nacionalistas ucranianos quienes en junio y julio de 1941 habían jurado su fidelidad a Hitler. Así son los ucranianos marginales, quienes, en su opinión, no influyen en la política ucraniana.
En cuanto a Crimea. No tenemos nada que devolver. No negociamos la devolución de Crimea con nadie. Crimea es parte del territorio de la Federación de Rusia conforme a la voluntad de todos los pueblos de Crimea, incluidos los que no disponían de ningunos derechos bajo el poder ucraniano y que volvieron a tener sus derechos, incluido el derecho al idioma estatal, después de volver Crimea a Rusia, realizado el referendo, cuyos resultados conocen muy bien. Podemos, claro está, seguir la lógica de nuestros colegas ucranianos, quienes declaran que “este año tomaremos Donbás y el año que viene, Crimea”. Sin embargo, en realidad hay que discutir el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk, que suponen que Donbás se quedará en Ucrania a condición de una descentralización obligatoria. Y la Rada Suprema no puede llegar a cumplir los acuerdos asumidos por el Presidente de Ucrania Piotr Poroshenko.
Hablando de Crimea, creo, que más vale visitar la península personalmente que escuchar lo que cuente un fulano. Muchos periodistas y políticos europeos de España, Francia, Italia, Chequia, los diputados del Parlamento Europeo ya visitaron la península. Hace poco tuve una reunión con un grupo de parlamentarios franceses después de su viaje a Crimea. Siempre es mejor verlo con sus propios ojos. En este caso, creo, al lector también le será mucho más interesante ver, como los medios comentan lo que ocurre en la República de Crimea en el seno de la Federación de Rusia.
Pregunta: Evalúe el estado de las relaciones ruso-chinas, ¿cuáles serían las perspectivas de su desarrollo para 2016?
El 8 de febrero se celebra tradicionalmente el Año Nuevo chino, una fiesta muy importante para el país asiático y sus habitantes. ¿Podría felicitar al pueblo chino con motivo de esta fiesta?
Respuesta: Ofrecemos con regularidad nuestras evaluaciones del estado de las relaciones bilaterales, dado que tienen lugar intensos contactos entre Rusia y China. Anualmente son celebradas varias cumbres, varias reuniones de los jefes de Gobierno que tienen lugar en el marco de visitas realizadas y distintos eventos, sea la Asamblea General de la ONU, el G20, la OCS, BRICS o demás. El año pasado también resultó ser muy fructífero: el pasado 9 de mayo, el presidente del República Popular de China, Xi Jinping, acudió a Rusia con motivo de la celebración del 70º aniversario de la victoria de la URSS en la Gran Guerra Patria. El pasado 3 de septiembre, el presidente ruso, Vladimir Putin, visitó China, para tomar parte en la celebración del 70º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico y de la victoria del pueblo chino en la guerra de liberación. Tuvieron lugar además otro tipo de contactos.
El estado de nuestras relaciones podría caracterizarse como óptimo en toda la historia de los contactos bilaterales. Estamos desarrollando la cooperación estratégica e interacción polifacética basadas en el Tratado de buena vecindad, amistad y cooperación de 2001. Desde los primeros días en el cargo de presidente de Rusia, Vladimir Putin priorizó el desarrollo de unas relaciones integrales y multilaterales con nuestro gran vecino. Con ningún otro Estado tenemos desarrollado un sistema tan ramificado de mecanismos de cooperación, cumbres y reuniones de los jefes de Gobierno. Realizan sus labores bajo el mando de los vicepresidentes de Gobierno cuatro comisiones encargadas de promover la cooperación en distintos campos, en concreto, inversiones, la cooperación económica y comercial, en el ámbito de las Humanidades y en el sector energético. Se reúnen también los pertinentes grupos de trabajo. Todas estas labores se realizan de forma sistémica, permitiendo alcanzar unos resultados impresionantes.
Por supuesto, la crisis económica de estos momentos no puede menos de afectar al precio del producto. Sin embargo, los volúmenes físicos de nuestro comercio con la China, lejos de reducirse, no hacen sino ir en aumento. Tenemos elaborados muchos planes conjuntos, además de los proyectos en la esfera de energía, en la de hidrocarburos y altas tecnologías, en concreto, la energía atómica, la exploración del espacio, la actual interacción rompedora en la esfera de la construcción aeronáutica y demás sectores.
Me gustaría señalar que la interacción de Rusia y China en la arena internacional es muy estrecha, se diría que de aliados, lo que representa seguramente uno de los factores de estabildiad en los asuntos internacionales, a pesar de todas las turbulencias. Basamos nuestra cooperación en la observancia implacable del derecho internacional, en el respeto al papel central de la ONU y la inadmisibilidad de la intervención en los asuntos internos de los Estados. Dado que compartimos esta postura, cooperamos de manera intensa en lo tocante al Oriente Próximo, el Norte de África, Afganistán, el programa nuclear iraní y el problema nuclear de la Península de Corea, así como la defensa antimisiles. Nuestra cooperación ayuda a reforzar el prestigio de tales organismos como los BRICS, la OCS y el G20, en el marco de los cuales promovemos juntos la reforma del sistema financiero y monetario internacional, para que adquiera un carácter más justo. El actual sistema financiero y monetario, al igual que la reforma de las relaciones políticas internacionales, ha de ser más justos y reflejar la creciente importancia de los países BRICS, sobre todo. Recientemente se dio el primer paso conjunto hacia la reforma en cuestión. Fue posible gracias al esfuerzo conjunto de Rusia, China, la India, Brasil y Sudáfrica. Se concluyó el proceso de la subida de cuotas y de reconsideración de los votos, de modo que en la actualidad los miembros de los BRICS poseen, de hecho, la posibilidad de aplicar el veto en el FMI, lo que representa un avance indudable.
Se ha formado entre los dos pueblos la bonita tradición de celebrar eventos especiales. Hace unos 5 años se llevaron a cabo los Años Cruzados, de Rusia en China y viceversa. Tras ello se celebraron los Años de las lenguas nacionales, de turismo, de intercambios juveniles. Los eventos en cuestión finalizaron hace algunos meses. Próximamente será lanzado un nuevo e importante proyecto, los Años de los medios de comunicación de Rusia y China. Estoy seguro de que muchos de los aquí presentes podrán encontrar su hueco en el programa de este evento.
Permítanme felicitar a usted y a todos los amigos chinos con motivo del próximo Año Nuevo chino. Y no dejaré de mandar, como siempre, un mensaje de felicitación a mi homólogo y amigo, ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi.
Pregunta: Ha descrito un panorama bastante sombrío de las relaciones entre Rusia y Occidente, sobre todo, en lo referente a las sanciones, a mi modo de ver. Sin embargo, algunos políticos occidentales tienen una visión más optimista y opinan que las sanciones podrían ser levantadas en cuestión de meses. ¿Cuáles podrían ser los motivos de semejantes pronósticos? Señaló recientememente el enviado de Rusia ante el Grupo de contacto para Ucrania, Borís Grizlov, que se perfilan algunos avances factibles.
Me estoy refiriendo a que los países occidentales podrían aprobar la llamada Lista Litvinenko, aparte de la ya existente Lista Magnitski. Cual espada de Damocles, nos siguen amenazando los posibles arrestos de las propiedades del Estado ruso, debido a las liquidaciones del caso Yukos, supuestamente pendientes de pago. ¿Cuál es su opinión acerca de la posibilidad de avanzar en 2016 en las relaciones con Occidente? ¿Podría haber alguna luz al final del túnel?
Respuesta: No he descrito ningún panorama sombrío. Si le dio esta impresión, cuando estuve hablando de la postura de nuestros interlocutores occidentales, no tenemos la culpa de ello. Intenté exponer las sensaciones que me provoca su actitud. Nuestra postura es bien simple, una y otra vez confirmamos nuestra adhesión a una cooperación paritaria y honesta, al cumplimiento de los acuerdos alcanzados. Algunos interlocutores occidentales promueven el aislamiento de nuestro país. Recientemenete mi homólogo polaco empezó enviando a Moscú al viceministro de Asuntos Exteriores, para demostrar la disposición de su país de recuperar los mecanismos de la cooperación bilateral. A ello siguió la declaración de que, dado que Moscú estaba solicitando la recuperación de los contactos bilaterales, estarían dispuestos a hacerlo. En realidad, sin embargo, ocurría al revés. Y, para que nadie creyera que el Gobierno polaco estaba aflojando ante Moscú, añadió que Rusia es un adversario de la OTAN y de la UE y éste sería el punto de partida en sus relaciones con la Federación de Rusia.
De modo que no somos nosotros los negativos. Todo lo contrario, percibimos perspectivas prometedoras y deseamos avanzar, también en cooperación con nuestros interlocutores europeos y estadounidenses. Es la perspectiva del movimiento hacia un mundo, donde reine el respeto mutuo, donde todos participen de forma paritaria en la solución de distintos problemas, nadie ponga impedimientos al desarrollo de los demás ni crea barreras artificiales, para imponer sus propios intereses y voluntad. Creo que el futuro es bastante prometedor, de modo que algunos interlocutores deberían procurar no empañarlo.
Y siguiendo con este tema, diré que cada vez mayor número de interlocutores se está dando cuenta de que no se puede seguir viviendo de esta forma, porque se ven perjudicados sus intereses. Son éstos los cambios positivos que estamos percibiendo. Les llega el entendimiento de la trampa en la que acabaron, por asegurar que levantarían las sanciones, tras cumplir Rusia los Acuerdos de Minsk. Este giro no demasiado acertado hizo que Kiev se creyera libre de la necesidad de cumplir los Acuerdos de Minsk ni los compromisos asumidos. Al mismo tiempo, Occidente se verá obligado a mantener sus sanciones contra Rusia. Era justamente el propósito de algunos señores que avivan ahora en Kiev los ánimos radicales.
De modo que se está tomando conciencia de la trampa, en la que acabaron los países occidentales. Sólo hay la única salida de esta situación que es obligar a Kiev a cumplir con los acuerdos asumidos. El enviado de Rusia ante el Grupo de contacto para Ucrania, Borís Grizlov, con quien hablé tras el final de la reunión del Grupo dijo haber percibido unos ciertos ánimos en los mediadores enviados por la OSCE. Los mismos ánimos percibí durante la reunión del Cuarteto de Normandía celebrada a nivel de los ministros de Asuntos Exteriores. Como bien sabrá, los presidentes de Rusia, Francia, Ucrania y la canciller de Alemania celebaron el pasado 30 de diciembre una video conferencia. Para un futuro inmediato, posiblemente, el próximo 8 de febrero, fecha de celebración del Año Nuevo chino, está fijada una reunión ministerial. Los países occidentales se están dando cuenta de la falta de perspectivas del momento actual, por hacer todo el mundo, como que es Rusia la que ha de cumplir los Acuerdos de Minsk, mientras que Ucrania puede seguir cruzada de brazos, evitando modificar la Constitución, conceder estatus especial a Donbás, promover la amnistía, celebrar con Donbás consultas sobre el tema de las elecciones. Mientras tanto, todos entienden que nadie lo hará por Ucrania, dándose perfecta cuenta de que la situación es anormal, patológica, si se quiere, por haberse convertido la crisis ucraniana, fruto de un golpe de Estado, en la medida de las relaciones entre Rusia y Occidente. Es claramente una postura insana, artificial e impuesta desde países más lejanos que los europeos. Europa, sin embargo, no quiere seguir siendo cautiva de este estado de las cosas. Es algo completamente evidente para mí.
Pregunta: Nos hemos dado cuenta de que ahora el Ministerio de Asuntos Exteriores es el segundo organismo por el grado de su interacción con los medios de comunicación. Aunque llevamos tiempo estando en contacto, es la primera vez que periodistas de importantes diarios regionales pueden hacer una pregunta al ministro de Asuntos Exteriores. A pesar de un notable distanciamiento entre Rusia y Polonia, los contactos entre los rusos y polacos de a pie, en concreto, de los habitantes de Kaliningrado y de las provincias polacas limítrofes con Rusia, siguen siendo bastante intensos. Ello se debe en gran medida a la cooperación fronteriza. ¿Podría este tipo de diplomacia propiciar la mejora de las relaciones a nivel interestatal? ¿Cuál sería el papel de los medios en esta situación?
Respuesta: Por supuesto, que la podría propiciar. Su pregunta es más bien retórica, porque es evidente que los contactos entre los pueblos no deben verse damnificados nunca. En cualquier caso, incluso cuando se producen tensiones a nivel interestatal, los contactos entre personas de a pie deberían quedar a salvo, ésta es nuestra intención.
La llamada circulación fronteriza entre la provincia de Kaliningrado, parte de la Federación de Rusia, y las provincias limítrofes de Polonia representa un gran avance y fruto de nuestros esfuerzos. Me gustaría volver a recordarles el mérito del entonces ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, quien insistió en que Bruselas dejara al lado su burocracia habitual, que no siempre propicia el desarrollo de tendencias positivas, e hiciera una excepción de la normativa de Schengen, incluyendo en la zona libre de visados un territorio polaco superior al permitido por la normativa.
A mi modo de ver, es uno de las aportaciones más valiosas en las relaciones entre los pueblos que hizo el ministro Sikorski. Cuanto más informen los medios de los cómodos que se sienten los habitantes de las mencionadas zonas, mejor.
Es considerable también la circulación de carácter económica, porque la gente busca, donde puede comprar más barato y vender más caro, gasolina, por ejemplo, y otros productos. Tampoco pasa nada, la vida es así. Simplemente los guardias fronterizos y los aduaneros han de controlarlo. La mayoría de la gente viaja, porque quiere estar en contacto con personas residentes al otro lado de la frontera. Lo aplaudimos y esperamos que ustedes lo cubran con mayor frecuencia.
Pregunta: Rusia se pronunciaba de forma consecutiva por la implementación de la totalidad de acuerdos alcanzados sobre el programa nuclear iraní. Estaba previsto, entre otras cosas, el levantamiento de las sanciones por las exportaciones de hidrocarburos. Muchos señalaban que ello afectaba a los intereses de nuestro país. Vemos ahora unos precios de petróleo inusualmente bajos, mientras que Irán está volviendo al mercado. Respondiendo a una de las preguntas, mencionó la falta de beneficios económicos. ¿Merecía la pena arriesgar los intereses nacionales y económicos, por obtener esta victoria diplomática?
Recientemente la televisión estadounidense difundió la noticia de que EEUU estaba dispuesto a permitir ciertas víctimas entre civiles en la destrucción de un objetivo estratégico tan relevante como el centro de financiación del Estado Islámico. ¿Podría ser el caso de Rusia en Siria, me refiero a las víctimas entre civiles causados por la necesidad de destruir un blanco relevante?
Respuesta: En más de una ocasión hemos ofrecido comentarios sobre el particular, principalmente en las ruedas de prensa celebradas por el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia. En estas ruedas de prensa se explica en detalle el criterio de la elección de los blancos para las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia. Tienen lugar múltiples comprobaciones de los blancos elegidos. Y se hace todo lo posible para cerciorarse de que no hay civiles en las zonas de ataques efectuados por los aviones rusos.
Si apelamos al derecho internacional, vemos que los Convenios de Ginebra y los pertinentes protocolos no permiten el uso de las Fuerzas Armadas de un país contra aquellos blancos, donde pueda haber civiles. En caso de ser cierto lo que acaba de comentar de los planes de EEUU, estaríamos ante la violación del derecho humanitario internacional. Por otra parte, no estoy seguro de que EEUU participe en los correspondientes Tratados internacionales. EEUU no es parte firmante de toda una serie de documentos universales referentes a los derechos humanos, por ejemplo, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, Convención sobre los Derechos del Niño, Convención sobre los derechos de las personas con Discapacidad, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. De modo que a Washington se le podría reclamar su observancia y adhesión a las normativas del derecho internacional en la esfera humanitaria y de derechos humanos.
Me gustaría volver a repetir que en la guerra puede ocurrir de todo. El Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia es sincero al máximo, contando con detalle nuestras actividades en Siria. Cuando se nos acusa de no bombardear los blancos correctos o causar víctimas mortales de decenas de civiles, nunca se nos presentan pruebas algunas.
Hablé ayer con el Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, quien volvió a subrayar que para que “cuajaran” las negociaciones de Ginebra, habría que dar algunos pasos, dado que las fuerzas de la oposición siria reunidas en Riad anuncian que no irán a ninguna parte, porque siguen siendo bombardeados sin motivo aparente. Le dije que, a partir del 30 de septiembre, fecha en la que se anunció la disposición de Rusia de satisfacer la solicitud del Gobierno sirio y usar nuestra Fuerza Aeroespacial contra los terroristas, y hasta el momento de hoy seguimos proponiendo a los estadounidenses, como líderes de la coalición por ellos creada, entablar coordinación militar permanente. En más de una ocasión los señaló el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin. Si se nos acusa de no bombardear los blancos correctos, solemos preguntar qué blancos habrían de ser bombardeados. Y no nos son revelados. Entonces, proseguimos, que se nos diga a quién no tenemos que bombardear, tampoco se nos indica. Y tras ello se nos acusa de escoger de forma incorrecta los blancos. Es una conversación poco seria.
Volvimos a confirmar ayer que siguen en vigor las propuestas de entablar coordinación permanente lanzadas por el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia. Si estamos dispuestos a elevar la eficacia de la lucha contra el terrorismo, es esta coordinación la que ha de tener lugar y no procedmientos que permiten meramente evitar incidentes imprevistos.
En cuanto a Irán y los beneficios económicos, le diré que hace algún tiempo ya respondí a esta pregunta. No estaría nada mal que en las condiciones actuales algún país productor de petróleo o mejor varios a la vez quedaran, a causa de algún conflicto u otro factor, limitados en su extracción e exportaciones. O tenga lugar alguna calamidad o les impongan sanciones, prohibiendo exportar. El mercado sufriría una subida y los precios crecerían. Y seguramente nos sentiríamos aliviados unos días o incluso meses. Si queremos vivir en un mundo justo, ¿acaso sería correcto planificar su propio desarrollo basándose en la violación de los derechos de otros, introduciendo sanciones o bombardeando? Si uno considera estos guiones, primero, pone su propio desarrollo en dependencia de acontecimientos que no dependen de él y segundo, busca formas fáciles de seguir adelante y dar solución a los problemas. Mientras tanto, serían necesarias decisiones estratégicas y sopesadas, de las que habla en la actualidad el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, y cuya necesidad desde hace tiempo cae por su propio peso. Sería mejor, más honesto y más sostenible vertebrar de tal forma la estrategia del desarrollo de un país, que se tengan en consideración todos los factores del mundo actual pero en estado de normalidad y no los castigos impuestos que conllevan mejoras en el mercado. Habría que partir de la postura que expresamos abiertamente: todos los países se pronuncian por un libre desarrollo de las relaciones internacionales, por un desarrollo libre e integral de todos los Estados, sin limitación alguna. Por lo menos, a largo plazo sería más saludable para nuestro país.
Pregunta: Se sabe que, según los datos de la ONU, en la ciudad de Madaya asediada por las tropas gubernamentales unas 40.000 personas pasan hambre, se registran casos de muerte. Sé que la oposición armada asedia otras ciudades también. Moscú tiene buenas relaciones con Damasco. ¿Puede hacer algo para convencer a Damasco a levantar el asedio o al menos asegurar un acceso permanente de las organizaciones humanitarias allí?
Respuesta: En cuanto a Madaya, había un acuerdo: el Gobierno sirio deja pasar a Madaya ayuda humanitaria y los rebeldes facilitan el acceso a un convoy humanitario para otras dos localidades con la mediación de la ONU. Al final, el Gobierno sirio permitió tal acceso, a pesar de que los rebeldes rechazaran acciones recíprocas en el último momento. Esto ya fue realizado sin poner cualesquiera condiciones.
Ahora, en la antesala de las negociaciones en Ginebra, la situación en Madaya se convirtió en un punto insalvable: si el convoy humanitario logra entrar en Madaya, entonces las conversaciones tendrán un buen comienzo, en caso contrario, puede que la oposición no participe. Hemos dicho a nuestros colegas de la ONU, incluidos los representantes de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos quienes preparaban respectivos informes en los que el caso de Madaya fue presentado como casi el único problema, que actúen de modo honesto, como funcionarios de la ONU y no cumplan con el encargo de alguien ni especulen con el sufrimiento del pueblo. Unas 200.000 personas pueden no recibir ayuda humanitaria alguna ni una alimentación normal, ni ayuda médica. Están cercadas en las proximidades de Deir Ezzor. Esta ciudad no se abarca en los informes de nuestras colegas de la ONU, se lo apuntamos nosotros. Es la localidad cercada por el EI y otros terroristas con los que nadie emprende intentos de abordar algo, como si estas 200.000 personas no existieran. Los aviones de transporte sirios arrojan allá en paracaídas nuestras cargas humanitarias, en particular.
Estoy completamente de acuerdo con usted que los aspectos humanitarios son muy importantes, siempre son muy emocionales y se perciben de ese modo. Partimos de que no se debe poner ningunas condiciones preliminares para iniciar las negociaciones, como unos tratan de hacer. Los aspectos humanitarios deben estar en el centro de atención en las negociaciones entre el Gobierno y la oposición. Vamos a incentivar los llamados armisticios locales hasta que se declare el alto el fuego. Mientras, varios países del Golfo señalan que estarán dispuestos a dar la orden de romper el fuego a los que se orientan a ellos sólo si sienten que el proceso político se ha iniciado y es posible que Bashar Asad deje las riendas del poder. Saquen conclusiones: ¿quienes piensan realmente sobre los sufrimientos de los civiles y quienes quieren cambiar la régimen en Siria a cualquier costo, hasta a costo de profundizar la catástrofe humanitaria en el país.

References: resolución 
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 artículo 107
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