Source: https://digimag.es/2010/05/21/ricoh-cx3-a-prueba/
Timestamp: 2018-04-22 04:40:24+00:00

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Ricoh CX3, a prueba
Ricoh CX3.
Ricoh ha batido su plusmarca de lanzamiento de nuevos modelos, presentando tres versiones actualizadas de la misma cámara en aproximadamente un año: las CX1, CX2, y, ahora, la CX3, con la que mejora la resolución y el zoom de sus antecesoras.
Tradicionalmente, Ricoh no acostumbra a lanzar más de una nueva cámara al año, pero en los últimos 12 meses su actividad se ha disparado. Así, hace aproximadamente un año presentó el modelo CX1; seis mese después amplió el rongo focal del modelo con la CX2; y, hace poco más de un mes, el lanzamiento de la CX3 viene a aumentar sensiblemente la resolución del sensor. Y, si las CX1 y CX2 ya eran unas cámaras a tener en consideración, la CX3 continúa la línea de mejora de la gama CX, destinada a usuarios que buscan poder tomar fotografías en todo momento, desentendiéndose de parámetros, como abertura o velocidad, para centrarse únicamente en la tarea de encuadrar y disparar.
La Ricoh CX3 es una cámara muy compacta, que ofrece un zoom 10,7x, equivalente a 28-300 mm, y 10 magapíxeles de resolución. Además, cuenta con modos de grabación de alta velocidad de hasta 120 fps, en VGA, y vídeos de 1.280 x 720 píxeles.
Como ya hemos visto, la CX3 es una actualización del modelo anterior, si bien, las mejoras son sustanciales. Aunque mantiene respecto a su antecesora el mismo cuerpo metálico característico de las CX, el objetivo zoom 10,7x de idéntico rango focal, y la excelente pantalla LCD de 3 pulgadasi, con 920.000 píxeles, la CX3 añade la grabación de vídeo HD 720p, y, lo que es más importante, es una de las primeras cámaras compactas que incorpora una de las más recientes tecnologías de imagen digital: un sensor CMOS de 10,6 magapíxeles retroiluminado.
Exteriormente, la CX3 es prácticamente idéntica a la CX2, manteniendo, como es característico de los modelos de Ricoh, una calidad de construcción impecable. La CX3 no es una cámara excesivamente pequeña, con unas dimensiones de 102 x 58 x 29 mm, y un peso de 206 gramos, incluyendo la batería y la tarjeta. Con estas características es comparable en peso y dimensiones a otros modelos de su misma gama, como es la nueva Panasonic TZ10. El tamaño de la cámara hace que resulte muy cómodo sujetarla, incluso con una sola mano, a lo que contribuye una ligera empuñadura recubierta por una lámina texturizada de plástico, y un elemento ergonómico para apoyar el pulgar, en la parte trasera del cuerpo.
La CX3 incorpora una pantalla LCD de alta resolución. Con un tamaño de 3 pulgadas y 920.000 puntos RGB de resolución, la pantalla ofrece una visualización muy nítida y luminosa de las imágenes y de los menús. La cámara utiliza un pequeño joystick para la navegación por los menús y para algunas funciones de control, como los modos de flash o macro.
La CX3 también hereda de la CX2 la distribución de los controles, que permiten un acceso rápido y cómodo a las principales funciones. La pantalla LCD, gracias a sus excelentes tamaño y resolución, también contribuye al manejo de la cámara, ya que los menús resultan muy nítidos y sencillos de leer. La pantalla de la cámara, además, conserva el indicador de nivel que ya existía en su predecesora, por lo que no hay excusas para captar los horizontes rectos.
La principal novedad de la CX3 es su nuevo sensor retroiluminado, que presenta grandes ventajas respecto a los sensores estándar. Tradicionalmente, los sensores de las cámaras digitales se fabrican como cualquier otro chip de un ordenador. Están construidos a partir de una oblea de silicio, con las células fotosensibles implementadas en su superficie, y conectadas por medio de cables microscópicos. Esta estructura funciona más o menos bien, pero es un hecho que los cables, aunque sean microscópicos, reducen la superficie sensible a la luz de cada una de los fotocélulas, disminuyendo la eficiencia del sensor, especialmente en situaciones de poca luz. Los sensores retroiluminados, como el de la CX3, disponen de esta misma estructura, pero implementada del revés, de tal forma que los cables de conexión se sitúan por debajo de cada una de las fotocélulas, permitiendo una mejor captación de la luz. Esta estructura mejora el rendimiento del sensor en situaciones de poca luz, amplía el rango dinámico de las imágenes y su profundidad de color.
El dial de modos de la cámara incluye un modo automático estándar, identificado por el icono de una cámara en color verde, un buen número de programas de escena, a los que se accede por medio de la posición “SCENE”, así como un modo “S-AUTO”, que identifica automáticamente el programa de escena más adecuado para la toma. Además de todo ello, el usuario puede almacenar sus propios ajustes personalizados en las posiciones MY1 y MY2.
Además del nuevo sensor de alta tecnología, la CX3 también añade la grabación de vídeo HD, de 1.280 x 720 píxeles, una característica que estaba sorprendentemente ausente en la CX2. Los vídeo se graban a 30 fps, con una calidad de audio muy buena, en comparación con la mayoría de compactas del mercado. El lado negativo es que el sonido es únicamente mono y, como es habitual en este segmento, el zoom óptico permanece inactivo durante la grabación, teniendo que recurrir al zoom digital de la cámara si se quiere acercar la escena.
La CX3, de nuevo, como la mayoría de sus compañeras de gama, carece de opciones de exposición manual. En lugar de ello, incluye una extensa selección de programas de escena, incluyendo un interesante modo monocromo de alto contraste, un modo de alineación, que ajusta automáticamente el ángulo de toma de documentos, pizarras o proyecciones, y un ingenioso modo “miniatura”, ya presente en su antecesora, que simula los efectos de la limitada profundidad de campo de la fotografía macro. También incluye un modo para tomar fotografías de forma discreta, en el que se desactivan el flash, la lámpara AF y todos los sonidos habituales de la cámara. La CX3 también cuenta con el modo HDR de la CX2, utilizado para obtener fotografías de alto rango dinámico, y en el que la cámara realiza dos tomas con distintos ajustes de exposición, para combinarlas después en una sola imagen. Cada uno de los programas de escena pueden seleccionarse a través de los menús, cuando se sitúa el dial de modos en la posición “SCENE”, pero, la CX3 incluye, además, un modo “S-AUTO”, en el que la cámara analiza la escena a fotografiar y selecciona automáticamente el programa que más se ajusta a una situación concreta.
El objetivo zoom de la CX3 ofrece un rango focal que incluye una distancia angular equivalente a 28 mm, y un extremo tele equivalente a 300 mm.
Junto con los numerosos programas de escena, la CX3 incluye el característico modo auto, en el que el usuario puede modificar la sensibilidad ISO y compensar la exposición en un intervalo de -2 a +2 EV, siendo ésta la única opción creativa que ofrece la cámara, y cuyos valores pueden almacenarse para su uso posterior, en las posiciones “MY1” y “MY2” del dial de modos. Además, la cámara dispone de 13 programas de escena, siendo capaz de seleccionar automáticamente el que más se ajusta a una situación fotográfica específica, cuando se utiliza el modo “S-AUTO”.
La Ricoh CX2 ya se caracterizaba por su excelente respuesta, pero la CX3 es incluso más rápida. Su encendido es de unos 2 segundo, y en modo de máxima calidad es capaz de tomar una fotografía cada 1,4 segundos. El retraso en la toma, tras presionar el disparador, se sitúa en unos 0,3 segundos, mientras, que si se realiza un enfoque previo, dicho retraso se reduce a sólo 0,02 segundos.
El modo de disparo continuo es aún más impresionante, considerando el tipo de cámara que es. Así, es capaz de tomar hasta 5 fps a máxima resolución de 10 MB, 30 fps a 2 MB, y 120 fps con resolución VGA (640 x 480 píxeles).
La Ricoh CX3 incluye una memoria interna de 88 MB, además de disponer de una ranura para tarjetas SD/SDHC. Dispone, además, de un interfaz combi, que se utiliza para la trasferencia de datos USB, así como para conectar la cámara a un televisor.
La CX3 dispone del mismo sistema AF de nueve puntos que su antecesora, por lo que no sorprende que mantenga su mismo buen comportamiento. Es muy rápido y preciso en situaciones normales, y responde bastante bien cuando la luminosidad es limitada, gracias a una lámpara de asistencia que ofrece un alcance de unos 3 metros.
El flash de la cámara sí ha sido mejorado respecto al de su antecesora, ofreciendo un alcance algo mayor y un tiempo de reciclado más corto, situándose en torno a 4,8 segundos. La batería de la cámara también ha experimentado un aumento de su capacidad, siendo ahora de 950mAh, en lugar de los 940mAh de la que alimentaba la CX2.
Los colores de las imágenes captadas con la Ricoh CX3 tienen un aspecto pastel, debido a la baja saturación que ofrece la cámara con los ajustes estándar, sólo 87,4%, como puede comprobarse en el aspecto de la fotografía de retrato. Los tonos de piel son agradables, pero también algo bajos de saturación. El sistema de balance de blancos automático muestra una leve tendencia a enfriar los colores. Sin embargo, la imagen de prueba estándar presenta un ligero desplazamiento hacia la zona amarilla del espacio de color. Los ajustes automáticos de exposición de esta toma son algo elevados, aunque dentro de lo aceptable. Al igual que sucede en la fotografía de la modelo, los colores están muy poco saturados.
Imagen de prueba estándar. Las imágenes tomadas con la Ricoh CX3 ofrecen unos colores con una saturación sorprendentemente baja. A diferencia de lo que sucede con la gran mayoría de las compactas analizadas hasta ahora, los colores de la imagen de prueba estándar están muy apagados, mientras que los tonos rojos presentan un ligero desplazamiento hacia la zona más amarilla y menos magenta del espacio de color, como se puede comprobar en los pinceles que aparecen en la toma. El viñeteado y las distorsiones se sitúan a un nivel muy bajo, gracias a la compensación electrónica de los errores ópticos.
En las pruebas de resolución, la CX3 consigue imágenes con 2.387 líneas de altura, lo que supone un resultado muy bueno si se compara con su resolución nominal de 2.736 píxeles. Las tomas JPEG, el único formato que ofrece la cámara, experimentan un intenso filtrado USM, por lo que se puede apreciar un sobreenfoque en torno al 19 por ciento, situándose dentro de lo aceptable para una cámara compacta. No obstante, este exceso del filtrado de enfoque favorece la aparición de halos en las líneas de alto contraste, como sucede en las estrellas de la imagen de prueba estándar y en los cabellos de la modelo sobre el fondo gris. La cámara utiliza este intenso filtrado para compensar el aplicado para minimizar la presencia de ruido.
La fotografía de retrato también presenta una saturación muy baja. Los tonos de piel tienen un aspecto natural, pero mejorarían con una mayor saturación y un aumento de la componente roja o magenta. El tono rojo de la camiseta de la modelo tiene un exceso de amarillo.
¡Debido precisamente al filtrado anti ruido, las imágenes presentan un aspecto muy suavizado, incluso con las sensibilidades más bajas. La CX3 proporciona imágenes con un índice de ruido del 0,71 % en 100 ISO, y 0,97 en 200 ISO.¡
Aunque la Ricoh CX3 supone sólo una actualización menor de la CX2, su respuesta mejorada, la grabación de vídeo HD y su relativamente mayor calidad de imagen, hacen que pueda codearse con orgullo entre sus más reconocidas rivales. La calidad de construcción, manejo, respuesta y sencillez de uso son excelentes, mientras que su calidad de imagen no desmerece a la de cualquier otro modelo similar.
Con todo ello, la CX3 es una cámara muy versátil, con un rango de zoom más que interesante, y las opciones suficientes para que la toma de fotografías no resulte un quebradero de cabeza.
Gran pantalla LCD con alta resolución
Gran zoom, incluyendo distancia angular equivalente a 28 mm
Carece de opciones manuales para el enfoque o la exposición
No incluye modo RAW
Carece de visor óptico
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