Source: https://losoperariosdelplan.wordpress.com/2008/05/07/plan-de-operaciones/
Timestamp: 2017-08-19 03:35:27+00:00

Document:
Plan de Operaciones | L@s operari@s del Plan
Les dejo para la lectura un artículo de mi autoría acerca del Plan de Operaciones de Mariano Moreno. Es un acercamiento al plan buscando sus ejes geopolíticos, económicos, sociales y culturales. haciendo hincapié en el fortalecimiento territorial y el desarrollo económico una vez conseguido el control del territorio. También hace hincapié en la relación con el reino de Portugal en América y las relaciones internacionales ha tener para evitar la posible entrada española por esos territorios. Aquí el texto:
Para leer el Plan de Operaciones
¿Para qué acercarnos nuevamente a un texto de inicios del siglo XIX? ¿Qué tiene el plan de operaciones que nos sigue despertando inquietudes?
Lo primero que tenemos que decir es que este texto que hoy nos convoca nació como documento secreto de la Junta de Mayo hoy lo podemos ver en formato de libro, pero su objetivo era no salir a la luz.
Es decir que el plan es un documento de gobierno, es el resultado de entreveros políticos acerca de que hacer, en el sentido leninista de la pregunta, en los comienzos del siglo XIX en el Virreinato del Río de la Plata y en América, con Francia ocupando España, con la máxima autoridad española del otro lado del Océano encarcelada y con la aparición de organizaciones de civiles y militares que se llamaron juntas de gobierno, en España y en América.
En este contexto político la junta de gobierno que había sido designada por el Cabildo en Mayo de 1810 tenía que comenzar a esbozar respuestas acerca del sentido que tendría su gobierno. Autodeclarada como transitoria, la Junta de Mayo tenía que forjar la dirección política y militar que iba a encarar la sociedad española americana del sur. Y es por eso que la junta designa a su secretario de Guerra, Mariano Moreno, para que elabore un plan tendiente a asegurar el gobierno americano.
Polémica en el Plan
Hay que decir que sobre estos papeles escritos existe una gran polémica surgida a fines del siglo XIX acerca de la autoría del texto. Nació con la aparición pública del documento y la disputa fue encarnada en lo sucesivo por Paul Groussac y Ricardo Levene como las grandes figuras del negacionismo autoral del plan por parte de Moreno; y por otro lado, Eduardo Madero, quien lo recuperó (y envió a un Mitre presidente que al parecer lo habría extraviado), y luego la escuela revisionista nacional hasta Rodolfo Puiggrós, como los que le atribuyen el texto a Moreno.
La disputa tiene ribetes detectivescos, grafológicos, y hasta psicológicos. Como dijimos alguna vez Levene llegó a decir que para conocer la historia Argentina a partir de la Revolución de Mayo primero había que negar la autoría morenista del plan de operaciones. Es decir que el plan era para la historiografía liberal una gran piedra que obstaculizaba la construcción de la historia como un camino lineal entre Mayo de 1810 y Caseros en 1852 donde el origen ya predestinaba, supuestamente, un país con sello liberal en términos económicos. La sola existencia de este texto considerado como documento daría por tierra gran parte de la historiografía liberal cuyo padre fundador fue Bartolomé Mitre. Imaginemos que en el caso de que el plan no sea de la Junta de Gobierno los defensores de esa posición pasarían por constructores de la historia en función de un texto desconocido. Pero si en realidad el plan fue un documento de la Junta los que pasarían por hacedores imaginativos de la historia serían los negacionistas. Sólo observemos cuales fueron las líneas estratégicas acerca de la política militar en todo el territorio del ex Virreinato del Río de la Plata y veremos que el contenido del Plan habla de eso mismo, de cómo desplegar las pocas fuerzas existentes dentro del territorio, a la vez que plantea el modo de tratar a los enemigos, amigos y dudosos. El eje Alto Perú- Banda Oriental fue la política aplicada, y no olvidemos que Moreno murió dudosamente arriba de un barco que se dirigía al consulado inglés de Río de Janeiro para comenzar a aplicar su política diplomática. Decimos entonces que la polémica no tiene que ver con el texto, sino con que fue lo que ocurrió en América en las primeras décadas del siglo XIX, sobre que ideologías se erigieron las acciones, y como se pensó la acción a partir de las fuerzas que se tenían.
Entonces un texto que dio tanto que hablar algo debe tener. Adentrémonos.
El plan tiene un título, una introducción, 9 artículos y numerosas reflexiones adentro de los mismos.
Pero que mejor que comenzar por el principio. Que le digamos plan en realidad es una forma de abreviar, porque el documento se llama “Plan de las operaciones que el gobierno provisional de las Provincias Unidad del Río de la Plata debe poner en práctica para consolidar la grande obra de nuestra libertad e independencia.” Ahora entienden porque le decimos simplemente el plan. Ya desde el título nos está adelantando algo. El plan hablará de unas prácticas que buscarán consolidar la libertad y la independencia. Y aquí el primer conflicto. ¿Independencia de quién? ¿Era independentista la junta? Si es que era, ¿Por qué juró en nombre de un rey español?
Imaginamos que en 1810 no se auguraba una derrota en el tiempo próximo de Napoleón Bonaparte, su dominio sobre el continente europeo era cada vez mayor, y todo aparentaba que su poder no tenía los pies de barro. Así es que plantearse un gobierno que asegure la independencia tenemos que pensarlo en ese contexto como independencia del poder real de ese momento en España que se llamaba José Bonaparte y que era (ya se habrán imaginado) el hermano de Napoleón. Entonces independencia de Francia que ocupaba España, aunque seguramente dentro de la junta hubiera quienes querían la independencia de España aún antes de la caída de Fernando VII. Desde una lectura del presente podemos leer la independencia respecto de España como autonomía, manejo del Estado americano, pero con posibilidades de seguir perteneciendo al reino (siempre y cuando Fernando VII volviera al trono y avalara los nuevos gobiernos americanos). En el caso de que no volviera, y quedaran los franceses, la independencia de la península europea era de hecho. Y en el tercer caso hipotético, si Fernando VII recuperaba el trono y no aceptaba los nuevos gobiernos americanos entonces también habría independencia total, porque el gobierno de Mayo se construyó en base a conflictos de antaño que tenían que ver con la posibilidad sesgada de los criollos de llegar a los puestos de gobierno. Lo que significaba que no podían decidir acerca la mejor política para el territorio que habitaban.
En estos tres escenarios que se le planteaban al gobierno juntista era menester realizar aquellas prácticas de las que hablaba el plan, ya que estas fortalecerían el dominio territorial por parte del gobierno y así podría negociar con cualquiera de sus oponentes de otra manera a la que se presentaba en mayo del 10.
Por eso el plan se desarrolla en 2 partes según nuestro entender. La primera que incumbe los primeros 5 artículos acerca de que se debe hacer en lo inmediato, y la segunda que abarca del artículo 6º hacia adelante acerca de que se debe hacer una vez conquistados los objetivos inmediatos.
La introducción es la defensa del texto que la prosigue. Advierte a los lectores que van a leer acerca de la necesidad de cortar cabezas y verter arroyos de sangre, pero no se deben escandalizar, porque es la tarea que requiere un proceso revolucionario. Argumentando que la moderación en tiempos de revolución no es cordura ni virtud, sino que se transforma en una debilidad, que en tiempos de tormenta no se puede negar que se maniobre fuera de regla, y que el que lo haga se llevará alabanzas populares. La introducción es una posible réplica a quien cuestionara el plan, quizás deba leerse hacia el final, luego de leer todo el texto, para asegurarse que lo que se dijo en él, está totalmente fundamentado en la necesidad de la época. Habla de la proclamación de la independencia en toda América del Sur, ya que sabe que también en la capitanía general de Venezuela se ha erigido un gobierno americano. Y en todas partes de América se está luchando por la consecución de ese objetivo.
Luego ya adelanta el capítulo 1 y nos dice que se debe separar a los hombres de bien que quisieran lograr los objetivos sin derramamiento de sangre. Se los necesitará más adelante dice. Aquí ya se ve que al contrario como dicen muchos autores que leyeron el plan como el manual de un asesino estatal, el texto está pensando en los hombres que se tienen y en tratar de no desperdiciarlos, aunque la hora de alguno todavía no haya llegado. Servirán, dice, pero luego.
Las características de una Revolución
Entonces lo que hace en el artículo 1º es decirnos que cuando se produce una revolución hay: amigos, enemigos y dudosos. A los amigos se los debe tratar como tales. Priorizar la amistad con la causa antes que cualquier otra característica, incluso si esta fuera delictiva. Se los debe ubicar en cargos medios pero con un sistema de ascenso muy lento y premios a los que se destaquen como guerreros buscando desfavorecer a los que quieran más de lo que merezcan. Así Moreno estaba pensando la burocracia estatal, en tiempos de revolución. Era necesario conseguir amigos, y que vieran que el gobierno obraba por ellos, construir consensos.
Con los enemigos la actitud es muy otra. Se debe establecer una conducta cruel y sanguinaria. Pena capital sobre los sujetos que sean descubiertos hablando contra la causa o accionando contra la misma y sean poseedores de opinión, riqueza, carácter o talento. Con lo que no posean estos atributos, se deberá aplicar penas moderadas, se los deberá controlar, pero no es necesario eliminarlos. Moreno entiende perfectamente que la serpiente se corta por la cabeza, y que en el caso de los enemigos es fundamental dejar fuera de combate a los que tengan algún recurso importante para obstaculizar la revolución, con los demás con el control bastará.
Con los dudosos se deberá practicar una política de acercamiento, nunca mostrando manifiesta confianza hasta tanto se conozcan las verdaderas ambiciones de estos sujetos.
Una de las preguntas que surgen a partir de esta descripción es como realizar esta tarea. Moreno plantea la idea del espionaje. Plantea la necesidad de infiltrar a los enemigos, con patriotas que se manifiesten siempre de un modo contrario al que en realidad profesan para hacer caer así a los enemigos enmascarados. Controlar la información es la otra herramienta que el plan se propone a utilizar. Administrar la información en beneficio de los patriotas, tratando de reducir la cantidad de Gacetas cuando estas tuvieran que informar acerca de casos adversos al gobierno juntista. Como se ve, la guerra comunicacional era bien entendida por Moreno. La idea era no proveer al enemigo de herramientas creadas por el gobierno de la Junta.
Respecto a los esclavos el plan establece su libertad en caso de que pertenezcan a enemigos declarados, pero cuando sean esclavos de amigos de la causa se dará un subsidio a los amos para no descontentarlos, los esclavos se sumarán a la milicia a luchar por su libertad, y de una parte del pago de sus sueldos irá el subsidio a sus expropietarios. Moreno aplica esta táctica porque entiende que el hombre claudica en sus valores cuando es tocado en sus intereses , y exclama que si el Estado tuviera la cantidad necesaria de dinero haría lo necesario en la mitad del tiempo. De aquí surge una de las preguntas que creemos guían el plan: ¿Cómo se hace una revolución en las condiciones materialmente existentes?
Así es que sin dinero la Revolución lo tenía que sacar de algún lado porque había que alimentar y vestir soldados y población. Para eso el plan propone la expropiación de tierras en manos enemigas, que no respondan a la junta, como la expropiación de buques en Montevideo en manos de los españoles que no aceptaron el gobierno juntista. Debemos hacer hincapié en el carácter de opositores a la Junta de los futuros expropiados, ese carácter y no su nacionalidad es lo que prima en el razonamiento. Hay que aclarar que cuando la junta declara su nacimiento en mayo del 10, el Cabildo de Montevideo no acata esa declaración y se transforma en opositor. Este Cabildo decide aceptar la soberanía de una figura inventada en la Península Española llamada Consejo de Regencia. Este Consejo se había creado, supuestamente, para salvaguardar los dominios del rey preso, pero no lograba controlar territorio real en España, por lo cual su construcción no tenía que ver con el poder real. Y como en ese momento la idea filosófica que estaba presente era que los territorios pertenecían a la persona del Rey, y no a un Estado, ante su ausencia no se podía reemplazar tan felizmente por un Consejo sin que hubiera disputas. Los revolucionarios americanos, que buscaban trastocar el orden colonial también se consideraban fieles al rey ya que utilizaban la tesis de Rousseau acerca de la relación entra la voluntad general y el soberano, aduciendo que el poder era del pueblo y había sido entregado al Rey, cuando este no estuviera volvería al pueblo. Así es que los que se quedaron en el bando del consejo fueron mal llamados realistas, ya que ese nombre da por finalizada la disputa acerca de quien representaría al rey preso. Cuando el Rey fue puesto nuevamente en su trono y la Guerra de Independencia se hizo contra España entonces las palabras se adecuaron a las cosas.
Volvamos entonces al territorio donde se debía aplicar este plan de operaciones. Tenía dos direcciones: Norte y Este. Hacia el Perú y la Banda Oriental. 2 objetivos claros, dominar hacia adentro y hacia fuera. Hacia el Perú se dominan los resortes económicos, ya que se neutraliza el comercio de metales desde las minas del Alto Perú que sale por el puerto del Río de la Plata y hacia la Banda Oriental se controla un bastión de la flota española en América y se lograría incorporar los buques necesarios para cualquier invasión por mar, dominando el océano Atlántico. Esta va a ser la línea estratégica de todos los gobiernos del Río de la Plata, incluso con San Martín, pese a que este revisa la táctica de avance frontal y produce la llegada al Perú a partir del paso victorioso por Chile.
No habrá 2 países que compartan la cuenca del Plata
El 2º artículo se refiere fundamentalmente a como ganar la Banda Oriental para la causa patriota. En el plan se menciona a Artigas y a Rondeau como los hombres a contactar para llevar a cabo el proceso de insurgencia interna al gobierno del Cabildo de Montevideo. Es muy destacable este punto ya que Artigas será el conductor natural del pueblo oriental en pocos años, y Rondeau surgirá de estas luchas hasta llegar al Directorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Como es que Moreno ya los conocía no se sabe, pero las historias orales llegan rápido a los oídos, y es así que es posible pensar que los conociera por lo que contaban los que llegaban desde la Banda Oriental. Moreno reitera que si el tuviera los hombres y el dinero suficiente la táctica de espionaje no sería necesaria, pero como es hijo de la materialidad y se encuentra ante el deber de triunfar plantea una guerra de recursos. La utilización conjunta de simuladores, de personas que manden cartas creando cizaña entre los enemigos, intentar dividir por todos los medios posibles, para que la utilización de soldados, que también se necesitan al Norte, fuera la menor posible.
Lo que diremos en España
El artículo 3º se refiere a la política que el gobierno debe llevar con España. Primeramente se debe difundir en la península que el gobierno americano es sólo en nombre de Fernando VII y que ha tomado las riendas porque las anteriores administraciones han hecho muy mal las cosas. Respecto al hecho de Fernando VII hay que decir solo una cosa. Para el plan la utilización del nombre del rey preso es una utilización política, como lo son las demás herramientas que pone en juego este programa de acción. Esto no debe hacer creer que el gobierno hablaba de Fernando VII y le mentía al pueblo, ya que todas las juntas de América juraron en su nombre. Defendían los territorios del Rey realizando un gobierno de acuerdo a los propios intereses americanos, no hay contradicción. El plan da un paso más y plantea que hay un problema político y la repetición del nombre del rey preso puede permitir acelerar los acontecimientos, es una herramienta más dentro de la guerra comunicacional. No quiere decir que se estuvieran mintiendo ellos mismos. Ya nos referimos a que significaba ser realistas.
La búsqueda es una constante guerra de opinión donde la información que hagan llegar los enemigos tiene que tener una respuesta de los representantes del gobierno juntista, para que por lo menos existan dudas con respecto a las intenciones y con eso ganar tiempo. Debe quedar claro en la Europa que el gobierno instituido vino a preservar los territorios del Rey Fernando de los intentos franceses de apropiación.
Además establece un punto particular con respecto a la seducción de oficiales del ejército español que puedan apoyar la causa, para traerlos a la América del Sur. Aquí el plan esboza el anticipo de la llegada de San Martín, que suponemos debe haber sido uno de los oficiales seducidos por tamaña obra a realizarse. Otra vez el carácter de los oficiales buscados no tiene que ver con su nacionalidad, sino con objetivos político-ideológicos.
Pero la relación con el continente europeo no se basa solo en el reino español, sino que plantea que la misma política diplomática debe ser empleada con Inglaterra y Portugal, aliados de España y enemigos de Francia. Vemos aquí que hay una política de acción a partir del conocimiento de la realidad europea; y a partir del mismo un intento de anticiparse a los enemigos de la Junta, difundiendo las posiciones de personas reconocidas de todo el territorio de las Provincias Unidas, llevando a Europa a los mejores oradores, para neutralizar la acción internacional de los enemigos.
¿Cómo nos vamos a relacionar con los ingleses?
En el artículo 4º nos explica cual es la relación que se tiene que tener con Inglaterra y Portugal, pero dentro de nuestro territorio. Primero que nada hay que proteger como sagrados los bienes que de estas naciones que circulan por las Provincias Unidas, el trato con sus comerciantes y sus apoderados debe ser benéfico. Pero a su vez con Portugal se presentaba el problema de que la Princesa Carlota Joaquina de Borbón era prima de Fernando VII y ya estaba reclamando el territorio del ex virreinato para control suyo, es decir portugués.
O sea había un a situación problemática, porque a la vez que se estaba buscando el apoyo de Inglaterra y Portugal, este último tenía intenciones sobre el territorio, fundamentalmente respecto a la Banda Oriental, que encima estaba en manos de opositores a la Junta. Así es que el plan plantea una política de intrigas en la corte brasileña, que intentara poner de su lado al cónsul inglés en Río de Janeiro, o por lo menos neutralizarlo. Este es uno de los grandes peligros que trae el momento, ya que ante la indefinición en Europa el Reino de Portugal en América aspira a controlar el territorio, e incluso va a enviar tropas hacia la banda oriental, para asegurarse su control. Estos movimientos están previstos en el plan, que busca, a partir de movimientos de tropas propias e intrigas diplomáticas, desbaratar cualquier intento de ocupación militar portuguesa.
Así buscará que Inglaterra intervenga ante Portugal, y que además les venda armas a los juntistas para hacer frente cualquier intrusión, argumentando que ninguna nación extranjera debe meterse en un conflicto dentro de la monarquía española, cuando los dos bandos aducen ser súbditos de Fernando VII. Sobre estos supuestos es que hay que argumentarles a los ingleses para que procedan con respecto a los portugueses.
Pero hay algo más, y quizás una de las instancias más polémicas del plan. Plantea una alianza con Inglaterra defensiva y ofensiva por 25 años y hace señor al Reino Unido de la isla Martín García. ¿Qué decir de esto? ¿Era Moreno un inocente político, un iluso? Lo primero para decir es que Inglaterra era la reina de los mares, pero aún no una potencia imperialista como se la conocería en el desarrollo del siglo XIX. Lo segundo que la importancia estratégica del control de toda la cuenca del Río de la Plata era un objetivo estratégico del plan y conseguirlo era primordial. Tercero que la pérdida de la Banda Oriental debilitaría enormemente la fuerza de las Provincias Unidas frente al mundo, cosa que terminó ocurriendo luego, y con la labor inglesa como fundamental.
El artículo 5º se refiere a como se debe obrar al interior del territorio. En los pueblos amigos, se debería intentar reemplazar la falta de imprentas con la difusión de los periódicos juntistas, así como con papeles que apoyen la causa, buscando excitar a sus habitantes hacia el gobierno de la Junta. La tarea comunicacional es fundamental en lo que respecta a los pueblos del interior del territorio.
En los pueblos aún enemigos, se debe obrar como ya se estipuló anteriormente, introduciendo a los agentes ocultos, para informar al gobierno central, generando disputas entre los gobernantes y tratando de alzar la población contra ellos.
Así pasa al artículo 6º que es donde plantea la cuestión económica, para fomentar los fondos públicos. Aquí dice que esto debe hacerse luego de que el Perú y el interior opositor sucumban, o sea que lo primero es ganar la guerra y luego los fondos públicos podrán ser utilizados para otros menesteres como industrias, ingenios, etcétera. El tema de los tiempos de la Revolución es tan viejo como esta. En Nuestra América se introduce en esta época cuando Artigas produce una reforma agraria sin haber resuelto el problema de la guerra con Portugal y Buenos Aires. Es decir cambia el entendimiento de los tiempos revolucionarios que exigía el plan. El cambio puede haber sido por necesidad, a partir de que el pueblo oriental había estado peleando por 5 años, y era necesario establecerse territorialmente para defenderse de los invasores.
Decíamos que en el plan estaba bien determinado que el tiempo revolucionario es un tiempo específico con sus propias reglas, donde se prioriza el triunfo por sobre todas las cosas, y así es que Moreno puede plantear que hay hombres que en esta época no serían necesarios, pero si más adelante.
Entonces en este artículo se establece como será el gobierno, cuando controle el territorio, porque el plan no establece leyes imaginarias que no tienen que ver con la realidad, como ha pasado con las constituciones del 19 y el 26 que se hacían en Buenos Aires y se mandaban al interior para que se acataran, y recién ahí se daban cuenta que no tenían control sobre esas regiones. Aquí se plantea que la prioridad es gobernar sobre lo que se controla, de otra manera, se está especulando y no gobernando. Y así es que pregona un gobierno que haga feliz al mayor número de personas, que ese es el mejor gobierno y asimismo que las formas y las costumbres son las que adopta este mayor número. Aquí hay para decir dos cosas: Gobernar para la mayoría implica gobernar con la propia población que tiene, sin necesidad de incorporar población extranjera, reconocer a los que habitan el territorio. Es por esto que Castelli en el Alto Perú, como enviado de la Junta, traba relación con los indígenas de esa zona, para que participen de esta nueva etapa de la región. Vemos que Moreno iba en dirección opuesta al proyecto de exclusión de los sectores nativos, que será moneda corriente de en la historia Argentina por quienes se pregonan seguidores de la Revolución de Mayo, empezando por Rivadavia y siguiendo por Mitre y Sarmiento hasta llegar al exterminador Roca.
En segunda instancia habla de las formas que debe adoptar el gobierno. Estas serán las de la mayoría de la población. Aquí también hay una búsqueda de entender la identidad propia de esta parte del mundo, no hay necesidad de copiar modelos, hay que establecer el propio, aunque a la élite no le guste. Aquí también va en contra de todas las políticas de exclusión de nuestro pueblo gaucho, que fue masacrado por las guerras contra las montoneras de Mitre y Sarmiento.
Por eso también dice que las fortunas agigantadas en pocas manos serían perniciosas porque no remediarían la escasez de la mayor parte y absorberían todos los jugos de un estado. O sea que el Estado nuevo tiene que ser un Estado para todos, no para algunos. Es el proyecto de una sociedad igualitaria con un estado interviniente en pos de su población.
También planteaba el acaparamiento de las minas del Alto Perú, fundamentalmente, por el nuevo estado, para con estas fomentar las fábricas, los ingenios, la navegación, y demás artes. Esto había que realizarlo a pesar de que se fuera a enfrentar a 5 o 6 mil hombres que quisieran seguir con sus privilegios. Recordemos que el principal recurso económico del Virreinato eran los metales que salían de las minas, entonces quedarse con las minas, era quedarse con el oro, para reinvertirlo hacia adentro. Pero esto sólo se podía realizar una vez que se tuviera el control territorial, sino sólo sería abrir un frente nuevo hacia adentro, además de los ya existentes. Dice que hasta podría indemnizarse a los perjudicados, para que siguieran adeptos a la causa.
Con estas medidas buscaba hacer que a partir de la existencia de sumas no gigantes hubiera más circulante, y así hubiera más inversión hacia adentro. Esto también transformaría a los pueblos que al alejarlos del ocio, por las actividades laboriosas que se desarrollarían, comenzarían también a instruirse en las artes, la agricultura, y el conocimiento sobre estas cuestiones. Para esto el gobierno central debía tener una suma de cientos de millones para invertir y comenzar el ciclo productivo. Se debería penar a los que intentaran explotar las minas privadamente, incluso con la pena capital, ya que sería un delito de lesa patria, así también se debía propiciar la búsqueda de nuevos recursos mineros. Vemos que el desarrollo interno era cuestión de vida o muerte, la forma de ingresar al mundo de esta nueva Nación no podía ser otra que con sus propios recursos desarrollados hacia adentro para luego salir hacia el exterior. Si pensamos en estas figuras del Estado, y las comparamos con el Mariano Moreno que nos intentan hacer conocer los historietistas liberales vemos una contradicción insuperable. Otro actor político del Siglo XIX, Juan Bautista Alberdi, también atravesó un momento de liberalismo político y económico muy fuerte, pero luego comprendió que las necesidades de la patria no pasaban por resolverles el desayuno a los trabajadores ingleses con cebada, avena y trigo, sino que era necesario un Estado que protegiera primero a los argentinos.
El Plan también planteaba intervenir la moneda interna de oro o plata quitándole un 15 o 20% de su valor al mezclarla con otros metales, para así frenar la ambición de acumularla y hacer que no desapareciese el circulante, cuestión que había generado muchísimos problemas anteriormente en el Virreinato. Asimismo intentaba frenar cualquier intento de lo que hoy llamamos fuga de capitales, tratando de frenar a los europeos que busquen vender sus fincas y sus bienes, llevándose el oro a Europa, con un inventario por cada pueblo de todos los bienes y fincas que este posee. Impidiendo la venta de bienes por 20 años, y si hubiera alguna razón para vender debería fundamentarse, y si se realiza igual la venta, podría expropiarse el terreno en beneficio del Estado. Que los comerciantes extranjeros tendrían que informar al gobierno sobre sus operaciones, y no podrían comerciar todo su caudal. Observamos aquí una política de control sobre todos los recursos que circulen dentro del territorio sean propios o ajenos, buscando generar este proceso de acumulación que venimos señalando.
¿Qué hacer con el Brasil?
El artículo 7º es una añadidura del artículo 4º donde se planteaba cuales eran las relaciones que se debían establecer con Inglaterra y Portugal. Aquí desarrolla aún más cual es la política que se debe seguir con estas naciones. La pregunta que se hace es como hacer para que Inglaterra, aliada de Portugal, apoye a nuestra Nación y que al mismo tiempo se mantenga neutral respecto de los diferendos en América con los portugueses. Para eso realiza un análisis sucinto de lo que significa Inglaterra y establece que su motor es el proyecto comercial, por lo cual la política que se lleve a cabo tiene que tener esta mira respecto a los ingleses. Identifica a Portugal como una nación esclava de Inglaterra, donde esta somete a aquella en pos del interés comercial, es así que la casa de Braganza juega un papel totalmente dependiente y, dice Moreno, no produce ningún tipo de riqueza propia. Y entonces es cuando el plan promueve que una vez establecida la amistad con Inglaterra, hay que buscar la enemistad entre esta nación y Portugal, intentando conquistar la parte americana del imperio portugués, o la parte más conveniente para los objetivos de las Provincias Unidas. Con Inglaterra habría que firmar un tratado secreto para asegurarse que no intervendría en la disputa y sería beneficiada con algunos territorios.
Antes de estas operaciones habría que insurreccionar la campaña del Río Grande del Sud, para garantizar el territorio de las Provincias Unidas. Sobre como se realizaría esto en detalle Moreno dice que aparecería en una próxima obra que la menciona 3 veces en el plan llamada “Intereses Generales de la Patria y del Estado Americano” donde se promete el desarrollo de las cuestiones fundamentales de gobierno. La muerte truncó este proyecto. Pero podemos ver en este artículo que acabamos de analizar el proyecto de sacar a Portugal del continente americano, repartiéndose el territorio con Inglaterra, si es que esta quisiera, y pensando un territorio donde lo que hoy es el sur del Brasil estuviera incluido.
Difundiremos el español
En el artículo 8º se trata acerca de cómo se debe insurreccionar las provincias del Brasil. Claro está que esto puede ocurrir si antes se han producido los tratados secretos con los ingleses.
Lo primero que hay que realizar es construir un ejército de la Banda Oriental y separa varios miles de hombres en la frontera con el Brasil. Luego habría que hacer lo mismo con la población de Corrientes y las Misiones y finalmente con Asunción, en la provincia del Paraguay. Este último dato arroja un dato novedoso, Asunción tampoco había aceptado la junta, así que el programa militar de Moreno solo podía ser realizado en caso de que triunfara la campaña de Belgrano en Paraguay. Luego de eso habría que ubicar un ejército en esa frontera. Esto dividiría fuertemente las tropas lusitanas.
El territorio donde pensaba Moreno toda la acción incluía, como vimos, la Banda Oriental, el Alto Perú, el Paraguay y una parte del Brasil. Esta visión dista sobremanera del carácter porteñista endilgado a Moreno por escritores federales, luego tomados por los revisionistas como Guido y Spano u Olegario Andrade. Creemos que al no haber tenido acceso a este documento se construyó una mirada de Mayo falaz, y así terminó endilgándosele a Cornelio Saavedra vetas de un nacionalismo anti porteño, cuando no existen pruebas de esto.
Siguiendo con la intrusión hacia el Brasil también se deberían mandar agentes comerciales para introducir todos los productos de las Provincias Unidas, además de Gazetas, y de intentar ganarse la voluntad de los magistrados de los distintos pueblos a través de regalos y alabanzas. El plan habla de la traducción al portugués de las Gazetas y demás documentos que hablaran de la libertad, y en contra de las naciones esclavas como búsqueda constante de atraerse a la población. También planteaba promover los buenos tratos con todos los portugueses, incluso los facinerosos, con la intención de demostrarles que pueden elegir a que realidad pertenecer. Asimismo tenía la idea de promover la discordia adentro del ejército enemigo, ofreciéndoles más paga a los oficiales, asimismo a los eclesiásticos sin beneficio, y a los terratenientes que no son tenidos en cuenta por el modelo producido portugués. Cuando todo este proceso estuviera maduro, se intentaría a través de un ejército de 20000 hombres ingresar al territorio y apoderarse de este. Con respecto a los esclavos plantea que a los que se pasen a su bando protegerlos, pero todavía no declarar la libertad total. Este principio vuelve sobre la idea de que los hombres pierden sus convicciones primero por el bolsillo. La alusión a los eclesiásticos es interesante ya que Moreno al haber sido el primer editor del Contrato Social de Rousseau había quitado el capítulo acerca de la religión, aduciendo que el autor había delirado en materias religiosas. Podemos intuir que Moreno comprendía perfectamente que el papel de algunos eclesiásticos podía ser favorable a la Revolución con lo cual no servía a los fines políticos de ese momento entablar una disputa con la Iglesia. Los sacerdotes revolucionarios participaron de la gesta libertaria americana a la par de los militares. El caso más visible es el del cura Hidalgo en México.
Inglaterra tendría que permanecer neutral o apoyar a las Provincias Unidas a partir de hacerle ver que un gasto en la defensa de este territorio sería muy excesivo y que de lo contrario podría ocupar plenamente algunas ciudades y puertos. Aquí podemos observar que la mirada que tiene Moreno de Portugal es totalmente dependiente de Inglaterra, no habla de una identidad portuguesa americana aunque respeta el idioma, en un primer momento. Es lo mismo que esté Portugal que Inglaterra, esa es la lectura que antecede estos argumentos. Debemos recordar que los reyes portugueses habían llegado a América de la mano de los ingleses.
Luego establece un argumento muy lúcido acerca de porque Inglaterra debería apoyar a las Provincias Unidas en el caso de que España no sucumbiera. Dice que en este caso, los españoles intentarían recobrar el dominio de América tarde o temprano, y si esto sucediera el imperio Portugués en América por ser parientes del rey preso español podría ser la puerta de entrada de un proyecto de reconquista. En ese caso Inglaterra perdería la posibilidad de comerciar con el vastísimo territorio de América y sólo se quedaría con su comercio con Portugal. Así es que a Inglaterra más que a nadie le convendría que la parte portuguesa en América, el Brasil, también se desmembrase, ya que ellos no perderían territorio para introducir sus productos, sino que lo aumentarían, debido a que el territorio que antes era portugués seguiría siendo potable de intrusión y ahora se le agregaría todo el territorio de la América libre. En todo este artículo está pensando el territorio a gobernar incluyendo la campaña del Río Grande que la ve como continuidad natural de la Banda Oriental, por el cauce de los ríos, si esto se produjera dominaría no sólo la entrada por los puertos del Río de la Plata, sino también en lo que hace a los ríos interiores.
El Plan está pensando en toda América, ya que el territorio de Brasil también limita con la parte norte de América del Sur, por lo cual, la neutralización y eliminación de este Imperio era un objetivo fundamental para todo el territorio americano por el peligro que representaba. Luego se demostró que aún sin los españoles el Imperio Brasileño fue un factor de conflicto y balcanización preponderante en América.
El último artículo que cierra el plan, el 9º, instruye acerca de cómo se debe obrar dentro del territorio brasilero cuando ya la idea de libertad esté difundida. Dice que cuando los habitantes ya estuvieran alzados en armas contra su monarca (debido al trabajo que se realizó antes de promover el odio hacia su rey) y ya estuvieran en situación de rebelión, debía obligárselos a reconocer el mando del gobierno central, amenazando con que si esto no ocurriera se saquearían los pueblos y se los dejaría solos. En ese momento se debía proclamar la libertad de los esclavos.
Es interesante la selección del momento, porque al liberar a los esclavos se los organizaría a través de las armas para que peleen por su libertad contra su tirano, y es muy factible que en el caso de que los que antes se habían levantado contra el monarca no los pudieran controlar. La liberación tiene que ser llevada a cabo con la falsa promesa, el disfraz la llama Moreno, de que los amos serán indemnizados. En toda la oficialidad, como así también en los cargos de los nuevos gobiernos debe haber sujetos de la parcialidad del gobierno central para asegurar la direccionalidad de los sucesos. También se ofrecería a todas las familias pobres la posibilidad de ir hacia los terrenos de la Banda Oriental costeándoles el viaje y garantizándoles tierra que no podrán vender por 10 años, además de algunos animales para el trabajo. Aquí vemos una idea de distribución de tierra que dista del Moreno representante de los terratenientes que nos presentan los textos liberales. La imposibilidad de la venta habla de un buen uso de la tierra y de un desarrollo productivo en pequeñas parcelas, además de intentar evitar la concentración de la tierra en pocas manos.
También la repartición la realizaban en pos de poblar la frontera, y asegurarla ante cualquier intento de rebelión que pudiera sucederse en el futuro. Asimismo se le sugeriría a los pobladores pobres de Buenos Aires y la Banda Oriental el paso hacia Río Grande del Sud para ocupar tierras, con el objetivo de poblar, aumentar la riqueza, e introducir el idioma castellano, buscando forjar la nueva Nación con unidad lingüística. Para este objetivo además era necesario construir escuelas y llevar sacerdotes que introdujeran el idioma.
Respecto a la tropa se produciría una política de aumento de sueldos para garantizar la suficiente moral en la hora de la próxima guerra.
Plantea la exención de algunos impuestos para todos lo que comerciaran con Río Grande y que como este proceso iba a llevar a una guerra con el resto del territorio brasileño debían hacerse de todos los buques portugueses que pudieran encontrar asimismo de los bienes de los portugueses que no fueran de Río Grande.
Aquí nos deja entrever que la única guerra planteada contra otra Nación es la que se debe producir con el Imperio Portugués. Las demás guerras no son contra otra nación sino contra los enemigos en América de la libertad y la autonomía de estos pueblos.
El Plan termina diciendo que si el contenido de este se realizara la libertad de la patria estará asegurada y agradece a quienes le confiaron el armado del mismo.
El Plan de Operaciones es un texto al que se lo ha leído poco en nuestra sociedad, pese a las discusiones académicas. Es un escrito que ha llegado muy poco a nuestro pueblo y ha sido alejado de las aulas silenciando una parte de nuestra historia, un aspecto que nos permitiría reconocernos rápidamente el proyecto de liberación nacional que hoy continuamos enarbolando.
Pero aún así ha tenido diferentes lecturas que lo piensan, como es la única manera posible, desde su tiempo. Durante las décadas del 60 y del 70 del siglo XX se creyó ver en este escrito una argumentación para la lucha político- militar en la Argentina. Pero el paso del genocidio de la dictadura de 1976 hizo que algunos autores que antes habían pensado el plan en clave de liberación, ahora estuvieran enojados con este texto ya que lo habían entendido como un llamado a la violencia, y en la postdictadura decían que no servía más la violencia. A partir de las nuevas aseveraciones de José Pablo Feinnman o Martín Caparrós en la década del 80 la lectura del plan se volvió novedosa en tanto sería un programa justificador de la violencia armada de los años 60-70, que ya no era vista como redentora, sino como un error de ciertas vanguardias iluminadas. Para las nuevas relecturas del plan, luego de 3 décadas de la dictadura genocida, es preciso que sigamos observando que los objetivos para la liberación de la patria no fueron cumplidos aún, y que nuestro pueblo elabora diferentes métodos de resistencia y construcción de alternativas. Releer el plan descalificándolo por los métodos que pregona es no comprender la etapa en la que se escribió, y las luchas en las que estaba sumergido nuestro pueblo
Como vimos el Plan aborda las diferentes temáticas que tiene el armado de una revolución en un territorio determinado, en este caso el ex Virreinato del Río de la Plata. Aborda la cuestión de la política, de lo militar, de la soberanía política, de la independencia económica y de lo que hoy llamamos justicia social.
Es un plan creado en la acción de gobierno que buscaba responder a la pregunta: ¿cómo hacemos una revolución con los recursos que tenemos?
Para eso el plan estableció una estrategia para su época, nosotros deberemos revisarla en la nuestra, y establecer los nuevos designios para la liberación de nuestra patria, que sigue siendo el mismo objetivo. Es decir tenemos que seguir respondiendo a esa pregunta.
Ignacio Politzer, sociólogo, docente de Historia Latinoamericana General de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo.
Esta entrada fue publicada en Historia Argentina Siglo XIX, Mariano Moreno por losoperariosdelplan. Guarda el enlace permanente.
3 pensamientos en “Plan de Operaciones”
don doc petroff en mayo 28, 2008 en 7:41 pm dijo:
Gran racconto que saludamos,
losoperariosdelplan en mayo 29, 2008 en 5:47 pm dijo:
Recibimos los saludos, uds trabajan sobre el plan de operaciones también?
Inés en mayo 10, 2013 en 6:57 pm dijo:
La verdad, estoy impresionada; después de tanto buscar distintas interpretaciones (las cuales pudiera yo entender) me encontré con esta JOYA QUE ME AYUDÓ MUCHÍSIMO.
Estoy sumamente agradecida por el apoyo para aquellos que no entendemos muy bien lo que escribían nuestros líderes del pasado. A partir de esto, es más fácil entender algunos artículos, hay otros que son bien definidos, que no hace falta, pero con otros me costó bastante y bueno acá tengo la solución.
Humildemente Inés.

References: artículo 6
 artículo 1
 artículo 3
 artículo 4
 artículo 5
 artículo 6
 artículo 7
 artículo 4
 artículo 8