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Timestamp: 2019-03-23 02:41:40+00:00

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Informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas sobre las cuentas anuales de la Universidad de Zaragoza correspondiente al ejercicio económico de 2012.
Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 208 de Serie A (VIII Legislatura)
Intervinienen: Laguarta Laguarta, Antonio - Peña Ochoa, Alfonso - Romero Rodríguez, Luis Ángel - Soro Domingo, José Luis - Blasco Nogués, Manuel Lorenzo - Fernández Abadía, Ana María - Garasa Moreno, Jorge
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Buenos días, señorías. Damos comienzo a la Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario del día de hoy [a las diez horas treinta y dos minutos].
Dejamos el punto uno del orden del día para el final, como viene siendo habitual, y damos comienzo al punto dos del orden del día, no sin antes dar la bienvenida al presidente de la Cámara de Cuentas, el señor Peña, y a las personas del equipo que les acompañan.
Como les decía, tramitamos el punto dos el orden del día: informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas sobre las cuentas anuales de la Universidad de Zaragoza correspondiente al ejercicio económico de 2012.
Para comenzar, tiene la palabra el vicepresidente de la Cámara de Cuentas, o el presidente —repártanse el tiempo como estimen oportuno—, para la presentación del citado informe, por un tiempo máximo de quince minutos.
Cuando quiera, señor Laguarta, tiene la palabra.
Comparezco nuevamente, comparecemos ante esta Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario, ante la que he sido citado, para presentar el informe de fiscalización de las cuentas anuales de la Universidad de Zaragoza del año 2012. En esta ocasión comparece conmigo el consejero responsable de la elaboración del informe y vicepresidente de la Cámara de Cuentas, don Alfonso Peña.
Como es sabido, los informes de la Cámara de Cuentas llevan un largo y laborioso proceso de elaboración, que empieza con las prioridades que nos marcan las Cortes, sus señorías.
En el programa de fiscalización de la Cámara de Cuentas, este informe no figura como un informe de iniciativa de la Cámara de Cuentas ni tampoco de las prioridades marcadas por las Cortes de Aragón, sino que la iniciativa fue de las Cortes Generales, que instaron, a través de la Comisión mixta Congreso-Senado para relaciones con el Tribunal de Cuentas, instaron al Tribunal de Cuentas a elaborar un informe conjunto sobre todas las universidades españolas. El Tribunal de Cuentas, en el marco de buena relación y de cooperación que tenemos entre el Tribunal de Cuentas del Estado y los órganos de control externo de las comunidades autónomas, nos propuso a los órganos de control autonómicos colaborar y participar, de manera que cada órgano autonómico de control verificara y fiscalizara a su propia universidad o universidades y el Tribunal de Cuentas lo refundiría. Hemos participado, prácticamente, todas las comunidades autónomas, los órganos de control de comunidades autónomas; Aragón, en concreto, aceptamos fiscalizar a nuestra Universidad, a la que ya, repetidamente, habíamos fiscalizado por los años 2010 y 2011.
El informe fue aprobado por la Cámara de Cuentas el día 30 de diciembre del año pasado, del 2014, y fue remitido al Tribunal de Cuentas. El Tribunal de Cuentas ha hecho una refundición de todos los informes de fiscalización de comunidades autónomas y, de esta manera, publicó hace pocos días, en este mes de febrero, ese informe-resumen, que es el que ha recogido, en concreto por lo que se refiere a la Universidad de Zaragoza, los trabajos que habíamos hecho en la Cámara de Cuentas de Aragón.
Como el ponente o, mejor dicho, el consejero responsable es el señor Peña Ochoa, le voy a ceder el uso de la palabra, y quiero resaltar dos razones principales por las que comparece: una es porque, como él fue el consejero responsable, es el que se conoce mejor que yo, por supuesto, todos los detalles de la elaboración, pero eso no quita que los informes de fiscalización, en todo caso, son informes del Consejo, o sea, son informes del órgano colegiado. El consejero responsable tiene una responsabilidad de asumir el impulso de los trabajos y hacer una propuesta, pero los informes son ampliamente debatidos, contrastados y, al final, consensuados por los tres miembros de la Cámara de Cuentas sobre el trabajo que han realizado los equipos de auditoría, dirigidos normalmente por un director o directora de auditoría; en este caso fue por doña Isabel Linares, que también está en la sala, que fue la directora de auditoría responsable.
Bueno, con este pequeño marco de introducción, cedo la palabra para que hable del meollo del asunto el consejero responsable, don Alfonso Peña.
El señor vicepresidente de la Cámara de Cuentas (PEÑA OCHOA): Muchas gracias, presidenta.
Con su permiso, presidente de la Cámara de Cuentas.
Debido a la especialidad del informe de fiscalización de las cuentas anuales de la Universidad de Zaragoza del año 2012, que, como ha señalado el presidente Laguarta, se enmarca en una fiscalización horizontal de todas las universidades públicas españolas, y teniendo en cuenta que ustedes conocen perfectamente el contenido del informe, que se les notificó y que está publicado en la web de la Cámara de Cuentas, lo que vamos a hacer en esta comparecencia es comparar los resultados de la fiscalización específica de la Universidad de Zaragoza con los que se han obtenido en el informe global del sistema universitario español, para comprender mejor el informe del Tribunal de Cuentas y que ustedes dispongan de datos suficientes para valorar la situación de la Universidad de Zaragoza en el conjunto de las universidades públicas del sistema.
Como decía el presidente, el informe es un informe fruto de la cooperación entre órganos de control externo, entre el Tribunal de Cuentas y los órganos estatales. Lo encargó la Comisión Mixta el 18 de diciembre del año 2012 y se ha aprobado por el pleno del Tribunal de Cuentas en la sesión reciente del 29 de enero de 2015. Está disponible ya para su consulta en la web del tribunal.
Han participado todos los órganos de control externos autonómicos, menos la Sindicatura de Cuentas de Cataluña, que tomó la decisión de no realizar el informe. Como decía el presidente, por tanto, el informe que hoy les presentamos forma parte de un trabajo de fiscalización más completo, que abarca todo el sistema universitario español. Lo aprobamos nosotros el 30 de diciembre y, posteriormente, nuestros datos y conclusiones se integraron en el informe general que aprobó el Tribunal de Cuentas.
Hay una cosa, desde el punto de vista técnico, que nos parece muy relevante, y es comunicarles que todos los órganos de control que hemos participado en este trabajo lo hemos hecho aplicando las mismas directrices técnicas y los mismos programas de trabajo, las mismas normas técnicas de auditoría, en definitiva, bajo la coordinación y supervisión del Tribunal de Cuentas. Como consecuencia de este dato, se produce un resultado, que es que la fiscalización presenta datos que resultan comparables y homogéneos para todo el conjunto de las universidades públicas españolas en el período 2008-2012, que es el que ha abarcado la fiscalización.
Para que tengan la información de detalle de cómo se realizó el trabajo de fiscalización, aunque los datos se ofrecen integrados en series históricas 2008-2012, que es donde se quedó el último informe general de las universidades públicas españolas, el que comprendía el período 2003-2007, como digo, aunque los datos se ofrecen integrados en esta serie, los trabajos de fiscalización, las pruebas en detalle de auditoría, se han realizado sobre las cuentas y procedimientos correspondientes al año 2012.
¿Qué objetivos teníamos los órganos de control externo al realizar este trabajo? Pues, en primer lugar, analizar la gestión económico-financiera de las universidades públicas españolas sobre puntos muy concretos: sobre el procedimiento de elaboración, aprobación y ejecución del presupuesto; se quería revisar la organización administrativa y docente y los sistemas de control interno; se quería tener información contrastada sobre el grado de implantación de los sistemas de contabilidad analítica que permitan una adecuada imputación de costes, y además, en el caso específico de la Cámara de Cuentas, nosotros, siguiendo las recomendaciones que tantas veces se nos habían hecho en esta comisión, habrán visto que hemos incluido en el informe del 2012 un apartado específico de seguimiento del estado de subsanación de las incidencias identificadas en nuestros informes de fiscalización anteriores y de implantación de las recomendaciones que hemos formulado a la Universidad de Zaragoza en las fiscalizaciones de los años 2010 y 2011, que se contiene, si lo recuerdan, en un último epígrafe del informe de fiscalización.
¿Cuáles son las conclusiones que se han obtenido de la fiscalización horizontal del conjunto del sistema? Bueno, la primera, y es importante destacarlo, es que las universidades públicas españolas todavía no han implantado un sistema de contabilidad de costes, y es importante recordar que ese sistema tiene que estar disponible antes del próximo curso universitario, antes del curso 2015-2016, porque, entre otras cosas, la normativa exige que la determinación de los precios públicos por matrícula tenga en cuenta los costes de impartición del servicio público de la enseñanza superior. Entonces, esta es una primera conclusión muy importante que debemos tener en cuenta.
Se han observado en el conjunto de las universidades públicas, sobre lo anterior, lo adelanto ya, el informe dice que en algunos casos lo que hay son informes de contabilidad analítica o estudios para su implantación, y, en ese sentido, sí que adelanto que, posiblemente, dentro del conjunto del sistema español, la Universidad de Zaragoza esté en una posición, junto con algunas universidades catalanas, muy avanzada en lo que es la implantación de la contabilidad de costes; pero, como contabilidad oficial, todavía, a fecha de hoy, la constatación del informe es que no está implantada.
Se observan deficiencias en aspectos contables, sobre todo las reglas de cálculo del remanente de tesorería y el seguimiento de los gastos con financiación afectada. Es una incidencia general de todas las universidades.
Hay problemas con los procedimientos presupuestarios, sobre todo lo que se refiere a la aprobación en plazo del presupuesto y a la aprobación de los expedientes de modificación presupuestaria, que en muchas universidades públicas se producen las mismas incidencias que habíamos identificado en la Universidad de Zaragoza, como, por ejemplo, la aprobación de expedientes de modificación presupuestaria con posterioridad a la fecha de cierre del ejercicio presupuestario.
Y el Tribunal, en el conjunto de las universidades públicas, ha constatado, después de los trabajos, que hay problemas de control de la tesorería, sobre todo en lo que se refiere a los fondos que se transfieren a las unidades descentralizadas que gestionan títulos propios, proyectos de investigación y este tipo de actividades; se ha identificado un débil control interno del conjunto de las universidades públicas y un escasísimo control sobre las entidades dependientes o vinculadas creadas por las universidades.
Como consecuencia de esas conclusiones generales, las recomendaciones del informe se dirigen a: recomendar a las universidades la implantación de un sistema de contabilidad analítica homogéneo, para su aplicación por todas las universidades; regular por quien corresponda el procedimiento de elaboración de los presupuestos, de suerte que estén aprobados a la fecha de inicio del ejercicio presupuestario, el 1 de enero, independientemente de las dificultades que todas las universidades han puesto de manifiesto, que es que les resulta difícil conseguir ese objetivo cuando la fuente de financiación principal, que son las transferencias de las Administraciones Públicas de las que dependen, no las saben con anticipación suficiente para poder tener el presupuesto aprobado, pero el presupuesto comprende el año natural y debe estar disponible para su ejecución con fecha 1 de enero.
El informe recomienda que las universidades públicas refuercen el control interno, y, en este sentido, lo que propone abiertamente es que se cree en las universidades públicas españolas un órgano equivalente a las intervenciones generales de las distintas Administraciones que tenga exactamente las mismas características, funciones y competencias que las intervenciones ostentan en las Administraciones Públicas en las que existe dicha figura, es decir, sustituir las denominadas UCI, las unidades de control interno, por una intervención concebida y regulada exactamente bajo el patrón en el que estos órganos están establecidos en la tradición administrativa española.
Se ha detectado la existencia de muchísimas entidades dependientes de las universidades y poco control respecto de esas entidades, tanto por los propios órganos de la Universidad como por los órganos de control externo, y el informe recomienda que se realice un inventario en cada universidad pública de la participación en entidades dependientes, de las aportaciones patrimoniales que realiza y de los representantes que tiene en esas entidades dependientes, y que esas entidades se sometan a un efectivo control de los órganos de gobierno de la universidad, del Consejo Social y de los órganos de control externo.
El informe reclama cambios normativos para simplificar y reducir el conjunto, la amalgama de órganos colegiados en los que se basa la gobernanza de las universidades públicas españolas, y pide actualizar la normativa, que es de los años ochenta, que regula el régimen de dedicación de cuerpos docentes universitarios, porque se ha observado en los trabajos de fiscalización que hay muchos docentes que se dedican —nos parece muy bien— a labores de investigación, y además con unos estándares de excelencia importantes, pero, claro, se está notando que eso supone afecciones a la actividad docente que también tienen que realizar esos funcionarios. Entonces, se pide una modernización de la normativa del régimen de dedicación de cuerpos docentes e investigadores universitarios.
Por áreas, el informe da datos que nos parecen muy valiosos para su análisis.
En primer lugar, describe el sistema. El sistema universitario español lo componen setenta y nueve universidades, de las cuales la mayoría son públicas, cincuenta y una, y veintiocho son privadas. De las públicas, ordinarias o presenciales son cuarenta y siete; hay dos universidades no presenciales, que son la UNED y la Oberta de Cataluña, y hay dos universidades de régimen especial, que son la Internacional Menéndez Pelayo de Santander y la Universidad Internacional de Auditoría.
Las comunidades autónomas con más fuerza en el sistema universitario español son Madrid, Andalucía, Cataluña y Valencia, como comunidades. Sí que hay que decir que, analizadas individualmente las universidades públicas sin el factor territorial, la Universidad de Zaragoza está entre las principales universidades españolas.
El presupuesto que han manejado las universidades en el año 2012, al que se refiere la fiscalización —me refiero a las presenciales— representa ya magnitudes muy significativas, equivalentes casi al 9% del PIB español: los créditos iniciales han sido 8,9 millones de euros; las modificaciones, muy elevadas, han modificado los créditos iniciales en un 32% y suponen dos mil ochocientos millones, muchas de ellas como consecuencia de la entrada de ingresos asociados a proyectos de investigación y causas por el estilo; las obligaciones finalmente liquidadas al cierre del 2012 por el conjunto de las universidades han sido ocho mil ochocientos millones, y los derechos reconocidos, ligeramente superiores a las obligaciones, nueve mil doscientos setenta y ocho millones de euros; el gasto de personal en el conjunto de las universidades públicas —luego veremos el caso singular de Zaragoza— representa el 61% de las obligaciones reconocidas netas, y los ingresos por subvenciones y transferencias (casi todas ellas, principalmente, de las Administraciones autonómicas de las que dependen las universidades públicas) representan el 77% de los derechos reconocidos netos.
La situación económico-financiera de las universidades en el período, en concreto en el ejercicio fiscalizado, se la resumo ahí: el endeudamiento del sector representa, al cierre del 2012, seiscientos veinte millones de euros, y, en ese mismo momento, el de la Universidad de Zaragoza ascendía a treinta y un millones de euros, que viene a ser el 5% del total del endeudamiento de las universidades públicas españolas.
La cuenta del resultado económico-patrimonial de las universidades, que había presentado siempre magnitudes en positivo, había dado siempre un resultado de ahorro hasta el año 2012, presenta ya signo negativo en muchas universidades públicas a partir del año 2012, no así en la Universidad de Zaragoza, que todavía tiene un resultado económico-patrimonial positivo al cierre del 2012.
En el remanente de tesorería se empiezan a identificar también, aparte de los tradicionales errores en la operatoria para su cálculo, la falta de descomposición entre afectado y no afectado, se empiezan a ver ya en los últimos ejercicios, en la serie, que varias universidades cierran o liquidan sus cuentas con remanente de tesorería negativo, cosa que era inédita hasta estos años analizados.
Y esto plantea dos problemas: el primero, que muchas de ellas no han adoptado las medidas previstas en el ordenamiento jurídico para corregir ese desequilibrio financiero, y que otras, incapaces de poderlo corregir aplicando ese tipo de medidas, han tenido que presentar ante sus organismos de tutela y supervisión planes de saneamiento económico-financiero para corregir ese déficit a medio plazo ante la imposibilidad de poder hacerlo de manera completa en el presupuesto de 2013.
Las universidades, como consecuencia de la situación económico-financiera, también presentan una reducción paulatina, pero constante, de los excedentes de tesorería que tenían hasta ahora, sobre todo los que se producían en momentos pico, como, por ejemplo, los de recaudación de la matrícula. Bueno, pues esto, como también acumulan obligaciones pendientes de pago con acreedores y tal, ya se ve en la serie analizada que ya no existe.
Costes y financiación: ninguna de las universidades fiscalizadas tiene implantado un sistema de contabilidad analítica en el ejercicio 2012, y, como les decía, solamente se ha identificado en la fiscalización un mayor o menor grado de desarrollo de informes de contabilidad, como, por ejemplo, el que realiza la Universidad de Zaragoza desde el año 2008, o de estudios preliminares tendentes a su futura concreción. Les recuerdo que el sistema de contabilidad analítica tiene que estar implantado para el curso 2015-2016, porque, de acuerdo con lo que establece el Real Decreto Ley 14/2012, los precios públicos por matrícula tienen que estar relacionados por los costes por prestación de servicio, y, por tanto, tenemos que ser capaces de tener identificados los costes de ese servicio.
En cuanto a control interno, que es una de las conclusiones importantes del informe, sigue habiendo universidades que no tienen servicios de control interno, ocho de las cuarenta y siete. La de Zaragoza, por supuesto, no está en esas circunstancias.
Los recursos humanos dedicados a la actividad de control son insuficientes (en el caso de Zaragoza, también, son solo cuatro personas dentro del conjunto de la Universidad), y la cualificación de los mismos no siempre resulta apropiada para el desarrollo de sus funciones, que son funciones de cierta complejidad y relevancia.
Luego, además, se han producido cambios importantísimos en las funciones de las unidades de control interno como consecuencia de las normas de estabilidad presupuestaria, que imponen a las intervenciones o a las unidades de control interno nuevas obligaciones de control y una actividad de suministro de información económico-financiera a los órganos de supervisión que les ha aumentado muchísimo la responsabilidad y la carga de trabajo. Frente a estas nuevas circunstancias, las universidades públicas españolas no han desarrollado modelos de control interno satisfactorios que permitan cumplir adecuadamente estas nuevas obligaciones.
La actividad docente e investigadora: el resumen principal es que se modera respecto al período 2003-2007.
Pero sigue existiendo exceso de plazas ofertadas, especialmente significativo en los másteres. Los alumnos del sistema —cuando ves estos datos, ves su importancia, ¿no?— son un millón ciento sesenta mil noventa y cinco alumnos en el curso 2012-2013 para las titulaciones oficiales, quitando los títulos propios. Hay una evolución positiva del número de alumnos en el período: crecen un 5%.
Y se observa, en cuanto a docencia, en cuanto a créditos impartidos por profesor equivalente a tiempo completo en el curso 2012, que muchas de las ramas no tienen la carga docente señalada por la legislación universitaria y es inferior a los veinticuatro créditos anuales, cosa que en el caso de Zaragoza se ha constatado en nuestro informe, pero que es una debilidad general del sistema, lo cual, a juicio del informe, puede poner de manifiesto un cierto sobredimensionamiento del profesorado en relación con el número de alumnos existentes en las ramas en las que ocurre esta circunstancia.
Los recursos humanos del sistema también son datos que llaman la atención: a 31 de diciembre de 2012, hay ciento cincuenta y ocho mil doscientos catorce empleados públicos prestando sus servicios en las universidades públicas españolas, ciento un mil cuatrocientos veinticuatro de personal docente e investigador y cincuenta y seis setecientos noventa de PAS.
Los gastos por retribuciones se han incrementado en el período analizado, 2008-2012, un 9,94%, y ello aun teniendo en cuenta que en este período se han producido dos medidas muy relevantes de ajuste en los gastos de personal, que son, en primer lugar, la que se introdujo por el Real Decreto Ley 8/2010, de 20 de mayo, que, si recuerdan, obligaba a reducir el conjunto de las retribuciones del personal del sector público en un 5% anual respecto de las que existían a 1 de diciembre de ese año, y, luego, la reducción de la paga extraordinaria de los empleados públicos del mes de diciembre del año 2012. Bueno, pues aun así, como les digo, después de aplicar estas dos durísimas medidas, los gastos totales por retribuciones de personal se han incrementado en el período en el 9,94%.
Los planes de incentivación a la jubilación voluntaria, que es un tema importante, se ha hecho una revisión completa en el conjunto del sistema. En todos los casos funcionan bajo diferentes fórmulas, pero con el mismo objetivo, que es retirar personal docente en edad superior a los sesenta años, incentivando esa propuesta con un complemento de la pensión hasta el importe de lo que se percibiría si el personal que se jubila anticipadamente permaneciera en activo en su universidad, y ese complemento se percibe desde el momento de la jubilación hasta llegar a la edad de los setenta años, en la que se produce la jubilación forzosa. Sobre este punto, que ha sido controvertido en nuestro informe, el informe general del Tribunal de Cuentas confirma la misma conclusión que ya adelantó la Cámara de Cuentas en el año 2010, que es que las universidades públicas españolas no disponen de cobertura legal para la implementación de estos programas de incentivación a la jubilación voluntaria anticipada. Y luego, lo que también constata el informe es que, igual que ocurrió en el caso de nuestra Universidad, las universidades públicas españolas han paralizado en el año 2012 nuevas convocatorias para acogerse a estos planes de incentivación, como consecuencia de los informes emitidos por el Tribunal de Cuentas y otros Ocex, entre ellos, nosotros.
Como resumen general de los planes de jubilación anticipada, vemos que se han acogido treinta y seis universidades públicas presenciales, entre ellas la Universidad de Zaragoza, y también la UNED; se han beneficiado de estos planes de incentivación de la jubilación anticipada tres mil ochocientos veintiocho empleados, de los cuales el 4,7% (ciento ochenta) son docentes de la Universidad de Zaragoza; se han realizado pagos en este concepto, al menos, por ciento ochenta y tres millones en el período fiscalizado, de los cuales el 3,6% (6,6) corresponden a los pagos liquidados por nuestra Universidad, que, como saben, entró en el modelo un año más tarde que el resto de las universidades públicas (en el año 2008 no tenía ningún docente acogido y los planes empiezan a desarrollarse a partir del año 2009); y luego, el informe también proyecta los gastos futuros que van a representar para las universidades públicas estos complementos a la jubilación, que suponen doscientos treinta y ocho millones en el conjunto de las universidades públicas, de los cuales 16,41 corresponden a la nuestra, y que representa el 6,9% del total de los compromisos futuros.
En cuanto a órganos de gobierno y representación, el informe insiste en la necesidad de simplificar y reducir órganos colegiados previstos en la normativa tanto orgánica como autonómica para el gobierno de la Universidad, propone que se avance decididamente en la profesionalización del gobierno de las universidades, propone cambios en los sistemas de elección de los distintos órganos, que se ven en estos momentos muy afectados por el mal del corporativismo, y propone que los órganos de gestión y, en general, la actividad de las universidades se realice bajo criterios de mayor transparencia, control y rendición de cuentas.
El tema de las entidades dependientes, que es un tema al que el informe le dedica atención porque es un tema importante, la fiscalización ha constatado la existencia de quinientas setenta y cuatro entidades dependientes o vinculadas con las universidades públicas españolas, de las cuales trescientas ochenta y dos son de carácter público por estar dominadas por el sector público. Este mal, si me permiten la licencia, no es preocupante en el caso de nuestra Universidad, que solo participa, como se pone de manifiesto en nuestro informe, en nueve entidades (dos sociedades, unas fundaciones, un consorcio y una asociación), y en ninguna de ellas la Universidad ostenta una posición dominante ni por el control de los órganos de gobierno ni por la financiación que les aporta ni por ningún otro criterio.
La mayoría de las entidades dependientes constituidas por las universidades españolas operan bajo la forma de fundaciones o de sociedades mercantiles. Las fundaciones son predominantes, y la fiscalización ha identificado importantes problemas de control de estos entes dependientes organizados bajo esta forma jurídica; como les he dicho, la fiscalización constata la falta de un inventario actualizado en el que se identifiquen los entes en los que se participa, las aportaciones o los representantes que tienen las universidades en sus órganos de gobierno o control.
Se ha constatado que la creación de entidades instrumentales no siempre trae causa de nuevas competencias asumidas por las universidades o de una búsqueda de una mejor eficacia o racionalización en la gestión de los servicios públicos que tienen encomendados las universidades, sino que, en ocasiones, se han constituido con la única finalidad de huir de los controles, presupuestarios o de otro orden, y de disponer de un mayor margen de discrecionalidad en las decisiones relativas a gestión de personal, contratación o prestación de servicios públicos. La última conclusión, a nuestro juicio, es importantísima, que es que se ha comprobado que estos entes instrumentales operan, en la mayoría de los casos, sin ningún control de las universidades que participan en ellos; en el mejor de los casos, se ha visto que lo que hacen es someter sus cuentas anuales a una auditoría de cuentas, pero la mayoría de estas entidades no rinde cuentas correctamente de su actividad a los órganos de control externo, y en muchas ocasiones, al ser consideradas entidades privadas, aunque dependientes de las Administraciones Públicas, el Consejo Social no participa ni en la aprobación de sus presupuestos ni en el de sus cuentas anuales.
Y termino, porque creo que estoy consumiendo mucho tiempo, con una aplicación de estas conclusiones y recomendaciones en el ámbito de nuestra Universidad. Los datos los tienen en el informe, con lo cual no voy a ser especialmente insistente en reiterarlos, pero sí algunas ideas que nos parecen relevantes en comparativa.
Por ejemplo, de esta ficha, pues ver que la estructura de facultades, escuelas, institutos..., centros, en definitiva, en los que se organiza la investigación y la docencia de la Universidad de Zaragoza, permanece bastante estable en la serie analizada, y que los alumnos de grado y máster, en el período al que nos referimos, pues presentan un crecimiento significativo del 5,5% a lo largo del período, equivalente a mil quinientos dieciséis alumnos al cierre del ejercicio 2012.
La actividad económico-financiera se la he puesto ahí, comparando la liquidación del presupuesto del 2012 de Zaragoza con el resto de las universidades públicas, y, más o menos, responde a un patrón —digamos— de coherencia: la Universidad de Zaragoza tiene un peso mayor de las obligaciones reconocidas en gastos de personal al del conjunto de las universidades públicas, 61% frente al 64%, pero también hemos identificado en los trabajos que otras universidades públicas, que, como ven, tienen mayor peso de las transferencias corrientes que las que se producen en la Universidad de Zaragoza, que es el 1%, esta situación se produce precisamente porque transfieren fondos presupuestarios a entidades dependientes que colaboran con la universidad matriz en la realización de los servicios de docencia o investigación. Pero, como vemos, el patrón es bastante equivalente con esa explicación.
Las inversiones reales en el conjunto de las universidades son el 18%, y en nuestra Universidad, el 19%.
En los pasivos financieros, como son muy coyunturales del programa de amortización, la Cámara de Cuentas no le damos ninguna importancia a la diferencia que se aprecia.
En cuanto al presupuesto de gastos, comparando nuestros gastos con el del conjunto de las universidades españolas, pues los gastos vienen a estar en torno al 3%: los gastos de personal son el 3,11%; los gastos en bienes corrientes, el 2,96%; los gastos financieros son un poquito mayores a la media del 2,98%. Bueno, esa es la situación de gastos de la Universidad respecto al conjunto.
La tendencia en el período analizado, pues el presupuesto de gastos de la Universidad de Zaragoza se ha ajustado con mayor intensidad que el del conjunto de las universidades públicas: las universidades públicas han reducido sus obligaciones en 857,4 millones de euros, un 8,8%, y la Universidad de Zaragoza, en 29,6 millones de euros, un 10,6%, siendo la reducción más importante, en términos cualitativos y porcentuales, la que se produce en las inversiones reales y en los gastos de personal.
En cuanto a ingresos, la situación es más o menos la misma: la Universidad de Zaragoza tiene dos puntos porcentuales más de derechos reconocidos por tasas y precios públicos que el conjunto de las universidades públicas y tiene un menor reconocimiento de ingresos, de dos puntos también, por transferencias conjuntas, que en el conjunto son del 63% y en el caso de Zaragoza son del 61% del conjunto de los derechos reconocidos. Y el resto de los datos son, más o menos, coherentes. Como pasaba en gastos, los ingresos de la Universidad de Zaragoza están en torno al 3% de los ingresos del conjunto del sistema, con algunas pequeñas distorsiones por capítulos de la clasificación económica del presupuesto de gastos.
A la inversa de lo que sucedía con los gastos, vemos, en la evolución en el período 2008-2012, que los ingresos del conjunto de las Administraciones Públicas se han reducido con mayor intensidad (un 11,7%) que lo que se han reducido los derechos reconocidos en la Universidad de Zaragoza, que han caído en el período un 9,7%. Bueno, pues también es un dato que creemos que tiene su importancia.
Además, en algunos capítulos cuyo análisis es siempre especialmente interesante, pues vemos que, por ejemplo, las tasas y precios públicos, que representa un esfuerzo de los propios usuarios y de la propia universidad en la búsqueda de ingresos para la financiación del sistema, tienen una tasa de variación bastante superior a la que se produce en el conjunto de las universidades públicas, del 13% al 23%, y que las transferencias corrientes, que es la principal fuente de financiación de las universidades públicas, caen bastante menos en el caso de la Universidad de Zaragoza que en el conjunto de las universidades públicas: en el conjunto, el descenso es de un 12%, muy acusado, casi el 13%, mientras que en el caso de la Universidad de Zaragoza es el 3,9%. Creo que son datos que tienen su importancia para su análisis.
Por el contrario, las transferencias de capital se desploman con bastante más fuerza en el caso de la Universidad de Zaragoza que en el conjunto de las universidades públicas, aunque en el conjunto no tienen el mismo efecto...
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Señor Peña, le ruego que vaya terminando, por favor.
El señor vicepresidente de la Cámara de Cuentas de Aragón (PEÑA OCHOA): El personal de la Universidad de Zaragoza está en el 3,7% del conjunto de las universidades públicas; casi siempre estamos en el entorno del 3%, y vemos que hay muy pequeñas diferencias respecto del conjunto. Tenemos un poquito más peso de personal de administración y servicios que de PDI frente al conjunto de las universidades públicas (el PDI, en el conjunto, es el 64,6%, y en el caso de Zaragoza es el 63,7%), y el personal funcionario, en el caso de Zaragoza, tiene algo más peso, casi dos puntos porcentuales, que en el conjunto de las universidades públicas. En la serie, la evolución es de un aumento del personal en la Universidad de Zaragoza de 244 efectivos (un 4,7%), frente al descenso muy poco significativo del conjunto de las universidades, que cae en un 0,03%. El peso de personal de la UZ representa un poquito más al final de la serie en el conjunto de las universidades, pasa del 3,5% al 3,70%, y el aumento del personal laboral en el conjunto de las universidades públicas crece en el caso de Zaragoza, que pasa de ser el 3,07% del personal laboral de la totalidad de las universidades a ser el 3,49% al final del período.
El plan de jubilación anticipada, se lo he explicado ya antes con anterioridad, se ve en el cuadro que Zaragoza entra en el programa de incentivos con un año de retraso frente al resto de las universidades españolas, y vemos que, en toda la serie de la fiscalización, las obligaciones reconocidas por estos conceptos vienen a suponer, aproximadamente, el 1% de los gastos liquidados del capítulo I del presupuesto de las universidades públicas.
Docencia, lo hemos visto, crece tanto en máster como en grado, y vemos que la situación, en cuanto a créditos impartidos, tasas... Como lo tienen en el informe y voy muy mal de tiempo, no me entretengo.
La actividad investigadora presenta un mal indicador en el caso de Zaragoza en comparación con el conjunto de las universidades públicas: en el conjunto crece un 2,4%, mientras que las obligaciones imputadas a esta actividad en el caso de Zaragoza en el período presentan una caída del 7,7%. Esto se refleja en el número de personas dedicadas a la investigación, que, como ven, va disminuyendo año tras año en la Universidad de Zaragoza respecto del conjunto, y también, en cuanto a los outputs, en que el número de patentes también presenta un ritmo de disminución constante en el período analizado, cada vez se registran menos patentes por la Universidad de Zaragoza.
Por último, cierro con costes. Una de las novedades más importantes que contiene el informe respecto del realizado en el período 2003-2008 y de los que hemos realizado los órganos de control externo españoles de las universidades públicas es que en este, por primera vez, asumiendo muchos riesgos, se contiene un análisis de costes de las universidades.
Se ha aplicado para el análisis de costes —ya lo adelanto, se dice con mucho detalle en el cuerpo del informe— una metodología elaborada por las directrices técnicas que ya adelanto que difiere de la que maneja la Universidad de Zaragoza, que es la recomendada por la Conferencia de Rectores. Las principales diferencias consisten, aparte de los criterios de imputación de costes, en la consideración de un coste financiero, por parte del examen de costes que hemos hecho los órganos de control externo, por el coste de oportunidad de los activos fijos en los que las universidades desarrollan su actividad docente. Como ven, ahí hay un coste estimado importante que las universidades públicas, con la metodología que aplican, no computan en este momento.
Bueno, de los datos de costes —y cierro—, ustedes pueden ver que la Universidad de Zaragoza imputa a docencia un porcentaje superior al que imputa el conjunto de las universidades públicas españolas: nosotros imputamos a docencia un 82,8%, frente al 75,1% de las universidades públicas.
Dentro de los gastos que se imputan, en concreto dentro de los gastos presupuestarios que se imputan, también en el caso de Zaragoza hay un mayor peso de los costes de personal que el que realizan el resto de las universidades públicas: 58,2% frente al 56,6% de las universidades públicas.
Con estos costes y con esta imputación, el índice de cobertura en el caso de la Universidad de Zaragoza, con el criterio del Tribunal de Cuentas, se situaría en el año 2012 en el 10,6%; el índice de cobertura (me refiero a los costes financiados con los ingresos por matrícula) se situaría en el 10,6%, frente al 13% del conjunto de las universidades públicas. Ya les adelanto que ese índice de cobertura, en los datos que maneja la Universidad de Zaragoza, presenta valores notablemente más altos: sin computar el coste financiero y con los criterios de imputación de costes que maneja la Conferencia de Rectores, 17,5% en docencia y 14,6% si computamos gastos de docencia e investigación.
Cierro con esto: comparando los distintos indicadores de costes en nuestro informe con los del conjunto de las universidades públicas, llegamos a la conclusión de que, como consecuencia de estos datos que anteriormente les he ofrecido, en todos los indicadores los costes de la Universidad de Zaragoza son mayores, entre un 23% y un 30%, debido, como les decía, a la mayor imputación de actividad docente y al juego de los componentes de costes que les he descrito.
Tienen ahí los costes de crédito matriculado, de crédito impartido, de crédito medio por alumno y curso y de crédito medio de un titulado de grado, y ahí les informamos sobre la media. Es una media, quiero advertir, que se obtiene en el conjunto de las universidades públicas españolas y la que se obtiene en el análisis de la Universidad de Zaragoza individualmente considerada.
Y con esta presentación general, yo termino mi intervención, y agradezco a la Presidencia la consideración que ha tenido con el tiempo.
Comienza ahora el turno de portavoces. Les ruego, por favor, que se ciñan a los tiempos, como luego se lo rogaré a los miembros de la Cámara de Cuentas, puesto que, después, la comisión continúa aquí sus trabajos en ponencia.
Tiene la palabra, por el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida, el señor Romero.
El señor diputado ROMERO RODRÍGUEZ: Muchas gracias, señora presidenta.
Y gracias al presidente y al vicepresidente de la Cámara por la exposición y las explicaciones que han dado sobre el informe de las cuentas de la Universidad de Zaragoza del ejercicio 2012.
Nos da la sensación, cuando hemos leído el informe, de que el trabajo realizado por la Universidad ha sido un trabajo, desde el punto de vista del análisis que ha hecho la Cámara de Cuentas de Aragón, satisfactorio. No hemos visto anomalías graves o dificultades que hayan podido tener los miembros de la Cámara de Cuentas, los técnicos que han analizado este informe, para elaborar un informe completo, muy exhaustivo, el cual, evidentemente, agradecemos y del que, con la información contrastada con otras anualidades, siempre hay un conjunto de datos que es bueno resaltar y poner de manifiesto.
Pero la novedad, para nosotros, es que la gestión que ha hecho la Universidad de Zaragoza en el ejercicio 2012 ha sido una gestión satisfactoria desde el punto de vista económico y financiero. Y me imagino que habrá sido fruto del trabajo de los responsables de la Universidad, desde el rector, pasando por los docentes, y también, ¿por qué no?, del alumnado.
Dicho esto, que, desde nuestro punto de vista, no hay anomalías graves en este informe, sí que hay un conjunto de cuestiones que es bueno que resaltemos.
La primera, las propuestas de resolución que planteó este grupo parlamentario en los informes anteriores, en el del 2012 y en el del 2011, tenían que ver con el marco de financiación estable que, a nuestro juicio, tenía que tener la Universidad, y creo que los redactores de este informe, especialmente el responsable, el señor Peña, como consejero responsable de este informe, seguramente habrá tenido presente en el desarrollo de este informe uno de los problemas de los que vienen quejándose los grupos parlamentarios, especialmente los de la oposición, con respecto a la financiación de la Universidad. Una financiación que ha quedado durante esta legislatura en entredicho, y que al final se ha tenido que recurrir a algo que no suele ser habitual en unos presupuestos con enmiendas de cuatro de los cinco grupos parlamentarios: a incrementar la financiación de la Universidad, aunque haya sido en una cantidad pequeña, menos, evidentemente, de la que hubieran querido los grupos parlamentarios, lo cual da una sensación pésima de la evolución financiera de la Universidad desde el punto de vista de los compromisos que debería tener la Comunidad Autónoma de Aragón, el Gobierno de Aragón.
Esto es importante reflejarlo por una sencilla razón: porque entendemos que, si se hubiera cumplido el acuerdo firmado en el año 2011 con respecto a la financiación, seguramente la Universidad hubiera tenido menos problemas en sus cuentas, a pesar de que este ejercicio 2012 tiene unas cuentas razonables desde el punto de vista de la liquidación, pero, evidentemente, necesitaba la Universidad mayores ingresos para tener un mayor desarrollo y, sobre todo, para cubrir algunos aspectos que luego se pone de manifiesto en el informe que no se han cubierto. Ese es un primer análisis que hace el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida. O, dicho de otra forma, el Gobierno, en esta legislatura, ha incumplido el plan de financiación que tenía aprobado con la Universidad, y eso ha supuesto un grupo de quebrantos para la propia Universidad, y al final se ha dado una imagen pésima cuando cuatro de los cinco grupos parlamentarios, incluido en esos grupos parlamentarios el que sostiene al Gobierno, el Grupo Parlamentario Aragonés, han tenido que recurrir a una enmienda para incrementar los presupuestos de la Universidad ante el SOS que viene lanzando la Universidad con respecto a su financiación.
Dicho esto, hemos visto cómo en el año 2010 el presupuesto de la Universidad era de doscientos noventa y ocho millones; en el 2011, de doscientos noventa y tres, y en el 2012, al final, con la modificación de créditos que ha habido, ha sido de doscientos setenta y nueve. Es decir, en apenas dos cursos, prácticamente, tenemos veintiún millones de euros menos. Por lo tanto, es un dato significativo en el sentido de que, en la medida en que es necesario potenciar la Universidad de Zaragoza como herramienta de futuro para el desarrollo de la comunidad, no están acompañando los recursos económicos.
Nos hacemos eco de la falta de la implantación del sistema de contabilidad de costes. Ya lo hicimos el año pasado y lo volvemos a hacer en este. El señor Peña lo ha reflejado como una de las principales conclusiones, y es necesario que la Universidad, y esa será una de las recomendaciones que planteará este grupo parlamentario, se acoja a ese plan de contabilidad y, por lo tanto, uno de los problemas que viene arrastrando se pueda subsanar.
También hablaba de diferentes deficiencias en aspectos contables, también subsanables, pero es necesario, evidentemente, trabajar más en ello.
Hablaba de la necesidad de reforzar el control interno también. Ha quedado demostrado que es necesario, evidentemente, reforzar el control interno, no solamente desde el punto de vista de reglamento y normas que puedan desarrollar ese control interno, sino también desde el punto de vista de la necesidad de personal, que es uno de los consejos y recomendaciones que se emiten en el informe, incrementar el personal para que haya un mayor control interno.
Y también se ha visto la necesidad de ejercer un mayor control sobre aquellas entidades que dependen de la Universidad y que, seguramente, si este control interno tuviera mayor personal y tuviera un reglamento o unas normas, habría una mayor fiscalización desde la Universidad a esas entidades dependientes, y, por lo tanto, son recomendaciones que haremos.
Nos preocupa la tasa de temporalidad, que, como bien han dicho, incumple la Ley orgánica de universidades: se supera el 40%, estamos casi en un 45%, y eso no es bueno. Es una crítica que venimos haciendo en el ámbito de los debates que tenemos sobre empleo cuando hablamos, evidentemente, de empleo precario o hablamos de empleo temporal. Aquí, en la Universidad, crece esa tasa, y no es bueno que crezca esa tasa.
Hemos visto cómo, del ejercicio pasado a este ejercicio, se ha bajado en cuatrocientos treinta y dos alumnos. Es un dato que, aparentemente, aunque, si hacemos la evolución desde el curso 2008-2009 hasta el curso 2012-2013, hay una cierta estabilidad, nos movemos en un marco entre treinta y tres mil y treinta y cuatro mil quinientos alumnos, sí que es curioso que, del curso pasado al curso que analiza el ejercicio económico de la Cámara de Cuentas, se ha bajado en cuatrocientos treinta y dos alumnos. Eso no es bueno, igual que no es bueno que, cuando analizábamos el ejercicio 2008 en comparativa con el ejercicio, es decir, con el curso 2012-2013, hemos bajando casi en doce mil quinientos alumnos. Por lo tanto, es una pérdida de fuelle que también es importante para la economía, especialmente en los campus donde se han perdido esos alumnos. Es decir, tenemos una Universidad que, en la evolución, si analizamos los últimos veinte años, está perdiendo alumnado.
Y con respecto a las transferencias corrientes, veíamos cómo cada año iba creciendo la transferencia de la comunidad autónoma a la Universidad y cómo va decreciendo. Incluso, aunque se aprecia poco, sí que ha caído en un punto lo que ha sido la financiación por parte de la comunidad autónoma de un ejercicio a otro. Por lo tanto, son datos que hay que poner sobre la mesa y que deben analizarse.
Nos ha parecido muy interesante, como novedad y como instrumento positivo, que haya creado la Universidad una especie de unidad de igualdad, fundamental, máxime después de los datos que estas semanas atrás hemos visto con respecto a la desigualdad entre hombre y mujeres en muchísimas cuestiones. Nos parece importante, porque esa unidad de igualdad también ha hecho que se incremente el porcentaje de mujeres tanto en la docencia. Es decir, nos ha parecido interesante trabajar ese apartado.
Y en relación con el resultado económico-patrimonial, pues hemos visto cómo en los últimos años, del 2008 al 2012, se ha bajado en 38,5 millones en lo que es el resultado patrimonial, es decir, de 2008 a 2012 se ha producido una fuerte caída del resultado económico-patrimonial, pasando de 19,96 millones de euros en positivo a 8,5 millones de euros en negativo. Eso quiere decir que, al final, los recursos se van agotando y, evidentemente, se tiende a tener efecto negativo en lo que es el resultado económico-patrimonial.
El resultado económico como tal es cierto que ha sido positivo, en muy poquito, pero ha sido positivo en quinientos treinta mil euros, cuando en el ejercicio de 2010 se tuvo un resultado negativo de ocho millones cuatrocientos mil euros. Parece que ha habido un ajuste, un ajuste al que no le ha quedado más remedio a la Universidad al no haber contado con aquellas transferencias que se esperaban por parte de la comunidad autónoma. Y a partir...
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Señor Romero, acabe ya, por favor.
El señor diputado ROMERO RODRÍGUEZ: Sí, concluyo.
Y a partir de ahí, se ha visto también cómo el hecho de que esas transferencias no hayan sido sólidas y no estuvieran comprometidas como esperaba la Universidad ha hecho que en los reconocimientos de ingresos pendientes hayan tenido que ir anulando.
Nos ha gustado que sí que se cumple en un grado muy alto la ejecución del presupuesto, lo cual, para nosotros, es un dato positivo.
Y a partir de ahí, termino con la conclusión de que seguiremos presentando proposiciones de resolución en la línea de otros años de que se mejore la financiación a la Universidad y en la línea de que se tenga en cuenta, evidentemente, a la Universidad a la hora de que aporte un mayor desarrollo a la Comunidad de Aragón, y para ello, inevitablemente, es necesaria una mayor financiación.
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Gracias, señor Romero.
Es el turno del Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista. Señor Soro, tiene la palabra.
En primer lugar, como siempre, es un placer darles la bienvenida. Señor Laguarta, señor Peña, señora Linares, gracias por estar hoy aquí con esta exposición tan interesante que complementa el informe del que disponíamos, el informe parcial únicamente, respecto de la Universidad de Zaragoza.
Yo creo que en esta legislatura se han producido en paralelo dos procesos: por un lado, se ha consolidado la institución, la Cámara de Cuentas, pero, por otro lado, además, se ha mostrado que una de las funciones más importantes de estas Cortes es, precisamente, el trabajo que, gracias al trabajo previo de la Cámara de Cuentas, podemos desarrollar.
Yo creo que esta Comisión Institucional se está especializando en este último tramo de la legislatura en tratar informes de la Cámara de Cuentas. Esto es algo que habrá que revisar internamente en el futuro. Ya se habló de que hubiera una comisión específica; yo creo que es absolutamente necesario, porque, sin duda, yo creo que tenemos todos muy claro que una de las funciones primordiales de los parlamentos modernos y de las Cortes de Aragón es este: gracias a un órgano como la Cámara de Cuentas, poder mejorar los sistemas de fiscalización.
En este caso, además, de una forma muy positiva, por dos cuestiones: en primer lugar, contamos con una serie temporal, y eso yo creo que favorece; el cuadro final, extensísimo, completísimo, exhaustivo, de seguimiento es muy útil, porque ahí se refleja ese diálogo que existe, además, con el ente fiscalizado, en este caso con la Universidad; como digo, es muy útil contar con el 2010, 2011, 2012, es algo interesantísimo. Pero, por el otro lado además, en este caso, el poder compararnos de una forma homogénea, con la dificultad de no poder comparar datos de la Universidad de Zaragoza y de la Cámara de Cuentas —ese es un problema para nosotros—, pero sí que es interesante disponer de datos homogéneos del conjunto de las universidades públicas, es algo muy positivo.
La primera pregunta que les dirijo... Anticipo la respuesta, ya sé que al final seguirán fiscalizando a la Universidad pública de Aragón si se lo decimos desde las Cortes, o no; eso, ya lo sé que será el programa de fiscalización, el programa o no de fiscalización. Pero yo creo que sería muy interesante seguir fiscalizándola, y les pregunto su opinión, si creen que sería conveniente, porque entiendo que el encargo, la decisión del Tribunal de Cuentas, llegaba hasta el 2012, entiendo que ya no seguirá adelante, no hay una previsión, en principio, de que a partir del 2013 siga ese trabajo por el conjunto de los Ocex, y les pregunto su opinión, si creen que sería razonable que en el futuro siguiéramos fiscalizando la Universidad de Zaragoza por todo lo que supone, no solo como motor de desarrollo, sino los datos de más de treinta y cuatro mil alumnos en el 2012, cinco mil setecientos empleados...
Si le he oído bien, señor Peña, ha dicho que el conjunto de las universidades públicas representan el 9% del PIB estatal. No sé si en Aragón tenemos también ese dato, si es equivalente o no, pero, desde luego, yo creo que, incluso desde el punto de vista económico, lo que supone la Universidad de Zaragoza... Mire, el otro día, el viernes, estuve en La Almunia; me planteaban la preocupación del futuro de la Escuela Universitaria, y no solo por una cuestión de formación, sino por una cuestión económica, todo lo que supondría —ojalá no sea así para La Almunia— la desaparición de la Escuela Universitaria de generación de PIB y de riqueza en La Almunia. Así que, como digo, desde luego, es algo absolutamente necesario.
En definitiva, este tipo de informes, absolutamente útiles y que demuestran la utilidad de la Cámara de Cuentas, que, desde luego, les aseguro que se refuerza en las adversidades, se está reforzando en esta época convulsa que hemos pasado, yo creo que sale muy reforzada. Y porque hemos conseguido, además, algo muy importante: la ciudadanía sabe de la existencia de la Cámara de Cuentas y sabe que trabajan de una forma exhaustiva e independiente. Yo creo que esto es lo más importante de esta época.
Voy a intentar, en el tiempo que tengo... Tenemos ya las recomendaciones y conclusiones del informe definitivo. Yo creo que lo más interesante de hoy ha sido ponerlo en relación con los datos globales, y es lo que voy a intentar: concretar las conclusiones y recomendaciones del informe global del conjunto de universidades al caso concreto de la Universidad de Zaragoza.
Le hago dos preguntas globales.
En primer lugar, en el ranking de universidades públicas, a la vista de los criterios globales que contiene el informe general, ¿en qué situación se encuentra la universidad pública de Aragón, la Universidad de Zaragoza? ¿Se encuentra situada...? Ya sé que esto es muy difícil, ¿eh?, pero ¿es una universidad, desde el punto de vista de la actuación económico-financiera y contabilidad de costes, situada en un buen puesto o en un mal puesto? No sé si esto es posible responderlo.
Y otra pregunta que me interesa mucho: en ese ranking, si es posible también extraer estos datos del informe, ¿cómo trata el Gobierno de Aragón a nuestra Universidad? ¿Es una de las universidades, desde el punto de vista de financiación, mejor, peor, o está en la media? Sabe —ya se lo ha relatado, además, el representante de Izquierda Unida y lo saben perfectamente— el debate que hubo en torno a la Universidad de Zaragoza en los presupuestos. Yo no sé si es posible o no extraer ese dato, porque sí que conocemos datos: ha dicho usted que las transferencias de capital se desploman —creo que ha dicho esa palabra expresamente—, sabemos que la financiación con recursos propios pasa del 17% en el 2008 al 23% en el 2012, porque entiendo que hay falta de financiación vía transferencia del Gobierno de Aragón. No sé si es posible también establecer ese ranking de cómo se toman en serio los diferentes gobiernos, en este caso el Gobierno de Aragón, la financiación de sus universidades públicas.
Voy las conclusiones que establece el informe general.
El tema de la contabilidad de costes, claro, tenemos un problema que, además, en la diferencia de criterio que utiliza la Cámara de Cuentas, porque así lo decide el Tribunal de Cuentas, entiendo que necesitan hacerlo así a efectos de homologación de todos los Ocex, pero el que la Universidad de Zaragoza lo haga de otra manera es un problema. Les pregunto porque ha dicho que en el próximo curso ya tiene que establecerse esa contabilidad analítica, no el informe de después, sino la contabilidad analítica. ¿Hay avances o no hay avances? Porque entiendo que esto sí que deberá ser homogéneo entre todas las universidades, y no sé si hay avances o no. No digo del ámbito de los Ocex, sino del ámbito específico de las universidades públicas: si hay avances o no y si será posible tener esa contabilidad analítica.
Y en el caso de que se acuerde esa contabilidad analítica homogénea, ¿será posible también que los órganos de control externo sean la que utilicen? Porque, una vez que se consiga una homologación de las universidades, sería necesaria la homologación con los órganos de control externo, sobre todo para quienes luego tenemos que utilizar sus conclusiones.
Hablaba de déficit en aspectos contables —mal de muchos, consuelo de tontos, posiblemente—, pero veo cuestiones que ustedes destacan como que no se hace un seguimiento correcto de la financiación, de los gastos con financiación afectada. Entiendo que es algo muy común en las universidades.
Otra cuestión, que es lo de los expedientes de modificación presupuestaria, que ponen de relieve que hay problemas también, sobre todo que no hay memorias justificativas. Entiendo que esto es algo también generalizado. ¿Cuál es el motivo de esto? ¿Es un problema técnico?, ¿es difícil hacer ese seguimiento de la financiación afectada, que es importantísimo? En una universidad, sobre todo, con fondos europeos, por ejemplo, entiendo que es muy importante ese seguimiento.
O la cuestión de las modificaciones presupuestarias. Sabemos que en la cuenta general también ocurre, pero ¿cuál es el motivo de que la sensación que se tiene es que eso se hace muy mal?
Y le hago una pregunta muy concreta con las modificaciones presupuestarias: ¿son problemas formales o de fondo? Quiero decir, ¿el problema es, simplemente, que no existe el expediente con la firma y tal, o son cuestiones, incluso, más de fondo porque hacen más difícil el control? Ya creo que me entiende la pregunta.
Otra cuestión, no se elabora en plazo el presupuesto. ¿Cómo van a elaborar en plazo si el Gobierno de Aragón trae aquí los presupuestos cuando los trae? No sé si esto es —le pregunto— extensible al resto de universidades; aquí es imposible, imposible. ¡Si es que, aquí, la Universidad de Zaragoza, y más este año —este año es un gran ejemplo—, vino el proyecto de presupuestos muy tarde y hubo un debate intenso respecto a la financiación de la Universidad de Zaragoza que se resolvió a final de año! ¿Cómo lo va a hacer? Imposible, ¡si es imposible! Si el Gobierno no cumple, ni las entidades locales, que debatíamos hace unos días, ni la Universidad de Zaragoza podrán hacerlo.
No sé si esto ocurre en otras universidades o no, y le pregunto si la solución, la premisa, al menos, para que la Universidad cumpla el ciclo contable es que el ciclo presupuestario lo cumpla el Gobierno en primer lugar y, luego, estas Cortes, por supuesto. Pero en estas Cortes el trabajo arranca cuando el Gobierno remite el proyecto de ley.
Otra cuestión, el reforzar el control interno. A mí me parece un escándalo que —creo que ha dicho— ocho universidades no disponen de ningún órgano interno de control, me parece una barbaridad.
En el caso de la Universidad de Zaragoza, ustedes destacan algunos problemas: problemas de falta de personal, es algo que se predica prácticamente en la totalidad de los órganos de intervención, internos y externos (falta de personal, solo cuatro personas, que no tienen manuales, que no...); destacan, pero luego no lo ponen en recomendaciones, la dependencia del rector, la dependencia, al menos orgánica, del rector...
Han hablado de que se estaba planteando, con carácter general, crear órganos equivalentes a la Intervención General. En el caso de la Universidad de Zaragoza, ¿sería necesario sustituir este órgano por algo parecido a la Intervención General, sí o no, o serviría con mejorar? Entiendo que mejorar sería, no sé..., la dependencia orgánica lo veo difícil, no sé si hay alternativas o cómo es en otros sitios; sobre todo, más plantilla, los programas de actuación, los manuales, ¿o sería necesario de verdad hacer algo desde una nueva planta completamente diferente, o bastaría con adaptarla?
Lo de las entidades dependientes, pues es una buena noticia que no sea preocupante, que solo hay nueve. Se explica perfectamente en el informe, con lo que entiendo que es una cuestión en la que no debemos incidir demasiado.
Dos cuestiones con los órganos colegiados, porque no hay, o yo no la he encontrado, ninguna recomendación específica en el informe específico de la Universidad de Zaragoza respecto a los órganos colegiados. Se explican consejo social, consejo de gobierno, consejo de dirección, claustro, los casi sesenta —creo que son cincuenta y siete— consejos de departamento, órganos consultivos, se explica el funcionamiento. Sí que se dice claramente que la periodicidad es la correcta, y donde hay problema es en la composición, porque no se respeta la paridad de sexos. Más allá de esto, en el caso de la universidad pública de Aragón, ¿es necesario simplificar y reducir los órganos colegiados, o no? Porque ya he entendido que la conclusión, y lo han dicho, una de las recomendaciones específicas en el conjunto de universidades sí que era esta. En el caso de Aragón no lo hacen, y no sé si, más allá de algo que es importante, no le quito importancia a la cuestión del equilibrio de sexos, pero no he visto ninguna recomendación específica. No sé si aquí es menos preocupante...
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Señor Soro, le ruego que vaya concluyendo.
El señor diputado SORO DOMINGO: Termino, diez segundos, y con una pregunta concreta. Cuando una de las recomendaciones del informe general se refería a la dedicación de los cuerpos docentes a la investigación, que no perjudicara a la actividad docente, creo que comprendemos lo que están planteando. Se ha planteado una modernización: ¿en qué línea debería ir esa modernización? Le pregunto porque no sé por dónde van: que haya una especialización de determinadas personas más a la investigación y menos a lo docente..., no sé por dónde iría esa modernización necesaria de la Universidad, y le pregunto porque me parece que es una cuestión muy muy interesante.
No puedo entrar en el tema del índice de cobertura, que me parece interesantísimo.
Y acabo con esto porque, sea el 10,6% o sea el 17,5%, sea el dato con sus criterios o el de la Universidad de Zaragoza, yo creo que deberíamos entender todos que una universidad pública es un servicio público y debe ser financiado, fundamentalmente, desde lo público, que para eso pagamos los impuestos. Al final, el dinero que acaba financiando la universidad es el dinero que pagamos todos con nuestros impuestos, y es un buen ámbito para que la función redistributiva de los impuestos juegue, además, dando mayores oportunidades a quienes tienen mayores aptitudes. Así que no me parece excesivo en ningunos de los dos supuestos, con el problema que tenemos, además, de homologación, pero creo que no es excesivo, en absoluto.
Es el turno del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés. Tiene la palabra el señor Blasco.
El señor diputado BLASCO NOGUÉS: Gracias, señora presidenta.
Buenos días, y bienvenidos de nuevo a esta comisión. La verdad es que es un placer ver y debatir sobre distintos informes que a nosotros nos parecen, a todos, muy interesantes, y así esperamos que siga siendo. La verdad es que ahora, al final, se nos están acumulando un poco, pero tampoco es mala señal.
Bien, en este caso para hablar del informe de la Universidad de Zaragoza, algo que ya hicimos en su momento con el anterior informe que ustedes presentaron, y que en este caso viene planteado desde ese Tribunal de Cuentas, lo cual, bueno, pues es una ventaja y puede surgir también algún inconveniente —supongo—, porque, bueno, no todas las universidades son iguales. Y, además, esta autonomía que cada universidad tiene pues yo creo que puede llevar en algunos momentos a algunos conflictos a la hora de la interpretación.
Pero bueno, si hay unas normas técnicas y hay unos datos que, como usted ha dicho, son comparables y homogéneos, partimos de una buena base para ver cuál es la situación de la Universidad de Zaragoza en relación con las universidades en el conjunto del Estado español, y eso, desde luego, siempre es bueno, y a nosotros la lectura de este informe nos ha llevado a conclusiones de todo tipo, fundamentalmente positivas, porque lo que se deduce de este informe es que la Universidad de Zaragoza es susceptible de mejora, pero, evidentemente, está en una situación que podemos considerar buena en el entorno de lo que es la situación universitaria española. A partir de ahí, podemos poner los planteamientos en los que cada uno queramos incidir.
Yo voy a ser explícito fundamentalmente en un tema que nos parece importante, sobre todo cuando en una universidad, en un conjunto —digamos— tan reducido en cuanto al ámbito, se da tanta diversidad, es decir, estamos hablando de diversidad de titulaciones, de diversidad de cátedras, incluso de estructura organizativa diversa, y todo eso nos parece que exige una mayor dosis de control interno, que precisamente es uno de los temas de los que adolecen..., bueno, alguna universidad ni lo tiene. En la Universidad de Zaragoza, como mínimo, existe un control, una unidad de control, que, bueno, parece que es insuficiente, pero que su propia existencia ya denota que existe una preocupación por hacer ese control que a nosotros nos parece necesario.
Claro, en la Universidad de Zaragoza, cuando ustedes hablan de la estructura organizativa, de cuatro campus universitarios en Zaragoza, dos en Huesca, uno en Teruel, que se gestionan a través de un único presupuesto, pero me imagino que será un presupuesto agregado, es decir, ¿cómo se controlan los presupuestos de los distintos campus? Supongo que cada campus tendrá su presupuesto, que luego se agregará en un único presupuesto de la Universidad, supongo, porque cuando dice que se gestiona a través de un único presupuesto me ha quedado un poco esa duda.
Cuenta con cinco centros adscritos y fuera del presupuesto de la Universidad de Zaragoza. Todo eso parece que queda un poco en... ¿Qué pasa con esos presupuestos?, ¿cómo se controlan?, ¿cómo se conocen?, ¿cómo se integran? Nos parece que es importante, sobre todo, por eso, porque estamos hablando de una dispersión importante, y, evidentemente, es una necesidad conocer cuál es la realidad que tenemos en la Universidad de Zaragoza.
Bueno, en general, cuando ustedes en las conclusiones distinguen en diversos ámbitos, la verdad es que son muy importantes a la hora de establecer después las recomendaciones.
Llaman la atención algunas cosas que son subsanables, aunque, evidentemente, en estos momentos parece que la Universidad debería ir más desarrollada, como es en el ámbito de lo que es la igualdad entre hombres y mujeres. Parece que eso lleva un cierto retraso, aunque se ha creado esa unidad de igualdad que hará que se pueda mejorar, suponemos, en los próximos años.
La ejecución del presupuesto es alta, porque es un 95%, y es verdad que se generan tensiones de tesorería por dos razones importantes que ustedes ponen en el informe: por un lado, por el retraso en los pagos que se produce a veces por parte del Gobierno de Aragón y, por otro lado, también por la disminución que han tenido en cuanto a su financiación durante estos años y de la que ya se ha hablado con anterioridad.
Nos llama la atención en el ámbito del personal —ustedes también hacen mención en su informe— cuando hablan del ámbito de la investigación. En el ámbito de la investigación, ustedes señalan que sería necesario realizar un análisis más específico de este ámbito, en el que hay mil trescientas siete personas dedicadas en exclusiva a la investigación. Evidentemente, una de las patas importantes de la Universidad es esta, el que haya personas investigadoras, pero dice que también eso redunda a veces en el ámbito docente; eso es importante. Y cuando hablan de la disminución que ha habido en ese ámbito de la investigación, llama la atención que prácticamente la totalidad, si han sido trescientas setenta personas desde el año 2008, trescientas cuarenta y siete son entre el año 2011 y 2012; supongo que eso es fruto de la reducción que se ha tenido que producir en su presupuesto.
En cuanto a personal, el elemento de la jubilación yo creo que ustedes lo han explicado suficientemente y que en estos momentos está en suspenso hasta tanto no se pueda, en su caso, o no se recupere. Pero que en estos momentos está en suspenso, y, por lo tanto, tampoco voy a insistir en el tema.
Hablaba antes de lo que era el control interno, y también me parece que es importante a la hora de aplicarlo y a la hora de conocer cuál es la realidad en la que nos movemos en cuanto a la actividad docente, porque ustedes establecen una serie de parámetros en relación con el número de alumnos por profesor, la diferencia que existe entre unas titulaciones y otras, la diferencia que existe entre unas especialidades y otras, el coste que supone entre unas especialidades y otras, que en algunas ocasiones son muy importantes esas diferencias. Claro, cuando uno analiza esos aspectos en cuanto a estas diferencias que se producen tan importantes, no se sabe si es por asignación de recursos, si es por falta de alumnado, si es por mala distribución de las titulaciones..., por qué realmente existen diferencias significativas entre los costes que suponen unas titulaciones y otras.
La media de tasa de éxito yo creo que se puede considerar —no lo sé, no lo he visto, por lo menos no me he fijado— en cuanto a la relación con otras universidades españolas, pero es importante también analizar esa tasa de éxito, porque en una primera visión parece un poco baja, porque estamos hablando a veces de un cincuenta y poco por ciento en algunas ocasiones, aunque es superior en unos que en otros, pero no lo sé si eso es una tasa normal, es una tasa media, si es una tasa que podamos considerar adecuada a la situación en la que nos movemos dentro de la Universidad de Zaragoza.
Por mi parte, poco más, porque la verdad es que podríamos estar analizando cifras y aspectos yo creo que bastante más de lo que nos da esta comisión.
Simplemente, darles de nuevo la enhorabuena por el trabajo desarrollado.
Y en este caso, además, volvemos a plantear un tema que en su momento hablábamos cuando se instauró la Cámara de Cuentas: estábamos hablando de que en este procedimiento estábamos hablando del año 2012, y, a pesar de que se han utilizado todas las cámaras de cuentas de España, aún hemos tardado casi tres años en conocerlo; si hubiera sido el Tribunal de Cuentas, hubiéramos tardado ocho o diez años. O sea, yo creo que eso también es una cosa favorable, la necesidad de que la Cámara de Cuentas siga aportando, siga colaborando. Incluso, aunque sea un trabajo específico del Tribunal de Cuentas, está claro que la existencia de las cámaras de cuentas nos dan una garantía de continuidad y nos dan una garantía de solvencia que de otra forma no la tendríamos.
Así que, por mi parte, nada más. Seguro que no tardamos mucho en volvernos a ver con algún otro informe, pero, en cualquier caso, enhorabuena por este y gracias por su presencia.
Es el turno del Grupo Parlamentario Socialista. Señora Fernández, tiene la palabra.
Buenos días, bienvenidos, señor Laguarta y señor Peña, también la directora de auditoría.
Desde el Grupo Socialista, queremos agradecerles no solo la información, sino el trabajo que hay detrás de este informe, del informe sobre la Universidad de Zaragoza 2012, que además tiene dos peculiaridades: lo que nos comentaban, la comparativa, porque se ha hecho el mismo informe de fiscalización al resto de universidades del sistema universitario español, con lo cual eso nos da una buena perspectiva para poder valorar en el conjunto cómo está la Universidad de Zaragoza, cosa que yo no he hecho, yo me he dedicado a leer y a estudiar el informe de la Universidad, pero bueno, ahí está ese trabajo, que, como digo, nos va a ser muy útil no solo a los grupos parlamentarios, sino a todos los ciudadanos y las ciudadanas de esta comunidad autónoma que puedan tener interés en conocer todos esos datos que conlleva este informe y que los tienen en la página web de su institución, de la Cámara de Cuentas. Por lo tanto, como digo, agradecimiento por nuestra parte. Y también porque es un informe que recoge una comparativa, pues está estudiando los años 2008-2012, y esto nos da una idea de dónde venimos y cuál es la situación en la actualidad de nuestra Universidad.
Universidad pública, la Universidad de Zaragoza, que debiéramos cuidar, porque, evidentemente, todos sabemos que es una institución fundamental en esta comunidad autónoma, no solo por la difusión del conocimiento y la formación de las personas, sino también por todo lo que conlleva el tejido económico de Aragón, de nuestra comunidad autónoma, y que, desde nuestro punto de vista, ha sido la institución peor tratada por el Gobierno actual, el Gobierno del Partido Popular y del Partido Aragonés, a lo largo de estos cuatro años de legislatura, ha sido una de las peor tratadas, porque, por parte de la presidenta de esta comunidad autónoma, pues no ha habido forma, a pesar de las iniciativas adoptadas desde la oposición aquí, en estas Cortes, y de los requerimientos del propio rector y de la propia Universidad de Zaragoza, de que hubiera esas negociaciones, de que se pusieran a hablar en relación con la falta de financiación y con la inejecución del plan de financiación que está pendiente desde el año 2011.
Y si a esto añadimos que la Universidad de Zaragoza tiene otros problemas, como son todos los cambios, los cambios de planes, los cambios de leyes, tenemos Bolonia de hace cuatro días y ahora entraremos, o así lo cree y así lo ha decidido el Gobierno de España, en el 3+2..., bueno, pues, con todos esos cambios, es muy difícil, y yo creo que tiene bastante mérito la Universidad con hacerse cargo no solo de todo lo que le viene por delante y, como digo, de los constantes cambios en la materia a nivel de docencia, sino también mejorar en el sentido y en las recomendaciones que desde la Cámara de Cuentas se le hacen, que yo creo que están avanzando, ¿no? Usted mismo ha dicho, señor Peña, cuando hablaba de las conclusiones y del sistema de contabilidad de costes, que, en el conjunto del sistema, la Universidad de Zaragoza está mejor que el resto. Sabemos que tiene deficiencias, y, de hecho, ahí constan, ahí están, entre las conclusiones y las recomendaciones de este informe, pero, como digo, teniendo en cuenta las dificultades financieras y de otro tipo, yo pienso que esta Universidad está haciendo los deberes.
Hablábamos de la ejecución del presupuesto. Creo que es importante resaltar que, tanto en gastos como en ingresos, ha sido del 95% la ejecución del presupuesto por parte de la Universidad. Es un alto porcentaje.
En relación con las transferencias, fundamentales, evidentemente, para la Universidad de Zaragoza, hay que poner encima de la mesa la reducción que ha habido en este período que estamos estudiando: las transferencias de la Administración del Estado disminuyen un 43,8%, que creo que es un porcentaje bastante elevado, y la transferencia de la comunidad autónoma también se reduce en un 12,9%; hablamos, pues, de 9,5 millones en el caso de la transferencia del Estado y de 23,8 millones en la transferencia del Gobierno de Aragón. Claro, cuando cada día hay menos recursos, por mucho que el Partido Popular haya estado durante toda la legislatura diciendo que hay que hacer más con menos, a algunos les es bastante difícil, a la mayoría, con bastante menos, hacer más, porque el alumnado ha crecido, porque el profesorado ha visto también recortados o congelados sus salarios y porque la Universidad no ha podido llevar a cabo obras de infraestructuras que tenía también pendientes desde hace años.
En relación con el personal, que es otro de los aspectos a los que el informe de la Cámara dedica también una serie de recomendaciones, a nosotros nos preocupa la temporalidad. Creemos que el 44,8%, que es el porcentaje del personal temporal, y que, además de ser un porcentaje alto, está incumpliendo el máximo del 40% que establece la LOU, es una cuestión a abordar por parte de la Universidad. Pensamos que esa es una cuestión muy importante.
Hablan ustedes también de las RPT, que se deben revisar cada dos años, y que la última RPT del PAS fue aprobada en 2006, y que, por lo tanto, la Universidad incumple. Yo recuerdo que el año pasado también salió este mismo asunto, que en su informe anterior la Cámara también llevaba a cabo esta recomendación, y creo que la Universidad estaba haciendo la RPT. No sé exactamente, en este momento, cuál es la situación, pero me ha chocado que todavía estuviera pendiente esa relación de puestos de trabajo.
El tema de las personas dedicadas en exclusiva a la investigación es otro asunto que creo que es preocupante, porque se ha reducido en trescientas setenta personas del año 2008 al año 2012, y la mayor reducción ha sido, precisamente, en el último año, que representa un 22% menos. Si el personal que se dedica en exclusiva a la investigación se reduce de esta forma y si continuara esta reducción en los próximos años, evidentemente, estaríamos haciendo un flaco favor a la Universidad de Zaragoza, porque también decía usted antes, señor Peña, el tema de las patentes y cómo se va reduciendo esa actividad en nuestra comunidad autónoma, que yo creo que es fundamental. Por lo tanto, esa es una de las cuestiones que yo quería destacar.
Hablaba antes de la ejecución del presupuesto, que, como digo, el porcentaje es alto.
Y, en relación con el presupuesto de gastos, usted ha dicho que se ha ajustado con mayor intensidad que en el conjunto de las universidades; por lo tanto, vuelvo a repetir, creo que la Universidad está haciendo un esfuerzo, se está ajustando ese presupuesto de gastos. Y en ingresos se ha reducido menos que en el conjunto. Claro, ¿qué pasa con las tasas y precios públicos? En los datos que usted nos ha dado, cómo han ido subiendo en esta comunidad autónoma, algo que repercute directamente en los ciudadanos, en las familias y en los jóvenes que van a estudiar o que se matriculan en la Universidad. Si no se puede conseguir, entiendo que la Universidad no puede conseguir ajustar más por el lado de los gastos, ha de incrementar los ingresos, repercutiendo directamente, como digo, en los ciudadanos ese coste, que faltaría que viniera por una transferencia, a la que, como digo, el Gobierno de Aragón no ha dado cumplimiento.
En relación con el resto de las cuestiones que se plantean en las recomendaciones, algunas son similares a las que ya veíamos en el informe del año anterior.
El tema del control interno, dentro de lo que hay, al menos, en la Universidad de Zaragoza, hay control interno, aunque se necesite incorporar más personal y más medios para que ese control interno sea más efectivo.
En relación con el control del endeudamiento, también había otra recomendación. Lo debe ir ajustando a la financiación de cada ejercicio.
Y también algo que se repite en relación con el año pasado, el tema de los expedientes de modificación presupuestaria: hay demasiados expedientes de modificación presupuestaria o no se tiene toda la documentación en relación con estos expedientes. Y yo creo que esta es también una circunstancia que tiene que ver con esa falta de que, en el momento en que la Universidad tiene que hacer su presupuesto, no tenga conocimiento de la transferencia que se va a hacer desde el Gobierno de Aragón. Ya se ha dicho también por anteriores portavoces: cuando en estas Cortes se aprueba el presupuesto de la comunidad autónoma a finales de ejercicio o, en algunos de los años, a principios del ejercicio siguiente, es difícil que la Universidad de Zaragoza haya podido contar precisamente con esas cantidades, porque las desconoce para poder hacer su presupuesto, y, por lo tanto, en el ejercicio siguiente se ve obligada a llevar a cabo modificaciones presupuestarias porque no ha tenido los elementos para haber presupuestado conforme a los gastos y a los ingresos que tiene que hacer.
En definitiva, el informe es muy completo, muy útil. Creemos, como decía al principio, que han hecho ustedes muy buen trabajo.
Y la Universidad de Zaragoza va cumpliendo con las recomendaciones que les está haciendo la Cámara desde años anteriores. Ahí todavía está el último cuadro de su exposición donde vemos que, del total de incidencias, si hablamos solo de dos ejercicios, del 2010 al 2011, han sido veinticuatro las que han corregido. Si en un año, en dos ejercicios, en el 2010 y en el 2011, han llevado a cabo la corrección de veinticuatro incidencias, entiendo, como digo, que la Universidad va, con seriedad, cumpliendo con el trabajo y con las recomendaciones que les hace la Cámara de Cuentas.
Así que, de nuevo, muchas gracias por su informe y muchas gracias por sus explicaciones.
Para cerrar el turno de portavoces, tiene la palabra, por el Grupo Parlamentario Popular, el señor Garasa.
Bienvenidos, señores Laguarta y Peña, a esta comisión, y el equipo que le acompaña. Les agradezco las explicaciones que nos han facilitado en toda su exposición.
Y es un informe pues amplio, riguroso, como es costumbre en la Cámara de Cuentas de Aragón. Esta vez lo ha sido sobre la Universidad de Zaragoza y referido al ejercicio 2012.
Hemos comprobado que las cuentas de la Universidad de Zaragoza se rindieron dentro del plazo legal, antes del 30 de junio del 2013, y lo mismo hizo el Gobierno de Aragón ante la Cámara de Cuentas de Aragón.
La Universidad de Zaragoza, como sabemos, es la única universidad pública de Aragón, que desarrolla su actividad, como sus señorías saben, en Zaragoza, Huesca y Teruel, y tienen un único presupuesto, excepto la gestión, que también se ha comentado, de los cinco centros adscritos que hay entre Zaragoza, Huesca, Teruel y La Almunia, que también creo que lo ha mencionado el señor Blasco.
Ustedes han analizado la gestión económico-financiera, han examinado la organización administrativa, han valorado las funciones, competencias, procedimientos de los sistemas de control interno, y han comprobado la sujeción a los principios de eficacia, eficiencia, economía de la gestión de los recursos públicos, sin perjuicio de que en sus conclusiones y recomendaciones, que luego comentaremos, se podría ver y abundar mucho de ello, pero no hay tiempo y ustedes también lo han dejado bastante expuesto en lo que han dicho.
El marco que han empleado ustedes para esta fiscalización lo componían veintiuna disposiciones estatales desde 1985, nueve disposiciones autonómicas desde 2003 y, luego, las propias cuatro normativas de la Universidad desde el 2006.
Han examinado ustedes la observancia de la normativa para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, de cuyo informe se desprende que no cumplen la Ley 3/2007, ya que, excepto en el PAS, que es personal de administración y servicios, que sí que lo cumple, según los órganos gobierno de la Administración, la media de mujeres solamente es de un 33%, teniendo en cuenta que en el consejo de gobierno solamente son mujeres nueve de cuarenta y cuatro miembros que hay. Y estimamos todo esto se debiera cambiar.
Su examen de fiscalización no han podido hacerlo conforme a las normas de auditoría, y han tenido limitaciones al alcance final del mismo. Y es cierto que, por parte de la Universidad, sí que se les ha dado todo el apoyo e información requerida de lo que ellos tenían disponible.
¿Dónde ha estado su limitación? Pues, en primer lugar, porque las cuentas anuales no informan del coste de los rendimientos de los servicios públicos que presta la Universidad porque no hay previsión de los mismos, ni coste ni resultados, y esto es repetitivo, y así no se puede o no han podido opinar sobre su eficiencia y eficacia en los presupuestos. Lo dicho es porque llevan un plan contable de 1994, también llevan contabilidad analítica, pero que no les obliga. Pero no es menos cierto que este es un plan derogado y que, hasta el nuevo en vigor, debían haberse acomodado a la orden del plan marco de Economía y Hacienda 1037/2010.
Tampoco llevan registro de las obligaciones reconocidas financiadas con recursos afectados, y creo que también ha salido. Esto impide calcular el déficit o superávit de la financiación.
No incorporan los gastos afectados ni con medios de la Unión Europea ni de otras Administraciones Públicas, solamente con los proyectos que financia la Comunidad Autónoma de Aragón.
Los resúmenes de las nóminas del servicio de contabilidad no coinciden con los de la Vicegerencia de Recursos Humanos. A su fiscalización, señores Laguarta y Peña, la Unizar presentó cincuenta y tres alegaciones, de las que ustedes solamente, en su totalidad, aceptaron tres.
Hacen ustedes mención a que desde el 2008-2009 hasta la fecha, 2012, hay mil veintidós alumnos más, un 4%, y ustedes han cogido esa serie, y las series yo creo que hay que ponerlas en valor. A esto, les tengo que decir que en 2012-2013 hay cuatrocientos treinta y dos alumnos menos con respecto al curso anterior 2011-2012, y desconozco, porque no tengo la tendencia, qué pasó en 2013-2014, ya que, si tomamos los centros adscritos desde el 2008, han bajado un 6% los alumnos.
El control interno de gestión económico-financiera de la Universidad se ejerce por la unidad de control. Son cuatro personas, y son muy pocas; son independientes, pero dependen, orgánica y fundamentalmente, del rector, y esto es una debilidad de funcionamiento, y creo que ustedes también lo hacen constar en su informe.
En 2012, la Universidad carecía de normativa reguladora de la unidad de control, y no dispone ni de manuales ni de directrices de fiscalización. Los presupuestos —creo que lo han comentado en sus gráficos— en ingresos fueron doscientos setenta y nueve millones, y gastos reconocidos, doscientos sesenta y cinco. La señora Fernández ha dicho bien: el 95% del presupuesto de ingresos se cumplió y el 84% de los gastos.
Con recursos propios, el 23% de la financiación es lo que tiene, y del 77% restante, con financiación pública, el 90%.
El presupuesto del 2012, como hemos visto, fue positivo.
Señores Laguarta y Peña, me ha llamado la atención que, al cierre del ejercicio del 2012, después de haber cancelado ciento ochenta y siete cuentas bancarias, la Universidad era titular de seiscientas sesenta y cuatro cuentas bancarias más. En cualquier empresa que tenga una dimensión adecuada y desde hace muchos años, la gestión de tesorería o el cash management está centralizado, precisamente, para optimizar recursos, y aquí veo todo lo contrario y su no control, que no puede ser óptimo. La prueba de ello es que hay deudas con Administraciones Públicas por aplazamientos de ingresos del IRPF, por retenciones que se han hecho al personal y que no se han ingresado en Hacienda.
En cuanto al área de costes, vemos que la Universidad de Zaragoza no sigue el criterio de la Cámara de Cuentas, y esto distorsiona los análisis con el resto de universidades, y me ha parecido entender lo contrario cuando ustedes lo han dicho. Yo, por eso, no voy a dar ninguna cifra.
La Universidad de Zaragoza no gestiona la aprobación de sus presupuestos antes del comienzo del ejercicio económico, y eso quiere decir que luego hay modificaciones no justificadas e incompletas, y aquí no tiene nada que ver el Gobierno de Aragón, como alguno ha insinuado. A una formación del presupuesto, sabiendo los ingresos que luego van a tener en porcentaje, no le veo ningún tipo de problema.
La Universidad de Zaragoza debiera ajustar el endeudamiento a sus necesidades reales de financiación y en cada ejercicio, y no es así. Y esto debiera serlo por simple prudencia de gestión.
Y esto no deja de ser una pequeña muestra de las dieciséis recomendaciones que hace la Cámara de Cuentas y que ustedes ya han mencionado, sobre RPT, inversiones financieras, conciliación y cancelación de saldos procedentes de saldos dudosos que no existen.
De las asistencias de formación a profesores, que también se han mencionado, que son durante cien días, que fueron ciento veinticinco y retribuidas, en ninguna hay un informe de la actividad que han hecho. Si ustedes, que han fiscalizado, no dicen otra cosa, nosotros tampoco vamos a dudarlo, pero esto no es lo normal.
Lo mismo, y pregunto, para ver su criterio, a los señores Laguarta y Peña, si hay un control, como es debido, sobre el absentismo en la Universidad de Zaragoza y de controles horarios. Un no control encarece en cualquier organización sus costes de funcionamiento en demasía. Como hemos leído, un titulado superior cuesta, de media, cuarenta y tres mil euros según la carrera, según la rama; un alumno, de media, nos cuesta ocho mil quinientos al año, y la media de alumnos por profesor, según las ramas, está en diez alumnos por profesor.
Para terminar, es muy importante la recomendación que hace la Cámara de Cuentas a la Unizar sobre la activación de patentes y licencias, que son susceptibles de generar ingresos, tal y como indica el Plan general de contabilidad pública, y pregunto a los señores Laguarta y Peña si realmente estas patentes están todas registradas como bienes inmateriales de Unizar, porque ustedes indican que se inscribieron doce en 2012 y que, en total, hay ciento setenta y seis. Y lo menciono, y creo que también ha salido, porque hablan de que en 2012 se gestionaron mil cuatrocientos cuarenta proyectos, y las personas que se dedicaron exclusivamente a proyectos de investigación fueron mil trescientas siete, es decir, un 36% de la plantilla de la Universidad, y con recursos propios solamente se financia el 2%. Recuerdo que el total del PDI (personal docente investigador) son tres mil seiscientas treinta y cinco personas, con un coste de ciento veinte millones de euros, y la tasa de temporalidad, que también ha salido y que a todos nos preocupa, el 44,8%, en el personal laboral llega hasta el 90%.
No entro más en temas de lo que son las prejubilaciones, la casuística de méritos y la no provisión para su coste en el informe.
Yo finalizo dándoles las gracias, señores Laguarta y Peña, por el amplio y riguroso informe que han realizado sobre la Universidad y que hoy nos han presentado, lo mismo que extiendo estas gracias a su equipo de profesionales de la Cámara.
Es ahora el turno de respuesta del presidente y del vicepresidente de la Cámara de Cuentas, les recuerdo, por un tiempo máximo de diez minutos.
Va contestar el vicepresidente y consejero responsable, que ha sido el que ha hecho la exposición. No obstante, me voy a permitir contestar a dos o tres aspectos que exceden el informe en sí y que han planteado los portavoces.
Nos preguntaba el portavoz del Grupo de Chunta Aragonesista los planes que podía tener la Cámara de Cuentas para sucesivos años de fiscalización de la Universidad de Zaragoza. La Universidad de Zaragoza la hemos fiscalizado su año 2010, su año 2011 y su año 2012. Sí que es cierto que es una entidad de las de peso en la comunidad autónoma; creo que la tercera, después del Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza, que más presupuesto tiene es la Universidad. Por volumen, estaría justificado un seguimiento normal.
Ocurre que también hay un principio, que es la ineficacia por control, o sea, estar encima siempre de una institución le resta bastantes recursos. Hemos hecho bastante análisis de la Universidad de Zaragoza, y quizás otros entes no han entrado todavía en fiscalización. Ligeramente, nos inclinaríamos por no hacer unas fiscalizaciones tan profundas como las que hemos hecho en años anteriores de la Universidad de Zaragoza, porque sus posibles defectos de funcionamiento, sus tendencias, están ya detectadas y están ya hechas y hemos hecho las recomendaciones. No obstante, como siempre hemos dicho, la Cámara de Cuentas es un instrumento del que nuestro principal son las Cortes de Aragón, y haremos lo que nos digan las Cortes de Aragón.
Por cierto, en las prioridades que nos han marcado para este año figura la Universidad de Zaragoza en el año 2013, y naturalmente que lo hemos metido en el programa de fiscalización del año 2013. Lo que ocurre es que no hemos delimitado todavía el perímetro material que va a abarcar la fiscalización, y sí que me gustaría, de la forma que sea procedente, señora presidenta, una aclaración de la comisión de a qué ámbito querrían que nos dediquemos. Tenemos las prioridades que nos habían marcado para el año 2013, en las que nos marcaban que revisáramos los institutos de investigación adscritos a la Universidad de Zaragoza financiados con recursos del Gobierno de Aragón. Podíamos dedicarnos a esto o podíamos dedicarlo más amplio. Sí que me gustaría recibir una indicación de las Cortes sobre qué les puede ser útil y a qué quieren que nos dediquemos.
Otro aspecto que ha salido, citado por varios portavoces, es el plazo de elaboración del presupuesto de la Universidad, que depende de los ingresos que le fije el Gobierno de Aragón. Ocurre que en el mismo caso están entidades locales, ayuntamientos sobre todo, comarcas, que, como dijimos en la exposición que hicimos del informe general de entidades locales, dependen hasta en un 42% o un 45% de financiación ajena y, sin embargo, hacen sus presupuestos anuales. Incluso, los mismos entes generales, como puede ser el presupuesto general de la comunidad autónoma o el del Estado, sus ingresos no los saben al céntimo; prevén unos ingresos por el IRPF o por el IVA que saldrán o no saldrán, y saldrán el 100% que está previsto o el 60%, como ha salido algún año, o hasta el 120% en años de superávit. O sea, creo que el no saber exactamente la cifra de ingresos que se va a tener no es justificación —puede ser excusa, pero no justificación— para no elaborar un presupuesto a tiempo.
Con esto no estoy culpando a la Universidad de Zaragoza, porque ¿qué ocurre en las entidades locales, comarcas y ayuntamientos? Pues que existen unas leyes marco en las que se sabe cuánto va a ser el Fondo de cooperación municipal, cuánto va a ser para las comarcas, lo que la comunidad autónoma asume por los servicios transferidos, cosa que en la Universidad de Zaragoza, ¿existe o no existe? No voy a responder yo, porque eso sí que ya me parece que es un tema político, ese acuerdo de financiación, del que me parece que el señor Soro también nos ha pedido pronunciamiento, es un tema político, y la Cámara de Cuentas no entramos en temas políticos. Si quieren hacer acuerdo de financiación entre el Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza, no es nuestra materia de fiscalización, o sea, decidan lo que buenamente quieran desde una perspectiva general y política.
Y en tercer lugar, querría romper una lanza, porque me parece de justicia y de lealtad, a favor del Tribunal de Cuentas. El Tribunal de Cuentas, cuando hacemos nuestra comparación y queremos decir lo útil que ha sido la creación de la Cámara de Cuentas en Aragón, invocábamos hace tiempo el retraso con respecto a los años que fiscalizaba, y el Tribunal de Cuentas ha mejorado notablemente sus plazos de fiscalización respecto a cuentas anteriores. Recientemente, está emitiendo el de las comunidades autónomas de las que se responsabiliza el Tribunal de Cuentas (Murcia, Extremadura, La Rioja, Cantabria y Castilla-La Mancha), está en este momento emitiendo informes del 2012; la Cámara de Cuentas estamos emitiendo del 2013..., bueno, no hay tanta diferencia. Pero me parece de lealtad decir esto a favor del Tribunal de Cuentas.
Por favor, compañero consejero.
El señor vicepresidente de la Cámara de Cuentas de Aragón (PEÑA OCHOA): Pues muchas gracias.
Le contesto al señor Romero: en cuanto a la financiación y la enmienda de los cuatro grupos, bueno, son cuestiones que impactan decisivamente en la actividad económico-financiera de la Universidad, pero a nosotros, como Cámara de Cuentas, nos viene dada por la ley de presupuestos o por el cumplimiento de los acuerdos. No podemos entrar en ese tema.
Respecto a las deficiencias que planteaba en cuanto al sistema de costes, aspectos contables, la propuesta de mayor fiscalización de la Universidad, yo creo que voy a contestar genéricamente, porque se ha reiterado por otros grupos.
En cuanto a costes, lo he dicho en otras ocasiones y lo confirmo después del resultado de la fiscalización conjunta en todas las universidades españolas, hay muy pocas universidades que tengan, al menos, un informe de contabilidad de costes, y, cuando digo muy pocas, digo que estamos hablando de seis universidades en el conjunto de España que tienen un informe, por lo menos, que, de manera transparente, publican y que se puede consultar sobre sus costes en el desarrollo del servicio público que realizan, y entre ellas, desde el año 2008, está la Universidad de Zaragoza. Entonces, eso es así, pero, claro, lo que decimos en el informe, tanto en el de la Cámara de Cuentas como en el general, es que eso es un informe, en otros casos son estudios preliminares, pero no es realmente una contabilidad oficial de costes incorporada a las cuentas anuales que nos permita tratar ese sistema como un sistema oficial. Pero también, un poco por resaltar lo bueno de lo nuestro, en este campo estamos muy avanzados en relación con la situación en la que se encuentran otras universidades públicas españolas.
Decía —un cruce, un poco, por cerrar este tema—, planteaba el señor Garasa que había entendido, del informe y de la exposición que nosotros habíamos realizado, como que la Universidad de Zaragoza no aplicaba el sistema de costes recomendado por la Cámara de Cuentas —más o menos, no sé si resumo correctamente—, que no seguía exactamente el sistema de contabilidad analítica que recomienda la Cámara de Cuentas, y yo quiero dejar este tema claro porque es un tema sensible.
La Cámara de Cuentas, para la parte de análisis de costes, ha seguido las directrices técnicas aprobadas por el Tribunal de Cuentas de España y el conjunto de los órganos de control externo que hemos participado en este trabajo, que, como he dicho al principio, hemos sido doce, todos los Ocex que existían hasta hace unas fechas menos Cataluña; incluso Castilla-La Mancha, el último informe póstumo que hizo como Sindicatura de Cuentas, fue el de la universidad pública 2008-2012. Ahí fijamos una metodología para el cálculo de los costes y para los criterios de imputación de costes, una metodología que es transparente, que consta reproducida en los informes y que tiene, como es natural, defensores y detractores, pero no es tampoco una metodología oficial, es el criterio que ha seguido el control externo para analizar este punto, que, como digo, es importante, novedoso y sensible.
Por su parte, las universidades públicas, en el ámbito de la Conferencia de Rectores, llevan trabajando en un método de cálculo de costes desde hace unos años, y también con documentos que son públicos para esa contabilidad de costes, transparentes y que se pueden consultar, incluso, a través de la web.
Había una cosa que se ha discutido mucho, que es si el coste de oportunidad de mantener la disposición de los activos fijos de las universidades públicas es un coste a imputar en la metodología o no. En el criterio que hemos seguido los Ocex, se ha hecho; en el criterio que siguen las universidades públicas, no comparten el criterio. Ahora bien, ¿qué pone esto de manifiesto? Que quien tenga las competencias reguladoras competentes habrá de fijar un modelo oficial de cálculo de costes que sea el que apliquen de forma homogénea todas las universidades públicas; no puede ser ya que la Conferencia de Rectores tenga, teóricamente, un modelo cuya implantación está analizando, que los Ocex hagamos simulaciones de costes con otro modelo... Tendrá que ser el regulador, que supongo, y no creo que me meta en grandes complicaciones, que tendrá que ser o el Ministerio de Hacienda o el Ministerio de Educación, o sea, los órganos con competencia completa sobre todo el Estado para dictar este tipo de resoluciones, los que digan: oiga, mire, los costes de las universidades, a partir de mañana, se van a calcular de esta manera y todos vamos a aplicar el mismo criterio contable para la obtención de los costes, tanto los presupuestarios como los financieros, los criterios de imputación, el reparto, etcétera. ¿Por qué? Pues porque, como he dicho tantas veces en la comisión, el legislador ha querido que la próxima matrícula esté ya claramente asociada a los costes, es decir, que se tiene que disponer de información del coste del servicio de educación superior para fijar los precios de la matrícula del curso 2015-2016.
Pero, dicho esto, lo vuelvo a repetir, Zaragoza tiene, por lo menos, desde el 2008, con mucho retraso, con una metodología propia, un sistema de contabilidad de costes.
El tema del control interno, lo ha planteado el señor Romero y creo que lo ha planteado también el señor Soro, si nosotros nos decantábamos por una figura en concreto o creíamos suficiente el de la Universidad de Zaragoza; creo que el señor Blasco también ha insistido suficientemente en este tema... Contesto a todos en general. El informe lo que pone sobre la mesa es que, en el mejor de los casos, tenemos unidades de control interno, como de la que dispone la Universidad de Zaragoza: cuatro personas para un presupuesto de trescientos millones, con un nivel elevado de complejidad, porque son muchas unidades de planificación las que gestionan el presupuesto, muchos campus, como decía el señor Blasco; cuatro personas solamente para el control de una nómina tan grande y complicada como es la de la Universidad de Zaragoza, de los expedientes de modificación presupuestaria que hemos visto y de todos los gastos e ingresos que genera la actividad de la Universidad, nos parece completamente insuficiente.
A partir de ahí, ¿qué hemos hecho los Ocex? Hombre, dentro de lo que es la tradición administrativa española, explorar cuál creemos que puede ser la mejor solución posible. Es decir, todas las Administraciones Públicas tienen dentro de su organización un órgano específico y bastante especializado que conocemos como intervenciones, que tienen además, normalmente, unas funciones y competencias equivalentes, un estatuto jurídico perfectamente delimitado y un grado de profesionalización de las personas que desarrollan su labor en esos órganos que nos parece que podría ser útil exportar al ámbito de las universidades públicas, o sea, reforzar esas actuales UCI (unidades de control interno) en algo más homologable al modelo de control que existe en las Administraciones Públicas españolas, me da igual la general del Estado que las Administraciones autonómicas que la Administración de la Seguridad Social, incluso la Administración militar: todo el mundo tiene dentro de su organización un aparato de control, que es la intervención.
Entonces, nos parece que eso sería lo más fácil, pero, bueno, esa es la recomendación. Se hace en el informe, si lo leen con detalle, diciendo que se analice la conveniencia de implantar dentro de la estructura de la Universidad, y preservando, en todo caso, su autonomía de autoorganización, un modelo equivalente a ese.
¿La Cámara de Cuentas tiene posición? No la hemos expresado en nuestro informe, se ha recogido al final en el global, al subir las conclusiones de todos los demás Ocex.
¿Nos parece razonable? Sí, pero le dejamos el margen de discrecionalidad que tiene la Universidad. Lo que sí que creemos, sea cual sea la forma elegida, es que es evidente la necesidad de reforzar el control y profesionalizarlo, ayudarles a esas cuatro personas que están ahora mismo con la incorporación de más medios personales con un adecuado nivel de profesionalización.
Más o menos, lo mismo vale para la pregunta que nos hacen muchos de ustedes sobre las deficiencias contables y de gestión presupuestaria. Creemos que, con la parte de la unidad de control interno, reforzando y profesionalizando las unidades de gestión económica de la Universidad, que también las vemos bastante limitadas para el volumen de contratación y de gestión que realizan, la Universidad estaría en condiciones de mejorar rápidamente las irregularidades y deficiencias que vemos en los procedimientos ordinarios de gestión.
Por ejemplo, todos los años me preguntan ustedes por las modificaciones presupuestarias, que hemos visto que se reproducen en otros informes. Bueno, pues cuando te metes en las tripas de la gestión, ves que las modificaciones presupuestarias se aprueban en su momento, contablemente quiero decir, o sea, se hacen cuando se tienen que hacer, pero, por las razones burocráticas que sean, lo que es la formación del expediente, la propuesta al órgano que debe aprobarlo y la aprobación final por el órgano que tenga la competencia para aprobar la modificación presupuestaria, por razones de gestión interna que desconocemos, se hace en unos plazos extemporáneos. Como, por ejemplo, lo que les decimos en el informe: que muchas de las modificaciones presupuestarias, por raro que parezca, se aprueban una vez cerrado el ejercicio presupuestario al que se refieren, y a veces hemos visto, por ejemplo, en alguna de las fiscalizaciones, seis meses después. Por ejemplo, en el mes de junio se aprueban modificaciones presupuestarias de incorporación de remanentes de crédito o de transferencias de crédito que afectan a un presupuesto que se ha cerrado seis meses antes en su capacidad de ejecución; cuando te metes en el sistema, ves que, efectivamente, el responsable de la contabilidad, la incorporación o la transferencia o la figura modificativa que fuera la ha contabilizado no en el mes de junio de un año después, sino cuando realmente se modificó el presupuesto, pero, claro, formalmente, están sin aprobar.
Entonces, eso es en lo que nosotros insistimos, que es profesionalización y algo más de medios para cosas que no son grandes irregularidades, pero que, desde luego, no aguantan el papel, o sea, no puede ser que esto sea la forma de gestión de una modificación presupuestaria.
Sobre el presupuesto, lo ha dicho el presidente Laguarta todo, no voy a insistir más. Todas las entidades tienen muchas dificultades para elaborar el presupuesto, y, lo que son los ingresos, toda la vida hemos estudiado que se hacen sobre la base de previsiones. Además, la legislación de Hacienda Pública dice que, si esas previsiones presupuestarias no se cumplen, el gestor del presupuesto tiene que adoptar las medidas de ajuste o de modificación del presupuesto cuando se evidencie durante su ejecución que las previsiones no se van a cumplir. Pero, claro, el presupuesto tiene que estar disponible para ser ejecutado en el período natural anual al que se refiere, porque, claro, si no, estamos viendo que el presupuesto no cumple su función esencial, que es la de servir de instrumento de planificación de la gestión económica y de disciplina de esa propia gestión, y eso tiene que estar el 1 de enero, para que el gestor del presupuesto sepa cuáles son las dotaciones y recursos que tiene disponibles para su gestión.
La tasa de temporalidad ha salido, la ha citado usted, señor Romero, y la ha citado algún otro portavoz. Nosotros damos el dato: hay una alegación —supongo que la ha leído— bastante seria de la Universidad, en la que dice que, «descontados unos determinados colectivos»... Pero siempre decimos lo mismo en nuestras comparecencias en esta comisión: el artículo 48.5 de la Ley orgánica no hace esas distinciones, y, por tanto, nosotros, como controladores, lo que damos es el dato frío y puro de que la tasa de temporalidad es el 44% y que es la que sale.
¿Que pueden ser tenidas en cuenta otras consideraciones sobre qué tipo de colectivos componen esa tasa de temporalidad? Me parece muy bien que el responsable de la gestión haga ese tipo de argumentaciones, pero nosotros, como les digo, en la ley no tenemos ese tipo de distinciones...
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Señor Peña, le ruego que vaya terminando.
El señor vicepresidente de la Cámara de Cuentas de Aragón (PEÑA OCHOA): Termino lo más rápido posible.
En cuanto al señor Soro, sí que quiero corregir un error en el que, por pasión quizá de la lectura de la presentación, he incurrido: los gastos totales de las universidades públicas son ocho mil ochocientos millones de euros, que no llegan a representar un 1% del PIB, no el 10% (al leer el 0,8 por el 8).
Y en el caso de la Universidad de Zaragoza, decimos con detalle en el informe que los gastos de personal, incluidos los dos componentes, los que se contabilizan en el capítulo I y el personal investigador, que lo tenemos extrañamente ubicado en el capítulo VI, son ciento ochenta y cinco millones de euros sobre un PIB del año último, del año 2012, de treinta y dos mil millones de euros.
He incurrido en un exceso, quizás, por la lectura precipitada de los datos.
Me pregunta qué opinión tenemos de cómo trata el Gobierno a la Universidad. Pues no podemos contestarle.
Sobre los problemas técnicos de las modificaciones presupuestarias, reforzar el control interno..., creo que hemos dejado clara nuestra posición. Lo que creemos que es importante es que se refuerce y que la Universidad tenga éxito en encontrar la fórmula más adecuada para que ese reforzamiento realmente sea efectivo.
Han planteado usted y algún otro portavoz el tema de la dependencia orgánica. Tampoco nos hemos atrevido en la Cámara de Cuentas a entrar abiertamente en este tema, como han hecho otros Ocex, porque no hemos tenido claro el asunto. Saben que, en otras universidades públicas, el órgano de control externo ha criticado la falta de independencia de la unidad de control interno por la dependencia orgánica y funcional del rector o de la Gerencia, y entonces han hecho una propuesta concreta, de la que el informe general se hace eco, pero que nosotros, como Cámara, no hemos querido recomendar, que es que la unidad de control interno dependa no de los órganos de gestión y gobierno, sino del Consejo Social. Nos parece que eso es un salto un poco extraño que no vemos claro, y, por tanto, en la medida de que siempre actuamos con prudencia en nuestras recomendaciones, no hemos querido entrar en ese terreno.
Hemos hecho una recomendación que nos parece la más sencilla, que es que entendemos que la unidad de control interno o la hipotética intervención general puede estar inserta, orgánicamente, dentro de la estructura de la Universidad, no pasa nada, sin que ello ponga en entredicho su independencia de criterio. ¿Y cómo se garantiza? Dotándole, efectivamente, en las normas legales, de independencia funcional. Es un órgano de la estructura de la Universidad, pero que, para el ejercicio de sus funciones, actúa dotado de independencia funcional, y, por tanto, no recibe instrucciones ni del rector ni de la gerencia ni del consejo de gobierno; actúa independientemente en la fiscalización de los actos económicos de la Universidad de Zaragoza, que nos parece lo más prudente.
En cuanto al señor Blasco, y voy muy rápido, presidenta, termino, un minuto...
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Señor Peña, lo siento, pero ya no dispone de tiempo para ir respondiendo grupo por grupo. Termine ya, por favor.
El señor vicepresidente de la Cámara de Cuentas de Aragón (PEÑA OCHOA): La tasa de éxito que le preocupaba, en la presentación se la ofrecíamos: en el caso de grados es el 70% en el caso de Zaragoza, y un poquito más bajo en el conjunto de las universidades públicas, el 65%, mientras que, en los másteres, sí que la tasa de éxito es, prácticamente, el cien por cien, y nos atrevíamos a dar en el informe algún criterio de por qué esa diferencia de éxito entre unos títulos y otros: claro, el grado decimos que es de un coste bastante más exigente para el que lo cursa y, además, está clarísimamente orientado ya a la actividad profesional, y, por tanto, creemos que esa es una de las posibles explicaciones de su éxito.
En cuanto a la señora Fernández, le agradezco que, como han hecho otros portavoces, hayan tenido interés en revisar el documento de seguimiento de incidencias y recomendaciones. Es un trabajo que hemos intentado hacer con cierta rigurosidad porque supone una nueva evaluación de la posición de la Universidad respecto a la opinión del órgano de control externo, y, por tanto, les hemos ofrecido, porque lo habían reclamado muchas veces, ese detalle, punto por punto, de cómo están las cosas.
Sobre la caída de las transferencias a la que usted se refería, creo que cada cosa tiene su análisis. Creo que también conviene verlo en el conjunto del período y en el conjunto de las universidades públicas y sacar los análisis que procedan, porque una de dos: o la Universidad de Zaragoza estaba, respecto de transferencias corrientes que recibía de la comunidad autónoma, en una posición mucho más baja que el resto de las universidades públicas, o, lo que sí que es verdad, los datos constatan que han caído más las transferencias corrientes en el conjunto de las universidades españolas que en la Universidad de Zaragoza.
Me preguntaba expresamente por la RPT y le confirmo: lleva en proceso de revisión, al menos, hasta que nosotros cerramos el informe. No hemos tenido novedades de que haya sido aprobada del 30 de diciembre al día de hoy.
Y por último, en cuanto a las consideraciones que hacía el señor Garasa, sí que es bueno recordar que siguen concurriendo en nuestros trabajos de fiscalización limitaciones al alcance que, por ser sabidas, no he querido reproducir en mi intervención, pero que me da ocasión el portavoz del Grupo Popular para recordarlo. Entre otras, una que es importante y que el informe general vuelve a ponerlo encima de la mesa: hay que adaptar la contabilidad de las universidades públicas al nuevo plan del año 2010, porque es que, sencillamente, están trabajando con unas normas contables que, nos guste o no, han sido derogadas y que presentan bastantes limitaciones frente a la nueva normativa, que incorpora nuevos parámetros, nuevos criterios de modernización contable.
En cuanto a la dependencia orgánica de la UCI, de la unidad de control interno, creo que sirve de explicación la que he dado al resto de portavoces.
Y en cuanto a un tema que ha sacado, para nosotros, es muy importante en el informe y también vemos que es un mal que se reproduce en todas las universidades públicas, que es la proliferación de cuentas de tesorería abiertas para la gestión ordinaria de los proyectos, de los títulos propios. En el seguimiento de incidencias y recomendaciones, vemos que ha habido un avance, pero, claro, siguen siendo, para un presupuesto de trescientos millones, seiscientas cuentas de tesorería, con todos los problemas que ocasionan (de gestión descentralizada, conciliaciones, riesgos —hablando claro—) muchas cuentas para que la tesorería esté adecuadamente controlada, como hemos dicho en el informe.
Y por último, muy relacionado con esto —y termino, presidenta—, me han preguntado algunos de ustedes cómo se gestiona el presupuesto de la Universidad. El presupuesto de la Universidad, aunque existan ciento y pico unidades de planificación —que llaman ellos— que son centros gestores del presupuesto de gasto y varios campus, varios departamentos, el presupuesto de la Universidad, en sus partidas más relevantes, se gestiona de manera unificada, en un solo presupuesto de servicios centrales. Por ejemplo, el gasto de nómina, como criticamos en el informe, que no permite conocer la imputación de la nómina a los distintos campus y a los distintos departamentos en los que funciona la Universidad. Entonces, en ese sentido, señor Blasco —usted preguntaba expresamente por esto—, el presupuesto es único, y normalmente, cuando hay que gestionar gastos de manera descentralizada, lo que se hace es hacer provisiones de fondos a cajas pagadoras de los distintos departamentos o de los distintos responsables de los proyectos de investigación para finalidades concretas, y, con esos fondos descentralizados, gestionan el proyecto o el programa, y de ahí el número verdaderamente alto de cuentas de tesorería, con todos los riesgos que implica.
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Gracias, señores Laguarta y Peña.
Finalizado el debate, procedemos a la apertura de un plazo de ocho días, que finalizará el 4 de marzo a las dieciocho treinta horas, para la presentación de propuestas de resolución ante la Mesa de la Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario, que deberán ser congruentes con la materia objeto del debate.
Les ruego que nos acompañen un minuto mientras damos por finalizada la comisión.
Retomamos el punto uno del orden del día: lectura y aprobación, si procede, del acta de la sesión anterior.
¿Alguna objeción al acta? Entiendo que se aprueba por asentimiento.
Punto cuatro: ruegos y preguntas.
¿Algún ruego? ¿Alguna pregunta?
Pues, solventado el orden del día, se levanta la sesión [a las doce horas y cuarenta y dos minutos].

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 resolución 
 resolución 
 artículo 48
 resolución