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Timestamp: 2017-08-17 13:25:47+00:00

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El protocolo en nuestros días I. Del concepto. Protagonistas del protocolo. Orden de precedencias. - Protocolo & Etiqueta
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Conferencia: El protocolo en nuestros días.
1. Del concepto.
El protocolo resulta algo común a todos los pueblos y civilizaciones y, pese a lo que se puede pensar a primera vista, no es una cuestión moderna, sino todo lo contrario, pues ya en los jeroglíficos egipcios (año 3000 A.C.) se encontraron conceptos refer3idos a este ámbito.
Proviene del latín "protocolum", que significa serie ordenada de escrituras y documentos. También hace referencia a actas y custodias de libros.
El protocolo determina las normas que hay que seguir en un acto. De él Vilarrubias afirma que es la transcripción escrita de los usos, costumbres y tradiciones de un determinado país o territorio en fórmulas reglamentadas.
Así pues, el protocolo es un instrumento más de los que se utilizan para la proyección de la imagen pública de las instituciones u organizaciones, puesto que la sociedad se sirve de él para establecer ordenamientos espacio-temporales en un grupo determinado de personas, físicas o jurídicas, de distinto o igual rango (Nota 1: FERNÁNDEZ LAMAS, A.M. & RODRÍGUEZ GARCÍA, A., "protocolo y semiótica" in Revista Internacional de investigación en Relaciones Públicas, ceremonial y protocolo, Edit. Laurea, revista 1, primer semestre 2002, pág. 7.)
En un sentido más concreto, el protocolo es el ordenamiento reglado y jerarquizado de los componentes a un acto público o privado, según la naturaleza y fines del mismo, en razón del cargo que ostenten los invitados y de la causa de su presencia en torno al anfitrión.
A partir de este concepto, podemos realizar multitud de clasificaciones:
Público: se refiere al estado o a la persona unida a él y que desempeña un cargo que ejerce legalmente (por ejemplo, una alcaldía, administración pública...).
Privado: referido a personas, asociaciones, partidos políticos...
Cerrado: instalaciones de un palacio...
Abierto: desfile militar, colocación de la primera piedra...
Castrense: protocolo militar (se rige por sus propias normas).
A pesar de las posibilidades analizadas, José A. Urbina clasifica el protocolo como sigue:
a) el protocolo estructural, donde se determina la estructura y las jerarquías.
b) protocolo de gestión: se determina la estructura y gestiona realizada en su seno; diferencia entre protocolo y atención a las personalidades.
Determina la asistencia y atención integral a personalidades.
c) Protocolo de la eficacia personal: se gestiona y perfecciona la eficacia de las personas en sus relaciones con los demás (intérpretes...).
a) Protocolo religioso y laico.
b) Civil y militar.
c) Protocolo del estado.
d) Protocolo social.
Y la experta Anna Fornesa (Nota 2: FORNESA, A., "Las reglas del protocolo en los actos públicos", in Actas II Jornades Reptes de la publicitat al segle 21, Edit. UAB; Barcelona, 2001, pág. 56.) propone la siguiente clasificación:
CLASES DE ACTOS: ORGANIZADOS POR:
1. De carácter general. Oficiales (actos del Estado, públicos). La Corona, el Gobierno, la Administración, las Comunidades Autónomas, las Corporaciones Locales, etc.
2. De carácter especial. Determinadas instituciones, organismos o autoridades con ocasión de acontecimientos propios de su ámbito.
3. No oficiales. Corporaciones, fundaciones, empresas, asociaciones, etc.
4. Actos privados. Ámbito familiar o doméstico.
En cuanto al concepto de ceremonial, podemos afirmar que se trata del conjunto de formalidades que, determinadas por el protocolo, se aplican en la programación y desarrollo de actos públicos o ceremonia solemne, según la norma establecida, según la costumbre y la tradición.
Así vemos que el ceremonial se corresponde con el conjunto de formalidades que se observan en un acto público o solemne, mientras que el protocolo solo constituye las normas y usos que establecen y ordenan dichas formalidades; es decir, el ceremonial se basa en modelos de representación que escenifican los actos, integrando un discurso icónico que debe ser ordenado y estructurado como si uno verbal se tratase, mientras que el protocolo define la proyección externa de los actos y condiciona su proyección pública a través de los medios de comunicación social.
La ceremonia, con su lenguaje de signos, símbolos, gestos, etc., debe dialogar con la audiencia y, si su lenguaje no es comprendido, el diálogo se convierte en monólogo y sale malparada la imagen transmitida de instituciones y personas. El ceremonial por lo tanto, nos dicta normas como la etiqueta.
En la terminología moderna occidental, el ceremonial apunta más a lo que es boato, pompa, forma externa. En cambio, el protocolo tiene su base en unas reglas o normas de carácter jurídico o consuetudinario (Nota 3: CHAVARRI DEL RIVERO, T., Protocolo Internacional. Tratado de ceremonial diplomático, Edit. Ediciones Protocolo, Madrid, 2004, pág.33).
2. Protagonistas del protocolo.
Un protocolo perfecto es aquel que no produce suspicacias entre las instituciones/organizaciones y personas asistentes a los actos y que, además, facilite la concordia y evite las confrontaciones (Nota 4: MARÍN CALAHORRO, FRANCISCO. Protocolo y comunicación. Los medios en los actos públicos. Edit. Bayer Hnos, S.A., Barcelona, 2000. Pág. 59). Para alcanzarlo, debemos tener bien claro quienes son los protagonistas del evento protocolario.
Diferenciaremos entre:
Es el que tiene convidados a su mesa. Él organiza como quiere las cuestiones protocolarias. Así, cuando se planifica: el puesto central de todo acto ha de partir del número uno (anfitrión); por ser la figura principal ocupa el puesto de honor y le corresponde dirigir el acto. Su lugar en la presidencia lo puede ceder a una sola vez y a una sola persona; en este caso, pasa a sentarse a la izquierda (cuando esta cesión es de carácter voluntario); si la cesión fuera obligatoria, ocupará el lugar inmediato a la derecha.
Mayor honor en un acto. Indica quién ha de dirigir ese acto a lo largo de su desarrollo. Las presidencias son unipersonales y siempre son impares. Aquí también se admite la cesión a favor de quien ostente el mayor cargo.
El anfitrión es quien aplica las normas de preferencia (en razón a las personas seleccionadas). Vilarrubias aconseja en todo caso que los invitados han de ser objeto de selección, según la naturaleza del acto y según la imagen que queramos proyectar a un determinado público.
3. Orden de precedencias.
Se trata de una de las fases del protocolo que establece el orden de prelación entre las autoridades. Significa prioridad o antelación para determinar la situación posicional en base a la jerarquía, al cargo o a la categoría.
Para Vilarrubias, consiste en la plasmación real del puesto de las personas, a pesar de que también incluye banderas y otros signos.
Para José A. Urbina, las precedencias implican el orden, situación o colocación de las personas.
Las precedencias en el Estado Español se regulan por el Real Decreto 2099/83, que lleva el título de Ordenamiento General de Precedencias en el Estado y que, a nivel civil, se trata del texto más importante en esta materia.
En él encontramos la prelación de precedencias indicada para aquellas personas que posean una responsabilidad institucional en nuestro país. A pesar de todo ello, son muchos los profesionales del protocolo que reivindican una revisión del Real Decreto, por considerarlo desfasado e incompleto.
Pasamos, a continuación, a reproducir su contenido:
REAL DECRETO 2099/1983, DE 4 DE AGOSTO, POR EL QUE SE APRUEBA EL ORDENAMIENTO GENERLA DE PRECENCIAS EN EL ESTADO.
Singular relieve entraña, además la constitucional organización territorial del Estado, en cuyo seno, y sin mengua de su unidad, nacieron y se integran, en proceso normativo ya concluso, las diecisiete Comunidades Autónomas radicadas en el respectivo marco de su territorio, de tal modo que todo el mapa nacional traduce la configuración del nuevo Estado de las Autonomías.
Todo ello plante la necesidad inmediata de proveer, dentro del régimen del protocolo del Estado, a la regulación de la ordenación de precedencias que, en la asistencia a los actos oficiales, cumpla atribuir y reconocer a la Corona, Autoridades, Instituciones, Corporaciones y personalidades del Estado que, singular o colegiadamente, ostentan la titularidad, investidura o representación respectiva de aquéllas, toda vez que las normas pretéritas de precedencias, aparte de ser precarias y obsoletas, han quedado en gran medida derogadas por la nueva estructura constitucional.
Con el presente Ordenamiento de precedencias se da respuesta al planteamiento expuesto, resolviendo de modo preciso y casuístico la prelación correspondiente en los títulos II y III. En lo restante, título preliminar y título I, se recogen los principios generales definitorios y aplicativos de las precedencias, significando su estricto alcance al ámbito de la materia, su no extensión a cualquier otra atribución de grado, jerarquía o funciones fuera del protocolo, la clasificación y tratamiento de los actos oficiales del régimen de la presidencia de los mismos y de los rangos de ordenación según se contemple la personal o singular, la departamental y la colegiada representativa de Instituciones o Corporaciones.
En su virtud, de acuerdo con el artículo 97 de la Constitución, al amparo del artículo 24 de la Ley de Régimen Jurídico de la Administración del Estado, a propuesta del Presiden te del Gobierno y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 3 de agosto de 1983,
Artículo 1º: Se aprueba el Reglamento adjunto del "Ordenamiento general de Precedencias del Estado".
Artículo 2º: El presente Real Decreto y el texto reglamentario que por el mismo se aprueba entrarán en vigor el día siguiente de su publicación en el "Boletín Oficial del Estado."
Clasificación y presidencia de los actos.
a) Actos de carácter general, que son todos aquellos que se organicen por la Corona, Gobierno o la Administración del Estado, Comunidades Autónomas o Corporaciones Locales, con ocasión de conmemoraciones o acontecimientos nacionales, de las autonomías, provinciales o locales.
1. Los actos serán presididos por la autoridad que los organice. En caso de que dicha autoridad no ostentase la presidencia, ocupará lugar inmediato a la misma. La distribución de los puestos de las demás autoridades se hará según las precedencias que regula el presente Ordenamiento, alterándose a derecha e izquierda del lugar ocupado por la presidencia.
2. Si concurrieran varias personas del mismo rango y orden de precedencia, prevalecerá siempre el de la propia residencia.
Normas de precedencia.
No obstante se respetará la tradición inveterada del lugar cuando en relación con determinado actos oficiales, hubiere asignación o reserva a favor de determinados entes o responsabilidades.
La precedencia en los actos oficiales de carácter especial, se determinará por quien los organice, de acuerdo con su normativa específica sus costumbres y tradiciones y, en su caso, con los criterios establecidos en el presente Ordenamiento.
Precedencia de autoridades en los actos oficiales de carácter general organizados por la Corona, el Gobierno o la Administración del Estado.
En los actos de la Villa de Madrid, en su condición de capital del Estado y sede de las Instituciones generales, regirá la precedencia siguiente:
10. Vicepresidentes del Gobierno.
13. Presidentes de los Consejos de Gobierno de las Comunidades Autónomas, según su orden.
16. Alcalde de Madrid.
26. Capitán General de la Primera Región Militar, Almirante Jefe de la Jurisdicción Central de Marina y Teniente General Jefe de la Primera Región Aérea.
28. Subsecretarios asimilados, según su orden.
En los actos en territorio propio de una Comunidad Autónoma regirá la precedencia siguiente:
10. Presidente del Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma.
11. Vicepresidentes del Gobierno, según su orden.
28. Capitán General de la región Militar, Capitán General y Comandante General de la Zona Marítima, jefe de la Región o Zona Aérea y Comandante General de la Flota, según orden.
30. Consejeros del Gobierno de la Comunidad Autónoma según su orden.
31. Miembros Mesa Asamblea Legislativa de la Comunidad Autónoma.
32. Presidente y Fiscal Tribunal Superior Justicia Comunidad Autónoma.
38. Presidente Diputación Provincial, Mancomunidad o Cabildo Insular.
39. Directores Generales y asimilados, según su orden.
40. Diputados y Senadores por la Provincia donde se celebre el acto.
41. Subdelegados del Gobierno.
43. Presidente de la Audiencia Territorial o Provincial.
44. Gobernador militar y Jefes de los Sectores Naval y Aéreo.
45. Directores Insulares.
2. En el caso de coincidencia de la antigüedad de la publicación oficial de dos o más Estatutos de Autonomía los Presidentes de dichos Consejos de gobierno se ordenarán de acuerdo a la antigüedad de la fecha oficial de su nombramiento.
En los actos en la villa de Madrid, en su condición de capital del Estado y sede de las Instituciones generales regirá la precedencia siguiente:
Ministerio de Agricultura, Pesa y Alimentación.
Ministerio Portavoz del Gobierno, sin cartera.
Cuando sean convocadas conjuntamente Autoridades y Colegios de Instituciones o Corporaciones a los actos de carácter general, cada uno de estos últimos se situará a continuación de la autoridad de que dependa, y según el orden establecido en los artículos 10 a 14 y 12 a 16, según tenga lugar el acto en Madrid o en el territorio de una Comunidad Autónoma, salvo que la autoridad organizadora, de acuerdo con la Jefatura de Protocolo del Estado determinase la precedencia solamente por el orden de las autoridades, en cuyo caso las Instituciones y Corporaciones se situarán a continuación de la última de aquéllas y por el orden establecido en los artículos 10 y 12, respectivamente, según el lugar del acto.
El Alto Personal de la Casa de S.M. el Rey, cuando acompañe a SS.MM. Los Reyes en actos oficiales, se situará en lugar especial y adecuado, de acuerdo con las características y circunstancias de cada caso, sin interferir el orden general de precedencias, con la proximidad necesaria a las Reales Personas para que pueda cumplir, cerca de Ellas, la misión que le corresponde.
Los Embajadores de España en ejercicio que asistan en función de su cargo, a los actos en que se encuentren presentes los Jefes de Estado extranjeros ante quienes están acreditados, o los miembros de sus Gobiernos, se colocarán inmediatamente a continuación del lugar señalado en este Ordenamiento para los ex Presidentes de Gobierno.
*Normas subsidiarias del real Decreto:
1) Cuando concurran varias autoridades con el mismo rango, prevalecerá siempre el de la residencia (lo mismo ocurre con el mismo orden de precedencia): se precede a los iguales de fuera.
2) Entre iguales prima aquel de mayor extensión territorial donde ejerza su cargo. En igualdad de circunstancias, nos atendremos a la antigüedad en el cargo.
3) Sobre la categoría, el cargo prima sobre la categoría personal (en actos oficiales).
4) Sobre las representaciones: la persona que representa en su cargo a una persona superior, no ocupará el puesto correspondiente a la persona a la que sustituye.
Además del Real Decreto, y para colocar a personalidades fuera de este ámbito institucional, el profesional de las Relaciones Públicas acudirá a la denominada "Ley de la derecha". Según ella, y como norma general, el lugar de honor se establece en el lado derecho (sentado o de pie). De esta forma, si se trata de un caso con tres personas, la de mayor jerarquía ocupará la posición central, y la que le sigue, la posición de la derecha y la tercera, la de la izquierda ( 2.1.3). Si son cuatro las personas: 3,1,2,4. Si son cinco: 4,2,1,3,5,...
Para llevar a cabo esta ley, debemos constatar la existencia de dos colectivos de personalidades:
1) Las que tienen su sitio establecido en una relación oficial (según el Real Decreto).
2) Personas que, siendo importantes, no tienen su sitio en esta relación oficial (escritores o científicos famosos...).
Partiendo de estos datos, podemos encontrarnos con los siguientes supuestos:
Pueden asistir sólo personas del primer grupo, con lo que se aplicaría el Real Decreto, sin más complicaciones.
Pueden asistir personas sin precedencia marcada en el Real Decreto, en cuyo caso son muchos los especialistas que aconsejan aplicar el sentido común, por ejemplo, un presidente de una entidad va antes que su vicepresidente.
Pueden concurrir los dos tipos de personas. En este caso, Urbina aconseja aplicar el "peinado" (operación de interrelación de invitados procedentes de varias listas, en una sola: por orden jerárquico). El peinado se hace:
1- Relacionando por separado cada grupo, según su procedencia.
2- Integrarlos en una lista única, siguiendo el orden propio de cada grupo (se van intercalando). No se puede olvidar quién ostenta la presidencia de honor, la importancia real de estas personas y la relación que mantienen con la actividad.
Urbina aconseja en estos casos aplicar la precedencia con flexibilidad, puesto que la precedencia no viene dictada por normas estrictas y cerradas.
NO se debe olvidar que la precedencia es un medio para obtener la eficacia de una actividad. También aconseja que en el caso de personas a las que le pueda corresponder más de una precedencia, se atienda al objeto de la actividad (si se trata de un acto político, el puesto corresponderá a una persona con cargo político, aunque también tenga otros cargos).
Alta el 12/02/2007 00:00:00 Modificado el 18/06/2015 16:39:00 ID Contenido02556

References: Real Decreto 

REAL DECRETO 
 artículo 97
 artículo 24

Artículo 1

Artículo 2
 Real Decreto