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Timestamp: 2019-02-18 09:28:10+00:00

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Marco de Análisis para CRÍMENES ATROCES: Una herramienta
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El Secretario General Ban Ki-moon visita Auschwitz-Birkenau
Fotos de portada (en el sentido contrario a las agujas del reloj desde arriba)
Marcha por el 17º aniversario de la masacre de Santa Cruz (Dili), Foto ONU/Martine Perret
Una mujer testifica en el juicio contra un exdictador militar guatemalteco, Photo © Elena Hermosa/Trocaire, disponible bajo licencia Creative Commons Atribución 2.0
Una mujer llora en el cementerio del monumento conmemorativo de Srebrenica-Potocari, AP Photo/Marko Drobnjakovic
Pueblo de Darfur abandonado tras duros enfrentamientos, Foto ONU/Albert González Farran
Refugiados ruandeses regresando de Goma, Foto ONU/John Isaac
Niños en el monumento conmemorativo “Killing Fields” en las afueras de Phnom Penh, Foto ONU/John Isaac
Todos tenemos la responsabilidad de preguntarnos qué
podemos hacer para proteger a las poblaciones de los
crímenes internacionales más graves: genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Estos
crímenes siguen cometiéndose en muchos lugares del
mundo. Aunque actualmente la exigencia de responsabilidades es la norma cuando se cometen estos crímenes, la impunidad es demasiado común. Podemos y
debemos hacer más, mucho antes, para salvar vidas y
evitar que las sociedades se derrumben y se suman en
una violencia horrible.
Lo primero que debemos hacer es estar más alerta y
prestar atención a las señales de alarma. Los crímenes atroces se producen a gran escala y no son actos
espontáneos o aislados; son procesos, con historias,
precursores y factores desencadenantes que, combinados, posibilitan su comisión.
Mis Asesores Especiales para la Prevención del
Genocidio y para la Responsabilidad de Proteger han
elaborado el presente Marco de análisis para la prevención de crímenes atroces a fin de que sirva de guía
para evaluar el riesgo de genocidio, crímenes de lesa
humanidad y crímenes de guerra. Con la ayuda del
Marco, podemos actuar con más eficacia a la hora
de hacer saltar las alarmas, promover medidas, mejorar el seguimiento o la alerta temprana por parte de
distintos agentes y ayudar a los Estados Miembros a
detectar lagunas en su capacidad y estrategias de prevención de atrocidades.
Me complace presentar este Marco en un momento
en el que las Naciones Unidas están llevando a cabo
una revisión de todo el sistema de respuesta a situaciones en que se están produciendo o podrían producirse
graves violaciones del derecho internacional de los
derechos humanos y del derecho internacional humanitario. A través de la iniciativa “Los derechos humanos
primero” nos comprometemos a cumplir la promesa
de “nunca más” y a aprender las lecciones de los errores del pasado. En la práctica, esto implica situar los
derechos humanos, la protección de las poblaciones y
la prevención de los crímenes atroces en el centro de
Como se afirmó en la Cumbre Mundial 2005, los
Estados tienen la responsabilidad primordial de proteger a su propia población del genocidio, los crímenes
de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa
humanidad. La comunidad internacional se ha comprometido a apoyar a cada Estado en esta tarea y, en
caso de que los Estados incumplan manifiestamente
sus responsabilidades, a adoptar medidas colectivas
de manera oportuna y decisiva en consonancia con la
Por lo tanto, insto a que se haga el uso más amplio
posible de este Marco para apoyar las estrategias de
prevención a nivel nacional, regional e internacional.
Prevención significa actuar temprano; para ello, tenemos que saber qué buscar. Junto al compromiso con
la rendición de cuentas, se lo debemos a los millones
de víctimas de crímenes internacionales horribles
cometidos en el pasado y a aquéllos cuya vida podemos
salvar en el futuro.
Prefacio del Secretario General de las Naciones Unidas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . iii
I. PRESENTACIÓN DEL MARCO DE ANÁLISIS
¿Qué entendemos por crímenes atroces?. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
¿Quiénes son las víctimas de crímenes atroces? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
¿Por qué es importante prevenir los crímenes atroces? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
¿Existe la responsabilidad jurídica de prevenir los crímenes atroces? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
¿Cómo pueden prevenirse los crímenes atroces? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
¿Cuáles son las funciones de los Asesores Especiales para la Prevención del Genocidio
y para la Responsabilidad de Proteger? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
¿Qué es el Marco de análisis? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
¿Qué son los factores de riesgo y los indicadores? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
Cómo utilizar el Marco de análisis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
¿Qué grado de precisión presentan las evaluaciones de riesgo de crímenes atroces? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
II. MARCO DE ANÁLISIS PARA CRÍMENES ATROCES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Factor de riesgo 1: Situaciones de conflicto armado u otras formas de inestabilidad. . . . . . . . . . . . . . . . 10
Factor de riesgo 2: Registro de violaciones graves del derecho internacional
de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario . . . . . . . . . . . . . . 11
Factor de riesgo 3: Debilidad de las estructuras del Estado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
Factor de riesgo 4: Motivos o incentivos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Factor de riesgo 5: Capacidad para cometer crímenes atroces . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
Factor de riesgo 6: Ausencia de factores de mitigación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Factor de riesgo 7: Circunstancias propicias o acciones preparatorias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
Factor de riesgo 8: Factores desencadenantes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
Factor de riesgo 9: Tensiones intergrupales o patrones de discriminación contra grupos protegidos . . . . . 18
Factor de riesgo 10: Indicios de intención de destruir total o parcialmente a un grupo protegido. . . . . . . . 19
Factor de riesgo 11: Indicios de ataque generalizado o sistemático contra una población civil. . . . . . . . . . 20
Factor de riesgo 12: Indicios de un plan o política de ataque contra una población civil . . . . . . . . . . . . . . 21
Factor de riesgo 13: Graves amenazas contra las personas protegidas en virtud del derecho
internacional humanitario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
Factor de riesgo 14: Graves amenazas contra las operaciones humanitarias o de mantenimiento
de la paz. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
ANEXO: DEFINICIONES JURÍDICAS DE LOS CRÍMENES ATROCES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
Los crímenes atroces se consideran
los crímenes más graves contra
el género humano. Su condición
de crímenes internacionales se basa
en la convicción de que los actos
asociados a ellos afectan a la dignidad
I. PRESENTACIÓN DEL MARCO
El término “crímenes atroces” se refiere a tres crímenes internacionales definidos jurídicamente: genocidio,
Las definiciones de los crímenes pueden encontrarse
en la Convención para la Prevención y la Sanción del
Delito de Genocidio de 1948, los Convenios de Ginebra
de 19491 y sus Protocolos Adicionales de 19772 y el
Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional de
1998, entre otros tratados3.
En el Documento Final de la Cumbre Mundial 2005
(párrafos 138 y 139), los Estados Miembros de las
Naciones Unidas se comprometieron a proteger a
las poblaciones frente al genocidio, los crímenes de
guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa
humanidad, un principio conocido como “responsabilidad de proteger”. En este contexto, el término “crímenes atroces” se ha ampliado para incluir la depuración
étnica que, aunque no está definida como crimen independiente en virtud del derecho internacional, incluye
actos que constituyen violaciones graves del derecho
internacional de los derechos humanos y del derecho
internacional humanitario que por sí solas pueden
L os Convenios de Ginebra constan del Convenio de Ginebra
de 1949 para Aliviar la Suerte que corren los Heridos y los
Enfermos de las Fuerzas Armadas en Campaña; Primer Convenio
de Ginebra; el Convenio de Ginebra de 1949 para Aliviar la
Suerte que Corren los Heridos, los Enfermos y los Náufragos de
las Fuerzas Armadas en el Mar; Segundo Convenio de Ginebra;
el Convenio de Ginebra de 1949 Relativo al Trato Debido a
los Prisioneros de Guerra; Tercer Convenio de Ginebra; y el
Convenio de Ginebra de 1949 Relativo a la Protección Debida
a las Personas Civiles en Tiempo de Guerra; Cuarto Convenio
L os Protocolos Adicionales constan del Protocolo Adicional a
los Convenios de Ginebra del 12 de Agosto de 1949 Relativo
a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados
Internacionales (Protocolo I) de 1977; y el Protocolo Adicional a
los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la
internacional (Protocolo II) de 1977;
L as definiciones de cada uno de los crímenes se pueden consultar en el Anexo.
equivaler a uno de los crímenes atroces reconocidos,
en particular los crímenes de lesa humanidad4.
de crímenes atroces?
Los crímenes atroces se consideran los crímenes más
graves contra el género humano. Su condición de crímenes internacionales se basa en la convicción de que
los actos asociados a ellos afectan a la dignidad básica
de los seres humanos, en particular las personas que
los Estados más deben proteger, tanto en época de paz
como de guerra. Sin embargo, la tipología de víctimas
de los actos de genocidio, crímenes de lesa humanidad
y crímenes de guerra son diferentes.
El genocidio, según el derecho internacional, es un
crimen cometido contra miembros de un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Aunque las víctimas de
los crímenes son personas, ellas son atacadas por su
pertenencia, real o percibida, a uno de estos grupos.
Cuando se habla sobre posibles víctimas de genocidio,
el Marco se refiere a ellas como “grupos protegidos”.
Los crímenes de lesa humanidad engloban los actos
que forman parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil. Aunque no civiles puedan
ser víctimas del ataque, para que un acto se considere
un crimen de lesa humanidad, el objetivo último del ataque debe ser la población civil. Cuando se habla sobre
posibles víctimas de crímenes de lesa humanidad, el
Marco se refiere a ellas como “­población civil”.
Los crímenes de guerra pueden cometerse contra una
diversidad de víctimas, sean combatientes o no combatientes. En los conflictos armados internacionales, las víctimas son las personas protegidas específicamente por
los cuatro Convenios de Ginebra de 1949: 1) los heridos
y los enfermos de las fuerzas armadas en campaña; 2)
los heridos, los enfermos y los náufragos de las fuerzas
Las posibles definiciones de depuración étnica se pueden
consultar en el Anexo.
armadas en el mar; 3) los prisioneros de guerra; y 4) las
personas civiles. También se incluyen las personas protegidas por el Protocolo Adicional I de 1977. En el caso
de los conflictos armados no internacionales, el artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949
reconoce protección a las “personas que no participen
directamente en las hostilidades, incluidos los miembros
de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y
las personas puestas fuera de combate por enfermedad,
herida, detención o por cualquier otra causa”. También
se incluyen las personas protegidas por el Protocolo
Adicional II de 1977. La protección en virtud del derecho
internacional humanitario en ambos tipos de conflicto
abarca al personal médico y religioso, los trabajadores
humanitarios y el personal de defensa civil. Cuando se
habla sobre posibles víctimas de crímenes de guerra, el
Marco se refiere a ellas como “personas protegidas en
virtud del derecho internacional humanitario”.
Debido a la diversidad de tipos de víctimas de los tres
crímenes, cuando se habla en general sobre las posibles víctimas de crímenes atroces protegidas por el
derecho internacional, el Marco se refiere a ellas como
“personas, poblaciones o grupos protegidos”.
¿Por qué es importante prevenir
los crímenes atroces?
Una de las principales funciones de los Asesores
Especiales de las Naciones Unidas para la Prevención
del Genocidio y para la Responsabilidad de Proteger es
movilizar acciones para prevenir crímenes atroces. La
primera y principal razón de este enfoque es la necesidad imperiosa de preservar la vida humana. Los
crímenes atroces son, por lo general, acontecimientos a gran escala que, si se previenen, evitarán una
importante pérdida de vidas humanas, así como daños
físicos, psicosociales y psicológicos y traumas. Sin
embargo, existen otras razones fundamentales para
prestar especial atención en la prevención.
Los crímenes atroces tienden a producirse en países
con algún nivel de inestabilidad o crisis. En consecuencia,
las medidas adoptadas para prevenir estos crímenes
pueden contribuir a la paz y la estabilidad nacionales.
La prevención también beneficia a la agenda de paz y
estabilidad regionales e internacionales. Los crímenes atroces y sus consecuencias pueden extenderse a
los países vecinos, por ejemplo creando o reforzando
las tensiones entre grupos que se definen por características religiosas o étnicas y no por fronteras nacionales. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha
declarado en varias de sus resoluciones que las violaciones flagrantes y graves del derecho internacional de los
derechos humanos y del derecho internacional humanitario constituyen una amenaza para la paz y la seguridad
internacionales. El preámbulo del Estatuto de Roma de
la Corte Penal Internacional también afirma que los crímenes internacionales “constituyen una amenaza para
la paz, la seguridad y el bienestar de la humanidad”.
Otra razón fundamental para prestar especial atención
en la prevención de crímenes atroces reside en que
prevenir estos crímenes es mucho menos costoso
que intervenir para ponerles fin o que hacer frente a
sus consecuencias. Las guerras, las crisis humanitarias, la reconstrucción de las naciones y la consolidación de una paz sostenible tras el conflicto requieren
un nivel elevado y sostenido de apoyo internacional,
con frecuencia a lo largo de muchos años. El coste
político y las dificultades de una pronta intervención de
la comunidad internacional también son menores que
cuando las crisis son inminentes o ya hayan estallado,
puesto que para entonces las opciones de medidas preventivas son mucho más limitadas y existe una mayor
probabilidad de estancamiento y fracaso político.
Por último, al adoptar medidas encaminadas a prevenir
crímenes atroces y cumplir su responsabilidad primordial de proteger, los Estados refuerzan su soberanía y
reducen la necesidad de formas de respuesta más intrusivas de otros Estados o agentes internacionales. Como
ha destacado el Secretario General de las Naciones
Unidas, el principio de la responsabilidad de proteger
está concebido para ser un aliado de la soberanía, no
para menoscabarla. Las iniciativas adoptadas por los
Estados para evitar que se cometan crímenes atroces
dentro de sus propias fronteras constituyen otra forma
de cumplir sus responsabilidades soberanas.
¿Existe la responsabilidad jurídica
de prevenir los crímenes atroces?
Aparte de la responsabilidad moral y ética que todos
tenemos de proteger a las poblaciones en riesgo de crímenes atroces, tanto a nivel individual como colectivo,
también existen obligaciones jurídicas bien establecidas a este respecto. Estas obligaciones se recogen
Delito de Genocidio, en el derecho internacional de los
derechos humanos y el derecho internacional humanitario y en el derecho internacional consuetudinario.
Los tribunales internacionales también han citado
estas obligaciones y aclarado su contenido específico.
Las responsabilidades que imponen a los Estados
los tratados ratificados y el derecho consuetudinario
conllevan la obligación no solo de castigar los crímenes atroces, sino también de prevenirlos. En algunos
casos, como en el del delito de genocidio, la obligación
de prevenir que se establece en la Convención para
la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio
(artículo I) se ha convertido en una norma del derecho
internacional consuetudinario, lo que significa que es
obligatoria para todos los Estados, independientemente de que hayan ratificado o no la Convención. La obligación de “respetar y hacer respetar” el derecho internacional humanitario, que se recoge en el artículo 1
común de los Convenios de Ginebra, también se
considera una norma del derecho internacional consuetudinario. Puede interpretarse que esta disposición
abarca la obligación de prevenir las violaciones del
derecho internacional humanitario, incluidos los crímenes de guerra.
también impone obligaciones a los Estados partes
para que adopten medidas encaminadas a prevenir los actos que pretende prohibir. Por ejemplo, la
Crueles, Inhumanos o Degradantes especifica en su
artículo 2 que los Estados partes tomarán “medidas
legislativas, administrativas, judiciales o de otra índole
eficaces para impedir los actos de tortura”. Cuando
forma parte de un ataque generalizado o sistemático
contra una población civil, la tortura puede constituir
El 27 de febrero de 2007, la Corte Internacional
de Justicia dictó una importante sentencia en la causa relativa a la Aplicación de la Convención para la
Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio (Bosnia
y Herzegovina c. Serbia y Montenegro). El Tribunal
declaró que la obligación “de prevenir” dentro del ámbito de aplicación de la Convención para la Prevención
y la Sanción del Delito de Genocidio imponía una obligación que no estaba limitada territorialmente. Según
el Tribunal, todos los Estados con capacidad de influir
efectivamente en la actuación de las personas que puedan cometer o ya estén cometiendo genocidio, incluso
fuera de sus propias fronteras, tienen la obligación de
utilizar todos los medios de los que razonablemente
dispongan para evitar el genocidio en la medida de lo
El principio de la responsabilidad de proteger, que
reafirma la responsabilidad primordial del Estado de
proteger a su población de crímenes atroces, se basa
en todas estas obligaciones e
interpretaciones jurídicas. El párrafo 138 del Documento Final de la
Cumbre 2005 especifica que los
Estados tienen la responsabilidad
de prevenir la comisión de actos
de genocidio, crímenes de guerra,
depuración étnica y crímenes de
lesa humanidad, así como la incitaresponsabilidad
ción a su comisión. El párrafo 139
de proteger está
continúa subrayando la responsaconcebido para
bilidad de la comunidad internacioser un aliado de la
nal de prevenir crímenes atroces
soberanía, no para
ayudando a los Estados a crear
menoscabarla.
capacidad para proteger a su
población y prestando asistencia
a los Estados que se encuentren
en situaciones de tensión “antes de que estallen las
crisis y los conflictos”. Cuando los Estados incumplan
“manifiestamente” su responsabilidad de proteger a las
poblaciones de crímenes atroces, la comunidad internacional también ha declarado que está dispuesta a
emprender medidas colectivas, “de manera oportuna y
decisiva”, para proteger a las poblaciones de estos crímenes, utilizando todas las herramientas disponibles
y teniendo en cuenta los principios de la Carta de las
¿Cómo pueden prevenirse los crímenes
La prevención del genocidio, los crímenes de guerra,
la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad
es responsabilidad principalmente de los Estados. La
prevención es un proceso permanente que requiere
esfuerzos sostenidos para construir la resiliencia de
las sociedades a los crímenes atroces garantizando
el respeto del estado de derecho y la protección de
todos los derechos humanos, sin discriminación; estableciendo instituciones nacionales legítimas y responsables; eliminando la corrupción; gestionando la diversidad de forma constructiva; y apoyando una sociedad
civil fuerte y diversa y medios de comunicación plurales. La ausencia de tales protecciones y garantías por
parte del Estado hacia su población puede crear un
entorno propicio para la comisión de crímenes atroces. En estos casos, la prevención conlleva la adopción
de iniciativas encaminadas a frenar el probable curso
Los crímenes atroces normalmente no son acontecimientos únicos y aleatorios. Más bien tienden a desarrollarse en un proceso dinámico que ofrece puntos de
entrada para evitar que ocurran. Para poder alcanzar
el nivel de violencia asociado a los crímenes atroces,
sus autores necesitan tiempo a fin de desarrollar la
capacidad de hacerlo, movilizar recursos y adoptar
medidas concretas que los ayudarán a alcanzar sus
objetivos. Esto no implica que siempre exista un plan
manifiesto para cometer crímenes atroces desde el
inicio del proceso. En algunos casos pasados de genocidio, por ejemplo, la intención de destruir a un grupo
se formuló en una fase tardía de violencia.
Sin embargo, puesto que los crímenes atroces son
procesos, es posible detectar las señales de alerta
o los indicadores de que podrían ocurrir. Así sucede
especialmente en el caso del genocidio y los crímenes
de lesa humanidad. Si entendemos las causas fundamentales y los precursores de estos crímenes y
conseguimos identificar los factores de riesgo que
pueden llevar a su comisión o posibilitarla, también
podemos determinar las medidas que pueden adoptar los Estados y la comunidad internacional para
prevenir estos crímenes.
Cuanto antes se definan los factores de riesgo, mayores serán las oportunidades de prevención precoz. A
medida que el tiempo avanza, las medidas preventivas
se vuelven más difíciles y costosas. Si, por ejemplo, se
reconoce tempranamente la motivación que explica el
aumento de la violencia contra un determinado grupo,
el Estado o la comunidad internacional podrán elaborar
estrategias destinadas a abordar y desalentar esta
motivación. Sin embargo, si ya están produciéndose
crímenes atroces, las opciones de respuesta serán
muy limitadas y, en algunos casos, quizá requieran el
uso de medidas coercitivas, en particular el uso de la
fuerza si fracasan todos los medios pacíficos.
¿Cuáles son las funciones de los Asesores
Especiales para la Prevención del Genocidio
y para la Responsabilidad de Proteger?
Los Asesores Especiales del Secretario General de las
Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio y
para la Responsabilidad de Proteger, que tienen mandatos distintos pero complementarios, trabajan juntos
para impulsar esfuerzos nacionales e internacionales de protección de las poblaciones frente al
genocidio, los crímenes de guerra, la depuración
étnica y los crímenes de lesa humanidad, así como
la incitación a su comisión.
El Asesor Especial para la Prevención del Genocidio actúa
como un mecanismo de alerta temprana, alertando al
Secretario General de las Naciones Unidas y, a través
de éste, al Consejo de Seguridad, sobre situaciones en
las que existe riesgo de genocidio, y presentando recomendaciones. El Asesor Especial también sensibiliza y
moviliza al sistema de las Naciones Unidas, los Estados
Miembros, las entidades regionales y la sociedad civil
para emprender medidas preventivas adecuadas. El
Asesor Especial para la Responsabilidad de Proteger,
que trabaja siguiendo la orientación general del Asesor
Especial para la Prevención del Genocidio, dirige el desarrollo conceptual, político, institucional y operacional del
principio de la responsabilidad de proteger y su aplicación por parte de las Naciones Unidas, los Estados
Miembros, las entidades regionales y la sociedad civil.
Los Asesores Especiales reciben el apoyo de una oficina
conjunta, la Oficina para la Prevención del Genocidio y la
Responsabilidad de Proteger (la Oficina). La Oficina recaba información y evalúa situaciones en todo el mundo
que podrían llevar a la comisión de crímenes atroces o
a la incitación a su comisión. La Oficina también trabaja
para desarrollar la capacidad de las Naciones Unidas,
los Estados Miembros, las organizaciones regionales y
subregionales y la sociedad civil mediante formación y
asistencia técnica para reforzar la prevención, la alerta tempana y la capacidad de respuesta; fomentar un
mayor entendimiento de las causas y dinámicas de los
crímenes atroces y las medidas que podrían adoptarse
para evitarlos; y sensibilizar a los Estados y otros agentes sobre su responsabilidad de proteger.
Cabe señalar que existen otros departamentos e instituciones de las Naciones Unidas con mandatos
relacionados con la prevención de crímenes atroces.
Entre ellos están el Departamento de Asuntos Políticos
(DAP), mediante su labor en materia de prevención y
resolución pacífica de conflictos; el Departamento de
Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP),
mediante su labor en materia de protección de civiles;
para los Derechos Humanos (ACNUDH), que dirige la
para los Refugiados (ACNUR), mediante su labor en
materia de protección de las personas desarraigadas y
apátridas; el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), mediante su labor para promover
el estado de derecho y apoyar la gobernanza democrática y las iniciativas de prevención de crisis; y la Oficina
de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH),
que coordina el trabajo entre los agentes humanitarios con el objetivo de reducir la repercusión de los
conflictos. Los mecanismos de las Naciones Unidas de
supervisión de los derechos humanos, así como los
órganos creados en virtud de tratados de derechos
humanos y los procedimientos especiales del Consejo
de Derechos Humanos, también pueden desempeñar
una importante función de alerta temprana.
¿Qué es el Marco de análisis?
En 2009, la entonces Oficina del Asesor Especial para
la Prevención del Genocidio elaboró un marco de análisis para respaldar la evaluación del riesgo del crimen de
genocidio desde una perspectiva de alerta temprana.
Sin embargo, con la posterior ampliación de la responsabilidad de la Oficina para apoyar también el trabajo del
era necesario elaborar un marco que pudiese utilizarse
para analizar no solo el riesgo de genocidio, sino también el riesgo de crímenes de lesa humanidad, crímenes
de guerra y depuración étnica. Además, nuevas dinámicas y una mayor comprensión de los procesos de los
crímenes atroces hicieron necesaria la revisión de los
elementos que figuraban en el marco inicial.
El actual Marco sustituye al anterior documento y
presenta una herramienta integrada de análisis y
evaluación de riesgos para crímenes atroces. La
revisión también refleja los recientes avances y la
nueva investigación de los procesos que llevan a cometer estos crímenes y fue objeto de consultas dentro y
fuera del sistema de las Naciones Unidas. El resultado
es un Marco que sirve como herramienta de trabajo
para evaluar el riesgo de crímenes atroces en todos
los lugares del mundo y detectar a los países que
corren mayor riesgo.
Para ser eficaces, las evaluaciones requieren la recopilación sistemática de información precisa y fidedigna
sobre la base de los factores de
riesgo y los indicadores que define el Marco. Los factores de riesLos Asesores
go amplios y los indicadores más
específicos reflejan las definicioSecretario General
nes de los crímenes contemplapara la Prevención
das en el derecho internacional,
del Genocidio y para
o cortes internacionales y un
análisis empírico de situaciones
pasadas y actuales.
para impulsar los
Teniendo en cuenta la ausencia de
una definición conceptual común
a todos los crímenes de guerra,
poblaciones frente a
como la que existe para genocidio
los crímenes atroces.
o crímenes de lesa humanidad, el
Marco se centra únicamente en
los crímenes de guerra que tienen
una repercusión en la protección de la vida humana,
al ser ésta el principal objetivo de la acción preventiva.
Además, teniendo en cuenta el enfoque del principio de
la responsabilidad de proteger respecto a la protección
de la poblaciones frente a las violaciones más graves del
derecho internacional de los derechos humanos y del
derecho internacional humanitario, el Marco abarca los
crímenes de guerra que suponen un modelo de conducta más sistemático o generalizado. Por último, teniendo
en cuenta que la depuración étnica no tiene una definición jurídica distinta como crimen internacional, sino
que incluye actos que pueden constituir otros crímenes
atroces o elementos de éstos, se la ha integrado en el
análisis de los factores de riesgo de estos crímenes.
El presente Marco es un documento público. La Oficina
fomenta y celebra su uso por parte de los agentes
internacionales, regionales y nacionales como herramienta para mecanismos de alerta temprana o para
otros mecanismos utilizados para el monitoreo, la
evaluación y el pronóstico. Además, la Oficina recomienda que los Estados Miembros utilicen el Marco
para ayudar a detectar los éxitos y carencias en su
capacidad y sus estrategias de prevención de atrocidades a nivel nacional.
Factores de riesgo son condiciones que aumentan el
riesgo o la susceptibilidad de un desenlace negativo.
Los que se definen en este Marco incluyen conductas,
circunstancias o elementos que crean un entorno propicio para la comisión de crímenes atroces o indican
la posibilidad, probabilidad o riesgo de que ocurran.
Los factores de riesgo no son todos iguales. Algunos
son estructurales por naturaleza, como la debilidad de
las estructuras del Estado, mientras que otros están
relacionados con circunstancias o acontecimientos
más dinámicos, como los factores desencadenantes.
Los elementos desencadenantes y otros elementos
dinámicos transforman el riesgo general en una mayor
probabilidad de que se cometan crímenes atroces.
Los indicadores que figuran en este Marco son distintas manifestaciones de cada factor de riesgo, por
lo que ayudan a determinar el grado de presencia de
éste. Los indicadores concretos definidos en el Marco
se han extraído de casos pasados y actuales, pero no
se pretende que sean exhaustivos.
Cómo utilizar el Marco de análisis
El Marco contiene dos herramientas analíticas principales para evaluar el riesgo de crímenes atroces: a) una
lista de 14 factores de riesgo de crímenes atroces; y
b) indicadores para cada uno de los factores de riesgo. Entre los 14 factores de riesgo definidos, los ocho
primeros son comunes a todos los crímenes, lo que
refleja que los crímenes atroces tienden a producirse
en entornos similares y comparten varios elementos o
características comunes. Además de estos factores
comunes, el Marco define seis factores de riesgo adicionales, dos específicos para cada uno de los crímenes internacionales, a saber, genocidio, crímenes de
Los factores de riesgo comunes nos ayudan a valorar la probabilidad de que se cometan crímenes atroces en general, sin distinguir necesariamente el tipo de
crimen. De hecho, en las primeras fases de monitoreo,
no siempre es posible determinar qué crimen presenta
mayor riesgo. Esto se hace más evidente a medida que
avanza el proceso que lleva a la comisión de crímenes
atroces. Por ejemplo, las estructuras estatales débiles
ponen a las poblaciones o grupos en riesgo de ser
víctimas de cualquiera de estos crímenes. Además, los
distintos tipos de crímenes atroces pueden ocurrir de
manera simultánea en una misma situación, o un crimen podría ser el precursor de otra forma de crimen
Por otro lado, los factores de riesgo específicos se
derivan del hecho de que cada crimen presenta elementos y precursores que no son comunes a los tres
crímenes. Por ejemplo, uno de los elementos específicos del delito de genocidio es la intención de destruir,
total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial
o religioso. Cuando se detectan indicios o pruebas de
esa intención, todo apunta a un mayor riesgo de genocidio. De esta forma, los factores de riesgo específicos
recogidos en el Marco reflejan las definiciones jurídicas
de los crímenes, aunque no se limitan estrictamente a
ellas ni pretenden ser pruebas penales.
Para evaluar el riesgo de crímenes atroces en una situación determinada con el Marco de análisis, el monitor
o analista debe utilizar los factores de riesgo y los
indicadores para orientar la recopilación y evaluación de información. Por ejemplo, tomando el factor
de riesgo 1 (Situaciones de conflicto armado u otras
formas de inestabilidad), deben recopilar información
fidedigna de varias fuentes que oriente la evaluación
de la presencia o cambio de algunos de los respectivos
indicadores: si hay un conflicto armado internacional o
no internacional (indicador 1.1); si existen pruebas de
una crisis o emergencia humanitaria (indicador 1.2);
si hay inestabilidad política causada por distintos factores (indicadores 1.3 a 1.6); inestabilidad económica
(indicadores 1.7 a 1.9) o inestabilidad social (indicadores 1.10 y 1.11). El análisis de la totalidad de la
información recabada orientará la evaluación acerca
de si un determinado Estado se enfrenta a un tipo de
tensión que podría generar un entorno propicio para la
comisión de crímenes atroces y, por ende, la presencia
del factor de riesgo 1.
Al utilizar este Marco deben tenerse presentes algunos puntos. En primer lugar, no todos los factores
de riesgo necesitan estar presentes para valorar
que existe un riesgo importante de que se cometan
crímenes atroces. Por ejemplo, hay situaciones en las
que la información recopilada ha confirmado la presencia de la mayoría de los factores de riesgo, pero todavía no se han producido crímenes atroces. Esto podría
deberse a la ausencia de un acto desencadenante o a
la presencia de un sólido factor de mitigación. También
podría resultar imposible obtener información suficientemente precisa y fidedigna para confirmar la presencia de un determinado factor de riesgo. No obstante,
esto no debe disuadir a los monitores y analistas de
alertar sobre la probabilidad de que se cometa un crimen atroz. Los factores desencadenantes no siempre
son previsibles, y un factor de mitigación sólido podría
atenuarse o desaparecer. También es importante
tener en cuenta que los factores de riesgo comunes
tienden a manifestarse antes que los específicos. La
información que confirma la presencia de factores de
riesgo específicos a veces es más difícil de obtener en
En segundo lugar, cuantos más factores de riesgo
(y mayor número de indicadores correspondientes)
estén presentes, mayor será el riesgo de que se
cometa un crimen atroz. Asimismo, cuanto mayor
sea el número de indicadores de un determinado factor de riesgo que estén presentes, mayor es la importancia y la función de ese factor en una determinada
En tercer lugar, los factores de riesgo y los indicadores no están clasificados, puesto que su importancia relativa diferirá en función del contexto particular. Aunque se haya definido el conflicto armado como
el factor de riesgo más poderoso o importante, no es
una condición indispensable para todos los crímenes
atroces — el genocidio y los crímenes de lesa humanidad también pueden producirse en época de paz. Sin
duda, algunos factores de riesgo tendrán mayor peso
que otros o se manifestarán con mayor frecuencia que
otros. Sin embargo, todos contribuyen a incrementar
el riesgo de crímenes atroces.
tendencias, patrones de violencia y conductas relacionadas con conflictos, las conclusiones deberán estar
abiertas a nuevos elementos que puedan aparecer.
¿Qué grado de precisión presentan las
evaluaciones de riesgo de crímenes
El Marco de análisis proporciona un conjunto de
elementos que ayudan a los monitores o analistas a
realizar evaluaciones cualitativas y sistemáticas
del riesgo de crímenes atroces en determinadas
situaciones. Sin embargo, la presencia de factores
de riesgo de crímenes atroces
en una determinada situación no
lleva de forma directa o inevitable
Para ser eficaces,
a la comisión de estos crímenes
—riesgo no equivale a inevitabirequieren la
lidad. De hecho, algunos de los
factores de riesgo definidos en
el Marco estarán presentes en
muchas situaciones o sociedades
de todo el mundo donde no se
han producido crímenes atroces.
¿Por qué? La ausencia de crímede los factores
nes atroces en estas sociedades
de riesgo e
puede asociarse a la fortaleza de
las fuentes locales de resiliencia,
define el Marco.
la asistencia externa que mitiga
el riesgo, la falta de motivación
de los dirigentes para cometer
o permitir crímenes atroces o
simplemente la ausencia de un factor o hecho desencadenante. Por otro lado, hay hechos no previsibles que pueden interrumpir el curso probable de los
Sin embargo, aunque es imposible establecer una relación causal directa entre la presencia de determinados
factores de riesgo y la comisión de crímenes atroces,
estos crímenes raras veces se cometen en ausencia
de todos o de la mayoría de los factores de riesgo
que el Marco identifica.
Por último, los monitores y analistas deberán ser flexibles al examinar y sopesar todos los elementos contenidos en este Marco y situarlos en un análisis político, contextual, histórico y cultural más amplio.
Además, habida cuenta de la evolución de nuevas
II. MARCO DE ANÁLISIS
PARA CRÍMENES ATROCES
Situaciones de conflicto armado u otras formas de inestabilidad
Registro de violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos
y del derecho internacional humanitario
Debilidad de las estructuras del Estado
Motivos o incentivos
Capacidad para cometer crímenes atroces
Ausencia de factores de mitigación
Circunstancias propicias o acciones preparatorias
Tensiones intergrupales o patrones de discriminación contra grupos protegidos
Indicios de intención de destruir total o parcialmente a un grupo protegido
Indicios de ataque generalizado o sistemático contra una población civil
Indicios de un plan o política de ataque contra una población civil
Graves amenazas contra las personas protegidas en virtud del derecho
Graves amenazas contra las operaciones humanitarias o de mantenimiento de la paz
Situaciones que ponen bajo presión a un Estado y generan un entorno propicio para la comisión
de crímenes atroces.
Conflicto armado internacional o no internacional.
Crisis de seguridad causadas por, entre otros factores, defección de los acuerdos de paz, conflicto
armado en países vecinos, amenazas de intervención externa o actos de terrorismo.
Crisis o emergencias humanitarias, incluyendo las causadas por desastres naturales o epidemias.
Inestabilidad política causada por un cambio de régimen o una transferencia de poder que se han
producido de manera abrupta o irregular.
Inestabilidad política causada por litigios relacionados con el poder o por crecientes movimientos
nacionalistas, armados o de oposición radical.
Tensión política causada por regímenes autocráticos o una severa represión política.
Inestabilidad económica causada por la escasez de recursos o por disputas relacionadas con su uso
Inestabilidad económica causada por una grave crisis en la economía nacional.
Inestabilidad económica causada por pobreza extrema, desempleo generalizado o profundas
desigualdades horizontales.
1.10 Inestabilidad social causada por la resistencia a, o las protestas masivas contra, la autoridad o las
1.11 Inestabilidad social causada por la exclusión o por las tensiones con base a cuestiones relacionadas con
la indentidad, su percepción o formas extremistas.
Los crímenes atroces por lo general se producen en un contexto de conflicto armado internacional o no internacional. Los conflictos armados son períodos caracterizados por una alta incidencia de violencia, inseguridad y
permisividad de actos que de otro modo no serían aceptables. Además, la capacidad de los Estados para infligir
daño suele alcanzar su punto álgido durante los períodos de conflicto. Si el conflicto armado es una forma violenta
de solucionar los problemas, está claro que el riesgo de crímenes atroces aumenta considerablemente durante
esos períodos. Sin embargo, otras situaciones distintas a los conflictos armados convencionales pueden poner a un
Estado bajo tal nivel de presión que se vuelva más proclive a cometer violaciones graves de los derechos humanos y,
en última instancia, crímenes atroces. De hecho, el genocidio y los crímenes de lesa humanidad pueden producirse
durante épocas de paz. Esto es más probable cuando se dan elevados niveles de inestabilidad política, amenazas
contra la seguridad del país o incluso volatilidad de los asuntos económicos o sociales. Aunque las situaciones de
inestabilidad, o incluso de conflicto armado, no llevan necesariamente a la comisión de crímenes atroces, incrementan mucho su probabilidad.
Violaciones graves pasadas o actuales del derecho internacional de los derechos humanos y del
derecho internacional humanitario, especialmente si asumen un patrón temprano de conducta,
incluyendo las que equivalen a crímenes atroces, que no se han prevenido, sancionado o
abordado adecuadamente y, como consecuencia, crean un riesgo de nuevas violaciones.
Registro de violaciones graves del derecho internacional de los derechos
Restricciones o violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho
internacional humanitario pasadas o actuales, especialmente si suponen un patrón temprano de
conducta y se dirigen contra personas, poblaciones o grupos protegidos.
Actos pasados de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra o incitación a su comisión.
Política o práctica de impunidad o tolerancia de las violaciones graves del derecho internacional de los
derechos humanos y del derecho internacional humanitario, de los crímenes atroces o incitación a su
Inacción, reticencia o negativa a utilizar todos los medios posibles para detener las violaciones graves
planeadas, previsibles o en curso del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho
internacional humanitario o probables crímenes atroces, o incitación a su comisión.
Continuidad del apoyo a grupos acusados de participar en violaciones graves del derecho internacional
de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, incluyendo crímenes atroces, o no
condena de sus acciones.
Justificación, explicación sesgada o negación de violaciones graves del derecho internacional de los
derechos humanos y el derecho internacional humanitario o de crímenes atroces.
Politización o ausencia de procesos de reconciliación o justicia transicional tras el conflicto.
Desconfianza generalizada en las instituciones del Estado o entre distintos grupos como consecuencia
Las sociedades que presentan un historial de violencia y violaciones graves del derecho internacional de los derechos
humanos y del derecho internacional humanitario o crímenes atroces, o en las que tales actos se están produciendo
actualmente, pueden ser más proclives a la comisión de nuevos crímenes atroces. Como ha demostrado la historia,
los crímenes atroces en general y el genocidio en particular vienen precedidos por violaciones menos generalizadas o sistemáticas del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.
Normalmente son violaciones de los derechos civiles y políticos, pero también puede tratarse de graves restricciones de los derechos económicos, sociales y culturales, a menudo relacionadas con patrones de discriminación o
exclusión de personas, poblaciones o grupos protegidos. Este factor de riesgo también reviste importancia cuando
no se ha afrontado adecuadamente el legado de anteriores crímenes atroces a través de la responsabilidad penal
individual, la reparación, procesos de búsqueda de la verdad y de reconciliación y medidas integrales de reforma en
los sistemas de seguridad y justicia. Una sociedad en esta situación tiene más probabilidades de recurrir de nuevo
a la violencia para solucionar los problemas.
Circunstancias que afectan negativamente a la capacidad del Estado para prevenir o detener
Marco jurídico nacional que no ofrece una protección amplia y eficaz, incluyendo mediante la
ratificación e incorporación al derecho nacional de los tratados que sean relevantes del derecho
internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.
Instituciones nacionales, especialmente instituciones judiciales, de mantenimiento del orden
y de derechos humanos que carecen de recursos, representación adecuada o formación suficientes.
Ausencia de un poder judicial independiente e imparcial.
Ausencia de control civil efectivo de las fuerzas de seguridad.
Elevados niveles de corrupción o mala gobernanza.
Ausencia o inadecuación de los mecanismos externos o internos de supervisión y rendición de cuentas,
incluyendo aquéllos donde las víctimas pueden solicitar reparación.
Desconocimiento o falta de formación sobre el derecho internacional de los derechos humanos
y el derecho internacional humanitario entre las fuerzas militares, las fuerzas irregulares y los grupos
armados no estatales u otros agentes pertinentes.
Falta de capacidad para garantizar que los medios y métodos de guerra cumplan con las normas del
Falta de recursos para reformas o construcción institucional, en particular mediante apoyo regional
3.10 Recursos insuficientes para aplicar medidas generales destinadas a proteger a las poblaciones.
El riesgo de crímenes atroces puede aumentar con la incapacidad del Estado para prevenir estos crímenes. Un
Estado protege a su población estableciendo marcos e instituciones que se rijan por los principios del estado de
derecho y de la buena gobernanza. Sin embargo, cuando estas estructuras son inadecuadas o simplemente no existen, la capacidad del Estado para prevenir los crímenes atroces disminuye considerablemente. Como consecuencia,
las poblaciones quedan a merced de las personas que pueden aprovecharse de las limitaciones o la disfunción de
la maquinaria del Estado u optar por la violencia para responder a amenazas reales o percibidas. Así ocurre sobre
todo en una situación de conflicto armado, cuando es primordial que quienes recurren al uso de la fuerza conozcan
plenamente y respeten las normas cuyo objetivo es proteger a las poblaciones de esta fuerza y cuenten con los
medios necesarios para hacerlo. La debilidad de las estructuras del Estado no es necesariamente una causa de
los crímenes atroces, pero sin duda disminuye el nivel de protección y, cuando se analiza conjuntamente con otros
factores de riesgo, aumenta la probabilidad de que se cometan.
FACTOR DE RIESGO 4
Razones, objetivos o factores impulsores que justifican el uso de la violencia contra personas,
poblaciones o grupos protegidos, incluyendo por parte de agentes fuera de las fronteras del
Motivos políticos, en particular los destinados a alcanzar o consolidar el poder.
Intereses económicos, incluyendo los que se basan en la salvaguarda y el bienestar de determinadas
élites o grupos de identidad, o el control de la distribución de los recursos.
Intereses estratégicos o militares, incluyendo los que se basan en la protección o usurpación del
territorio y los recursos.
Otros intereses, incluidos los que pretenden homogenizar la identidad de una zona.
Amenazas reales o percibidas que plantean las personas, poblaciones o grupos protegidos contra los
intereses u objetivos de los agresores, incluyendo la percepción de deslealtad a una causa.
Pertenencia real o percibida o apoyo a grupos armados de la oposición por parte de personas,
poblaciones o grupos protegidos.
Ideologías basadas en la supremacía de una determinada identidad o en versiones extremistas de
Politización de anteriores agravios, tensiones o impunidad.
Trauma social causado por anteriores incidentes de violencia que no se afrontaron adecuadamente y
que causaron un sentimiento de pérdida, desplazamiento, injusticia y un posible deseo de venganza.
Los motivos o incentivos que llevan a los agresores a cometer crímenes atroces no son elementos de la definición
jurídica de estos crímenes y, por lo tanto, no son pertinentes para determinar la responsabilidad penal individual.
Sin embargo, desde la perspectiva de la alerta temprana, es sumamente importante averiguar las motivaciones,
los objetivos o los factores impulsores que podrían influir en determinadas personas o grupos para recurrir a la
violencia masiva para alcanzar sus objetivos, alimentar una ideología o responder a amenazas reales o percibidas.
Por un lado, ello permite tener una mayor previsión de la probabilidad de que se cometan estos crímenes. Por otro,
se brinda la oportunidad de elaborar estrategias de prevención destinadas a neutralizar o contener estos motivos
o incentivos. Ningún motivo o incentivo específico llevará automáticamente a la comisión de crímenes atroces, pero
algunos motivos o incentivos presentan más probabilidades de lograr ese resultado, especialmente los que se basan
en una ideología excluyente, que se revela en la construcción de identidades con términos como “nosotros” y “ellos”
para acentuar las diferencias. El entorno histórico, político, económico o incluso cultural en el que se desarrollan
estas ideologías también puede resultar pertinente.
FACTOR DE RIESGO 5
Condiciones que indican la capacidad de los agentes pertinentes para cometer crímenes atroces.
Disponibilidad de personal o armas y municiones o de recursos financieros, públicos o privados,
Capacidad para transportar y desplegar personal y para transportar y distribuir armas y municiones.
Capacidad para motivar y reclutar a un gran número de simpatizantes entre poblaciones o grupos,
y disponibilidad de medios para movilizarlos.
Sólida cultura de obediencia a la autoridad y conformidad de grupo.
Presencia de otras fuerzas armadas o de grupos armados no estatales o vínculos con ellos.
Presencia de agentes comerciales o empresas que pueden actuar como facilitadores suministrando
bienes, servicios u otras formas de apoyo práctico o técnico que ayuden a mantener a los agresores.
Apoyo financiero, político o de otra índole por parte de agentes nacionales influyentes o pudientes.
Apoyo armado, financiero, logístico, formativo o de otro tipo por parte de agentes externos, incluyendo
Estados, organizaciones internacionales o regionales, empresas privadas u otros.
Los crímenes atroces no son fáciles de cometer. En particular el genocidio y los crímenes de lesa humanidad,
pero también varios crímenes de guerra, se caracterizan por una violencia a gran escala que exige una relativa
planificación y que, en la mayoría de los casos, se mantiene durante un período de tiempo. Para poder desarrollar
esta conducta, los agentes que tratan de cometer crímenes atroces deben tener a su disposición recursos y apoyo
sustanciales necesarios, sean internos o externos. Esta capacidad puede desarrollarse intencionalmente o puede
ser incidental. Por consiguiente, el hecho de que los Estados o los grupos tengan capacidad para cometer crímenes
atroces no implica que los cometan; para ello, también es necesario que tengan la intención de hacer uso de esta
capacidad contra una persona, población o grupo protegido. Por lo tanto, este factor de riesgo debe evaluarse junto
con otros factores. En cambio, quienes no tienen capacidad para cometer crímenes atroces, es decir, cuando no
se dan uno o más de los indicadores mencionados arriba, probablemente no podrán poner en práctica ningún plan
o se encontrarán con serias dificultades al intentar aplicarlo.
FACTOR DE RIESGO 6
Ausencia de elementos que, de estar presentes, podrían contribuir a prevenir o reducir el impacto
de graves actos de violencia contra personas, poblaciones o grupos protegidos.
Limitación o ausencia de procesos de empoderamiento, recursos, aliados u otros elementos que
podrían contribuir a la capacidad de las personas, poblaciones o grupos protegidos para protegerse.
Ausencia de una sociedad civil nacional fuerte, organizada y representativa y de medios de
comunicación nacionales libres, diversos e independientes.
Falta de interés y atención de los actores de la sociedad civil internacional o de acceso a los medios de
Ausencia o presencia limitada de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales
internacionales u otros agentes internacionales o regionales en el país y con acceso a las poblaciones.
Falta de afiliación y de participación efectiva del Estado en organizaciones internacionales o regionales
que establezcan obligaciones a sus miembros.
Ausencia de exposición, apertura o establecimiento de relaciones políticas o económicas con otros
Estados u organizaciones.
Cooperación limitada del Estado con mecanismos internacionales y regionales de derechos humanos.
Falta de incentivos o voluntad de las partes en un conflicto para entablar un diálogo, hacer concesiones
y recibir apoyo de la comunidad internacional.
Falta de interés, reticencia o incapacidad de los Estados Miembros de las Naciones Unidas o las
organizaciones internacionales o regionales para ayudar a un Estado a ejercer su responsabilidad
de proteger a las poblaciones de crímenes atroces o adoptar medidas cuando el Estado incumple
manifiestamente esta responsabilidad.
6.10 Falta de apoyo de los Estados vecinos para proteger a las poblaciones en riesgo y necesitadas de
refugio, incluyendo mediante el cierre de fronteras, la repatriación forzosa o las restricciones de ayuda.
6.11 Ausencia de mecanismos de alerta temprana relacionados con la prevención de crímenes atroces.
Los crímenes atroces se producen como resultado de un conjunto de elementos, como el presente Marco demuestra.
Entre estos elementos, algunos apuntan más directamente a la probabilidad de que se cometan crímenes atroces,
mientras que otros podrían tener un efecto más indirecto y parecer secundarios o incluso demasiado amplios como
para que resulte útil tenerlos en cuenta. Sin embargo, aunque sean indirectos, estos elementos pueden ayudar a
prevenir una escalada de violencia o incluso a ponerle fin y, por lo tanto, pueden reducir la probabilidad de que se
cometan crímenes atroces. Algunos de estos elementos pueden darse antes del desarrollo de las tensiones, las
crisis o el conflicto, mientras que otros pueden surgir a medida que se agrava la situación. Es importante tener en
cuenta estos elementos, internos o externos, a efectos de alerta temprana.
FACTOR DE RIESGO 7
Medidas o acontecimientos, graduales o repentinos, que generan un entorno propicio para la
comisión de crímenes atroces o que insinúan una trayectoria hacia su comisión.
Imposición de leyes de emergencia o medidas de seguridad extraordinarias que menoscaban los derechos
Suspensión de instituciones vitales del Estado o injerencia en ellas, o medidas que dan lugar a cambios en
su composición o equilibrio de poder, especialmente si llevan a la exclusión o no representación de grupos
Fortalecimiento del aparato de seguridad, su reorganización o movilización contra personas, poblaciones
o grupos protegidos.
Adquisición de grandes cantidades de armas y municiones o de otros objetos que podrían utilizarse para
Creación de milicias o grupos paramilitares o mayor apoyo a ellos.
Imposición de un estricto control del uso de los canales de comunicación o prohibición de acceso a ellos.
Expulsión de organizaciones no gubernamentales, organizaciones internacionales, medios de comunicación
u otros agentes pertinentes, no autorización de su presencia, o imposición de severas restricciones a sus
servicios y circulación.
Aumento de violaciones del derecho a la vida, la integridad física, la libertad o la seguridad de las
personas, las poblaciones o los grupos protegidos, o adopción reciente de medidas o de legislación que
les afectan o los discriminan deliberadamente.
Aumento de actos graves de violencia contra mujeres y niños, o creación de condiciones que facilitan actos
de violencia sexual contra estos grupos, incluyendo como instrumento de terror.
7.10 Imposición de condiciones de vida amenazantes o deportación, captura, recolección, segregación,
evacuación, desplazamiento forzoso o transferencia de personas, poblaciones o grupos protegidos a
campamentos, zonas rurales, guetos u otros lugares asignados.
7.11 Destrucción o saqueo de bienes o instalaciones esenciales para las personas, las poblaciones o los grupos
protegidos, o de propiedad relacionada con la identidad cultural y religiosa.
7.12 Señalización de las personas o sus propiedades en base en su afiliación a un grupo.
7.13 Mayor politización de la identidad, los hechos pasados o los motivos para utilizar la violencia.
7.14 Aumento de la retórica incendiaria, las campañas de propaganda o la incitación al odio contra personas,
Los crímenes atroces, y en particular el genocidio y los crímenes de lesa humanidad, son procesos que requieren
tiempo para planificarse, coordinarse y ponerse en práctica. No pueden explicarse como hechos aislados o espontáneos que los agresores deciden cometer sin un relativo nivel de preparación. Asimismo, como se mencionó en el
anterior factor de riesgo, los agresores tienen que disponer de recursos suficientes para poder cometer actos de
violencia masivos o generalizados. Estos recursos no siempre están inmediatamente disponibles, y reunirlos puede
llevar tiempo. En consecuencia, durante todo el desarrollo de estos procesos, debería ser posible identificar los
hechos, acciones o cambios que apuntan a la posibilidad de que determinados agentes estén dando pasos hacia un
escenario de violencia en masa y posiblemente crímenes atroces. Por otra parte, estos hechos, acciones o cambios
también pueden servir para crear un entorno que favorezca o incluso fomente la comisión de estos crímenes.
Reconocer estos indicadores y establecer una relación causal con la probabilidad de que se cometan crímenes
atroces no siempre es fácil, pero reviste una gran importancia. Al igual que con todos los factores de riesgo, el
análisis de este factor debe tener en cuenta un contexto en el que podrían conjugarse otros factores de riesgo.
FACTOR DE RIESGO 8
Despliegue repentino de fuerzas de seguridad o comienzo de hostilidades armadas.
Repercusiones de conflictos armados o de graves tensiones en países vecinos.
Medidas adoptadas por la comunidad internacional que se perciben como una amenaza a la soberanía
Cambios de régimen, transferencias de poder o cambios en el poder político de grupos que se han
Ataques contra la vida, la integridad física, la libertad o la seguridad de dirigentes, personas destacadas
o miembros de grupos de la oposición. Otros graves actos de violencia, como atentados terroristas.
Eventos religiosos o actos reales o percibidos de intolerancia religiosa o falta de respeto religioso,
incluso fuera de las fronteras nacionales.
Actos de incitación al odio o propaganda contra determinados grupos o personas.
Censos, elecciones, actividades fundamentales relacionadas con estos procesos o medidas que los
desestabilizan.
Cambios repentinos que afectan a la economía o la fuerza de trabajo, como consecuencia, entre otras
cosas, de crisis financieras, desastres naturales o epidemias.
Hechos o circunstancias que, aunque en apariencia no estén relacionados con crímenes atroces,
pueden agravar seriamente las condiciones existentes o desencadenar su inicio.
8.10 Descubrimiento de recursos naturales o puesta en marcha de proyectos de explotación que tienen
graves repercusiones en los medios de vida y la sostenibilidad de grupos o poblaciones civiles.
8.11 Actos conmemorativos de crímenes pasados o episodios traumáticos o históricos que pueden exacerbar
las tensiones entre grupos, incluyendo la glorificación de autores de atrocidades.
8.12 Actos relacionados con procesos de rendición de cuentas, en particular cuando se consideran injustos.
La dinámica de los crímenes atroces no es la misma en todos los casos. De hecho, puede variar considerablemente. La comisión de crímenes atroces puede avanzar a un ritmo más rápido si los agresores tienen un plan claro y
la capacidad inmediata para ejecutarlo. En otras situaciones, la comisión de crímenes atroces puede desarrollarse
poco a poco en una fase tardía de una situación de grave crisis o tensión que puede haber durado un largo período
de tiempo. También puede ocurrir que hechos o circunstancias imprevisibles agraven las condiciones o se traduzcan
en el grave deterioro de una situación, lo que induce a la comisión de crímenes atroces. Una evaluación de alerta
temprana adecuada debe incluir todos estos hechos o circunstancias y considerar su posible repercusión, aun
cuando no parezcan estar relacionados con factores de riesgo más directos o estructurales.
FACTOR DE RIESGO 9
Tensiones intergrupales o patrones de discriminación contra grupos
protegidos5
Conducta pasada o actual que revela un grave perjuicio contra grupos protegidos y que crea
tensión en la relación entre grupos o con el Estado, lo que genera un entorno propicio para la
comisión de crímenes atroces.
Prácticas, políticas o actos legislativos discriminatorios, segregacionistas, restrictivos o excluyentes,
actuales o pasados, contra grupos protegidos.
Negación de la existencia de grupos protegidos o del reconocimiento de elementos de su identidad.
Historial de crímenes atroces cometidos con impunidad contra grupos protegidos.
Graves tensiones o conflictos pasados o actuales entre grupos protegidos o con el Estado, en relación
con el acceso a los derechos y los recursos, las desigualdades socioeconómicas, la participación
en procesos de adopción de decisiones, la seguridad, las expresiones de identidad grupal o las
percepciones sobre el grupo objetivo.
Tensiones o conflictos graves, tanto pasados como actuales, que involucran a otros grupos (políticos,
sociales, culturales, geográficos, etc.) y que podrían desarrollarse asumiendo características nacionales,
étnicas, raciales o religiosas.
Ausencia de mecanismos o iniciativas nacionales para luchar contra las tensiones o los conflictos
basados en la identidad.
El genocidio es una forma extrema de crimen basado en la identidad. La identidad, ya sea real o construida socialmente, puede ser objeto de manipulación por parte de las élites, incluso como táctica deliberada para un beneficio
personal o político, y puede utilizarse para intensificar las divisiones sociales. El conflicto basado en la identidad,
que puede dar lugar a crímenes definidos en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio,
puede tener su origen en diferencias, reales o percibidas, entre grupos nacionales, étnicos, raciales o religiosos.
También puede tener su origen en otras diferencias, por ejemplo de naturaleza política o incluso geográfica, que
se generen a la larga en relación con características nacionales, étnicas, raciales o religiosas. Sin embargo, el
factor de riesgo no es la existencia de diversidad en la población de un país, ni son estas diferencias de por sí las
que causan un conflicto entre grupos. Es la discriminación basada en estas diferencias y sus patrones persistentes
los que establecen divisiones dentro de la sociedad, que sirven como causa material y justificación percibida de la
violencia grupal. Sin una discriminación a nivel de grupo, es poco probable que incluso los agravios profundamente
arraigados se transformen en patrones de abuso que den lugar a un genocidio.
L a definición de “grupo protegido” en el contexto del presente Marco se puede consultar en la sección I, ¿Quiénes son las víctimas
FACTOR DE RIESGO 10
Hechos o circunstancias que señalan una intención, por acción u omisión, de destruir total
o parcialmente a un grupo protegido a causa de su identidad nacional, étnica, racial o religiosa,
o la percepción de esta identidad.
Documentos oficiales, manifiestos políticos, registros de los medios de comunicación o cualquier otra
documentación a través de la cual se trasluce o se puede inferir la intención directa de poner en el
punto de mira a un grupo protegido, o la incitación a hacerlo, de forma que el mensaje implícito puede
llevar razonablemente a la comisión de actos de destrucción contra ese grupo.
Eliminación física selectiva, rápida o gradual, de miembros de un grupo protegido, o sólo de
determinadas partes de éste, que podría causar la destrucción del grupo.
Violencia o prácticas discriminatorias o selectivas, generalizadas o sistemáticas contra la vida, la libertad
o la integridad física y moral de un grupo protegido, aunque no llegue al nivel de eliminación.
Elaboración de políticas o medidas que afectan seriamente a los derechos reproductivos de las
mujeres o que contemplan la separación o transferencia forzosa de los niños pertenecientes a grupos
Recurso a métodos o prácticas de violencia que son especialmente dañinos para un grupo protegido
o lo deshumanizan, que revelan la intención de causar humillación, miedo o terror para fragmentar el
grupo, o que revelan la intención de cambiar su identidad.
Recurso a medios de violencia que son particularmente nocivos o están prohibidos con arreglo al
derecho internacional, incluyendo las armas prohibidas, contra un grupo protegido.
Expresiones de euforia pública por tener control sobre un grupo protegido y su existencia.
Ataques contra o destrucción de hogares, explotaciones agrícolas, negocios u otros medios de vida de
un grupo protegido o de sus símbolos y bienes culturales o religiosos.
La intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso es uno de los elementos
más fundamentales y también uno de los más difíciles para probar el delito de genocidio. También es un elemento
difícil de predecir desde una perspectiva de alerta temprana. Con frecuencia, la intención sólo sale a la luz después
de que se ha producido el crimen, normalmente durante los procesos de rendición de cuentas, o a veces cuando
puede ser demasiado tarde para emprender acciones preventivas debido al avanzado nivel de violencia. Sin embargo, hay algunos indicadores iniciales que pueden servir de señal de alarma. Es probable que estos indicadores no
sean explícitos, pero pueden inferirse también de una conducta que llevaría razonablemente a pensar, si bien no a
tener la certeza, que podría existir una intención o plan de aniquilación. Los indicadores pueden incluir métodos de
destrucción evidentes o métodos indirectos o encubiertos que en la práctica conducen al mismo resultado final.
Además, la jurisprudencia ha asociado la intención con la existencia de una política o plan estatal u organizativo,
aunque la definición de genocidio recogida en el derecho internacional no incluya ese elemento. Puesto que el genocidio no es un acto espontáneo, es poco probable que se cometa en ausencia de dicho plan o política.
FACTOR DE RIESGO 11
Indicios de ataque generalizado o sistemático contra una población civil6
Indicios de conducta violenta, entre ellos ataques que conllevan el uso de la fuerza, contra una
población civil y que apuntan a una violencia en masa, a gran escala y frecuente (generalizada),
o una violencia con patrones de periodicidad, similitud y organización (sistemática).
Indicios de patrones de violencia contra poblaciones civiles o miembros de un grupo identificable,
y contra sus propiedades, medios de vida y símbolos culturales o religiosos.
Aumento del número de poblaciones civiles o zonas geográficas atacadas, o del número, tipos, escala
o gravedad de los actos violentos cometidos contra poblaciones civiles.
Aumento del nivel de organización o coordinación de los actos violentos o las armas utilizadas contra
Uso de los medios de comunicación u otros medios para provocar actos violentos o incitar a su
Indicios de un plan o política para lanzar ataques contra poblaciones civiles.
Establecimiento de nuevas estructuras políticas o militares que podrían utilizarse para cometer actos
Acceso a importantes recursos públicos o privados para emprender acciones militares o beligerantes,
o creciente uso de éstos, incluyendo la adquisición de grandes cantidades de armamento u otros
instrumentos que pueden causar la muerte o daños graves.
Indicios de desarrollo o creciente uso de medios o métodos de violencia que son incapaces de distinguir
entre objetivos civiles y militares o que son capaces de producir destrucción masiva, persecución o
debilitamiento de comunidades.
Los crímenes de lesa humanidad conllevan una violencia a gran escala (elemento cuantitativo) o un tipo metódico
de violencia (elemento cualitativo), lo que excluye los actos aleatorios, accidentales o aislados de violencia que,
además, podrían resultar difíciles de prever. En cambio, el tipo de violencia que caracteriza los crímenes de lesa
humanidad probablemente exigirá un nivel de preparación que se puede entrever a través de distintos indicadores.
Estos indicadores pueden estar relacionados, por ejemplo, con los medios y métodos utilizados para practicar la
violencia, o con patrones de conducta violenta durante la fase inicial de un conflicto que pueden ayudar a prever un
agravamiento de estos patrones y, por consiguiente, la posibilidad de que se cometan crímenes de lesa humanidad.
Otros indicadores pueden señalar patrones de conducta —incluso fuera de una situación de conflicto— que se
manifiestan tempranamente, como el desarrollo de la capacidad de violencia a gran escala o sistemática, o el uso
de medios alternativos para atacar a poblaciones civiles o a determinados grupos dentro de ellas. Es fundamental
descubrir los patrones en la fase inicial a fin de poder concebir estrategias para frenarlos.
definición de “población civil” en el contexto del presente Marco se puede consultar en la sección I, ¿Quiénes son las víctimas de
crímenes atroces?
FACTOR DE RIESGO 12
Hechos o pruebas que sugieren una política estatal u organizativa, aunque no se haya establecido
de manera explícita o adoptado formalmente, para cometer graves actos de violencia contra
documentación a través de la cual se trasluce directamente o puede inferirse la existencia de una
política o plan estatal u organizativo contra poblaciones civiles o grupos protegidos.
Adopción de procedimientos de seguridad discriminatorios contra distintos grupos de la población
Adopción de medidas que tienen como consecuencia la alteración de la composición étnica, religiosa,
racial o política de la población general, incluso en zonas geográficas definidas.
Establecimiento de instituciones paralelas o estructuras políticas o militares autónomas,
u organización de una red de posibles agresores que pertenecen a un grupo étnico, religioso,
nacional, racial o político específico.
Preparación y uso de importantes recursos públicos o privados, ya sean militares o de otra índole.
Acceso a armamento u otros instrumentos que no se obtienen fácilmente dentro del país,
Preparación o movilización de las fuerzas armadas en masa contra poblaciones civiles.
Facilitación de la violencia contra la población civil o grupos protegidos, o incitación a su comisión,
o tolerancia o inacción deliberada con el objetivo de fomentar los actos violentos.
Violencia generalizada o sistemática contra poblaciones civiles o grupos protegidos, o sólo parte
de ellos, así como contra sus medios de vida, bienes o manifestaciones culturales.
12.10 Colaboración de las instituciones del Estado o las autoridades políticas o militares de alto nivel
Además del requisito de que los ataques contra la población civil sean generalizados o sistemáticos, los crímenes
de lesa humanidad se perpetran de conformidad con la política de un Estado o de una organización de cometer
un ataque. Aunque este elemento no se incluya en la definición del crimen recogida en el artículo 7 1) del Estatuto
de Roma, queda recogido en el artículo 7 2) a) del mismo documento. No es necesario que el plan o la política se
establezcan de manera explícita o se adopten formalmente, sino que pueden inferirse del conjunto de las circunstancias. Los primeros indicios de tales circunstancias, como los indicadores mencionados anteriormente, revelan
una planificación, promoción o fomento de actos violentos, aun cuando no se presenten explícitamente como tal.
La conducta que se manifiesta como generalizada o sistemática, como se describió en el anterior factor de riesgo,
puede ser indicio de un plan o política. Por otro lado, un plan o política puede ser indicativo de la naturaleza sistemática de un ataque. La distinción entre ambos podría no ser siempre clara.
FACTOR DE RIESGO 13
internacional humanitario7
Conducta relacionada con el conflicto que supone una grave amenaza a la vida y la integridad
física de las personas protegidas en virtud del derecho internacional humanitario.
Fragmentación de las partes en el conflicto o desintegración o ausencia de cadenas de mando en ellas.
Desconfianza entre las partes enfrentadas basada en quebrantamientos anteriores o actuales
de compromisos o acuerdos.
Aumento de la radicalización o extremismo de las partes enfrentadas en un conflicto.
Promoción de la etnia o la religión como determinante de la lealtad nacional o de la lealtad a una
Conducta que deshumaniza al enemigo o a determinados grupos de la población o que muestra una
falta de respeto a sus tradiciones religiosas, étnicas o culturales, así como a sus morales y valores,
objetos o instituciones.
Adopción de medidas que restringen gravemente los derechos de las personas protegidas en virtud
del derecho internacional humanitario, incluyendo las alineadas o consideradas alineadas a las partes
enfrentadas pero que no participan activamente en las hostilidades.
Indicios de planes o discursos que revelan una amenaza de violencia contra personas protegidas en
virtud del derecho internacional humanitario, o una incitación a este tipo de violencia, en particular
como forma de sembrar el terror, intimidar, desmoralizar, demostrar fuerza militar, provocar
desplazamiento o como elemento preliminar de más violencia.
Indicios de conducta que interfiere o impide el abastecimiento o acceso a suministros, instalaciones,
equipos, objetos o apoyo médico o humanitario indispensables para la supervivencia de las personas
protegidas en virtud del derecho internacional humanitario.
Indicios de preparación de personal y logística que permiten el transporte, traslado o confinamiento
de grandes cantidades de personas o la realización de experimentos médicos.
13.10 Indicios de conductas relacionadas con la planificación, el desarrollo, la producción,
el almacenamiento, la adquisición, la disponibilidad o la amenaza de uso de armas, proyectiles,
materiales o sustancias que son indiscriminadas por naturaleza o causan lesiones superfluas
o un sufrimiento innecesario a las personas, o que pueden causar un daño generalizado y grave
al medio ambiente a largo plazo.
13.11 No autorización de inspecciones de órganos competentes e independientes para investigar las
acusaciones de conducta contemplada en el punto 13.10, o de acciones encaminadas a frenar esta
13.12 Negativa a reconocer las detenciones o lugares de detención, o a permitir la visita de delegados del
13.13 Adopción de protocolos de actuación o legislación que permiten el uso desproporcionado
o indiscriminado de la fuerza, o inacción para evitar el lanzamiento de esos ataques u operaciones
militares en zonas densamente pobladas o contra objetivos no militares.
Indicadores del factor de riesgo 13, continuación
13.14 Aumento del número de ataques u operaciones mencionados en el punto 13.13.
13.15 Uso de métodos de guerra que revelan traición, entre ellos aprovecharse de los símbolos o emblemas
del personal humanitario o de mantenimiento de la paz, o no llevar uniforme o equipamiento
distintivo de combate para hacer pasar a los combatientes por civiles.
13.16 Amenazas o apropiación, decomiso, expolio o destrucción o daño intencionado de objetos
o propiedades civiles que pertenecen, representan o forman parte de la identidad cultural, social
o religiosa de las personas protegidas en virtud del derecho internacional humanitario, salvo que
se utilicen con fines militares.
13.17 Amenazas u órdenes de guerra sin concesiones o donde no habría supervivientes.
13.18 Conducta que amenaza el estado de derecho o cualquier otra medida que limite la protección de los
derechos a la vida y la integridad física reconocidos por el derecho internacional humanitario vigente,
incluida la negación de su aplicabilidad.
A diferencia del delito de genocidio y los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra siempre tienen que
producirse en el contexto de un conflicto armado. En consecuencia, los indicadores específicos de estos crímenes
aparecen en una fase posterior, cuando las opciones de prevención son más limitadas. Para adoptar medidas de
prevención en una fase anterior, primero deben tenerse en cuenta los factores de riesgo comunes. Sin embargo,
aunque el conflicto ya esté en curso, sigue habiendo medidas que pueden adoptarse para disminuir los efectos
de las hostilidades y, por ende, prevenir los crímenes de guerra. La lista de crímenes de guerra es larga y cada
uno de ellos tiene una definición específica. También pueden variar en función de las distintas normas del derecho
internacional. Los indicadores definidos arriba tratan de abarcar indicadores relacionados con el mayor número de
crímenes de guerra posible que estén relacionados con la protección de la vida humana. Sin embargo, no son en
absoluto exhaustivos. Algunos de los indicadores también pueden constituir por sí solos crímenes de guerra, como
los ataques contra bienes civiles, que pueden apuntar a un aumento de la amenaza para la vida humana.
L a definición de “personas protegidas en virtud del derecho internacional humanitario” en el contexto del presente Marco se puede
consultar en la sección I, ¿Quiénes son las víctimas de crímenes atroces? Las operaciones humanitarias o de mantenimiento de la
paz, aunque también están protegidas por el derecho internacional humanitario, se abordarán por separado en este Marco, en el
factor de riesgo 14.
FACTOR DE RIESGO 14
Graves amenazas contra las operaciones humanitarias o de mantenimiento de
Conducta relacionada con el conflicto que supone una amenaza contra la protección que brinda
el derecho internacional humanitario al personal de asistencia humanitaria o de mantenimiento
de la paz que no participa directamente en las hostilidades.
Percepción de parcialidad o injerencia política de las operaciones humanitarias o de mantenimiento
de la paz, sus miembros, la comunidad internacional en general, las organizaciones internacionales,
regionales o nacionales, los países u otros patrocinadores o participantes en las operaciones.
Aumento de los conflictos basados en la identidad y de la percepción de las operaciones humanitarias
o de mantenimiento de la paz como vinculadas al oponente, o como obstáculos a planes de
eliminación, marginación o desplazamiento.
Aumento de la intensidad del conflicto y la escasez de medios de vida u otros recursos.
Fragmentación de las partes en el conflicto o desintegración de las cadenas de mando en ellas.
Interferencia, limitación o prohibición del acceso o la circulación de las operaciones humanitarias
o de mantenimiento de la paz o su personal.
Alteración o eliminación de las señales que identifican los objetos protegidos o los lugares donde
están posicionadas operaciones humanitarias o de mantenimiento de la paz, o donde prestan apoyo.
Incidentes de uso inadecuado de la bandera blanca, de la bandera o la insignia militar y el uniforme
de las Naciones Unidas y de los emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra.
Ataques contra lugares cercanos a las operaciones o el personal humanitarios o de mantenimiento
de la paz, o en las rutas que toman durante sus actividades.
Discurso o indicios de planes que indiquen una amenaza o la tolerancia de actos de violencia contra
operaciones humanitarias o de mantenimiento de la paz y su personal, o la incitación a la comisión
14.10 Falta de respeto, amenazas o aumento de los ataques contra objetos, propiedades o personas que
utilizan los emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra u otras operaciones humanitarias
o de mantenimiento de la paz.
El derecho internacional humanitario reconoce una protección específica a quienes trabajan en las misiones de
asistencia humanitaria y mantenimiento de la paz en un entorno de conflicto armado, siempre que no participen
directamente en las hostilidades, excepto para defenderse. Estas operaciones están especialmente expuestas a la
violencia que acompaña a los períodos de conflicto debido al papel fundamental que desempeñan en la protección
de vidas humanas y alivio del sufrimiento humano durante esos períodos. Un conjunto de indicadores específicos
puede ayudar a evaluar la probabilidad de ataques contra este grupo, que podrían constituir crímenes de guerra.
Puesto que el Marco se centra en la protección de la vida humana, los ataques contra bienes de las operaciones
humanitarias o de mantenimiento de la paz únicamente se han incluido como indicadores de un mayor riesgo para
la vida de su personal.
El genocidio se define en el artículo 2 de la Convención
para la Prevención y la Sanción del Delito de
Genocidio y se ha convertido en norma del derecho
internacional consuetudinario. Puede encontrarse la
misma definición en otros documentos del derecho
internacional: artículo 6 del Estatuto de Roma de la
Corte Penal Internacional; artículo 4 2) del Estatuto
del Tribunal Internacional para la ex-Yugoslavia; y artículo 2 2) del Estatuto del Tribunal Penal Internacional
En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados
a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo
nacional, étnico, racial, o religioso, como tal:
Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de
Los crímenes de lesa humanidad no se han codificado en un tratado de manera similar al genocidio y los
crímenes de guerra. Sin embargo, la definición se
ha elaborado con arreglo al derecho consuetudinario
y a través de la competencia judicial de los tribunales internacionales. El artículo 7 1) del Estatuto de
Roma de la Corte Penal Internacional, el artículo 5
del Estatuto del Tribunal Internacional para la ex-­
Yugoslavia y el artículo 3 del Estatuto del Tribunal
Penal Internacional para Rwanda contienen definiciones de los crímenes de lesa humanidad, aunque no
coinciden totalmente.
1. A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “crimen de lesa humanidad”
cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado
o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque:
Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas
políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género definido
en el párrafo 3, u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables
con arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier acto mencionado en el presente párrafo o con cualquier crimen de la competencia de la Corte;
Por “ataque contra una población civil” se entenderá una línea de conducta que
población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización de cometer ese ataque o para promover esa política;
consuetudinario. Los Convenios de Ginebra de 1949
y el Protocolo Adicional I de 1977 contienen listas.
El artículo 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal
Internacional; los artículos 2 y 3 del Estatuto del
Tribunal Internacional para la ex-Yugoslavia y el artículo 4 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional
para Rwanda también contienen listas de crímenes de
guerra. No siempre coinciden.
Los crímenes de guerra son las violaciones del derecho internacional humanitario con las que los autores incurren en responsabilidad penal individual con
arreglo al derecho internacional. No existe un único
documento que codifique todos los crímenes de guerra. Pueden encontrarse listas en los tratados del
derecho internacional humanitario y el derecho penal
internacional, así como en el derecho internacional
1. La Corte tendrá competencia respecto de los crímenes de guerra en particular cuando
se cometan como parte de un plan o política o como parte de la comisión en gran escala
2. A los efectos del presente Estatuto, se entiende por “crímenes de guerra”:
por las disposiciones del Convenio de Ginebra pertinente:
El hecho de causar deliberadamente grandes sufrimientos o de atentar
gravemente contra la integridad física o la salud;
La destrucción y la apropiación de bienes, no justificadas por necesidades
El hecho de forzar a un prisionero de guerra o a otra persona protegida a
servir en las fuerzas de una Potencia enemiga;
El hecho de privar deliberadamente a un prisionero de guerra o a otra
persona protegida de su derecho a ser juzgado legítima e imparcialmente;
Otras violaciones graves de las leyes y usos aplicables en los conflictos armados
internacionales dentro del marco establecido de derecho internacional, a saber,
Dirigir intencionalmente ataques contra la población civil en cuanto tal o
contra personas civiles que no participen directamente en las hostilidades;
Dirigir intencionalmente ataques contra bienes civiles, es decir, bienes
que no son objetivos militares;
Dirigir intencionalmente ataques contra personal, instalaciones, material,
unidades o vehículos participantes en una misión de mantenimiento de
la paz o de asistencia humanitaria de conformidad con la Carta de las
Naciones Unidas, siempre que tengan derecho a la protección otorgada
a civiles o bienes civiles con arreglo al derecho internacional de los
continuación Artículo 8
incidentales de vidas, lesiones a civiles o daños a bienes de carácter civil o
daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural que serían
manifiestamente excesivos en relación con la ventaja militar concreta y
directa de conjunto que se prevea;
Atacar o bombardear, por cualquier medio, ciudades, aldeas, viviendas o
edificios que no estén defendidos y que no sean objetivos militares;
Causar la muerte o lesiones a un combatiente que haya depuesto las
armas o que, al no tener medios para defenderse, se haya rendido a
Utilizar de modo indebido la bandera blanca, la bandera nacional o las
insignias militares o el uniforme del enemigo o de las Naciones Unidas,
así como los emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra, y causar
así la muerte o lesiones graves;
El traslado, directa o indirectamente, por la Potencia ocupante de parte
de su población civil al territorio que ocupa o la deportación o el traslado
de la totalidad o parte de la población del territorio ocupado, dentro o
fuera de ese territorio;
Dirigir intencionalmente ataques contra edificios dedicados a la religión,
la educación, las artes, las ciencias o la beneficencia, los monumentos
históricos, los hospitales y los lugares en que se agrupa a enfermos y
heridos, siempre que no sean objetivos militares;
Someter a personas que estén en poder de una parte adversa a
mutilaciones físicas o a experimentos médicos o científicos de cualquier
tipo que no estén justificados en razón de un tratamiento médico, dental
u hospitalario, ni se lleven a cabo en su interés, y que causen la muerte o
pongan gravemente en peligro su salud;
Matar o herir a traición a personas pertenecientes a la nación o al ejército
Declarar que no se dará cuartel;
Destruir o apoderarse de bienes del enemigo, a menos que las
necesidades de la guerra lo hagan imperativo;
Declarar abolidos, suspendidos o inadmisibles ante un tribunal los
derechos y acciones de los nacionales de la parte enemiga;
Obligar a los nacionales de la parte enemiga a participar en operaciones
bélicas dirigidas contra su proprio país, aunque hubieran estado al
servicio del beligerante antes del inicio de la guerra;
Saquear una ciudad o una plaza, incluso cuando es tomada por asalto;
xvii) Emplear veneno o armas envenenadas
xviii) Emplear gases asfixiantes, tóxicos o similares o cualquier líquido, material
o dispositivo análogos;
Emplear balas que se ensanchan o aplastan fácilmente en el cuerpo
humano, como balas de camisa dura que no recubra totalmente la parte
interior o que tenga incisiones;
Emplear armas, proyectiles, materiales y métodos de guerra que, por su
propia naturaleza, causen daños superfluos o sufrimientos innecesarios o
surtan efectos indiscriminados en violación del derecho internacional de
los conflictos armados, a condición de que esas armas o esos proyectiles,
materiales o métodos de guerra, sean objeto de una prohibición completa
y estén incluidos en un anexo del presente Estatuto en virtud de una
enmienda aprobada de conformidad con las disposiciones que, sobre el
particular, figuran en los artículos 121 y 123;
xxii) Cometer actos de violación, esclavitud sexual, prostitución forzada,
embarazo forzado, definido en el apartado f) del párrafo 2 del artículo 7,
esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual que
también constituya una infracción grave de los Convenios de Ginebra;
xxiii) Utilizar la presencia de una persona civil u otra persona protegida para
poner ciertos puntos, zonas o fuerzas militares a cubierto de operaciones
xxiv) Dirigir intencionalmente ataques contra edificios, material, unidades
y medios de transporte sanitarios, y contra personal que utilice los
emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra de conformidad con
xxv) Hacer padecer intencionalmente hambre a la población civil como
método de hacer la guerra, privándola de los objetos indispensables para
su supervivencia, incluido el hecho de obstaculizar intencionalmente los
suministros de socorro de conformidad con los Convenios de Ginebra;
xxvi) Reclutar o alistar a niños menores de 15 años en las fuerzas armadas
nacionales o utilizarlos para participar activamente en las hostilidades;
En caso de conflicto armado que no sea de índole internacional, las violaciones
graves del artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra de 12 de agosto
de 1949, a saber, cualquiera de los siguientes actos cometidos contra personas
que no participen directamente en las hostilidades, incluidos los miembros de
las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas fuera
de combate por enfermedad, herida, detención o por cualquier otra causa:
Los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el
homicidio en todas sus formas, las mutilaciones, los tratos crueles y la
Los ultrajes contra la dignidad personal, especialmente los tratos
Las condenas dictadas y las ejecuciones sin previo juicio ante un tribunal
El párrafo 2 c) del presente artículo se aplica a los conflictos armados que no
son de índole internacional, y por consiguiente, no se aplica a las situaciones de
tensiones internas y de disturbios interiores, tales como los motines, los actos
esporádicos y aislados de violencia u otros actos análogos.
Otras violaciones graves de las leyes y los usos aplicables en los conflictos
armados que no sean de índole internacional, dentro del marco establecido de
derecho internacional, a saber, cualquiera de los actos siguientes:
Dirigir intencionalmente ataques contra la población civil como tal o
Dirigir intencionalmente ataques contra edificios, material, unidades
y medios de transporte sanitarios y contra el personal que utilicen los
históricos, los hospitales y otros lugares en que se agrupa a enfermos y
heridos, a condición de que no sean objetivos militares;
Saquear una ciudad o plaza, incluso cuando es tomada por asalto;
Cometer actos de violación, esclavitud sexual, prostitución forzada,
embarazo forzado, definido en el apartado f) del párrafo 2 del
artículo 7, esterilización forzada o cualquier otra forma de violencia sexual
que constituya también una violación grave del artículo 3 común a los
cuatro Convenios de Ginebra;
Reclutar o alistar niños menores de 15 años en las fuerzas armadas o
grupos o utilizarlos para participar activamente en hostilidades;
Ordenar el desplazamiento de la población civil por razones relacionadas
con el conflicto, a menos que así lo exija la seguridad de los civiles de que
se trate o por razones militares imperativas;
Matar o herir a traición a un combatiente adversario;
Someter a las personas que estén en poder de otra parte en el conflicto
a mutilaciones físicas o a experimentos médicos o científicos de cualquier
tipo que no estén justificados en razón del tratamiento médico, dental
u hospitalario de la persona de que se trate ni se lleven a cabo en su
interés, y que provoquen la muerte o pongan gravemente en peligro su
Destruir o apoderarse de bienes de un adversario, a menos que las
necesidades del conflicto lo hagan imperativo;
El párrafo 2 e) del presente artículo se aplica a los conflictos armados que no
son de índole internacional y, por consiguiente, no se aplica a las situaciones de
esporádicos y aislados de violencia u otros actos análogos. Se aplica a los conflictos armados que tienen lugar en el territorio de un Estado cuando existe un
conflicto armado prolongado entre las autoridades gubernamentales y grupos
La depuración étnica no se ha reconocido como crimen
independiente en virtud del derecho internacional. En el
contexto de la guerra en la ex-Yugoslavia, una Comisión
de Expertos de las Naciones Unidas lo definió como sigue:
“… dar homogeneidad étnica a una zona utilizando la fuerza o la intimidación
para expulsar a personas o a determinados grupos de dicha zona.”
Informe provisional de la Comisión de Expertos establecida en virtud de la
Resolución 780 (1992) del Consejo de Seguridad, U.N. SCOR, U.N. Doc. S/25274
(26 de enero de 1993), pág. 15.
“… una política deliberada concebida por un grupo étnico o religioso para
desplazar por la violencia y el terror a la población civil de otro grupo étnico
o religioso de determinadas zonas geográficas.”
Informe final de la Comisión de Expertos establecida en virtud de la Resolución 780
del Consejo de Seguridad (1992), U.N. SCOR, U.N. Doc. S/1994/674
(27 de mayo de 1994), anexo, pág. 34.
La misma Comisión de Expertos declaró que el uso de
la fuerza para desplazar a la población civil consiste en
asesinatos, torturas, detenciones y encarcelamientos
arbitrarios, ejecuciones sin beneficio de proceso
judicial, violaciones y agresiones sexuales, graves
lesiones físicas a los civiles, confinación de poblaciones
civiles en zonas de gueto, expulsiones por la fuerza,
desplazamientos y deportación de poblaciones civiles,
ataques militares deliberados o amenazas de ataque
contra civiles y zonas civiles, utilización de civiles como
escudos humanos, destrucción de bienes, robo de
bienes personales, ataques contra hospitales, personal
médico e instalaciones marcadas con el emblema de la
Cruz Roja o Media Luna Roja, entre otras.
La Comisión de Expertos añadió que estas prácticas
“… constituyen crímenes de lesa humanidad y pueden
asimilarse a crímenes de guerra concretos. Esos actos
también podrían considerarse comprendidos en el
marco de la Convención para la Prevención y la Sanción
Prevención significa actuar temprano…
Junto al compromiso con la rendición
de cuentas, se lo debemos a los millones
de víctimas de crímenes internacionales
horribles cometidos en el pasado y
a aquéllos cuya vida podemos salvar
Tel.: +1 917 367 2589
www.un.org/es/preventgenocide/adviser
OFICINA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LA
Tel: +1 917 367 2589

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 artículo 7
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 artículo 8
 artículo 4
 Artículo 8
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Resolución 
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