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Timestamp: 2017-04-25 13:20:55+00:00

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Revista Fuerzas Armadas Edición 217 by Escuela Superior de Guerra "General Rafael Reyes Prieto" - issuu
PUBLICACIÓN MILITAR ESPECIALIZADA DE LA ESCUELA SUPERIOR DE GUERRA DE COLOMBIA - VOL LXXXIV - EDICIÓN 217
E strategia:
Conceptualización y Enseñanza
ISSN 0120-0631
La Revista Fuerzas Armadas es el medio de difusión del pensamiento militar y civil sobre
aquellos aspectos que de una u otra forma tienen relación con la Seguridad y la Defensa
Nacionales. Las ideas o tesis expuestas son de exclusiva responsabilidad de sus autores y
no reflejan necesariamente el pensamiento de los altos mandos militares.
Carrera 11 No. 102-50. Escuela Superior de Guerra. Of. 209. Telefax: 620 6536, Teléfono: 620 4066
Extensiones 1003-1004, Bogotá, D.C. Colombia, Suramérica.
Mayor General Luis Felipe Paredes Cadena
Director Escuela Superior de Guerra
Seguridad y Estratégia: los desafíos
l debate sobre la estrategia está en el centro de las preocupaciones del gobierno y de los militares colombianos. Durante los años finales del siglo
pasado y los transcurridos del presente, se ha asistido a una renovación
profunda de las instituciones de seguridad, crecimiento, desarrollo tecnológico, operación conjunta, educación, capacitación y entrenamiento,
fortalecimiento en valores y reconocimiento social. Como se observa, son
todos factores de cambio en la dirección apropiada para el logro de la
victoria. En efecto, los avances en el proceso de pacificar a la sociedad y
de contribuir a la construcción de un Estado fuerte y aceptado son innegables: el rostro de Colombia es hoy distinto y en esa transformación el
peso de las acciones militares y policiales es central.
En el plano del estudio, crítica y formulación de estrategias para ganar la
guerra, se ha logrado pasar de la contención de las amenazas, a una actitud ofensiva para reducir todos los factores de violencia. Bien conocidos
son los logros en ese plano: las Fuerzas Militares actuando de consuno,
diseñaron una estrategia para ir a la retaguardia del enemigo, destruir
sus apoyos, eliminar las ilusiones que tuvo de construir un dominio territorial permanente sobre áreas extensas del país y obligarlo a renunciar
al avance en la manera de hacer la guerra, en el sentido de ir más allá
de la guerra de guerrillas y desafiar al Estado con fuerzas y maniobras
de alcance mayor. Hoy, las comunicaciones, los abastecimientos, los negocios ilícitos que los financian y los sistemas de comando y control del
enemigo, han caído en gran medida. El resultado de la estrategia militar
-la diseñada para ganar la guerra- muestra resultados alentadores.
Marzo 2011 - Edición 2 17
Ahora bien, sí se conviene con la proposición de ese
gran teórico de la guerra que fue Basil Liddell Hart,
quien pidió la consideración de un nivel de “gran
estrategia” consistente en sumar a la estrategia de
ganar la guerra, la estrategia de ganar la paz subsiguiente. A partir de esa óptica, el “arte del general”
debe estar enmarcado por el “arte del estadista” y
asimismo, la gran estrategia debe tener por mira la
situación posterior al éxito de la estrategia militar, so
pena de poner en peligro los resultados alcanzados
con el sacrificio de los soldados. Cuántas veces en la
historia se ha visto cómo, tras la
victoria de las armas, un Estado se
ha encontrado ante el problema
de tener una situación peor que la
existente antes de la apelación a
las armas. Así lo muestran muchas
de las intervenciones de grandes
potencias en pasados recientes.
En el caso colombiano, el concepto en cuestión es el “postconflicto”. La estrategia implica para los
Estados, poner a disposición de
sus comandantes los medios para
prevalecer. La gran estrategia por
su parte, conlleva diseñar los objetivos, evaluar las limitaciones del
alcance del concepto de victoria y
tomar del contendor exactamente lo necesario para construir una
seguridad más sólida en el futuro.
Es la hora de aprovechar esos arsenales de conocimiento para diseñar la gran estrategia. Están en
marcha acciones y políticas públicas en la dirección
correcta para la fase de consolidación. Se avanza
en medidas de previsión. En conjunto, se trata de
consolidar los avances hechos por la fuerza y luego,
construir un pacto social entre los colombianos que
deje atrás siglos de exclusión social para capas extensas de nuestros compatriotas. La Acción Integral,
el Plan Consolidación, la Ley de Víctimas, la Ley de
Tierras, la lucha contra la corrupción y todo lo que
se haga en seguridad ciudadana, fortalecimiento policial y judicial, equidad de género y oportunidades
“En conjunto, se trata de consolidar los avances
hechos por la fuerza y luego, de construir un
pacto social entre los colombianos que deje atrás
siglos de exclusión social para capas extensas de
nuestros compatriotas. La Acción Integral, el Plan
Consolidación, la Ley de Víctimas, la Ley de Tierras,
la lucha contra la corrupción y todo lo que se haga
en seguridad ciudadana, fortalecimiento policial y
judicial, equidad de género y oportunidades para la
juventud, pueden ser componentes de una estrategia
A lo largo de la historia colombiana, signada por
diversas clases de violencia, se ha logrado, muchas
veces, hacer la paz y, simultáneamente, dejar bien
abonadas las semillas de confrontaciones posteriores. Hoy, las herramientas de análisis están mejor afiladas para analizar la raíz de los problemas. Se sabe
que los conflictos internos, sobre todo los prolongados, dejan como herencia factores de reproducción
de la violencia. Conocida igualmente, es la fragilidad
inicial de los postconflictos. Existe información e investigación sobre experiencias internacionales muy
para la juventud, pueden ser componentes de una
estrategia pensada para asegurar que, como dice el
himno del Ejército Nacional cuando evoca al soldado:
“…y que sólo a la recia medida de su
pecho, la patria del mañana se pueda
edificar”.
Dicho de otra manera: que no se pierda el esfuerzo.
y su aplicación en la guerra
por: General (RA) Álvaro Valencia Tovar
Ex comandante del Ejército Nacional
La Estrategia, o Ciencia del General según la etimología griega del término, tiene como fundamentos
científicos la Historia, los Principios de Guerra concebidos en el decurso de los siglos como conceptos aceptados universalmente, así sea con variables
intrascendentes según las diferentes escuelas, y la
Geografía de la que se deriva la Geopolítica al igual
que la Geoestrategia en la medida en que la proyección del poder en la época contemporánea globalizó
Siguiendo la teoría de Clausewitz resumida en su frase. “la guerra es la continuación de la política mediante el uso de
la fuerza”, la política determina el momento en que esa continuación se hace
indispensable por la ambición expansionista de un Estado o de su conducción
política. La frase clausewitziana, sin
embargo, no debe inducir al político a
invadir los espacios de la Estrategia. La
aparente dependencia no debe existir
como imposición visionaria, sino como
armonización entre dos ámbitos diferentes pero de imperiosa necesidad si se
quiere lograr un determinado objetivo.
La Historia, maestra por excelencia, señala con perfiles de tragedia los lamentables errores cometidos,
bien por la invasión de la política en el ámbito de la
Estrategia bien por la separación de los dos ámbitos
hasta el extremo de obrar dislocadamente.
Configuración del pensamiento
Las bases sentadas anteriormente, deben conducir
a la configuración del pensamiento estratégico de
un Estado y de su poder militar, de cara a la fijación de los intereses de la nación. Un país pacifista
por naturaleza como Colombia, debe construir su
pensamiento estratégico sobre Hipótesis de Guerra.
En otras palabras, sobre peligros, por lejanos que
aparezcan, de qué intereses extraños puedan configurar amenazas que hagan necesaria la aplicación
del poder militar. Es ésta la función primaria de los
Estados Mayores, bien por directrices emanadas del
Consejo Superior de la Defensa Nacional, bien por
el permanente estudio y apreciación surgida de su
En este proceso ininterrumpido, existen numerosos
factores condicionantes: comparación del poder militar actual y potencial frente a posibles enemigos,
configuración geográfica de los presuntos Teatros
de Guerra, idiosincrasia de los pueblos, capacidad
y preparación de los mandos y otros cuantos en los
espacios imponderables, es decir, en aquellos que no
admiten cuantificación sino apreciaciones teóricas o
del pasado bélico de pueblos y naciones.
La Estrategia ante la realidad de la
El Concepto Estratégico frente a la realidad, contemplado en los Planes de Campaña, define en lo fundamental la conducción de la guerra. Aún en países
aferrados históricamente a la solución pacífica de los
diferendos por vías jurídicas y planteamiento ante
los organismos internacionales, el Plan de Guerra
se realiza mediante el Plan o Planes de Campaña,
obligadamente de naturaleza conjunta. Tales planes
deben obedecer al mandato de la Ofensiva como
Principio de Guerra Dominante. Si bien la respuesta
a una agresión sorpresiva pone este factor - la sorpresa - en manos del ofensor, el Plan de Campaña
debe contemplar una primera fase defensiva, que
garantice tiempo y espacio a la ofensiva, única forma de obtener el éxito final.
Marzo 2011 - Edici贸n 2 17
Cabe agregar que la respuesta colombiana en este
caso tuvo perfiles de sorpresa estratégica en diversos aspectos: rapidez, contundencia y creación en
apenas tres meses del poder militar que sustituyó la
carencia de una marina de guerra y de una moderna
aviación, cuyos hidroaviones hicieron aparición sorpresiva en vísperas de la toma de Tarapacá, al repeler
un ataque peruano sobre la flotilla del Amazonas y
apoyar la ofensiva por el Oeste con el ataque al fortín de Güepí.
Ejemplarizante también en este caso resulta la simbiosis político-militar en todo el transcurso del conflicto. El Presidente Enrique Olaya Herrera desplegó
un formidable liderazgo político y comprendió el
sentido constitucional que la Carta del 86 asignaba
al Jefe del Estado como Jefe de las Fuerzas Armadas
en la dirección superior de la guerra y las adquisiciones de material y equipo, respetando la responsabilidad militar y obteniendo pleno consenso en la toma
La maniobra estratégica
Donde la guerra como ciencia cobra dimensiones de
arte es en la maniobra.”El espacio divino de la Es-
trategia”, como la definió el Mariscal Foch, Comandante de las fuerzas aliadas en la Primera Guerra
Mundial, halla en la maniobra su cabal expresión.
Es en ella donde la inteligencia, la recursividad, el
talento, la flexibilidad mental de un comandante se
combinan para alcanzar el objetivo propuesto, con
el mínimo de pérdidas posible. Esa flexibilidad capacita al comandante en campaña para alterar el curso
calculado de un Plan de Campaña ante el desarrollo
de los acontecimientos y el juego de los adversarios
enfrentados, con lo cual el Plan se convierte en una
guía, un eje del pensamiento estratégico pero no en
una camisa de fuerza que deba seguirse obstinadamente.
En términos generales, la Estrategia halla en la maniobra dos grandes expresiones: líneas exteriores
e interiores. La elección de una de las dos formas
en la maniobra ofensiva depende en esencia de los
medios disponibles, naturaleza del territorio, dispositivo y fuerza del adversario. Las líneas exteriores
se adoptan cuando haya posibilidades de un doble
envolvimiento y las interiores cuando no se disponga
de tales posibilidades, o sea necesaria una ruptura
Recurriendo de nuevo a la historia y con un caso colombiano, la famosa Campaña Admirable de 1813,
General (RA) Álvaro Valencia Tovar. Ex Comandante del Ejército Nacional. Columnista del diario El Tiempo y Colprensa,
conferencista universitario en Colombia y en Estados Unidos. Es uno de los intelectuales que conoce a fondo la situación
política y social del país y uno de los analistas más destacados en la temática de escenarios estratégicos internacionales. Su
agudeza intelectual y conocimiento del medio político y militar le valió el elogio del fundador del tabloide francés L’express,
Jean-Jacques Servan como “la pluma inteligente de la historia geoestratégica de Latinoamérica”.
por: Vicente Torrijos Rivera
en la Universidad del Rosario
A. La dinámica de la
“ … esta paradoja estratégica ha puesto
a la Estabilidad lograda hasta ahora
frente a una interesante disyuntiva:
(a) prepararse para un escenario del
estatales para evitar las fracturas en la
B. La din谩mica del Postconflicto
“ … la Convergencia Estratégica sería
un proceso estratégico orientado a
robustecer la Política de Seguridad
C. La din谩mica de la Convergencia Estrat茅gica
clara inclinaci贸n hacia la negociaci贸n entre
5- Principio de Aceleración y Preponderancia Estratégicas
Basado en operaciones y dispositivos militares de largo alcance y largo
plazo que aseguren el uso legítimo y
contundente de la fuerza con el fin
de que las huestes terroristas sean
conminadas a:
a- Cesar las hostilidades
b- Deponer las armas
c- Desmantelar sus redes, y
d- Someterse a la justicia.
Dos grandes corrientes tratan de explicar el futuro del conflicto irregular en
Colombia. La del Postconflicto, con una
clara inclinación hacia la negociación
entre el Estado y las organizaciones
terroristas, y la de la Convergencia Estratégica, con una marcada tendencia
a perfeccionar la Política de Seguridad
Democrática para garantizar el sometimiento a la justicia de las organizaciones terroristas, asegurando el liderazgo
de Colombia en la comunidad internacional.
En definitiva, del rumbo que el país
tome, depende en buena parte la preservación del interés nacional, es decir,
el futuro mismo del sistema democrático y el rol de Colombia en el sistema
Vicente Torrijos R. Profesor Titular de Ciencia Política y Relaciones Internacionales en la Universidad del Rosario y de
Lógica Estratégica en el Curso de Altos Estudios Militares (Caem) de la Escuela Superior de Guerra. Asesor para Asuntos Estratégicos del Comando General de las Fuerzas Militares y uno de los más avezados analistas de los escenarios de defensa,
seguridad humana y negociación de la geopolítica internacional.
por: Gabriel Marcella y Stephen O. Fought.
Docentes Colegio de Guerra de los Estados Unidos
ada año cerca de 1.500 oficiales militares y civiles se
gradúan de Colegios de Guerra de los Estados Unidos
(Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Infantería de Marina),
y asumen posiciones de alto nivel. Los estudiantes militares -en virtud de ser comandantes exitosos y seguros
de sí mismos- están encargados de administrar grandes recursos y poder bélico, apasionados de la síntesis
por integrar todos los asuntos para la resolución de
problemas. Forjados en el crisol de la experiencia pragmática del mundo real, la teoría pedagógica sostiene
que tales adultos profesionales necesitan ver la aplicación del aprendizaje. Dada su orientación pragmática,
están comprensiblemente impacientes con la teoría y
quieren ver soluciones ahora.
Los colegios de guerra utilizan una variedad de técnicas pedagógicas: conferencias, seminarios, trabajo
en equipo, simulaciones, y trabajos de investigación
escritos. El objetivo, es exponer a los estudiantes a
herramientas de información y organización para que
sean mejores estrategas. Algunos estudiantes pueden
reunir todo este aprendizaje y ser mejores en la síntesis, un elemento critico del arte de la estrategia. Pero
el éxito no es seguro. Adicionalmente, la actuación
reciente de lideres americanos civiles y militares en
la difícil guerra en Iraq y la larga guerra en Afganistán instan a la escuela a hacer un mejor trabajo en
la enseñanza de Política y Estrategia. Existen muchos
obstáculos por superar, dentro de los cuales no menos importante es la presión del tiempo. El sistema
militar de asignación de personal, obliga a la escuela
a comprimir muchos cursos dentro de un currículo de
10 meses de duración, para que los oficiales puedan
asumir inmediatamente labores de alto mando y de
personal y así satisfacer la alta demanda.
Dentro de un tiempo de diez meses, el trabajo equivalente al grado de maestría debe ser entregado, el cual
supone 30 créditos de investigación y escritura. Completar el programa de maestría en 10 meses genera
un ritmo muy intenso para los profesionales que están
en sus cuarenta, con hijos y padres mayores, y están
planeando sus próximas tareas dentro de una trayectoria profesional altamente estructurada que valora la
experiencia de mando. En forma lamentable, el igualmente intenso ritmo operacional de las Fuerzas Militares de los Estados Unidos desde el fin de la Guerra
Fría también ha limitado el tiempo para el estudio auto
realizado, la lectura, y la reflexión. En este contexto tan
atareado, la Estrategia debe ser aprendida.
La clasificación con el currículo es inevitable y bienvenida. A esto deben agregarse los requisitos exigidos
por organismos externos, tales como el Estado Mayor
Conjunto, el Departamento de Defensa, y el Congre-
so. Por ejemplo, el Comité de Servicios de las Fuerzas Armadas de la Cámara,1
posee un interés profundo en la calidad de la educación militar profesional. En
este ejemplo notable de relaciones cívico militares co-responsables y democráticas, los miembros del Congreso visitan regularmente los Colegios de Guerra,
solicitan informes acerca del programa académico y concluyen con audiencias
ante el subcomité encargado de supervisar la educación militar. Igualmente, el
Estado Mayor Conjunto evalúa la “articulación” del currículo.
Conceptualizando Política y Estrategia
La discusión acerca de la enseñanza de la Estrategia debe empezar indudablemente con definiciones. Richard K. Betts profesor
de la Universidad de Columbia define la Estrategia “como el plan
para usar los medios militares orientados a alcanzar fines políticos… un valor agregado al poder”.
“Los estudiantes militares -en
virtud de ser comandantes
exitosos y seguros de sí
mismos- están encargados de
administrar grandes recursos y
poder bélico, apasionados de la
síntesis por integrar todos los
asuntos para la resolución de
“La estrategia es el ingrediente esencial para hacer sostenible la guerra ya sea política o moralmente. Es el nexo entre
medios militares y fines políticos, el esquema de cómo hacer
que lo uno produzca lo otro. Sin la estrategia, no existe razón de ser para que se logren objetivos loables en términos de su costo
en sangre y cuantía. Sin la estrategia, el poder es una bala perdida y la
guerra es impensable. Matar sin sentido sólo puede ser algo criminal.
La Comisión de Servicios Armados del Subcomité de Supervisión e Investigaciones llevó a cabo una serie de audiencias en 2009 que incluyeron los testimonios de académicos, escuelas de guerra y comandantes de la Escuela
Superior respecto a si las escuelas adelantaban un buen trabajo en la educación de los líderes estratégicos. Véase:
“Subcomité de Supervisión e Investigaciones realiza audiencia sobre la educación militar profesional”. http://www.
house.gov/list/press/armedsvc_dem/OIpr052009.shtml.
Políticos y soldados pueden discutir cuál opción
estratégica es mejor, pero sólo los pacifistas
pueden dudar que la estrategia sea necesaria”.2
Él afirma que la Estrategia es una cadena de relaciones con múltiples eslabones entre política y poder,
que abarca la gran estrategia, la política exterior,
la estrategia militar nacional, la estrategia teatral,
la guerra, las campañas, y las obligaciones.3 André
puede ser alcanzado a través de dos modos de comportamiento estratégico: directo e indirecto. En el
primero, domina el instrumento militar, mientras que
en el modo indirecto, el instrumento militar se vuelve
un medio de apoyo secundario. Ambos modos, son
lo que él denominó estrategia total, que comprende
la integración de todos los instrumentos de poder
del Estado. Otro enfoque crítico de Beaufre es la interacción entre poder y voluntad, a lo que denominó el factor moral. Esto nos permite integrar
dimensiones cognitivas tales como liderazgo,
psicología, inteligencia, dinámicas de grupo,
valores e interacción con el oponente en el desarrollo y proceder de la Estrategia. Estas valiosas apreciaciones deberían tomar parte en
la enseñanza de la Estrategia.
“Al reconocer la naturaleza multi-dimensional
del poder y las necesidades del siglo veintiuno
recomendamos que: la Estrategia es el arte de la
aplicación del poder para el logro de objetivos,
dentro de los límites impuestos por la Política”.
Beaufre (1902-1975), militar estratega francés, ofrece otra perspectiva. Él señalaba que “la estrategia es
el arte de la dialéctica de dos voluntades opuestas
que usan la fuerza para resolver su controversia”.4
Asimismo, argumentaba que el objetivo estratégico
Betts, Richard. “¿La Estrategia es una ilusión?” Seguridad Internacional. Volume 25, No.2 (Fall 2000), p. 5.
Ibídem pp. 6-7
Beaufre, André. Introducción a la estrategia. París: Económica, 1985, p. 16.
Esta definición se aproxima a la noción de Clausewitz según la cual: “la
guerra no es más que un duelo en una escala más grande ... si quieres vencer a tu enemigo se debe coincidir con su esfuerzo en contra de su poder
de resistencia, lo que se puede expresar como el producto de dos factores
inseparables a saber: el total de los medios a su disposición y la fuerza de su
voluntad”. Carl von Clausewitz, De la guerra, Michael Howard y Peter Paret,
editores y traductores, Princeton University Press, 1976, pp 75, 77. Beaufre
fue profundamente influido por la experiencia en la Segunda Guerra Mundial, en Vietnam y Argelia, estrategia nuclear, y la alianza de la Otan.
<< Richard K. Betts
Al reconocer la naturaleza multi-dimensional
del poder y las necesidades del siglo veintiuno recomendamos que: la Estrategia es el arte
de la aplicación del poder para el logro de objetivos,
dentro de los límites impuestos por la Política. Nótese
el énfasis en arte, en vez de ciencia. La definición de
Estrategia demanda una definición de Política, ya que
esta última dirige la anterior. La Política es el principio
rector destinado a justificar y limitar el uso de recursos y esfuerzos en el tiempo para lograr objetivos que
promuevan los intereses nacionales del Estado, tales
como defensa, prosperidad económica, orden internacional, y protección de los Derechos Humanos.
La planeación e implementación de la Estrategia, especialmente en tiempos de guerra, requiere, parafraseando a Carl von Clausewitz, un diálogo permanente con la política. La subordinación de la Política a la
Estrategia, la cual es el dominio de los medios sobre
los fines, es un riesgo que debe ser evitado. Es una
fórmula para el desastre, tal como se vio en la Primera Guerra Mundial y luego en Vietnam. El desastre
puede tomar otras formas, donde las operaciones son
dirigidas bajo la ausencia de la Estrategia: Corea y las
primeras etapas de la segunda guerra en Iraq. Si la Política es el qué, la Estrategia es el cómo. Es imperativo
que el estratega diferencie los dos, pues la historia
está llena de casos con su confusión.
Existe otro aspecto crítico de la Política: limita a la
estrategia. La Estrategia existe y es desarrollada a
todo nivel, táctico, operativo y muy estratégico. Debemos señalar que en el siglo veintiuno las diferencias tradicionales entre lo táctico, lo operativo y lo
estratégico ya no son válidas, ya que las acciones
tácticas u operativas pueden ascender rápidamente a estratégicas. La Estrategia es desarrollada con
el propósito de conectar los objetivos a los medios
militares. Los límites de la libertad de acción existen a todo nivel y deben ser tenidos en cuenta para
desarrollar la Estrategia. Estos límites son, generalmente, denominados Política. Cuando se desarrolla
la Estrategia, se desarrollan límites y por lo tanto, se
desarrolla la Política a otros niveles -en niveles inferiores, evidentemente, en niveles colaterales, con
frecuencia, y en niveles superiores, a veces por accidente- a lo que Clausewitz pudo haber denominado
“la niebla de la Estrategia”.
La Estrategia como vínculo
La Estrategia a todo nivel, desde la gran estrategia
hasta la estrategia militar, es integral. Reúne varios
filamentos para elaborar toda la tela. Existen al menos 13 formas en las que la Estrategia es integral.
Estos son elementos del currículo de la Estrategia
particularmente fáciles de enseñar:
La Estrategia está diseñada para influir y controlar el comportamiento del adversario, si es
necesario hasta el punto de derrotarlo y ejercer
Carl Von Clausewitzt >>
control con el fin de modificar la estructura de
poder y el balance geopolítico favorablemente.
2. Incorpora propósitos políticos con medios militares.
3. Incluye la conceptualización, el presupuesto, y
4. Integra capacidades conjuntas, interinstitucionales y de coalición.
5. Agrupa todos los instrumentos del poder nacional con todas las fases de la guerra, desde el preconflicto, hasta las operaciones, el post-conflicto,
la reconstrucción y estabilización post-conflicto,
y el mantenimiento de la paz sostenible.
6. Acopia la estrategia teatral con las prioridades
7. Fusiona el realismo con el idealismo al vincular
los propósitos políticos, los medios militares y
la autoridad moral (jus ad bellum y jus in bello).
8. Reúne múltiples disciplinas: la política exterior,
la política, las relaciones internacionales, la psicología, el derecho, la ética, la economía, la antropología.
9. Compacta la sabiduría del pasado (e.g.: Tucídides, Clausewitz, Maquiavelo, Sun Tzu, Mahan,
Liddell Hart)-la “ciencia” de la estrategia con el
“arte” de hacer y aplicar la estrategia en las circunstancias actuales.
10. Une los elementos trinitarios de Clausewitz de la
pasión (el pueblo), la racionalidad (el gobierno),
y la capacidad militar (Fuerzas Armadas).
11. Aproxima los niveles estratégicos a los operativos y tácticos, diferencias cada vez menos significativas en el siglo veintiuno.
12. Se adapta a las normas culturales y a los códigos
de conducta de sociedades extranjeras.
13. Integra capacidades civiles y militares a la estrategia y las operaciones.
Estrategia: ciencia vs. arte
Existe la ciencia y el arte de la Estrategia. David Jablonsky, escritor prolífico e instructor de la Escuela
de Guerra del Ejército, advirtió:
“…los estudiantes apartados de la certeza estructural que el orden de campo articula en cinco-párrafos,
encuentran natural el cálculo del Comandante y a su
vez, cómoda la estructura cuando se enfrentan a las
complejidades de la estrategia”.
Adicionalmente, él observó:
za. Una preparación inteligente y poder frustrar al
enemigo serán esenciales.
Hay muy poca literatura al respecto, a menos que se
defina la doctrina de formación para las operaciones
y tácticas como educación estratégica. El entrenamiento y la educación son polos opuestos. El primero
está diseñado para eliminar la posibilidad de error a
través de la práctica repetida, mientras que la última
está diseñada para expandir las opciones para el estratega. La doctrina comprende el liderazgo, la organización, la logística, la inteligencia, pero no estudia
la enseñanza o la formación de la Estrategia.6 La reciente “transformación” de las Fuerzas Militares, con
énfasis en el despliegue táctico y operativo de poder
militar y el uso de tecnología, ha dejado más huérfana la Estrategia. La mayoría de la literatura nos deja
con la teoría y la aplicación de la historia militar como
“En un mundo cada vez más
interdependiente en el que las
variables para el estratega…han
aumentado exponencialmente…
la Estrategia continúa siendo la
más difícil de todas las artes”.5
<< Tucídides
Maquiavelo >>
La parte fácil es el aprendizaje de
la sabiduría de los grandes filósofos de la guerra y la estrategia.
Esta es la ciencia (del latín scientia) el cuerpo del conocimiento
prescrito por los maestros. El desafío para el estratega es aplicar
tal ciencia al arte de preparar la
estrategia en el crisol del conflicto moderno, precisamente cuando las escuelas de
alta educación militar deben hacer su contribución.
No existe doctrina alguna para hacer la Estrategia
o formar a los estrategas. Pericles, Bismarck, Churchill, Lincoln, y sus pares poseían una genialidad
innata, enriquecida por la experiencia (incluido el
fracaso) y el auto-estudio. El modelo americano de
la guerra, basado históricamente en la abundancia
de recursos, tecnología, cinética, y una geografía
favorable, nos predispone frente a una creatividad
estratégica. En efecto, en el pasado la enorme ventaja en recursos ha disfrazado falencias en la Estrategia. La sola superioridad en recursos y cinética no
va a ganar futuras guerras, mientras que la favorabilidad geográfica no nos va a eximir de la amena5
Jablonski, David. “¿Por qué es difícil la Estrategia?” En Boone Bartholomees,
editor, Ejército de los EE.UU. Escuela Superior de Guerra-Guía para la Política
y la Estrategia, Carlisle Barracks: Instituto de Estudios Estratégicos, 2004, p.
guía en la Estrategia. Así, los Colegios de Guerra deben confiar en las técnicas pedagógicas que incluyen
historial seleccionado y estudios de caso contemporáneos los cuales abarcan tanto éxitos como fracasos,
para la tutoría, el auto-estudio y la escritura.
Diálogo entre Política y Estrategia
Debemos enseñar a los estudiantes a traducir la orientación política en estrategia militar. Para favorecer
este proceso, Colin Gray sigue a Clausewitz en recomendar un diálogo permanente entre los que formulan la Política y el soldado, entre Política y Estrategia.7
El volumen editado por Williamson Murray, MacGregor Knox, Alvin y Bernstein, La elaboración de la estrategia: Gobernantes, Estados, y Guerra (New
York: Cambridge University Press, 1994) es un excelente estudio comparativo de cómo las naciones y hombres de Estado se acercaron a la realización
de grandes estrategias.
Gray, Colin. “Los enemigos irregulares y la esencia de la estrategia: ¿puede
adaptarse el modelo de guerra americano?” Carlisle Barracks: Instituto de
Estudios Estratégicos, marzo de 2006, p. 6.
Existen unas preguntas fundamentales que deben incluirse dentro del diálogo entre Política y Estrategia.
En efecto, éstas deberían abordar la relación entre el
pueblo, el gobierno, y las Fuerzas Armadas.
¿Son los ciudadanos y los legisladores cooperadores? ¿Son los recursos adecuados para la misión? ¿Son los costos sostenibles? Si no, ¿cuáles
son las correcciones necesarias en la Estrategia?
¿Qué intereses nacionales están implicados en el
asunto y cómo?
¿Están sincronizadas las operaciones con la estrategia, y en última instancia con la política?
¿Domina la Política?
¿Cuáles son los objetivos deseados y cuál es el
nivel de compromiso de la gente y el gobierno
con esos objetivos? ¿Están los intereses nacionales, los objetivos y los compromisos balanceados
y articulados claramente? ¿Cuáles son los costos
de la acción vs. la inacción?
¿Cuál es el umbral, el abanico de opciones para
el uso del poder militar? ¿Qué es la estrategia
militar? ¿Cuáles son las posibilidades dentro del
<< Sun Tzu
¿Cuáles son los indicadores de que la Estrategia
utilizada esté alcanzando los objetivos deseados?
¿Deben ser necesarias correcciones y cómo se
realizarían?
¿Cuáles son las estrategias para la terminación
de la guerra y la reconstrucción post-conflicto?
¿Son los gobiernos regionales y aliados cooperadores y en qué facultad están de contribuir
con sus capacidades?
Liddell Hart >>
Mahan >>
abanico de instrumentos del poder nacional?
¿Son los objetivos en la estrategia mutuamente
partícipes y completamente congruentes con el
interés nacional? ¿Es la estrategia factible y conveniente, y sus costos aceptables?
¿Cuál es el nivel de integración y coordinación
entre los departamentos ejecutivos y las agencias
y los instrumentos que emplean?
Estas preguntas deben ser claramente articuladas
porque en el mundo real la orientación política puede
ser insignificante, insuficiente o ausente. Puede haber ambigüedad, quizás contradicción, e indiscutiblemente prioridades en disputa por el uso del poder
militar. El estratega debe tener en cuenta todas estas
Stephen O. Fought. Profesor emérito, Ex decano de Asuntos Académicos en la Escuela de Guerra Aérea. Entre su ejercicio
profesional sobresalen sus 18 años en el Colegio de Guerra Naval como Profesor, Director de Electivas y Forrest Sherman
de la Diplomacia Pública. Co-fundador del Grupo de Enseñanza sobre Estrategia y conferencista en auditorios europeos y
americanos de política de seguridad nacional estadounidense. Se destacan sus publicaciones: “La historia de la C / JFACC:
Un Largo y Tortuoso Camino”; Diario del Aire y el Espacio Usaf (Invierno 2004); Diario de la Fuerza Aérea RAF (Vol. 7, No. 4);
“La Experiencia de la Escuela de Guerra”, artículo presentado en Publicación Académica Trimestral (Verano de 2004).
Gabriel Marcella. Profesor retirado de Estudios del Tercer Mundo y Director de Estudios de las Américas en el Departamento de Seguridad Nacional y Estrategia de la Escuela de Guerra en Estados Unidos. Se desempeñó como Asesor de Asuntos
Internacionales en el Comando Sur de los Estados Unidos tarea que le derivó abordar en sus escritos, temas de seguridad
en América Latina y política estadounidense como: “ La Gran Estrategia Americana para América Latina en la Era del Resentimiento”; “Gobernabilidad Democrática y Estado de Derecho: Lecciones de Colombia”. (Instituto de Estudios Estratégicos
2009); “Asuntos del Estado, la Interagencia, la Seguridad Nacional y la Estrategia de Enseñanza: retos y desafíos”.
por: General (RA) Carlos Alberto Ospina Ovalle
Ex comandante de las Fuerzas Militares de Colombia
Pese a que la pobreza, la exclusión económica y política y otras fallas estructurales de algunos países situados en nuestro continente (incluyendo a Colombia) han sido esgrimidas como causa para el inicio y
desarrollo de una insurgencia y pese a que estas fallas estructurales han correspondido a la verdad, en
ningún caso se ha producido la tan anhelada “insurrección generalizada” y mucho menos la toma del
poder nacional por parte de los grupos insurgentes
que las han tomado como bandera principal de su
causa y antes por el contrario, la mayoría de ellos o
han tenido que claudicar a sus aspiraciones o están
en vía de hacerlo. Resulta entonces paradójico que
las inmensas masas de desposeídos a nombre de
quienes se han librado estas luchas no hayan apoyado a sus frustrados libertadores y más aún, cuando
en la medida que pasa el tiempo menos atención y
apoyo les han brindado, al punto de que este tipo de
revolución cada vez es menos frecuente y sus practicantes más escasos.
Varias causas podrían aducirse entre
ellas, la falta de recursos de
los revolucionarios o su imposibilidad para sostener organizaciones
insurgentes avasalladoras o quizás su
falta de éxito en el campo militar. Sin embargo, desde el punto de vista de la estrategia,
lo que en realidad les ha impedido el triunfo ha sido
su falta de entendimiento en el manejo del “centro
de gravedad”1, vacío que en consecuencia, ha generado la errónea priorización de sus líneas de acción
estratégica provocando inexorablemente alcanzar
el ”punto culminante”2 cuando según sus propias
teorías, “la combinación de las causas objetivas y
subjetivas aún no está dada” y con ello, el declive
definitivo de las organizaciones insurgentes pese a
que algunas de ellas como en el caso de Colombia y
Perú aún sobreviven e inclusive lanzan ataques que
causan bajas y destrucción no obstante, su proceso
declinante es evidente aunque sus dirigentes se niegan a aceptar la realidad.
Este trabajo analizará el concepto de “centro de
gravedad” aplicado a varias situaciones presentadas
en Latinoamérica incluyendo Colombia para llegar a
la conclusión de que su falta de entendimiento ha
sido la causa principal del fracaso de la revolución
en la mayoría de los países en los cuales se intentó
“El auténtico espíritu insurgente apareció más
adelante cuando las diferencias de clases sociales
se evidenciaron durante la revolución industrial
campesinos empezaron a ser marginados de la
En el análisis de la guerra que Clausewitz
realizó, encontró algunos puntos comunes
a lo largo de su historia. Uno de ellos fue el
que denominó “centro de gravedad”. Este
era un “punto focal del cual todo dependía“, y en caso de ser vulnerado por el enemigo, su capacidad de continuar la lucha
podría ser dislocada y éste derrotado. Sin
embargo, a lo largo del tiempo su interpre-
Concepto eminentemente clausewitziano al que se le han dado diferentes
Momento crítico de la Guerra identificado por Clausewitz en su obra De
la Guerra, a partir del cual una fuerza que ha estado a la ofensiva alcanza
su punto máximo y por el desgaste sufrido en sus recursos es incapaz de
continuar esa ofensiva y empieza una nueva fase en la cual es vulnerable al
contraataque enemigo.
“En realidad Mao logró controlar el centro
de gravedad no solamente por el manejo que
hizo de la relación fundamental partidocampesinos sino porque la invasión japonesa
a China en el preludio de la Segunda Guerra
al presentarlo como el verdadero luchador en
empezó a carecer su oponente el generalísimo Chiang
Kai Chec, es decir, nuevamente la aplicación correcta
de la relación básica rectora del principio de centro de
gravedad dio frutos y luego de determinados periodos de tiempo y variadas circunstancias la revolución
china triunfó. De ella, en especial, fue que los revolucionarios latinoamericanos de la década de los 60
intentaron adaptar su parte fundamental y aplicarla
en sus países. Sin embargo, la adaptación que intentaron hacer casi siempre fracasó pues algunas de las
circunstancias eran absolutamente diferentes.
En realidad Mao logró controlar el centro de gravedad no solamente por el manejo que hizo de la relación fundamental partido-campesinos sino porque
la invasión japonesa a China en el preludio de la Segunda Guerra Mundial acabó por aumentar su legitimidad al presentarlo como el
verdadero luchador en contra del invasor.
Ello reforzó ante el campesinado el valor
de su frase “China es aún un país semicolonial y semifeudal”.8
que en la revolución rusa o en la china mediante la
legitimación del movimiento insurgente sino que se
basó en la relación entre la insurgencia y los medios
que fueron puestos a su alcance, en este caso las
columnas guerrilleras, para obtener fortaleza.
Como consecuencia, se puede decir que el centro de
gravedad estuvo dado por la fuerza de las columnas
guerrilleras resultante de la dinámica de la organización M-26.9 Esta modalidad, en la cual el centro de
gravedad se identifica con la fuerza guerrillera, fue
denominada “foquismo” o “teoría del foco” y fue
dada a conocer por el escritor francés Regis Debray
en su libro Revolución en la Revolución.10 Esta manera de entender el proceso revolucionario sin necesidad de la elaboración maoísta que requiere el desa-
“El hecho de que el centro de gravedad
representado en la fortaleza del grupo
insurgente estuviera en la primera línea de
El centro de gravedad, la
insurgencia y Latinoamérica
La turbulenta época de los sesenta hizo confluir en
Latinoamérica dos factores desestabilizadores, la exclusión económica y social y en algunos países también política de grandes sectores de la población y
la confrontación entre las dos potencias de la época,
Estados Unidos y Rusia, a través de una estrategia
de confrontación indirecta que se reflejó en una serie de guerras indirectas o proxy y que en cada país
afectado fue presentado en forma de insurgencia
por los revolucionarios locales muchos de ellos utilizando la frase de Mao “nuestro país es aún un país
semicolonial y semifeudal”.
Sin embargo, la primera de las revoluciones latinoamericanas enfocó el centro de gravedad de manera diferente. En efecto, en Cuba, Fidel Castro y sus
compañeros lograron derrotar al poco profesional
ejército del régimen del dictador Fulgencio Batista y
tomar el poder basándose en sus propias capacidades y relegando la movilización popular a un segundo plano. En este caso la relación fundamental fue
modificada y el centro de gravedad no se dio al igual
Las condiciones de pobreza de los campesinos más los abusos de los japoneses en contra de la población civil, terminaron por convencer al campesinado chino que Mao no solamente los representaba sino que con él, era
posible un futuro mejor.
rrollo de la relación población campesina-insurgente
a través de un proceso prolongado que culmina con
una movilización total en contra del régimen político
en ejercicio luego de una guerra ascendente en su
intensidad (Mao estableció las fases guerra de guerrillas, guerra de movimiento y guerra de posiciones
de acuerdo con la intensidad de la movilización popular en favor de la insurgencia) fue lo que motivó a
Debray a presentar la nueva tesis revolucionando los
procesos hasta ahora llevados a cabo.
Pese a esto, fue sólo una ilusión. El hecho de que
el centro de gravedad representado en la fortaleza
del grupo insurgente estuviera en la primera línea de
combate, se convirtió en una vulnerabilidad e hizo
que su aplicabilidad fuera prácticamente nula. Todos los movimientos insurgentes que adoptaron la
línea “foquista” fueron inexorablemente derrotados,
pues el hecho de no contar con una base campesina dispuesta a movilizarse en su favor hizo que se
Movimiento 26 de Julio fundado por Fidel Castro en memoria de los ataques lanzados contra los cuarteles del ejército cubano el 23 de julio de 1953
por un grupo rebelde comandado por el propio Castro.
10 Regis Debray acompañó durante un breve periodo al Che Guevara en Bolivia y fue capturado por el ejército de ese país. Condenado a varios años de
cárcel finalmente fue dejado en libertad y regresó a Francia en donde fue
funcionario del gobierno en un momento dado.
â&#x20AC;&#x153;Todos
movilizarse en su favor hizo que se presentara
independiente y la dependiente pues en la
medida en que aquella se hizo cada vez mĂĄs
Curva de Ospina
Centro de gravedad Farc relación organización fuerza
Gobierno cambia Centro
Centro de gravedad Farc SUPERVIVIENCIA
Punto Culminante Farc
General (RA) Carlos Alberto Ospina Ovalle. Ex Comandante General de las Fuerzas Militares, hoy profesor del Centro de
Estudios de Defensa Hemisférica (Universidad de Defensa), egresado de la misma institución en Fort McNair (Washington
D.C). Asimismo, oficial de Infantería, entrenado en los cursos de las fuerzas especiales, de las operaciones contraguerrilla
y paracaidismo militar del Ejército colombiano y con curso avanzado de Oficial de Infantería de Fort Benning (Georgia); instructor de lancero y alumno Ranger (EE.UU); profesor invitado en la Academia de Guerra del Ejército de Chile y la Escuela
del Ejército estadounidense.
por: Mayor General (RA) Hernando Alonso Ortiz Rodríguez
Ex Jefe de Estado Mayor y Segundo Comandante del Ejército Nacional
en la estrategia y el
En lo relativo al Arte operacional y sobre todo, a la Estrategia, mucho se ha escrito del tema
y por lo mismo, existen tantas definiciones como tratadistas. En consecuencia, para simplificar
abordaremos el tema a partir del legado de Clausewitz que nos define la estrategia como “el arte
de mover las tropas en el teatro de la guerra para ganarla” (Clausewitz, 1984), pero es válido
aclarar que la palabra se deriva del griego Stratros, (Ejército) y Agein (conductor o guía), que estimo conveniente complementar con la definición del General Bonnal1 quien sostenía que “la
estrategia es el arte del alto mando, el de concebir, en oposición a la táctica que es ejecutar”.
“La Estrategia opta entre varios modos de
De la misma manera, abordemos el Arte operacional como lo define Navajas2 que cataloga
el término “como un conjunto de conceptos
que permite utilizar medios militares y no militares en un teatro de operaciones para concebir
una campaña u operación mayor, que posibilita
traducir los objetivos estratégicos en acciones
tácticas, orientadas a alcanzar el estado final
deseado del Comandante del teatro y del nivel estratégico; es el hábil empleo de Fuerzas
Militares para alcanzar objetivos estratégicos
y operacionales mediante el diseño, organización, integración y conducción de campañas, operaciones mayores y batallas. Determina cuándo,
dónde y con qué propósito las Fuerzas Militares conducirán operaciones, además de otras consideraciones”. (Navajas Santini, 2006).
a responder la coherencia del modo militar
Toda esto no sólo aplica para la guerra regular sino que también es pertinente en la guerra
irregular o asimétrica; por eso para el caso colombiano es viable y adecuado apreciar, planear y
desarrollar planes y campañas en la neutralización de la narcoguerrilla como en efecto se han
tenido y aplicado enmarcados en el concierto internacional que ayuda positiva o negativamente
General Henri Bonnal: tratadista militar francés de finales del siglo XIX
Capitán de Corbeta de la Armada Chilena
Pero retomemos el significado del Arte operacional. Bien lo explica Vicente Rojo3 en su libro Elementos del arte de la guerra (Rojo,
1947), donde define las ramas del conocimiento que integran el
arte militar dividiéndolas en la filosofía de la guerra basada en la
historia, la geografía, la política, y en unas ciencias fundamentales como el derecho, la sociología, la economía, complementada
en la organización comprendida como los efectivos (cuadros y
tropas) las armas, la instrucción, la organización territorial que
me atrevería a completar con el apoyo de la población y las comunicaciones.
Así, todo el anterior bloque nos permite la concepción de la guerra y cuyo producto será aplicado a través de la estrategia que al
ir descendiendo de escalón combina la logística y la táctica en los
planes de campaña los cuales, al llevarlos a la práctica, se tornan
en el Arte operacional, es decir, con un contenido personal del
general a cargo y cuyo toque dependerá de factores como el
liderazgo, su preparación, su capacidad para delegar cuando es
necesario, su libertad de acción, su poder de combate, su valentía, entre otros y, que al mezclarlos, como hace el artista con el
cincel, la arcilla o el pentagrama los convierte en una obra que en
este caso será la victoria y la consecución de objetivos políticos
perseguidos porque también es cierto que “siendo la política la
que determina la guerra para conseguir sus objetivos, deberá
ser ella quien inspire las concepciones y los planes estratégicos”
(Montt Martinez, 1955).
Sobre la evolución del arte de la guerra hay muchos tratadistas, destaco a Nicolás Maquiavelo quien en su obra El arte de la
guerra publicada en 1521 identifica la relación entre lo militar
y lo político concediendo importancia al arte, al planeamiento,
al detalle como factor de éxito para lo cual sostenía que el Estado quedaba asegurado solamente cuando el estamento militar
ocupaba su debido lugar en el orden político. A su turno, el barón de Jomini presentó en su teoría la estrategia y la inteligencia
como pilares del arte militar sirviendo como modelo aún antes
de Clausewitz. Sin embargo, el modelo más destacado de la estrategia clásica sigue siendo Clausewitz quien
diferenció la Táctica y la Estrategia y ubicó el
límite entre lo político y lo militar dando importancia a la guerra como la consecuencia
de la búsqueda de objetivos políticos a través
de la fuerza, lo cual influyó notoriamente en
las guerras mundiales del siglo XX.
Lo primero que encontramos unido al concepto de estrategia es el Arte operacional. El Arte
operacional supera en amplitud y en profundidad a dos ciencias militares: la Táctica y la Logística donde la Táctica, es el arte (o la ciencia)
Tratadista español de la guerra y la estrategia
habilitada para disponer, mover y emplear en un campo abierto (o teatro de
operaciones) las unidades (o los medios) de combate, teniendo en cuenta
de medios disponibles para los dos contendientes (o ejércitos). La Estrategia recibe de la Política
propósito de la acción). La Estrategia opta entre varios modos de satisfacer
no las selecciona, sí las propone en el mejor orden de cumplimiento; siempre queda claro que la Estrategia se limita a responder la coherencia del
modo militar propuesto para operar en búsqueda del objetivo político y que
al proyectarlo hacia abajo en los niveles de mando se traduce en Arte operacional y este generalmente comprende lo terrestre, lo naval y lo aéreo.
ción que hace el Instituto Español de Estudios Estratégicos para identi4
universalmente, ellos son:
1.- La acción directa es la concentración del poder de combate en un
lugar decisivo, la usaron Napoleón en sus guerras, los aliados en Normandía en la II Guerra Mundial.
2.- La aproximación indirecta consiste en ir alcanzando objetivos sin comel poder disponible.
3.- La agresión indirecta corresponde a una situación sin declaración foramenaza de intervención de un tercero, muy poderoso, que desequili-
4.- La lucha prolongada se deriva del concepto mixto de guerra irregular,
de guerra de movimientos y de guerra de guerrillas; es la que hace
uso de la mayor duración de las luchas; Corresponde a una situación
relativa de fuerzas en la que una de las partes busca la supervivencia
de sus objetivos con medios escasos y sin armamento especializado.
Se plantea algunas veces como lucha de liberación nacional y otras,
como proyecto de un cambio revolucionario de la estructura social,
este modelo usado por Mao en China es el usado por las Farc con
<< Vicente Rojo
5.- La presión directa la aplicó Alemania para comienzos de la guerra cuando
por la fuerza anexó a su territorio a Austria, Checoslovaquia, Polonia y otros.
6.- La insurrección armada
recíproca entre dos poderes de carácter interno o social, uno público
y otro clandestino. Puede ser la lucha de clases. El modelo de la insurrección armada –también llamado el de la subversión social- no
puede improvisarse. Este busca un plan que se hará público si se dan
El Instituto Español de Estudios Estratégicos del Ministerio de Defensa Español depende de la Dirección
General de Relaciones Institucionales.
TERRORISMO PRESIÓN
Se muestran los estadios que se allanan para la toma
del poder; se complementa lo implementado por el
General Vo Nguyen Giap en Vietnam con relación a
las milicias en las que considera fundamentales para
el propósito de la toma del poder y copiado textualmente por las Farc cuando se reorganizan así:
Guerrillas + milicias = Ejército del pueblo
Ejercito del pueblo + partido político = Insurrección
Insurrección popular + ofensiva militar = Insurrección general
Insurrección general + acciones políticas y diplomáticas = Toma del poder
Para nuestro caso colombiano conviene repasar que
las bandas narcoterroristas Farc y Eln han diseñado
desde tiempo atrás sus planes estratégicos que si
bien han sido neutralizados por las FFMM y la Policía Nacional y no lograron pasar del segundo estadio,
persisten en su empeño para lo cual no desisten en
su cumplimiento. En el caso de las Farc es más evidente pues si bien sufrieron derrotas significativas en
los últimos años que las hicieron adoptar la defensa
estratégica en la cual permanecen, con pérdida de
cabecillas y su consecuente deterioro del comando y
control a sus estructuras, a sus actividades de tipo logístico, crecimiento, control de corredores y pérdida
de influencia de las milicias, se vieron en consecuencia obligadas a repensar la lucha y a regresar al primer
estadio de la guerra revolucionaria como lo es la guerra de guerrillas, pero sin que hubiesen modificado su
plan estratégico dando la impresión de estar empeñados en poner en ejecución el “plan B” que apuntaría
a desplegarse en el sur occidente del país en lugar de
desplegarse en el centro de la cordillera oriental.
Lo anterior debe generar un profundo análisis cuantitativo y cualitativo de las estructuras, del narcotráfico y de las bandas criminales a la par de un empleo
a fondo de las agencias de inteligencia del Estado
para lo cual se deberían repensar
Hacia una reflexión abierta
En ocasiones anteriores he tenido la
oportunidad de escribir acerca de la
evolución de la guerra revolucionaria y
el modelo adoptado por las Farc como lo explicamos,
por eso un conflicto como el colombiano, planteado por las ya mencionadas bandas narcoterroristas,
agravado por la aparición de otras bandas criminales
(Bacrim), la corrupción, la descomposición social, el
narcotráfico y lo que algunos denominan aceleradores o generadores de violencia deben ser motivo de
enfrentarlos juiciosamente por parte del Estado con
una estrategia como la que se ha adoptado, sin que
ello signifique que no se pueda revisar y ajustar periódicamente. En esta dirección vale la pena analizar
en qué estamos frente a la situación política electoral que acaparará la atención nacional por el interés regional que encierra, también frente
al resultado obtenido en desarrollo de las
estrategias implementadas, frente a la situación económica y social de la nación generada por los daños climáticos, frente a la
situación regional y frente a las alianzas,
apoyos y acuerdo bilaterales y multilaterales que contribuyan a la solución
No requiere mucho análisis asumir
un tema tan sensible como importante en el esfuerzo que es la real definición de roles en los organismos de
seguridad en lo atinente a inteligencia
y operaciones que sinergice el esfuerzo,
optimice los recursos y genere un resultado medible, palpables en el tiempo y en
la eficacia, tareas estas que inician en el
resorte ministerial y que con timidez se
han manejado históricamente en la práctica
sin verdadera y clara definición.
<< Soldados en la guerra de Vietnam
En consecuencia, le corresponde al alto gobierno y su
músculo diplomático neutralizar las acciones políticas
que aprovechando los gobiernos vecinos muy a menudo hostiles a nuestros intereses, las bandas terroristas
desarrollan más allá de nuestras fronteras y que en la
práctica es permitir que estas organizaciones se fortalezcan, crezcan y establezcan áreas bases a salvo de la
acción de nuestras fuerzas que a futuro puede significar el recrudecimiento del conflicto, esto puede explicar en cierta forma la acentuación de las Bacrim que
dan la sensación de servir como Outsorcing a las bandas narcoterroristas evitándoles el desgaste directo.
Desde el punto de vista militar y a pesar del esfuerzo institucional realizado en el tema educacional, es
menester fortalecer este campo para que a través
del conocimiento, entrenamiento y reentrenamiento
militar, liderazgo, principios y valores, sentido de solidaridad y cultivo de la deontología militar no sólo
fomente y fortalezca la moral en todos los niveles
sino que también estimule y haga fuerte e intocable
el centro de gravedad institucional constituido por la
legitimidad y la credibilidad frente a la opinión pública complementada con un esfuerzo jurídico mediante la creación de una Unidad de Trabajo Jurídico
Conjunto (U.T.J.C.) conformada por elementos de todas las fuerzas -Policía, DAS, Fiscalía, Procuraduría y
Defensoría del pueblo- para que acompañe, asesore,
apoye todas las operaciones además de enfrentar de
manera centralizada con abogados especializados la
guerra jurídica como única garantía a los integrantes
de las Fuerzas Militares y de Policía de no enfrentar
líos judiciales originados en su trabajo operacional.
En lo referente a la Estrategia Militar Operativa sería
valioso implementar con mayor énfasis el esfuerzo regional para lo cual es imperativo mejorar e impulsar
la doctrina conjunta mediante el fortalecimiento de
los Comandos Conjuntos y las Divisiones, su coordinación con la Policía y demás organismos de seguridad
que no únicamente garantice sostenibilidad, continuidad y simultaneidad en los apoyos de combate y
logísticos sino en la asignación de objetivos
medibles y limitados en el tiempo, con autonomía operacional intervenida (debe existir
el control, apoyo y dirección de una fuerza o
del Comando General de las FFMM).
De la anterior reflexión se deriva que para
esto, será necesario reorientar la inteligencia
militar en todos los niveles, con el propósito de garantizar un flujo de informaciones
que den dinámica operacional al comando
respectivo; es obvio que la estrategia debe
generar resultados de afectación regional
y no sólo tendiente a neutralizar el plan estratégico
de las Farc. Asimismo, también deben prepararse objetivos complementarios contra el Eln, Bacrim, delincuencia organizada, narcotráfico a la par de un plan
vigoroso de acción integral que soporte el esfuerzo
operacional, teniendo como común denominador la
flexibilidad, apoyo mutuo, articulación con los objetivos estratégicos y la legitimidad.
De manera centralizada se puede continuar con el
esfuerzo para golpear blancos estratégicos contra
cabecillas, estructuras de apoyo, líneas o corredores
de comunicación, rescate de secuestrados y no sólo
fortalecer sino redireccionar las unidades como la
FTC Omega, la Fucad, las Fuerzas de tarea regionales
con base en la situación existente y en los objetivos
seleccionados y en desarrollo, como parte de la estrategia tendiente a anular el sistema de comando
y control de las Farc dentro de sus áreas de retaguardia y de operaciones o desde y hacia el resto
del territorio nacional que sirva para mantenerlos en
desgaste continuo y a la defensiva estratégica .
De otro lado, existen dos factores de control urbano
y semirrural prioritarios que si bien funcionan, necesitan reorientación o fortalecimiento y es el programa de soldados de mi pueblo o soldados campesinos, tan claves y necesarios para coadyuvar en el
aislamiento de las estructuras narcoterroristas de la
población civil y de la consolidación en áreas ganadas que permitirán al Estado no sólo la gobernabilidad y el imperio de la ley sino también el desarrollo
económico regional con incidencia en la economía
nacional; su presencia es clave en municipios alejados y de difícil acceso cuyo trabajo no solamente
sirve de apoyo a las mismas tropas, también lo es
como control de redes de cooperantes, neutralización de milicianos, control de vías secundarias y terciarias, coordinación y apoyo permanente en trabajo estrecho con la Policía Nacional generando un
clima de seguridad adecuado y consecuente con las
necesidades de la población civil.
En segundo lugar, implica fortalecimiento de la Policía
Nacional y prioridad de empleo en las áreas urbanas
con énfasis en las ciudades grandes e intermedias que
no únicamente haga frente a las nuevas formas de
delincuencia sino también neutralice el trabajo de las
milicias, mejore la seguridad ciudadana y garantice a
la población el ejercicio de sus derechos.
La suma de los efectos de las operaciones a nivel
regional, el esfuerzo centralizado y el apoyo de la
comunidad internacional logrado con la ofensiva
diplomática para garantizar que al otro lado de las
fronteras no se establezcan santuarios, repercutirá
en el concierto nacional y su consecuencia será el
debilitamiento de las organizaciones narcoterroristas que las obligue a negociar con el Estado pero en
condiciones favorables al establecimiento y que por
fin se logre para la nación colombiana la paz y la
garantía de ejercicio de la libertad.
En conclusión, a la voluntad política de las ramas
del poder público de manera armónica, la revisión y
mejoramiento de las políticas que se han implementado y que generan la estrategia militar del segundo
y tercer nivel, la revisión de roles institucionales, los
reajustes a los planes de campaña dando el mayor
énfasis en los teatros de guerra regionales sumado a
la garantía de tres condiciones como son la continuidad, la simultaneidad y la sostenibilidad harán que
la amenaza de las bandas narcoterroristas y criminales de hoy sean derrotadas por el Estado.
Clausewitz, C. V. On War. Princeton,NJ: Princeton University
2010). Documento de analisis No 08/2010.
tratégica.
ta. Revismar,, 03/2006.
Revista de Re, 171, 2009.
Rojo, V. Elementos del arte de la guerra.
Mayor General (RA) Hernando A. Ortiz Rodríguez. Egresado de la Escuela Militar de Cadetes, experto en paracaidismo,
equitación, aerofotografía, fotointerpretación y material bélico. Preparado igualmente, en el Ejército brasilero y experto en
Avanzado de blindados ft. Knox- USA; especializado en Seguridad (Universidad Militar Nueva Granada); Maestría en Seguridad y Defensa Nacional (Escuela Superior de Guerra); Estrategia y Defensa Nacional (Universidad de Defensa-Washington
D.C). Fue Segundo Comandante y Jefe del Estado Mayor del Ejército Nacional y acuña sendas condecoraciones: Cruz de
Boyacá (en tres ocasiones), la Orden al Mérito Militar Antonio Nariño y José María Córdova, más numerosas medallas.
por: Mayor (FAC) Jaime Andrés Betancur Londoño
Alumno CEM 2011.
Escudo protector de los intereses nacionales y pilar
fundamental para la supervivencia del Estado
manera de introducción, se contextualizará el concepto de Inteligencia Estratégica como escudo de los intereses nacionales, soporte y pilar fundamental de la supervivencia del Estado y herramienta para la perpetuación del mismo, definiéndolo primero, como el conjunto de actividades tendientes a adquirir, de
manera anticipada, el conocimiento especializado y depurado necesario, como producto
de la interrelación con tantos aspectos como se requieran, para proyectar diferentes escenarios a futuro del Estado y que permitan establecer los cursos de acción para cada uno
de ellos, con base en la protección de los intereses vitales de la nación.
Analizando los servicios de inteligencia
de diferentes países a nivel mundial, se
puede encontrar que todos exhiben algo
en común: su principio de protección
del Estado y proyección del mismo,
esto es, se evidencia que todos
buscan la perpetuación del Estado al que pertenecen protegiéndolo de diferentes amenazas y
desarrollando un conocimiento
en múltiples disciplinas cuya
aplicación no se circunscribe a
los límites geográficos del país,
disponiendo de personal y recursos alrededor del
mundo que les permiten, no solamente ejercer una
función como “escudo” del Estado, sino que también
le permiten a ese Estado proyectarse en el contexto
global y fabricar, con base en la prospectiva, el curso
por el que se desea conducir.
“El MI5 y el MI6 son las dos agencias
británicas de inteligencia más
conocidas pero no las únicas pues al
menos cinco entidades conforman
el Comité Conjunto de Inteligencia
o JIC (Joint Inteligence Comitee),
diferentes actividades, en un objetivo
fundamental: la protección de los
intereses nacionales del Reino Unido,
lo que se puede interpretar como servir
de escudo al Estado para garantizar la
supervivencia del mismo”.
El más antiguo servicio de inteligencia, y a la vez el menos conocido de todos, La Santa Alianza (el Servicio Secreto del Estado Vaticano), fue creado en el año de 1566 por orden del Papa
Pío V. Sin embargo, el mismo Papa cuando aún era presbítero, Miguel Ghislieri quince años
antes, ya había comenzado a utilizar cantidad de emisarios en calidad de agentes secretos
siguiendo instrucciones del Cardenal Juan Pedro Caraffa. Su único fin: recabar información
de todos aquellos que pudiesen violar los preceptos
papales y dogmas de la Iglesia, entre otras razones,
para terminar con el poder de la Reina Isabel I de
Inglaterra (hija del Rey Enrique VIII y Anabolena) y su
influencia protestante1, lo que para esa época eran
los intereses de la Iglesia Católica si se recuerda que
justamente por esos días se presentaba el movimiento conocido como “La Reforma Protestante” promovido años antes por Martín Lutero desde Alemania
y los Países Bajos y en el que influyeron posteriormente Enrique VIII y su hija Isabel I desde Inglaterra,
amenazando la estabilidad de todo el Vaticano, la
integridad de la Iglesia y el poder sagrado del Papa.
su capacidad y poder político, entre otros) más grande del mundo, la Iglesia Católica, posee su propio
servicio de inteligencia estratégica y contrainteligencia con el fin de generar el conocimiento actualizado
y oportuno para crear un escudo que le sirva de protección a sus intereses vitales y a la proyección de la
institución en el tiempo alrededor del mundo.
Por otra parte, analizando otro de los Servicios de
Inteligencia más antiguos conocidos, el Servicio Secreto de Inteligencia británico o SIS por sus siglas
en inglés (Secret Inteligence Service) y
más conocido como MI6 (encargado
de la inteligencia externa, es decir, la
Inteligencia Estratégica), fue oficialmente creado en 1909 por el entonces
Comité Imperial de Defensa Británico.6
Al profundizar un poco en su historia
se encuentra que sus funciones y razón
de ser no difieren mucho del analizado
Servicio Secreto Vaticano:
“La inteligencia es conocimiento, de acuerdo con
conocimiento de una situación, cualquiera sea la
disciplina o tópico desde donde se mire, permite
observar la misma situación a partir de una óptica
superior pero sin dejar pasar los detalles minuciosos”.
Dadas los anteriores antecedentes, posteriormente,
en 1913, se crearía el Sodalitium Pianum (SP), el Contraespionaje, por orden del Papa Pío X2, el cual tenía
inicialmente la función de actuar hacia adentro del
Vaticano, como una forma de perseguir a todos aquellos curas progresistas que querían una apertura de la
Iglesia3; los intereses de esta fueron siempre el motivo
por el que se movieron los espías del Vaticano.4 En
una entrevista realizada al periodista Eric Fratini, escritor e investigador de varios documentos relacionados
con Inteligencia y diferentes servicios especializados
sobre este tema en el mundo, al respecto de su libro
sobre el Servicio Secreto del Vaticano dijo:
“La Santa Alianza busca defender los intereses
de la Iglesia Católica en el país donde realizan las
operaciones: fieles, inversión, dinero, financiación
al gobierno en cuestión, siempre y cuando ayude
a la Iglesia Católica... Se trata de buscar gobiernos
cómodos y confortables para la Iglesia.”5.
Con base en lo anterior queda claro que la organización internacional de carácter religioso (sin olvidar
Fratini, Eric. La Santa Alianza, cinco siglos de espionaje vaticano. Madrid:
Espasa, 2004, p.21.
Iglesias, Marta. “Eric Fratini: escritor, periodista e investigador”, en Revista
Fusión.com, agosto de 2005, [en línea] disponible en http://www.revistafusion.com/2005/agosto/entrev143-2.htm [Citado: 30 de enero de 2011].
Op. Cit. 1, p.16.
“…la defensa de la seguridad nacional
respecto a la defensa del Gobierno y
a su política exterior; la defensa de los intereses
económicos de Gran Bretaña y la prevención de
crímenes importantes cometidos contra el Gobierno británico, contra sus ciudadanos o contra
sus intereses.” 7
Así mismo, el MI5 (encargado de la Seguridad del
Reino, es decir, operando hacia el interior de las
fronteras) tiene la función de:
“proteger la seguridad nacional del Reino Unido
contra amenazas de espionaje, terrorismo y sabotaje, de la actividad de agentes de potencias extranjeras y de acciones que intenten golpear, sobreponerse o menoscabar la democracia parlamentaria
mediante actos políticos, industriales o violentos.” 8
El MI5 y el MI6 son las dos agencias británicas de
inteligencia más conocidas pero no las únicas pues
al menos cinco entidades conforman el Comité Conjunto de Inteligencia o JIC (Joint Inteligence Comitee), todos ellos confluyen, mediante diferentes actividades, en un objetivo fundamental: la protección
de los intereses nacionales del Reino Unido, lo que
Fratini, Eric. M16, Historia de La Firma. Madrid, EDAF, 2007, p.17.p.17.
Security Service MI5. “What we do”. [en línea] disponible en: https://www.
mi5.gov.uk/output/what-we-do.html. [Citado en: 01 de febrero de 2011].
se puede interpretar como servir de escudo al Estado para garantizar la supervivencia
Una de las últimas operaciones ejecutadas por el MI6 y conocidas recientemente consistió
en el reclutamiento, utilización como informante durante aproximadamente dos años y posterior extracción de Irán, de nada más y nada menos que el Subdirector del Vevak (Servicio de
Inteligencia Iraní), el General Asgari.9 La motivación detrás de esta espectacular operación no
era otra que poder conocer de primera mano las intenciones del presidente Mahmud Ahmadineyad respecto al progreso y estado del Programa Nuclear Iraní, así como su patrocinio soterrado
al terrorismo por parte de los movimientos radicales islámicos como el Hamás, para ser usado
contra varios países entre los que se encuentra el Reino Unido, ya que esos movimientos fundamentalistas de origen musulmán habían incrementado abruptamente el entrenamiento y la
presencia de células terroristas en Inglaterra en los últimos meses, de hecho, Londres había sido
golpeado por dos atentados terroristas en julio de 2005 al estallar sendas bombas al interior de
varios vagones del Metro y dos autobuses con resultados fatales para los ingleses.
El caso anterior, como ejemplo reciente de muchos otros, ilustra sobre la necesidad de un
Estado de protegerse y poner a cubierta sus intereses vitales por medio de la Seguridad y Defensa Nacional desarrollando las actividades que sean necesarias y que permitan garantizar la
protección de esos intereses de la nación, incluso más allá de las fronteras.
Tómese ahora como ejemplo otro reconocido servicio de inteligencia, el mítico Mossad israelí.
Al igual que sucede en muchos países, el Estado de Israel soporta su Seguridad y Defensa Nacional en tres servicios que mantienen una estrecha relación: el Aman (la inteligencia militar,
se encarga de la defensa del país), el Shin Bet (el servicio de contra-espionaje) y el Mossad (el
servicio de inteligencia estratégica, el cual opera por fuera de Israel).10
El 1 de septiembre de 1951, mediante un documento con instrucciones de su puño y letra dirigido
al Ministro de Asuntos Exteriores, el entonces Primer Ministro de Israel, David Ben Gurion, creó el
Instituto para Inteligencia y Operaciones Especiales. Así nació oficialmente el Mossad, una de las
organizaciones de inteligencia más controvertidas y exitosas que sin ser perfecta y pese al transcurrir de los años no deja de generar curiosidad y asombro, especialmente cuando al conocer
la historia de sus operaciones se evidencia su relación directamente con la supervivencia de su
Estado, el Estado de Israel, más que en cualquier otro servicio de Inteligencia en el mundo.
Ahora bien, años antes de la creación del Estado judío, durante una reunión entre líderes de la resistencia judía posterior a enfrentamientos con palestinos musulmanes
en Jerusalén, uno de los asistentes dijo:
“…debemos recordar las Escrituras. Desde los tiempos del rey David nuestro
pueblo ha dependido de una buena inteligencia”.11
Expresiones como esta dan cuenta de la importancia fundamental que
culturalmente se da a la inteligencia en lugares donde el conocimiento
del enemigo ha permitido la perpetuación de la nación y la protección de sus habitantes, como en el caso explícito del Estado
de Israel. Es importante recordar que en el mapa del Medio Oriente, Israel luce como una isla en el océano dentro
del contexto geopolítico: geográficamente rodeado de
9 Thomas, Gordon. Al servicio de su majestad. Barcelona, Ediciones B, 2009, p.64.
10 Fratini, Eric. Mossad, La historia del Instituto. Madrid, EDAF, 2006, p.129.
11 Thomas, Gordon. Mossad: La historia secreta. Madrid, Ediciones B, 2000, p.44.
El Vaticano >>
enemigos mucho más extensos, económica y militarmente fuertes e históricamente ávidos por desplazar a los judíos hacia el Mar Mediterráneo, lo que
impone a sus servicios de inteligencia la responsabilidad inmensa de garantizar la protección de los
intereses de la nación y la supervivencia del Estado,
mientras sirve como escudo del mismo contra todo
tipo de amenazas. En palabras de un espía retirado
del Mossad: “…para Israel la inteligencia es cuestión
de supervivencia”.12
La inteligencia es conocimiento, de acuerdo con la
definición introductoria de este documento, y el conocimiento a su vez confiere poder. El conocimiento
de una situación, cualquiera sea la disciplina o tópico desde donde se mire, permite observar la misma
situación a partir de una óptica superior pero sin dejar pasar los detalles minuciosos.
En este sentido, el análisis especializado y prospectivo
de la información permite prever multiplicidad de opciones y caminos a tomar y con base en
ese análisis prospectivo, fabricar la opción más adecuada, propiciar las condiciones para que se desarrolle la situación
de acuerdo con los propios intereses y
por último, actuar con la ventaja que se
ha obtenido de ese conocimiento previo. En otras palabras generar, con base
en el conocimiento adquirido, las condiciones adecuadas para la proyección
del Estado, la perpetuación del mismo
y la protección de los intereses vitales
de la Nación, al tiempo que
se desarrollan estrategias
para desempeñarse como escudo que lo
mantengan al margen de las amenazas.
El punto de pivote para el planeamiento
de esas estrategias es la Inteligencia Estratégica.15
“El análisis especializado y prospectivo de la
información permite prever multiplicidad de
opciones y caminos a tomar y con base en ese
análisis prospectivo, fabricar la opción más
adecuada, propiciar las condiciones para que se
desarrolle la situación de acuerdo con los propios
intereses y por último, actuar con la ventaja que se
ha obtenido de ese conocimiento previo”.
Una de las más recientes operaciones realizadas por el
Mossad israelí fue la investigación y producción de un
fuerte y especializado virus informático, el Stuxnet,
con el que atacaron la central nuclear de Natanz y retrasaron fuertemente el programa de enriquecimiento de uranio iraní13, indispensable para la construcción de armas nucleares. Una evidente prueba del
trabajo integral y multidisciplinario, más que militarista, de la Inteligencia Estratégica de Israel en la búsqueda permanente de su supervivencia como Estado.
Resumiendo, la inteligencia en cualquier Estado es
una necesidad de carácter vital que le permite la
consecución de sus fines esenciales. En palabras del
presidente de los Estados Unidos, Barack Obama:
“Un buen servicio de inteligencia no es un lujo.
Es una necesidad”.14
13 The New York Times, Middle East: “Israeli Test on Worm Called Crucial in Iran Nuclear Delay”. [en line]. Disponible en: http://www.
n yt i m e s . c om / 2 0 1 1 /0 1 / 1 6 /w or l d / m i d d l e e a s t / 1 6 s t ux ne t . ht m l ? _
r=1&scp=1&sq=iran%20computer%20virus&st=cse [citado: 21 de enero
14 El nuevo diario.com “Obama nombra puestos para Inteligencia y Seguridad”. [en línea] Disponible en: http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/37050 [Citado: 31 de enero de 2011].
Al respecto del poder de la información y su libro La Santa Alianza, Eric
Fratini dijo en entrevista para la Revista digital Fusión, de España:
“…el poder de la información lo es
todo, y la Iglesia Católica lo necesita
para seguir manteniendo el poder.
La propia red montada por la Iglesia
ya es una fuente de información”.16
De otro lado, la Constitución Política de
Colombia dice en su Artículo 2:
“Son fines esenciales del Estado:
promover la prosperidad general, defender la independencia
nacional, mantener la inte15 Cortes, Darío. En: Cátedra Inteligencia Estratégica. Escuela Superior de Guerra, (25 de enero de
2011, Bogotá.
16 Op. Cit. 3
gridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo. Las
autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades…”17
Esta es la justificación legal y la razón por la cual en Colombia, así como en otros países, existe
la necesidad de desarrollar un Sistema o Comunidad de Inteligencia que permita visionar anticipadamente el derrotero para el Estado y preparar el camino para el desarrollo de la Nación
mientras se protegen los fines esenciales. Dicho de otra forma, a partir del conocimiento, manejo y análisis prospectivo de la información, desarrollar la capacidad para fabricar el camino
a seguir con base en los fines esenciales del Estado.
Para concluir, en primer término, se puede afirmar que la Inteligencia Estratégica es un pilar
fundamental para la supervivencia del Estado que debe desarrollarse de una manera prospectiva.
En segundo término, se puede concluir que la Inteligencia Estratégica debe ser una Política de
Estado, y no una Política de Gobierno, que le permita al Estado, a través de la adquisición y
procesamiento de la información, generar un conocimiento anticipado con el cual debe desarrollar estrategias que sirvan como escudo protector de los intereses nacionales.
Finalmente, cierra este documento una frase milenaria producto de la experticia y conocimiento de Sun Tzu plasmado en el más antiguo tratado conocido sobre el asunto de la guerra y
escrito hace ya más de 2.300 años, El Arte de la Guerra: “Conoce al enemigo y conócete a ti
mismo; nunca te encontrarás en peligro en cien batallas”.18
Cortes, Darío. En: Cátedra Inteligencia estratégica. Escuela Superior de Guerra, Bogotá, 25 de enero de
Fratini, Eric. La Santa Alianza, cinco siglos de espionaje vaticano. Madrid, Espasa, 2004.
__________. MI6, historia de La Firma. Madrid, EDAF, 2007.
__________. Mossad, la historia del Instituto. Madrid, EDAF, 2006.
Thomas, Gordon. Al servicio de su majestad. Barcelona, Ediciones B, 2009.
__________. Mossad: la historia secreta. Madrid, Ediciones B, 2000.
TZU Sun. El Arte de la guerra. Bogotá, Panamericana, 2001.
Constitución Política de Colombia, 1991. [en línea]. Disponible en http://web.presidencia.gov.co/
constitucion/index.pdf. [Citado: 24 de enero de 2011].
El nuevo diario.com. “Obama nombra puestos para Inteligencia y Seguridad”. [en línea] Disponible
en: http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/37050 [Citado: 31 de enero de 2011].
Iglesias, Marta. “Eric Fratini: escritor, periodista e investigador”, en Revista Fusión.com, agosto de
2005, [en línea] disponible en http://www.revistafusion.com/2005/agosto/entrev143-2.htm [Citado:
30 de enero de 2011].
Security Service MI5. “What we do”. [en línea] disponible en: https://www.mi5.gov.uk/output/whatwe-do.html. [Citado en: 01 de febrero de 2011].
The New York Times. Middle East: “Israeli Test on Worm Called Crucial in Iran Nuclear Delay”. [en
linea]. Disponible en: http://www.nytimes.com/2011/01/16/world/middleeast/16stuxnet.html?_
r=1&scp=1&sq=iran%20computer%20virus&st=cse [citado: 21 de enero de 2011].
17 Constitución Política de Colombia. 1991. Artículo 2o. [en línea]. Disponible en http://web.presidencia.gov.co/constitucion/index.pdf. [Citado: 24 de enero de 2011].
18 TZU Sun. El Arte de la guerra. Bogotá, Panamericana, 2001, p.126.
Mayor (FAC) Jaime Andrés Betancur Londoño. CEM 2011-A. Oficial Fuerza Aérea Colombiana. Administrador aeronáutico, piloto de helicópteros, instructor de vuelo primario y básico, Oficial de Seguridad Aérea de la FAC y del Cenipa (Brasil).
Adicionalmente, instructor de ERJ-145, piloto supervisor de AC-47T Fantasma; Comandante Escuadrón de Combate 111 del
Grupo Aéreo del Oriente, Marandúa, Vichada y Profesor del Instituto Militar Aeronáutico además de Jefe de Seguridad Aérea
del CACOM-2. Actualmente, cursa las Especializaciones de Estado Mayor y Seguridad y Defensa Nacional, como alumno
del CEM 2011.
La InfanterĂ­a de
l Cuerpo de Infantería de Marina es parte integrante de la estructura orgánica de la Armada Nacional.
Su historia se remonta a los albores de la Guerra de
Independencia. De sus actuaciones se registran diferentes misiones de importancia en la batalla Naval
de Maracaibo. Sin embargo, durante la administración del General Tomás Cipriano de Mosquera y
debido a la crisis económica del país, en 1845 se ordena la supresión de las Fuerzas Navales y con ellas
la incipiente Infantería de Marina. Sólo hasta 1933
por Decreto 1705 del 11 de octubre se organiza una
compañía de Infantería de Marina que bien pronto,
al año siguiente, se vuelve a suprimir. En 1936, con
la reorganización de la Armada Nacional, el Congreso Nacional expide la ley 105; justamente, en el Capítulo VIII ‘De los Oficiales de Infantería de Marina’
se fundamenta la creación de la Infantería de Marina
sin especificar la organización de unidades para integrarla.
Con el Decreto Nº 050
del 12 de enero de
1937, siendo presidente de la República el
doctor Alfonso López
Pumarejo, la Infantería
de Marina cobra vida
jurídica y con el Decreto
93 del 14 de enero del
mismo año, la Infantería de Marina se organiza con dos Compañías:
la primera en la Base
Naval de Cartagena y la
segunda en Puerto Ospina en el Putumayo.
peciales y de defensa de costas, con el propósito de
mantener la soberanía nacional, el control del orden
público en la jurisdicción asignada, prestar seguridad a las instalaciones navales terrestres y coadyuvar
al logro de los objetivos institucionales de la Armada
En forma paralela, desarrolla operaciones en los litorales del mar Caribe y océano Pacífico, en el territorio
insular y en los ríos de Colombia, Con su poderosa
capacidad de fuerza anfibia, ejerce control fluvial y
terrestre y da apoyo a las fuerzas navales cuando estas lo requieren
La formulación y aplicación práctica de la Política de
Defensa y Seguridad Democrática a finales de 2002,
se constituyó en el elemento dinamizador de la moderna Infantería de Marina con la que hoy cuentan
la Armada Nacional y las Fuerzas Militares. Para
agosto de ese año, la Infantería de Marina contaba con 14.793 efectivos,
distribuidos en: una Brigada fluvial y 2 brigadas terrestres. De éstas
hacían parte 1 batallón
de fuerzas especiales, 6
batallones fluviales, 5
batallones de fusileros,
3 batallones de contraguerrilla e igual número
de batallones de instrucción. Su movilidad estaba constituida por 36
fluvial pesado, 2 patrulleras de apoyo fluvial
pesadas, 11 patrulleras
de río y 2 estaciones móviles de apoyo fluvial.
“El objetivo principal de la Infantería
de Marina es ejecutar operaciones
el propósito de mantener la soberanía
seguridad a las instalaciones navales
terrestres y coadyuvar al logro de los
objetivos institucionales de la Armada
recorrido. Con el transcurrir de los años, el Cuerpo
de Infantería de Marina ha experimentado un desarrollo continuo y permanente que le permite hoy, en
los albores de sus 75 años, afrontar con total eficacia, las responsabilidades derivadas de su misión en
la jurisdicción asignada a la Armada Nacional, que
abarca una extensión considerable del territorio nacional, y cumplir un papel fundamental como parte
integrante de las Fuerzas Conjuntas dispuestas por el
El objetivo principal de la Infantería de Marina es ejecutar operaciones anfibias, terrestres, fluviales, es-
Nueve años después, la Infantería de Marina sobrepasa los 26 mil efectivos. Su poder actual de combate está representado en: 3 brigadas fluviales, 1
brigada terrestre, 1 batallón de fuerzas especiales,
2 agrupaciones de fuerzas especiales, 10 batallones
fluviales, 5 batallones de asalto fluvial, 3 batallones de
fusileros, 2 batallones de contraguerrillas, 1 batallón
de Policía Naval Militar y 3 batallones de instrucción.
Hoy, la moderna Infantería de Marina es modelo de
eficiencia. Su capacidad fluvial militar es la más gran-
de del hemisferio, haciendo presencia en 13 de los 15 mil kilómetros de
ríos navegables en 30 ríos principales
y 68 ríos secundarios. Los elementos
de combate fluvial pesados ascienden a 61 y los elementos de combate fluvial livianos a 27. Cuenta con 8
patrulleras de apoyo fluvial pesadas,
28 patrulleras de río, 56 botes de apoyo fluvial, 12 estaciones móviles de
apoyo fluvial y 5 hangares fluviales.
principales y 68 ríos secundarios”.
A través de su Primera Brigada, del Batallón de Fuerzas Especiales y de
los Batallones Fluviales 20 y 30, la Infantería de Marina ha jugado un rol
definitivo en la reducción de la amenaza en la región Caribe. Son bien
conocidos sus invaluables aportes en la recuperación y consolidación de
la región de los Montes de María y las contundentes operaciones fluviales
desarrolladas en los ríos Cauca, Nechí y Atrato.
Con las tropas de la Segunda Brigada y sus 7 batallones hace presencia en
los 32 ríos principales que conforman la vertiente del Pacífico. Tiene bajo
su responsabilidad la seguridad de Buenaventura y Tumaco y de los trayectos viales que comunican estos dos puertos marítimos con el interior
del país, con lo cual se garantiza la dinámica del comercio internacional
que se realiza por los puertos de la costa pacífica.
Lo propio ocurre en el sur del país, en los departamentos de Caquetá y
Putumayo, donde la Infantería de Marina ejerce soberanía a través de la
Tercera Brigada y del Grupo de Tarea Fluvial adscrito a la Fuerza de Tarea
Conjunta ‘Omega’, con patrullajes constantes sobre los ríos Putumayo,
Caquetá, Ortegüaza, Caguán, Yarí, Inírida, Guayabero y Guaviare.
El propósito: impedir que los grupos narco-terroristas los utilicen
como arterias del delito.
En el Cuerpo de Infantería de Marina descansa gran parte de la responsabilidad
por el mantenimiento de la seguridad
en la frontera con Venezuela a todo
lo largo de los cauces y riveras de
los ríos Arauca, Meta y el Orinoco.
Igualmente, lo hace en los ríos Amazonas y Putumayo en la frontera sur
Roles y líneas de
acción estratégicas
Deducidos de los Objetivos Estratégicos Nacionales, de las políticas gubernamentales y sectoriales en materia de Defensa y Seguridad y del
Plan Estratégico Naval, el comando
de Infantería de Marina ha proyectado cuatro roles
que abarcan todos los escenarios en donde opera:
Con el cual se busca vincular las capacidades de la
Infantería de Marina a la defensa de la soberanía nacional en las fronteras, proyectando estas capacidades en los escenarios regional y mundial.
Para lograrlo, la Infantería de Marina tiene previsto
el cumplimiento de cuatro líneas de acción estratégica:
1. Conformación de una Fuerza Naval Multinacional.
2. Creación del Batallón de Defensa de Costas.
3. Impulso del Proyecto Hovercraft que permitiría la
ejecución de operaciones en períodos de verano y
en aguas de poca profundidad.
4. El desarrollo de la capacidad anfibia para desembarcos administrativos y de ayuda en los litorales
La participación en fuerzas navales multinacionales
se hará integrando una Fuerza de Tarea Expedicionaria organizada de acuerdo con la “Doctrine for Peace
Support Operations” de la ONU, con una Unidad a
flote tipo ARC “Cartagena de Indias”, un helicóptero
naval, un avión tipo Caza 235 y un batallón especializado, con capacidad para participar en las tres
categorías de intervención en cualquier parte del
mundo: (1. Prevención de conflictos. 2. Operaciones
de paz.y 3. Asistencia humanitaria).
Rol Interno
La Infantería de Marina finca sus mayores esfuerzos
en mejorar su estructura para atender los escenarios fluviales y terrestres que le impone su misión. La
creación y activación de la Fuerza Naval del Oriente,
del Batallón de Movilidad, de la Brigada de Fuerzas
Especiales y de los Batallones de Policía Naval Militar,
constituyen los pilares de este rol.
Rol Ideológico
El objetivo estratégico está encaminado a la creación
del Centro de Estudios Históricos y Estratégicos. La
iniciativa apunta a efectuar una juiciosa revisión histórica de la Infantería de Marina para generar doctrina y fomentar el estudio entre los integrantes de
Rol de entrenamiento del personal de las
Fuerzas Militares de Colombia y de otros
países que requieran este servicio
Para ello se proyecta activar el Centro Internacional
de Entrenamiento de Infantería de Marina, en las
instalaciones de la Base de Entrenamiento de Coveñas, que hoy en día se constituye en el centro de
formación para Infantes de Marina más grande de
Con los roles aquí enunciados y el desarrollo de las
estrategias previstas para cada uno de ellos, la Infantería de Marina estará dando cabal cumplimiento a
la Visión con que se dispone afrontar el devenir de
los próximos tres lustros
Los Infantes de Marina hace honor al lema que
acompaña su escudo de armas: Voluntas omniat superat, voz latina que significa “La voluntad todo lo
supera”.
Comando de Infantería Cimar. Roles de la Infantería
Palabras del Almirante Édgar Augusto Cely Núñez,
Comandante General de las Fuerzas Militares de Colombia. Escuela de Formación de Infantería de Marina. Coveñas, Sucre, 21 de noviembre de 2011.
Vicealmirante (RA) José Ignacio Rozo Carvajal. Ingeniero naval electrónico. Entre sus cargos figuran: Ex Presidente del
Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro de las Fuerzas Militares; Comandante de la Infantería de Marina y de la Fuerza
Naval del Pacífico; Comandante del Buque Escuela ARC Gloria (1988-1989); Comandante del Submarino Oceánico y de la
Fuerza Submarina.
teórica de una
por: Comandante Frédéric Ochem
Colegio Interfuerzas de Defensa de París (Francia)
as victorias en la lucha contra la droga son posibles. El viejo debate que
opone represión y prevención está superado por todas partes, los poderes
públicos han tomado consciencia de la necesidad de una aproximación global frente a este problema con los países interesados.
Las dos puertas de esta lucha corresponden, desde un punto de vista teórico, a la definición de una estrategia general lo más completa que se
pueda y por otro lado, desde un punto de vista práctico, a la mejor utilización posible de los medios disponibles, ya que por definición, el recurso es siempre limitado y esto, cualquiera sea el esfuerzo que se realice.
Dentro del contexto de una estrategia global bien definida que goza de la
presencia de medios óptimos e innovadores, hace falta también clarificar
los cuadros de empleo, es decir, unas cadenas jerárquicas lo más nítidas,
adaptadas con el fin de respetar los principios permanentes que son: la economía de los medios, la concentración de los esfuerzos y el efecto sorpresa
asociado a su uso.
I. Definición teórica de una estrategia global
La acción contra la droga debe estar presente en los planes tanto de la prevención como de la represión para ser eficaz. Por ende, el díptico1 prevención/represión está lejos de ser simétrico. En efecto, el consumo de sustancias ilícitas está en general, encerrado (en las fronteras) y en todo caso
carece de movilidad en el plano internacional, dado que también es lógico que las políticas de prevención relevantes en un cuadro nacional
e incluso, local, estén en función de la organización de los diferentes
Estados. Por el contrario, los traficantes se juegan las fronteras tanto
internas como internacionales que ignoran o, lo que es peor, de las que
se aprovechan para rodear los peligros y repartir los riesgos en los que se
incurre. Asimismo, sólo una política cuya cooperación internacional sea un
pilar mayor tiene una oportunidad de producir un efecto significante.
Si esta constante es compartida por muchos actores estatales, entonces, los obstáculos no
son menos numerosos. Sin ser exhaustivo, se
pueden rápidamente identificar por lo menos
dos. En primer lugar, un obstáculo legislativo: Hasta entre países decididos sinceramente a cooperar, siempre existen diferencias
en los arsenales legislativos que pueden
ser ventajas a disposición de los traficantes, quienes a menudo también cuentan con el apoyo de abogados com1
- RAE – Real Academia Española. Díptico: cuadro o bajo relieve formado con dos tableros que se cierran por un
costado, como las tapas de un libro.
petentes en su campo. De igual forma,
hay un obstáculo político: las divergencias entre Estados fronterizos (divergencias sistémicas o coyunturales, por
ejemplo), son ocasiones que permiten
fraccionar las redes (narcotraficantes) o
dificultar su identificación.
Existen pistas para vencer estas dificultades. Tienen lugar particularmente
en las convergencias legislativas, que
son apenas posibles sólo en contados
conjuntos geográficos relativamente
integrados como la Unión Europea o
toda otra organización regional de este
tipo, así se haya declarado hace poco
dentro de la misma categoría. Las convergencias políticas, si son deseables,
no son siempre realizables. Asimismo,
acuerdos limitados muy precisos donde
la comunidad de interés existe en realidad, son a menudo preferibles y posibles, ya veremos qué ocurre.
A la par de la identificación de estas dificultades, se constata que la cooperación
internacional, la cual se debe buscar en
todo momento, no se puede construir
más que etapa por etapa (y cuando es
política, “a pequeños pasos”); por tal
motivo, es necesario identificar mediante una aproximación pragmática, los
derroteros por los cuales la puesta en
escena de tal cooperación puede llegar
a ser lo más realista posible.
Un estudio de “rutas”, ciertamente específico para
permite aclarar la
drogas de un día
efecto, las rutas marítimas y
aéreas son poco
permisivas, dada la existencia de medios
técnicos especializados que concurren
a su control. Si las dificultades son tan
fuertes para las autoridades estatales
que deben disponer de medios efectivos
para enfrentarlas, también lo son para
el que está en el lado opuesto, ya que
quien desee contravenir o contrarrestar esos medios y medidas, deberá hacer esfuerzos igualmente significativos.
Además, el transporte de toda sustancia
ilícita por estas rutas (marítima y aérea)
implica una concentración temporal de
las sustancias, lo cual hace la lucha potencialmente más “rentable” que en el
momento de un fraccionamiento inherente a los circuitos de distribución.
Si bien nosotros abordamos aquí tanto
las “rutas” como los medios asociados
a éstas, hay que abstenerse de realizar
una reducción, a veces solicitada, que
consiste en hacer de facto responsables
de la lucha en estas vías, a los que las
controlan mayoritariamente, es decir,
las Fuerzas Armadas la más de las veces.
En efecto, y como para toda operación,
el principio de unidad de mando es una
de las claves del éxito. La multiplicación
de intervinientes a nivel decisional genera, la mayor parte del tiempo, luchas
entre administraciones estériles y lleva
a la reducción de la eficacia global de
un sistema. Por esto, una unidad militar
sometida a una autoridad civil, ya sea
policial, judicial o aduanera, no pierde
sus ventajas y calidades propias mientras el sistema de delegación sea claro
y comprendido por todos los agentes
La cooperación internacional en este
campo se torna más que necesaria,
imprescindible. De hecho, las convenciones internacionales (como la de Chicago en cuanto al tema aéreo y la de
Montego Bay en el marítimo) formalizan ya fuertemente las interacciones en estos ámbitos. Ellas pueden y son reforzadas por los acuerdos bilaterales o
multilaterales específicos.
Prevención y represión deben ser tratadas paralelamente. La prevención exclusivamente en
cuanto al nivel nacional o subordinado y la represión debe ser necesariamente objeto de cooperación internacional.
La cooperación internacional debe ser global:
policial, judicial, aduanera, administrativa y
también militar. La cooperación en estos ámbitos específicos es recomendada.
Una aproximación a las “rutas” es deseable. La
lucha en estas rutas no permisivas (marítima y
aérea) debe ser reforzada teniendo en cuenta
la rentabilidad que se espera recibir (resultados
esperados).
La inserción de medios militares dentro de la lucha antinarcóticos es lógica, esencialmente en
aquellas rutas no permisivas (marítima y aérea),
donde éstos deben estar mayoritariamente presentes sin ser exclusivos.
La unidad de comando para toda operación
debe imperativamente ser preservada por y de
vuelta a las unidades antidrogas, hasta en las
fases más insignificantes.
II. Aspectos prácticos ¿Qué medios,
para qué tipo de misiones y
dentro de qué contextos?
Si la lucha contra las drogas debe ser multiforme, es
lógico que una multitud de medios diversos sean ne-
cesarios. Estos medios pueden ser ligeros – armas de
pequeño calibre, medios técnicos de investigación…
- pero también deben comprender materiales más
pesados tales como helicópteros, aviones de reconocimiento, lanchas de interceptación, entre otros.
Dentro de una lógica de racionalización del empleo
de las flotas de medios pesados, es normal preguntarse sobre la puesta en común y la integración relativa o completa de parámetros de un mismo tipo,
aunque frente a misiones diferentes. La integración
completa o “mutualización total” de los medios a
menudo no es más que una buena idea, pero falsa.
En efecto, para ganancias a veces marginales, nos
exponemos entonces a procedimientos de arbitrajes
complejos y a menudo difíciles, cuando los mismos
medios son requeridos por autoridades sometidas
a lógicas diferentes y misiones a veces incompatibles. Así, si las ganancias pueden ser esperadas de
una puesta en común que, a menudo, pasa por co
implantaciones geográficas, el mantenimiento de
medios dedicados en las diferentes Fuerzas, debe
quedar como la regla y la mutualización completa,
como la excepción. Esto debe ser un principio y no
un dogma que implicaría demasiada división, las cooperaciones temporales en operaciones no deben
ser excluidas.
Entonces, ¿cómo decidir qué medios deben ser
objeto de división en la forma de su empleo? Hay
tres indicadores convergentes que nos parecen muy
relevantes. Conciernen a la tasa de empleo de los
materiales, su escasez y su costo global (adquisición
y mantenimiento en condiciones operacionales). En
efecto, si un material es subempleado, es porque
sin duda está disponible para tomar parte en otras
misiones. Además, si éste es subempleado, su costo
de mantenimiento por hora aumenta. Por otro lado,
otros materiales son raros en la medida en que sólo
algunos ejemplares están disponibles. Una vez más,
si son raros, es debido a que su costo unitario es
demasiado elevado, lo que lleva particularmente a
hacer un esfuerzo inmenso en cuanto a la racionalización y a la optimización de su uso.
Suponiendo que todos los esfuerzos arriba recomendados son realizados en términos de preparación y de
disposición de los medios, sigue siendo necesario que
no se restrinja su empleo para las cuestiones reglamentarias, administrativas o legales. Parte de los esfuerzos llevados a cabo en el dominio nacional no se
abordarán aquí; no obstante, las soluciones pueden
ser variadas y dependen en gran medida de los aspectos culturales y administrativos propios de tal o cual
Estado. En contraposición, el ámbito de la cooperación internacional debe ser estudiado, dado que es
el campo dentro del cual las Fuerzas Armadas tienen
una verdadera competencia sin que sea exclusiva.
Los atentados de septiembre de 2001
dieron un impulso dentro de este ámbito para numerosos Estados europeos
como Francia que los obliga, dada la
reducida distancia fronteriza entre los
Estados en el continente, a preguntarse sobre la formalización de la cooperación, especialmente en términos de
derecho de persecución aérea recíproco
(acuerdos “Renegado”). Bajo el mismo
modelo, la lucha contra las drogas que constituye
una causa tan importante como la lucha antiterrorista, podrá generar acuerdos del mismo tipo o en todo
caso basados en el mismo espíritu.
En el campo de los acuerdos internacionales, si el
multilateralismo ha de ser buscado tan pronto como
se habla de la afirmación de principios, a veces parece difícil llegar a los bloques o a las entidades ya
constituidas. A medida que se amplía el número
de participantes, los acuerdos
son a menudo vaciados de
su contenido al buscarse el
consenso. Entonces, el
bilateralismo parece
ser la mejor manera
para que los acuerdos encuentren rá-
pidamente una aplicación práctica y asimismo, también permite que la voluntad de los implicados se
manifieste mejor y más rápidamente. Lo ideal es que
el modelo de acuerdo comprenda dos aspectos, uno
que implique el derecho de persecución mutuo para
las operaciones puramente nacionales. El otro punto
es el concerniente al establecimiento de operaciones
en circunstancias bilaterales o multilaterales, pero
que se llevarán a cabo con una regularidad determinada con el fin de asegurar su realización práctica.
Clara e intuitivamente, uno se imagina que tales
acuerdos deben tener una aplicación lo más amplia posible, mas su realización concreta posee numerosos problemas, especialmente, en cuanto a la
soberanía, ya que pocos Estados están dispuestos a
acordar un derecho de persecución sobre su suelo
nacional sin un control estricto. Por lo tanto, parece razonable proponer un primer paso para probar
la viabilidad de un acuerdo dentro de los entornos
de aire y el mar, con la esperanza de ampliarlo más
La lucha contra las drogas tiene muchas facetas, por
esto, debe poseer una extensa cantidad de recursos
que cubran un amplio espectro de misiones.
El mantenimiento de los recursos dedicados a esta
lucha debe seguir siendo la norma para las unidades que son responsables, pero siempre teniendo en cuenta las capacidades económicas
relacionadas con éste. Entre otras cosas, se deben buscar (contratos de mantenimiento, coimplantación de las unidades antinarcóticos y
unidades militares, etc ...).
Para medios específicos identificados por su
baja tasa de empleo, por su escasez y por su
costo de propiedad, la puesta en común (mutualización) es deseable siempre y cuando se
garantice la optimización de su uso.
Para el equipo pesado, generalmente militar, y
buscando garantizar la optimización de su empleo, se recomienda buscar acuerdos interna-
cionales específicos con Fuerzas Armadas
que posean una verdadera experiencia en
Estos acuerdos, basados en el bilateralismo, idealmente tienen que incluir dos partes: una sobre el derecho de persecución
y la otra, sobre el refuerzo de la cooperación. El ámbito de los medios aéreos y
marítimos, puede ser un experimento de
campo para explorar una prioridad particular.
III. Estudio de un caso
particular, el empleo del
AWACS en el mar Caribe2
Son muchos los países interesados en
hacer frente al narcotráfico en las diferentes partes del mar Caribe. En primer
lugar, los países de América del Norte con
los Estados Unidos a la cabeza, que participan activamente en la lucha, incluso
a través de sus JIATF-S (Joint Interagency Task Force - Sur) o Fuerza Interagencial de Tarea Conjunta - Sur; luego, todos
los países de América Central y algunos
países de América del Sur, especialmente Colombia y Venezuela, que tienen una
longitud de costa muy importante. Estados del Caribe, como Cuba, Jamaica, por
ejemplo, también son esenciales en este
enfoque global, independientemente de
Advertencia: esta parte no tiene por objeto describir y por
tanto, divulgar el trabajo que se hizo con esta herramienta
en particular en el mar Caribe, sino mostrar lo que podría
haber sido o podría ser en la aplicación de los principios
su sistema político y su forma de gobierno. Por último, tres países europeos se ven doblemente afectados: como receptores de algunos de los productos
ilegales, así como sus posesiones en el Caribe: Países Bajos, el Reino Unido y Francia.
En la aplicación de los principios arriba enunciados, Francia busca una acción generalizada en sus
fronteras en el contexto de la cooperación internacional. Para ello, los medios a ser usados son especificados conforme a una aproximación de “rutas”
(de tráfico). Estos son concernientes a las patrullas
navales de aduana, a los aviones de observación
que prestan el mismo servicio y en general, todos
los recursos especializados dedicados a la OCRTIS
(Oficina Central para la Represión de Tráfico Ilícito de Estupefacientes). Las cadenas jerárquicas son
distintas a los medios dedicados, por ejemplo, los
medios navales aduaneros se pueden beneficiar de
las instalaciones de la Marina Nacional así como sus
medios aéreos lo hacen con las del Ejército del Aire
(Fuerza Aérea). Como refuerzo a estos medios permanentes, otro tipo se puede unir a la lucha. Estos
son por demás, los navíos de alta mar de la Marina
Nacional o el avión de detección de largo radio de acción AWACS (Airborne Warning and
Control System). Con el fin de respetar el
principio de unidad de comando, estos medios están bajo el control operacional de la
OCRTIS al momento de sus misiones que, con
la utilización de equipos de enlace, conoce sus
características específicas y el uso óptimo de
sus oportunidades. Dependiendo de sus áreas
de operación y de la continuidad del servicio a los acuerdos internacionales, tales
medios pueden pasar a control directo
de JIATF-S, si esa entidad está en mejores condiciones en ese momento
De la misma manera y de forma paralela, tras los
acuerdos bilaterales Francia – Países Bajos, un avión
de observación holandés puede ser guiado por la
AWACS francesa con el fin de optimizar su operación en la zona de búsqueda. En aras de respetar
los principios de concentración y de economía de
los medios, hay que buscar una coordinación precisa. Francia, al igual que otros países costeros,
no puede permitirse un uso permanente de esas
unidades en la zona. Esta coordinación es fundamentalmente interna y nacional (concentración de
medios de cada ejército, diferentes medios aire y
superficie) y entre agencias internacionales e interservicios. Este tipo de coordinación, siempre difícil
debido a que está sujeta a muchas incertidumbres,
tales como la disponibilidad de los medios o el ciclo de entrenamiento de las tripulaciones, se puede
facilitar a través de acuerdos internacionales vinculantes, que supongan el establecimiento regular
de operaciones conjuntas, las cuales incluyen garantías políticas implicando así, que las Fuerzas Armadas se beneficiarán de la capacidad para llevar a
cabo su misión y del nivel de prioridad que se haya
convenido. Los acuerdos pueden igualmente comprender una asistencia mutua, de
modo que sea posible una autorización
automática de uso (o de enrutamiento)
sobre el terreno (Curaçao patrullado
por medios franceses, por
ejemplo, y Fort de France
por medios holandeses).
El avión AWACS es un
útil remarcable que
permite concretar este
tipo de cooperación.
En efecto, éste posee, bajo ciertas condiciones, importantes
cualidades de detección,
tanto aéreas como marítimas
gracias a su radar AN-APY2. No obstante, su concepto de empleo obliga a no ser utilizado solo, sino
en cooperación con otros medios, sobre todo con
aquellos de reconocimiento visual. Es por tanto, un
campo formidable de cooperación, mas empleado
solo o con equipos únicamente nacionales, verá su
eficacia restringida, dado que las zonas cubiertas
serán relativamente pocas. No es difícil imaginarlo
guiando barcos de las flotas venezolana o colombiana, a bajo costo y sin mucha preparación, siendo
el único requisito previo, el intercambio temporal
de coordinación que se limite a la duración de las
operaciones. Además, la multiplicación de zonas
potenciales de patrullaje reforzará el efecto sorpresa: un solo avión puede patrullar la totalidad del
mar Caribe, pero a menos que coopere con los medios locales, podría perder de vista posibles cargamentos en distintos terrenos entre sus despegues y
Francia puede jugar un papel preponderante en
este campo gracias a la elaboración de acuerdos bilaterales permanentes con la totalidad de los países
de la zona. De hecho, nuestro país no tiene conflictos ni territoriales y políticos y por ende, puede
ayudar de forma activa en la capacitación.
Los medios militares no tienen vocación de ser utilizados de forma permanente en la lucha contra las
drogas ni en ninguno otro tipo de misiones parecidas.
Bajo esta misma lógica, las autoridades militares no
tienen la vocación de dirigir esta misma lucha, incluso en las “rutas” de su competencia.
Sin embargo, el aporte de medios militares especializados es a veces decisivo si son correctamente utilizados. Esta meta es realista en la medida en que
se haga uso de destacamentos de coordinación.
Los medios necesitan un empleo cooperativo que
permita las sinergias entre ejércitos en función de
las dotaciones de los diferentes Estados.
El mar Caribe puede constituir un campo de experimentación en el contexto de la lucha contra las
drogas. Con este fin las cooperación internacional
debe ser buscada, tanto a nivel técnico como operacional.
A través de este ejemplo del empleo del AWACS,
que ha sido realmente empleado en zonas de operación, se constata que el empleo de medios militares
junto a un deseo real de cooperación internacional,
es una oportunidad verídica e innovadora dentro
de la lucha contra las drogas. Sin embargo, hay que
tener en cuenta que este tipo de cooperación es
uno de muchos aspectos de una política de represión, que debe ser múltiple con el fin de disuadir y
complicar la tarea de todos los posibles traficantes.
Esta misma política de represión debe seguir siendo
acompañada de una política de prevención en los
países consumidores. Las Fuerzas Armadas tienen
que aportar a la lucha contra las drogas, sin que
esto se convierta en una intrusión de las cadenas
de mando de las organizaciones especializadas ya
desplegadas en el terreno. Las competencias militares deben ser reconocidas y utilizadas, ya sea para
la puesta en obra de material pesado que no tiene
equivalente civil o en cuanto a conocimientos específicos, particularmente aquellos relacionados con
acuerdos de cooperación y de definición de procedimientos.
Si bien numerosas sinergias son posibles y deben
ser exploradas, especialmente en el ámbito de
apoyo, no se puede perder de vista la identidad de
cada uno de los participantes y salvaguardar sus
especificidades, sus capacidades y sus cualidades
propias. En todo caso, es imperativo que se garantice un buen funcionamiento de las misiones de cooperación. » F. OCHEM
Comandante Frédéric Ochem. Controlador de Defensa Aérea (Escuela del Aire/Francia), hoy en el Collège Interarmées de
Défense. Segundo al mando (Escuadrilla 13.036); experto en procedimientos Awacs (Bold Avenger, Maple Flag, Salitre, Escudo del Golfo); con 2.700 movimientos controlados en CDC y 2.100 horas de vuelo en E-3F más entrenamiento en el Cicda en
Mont de Marsan y experiencia en la Base Aérea 901 de Drachenbronn en el Bajo Rin. Observador de la ONU en Irak, Jefe de
sección DA, calificación JCI (Defensa Aérea, Jefe Controlador de Interceptación), trayectoria en operaciones aéreas navales
y participación en diversos ejercicios de la Otan.
La variable “medios” y
su impacto en la mente
de los estrategas:
por: Juan Ricardo Sánchez Hurtado.
Profesor Titular de Estrategia Esdegue
l presente escrito tiene por objeto cuestionar la siguiente premisa “la estrategia
tiene que determinar los recursos; los recursos no deben definir la estrategia”,
premisa expuesta por el doctor Michael Gold Biss1 en una charla magistral sobre
Seguridad y Defensa del hemisferio. Se analizará la premisa desde el enfoque de la
Economía de Defensa y desde el enfoque de la estrategia per se; no con la intención de cuestionar lo expuesto por Gold Biss, sino de indagar sobre la premisa y su
impacto en el contexto colombiano.
Desde el enfoque de la Economía de Defensa, dicho concepto fue visto por mucho
tiempo como un tema mítico, asunto que debería ser catalogado como confidencial; sin embargo, ahora es punto de reflexión en materia de economía y presupuesto con énfasis en su sostenibilidad y su impacto fiscal en las cuentas nacionales.
La Defensa Nacional abarca términos económicos y estructurales en el Presupuesto
General de la Nación (PGN), abordando entre otras materias, la actividad económica de las instituciones de las Fuerzas Militares (FFMM), las transferencias que se
¿Un tema de
economía de defensa?
generan a partir de los funcionarios públicos, las asignaciones de retiro, los procesos de estandarización de equipos y materiales, así como el diseño de indicadores
en la medición de los gastos en Defensa.
La Economía de Defensa es la asignación equitativa de los escasos recursos que la
nación destina a la Seguridad y Defensa, de este modo se puede medir y hacer una
evaluación de las inversiones de Defensa, la adquisición, uso y desarrollo de tecnología de modo que sea conocido cuáles son los beneficios que trae consigo contar
con un gasto público en Defensa, acción que se podría medir desde lo militar con
índices o unidades de impacto operacional.
En sentido estricto, el Gasto Militar sería el gasto público destinado por cada país a
sus FFMM, como institución encargada de la protección de los Estados frente a las
amenazas externas; sin embargo en Colombia, el Artículo 217 de la Constitución
Política establece que las “Fuerzas Militares tendrán como finalidad primordial la
Defensa de la Soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y
del orden constitucional”. Al fijar como obligación de las FFMM (Ejército, Armada y
Fuerza Aérea) la defensa del orden constitucional y considerando la situación suigeneris colombiana, la definición de Gasto Militar en nuestro país se ha extendido
para incluir también los gastos propios de la seguridad interna.
Michael Gold-Biss. Internacionalista estadounidense. Doctorado en Relaciones Internacionales de la American University.
EBA de la Universidad de Minnesota. Máster en Ciencia Política de la Universidad de Delaware. BA en Asuntos Internacionales e Historia de LaFayette College. Ha sido Asistente del vicepresidente para Programas Internacionales en el A&M International University en Laredo Texas. Igualmente, director del Programa de Relaciones Internacionales en la Universidad
Estatal de Saint Cloude. En la actualidad es profesor en Asuntos de Seguridad Nacional del Centro Hemisférico de Defensa
(CHDS) de la Universidad Nacional de Defensa en Washington, D.C. Estados Unidos.
Según el Plan Nacional de Desarrollo 2010 –
2014, la Economía de Defensa está destinada
a la Seguridad – orden público y seguridad ciudadana2 -, por lo tanto la Economía de Defensa debe estar destinada a la protección de los
ciudadanos, de la población, es por ello que
los gastos e inversiones que se hagan para tal
propósito deben estar siempre encaminadas al
bienestar general. En respuesta a las permanentes amenazas que hostigan el mundo contemporáneo, los Estados se ven obligados a diseñar
estrategias concretas y dinámicas de defensa
como garantes de su seguridad integral y su
crecimiento. De tal suerte, la Defensa Nacional
se constituye como un bien público puro3 de
carácter político, militar y económico.
El surgimiento de nuevas amenazas como el
fenómeno mundial de drogas ilícitas4, el terrorismo, los desastres naturales y las crisis de distinta índole, donde “Otros Estados” ya no son el
adversario y donde se trascienden las fronteras
nacionales, produjeron la transición del concepto
de seguridad estatocéntrica (el centro es el Estado) a la seguridad antropocéntrica o humanocéntrico, en el cual el centro son las personas.
Proyecto de ley por el cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo
2010-2014 Artículo 1. Plan Nacional de Desarrollo y Plan de Inversiones 2010-2014. Prosperidad para todos, elaborado por el Gobierno
Nacional con la participación del Consejo Superior de la Judicatura y
del Consejo Nacional de Planeación.
Un bien público puro es aquel que es “no rival” y es “no excluyente”. Un bien es no rival cuando su uso por una persona en particular
no perjudica el uso futuro por otros individuos, y es no excluyente
cuando su uso por una persona en particular no perjudica el uso
simultáneo por otros individuos. La Seguridad y Defensa Nacional es
un bien público puro por excelencia.
Sánchez, Ricardo. “Una lectura estratégica al fenómeno mundial de
las drogas ilícitas” en Fuerzas Armadas. ISSN 0120-0631. Publicación Militar especializada de la Escuela Superior de Guerra. Volumen
LXXIII. Edición 216. Julio 2007. pp. 34 - 41
De la misma manera que el concepto de Seguridad
cambió, la Política de Defensa debió adaptarse para
tener la capacidad de dar respuesta efectiva a las
demandas nacionales y al sistema internacional en
términos de cooperación; exigencia cada vez más
global y más compleja. De ahí que los gobiernos
deben prestar especial atención en el diseño de su
Política de Defensa y destinar suficiente presupuesto
para tal fin. Es así que, esta política, como actividad económica que emplea recursos humanos, de
capital físico, tecnológico y bienes intermedios, debe
hacer uso eficiente de un presupuesto limitado para
garantizar la Seguridad Nacional en sus dimensiones
fundamentales: militar, política, económica, societal
Desde el enfoque de la estrategia, de primera mano
se tendría que acudir a Emmanuel Kant y/o Woodrow
Wilson y al idealismo5 para entender la primera parte
de la premisa, es decir, por la mente de los estrategas pasarán escenarios en un contexto de “estadio
ideal” del que debería partir su imaginario al desarrollar “modos” sin tener que preocuparse por los
recursos. En este escenario no se limitaría la creatividad y la iniciativa de las mentes estratégicas; pero se
correría con el riesgo de ser testigos del derrumbe de
las propuestas a la hora de cuantificar los recursos
(gastos) en que el Estado tendría que incurrir.
La segunda parte de la premisa y, a la luz del realismo de Thomas Hobbes o Hans Morgenthau6, lleva a
cuestionarse sobre la dimensión del poder actual y
potencial de los Estados y específicamente sobre su
poder económico. Entonces, definiciones e interpretaciones sobre lo que significa la palabra estrategia
podrían desviar la indagación respecto a la premisa
inicial y por lo tanto se propone partir de dos ecuaciones. La primera propuesta hará referencia a la necesidad de manejar conceptualmente la estructura
de los elementos que integran la estrategia como
concepto y para ello se partirá de la siguiente ecuación estratégica:
Buzan, Barry. “From International System to International Society: Structural
Realism and Regime Theory Meet the English School”, International Organization, 47, 1993, pp. 327-348.
Ibid, pp. 352
Esta ecuación hace parte de un Modelo Conceptual Estratégico denominado “Premium.rs”, el cual se encuentra en construcción por el autor.
E = F + Me + Mo + R + EA
= Estrategia
= Fines
Mo = Modos
= Riesgos
EA = Estrategia del Adversario
Para enmarcar la Economía de Defensa
en un contexto estratégico es necesario
tener presente los elementos descritos
anteriormente, en especial, el relacionado con los Medios (Me), es decir, con los
recursos en términos presupuestales de
que dispone un Estado para desarrollar
sus estrategias de Seguridad y Defensa
Nacional. Como segunda ecuación traer
a la mente la estructura o los componentes del Producto Interno Bruto:
para cubrir los compromisos del servicio de la deuda
y tan solo 10 pesos para inversión pública.8
La teoría estratégica diría que los recursos que
desequilibran la balanza de potenciales de un Estado no son los recursos destinados a funcionamiento
sino los recursos destinados a la inversión, es decir,
nuevos batallones de alta montaña para neutralizar corredores de movilidad, nuevas nodrizas para
el control de los ríos por parte de la Infantería de
Marina ó nuevos aviones A- 29 Supertucano para
entrega de armas con alta precisión.
Me = Medios
“De la misma manera que el concepto de
Seguridad cambió, la Política de Defensa
debió adaptarse para tener la capacidad de dar
respuesta efectiva a las demandas nacionales
y al sistema internacional en términos de
cooperación; exigencia cada vez más global y
más compleja”.
PGN = GF + SD + IP
PGN= Presupuesto General de la Nación
= Inversión de las empresas
GF = Gastos de Funcionamiento
SD = Servicio de la Deuda
= Exportaciones
No sería conveniente continuar sin antes recordar que
la Seguridad y Defensa Nacional es un bien público
puro por sus características fundamentales de no exclusión y de no rivalidad. Por lo tanto, la variable gasto
público (G) es el componente en donde se incluyen
los recursos para el sector Seguridad y Defensa de la
Nación (Cuadro No.2)
En lo recorrido hasta el momento podemos inferir
que para este caso, la Economía de Defensa se va a
interpretar desde la variable Me de la ecuación estratégica propuesta en el Cuadro No.1 y desde la variable
G de la ecuación del PIB.
Por otra parte y tomando los presupuestos de la nación de los nueve últimos años se encontró que en
promedio de cada 100 pesos, se destinan 59 pesos
para cubrir los gastos de funcionamiento, 31 pesos
= Inversión Pública
La primera parte de la premisa “la estrategia debe
determinar los recursos”, genera en la mente de
los estrategas una sensación de despreocupación
por los recursos, es decir, en este escenario se dedicarían a desarrollar estrategias sin medir la dimensión de los recursos necesarios, lo cual es un estadio
ideal. En este sentido la primera parte de la premisa
sería falsa porque no es la realidad que reflejan los
presupuestos de la nación.
La segunda parte de la premisa “los recursos no deben definir la estrategia” también generaría una
falsedad porque en realidad, los recursos siempre terminan definiendo las estrategias, en otras palabras es
observar cuantos recursos hay y ver que se puede
hacer en función de la realidad presupuestal.
Datos calculados por el autor tomando la serie 2002 – 2008 en valores
corrientes o nominales del Presupuesto General de la Nación destinado al
Retomando lo dicho anteriormente, se encuentra un
agravante como es que del Presupuesto General de la
Nación - PGN, tan solo se destinan diez pesos para inversión y en los recursos de inversión es donde se quiebra el balance estratégico, la inversión es la real operacionalización de las estrategias de Defensa Nacional.
Otro agravante, también lo constituye el diseño de
políticas públicas en materia de Seguridad Nacional
y su efecto en las mentes de los técnicos en las oficinas de Planeación Nacional cuando de hacer asignación de presupuestos se trata. Volviendo a la variable Fines (F) de la ecuación estratégica en el Cuadro
No.1, vale resaltar que los objetivos militares deben
ser direccionados por los objetivos de la política, por
tanto estas políticas que llegan a las mentes de la
tecnocracia son interpretadas para transformarlas
en decisiones de asignación presupuestal y es aquí
donde podría imaginarse la interpretación que daría
un tecnócrata por ejemplo, ante la política “capacidad disuasiva minina”; si la política es una capacidad
La ley del presupuesto general de la nación para el
2010 ascendió a 74.000 millones de dólares9 de los
cuales 11.577 millones de dólares correspondieron
al Gasto del Sector Defensa (GSD), (Cuadro No. 4)
en donde el Sector Central (SeC) contó con 7.831
millones de dólares y de este presupuesto, el 10%
(766 millones de dólares) se dedicaron a la inversión
para adquisición de equipos y unidades necesarias
para operacionalizar la estrategia. De estos 766 millones de dólares, le correspondieron 183 millones a
la Fuerza Aérea Colombiana.
GSD = SeC + SeD
GSD = Gasto del sector Defensa
SeC = Sector centralizado
SeD = Sector descentralizado
Además, desde la planeación nacional,
en los últimos tiempos viene haciendo
carrera el discurso de la extensión de la
vida útil de los equipos, es decir el concepto “repotenciar” es la primera y única
opción. Aunque la definición de economía que propone Paul Samuelson10 deja
dos ideas fundamentales, como que la
sociedad debe emplear los recursos con
eficiencia y que la sociedad debe tener conciencia
que los recursos son escasos; estas ideas no implican
llegar a los extremos de arriesgar la vida e integridad
de las tripulaciones y pasajeros de aeronaves que
han sido objeto de repotenciación, toda vez que son
equipos que aun conservan su estructura o cascaron
“…la Seguridad y Defensa Nacional es un
bien público puro por sus características
fundamentales de no exclusión y de no
rivalidad”.
disuasiva mínima entonces la asignación de recursos
para “x” proyecto de inversión será igualmente mínima; si la política dijese capacidad disuasiva máxima,
por la mente de la tecnocracia se retiene la intención
política y por lo tanto se hará un esfuerzo presupuestal para llevar a cabo la dicha política.
Para terminar y en el contexto de la realidad colombiana, las estrategias que se diseñen en materia de
Seguridad y Defensa Nacional presentan un gran obstáculo, toda vez que desde el enfoque de la Economía
de Defensa existe una fuerte limitación desde los recursos asignados a inversión en el PGN, por ejemplo
un avión nuevo con capacidad estratégica y un costo
alrededor de 70 millones de dólares por unidad implicarían un total 1.700 millones de dólares para una
flotilla de 20 aviones; sin embargo en la ley de presupuesto general de la nación para el caso colombiano
en el 2010, solo se asignaron 183 millones de dólares.
Cuantos aviones nuevos se podría adquirir con 183
millones de dólares? ¿Qué hacer con las demás necesidades de la Aviación Estratégica?
Por lo tanto la variable Medios (Me) específicamente
el presupuesto que el Estado asigna para la inversión
en equipos del sector Defensa genera restricciones
en la mente de los estrategas, considerando que los
recursos son escasos ¿Un tema de Economía de Defensa?
En el Cuadro No. 5 se observa un comparativo tanto
en pesos como en dólares del presupuesto de inver9
Tomado de la ley 1365 del 21 de diciembre del 2009 - Presupuesto General
de la Nación equivalente a $148.292.622.287.234 y llevado a dólares nominales con una TRM de $2000
10 Paul Anthony Samuelson fue un economista americano, nacido en Gary,
Indiana. Obtuvo el Premio Nobel de Economía en 1970, por el trabajo científico a través del cual ha desarrollado la teoría económica estática y dinámica
y contribuido activamente a elevar el nivel del análisis en la ciencia económica.
sión que el PGN del 2010 asignó al Sector Defensa; finalmente la inversión para las tres Fuerzas
de acuerdo a la ley 1365 del 21 de diciembre de 2009 fue el siguiente:11
Millones de pesos nominales
Millones de dólares nominales
$ 1.534.939
Cuadro No.511
Un tanque de guerra con medianas especificaciones tendría un costo promedio de 8 millones
de dólares, por lo tanto un Grupo de Caballería Pesada compuesto por 39 tanques de guerra
tendría un costo de 312 millones de dólares (sin contar con el kid de mantenimiento y la sostenibilidad). ¿Qué se podría hacer con 274 millones de dólares? ¿Qué se haría con las demás
necesidades de inversión?
En dólares, un submarino oceánico convencional con especificaciones medianas podría tener
un costo alrededor de 800 millones de dólares. ¿Qué tanto se podría hacer con 309 millones?.
De acuerdo con el (Cuadro No. 5), ¿se podría generar desequilibrio estratégico con 766 millones de dólares? ¿Cómo deberá ser el planeamiento en el mediano y en el largo plazo para
obtener auténticas capacidades estratégicas?
Para un Sistema de Defensa Aérea se necesitarían cerca de 5.000 millones de dólares. ¿Colombia tendrá algún día un Sistema de Defensa Aérea?
Sánchez, Ricardo. “El Desconocimiento de la Seguridad y Defensa Nacional, ¿un error estructural?” en
Fuerzas Armadas. ISSN 0120-0631. Publicación Militar especializada de la Escuela Superior de Guerra.
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IISS (International Institute of Strategic Studies)
Cárdenas, Mauricio. Las Finanzas Publicas. Alfaomega Fedesarrollo.
11 Datos calculados por el autor en un análisis comparado Net Assessment – Valoración de Potenciales con
enfoque en Capacidades Estratégicas
Teniente Coronel (RA) Juan Ricardo Sánchez Hurtado. Economista de la Universidad de San Buenaventura e Ingeniero
en Obras Civiles y Militares. Magíster en Seguridad y Defensa Nacionales y Becario del Centro de Estudios de Defensa Hemisférica de la Universidad de Defensa en Washington D.C., en temas relacionados con Estrategia y Diseño de Políticas de
Seguridad y Defensa. Igualmente, Becario de la Escuela de Postgrados Monterrey y California, en Net Assessment.
La tenencia y el
por: General (RA) Jorge Enrique Mora Rangel
Ex comandante General de las Fuerzas Militares
ntervención del General Jorge Enrique Mora
Rangel en el Seminario Serie Houston “La Tenencia y el uso de la tierra en Colombia” – Panel 3
(Medellín, Diciembre 05 de 2010) convocado
por la Embajada de los Estados Unidos, la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín, Acción Social y Partnerscolombia.
administrativa, jurídica del proyecto es de los especialistas, la económica nos pone a pensar a todos,
creo que a estas alturas todavía no sabemos cuánto
cuesta el proyecto, pero no importa, las cargas se
acomodan en el camino, la responsabilidad primaria está en el Gobierno Nacional como líder del proyecto, la historia se encargará de dar la razón y ni
más faltaba, creo que el deseo de los colombianos
de bien es el de un final feliz. La política pareciera
Este foro de sumo interés, nos ha permitido compartir el tema especial de la tenencia y uso de la tierra con especialistas,
académicos y miembros importantes de
De hecho, no me puedo desprender de mi
calidad de miembro de las Fuerzas Militares de Colombia; la vida de todos sus miembros transcurre deambulando de un extremo a otro del territorio
nacional, la agresión de casi 50 años con sus actores,
intereses y crueldad, nos transportó a pequeños caseríos y municipios donde la guerra y la tierra eran
el pan de cada día. En fin, el problema de la tierra no
se lo han contado al militar colombiano, tampoco nos
tocó conocerlo a través de los medios, lo hemos vivido
y compartido de cerca con nuestros campesinos.
Mi participación estará centrada en el tema de la
seguridad y su relación con la tierra, la parte técnica,
que se identifica con el olvido de las víctimas de uno
de los actores y que la sociedad borre de su mente
las acciones sangrientas de estos para responsabilizar de todo los males al otro actor, cuando ambos
son igualmente responsables, crueles y criminales,
circunstancia absurda e injusta con la verdad y la
El interminable y violento conflicto colombiano sobre el cual es extenso lo conocido y otro tanto lo
que nos quieren hacer olvidar, se caracteriza por su
prolongación en el tiempo como ningún otro en la
historia del mundo moderno; por el daño y la destrucción en lo material y en el alma de la sociedad;
por lo confuso de los participantes, las ideologías,
las circunstancias y por las pasiones políticas extremas que lo hacen especialmente cruento. Las consecuencias de esta guerra en un número importante
de sus víctimas, se concentran para el caso, en el
prioritario tema de la restitución de las tierras.
Como lo hace el proyecto de ponencia al limitar en el
tiempo las víctimas, pondré también como referencia
un punto de partida que lo considero definitivo para
mis argumentos y este será el nacimiento de las Farc
a partir del año de 1964. Considero de la mayor trascendencia hacer una corta referencia histórica sobre la
guerra que le declararon hace más de 50 años a la
sociedad colombiana, porque esta es la mayor causante de casi todas las desgracias de nuestro pueblo pero
especialmente, porque el problema de la tierra se constituyó en el objetivo primario de su accionar criminal.
Revolucionarias de Colombia, Farc,
los primeros y más cruentos
responsables del despojo
Para esta corta referencia histórica, recurriré a la
documentación que le dio vida a la propia organización,
donde claramente consignan su ideología, en la que no
queda duda de su orientación política y de la
forma de actuar para lograr sus propósitos.
Difícilmente, se encontrará en el país entre
los conocedores, expertos y opinadores de
la guerra y me atrevo a decir, los propios
militares, un concepto donde no se reconozca
definitivamente que las Farc nacieron bajo
una concepción política y para fortuna de
esta memoria son muchos y extensos los
documentos que la propia organización dejó
conocer y que indudablemente son los que
nos sirven de apoyo en el presente panel:
“La existencia del partido dentro del seno
del movimiento guerrillero permite consolidar una
dirección colectiva……….y en el histórico 10º. congreso de nuestro partido se aprobaron las tesis sobre el movimiento guerrillero, que ahora son parte
de la línea general del partido la cual creará definitivamente las Fuerzas Armadas Revolucionarias….
conforman todo el proceso de desarrollo de la lucha
guerrillera, da luces claras del papel decisivo que
esta jugando el partido comunista, en la dirección
de nuestro movimiento”. (Nacimiento de las Farc).
Esta corta referencia histórica nos reafirma el nacimiento político de la organización y la participación
total del partido comunista de la época. Pero ade-
más considero trascendental refrescar la memoria
histórica sobre otro referente muy importante, es el
tema de la Autodefensa, organización que nació en
el seno de las Farc y que se constituyó en la primera
generadora del despojo de la tierra, de fomentar la
guerra armando y organizando regiones enteras y
a nuestros campesinos en grupos que se atacaban
y destruían mutuamente, germen de la guerra que
hasta hoy vivimos:
“El pleno ampliado del Comité Central del Partido
Comunista de Colombia…señala….pasar de inmediato a la organización de la autodefensa popular
para responder a la violencia oficial con la violencia
serena y organizada de las masas. La autodefensa
fue una organización armada dirigida por el partido comunista…. ”
“Estamos obligados a contribuir al surgimiento y
fortalecimiento de las autodefensas…… y pasar
este tipo de organización a la responsabilidad de
los organismos políticos….. Resulta que la autodefensa dispone de su estatuto, de su reglamento de
régimen disciplinario y de sus normas de comando
y de grupo. Nosotros elaboramos tales documentos por encargo de la organización política. ” (Informe central al pleno ampliado del estado mayor
central de las Farc-EP. Octubre 6 de 1983)
Este otro referente sobre los promotores del despojo
de la tierra nos demuestra cómo su identidad política, está íntimamente ligada a la organización de
la autodefensa armada campesina desde los inicios
del conflicto, pero más aún, encontramos el otro
complemento histórico del despojo de la tierra por
parte de las Farc, el programa agrario de las gue-
rrillas, elaborado en la reunión adelantada el 20 de
julio de 1964 y ratificado en todas las reuniones y
documentos que la organización ha dado a conocer
En sus artículos contempla:
“Una reforma agraria revolucionaria que
cambie de raíz la estructura social del campo
colombiano, entregando en forma completamente gratuita la tierra a los campesinos ……..
se plantea llevar adelante la consigna de tierra
para quien la trabaje …..del derecho de propiedad, sistemas de crédito y la promulgación de
la primera ley política agraria revolucionaria…..”
“El programa agrario se convierte en la principal
guía y bandera de lucha del movimiento revolucionario que surge con profundas raíces en el
problema de la lucha por la tierra. ”.
Las Farc como organización son las primeras responsables del despojo de la tierra a sangre y fuego,
con el empleo de todas las formas de lucha y cometiendo las más bajas atrocidades durante casi 50
años , por convicción política, por haber organizado
y armado a nuestros campesinos en la Autodefensa y por su programa agrario que incluía el despojo
por la fuerza y la amenaza, sometieron durante décadas de guerra a miles de colombianos victimas
en el área rural y urbana (más de 200 poblaciones
bombardeadas y destruidas), miles de desplazados y
despojados de sus tierras, miles de propietarios que
perdieron sus bienes materiales, ganados y cultivos;
todo esto hace parte de la verdad histórica del pueblo colombiano que no se puede ignorar ni olvidar
por el simple interés de un proyecto.
Las Autodefensas Unidas de
Colombia: las mayores responsables
del despojo de la tierra:
El origen de las Autodefensas nos lleva a los comienzos de la década de los años 80 cuando supuestamente para defenderse de la guerrilla, se organizaron grupos de civiles armados con armamento
moderno y sofisticado que se fueron extendiendo
por diferentes regiones del país, estos grupos más
adelante y después de años de rivalidades conformaron lo que llamaron las Autodefensas Unidas de
Colombia, Auc.
Estos grupos vinieron a hacer más cruenta y trágica
la guerra que ya sufría nuestro país, su forma de actuar se identificó con los métodos más degradantes;
se dedicaron supuestamente a vengar los daños que
la guerrilla le había causado a la sociedad y en este
empeño dirigieron todo su accionar delincuencial
contra el campesino humilde, los simpatizantes de
los grupos guerrilleros y en general el pueblo indefenso, pareciera que nadie quedó fuera de ese brazo
desalmado que le causó grandes daños morales y
materiales a nuestro pueblo.
Todo lo que ha sucedido como parte de la Ley de justicia y paz, ha facilitado a paso lento pero avanzando,
conocer parte de la historia del daño enorme causado
por las funestas Autodefensas. Para el tema que nos
ocupa y como parte del historial delincuencial de éstas, encontramos el narcotráfico, en las mismas condiciones de la guerrilla, sin diferencias en sus intereses, accionar o beneficios, como la actividad que les
permitió organizar un aparato terrorista poderoso, y
derivado de este mismo, el dominio y apoderamiento
de tierras de las mejores cualidades y condiciones. No
tenemos dudas de todo lo que se le atribuye a las Autodefensas, especialmente con lo relacionado al tema
de la tenencia de la tierra, han sido aproximadamente
25 años del más puro accionar criminal, sin ideología que las justifique, simplemente por la venganza,
por el daño, por el odio, por el poder económico y
en este afán los terroristas de las Farc y las bandas
criminales de las Autodefensas, se disputan el rotulo
de ser el cartel más poderoso del narcotráfico en el
La seguridad sobre la tenencia de la
tierra en los proyectos del gobierno
Desafortunadamente, el conflicto colombiano no ha
terminado aún. Los responsables y culpables de la tragedia mantienen la capacidad de daño, los guerrilleros
de ayer son los terroristas de hoy, las Autodefensas de
ayer son las bandas criminales del presente y el narcotráfico fuente principal de la guerra y del despojo de la
tierra son los actores de ayer y los mismos en la actua-
lidad, y todos ellos, igualmente criminales, mantienen
su gran poder delincuencial de amenaza, corrupción y
terrorismo contra una sociedad hastiada de la guerra.
ya tienen raíces en la ciudad o simplemente la incertidumbre o incredulidad no los anima a su regreso .
Las buenas intenciones del Gobierno Nacional o de
los partidos y políticos del momento, la hipotética
aceptación de responsabilidad por parte de la sociedad para con las víctimas, no pueden hacer a un
lado o simplemente ignorar la situación de guerra o
conflicto en que se desarrollará el proyecto que nos
ocupa, aun no llegamos al país en paz que añoramos,
entonces, la restitución de la tierra se hará en medio
del conflicto, con todos sus actores activos, circunstancia que demanda incluir como parte del mismo
Tantos años de conflicto y sufrimiento nos permiten
estar absolutamente convencidos que aquellos que
fueron despojados de sus tierras merecen el beneficio
de la justicia y la restitución de lo perdido, la responsabilidad del gobierno que se compromete y de la sociedad que lo respalda debe ser el de un proyecto integral, lo peor sería, generar expectativas para llegar
al fracaso como lo han sido la mayoría de las reformas
agrarias, aunque si bien es cierto el proyecto no es
una de ellas. Los colombianos debemos tener fe en
las buenas intenciones, sin embargo, la experiencia y
en forma integral y planeada diferentes instituciones
del Estado para no creer que la sola buena intención
de su contenido funcionará, limitándose tangencialmente a incluir o recordar en el texto responsabilidades generales de algunas instituciones. El programa
de devolución o asignación de tierras a despojados
o sin tierra, no puede simplemente circunscribirse a
la entrega de la misma como la solución a un problema de profundas connotaciones políticas, sociales
y culturales; además, la simple entrega de la tierra a
compatriotas despojados o de escasos recursos no
soluciona el problema, inclusive el regreso del campesino que se desplazó a la ciudad no está garantizado
con el proyecto, muchos de ellos porque no creen en
el Estado, otros, por la misma guerra, algunos porque
los años de guerra nos indica que las buenas intenciones no son suficientes ni han sido el remedio.
Las Fuerzas Militares y la Policía Nacional sobre quienes descansará en gran parte el éxito del programa,
necesitan conocerlo en su integridad, sentirse que
son parte fundamental de un importante propósito
nacional, que pueden opinar y aportar y no simplemente que en algún renglón de lo escrito las mencionen para que en su momento corran presurosas a
extinguir el incendio y esto, porque a no dudarlo, las
Farc y las famosas bandas criminales no renunciarán
los unos a los intereses de la guerra y los otros a
los económicos criminales, entonces, la conclusión
es que el tema de la seguridad en el proyecto exige mayor importancia que la otorgada a la fecha, el
gobierno debería promover con las diferentes instituciones comprometidas en el éxito del mismo un
plan con su respectiva estrategia que garantice la
ejecución coordinada y segura del proyecto.
Como el proyecto contempla el nombramiento de jueces agrarios que tendrán incidencia definitiva en el éxito, especial atención deberá tener el Estado en la buena selección de los jueces, deberán caracterizarse por
su lejanía de filosofías políticas que pongan en riesgo
el proyecto, muchos serán los intentos que deberán
enfrentar para hacerle el juego a intereses políticos y
económicos propios de los actores de la guerra y muchas y graves serán las posibilidades de la degradación
del conflicto a través de reclamos infundados, venganzas y suplantaciones. El debatido tema de la ilusión por
la seguridad jurídica, es una condición fundamental
para la supervivencia del proyecto.
Para finalizar, considero conveniente reflexionar sobre
el mensaje de carácter político que ha hecho carrera en el debate del proyecto. Varios son los mensajes
sobre la tendencia conceptual del conflicto que han
logrado venderlo como la reivindicación del Estado
ante las atrocidades de las Autodefensas, (El señor
Ministro de Agricultura habló de: ¨la escalada cuantitativa del despojo se presentó en los últimos 20, 25
años”¨ cálculo que coincide con el inicio de la actividad delincuencial de las Autodefensas. El informe
de ponencia del proyecto de fecha 2 de noviembre
habla de las masacres del Salado,
Chengue y Mapiripán, todas
ellas ejecutadas por las Autodefensas), hace unos días en
uno de los más importantes medios de comunicación
encontré el siguiente titular: “El Fondo de reparación
cuenta con 35 mil millones para reparar a las más de
280 mil victimas de los paras”, no tiene discusión el
accionar delictivo de las Autodefensas en sus aproximadamente 25 años de muerte y destrucción, pero
entonces ¿dónde están las víctimas de los 50 años de
muertes, destrucción y atrocidades de las Farc? ¿fueron los unos victimas justificables del conflicto que
no merecen reconocerse ni siquiera como parte de la
En virtud de este contexto, si bien es cierto que el
proyecto tiene un límite en el tiempo para su reconocimiento material, en la historia del conflicto y en
la mente de los colombianos difícilmente se podrán
borrar las miles y miles de víctimas de las Farc. El
gobierno y el proyecto no deben prestarse para ese
grave desconocimiento y error histórico en el cual
están empeñadas ideas y filosofías políticas que no
han sido extrañas al conflicto, porque fueron sus
miembros actores de la guerra armada y del narcotráfico, y hoy supuestamente arrepentidos del daño
cometido incendian ideológicamente el conflicto.
Me cuento entre la mayoría de los colombianos que
anhelan el fin de la guerra, que sin lugar a dudas quieren una Colombia próspera con un gobierno que lidere
exitosamente la nave a puerto seguro y aguas tranquilas, donde el reconocimiento, respeto y justicia sean el
norte de una sociedad, y en este empeño, el propósito de la restitución de la tierra debe ser parte de
General del Arma de Infantería Jorge Enrique Mora Rangel. Ex comandante General de las Fuerzas Militares; egresado del Curso Avanzado de Infantería en la Escuela de Fort Benning (Estados Unidos); título Honoris Causa del Colegio de
Estado Mayor del Ejército de ese país y figura en el Hall de la Fama de los alumnos distinguidos del Ejército del mismo. Fue
Comandante del Batallón Aerotransportado Serviez y del Batallón Colombia así como Asesor del Colegio Interamericano de
Defensa en Washington. Adicionalmente, Director Escuela Superior de Guerra e impulsor de la organización de la Fuerza de
Despliegue Rápido (Fudra). Hoy es Alto Comisionado para la Seguridad de la Gobernación de Cundinamarca.
Ofrece dentro de sus programas académicos de
posgrado las maestrías en:
Derechos Humanos y Derecho de los Conflictos Armados
Para profesionales de todas las áreas con pensamiento estratégico
Carrera 11 No. 102 - 50 / Teléfonos: 6206381-6294990
PBX: 6204066 Ext: 4006-3012-3014
E mail: dirmaestrias@esdegue.mil.co
maestria@esdegue.mil.co
Página web: www.esdegue.mil.co
Revista Fuerzas Armadas Edición 217
Escuela Superior de Guerra "General Rafael Reyes Prieto"
La Revista de las Fuerzas Armadas es una publicación trimestral de la Escuela Superior de Guerra, enfocada a difundir desde el ámbito académico, temáticas relacionadas con la Seguridad y Defensa nacional, regional y global.

References: resolución 
 resolución 
 Artículo 2
 Artículo 2
 Artículo 217
 Artículo 1