Source: http://www.klebermonlezun.cl/downloads/2012/minutas/despido_justificado_incumplimiento_de_las_obligaciones_del_trabajador.html
Timestamp: 2014-11-22 17:33:36+00:00

Document:
Despido justificado - Incumplimiento de las obligaciones del trabajador.
Hernández Molina, Nelson O. y otros c/ Transportes José Schiappacasse Madariaga Ltda. s/ Despido justificado - Incumplimiento de las obligaciones del trabajador.
- Corte Suprema - 2-dic-2011 Voces: DESPIDO INJUSTIFICADO - INCUMPLIMIENTO DE LAS OBLIGACIONES DEL TRABAJADOR - SANA CRÍTICA - RECURSO DE CASACIÓN EN EL FONDO - RECURSO ACOGIDO - SENTENCIA DE REEMPLAZO - DISIDENCIA
Partes: Hernández Molina, Nelson O. y otros c/ Transportes José Schiappacasse Madariaga Ltda. s/ Despido justificado - Incumplimiento de las obligaciones del trabajador
Fecha: 2-dic-2011
Cita: ROL:2230-11, MJJ30301
Producto: Microjuris - Laboral
El presentarse a las faenas en evidente estado de ebriedad, constituye un incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato de trabajo, sobretodo considerando las labores de choferes de los actores. Doctrina: 1.- Corresponde acoger el recurso de casación en el fondo, toda vez que los jueces del fondo en el proceso de apreciación de la prueba, vulneraron las normas reguladoras establecidas en los artículos 455 y 456 del Código del Trabajo, motivo por el que procede acoger el recurso en examen, toda vez que los errores de derecho denunciados y constatados influyeron sustancialmente en lo dispositivo de la sentencia atacada, en tanto condujeron a los sentenciadores a estimar que la prueba resultó insuficiente para probar la causal invocada de término de los servicios y, en consecuencia, declarar injustificado el despido disponiendo el pago de prestaciones improcedentes. 2.- No obstante las facultades privativas que les corresponde a jueces del fondo respecto de la ponderación de la prueba rendida en el juicio, el legislador fijó un marco al que deben atender, resultando el cumplimiento de estos márgenes, susceptible de ser controlado por la vía de la casación atendida la objetividad del mismo. La estructura legislativa impone, entre otras obligaciones, que en el proceso seguido para los efectos de fijar los hechos de la causa los sentenciadores no pueden contrariar las reglas de la lógica, las máximas de la experiencia, ni los conocimientos científicamente afianzados. 3.- La sentencia recurrida, para los efectos de establecer que la prueba resultó insuficiente para probar el incumplimiento grave de las obligaciones del contrato de trabajo por los actores consideró que éstos se encontraban fuera de su jornada de trabajo por lo que no podía considerarse que se presentaron a sus funciones en estado de intemperancia, lo que es contrario a las máximas de la experiencia, toda vez que quien concurre a las dependencias de la empresa- sobre todo a las 04,00 horas- no va de visita sino que, precisamente, para prestar sus funciones. 4.- La circunstancia de beber alcohol, resulta incompatible con las funciones que prestaban los demandantes- choferes de camiones automovileros- pues la conducción de cualquier vehículo motorizado requiere encontrarse atento a las condiciones del tránsito, sobre todo en este caso por tratarse de vehículos de gran magnitud y entidad. Ratificado, además con la obligación que la ley le impone al empleador de adoptar las medidas necesarias para proteger la vida y salud de los trabajadores, entre aquellas, obviamente, impedir la conducción de sus camiones en el caso que sus dependientes no se encuentren en condiciones de hacerlo. Lo anterior, es sin perjuicio de añadir que, de la declaración de los testigos de la demandada fluye que los demandantes llegaron en estado de intemperancia, y que lo pretendido era aguardar en la empresa el inicio de sus funciones para ir a buscar el cargamento. 5.- Los jueces del fondo, al decidir que el despido de los actores fue injustificado, no incurrieron en error de derecho ni infringieron las normas reguladoras de la prueba, toda vez que no fue controvertido por la parte demandada que los demandantes debían presentarse a sus funciones a las 16,00 horas, de manera que carece de eficacia la pretensión de probar con testigos que el horario de ingreso fuera distinto a aquél. Por lo indicado, no resulta ilógico ni contrario a las máximas de la experiencia considerar que si los demandantes llegaron a la empresa aproximadamente a las 03,50 horas, en estado de intemperancia, estaban fuera de su jornada de trabajo, de manera que en ninguna infracción al contrato o reglamento interno habrían incurrido y por ende no era procedente que el empleador les atribuyera, como así ocurrió, incumplimiento grave de las obligaciones impuestas en sus contratos de trabajo (del voto de minoría de la Ministra Sra. Rosa Egnem S. y del Abogado Integrante Patricio Figueroa S.).
Fallo: Santiago, 2 de diciembre de 2011. Vistos: En autos rol Nº 15.992-09 del Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de San Bernardo, caratulados" Hernández Molina Nelson Octavio y otros con Transportes José Schiappacasse Madariaga Limitada", juicio por despido injustificado, el tribunal de primera instancia, por sentencia de uno de diciembre del año dos mil diez, escrita a fojas 151 y siguientes, acogió la demanda, declaró indebidos los despidos de los actores y condenó a la demandada a pagar las siguientes sumas: A.-Nelson Octavio Hernández Molina: $783.576, por indemnización sustitutiva del aviso previo. B.-Sergio Alfredo Torres Ferrada: $864.185 por indemnización sustitutiva del aviso previo; $1.728.370, por indemnización por años de servicios y $1.382.696, por incremento del 80% sobre la última suma indicada. C.-Luis Hernán Espinoza Inostroza: $783.852 por indemnización sustitutiva del aviso previo; $1.567.704 por indemnización por años de servicios; $1.254.163, por incremento del 80% sobre la indemnización por años servidos; y $756.490 por concepto de descuento de crédito social. D.- Pablo José Torres Ferrada: $863.367, por indemnización sustitutiva del aviso previo, $1.726.734, por indemnización por años de servicios y $1.381.387, incremento legal del 80% sobre la última indemnización. Las sumas señaladas precedentemente deben pagarse con los reajustes e intereses establecidos en los artículos 63 y 173 del Código del Trabajo. Se rechazó el cobro de las diferencias adeudadas por días de descanso y horas extraordinarias pedidas por Sergio Torres Ferrada y Luis Espinoza Inostroza. No condenó a la demandada al pago de las costas por no haber sido vencida totalmente. Se alzó la demandada y una de las salas de la Corte de Apelaciones de San Miguel, por fallo de diez de febrero de dos mil once, que se lee a fojas 179, lo confirmó con declaración que la demandada debe pagar al actor don Pablo Torres Ferrada, solamente las sumas de $863.367 y $690.693, por indemnización por años de servicio y recargo del 80%, respectivamente En contra de esta última decisión, el demandado, dedujo recurso de casación en el fondo, por haberse dictado la resolución aludida con las infracciones de ley que indica, solicitando se la invalide y se dicte la correspondiente sentencia de reemplazo en la forma que expresa. Se trajeron estos autos en relación. Considerando: Primero: Que en el recurso se esgrime que los jueces del fondo, al concluir que el despido de los actores fue injustificado, infringieron los artículos 160 N° 7 , 455 y 456 del Código del Trabajo y 384 del Código de Procedimiento Civil. El primer error de derecho se ha fundado en la vulneración de los artículos 455 y 456 del Código Laboral en relación con el 384 del Código de Procedimiento Civil. Luego de transcribir las normas denunciadas, señala que se presentaron dos testigos-el guardia y jefe de los demandantes- contestes en los hechos y sin tachas, quienes señalaron en sus declaraciones que los cuatro demandantes se presentaron, aproximadamente a las 04,00 horas, a las dependencias de la empresa en evidente estado de embriaguez, con la finalidad de tomar los camiones, ya que a las 07,00 horas empezaban sus funciones consistente en ir a buscar cargamento al Puerto de San Antonio. Declaraciones que acreditan que los trabajadoras iniciaban sus funciones a las 07,00 horas, a pesar que no se dijo en la contestación ni en la carta de despido; la que tampoco fue desvirtuada por ningún otra prueba, por ello debió tenerse por acreditado que los choferes ingresaron a las dependencias de la empresa en estado de intemperancia previo a ejercer sus funciones. Tal conclusión resultaba lógica de haberse conectado dicha prueba. Agrega que las máximas de la experiencia indican que cualquier persona que se presenta a lugar donde se ubica la empresa, lo hace con la finalidad de ejercer funciones y no como visita, menos aún a las 04,00 horas. Expresa, por último, que jamás la sana crítica puede sobrepasar una presunción simplemente legal como fueron las declaraciones de tales testigos las que no han sido desvirtuadas por otra prueba en contrario, lo que constituye plena prueba. En segundo lugar, señala que se habrían vulnerado los artículos 160 Nº7 del Código del Trabajo y 10 Nº7 del mismo cuerpo de leyes en relación con la cláusula cuarta del contrato de trabajo y 1545 del Código Civil. Explica que la ley permite poner término al contrato de trabajo de los actores en caso que lo incumplan, en forma grave. Se incluye dentro de este numeral, todas aquellas conductas prohibidas mediante cláusulas incorporadas al contrato de trabajo. Estas, así como dicho instrumento, constituyen ley para las partes contratantes y no puede ser invalidado sino por consentimiento mutuo o por causas legales. El artículo 10 Nº7 del Código del Trabajo establece que el contrato puede contener los demás pactos que acordaren las partes. En la especie, en la convención, se dispuso una cláusula esencial en la cual prohibía consumir sustancias sicotrópicas, tóxicas y alcohólicas, lo que se estimó grave y esencial sobre todo por las funciones que cumplían los actores. De ello se desprende que esta cláusula es una disposición genérica que prohíbe el consumo de alcohol en toda circunstancia tanto dentro como en las inmediaciones de la empresa, sea al comienzo de la jornada laboral, como durante ésta, sea para proteger la vida del propio conductor, la de terceros y los bienes de la empresa. Es del caso que los demandantes se presentaron el día 10 de marzo, antes de iniciar sus funciones a las 07,00 horas para buscar el cargamento que se encontraba en al Puerto San Antonio, en manifiesto estado de intemperancia, lo que estaba prohibido por el contrato y el Reglamento Interno, por lo que se incurrió en incumplimiento grave de las obligaciones y dio derecho al empleador a desvincular a los actores sin derecho a indemnización. Por lo anterior, los argumentos expresados en la sentencia son erróneos toda vez que si los demandantes se hubiesen presentado en estado de intemperancia justo a las 07,00 horas sí habría constituido incumplimiento grave de las obligaciones pero como se presentaron antes, ella no se configuró; sin embargo, el trabajador que ingresa a las dependencias de la empresa luego de haber consumido alcohol no está habilitado para conducir un vehículo interurbano sin exponer imprudentemente su propia vida, la de los terceros y los bienes de éstos y de la empresa. No es posible otorgar carta blanca a choferes profesionales que conducen vehículos riesgosos y peligrosos para que beban alcohol antes del inicio de la jornada, en clara contraposición a las obligaciones contraídas en el contrato de trabajo. Termina señalando el modo en que los errores de derecho denunciados influyeron en lo dispositivo del fallo. Segundo: Que son hechos establecidos en la sentencia impugnada, en lo pertinente al recurso, los que siguen: a) La existencia de la relación laboral entre las partes. b) El inicio de los contratos de trabajo fue el siguiente: don Nelson Hernández Molina, el 1 de agosto de 2008; don Sergio Torres Ferrada, el 18 de agosto de 2007; don Luis Espinoza Inostroza, el 01 de agosto de 2007 y don Pablo Torres Ferrada, el 18 de octubre de 2007. c) La vinculación finalizó el día 11 de marzo del año 2009. d) La remuneración de los actores fue fijada en la siguiente: don Nelson Hernández Molina, la suma de $783.576, don Sergio Torres Ferrada, la suma de $864.185, don Luis Espinoza Inostroza, la suma de $783.852 y don Pablo Torres Ferrada, la suma de $863.367. e) La demandada puso término a la relación laboral que la unía con los demandantes fundada en la causal prevista en el artículo 160 Nº7 del Código del Trabajo, esto es, incumplimiento grave de las obligaciones que le imponía el contrato de trabajo. f) La carta de despido indicó como causal, el siguiente hecho:"Haberse presentado a las 03,50 AM del 10 de marzo del año 2009, en manifiesto estado de intemperancia, lo cual está prohibido en su contrato y Reglamento Interno." g) En los contratos de trabajos de los actores, se estipuló en su cláusula cuarta que tanto el empleador como el trabajador tienen prohibido "el consumo de alcohol, drogas, sustancias psicotrópicas o tóxicos de cualquier especie, constituye riesgo para su salud, para la seguridad de los demás trabajadores de la propia empresa y de terceros" y que en atención a lo anterior es incumplimiento grave de las obligaciones que le impone el contrato el hecho de desempeñar sus funciones bajo la influencia de tales sustancias, el porte o guarda de ellas en los recintos de la empresa o en el exterior de ella, durante la duración de la jornada de trabajo, el consumo de las sustancias antes mencionadas en los recintos de la empresa o sus proximidades el facilitar o promover el consumos de tales sustancias entre sus compañeros. h) Los testigos de la demandada han señalado que los actores se encontraban en estado de intemperancia, hecho reconocido sólo parcialmente por éstos. i) Los demandantes se encontraban fuera de su jornada de trabajo.
Tercero: Que sobre la base del marco fáctico antes descrito, los sentenciadores concluyeron que la prueba rendida por el demandado fue insuficiente para tener por fehacientemente acreditado el incumplimiento grave de las obligaciones que el contrato de trabajo le imponía a los actores, porque éstos se encontraban fuera de su jornada laboral sin que se haya probado que la demandada haya sufrido algún perjuicio. Por lo anterior, decidieron acoger la demanda, declarar injustificado el despido de los actores y condenaron a la demandada al pago de las indemnizaciones ya particularizadas en la parte expositiva de esta resolución. Cuarto: Que de acuerdo con la controversia jurídica planteada en el ar bitrio en estudio, corresponde analizar si en el establecimiento de los hechos antes reseñados, los jueces del fondo infringieron las leyes reguladoras de la prueba, establecidas en los artículos 455 y 456 del Código del Trabajo. Quinto: Que no obstante las facultades privativas que les corresponde a jueces del fondo respecto de la ponderación de la prueba rendida en el juicio, el legislador fijó un marco al que deben atender, resultando el cumplimiento de estos márgenes, susceptible de ser controlado por la vía de la casación atendida la objetividad del mismo. La estructura legislativa impone, entre otras obligaciones, que en el proceso seguido para los efectos de fijar los hechos de la causa los sentenciadores no pueden contrariar las reglas de la lógica, las máximas de la experiencia, ni los conocimientos científicamente afianzados. Sexto: Que la sentencia recurrida, para los efectos de establecer que la prueba resultó insuficiente para probar el incumplimiento grave de las obligaciones del contrato de trabajo por los actores- consideró que éstos se encontraban fuera de su jornada de trabajo por lo que no podía considerarse que s e presentaron a sus funciones en estado de intemperancia, lo que es contrario a las máximas de la experiencia, toda vez que quien concurre a las dependencias de la empresa- sobre todo a las 04,00 horas- no va de visita sino que, precisamente, para prestar sus funciones; ya que, andaban carreteando y estas labores sólo se iniciaban a las 07,00 horas. Pero la circunstancia de beber alcohol, resulta incompatible con las funciones que prestaban los demandantes- choferes de camiones automovileros- pues la conducción de cualquier vehículo motorizado requiere encontrarse atento a las condiciones del tránsito, sobre todo en este caso por tratarse de vehículos de gran magnitud y entidad. Ratificado, además con la obligación que la ley le impone al empleador de adoptar las medidas necesarias para proteger la vida y salud de los trabajadores, entre aquellas, obviamente, impedir la conducción de sus camiones en el caso que sus dependientes no se encuentren en condiciones de hacerlo. Lo anterior, es sin perjuicio de añadir que, de la declaración de los testigos de la demandada fluye que los demandantes llegaron en estado de intemperancia, y que lo pretendido era aguardar en la empresa el inicio de sus funciones a las 07,00 horas para ir a buscar el cargamento al Puerto de San Antonio. Séptimo: Que de lo razonado en los considerandos que anteceden, aparece claro que los jueces del fondo, en el proceso de apreciación de la prueba, vulneraron las normas reguladoras establecidas en los artículos 455 y 456 del Código del Trabajo, motivo por el que procede acoger el recurso en examen, toda vez que los errores de derecho denunciados y constatados influyeron sustancialmente en lo dispositivo de la sentencia atacada, en tanto condujeron a los sentenciadores a estimar que la prueba resultó insuficiente para probar la causal invocada de término de los servicios y, en consecuencia, declarar injustificado el despido disponiendo el pago de prestaciones improcedentes. Por estas consideraciones, y lo dispuesto en los artículos 463 del Código del Trabajo y 767 , 772 , 783 y 785 del Código de Procedimiento Civil, se acoge, sin costas, el recurso de casación en el fondo deducido por la parte demandada a fojas 180, contra la sentencia de diez de febrero del año dos mil once, escrita a fojas 179, la que, en consecuencia se invalida y se la reemplaza por la que se dicta a continuación, sin nueva vista, separadamente. Acordada con el voto en contra de la Ministra señora Egnem y el abogado integrante señor Figueroa quienes estuvieron por rechazar el recurso interpuesto por la parte demandada, pues en su concepto, los jueces del fondo al decidir que el despido de los actores fue injustificado, no incurrieron en error de derecho ni infringieron las normas reguladoras de la prueba, toda vez que no fue controvertido por la parte demandada que los demandantes debían presentarse a sus funciones a las 16,00 horas, de manera que carece de eficacia la pretensión de probar con testigos que el horario de ingreso fuera distinto a aquél. Por lo indicado, no resulta ilógico ni contrario a las máximas de la experiencia considerar que si los demandantes llegaron a la empresa aproximadamente a las 03,50 horas, en estado de intemperancia, estaban fuera de su jornada de trabajo, de manera que en ninguna infracción al contrato o reglamento interno habrían incurrido y por ende no era procedente que el empleador les atribuyera, como así ocurrió, incumplimiento grave de las obligaciones impuestas en sus contratos de trabajo. Redacción a cargo del Ministro señor Patricio Valdés Aldunate y la disidencia, sus autores. Regístrese. Nº 2230-11.
Pronunciado por la Cuarta Sala de la Corte Suprema integrada por los Ministros señor Patricio Valdés A., señoras Gabriela Pérez P. y Rosa Egnem S., el Ministro Suplente señor Juan Escobar Z. y el Abogado Integrante señor Patricio Figueroa S. No firma el Abogado Integrante señor Figueroa, no obstante haber concurrido a la vista y al acuerdo de la causa, por estar ausente. Santiago, dos de diciembre de dos mil once. Autoriza la Ministra de Fe de la Excma. Corte Suprema. En Santiago, a dos de diciembre dos mil once, notifiqué en Secretaria por el Estado Diario la resolución precedente. Santiago, 2 de diciembre de 2011. En cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 785 del Código de Procedimiento Civil, se dicta la sentencia de reemplazo que sigue. Vistos: Se reproduce la sentencia en alzada, con las siguientes modificaciones: a) Se elimina en el motivo séptimo, desde las palabras "la prueba rendida" hasta el final de dicho considerando y se sustituye la coma por un punto aparte luego de la expresión "carretear". b) Se suprime el fundamento octavo.
Y se tiene, en su lugar, y además presente: Primero: Los motivos segundo, quinto, sexto y séptimo de la sentencia de casación que antecede, que para estos efectos se tienen por expresamente reproducidos. Segundo: Que, en la especie, el empleador puso término al contrato que lo vinculaba con los demandantes fundado en que éstos habrían incurrido en la causal séptima del artículo 160 del Código del Trabajo, esto es, incumplimiento grave de las obligaciones impuestas en el contrato, lo que hizo consistir en que se presentaron a las 3,50 horas del día 10 de marzo del año 2009, en estado de intemperancia, lo que esta prohibido en el contrato de trabajo y en el Reglamento Interno. Tercero: Que establecido que los actores llegaron a la empresa en dicho estado pues debían iniciar sus funciones como choferes de vehículos automovileros a las 07,00 horas, para ir a buscar el cargamento que se encontraba en el Puerto de San Antonio, tal conducta se encontraba prohibida en el contrato de trabajo; y, por lo demás, tal estado impide y resulta incompatible con la conducción de vehículos motorizados, pues para ello se requiere que los conductores se encuentren en condiciones aptas para ello. Situación que, a juicio de esta Corte, no era posible de subsanar con unas horas de descanso como pretendían los actores en el interior de sus máquinas. Cuarto: Que la conducta de los actores sólo lleva a dejar sentado que éstos incumplieron gravemente las obligaciones que les imponía el contrato de trabajo, y que llevó al empleador a decidir el término de sus contratos, pues tal conducta, resulta contraria a la de un conductor de un vehículo de dicha magnitud, con el consiguiente riesgo no sólo para él sino también para terceros así como de los bienes de su empleador. Quinto: Que conforme a lo razonado, el despido de los demandantes fundado en el artículo 160 Nº7 del Código del Trabajo, resultó justificado, por lo que, consecuencialmente, no procede acceder al pago de las indemnizaciones, sustitutiva de aviso previo y por años de servicios con su incremento, solicitados en el libelo de demanda. Por estos fundamentos y lo dispuesto en los artículos 463 y siguientes del Código del Trabajo, se revoca la sentencia apelada, de uno de diciembre de dos mil diez, escrita a fojas 151 y siguientes y en su lugar se decide que se rechazan, en todas sus partes, las demandas acumuladas deducidas a fojas 8,37,69 y 105, respectivamente. Acordada con el voto en contra de la Ministra señora Egnem y del abogado integrante señor Figueroa, quienes estuvieron por confirmar la sentencia en lazada, en virtud de sus propios fundamentos. Redacción a cargo del Ministro señor Patricio Valdés Aldunate y la disidencia, sus autores. Regístrese y devuélvase con sus agregados. Nº 2230-11 Pronunciado por la Cuarta Sala de la Corte Suprema integrada por los Ministros señor Patricio Valdés A., señoras Gabriela Pérez P. y Rosa Egnem S., el Ministro Suplente señor Juan Escobar Z. y el Abogado Integrante señor Patricio Figueroa S. No firma el Abogado Integrante señor Figueroa, no obstante haber concurrido a la vista y al acuerdo de la causa, por estar ausente. Santiago, dos de diciembre de dos mil once. Autoriza la Ministra de Fe de la Excma. Corte Suprema. En Santiago, a dos de diciembre dos mil once, notifiqué en Secretaria por el Estado Diario la resolución precedente. Kléber Monlezun Cunliffe.

References: resolución 
 artículo 10
 artículo 160
 resolución 
 artículo 785
 artículo 160
 artículo 160
 resolución