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Timestamp: 2019-07-17 05:02:55+00:00

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Ingenieros del Sector Agrario, Rural... - Para empezar: PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN CONTROL DE PLAGAS - Seguridad en el trabajo y Seguridad Alimentaría
Para empezar: PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN CONTROL DE PLAGAS
Ingenieros del Sector Agrario, Rural... · LA FINCA · Seguridad en el trabajo y Seguridad Alimentaría
migdrago
#1 · 07/Abr/2006, 08:26
LOS RIESGOS LABORALES EN EL SECTOR DEL CONTROL DE PLAGAS
El título de la conferencia es LOS RIESGOS LABORALES EN EL SECTOR DEL
CONTROL DE PLAGAS, si bien, el espíritu, si así podemos llamarle, que hay detrás
de esta charla es: PLAGUICIDAS SÍ, ... PERO SÓLO CON SEGURIDAD! y añadiría,
utilizando siempre el producto menos nocivo o peligroso posible.
Mi intención en esta charla, no es hablar de aquellos productos que utilizan en sus
actividades las empresas de control de plagas, de su composición, características, etc.,
pues no soy experto en la materia y no tendría ningún sentido hacerlo. Mi propósito es
hablar de algunos aspectos de Prevención de Riesgos Laborales imprescindibles,
repito: imprescindibles a tener en cuenta en su trabajo del día a día.
Cuando hablamos de control de plagas, estamos hablando, en general, de la utilización
de unos productos químicos que, por su composición y características, pueden ser
peligrosos para la salud de cualquier persona expuesta. Se dice, y es verdad, que
cualquier producto químico puede ser peligroso para la salud del ser humano, por
innocuo que parezca. Todo depende del propio producto, del tiempo de exposición
al mismo, de la dosis o cantidad de producto absorbido por la persona expuesta (se
dice y es verdad, que la propia agua puede llegar a causar la muerte de una persona,
todo depende de la cantidad ingerida) y, finalmente, también depende de la propia
persona, si bien este último aspecto (la persona como persona en s&iacute no debería
tenerse en cuenta a la hora de definir actuaciones preventivas.
Si hablamos de PRODUCTO, estamos hablando de insecticidas, rodenticidas,
pesticidas, etc., con aplicaciones líquidas, en laca, polvos, suspensiones, emulsiones,
aerosoles, ... y que contienen productos del tipo organofosforados (Diazinón,
Clorpirifos, Diclorvos, etc.), piretrinas o piretroides (entre ellas, ciflutrina,
alfacipermetrina, tetrametrina y un largo etc.), para citar algunos.
Aparte de estos productos, extensamente utilizados en actividades de control de plagas
o desinfección, tenemos también los productos aptos para operaciones de desinfección
y utilizados también mediante pulverización, nebulización, aerosoles, en forma líquida y
En definitiva, productos todos ellos que comportan graves riesgos para la salud de la
persona que los manipula y de las personas expuestas - está comprobado que llegan a producir graves alteraciones de la salud, muchas de ellas de carácter crónico con
importantes discapacidades permanentes - y sin olvidar los riesgos que también
suponen para el medio ambiente.
No pretendo hacer una lista exhaustiva de los daños a la salud que una intoxicación de estos productos pueden provocar, pero sí una pequeña referencia. En este sentido, y a título de ejemplo, tenemos que:
&#56256;&#56457; Los productos organoclorados pueden producir mareos, cefaleas, nauseas,
vómitos, así como crisis convulsivas y contracciones musculares.
&#56256;&#56457; Los organofosforados pueden producir vómitos, diarreas, hipertensiones,
temblores musculares en todo el cuerpo, parálisis motora, falta de coordinación,
convulsiones, ...
Y así podríamos seguir con un largo etcétera, que no considero sea ahora el momento.
Por todo ello, si no estuviéramos hablando de empresas de control de plagas cuya
actividad exige, necesariamente, la manipulación y empleo (aplicación) de estos
productos, diríamos, de acuerdo con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
31/1995, de 8 de noviembre, que la primera medida de prevención a adoptar por parte de la empresa sería la de intentar sustituir dichos productos por otros que entrañaran menor riesgo (esta medida constituye uno de los llamados Principios de la Acción Preventiva definidos en el artículo 15 de dicha Ley).
Como esto no es posible en su actividad - por lo menos en muchas ocasiones no será posible sustituir un producto por otro de menor riesgo - no nos queda otra opción que emplear otras medidas preventivas (de carácter técnico u organizativo) que protejan colectivamente a los trabajadores y, en último término, actuar protegiendo al trabajador adoptando medidas de protección individual (EPI = Equipo de Protección Individual), en el bien entendido que éstas deberán ser adoptadas como último recurso. El EPI es la última barrera de defensa, siempre que sea posible se adoptarán otras medidas, la mejor, evidentemente, evitar la exposición del trabajador, quizás posible en algunos casos, pero imposible en otros.
Como acabo de indicar, si hay exposición a producto nocivo, es necesario y
obligatorio adoptar protección. En este punto quisiera incidir en los siguientes
aspectos, a mí entender básicos:
 La obligación de suministrar protección individual (todos los EPI necesarios) es del empresario (así lo define la Ley de Prevención y el RD 773/97 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores deequipos de protección individual), pero también el empresario tiene el derecho y la obligación a exigir su utilización.
 La obligación de utilizarlos es del trabajador. Un incumplimiento, es decir, la NO
utilización de las protecciones individuales entregadas por el empresario, faculta a
éste a sancionarlo (ya no se trata de un tema de prevención, se trata de un
incumplimiento laboral y, como tal, articulado por el Estatuto de los Trabajadores,
concretamente por el artículo 58.1).
Y no perdamos de vista que:
 El empresario (a través de sus mandos y responsables) tiene, además, la obligación
de controlar y exigir el uso de los EPI por parte de los trabajadores. Es el llamado
concepto de in vigilando. No vale aquello de yo ya le he entregado la máscara,
pero no quiere ponérsela
 Que las medidas de protección requeridas deberán identificarse en la Evaluación de riesgos, teniendo en cuenta las fichas de seguridad de los productos 
suministrados por el fabricante y/o distribuidor y exigibles  y con la participación de los Delegados de Prevención o, lo que es lo mismo, en el seno del Comité de
 Y que el trabajador deberá estar informado y formado de manera suficiente,
adecuada, teórica y práctica en todo lo que son los riesgos a los que está expuesto
en su trabajo y las medidas de prevención y de protección necesarias para
realizarlo de manera que se garantice su seguridad y su salud.
Permítame en este punto incidir en la necesidad de protección de cualquier persona
que pueda estar expuesta al producto, sea cual sea el tiempo de exposición. Aunque
sea por un instante. El daño no entiende de personas, de niveles jerárquicos, etc. Una
persona expuesta sin protección es susceptible de sufrir daño.
Es importante definir muy bien los EPI a utilizar y en este sentido imprescindible tener
en cuenta las diferentes vías de entrada al organismo de cualquier agente químico.
Recordemos, un agente químico puede entrar en nuestro organismo a través de:
 La vía respiratoria, alguna de las aplicaciones de plaguicidas se realiza a través de
polvos, aerosoles, nebulizaciones, etc., es decir, fácilmente respirables, pasando
directamente a los pulmones, bronquios y albeolos y de allí, a través del riego
sanguíneo, a todo el cuerpo.
En estos casos será necesario el empleo de protecciones respiratorias: mascarillas
y máscaras con filtros adecuados al producto en manipulación.
 La vía dérmica, es decir, a través de nuestra piel y, más concretamente, a través
de los poros de nuestra piel. Las pequeñas heridas o rasguños facilitan aún más la
entrada de dichos agentes (es lo que de denomina vía parenteral). No olvidemos
que muchos productos son sólidos y/o líquidos y requieren de una manipulación
Para evitar daños en la salud será necesario utilizar ropa adecuada, guantes
adecuados, etc., (incido en el hecho de adecuados, es decir, no cualquier guante o
cualquier ropa). En definitiva, proteger completamente nuestra piel de cualquier
contacto con dichos productos. La higiene personal, disponer de esta ropa de
trabajo adecuada, no mezclar dicha ropa con ropa de calle, lavarlas por separado,
etc., son medidas que deben ser consideradas, adoptadas y respetadas.
 Finalmente, la vía digestiva. Ciertas dosis de producto pasan al estómago y de ahí también a todo el cuerpo a través del riesgo sanguíneo. En este sentido, es
necesario tener en cuenta no comer en zonas de almacenamiento o de
manipulación de productos, no comer con las ropas de trabajo, lavarse antes de
comer, no fumar sin haberse lavabo previamente las manos, como ejemplos de
medidas que son necesarias adoptar.
Pero los EPI no son suficientes, la Ley nos exige además el control periódico de la
salud de las personas expuestas, sus trabajadores. Estoy hablando de Vigilancia de la salud, tal como indica el artículo 22 de la Ley de Prevención lo cual implica, entre otras cosas, controles médicos específicos en función de la actividad y productos empleados.
El objetivo básico de estas revisiones médicas es tener bajo control la salud de los
trabajadores expuestos, identificando cualquier merma y evaluar el resultado de la
actividad preventiva adoptada en la empresa, lo que nos permitirá disponer de
suficiente información y conocimiento para poder reorientar el proceso en caso
La Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 1/1994 de 20 de junio) en su artículo 196 sobre Normas específicas para enfermedades profesionales, indica que:
Todas las empresas que hayan de cubrir puestos de trabajo con riego de
enfermedades profesionales están obligadas a practicar un reconocimiento médico
previo a la admisión de los trabajadores que hayan que ocupar aquéllos y a realizar los
reconocimientos periódicos que para cada tipo de enfermedad se establezcan en las
normas que, al efecto, dictará el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
&#56256;&#56457; Reconocimientos médicos previos
&#56256;&#56457; Reconocimientos periódicos
&#56256;&#56457; Y, no nos olvidemos de reconocimientos específicos, en caso de que se haya
producido una intoxicación.
Será el médico, especialista en medicina del trabajo el que, de acuerdo con la
normativa existente y con toda la información en sus manos (tipos de trabajo, productos utilizados, etc.) deberá decidir el protocolo de actuación requerido.
Es importante resaltar también y según el mismo artículo 196, que las empresas no podrán contratar trabajadores que en el reconocimiento médico no hayan sido
calificados como aptos para desempeñar los puestos de trabajo de las mismas de que se trate. Igual prohibición se establece respecto a la continuidad del trabajador en su puesto de trabajo cuando no se mantenga la declaración de aptitud en los reconocimientos sucesivos.
Todo esto debe ser gestionado por la empresa de control de plagas y además conocido por los empleados que realizan los tratamientos. La información y la formación de los trabajadores son dos obligaciones más que la Ley de Prevención exige al empresario.
Bien, hasta aquí he intentado hacer una pequeña reflexión en materia de prevención teniendo en cuenta las personas de las empresas de control de plagas que aplican plaguicidas, pero hay otro aspecto tan importante como el anterior, las otras personas que pueden verse afectadas por dicha actividad. No perdamos de vista que, en
general, hay personas que trabajan aparte de lo que son aplicadores de fitosanitarios , e incluso, también empleados de otras empresas.
Este hecho ha provocado no pocas situaciones de intoxicación a lo largo de los años, algunas de ellas con graves consecuencias para las personas afectadas. Los efectos los hemos visto brevemente con anterioridad y no voy a insistir en ello.
La pregunta es ¿sufrirá alguna de estas personas algún tipo de consecuencia en su salud?, quizás el tiempo lo dirá, ello si alguna de las alteraciones no queda camufladas como enfermedad común.
En definitiva, se hace necesario, imprescindible, a la vez que obligatorio, adoptar
estrictas medidas de prevención  diferentes en función del tipo de aplicación -, y
coordinadas entre todas las empresas afectadas, contemplando el ANTES, el
DURANTE y el DESPUÉS de las aplicaciones. En resumen, es lo que se conoce
Coordinación de actividades empresariales, regulado inicialmente por el artículo 24 de la Ley de Prevención y recientemente desarrollado por el RD 171/2004 de 12 de enero.
Veamos a continuación las actuaciones y actividades más importantes en cada una de estas fases  repito lo dicho de necesarias e imprescindibles -, para garantizar una aplicación segura, especialmente pensando, no tanto en el aplicador sino en estas otras personas que pudieran verse expuestas al producto (plaguicida), insisto, sea empleado de la empresa o de cualquier otra empresa contratada o
subcontratada por ella.
 Deberá inspeccionarse el centro de trabajo para determinar perfectamente las
zonas o espacios afectados.
 Identificar los protocolos de aplicación ya disponibles o en caso contrario, deberán elaborarse (las Administraciones  Departamentos de Seguridad y Salud  disponen de varios) . Estamos hablando de tener perfectamente identificado cómo
realizaremos la aplicación y qué medidas adoptaremos (antes, durante y después).
Debemos tener en cuenta que estos protocolos son específicos para cada centro
de trabajo, pues las características de los mismos pueden y serán diferentes.
 De acuerdo con los protocolos definitivos consensuados, se deberá informar a
TODO el personal - insisto, al de la empresa y al de cualquier empresa que
aquella pudiera haber contratado - (día, hora de inicio y de final, productos a utilizar, medidas de prevención, plazos de seguridad, etc.).
En este sentido, tengan en cuenta se exigirá  lo va a exigir la Inspección de Trabajo en caso de una inspección - un certificado donde consten todos estos aspectos que les acabo de comentar.
 Se señalizarán todas las entradas a las zonas de tratamiento. La señalización
deberá ser clara, concreta y fácilmente visible.
 Se indicará, también claramente, el tiempo que el local debe permanecer cerrado al personal, llevándose un control al respecto, plazo de seguridad.
 En la zona de trabajo sólo se permitirá el acceso de la persona que realiza la
aplicación. En caso de que alguien más tuviera que entrar, sólo podrá hacerlo
adoptando idéntica medidas de prevención que aquella.
 Se tendrán en cuenta los materiales existentes en el local. Los materiales
absorbentes (papel, ropa, etc.) exigirán la adopción de precauciones específicas
consistentes en cubrirlos con plásticos o similares durante todo el tiempo que dure
 Mucha atención a la existencia de equipos de acondicionamiento de aire y demás
conducciones, pues distribuirían los productos a otras estancias no previstas y,
consecuentemente, no protegidas, a través de la red de canalizaciones.
Y finalmente, DESPUÉS de la aplicación:
 Asegurar que se conozca y respete el plazo de seguridad necesario en función del producto aplicado.
 Una vez superado este tiempo, proceder a renovar el aire, abriendo ventanas. Ello exige haber planificado previamente el responsable de dicha acción, el cómo, el día y la hora, etc.
Quiero en este punto hacer hincapié en que la persona o personas que realicen
esta actuación deben entrar en las salas tratadas con toda la protección necesaria y adecuada.
En conclusión, únicamente respetando todas estas precauciones y algunas o varias
más que podríamos identificar con más tiempo, podremos garantizar un tratamiento seguro, evitando:
 Por una parte, daños y/o enfermedades a personas que, como hemos visto al inicio de esta charla, pueden ser muy graves y crónicas.
 Y por otra y sin extenderme en ello, evitando también:
&#56256;&#56451; La Responsabilidad Administrativa, con multas, a consecuencia de
infracciones de Ley.
&#56256;&#56451; La Responsabilidad Laboral con posibilidad de recargo de prestaciones en
caso de daños por falta de medidas de seguridad y con complementos del
30% al 50% - a decidir por el juez  a las pensiones otorgadas por la
&#56256;&#56451; La Responsabilidad Civil con indemnizaciones en compensación a los
daños a la salud a consecuencia de exposiciones.
&#56256;&#56451; Y, finalmente, la Responsabilidad Penal, con posibilidad de cárcel.
Recuerdo que la vía penal no requiere forzosamente la existencia de daño. El
llamado, en el Código Penal, delito de riesgo permite ir penalmente contra
alguien tan solo por considerar que las condiciones de trabajo no respetan la
legalidad vigente y ponen en peligro la seguridad y/o salud del trabajador
y, con la particularidad de que prácticamente todas ellas son compatibles entre sí.
Recuerdo además, que únicamente la Responsabilidad Civil es asegurable, el resto no es posible asegurarlo.
En definitiva, las consecuencias de una mal praxis pueden ser muy importantes, tanto para las personas afectadas, como la empresa de control de plagas, sus dirigentes, sus mandos y/o responsables en general.
#2 · 09/Abr/2006, 18:42
Hola migdrago, bienvenido al foro, gracias por el ladrillo que te acabas de mandar, para la proxima vez por favor avisa, para prepararme, seria mejor que propusieras o sugirieses que tienes en ts manos tal informacion, porque me da que nadie se va a leer tal tocho, companero. saludos y gracias
#3 · 11/Ago/2006, 17:11
vaya berrido, como dice orcon_boy, te has pasado. De repente has gastado toda tu energía para escribir esto, pero podías haber puesto un resumen, que ultimante la gente no está para leer tanto , o propón un blog o algo para noticias largas... de todas meneras gracias, y no entré hasta ahora pues quería dejarlo para un momento de relax, un riesgo laboral leer tanto texto, jejeje
Ahora son las 05:02 UTC+00:00
III Congreso Nacional Prevención de Riesgos Laborales sector Agroalimentario
14/Sep/2006, 10:28
legislación incorporada (2006), riesgos laborales
24/Oct/2006, 09:59
taxonomo 1 13/Ene/2007, 23:04

References: artículo 15
 artículo 58
 artículo 22
 artículo 196
 artículo 196
 artículo 24