Source: https://it.scribd.com/document/363671187/Entendiendo-el-fenomeno-del-cambio-climatico-en-Bolivia
Timestamp: 2020-08-08 23:55:59+00:00

Document:
Entendiendo el fenomeno del cambio climático en Bolivia | Cambio climático | Clima
SalvaSalva Entendiendo el fenomeno del cambio climático en Bo... per dopo
Cuantiles Villa Leiva
CONECTORES____CONSECUTIVOS
Planes de acción de adaptación urbana y análisis de vulnerabilidad para Medellín
Proyecto de fortalecimiento de las capacidades de Sistematización e información del cambio climático en Bolivia - BOL/60130
Foro Virtual: “AGUA, CLIMA Y TIEMPO - Cambio Climático, y su Impacto en la disponibilidad de los recursos hídricos”
El trabajo ha sido realizado en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, a través del Vice ministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y Gestión y Desarrollo Forestal, la Sociedad de Ingenieros de Bolivia, y se ejecuto entre el 20 de Julio, hasta el 01 de agosto del 2011.
PhD. Miguel Ontiveros
Sistematización preparada por:
Equipo BOL/60130
Mónica Pacheco, Marcelo Carrión, del Proyecto de Fortalecimiento de las Capacidades Nacionales de Sistematización, Información y Difusión sobre Cambio Climático.
Equipo proyecto Fortalecimiento de las Capacidades Nacionales de Sistematización del Conocimiento, Información y Difusión sobre el Cambio Climático en Bolivia
Rocio Chain, Oficial de Programas de la Unidad Política, Económica y Social para Vivir Bien, del PNUD Mónica Pacheco Sanjinés, Especialista en Gestión del Conocimiento y Coordinadora del Proyecto Marcelo Carrión Salazar, Especialista en Seguridad Alimentaria y Gestión del Riesgo Alvaro Moscoso Paravicini, Administrador del Proyecto Cristian Cadena López, Responsable de Sistemas
Dirección Calle 19 Achumani. La Paz, Bolivia N. 130 - Telf. 2-971293. Fax 2111631 Correo electrónico: pnudcambioclimatico@60130.pnud.bo http://www.cambioclimatico-pud.org.bo
La responsabilidad del presente documento es de quienes participaron en el Foro Virtual y no compromete necesariamente la línea de pensamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ni de las entidades que conforman el Comité Institucional, ni como de sus patrocinadores y organizadores.
ENTENDIENDO EL FENÓMENO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN BOLIVIA
TEMA 1. Impacto del Cambio Climático sobre el abastecimiento
sobre la disponibilidad de los recursos hídricos en Bolivia
en el marco del contexto latinoamericano
1.1 Contexto de análisis y discusión
1.2 Preguntas de orientación
1.3 Cambio Climático y Recursos Hídricos
1.4 Gestión de la Información y Recursos Hídricos
1.5 Gestión de los recursos hídricos y el monitoreo de variables meteorológicas
1.6 Gestión de los recursos hídricos y el saber ancestral
TEMA 2. Gestión Integral de los Recursos Hídricos (GIRH)
2.1 Contexto de análisis y discusión
2.2 Preguntas de orientación
2.3 La Gestión Integral de los recursos hídricos
2.4 La Normatividad de los recursos hídricos
2.5 Marco Político de los Recursos hídricos
2.6 Beneficios de la gestión integral de los recursos Hídricos
2.7 Institucionalidad organización de los Gestión Integral
2.8 La Gestión Integral de los Recursos Hídricos y la Adaptación al Cambio Climático
2.9 La Educación y Gestión Integrada de Recursos Hídricos
TEMA 3. Gobernabilidad del agua
3.1 Contexto de análisis y discusión
3.2 Preguntas de orientación
3.3 Que es la gobernabilidad
3.4 Gobernabilidad de los recursos hídricos e institucionalidad
3.5 Retos de la Gobernabilidad de los recursos hídricos
LINK COMPARTIDOS Y RECOMENDADOS EN EL FORO
FORO VIRTUAL CAMBIO CLIMÁTICO Y SU IMPACTO EN LA DISPONIBILIDAD DE LOS RECURSOS HÍDRICOS DE BOLIVIA
Modelo de Circulación Global
Instituto de Hidrología e Hidráulica
Panel Intergubernamental de expertos sobre Cambio Climático.
MDSyP
Proyecto Regional Andino de Adaptación
Cooperativa de Servicios de Alcantarillado Sanitario y Aguas Potable de Santa Cruz
Servicio Nacional de Geología y Técnico de Minas
Sistema Hidrogelógico de Bolivia
El agua dulce es indispensable para todas
las formas de vida, y necesaria en grandes cantidades para casi todas las actividades humanas. El clima, el agua dulce y los siste- mas biofísicos y socioeconómicos están in- trincadamente interconectados, por lo que un cambio en uno de ellos induce un cambio en otro distinto. El cambio climático (CC) an- tropógeno agrava la presión que están expe- rimentando ya las naciones ante el problema de la utilización sostenible del agua potable. Los problemas que habrá que resolver en relación con el agua potable son: exceso de agua, escasez de agua, y exceso de polución. Cada uno de esos problemas puede ser am- plificado por el CC. Los problemas relaciona- dos con el agua dulce desempeñan un papel crucial en el conjunto de las vulnerabilidades regionales y sectoriales clave. Por ello, la rela- ción entre el CC y los recursos de agua dulce suscita una preocupación y un interés de pri- mer orden (IPCC, 2008).
A pesar de que las causas del CC provie-
nen principalmente del uso de la energía, el impacto se sentirá especialmente a través del agua. Se espera que el cambio en el clima impacte en los países de diferentes maneras, con tormentas más intensas, aumentos o disminuciones en las precipitaciones anua-
les, inundaciones y sequías. Indudablemen- te, los cambios en uno de los recursos más importantes afectarán a las personas, las economías y el medio ambiente, quizás de un modo drástico. Si consideramos nuestro conocimiento existente de los cambios en el clima se hace evidente que aún estamos
en un estado de incertidumbre. En la mayo- ría de los países todavía se sigue debatien- do cómo él CC se manifestará y los efectos que tendrán. Sin embargo, a pesar de esta incertidumbre hay presión para actuar aho- ra y asignar los recursos para la adaptación al cambio climático (ACC). Para aumentar nuestra comprensión sobre el CC y descubrir qué podemos hacer ahora. Existen medidas que pueden tomarse para estar preparados para un clima más cambiante y podemos plantearles a nuestros políticos que se pre- paren para el cambio. La medida inmediata más importante se relaciona con el modo en que gestionamos nuestros recursos hídricos. Mejorar la gestión de los recursos hídricos hoy nos preparará para adaptarnos mañana. Una mayor comprensión de los recursos hí- dricos permitirá sistemas de asignación más eficientes y flexibles, así como una mejor inversión en infraestructura, tanto para op- timizar el acceso al agua como para reducir los riesgos del cambio en el clima (CAP-NET, PNUD, 2009).
Bajo esos antecedentes, el proyecto de Fortalecimiento de capacidades de sistema- tización e información del cambio climático (BOL 60130), que ejecuta el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), conjuntamente instituciones como el Minis- terio de Medio Ambiente y Agua, la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) y WASA con los objetivos de:
• Objetivo 1. Apoyar/contribuir en la formulación de una propuesta de al- ternativas de adaptación al cambio cli-
mático con incidencia en los recursos hídricos, desde la sociedad boliviana
• Objetivo 2. Sistematizar aportes y co- nocimientos relacionados a cambio climático y su impacto sobre la dispo- nibilidad de los recursos hídricos.
• Objetivo 3. Fortalecer y complemen- tar conocimientos de profesionales e investigadores, relacionados con la te- mática de cambio climático y los recur- sos hídricos.
• Objetivo 4. Propiciar la reflexión, dis- cusión, y difusión de propuestas ela- boradas por personas y profesionales que están relacionados con la temáti- ca de Cambio Climático.
Han llevado adelante el foro virtual titula- do “AGUA, CLIMA Y TIEMPO - Cambio Climá- tico, y su Impacto en la disponibilidad de los recursos hídricos”, el mismo que pretendió obtener los siguientes resultados:
• Elaboración de una recomendación de adaptación al cambio climático en re- cursos hídricos
• Documento de sistematización los aportes del foro, en un documento publicable.
• El público participante ha fortalecido sus conocimientos en la temática de cambio climático y recursos hídricos.
Bajo esos resultados el foro se estructuro en los siguientes temas:
Impacto del Cambio Climático sobre el abastecimiento y sobre la disponibili- dad de los recursos hídricos en Bolivia y en el marco del contexto latinoamerica- no, el cual se realizo entre los días 19, 20 , 21 de Julio. Fundamentalmente se analizo, comento y compartió información y conoci- miento considerando, que existe un cambio en el clima, cambio en los recursos hídricos, que existen varios métodos de adaptación al cambio climático, que en el país se cuenta
con lecciones aprendidas de adaptación, y se han desarrollo capacidades instituciones en el sector de recursos hídricos.
Gestión Integral de los recursos Hí- dricos (GIRH), se analizo la temática entre el 22, 23, 24 de Julio y para ello se consideraron los siguientes ejes temáticos:
Plan Nacional de Cuencas, Balance Hídri- co, Cuantificación de la oferta y demanda por cuencas; Administración de los recur- sos hídricos; Mecanismos de adaptación al cambio climático; Escenarios Climáticos. Disponibilidad, uso; quien administra, Ley de aguas. Constitución Política del Estado; Plan Nacional de Desarrollo; Ley Marco de Autonomías; Plan Nacional de agua pota- ble y servicios básicos.
Gobernabilidad del Agua, se realizo entre el 25 y 26 de Julio, considerando los ejes temáticos de: Administración de los recursos hídricos, proveedores de servicios, políticas y regulaciones, sistemas de infor- mación y sistemas de gestión.
La moderación estuvo a cargo del PhD. Ing. Miguel Ontiveros, y en el evento parti- ciparon un total de 150 participantes, don- de se destaca la participación de miembros de entidades académicas, fundaciones, organizaciones no gubernamentales, or- ganismos públicos. El flujo de opiniones y comentarios ha sido intenso a lo largo del tiempo que el foro estuvo abierto, habien- do circulado cerca a 100 mensajes electró- nicos, lo cual da cuenta de de una interac- ción importante y motivadora, que nos ha permitido a todos los participantes desa- rrollar conocimientos y compartir visiones a partir del aporte colectivo.
En el presente documento se ha siste- matizado las síntesis del debate preparadas por el moderador, con la finalidad de pro- porcionar un panorama resumido de las ideas trabajadas.
“AGUA, CLIMA Y TIEMPO - Cambio Climático, y su Impacto en la disponibilidad de los recursos hídricos”,
“Impacto del Cambio Climático sobre el abastecimiento y sobre la disponibilidad de los recursos hídricos en Bolivia y en el marco del contexto latinoamericano”
El impacto del cambio climático (CC), sobre el abastecimiento y disponibilidad de los recur- sos hídricos en Bolivia, ha sido ampliamente difundido en numerosas publicaciones oficia- les, como la Primera y Segunda Comunicación Nacional ante la Convención Marco de las Na- ciones Unidas sobre Cambio Climático (CM- NUCC), Mecanismos de Adaptación al Cambio Climático (MDSyP), Estado del Arte del Cono- cimiento en la Adaptación al Cambio Climá- tico en Bolivia Agua y Seguridad Alimentaria (PNUD, 2011), Vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en Bolivia (PNCC, 2008),Bo- livia Cambio climático, pobreza y adaptación (OXFAN, 2009), Bolivia: Estado de Situación de la Agricultura, Seguridad Alimentaria y Gestión de Recursos Hídricos destinados a la agricultu- ra frente al Cambio Climático (INWENT,2011). Las conclusiones más sobresalientes acer- ca de las principales tendencias climáticas así como del CC, sus efectos e impacto, que deri- van de todas las publicaciones mencionadas, prácticamente muestran escenarios de impac- to negativos, en algún caso extremadamente negativos en la mayoría de sectores analizados.
Los impactos serán heterogéneos en todo el país, y algunas zonas serán más afectadas otras, dependiendo de sus parti- cularidades. Se prevén cambios significati- vos en las precipitaciones y sobre todo en su temperatura aunque la certidumbre de cantidad la localización y en qué periodo del año cambiará no se conoce.
En este contexto, es evidente que el nivel de conocimiento actual de las condiciones de clima actual y los recursos hídricos, hace difícil realizar una estimación pormenoriza- da de los efectos del CC, con una resolución temporal y espacial adecuada.
Consecuentemente, para evaluar los im- pactos del CC, es de vital importancia deter- minar las condiciones de clima actual en las regiones más vulnerables ante fluctuaciones
del mismo, para evaluar la vulnerabilidad ante
el cambio climático y para poder determinar
estrategias de adaptación y mitigación.
Siguiendo la metodología de trabajo del
Foro, para iniciar la discusión, vamos a plan- tearnos las siguientes interrogantes en base
a lo expuesto determinando dos aspectos:
Que conocemos? y de que disponemos?
1.2. Preguntas de orientación
1. Es suficiente la información sobre clima y recursos hídricos en nuestro país?)
2. Como podemos llegar a una resolución aceptable para mejorar nuestro conoci- miento sobre la variabilidad climática y cambio climático?
3. Los estudios sobre cambio climático mencionados son suficientes como para crear mecanismos de adaptación al cambio climático?
4. Disponemos de la infraestructura y he- rramientas técnicas necesarias para realizar la evaluación de los impactos de cambio climático en el sector de los recursos hídricos (Agua potable y sa- neamiento básico, riego, etc.)
1.3. Cambio Climátco y
Hay mucha gente que no se cree esta his- toria del cambio climático (CC), lo cierto es que existen numerosos científicos del pla- neta que están trabajando varios años en el tema, y están arribando a un consenso “definitivamente algo está pasando”. Su ma- nifestación incuestionable es el incremento súbito de temperatura en varias regiones del planeta, que está alterando de manera direc- ta o indirecta la vida normal de la población, y del resto de seres vivos.
Cuando hablamos de CC, tenemos que dejar en claro que estamos hablando de las tendencias de largo plazo valores medios de decena de años, y no confundirla con la va- riabilidad interanual por ejemplo asociada al fenómenos como El Niño-Neutro-Niña, que explican los periodos lluviosos o sequias de los últimos años en Bolivia, y tampoco con- fundirlo con la variabilidad sinóptica (sema- nas) culpable de las nevadas de Oruro de las últimas semanas y que pueden ser pronosti- cadas con más de 7 días.
Para un sector tan estratégico como el de los recursos hídricos, urge, tener un escena- rio consensuado de cómo se manifiesta el
cambio climático en Bolivia, para ello, debe combinarse el análisis climatológico históri- co de las mejores estaciones en el país, com- binarlas con proyecciones de modelos que se hayan validado con los datos históricos y complementar las áreas geográficas que no tienen datos con resultados de re análisis. Sin embargo, es también conocido que se ha hecho mucho abuso del re análisis, dado que el re análisis tienen una física (meteoro- logía) consistente con una resolución media de 200x200 km2 y tratar de llevar estos da- tos a la escala agrícola o hidrometeorológi- ca (cuencas medianas o pequeñas) no tiene mayor sentido, mas aun en muestro país que tiene una topografía muy variable.
Por lo que antes de cualquier interpola- ción, extrapolación o relleno de información, con datos de re análisis o cualquier modelo
que se utilice tienen que ser validada con la información de superficie y altura histórica y
la experiencia hidrometeorológica.
A estas alturas el país debe tener una idea aproximada, pero de consenso de que es lo que está pasando en el país y las tendencias de cambio del clima.
Luego de entender las señales de la in-
formación climática, el paso fundamental es
la identificación de los patrones de cambio
en la vulnerabilidad del sector y eso va de la mano con las tendencias de los ecosistemas
y sus servicios directamente relacionados
con el agua y lo que debería incluir todas las crecientes presiones como la frontera agrí- cola, pastoreo, minería, urbanización o infra- estructura vial, o contaminación y hasta los mismos conflictos por el agua.
Solo combinando, las tendencias más aproximadas de clima con estos patrones de vulnerabilidad, podremos definir cuáles son las áreas y elementos críticos para el mane-
jo de los recursos hídricos y las medidas de
adaptación pertinentes.
Trabajar aisladamente en uno u otro tema, no deja de ser un interesante ejercicio aca-
démico, solo esta mínima integración, puede orientar acciones y políticas efectivas
Las personas deben tener claro de dón- de viene el agua, a quién están afectando si contamino aguas arriba, que pasa con las per- foración de pozos, donde están ubicados los sitios de recarga y por supuesto cuáles serían las maneras de prevenir los efectos del cam- bio en el clima sobre estos recursos.
Para adquirir un conocimiento más profundo sobre la variabilidad climática y cambio climático (conceptos distintos que suelen confundirse), se debería revisar los informes oficiales de organizaciones como el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC); que han dedicado sus esfuerzos a analizar de forma exhaustiva, objetiva, abierta y transparente la información científica, técnica y socioeco- nómica relacionada con el Calentamiento Global; y que han logrado grandes avances en cuanto a investigación sobre los cambios del clima y los efectos observados en los sis- temas naturales y la sociedad humana.
En necesario entonces diferenciar los con- ceptos de variabilidad 1 y cambio climático 2 , por ejemplo:
• diferenciando ambos conceptos.
1 Variabilidad del clima, La variabilidad del clima se refiere a las variaciones en el estado medio y otros datos estadísticos (como las desviaciones típicas, la ocurrencia de fenómenos extremos, etc.) del clima en todas las escalas temporales y espaciales, más allá de fenómenos meteorológicos determinados. (IPCC, 2001). 2 Cambio climático, Importante variación estadística en el estado medio del clima o en su variabilidad, que persiste durante un perío- do prolongado (normalmente decenios o incluso más). El cambio climático se puede deber a procesos naturales internos o a cambios del forzamiento externo, o bien a cambios persistentes antropogé- nicos en la composición de la atmósfera o en el uso de las tierras. Se debe tener en cuenta que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMCC), en su Artículo 1, define ‘cambio climático’ como: ‘un cambio de clima atribuido directa o in- directamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables’. La CMCC dis- tingue entre ‘cambio climático’ atribuido a actividades humanas que alteran la composición atmosférica y ‘variabilidad climática’ atribuida a causas naturales (IPCC, 2001).
• buscando desarrollar estudios locales sobre clima, agua y actividades productivas (in- ventarios y tendencias).
Por otra parte, para mejorar en el conoci-
miento del clima actual y futuro se emplean
los denominados “Modelos de Circulación
General 3 y Regional”, que se han convertido
en una herramienta útil para estudiar cómo
se comportará el clima futuro.
En la actualidad se tiene como una nece- sidad apremiante (especialmente para los
países en vías de desarrollo) una adecuada proyección del clima futuro y sus impactos
las diversas actividades y procesos socia-
En ese entendido instituciones como el Ser-
vicio Nacional de Meteorología e Hidrología
(SENAMHI) y el Instituto de Hidráulica e Hidro- logía - IHH (Universidad Mayor de San Andrés) conjuntamente con la Cooperación Japonesa JICA (Proyecto Grande), vienen realizando im- portantes investigaciones sobre el impacto del
CC en la disponibilidad de recursos hídricos
para las ciudades de La Paz y de El Alto.
A pesar de los esfuerzos en el país en
materia de investigación y generación de información para cuantificar y cualificar los impactos del cambio climático sobre la acti- vidad agropecuaria, existen todavía muchos vacíos acerca de la naturaleza y magnitud de este fenómeno.
Los impactos del CC se manifiestan por la alteración de los patrones de precipitaciones (adelanto o retraso del inicio de la temporada
3 Modelo de Circulación General, Herramienta para la investiga- ción del clima y sus fluctuaciones. Un MCG es una representación espacial y temporal aproximada de los principales procesos físicos que ocurren en la atmósfera y de sus interacciones con los demás componentes del medio ambiente. De su resolución se obtiene la evolución temporal y espacial (tridimensional) del sistema climáti- co, en función de las condiciones iníciales y de contorno elegidas y de los valores de ciertos parámetros climáticos (por ejemplo, la concentración de CO2 atmosférico). Esto se denomina experimen- to numérico, simulación climática o experimento climático y puede orientarse tanto a la descripción del clima contemporáneo (experi- mentos de control), como a la investigación del clima resultante de uno o más cambios en los parámetros climáticos.
de lluvias, incremento en su intensidad pero menor duración y ausencia prolongada). Así mismo se presentan con más frecuen- cia eventos extremos como la aparición de heladas, el incremento de temperaturas del medio ambiente que ocasiona la presencia cada vez más frecuente de plagas en los cul-
tivos que inciden en la seguridad alimentaria
y la ocurrencia de inundaciones en distintas
regiones de nuestro país. Las consecuencias en la producción agropecuaria se revelan en
los requerimientos de agua para los cultivos y
la migración de agroecosistemas, que condu-
cen a importantes pérdidas de la producción
a nivel global. Este hecho conforma un pano-
rama muy problemático en zonas del Altipla- no, el Chaco, Potosí, Tarija, Chuquisaca y Beni.
Por otro lado la elevación de la tempera- tura tiene efectos en el retroceso acelerado de los glaciares de los nevados, particular- mente los que forman parte de la cordillera real: Huayna Potosí, Tuni, Condoriri y Muru- rata. Los glaciares son indicadores sensibles del CC, el impactante estado del que fuera el glaciar del Chacaltaya, marca una tendencia de súbitos e intensos episodios de deshielo que irreversiblemente tendrán los glacia- res de Bolivia de continuar el aumento de la temperatura global de la tierra. Conside- rando que los glaciares son fuente de agua fresca y que alimentan de agua a ciudades como La Paz y El Alto, su deshielo podría afectar la regular provisión de agua y la ge- neración de energía eléctrica.
En cuanto a los modelos para generar es- cenarios de cambio climático, si bien todos están consientes que estas son herramien- tas útiles e indispensables para generar una proyección del clima futuro y sus impactos. En Bolivia no se tiene hasta ahora escenarios de cambio climático ajustados a una reso- lución aceptable en la cual realizar los estu- dios de cambio climático (evaluación de su impacto y adaptación al mismo). Son pocos los intentos de generar escenarios de CC, el
primero fue hecho por el Programa Nacional de Cambios Climáticos (PNCC) y el SENAMHI, usando el Modelo para la evaluación del CC inducido por los gases de efecto invernade- ro- MAGICC y el Generador de Escenarios SCENGEN, después se trabajo con el PRECIS un sistema de modelado regional deriva- do de modelos climáticos globales (GCM),
este trabajo lo realizaron indistintamente la Universidad Mayor de San Andrés -UMSA (Laboratorio de Física de la Atmosfera), y la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN). Últimamente se trabajó con el modelo ja- ponés MRI - JMA CGCM 2.3.2 el Proyecto Bol/60130 PNUD. En todos estos casos los resultados en la regionalización, calibración
y validación no tuvieron, por el momento, resultados esperados.
Los nuevos emprendimientos en este mo- mento son nuevamente retomar el modelo
MRI a través del Proyecto Regional Andino de Adaptación al Cambio Climático (PRAA),
y la UMSA además FAN ha dejado al PRECIS
para retomar sus investigaciones con el Mo- delo BRAMS (Brazilian Regional Atmospheric Modeling System) se prevé mejores resulta- dos porque este modelo ya fue calibrado y validado en el Brasil. Los resultados de estos emprendimientos todavía se esperan.
“Nosotros necesitamos crear nuestros propios modelos bajo las características geomorfológicas que tiene Bolivia”. Es cierto, necesitamos trabajar en la validación de de escenarios de cambio climático a una escala que nos permita evaluar los impactos a nivel local.
Resumiendo, se debe recomendar las si- guientes acciones:
a) Crear un Sistema de información Nacional
b) Generar escenarios de cambio climáti- co oficiales
c) Fortalecimiento institucional a las insti- tuciones generadoras de información.
Está Claro que no disponemos de mucha infraestructura, no la necesaria y tampoco de herramientas necesarias para la evalua- ción de los impactos de cambio climático en cuanto a los recursos hídricos, sin embargo con lo poco que tenemos se debe iniciar los trabajos para poder crear mecanismos de adaptación, y paralelamente buscar finan- ciamiento para poder disponer de una ma- yor infraestructura y herramientas técnicas.
Los emprendimientos que se han realiza- do, como el PRAA del PNCC han sido muy im- portantes para determinar la disponibilidad de los recursos hídricos debido a la retracción de los glaciares andinos tropicales, un estudio muy importante que nos dio las pautas para ver que sucederá con el agua en la cordillera, es decir con su disponibilidad en los próximos años, pero son estudios que necesitan ser complementados y sobre todo continuados para tener un panorama más amplio, de lo que sucederá los próximos años.
Ese estudio determino que necesaria- mente se deben hacer la prospección de nuevas fuentes de agua para la provisión al Alto que actualmente ya sufre de raciona- miento en algunos distritos, aspecto que se incrementara más en los próximos años si no se ejecutan estas prospecciones.
Como podemos ver, es mucho lo que tene- mos por hacer, pero si no se hacen las gestiones
No debemos ser tan negativos frente a la problemática del cambio climático, más bien ser proactivos y plantear soluciones, promo- ver inversiones para mejorar tanto la infor- mación como las herramientas que tenemos al momento.
Enfrentar el tema de calentamiento glo- bal con la mente “OPEN”, y lo cierto es que un Calentamiento Global no Implica que todas las zonas se calentaran; unas regio- nes efectivamente incrementaran su tem- peratura, pero otras se enfriaran o serán
neutras, esto dependerá de los caracterís- ticas climáticas de cada región.
1.4. Gestión de la Información y Recursos Hídricos
La información relacionada a la hidro- meteorologia en general está dispersa, y en algún caso “oculta” en los escritorios o estantes, lo cual dificulta su acceso y dis- ponibilidad. Contar con una base de datos con la información es “urgente”. Por otro lado, hace falta estudios “de verdad” sobre la problemática, hay “seudo” investigaciones que lo que hacen es solo alarmar, por ello se debe complementar la información y cono- cimiento que se tiene, realizando estudios más específicos bajando el nivel territorial a micro cuencas para un mejor entendimien- to de lo que sucede y de esta forma generar estrategias de adaptación al CC mas efecti- vas, desde el nivel local.
Es necesario destacar que la disponibili- dad de información meteorológica y climá- tica del país es muy limitada, por ejemplo en la zona de Santa Cruz sobre todo en los mu-
nicipios más alejados de la urbe, no se cuen- ta ni con una estación por cuenca municipal
y se debe recurrir a modelos de curvas e in-
terpolaciones que a ciencia cierta puede que difieran de la realidad. En ese entendido, con la finalidad de mejorar el conocimiento es necesario involucrar a las personas que ven de cerca este cambio y lo perciben en la disminución de sus fuentes de agua, perso- nas que se preguntan qué está sucediendo esa laguna nunca se seco, nunca había visto
llover así, este es el año más seco, etc. Todos estos conocimientos pueden ser obtenidos y retransmitidos con conceptos fáciles de usar
y de entender, al menos así tendríamos he-
chos que validen los modelos que usamos y una manera práctica de generar conocimien- to en base a las herramientas que ya existen.
Con la información con la cual se cuenta en el país, es un buen comienzo para plan-
tear las posibles estrategias de adaptación. Lo
importante es comenzar a actuar y a imple- mentar acciones a nivel local, llegar a dialogar
y concertar con las poblaciones locales la im-
plementación de estas medidas y que posi- bles efectos generara el cambio climático en sus estrategias de vida. Mucha de esta infor-
mación, se encuentra en las regiones (munici- pios), ministerios y es muy general, y por otro lado son puntuales. Por ejemplo en algunas zonas del país se levanta información a través de entrevistas en distintas regiones, hablando con gente de la tercera edad los cuales están en la capacidad de realizar comparaciones con lo que fue, y es hoy en día, ellos no ne- cesitan equipos complicados para poder de- terminar algunos parámetros a través de sus conocimientos, por el hecho de haber apren- dido en su diario vivir durante años y años, y
a través de los conocimiento que les fueron heredados por sus antepasados.
Tampoco debemos dejar de lado la infor- mación generada en otros países, con carac- terísticas similares a las nuestras, pues de esos estudios, investigación y conocimiento gene- rado, pueden ser utilizadas en nuestro medio.
Por otro lado se debe mejorar, el conoci- miento y construcción de modelos climáticos e hidrológicos con resoluciones adecuadas, para que sean utilizados para la generación de mayores investigaciones y conocimiento, así como la generación de estrategias y políti- cas más certeras para el sector de los recursos hídricos. Sin embargo estos modelos no son la única solución, debemos tener claro que son herramientas para entender el proceso del cambio climático y no una sola “verdad”.
Por tal razón, se observan ESCENARIOS 4
4 Escenario climático, Representación plausible y a menudo sim- plificada del clima futuro, basada en un conjunto internamente coherente de relaciones climatológicas, que se construye para ser utilizada de forma explícita en la investigación de las consecuen- cias potenciales del cambio climático antropogénico, y que sirve a menudo de insumo para las simulaciones de los impactos. Las pro- yecciones climáticas sirven a menudo como materia prima para la construcción de escenarios climáticos, pero los escenarios climáti- cos requieren información adicional, por ejemplo, acerca del clima
futuros que no son consistentes, que no cumplen con dinámica o circulación general de la atmosfera, esto por usar resultados de modelos que no tienen la resolución o física adecuada a la zona de estudio, en ese enten- dido es fundamentan lograr un escenario, pero no de consenso (esto no es democra- cia), sino que sea lo más aproximado a lo que ocurrirá. Dado que este escenario definirá to- das las estrategias futuras con los costos que esto significa, de lo contrario hay que cons- truir más de un escenario posible a la espera de mejor información.
De acuerdo con lo que se ha tratado en las intervenciones, priorizamos los siguien- tes temas:
a) Difusión, disponibilidad, accesibilidad y calidad de la información,
b) sistematización de la información
c) escenarios climáticos.
Sobre el punto a), la difusión y la accesibi- lidad a la información hidrometerorologica, en estos 5 últimos años ha mejorado sustan- cialmente, el SENAMHI, entre los años 2007- 2008 empezó a liberar la información en for- ma sistemática a nivel departamental, tal es el caso de los departamentos de Tarija, Oruro, Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, donde se ha entregado la base de datos departamen- tal integra (bajo convenio de cooperación in- terinstitucional) a todas las instituciones es- tatales, organizaciones privadas, universida- des estatales y privadas. Además en el caso de Cochabamba se creo un Sistema depar- tamental de información hidrometeorologi- ca, con la participación de 42 instituciones lideres quienes a través de un intercambio de información, gozan del acceso directo de toda la información departamental. Este fue el primer paso que se dio para crear un Siste- ma Nacional de Información.
observado en un momento determinado. Un ‘escenario de cambio climático’ es la diferencia entre un escenario climático y el clima actual.
De todas maneras estos emprendimien- tos todavía no satisfacen ni llenan el vacio antes descrito por los panelistas, por mu- chas razones, una porque no son sosteni- bles en el tiempo, por el continuo cambio de autoridades y técnicos, causa por la cual desaparecen los bancos de datos.
Por lo tanto, es imprescindible la necesi- dad de crear un sistema de información na- cional estable e imperecedero en el tiempo a los cambios de índole político.
Otro aspecto más que se debe destacar es que en la nueva constitución del estado, en uno de sus artículos, menciona que cual- quier ciudadano tiene el derecho de solici- tar información de las instituciones y de ser atendido. Así que, el asunto de la disponibi- lidad y acceso creo que ya esta saldado.
En cuanto a la calidad, si bien es cierto que la calidad de los datos hidrometeorol- gicos no está al nivel de las investigaciones, también es cierto que el control de calidad de estos datos es de completa responsabili- dad del usuario o investigador en este caso, ya que cada uno de ellos requiere informa- ción de diferente precisión y paso temporal (horario, diario, mensual, anual e interanual ) dependiendo de la investigación que rea- lice. Se recalca que la responsabilidad sobre la calidad de información la tenemos todos nosotros (Ministerios, Gobernaciones, Al- caldías, Universidades, Consultores, otros).
A pesar de las limitaciones, cada vez existen más profesionales que hacen uso de los Sistemas de Información Geográfi- ca, las universidades deben fomentar la investigación en esta área que se presenta como una herramienta de análisis funda- mental en este periodo. Si el Gobierno ha dispuesto un satélite para comunicacio- nes, este debe procurar fomentar el uso para transmitir información sobre cambio climático, pero además se puede pensar
en que pueda transmitir imágenes sateli- tales para su estudio, habría que ver si esos componentes pueden ser añadidos en el satélite en espera o si tendría que ser ne- cesario otro. Es un nivel de tecnología evi- dentemente alto, pero muy necesario, algo que también puede ser considerado en un ámbito como la UNASUR.
Aun se percibe la necesidad de contar con evaluaciones de recursos hídricos (Ba- lance Hídrico), sistemas de información de
la demanda hídrica (usos de agua por sec-
tores), estudios del clima (clasificación cli-
mática), estudios serios sobre escenarios climáticos y sobre todo de información hi- drometeorológica espacio-temporal confia- ble y lo más importante la falta de un plan de fortalecimiento de la red de monitoreo hidroclimáticas y del Servicio Nacional de Meteorología e hidrología.
Es importante mencionar el esfuerzo loable que está impulsando el Ministe-
rio de Medio Amiente y Agua a través de su vice ministerio de Recursos hídricos
y riego, para satisfacer estas necesida-
des, con la propuesta dentro del marco del Plan nacional de cuencas, de la Ela- boración del Balance hídrico Nacional a escala de microrregiones y la cuantifica- ción de la demanda hídrica por sectores. También es necesario recalcar que todavía en Bolivia, no se cuenta con clasificación climática detallada que nos permita realizar estudios a una resolución aceptables de los estudios climáticos.
Si bien concluimos que la información está dispersa y poco organizada pues debe-
mos sentar las bases para unirla y que este accesible de una manera LIBRE no puede ser que Bolivia siendo un país tan diverso
en cuanto a clima y ecosistemas tenga que
recurrir a datos de países vecinos como Bra-
sil, Perú o Argentina para hacer los estudios
1.5. Gestión de los recursos hídricos y el monitoreo de variables meteorológicas.
No cabe duda que los países latinoame- ricanos no cuentan con la infraestructura suficiente y adecuada para el suministro de agua potable y saneamiento básico en to- das las poblaciones, ni siquiera llegamos a abastecer el 90% de la población del país, sin embargo el CC no da espera a que tengamos estas infraestructuras resistentes a todos los eventos que se presentarán
Es necesario desarrollar una institucio- nalidad sectorial, con adecuadas infraes- tructura, equipamiento suficiente, recursos humanos eficientes y para ello es adecuado crear mecanismos que realicen una “Gestión de la información y del conocimiento”, así como desarrollar instrumentos y herramien- tas para realizar correctas evaluaciones del impacto del CC en el sector de recursos hí- dricos, los mismos que deben ser adecuados y aplicados en los diferentes niveles territo- riales del país.
Para un aprovechamiento eficiente de los Recursos Hídricos, es necesario manejar tres módulos:
• el monitoreo (red pluviométrica, hi- drométrica, hidrogeométrica) el cual incluye la medición del proceso hidro- lógico,
• la simulación de su dinámica y,
• el manejo del aprovechamiento y con- trol del uso.
La realidad actual nos demuestra que afortunadamente la primera fase del módu- lo de monitoreo (con sus fases de medición), se viene cumpliendo, aunque desafortuna- damente de manera insuficiente. En la me- dida en que se desarrolle esta primera fase de manera óptima y eficiente, los servicios hidrometeorológicos así como todas las ins- tituciones relacionadas con la administra-
ción de los recursos hídricos, podrán desa- rrollar la segunda fase, correspondiente a la simulación y predicción de la dinámica del recurso hídrico, y por consecuencia abordar el tercer módulo, el cual tiende a facilitar y agilizar la toma de decisiones bajo los pro- gramas de gobierno, que en cada país son de diferente duración y naturaleza.
En este contexto, se deben implementar acciones orientadas a disponer de una ma- yor y mejor información sobre los sistemas de recursos hídricos y desarrollar herramien- tas para facilitar su gestión más eficaz.
Las redes de monitoreo de parámetros meteorológicos (precipitación, temperatu- ra, otros), hidrológicos superficiales y sub- terráneos (caudales y niveles piezométri- cos) deben mejorarse sustancialmente para obtener una información confiable sobre el ciclo hidrológico. Las bases de datos sobre los recursos hídricos y demanda, deben ser actualizadas o elaboradas y estar disponi- bles utilizando las nuevas tecnologías.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hi- drología (SENAMHI) es la entidad responsable en Bolivia de la recolección, procesamiento y depuración de los datos, coordinando, por lo tanto es la entidad a la que hay que fortalecer.
La realidad actual nos demuestra que en nuestro país afortunadamente el monitoreo se viene cumpliendo, aunque desafortuna- damente de manera insuficiente y sin refle- jar los principios de optimización. Es preci- samente la eficiencia y la optimización en el funcionamiento de una red hidrometeoroló- gica los criterios que nos garantizan la efec- tividad de la inversión económica realizada, la efectividad de los esfuerzos humanos im- plementados y, de esta manera, satisfacer las expectativas sociales, políticas y ambientales que recaen sobre un SENAMHI.
Si bien, en el país existen bancos de datos de información de recursos hídricos inclui-
dos en los denominados Sistemas de proce- samiento de información tanto hidrológica como meteorológica, podemos constatar que la información del agua está muy disper- sa, heterogénea e incompleta, encontrándo- se en instituciones muy diversas, lo cual difi- culta intercambio de información y conoci- mientos entre usuarios. La disponibilidad de productos sobre el estado del arte, gestión y protección ambiental de todas las cuencas, no satisface las necesidades de distintos ni- veles de usuarios.
Tomando en cuenta este aspecto, en todo el país las instituciones responsables del aprovechamiento de los recursos hídricos ejecutan sus actividades de gestión de los recursos hídricos de forma aislada y frag- mentada, sin mucha consecuencia positiva para las regiones del país, esto debido a que el desarrollo de sus capacidades técnicas avanzaron de maneras muy indistinta, tanto en términos institucionales como legales, y como consecuencia de esto se origina un to- tal desconocimiento sobre las capacidades locales para encarar una gestión integral de los recursos hídricos, así como la carencia de instrumentos adecuados para tal fin.
Como consecuencia de lo antes mencio- nado, existe una desintegración tanto los sistemas de adquisición de datos hidrome- teorológicos e hidroclimatológicos como de las redes de usuarios en las Cuencas. En este ámbito predomina una falta de coordi- nación interinstitucional e intercambio de información, la poca consistencia de datos hidrológicos, desconocimiento de los usos actuales del agua y su proyección en térmi- nos de demanda hídrica.
Llama la atención el hecho de la deficien- cia de datos de las estaciones meteorológi- cas, muchas de ellas antiguas, representan un gran vacio para tener proyecciones va- lederas. El SENAMHI tiene al momento 1024 estaciones, el año 2010 se instalaron 370 lo
que ya es un avance. A pesar de ese número muchas de ellas dependen de una persona que hace un registro manual, son conocidos los casos en los que las personas responsa- bles llenaron datos de días posteriores, es de- cir “falseando” información lo que representa errores e incertidumbre. Brasil por ejemplo tiene un registro uniforme de datos con un historial de mas de 30 años. y gestionando la información, y aca es preciso remarcar la im- portancia de la Transferencia de Tecnología contemplado en la Convencion Marco para el Cambio Climatico que debería ser uno de los mecanismos de apoyo urgente de los paí- ses Anexo I. Esta debería ir acompañada de facilitaciones sobre patentes y fortalecimien- to de conocimientos científicos en el país.
En conclusión habrá que mejorar la cali- dad de la investigación imparcial sobre el tema, así como generar instrumentos que ayuden a adaptarse y mitigar los impactos del cambio climático sobre los recursos hídri- cos. Asimismo debemos salir de la posición de casi siempre pedir y más bien debemos internar el concepto de prevenir.
Otro aspecto fundamental a considerar es que, Bolivia no cuenta con información atmosférica de altura, RADIOSONDA, los mas cercanos son los de Lima (Peru), An- tofagasta (Chile), Salta (Argentina), Porto Velho, Cuiaba, Corumba, Vilhena Cruzeiro (Brasil). De hecho Bolivia es uno de los po- cos países de América Latina que no cuenta con Radiosonda propio.
El Radiosonda entrega información fun- damental de la atmósfera alta para estudios climáticos, como: Gradiente verticales de Temperatura y Humedad, viento y en espe- cial Línea de Nieve y Hielo para estudios de Glaciares y datos para modelos climáticos los que son 3D.
Por otro lado, usualmente los estudios climáticos se reducen a un análisis de ten- dencias de los datos meteorológicos exis-
tentes o analizar salidas de modelos, sin cuestionar la calidad o representatividad de la información.
Razón por la cual es importante mejorar el conocimiento de la dinámica del clima de Bolivia, cualquier cambio o variabilidad aso- ciado al Calentamiento Global, tiene que te- ner asociado una modificación en la circula- ción General y sistemas meteorológicos que afectan el clima de Bolivia.
Se propone formular un Sistema Nacio- nal de Información Hidrometeorológica que además de compartir los datos valide la in- formación producida por las instituciones que trabajan en este campo, un emprendi- miento serio que asesore a los tomadores de decisión, y repito que sea la instancia donde germina la política pública pero con el ori- gen del saber científico.
Además es claro que se debe optimizar la red de estaciones nacionales para que las investigaciones se proyecten en esce- narios con mediciones confiables.
Todo lo que se quiere se puede, hay in- fraestructura y también hay estructuras; he- rramientas y tecnología si no hay, se adapta. Lo que no tenemos es voluntad y confianza en nosotros mismos. Se debe hacer una lí- nea de base, para partir y comparar lo que está pasando en la temática de variabilidad y cambio climático, en resumen lo que nos queda hacer:
1. fortalecer al SENAMHI
2. construir nuestros modelos
3. realizar la línea base
dicadores que en nuestro pasado fueron la base fundamental de los sistemas de producción.
Saber es una cosa y solucionar es otra. Cada lugar tiene soluciones pensadas por
los propios lugareños, el reto es sistematizar, ordenar y priorizar las soluciones en función
a variables como la seguridad alimentaria, el medio ambiente y la producción.
Sin embargo, es importante considerar que ese conocimiento para ser replicable y utilizable tiene varios retos por delante: (i) los bioindicadores que se utilizaban para la producción han sufrido modificaciones im- portantes por la variabilidad climática y cam-
bio climático que estamos enfrentando; (ii) la transmisión de éste conocimiento era verbal
y recién se están llevando adelante experien-
cias de registro, validación temporal para hacerlo medible y replicable (PROSUCO- COSUDE); (iii) la migración campo-ciudad de jóvenes varones que deciden buscar medios de vida más rentables y sostenibles que la agricultura deja a las comunidades sin futu- ros reservorios de este conocimiento; (iv) el uso de bioindicadores está muy ligado a las características productivas de cada zona, es muy localizado; y (v) los cambios en la dis- ponibilidad de los recursos hídricos. Esta construcción comunitaria de información debería estar disponible, por ejemplo, en los PDM´s para establecer un registro histórico que, además, sea parte del ejercicio de plani- ficación municipal periódico.
1.6. Gestión de los recursos hídricos y el saber ancestral.
Es necesario recuperar el conocimiento generado por los agricultores, mediante la observación de indicadores fito, zoo- técnicos y los astros. la gente joven debe necesariamente volver a manejar estos in-
Gestión Integral de los Recursos Hídricos (GIRH)
En la segunda parte del Foro, en primer lugar comenzaremos la discusión dándoles una introducción de lo que se tiene trabaja- do en el país en materia de la Gestión Inte- gral de los Recursos Hídricos GIRH), concep- tualización e importancia, para desembocar en los instrumentos necesarios para su im- plementación. Continuaremos después de esto debatiendo sobre la importancia y apli- cación de la GIRH en la adaptación al CC.
Una de las funciones principales del Estado que en los últimos años ha venido tomando relevancia viene a ser el manejo de los re- cursos naturales, en especial, el control del aprovechamiento de los recursos renovables como el hídrico. Para ello, en las últimas dé- cadas diferentes instituciones tanto estatales como privadas y de investigación han venido generando diferentes estrategias enmarca- das en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), por ejemplo: “Manejo Integral de los Recursos Hídricos”, “La Gestión del Agua y las Cuencas”, “Manejo de Cuencas Hidrográficas”, “Plan Na- cional de Recursos Hídricos”, “Plan de Manejo
de Cuencas Hidrográficas”, “Ordenamiento Territorial”y otras similares, cuyo sentido prin- cipal es enfocar la atención del Estado hacia
Naturales Renovables (agua, vegetación, etc.).
Y últimamente por el Ministerio de Medio
Ambiente y Agua, ha tomado especial interés en la elaboración de: la Ley de Aguas, el Plan Nacional de Cuencas, Plan Nacional de Agua Potable y Saneamiento Básico, etc.
En esta función del Estado se han adver- tido por parte de la comunidad científica las
siguientes dificultades: carencia de una me- todología que permita abordar de manera integral la administración y el manejo del agua; ausencia de aplicaciones ingenieriles que ofrezcan soluciones veraces a los mó- dulos de la administración del agua, tales como el monitoreo del recurso hídrico y el control de su aprovechamiento por parte de los diversos usuarios reales y potencia- les; ausencia de herramientas científicas que permitan abordar las diferentes fases del ciclo hidrológico desde los enfoques di- námicos y estocásticos.
La GIRH, precisamente es conceptualiza- da en el Plan Nacional de Cuencas, en el cual para su aplicación asume la siguiente defini- ción: “La GIRH es proceso que promueve la gestión y el desarrollo coordinado del agua, de la tierra y de los recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar económico y social con equidad y sin comprometer la sos- tenibilidad de los ecosistemas vitales”.
Existen otras definiciones como por ejem- plo la de ONU: “La gestión integrada de re- cursos hídricos es un proceso sistemático para el desarrollo, asignación y monitoreo de los usos del agua, de acuerdo con objetivos sociales, económicos y ambientales que bus- can el desarrollo sostenible”.
Por su parte la Comunidad Andina de Na- ciones (CAN), ha adoptado la siguiente defini- ción para la GIRH: “Un proceso que promueve el desarrollo y la gestión coordinados del agua, del suelo y de los recursos relacionados a fin de maximizar el bienestar económico y social re- sultante de manera equitativa y sin comprome- ter la sustentabilidad de ecosistemas vitales”.
En su versión más simple, GIRH no es un fin en sí mismo, sino un medio para lograr un equilibrio entre tres objetivos estratégicos importantes: la Eficiencia, para lograr que los recursos hídricos cubran la mayor parte posi- ble de las necesidades; la Equidad en la asig- nación de los recursos y servicios hídricos a través de los diferentes grupos económicos y sociales; y la Sostenibilidad ambiental para proteger los recursos hídricos básicos y el eco- sistema asociado.
Ahora bien, para lograr estos tres obje- tivos, los tomadores de decisión o gestores de los recursos hídricos, para administrar el recurso agua de acuerdo las definiciones de GIRH, primeramente necesitan en términos generales y simples, contar con una fuente de información confiable en cantidad y cali- dad (red de monitoreo hidrometeorológico, cartográfica SIG, un Sistema de información nacional, Leyes y normativas (Ley de Aguas, autoridades de cuencas), etc,. Además debe conocer con exactitud la cantidad, calidad de aguas superficiales y subterráneas (oferta y/o disponibilidad), la cantidad de agua reque- rida por los usuarios por sectores (demanda hídrica), contar con Planes de ordenamiento territorial (zonificación agroecología, plan de uso de suelos y plan de ocupación de tierras) como insumos para determinar la demanda.
Por lo anterior, es necesario que en esta etapa, estimados panelistas retomen las con- clusiones y opiniones consensuadas en la discusión del Tema 1 y encuentren puntos de congruencia con este nuevo tema. En esta etapa debemos comenzar a elaborar reco- mendaciones para ayudar, a las instituciones líderes del sector, a formular y consolidar un modelo conceptual, como instrumento estra- tégico para acompañar, direccionar y orientar los procesos de gestión y planificación de es- tas autoridades, con especial énfasis en la apli- cación coherente de procedimientos técnicos necesarios y normativas de manera articulada con las políticas de gobierno, siguiendo un
tren o ciclo lógico de gestión (diagnóstico, or- ganización, planificación, legislación).
Por lo tanto, sin intensiones de re direccio-
nar la discusión, al contrario, para incentivar
y agilizar la discusión, planteémonos las si- guientes preguntas:
2.2. Preguntas de orientación
- ¿Qué acciones necesarias deben tomar las instituciones lideres del sector para implementar la GIRH?
- ¿Cuáles serían los beneficios para to- dos los sectores si se implementara la GIRH?
2.3. La Gestión Integral de
Retomando la definición planteada por el Plan Nacional de Cuencas: “La Gestión Inte- gral de Recursos Hídricos (GIRH), es un pro- ceso que promueve la gestión y el desarrollo
coordinado del agua, de la tierra y de los re- cursos relacionados, con el fin de maximizar
bienestar económico y social con equidad
sin comprometer la sostenibilidad de los
ecosistemas vitales”.
Indudablemente esta definición nos muestra que bosques o tierras en general y
otros recursos se cruzan en muchos aspectos con el recurso agua. El Estado, tiene la obli- gación de cohesionar a todas las institucio- nes que están trabajando en el tema agua. Es una tarea tan monumental que no puede ser encarada solo por Estado Central. Prime- ramente se debe trabajar, en una campaña de educación de muy largo plazo, por lo me- nos de 10 años, acerca de nuestros derechos
y sobre todo de nuestras responsabilidades,
relacionadas a los recursos hídricos. Es im- portante también definir quienes son los actores de la GIRH. Aquí debemos clarificar quienes son los usuarios directos y los usua- rios indirectos y quienes tienen atribuciones de aplicación de políticas públicas.
Sobre la GIRH, se viene hablando desde hace mucho tiempo en Bolivia y pocas ve- ces escuché críticas contra este enfoque, más bien muchos elogios y cabe la pena pregun- tarse entonces, si la GIRH podría ser beneficio- sa porqué no se la implementado hasta hoy?.
Uno de los primeros pasos por dar para entender mejor la GIRH en nuestro país, tie- ne que ver con lograr voluntad y decisión política del más alto nivel para implementar la GIRH porque hasta ahora todas nuestro accionar es disperso y puntual; el segundo paso tiene que ver con crear el sustento legal que respalde las decisiones en materia de GIRH; y como tercer paso poner en práctica. La aplicación, además, de que obviamente rescate las políticas nacionales del nivel cen- tral, tiene que tener la facilidad de operativi- zarse de manera descentralizada a través de las entidades autónomas.
La GIRH es un desafío con una visión a largo plazo, por lo que este proceso puede ser percibido como un ciclo continuo en el que se realiza la evaluación y reformulación en intervalos periódicos de las etapas de ini- cio, misión y visión, análisis interno externo, elección de las estrategias, borrador de GIRH, implementación y evaluación. La GIRH se fundamenta en una propuesta participativa que involucra a tomadores de decisiones, planificadores y usuarios.
Para que se lleve una GIRH se requiere de generación de conciencia en los interesados, un compromiso político del gobierno y la realización de consultas públicas, que articu- len el diálogo, la discusión y la negociación.
No se pretende que el desafío y reto de una GIRH vaya a estar libre de conflicto, porque se entrelazan intereses de distintos sectores. Sin embargo es necesario que se realice de una vez este proceso de una manera responsable y liderizada por el gobierno (MMAyA) y los ac- tores sociales involucrados, para evitar a futu- ro posibles situaciones de crisis.
La GIRH, sin el liderazgo de ninguna insti- tución encargada de este tema, de todas ma- neras se está implementando aisladamente
y sectorialmente, en diferentes niveles, esta gestión nació espontáneamente en todos
los casos, producto de los conflictos suscita- dos por la deficiente administración de agua entre los usuarios, (una razón más para defi- nir a la GIRH como una herramienta para so- lucionar conflictos), también en cada se con-
Cuenca, todas ajustadas a su propia realidad regional, por ejemplo en la región de los va-
lles de Tarija, estas están conformadas por las federaciones de Campesinos, en la región de la Chiquitania, adoptaron la estructura de la bien conocida “Participación popular”, en los valles meso-térmicos de Santa Cruz y Cocha- bamba están constituidos por los regantes
y pueblo adjunto, etc., hay una infinidad de ejemplos más en el altiplano boliviano.
En este contexto la labor de las institu- ciones lideres es más simple, solo deben re- coger estas experiencias y reglamentarlas y ajustarlas al Plan Nacional de Cuencas.
En la parte técnica, necesariamente se debe realizar (actualizar) el Balance Hídrico Nacional, que sería como el documento téc- nico básico para realizar la gestión.
El Balance Hídrico Nacional no está actua- lizado, solamente existen estudios hechos hasta el año 2000. El Balance Hídrico Super- ficial de Bolivia de Roche (1992) contiene información sobre la disponibilidad de agua de ocho cuencas hidrográficas. También, existe una descripción de los caudales de los ríos por cuencas hecha por Montes de Oca (1997). Respecto a los recursos hídricos subterráneos GEOBOL (1985) realizó la des- cripción detallada de los acuíferos de cinco provincias hidrogeológicas.
La FAO (2000), elaboró un resumen esta- dístico de los recursos hídricos de Boli- via en el marco del Programa AQUASTAT.
forma Comités, autoridad, consejo, etc
Según el Informe de SENAMHI (2010), se concluirá el Balance Hídrico Nacional del pe- riodo 1970-2000. Además, indica que está concluido el Balance Hídrico de la cuenca del río Pilcomayo. Deja abierta la posibilidad de actualizar el Balance Hídrico Nacional en forma permanente.
No debemos dejar de lado, que el agua es
un factor determinante en el desarrollo eco- nómico y social y, al mismo tiempo, cumple
la función básica de mantener la integridad
del entorno natural. A pesar de ello, el agua
es solo uno de los recursos naturales vitales
y resulta por ello imperativo que los temas
hídricos no sean tratados de forma aislada.
Los gestores, tanto gubernamentales como del sector privado, han de tomar
decisiones complicadas sobre la asigna- ción del agua. Con mayor frecuencia, éstos se enfrentan a una oferta que disminuye frente a una demanda creciente. Factores como los cambios demográficos y climáti- cos también incrementan la presión sobre los recursos hídricos. El tradicional enfo- que fragmentado ya no resulta válido y se hace esencial un enfoque holístico para la gestión del agua.
Éste es el fundamento del enfoque para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH), aceptado ahora internacionalmente como el camino hacia un desarrollo y gestión eficientes, equitativos y sostenibles de unos re- cursos hídricos cada vez más limitados y para abordar unas demandas en competición.
Análisis del estado de los recursos hídricos
Entorno favorecedor Estructuras institucionales Instrumentos de gestión Desarrollo de infraestructura
Políticas y estrategias hídricas
Plan de implementación de la GIRH
F ases de la planificación e implementación de la GIRH
Existen grandes diferencias entre regio- nes en lo referente a disponibilidad de agua, éstas van desde las situaciones extremas de escasez en los desiertos a las de abundancia en los bosques tropicales. Además, también hay variabilidad en cuanto al suministro en el tiempo a consecuencia tanto de la varia- ción estacional como interanual. Con dema- siada frecuencia, el grado de variabilidad y el momento y la duración de los periodos de suministro, alto o bajo, son demasiado impredecibles. Esto implica una falta de fiabilidad del recurso, lo que supone un im- portante reto para los gestores del agua en particular y para la sociedad en su conjunto. Los países más desarrollados han superado en gran medida la variabilidad natural con infraestructuras para gestionar la oferta que aseguran un suministro fiable y reducen los riesgos, aunque ello a un alto precio y, a menudo, con un impacto negativo sobre el medio ambiente y sobre la salud de las personas y los medios de vida. Muchos de los países menos desarrollados, y algunos de los desarrollados, se encuentran ahora con que considerar únicamente la gestión de la oferta no resulta adecuado a la hora de abordar una cada vez más creciente de- manda provocada por presiones demográ- ficas, económicas y climáticas. Frente a ello, se han puesto en marcha medidas de tra- tamiento de aguas residuales, reciclaje del agua y de gestión de la demanda.
Además de los problemas relacionados con la cantidad disponible de agua, también se presentan problemas relacionados con la calidad del agua. La contaminación de las fuentes de agua constituye uno de los prin- cipales problemas que afrontan los usuarios de los recursos hídricos y supone una ame- naza para el mantenimiento de los ecosiste- mas naturales.
En muchas regiones, la disponibilidad de agua, tanto en cantidad como en calidad, se está viendo gravemente afectada por la va-
riabilidad y el cambio climático, con más o menos precipitaciones según las diferentes regiones y una mayor frecuencia de fenó- menos atmosféricos extremos. También, en numerosas regiones, la demanda se ve incre- mentada como resultado del crecimiento de la población y otros cambios demográficos (en particular, la urbanización) y la expan- sión agrícola e industrial que resultan de la modificación de los patrones de consumo y de producción. Como consecuencia, algunas regiones se encuentran ahora mismo en un permanente estado de niveles de demanda superados y muchas otras regiones lo pade- cen en momentos críticos del año o en años de escasez de agua (ONU-Agua. 2008, ONU- Agua, GWP. 2007)
2.4. La Normatividad de los Recursos Hídricos
En necesario desarrollar la parte norma-
tiva, pues al tener leyes que respalden esta actividad todos podrán desarrollar proyec- tos, programas o actividades que lleguen
a beneficiar a los usuarios de los recursos
hídricos. Por otro lado al tener el respaldo de leyes, las entidades cabezas de sector podrán operativizar los planes, programas
o proyectos que estén destinados para be-
neficiar a las personas de las comunidades principalmente (nivel local). Este marco le- gal, debería ser suficientemente claro y pre- ciso, en la definición de roles y atribuciones, para que los operadores cumplan sus accio- nes sin trabajas.
Actualmente en Bolivia está en imple- mentación y desarrollo la nueva Constitu- ción Política del Estado, y si revisamos los avances (borradores) de los estatutos, sean departamentales, indígenas o regionales y las cartas orgánicas municipales, nos encon- tramos con unos vacios y contradicciones, en distintas materias y el agua es uno de ellos. De hace rato venimos reclamando a las instancias cabeza de sector del Estado para
que ayuden a poner claridad en las com- petencias y materias que les toca, cosa que los niveles subnacionales escriban sus do- cumentos constitutivos de la mejor manera posible. Como ejemplo, para la redacción de
las Cartas Orgánicas Municipales se ha toma- do la iniciativa a partir de la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) y el Minis- terio de Autonomías y varias instituciones privadas se han sumado para aportar lo suyo
y encaminar el proceso en los municipios. Y
créanme que en estos espacios hacía y hace mucha falta los conocimientos sectoriales de quienes trabajan en salud, educación, en agua, y así de cada uno de los sectores.
2.5. Marco Político de los Recursos Hídricos
Es necesario tener y aplicar políticas acer- tadas para lograr una adecuada Gestión de Recursos Hídricos. Un estudio de la empresa
a cargo de los Servicios de Alcantarillado Sa-
nitario y Agua potable de la ciudad de San- ta Cruz (SAGUAPAC), apuntó que la capital oriental solamente tendrá agua hasta el 2025. Según César Flores director de Responsabi- lidad de la cooperativa, lo que se tiene que hacer es sentar políticas para tener una re- serva acuífera.http://www.fmbolivia.com.bo/
noticia24765-las-reservas-de-agua-de-santa-
cruz-solo-alcanzaran-hasta-el-2025.html
Existe un gran avance en las políticas hídricas, esto quiere decir Leyes y linea- mientos generales del Estado, pues así lo contempla el PND, por otra parte, también existe un gran avance en la implementa- ción de los mismos y se está avanzando, sin embargo, de que tenga pequeñas falencias en su sentido, si se tiene y que pueden ser corregidos y que esta sociedad puede pro- poner a plantear acciones acertadas para llevar los lineamientos estratégicos.
Por otro lado, parece ser que estamos con mayores falencias en gobernaciones y muni-
cipios, en el proceso de implementación de los mismos, pues ellos son las representacio- nes de gobierno en cada territorio, municipio; esa es su razón de existir.
Entonces, aquí lo que esta faltando es la operativización en la implementación de los lineamientos estratégicos en el PND, CPE, sin embargo, nuestras entidades locales son aun débiles en ese aspecto. Por otro lado, lo que debe trabajarse, paralelamente a esto, es con la sociedad, con ese beneficiario, con ese agricultor para que estas acciones sean
DERAMIENTO Y ADOPCION.
Estamos de acuerdo, que se debe incluir en la planificación local, el tema de recur- sos hídricos, también en Gestión del Riesgo (amenazas y vulnerabilidades). Por otro lado, la unidad de planificación debe ser constitui- da el territorio de cuenca, puesto que en ella incluye, la economía, lo social, político insti- tucional y lo ambiental.
a este proceso se le llama EMPO-
Por otro lado, toda política o acción a implementarse debe ser evaluada en senti- do de su beneficio costo, puesto que toda intención siempre va ir dirigido en el incre- mento del bienestar a la sociedad.
2.6. Beneficios de la Gestión Integral de Recursos Hídricos
El principal beneficio de contar con un marco normativo adecuado y políticas efica- ces, es el de poder poner en práctica y opera- tivizar cualquier proyecto, y por sobre todas las cosas de que todos podamos tener acce- so libre al recurso agua, pues al operativizar una GIRH en una cuenca podemos hacer un mejor uso de este recurso, (manejo integral de cuencas); así mismo podemos plantear en base a esto una Gestión Integral de Cuencas (GIC) que también es importante pues este punto contempla la parte social, vale decir, solucionar problemas de carácter social que se dan por tenencia del recurso por parte de
los usuarios cuenca arriba, que por lo gene- ral no dejan que el agua llegue a los usuarios cuencas abajo. Este es un problema funda- mental a resolver en diferentes lugares, en diferentes áreas geográficas, que van desde lo comunal, pasando por lo regional, nacio- nal hasta lo internacional (actualmente este problema se está dando con las aguas del río Mauri y el Suches que por el permanente trasvase que sufren por parte de comunida- des que están asentadas aguas arriba en el Perú, el agua no llega en las cantidades sufi- cientes a las comunidades aguas abajo que vienen a ser las comunidades asentadas en las riberas del río Desaguadero y del lago Po- opó y sus afluentes, gracias a este trasvase el espejo de agua del Lago Poopó solo tiene 40 cm, aspecto que imposibilita la crianza de peces, y por lo que la pesca también se ve afectada, así como los comunarios que viven de esta actividad, en fin es una cadena muy larga que se origina por el mal uso de las aguas cuencas arriba).
Para alcanzar los beneficios considerando una GIRH, descritos arriba, es necesario con- siderar una:
• Generación de una cultura de uso efectivo, racional, planificado y responsable de los recursos hídricos, para lograr un equilibrio entre los diferentes usos del recurso agua.
• Establecer estrategias para vincular todos los sectores que utilizan el agua con una política nacional de recursos hídricos.
• Incorporación gradual y sostenida de la población y los gobiernos locales en las acciones de ordenamiento y manejo de los recursos naturales e hídricos.
• Coordinación interinstitucional e incorpo- ración de actores para reforzar la sosteni- bilidad de políticas públicas relacionadas con manejo de recursos hídricos.
• Elaboración de programas de capacitación y educación ambiental a todo nivel, como
mecanismo de incorporación progresiva de la problemática ambiental en la vida diaria de todos los sectores de la población.
• Desarrollo de proyectos de ingeniería para prevenir, mitigar y reducir la erosión hídrica con altas tasas de sedimentación.
• Formulación de planes de manejo inte- grado de cuencas.
• Elaboración de un diagnóstico de la si- tuación de la oferta (actual y potencial) y demanda (actual y futura) de agua en el país; buscando responder a las pregun- tas esenciales: Cuanta agua hay?, Cuan- ta agua habrá?, Cuanta agua gastamos?, Como se maneja el agua?, Que proyec- tos existen sobre aprovisionamiento, tratamiento y distribución de agua?, Que hay de las pérdidas de agua?.
• Evaluación de temas relacionados al im- pacto del Cambio Climático en la disponi- bilidad y reservas de los recursos hídricos.
• Delineamiento de políticas públicas ge- nerales para la solución del problema de desequilibrio entre oferta y demanda; sistematizadas por instituciones guberna- mentales y municipales, entidades priva- das, organismos de cooperación interna- cional y actores locales.
2.7. Institucionalidad organizacional, de la GIRH
Muchas instituciones trataron de iniciar pla- nes y programas para empezar a focalizar toda la información existente de las fuentes de agua ya sea superficial como subterránea, tal es el caso del programa SIHIBO (Sistema Hidrogeolo- gico de Bolivia), realizado en SERGEOTECMIN, el cual ya no existe en alguna presentación en el año 2008 se planteo un programa pare- cido mostrado con gran pompa por uno de los ministerios relacionados con el tema tie- rra, pero igual dejo de existir por el cambio de autoridades.
Entonces, para terminar el primer paso se necesita definir de una vez, cual deberá de ser la entidad encargada de llevar ade- lante este programa como la GIRH, con per- sonal calificado de alto nivel y que no cam- bie cada vez que se cambia autoridades, esta entidad que podría ser el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, englobe a toda institución que trabaje con el tema agua, por ejemplo definir si SERGEOTECMIN es la encargada de la realización de estudios hi- drogeológicos, tal vez, definir que esta uni- dad del servicio geológico pase al ministerio, lo mismo que empiece a ocurrir con las de- más instituciones que tienen alguna función relacionada de tal forma de centralizar en un solo ministerio, para que después esta enti- dad vaya de lo general a lo local poniendo técnicos por ejemplo en las alcaldías que centralicen la información desde las micro cuencas y así definir las políticas en micro para después pasar al macro.
En lugar de estar dando obras sin los míni- mos estudios requeridos, comenzar a realizar estudios serios de línea base de los recursos con que se cuentan, su clasificación, su posi- ble manejo y finalmente pasar a la gestión, y en base a esta información recién pasar a la fase de construcción de obras pero con una visión y no al calor actual.
Para encausar la discusión es necesario que todos sepan que la institución encar- gada de la implementación de la GIRH es el Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA). Es así que el estado a través de MMAyA y su Vice ministerio de Recursos hí- dricos y riego, en la actualidad ya está traba- jando en la consolidación de la GIRH dentro del Plan Nacional de Cuencas, las bases con- ceptuales ya están dadas por este documen- to. Lo que falta en este momento son las he- rramientas para implementarlo. También es la encargada de la elaboración de la Ley de Aguas, la cual debería ser la ley marco en que se debe trabajar ahora y no comenzar como
en el pasado con la elaboración de normati- vas y leyes sectoriales.
Por otro lado, indudablemente la buena
o mala gestión de los recursos hídricos afec-
ta prácticamente a todos los aspectos de la sociedad y de la economía; en particular, la salud, la producción y la seguridad alimen- taria, el abastecimiento doméstico de agua
y el saneamiento, la energía, la industria y el funcionamiento de los ecosistemas. Es por eso que sin una mejor gestión de los recursos hídricos, se ponen en peligro los progresos de reducción de la pobreza y del desarrollo sostenible.
Debemos entender que la GIRH es una herramienta fundamental de planificación, de solución de conflictos, debería además ser una herramienta que asegure la distribu- ción equitativa del agua entre los usuarios. Además en contexto del cambio climático, la adaptación al cambio climático pasa princi- palmente por una mejor gestión del agua.
Para darle una mayor sostenibilidad, las instituciones estatales, deben gestionar los apoyos políticos y las asociaciones estraté- gicas necesarias para garantizar la puesta en marcha de las acciones asociadas a la imple- mentación de la GIRH en todos los niveles territoriales. Sin estas acciones previas, creo que la iniciativa de la GIRH no es sostenible en el tiempo.
Adicionalmente, se debe mantener una activa comunicación respecto de los be- neficios ambientales y, especialmente, los económicos, de tal forma que la totalidad de la ciudadanía perciba de modo muy concreto el aporte que implica para el desa- rrollo de las personas y del territorio la im- plementación de la GIRH, particularmente para mantener en el tiempo el interés de los involucrados en este proceso, ya que estos procesos implican -en muchas ocasiones- conflictos de intereses, que se deben salvar con la participación activa de las personas
y las instituciones que gestionan la GIRH. Para ello se sugiere considerar:
• Primero, que la información que se tiene sobre los recursos hídricos se centralice y la institución que maneje tenga los me- dios, equipos, herramientas y personal idóneo.
• Segundo, se socialice la información a to- das las instituciones públicas y privadas inmersas en la temática de recursos hí- dricos, es decir empezar que el equipo de profesionales sugerido viabilice las redes de validación de datos y su socialización de esta base de datos.
• Tercero, La misma directriz a nivel na- cional debe ser tomada a nivel regio- nal, municipal
Para que se cumpla esas medidas míni- mas que se sugiere, en la actualidad tiene los siguientes problemas de siempre:
a) Que a nivel nacional, regional o municipal no contamos con el personal adecuado con competencias para definir las estra- tegias y metodologías a implantarse, mu- chos profesionales se hacen pasar por ex- pertos o pocos expertos ya conocidos son los que toman decisiones.
b) El coteo político, o la política siempre se involucra a estos puestos de trabajo, colo- cando personal que nada o poco aportan al desarrollo de la gestión.
c) la conformación de una red a nivel na- cional no solamente tiene que ver con los equipos, medios, personal, sino con la inte- rrelación directa que debe tener todas las instituciones involucradas para realizar tra- bajos integrales de desarrollo sostenible.
d) Que las prioridades de cada sector, región, etc., sean producto, fruto de la realidad de los que vivimos en estas regiones del país, o seguimos con la temática de que los de arriba vean por nosotros que necesidades tenemos.
En conclusión la GIRH involucra la relación estrecha de todos los componentes desde el desarrollo humano, recursos naturales, me- dio ambiente, etc. es una simbiosis que la misma debe ser tomada en cuenta.
Para que esta institucionalidad organiza- ción sea amplia, es importante iniciar pro- cesos de aglutinamiento de instituciones, actores, movimientos sociales, todos y todas para la implementación de la GIRH, a todos nos involucra, todos nos conciernen y a to- dos nos preocupa.
Para ello debe considerar los siguientes elementos
• La rectoría y liderazgo de la cabeza de sector
• La capacidad técnica, marco legal y jurídi- co del sector
• La capacidad de concertación, negocia- ción y coordinación
• Una inventariación real de la oferta y de- manda del recurso hídrico
• La voluntad política de llevar procesos de consulta, concertación y discusión entre ins- tituciones y actores para reglamentar el uso, manejo y distribución del recurso hídrico.
Esta realidad organizativa es muy similar a lo que ocurre en la mayor parte de Latino América: de palabras, todas las instituciones dicen promover la GIRH, pero en los hechos se da exactamente lo contrario. Por ejemplo, en Venezuela, desde hace 20 años el Minis- terio del Ambiente promueve la GIRH, pero nunca ha logrado superar el escollo de inte- grar la gestión del agua y de las tierras, por- que al intentar hacerlo se afectan intereses sectoriales muy fuertes. Asimismo, Méxi- co es un defensor de la GIRH, al punto de haber sido sede del 4to Foro Mundial del Agua. La OMM lleva 10 años tratando de convencerles que lo lógico es integrar la planificación y operación de las redes de observación de aguas superficiales, sub-
terráneas y calidad de aguas, pero ellas si- guen estando separadas debido a los inte- reses de los gerentes de cada uno de esos sectores de conservar su cota de poder.
En Bolivia nos faltan planes a todo ni- vel, pero mientras se piense que el Minis- terio “tal y tal” es el encargado de la GIRH, no se resuelve el problema. Como alguien dijo ya, hay que cambiar la actitud, es la so- ciedad entera que tiene que estar conven- cida de que lo lógico es actuar de manera integrada en la gestión de los recursos. No solo el MMAyA tiene que preparar un plan de GIRH, sino que todos los planes de los otros sectores tienen que tomar en cuenta la importancia del agua y velar porque las acciones que en ellos se promueven sean compatibles con una GIRH.
Más allá de las leyes, planes, técnicas, mo- delos, etc., donde hay que hacer los mayores esfuerzos es en la educación. No me refiero aquí a cursos específicos sobre la GIRH, que ahora están de moda, pero que normalmen- te son seguidos únicamente por los iniciados en la materia, sino que esa filosofía debería permear toda la enseñanza relacionada, a ni- vel secundario y universitario.
En otras palabras, acojer la GIRH tiene que ser una política de Estado, adoptada cons- cientemente por el Gobierno en respuesta a las requerimientos de una comunidad con- vencida, a través de programas educativos, de que esa es la vía a seguir.
Bajo esos antecedentes, la buena o mala gestión de los recursos hídricos afecta prácti- camente a todos los aspectos de la sociedad y de la economía; en particular, la salud, la pro- ducción y la seguridad alimentaria, el abaste- cimiento doméstico de agua y el saneamien- to, la energía, la industria y el funcionamiento de los ecosistemas.
2.8. La Gestión Integral de Recursos Hídricos y la Adaptación al Cambio Climático
La Gestión Integral de Recursos Hídricos representa la herramienta estratégica funda-
mental para la Adaptación al Cambio Climá- tico (ACC), porque la adaptación tiene estre- cha relación con el agua, su disponibilidad, lo cual repercute en los sistemas ecológicos
y por ende al bienestar de las personas.
Según el IPCC (2001), de acuerdo a es- tudios realizados se ha determinado que la vulnerabilidad ante el cambio climático es mayor en cuencas o sistemas hídricos con deficiente administración, que están bajo presión hídrica, uso ineficiente del recurso agua o cuya ordenación de cuencas inade- cuada, deficiente e insostenible. En este contexto se reafirma la definición de que hay que reconocer el papel crucial de la GIRH en la ACC.
Para la adaptación a la variabilidad y cam- bio climático para una mejor gestión de agua es importante elaborar el diagnóstico
o línea base se la situación actual o sea de la
vulnerabilidad actual que comprende todos los factores generados por la variabilidad y cambio climático sobre los recursos hídricos, que tiene que ver con los sistemas de cap- tación, suministro, distribución, riesgos, de- sastres, contaminación, calidad, tratamiento de agua y otros. En base al diagnóstico de la situación actual, se puede hacer una proyec- ción a la situación futura, o sea de la vulnera- bilidad de aquí a 100 años.
El CC a nivel global ya fue estudiado por el IPCC, mientras que el conocimiento sobre la variabilidad y escenarios climáticos en Boli- via es aún limitado, SENAMHI no tiene capa- cidad para procesar, analizar y generar los es- cenarios climáticos (Segunda Comunicación Nacional del Estado Plurinacional de Bolivia ante la CMNUCC). De todas maneras. Tampo- co el Programa Nacional de Cambios Climá-
ticos, ha presentado un estudio científico de la variabilidad climática nacional validado en alguna instancia acreditada.
Es ampliamente reconocido que en Boli- via se ha avanzado muy poco en la gestión del agua con enfoque de cuencas. Si bien existen cuencas hidrográficas conocidas, su información y el conocimiento entre la po- blación son muy escasos; los acuíferos son menos conocidos aún y sus balances de ex- tracción y recarga se basan generalmente en estudios puntuales (Gutiérrez 2006, Hen- driks 2006).
En nuestro país los recursos hídricos son administrados por entidades sectoriales. Este enfoque no toma en cuenta las interac- ciones del agua con los ecosistemas, las prin- cipales limitaciones derivan menos de facto- res tecnológicos que de arreglos institucio- nales inadecuados, insuficiencia financiera y descapitalización en recursos.
Según la UN-AGUA“La adaptación al cam- bio climático tiene que ver, sobre todo, con el agua .”, porque el agua es el principal me- dio a través del cual el CC afecta a los ecosis- temas de la Tierra y, por tanto, a la vida y al bienestar de las personas. La ACC pasa prin- cipalmente por una mejor gestión del agua. Reconocer este hecho y responder a él de forma adecuada suponen una oportunidad de desarrollo.
De acuerdo a lo anteriormente mencio- nado, tomemos como punto de partida las siguientes interrogantes: ¿Para adaptarse a la creciente variabilidad y cambios del clima mediante una mejor gestión del agua que es lo que se requiere? ¿En este momento pode- mos establecer mecanismos de adaptación al cambio climático?
Para implementar un sistema de Gestión Integrada de Recursos Hídricos y que con- sidere la adaptación al cambio climático se requiere considerar:
1.- EVALUAR, el recurso o en este caso definir la OFERTA hídrica.
Cantidad del recurso disponible o BA- LANCE HIDRICO.
Variabilidad espacial del recurso.
Variabilidad Temporal del Recurso.
El Objetivo de este punto es tener claro que es lo que tendremos que GESTIONAR. Si no se conoce el recurso difícilmente se puede gestionar y menos en forma opti- ma.
2.- EVALUAR, los Requerimiento del recurso, o definir la DEMANDA por este recurso escaso.
Definir demanda por sector económi- co, agrícola, minero, energía, consu- mo humano etc.
Definir la variabilidad temporal y es- pacial del recurso.
Definir las características de la De- manda. Etc.
3.- DEFINIR POLITICAS y la INSTITUCIONALI- DAD, que permitan gestionar de manera óptimas este recurso escaso, compatibili- zando tanto la OFERTA como la DEMADA por el recurso. Y por supuesto contem- plando las particularidades de cada uno de los participantes.
Todo lo anterior permite definir el estado CERO o BASE del sistema, tal como indica Dr. Ontiveros, SOLO Conocido el estado actual es posible proyectar al FUTURO:
1.- La OFERTA DEL RECURSO hídrico, en lo posible en más de un escenario de CC.
2.- La DEMANDA del RECURSO, en más de un escenario que sean concordante con polí- ticas de desarrollo.
3.- Definir Políticas de adaptación en estos escenarios así lo requieran.
Solo es esta forma podremos evaluar el impacto de un Eventual Escenario Climático
sobre la Disponibilidad del Recurso Hídrico en Bolivia, y por supuesto tener presente que el impacto no necesariamente tiene que ser negativo.
Por otro lado, nos han hecho creer que con
el CC debemos inventarnos formas de adapta-
ción, nada más falso. Lo único que ocurre en verdad es que el CC nos está obligando a revi- sar todo lo que no hemos hecho por décadas y nos pone presión para hacerlo rápido, la GIRH es la mejor forma de adaptación, por supuesto, lo preocupante es que hasta ahora no se la ha podido implementar.
Se debe prestar especial atención a las proyecciones sectoriales relacionadas con cambio climático, y mucho más cuidados con usarlas para la toma de decisiones. La zona andina sigue siendo pobremente re- presentada por los modelos del IPCC en cuanto a la precipitación, y de allí a querer inferir disponibilidad de RR.HH hay toda una cascada gigantesca de incertidumbres. El problema es el gran mercado de fondos disponibles para CC que está generando mucha generación de información poco sustentada y que desinforma.
En una reciente Síntesis Científica, se ha- bla mucho de los ecosistemas y sus servicios en algunas zonas andinas, la disponibilidad de los RR.HH no está relacionada con el CC, la principal amenaza es la degradación de eco- sistemas andinos claves
En el Estado, se están elaborando nuevas Leyes para adecuarlas a la Constitución Po-
lítica del Estado, por lo tanto es muy impor- tante elaborar las estrategias de adaptación
a los impactos del CC sobre los recursos hí-
dricos. Ahora es importante, ya que de los mecanismos de adaptación emergerán las políticas por sectores elaborados de una manera participativa por los actores socia- les, ambientales y políticos, que segura- mente van ha plantear los que manifiestan
en la Plan Nacional de Desarrollo, en la CPE
y otras leyes vigentes. Hay avances en el
Gobierno referido al marco normativo en la generación de Leyes que van a aprobar en el parlamento las políticas de mitigación y adaptación a los impactos del CC sobre los recursos hídricos, por ejemplo en la Ley de la Madre Tierra, Ley de Aguas, y otras.
2.9. La Educación y la Gestión Integrada de Recursos Hídricos
Este aspecto es muy importante, ya se había indicado con anterioridad, que es im- portante desarrollar procesos de difusión y consulta en todos los niveles desde la escue- la a la Universidad. La temática de la Gestión Integral de Recursos Hídricos, es tratada to- davía deficientemente en las universidades, existe un escaso conocimiento de los alcan- ces y objetivo de la GIRH, su estructura, por lo tanto existen pocos especialistas en esta temática, como alguien decía, estos temas son “asumidos” por gente no especializada que más que ayudar incrementa la incerti- dumbre y la especulación.
Es importante destacar, que en reuniones realizadas en Colombia y Chile, entre todos los servicios hidrometeorológicos de Latino- américa, se concluyó que se necesita fortale- cer al personal porque se han incrementado las necesidades de cada país con relación al CC, GIRH, etc., estos temas exigen de espe- cialistas con formación completa en hidrolo- gía, climatología, meteorología, especialida- des que se enseñan en nuestro país a nivel operativo y no científico.
Es necesario que la Organización Meteoro- lógica Mundial (OMM) ayuda a formar especia- listas en meteorología, climatología e hidrolo- gía, en programas de formación completa.
Desde el punto de vista enteramente téc- nico, de personas que hemos trabajado en la temática, la GIRH se plantea de la manera más simple, para administrar hacer gestión de los recursos hídricos o cualquier cosa, ne- cesito saber de cuánta agua dispongo, cuanto se consume, ubicación y temporalidad, junto
con todo lo mencionado va la información básica necesaria, sobre cobertura vegetal, so- bre suelos y usos de suelos, así como también cartografía confiable imágenes satelitales MDE corregidos y ajustados, etc., y toda infor- mación que ayuda en la evaluación de los re- cursos hídricos, sin olvidar la información de los aspectos socioeconómicos.
Como ven el trabajo para elaborar y me- jorar la línea base de información, está en manos de todos los sectores, nacionales y departamentales.
La GIRH implica uno de los desafíos más grandes actualmente, implica un diálogo multidisciplinario y multisectorial. No es dominio exclusivo de una sola comunidad científica y en la práctica requiere acuerdos y concertación de los beneficiarios y admi- nistradores del agua, pero sobre la base de información sólida. La falta de credibilidad en los estudios o la información generada lesiona gravemente cualquier iniciativa para el manejo de los recursos hídricos.
3.1. Contexto de análisis y discusión
El deficiente aprovechamiento de los re- cursos hídricos, la falta de equidad en su distribución, los conflictos entre sectores de usuarios por asignaciones de volúmenes, etc., han puesto de manifiesto serias debilidades en las instituciones y los sistemas que han im- plementado para su administración y por qué no decirlo de su manejo. Estos problemas, que han dado lugar a una situación de “crisis del agua”, también han originado iniciativas para buscar nuevas y mejores formas de enca- rar la gobernabilidad de los recursos hídricos.
Entre las debilidades más comunes de las instituciones encargadas de la Gestión de los recursos hídricos pueden citarse: Un de- ficiente conocimiento del recurso, de sus de- mandas y de los usos, dificultades institucio- nales y operativas para controlar y regular su uso sostenible, burocracia e inercia, ausencia de leyes y normas, escasa iniciativa empresa- rial para generar eficiencia interna, intereses particulares creados, etc.
Según la Global Water Partnership, “La ma-
yoría de los temas relativos al agua pueden ser discutidos teniendo a la gobernabilidad como punto de partida”, la World Water Development ”
Report también menciona
del agua es fundamentalmente una crisis de Gobernabilidad”. Por lo tanto, comenzaremos la discusión repasando las bases conceptuales para definir la Gobernabilidad del Agua.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) utiliza el concepto de buena gobernabilidad, definiéndola como “el ejercicio de la autoridad económica, políti-
ca y administrativa para manejar los asuntos de un país en todos los niveles” e incluye en ella “los mecanismos, procesos e institucio- nes, a través de las cuales los ciudadanos y los grupos articulan sus intereses, ejercitan sus derechos legales, cumplen sus obligaciones y resuelven sus diferencias”.
El concepto de gobernabilidad aplicado al agua se refiere a la capacidad social de movilizar energías en forma coherente para el desarrollo sustentable de los recursos hí-
dricos. En dicha definición se incluye la ca- pacidad de diseño de políticas públicas que sean socialmente aceptadas, orientadas al desarrollo sustentable del recurso hídrico,
y de hacer efectiva su implementación por los diferentes actores involucrados.
Según el PNUD el concepto gobernabi-
lidad tiene tres pilares: económico, político
y administrativo. La gobernabilidad econó-
mica incluye procesos de toma de decisión que afectan a las actividades económicas de los países y a sus relaciones con otras economías. La gobernabilidad política es el proceso que consiste en tomar decisiones para formular políticas; y, finalmente, la go- bernabilidad administrativa es el sistema de implementación de esas políticas.
En el informe mundial de evaluación de los recursos hídricos, Alberto Crespo, es- cribe: Gobernar es tomar decisiones y este proceso tiene que estar apoyado por una base informativa sólida y por esquemas ju- rídicos y administrativos que posibiliten ese gobierno. En la jerga social se ha acuñado el término Gobernabilidad, un criterio algo difuso en su definición, pero visible en su
ausencia, que en el ámbito hídrico significa la capacidad de los tomadores de decisión, llámense estos políticos o representantes de la sociedad, para a) Administrar los re- cursos hídricos, b) Proveer servicios eficien- temente, y c) Formular e implementar polí- ticas y regulaciones efectivas.
Para administrar se requiere conocer:
Donde están, cual es su magnitud, que ca-
racterísticas físicas tienen y cual es su varia- bilidad en el tiempo. Para proveer servicios eficientemente se requiere conocer: Mag- nitud de las necesidades, Calidad mínima necesaria de los servicios, Las necesidades
y expectativas de los usuarios, condiciones
físicas, normas de prestación de servicios
y costos. Para formular e implementar Po-
líticas y Regulaciones efectivas Se requiere
conocer: necesidades, disponibilidad de recursos, estrategias, planes y programas y marco Legal.
En otras palabras Gobernabilidad del Agua significa que todas las partes de la so- ciedad dispongan del recurso en términos accesibles de cantidad, calidad, tiempo, ubi- cación y costo. Todo esto en un marco gene- ral de sostenibilidad del recurso en el tiempo.
3.2. Preguntas de orientación
¿Cómo se encuentra la gobernabilidad del agua en nuestro país?
¿Que se necesita para promover la im- plementación de condiciones de una gober- nabilidad eficaz del agua en nuestro país?
¿Cómo se encuentra la gobernabilidad del agua en su país?
¿Que se necesita para promover la im- plementación de condiciones de una go- bernabilidad eficaz del agua en la región?
3.3. Qué es la gobernabilidad?
De acuerdo a la Organización de los Esta- dos Americanos Gobernabilidad significa:
2. Se relaciona con la continuidad de las re- glas y las instituciones, y en el paso, con- sistencia e intensidad de las decisiones.
3. Es la línea más corta entre el INPUT (deman- da) de la sociedad y el OUTPUT (resulta- do) del gobierno En términos generales, es la capacidad para la continua adapta- ción entre la regla y el acto, entre la regu- lación y sus resultados, entre la oferta y la demanda de políticas públicas y servicios.
4. La Gobernabilidad depende de la Gober- nanza, por ejemplo del nivel de madurez en una sociedad organizada y su capacidad para asumir responsabilidades comparti- das en la implementación de decisiones y en el arte de gobernar correctamente.
Según el Winthrop Carty (Institute for Go- vernment Innovation, J.F. Kennedy School of Government, Harvard University), Gober- nabilidad se entiende como la capacidad de un gobierno de:
• Administrar sus recursos
• Proveer servicios eficientes
• Formular e implementar políticas y re- gulaciones efectivas
• Administrar el RECURSO HIDRICO, signi- fica conocer la: Cantidad, Calidad, Ubi- cación y Temporalidad, que se resume en los SISTEMAS DE INFORMACION.
Y se requiere disponer de: Organización, Pro- cesos, Planificación y Normativa, para establecer SISTEMAS DE GESTION.
• Proveer Servicios, requiere conocer: la Demanda, Oferta, Capacidad de Pago e Inversiones necesarias, para los SISTEMAS DE INFORMACION
Y se requiere disponer de: Organización,
Procesos, Planificación y, Normativa, para los SISTEMAS DE GESTION.
• Formular e implementar políticas y re- gulaciones efectivas, requiere conocer:
Necesidades, Marco legal, Recursos dis- ponibles e Inversiones necesarias, para SISTEMAS DE INFORMACION.
Y se requiere disponer de: Modelo de ges-
tión, Procesos, Normativa, Capacidad de pla- nificación, para los SISTEMAS DE GESTION.
De los tres pilares que sustentan la go- bernabilidad (económico, político y adminis- trativo) no tenemos avances importantes en alguno que pueda crear un efecto multiplica- dor en los otros dos. Si bien se está ejecutan- do un programa de riego en el país al no estar claramente ligado a una estrategia produc- tiva (porque la Ley de Producción se aprobó recientemente) su impacto corre el riesgo de no ser sostenible.
Lo que se necesita es seguridad jurídica, que se cumplan las leyes emitidas y que no exista abuso de poder. Un primer aspecto a considerar es que en Bolivia sin una ley de agua clara y de acuerdo a nuestra reali- dad poco se podrá hacer. Muchos gobier- nos han insistido en realizar una ley sobre el agua, la misma carecida de una esencia que sea compartida por el pueblo. Lamen- tablemente en otros países el tema agua es un recurso económico que las empresas grandes o multinacionales se adueñan para luego vender a los necesitados.
3.4. Gobernabilidad de los recursos hídricos e institucionalidad.
Aspectos necesarios a considerar para una buena gobernabilidad en los diferentes niveles nacionales y subnacionales es que se carece de:
• 1º Profesionales que estén compenetrados
con el recurso agua (muchos profesionales están de panadero siendo zapatero) el pro- ducto pan sale quemado desde su inicio. En este caso podemos entender que por la necesidad de trabajar y aprender y se debe
a la falta de fuentes de empleo.
• 2º Las instituciones públicas y privadas, no cuentan con el recurso económico para cubrir y pagar a estos profesiona- les que tienen experiencia. Y se limitan a
contratar profesionales junior, etc. En este caso se debe a la falta de planificación de sus actividades en una gestión (año), contratan por muchas razones a varios profesionales lo que implicaría contratar
a uno o dos con experiencia, pero la reali-
dad es otra. El producto final se alarga y es de baja calidad y con problemas con los demandantes del proyecto, efectuándose conflictos sociales.
• 3º El banco de datos con los cuales tra- bajamos se encuentran a disposición de los profesionales que sabemos manejar los mismos, lamentablemente la mayoría menciono que está disperso, que no exis- te, no está centralizado, etc. En este caso es necesario cubrir las debilidades del SENAMHI en potencialidades tanto en re- cursos humanos, económicos, tecnología, infraestructura, etc. con una política del mejor servicio, dotando a cada departa- mento con los insumos necesarios, pero ante todo lo que falta es la interrelación entre instituciones universidad, Munici- pios, gobierno departamental y central, instituciones privadas que cuenten en el momento los datos mediante un sistema computarizado para que la misma no sea un obstáculo para incumplir con los tra- bajos ya sea de investigación, preinver- sión, inversión, etc.
• 4º Contamos con una directriz guberna- mental desde el Ministerio de Medio Am-
biente y Aguas con todo su organigrama referente al recurso hídrico, contamos con los términos de elegibilidad para cada re- gión para que los proyectos de riego ma- yor por ejemplo tengan financiamiento y se proceda a su ejecución. Lamentable- mente estos parámetros de elegibilidad en el Altiplano no coincide con la reali- dad. Para que se entienda daré un ejem- plo Sistema de riego de una presa X: el beneficio económico es por hectárea re- gable en el caso de los valles por una Ha. se procede al doble económicamente es decir 14.000 $us. por contar con el be- neficio de dos cosechas. En el altiplano por una Ha. se procede a 7.000$us., no se toma en cuenta las características de la región, en pocas palabras no existe equi- dad, existe discriminacion. Este ejemplo se puede ampliar con conocimiento de causa y hacer un debate y al mismo tiem- po una propuesta:
- Primero hablamos de seguridad alimen- taria, con el ejemplo minimizamos las condiciones de participación para que el producto (proyecto) de calidad de vida, pero no luchamos contra la migración constante, pero a muchos sectores les conviene el porqué, sencillo la mano de obra de altiplano es barata y cuando ellos migran aprovechan esta situación. los em- presarios aprovechan esta mano de obra ya sea en el valle o llano en desmedro de esta población del altiplano.
- Si hablamos de condiciones en el alti- plano las mismas, presentan suelos de calidad, con microclimas que den bue- nos rendimientos, la mayoría orgánicos,
a pesar de contar con condiciones in-
apropiadas climáticamente hablando el hermano agricultor lo apropia y obtiene
el recurso productivo para cubrir en pri-
mera instancia la unidad de producción familiar, en su mayoría con cultivos tem- porales.(precipitación)
En conclusión: La gobernabilidad del agua debería concebir la equidad, igual- dad de derechos y obligaciones en las tres regiones del país en base a sus caracterís- ticas propias. Contemplando tres aspectos importantes “lo económico, lo político y lo administrativo con los cuales se debe con- tar con la capacidad social hacia un desa- rrollo sostenible.
Es necesario realizar un uso eficiente y efi- caz del agua en base a un nuevo reglamento concertado con las instancias de participa- ción de cada departamento, municipio. en pocas palabras: que el desarrollo de este re- glamento y términos de legibilidad salgan de las bases y no al revés que unos cuantos del gobierno central que nos lo piensen que eso es mejor, lo manifiestan por la supuesta experiencia que se maquillaron durante va- rios años como camaleones y que hoy siguen trabajando en función de gobierno con esas metodologías de los años pasados que tanto daño hizo al pueblo.
Todo profesional compenetrado en el re- curso agua de su región conoce las poten- cialidades, debilidades, amenazas y opor- tunidades del recurso agua en este sentido se debe realizar este tipo de trabajo a nivel municipal y departamental y del debate se concluya en el nuevo reglamento y térmi- nos de elegibilidad de la gobernabilidad de agua, con una directriz a nivel nacional, de- partamental y municipal.
Es necesario también ahora que se cons- truyen los estatutos autonómicos y las cartas orgánicas municipales, que se consideren y aprueben y estos que partan de una matriz común (Ley de Agua), sino cada instancia pondrá normas que estén en contradicción con las jurisdicciones vecinas, y por tanto, puede crear una serie de conflictos y desper- dicio del recurso.
Actualmente, el gobierno ha puesto én- fasis en sistemas para la dotación de agua
y el riego, pero si estos sistemas no tienen una buena gobernabilidad y prevén la posi- ble escasez debido al cambio climático, no van a durar.
En la república del Uruguay, el agua la gobierna el Estado, mediante la Institución Obras Sanitarias del Estado (OSE), la cual dis- tribuye el agua potable en su totalidad a la población uruguaya, se encarga también del saneamiento de los Departamentos del país.
En lo cotidiano cuesta mucho que las fa- milias, las empresas y las fábricas ejerzan res- ponsablemente.
Tal vez no sea solo en Uruguay este problema de la no responsabilidad al cuidado del agua.
Para mí es una cuestión de lograr llegar
a los ciudadanos comunicando muy bien
vuestros conocimientos, porque dentro de esos ciudadanos están los empresarios, po- líticos, técnicos y vecinos.
En Perú, la Gobernabilidad del agua se encuentra en un proceso de conseguir ad- ministrar el recurso hídrico con participación efectiva de la sociedad civil, conforme con la Ley de Recursos Hídricos Ley 29338 y su re- glamento DS 001.2010.AG, que data de hace dos años y aún faltan instrumentos legales “reglamentos esenciales-que establezcan el rol que deben asumir sus actores del estado y
la sociedad civil como operadores hidráulicos
multisectorial, en los aspectos técnicos, eco- nómicos, ambientales y socio - culturales. Aún no se culmina en conocer a tiempo real de la
magnitud y características físicas y su varia- ción en el tiempo, debido fundamentalmente que el Perú es muy rico en sus ecosistemas y microclimas“ Posee 84 de 104 micro climas y ecosistemas del mundo- y las variaciones que
se experimentan por los trastornos que causa
el hombre en la naturaleza, deterioro y rozo de los bosque naturales, erosión de los suelos, contaminación de las fuentes por parte de la minería, industrial, población, agricultura, etc.
Aún en Perú, los operadores hidráulicos encargados de la administración y manejo de los recursos hídricos no muestran eficien- cia en la otorgamiento de los servicios en ge- neral a los diferentes sectores económicos, en cantidad, calidad y costo. El tema central pasa por el cobro de la Tarifa por el uso del agua “La organizaciones de usuarios, insti- tuciones multisectoriales privadas, que el Estado ha delegado por ley facultades para realizar la cobranza de la tarifa, administrar el agua y operar y mantener los sistemas hi- dráulicos- aún no lograr generar la cultura de pagar una tarifa para la eficiente adminis- tración del agua, y el dinero recaudado está por debajo del nivel mínimo para operar los sistemas hidráulicos, constituyendo ello en una deficiente gestión en términos genera- les. Con algunas excepciones de operadores con cierta eficiencia en el manejo del agua.
Actualmente con la reciente instalación de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), que está conformada multisectorialmente por 8 ministerios de la producción relaciona- dos con los sectores económicos y sociales de la economía nacional y con un represente de los gobiernos locales. Otro de los gobier- nos regionales, y finalmente la sociedad civil con un representante de: (Organizaciones de usuarios agrarios y no agrarios, comuni- dades campesinas y nativas) muestran clara- mente que la gobernabilidad del agua está por un buen camino, al haberse instalado y puesto a caminar la máxima instancia en ma- teria de agua y será la encargada aprobar la Política y Estrategia Nacional de la gestión de los recursos hídricos de Perú, el plan nacio- nal gestión de las cuencas hidrográficas y los planes de gestión de las cuencas hidrográfi- cas, además de absolver todos los temas es- pecializados en agua y lo que la ley le faculta.
Esto es un importante avance en gobernan- za del agua. Porque la ANA deberá formular
e implementar políticas de regulación que
beneficien a la eficiente GIRH en función de las necesidades multisectoriales y la disponi- bilidad de los recursos.
La crisis del agua es muy parecida en la región, y existen muchos conflictos por el agua, por lo que urge promover una eficaz política de gobernabilidad del agua y para ello se requieren juntar varios elementos:
Establecer políticas con carácter de Estado, es decir que sean sostenibles en el tiempo y que los encargados de aplicar esas políticas de estado en materia de GIRH sean técnicos idóneos que sean sostenibles en el tiempo, que no suceda como en Perú, con tan solo dos años de creada la ANA, se han sucedido 5 jefes, en seis oportunidades, cada cambio de ministro de agricultura, ha significado el cam- bio del jefe nacional de la ANA y entre minis- tro y ministro más cambios de todas las auto- ridades administrativas y locales de Agua, ello genera inestabilidad en la GIRH.
Trabajar la solución de los conflictos por
el agua con la creación de las GIRH median-
tes la creación de los Consejos Hídricos de cuencas, donde estén representados todos los actores directos en la gestión y manejo del agua equilibradamente entre la socie- dad civil y el estado.
Establecer una cultura del agua desde la currículo inicial en los centro de estudios de los niveles iníciales mínimos de estudio, has- ta alcanzar una formación solida en la GIRH en los niveles superiores.
Es todo por el momento. Espero haber contribuido con este tema con un aporte desde mi perspectiva de cómo se está reali- zando la gobernanza del agua en Perú
Debemos replicar iniciativas exitosas que impliquen a las comunidades como prin- cipales actores, por ejemplo la de la Fun-
dación Natura que trabajó con pobladores cuenca abajo y cuenca arriba para desarro- llar un modelo de Arreglos recíprocos para
agua, para la adopción de mejores prácticas
a favor de una mejor calidad y cantidad de
agua. http://www.rareconservation.org/es/
programa-ARA
Otros aspectos a considerar es que siendo que el acceso al agua es considerado un de- recho humano en el país, se debe asegurar no sea contaminado o sea tratado antes de ser vertido a los ríos que satisfacen las nece- sidades de las poblaciones rurales. Por eso es indispensable que el Ministerio de Medio Ambiente y Agua haga cumplir las normas para evitar la contaminación. Sabemos que la contaminación minera va contra el dere- cho al agua de las comunidades campesinas, por tanto deben existir incentivos y contro- les para que la minería no pueda descargar aguas sin tratamiento. Lo mismo debe apli- carse a todas las aguas residuales, pero se debe comenzar con la contaminación mine- ra porque es la más dañina.
Por otro lado, el cambio climático debe ser una variable transversal en la institucionali- dad de la gestión del agua. Ya hemos tenido muchos problemas con sequías e inundacio- nes, y muchos conflictos por la competencia por el recurso. Es menester, entonces, prever que la situación va a empeorar y que se de- ben tomar previsiones a tiempo, porque sino los conflictos se van a agudizar. Por ejemplo, todos sabemos que se necesitan nuevas re- presas con urgencia para La Paz y El Alto, no obstante, por lo que se, todavía estas obras no se están ejecutando.
3.5. Retos de la Gobernabilidad de los recursos hídricos.
Con la finalidad de aportar y fortalecer las capacidades de los participantes en el foro
y de los lectores de esta separata en gene-
ral, extraemos del documento “El agua, una responsabilidad compartida, del 2° Informe
de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo”, del año 2006, partes sobresalientes del resu- men ejecutivo de principales retos que se deben tomar en cuenta en la gobernabili- dad de los recursos hídricos, por las orga- nizaciones estatales de los países, que se describen a continuación.
• La tensión hídrica tiende a darse cuando se coartan las libertades y derechos indi- viduales. Una comparación entre países, basada en la disponibilidad de agua per cápita y en la gobernabilidad democrática, demostraría que muchos países se encuen- tran ante un doble desafío: las tensiones y
la escasez de agua, por una parte, y unos derechos políticos y libertades civiles limi- tados, por otra. Por lo tanto, la reforma del sector hídrico debe ir de la mano de una reforma global de la gobernabilidad. Es realmente poco probable que la participa- ción, la transparencia, la descentralización
la GIRH se afiancen en el sector hídrico
el sistema global de gobernabilidad del
país no lo facilita. Dentro del contexto de
la ampliación de la agenda del agua, exis-
te una necesidad cada vez más grande de armonizar y coordinar los objetivos y prin- cipios hídricos internacionales con otros regímenes internacionales, tales como las alianzas comerciales globales o regiona-
les. Si las inquietudes relativas al agua no son integradas en los procesos nacionales
e internacionales más amplios del ámbito
comercial, de la estabilidad y de una go- bernabilidad más justa, son escasas las po- sibilidades de alcanzar los objetivos inter-
nacionales relativos al agua. Por lo tanto, se hace necesaria una nueva colaboración más allá del ámbito del agua y la creación de redes de gestión para el desarrollo hí- drico más integradoras.
• El desarrollo se ancla con más facilidad en aquellos sistemas en que los gobier- nos, las empresas privadas y la socie-
dad civil aúnan sus esfuerzos. En las úl- timas décadas, se ha hecho gran hincapié en el papel preponderante que desem- peña el sector privado en la gestión del agua. La total privatización de los servi- cios hídricos en los países en vías de desa- rrollo no ha permitido, sin embargo, cum- plir las expectativas de mejores y mayores servicios de abastecimiento de agua y de saneamiento. Ante esto, se hace indis- pensable mejorar el diálogo en materia de agua entre los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado. Una mejor gober- nabilidad, combinada con un enfoque de gestión integrada, mayor transparencia, participación y diálogo, en un clima que favorezca la confianza, podría mejorar las negociaciones y minimizar las tensiones existentes en el sector hídrico. Tal vez sea ingenuo pensar que se pueden zanjar to- das las disputas y diferencias; sin embar- go, una sociedad que pretenda abordar los problemas hídricos debe realizar gran- des esfuerzos para crear instituciones y procesos eficaces que puedan mediar en las disputas (mediante el sistema judicial, los mecanismos informales de resolución de conflictos y las elecciones) o, al menos, minimizar sus impactos (por ejemplo, compensando a los grupos vulnerables).
• Las reformas hídricas a nivel nacional y su implementación están en progreso, si bien, en ocasiones, lo hacen a un rit- mo lento, pero seguro. Aunque existen avances en algunos ámbitos, como el reco- nocimiento de los derechos hídricos, hay otras reformas necesarias, como la des- centralización, que han tardado en llegar. Las recientes decisiones de los gobiernos de algunos países de bajos ingresos de de- legar responsabilidades han tenido poco éxito. Esto se debe a que no delegan los poderes y recursos necesarios y a que, en ciertos casos, han retomado las responsa- bilidades delegadas. En todo caso, las difi-
cultades para ejecutar reformas específicas de este tipo están, generalmente, relacio- nadas con problemas organizativos más profundos dentro del sector.
En muchos países en vías de desarrollo, el sector hídrico y sus instituciones sufren de fragmentación, marginalización y de capacidades reducidas. Lamentablemen- te, es habitual que los departamentos y ministerios del agua estén marginados de los asuntos políticos generales de un país. Muchos países no cumplieron el objetivo de la CMDS de 2005 relativo al estableci- miento de planes de GIRH. En definitiva, estos planes y objetivos hídricos interna- cionales no significarán gran cosa sin el respaldo de una legislación y una aplica- ción apropiadas.
• Muchas reformas gubernamentales fra- casan porque nunca superan la fase de implementación. ¿Cómo se pueden am- pliar las posibilidades de que dicha imple- mentación sea eficaz? Se ha comprobado que un programa de reformas tiene más posibilidades de éxito si hay racionalidad económica en su elaboración, sensibili- dad política en su implementación, y si pone estrecha y constante atención a las interacciones político-económicas y a los factores socio-institucionales. Los países deben intensificar su labor y el compro- miso político para lograr la aplicación de políticas, planes y legislaciones ya exis- tentes en materia de agua. Esto supondría un gran paso para alcanzar los objetivos hídricos internacionales.
• La batalla global contra la corrupción exige un mayor esfuerzo y una mayor ac- ción a todos los niveles. La corrupción le cuesta al sector hídrico millones de dóla- res cada año. La misma, dilapida los esca- sos recursos monetarios y reduce las pro- babilidades que tiene un país de distribuir agua y saneamiento para todos. Si bien la
corrupción existe en todos los países, en algunos tiene lugar de forma más siste- mática. La corrupción es, a menudo vista como parte de una práctica empresarial o del sector público que se considera nor- mal, tanto entre los organismos públicos, como entre los ciudadanos y el sector pri- vado. Sin embargo, la lucha contra la co- rrupción ha ganado terreno. Muchas or- ganizaciones bilaterales y multilaterales, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y empresas privadas, se encuentran elaborando directrices internas y exter- nas de gobernabilidad, además de códi- gos de conducta, y están patrocinando in- vestigaciones y programas de desarrollo en materia de anticorrupción y de mejora de la gobernabilidad. Aun así, si la inten- ción de mitigar la corrupción pretende ser realmente eficaz, deberá tener presentes los siguientes aspectos:
- reforma del sector público;
- aumento de sueldos para los funciona- rios del sector público;
- cumplimiento estricto de las normas y reglamentos existentes;
- mejora de la transparencia y rendición de cuentas;
- cooperación multilateral y coordina- ción para controlar los flujos financie- ros y supervisar los convenios interna- cionales.
• Los sistemas gubernamentales están es- trechamente relacionados con los proce- sos políticos y el poder. El camino hacia una mejor gobernabilidad supone el com- promiso del poder político y aprender a actuar en contextos altamente politizados. Mejorar la gobernabilidad del agua es un desafío, pues implica necesariamente un esfuerzo reformador que va más allá del sector hídrico. Quienes están implicados en temas de agua a cualquier nivel, pue-
den colaborar en esas reformas tratando de obtener políticas integradoras y resul- tados que alienten la participación hete- rogénea y la descentralización. Además, realizar aportes estratégicos a la elabora- ción de políticas y otros procesos de toma de decisiones exigirá de los implicados una mayor relación con los diferentes contex- tos sociales y políticos. Esto supone com- prender el juego político y sus reglas.
• No existe un solo camino para alcanzar una mejor gobernabilidad, cada socie- dad debe trazar el suyo. Es importante crear instituciones y sistemas de gober- nabilidad que puedan responder de for- ma efectiva ante situaciones caracteriza- das por la variabilidad, el riesgo, la incer- tidumbre y el cambio. La planificación hí-
drica convencional todavía es rígida, y el desafío sigue consistiendo en desarrollar entornos e instituciones flexibles para la gobernabilidad. Resulta necesario pres- tar más atención a aquellas instituciones y enfoques que por su solidez pueden regular o supervisar el complejo e im- predecible proceso de la gobernabilidad del agua, esencial en la gestión a largo plazo tanto en los niveles regional y local como en las cuencas y acuíferos. Esto im- plica que las soluciones más adecuadas pueden ser aquéllas que hagan hincapié tanto en la importancia de habilitar pro- cedimientos como en las perspectivas que se pueden emplear para resolver si- tuaciones de restricción económica o de otra índole en contextos cambiantes.
CAP-NET, PNUD.
ticos, Manual de capacitación y guía para los moderadores
La GIRH como herramienta para la adaptación a los cambios climá-
2010. Bolivia: Estado de Si-
tuación de la Agricultura, Seguridad Alimentaria y Gestión de Recursos Hídricos destinados a la agricultura frente al Cambio Climático. Perú. 32 p.
CALDERON R.; CONDORI B., GARCIA W., MONTAÑO H.
IPCC, 2001: Tercer Informe de Evaluación. Anexo B. Glosario de Términos. Ed. Cambridge Uni- versity Press, Cambridge.
IPCC, 2008.
cy Plans. ONU-Agua
Status Report on Integrated Water Resources Management and Water Efficien-
Processes. ONU-Agua, GWP.
Roadmapping for Advancing Integrated Water Resources Management (IWRM)
PNCC, 2009: Segunda Comunicación Nacional del Estado Plurinacional de Bolivia ante la Convención Marco de las Naciones Unidas frente al cambio climático. La Paz, Bolivia.
http://www.cambioclimatico-pnud.org.bo/d
http://www.rareconservation.org/es/programa-ARA
Plataforma de Cámbio Climático en BOLIVIA
Telf: (591-2) 2971293 Fax: (591 - 2) 2111631 email: pnudcambioclimatico@60130.pnud.bo
Achumani, calle 19 No. 130 PB Casilla postal 9072 La Paz - Bolivia
Documenti simili a Entendiendo el fenomeno del cambio climático en Bolivia
Franco Jimmy
Altro di Vladimir Revollo Gonzáles
Trabajo Práctico Entrevista2
Readaptación físico - DEPORTIVA
Semiologia Historia Clinica Sexta Parte
ARQUITECTURA LACANIANA - JAM.docx

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 Artículo 1
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución