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Ronald Coase: con un artículo abrió la puerta para una biblioteca entera. Y no fue el único que tuviera tal impacto - Blog el foro y el bazarBlog el foro y el bazar
Ronald Coase: con un artículo abrió la puerta para una biblioteca entera. Y no fue el único que tuviera tal impacto
Posted on 18 mayo, 2019 por Martin Krause
Coase fue Premio Nobel de Economía 1991. Comenzó su carrera académica como Profesor en la London School of Economics en Gran Bretaña y en las Universidades de Buffalo y Virginia en Estados Unidos. Desde 1964 se desempeñó en la Universidad de Chicago, específicamente en la Escuela de Derecho, de la cual fue Profesor Emérito en la cátedra Clifton R. Musser.
1. El problema a examinar
Este trabajo se refiere a las actividades de una empresa que tienen efectos perjudiciales en otras. El ejemplo más común es el del humo de una fábrica que provoca efectos nocivos en los que ocupan las propiedades vecinas. El análisis económico de tal situación se ha realizado usualmente en términos de una divergencia entre el producto privado y social de la fábrica, siguiendo el tratamiento de Pigou en The Economics of Welfare. La conclusión a la que parece haber conducido este tipo de análisis a la mayoría de los economistas es que sería deseable responsabilizar al dueño de la fábrica por el daño causado a los afectados por el humo, o, alternativamente, fijar un impuesto variable al propietario de la fábrica según la cantidad de humo producido, equivalente en términos monetarios al daño que causa, o, finalmente, excluir a las fábricas de los distritos residenciales (y presumiblemente de otras zonas en las que el humo tendría efectos perjudiciales).
Mi opinión es que los cursos de acción sugeridos son inadecuados porque llevan a resultados que no son necesariamente deseables.”
Si los factores productivos son considerados como derechos, se hace más fácil comprender que el derecho a hacer algo que tenga un efecto dañino (tal como la creación de humo, ruido, olor, etc.) es también un factor de producción. Así como podemos usar un pedazo de tierra de forma tal que evite que alguien cruce por ella, o estacione su auto, o construya su casa, también podemos usarla de forma tal que le neguemos a ese alguien un panorama, o la quietud, o el aire puro. El costo de ejercitar un derecho (de usar un factor de producción) es siempre la pérdida que sufre la otra parte como consecuencia del ejercicio de ese derecho: la incapacidad para cruzar la tierra, estacionar el auto, construir una casa, disfrutar de un paisaje, tener paz y quietud, o respirar aire puro.
Sería deseable que las únicas acciones desarrolladas fueran aquellas en que lo que se ganase tuviere un mayor valor que lo que se perdiese. Pero al elegir entre ordenamientos sociales, en el contexto en el que las decisiones individuales son tomadas, debemos tener en mente que un cambio del sistema existente que conduzca a un mejoramiento en algunas decisiones puede muy bien conducir a un empeoramiento de otras. Además, debemos considerar los costos involucrados en operar los distintos ordenamientos sociales (ya sea el funcionamiento de un mercado o de un departamento de Gobierno), como también los costos que demandará la adopción de un nuevo sistema. Al diseñar y elegir entre ordenamientos sociales debemos considerar el efecto total. Este es el cambio de enfoque que estoy proponiendo.
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62 pensamientos en “Ronald Coase: con un artículo abrió la puerta para una biblioteca entera. Y no fue el único que tuviera tal impacto”
Juan Marcelo Marynowsky. en 18 mayo, 2019 en 8:18 am dijo:
Texto: “El Problema Del Costo Social” – Ronald Coase
El texto busca realizar un esquema sobre aquello que es posible realizar ante una situación concreta de externalidades, casi exclusivamente de tipo negativas. Difiere notablemente de la postura clásica, al decir que quien daña NO debe hacerse cargo, al menos directamente, de los perjuicios que ocasiona. Lo considera como un agravamiento del escenario económico al impactar directamente en aumento de costos y, así, en disminución del valor del producto de quien, según la lógica de los economistas, debe hacerse responsable de los males generados. Establece que “ambas partes causan el daño”, algo que, en mi opinión, no queda del todo claro en el escrito.
Al ingresar en un mundo donde existen costos en las transacciones de mercado, algo básico e imposible de obviar, comenta que no hay garantías sobre aquello que el gobierno decida aplicar como medida de regulación, ergo, en la gran mayoría de los casos, acaba influyendo negativamente en la actividad económica; inclinando su favoritismo a una situación donde haya acuerdo entre las partes protagonistas, dado que “hay un peligro real de que ante la actuación del Estado se acabe beneficiando a los causantes de los daños”.
Menciona conceptos Pigouvianos, los cuales favorecen a un libre juego del interés dentro de límites preestablecidos (aunque concluye que hay una fuerte debilidad en la base del pensamiento del problema; por consiguiente también en la teoría misma) y cierra agregando que el gran error al tratar problemas de este tipo es el enfoque que se utiliza e intenta proponer uno nuevo; pero, lo que hace en verdad, es agregar unos preceptos relativamente insuficientes sin dar destellos claros de un enfoque plenamente distinto.
Resulta sorprendente la cantidad de críticas que el autor realiza a distintas ramas en la intervención ante las dificultades mencionadas sin destacar los aspectos positivos y, especialmente, sin proponer nada nuevo que permita llegar a soluciones más efectivas en términos económicos. De seguir su planteo al pie de la letra, es difícil no pensar en que busca quitarle responsabilidad a quien genera daños a la hora de desarrollar su actividad.
1- Al cierre del texto, cuando intenta dar bases para un nuevo enfoque, plantea que se necesita de una gran cantidad de datos. ¿Cree posible encontrarlos? ¿No sería demasiado el incremento en los costos de llegar a ellos? ¿Cree que sus colegas adherirán a su “enfoque” de estudio? ¿O todo acabará en usar el mismo enfoque pero tan solo haciendo más énfasis en los costos de transacción?
2- ¿Qué opinaría si usted es propietario de una empresa que sufre externalidades de alto nivel y escucha que alguien dice que no se los debe culpar totalmente de lo ocurrido? ¿Seguiría apoyando sus dichos como hasta ahora?
3- ¿Realmente confía en que una negociación entre las partes (dañina y dañada) puede llegar a buen puerto en un número considerable de casos?
Lucia Bou-Khair en 18 mayo, 2019 en 8:46 am dijo:
Resumen: Coase analiza el tratamiento qué hay que darle a las externalidades negativas. El estado debe corregirlas siempre y cuando los costos de transacción sean altos y no estén establecidos los derechos de propiedad. Mediante ejemplos de cuatro casos reales intenta demostrar cómo hacer el menor daño posible. Diferencia entre decisiones judiciales que conllevan responsabilidades legales de la naturaleza de los problemas económicos de los que él desarrolla.
Si el Estado interviene no es gratis, hay altos costos al corregir las externalidades. Además no necesariamente provocará mejores resultados que las soluciones libres del mercado y existe la posibilidad de que sus medidas sean excesivas y conduzcan a proteger a los responsables de los problemas. Menciona los impuestos de Pigou que trató de mostrar que es posible que la acción estatal mejore lo que el propio Mercado conduce. No lo consigue porque si bien muestra que se puede conseguir un mundo mejor, el problema está en diseñar ordenamientos prácticos que corrijan los defectos de la sociedad sin causar daños.
Como conclusión, trata al problema como un balance entre beneficios y costos. Hay que comparar las ganancias que se producirían por la eliminación de los efectos daniños con las ganancias obtenidas al permitirse que continúen.
Novedades: La responsabilidad entre el causante del efecto sobre terceros no tiene que pagar sus consecuencias solo, sino que se debe repartir entre los perjudicados también.
Preguntas: Cuál sería el tratamiento para las fallas de Mercado en las externalidades positivas? Haría un cambio del sistema judicial para que las leyes contemplen estos problemas económicos más razonablemente? Qué se haría en el caso de que una empresa nacional que contamina y los desechos caen fuera de las fronteras? Cómo debería solucionarse el problema entre países con distinta legislación?
Ignacio Szpanierman en 18 mayo, 2019 en 9:09 am dijo:
Coase centra su escrito en el problema de las externalidades negativas. Sobre esto afirma que hay un problema en el pensamiento de los economistas. Al tratarse de una falla de mercado, en donde alguna parte de la sociedad se verá perjudicada, se suele considerar necesaria la intervención estatal y es aquí donde el autor cree que fallan los economistas, ya que cree que debe hacerse un análisis del resultado total de la situación. Coase explica que al no permitir el funcionamiento del mercado se puede incurrir en costos por la intervención que pueden ser mayores a la falla que se intentaba resolver en un principio. Puede ocurrir que el ingreso obtenido sea mayor al costo social y al imponer disposiciones legales, esto se invierta, generando así un costo mayor al beneficio, generando así la suspensión de la actividad. No hay garantía, para el autor, de que la intervención sea exitosa, dando así lugar a las “fallas del estado”, por lo que aquí abre debate a si son más perjudiciales estas o las fallas de mercado. Por último plantea un cambio metodológico para nuestra ciencia, donde refiere a que debemos observar el resultado total de las políticas económicas, para el conjunto de la sociedad y no solo teniendo una visión parcial de las situaciones.
Aspectos a remarcar del texto:
Un primer punto a resaltar del paper de Coase es como el autor utiliza el derecho para evaluar los problemas de la economía. En esta ocasión enfatiza en el caso “Sturges vs Bridgmarn” para dar a entender su punto, esclareciendo problemas referentes a la ciencia económica mediante situaciones pertenecientes a una disciplina totalmente diferente. Hace un análisis del costo de las decisiones legales sobre los beneficios de los privados que cree que deben erradicarse y dejarse solucionar por los individuos o empresas involucradas.
Por otro lado, el quiebre que marca el autor sobre el tratamiento de las externalidades negativas y demás fallas del mercado es notable. Rompe con el pensamiento establecido durante décadas desde los escritos de Pigou, generando una forma innovadora de resolución a estos problemas y sentando una base sobre la cual considerar toda intervención estatal en la economía, mediante el estudio de los resultados totales y no solo la visión parcial de cada caso.
1.	¿Cómo considera que deberían ser tratadas entonces las externalidades positivas? Ya que estas generan beneficios a las sociedades pero harán que no haya actores privados interesados en realizar tales actividades debido a la imposibilidad de internalizar los beneficios de la actividad.
2.	En caso de externalidades negativas para el medio ambiente, donde puede ocurrir que no haya notorios efectos en el corto plazo pero que a largo plazo si haya problemas graves para la sociedad, ¿No sería necesaria la regulación estatal a fin de proteger a las generaciones futuras?
3.	En una economía sin intervención estatal tal como la que usted plantes, ¿Quién produciría los bienes públicos tales como, por ejemplo, el alumbrado de las calles?
Agostina Belén Roccatagliata - 884272 en 18 mayo, 2019 en 10:05 am dijo:
El objetivo del autor es analizar el problema del costo social. Para lograrlo, comienza su escrito con una introducción sobre los supuestos más utilizados en la economía. A través de la definición de las “Firmas” Coase incorpora en su análisis los conceptos de marginalidad y sustitución de los bienes propuestos por Marshall.
Una vez explicados los anteriores mencionados conceptos, el autor comienza su desarrollo sobre el problema del costo social en las actividades económicas y como este último afecta al bienestar de la sociedad.
Según Coase, el costo social de una actividad son los beneficios que la sociedad pierde por haber realizado esa acción. Dicho costo, genera externalidades tanto positivas como negativas. En su artículo, el autor explica los derechos económicos que surgen como consecuencia de estas últimas, debido a que en la economía existen costos asociados a la negociación y a la recopilación de información, cada intercambio genera algún tipo de externalidad la cual debe ser regulada mediante normas que logren una división más justa y eficiente de los bienes. Sin embargo, para el autor, estas normas solo son necesarias si las externalidades producidas son muy grandes. Por el contrario, cuando las externalidades son de un tamaño menor, estas últimas deben ser negociadas entre los agentes evitando la intervención estatal ya que de esta manera se lograría un resultado mas eficiente.
A modo de ejemplificación de su teoría, Coase presenta distintos ejemplos que muestran los diferentes tipos de externalidades. En la resolución de cada caso, el autor analiza cual es la mejor manera de compensar la externalidad y reducir al máximo posible los daños ocasionados al individuo afectado. Como punto de partida para la resolución de las externalidades, es importante saber si el daño ocasionado por el inculpado agrega más ingreso del que se priva al damnificado.
Por último, al autor define a los factores productivos como derechos es por este motivo que el derecho a hacer algo que tenga un efecto dañino (tal como la creación de humo, ruido, olor, etc.) es también un factor de producción. El costo de ejercer el anterior mencionado derecho, es decir, de usar un factor de producción es siempre la pérdida que sufre la otra parte como consecuencia del ejercicio de ese derecho.
Por último, Coase critica a Pigou y su forma de resolver las externalidades. Pigou, sostiene que la mejor forma de solucionarlas es mediante la intervención estatal a través impuestos y subsidios desalentando de esta manera las primeras e incentivando las segundas. Coase critica a Pigou por considerar a esta como la única solución. Según el autor, la única manera de reducir las externalidades es definiendo el derecho de propiedad privada para así reducir los costos de transacción y permitir que las partes negocien. Coase concluye que al diseñar y elegir entre ordenamientos sociales se debe considerar el efecto total, este es el cambio de enfoque que propone.
•	Lo que me llamo la atención:
Es interesante el Teorema de Coase y como el autor platea que, si no existieran los costos de transacción, no sería necesario conocer al dueño de los factores de producción ya que la misma negociación entre los individuos generaría una asignación más justa de los recursos.
Tambien me llamo la atencion que la única solución viable para resolver las externalidades según el autor sea a través de la compensación monetaria.
1)	¿Cómo considera usted que afectan las expectativas y la incertidumbre en la negación de las externalidades? ¿Existe en su opinión alguna forma de prever una externalidad?
2)	En su opinión, en economías complejas como las nuestras donde el poder de negociación no solo depende de la maximización de utilidades sino también del poder individual de cada agente. ¿Considera usted, que el resultado de dicha negociación seria justo? ¿Como evitaría usted los abusos de poder por parte de la elite?
3)	Ante la falta de intervención estatal, ¿De qué manera se podría garantizar el cumplimiento de los acuerdos firmados en la negociación de externalidades? ¿Quién sancionaría a la
Lucila Ines Porto en 18 mayo, 2019 en 10:08 am dijo:
El escrito de Coase se basa en el texto de Pigou “The Economics of Welfare”. El gran tema de ambas obras son las externalidades, es decir los efectos, ya sean positivos o negativos, que se generan al consumir o producir ciertos bienes. A diferencia de Pigou, Coase plantea el problema como uno de naturaleza recíproca en el sentido de que no existe un único responsable de la externalidad sino que ambas partes son igual de determinantes. En este sentido, considera que las soluciones planteadas por Pigou, tanto los impuestos como las subvenciones, no solucionarian el problema. Frente a ello, Coase plantea que lo ideal es generar las condiciones de mercado como para que se resuelva a través del intercambio de derechos de propiedad. Como conclusión, Coase propone un cambio de perspectiva en la regulación del problema, ya que no debería consistir en eliminarlo, sino en asegurar su nivel óptimo tal que se este maximizando el valor de la producción.
Lo que más le llamó la atención es que argumentando sobre la reciprocidad en el problema de las externalidades Coase sostiene que, de utilizar la solución de los impuestos pigouvianos, la parte afectada podría incluso llegar a pagar un impuesto si el costo de sufrir la externalidad es menor al de alguna de sus alternativas que no lleva a cabo.
El otro aspecto que me dejó pensando, porque nunca lo habia pensado asi, es la cuestión subjetiva de las externalidades y que los bienes o la producción no generan efectos secundarios salvo que exista un tercero que se vea perjudicado o beneficiado de aquellos.
Coase remarca en varias partes de su escrito que, ante la ausencia de costos de transacción, el problema de las externalidades debería ser resuelto a través del mecanismo de mercado, y que ello no llevaría a un problema de eficiencia en la asignación de derechos de propiedad. No obstante, ¿que peso le da Coase a la cuestión de equidad, en el sentido de que si todo se resuelve a través del mercado, los actores que se imponen son aquellos con mayor capacidad de negociación y de pago? En otras palabras, aunque no existan costos de transacción, Coase podría llegar a otorgar un rol al Gobierno (o a una agencia estatal) como regulador del sistema de mercado considerando las relaciones asimétricas de poder que empíricamente se observan en el mercado?
Con el desarrollo de Coase queda bastante claro la dificultad de determinar el monto del impuesto o subvención pigouviana, y su falla en la solución del problema de la divergencia entre costo privado y social. No obstante, ¿no considera Coase igual de dificultoso hallar y calcular una medida de bienestar social como para determinar si es, o no, socialmente deseable continuar con la producción de cierto bien, considerando también que numerosas cuestiones son no-cuantificables?
Dado que son las circunstancias particulares que enmarcan a la externalidad las que determinan si es deseable o no que se lleve a cabo la actividad que la origina, ¿no se estaría juzgando cada situación particular desde un punto de vista bastante subjetivo y sin una medida objetiva externa? ¿No llevaría esto a una inestabilidad e imprevisibilidad en las reglas de juego?
Tomás Uceda en 18 mayo, 2019 en 4:13 pm dijo:
En este texto, Ronald Coase intenta descifrar qué se debe hacer en el caso en que el desarrollo de una empresa perjudique al desarrollo de otra.
El autor arranca criticando a los economistas que creen que creen que el gobierno puede resolver las fallas de mercado mediante la creación de impuestos, estableciendo que así se llegan a resultados poco deseables.
Luego va explicando que, en caso de que el sistema de precios tenga un funcionamiento correcto, las empresas que generan daños no deberían hacerse cargo de estos y no deberían realizar un pago en compensación, ya que la asignación de recursos es igual ya sean responsables o no.
Me llamó enormemente la atención la crítica que realiza Coase a la idea de que el Estado arbitre en el conflicto entre dos firmas, ya que uno pensaría que el Poder Judicial es quien tiene la autoridad de mediar en las personas (físicas o jurídicas) en una sociedad, aunque el argumento de Coase es más que satisfactorio para convencerte de lo contrario.
Es para remarcar también las críticas que realiza a los postulados de Pigou, a los que considera mal enfocados.
1.	¿Cree usted que hay casos que ameriten la intervención del Estado para corregir las externalidades?
2.	¿Qué haría usted frente a las externalidades positivas?
3.	¿Qué ocurriría en el caso que una externalidad negativa ocurra por una actividad estatal? Por ejemplo, los negocios al lado de la vieja estación de tren que tuvieron que cerrar por la construcción del Viaducto Mitre.
Manuel Ignacio Loira en 18 mayo, 2019 en 4:36 pm dijo:
RESUMEN DE “EL PROBLEMA DEL COSTO SOCIAL” POR MANUEL IGNACIO LOIRA Nº REGISTRO: 885929
Ronald Coase a través de este paper busca enfatizar las cuestiones que se originan a partir de las externalidades negativas, argumentando que en muchas ocasiones las acciones que se llevan a cabo para evitar o tratar estas fallas de mercado resultan ser inadecuadas o ineficientes, ya que algún individuo puede resultar perjudicado ante el fallo que se otorgue. Para evidenciarlo, el autor describe algunos ejemplos reales que fueron llevados a la justicia, en los que el accionar del Estado no tuvo los resultados esperados, ya que muchas veces no tienen en cuenta el análisis económico. En este sentido, refuta la idea de Pigou de que el Estado pueda solucionar esta clase de problemas, ya que pueden generar inclusive costos más altos para los agentes implicados. En conclusión, Coase cree que, si estas externalidades presentan costos de transacción bajos y están bien definidos los derechos de propiedad, estas podrían solucionarse a través de la negociación entre las partes y esto llevaría a una reasignación de recursos óptima.
Los diferentes ejemplos que el autor plantea para evidenciar la mala respuesta del Estado ante las externalidades que se producen. También me ha resultado interesante la crítica que hace a la teoría de Pigou, ya que en muchas ocasiones durante la carrera he estudiado al impuesto pigouviano como una de las acciones más eficientes para solucionar las externalidades.
1)	¿Cree que si la externalidad perjudicase a toda una población seria eficiente la intervención del Estado?
2)	¿Qué opinión tiene acerca de las externalidades positivas? ¿Cree que deberían tener el mismo tratamiento que las negativas?
3)	¿Qué solución encuentra si las negociaciones entre los agentes no llegan a un acuerdo esperado?
Agustin Ballarino en 18 mayo, 2019 en 5:43 pm dijo:
Agustin Ballarino – n°reg 885.383
Ronald Coase aborda la cuestión de las externalidades negativas, sugiriendo que los cursos de acción propuestos para las mismas no son adecuados ya que llevan a resultados indeseables; el autor argumenta que el problema debe ser considerado en su totalidad y marginalmente, dado que tanto de una prohibición en el usufructo de los derechos de propiedad como de una externalidad negativa necesariamente algunos de los individuos interactuantes resultarán perjudicados. Por lo tanto, al elegir entre distintos ordenamientos sociales se debe considerar el efecto total para el sistema económico en su conjunto, teniendo en cuenta los costos asociados con la implementación de estos. El autor plantea que mientras los costos de transacción sean bajos o nulos y que los derechos de propiedad establecidos por la justicia no permitan una solución económica eficiente se producirá una reasignación a quienes más lo valoren. A lo largo del texto enumera muchos ejemplos en los cuales no responsabilizar a quien realiza el daño puede repercutir en una mayor utilidad social
Luego levanta los supuestos de costos de transacción nulos. Argumenta que la solución que le puede brindar el gobierno a las fallas de mercado en realidad puede ser extremadamente costosa; además, no hay razones para creer que la intervención del gobierno será beneficiosa e incrementará la eficiencia, aunque el problema tampoco sea bien manejado por el mercado. Por último, el autor critica a Pigou y busca contraponer sus argumentos, proponiendo que el análisis económico debe cambiar el enfoque y tratar los costos de oportunidad de las políticas para el conjunto de la sociedad, mirando no solo cuestiones parciales y teniendo en cuenta la naturaleza recíproca del problema.
Hasta el momento, no había escuchado ni una crítica hacia el impuesto pigouviano. Esta teoría se presenta como uno de los pilares en el cual se basa la justificación de la intervención del Estado. Entonces, ponerla en perspectiva, dudar y reflexionar sobre ella me parece importante. Si bien se presenta el teorema de Coase en otras materias, se ve como una solución privada con condiciones poco probables, nunca como una crítica a la teoría de Pigou.
Resulta fácil y muy común en nuestra sociedad pensar que la única opción es castigar al productor del malestar común, dejando de lado la importancia de argumentos como el valor del producto obtenido y el bienestar social que implica permitir el desempeño de la actividad. Sin duda es importante reflexionar sobre el asunto.
1)	¿Considera algún caso en el que el gobierno posea sistemáticamente justificación para intervenir?
2)	¿Como cree que debería resolverse un conflicto asociado a externalidades negativas, cuando este se da a nivel internacional, con distintas culturas, legislaciones e intereses?
3)	¿Qué aspectos considera primordiales para mejorar el funcionamiento de la justicia de manera que su impacto sobre la eficiencia asignativa sea adecuado,
Rodrigo Tolosa - 885650 en 18 mayo, 2019 en 7:15 pm dijo:
Coase – El problema del costo social
–Resumen
Coase exhibe su teorema sobre la posibilidad de una asignación eficiente con costos de transacción bajos o inexistentes y derechos de propiedad definidos. Lo hace a través de un ejemplo de un ganadero y un agricultor, pero además muestra que después esto se extrapola a muchos casos más que se pueden dar en el mundo real. Hace un análisis de varios fallos dictados en el pasado introduciendo ciertas variaciones para ver cómo el análisis económico puede ser muy diferente al jurídico. También muestra cómo la confianza ciega en las intervenciones podría llevar a una solución que no es óptima, esto lo lleva a criticar el análisis de Pigou. Coase muestra que Pigou no toma en cuenta ciertos factores como que la solución óptima no necesariamente implica llevar el costo al responsable de las externalidades.
—Conceptos importantes
Soluciones óptimas descentralizadas, claramente Coase en el texto muestra como ciertas soluciones descentralizadas pueden llevar a un óptimo mientras que algunas intervenciones no necesariamente lo hacen.
La cantidad óptima de la externalidad para Coase es aquella que maximiza el valor de la producción, mientras que otros autores analizan más que nada la eficiencia paretiana o la maximización de la utilidad social.
—3 preguntas:
– En el artículo se menciona que ‘si las transacciones de mercado no tienen costo, siempre tendrá lugar la reasignación de los derechos si conduce a un incremento del valor de la producción’. Si bien esto suena lógico desde la perspectiva de la maximización de las firmas, ¿Se verifica de manera empírica?
– Coase afirma que podría existir una solución óptima en el caso de que la empresa que contamine no tenga que pagar nada y sean los individuos aquellos que paguen a través de mudarse lejos de la fábrica contaminante. ¿Pero llegar a ese óptimo no implicaría modificar todo el sistema legislativo para que las personas toleren ese comportamiento de las firmas?
– ¿Qué opinaría sobre Coase añadir al análisis las generaciones futuras? Debido a que la contaminación o incendios forestales no solamente afectan a los individuos de hoy, sino que podrían afectar negativamente (por daños en el medioambiente) a generaciones futuras.
Matías De Luca Andrés (884.849) en 19 mayo, 2019 en 8:18 am dijo:
En esta obra Coase lleva a cabo un análisis sobre las repercusiones que tienen las acciones y actividades de los agentes en la sociedad, léase, externalidades. El foco del autor está en estudiar los efectos de las externalidades negativas sobre el bienestar general/social. Definirá así a los factores de producción como derechos a llevar a cabo una actividad (similar a la idea de A. Sen sobre Capacidades). El objetivo detrás de esto es mostrar cómo las acciones no están libres de consecuencias y cómo estas últimas pueden afectar el output social. Sugiere así que si existiera un sistema de precios que funcione de forma eficiente, el resultado de estas situaciones sería un óptimo. Sin embargo, dada la naturaleza de las externalidades, no existe un sistema de precios, razón por la cual el autor sugiere que lo ideal sería que las personas logren internalizar estos costos/pérdidas generadas con el objetivo de fortalecerse y poder llevar a cabo una negociación entre las partes. Por supuesto, según la magnitud de estos casos, a veces no es posible. Dado esto, la forma de proceder sería que el poder judicial evalúe las situaciones y dictamine un resultado basado en el análisis de costo-beneficio (de nuevo, el foco está en maximizar el bienestar social con base en la idea de las capacidades), por lo que la tesis que se desprende es que el enfoque costo-beneficio (o costo de oportunidad también) es el que debe utilizarse a la hora de aplicar políticas económicas. Sostiene, así, que este enfoque permite maximizar el bienestar, mientras que una intervención estatal severa (ej: mediante imposición o subsidios como sugiere Pigou) no hace más que desviar recursos y generar una asignación ineficiente.
• Me resultó interesante/sorprendente:
– La posibilidad de internalizar los costos da pie a que se llegue a un equilibrio óptimo a través de juegos de mercado gracias a una idea implícita de fondo basada en la reciprocidad.
– El autor destaca el papel fundamental que juega el Estado en el sentido de formar las instituciones. Cuando plantea que un tribunal debe guiarse por el análisis costo-beneficio y que de este debe desprenderse el objetivo de política económica, no está haciendo más que formar una institución que marque las reglas de juego con el fin de que los agentes puedan explotar sus capacidades/derechos/factores.
– Si bien la idea de Pigou, ampliamente aceptada, de generar incentivos o desincentivos a través de la política fiscal; en vez de tratar de corregir estas fallas de mercado y promover la eficiente asignación de recursos, podría incluso desviar recursos (asignarlos ineficientemente) debido a que existiría cierta incongruencia innata en la política, por lo que la misma política podría estimular la mala asignación.
– Supongamos el caso en que una economía utiliza recursos naturales no renovables para la actividad económica, de modo que va dejando un stock cada vez menor a las generaciones futuras (externalidad negativa). La contabilidad del crecimiento imputa de forma negativa el agotamiento de estos recursos, por lo que es capaz de cuantificarlo. ¿No sería más eficiente, entonces, hacer públicos estos datos y que la sociedad en su conjunto decida qué es lo más óptimo en vez de intervenir de forma discrecional sin consideración del posible output social?
– Siguiendo con mi pregunta anterior, dado que es difícil testear de forma contra fáctica lo que hubiera podido ocurrir si no se hubiera aplicado una política. ¿No deberían los policy makers ser más prudentes a la hora de diseñar las mismas? En otras palabras, ¿no sería mejor encauzar estas políticas vía fuerzas de mercado en vez de reemplazar mercados?
– Dado que los costos incurridos generan pérdidas. En vez de intervenirlos y regularlos (con su consecuente pérdida de eficiencia), ¿no sería más óptimo generar un sistema de información pública más rápida y transparente de modo que las múltiples experiencias de terceros sean conocidas y eso permita tomar decisiones a los agentes?
Gianluca Salvatori (Rg 888690) en 19 mayo, 2019 en 8:49 am dijo:
Resumen: El autor se centra en el problema de las externalidades negativas generadas por una empresa. Como posible solución primero mira el análisis de Pigou, pero lo critica y no lo usa. Cree también que hay que centrarse en el valor total que generaría una compensación, si la pérdida generada por no producir es mayor o menor al valor generado si no existen éstas penalidades. También se centra en el rol del Gobierno, que se ve como un corrector de fallas de mercado pero por lo general no es así, sino que hace perder eficiencia y hasta puede actuar como monopolio. Otro punto en el que se centra es la difícil decisión que tiene el Juez a la hora de lleva a cabo un conflicto y los problemas que podría llevar hacer que el pago de la compensación lo haga quién genera la externalidad.
Sorprendente: Es sorprendente que sea de los primeros en criticar el análisis altamente aceptado de Pigou y argumentarlo como erróneo, a la vez que ineficiente. También resulta contraintuitivo que plantee el castigo sobre los damnificados y no sobre la empresa como posible solución. Otro punto interesante es que el análisis es sin costos de transacción cuando empíricamente si los encontramos.
Cómo cambiaría el análisis con costos de transacción?
Podría hacerse un análisis en cuanto al «quién llegó primero» dado que sin el segundo agente no habría problemas de externalidades?
Si el Gobierno disolviese el mercado y quedase como único agente, cambiaría el análisis?
Giolito, Marina en 19 mayo, 2019 en 8:51 am dijo:
“El Problema del Costo Social”, Ronald H. Coase
El autor se dedica a presentar y criticar el conflicto ocasionado por las “externalidades negativas” a partir de la actividad de dos o más agentes. Su teorema establece una reasignación de los derechos de propiedad cuando los costos de transacción sean muy bajos o prácticamente inexistentes y los fallos judiciales no deriven en soluciones económicas eficientes.
El autor describe varios ejemplos empíricos para demostrar el efecto y las responsabilidades de quienes generan externalidades negativas, siendo el problema económico en todos los casos “dañinos” es cómo maximizar el valor de la producción. La situación se reduce a evaluar las ganancias que se generarían de eliminarse los efectos nocivos, con las ganancias que se perciben por permitir que continúen. La intervención extensiva del gobierno en el sistema económico podría conducir a la protección de los responsables de los efectos nocivos y, no así, a la corrección de la falla.
El autor critica la determinación de Pigou en su análisis económico al concluir que la corrección de los efectos nocivos de la externalidad pueden resolverse a partir de responsabilizar por el daño o a través de la fijación de un impuesto variable en función del daño ocasionado. Afirma que el análisis fue llevado a cabo en términos de una divergencia entre los productos privados y sociales de la empresa, sin haber tomado en cuenta el producto social total y basándose en la eliminación de la deficiencia (cuando no siempre es la solución deseable). A diferencia de Pigou, Coase establece la necesidad de considerar los efectos totales a la hora de evaluar las acciones a tomar frente a las externalidades.
Es interesante ver cómo el autor critica el análisis mainstream de los economistas, considerando al gobierno como una fuerza correctiva de las fallas de mercado, sin ninguna imputación de costos. El gobierno puede influir en el uso de los factores, decretar cuáles deben usarse y de qué forma, podría evitar mercados. Pero de ninguna forma lo hace sin costos asociados, su aparato administrativo puede ser extremadamente costoso.
Por otro lado, resulta interesante cómo la única solución viable pareciera ser la del establecimiento de un convenio entre las partes. Si se busca obtener una asignación eficiente de los recursos, es deseable que ambas partes tomen conocimiento sobre el efecto dañino en el momento de determinar los cursos de acción futuros. Se reduce a un contrato monetario a partir del cual ese monto a derogar por el responsable resulta menor a la pérdida de ingresos resultante por suspender su actividad económica o trasladarla de locación.
1) Cuál sería el tratamiento óptimo de las externalidades positivas? Debe el gobierno mantenerse en una posición neutral, sin intervención?
2) No cree que las regulaciones por parte del Estado pueden llevar a un incremento del valor de la producción si se concentran en el desarrollo tecnológico e innovador? Puede haber algún caso en que el Estado pueda llevar a corrección de la falla de mercado?
3) Puede haber alguna otra forma de corregir la falla si no es con un acuerdo monetario entre partes?
Dana Lucia Aguilera en 19 mayo, 2019 en 9:14 am dijo:
Coase le atribuye una gran importancia a la estabilidad de la ley, y tiene como objetivo principal corregir el error en la forma que los economistas enfocan cuestiones de política. El texto se basa en el análisis de las externalidades negativas en términos de las actividades de una empresa y sus efectos perjudiciales en otras. Se observan varias situaciones de externalidades negativas, desde la sombra que un edificio pudiera generar sobre una cabaña, hasta los efectos nocivos que puede generar el humo de una fábrica. Sobre esto, Coase postula que no debe sancionarse a la fábrica o al edificio con impuestos, responsabilidades o castigos, sino que puesto que los factores productivos son derechos, sería ideal que sólo se desarrollasen acciones en las que la ganancia superara la pérdida. Sostiene que el fracaso de los economistas en alcanzar conclusiones correctas en el tratamientos de los efectos dañinos no puede ser atribuido a unos pocos errores en el análisis, sino que surge de defectos básicos en el actual enfoque de los problemas de la economía del bienestar. Lo que se necesita, entonces, es un cambio de enfoque.
Lo que se conoce como Teorema de Coase tiene implicancias no sólo desde un punto de vista económico, sino también en términos del derecho. A lo largo del texto, se puede observar como los distintos temas se abordan desde ambos puntos de vista, sin perder el foco del mismo. El concepto de optimalidad para Coase radica en la maximización del valor de producción. Por otro lado, me sorprendió la crítica del autor hacia las ideas de Pigou en cuanto a su erróneo enfoque.
1)	Si una externalidad afectase en gran cantidad a todo el sector más vulnerable de la población, ¿sigue usted sosteniendo que el Estado no debería intervenir?
2)	En muchos casos, la no intervención podría generar descontento en la población y por ende, levantamientos y represalias. ¿Cuál cree que sea la mejor forma de que todos comprendan la naturaleza de los hechos?
3)	Hoy en día estamos viviendo una gran revolución en términos del cuidado del ambiente y muchos Estados están optando por la intervención para evitar externalidades negativas que afecten el medio ambiente principalmente con herramientas legales. Es innegable los efectos que muchas costumbres de la sociedad tienen en el medio ambiente. Partiendo desde su punto de vista de la no intervención estatal en estos asuntos y el no castigo impositivo, ¿cómo cree que podríamos regular estos efectos?
Santiago La Via en 19 mayo, 2019 en 9:33 am dijo:
Ronald Coase busca plasmar a través del escrito como se surgen distintas externalidades debido a la producción de un bien, donde una empresa con o sin intención alguna puede perjudicar a otra en el proceso productivo de un bien.
Deja en claro que cuando se originan estos tipos de problemas en el mercado, no son los agentes los cuales lo pueden solucionar por si solo si no que necesitan la intervención de un organismo estatal que actué como mediador e imponga justicia. Al mismo tiempo dice que si bien existen fallas de mercado también pueden surgir fallas de Estado mediante el cual los costos transaccionales de imponer justicia son mas altos que el beneficio que implica tal mediación.
Por último, juega también con la idea de que, si bien el Estado es el único que puede intervenir en las externalidades negativas, no es capaz de aumentar el producto en ningún sentido por lo que termina reacomodando recursos.
Si bien habla de la intervención del aparato estatal en este tipo de situaciones, no parece creer en un intervencionismo para corregir las fallas del mercado por lo que aparenta tomar una postura mas liberal.
Si bien propone intervenir por parte del Gobierno en externalidades negativas ¿Cómo debería tratar entonces el este aquellas que generan un bien en la sociedad? Como por ejemplo una mejora en la ecología o un avance tecnológico.
¿Como cree usted que debería discriminar el gobierno, en que casos intervenir y cuales no? ¿Es un tema únicamente econóico?
¿Cree capaz al Estado de mediar este tipo de situaciones dado que mayoritariamente son agentes corruptos que benefician a quienes les convenga por cuestiones de beneficio propio?
Guido Sanguinetti en 19 mayo, 2019 en 9:40 am dijo:
El texto de Coase trata de refutar la creencia de que las externalidades negativas deben ser consideradas fallas de mercado y que es el Estado el que debe solucionarlas. Esta idea tiene como mayor referente a Pigou. Para Pigou, las actividades económicas que generan externalidades negativas deben ser corregidas vía impuesto. Si el costo de arreglar la externalidad fuese de 50, se debería imponer un tributo de 100 para que el agente económico tenga incentivos a modificar dicha externalidad. En cambio, Coase propone una solución distinta. El propone que la solución al problema puede ser alcanzada por acciones voluntarias. Critica a Pigou, porque su teoría no toma en cuenta que la solución más eficiente debería permitir que el recurso sea asignado a su uso más valioso. Según Coase, en su solución no importa el derecho de propiedad en los casos en que los costos de transacción sean lo suficientemente bajos como para reportar beneficio a una de las partes. Es decir si una de las partes valora más su actividad, estará dispuesta a solucionar el problema de manera voluntaria y esta actividad será la más eficiente. En el caso en que haya altos costos de transacción, la decisión si pasa a manos del Estado (juez) y lo determina el derecho de propiedad. En este caso lo mejor sería que el Juez asignara derecho a la actividad que sea más eficiente.
Lo más destacable de lo que plantea el autor es como la economía se impone y se dan las negociaciones voluntarias. No solo que lograra resolver la externalidad sino que lo hará de la manera más eficientemente posible. En el caso extremo en que la externalidad se tornara demasiado grande si será necesaria la intervención estatal. Pero más allá de este caso extremo nos demuestra que es ineficiente que el Estado intervenga en caso de que se puedan dar las negociaciones.
1.	¿Cómo podría la economía resolver un tema tan presente como el avance del calentamiento global?
2.	El ejemplo de Coase donde los individuos afectados por la contaminación de la fabrica se mudan ¿es factible en la realidad?
3.	Con el mismo sentido que comúnmente se cree que las externalidades negativas deberían castigarse con un impuesto, ¿ También significa que las externalidades positivas deben premiarse con un subsidio?
Valentina P Rodriguez Lopez en 19 mayo, 2019 en 9:45 am dijo:
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Ronald Coase realiza un análisis de las consecuencias negativas de utilizar los factores de producción, los costos indirectos, conocidos como externalidades. Generalmente estos tienen un impacto sobre un tercero, y no sobre quien realiza la actividad productiva. La utilización de los factores de producción es un derecho de propiedad sobre los mismos, y el costo de utilizarlo es la consecuencia para el otro. Sin embargo, es un problema de la naturaleza recíproca ya que ambas partes son determinantes y no hay un único responsable. Plantea que, si se deja que el Estado tome acciones para corregirlos, se agravaran más los daños por no dejar que el funcionamiento del mercado siga su curso, comparando las consecuencias de las fallas del Estado versus las fallas del mercado. Ronald propone distintos ejemplos de externalidades y cuál sería el mejor curso de acción para minimizar sus consecuencias; defendiendo los derechos de propiedad privada de los individuos, reduciendo los costos de transacción y permitiendo que las partes negocien.
A su vez critica a los modelos clásicos por ser incompletos al no considerar los efectos totales que surgen de la producción, proponiendo un cambio de enfoque.
Lo sorprendente del texto de Coase es como uno naturaliza la intervención en estatal en tantas cuestiones, pero en especial en temas judiciales. Uno cree que es inerte que el Estado arbitre ante los conflictos entre ciudadanos. Aun suponiendo que la justicia no es corrompida, su intervención no sería siempre la adecuada como los óptimos descentralizados.
1.	¿Cómo se podría mejorar el sistema judicial y su funcionamiento?
2.	¿Existe evidencia empírica de una Economía con costos de transacción casi nulos? ¿Se podría conseguir en una sociedad o es utópico?
3.	¿Por qué los individuos se fijan únicamente en la necesidad inmediata que ofrece el bien y no los efectos negativos que produce a mediano o largo plazo en el medio ambiente?
Enzo Casella en 19 mayo, 2019 en 9:51 am dijo:
Coase sostiene que el objetivo principal de su artículo es corregir un concepto erróneo en la forma que los economistas enfocan cuestiones de política. El error de análisis de los economistas (con Pigou a la cabeza), radica básicamente en considerar al gobierno como un corrector de las fallas de mercados, que no tiene costos, lo que en la realidad no ocurre. Cuando erróneamente se piensa que es necesaria la regulación gubernamental para hacer frente a las externalidades negativas que producen algunas empresas privadas, no caben dudas de que el “Estado benefactor” traerá una extensión de la inmunidad de responsabilidad por daños. En otras palabras, existe el peligro de que la intervención gubernamental en el sistema económico, pueda conducir a la protección de los responsables de los efectos dañinos. Para enfrentar esta problemática, Coase aclara que lo que debe considerarse es si la ganancia por evitar el daño es mayor que la pérdida que se sufriría de otro modo, como resultado de detener la acción que produce el daño. Además, debemos tener en mente que un cambio del sistema existente, puede conducir bien a un mejoramiento o a un empeoramiento. Cuando elegimos entre ordenamientos sociales debemos considerar el efecto total. Este es el cambio de enfoque que propone Coase.
Es destacable el campo de análisis que generó el artículo de Coase, además de haber sido uno de los primeros en plantear una crítica a la teoría desarrollada por Pigou (sostenida por varios economistas). Coase, a través de varios ejemplos, saca a la luz las inconsistencias que sostiene la doctrina pigouviana. Insiste con que las conclusiones a las que llegó Pigou son ilegítimas debido a no haber notado que el problema de fondo era (y es) totalmente diferente. Este giro analítico plasmado en el Teorema de Coase marcó un antes y un después en las Finanzas Públicas y en otras ramas de la economía.
-¿Considera que en ninguna externalidad, ya sea positiva o negativa, debe intervenir el gobierno?
-¿Y con respecto a las otras fallas de mercado? ¿Cree que en todos los casos la intervención estatal lo único que hace es agravar más estas fallas?
-Supongamos que una empresa emisora de gases de efecto invernadero está afectando no solo a una persona, región o país, sino que también al medio ambiente en el que todos vivimos y en el que vivirán las próximas generaciones. ¿Cuál cree que debería ser la solución? ¿La intervención de un organismo internacional?
NICOLAS STANICIO en 19 mayo, 2019 en 10:33 am dijo:
El autor Coase desarrolla su teoría sobre las externalidades negativas, estableciendo que las mismas son fallas en el mercado y que a causa de las mismas alguna parte se vera perjudicada. Coase plantea que hay que hacer un análisis total de la situación, y que el Estado debe intervenir cuando los costos de transacción son altos y no esten establecidos los derechos de propiedad entre las partes. El autor hace entender que la intervención estatal no es gratis, y que genera un costo. Puede que el Estado se exceda y conduzca a una protección a los causantes de las externalidades. Para el autor no hay garantía alguna de que la intervención estatal a la hora de resolver externalidades negativas sea exitosa, generando asi las llamadas fallas del Estado. Por lo tanto, habría que ver que es mas perjudicial si las fallas del mercado o las fallas del Estado. Asi es que Coase afirma que hay que realizar un estudio total de la situación económica, y no solo teniendo una visual parcial de la misma.
1-	Que los costos de las externalidades deben ser repartidas entre el causante y el que sufre la externalidad.
2-	La subjetividad de las externalidades -Donde Coase dice que no existen daños secundarios excepto que exista algún tercero que se vea perjudicado.
3-	Me sorprende que Coase haga destacar que la intervención estatal puede no ser beneficiosa y que la intervención del Estado puede ser mas perjudicial aun que la falla del mercado.
¿Cuáles son las únicas situaciónes en donde si o si debe ser el Estado quien intervenga para solucionar una externalidad negativa?
En caso de que la externalidad negativa sea ocasionada por el Estado ¿Debe ser el Estado quien recompense a los dañados o será el mercado quien compensara a los mismos?
¿Qué opina de las externalidades postivas y clarifique si es necesario una intervención para compensar las mismas?
Tomás Ayala en 19 mayo, 2019 en 11:01 am dijo:
Ronald Coase.
El problema del costo social.
El texto de Coase aborda el asunto de las externalidades. Las externalidades (negativas) pueden ser tales como el humo generado por una empresa, el ruido, contaminación, etc. El dueño de los factores productivos no tiene que hacerse cargo de manera directa de los daños provocados. Lo ideal es causar el menor daño posible. El Estado debe intervenir en última instancia, porque los resultados de una regulación de las externalidades pueden no ser beneficiosos. Está en contra del impuesto de Pigou, dónde el que genera la externalidad debe pagar un impuesto por los daños causados.
Me parece importante destacar la importancia de que, el que genera la externalidad negativa no tenga que hacerse cargo directamente de los daños, porque si la externalidad fuera positiva, los afectados positivamente no le pagarían por el aprovechamiento de esa externalidad.
-¿Cómo se procedería en un caso dónde la externalidad negativa, afecte de manera nociva en el medio ambiente, y en las personas?
-¿Habría algún favorecido de la intervención del Estado?
¿Qué desarrollaría acerca de las externalidades positivas?
Fernando Castro Saia en 19 mayo, 2019 en 11:44 am dijo:
Coase escribe sobre el impacto de las externalidades, las cuales pueden ser positivas o negativas, y el problema vinculado al costo social. El autor menciona como las distintas medidas que podrían implementarse frente a distintas externalidades negativas no terminan resultando precisos y sus efectos sobre el bienestar social. Uno de sus principales argumentos es la reasignacion de derechos de propiedad cuando los costos de transacción son inexistentes o muy bajos y los fallos judiciales vinculados no terminen derivando en soluciones económicas eficientes. Al mismo tiempo, menciona como la persona que genera el daño no debe hacerse cargo de los perjuicios que ocasiona. Utilizando 4 ejemplos trata de probar como generar la menor cantidad de daño posible. Coase explica que al no permitir al mercado su funcionamiento, se termina incurriendo en costos gracias a la intervención, con una influencia económica negativa, que finalmente terminan siendo mayores a la falla de mercado original, hasta incluso tendiendo a proteger a los responsables de los problemas. Finalmente mediante la critica a Pigou, concluye que subvenciones e impuestos no podrían solucionar el problema, estableciendo la no intervención.
No cree que utilizando como criterio a la cantidad de personas afectadas por la externalidad, debería trazarse una “linea” a partir de dicha cantidad se produzca o no la intervención del Estado en lugar de adoptar una postura tan unilateral?
Vinculado a sus menciones a la contaminación ambiental en su articulo. Que políticas cree adecuadas para la actualidad en la que vivimos, adonde el tema va ganando cada vez mayor importancia?
Al no ver ninguna opinión suya sobre las externalidades positivas, que medidas tomaría sobre las mismas?
Juan Facundo Quiroga en 19 mayo, 2019 en 12:13 pm dijo:
Ronald H. Coase: ‘EL PROBLEMA DEL COSTO SOCIAL’
En este estudio el actor pretende fundamentalmente analizar el impacto perjudicial que tienen determinadas actividades sobre otras y argumentar porque no es deseable, podríamos decir, un impuesto pigouviano para corregir la externalidad negativa.
De esta manera y con varios ejemplos sostiene en primera instancia que, si el costo de las transacciones no tuviera costos los resultados de ‘multar’ o no serían los mismos, es decir, que se lograría una asignación óptima de los recursos.
Por otra parte, asevera que tomar acciones correctivas en contra quien causa el daño, es decir, que cierto aspecto dañino sea tratado con tecnología, etc.; bajo determinadas condiciones podría afectar negativamente los costos y disminuir el valor total de la producción. Deja así en claro su disertación con la teoría de Pigou.
Finalmente, durante todo su estudio hace referencia a los derechos concluyendo que el costo de ejercer un derecho es sin duda la pérdida que sufre la otra parte como consecuente del ejercicio de ese derecho.
Me resultó novedoso como Coase explica que el resarcimiento del damnificado podría implicar que se expandiera intencionalmente.
Y, la crítica a Pigou que es ampliamente aceptada y eventualmente se lo estudia como una solución a las externalidades negativas.
Finalmente, su visión del estado como una superempresa que influye en el uso de los factores de producción mediante sus decisiones administrativas, aclarando que puede tener o no un gran costo siendo fundamental esto para su uso más eficiente.
Si no es a través de algún impuesto pigouviano y bajo el supuesto que se debe mantener la producción con externalidades negativas y a su vez resolverla; ¿qué solución propondrías?
Considerando los efectos globales de determinadas actividades que hoy se llevan a cabo sin perjudicar directamente a algún individuo pero que sí tienen efectos medioambientales, ¿crees innecesaria la creación de un aparato legal que permita regular el impacto de estas actividades? ¿Más allá del costo que implique?
Entiendo que parte de la teoría se basa en el costo 0 de las transacciones pero ¿Es factible que en el caso del granjero vs el ganadero, el primero simplemente se vaya a otro lugar?.
Gonzalo Trimarco en 19 mayo, 2019 en 12:21 pm dijo:
El texto de Coase trata de las actividades de una empresa que tienen efectos perjudiciales en otras, estas actividades son denominadas “externalidades negativas”. El problema se formula comúnmente como uno en el que A ocasiona daño a B y lo que tiene que decidirse es: ¿Cómo se puede restringir a A? Este enfoque tradicional tiende a obscurecer la naturaleza de la elección que encierra, ya que, es un caso de naturaleza recíproca. Evitar daño a B infringirá un perjuicio a A. La cuestión real que debe decidirse es: ¿Debe permitirse que A dañe a B o que B dañe a A? La cuestión es evitar el daño mayor.
El gran error de análisis de la mayoría de los economistas radica en considerar al gobierno como una fuerza correctiva de las fallas de mercado que no tiene costos. Algunos proponen los impuestos pigouvianos como la solución a las externalidades negativas, para Coase, este tipo de impuestos son ineficientes, ya que, los recursos no son asignados al propósito más deseable.
Coase propone una solución mediante una negociación o lo que se llamó como “El teorema de Coase”: en la medida que los costos de transacción sean bajos o inexistentes y que los derechos de propiedad establecidos en los fallos judiciales no permitan una solución económica eficiente, se producirá una reasignación de estos derechos hacia aquellos que los valoran más.
Me parece interesante como el autor critica el pensamiento de los economistas, aclarando que la mayoría caen en los mismos erros de pensar que la solución estatal no tiene costos. También me pareció muy bueno el enfoque legal que le da, no solo abordándolo desde el punto de vista económico sino también del derecho.
¿Qué piensa el autor de soluciones más modernas a las externalidades como la que podría ser “La creación de un mercado”?
¿No hay ninguna forma de que la intervención del estado en las externalidades negativas sea eficiente?
No piensa que el Teorema de Coase presenta algunas dificultades: algunas externalidades, como la contaminación atmosférica, afectan a millones de personas, es difícil imaginar cómo podrían todas ellas reunirse para llevar a cabo una negociación. También otra cosa que juega es el tamaño de los jugadores, es decir, si tenemos una persona individual contra una corporación multinacional tendríamos una clara desventaja ¿Cómo podría solucionarse esto?
Kathy Lino Quispe (880994) en 19 mayo, 2019 en 12:50 pm dijo:
Resumen: En este articulo Coase argumenta que, si viviéramos en un mundo sin costos de transacción, la gente negociaría unos con otros para producir una distribución más eficiente de los recursos, independientemente de la asignación inicial, asimismo deja a la intervención pública como remedio de último recurso. Para su explicación el autor utiliza tres ejemplos principales: el de pastor de ganado y un agricultor, el otro es el caso de Sturges vs Bridgman y el último ejemplo se refiere a la Ley de Ferrocarriles de 1905. Con este ensayo Coase realiza una crítica al planteamiento de Pigou, el cual sostiene que las externalidades tenían un carácter unidireccional, es decir existe un único responsable, que debía hacer frente unilateralmente a algún tipo de penalización; siendo la intervención estatal la única forma de solucionarlas. Finalmente, el autor propone un cambio de enfoque, que examine los efectos de un cambio de política propuesto y asimismo tratar de decidir si la nueva situación seria, en conjunto, mejor o incluso peor que la original.
Lo más importante o interesante: Lo que me sorprendió de este texto es como el autor relaciona la economía con el derecho; asimismo como aborda el tema de las externalidades que en contraposición a Pigou argumenta que la intervención no siempre es necesaria y que a veces se debe permitir la externalidad, llegando a un óptimo social mediante la negociación, si los costes de transacción son menores de lo que se persigue con el intercambio. Por último, es destacable como el autor sostiene que su objetivo principal es corregir un concepto erróneo en la forma en que los economistas enfocan cuestiones de política.
En la última parte de su texto menciona que “una característica del tratamiento usual de los problemas es que el análisis se desarrolla en términos de una comparación entre un Estado de laissez faire y alguna clase de mundo ideal” ¿Qué considera mundo ideal? ¿Qué características debería de cumplir?
¿Cree que el Estado podría ayudar de alguna forma en la negociación de los agentes?
¿En qué casos considera que seria mejor utilizar un enfoque u otro (Pigou o Coase)?
Sebastián Caro en 19 mayo, 2019 en 12:50 pm dijo:
Coase trata de explicar la relacion de mercados privados y las externalidades que son de carácter recíproco.
En esta situación ambos mercados no pueden funcionar a la misma vez.
Por lo tanto, ambas partes tratan de llegar a un acuerdo que sea mutuamente beneficioso generando un eficiencia idéntica o mejor a la principal. Esto debe decidirse en cuanto si la ganancia por evitar el daño es mayor que la pérdida que se sufriría de otro modo, como resultado de detener la acción que produce el daño.
Para que se cumpla el teorema de Coase deben cumplirse dos características:
i.Los costos de transacción tiene que ser cero
ii. Los derechos de propiedad deben estar definidos no importando quien tenga el derecho
Cuando los costos de transacción son excesivamente altos se puede justificar la intervención del estado asegurando un resultado similar al que se produciría si los costos de transacción son eliminados. La intervención extensiva del gobierno en el sistema económico puede conducir a la protección de los responsables de los efectos dañinos .
Los derechos de propiedad bien especificados y bajo costos de reciprocidad conducirá a un resultado eficiente.
-Ante externalidades positivas ¿cual seria el rol del gobierno?
-¿Que pasa con las externalidades que afectan a toda una comunidad y no solo a un individuo ?
-¿Como se seria el costo social para un monopolio?
Nicolás Barros en 19 mayo, 2019 en 1:16 pm dijo:
En su escrito, Ronald Coase, hace un análisis de las externalidades (puntualmente las negativas) que genera una firma y perjudica a un tercero. A lo largo de su escrito realiza una fuerte a la visión de los economistas clásicos y en puntual a Pigou, que proponían la intervención estatal y la imposición de impuestos a quienes eran generadores de dichas externalidades para, de alguna forma, lograr corregirlas o cubrir los costos de las damnificaciones que estas realizaban.
A diferencia de ellos, Coase plantea que la solución por parte del Estado no es adecuada ya que el mismo recae en costos para corregir las fallas de mercado generadas e incluso puede llegar a no solucionarlas.
Se debería, según el autor, realizar una comparación entre la ganancia que recibe una sociedad por la eliminación de una externalidad negativa y la ganancia por dejar que se continúe produciendo sin intervención.
Es curioso como el autor propone que el emisor de la externalidad negativa no sea quien se haga cargo finalmente de costo de la misma, sino que, en última instancia, debería de distribuirse entre todos.
–	Si las externalidades negativas son absorbidas por el conjunto de la sociedad, ¿Qué tratamiento debería aplicarse a las externalidades positivas?
–	¿Justificaría la intervención estatal frente a externalidades positivas para sacarles el máximo provecho posible?
–	¿Qué pasa en los casos en los que los costos de transacción sean muy altos? ¿Justificaría en este una solución por parte del Estado?
Gonzalo Ochoa en 19 mayo, 2019 en 1:28 pm dijo:
N° 888587
Coase, en “El Problema del Costo Social”, busca analizar y explicar las externalidades negativas, conocidas también como fallas de mercado. Empieza desarrollando el concepto de “costo social” de una actividad: Los beneficios de los que se priva la sociedad por realizar una acción. Este costo genera externalidades. Explica que, antes de iniciar una intervención estatal, debe hacerse un estudio y análisis de costo-beneficio sobre la forma en la que el estado corregirá la falla de mercado (la externalidad negativa). Esta idea va en sentido opuesto a lo que la teoría económica enuncia. Pigou, por ejemplo, defiende la teoría de que las externalidades se solucionan con impuestos y subsidios para desalentar e incentivar determinadas actividades. Pero Coase critica esta teoría, diciendo que no es la única forma de solucionarlas. Según el autor, hay que defender el derecho de propiedad privada, para reducir costos de transacción y permitir así la negociación entre las partes. Si las externalidades negativas no son de gran tamaño, debe hacerse un acuerdo entre los actores para un resultado más eficiente (sin intervención estatal). Por otro lado, expresa que la intervención estatal, siempre genera costos y no siempre trae resultados positivos (o mejores resultados que los que conllevaría el libre mercado). Incluso la actuación del estado puede acabar beneficiando a los causantes de los daños. Por lo tanto, una intervención estatal puede traer fallas del estado y esto nos lleva a analizar cuales son más perjudiciales para la sociedad, estas fallas o las de mercado. Para el autor, debemos comparar de qué forma se beneficia más la sociedad, estudiando las políticas bajo el enfoque de costo/beneficio, ganancias/pérdidas.
Lo primero que llama la atención, es el quiebre de paradigma que Coase realiza para con la teoría económica hasta ese entonces (que decía que siempre que había una falla de mercado el estado debía intervenir). Coase, de manera sorprendente, aporta un nuevo punto de vista sobre la intervención estatal con el análisis de costo/beneficio.
Por otro lado, también es sorpresiva la idea de que, si una falla de mercado es pequeña, haya una negociación entre las partes para solucionar dicha falla, sin que haya intervención estatal.
Por último, también resulta insólito, que el causante de las externalidades no tenga que hacerse cargo de los perjuicios ocasionados, sino que la responsabilidad se reparta entre los agentes.
1)	¿Justificaría Coase una intervención estatal en actividades que conlleven externalidades positivas, como por ejemplo la educación pública?
2)	¿Cuál debería ser entonces la función del estado en la economía?
3)	Entre 1971 y 1980 la compañía Ford vendió el modelo Pinto. Este automóvil tenía fallas de seguridad que provocaba la muerte (o daños severos) de quienes lo utilizaban cuando recibía un choque desde atrás. La compañía hizo un estudio del caso, los costos de indemnización y los costos de “reparación” del Pinto. Resultó más beneficioso para la empresa seguir comercializando el modelo de la forma defectuosa y pagar las indemnizaciones, que financiar las mejoras del sistema de seguridad de los automóviles en uso. El modelo, con sus fallas mortales, se siguió vendiendo por un tiempo. ¿Cómo explicaría Coase esta situación? Teniendo en cuenta que el costo para reparar cada auto era de aproximadamente 11 dólares, ¿hubiese sido posible un acuerdo entre los actores? ¿Habrían entendido los usuarios, si se les decía que tenían que poner 11 dólares de su bolsillo, debido a los costos que traía para Ford financiar todas las reparaciones? ¿O habrían reaccionado de forma adversa, indignándose, siendo así imposible el acuerdo entre los agentes?
Tomas Gomez Zelijoski (889451) en 19 mayo, 2019 en 1:29 pm dijo:
Ronald H. Coase – “El problema del costo social”
El texto habla de las externalidades negativas que se producen en el momento de la producción. El autor menciona el ejemplo de una fábrica que produce humo. Cualquier lector rápidamente diría que se debe reducir el humo producido por esta fábrica, ya que causa efectos negativos y demás. Pero Coase, advierte rápidamente que de poner algún tipo de arancel o multa sobre la fábrica, llevaría que esta disminuya su producción, al verse afectados sus costos. Sumado a esto, el habla del “costo de ejercitar un derecho”, es decir que, el plantea que el fabricante en verdad está ejerciendo su derecho a la producción, y que ese humo que sale de la fábrica es justamente el costo de ejercer su derecho como productor.
Además dice que ambas partes en realidad causan daño, no solo los productores.
En caso de que el Estado intervenga, hay grandes posibilidades de que este se vea beneficiado excesivamente. Y que posiblemente corregir el error puede llevar a tener grandes costes para la sociedad, ya que, no necesariamente la intervención del Estado mejore la situación social; sino que incluso podría empeorarla.
Hacia el final dice que un mejoramiento en la situación de algunos individuos puede empeorar la situación de otros. En este punto lo podemos relacionar con el equilibrio de Pareto donde dice “el equilibrio es aquel en el que no se puede mejorar la situación de alguien sin empeorar la situación de otro”. Es entonces que podríamos decir que en verdad tenderíamos hacia una situación de equilibrio a nivel social, donde lo mejor en verdad seria que lo que se ganase sea mejor de lo que se pierda. Por eso él dice que al elegir entre ordenamientos sociales (prioridades), se debe considerar el efecto total.
Como el autor pone al principal corrector y a quien siempre se debe seguir, al mercado. Esa mano invisible de la que en algún momento hablo Adam Smith. Hay infinidades de ejemplos en los que el Estado ha tratado de intervenir con poco o nulo éxito, que la final terminaron empeorando la situación que pensaban era un problema. Lo que vemos en la realidad es que al final quien siempre ajusta es el mercado en sí. Más allá de lo que puedan plantear distintas corrientes sobre solucionar una situación temporalmente por el nivel de urgencia lo que sea, no debemos olvidarnos que es solo temporalmente y que a la larga siempre el mercado corregirá. En el caso del texto y la fábrica que produce humo, sabemos que el humo es malo para la salud, pero tal vez ese humo se da por producir medicamentos que salvan vidas y que necesitamos consumir. Por eso al fin y al cabo nos aguantamos el humo en la ciudad. Creo que esto es lo que trata de decir el autor y que tiene tanto valor, sobre todo en sociedades donde se cree que la intervención siempre es la mejor opción y se debe castigar a aquellos que tienen todo el derecho de producir un determinado bien o servicio.
1) ¿Qué respondería a aquellos que señalan que ese humo al fin y al cabo terminaran destruyendo el mundo en el que vivimos y que entonces ya no habrá donde producir?
2) Sobre la pregunta anterior, ¿cree que en verdad las mismas personas son las que permiten ese humo al consumir los productos que salen de esa fábrica?
3) ¿Cómo cree que deberían solucionarse aquellas manifestaciones de que una fábrica no debiera producir? ¿Se debería llegar a un acuerdo entre ambas partes o castigar únicamente al que no permita el funcionamiento del fabrica? ¿O directamente a ninguno y que el problema siga su propio curso?
Cairns Tomás, Nº 882585 en 19 mayo, 2019 en 1:51 pm dijo:
En el artículo se debate cual es la mejor manera de resolver conflictos entre partes con básicamente tres opciones posibles y con una premisa, ¿Debe permitirse que A dañe a B o que B dañe a A? La cuestión es evitar el daño mayor.
Los economistas plantean que sería deseable responsabilizar al dueño de la fábrica por el daño causado a los afectados por el humo, o, alternativamente, fijar un impuesto variable al propietario de la fábrica según la cantidad de humo producido, equivalente en términos monetarios al daño que causa, o, finalmente, excluir a las fábricas de los distritos residenciales. El autor plantea que la asignación de recursos será igualmente óptima en el caso de que las partes se pongan de acuerdo entre ellas de manera privada.
El producto privado es el valor del producto adicional resultante de la actividad particular de un negocio. El producto social es igual al producto privado menos la disminución en el valor de la producción en otra parte, por la que no paga una compensación el propietario del negocio. Al autor le parece preferible usar el concepto de costo de oportunidad y enfocar estos problemas comparando el valor del producto obtenido por los factores en usos alternativos o en ordenamientos alternativos. La ventaja principal de un sistema de precios es que conduce al empleo de los factores donde el valor del producto resultante es mayor y lo hace a un costo menor que los sistemas alternativos.
Es un concepto distinto a lo común el hecho de que las dos partes sean consideradas como partes del problema y que no sea una la dañada y la otra la que le inflige el daño.
Teniendo en cuenta que los arreglos entre partes conllevan costos, el autor plantea como opción a la empresa, es decir, un terrateniente que controla una gran parcela de tierra puede dedicarla a distintos usos teniendo en cuenta el efecto que ejercerán las interrelaciones de las distintas actividades en el rendimiento de la tierra, tornando así innecesarias las negociaciones entre quienes llevan a cabo las distintas actividades. Y con esto en la cabeza, se podría entender al estado como una “superempresa” que toma decisiones administrativas, para el bienestar de todos.
No conocía la «doctrina del privilegio perdido». Esta doctrina establece «que si un derecho legal se prueba que ha existido y ha sido ejercitado durante un cierto número de años, la ley debe presumir que tuvo un origen legal».
Resulta innovadora la mirada de que si los factores productivos son considerados como derechos, se hace más fácil comprender que el derecho a hacer algo que tenga un efecto dañino (tal como la creación de humo, ruido, olor, etc.) es también un factor de producción. Y con este marco se haría más fácil entender el tipo de decisiones que hay que tomar, si se gana más de lo que se pierde, se hace.
1)	Pese a no ser partidario de los controles estatales, ¿estaría de acuerdo con que este sea el encargado de proteger el medio ambiente? De no ser así, ¿Cómo se podrían evitar los efectos negativos a largo plazo que hoy no afectan directamente a nadie?
2)	Pigou entiende que si el interés propio promueve el bienestar económico, ello se debe a que las instituciones humanas han sido creadas para hacerlo así. ¿Las instituciones humanas fueron creados por humanos que buscaron el interés propio o fueron creadas por los últimos altruistas?
3)	Aún en los contratos entre partes, el estado tendría que participar dando la seguridad jurídica necesaria. ¿Se podría entender al estado como un mal necesario para la vida en sociedad?
Jesica Mamani en 19 mayo, 2019 en 2:17 pm dijo:
Couse argumenta que en situaciones en las que las actividades de empresas tienen efectos perjudiciales en otras, la solución no es imponer un impuesto equivalente al daño.
El autor describe ejemplos y explica el ordenamiento de los derechos legales con o sin costos de transacción de mercado. “La naturaleza recíproca del problema” tiene gran importancia al momento de analizar las pérdidas o las ganancias de evitar los daños, considerando los costos de transacción, las decisiones de la Justicia sobre el ordenamiento contempla ese análisis. Así, las empresas seguirán funcionando si el valor de la producción es mayor a los costos de transacción, o buscaran como solución reorganizarse (extensión de sus actividades) si sus costos administrativos son bajos.
Por otro lado, argumenta que el rol del gobierno para solucionar los daños provocados por una empresa, no es eficiente, y pueden proteger a los responsables de los daños.
Couse critica las conclusiones de Pigou acerca de que las acciones del Estado mejoran las tendencias “naturales” de las compensaciones. Según el autor tanto Pigou como muchos economistas analizan los daños desde los ordenamientos sociales sin tener en cuenta el producto social o privado, su efecto total; tampoco comparan los resultados con otros arreglos sociales alternativos.
-Para el autor se sobrestiman las ventajas de regulación gubernamental, pero aunque en realidad no tenga tantos beneficios su intervención, no significa que no deba actuar, más bien debería tener ciertos límites y tener en cuenta el enfoque económico planteado.
– Al justificar su crítica contra Pigou, el autor menciona el costo de oportunidad para determinar el valor de los daños como alternativa al sistema de impuestos.
– Desarrolló un nuevo enfoque para analizar las incidencias de los efectos dañinos, como comparar el valor de producción. Tener en cuenta a los factores de producción “como derechos” junto a los ordenamientos sociales.
¿Qué alternativa sería viable para compensar los daños ocasionados por las empresas?
¿Cuál debería ser el límite de intervención del Estado, siendo que puede ser ineficiente o tener inmunidad de responsabilidad por daños?
¿Qué piensa de que las empresas más eficientes tienen ventajas para solucionar los daños en los que incurren, al ser su valor de producción superior a los costos de transacción?
Matias Gaston Ortiz 858104 en 19 mayo, 2019 en 2:22 pm dijo:
Coase hace una presentación del problema de encontrar cierta actividad económica desarrollada por agente que produce perjuicios sobre otro agente. Lo que observa es que las soluciones tradicionales de escribir eran imponer impuestos, derechos de producción, etc. Medidas que restringen la actividad del agente dañino, y que llevan a un estado de menor producción o bienestar general. Su idea es que se puede alcanzar una solución simplemente dejando a las involucrados negociar: cuando la perdida de producción de la actividad dañina es inferior a la reducción de beneficios de la actividad perjudicada siempre se puede encontrar solución. En el desarrollo de su teoría se encuentran muchos casos legales como ejemplos prácticos, de como se resolvieron legalmente y cual es su alternativa. Además, hace distinción entre alternativas sin costo de transacción y con costo, en estos últimos, la probabilidad de que haya un incremento general del valor de producción es muy escasa, y se corre riesgo de que se suspenda la actividad. En estos casos, donde el costo de transacción es lo suficientemente alto, Coase encuentra una justificación en el accionar del Estado: este debería intervenir fijando reglas, regulando y administrando la actividad dañina. Acá hace una mención a Pigou, quien justifica el accionar del estado, tomando como ejemplo que en Gran Bretaña se haya intentado sancionar a una empresa de trenes por un incendio de un bosque (actividad dañina). El Estado debe promover regulaciones y sanciones que permitan disminuir la probabilidad de daño. Esto último es la versión de Pigou, pero Coase afirma que esto depende de las circunstancias particulares de cada caso, y se tiene que hacer análisis económico del hecho, ver el producto social total brindado por todos los agentes.
Me sorprendió el debate con Pigou (por eso me extendí tanto). Me resultó revelador.
¿No se puede hacer uso de ciertas herramientas de análisis una posibilidad de castigo a la actividad de dañina para que esta genere mejoras tecnológicas destinadas a mitigar el daño?
¿Existe algún caso en el cual se deba prohibir la actividad dañina?
En el extremo, puede haber actividades dañinas que no conocemos su potencial daño total, ejemplo energía nuclear. Sin embargo, pueden producir o generar mucha actividad positiva, en medicina por ejemplo. ¿Cómo ve la regulación en este aspecto?
Franco Sandez en 19 mayo, 2019 en 2:31 pm dijo:
El autor comienza señalando la reciprocidad de cualquier efecto que una producción tiene sobre otra en contraposición al enfoque pigouviano tradicional, según el cual corresponde atribuir la responsabilidad de la acción y la obligatoriedad del pago de los daños, a aquel actor de cuya actividad emana el efecto pernicioso.
En este sentido, Coase señala que con bajos costos de negociación y con un sistema de precios de referencia, a partir de la delimitación clara de los derechos y las responsabilidades de cada agente estos pueden llegar a un acuerdo vía transferencias de recursos para compensar al damnificado (ya sea porque efectivamente se daña su propiedad o porque debe disminuir la producción). Este escenario podrá ser alcanzado independientemente de a quién se le atribuyan los derechos disputados.
Al analizar aquellas situaciones en las cuales el establecimiento de transacciones de mercado resulta muy costoso para los agentes intervinientes, aparece la posibilidad de que dichas transacciones se realicen sólo si los beneficios que se desprenden del reordenamiento de derechos legales son superiores a los costos de iniciar las acciones correspondientes. De esta manera, es posible que subsistan asignaciones ineficientes de manera indefinida. Una alternativa posible para esta situación es la creación de una empresa que comprenda a los sectores involucrados a los fines de establecer un curso de acción unívoco que permita una asignación eficiente. Esto es factible gracias a la posibilidad de que los costos administrativos y de transacción al interior de la empresa sean sustancialmente menores a los costos de negociación entre privados en el mercado. Sin embargo, esto no necesariamente es así y aquí aparece la regulación directa por parte del Estado como una opción para garantizar dicha asignación. No obstante, se destaca que esta última acarrea costos y es falible, por lo cual no se la debe considerar como una garantía de optimalidad asignativa.
Hacia el final del artículo, el autor critica el abordaje que realiza Pigou sobre la problemática, aduciendo que no es necesariamente deseable responsabilizar por los daños a aquel que los origina, ya que esto podría crear incentivos favorables al crecimiento de la actividad que resulta perjudicada con el fin de obtener el pago por dichos daños. De esta forma, los daños agregados se incrementarían y esto puede generar una carga tan grande para el que origine los daños que podría acabar retirándose del mercado. Considerando esto, Coase resalta la importancia de analizar los casos particulares a la hora de establecer responsabilidades, sin incurrir en determinaciones de carácter general que, optimizando una asignación de recursos, terminen volviendo a otras ineficientes.
Por último, el autor critica el abordaje de los problemas mencionados mediante la óptica del producto social y privado, dado que, en el uso tradicional, no contempla el costo de oportunidad del uso alternativo de los factores involucrados. De esta forma, plantea la necesidad de utilizar un nuevo enfoque que, lejos de contraponer escenarios ideales y distópicos, compare la mejor aproximación a la realidad posible con aquellos escenarios a los que podrían llevar distintas opciones de política.
Me pareció muy interesante la discusión de Coase con el tratamiento típico que reciben las externalidades, en particular cuando habla sobre los incentivos que surgen de cada alternativa de política económica. Siendo que el abordaje común que se le da a este tema en otras materias es simplemente una enumeración taxativa de alternativas para solucionar externalidades, me parece enriquecedor la lectura de las líneas argumentativas que dan origen a cada una.
1)	¿Por qué cree que se volvió tan popular la concepción de los impuestos y subsidios como una vía para solucionar las externalidades?
2)	¿De donde cree que proviene la sobreestimación de los beneficios de la regulación estatal por sobre los acuerdos entre privados?
3)	¿Es preferible una acción estatal que busque disminuir los costos de negociación entre privados (en particular en aquellas situaciones en las que intervienen una multiplicidad de agentes) antes que una regulación expresa e inconsulta, en el caso de que la primera resulte más costosa que la segunda?
Esteban Quintana Aragona (888619) en 19 mayo, 2019 en 2:33 pm dijo:
1)Coase considera que la mayoría de los economistas están en un error al reclamar al Estado como el responsable de corregir las externalidades negativas mediante impuestos, ya que el gobierno, a diferencia de las empresas, puede no participar del mercado, y por ende la regulación estatal no ser tan buena como la solución de mercado, se debería decidir si la ganancia por evitar el perjuicio es mayor a la perdida sufrida.
Demuestra cuando se buscan soluciones a los daños que realiza una empresa durante su actividad se llega a soluciones no deseables. A su vez, intenta demostrar que el negocio que ocasiona daño y no es responsable por él, no debe realizar pago a los perjudicados, ya que los perjudicados pueden inducir a que les paguen más incrementando la perdida producida por los daños.
Para él, no hace falta acción judicial si existe un acuerdo entre partes, ya que esta solo decide sobre responsabilidad legal, los economistas sobre el problema económico del daño infringido, la disminución en producción por un problema es costo para ambas partes.
Es por todo esto que critica a Pigou, quien considera que el sistema se comporta bien por la acción estatal, pero para Coase solo busca un cambio de conducta de forma que se reduzca la externalidad, lo que podría no ser deseable siendo más eficaz un acuerdo entre partes, habría que ver hechos reales en que se basan, y si es deseable cobrar por el daño.
Por último, plantea ver los problemas a partir del valor de la producción física, el producto social es el valor del producto privado menos lo que se deja de producir en otra parte por el daño no compensado, por lo que el impuesto debería ser igual al daño causado, pero no se le paga al afectado.
2) Me pareció interesante ver como un acuerdo entre partes puede llegar a la mejor solución de marcado, en un mundo donde no haya costos de transacción, llevando a una mejor asignación de recursos, pero dado el supuesto que menciona puede no aplicarse en la realidad y requerir de la acción estatal que tanto critica, además de que al existir diferentes juicios y valoraciones subjetivas puede que no se llegue a un acuerdo requiriendo de la acción judicial.
Ver una gran vinculación entre la economía y el derecho en los ejemplos citados, donde el derecho puede chocar con la economía al no lograr llegar a un acuerdo que sea el mejor para el mercado.
3)- ¿Se podría decir que su análisis es meramente económico y no moral, ya que pueden haber ciertas conductas que aunque redunden en un gran beneficio económico incrementando el producto social pero que no sean tan indispensables en la sociedad y cuyo daño sea alto pero bien compensado?
– ¿Qué pasa si el daño producido funciona como una barrera a la entrada para otras empresas de forma que no puedan producir pero no se las tenga en cuenta ya que no llegan a establecerse conociendo los problemas, y por lo tanto no pueden negociar?
– Si el Estado se acota a garantizar que se cumplan los acuerdo entre partes de forma de tener una intervención judicial y no económica, de todas formas tendría un afecto económico, ¿por lo tanto cual debe ser su rol?
Macarena Sol Rodriguez en 19 mayo, 2019 en 2:36 pm dijo:
En esta ocasión leímos a Coase, autor que cuestiona el método tradicional sostenido por los economistas de resolver el problema del costo social ya que según él son inadecuados porque llevan a resultados que no son necesariamente deseables. La meta del artículo es indicar cuál debiera ser el enfoque económico de este asunto.
Lo importante a destacar es que para él, el problema debe ser considerado en su totalidad y no marginalmente. Argumenta que el problema económico en todos los casos de efectos nocivos es cómo maximizar el valor de la producción por esta razón es relevante entender si el valor del producto perdido (ocasionado por la externalidad negativa) es mayor o menor que el valor del producto que origina tal problema. Para llegar a un acuerdo Coase describe tres principales alternativas: a través de negociaciones entre privados que deriven en contratos, la regulación directa por parte del Gobierno o no hacer nada. Él reconoce que todas las soluciones tienen costos pero sostiene que no hay razón para suponer que la regulación del Gobierno será la más beneficiosa.
Por último critica las recomendaciones de política de Pigou sosteniendo que la acción estatal para corregir este problema se basa en un error de interpretación de los hechos, y que forzar a la firma a compensar a las personas u otras firmas que se ven perjudicadas no es necesariamente deseable.
Me pareció novedoso la forma en la que el autor demuestra cómo frente a una aplicación de una sanción hacia una firma que produce algún efecto nocivo sobre otra puede llegar a incentivar o inducir a disminuir la producción de la firma perjudicada en lugar de aumentarla.
Me parece interesante como relaciona a los derechos de propiedad con el problema y como observa que ya que la justicia influye directamente en la actividad económica, sería deseable que las cortes comprendieran las consecuencias económicas de sus decisiones.
¿Considera que si los jueces que se encargan de resolver estos asuntos fueran economistas podrían solucionar mejor este asunto del costo social?
¿Realmente considera que la solución más eficiente sería que una firma que contamina no tenga que pagar nada y sean las personas que deban mudarse de su lugar de origen teniendo en cuenta que por un lado participaría de la negociación corporaciones multinacionales (con mucho mayor poder) y del otro poblaciones perjudicadas?
Nicolás Furno - 873533 en 19 mayo, 2019 en 2:38 pm dijo:
En su texto sobre el problema del costo social, Coase hace referencia a las empresas que debido a su producción afectan a terceros. Coase rechaza el enfoque piguoviano ,que sugiere gravar a estas empresas para compensar el daño ocasionado, ya que esto genera un daño a ambas partes. Lo explica diciendo: si A afecta a B y A debe pagar un impuesto a B entonces B estará afectando a A. Coase entiende que Pigou al plantear esta solución no tiene en cuenta el producto social total que es lo que realmente importa.
Para el autor, la solución óptima de la externalidad negativa podrá ser resuelta entre privados siempre y cuando no existan costos de transacción entre las partes. No importa a quien sean asignados los derechos de propiedad ya que las partes intercambiaran estos derechos de una forma eficiente. Esta solución luego adoptaría el nombre de “Teorema de Coase”.
Me resulta interesante como el autor analiza a las transacciones sociales como un todo, es decir, al implementar una compensación para la parte dañada el autor entiende que esto perjudica al total y no se centra en el perjuicio producido hacia una de las partes.
¿Fomentaria las externalidades positivas? De ser afirmativa su respuesta, ¿de que manera lo haría?
Suponga una posible intervención estatal que modifique los derechos de propiedad ¿afectaría al costo social ? ¿De que manera?
Valentina Pierucci en 19 mayo, 2019 en 2:42 pm dijo:
El autor introduce la discusión sobre la “divergencia del producto privado y social de la empresa” cuando sus actividades generan efectos negativos sobre otras. Se pronuncia en contra de varios cursos de acción que fueron propuestos para contrarrestar dicho efecto, ya que a menudo la búsqueda de evitar el daño perjudica a otro. Primero analiza la situación sin costos de transacciones con y sin responsabilidad por el daño ocasionado. La imposición de restricciones puede incurrir en una ineficiente asignación de los recursos. Cuando los jueces deciden sobre la responsabilidad legal deben tener presente los daños son causados por ambas partes -el sistema de precios garantiza q esto sea así-. Por el contrario, fijar la responsabilidad en un polo es económicamente indeseable. Levantando el supuesto, como efectivamente ocurre en la realidad, la delimitación de derechos legales tiene efecto en la eficiencia del sistema económico. Se plantean dos opciones para reemplazar a las transacciones de mercado: una administración que adquiera los derechos legales de todas las partes y tome las decisiones y la regulación directa del Estado. El autor descarta la viabilidad de esta última por los extremos costos y regulaciones inadecuadas en los que suele incurrir. Por otro lado, cuando se otorga “poder legal” a alguien para hacer ciertas cosas este queda exento de responsabilidad. En fin, el criterio que se debe utilizar para tomar las decisiones esta en evaluar las ganancias y perdidas que implica evitar “acciones dañinas”.
– Lo que determina la corte no es lo que se hace sino lo que se tiene derecho legal de hacer. Los derechos que delimita inicialmente pueden modificarse con transacciones de mercado si es que estas conducen a un incremento en el valor de la producción.
– Escritores norteamericanos introducen la idea de “causar daño dentro del limite de lo razonable” comparando la utilidad y el daño producido para decidir si un efecto nocivo es considerado “molestia”. En consecuencia, se debe aceptar cierta incomodidad en pos del bienestar general.
– El producto privado es el valor del producto adicional que resulta de una actividad mientras que el social es igual a la diferencia entre el anterior y aquel que disminuye en alguna otra parte.
– La idea de que el “derecho a hacer algo con efectos dañinos” es un factor de producción, cuyo costo es la perdida que implica para otro el ejercicio de ese derecho.
–	¿Cuál es el rol del “broker” que menciona el autor?
–	El autor señala que hay situaciones en las que recaen costos sobre personas a las que no les concierne directamente, ¿Cuál seria la causa y un ejemplo de ello?
–	¿Cómo puede efectuarse el análisis de costo de oportunidad de las políticas económicas?
Franco Mazzitelli en 19 mayo, 2019 en 2:46 pm dijo:
En ‘The Problem of Social Cost’, Coase explora la mejor manera de gestionar las externalidades negativas de las empresas. Desbanca la propuesta de Pigou de analizar en términos de divergencia entre producto privado y social con el fin de gravar a las empresas por la totalidad del daño generado. Coase pregunta qué es mejor: ¿humo, producción industrial y pocos vecinos; o cero humo, poca producción industrial y muchos vecinos? Propone analizar la maximización del valor de la producción a la luz del costo de oportunidad, sopesando las ganancias de eliminar molestias y daños contra las ganancias de no interferir, alcanzando un balance óptimo de tolerancia que parche el sistema sin romperlo. En cuanto a los impuestos, el tan defendido gobierno aparece como un garante del cumplimiento de contratos (por la violencia) pero no de la eficiencia. Asimismo, el gobierno no opera gratuitamente y puede sucumbir al ‘amiguismo’ protegiendo a transgresores. Finalmente, explora leyes y jurisprudencia para la tipificación de las externalidades, contemplando variables como la tradición, la utilidad social, el interés público y el carácter de usual o extraordinario del evento para delimitar qué debe ser gravado o resarcido y qué no.
Coase entiende a los factores de producción no como entidades físicas, sino como derechos para realizar una acción que a su vez está limitada por cuestiones del Contrato Social. No hay libertad plena, claro. Añade, además, que el costo de ejercer un derecho es siempre la pérdida que se sufre en otra esfera por el ejercicio de ese derecho.
La idea central es que el gobierno es falible por lo que eliminar la externalidad a través de impuestos puede ser perjudicial para la sociedad.
1) ¿Qué pensaría Coase del desarrollo sostenible? Se debería incorporar el deterioro futuro del medio ambiente a la ecuación de maximización de valor de la producción. El Estado aquí, si bien falible, es el único agente que puede orientar decisiones de producción en ese sentido. Tolerar menor producción hoy para maximizar la futura: perder empleos del carbón para no dañar incontables industrias en el futuro, por ejemplo.
2)Coase habla de diseñar un sistema impositivo ideal no orientado a penalizar según el daño producido, sino según la caída del valor de la producción resultante de la externalidad, pero que para esto se deben recopilar preferencias individuales y eso resulta imposible. Pasaron 60 años y ahora hay tecnologías de IA y big data que relevan preferencias masivamente: ¿podría el gobierno pasar a transformarse en un agente regulador que ahora sí garantice cumplimiento de contratos y eficiencia?
3)¿Qué opinaría Coase sobre la situación de El Palomar, con vecinos furiosos por el desarrollo del nuevo aeropuerto?
Lucas Ranucci en 19 mayo, 2019 en 2:47 pm dijo:
Ronald Coase analiza los efectos negativos de la acción de un individuo sobre otros. Explica que la no acción conllevaría a un perjurio para uno de los individuos, y mediante un análisis económico muestra como, siempre y cuando hayan bajos costes de transacción y derechos de propiedad bien definidos, se puede llegar a una solución del conflicto de tal forma que se maximice el beneficio de todos los actores y se asignen los bienes de la mejor manera posible.
Critica análisis previos al suyo, como el de Pigou, critica las propuestas que buscan perjudicar arbitrariamente a una de las partes y propone un cambio de enfoque para la resolución de conflictos, de tal forma que los recursos se asignen de la manera más eficiente posible (para aquellos individuos que mas lo valoran y cuando hay altos costes de transacción).
Novedades: Coase incorpora el análisis económico y propone un nuevo enfoque al derecho de propiedad.
Preguntas: 1) ¿Cuál cree que sería el desenlace en un conflicto de las características que propone Coase y utilizando su enfoque para el cual una de las partes busca el daño de la otra en vez del beneficio propio? 2) ¿Es factible que todos los individuos se comporten de la manera la cual los describe el teorema? 3) ¿Que propone Coase una vez que se levanta el supuesto de que los derechos de propiedad están bien definidos?
Tomás Larre (884995) en 19 mayo, 2019 en 2:47 pm dijo:
El objetivo del texto de Coase consta en analizar las dificultades teóricas planteadas por las externalidades, en particular indagando sobre su concepto de “naturaleza recíproca del problema”. Su planteo se centrará en determinar cuales son las circunstancias económicas que conllevan a que la actividad de un agente repercuta negativamente en otros indirectamente, sugiriendo cuales serían los mecanismos adecuados para limitar las consecuencias, o compensar a las partes.
Como parte de las soluciones sugeridas Coase expande el planteo del “costo social” de Pigou, proponiendo que, asumiendo costos nulos de transacción, si los derechos de propiedad son asignados correctamente, las externalidades serían internalizadas. Es decir, si las externalidades negativas pasan a conformar una variable extra en la función de beneficio del productor, naturalmente se dará lugar a una distribución eficiente de los recursos. Sin embargo, el autor menciona que el supuesto de costos de transacción nulos es débil y que, de levantarse, el mercado no funcionaría perfectamente, con lo cual propondrá soluciones alternativas, en función de la intensidad de dichos costos. Se sugiere que a medida que aumenten los costos transaccionales mayores niveles de concentración de la toma de decisiones serían necesarios para resolver el problema del costo social.
El autor continúa planteando que la falla de la economía para alcanzar un óptimo surge de los defectos de la teoría, proponiendo un cambio de enfoque al análisis orientado a tres puntos, en primer lugar, la necesidad de desarrollar una medida de bienestar social mejor que simplemente el precio de mercado, aunque reconoce la dificultad impuesta por la valoración subjetiva de un sistema de este estilo. Seguidamente se sugiere que la comparación entre Laissez-Faire y una visión ideal de la economía no es realmente fructífera, en cambio sugiere plantear el problema de costo social en función de la comparación entre la situación actual y una marginalmente distinta, a modo de lograr evaluar los cambios en decisiones de política potencialmente reales. Finalmente, se plantea que una tercera limitación del enfoque surge de la definición de costo de producción, planteando que en lugar de referirse a elementos físicos, sería mejor que se plantease en términos normativos, de derechos a realizar determinada acción.
•	El cambio de paradigma al que el autor dará lugar reemplazando la concepción de Pigou relativa al costo social, para reemplazarlo por un concepto innovador como el de externalidades. Generando un marco para analizar todo tipo de fallas de mercado que de otra manera no serían concebibles.
•	El descubrimiento por parte del autor de que los costos de transacciones muy difícilmente sean nulos, y que en función de estos quedará la dificultad de resolver la problemática de las externalidades.
•	La valoración subjetiva del costo de las externalidades que quedará definida en función de que haya un tercero a perjudicar, muy similar a la valoración de utilidad que realizaron los marginalistas, por ejemplo en la definición de bien económico de Menger.
¿Podrían las fallas de información ser aún más perniciosas que los costos de información a la hora de plantear las dificultades para la coordinación?
¿Cómo cambia el análisis en el caso de estudiar los efectos de externalidades positivas en lugar de negativas? ¿Ameritan ser corregidas? ¿Existiría una relación circular entre la solución de externalidades negativas y positivas? ¿Amerita este caso un análisis de costo beneficio donde evaluásemos si la solución de externalidades negativas genera costos mayores al estado actual, justamente por la solución conjunta de externalidades positivas?
¿Resulta el análisis planteado una justificación por parte del gobierno para dar lugar a políticas intervencionistas?
Lautaro Agustin Benito en 19 mayo, 2019 en 2:55 pm dijo:
El artículo trata de las externalifades negativas, es decir, aquellas actividades de las empresas que tienen efectos negativos sobre terceros.
El análisis económico tradicional se centra en los conceptos de producto social y privado, siguiendo el tratamiento de Pigou. Desde este punto de vista los economistas han llegado a la conclusión de que debe hacerse responsable a aquél que hace el daño, o bien cobrarle un impuesto.Coase, por el contrario, no es partidario de este tipo de análisis.
En primer lugar, Coase defiende que este problema es de naturaleza reciproca y el objetivo es evitar el daño más grave. Con frecuencia se podrá llegar a una solución satisfactoria cuando el sistema de precio funciona de forma eficaz.
Para Coase la teoría de Pigou está repleta de errores y sus seguidores mantienen su teoría mediante la tadicion Pigouiana. El producto privado es el valor del producto adicional que resulta de una actividad en particular de una empresa. El producto social es igual al producto privado menos la caída en el valor de la producción en otra parte por la que la empresa no compensa. Coase prefiere el concepto del costo-oportunidad frente.
Según el autor un impuesto provoca que decrezca el valor de la producción de los factores empleados por la fábrica. ¿por qué? ¿necesariamente los factores se utilizarán en otra parte de manera menos productiva?
Lucila Frigeri (886521) en 19 mayo, 2019 en 3:04 pm dijo:
Coase en su texto analiza las implicancias que generan las externalidades negativas. Afirma que los economistas tienen un pensamiento erróneo. Difiere de la idea clásica de que ante una falla de mercado, el estado debe intervenir para corregirla. Para el autor, cada situación debe ser analizada, ya que no siempre termina siendo beneficiosa la corrección de estas fallas por parte del Estado, sino que debe negociarse entre los agentes. Coase explica que al no permitir el libre funcionamiento del mercado, se pueden generar costos que terminan siendo mayores a la falla que se estaba intentando corregir. Por lo tanto, como no es segura que la intervención estatal sea exitosa, surgen lo que llama las “fallas del estado”.
Me resulta novedoso como plantea el hecho de que “los derechos de propiedad establecidos en los fallos judiciales no permiten una solución económica suficiente”. Además, parecieron muy buenos los casos legales que da Coase, para explicar sus ideas. Además de esto, las críticas que le hace a Pigou son muy interesantes y novedosas.
¿Qué solución podría ser correcta, según el autor, para una empresa que afecta a todo el ecosistema?
¿Qué criterio debe tenerse para que en un caso se justifique la intervención estatal?
¿Qué sucedería en el caso de las externalidades positivas? ¿El estado debe fomentarlas?
Manuel Camps 881453 en 19 mayo, 2019 en 3:08 pm dijo:
Coase hace en el texto una crítica a la forma en que se deben tratar las externalidades negativas según la visión clásica. Pigou proponía un sistema de impuestos tales que cada empresa se tuviera que hacer cargo monetariamente de los costos indirectos que se incurre en la producción. Es decir, si el humo de una empresa provoca daños en el medio ambiente, se les deberá cobrar impuestos por la suma que sea necesaria para enmendar los daños. Esta intervención estatal propuesta por Pigou es criticada fuertemente por Coase, quien señala que dicha intervención puede llevar a costos mayores a los que se intentaban resolver en un principio y si estos son mayores a los beneficios pueden alterar el normal desarrollo de la actividad. Es así como Coase se centra en evitar una nueva falla por parte del estado que distorsione el mercado
Personalmente encuentro la crítica a Pigou por parte de Coase falta de fundamentos más sólidos. Pensar que las externalidades negativas pueden resolverse de forma descentralizada y sin necesidad de intervención estatal me parece que es llevar a un extremo el laissez faire.
– ¿Conoce algún caso en que todos los afectados por la contaminación de una fábrica se mudaron para evitar las consecuencias de vivir junto a ella?
– ¿Qué opina sobre los subsidios pigouvianos a aquellas actividades que generan externalidades positivas?
– ¿Qué incentivo puede haber en el mercado para evitar la contaminación ambiental si los efectos de la misma por lo general se ven en el largo plazo?
Carolina Gonzalez en 19 mayo, 2019 en 3:14 pm dijo:
El texto de Coase trata el problema del costo social cuando se presentan determinadas externalidades, ¿será posible conseguir un óptimo de bienestar, si los derechos de propiedad de las distintas partes están bien asignadas?. El texto expone lo que sucede cuando las acciones de una empresa tienen efectos perjudiciales sobre otras, ya que el problema que enfrentan al manejar acciones que tienen efectos dañinos no es sencillamente restringir a los responsables de los mismos. Lo que debe decidirse es que si la ganancia por evitar el daño es mayor que la pérdida que se generaría, como resultado de detener la acción que produce el daño. En un mundo donde hay costos de reordenar los derechos establecidos por el sistema legal, la justicia, en casos relativos a molestias, está tomando decisiones económicas sobre cómo han de emplearse los recursos. El aspecto positivo es que la disminución del valor de la producción debida al efecto negativo es un costo para ambas partes lo cual se va a dar por una solución jurídica, no muy acertada para efectos económicos. Según Coase, en contraposición a Pigou, la intervención no siempre es necesaria y a veces se debe permitir la externalidad, llegando a un óptimo social mediante la negociación, si los costes de transacción son menores de lo que se persigue con el intercambio. Sólo si el beneficio que se pudiera obtener eliminando la externalidad fuera mayor que el daño que se produce, tiene sentido la intervención.
Me sorprendio la critica que hace al sistema jurídico, por su poca eficiencia y también a que el Teorema de Coase, nunca se había mostrado como una antítesis a la Teoria de Pigou.
El hecho de que el gobierno intervenga en los derechos de la propiedad, es garantía de que todos las partes van a ser tratadas con equidad, sin importar el poder que tenga?
Si lo que se necesita es un cambio de enfoque, Cuales serían los derechos de propiedad para la estructura institucional y el funcionamiento de la economía?
Iara De Martino en 19 mayo, 2019 en 3:24 pm dijo:
El objetivo de Coase en este texto es corregir el concepto por el cual los economistas enfocan cuestiones de política. Según este autor, el error radica en considerar al gobierno como una fuerza correctiva de todas las fallas de mercado que no tiene costos. Desarrolla entonces lo que se conoce como teorema de Coase en donde se afirma que en la medida de que los costos sean bajos y los derechos de propiedad no permitan una solución económica eficiente, se producirá una reasignación de estos derechos hacia aquellos que lo valoren más. Coase para fundamentar lo propuesto, recorre una serie de ejemplos de casos en donde se analiza que un determinado agente perjudica al otro. El concluye que, a diferencia de los que otros economistas sostienen, el problema no se soluciona al restringir a los responsables sino que se debe evaluar si la ganancia por evitar el daño es mayor a la perdida que se sufriría de otro modo, por otra parte señala que las situaciones que los economistas sostienen que requiere de acción gubarmental en realidad, son el resultado de esta misma acción, si bien estas acciones no so desacertadas, existe el peligro de que esta intervención conduzca a la protección de los responsables de tales daños. Por último, Coase para finalizar su crítica, cita a Piguo llegando a la conclusión de que la doctrina de este autor es defectuosa y que es imposible estar seguros de lo que realmente pensaba este autor. Llega entonces, a la conclusión de que el fracaso de los economistas en alcanzar conclusiones acertadas surge en defectos básicos en el actual enfoque, por lo que va a proponer un cambio de enfoque que consista en que al diseñar entre ordenamientos sociales debemos considerar el efecto total, como los cambios en el sistema y los costos.
Me parece interesante como para formular su teoría y aplicar los distintos conceptos, ha utilizado varios ejemplos de la realidad y también destaco la critica que le hace a varios economistas diciendo que en realidad lo que hay que tener en cuenta es cual es el daño mayor, dando a entender que en ciertas ocasiones no habría que actuar en contra del agente que causa una externalidad negativa.
¿Cuáles serían las principales funciones que el gobierno debería cumplir dentro de la economía?
¿En los casos planteados, como sería la situación si hubiese asimetría de información?.
En el caso de externalidades positivas, ¿habría que intervenir? ¿Como?
Borja de Elizalde en 19 mayo, 2019 en 3:24 pm dijo:
En el texto “El Problema del Costo Social”, Ronald Coase realiza una crítica a la tan consensuada solución propuesta por muchos economistas a los problemas generados por externalidades negativas generadas por empresas que dañan o perjudican a la sociedad. Esta solución es la intervención gubernamental. Según Coase ni siquiera se debería evaluar si la empresa causante de la externalidad negativa debe hacerse cargo de sus externalidades o debe ser castigada. Su postura es que si la empresa realiza algún tipo de resarcimiento, estaría generándose daños hacia sí misma. En otras palabras, la sociedad o la empresa afectada por a externalidad, le estarían generando un daño a ella. Coase propone una solución en que ni la empresa ni la sociedad se vean afectadas negativamente (evitar o minimizar el daño).
De acuerdo a lo dicho por el autor, con la existencia de costos de transacción siendo nulos o tendiendo a ser muy bajos y derechos de propiedad definidos eficientemente podría existir un punto óptimo para la sociedad en donde los agentes podrían negociar directamente. En cuanto existan costos de transacción elevados, se dificulta la solución entre agentes. El autor hace hincapié en que el enfoque principal para resolver este tipo de problemas, es el enfoque del derecho, generando una correcta definición de propiedad privada para un buen funcionamiento del mercado sin intervención estatal.
Es interesante y llama la atención como Coase determina a las externalidades negativas como medios de producción sin tener en cuenta el nivel de daños que puedan causar.
¿Qué piensa usted acerca del cuidado y el mantenimiento del medio ambiente?
¿No cree que hay situaciones en que las externalidades negativas de las empresas son demasiado dañinas para la sociedad?
¿No cree que el estado como buscador del bien común puede generar soluciones más beneficiosas para toda la sociedad?
Lorenzo Perrotta en 19 mayo, 2019 en 4:16 pm dijo:
Lectura n°9 – Ronald Coase, El problema del costo social
El autor realiza un análisis y tratamiento de las actividades de una empresa que tienen efectos perjudiciales en otras y las alternativas que surgen para remediar tales daños causados dependiendo de si hay una responsabilidad explícita por los daños o no por parte del que los causa, o si estamos en presencia de transacciones de mercado sin costo o no.
Coase ilustra mediante un ejemplo en el cual hay un conflicto entre la actividad agrícola y la ganadera, ocasionándole esta última daños a la primera. Analiza los casos en los que, hay o no responsabilidad por el daño de quien lo ocasiona. Mediante transacciones de mercado, las partes se compensarán y hallarán aquel arreglo productivo que maximice el valor total de la producción.
A su vez ilustra las conclusiones de este ejemplo en otros cuatro casos para demostrar su aplicabilidad general. La posición de equilibrio de largo plazo será la misma ya fuera que haya responsabilidad o no del daño ocasionado, suponiendo un sistema de precios que actúa sin costos. Siendo siempre posible modificar mediante transacciones de mercado la delimitación legal inicial de los derechos.
Sin embargo, en los casos en que existan costos de transacción la situación es diferente. El reordenamiento de los derechos será realizado cuando el aumento del valor de la producción sea mayor que los costos en los que se incurriría. Haciendo que en casos que se de lo contrario se suspendan ciertas actividades. Por lo tanto, la delimitación inicial de los derechos legales si tiene un efecto en la eficiencia del sistema económico. Seguidamente, Coase analiza las alternativas y sus límites a la organización de la producción a través de transacciones de mercado, en las cuales se reducen hasta cierto punto los costos de transacción, siendo el surgimiento de la empresa, la regulación por parte del Gobierno (superempresa, con mayor poder de acción que una empresa común) o no hacer nada.
Por último, Coase realiza una crítica y destaca ciertos puntos del tratamiento de las externalidades realizado por Pigou y las conclusiones de política derivadas por él y la tradición de Pigou, sostenida por economistas modernos a partir del pensamiento de este. Este análisis se basa en términos de divergencia entre los productos privado y social, y sostiene que cualquier medida que tienda a eliminar la deficiencia es deseable, sin tener en cuenta que esos cambios pueden producir un mayor daño que la deficiencia original. Por lo tanto, Coase propone realizar un cambio de enfoque utilizando un enfoque de costo de oportunidad comparando el producto total obtenido mediante ordenamientos sociales alternativos.
Me resulta interesante la critica que realiza a la tradición de Pigou del concepto de factor de producción, entendido como una entidad física que se adquiere y usa, y propone uno entendido como un derecho para desarrollar ciertas acciones. Así, considerando los factores productivos como derechos, es más fácil comprender el derecho a hacer algo que tenga efectos dañinos, como un factor de producción. Siendo, por lo tanto, el costo de ejercitar un derecho, la pérdida que sufre la otra parte como ejercicio de tal derecho.
Es también sugestiva la crítica que realiza a los actuales sistemas de impuestos que se aplican a la parte que realiza el daño, el cual se incrementaría a medida que mayores personas son afectadas. Propone por eso, un sistema de impuestos doble, que haga que los afectados participen en los costos adicionales incurridos para evitar el daño por parte de quien lo realiza. La finalidad de la regulación no debería eliminar el daño, sino asegurar su cantidad óptima, aquella que maximice el valor de la producción.
Por otra parte, es novedoso el punto que destaca de Pigou al pensar el problema de las fábricas que dedican recursos a evitar emitir humo, como que prestan servicios por las cuales no reciben pago, en vez de que ocasiona daños y no compensa a las partes perjudicadas. Por lo tanto, Pigou propone otorgar subsidios a dichas fábricas para inducir a mitigar el daño que realizan, al contrario de la mayoría de los economistas modernos que proponen que pague un impuesto.
Por último, es interesante ver como propone el surgimiento de la empresa como una solución para minimizar los costos de transacción. Es aún más interesante, su caracterización del gobierno como una superempresa la cual puede influir en el uso de factores de producción mediante decisiones administrativas y puede evitar el mercado, el cual no está exento de costos. Remarca también que la regulación gubernamental directa no necesariamente presentará mejores resultados que la solución de mercado o a través de la empresa, criticando a aquellos economistas que sobrestiman las ventajas de la regulación gubernamental.
Estos y otros argumentos de Coase destacan en un análisis que contrasta con la visión de los economistas modernos y que tanto se pregonan. Proponiendo el autor, una visión contraria y la necesidad de un cambio de enfoque.
1)	¿Por qué cree que no se instaura un sistema de impuestos doble que aborde la naturaleza recíproca del sistema, en vez de asumir la totalidad la carga impositiva la parte causante del daño? ¿Cree que el foco está puesto en eliminar el daño a toda costa, sin detenerse a analizar la maximización del valor de la producción total? ¿Cuáles cree que serían los límites y dificultades de instaurar tal sistema impositivo?
2)	¿Por qué cree que la mayoría de los economistas sobrestiman las ventajas de la regulación estatal aun en aquellos casos que hay alternativas mejores como la solución de mercado o a través de la empresa?
3)	¿Cree que en la delimitación legal de los derechos mediante las cortes de justicia y sistemas legales se debería tener un mejor conocimiento y conciencia de las consecuencias e implicancias económicas de tales decisiones? ¿Qué tratamiento recibiría la delimitación legal de derechos sobre factores de producción fuera del control de una Nación, como lo son los océanos o la atmósfera?
4)	¿Cree que hay puntos en común o que puedan conciliarse las posturas de la tradición de Pigou, de un análisis en términos de divergencias entre productos privado y social y y el enfoque que usted propone, basado en un análisis de costos de oportunidad y comparaciones de productos en ordenamientos sociales alternativos?
5)	¿Cómo considera que las asimetrías y problemas de información podrían impactar en una negociación de derechos basada en mecanismos de mercado?
6)	¿Qué tratamiento recibirían las externalidades positivas no abordadas en su análisis?
Delfina Colacilli en 19 mayo, 2019 en 4:18 pm dijo:
Resumen:Para Coase las soluciones a una externalidad negativa sobre la producción como aplicar un impuesto al productor llevan a resultados que no son deseables. en el caso de que el negocio causante se hace responsable del daño causado, la asignación de recursos es óptima y esto mismo ocurre cuando el responsable del daño no se hace cargo de él. Una solución alternativa es la regulación por parte del gobierno que determina que factores de producción se pueden utilizar. Pero la intervención gubernamental también es costosa y puede estar sujeta a presiones políticas por lo tanto no necesariamente alcanza mejores resultados que la solución de mercado o la solución privada. Todas las soluciones tienen costos y no hay razón para suponer que la regulación del gobierno sería beneficiosa.
Lo novedoso: Según Coase, es erróneo considerar al gobierno como una fuerza correctiva de las fallas de mercado que no tiene costos porque esto no condice con la realidad. si A daña a B debe evitarse el daño mayor y no restringir a A como solución.Cuando los costos transacciones son tomados en cuenta, el reordenamiento de los derechos sólo se emprenderá cuando el incremento en el valor de la producción a consecuencia del reordenamiento sea mayor que los costos. Para Coase, Pigou estaba equivocado no en su análisis económico sino en las conclusiones específicas. Lo que hay que analizar es si es deseable compensar a quienes sufren daños o no compensar, hay que comparar el producto social total brindado por distintos ordenamientos.El enfoque de “la tradición de Pigou” está basado en el valor de la producción física pero Coase propone usar el concepto de costos de oportunidad y comparar el valor del producto obtenido por los distintos ordenamientos alternativos.
Preguntas: ¿según Coase es posible llegar a un acuerdo privado para reducir externalidades negativas cuando los derechos de propiedad están bien definidos, en el caso de los países con instituciones débiles cómo deberían ser esos acuerdos?
¿por qué se siguen cobrando impuestos para reducir los efectos negativos de las externalidades?
¿Cómo es posible medir el valor del producto obtenido por las distintas soluciones alternativas?
Juan Pablo Di Iorio en 19 mayo, 2019 en 4:57 pm dijo:
En este texto, Coase busca cuestionar las nociones que tiene la economía del bienestar acerca de las externalidades que se dan cotidianamente en la sociedad. Comienza analizando un caso hipotético donde no existen costos de transacción y sotiene que la situación óptima se llegara sin regulación, es decir, que si existe una sanción legal el mecanismo de mercado determinara como se resolverá en base a quien lograría producir un mayor valor de producción y lo único que determinaría la sanción legal es quien debería resarcir a quien, afectando la distribución del ingreso pero no la asignación de recursos, ya que independientemente de quien tuviese la responsabilidad, se llegara a la misma situación en la que el que aquel que mayor valor produce paga al otro para que se reubique, cese su actividad, etc. (en caso de ser responsable el que mayor valor produciría) o se reubique haciéndose cargo el (en caso de ser responsable el que menos valor produce). Como se ve, la asignación de recursos queda intacta. Luego introduce el tema pero con costos y ahí si introduce el dilema del costo que genera la regulación sosteniendo que el reordenamiento de los derechos luego de una medida judicial provocaría costos innecesarios y sostiene que en este análisis se debería tener en cuenta la perdida que se ocasiona restringiendo a los responsables y no analizar únicamente los daños provocados por la acción. Luego, ya empieza a argumentar directamente contra la economía del bienestar analizando los argumentos de Pigou. Sostiene que muchas veces utiliza situaciones para defender la intervención estatal en las que en realidad no hubo compensación a los dañados por un derecho legal del responsable otorgado por el mismo Estado. En conclusión, sostiene que dicha doctrina deja de lado muchas consecuencias futuras de las intervenciones defendidas y que se debería analizar la situación mas desde el lado de aquello que produzca mas valor, ya que con medidas como impuestos se termina provocando que no se resuelva el conflicto y hasta quizás empeore ya que la gente no llega a ningún arreglo privado con el responsable y a su vez la producción caiga por la introducción del impuesto, por lo que propone un cambio de enfoque en el que se analicen los efectos totales.
Muy interesante y realista la dramatización que hace acerca de los economistas que reclaman por mayor intervención por externalidades que sufren a diario que son provocadas generalmente por autorización legales del Estado que imposibilitan la resolución del problema a la cual se hubiese llegado a través de arreglos privados. Es interesante el enfoque utilitarista que hace de la responsabilidad ya que, por mas que no este de acuerdo en que se determine la afectación a un derecho individual por medio del análisis de si es mas conveniente para el valor de la producción sancionarlo o no, realiza un análisis muy interesante sobre la relación del valor de la producción con las responsabilidades lo cual se podría utilizar a la hora de arreglos privados que busquen resolver el problema maximizando la producción pero no resolviendo responsabilidades. Igualmente el análisis lo hace desde la ciencia y no desde la economía normativa, por lo que no es del todo cuestionable. Tambien es interesante el ejemplo que da acerca de la situación en la que al imponer un impuesto únicamente se sanciona al responsable (disminuyendo el valor de la producción) pero no se beneficia directamente a los dañados, lo cual dinámicamente genera que mas personas se vean afectadas al no llegar a un arreglo privado de reubicación y también mayor sea el impuesto y por ende las perdidas.
–	¿No cree que su mención acerca de casos en que debería intervenir el Estado (sin especificar cuáles) es contradictorio con su noción del mercado y los arreglos privados como elemento maximizadores? ¿Me podría explicar cuáles serían dichas situaciones?
–	En la primera parte usted habla de que se terminara resolviendo de manera privada sin necesidad de una responsabilidad o una justicia de por medio, y se llegara a una situación donde se maximiza el valor de la producción, ¿me podría explicar los motivos por los cuales llegaría a un acuerdo quien esta produciendo la externalidad? ¿El incentivo seria la reputación o algún tipo de castigo social?
–	¿A qué se refiere cuando dice que el sistema de precios facilita la resolución del problema de la redistribución?
Mauro Vázquez en 19 mayo, 2019 en 5:26 pm dijo:
El autor en el texto intenta explicar cómo deben resolverse las externalidades negativas.
Coase explica que las externalidades deben ser resueltas por parte de la interacción de los privados involucrados. Lo que él explica es que mientras un productor que provoca externalidades negativas en otro, obtenga beneficios superiores al costo que le provoca el pago al otro productor para la corrección de la externalidad, este optara por seguir produciendo esas externalidades. En caso contrario el productor optara por reducir su producción con el objetivo de no causar un perjuicio en el otro productor.
Un concepto clave introducido por el autor es que ambos productores son los que producen la externalidad. Además, como precepto dice que el estado no debería intervenir en la corrección de externalidades, a menos que, el costo de resolución de la externalidad sea demasiado alto para el productor. La intervención estatal da por resultado efectos negativos en el mercado.
Lo que a mí me sorprendió fue el hecho de que el autor haya diseñado una nueva teoría sobre cómo deben resolverse las externalidades, y que para ello haya criticado a la teoría tradicional pigouviana y a los economistas que suscriben a este pensamiento.
1-	¿Cree que su teoría puede ser concebida como una teoría de la utilidad de las externalidades?
2-	¿Cuál cree que fue el fallo más importante en la teoría pigouviana?
3-	¿Qué cree que pase ante una igualdad entre el beneficio y el costo de externalidades?
Nicolas Aliano en 19 mayo, 2019 en 5:51 pm dijo:
Aliano Ignacio Nicolas:
“El problema del costo social” Ronald H. Coase
En este texto el autor tiene como objetivo primordial realizar un análisis de situaciones en los cuales las acciones de los individuos o grupos, tienen repercusión o afectan a terceros, tanto de manera positiva como negativa.
Frente a la existencia de estas externalidades, Coase se encarga de demostrar que, siempre y cuando el sistema de precios funcione, sea transparente y los costos de transacción sean bajos, el mercado es capaz de logar una asignación de recursos eficiente tanto en los casos en los que existe responsabilidad por los daños, como en los que no existe dicha responsabilidad.
Luego de esto, reconoce que los costos de transacción rara vez sean bajos en la economía real, por lo que en ciertas oportunidades puede llegar a ser conveniente que el Gobierno intervenga con el fin de evitar/reducir los efectos de las externalidades, toda vez que esta intervención no genere una distorsión o problemas de daños aún mayores.
Haciendo referencia al punto anterior, Coase argumenta que la mayoría de economistas avalaba dicha intervención de manera incuestionable por parte del gobierno producto de un error en el enfoque del análisis. Critica la principal medida tomada era castigar mediante impuestos distorsivos que en el peor de los casos podían reducir en la totalidad la producción de un bien o servicio. Este enfoque erróneo, es producto de la influencia de la teoría elaborada por Pigou, en la cual se debía evaluar la producción total y la producción social para saber si correspondía castigar ciertas acciones por parte de las empresas y/o individuos. Para desestimar esto, el autor propone realizar un análisis exhaustivo de las políticas destinadas a eliminar los daños, dado que no siempre estas acaban por reducirlos. Propone un enfoque en el cual se realice un análisis de diferentes ordenamientos sociales y económicos alternativos de manera tal que las asignaciones por el mercado y las regulaciones estatales puedan convivir, logrando asi que la asignación de la producción y recursos sea lo más eficiente posible.
•	La claridad de los ejemplos en los cuales el autor logro demostrar que en ciertas situaciones la obligación de responsabilidad de daños puede llevar a que el mercado para determinados bienes/servicios desaparezca.
•	Si bien el autor hace referencia a sucesivos casos en los cuales se dan disputas por perjuicios que un individuo ocasiona a otro, jamás se hace referencia al concepto de justicia como tal, sino más bien enfoca el análisis en la producción total y su eficiencia.
•	Que la mayoría de los juicios elaborados por la corte lleven de manera implícita un análisis económico el cual realiza una evaluación de la eficiencia (o de la ineficiencia) a la hora de establecer un fallo.
•	A la hora de analizar cómo proceder frente a la existencia de externalidades, usted propone como criterio de análisis, evaluar como se ve afectada la producción total y compararlo con ciertas alternativas ¿No cree usted que si bien una medida puede generar cierta ineficiencia (entiéndase, una producción total menor) a cambio de generar una asignación más equitativa, puede esta justificarse?
•	Existen casos en los que las relaciones de poder influyen de manera notable en las relaciones económicas. En estos casos, aquellos eslabones más débiles enfrentan unos costos de transacción mayores a la hora de reclamar por ciertos daños que pueden estar recibiendo producto de una externalidad negativa ¿Cuál cree usted que es la herramienta más eficaz para corregir estas irregularidades?
Pedro Rufo en 20 mayo, 2019 en 8:16 am dijo:
En su texto Coase usa tres ejemplos principales para explicar sus puntos. Primero, un pastor de ganado y un agricultor; segundo el caso de Sturges vs Bridgman; y tercero, la Ley de Ferrocarriles de 1905. Utilizando estos ejemplos Coase explica que si se viviera en un mundo donde no existiesen los costos de transacción, los agentes negociarían entre ellos a fin de realizar una distribución más eficiente de los recursos, sin importar cuál sea la asignación inicial de éstos. Asignación muy superior a la que se obtendría a través de la ley (por juicios). Esta idea se ilustra mejor en el ejemplo del caso Sturges vs Bridgman: 2 vecinos que recurren a la corte para definir quién debería mudarse. Coase afirma que sin importar el dictamen del juez, las partes podrían llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso idéntico o mejor al que se llegaría mediante el juicio. Explica sin embargo, que cuando los costos de transacción son excesivamente altos, se justifica la intervención del estado que debe asegurar un resultado similar al que se produciría si los costos de transacción son eliminados.
Me parece interesante el concepto denominado por el autor como “Teorema de Coase”, el cual dice, que en un mundo sin costos de transacción, donde la negociación es posible, no interesa quien es el responsable de las externalidades o quien tiene el derecho de propiedad, ya que la negociación generara aquella asignación de recursos responsable de la maximización del valor de la producción. Esta solución a las externalidades sin intervención del estado (solo vía negociaciones) pude darse solo con derechos de propiedad claros y costos de transacción bajos (o nulos).
También es interesante como el autor se encarga de enfatizar el rol del estado ante estas situaciones de negociación: explica que la actuación pública será importante y necesaria solo en aquellos momentos en que el tamaño de la externalidad deja inviable la negociación. Se entiende así al estado y su accionar público como una medida de último recurso.
1) ¿Por qué el estado no debe influir en las negociaciones salvo casos extremos?
2) ¿Considera que el estado está incapacitado para garantizar esta asignación eficiente de recursos?
3) ¿Cree que solo por ser racionales y maximizadores los agentes están capacitados para negociar la asignación más eficiente de los recursos?
sofia morillas 878732 en 20 mayo, 2019 en 12:34 pm dijo:
En este texto Coase plantea el problema de las externalidades y como resolverlas. Los economistas erran al pensar que al ser una falla de mercado es necesaria la intervención del Estado. Esto puede generar mayores complicaciones que las existentes.
Por otro lado plantea lo que se conoce como «Teorema de Coase»: si los costos de transacción son bajos o inexistentes y los derechos de propiedad establecidos en los fallos judiciales no permitan una solución económica eficiente, se producirá una reasignación de estos derechos hacia aquellos que los valoran más.
Me llamo la atencion que el plantee la impericia del Estado para resolver estos problemas como asi tambien la compensacion economica como medio para resolverlo
En caso de las externalidades (tanto positivas como negativas), considera que el Estado nunca debe intervenir?
En caso que sea nunca, que modificaciones podrian hacerse para que el Estado sea eficiente en su intervencion?
que deberia hacerse con las externalidades positivas?
Martin Cohen-888278 en 21 mayo, 2019 en 4:52 pm dijo:
resumen:Ronald Coase busca corregir un error de consideración de los economistas, los cuales piensan que la corrección de las fallas de mercado por parte del estado no tiene costos, lo que no es así. en el texto el autor analiza aquellas acciones de las empresas que tienen efectos negativos en otras (externalidades negativas. ejemplo de humo de una fábrica). para la mayoría de los economistas se debe responsabilizar a la empresa del daño o cobrarle impuestos, pero para coase estas acciones llevan a resultados que no son deseables. según el autor los economistas se equivocan debido a que buscan restringir esa actividad pero eso generaría un perjuicio a la empresa. lo que los economistas deben preguntarse es cuál actividad se valora más y si deben perjudicarse a unos o a otros (a la empresa que genera los daños o a la que se ve perjudicada).
a lo largo del texto el autor analiza varios ejemplos para demostrar que si el sistema de precios funciona correctamente y los costos de transacción son relativamente bajos, los agentes pueden llegar a un acuerdo para lograr una administración eficiente de los recursos , sin necesidad de intervención estatal. a su vez considera que independientemente de si el individuo que produce las externalidades se hace cargo de los daños o no, se llegara a la misma situación. luego el autor analiza el caso en el que los costos de transacción son altos (el autor habla de costos administrativos de organizar las transacciones dentro de la empresa), planteando que el estado debe intervenir con regulaciones para ayudar a reducirlos ya que los costos pueden llevar a la suspensión de ciertas actividades.por último el autor hace una crítica a Pigou, ya que considera que la intervención estatal no siempre es necesaria, buscando establecer soluciones alternativas para el problema de las externalidades negativas, teniendo en cuenta que la acción del estado no siempre es beneficiosa.
-si bien el texto trata sobre las externalidades negativas, ¿considera positiva la intervención estatal para fomentar externalidades positivas? si no es así, ¿qué medidas pueden tomarse para generar un mayor grado de beneficios de este tipo?
-¿existen actividades que generen más externalidades negativas que beneficios? en caso de que existan ¿no sería más beneficioso para la sociedad la suspensión de estas?
Juan Ignacio Cobas en 22 mayo, 2019 en 9:41 am dijo:
El Problema del Costo Social – Ronald H. Coase
Resumen: El texto desarrolla las típicas situaciones de externalidades y explica dos casos relevantes: En primer lugar, cuando el agente que genera un daño tiene la responsabilidad de pagar el mismo y por otro lado cuando el agente que genera un daño no paga por el perjuicio realizado. Argumenta que, existiendo un sistema de precios que funcione correctamente y con ausencia de costos de transacción, el mercado va a asignar los recursos de manera eficiente tal que permitirá solucionar la externalidad. Ante la presencia de alguna estas situaciones, no existe motivo que justifique la intervención del Estado.
El autor plantea que un sistema con una clara delimitación de los derechos de propiedad y costos de transacción bajos, la solución que maximiza el bienestar social consiste es una negociación entre cada una de las partes. En el caso en donde los costos de transacción sean elevados si se requerirá la intervención del Estado.
Novedoso: Me parece interesante del texto como el autor hace foco sobre las externalidades negativas, donde resalta la solución entre las partes, tratando de evitar la intervención estatal para reducir los costos y así poder maximizar los beneficios. Coase en el texto propone una serie de condiciones que deben cumplirse para que las partes puedan llegar a un acuerdo eficiente sin la intervención del Estado.
El autor si está de acuerdo en permitir la regulación cuando existen fallas de mercado en casos donde hay una asignación ineficiente de los recursos, como ocurre por ejemplo cuando existen asimetrías de información o externalidades.
1) ¿Qué pasaría en los casos en que las partes no pueden llegar a un acuerdo?
2) ¿Qué medidas propondría para reducir los costos de transacción?
3) ¿Cuál es la opinión del autor sobre las externalidades positivas?
Agustin Pell en 25 mayo, 2019 en 10:26 am dijo:
“El problema del costo social”; Ronald Coase
En una sociedad habrá externalidades siempre que un individuo al realizar una determinada actividad afecte a otros que no son compensados por el perjuicio que sufren, o que no realizan un pago por el beneficio que obtienen. Ronald Coase en este texto, se centra en las externalidades negativas para explicar los conflictos que pueden darse entre los individuos y/o empresas que interactúan en una sociedad.
Para su análisis toma como herramientas los beneficios resultantes de cada parte por su actividad, los efectos de las externalidades, los derechos de propiedad y los costos de transacción. Todos estos son elementos claves para su tan conocido teorema.
El interés de su estudio esta en encontrar la forma de minimizar los costos sociales (externalidades en el agregado) de forma tal de maximizar el beneficio de esa sociedad. Esto solo puede lograrse con una correcta asignación de los recursos en favor de las actividades que realicen mayores aportes en el agregado. Concluye que la mejor forma de alcanzar esta asignación eficiente es con la libre interacción de todas las partes en el mercado, afirmando que, a diferencia de Pigou, la intervención estatal con impuestos y subsidios puede ser altamente distorsiva y alejarse del objetivo.
LO NOVEDOSO/RELEVANTE:
Encuentro como lo más importante de este texto el teorema que lleva el nombre del autor, que es un grandísimo aporte para la teoría económica y especialmente la microeconómica. El teorema de Coase nos dice que entre los mismos agentes individuales se va a poder llegar a una solución eficiente (y por lo tanto maximizadora de beneficios) incluso estando en presencia de externalidades. Para que se satisfaga el mismo, se debe cumplir por un lado que los costos de transacción sean iguales a cero, y por el otro que todos derechos de propiedad estén claramente definidos. Lo interesante es que no importa quien sea el propietario de los derechos, la ausencia de los costos de transacción nos lleva a que los agentes del sistema actúen persiguiendo el menor costo para la sociedad.
A su vez me llamo la atención que en el caso que existan costes de transacción el autor sugiera que la mejor opción para minimizarlos sean las empresas y no la acción gubernamental que en definitiva es distorsiva. Esto es una dura critica para todos los economistas que creen que la intervención del estado mejora la eficiencia del mercado ante las fallas de este.
1)	¿Existe alguna posible acción del estado que pueda contribuir a reducir el costo social? ¿En otras palabras, puede tener un rol el estado que no genere ruido en los mercados?
2)	¿Consideraría usted a las externalidades positivas (donde un agente no puede apropiarse completamente de los beneficios de sus acciones) un problema como lo son las negativas?
3)	¿Como explicaría la popularidad del estado de bienestar? Ya que este permite mejorar la situación de gran parte de la población. ¿Puede ser considerado realmente como un ente que actúa en contra del beneficio social?
Alejandro Seilhan RNº 882270 en 25 mayo, 2019 en 10:51 am dijo:
En el texto, el autor, hace un análisis sobre el problema de los efectos externos y lo trata como un problema reciproco. Trata de desarrollar un teorema bajo el cual se podría asignar eficientemente los recursos. En un principio dice que habría que darle mas importancia al que produce mas valor pero como esto es muy difícil de determinarlo, concluye con que habría que analizarlo en su totalidad y no marginalmente. Primero sugiere un sistema de precios en el cual se tenga que pagar por los daños causado y que compense esa perdida. Esto sería eficiente si no hubiese costos. Dado que esto no existe, tampoco lo existiría un sistema de precios que funcione. Para el autor, la mejor solución sería que se definan los derechos de propiedad y así permitir que las partes negocien entre si para si evitar los costos de transacción mencionados, ya que estos pueden identificar mejor la causa de los daños. De esta manera, deja de lado la esfera publica para tratar el tema de externalidad negativas. Con este posicionamiento, va a critica a Pigou ya que el, a diferencia de Coase, decía que las externalidades son casos de intervención estatal.
¿Cuál es su opinión de acuerdo a los costos de competencia y como impactan en las transacciones?
¿Cómo deberían definirse los derechos de propiedad privada para ser más eficiente?
Con los cambios actuales en la organización empresarial, ¿debería cambiar su teorema de los rendimientos?
matias mejliker en 25 mayo, 2019 en 4:40 pm dijo:
Coase a través del texto busca poner en debate la intervención o no del Estado frente al caso de las externalidades negativas que puede generar una empresa durante su producción o mismo en el consumo de un producto. Para esto, Coase resalta que no se resuelve la falla de mercado a través de un impuesto adicional por la externalidad, si no que todo lo contrario, se incurre en un error. Coase afirma que siempre que funcione el mercado, sea transparente y con costos de transacción bajos, el mercado es capaz de lograr una asignación de recursos eficiente. En contraposición, cuando hay costos de transacción altos, afirma que puede intervenir el Estado para resolver dicha externalidad aunque este no siempre es infalible, de hecho, demuestra casos donde la solución acarreó mas problemas. Pero el mayor inconveniente es la incapacidad de realizar el cálculo económico y de predecir qué efectos tendrá esa imposición en la producción, ya que la supuesta resolución de la externalidad puede llevar a consecuencias aún peores. Por último, Coase critica la forma de Pigou para resolver las externalidades. Pigou sostiene que la mejor forma de solucionarlas es mediante la intervención estatal a través impuestos y subsidios pero Coase deja en claro que esta no es la única manera ni la mejor. Concluye, entonces, que al diseñar y elegir entre ordenamientos sociales se debe considerar el efecto total de cualquier implementación y no solo el efecto parcial.
Es interesante la justificación que da Coase a la resolución de las externalidades negativas entre las partes, no siendo tan claro en estos días, donde la resolución se la exige ciegamente al Estado, al igual que en otros aspectos de la vida cotidiana. Además, se deja de tener en cuenta la relevancia que tiene el productor en la sociedad y solo se deja visible la parte negativa haciendo énfasis en la misma y nunca se resaltan los beneficios y la importancia que deberían tener.
1. Las soluciones entre partes, siempre llegarán a un acuerdo? En caso de que no, tiene que interceder el Estado o puede hacerlo una institución privada o individuo?
2. Si la generación de la externalidad negativa se diese por una empresa estatal, como cree que Pigou resolvería dicha situación? Como seria para Coase?
3. Cree correcto la generación de lugares específicos de producción como polos industriales por parte del Estado para la organización de las empresas? Resolverían las externalidades o traerían nuevas?
Pablo Petek en 29 mayo, 2019 en 6:52 am dijo:
En este texto, Coase argumenta su punto de vista respecto al tratamiento de las externalidades y lo expresado por la «tradición de Pigou». Encuentra que lo que se interpreta de lo dicho por Pigou en la comunidad de los economistas es que lo «natural», o las externalidades, podrían ser solucionadas por la intervención del Estado. Coase concluye respecto a Pigou que su análisis fue correcto, pero que la conclusión a la que arribó fue errónea y prematura, no realiza una comparación del producto social total entre ordenamientos sociales alternativos y eso le dificulta ver la solución más eficiente. Esta solución es para Coase lo que él llama un cambio de enfoque. A través de comparar los diferentes productos de distintos ordenamientos, definiendo de forma correcta los derechos de cada individuo respecto a los factores de producción y su forma de utilización, y suponiendo costos de transacción bajos para la eficiente negociación entre las partes, plantea que se puede llegar a tratos que sean beneficiosos para el sistema económico sin la intervención del Estado (que aclara que no sólo a veces es quien genera estas externalidades con los permisos que provee, sino que su intervención esta lejos de ser eficiente).
Sorprende o interesa:
Sorprende que Coase plantee que la solución de Pigou es errónea y luego sostenga su enfoque sobre un supuesto irreal como lo es el de costos de transacción bajos. Estoy de acuerdo con que Pigou esta equivocado y que un desenlace más eficiente sería comparar los productos totales y los costos totales de todas las alternativas posibles y de esa forma arribar a la mejor opción. Siendo esto tan lógico y simple me impresiona que no hayan habido trabajos anteriores que lo plantearan de esta forma.
¿No le parece que su postura esta muy desviada de la realidad dado el hecho de que en la mayoría de los casos los costos de transacción son más altos de lo que usted plantea?
¿Considera posible que en un futuro se desarrollen instituciones privadas que puedan disminuir los costos de transacción a un nivel aceptable para la aplicación de su enfoque?
¿Podrían desarrollarse organismos estatales que lleven a cabo la intermediación en los casos de externalidades para llegar a acuerdos más eficientes que a los que se llegan en la actualidad?
Nicolas Varela Meis (882383) en 29 mayo, 2019 en 1:49 pm dijo:
En este texto Coase analiza los casos en los que la producción de un bien afecta a la fabricación de otro o a la sociedad en general y sus posibles soluciones legales y económicas. Primero usa la ganadería como ejemplo de que aplicar impuestos como solución no sirve y que es lo mismo tenerlos que no. Coase también menciona varios casos de externalidades negativas haciendo enfasis en las resoluciones legales. Luego el autor se destaca la figura de los costos de transacción para desarrollar modelos economicos y llega a la conclución de que la administración estatal no reduce nesecariamente dichos costos. Además propone que la justicia considere el beneficio social a la hora de decidir. Coase también critica la visión “pro gobierno” de Pigou desacredirando sus ejemplos y analizandolos arimeticamente. Finalmente el autor propone un cambio de enfoque hacia ver el “todo” en cada caso de “externalidades”.
Me gustó el enefoque de pensar en el bien común, proponer a la justicia como agente clave para resolver los problemas y las críticas hacía la intervención gubernamental.
¿Qué explicación le darías a casos de regulaciones gubernamentales exitosas?
¿Podría ser un ente estatal y no la justicia quien decida cual es el bien mayor a la hora de resolver un conflicto?
¿Después de este trabajo, es útil leer a Pigou?
Ivan Slotopolsky en 30 mayo, 2019 en 8:00 pm dijo:
Alumno: Ivan Slotopolsky / Registro: 878.565
Sinopsis del Texto: El problema del costo social – Ronald H. Coase
Coase hace un análisis exhaustivo del efecto de las externalidades negativas en la economía y plantea que muchas veces no se está tendiendo en cuentas los altos costos en lo que puede incurrir el gobierno al tratar de solucionar estas fallas de mercado. El autor señala que no hay razón para suponer que las regulaciones por parte del Estado serán necesariamente siempre aquellas que incrementen la eficiencia con la que opera el sistema económico. Por lo tanto, la regulación gubernamental directa no siempre propone mejores resultados que la solución de mercado o a través de la empresa, aunque el problema no esté bien manejado por estos actores. Según Coase hay ciertas condiciones que deben darse para que un acuerdo entre partes llegue a un resultado eficiente. Entre estas condiciones se destacan que deben estar correctamente asignados los derechos de propiedad sobre el recurso en cuestión; que los poderes de negociación sean similares; y que los costos de transacción sean bajos.
Finalmente el autor critica a Pigou argumentando que la política económica debe estar enfocada para el conjunto de la sociedad y no solamente abordando cuestiones parciales que no tratan de fondo los problemas.
Dos conceptos utilizados en la lectura
Me pareció que Coase haga referencia al enfoque económico erróneo a través del cual realiza el análisis Pigou. De esta manera, podemos comprender que el motivo por el cual este autor arriba a la conclusión de que es deseable que el negocio que causa perjuicios sea forzado a compensar a quienes sufren daño (suponiendo dadas las asignaciones de derechos de propiedad), es porque realiza comparaciones entre productos económicos de carácter social y privado, cuando en verdad debería comparar los resultados económicos sociales alternativos consecuencia de distintos ordenamientos de derechos. Coase termina resolviendo que la mejor forma de determinar la asignación óptima, cuando los costos de transacción no son nulos, es realizando un análisis de costo-beneficio para discernir si las ganancias que se producirían con la eliminación de los efectos dañinos son mayores o menores que las ganancias que se percibirían si se permitiese su continuidad, hecho que dependerá de la forma que tome la asignación de derechos a través del aparato legal. De ahí la importancia del Teorema de Coase, que tiene la ventaja de promover la máxima eficiencia, independientemente del uso o motivo que se vincule al derecho de propiedad.
1)	Si los costos de transacción son nulos pero la competencia no es perfecta, ¿de que dependería, en principio, el resultado de la transacción en términos de eficiencia?
2)	¿Cómo afectan los descubrimientos de la economía del comportamiento al teorema planteado?
3)	¿Cree que el estado con su gran presión impositiva esta en cierto modo generando una externalidad negativa, imposibilitando un funcionamiento más dinámico del mercado, e incrementando cada vez más los costos de transacción?
Valentina Slusaruk en 2 junio, 2019 en 9:00 pm dijo:
“El Problema Del Costo Social” – Ronald Coase
En la lectura, Coase aborda la cuestión del costo social y recorre de qué manera esto afecta el desarrollo de las actividades económicas y el bienestar general. Él focaliza puntualmente en las externalidades negativas y considera que es el Estado quien debe garantizar una resolución cuando los costos de transacción implicados no estén explicitados en los derechos de propiedad, aunque sugiere evitar su intervención y llegar a una resolución entre las partes implicadas haciendo uso de la eficiencia social en los casos donde las externalidades son de impacto menor. Adicionalmente, menciona los riesgos de la intervención estatal, dado que en ocasiones su fallo podría no resultar justo para el afectado o incluso excesivo para quien ocasionara el daño y de hecho es, en gran medida, el costo de su participación.
Me resulta llamativo que el autor plantee que no es el que generó el daño quien debe asumir los costos, a diferencia de lo que la ética nos lleva a concluir haciendo uso de la intuición.
1-	Dada la subjetividad de las externalidades entonces, ¿cómo consideraría “justo” definir un fallo?
2-	Si se abordasen las externalidades positivas, ¿qué acción considera debería tomarse y quién obraría de árbitro?
3-	Si bien la crítica es clara respecto a los impuestos y subsidios como mecanismo para atacar las externalidades, ¿por qué considera que fue de tal aceptación en la sociedad? Aunque entienda su postura me pregunto, ¿cuál sería puntualmente la contra-oferta para resolverlo según Ud?
Valentina Slusaruk
877538
Nahuel Ricardo Emmanuel Fernandez Bieri, Registro 866488 en 30 junio, 2019 en 5:38 pm dijo:
El texto es una construcción sobre las externalidades negativas en términos de encontrar una forma eficiente de poder tratarlas sin afectar a las dos partes de forma desproporcionado, trata a su vez de diferenciarse de lo que se encuadraría dentro de la concepción clásica en estos términos, y por eso critica la idea de Pigou de enfrentar este tema de las externalidades, con los impuestos y subvenciones. En esto plantea cuando debería haber una intervención del estado, de no cumplirse esto sería más eficiente que los agentes puedan cooperar mutuamente. Una de las razones para que el Estado intervenga se relaciona con los costos de transacción altos, y cuando no haya un derecho de propiedad establecido, como puede ser un rio y una empresa que tira residuos sobre el rio. El rio no le pertenece a nadie, entonces el estado para regular esa situación debe intervenir para que la empresa no genere externalidades negativas sobre las demás empresas y agentes de la economía. Pero además cuando dentro de los precios no están estas externalidades hay un costo económico que afecta a por lo menos una de las partes en la economía y que genera estas externalidades. Este análisis también hace hincapié principalmente sobre el costo y beneficio social de las actividades económicas
La forma de tratar de resolver las externalidades para que el costo social se vea reflejado en los precios, y que solamente en pocos casos haya que hacer intervenir al estado y sino que resuelvan los conflictos los mismos agentes. También es sorprendente como en la externalidad juegan un papel vital ambas partes, y la necesidad de matematizar o contabilizar los costos que produce la externalidad, pudiendo llegar a no haber compensaciones para la parte afectada o que esta misma tenga que hacer una compensación monetaria a la otra persona.
1) ¿Las externalidades positivas como las que se pueden establecer para favorecer la educación debería hacerse responder monetariamente a los mismos beneficiarios?
2) En un contexto donde se realiza lobby por parte de determinados agentes en una economía, ¿cómo se debería regular para que la falta de poder relativa que tienen los agentes perjudicados haga eficiente la compensación ante una externalidad negativa?
3) De no ser posible calcular el costo o beneficio social como muchos autores argumentan, ya que es difícil encontrar una expresión que explicite tal concepto, ¿cómo es posible lograr una aproximación para computar estos conceptos dado que para evaluar una externalidad positiva o negativa es fundamental saber contra que comparar?
Danel A J Bitchik (885642) en 8 julio, 2019 en 2:17 pm dijo:
En el texto “El problema del costo social”, Ronald Coase se va a enforcar en el tema de las externalidades negativas en las empresas y una manera diferente de tratarlos a la que planteada por Pigou.
Cuando la externalidad tiene costos de transacción bajos, para el autor, para obtener una mayor eficiencia no debe intervenir el estado, sino que a través de negociaciones de los agentes involucrados y teniendo en claro los derechos y responsabilidad de cada uno, llegaran a un acuerdo maximizando la producción.
Cuando la externalidad tiene costos de transacción altos, dependiendo el caso, va a surgir su norma más eficiente, principalmente teniendo en cuenta en que el que produce el daño realice un mayor ingreso a la economía que si no lo ocasiona.
Va a criticar a Pigou que sostiene que lo mejor es evitar que se produzcan las externalidades negativas y que se le cobre impuestos a lo que ocasionan el daño para erradicarlo.
Novedosos:
Al igual que otros autores que venimos analizando, Coase va a plantear que el estado no es el gran salvador y que lleva siempre a la eficiencia. Si destaca como importante que estén marcados bien los derechos de propiedad, así se sabe bien que es el responsable del daño y a quien perjudica. Y por otra parte, desestima que siempre se tiene que hacer cargo el que provoca la externalidad.
1.	A través del crecimiento de los movimientos ecologistas que visibilizan nuevas formas de contaminar u ocasionar daño ambiental ¿Consideras que, al reconocer nuevas externalidades negativas con una intervención del estado para controlarla, se perjudica a la producción que anteriormente podía realizar su actividad sin ninguna sanción?
2.	¿Considera que puede no llegar a un acuerdo eficiente entre privados si una de la parte tiene un mayor poder económico o dominador frente a la parte del acuerdo?
3. Cuando el daño se lo ocasiona a una comunidad y no a una empresa, ¿Debería intervenir el estado en esta situación? ¿Se debe sancionar a la empresa?

References: resolución 
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