Source: https://lpderecho.pe/animus-domini-requisito-prescripcion-adquisitiva-dominio-casacion-3246-2015-lima/
Timestamp: 2020-04-03 21:13:41+00:00

Document:
El «animus domini» como requisito para la prescripción adquisitiva de dominio [Casación 3246-2015, Lima] | LP
Culminado el trámite correspondiente, mediante resolución de fecha veinticuatro de enero de dos mil catorce, de fojas novecientos sesenta y nueve, corregida a fojas mil cinco, se declara infundada la demanda, bajo el fundamento que:
a) Obra a fojas ciento noventa y dos, la constancia del contrato celebrado entre Manuel Oré Ludeña y Rómulo Alberto Rantes Ríos, siendo éste ultimo socio activo de la Asociación de Vivienda Alianza Cristiana, pactando ceder a favor del primero parte del lote de terreno sub litis, cuya puerta da a la calle; además, consta a fojas ciento noventa y tres, el contrato de arrendamiento celebrado entre las mismas partes, de fecha dos de enero de mil novecientos noventa y siete, sobre el lote de terreno de ciento treinta metros cuadrados (130m2) en el pasaje El Águila N° 229, Distrito del Rímac, pero solo por veinte metros cuadrados (20m2) con puerta común a la calle que será destinada para la venta de gas propano;
b) La posesión no puede considerarse como existente, si está en dependencia de un arrendamiento, por lo que, no podrían prescribir, ya que su posesión es temporal en virtud de un título;
c) Obra a fojas ciento noventa y cinco, la Resolución de Alcaldía N° 0775-MDR de fecha trece de noviembre de dos mil uno, que declara improcedente el recurso interpuesto por Manuel Oré Ludeña y ratifica la validez de la inscripción como contribuyente a Rómulo Alberto Rantes Ríos, respecto al inmueble ubicado en el pasaje El Águila N° 229, Distrito del Rímac;
d) Los demandantes no han acreditado haber tenido la posesión del inmueble materia de prescripción, en forma pública y pacífica; por el contrario, con el contrato de arrendamiento y de cesión, presentado por Rómulo Alberto Rantes Ríos, se acredita que ha sido un inquilino del bien.
SÉTIMO.- Para analizar el elemento animus domini, tenemos que:
i) El litisconsorte necesario pasivo Rómulo Alberto Rantes Ríos señala que el inmueble que poseen los demandantes es en calidad de inquilino, para demostrar dicha aseveración, instauró un proceso de desalojo (respecto al inmueble materia de prescripción) por incumplimiento de pago de arrendamiento, contra Manuel Oré Ludeña, en el que por sentencia de fecha diecinueve de noviembre de mil novecientos noventa y nueve, se declaró fundada la demanda; decisión que fue revocada por la Sala Superior mediante resolución de vista de fecha veinticuatro de marzo de dos mil, declarándola improcedente.
ii) Si bien, el proceso de desalojo se fundó sobre la base del documento denominado “Contrato de Arrendamiento de fecha dos de enero de mil novecientos noventa y siete”, el mismo que no se habría pagado, lo cierto es que, en autos obran actuados del proceso de nulidad de acto jurídico instaurado por el ahora demandante, respecto del contenido de ese contrato de arrendamiento, en el que por sentencia de vista de fojas mil cincuenta y ocho se revocó el extremo de la apelada que declara infundada la nulidad del contrato de arrendamiento; y reformándola se declara fundada, en consecuencia, nulo el acto jurídico contenido en el contrato de arrendamiento de fecha dos de enero de mil novecientos noventa y siete. Asimismo, obra a fojas mil sesenta y seis la resolución que declara improcedente el recurso de casación interpuesto por Rómulo Alberto Rantes Ríos.
iii) La nulidad del acto jurídico contenido en el Contrato de Arrendamiento de fecha dos de enero de mil novecientos noventa y siete, en nada puede enervar, la realidad de cómo se dieron los hechos, y ello ha sido corroborado cuando Manuel Oré Ludeña, al momento de absolver la demanda de desalojo, señaló: “Que, la verdad de los hechos es como, paso a exponer lo siguiente, desde el año de 1993 estoy ocupando el inmueble materia de litis y, del mes de Febrero de 1995 el demandante otorga en arrendamiento el inmueble sito en el pasaje El Águila N° 229, Rímac, alegando que era de su propiedad, con una renta de ciento cuarenta nuevos soles mensuales, y con el pago de dos meses de garantía. Posteriormente, a partir del mes de abril de 1997, me sube la renta a ciento noventa nuevos soles; el contrato ha sido verbal, solo en una oportunidad me hace por escrito y no como contrato, sino como constancia” [Décimo considerando de la sentencia de fojas 532].
iv) Las declaraciones del recurrente, en el proceso de desalojo, se toman como declaración asimilada conforme al artículo 221 del Código Civil, no hacen más que evidenciar que su posesión no se ha ejercido como propietario o con animus domini, ya que reconoció de manera expresa la existencia de un dueño del bien y de su condición de inquilino a través de un contrato ya sea verbal o escrito [constancia].
v) El elemento subjetivo del animus domini, no ha sido acreditado, por lo tanto, carece de objeto analizar los elementos de pacificidad, continuidad y publicidad.
NOVENO.- Respecto a la procedencia excepcional, referido al artículo 139 inciso 3 de la Constitución Política del Perú y del artículo 197 del Código Procesal Civil, no puede ampararse, pues se advierte que en el presente caso se ha seguido las garantías mínimas del debido proceso, conforme a los lineamientos señalados en la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional, quien refiere: Como lo ha precisado este Colegiado en reiterada jurisprudencia, el derecho a la motivación de las resoluciones judiciales no garantiza una determinada extensión de la motivación, por lo que su contenido constitucional se respeta, prima facie, siempre que exista: a) fundamentación jurídica, que no implica la sola mención de las normas a aplicar al caso, sino la explicación y justificación de porqué tal caso se encuentra, o no, dentro de los supuestos que contemplan tales normas; b) congruencia entre lo pedido y lo resuelto, que implica la manifestación de los argumentos que expresarán la conformidad entre los pronunciamientos del fallo y las pretensiones formuladas por la partes; y c) que por sí misma exprese una suficiente justificación de la decisión adoptada, aún si esta es breve o concisa, o se presenta el supuesto de motivación por remisión (…)”[1]; asimismo, las pruebas han sido compulsadas de manera conjunta por el A quo, utilizando su apreciación razonada.
Por los fundamentos expuestos y conforme a lo dispuesto en el artículo 397 del Código Procesal Civil; declararon: INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Manuel Oré Ludeña, a fojas mil doscientos cincuenta; NO CASARON la sentencia de vista de fecha dieciséis de junio de dos mil quince, de fojas mil doscientos doce, emitida por la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima; DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el diario oficial «El Peruano», bajo responsabilidad; y los devolvieron; en los seguidos por Manuel Oré Ludeña contra Rómulo Alberto Rantes Ríos y otros, sobre Prescripción Adquisitiva de Dominio. Ponente Señor De la Barra Barrera, Juez Supremo.-
¿Cómo se determina la aptitud distintiva de una marca? [Casación 8495-2014,...
Diana Liseth Pacheco Rojas - 9 octubre, 2019

References: resolución 
 Resolución 
 resolución 
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 artículo 221
 artículo 139
 artículo 197
 artículo 397
 resolución