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Límites al abuso de poder: límites al gasto, endeudamiento e impuestos, y que éstos sean explícitos
Posted on 20 Mayo, 2015 por Martin Krause
Con los alumnos de Applied Economics analizamos distintas limitaciones institucionales al abuso de poder que termina generando todo tipo de crisis económicas. Entre ellas, algunas se refieren a limitaciones en el gasto, en el endeudamiento, y también en los impuestos. Respecto a estos últimos:
La limitación para crear nuevos impuestos está en la raíz de la historia de la república moderna y la limitación del poder absoluto del gobernante. Formaba parte de la Carta Magna (1215) aquél famoso principio “no habrá impuestos sin la aprobación de los representantes”. En casi todas las constituciones, los impuestos tienen que ser aprobados por el Congreso, por los representantes de los votantes.
En las democracias modernas esta restricción funciona cuando el poder se encuentra dividido, por ejemplo, cuando el parlamento está controlado por un partido político o coalición diferente al control del poder ejecutivo. Un ejemplo en Estados Unidos es cuando el presidente es demócrata y el Congreso está controlado por los republicanos. Cuando ambos poderes se encuentran controlados por la misma mayoría el control se diluye o directamente no existe.
Es por eso que se sugiere como mecanismo de control del gasto que cada vez que se quieran crear nuevos impuestos o subir las alícuotas se las someta a la consulta de los votantes por medio de un referéndum. La ventaja de este procedimiento es que los votantes pocas veces están dispuestos a pagar más impuestos a menos que el servicio que a partir de ellos se obtenga sea realmente apreciado y no pueda producirse con los recursos existentes. El problema que puede presentar es que la mayoría abuse de la minoría aprobando impuesto sobre ésta que ella misma no pagaría. No es de extrañar que muchas veces los representantes hayan incluido a los impuestos dentro de una lista de temas que no pueden ser sometidos a consulta popular.
Relacionado con el punto anterior, las dificultades que tiene cada individuo para evaluar el verdadero costo del gasto público le impiden evaluar su verdadero peso. Resulta casi imposible para un individuo determinar cuál es la real carga impositiva que está sufriendo, porque el “precio” resulta borroso. En un intercambio normal de mercado existe un precio directamente visible y el costo resulta claro. Si consideramos en cambio una compra que se realiza mediante una cuota mensual (la cuota de un club, el pago de un seguro) la relación no es tan directa pero aún es fuerte. Sería comparable a que un ciudadano recibiera una factura mensual por todos los servicios que le brindara el Estado.
En cambio, si esos pagos se deducen de su recibo mensual de sueldo, la relación es un poco más débil, ya que no hay un acto de “pago”, no hay que tomar una decisión positiva para realizarlo.
Algo similar sucede con los impuestos: los indirectos son menos obvios y evidentes que los directos, sobre todo si es necesario preparar una declaración anual y pagar un determinado monto. Menos lo son sin esos pagos se deducen directamente del salario. En cuanto a los indirectos, menos evidentes son si aparecen como parte del precio y no en forma separada. Y menos aún si el gasto se financia vía inflación, considerada a menudo como un “impuesto” .
Con esas percepciones debilitadas, terminará aceptando niveles de gasto más altos de los que estaría dispuesto a pagar. No extraña que el crecimiento del gasto público haya llegado con la multiplicación de estos modos de esconder su verdadero peso.
Por eso, una alternativa para facilitar la evaluación de costos y beneficios del gasto público es explicitar los impuestos: que el impuesto indirecto aparezca separado del precio del producto o servicio y haga evidente ese pago adicional. Imaginemos un conductor que llena su tanque de combustible y recibe el siguiente mensaje: “$30 de combustible y $ 70 de impuesto”; que el impuesto directo demande un acto explícito de pago; que distintos servicios gubernamentales demanden un pago directo para recibirlos.
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27 pensamientos en “Límites al abuso de poder: límites al gasto, endeudamiento e impuestos, y que éstos sean explícitos”
Federico Salmeron Alonso en 20 Mayo, 2015 en 5:22 am dijo:
¡Ojalá! ¿Y quién le pone el cascabel al gato?
ADRIANA SALSO Comision 746 en 20 Mayo, 2015 en 5:41 am dijo:
Juan Bautista Alberdi sostenía que a los impuestos
había de tenerlos acotados, para mantener la libertad individual y la
prosperidad de la Nación:
“La contribución, como gasto público de cada particular,
debe salir de donde salen sus demás gastos privados: de la renta,
de la utilidad de sus fondos, no de los fondos que la producen porque
así disminuís los fondos originarios de la renta, empobrecéis
a los particulares, cuya riqueza, colectiva forma la riqueza de
la Nación, de la cual es parásita la del fisco. El que gasta de su
principal para vivir, camina a la pobreza: es preciso vivir de las
ganancias; y para tener ganancias, es preciso hacer trabajar los
fondos que las producen. El Estado está comprendido en esta ley
natural de la riqueza: debe subsistir de la renta colectiva de los
particulares que le forman, no de sus fondos”.
pablo en 20 Mayo, 2015 en 6:13 am dijo:
Si bien la rpta de Milton Friedmann no es la solución ideal, podría ser un óptimo fijar una “proporción” de cada indicador relevante?
Gasto público 18% del PBI; endeudamiento 20% del PBI.
Con los riesgos q ello conlleva (estadísticas, contabilidad creativa, etc) pero tambien una forma consensuada, ya que en Argentina existe un consenso bastante amplio por una intervención estatal importante.
Recordemos q la economía es una ciencia social y, aunque la escasez de su eje, su objetivo son los seres humanos.
Clarisa Malcervelli en 20 Mayo, 2015 en 9:02 am dijo:
Este tema de la limitación a los abusos del poder, en el caso, respecto del gasto y la recaudación de impuestos, creo que de alguna forma se relaciona con uno de los puntos detallados por Buchanan en su Teoría de la Elección Pública: la apatía racional. Una cierta indiferencia del contribuyente, ya que los impuestos hay que pagarlos y el estado decidirá cómo gastar más allá de que yo pague o no. Después de todo uno es un consumidor cautivo de los servicios prestados por el estado cobrados a través de los impuestos, y como en todo monopolio, la ausencia de competencia genera baja calidad y altos costos en el producto de que se trate. De esta apatía el ciudadano solo sale cuando en su valoración, el abuso es insostenible: por ejemplo la rebelión fiscal del campo en el año 2008 a raíz de la resolución 125. Nótese además que en este ejemplo, ni siquiera se trataba de una ley adoptada por el Congreso, al menos en su origen. Cuando llegó al Congreso Nacional, no fue aprobada. Cabal ejemplo de cómo a través de una resolución ministerial se establecen impuestos confiscatorios en total violación de la propiedad privada(una más) y de nuestra Constitución Nacional
Maria Daniela Stangalini en 20 Mayo, 2015 en 2:38 pm dijo:
Estoy de acuerdo en que seria una buena alternativa, Y además creo que sería bueno y necesario diseñar mecanismos para que la ciudadanía se entere en que y como gastan sus impuestos los gobernantes
Pedro Quintero en 20 Mayo, 2015 en 5:19 pm dijo:
SOLUCIONES ALTERNATIVAS A LAS FALLAS DE MERCADO Y FALLAS DE LA POLITICA
Son las instituciones quienes mitigan las dificultades, “voluntariamente” o “gobernabilidad”, desde disminuir la tramitología pasando por la provisión de bienes o servicios con características de públicos, vigencia del derecho de propiedad, la limitación de poderes, la independencia de la justicia, la libertad de prensa y la capacidad de controlar las acciones del gobierno. Hayek explica el gradual y evolutivo desarrollo de las instituciones, distingue tres niveles de evolución: la genética, la de las ideas y la cultural operando entre el instinto y la razón. El teorema de Coase enseña que al delimitar los derechos de propiedad, las partes pueden resolver los problemas por medio de negociaciones. Cuando se disminuyen las barreras (preferible removerlas), se logran soluciones negociadas de los problemas de externalidades, tanto formales como informales, son soluciones alternas de los problemas de mercado. Si se tiene un equilibrado manejo de poderes donde la justicia funciona, hay control en los actos gubernamentales, hay participación democrática en la toma de decisiones, se pueden encontrar soluciones a los problemas de la política. Teniendo en cuenta las soluciones voluntarias y políticas públicas, con ello se puede medir la calidad institucional, pues, a mayor calidad más oportunidades de alcanzar los objetivos que se planteen en la vida. El gobierno confederado, parece ser la solución más cercana a los problemas de abuso de poder y obviamente de la distribución del presupuesto, infortunadamente no se puede hacer el comparativo con el gobierno federado, pues, a mediados del siglo diecinueve esa diferencia es inapreciable por la modificación que hubo en la constitución de los cantones suizos o Confederación Helvética. Otras soluciones como las revoluciones, la gran mayoría, terminaron siendo peores a los que se tenían anteriormente, en cuanto a la resistencia civil pacífica también puede ser una solución, Gandhi los intentó y pareciera que lo hubiese logrado. En cuanto a las redes sociales pueden ayudar, pero, aún no son lo suficientemente fuertes para poder ejercer la presión y poder hacer cambiar la cultura del político.
La escogencia del representante (político) de la comunidad, era más estricto, se observaban los antecedentes como: la familia, los aportes que había realizado a la sociedad, su capacidad de servidor, su filantropía, comportamiento ético y moral, es decir, su hoja de vida no solo laboral o académica, sino en todas las áreas de su vida. Hoy en día sólo se requiere tener cierta cantidad de dinero, para poder cumplir con la cuota exigida por los partidos, para obtener su aval, algunos recurren a la consecución de firmas y para ello se requiere de un buen capital, para poder distribuir un ejército de personas recolectando las firmas por toda la región o la ciudad.
Anteriormente también existían límites a la cantidad de veces para ser elegido, hoy en día pueden permanecer hasta que fallezcan, estos casos se han dado en Colombia, donde además se ha vuelto una profesión y viven de ello, son una especie de monarquía, que se mantendrá hasta que se les acabe el dinero o mueran.
¿Para que exista una buena gobernabilidad se requiere limitar las veces que puedan ser elegidos?
¿Para que exista una buena gobernabilidad se requiere limitar el manejo presupuestario?
¿Para que exista una buena gobernabilidad se requiere que los candidatos sean personas de sanas costumbres y éticas?
Fernando Salazar Silva en 20 Mayo, 2015 en 9:56 pm dijo:
Desde el punto de vista teórico es relevante introducirse en torno a la idea de la coexistencia de dos maneras de llevar a cabo la determinación de las preferencias individuales y la dirección de las acciones que conducen a la satisfacción: el mercado y la política. El esfuerzo presentado en el capítulo, intenta dejar en claro que los dos mecanismos podrían no contradecirse, ya que cada uno de ellos, es consciente de sus alcances para la asignación de recursos, cuya base es el contrato pactado de manera libre. Para darle salida a la discusión de la presencia de la no contradicción es importante tener en cuenta lo que preocupa a cada mecanismo.
Lo interesante, en este punto es la conexión entre la acción voluntaria y la estructura de gobernabilidad. En efecto, resulta sugestivo, que en ambas posturas esté presente la idea de la resolución de fallos guiada por reglas generales, en las que puede darse respuesta a los límites al poder en el mercado como a las acciones deliberadas dentro de la política.
En ese sentido, es probable que la consecución de sus objetivos incida en el problema de la claridad institucional (definición de los derechos de propiedad). Siguiendo este diagnóstico, temas como el problema de la información, el descubrimiento del mercado pueden ser compatibles en ambos mecanismos, de tal forma que haga posible un orden económico social en presencia de incentivos.
Conviene recordar aquí el esfuerzo expresado en relación a los límites al oportunismo político, al endeudamiento, al déficit fiscal, entre otros, que se constituyen en un coto cerrado a los abusos del poder. De todas maneras, tanto para la política como para el mercado, la planificación en manos de la administración pública asume cantidades de trabajo y tiempo considerables y además hace perder de vista el cálculo racional.
¿Explica la presencia de regulaciones la transferencia de recursos de los pobres a los ricos?
¿Qué papel juegan los beneficios y los costos en la insistencia del lobby?
¿Qué incide en la decisión por parte de los políticos en inclinarse por endeudamiento público o por el cobro de impuestos?
Pedro Quintero en 22 Mayo, 2015 en 5:59 pm dijo:
El político tiende a inclinarse por el endeudamiento público, pues, le permite aplazar impuestos, se ejecuta el presupuesto, y la deuda sigue ahí, hay que pagarla en algún momento, por lo tanto se deben crear impuestos para pagarla, situación que deben enfrentar los elegidos en el futuro.
Gustavo Hasperué en 21 Mayo, 2015 en 5:14 am dijo:
Las llamadas fallas del mercado y las fallas de la política pueden superarse, al menos parcialmente, mediante la vigencia de instituciones adecuadas. Muy frecuentemente los mecanismos de mercado no pueden funcionar como debieran debido a regulaciones que dificultan o impiden la competencia. Debido a la complejidad que han adquirido las legislaciones en esa materia, algunos países han designado funcionarios específicos para encarar la tarea de derribar barrera y volver más competitivo al mercado de modo que el consumidor puede recuperar su soberanía. Otra cuestión fundamental es la correcta definición de los derechos de propiedad que permite soluciones conflictos entre privados relativos a externalidades. Diversos estudios muestras que poblaciones que viven en condiciones de informalidad suelen resolver sus disputas apelando a derechos adquiridos de forma “lockeana” aunque no tengan los títulos de propiedad respaldados por el gobierno. Se admite muchas veces con demasiada rapidez que determinado bien o servicio debe ser provisto por Estado porque el mercado no lo haría. El ejemplo típico ha sido el caso de los faros; hasta que Coase demostró que durante siglos éstos habían sido construídos y financiados privadamente en Inglaterra. Por otra parte, abundan ejemplos de soluciones comunitarias para la provisión de bienes públicos.
El Estado es un monopolio de coerción y como tal está sujeto a los poblemas típicos que aquejan a los monopolios: ineficiencia, aumento de costos y mala calidad de los servicios prestados. Además de los incentivos, existe el problema de la mala calidad de la información que se transmite a través del voto. Por ello es necesario pensar formas efectivas de limitar el poder a fin de evitar abusos y lograr que el estado preste los servicios esenciales del modo más apropiado posible. Los medios que se han empleado para tal fin incluyen las cartas de derechos con rango constitucional para sustraer los derechos individuales de la voluntad de eventuales mayorías; la separación de poderes, para evitar que una sola instancia decida definitivamente; el sistema de federación o confederación para evitar el centralismo. También puede cumplir un papel en ese sentido la resistencia de la sociedad civil y el activismo a través de las modernas redes sociales. Ciertas normas específicas, especialmente si tienen rango constitucional, también podrían contribuir a evitar abusos de poder. Entre ellas podemos señalar los límites al déficit fiscal, al gasto público, al endeudamiento y la exigencia de mayorías especiales o de consultas populares para la aprobación de nuevos impuestos. El problema de los lobbies se podría remediar simplemente reduciendo el ámbito de actividades reguladas para que los mismos ya no sean necesarios.
b) Temas destacados
Me resultaron novedosos los estudios sobre la resolución de conflictos en ámbitos de informalidad y especialmente el criterio de “derechos” que suele aplicarse a diferencia de los criterios utilitarios.
Por otra parte, la investigación de Coase sobre los faros y la historia de la provisión privada de caminos me han resultado muy esclarecedoras. Parece increíble que cierta teoría económica considere imposible que el mercado provea ciertos bienes o servicios que la historia prueba que efectivamente has sido provistos de manera privada.
Con respecto al tema del oportunismo político, me parece clave todo lo que signifique mayor descentralización para que el poder y la posibilidad de controlarlo estén más cerca del ciudadano. En ese sentido me parece mejor el sistema de confederal que el sistema federal; pero incluso dentro de este último creo que es fundamental que el grueso de la recaudación impositiva se realice a nivel local y con amplia participación de los ciudadanos.
1) ¿Cómo es posible que cierta teoría económica sostenga que el mercado no puede proveer aquello que ha sido efectivamente producido de manera privada (ej, faros, caminos, etc.)? Semejante fallo de dicha teoría, ¿no debería conducir a un replanteamiento de sus supuestos fundamentales?
2) Es evidente que las autopistas urbanas pueden ser privadas y financiarse mediante el cobro de peajes pero ¿podría pensarse en un proceso de privatización de avenidas y calles de una ciudad como Buenos Aires, por ejemplo?
3) Si hubiera que concentrar esfuerzos para lograr un objetivo político que limite el poder gubernamental ¿sería preferible una norma constitucional que limite gastos, prohíba déficits y endeudamientos, etc. o una efectiva descentralización administrativa y fiscal? ¿O existe alguna otra prioridad en ese sentido?
Mario en 21 Mayo, 2015 en 10:38 am dijo:
Efectivamente, el libro capítulo siete ofrece una batería de opciones para limitar y controlar el poder político.
Cosas que no conocía:
Me llamó la atención el trato respetuoso y valioso que se da a los ritos y las ceremonias como modos de institucionalización simbólica de enseñanzas valiosas para la vida social y el control del poder.
1) Por lo que entendí del texto en la actualidad las confederaciones son virtualmente inexistentes. ¿En qué medida se podría reimpulsar una perspectivas institucional que consolidara las confederaciones?
2) España vive en un marco de fuertes las autonomías. ¿En qué medida ello no termina generando una excesiva burocratización del Estado?
3) ¿En qué medida el derecho de secesión no termina siendo un potencial elemento de desmembración social?
Pedro Quintero en 22 Mayo, 2015 en 6:21 pm dijo:
Considero que aún algunos teóricos de la economía no han podido entender cómo privadamente se han encontrado soluciones a problemas relacionados con el bien común, en ésta época de crisis en España algunas poblaciones han creado sus propias monedas (monedas sociales), cuando el gobierno no es capaz de solucionar problemas, la misma sociedad se encarga de buscar salidas a esos problemas, el ingenio ante los problemas es lo que ha permitido que el hombre evolucione.
Roberto Villacreses León en 21 Mayo, 2015 en 11:55 am dijo:
Capítulo 7: La gran interrogante acerca de cómo evitar el abuso por parte de los gobernantes, nos conduce inevitablemente a implantarles límites. En ese sentido los Padres Fundadores de los Estados Unidos la tenían clara al redactar la Constitución. El objetivo de la misma era limitar a través de leyes el poder de los gobernantes, es decir “un gobierno de leyes y no de hombres”, aunque lamentablemente este país ha ido abandonando de a poco esos principios.
Esto último nos lleva a la concluir que las normas constitucionales por si solas no son suficientes para detener el crecimiento del Leviatán, sobre todo en naciones donde no existe cultura de respeto a la norma y se cambian las constituciones cada pocos años. Las normas que limiten el endeudamiento, el gasto son importantes pero deben venir acompañados de cambios culturales y nuevos instrumentos políticos institucionales para mantenerlas.
El capítulo 8 analiza el principio de la competencia en los mercados, que hace soberanos a los consumidores. Un principio que debe estar inmerso en el sector público también, a través de la separación de poderes y la descentralización.
En el primer caso, la estructura estatal establecida tendrá un rol transcendental en la aprobación de las políticas, en tanto que la descentralización permite, a través del principio de la competencia, que los ciudadanos puedan “votar con los pies” cuando en una región las políticas no son adecuadas a los requerimientos de su gente.
También aborda la estructura fiscal que tiene el Estado, es decir de donde se originan los recursos y que tan eficiente es en el gasto.
Si el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente ¿La idea entonces es disminuir el poder de los políticos?
Así mismo, no es mejor en tal caso, ¿Qué no tengan ningún poder o privilegio?
Gastón Vigo en 25 Mayo, 2015 en 1:29 pm dijo:
Coincicido Roberto en que no deben tener ningún privilegios los mandatarios. De hecho, la igualdad ante la ley, es un concepto tan valioso, que cuando la sociedad percibe que los políticos no serán juzgados como cualquier ciudadano que infringe la ley – ya que la justicia no es capaz de asumir su responsabilidad – , sólo resta esperar el autoritarismo de los tiranos, porque ya no hay esperanza republicana posible. Citando a Thomas Jefferson: “cuando el pueblo teme al gobierno, hay tiranía; cuando el gobierno teme al pueblo, hay libertad”.
Maximiliano Bauk en 21 Mayo, 2015 en 4:31 pm dijo:
Para escapar a los problemas de las fallas de mercado y las fallas de la política, la historia ha demostrado que no hay nada más efectivo que una gran calidad institucional, determinada por políticas públicas que busquen para la mayor cantidad de problemas posibles soluciones voluntarias por parte de los de los individuos.
Pero a la hora de determinar qué servicios debe brindar el estado y cuáles deben hacer lo individuos a través del mercado surgen nuevas incógnitas. Los caminos y los faros suelen ser los ejemplos más utilizados como servicios brindados por el estado, aunque se ha dejado claro en el capítulo 7 que esto es por la costumbre que tenemos de que sea el gobierno el que lo provea ya que, sin salir de Gran Bretaña, podremos ver como ambos servicios han sido prestados de manera exitosa por privados durante siglos. Así, con una gobernabilidad que remueva las fallas de las políticas y que abra paso a soluciones voluntarias quitando las barreras a la competitividad y brindando seguridad de derecho a través de una justicia independiente y división de poderes, dará paso a un mercado eficiente.
Pero vemos en el capítulo 8 que el abuso del poder es una práctica habitual entre los gobernantes, a los que se les busca poner límite a través de diferentes mecanismos que busquen descentralizar este poder para así disminuirlo, como son la división de poderes, la federación o confederación, como así también medidas que buscan limitar el oportunismo político frente a la imprudencia respecto al gasto, al endeudamiento, la emisión monetaria y hasta inclusive buscar la forma de controlar la búsqueda de privilegios de grupos minoritarios llamados lobbies quitando las regulaciones que los incentivan.
Quisiera destacar en primer lugar, algo que parece obvio pero no visto por la gente en general, y es la solución para terminar con los lobbies. Si un funcionario tiene menos decisiones finales en su poder, su firma tendrá menos valor para los lobbistas, así, mientras los gobernantes tengan menos decisiones en sus manos, menos corrupción habrá.
Es sumamente interesante además la propuesta de elección de los gobernantes por medio de un sorteo, para que así los ciudadanos comiencen a preocuparse por el poder que le entregan a los mismos ya que cualquiera podría ser el próximo -como si la democracia no permitiera lo mismo-.
Los contratos bajo legislación extranjera me parecieron una buena manera de garantizar la no intromisión gubernamental en la decisiones entre privados.
1) en el marco de la provisión por parte de privados de servicios públicos ¿cree usted que uno de ellos podría ser la seguridad nacional?
2) Tengo entendido que en el caso de las autopistas privadas actuales, el gobierno expropia las tierras y la empresa se encarga de la construcción y mantenimiento de las mismas, al menos en la mayoría de los casos. ¿Cree que sin esa ayuda del gobierno expropiando sería viable que los privados hicieran autopistas cuando basta con que solo un terrateniente no quiera vender su tierra para arruinar todos los planes, razón por la cual cada uno de ellos podrían pedir cantidades de dinero que hicieran no rentable la empresa?
3) Que existan cada vez más medios de venta del estilo ebay o merado libre que permiten crear usuarios de manera ilimitada, ¿no favorece la venta de los llamados lemons ya que de esa manera uno puede escapar a la reputación creando un usuario distinto cada vez que vende un producto?
Vítor Höher Nunes en 25 Mayo, 2015 en 6:00 am dijo:
3) Creo que esto puede ser cierto si no hay competencia en el mercado. Aunque es posible crear varias cuentas, algunos vendedores de calidad buscan cada vez más hacer ventas en una sola cuenta simplemente para mostrar credibilidad. Si empiezar una serie de fraudes en las cuentas con poco o ningún historial de ventas, las personas valorarían aún más la presencia de vendedores que tienen un historial de ventas con críticas positivas. Probablemente la demanda migraría fuertemente a estos vendedores con críticas positivas, tal vez con los consumidores sometiéndose incluso a pagar un precio más alto porque están haciendo negocios con una persona de buena reputación.
Micaela Pochiero en 23 Mayo, 2015 en 1:17 pm dijo:
Creo que discriminar el impuesto de la manera que plantea sería una herramienta para el contribuyente a la hora de saber cuánto afectan ellos a su derecho de propiedad, se podría discernir si estarían frente a un impuesto razonable en virtud de lo que el Estado le redistribuye.
En este punto hay que tener en cuenta las “jugadas” que hace el gobierno en cuanto, si bien el impuesto, como especie de los tributos deben ser establecidos por el Congreso de la Nación, en virtud de la capacidad contributiva que manifiesta cada contribuyente (cosa que no sucede con el IVA ya que todos, pobres y ricos deben pagarlo), a veces se gravan a través de Tasas – entendiendo aquella que se paga por un servicio específico recibida por el Estado- verdaderos impuestos, de esta manera de forma discrecional algunos contribuyentes quedan afectados en más de lo que deberían pagar.
Por último sería importante poner límite a los impuestos de ejercicio, cuya obligación no nace hasta el 31 de diciembre, así por ejemplo cuando se sancionó la ley que introdujo el impuesto a la ganancia mínima presunta, se realizó el 28 de diciembre aplicable de manera retroactiva al 1 primero de enero. En este caso de nada servirá el detalle del impuesto, si el contribuyente no tiene certidumbre de cuánto será la alícuota a pagar, o por cual impuesto será alcanzado.
Vítor Höher Nunes en 24 Mayo, 2015 en 9:52 pm dijo:
El capítulo 7 viene a enseñarnos la importancia de las instituciones para eludir tanto las fallas del mercado como las fallas políticas. En primer lugar, muestra cómo se puede crear incentivos para aumentar la competencia, ampliando la desregulación en un intento de abrir los mercados. Aunque bien intencionadas, muchas normas terminan restringiendo la competencia y obstaculizando la acción de la autorregulación del mercado. Con respecto a las externalidades, el teorema de Coase es citado como una alternativa, donde, con ausencia o bajos costos de transacción, las partes involucradas podrían llegar a acuerdos mutuamente beneficiosos que internalicen las externalidades. Ya una alternativa a la provisión de bienes públicos podría ser la oferta voluntaria de ellos por el sector privado, desde que sean vinculados a la oferta de bienes privados. Y para asegurarse de que existen tales soluciones, el gobierno debe proporcionar un marco institucional adecuado, con un sólido rule of law, reglas claras y los límites de la acción del gobierno bien definidos. Acerca de estos límites que el capítulo 8 habla, nos enseñando maneras de reducir y evitar el oportunismo político. Como monopolistas de la fuerza, el Estado y sus representantes tienden a abusar de los poderes conferidos a ellos, caso no tengan este poder limitado. Como consecuencia, se han desarrollado alternativas para limitar la actuación del gobierno sobre las personas, tales como la existencia de una Constitución, la separación de poderes, la independencia del sector judicial y la descentralización. Del mismo modo, existen organizaciones internacionales que tratan de servir de modelo para los países que no logran desarrollar por si un modelo institucional satisfactorio.
Una contribución que parece ser de gran valor es la exposición de cómo ocurre la solución de conflictos en contextos informales. Se muestra cómo la sociedad se organiza voluntariamente con el fin de crear formas de resolución de conflictos, montando una sociedad que las personas se someten a las reglas voluntariamente con el fin de garantizar los derechos de cada uno, como servicios informales de mediación. Otro punto importante es la forma de garantizar límites sobre el oportunismo político. Con este fin, se enumeran algunas medidas eficaces cómo: límites al déficit fiscal; límites al crecimiento del gasto público; aprobación electoral de nuevos impuestos o alícuotas; impuestos explícitos; aranceles externos y barreras no arancelarias; y limites al endeudamiento. Cómo parte de la expansión del estado solamente es posible con el dinero de la población, estas limitaciones ayudan a prevenir el crecimiento ilimitado de gobierno.
– Cuál es la verdadera eficacia de la limitación de gobierno, por ejemplo a través de la Constitución, si en la práctica se ignora la constitución de casi todos los países?
– La democracia directa es una buena alternativa? Puede dar lugar a mucho populismo?
– En Brasil, por ejemplo, cada uno sabe que paga demasiados impuestos y nadie quiere pagar más. Aún así, el porcentaje de impuestos sobre el PBI aumenta cada año. Cómo la gente puede imponer un límite si las personas que los representan no se preocupan por sus intereses?
Mario Silar en 25 Mayo, 2015 en 10:18 am dijo:
Constesto la segunda de tus preguntas: Coincido en que en sociedades extensas y complejas el sistema de democracia directa lejos de ser la solución puede abrir todo un abanico de nuevos problemas. Rallo tiene un texto interesante sobre lo inoportuno y poco eficiente que es la expansión de los ámbitos de toma de decisiones según criterios asamblearios.
Xavier Andrade Espinoza en 25 Mayo, 2015 en 4:59 am dijo:
Ante el creciente y desproporcionado incremento del gasto público que a su vez significa más restricciones a las libertades del individuo y abusos de poder, surgen distintos límites que se pueden implementar aunque estos en muchos casos requieren tanto de la decisión política como de una especie de acuerdo tácito entre una gran cantidad de la población, es decir si la opinión pública se encuentra predispuesta para exigir más y más del estado es muy difícil que el mismo retroceda en su capacidad de control y por ende de despilfarro. Entre estos límites se encuentran las cartas de derechos, la separación de poderes o sistema republicano, el federalismo, la resistencia civil y las propuestas constitucionales donde se puede mencionar de forma explícita cuáles son los montos máximo de gasto, déficit fiscal y deuda que pueden tener los gobiernos, así como la capacidad de emitir moneda llegando incluso a quitarle esta función a los bancos centrales como es el caso de los países dolarizados.
Distinguir claramente entre los mecanismos de financiamiento del gasto estatal puede evidenciar que todos ellos son ejecutados de forma coercitiva y que a la larga todas se convierten en un “impuesto”, donde la carga repercute de forma directa al que los paga pero también de alguna manera al que aparentemente no lo hace. Dado que es muy difícil conocer cuál es esa carga impositiva, la propuesta de crear un mecanismo impositivo más simple y explícito ayudaría a cuestionar de mejor manera y por una mayor cantidad de personas la naturaleza y la forma en la que el gobierno gasta los recursos. Además considero importante para enriquecer el debate conocer todos los pro y contras que tienen las propuestas descentralizadoras y las funciones y normas que deben regir para el gobierno nacional y los gobiernos subnacionales.
¿Cuáles son los países que en los actuales momentos tienen los sistemas impositivos más simplificados y explícitos?
¿Si como menciona Hayek, no sirven de mucho las normas y límites constitucionales al creciente abuso de poder de los gobiernos si la gente cada vez exige más y más del estado, entonces por qué lado pueden iniciar los cambios en el corto plazo?
¿Cuáles son los pros y contras de la autonomía administrativa e impositiva para una provincia en un país con un alto control del gobierno central?
Mario Silar en 25 Mayo, 2015 en 10:32 am dijo:
1) PWC suele sacar un informe sobre esto. Mira en este en la página 12, por ejemplo: http://www.pwc.com/gx/en/paying-taxes/assets/pwc-paying-taxes-2014.pdf
2) Cambios en el corto plazo se ven difíciles, no en vano Hayek insiste en la importancia del trabajo a nivel de sociedad civil (crucial el aporte de los think tanks en este sentido) para contribuir a la formación de una ciudadanía más responsable de sus propias acciones y exigente para con el poder político, y que esté mejor “equipada” para reconocer y rechazar los planteos populistas, demagógicos y las soluciones simplistas o dicotómicas (“nosotros los buenos, ellos los malos”).
3. Un pro que veo aquí en España (Comunidad Foral de Navarra, en concreto) es una mayor velocidad y feedback entre la administración y la ciudadanía en las materias que señalas y un mejor conocimiento, por parte del ciudadano, de las partidas presupuestarias. Una “contra” que observo es que los ciudadanos pueden quedar relegados o como cooptados por las distintas agrupaciones políticas regionales, que hacen de la región una especie de feudo y donde la presencia -posibilidad de influencia a nivel micro- del gobierno central es casi nula; esto en muchos casos puede conducir a cierta anomia o fragmentación de la ciudadanía (a nivel lingüístico, partidas presupuestarias distribuidas conforme clientelismo político, etc.).
Mario Silar en 25 Mayo, 2015 en 10:14 am dijo:
En el capítulo 7 se abordan los límites al oportunismo político. Para ello se analizan los elementos que permiten evitar el abuso de poder o al menos la minimización de los efectos negativos del abuo de poder. Se ofrece un breve pantallazo histórico de los elementos constituyentes del Estado de Derecho como mecanismo generador de reglas de juego para la presencia de un poder gubernamental limitado. Se analiza la noción de separación de poderes y las diferencias entre los sistemas federales o confederales. Se ofrece una batería de opciones para limitar el poder estatal.
En el capítulo 8 se abordan los distintos medios que tiene la acción gubernamental para financiar el gasto público (política económica y políticas públicas). Se señala que un aspecto determinante para determinar la calidad de las políticas es el nivel al que serán decididas y la estructura de la organización. La estructura institucional se integra por dos niveles distintos: el horizontal –la clásica división de poderes– y el vertical –conforme el marco espacial de aplicación de las políticas, a nivel nacional, regional o local. El nivel de centralización o descentralización ocupa un lugar fundamental en el análisis de la idoneidad de las políticas públicas. La descentralización permite el ensayo de distintas alternativas y no somete a toda la población a una política que, aunque en algunos casos pueda ser exitosa, si fracasa perjudica a todos. Se analizan luego los instrumentos que tiene el estado para articular la vida económica, se explica el concepto de política fiscal, instrumentos para financiar el gasto público, los límites institucionales a la imposición impositiva, el endeudamiento, la venta de activos, la expropiación y el financiamiento con emisión monetaria, análisis de la centralización-descentralización, funciones de estabilización de la macroeconomía, y de la redistribución de ingresos. Finalmente, luego de analizar la provisión de bienes “públicos” por parte de gobiernos locales, se explican las restricciones presupuestarias duras y blandas, las transferencias entre jurisdicciones y se cierra con una evaluación sobre el tamaño del estado.
Del capítulo siete me pareció interesante el trato respetuoso y de valor que se da a los ritos y las ceremonias como modos de institucionalización simbólica de enseñanzas valiosas para la vida social y el control del poder.
La lectura del capítulo 8 en especial me permitió sistematizar un grupo de conceptos que creía conocer pero que no tenía bien articulados. Así, por ejemplo, pude sistematizar mejor “la lógica del endeudamiento” y las consecuencias que se siguen a nivel gubernamental (cuando un gobierno asume deuda “desplaza” al sector privado y eleva la tasa de interés, con lo que hace más caro el financiamiento de la actividad productiva” de índole privada).
Conocía la idea y lo básico de la curva de Leffer pero la lectura del capítulo ocho me permitió sistematizar mejor este concepto. También fue una novedad lo que leí acerca de las teorías predominantes sobre la asignación de funciones a distintos niveles de gobierno.
Me pareció muy interesante conocer el “Teorema de la Descentralización” de Oates (un sistema descentralizado lleva a la provisión de bienes públicos que solamente reflejan las preferencias de los ciudadanos de esa comunidad y proveen de modo subóptimo mientras que, por otro lado, la provisión centralizada de un bien público produce un resultado general que no refleja las diferencias de preferencias locales”) como criterio orientador para determinar en qué nivel de jurisdicción gubernamental se debe asignar la provisión y financiación de un bien público a partir del monto de externalidades y del grado de heterogeneidad de las preferencias de los ciudadanos. Asimismo, tampoco conocía las críticas que se ofrecen a este teorema.
El ejemplo de Kendall sobre la mejor atención a las preferencias de los habitantes que ofrece un esquema descentralizado me pareció muy claro y oportuno, asimismo, todo el marco de los argumentos a favor y en contra de la descentralización me resultó muy ilustrativo.
3. Tres preguntas que haría al autor/compañeros de curso
3.1. Se suele decir que el mecanismo para disciplinar las conductas que ofrece la estructura de incentivos de los agentes en el juego de la política no es tan sólida y dinámica como la estructura disciplinadora de conducta de los agentes en el mercado. ¿Existe algún modo de disminuir la brecha entre la socialización de los costos y privatización de beneficios que opera en la vida política vs. la privatización de costos y socialización de beneficios que opera en el mercado?
3.2. ¿Cuáles serían las diferencias entre los procesos de descentralización de administraciones federales al uso y la propuesta de órdenes policéntricos de la Escuela Bloomington?
3.3. La lectura del capítulo 8 me dejó con cierta sensación encontrada: por un lado encontré una buena sistematización de los pro y contras de la descentralización pero no pude llegar a un criterio claro respecto de qué posición tomar en los distintos escenarios. ¿Existe un modo simplificador de plantear este problema sin que suponga una traición o burda simplificación o es inevitable bajar a los casos concretos a fin de ofrecer mayores explicaciones?
Edwar Escalante en 25 Mayo, 2015 en 10:39 am dijo:
Muchos dan por sentado que el mercado tiene fallas y, que el estado tiene el rol de corregirlas. Así, caemos en un círculo vicioso donde las llamadas fallas del mercado tienen su origen en intervenciones estatales graduales, las intervenciones para solucionar esas supuestas fallas generan un orden establecido que no corrige ni resuelve nada y que muchas veces empeora la situación alejándose incluso del optimo ideal con el que se ofrece tales correcciones. Por el contrario la alternativa presentada es el estudio de Hayek sobre las instituciones, las normas que se originan y desarrollan espontáneamente. Las instituciones que benefician a la sociedad permiten la reducción de los costos de transacción para que se solucionen problemas de externalidades. También se abre el debate a las interpretaciones del teorema de Coase en la relevancia de los costos de transacción, la asignación de los derechos de propiedad y los usos más eficientes de los recursos. Las instituciones que reducen los costos de transacción y benefician a la sociedad han ido también desarrollando normas que limitan el poder estatal desde las constituciones, el poder judicial, la separación de poderes, no quiero decir esto sin embargo que el mercado no haya podido desarrollar también –espontáneamente—sofisticados mecanismos de resolución de conflictos y cualquier actividad que se pensaba imposible y por tanto debía ser asumida por el gobierno.
Me parece muy interesante el debate sobre las interpretaciones del teorema de Coase que colocan de relevancia los costos de transacción pero que en otras interpretaciones subestiman los derechos de propiedad. También es importante apuntar que las instituciones más complejas de las sociedades son las que surgen espontáneamente.
Si las instituciones son competitivas y los grupos que utilizan las instituciones más beneficiosas han ido desplazando a los que no. ¿Por qué aún existen instituciones que son probadamente fallidas e intentos por expandirlas?
¿Puede todavía considerarse los rendimientos decrecientes como una ley cuando se ha mencionado la realidad de los servicios en red que aumentan su valor en la medida que se extienda la red?
¿Es el gasto la variable más eficiente para medir el nivel de intervención estatal?
Gastón Vigo en 25 Mayo, 2015 en 1:21 pm dijo:
En los capítulos VII y VIII (Soluciones institucionales y límites al oportunismo político) se nos hace reflexionar sobre las soluciones desarrolladas para limitar a los gobernantes, dándonos ejemplos concretos que se han plasmado en constituciones de países, como así también en libros de hombres ilustres. Lamentablemente, como pasa en la Argentina, la práctica política niega a la teoría, haciendo que los individuos de esa nación, desconozcan o ya no se interesen por hacer respetar lo que por herencia histórica jurídica, debían cumplir sus mandatarios. Es por lo dicho, que toma relevancia el nacimiento de instituciones y mecanismos, que por su transparencia y efectividad, sean capaces de frenar los abusos de poder. A su vez, para profundizar esto último, se plantea en la obra como opciones, la federación y la confederación, estableciendo las diferencias puntuales entre ambas, pero sin dejar de mostrar las virtudes de cada una, lo que hace que instantáneamente el lector imagine cual tiene mayor grado de aplicabilidad aplicable en su país.
Dentro de los temas que desconocía puedo nombrar:
A.	Los ejemplos de cómo en ciertos lugares, los privados desarrollaron con inteligencia los denominados bienes públicos.
B.	Las formas que se pueden usar para limitar el déficit fiscal y el gasto público; también me resultó novedoso la coparticipación inversa, el funcionamiento de las democracias directas y la legislatura temporal.
1.	¿Por qué la democracia continúa siendo tan aclamada, cuando los resultados de ella, no son los esperados?
2.	¿Se aplicó en algún país lo propuesto por Hayek para el poder legislativo?
3.	¿Cuál es la regla monetaria más eficaz y posible, para los tiempos que corren?
Javier Turco en 25 Mayo, 2015 en 4:01 pm dijo:
Soluciones Institucionales y Límites al Oportunismo Político
Existen dos formas de satisfacer las preferencias de los individuos, mediante el mercado o mediante el estado. Ambas soluciones presentan problemas, y la condición para que funcionen correctamente es la necesidad de instituciones de calidad.
Las soluciones a estos problemas van desde garantizar derechos de propiedad, facilitar la competencia, provisión de bienes públicos, limitar las acciones del estado.
Con respecto a los límites a las acciones de los gobernantes, ninguna constitución o norma los limitará, solo la gente puede ponerle limites, si es que están en desacuerdo.
La aparición de la República fijo los inicios de los instrumentos de limitación del poder del gobernante.
B. Temas de interés
Me pareció interesante la crítica de Coase a Pigou sobre la solución a las externalidades negativas con impuestos. Según Coase, se puede llegar a una solución espontánea entre las partes frente a un problema de externalidad cuando los costos de transacciones sean bajos o nulos. La solución más eficiente seria asignar el recurso a su uso mas valioso.
El hecho de que exista una constitución que proteja los derechos individuales y limite las acciones del estado no garantiza de que los gobernantes la cumplan. El federalismo mediante la competencia de estados es una buena solución para limitar el poder del estado, ya que los contribuyentes pueden migrar fácilmente de un estado a otro.
1. El hecho de que exista una constitución que limite el poder del estado y defienda los derechos individuales no es garantía de que se cumpla?
2. La República no garantiza que las acciones del estado estén limitadas, de hecho en Argentina existe una República con una de las constituciones más liberales, y es uno de los países líderes de corrupción y con menor grado de libertad?
3. La única solución de fondo para limitar el poder del estado es que la gente en su mayoría así lo desee y se modifique la opinión pública?
Oswaldo Toscano en 25 Mayo, 2015 en 7:18 pm dijo:
Los mercados y la política son procesos imperfectos, en el caso del mercado los abusos se pueden corregir mediante la competencia, sin embargo en la política se dificulta por cuanto el estado es un monopolio. La respuesta se encuentra en la limitación y división del poder. La división del poder genera una cierta competencia entre los actores políticos y la separación y limitación de poderes genera costos altos de transacción para el lobby. El federalismo es un mecanismo para limitar y controlar el abuso del poder y garantizar los derechos básicos de los individuos (libertad, vida y la propiedad).
Según Feld y Frey (2006) el cumplimiento de las obligaciones fiscales es resultado de un contrato fiscal psicológico. Es una novedad entender como funciona el sistema fiscal en Suiza, sobre todo por la transparencia que genera un compromiso diferente de parte de los contribuyentes que son tratados con respeto y no como delincuentes, forma muy común con la que se trata a los contribuyentes en Latinoamérica.
¿El impuesto a las sucesiones que efectos tiene en la sociedad?
Si las constituciones no limitan el abuso por parte de los políticos de turno ¿El camino para limitar el gasto excesivo tiene que ver con la educación de los electores? ¿O por tener un partido liberal que pueda actuar desde el congreso?
Mario Soro en 28 Mayo, 2015 en 1:28 pm dijo:
La estructura institucional del estado afecta al diseño y a la ejecución de las políticas económicas y públicas y la calidad de esta estructura influirá en el desempeño económico y la calidad de vida. El Estado asume funciones que debe financiar, lo hace mediante impuestos (política fiscal), deuda (interna o externa), vender activos (privatización), expropiar activos, generación de ingresos propios por venta de servicios y emisión de moneda.
Se pone énfasis en la maximización de la recaudación fiscal cuando en realidad lo que importa es la maximización del bienestar económico.
Por otro lado, la descentralización brinda beneficios dado que satisface con mayor exactitud las necesidades de una población que un gobierno centralizado, mientras que se considera que se debe manejar de manera centralizada los componentes de estabilización económica, caso contrario podrían darse las condiciones para una desestabilización económica.
Las instituciones van cambiando y lo hacen de la mano de los emprendedores institucionales (emprendedores políticos, emprendedores de políticas y emprendedores de ideas). Su camino está marcada por cambios, crisis y resistencias al cambio.
Para mí las diferentes formas o variaciones de la curva de Laffer, según la sociedad tenga mayor afinidad o aversión al pago de impuestos, los más afines podrían llegar a una alta tasa, teniendo aún una gran recaudación, no así las sociedades más adversas que con una tasa menor ya comenzarían a disminuir su recaudación.
Igualmente, como un gobierno descentralizado puede tener a más ciudadanos contentos que uno centralizado, al dar a cada región por separado lo que su población pide.
Free Cities (ciudades libres), propuesta que ha ido creciendo y toma el modelo de Hong Kong y Singapur
¿Qué factores ha influido para que en la mayoría de países de América Latina no haya existido una gran descentralización de la estructura gubernamental?
Jaime Narbon en 28 Mayo, 2015 en 3:09 pm dijo:
El capítulo séptimo del libro “el foro y el bazar” me resultaron verdaderamente interesantes ya que trata de soluciones de orden institucional a los problemas sociales que comúnmente se denominan fallas de Mercado. Lo interesante de este capítulo es que demuestra mediante varios ejemplos que es posible y generalmente es la norma que hayan soluciones privadas que solucionen problemas en la sociedad, sin la necesidad de intromisión estatal. Generalmente, se estima que como los mercados fallan, la intervención estatal se convierte necesaria, sin entender ni comprender porque dicho mercado no ha podido ofrecer una solución favorable. Un detallado y cuidadoso análisis demuestra que en áreas en las cuales se determina que un mercado ha fallado es en áreas en la cual la mano visible del Estado ha estado muy activa. Es muy importante que en estas áreas del mercado estén propiamente definidos los derechos de propiedad, ya que son estos derechos de propiedad privada los que determinan la resolución de conflictos.
Es interesante además, el aporte que establece Ronald Coase en su famoso teorema de coase para tratar externalidades desde un punto de vista institucional. Antes de Ronald Coase, la teoría económica simplemente hacia uso de las recomendaciones de A.C. Pigou en las cuales cuando una externalidad es positiva, es decir afecta de forma grata a los implicados, entonces el estado debe subsidiar dicha actividad, mientras cuando afecta de forma negativa, entonces el estado debe imponer un impuesto sobre dicha actividad para hacer que sea menos rentable dicha actividad. El teorema de Coase, resuelve este problema desde el ámbito institucional, con soluciones privadas pro mercado. El claro ejemplo es el de los faros, carreteras y demás que históricamente han sido financiadas con recursos privados entre comunidades.
En el capítulo 8, el autor presenta un análisis sobre medidas que pueden limitar el abuso de poder político. Como es de saber los estados utilizan su poder coercitivo para lesionar derechos individuales y expandir su poder y dominio sobre sus súbditos. El Estado mediante los actos impositivos, el gasto público, déficits fiscales y mediante la emisión monetaria, es capaz de lesionar los derechos individuales, aumentar su poder y expandir así en leviatán. Por esto es sumamente importante la descentralización, la solidez de las instituciones republicanas y la resistencia y conocimiento por parte de la sociedad.
Entre los temas destacados me pareció sumamente interesante como Ronald Coase hace uso de la historia para demostrar que las afirmaciones de la mayoría de los economistas que piensan que la intervención estatal es la única solución a los problemas que ocurren en la sociedad, están de por sí, equivocados.
Otro tema a destacar es cómo la sociedad prevalece y coopera mutuamente para resolver problemas, en muchas ocasiones sin la necesidad de intervención estatal. También me pareció interesante lo importante que es la descentralización y la solidez institucional basada en un sistema republicano que se protege a las minorías, en detrimento de un sistema federal.
¿Por qué si la historia demuestra que la cooperación social existe para la solución de conflictos, se sigue insistiendo en la intromisión estatal? ¿Tiene que ver mucho del desconocimiento de la historia tanto económica como social?
Comprendiendo que un sistema Republicano es el más eficaz para proteger los derechos de las personas, ¿Por qué se sigue insistiendo en la democracia?

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