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Timestamp: 2020-05-31 22:46:42+00:00

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Elecciones catalanas: un espectáculo patético ‹ Mario Conde Blog
Elecciones catalanas: un espectáculo patético
Da pena, por decir algo, además de rabia, el espectáculo que nos han montado con las eleciones del domingo que viene en Cataluña. Años perdidos dejando en manos de los independentistas la manipulación histórica y el control de los medios para estimular un sentimentalismo edificado sobre la pura y dura mentira y muchas medias verdades. Una renuncia a hacer lo que debieron hacer y algo tan sencillo como no permitir que esas elecciones se celebraran. ¿Acaso no existía otra solución diferente a la barbaridad que quieren hacer con el Constitucional? Dicen, claro, que esa ley es contraria a la Constitución, pero ¿quien va a decir que es inconstitucional? ¿El propio Tribunal Constitucional sobre sí mismo?. Es que, de verdad…
¿Por qué no ha declarado ilegales a los partidos políticos que propugnen la independencia? No es tan extraño ni repugna que eso pueda suceder, pero si alguien tiene escrúpulos, ¿por qué no declarar ilegales a los partidos o a las coaliciones electorales que propugnen la secesión o la independencia por métodos contrarios a la Constitución? Con esto la coalición Juntos Por el Si tendría que acudir a la sala 61 del Tribunal Supremo y asunto concluido. Y a seguir
Y ahora, en unos quince días desplegando todos los esfuerzos de líderes europeos opinando mal, tergiversando declaraciones de Juncker, diciendo a la banca que opine —nada mas contraproducente– un gobernador del Banco de España enloquecido que dice que va a existir un corralito,luego diciendo que no dijo lo que dijo, un presidente del Gobierno que vacila ante la nacionalidad de los catalanes españoles, confundiendo nacionalidad y ciudadanía, representantes de la cultura que dicen ahora, dos días antes, no se qué de no se cuantos, un ministro de exteriores debatiendo sobre independencia antes de la votación…
En fin, que en las filas del independentismo comprueban el desconcierto, el caos, el no saber qué hacer, la inoperancia, la estupidez en las filas de los no independentistas liderados por el Gobierno y su terminal de hoy el diario de Prisa que no para de intentar desmantelar a los independentistas sin querer darse cuenta de que no solo ya no es ni la sombra de lo que fue, sino que sus admoniciones en contra se transforman automáticamente en a favor de aquellos a quienes atacan. Todo un cuadro realmente patético.
Ahora resulta que se dan cuenta y quieren razonar lo que algunos venimos diciendo desde hace tiempo: que estas elecciones son fraudulentas, que es un referéndum trucado, que no debieron celebrarse, que en todo caso no aportan legitimidad para declarar la independencia…Que si, señores, que sí, que lo sabemos, pero ¿Es que lo han entendido ustedes ahora? ¿Es que ahora caen en la cuenta? Pues si en un asunto como la independencia se percatan de la realidad tan tarde, no se yo que barbaridades harán en los asuntos mas ordinarios.
Están perdidos, o cuando menos desconcertados. Los independentistas siguen su hoja de ruta, la que algunos sabemos y denunciamos ya hace años, y nos tomaban por visionarios. Pues ahí tienen la visión. Si ganan, como parece, van a la Declaración Unilateral de Independencia. Van a iniciar un proceso con total y absoluta seguridad. Y ¿qué proceso iniciará el Gobierno? ¿Qué va a hacer? De momento nada. en el mejor de los casos una literatura barata. Patético.
40 thoughts on “Elecciones catalanas: un espectáculo patético”
en 24 septiembre 2015 en 1:18 pm said:
Fiel descripción de una triste realidad. Nada que objetar y nada que añadir, para tirarse de los pelos. Es gravísimo, España por los suelos y esta patulea de inútiles, no se enteran de nada.
¡Pero, Dios mío, en manos de quiénes estamos!.
en 24 septiembre 2015 en 1:42 pm said:
¿Cuantos catalanes de los llamados a votar votaron “Sí” en el simulacro de referendum hace unos meses? un 33% si no recuerdo mal.
Creo que hay que refutarles con sus propios argumentos, porque usando los nuestros, por ciertos que sean, no los escuchan. No pueden escuchar que su “nación” no tiene ninguna base histórica, porque se desmoronaría todo el esquema mental de mentiras que se han montado.
Claman por democracia y bla, bla bla, democracia sólo para los catalanes claro, no les importa la opinión del resto de españoles.
Pues bien, usemos esos argumentos. Solo a la tercera parte de catalanes quieren la independencia según el simulacro de referendum con urnas de cartón que ellos mismos hicieron.
¿Por que siguen cacareando con lo mismo y nadie les recuerda su desastroso resultado en el show “democrático” que ellos mismos montaron hace meses?
¿Por qué no respetan la voluntad de dos terceras partes de los ciudadanos de Cataluña a los que no les importó ir a votar por ese tema?
Es obvio que la probabilidad de independencia es de 0,00000001%. Aunque no hiciera absolutamente nada el gobierno español.
Es decir, la independencia es (casi) imposible no porque lo evitase el gobierno de España, sino porque el resto de estados del mundo no les reconocería como estado independiente.
Aún así, ese 0,000000001% de probabilidad causa el suficiente temor en el gobierno español como para aceptar más sometimiento a poderes supranacionales a cambio de que otros estados se posicionen claramente sobre el asunto catalán. Lo hemos visto con el tema de los refugiados sirios.
Recuerdo que el mismo día que Cameron se posicionaba sobre el tema de Cataluña, Rajoy anunciaba que España acogería nosecuantosmil sirios. ¿Quid pro quo?
Por otro lado ¿Fue un error inocente de la traductora de Obama que tradujera mal exactamente la frase que tanto le habrá costado al gobierno español que dijera Obama sobre la unidad España..? ¿O la forma de EEUU de echar más leña al fuego del 0,00000001% de probabilidad de independencia?
A EEUU no le interesa una independencia de Cataluña, pero sí le interesa que el gobierno español la tema, para pedir contraprestaciones a cambio, quizá no pida esas contraprestaciones EEUU de forma directa, pero sí a través de sus títeres como R.U. y Alemania. Así ha parecido ser en el caso de aceptar tantos refugiados sirios en territorio español.
Por suerte para nosotros a EEUU no le interesa una cataluña independiente, ya que si así fuera, no albergo la menor duda de que en el estado español dirían Señor sí señor a lo que ordenasen desde Washington. Si han sido capaces de ceder de forma vitalicia la base de Morón, si han sido capaces de acoger el escudo antimisiles en Rota (que sí es un peligro real de ROMPER España, pero en el sentido literal, físico), ¿de qué no será capaces a la hora de obedecer a la metrópoli?.
Me hace gracia los catalanes, ellos piden la independencia para Cataluña, yo la pido para España.
Es obvio que totalmente independiente no se puede ser en el mundo actual, pero no sé, un poco menos vasallo, una posición algo menos humillante en la arena internacional, más parecida a la que había hace décadas y no la actual. Que ya no se trata de una cuestión de orgullo únicamente, sino de simple seguridad y supervivencia desde el punto de vista militar dada la coyuntura geopolítica actual.
Dicho lo cual, me da envidia el pueblo catalán, ellos se sienten orgullosos de pertenecer a una nación imaginaria, que no tiene base histórica alguna.
Mientras que la mayoría de españoles se avergüenzan, o en el mejor de los casos, son completamente indiferentes a la idea de nación española, que es bien real y con una historia que ha sido decisiva para la historia de la humanidad (la mayoría de naciones del mundo no puede decir lo mismo).
Los españoles entre las clases populares parecen desconocer incluso el significado de la palabra “nación”, y es lógico, nunca nadie les ha hablado de ello con la importancia debida (mientras que a Vascos y Catalanes sí, en sus sistemas educativos y medios de comunicación).
No le echo la culpa de ello al pueblo español, desde luego que la actitud de la mayoría de españoles respecto a la idea de nación española ha sido algo dirigido de arriba a abajo, y no al revés, desde la llegada de la “democracia”. Vía sistema educativo, vía medios de comunicación y vía legislación.
Supongo que es lógico y completamente normal, ¿Cómo iba a permitir EEUU una España fuerte, próspera y orgullosa de sí misma cuando su principal patio trasero (América Latina) comparte idioma e historia con nosotros? Desde luego las exigencias de restar importancia a la religión católica, a la idea de nación española y permitir el auge de los nacionalismos imaginarios debieron ser exigencias externas en gran medida, de una forma o de otra (hay muchas formas de conseguirlo) a cambio de todo aquel dinero de fuera que entró en España aquellos felices años.
El hecho de avergonzarse, o desconocer el concepto de la propia nación no es algo inocuo, no tengo muchas dudas sobre su repercusión directa en la economía.
Un vasco ve un producto vasco y siempre lo preferirá a uno de cualquier otro país, un catalán idem, y procurará siempre relaciones con empresas de allí antes que con españolas o extranjeras. Un Español desgraciadamente NO, y esto tiene sus consecuencias económicas a largo plazo, y esto se nota hasta en lo más trivial, como el hecho de que tiende a parecer como algo mejor marcas con palabras en inglés a con palabras españolas.
Como expone George Soros en sus ideas sobre la teoría de la reflexividad, cuando se trata a alguien de una forma, termina reaccionando de esa forma. Y esto parece ser cierto no sólo a nivel de individuo.
en 24 septiembre 2015 en 6:13 pm said:
Yo creo que toca un asunto muy importante y sobre el que hemos de reflexionar en profundidad: qué está ocurriendo con el sentimiento de ser español. Es absolutamnete verdad que los catalanistas se sienten orgullosos de su catalanidad; los vascos de ser vascos y los gallegos, de su galleguidad. Los andaluces de su andalucismo y así creo que podría continuar. Pero ¿y de la españolidad? Sse está perdiendo el orgullo de ser español? ¿En algún momento de nuestra historia ese sentimiento de orgullo ha proliferado con caracter abrumador entre la masa? ¿Confundimos el desprecio por una clase política, por un modo de gobernar con la idea de ser español? ¿Perdemos el orgullo de ser español. a la vista de lo que unos cuantos, desde hace ya bastantes años, tirando a muchos años, han hecho de España? Este, como digo, es un asunto de extrema importancia en este momento y que va a condicionar el desarrollo futuro de la idea de España
en 25 septiembre 2015 en 1:13 pm said:
Yo, no identifico o confundo mi desprecio por los políticos con el desprecio que pueda sentir por la España de hoy, lejos de ello, la vergüenza que siento por la España de hoy, se debe a la impúdica incapacidad que la España de hoy, exhibe a la hora de reconvenir a una clase política enloquecida, corrupta e incapaz, que está acabando con ella.
No sé si este sentimiento que yo albergo de asco hacia esa incapacidad, es o no compartido por mucha gente, no sé siquiera si la gente se para a pensar un poco en este tipo de cosas, pero de este tipo de análisis, muy básico por otra parte, habrían de surgir posturas de intransigencia, ante esta bacanal de corrupción e idiocia, que no veo por ningún lado y esto, sí supone un verdadero desgaste a mi ya muy baqueteado patriotismo.
Cuando se ha acudido a todas las organizaciones, que existen y han sido instituidas para defender el imperio de la ley ante los abusos del poder y no se obtiene más que la callada por respuesta, cuando no, una mal disimulada mofa, no resulta difícil comprender que se pueda caer en el desencanto y la decepción, devenidas de la impotencia y eso, produce un profundo desprecio, pútrida fuente de la que solo manará rencor.
Pero el rencor y el desprecio, también pueden ser hijos del honor y de la dignidad traicionados y pueden impulsar a heroicidades y a resistencias agónicas que terminen por minar la autocomplaciente prepotencia del sistema.
No sé en qué modo se va a ver condicionado el futuro de España por la situación actual que vivimos o por el deterioro del sentir patrio, pero sí sé que estamos en los umbrales de algo distinto y bajo mi punto de vista, altamente inquietante. Cuando personas ya muy mayores, que están en la recta final de sus vidas, que han vivido casi todo lo que les tocaba vivir, llegan a la meta, teniendo que revisar y cuestionarse lo que hasta hace cuatro días constituía el nudo gordiano cósmico de sus valores, es que algo muy profundo, está ocurriendo aquí y no sólo aquí, en España.
Lo gordo, es que se nos ha negado toda suerte de protagonismo en esos cambios profundos, ya venidos unos y otros por venir y yo, eso, no puedo tolerarlo y…..¿uestedes?.
Se nos ha usurpado nuestra individualidad y se ha escrito un guión para cada uno nosotros, que habremos de interpretar, queramos o no, esté por encima de la ley o no y nos convenga o no, ¿qué les parece?, ¿no amerita la guasa ésta una ” pensadita”?. ¡ Y claro!, todo ello mientras cada día y con tanta vehemencia como desvergüenza, se nos dirigen discursitos basados en términos tan grandilocuentes como democracia, justicia, liberalismo, igualdad, solidaridad, en fin…….., ¿para qué seguir?.
Vivimos en un país y me atrevería a decir que en una sociedad, me refiero a la occidental, incapaces de luchar por su dignidad y en la medida que esto es así, yo los desprecio, al primero y a la segunda.
NOS HAN ROBADO LA MERIENDA Y NOS HAN CAGADO LA TALEGA.
en 25 septiembre 2015 en 1:29 pm said:
Segmenta, aísla, tritura, lamina.
Este viejo adagio, creo que de origen latino, describe perfectamente el proceso de disolución previo, que a todos los niveles, (económico, social, legal, etc, etc.), necesitan que se produzca, quienes tienen un gran plan en marcha, para toda la humanidad.
¿Paranoias?, analicen la realidad y si logran no ver una mano negra en este proceso de globalización desbocada y de hiper-concentración de riquezas y de poder en manos de cada vez menos gente, por favor, no dejen de decírmelo, me harán muy feliz convenciéndome de que veo visiones. No de que visiono, sino de que veo visiones.
Si me voy por los cerros de Úbeda un poco, puesssssss, tampoco pasa nada, ¿no?.
en 26 septiembre 2015 en 5:12 am said:
Si buscamos motivos en la historia de España sobre ese asunto…
Por ejemplo, en el auge del patriotismo español estaría la guerra de independencia española, donde se popularizó la bandera rojigualda entre la población.
Y luego estaría la pérdida de las últimas colonias en 1898 como una fecha importante en la pérdida de ese patriotismo y una visión negativa de la nación.
Pero para explicar la situación actual no creo que haya que remontarse tan atrás en el tiempo. Igual que no que hay que remontarse tan atrás en el tiempo para explicar el patriotismo de los catalanes.
Abordaré un asunto parecido, la pérdida de religiosidad en europa occidental, a menudo se expone como causa la IIGM.
¿Fue España menos religiosa despues de la guerra civil o de la IIGM? La respuesta es NO. La religión en España ha disminuido a la misma velocidad que se perdía soberanía económica y militar.
en 24 septiembre 2015 en 3:39 pm said:
El problema de todas estas verdades irrefutables que expresa el artículo, es que, en España, el político, el que vive de la política, tiene una visión de futuro muy corta, principalmente suele ser la de entrar en el poder y mantenerse en su puesto durante los próximos 4 años. A eso se reduce su horizonte…
¿Cómo es posible que en España, las Leyes que promulga el Legislador tengan tantos Reales Decreto de modificación?¿Porque lo hacen, es para conformar a los suficientes que les hagan mantenerse en el poder 4 años más?¿Legislan mirando al futuro del conjunto? o ¿para ellos, la prioridad de su conjunto se reduce a su partido?
en 24 septiembre 2015 en 5:18 pm said:
El artículo sexto de la CE constitucionalidad a los partidos políticos. Los partidos del Junts pel si ni respetan la Constitución ni la Ley. Aunque, tampoco pasa nada, puesto que no hay en la Carta Magna ésa de papel mojado ninguna cláusula semejante a la del artículo 21,2 de la Grundgesetz alemana de la cual puede deducirse la in constitucionalidad de partidos anti-sistema como ésos que parece van a ganar las elecciones del domingo. Esto a Claudio le divierte bastante.
en 24 septiembre 2015 en 5:24 pm said:
Constitucionalidad no. Constitucionaliza quiere decir Claudio al inicio de su comentario-conocimiento.
en 24 septiembre 2015 en 10:52 pm said:
En este país los temas son tan repetitivos que aburren, ya escribí que este tema es aburrido. ¿Ha sucedido en la historia personas que han intentado independizar un territorio sin ninguna base real?, Sí. ¿Se respondieron con diferentes medidas?Sí. Pues ya se saben. Ahora como soy defensor de las futuras generaciones, espero que justicien a las anteriores, abuelos y padres, responsables de todo esto, pero son tan cobardes que esconden con “yo no he sido”, pero insisto espero que dichas futuras generaciones justicien a los abuelos y padres sin contemplación. Lo demás palabrería que simplemente demuestran la cobardía.
en 24 septiembre 2015 en 11:21 pm said:
A Claudio le ha encantado oír la expresión “Mai més subdits! (Nunca más súbditos)” proferida por el cantautor y cabeza de lista de Junts pel Si por Girona, Lluis Llach . Paradójicamente los soberanistas catalanes van a desligitimar a la degradada y catatónica Corona Española, coadyuvando en el proceso de instauración de una República Liberal Confederal (tan Confederal como en el periodo de la Corona de Aragón 1137-1715). Poquet a poquet la Monarquía Autonómica se va a fer la mà (no se traduce por decoro y buen gusto). Bona nit Buenas noches les desea Claudio a todos los catalanes y castellanos de buena voluntad.
en 24 septiembre 2015 en 11:55 pm said:
Como residente de hace muchos años de estas tierras tan maravillosas como son las aragonesas, no se te olvide Claudio que basándonos en la Corona de Aragón, los condados del territorio catalán antes de hacer cualquier proyecto deben perdir permiso a la Corona de Aragón, pues para no perder la constumbre de la época, ya saben que lo deben hacer, pedirnos permiso.
en 25 septiembre 2015 en 12:57 am said:
Expectante ante las elecciones el próximo domingo. No tengo la más mínima idea del resultado que veremos.
Cuatro años atrás, ni el más optimista de los independentistas tan siquiera soñaba con un escenario como el actual. En mi opinión, tres factores nos han llevado hasta aquí :
-la crisis económica, que ha interiorizado en muchos ciudadanos el repetido mantra oficial del nacionalismo : “España nos roba”. No deja de ser curioso que preguntados individualmente si están de acuerdo con un impuesto progresivo como el de la Renta mediante el que paga más el que más tiene, respondan afirmativamente, y sin embargo contabilizados como colectivo sean totalmente contrarios a tener una balanza fiscal con saldo negativo. Ha bastado el recorte en algunas pagas y otros servicios para que esa balanza fiscal soportada con poco agrado, se haya convertido en un saqueo descarado por parte del resto de los españoles.
-la irresponsabilidad manifiesta de amplios sectores de la sociedad civil, que pensando que esto de la independencia no iría más allá apoyaron la deriva de los dirigentes políticos, incluso alentándolos –salvo contadas excepciones- con el convencimiento que de ese modo, una vez más conseguirían una mejor financiación para Cataluña como tantas veces se había conseguido anteriormente. Tres semanas antes de las elecciones, viendo que esto se escapa de control, empiezan a decir lo que callaron y debieron explicar en su momento. Tarde y precipitadamente, con lo que a veces consiguen el efecto contrario.
-la inacción del gobierno central, totalmente predecible por parte de los dirigentes nacionalistas, que durante los últimos treinta años han ido tensando la cuerda en numerosas ocasiones sin coste alguno, viéndose cada vez más fuertes, y con la convicción que esta vez tampoco habría una respuesta firme, como no la había habido anteriormente.
Y aquí estamos. Nada importa que la encuesta más favorable a los independentistas dé menos escaños a la coalición expresa formada para estas elecciones que los conseguidos en las anteriores por las dos formaciones que la integran (y eso contando con D’Hont).
Se sienten ganadores y están eufóricos. Sea cual sea el resultado, a ver cómo se reconduce esto.
en 25 septiembre 2015 en 8:01 am said:
Ese es exactamente el verdadero problema. Yo creo que finalmente hemos conseguido un diagnóstico bastante acertado de cómo y por qué hemos llegado a una situación como la que nos toca vivir el próximo domingo. Sobre eso las ideas están —creo— bastante claras. Pero la pregunta es ¿y ahora qué?
No tengo duda de
1. El caracter fraudulento de estas elecciones como instrumento para decidir independencia si/independencia no
2. Que sea cual sea el resultado en puridad no atribuye legitimidad para declarar la independencia
Tampoco tengo duda de que si ganan en escaños los independentistas, aún cuando no ganen en votos, van a caminar hacia adelante y en su momento procederán a la Declaración Unilateral de Independencia
Tengo muchas dudas de
1. Qué pasará en Cataluña el 28 por la mañana si ganan en escaños y votos
2. Qué pensarán la gente del gobierno de Madrid
3. Qué se estará cociendo en otras partes de España, singularmente el país Vasco y en intensidad mucho mas reducida en Galicia
4. Qué reacción se dará en Andalucía, en Valencia y en Baleares
Según se produzcan estas reacciones tengo muchas dudas de
1. Si el Gobierno central aplicará los mecanismos legales previstos en la Constitución
3. Si finalmente se habilitará al Constitucional para que aplique ese engendro legal que pretende el gobierno
4. Si , por el contrario, aceptará los hechos consumados y se abrirá un periodo de negociación.
5. Si los independentistas catalanes triunfantes querrán negociar algo que no sea la independencia pura y dura
No tengo duda de que todo esto se convertirá en un periodo de agitación social e incertidumbre
No tengo duda de que estamos a las puerta de comprobar que el concepto con el que hemos vivido de España, la idea de España de siglos de existencia, está a punto de enviarse a una suerte de papelera de la Historia.
en 25 septiembre 2015 en 1:41 pm said:
Perdonen que esté un poco logorréico esta mañana, pero tengo el pálpito, no sé por qué, de que todo se hará como siempre, es decir: de la peor manera posible.
No desestimen mi comentario por lacónico.
en 25 septiembre 2015 en 10:00 am said:
En época de crisis es facil utilizar el nacionalismo para cualquier objetivo. En este caso el ‘España nos roba’ les va muy bien a la causa antiespañola.
Por otro lado creo que estamos asistiendo al mismo juego repetido una y otra vez por los gobiernos centrales: darle alas al nacionalismo bien para usar el miedo como arma electoral bien para llegar a posteriori a un acuerdo de gobernabilidad.
Rajoy debe pensar que si gana mas tarde con amplia mayoria ya tendrá tiempo de resolver lo que haya que resolver, y si por contra necesita unos escañitos para gobernar los nacionalistas le tendrán que devolver el favor, supongo que ya habrán hablado lo que hayan tenido que hablar. Ya procurarán muy mucho no reventar la teta de la que maman todos. Eso sin tener en cuenta que España tiene ejercito y Cataluña no un poder sin ejercito que lo soporte asi de pronto no termino de verlo.
No obstante si a Mas se le ocurre hacer una declaración unilateral de independencia entiendo que a los 5 minutos deberian entrar las FSE oportunas y tomar el control de las instituciones. Eso sería lo correcto aunque no se si tenemos los dirigentes adecuados como para tomar ciertas medidas .
Mientras seguimos perdiendo lo poco que nos queda de españoles, viendo el percal no hay mucho interes en sentirse orgulloso de ello y en el pais que hemos construido no supone una ventaja precisamente hacer gala de españolismo, excepto si juega la selección claro,que eso son temas importantes.
Aunque otra posibilidad, quizás demasiado obvia, es que Rajoy quiera crear la excusa para poder tiranizar pelín mas el pais.
en 25 septiembre 2015 en 5:34 pm said:
Vergonzoso todo. Ese desplante a la bandera de España ayer, en el balcón del ayuntamiento de Barcelona. ¿Es que nadie defiende el símbolo de la Patria? Absolutamente de vergüenza.Estos seudogobernantes separatistas son el deshonor personificado. Juraron la Constitución, y la violan a todas horas.¿Qué clase de persona haría algo así? Sólo personas sin honor, incapaces de ser fieles a la palabra dada.
¿Qué decir de quienes han jurado defender a España? ¿Dónde queda la fidelidad a la palabra empeñada en ese juramento?
en 25 septiembre 2015 en 9:57 pm said:
El deshonor se personifica en el Rey de España, no en los separatistas. Es él el que tiene que “guardar y hacer guardar la Constitución” (artículo 61.1). Vergüenza le tendría que dar al fantoche ése de estar de turne por los USA, mientras se pergeña y urde la conquista del Ducado de Montblanc, del Condado de Cervera, del Señorío de Balaguer y del Principado de Gerona (cuyos títulos ostenta su hija Leonor de Todos los Santos de Borbón y Rocasolano), así como de todo el resto del Principado de Cataluña. A Claudio le llama poderosamente la atención que nadie -ni aquí ni fuera de aquí- esté denunciando esa dejación de funciones del Monarca de todos los catalanes.
en 27 septiembre 2015 en 5:25 pm said:
Aquí, sí hay quienes lo hemos denunciado.
en 27 septiembre 2015 en 6:06 pm said:
Ya, ya… Balando cual cubicularios 🙁
en 25 septiembre 2015 en 6:05 pm said:
Muy bueno el artículo de Joseba Arregi en El Mundo creo de anteayer, sobre esta secesión. Autor del libro “La secesión de España.” Hacen falta personas así, valientes, que hablen alto y claro. Los hechos vendrán por añadidura.
en 25 septiembre 2015 en 8:28 pm said:
Yo dudo sobre si el problema es no sentirse de una Tierra o es el sentirse demasiado de una Tierra. En serio que no sé si es peor no sentirse español y sentirse catalán (vasco, valenciano…) o sentirse español y no sentirse catalán…
Pr favor, no nos deseéis que aparezcan las fuerzas armadas por aquí (personalmente no creo que suceda) porque a los que no nos consideramos ni españolistas ni catalanistas ni… que sé yo, no nos haría ninguna gracia este tipo de defensión en nombre de algo que no acabamos de entender.
en 25 septiembre 2015 en 11:24 pm said:
Claudio no lo desea ni lo deja de desear. La irrupción de las Fuerzas Armada en Cataluña no depende de nuestros deseos en uno u otro sentido o en ninguno. Según el artículo octavo de la evanescente Carta Magna ésa, debería tomar cartas en el asunto de una hipotética declaración unilateral de independencia. Nuestras FFAA tienen fines político – constitucionales de Defensa interior frente a cualquier movimiento secesionista que atiente a la “integridad territorial” española; y frente a cualquier ataque subversivo al “ordenamiento constitucional”. Ésas son sus competencias bajo el mando supremo del Rey (art. 62, h), en dependencia orgánica del Gobierno, y sesegún los preceptos parlamentarios de declaración de estados de alarma, excepción y sitio (art. 116). Luego, no se trata de deseos, sino de la Ley y del orden constitucional puesto en jaque por Más y sus compañeros de viaje a lo Moisés en Los Diez Mandamientos de Charlton Heston 🙁 🙂
en 25 septiembre 2015 en 9:03 pm said:
No es deseo T es historia, y para eso están. No soy muy dado a citas pero ya lo dijo Clausewitz ‘ La guerra es la continuación de la politica por otros medios’ , todo es posible. Pero francamente no crei que pase , seguira todo igual, mas ruido, menos nueces y todo como siempre.
en 26 septiembre 2015 en 5:45 am said:
Ángel Ganivet se refería al individualismo típicamente español: “En la Edad Media nuestras regiones querían reyes propios, no para estar mejor gobernadas, sino para destruir el poder real; las ciudades querían fueros que las eximieran de la autoridad de esos reyes ya achicados, y todas las clases sociales querían fueros y privilegios a montones; entonces estuvo nuestra patria a dos pasos de realizar su ideal jurídico: que todos los españoles llevasen en el bolsillo una carta foral con un solo artículo, redactado en estos términos breves, claros y contundentes: «Este español está autorizado para hacer lo que le dé la gana»”. A eso, no vamos.
Habría que ppreguntarse las razones por las cuales quienes integran la nación estadounidense – los Estados Unidos de America- aceptan de forma clara y sin ningún tipo de reserva las decisiones de los órganos judiciales en general y del Tribunal Supremo en particular, aun discrepando jurídicamente de las mismas, dado que la aceptación de una resolución judicial no impide en modo alguno la crítica jurídica de la misma.
En este sentido, Stephen Breyer se refiere expresamente al caso más polémico, Bush v. Gore, donde el propio candidato derrotado llamó públicamente a sus simpatizantes a aceptar la sentencia del Tribunal Supremo y reconocer a Bush como el vencedor, sentencia que fue aceptada por todos sin perjuicio de ser una de las que más críticas ha recibido desde el punto de vista jurídico (el mismo Breyer formuló un voto particular discrepante). Pero hoy en día, y este es el pilar fundamental de la democracia, en los Estados Unidos nadie en su sano juicio no ya manifestaría públicamente su intención de desobedecer una ley o una orden judicial, sino que ni tan siquiera se plantearía tal cuestión.
Por desgracia, en nuestro país la situación es diferente. No es que hay literalmente cientos de sentencias que no se ejecutan, sino que incluso en los últimos tiempos algunos representantes electos han manifestado de forma abierta su intención de incumplir las leyes que no sean de su agrado (resucitando así el célebre aserto “se acata, pero no se cumple”), situación que se ha exacerbado con la situación vivida en la Comunidad Autónoma de Cataluña donde algunos de sus dirigentes ya sin el más mínimo sentido del pudor han expresado su intención de incumplir abiertamente la ley.
Ayer entró en vigor la Ley Orgánica de reforma de la Ley Orgánica 2/1979 de 3 de octubre, del Tribunal Constitucional para la ejecución de las resoluciones del Tribunal Constitucional como garantía del Estado de Derecho,tan ineficaz en cuanto al fondo como inoportuno en la forma.
Conviene deslindar los aspectos puramente jurídicos de los políticos.
I.- Aspectos jurídicos. Si uno echa un vistazo a la inusualmente breve Exposición de Motivos, ya nos encontramos con la primera sorpresa, dado que pese a reconocer que “la actual regulación del Tribunal Constitucional contiene los principios generales para garantizar la efectividad de sus resoluciones, la necesidad de adaptarse a las nuevas situaciones que pretenden evitar o soslayar tal efectividad obliga a desarrollar los instrumentos necesarios para que la garantía sea real.” No se indica expresamente cuáles son esas “situaciones” pese a contar con una amplia y generosa experiencia en el ámbito contencioso-administrativo y en el propio ámbito de la jurisdicción constitucional de sentencias cuyo cumplimiento efectivo se ha dilatado en el tiempo e incluso en algunos casos simplemente no se han llevado a puro y debido cumplimiento. Pero lo sorprendente viene cuando se indica que para “garantizar” esa efectividad se establece “en materia de ejecución, la aplicación supletoria de la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa”, cuyos preceptos son precisamente un traje hecho a medida de la Administración para dilatar (y, en algunos casos, soslayar) el cumplimiento de las resoluciones, como lo acredita el amplio historial de inejecuciones de sentencias en dicho orden jurisdiccional. No obstante, entrando de lleno en la propia reforma, podemos sintetizar los puntos clave de la misma de la siguiente manera:
1.- Se modifica el artículo 83 de la Ley Orgánica 2/1979 de una forma harto significativa que sirve para ver por dónde van los tiros. Si bien con carácter general (representación en juicio, presentación de escritos, días hábiles o inhábiles, policía de estrados) se aplican como supletorias la Ley Orgánica del Poder Judicial y la Ley de Enjuiciamiento Civil, sin embargo, para la ejecución de sentencias (que, no olvidemos, es el objetivo último de la reforma), se aplica de forma supletoria la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa en lugar de la Ley de Enjuiciamiento Civil, pese a tener ésta un desarrollo mucho más exhaustivo de la materia que aquélla. Curioso, muy curioso. Por utilizar el título de la célebre obra de Shakespeare, Much ado about nothing.
2.- Se modifica el artículo 87 de la Ley Orgánica 2/1979 en un doble sentido: introducir la posibilidad de que el Tribunal Constitucional pueda notificar sus sentencias a cualquier autoridad o empleado público “que se considere necesario” (sic) y otorgar a todas las resoluciones de dicho órgano la condición de títulos ejecutivos. Parece ser que hasta este momento las resoluciones del Tribunal Constitucional venían a ser una especie de pías admoniciones sin valor jurídico alguno, dado que si se les otorga ahora la condición de títulos ejecutivos se está diciendo implícitamente que hasta ahora carecían de dicha fuerza.
3.- Se modifica el artículo 92 de la Ley Orgánica 2/1979 añadiendo cuatro apartados más que tienen por objeto regular precisamente el incidente de ejecución de sentencias. En este sentido este “incidente de ejecución” (se profundiza en la nefanda práctica del orden contencioso que degrada el proceso ejecutivo a un simple “incidente”) se contemplan las siguientes novedades:
A.- Se explicita la posibilidad de que el Tribunal Constitucional recabe el auxilio de “cualquiera de las administraciones [sic] y poderes públicos para garantizar la efectividad de sus resoluciones que lo prestarán con carácter urgente.”
B.- El incidente de ejecución puede instarlo cualquiera de las partes (proponiendo las medidas concretas para llevar a efecto el fallo). Pero también se contempla la posibilidad que el propio Tribunal Constitucional, si constata el incumplimiento de sus resoluciones, pueda de oficio requerir al destinatario para que las lleve a puro y debido efecto en el plazo que el propio Tribunal fije al efecto estipulando, para el caso de nuevo incumplimiento, una serie de medidas cuya adopción puede acordar el propio Tribunal, y entre las que se encuentran la multa coercitiva (que si bien ya se encontraban contempladas en el artículo 95.4 –que la nueva normativa deroga- se elevan notoriamente su cuantía, dado que se incrementa de la actual horquilla de entre 600 a 3000 a los actuales 3.000 a 30.000), la suspensión en sus funciones de las autoridades o empleados públicos de la Administración responsable del cumplimiento “durante el tiempo preciso para asegurar la observancia de los pronunciamientos del Tribunal”, la ejecución sustitutoria “de las resoluciones recaídas en procesos constitucionales” (las resoluciones dictadas en recursos de amparo deben pertenecer a la segunda división jurídica) y la deducción del oportuno testimonio de la responsabilidad penal.
4.- La Disposición Final Única dispone que la normativa entrará en vigor “el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.” En este caso, la urgencia y las prisas son patentes y jurídicamente inexplicables, salvo que acudamos a motivos absolutamente ajenos al mundo del Derecho.
En definitiva, que pese a lo que se ha tratado de “vender” a los medios de comunicación, la eficacia práctica de esta regulación es más que dudosa, al estar articulada sobre la base de la existente en el orden contencioso de la cual lo más generoso que puede decirse es, utilizando un célebre eslogan publicitario, “eficacia no probada.”
II.- Aspectos políticos. Si la eficacia de la regulación ya es de por sí dudosa a la vista de los razonamientos que hemos expuesto en el punto anterior, la “necesidad y oportunidad” (por utilizar los términos contenidos en el artículo 22.2 de la Ley 50/1997 de 27 de noviembre, del Gobierno, tomada a su vez del antiguo artículo 129 de la Ley de Procedimiento Administrativo de 17 de julio de 1958) no puede más que brillar por su ausencia en este caso. Por mucho que sus promotores lo nieguen, es evidente que el detonante último de esta iniciativa radica en el temor constante del actual Presidente del Gobierno (que cada vez se asemeja más al personaje encarnado por Tony Randall en la película ‘Pillow talk’, y cuya indecisión congénita alcanzaba tales extremos que la única vez que tomó una decisión llamó a su psicoanalista para decirle literalmente: “Doctor, doctor….¡I made a decision!”) a la adopción de cualquier medida que implique el riesgo de tomar postura y trasladar así la patata caliente de las responsabilidades en este asunto al Tribunal Constitucional. Lo cual es una temeridad inmensa, dado el tétrico historial de dicho órgano y el déficit de legitimidad que ello conlleva no le hace precisamente el órgano más adecuado para ello.
Vistas las anteriores consideraciones, conviene tener claros varios puntos:
1.- La ejecución de las sentencias del Tribunal Constitucional correspondería, en el caso de que las partes en liza no las llevaran a cabo, al propio ejecutivo nacional y no al Tribunal Constitucional. En el libro “Making our democracy work: a judges view”, escrito en el año 2010 por el ciitado Stephen Breyer, juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos y uno de los integrantes del ala liberal de dicho órgano judicial, nos ofrece en este aspecto un ejemplo concreto en el quinto capítulo de la primera parte, al abordar los sucesos acaecidos en la localidad de Little Rock en el año 1957. Cuando en el año 1954 el Tribunal Supremo de los Estados Unidos declaró inconstitucional la segregación racial en las escuelas (en su célebre sentencia Brown v. Board of Education), numerosas instituciones educativas en el profundo sur rehusaron el cumplimiento de la misma y se negaron abiertamente a integrar a gente de color. El caso más paradigmático fue el de la localidad de Little Rock, en Arkansas, que no sólo rehusó llevar a puro y debido efecto la sentencia Brown, sino que en su abierta desobediencia al Tribunal Supremo contó nada menos que con el apoyo del Gobernador del Estado. Pues bien, el Presidente de los Estados Unidos, Dwight Eisenhower, ante el notorio incumplimiento de las autoridades locales y estatales, fue el encargado de llevar a puro y debido efecto el cumplimiento, enviando tropas federales a la localidad para que garantizasen la integración de la gente de color en las escuelas, dando con ello cumplimiento a lo dispuesto en la sentencia judicial. La célebre fotografía de la estudiante de color Elizabeth Eckford intentando entrar en el instituto de la localidad y que hubo de ser protegida por las tropas federales ante una multitud que la abucheaba e insultaba ha hecho historia. Pero de todas formas, lo importante es la lección que ofrece esta experiencia: en caso de inacción de los gobiernos locales y estatales, es el propio gobierno federal quien tomó la iniciativa para hacer cumplir las sentencias del Tribunal Supremo. Porque (conviene tenerlo en cuenta) dicho órgano carece de atribuciones o facultades ejecutivas, para llevar a cabo las cuales depende de los otros poderes.
2.- Los promotores de la iniciativa han dicho que el Tribunal Constitucional es una pieza esencial en el Estado de Derecho, lo que con todos los respetos es una solemne mamarrachada. No el Reino Unido de Gran Bretaña, ni los Estados Unidos ni, en general, los países del common law tienen en su estructura un Tribunal Constitucional, y no por ello dejan de ser un estado de Derecho (o, dicho en su terminología, un rule of law). Ojo, que no sea precisa la existencia de un Tribunal Constitucional no quiere decir que no sea imprescindible una jurisdicción constitucional, que son dos cosas diferentes. Quienes identifiquen Tribunal Constitucional con jurisdicción constitucional cometen un craso error al confundir o aunar órgano con función. De ahí que quienes sostengan que sin el primero no hay Estado de Derecho deberían repasar el trabajo que en 1981 escribiera Manuel García Pelayo (primer presidente de dicho órgano) con el título El “status” del Tribunal Constitucional, que fue publicado en el número 1 (y de la Revista Española de Derecho Constitucional (y reeditado en el número 100 de la misma publicación), donde podrán encontrar la siguiente afirmación: “Cuáles sean los órganos competentes para conocer jurisdiccionalmente de las normas constitucionales es algo que varía de unos órdenes constitucionales a otros de acuerdo con los criterios de funcionalidad organizativa que los inspiran, pues tampoco en esta materia hay soluciones de validez general y todas ellas pueden ser, en principio, compatibles con el Estado constitucional de Derecho.” Más claro, agua.
3.- Buena prueba de que el objetivo último de la reforma se circunscribe a trasladar al Tribunal Constitucional las responsabilidades del desafío soberanista catalán que en principio corresponderían al ejecutivo, lo ofrecen tres datos incuestionables. El primero, que esta medida defendida como necesaria se adopte ahora, es decir, prácticamente agotada la legislatura, cuando se han tenido casi cuatro años para su adopción. El segundo, las prisas con las que se adopta y se pretende que entre en vigor (el mismo día de su publicación oficial, no lo olvidemos). Y, tercero, el hecho de que las formas han fallado incluso en la misma puesta de largo de la iniciativa, dado que la presentó el candidato a la Generalidad de Cataluña (que ni es el portavoz del grupo parlamentario en el Congreso ni ostenta el cargo de diputado), con lo cual el matiz electoralista y ‘ad casum’ de esta iniciativa es claro.
El problema no radica tanto, pues, en la utilidad de la reforma (que me atrevo a aventurar será de eficacia más bien escasa –o, cuando menos, circunscrita al caso catalán- al haberse tomado como modelo un sistema que ya de por sí ejemplo o sinónimo de ineficacia) sino en las formas y en la motivación claramente espuria de la misma, que se haría innecesaria si en nuestro país los ciudadanos tuviesen claro que las leyes y las resoluciones judiciales han de cumplirse.
Por todo lo dicho, esperemos al próximo Lunes para aventurar algo; porque lo que va a suceder es NADA. La ‘nueva’ LOTC prevé unos mecanismo que el candidato nº 4 de la Reserva india que dice él ser Cataluña no puede soslayar: por cobarde, por falsario pero, fundamentalmente, porque montado el corral de comedias, se desmonta y santas pascuas. Hasta que Rajoy salga escopeteado tras las próximas generales y los que tengan que hablar, hablen; tras mandar a freir puñetas el dislate constitucional que han soltado en su retrete, olvidándose del papel para limpiarse. Sírvanse, pues, de su Constitución para tan noble e higiénico menester.
en 26 septiembre 2015 en 7:44 pm said:
Todo lo anterior se reduciría a esto: mucho ruido y pocas nueces. Veremos el Lunes.
en 26 septiembre 2015 en 1:50 pm said:
Ya imagino que ninguno de vosotros deseáis realmente algo así. Pero os voy a poner un ejemplo que de tan simple puede parecer pueril y quizá lo sea: una piedra puede servir, tanto hoy como en esa historia a la que tantas veces os referís, para defenderte de cualquier ataque “justo” o “injusto” de cualquier animal, sea humano o no, sin embargo, también sirve para construir cobijo a ese u otro “animal”.
La historia está muy bien para tener referencia del pasado, conocimiento intelectual, experiencia (dependiendo del tiempo que haya transcurrido)… pero no deja de ser un punto de vista que seguramente no es nada objetivo y que probablemente después de pasar por tantas manos y bocas no tenga que ver mucho con lo que en realidad suceció.
Esa misma baza que es la historia, nos la explican diferente unos bandos u otros, con lo cual no puedo concluir otra cosa que me he de fiar del presente, de lo que yo-nosotros, estamos viviendo.
Ayer una persona que vive en Cataluña me decía esto: he estado trabajando 60 horas/semanales con un sueldo inferior a 40 horas/semanales, tengo preparación universitaria… mis jefes y los que dirigen la empresa son independentistas (y del Rotary, lo pongo porque también tiene su miga con respecto a lo que venden como grupo) ¿por qué quieren votar al SÍ? ¿para poder seguir, impunemente, con esta injusticia o para agrabarla? No me vale que me digan que he de votar al SÍ porque España nos roba, es más, me asquea tener que escuchar eso cuando son ellos, personalmente, los que me están robando a mi de forma “legal”.
Eso mismo ocurre en el resto de España 🙁
Y para que veáis lo sustancialmente que puede ser de relativo todo, os voy a dejar una canción de la cual es autor Lluis Llach (de él hace mención Claudio más arriba) se titula La estaca y según la oiga una persona u otra la puede hacer suya independientemente del uso o explicaciones que les den los demás. Así es todo.
en 27 septiembre 2015 en 6:24 am said:
Hombre evidentemente los independentistas quieren el ‘si’ para ganar lo que ellos consideren oportuno, provilegios, dinero, poder, subvenciones , ayuditas, mordidas, etc… Ya cada uno se habrá hecho su composición mental ( por no llamarle otra cosa) de las maravillas de la nueva situación. Algo parecido lo vivimos hace unos meses en Grecia, e incluso todavía lo venden como el ‘Se enfrentó a la Troika’… pan y circo.
En unos dias empiezan unas maniobras de la OTAN en España e Italia que van a movilizar a unos 30.000 soldados de la OTAN, mientras los chinos ya han puesto un barco en Siria y se lee que los rusos ya han entrado en combate . ¿De verdad creemos que Cataluña tiene la mas mínima oportunidad de auto proclamarse independiente?. Es como si llegará mi niño de 5 años y me dijera que se va de casa. No lo van a tolerar, si es por las buenas por las buenas y si no por las malas. España ya tiene capacidad ella solita, pero aunque a Rajoy se le hubiera pasado por la cabeza no hacer nada, es que la UE no lo va a permitir, ¿ como vamos a perder 1/3 del PIB español ?. No me lo creo.
Estos seguiran jugando al lloro que mas quieren y a seguir estrujando la teta de Dragi, tendrán que seguir subiendo el tono de las declaraciones porque de cara a la galeria deben avanzar en su nacionalismo, si no parecen que no han hecho nada.
Mientras seguiremos copando los periodicos de noticias y notas de prensa de politicos, partidos, nacionalimos y demas. Concentrando todos los esfuerzos y recursos del pais en lo menos productivo que tenemos. Ya hemos llegado a un nivel de estupidez social tal que casi nadie se plantea hacer algo por el mismo, asumimos que sin un politico detras no se puede hacer nada y nosotros no solo se lo toleramos si no que les facilitamos el camino, mal asunto y mala vuelta atrás tiene. Las siguientes generaciones optarán por moverse a paises donde se puedan desarrollar sin tantas chorradas. Es la cara B de la globalización ¿por que voy a cambiar mi pais si puedo elegir otro a medida que me guste mas?. Los buenos se irán y que arregle el pais el que quiera si es que quiere.
en 26 septiembre 2015 en 4:16 pm said:
En esta situación existe una grave desidia del gobierno -y una responsabilidad en su gestación en los gobiernos de González, Aznar y Zapatero-, cierto mercantilismo como esencia del proceso, una extrema manipulación informativa respecto a su naturaleza e historia, y el riesgo de que levante más que ampollas en la ciudadanía española dentro y fuera de Cataluña.
https://www.youtube.com/watch?v=zjsRXZ7i4gY
Andoni Ortaza habla de una segunda Transición en el Estado español. Muchos apostarían por esta opción, en la que el Gobierno realice una nueva Transición en la que las Autonomías, asuman una nueva función, autofinanciándose bajo la batuta centralizadora del Estado. Si no, como nos enseña el surco de nuestra historia de luchas y zancadillas entre pueblos, es probable que por orden natural la presión de la agitación social se haga patente en las calles. Yo creo que es lo que comentabas hace unos días, y es simplemente que carecemos de un vínculo de identidad. Salvo fútbol, tortilla, gazpacho y paella, chiringüito y flamenco… ¿en qué nos identifica ser español? Porque, aunque “académicamente” se reniegue o no de esa condición, lo somos como circunstancia .
¿Cómo responder entonces, como circunstancia , a esta situación que no es propia por cuanto nos atañe?… ¿Cómo se va a posicionar la sociedad española una vez que la consulta suceda…? Nadie lo sabe, pero seguro que producirá cierto agravio en la población española y una previsible reacción en forma de revuelta sin mayor ambición que expresar su odio y malestar en las calles. ¿En qué nivel?…. Lo viviremos, pero aún nadie lo sabe. La sociedad se está volcando ante lo verdaderamente importante: la situación personal de los refugiados sirios. Sus actos de solidaridad dan cabida también a la esperanza. Hace falta ya que la sociedad dé el primer paso. Hace falta liderazgo y un sueño a lograr.
En cualquier caso, ojalá resulte en tremendismo este riesgo potencial de que se abra la Caja de Pandora. ¿A qué apelar cuando hasta el último honorable refocila en el hedor de esta falsedad democrática? Pues sólo queda una: en las personas.
Ánimo al pueblo catalán y que se lo mejor para los designios de nuestra historia.
en 27 septiembre 2015 en 7:40 pm said:
Magnífico comentario, digno de su autor.
en 26 septiembre 2015 en 4:43 pm said:
No creo que la reforma del Tribunal Constitucional planteada por el Gobierno sea un engendro.
Salvo que consideremos a Hans Kelsen un jurista absurdo.
Se puede decir que esa reforma parte de un diagnóstico correcto de la peculiaridad política del problema (partisanismo político) http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2015/07/el-partisano-mas.html y lo trata adecuadamente, salvo mejor opinión.
en 26 septiembre 2015 en 4:45 pm said:
He intentado publicar un comentario y no he podido.
en 26 septiembre 2015 en 4:46 pm said:
Lo logré. Saludos.
en 26 septiembre 2015 en 9:19 pm said:
“Es manifestación digna de la majestad del que reina, que el príncipe se confiese obligado por las leyes; en tanto que de la autoridad del Derecho depende nuestra autoridad. Y en verdad que más grande que el imperio, es someter el principado a las leyes.” Código de Justiniano, Libro primero, Título XIV, 4.
Donde pone “príncipe”, pongamos actualmente gobernantes y/o Jefes de Estado. Si éstos se saltan las leyes a la torera- la Constitución primeramente -, pierden toda su autoridad, pierden su legitimidad, y por ello pierden el derecho a permanecer en sus puestos. Son como el ladrón que irrumpe de noche en casa habitada. Cualquiera está facultado para echar a ese ladrón de su casa, para llamar a la policía y que lo detenga. Es la legítima defensa de la sociedad frente a los tiranos, incluso cuando éstos se amparan en las masas, como por ejemplo hizo Hitler.
en 26 septiembre 2015 en 10:53 pm said:
No. Donde pone “príncipe” pongamos “Rey” (ahorrándonos el eufemismo de “Jefes de Estado”). Y ¡ojo! Claudio no es, como otros, un monárquico a la violeta (que atribuya poderes unilaterales al monarca). Claudio aboga por una República no presidencialista que supere esta absurda monarquía hereditaria-morganática y sociológicamente franquista. Ése es el verdadero problema para nuestra democracia: Un trono convertido, desde la época de la beautiful people, en una institución facción aliada con un sólo sector de la sociedad, frente al resto de la ciudadanía y de la sociedad civil ésa que viene reivindicando desde entonces el titular de este sitio (otrora amigo del Borbón, hoy Rey “emérito” y gastrónomo y catador de vinos y bebidas espirituosas).
en 27 septiembre 2015 en 7:46 pm said:
Efectivamente y en resumen Claudio es una violeta. Flor de un dia y tortura permanente para sus sufridos lectores.
en 27 septiembre 2015 en 7:56 pm said:
http://espiaenelcongreso.com/2015/09/25/gana-la-independencia-pero-id-a-dormir-solo-caera-rajoy/
Si Claudio leyera algo más que a Spengler con música de Llach -algo realmente insólito por su brutal ‘contradictio in terminis’-, se encontraría con esta sola verdad: ‘¿No ves la estaca a la que estamos todos atados?, Si no conseguimos deshacernos de ella nunca podremos caminar’ y le da la indicación de que la única forma de liberarse de la misma es mediante la acción conjunta Si tiramos fuerte, ella caerá (…) Si yo tiro fuerte por aquí y tú tiras fuerte por allí, seguro que cae, cae, cae, y nos podremos liberar’. Obviamente no hablaba de Cataluña, sino de la clase trabajadora.
Claudio, obviamente, no lee. No nos obligue, pues, a leerle.
en 27 septiembre 2015 en 5:47 pm said:
Si funcionaran los “automatismos del Estado”, se aplicaría el artículo 155 de la Constitución y bastaría con mandar a la Generalitat la nota de prensa de la Unión Europea respaldando nuestro orden constitucional.
He aquí la única certeza: sea cual sea el resultado de este domingo, el independentismo catalán está inmerso en un viaje a ninguna parte.
en 27 septiembre 2015 en 10:48 pm said:
Salvo que me pueda la impotencia, y visto lo visto, mi conclusión a estas horas:
El denominado ‘régimen del 78’ se ha terminado.
El Sistema pervivirá mientras se le deje.
Don Mario Conde, quien debió ser el Albert Rivera de hoy, tiene la insoslayable obligación de comstituír una agrupación política que aproveche el conocimiento total y totalizante que tiene para regenerar este país. Como mal administrador de esta bitácora su función es tan absurda como si, Presidente de Banesto, estuviera en una ventanilla contando billetes.
Claudio es la mayor muestra del grado de estupidez en que este país está inmerso.
en 28 septiembre 2015 en 12:31 am said:
En términos plebiscitarios (rozando el 78% de participación éstas han sido unas elecciones con carácter de referéndum: Independencia ¿Sí o No?) el Sí (47,84% / 1.907.932 votos) de Junts pel Si + CUP ha ganado tanto al SíNo (11,42%/ 455.281 votos) de Sí que es pot (franquicia de Podemos) UDC (favorables al derecho a decidir e indirectamente a la independencia) como al No (39,09%/ 1.558.901 votos) representado por los constitucionalistas de C’s, PSC y PP. A Claudio le esperanza este importante jalón en la hoja de ruta conducente a conseguir un modelo de organización política – fiscal – territorial federal, para un futuro Estado Español republicano, donde ya no tendrá razón de ser esta superada Monarquía Autonómica. Bona mitjanit a tothom (Buena medianoche a todos).

References: artículo 21
e contrario
 resolución 
 artículo 83
 artículo 87
 artículo 92
 artículo 95
 artículo 22
 artículo 129
 artículo 155