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REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 1
Death and Freedom in Martin Heidegger
El presente artículo pretende dar cuenta de la concepción heideggeriana de la muerte, para ello se
articula en cuatro momentos. En primer lugar se establece en qué sentido la muerte es un fenómeno
de la vida, y no su mero término. En segundo lugar se explica la muerte como posibilidad, como un
“aún no”, fundado en un pertenecer. En tercer lugar, se establece que la proyección existenciaria de
la propia muerte revela a ésta en su verdad irreductible. Finalmente, la libertad para la muerte es
comprendida como una abrirse a ella, por cuanto “libertad” debe ser interpretada en el sentido de
“liberar”, “abrir”.
Palabras clave: muerte, Heidegger, libertad.
The present article intends to give account of the Heideggerian conception of death, and it is
therefore articulated in four moments. In the first place, in which sense death is a phenomenon of
life, and not its mere ending is established. In the second place, death is explained as a possibility, as
a “not yet”, grounded in a “belonging”. In the third place, it is established that the existential
projection of the own death reveals it in its irreducible truth. Finally, freedom to die is understood as
the fact of opening to it, insofar as “freedom” should be interpreted in the sense of “to free”, “to
Key words: death, Heidegger, freedom
1 gcataldo@unab.cl
GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger
prima facie. La muerte no sólo no nos afecta. Sucedió como si la condición mortal del hombre se hubiese revelado con tal patencia y certidumbre que sobrase hacer de ella una cuestión. /nada podrá 2 Epicuro. Este argumento. La pregunta por la muerte. La muerte aquí ya no es un mero suceso o acontecimiento de la vida humana. y precisamente la muerte consiste en estar privado de sensaciones”2. Muy otra cosa parece suceder con el pensamiento contemporáneo. sentencia Epicuro. porque cuando vivimos no existe y cuando está presente nosotros no existimos”3. también parece ser verdadero que sólo bajo determinados horizontes temporales maduran ciertas ideas y se perfilan determinadas preguntas y problemas. porque todo bien y todo mal residen en las sensaciones. 59. sino la muerte como tal. En Carta a Meneceo. Esta capacidad de la historia de revelar lo que en otro momento se mantuvo oculto o soterrado. p. fundamentalmente. 1998. Lo que preocupaba. al pensamiento griego y medieval no era tanto la condición mortal del hombre. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . 3 Ibid. ni para vivos ni para muertos. que el pensamiento clásico –griego o medieval– haya permanecido absolutamente ajeno al misterio de la muerte. pues lo mismo. No se trata. sino incluso que no representa nada para el hombre. es un problema que sólo se ha revelado en toda su apremiante vitalidad en el pensamiento contemporáneo. Aquí no es la posibilidad de la muerte como paso o tránsito lo que es objeto de prueba. “Acostúmbrate –dice Epicuro– a pensar que la muerte para nosotros no es nada. la muerte. es particularmente notorio en el caso de la muerte. parte importante de la filosofía contemporánea bien puede considerarse como una reflexión sobre la finitud de la temporalidad humana. Barcelona. Epicuro sostiene no sólo que la muerte no es un mal y. /cuando el género humano en mar y tierra /suspenso estuvo sobre cuál de entreambos /vendría a subyugarle. en todo su poder de terminación. Se trata más bien que allí la pregunta por la muerte adquirió sesgos y modulaciones diversas. /luego que no existimos. Al contrario. Sin embargo. Obras. sino que incluso no es. nada real: “El peor de los males. ni nos importa. Sin embargo. Uno de los primeros y más significativos autores en sostener la absoluta exterioridad de la vida y la muerte fue Epicuro. simple en apariencia. por cierto. /los que forman unidos nuestra esencia. Altaya. será posteriormente reeditado por Lucrecio. sacudido /de horrible guerra en los profundos aires. sino una determinación esencial suya. lo que parece imponerse es su mutua y total exterioridad. por ello. Por ello. cuanto la posibilidad de la supervivencia e inmortalidad del alma humana. en efecto. esta relación entre la vida y la muerte dista mucho de ser obvia y exenta de dificultades. y la muerte /hubiese separado cuerpo y alma. En el “De rerum natura” Lucrecio también afirma la inanidad de la muerte y su irrelevancia para la vida humana: “La muerte nada es. no es temible.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 2 Ciertamente todo pensamiento quiere trascendencia: no quiere agotarse en la fugacidad del momento ni ser mero reflejo de ciertas condiciones históricas. /puesto que es de mortal naturaleza: /y a la manera que en el tiempo antiguo /no sentimos nosotros el conflicto /cuando el cartaginés con grandes fuerzas /llegó por todas partes a embestirnos: /cuando tembló todo el romano imperio /con trepido tumulto. no significa nada para nosotros.
6 Sartre. precisamente el argumento de Epicuro y Lucrecio está orientado a restar toda significación de la muerte para la vida. contrasta ostensiblemente con la actitud de la filosofía contemporánea. como bien lo han visto Epicuro y Lucrecio. ha puesto de relieve. fuera arrebatado por una epidemia de gripe española”6. sin embargo. este carácter pasivo del nacer y el morir. finalmente. que ignora el día de su ejecución. tanto en latín como en griego. Ed. sino también una auténtica meditatio mortis al servicio de una buena vida: “El que exhorta al joven –señala Epicuro– a una buena vida y al viejo a una buena muerte es un insensato. lo mismo. cuanto un agente 4Lucrecio Caro.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 3 sin duda acaecernos y darnos sentimiento. Tito. sino que incluso pertenece a la propia interioridad de la vida. El pensamiento contemporáneo no sólo ha convertido a la muerte en parte central de sus preocupaciones. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . Buenos Aires. si algo significa la muerte para la vida es que nada significa. El ser y la nada. consignada aquí a título de mero ejemplo ilustrativo. sostener la posibilidad de alguna forma de interiorización humana de la muerte. Más que nacer o morir debiéramos decir somos nacidos y somos muertos. La muerte. Esto no es enteramente exacto: se nos debería comparar más bien a un condenado a muerte que se prepara valerosamente para el último suplicio. como algo que nos pasa. en toda su radicalidad. Altaya. Es verdad que tanto en Epicuro como en Lucrecio no sólo encontramos una reflexión sobre la muerte. 5 Ibid. Aquí la muerte no es tanto algo de la vida. Frente a ella no hacemos nada. 222. Paradójicamente. /y aunque se junte el mar con las estrellas”4. En primer lugar. pero que ve ejecutar cada día a sus compañeros de presidio. Esta actitud frente a la muerte. no existiendo: /aunque el mar se revuelva con la tierra. no sólo por las cosas agradables que la vida comporta. La muerte propia –la apropiación humana de la muerte– supone negar la absoluta exterioridad de la muerte respecto de la vida o. En segundo lugar. en El ser y la nada. 1966. Barcelona. Pero hacer de la preocupación por la muerte una condición de la existencia humana supone no sólo sostener que ésta nos toca y nos afecta. pasivos. al menos. e inversamente. Ed. no resulta fácil de negar. entre tanto. La buena muerte no es extraña a la buena vida: vida y muerte son. porque la muerte se manifiesta no tanto como algo que hacemos. Las expresiones nascor y moreor son en latín verbos deponentes. La lengua. Entre la vida y la muerte no parece existir ningún tertium quid. no es algo que nos deba importar ni preocupar: ajena a la vida es algo que de ninguna manera nos alcanza. Sartre. De la naturaleza de las cosas. p. más bien padecemos todo. en cierto sentido. 652. ha dejado estampada. sino porque la meditación y el arte de vivir y de morir bien son una misma cosa”5. Losada. esta situación de pasividad frente a la muerte: “A menudo se ha dicho –afirma Sartre– que estamos en la situación de un condenado entre condenados. siempre fuente sentidos. p. que pusiera todos sus cuidados en hacer un buen papel en el cadalso y que. No obstante. 1998. Esta exterioridad. porque vida y muerte aparecen como expresiones rigurosamente opuestas: si afirmo un extremo niego el otro. Jean Paul . sino además ha insistido que esta preocupación es una condición decisiva de la existencia humana en cuanto tal.
sino un fenómeno que la determina internamente. por ejemplo. Bergson. la encontramos en autores tan diversos como Nietzsche. Duncker & Humblot . Lebensanschauung. La muerte no es ya aquí. su antítesis. Para Simmel una exacta comprensión de la muerte debe dejar de lado la representación de ésta como una especie de agente exterior que viene a atacar la vida desde fuera. lo contrario a la vida. Husserl. “Y la relación que determina –señala Dilthey– de un modo más profundo y más general el sentimiento que tenemos de nuestra existencia. No obstante. Nova. Das Erlebnis und die Dichtung. 1994 . Simmel o Scheler. como si la muerte pusiera a la vida su límite en el mismo sentido en que el cuerpo inorgánico termina espacialmente por las circunstancias de que otro. por ende. simplemente. En efecto. Esta reflexión surge paralelamente a la revalorización de la vida como determinación fundamental de lo real. La exterioridad de la vida y la muerte no resulta. 212. parte importante de la reflexión contemporánea está orientada a encontrar una forma de interiorización de la muerte que. 8 Simmel. si hay algo que caracteriza. Vier metaphysische Kapitel. Vandenhoeck & Ruprecht. como si en un determinado momento del tiempo se cortara de una vez el hilo de la vida que hasta el momento se había venido hilando como vida y exclusivamente como vida. fácil de evitar. cuanto lo real mismo en su determinación esencial. integra expresamente a la muerte en la definición de la vida. se desplace hacia él y determine su forma –como cesación de su ser–. sino como una “propiedad” de la vida. al pensamiento contemporáneo son las nuevas resonancias y sentidos que incorpora a la idea de vida. Dilthey. La muerte como posibilidad 7 Dilthey. p. con el cual nada que ver tiene. 1950. de hacer de la muerte un fenómeno inmanente a la vida: la muerte no ya como algo contrario a la vida.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 4 extraño que la agrede desde fuera. La interpretación contemporánea de la muerte es tributaria de esta revalorización y preeminencia de la vida. Traducción al español. “La comprensión de la significación de la muerte –precisa Simmel– depende totalmente que nos desprendamos de la representación de las Parcas. Dilthey. en que se expresa su aspecto corriente. es la relación de la vida a la muerte. Ed. el esqueleto que desde fuera se acerca al vivo es el símbolo justo de esta concepción mecanicista”8. no duda en hacer depender la comprensión y estimación de la vida de su limitación por la muerte. Todas metáforas que vienen a designar a la muerte como una especie de ente que asalta la vida desde otro lado. Es la imagen de las furiosas parcas o la del horrendo esqueleto que con la hoz viene a cortar el delgado y tenue hilo de la vida. Wilhelm. discípulo de Dilthey. al mismo tiempo. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . Pero aquí vida ya no significa tanto una mera categoría o región de lo real. Buenos Aires. pues la limitación de nuestra existencia por la muerte es siempre decisiva para nuestra comprensión y nuestra estimación de la vida”7. a menudo su afirmación incondicional. p. no niegue su carácter foráneo y esencialmente importuno. indiscutidamente. Se trata. Simmel. Esta preeminencia de la vida. en muchos de estos autores. 96.
Einführung in die Metaphysik. el punto de partida de Heidegger es también una interpretación de la muerte como un fenómeno de la vida. “La muerte –señala Heidegger– en su más amplio sentido es un fenómeno de la vida (phänomen des Lebens)”9. La comprensión ontológico-existencial revela la muerte como una estructura del ser del hombre. al mismo tiempo. Importa destacar que esta determinación preliminar de la muerte como un fenómeno de la vida. § 49. La analitica existenciaria pretende. simultáneamente. El interés de nuestro autor no reside tanto en la determinación de la muerte como un suceso terminal o meramente puntual –el acto mismo de morir–. Max Niemeyer Verlag. Martin. cumple una función de apropiación de la existencia. finalmente.168. El contenido concreto de vida –o incluso su ideal normativo– es algo posterior a las "estructuras formales" de la existencia humana. en el contexto de Ser y Tiempo. Traducción al español. Para efectos de revelar a la muerte como un existenciario y. abordará el problema. a una estructura que es anterior a cualquier concreción vital y que. vida”10. La fórmula Sein zum Tode alude. esta función la cumplirá cualquiera sea la forma de vida concreta que éste asuma. Para nuestros efectos. ha de configurarla internamente. igualmente. Pero el ser de la vida es. Buenos Aires. Sein und Zeit. 1959. está en perfecta congruencia con el modo como Heidegger. 1993. por lo mismo. 1971). Hemos podido constatar que muchas de las dificultades de inteligibilidad de la versión de Gaos han quedado corregidas por esta nueva traducción. Determinar la función metafísica –y no meramente antropológica– de la muerte como estructura existencial del Dasein deberá ser el resultado de una trabajo más amplio y exigente que el actual. resulta clave el 9 Heidegger. Citamos en conformidad con la Traducción de José Gaos (Fondo de Cultura Económica. al hombre mismo en su estructura existencial de ser para la muerte (sein zum Tode)11. un existencial. por consiguiente. los “existenciarios” son estructuras enteramente “formales”. En su Introducción a la Metafísica. si bien la relación de la vida y la muerte es esencial para Heidegger. muerte. Dicho de otra forma. México. dar cuenta de algo previo. En cierto sentido. Tübingen. indiquemos solamente que lo que Heidegger denomina análisis existencial está dirigido no a determinar un particular “qué” o esencia. las posibilidades y limites de la apropiación humana de la muerte. Tübingen. desde sus inicios. lo que interesa no es un análisis óntico de la muerte. Todo lo que empieza a vivir comienza ya a morir: accede a su muerte y ésta es. como estructura del Dasein. y sólo eso. desde allí. De hecho. 10Heidegger. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . como también lo denomina. ésta interpretación no agota su sentido más profundo. pues. Por otra parte. un análisis existenciario (existenzialem Analyse). 11 Hagamos notar que. Para ellos la muerte es muerte. Martin. en cierto sentido. se articula con la propia pregunta que determina. Nova. p.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 5 La determinación heideggeriana del fenómeno de la muerte se apartará. realizada con criterios diferentes. sino más bien un modo anterior a cualquier forma concreta de la existencia. pues. Santiago de Chile. lo que interesa a Heidegger no es tanto la modalidad de ser de la muerte como un acontecimiento terminal. Si la muerte. comentando a Heráclito. entender la expresión Sein zum Tode como una estructura existencial (Existenzestruktur) o un existenciario (Existenzialien) implica una muy precisa manera de concebir el análisis de la existencia humana. cuanto la muerte como una estructura de la existencia humana. A pie de página hacemos referencia a algunas alternativas de traducción propuestas por Rivera. 1997). sino un análisis ontológico o. Niemeyer. Tenemos también en cuenta la reciente traducción de Ser y Tiempo realizada por Jorge Eduardo Rivera (Editorial Universitaria. En la práctica no es posible reducir el tema a una interpretación “antropológico-existencial”. precisa más expresamente este vínculo entre la vida y la muerte: “Para los obstinados la vida sólo es vida. Ello por la sencilla razón de que la muerte. cuanto la presencia de la muerte en el continuum vital. de esta concepción puramente mecánica y exterior de la misma. esta obra: la pregunta por el sentido del ser. En terminología estrictamente heideggeriana.
argumenta Rivera. expresa un no todavía. está precisamente dirigida a determinarla como un existencial –esto es. como estructura esencial del Dasein. La no-totalidad significa un faltar algo en el ‘poder ser’ (SeinKönnen)“14. La existencia del hombre. pero dicha “totalización” implica una distensión y distancia temporal. no es meramente una existencia conclusa y obturada en lo puramente real. La interpretación de la posibilidad a la que parece oponerse Heidegger. En la expresión Sein zum Ende.. De lo que se trata es de una cierta unidad que se distiende temporalmente y que implica. § 46. Desde otra perspectiva. § 48. como una estructura de ser del hombre–. sino una efectiva presencia como determinación de la existencia humana. sino la de un “yo” que sólo se reconstituye y reintegra como tal en su anticipación del fin. El sí mismo. “Al ser ahí –señala Heidegger– es inherente. pertenece al Dasein. se puede decir que la expresión Sein zum Ende no es sino un modo de expresar la preeminencia del futuro: el tiempo para Heidegger es sobre todo futuro. la considera como una categoría de ser inferior a la realidad y la necesidad. La cuestión. Con más precisión cabría señalar que la exégesis de la muerte como un faltar que. la “anticipación” del fin de alguna manera opera “retrospectivamente” sobre la existencia misma. En el’ser ahí‘ –escribe Heidegger– siempre ‘falta’ aún algo que como ‘poder ser’ de él mismo no se ha hecho real todavía (noch nicht ‘wirklich’). sino como una estructura inmanente a la misma. la identidad recuperada por el fin. pero no en el sentido débil de “meras posibilidades”. De allí que sólo una existencia vivida de cara al futuro pueda totalizarse temporalmente. mientras es. lo que está por delante. su ser es un no ser todavía. pero respecto del cual la existencia se constituye como una cierta tensión dinámica. hay un matiz dinámico. Por ello. sin embargo. lo que falta (Ausstand) constantemente”13. finalmente. sin embargo. Y lo forman y 12 Rivera traduce “El resto pendiente. en un pertenecer (zugehörigkeit). En la esencia de la constitución fundamental del ‘ser ahí’ radica según esto un constante ‘estado de inconclusión’ (ständige unabgeschlossenheit). en cierto sentido. una referencia dinámica a un fin todavía no dado. El propósito de Heidegger es mostrar el modo cómo la muerte le falta (Ausstand) al Dasein. que traduce por “totalidad”. sino una conformación que.. pero estas mismas posibilidades forman y constituyen el Dasein. en cierto modo. proyectadas en el futuro. la noción de posibilidad. Pero el futuro no es. El parágrafo 48 se denomina “Lo que falta. evidentemente. por lo mismo. 14 SZ. en verdad. El fin “totaliza” la existencia. Según es patente. una condición exclusiva de la muerte. Las posibilidades. sino que abierta permanentemente a posibilidades. pero a la vez este faltar no señala un pura negatividad.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 6 parágrafo 48 de Ser y Tiempo. paralela a Sein zum Tode. ajeno e inmune al tiempo. Rivera prefiera el sentido diacrónico de “integridad”. En el caso de Ganzheit de lo que se trata es de la extensión del Dasein que va desde el nacimiento hasta la muerte. Ciertamente las posibilidades están. late la idea de un fin todavía faltante. simplemente. caracteriza al hombre en cuanto tal. sigue siendo la misma que la señalada anteriormente: la muerte no como una determinación meramente extrínseca a la vida. La determinación de la muerte como un faltar fundado en un pertenecer no es. el fin y la totalidad” (Ausstand. no es pues la de “yo trascendental”. Tanto en la voz “integridad” como en “resto pendiente”. sino aquello que retorna constantemente sobre el pasado y el presente. es aquella que. De allí que a diferencia de Gaos. “. Ende und Ganzheit)12. simplemente. un aún no (Noch-nicht) lo que el será. pertenecen al aún no (noch nicht). el fin y la integridad”. 13 SZ. está penetrada por una interna ambigüedad: por un lado. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . pero de tal manera que tal faltar se funda. en efecto.
El ser. la luna y la fruta. son determinadas formas de representación y modos de conducirse elusivos con relación a la muerte. y a cuyo efecto insiste en esta concepción de la posibilidad. 17 SZ. La liquidación de la deuda. reducida al mínimo. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . a un no-ser-todavía y la posibilidad como poder. Lo que sobre todo parece tener presente Heidegger. en cierto sentido. Heidegger lo expresa también recogiendo un refrán popular: “ Tan pronto el hombre viene a la vida. simplemente. como posibilidad. Heidegger no duda en afirmar no sólo que la muerte. que bien se puede decir que el ser del Dasein es un ser- posible (Möglichsein)15. La muerte. Frente al mero estar-ahí de las cosas. La posibilidad. por consiguiente. § 50. hasta que se junta la suma adeudada. Sin embargo. en la expresión “posibilidad” resuena constantemente un doble sentido: la posibilidad como aquello que pertenece al futuro. de la deuda todavía por pagar. La primera de las tres analogías señala el caso de una deuda todavía por cancelar. pertenece al ámbito del no ser todavía. Es la propia muerte a menudo figurada al amparo de las canas y las arrugas seniles. Por otra parte. La señalada caracterización de la muerte como posibilidad –y. una pura posibilidad terminal. como supresión de lo que falta.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 7 constituyen de tal manera. resulta común una cierta pre-concepción pública de la muerte según la cual nos la imaginamos. e incluso de todo Ser y tiempo. La determinación de la muerte como una posibilidad extrema del hombre – después de la cual no hay ulterior posibilidad– se funda en esta exégesis del ser posible. le pertenece al Dasein. como posibilidad. 18 SZ. que siempre le pertenece (gehöhert) su aún-no“16. § 48. es ya bastante viejo para morir”18. 16 SZ. su determinación como un no aún fundado en un pertenecer– resulta extensamente precisado en el ya indicado parágrafo 48 de Ser y Tiempo. significa aquí la mera agregación de fragmentos. en particular. aquello a lo que la noción de posibilidad parece oponerse es a una interpretación del ser del Dasein en términos de un puro ser ante los ojos o. sino más bien una ‘inminencia’ (Bevorstand)”17. tiene el carácter 15 La noción de posibilidad (Möglichkeit) ciertamente está en el centro mismo de la interpretación heideggeriana de la muerte. reducido a un mínimo. El tratamiento de la posibilidad es reconducido allí a través de tres analogías: la deuda. le pertenece al Dasein. La muerte como posibilidad no expresa. sino un poder ser que determina al Dasein tan pronto es. sino que incluso tal posibilidad es una posibilidad inminente. un mero estar-ahí (Vorhandensein). sino como una posibilidad siempre presente y pronta. tal no ser todavía no expresa. como tendremos ocasión de precisarlo mejor. meramente. como una etapa postrera o terminal de la vida. unos tras otros. como traduce Rivera. no es ‘lo que falta’ últimamente. “La muerte no es algo que aún no es ‘ante los ojos’ (Vorhandenes). no se opone a realidad (Realität). como la capacidad o potencia que se posee. pues. En efecto. Frente a tal representación. § 48. sino como frente a una posibilidad. “ El ‘ser ahí’ –precisa Heidegger– existe en cada caso ya justamente de tal manera. meramente un faltar que habría de realizarse como rezago y postrimería. el faltar de la deuda. No obstante. Recordemos que este decurso metafórico de Heidegger está destinado a determinar más precisamente la modalidad bajo la cual puede afirmarse que la muerte. sino más bien a efectividad (Wirklichkeit). el Dasein se relaciona con su propio ser no como frente algo presente y concluso.
El problema no se refiere a la percepción (Erfassung). pues. La segunda analogía que Heidegger consigna. estrictamente. finalmente. a fin de esclarecer todavía más la noción de aún no. en cambio. una estructura de ser. el aún no constituye. El aún no de la muerte no es. § 48. Más todavía. por la mera suma acumulativa de las partes. asimismo el faltar de la luna refiere a un simple cambio en la función perceptiva y no a su posible ser y no ser. sin embargo. porque el faltar de la muerte. aditivo. En realidad. 19 SZ. no varía en modo alguno el ser de la totalidad. por estos 10. En primer lugar. Estrictamente el ser de lo que resta no varía. Es menester. al modo como el faltar de la deuda sí lo es. Más todavía cuando se trata de una posibilidad extrema como la muerte. no puede caracterizar el modo como el aún no de la muerte le pertenece al Dasein. El aún no de la muerte no es disponible. Lo que Heidegger parece querer expresar. estrictamente. Ellas no cumplen. la adición de una determinada posibilidad puede cambiar la naturaleza del todo al que se añade. Hagamos notar que las dos analogías antes referidas están tomadas del mundo inorgánico. valdría aquí hablar de desarrollo. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . es la analogía de la luna. Aquí el faltar no expresa una realidad de ser sino una mera función de la percepción. Más que adición o acumulación. Pero. Este tipo de condición aditiva pertenece a entes cuya forma de ser Heidegger denomina a la mano (Zuhandenen). Sin embargo. por ende. en primer lugar. sino la naturaleza puramente aditiva de la deuda. en segundo lugar. a diferencia de la deuda. Finalmente. y como con mayor detalle veremos posteriormente. sino a su posible ser o no ser“19. El ser de la totalidad está formado. por la sencilla razón que la totalidad que es cumplida con el advenir de la muerte no se verifica a través de una acumulación de fragmentos. aún no ‘es’ real (wirklich). El referido modo del faltar. no tiene la forma de ser de algo a la mano dentro del mundo. el aún no de la muerte se sustrae a toda disponibilidad.000 pesos semanales. Por ello. En el Dasein.000 pesos semanales. el cuarto de luna no carece de ninguna de las partes que contiene la luna llena. Por ejemplo. el citado modo del faltar no caracteriza adecuadamente el aún no de la muerte. por consiguiente. Pero lo en conjunto o no en conjunto no expresa. permanece invariable. Del mismo modo como la deuda refiere a una pura acumulación por fragmentos y no a un real cambio de ser. la cantidad restante no varía. a no ser por la cantidad que se sustrae de la suma que aún queda por pagar. la totalidad o unidad del Dasein es enteramente distinta de la mera suma de sus partes.000 pesos y la voy pagando a razón de 10. si uno tiene una deuda de 50. Por ello. Por ejemplo. con una forma de ser esencial al Dasein: el llegar a ser él mismo lo que aún no es. el faltar del Dasein es de una índole enteramente distinta. en absoluto. pues. la luna no aumenta ni decrece. es que en la deuda el ingreso de nuevos fragmentos de lo que falta todavía por pagar. a excepción del cuantitativo. cuando decimos que a la luna le falta el último cuarto para ser luna llena. “Pero el ‘aún no’ –escribe Heidegger– perteneciente al ‘ser ahí’ no se limita a ser provisional e intermitentemente inaccesible a la experiencia propia y ajena.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 8 de mero resto o no en conjunto.
El aún no de la madurez no significa aquí la simple acumulación por fragmentos de lo que la fruta todavía no es. por decirlo así. algo meramente arrojado al futuro. más que hablar de adición o mera acumulación de partes. 21 SZ. es posible distinguir tres sentidos diversos. la expresión “fin” posee una connotación extremadamente ambigua. al tanto que con la madurez se puede afirmar que la fruta llega a su plenitud. En el caso de los seres vivos. Significa la fruta misma en su específica forma de ser“21. el Dasein es “ en cada caso ya su ‘aún no’“22. Al menos. Ya lo hemos destacado: la muerte como aún no del hombre no es.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 9 determinar el aún no del Dasein por comparación a otro orden de entes. indiferente hacia ella. con su fin. antes bien. “Fin” puede designar la meta u objetivo de algo. En efecto. sino que es la fruta misma la que por sí misma se lleva hacia la madurez y tal llevarse caracteriza su propio ser fruta. “Para poder. como quiebre de toda proyección ulterior. Y es que. sino que precisamente se realiza desde. como adecuado para caracterizar la muerte como fin del hombre. pues. tenemos que tomar en consideración entes a cuya forma de ser sea inherente el ‘llegar a ser’ (das Werden gehört)”20. Para poder hacerlo se requeriría que el hombre hubiese agotado. Heidegger descarta. se pregunta: “Con la madurez llega a su plenitud (vollendet) la fruta. en efecto. 22 SZ. § 48. externo a ella. § 48. en efecto. al respecto. “ El ‘aún no’ de la no madurez –enfatiza Heidegger– no significa algo distinto de la fruta misma. Lo que quiere señalar Heidegger es que en el caso de la fruta su aún no no es meramente un agregado extrínseco y respecto del cual la fruta pudiera ser indiferente. sería necesario hablar de crecimiento o desarrollo. La muerte. ya es. según esto. Lo que caracteriza al desarrollo. que pudiera ser ‘ante los ojos’ (vorhanden) en y con ella. ¿Es la muerte a que llega el ‘ser ahí’ un llegar a la plenitud (vollendung) en este sentido“23? Heidegger aquí parece jugar con las expresiones “Ende”. determinas por relaciones de indiferencia. la analogía de la fruta parece no funcionar en aspectos decisivos. sino una posibilidad que. en el caso de la muerte humana no se puede afirmar lo mismo. de modo análogo al faltar de la fruta. el faltar no es aquí algo diverso del propio ente. precisamente este último sentido. –señala Heidegger– definir por comparación el ser del ‘aún no’ del ‘ser ahí’. es el mismo ente en su específico modo de ser. lejos de todo cumplimiento o plenitud aparece como ruptura de posibilidades. en cierto sentido. “Enden” y “ vollenden”. 23 SZ. § 48. Sin embargo. § 48. o bien su plenitud o perfección. Con ello Heidegger parece haber encontrado la analogía adecuada para describir el aún no que caracteriza a la muerte como posibilidad. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . como la fruta. que muy bien puede haber traspasado ya ésta antes de su fin. sino que tal faltar y su respectivo llegar a ser le pertenecen intrínsecamente. su propia interioridad. “ Es tan poco forzoso –escribe Heidegger– que el ‘ser ahí’ únicamente con su muerte llegue a la madurez. La conclusión de Heidegger es que de manera análoga a la fruta. Heidegger. todas sus posibilidades. Por ello. Tal es el caso de la fruta que marcha hacia la madurez. su cesación o terminación. Regularmente fina (endet) sin haber llegado a la plenitud (Unvollendug) o caduco 20 SZ. es que el faltar no sólo no permanece exterior al viviente.
en cuanto posibilidad. la muerte. posee el carácter de irrebasable (unüberholbare). Antes. sino absolutamente. rebasables por otras posibilidades.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 10 y consunto“24. resulta paradójica la existencia de una posibilidad cierta. propiamente. El pleno concepto ontológico-existenciario de la muerte es definido del siguiente modo: “La muerte en cuanto fin del ‘ser ahí’ es la posibilidad (Möglichkeit) más peculiar. “ En esta posibilidad –dice Heidegger– le va al ‘ser ahí’ su ‘ser en el mundo’ (In-der-Welt-sein) absolutamente”27 . Dicho de otra forma. Obviamente. denomina “la estructura ontológico-existenciaria de la muerte”25. podemos dudar de muchos cosas en relación con nuestra vida y nuestro decurso biográfico. justamente porque lo que parece caracterizar a la posibilidad es. por último. § 48. De hecho. lo que Heidegger. del ‘ser ahí’“26. la muerte. La muerte. sola mors certa”. ya en una exégesis positiva del fenómeno. analicemos. La anticipación de la muerte Para efectos de nuestro tema. su aún no. además. Expliquemos. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . La muerte. sino de una posibilidad en que se juega la existencia absolutamente. Por tratarse de una posibilidad absoluta. cierta y en cuanto tal indeterminada. la muerte. no obstante su carácter de posibilidad. queda en pie que el ser ahí es permanentemente. el resultado obtenido hasta ahora. e irrebasable. pese a su conclusión negativa. según Heidegger. una modalidad de comportamiento humano. § 50. 27 SZ § 50. de ingresar directamente a esta cuestión de fondo. aún cuando sólo sea someramente. entonces sí resulta factible también. de una posibilidad cualquiera. después de la cual no hay ulterior posibilidad. de la única posibilidad cierta. en cierto sentido. resulta relevante. sin embargo. en primer lugar. 26 SZ. es una posibilidad cierta (gewisz). su carencia de necesidad. La conclusión de Heidegger es que ninguna de las tres formas del finar caracteriza adecuadamente al ser ahí. el carácter de un agente que agrede al hombre desde fuera. es “la posibilidad de la absoluta imposibilidad del ‘ser ahí’“28. es la posibilidad más peculiar (eingensten) pues el hombre allí aparece referido a un poder ser que lo caracteriza no de un modo relativo o más o menos accidental. la eventualidad de una apropiación de la muerte –de un modo de hacer frente a ella– se juega en que su posibilidad no tenga. irreferente. mientras es. Con todo. pero no podemos dudar de la muerte como una realidad cierta. brevemente. ante ella. 25 SZ. § 52. pues. es una posibilidad en la cual el hombre está puesto tan pronto es. La muerte es una posibilidad extrema. Si la posibilidad de la muerte. arrojado al mundo del no todavía. No se trata. Hagamos notar que se trata. Recordemos aquí la frase de San Agustín: “Omnia incerta. no es meramente algo perteneciente sólo al futuro. Con todo. en cambio. Esta 24 SZ. algunas de estas características. que afectara al Dasein de una manera superficial. Todas las demás posibilidades son. 28 SZ § 50. simplemente. sino algo presente como una modalidad del ser del hombre.
plan. también aquí se atestigua que el Dasein no existe sino como un estar vuelto hacia la muerte (Sein zum Tode). lanza hacia adelante. Con ello. La certidumbre de la muerte es interpretada aquí bajo la consigna tranquilizadora del “uno morirá”. borrador. Sabemos. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . pues. esta interpretación pública de la muerte está determinada por lo que Heidegger denomina “el uno” (das Man). precisamente porque se trata de un huir ante la muerte. se conduce impropiamente con relación a la muerte. El ser relativamente a la muerte propio. no puede esquivar esta posibilidad. La muerte. consiste en poner de manifiesto los elementos antes mencionados de la muerte como posibilidad. la antedicha caracterización ontológico-existenciaria de la muerte. Dicho de otra manera. en efecto. pero no sabemos su cuándo. en la práctica. revela las características de la muerte propia a partir de la revelación del modo impropio de estar ante la muerte. de una anticipación de la muerte que la revele en su verdad irreductible. Lo que Heidegger denomina la proyección existenciaria (existenziale Entwurf) de la muerte propia. cotidianamente. Sin embargo. sin embargo. pues. sin embargo. El Dasein. Es desde esta cotidianidad caída e impropia que se revela el modo propio de ser del Dasein. Heidegger parece señalar que no hay un acceso directo al modo propio de ser del Dasein. la impropiedad en el morir. fenomenológicamente. esboza anticipadamente su propio morir. Heidegger no sólo parte de la cotidianidad inmediata y regular. elusión y huida. esbozo. se caracteriza justamente por el ocultamiento o la elusión de las determinaciones antes señaladas. se adelanta. “ A la certidumbre de la muerte –señala Heidegger– va unida la inderminación de su cuándo“29. 30 SZ & 52. a la muerte propia? Heidegger. Para los fundamentos de este proceder Heidegger remite a lo dicho en el análisis de la angustia en el § 40. Ahora bien. El hombre. regularmente. encubriéndola e interpretándola torcidamente. en realidad es todos y ninguno en particular. es a la vez indeterminada (umbestimmte). el modo cotidiano e inauténtico de ser ante la muerte orienta. Su conducirse relativamente al fin es. apartamiento. en cierto sentido. en cambio. regularmente. En particular. Esta anticipación existencial es tratada extensamente en el parágrafo 53 de Ser y Tiempo. Por ello. no ocultándola ni interpretándola fugitivamente. huir ante la muerte es también una forma de estar vuelto la muerte. ¿Cuál es el fundamento de esta prioridad metódica del modo de ser impropio del Dasein? ¿Por qué. Este comienzo y orientación metodológica es decisiva para toda la estructura de SZ. se caracteriza por “ser posible a cada instante”30. sino que su acceso es a través de la cotidianidad caída. a la vez. Y es que. en efecto. 29 SZ § 52. en la medida de su indeterminación y valor puramente colectivo. tal “uno”. el modo propio de ser ante ella. pues. El Dasein. Se trata. en particular. como posibilidad siempre inminente. sino también de la impropiedad y modo de ser inauténtico característicos de la cotidianidad caída. será extremadamente relevante al momento de determinar lo que deba entenderse por muerte propia. cae en el ámbito de la cotidianidad y allí es atrapado por una interpretación pública de la muerte que le resta su carácter amenazante. La expresión “Entwurf” significa proyecto. 31 Si bien el cotidiano estar vuelto hacia la muerte tiene la forma de huir ante ella. la muerte queda relegada a la tranquila indeterminación y anonimato de lo colectivo31. que vamos a morir. Para Heidegger el hombre. no accedemos directamente a la existencia auténtica del Dasein y.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 11 certidumbre de la muerte. ha de proyectar su propia muerte.
por ejemplo. pues. cabe dudar acerca de la propuesta de Heidegger: ¿qué podemos hacer finalmente con la muerte? Las fórmulas y expresiones de Heidegger parecen conducirnos a una conclusión puramente negativa: nada podemos hacer con la muerte. como ya lo hemos hecho notar. producir. Tomemos algún ejemplo. un proyectar la posibilidad como si se tratará. La anticipación existencial de la muerte. Es justamente este sentido de la posibilidad. Evidentemente. por el contrario. por consiguiente. que gran parte del análisis heideggeriano está enderezado. parece ser la de distinguir claramente el ser de la posibilidad que constituye a la muerte de otros tipos de posibilidad. Anticipar existencialmente la muerte. Es el sentido de la posibilidad como cuando decimos. su carácter de posibilidad: la muerte sigue siendo considerada como algo que viene. A estas alturas. su realización. Con todo. precisa con sumo cuidado el exacto sentido de tal proyección. La expresión posibilidad. a la mano. Tal es lo que Heidegger denomina la realización de la posibilidad. estriba en la propia anulación de la posibilidad.“ El ser –dice Heidegger– saliendo de sí hacia algo posible de que se cura tiene la tendencia a anular la posibilidad de lo posible convirtiéndolo en disponible”32. que “esas tierras tienen muchas posibilidades”.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 12 Allí Heidegger. el que quiere evitar Heidegger al momento de interpretar la anticipación existenciaria de la muerte. en efecto. esta representación lejos de hacer presente la posibilidad misma del morir. En cierto sentido. la proyección existenciaria de la muerte no consiste en nada así como “pensar en la muerte”. La conversión de la muerte en algo a la mano o ante los ojos. en el afán de realización. sobre todo si tal hacer se lo entiende en un sentido fuerte. la líquida como posibilidad. justamente. El que así se comporta piensa en cuándo y cómo se realizará la muerte. La dificultad de tal asunción inauténtica de la posibilidad. En tal caso. del camino recorrido o de la vida plenamente realizada. pero sí que la debilita queriendo disponer de ella al calcularla”33. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . dominable. de lo disponible y siempre a la mano. a negar que la muerte tenga el modo de ser de lo a la mano (zuhandenem). al realizarla. puede entenderse. esta conclusión parece acertada. manipulable etc. es lo asequible. El ser de la posibilidad de la muerte no es semejante al ser de posibilidad de lo disponible. 33 SZ § 53. La intención central de Heidegger. la anticipación de la propia muerte realiza la posibilidad y. disponer o dominar como un ente que está. Para Heidegger. posibilidades cuyo afán principal puede ser. precisamente. ciertamente. en el sentido de recursos a utilizar. simplemente. no consiste en la preocupación. La muerte no es nada que podamos hacer. significa la propia anulación de la muerte como posibilidad. Supongamos que nos representamos nuestro propio morir bajo la imagen postrera de una ancianidad cumplida. la anula convirtiéndola en algo postrero y terminal. sin embargo. no significa. sin duda. de algo realizable. “Este cavilar sobre la muerte –precisa Heidegger– no le quita plenamente. la posibilidad efectiva de una poética del morir. Es necesario observar. simplemente. viable. En el campo de lo ante los ojos y de lo ante la mano hacen frente. entendida no como un hacer (en el sentido fuerte 32 SZ § 53. producible. simplemente.
A este tratar la posibilidad como posibilidad Heidegger lo denomina “precursar en la posibilidad” (vorlaufen in die Möglighkeit)34. anticipar la posibilidad como posibilidad– significa también para Heidegger ponerse en libertad para la muerte36. Heidegger lo expresa de un modo aún más paradójico: “ La cercanía más cercana del ‘ser relativamente a la muerte’ está lo más lejos posible de nada real (einem Wirklichen)”35. De manera semejante para Heidegger la posibilidad. sin duda. ni a la dominación de lo puramente disponible. la “muerte rápida”(schnellen Todes) de Nietzsche consiste en hacerla objeto de la voluntad: es la muerte “que GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . un acto que finalmente sea expresión de la propia plenitud de la vida.. y en el conducirse relativamente a ella ha de aguantársela en cuanto posibilidad“. de hacer de ella un acto biográfico. La expresión “vor-laufen” significa adelantarse. § 53 Es claro que en este caso la expresión «Wirklichkeit» se opone a «Möglickeit». Sin embargo. 36 Resonará aquí. literalmente “caminar antes”. La dynamis es uno de los diversos modos de decirse ente. Es lo que Nietzsche denomina “morir a tiempo” (stirb zur rechten Zeit). La expresión heideggeriana final de la apropiación humana de la muerte parece estar. categoría que lo caracteriza de un modo mucho más propio que la de “cosa” o “substancia”.. 35 SZ. habría que afirmar que mientras más real o disponible es la muerte como posibilidad menos posible es. otra cosa que abrir la posibilidad. comprendiendo. hacia adelante. Sin embargo. el capítulo “De la muerte libre” (Vom freien Tode) del “Así habló Zaratrustra” de Nietzsche. no se mira hacia atrás. “El ‘precursar’ –escribe 34 Jorge Eduardo Rivera traduce la expresión “vorlaufen in die Möglichkeit” como “adelantarse hasta la posibilidad”. está explícitamente afirmada por Heidegger. a la objetividad de lo enteramente representable. enfáticas o simplemente reduplicativas. en cambio. capítulo que Heidegger cita. una interpretación activista de la muerte propia. “En el ‘ser relativamente a la muerte’. sino como un comportamiento auténtico frente a ella. las fórmulas heideggerianas no pueden sino abundar en expresiones negativas. esto es. El vocablo «wirken» significa obrar. Al contrario. es una verdadera estructura del ser del Dasein. a aumentar su posibilidad. en la medida en que se anticipa a ella. pero de ninguna manera a ente. precisamente. ha de comprenderse la posibilidad sin debilitación alguna en cuanto posibilidad (als Möglichkeit). justamente. sino hacia la posibilidad. ha de desarrollársela en cuanto posibilidad. actuar. En la fórmula heideggeriana.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 13 del facere latino). lejos de ser una categoría de rango “inferior” a la realidad. mira hacia el pasado. Precursar en la posibilidad – esto es. Disponerse ante la posibilidad como posibilidad –precursar la posibilidad– no significa. El punto de contacto entre ambos autores reside en el intento de interiorizar la muerte. es evidente que en éste la expresión dynamis se opone “en cierto sentido” a energeia. Si hemos de hacer una analogía con Aristóteles. Libertad para la muerte No obstante lo anterior. sin convertirla. la caracterizada posibilidad en cuanto tal (als solche). sin embargo. el precursor es el que va por delante de alguien y. en el sentido de lo puramente disponible. hacer efectivo. Este “pre-caminar”. pues. ello no significa una realización de la misma. Heidegger no duda en emplear otras formulaciones para expresar esta apropiación humana de la muerte. dejarla ser en lo tiene de posibilidad. en el recurso a estas formulaciones enfáticas y reduplicativas. si bien tiende a hacer más cercana a la muerte. puesto que se trata de eludir. Rivera argumenta que si bien precursor se dice en alemán Vorläufer. «Wirklickeit» no tiene tanto el sentido de «realidad» como el de «efectividad». por lo mismo. Por lo mismo. por lo mismo. y si es que ha de abrir.
nos encontramos todos ante la situación del condenado a la pena capital que se prepara valerosamente para su ejecución. en el Ser y la Nada. viene a mí porque yo quiero” (der mir kommt. De lo que se trata no es de una voluntad de dominio frente a la muerte como acontecer. ante la presencia de la muerte. Ante la muerte. más que una acto biográfico. Sin embargo. del estado de perdido en la interpretación pública de la muerte. hacer de ella un objeto de dominio. estimamos que la libertad para la muerte a que se refiere Heidegger. weil ich will). tal es el ejemplo de Sartre.) de ser él mismo (selbst zu sein). Bajo el título de Mi muerte Sartre. ha merecido fuertes críticas de Sartre. dista mucho de no eludir las dificultades consignadas por Sartre. es un puro hecho. sino de un dejar ser su posibilidad como posibilidad. a mostrar que la muerte se rehusa a ser tratada bajo la forma de lo puramente disponible. como el ‘ser relativamente a la muerte’ impropio. Ser sí mismo38 es una posibilidad que sólo acontece en una existencia vivida de cara a la muerte. § 53. Libertad para la muerte no significa. Heidegger. En primer lugar. pues la muerte. No significa tanto la aplicación decidida de la voluntad. es algo que padecemos y respecto de lo cual nada tenemos que hacer. La presencia de la muerte autentífica. Este ponerse en libertad frente a la irrebasabilidad de la muerte. la existencia humana. la crítica de Sartre revela aspectos decisivos y determinantes para una fina y acertada interpretación de la muerte. sino además –y finalmente– puede ser él mismo. desde esta perspectiva. por así decirlo. sostiene Sartre. no solo singulariza y totaliza su existencia. se desliga. precisamente. sino justamente abrirse a ella. 37 SZ. según es patente en múltiples obras.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 14 Heidegger– no se esquiva ante lo irrebasable. nos viene desde afuera y nos transforma en un afuera. según veremos. El hombre. fáctica. pues. ante la liberación de su posibilidad. porque la parte medular de la argumentación de Heidegger está dirigida. por lo mismo. cierta de sí misma y que se angustia”37. sino que se pone en libertad para ello”. A este respecto. negar su total irrebasabilidad y exterioridad. pero él mismo en la apasionada LIBERTAD RELATIVAMENTE A LA MUERTE (Freiheit zum Tode).. La muerte. tiene un sentido extremadamente débil. admitiendo una cierta forma de “interiorización vital” de la muerte. No hay una tal muerte libre. La fórmula “libertad para la muerte”(freiheit zum Tode). poniéndolo ante la posibilidad (. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . La expresión libertad en Heidegger. otra cosa es si Sartre ha interpretado correctamente a Heidegger. critica la posibilidad de una libertad frente a la muerte. desligada (gelösten ) de las ilusiones del uno. cuanto el sentido de liberar. En Heidegger. destacada originalmente en el texto.. de la apropiación específicamente humana de ella– lo resume Heidegger del siguiente modo”: El ‘precursar’ (Vorlaufen) desemboza al ‘ser ahí’ el ‘estado de perdido’ en el ‘uno mismo’(Man-selbst). evitará al mismo tiempo una interpretación “activista” o puramente “voluntarista”. Ciertamente. hay una distancia insalvable con el “yo quiero” nietzschiano. no significa sino aquella forma en que el hombre se libera. y fallece la víspera de una gripe vulgar. dejar ser. abrir. El sentido de la libertad frente a la muerte –y.
el “sí mismo”. Este sentido fuerte de la libertad es completamente extraño a Heidegger. 40 SZ. remitir al sí mismo. sin embargo éstos lo presuponen ontológicamente. § 41. sino como un ente cuya unidad es una unidad distendida temporalmente. Si hemos de buscar un término heideggeriano que pueda confrontarse con la voluntad es el de “resolución” (Entschlossenheit). En particular lo que el “uno” oculta es el “ser-cada-vez-mío”. El sí mismo de la cotidianidad es el “uno” (das Man). Es necesario recordar que la cura o el cuidado (Sorge) expresa para Heidegger la totalidad estructural originaria del Dasein. anónimo e indeterminado. Decisión se dice en alemán Entscheidung y prácticamente está ausente de la obra Heidegger y por supuesto de Ser y tiempo. Feick. susceptibles de denominarse genéricamente como “existenciales”. ella ha sido fuertemente criticada por Sartre. De hecho los términos “querer” y “voluntad” aparecen sólo una vez en Ser y tiempo y exclusivamente para indicar su carácter derivado39. en particular. Estos dos caracteres orientan la totalidad de la analítica de la existencia y los diversos existenciarios en gran medida n o son sino “modulaciones” de éstos. Esto significa que éstas no constituyen propiamente vivencias ontológicamente indiferentes e indeterminadas en su sentido de ser.)”40. no es decisión. como una invitación a la praxis. si se quiere. 1961. La anécdota que cuenta Kart Löwith ilustra muy bien que la resolución ya tempranamente fue erróneamente interpretada en términos volitivos: “Un día un estudiante –dice Löwith– hizo de 38 Es necesario insistir en la importancia del sí mismo (Selbst) en la estructura general de SZ y. la aperturidad del ámbito de lo que puede ser objeto de ocupación y el proyectarse comprensor hacia posibilidades. la posibilidad ontológica del querer y la voluntad supone ciertos elementos constitutivos del cuidado: la previa aperturidad del anticiparse sí. Resolución. Según la segunda. De allí que el “Sein zum Tode” opere como un cierto principium individuationis. Si bien en el querer y la voluntad se descubre la totalidad del cuidado. “El querer y el desear –señala Heidegger– tienen con ontológica necesidad sus raíces en el ‘ser ahí’ en cuanto cura (. al menos en el sentido de una decidirse práctica o activamente a algo. Para Sartre no hay libertad alguna frente a la muerte: la muerte es un puro factum. index zu Martin Heidegger “Sein un Zeit”. como posibilidad. Por lo pronto en el sentido de entender la libertad como libertad originaria o fundacional. La voluntad y el querer antes que “facultades” originarias son modos fundados en el cuidado. sin más. pues. se encuentran formalmente prefiguradas en el conocido en el conocido § 9 de ZS. Por otra parte. En gran medida SZ puede ser considerado como una reformulación del problema del “sí mismo” sobre otras bases. sino como aquello que connota siempre un personal “yo soy” o “tú eres”. El análisis de Sartre parte de una concepción de la libertad fundamentalmente distinta a la de Heidegger. Estas bases. Allí se señalan dos caracteres del Dasein: el “tener-que- ser” (Zu-sein) y el “ser-cada-vez-mío” (Jeieinigkeit). El hombre no es nada antes de hacerse a sí mismo o. la muerte remite al Selbst del Dasein no como un caso o un ejemplar de una género o clase. antes que esencia o naturaleza el hombre es subjetividad o libertad fundante. esto es. sin embargo. Lo que el Sein zum Tode” hace es. se encuentra oculto en la cotidianidad media y regular. p. Como lo hemos señalado. según sabemos. Al contrario. Regularmente el Dasein no es sí mismo de una manera propia. 94. 39 Ver a este respecto a H. distintas al concepto típicamente moderno de “sujeto” o “conciencia”.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 15 Pero detengámonos un momento más en la fórmula “freiheit zum Tode”.. en el problema de la muerte. Max Niemeyer. La resolución por lo mismo no puede ser leída.. Según la primera la muerte remite al Selbst del Dasein no como un “sujeto” estable y atemporal. Pero remite al Selbst conforme a la doble caracterización antes indicada: como “tener-que-ser” y como “ser-cada-vez-mío”. Tubinga. como tal enteramente contingente. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger .
es evidente que se trata en todo caso de una práctica peculiar: no decisión. La resolución y la propiedad. § 60. Por ejemplo hablamos de un “globo libre” cuando éste sigue su tendencia natural sin que le oponga una fuerza exterior. en principio al menos. la modificación existencial del ‘uno mismo’ en el ‘ser sí mismo’ propio ha de llevarse cabo como la de una elección perdida (Nachholen einer Wahl). a su ser propio. La naturaleza silenciosa de la conciencia alude a que lo ésta “voca” no es a un determinado “contenido” o a una determinada acción. pues. Cuando Heidegger se refiere a la “atestiguación” (Bezeugung). en un dominio previo a la decisión.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 16 ello una parodia eficaz diciendo: ‘estoy resuelto. La expresión libertad no es usada por Heidegger en el sentido de una decisión o elección. sino abrirse a ella. Estas consideraciones nos conducen a redefinir la formula “libertad para la muerte”. es decir. En este sentido. “no dice nada”. “El ‘estado de resuelto’ –señala Heidegger– es un señalado modo del ‘estado de abierto’ del ‘ser ahí’”41. por analogía. en búsqueda de la posibilidad de una elección originaria. hacia el ser propio. pero de tal modo que el Dasein quede remitido a sí mismo. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . aun cuando puedan leerse en clave práctica. en el plano de la conciencia. sino apertura “pasiva”. es manifiesto que el concepto de resolución se mueve en Heidegger en un terreno previo. Sin embargo. sino en cuanto ella retrocede desde el estado de perdido en el “uno”. De hecho la expresión Entschlossenheit se vincula a Erschlossenheit. sino como apertura. Heidegger expresa esta elección originaria del siguiente modo: “El retroceder en busca de sí desde el uno. Heidegger en un lenguaje extremadamente controlado no da lugar a dudas que. De lo que se trata es. Pero la conciencia. La resolución es un momento de la conciencia. pese a estas lecturas. Cuando el Dasein escucha la llamada de la conciencia (Gewissen) se “resuelve a”. En este segundo caso no se trata tanto de “decidirse” como de estar exento de toda coacción exterior. en cierto sentido. lejos de extrañamiento público de la muerte. aperturidad. no lo hace en términos de que la conciencia “elija” una determinada “opción” o “contenido”. una terminología clásica es evidente que aquí libertad no significa tanto “libertad de elección” (libertas arbitrii). como “libertad de coacción” (libertas a coactione). por así decirlo. sino de “estar libre de…”. Pero buscar la elección perdida significa hacer esta elección (Wählen dieser 41 SZ. Libertad para la muerte no significa “elegir” o “decidirse” frente a la muerte. justamente porque “resolución” no es “decisión”. La resolución indica fundamentalmente apertura: resolverse es abrir. de dejar ser la posibilidad como posibilidad. por consiguiente. Lo que Heidegger llama “resolución” (Entschlossenheit) se mueve. de una “libertad negativa”: no elegir esto o lo otro. de una posibilidad existencial propia. como ha quedado manifiesto en el análisis de la muerte. “abre” su condición de clausura y se dispone ante su ser propio (Eigentlichkeit). sino más bien a una suerte de remisión originaria a sí mismo. no nos parecen adecuadas las interpretaciones de la resolución como “decisionismo”. lejos de toda “realización” o “decidirse” algo concreto. pero no sé a qué’”. Si empleamos. El análisis que Heidegger realiza de la conciencia (Gewissen) verifica también esta interpretación. propiamente. “libertad para la muerte” no significa otra cosa que “liberar” la posibilidad en cuanto tal y disponerse a ser sí mismo. Se trata.
Sin embargo. La naturaleza “negativa” de esta elección originaria estriba en que no elijo esto o aquello. sino la misma posibilidad de la elección. Y ello porque la imposibilidad del conocimiento no se refiere tanto a “no saber algo”. en Heidegger la imposibilidad elegir no se refiere tanto a un “elegir algo”. su modelo en la medicina hipocrática. si se nos permite la expresión. correspondientemente. en general. un sesgo “catártico”44. Madrid. Esta disposición a la intervención mínima es propia de la concepción heideggeriana de la libertad. Sócrates opera como el médico que purifica o libera el cuerpo del enfermo de los obstáculos que le impiden sanarse por sí mismo. sino que algo que impide cualquier “elegir algo”. De manera semejante. que la imposibilidad de la elección no reside tanto en una elección determinada. lo que hay que elegir. La hermenéutica del sí mismo en Ser y tiempo. no tanto un acto positivo. cuanto de remover o expulsar ciertas substancias que impiden que el organismo se sane por sí mismo y restaure así sus equilibrios perdidos. sino a algo por cuya ausencia se impide todo saber “sobre algo”: el saber del no saber. 44 Empleamos la expresión “catártico” y “catarsis” conscientes de la transposición. Gaos traduce “hacer esta elección” y Rivera “hacer esa elección”. su posibilidad. como expresión de este “elegir elegir”. en sentido lato. El sesgo “catártico” reside en una suerte “purificación” o necesidad de “remover” los obstáculos que impiden la decisión. En Revista de Filosofía. Esta elección originaria. Ver a este respecto Rodríguez. es evidente que la maniobra heideggeriana tiene un cierto cariz de esta índole. libera o abre el “sí mismo” a la posibilidad de decidir auténticamente. apartando toda elección determinada e impropia. En el hacer la elección(Wählen der Wahl) se hace posible por primera vez el ‘ser ahí’ su ‘poder ser’ propio”42. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . De lo que se trata es de lo siguiente: puesto que lo que se encuentra malogrado no es una “opción” más. 42 SZ. muy probablemente. sino en algo que la imposibilita radicalmente. La operación socrática es kátharsis: liberación del poder inmanente de la physis. no enseña nada. 43 La fórmula “Wählen dieser Wahl” no es recogida enteramente ni por Gaos ni por Rivera. elección que “repara” la falta de elección y permite que el Dasein asuma su poder ser propio. con lo cual se pierde la iteración presente en el texto y el sentido originario de la elección. cuanto un acto de quitar algo que emboza el libre curso de un órgano o una función. Ramón. p. si entendemos por catarsis. Pero este “me elijo” supone remover el obstáculo del “uno mismo” (man-selbst) y elegir el “sí mismo propio”. N°29. una suerte de “purificación” o “liberación”. sino por un acto que libere de los obstáculos que impiden elegir propiamente. § 54. es elegir mismo. es necesaria porque Heidegger cree.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 17 Wahl). por cuyo medio de remueven ciertos impedimentos o obstáculos que no permiten que algo se desarrolle o manifieste. sino que en cierto sentido “me elijo”. Por lo mismo. Sobre todo porque un proceso catártico comporta. de poner algo. Acontece aquí algo análogo. 63. a lo que sucede con la mayéutica socrática: Sócrates no sabe nada. en primer lugar. la primera elección no podrá estar constituida por una elección determinada. Esta imposibilidad radical hace que dicha elección originaria tome. El texto alemán en realidad dice “elegir esa elección” (Wählen dieser Wahl). ¿Qué puede significar este “elegir elegir”? Es evidente que lo que aquí está en juego es la imposibilidad de elegir sin la remisión a una elección originaria. sino que conduce al discípulo al “no saber”. decidirse por un ‘poder ser’ partiendo del ‘sí mismo’ peculiar. reiterando la elección43. Allí de lo que se trata no es tanto de intervenir el cuerpo. La concepción socrático-platónica de la catarsis tiene. En este sentido. esta elección originaria antes que “decidir algo”. esto es. mutatis mutandis.
a un dominio previo. significa sobre todo “abrir” una posibilidad que se encuentra obturada. en libertad para la muerte peculiar libera del ‘estado de perdido’ en las posibilidades que se ofrecen accidentalmente. en cierto modo. como suele suceder. las posibilidades fácticas. anónimo y colectivo. pues.REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 18 Heidegger parece retroceder. en cierto sentido. ya sea comportándose frente a ella como algo “ante los ojos” o “ante la mano”. sino de permitir o dar lugar a la elección. resulta incierta y provisional hasta que no se contemple a la luz de la muerte. antepuestas a dicho fin irrebasable. de alguna manera ilumina retrospectivamente la elección. constituye una forma de huida y ocultamiento. De lo que se trata con la “libertad para la muerte” no es de “elegir” la muerte. determinar ni disponer. GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger . No se trata tanto de “querer algo” o “decidirse por algo”. Libertad para la muerte no significa. oculta por el dominio impersonal e indeterminado del “uno”. En la situación “caída” del Dasein. en este sentido. es precisamente la posibilidad de elegir la que está ocluida. sólo bajo el horizonte de dicha posibilidad irrebasable las otras posibilidades se revelan en toda su fáctica propiedad. Toda decisión. de tal suerte que hace comprender y elegir radical y propiamente las posibilidades fácticas que están antepuestas a la irrebasable”45. posibilidad sin la cual no cabe salvar ni recuperar el propio ser sí mismo. ‘precursando’. El fin. por consiguiente. Más todavía. los obstáculos que impiden la decisión. Lo que así se oculta es la misma existencia en su total singularidad. por consiguiente. Por ello. indiferentes. anterior a cualquier determinación moral o axiológica. sino abrirse y. accidentales y. en cierto sentido. § 53. Heidegger lo señala directamente: “El ponerse. De esta “indiferencia” el Dasein sólo se libera una vez que enfrenta la posibilidad extrema. sino de abrirse al ser propio. En el “estado de perdido” el Dasein se mueve ante posibilidades niveladas. La idea parece ser. sólo a la luz de la muerte el Dasein propiamente existe. ni menos elegir la muerte. que es “el uno” (Das Man). Esta apertura es ineludible porque el Dasein no se encuentra en posesión de sí mismo: su “sí mismo” está bajo el dominio de ese gran “otro”. la siguiente: sólo con relación al fin. como posibilidad irrebasable. se destacan en todo su verdadero valor y cualidad. toda “realización” de la muerte como posibilidad. la cual es su condición cotidiana y regular. “abandonarse” a ella como una posibilidad extrema e indeterminada. 45 SZ. La expresión “freiheit zum Tode”. sólo respecto de la posibilidad extrema de la muerte. Para “elegir” auténticamente es necesario “despejar” o “remover”.
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