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November | 2014 | Centro Estudios Judaicos del Sur de PR
Monthly Archives: November 2014	Reflections on the UN Partition of Palestine
Reflections on the UN Partition of Palestine
NOVEMBER 30, 2014 2:40 PM
The day was November 29, 1947, the time, 5:50 p.m. EST. The United Nations General Assembly approved a resolution that would divide the Land of Israel between a Jewish and Arab state. Thirty-three nations voted in favor, thirteen in opposition, and ten abstained. The UN would recognize a small, but nonetheless imminent Jewish State following the British evacuation on May 14, 1948.
With the long awaited prospect of Jewish Statehood now a reality, the Jews rejoiced and danced throughout that night. People embraced and wished each other ‘mazal tov.’ David Ben Gurion, at a gathering at the Jewish Agency in Jerusalem, called for everyone gathered to sing the Hatikvah. Jewish Agency official Golda Meyerson (Meir) announced to those Holocaust survivors still languishing in DP camps in Europe that “together with us, you will live in a free Jewish state.” According to the UN Resolution, the Jews would soon receive a small sliver of land consisting of the Negev Desert, the coast and parts of the Galilee region – about 12 percent of the original Jewish home called for by the 1917 Balfour Declaration. Jerusalem was designated to be an international city. Yet, as Jews of the Yishuv celebrated and danced horas, their very lives were in jeopardy.
The Arabs strongly rejected Resolution 181 and made it abundantly clear that they had no intention to abide by the resolution. This came as no surprise. Since the 1917 Balfour Declaration, Arab opposition to a Jewish State of any size was made known by word and deed in the form of terror in the ensuing decades. In the early days of the British Mandate, Jews issued manifestos and made overtures calling for cooperation with their Arab neighbors, hoping that they could build the region together as neighbors, but to no avail.
Those Arab leaders who condemned the waves of violence against Jews or supported a Jewish state were dealt with in the harshest ways.
On November 29, Arab UN delegations called the UN move ‘undemocratic.’ Ambassador Amir Arslan of Syria, proclaimed, “My country will never recognize such a decision,” Jamali of Iraq objected that Resolution 181, “Undermines peace, justice and democracy,” and they and their Arab colleagues abruptly walked out the halls of the UN in Lake Success, New York, in protest. Almost immediately, Arab labor strikes in Palestine were called, and acts of terror were launched against Jews.
In the first month after the UN vote, 118 Jews were killed and 217 were wounded. Civilians were attacked on the streets, and convoys to cities were also attacked as were medical clinics. Violence also extended into the Arab world. In the Yemenite city of Aden, anti-Jewish riots broke out with reports of 76 Jews killed and 74 wounded.
Soon, the Arab Legion of irregular troops led by Nazi trained commandoes Hassam Salameh and Abdul Kader Husseini, nephew of the infamous Mufti, Haj Amin Al Husseini, led the Arab war effort while the surrounding Arab nations preferred to wait until the British evacuation. On February 11, a bombing on Ben Yehudah Street in central Jerusalem killed and wounded hundreds.
The Jewish State, not even officially re-born, was fighting for its existence.
Resolution 181 represented the rebirth of the Jewish State and also a blow to the proposed two state solution. The Palestinian Arabs rejected an Arab as well as a Jewish State and sought to eliminate Israel, demonstrating that they were far more anti-Jewish than they were ‘pro-Palestinian.’
Sixty-seven years later, Israel thrives but still faces many foes in the Middle East and emerging foes in Europe and other places. These opponents of Israel, like the rejectionists before them, oppose not the borders, but the very notion of Jewish Statehood. Time has passed but the enmity remains.
Segun tomado de, http://www.algemeiner.com/2014/11/30/reflections-on-the-un-partition-of-palestine/ el domingo, 30 de nov. de 2014.
Posted by yishmaelgunzhard on November 30, 2014 in Uncategorized
¿Convivencia o coexistencia? (Segunda Parte)
Por Elena Ruth Gómez*
Los pocos que quedaron en la aljama fueron expulsados de Granada. El rey al-Mutammid de Sevilla los acogió nombrando a Isaac Ibn Albalia como rabino mayor de todo su reino con la orden de restaurar la Escuela que hubiese en Granada.
Ibn Negrella dejó a su hijo una aljama grande y próspera con un naguid (gobernador) como visir al frente de ella y en 1162, los pocos que quedaban, convertidos a la fuerza al Islam por los almorávides, fueron aplastados por los almohades. Obligados a vestir de azul y gorro amarillo, dejaron de montar a caballo y vestir de seda. Se calcula que en 1492 apenas si había un millar de judíos en Granada.
El contrapunto a Granada lo hallamos en la Taifa de Zaragoza. Allí encontramos a otro de los maestros de Lucena, Jonah ibn Yanah junto a Moses ibn Samuel haCohen ibn Chikatilia.
La judería de Zaragoza prospera y junto al rey al-Mundhir encontramos a un ministro judío, Yekutiel ibn Hasan. No será el único, posteriormente encontraremos Abu Fadl Ibn Hasdai asesorando al rey. El vigor de la aljama llegará hasta el siglo XV.
Es significativo que el Siglo de Oro de la literatura hebrea medieval se concentre en esta taifa. Por ella no solo pasó el Cid luchando bajo bandera de los Banu Hud si no que su situación estratégica entre Castilla, Aragón y los Condados Catalanes, le propició una paz debidamente administrada por su diplomacia. Y es aquí, en este siglo XI tan tempestuoso, donde encontramos a sus principales representantes.
La obra de Salomón Ibn Gabirol es la expresión mística de la poesía religiosa. Escrita en árabe, expresará un saber teológico que influirá en los grandes maestros cristianos posteriores, siendo el Avicebrón de los escolásticos. Ibn Ezra nos dice que murió en Lucena hacia 1050. Los traductores Judah ibn Tibbon y Shemtob Ibn Falaquera se ocuparon de hacernos llegar sus obras. Sus Azarot son exposiciones sobre los 613 preceptos. Una de ellas se utiliza en el servicio de Shavuot. Pero si su Fons Vitae fue libro de cabecera para los escolásticos, para la comunidad judía lo fue el Keter Malkhut (Corona Real). Es su máxima obra poética y es un canto a D-os y a la Creación. Se recita después del servicio vespertino de Yom Kippur.
Josef Ibn Paquda (1040-1110) fue Dayan (juez rabínico) en Zaragoza. Su obra principal, Hobot ha-lebabot, escrita en árabe, nos llega en hebreo gracias de nuevo a la traducción de Tibbon. En su tratado, dentro de la mística hebrea, nos dice Ibn Paquda que el peligro a que debe hacer frente un alma piadosa consiste en la rutina y el anquilosamiento. El remedio no es otro que fortalecer el espíritu para que pueda vivir sin peligro dentro del mundo. Las obligaciones de la Ley son beneficios que el hombre ha recibido del Creador.
Por último, el más rompedor, Yehuda Ha-Levi (1075-1141). Aunque nació en Tudela, este médico trotamundos vivió en Zaragoza. Incansable viajero, conoció tanto el territorio musulmán como el cristiano para decir: “curo a Babel pero ella sigue siendo miserable”.
Jerusalén siempre fue su meta. Se veía a sí mismo como un desterrado obligado a vivir lejos de su patria. Hacia 1120 escribía a su amigo David de Narbona: “Suspiro por el instante en qu D-os me de libertad para irme a los lugares en donde se halla la ciencia vivificante y las fuentes de la sabiduría”.
Su final no puede ser más legendario. Se dice que un jinete árabe le asesinó cuando, frente a los muros de Jerusalén, recitaba su Elegía por Sión. En esos momentos, Jerusalén era la capital del reino cruzado.
Se cree que él fue el autor del cuento de “Los Tres Anillos” y es el primer poeta en el que se encuentran versos en castellano. Casi toda su obra está escrita en hebreo y se puede decir que con él termina la influencia árabe en la cultura hebrea, iniciando así un nacionalismo israelita con un único fin: Jerusalén. Para ha-Levi, la nación judía y la tierra prometida forman un todo completo. El retorno a Jerusalén es una necesidad imprescindible, un mandato.
Su obra más conocida es el Kadosh de la Amidá para Yom Kippur “El Himno de la Creación”.
“Prueba y fundamento de la religión menospreciada” fue su libro más famoso aunque no fue conocido con este largo título si no con el de “Kuzarí”, pues se presenta como un diálogo entre un rabino y el rey de los Kházaros.
La llegada de los almorávides a finales del siglo XI significó una vuelta a la ortodoxia musulmana llena de intransigencia y más dificultades para la comunidad judía, que cada vez más emigraba a un norte auspiciado por los reyes cristianos.
El saber talmúdico tendió a concentrarse en Lucena con Ibn Hasdai e Ibn Gayat a la cabeza. Se pagó una muy considerable suma de dinero a los almorávides para seguir subsistiendo, algo que los almohades en 1148 no toleraron. Al morir el último de los gaones babilónicos a principios de siglo, Lucena se convirtió en la directora espiritual del judaísmo con Isaac al-Fasí como director de la Escuela.
Llegado este punto es justo nombrar a los hermanos ibn Ezra. Abraham ibn Ezra (1089-1164), fue, con sus estudios astronómicos, uno de los científicos más influyentes de la Edad Media. Mosés ibn Ezra nos dejó su “Sirat Yisrael”, un análisis de la literatura hebrea hasta sus días. Las persecuciones a las que fueron sometidas la población judía bajo el emir ibn Tashfin contrastan con el favorecimiento de su hijo Alí, lo que permitió que en la primera mitad del siglo XII una segunda generación de eruditos: al-Balia e ibn Zadik entre otros. Pero es en estos momentos cuando se debe hacer frente a otro problema: el de los conversos, teniendo como exponente a Moses ha-Sefardí, llamado luego Pedro Alfonso, que atacará al judaísmo con fervor.
Convertirse o perecer
La entrada de los almohades supuso una catástrofe tanto para judíos como mozárabes, según nos informa Salomón Ibn Verga y la Crónica Adephonsi. Convertirse o perecer, esa era la consigna.
Muchas familias, como la de Maimónides, fingieron una conversión al Islam a la espera de un cambio o la posibilidad de emigrar. Ante el celo con que se vigilaba las conversiones muchos optaron por emigrar al norte cristiano, como los Tibbon o los Qimhi. La plaza de Calatrava, entregada por Alfonso VII a un sobrino de Ibn Ezra se convirtió en centro de distribución de los emigrados, dirigiéndose muchos de ellos a Toledo, Aragón, Castilla, Cataluña, Provenza y Egipto.
A lo largo de este artículo hemos recorrido cinco siglos de historia de la comunidad judía bajo el dominio musulmán. Hemos visto gloria y esplendor pero también muerte y aflicción. Una comunidad en donde muchos vivían en condiciones mucho menos brillantes al estarles prohibidas, como a todos los no musulmanes, el ejercicio del poder político y respetando así el pacto de la Dhimma, aunque, como hemos dicho al principio, no siempre se cumplía la ley. Hemos hablado de los grandes personajes, visires y embajadores, sabios y poetas, médicos y grandes hombres de negocios, pero no podemos olvidarnos nunca de ese groso de población, en su mayoría agricultores y artesanos, que hicieron de las aljamas un lugar próspero, en donde generación tras generación se transmitía el judaísmo, resistiendo incluso en los tiempos difíciles. Unas aljamas de las que hoy en día nos sentimos orgullosos. Domínguez Ortiz dijo en 1992: “No es verdad que hubiera previamente una etapa de convivencia ideal. La convivencia medieval entre las distintas razas y religiones fue más bien una difícil coexistencia. Pintar como un hogar feliz la Granada nazarí es un completo error; allí los judíos eran pocos y descalificados y los únicos cristianos eran los que estaban en las mazmorras.”
Por ello, he querido terminar con un sabio que refleja en su vida y su persona toda la historia judía. Fue hecho musulmán a la fuerza pero su familia nunca abandonó la fe hebraica, huyó de al-Andalus a Fez, en donde el rabino secreto de la comunidad judía, Judah ibn Susán, fue descubierto y ejecutado. El sabio, huido de nuevo, gracias a un amigo árabe, recaló en San Juan de Acre. El rey Ricardo I de Inglaterra quiso que fuera su médico personal pero prefirió serlo de Saladino, bajo cuya protección pudo despojarse de su apariencia musulmana y gritar a los cuatro vientos que era judío y sefardí. Nasí (presidente) de los judíos de Egipto, en su tumba en Tiberiades se escribió: “de Moses a Moses nadie hubo semejante a Moses”.
Por supuesto, ya saben de quien les hablo, de Rabí Moses ibn Maimon, Maimónides.
Su obra más famosa fue escrita en 1190, “Guía de los perplejos” e inmediatamente traducida al hebreo por el insigne Samuel ibn Tibbon. Para Maimónides, “perplejo” es el estudioso que al obtener cierto grado de conocimiento se desconcierta por las aparentes contradicciones entre su fe y su razón. Para él, la inteligencia de la realidad debía ayudar al hombre en el cumplimiento de los preceptos, pues según el historiador S. Zeitlin, sostenía el valor universal de la Ley Mosaica y la firme obligación del Pueblo de Israel de conservarla.
Sabio controvertido ya en su época, sus obras se escribían en árabe aunque él se declarase sefardí y, a pesar del rechazo y la controversia que generó en ciertos sectores de la intelectualidad judía en su momento, sus obras sobre Medicina sirvieron a generaciones de médicos y su doctrina, expuesta en su “Mishné Torá” se incorporó a la liturgia de las sinagogas sefardíes.
Finalmente, me gustaría terminar con unas palabras de Maimónides y que reflejan mi humilde pretensión al escribir este artículo:
“El recto saber del hombre, ayudado por su razón, debe conducir a éste hacia D-os”*Licenciada en Historia por la Universidad de Murcia
. BAER, I, “History of the Jews in Christian Spain”
. MITRE FERNANDEZ, E. “Cristianos, musulmanes y hebreos: la difícil convivencia de la España medieval”. Madrid, Anaya 1988
.“La España Medieval: sociedades, estados, culturas” .Madrid Istmo, 1980
. PEREZ, J. “Los judíos en España”, Marcial Pons Historia, 2005
. SUAREZ FERNANDEZ, L. “Judíos españoles en la Edad Media”, de. Rialp, 1980
.“Los judíos” Ariel, 2003
ZEITLIN, S., “Maimónides” NY, 1955.
Segun tomado de, http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/61629/ el domingo, 30 de nov. de 2014.
A 66 años de la resolución de la partición de Palestina de las Naciones Unidas
El 29 de noviembre (fecha conocida en hebreo como Caf Tet beNovember) se cumplió el 66 aniversario de la resolución 181 de partición de Palestina de las Naciones Unidas, por la que se decidió crear un estado judío y otro árabe. También, hoy se cumple el aniversario del 30 de noviembre de 1947, día en que estalló la guerra civil entre los judíos y los árabes en el Mandato Británico de Palestina, como así también la expulsión de los ciudadanos judíos de los países árabes.
La guerra continuaría durante cinco meses, transformándose en la Guerra de la Independencia, cuando el régimen del Mandato terminó definitivamente la medianoche 14 de mayo 1948, y el Estado de Israel, comenzó formalmente a existir.
Aunque las hostilidades existían antes y continuaron durante décadas, el detonante inmediato de la guerra civil fue la resolución de partición. El Plan de Partición propuso dividir el territorio – que había estado bajo gobierno británico desde 1920 – en un estado judío y árabe, con Jerusalén bajo un régimen internacional especial.
Los británicos, que aún se recuperaban de la Segunda Guerra Mundial, estaban dispuestos a salir pero poco dispuestos a intervenir en la escalada de violencia.
La mayoría de los judíos celebraron la resolución, pero los árabes palestinos y los estados árabes rechazaron la partición. Al día siguiente, el 30 de noviembre de 1947, el Alto Comité Árabe, que actuó como órgano de gobierno de los árabes de Palestina, llamó a protestas y una huelga. Hombres armados emboscaron a dos autobuses judíos cerca de la ciudad de Petah Tikva, matando a siete personas, y francotiradores árabes dispararon contra los autobuses y peatones en Haifa, Jerusalén y Tel Aviv. La guerra civil había comenzado. En ese momento, había más de 600.000 judíos y alrededor de 1.340.000 árabes en Palestina.
La resolución de la partición
La resolución pedía una división del Mandato de Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe. El plan de partición se discutió por primera vez en la escena internacional en la década de 1930, sugerido por las conclusiones de la Comisión Peel, una delegación de investigación británica que fue enviada a la Palestina del Mandato para analizar la situación tras la violencia entre judíos y árabes.
La comisión Peel llegó a la conclusión de que la continuación del Mandato Británico no era beneficiosa y recomendó entonces dividir la tierra en tres partes, dejando una zona a permanecer bajo el dominio británico.
Las recomendaciones de la Comisión Peel fueron rechazadas por ambas partes, judía y árabe, aunque las discusiones sobre el asunto continuaron. Al final de la Segunda Guerra Mundial, después de las revelaciones del Holocausto, los Estados Unidos presionaron al Reino Unido en relación con el Plan de Partición.
Una vez que los británicos habían cedido ante las demandas y presiones, las Naciones Unidas crearon un nuevo comité – el Comité Especial de las Naciones Unidas sobre Palestina (UNSCOP) – bajo cuyas recomendaciones la ONU votó la partición el 29 de noviembre.
El importante rol de las diplomacias latinoamericanas
Las diplomacias latinoamericanas desempeñaron, en particular, un papel decisivo en la resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) sobre la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe (nov. 1947). El peso numérico de los Estados latinoamericanos (un tercio de los miembros) y el rol central de la AGNU otorgaron a los representantes latinoamericanos una responsabilidad histórica en uno de los problemas más espinosos que ha tenido que tratar la comunidad internacional. Las naciones europeo-occidentales, junto con Estados Unidos, sumaron 12 países que votaron a favor, mientras que los países latinoamericanos, sumaron trece. En el resto del mundo, cada zona obtuvo muy escasos votos a favor, alrededor de uno o dos (Europa del Este, cinco, África, dos, Asia Pacífico, uno).
Votaciones según países:
En los debates previos al voto, los embajadores Pedro Zuloaga de Venezuela, Jorge García Granados de Guatemala, Enrique Rodríguez Fabregat de Uruguay y Oswaldo Aranha de Brasil – este último como Presidente de la AGNU – fueron particularmente activos en la defensa de la creación del Estado judío, incluyendo su postura en la UNSCOP a favor de la necesidad del pueblo judío de un refugio nacional ante su persecución.
Por cierto, seis Estados latinoamericanos se abstuvieron (Argentina, Chile, Colombia, El Salvador, Honduras y México) y uno se opuso (Cuba). Cualquiera haya sido su voto en la resolución 181, a principios de la década del 1950, toda Latinoamérica había iniciado formalmente relaciones diplomáticas con el Estado judío. En un contexto de radical rechazo de la existencia de Israel por parte de los palestinos y otros árabes, las posiciones latinoamericanas adoptadas entre 1947 y 1967 pueden por lo tanto ser consideradas como más bien favorables a Israel, y eso a pesar de la retórica pro-equilibrio y pro-imparcialidad de la mayoría de ellos.
Algunos cambios comenzaron a surgir, sin embargo, a mediados de los años 1960. La entrada masiva de países descolonizados de África y Asia en las Naciones Unidas así como el auge del movimiento de los no-alineados, se tradujo en un apoyo mucho más fuerte a favor de la causa palestina en las instancias multilaterales.
En este contexto, las posiciones latinoamericanas evolucionaron también, aunque con menos radicalidad hacia Israel que las del bloque afroasiático.
Segun tomado de, http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Newsletter/61639/?utm_source=Noticias+diarias+Domingo-TEA&utm_medium=30-11-2014%202da%20edic el domingo, 30 de nov. de 2014.
BY TIMES OF ISRAEL STAFF November 29, 2014, 4:41 pm 79
Palestinian leader Mahmoud Abbas gives a press conference following his meeting with South African president, on November 26, 2014, in Pretoria, as part of his first official visit to South Africa. (photo credit: AFP PHOTO/STEFAN HEUNIS)NEWSROOM
Lapid: ‘I’m not scared of early elections’Austrian police arrest 13 in mass raids against jihad recruitersPopular ex-Likud minister makes comeback amid talk of early electionErdogan: West doesn’t like Muslims, wants them deadEgypt’s Mubarak acquitted of murder, graft chargesLapid: US veto at Security Council no longer assuredSyria plagued by flesh-eating maggot diseaseAt least 120 dead in Nigeria mosque suicide attackCruzing for Jewish supportIn Montreal, Jews from France see a future for themselves
Read more: Abbas: Palestinians will never recognize Israel as Jewish state | The Times of Israel http://www.timesofisrael.com/abbas-palestinians-will-never-recognize-israel-as-jewish-state/#ixzz3KUHM3ZGX
Posted by yishmaelgunzhard on November 29, 2014 in Uncategorized
Antisemitismo rabioso y mundial
Dr. Natalio Daitch. Buenos Aires, Argentina
En el mes de Octubre, The New York Times International Weekly saca un artículo cuyo título es “El demonio revive en Europa”. Obvio que dice lo que ya todos sabemos y esperábamos, un antisemitismo creciente a la luz del conflicto árabe-israelí y motorizado fundamentalmente por gran parte de las comunidades árabes y musulmanas que han “migrado o invadido” el viejo continente, y que por su cantidad y rápido crecimiento demográfico han girado “el fiel o el eje de la balanza” en lo poblacional, cultural, y en lo social y político. Sorprendentemente, nuestros belicosos primos encuentran en Europa aliados entre grupos de izquierda (por lo general contrarios a Israel), y también en sectores no tan marginales de derecha que cegados por el odio antisemita, no dudan en juntarse con quién sea, a los fines de poder criticar y atacar a Israel (traducido al vulgo se trata de un antisemitismo maquillado).
Pero las agresiones han cruzado líneas rojas con gran facilidad, y rápidamente del grito han pasado al puño, a la piedra, al cuchillo, y también a matar judíos empleando armas de fuego de alto calibre (caso del museo judío de Bruselas). Hoy por hoy, los judíos deben caminar con cuidado en muchas ciudades europeas a los fines de no ser apaleados, y no son pocos los que deciden sacarse la kipá o solideo, para no ser agredidos por turbas mixtas aunque fundamentalmente árabes que emulan o nos hacen recordar los tiempos previos al nazismo de Hitler y presagian una nueva y oscura y amarga vuelta a la Edad Media.
No solo en el viejo continente
También en América, considerada históricamente un oasis de libertad y seguridad para muchos de nuestros hermanos y padres y abuelos que escaparon de las garras del nazismo, hoy peligra la tranquilidad para casi todas las comunidades hebreas. Los ejemplos son muchos, comenzando en la Venezuela de Chávez, una marcha pro palestina concluye en un ataque a una sinagoga. O los dos terribles atentados en Argentina de la Embajada de Israel y de la AMIA (únicos en su género) y aún hoy impunes, han impuesto un cambio de dial en el accionar comunitario y han intentado asestar un golpe mortal a una ya castigada comunidad judía y jaqueada por una fuerte corriente asimilacionista.
El asentamiento de muchos árabes y musulmanes venidos de no se donde, y la radicalización de las entidades argentino-árabes contrarias a Israel y al sionismo incrementan notoriamente el antisemitismo criollo y local.
También judíos antisemitas
Como si nuestras desgracias fueran pocas, la presencia o el aporte de judíos antisemitas a esta embestida antisionista-antisemita termina por aportar “la frutilla del postre”. Y es por este penoso camino que en el mes agosto y con motivo de un acto de “solidaridad con el pueblo palestino”, el actor Norman Briski interpreta lo que él denomina un “Rabino Rabioso” que urge a aplastar el levantamiento palestino en Gaza. Obvio que Rabino Rabioso suena a “perro rabioso” y queda claro que se aprovecha la ocasión para insultar a la religión judía aunque se quiera negar o explicar en contrario.
El islamismo radical (dudo que haya uno moderado), brota con furia en todo el orbe. En África, en Asia, donde musulmanes de nacimiento o por opción cometen toda clase de atrocidades, colocando bombas o masacrando hombres, mujeres y niños en el nombre de una supuesta religión superior. Hoy por hoy, somos testigos de las decapitaciones, crucifixiones de cristianos en Siria e Irak, y de violaciones masivas que ejecuta “el Estado Islámico”. En Israel, la masacre de cuatro rabinos en la sinagoga Kehilat Yaakov del barrio Har Nof de Yerushalaim, y otros acuchillamientos posteriores marcan que esta cruzada del terror árabe-musulmán y palestino se encuentra en su apogeo.
Y lo último del bloque, el ataque de un niño judío de solo cuatro años en Nueva Zelanda, marca el regreso a una oscura edad Media, donde el horror y el salvajismo no conoce de límites.
Choque de civilizaciones. Reflexión final
Soy de aquellos que coinciden con lo expuesto por Samuel Huntington como “Choque o shock de civilizaciones”, una teoría acerca de las relaciones internacionales, expuesta en un artículo publicado en la revista americana Foreign Affairs en 1993, y luego plasmado en un libro en 1996.
En esta reflexión final, adhiero a que asistimos a un choque entre lo que conocemos sociedad judeo-cristiana o mundo occidental y el mundo musulmán belicoso e intolerante, y donde el campo de batalla o el escenario de la contienda traspasan los límites o fronteras de países y gobiernos mostrando que puede incendiar todo el globo.
Para resumir, sé que muchos se preguntaran si solo se trata del conflicto palestino-israelí o árabe-israelí o por el contrario, si el ataque a Israel es la causa o la excusa para que muchos árabes y musulmanes de diferentes latitudes puedan llevar más cómodamente adelante su Yihad real, amen de las Yihad llamadas electrónicas y mediáticas, que buscan no solo hacer desaparecer el molesto (para ellos Estado judío) y poder conquistar el “reino de los cristianos” y poder instalar el ansiado “Califato Mundial”.
Pero lo cierto es que, bajando del plano mundial a un plano más cercano, el antisemitismo ha perdido la vergüenza, y hoy por hoy, sean personas o gobernantes, renuncian placenteramente a cualquier diplomacia o cortesía para ingresar de lleno en el terreno de un antisionismo-antisemitismo explícito, rabioso, furioso, y asesino.
D’os nos de su protección.
Segun tomado de, http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Opinion/61580/ el sábado, 29 de nov. de 2014.
Rather, Rebecca devised an alternate plan – risky, but which would ultimately triumph. Esau was too wicked to fulfill his role. Therefore, rather than pinning their hopes on the recalcitrant Esau, Jacob would have to assume two roles. He would have to fulfill not only his own personal role within Israel, but Esau’s as well. Not only would he be the private man of letters, but he would have to deal with the rough and tumble of the outside world, and take arms against his foes.
Based primarily on lectures given by my teacher Rabb Yochanan Zweig
Segun tomado de, http://www.aish.com/jl/b/eb/kbc/Jacob-vs-Esau-Part-I-The-Two-Roles.html?s=show el sábado, 29 de nov. de 2014.
Segun tomado de, http://www.es.chabad.org/library/article_cdo/aid/2068735/jewish/La-Sinagoga.htm el viernes, 28 de nov. de 2014.
Posted by yishmaelgunzhard on November 28, 2014 in Uncategorized
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