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Timestamp: 2017-10-17 04:59:32+00:00

Document:
Publicado en DOGV n�m. 4811 de 3 de agosto de 2004 y BOE n�m. 267 de 5 de noviembre de 2004
Vigencia desde 4 de agosto de 2004. Esta revisi�n vigente desde 4 de agosto de 2004.
Bienes muebles. (Art. 13)
Disposiciones generales. (Arts. 14 y 15)
El artículo 31.5 del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, establece la competencia exclusiva de la Comunidad Autónoma en materia de patrimonio histórico, artístico, monumental, arqueológico y científico. Asimismo, el artículo 26.2 de Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano dispone que la declaración de un Bien de Interés Cultural se hará mediante Decreto del Consell de la Generalitat, a propuesta de la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte. Todo ello sin perjuicio de las competencias que el artículo 6 de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español reserva a la administración General del Estado.
Mediante Resolución de 1 de diciembre de 1977, la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Museos del Ministerio de Educación y Ciencia, se acordó tener por incoado expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural del Conjunto Histórico de la Vila de Alzira (Valencia).
Mediante Resolución de 14 de octubre de 2003, de la Dirección General de Política Lingüística y Patrimonio Cultural Valenciano de la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte, se acordó incoar expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, a favor de la Iglesia de Santa Catalina de Alzira; al tiempo que se procedía a continuar el expediente relativo al Conjunto Histórico de acuerdo con las disposiciones vigentes y se abría un período de información pública. Dicha resolución, con sus anexos, además, fue expuesta en el tablón de anuncios del Ayuntamiento de Alzira.
En la tramitación del expediente, y de conformidad con lo establecido en el apartado quinto del artículo 27 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, se han recabado los informes favorables del Consell Valencià de Cultura y de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.
En cumplimiento de lo dispuesto en el apartado sexto del citado artículo, han sido igualmente observados los trámites preceptivos de información pública y audiencia al Ayuntamiento de Alzira.
En virtud de lo expuesto y de acuerdo con lo establecido en la normativa referenciada, a propuesta del conseller de Cultura, Educación y Deporte, y previa deliberación del Consell de la Generalitat en su reunión del día 30 de julio de 2004, Decreto:
Declarar Bien de Interés Cultural la Vila de Alzira, con la categoría de conjunto histórico, y la Iglesia de Santa Catalina de Alzira, con la categoría de monumento.
Las áreas afectadas por la declaración de estos Bienes de Interés Cultural quedan definidas en los anexos que se adjuntan y que forman parte del presente Decreto. La documentación complementaria obra en el expediente de su razón.
Inscribir, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 29.1 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, la Iglesia de Santa Catalina y el Conjunto Histórico de Alzira en la Sección Primera del Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano.
En virtud de lo establecido en el artículo 28.2.e de la Ley 4/1998, de 11 de junio, de Patrimonio Cultural Valenciano, los Bienes de Relevancia Local mencionados en el Anexo III del presente Decreto, deberán ser inscritos en la Sección Segunda del Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano.
Valencia, 30 de julio de 2004.
Alzira, de origen musulmán, es uno de los más típicos ejemplos de las ciudades asentadas junto al río, a la manera de isla fluvial para su mejor defensa.
Escolano, copiando cronicones anteriores señalaba que es plaza de las fuertes del reino por su natural sitio, el cual como caudaloso río le rodea ni puede ser minado ni asaltado. Sus cimientos y paredes parecen hechas de betún y pertrechos eternos, pues ni el tiempo ni los perpetuos embates del río tan poderoso han abierto portillo en ella.
En ella se encuentra la iglesia de Santa Catalina es una importantísima muestra de la arquitectura gótica religiosa de la época de Reconquista que evoluciona a través del tiempo adaptándose a nuevas demandas funcionales y estilísticas. Del eclecticismo neoclásico barroco se conserva la portada de la plaza de Santa Catalina realizada por Gaspar Dies, muy similar a la de San Andrés de Valencia. En ella trabajó el conocido arquitecto Vicente Gascó.
1. Denominación: Conjunto Histórico La Vila . En el mismo se encuentra situada la Iglesia de Santa Catalina.
Comunidad Autónoma. Comunidad Valenciana.
Provincia. Valencia.
Municipio. Alzira.
3. Delimitación: Justificación de la delimitación:
Topográficos y paisajísticos, incluyendo el antiguo meandro del Júcar donde se halla ubicada la ciudad, que conforma su perfil característico, y que ha sido origen de la misma.
Definición literal de la delimitación, grafiada en el plano adjunto:
Origen: intersección de la línea que envuelve el emplazamiento de la muralla exterior situada en la avenida de Luis Suñer, esquina con la Ronda de Algemesí, con el eje de la Ronda de Algemesí, punto A.
Línea delimitadora: Desde el origen la línea recorre el eje de la Ronda de Algemesí, envuelve la manzana catastral nº 13717. Se introduce en la manzana catastral nº 14705 atravesando las parcelas 01, 02 y 03 siguiendo una línea paralela a la alineación de la manzana recayente a la avenida Blasco Ibáñez a una distancia de 25 m de la misma. Gira y prosigue por una paralela a la alineación recayente a la avenida Santos Patronos, atravesando la parcela nº 04 a una distancia de aquella de 25 m y recorriendo las traseras de las parcelas 05, 06, 07. Cruza la calle Bernardo Montalva y se introduce en la manzana nº 14695 atravesando las parcelas 01 y 02 y recorriendo las traseras de las parcelas números 06 y 05. Cruza la calle Mayor de Santa Catalina y atraviesa parcela nº 01 de la manzana nº 14696 por la prolongación de la trasera de la parcela nº 05 de la manzana catastral nº 14695. Continúa por las traseras de las parcelas números 04 y 03 de la manzana 14696. Incluye la calle Calderón de la Barca y la plaza donde están situados los casalicios, incorpora las parcelas 01, 02, 03, 08 de la manzana nº 14681, cruza la 06 por el centro de su medianera norte, e incluye asimismo la nº 07. Cruza la calle Costa y recorre las traseras de las parcelas recayentes a la calle Faustino Blasco de la manzana nº 14672 cruzando la nº 04 siguiendo la prolongación de la trasera de la parcela nº 16 de esta manzana, continúa por el eje de la avenida Luis Suñer, envolviendo el emplazamiento de la muralla exterior, hasta el punto de origen.
4. Descripción: Basada principalmente en el texto de B. Montagud. Catálogo de Monumentos y Conjuntos de la Comunidad Valenciana. Conselleria de Cultura, Educación y Ciencia, 1983.
El río Júcar a su paso por Alzira forma un meandro, que ya fosilizado, fue donde se debió asentar el primer poblamiento humano. La posible insularidad quedó reforzada por el aporte de las ramblas y torrenteras del Barxeta, de la Casella y de L'Estret.
Ibn Khaldum definía a la población alzireña como uno de los más típicos ejemplos de las ciudades asentadas junto al río, generalmente a su vera o en una curva a manera de isla fluvial para su mejor defensa. Julián Ribera puntualiza que su nombre procede de la abreviación de Al-Yazirat Suquar (La isla del Júcar) habiendo experimentado por espacio de más de setecientos años escasa transformación. En la documentación del Archivo Municipal se leen estas voces: Aliasire, Algezire, Aliazire, Algesira, Aliazira, Algezira, Alcira y Alzira.
Pese a la localización en catas y sondeos de restos preislámicos y alguna noticia documental nada se puede deducir acerca de un primer poblamiento sobre el futuro solar de la Vila , datando de los tiempos islámicos -sin concreción inicial cronológica- la evidente existencia de un poblamiento estructurado como villa urbana.
Al-Himayari señalaba que era una isla fluvial de Al-Andalus cerca de Játiva, situada a 18 millas de Valencia constando documentación que hace referencia a hechos de armas y a la existencia de poetas, filósofos o historiadores de renombre en Al-Andalus: Ibn Jafaya, Ibn Al-Zaqqaq, o Ibn Tomlus. De su topografía urbana nos han llegado noticias que hacen referencias a sus defensas muradas, mezquitas, baños y lugares de transacción económica. Escolano, copiando cronicones anteriores señalaba que es plaza de las fuertes del reino por su natural sitio, el cual como caudaloso río le rodea ni puede ser minado ni asaltado. Sus cimientos y paredes parecen hechas de betún y pertrechos eternos, pues ni el tiempo ni los perpetuos embates del río tan poderoso han abierto portillo en ella .
Del libro del Repartiment se infiere la existencia de al menos dos mezquitas, la de la Alcazaba y la Mayor, junto a tres casas de baños, alfares y ciertos lugares de transacción económica. Con excepción de los tramos de circuito murado que se conservan nada subsiste de estas arquitecturas, habiéndose demolido en 1947 los últimos baños subsistentes junto al muro y a la plaza del Sufragio compuesto de varias estancias que se configuraban de manera similar a los de Palma, Ronda o Valencia.
En 1243 se entregó la Vila de Alzira por pacto al rey don Jaime. El primer asentamiento cristiano se efectuó sobre las primeras torres fortaleza, expulsándose a raíz de una revuelta pocos años después a los musulmanes alzireños del recinto amurallado.
De la topografía urbana de la villa foral se guarda documentación referente a dos iglesias y a un lugar de transacciones económicas. La iglesia de Santa María, lugar citado por la Crónica Real: E si nos moriem en aquell endemig en Algezira, nos soterrasem en Sancta María de Algezira ; templo de reconquista de planta rectangular, muros lisos y cubierta a dos vertientes. Tras el deterioro de la guerra civil de 1936 fue demolida en 1957. Frente a la plaza Mayor se alza la iglesia de Santa Catalina, de nave basilical, bóveda de crucería y tejado a dos aguas, posteriormente a su construcción sufrió grandes remodelaciones. El Almudín o estancia porticada construida con destino a las transacciones comerciales se alzó sobre el solar de uno primitivo en 1375, siendo sustituido en 1587 por una nueva lonja, demolida en 1872. Los puentes góticos de la Calzada (San Gregorio) y del Arrabal (San Bernardo) fueron derruidos respectivamente en 1921 y 1967.
Entre los agentes más activos de la degradación de la Vila se encuentra el Júcar. Se datan fuertes avenidas desde 1320, constatándose citas que hablan de la destrucción de 900 casas (1437), 22 inundaciones en un año (1590), 80 palmos de nivel de aguas (1632), destrucción de todos los puentes (1709), 4 metros de nivel en las calles (1864) o las últimas de 1982 y 1987 en las que toda la población se vió afectada con niveles de 3 y 5,5 metros. En 1900 y 1960 se adoptaron planes de defensa que supusieron la demolición del puente de San Gregorio, el relleno del brazo muerto del cauce que envolvía la villa, la demolición del puente de San Bernardo y la urbanización de las avenidas Luis Suñer y Santos Patronos.
La desamortización supuso la supresión de los monasterios y del hospital de Santa Lucía, y la guerra civil de 1936 el incendio de todos los templos y lugares de culto de la ciudad.
En el siglo XX, la Vila vive la euforia modernista posibilitada por la prosperidad proporcionada a los terratenientes con la exportación de agrios. Los edificios asumen en sus fachadas los ideales de la burguesía con elementos ornamentales de raigambre agraria: naranjas, azahar, cestos de frutos, junto con otros elementos foráneos.
La planta de la Vila, condicionada por la orografía se inscribe aproximadamente en un triángulo, con un pináculo apuntando al Júcar y base redondeada hacia el arrabal, estructurándose en torno a la diagonal de la calle Mayor. Partía ésta, tras superar el puente y sus defensas, de la iglesia de Santa María, continuando por el hospital y convento de agustinas, ermita de San Roque, Casa Consistorial, plaza de Santa Catalina y accesos al puente del arrabal. El camino de ronda propiciaba el paso exterior a las murallas, camino de Algemesí, mientras que el flanco opuesto quedaba ceñido por las murallas.
En los años de la posguerra se propició una arbitrariedad constructiva y pérdida de mansiones solariegas iniciada ya en 1899 cuando se decide derribar las murallas, portadas y arcadas y facilitar los ensanches. La tendencia a levantar viviendas en altura propició la demolición de los inmuebles que recaen a las calles de mayor anchura, abriéndose así mismo las plazas de Casassús y la unión de las de Sufragio-Carbón.
El terraplenado del primitivo cauce muerto del río Júcar, que bordea La Vila, abrirá las perspectivas de construcción de una gran avenida, demoliéndose el obstáculo del puente de San Bernardo para trazar el primer tramo (Santos Patronos). La Vila se iba despoblando de los habitantes más acomodados que buscaban las torres de las avenidas. También las riadas de 1982 y 1987 que dañaron las plantas bajas y primeros pisos forzó el abandono de sus propietarios.
Edificación. Tipología.
Las viviendas tradicionales de La Vila estructuraban su fachada en tres unidades delimitadas: Planta baja, con amplio portalón que permitía el acceso del carro y ventanal rectangular protegido con reja de forja lisa. Primera planta con dos o tres ventanales con balconcillo de madera y la andana con ventanas redondas o cuadradas. En planta baja se encontraba la estancia que servía de pasillo para las caballerías hasta el establo, flanqueado por un dormitorio, una chimenea comedor y la cocina. En el fondo se encontraba la cuadra y en su alto un granero.
En la planta segunda se ubicaban frecuentemente los dormitorios de los hijos, quedando reservada la tercera a andana , donde se almacenaban las cosechas o se cultivó el gusano de la seda. Una sencilla cubierta de teja árabe, a dos aguas se apoyaba en una poderosa viga maestra de mobila.
Valores objeto de protección de Alzira.
En la actualidad, Alzira posee un considerable número de valiosos edificios singulares tanto religiosos como civiles. Son numerosas las casas que poseen elementos de interés en fachadas y en interiores por todo el recinto urbano, a pesar de las transformaciones sufridas y de la destrucción o daño de tales elementos escasamente apreciados, cuando no considerados como obstáculo para la evolución.
1. Enumeración: Los Bienes de Interés Cultural del Conjunto Histórico de Alzira, los ya reconocidos y el propuesto en este documento, son:
1.1 Cinta muraria y Casa Real (Disposición adicional 1ª Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano. Número de inscripción en el Registro de Bienes de Interés Cultural del Ministerio Cultura R-I-51-0011038).
A través de los planos viarios de 1864 y 1870, junto a los restos que subsisten se puede inferir el trazado originario. Frente a la bifurcación de los caminos que conducen a Algemesí y Alberique se alzaban las fortificaciones defensivas del puente de la Calzada o de San Gregorio que permitía el acceso a la Fortaleza Castellet de Sant Pere y a la población. Por su izquierda flanqueando la rambla (actual ronda de Algemesí) con muro y siete torreones hasta alcanzar la salida de la calle Salinerías (375 metros). De allí a la calle D. Bernardo, cuatro torreones (195 metros). Pasada la calle de Carniceros se alcanza la calle Mayor y las obras defensivas del puente del Arrabal (San Agustín -San Bernardo); de este tramo subsisten dos torreones embebidos en viviendas y ubicados en los números 1 y 50 de la Ronda, este último con un tramo de muralla, merlones y adarve recayente a la calle Mayor Santa María.
Desde el puente y paralelamente a la calle de la Lonja (actual Faustino Blasco) se alcanza la plaza del antiguo mercado, donde recientemente se ha urbanizado su espacio recuperando un tramo de muralla con tres torreones y un camino de ronda interior. Hasta la reciente riada de 1982 subsistían dos torreones (excluidos del plan de restauración de las murallas de 1973). A partir de la calle Saludador se mantiene el mayor sector perviviente, con una extensión de 255 metros de muralla y ocho torreones. Su construcción data originariamente de los primeros siglos islámicos estando construida con mampuesto de cantos rodados fraguados con cal y arena y encofrados con madera. Pese al terraplenado actual, presentan una altura los torreones de 7-10 metros y 6 metros para la muralla, siendo su espesor de 1,20 metros.
La muralla se pierde a la altura de la casa cuartel de la Guardia Civil, existiendo un tramo de muro enterrado, uniéndose junto a la obra de la iglesia de Santa María con el Castellet de Sant Pere .
La muralla prestó refugio a los habitantes de La Vila en acciones bélicas (Alfonso el Batallador, Cid Campeador, almohades, Rey Don Jaime, Comunidades, Germanías y contiendas civiles) y frente a los desbordamientos del río.
La restauración de 1975 se limitó a demoler parte de las casas colgadas , estucar los paramentos, reconstruir artificiosamente media torre y dejar perviviente la cenagosa laguna que las cerca en época de lluvias. En 1982 se iniciaron obras de drenaje e infraestructura del parque.
Adosada a la muralla se ha descubierto recientemente la llamada Casa Real o de l'Olivera, restos arqueológicos del torreón, adosado a la muralla, que fue residencia levantada por Jaime I entre la alcazaba, situada al noroeste, y el resto del conjunto amurallado. Se encuentra situada en las parcelas números 22 y 23 de la manzana catastral nº 10700.
1.2 Casa Consistorial (Declarado 17.12.1930, BOE de 18.12.1930) (Número de inscripción en el Registro de Bienes de Interés Cultural del Ministerio Cultura R-I-51-0000355).
Pertenece a la arquitectura civil gótica renacentista y se sitúa en el carrer Sant Roc , flanqueada por las principales mansiones solariegas, y cerca del templo de Santa Catalina.
Llorente (1889) señalaba que los Jurados la habían adquirido a los Marqueses de Santiago, con destino a casa consistorial, hipótesis controvertida y sin confirmación documental. En 1929, Elías Tormo, redacta un informe a fin de incoar expediente de declaración de Monumento histórico artístico, reseñando la cronología aportada por el archivero municipal Rvdo. Vicente Pelufo. Señala que en 1549 ya estaban los cimientos y estructura base concluidos, dándose la fecha de 1603 para la escalera y la galería superior. El artífice principal fue Jaume Piquer, auxiliado de los picapedreros Guillem Torres y Joan Lemosin, mencionándose como maestros en tapias a Miquel Joan y a Cosme Rodríguez, siendo Cosme Castany el carpintero.
La fachada refleja contradicciones estilísticas como la ubicación, en el primer cuerpo, de elementos renacentistas y, en el segundo, góticos, siendo más admisible la transición barroca del tercero. El portal de acceso enmarca la luz de un arco de medio punto recuadrado a lo dórico entre semipilastras adosadas en el alfiz sobre baquetones rematados por sobrios capiteles. Una semipilastra curva a la manera de arquivolta enmarca el arco con moldura central de bocel. Exento de los anteriores elementos corre un friso con metopas lisas, triglifos y golas. La cornisa seccionada actualmente por el descenso del escudo de la villa corona la portada, mostrando la heráldica tradicional de la ciudad: corona real, llave sobre fondo barrado.
Al interior se accede desde la calle San Roque a un amplio zaguán de alta techumbre incluyendo los dos ventanales del falso entresuelo del primer cuerpo y cubierto por once vigas de largo tramo (6 m), que intercalan pequeñas bovedillas. La salida al patio de la planta baja se logra a través de un ancho y alto arco rebajado que se alza sobre sendas pilastras de piedra. En el piso alto, corre una galería superior que ciñe la primera planta, siendo una obra posterior. La primera planta se inscribe en un cuadrado en torno al patio al que se accede a través de una escalera acodada. En ella se encuentra el salón consistorial con un interesante artesonado obra de Pedro Gibado. El solado cerámico se configura por la alternancia de piezas cuadradas blancas y negras. La carpintería es obra de Cosme Castany, siendo la mejor puerta con casetones mudejarizantes a base de rombos. Comunica con el despacho de la alcaldía, con artesonado modernista, zócalo y friso modelado y puerta con atlantes, bichas y escudo de la ciudad entre angelotes sobre dintel. Cerrando el patio se encuentran en torno al pasillo dependencias habilitadas como oficinas municipales.
En el salón consistorial se custodian interesantes fondos artísticos: retablo altar manierista con tabla pintada por Vicente Requena en 1597, antología de ocho lienzos del pintor alcireño Teodoro Andreu Santamans (1870-1935), esculturas de san Agustín e Inmaculada, labradas en madera policromada, procedentes de los antiguos conventos de San Agustín y San Francisco.
En el despacho alcaldía se encuentran El Apostolado, fragmento de predela de retablo gótico del taller del maestro de Villahermosa, el Martirio de san Bernardo, óleo de la escuela de Maella o Vergara, bodegones alegóricos a la cazayalapesca, de José Parra, busto de mármol de José Parra, labrado por Casterá Masiá. Los premios de pintura Teodoro Andreu han propiciado la adquisición de obra contemporánea constando en los fondos trabajos de Joan Verdú, Vicent Marco, Adrià Pina, Enric Solves y Fernando Boscá.
En la segunda planta se ubicaba el archivo municipal, estando hoy ocupada por dependencias municipales. Los fondos documentales arrancan cronológicamente del siglo XIV abarcando noticias de los 42 municipios que dependieron administrativamente de la villa de Alzira. El Aureum Opus , códice miniado (1354-1391) constituye un valioso ejemplar de ordenanzas primorosamente ilustrado.
1.2.a. Partes integrantes, pertenencias y accesorios que complementan la declaración de la Casa Consistorial de conformidad con lo dispuesto en el artículo 28.2.c de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano:
Ventanal gótico-mudéjar en la actual oficina del catastro que contiene en miniatura de madera tallada un personaje y flores en octaedro y a los lados escudos de Alzira. Es del s. XVI-XVII y obra de Pedro Castany.
Artesonado gótico de madera tallada con casetones hexaédricos, de los siglos XVI-XVII, obra de Pedro Gibado que es techo del salón de sesiones.
Ángeles con frutas y el escudo de Alzira que son decoraciones barrocas de estuco tallado, siglos XVII-XVIII, de Bernardo Fluixá, ubicado en la puerta de acceso al salón de sesiones.
Friso historicista de máscaras en alto relieve con imágenes grotescas y de fantasía con orlas vegetales, una talla de madera de principios del s. XX, situada en paramento en el despacho de la Alcaldía.
Retablo de san Silvestre: S. Silvestre; S. Gregorio; Sto. Ángel Custodio y dos ángeles menores. Es temple sobre tabla, realizado en 1597, por el pintor Vicente Requena en el Salón Consistorial.
Dos obras tituladas Bodegón de caza y Bodegón de pesca forman una pareja de óvalos de óleo sobre lienzo de m. del s. XIX atribuídos al pintor académico José Felipe Parra Piquer y que figuran en el despacho de la alcaldía.
Una talla polícroma de San Agustín, del s. XVIII, que se encuentra en el testero del salón de sesiones. Procede de los bienes desamortizados del Convento de los agustinos.
Una Inmaculada Concepción de 1/2 del s. XVIII atribuida a Vergara. Procede del desamortizado y derruído Convento de Santa Bárbara.
Un busto del pintor Tomás Parra es un retrato en mármol de p. del s. XX obra de Enrique Castera Masiá que se encuentra en el despacho de la Alcaldía.
1.3 La Iglesia de Santa Catalina.
(Basada en el estudio previo de Pascual Vernich, Conselleria de Cultura, Educación y Ciencia 1985).
La iglesia de Santa Catalina es una importantísima muestra de la arquitectura gótica religiosa de la época de la Reconquista que evoluciona a través del tiempo adaptándose a nuevas demandas funcionales y estilísticas. Se encuentra situada en la plaza de la Constitución (antes de Santa Catalina) yuxtapuesta al eje que atravesaba La Vila y que partía desde el puente de San Gregori hasta el de San Agustín y sobre el que se encontraban la iglesia de Santa María, el hospital y convento de Santa Lucía y el ayuntamiento.
En el libro del Repartiment ya se mencionan las donaciones hechas por Jaime I a favor de los habitantes de La Vila en la plaza de Santa Catalina o en sus alrededores. También entre los 52 beneficios eclesiásticos establecidos en Santa Catalina y Santa María de Alzira en el siglo XVIII algunos se refieran a limosnas penitenciales de los siglos XIII y XIV.
Contrafuertes, restos de arcos torales, vanos ojivales y óculo.
Capilla mayor con estructura exterior de sillares, antiguo ábside central, con ventana ojival y gárgola.
Primitiva sacristía (arrasada en 1936) con arco ojival de 17 dovelas, capiteles fitomórficos, arco carpanel y restos arqueológicos del absidiolo.
En 1681 se produce la reedificación total de la iglesia tal como consta en el documento Memoria de las capitulaciones y obra que se han de hacer y ejecutar en la villa de Alzira como es reedificar la iglesia de Santa Catalina mártir de dicha Villa, conforme a la planta y perfil de Juan Pérez . Solo aquellos elementos que podrían servir de sustentación a la obra nueva van a ser aprovechados, todo el resto fue derribado.
Viste de esta reedificación se configura la actual iglesia, ocupando la misma planta que el antiguo templo de una sola nave basilical cubierta por arcos de medio punto como arcos torales que la subdividen y capillas laterales entre contrafuertes. La cubierta de la nave es a dos aguas. Estilísticamente se encuentra dentro de un eclecticismo neoclásico barroco del que es la mejor muestra la portada barroca de la plaza de Santa Catalina realizada por Gaspar Dies, muy similar a la de San Andrés de Valencia. Labrada en piedra se alza sobre alto cuerpo de bases rectangulares del que parte sobre el estilobato la basa de la columna helicoidal salomónica y con soga a tres hiladas de laurel, que reptan hasta el collarino con capitel compuesto y remate sobre el ábaco de un segundo cuerpo con arquitrabe de tres ménsulas y ornato vegetal. Un frontón adintelado es ornado con escudo alegórico de la Santa. Sobre esta parte un remate pinacular con frontón semicircular y talla de la titular en el nicho. El último cuerpo sitúa el escudo de la villa. La cornisilla semicircular de remate es flanqueada por macetones y pétreas esferas. En 1702 Tomás Vergara, escultor de Valencia, recibe el encargo de los retablos para las capillas laterales de dicha iglesia.
El espacio lo conforma una cúpula tabicada que descansa sobre el tambor formado por arcos torales y pechinas esféricas en los ángulos, todo ello asentado sobre las pilastras que soportan los arcos de medio punto. El tratamiento estético continúa el lenguaje neoclásico barroco de todo el interior de la iglesia. En 1821 se acuerda el emplazamiento de la sacristía de la nueva capilla de la Comunión que se sitúa llenando el hueco entre esta y el campanario gótico, culminando así la absorción de la torre hasta entonces separada de la iglesia. La media naranja de la cúpula acusa su volumen al exterior y se corona con un cupulín recubiertos ambos por teja moruna curvada.
En 1876, ante los alarmantes daños que presentaba la cúpula fue requerido informe del arquitecto municipal José Camaña. La cúpula muestra lesiones en todos sus segmentos menos en el del norte. En los elementos inferiores nada se nota, son tres los elementos gravemente resentidos, las pechinas, el cuerpo de luces y las bóvedas de la cúpula debido a una mala ejecución. La propuesta aceptada fue la eliminación de la cúpula y cupulín y su sustitución por una cubierta a dos aguas sobre cerchas de madera y hierro que descansan sobre pilastras de ladrillo.
El ecléctico templo presenta planta basilical, con marcados contrafuertes y altares en los nichos, con prolongación en sus pies por el aditamento de un cuerpo inscrito en cruz griega, invertida su planta, ahora testero.
La cúpula fue pintada inicialmente por el artista local Tomás Parra y tras la guerra civil de 1936 por S. Gil. El primitivo testero queda flanqueado por descomunales columnas salomónicas y monumentales terracotas de los santos de la Piedra (Abdón y Senén), san Cristóbal y san Roque. En el presbiterio se labró en 1962 un retablo neobarroco cuyo autor fue Elías Cuñat que muestra las imágenes relicarios de los patronos titulares de la Ciudad. J. Cabañes (1946-47) pintó la bóveda, remarcada por pares de arcos torales con escenas alegóricas de la historia de Alzira. Sanz Castellanos pintó en 1975 monumentales lienzos alegóricos a la vida de san Bernardo. En el presbiterio se muestra una gran tela de F. Camilo San Felix Cantalicio , procedente del convento de capuchinos. Entre las esculturas sobresale una Maternidad barroca muy arruinada por la riada de 1982, y las obras de Antonio Ballester: Inmaculada , San Antonio , y el paso procesional Santo Sepulcro . Octavio Vicent tiene un Ecce Homo .
1.3.a Elementos que integran el inmueble.
El archivo y los espacios anexos.
1.3.b. Partes integrantes, pertenencias y accesorios, de la Iglesia Parroquial de Santa Catalina Mártir, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 28.2.c de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano.
El escudo de Alzira con dos ángeles mayores tallado en estuco en altorelieve y policromado barroco, así como el angel niño de 1681 y la gran venera obras de Juan Bautista Pérez Castiel.
San Abdón y San Senent esculturas labradas en 1681ambas en arcilla policromada. Las de Sta. Apolonia, Sta. Bárbara así como también los
San Cristóbal y San Roque también de arcilla todas ellas barrocas de f. del s. XVII. Forman parte de la decoración constructiva barroca en el nivel de ménsulas y cornisas interiores de la iglesia.
Retablo Barroco del Altar Mayor, procedente de la desaparecida ermita del Sufragio, construida en 1753 y demolida en 1967, instalado tras la contienda civil en este templo.
Campana Senyalera de Missa .
Campana Puríssima.
Pertenencias y accesorios.
Custodia barroca de plata sobredorada con cabujones de esmalte azul realizada por Diego de Toledo en 1649.
Hisopo de repujado, jarra bautismal y bandeja cinceladas, s. XVII de plata en su color.
Un cáliz de plata y naveta de plata ambas de Miguel Orrico de la 2ª mitad del s. XIX.
Cáliz de plata sobredorada, repujado de 2ª mitad del s. XIX por Sanz.
Tres coronas todas del s. XVIII de plata repujadas.
Dos cálices de plata de s. XIX.
El óleo sobre lienzo obra barroca destacada de 3,75 m 2 de Fco. Camilo (1615-71) titulado San Félix de Cantalicio, procedente del convento de Capuchinos.
Cristo yacente anónimo tallado con estuco y policromado de s. XVIII
Dos bustos relicarios: uno de San Vicente Ferrer y otro de San Juan de Ribera, ambos del s. XVIII.
Los bienes referenciados constan como inventariados por la Generalitat con los números comprendidos entre SVI-C0009000001026 y el SVI-C0009000001059.
1.4 Los escudos protegidos por la disposición adicional 2ª de la Ley de Patrimonio Histórico Español y por la disposición adicional 1ª de la Ley del Patrimonio Cultural Valenciano.
Relación de edificaciones donde se localizan:
Edificio, calle San Roc nº 8. Escudo nobiliario.
Edificio, calle San Roc nº 13. Escudo nobiliario.
Iglesia del Convento de Santa Lucía, Calle Santa Lucía nº 26. Escudo de la ciudad.
Palacio Casassús. Plaza Casassús nº 3. Escudo nobiliario.
3. Delimitación de los entornos de protección de los monumentos.
3.1 Delimitación del entorno de protección de la Cinta muraria.
Línea delimitadora: Desde el origen la línea prosigue por el borde de la Ronda de Algemesí y envolviendo el tramo aislado de la muralla exterior, continúa incorporando la Ronda de Algemesí. La línea gira a norte para incluir la manzana catastral nº 13717, continuando por el eje de la calle Dr. Lisardo Piera Azorín. Gira a sur incorporando las manzanas 13704, 14691, 14690 y 13686. Continua por el eje de la calle Faustino Blasco y por el eje de la avenida de Luis Suñer, gira a norte e incorpora las manzanas 12686, 12681 y 12689, se introduce en esta última por la medianera entre las parcelas 05 y 06, continua por el linde sur de la calle del Mur. Cruza la calle de Santa Catalina y prosigue por las fachadas norte y oeste de la manzana 10696, para girar y continuar por una paralela a la avenida Luis Suñer hasta la prolongación de la medianera entre las parcelas 01 y 02 de la manzana 10700 y continuar por ella hasta el punto de origen C.
Perímetro interior norte.
Origen: intersección de la medianera entre las parcelas números 13 y 14 de la manzana catastral nº 09710 con la paralela a la alineación exterior de dicha manzana situada a una distancia de 10 metros hacia el interior de la misma, punto B.
Línea delimitadora: desde el origen, la línea recorre la medianera entre las parcelas números 13 y 14 de la manzana nº 09710, cruza la calle Major de Santa María. Gira hacia el oeste por el linde sur de esta calle, se introduce en la manzana 10700 por la medianera entre las parcelas 01 y 02 y gira por la paralela a la fachada de la parcela nº 01 recayente a la calle Major que divide a ésta en dos partes iguales. Continua por una paralela situada a 10 m del perímetro interior de la calle Ronda de Algemesí hasta el punto de origen.
Perímetro interior este.
Origen: intersección entre el eje de la plaza de la Morera y la prolongación de la alineación sur de la manzana catastral nº 12704, punto A.
Línea delimitadora: Desde el origen, punto A la línea incorpora las parcelas 10, 09, 08, 07, 06 y 05 y continua por las traseras de las parcelas 03 y 04 de la manzana nº 12704. Cruza la calle Bernat d'Entença y continúa por una línea paralela y situada a 20 m de las alineaciones de las manzanas 13704, 14691, 14690 y 14686, recayentes a la calle Santa Teresa.
Gira al sur por el linde sur de la parcela nº 01 de la parcela nº 13686, cruza el calle Dels Sants y recorre las fachadas sur de las parcelas 15 y 01 de la manzana 13681. Gira a norte por las fachadas 01 y 02 de la manzana 13681 e incorpora las parcelas números 07, 11 y 12 de la manzana 13689. Cruza la calle de la Sang y se introduce en la manzana 12686 entre las parcelas 04 y 05 para continuar a nordeste por una línea paralela a la alineación de la avenida Luis Suñer situada a 25 m de la misma, hasta la fachada de la parcela nº 07 de la manzana 12689. Gira por esta fachada y por la nº 09 vuelve a retomar una paralela a la avenida de Luis Suñer hasta la parcela nº 05 de la manzana 11696. Gira por la fachada hacia el sur y por la fachada sur de ésta y de la nº 10, atraviesa la calle de Albornoz y prosigue por la medianera sur de las parcelas nº 18 y 22 de la manzana nº 11691. Atraviesa la calle Santa Catalina, bordea la manzana nº 11699 y se introduce en la manzana nº 10700 entre las parcelas números 33 y 44, prosigue por la medianera entre las parcelas 33 y 34 y la fachada de la parcela nº 32. Gira por la medianera entre las parcelas números 29 y 30 y 31 y continúa por las fachadas de las parcelas números 29 y 28. Cruza la calle Mayor de Santa María hasta alcanzar una paralela a la alineación sur de la Ronda de Algemesí situada a 15 m de la misma, prosiguiendo por ésta hasta el punto de origen.
3.2 Delimitación del entorno de protección del Ayuntamiento.
Origen: esquina de la manzana catastral nº 12700 recayente a las calles de Josep Dolz y de Salineries, punto A.
Línea delimitadora: desde el origen, punto A, la línea se dirige a este por las fachadas de la manzana catastral nº 12700 recayentes a la calle de Salineries hasta cruzar la plaza de La Morera y envolver las parcelas 09, 10 y 11 de la manzana nº 12706. Cruza la calle de L'Ensenyança y prosigue por las fachadas de las parcelas nº 02 y 03 de la manzana nº 12694. Vuelve a cruzar la calle de L'Ensenyança y atraviesa la manzana catastral nº 13693 por las medianeras entre las parcelas nº 24y25y nº 19 y 20. Cruza la calle de Carcos y envuelve la parcela nº 15 de la manzana nº 13695. Sigue por la fachada de la parcela nº 02 de esta manzana hasta la intersección con la prolongación de la trasera de la parcela nº 01 de la manzana catastral nº 13696 por la que prosigue a sur. Cruza la calle del Doctor Ros y continúa por las fachadas nº 10, 09 y 08 de la manzana nº 13690 y atraviesa la plaza de La Constitución por la prolongación de la alineación de la fachada de la parcela nº 08 hasta su intersección con la manzana nº 12691. Se dirige hacia el sur envolviendo esta manzana hasta la esquina sudoeste de ésta. Desde esta esquina atraviesa la plaza del Sufragi en paralelo con la alineación oeste de la plaza hasta la fachada de la parcela nº 06 de la manzana nº 12689. Recorre esta fachada hacia oeste, cruza la calle Del Mur y continúa por la fachada de la parcela nº 05 de la manzana nº 11696. Se introduce por la medianera entre las parcelas nº 02 y 05 en esta manzana y continúa por las medianeras entre las parcelas números 02 y 09, y 01 y 09. Continúa por la fachada de la parcela nº 01 de esta manzana y cruza la plaza Carbó para atravesar la manzana nº 11695 por la medianera entre las parcelas nº 5, 6 y 9. Recorre las fachadas de las parcelas nº 05, 04 y 01 de la manzana recayentes a la calle de Albornoz y cruza Travesía Albornoz hasta su intersección con la manzana nº 11694. Gira a oeste por las fachadas de esta manzana recayentes a la Travesía Albornoz, cruza la calle Sant Roco y continúa a norte por las fachadas de las manzanas nº 03, 04, 05 y 06 de la manzana nº 12700 hasta llegar al origen punto A.
Línea delimitadora: desde el origen la línea se introduce en la manzana catastral nº 12689 por la medianera entre las parcelas números 02 y 03 y recorre las traseras de las parcelas números 02, 10, 09 y 07 de esta manzana. Envuelve la plaza del Sufragi y la calle del Mur y se introduce en la manzana nº 11696 recorriendo las traseras de las parcelas números 05, 02 y 01. Envuelve la plaza del Carbó y la de Cassasús. Continúa por el eje de la calle Ensenyanca y atraviesa la manzana nº 13693 entre las parcelas números 24 y 25 y 19 y 20. Cruza la calle de Carcos e incorpora la parcela nº 15 de la manzana nº 13695 y la nº 01 de la manzana nº 13696. Cruza la calle del Doctor Ros y se introduce en la manzana nº 13690 entre las parcelas 09 y 10 y recorre las traseras de las parcelas 09, 08, 07, continúa por el eje de la calle de Chulvi y cruza la manzana catastral nº 12684 entre las manzanas 04 y 05, 03 y 06 y 09 y 01 hasta el punto de origen.
3.4 Delimitación del entorno de los Escudos.
Se considera el entorno del escudo la fachada donde está ubicado.
Relación de las edificaciones más destacadas del casco histórico de Alzira, propuestas como Bienes de Relevancia Local que deben ser inscritos en la sección segunda del Inventario General del Patrimonio General del Patrimonio Cultural, sin perjuicio de otras que justificadamente en la pormenorización del Catálogo Urbanístico, puedan ser incorporadas en su momento:
Monasterio de Santa Lucía: antiguo monasterio y primitivo hospital municipal, del que subsiste la portada renacentista de la iglesia (donde se encuentra el escudo heráldico de la ciudad, Bien de Interés Cultural), la nave y el claustro.
Casa en la calle San Roque nº 16: portada gótica del siglo XV y el resto del siglo XIX. Casa de Empeño.
Palacio Casassús: palacio señorial del s. XVII, de tres plantas. Se encuentran arcos góticos en la planta baja. En la fachada se encuentra un escudo nobiliario declarado Bien de Interés Cultural.
Edificio de viviendas en la calle Mayor Santa Catalina nº 2: edificio de viviendas historicista de carácter neorrenacentista. Construido en 1934.
Restos góticos de la iglesia de Santa María. Fue un antiguo templo de reconquista fundado por Jaime I tras su entrada a la villa sobre una de sus mezquitas. Subsisten un fragmento de portada, una ventana ojival, dos ménsulas, tres fragmentos de sillares tallados con molduras, una cruz funeraria y varios sillares. Estos restos conforman un pequeño monumento construido en 1957.
Restos arqueológicos del puente de Sant Bernat y sus casalicios. Vínculo de unión del Conjunto, fue suprimido y enterrado en 1966-67, para la urbanización del cauce fluvial. Sus únicos restos visibles son los casalicios.
A tenor de lo dispuesto en el artículo 35 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano cualquier intervención precisará, con carácter previo a la concesión de licencia o aprobación municipal, la autorización de la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte; dicha autorización se ajustará a los criterios establecidos en el artículo 39 de la citada Ley y las determinaciones de esta normativa que en aplicación de la misma se concretan para este ámbito.
El artículo anterior regirá transitoriamente hasta la aprobación del preceptivo Plan Especial de Protección o sea convalidado, si procede, el planeamiento urbanístico del mismo alcance y rigor, a los efectos del artículo 34.2 de la Ley, 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano.
En el planeamiento a que hace referencia el artículo 2 de esta normativa se deberá resolver el encuentro entre las traseras de los edificios situados en la subzona RCH/Z7 con el resto de las subzonas colindantes.
En los edificios impropios de carácter sustantivo, el régimen de fuera de ordenación que rige para ellos se atendrá a la siguiente definición: Se regirá por el régimen de fuera de ordenación y les será de aplicación las ordenanzas de esta normativa en los supuestos que concluya su vida útil, se pretendan obras de reforma de trascendencia equiparable a la reedificación, en caso de remodelación con eliminación de plantas o sustitución voluntaria de los mismos .
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 35 de la Ley, en los entornos de los Monumentos -aún cuando sean dotados de una planificación patrimonialmente validada- cualquier actuación requerirá la autorización previa de la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte salvo en los supuestos contemplados en el artículo 4 de la presente normativa, que también será de aplicación en estos ámbitos.
En tanto en cuanto no se provea a estos entornos del planeamiento específico a que hace referencia el artículo 34 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, regirá, con carácter transitorio, la normativa determinada en el presente decreto para el Conjunto Histórico o la que, en sustitución de ella, disponga el planeamiento patrimonial aprobado para el mismo. La Conselleria de Cultura, Educación y Deporte podrá, a la vista del nivel de detalle de este último documento, eximir al Ayuntamiento de la obligatoriedad de redactar documentos planificadores específicos para estos ámbitos.
Se atendrá a lo dispuesto en la Sección Primera, De los Bienes de Relevancia Local, del Capítulo IV, Título II de la Ley 4/1998 de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano aplicable a los Bienes de Relevancia Local.
Se atendrá a lo dispuesto en la Sección Tercera, del Capítulo III, Título II de la Ley 4/1998 de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, relativa al régimen de los bienes muebles de interés cultural.
Todas las actuaciones y obras que supongan la alteración del subsuelo del conjunto quedarán sujetas a lo dispuesto en el Título III de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano y requerirán la previa intervención arqueológica
La contravención de lo previsto en la presente normativa, determinará la responsabilidad de sus causantes en los términos establecidos en la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano y demás Leyes que sean de aplicación.
Planos omitidos. Pueden consultarse en el Boletín Oficial del Estado número 267, de 5 de noviembre de 2004.

References: artículo 31
 artículo 26
 artículo 6
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 27
 artículo 29
 artículo 28
 artículo 28
 artículo 28
 artículo 35
 artículo 39
 artículo 34
 artículo 2
 artículo 35
 artículo 4
 artículo 34