Source: https://ru.scribd.com/document/418562785/En-Busca-Del-Eslabon-Perdido-Entre-Educacion-y-Desarrollo-Xabier-Gorostiaga-S-J
Timestamp: 2020-04-02 20:19:03+00:00

Document:
En Busca Del Eslabon Perdido Entre Educacion y Desarrollo - Xabier Gorostiaga S.J | America latina | Pobreza
El potencial extraordinario para el desarrollo de la educación es cada vez más ampliamente reconocido. Sin embargo, la educacion actual,sobre todo la universitaria, reproduce y amplica un desarrollo deformado (“maldevelopment” ). Este se manifiesta en las distorsiones y carencias del crecimiento económico moderno, en la creciente crisis social y medio ambiental, en la creciente desvinculación de los sistemas educativos de los proyectos de desarrollo sostenible, en la desintegración del continuo
сохранитьСохранить «En Busca Del Eslabon Perdido Entre Educacion y Des...» для последующего чтения
Desarrollo Social Componentes
Reformas Sociales y Su Impacto en La Sociedad
Exposision Argumentativa
ENTRE EDUCACIÓN Y DESARROLLO
Desafíos y Retos para la Universidad en América Latina y el Caribe
Xabier Gorostiaga SJ.
UCA-Managua, Nicaragua
Ponencia invitada para el Seminario organizado por GULERPE ( Grupo Universitario Latinoamericano para la
Reforma y el Perfeccionamiento de la Educación)“Gobernabilidad de la Universidad frente al Siglo XXI.
Universidad de Moron, Buenos Aires, Argentina
10 al 12 de Agosto de 1998
En Busca del Eslabón Perdido entre Educación y Desarrollo:
El mundo que hasta este momento hemos creado como resultado de nuestra forma de pensar tiene problemas que no pueden ser
resueltos pensando del modo en que pensábamos cuando los creamos.
El potencial extraordinario para el desarrollo de la educación es cada vez más ampliamente reconocido. Sin
embargo, la educacion actual,sobre todo la universitaria, reproduce y amplica un desarrollo deformado (“mal-
development” ). Este se manifiesta en las distorsiones y carencias del crecimiento económico moderno, en la
creciente crisis social y medio ambiental, en la creciente desvinculación de los sistemas educativos de los
proyectos de desarrollo sostenible, en la desintegración del continuo educativo desde la educación básica a la
universitaria, en la cooptación de la educación por las fuerzas del mercado y en la ausencia de un contrato social
educativo en esta “era del conocimiento”.
Estas multiples limitaciones constituyen parte de la problemática entre la Universidad y el Desarrollo en
la situacion actual de América Latina y el Caribe (ALC). Tal como lo plantea Einstein, estos problemas que
hemos creado persistirán mientras no encontremos nuevas estrategias educativas que vinculen la educación a un
desarrollo mas equitativo y sostenible.
La educación superior es más esencial que nunca para la formación de los recursos humanos capaces de
confrontar constructivamente una globalización dominada por la “intensidad del conocimiento”2y la
competitividad internacional. Sin embargo, la educación superior y en particular la universidad privada en ALC
confronta un profundo dilema. Por un lado, puede ser el factor fundamental para la creación de las capacidades
humanas apropiadas para un desarrollo sostenible y para la democratizacion del conocimiento que contribuya a
profundizar las débiles democracias actuales en América Latina . Por otro lado existe el peligro de que las
universidades se conviertan en un instrumento de un desarrollo deforme en muchos paises del Sur al exacerbar la
concentración y centralización del conocimiento y la riqueza.. La distribución del conocimiento es todavía más
distorsionada que la distribución del ingreso, de la riqueza y el poder.. Este proceso de concentración y
centralización conlleva subsecuentes efectos antidemocraticos que afectan la estabilidad económica y la
gobernabilidad política. La resolución de este dilema es fundamental para definir el caracter y el rol de la
universidad, al menos en los paises del Sur.3 La pobreza, la exclusión, la discriminacion en el ingreso y
oportunidades económicas y educacionales por género y etnicidad, el deterioro medioambiental son las
contradicciones sociales al final del milenio. La calidad de vida y las posibilidades de un futuro humanamente
digno para una mayoria de la poblacion en el Sur, equivalente a mas de dos terceras partes de la humanidad,
dependen de la superacion de esta situación que amenazan la sostenibilidad y gobernabilidad de nuestra
Un creciente número de universidades en América Latina reconocen que para cumplir con su misión
académica tienen que enfrentar este hecho, el cual enmarca el caracter de la sociedad al fin del milenio y tambien
la propia misión universitaria.
Las universidades jesuitas de América Latina, tampoco han podido desconocer ni prescindir de este
hecho fundamental. Esta problematica lleva a replantear que educacion, que universidad, para que desarrollo? La
busqueda de respuestas y la identificación del eslabon perdido entre universidad y desarrollo puede ser además el
elemento mas dinamizador y transformador de las propias universidades. Esta búsqueda podría contribuir a
lograr la calidad y pertinencia que se necesita para recuperar la relevancia y la legitimidad social seriamente
afectada por la crisis universitaria de las œltimas décadas en ALC. Parafraseando a Einstein, los problemas que
hemos creado continuarán acosándonos hasta que no cambien la forma de pensar y educar de la universidad para
lograr un desarrollo sostenible basado en relaciones humanas sostenibles entre sí, con la naturaleza, entre los
géneros, las culturas y un futuro que pueda ofrecer dignidad para todos.
El propósito de este trabajo es en primer lugar el de provocar una reflexión y a la vez una reforma en la
relación entre universidad y desarrollo. En segundo lugar, señalamos el desafío y las propuestas de las 23
universidades de AUSJAL (Asociación de Universidades encomendadas a la Compañía de Jesús en América
Latina), la red continental de universidades privadas más importante por tamaño y prestigio . Tercero se plantean
posibles nuevas políticas para vincular la universidad con un desarrollo sostenible, resumiendo la experiencia de
la reforma de la UCA en Nicaragua, con sus potencialidades, contradicciones y limitaciones, como un
“experimento de reforma universitaria” que puede ser útil para otras universidades.
La experiencia personal de haber participado activamente durante las dos últimas décadas en el
desarrollo económico regional de Centro América y como rector por seis años en la reforma de la UCA permite
trabajar la utopía universitaria desde las limitaciones prácticas.
Nunca antes en la historia, incluso entre las colonias y las metrópolis, se había dado un proceso que provocase
tanta concentración y centralización de los ingresos y de la riqueza en forma tan creciente y exponencial. Este ES
contexto donde las universidades privadas están inmersas a finales de este siglo y que se refleja en la conocida
gráfica del PNUD-1992. (Gráfica 1). “La civilización de la copa de champagne” hemos calificado a esta gráfica,
que muestra la concentración del 83% del ingreso de la humanidad en un 20% de la población mientras que el
60% sobrevive con menos del 6%. El fenómeno de los 358 billonarios con un equivalente del 45% del ingreso
per capita de la población mundial ( unos 2600 millones de personas) ejemplifican esta aberración, sobre todo en
un mundo que avanza hacia una mayor interdependencia y convivencia democrática. Más grave aún es que la
diferencia entre el 20% de la población mundial con los ingresos mas altos y el 20% de ingresos mas bajos sigue
incrementándose, habiendo pasado de 30 a 1 en 1960 a 61 a 1 en 1992 y podría ser del orden de 70 a 1 para el
ano 2000 si la tendencia no se revierte o mitiga.4
El proceso de globalización actual, irreversible aparentemente, ofrece un gran potencial de crecimiento
económico para los que tienen capacidad competitiva, pero excluye en forma creciente a los que no la tienen. El
determinante principal de la pobreza moderna no es la falta de recursos naturales, ni la marginalización
geográfica, sino la capacidad del factor humano5 para generar valor agregado a través de la capacidad organizativa
y creatividad para atraer inversiones e incorporar tecnología.
La relación de este tipo de desarrollo con la educación es más alarmante, dado que la concentración y
centralización de los recursos educativos, de la calidad de la educación y de la tecnología es todavía mayor que la
de los ingresos. En 1994 el gasto publico per capita en educación era de US$ 1221 en los países desarrollados
(5.1% del PIB) y solo de US$ 48 dólares en los países mas pobres (3.9% del PIB). (PREAL, 1998, p.14). En 1990
el 85.6% de los gastos educativos mundiales se concentró en los países desarrollados y 14.6% en los menos
desarrollados. El porcentaje dedicado a la Investigación (R&D) fue todavía mas concentrado con 96% versus 4%
respectivamente.( Escotet 1993,52). La brecha del conocimiento se agudiza además con la fuga de cerebros del
Los recientes énfasis en la importancia estratégica de educación tanto en la Unión Europea (Delors,
1995; Attali, 1998)) en Estados Unidos por el propio Presidente Clinton, refuerzan la convicción de que la
“intensidad del conocimiento” es la dinámica y el poder creador del futuro desarrollo. Este poder sin embargo no
es justo ni democrático en su origen y tampoco en sus resultados. Los que tienen y no tienen agravan su
diferenciación por coincidir esa discriminación con la de los que saben y no saben.” Cuanta mas pobreza podrá
aguantar la democracia?” se preguntaba el ministros sueco Pierre Schori (Shori, 1996). Las universidades nos
deberíamos preguntar cuanta más pobreza, discriminación y exclusión puede soportar la democracia que permita
mantener su legitimidad y gobernabilidad ?.
La universidad no puede ignorar ni evitar esta realidad determinante. La resolución de este dilema es
fundamental para definir el role y el carácter de la universidad, al menos de las universidades del Sur. La
universidad tiene que enfrentar este reto de una forma universitaria, evitando convertirse en un instrumento que
reproduzca las causas y condiciones de ingobernabilidad y de insostenibilidad del crecimiento económico, que al
mismo tiempo alimenta las estructuras antidemocráticas de concentración y exclusión de la estructura política.
(Buarque, 1991).
El reto para las universidades es todavía mayor desde la perspectiva de los pequeños países de
Centroamericana y el Caribe. Centroamericana fue la región del mundo con el mayor crecimiento económico
sostenido, 6% anual por veinte anos, entre mediados de los cincuenta y setenta. semejante al milagro de los tigres
asiáticos. Sin embargo la región explotó en una revolución socio-política que se transformo en geopolítica en el
marco de la Guerra Fría (“ un polígono de tiro de las grandes potencias” calificó este pasado reciente el Papa
Juan Pablo II en su segunda visita a Managua en 1994). Este fuerte crecimiento económico se concentró en la
dinastía de los Somoza en Nicaragua, en las 14 familias de la oligarquía Salvadoreña y en el 5% de los agro
exportadores guatemaltecos provocando el estallido social. No fue la pobreza sino la injusta distribución del
ingreso y la falta de democracia la que provocó la mayor crisis histórica de la región, junto con la perdida de dos
décadas del nivel del ingreso percapita en El Salvador y Guatemala y cuatro décadas en el caso de Nicaragua.
(LaFeber,1984; Fagen, 1987; Walker, 1997).
La desmilitarización y la superación del conflicto armado, la paz y el inicio de procesos de
democratización y de reactivación económica sin embargo no han conseguido erradicar las causales del conflicto
histórico. Centroamericana se ve de nuevo encaminada a una sociedad de dos velocidades y de doble ciudadanía
que hemos calificado como la “ Somalización - Taiwanización “ de Centroamericana. (Gorostiaga, 1997). Por una
parte , un empobrecimiento mas agudo que en el pasado de las grandes mayorías, con una exclusión creciente
tanto del mercado como de la vida civil, que se refleja en los índices de pobreza, miseria y marginación.
Exceptuando Costa Rica , en torno al 70% de los Centroamericanos se encuentran bajo niveles de pobreza,
aumentando esta de 68% a 74% en El Salvador, de 63% a 75% en Guatemala, de 67% a 76% en Honduras y de
62% a 70% en Nicaragua en los 80s y continua deteriorándose en los 90s después de terminada la guerra, como
lo reportan anualmente los informes nacionales del PNUD. El deterioro y la polarización se han seguido
incrementando, hasta el punto que el propio presidente de El Salvador reconoció en las Navidades de 1996 que
los muertos por la violencia civil ese año superaban a los muertos del peor año de la guerra.
Este proceso de “somalización” es reflejado en el narcotráfico, la delincuencia e inseguridad ciudadana,
la inmigración interna a las ciudades que crecen 8% anualmente, la emigración a los países vecinos mas prósperos
como Costa Rica y Panamá al prohibirse la inmigración a Estados Unidos6. La reducción de las remesas
familiares desde los Estados Unidos por las limitaciones migratorias, la principal fuente de divisas en El Salvador,
Honduras y Nicaragua, afectará aun más a este sector.
En el sector “taiwanizado” por otro lado, la “ pacificación”de la región ha permitido el regreso de los
capitales nativos y de la inversión extranjera, fundamentalmente para las zonas francas y exportaciones no
tradicionales( frutas, flores, camarones), el auge del sector de servicios financieros y comerciales, que han
permitido recuperar tasas de crecimiento entre 3% y 5% para la región. La reactivación de la integración
Centroamericana por otra parte ha facilitado que las pequeñas elites nacionales que conforman los enclaves
modernizantes en cada país se vinculen de nuevo entre si, conformando redes familiares centroamericanas que
sirven de enlace con el mercado global y las empresas transnacionales, pero con pocas vinculaciones productivas
hacia el mercado doméstico.
La conformación de estas elites nacionales y sus enclaves modernizantes ha seguido una ruta semejante a
la de otros países del Tercer Mundo: “la modernización agrícola” basada en la agro industria in 1950s y 60s; la
creación de las subsidiarias para las compañías transnacionales bajo el paraguas protector de la ‘industrialización
para substitución de importaciones” en 1960s y 70s; las nuevas compañías comerciales durante la apertura
comercial de los 80s y finalmente el nuevo sector bancario con la “liberalización financiera” en esta década.
Cualquier observador atento podrá percibir que a través de innumerables vínculos familiares, es el mismo sistema
oligárquico que, continuamente renovándose, ha permaneciendo siempre en la cumbre del poder económico y
político, usando el aparato del estado para pagar la factura de estas transformaciones. Las clases medias altas se
han podido incorporar a este sector, según las condiciones de mayor o menor democracia en cada uno de los
cinco diferentes países Centroamericanos. El estado, la cooperación externa y las agencias financieras
internacionales han financiado esta continua metamorfosis familiar de la oligarquía Centroamericana.
(Gorostiaga, 1997, p.77). Un doloroso corolario de esta metamorfosis es la herencia de la deuda externa que
como espada de Dámocles pende sobre Nicaragua y Honduras.
Las alianzas de la oligarquía con el estado y el capital internacional, con el apoyo político de Washington,
han mantenido a los países de Centro América en un estado permanente de polarización social. Estas elites no
han servido ni como propulsores del desarrollo de la región ni han sido capaces de liderear ni convocar en un
consenso nacional a los otros sectores sociales. Por esta razón es necesario promover a los nuevos actores
económicos y políticos, que desde la contribución universitaria requiere conformar un proyecto educativo que
pueda crear el capital humano apropiado que incremente la competitividad sistémica de cada país y de la región, a
la vez que reduzca reduzca la inestabilidad y los costos crecientes de la ingobernabilidad social.
Estos enclaves modernizantes constituyen la “Taiwan Centroamericana” que se diferencia de la Asiática
en aspectos determinantes para el desarrollo. El sector modernizante no se ha vinculado con el resto de la
sociedad, ni ha realizado la reforma agraria, ni la educativa, ni la distribución del crecimiento. Estas elites se
perpetuan, con escasas y notables excepciones, gracias a los privilegios del estado. al que controlan con sus
vínculos familiares en la clase política.
Esta “elite taiwanizada” realizó sus estudios de postgrado principalmente en universidades
internacionales. Sus estudios de pregrado en las universidades privadas, incluyendo a las tres universidades
regentadas por los Jesuitas. Ambas experiencias universitarias no les facilitado la comprensión, ni la vinculación
social ni cultural con las mayorías “somalizadas”, menos aún la conformación de un proyecto de sociedad
democrática y sostenible.
La concepción cultural dominante desde los tiempos coloniales identifica al campesinado con un pasado
retrógrado.. En esencia se mantiene el sueño de que la modernización tecnológica es la solución que levantará al
país de su postración. No se pueden imaginar que la única vía que ha hecho avanzar a los pueblos en forma
continua es en base al lento proceso de acumulación del capital humano, el principal creador de la riqueza y
desarrollo, generador del ahorro y del reciclaje eficiente de esos fondos en el circuito económico y social de
construir un proyecto nacional en un marco de integración regional, con capacidad de insertarse y competir en el
mercado global. En Centro América todavía estamos en esa fase de creación de la nación y consolidación de la
democracia, del propio mercado y sus instituciones, y de la integración regional insustituible para pequenos paises
en un mundo globalizado. La inserción en el mercado global no puede eficientemente realizarse sin la creación
previa de una fuerte base nacional-regional.‘
Cómo pueden las universidades contribuir a erradicar la pobreza y la desigualdad universitariamente? Cómo
pueden formar una nueva generación de profesionales que puedan erradicar las causales de esta situación y de su
polarización subsiguiente e iniciar un proceso de desarrollo humano sostenible?
Stephan Schmidheiny, importante empresario mundial y presidente del Consejo Empresarial para el
Desarrollo Sostenible, creado en torno a la Cumbre de Río de Janeiro en 1992, se pregunta también con Albert
Einstein, cómo “Cambiar el Rumbo” y la mentalidad de los empresarios y sus empresas para responder al reto
fundamental de este carácter de desarrollo:
El Desarrollo Sostenible está en el centro de una transformación económica, tecnológica, social, política y
cultural mundial, y se encuentra redefiniendo las fronteras entre lo posible y deseable. Para los negocios, esto
significa cambios profundo en las metas y en los supuestos que guían las actividades empresariales, con cambios en
las prácticas e instrumentos cotidianos. El desarrollo económico continuado depende ahora de mejoras radicales en
la interacción entre el sector empresarial y el medio ambiente. Esto puede lograrse solamente mediante la ruptura
con la mentalidad empresarial tradicional y con el conocimiento convencional que soslaya las preocupaciones
ambientales y humanas”. (Schmidheiny, 1992, 141).
No deberían las universidades también hacerse esta pregunta al final del milenio, incluso con más
responsabilidad que los empresarios, sobre cómo cambiar el rumbo de la Universidad para responder a los retos
del desarrollo sostenible?. No es el Desarrollo Sostenible, ambiental, social, económico, político y cultural el eje y
objetivo para definir el carácter y misión de la reforma universitaria ?. Qué Universidad, qué Educación, para qué
Desarrollo son las preguntas que subyacen en todo nuestro planteamiento.
DESAFÍO Y PROPUESTA UNIVERSITARIA
Esta “Civilización de la Copa de Champagne” afecta a todos los países en mayor o menor grado, pero en los
países del Sur se manifiesta como una civilización que no es reproducible ni universalizable para todos los
ciudadanos de la “aldea global”. La doble ciudadanía y la doble velocidad del desarrollo económico hace que
tampoco sea estable democráticamente ni gobernable a mediano plazo.
La Universidad latinoamericana al confrontar este desafío puede encontrar en su propio pasado roles
cruciales que jugo en momentos históricos, como en la creación de los estados nacionales, en la Independencia
de las nuevas naciones, en la industrialización, modernización y democratización de las sociedades
latinoamericanas. Hace ochenta años exactamente la Reforma de la Universidad de Córdoba en 1918 en
Argentina, sirvió de fermento para un movimiento de democratización de las universidades de todo América
Latina. (Tünnermann, 1991, p. 109-163). El desafío actual no es de menor envergadura. La universidad o asume
ese rol estratégico de crear los recursos humanos con calidad y pertinencia para superar las condiciones injustas e
insostenibles del desarrollo actual o se vera marginada o suplantada por otras fuerzas e instituciones sociales.
Este desafío ético ha dominado el sentido de búsqueda de la Compañía de Jesús en todo el mundo desde
el Concilio Vaticano II al inicio de los sesenta. Las universidades de la Compañía de Jesús reaccionaron más
lentamente. La prolongación y el agravamiento de la polarización social de la mayoría de las sociedades
latinoamericanas, provocó una larga y colectiva evaluación de la Asociación de Universidades confiadas a la
Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL). Quizá esta experiencia podría servir a otras universidades
privadas y publicas a preguntarse también qué universidad para qué desarrollo y sociedad necesita América Latina
La Realidad Latino Americana
Siguiendo una típica metodología Latinoamericana de Ver, Juzgar y Actuar las 23 Universidades e Instituciones
de Educación Superior de AUSJAL iniciaron al comienzo de los noventa un proceso de evaluación permanente
para discernir su identidad, su misión y un plan de acción conjunto. (AUSJAL, 1995).
Al VER la realidad latinoamericana el análisis comprobó una profunda similitud de los problemas
sociales enunciados, en medio de la heterogeneidad latinoamericana. La polarización social entre las afluentes
elites confronta la pauperización creciente, incluso de clases medias, y limita el crecimiento económico
dificultando la consolidación de la emergente democracia. Por otro lado los condicionamientos de los ajustes
económicos exigidos por los organismos internacionales, la corrupción de las esferas publicas y la incapacidad del
sector privado y de los partidos políticos manifestaba una falta de institucionalidad y carencia de actores
endógenos con capacidad de liderazgo y responsabilidad frente a los nuevos retos.
Una profunda crisis de valores y actitudes responsables provocaba un círculo vicioso que no permitía
resolver los problemas, y su falta de resolución provocaba mas inestabilidad-inseguridad que limitaba la inversión
y desarrollo económico. Por otra parte la necesidad de la sobrevivencia de las grandes mayorías generaba una
sobre explotación de los recursos naturales que amplificaba la crisis ambiental promovida por una expansión de
las exportaciones en base a recursos naturales con escaso valor agregado.
La mirada universitaria también señalaba el grave déficit educativo sobre todo en calidad y pertinencia.
El crecimiento universitario desde 1950 ha sido impresionante, uno de los mayores del mundo, pasando de
267.000 estudiantes universitarios a casi 8 millones, aproximadamente 10% de la población universitaria mundial
(UNESCO, 1998) y se estima para el ano 2000 en cerca de los 10 millones. Actualmente medio millón se gradúan
por ano en más de 800 universidades y unas 4600 instituciones de Educación Superior, de las cuales un 60%
aproximadamente son privadas. Esta masificación de la enseñanza superior cubre entre un 17.7% del grupo
etario correspondiente (CRESAL,1997) y un 20.7% (BID, 1997). Los docentes universitarios pasaron de unos
25.000 a más de 700.000 en estos cuasi cuarenta años.(Tünnerman, 1997)
La educación superior en América Latina por su parte tiene una creciente presencia privada con un 16%
del total de la matricula en 1960 a 32% en 1985, a casi un 45% en el promedio latinoamericano en 1994, siendo
mayoritaria en Colombia, Rep. Dominicana, El Salvador y semejante en Brasil. En el numero de Instituciones de
Educación Superior de 5438, son publicas 2525 y 2923 privadas, y de las universidades 319 publicas y 493
privadas (BID, 1997, 42 y 43). Este impresionante crecimiento de la universidad privada sin embargo no ha
enfrentado ni resuelto tampoco el problema de accesibilidad para los sectores de menores ingresos, mantiene
escasa investigación, diversificación y pertinencia para la heterogeneidad de nuestras sociedades. Mas bien ha
respondido a la demanda de urgencia de obtener un diploma para encontrar empleo y aumentar los ingresos de
sobrevivencia que a las necesidades del país como sociedad de preparar los recursos humanos apropiados para su
desarrollo sotenible.
A pesar de este “boom universitario” América Latina ha aumentado sus niveles de iniquidad y de
pobreza absoluta, a la vez que su capacidad competitiva se ha reducido manifestada en la disminución de su
participación en el comercio mundial de 11% en 1959 a 3.6% en 1990 según la UNCTAD, donde un 1%
corresponde a exportaciones de petróleo. Por otra parte América Latina en los sesenta tenía un desarrollo
económico superior al del Sur-Este Asiático. Incluso Nicaragua tenía niveles semejantes de ingreso per capita que
Taiwan. La gran diferencia actual en los niveles de crecimiento económico en buena parte se debe a la educación:
“Se estima que la educación es responsable de casi el 40% del diferencial de crecimiento existente entre el Este de
Asia y América Latina”. (PREAL, 1998, 8). Por otra lado PREAL advierte: “La educación puede ser el
mecanismo más importante para reducir las desigualdades en el ingreso. Sin embargo, actualmente en América
Latina, la educación está haciendo precisamente los contrario: está exacerbando la desigualdad” (PREAL, 1998,
p.8). Círculo vicioso complejo entre educación y desigualdad que incrementa la diferente eficiencia económica y
competitividad estructural entre ambas regiones.
La situación sigue deteriorándose para la mayoría de las personas objetivamente, o subjetivamente para
las que han mejorado en sus índices económicos pero se sienten más frustradas en sus expectativas ante el
incremento de las desigualdades sociales y la falta de oportunidades. El proceso necesario de integración regional
en el continente se está realizando acompañado de un proceso de grave desintegración social que mantiene las
mayores tasas de iniquidad en el mundo, a pesar de los avances importantes en la democratización y crecimiento
económico. Este deficit democrático del modelo económico exige la incorporación de la agenda social, ambiental
En este panorama latinoamericano las universidades de AUSJAL, a pesar de su reconocido prestigio y de
su crecimiento, tampoco han conseguido cambiar el rumbo de la educación superior y se cuestionan si no son
mas bien parte del problema que de la solución.
Al juzgar la situación AUSJAL reconoció la responsabilidad de las universidades como “transmisoras sin análisis
críticos y visión ética de unas recetas de desarrollo que nos llevaran a procesos imposibles o indeseables”
(AUSJAL n.14). Reafirma el convencimiento del “enorme potencial humano dormido por falta de adecuada
educación”, la necesidad del “ reavivamiento de las identidades culturales y étnicas” para “ desatar sus fuerzas
creativas.... y construir desde ellas no ignorándolas o negándolas”(AUSJAL n.23 y 24). ). La integración
latinoamericana se juzga por tanto como una necesidad urgente para “ definir su relación con los bloques
económicos y para negociar sin sacrificar nuestras identidades y sin olvidar las necesidades”.(AUSJAL n.23).
El juicio de AUSJAL es severo sobre sus propias instituciones y la universidad latinoamericana. “ Las
universidades financiadas por el presupuesto publico, que felizmente permitieron el acceso popular a la
educación superior, están atrapadas en muchas de las deformaciones propias de los organismos públicos.”. “La
deformación gremialista que lleva a luchar solo por las las reinvindicaciones del gremio descuidando la calidad “...
“la gratuidad total para el estudiante” en buena parte de sectores acomodados reflejan “ la endogamia
universitaria que convierte a estos centros en mundos con intereses propios dejando en un segundo plano los
intereses del país.”( AUSJAL n.35).
Las universidades de AUSJAL consideradas de “elite” por PREAL Y EL BID en los estudios
mencionados, para los Jesuitas en AUSJAL sin embargo requieren una profunda transformación dado que su
contribución ha sido insuficiente, “ reduciéndose muchas veces a una promoción individual...de profesionales
exitosos en sociedades fracasadas ... y cada vez más deshumanizadas” (AUSJAL n.69).
Sin embargo, para AUSJAL no es suficiente una crítica honesta ni el repudio de los males del sistema:
“No basta la denuncia tradicional, ni las promesas populistas de los partidos, ni las ilusiones de nuevos y globales
sistemas sociales idealizados o la nueva predica ideologizante del mercado. Es necesario un incremento radical
de la capacidad humana productiva y organizativa de nuestras sociedades, orientada y animada por
nuevos valores de solidaridad que permitan mejores posibilidades de producción de bienestar interno y
de negociación realista a nivel internacional”. (Énfasis en el original.) “Una clave fundamental es la
formación humana a todos los niveles y la generación de amplios movimientos sociales con nuevos enfoques
sobre el Estado, la vida pública y sobre el hecho productivo”. (AUSJAL n.11 ).
Puede sorprender el énfasis de los Jesuitas en la creación de las capacidades productivas, no sólo en el
acceso y distribución de la riqueza. ” El elemento fundamental es la capacidad del talento humano para producir
valor agregado” (AUSJAL n.19) . “Las universidades deberán convertir en eje de su estudio y formación, la
creación de las condiciones para que la apertura a la globalización y al mercado sean efectivos instrumentos de
producción de vida y no de muerte. Esto sólo se dará si las universidades toman decisiones lúcidas”.(n.12). No es
sólo más educación sino una formación capaz de producir la riqueza y el empleo que no existen, la recuperación
de lo público y del bien común, de la eficiencia de la ética y la honestidad que imbuyan el proceso de acumulación
moderna basado en la intensidad del conocimiento y en el talento humano expresado en ciencia, tecnología y
La conciencia de la identidad universitaria enfrenta como reto moral y cultural de nuestro tiempo el
darwinismo social y el individualismo posesivo que aparecen como una vertiente cultural y una antropología
globalizante disfrazada de objetividad y pretensión científica.
La crisis universitaria forzó a AUSJAL al análisis crítico y al mismo tiempo a proponer un Plan de Acción para la
reforma universitaria. Propuestas concretas fueron desarrolladas para utilizar el potencial de la red continental y
también el consenso logrado entre las universidades para enfrentar los retos de América Latina conjuntamente.
Un breve sumario de este proceso puede contribuir a reforzar otras experiencias de reforma universitaria
recientemente trabajadas por CRESAL-UNESCO, tambien por GULERPE (Grupo Universitario para el
Estudio de la Reforma y Perfeccionamiento de la Educación) y UDUAL (Unión de Universidades de América
Latina) entre otros:
• Priorizar la formación integral y de valores entre Fe y Ciencia, Libertad y Conciencia, entre los
Saberes, Haberes y Poderes y el servicio del Bien Común.
• Mantener las preguntas antropológicas fundamentales sin dejarse atrapar por el reduccionismo ni por
una supuesta neutralidad intelectual libre de valores, insistiendo en una ética aplicada, en una ética practica
de los medios para alcanzar los objetivos .
• Enfatizar el conocimiento histórico de la realidad latinoamericana y de su identidad cultural.
• Formación continua de docentes, investigadores y administradores para formar una comunidad
universitaria, con alta calidad académica y científica, con énfasis en la aplicación transformadora, para
lograr una mayor productividad social en las universidades.
• Presencia internacional en base a una efectiva integración de las universidades latinoamericanas,
convirtiendo a AUSJAL en un órgano efectivo de colaboración e intercambio, de negociación y de
propuestas comunes ante gobiernos y organismos internacionales, para enfrentar y reconstruir la
globalización al servicio de la lógica de las mayorías, es decir, desde los pueblos y sectores mas
Este Plan de Acción comenzó a concretarse desde 1995 en cada universidad con propuestas concretas
para enriquecer la experiencia del conjunto de AUSJAL. Un proceso organizativo con reuniones bianuales de los
rectores para evaluar y planificar el desarrollo de AUSJAL; reuniones periódicas de los homólogos (decanos,
directores de investigación, de informática, bibliotecarios); grupos de trabajo por temas ( Ética y Administración;
ciencias sociales; desarrollo sostenible etc.); proyectos conjuntos de la red ( Universidad y Pobreza en ALC). La
experiencia de la UCA de Managua que presentaremos mas adelante es parte de este proceso.
Para concluir esta apretada síntesis de la propuesta de AUSJAL, se podría preguntar si no debería ser este tipo de
cuestionamiento también una función prioritaria de toda universidad en esta sociedad del conocimiento, donde
las posibilidades objetivas de superación de estos problemas existen pero no la suficiente conciencia ni voluntad
política de superarlos. La nueva responsabilidad social de la universidad radica en el hecho de vivir por primera
vez en la historia en una “aldea global”, donde no es posible una gobernabilidad estable y economicamente
eficiente para los ciudadanos de cualquier pais del mundo si estos problemas no se enfrentan internacionalmente.
Al mismo tiempo un enorme potencial de oportunidades se abre para las universidades tanto del Norte como del
Sur para enfrentar esta crisis de civilización actual, tanto por razones humanitarias y éticas, como por su propio
interes de mejorar su calidad académica y su pertinencia social.
Ninguna otra entidad mundial esta constituida como la universidad para enfrentar este reto civilizatorio.
Potencialidad al menos en principio ciertamente, pero también reto y responsabilidad de demostrar con hechos
su relevancia para enfrentar esta misión estratégica de servir como conciencia crítica global y como una
plataforma mundial de formación de una nueva generación para el desarrollo sostenible del nuevo milenio. En
este reto la universidad puede encontrar los fundamentos de su tan necesitada reforma .
La reforma universitaria debería ser por tanto una búsqueda y un inicio de respuesta.7 Mencionamos
algunos aspectos relevantes de esta búsqueda desde la perspectiva de la universidad frente al desarrollo.
El significado de progreso basado en un crecimiento material ilimitado es cuestionable por sus limites ecológicos
y sociales y por la imposible generalización de este progreso moderno a todos los seres humanos.
(Sakakibara,1995). Esa visión de progreso ha sido compartida tanto por el mundo capitalista como por el
socialista, variando sus instrumentos de alcanzarlo: La empresa privada en un marco de democracia de mercado
para el primero; el estado y una economía centralizada bajo el comando político del partido en el segundo.
Las universidades no pueden aceptar esta visión reduccionista de progreso sin cuestionar sus
consecuencias en ambos sistemas en el pasado, y especialmente en nuestros dias en que domina un
fundamentalismo de mercado. Eduardo Galeano, el escritor uruguayo, sintetizó magistralmente este
reduccionismo del progreso moderno: ”El Oeste ha sacrificado la justicia en el nombre de la libertad en el altar de la divina
productividad. El Este ha sacrificado la libertad en nombre de la justicia en el mismo altar. El Sur se pregunta si tal dios merece el
sacrificio de nuestras vidas”. (Galeano, 1991,14-17.)
La universidad, con raras excepciones, ha sido un elemento marginal en la definición de las políticas de
desarrollo en el Sur. Hoy lo es todavía más, incluyendo al propio estado, al desaparecer las políticas específicas de
desarrollo englobadas en políticas de ajuste estructural concentradas en los balances macroeconómicos. Hoy la
universidad se encuentra enfrentada a un gran vacío de políticas por parte del estado y los partidos, frente a una
geoeconomía que marca sus pautas por el mercado y sus agentes económicos. El estado y los partidos políticos
están sumergidos en el corto plazo y frecuentemente obcecados por la obsesión del poder. Una perspectiva de
economicismo miópico amenaza al mercado dominado por la volatilidad de las finanzas.
Los nuevos desafíos de la globalización demandan mas que nunca la función critica y a la vez propositiva
de la Universidad. La creación del nuevo marco conceptual que Einstein exigía para enfrentar los problemas en
un cambio de época es la tarea fundamental de la universidad.
La conclusión principal de un grupo de trabajo compuesto por los ejecutivos de fundaciones, ONGs y
expertos de organismos internacionales convocados por The Rockefeller Brothers Fund (RBF) y el Banco
Mundial concluyeron el prolongado trabajo afirmando que la necesidad más importante en el mundo era la de
encontrar “una nueva visión, un nuevo liderazgo y la efectividad de las instituciones para resolver los problemas y
aprovechar las oportunidades en un mundo global interdependiente” (RBF,1997).
El reto y el potencial de las universidades en este tiempo de perplejidad podría ser la de articular un
marco conceptual integrado y sostenible, junto con la formación de una nueva generación de profesionales
capaces de reformular la globalización. “Maitriser la mundializacion” califica esta necesidad el reciente informe
sobre la reforma de la educación superior en Francia (Attali,1998). La creación del “liderazgo social para la
interdependencia global” (“the social stewarship for global interdependence”) es la conclusión central de la citada
comisión convocada por la Fundación Rockefeller. Cualquiera que sea la formulación más adecuada, se percibe la
necesidad de superar el paradigma de la geopolíca de la Guerra Fría basado en la contención y en la seguridad
militar, pero también el modelo dominante de la geoeconomía sin consideración por la agenda social, cultural y
ambiental. Iniciar un proceso en el nuevo milenio hacia un proyecto de sociedad para una ciudadanía mundial,
proyecto que podríamos llamar de la sociedad geocultural, globalmente interdependiente, democrática, culturalmente
diversa pero equitativa, para que sea humanamente gobernable y sostenible.
El mercado puede ser un instrumento de eficiencia y racionalidad competitiva que las universidades necesitan
incorporar, pero sin convertirlo en la única y menos la definitiva referencia. Importantes cambios se están dando
a nivel de los principales personeros de los organismos internacionales8 y de algunos líderes empresariales que en
las últimas cumbres de Davos y encuentros similares reconocen la ambigüedad y limites del mercado, la
necesidad de su perfeccionamiento y complementacion en sinergia con las instituciones del Estado y la Sociedad
Civil, a la vez que demandan flexibilidad suficiente para adecuarse a la diversidad cultural. Los precios del
mercado no tienen la capacidad de apreciar a corto plazo estos factores que requieren una visión y valoración más
La experiencia histórica indica que las universidades sin embargo parece que no pueden transformarse
sólo ellas mismas para cumplir esta mision. Necesitan la innovación y la capacidad competitiva de los agentes
sociales y del propio mercado para conseguir ser socialmente pertinentes. Esta relevancia y pertinencia social por
otra parte puede crear el apoyo político y financiero por parte del estado, de la sociedad civil y del mercado, al
mismo tiempo que la universidad se convierte en un ejemplo social de transparencia y de la tan necesitada
rendición de cuentas a la sociedad (“social accountability).
Universidad y el Continuo Educativo
La educación es un bien público y social, no una mercancía. La gestión de ese bien social puede ser estatal,
privada o mixta. La complementaridad entre los subsistemas de educación es una exigencia en América Latina
debido al profundo déficit educativo de nuestras sociedades, enraizado en la pobreza de las mayorías, en la
perversa distribución del ingreso y en el elitismo educativo consecuente.9 Lamentablemente, incluso entre las
instituciones de educación de la Compañía de Jesús en América Latina, se da una segmentación entre la
educación básica en las zonas más pobres del continente y la educación para las “elites” en las escuelas
secundarias y en las universidades de AUSJAL, sin lograr el efecto multiplicador del continuo educativo. Por
ejemplo, el sistema de Fe y Alegría, fundado y coordinado por los Jesuitas en ALC, con más de 500 000 niños en
cientos de escuelas primarias y secundarias, y las otras experiencias de “educación popular” en otros países como
México y Brasil, no están conectadas con las universidades de AUSJAL ni con los principales colegios
secundarios dirigidos por Jesuitas. Este “feudalismo educativo” revela el potencial del eslabón perdido, primero
dentro del propio sistema educativo y segundo, entre el sistema educativo y el desarrollo.
La educación es un continuo que no puede separarse en partes, ni fragmentar en subsistemas por estar
estos intrínsecamente conectados. La educación es un fenómeno “holístico” que requiere ser tratado como un
todo para obtener la sinergía y el efecto multiplicador de cada una de sus partes en el continuo educativo. No se
puede obtener una reforma de la educación básica marginando a las universidades, ni realizar una reforma
universitaria de largo alcance sin implicar a la educación básica, secundaria y técnica.. La falsa y peligrosa
oposición entre la educación superior y la básica, la confrontación entre ambos subsistemas en el forcejeo por
adquirir los escasos recursos, condena a los países del Sur a ser proveedores de mano de obra barata y no
cualificada.10 Se elimina de esta forma las posibilidades de competitividad sistémica que reside en el tejido y
contextura social integrado de cada pueblo. La fragmentación educativa reproduce y amplifica la dualidad
ciudadana económica, política y educativa que calificábamos como la “somalización - taiwanización”. Aquí radica
la necesidad del Contrato Social Educativo para reconstruir ese tejido social competitivo para el crecimiento
económico y la urgencia de convertir a la educación en la prioridad de un consenso social para el desarrollo
Una globalización elitista y foránea provoca la doble ciudadanía y la iniquidad por su estructura de concentración
y centralización del poder, riqueza y oportunidades creando profundas contradicciones en la consolidación de la
democracia. La universidad actualmente es parte de este problema con el peligro de seguir reproduciendo y
ampliando esa dicotomía. La continuidad de este patrón de desarrollo llevaría a la consolidación de una “elite
cognoscitiva” y una “sociedad de castas” por la metamorfosis familiar y la fertilización cruzada entre las familias
de la elite cognoscitiva con la financiera, como lo señalan los profesores de Harvard en un controversial libro.
(Herrsnstein & Murray, 1994). La falta de procesos de democratización de la calidad educativa para los sectores
con talento pero con escasos recursos económicos es un fenómeno internacional. En Estados Unidos el New
York Times (Junio 21, 1998) advierte en titular de primera pagina que las universidades están utilizando sus
fondos de becas sociales para atraer a los/as estudiantes más capaces, reduciendo los fondos para los estudiantes
con menos recursos económicos: “Las universidades están dando menos ayuda financiera a los más necesitados.
La ayuda es usada como un incentivo. Las instituciones elite están realizando acuerdos especiales con los
estudiantes más capaces...usando las becas para atraer a los/as estudiantes más brillantes (“top”), dedicando
menos recursos para los/as de menores recursos.”...”Estamos experimentando incremento de mayores
privilegios para los estudiantes más ricos y de clases medias.” La Comisión sobre Educación Superior en Francia,
presidida por Jacques Attali, señala este elitismo educativo como un peligro para la unidad de Francia y una
amenaza para la unión de la Comunidad Europea.(Attali,1998).
El reto actual para la universidad es el de construir una estrategia que permita utilizar el potencial del
conocimiento como un elemento democratizador en la sociedad global formando al capital humano apropiado
para el desarrollo sostenible y no reproducir la desigualdad y la doble ciudadanía que conlleva ineficiencia,
ingobernabilidad e insostenibilidad ambiental. Nuevas investigaciones y mucha experimentación se requiere para
encontrar los vínculos necesarios entre la universidad y los agentes sociales del desarrollo y la democracia en el
Sur (profesionales pioneros en las empresas, organizaciones de pequeños productores del campo y la ciudad, en
los municipios, ONGs, organizaciones de mujeres y ambientalistas etc.) para convertir a las universidades en
entidades pertinentes, efectivas y autónomas. Más que ser un instrumento para la movilización social para ganar
acceso a las estructura de riqueza y el poder existente en sociedades subdesarrolladas, las universidades deberían
vincularse con los actores sociales que crean una nueva riqueza en forma más sostenible, equitativa y
democrática..
Hacer que la calidad universitaria sea accesible a estos nuevos actores sociales, capaces pero excluidos, y
por otra parte incorporando sus experiencias locales de desarrollo en el curriculo universitario, puede ser un
factor determinante para encontrar los “puentes” para superar la brecha del “mal-desarrollo” y de la limitada
participación de la democracia actual. La ciencia y la tecnología en las universidades del Sur tiene que dar un
“salto mortal” argumenta Maria de Ibarrola, para conseguir ligar la ciencia y tecnología apropiada con los
diferentes agentes productivos y sociales para “ superar la carencia de una distribución más orgánica y
democrática y lograr la articulación de los diferentes niveles del conocimiento tecnológico entre toda la
población” (Ibarrola, 1996, p. 7). En la experiencia de la UCA que analizaremos más tarde, llamamos
“profesionales puentes” a esta nueva generación capaz de articular la academia y la tecnología con los agentes del
desarrollo sostenible y la democracia participativa, para superar la “sociedad de castas” y el “apartheid
La Crisis del “Ethos Universitario”
Tres transiciones históricas que se catalizaron en torno al fín de la Guerra Fría: la revolución technológica, la
globalización económica y la globalización informática y cultural. Estos tres hechos quasi simultáneos han
producido un “cambio de época “ 9 más que una época de cambios. La perplejidad, incertidumbre y confusión de
cambios tan profundos y acelerados implica también un cuestiona miento serio para las universidades y una
redefinición de sus funciones.
El “ethos cultural” en el pasado tenía sus raíces en una nación definida, en un tipo de trabajo específico
dentro de un marco cultural-religioso de valores localizados en una comunidad particular. La universidad era
parte de ese ethos cultural. El cambio de época ha transformado también el paradigma de ese ethos cultural. Los
problemas de la nueva época no se pueden enfrentar desde un ethos que responde a realidades del pasado. Se
requiere reconstruir un nuevo ethos para enfrentar los problemas de nuestro tiempo, comenzando por
reconstruir el propio “ethos universitario”.
La Universidad tiene un papel privilegiado como conciencia crítica, integradora y propositiva de la
sociedad. Ella podría incorporar los elementos que el sistema social dominante no puede integrar
satisfactoriamente y que son fundamentales para la conformación del nuevo ethos: el trabajo, la ética y los
valores, las relaciones de género, el medio ambiente, la diversidad cultural y la nueva generación ( el hecho de que
más del 90% de los nuevos nacimientos se dan en los países del Sur). Estos temas fundamentales deberían
conformar áreas de formación universitaria cruzando horizontalmente todas las profesiones, curriculos y
departamentos, a través de un sistema de créditos incorporados en las diversas carreras. Todas las profesiones
tendrían que internalizar esta temática desintegrada por la excesiva especialización, para poder responder a la
realidad de nuestro tiempo. Esto implica una ruptura epistemológica en la forma de conocer y enfrentarse a la
realidad, que es requerida para integrar las perspectivas, intereses y sentimientos del mundo del trabajo en
profunda transformación, de la mujer en su nueva relación de género, en la relación sostenible con la naturaleza,
desde las diversas culturas y desde la perspectiva sin aparente futuro de una nueva generación en el Sur que no
encuentran ni espacio ni posibilidades para su desarrollo en el mundo tal como está conformado. Cada profesión
debería integrar la epistemología proveniente desde estos temas fundamentales, para ayudar a conformar un
ethos cultural mas integrado al cambio de época. Este “ethos” a la vez contribuirían a que la universidad
encuentre su nuevo rumbo y consiga la transformación requerida.
Esta búsqueda del ethos universitario está en la raíz profunda de la ‘opción preferencial por los pobres”
de las universidades de AUSJAL, que no es una pobre opción para las universidades, sino más bien refleja un
reto ético para confrontar la crisis del ethos civilizatorio de la triple transición que nos ha tocado vivir al final del
Para las universidades este reto implica la búsqueda de una mayor calidad educativa, una equidad social
que conlleva el “empoderamiento” de los pobres al mismo tiempo que busca recuperar el sentido de la vida de
los más ricos, con el fin de conseguir el capital humano apropiado y solidario para el desarrollo sostenible,
especialmente en los países del Sur.
Universidad e Internacionalización de la Educación
Junto con el proceso de democratizar el conocimiento, se abre un gran potencial para su internacionalización. Las
universidades privadas pueden contribuir con las vinculaciones con sus homólogos internacionales para la
transferencia de personal y tecnología, métodos pedagógicos y administrativos, cursos e investigaciones
compartidas. Al mismo tiempo las universidades del Sur pueden aportar su diversidad cultural, sus experiencias
locales necesarias para el funcionamiento de una globalidad democrática.
El potencial de la universidades Jesuitas que conforman, posiblemente la mayor red institucional de
educación superior privada, con casi 200 universidades e instituciones de educación superior alrededor del
mundo, no se ha dinamizado todavía en proyectos de complementaridad internacional. El potencial de ese red
global sigue atomizada por subsistemas y países, sin utilizar las ventajas comparativas de la institucionalidad
global, ni las nuevas oportunidades de la era de la información para la educación a distancia. Proyectos pilotos de
cooperación y complementaridad entre universidades en diferentes partes del mundo enriquece mutuamente a las
universidades, facilita la construcción del nuevo ethos cultural, ayuda a vincular la educación universitaria con la
educación básica para avanzar en la expansión y democratización del conocimiento. La internacionalización de la
educación superior es un paso importante para crear una cultura de paz y dar un paso crucial para la
democratización de la globalización y superar la dependencia y el neocolonialismo moderno.
Sin embargo puede reforzar también un “neocolonialismo educativo”. Por ello el Sur requiere
universidades experimentales para descubrir el potencial de la universidad para el desarrollo sostenible pertinente
para cada realidad. Se requiere esta experimentación para evitar el peligro del “isomorfismo”, es decir, de un
inducido o impuesto sistema de valores, técnicas y métodos que convergen a través de un proceso organizacional
de acreditación - homologación, o más simplemente por pura imitación o copia de las universidades del Norte.
Este “isomorfismo” es también inducido por el condicionamiento financiero de las agencias internacionales.11
Este “isomorfismo coercitivo, mimético o normativo” (Levy 1988) es facilitado también por una noción implícita
de lo que es la universidad “modelo” (p.e. Harvard, MIT, Oxford) y en parte también generado por un estilo de
“genuino profesionalismo” según las universidades del Norte.
Por otra parte, la standarización internacional, un estado educacionalmente coercitivo, con un sistema
legal común y rígido para todas las universidades, no facilita la experimentación y la flexibilidad. En las
universidades privadas adicionalmente un “corporativismo” de las Juntas de Directores (“trustees”) limitan las
posibilidades de universidades experimentales en el Sur. La investigación sobre la propia universidad del Sur, las
iniciativas creadoras de mayor calidad y pertinencia sobre entre universidad y desarrollo son imprescindibles para
encontrar el nuevo ethos universitario y al mismo tiempo hacen la universidad mas relevante y mas financiable.
El Dilema Después de la Cumbre Presidencial en Santiago
La búsqueda del eslabón perdido entre la universidad, el continuo educativo y el desarrollo sostenible podría
aparecer como una utopía irrealizable dadas las complejidades y contradicciones de esta tarea. Sin embargo
nuevos espacios políticos e incluso consensos educativos se están abriendo paso, junto con una mayor conciencia
de la necesidad de priorizar a la educación y la reforma universitaria. El Plan de Acción de la Segunda Cumbre de
las Américas en Santiago de Chile (19/4/1998) enfatizó precisamente sobre la educación y su interrelación con
los componentes sociales, económicos, ambientales y políticos. Es significativo el claro contraste con la Cumbre
de Miami en 1994 reducida fundamentalmente al comercio y el crecimiento económico.
“Educación, La Clave para el Progreso” es el título del primer capítulo del Plan de Acción de la Cumbre
de Santiago. Las reformas educativas anunciadas en Santiago permiten fortalecer un proceso educativo integral
amplio, cubriendo todos los niveles del sistema educativo. Se propone alcanzar un consenso hemisférico sobre
los problemas que confronta la educación y una estrategia hemisférica para superarlos. La “equidad, la calidad, la
relevancia y la eficiencia” son los principios enfatizados en este proceso educativo. La Cumbre de Santiago apoya
también las estrategias educativas que promuevan el desarrollo de valores, principios democráticos, los derechos
humanos, las nuevas relaciones de género, las paz, la tolerancia y el respeto por el ambiente y los recursos
naturales (Plan de Acción, 1-4).
La educación superior es especificamente considerada en este proceso como un componente que debe
colaborar en esta tarea a través de la investigación, la pedagogía y el uso de las tecnologías modernas para vincular
las escuelas con las comunidades y establecer enlaces educativos a nivel nacional y hemisférico. Las Universidades
son animadas a participar dada las ventajas comparativas en estos campos. La “decidida determinación” de los
Presidentes de cumplir con las metas reconociendo “la importancia central de la educación como fundamento del
desarrollo” y de “propiciar la asignación de los recursos necesarios al gasto de la educación” y “el compromiso de
promover la cooperación horizontal y multilateral en materia educativa” (Plan de Acción, 4) abren nuevas
oportunidades para la reforma universitaria, para la integración del continuo educativo y la promoción de un
Contrato Social Educativo nacional con posibilidades de vincularlo en acuerdos subregionales. Las universidades
de América Latina y el sistema educativo en su conjunto nunca tuvieron antes un pronunciamiento y
compromiso público de tal alcance de todos los gobiernos del hemisferio en su conjunto. Su implementación
dependerá, en buena parte, de la dinámica de las propias universidades de aceptar el reto y ganar la oportunidad
Para implementar el mandato de la Cumbre, el Banco Mundial convocó un mes más tarde, el 5 de Junio
en Washington, a los ministros de Finanzas y Educación del Hemisferio, junto con dirigentes empresariales y
expertos bajo el sugestivo título “ Making Education Everybody’s Business”. Se buscaba encontrar fórmulas
exitosas para lograr “education partnership” entre el sector público y privado y las agencias internacionales. Esta
“asociación educativa” pudiera servir para fortalecer el procesoen el proceso de lograr el Contrato Social
Educativo sugerido anteriormente.
Los dilemas sin embargo permanecen abiertos. Dependerá de la capacidad de vinculación de las
universidades entre sí, tanto estatales como privadas, de la calidad de sus propuestas como también de que se
defina el papel de las universidades en este proceso educativo continental.9 Los niveles de participación y
transparencia son determinantes para el éxito de estos procesos educativos. Lo mismo que el consensuar los
principios fundamentales del desarrollo sostenible que se propone la Cumbre de Santiago, sobre todo cuando
América Latina se ve amenazada por el ciclo de la crisis Asiática, de Rusia, de Brasil y de la inestabilidad
financiera global. El momentum educativo es también un momentum del desarrollo.
LA UCA COMO UNIVERSIDAD EXPERIMENTAL
La apretada síntesis de esta experiencia de reforma universitaria en la Universidad Centroamericana, UCA-
Managua,12 la consideramos importante para facilitar, comparar y aprovechar las potencialidades, a la vez que
para superar las limitaciones y contradicciones de estos difíciles procesos.
Las Primeras Universidades Privadas en Centro América
La UCA-Managua fue fundada en 1960 como la primera universidad privada de la región, seguida en los anos
siguientes por la Universidad Rafaél Landivar en Guatemala y la Universidad José Simeón Canas, la UCA-San
Salvador, como parte de un proyecto regional educativo de la Compania de Jesús para enfrentar un conjunto de
nuevas necesidades de Centro América en aquel tiempo:
• La demanda creciente de educación superior de las familias educadas en los colegios secundarios de los
Jesuitas de la región, junto con la demanda de las crecientes clases medias buscando una educación
superior de calidad para sus hijos, pero no teniendo la capacidad económica de enviarlos a universidades
del extranjero e insatisfechos de las condiciones políticas y/o académicas de las universidades públicas.
• La urgente necesidad de profesionales cualificados para responder a las transformaciones
agroindustriales creadas por el Mercado Común Centroamericano en ese período, combinado con el
fuerte crecimiento económico de la dédada de los 60s que permitía la creación de universidades privadas
financiadas por los alumnos.
• La presión política de la comunidad empresarial y de los propios gobiernos militares-conservadores de la
época, que buscaban crear alternativas a las universidades públicas controladas por la izquierda y grupos
progresistas y/o deseaban mayor estabilidad y calidad académica en la educación superior.
• Estas realidades regionales se entrecruzaban con el compromiso ético – religioso de los propios Jesuitas
en torno al Concilio Vaticano II de formar una nueva generación de profesionales de alta calidad
profesional y mayor conciencia social para enfrentar los problemas dramáticos que se acumulaban en la
región y que provocarían el estallido de la crisis histórica de Centroamerica pocos anos después.
La UCA-Managua desde su fundación estaba enmarcada por este conjunto de demandas contradictorias.
La universidad fue construida en terrenos donados en parte por el propio Somoza y el gobierno de la dictadura
contribuyó con el financiamiento de la construcción. El Rector fundador fue un pariente cercano de los Somoza,
un Jesuita miembro de la aristocracia de Granada. Además la mayor parte de los miembros de la Junta de
Directores de la UCA provenían de este ciudad cuna del conservatismo nicaraguense. En su discurso inagural el
Rector estableció sin eufemismo los parametros políticos de la primera universidad privada en Centroamerica: “
una de las mejores armas contra el comunismo y ella será la primera víctima si el comunismo llegase a dominar
en Nicaragua”. ( Harrington,1993,50)
En la crisis político- social entre 1960 y 1980 las tres universidades centroamericanas fueron lugar de
fuerte confrontación ideológica y política, plataformas de lucha por los derechos humanos, que además se
transformó también en un intenso debate teólogico sobre el papel de los cristianos en las transformaciones
sociales. La expulsión de varios Jesuitas vinculados a la Teología de la Liberación de la UCA-Managua al
comienzo de los 70s y de la Rafaél Landivar a final de la década, ejemplifican estas tensiones. El asesinato de los
seis Jesuitas y de las dos empleadas en la UCA de San Salvador hace diez anos simboliza con dramatismo el
proceso de transformación y el compromiso social de las universidades en la lucha por la democracia y la defensa
de los derechos humanos. (Ellacuria 1991; Sobrino 1990; Beirne,1996; Harrington, 1993; Witfield 1995).
Después de los Acuerdos de Paz de Esquipulas en 1987 y con el fin de la Guerra Fría, un fragil proceso
de paz y democracia comenzó a establecerse en la región. La reactivación económica en el marco de un rígido
ajuste estructural acompanó este proceso, consiguiendo mejorar los balances macroeconómicos pero dejando sis
resolver, incluso empeorando las causales sociales que provocaron la crisis histórica. El reciente Huracan Mitch
desenmascaró esta realidad social, política y ambiental que enmarca el carácter de Centroamérica del siglo XXI y
de las universidades en la región. (Gorostiaga, 1997; Comisión Sanford 1989; Walker, 1997; INCAE 1998).
La Propuesta de Reforma de la UCA-Managua
Desde 1991 la UCA comenzó un proceso de profundas reformas. Como miembro del Consejo Nacional de
Universidades (CNU) la UCA buscó la coordinación y collaboración de las otras universidades convencida que la
reforma universitaria requiere al menos un mínimo consenso entre las instituciones nacionales de educación
superior. Sin embargo no fue posible el consenso. Como rector de la UCA en 1992 propuse que se iniciase un
proyecto piloto con una o dos universidades, que sirviese de experiencia facilitadora hasta que las demás
universidades tuvieran condiciones para iniciar la reforma. Tampoco esta propuesta fue acogida por las divisiones
internas en los Consejos Universitarios de otras universidades, pero fundamentalmente por la falta de autonomía
política de los gremios y de algunos rectores, que utilizaron las universidades como plataforma política en la
polarizada situación de la postguerra. La UCA decidió realizar la experien cia autonomamente manteniendo
informado al CNU del proceso. (CNU, 1993: Serrano, 1993; Vargas, 1994; Tunnerman, 1997; Arrien et al. 1997).
Esta nota inicial pretende solamente senalar la complejidad ambiental del proceso de reforma. La lucha
universitaria en Nicaragua desde 1990 ha sido uno de los diversos frentes en los cuales se ha manifestado la
profunda crisis nacional, todavia en sin visos de solución. La mayoría de las universidades han funcionado como
epifenómenos de una batalla politica por mantener o ganar espacios de poder.
Autonomia: Identidad y Misión
En medio de la polarización nacional y universitaria de la Nicaragua de 1991, el Consejo Universitario de UCA y
la Junta de Directores decidieron iniciar la transformación universitaria. Sin embargo existían dentro de la misma
UCA dos proyectos de reforma antagónicos. Una sector de los profesores y el liderazgo estudiantil identificados
con el sandinismo buscaban mantener la UCA-Managua como una universidad gratuita financiada por el
presupuesto del estado, con un sistema de gobierno dividido entre los Jesuitas y los gremios, con cargos de
elección asamblearia para todas las funciones, incluyendo la del propio Rector, manteniendo a la universidad
dependiente de las directrices del CNU. Esta alternativa de reforma implicaba que la perspectiva política del
sandinismo prevalecería en la UCA como en el resto de las universidades del CNU.
Por otra parte, los Jesuitas y los profesores, administradores y estudiantes más vinculados a una tradición
educativa de la Compañía de Jesús, mantenían que la UCA sufría una crisis de identidad y de proyecto, sin
objetivos académicos de calidad, sin eficiencia administrativa, sin pertinencia educativa para enfrentar la grave
crisis del pais y claramente sin suficiente autonomía universitaria para poder alcanzar esos fines. Por consiguiente
era imprescindible restablecer la UCA dentro de los lineamientos de la universidades latinoamericanas de
AUSJAL y desde ese proceso contribuir a superar la crisis universitaria nacional, manteniendose abierta a la
cooperación con el resto de las universidades y con el sistema educativo en su conjunto.
También existía, aunque minoritario, un sector más conformista que mantenía que no se daban las
condiciones nacionales para iniciar la reforma. Incluso algunos proponían que era mejor un cierre temporal de la
En este complejo ambiente, después de numerosos intentos en 1992 y 1993, se tomó una decisión
mayoritaria tanto en el Consejo Universitario como en la Junta de Directores que la reforma de la UCA era un
proyecto piloto que no podía esperar, no sólo por las necesidades internas de la universidad sino por las propias
necesidades de Nicaragua. El proyecto de renovar la UCA se transformaba en un símbolo necesario para la
sociedad nicaraguense de que se podía enfrentar la crisis nacional en forma constructiva.
La primera lección aprendida fue que sin recuperar la autonomía universitaria no habrá posibilidades de
genuinas reformas universitarias. Autonomía frente a los partidos políticos, al propio estado, los grupos
económicos y las instituciones financieras internacionales para lograr un espacio académico y de compromiso
responsable con la sociedad. Esa dificil autonomía consigue por su parte una mayor credibilidad con estas
entidades y sectores que necesitan a su vez de una universidad pertinente y capaz de contribuir academicamente a
la resolución de los problemas que ellas mismas enfrentan en la sociedad.
La politización de la universidad, tanto por alinearse con los partidos políticos o convertirse en una
plataforma de sus luchas intestinas, ha sido un factor determinante en la pérdida de la calidad académica y
también de la propia relevancia social de la universidad. La experiencia de la UCA y de otras universidades en
ALC (Buarque ,1991) muestra que la genuina política universitaria radica más bien en la calidad académica
comprometida con un desarrollo cultural y económico sostenible, a traves de una investigación de calidad y
pertinencia, al mismo tiempo que conforma una nueva generación de profesionales que “carguen y se encarguen
de la realidad nacional” y se conviertan en “conciencia crítica y propositiva” como proclamaba antes de su
asesinato el rector Ignacio Ellacuria S.J. en la UCA de San Salvador.
Los sujetos fundamentales de la universidad son los estudiantes, siempre que ellos se apropien de su propia
responsabilidad y el destino de ser sujetos para sí, siendo sujetos para los demás. El estudiante que busca la
meritocracia universitaria como ascenso individual en la escala social es un universitario pero no un sujeto
fundamental para la nueva universidad que necesita Centroamerica en la historia actual. Posiblemente se podría
decir lo mismo del resto de los paises de América Latina. La política de admisión por tanto y los criterios para la
misma, conforman en buena parte el carácter de una universidad y de su responsabilidad social.
La generación estudiantil entre 1990-97 fue una cohorte estudiantil especial. Fueron el producto y a la
vez actores de una insurreción popular, de una agresión y de un conflicto social, político y económico que dividió
al pueblo nicaraguense trascendiendo clases sociales, géneros, etnias y religión.
Con la derrota electoral del sandinismo y el cambio de gobierno en 1990, un triple proceso de transición
se institucionalizó en Nicaragua. La transición de la guerra a la paz, de una economía de orientación socialista a
una de mercado neoliberal, de un estado-partido dominante a una democracia electoral nepotista de debil
La generación estudiantil que ingreso a la UCA en los noventa eran parte de este dificil proceso de
transición con tres características peculiares: Un grupo provenía de los recien graduados de la secundaria, entre
los 17 a 19 anos, con escasa experiencia de la dinámica que Nicaragua estaba transitando; un segundo grupo era
conformado por los desmovilizados del ejercito, policia y de los grupos “contras”; el tercero estaba conformado
por una avalancha de nuevos desempleados, estudiantes maduros entre los 25 a 40 anos, que buscaban refugio en
la universidad contra el desempleo, para reciclarse y/o para completar estudios que tuvieron que abandonar en
los anos de la guerra. Una generación de transición, en que se mezclaba la experiencia y generosidad de una época
en que fueron actores históricos, con una generación postbéllica que entraba confusa y perpleja a una universidad
también en transición. La UCA en transición también, entre un pasado con origenes vinculados al somocismo en
los sesenta, un conflicto interno en los setenta, incluso entre los propios Jesuitas para superar ese pasado y poder
jugar un papel activo en el conflicto contra de la dictadura, un “apoyo crítico” a la Revolución con un fuerte
compromiso con la consolidación de la paz en los ochenta. En los noventa la UCA se cuestionaba cual era su
papel como universidad en la recostrucción y nuevo desarrollo del pais. No fueron anos fáciles para la
universidad ni envidiables para ningún rector.
La generación estudiantil de los noventa evidentemente requería una política de admisión estudiantil
también de transición por algunos anos como parte de su contribución a la reconciliación y consolidación de la
paz. Se establecieron programas especiales para 800 lisiados de guerra tanto sandinistas como contras; se
fomentó el deporte ,la cultura y la pastoral universitaria para integrar a los diversos grupos; se mantuvo la
gratuidad usando el presupuesto del estado para poder incorporar a estudiantes de excasos recursos económicos
o desempleados: por otra parte se creaban aranceles diferenciales para los estudiantes con mayores recursos y se
exigía autofinanciar completamente los estudios de postgrado; se mantuvo una política balanceada de admisión
entre el campo y la ciudad, de género y de clase social.
Estos intentos sin embargo no resolvieron el problema de incorporar la generación de los noventa en la
nueva UCA. La UCA no contó con personal capacitado para enfrentar esa compleja problemática. Esta tarea fue
de las más contradictorias en todo el proceso, al intentar consolidar la autonomía universitaria frente a la aguda
politización estudiantil y del pais, elevar la calidad académica en tiempos de una grave crisis nacional, al mismo
tiempo que se profundizaba una opción educativa de largo alcance por los más necesitados. Al senalar esta seria
debilidad de no haber podido integrar a la mayoría del estudiantado en el proceso de reforma, por excesiva
politización partidaria o por apatía ante un proceso desconocido o por falta de capacidad en la dirección de la
universidad, se pretende enfatizar que las universidades del Sur en situaciones de postguerra o de profundas
transiones políticas tienen que considerar cómo enfrentar situaciones similares en las políticas de admisión. Sin
una pólitica estudiantil adecuada a las características locales las reformas pueden ser irrelevantes, inefectivas o
muy prolongadas.
Simultaneamente a la tarea de “refundar la UCA” en su identidad y de responder a las necesidades coyunturales
de la nueva generación, un serio trabajo innovativo curricular se inició en los departamentos, institutos de
investigación, facultades, Biblioteca y en los sistemas operativos (informatización, administración, situación legal).
Con este fin se inició una campana internacional de acuerdos con universidades que mostraron interes en
participar en el experiemento de reforma universitaria. Sin esta cooperación los recursos humanos locales no
hubieran podido enfrentar la transformación curricular.
El diágnóstico académico de la UCA al inicio de los noventa senalaba la debilidad académica del cuerpo
de profesores ( de los 270 a tiempo completo para los 5000 estudiantes de pregrado, solamente una minoría tenía
títulos de maestría o estudios especiales y poco más de una docena contaban con el doctorado). En esas
condiciones era dificil una reforma curricular e iniciar los cursos de postgrado.
Con el apoyo de un grupo de expertos nacionales e internacionales que se comprometieron con la
propuesta de reforma de la UCA dentro de los liniamientos de AUSJAL, se diseno un plan para utilizar los
convenios académicos con universidades de prestigio internacional con un triple objetivo:
• Formación de alto nivel académico para 25% de los profesores en el extranjero o en cursos de maestría
organizados en la UCA en cooperación con otras universidades.
• Reforma curricular de las principales carreras con el apoyo de dichos expertos y universidades.
• Mayor vinculación de los institutos de investigación a las facultades sin perder la autonomía de los
Conviene senalar que el mismo proyecto de reforma atrajo recursos financieros. Más bien fue la falta de
capacidad de la UCA de absorver eficientemente los recursos la que retraso el proceso.. Se podría decir basados
en la experiencia de la UCA que ésta cooperación resulta mutuamente beneficiosa para las universidades
involucradas. Numerosas universidades del Norte reconocieron la riqueza de las experiencias y de conocimientos
que obtuvieron para sus propias universidades trabajando en la reforma de la UCA y en la vinculación de la
universidad con el desarrollo sostenible. La internacionalización de la educación superior es todavía un proceso
incipiente en relación a todas sus potencialidades.
Reformulación de la Contratación Docente
Una tarea esencial pero delicada y dificil . En el diagnóstico de la UCA y en innumerables sesiones con el claustro
de profesores, un conjunto de graves anomalías en el sistema contractual de los profesores se hicieron patentes.
Profesores de tiempo completo daban clases en varias universidades, dedicaban el tiempo de investigación o de
tutoría a consultorías externas, no preparaban las clases ni actualizaban los silabus etc. De hecho eran profesores
de tiempo horario. La razón más obvia de este comportamiento era el bajo salario universitario que tenían que
redondear para sobrevivir. Esto era evidente. Pero también fue apareciendo la falta de un proyecto universitario y
de un compromiso con la necesidad de rehacer la universidad en un porcentage importante de los docdentes. Sin
superar este problema tampoco se podía consolidar la reforma.
Después de una detenida investigación y de varios anos de seminarios y propuestas se introdujo una
multifacética reforma. Se doblaron los salarios de los profesores a tiempo completo con un compromiso de
dedicación total, de aumente de la calidad y la eficiencia en el servicio a los estudiantes bajo sistema de rendición
de cuentas y evaluaciones periódicas. Los nuevos contratos podían ser aceptados o pasar al estado de profesor
horario, también doblando el salario por hora, pero con las mismas exigencias de evaluaciones periódicas por los
alumnos, los pares y la administración, o dejar la universidad con una compensación muy superior a la que
determinaba la ley.
No fue una decisión facil. La planilla de profesores de tiempo completo se redujo de 270 a unos 80,
aumentando el numero de profesores horarios. Las ventajas de la revisión de los contratos se sintieron en poco
tiempo tanto por los alumnos que se sintieron mejor atendidos y con más calidad docente, como por las
autoridades universitarias que experimentaron un mejor espíritu de equipo y colaboración con la reforma
académica. De hecho se dio un salto en la vida comunitaria de la universidad, aunque quedó amargura y protesta
en los que no aceptaron las propuestas.
Una cultura de evaluación sistemática y de innovación permanente comenzó a establecerse, resultando
en mejores sílabus, docencias, tutorías, calidad de las investigaciones y participación en la vida universitaria. El
nivel de tensión se redujo en la universidad, los estudiantes comprendieron que la reforma era seria y favorable
para sus intereses. Otras universidades iniciaron procesos similares de evaluación y de revisión de los contratos
salariales. La cooperación con las universidades internacionales dió también un salto de calidad.
Cinco transformaciones académicas-administrativas acompanaron estas reformas en el pregrado: La
mayor integración de los institutos de investigación en la vida académica, el inicio de los cursos de postgrado, la
integración al campus de los cursos de técnicos intermedios, la reforma administrativa y la consolidación de la
universidad como una Plataforma de Encuentro Nacional y Regional.
Los Institutos de Investigación Catalizadores para el Desarrollo Sostenible
Debido a la situación conflictiva de Nicaragua y en especial de la universidade, los institutos de investigación, de
reconocido prestigio internacional, permanecieron aislados de la vida universitaria. (Ver anexo). El proceso de
reforma inició su integración a la vida académica, al mismo tiempo que los institutos servían de vínculos entre las
facultades de la UCA con los problemas de desarrollo del país.
El experimento de reforma educativa de la UCA enfatiza el papel de los institutos de investigación y
desarrollo porque representan un fenómeno determinante en la reforma universitaria y en la formación de una
nueva generación de “profesionales puente” con un capital humano apropiado para las necesidades del desarrollo
en el Sur. Una enorme brecha intelectual y cultural existe entre, por ejemplo, el conocimiento universitario y las
necesidades de los campesinos y del sector informal y entre su conocimiento experimental-local y el “know-how”
de los profesionales graduados en la universidad. Un eslabón se ha perdido entre la universidad y el desarrollo
local, entre los micro-empresas y pequeños productores rurales y urbanos y la formación universitaria. Estos
sectores conforman la mayor parte del empleo y entre el 50% y 70% del PIB en los países más pobres.
Esta brecha amplifica el dualismo mencionado entre la “Somalia y Taiwan” domésticas, incrementando
una especie de apartheid económico, social y tecnológico. Este eslabón perdido entre lo macro (nacional) y lo
micro (local), entre lo nacional- regional y global requiere “profesionales puentes” capaces de crear estas
vinculaciones entre las diversas experiencias locales en primer lugar, entre estas y el desarrollo nacional en
segundo lugar, para poder vincularse con los procesos de integración regional y global en forma competitiva. El
componente más permanente y generalizado de la crisis del desarrollo en el Sur es la escasez de este apropiado
capital humano más que la escasez de recursos financieros o naturales. Las universidades necesitan entrenar
hombres y mujeres que sean “profesionales y formadores de otros”, reproduciendo una cadena educativa de
formación del capital humana apropiado en los diferentes puestos de trabajo.
La función de los institutos de investigación aplicada es la de servir de puentes entre los técnicos y
profesionales en la universidad y los actores locales, presentando los problemas locales para ser analizados en los
curriculos universitarios, al mismo tiempo que ofreciendo investigaciones que transformen los curriculos;
vincular con una formación apropiada lo macro y lo micro, lo local y lo global puede lograr una “estrategia
gloncal” (global-nacional-local) que catalize el “campus universitario” con el “campus de la realidad nacional”,
ambos esenciales para la universidad que requieren los paises del Sur.
Las universidades por lo general carecen de métodos de integración y evaluación apropiados para este
tipo de experiencias académicas donde las experiencias exitosas de desarrollo local puedan ser incorporadas a la
vida universitaria. Sin esta vinculación la mayoría de los universitarios graduados volverán a caer el vacío entre lo
local y nacional, incluso fomentando una “ fuga de cerebros” desde lo local a lo nacional y global, en vez de
promover y crear condiciones para lo contrario: injertar capital humano apropiado a las experiencias locales.
El gran reto para las universidades del Sur radica en esta vinculación y en la creación de este profesional
puente entre la dual ciudadanía y la dual economía (“Somalia y Taiwan”). La experiencia de la UCA sugiere un
nuevo estilo de educación universitaria para la formación/transformación de este capital humano apropiado que
se diferencia de las propuestas de los organismos financieros internacionales y de las propias Naciones Unidas.
• Los organismos financieros internacionales se concentran en la educación básica en los países del
Sur y fomentan la educación macro y el desarrollo tecnológico en las manos del Norte o de las “elites
taiwanizadas” educadas en el Norte, que se pueden vincular globalmente pero sin suficientes
eslabones locales.
• CEPAL, UNESCO, PNUD aceptan el doble reto de promover la educación básica que responda
a las necesidades fundamentales a la vez que la educación superior, pero no integran suficientemente
las diversas fases educativas.
• La UCA propone una educación simultánea e integrada de profesionales y líderes entre los agentes
socioeconómicos involucrados en experiencia locales concretas pero con visión “gloncal” (global-
nacional-local) del desarrollo sostenible.
Consideramos esta busqueda de un “desarrollo endógeno y gloncal”, con investigación y formación
técnica apropiada para los diferentes estratos de los productores nacionales y actores sociales, el eslabón perdido
entre la educación y el desarrollo sostenible para los pueblos del Sur.
Aquí radica el aporte indispensable e insustituible de la universidad al continuo educativo y a la vez la
experiencia más transformadora de la propia universidad. Lamentablemente la educación universitaria en ALC
por lo general ha permanecido aislada de las experiencias locales, muchas veces cooptada por los “enclaves
modernizantes” sin un efecto cascada que choree (trickle-down effect) la educación universitaria a las mayorías
más necesitadas. Se necesita incorporar el efecto volcán (trickle-up effect) donde el éxito de las experiencias
locales suba y se integre en la universidad, se conceptualicen, se investiguen y se transformen en programas de
desarrollo sostenible, con un capital humano apropiado integrado entre el profesional universitario y los agentes
locales (productivos, municipales, ONGs, instituciones jurídicas y políticas).
El énfasis en la formación de la mujer y su papel transformador, la incorporación de las culturas locales y
la perspectiva del medio ambiente cambia la edución y el propio desarrollo. Esta “inteligencia sentiente”, como la
llamaría el filosofo Xavier Zubiri, es parte de la ruptura epistemológica que requiere el entramado des desarrollo
sostenible. Sin esta integración la mencionada fuga de cerebros de las experiencias micro y locales hacia los
sectores modernizantes y el extranjero aumentará la brecha socioeconómica y la doble ciudadanía que mantendrá
al país polarizado e ingobernable. Al mismo tiempo reproducirá la irrelevancia e ingobernabilidad de la propia
universidad por falta de un proyecto adecuado para la crisis de desarrollo.
Los “profesionales puente” por su parte generan y levantan la competividad sistémica de la sociedad en
vez de crear una competitividad espuria en los enclaves modernizantes sin vinculaciones con las mayorías del
país. El gran reto es encontrar las formas concretas de realizar esta formación del capital humano integrado al
desarrollo sostenible. La necesidad de experimentos universitarios en esta dirección es fundamental para evitar un
isomorfismo fácil. La incorporación de un compromiso ético y la búsqueda de la equidad ya no se pueden
considerar como una problemática exclusivamente moral del ethos universitario,sino también como una parte
esencial para la contribución a la eficiencia de las políticas de desarrollo y a la pertinencia de la propia universidad.
Esta reforma es compleja y difícil pero tiene ventajas prácticas y teóricas para la universidad:
• Los institutos de investigación al cumplir su papel “catalizador” entre la universidad y el “campus
externo ganan en imagen, sentido de relevancia nacional, credibilidad y puede convertirse en fuente
de apoyo financiero y político para ellos y la universidad en su conjunto.
• Este tipo de investigaciones pueden ser autofinanciadas a través de proyectos con la cooperación
internacional, venta de servicios, fundaciones y entidades del gobierno que encuentran en estos
institutos ventajas de permanencia y vinculaciones con los actores locales que no ofrecen los
“consultores”, la mayor parte de las veces extranjeros y temporales.
• La calidad de las investigaciones y su pertinencia atrae el apoyo y colaboración de universidades
internacionales que necesitan esa “masa crítica” y puntos focales de desarrollo académico para sus
propias investigaciones en los paises del Sur. La internacionalizión universitaria debe alcanzar esa
reciprocidad complementaria que las universidades del Norte también necesitan en esta aldea global.
Este efecto catalizador debe integrarse a las facultades y postgrados para cambiar los curriculos y el estilo
educativo, al mismo tiempo que la universidad coopera con los agentes del desarrollo y estos contribuyen al
cambio de la calidad, pertinencia y equidad universitaria.
Creación de los Postgrados
Hasta inicios de 1990 no existían postgrados en Nicaragua. Los postgrados en la UCA fueron desarrollados
desde 1992 con la cooperación de los convenios con universidades internacionales. Los títulos se acreditaban
conjuntamente o sólo a nivel nacional por la UCA, pero contando con el apoyo de universidades reconocidas
Los maestrías se financian de varias formas dependiendo de el tipo de curso y acuerdo internacional: con
becas obtenidas de gobiernos extranjeros, con aranceles pagados por los estudiantes, las empresas o instituciones
donde trabajan; por aranceles diferidos para estudiantes de escasos recursosque deberán ser pagados después de
la graduación o por formas mixtas de financiamiento. Las maestrías tienen una connotación práctica y las tesis de
graduación buscan la implementación del conocimiento. Esta característica ha atraído la atención de empresas,
gobierno, organismos internacionales y ONGs para la formación de su personal. Ha permitido involucrar a estas
entidades en el contenido de la ensenanza y/o investigación a traves de estudios de casos, experiencias laborales
Las maestrías necesitan integrarse más en la vida académica de los pregrados y en las investigaciones de
los institutos,que pueden establecer contactos importantes para la vida profesional de los egresados.
Diplomas y Formación Permanente
En el proceso de diagnóstico para preparar la reforma la UCA descubrió la gran demanda demanda de formación
para técnicos medios en cursos cortos, donde obtienen un diploma en seis a ocho meses, pero donde pueden
acumular créditos para licenciatura y maestrías posteriormente. Este “nicho” tiene un fuerte demanda que ha sido
pobremente satisfecha por las nuevas instituciones privadas de educación superior creadas por la posibilidad
económica que estos cursos ofrecen, pero sin llenar los facilidades académicas y de servicios de bibliotecas y
laboratorios, ni garantizar la posibilidad de continuar profundizando estos estudios con grados de máyor calidad
Un curso especial para los altos mandos del Estado Mayor del Ejercito, provocó controversia en sus
inicios, pero fue ampliamente reconocido por su éxito académico y sus resultados en la conformación de un
ejercito profesional y apartidario. El curriculo especial incluía cursos en administración, economía, medio
ambiente, ética y derechos humanos, derecho internacional, negociación y resolución de conflictos . El curso se
impartía los fines de semana para oficiales en activo, con acompanamiento tutorial que permitía obtener una
licenciatura en tres anos. La selección del profesorado, nacional e internacional, los seminarios especializados en
temas dominantes en las relaciones civiles-militares, ha inducido cursos semejantes en la región y el acercamiento
de las universidades con sus “enemigos históricos” en Centro América.
La formación permanente de los profesionales en los paises en desarrollo en un mundo de continuas
exigencias por las rápidas y profundas mutaciones, no ha sido atendido ni por el sistema educativo ni por las
empresas comerciales de educación. Las universidades deben encontrar formas más flexibles y adaptables para
cumplir con estas demandas.
Gestión Privada de Servicios Públicos Educativos
El rol de la universidad privada en el Sur es el de suministrar una excelente calidad educativa como un servicio
público sin fines de lucro administrado privadamente con eficiencia, transparencia y rendición de cuentas a la
sociedad. Sin una profunda reforma administrativa no se puede completar la reforma universitaria.
La UCA pretendía cumplir esta responsabilidad en la situación especial de Nicaragua, por medio de un
proyecto educativo de “universidad mixta de servicio público y gestión privada”. El hecho de ser la UCA
miembro pleno del Consejo Nacional de Universidades y con derecho a participar del presupuesto del estado,
manteniendo su carácter de universidad privada, por determinación expresa de la Constitución Nacional de la
República permitía experimentar algunos parametros educativos de una universidad mixta, con financamiento
público-privado al servicio de un proyecto social-educativo para el desarrollo:
• Reforzar la identidad y autonomía de una universidad de la Compania de Jesús, aportando los casi 500
anos de experiencia educativa acumulada por los Jesuitas en América Latina y alrededor del mundo,
poniéndola al servicio de los sectores más necesitados de Nicaragua en el marco regional
• Los estudiantes con recursos económicos deberían cubrir al menos los costos operativos de su
educación, para destinar los recursos provenientes del estado para aquellos estudiantes sin recursos pero
con capacidades de alcanzar una educación de excelencia y pertinencia.
• Los cursos de postgrado deberían ser autofinanciados por los diversos mecanismos senalados
• La UCA debería priorizar la calidad de investigación de los institutos especializados en desarrollo
sostenible, a la vez que expandiendo la cultura investigativa aplicada a todas las facultades y niveles. Los
institutos mantendrían altos niveles de autonomía y de autofinanciamiento.
• El carácter “mixto” de la universidad debería reflejarse en sus formas de financiamiento, en el balance
entre los géneros, en la procedencia social y de zonas rurales-urbanas de sus estudiantes.
• La cultura de evaluación permanente debería cubrir a todas las areas administrativas, incluyendo la
rectoría, a traves de procesos de transparencia, rendición de cuentas y evaluaciones periódicas tanto
internas y como externas.
• La conformación de una comunidad universitaria entre autoridades, profesores, administradores y
estudiantes al servicio del proyecto universitario debería ser fomentado incrementando tanto las formas
de participación y como de corresponsabilidad en la misión universitaria.
El círculo vicioso de “no hay recursos ergo no puede haber calidad académica o servicios educativos”
debe transformarse en un “círculo virtuoso” creador de una espiral de motivaciones, e incentivos a la creatividad
que atraigan por sus resultados la credibilidad y los recursos de la sociedad. La relevancia de exitosos
experimentos universitarios puede demostrar a los gobiernos, empresas y organismos internacionales que la
universidad no es un costo sino una de las inversiones sociales y productivas más rentables. La inversion en estos
proyectos pilotos puede ser la tarea educativa del BID y del Banco Mundial incentivando un efecto multiplicador
en el sistema educativo, con la participación de la universidad en la transformación educativa nacional y
evaluando periodicamente sus resultados, sin imponer modelos, métodos y condicionamientos externos ajenos a
las realidades latinoamericanas. Estos incentivos financieros para proyectos pilotos pueden facilitar la
consecución de un Contrato Social Educativo generando las sinergias sociales entre las universidades públicas y
privadas, el estado y los grupos privados y la cooperación internacional. Esta es también una gran oportunidad
para Centroamérica después del huracan Mitch para incorporar a las intituciones educativas en la reconstrucción
de largo plazo de la región.
La Universidad como Plataforma de Encuentro Nacional-Regional
En periodos caóticos de postguerra, de crisis políticas o desastres naturales, las universidades pueden servir de
plataformas y foros para el analisis y la creación de los consensos, así como de conciencia crítica en circunstancias
de parálisis nacional o de extrema polarización. Para ello deben haber demostrado su relevancia social, su
autonomia y credibilidad. Estas deben ser recreadas continuamente ante la sociedad civil y el estado.13
La imagen pública de la universidad es parte de su relevancia social y un elemento esencial para fortalecer
la reforma universitaria. Una universidad endogámica que se encierra en sí misma y no asume responsabilidad o
rendición de cuentas a la sociedad por sus resultados y recursos se convierte en una institución irrelevante.
El gran reto de las universidades de ALC al final del siglo y principios del milenio es doble: vincularse a un
proceso de creación del capital humano apropiado para construir el desarrollo sostenible, a la vez para que este
proceso contribuya a crear una estrategia universitaria que permita superar la crisis de las universidades
latinoamericanas en las últimas décadas. “ La Educación: La Clave para el Progreso” priorizada en la Cumbre de
Santiago refuerza tanto el momento educativo como el momento del desarrollo desde la educación, ofreciendo
nuevas oportunidades para las universidades.
Sin embargo este “ momentum” también presenta ambigüedades y el peligro de repetir un nuevo ciclo
educativo en América Latina como en los sesenta, que puede transformar a las universidades y al sistema
educativo en un nuevo campo de batalla, alimentado esta vez no por la confrontación ideológica de la Guerra
Fría sino por una globalización hegemónica simbolizada en el paradigma de la “Civilización de la Copa de
Champagne”. Existe el peligro de que la educación y las universidades sean cooptadas e instrumentalizadas al
servicio de un mercado global unidimensional en su concepción del crecimiento económico y del progreso, sin
permitir a la universidad utilizar su capacidad para enfrentar el carácter excluyente, social y ambientalmente
insostenible y politicamente ingobernable del proceso actual de crecimiento.
La función estratégica de las universidades en este cambio de época es de las más importantes de su
historia por vivir en un mundo dominado por la intensidad del conocimiento que ofrece ventajas comparativas a
la universidad en relación con otras instituciones. La función insustituible de la universidad es la formación del
capital humano apropiado para reconformar una globalizacion que sea sostenible y democrática, a la vez
rediseñar el papel del estado y la sociedad civil frente a una nueva ciudadanía planetaria. Si la universidad no es
capaz de hacerlo será marginada o reemplazada por otras entidades. Enfrentar este reto requiere procesos de
reforma profunda, recuperando la genuina autonomía universitaria frente al estado, los partidos políticos y los
grupos económicos. Una conciencia critica, con capacidad propositiva de alta calidad, pertinencia y relevancia son
tareas que el estado, la empresa y la sociedad civil esperan y necesitan de la universidad del siglo XXI.
La tarea de la universidad privada por su parte es contribuir a la creación de este bien público y social de
la educación universitaria desde la gestión privada o mixta del mismo, para enfrentar conjuntamente con todo el
continuo educativo la reconformación de la globalización, “maitriser la mundializacion” (Attali, 1998) y crear de
“social stewarship of global interdependence” (RFB, 1997).
Este proceso a su vez debe con tribuir al cambio de las universidades. Esta reforma universitaria puede
superar el peligro de que la universidad amplifique el mal-desarrollo. Aquí radica en especial la nueva
responsabilidad de las universidades privadas para sobrepasar el modelo tradicional que les ha tocado cumplir de
ser universidades de “elite” o “mercantilizadas” por las demandas del mercado, o el nuevo modelo que se trata de
implementar inducido por el isomorfismo universitario del Norte, sin responder a las necesidades de las
sociedades del Sur.
La alianza por una parte entre calidad académica y compromiso ético de las universidades de AUSJAL y
por otra la vinculación con lo local, nacional y global a través de los agentes del desarrollo sostenible, ofrece la
oportunidad contribuir a recrear la identidad de la universidad latinoamericana para el siglo XXI. .
Un Contrato Social Educativo facilitaría conseguir las sinergías entre los subsistemas educativos, las
universidades estatales y privadas, las fuerzas sociales y el estado que fortalezcan el continuo educativo para
superar el déficit educacional latinoamericano. A la vez que democratizar la educación con un énfasis en la
equidad y la pertinencia.. Esto implica vincular la universidad con sus propias raíces culturales, involucrarse
académicamente en la conformación de nuevas relaciones de género, con el medio ambiente y desde estas raíces y
programas locales-nacionales vincularse con las universidades internacionales en esta era de la información con
nuevos potenciales educativos.
Obviamente esto puede parecer una utopía para algunos que conocen las contradicciones y limitaciones
de las instituciones universitarias. Sin embargo “la utopía es el sueno de la racionalidad” nos recordó Octavio Paz
antes de partir. La utopía universitaria es una necesidad para su propia racionalidad sobre todo en este cambio de
época. Extirpar la utopía de la universidad es fomentar que el presente y lo los intereses de los poderes fácticos y
de los que “saben” determinen el futuro de los que los que “no pueden ni saben”.
La urgencia también de construir un nuevo liderazgo universitario capaz de hacer posible lo que es
necesario en la universidad. Liderazgo dentro de una comunidad universitaria comprometida con un proyecto
para la creación de un futuro con dignidad para todos, transformador del paradigma de la Civilización de la Copa
de Champagne que enmarca el quehacer universitario a fin de siglo.
Experimentos pioneros recientes como el patocinado por AUSJAL, demuestran que la autonomía
universitaria tanto en relación con el estado, los partidos políticos, los grupos económicos y la conformación de
un equipo universitario comprometido con esta tarea son elementos indispensables para este difícil proceso de la
Recordando de nuevo a Einstein: “El mundo que hasta este momento hemos creado como resultado de
nuestra forma de pensar tiene problemas que no pueden ser resueltos pensando del modo en que pensábamos
cuando los creamos.” La búsqueda del eslabón perdido entre educación y desarrollo puede ser el comienzo de
este nuevo pensamiento universitario.
Institutos de Desarrollo e Investigacion de la UCA
NITLAPAN. Especializado en investigar la problemática del pequeño y mediano campesino. Cuenta con un area
de desarrollo con un red de Bancos Locales de crédito rural no convencional.
JUAN XXIII. Es una ONG de desarrollo rural adscrita a la UCA que intermedia la cooperación internacional y
fomenta el patrimonio campesino.
EL BUFETE POPULAR. Es un servicio jurídico a los ciudadanos que no tienen capacidad de financiarlos. Sirve
de extensión social a la Facultad de Derecho.
CASC. El Centro de Analísis Socio Cultural investiga la cultura popular, el papel de la religión en la misma, las
autonomías de los pueblos indígenas y la dinámica del poder local y la organización de los municipios.
PREAL-UCA. El Programa de Reforma Educativa investiga los cambios en la educación, promociona cursos de
postgrado para maestros y profesores. Se ha convertido en una plataforma educativa nacional y regional
promoviendo el Contrato Social Educativo.
IHN-CA. El Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamerica, cuenta con una de las colecciones históricas
más importantes de la región. Investiga las raices históricas de los procesos de integración y se ha
convertido en una plataforma de debate cultural e histórico.
CIDCA. El Centro de Investigación y Documentación de la Costa Atlántica estudia las regiones autónomas del
Caribe Centroamericano, las culturas y lenguas de los pueblos indígenas y los problemas ecológicos de la
CIENCIAS DE LA NATURALEZA. Un conjunto de programas y de investigaciones se han consolidado en
torno al Desarrollo Sostenible. ( Energía solar, herbario nacional, malacologia, camaronicultura...) en un
nuevo centro de investigación y formación .
Las cuatro revistas periódica de la UCA y las publicaciones principales de la Editorial Universitaria se basan
fundamentalmente sobre el trabajo de estos institutos.
1. Citado en Schmidheiny 1992, 141.
2. Usamos indistintamente Sur, Tercer Mundo y Países en Desarrollo, reconociendo la ambigüedad de estos
conceptos. La perspectiva del trabajo esta dominada por la situación de los pequeños países periféricos de
3. Forbes Magazine, Julio 1994 y julio 1996. La nación con el mas alto crecimiento de billonarios en el mundo entre
1987 y 1994 fue México. Después de la crisis financiera de México ese ano el mayor crecimiento de billonarios
correspondió a los países del Sureste Asiático. hasta la crisis de 1997. Es interesante considerar el paralelismo de
estos dos fenómenos y su correlación.
4. En los últimos 15 años el mundo se ha polarizado agudamente entre los mas ricos y los mas pobres. El
crecimiento económico ha disminuido en 100 países que representan un total de unos 2 000 millones de seres
humanos, a niveles inferiores a los que tenían en 1980. Mientras que entre 1965 a 1980 el ingreso real había
decrecido para 200 millones. esta cifra se quintuplico hasta los 1000 millones entre 1980 y 1993. En los 30
últimos anos el ingreso de la población del 20% mas pobre bajaba de 2.3% a 1.4%, la proporción del ingreso del
20% de los mas ricos aumentaba de 70% a 83%. (PNUD, 1996). La concentración y centralización del ingreso
también sucede en los países del Norte. Desde 1980 la brecha se ha incrementado de tal forma en Estados
Unidos donde el 1% de la población con los ingresos mas altos ha duplicado estos en mas de un 100%, mientras
que han disminuido en un 10% los ingresos para el decíl de menores ingresos. (Krugman, Paul. 1994).
5. “Capital humano” es un término en voga en el discurso educativo, connotando un tipo de educación guiado
por la dinámica del mercado. Preferimos el uso de recursos humanos o capital humano apropiado qye pretender
enfatizar una formación que integre, pero a la vez supere, las dem andas del mercado.
6. Unos 500 000 nicaragüenses, en su mayoría ilegales se han trasladado a Costa Rica en las dos ultimas décadas,
conformando casi el 20% de la población de ese país. creando crecientes tensiones políticas entre los dos países
vecinos. El Río San Juan que separa a las dos naciones se ha convertido en zona de conflicto como el Río
Grande entre México y Estados Unidos.
7. Es importante comparar las diferentes perspectivas y los aspectos comunes para la reforma universitaria
suministrados por los recientes estudios sobre este tópico. (CRESAL-UNESCO, 1997; BID,1997; PREAL,
8. Estos cambios fueron claramente indicados por el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn en el
discurso “The Other Crisis” ante los gobernadores del Banco Mundial el 6 de Octubre de 1998:
We must go beyond financial stabilization. We must address the issues of long-term equitable
growth, on which prosperity and human progress depend. We must focus on the institutional and structural
changes needed for recovery and sustainable development. We must focus on the social issues . . . [for] if we
do not have greater equity and social justice, there will be no political stability. And without political stability,
no amount of money put together in financial packages will give us financial stability. . . . [T]here is a need
for balance . . . only then will we arrive at solutions that are sustainable. . . .
[I]n a global economy it is the totality of change in a country that matters. . . . Development is
about putting all the component parts in place—together and in harmony. . . . Too often we have been too
narrow in our conception of the economic transformations that are required. . . . We need a new
development framework. . . . We must never stop reminding ourselves that we c annot and should not
impose development by fiat from above—or from abroad. . . . [Development should become] sustainable
and part of the strategy and fabric of society. . . . This is not a dream—this is our responsibility.
9. “Cambio de época” pretende senalar la ruptura y la emergencia de una nueva era histórica tal como sucedió
con el Renacimiento y la Revolución Francesa. Una época de cambio refleja mas bien un flujo “normal” de
eventos que no implican una ruptura histórica de tanto alcance.
10.El excelente libro La Educación y el Banco Mundial de José Luis Coraggio , Rector de la Universidad Nacional
General Sarmiento en Buenos Aires y de Rosa Maria Torres, Directora del Programa de W.K.Kellog Foundation en
América Latina presentan un análisis detallado de un tema cada vez más debatido.
11. En la Séptima Conferencia de Ministros de Educación de Africa en Durban, Sud Africa Federico Mayor
reconoció publicamente este fenómeno: “Como Director General de UNESCO no puedo aceptar que el Banco
Mundial y el Fondo Monetario Internacional continúen tomando decisiones y sigan haciendo recomendaciones
en temas educativos para los cuales no están suficientemente informados. Ellos deberían concentrarse en los
asuntos económicos, en la banca y finanzas y dejar la educación a la UNESCO y a las otras agencias
internacionales encargadas de este temática.” PanAfrican News Agency, 22 de Abril de 1998).
12. La UCA fundada en 1960 como la primera universidad privada de Centroámerica, contaba en 1997 con unos
7000 alumnos, de los cuales 5ooo en cursos de pregrado, 1 500 en cursos intermedios de formación permanente
para estudiantes que trabajan, unos 300 en maestrías y postgrados, además de los ocho centros de investigaciones
aplicadas al desarrollo sostenible. La UCA recibe presupuesto del estado, forma parte del Consejo Nacional de
Universidades y ofrece educación gratuita en los cursos de pregrado. La polarización política de Nicaragua
convirtió a las universidades en un ‘campo de batalla” en los noventa en torno a la lucha por mantener el 6% del
presupuesto estatal reconocido por la Constitución para las universidades. Este violento conflicto paralizó en
buena parte el proceso de reforma iniciado en el CNU en 1991.
13. Por ejemplo, la UCA sirvió como un punto focal para promover el proceso de paz de los Acuerdos de Esquipulas (La
Comisión Sanford); para la redacción de las primeras propuestas para negociar la deuda externa de Nicaragua en 1993;
para iniciar el proceso que concluyó con la firma presidencial de la Alianza para el Desarrollo Sostenible de
Centroamérica en 1994; para promover en 1977 el primer Encuentro Latianoamericano de los Programas de
Investigación y Educación de Género (PIEG) de las universidades de ALC; el Foro Nacional de ONGs y educadores
nicaraguenses etc. La universidad puede también servir de puente en situaciones de tensión internacional o nacional,
como cuando en 1986 la UCA otorgó el Doctor Honoris Causa al Presidente James Carter, que vino a recibirlo a
Managua en pleno conflicto bélico con Estados Unidos; o los mismos honores al Presidente Daniel Ortega el 27 de Julio
de 1990 por su aceptación democrática de la derrota electoral: o en defensa de la democracia en Haiti otorgando los
mismos honores al Presidente J.B. Aristide en exilio, en los días que la Asamblea General de la OEA sesionaba en
Managua el 7 de Junio de 1995. No fueron decisiones fáciles pero la UCA intervinó para crear condiciones conducentes
para la paz y la democracia, o también para defender los derechos de los pueblos indígenas, como cuando en Octubre de
1992 los mismos honores académicos fueron otorgados a Rigoberta Menchu, promoviendo su candidatura para el
Premio Nobel de la Paz, al mismo tiempo que se apoyaba los reclamaciones históricas de los pueblos indígenas de
América Latina reunidos en Managua a los 500 anos de la Colonización.
Altbach, Philip. G. (1997): Comparative Higher Education: Knowledge, the University and Development. Center
for International Higher Education. School of Education. Boston College. Boston. MA.
Arnove, Robert F.(1986) Education and Revolution in Nicaragua. Preager. NY
---------------------- (1994) Education as Contested Terrain: Nicaragua 1979-1993. Westview Press.
Arrien, Juan, Gorostiaga, Xabier, & Tunnermann, Carlos (1997): Nicaragua: La Educacion en los noventa. Desde
el presente...pensando el futuro. PREAL- UCA. Managua, Nicaragua
Attali,Jacques.(1998) Pour un Modele Europeen d’Enseignement Superieur. Rapport de la Commision presidee
par Jacques Attali. Editions,Stock. Paris
Buarque, Cristovam (1991) La Universidad en la Frontera del Futuro. Universidad Nacional. Editorial EUNA.
AUSJAL (1995). Asociación de Universidades encargadas a la Compania de Jesús. Desafíos de América Latina y
Propuesta Educativa. Secretaría Ejecutiva. Bogota. Colombia.
Beirne, Charles, J. (1996). Jesuit Education and Social Change in El Salvador. Garland Studies in Higher
Education. Garland Publishers. New York & London.
BID (1997). Higher Education in Latin American and the Caribbean. Strategy Paper. Washington DC.
CEPAL ( 1992). Educación y Conocimiento: Eje de la Transformación Productiva con Equidad. Santiago, Chile.
CNU (1993) ( Consejo Nacional de Universidades ) Por una Reforma Universitaria Integral. Managua,Nicaragua.
Coraggio Jose Luis & Torres, Rosa Maria (1997). La Educación según el Banco Mundial. Un análisis de su
propuesta y sus métodos. Miño y Dávila Editores & Fundación Centro de Estudios Multidisciplinarios.
CRESAL-UNESC0 (1997). Hacia una Nueva Educación Superior. Actas de la Conferencia Regional Políticas y
Estrategias para la Transformación de la ducación Superior en América Latina y el Caribe. Havana 18-
22Noviembre 1996. Caracas.
De Castilla Urbina, Miguel ( 1996). Modelos de Desarrollo, Políticas Educativas y Sociedad en Nicaragua.
PREAL-UCA. Managua, Nicaragua
Delors, Jacques (1996). Learning: The Treasure Within. Report to the UNESCO of the International
Commission on Education for the Twenty-First Century. UNESCO. Paris
Economist, The ( 1997). The Knowledge.Factory. A Survey of Universities. London October.
Engel, James & Dangerfield Anthony (1998): Humanities in the Age of Money. The Market Model University.
Harvard Magazine .May.
Escotet, Miguel Angel (1993). Tendencias, Misiones y Políticas de la Universidad. Mirando al Futuro. Editorial
UCA. Managua. Nicaragua
----------------------------- (1997). “Universidad para qué Sociedad ? en “Universidad y Devenir; Entre la Certeza y
la Incertidumbre. IDEAS. (Instituto de Estudios y Accion Social). Buenos Aires.
ECA. Estudios Centroamericanos. Revista de la Universidad Centroamericana. UCA. San Salvador, El Salvador.
Ellacuria, Ignacio 1991. Veinte Anos de Historia en El Salvador 1969-1989. Escritos Políticos. 3 Volúmenes.
UCA Editores. San Salvador.
----------------------1976. Freedom Made Flesh. New York. Orbis Books.
ENVIO. Revista Mensual de la Universidad Centroamericana. UCA. Managua. Nicaragua . (Spanish and English
editions. <www. uca.edu.ni>).
Fagen, Richard.(1987). Forging Peace. The Challenge of Central America. Basil Blackwell-PACCA . New York.
Foreign Policy (1998). Frontiers of Knowledge. The State of the Art in World Affairs. Special Edition. Spring 98.
Gorostiaga, Xabier (1993): La universidad del siglo XXI. Lección Inagural . UCA. Managua, Nicaragua , July 93.
-----------------------(1995) Desarrollo Geocultural: El Desarrollo Alternativo ha comenzado, enraizado en el
trabajo, la naturaleza, la identidad cultural, conformando una ética ciudadana y un nuevo consenso global.
Ponencia en el Seminario Desafios Eticos para el Siglo XXI. Santiago de Chile.
-------------1997. Central America 2015: A Mixture of Somalia and Taiwan or a socialy stable bridge between
North and South, between the Atlantic and the Pacific in Latin America: Regional Studies. Project 2015.
SIDA (Swedish International Development Cooperation Agency), Stockholm.
-------------------------(1997a). Jesuit Universities and the North-South face-off: A proposal for the next
millennium. Lecture at St.Joseph’s University, Philadelphia. (March 25).
-----------------------(1998). Educacion Piedra Angular de las Americas. Presentado en el Panel sobre la Educación
en la celebración del 50 Aniversario de la OEA. % de Marzo. Washington. DC.
Harrington, James. (1993). Central American Higher Education. A case study. Three Jesuit Universities, 1960-70.
Thesis for the Master of Arts. Department of History. University of Massachusetts at Boston.
Herrnstein & Murray (1994). The Bell Curve: Intelligence and class structure in American Life. The Free Press.
INCAE, HIID-HARVARD, (1998) Estrategia para la Reconstrucción y la Transformación de Centroamérica
después del Huracan Mitch. Propuesta para la preparación y seguimiento del Grupo Consultivo Regional.
Krugman, Paul. (1994). Peddling Prosperity: Economic sense and non sense in the age of this diminished
expectations. W. W. Norton, New York.
LaFeber , Walter (1984) Inevitable Revolutions. Norton, New York.
Levy, Daniel C. (1999). “Isomorphism in Private Higher Education” en Private Prometheus: Private Education
and Development editado por Philip G. Altbach. CIHE. Boston College y Greenwood Press.
Ministerio de Educacion.( 1996). Fines,Objetivos y Principios de la Nueva Educacion. Managua, Nicaragua
Moura Castro,Claudio & Navarro, Juan Carlos (1998). Will the Invisible Hand Fix Private Higher Education ? en
el libro Private Prometheus citado anteriormente.
Pearlette, Louisy (1998). Diversification and Harmonization of Tertiary Education in the Caribbean. New
approaches to regional cooperation. Keynote Address at the OAS Conference of The Americas. March 6.
PREAL (1998). (Programa de Promocion de la Reforma Educativa en America Latina.)El Futuro está en Juego.
Informe de la Comisión Internacional sobre Educación, Equidad y Competitividad . Inter American
Dialogue and CINDE. Santiago, Chile. Febrero 24.
Puyear, Jeffrey and Jose J. Brunner. (1995). Education, Equity and Economic Competitiveness in the Americas.
Volume I. Key Issues. Interamerican Department of Educational Affairs. OAS .Washington. DC.
Sakakibara, Eisuke (1995). The end of Progressivism: a Search for New Goals. Foreign Affairs, Sep-Oct
Sandford Commission. (1989).The Multilateral Commission on Central America. Duke University
Second Summit of the Americas, (1998). Santiago, Chile (April, 4).
Serrano Caldera,Alejandro (1993) Los desafios de la Universidad, en Reforma Universitaria . Mariano Jose
Vargas. (p. 99-123) UNAM. Managua
Shori, Pierre (1996). De Marshall al Postcomunismo: Un Nuevo Pacto por el Internacionalismo. Discurso en el
50 Aniversario del Plan Marshall. Smithsonian Institute. Washington. DC. (Dicembre 10)
Schmidheiny, Stephan (1992). Changing Course. A Global Business perspective on Development and the
Environment. With the Business Council for Sustainable Development. MIT Press. Cambridge MA.
Sobrino, Jon 1990. Companions of Jesus: The Jesuit Martyrs of El Salvador. New Yoek. Orbis Books.
Tunnermann,Carlos (1991). Historia de la Universidad en América Latina . De la Epoca Colonial a la Reforma de
Córdoba. Editorial Universitaria Centro Americana. EDUCA. San José , Costa Rica.
------ ----------------(1992). Propuesta de una políica para la educación superior de Nicaragua en el horizonte del
Siglo XXI , en Universidad y Crisis. Editorial UCA. Managua. Nicaragua
-------------(1997) La Educación para el Siglo XXI. PREAL-UCA. Managua. Nicaragua.
Vargas, Mariano Jose( 1994): Reforma Universitaria: Conceptualizacion, reflexion, Debate y propuestas. UNAM.
UCA (1997). La UCA hacia el Siglo XXI: Calidad Academica; Desarrollo Humano; Compromiso Social. Informe
del Seminario sobre Reforma Universitaria. Managua, Nicaragua.
UNESCO 1998a. La Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y Acción.
-------------1998b. Panorama Estadístico de la Educación Superior en el Mundo: 1980-95. Documentos de
Trabajo de la Conferencia Mundial Sobre la Educación Superior. UNESCO. 5–9 de Octubre, París.
Walker, Thomas W. (1997). Nicaragua without Illusions; Regimen Transitions and Structural Adjustment in the
1990s. Scholarly Resources . Delaware.
Witfield, Teresa 1995. Paying the Price: Ignacio Ellacuria and the Murdered Jesuits of El Salvador. Philadelphia
Документы, похожие на «En Busca Del Eslabon Perdido Entre Educacion y Desarrollo - Xabier Gorostiaga S.J»
2016_4_05_lavinder_s
Diana Marcela Vanegas
Emprendimiento y Gestión Guía
Luis Javier Flores Herrera
Другое от пользователя: Anonymous Buehep9U
Moyano Llerena - Oberst
Campaña de Lucha Mundial contra la Pobreza
Trabajo - 1° MAYO 2003
Participación ciudadana - Eloy Mealla
Mariano-Asla-Luces-y-sombras-del-programa-transhumanista.pdf
La racionalidad sapiencial_ Juan Carlos Scannone_ _ Reflexión y Liberación.pdf
Economía Francisco - Criterio - Mealla
Sobre el Grupo Farrell
Lebret en Universidad Montevideo I
Discurso de Francisco a la 1ª Congregazione Generale dell’Assemblea Speciale del Sinodo dei Vescovi per la Regione Panamazzonica, sul tema: “Amazzonia: nuovi cammini per la Chiesa e per una ecologia integrale”
Cohesión social, algunos interrogantes y nueva concepción de desarrollo - Mealla
Desarrollo a escala humana: Max-Neef
2017_guias-didacticas-de-acompanamiento-para-historia-economica-y-social_los-agentes-economicos-en-los-procesos-historicos.pdf
LAS «SEGUNDAS JORNADAS ACADÉMICAS» DE SAN MIGUEL (1971)
Texto Res. 254-09.Import. Insumos Por Entidades Extranjeras
Negociación Incompatible- Word
ADEX Enero 2010 (Digesa) (1)
Elegir El Titulo Adecuado Para El Texto
Cuadro Comparativo Del Decreto Legislativo
RETIRO MIRANDA C2

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
in fine