Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20090325&secondRef=ITEM-008&language=ES&ring=A6-2006-0085
Timestamp: 2015-08-30 20:09:08+00:00

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Debates - Miércoles 25 de marzo de 2009 - Acuerdo interino sobre comercio con Turkmenistán – Acuerdo interino sobre comercio con Turkmenistán (debate) Choisissez la langue de votre document :
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Procedimiento : 2009/2513(RSP)Ciclo de vida en sesiónCiclos relativos a los documentos :
8. Acuerdo interino sobre comercio con Turkmenistán – Acuerdo interino sobre comercio con Turkmenistán (debate) Vídeo de las intervencionesPV
Presidente. – El siguiente punto del orden del día es el debate conjunto sobre:
— la pregunta oral al Consejo planteada por Jan Marinus Wiersma, Erika Mann, Daniel Caspary, Robert Sturdy, Cristiana Muscardini y Eugenijus Maldeikis, en nombre del Grupo del Partido de los Socialistas Europeos, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y de los Demócratas Europeos y el Grupo Unión por la Europa de las Naciones, sobre el Acuerdo interino sobre comercio entre la UE y Turkmenistán (O-0024/2009 - B6-0019/2009);
— la pregunta oral a la Comisión planteada por Jan Marinus Wiersma, Erika Mann, Daniel Caspary, Robert Sturdy, Cristiana Muscardini y Eugenijus Maldeikis, en nombre del Grupo del Partido de los Socialistas Europeos, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y de los Demócratas Europeos y el Grupo Unión por la Europa de las Naciones, sobre el acuerdo interino sobre comercio entre la UE y Turkmenistán (O-0025/2009 - B6-0020/2009); y
— el informe (A6-0085/2006) del señor Caspary, en nombre de la Comisión de Comercio Internacional, sobre la propuesta de Decisión del Consejo y la Comisión relativa a la celebración del Acuerdo interino sobre comercio y cuestiones relacionadas con el comercio entre la Comunidad Europea y la Comunidad Europea de la Energía Atómica, por una parte, y Turkmenistán, por otra (05144/1999 - C5-0338/1999 - 1998/0304(CNS)). Jan Marinus Wiersma, autor. – (NL) Señor Presidente, es bueno que estemos hoy aquí debatiendo la posición del Parlamento Europeo sobre el Acuerdo interino sobre comercio con Turkmenistán, una cuestión que han mantenido aparcada durante mucho tiempo tanto este Parlamento como la Unión Europea. El Consejo y la Comisión esperan progresar en este tema y desean que el Parlamento Europeo les dé su apoyo o emita un veredicto positivo sobre este Acuerdo interino que ayudará a mejorar las relaciones con Turkmenistán.
Esta cuestión lleva mucho tiempo aparcada y existe un motivo que lo justifica. Hasta el momento, el Parlamento se ha mostrado reacio a votar sobre este Acuerdo porque estamos bastante insatisfechos con la situación de los derechos humanos en Turkmenistán, especialmente bajo el mando del anterior presidente, el dictador Turkmenbashi, que aisló al país del mundo exterior y trató a su propia población de forma bastante inhumana. La cuestión, por supuesto, es si el nuevo régimen instaurado tras la muerte de Turkmenbashi ha cambiado la situación, y nos gustaría que el Consejo y la Comisión nos explicasen qué cambios y mejoras han observado durante los últimos años y si esto es motivo suficiente para concluir y firmar el Acuerdo sobre comercio.
Por supuesto, la Comisión y el Consejo tienen dos argumentos sólidos para evaluar de nuevo la situación. El contexto estratégico ha cambiado. Vemos a Asia Central de forma distinta a como lo hacíamos hace unos años. La propia Comisaria ha dedicado muchos esfuerzos a la región, pero también soy consciente de que la Presidencia opina que la Unión Europea no debe abandonar esta región y dejarla en manos de los chinos o los rusos. Nosotros también tenemos intereses allí y la propia región los reconoce. Estuve en Kazajstán no hace mucho y me llamó la atención comprobar que existía un gran interés en mejorar las relaciones con la UE.
El segundo argumento importante que plantea la Comisión es que, actualmente, no contamos con una base jurídica sólida para nuestras relaciones con Turkmenistán. Seguimos utilizando un tratado que se remonta a los tiempos de la Unión Soviética, lo cual no resulta aceptable. Sin un mejor tratado, no seremos capaces de establecer un diálogo digno sobre los derechos humanos.
La cuestión sigue sin resolverse: ¿ha mejorado la situación de los derechos humanos hasta el punto de hacernos dar este importante paso y hacer que el Parlamento refrende el acuerdo sobre comercio? Creo que esta es una cuestión que sigue estando muy en el aire, por lo que también espero conocer las reacciones de la Comisión y del Consejo a este respecto. Seguiré teniendo mis dudas. He comentado este tema ampliamente con el señor Caspary del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y de los Demócratas Europeos, que es el ponente sobre este tema. Acerca de diversas cuestiones que él también menciona, seguimos esperando una aclaración del Consejo, en especial en relación con la situación de los medios de comunicación en Turkmenistán, la educación, el acceso a las prisiones por parte de la Cruz Roja, etcétera. Creo que debe conseguirse una verdadera mejora en estos ámbitos, y un acuerdo comercial de este tipo y un diálogo sobre los derechos humanos con Turkmenistán ayudarían a conseguirlo.
Tengo un argumento final, el cual quedó claramente expresado en la resolución conjunta con el Grupo de la Alianza de Liberales y Demócratas para Europa y el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y de los Demócratas Europeos. También queremos contar con garantías sólidas de que, si no acordamos emitir una opinión favorable para este acuerdo comercial, se podrá dar marcha atrás con respecto al Acuerdo. Queremos tener la seguridad de que, si llegamos a la conclusión de que los métodos propuestos por la Comisión y el Consejo no funcionan y que la situación de los derechos humanos en Turkmenistán no ha mejorado, el Parlamento pueda pedirle a la Comisión y al Consejo que suspendan el tratado. Si no conseguimos un compromiso en este sentido me resultaría muy difícil convencer a mi propio grupo, durante la reunión que celebraremos esta noche, para votar a favor de este acuerdo sobre comercio. En ese caso, probablemente solicitaríamos que se pospusiese la votación. Para nosotros, es una cuestión muy importante que exista el compromiso de que, si la situación de Turkmenistán se deteriorase o no mejorase de manera significativa, pudiésemos celebrar otro debate sobre la posibilidad de suspender el acuerdo comercial. El Parlamento debe tener derecho a plantear esta petición al Consejo y a la Comisión. PRESIDE: Miguel Ángel MARTÍNEZ MARTÍNEZ Vicepresidente Bogusław Rogalski, autor. – (PL) Señor Presidente, la cuestión de la ratificación del Acuerdo con Turkmenistán es una cuestión controvertida debido a la violación de los principios democráticos y de los derechos humanos básicos en ese país. Pese a ello, debería negociarse y firmarse un acuerdo con ese país. En el contexto de las relaciones con Turkmenistán debería prestársele una especial atención al hecho de que si no existe cooperación económica entre la Unión Europea y Turkmenistán, el nivel de vida de ese país se verá afectado. Por el contrario, la ratificación del acuerdo sin duda puede ayudar a mejorar el nivel de vida de la población.
Cabe señalar que ya hemos asistido a ciertos signos positivos. La reciente adopción por parte de Turkmenistán de le legislación que prohíbe la mano de obra infantil es uno de estos signos. Turkmenistán todavía tiene que ratificar y aplicar muchas de las convenciones de la Organización Internacional del Trabajo, no cabe duda de ello. Sin embargo, el hecho de que se hayan introducido cambios en Turkmenistán a un ritmo menor del esperado sigue resultando preocupante. Solamente se han privatizado unas cuantas empresas, el Gobierno sigue controlando estrictamente muchos de los sectores de la economía y la inversión extranjera directa se ha mantenido en un nivel muy bajo. A pesar de que Turkmenistán cuenta con una de las mayores reservas naturales de gas y de que sea uno de los mayores exportadores de algodón, hay que recordar que aproximadamente la mitad de la población vive en una situación de pobreza, e incluso cabría decir que de extrema pobreza. El sistema político sigue estando lejos de ser satisfactorio, especialmente en lo que respecta a la constante represión de los partidos políticos al margen del partido en el poder, por no hablar de la represión de diversos grupos religiosos.
A pesar de todo, me parece que debería alcanzarse y ratificarse el acuerdo con Turkmenistán ya que solo hablando y dando un ejemplo a este país podemos ayudarle y lograr por lo menos que en el futuro se una a la familia de países democráticos. Robert Sturdy, autor. − Señor Presidente, le pido disculpas. No sabía que tenía tiempo de uso de la palabra para este tema en particular. Simplemente me gustaría comentar lo que ha dicho el ponente anterior. Opino que es importante que apoyemos la legislación propuesta para acercar a Turkmenistán a nosotros. Al igual que con el resto de países de la zona, tenemos que asegurarnos de que se encuentren seguros en un entorno tan complicado.
A este respecto, me gustaría dar las gracias a Daniel Caspary, que ha trabajado sin descanso para sacar adelante la legislación. Sé que hablará dentro de uno o dos minutos, pero ha trabajado en la Comisión de Comercio Internacional sobre esta legislación en particular.
En un momento en el que el mundo sufre enormes restricciones en los servicios financieros, entre otros problemas, tenemos que garantizar la seguridad de estos países y procurar que se unan a nosotros en la legislación que propone Daniel. Y con esto finalizo reiterando mis disculpas por mi retraso. Daniel Caspary, ponente. − (DE) Señor Presidente, Señorías, el Parlamento Europeo lleva cerca de tres años tratando el tema del Acuerdo interino con Turkmenistán. Hace casi tres años la Comisión de Comercio Internacional había aprobado un informe, pero fue rechazado por el Pleno, y este fue uno de los motivos por los que el Consejo y la Comisión habían dejado de trabajar sobre este tema, y el Parlamento afirmó que, si la Comisión y el Consejo no lo llevaban adelante, tampoco había ningún motivo para que lo hiciésemos nosotros.
Celebro especialmente ver que hoy nos encontramos en una situación diferente, pese a que la situación de Turkmenistán siga estando lejos de cumplir nuestras normas. Todavía no se respetan los derechos humanos en muchas zonas y siguen planteándose muchas críticas justificadas a la ausencia de estructuras democráticas en el país. Las libertades individuales se encuentran muy restringidas y la libertad de prensa en el país deja mucho que desear. En este momento, de acuerdo con la información que nos han proporcionado las organizaciones no gubernamentales, se está llevando a cabo una campaña para eliminar las antenas parabólicas y obstruir así el acceso a la prensa libre.
El sistema educativo sigue lejos del nivel que queremos para poder formar a las personas con un enfoque más progresistas y, lo que es más importante, con conocimiento de causa, en materia de democracia y derechos humanos. Además, la situación de las prisiones, la cuestión de los prisioneros políticos y el acceso de Cruz Roja a estas prisiones sigue siendo completamente insatisfactoria y no se nos ha explicado.
Por otra parte, no dejan de trasladarnos muchas críticas injustificadas. En los últimos años supuestas organizaciones no gubernamentales han publicado numerosos informes falsos. Tengo la impresión de que muchas organizaciones no gubernamentales son más bien emisarias de empresas de otros países que tienen interés en hacer lo que puedan para evitar que se mantengan negociaciones entre la Unión Europea y Turkmenistán.
Tengo la impresión de que detrás de muchas de las declaraciones y de la información falsa filtrada a la Unión Europea había un interés deliberado por obstruir las negociaciones entre la UE y Turkmenistán. Con esto me refiero por ejemplo a los informes de que se habían cerrado todos los hospitales del país con la excepción de dos en la capital, de que se habían cerrado todas las bibliotecas menos dos y de que se había producido un brote de peste debido a las malas condiciones sanitarias. Se ha demostrado que todos estos informes eran falsos.
¿Cuál es entonces el principal problema? Resulta absolutamente imposible obtener una imagen realista del país, principalmente debido a que el Gobierno no nos permite conocer realmente la situación en el país y porque, lamentablemente, la Unión Europea no cuenta con una sede allí que pueda llevar a cabo las acciones necesarias.
Sin embargo, podemos ver que el nuevo Presidente ha puesto en marcha numerosas reformas. La estrategia para Asia Central adoptada por la UE hace tiempo aquí en el Parlamento se centra en los países de esa zona. Este Acuerdo interino probablemente podría ser un primer paso, aunque pequeño, para mostrar a los turcomanos que tomamos las riendas del diálogo, que lo sacamos adelante y que también queremos ayudarles a recorrer el lento (aunque esperemos que constante) sendero que lleva a los derechos humanos y a la democracia.
Nuestra resolución, presentada por numerosos grupos aquí en el Parlamento, aborda claramente muchas de las razones que justifican las críticas. También aborda claramente algunos de los avances positivos que se han producido, aunque lo importante para nosotros es que no queremos dar carta blanca a Turkmenistán y, desde luego, no queremos renunciar a valores que son importantes para nosotros; queremos defender y mantener nuestros valores. Por ello, el acuerdo de colaboración y cooperación no debe ser una conclusión dada por supuesta y, como mencionó el anterior ponente, la Comisión y el Consejo deben dejar clara la posibilidad de suspender el Acuerdo interino si el Parlamento así lo solicitase en el futuro.
El Parlamento ha planteado numerosas preguntas por escrito a la Comisión y al Consejo. Me encantaría que las examinasen y nos ofreciesen respuestas muy categóricas, para que, si todo va bien, mañana podamos poner en marcha conjuntamente este Acuerdo interino. Alexandr Vondra, Presidente en ejercicio del Consejo. − Señor Presidente, sin duda aprecio el interés de los diputados al Parlamento Europeo en la cuestión de las relaciones entre la Unión Europea y Turkmenistán y me complace tener la oportunidad de responder en nombre del Consejo a las diversas preguntas y cuestiones planteadas en el Parlamento.
La importancia de Turkmenistán está aumentando por diversas razones. Durante mucho tiempo ha sido un país muy encerrado en sí mismo. Sin embargo, en los dos últimos años, ha dado varios pasos importantes para abrirse al mundo exterior. El Gobierno está cada vez más abierto a la cooperación. Esto se refleja en un mayor esfuerzo por trabajar de forma más constructiva en el marco de la estrategia para Asia Central de la UE.
Pese a esos cambios, nuestra relación contractual con Turkmenistán lleva 20 años sin cambios. Tal y como ha afirmado el señor Wiersma, sigue basándose en el desfasado Acuerdo sobre comercio y cooperación comercial y económica con la Unión Soviética. En el marco de los avances positivos registrados en Turkmenistán, tenemos una oportunidad de reforzar nuestra relación bilateral. El Acuerdo interino, que se firmó en 1999, aplica de forma temporal las partes relativas al comercio del Acuerdo de colaboración y cooperación, también firmado en 1999, cuya ratificación sólo está pendiente de tres Estados miembros.
Las relaciones de la Unión con Turkmenistán cubren muchos aspectos. La promoción de los derechos humanos y de la democracia es, por supuesto, un elemento clave de la relación bilateral y también es la clave de la Estrategia general para Asia Central. El hecho de que Turkmenistán comparta frontera con Afganistán también le convierte en un país de importancia estratégica. Al mismo tiempo, Turkmenistán participa en la reconstrucción de Afganistán y ofrece apoyo logístico para las operaciones o actividades de muchos Estados miembros en el marco de la ISAF (sobrevuelos) y a nivel bilateral. Turkmenistán es fundamental para la seguridad regional y la lucha contra el narcotráfico. Su economía en crecimiento ofrece oportunidades a las empresas de la Unión Europea. Además, Turkmenistán es un socio clave en la diversificación de las relaciones energéticas y la seguridad energética de la UE. Todos estos son aspectos importantes que debemos desarrollar en interés propio.
Además, desde las elecciones presidenciales de febrero de 2007, Turkmenistán también ha emprendido varias reformas significativas y cambios constitucionales. Muchas de las nuevas disposiciones de la Constitución, así como otras reformas que se han anunciado, indican que el país se está moviendo en la dirección adecuada, aunque se trata de un proceso de larga duración y es necesario hacer mucho más.
En lo relativo a los derechos humanos, Turkmenistán ha participado de forma constructiva en un diálogo sobre derechos humanos con la Unión Europea en un amplio abanico de cuestiones. Este diálogo ha coincidido también con algunos avances importantes realizados en el país. Concretamente, algunos prisioneros políticos han sido puestos en libertad y ha aumentado la cooperación con las Naciones Unidas. Turkmenistán ha permitido además que el relator de las Naciones Unidas sobre la libertad de religión visite el país, ha participado en el Examen periódico que realiza la Organización y se ha establecido en Ashjabad un Centro de las Naciones Unidas para la Diplomacia Preventiva. Además, las restricciones internas para viajar han disminuido, se ha iniciado un diálogo con la Cruz Roja Internacional y la reforma educativa ha reestablecido la educación secundaria de diez años de duración y la educación universitaria de cinco años de duración. Turkmenistán ha suscrito convenios internacionales, como el Segundo Protocolo Facultativo del Pacto internacional de derechos civiles y políticos y la Convención sobre los derechos políticos de la mujer.
Todo esto demuestra que Turkmenistán está avanzando. Por supuesto, queda mucho por hacer en el ámbito de los derechos humanos y el respeto del Estado de Derecho y la democracia. En concreto seguiremos presionando para que se libere a todos los prisioneros políticos, para que se permita el libre acceso de la Cruz Roja Internacional a los prisioneros, para que se eliminen las restricciones para viajar al extranjero y para conseguir la libertad para los medios de comunicación y la sociedad civil.
La Presidencia está convencida de que la mejor forma de garantizar que Turkmenistán avance en estas cuestiones es un compromiso constante. Tenemos que mantener un diálogo abierto y, cuando sea preciso, transmitir mensajes claros, si Turkmenistán avanza hacia el pleno cumplimiento de las normas internacionales.
Precisamente por eso, tenemos que reforzar nuestra relación y nuestros propios instrumentos y herramientas. El actual acuerdo contractual con Turkmenistán sólo permite un diálogo bilateral rudimentario. El único diálogo basado en el tratado consiste en una reunión de un comité conjunto de funcionarios una vez al año.
El Acuerdo interino convertiría los derechos humanos en un elemento esencial de las relaciones y, por tanto, reforzaría nuestra capacidad para influir en los avances futuros de Turkmenistán en este terreno. El ACC, una vez en vigor, llegaría más lejos al ofrecer un diálogo político propiamente dicho.
La Estrategia de la Unión Europea para Asia Central, adoptada en junio de 2007, establece que, «a fin de intensificar la colaboración con los Estados centroasiáticos, la UE hará uso pleno del potencial que ofrecen los acuerdos de colaboración y cooperación». Ya existe este tipo de acuerdos en el caso de Kazajstán, Kirguistán y Uzbekistán. Y en el caso de Tayikistán, está en vigor un acuerdo interino pendiente de la ratificación y entrada en vigor del ACC.
Para que se aplique con éxito la Estrategia de la Unión Europea en Asia Central es importante que implicar a todos los países de la región y, por eso, se deben crear las condiciones que permitan también la participación de Turkmenistán. Sin ella, la aplicación de nuestros objetivos e intereses en Asia Central sería muy complicada.
La Presidencia está convencida de que ahora debemos establecer un marco jurídico adecuado para nuestras relaciones con Turkmenistán, empezando por el Acuerdo interino. Ello nos permitirá partir de los avances que se están logrando en el país y reforzar nuestro compromiso a mayor escala en Asia Central.
El Acuerdo interino es la forma más eficaz de garantizar que Turkmenistán avance en los aspectos clave que ya he subrayado, al igual que en el respeto de los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho. Sé que ustedes comparten estos objetivos y, por tanto, espero que podamos contar con su apoyo para avanzar en esta cuestión. Benita Ferrero-Waldner, Miembro de la Comisión. − (FR) Señor Presidente, honorables diputados, desde la elección del Presidente Berdymukhamedov, Turkmenistán ha entrado efectivamente en una nueva fase de desarrollo y han aparecido varias señales positivas de cambio.
Sin duda, los nuevos líderes están demostrando una actitud más abierta. Por ejemplo, han levantado varias restricciones a la libertad de movimientos dentro del país, han enmendado la constitución para reforzar el papel del Parlamento, han creado un instituto de democracia y derechos humanos, han acogido un Centro de las Naciones Unidas para la Diplomacia Preventiva en Ashjabad y, por primera vez, han autorizado la presencia de observadores internacionales para supervisar las elecciones legislativas del pasado diciembre. Además, como ya saben, las reformas en los sectores educativo y sanitario son ahora prioridades para el Gobierno.
En 2006 el Parlamento Europeo propuso a las autoridades turcomanas que se comprometieran a adoptar una serie de medidas para que el Parlamento pudiera finalmente aprobar el Acuerdo interino sobre comercio. Es más, en los dos últimos años, desde la elección del nuevo Presidente, se han adoptado varias de las medidas propuestas (no voy a repetir las que ya ha mencionado el Presidente en ejercicio del Consejo, especialmente las relativas a la Cruz Roja Internacional). También se han iniciado reformas en el campo de la educación, con la modernización del sistema educativo, la formación de profesores en el extranjero, la extensión del periodo educativo y la introducción de Internet en las escuelas.
Se ha puesto en libertad a algunos prisioneros, inclusive recientemente, Señorías, a Valery Pal, cuya liberación habíamos solicitado. Además, en septiembre de 2008 (de nuevo, por primera vez), se concedió un permiso de visita al Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de religión o de creencias, que determinó que las personas y las comunidades todavía afrontan una serie de dificultades, aunque la situación ha mejorado mucho desde 2007.
El inicio de nuevos diálogos estructurados como el que se ha mencionado sobre derechos humanos es otro punto positivo. Por supuesto pueden estar seguros de que, durante estos encuentros seguiremos abordando cuestiones preocupantes, especialmente la situación de los prisioneros políticos, la libertad de reunión, de los medios de comunicación, de culto y los derechos de las minorías, y siempre que tengamos ocasión reiteraremos nuestro compromiso con el respeto de los derechos humanos y su importancia para lograr un desarrollo económico y social a largo plazo.
Debido a estos temores (perfectamente legítimos) sobre la situación en Turkmenistán, el Parlamento ha pospuesto su decisión sobre el Acuerdo interino. En principio comparto algunos de estos temores y también reconozco que Turkmenistán todavía tiene mucho camino que recorrer antes de cumplir totalmente las normas internacionales sobre democracia y derechos humanos.
No obstante, aunque sean limitados, son avances positivos que muestran un deseo de progresar y abrirse al cambio. Nosotros lo vemos como una oportunidad que debemos aprovechar para colaborar con las autoridades turcomanas y animarlas. Estoy firmemente convencida de que la Unión Europea debe reforzar sus compromisos al objeto de preparar el terreno para que se logren avances positivos.
La aplicación del Acuerdo interino sobre comercio, con el que me refiero a las disposiciones sobre comercio del Acuerdo de colaboración y cooperación, sería un primer paso positivo que nos permitiría mantener un contacto más estrecho con Turkmenistán y promover conjuntamente y con más fuerza la cooperación, la reforma y la modernización. Además, el Acuerdo interino contiene una cláusula sobre derechos humanos y soy consciente de la preocupación de sus Señorías sobre la posibilidad de suspender el acuerdo.
A este respecto, me gustaría señalar que el artículo 1 del Acuerdo interino sobre comercio y el artículo 2 del Acuerdo de colaboración y cooperación contienen cláusulas que hacen referencia al respeto de la democracia y los derechos fundamentales como elementos básicos de ambos acuerdos, pero ante todo los dos acuerdos contienen cláusulas que permiten a las partes la adopción de medidas apropiadas en el supuesto de una violación grave de estos términos, y eso incluso sin la consulta previa de los comités conjuntos, en casos de especial urgencia.
La suspensión de los acuerdos en el caso de una violación comprobada, continua y grave de la cláusula sobre derechos humanos es, por tanto, posible. No obstante, el Acuerdo Comercial Provisional no es un remedio universal. Desde luego, no va a resolver todos los problemas relativos a los derechos humanos en Turkmenistán, pero ayudará a garantizar un mejor cumplimiento de las normas internacionales, especialmente en lo relativo al Estado de Derecho y los derechos humanos.
Existen dos razones más importantes por las que debemos reforzar nuestras relaciones con Turkmenistán para proteger nuestros propios intereses: la seguridad y la energía. Es evidente que Turkmenistán está situado a medio camino entre Europa y Asia y cuenta entre sus vecinos a Irán y Afganistán. Por ello es importante mantener una neutralidad activa en una región muy tensa que podría desestabilizarse en cualquier momento.
En este sentido, estamos trabajando con éxito con Turkmenistán en el campo de la gestión de fronteras y la lucha contra el terrorismo, el extremismo islámico, el narcotráfico y el tráfico de seres humanos. Esta colaboración es tanto más importante si consideramos el compromiso recientemente renovado de la comunidad internacional en Afganistán y Pakistán y, de hecho, está previsto que se celebren conferencias regionales en breve en La Haya y Tokio.
Como todos sabemos, Asia Central podría desempeñar un papel muy importante en el ámbito de la energía y la seguridad. Desde el cambio de régimen en Turkmenistán, hemos aumentado nuestra cooperación en este ámbito. La Unión Europea está haciendo todo lo posible para que se construya el corredor meridional del gas como parte de una política más amplia de diversificación de nuestras fuentes energéticas y nuestras vías de tránsito. Es obvio que Turkmenistán es esencial para el éxito de este proyecto.
Para terminar, nuestras relaciones con Turkmenistán deben basarse tanto en nuestros valores como en nuestros intereses. Por ello, sigo estando convencida de que, si suscribimos acuerdos con Turkmenistán, estaremos en una mejor posición para presentar nuestros argumentos a favor de una sociedad más abierta en ese país.
Debemos seguir animando a las autoridades a que realicen avances en otros ámbitos, como la reforma de los códigos civil y penal, la legislación sobre religión, la libertad de los medios de comunicación, la liberación de los prisioneros políticos, la autorización para el acceso de observadores internacionales en las cárceles y el aumento de la presencia de las organizaciones no gubernamentales en el país.
Por todos estos motivos, les pido, por favor, que aprueben este acuerdo interino con Turkmenistán. Presidente. − Señora Comisaria, Señorías, antes de ceder el uso de la palabra a los diversos ponentes de este debate, voy a leerles −como responsable de las cuestiones relativas al multilingüismo de la Mesa del Parlamento− algunos consejos de un folleto elaborado para los nuevos europarlamentarios sobre cómo se debe hablar para que se pueda realizar correctamente la interpretación y que así pueda seguir manteniéndose a diario este milagro sin igual y sin precedentes en cualquier otra institución.
Esto no son las tablas que bajó Moisés de la montaña, pero dice lo siguiente: «Hablen a una velocidad normal, no demasiado rápido. Usen su lengua materna cuando sea posible. Eviten cambiar de idioma mientras hablan. Hablar es mejor que leer, pero si no se puede evitar leer, asegúrense de que los intérpretes tienen el texto. Den con claridad las referencias a los documentos. Articulen bien las cifras que se mencionen. Expliquen las abreviaturas que utilicen. Recuerden que los chistes son difíciles de traducir y hablen con los intérpretes. Además, cuando presidan una reunión, esperen un momento antes de conceder el uso de la palabra al siguiente ponente para que los intérpretes puedan terminar su discurso y cambiar al canal apropiado».
Muchas gracias por la interpretación; quiero aprovechar esta oportunidad para felicitar a los intérpretes, que hacen posible nuestro trabajo haciendo el suyo, que es tan complicado y eficaz. Alexandru Nazare, en nombre del Grupo del PPE-DE – (RO) Antes que nada, y no es coincidencia en el contexto de este debate, deseo expresar mi satisfacción por el compromiso alcanzado en la última reunión del Consejo Europeo sobre la financiación del gasoducto Nabucco.
Me complace que el proyecto Nabucco haya sido declarado un proyecto energético prioritario y que nuestros esfuerzos diputados al Parlamento Europeo en defensa de este proyecto hayan dado sus frutos.
No obstante, volviendo al debate que nos ocupa, creo que entre nuestras preocupaciones con respecto a Turkmenistán hay dos que destacan claramente con igual importancia: la cooperación económica, específicamente en el ámbito del petróleo y el gas, y el progreso social y los derechos humanos en este país, como también ha mencionado la Comisaria.
Valoro positivamente este informe y felicito al señor Caspary por ello.
También creo que el acuerdo que debatimos ofrece un mejor marco de interacción con Turkmenistán que el acuerdo existente. Sin embargo, me gustaría destacar que no es demasiado pronto para que debatamos sobre vías concretas de cooperación con Turkmenistán y su inclusión en los proyectos energéticos de la Unión Europea. El acuerdo que debatimos hoy es más que bienvenido, ya que es un medio para acelerar la cooperación económica entre la UE y este país.
De este informe se desprende que las autoridades de Ashjabad están listas para negociar sobre el tema de los derechos humanos y las libertades civiles. Basándonos en la experiencia de la UE hasta el momento, parece obvio que se consiguen progresos en estas cuestiones más rápidamente cuando forman parte de un debate más amplio sobre otros temas, incluida la perspectiva de la cooperación económica a largo plazo.
Las políticas de energía y asuntos exteriores de Turkmenistán están muy relacionadas. Podemos abordarlas a la vez reforzando la cooperación económica y adoptando medidas específicas, al mismo tiempo que expresamos un interés constante por los derechos humanos.
Valoro positivamente los criterios de evaluación del progreso realizado en Turkmenistán y los criterios relativos a las normas comunitarias en materia de propiedad intelectual. Me pregunto si no sería útil aplicar criterios similares para evaluar el nivel de integración económica, aunque de tipo realista y a largo plazo, o para evaluar los avances en el ámbito de las libertades civiles. Erika Mann, en nombre del Grupo del PSE – Señor Presidente, agradezco a la señora Comisaria y al señor Vondra, que representa al Consejo, sus explicaciones, pero estoy segura de que se han dado cuenta de que todavía existen dudas por nuestra parte en lo relativo a la concesión de nuestro apoyo incondicional. Creo que es fácilmente comprensible, ya que es muy sencillo. Las dificultades se deben a que en el caso del Acuerdo de colaboración y cooperación (ACC), el Parlamento tendrá que dar su visto bueno, mientras que en el caso del Acuerdo interino sobre comercio no será así, debido a nuestras obligaciones jurídicas.
Por ello, cuando se trata del Acuerdo interino sobre comercio, en nuestra resolución sólo podemos subrayar nuestros puntos de vista y plantear nuestras preocupaciones y ofrecer nuestro apoyo con respecto a determinados temas; pero, precisamente por eso, el Parlamento, y más concretamente mi grupo político, duda a la hora de apoyar plenamente el Acuerdo interino sobre comercio.
Espero que ustedes lo comprendan y espero que puedan resolver el problema. Sé que, debido al procedimiento jurídico y a que ustedes ya han suscrito las bases jurídicas, es muy difícil, si no imposible, renegociarlo. Somos totalmente conscientes de estos hechos, pero estoy segura de que podrán llegar a cierto grado de compromiso y buscar la forma de desarrollar y explorar las bases jurídicas que les permitan ponernos de su lado, ya que todos reconocemos la importancia de Turkmenistán y ya hemos mostrado nuestro apoyo con respecto a otros acuerdos. Por tanto, no es que no seamos conscientes de lo que ha ocurrido o de que no sepamos lo importante que es Turkmenistán, sino que se trata de un caso muy problemático.
Me gustaría que examinaran de nuevo esta cuestión y, por ello, les pido específicamente que me hagan un favor: consulten nuestro párrafo 11, en el que mencionamos nuestra preocupación con respecto a la obligación jurídica y las diferencias entre el Acuerdo interino sobre comercio y el Acuerdo de colaboración y cooperación.
Les ruego que examinen el párrafo 9 de nuestra resolución, que trata de la inclusión de la cláusula sobre derechos humanos en el ACC. Señora Comisaria, conozco sus puntos de vista y he tomado nota de ellos, pero estoy segura de que usted puede hacer algo para seguir examinando la forma de reforzar este punto concreto.
Lo mismo sucede con el párrafo 10, y este punto es importante también para el Consejo. Quisiéramos que figurara una cláusula de revisión. Sé que no está incluida, pero, una vez más, les ruego que nos hagan el favor, que lo revisen y busquen la forma de que podamos seguir negociando.
Si pudieran hacer algo sobre el párrafo 8, nos resultaría muy útil; hace referencia a la supervisión que siempre nos gusta realizar y que reclamamos constantemente. Supervisar no significa que nos queramos sentar en la mesa de negociación. Lo hemos hecho en otras circunstancias, así que vean qué pueden hacer en este caso, cómo pueden ser útiles a la hora de definir qué significa control, pero hagan el favor de revisarlo.
Por cierto, creo que han hecho un magnífico trabajo. Se han cubierto todos los aspectos en el nuevo Acuerdo de Colaboración entre la Unión Europea y Asia Central para el siglo XXI. Incluso han abordado la recomendación de la OIT. Han abordado las cuestiones relativas a los derechos humanos, por lo que estoy segura de que podremos llegar a un compromiso, pero todavía queda trabajo por hacer. Hélène Flautre, en nombre del Grupo Verts/ALE – (FR) Señor presidente, creo que debemos intentar no engañarnos a nosotros mismos y darnos cuenta de que, aunque se haya puesto en libertad a Valery Pal, el Gobierno turcomano seguirá secuestrando, encarcelando y torturando a otras personas en Turkmenistán por delitos ideológicos.
Aunque el Relator Especial de Naciones Unidas sobre la libertad de religión ha viajado a Turkmenistán, otros nueve relatores especiales todavía están esperando sus permisos, y estas personas se ocupan de aspectos tan importantes como la tortura, la defensa de los derechos humanos, la independencia del poder judicial, la educación, la sanidad, la libertad de expresión, etc.
Algunas intervenciones parecen en realidad ejercicios de autopersuasión. Seguimos enfrentándonos a uno de los regímenes más represivos y herméticos del mundo, incluso aunque se hayan producido algunos avances e incluso aunque tengamos que encontrar la estrategia adecuada para apoyar dichos avances. No debemos ser ingenuos ni, obviamente, pedir a Turkmenistán que se convierta en un modelo de democracia y derechos humanos antes de alcanzar un acuerdo con este país.
Por tanto, entre estos dos extremos, ¿qué debemos hacer? Propongo sencillamente que tengamos una verdadera política exterior y que cumplamos con unos criterios muy precisos, cuantificables y realistas, los del Parlamento Europeo. Estoy pensando en los permisos de entrada a las ONG independientes y a los relatores especiales de Naciones Unidas y a la Cruz Roja Internacional. Sabemos que las negociaciones ya han comenzado, pero no han terminado. Estoy pensando en el nuevo diseño del sistema educativo de acuerdo con las normas internacionales (que está en marcha pero todavía está lejos de ser satisfactorio), en la liberación de todos los prisioneros políticos y en la libertad de movimiento... en resumen, en los elementos básicos de los derechos humanos. La propuesta de mi grupo es a la vez ambiciosa y realista. Puede reducirse a una simple fórmula.
(El Presidente interrumpe a la oradora para pedirle, en nombre de los intérpretes, que hable más despacio)
No podemos sabotear nuestra propia política renunciando a nuestros valores. No se trata de defender el aislamiento de Turkmenistán, sino de comprometerse con el país. Por tanto, ¿cómo debemos hacerlo? Pues bien, deberíamos coger dos lápices, uno en cada mano. Con el primero vamos a elaborar un plan de trabajo, que determinará las etapas necesarias para cumplir con los criterios marcados por el Parlamento. Estas etapas se establecerán cronológicamente, con plazos precisos, y se debatirán con el país en los subcomités de derechos humanos.
Una vez elaborado este plan de trabajo, con la otra mano y el otro lápiz podremos firmar el acuerdo interino que tenemos ante nosotros. Opino que, llegado el momento de que la Comisión y el Consejo debatan el futuro de las cláusulas sobre derechos humanos, es imperativo que dichas cláusulas sean sistemáticas y que vayan acompañadas sistemáticamente de un mecanismo de consulta que pueda dar lugar, si fuese necesario, a la suspensión de este acuerdo. Presidente. − Señora Falutre, el Presidente no mide la velocidad a la que hablan los ponentes. El Presidente tiene frente a él una luz con la que los intérpretes le avisan cuando tienen que dejar de interpretar porque no son capaces de seguir a los oradores. No estoy midiendo la velocidad de nadie; me han enviado esta señal de aviso y se lo notifico a los diputados para que todo el mundo pueda seguir el debate.
Gracias, como siempre, por su comprensión. Helmuth Markov, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señora Comisaria, ya ha pasado un año desde que el Parlamento dejó muy claro qué progresos consideraba necesarios para poder llegar a un acuerdo entre la CE y Turkmenistán. Se han realizado demandas que resultan relativamente fáciles de satisfacer: acceso libre y sin trabas a la Cruz Roja Internacional, la liberación de los prisioneros políticos y objetores de conciencia, la abolición de todas las restricciones para desplazarse dentro del Estado, acceso y condiciones de trabajo más sencillos para las ONG y las organizaciones de las Naciones Unidas y una completa reforma del sistema educativo. Admito que el Gobierno del Presidente Berdymukhamedov ha realizado progresos, de esto no hay duda. Sin embargo, en mi opinión, no es suficiente para aprobar el acuerdo en estos momentos. Ustedes, señor Presidente en ejercicio y señora Comisaria, han desperdiciado una tremenda oportunidad.
No comparto necesariamente sus opiniones, pero tal y como han afirmado los diputados socialdemócratas, nosotros —el Parlamento— deseamos que nos garanticen que, si el Parlamento solicita que se retire este Acuerdo interino, ustedes accederán a esta solicitud. El señor Vondra no ha dicho absolutamente nada acerca de esto y usted, señora Comisaria, nos ha explicado que en el contrato se afirma que esto es posible. La cuestión no es si afirma que se puede hacer; la cuestión es si está dispuesta, si el Parlamento así se lo solicita, a acceder a esta solicitud. Esa es la cuestión.
Pido a todos mis estimados colegas que, si queremos que se nos tome en serio, no aceptemos mañana, a no ser que la Comisión se comprometa por escrito y ante esta Cámara a que se cumplirá esta exigencia. Este fue un package deal que se solicitó al final, pero no han dicho nada acerca de ello. Debo confesar que tengo la sensación de que no nos están tomando en serio. Como mínimo debería realizarse una declaración a este respecto.
Por todo esto debo decirles que, en estas circunstancias, no es posible llegar a un acuerdo acerca de este Acuerdo interino. Espero que mañana documentemos esta cuestión de forma conjunta y unánime. David Martin (PSE). – Señor Presidente, al igual que los dos oradores anteriores, me temo que la Comisión y el Consejo han presentado una visión de color de rosa sobre la situación actual de Turkmenistán.
El Presidente actual puede ser algo mejor que el Presidente al que sustituyó en febrero de 2007, pero ¿es lo suficientemente mejor como para que aceptemos un acuerdo interino sobre comercio que sea precursor de un acuerdo de colaboración y cooperación? Tal y como han afirmado los señores Markov y Flautre, en la Comisión de Comercio Internacional establecimos cinco tareas muy claras que tendría que cumplir Turkmenistán para que pudiésemos aceptar el acuerdo.
En primer lugar, exigimos que la Cruz Roja Internacional pudiese acceder libremente a Turkmenistán. A no ser que la Comisión y el Consejo me indiquen lo contrario, tengo entendido que hasta el momento la Cruz Roja no ha podido visitar ni una sola prisión ni a un solo prisionero en Turkmenistán.
En segundo lugar, dijimos que tendrían que adaptar su sistema educativo a las normas internacionales. El Consejo tiene razón al afirmar que se ha ampliado el sistema de educación secundaria en un año, pero tengo entendido que, a pesar de las pequeñas mejoras del sistema educativo, éste no está pensado para la masa de turcomanos sino para la élite y para preparar a quienes quieren trabajar en el sector del gas y el petróleo.
En tercer lugar, hemos solicitado que se ponga en libertad a todos los prisioneros políticos. Algunos han sido liberados, pero no muchos, y hay literalmente cientos, si no miles, de prisioneros políticos que continúan esperando un juicio justo en las cárceles de Turkmenistán.
En cuarto lugar, solicitamos que se aboliesen todas las restricciones a los viajes al extranjero. Resulta interesante que tanto el Consejo como la Comisión se hayan centrado en los desplazamientos internos. Dijimos que también tenía que haber libertad de desplazamiento al extranjero. Esto no se ha cumplido.
Por último, solicitamos que existiese acceso libre para las ONG independientes, acceso libre para los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas y libertad de prensa. No existe libertad de prensa, no existe acceso libre para las ONG y, pese a que se ha permitido la entrada al inspector de tolerancia religiosa de Naciones Unidas, Turkmenistán es el país del mundo que registra la mayor cola de solicitudes de visita presentadas por Naciones Unidas.
¿Es este realmente un país con el que podemos hacer negocios? Sospecho que para la mayoría de esta Cámara y de otras instituciones, la respuesta es claramente «sí». ¿Por qué han cambiado las cosas desde que el Comité Comercial aprobó su resolución en 2007? Los cínicos pueden afirmar que esto se debe a que se ha descubierto gas y petróleo en Turkmenistán, porque queremos construir un oleoducto, porque de repente lo consideramos de interés estratégico. Si este es el caso, no finjamos que lo estamos haciendo para mejorar los derechos humanos. Esto es algo que tiene que ver con el propio interés de la Unión Europea.
(El Presidente le retira el uso de la palabra) Søren Bo Søndergaard (GUE/NGL ). – (DA) Señor Presidente, yo también estoy en total desacuerdo con la propuesta de que el Parlamento Europeo deberá aprobar sin condiciones el acuerdo comercial con Turkmenistán, que, a fin de cuentas, es de lo que estamos hablando aquí. Podemos alegar lo que queramos para justificarnos, pero una vez que hayamos dado luz verde a este tema se nos habrá escapado de las manos si no obtenemos una garantía de la Comisión de que tendremos la oportunidad de cancelar el Acuerdo.
¿Cuál es el motivo, de hecho, para aceptar el acuerdo con Turkmenistán? Hemos escuchado todos los avances realizados y es verdad que la dictadura ha puesto en práctica ciertas mejoras y ha realizado varias promesas. No obstante, y a fin de cuentas como Amnistía Internacional nos dijo, estas mejoras sólo se han aplicado de forma muy limitada. ¿Qué justificación nos han dado para ello? La justificación ofrecida fue que la ausencia de un acuerdo no ha generado ningún resultado. En mi opinión es una justificación absurda que invita indirectamente a todos los dictadores a mantener su negativa, ya que de esa forma en algún punto cederemos. Opino que se debería decir alto y claro que puede pagarse un precio demasiado elevado por el gas si ese precio son acuerdos con la dictadura de Turkmenistán, es un precio demasiado elevado. Justas Vincas Paleckis (PSE ). – (LT) Es lamentable que las medidas adoptadas por la Unión Europea y otras organizaciones internacionales para defender los derechos humanos en Turkmenistán todavía no hayan ofrecido resultados positivos. Se ha silenciado a los periodistas y a los defensores de los derechos humanos. Se sigue violando a mujeres y niños y se sigue traficando con ellos.
No obstante, estoy convencido de que las políticas de suspensión de relaciones y de aislamiento con respecto a Turkmenistán resultan poco prometedoras. No porque este país sea rico en gas, sino sencillamente porque sólo las relaciones con el mundo exterior podrían dar lugar a un cambio democrático.
Por tanto, apoyo la posición de la Comisión Europea y el Acuerdo interino, que se puede suspender si fuese necesario debido a los acontecimientos en el país. Sin duda, la actitud de la Unión Europea con respecto a la energía en las relaciones con Turkmenistán no debería separarse de los cambios en el terreno de los derechos humanos. Charles Tannock (PPE-DE ). – Señor Presidente, en el misterioso Turkmenistán hay mucho más que petróleo y gas. Eso no significa que los recursos de hidrocarburos del país no sean importantes. De hecho, tienen un valor estratégico vital para la UE, si tenemos en cuenta el deseo de la Unión, y la aparente voluntad de Turkmenistán, de apartarse de la sombra de Rusia en lo que se refiere al suministro energético.
Los inmensos y claramente accesibles recursos de gas de Turkmenistán justifican por sí solos mismos la petición del fortalecimiento de las relaciones con la UE. No obstante, también existen otras razones por las que, en mi opinión, deberíamos buscar un acuerdo interino sobre comercio con Turkmenistán. El país es un excelente ejemplo de país musulmán pacífico y estable con un Gobierno laico comprometido con la lucha contra el terrorismo islamista en Afganistán, donde tenemos una guerra en curso.
Por supuesto, todavía existen serias preocupaciones sobre los derechos humanos, la democracia y las libertades políticas, pero esas preocupaciones también existen con respecto a Rusia y China y no recuerdo que los socialistas lo hayan mencionado en el reciente debate sobre el Tíbet. Aún así, mantenemos relaciones estratégicas con estos dos inmensos países.
Alentaremos nuevos cambios en Turkmenistán a través del diálogo y la asociación, no mediante el aislamiento. Por tanto, yo apoyo en general el fortalecimiento de las relaciones entre la Unión Europea y los países de Asia Central.
(El Presidente le retira el uso de la palabra) Alessandro Battilocchio (PSE ). – (IT) Señor Presidente, Señorías, espero que este debate sobre el acuerdo interino ofrezca una oportunidad para iniciar un concienzudo examen de la situación en Turkmenistán y para pedir más medidas prácticas con el fin de mejorar lo que en la actualidad es una situación muy negativa.
El gobierno de Ashjabad ha rechazado recientemente varias recomendaciones, entre las que cabe mencionar la liberación de presos políticos, la revisión de casos antiguos de encarcelamiento por motivos políticos y el levantamiento de la prohibición de viajar al extranjero impuesta de forma arbitraria a los activistas de los derechos humanos. Hasta ahora, sin hipocresía, es un estado cerrado al control por parte de organizaciones internacionales, que no han podido entrar en el país en 10 años. Los periodistas y los activistas no pueden trabajar libremente y todos los oponentes reciben amenazas a diario.
La Unión Europea y la comunidad internacional solicitan ahora un cambio radical con respecto a los derechos humanos; los acuerdos puramente económicos serán muy difíciles de aceptar. Marie Anne Isler Béguin (Verts/ALE). – (FR) Señor Presidente, señor Ministro, señora Comisaria, creo que debemos dejar de ser hipócritas en relación con este tema.
En 2006 formé parte de una delegación del Parlamento Europeo que viajó a Turkmenistán y realizamos varias propuestas en aquella ocasión, que usted ha retomado, señora Comisaria.
Comprendo claramente sus argumentos y los del Consejo, pero cuando comparo lo que se ha propuesto y el informe sobre Asia Central (que aprobamos en esta misma Cámara hace unos meses, el 20 de febrero de 2008, y en el que repetimos nuestras demandas en lo relativo a la liberación de prisioneros, la Cruz Roja, etc.), ¿realmente ha habido algún avance? No.
Personalmente, cuando leo el «informe Turkmenistán», en realidad leo el «informe Nabucco», porque al final lo que nos interesa es la energía, es el gas del tercer mayor productor de gas del mundo. Además, sé (se nos explicó muy bien cuando estuvimos en Turkmenistán) que, si la Unión Europea no estuviese interesada en el gas turcomano, el país tendría otros clientes, y entre ellos China. Por tanto, no seamos hipócritas y dejemos claro...
(El Presidente le retira el uso de la palabra) Christopher Beazley (PPE-DE ). – Señor Presidente, simplemente me gustaría mostrar mi total acuerdo con mi colega Charles Tannock. Sus concluyentes comentarios, si no le hubieran retirado el uso de la palabra, abogaban por que la UE amplíe (y, desde luego, por que la Comisión y el Consejo financien) los oleoductos transcaspianos hasta Asia Central para reducir el peligro de depender de una fuente monopolística y para que podamos evitar convertirnos en presos de los objetivos en política exterior de uno de nuestros vecinos. Presidente. − Gracias, señor Beazley. Siempre es importante sumarse a las opiniones del señor Tannock, cuyas opiniones son siempre constructivas y una fuente de inspiración para el Parlamento.
Ahora tiene la palabra el último orador, señor. Martin.
Consultaremos a la Mesa si, en este punto, se puede dar el uso de la palabra a oradores que ya han participado en el debate, ya que éstos suelen volver a abrirlo. No obstante, en este caso, como ya hemos llegado al quinto orador y son cinco los oradores que tienen derecho a intervenir, doy el uso de la palabra al señor Martin. David Martin (PSE ). – Señor Presidente, gracias por concederme el uso de la palabra. Me gustaría volver a lo anterior, ya que quería hacer una pregunta muy concreta a la Comisión antes de que tenga nuevamente el uso de la palabra. Quiero saber con precisión cómo se invocarán y pondrán en práctica las cláusulas sobre derechos humanos que acordemos. ¿Sería la Comisión la que decida si se ha producido una violación de los derechos humanos?, y si la Comisión lo decidiese, ¿se aceptará en el Consejo la suspensión del acuerdo por unanimidad o por mayoría cualificada? ¿En qué medida sería práctica una cláusula sobre derechos humanos? Tenemos cláusulas sobre derechos humanos en muchos de nuestros acuerdos internacionales y, a día de hoy (con la excepción del siguiente debate), apenas se han invocado, siendo Belarús una de las pocas excepciones. Alexandr Vondra, Presidente en ejercicio del Consejo. − Señor Presidente, creo que este debate ha resultado muy útil. El debate se ha centrado principalmente en los derechos humanos, y esto no es algo que deba sorprendernos. Una vez más me gustaría subrayar que la actual cláusula sobre derechos humanos del acuerdo permite la suspensión en caso de violación de los derechos humanos; sobre la propia suspensión, creo que, si la situación en Turkmenistán se deteriorase, tendremos que aceptar muy seriamente lo que proponga el Parlamento.
Por supuesto, la decisión final la tomará el Consejo considerando todas las opciones de medidas restrictivas, incluida la posibilidad de la suspensión, y contamos con precedentes con respecto a otros países de Asia Central.
Algunos de nosotros también hemos tocado el tema de la cooperación con la Cruz Roja. No nos resulta fácil juzgar la cooperación entre la Cruz Roja y Turkmenistán sencillamente porque la Cruz Roja aplica un principio fundamental de discreción a este respecto. Por tanto, en función de la información disponible, debemos admitir que queda mucho por hacer y mejorar, pero al mismo tiempo podemos ver aspectos positivos y avances.
En general y para terminar, la situación de los derechos humanos en Turkmenistán deja, sin duda, mucho que desear, pero proseguir con el aislamiento no es una opción. Un enfoque condicional de la firma del Acuerdo interino negociado hace 11 años no es un medio eficaz de garantizar el progreso de los derechos humanos y la democracia.
Por supuesto, tenemos que implicarnos en un diálogo con Turkmenistán sobre derechos humanos, y eso es lo que estamos intentando hacer. El Primer Ministro checo estuvo allí recientemente. Entabló con el Presidente exactamente ese tipo de conversación en Ashjabad.
La Presidencia está convencida de que ahora existe una oportunidad para alcanzar a acuerdos con Turkmenistán, y de que ese enfoque es el único medio eficaz para establecer un diálogo sincero sobre cuestiones como los derechos humanos.
Es poco probable que alguno de los principales socios de Turkmenistán (Rusia o China, que actualmente están aumentando su influencia en la región) ponga estas cuestiones sobre la mesa.
Por tanto, el establecimiento de una relación contractual apropiada que comience con el Acuerdo interino es un paso fundamental en esta política de compromiso. Una opinión negativa del Parlamento perjudicaría nuestro incipiente diálogo con Turkmenistán y socavaría nuestra capacidad para lograr avances en temas importantes como un mayor respeto de los derechos humanos.
Por tanto, animaría al Parlamento, como ha sugerido el ponente, Daniel Caspary, a que ofrezca su total apoyo a la conclusión del Acuerdo interino. Benita Ferrero-Waldner, Miembro de la Comisión. − Señor Presidente, Eleanor Roosevelt dijo en una ocasión que en lugar de maldecir la oscuridad se debería encender una vela. Esto también es aplicable a Turkmenistán. La defensa de los derechos humanos y el apoyo a la democracia en el país deben, por supuesto, seguir siendo nuestras prioridades. Muchos de ustedes han dicho, con razón (por ejemplo, la señora Flautre, que ya no está aquí), que los cambios son lentos. Sí, lo son, pero son cambios y hay que reconocerlos y promoverlos.
Por tanto, debemos ayudar a Turkmenistán ayudarse a sí mismo. En consecuencia, tenemos que colaborar con el país de una forma constructiva, continua y estratégica. Debemos crear un marco adecuado para nuestras relaciones contractuales, ya que el Acuerdo sobre comercio y cooperación actualmente en vigor, al ser muy limitado, no nos lo permite.
Permítanme también decir unas palabras sobre la suspensión, o la posible suspensión. Como ustedes saben, y como el Presidente en ejercicio acaba de decir, es el Consejo el que (de forma unánime, por cierto) decide este tipo de cuestiones. La Comisión puede realizar una propuesta en este sentido.
Permítanme recordarles a modo de ejemplo, que tras lo sucedido en Andiján, el Consejo decidió imponer medidas restrictivas a Uzbekistán, incluidos el embargo de armas y las restricciones de desplazamiento para los representantes uzbekos que participaron en los acontecimientos. Además, se suspendieron las reuniones técnicas en el marco del ACC, el Comité de Cooperación y los subcomités. Estas medidas fueron objeto de revisión constante y se renovaron o modificaron anualmente cuando fue necesario.
A este respecto, si se produjese un incidente similar (o simplemente un deterioro grave), el Consejo podría adoptar medidas similares o incluso considerar la posibilidad de suspensión, y desde luego la Comisión examinaría todas las opciones disponibles, incluida la suspensión.
La inclusión de una cláusula específica sobre derechos humanos en el ACC exigiría una modificación del mismo. En nuestra opinión, esto parece bastante difícil, ya que supondría volver a abrir las negociaciones con Turkmenistán (que ya firmó y ratificó el ACC en 2004) y los Estados miembros de la Unión Europea, 12 de los cuales también lo han ratificado.
En la medida en que ello sirva para establecer si una violación de los derechos humanos puede provocar una suspensión del ACC, me gustaría reiterar que tanto el ACC como el Acuerdo interino contienen una cláusula en la que se establece que el respeto de los derechos humanos es un aspecto esencial (como mencioné claramente antes). Tanto en el ACC como en el Acuerdo interino figura una cláusula a ese respecto por la que, si una de las partes considera que la otra no ha cumplido con una obligación recogida en el acuerdo, puede adoptar las medidas necesarias, que en casos de especial urgencia se pueden tomar sin siquiera consultar primero al comité conjunto.
Además tanto el Acuerdo interino como el ACC contienen una declaración conjunta en la que se explica que por «casos de especial urgencia» se entiende casos de violación material del acuerdo por cualquiera de las partes, y en ambos se explica que por violación material se entiende una violación de un elemento esencial.
Por tanto, una violación material en casos urgentes otorga a las partes el derecho a adoptar las medidas apropiadas. En nuestra opinión, dichas medidas podrían incluir también la suspensión del acuerdo. Por tanto, honorables parlamentarios, les pido de nuevo (como hice antes) que den su conformidad a la activación del Acuerdo interino sobre comercio con Turkmenistán.
Por mi parte (por parte de la Comisión) estoy totalmente dispuesta a asumir un compromiso político para supervisar el diálogo sobre derechos humanos e informar al Parlamento con frecuencia. Este sería, en el acuerdo sobre comercio, un punto de partida para el incremento de la cooperación y supondría un paso más hacia la armonización del marco del diálogo con Turkmenistán con los que ya hemos establecido con otros países de la región. Tampoco debemos olvidar eso.
Sólo mediante un mayor compromiso seremos capaces de promover avances positivos y mejorar la situación de los derechos humanos. PRESIDE: Manuel António DOS SANTOS Vicepresidente Daniel Caspary, ponente. − (DE) Señor Presidente, Señorías, les doy las gracias por el debate de hoy. Nos ha hecho avanzar mucho. Quiero dar las gracias a todos mis estimados colegas que han trabajado conmigo en esta cuestión durante los últimos meses.
Estimado señor Vondra, una declaración esencial del Consejo me ha llamado mucho la atención: desde luego, el pueblo de Turkmenistán no aprenderá precisamente lo que significan la democracia y los derechos humanos de China, Rusia ni tampoco de Irán. En los últimos años, el Parlamento ha establecido claramente cuales son las condiciones en las que podemos aceptar este Acuerdo interino, y más recientemente en el informe del señor Özdemir sobre la estrategia para Asia Central.
Sería una enorme concesión por parte del Parlamento Europeo si ahora simplemente ignorásemos las especificaciones que establecimos hace tres o seis meses y dijésemos que, no obstante, aprobamos mi informe sobre el Acuerdo interino. Por otra parte, también me resulta obvio que hoy estamos hablando sobre el Acuerdo interino. No habría sido una buena idea posponer el voto. También tengo claro que no deberíamos utilizar Turkmenistán y su Acuerdo interino como rehén para modificar el equilibrio de poder entre las instituciones europeas.
Igualmente tengo claro que estableceríamos un precedente si la Comisión y el Consejo tuvieran que aceptar las peticiones que muchos de nosotros hemos hecho hoy, incluso (y lo digo muy claramente) aunque, en mi opinión, estas peticiones del Parlamento estén totalmente justificadas. Por tanto, espero (preferiblemente esta tarde) una promesa de la Comisión de que, si este control muestra que la situación en Turkmenistán se ha deteriorado y si el Parlamento aprueba una resolución que pida a la Comisión que proponga al Consejo que se suspenda este Acuerdo interino, presentará una propuesta a tales efectos al Consejo. Opino que esto debería ser posible en el marco de los acuerdos actuales.
Me encantaría, en todo caso, que obtuviésemos una promesa del Consejo de que incluirá y tratará inmediatamente esta cuestión en una de sus próximas reuniones a propuesta de la Comisión. Ambas instituciones pueden, desde luego, hacer estas dos promesas sin abordar la disposición global de la cooperación institucional en la Unión Europea. Agradecería que hiciesen esta declaración hoy o, como muy tarde, antes de la votación de mañana. No quiero tener que recomendar a mis colegas antes de la votación de mañana que se posponga la votación sobre mi informe. Presidente. – He recibido dos propuestas de resolución de conformidad con la norma 108(5) del Reglamento interno.
La votación tendrá lugar mañana. Última actualización: 7 de julio de 2009Aviso jurídico

References: resolución 
 artículo 1
 artículo 2
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