Source: https://www.slideshare.net/EmprendimientosurA/garrigues-sistemas-de-gestion-de-la-etica-en-la-empresa
Timestamp: 2017-06-27 06:06:48+00:00

Document:
Garrigues - Sistemas de gestion de la etica en la empresa
Sistemas de Gestión de la Ética en la Empresa
La globalización ha traído consigo la pérdida de valores y principios en la actuación
de determinadas entidades, carencia ética que alcanza mayor intensidad en situaciones de crisis económica y financiera como la que estamos atravesando. En estos
momentos, precisamente los valores y principios se sitúan en el primer plano de las
demandas de la sociedad en el ámbito de las administraciones públicas y de la empresa privada.
Para dar respuesta a esa demanda social, cada vez son más las empresas que, aun sin
tener obligación legal, deciden implantar su código ético como uno de los elementos principales de la Responsabilidad Corporativa de la compañía. Este código ético
contiene los valores corporativos que han de guiar la conducta de los miembros de la
organización, especialmente en situaciones no previstas o reguladas por las normas
Con esta herramienta, la ética se convierte en un activo de la empresa que transciende al individuo. El código ético configura el carácter de la compañía y se instaura
como carta de presentación eficaz. La reputación de la empresa dependerá, en gran
medida, de cómo planteemos la implantación del código ético, ya que tendrá mayor
peso en la organización si se hace en el contexto de un sistema integral impulsado
por el propio Consejo de Administración.
Esta Guía pretende facilitar a las compañías el diseño y la implantación de un código
ético, proponiendo un doble modelo teórico-práctico. Para ello, el proyecto se ha
basado en la experiencia de aquellas empresas que ya han realizado una apuesta decidida por una gestión ética; empresas a las que agradezco su participación y felicito
por su contribución al establecimiento de bases sólidas de una ética empresarial en
Para Red Eléctrica de España, como empresa cuyo objetivo es erigirse en referente
de sostenibilidad, transparencia y ética, ha sido un honor liderar este proyecto realizado con la máxima profesionalidad por el Club de Excelencia en Sostenibilidad.
José Folgado Blanco Presidente de Red Eléctrica de España
La empresa tiene no sólo una dimensión económica sino también sociológica, cultural, política y ética, como corresponde a una organización que agrupa a personas
cuyo trabajo genera valor y cuya actividad afecta a mucha gente.
Es claro que la compañía ha de generar beneficios porque es preciso remunerar al
accionista, desarrollar adecuadamente a los empleados, pagar impuestos para ayudar
a mantener el entramado social y asegurar el éxito económico futuro a través de la
inversión. Todo esto es mucho más difícil que la simple maximización de beneficios a
La responsabilidad de la empresa, entendida de este modo, trasciende al campo
económico y entra de lleno en los campos social y medioambiental.
En este contexto la ética se convierte en un valor fundamental en la actuación de la
empresa y de sus componentes y cuya aplicación no debe ser consecuencia de la improvisación ni siquiera de impulsos morales puntuales de los ejecutivos del momento.
La forma en que las organizaciones están comenzando a orientar este importante
tema es por medio de la creación de códigos éticos y sistemas de gestión de la ética.
Sólo con rigor y procedimientos sistemáticos puede una empresa garantizar la robustez de su actividad.
La Guía, que presentamos a continuación, ofrece pautas para la elaboración de un
código ético a aquellas empresas que no lo tengan y para la reflexión a aquellas que
ya cuentan con él. Las empresas que han participado en este proyecto ayudarán a
conocer el estado del arte de esta cuestión en España.
Agradezco su dedicación al equipo de colaboradores del Club y al despacho de
abogados Garrigues y les felicito por el espléndido resultado. También quiero expresar mi reconocimiento a mi colega en el Club de Excelencia en Sostenibilidad José
Folgado, Presidente de Red Eléctrica de España que ha liderado la Comisión que ha
llevado a cabo este trabajo.
José Longás PRESIDENTE DEL CLUB DE EXCELENCIA EN SOSTENIBILIDAD
7 Objeto y estructura de la Guía
8 Introducción a los Sistemas de Gestión de la Ética en la Empresa
10 Estado del arte de la gestión de la ética en España
28 Estado del arte de la ética en las empresas líderes en España
36 Hoja de ruta para el desarrollo de sistemas y códigos de ética y conducta
- Entidades prescriptoras de la ética y principales
iniciativas internacionales que sirven de referencia
para desarrollar el contenido de los códigos éticos
Socio del Dpto. Mercantil, Responsable del Área de Gobierno Corporativo de Garrigues
Equipo de trabajo de Garrigues
Gabriel Castro, Socio del Dpto. Penal
José Manuel Mateo, Socio del Dpto. Laboral
Guadalupe Sampedro, Asociada Principal del Área de Tecnologías de la Información y Privacidad
Pedro Portellano, Asociado Senior del Dpto. Mercantil
María José Pardo, Asociada Senior del Dpto. Mercantil
María Caño, Junior del Dpto. Mercantil
Francisco Mesonero, Adecco
Ignacio Iglesia, Aena Aeropuertos
Cristina Juliani, Aena Aeropuertos
Ángel Galán, Cemex España
Cristina Montoro, Club de Excelencia en Sostenibilidad
Javier López- Galiacho, FCC
Juan Verdú, Holcim España
Marta Martín, NH Hoteles
Jesús Guijarro, Orange España
Nuria Sánchez, Orange España
Javier Gómez, Red Eléctrica de España
Eva Rodicio, Red Eléctrica de España
Beatriz Serna, Red Eléctrica de España
Juan Manuel Miguélez, Renfe
Lucía Cátedra, Seat
Sandra Olivera, Seat
Javier Sánchez, Vodafone España
e s t r u c t u r a d e l a G UÍA
El objeto de la presente publicación es ofrecer un marco general de referencia sobre los sistemas de gestión de la ética en la actividad empresarial. Para ello se ha
elaborado una aproximación teórica que comprende tanto la situación actual a nivel
normativo de los códigos éticos, como una propuesta de contenido de los mismos,
así como una referencia a otras herramientas que completarían un sistema integral
de gestión de la ética. Este marco teórico se complementa con la visión práctica que
existe hoy en día de estos sistemas de gestión en el panorama empresarial español
gracias a la colaboración de 28 empresas que han participado en la cumplimentación
del cuestionario1 desarrollado al efecto y que han enviado sus buenas prácticas en la
materia. Tanto los resultados del cuestionario como las buenas prácticas recopiladas
aparecen diseminados a lo largo de todo el texto e ilustran con datos y ejemplos
algunos elementos clave de los sistemas de gestión de la ética.
La distribución de contenidos pretende mostrar tanto la realidad existente hoy en
día en cuanto a implantación de sistemas de gestión de la ética en la empresa como
una propuesta que puede resultar útil a aquellas otras que quieran iniciar, modificar
o completar su sistema vigente. Esta aproximación permitirá:
a) acilitar las bases necesarias para elaborar un código ético a aquellas empresas
que todavía carezcan de él y estén interesadas en su implantación; y
b) ugerir elementos de reflexión y posible mejora a las empresas que ya cuenten
con un código ético, al confrontarlo con las ideas aquí reflejadas;
pero siempre, en ambos casos, teniendo en mente las particularidades de la empresa
concreta, los aspectos que mejor se ajusten a ella, y la mayor o menor preponderancia que se quiera dar a cada uno de ellos.
Para ello, la Guía se divide en tres grandes apartados: en el primero se hace una breve introducción al concepto y finalidad de los códigos éticos como una de las herramientas que constituyen el eje fundamental de los sistemas de gestión de la ética; en
el segundo se hace un repaso a grandes rasgos de la situación actual de la ética en
el contexto normativo nacional e internacional y en el ámbito empresarial, con referencia a la implantación estratégica de la ética en las empresa y las herramientas para
un adecuado desarrollo y seguimiento; para finalizar, en el tercer y último apartado,
se propone una hoja de ruta para el desarrollo, revisión y mejora de los sistemas de
gestión de la ética en las diferentes organizaciones.
O b j e to y e str u c tu r a de l a G u ÍA
A L O S S I S TE M A S DE G E S TIÓN
DE L A ÉTI C A EN L A E M P RE S A
Los códigos éticos constituyen por norma general
el núcleo sobre el que las empresas han ido
desarrollando sus sistemas de gestión integral de
la ética, que contemplan, además de tal documento,
otras herramientas que refuerzan su implantación,
seguimiento y acciones de mejora y disciplinarias,
en su caso. En esta Guía se muestran algunas de
esas herramientas, partiendo de una descripción
del contexto normativo nacional e internacional
y una radiografía del estado del arte de la cuestión
en las empresas en España. Esta Guía también
propone una hoja de ruta que contempla tanto
una aproximación teórica como un compendio
de buenas prácticas en la materia.
INTRODU CCIÓN A L OS Si st e ma s de Ge st ión de l a É t i ca e n la Emp r e sa
Se trata, por tanto, de una propuesta de valor para que aquellas compañías que
quieran implantar un sistema de gestión de la ética, o revisar el sistema existente,
puedan hacerlo siguiendo los pasos aquí descritos y con referencia a empresas líderes en la materia, cuyas mejores prácticas facilitan una visión real de la ética en las
organizaciones, teniendo en cuenta que en la actualidad no existe un marco legal
que defina cuál debe ser el contenido de un código ético. De hecho, ni siquiera su
propia existencia en el ámbito de la empresa es imperativa. Ello no obstante, es un
hecho incontrovertible que, en el marco del desarrollo de los conceptos de responsabilidad corporativa y gobierno corporativo, en los últimos años dichos códigos están
proliferando y alcanzando una creciente relevancia y atención, tanto por los órganos
de administración de las empresas, como por los diferentes grupos de interés –los
denominados stakeholders– con los que aquellas se relacionan.
A día de hoy, la implantación de los mismos en las empresas españolas es muy desigual. De los estudios realizados se deduce que son más bien las grandes empresas las que disponen de códigos éticos, presumiblemente por su mayor visibilidad
y presión recibida por diversos stakeholders (Ayuso y Garolera, 2011), sin olvidar los
mayores recursos con los que cuentan tales grandes empresas para desarrollar estos
sistemas de gestión de la ética.
Resulta sintomático que ni siquiera exista homogeneidad en la terminología. Si bien
el término “código ético” parece estar imponiéndose –y será el que utilicemos aquí
con carácter general–, muchas compañías utilizan, para documentos del mismo o
similar alcance, denominaciones tales como “código de conducta”, “principios de
actuación”, “principios y valores”, etc.
Partiendo de una concepción bastante extendida, el código ético puede definirse
como “el documento de política corporativa que fija las responsabilidades de la empresa hacia sus grupos de interés y/o la conducta que la empresa espera de sus
empleados” (Kaptein y Wempe, 2002). Esta definición parte de una visión de la ética
empresarial proyectada en un doble plano: el externo, hacia el conjunto de la sociedad, y el interno, hacia los miembros que desarrollan su actividad en el seno de la
En todo caso, nada más lejos del objetivo de esta Guía que encorsetarse en definiciones. Tampoco puede ser el objetivo proporcionar un modelo estandarizado de
código ético, porque una de las premisas fundamentales para que esta herramienta
consiga la adhesión y el compromiso de sus destinatarios es que realmente refleje
la identidad de la empresa que lo promulga y tome en consideración sus particularidades. La famosa metáfora del traje a medida resulta, más que nunca, aplicable a
este caso, sin dejar de lado por ello ciertos estándares mínimos internacionalmente
aceptados, como los descritos a continuación.
INTRODU C CIÓN A L OS Si s te m a s de Ge s ti ón de l a É ti c a e n l a Emp r e s a
ARTE DE L A G E S TIÓN
DE L A ÉTI C A EN E S P AÑA
ES TADO DE L ARTE DE LA GE STIÓN DE LA ÉTI C A EN E SPAÑA
Por su propia naturaleza voluntaria, no hay una regulación legal de la materia. Ello no impide, sin embargo, que diversos convenios, iniciativas y recomendaciones de organizaciones
internacionales se hayan convertido en un importante caudal de valiosas sugerencias en la
elaboración de códigos éticos. Así, muchos de ellos en España hacen referencia al seguimiento de uno o varios estándares internacionales, siendo los más habituales:
• l Pacto Mundial de las Naciones Unidas (ONU), propuesto por su Secretario General
en 1999, en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), entre las Naciones Unidas y el
• Las disposiciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); en particular, la
Declaración Tripartita de Principios de la OIT referente a las Empresas Multinacionales
y Política Social de 1977 y la Declaración de Principios y Derechos Fundamentales en el
Trabajo de 1998 (especialmente con los siguientes temas: erradicación del trabajo infantil, abolición de trabajos forzados, prohibición de discriminación, libertad de asociación
y derecho a la negociación colectiva).
• Los principios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)
para Empresas Multinacionales, recientemente actualizados, y las directrices de la OCDE
sobre el gobierno corporativo de las empresas públicas.
Adicionalmente, para la elaboración de los códigos éticos también se suelen tener en
• La Convención Europea sobre Protección de los Derechos Humanos y Libertades Funda
mentales de 1950.
• La Convención contra la Corrupción de la ONU de 2005.
• Los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU del año 2000.
ES TADO DEL ARTE DE LA GE S TIÓN DE L A ÉTI C A EN E S PAÑA
Asimismo, a lo largo de los últimos años muchas organizaciones están lanzando iniciativas
para la promoción y el fomento de la responsabilidad corporativa, y ello ayuda al fomento
de los códigos éticos. Entre dichas iniciativas podemos destacar las siguientes2:
• lobal Reporting Initiative: GRI es una organización entre cuyas finalidades se encuenG
tra la elaboración de memorias de sostenibilidad, una práctica habitual que está proporcionando orientación y respaldo a las organizaciones.
• ibro Verde de la Comisión Europea: la publicación del Libro Verde de la Comisión
Europea para “Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas”, en el año 2001, tuvo por objeto iniciar un amplio debate sobre cómo puede
fomentar la Unión Europea la responsabilidad corporativa en los ámbitos europeo e internacional. En particular, sobre cómo aprovechar al máximo las experiencias existentes,
fomentar el desarrollo de prácticas innovadoras, aumentar la transparencia e incrementar
la fiabilidad de la evaluación y la validación.
A lo largo del Libro Verde se suministran pautas sobre aspectos relacionados con los derechos humanos, los problemas ecológicos mundiales, la gestión integrada de la responsabilidad corporativa, los informes y auditorías sobre la misma, la calidad en el trabajo,
las etiquetas sociales y ecológicas y la inversión socialmente responsable.
• Agenda 21” para el Desarrollo Sostenible: documento final de la conferencia de la
ONU para Medio Ambiente y Desarrollo, Río de Janeiro de 1992.
• SO (Organización Internacional de Normalización: federación mundial de organismos nacionales de normalización publicó a finales de 2010 un documento, a modo de
guía (no certificable), para introducir la gestión de la responsabilidad corporativa en las
organizaciones: la Guía de Responsabilidad Social ISO 26000. Esta Guía identifica siete
principios básicos que las empresas y organizaciones deben tener en cuenta para ser
responsables, entre ellos se encuentra el “Principio de comportamiento ético”.
• esolución del Parlamento Europeo sobre “La RSE: una nueva asociación”, de marzo
de 2007: parte de la idea de que las empresas no deben sustituir a los poderes públicos
en el control del respeto a las normas sociales y medioambientales, pero al mismo tiempo manifiesta su convicción de que un mayor compromiso con la sociedad y el medio
ambiente por parte de las empresas representa un elemento esencial del Modelo Social
Europeo y de la Estrategia Europea de Desarrollo Sostenible, respondiendo a su vez a los
nuevos retos sociales resultantes de la globalización económica.
• Comunicación de la Comisión Europea de 25 de octubre de 2011: “Estrategia renovada
de la Unión Europea para 2011-2014 sobre la responsabilidad social de las empresas”, que
incluye la lucha contra el fraude y la corrupción dentro de responsabilidad corporativa.
2. Información ampliada en el
Anexo 3: Entidades prescriptoras de la ética y principales
iniciativas internacionales que
sirven de referencia para desarrollar el contenido de los
Algunas cuestiones jurídicas de actualidad
sobre los códigos éticos
a. La relación entre códigos de buen gobierno corporativo y códigos
éticos: una cuestión (relativamente) abierta
La relación que media entre los códigos de buen gobierno corporativo (CBGC) y los códigos éticos (CE) ha venido siendo analizada por juristas y economistas desde hace al menos
una década. A pesar de que el tiempo transcurrido podría hacer pensar que ya se ha alcanzado una conclusión unívoca, lo cierto es que no es así. Sólo parece haber consenso en dos
aspectos: el carácter esencialmente voluntario que debe impregnar tanto los CBGC como
los CE, y que en ambos casos va más allá de lo exigido por las leyes. En todo lo demás,
persisten dos líneas de pensamiento, claramente diferenciadas. La primera (y seguramente más generalizada) afirma, por un lado, que CBGC y CE se ocupan de cosas distintas y,
por el otro, que los CE -aun siendo voluntarios- constituyen un imperativo moral. Por el
contrario, la segunda línea de pensamiento, quizás mejor y más seriamente fundamentada
sostiene, por una parte, que CBGC y CE son tan sólo manifestaciones de una misma idea,
preocupación o interés y, por la otra, que en modo alguno los CE constituyen un imperativo moral. Estos son los argumentos que esgrimen unos y otros:
• Visión Tradicional: aunque no siempre se expone de manera abierta, el núcleo de aque
lla primera línea de pensamiento estriba en que las empresas necesitan justificar su existencia. Se considera que la búsqueda del máximo beneficio para los accionistas (o, más
en general, de los propietarios de las empresas) no es suficiente como para justificar hoy
en día la actividad empresarial. Se dice que, con su actuación, las empresas causan una
serie de daños colaterales (o lo que en términos más técnicos denominaríamos “externalidades negativas”) que sólo pueden ser compensados si las empresas, aun renunciando
a una parte de sus beneficios, deciden seguir una conducta ejemplar, irreprochable. Ese
carácter ejemplar consistiría en hacer el bien y, más concretamente, significaría beneficiar
a todos los stakeholders. Los intereses colectivos deben primar sobre el lucro personal.
Desde esta perspectiva, la empresa tiene un compromiso social (beneficiar a los stakeholders), que, únicamente cuando lo cumpla, permitirá su legitimación ante los ciudadanos y ante todos los colectivos sociales. Los CE, por tanto, si bien no son obligatorios jurídicamente, constituyen un imperativo moral, una clara prueba de la integridad
moral de la empresa. Por contraposición, los CBGC son un conjunto de normas (voluntarias) de carácter marcadamente instrumental que persiguen, en última instancia, la
maximización del valor de las inversiones de los accionistas estableciendo pautas para
que, gracias a la transparencia y el rigor, se evite que los órganos de administración
tomen decisiones en aras a su propio beneficio (o de los accionistas de control) en lugar del beneficio (económico) de los accionistas. Resulta altamente reprobable que a
veces se utilicen los CE como mera estrategia publicitaria o de marketing para conseguir una buena reputación que permita mantener o incrementar la cuota de mercado.
• isión Moderna: la segunda corriente de pensamiento parte de que las empresas no
necesitan un plus de legitimación. Las empresas constituyen la savia de la economía de
mercado; y la economía de mercado ha acreditado indiscutiblemente que constituye el
sistema económico que más beneficios sociales genera tanto en términos globales como
en términos particulares. Gracias a que los accionistas tienen una legítima expectativa
de obtener beneficios, amplios sectores de la población se benefician de la actividad
de la empresa. Por tanto, y sin poder negar que casi toda actividad (económica o no)
genera externalidades negativas, desde luego, la actividad empresarial también genera
beneficios más allá del mero reparto de dividendos (esto es, se generan externalidades
Pero, y ésta es la clave de la segunda línea de pensamiento, lo que realmente sucede
es que los accionistas no están únicamente interesados en ganar dinero. Es cierto que
durante mucho tiempo dejaron honda huella las famosas palabras que Milton Friedman
publicara en el periódico The New York Times, seis años antes de que recibiera el Premio
Nobel de Economía (“The Social Responsibility of Business Is to Increase Its Profits”, The
New York Times, 13.09.1970): “La única responsabilidad social de una empresa es hacer
ganar dinero a sus accionistas con el límite del cumplimiento de las leyes y la ética, entendiendo por ética el conjunto de normas sociales comúnmente aceptadas para evitar
el engaño y el fraude”. Esta afirmación hizo que durante mucho tiempo se pensara que
era ineficiente recomendar o autorregularse en materia de CE.
Pero más de veinte años después, otros dos Premios Nobel de Economía, muy distantes
ideológicamente, Gary Becker (“Nobel Lecture: The Economic Way of Looking at Behaviour”, The Journal of Political Economy, 1993) y Joseph Stiglitz (“Information and the
Change in the Paradigm in Economics”, The American Economic Review, 2002) pusieron
de manifiesto que el modelo tradicional que la Economía manejaba del hombre era incompleta. Por supuesto que prácticamente todos los individuos están interesados en obtener ventajas o beneficios económicos. Pero junto a esos motivos o fines económicos,
la inmensa mayoría de los individuos tienen otros intereses, inclinaciones o preocupaciones: el respeto por los derechos humanos más allá de las fronteras de sus propios países,
el respeto por el medio ambiente, etc. Los accionistas son cada vez más conscientes que
esos otros intereses pueden ser mejor defendidos colectivamente (es decir, a través de
las empresas de las que son socios) que individualmente; y que, en ocasiones, la consecución de esos objetivos puede tener un precio (en forma de menores dividendos). De
esta manera, se puede producir un perfecto alineamiento de intereses entre los accionistas y los stakeholders. Todos salen ganando y, además, se genera una mayor confianza
entre los accionistas y su empresa, y entre la empresa y sus stakeholders. Los códigos
éticos no constituyen, pues, una estrategia de marketing. Constituyen la canalización de
valores no económicos o no estrictamente económicos en los que los accionistas (y los
directivos) creen y por los que luchan.
Desde esta interesante y reflexiva forma de entender los códigos éticos, se evidencia que
CBGC y CE son manifestaciones de la llamada responsabilidad corporativa entendida en
sentido amplio. En efecto, mientras los CBGC se centran en la dimensión económica de
las empresas, los CE lo hacen en la social y normativa.
corporativo (CGBC) y los códigos
éticos (CE) son manifestaciones de la
llamada responsabilidad corporativa
Encaje del código ético en el sistema
Aprobado por el Consejo de Administración el 22 de noviembre de 2011, el sistema de gobierno corporativo de la Sociedad
• os Estatutos Sociales: representan la
carta básica de la Sociedad de conformidad con la ley y con los principios generales de gobierno corporativo.
• as Políticas Corporativas: desarrollan
los principios reflejados en el Sistema de
gobierno corporativo y contienen las pautas que rigen la actuación de la Sociedad
y de las sociedades integradas en su Grupo, y de sus administradores, directivos y
empleados. Estas Políticas corporativas se
estructuran, a su vez, en tres categorías:
Políticas de gobierno corporativo y cumplimiento normativo; Políticas de riesgos
y Políticas de responsabilidad social.
• as normas internas de Gobierno
Corporativo: abordan las regulaciones
exigidas por disposiciones legales o reglamentarias de carácter general o derivadas
de recomendaciones de buen gobierno.
Comprenden el Reglamento de la Junta
General de Accionistas, el Reglamento del
Consejo de Administración, el Reglamento
de la Comisión de Auditoría y Supervisión
del Riesgo, el Reglamento de la Comisión
de Nombramientos y Retribuciones y el
Reglamento de la Comisión de Responsabilidad Social Corporativa.
• os restantes códigos y procedimienL
tos internos: se trata, en este caso, de
por disposiciones de carácter sectorial o
dictadas en desarrollo de las normas anteriores. En este ámbito se sitúan el Código Ético del consejero, el Código Ético, el
Procedimiento para conflictos de interés
y operaciones vinculadas con consejeros,
accionistas significativos y altos directivos, el Reglamento interno de conducta
en los Mercados de Valores, las Normas
internas para el tratamiento de la información privilegiada, el Resumen del Protocolo de actuación para la investigación de
posibles usos ilícitos de información privilegiada, el Protocolo de actuación para
la gestión de noticias y rumores, el Reglamento del Foro Electrónico de Accionistas, el Código de separación de actividades de las sociedades del grupo Iberdrola
con actividades reguladas en España y la
Norma interna sobre composición y funciones del Comité Operativo.
La Sociedad tiene el convencimiento de que
el objetivo de desarrollo, revisión y mejora
continuada de su Sistema de gobierno corporativo debe ir parejo con la utilización de
los sistemas de difusión más avanzados tecnológicamente y respetuosos con el medio
ambiente. Por ello, el Sistema de gobierno
corporativo de la Sociedad se publica como
libro digital (eBook), en el formato estándar
ePub, de tal forma que podrá ser descargado y leído a través de los dispositivos electrónicos más empleados, incluyendo ordenadores, e-readers, tabletas, smartphones
y PDAs, pudiendo ser descargado a los
distintos tipos de periféricos a través de
la página web corporativa de la Sociedad
(www.iberdrola.com) y de las redes sociales.
b. Los códigos éticos desde la perspectiva laboral. Su encaje legal y
Probablemente debido a la relativa modernidad de una materia -transversal a las distintas
áreas del ordenamiento económico y empresarial- como es la responsabilidad corporativa,
considerada en contraposición a los conceptos clásicos y específicos de las relaciones entre empresarios y trabajadores propios del derecho laboral, la normativa laboral española
(básicamente el Estatuto de los Trabajadores, “ET”) no contiene una regulación general
sobre aquélla ni tampoco sobre la gran mayoría de sus aspectos específicos, con mínimas
Tal escasez regulatoria afecta igualmente a los códigos éticos, los cuales no tienen presencia en la aludida normativa laboral, que se limita a enunciar deberes generales de comportamiento ético para empresarios y trabajadores, principalmente desde la perspectiva del
respeto a los derechos de unos y otros, aunque con especial protección de los propios de
los trabajadores, dado el marcado carácter tuitivo del derecho laboral.
Con el ánimo de ofrecer una visión general de la regulación “ética” contenida en la normativa laboral española, se resumen a continuación los artículos del Estatuto de los Trabajadores que se refieren a ella:
3. Entre ellas y principalmente la regulación del derecho
a la igualdad y a la no discriminación implementada por
la Ley Orgánica 3/2007, de
hombres, que incluyó numerosas novedades en materia de aseguramiento de la
entre sexos (no sólo por los
planes de igualdad), de conciliación de la vida familiar y
laboral, de interdicción de
sexual o por razón de sexo,
entre otras en este mismo
4. Por ejemplo, establecer
reservas y preferencias en
las condiciones de contratación de modo que, en
idoneidad, tengan preferencia para ser contratadas las
personas del sexo menos
representado en el grupo o
categoría profesional de que
• os artículos 4 y 17 a 19, en materia de derechos de los trabajadores establecen, entre
- El derecho a no ser discriminados directa o indirectamente para el empleo, o una vez
empleados, por razones de sexo, estado civil, edad dentro de los límites marcados por
esta Ley, origen racial o étnico, condición social, religión o convicciones, ideas políticas,
orientación sexual, etc., entendiéndose nulas las cláusulas de los convenios colectivos,
los pactos individuales y las decisiones unilaterales del empresario que den lugar a situaciones de discriminación directa o indirecta.
- El derecho a su integridad física y a una adecuada política de seguridad e higiene.
- El derecho al respeto de su intimidad y a la consideración debida a su dignidad, comprendida la protección frente al acoso por razón de origen racial o étnico, religión o
convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, y frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo.
- El derecho a la inviolabilidad de la persona del trabajador.
- a facultad de la negociación colectiva para establecer medidas de acción positiva que
favorezcan el acceso de las mujeres a todas las profesiones4 y el establecimiento de
• or su parte, los artículos 5, 20 y 21 ET, imponen los siguientes deberes para los trabajaP
- umplir con las obligaciones concretas de su puesto de trabajo, de conformidad a las
reglas de la buena fe y diligencia.
- umplir las órdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio regular de sus faculC
tades directivas y contribuir a la productividad.
- No concurrir con la actividad de la empresa.
• ara concluir, la última referencia expresa y legal al cumplimiento de deberes éticos debe
abordarse desde la perspectiva sancionadora, de forma que el artículo 54.2 ET establece
los distintos supuestos en que una transgresión, en su caso pero no solo, de normas de
carácter ético, puede comportar el despido disciplinario del trabajador, previéndose expresamente como causas (las de mayor carácter ético):
- a indisciplina o desobediencia en el trabajo.
- as ofensas verbales o físicas al empresario o a las personas que trabajan en la empresa
- a transgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo.
- El acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad
u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empresario o a las personas
II. La práctica empresarial. Los códigos éticos y los convenios colectivos
Ante la referida falta de regulación legal expresa sobre los códigos éticos, las empresas españolas han optado por la introducción de los mismos mediante dos sistemas en general
alternativos, sin perjuicio de que puedan ser igualmente complementarios:
• a promulgación de los códigos éticos directamente por los órganos rectores de las
empresas (principalmente el órgano de administración o bien la dirección general o de
RRHH) y su exigencia a los trabajadores como normas o políticas internas de obligado
• El pacto de los códigos éticos con la representación legal de los trabajadores y su inclusión en los convenios colectivos u otros tipos de acuerdos colectivos.
Las empresas españolas tienden a elegir la primera de las alternativas señaladas (en ocasiones se cuenta con la opinión de la representación legal de los trabajadores y se hace
referencia al código ético en el convenio colectivo aplicable), de forma que los códigos
éticos son creados y desarrollados por la dirección empresarial y se exigen a los trabajadores como manifestación expresa del poder de dirección empresarial contenido en los
artículos 5 y 20 ET.
Esta vía de actuación es ampliamente mayoritaria en los grupos de empresas de origen
multinacional, por cuanto, y como es lógico, tienden a unificar los códigos y regulaciones
éticas vigentes en sus distintas filiales o sucursales nacionales. Además, tal forma de actuación no contraviene los deberes de negociación colectiva previstos por el ET, ya que
el artículo 85, regulador del contenido de los convenios colectivos, no establece reserva o
contenido mínimo alguno en esta materia5.
Ahora bien, y sin perjuicio de lo anterior, los convenios colectivos podrán constituir en todo
caso un límite a la potestad del empresario en la fijación de condiciones de trabajo por la
vía de los códigos éticos en dos ámbitos principales:
5. Según este artículo, los
convenios colectivos pueden regular materias de índole económica, laboral, sindical y, en general, cuantas
otras afecten a las condiciones de empleo y al ámbito
de relaciones de los trabajadores y sus organizaciones
representativas con el empresario y las asociaciones
empresariales. Sin perjuicio
de la libertad de las partes
para determinar su contenido, habrán de negociarse en
todo caso medidas dirigidas
a promover la igualdad de
trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el
ámbito laboral o, en su caso,
I. El empresario no podrá establecer, por esta vía, restricciones a las condiciones y derechos
previstos por los convenios colectivos. Así, y a modo de ejemplo, si el convenio colectivo
estableciera determinadas preferencias en la empleabilidad de determinados colectivos
de trabajadores sub-representados (mujeres, personas con capacidades diferentes, etc.),
los códigos éticos internos no podrán establecer una obligación de no discriminación
absoluta, siendo nulos en ese aspecto. Sí podrán, por el contrario, establecer condiciones o derechos superiores –desde la perspectiva de los trabajadores– a los previstos en
II. Tampoco podrá el empresario establecer infracciones ni sanciones por incumplimientos
a los códigos o normativa ética internos en cuanto éstos supongan contravenir el régimen disciplinario y sancionador previsto por los convenios colectivos. Ello no supone,
sin embargo, que el incumplimiento de una norma ética (por ejemplo el soborno a clientes o proveedores, o el aceptar atenciones o regalos de éstos, etc.) no pueda ser sancionado, siempre que las sanciones se ajusten a las previstas en el convenio colectivo (en
los casos anteriores, por transgresión de la buena fe contractual o desobediencia), sino
que no podrán fijarse incumplimientos que varíen el régimen previsto en el convenio –
por ejemplo establecer como falta muy grave lo que el convenio simplemente considere
grave– ni tampoco establecer sanciones superiores a las del convenio.
En la segunda de las alternativas planteadas, esto es, la fijación de los códigos éticos por
la vía del pacto con la representación legal de los trabajadores (comités de empresa, delegados de personal y delegados sindicales), lo cierto es que en la práctica empresarial
se circunscriben a determinadas cuestiones específicas, difícilmente considerables en sí
mismas como verdaderos códigos éticos, como son, en general:
• os planes de igualdad y de fomento de la contratación de colectivos sub-representados,
así como medidas anti-discriminación.
• os protocolos y procedimientos anti-acoso, incluyendo los de denuncia (sistemas de
whistleblowing y otros).
• os regímenes disciplinarios y sancionadores (en los que se fijan las faltas a los deberes
–éticos o de otro tipo– de los trabajadores y las sanciones aplicables en función de su
gravedad), incluyendo expedientes contradictorios o de averiguación de los hechos y
En conclusión, la normativa laboral española no aborda la cuestión de los códigos éticos
desde una perspectiva sistemática y global, limitándose a recoger los distintos derechos y
deberes de los empresarios y trabajadores, algunos de los cuales podrán ser conceptuados
como “éticos”, pero sin que ello responda a una finalidad sistematizadora del legislador.
Consecuentemente, existe una amplia libertad para que los empresarios y trabajadores
puedan imponer (los primeros) o bien pactar (por la vía de los convenios colectivos u otros
pactos), los diversos códigos éticos que deban regir la actividad de la empresa y las relaciones entre el empresario y sus trabajadores, siendo la más común en la práctica empresarial española la primera de las alternativas, sobre todo en grupos multinacionales.
En cualquier caso, los convenios colectivos supondrán un límite a la fijación de condiciones
laborales por la vía de los códigos éticos, en una doble vía: (I) no podrán imponerse condiciones que contravengan las previstas en convenio –salvo en beneficio de los trabajadores– (II) ni
tampoco podrán adoptarse medidas disciplinarias o sancionadoras contrarias a las del convenio colectivo (o más restrictivas desde la perspectiva de los derechos de los trabajadores).
c. La aplicación de la normativa
de protección de datos en
el ámbito de los códigos éticos
I. Control del empresario
Entre los aspectos habituales que se regulan en los códigos éticos se encuentra el adecuado uso de los recursos de la empresa. Dentro de éstos, el uso adecuado de los recursos informáticos atrae, en la actualidad, especial atención. En este sentido, debe tenerse
en cuenta que el empresario podrá controlar el uso por parte de los trabajadores de los
medios informáticos que ha puesto a su disposición siempre que dicho control no vulnere
otros derechos del trabajador (i.e. derecho a la intimidad).
La jurisprudencia, así como la propia Agencia Española de Protección de Datos, han establecido los distintos tratamientos de datos que son admisibles y las condiciones que deben cumplir. Por lo tanto, a la hora de elaborar y supervisar el cumplimiento de los códigos
éticos, el empresario debería tomar en consideración los principios que a continuación se
indican para poder realizar el precitado control:
• Debe facilitarse información clara, previa y completa a los trabajadores sobre los controles que puede efectuar el empresario sobre el uso de Internet y/o del correo electrónico,
así como de cualquier otro medio informático. La información es un requisito fundamental por cuanto de conformidad con el art. 6.2 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de
diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, el tratamiento no requiere el
consentimiento de los trabajadores.
• Antes de implantar una medida de control, deberá analizarse ésta a la luz del principio
• os datos personales que se obtengan y traten deberán ser exactos y puestos al día y no
podrán conservarse más tiempo del necesario.
• a finalidad del tratamiento de datos será la señalada en el art. 20.3 del Real Decreto LeL
gislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del
Estatuto de los Trabajadores, esto es, verificar el cumplimiento por el trabajador de sus
obligaciones y deberes laborales.
II. Sistemas de denuncias internas
Por otra parte, el empresario deberá elaborar los códigos éticos tomando en consideración que se cumpla con los siguientes principios en la implantación de los sistemas de
denuncias internas (habitualmente conocidos como “whistleblowing”):
• Al igual que en el supuesto del control de medios informáticos, la información es un
requisito fundamental para el establecimiento de este tipo de sistemas. Tanto los denunciantes como los potenciales denunciados deben ser informados de la existencia del
sistema de whistleblowing, del tratamiento de datos que conlleva y de las consecuencias
que pueden derivarse para el denunciado.
• El sistema de whistleblowing deberá cumplir con el principio de proporcionalidad.
• No se admitirán las denuncias anónimas y se garantizará la confidencialidad de los datos
• Deberán implantarse las medidas necesarias para la adecuada seguridad y confidencialidad del sistema de whistleblowing.
• os datos obtenidos a través del sistema únicamente podrán conservarse por el tiempo necesario para la investigación de los hechos denunciados y sólo en caso de que de aquélla
se desprenda la adopción de determinadas medidas contra el denunciado, sería posible
conservar los datos por un plazo superior, debiendo eliminarse en caso contrario. A estos
efectos, se recomienda el establecimiento de un plazo de conservación de 2 meses.
• Deberán garantizarse los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición por
parte del denunciado, sin que ello implique facilitar a aquél la identificación del denunciante.
• os ficheros deberán ser notificados al Registro General de Protección de Datos.
d. Los códigos éticos en relación con los planes de prevención de delitos y otras infracciones contra el ordenamiento jurídico.
Si una empresa española, con independencia de su tamaño, toma la decisión de implantar un código ético como base de un sistema de autorregulación de su actividad, desde
diciembre de 2010 no debe hacerlo sin tomar en consideración la relevante novedad que
ha supuesto a partir de ese momento la incorporación de la responsabilidad penal de las
personas jurídicas para determinados delitos.
Esa nueva regulación penal instaura, para aquellas concretas figuras delictivas que el legislador ha considerado conveniente, la responsabilidad penal de la persona jurídica por
los hechos cometidos por sus administradores, representantes legales y/o empleados o
dependientes según lo dispuesto en el nuevo artículo 31 bis del Código Penal6.
Es verdad que de esta nueva regulación no se deriva la obligación de tener un código ético
(que por ello sigue siendo algo opcional), ni siquiera se exige explícitamente la adopción
de un plan de prevención de delitos o “corporate compliance”7, pero no lo es menos que
en el derecho comparado este tipo de programas son de uso corriente y que, la sugerencia que establece la nueva normativa de que si se quiere contar con una medida de
atenuación de la responsabilidad criminal una vez cometido el delito se adopten medidas
eficaces de descubrimiento y prevención de delitos, apunta claramente en la dirección de
que resulta necesario que esas medidas se adopten.
6. Artículo 31 bis del Código Penal.
1. n los supuestos previstos en este Código, las personas jurídicas serán penalmente responsables de los delitos cometidos en nombre o por cuenta de las mismas, y en su provecho,
por sus representantes legales y administradores de hecho o de derecho. En los mismos supuestos, las personas jurídicas serán también penalmente responsables de los delitos
cometidos, en el ejercicio de actividades sociales y por cuenta y en provecho de las mismas, por quienes, estando sometidos a la autoridad de las personas físicas mencionadas en el
párrafo anterior, han podido realizar los hechos por no haberse ejercido sobre ellos el debido control atendidas las concretas circunstancias del caso.
2. a responsabilidad penal de las personas jurídicas será exigible siempre que se constate la comisión de un delito que haya tenido que cometerse por quien ostente los cargos o
funciones aludidas en el apartado anterior, aun cuando la concreta persona física responsable no haya sido individualizada o no haya sido posible dirigir el procedimiento contra ella.
Cuando como consecuencia de los mismos hechos se impusiere a ambas la pena de multa, los jueces o tribunales modularán las respectivas cuantías, de modo que la suma resultante
no sea desproporcionada en relación con la gravedad de aquéllos.
3. a concurrencia, en las personas que materialmente hayan realizado los hechos o en las que los hubiesen hecho posibles por no haber ejercido el debido control, de circunstancias
que afecten a la culpabilidad del acusado o agraven su responsabilidad, o el hecho de que dichas personas hayan fallecido o se hubieren sustraído a la acción de la justicia, no excluirá
ni modificará la responsabilidad penal de las personas jurídicas, sin perjuicio de lo que se dispone en el apartado siguiente.
4. ólo podrán considerarse circunstancias atenuantes de la responsabilidad penal de las personas jurídicas haber realizado, con posterioridad a la comisión del delito y a través de sus
representantes legales, las siguientes actividades (…) d. Haber establecido, antes del comienzo del juicio oral, medidas eficaces para prevenir y descubrir los delitos que en el futuro
pudieran cometerse con los medios o bajo la cobertura de la persona jurídica.
7. Hay que tener en cuenta que, si bien ha cobrado inicialmente mayor importancia en el ámbito penal, el concepto “corporate compliance” no se circunscribe sólo al derecho penal,
sino que puede construir sistemas de compliance referidos al cumplimiento de otras disciplinas jurídicas, tales como el derecho de la competencia, el derecho administrativo (con sus
ramas determinadas tales como el derecho medioambiental) y el derecho laboral, entre otros.
Y no ya sólo porque sirvan para que la pena se pueda atenuar, sino que su utilidad puede
llegar (debe llegar) a que excluyan la responsabilidad penal de la entidad. Como bien
señala Enrique Bacigalupo8, recogiendo un sentir mayoritario en la doctrina española: “Es
claro que si la implantación de programas preventivos para el futuro puede atenuar la pena
de la persona jurídica, su existencia antes de la comisión del delito puede excluir la culpabilidad de la organización. En verdad, no existe ninguna razón para justificar que quien
antes de la comisión del delito imputable a la persona jurídica haya tenido un adecuado
programa de compliance que permita distanciarla del hecho de sus administradores, se
encuentre en peor posición que quien sólo promete tenerlo en el futuro.”
En este contexto, y asumiendo el principio generalmente aceptado de que los códigos
éticos son “la piedra fundamental en la construcción de un sistema de compliance”9 resulta absolutamente pertinente que la implantación de un código de conducta empresarial
incluya, como uno de sus pilares básicos, una adecuada política de prevención de delitos y
contra el fraude que acompañe a otras políticas más tradicionalmente asociadas a los códigos éticos, como pueden ser: la exclusión de conflictos de intereses, derecho de la competencia, observancia de los derechos humanos, prohibición de acciones discriminatorias,
etc. La implantación de esta política o programa debe ser uno de los pilares sobre los que
se sustente la autorregulación empresarial que presupone la adopción de un código ético,
en la búsqueda de la integridad empresarial y la gestión responsable.
8. E. Bacigalupo “Compliance y Derecho Penal”, 2011,
9. Gorling/Inderst/Bannenberg “Compliance” 2010,
Sobre esas premisas, la política o programa de prevención de delitos y lucha contra el
fraude deberá tener, al menos, las siguientes características:
• na adecuada identificación de los principales riesgos penales de la compañía. ToU
mando en consideración los diferentes tipos penales que, tras la reforma operada en el
Código Penal por la L.O. 5/2012 de 22 de junio, pueden dar lugar a una responsabilidad
penal de la persona jurídica, se ha de elaborar un mapa de riesgos de la entidad analizada tras el estudio de su concreta actividad. En este sentido todo programa de prevención
de delitos debe ser un “traje a medida”.
• Definición de unas normas o procedimientos internos de conducta. Una vez detectados los riesgos penales de la sociedad, será preciso definir y “normativizar” los procedimientos internos que tratarán de evitar que esos riesgos se concreten en indeseados
resultados. Los procedimientos deberán tomar en consideración e incluir un sistema de
gestión y conservación de los documentos que su cumplimiento genere.
• Deberá establecer un sistema de formación de administradores, directivos y em
pleados. Una vez detectados los riesgos y definidos los procedimientos internos, será indispensable dotar a la compañía de un sistema de información y formación que permita
trasladar a todas las personas que trabajan en la entidad y que la pueden comprometer,
esos riesgos y los procedimientos acordados para evitarlos.
• evisión del sistema de sanciones disciplinarias. Como contrapartida a la información
y formación recibida será necesario que dentro del régimen disciplinario que se observe
en la entidad se incluyan sanciones ante posibles incumplimientos de lo fijado en los
procedimientos previamente definidos.
• Canal confidencial de denuncias. Será muy conveniente que el programa incluya la
implantación de un canal que permita, a los trabajadores de la compañía que observen
comportamientos contrarios a las políticas diseñadas, denunciar esos hechos de manera
confidencial y sin temor a represalias.
• stablecimiento de un órgano supervisor. La entidad concretará las características del
órgano que deberá velar por el adecuado cumplimiento por parte de la organización y
sus miembros del programa establecido, y también trabajar para su periódica actualización, ya sea por cambios de la actividad empresarial como justificada en futuras reformas
Se plantea un verdadero cambio de paradigma. En el futuro inmediato una empresa que
no actúe de una manera transparente, íntegra y responsable no sólo estará poniendo en
riesgo su reputación ante una sociedad que cada vez va a ser menos permisiva con comportamientos contrarios a esos valores, sino que, además, podrá llegar a sufrir el mayor
reproche que se reserva un estado democrático: el reproche penal y sancionatorio.
Sistema de gestión de la ética con un
importante componente de prevención
El Grupo SEAT tiene establecido un sistema de gestión de la ética con un importante componente de prevención.
Así, el departamento de Governance,
Risk Compliance (“Buen Gobierno,
Gestión de Riesgos y Cumplimiento Normativo”) del Grupo SEAT tiene como
objetivo principal impulsar dentro de la
compañía y en el marco de un desarrollo
empresarial sostenible, la cultura de gestión y prevención de riesgos de cualquier
naturaleza, especialmente riesgos de incumplimiento de la legislación nacional e
internacional, y de la normativa y valores
En este contexto, y como no hay que
olvidar que la prevención depende de
cada integrante de la empresa, se ofrece
a los empleados una variedad de actividades formativas en diversas materias
relativas, en particular, a la importancia
de respetar un código ético de la compañía, que en el caso de SEAT se llama
“Código de Conducta”, y a aspectos de
anticorrupción y derecho de la competencia; todo ello en aras de la concienciación de que unas buenas prácticas
comerciales conllevan a un mejor éxito
empresarial. Las materias sobre las que
versan las actividades preventivas de
formación e información se seleccionan
(a) con el fin de atender a los principios
y valores previstos en el Código de Conducta del Grupo SEAT y (b) sobre la base
de las exigencias legales (en materia
penal, de Derecho de la competencia y
otras ramas vinculadas al concepto de
“Corporate Compliance”), pero también
sobre las necesidades relativas a riesgos
detectados en la actividad operativa de
los diferentes departamentos y áreas de
la compañía. Estas actividades preventivas de formación e información incluyen,
entre otras, la preparación de guías informativas que desarrollan determinados aspectos del Código de Conducta,
el uso de canales internos de comunicación (entre ellas, una página web exclusivamente reservada al departamento
de Governance, Risk Compliance), la
organización u ofrecimiento de sesiones
formativas presenciales y la participación obligatoria en cursos on-line sobre
materias clave.
Además para velar por la correcta prevención de riesgos operativos y estratégicos
hay establecido un proceso periódico
que coordinado por el departamento de
Risk Management, y en el que participan
todas las áreas, permite obtener el mapa
de riesgos de la compañía así como reflejar las medidas y controles existentes
en la compañía para su prevención y mitigación.
Por otro lado, el área de Compliance de
SEAT se implica en la preparación y revisión de las normas internas de la compañía, y en la creación de procesos y comités de aprobación de actuaciones de
la compañía con sus socios comerciales
y sus competidores, para garantizar la
transparencia en el buen hacer, en lo que
respecta, en particular, a la prevención
de la corrupción y las buenas prácticas
Asimismo, para fomentar el diálogo con
los empleados, se ponen a su disposición diversos canales de consultas y asesoramiento relativos al cumplimiento de
los valores y principios recogidos en el
Código de Conducta. El uso de estos canales facilita el conocimiento, por parte
del área de Compliance, de las preocupaciones y riesgos a los que deben hacer
frente los diferentes departamentos de
Finalmente, para garantizar el diálogo
con otros departamentos que cuentan
de forma especial con responsabilidades
en el ámbito de la gestión del cumplimiento normativo y de las actuaciones de
los empleados (tales como Auditoría Interna, Recursos Humanos y Servicios Legales), se ha creado un Comité de Conducta en el seno del cual se vela por el
del Grupo SEAT y se analizan determinadas cuestiones relativas al cumplimiento
normativo y al respeto de los valores de
la compañía anclados en el Código.
Además para velar por la correcta
prevención de riesgos operativos
y estratégicos hay establecido un
proceso periódico que coordinado
por el departamento de Risk
Management, y en el que participan
todas las áreas, permite obtener
el mapa de riesgos de la compañía
así como reflejar las medidas y
controles existentes en la misma
para su prevención y mitigación.
ARTE d e l a é t i c a
e n l a s e mp r e s a s l í d e r e s e n Esp a ñ a
ES TADO DE L ARTE d e la ét i c a en l as e mp re sas lídere s en España
A modo de fotografía del panorama actual de los sistemas de gestión de la ética en España, en la fase de elaboración de la presente Guía, se distribuyó un cuestionario entre las
empresas de diferentes sectores con prácticas en la materia. La finalidad del mismo era,
por una parte, analizar cuál es la situación actual de la ética en las empresas que operan
en España y, por otra, identificar las posibles áreas de mejora para proponer una hoja de
ruta para el desarrollo de un completo sistema de gestión integral de la ética. Para ello,
el cuestionario trataba de reflejar las fases necesarias para la implantación completa de
dicho sistema de gestión integral: estrategia y organización, despliegue y seguimiento, y
monitorización y adopción de acciones de mejora. Los resultados, a grandes rasgos y sin
perjuicio de una exposición pormenorizada a lo largo del presente documento, han sido
1) Estrategia y organización
La totalidad de las empresas participantes ha integrado la gestión de la ética en la estrategia de la compañía, lo que revela la importancia de la misma en el marco del desarrollo
del negocio y su adhesión a la visión moderna mencionada anteriormente con la relación
entre los códigos de buen gobierno corporativo y los códigos éticos.
¿La gestión de la ética y el comportamiento responsable forman parte de alguna
estrategia o actuación clave de la compañía?
Sí, y es comprobable de forma explícita en la web de la compañía
E S TADO DE L ARTE de l a é ti c a e n l a s e mp r e sa s l í de r e s e n Espa ñ a
2) Despliegue y seguimiento
En la fase de implantación, es consecuencia de lo anterior el hecho que, de nuevo, la
totalidad de las participantes tienen un código ético o de conducta, como la necesaria
plasmación del compromiso de las empresas con la ética. El 54% de ellas tienen un solo
documento consultable externamente.
¿La empresa posee un código ético y/ o un código de conducta?
Sí, en un solo documento consultable externamente
Sí, en dos documentos diferentes consultables externamente
Sí, en dos documentos diferentes no consultables externamente
No hay códigos, pero existen directrices o normas internas
No hay código alguno
A continuación se enumeran las materias más comúnmente recogidas en dichos documentos, con referencia al porcentaje de empresas que recoge cada una de ellas:
Materias que suelen recoger los códigos éticos:
Cumplimiento de la legislación y de compromisos éticos
No discriminación, respeto, no acoso, no violencia e igualdad
Regalos, préstamos y hospitalidades
Asunción de los principios de la Declaración Universal de los
Fraudes, sobornos, corrupción, promesas engañosas
Privacidad de datos confidenciales
Protección de activos y del conocimiento
Respeto al derecho a la intimidad
Conservación, respeto y mejora del ambiente
Protección y uso de datos y de sistemas
Tratamiento de los conflictos de interés
Robos, apropiaciones indebidas
Seguimiento responsable de proveedores
Asunción de las Declaraciones de la Organización
Ocupaciones fuera de la empresa
Contribuciones a partidos políticos
Participaciones en otros Consejos de Administración o
afiliaciones similares
Propiedad o participación en el capital de otras empresas
Relación con los grupos generadores de opinión
Ausencia de drogas ilegales, apuestas y juego
Respeto y salvaguarda de minorías étnicas y comunidades
En el apartado “Otros” se han mencionado las siguientes opciones de contenido:
• seguridad y fiabilidad en las operaciones
• elección y seguimiento responsable del personal
• exigencia profesional
• relación con administraciones públicas
Entre las acciones de difusión más comunes destaca que el 48% de las empresas tienen formación obligatoria para todos los empleados. Además, el 78% refuerza dicha
formación con campañas de sensibilización y apoyo, que en el caso del 74% de las
empresas van dirigidas a todos los empleados. El 78% de las organizaciones extiende
también las acciones de sensibilización a su cadena de valor.
La formación es obligatoria para todos los empleados
No se da formación específica, sólo se aportan los códigos
Se forma de manera voluntaria a todos los empleados
Solo se forma al equipo directivo
Sensibilización a empleados y proveedores
¿Se realizan campañas de sensibilización, refuerzo y apoyo?
Sí, dirigidas a todos los empleados
Sí, dirigidas únicamente al equipo directivo
¿La empresa traslada a su cadena de valor su código ético y/ o de conducta?
3) Medición, valoración y acciones de mejora
El 92% de las empresas monitoriza la gestión de la ética, ya sea a través de un cuadro
de mando específico (52%) o con indicadores incluidos en el cuadro de mando de la
responsabilidad corporativa u otros (40%).
¿La empresa posee un cuadro de mando específico para realizar el seguimiento de
la gestión de la ética?
No, pero hay indicadores incluidos en el cuadro de mando
de la RC o similar
Violaciones del código ético y denuncias
El Departamento de Auditoría de Endesa
S.A. envía informes sobre las violaciones del
Código Ético, detectadas tras indicaciones
de los implicados o tras las actividades de
auditoría, y las sugerencias que se consideran necesarias en los casos más significativos, al Comité de Auditoría y Cumplimiento
o, en los demás casos, directamente al Director General de la sociedad filial afectada,
proporcionándole al Consejero Delegado
de Endesa S.A. y al Comité de Auditoría y
Cumplimiento un informe resumen. Además, Endesa se compromete a preparar
anualmente un Informe de Sostenibilidad
de conformidad con los mejores estándares
nacionales e internacionales, que examine las tres dimensiones de responsabilidad
económica, social y medioambiental. Dicho
informe ofrece un reporte claro, verídico
y correcto de los resultados obtenidos en
todas las áreas relacionadas con los implicados con respecto a los principios y los
compromisos asumidos en el Código Ético,
además de los objetivos de mejora establecidos periódicamente, presentando, en caso
de eventos extraordinarios o excepcionales
(diverso alcance o nuevas adquisiciones),
enfoques específicos, como se muestra a
continuación (extracto del Informe Anual de
Sostenibilidad 2011):
En caso de incumplimiento de los principios recogidos en el código ético, casi la totalidad
de las empresas tienen herramientas para consultas y denuncias, 63% de ellas con carácter
En caso de incumplimiento de los principios que recoge el código ético, ¿tiene la
empresa herramientas para que los empleados y resto de grupos de interés puedan
hacer consultas y denuncias por posibles incumplimientos?
Sí, para empleados y grupos de interés (herramientas
internas y externas)
Sí, pero sólo para empleados
No, no tiene herramientas
Sí, pero sólo para grupos de interés
El 88% de las empresas realizan planes de mejora y refuerzo, 67% con carácter periódico,
aunque de ellas sólo el 17% públicamente. El 21% restante lo hace con carácter puntual
(4%, públicamente y 17% con carácter interno).
¿Se realizan planes de mejora y/o refuerzo sobre el comportamiento ético?
Sí, periódicamente, aunque no están a disposición pública
Sí, periódicamente, y están a disposición pública
Sí, puntualmente, aunque no están a disposición pública
Sí, puntualmente, y están a disposición pública
DE S ARRO L L O DE S I S TE M A S Y
C ÓDI G O S DE ÉTI C A Y C ONDU C TA
H O J A DE RUTA PARA E L DE SARRO LLO DE SIS TEMA S Y C ÓDIG O S DE ÉTIC A Y C ONDU C TA
Tras un breve repaso al entorno normativo en el que se desarrollan los códigos éticos,
una sucinta reflexión sobre ciertas cuestiones jurídicas de actualidad que afectan a los
mismos y anticipar ciertas conclusiones sobre los resultados del cuestionario realizado,
en los siguientes apartados se desgranan los principales aspectos que tratan los códigos
éticos, combinándolo con cuestiones prácticas e incluyendo los resultados obtenidos en la
encuesta realizada. Dichos principales aspectos son:
• Identificación de los principios y valores de la compañía;
• royección interna: aspectos relativos a la conducta de los empleados, directivos y conP
sejeros;
• royección externa: identificación de los grupos de interés y de las responsabilidades de
la empresa frente a los mismos; y
• Mecanismos de implantación, seguimiento y cumplimiento.
Identificación de los principios y valores de la compañía
El código ético es un reflejo de los valores y principios que deben guiar la conducta de la
organización y de las personas que la integran. Asimismo, debe inspirar los procedimientos y formas de trabajo que concretan las relaciones con los grupos de interés:accionistas
y demás partícipes en la empresa, clientes, empleados, proveedores, competencia y con
¿Cuenta su empresa con unos valores corporativos explícitos y consultables por todos
Sí, y están a disposición pública en la web de la compañía
u otro medio público y accesible
HO J A DE RUTA PARA E L DE SARRO L LO DE SIS TEM AS Y CÓDI GO S DE ÉTIC A Y C ONDU CTA
Por ello, es muy habitual que los códigos éticos comiencen con un listado y descripción de
dichos principios y valores fundamentales sobre los que la compañía asienta su actuación
La identificación de los principios y valores de cada compañía será un ejercicio que deberá hacerse de forma individualizada en función de sus específicas características, historia,
sector en el que actúa, etc.
A modo de ejemplo, algunos de los principios y valores a los que se suele hacer referencia
son, desde un enfoque general, la responsabilidad, la transparencia, la igualdad, la integridad o la confianza. Desde una perspectiva más ligada a la propia actividad de la empresa,
el trabajo en equipo, la innovación, la calidad, la confidencialidad, la orientación al cliente,
El código ético es un reflejo
deben guiar la conducta de la
organización y de las personas
La ética empresarial en el centro del
Con el fin de reflejar y adaptar nuestras conductas a los cambios que se están produciendo en la sociedad y garantizar e incrementar la confianza de nuestros empleados,
clientes, proveedores,…, en Orange hemos
revisado recientemente nuestro Código Ético y hemos establecido los cuatro principios
básicos que deben guiar nuestras acciones
• espeto en las relaciones con nuestros grupos de interés
• ntegridad (la obligación de ser honesto en
nuestro trabajo)
• alidad en el servicio que proporcionamos
• spíritu de equipo expresado a través de
Este nuevo Código, además, asegura que
la ética empresarial es fundamental para el
crecimiento responsable de nuestra organización y está sustentado en detectar y prevenir conflictos de interés; proteger los datos de nuestros clientes e informar del uso
que hacemos de ellos; evitar medidas anticompetencia; ser irreprochables en nuestro
trato y prevenir situaciones de corrupción en
Para Orange son tan importantes estos principios que tenemos como compromiso el
respetarlos y hacer que se conozcan y respeten por todas las partes interesadas, independientemente del entorno geográfico
o cultural. En este sentido, a finales de 2012
comenzamos una campaña de comunicación dirigida a todos los empleados y realizamos un taller presencial piloto en Ética
para el colectivo de managers, con el fin de
profundizar en el conocimiento del nuevo
código así como dotarles con las herramientas útiles para detectar y canalizar conductas
no éticas.
Finalmente, hemos elaborado una Guía
Práctica para facilitar a nuestros empleados
y especialmente a los managers cómo deben actuar ante hechos que pueden tener
un efecto perjudicial sobre la empresa o
ante conflictos de interés.
Proyección interna: aspectos relativos a la conducta de los empleados, directivos y consejeros
Este ámbito de los códigos éticos hace referencia al plano interno: la conducta que se
espera de los empleados (que se puede hacer extensivo también a altos directivos y miembros del órgano de administración) en su desempeño, en su relación con sus compañeros
de trabajo, y en el uso de la información y los activos de la compañía.
No siempre las fronteras entre el plano interno y el plano externo sobre los que se proyecta
la ética empresarial están claramente delimitadas. De hecho, en muchos casos habrá conceptos que sean aplicables a ambos planos. En todo caso, la sistemática que se plantea
en esta Guía es sólo una de las muchas posibles, sujeto al enfoque particular que cada
compañía le quiera dar a cada una de las cuestiones.
A continuación se enumeran algunas de las cuestiones que suelen tenerse en cuenta con
referencia a los diferentes enfoques (materias) que se plantean en cada una de ellas:
I. Cumplimiento de la legalidad
• Deber de conocimiento y cumplimiento de la legalidad (cumplimiento del ordenamiento
jurídico aplicable a la compañía), con diverso nivel de exigencia, en cuanto al conocimiento, dependiendo del nivel de responsabilidad en la organización.
• Deber de conocimiento y cumplimiento de la “legalidad interna” (el propio código ético
y otras posibles normas internas), es decir, de los propios compromisos asumidos por la
• Deber de la compañía de velar para que los empleados reciban la formación adecuada
sobre la legislación y normas internas que resultan de aplicación.
II. Cumplimiento de los derechos humanos
Aunque a primera vista puede resultar obvio, nunca debe dejarse de lado, sobre todo
teniendo en cuenta el ámbito cada vez más global de las empresas y los territorios donde
pueden llegar a desarrollar su actividad.
En este ámbito se puede considerar:
• Declaraciones de respeto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, las Declaraciones de la Organización Mundial del Trabajo y otros documentos de los mencionados en el apartado anterior de Contexto Normativo.
• Acento expreso en determinadas materias como el respeto a la igualdad de oportunidades, a la no discriminación, o el rechazo al trabajo infantil, al acoso sexual o al abuso de
III. Información confidencial y privilegiada
• Deber de mantener confidencial la información de la compañía, respetando para ello la
normativa interna que, en su caso, exista.
• Deber de comunicar los supuestos de revelación de información confidencial que lleguen a conocimiento de los empleados.
• Deber de devolver la información confidencial al término de la relación con la compañía.
La prohibición de uso de información privilegiada es una cuestión que principalmente
afecta a las sociedades cotizadas, que suelen referirse al respecto en sus Reglamentos
Internos de Conducta en el Mercado de Valores.
IV. Regalos e invitaciones
• a prohibición de aceptar regalos o invitaciones en el desempeño de la actividad, o las
condiciones que deben cumplir dichos regalos o invitaciones para resultar aceptables
(importe, obligación de cortesía, autorización de un superior, etc.)
• En sentido contrario, la prohibición de ofrecer regalos o invitaciones a terceros o empleados, o las condiciones y formalidades que debe respetar este ofrecimiento para resultar
permitido por la empresa.
• Deber de evitar o declarar cualquier conflicto de interés.
• Deber de anteponer en todo caso el interés de la compañía.
• Mayor o menor desarrollo de conceptos como el de “personas vinculadas” a efectos de
la valoración del conflicto de interés.
VI. Uso apropiado de los recursos de la empresa
• Deber de utilización eficiente de los fondos y materiales de la empresa.
• Deber de justificación adecuada de los gastos.
• Deber de cuidado con respecto al entorno de trabajo e instalaciones.
• Especial atención al uso de las herramientas informáticas.
• Deber de información de mal uso o mal estado de los activos de la empresa.
• rohibición de utilizar las oportunidades de negocio que, por su naturaleza, corresponP
dan a la empresa.
• rohibición de utilizar el nombre de la sociedad o el cargo en la misma en beneficio
VIII. Otros aspectos
Por supuesto, ni el listado de materias anterior ni las cuestiones tratadas en cada una
de ellas debe tomarse como un numerus clausus. Existen otros aspectos que pueden ser
objeto de tratamiento específico en un código ético, si bien muchos de ellos podrían encuadrarse en alguna de las materias anteriormente tratadas. Por apuntar alguno de ellos:
• Adecuada justificación de bajas laborales.
• imitaciones en cuanto al desempeño de otras actividades profesionales por parte de
• No favorecimiento de familiares y amigos.
• Robos o apropiaciones indebidas.
• No ingesta de alcohol o drogas.
• Prohibición de apuestas y juego.
Proyección interna: aspectos relativos
a la conducta de los empleados
(Extracto de la Guía del Empleado)
(a cargo de Joaquim Borràs, Presidente de
ISS España)
Te damos la bienvenida a ISS, empresa líder
en servicios generales. La satisfacción de
nuestros clientes y de nuestros trabajadores es uno de nuestros principales objetivos.
Por ello, creemos que es interesante que
leas atentamente este documento, que te
ofrece toda la información necesaria sobre
los temas importantes que regularán tus relaciones laborales con la empresa durante tu
Te sugerimos que guardes este folleto para
poder consultarlo siempre que tengas alguna duda y te informamos además que hay
para aclarar cualquier duda que tengas en
todas nuestras oficinas.
El Código de Conducta de ISS sienta una
serie de principios básicos aplicables a todas sus actividades que deberán guiar el
comportamiento de todos sus empleados.
Dichos principios cubren los siguientes ámbitos:
• Conducta del empleado.
• Anticorrupción y soborno.
• Reglas sobre la competencia.
• elaciones de ISS con clientes y proveedores.
• stándares de ISS para el puesto de trabajo.
• a Responsabilidad Social Empresarial de
Este código complementa las políticas, reglas y orientaciones ya existentes en ISS y
forma parte de las condiciones de trabajo
Ética y diálogo con grupos de interés
A finales de 2010 CEMEX realizó la segunda encuesta a sus grupos de interés, con el
fin de identificar sus principales inquietudes
y así enfocar mejor sus esfuerzos. En la encuesta participaron de forma anónima casi
tres mil entrevistados, a los que se les preguntó sobre los aspectos de sostenibilidad
que consideran más importantes, así como
la valoración que otorgan al desempeño de
CEMEX. En el resultado de la misma se observa cómo la “Empresa ética y sostenible”
ocupa el segundo lugar del ranking:
Proyección externa: identificación de los grupos de interés y de las responsabilidades de la empresa frente a los mismos
¿Existe una comisión externa formada por una representación de los grupos de interés
que colabore en el diseño, despliegue y seguimiento de la gestión de la ética?
Partiendo de la identificación de los principales grupos de interés o stakeholders con los
que, con carácter general, toda compañía tendrá relación, se proponen, al igual que en el
apartado anterior, una serie de cuestiones sobre cada uno de ellos, que puedan permitir la
reflexión para valorar su incorporación en un código ético.
Podemos resaltar los siguientes objetivos y actitudes a considerar en las relaciones de la
empresa con cada uno de sus grupos de interés:
I. Accionistas y demás partícipes en la titularidad de la empresa
En la relación de la empresa con los accionistas el punto de partida suele ser la creación de
valor para el accionista. En este sentido se pueden considerar aspectos como los siguientes:
• reación/maximización del valor económico de la empresa; a lo que cada vez más haC
bitualmente se suele unir el concepto de sostenibilidad en el tiempo, evitando planteamientos cortoplacistas.
• Consecución de un retorno adecuado del capital.
Adicionalmente, en la relación con sus accionistas o partícipes también puede resultar
adecuado resaltar:
• Fomento de la transparencia.
• Deber de transmitir al accionista o partícipe de forma clara, con puntualidad y exactitud,
la información necesaria/relevante relativa a la marcha de la empresa.
• Conservación y mantenimiento de los activos de la compañía.
• Establecimiento de adecuados controles internos; gestión de riesgos.
• Cumplimiento de las mejores prácticas de gobierno corporativo.
Respecto a la relación de la empresa con los clientes,
es importante advertir que, en muchas ocasiones,
la aplicación efectiva del código ético supone un
ejemplo para la sociedad y puede contribuir en
alguna medida a la fidelización de los clientes.
• Ofrecer productos y/o servicios de calidad.
• onfidencialidad de los datos de los clientes (no necesariamente circunscrito a la normaC
tiva de protección de datos de carácter personal).
• Confianza: trato cercano, justo, personalizado, respetuoso, no discriminatorio.
• Transparencia y adecuada información para la contratación.
• Establecimiento de precios justos/competitivos.
• Adecuada atención post-venta.
• Publicidad veraz y clara.
Obviamente, el sector de actividad de cada compañía puede dar lugar a cuestiones específicas.
Respecto a la relación de la empresa con los clientes, es importante advertir que, en muchas ocasiones, la aplicación efectiva del código ético supone un ejemplo para la sociedad
y puede contribuir en alguna medida a la fidelización de los clientes.
III. Proveedores y otros socios comerciales
• Selección de proveedores en condiciones de equidad/no discriminación.
• Promoción de relaciones mutuamente ventajosas.
• Cumplimiento de los compromisos de pago.
• Prácticas ya recogidas en las relaciones con los clientes como:
- Transparencia y adecuada información para la contratación
- Establecimiento de precios justos/competitivos.
• avorecer/valorar que los proveedores hagan suyos los principios y valores del código
(Extractos de los documentos “Directrices de Conducta Empresarial del Grupo BSH”,
aprobado en diciembre de 2012 y “Compromiso de BSHE-E con la prevención de los
riesgos penales”)
Como fabricante global de electrodomésticos de alta calidad, BSH está comprometido con el principio rector de conducta
responsable y respetuosa con la ley. El cumplimiento de este principio constituye la
base de la excelente reputación que BSH y
sus marcas han conseguido en la mente de
sus empleados, clientes, socios comerciales y público en general. Las Directrices de
Conducta Empresarial de BSH establecen
así normas vinculantes para una conducta
empresarial responsable por parte de los
empleados del grupo en todo el mundo,
tanto en el ámbito interno como en el trato con terceros, particularmente clientes y
socios comerciales. Asimismo, BSH ha decidido reforzar y completar sus directrices
de conducta para alcanzar un nivel superior
de prevención en materia de potenciales
riesgos penales. A tal fin, BSH ha creado
el Anexo “Compromiso de BSH-E con la
prevención de los riesgos penales” , que
se entenderá como un complemento a las
Business Conduct Guidelines del Grupo y
será de obligatorio cumplimiento por todos
los empleados que desarrollen su actividad
Comercio justo y normativa en materia
El comercio justo y la normativa sobre defensa de la competencia protegen la competencia justa. Las infracciones de estas
normas están sujetas a rigurosas sanciones.
De este modo, en el ámbito de la competencia, los empleados no deben participar
en convenios o acuerdos sobre precios,
condiciones o capacidades. Incluso las meras conversaciones con competidores sobre
estos asuntos son inadmisibles. Asimismo,
es inadmisible participar en convenios o
acuerdos con competidores sobre el reparto de clientes, zonas o programas de producción.
El posicionamiento en el mercado de la
compañía no puede explotarse en contra
Asimismo, los empleados deben aplicar
las normas estipuladas en la Directriz sobre
prevención de riesgos en materia de derecho de la competencia dentro del Grupo.
Los empleados no están autorizados a conseguir de forma ilegal información sobre
la competencia ni a divulgar intencionadamente información falsa sobre un competidor o sus productos o servicios.
Obsequios, beneficios y donaciones
BSH aplica los principios de mérito, objetividad y transparencia en los procesos de
evaluación y selección de proveedores y
empresas con las que colabora, premiando
la actuación de aquellos proveedores y empresas que ofrezcan en su conjunto mejores
condiciones que su competencia.
a cumplir estrictamente con las disposiciones
legales para combatir el blanqueo de dinero.
Asimismo, BSH sólo obtiene sus pedidos gracias a la calidad y al precio de sus productos y
servicios innovadores. Por tanto, de cara a la
prevención de eventuales conductas corruptas, cada empleado deberá cumplir los principios que se enumeran a continuación:
1. rohibición de dar o recibir, de forma directa o indirecta, obsequios u otros beneficios que puedan ser considerados
excesivos o carentes de justificación. Esta
prohibición se extenderá a todos los asesores, intermediarios, agentes, o terceros
que operen de cualquier forma en nombre de BSH.
2. a contratación de suministros y servicios
externos se efectuará a través de procedimientos transparentes, de manera competitiva, y una vez comparados el precio,
la calidad, el rendimiento y la idoneidad
de los productos o servicios que ofrecen.
3. a realización de donaciones en nombre
de BSH se realizará cumpliendo en todo
momento con las directrices internas sobre la referida materia.
Es un objetivo manifiesto de BSH sólo mantener relaciones con clientes, asesores y socios
comerciales si sus actividades empresariales
son conformes a lo estipulado por ley y si sus
activos financieros provienen de fuentes legítimas. Todos los empleados están obligados
Deberá notificarse cualquier conducta sospechosa por parte de clientes, asesores o
socios comerciales. Deberán cumplirse todas
las normas aplicables relativas al registro y la
contabilización del dinero en efectivo y otras
transacciones y contratos.
BSH cumple todas las disposiciones legales y
reglamentarias de aduana y de control de exportación aplicables en cada uno de los países
donde BSH lleva a cabo sus operaciones. Las
normas de este tipo pueden aplicarse en relación con importaciones o exportaciones, directas o indirectas, desde o hacia países sancionados o en relación con terceros sobre los que
pudieran, por ejemplo, existir sospechas sobre
asuntos de seguridad nacional o de participación en una actividad delictiva. Las infracciones
de estas disposiciones legales y reglamentarias
podrían dar lugar a sanciones estrictas, incluso
la exclusión de procedimientos simplificados
para la importación y la exportación, que potencialmente resultaría en la interrupción de la
fluida cadena de suministro.
Todos los empleados dedicados a importar y
exportar productos y servicios están obligados a cumplir todas las disposiciones legales
y reglamentarias aplicables relativas a las sanciones comerciales, el control de exportación
y la importación, así como todas las directrices y procedimientos corporativos aplicables
¿Cómo trasladan las empresas participantes su código ético a proveedores?
• Envío personalizado. En algunos casos, se efectúan comunicaciones posteriores para
recordar la existencia del código ético o de determinados contenidos del mismo, para
promover que tengan presente los valores de la empresa.
En otros casos, no se traslada el propio código ético, sino que el proceso de transmisión
a la cadena de valor se desarrolla a través de otras vías, como pueden ser el desarrollo de
una normativa específica dentro del marco del código de conducta, especialmente para
procesos de alto riesgo con procesos de monitorización continúa; requerimientos especiales; condiciones especiales en las cláusulas generales de contratación o adhesión a determinadas iniciativas (Pacto Mundial de las Naciones Unidas, por ejemplo). En ocasiones, las
empresas desarrollan códigos específicos para proveedores, de obligada aceptación, que
recogen en muchos casos los estándares mínimos recogidos en los convenios y tratados
internacionales relativos, por ejemplo, a los derechos humanos (nuevamente, y como se
describe con mayor detalle en los Anexos, el “Global Compact” es un referente habitual).
Proyección externa del código ético: gestión ética
y responsable de la cadena de proveedores
El Grupo Mahou-San Miguel cuenta con
un Código de Conducta aprobado por la
Dirección General, que refleja los valores
fundamentales que rigen la actividad de la
empresa, la ética y la transparencia, cuya
aplicación y cumplimiento no puede limitarse al ámbito interno y debe trascender a los
grupos de interés. Como uno de los grupos
de interés más relevantes se plantea cómo
entablar una relación con los proveedores
bajo principios de cumplimiento ético, sin
por ello perjudicar el objetivo empresarial
y económico de la empresa. Posiblemente
ésta sea una de las acciones más importantes para la difusión externa y con un ámbito
social más amplio. En este sentido es muy
importante que la contratación de proveedores, entre otros requisitos, incluya el de
seleccionar a quienes comparten los principios éticos de la compañía y que se establezcan medios de seguimiento y control
de cumplimiento. Eso se concreta en dos
momentos del proceso de contratación:
Incorporación a la políticas de compras
de principios como:
• ortalecer la transparencia y la no discriF
minación, estableciendo un marco profesional honesto y abierto, dando a todos
los proveedores la posibilidad de colaborar con el Grupo.
• mpulsar el cumplimiento riguroso de las
condiciones contractuales, de la legislación vigente y de la normativa y procedimientos aplicables, especialmente en lo
relativo a Prevención de Riesgos Laborales, Calidad y Seguridad Alimentaria y
• romover una política de relaciones estables a largo plazo basada en la exigencia
de la máxima calidad, la transparencia, la
búsqueda de la mejora continua y el beneficio mutuo, impulsando actividades de
• elar porque las empresas suministradoras de bienes y servicios, desarrollen su
actividad en el marco de una probada
• odo ello fomentando los valores del GruT
po y poniendo especial atención en el
respeto a los principios establecidos en el
Incorporación de Clausulas Contractuales
relativas a cumplimiento ético
• “Constituye un principio básico para
Mahou-San Miguel que se cumpla la
igualdad de trato y oportunidades en el
trabajo a todos los efectos y en todos los
ámbitos, así como los derechos de conciliación de la vida personal, familiar y laboral, estando comprometido en la lucha
contra la discriminación en todas sus formas, y en particular con el principio de
hacer efectivo el derecho de igualdad de
trato y de oportunidades entre hombres y
mujeres, todo ello según lo previsto en la
legislación vigente.”
• “El proveedor declara conocer dicho
compromiso y se obliga a cumplir dicha
legislación, evitando conductas discriminatorias en la prestación de los servicios.
El incumplimiento de dicho compromiso será causa de resolución del presente
contrato y de los acuerdos específicos
suscritos.”
• “El proveedor manifiesta que es conoce
dor de que Mahou- San Miguel está comprometido con el respeto de los derechos
humanos, el no uso de trabajos forzados
ni coacción, la erradicación del trabajo
infantil, el respeto del Medio Ambiente y
la erradicación de la discriminación en el
ámbito laboral.”
• Además, las empresas Mahou, S.A.,
San Miguel fábricas de cerveza y malta,
S.A.U. y Cervezas Anaga, S.A.U. son firmantes del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, comprometiéndose con cada
uno de los principios establecidos en dicho Pacto.”
• El Grupo Mahou-San Miguel está comprometido con la reducción del impacto
ambiental y el incremento de la seguridad vial, tanto para vehículos de flota
propia como para los pertenecientes a
proveedores y colaboradores. En virtud
de ello, el contratista se compromete a
poner a disposición del cumplimiento del
presente contrato una flota de vehículos
seguros que han de pasar las revisiones
establecidas y deberán ser dirigidos con
criterios de conducción segura y ecológica siguiendo las recomendaciones de
la Dirección General de Seguridad Vial.
Además procurará que las revisiones sean
más frecuentes de las reglamentarias con
el objetivo de disminuir las emisiones de
Prevención de Riesgos, Protección de Datos, Protección Medioambiental,...
Además de los aspectos tratados en el plano interno sobre la conducta que se espera de
los empleados, los códigos éticos también suelen hacer referencia a la conducta, compromisos y responsabilidades de la compañía hacia sus empleados:
• umplimiento de la legalidad, en particular en materia de seguridad y prevención de
¿Tienen los temas de seguridad laboral una posición relevante dentro del sistema de
gestión de la ética que utiliza su empresa?
Sí, y es un comprobable de manera explícita
• Respeto a los derechos humanos (dignidad, no discriminación, intimidad…) y laborales
(sindicación, negociación colectiva…)
• Selección y contratación con criterios de equidad.
• Transparencia y equidad en los procesos de evaluación y en las promociones.
• Salarios justos/de mercado.
• Promover y facilitar la conciliación profesional y familiar.
• Confidencialidad de los datos de los empleados y protección de su intimidad.
• Favorecer la formación de los empleados y su desarrollo profesional.
• Ofrecer un ambiente de trabajo agradable.
El comportamiento de la empresa con la competencia es uno de los compromisos menos
tratados en la mayoría de los códigos éticos. En este ámbito se abordan temas como:
• ompromiso de lealtad evitando prácticas de competencia desleal, tales como difundir
información falsa o tendenciosa que provoque el descrédito.
• Evitar un acceso inadecuado a la información de competidores.
• Promover la libre competencia, acorde con la legislación sobre la materia.
VI. Protección del medio ambiente
Tradicionalmente, el medio ambiente es uno de los temas que ha ido recibiendo cada
vez más atención en el ámbito de la responsabilidad corporativa. La mayoría de los códigos éticos tratan la relación entre la empresa y el medio ambiente, si bien lógicamente la
profundidad con que se trata depende mucho del potencial impacto medioambiental del
sector de actividad de cada compañía.
En este ámbito se pueden considerar las siguientes cuestiones:
• Respeto y preservación del medio ambiente.
• Compromiso de reducción de la contaminación/impacto ambiental generados por la
• Compromiso de potenciar el reciclaje.
• Uso eficiente de los recursos de la empresa (energía, agua, papel, etc.).
VII. Sociedad en general
Las empresas como operadores de mercado tienen un papel y un compromiso importante
en la sociedad. En este sentido, los códigos éticos suelen recoger algunas iniciativas o
compromisos de la empresa en beneficio de la sociedad en línea con la visión moderna
descrita anteriormente en cuanto a la mejor consecución del objetivo de sostenibilidad a
través de las empresas. Entre otras se pueden plantear:
• Cumplimiento de la legalidad vigente, con respeto a los derechos humanos.
• Contribución al desarrollo económico y social de la comunidad.
• Apoyo a los colectivos más desfavorecidos/promoción de la integración social.
• Colaboración con ONGs y proyectos solidarios.
• Limitaciones a la participación en asuntos políticos o total abstención.
• Cumplimiento de estándares o principios concretos de responsabilidad corporativa.
Al igual que en el apartado del plano interno sobre la conducta de los empleados, la enumeración propuesta de los principales grupos de interés o stakeholders no es cerrada. En
función del tipo de actividad desarrollada, o de la especial preponderancia que se quiera
dar a determinados aspectos, se pueden tratar otros como:
• Órganos reguladores y supervisores.
• Mercados de negociación de valores.
• Determinadas comunidades específicas.
Los códigos éticos suelen recoger algunas
iniciativas o compromisos de la empresa
en beneficio de la sociedad en línea con la
visión moderna de consecución del objetivo
de sostenibilidad a través de las empresas.
Mecanismos de implantación,
cumplimiento, seguimiento y
Una vez definidos los principios, valores y compromisos que conformarán el código ético de la compañía,
se hace necesario definir los mecanismos de implantación,
cumplimiento, seguimiento y mejora del mismo.
Algunos códigos proporcionan información detallada sobre estos mecanismos y otros sólo
los apuntan o los incluyen en documentos separados.
Se pueden diferenciar aquí dos aspectos: (a) el órgano encargado de definir y aprobar el
código ético y (b) la forma de divulgar y hacer exigible el código.
Con respecto a la primera cuestión, dada la relevancia del documento, que fija las líneas
de actuación internas y externas de la compañía, resulta conveniente que su impulso y
aprobación resida en el máximo órgano de administración de la compañía, generalmente
En algunos casos, la directiva al completo ha firmado una declaración escrita de compromiso con el código y de instar el cumplimiento del mismo por parte de sus subordinados.
¿Existe una comisión o comité formado por directivos que colabore en el diseño,
despliegue y seguimiento de la gestión de la ética?

References: artículo 54
 artículo 85
 Real Decreto 
 artículo 31
 Artículo 31
 resolución