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Timestamp: 2018-07-22 22:23:10+00:00

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Ricoh GX200, un toque de distinción | BLOG de JCM
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Ricoh GX200, un toque de distinción
Esta marca japonesa siempre se ha distinguido por ser innovadora dentro del mundo de la fotografía. Fue el primer fabricante en abandonar lo “analógico”, para centrarse exclusivamente en el mundo digital, decisión que le dio plenamente la razón frente a la competencia, ya que otras marcas dudaron mucho antes de dar este paso definitivo. Sin olvidar el segmento de cámaras compactas de consumo, Ricoh ha tenido la valentía comercial de fabricar unos prestigiosos y reducidos modelos con una clara vocación profesional, permitiendo viajar siempre “ligeros de alforjas”, pero sin renunciar a una gran calidad de imagen.
Con su modelo GR Digital (óptica fija de 28 mm), Ricoh dio la campanada en el año 2005. Nadie se había atrevido a sacar al mercado un modelo de este tipo, resultando apreciado por un segmento tan especial, ávido de la calidad en “frasco pequeño”. Después salió la Caplio GX100, similar a ella, pero con un zoom de 24-72 mm, un elemento realmente diferenciador. Tras la renovada GR Digital II (un modelo optimizado de la primera versión), ahora la marca japonesa nos presenta la GX200, como sucesora de la Caplio GX100, aparentemente igual… pero con substanciales cambios internos. Ricoh se encuentra “sólo ante el peligro”, el peligro de ofrecer algo distinto, innovador, y muy selectivo, pero que sin duda está sabiendo eludir ese riesgo tanto o mejor que como lo hizo Gary Cooper en aquella mítica película.
Hay que advertir que la GX200 nace comercialmente para satisfacer a un selecto segmento del mercado dotado de conocimientos técnicos precisos, para aquellos que saben lo que tienen entre las manos, con cultura fotográfica y creatividad suficiente para sacar esa “quinta esencia” que posee la GX200. Esto no quiere decir que cualquier persona no pueda obtener buenas fotografías en automático o programado con ella, ni mucho menos, pero esta cámara no es una compacta cualquiera (ni con un súper zoom), disponiendo de muchos ajustes manuales para controlar su gran potencial tecnológico.
Cuerpo: Es muy robusto (masivamente realizado en metal), de líneas sencillas y limpias, pero muy bien pensadas. La distribución y tacto de los mandos es envidiable, dando una gran sensación de seguridad funcional. Las dimensiones y peso son idóneos para llevar siempre la cámara en la mano, sin problema alguno (111,6x58x25 mm, y 208 g, sin incluir accesorios). El protagonista del frontal es el zoom óptico, el botón para liberar el anillo de protección para la colocación de accesorios ópticos, el LED para la iluminación auxiliar del enfoque AF (con luces bajas, a cortas y medias distancias), la empuñadura lateral/frontal/trasera (de tacto gomoso), el micro del sonido (monofónico), y los rótulos “Ricoh” y “GX200”.
La zona posterior contiene la amplia pantalla TFT/LCD de 2,7″ y 460 KP de resolución (magnífica calidad visual, ángulo de visión de 170º, y cobertura del 100%), el piloto de control de actividad de la electrónica, el conmutador de uso de la pantalla/visor (EVF electrónico, opcional), el mando “ADJ” (ajustes múltiples directos), y otros pulsadores de controles varios de la máquina, además del balancín para el ajuste del zoom óptico. La precisión y tacto es magnífico, propios de una cámara de tipo profesional.
Sólo existen dos tapas, una inferior abisagrada para proteger la batería y la tarjeta de memoria externa (con botón de seguridad), y otra lateral elástica para las conexiones de entrada/salida de la cámara, entre ellos el interruptor a distancia por cable (opcional, CA-1), miniUSB (2.0), y alimentador externo (opcional, AC-4c). Abajo también se encuentra la rosca para el trípode, y el altavoz para el sonido (monofónico).
En la parte superior está el botón para activar el flash integrado emergente, un pulsador “Fn1” (ajuste personalizable por el cliente), la zapata para unidad externa de flash (usada también para colocar el visor EVF electrónico), el interruptor general para encender/apagar la máquina, el botón del disparador, un dial para controles personalizables (en la zona superior de la empuñadura lateral), y el dial de modos de trabajo. A ambos extremos existe un anclaje para colocar una correa de sujeción para el cuello, o bien para la muñeca.
Para complementar a la pantalla TFT/LCD de color, Ricoh mantiene opcionalmente su excelente y compacto visor EVF electrónico (articulado para tomas de hasta 90º, con corrector de dioptrías), que se coloca en la zapata superior externa para el flash. Su resolución es buena, aunque sin llegar a la de la pantalla TFT/LCD de color. Para macros complejos, o ambientes bajos de luz, el poder sujetar la cámara contra la cara hace que se gane en estabilidad, a costa de un aumento notable de tamaño externo de la cámara (zona superior). Otra novedad en esta GX200 es la incorporación de un nivelador electrónico (activable/desactivable), que aparece en la pantalla/visor, indicando la posición perfecta de la imagen a capturar en cuanto a la horizontabilidad ideal.
El equipamiento básico de la GX200 es bueno, con un amplio y detallado manual en papel, software adecuado a sus necesidades, cargador/batería y cables, y la posibilidad de ampliar el equipo con eficaces accesorios. El PVP de la GX200 es de 499 euros, y 599 euros el kit de la cámara más el visor EVF electrónico (VF-1). Es muy recomendable la compra de la práctica tapa automática (LC-1), cuyo PVP es bastante económico, máxime en base a su excelente funcionalidad.
Objetivo: La óptica es un Ricoh Zoom Lens con un rango de distancias focales muy específico de 24-72 mm (continuo, o con pasos de 24 mm, 28 mm, 35 mm, 50 mm, y 72 mm), con 11 elementos en 7 grupos, incluyendo lentes asféricas y de baja dispersión de luz, de buena luminosidad en gran angular y adecuada en tele (F2,5-F4,4, máximo de F9,1-F15,8, con un total de 12 pasos de diafragma), razonablemente rápido y silencioso en su funcionamiento. Se le puede acoplar un conversor óptico de 19 mm (DW-6), y otro de 135 mm (TZ-1), mediante el adaptador correspondiente (HA-2), al igual que filtros y/o parasol con rosca de 43 mm. No obstante, el accesorio que es realmente un “iluminado” para esta GX200 es el “LC-1”, una tapa inteligente para el objetivo (no hay que quitar/poner), abriéndose/cerrándose con 3 triángulos articulados, y que debería ser un elemento de serie en la cámara, no un accesorio.
Este objetivo da predominancia al gran angular, en detrimento del tele, y para evitar en gran medida las distorsiones propias de un 24 mm (sobre todo a distancias cortas/medias), la GX200 va dotada de una opción en el menú (activar/desactivar), que permite equilibrar perfectamente la imagen, válida para todas las distancias focales disponibles, incluyendo los convertidores, el de 19 mm (continuo o con pasos de 19 mm, 22 mm, 28 mm, 40 mm, y 57 mm), y el de 135 mm (continuo o con pasos de 45 mm, 53 mm, 64 mm, 92 mm, y 135 mm). Al final de esta prueba comento detenidamente la incidencia práctica del uso del zoom digital en esta GX200.
El enfoque automático AF es bastante eficaz y razonablemente rápido, con posibilidad de usar multipunto y puntual, asistidos por luz auxiliar externa (cortas y medias distancias). Ha pasado de ser del tipo mixto, para quedarse exclusivamente con el sistema TTL (detección de contraste), lo que evita interferencias externas con los sensores. También hay posibilidad de realizar el enfoque manual (bastante preciso), e incluso fijo en infinito, en especial para los paisajes. El macro funciona en angular desde 1 cm (desde 4 cm en tele), algo extraordinario para cualquier cámara, pero que en las Ricoh se puede ajustar en toda la superficie de la pantalla/visor el punto de enfoque y/o exposición manualmente… todo un lujo. Si los desenfoques selectivos son de gran efectividad y belleza, con el uso del modo macro (en cualquier distancia focal) se incrementa espectacularmente.
Sensor/Electrónica: El complemento a esta magnífica óptica es el eficaz estabilizador electromecánico en la base del sensor, el cual es un CCD de 12 MP reales (4000×3000 píxeles), con un tamaño de 1/1,72″ (densidad de 28 MP/cm2), posiblemente necesitado de unas dimensiones mayores para tan elevada resolución. La electrónica le complementa muy bien, disponiendo de un nuevo procesador “Smooth Imaging Engine III”, responsable de la gestión general de la cámara. El rango de velocidades de obturación va desde 1/2000 a 180 segundos (39 posiciones), con exposición matricial (256 segmentos), ponderada central, y puntual. La compensación EV puede ser de +/- 2EV (punto intermedios de 1/3 EV), con opción a horquillado/bracketing en este sentido, así como en el modo de color. Como buena cámara profesional, el balance de blancos puede ser automático, o bien manual (6 posiciones). No obstante, estos ajustes manuales pueden ser progresivos, e incluso existe una opción para controlar muy finamente todos los tonos posibles. Las sensibilidades van desde 64 a 1600 ISO.
La GX200 muestra su faceta profesional en sus modos de funcionamiento, y los ajustes complementarios. El dial superior lleva las opciones: “Automático” (Icono Cámara Verde), “P” (Programado), “A” (Prioridad de Diafragma), “M” (Manual Total), “SCENE” (8 programas especiales, incluyendo el vídeo, y el que endereza planos inclinados, especialmente textos, aunque trabaje por debajo de la máxima resolución de la cámara), y 3 “MY” (memorizaciones independientes de modos de trabajo, parametrizables por el usuario). Los filtros de color son amplios y efectivos, incluyendo en monocromo (con efectos de virado realmente notables). Un dial vertical delantero permite ajustes varios, incluyendo el cambio de la combinación diafragma/velocidad en “Programado”, 2 botones (Fn1 y Fn2) que son programables para diversas funciones especiales, mientras que la “joya de la corona” es el mando “ADJ”, con múltiples opciones de funcionamiento/ajuste. Difícilmente se puede encontrar una cámara con todas estas posibilidades, con tanta versatilidad técnica, y a la vez tan fácil de usar, al menos para quien sepa lo que tiene entre las manos, y/o se lea bien el magnífico manual en papel que facilita la marca.
Grabación: La GX200 lleva una memoria interna de 54 MB, sólo para emergencias o copias de ficheros entre diversas tarjetas de memoria, con ranura para las estándar SD/SDHC (hasta 16 GB), las más difundidas en el mundo multimedia. Las imágenes se pueden grabar en formato RAW (DNG, el más difundido en este segmento) o JPEG (EXIF 2.21), en 4:3 (estándar digital, a 12 MP), 3:2 (estándar analógico, a 10 MP), o 1:1 (especial cuadrado, a 9 MP). El aumento del buffer interno de la cámara es una de las novedades de esta GX200, por lo que la velocidad de grabación se aprecia especialmente en el formato RAW (DNG), que ahora es de unos 4,5 segundos, pudiéndose realizar 4 capturas consecutivas. En JPEG, a la máxima calidad es de unos 2 segundos, el mismo tiempo que tarda en encenderse la cámara. En vídeo se puede grabar en alta calidad, hasta 640×480 píxeles, a 30 fps, y con sonido (monofónico), aunque sin poder utilizar el zoom óptico durante el proceso, sólo el zoom digital. En una máquina fotográfica de este tipo, el vídeo es un elemento meramente accesorio, aunque con una razonable calidad.
Alimentación: Es doble, mediante batería recargable de litio DB-60 (3,7 v y 1150 mAh), con una excelente autonomía energética (hasta 350 capturas, según normas CIPA), o bien dos unidades estándar “AAA” (alcalinas -unas 45 capturas-, oxyride, o recargables de Ni-MH), además de llevar toma para un alimentador externo de red.
Flash: La unidad integrada es de mecanismo emergente, disponiendo de gran potencia (con 6 modos de funcionamiento), pudiendo llegar a sobreexponer objetos muy cercanos, aunque se puede dosificar el destello con su propia compensación EV (+/- 2 EV, con pasos de 1/3 EV). La cobertura en gran angular es de 20 cm a 5 m, y en tele de 15 cm a 3 m. La recarga del flash es muy rápida, siempre y cuando la batería tenga un buen nivel de energía. La zapata superior permite usar unidades externas de flash, recomendables los indicados por la marca (para una óptima lectura TTL).
Prueba dinámica: La GX200 tiene una marcada personalidad, la cual se debe comprender y respetar para obtener de ella el máximo rendimiento. En el apartado de la sensibilidad ISO, el ruido en la imagen está presente desde los 400 ISO. Hasta ese valor, la imagen es buena (preferiblemente entre 64 y 200 ISO), pero en 800 ISO el ruido es ya notable, especialmente en zonas oscuras y densas (en las más claras es aceptable la calidad), mientras que a 1600 ISO ya no se puede trabajar como se merece esta cámara. Posiblemente el responsable del ruido en la imagen a sensibilidades altas sea el pequeño tamaño del CCD, máxime para una elevada resolución de 12 MP. Es difícil meter un sensor de al menos 2/3″ con esta óptica en un cuerpo de sólo 25 mm de grosor, pero se podría renunciar a un cuerpo tan fino, a cambio de un mejor comportamiento a sensibilidades elevadas. En automático la cámara trabaja en un rango entre 64 a 154 ISO, óptimo para la GX200. Si se elige la opción “Auto-Hi”, se pueden elegir los topes máximos de sensibilidad hasta donde puede llegar la cámara (Hasta 200 ISO, Hasta 400 ISO, Hasta 800 ISO, y Hasta 1600 ISO). Existe un sistema de reducción de ruido, en el que también se puede elegir desde que sensibilidad ISO puede comenzar a trabajar (Desconectado, Activado Siempre, Desde 400 ISO, Desde 800 ISO, y A 1600 ISO).
Los resultados obtenidos en esta prueba, que se pueden comprobar en las imágenes incluidas en este artículo y en los enlaces indicados al final del mismo, evidencian una calidad francamente buena, siendo muy equilibrada en todos los sentidos. Con los ajustes estándar de la cámara es posible lograr un rango dinámico amplio, junto con una nitidez excelente. La gama tonal es muy completa, con colores vivos y naturales. Con luces artificiales críticas, y con el balance de blanco en automático, apenas hay dominantes (máxime si se afinan las correcciones manuales). La fotometría y telemetría son impecables, especialmente con el ajuste en modo “puntual” en ambos parámetros, por pequeñas que sean las zonas a controlar. Tras gruesos cristales, o superficies reflectantes, apenas hay incidencia alguna en los buenos resultados de funcionamiento de la cámara. Sólo el ruido en la imagen desde los 400 ISO, con luces bajas y zonas densas, puede considerarse como un punto a mejorar por la marca, aunque la buena luminosidad de la óptica, unida a una eficaz estabilización de la imagen, y los largos tiempos de exposición, ayudan a mitigar el problema indicado. Lo cierto es que según se usa la cámara, y se van descubriendo sus muchos ajustes posibles, se aprecia el gran toque profesional que Ricoh ha dado a esta GX200.
Hay que significar que, debido a la gran calidad general de esta máquina, es factible la utilización del zoom digital, no muy habitual en cualquier otra cámara digital, por la merma de la calidad en la imagen. En la GX200, el resultado es muy aceptable hasta un 1,5x con dicho zoom digital, mientras que los valores superiores, hasta un 4x (“Normal”), o un 6,3x (“Auto Resize”), es sólo recomendable en casos de pura necesidad, aunque en esta Ricoh la imagen no llega a ser inaceptable de manera alguna. En “Auto Resize”, según se elevan estos valores (1,0x a 6,3x), decrece la resolución (12 MP a 0,3 MP), de una manera proporcional. Este zoom digital simula un avance de las distancias focales por encima de los 72 mm ópticos, quedando de la siguiente manera: 1,0x (72 mm y 12 MP), 1,2x (88 mm y 8 MP), 1,5x (111 mm y 5 MP), 2,0x (141 mm y 3 MP), 3,1x (225 mm y 1 MP), y 6,3x (450 mm y 0,3 MP). En el modo “Normal” se mantiene en todo momento la resolución nominal elegida, incluso la máxima de 12 MP, correspondiendo los valores con estas hipotéticas distancias focales: 1x/72 mm, 1,2x/86 mm, 1,5x/108 mm, 2x/144 mm, 3x/216 mm, y 4x/288 mm.
Conclusión: Es evidente que no existe el producto perfecto, pero si el que resulta eficaz en gran medida con respecto a las necesidades del usuario. La Ricoh GX200 es una herramienta inestimable para el fotógrafo, especialmente el avanzado/profesional, ya que sus grandes virtudes, unidas a una creatividad e intuición adecuadas, son capaces de ofrecer un rendimiento impresionante a esta cámara compacta, discreta, pero bella… todo un toque de distinción en el mundo de la fotografía, sin lugar a dudas.
– Ricoh GX200 (1)
– Ricoh GX200 (2)
– Mirada intimista (1)
– Mirada intimista (2)
– Mirando en 50 mm
– Lanzarote 2008 (2)
– Concierto floral (1)
– Detalles urbanos (1)
Nota (1): Con fecha 15.07.2009, la marca ha publicado el Firmware v1.25, que optimiza notablemente el comportamiento de la GX200.
Nota (2): Aunque existe una funda oficial de la marca para esta cámara (SC-45), no lleva sujeción para el cinturón (sólo una argolla), y la tira de material móvil para poder cubrir el visor EVF, para llevarlo puesto fijo en la máquina, resulta algo incómoda en general. Personalmente, y aunque no me gusta hacer publicidad de marcas, en esta ocasión si que puedo recomendar una magnífica funda que va perfecta para la GX200, además puesta con la tapa LC-1 especial para la óptica. He buscado hasta la saciedad, hasta dar con funda ideal: Lowepro “D-Pods 40” (exactamente esta referencia). Lleva amplia sujeción para el cinturón (o se puede colgar del hombro, o en bandolera), es robusta, eficaz, y del tamaño mínimo correcto. La postura es vertical, por lo que al fondo -bajo la cámara- cabe una batería de recambio y alguna tarjeta de memoria. La recomiendo especialmente para la GX200.
Nota (4): Tengo creado un censo de usuarios de las Ricoh Pro, con envío especial vía e-mail de información específica de esta cámaras de Ricoh. Para darse de alta es suficiente ser propietario/usuario de uno de estos modelos (GRD o GX), y enviarme un e-mail privado.
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124 comentarios to “Ricoh GX200, un toque de distinción”
03/12/2013 a 2:11 PM
Mi nombre es Jordi , vivo en Sant Pol de Mar cerca de Barcelona, hace quatro años , siguiendo tu blog adquirí una Gx200 , i siempre me acompaña , a diferencia de la D90 que solo utilizo en contadas ocasiones.
Sin embargo, desde hace unos dias , la cámara parece que tiene un problema de exposición i las fotos salen muy oscuras.
Me interesaria saber si tienes constancia este problema , si es habitual i si merece la pena revisarla , teniendo en cuenta tu información sobre la centralización de las reparaciones en Alemania.
Espero me puedas aconsejar y dar tus impresiones.
03/12/2013 a 10:06 PM
Poseo una GX200 con todos sus accesorios, y es una “joya” que difícilmente se desprende uno de ella, especialmente si se sabe lo que se tiene entre las manos… Si tuviera un problema con ella, la repararía, a mi me merece la pena, al menos. Además, el SAT de Ricoh en Alemania es muy bueno, a mi me revisaron otra de mis Ricoh, una GRD del año 2005 (de las primeras en salir al mercado), y me la dejaron como un “pincel” en Alemania.
Para iniciar el proceso de solicitar la reparación debes entrar en esta página oficial del intermedario de Ricoh en España para este menester, y que es quien se encarga de enviar tu cámara al SAT de Alemania, quien te la devuelve directamente. Tienes que registrarte previamente en esta página web. Así es como yo lo hice con mi GRD del 2005: https://ricoh.rma-request.com/RMA/welcome.asp?SEID=3122013215746590598571761043620747256457718&Language=4
La cámara has de enviarla por mensajero, bien protegida, y “exclusivamente” la cámara, es decir, sin batería, ni funda, ni tarjeta de memoria… a “pelo”.
No obstante, antes de hacer esto, ¿has comprobado que todo está correcto a nivel de ajustes?. Te lo digo por si algo se te ha cambiado sin darte cuenta. Es más, ahora no tengo la cámara a mano, creo recordar que lleva una opción para resetear todos los ajustes, e incluso no se si tienes actualizada la versión del firmware a su última versión. En la prueba del blog tienes al final del trabajo, dentro de la zona de “Notas” un enlace para comprobar y actualizar el firmware. Mira bien esto, y me lo dices, procuraré tener mi GX200 a mano si es preciso para verificar alguna duda que tengas sobre el tema.
Si lo deseas, me puedes escribir directamente a mi e-mail privado (va al final de las pruebas de mi blog).
Gon Dubón Says:
24/11/2013 a 1:00 AM
Mi nombre es Gonzalo, soy de Valencia y también soy propietario de una GX200. En su día compré el VF-Kit, el 19 mm y el 135 mm.
El caso es que no le doy demasiado uso desde que adquirí una Canon 5D y me enganché al rodaje de video. Es una lástima tenerla parada y he decidido venderla.
Si a alguien le puede interesar, vendo el pack completo por 250€ (Cámara, visor electrónico y las dos lentes) y regalo funda Lowepro Apex 60 AW y 5 tarjetas de memoria (1 de 1Gb, 2 de 2 Gb y 2 de 4 Gb). Tanto la cámara como los accesorios están en perfecto estado.
09/11/2013 a 6:14 PM
Me llamo Juanjo y poseo una Ricoh GX200 gracias a tu experiencia, análisis y pruebas. Me quedé encantado con el diseño, la calidad general, y el aura especial de la cámara que me la compré de ocasión. Estoy muy satisfecho a pesar de que el nivel de ruido podría ser mejorable, razón por la que se me pasa por la cabeza pasarme a la hermana mayor GXR con el módulo inicial S10.
Actualmente dispongo también de una GX100, la cual no enciende (botón power) pero puedo acceder mediante la previsualización de imágenes y luego realizar fotos, el problema es que luego para apagarla debe ser mediante el apagado automático, y si cambio de dial de ajustes (A,M,P, etc..) se apaga. No sé si es reparación seria, o no. Sea como sea es una avería.
¿Crees que merece la pena la reparación? Por lo que estoy viendo en los post el coste puede estar sobre unos 200€. La verdad es que me da pena tenerla en estas condiciones.
Por cierto, te agradecería me añadas al censo que estás realizando de poseedores de una Ricoh.
10/11/2013 a 5:49 PM
La GXR es muy buena, pero en su conjunto, la GX200/GX100 me gustan más… Lo que me comentas sobre la GX100 es una pena, pero creo que merece la pena resolverlo, pues el SAT oficial de Ricoh (centralizado en Alemania) es francamente bueno. Lo pude comprobar con una revisión que me hicieron a mi veterana (e insustituible GRD del año 2005, de las primeras den España). Debes iniciar el tema en esta página: https://ricoh.rma-request.com/RMA/welcome.asp?SEID=332013114814027529762674064332462582524427&Language=4 (elige el idioma español, se selecciona arriba a la derecha). Ellos se encargan unificadamente de enviarla a Alemania. Se envía por mensajería la cámara (desprovista de cualquier accesorio, ni siquiera la batería), y te la envían de vuelta perfectamente reparada. Es importante que tengas la GX100 actualizada en cuanto al firmware (mejoró mucho este modelo con su último firmware, así como en la GX200. Al final de la prueba de la GX200 tienes (en “Notas”) de donde descargarlo, y como hacerlo.
Ya no mantengo el grupo sobre Ricoh, desde la desaparición de Ricoh España (Ricoh suprimió todas sus delegaciones en Europa, salvo la central de Alemania), llevándose con distribuidores locales. Desde entonces, en España no es una maravilla su representación, prueba de ello es que apenas encuentras máquinas en nuestro país… lamentable decisión de la marca. Por ello, no he podido volver a probar ninguna cámara de esta marca, cosa que es una pena, pues me encanta. Poseo una GX200 (completa), una GRD (2005), una R-10, y una R-5, todas ellas magníficas.
No te desprendas de las GX200/GX100… son unas “joyas”. Procura trabajar con ellas hasta 200 ISO, es como mejor rinden.
17/11/2013 a 1:02 AM
Gracias por tus comentarios y consejos. La verdad es que me encanta como te comenté anteriormente el aura que desprenden las cámaras de Ricoh. Parecen estar realizadas por y para fotógrafos que buscan la experiencia esencial de la fotografía.
Procuraré mantener ambas cámaras, ya que me encantan, lástima que no acaben de rendir a partir de 200 ISO, por lo demás, toda unas joyas.
Esperemos que Ricoh continúe en su línea, aunque vaya a contracorriente de otros fabricantes y creando nuevos conceptos para mejorar la experiencia de captar la luz.
17/11/2013 a 4:56 AM
Trabajar hasta cierto nivel ISO de una máquina no es un problema cuando los resultados son muy buenos, y además cuando hay margen amplio de funcionamiento en los tiempos de obturación bajos de la misma. Las Ricoh tienen esta peculiar manera de ser, es cuestión de habituarse a ellas. Respecto a la marca en nuestro país, fue una lástima la desaparición de Ricoh España en cuanto al sector de fotografía (continua sólo para las fotocopiadoras), pues fue la era dorada de estas cámaras en España. Desde que no existe, se han convertido en una marca “fantasma”… no se las encuentra, ni se las ve en los comercios, toda un auténtico despropósito, de veras. Los sucesivos distribuidores, desde entonces, no lo han podido hacer peor.
03/03/2013 a 1:00 AM
Tengo una GX100 que adoro y que me están reparando porque se bloqueó el objetivo. Querría saber, si eres tan amable, si la lente conversora de la GX200 me sirve. La compré y he usado pero me da imágenes desenfocadas muy a menudo. Renové el firmware de mi máquina. Estoy encantado con los resultados del gran angular 19 mm. Impresionante tu blog. Gracias por tu trabajo.
03/03/2013 a 8:49 AM
No te desprendas de esa joya de GX100, merece la pena repararla, máxime si es en el SAT oficial de Ricoh, que está centralizado en Alemania para toda la UE, trabajan muy bien, a diferencia de la red comercial existente en España… algo “fantasmal” desde que desapareció Ricoh España como tal, que era un grupo excelente, lástima ciertas decisiones de algunas marcas, y muy especialmente Ricoh, sus productos se merecen un distribuidor al nivel de los mismos.
Utilicé una GX100 durante largo tiempo, una unidad prestada por la entonces Ricoh España, para una prueba de larga duración. Finalmente, tras su devolución, me dejaron la GX200 para otra prueba similar en este blog, y como me quedé con el “gusanillo” de la GX100, pero ya no se encontraba, me compré una GX200 para mi uso personal. Ambas son excelentes, con muy ligeras diferencias, por lo cual, cualquiera de las dos son una magnífica opción de compra… incluso actualmente, son de lo mejor que hay en compacta de toque profesional. La prueba de la GX200 de este blog se puede aplicar prácticamente a tu GX100.
Es imprescindible tener el firmware actualizado, como hiciste. Respecto a las dos lentes conversoras existentes para la GX100/GX200 (son totalmente compatibles), dan un excelente rendimiento, pero has de tener presente que tienes que tener el zoom inactivo mientras las usas, es decir, si es la “gran angular” debes tener en gran angular fijo el zoom, y si es la “tele” ídem, en tele máximo fijo. Si no respetas estas instrucciones, los viñeteos o desenfoques (e incluso distorsiones) se manifestarán, si las usas bien, la calidad es muy buena, sin restar enfoque ni luminosidad.
Gracias por seguir este blog, y por tus palabras hacia él.
03/03/2013 a 10:24 AM
Agradezco muchísimo tu respuesta y la rapidez en la misma. Caí en tu blog buscando reforzar mi decisión de repararla. Estoy tremendamente satisfecho con ella. Leí en tus contestaciones anteriores la conveniencia de hacerlo a través del SAT. Yo lleve la cámara con las lentes bloqueadas (a medio salir) a la tienda donde la compre en 2007. Sólo por el diagnóstico y los portes a un servicio “centralizado en Barcelona” (no se más) me pidieron 60€ que no habría de pagar en caso de que acepte el importe de la reparación que han presupuestado en 190€ aprox. Por cambiar el grupo óptico entero y arreglar el pulsador de zoom de la parte trasera que se había partido y perdido parte de el aunque no me impedía manipularlo. Es decir que volveré a tener cámara nueva por lo que me costaría una de segunda mano. Al leer tu post y tener en casa el visor, la lente de 19mm y el convertidor a 135mm quedé tremendamente reforzado en mi decisión de arreglarla. Revisare que el firmware sea el último cuando llegue (por cierto ¡30 días de plazo! Debido a que han de esperar las piezas) y para no tener problemas quizás configure una de sus memorias con el zoom al máximo y usarla solo cuando ponga el convertidor para no olvidarme y meter la pata. Nada más. Aquí nos encontraremos. (Me quede con ganas en el anterior comentario de felicitarte por las fotos que ilustran la calidad de las cámaras de tus test. Se agradece no ver repetido 5 veces el angelito de la estantería. Envido la capacidad que demuestra esa mirada y acrecienta mis ganas por hacer fotos). Un abrazo, amigo. Gracias.
03/03/2013 a 11:49 AM
Por lo que me indicas, el SAT que te van a reparar tu GX100 no es el oficial de la marca, situado en Alemania. Yo tuve que recurrir a él para revisar mi GR del 2005, la primera que parecía de esta saga, y el funcionamiento es contactar vía página oficial de Ricoh (en español): https://ricoh.rma-request.com/RMA/welcome.asp?SEID=332013114814027529762674064332462582524427&Language=4. Tienes que enviar por mensajería la cámara a un centro receptor que está en Cataluña, la máquina desnuda -sin accesorio alguno-, quienes la envía a Alemania (SAT oficial centralizado para toda la UE). Una vez aprobado el presupuesto/pagado, contactan vía e-mail en español desde el SAT de Alemania, te la devuelven vía mensajería, perfectamente embalada y con toda la información de la reparación.
Si, en caso de problemas como el que has tenido, al menos te cambian todo el grupo óptico (es mejor, es complejo desmontarlo/montarlo), e incluso a veces el propio sensor (va en el conjunto). Si te lo hacen bien, en ese SAT, cambiando todo el grupo óptico, y el mando del zoom, no es caro, es correcto, y es una cámara que merece la pena conservar, como hice yo con mi GRD (tengo de Ricoh la GR del 2005, la GX200, la R10, y la R5). El plazo tampoco es largo, teniendo en cuenta que las piezas las tendrán que pedir al SAT de Ricoh en Alemania, y después cambiarlo en tu cámara, ajustando todo bien. Mi consejo es que, una en en tus manos, revises que todo ha quedado bien, y saca imágenes para comprobarlo. Me imagino que te darán un plazo de garantía de la reparación. Pide factura, como es lógico, y bien sellada.

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