Source: http://aajc.com.ar/home/institutos/objetivos-de-los-institutos/
Timestamp: 2017-12-15 12:17:14+00:00

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: Objetivos de los institutos
La ciencia jurídica como todas las ciencias requiere para su perfeccionamiento de la especialidad. Y justamente es la intención de la AAJC, de desarrollar en forma pormenorizada y específica las diferentes ramas del derecho con la justicia constitucional.
Para ello hemos creado los Institutos. En primer término hemos dictado la Resolución Nro. 1 en la que se establece el Reglamento General de los Institutos.
Luego a través de la Resolución Nro. 2 se ha creado el INSTITUTO DE DERECHO PARLAMENTARIO con un anexo donde figura su propio reglamento.
Del mismo modo que el anterior creamos mediante las siguientes resoluciones otros Institutos tales como:
• Resolución Nro. 3, el INSTITUTO DE DERECHO FEDERAL, PROVINCIAL Y MUNICIPAL (sede en Entre Ríos),
• Resolución Nro. 4, el INSTITUTO DE DERECHO AMBIENTAL
• Resolución Nro. 5, el INSTITUTO DE DERECHO A LA PAZ
• Resolución Nro. 6, el INSTITUTO DE DERECHO MINERO Y DE LA ENERGÍA
• Resolución Nro. 7, el INSTITUTO DE DERECHO DE GENERO
• Resolución Nro. 8, el INSTITUTO DE DERECHO ADMINISTRATIVO
• Resolución Nro. 9, el INSTITUTO DE DERECHO ANIMAL
La humanidad tiene hoy más que nunca un desafío muy grande, pues el cuidado del ambiente debe ser prioritario para nuestro planeta. La temática ambiental está en la agenda y discursos de todos los referentes mundiales.
El 30 de noviembre de 2015 el Presidente francés François Hollande al inaugurar la Conferencia sobre el clima en la ciudad de París, dijo “……El planeta se encuentra al borde de un punto de ruptura en materia ecológica. Y los buenos sentimientos y las declaraciones de intención ya no alcanzan, debemos elaborar objetivos claros como la limitación del incremento de la temperatura a menos de 2 ° para el 2100…”.
El Papa Francisco en la encíclica Papal “Laudato Si”, realiza una crítica mordaz del consumismo y el desarrollo irresponsable con un alegato en favor de una acción mundial rápida y unificada “para combatir la degradación ambiental y el cambio climático”.
Finalmente, no debemos olvidar que tanto en el derecho ambiental, como en el derecho minero y la energía, pugnan por un lado los derechos económicos por parte de las empresas públicas o privadas, y por otro lado el derecho a un ambiente sano y saludable, encontrándose el equilibrio entre ambos en el derecho al desarrollo sustentable regulado en el artículo 41 de la Constitución Nacional. Este sea quizás el desafío más importante de este Instituto.
INSTITUTO DE DERECHO DE GÉNERO
La ONG la “Casa del Encuentro” dio a conocer la dramática cifra de una mujer asesinada cada 30 horas en el país por violencia de género. Por su parte la Corte Suprema de Justicia de la Nación a través de la Oficina de la Mujer a cargo de la ministra Elena Highton de Nolasco reveló que hubo 225 asesinatos de mujeres en el año 2014 por femicidios. La mayoría de ellas entre 21 y 40 años. En el 75 % de los casos el victimario fue un allegado de la víctima. Solo en un 7 % los femicidas eran extraños.
En 30 casos hubo denuncias previas por parte de las víctimas. Por los femicidios ocurridos en 2014 hubo 27 sentencias condenatorias.
Ante ello, este Instituto tiene como tarea principal el de brindar herramientas jurídicas para la solución o mayor protección a las personas de ese grave flagelo.
La Paz, es un concepto que hunde sus raíces en la antigüedad, tanto China, Grecia, India, y Roma tenían desarrollado un concepto de Paz no solo como culminación de una guerra, sea conflictos internos o guerras entre pueblos diferentes, sino como orden ante el caos. Se pueden distinguir dos raíces, 1) la Oriental, que le imprime sentido desde lo micro, como equilibrio interno, asociada a la armonía de la Psiquis, el espíritu o alma y el cuerpo. 2) La cristiana-occidental, con raíz Greco-Romana, afirma que su sentido es externo, como conclusión del conflicto. Como fin, no como principio. Occidente, expansivo en todas las formas culturaliza el concepto negativo y externo de la Paz, como ausencia de Guerra, conflicto manifiesto o desorden interno. Este definir la Guerra, el conflicto o la Violencia como aspecto positivo frente a la Paz que se define “como ausencia de…”, por lo tanto negativamente, es el salto de Paradigma que tratamos de mostrar.
La construcción negativa de la Paz dificulta la construcción positiva de la Paz, y su fuerza como Derecho Fundamental, y principio rector.
En cambio el concepto de Paz que enunciamos es el positivo, dónde se privilegia el hombre, y la humanidad, y no al Estado como sujeto y fines. El que se empezó a perfilarse después de la Segunda Guerra Mundial.
La terminología “derechos humanos de tercera generación” fue acuñada por Karel Vasak, Director del Departamento Jurídico de la UNESCO. Pronunció un discurso en 1979, la lección inaugural de la Décima Sesión Del Instituto Internacional de Derechos Humanos Vasak , puso especial énfasis en postular unos Derechos Humanos de la Tercera Generación, que completaran a las libertades Civiles y políticas de la Primera, así como los derechos económicos sociales y culturales de la segunda. Los Pactos de 1966, se hicieron cargo de esas Generaciones de Derechos, por lo que era necesario según Vasak, un Tercer Pacto que recogiera los anteriores e incorporara la Solidaridad, que incluye la paz, la protección al medio ambiente, y el derecho al desarrollo humano.
La Paz como hemos hecho referencia no es un concepto negativo ni vacío, sino una plenitud de un Estado en el que se goza de la libertad y de la Justicia. Por su parte el derecho a la Paz no es solo individual sino colectivo. Se habla de Derecho “a la paz” no de Derecho de la Paz, porque una norma jurídica contribuye a que “devenga” una realidad tangible… Hace falta para esto la comunidad, El Estado, entidades públicas, privadas e individuos. Es por esta dinámica que el derecho a la paz es una mezcla entre lo que es y lo que debería ser.
El Director de este Instituto, el Dr. Javier Barraza, me ha señalado que asume el compromiso de formar juristas y expertos en el Derecho Administrativo y brindar una visión clara de esta rama de la ciencia jurídica. En efecto, el Derecho Administrativo, está en una etapa de profundos cambios, procesos reestatizadores, una Ley de Procedimientos Administrativos que se revela obsoleta para los nuevos tiempos, impone que esta rama de la ciencia jurídica sea estudiada mediante un proyecto generoso e integrador.
En suma, el Derecho Administrativo es un derecho con características particulares. Sus conceptos sui generis y sus instituciones fuertemente moldeadas sobre ideas políticas y necesidades históricas, nos indican que difícilmente esta rama de la ciencia jurídica pueda ser comprendida cabalmente si se utilizan los esquemas interpretativos del Derecho Civil. En consecuencia, esta particular rama del Derecho, solo será entendida si previamente se analizan problemas fundamentales, tales como: las relaciones del Estado con el ciudadano, la continua tensión entre autoridad y libertad, la puja perpetua entre interés individual e interés general. Por ello, la tarea fundamental de los juristas es restablecer las conexiones del Derecho Administrativo con la ciencia política, la sociología, la filosofía, la epistemología de la ciencia. Y, esto es lo que se hará en este Instituto, brindara un panorama amplio, basado no sólo en la fría letra de la ley.
En efecto, las numerosas instituciones del Derecho Administrativo, han dado lugar a múltiples interpretaciones, pues en esa tarea jurídica, se desconoce que aquellas fueron creadas por necesidades políticas, o responden a conceptos sociológicos. Así, la teoría del acto de gobierno, fue una respuesta jurídica a una necesidad política, la necesidad de los miembros del Consejo de Estado de preservarse y subsistir. Del mismo modo, para entender el poder reglamentario, previamente se debe analizar la realidad de un Estado, y luego de ello, estaremos aptos para determinar la forma en que se ha recepcionado tal poder.
En virtud de lo expuesto, puedo afirmar que, solamente para un jurista desatento, las apariencias permiten comparar la responsabilidad del Estado con la de un particular. Por lo demás, el Derecho Administrativo es producto de una larga evolución que aún no ha concluido, pero es tal el grado de desarrollo en que nos encontramos, que unánimemente se acepta que el Estado debe estar sometido al Derecho. No obstante, cabe recordar que existen ámbitos donde el poder del Estado resulta infranqueable, por ej: la discrecionalidad, la razón de Estado, secreto de Estado, en fin, múltiples conceptos que hacen que la lucha por el sometimiento pleno del Estado al Derecho no haya concluido, es que la razón de Estado no capitula de un día para otro.
Esos son algunos de los compromisos y desafíos de este Instituto.
Por último, quiero recordar una vieja leyenda maya. Los hombres son los únicos que matan por placer, que torturan y violan, pero son los únicos que ríen, que sueñan despiertos, que convierten la basura en hermosura, los que descubren colores que el arco iris no conoce, los que dan música a las voces del mundo y crean palabras para que la realidad y su memoria no sean mudas. Siguiendo esa vieja leyenda, y con una visión esperanzadora, espero que la creación del Instituto de Derecho Administrativo que hoy fundamos indique el camino para que el Derecho Administrativo, no sea simplemente un mero discurso, sino que coadyuve al fortalecimiento de las instituciones del Estado.
En este siglo XXI seguir pensando a los animales como una cosas, es algo ya inadmisible, pues los animales son seres vivos, con sentimientos y derechos que debemos proteger.
Como ya se ha establecido en doctrina y en jurisprudencia, en este orden, son seres no humanos sujetos de derechos y sintientes, con toda la extensión y consecuencia que ello traerá aparejado.
Debemos pensar en el futuro y no en el pasado, pues el derecho animal es un derecho que llego para quedarse y seguir creciendo.
PRESIDENTE DE LA AAJC

References: Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
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 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
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 artículo 41
sui generis