Source: https://www.albedomedia.com/pruebas/desvelando-la-olympus-om-d-e-m1-mark-iii/
Timestamp: 2020-07-14 23:08:08+00:00

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Desvelando la Olympus OM-D E-M1 Mark III | Albedo Media
Desde la primavera de este 2020 está disponible la tercera revisión de una de las cámaras más representativas de la familia OM-D de Olympus. Ya en su primera versión, presentada en 2013, la E-M1 se distinguía por ofrecer una alternativa profesional bajo un cuerpo ligero pero con características y funciones poco habituales en otras cámaras. Distinción que encontramos en este nuevo modelo, la E-M1 Mark III, que adopta muchas de las mejoras de su tope de gama, la OM-D E-M1X.
Olympus OM-D E-M1 Mark III. © Albedo
Como sucede con frecuencia con la llegada de una nueva versión, el modelo anterior, la E-M1 Mark II, todavía se encuentra a la venta con un precio ligeramente inferior. Una cámara que, tras su última actualización de firmware que mejoró su capacidad de enfoque y calidad de imagen, puede suponer una alternativa interesante para quienes no necesiten los últimos adelantos o para quienes prefieran invertir la diferencia de dinero en ópticas.
Sirva como ejemplo de esto último M. Zuiko Digital ED 12-45mm f/4 Pro, el nuevo zoom polivalente compacto con apertura máxima constante a f/4 de la marca. Un objetivo de poco más de 250 g con la calidad esperada en una óptica de la serie PRO y cuyo rendimiento también comprobaremos en la presente prueba.
M. Zuiko Digital ED 12-45mm f/4 Pro. © Albedo
La difícil decisión entre más prestaciones o menos inversión surge siempre que aparece un nuevo modelo en el mercado. Una duda que ayudaremos a resolver en este artículo al analizar, no sólo las novedades de la Mark III, sino las diferencias con la Mark II, tanto sobre el papel como en un análisis técnico.
El tamaño se mantiene intacto y el peso ha aumentado tan poco –menos de 10 g– que casi no merece la pena mencionarlo. El aspecto exterior del nuevo modelo se parece tanto al anterior que cuando la tenemos entre las manos debemos mirar al logotipo –ahora en la parte frontal– para saber con qué modelo estamos trabajando.
Salvo el cambio de ubicación de la denominación del modelo, a primera vista parecen casi idénticas. © Albedo.
Sin embargo, al poco de empezar a usar la cámara vamos encontrando esos pequeños cambios en apariencia que resultan importantes en el manejo, pues mejoran y agilizan sustancialmente el trabajo.
Aparece por fin el joystick para elegir el punto de enfoque de manera rápida. Cuando se activa de este modo la elección del área de enfoque, los diales principales funcionan para elegir el tamaño de la superficie a enfocar. Así, son necesarios menos botones para enfocar y ahorramos segundos que con frecuencia resultan vitales en determinadas disciplinas fotográficas.
La aparición del joystick ha obligado a reubicar algunos botones pero todo redunda en un mejor manejo. © Albedo
A pesar de esta incorporación, las crucetas que rodean el botón ‘OK’ siguen funcionando para activar la elección del punto de enfoque y se pueden seguir usando para elegirlo. Conviene recordar, no obstante, que prácticamente todos los botones y diales de la cámara se pueden configurar para asignar una función directa: manejo del flash, modo de arrastre, exposición, balance de blancos, etc.
Para añadir el joystick ha sido necesario reubicar el botón ‘INFO’, que ahora está sobre el botón de reproducción de imágenes. Este cambio de lugar no afecta a la comodidad ni operatividad del botón, que sigue funcionando para mostrar u ocultar la información en el visor o la pantalla.
Sin embargo, para colocar aquí el botón de ‘INFO’ también ha habido que desplazar otro botón: el de ‘MENU’, que ahora está arriba a la izquierda, junto al botón de pantalla. Nos preguntamos sino hubiera resultado más sencillo cambiar únicamente el ‘INFO’ junto al botón de pantalla, pero imaginamos que alguna razón técnica lo impediría.
Otro cambio muy interesante que no se aprecia a simple vista lo encontramos en la asignación de las funciones de la palanca. Ahora, con independencia de otras utilidades, los diales principales están siempre disponibles para los ajustes principales de exposición: diafragma y tiempo de exposición.
Aparece, además, un botón de acceso directo al ISO donde antes se encontraba la activación de los puntos de enfoque. Con estas modificaciones, controlar la exposición sin necesidad de reprogramar los botones resulta mucho más sencillo y rápido.
En el panel superior se mantienen los mismos botones en el mismo lugar, pero han cambiado las funciones por defecto y, en consecuencia, el icono que las representa.
El dial de modos también se ha ampliado: modo Bulb y una nueva posición personalizada. © Albedo
Aunque lo más importante es que ha cambiado el día de modos que ahora incluye una nueva opción de personalización –C4– y un modo B –Bulb– para poder acceder directamente a las interesantes opciones de fotografía nocturna que sólo encontramos en Olympus: Live Composite, Live Bulb y Tiempo Real.
No termina aquí la lista de diferencias, pues otra variación interesante aparece en el menú. Este cambia ligeramente el diseño, surgen nuevos submenús y, lo que resulta más práctico, aparece una nueva pestaña denominada mi menú para situar en ella los elementos que con más frecuencia necesitemos.
Los menús de la Olympus OM-D E-M1 Mark III se rediseñan ligeramente para facilitar su lectura y, lo más importante, aparece un nuevo menú personalizable. © Albedo
Por último, pero no menos atractivo, la información que aparece en el visor se muestra más clara y accesible. Destacamos entre otros pequeños rediseños, el aumento de tamaño en la información con los valores de exposición para facilitar su lectura.
Como ya avanzábamos al principio, hay pocos cambios pero sustanciales, orientados a mejorar el uso de un equipo que, ya desde la primera versión, resulta muy manejable y práctico.
Aunque propiamente no se trata de una novedad ‘exterior’, sí creemos conveniente mencionar aquí que en esta nueva versión de la E-M1, la batería se puede cargara directamente en la cámara a través de la entrada USB tipo C en un tiempo máximo de 2h.
Antes de entrar en el apartado de rendimiento y desgranar las novedades más específicas de ese aspecto, interesa reseñar que esta Mark III se puede manejar desde el ordenador de manera inalámbrica con el programa específico del fabricante Olympus Capture. Recordemos que, en la versión anterior, hacía falta cable para vincular cámara y ordenador.
En esta línea, la E-M1 Mark III incorpora Bluetooth 4.2 LE –Low Energy– y una conexión a través de Wi-Fi más rápida.
A pesar de que la Olympus OM-D E-M1 Mark III mantiene el mismo sensor que su predecesora, incorpora en esta ocasión un nuevo procesador TruePicIX que garantiza no sólo más rapidez, sino mejores resultados.
Para comprobarlo, hemos sometido a ambos modelos a una prueba técnica para verificar la relación señal/ruido de cada captor y procesador a diferentes valores ISO.
Bodegón utilizado para realizar el test comparativo del binomio captor/procesador. © Albedo
Si bien el aspecto general de las fotografías apenas difiere de un modelo a otro en cuanto a rango dinámico, contraste y nitidez, encontramos diferencias sutiles sobre todo en las luces, con más rango de brillos en el caso de la Mark III, mientras que las sombras permanecen invariables.
Test de comparativo de rendimiento de captor/procesador: Olympus OM-D E-M1 Mark II vs Olympus OM-D E-M1 Mark III. Clica para acceder al archivo al 100% . © Albedo
El procesador del nuevo modelo ha solucionado algunos artefactos que aparecían sobre todo en zonas de color homogéneo logrando mantener el detalle. En consecuencia, las fotografías obtenidas ofrecen un aspecto más agradable y natural, con colores y detalles mejor definidos y, por tanto, con un mejor aprovechamiento de los valores de ISO altos.
A medida que subimos la sensibilidad, vamos comprobando como los archivos JPEG de la Mark II acusan un procesado algo más agresivo y con más artefactos. Sin embargo, como puede comprobarse en el test comparativo inferior, los archivos RAW sin ajustes muestran pocas diferencias entre ambos modelos, lo que nos lleva a concluir que los mejores resultados corresponden al trabajo del nuevo procesador.
Test comparativo entre el tratamiento de los archivos JPEG y RAW por parte de las Olympus OM-D E-M1 Mark II y Mark III. © Albedo
Otra de las diferencias importantes la encontramos en el modo de alta resolución. Recordamos que esta función consiste en la captura de varias fotografías simultáneas con un ligero desplazamiento del sensor entre cada una de ellas para combinarlas después en una única imagen de gran resolución.
En la Mark II era necesario montar la cámara en un trípode para sacar el máximo partido de esta utilidad, dando lugar a una imagen de 50 Mpx. En la Mark III, si montamos la cámara en trípode se alcanza una resolución de 80 Mpx, pero ahora también resulta posible utilizar el modo de alta resolución a pulso –función heredada seguramente de la E-M1X– aunque, eso sí, en este último caso ‘tan solo’ lograremos los 50 que antes se conseguían con el trípode.
Fotografía tomada con la Olympus OM-D E-M1 Mark III + M.Zuiko Digital ED 12-40 f/2.8 Pro en el modo de alta resolución con trípode. 1/3s – f/8 – ISO 200. © Albedo
Si optamos por la grabación de archivos en RAW + JPEG, como es el caso siempre que realizamos nuestras pruebas, además de estos dos archivos, la cámara genera un tercer archivo .ORI. Se trata de un archivo RAW que se puede editar con el programa de edición de Olympus Workspace que contiene la información de la imagen antes de combinarla con el disparo de alta resolución.
Test comparativo de los modos de Alta resolución. © Albedo
Fotografía tomada con la Olympus OM-D E-M1 Mark III + M.Zuiko Digital ED 12-40 f/2.8 Pro en el modo de alta resolución a pulso © Albedo
Si bien, como hemos visto hasta ahora, el nuevo procesador mejora considerablemente los resultados de la OM-D E-M1, no debemos perder de vista al estabilizador, otra de las mejoras de este nuevo modelo. A la buena ayuda que ya suponían los 5 pasos del anterior modelo cuando necesitábamos disparar con tiempos de exposición prolongados, ahora se anuncian nada menos que 7,5 pasos.
No resulta fácil verificar esta afirmación de manera acreditada porque entra en juego el factor humano. Una cifra de 7,5 pasos implica que, si el tiempo de exposición recomendado para óptica de 25 mm es de 1/60 s, podríamos realizar una toma a pulso de más de 2 segundos de duración… se especifica, eso sí, que este nivel se alcanza con el M.Zuiko Digital ED 12-100 mm f/4 IS Pro montado.
No podemos afirmar que la toma sea perfecta pero si tenemos en cuenta que está realizada a pulso durante 2″, nos atrevemos a considerarla como relativamente exitosa. Olympus OM-D E-M1 Mark III + M.Zuiko Digital ED 12-45 f/4 Pro a 25mm. 2s – f/18 – ISO 200. © Albedo
En nuestro caso, hemos realizado la prueba con el M.Zuiko Digital ED 12-45 mm f/4 Pro a 25 mm. Para poder obtener unos datos fiables no nos hemos conformado con un único intento. De este modo, valorábamos las variables de posición de nuestro cuerpo, pulso, posible cansancio de la muñeca, etc. Así, hemos alcanzado un récord de velocidad mínima de 2 segundos, eso sí, tan sólo en un intento. A 1 segundo, los resultados exitosos se han duplicado y a 1/2 s y 1/4 s el porcentaje de éxitos superaba a los fracasos.
Olympus OM-D E-M1 Mark III + M.Zuiko Digital ED 12-45 f/4 Pro a 45mm. 1/4s – f/8 – ISO 200. © Fernando Galán
Quizá no hayamos sido capaces de alcanzar los 7,5 pasos anunciados, pero nos sigue pareciendo casi ciencia ficción disparar a pulso con tiempos de exposición tan prolongados. Además, esto significa que el porcentaje de éxito con velocidades, aunque límites, más razonables, aumentará de manera significativa.
Otra de las utilidades interesantes y distintivas a las que nos tiene acostumbrados este fabricante la encontramos en la simulación del filtro de densidad neutra. Cuando se activa esta opción –disponible hasta ND 32, que equivale a -5 EV la cámara realiza una serie de exposiciones y las combina en una foto única con el efecto de una larga exposición.
Fotografía realizada utilizando el filtro de densidad neutra incorporado en la Olympus OM-D E-M1 Mark III. Aquí con el M.Zuiko Digital ED 12-45 f/4 Pro a 39mm. 10s – f/22 – ISO 200. © Fernando Galán
A las modalidades de enfoque automático se añade una específica para fotografiar cielos nocturnos. Se trata de una opción que, priorizando precisión de enfoque o tiempo de exposición según voluntad, facilita la toma de fotografía nocturna. En el primero de los casos se requiere el uso de trípode.
Fotografía realizada utilizando el modo de enfoque a las estrellas en la Olympus OM-D E-M1 Mark III. Aquí con el M.Zuiko Digital ED 12-45 f/4 Pro a 12mm. 60s – f/4 – ISO 200. © Fernando Galán
Que la Olympus OM-D E-M1 Mark III tiene vocación profesional lo sabemos desde la aparición de su primera versión y lo hemos podido comprobar cada vez que ha pasado por nuestro banco de pruebas en cualquiera de sus versiones.
El sellado del cuerpo, la ergonomía y sus aptitudes para la acción –velocidad de ráfaga y autoenfoque– que ya teníamos en la Mark II y se mantienen en esta III. Ahora ha mejorado además el reconocimiento de ojos y caras, así como en las posibilidades de personalizar el autoenfoque. No olvidemos tampoco el mencionado y útil para la acción joystick.
Por eso Olympus quiere ofrecer a los fotógrafos profesionales un programa de asesoramiento y asistencia permanente orientado a establecer vínculos entre marca y fotógrafo para que este tenga un interlocutor ante quien aclarar las dudas y resolver los contratiempos que surgen en el trabajo diario.
No se trata tan sólo de un servicio técnico especializado, que también, sino que este programa pretende ir más lejos. Ofrece a sus usuarios la posibilidad de conocer y manejar los equipos antes de la compra para la que también ofrece asesoría y acceso a ofertas especiales.
Olympus OM-D E-M1 Mark III + M.Zuiko Digital ED 12-45 f/4 Pro a 45mm. 1/640s – f/5,6 – ISO 200. © Fernando Galán
Tras las observaciones comentadas en los párrafos anteriores podemos acercarnos más a la respuesta planteada al comienzo de este artículo.
Desde nuestro punto de vista, si bien las novedades aportadas por esta versión puedan resultar exiguas para convencer a un poseedor de una E-M1 Mark II para que actualice su modelo, nos parecen sobradas para, ante una nueva adquisición decantarse por la Mark III.
Los 200 € más que cuesta la nueva cámara –1.800 € de la Mark III frente a 1.600 € de la Mark II– están más que justificados con los aportes de ésta. Los cambios externos y de manejo mejoran sustancialmente el trabajo con la cámara y el nuevo procesador perfecciona, como hemos visto, el tratamiento de las imágenes, especialmente con valore de ISO elevados.
Olympus OM-D E-M1 Mark III + M.Zuiko Digital ED 12-45 f/4 Pro a 45mm. 1/800s – f/4 – ISO 200. © Fernando Galán
La mejora de la estabilización y la posibilidad de utilizar el modo de alta resolución sin trípode también nos parecen aportaciones que merece la pena tener en cuenta en la decisión final.
En definitiva, si la Olympus OM-D E-M1 Mark II ya convencía por su resistente, al tiempo que ligero cuerpo, y por sus capacidades de velocidad de enfoque y ráfaga, las mejoras aportadas en la Mark III facilitan la decisión de compra hacia esta última.
Si, a pesar de eso, algún usuario profesional duda, siempre puede acudir, como decíamos, al programa profesional para solicitar una demostración o una prueba personalizada.
Este artículo ha sido elaborado como resultado de un acuerdo comercial con Olympus España; dicho acuerdo no conlleva ninguna exigencia relativa al contenido del mismo, así como a las opiniones en él incluidas.
AF a estrellas
estabilización interna IS
estabilizador 7.5 pasos
IS 7.5 pasos
M.Zuiko Digital ED 12-45 f/4 Pro
modo alta resolución
modo alta resolución a pulso
TruePicIX
Tony 30 mayo, 2020 at 22:35
Oye la verdad es que no había visto mejor análisis entre cámaras que este. Podrías por favor hacer un análisis parecido entre las OM-D-E-M5-Mark II y la III?.
Mar del Plata 12 junio, 2020 at 04:22
Teníamos en la redacción la E-M1, era liviana y muy configurable. Esta habrá que probarla cuando ajustemos el presupuesto, saludos

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