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BOE.es - Documento BOE-A-2017-9826
Documento BOE-A-2017-9826
«BOE» núm. 196, de 17 de agosto de 2017, páginas 84436 a 84443 (8 págs.)
BOE-A-2017-9826
En el recurso interpuesto por don J. M. M. contra la nota de calificación del registrador de la Propiedad interino de La Seu d’Urgell, don Oscar Zorrilla Blanco, por la que suspende la inscripción de una escritura de herencia testada.
El día 2 de noviembre de 2016 se otorgó, ante el notario de Barcelona, don Pedro Lecuona Ortúzar, escritura pública de herencia con el número 2.321 de protocolo.
Presentada dicha escritura en el Registro de la Propiedad de La Seu d’Urgell, fue objeto de la siguiente nota de calificación: «Registro de la Propiedad de La Seu d’urgell Presentante: J. M. M. Barcelona Autoridad…: Pedro Lecuona Ortuzar Barcelona De conformidad con lo previsto en el artículo 322 de la Ley Hipotecaria, por la presente le notifico que el día 16 de Marzo de 2017, se ha extendido la siguiente nota de calificación: Previa la calificación de la escritura de manifestación de herencia autorizada por el Notario de Barcelona don Pedro Lecuona Ortuzar, el día 2 de noviembre de 2016, bajo el número 2321 de su protocolo, que fue presentada en este Registro el día 27 de Febrero de 2017, causando el asiento 1409, del diario 100, tanto por su contenido, como por lo resultante del Registro, se han practicado las inscripciones de herencia testada, a favor de don J. M. M., en cuanto al pleno dominio de la fincas descritas bajo las letra A), B), C), D), E), F), G) H), I) del expositivo I.–y en cuanto a una mitad indivisa de la finca descrita bajo la letra P) del citado expositivo. I.–todas del término de Bellver de Cerdanya, únicas fincas radicantes en este Distrito Hipotecario, en el: (…) Los asientos practicados, quedan bajo la salvaguardia de los Tribunales, de conformidad con los artículos 1.º, 17.º, 32.º, 34.º, 38.º, 41.º y 97.º de la Ley Hipotecaria. Incumplida la obligación de expresar las referencias catastrales de la finca, objeto del presente documento. Cargas canceladas en el despacho de este documento: -La limitación de dos años constituida en las inscripciones primeras de las fincas 6.095, 4.218, 4.219, 4.220 y 4.221 de Bellver de Cerdanya. -Cuatro afecciones al pago del arbitrio de plusvalía, según notas al margen de las inscripciones 2ª y 3ª de la finca 1.682 de Bellver de Cerdanya y de las inscripciones 3.ª y 4.ª de la finca 977 de Bellver de Cerdanya. Calificación desfavorable parcial: Se suspende la inscripción de una mitad indivisa la finca descrita bajo la letra P del expositivo I.–, por constar inscrita a favor de doña T. R. C., persona diferente de la causante Doña M. M. B., de conformidad con lo previsto en los artículos 20 y 38 de la Ley Hipotecaria. La presente calificación negativa parcial determina la prórroga del asiento de presentación por el plazo que señala el artículo 323 de la Ley Hipotecaria. Contra dicha nota de calificación cabe interponer (…) La Seu d’Urgell, a 16 de marzo de 2017. Este documento ha sido firmado digitalmente por el registrador: don Óscar Zorrilla Blanco con firma electrónica reconocida».
Contra la anterior nota de calificación, don J. M. M. interpuso recurso el día 4 de mayo de 2017 con los siguientes fundamentos: «Alegaciones Preliminar.–Antecedentes sobre la finca ubicada en Bor de Cerdañya De forma previa a la exposición de los motivos que acreditan la total improcedencia en derecho de la calificación negativa parcial realizada por el registrador de la propiedad de la Seu de Urgell, es preciso exponer los antecedentes que afectan a la finca sobre la que se pretende la inscripción de propiedad. Y, es que, como se observará, estos hechos acreditan la titularidad real de la finca de constante referencia y, en consecuencia, la total improcedencia de la resolución del Registrador de la propiedad de la Seu de Urgell. Veamos: El 26 de noviembre de 1876, T. R. C. y su hijo, C. B. R., compraron la finca ubicada en el término de Bor de Cerdanya (descrita bajo la letra P del expositivo I.–de la Resolución ahora impugnada) por un valor de 500 pesetas. Así se desprende del Contrato de compraventa firmado ante el notario Juan Noguer Solans el 26 de noviembre de 1876 (…) No obstante, el 8 de mayo de 1887 T. R. C. falleció a sus sesenta y ocho años en la localidad de Bar de Cerdanya, tal y como se relata en el Archivo Diocesano del Obispado de la Seu d’Urgell, sin haber otorgado testamento (…) Así pues, debido a la defunción de su madre, C. B. R. se convirtió en titular de la totalidad del bien inmueble ubicado en Borde Cerdanya. Posteriormente, el 14 de marzo de 1912, C. B. R. falleció. No obstante, previamente a su muerte otorgó su testamento, en el que legó el usufructo de sus bienes y sus derechos a su mujer, M. G., y nombró como heredera universal a su hija D. G. Además, en dicho testamento C. B. también previó que, si D. G. moría sin sucesión alguna, su hermana M. B. se convertirla en su heredera universal (…) Pues bien, el día 6 de junio de 1934, M. G. C., entonces viuda de C. B. R., falleció y, en consecuencia, D. B. G., como heredera universal, pasó a tener la plena propiedad sobre todas las fincas de sus padres. No obstante, 4 años más tarde, el 25 de julio de 1944, D. B. G. murió sin nombrar ningún sucesor, por lo que la propiedad plena de todas las fincas paso a ser, a partir de aquel momento, para su hermana: M. B. G. A partir de dicho momento M. B. G. (que, recordemos, es nieta de T. R. C.) pasó a actuar como única titular de la mencionada finca. Así, por ejemplo, en 1945 y a través de su marido (F. M. B.), solicitó ante el señor liquidador del impuesto sobre derechos reales y transmisión de bienes para que se le tuviera como única titular de los bienes de su padre y, en consecuencia, se le girasen a su favor las liquidaciones pertinentes a, entre otras, la finca ubicada en Bor de Cerdaña (…) En ese sentido cabe resaltar como M. B. G. y su marido, F. M. S., actuando pública y ininterrumpidamente como únicos propietarios, contribuyeron al impuesto de riqueza urbana y derechos reales respecto todos los bienes de C. B. R. (entre otros, la finca ubicada en Bor de Cerdaña) durante más de 30 años (…) Además, cabe también resaltar como el 20 de enero de 1972, M. B. G., actuó como única titular del inmueble al presentar un recurso ante el Ayuntamiento de Bellver por la implantación de una granja porcina al lado de su casa (…) Sin perjuicio de lo anterior, el 8 de julio de 1975 el Juzgado de Primera Instancia de la Seu de Urgell, mediante expediente de declaración de herederos abintestato, publicó un auto en el que declaraba como heredera universal M. B. G., por haber fallecido D. B. sin ningún hijo. Así, el 10 de septiembre de 1976, M. B. G. aceptó la herencia relicta de su padre, C. B. R. y, en consecuencia, confirmó que era la única titular de las propiedades de su padre (…) Llegados a este punto cabe resaltar como, en dicha aceptación de herencia, el notario ya constató que, como fuera que C. B. era el único titular de la finca debía inscribirse también como única titular registral a M. B. G. Es especialmente relevante observar el título que, según el acta notarial, ostentaba C. B. respecto el bien inmueble que nos ocupa: «Título: La mitad indivisa le pertenece por compra a don J. B. A., en escritura autorizada por el que fue notario de Bellver, Don Juan Noguer, el 26 de noviembre de 1876. La otra mitad indivisa, por herencia de su madre, Doña T. R. C., fallecida en 1894». Sin perjuicio de lo anterior, lo cierto es que M. B. G. firmó, el 14 de enero de 1965, testamento en el que instituía como su heredera universal a su hija M. M. B (…) Posteriormente, el 10 de septiembre de 1976 M. B. G. donó a favor de M. M. B. la finca ubicada en Sor de Cerdaña de constante referencia. En esa misma acta notarial, M. M. también aceptó la herencia de su madre (…) Una vez ya adquirida la titularidad de la finca, M. M. B. (nieta de C. B., y bisnieta de T. R.) pagó durante más de 30 años la plusvalía municipal (…) Además, también actuando pública y ininterrumpidamente como única propietaria del inmueble, M. M: - Instaló una fosa séptica en la finca el 27 de diciembre de 1986, a cargo de F. R. D. Es decir, instaló mejoras permanentes en la finca actuando como única propietaria del inmueble (…) - El 25 de mayo de 1987, solicitó ante el Ayuntamiento de Bellver de Cerdanya el cambio de cualificación de los terrenos donde se encuentra la finca a solar (…) M. M. murió el 14 de febrero de 2009, habiendo otorgado testamento junto a su marido, J. M. B., el 15 de julio de 1993 ante el notario de Puigcerdà Fidel Melero Moreno. En este testamento ambos cónyuges acordaban un pacto de supervivencia y, ante la muerte de los dos, declaraban como heredero universal a su hijo J. M. M., es decir, al infrascrito (…) Posteriormente, y con la defunción de J. M. B., J. M. M. pasó a ser el único titular de los bienes de sus padres y, en consecuencia, el único titular de la finca ubicada en Bor de Cerdanya (…) Finalmente, debe igualmente exponerse como, el 27 de enero de 2017, y ante la solicitud del infrascrito para normalizar la situación registral de sus propiedades, la Gerencia Territorial del Catastro de Lleida reconoció la plena propiedad del infrascrito respecto la finca ubicada en Bor de Cerdanya (…) De todo cuanto se ha expuesto hasta el momento se puede concluir que: 1. T. R. murió el 8 de mayo 1887 y, a partir de ese momento, la propiedad plena de la finca ubicada en Bar de Cerdanya pertenecía a C. B. 2. Desde la muerte de C. B., es decir hace más de 30 años, tanto su hija M. B., como su nieta M. M., han actuado pública y ininterrumpidamente como únicas titulares de la finca ubicada en Bor. 3. Que, lo cierto es que T. R. no es una tercera ajena a la familia del ahora compareciente sino, atendiendo a los hechos expuestos, la tatarabuela del infrascrito. 4. Como se demostrará a continuación, el infrascrito es el único titular de la finca ubicada en Bor de Cerdanya y, en consecuencia, debe declararse nula la denegación del asiento registral y debe cambiarse por una nueva resolución que sí reconozca el derecho pleno del infrascrito. Primera.–Subsidiariamente, plena propiedad por prescripción adquisitiva consumada. La Resolución recurrida deniega parcialmente el asiento registrar por: «constar inscrita a favor de Doña T. R. C., persona diferente de la causante Doña M. M. B., de conformidad con lo previsto en los artículos 20 y 38 de la Ley Hipotecaria» Pues bien, la denegación de la inscripción total del asiento registral del infrascrito es totalmente improcedente y, en consecuencia, debe ser anulada, en cuanto como ha quedado ya probado en la correlación de hechos expuesto, lo cierto es que M. M., madre del infrascrito, obtuvo la plena propiedad por prescripción adquisitiva consumada. En consecuencia, es evidente que debe inscribirse al infrascrito como único titular de la finca ubicada en Sor de Cerdanya. En efecto: De conformidad con el artículo 36 de la Ley Hipotecaria, frente a titulares inscritos que tengan la condición de terceros (como es el caso de T. R.), la persona que prescribe la titularidad (esto es, el infrascrito) calificará su título, y se contará su tiempo, con arreglo a la legislación civil. Es decir, para determinar si la posesión del bien por parte de la familia del infrascrito es título suficiente para que éste pueda prescribir la titularidad, deberemos observar si se cumplen todos los requisitos establecidos en el Código Civil de Catalunya. Pues bien, en primer lugar, y al haberse iniciado la prescripción del inmueble antes de la aprobación del Libro Quinto del Código Civil de Catalunya (esto es antes del año 2006), en virtud de la disposición adicional segunda de la Ley 5/2006, en relación con el artículo 342 de la Compilación del Derecho Civil Catalán, el plazo para entender adquirido la propiedad de la finca ubicada en Sor de Cerdanya hubiera habido de ser de 30 años. Y teniendo en consideración que desde 1948, esto es, desde que su abuela (M. B.) fue titular del Inmueble su familia ha actuado públicamente como única del inmueble, es evidente que la posesión como titular ha sido mayor de 30 años. En este sentido, cabe recordar ahora, como ya se ha expuesto, que: - El 8 de mayo de 1887 T. R. C. falleció. - Desde 1948, tanto M. B., como M. M., han pagado todos los impuestos en relación con la finca objeto del presente recurso. - También desde 1948, tanto M. B. como M. M. han actuado, ante los vecinos y la administración actuante (el Ayuntamiento de Bellver, en la mayoría de los casos), como únicas propietarias. En segundo lugar, de conformidad con el artículo 531-24 del Libro V del Código Civil Catalán, para que la prescripción pueda ser adquisitiva, esta debe haber sido (i) en concepto de titular; (ii) pública; (iii) y ininterrumpida. Pues bien, siendo estos los requisitos que se hubieran tenido que cumplir para entender efectuada la usucapión, debe ya avanzarse que los mismos se observan en el presente caso y, por lo tanto, procede la usucapión en el caso que nos ocupa. Veamos: 1. La posesión de M. M. y su madre fue en concepto de titular, como demuestra que pagasen todos los impuestos relacionados al inmueble de constante referencia, así como que solicitaran la modificación de la clasificación de los terrenos sobre los que se edificó en su día la finca. 2. Asimismo, la posesión de M. M. y su madre fue también pública, pues actuaron ante los vecinos, y el Ayuntamiento de Bellver, como únicos titulares de la finca. Así, por ejemplo, se encargó las obras de reforma de la casa para adecuarla a unos mínimos de calidad. 3. Finalmente, y como ha quedado probado, desde 1948 los familiares del infrascrito han actuado como titulares del inmueble, sin que en ningún momento hubiera habido algún acto que pudiera suspender o interrumpir la prescripción. Finalmente, llegados a este punto es importante resaltar que, de acuerdo con el artículo 531-28 del Código Civil Catalán, la usucapión puede ser alegada por la persona que hubiera usucapido, o sus herederos. En consecuencia, es totalmente procedente que el infrascrito alegue la prescripción adquisitiva realizada por sus familiares. Consecuencia directa de todo lo anterior es que sea totalmente procedente la prescripción adquisitiva obtenida por M. B. y M. M. respecto la mitad indivisa propiedad de T. R. respecto la finca ubicada en Bor de Cerdanya y, por ende, que deba inscribirse en el Registro al infrascrito como único titular actual de la finca ubicada en Bor de Cerdanya. Tercera.–En cualquier caso, improcedencia de la calificación negativa de inscripción: plena propiedad por prescripción adquisitiva. De todo lo expuesto hasta el momento se puede concluir que es evidente que tanto M. M. como M. B. (familiares del infrascrito) actuaron, durante más de 30 años, como únicas propietarias de la finca ubicada en la localidad de Bor. Asimismo, ha quedado ya acreditado a lo largo de este escrito que dicha posesión fue, en todo momento, ininterrumpida, pacífica y pública. Pues bien, si bien estos hechos acreditan, por si solos, la total procedencia de la usucapión y, en consecuencia, el deber de inscribir como único titular al infrascrito, lo cierto es que, al ser M. M. titular del bien inmueble de constante referencia inscrita en el Registro de la Propiedad, su efectiva ocupación debe presumirse válida y efectiva. En efecto, de conformidad con el artículo 35 de la Ley Hipotecaria, para que un titular registral pueda hacer valer la prescripción adquisitiva sobre otro propietario registral, es suficiente la mera inscripción en el registro para determinar que se han cumplido con todos los requisitos legalmente previstos. Concretamente, el mencionado artículo dispone: “A los efectos de la prescripción adquisitiva en favor de titular inscrito, será justo titulo la inscripción, y se presumirá que aquél ha poseído pública, pacifica, ininterrumpidamente y de buena fe durante el tiempo de vigencia del asiento y de los de sus antecesores de quienes traiga causa”. Así, siendo innegable que M. M.: (i) actuó como única titular del inmueble durante 30 años, y (ii) estuvo inscrita en el Registro como titular (como ahora lo está para la mitad de la finca el infrascrito); debe presumirse la prescripción adquisitiva a su favor respecto la mitad indivisa de T. R. En consecuencia, y siendo (como es) M. M. única titular del inmueble, debe inscribirse a J. M. M. como único titular de la finca ubicada en Bor de Cerdanya».
El registrador emitió informe el día 30 de mayo de 2017 y elevó el expediente a este Centro Directivo.
Por su parte, el artículo 147-2 del Estatuto de Autonomía de Cataluña atribuye a la Generalitat la competencia exclusiva en materia de régimen de los recursos sobre la calificación de los títulos o las cláusulas concretas en materia de derecho catalán que deban inscribirse en un Registro de la Propiedad, Mercantil o de Bienes Muebles de Cataluña, competencia desarrollada por la Ley 5/2009, de 28 de abril, del Parlamento de Cataluña, que, tras su anulación parcial por la Sentencia del Tribunal Constitucional número 4/2014 de 16 de enero, atribuye a la Dirección General de Derecho y Entidades Jurídicas de la Generalitat de Cataluña la resolución de los recursos contra la calificación registral únicamente cuando «las calificaciones impugnadas o los recursos se fundamenten de forma exclusiva en normas del derecho catalán o en su infracción» (artículos 1 y 3.4); añadiendo el apartado 3 del artículo 3 de la misma Ley ordena que «si la persona que presenta el recurso en el Registro lo interpone ante la Dirección General de los Registros y del Notariado, y el registrador o registradora, manteniendo la calificación, entiende que, en aplicación del artículo 1, es competente la Dirección General de Derecho y de Entidades Jurídicas, deberá formar expediente en los términos establecidos legalmente y elevarlo a esta última con la advertencia expresa de aquel hecho».

References: artículo 322
 artículo 323
 resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 artículo 36
 artículo 342
 artículo 531
 artículo 531
 artículo 35
 artículo 147
 resolución 
 artículo 3
 artículo 1