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Timestamp: 2019-12-06 15:03:13+00:00

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Sanciones tributarias: ¿cómo puedo evitarlas? - Verae
Abogados en Segovia - Verae > Abogados y economistas Verae > ¿Qué tipo de sanciones tributarias puedes encontrarte?
Es precisamente por desconocimiento de todos estos trámites que la mayoría de empresarios, emprendedores o cualquier persona que desee desempeñarse como una figura jurídica suele caer en infracciones o incumplimiento de la ley, muchas veces sin siquiera percatarse.
Por eso es vital la figura del abogado tributario o el recurso de la asesoría fiscal, que te harán conocer todas y cada una de las infracciones tributarias que puedas estar cometiendo para que permanezcas alerta y te evites un mal rato con Hacienda, además de los significativos gastos que esto puede acarrear.
Considerando estos factores, hemos querido realizar un estudio de las más importantes (y comunes) infracciones tributarias y sanciones de Hacienda que estas conllevan, que pueden ser multas fijas o proporcionales.
También ahondaremos en las circunstancias que pueden hacer que Hacienda califique tales infracciones como leves, graves o muy graves. Pero primero nos corresponde aclarar lo básico:
1 ¿Por qué se produce una sanción tributaria?
2 ¿Cuáles son los requisitos para que exista una sanción tributaria?
3 Tipos de infracciones tributarias y sanciones
3.1 Factores a tener en cuenta para calificar la infracción
4 Conoce las infracciones más comunes: artículos 191, 192 y 193
5 Sanciones correspondientes
5.1 Las infracciones y sanciones tributarias del artículo 194
5.2 Infracciones y sanciones tributarias del artículo 195
5.3 El artículo 198: infracciones y sanciones tributarias correspondientes
6 Recargos y reducciones en las sanciones tributarias
7 ¿Tienes dudas sobre sanciones tributarias? Acude a Verae, la mejor asesoría fiscal en Oviedo
¿Por qué se produce una sanción tributaria?
Para que el instituto de Hacienda nos imponga una sanción, primero deberíamos cometer una infracción tributaria. La Ley General Tributaria (Ley 58/2003) nos indica que una infracción tributaria es una acción u omisión que tenga carácter culposo o doloso.
Se trata de situaciones en las que se percibe la existencia de culpabilidad y que estén contempladas y sancionadas como tales, ya sea en esta ley o en alguna otra.
¿Cuáles son los requisitos para que exista una sanción tributaria?
Para que Hacienda nos imponga una sanción, se deben cumplir los requisitos siguientes:
Acción u omisión: si bien puede tratarse de un comportamiento activo, también puede existir una conducta pasiva. En este último supuesto, para que se genere la infracción es necesario que existiera el deber de actuar.
Incumplir las leyes: está claro que la conducta que se considera como infracción tienen que ser contraria a la ley.
Contemplada en la ley: tanto la conducta como la sanción que le corresponde deben estar contempladas en alguna ley.
Voluntariedad: esto quiere decir que la conducta violatoria de la ley tiene unas consecuencias que son deseadas por el sujeto. Por esto se excluyen los casos de fuerza mayor, puesto que no pueden preverse.
Culpabilidad: para la comisión de una infracción se exigen dos tipos de culpabilidad, la negligencia, falta de cuidado o atención; y la intencionalidad del infractor, conocida como dolo.
Tipos de infracciones tributarias y sanciones
Las infracciones en el ámbito tributario pueden ser leves, graves y muy graves. En la ley están contempladas todas las infracciones, su clasificación y la sanción que corresponde en cada caso.
Generalmente, las sanciones son de carácter económico; y en la mayoría de los casos, el monto de las multas es fijo. Sin embargo, en ocasiones se presenta la denominada multa proporcional que funciona mediante el pago de un porcentaje determinado de la cantidad defraudada.
En otros escenarios, la sanción puede consistir, además de la multa, en la suspensión del ejercicio de la profesión, cargo público o empleo, por un plazo que va desde tres hasta doce meses.
Factores a tener en cuenta para calificar la infracción
Las autoridades de Hacienda consideran determinados aspectos o circunstancias de nuestra conducta para calificar la infracción y establecer la sanción correspondiente:
Ocultación de datos: este factor se da cuando el infractor no presenta sus declaraciones o una parte de ellas. También aplica cuando lo hace pero incluye operaciones inexistentes o con importes falsos. Un ejemplo muy recurrente de esto es cuando se omiten ingresos de nuestra actividad comercial en la declaración de renta anual.
Empleo de justificantes, facturas y demás documentos falsos: aplica cuando la incidencia de dichos documentos representa un porcentaje mayor al 10% de la base de la sanción.
Uso de persona interpuesta: esto ocurre cuando el acusado de infracción hace figurar el nombre de una tercera persona, con o sin la aprobación de esta, como titular de bienes, para la obtención de rentas, etc. El propósito de esto es ocultar su identidad y su relación con dichos bienes.
Empleo de medios fraudulentos: este factor abarca tres variedades:
Incumplimiento absoluto de las obligaciones de llevar la contabilidad o los libros de contabilidad.
Impedir conocer la verdadera situación de la empresa al llevar contabilidades distintas referidas a la misma actividad y al mismo ejercicio.
Llevar los libros contables de manera incorrecta, omitiendo operaciones, falseando importes o contabilizando en cuentas erróneas.
Conoce las infracciones más comunes: artículos 191, 192 y 193
Para evitar caer en las siguientes infracciones recogidas en la Ley General Tributaria, en los artículos 191 al 206, lo más recomendable es recurrir a una asesoría fiscal en Oviedo o cualquier otra ciudad española. Mucho mejor si te asesoras con los expertos de Verae, un despacho especializado en el área.
En cualquier caso, comenzaremos explicándote las tres infracciones más comunes que contempla el instrumento legal en sus artículos 191 al 193.
Infracción por dejar de ingresar, en el plazo establecido en la norma de cada impuesto, una parte o la totalidad de la deuda tributaria. Aquí hacemos tres aclaraciones al respecto:
La infracción cometida es falta de ingreso, por lo que se le hace un perjuicio económico a Hacienda.
Si regularizamos nuestra situación al presentar e ingresar el impuesto, aun si lo hacemos fuera de la fecha límite legal, pero antes de que Hacienda haga el requerimiento, no caeremos en infracción.
Igualmente, no cometemos la infracción si presentamos la autoliquidación sin ingresos, dado que de esta manera iniciaríamos el periodo ejecutivo con los cargos correspondientes.
Infracción por no presentar de manera correcta y completa documentos o declaraciones necesarias para que Hacienda haga la liquidación que corresponda.
Esto aplica, al contrario del caso anterior, cuando es Hacienda la que debe liquidar la declaración que presentamos, tal como sucede con el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en ciertas comunidades autónomas.
Infracción por obtener devoluciones de manera indebida.
Esta infracción tributaria es efectiva cuando obtenemos una devolución utilizando medios indebidos, sin necesidad de hacer una solicitud.
Si tienes dudas, lo mejor que puedes hacer es consultar con una asesoría fiscal que te ayude a evitar problemas y sanciones. Para ello, puedes contar con el equipo de asesores y abogados de Verae.
La Ley General Tributaria establece las mismas sanciones para las tres infracciones señaladas previamente. Todo dependerá de si las transgresiones son leves, graves o muy graves.
Infracción leve: se sanciona con una multa proporcional del 50%
Infracción grave: la sanción consiste también en una multa proporcional, pero esta va del 50 al 100%, donde el límite mínimo puede crecer si ha habido infracciones de forma continua o si se ha causado perjuicio económico a Hacienda.
Infracción muy grave: se aplica una multa proporcional del 100 al 150%, y al igual que la anterior, el porcentaje mínimo puede incrementarse por los mismos factores.
IMPORTANTE: el porcentaje se aplica sobre la cantidad no ingresada (artículo 191), sobre la cantidad que liquide Hacienda si no se presenta declaración (artículo 192) o sobre el monto devuelto de forma indebida (artículo 193).
Las infracciones y sanciones tributarias del artículo 194
Otra de las infracciones frecuentes aparece señalada en el artículo 194 de la citada ley, y se origina cuando el infractor solicita devoluciones, beneficios o incentivos fiscales de manera indebida.
Es bastante parecido al artículo 193, lo que puede dar lugar a confusiones, pero en este caso el infractor solicita el beneficio, lo cual supone una intención de infringir la ley y conlleva sanciones más fuertes.
De hecho, está catalogada como una infracción grave, por lo que dependiendo de ciertos factores puede estar sujeta a dos tipos de sanciones: una multa pecuniaria proporcional del 15% aplicada sobre la cantidad solicitada indebidamente, o una multa fija de 300 euros.
Infracciones y sanciones tributarias del artículo 195
En este artículo se establecen las infracciones por determinar o acreditar de forma improcedente partidas positivas o negativas, o créditos tributarios aparentes.
Estas están calificadas como infracciones graves y, según el caso, conllevan diferentes sanciones:
Caso 1: el infractor determina partidas a compensar o deducir en la base imposible.
Sanción: la base es la cantidad acreditada indebidamente, y la sanción es una multa proporcional del 15%
Caso 2: el infractor determina partidas a compensar o deducir en la cuota o créditos tributarios aparentes.
Sanción: la base es la misma del caso anterior, pero la multa pecuniaria es proporcional al 50% de la cantidad acreditada indebidamente.
El artículo 198: infracciones y sanciones tributarias correspondientes
El artículo 198 de la Ley General Tributaria establece las infracciones y correspondientes sanciones por no presentar en el plazo debido las autoliquidaciones o declaraciones, sin que se genere perjuicio económico, bien sea por incumplir la obligación de comunicar el domicilio fiscal o las condiciones de determinadas autorizaciones.
De aquí se desprenden dos infracciones y sus respectivas sanciones, leves en ambos casos:
Por no presentar autoliquidaciones o declaraciones sin perjuicio económico.
Por declaraciones censales: sanción fija de 400 euros.
Por declaraciones exigidas para cumplir el deber de suministrar información: corresponde una multa fija de 20 euros por datos o conjunto de datos referidos a una persona o entidad omitidos. El mínimo es de 300 euros y el máximo de 20 mil euros.
Otros casos: se establece una sanción fija de 200 euros, con atenuantes y agravantes dependiendo de varios factores.
Por incumplir la obligación de comunicar el domicilio fiscal o el cambio de este, por parte de personas que no sean empresarios o profesionales; es decir, que no realicen actividades económicas.
Sanción: corresponde una multa pecuniaria fija de 100 euros, sin posibilidad de ser reducida a la mitad.
Hay que aclarar que esta es una obligación que muchos ciudadanos desconocen, pero ¿cómo hace una persona física para comunicarle a Hacienda su cambio de domicilio y así evitar la sanción? Existen dos mecanismos para ello:
Por medio del modelo 030
A través del modelo 100 de la declaración anual del IRPF
Recargos y reducciones en las sanciones tributarias
Más allá de las sanciones, existen factores que pueden generar un recargo o una reducción de las mismas. Es bueno tenerlos en cuentas para evitar más dolores de cabeza.
Recargos más comunes
El recargo más habitual se genera por retrasos en la presentación de declaraciones. Estos son llamados recargos extemporáneos y varían en función del tiempo que haya transcurrido desde el último día del plazo legal estipulado.
Recargo de 5%: si se presenta dentro de los tres meses siguientes.
Recargo de 10%: si la presentación se realiza dentro de los seis meses siguientes.
Recargo de 15%: dentro de los 12 meses siguientes.
Recargo de 20%: más intereses de demora: si transcurren más de 12 meses.
Este recargo tiene la posibilidad de reducción en un 25% si se ingresan en su totalidad los importes del recargo en los plazos que nos señale Hacienda, así como el importe de la deuda.
Tan solo con aceptar la multa de Hacienda, el sancionado puede beneficiarse de una reducción de 30%.
Si el sancionado introduce el total del importe de la sanción en los plazos correspondientes sin recurrir la sanción, tiene derecho a la reducción del 25%.
Cualquier sea el caso, vale más prevenir antes de cometer una infracción tributaria por desconocimiento de la legislación. Por eso, lo mejor que puedes hacer es optar por una asesoría fiscal, donde te aclararán todas las dudas que puedas presentar al respecto.
¿Tienes dudas sobre sanciones tributarias? Acude a Verae, la mejor asesoría fiscal en Oviedo
A lo largo de este artículo hemos podido evidenciar tan solo una pequeña fracción del complicado mundo tributario. Incumplir con algo tan simple como la notificación de cambio de domicilio nos puede acarrear una sanción, que si bien es pequeña, puede significar un duro golpe si estamos iniciando en el mundo del emprendimiento.
Entonces no tomes riesgos innecesarios y acude con los especialistas de Verae, que ponen a tu disposición la mejor asesoría fiscal en Oviedo y el resto de España, de modo que tu empresa tenga siempre las cuentas claras.
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References: artículo 194
 artículo 195
 artículo 198
 artículo 194
 artículo 194
 artículo 193
 artículo 195
 artículo 198
 artículo 198