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Timestamp: 2020-04-06 04:43:45+00:00

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Capacitación, Tutela y Curatela – CreAmos Vida
en 25 Jun 2017 26 Jun 2017 por Creamos Vida
POR: PsCl. Tamara Oña P.
Aptitud general para ser titular de las relaciones jurídicas, titular de derechos y obligaciones. Es la atribución por ley de la posibilidad de ser sujeto de derechos y obligaciones. La capacidad jurídica está atribuida a toda persona física o natural desde su nacimiento y de acuerdo con lo regulado legalmente respecto a éste.
La capacidad jurídica es la aptitud del sujeto para la mera tenencia y goce de los derechos, y también aptitud para ser titular de derechos y obligaciones. Supone una posición estática del sujeto.
La capacidad de obrar es la aptitud para el ejercicio de esos derechos. Implica la posibilidad de realizar efectivamente actos o negocios jurídicos, es decir, supone una posición dinámica del sujeto.
La capacidad legal, o simplemente capacidad, es en el vocabulario jurídico, de ejercitar los primeros y contraer los segundos en forma personal y comparecer a juicio por su propio derecho. Una clasificación de las capacidades propone una distinción de la capacidad política y la civil. La primera pertenece al derecho público, y la segunda es de orden privado.
Es la obligación de cuidar y administrar los bienes de una persona que no tiene capacidad para cuidarse a sí mismo ni tiene a nadie que ejerza sobre el la patria potestad. Las personas sujetas a tutela son menores de edad no emancipados legalmente, dementes aunque tengan intervalos lúcidos, personas sordas que no puedan entender o comunicarse efectivamente por cualquier medio y drogodependientes declarados mediante sentencia.
Es el derecho, responsabilidad o autoridad que se recibe para velar por un individuo menor de edad, o que no puede cuidarse a sí mismo. La tutela es dar amparo, cobijo, protección y asistencia, y eso es lo que sucede cuando los niños son huérfanos, o no tienen padres presentes, o incluso no tienen una familia.
El tutor suple la voluntad del incapacitado, le representa, es muy importante la idoneidad para ser tutor. Deberá ser el asignado por el propio tutelado, el cónyuge, los padres o personas designadas por éstos, así como descendientes, ascendientes o hermanos. No podrá ser tutor alguien que tuviera importantes conflictos de intereses con el menor o incapacitado.
Tutela Legítima: Es aquella que se recibe a partir de la Ley.
Tutela Testamentaria: Surge a través del testamento realizado por una persona que está facultada para ello.
Tutela Dativa: Es aquella que se recibe a través de una designación del juez o del consejo de familia, y no por una ley o disposición testamentaria.
Tutela Ejemplar: Existe para cuidar del individuo y de los bienes de los mentalmente incapacitados.
Personas inhabilitadas para desempeñar la tutela:
Los que estuvieran privados o suspendidos en el ejercicio de la patria potestad total o parcialmente de los derechos de guarda y educación, por resolución judicial.
Los condenados por cualquier delito que haga suponer fundadamente que no desempeñan bien la tutela.
El curador es el representante para los actos de la vida civil de una persona declarada incapaz en razón de un déficit de sus facultades mentales.
El curador no suple la voluntad del afectado, sino que la refuerza, controla y encauza, complementando su deficiente capacidad, por lo que su función no viene a ser de representación, sino más bien de asistencia y protección en el concurso que presta su apoyo e intervención para aquellos actos que haya que realizar el incapaz y estén especificados en la sentencia.
Se es curador provisional cuando se ha designado por el juez durante la sustanciación de un proceso. Sus funciones duran hasta que el curador definitivo acepta el cargo que se le confiere en la sentencia de interdicción.
El curador definitivo siendo casado, el curador definitivo será su cónyuge. Este no será cuando el cónyuge sea divorciado, separado de hecho o cónyuge que está tramitando un juicio de nulidad de matrimonio. No habiendo cónyuge, se designará al hijo más apto para esta función. A falta de estos, se preferirá a alguno de los padres. De no haber cónyuge, hijos o padres, el juez será quien determine a otro pariente como hermanos o abuelos para funcionar como curador.
A diferencia de las tutelas, las curatelas pueden darse solo a favor del patrimonio como son las de la herencia yacente, de los bienes del ausente o de los derechos patrimoniales del nasciturus) sin que impliquen la obligación de velar por la persona y admiten división ( interinas, para el pleito, generales).
Para todo lo demás, las curatelas siguen en general las mismas reglas que hemos enunciado para las tutelas (en especial en lo referente a las obligaciones, excusas, inhabilidades y prohibiciones), y en lo que se refiere a las curatelas de los incapaces, se establecen solo algunas normas específicas para determinadas incapacidades, como son por ejemplo, las relativas a la curatela del disipador, en donde se observa que el disipador conservará siempre su libertad, y tendrá la facultad de manejar para sus gastos personales la libre disposición de una cantidad de dinero, proporcionada a sus facultades, y señalada por el juez. Igualmente, el curador del demente requiere de autorización judicial expresa para internar o aislar al incapaz.
Por ello, un curador sólo debe intervenir aconsejando al menor o al incapacitado, mientras que el tutor actúa en nombre y por cuenta del tutelado. Esto se debe a que al tutelado no se le reconoce capacidad de obrar, mientras que en la curatela sólo se busca reforzar esa figura. También por ese motivo el ámbito de intervención del curador puede estar limitada a ciertos aspectos de la gestión del patrimonio (como por ejemplo, compraventa de bienes inmuebles), mientras que el tutor gestiona todo el patrimonio en general.
Se podría concretar la diferencia entre tutela y curatela en que el tutor suple la capacidad de obrar de la persona incapacitada y el curador complementa esta capacidad de obrar, atendiendo a la voluntad de la persona afectada que no será sustituida por la voluntad del curador.
El curador, a diferencia del tutor, no es el representante legal del sometido a curatela, y sus funciones suelen caracterizarse por tener generalmente un marcado contenido patrimonial. El curador complementa la capacidad de obrar del sometido a curatela y sólo podrá actuar en aquellos actos que expresamente imponga la sentencia y si la sentencia no dice nada entonces actuará el curador complementando al sometido a curatela en aquellos actos para los que el tutor necesita autorización judicial.
Ámbitos en los que se puede dar la Tutela y Curatela
La causa más corriente para solicitar la Tutela es el fallecimiento de los padres del incapacitado, en cuyo caso hay que acreditar el fallecimiento de los mismos mediante los oportunos certificados de defunción. Se deberá acreditar igualmente si los padres han otorgado testamento.
Si los padres han otorgado testamento, y en él hubieran nombrado Tutor de su hijo, el
juez deberá respetar la última voluntad de los padres (salvo casos excepcionales). Si los padres hubieran otorgado testamento, o habiéndolo otorgado no hubieran nombrado Tutor, la Ley establece una relación de personas llamados a ser tutores: estas personas son por orden de preferencia, el cónyuge, descendiente, ascendiente o hermano del incapacitado. Excepcionalmente, y por resolución motivada, el Juez puede saltarse este orden y nombrará a la persona que crea más idónea.
Hay que destacar que, en ocasiones, nos encontramos con que, fallecidos los padres de la persona incapacitada, ésta no tiene familia, o teniéndola dicha familia no quiere o no puede hacerse cargo de la Tutela, para ello el Código Civil establece la posibilidad de que personas jurídicas (Asociaciones, Fundaciones, Fundaciones Tutelares, etc.), puedan ejercer el cargo de Tutor.
Una vez nombrado tutor por resolución judicial, procede la aceptación del cargo tutelar (o bien cabe excusarse del mismo) para ello la autoridad judicial dará posesión de su cargo al designado (es decir que este deberá ir al juzgado a aceptar el cargo de tutor en una comparecencia ante el juez, en la que además se le informará de sus derechos y deberes como tutor). El Juez podrá exigirle una fianza para asegurar el cumplimiento de sus obligaciones.
En cuanto a quienes pueden ser curadores, quienes no, excusa y remoción del curador
rigen las mismas normas que para el tutor. Los actos jurídicos para los que es necesaria la presencia del curador de ser realizados sin él podrán ser anulables a instancia del mismo curador o de la persona sujeta a curatela.
Existe otra figura jurídica llamada la “auto-tutela” que posibilita a una persona capaz de obrar para adoptar las disposiciones convenientes en previsión de su propia y futura incapacitación (por ejemplo, una enfermedad degenerativa), lo cual es acorde con el respeto a la autonomía privada. En los artículos 223, 234 y 239 del Código Civil español se habilita a las personas capaces para adoptar las disposiciones que considere oportunas en previsión de su propia incapacitación y alterar el orden de delación de la tutela, prefiriendo como tutor en primer lugar al designado por el propio tutelado, aunque el Juez tenga la facultad de alterar el orden de delación cuando así convenga al interés del incapacitado, en atención a circunstancias que no fueron tenidas en cuenta al efectuar la designación.
Don Leocadio Agúndez, de vecindad civil catalana, contrajo matrimonio con su actual
esposa, Doña Margarita Cifuentes de vecindad civil navarra, en Zaragoza y en esta misma ciudad establecieron su domicilio una vez casados. A los dos años de matrimonio nace en Zaragoza su primer hijo de nombre Leonardo, que desgraciadamente y debido a un sufrimiento fetal agudo padecido en el parto, le produce una grave parálisis cerebral que le impide todo tipo de movimiento estando
postrado en una cama, pero conservando sus facultades mentales. Por esta circunstancia, la familia se traslada a Madrid donde llevan residiendo desde hace 15 años y donde nació su segundo hijo llamado Felipe, que en la actualidad cuenta con
1º) ¿Que vecindad civil ostentan los cónyuges actualmente?
La vecindad civil que ostentan los cónyuges en común. En efecto, según dispone el Código Civil en su artículo 14.5, párrafo 2º, se adquiere la vecindad civil por residencia continuada de 10 años, sin declaración en contrario durante este plazo. Por tanto, al residir en Madrid durante más de 10 años sin haber hecho manifestación en contra en el Registro Civil adquieren “ope legis” la vecindad de residencia.
2º) ¿Que vecindad civil ostenta cada hijo?
Ostentan por el artículo anterior la vecindad civil común, es decir porque han residido durante mas de 10 años sin manifestación en contrario en Madrid.
3º) ¿Qué régimen económico tiene el matrimonio? Partiendo del hecho de que nunca
han otorgado capitulaciones matrimoniales.
El régimen económico del matrimonio será el del lugar donde establece el domicilio habitual inmediatamente después de contraer matrimonio. Por tanto, quedan sometidos al régimen foral aragonés. (No obstante dado que le régimen económico no es materia de este curso, simplemente con esto sobraría)
4º) ¿Sería conveniente incapacitar al hijo mayor? En caso afirmativo, qué tipo de tutela
sería el más adecuado.
Sí, según el artículo 200 del Código Civil, las deficiencias persistentes de carácter físico que impidan a la persona gobernarse por sí misma pueden ser causa de incapacitación. En el presente caso esta circunstancia se da.
Respecto a la tutela mas adecuada consideramos que sería la curatela, habida cuenta que el presunto incapaz conserva sus facultades volitivas y por tanto sería conveniente solamente la asistencia de carácter técnico.
5º) El hijo menor llamado Felipe se ha empeñado en otorgar testamento ¿Puede? En
caso afirmativo, indique en qué términos y cómo puede realizarlo.
Sí puede, ya que entre las facultades del menor según el artículo 162 del Código Civil en relación con los artículos 662 y 663 del mismo cuerpo legal, se encuentra la de otorgar testamento siempre y cuando tenga 14 años cumplidos y se haga ante Notario. Por tanto no podría otorgar testamento ológrafo.
6º) El hijo mayor llamado Leonardo, a pesar de su grave estado, pretende contraer matrimonio ¿Se puede autorizar el mismo?
Sí siempre y cuando la Sentencia de incapacitación lo autorice. En el presente caso, creemos que sí sería autorizado habida cuenta que el presunto incapaz conserva sus facultades mentales y podría consentir.
7º) Para colmo de males, Don Leocadio, gran aficionado a la caza, mientras se encontraba con otros siete amigos en una cacería recibe un disparo de forma accidental, que le produce lesiones de diversa consideración, sin embargo, no se sabe con exactitud de qué cazador provenía el disparo ¿Considera usted que puede reclamar civilmente Don Leocadio?, o por el contrario, tiene que aguantarse.
Sí puede reclamar, ya que en virtud del artículo 35.5 de la Ley de Caza, de 4 de abril de 1970, en la caza con armas, si no consta el autor del daño a las personas, responderán solidariamente todos los miembros de la partida de caza.
Concepto Jurídico (2016), Recuperado de http://www.definicionlegal.blogspot.com
Significados (2017), Recuperado de www.significados.com
Enciclopedia Jurídica (2017), Recuperado de http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com
Am-Abogados (2016), Recuperado de http://www.am-abogados.com/blog/tutela-curatela-y-defensor-judicial-para-las-personas-incapaces/3480/
Apuntes Jurídicos (2017), Recuperado de https://jorgemachicado.blogspot.com/2011/06/cain.html
Factores de Riesgo y Protección en la criminalidad – Caso Práctico

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 14
 artículo 200
 artículo 162
 artículo 35