Source: http://expertoenderecho.blogspot.com/2017/12/sindrome-de-la-mujer-maltratada-como.html?m=1
Timestamp: 2018-08-14 11:23:02+00:00

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V.2018/08.#EXPERTOENDERECHO®:: SINDROME DE LA MUJER MALTRATADA COMO SUPUESTO EXCULPATORIO EN EL PROCESO PENAL DOMINICANO Y EL DERECHO COMUN ANGLOSAJON (COMMON LAW).
1. SINDROME DE LA MUJER MALTRATADA COMO SUPUESTO EXCULPATORIO EN EL PROCESO PENAL DOMINICANO.
1. 2. LA VICTIMA-TESTIGO EN LOS CASOS DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER E INTRAFAMILIAR.
2. SINDROME DE LA MUJER MALTRATADA EN EL COMMUN LAW.
2.1 CALIFICACIÓN.
2.2. APLICACIÓN EN EL COMMON LAW.
Tomando en consideración el objetivo principal de la audiencia preliminar, la Suprema Corte de Justicia, mediante resolución no. 3869-2006 de fecha 21 de diciembre del año 2006, en su articulo 6 ha establecido la posibilidad de que en audiencia preliminar y como medio de defensa de plantear el denominado Síndrome de la Mujer Maltratada, el cual de acuerdo a esta resolución en su articulo 3 letra bb ha sido definido como: “Afección de tipo psicológico, provocada en la mujer por su pareja, por medio de violencia ejercida sobre esta como patrón de conducta, que por su frecuencia e intensidad ha disminuido su autoestima y anulado su capacidad de percibirse a si misma como un ente con los valores y derechos inherentes a su condición humana, provocándole una obnubilación total o parcial de sus sentidos”.
Con esta vanguardista disposición se pretende otorgar a estos casos un sentido mas humano y no mecánico, dando la oportunidad a la mujer de presentar prueba pertinente mayormente siquiátrica o sicológica a los fines de que se determine si al momento de la comisión de los hechos la mujer victimaria, en principio, ha actuada de forma voluntaria y conciente, o en caso contrario, tal como lo establece la definición del Síndrome, el estado de obnubilación no le permitió entender el alcance y sentido de su acción, provocándose en consecuencia un auto de no ha lugar.
¿Bajo que condiciones puede plantearse el denominado Síndrome de la mujer maltratada con motivo de la celebración de una audiencia preliminar?
Para dar respuesta a esta interrogante es preciso dar una lectura conjunta a las disposiciones de los artículos 299 del Codigo Procesal Penal y el artículo 6 de la supraindicada resolución. El primero de estos establece que: “Dentro de los cinco días de notificado (refiriéndose a la defensa), el imputado puede:
1.- Objetar el requerimiento que haya formulado el ministerio público o el querellante, por defectos formales o sustanciales;
2.- Oponer las excepciones previstas en este código, cuando no hayan sido planteadas con anterioridad o se funden en hechos nuevos;
3.- Solicitar la suspensión condicional del procedimiento;
4.- Solicitar auto de no ha lugar a la apertura a juicio;
5.- Solicitar la sustitución o cese de una medida de coerción;
6.- Solicitar la aplicación del procedimiento abreviado;
7.- Ofrecer la prueba para el juicio, conforme a las exigencias señaladas para la acusación;
8.- Plantear cualquier otra cuestión que permita una mejor preparación del juicio.
Dentro del mismo plazo, el imputado debe ofrecer los medios de prueba necesarios para resolver las cuestiones propias de la audiencia preliminar…”
En tal sentido, dentro del plazo antes indicado la defensa en su escrito correspondiente debe plantear este medio de defensa que a los términos del artículo 6 de la resolución que nos ocupa ha sido definida como:
“PRESENTACIÓN DE SUPUESTOS EXCULPATORIOS Y DEFENSA DE COARTADA. Con el propósito de desvirtuar la acusación, conforme a la oferta de prueba, el imputado o el tercero civilmente demandado, en los casos aplicables, pueden presentar supuestos exculpatorios, y defensa de coartadas tales como causas justificantes, excluyentes de responsabilidad, SINDROME DE LA MUJER MALTRATADA, entre otras.”
En cuanto a los SUPUESTOS EXCULPATORIOS, han sido definidos como: “Conjunto de circunstancias utilizadas por el imputado como medio de defensa, con el propósito de desvirtuar la acusación sobre la base de la legitimidad y justificación de su actuación.”
Uno de los temas mas controversiales en lo relativo a los medios de prueba a los fines de establecer las imputaciones relativas a la Violencia domestica e intrafamiliar, es la oferta de la victima como testigo.
Ciertamente, que la actual normativa procesal penal establece en su articulo 170 el principio de libertad probatoria en el sentido de que: “Los hechos punibles y sus circunstancias pueden ser acreditados mediante cualquier medio de prueba admitido, salvo prohibición expresa.”
Esa prohibición expresa a que hace referencia el artículo antes indicado lleva relación con la ilicitud de la prueba, su impertinencia con relación al caso y su sobreabundancia.
Así, el hecho de que la propia victima figure en calidad de testigo, no es óbice para que la misma en su declaración sea valorada a la luz de las circunstancias del caso en concreto, tomando en consideración la coherencia, tanto interna como externa, del relato fáctico que la misma expresa, la autosuficiencia de tal relato, el lenguaje corporal de la persona que depone, entre otros aspectos que influyen en su credibilidad, tales como la corroboración de la información de la deponente victima- testigo-con el resto de la prueba que se presente para sustentar el caso en concreto, sea esta directa o circunstancial o indiciaria.
La problemática no traspasa los linderos de la valoración, se detecta de forma previa al momento de la obtención de la prueba y su intento de incorporación al proceso de este medio de prueba.
El primer obstáculo que encontramos es legal, en tal sentido, el artículo 196 del Código Procesal Penal cuanto dispone que pueden abstenerse a prestar declaración:
El cónyuge o conviviente del imputado, entre otros familiares o afines del imputado.
El Síndrome de la mujer maltratada es una defensa legal del common law, comparable a grandes rasgos con la excepción procesal o defensa previa en el sistema de derecho continental en la cual una persona que es víctima de maltratos físicos o psicológicos y es acusada de un ataque o de un asesinato estaba en realidad sufriendo de este síndrome al momento de cometer el delito, lo cual explica su proceder y sirve como atenuante de su conducta.
Debido a que este alegato ha sido históricamente invocado por mujeres víctimas de violencia doméstica ante los tribunales de justicia de Estados Unidos, se le ha dado el nombre de «síndrome de la mujer maltratada».
El nombre de esta defensa se sustenta en que suele ser invocada casi siempre en casos criminales que involucran a mujeres acusadas de cometer un ataque violento contra sus parejas; no obstante aún no existe una calificación médica específica que acredite la existencia de un «síndrome» en el sentido médico del término, el cual ha sido creado por los abogados que operan en el sistema jurídico del common law, pero aun así ha sido invocado continuamente en las cortes.
Se acepta desde el punto de vista de la sicología que una persona maltratada física o emocionalmente puede desarrollar un fuerte cuadro de depresión que la hace incapaz de tomar acciones determinantes para detener el abuso o escapar de él. Esa misma depresión emocional explica que la víctima no suele buscar ayuda de terceras personas, no se enfrenta a su agresor, y tampoco se plantea abandonarlo. Esto a su vez se combina con una sensación de baja autoestima de la víctima, quien puede llegar a pensar que el maltrato o el abuso son resultado de su propia culpa, negándose a denunciar al atacante y rechazando, a veces agresivamente, la ayuda que le puedan ofrecer otras personas de su entorno (familiares o amigos).
A nivel legal las normas de Estados Unidos aún afrontan el problema de que no hay consenso médico para sostener que el maltrato físico o emocional genera una condición mental lo bastante severa como para explicar los actos agresivos de la víctima de abuso. De todas maneras el Derecho del common law acepta una condición psicológica de la víctima como justificación para una posterior conducta violenta, aunque médicamente no lo califique como "síndrome".
Los tribunales de Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelandia y Canadá han aceptado como medio probatorio válido a las investigaciones médicas y sicológicas en las cuales se acredita que las víctimas de violencia doméstica, ya sea en sus variantes de maltrato físico o emocional, pueden recurrir al uso desmesurado de la fuerza para defenderse a sí mismas, pudiendo quitar la vida a sus atacantes debido a la situación de abuso constante que en muchos casos pone en riesgo la vida de la misma víctima. En tal situación, dicha víctima comete un acto de grave violencia en la sincera convicción que matar a su agresor es la única forma de preservar su propia vida.
Los tribunales del common law reconocen que las evidencias médicas, junto con las recogidas en la escena del delito, sustentan varias posibles argumentaciones legales que pueden absolver al acusado de asesinato o reducir los efectos de su sentencia. En tal sentido el "síndorme de la mujer maltratada" no sería una defensa legal sino que puede constituir alguno de los siguientes argumentos:
Legítima defensa, cuando se usa un grado de violencia razonable y proporcionado en respuesta a un ataque puede implicar el argumento legal más útil.
Alteración mental transitoria, que implica perder la conciencia de los propios actos.
Responsabilidad disminuida por alteración mental permanente.
Pese a ello, en 1994 el Congreso de los Estados Unidos ordenó una investigación para determinar la validez y utilidad del "síndrome de la mujer maltratada" a cargo de un grupo de expertos, en el marco de la Ley contra la Violencia hacia las Mujeres. Esta indagación publicó conclusiones en 1997 señalando que en vez de usar el término "mujer maltratada" debería hablarse con más precisión de "efectos del maltrato", elaborando una definición más amplia para englobar todas las variantes de la violencia doméstica.

References: resolución 
 resolución 
 artículo 6
 artículo 6
 resolución 
 artículo 196