Source: https://opi.ucr.ac.cr/node/122
Timestamp: 2020-01-20 20:07:25+00:00

Document:
Accionar del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (marzo-abril 2014) | Observatorio de la Política Internacional
La agenda del Consejo de Seguridad durante los meses de marzo y abril estuvo dominada por la crisis en Ucrania, el debate sobre la situación en Sudan y Sudán del Sur y la cuestión en Libia. En conjunto estos tres temas representaron el 32,55% de las sesiones realizadas y el 23% de las resoluciones adoptadas. Además de estos temas el Consejo dio seguimiento a lo acontecido en la República Centroafricana, Somalia y Oriente Medio (incluida Palestina).
En el primer caso, la situación en Ucrania, ha cinco meses de iniciadas las protestas populares que desencadenaron la crisis política y militar que vive el país tras la decisión del gobierno de no firmar el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, y más tarde con la intervención de Rusia en la ciudad de Crimea, el Consejo de Seguridad no ha logrado –pese a las múltiples sesiones efectuadas- alcanzar una solución para este conflicto. Por el contrario, la búsqueda de una salida se ha visto obstaculizada por la actuación e intereses de la Federación Rusa tanto a nivel interno (en Crimea principalmente) como en el seno del Consejo.
Si bien se llevaron a cabo ocho sesiones sobre este tema, no se tomó ninguna medida o acción al respecto. El proyecto de resolución (S/2014/189) presentado por los Estados Unidos de América fue vetado por Rusia. Con dicho proyecto los miembros del Consejo exhortaban a todos los Estados, las organizaciones internacionales y los organismos especializados a no reconocer alteración alguna del estatuto de Crimea sobre la base del referéndum efectuado el 16 de marzo. Por tanto, desconocían la validez de dicho referéndum al tiempo que hacían un llamado a respetar la soberanía, la integridad territorial y la independencia de Ucrania.
Porcentaje de sesiones realizadas según tipo, marzo-abril 2013.
Simultáneamente los miembros permanentes instaron a las autoridades ucranianas a adoptar las medidas necesarias para garantizar la paz civil y la coexistencia entre comunidades, a velar por la recuperación del país y a respetar las aspiraciones del pueblo ucraniano. Por su parte, Rusia llamó la atención sobre la necesidad de establecer un gobierno de unidad nacional. No obstante, esto no evitó que Moscú activara sus unidades militares en Ucrania y más tarde apoyará el referéndum efectuado en Crimea y reconociera sus resultados.
En otra de las sesiones efectuadas por este tema, los Estados rechazaron la intervención militar de Rusia y su usurpación al territorio de Crimea al considerar que “esas acciones violan una vez más la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, los propios acuerdos vinculantes de Rusia, el derecho internacional, la voluntad expresa de la mayoría de los miembros del Consejo y la letra y el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas”.
En otro orden de cosas, la tensión entre Sudán y Sudán del Sur ha estado presente en la agenda del Consejo desde el siglo XX, sin embargo, tras la independencia de Sudán del Sur en 2011 el conflicto ha escalado nuevas dimensiones aunque los motivos que siguen impidiendo la paz entre ambos países son los mismos desde que se logró la independencia de Gran Bretaña en 1956: la discriminación racial y el control de los recursos naturales (yacimientos de petróleo).
Entre las acciones emprendidas por la Organización de Naciones Unidas y específicamente por el Consejo de Seguridad con el objetivo de alcanzar la estabilidad en esta zona se estableció en 2004 la Misión de Avanzada de las Naciones Unidas en el Sudán (UNAMIS) y un año más tarde la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán (UNMIS) para apoyar la aplicación del Acuerdo General de Paz firmado entre el gobierno del Sudán y el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés. Y finalmente, tras la celebración del referéndum por la independencia de Sudán del Sur los miembros del Consejo apoyaron la creación de una nueva misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur, la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en la República de Sudán del Sur (UNMISS), y la creación de la Fuerza Provisional de Seguridad de las Naciones Unidas para Abyei (UNISFA).
En este escenario, se adoptó por unanimidad la resolución S/RES/2148(2014) en la cual se reconoció que, dado el cambiante entorno político y de la seguridad, la Operación híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID) se enfrenta a tres grandes dificultades para cumplir su mandato con eficacia, a saber: la cooperación y la alianza del Gobierno del Sudán en la ejecución del mandato; grandes carencias en las capacidades operacionales de varios contingentes militares y fuerzas de policía; y la necesidad de mejorar las estructuras de coordinación e integración de la UNAMID y entre esta y el equipo de las Naciones Unidas en el país. Aunque se realizaron dos sesiones más sobre el tema en ninguna de ellas se tomaron acciones al respecto.
El tercer tema más visto en este período fue la cuestión en Libia. El levantamiento iniciado en Libia en febrero de 2011 que llevó a la caída de Mu'ammar al-Ghadhafi sigue motivando la participación del Consejo y la comunidad internacional ante la inestabilidad y vulnerabilidad que caracterizan el clima político, social, cultural y religioso en ese país. En este sentido, mediante la resolución S/RES/2144(2014) se prorrogó el mandato de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) hasta el 13 de marzo de 2015. Asimismo, se recalcó la importancia de entablar un diálogo nacional único, inclusivo y transparente que, entre otras cosas, facilite la redacción de la Constitución. Además, se solicitó al gobierno que siga cooperando plenamente con la Corte Penal Internacional y su Fiscal y proporcionándoles la asistencia necesaria, como exige la resolución 1970 (2011), para condenar las violaciones a los derechos humanos, el derecho internacional y la paz y seguridad internacionales.
Por otro lado, en la resolución S/RES/2146(2014) se condenó los intentos de exportar ilícitamente petróleo crudo de Libia y se manifestó el apoyo a las acciones emprendidas por el gobierno libio para proteger y mantener la soberanía económica nacional.
En los casos de la República Centroafricana, Somalia y Oriente Medio (incluida Palestina) se registraron seis sesiones en conjunto para este bimestre y se aprobaron resoluciones para los dos primeros casos. En relación a la República Centroafricana, el tema más sesionado por el Consejo en este bimestre, con la resolución S/RES/2149(2014) se reiteró el apoyo, por parte de los miembros del Consejo, a los Acuerdos de Libreville de 11 de enero de 2013, la Declaración de Yamena de 18 de abril de 2013 y la Carta Constitucional para la Transición de 18 de julio de 2013 y se estableció la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA) por un período inicial hasta el 30 de abril de 2015.
En cuanto a la situación en Somalia se reafirmó, mediante la resolución S/RES/2142(2014), el embargo de armas impuesto a meses atrás, no obstante, se levantó dicho embargo para aquellas armas, municiones o equipo militar destinado al desarrollo de las Fuerzas de Seguridad del Gobierno Federal de Somalia y a proporcionar seguridad al pueblo somalí. En lo relativo a la situación en Oriente Medio, incluida Palestina, no se tomaron decisiones pero se reconocieron los muchos y diversos obstáculos hacia un acuerdo de paz amplio en el Oriente Medio que demanda como condición insoslayable el establecimiento de dos Estados que vivan uno al lado del otro en paz y seguridad.
En resumen, el Consejo de Seguridad aprobó un total de trece resoluciones, siete en el mes de marzo y seis en abril, las cuales fueron:
S/RES/2141 (2014): No proliferación — República Popular Democrática de Corea
S/RES/2142 (2014): La situación en Somalia
S/RES/2143 (2014): Los niños y los conflictos armados
S/RES/2144 (2014): La situación en Libia
S/RES/2145 (2014): La situación en Afganistán
S/RES/2146 (2014): La situación en Libia
S/RES/2147 (2014): República Democrática del Congo
S/RES/2148 (2014): Informe del Secretario General — Sudán y Sudán del Sur
S/RES/2149 (2014): La situación en República Centroafricana
S/RES/2150 (2014): Amenazas a la paz y la seguridad internacionales
S/RES/2151 (2014): Mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales
S/RES/2152 (2014): Sáhara Occidental
S/RES/2153 (2014): La situación en Côte d'Ivoire
En este período únicamente de adoptó una declaración de la Presidencia:
S/PRST/2014/6: La situación en Sierra Leona
En cuanto al tipo de sesión, el Consejo celebró un total de 43 sesiones de las cuales veintidós fueron de tipo informativo, diez de adopción, seis de debate y cinco privadas (cuadro 1).
Adopción 6 4 Comunicado 4 2
Debate 3 3 Declaración 1 0
Información 16 6 Resolución 8 6
Privada 3 2 Sin acción 15 7
En el segundo bimestre del año el Consejo de Seguridad celebró seis sesiones de debate entre las que destacan las efectuadas para los temas: los niños y los conflictos armados, la situación en Afganistán y el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Aunque se llevaron a cabo el mismo número de sesiones para todos los temas, únicamente para tres de estos se adoptaron resoluciones.
Los cinco miembros permanentes del Consejo externaron su apoyo al establecimiento de la figura de asesores de protección de menores en todas las misiones pertinentes de las Naciones Unidas, al reconocer que el rescate de niños de los conflictos armados no es un proceso simple sino que por el contrario precisa de una buena planificación y de recursos financieros y humanos. En ese sentido, se instó a los Estados principalmente a la República Democrática del Congo, Somalia, Sudán del Sur, el Chad y Birmania a poner fin al reclutamiento y la utilización de niños soldados al tiempo que se reconoció la importancia de que las organizaciones regionales contribuyan en esta tarea. Para ello países como Reino Unido han establecido fondos para financiar “un puesto de asesor en materia de protección de los niños en la Unión Africana, que apoye la puesta en práctica de la declaración conjunta de la Unión Africana y el Representante Especial de Naciones Unidas”.
Por su parte, Argentina y Chile –representantes de los países Latinoamericanos y Caribeños en el Consejo- insistieron en que si bien se han dado pasos importantes en la comunidad internacional para proteger y prevenir la comisión de delitos graves contra los niños, es indispensable que cada Estado asuma su responsabilidad en esta materia al reconocer que “en el actual escenario internacional, la vulnerabilidad de los niños en conflictos armados añade un elemento de urgencia, dedicación y firme compromiso con los esfuerzos mundiales de protección hacia ellos, los que, por cierto, no deben ser selectivos”.
En este caso, las medidas adoptadas fueron de tipo exhortativo al condenar las violaciones al derecho internacional cometidas con el reclutamiento y utilización de niños en los conflictos armados así como los ataques contra escuelas u hospitales y denegación del acceso humanitario por las partes en un conflicto armado y se acogió con beneplácito la campaña “Niños, no soldados” iniciada por la Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados y el UNICEF.
Si bien los Estados reconocieron que la situación en Afganistán ha desmejorado notablemente, observaron como un paso importante hacia la estabilización del país y la región la celebración de elecciones que se constituirá en la primera transferencia pacífica y democrática del poder político de un Jefe de Estado a otro en el Afganistán. Por lo que hicieron un llamado a los distintos y diversos actores involucrados a apoyar los esfuerzos del Gobierno afgano y del Consejo Superior de la Paz para promover un proceso de reconciliación dirigido y protagonizado por los propios afganos.
Mientras tanto, Argentina y Chile externaron su preocupación ante el desafío que representa la retirada a finales de 2014 de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad y recalcaron por tanto la importancia de fortalecer las capacidades de las fuerzas de seguridad afganas para enfrentar las amenazas y los desafíos que se vislumbran y garantizar la participación de las mujeres como votantes, candidatas y autoridades en los comicios electorales.
En este contexto, los cinco miembros permanentes con el apoyo de los diez no permanentes aprobaron la resolución S/RES/2145(2014) mediante la cual prorrogaron el mandato de la Misión de Asistencia de las Naciones unidas en el Afganistán (UNAMA) hasta el 17 de marzo de 2015.
Los miembros permanentes del Consejo externaron su beneplácito por la aprobación del primer proyecto de resolución del Consejo relativo a la reforma a la seguridad. En el contexto del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, la reforma del sector de la seguridad desempeña un papel primordial en dos sentidos. Por una parte, permite crear los elementos que contribuyen a la estabilización perdurable en las situaciones posteriores a los conflictos y, por otra, previene las situaciones de conflicto y el retorno de la violencia. En condiciones de crisis, la creación de instituciones de seguridad transparentes, eficaces y justas, que funcionen en el marco de un sistema de buena gobernanza y respeten los principios democráticos y los derechos humanos, es fundamental para restablecer la confianza y crear un entorno propicio para el desarrollo de un Estado.
En la misma línea orientaron sus concertaciones los representantes de Argentina y Chile al señalar que “el establecimiento de un sector de la seguridad efectivo, profesional y responsable es un elemento central para establecer las bases para una paz y desarrollo duraderos (…)”. Por tanto, “una reforma efectiva y coordinada del sector de la seguridad no puede sino beneficiar a los gobiernos nacionales de los países concernidos, así como a grupos e instituciones de derechos humanos locales, en sus esfuerzos por promover y proteger los derechos humanos de la población en condiciones de vulnerabilidad, particularmente mujeres y niños”.
El Consejo de Seguridad reafirmó así “la importancia de la reforma del sector de la seguridad para la estabilización y reconstrucción de los Estados después de un conflicto, y resolvió seguir incluyendo y priorizando, según proceda, los aspectos relativos a la reforma del sector de la seguridad como parte integral de los mandatos de las operaciones de mantenimiento de la paz y las misiones políticas especiales de las Naciones Unidas”.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 Resolución 
 resolución 
 resolución