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Timestamp: 2019-07-22 22:27:07+00:00

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Borrador de la sesión de la comisión de economía y competitividad celebrada el lunes, 15 de diciembre de 2014
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Se abre la sesión a las diecisiete horas y cinco minutos.
El señor PRESIDENTE: Buenas tardes, señorías. Se abre la sesión. Gracias a todos por su presencia.
Antes de dar comienzo al orden del día, vamos a proceder a la aprobación del acta de la sesión anterior, celebrada el día 18 de noviembre.
¿Hay alguna observación o modificación? (Denegaciones).
¿Se entiende que se puede aprobar por asentimiento? (Asentimiento).
Queda aprobada. Muchas gracias.
Antes de pasar al primer punto del orden del día, quiero recordarles a sus señorías que la comisión de hoy consta de dos partes claramente diferenciadas: de un lado, la comparecencia del señor ministro de Economía y Competitividad; de otro, el debate y votación de dos mociones del Grupo Parlamentario Mixto. Entre ambas secuencias, la intervención del señor ministro y las mociones, habrá un receso de diez minutos.
COMPARECENCIA DEL MINISTRO DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD, D. LUIS DE GUINDOS JURADO, ANTE LA COMISIÓN DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD, PARA INFORMAR DE LA SITUACIÓN DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA.
(Ním. exp. 711/000360)
El señor PRESIDENTE: Sin más preámbulos, pasamos a la comparecencia del ministro de Economía y Competitividad, don Luis de Guindos Jurado, para informar de la situación de la economía española. Antes de dar paso a dicha comparecencia, querido ministro, quiero agradecer muy sinceramente su presencia en esta comisión en el día de hoy, con la que cumple su compromiso de asistir al menos una vez al año para dar cuenta de la acción de su ministerio y para ilustrarnos sobre la situación económica de nuestro país. Estoy seguro de que constataremos de su intervención, de un lado, algunas cosas que ya sabemos, y de otro, conoceremos nuevos datos que, sin duda, nos van a permitir atisbar lo que puede suceder el próximo año 2015, como así pasó de su intervención de noviembre del año pasado, cuando usted hizo algunos pronósticos de datos macroeconómicos que se han confirmado a lo largo de este año.
Así pues, señor ministro, ávidos de su discurso e interesados de cuanto pueda decirnos, le cedo el uso de la palabra.
El señor MINISTRO DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD (De Guindos Jurado): Muchas gracias, señor presidente.
Señorías, comparezco en esta comisión, a petición propia, para informar sobre el momento actual que atraviesa la economía española.
Nos encontramos en un contexto muy distinto al de la última vez, hace un año. A lo largo de este último ejercicio y medio se ha producido una transformación sustancial de la economía española. Hoy la recuperación que la economía española inició hace seis trimestres se consolida y se hace más fuerte gracias a un cambio fundamental en nuestro patrón de crecimiento, que es mucho más equilibrado, competitivo y sostenible. Hoy nuestra economía ha superado los graves desequilibrios acumulados que la arrastraron a la más grave crisis de nuestra historia económica reciente. Hoy somos más fuertes y estamos en mejores condiciones de afrontar los retos presentes y futuros, entre ellos reducir la alta tasa de desempleo y afrontar algunos desafíos que provienen principalmente —como desarrollaré más adelante— del exterior.
En mi intervención analizaré las perspectivas y la situación de la economía española, así como las actuaciones que va a desarrollar el ministerio en los próximos meses.
Sin embargo, permítanme antes que me detenga en el contexto internacional en el que esta recuperación se produce. Como saben, la recuperación de la economía mundial es menos favorable de lo que se preveía hace un año. Pese al buen comportamiento de algunos países, como Estados Unidos y el Reino Unido, el crecimiento global ha perdido vigor. En este contexto, la zona euro ha vuelto a ser el centro de atención internacional por su crecimiento frágil, que responde a una débil demanda y a su baja inflación. De hecho, la estimación de inflación en la Eurozona en el mes de noviembre se situó en el 0,3%.
En cuanto al nivel de actividad, tras el estancamiento del segundo trimestre, los datos del tercero, si bien suponen una leve mejora, siguen confirmando la fragilidad del contexto macroeconómico de la Eurozona. Esto ha llevado a que diferentes organismos internacionales vengan rebajando en los últimos meses sus proyecciones de crecimiento para la zona euro tanto en este ejercicio como en el siguiente. Además, existe una preocupación, porque la inflación se sitúa significativamente por debajo del objetivo a medio plazo del 2% del Banco Central Europeo, y cada vez hay mayores riesgos de que las expectativas de inflación a medio plazo se enquisten claramente por debajo de este nivel.
Pese a estos elementos preocupantes, hay otros factores positivos a nivel global que confío puedan ayudar a mejorar esta situación: la favorable evolución de los precios del petróleo, que acumula caídas del 40% desde el mes de junio, lo que supondrá un alivio para los países consumidores de energía. Además, en el caso concreto de la zona euro hay que tener en cuenta otros elementos muy significativos, como son la abundante liquidez inyectada por el Banco Central Europeo, que ha tenido un impacto en el tipo de cambio, el tono más neutro de la política fiscal y los avances conseguidos en la puesta en marcha de la unión bancaria, que está reduciendo la fragmentación de los mercados de crédito.
Sin embargo, Europa no puede permitirse otro año de crecimiento anémico. Por eso es preciso un mayor esfuerzo para recuperar los niveles de renta y empleo previos a la crisis, algo que todavía no hemos conseguido. Necesitamos una estrategia de política económica bien diseñada e integral que ponga en marcha todos los instrumentos disponibles para sentar las bases de un crecimiento sólido y duradero.
En primer lugar, la política monetaria. El Banco Central Europeo, en el marco de su independencia y dentro de su mandato, ha tomado medidas muy importantes para situar la inflación en niveles más próximos al objetivo establecido.
En cuanto a la política fiscal, se han producido avances muy significativos en la reducción del déficit público, cuya media en la zona euro terminará el año en el entorno del 2,5%. Una vez asegurada la sostenibilidad de las cuentas públicas se trata de aplicar las reglas del pacto de estabilidad y crecimiento con la flexibilidad que permite. El objetivo es que la política fiscal pueda apoyar y no lastrar la recuperación.
Por último, la unión monetaria necesita realizar mayores avances en reformas estructurales. Es fundamental que haya mayor coordinación a la hora de poner en marcha este tipo de medidas para aprovechar al máximo sus efectos. Estoy convencido de que la Unión Europea va a avanzar en este camino, ya que se trata del elemento más importante de esta estrategia. A todo ello se une el plan anunciado por el presidente de la Comisión Europea, que movilizará 315 000 millones de euros en inversiones públicas y privadas durante los próximos tres años. El contenido de este plan se concretará una vez sea aprobado en el Consejo Europeo del próximo jueves y viernes.
No me voy a detener en exceso porque, como saben sus señorías, mañana mismo tengo una interpelación sobre esta cuestión, sobre el plan Juncker, en esta Cámara.
Señorías, la situación de la economía española contrasta con la actual debilidad de la zona euro. Nuestra economía registra el crecimiento más sólido de los principales países de la zona euro. Nuestra recuperación mantiene un tono firme con una evolución más favorable en el medio y largo plazo. De hecho, de los principales países de la zona euro España es el que más crecerá tanto en 2014 como en el ejercicio próximo. Asimismo, los principales organismos, tanto los internacionales como los analistas nacionales, revisan y adoptan nuestras previsiones de crecimiento para este año y el próximo. Además, muchos de ellos nos señalan como un referente desde el punto de vista de la implementación de la estrategia de política económica.
Como les mencionaba al inicio de mi intervención, la economía española encadenará seis trimestres de crecimiento ininterrumpido, con el último trimestre de este año. En términos interanuales España está creciendo ya por encima del 1,6% en el tercer trimestre, tasas no vistas desde hace prácticamente siete años. Los principales indicadores conocidos hasta la fecha muestran que el PIB alcanzará sin dificultad el 1,3% en 2014, cumpliéndose así con holgura lo previsto por el Gobierno. Esta buena evolución de la economía española nos permitirá coger impulso para acelerar nuestro crecimiento en el año 2015. Así lo confirman también numerosos indicadores. Por ejemplo, el indicador compuesto adelantado de actividad de la OCDE, que se sitúa en máximos desde hace prácticamente cuarenta años, desde el inicio de la serie histórica para España, y muestra que la fase expansiva cobra cada vez mayor firmeza. Este indicador es especialmente relevante para medir los cambios de ciclo que se producen en los países de la OCDE, y es un indicador adelantado que se aproxima de una forma bastante exacta. Por tanto, todo apunta a que la proyección de crecimiento del 2% es una previsión prudente.
A ello se unen, además, 5 factores adicionales que pueden impulsar nuestro crecimiento. Por un lado están las ganancias de competitividad de la economía española en los últimos años, que tienen naturaleza estructural. En términos de costes laborales unitarios hemos vuelto a niveles previos a nuestra incorporación al euro. Además, esta vez nuestras ganancias de competitividad tienen carácter duradero gracias a las reformas puestas en marcha. Esto contrasta de forma clara con lo que ocurría en el pasado, cuando se lograban a través de devaluaciones de la moneda, con un efecto puramente transitorio como consecuencia de la generación de tensiones inflacionistas que producían.
En segundo lugar, la disponibilidad creciente de flujos de crédito, tanto para pymes como para familias, junto con unos costes de financiación más favorables que están contribuyendo a la buena evolución de la demanda interna. El crédito nuevo a pymes registra ya trece meses de crecimiento interanual. El crédito nuevo a hogares crece desde el mes de enero, diez meses consecutivos. Pero lo más importante es que este flujo de crédito está siendo compatible con el necesario proceso de desendeudamiento y desapalancamiento del sector privado. Tradicionalmente el coste de la financiación bancaria se ha reducido considerablemente desde el año 2012, en torno a un 25% para las empresas y en un 20% para el crédito destinado a vivienda, según datos recientemente publicados por el Banco de España.
Señorías, la recuperación de los flujos de crédito no hubiera sido posible sin el proceso de saneamiento, reestructuración y recapitalización del sistema financiero llevado a cabo por el Gobierno, un proceso que ha permitido cambiar el mapa financiero de nuestro país dotándolo de credibilidad y solidez. Hoy las entidades financieras españolas son de las más solventes de Europa, tal y como han demostrado los resultados de los exámenes que el Banco Central Europeo ha publicado a finales de octubre.
En tercer lugar, sin duda será muy positiva para el crecimiento de nuestra economía la evolución del tipo de cambio. Este comportamiento se mantendrá previsiblemente los próximos meses gracias al tono expansivo que está teniendo la política monetaria del Banco Central Europeo, que contrasta, por ejemplo, con las políticas monetarias de otros bancos centrales.
En cuarto lugar, la importante caída de los precios de la energía que ya he comentado. En el caso de España debido a nuestra dependencia energética esto podría generar ahorros muy importantes. Teniendo en cuenta la evolución combinada del tipo de cambio y de estos precios, podría suponer más de 10 000 millones de euros en términos anuales, alrededor del 1% de nuestro PIB. Sin duda alguna este ahorro tendrá un impacto positivo en la actividad económica, pero no solo en la balanza de pagos sino sobre todo en la renta disponible de las familias, así como en los costes de las empresas.
Por último creo que es importante destacar que la construcción ha dejado de ser una rémora para el crecimiento de España. Así lo demuestran numerosos indicadores, como los datos de inversión, el valor añadido bruto, la evolución de los precios de la vivienda y de las hipotecas, así como el comportamiento favorable que está teniendo el empleo en el sector.
Señorías, el crecimiento no solo tiene un tono cada vez más firme, sino que además hemos sentado las bases para que sea duradero, sostenible y equilibrado. Hoy la economía española crece y crea empleo, y lo hace sin inflación, con superávit por cuenta corriente, con unas cuentas públicas bajo control y con un patrón equilibrado al que contribuyen tanto la demanda interna como las exportaciones.
Permítanme que me detenga brevemente en estos dos factores. La fortaleza de la demanda interna está siendo decisiva en esta fase de la recuperación, gracias, como ya he dicho, a la mejora de los flujos de crédito, a la buena evolución del mercado laboral y a un aumento de la renta disponible de las familias. Pero además existe un factor que ha sido fundamental en la recuperación de la demanda interna: el restablecimiento de la credibilidad y de la confianza en nuestro país. Hoy la confianza económica en España se sitúa al nivel más alto desde agosto de 2007, es decir, antes del inicio de la crisis. Estas ganancias de credibilidad, especialmente en la política fiscal, se reflejan en los costes de financiación del Tesoro, que están en mínimos históricos. Además, le ha permitido desde el año 2012 reducir las necesidades de financiación en más de la mitad, por lo que se van a situar, en el ejercicio de 2015, en los 47 000 millones de euros.
Señorías, paso ahora a referirme al sector exterior, cuyo principal rasgo ha sido el buen comportamiento de las exportaciones, a pesar de encontrarse en un contexto internacional no sencillo. Gracias a la mejora estructural del sector exterior llevamos dos años con superávit por cuenta corriente y una capacidad de financiación que prevemos va a continuar en el futuro. Para este año está previsto que se sitúen próximos al 1% y al 1,5% tanto el superávit de la cuenta corriente como la capacidad de financiación de la economía española, una situación que contrasta con el fuerte desequilibrio exterior del 10% que teníamos en 2007. Supone un cambio estructural de la balanza de pagos que favorecerá la mejora de nuestro endeudamiento externo y nuestra posición de inversión internacional, es decir nuestro endeudamiento con el resto del mundo. Las exportaciones españolas de bienes y servicios han mostrado un gran dinamismo, creciendo en torno al 4% en términos interanuales en lo que llevamos de año.
En cuanto a la evolución de los precios según los últimos datos del IPC que conocimos el pasado viernes-, sigue en negativo, en −0,4%, como conocen sus señorías. Es previsible que cerremos el año en este tono y que esta tendencia continúe en los primeros meses del próximo año 2015. Sin embargo, no estamos ante un proceso deflacionista, es decir en una caída generalizada y persistente de los precios asociados a una crisis de demanda. En nuestro caso, como ya he comentado, la demanda tiene un comportamiento relativamente vigoroso en un contexto en el que hogares y empresas aumentan su gasto. Por tanto, la evolución de los precios está asociada a la caída de los precios de la energía y en gran medida a las reformas estructurales que hemos puesto en marcha. En cualquier caso, no puede olvidarse que este comportamiento de los precios tendrá un efecto positivo en el poder adquisitivo de las familias y favorecerá continuar con las ganancias de competitividad logradas.
Señorías, si hay un rasgo fundamental en esta recuperación es que el crecimiento ha venido acompañado de creación de empleo. Tradicionalmente, la economía española precisaba de tasas cercanas al 2% para generar puestos de trabajo y, sin embargo, hoy creamos empleo con un crecimiento en torno al 1%.
La encuesta de población activa del tercer trimestre refleja el importante giro que se ha producido en nuestro mercado laboral y muestra la solidez y sostenibilidad de nuestra recuperación. En los últimos seis meses se han creado más de medio millón de empleos y el paro lleva seis trimestres consecutivos de caída. Además, los datos de afiliaciones a la Seguridad Social y del paro registrado de los últimos meses confirman que esta tendencia se mantiene en el cuarto trimestre. Hoy tenemos creación de empleo y prevemos que se creen 800 000 puestos de trabajo entre los años 2014 y 2015, superando nuestras previsiones de hace simplemente unos meses. Esta buena evolución del mercado laboral permitirá continuar con la recuperación, por su efecto positivo sobre la demanda. Nos situamos así en un círculo virtuoso. Al crear empleo aumenta la confianza y, por lo tanto, el consumo y la inversión, es decir, la actividad.
Me gustaría recordar aquí, puesto que nos encontramos en la Cámara de representación territorial, que toda esta mejora ha sido compatible con los instrumentos financieros de solidaridad para las comunidades autónomas y ayuntamientos. Me refiero al Fondo de liquidez autonómico y al Plan de pago a proveedores, unos instrumentos que han sido puestos en marcha por el Gobierno para garantizar la viabilidad económica de las autonomías; muchas de ellas, como saben, con el acceso cerrado a la financiación de los mercados. Desde la puesta en marcha de estos mecanismos hasta el presente año 2014, el Estado ya ha asumido prácticamente más del 50% del total de la deuda de las autonomías del FLA. Además, gracias a estos instrumentos, ayuntamientos y comunidades autónomas se van a beneficiar de unos ahorros de intereses de 28 000 millones de euros a lo largo de la vida útil de estos mecanismos. En definitiva, estos fondos continuarán suponiendo un importante alivio financiero, ya que la previsión es que el Fondo de liquidez autonómico aporte 21 000 millones a la financiación de las autonomías durante el año 2015.
Señorías, si hemos llegado hasta aquí ha sido gracias al esfuerzo de la sociedad española y a la política económica desarrollada. Por eso, ahora más que nunca, es fundamental mantener el impulso reformista. Como saben, nada más llegar al Gobierno pusimos en marcha una primera generación de reformas estructurales que han logrado cambiar nuestro patrón de crecimiento. En primer lugar, establecimos una senda equilibrada de consolidación fiscal para reducir el déficit público que teníamos del 9%, y el próximo año estaremos prácticamente en la mitad de dicho nivel; en segundo lugar, una reforma financiera que ha transformado nuestro mapa bancario; y en tercer lugar, una reforma del mercado de trabajo que ha modificado nuestra dinámica laboral rompiendo la dualidad y la rigidez de nuestro sistema.
Señorías, estas fueron las medidas más inmediatas, las más urgentes; si me permiten, las medidas de choque. Sin embargo, este Gobierno ha ido más allá estableciendo una segunda generación de medidas que profundicen en el crecimiento económico y en la creación de empleo. Hemos puesto en marcha una reforma fiscal que mejorará el tratamiento del ahorro, rebajará las retenciones e impulsará la competitividad de las empresas creando nuevos incentivos. Hemos aprobado una reforma del marco de insolvencias, a través de dos normas: la Ley de refinanciación y reestructuración y la Ley concursal.
Asimismo, en las últimas semanas el ministerio que dirijo ha llevado al Consejo de Ministros dos normas de calado. En primer lugar, la Ley de reestructuración y resolución de entidades de crédito y empresas, que, como saben, es uno de los pilares fundamentales de la unión bancaria. Y en segundo lugar, hemos abordado la trasposición de la directiva europea de solvencia para entidades aseguradoras, que establecerá un nuevo régimen completamente novedoso de solvencia para entidades aseguradoras y reaseguradoras. Además, en los próximos meses seguiremos aprobando normas fundamentales, como la Ley de auditoría, que se tramitará a lo largo del año 2015 para su entrada en vigor en 2016 y cuyo objetivo fundamental es incrementar la independencia de los auditores con respecto a las empresas auditadas.
Señorías, antes de concluir, me gustaría referirme brevemente a la política de I+D+i que ha llevado a cabo este ministerio. Este Gobierno considera la I+D+i como un instrumento necesario para impulsar el crecimiento, la productividad y el empleo de calidad. Prueba de ello ha sido la decisión y concreción de las medidas puestas en marcha durante estos 3 ejercicios. Hemos resuelto urgentemente situaciones institucionales complicadas, como la del CNIO o el CSIC o los atrasos de las cuotas del CERN. Estamos mejorando la eficiencia del sistema con reformas como los OPI o un nuevo mapa de instalaciones científicas mucho más racional. Y tan pronto como la situación económica nos lo permitió mejoramos el presupuesto, pero con un enfoque de estabilidad y responsabilidad, evitando, por ejemplo, inversiones en infraestructuras improductivas o la asignación arbitraria de los recursos. Así, hemos eliminado las ayudas nominativas, y en 2014 aumentamos las subvenciones a la I+D un 10%, un incremento que se consolida en los presupuestos del próximo año.
Aun así es necesario perseverar y resolver aquellas cuestiones que nos alejan de los primeros puestos internacionales en la ciencia y en la innovación. Todos coincidimos en el diagnóstico, que principalmente se centra en la carrera científica, la I+D empresarial y los sistemas de evaluación. Para avanzar en estas cuestiones hay que actuar y eso es lo que vamos a hacer, subiendo la tasa de reposición para colectivos prioritarios hasta el 50%, y en el caso de los investigadores se acercará al 100%, con un nuevo modelo de contratación laboral para los OPI, con un cheque fiscal de I+D+i, con unos créditos para la innovación en condiciones extraordinarias, con tipos por debajo del 1%, con los doctorados industriales y con la rebaja de las cotizaciones a la Seguridad Social. Además, estamos aplicando todas estas políticas con criterios de mérito y evaluando el impacto de cada inversión. Esa es nuestra receta para que la ciencia y la innovación alcancen en nuestro país el puesto destacado que nos merecemos.
Señorías, concluyo ya. Llegamos al Gobierno hace tres años. Nos encontramos una economía abocada al abismo que arrastraba profundos desequilibrios muy difíciles de digerir. Establecimos una política económica basada en dos ejes fundamentales: el control de las cuentas públicas y una importante agenda de reformas estructurales. Gracias a esa política y al esfuerzo de toda la sociedad española, la economía española ya no es el vagón de cola de Europa, sino que está contribuyendo a su recuperación. España mantiene un crecimiento diferencial con las principales economías de la zona euro, y continuará en el futuro. Gracias a esa política, tenemos uno de los sistemas financieros más sólidos de Europa, como ha quedado demostrado en los exámenes del Banco Central Europeo. Hemos establecido una senda de control del déficit público que estamos cumpliendo y que es compatible con el crecimiento económico. Somos más competitivos frente al resto del mundo y tenemos superávit por cuenta corriente.
Señorías, hemos avanzado significativamente en la corrección de los principales desequilibrios macroeconómicos. Creamos empleo con tasas de crecimiento inferiores a las del pasado, entre los años 2014 y 2015, como ya he indicado, y esperamos que se creen 800 000 puestos de trabajo, superando así nuestras propias previsiones de hace tan solo unas semanas.
Señorías, España mantiene hoy una posición inimaginable hace tres años. Estoy convencido de que si seguimos trabajando con esfuerzo y perseverancia podremos recuperar el crecimiento económico y el empleo que nunca debimos perder.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro, por su directa y clara intervención, que nos acerca a la situación económica del país y nos permite conocer las previsiones del Gobierno para el próximo año 2015.
Ahora es el turno de los señores portavoces de los distintos grupos parlamentarios.
Tiene la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Mixto, senador Iglesias.
El señor IGLESIAS FERNÁNDEZ: Muchas gracias, señor presidente. Gracias, señor ministro.
Tras haber escuchado hace unos días decir al señor presidente del Gobierno que eran las primeras navidades sin crisis económica, no podíamos esperar que la intervención de hoy del señor ministro fuera en otros términos distintos a los manifestados.
Ha destacado los aspectos más positivos de los datos macroeconómicos, que no voy a discutir, pero a los que, de forma igualmente racional, es imprescindible añadirles un pero, e incluso en la propia intervención ya estaban incluidos algunos peros. Destaca lo positivo que resulta la caída del precio del petróleo y lo que ello significa de positivo, con una aportación de 10 000 millones a lo largo del año, y a la vez –y eso sí lo ha dicho expresamente el señor ministro− hay que poner un pero: y es que ello está contribuyendo a la caída del IPC, y en este punto podríamos entrar en el debate de si eso significa deflación o no. Desde luego, por no entrar en discusiones semánticas, lo que constituye es un dato negativo. Si la Unión Europea establece como objetivo razonable para contribuir al crecimiento que la inflación se mueva en torno al 2% y si el señor Draghi establece que por debajo del 1% nos empezamos a mover en un terreno peligroso; tener en el último trimestre una caída del 0,4% no es un dato positivo, llámese inflación negativa o deflación, como se quiera llamar.
Segunda consideración. Se crea empleo, pero se crea empleo de una calidad muy baja. La competitividad que se logra se consigue a costa de rebajar los costes laborales, como hemos visto en el último trimestre en los sectores más importantes, desde el industrial hasta el de comercio –creo recordar que era el porcentaje más elevado de caída, con un coste laboral por hora del 2,8%, si no me equivoco−, lo cual sigue demostrando que tener un puesto de trabajo hoy no es garantía de salir de la pobreza. Hasta tal punto esto es así que incluso en el acuerdo que han firmado esta mañana los agentes sociales con el presidente del Gobierno, como en las comunidades autónomas a través de la figura de los salarios sociales o de las rentas básicas, se reconoce la compatibilidad de tal prestación con el trabajo cuando los ingresos de ese trabajo están por debajo de esa prestación, y en consecuencia solo se percibirá la diferencia entre lo uno y lo otro. No obstante, creo que es una de las primeras veces que la Administración General del Estado va a reconocer, y aparecerá en su boletín oficial, el hecho incontestable de que tener un puesto de trabajo no es garantía de salir de la pobreza. Y ello no va a contribuir a dinamizar ese mercado interior, en el que, además, cada vez hay más desigualdades: crecen los consumos suntuarios –creo recordar que somos la novena economía mundial en consumos suntuarios− y a la vez en los supermercados aumenta el consumo de los productos de más bajo precio, y por eso cada vez se vende más pasta y botes de tomate como parte sustancial de la alimentación. No se hace el más mínimo esfuerzo −el señor ministro no hizo ninguna referencia a iniciativas al respecto en su intervención− para superar el marco de las desigualdades. Como muy sabe el señor ministro, últimamente, en todos los informes de organismos internacionales se destaca como uno de los lastres que impiden el crecimiento y la recuperación económica el aumento de las desigualdades. Siendo nuestro país campeón dentro de la Unión Europea en el crecimiento de las desigualdades, sin duda, no se producirá un resultado diferente al que para el conjunto de las economías prevén esos organismos internacionales.
Concluyo. Las medidas impulsadas en su ministerio para combatir las situaciones de insolvencia siguen siendo aún insuficientes. Sabe muy bien el señor ministro que los datos de desahucios siguen incrementándose, es una constatación clara haga quien haga la estadística. Al principio había un debate sobre la credibilidad de los datos según de dónde vinieran, pero ahora ya da igual que sean del Consejo General del Poder Judicial o del Instituto Nacional de Estadística, todos constatan un crecimiento de los desahucios.
Además sigue sin haber respuesta –lo debatíamos en el último Pleno− a una figura más amplia, que es la del sobreendeudamiento familiar, en el que es cierto que el peso de la deuda hipotecaria tiene un porcentaje muy elevado, pero en el que juegan otros factores, que, sobre todo en los primeros años de la crisis, contribuyeron a sobreendeudar aún más y, en muchos casos, como mero elemento de supervivencia mientras ello fue posible.
Muchísimas gracias, señor ministro; muchísimas gracias, señor presidente.
Por el Grupo Parlamentario Vasco, tiene la palabra la senadora Iparragirre.
La señora IPARRAGIRRE BEMPOSTA: Muchas gracias, presidente.
Buenas tardes, señor ministro En primer lugar, quiero agradecerle su comparecencia y todos los datos que nos ha trasladado. Sin duda, es una enumeración de datos importantes, pero que caben a interpretaciones o valoraciones por cada uno de nosotros.
En su comparecencia del 30 de octubre del año pasado en esta misma sala yo le comunicaba que seguiría de cerca su optimismo -porque ya entonces nos trasladaba un optimismo en los progresos de la economía-. La reflexión que yo hago a posteriori, habiendo pasado un año, es que ya entonces hablaba de mejora y optimismo y el año 2014 que hemos pasado no ha sido precisamente mejor. Considero que se ha vivido un año duro y que se ha visto reflejado en el día a día. Más allá de que los datos que usted trasladaba nos colocaban hacia delante, la realidad del año, a la vista de su última comparecencia aquí, ha sido dificultosa para muchas familias, para muchas personas. Ya en el debate de los presupuestos lo comentábamos, mi grupo hacía una valoración discrepante con la estrategia política económica, unida a la profunda preocupación que manifestábamos por la situación económica en un sentido más amplio y a las implicaciones que podía tener sobre los ciudadanos, que, entendemos, son los verdaderos sufridores de la crisis, del reflejo que esos números tienen en el día a día.
Mi grupo entiende que hay dos mundos muy alejados entre sí: por una parte, una España que vive dentro de esa economía financiera, donde el dinero aparece por todos los lados en esos datos económicos en positivo, en porcentajes, en aumentos, en mejoras, y, por otra, existe una España donde esos números y esos porcentajes nos dan otra fotografía, una fotografía donde hay un 25% de la ciudanía que no encuentra empleo −más allá de esos datos de empleo que usted citaba, pero que no se refleja de manera suficiente−, que tiene más de 5 000 000 en exclusión severa y donde las pymes todavía tienen hoy en día dificultades severas para poder acceder al crédito. Quizás es aquí donde yo quisiera centrar mi pregunta.
Al comienzo de mi intervención le agradecía toda su información con esa precisión de datos que nos ha proporcionado, pero yo le voy a solicitar una traducción de esos datos, porque, repito, la fotografía que vemos en las calles es otra y porque –ya se ha mencionado antes− muy recientemente -la semana pasada- escuchábamos al presidente Rajoy realizar unas declaraciones en las que decía que en muchos aspectos la crisis ya era historia –hablaba de que se vivía otra situación en los mostradores de los pequeños negocios, en los pedidos, en las barras, en la vida, en general, en la calle− y citaba –ya se ha mencionado− que iban a ser las primeras navidades de la recuperación.
Destacaba que el Ejecutivo siempre ha dado prioridad a la economía porque era el centro de la preocupación de los españoles, y yo, señor ministro, precisamente pensando en la preocupación de esa ciudadanía a la que he aludido anteriormente, le hago esta petición -porque sabemos que estos días que vienen son días de sobremesas, de encuentros, de familiares, de amigos y de comentarios-. Yo le solicito que me haga un ejercicio de pedagogía para poder trasladar y explicar a esos ciudadanos que se me acercan a preguntar al final todo llega− esas aseveraciones que ha hecho el señor presidente −y su presencia aquí−, que considera que verdaderamente serán las navidades de la recuperación. A mí me resulta complicado en muchas ocasiones hacer ese ejercicio de pedagogía −quizás es que no sepa hacerlo− y trasladar a veces afirmaciones. Repito, más allá de los datos técnicos que usted tiene, me gustaría que explicara la interpretación que de ellos se puede hacer. Una vez entendidos, yo me comprometo a trasladarlos y a que se pueda entender algo más de lo que esa realidad o esa fotografía vemos que nos muestra y que cuesta entender.
También decía el señor Rajoy que el desempleo, siendo la principal preocupación de los españoles, muestra -a ojos del presidente- una tendencia esperanzadora. A mí sinceramente me cuesta explicar este mensaje a una persona, a un hombre o una mujer que en estos días, en las fechas en las que estamos, no tenga –y no es frivolidad− ni para hacer regalos o para lo que fuera. Ni en Adviento ni en Navidad creo que se recuperan las esperanzas cuando las situaciones pueden ser complicadas.
Desconozco que si motivado por el espíritu navideño o no, pero es verdad que el presidente ha matizado sus palabras tras la firma del acuerdo que hoy ha mantenido el Gobierno con los agentes sociales, y ha dicho que en muchos aspectos la crisis es historia del pasado, pero ha precisado que no lo son las secuelas que tiene. Yo debo decir que prefiero y comparto la matización, porque me identifico mucho más con esa preocupación por las personas a la que aludía antes de esa otra España que existe. Lo único que quisiera es que no fuera simplemente por el espíritu navideño del momento, quiero creer que sea desde ese punto de vista desde donde luego se implementen las medidas que hay que tomar, desde esa empatía o ese reflejo de lo que piensan las personas. Esa es la pregunta que yo quiero trasladarle. Me gustaría, repito, que esa matización fuera lo que impregnara las medidas con las que, como he dicho, hasta el momento hemos discrepado, y que no fuera fruto de un momento como en el que estamos.
Me van a permitir, dada las fechas, finalizar con un fragmento pequeño de un villancico, que no voy a cantar, tranquilos (Risas) -sí, ya sé que canto muy bien, pero no lo voy a hacer-, que tiene mucho significado para mí y dice: “Navidad es el milagro de pararse a cada puerta y saber si nuestro hermano necesita nuestro pan.” Tengo muy claro que nuestra labor no es la de la caridad, que nuestra labor y nuestra obligación cuando estamos en el Gobierno es la de legislar y gestionar con responsabilidad pero sin olvidar para quién lo hacemos. Repito, teniendo en cuenta esa matización que había realizado de pensar en las personas, de para quién lo realizábamos, quiero creer que desde ahí sea desde donde se implementen las medidas posteriores, que, como digo, hasta ahora, con algunas de ellas discrepábamos.
Le agradezco, repito, su comparecencia y espero que, con su pedagogía, pueda yo trasladárselas después a los ciudadanos.
El señor PRESIDENTE: Gracias, senadora Iparragirre, con el villancico incluido.
Por el Grupo Parlamentario Entesa, tiene la palabra el senador Montilla.
En primer lugar, yo también quiero agradecerle su comparecencia al señor ministro. No todos los ministros tienen por costumbre comparecer a petición propia, a veces cuesta incluso a petición de los grupos parlamentarios, y a usted hay que reconocerle a este respecto que tiene por costumbre hacerlo. Quiero por tanto ponerlo de relieve.
En segundo lugar su discurso está cargado de un cierto triunfalismo y de una cierta autocomplacencia -todo hay que decirlo- que no a nivel del efectuado por el presidente del Gobierno a pesar de las matizaciones a las que hacía alusión la portavoz del Partido Nacionalista Vasco.
La verdad es que poco tiene que ver, señor ministro, con lo que piensa la gente de la calle, o con lo que sale en cualquier encuesta -la que usted quiera coger- de cualquier medio de comunicación, incluso las del Centro de Investigaciones Sociológicas de Presidencia del Gobierno, respecto a lo que piensa la ciudadanía de la situación de la economía de este año y acerca de la confianza que tienen en que las cosas puedan mejorar el año que viene. Lo digo porque eso nos tendría que hacer reflexionar a todos, a ustedes desde luego, teniendo en cuenta las responsabilidades que tienen y que también disponen de altavoces y de instrumentos más potentes para tratar de hacer llegar esas perspectivas más optimistas, a lo que está obligado a hacer siempre un gobierno -un gobierno ha de ser siempre más optimista que la oposición, es una de las reglas no escritas seguramente de la democracia-. Y no lo digo porque a mí me guste que las cosas pudieran estar peor, todo lo contrario, a mí me encantaría que las cosas fueran mejor de lo que van, y no soy de los que digo que las cosas van peor de lo que iban el año pasado, eso sería faltar a la verdad. Hay cosas que van mejor y hay otras que no van tan bien o no van tan bien como el Gobierno intenta presentarlas.
Por hablar de la marcha de la economía y de una recesión que ciertamente hemos dejado atrás, de una recuperación que realmente llega, de la recuperación de estos seis trimestres a los que usted ha hecho alusión, de una recuperación que, a pesar de todo, es débil y es desigual desde mi punto de vista, en la que se crea empleo, pero en la que podríamos decir que más bien se reparte el empleo. Una manera muy ilustrativa de verlo sería la siguiente: es verdad que hay muchas altas en la Seguridad Social, pero en cuántos ingresos se traduce para la Seguridad Social -me refiero a los ingresos necesarios para sustentar nuestro sistema público de pensiones-. En muy pocos, como usted sabe. Y eso quiere decir, entre otras cosas, que estamos hablando de mucho contrato precario, de mucho contrato temporal, de mucho contrato a tiempo parcial -con lo que eso supone- y con retribuciones tremendamente bajas. También significa un determinado tipo de recuperación y un tipo de empleo los que se están dando, que tienen que ver seguramente con esa poca confianza o esa percepción de menos confianza en la recuperación que tiene la sociedad y que usted intenta legítimamente transmitir.
Le diré respecto a los temas que tienen que ver con el sector exterior que ciertamente las cosas han mejorado a pesar de ciertos altibajos que ha habido últimamente también. Es verdad que la depreciación del euro juega a favor de nuestras exportaciones, también la bajada del precio en los carburantes juega a favor en la recuperación del sector exterior en general y en la recuperación de la economía, así como el papel del propio Banco Central, pero, desde luego, todos elementos son no totalmente ajenos, pero sí bastante a nuestra política económica. Poco podremos hacer nosotros para que baje o suba el precio del barril, incluso aquellos que van de expertos y hacen previsiones -como usted sabe, la propia Agencia Internacional de la Energía en sus previsiones normalmente se suele equivocar-. Por lo tanto, hay que tener mucha caución respecto a lo que puede suponer al sector exterior de aportación de nuestra economía, teniendo en cuenta esas variantes que poco dependen de nosotros.
Respecto al papel más que de las instituciones comunitarias, del Banco Central Europeo, y, en concreto, de la Comisión del plan Juncker, aunque mañana tengamos una interpelación en el Pleno, yo le agradecería, si pudiera, que nos ampliara algunas de las cosas sobre las que hemos tenido información evidentemente a través de los medios: sobre cuál es el papel, sobre qué propuestas ha estado defendiendo el Gobierno de España, sobre qué participación realmente quiere tener, sobre qué objetivos se prevén, sobre los sectores a los que se quiere atender fundamentalmente con un plan que yo creo que puede tener un papel importante sin ningún género de dudas.
Respecto al tema de la deflación yo no sería seguramente tan, tan… Usted dice que no hay excesivo riesgo a este respecto. En parte tiene que ver, digamos, con la caída del precio del carburante, pero el problema de la deflación acecha un poco a Europa en general y es de una dimensión que comporta unos determinados riesgos, entre otros, como usted sabe perfectamente, que nuestra deuda siga creciendo -es decir, sigue creciendo sin deflación pero con deflación todavía más-, lo que hace más difícil poderla pagar.
Y hablando de la deuda que sigue creciendo, usted ha hecho alusión a las comunidades autónomas y al Fondo de liquidez autonómico. También ha habido noticias estos días al respecto. A mí me gustaría que me precisara un poco respecto a estas informaciones que han salido si el Gobierno tiene pensado restructurar la deuda de las comunidades autónomas -a mí me parecería una buena opción- teniendo en cuenta, como usted sabe perfectamente, que la mayor parte del ajuste presupuestario lo han realizado las comunidades autónomas. Es verdad que el Gobierno puede decir sí, pero las pensiones, el déficit de la Seguridad Social, las prestaciones por desempleo... Las prestaciones por desempleo, como usted sabe, han ido cayendo en los últimos años, y este año en concreto hay una caída importante en las previsiones del presupuesto que recientemente hemos aprobado. Las comunidades autónomas han sido quienes más han realizado parte del ajuste, y lo han hecho sin tener instrumentos de política fiscal prácticamente, y solo sobre el gasto porque es dónde pueden actuar. Eso implica, entre otras cosas, absolutamente a todas las comunidades autónomas, al margen del partido que las gobierne. Su deuda se ha disparado, muchas de ellas, por no decir casi todas, no pueden acudir a los mercados exteriores desde la primavera del año 2010, y el instrumento del FLA ha sido excelente, que, como yo siempre he dicho, interesa a las comunidades autónomas porque se han de financiar, pero también al Estado porque no se puede permitir que una comunidad autónoma haga default. Pero la deuda ha seguido creciendo, como digo, y seguramente, ya que el ajuste no se ha realizado por la vía de dar mayor margen de déficit en las comunidades autónomas, tendría todo el sentido que se hiciera sobre la base de una restructuración de la deuda de las mismas, entre otras cosas porque no supondría un incremento de la deuda del Estado, como usted perfectamente sabe, no lo supondría, y, por supuesto, digamos, seguramente permitiría que determinados servicios básicos del Estado del bienestar, que están y que han sufrido un ajuste brutal, no continuaran -ya no digo recuperaran- teniendo que hacer estos terribles ajustes que ponen en riesgo temas como la salud o la educación, de lo que usted es perfectamente conocedor.
Acabo preguntándole, señor ministro: en los temas relativos a la investigación, al desarrollo y a la innovación, después de tres años ¿hemos ganado o hemos perdido posiciones? Sé que usted me puede decir que en los dos últimos años del Gobierno anterior se perdieron posiciones, lo sé y lo reconozco de entrada, pero también hemos seguido perdiendo posiciones en cada uno de estos tres años, y eso quiere decir algo. Desde mi punto de vista sinceramente se lo digo- seguramente usted habrá estado más preocupado de la macro que de estas cosas y, según cómo, se puede entender incluso por según quién, pero la investigación, el desarrollo y la innovación son básicos para el futuro del país. Son aspectos que no tienen rendimiento electoral a corto plazo, soy plenamente consciente de ello, pero son fundamentales en el medio y, sobre todo, en el largo plazo. Creo que no apostar por ello de una manera decidida es equivocarse como país, y aunque lo hayan corregido un poco en el presupuesto para el próximo año, es francamente insuficiente. Sin más tendríamos que reconocer el deterioro de alguno de nuestros OPI, de nuestros centros de excelencia y la marcha de investigadores, que no es solo propaganda, que no son cuatro que se han ido haciendo ruido sino, como usted sabe perfectamente, son muchos más. Por tanto, a ese respecto haría falta cierta corrección y, desde luego, si es posible, también una mayor implicación de los instrumentos europeos -no solo estoy hablando del programa marco sino, si es posible, también del nuevo programa Juncker-.
Por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió, tiene la palabra el senador Alturo.
El señor ALTURO LLOAN: Muchas gracias, señor presidente. Señorías, buenas tardes.
Señor ministro, en nombre de mi grupo parlamentario quiero agradecerle su comparecencia, sus explicaciones, la visión de su ministerio -que, en definitiva, es su visión- de la situación por la que atraviesa en este momento nuestra economía –repito, desde su óptica-, que, evidentemente, difiere muchísimo de la de muchos ciudadanos y de la de mi grupo parlamentario, como le iré argumentando.
Entiendo que su intervención ha sido muy optimista y que hay factores que van en esta línea, pero podríamos resumirla en tres bloques: el primero, centrado en la mejora del producto interior bruto a pesar de la coyuntura económica de la zona euro, en definitiva, de su frágil recuperación, de acuerdo con las previsiones del Fondo Monetario Internacional, que nos dice que se consolida la recuperación de nuestra economía; el segundo, el incremento de la demanda interna, y nos ha hablado de la efectividad de la reforma laboral, de la normalización en nuestras condiciones de financiación, del impulso del flujo de créditos, pymes especialmente y ganancia de competitividad; y el tercero podríamos centrarlo en la fortaleza de nuestro sistema financiero a partir de las pruebas de estrés realizadas por el Banco Central Europeo.
Quiero dejar esto claro porque voy a ir hablando un poco de todo ello ya que, precisamente, hay discrepancias. En consecuencia, vale la pena dejar clara su posición y lo que de alguna forma apreciamos en la realidad.
Reconozco que algunos macronúmeros constituyen indicadores positivos, pero de ahí a dar una imagen de que la crisis ya es historia, como dijo el presidente Rajoy, hay un abismo, y es un insulto a la inteligencia de las personas, máxime cuanto tenemos una tasa de paro del 24%, cuando el nivel de pobreza ha aumentado de manera significativa en estos últimos años, cuando la clase media prácticamente ha desaparecido, cuando se vienen produciendo multitud de desahucios, de familias vulnerables y cuando la política fiscal está asfixiando los tejidos productivos sin ningún tipo de contemplación ni discriminación -familias, personas, empresas, autónomos, etcétera-. Por lo tanto, la negación de la crisis que en su momento hizo el señor Zapatero y la recuperación milagrosa que nos indica ahora el señor Rajoy podríamos interpretarlas como bromas de mal gusto, que, evidentemente, los ciudadanos no toleran ni les gustan. Y de todo ello voy a hablar en mi intervención.
En primer lugar quiero centrarme en los presupuestos de manera muy general. Se han debatido en esta Cámara y no vamos ahora a iniciar otro debate, pero sí vale la pena destacar algunas de las cuestiones que nos preocupan puesto que, evidentemente, de ello depende en gran parte el crecimiento. Por ejemplo, la inversión que se ha realizado en Cataluña es del 9,48% -la mitad del PIB que Cataluña aporta al Estado- y representa menos de 1100 millones de euros, mientras que en 2011 la inversión se situó en el 15,2 son datos claros y que están ahí-. El Ejecutivo invierte en Cataluña menos de 1100 millones de euros, incumpliendo su compromiso de inversiones mientras que, a través de un procedimiento exprés, han indemnizado con 1300 millones de euros a la empresa del proyecto Castor. No está mal. Esos son datos comparativos que hay que tener presentes. Podríamos decir que la media de inversión per cápita es de 240 euros por habitante mientras que en Cataluña es de 105 euros por habitante.
Si hablamos de los objetivos de déficit -que es otro de los motivos por los que nosotros rechazamos el presupuesto-, el mayor esfuerzo es evidente que lo están realizando las comunidades autónomas, como ya se ha dicho antes. Las comunidades autónomas están realizando un esfuerzo tremendo porque tienen que gestionar sanidad, servicios sociales y educación, y, en definitiva, esto les supone una gran presión.
Por lo que se refiere a los presupuestos de su ministerio y, sobre todo, del ámbito de la competitividad, le diré que no creo que estos sean unos presupuestos para sacar al país de la crisis, para reactivar el empleo o la economía, para la calidad del Estado de bienestar, para la ilusión de los ciudadanos, etcétera. Creo que estamos lejos de la realidad porque los números más o menos desmienten las palabras que nos estaba diciendo. Es evidente que para conseguir la internacionalización de nuestras empresas es necesaria la competitividad estamos de acuerdo- y que para ser competitivos hace falta el estímulo de la I+D+i -usted ha hablado de ello y yo también lo mencionaré posteriormente-. Pues bien, analizando todo ello, comprobamos que las palabras van por un lado y los números presupuestarios van por otro.
Le diré que quizá el instrumento más potente del que dispone su ministerio para potenciar el modelo productivo es el de las transferencias y los préstamos, lo que correspondería a los capítulos 4, 7 y 8, que afectarán tanto a empresas públicas como privadas, y la caída total de estos capítulos es del 58% en relación con el año pasado –del 58%-. (El capítulo 4 hace referencia a transferencias corrientes, el capítulo 7, a transferencias de capital, el capítulo 8, a préstamos financieros, a activos y empresas, etcétera.) ¿Quién se beneficia de todas estas partidas? Evidentemente, los fondos estratégicos para infraestructuras científicas y tecnológicas, centros de investigación –por ejemplo, el CDTI-, etcétera. Lo mismo ocurre con la internacionalización de las empresas, es decir, el fondo para la internacionalización, el fondo para la inversión en el exterior, el ICEX, etcétera.
Les pondré más ejemplos de partidas que se han visto perjudicadas si comparamos los presupuestos de 2014 y 2015: la subvención de intereses por préstamos de líneas de mediación instrumentados por el ICO, el 41%; transferencias corrientes al ICEX para atender prioritariamente gastos de funcionamiento en el fomento de la internacionalización y atracción de inversiones extranjeras en España, el 69%, nada más y nada menos; préstamos a largo plazo, el 8%. En definitiva, cuando se conocen estos datos, nos preguntamos cómo vamos a abordar todas esas cuestiones de las que usted hablaba.
Además quiero hablar de la I+D+i. La inversión en este ámbito también ha venido cayendo en los últimos años, situándonos en el 1,24% del PIB, cuando la media europea está en el 2%. Por tanto, estamos en la cola de Europa en inversión en I+D+i, señor ministro, lo que evidentemente implica la fuga de cerebros, en definitiva, la fuga de talentos, a lo que también ha hecho referencia anteriormente otro portavoz.
Permítame que le ponga un ejemplo de solidaridad para recaudar fondos para la investigación -porque se hizo ayer-: la maratón de TV3 para enfermedades del corazón. Pues bien, es evidente que hay hospitales en Cataluña que hacen un gran trabajo en investigación, pero en este programa escuché a científicos decir que en I+D+i, especialmente en innovación, faltan muchos recursos, es decir, a veces podemos ir bien en investigación, pero luego esta tiene que transformarse en innovación, y ahí faltan recursos, por eso quiero mencionarlo. En concreto, de 2011 a 2013, el Programa de promoción comercial e internacionalización de la empresa se ha reducido un 40,3%, e igual tendencia bajista existe en el Fondo para la internacionalización de la empresa y el Fondo para inversiones en el exterior, que se ha recortado en este mismo periodo un 59,6%. Estos son los datos, que están ahí, y me gustaría que nos explicara, en función de lo que ha dicho, cómo vamos a ligar estas cuestiones.
Y permítame que le hable del otro eje al que ha hecho referencia, que es el sistema financiero. Hemos rescatado el sistema financiero con aproximadamente 61 459 millones de euros de los contribuyentes, más los fondos europeos; usted nos ha hablado de sus excelencias, de la superación de las pruebas de estrés –todos lo hemos visto− a través del regulador único, que es el Banco Central Europeo, pero hasta el momento no hemos rescatado empresas, autónomos, emprendedores ni familias y esta es otra realidad. Hace poco, en la sesión de control al Gobierno se formuló una pregunta sobre las dificultades que tienen las pymes para acceder al crédito, algo que confirma Europa y también el gobernador del Banco de España, que anunciaba en octubre que las cifras del crédito siguen en fase de contracción y que las pymes, las pequeñas y medianas empresas, y los autónomos tienen muchas dificultades para acceder al crédito, con lo cual es evidente que el nivel de competitividad que pueden tener para ejercer su función y de crear empleo, que es de lo que se trata, es muy precario y hasta que no les llegue financiación va a resultar muy difícil recuperarlo.
Se ha hablado también de los desahucios, que siguen creciendo. En el pasado Pleno se presentó una interpelación y la correspondiente moción a este respecto pero lo cierto es que los lanzamientos practicados en los tres primeros trimestres alcanzan una cifra de 13 341, un 7,3% superior al mismo periodo de 2013. Como he dicho, tuvimos ocasión de debatirlo, y no lo voy a volver a repetir, pero la verdad es que continuamos con una ley de protección de los deudores hipotecarios que fue una especie de maquillaje, por decirlo de alguna forma, y ya nos explicará qué vamos a hacer, a partir de 2015, con este aplazamiento de dos años porque la situación económica no estará todavía en las condiciones adecuadas como para que el ciudadano pueda percibir una mejora de su situación.
Finalmente, déjeme hablar de comercio, recentralización e invasión de competencias. Señor ministro, usted y su Gobierno tienen afición a llevar todo al Tribunal Constitucional. Por poner algunos ejemplos: decreto del 9N, consulta del 9N, decreto de la pobreza energética en Cataluña, decreto en contra de utilizar el fracking en Cataluña, ley de comercio catalana, y, por otro lado, recentralizan competencias en prácticamente cada una de las leyes que aprueban, por ejemplo, la Ley de garantía de unidad de mercado y la Ley ómnibus para el crecimiento de la economía, aprobada recientemente.
En relación con el comercio minorista, son muchas las cosas que nos preocupan pero voy a referirme especialmente a todos aquellos ámbitos relativos a la liberalización de horarios, la Ley del comercio minorista, y, evidentemente, a la suspensión de la ley catalana, que su Gobierno ha llevado al Constitucional. Con esta decisión ustedes han producido un desconcierto en el comercio catalán y están causando un daño inaceptable al modelo catalán de comercio. Hoy ha tenido lugar en el Parlament de Catalunya un acto en el que han participado una gran cantidad de organizaciones del ámbito del comercio: pymes, sindicatos, colegios profesionales, cámaras de comercio, etcétera, y le enseño el escrito para que aprecie la cantidad de logotipos de instituciones que han presentado este documento, que voy a leer porque es corto y vale la pena que lo conozca de primera mano, aunque seguramente ya estará informado.
Dice lo siguiente: Uno, reafirmamos la voluntad de tener un modelo comercial propio de Cataluña que se configura a través de sus instituciones de autogobierno y mediante el diálogo y la construcción de consenso entre las partes implicadas. Dos, rechazamos la creciente intromisión de la Administración central en el modelo comercial catalán con la voluntad de desnaturalizarlo haciendo un abuso de la regulación básica y una concepción errónea de la unidad de mercado; defenderemos nuestro modelo ante el Tribunal Constitucional. Tres, asumimos el modelo comercial configurado por la legislación catalana impugnada y llamamos a todos los establecimientos comerciales de Cataluña a aplicarla y adherirse así al pacto social y económico que esta legislación configura. Y, cuarto, acordamos que las modificaciones del modelo comercial catalán han de producirse cuando sean necesarias mediante el diálogo y el consenso de las partes y deben quedar recogidas exclusivamente en la legislación propia de Cataluña.
Este es el manifiesto que han entregado hoy en el Parlament de Catalunya todas estas organizaciones, sindicatos, cámaras de comercio, representantes sociales, etcétera. Señor ministro, quiero que quede muy claro que el modelo catalán se caracteriza por su especificidad, de ahí que existan determinadas competencias estatutarias en la materia para poder regular este tipo de actividad; es un modelo urbano de proximidad que nada tiene que ver con el modelo comercial de grandes superficies y, en definitiva, de extensión de grandes horarios que pretenden instaurar en todo el territorio.
Señor ministro, voy concluyendo. Ante esta situación y esta realidad que pretendo reflejar, ¿cree usted sinceramente que este es un buen panorama para la economía española en términos generales? ¿Usted cree que la gente es feliz y está satisfecha por los indicadores positivos que nos acaba de mencionar? ¿Usted realmente cree que para el ciudadano en general ha mejorado su bienestar y su situación económica? ¿Considera que estos presupuestos nos van a ayudar a crecer y que los ciudadanos perciben las mejoras que nos presentan? ¿Y cree usted que los ciudadanos de Cataluña pueden sentirse satisfechos con estos presupuestos y ante esta situación en líneas generales?
Señor ministro, le agradeceré que nos aclare todas nuestras preocupaciones en este ámbito.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Alturo.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Lerma.
El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor presidente.
Quiero dar las gracias al señor ministro por su comparecencia y porque venga regularmente a discutir la política económica con los senadores; además, en esta ocasión viene precedido de un éxito importante, que ha sido la contestación relativa a la supervisión bancaria; en definitiva, da la impresión de que ha deslegitimado a los supervisores para ocultar a los gestores, que es una buena estratagema desde el punto de vista político. Pero lo grave de esta situación es que no es la primera vez que ocurre, es decir, al inicio de la crisis financiera, en el momento de la nacionalización de Bankia, hubo ya una deslegitimación muy importante del Banco de España −creo recordar que en aquel entonces pregunté al señor ministro− y ocurrió que el saneamiento financiero nos costó mucho más dinero precisamente por esa deslegitimación. Este es un hecho gravísimo. Creo que desde el punto de vista político vale todo pero lo cierto es que deslegitimar al supervisor, que además en España tenía una fama muy bien ganada, significa fundamentalmente más coste económico para alguna operación, especialmente la del saneamiento financiero, y esto no me parece una broma.
Sí que tengo que agradecerle al señor ministro que comparezca más que sus, podríamos llamarlos así, subordinados. Recuerdo que nos costó más de un año hacer comparecer a la presidenta de la Sareb, aunque luego nos dio cumplida cuenta de sus gestiones. Como ha habido algunas operaciones nuevas, quizás la tengamos que volver a llamar, aunque sea para el año que viene. También nos ha costado que viniera el presidente del FROB, cuya comparecencia tenía importancia desde el punto de vista del saneamiento financiero. Nos costó hacerlos comparecer, aunque ciertamente han estado con nosotros.
Insisto en que el problema de la deslegitimación de los órganos supervisores no puede ocultar la responsabilidad de los gestores. En cualquier caso, si no nos ponemos de acuerdo en la primera cuestión, en la segunda podríamos ponernos de acuerdo. Podríamos hacer posible que no se repitieran determinadas situaciones si supiéramos qué es lo que ha ocurrido realmente. Yo sé que estas cosas están rodeadas de misterio y que no conviene hurgar mucho, aunque en este caso sí porque la legitimación del Gobierno y de las instituciones democráticas depende de que consigamos convencer a la gente de que hemos hecho lo correcto. Por eso, no son positivas, en principio, estas contestaciones políticas, aunque cada uno es libre de hacer lo que quiera. A mí me parecería bueno, si fuéramos capaces de ponernos de acuerdo, crear una comisión de investigación, no de represalias, para ver qué ha ocurrido con el sistema financiero español. La gente lo está demandando. No es tan sencillo hacer pensar a la gente, o sí lo es porque todos los medios se han volcado en esa perspectiva, que las cajas de ahorro estaban mal gestionadas por la injerencia política. Eso no es verdad. Había injerencias políticas en unos sitios, en otros sitios había menos y en otros había mecanismos de control. Sería positivo aclarar la situación. Sin embargo, el propio supervisor centró mucho el tema en su desaparición y a lo mejor no era tan mal instrumento. En definitiva, sería bueno que supiéramos qué es lo que ha ocurrido para no volver a caer en lo mismo. Sería bueno que el propio ministro de Economía fuera el proponente de esa comisión para que esto no quede en pedir explicaciones políticas a uno u otro partido. Se trata de solucionar los problemas del sistema financiero español y de dar credibilidad y confianza a nuestras instituciones. Porque el problema de la confianza en el sector bancario, en el tema financiero, es el elemento fundamental. Ahí deberíamos ponernos de acuerdo para dar transparencia cara a los ciudadanos.
Quiero hacer referencia a una segunda cuestión. Efectivamente, el Gobierno -como ha dicho el señor Montilla- está obligado a explicar de forma positiva todas sus intervenciones. Está obligado a explicar las reformas que el Gobierno ha ido instrumentando, incluso las del Gobierno anterior porque muchas veces se habla del artículo 135 de la Constitución como el que nos ha salvado y no es cierto. Lo que nos ha salvado ha sido fundamentalmente que el presidente del BCE dijera que se hacía cargo de nosotros porque iba a salvar el euro. Eso es lo que ha hecho posible nuestra salvación. Ni las reformas del Gobierno anterior ni las de este Gobierno ni la reforma constitucional han hecho posible que bajara la prima de riesgo, aunque indudablemente puedan haber influido. Lo que ha hecho posible que eso fuera así es que saliera Mario Draghi y dijera que se hacía cargo de nosotros, que no se iba a romper el euro, que no iba a quedar nadie fuera. A partir de entonces, de los seiscientos y pico puntos básicos pasamos a los ciento y pico, que es una cosa normal. El propio ministro de Economía lo había dicho, aunque no fue tan optimista con la bajada de la prima de riesgo, pues se quedó en los 200, me parece recordar y estamos por debajo. En definitiva, la situación se salvó por eso. Las otras reformas estructurales son importantes, nos hacen competitivos, pero los mercados financieros no responden exactamente a ese tipo de planteamientos. A veces, incluso, hacen, con todos esos esfuerzos, que los mercados jueguen a que perdamos y, por tanto, agravan la situación, a pesar de las reformas que hemos hecho. Lo único que soluciona los problemas realmente es el crecimiento. En ese tema es en el que nos hemos de poner de acuerdo y no nos ponemos. Primero porque el Gobierno no quiere reconocer que, en realidad, está amparando una estrategia en la que no cree, que es la del Bundesbank y la de Alemania fundamentalmente. El Gobierno no puede creer que las políticas de austeridad nos vayan a traer el crecimiento. No lo cree. Efectivamente, no lo cree. Solo lo cree Alemania y porque le benefician. El Gobierno está probablemente más bien de acuerdo con las estrategias que plantean franceses e italianos, pero no lo puede reconocer porque no son sus interlocutores políticos.
Ciertamente, durante todos estos meses, años incluso que han pasado, de bajo crecimiento, de recesión autoinfligida, todos hemos estado diciendo lo mismo, que aquí lo que hace falta realmente es inversión, demanda efectiva. El Bundesbank y Alemania se han empeñado sistemáticamente en que aquí lo que hacía falta eran austeridad y reformas estructurales. De momento, después de que el objetivo de inflación sea del 2% y no se haga nada, resulta que el propio presidente del Banco Central ha tenido que decir que, aparte de las reformas estructurales, hace falta también demanda efectiva, pero la demanda efectiva no la vemos por ningún lado. Entonces estamos en precario en el tema del crecimiento. Es verdad que estamos mejor que en algún momento, pero estamos en precario. La semana pasada volvió a dudarse sobre si el rescate de Grecia se prorrogaba o no y automáticamente volvieron a caer las bolsas europeas y tuvimos, de repente, otra vez subidas de la prima de riesgo. En definitiva, estamos en una situación en la que la revisión del crecimiento por las instituciones es a la baja fundamentalmente, incluida España. España, aunque seamos optimistas en este momento porque se han encadenado una serie de factores como la bajada del crudo, por ejemplo, está en una situación muy precaria, diríamos de no sostenibilidad, para entendernos. Esta es la situación de la que tenemos que salir fundamentalmente. ¿Cómo tenemos que salir? Tenemos que salir con una política diferente. La demanda efectiva que ahora nos propone la Comisión Europea es irreal, en el sentido de que con 21 000 millones no vamos a movilizar en tres años más de 300 000, o sí, pero en cualquier caso lo cierto es que cuando salió elegido el presidente francés hicimos un consejo europeo, creo recordar, en el que aprobamos una inversión de 120 000 millones más o menos en el mismo sentido que la que acabamos de aprobar. De esto van a cumplirse tres años, me parece recordar, y no hemos visto ni un euro. ¿Ahora estamos en la misma situación? No lo sé. Parecida.
Esta mañana yo leía un artículo del exministro ecologista de Exteriores, Joschka Fischer, que venía a decir que Alemania está cambiando su política exterior, especialmente respecto a Europa. ¿En qué cifraba este cambio? No en el impulso que los países de la Unión Europea hemos dado, sino en que Alemania intuye que nos va a necesitar porque los rusos están en plan imperial nuevamente. Esto no puede ser. Nosotros somos los socios europeos, somos los que pagamos y sufrimos a la vez todas las consecuencias de las políticas que hacemos. Nosotros hemos de manifestar que necesitamos una política diferente en Europa. Hemos de insistir en que la demanda es un aspecto fundamental, con independencia de que sigamos con los ajustes. Hemos de hacer posible que los demás países se enteren, hemos de trabajar para hacer alianzas que hagan posible un crecimiento más sostenible que el que tenemos ahora. No podemos achacarlo todo a la coyuntura de este momento porque ha bajado el petróleo, porque han bajado los tipos de interés y tenemos mejor financiación. No solamente hemos de pedirles a los demás que hagan una política diferente, nosotros mismos la tendríamos que hacer.
Ahora hemos tenido una posibilidad mayor de actuación porque este presupuesto nos ha abierto una pequeña ventana en el sentido de que vamos a ahorrar mucho en financiación, ya que tenemos unos tipos de interés baratos no lo voy a cifrar porque ya lo veremos, pero en principio podrían ser hasta 9000 millones de euros, que es mucho dinero−; vamos a ahorrar un poco en financiación, vamos a ahorrar indebidamente un poco en desempleo porque mucha gente se está saliendo de la cobertura y, por lo tanto, vamos a tener ahorros. Pues bien, esos ahorros los tenemos que utilizar en inversión, no en hacer propaganda electoral y bajar impuestos a las grandes empresas, que es lo que ha hecho el actual Gobierno en este presupuesto. Eso no puede ser. Nosotros tenemos que hacer posible más inversión porque ahora tenemos espacio, que no es solo pedirle a Europa que mutualice la deuda y que haga más, sino que, además, tenemos un pequeño margen de actuación para hacer mejor inversión en I+D y dar mayor formación. Por el contrario, lo que vamos a hacer es desperdiciar esto por compensar a las grandes empresas, a las que vamos a bajar impuestos del 30 al 25%, es decir, lo que les habíamos quitado antes con las exenciones o subvenciones. Esta no es la política de crecimiento que deberíamos hacer porque creo que ni va a dar resultado desde el punto de vista electoral ni va a dar resultado desde el punto de vista económico.
Le agradezco una vez más su comparecencia, señor ministro, y le deseo que venga muchas veces más.
El señor FERNÁNDEZ DE MOYA ROMERO: Muchas gracias, señor presidente. Señor ministro, señorías, buenas tardes.
Me corresponde, en nombre del Grupo Parlamentario Popular, hacer una valoración acerca de lo que ha significado la comparecencia del señor ministro poniendo de manifiesto, en primer lugar, palabras de gratitud en nombre del Grupo Parlamentario Popular, una vez más, por lo que significa su comparecencia en el Senado en la Comisión de Economía y Competitividad. En segundo lugar, señor ministro, le agradezco su realista intervención. Creo que, sin lugar a dudas, es el momento de hacer balance sobre lo que significan tres años duros, complejos, con una intensa agenda reformista del Gobierno de España, que empieza a dar sus frutos, como a continuación voy a explicar.
En primer lugar, España ha pasado de ser un país sin futuro en el año 2011 a liderar el crecimiento y la creación de empleo en el ámbito de la zona euro. Cuando el Gobierno de España, del que usted forma parte, con el presidente Rajoy al frente, tomó posesión, la sangría del paro, el encarecimiento de la financiación y la destrucción del tejido empresarial y social parecían abocar a la nación española a dos únicas salidas: o abandonar el euro o pedir un rescate internacional. El Gobierno se negó a aceptar esas opciones, y el conjunto de la sociedad española, encabezada por el presidente Rajoy, con una agenda intensa de reformas estructurales, ha sabido, con el esfuerzo de esa sociedad española, sacar a nuestra economía de la uvi. Y ello además, señor ministro, y quiero agradecérselo en esta comparecencia, sin haber desmontado el sistema de prestaciones sociales, pues España está entre los países de la OCDE que más dinero destina al gasto social, un 26,8% del producto interior bruto, más que Alemania u Holanda –sirvan estas referencias a título de ejemplo.
Por lo tanto, señor ministro, España encara el año venidero con paso sólido, con paso firme y siendo también una de las economías con mejores resultados en el conjunto de la zona euro. El programa de reformas que ha impulsado este Gobierno tiene y está teniendo un amplio reconocimiento internacional. ¿Por qué? Veamos cuáles han sido los resultados económicos diferenciales que permiten a España precisamente liderar ese crecimiento y la generación de empleo en la unión económica y monetaria. España acumula seis trimestres de crecimiento, con unas tasas cada vez más vigorosas desde el punto de vista económico. Además, lideramos el crecimiento en el conjunto de la Unión Europea, superando con creces al resto de grandes economías también de la zona euro. En el tercer trimestre de 2014, en comparación con el anterior, España está al frente del crecimiento, un 0,5%, mientras que Alemania está en un 0,1%, Francia en un 0,3% e Italia registra un avance nulo. España también se sitúa a la cabeza del crecimiento anual, un 1,6%, por encima de Alemania que está en el 1,2%; por encima de Francia, que está en el 0,4%; o por encima de Italia, que está en el −0,5%.
Con vistas al año venidero, como usted bien ha señalado en su comparecencia, señor ministro, las previsiones oficiales están en el entorno del 2%, mientras que Alemania anticipa un 1,3%, Francia un 1% e Italia un 0,6%. Incluso el propio Fondo Monetario Internacional ratifica que España crecerá más que las otras tres grandes economías del conjunto de la unión económica y monetaria. Por lo tanto, señor ministro, las declaraciones que hacía hace muy pocos días el presidente Rajoy sobre que el crecimiento del conjunto de la economía española se asienta sobre bases sólidas, sin lugar a dudas permiten afirmar que nuestra economía crece de forma equilibrada y eso inspira, sin lugar a dudas, confianza en el futuro.
Tres años de Gobierno. España tuvo un superávit exterior del 2,1% del PIB en 2013. No teníamos un sector exterior tan equilibrado desde 1998. Si nos comparamos con las principales economías desarrolladas del G-7, solamente Alemania tiene un superávit mayor que el nuestro. Nuestra posición exterior es mejor que la de Francia, −1,2%; que Italia, un 1%; Reino Unido, −4,3%; Estados Unidos, −2,2%; Canadá, −3,2%; o Japón, 0,6%. Este resultado se ha conseguido gracias al excelente comportamiento del sector exterior, que ha permitido que, por ejemplo, el año pasado, en el 2013, se alcanzase un récord histórico de exportación de mercancías en España de 234 240 millones de euros, tras crecer al 5,2%. Las exportaciones de bienes y servicios alcanzaron el 34% del PIB en 2013, frente al 30% de tan solo dos años atrás, del año 2011. España exporta más que los principales países del G-7: Estados Unidos el 13%, o Japón el 16%. Nuestra fortaleza exportadora descansa en las ganancias de competitividad del conjunto de la economía española. España es el país donde más mejoran los indicadores de competitividad en el último año, un 2,3%, superando claramente a Alemania, un 1,1%; a Francia, en el 0,3%; y a Italia, en el 0,9%. Pero es que, señor ministro, si consideramos, como usted bien sabe, la evolución en el desarrollo y durante el conjunto de la legislatura, España incluso destaca de forma más notable y más notoria. La mejora es del 8,3%, cuando solo en Alemania hay de hecho cierto deterioro y, por ejemplo, en Francia e Italia solo hay variaciones testimoniales del 0,4 o del −0,4 respectivamente. Por lo tanto, la fortaleza y competitividad de nuestro sector exportador nos ha permitido ganar cuota de mercado.
Solo quiero dar otro dato. En 2013, el año pasado, España ocupó la posición decimoctava dentro del ranking de los principales exportadores mundiales de mercancías, con una cuota del 1,7%. En 2012 ocupábamos la vigésima posición, con el 1,6%, y solo China ha conseguido aumentar su cuota de mercado, mientras que Estados Unidos, Alemania, Japón y Francia la reducen.
En septiembre de 2014, por primera vez desde enero, las exportaciones crecen más que las importaciones. Las exportaciones aumentaron en septiembre un 9,6% interanual, −5,1% en agosto, la tasa más alta del año, mientras que las importaciones aumentaron un 7,5% interanual, 0,5 en el mes de agosto, por lo que se confirma una moderación desde los elevados ritmos marcados en el mes de julio del 13,4%.
También en septiembre de este año, por primera vez en 2014, el déficit comercial mejora un 8% con respecto al mismo mes del año pasado, del año 2013.
España es el séptimo exportador mundial de servicios. En este sentido, hasta octubre del presente año, España logró el mejor registro histórico de turistas recibiendo 58,3 millones -un 7,5% más que en 2013- y se prevé que se alcance la cifra récord de 62 millones de turistas en este año. Es más, el gasto de turistas extranjeros en España en los diez primeros meses de 2014 aumentó un 7% con respecto al mismo periodo del año pasado 2013, alcanzando los 56 374 millones de euros, y todo ello con la menor inflación de nuestra historia reciente, que permite mejorar la competitividad de nuestros productos y protege también la capacidad económica, el poder adquisitivo de los españoles.
En los primeros once meses de 2014 la tasa media de inflación ha sido exactamente de 0%. España suma ya 14 meses consecutivos con un diferencial negativo con la unión económica y monetaria y con Alemania tras haber registrado diferenciales medios positivos con ambos de 7 y 11 décimas respectivamente desde la creación del índice de inflación armonizado, puesto en marcha en 1997. Estamos logrando una importante reducción del déficit público, que disminuirá más de la mitad en la presente legislatura: del 9,4% en 2011 al 4,2% en 2015. Sin embargo conviene destacar que, en el ámbito de la zona euro, Francia e Italia apenas están consiguiendo corregir su desequilibrio fiscal. Por ejemplo, en 2014 hemos logrado cumplir los objetivos marcados, con una reducción del déficit de 0,8 puntos, mientras que Francia e Italia esperan que su déficit empeore en 0,2 puntos. De hecho, España es el país que ha llevado a cabo una mayor consolidación fiscal de entre los países miembros concretamente del G20.
Igualmente quiero reseñar, señor ministro, que el tipo de interés de la deuda pública a 10 años se ha situado por primera vez en la historia por debajo del 2%. A tres meses, el coste de financiación del Estado es casi nulo: 0,008% en la última subasta. La prima de riesgo ha bajado más de 5 puntos porcentuales desde máximos de verano de 2012, cuando alcanzaba los 639 puntos básicos, hasta el entorno de los 118. Y tenemos un coste de financiación inferior concretamente al de Estados Unidos: 6 puntos básicos menos en la deuda a 10 años. Esta mejora de la financiación está permitiendo la creación de nuevas empresas -en este último año, 93 446, un 4,4% más en el año anterior- y al mismo tiempo se ha reducido el número de empresas que se disuelven en un 9,4%. En lo que va del año 2014, en lo que significan los primeros nueve meses, la creación neta de empresas avanza casi a un 5%, en concreto a un 4,7%. Parte de esta mayor creación de empresas, señor ministro, es fruto de su actividad y fruto de la actividad reformadora del Gobierno de España.
En este sentido quiero poner de manifiesto la recuperación también del tejido productivo. De marzo de 2013 a septiembre de 2014 el número de empresas que cotizan a la Seguridad Social ha crecido en 65 410, frente a las más de 188 000 que se han dado de baja durante la crisis, con lo que la propia Seguridad Social ha recuperado ya un tercio de cotizantes vinculados precisamente al tejido empresarial.
La economía española recupera su tejido industrial. El peso de la industria en el producto interior bruto está recuperándose tras un declive secular, que especialmente se agravó como consecuencia de la crisis. El valor añadido del conjunto de las actividades industriales, que llegó a situarse por debajo del 15% del PIB a finales de 2010, ha recuperado más de un punto desde entonces, hasta situarse en el 15,9% en el último año. Con los datos disponibles, es casi seguro que superemos el 16% del peso de la industria en el año venidero, es decir, en el 2015, por cierto, situación ésta que no se producía desde el año 2006 -hace nueve años-.
Por eso, señor ministro, quiero poner en valor fundamentalmente lo que significan los aciertos que, sin lugar a dudas, ha puesto a través de esta intensa agenda de reformas el Gobierno de España en estos tres años complejos, pero quiero poner de manifiesto también como tres últimas reflexiones tres consideraciones que me parecen extraordinariamente importantes.
Es verdad que yo pediría al Partido Socialista que recuperase un poco la sensatez y el sentido común, que volviese a ser un partido de Estado, porque nos hemos encontrado precisamente las últimas semanas con que el Partido Socialista, con su nuevo líder, ha dicho no a la reforma del artículo 135 de la Constitución española, que en su momento el señor Rajoy pactó con el señor Zapatero, relativa a la inclusión de un techo de déficit en la Carta Magna, en la Constitución española. Le pediría al Partido Socialista que huyera de la podemitis y que no tratara de ganar en un caladero de votos de la izquierda con propuestas demagógicas e irresponsables, lanzando a la economía internacional y al ámbito de la Unión Europea un mensaje extraordinariamente erróneo desde el punto de vista incluso de la inversión en nuestro país. Ese fue un gran acuerdo al que se llegó en su momento de la mano del Partido Popular y el Partido Socialista. Se cerró ese acuerdo precisamente para preservar el Estado del bienestar. No es cierto lo que dice el Partido Socialista, porque el título I de la Constitución preserva los derechos fundamentales a los que se alude precisamente en ese techo de gasto y que además el Gobierno ha comprometido con cargo a la ordenación jurídica del gasto público del presupuesto del año 2015. Por lo tanto, sería bueno –sería bueno- que se recuperase la senda de la sensatez, la senda del sentido común y aquello que se hizo bien que no se toque porque funciona, preserva el Estado del bienestar, y algo que es muy importante: que no se trate de buscar votos a costa de la estabilidad política e institucional de un país, porque eso no es serio y, sin lugar a dudas, deja en evidencia a quien lo propone.
Quiero poner de manifiesto fundamentalmente a Convergència i Unió, por la intervención que ha tenido, que no es que el Gobierno tenga una especial consideración a recurrir ante el Tribunal Constitucional los asuntos que vengan de la Comunidad Autónoma de Cataluña. No. Cataluña, su presidente, al que usted no cita −porque parece ser que aquí en la buena dirección solo va uno, que es el señor Mas−, ese Gobierno cuestiona la soberanía nacional, soberanía nacional que la Constitución dice que reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado. Por tanto, el Gobierno, que es el garante de la Constitución, porque su máximo intérprete es el Tribunal Constitucional, tiene que llevarlo al Tribunal Constitucional y cumplir con su obligación, y el Grupo Parlamentario Popular respaldará siempre al presidente del Gobierno y al Gobierno en pleno para que precisamente vigile el cumplimiento de la Constitución. (Lo digo porque usted ha hecho referencia a la consulta del 9−N.) Y si hablamos de la actividad comercial, reléase la Constitución, porque el artículo 149 de la Constitución establece como competencia la planificación de la actividad económica general establecida por el Estado en el marco de una legislación básica, y esa es una competencia que tiene el Estado y que ejerce a través del Gobierno. No cuestione usted un procedimiento constitucional que indudablemente otorga esa competencia al Gobierno de España y que el Gobierno defiende sobre la base del ejercicio de títulos competenciales que le atribuye la Carta Magna. Por lo tanto, lo que está haciendo el Gobierno es defender la vigencia de la Constitución y defender las competencias que le da la Constitución española al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo.
Y una última reflexión que me ha llamado sobremanera la atención, señor ministro −ha venido también de los grupos parlamentarios, especialmente del Partido Socialista−, acerca de la reforma tributaria. Creo que no se han leído, que no se han estudiado la reforma tributaria. Esta reforma tributaria, por ejemplo, establece deducciones a las familias numerosas, establece deducciones para las familias que tienen personas, ascendientes o descendientes que presentan discapacidad, rebaja las retenciones precisamente de los salarios brutos más bajos -tan es así que se establece el límite en 12 000 euros− y establece una inyección desde el punto de vista de lo que significa la capacidad económica del contribuyente, que le va a permitir tener más renta disponible. En las facultades de Derecho, cuando se estudia la relación jurídica tributaria se dice: Hecho imponible, la obtención de renta. Base imponible, la medición económica, el tipo de gravamen que resulta aplicable a la base para obtener la deuda. Si se establecen deducciones de carácter tributario que están beneficiando a familias numerosas, que están beneficiando a familias que tienen discapacidad. Si se está reduciendo el porcentaje de retención que los españoles empezarán a notar a finales del mes de enero del año que viene. Si estamos hablando de una reforma tributaria que permite al Gobierno hacer política social a través de una bajada de impuestos, ¿qué les molesta, que haya mayor renta disponible y, por lo tanto, que se reactive el consumo como consecuencia de esa mayor capacidad económica de renta que tengan los españoles en sus bolsillos? Y, sobre todo, cuando hagan una crítica a la reforma tributaria, vean qué hacen ustedes donde gobiernan, vean cuál es la presión tributaria y la presión fiscal en sus comunidades autónomas de referencia y después, si quieren, entramos a debate; vean que estamos soportando en comunidades autónomas que despliegan gobiernos socialistas la mayor presión tributaria, que estamos padeciendo los ciudadanos que vivimos en esas comunidades autónomas. Por tanto, estaré encantado de entrar precisamente en ese debate, porque, además, las comparaciones saldrán inmediatamente a la luz cuando hablemos de tipos de gravámenes −y me da igual que hablemos del IRPF, de sucesiones y donaciones, de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados−, de la cesta de tributos cedidos al conjunto de las comunidades autónomas. Por cierto, señor Alturo, en el ejercicio de competencias normativas, cada Gobierno habilitará el desarrollo de esas leyes con una ley estatal, que es la ley de cesión tributaria, claro, porque la Constitución española así lo permite.
Por lo tanto, señor ministro, para terminar, quiero ponerle de manifiesto la gratitud del Grupo Parlamentario Popular por su comparecencia, y de manera muy especial le agradecemos también lo que significa la apuesta por la I+D+i. Ese incremento del 10% en el año 2014, que, además, se consolida con crédito presupuestario vinculado al año 2015; la apuesta decidida por la carrera científica y la I+D empresarial, conjuntamente con los sistemas de evaluación; el incremento de ese compromiso del Gobierno en I+D+i relativo al 50% de la tasa de reposición; ese cheque fiscal también de I+D+i, así como la rebaja de las cotizaciones a la Seguridad Social, todo ello pone de manifiesto los estímulos que, como tiene muy claro el Gobierno de España, tienen que ir asociados, sin lugar a dudas, a la investigación, al desarrollo y a la innovación tecnológica.
Termino como empecé, señor ministro, agradeciéndole su realista intervención. Le agradezco el compromiso del Gobierno de España con esta nación -se cogió en un momento extraordinariamente delicado, difícil y complejo-, y este Gobierno, del que usted forma parte, con el presidente Rajoy a la cabeza, ha sabido llevar a España en la buena dirección y por el buen camino a lo largo de estos tres años.
Terminadas las intervenciones de los diferentes grupos parlamentarios, damos paso al turno de réplica.
Es su turno, señor ministro, tiene la palabra.
Voy a intentar ir contestando a cada uno de los portavoces por su orden de intervención. Algunos han hecho comentarios comunes y, si les parece bien, los agruparé para no aburrirles.
El señor Iglesias empieza con algo que se ha repetido −la senadora Iparragirre también lo ha comentado−, la divergencia macro−micro. Parece que los datos macro son buenos, pero después la percepción de la población en la calle es diferente. Sin embargo, aquí haría una primera consideración. Los datos macro son meramente la agregación de los datos microeconómicos. Los datos macroeconómicos de consumo, de inversión, de exportación, de generación de empleo son consecuencia de millones de decisiones de los agentes económicos. Por tanto, no puede haber dicotomía o esquizofrenia entre los datos macroeconómicos y los datos microeconómicos. Es estrictamente cierto –y esto también es algo curioso que creo que hay que analizar desde el punto de vista económico y sociológico− que las encuestas del CIS, por ejemplo, muestran un pesimismo económico, pero cuando uno se va a los indicadores de confianza de Eurostat, estos han vuelto a niveles previos al inicio de la crisis económica. Es decir, los indicadores cualitativos sí están mejorando e irán mejorando, los que estrictamente están relacionados con la evolución de la situación económica.
También ha hablado el señor Iglesias de la caída del IPC, algo que consideraba muy negativo. Este es el debate de la deflación, que también ha comentado el señor Montilla. Yo creo que lo que hay en España es inflación negativa, no deflación, y no hay deflación por una razón muy simple. Una deflación es una espiral en la que tienes bajadas de precios y tienes reducción de demanda. ¿Por qué? Porque los agentes económicos empiezan a percibir que, dentro de tres meses, los bienes y servicios serán más baratos. Por tanto, retraso mis decisiones de consumo, mis decisiones de inversión, se retrae la demanda, lo que, a su vez, agrava más la caída del nivel de precios. Esto está ocurriendo en España. Es cierto que tenemos una tasa de inflación que está en el −0,4. Yo he dicho que vamos a tener durante varios meses, durante algunos trimestres una tasa de inflación en niveles negativos, pero esta tasa de inflación negativa viene influida por la evolución del precio del petróleo y también por reformas económicas que han favorecido una desaceleración en la evolución de precios. Pero esto tiene aspectos positivos, porque simultáneamente viene acompañada –y por eso es por lo que no hay una situación deflacionista en España− de un repunte de la demanda doméstica, de un repunte tanto del consumo como de la inversión. Es decir, los agentes económicos en España no están retrasando sus decisiones de consumo o de inversión, sino todo lo contrario, están incluso aumentándolas a ritmos que no habíamos visto desde el inicio de la crisis. Por lo tanto, esta es la primera consideración en cuanto al tema de la deflación.
Lógicamente, la deflación o la inflación baja también es consecuencia del proceso de ajuste de la economía española, tiene efectos positivos desde el punto de vista de la renta disponible de las familias y tiene efectos positivos, por ejemplo, sobre los pensionistas; tiene efectos positivos sobre una serie de partidas de gasto público, y, como explicaba anteriormente, ayuda a la competitividad.
La segunda cuestión que creo que es relevante -pues es una de las grandes discusiones en estos momentos en el ámbito económico, no solo en el teórico, sino en el de la política económica- es la de la desigualdad. Señor Iglesias, supongo que usted estará de acuerdo conmigo en que la principal fuente de desigualdad en España ha sido el paro. Ahí es donde efectivamente tenemos una fuente de desigualdad, entrando más en detalle, el paro de larga duración. Las personas que se encuentran en la situación de paro de larga duración, el cual es prácticamente dos tercios de nuestra tasa total de paro, se van alejando del mercado laboral, van perdiendo capital humano, se descapitalizan y, lógicamente, su retorno al mercado laboral se hace cada vez más difícil y más complicado. Ahí es donde tenemos que actuar.
Usted hablaba de la compatibilidad de las ayudas que se han firmado esta mañana para los parados de larga duración con los salarios. Yo creo que esto es bueno, es decir, es importante que esos parados de larga duración vuelvan a tener una relación con el mercado laboral. Por eso, se ha establecido la novedad de que esa ayuda sea compatible con la percepción de un salario porque, como es lógico, para el parado de larga duración que está fuera del mercado laboral, que ha perdido capacidad y capital humano, el salario de entrada va a ser necesariamente reducido-. Por lo tanto, es muy importante esa vuelta, esa reincorporación al mercado laboral y que, para ello, en un primer momento, tenga esa ayuda, que pueda mantener esa ayuda al respecto.
También ha hecho usted comentarios en relación con el tema de los desahucios, que asimismo han venido por otras fuentes. Respecto al tema de los desahucios es importante hacer una distinción. Como saben ustedes, hay desahucios por alquiler y desahucios por ejecución hipotecaria. Creo que todo el mundo estamos de acuerdo en que los alquileres hay que pagarlos y que, para situaciones extremas, los ayuntamientos y las comunidades autónomas tendrán que establecer las soluciones que correspondan. En segundo lugar, en relación con los desahucios hipotecarios, tenemos que distinguir entre los de viviendas y los de no viviendas. Vamos a centrarnos en las viviendas, y dentro de las viviendas, en las primeras viviendas, porque los desahucios de segundas viviendas no suponen el drama de las primeras viviendas. El Gobierno ha tomado muchas medidas, ha sido el primer gobierno que ha tomado medidas en relación con el tema de los desahucios, con el tema de los lanzamientos. Me parece que en el Senado ya dije que vamos a prorrogar todas las medidas tomadas. En estos momentos estamos en la discusión de la convalidación del decreto ley de medidas de reforma de la ley concursal. Ahí vamos a incluir todo el tema del alargamiento, por ejemplo, de las medidas de paralización de lanzamientos, el tema del código de buenas prácticas y el tema del Fondo social de viviendas. Vamos a extenderlas por un periodo de tiempo adicional.
Después ha comentado usted el tema del sobreendeudamiento familiar, la ley de segunda oportunidad. Nosotros hemos tomado medidas en el ámbito empresarial -por decirlo de alguna forma- en dos entornos diferentes -el preconcursal y el concursal-, y yo creo que además lo hemos hecho con consenso con muchos grupos parlamentarios. La ley de segunda oportunidad es una medida importante que va a ayudar al desendeudamiento o desapalancamiento del sector privado en España, del sector empresarial.
Cuando vamos a las personas físicas lo que vemos es que gran parte de la deuda de las personas físicas es la deuda hipotecaria, y ahí también hemos tomado medidas, y, como decía anteriormente, lo vamos a extender.
Y después queda un aspecto que el Gobierno está dispuesto a analizar y es todo lo que tiene que ver con los autónomos. Es decir, existen circunstancias en las cuales estos autónomos, que no son personas jurídicas, se han sobreendeudado, y ese sobreendeudamiento limita y condiciona que puedan volver rápidamente a ejercer una actividad. Yo creo que todos tenemos derecho a equivocarnos de vez en cuando en la actividad empresarial -en los países anglosajones los fracasos empresariales se producen y no generan ningún tipo de estigma-. Lo vamos a ver, lo vamos a analizar, incluso yo estoy abierto a traer un análisis de las leyes de segunda oportunidad que existen en otros países al respecto, estamos dispuestos a verlo y a analizarlo, especialmente desde el punto de vista de los pequeños empresarios, de los autónomos, que creo que pueden necesitar de ese tipo de posibilidades, de ese tipo de ventanas de oportunidad para que, efectivamente, no queden lastrados a futuro y no queden estigmatizados de alguna forma en relación con lo que puede ser la vuelta a la actividad empresarial -porque una vez se puede fracasar, pero a lo mejor a la siguiente se puede acertar-. Yo pienso que eso es muy lícito y que es muy bueno que no se estigmatice este tipo de comportamientos, este tipo de situaciones.
La señora Iparragirre me preguntaba por las razones para el optimismo. Yo creo que el optimismo siempre es bueno, es decir, siempre es mucho mejor tener una visión optimista de la vida, y además, uno se ahorra dolores de cabeza, dolores de estómago, es decir, que es importantísimo. Antes comentaba la afirmación del presidente del Gobierno de que estamos saliendo de la crisis pero que las secuelas de la crisis continúan ahí. Yo creo que es absolutamente acertada.
En economía existen dos tipos de variables económicas: variables económicas de stock −como es la tasa de paro, como es el nivel de endeudamiento, como es la ratio de deuda pública/PIB− y existen variables de flujo. Las variables de stock: por ejemplo, la tasa de paro en España alcanzó un nivel enorme, como saben ustedes, elevadísimo, por encima del 25%, y eso es una variable stock. ¿Cómo se corrigen esas variables stock? Se corrigen a través de las variables flujo, se corrigen a través de la creación de empleo. La creación de empleo es una variable flujo; el desempleo, la tasa de paro es una variable stock. Ahí yo le diría que todas las variables flujo en España van en la dirección correcta, es decir, en el mercado laboral, en la creación de empleo; por ejemplo, en el sector exterior, la evolución de las exportaciones; por ejemplo, en el ámbito del crecimiento económico, todo lo que tiene que ver con la demanda doméstica; por ejemplo, en el ámbito del mercado financiero, los flujos de crédito nuevo, aunque tenemos un stock de endeudamiento muy elevado -es decir, hay que hacer compatible que se reduzca la deuda global y que simultáneamente el sistema financiero ponga a disposición de determinadas empresas y de determinadas familias nueva financiación-. Y eso empieza a ocurrir en la economía española, eso está ocurriendo en la economía española, es decir, las variables stock también están mejorando, pero el indicador adelantado de esa evolución más favorable de las variables stock, que son las variables flujo, es que todas están en verde, señoría, todas, y todas están mejorando. Me puede decir usted que le gustaría que fuera a más velocidad, que ojalá en vez de crear 800 000 puestos de trabajo, creáramos..., sin duda, sin duda, eso lo entiendo, pero todas esas variables están mejorando.
La trayectoria en economía es muy importante. Hasta no hace mucho tiempo seguíamos engordando negativamente las variables stock y en estos momentos sin embargo la trayectoria es que todas las variables flujo están llevando a que las variables stock vayan mejorando y a que los desequilibrios de la economía española se vayan reduciendo.
Por eso yo creo que hay razones para el optimismo y por eso yo creo que se refleja –lo que decía el presidente del Gobierno de esta percepción− en indicadores. Todos conocemos, por ejemplo, los datos de consumo, los datos opináticos, todos van en la dirección correcta. Usted me puede decir: Ojalá fuera más. Por supuesto, ojalá fuera más, pero creo –y esto también es fundamental− que, por ejemplo, el año 2014 ha sido bastante mejor que 2013. En 2013 tuvimos una tasa de crecimiento negativa del −1,2%, este año va a ser del +1,3% -esto es un cambio de 2,5 puntos-, y el año que viene tendremos el 2%, y el 2% es lógicamente un crecimiento económico mucho mejor porque además implica más creación de empleo, más del 1,3%. Pero además lo que nos señala es que ya vamos consolidando esa recuperación e igualmente vamos recuperando los niveles de renta y de empleo que teníamos antes del inicio de la crisis.
Por lo tanto, sí que existen razones para el optimismo. Y cuando se pregunta a los españoles cómo ven la situación económica general y cómo ven la situación económica propia, contestan sobre la propia siempre que es mucho mejor que la situación económica general. Esa es una tendencia que se produce de forma general en todos los indicadores cualitativos sobre la percepción y la visión de la situación económica, y la personal se ve que va mejorando.
El año pasado dije aquí –creo que lo dije aquí y me parece fundamental− que los españoles empezaban a perder el miedo a perder el empleo, y eso está ahí. Es decir, nos puede quedar muchísimo, tenemos que crear muchísimos empleos, pero para los que no han perdido el empleo -esos casi 17 millones de personas que mantienen el empleo-, el cambio fundamental es que tienen mucho menos miedo a perder el empleo que el que tenían hace dos años.
Señor Montilla, de las tres cuestiones que ha planteado en su discurso, dos son importantes, y voy a intentar responderle: el plan Juncker, la financiación de comunidades autónomas y la cuestión del I+D+i. Usted sabe como yo que en España el problema no es el I+D+i público, es el I+D+i privado, por eso ayudas como las desgravaciones fiscales en el impuesto sobre sociedades es importantísimo, o todo lo que tiene que ver con bonificaciones en cotizaciones a Seguridad Social es un tema fundamental. A corto plazo, más allá de lo que es mejorar los presupuestos –que lo van a ir haciendo a medida que la situación presupuestaria nos lo vaya permitiendo, creo que ya en el año 2013 se ha producido un punto de inflexión−, hay que tener presente la carrera del investigador. Ahí tenemos que hacer una reflexión conjunta, pero creo que la noticia de una tasa de reposición del 100% para el personal investigador es una buena noticia desde el punto de vista de la incorporación del talento al mismo.
Usted comentaba la marcha de investigadores. Sí. Si hay una profesión y una vocación en la cual la globalidad es importante -es decir, que no haya fronteras- es la de investigador. Al investigador se le valora en función de dónde ha trabajado, de dónde publica, es decir, un investigador que, por ejemplo, publique en Science es un indicador clarísimo al respecto, y eso, lógicamente, exige hablar idiomas, exige estar en contacto con colegas extranjeros, etcétera. Es decir, yo creo que ser parroquiano en el mundo de la investigación, si me lo permite usted, es lo peor que podemos hacer, es decir, hay que tener una visión abierta y, lógicamente, ha de haber una ósmosis, quiero decir, nosotros contratamos también a bastante gente que viene de fuera para trabajar en España a través de los premios Ramón y Cajal, y si hay una vocación, una profesión en la cual esta ósmosis con el exterior es vital es en el ámbito de la investigación.
En segundo lugar, el plan Juncker –mañana tengo la interpelación−. Lo que tenemos en este momento con el plan Juncker es una carcasa: tenemos esbozada una financiación de 315 000 millones, en la cual el presupuesto comunitario pone 16 000 millones, el BEI pone 5000 millones, eso son 21 000 millones; se les aplica un multiplicador de 15 y nos vamos a 315 000 millones de financiación. Esa es la financiación. Después tenemos que ver a qué se dedica esa financiación. Y ahí lo que hay que definir –todavía no está ni definido− es quién va a decidir y cuáles van a ser los criterios para decidir financiar determinados proyectos. Hay unos principios generales: se sabe quién va a decidir, será una combinación de la Comisión, del BEI y también de contrataciones que se harán al respecto, con participación de los países miembros. ¿Qué se va a financiar? Teóricamente proyectos que tienen que ser rentables desde el punto de vista privado.
Los países han presentado un conjunto de proyectos, que me parece que suman algo más de un billón de euros. Si quieren ustedes mi opinión, yo creo que de estos proyectos que se han presentado, van a llegar a su financiación definitiva muy pocos, porque se ha hecho con unos criterios no excesivamente definidos -por decirlo de una forma suave- que a lo largo de los próximos meses se irán refinando. España ha presentado proyectos por importe de 53 000 millones de euros y los hemos agrupado. Ustedes han visto que hay muchos de interconexiones, que hay mucho de investigación y desarrollo −esta era una de las cuestiones que usted me planteaba anteriormente−, todo lo que tiene que ver con infraestructuras del transporte, que hemos ido agrupando, y también con infraestructuras sociales. Estos han sido los cuatro grandes grupos de proyectos que hemos presentado. De todas formas, aquí todavía hay que definir cómo se van a elegir los proyectos y qué proyectos se van a elegir. Le vuelvo a repetir que esta primera oleada de proyectos que se ha presentado, este aluvión de proyectos –proyectos que en el caso español hemos definido de acuerdo con la rentabilidad y no como una mera presentación de proyectos de infraestructuras−, se depurará, se irá definiendo y planteando un marco de elección mucho más importante. Por lo tanto, creo que la idea es buena, pues propone crear sobre una inversión rentable, sobre una inversión que no deje un impacto, a corto plazo, sobre actividad y, a largo plazo, sobre deuda, sino una inversión que con sus retornos compense este endeudamiento que se va a producir.
La tercera cuestión que usted me comentaba tenía que ver con el FLA, el fondo de financiación autonómica, y su posibilidad de reestructuración o no. Yo le voy a dar el planteamiento del Gobierno. El planteamiento del Gobierno ha sido claro: nunca íbamos a dejar caer a ninguna comunidad autónoma, y no hemos dejado caer a ninguna comunidad autónoma. Cuando se cerraron los mercados para las comunidades autónomas, creamos el FLA. Cuando teníamos problemas enormes con el pago a proveedores, creamos el Fondo para la financiación del pago a proveedores. Simplemente le recuerdo que este fondo lo creamos en abril del año 2012 con 30 000 millones de euros, en un momento especialmente delicado desde el punto de vista de los mercados, no solo para las comunidades autónomas sino incluso para el Tesoro español. Y yo creo que ahí había una cuestión, y es la importancia de la solidaridad. Esa es una idea que queda ahí: que todos juntos somos mucho más fuertes para hacer frente a las situaciones complejas.
Segunda consideración: el FLA. Como sabe, el FLA cubre dos tipos de necesidades: una, los déficits públicos de las comunidades autónomas y, dos, los vencimientos del mercado de capitales. Lo que está viendo el Gobierno es cómo aprovechar un entorno de tipos de interés extraordinariamente reducido para el Tesoro español y cómo transferir esos ahorros al conjunto de las comunidades autónomas. Evidentemente, aunque en las comunidades del FLA se financian en estos momentos déficit y vencimientos de mercados de capitales, sigue habiendo una parte de la financiación de las comunidades del FLA que es la que corresponde a la financiación con las entidades financieras españolas, básicamente, financiación a corto plazo. Y aquí lo que le puedo decir es que el Gobierno español está abierto a proveer esa financiación en condiciones mucho más favorables que lo que están obteniendo las comunidades autónomas en estos momentos, lo cual supondría ahorros muy importantes desde el punto de vista de los intereses y una ayuda y un alivio muy importante a la hora de elaborar sus presupuestos, porque en ese ámbito todavía hay posibilidades de ahorros muy destacables. Asimismo, para las entidades que no están en el FLA existe la posibilidad de establecer una especie de coordinación, desde el punto de vista de las emisiones, a efectos de aprovechar una situación de tipos de interés del Tesoro público español, no solamente durante estos diez años, que está en el 1,8%, sino que si ven la curva de tipos de interés comprobarán que son unas circunstancias muy importantes y queremos que esa mejora de la percepción de la financiación del Tesoro español se extienda a la totalidad de las diferentes administraciones públicas españolas, comunidades autónomas y ayuntamientos.
El señor Alturo me hacía una serie de consideraciones en relación con los presupuestos. Bueno, yo creo que estamos mezclando capítulo 8 y capítulo 7 en algunas ocasiones. Lo que yo le diría es que le doy muchísima importancia al ICEX, a la Cesce, a este tipo de ayudas, pues son instrumentos fundamentales de actuación en el ámbito de la política comercial, que se ha comprobado que son muy útiles. En el caso del ICEX hemos tenido que hacer frente a recortes en su presupuesto, pero creo que se ha intentado hacer más con menos, lo cual considero fundamental. De todas formas, la mejora de la competitividad de la economía española está ahí. Yo he dicho que, gracias a la evolución de nuestros costes laborales unitarios, hemos recuperado prácticamente la competitividad que teníamos al principio de nuestra incorporación al euro, que además venía marcada por las devaluaciones de la peseta que habíamos tenido antes de incorporarnos al mismo, lo cual era un punto de partida bastante favorable.
En relación con el sistema del sector financiero, usted nos venía a decir que hemos salvado a la banca pero que no salvamos a las pymes. Este es un debate muy antiguo. ¿Dejamos caer a los bancos, como ocurrió en la Gran Depresión de los años treinta? Se produciría una oleada de desconfianza y las caídas del PIB, señor Alturo, señoría, no serían del 1% o el 2%, sino que las caídas del PIB serían del 20% o 25%. Es otra historia completamente distinta. Lógicamente, el sector bancario, en una economía de dinero fiduciario, es un sector inestable per se porque concede crédito y porque muchas veces estos créditos lo que hacen es amplificar el ciclo económico a través de la relación entre la financiación bancaria y la evolución de la actividad económica. Por tanto, si usted ve lo que ha pasado con la banca española después de los test de estrés y las pruebas de esfuerzo de octubre, cuando la banca española tenía una buena posición, comprobará que esa es la razón fundamental por la cual los flujos de crédito nuevo están al alza, están subiendo, están creciendo. Es imposible que haya crédito sin una banca que se perciba solvente, y yo creo que en este momento se percibe como solvente.
Después usted hacía algunas consideraciones en relación con el asunto del comercio y la recentralización. Siempre he dicho y defendido que la Ley de unidad de mercado es la ley más proautonomista que he visto nunca, porque hace una cosa muy simple: da una autorización a una comunidad autónoma, autorización otorgada por una autoridad del gobierno autónomo, que vale para el conjunto de todas las comunidades autónomas, las diecisiete comunidades más las dos ciudades. ¿Cuándo se les ha dado un marchamo y una capacidad de pasaporte como esta? Creo que esto favorece especialmente a comunidades en las cuales el tejido empresarial es especialmente importante, como puede ser la catalana, la vasca o la madrileña. Muchas de las empresas catalanas, vascas, etcétera, ponen de manifiesto las dificultades que tienen para prestar sus servicios en el resto del territorio nacional. Desde ese punto de vista, yo defiendo que es la norma que más ensalza la capacidad de actuación de las autoridades autonómicas.
Usted hacía también referencia al modelo comercial catalán. Ya sé más o menos a lo que usted se refiere con el modelo del comercio de Cataluña, pero también hay otra cuestión. Yo no sé cuántas miles de personas llegan a Barcelona en cruceros, pero hemos llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona para que haya unos horarios comerciales que permitan aprovechar que todos esos turistas que van a ver la Sagrada Familia o las muchas cosas que hay que ver en Barcelona, también después puedan ir a las tiendas y comprar, porque eso, en última instancia, es riqueza. Por lo tanto, se puede mantener ese comercio tradicional catalán -ese modelo que yo entiendo perfectamente, y además, si se conoce un poco Cataluña y se conoce especialmente Barcelona, se entiende bien a lo que usted se refiere- con lo que son otras tendencias que se están produciendo, y que creo que debemos aprovechar sin duda al respecto, como son, por ejemplo, las zonas de gran afluencia turística que las hemos ido regulando en una serie de ciudades y que además son positivas, desde el punto de vista de generación de actividad.
Señor Lerma, lo de la deslegitimación, si me permite usted, lo voy a dejar para el final. Voy a referirme, primero, a una serie de cuestiones que ha planteado. En primer lugar, en relación con la política de demanda o la política de oferta, esto no tiene por qué ser binario. Yo defiendo la utilización de políticas de demanda y la utilización de políticas de oferta. Y es lo lógico. Por qué voy a limitar el instrumental que se tiene de política económica, por qué me voy a limitar únicamente a la política monetaria o a la política fiscal o solamente a las políticas de reforma. Yo creo que habrá que hacer un mix, como se dice, es decir, una combinación de todas ellas para favorecer el crecimiento económico o la generación de empleo y, además, de una forma sostenible. Ese es planteamiento que tenemos todos. Y ahí, déjeme que le diga una cuestión. Es cierto que en Europa tenemos un problema de demanda. Estoy de acuerdo con usted, no hay demanda; no hay demanda de inversión y no hay demanda de consumo. ¿Por qué? Porque la política monetaria nunca ha sido tan expansiva como la que hemos visto ahora, los tipos de interés están a cero, hay inyecciones extraordinarias de liquidez; medidas no convencionales; hemos visto los TLTRO; la banca española ha pedido 35 000 millones que va a tener que colocar, es decir, 35 000 millones al 0,15% a cuatro años y además va a tener en un plazo de dos años que prestar a las pymes españolas. ¿Por qué? Yo creo que la razón fundamentalmente es que no hay confianza. ¿Y por qué tenemos falta de confianza? Yo creo que tenemos falta de confianza porque no se han hecho reformas económicas, porque las estructuras de mercado, es decir, porque los inversores exigen una prima de riesgo a las inversiones que no te la exigen, por ejemplo, en Estados Unidos. ¿Y por qué? Pues esa es la cuestión. Hay que ver cómo está establecida la regulación, hay que ver efectivamente cuáles son las barreras para que se produzca esta inversión. Y yo creo que está ahí. Y desde el punto de vista de la política fiscal, que sería el otro instrumento, la política fiscal en Europa se ha hecho mucho más neutra el último año, es decir, como sabe usted, era contractiva prácticamente hasta hace unos trimestres, ahora es mucho más neutra, y a pesar de eso no conseguimos que la demanda agregada tire. Yo creo que hay que mirar con atención a todo lo que tiene que ver, como decía anteriormente, con los cuellos de botella en el funcionamiento de los mercados, de factores en los mercados y mercados de productos.
Usted ha hecho un comentario también en el tema de la reforma fiscal. Yo aquí estoy completamente de acuerdo con lo que decía el señor Fernández de Moya, cómo no puede ser de otra forma. En el impuesto sobre sociedades lo importante no es el tipo nominal, es el tipo efectivo, y el tipo efectivo está aumentando. Esto es una realidad. Es decir, las grandes empresas en España están pagando más, y hay que acercar el tipo efectivo al tipo nominal. También creo que en el ámbito del IRPF, el que los asalariados españoles el año que viene, especialmente las rentas bajas y medias, tengan una reducción de sus retenciones el desde el 1 de enero, es positivo, porque no solamente es el efecto sobre la renta disponible. Una de las cuestiones que más tiempo le estamos dedicando en el Eurogrupo últimamente es a todo lo que tiene que ver con la cuña fiscal. Es decir, la diferencia entre lo que un trabajador recibe y lo que a la empresa le cuesta. La diferencia lógicamente son los impuestos y son las cotizaciones a la Seguridad Social. Y el cálculo que nosotros hemos hecho es que para el sueldo medio español, que está ligeramente por encima de 20 000 euros al año, la combinación de la reforma fiscal más la tarifa plana lleva una reducción del 30% de la cuña fiscal. Y eso es positivo desde el punto de vista de lo que son los incentivos en el mercado laboral.
Voy a su consideración en relación con el tema de los supervisores que usted aquí ha comentado. Yo no he deslegitimado absolutamente a nadie, y tengo el máximo respeto por los organismos supervisores, como no puede ser de otra forma, que son independientes y que también tienen que ser responsables. De eso estará de acuerdo usted conmigo. La cuestión sobre el tema de los organismos supervisores tiene que ver fundamentalmente, conoce la polémica de los últimos días, con la salida a bolsa de Bankia y fundamentalmente con el informe de los peritos judiciales que han sido designados por el propio Banco de España. ¿Qué dice el informe de los peritos?
Voy a intentar ser lo más objetivo posible y lo más fiel posible al informe de los peritos.
Las conclusiones se refieren a varios ámbitos. La primera dice que el informe de los expertos considera que las cuentas anuales de BFA correspondientes a 2010 y 2011 no reflejaban la imagen fiel de la entidad. Añaden, que los estados financieros de BFA incluidos en el folleto de emisión de la salida a bolsa no expresaban la imagen fiel de la entidad. Tampoco los estados financieros de Bankia expresaban su imagen fiel solo unos meses después de la oferta pública de acciones. Las cuentas fueron reformuladas. Estoy leyendo párrafos textuales. Esto era en relación con las cuentas de las que servían de base para la salida de bolsa.
En segundo lugar, el informe de los peritos dice que sin las ofertas de sociedades vinculadas no se habría alcanzado el nivel mínimo de inversores institucionales requerido por la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Textualmente dice: ...en la salida a bolsa, sociedades dependientes de BFA presentaron órdenes por importe de tanto…, sin estas ofertas -no voy a leer los nombres concretos porque está en el informe de los peritos- las acciones ofertadas se hubieran reducido a 284 millones de acciones, no alcanzando el mínimo requerido por la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
En tercer lugar, las cuentas del año 2011 no cumplen la normativa contable del Banco de España y se producen errores contables al respecto.
En cuarto lugar, el informe pone de relieve la pésima calidad del seguimiento del riesgo de crédito del BFA o incluso su carencia. Yo no estoy aportando absolutamente nada. Es el informe pericial.
Y, por último, lo saben ustedes, el informe pericial también cuestiona la labor de Deloitte como auditor de Bankia porque no detectaron los errores contables.
Ese es el informe pericial y las conclusiones fundamentales, y creo que no me he apartado un ápice del mismo. Ese informe pericial, lógicamente, contrasta con la opinión de los supervisores en relación con la salida a bolsa de Bankia. Yo no le voy a dar la razón ni a uno ni a otro, porque vuelvo a repetir, estos peritos fueron elegidos por el propio Banco de España, y esto ocurrió, como sabe usted perfectamente, en el mes de julio del año 2011. Yo no estaba allí, estaban otros, como también sabe usted, otro Gobierno y otros supervisores.
¿Qué es lo que yo le diría?, -y ya no me refiero al contenido del informe de los peritos-. Yo en mayo del año 2012 dije que la creación de Bankia y la salida a bolsa de Bankia fue un error. Supongo, señor Lerma, que usted a fecha de hoy estará completamente de acuerdo conmigo de que la salida a bolsa de Bankia fue un error.
En segundo lugar, he dicho otra cuestión, he dicho que sin el visto bueno del Banco de España y sin el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Bankia no hubiera salido nunca a bolsa. Esa es la realidad, es decir, es la regulación. Si no se aprueba el folleto de salida a bolsa por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Bankia no hubiera salido a bolsa. Supongo que en eso también estará de acuerdo conmigo.
Y, en tercer lugar, yo hablé de voluntad política por forzar la salida de Bankia, y eso queda reflejado en el Boletín Oficial del Estado en el Real Decreto Ley 2/2011. En el mismo se establecen dos cuestiones. Se dice: si usted no sale a bolsa –por decirlo de una forma rápida-, usted necesita un nivel de capital más elevado que si sale a bolsa, y usted lo que tiene que hacer es preparar un plan para ver cómo va a cubrir las necesidades de capital que yo aquí he establecido, saliendo a bolsa o no saliendo a bolsa. Ese plan se tiene que presentar al Banco de España. Estoy hablando del Real Decreto Ley 2/2011, en el cual se dice: y si usted no cumple esto, tiene que presentar este plan; este plan tiene que ser aprobado por el Banco de España que, una vez aprobado, tiene que supervisar la implementación concreta de dicho plan, y exigía además que la corrección de las posibles carencias de capital se tenían que producir antes, me parece, de final de septiembre del año 2011.
Señor Lerma, necesariamente ese real decreto ley llevaba a la salida a bolsa de Bankia, y llevaba a la salida a bolsa de Bankia por 3000 millones, como se hizo en ese momento. Y además con una paradoja, si me permite usted, y es que si Bankia no hubiera salido a bolsa tendría que haber elevado su capital. Pero el problema de Bankia, señoría, igual que de otras, no era aumentar el capital en 3000 millones −ahí es donde estaba el error de raíz en el planteamiento−, El problema de Bankia, igual que en otras entidades financieras españolas, estaba en la valoración de los activos. Ahí es donde posteriormente, cuando llegan los expertos internacionales, nos dicen que está el agujero, y eso a pesar de que el Gobierno, este Gobierno, el actual, cuando llega en febrero del año 2012, obliga a provisionar 50 000 millones de euros para cubrir el crédito promotor, y después, en mayo del año 2012, 30 000 millones de euros adicionales. Ese era el camino correcto, el que de alguna forma se intuye de lo que van diciendo los peritos. Y vuelvo a decir que yo no le doy la razón ni a los peritos ni a los supervisores de entonces. Le he comentado una y otra cuestión, pero lo que sí le digo es que el error fue la salida a bolsa de Bankia, no haber actuado sobre la valoración de los activos y no haber obligado a provisionar dichos activos. Y usted sabe, igual que yo, que aquí además hay una cuestión adicional, que es la intervención del Banco de Valencia el día después de la elecciones generales del año 2012. Las elecciones generales fueron el 20 de noviembre y el día 21 –a lo mejor para que la gente fijara mucho la atención en dicha intervención−, al día siguiente, se interviene el banco de Valencia, que estaba controlado por BCA, que era el holding de Bankia, con cerca de un 40%. Después tuvimos que inyectar en el Banco de Valencia, como usted sabe, para su venta −se vendió a La Caixa− 6000 millones de euros. Esa es la realidad.
Sin embargo, señor Lerma −y en esto estará usted de acuerdo conmigo−, lo importante hoy es que el sistema financiero español se percibe de forma completamente distinta. Hemos obligado a provisionar, hemos tenido que crear un banco malo, hemos tenido que pedir un programa de asistencia financiera para la banca e inyectar 40 000 millones, hemos tenido que nacionalizar Bankia, Catalunya Caixa, Nova Caixa Galicia. Algunas de ellas, como saben ustedes, las hemos ido vendiendo, como es el caso de Nova Caixa Galicia y Catalunya Caixa. Todavía nos queda Bankia y nos queda una participación más pequeña en una entidad bastante más pequeña, que es el BMN, pero lo importante hoy es que el sistema bancario español después de todo esto es capaz de pasar las pruebas de esfuerzo, además, con nota, como, por ejemplo, en la valoración de activos, porque el ejercicio tenía dos partes: un test de estrés, que lógicamente son escenarios muy negativos para ver cómo se comportarían los activos, y una valoración inicial. En términos de valoración inicial de los activos, la banca española ha sido la que menos ajustes ha requerido. Y en términos de test de estrés, como ha visto usted, prácticamente todas, menos un caso pequeño que ya había demandado capital adicional anteriormente y estaba pendiente de una ampliación de capital que ya la tenía cerrada, han superado los test de estrés. Y Bankia, en una posición muy notable. De eso es de lo que yo creo que nos tenemos que alegrar todos: el Gobierno, la oposición, los supervisores y el conjunto de la sociedad española, porque en estos momentos Bankia y el sistema bancario español están en condiciones de dar crédito.
Para terminar, voy a responder al señor Fernández de Moya. Usted se ha centrado mucho en una cuestión muy importante: todo lo que tiene que ver con la competitividad, y creo que ahí sí hay un cambio estructural. A nosotros nos decían en el año 2013 que, como la demanda estaba deprimida y no había importaciones, teníamos un superávit de la de la cuenta corriente de balanza de pagos. Este año, a pesar de que la demanda, es decir, tanto el consumo como la inversión, se ha recuperado, y las importaciones están creciendo bastante, a pesar de eso, vamos a tener otra vez superávit por cuenta corriente y vamos a tener también una capacidad de financiación mayor que el resto del mundo. Yo creo que eso lo resume todo. La gran debilidad de la economía española, sin duda el talón de Aquiles que ponía de manifiesto todas las debilidades y que era una especie de compendio de todas las debilidades de la economía española, fue cuando tuvimos un déficit de la balanza de pagos por cuenta corriente del 10%. Hoy tenemos un superávit –llevamos dos años ya de superávit, eso prácticamente no se daba tradicionalmente en la historia española− pero, además, está permitiendo que el repunte de la demanda doméstica, muy ligado a la confianza que comentaba yo anteriormente en la recuperación de flujo de crédito, con la aportación de las exportaciones netas, de las exportaciones menos importaciones, haga que el modelo de crecimiento sea mucho más equilibrado.
El año que viene, vamos a suponer que se cumplen nuestras previsiones −concédanme ustedes el beneficio de la duda, que no me equivoqué el año pasado, aunque de vez en cuando en estas cosas hay que tener cuidado al apostar dos veces, hay que ser prudentes al respecto, especialmente en economía−, supongamos que crecemos al 2%, ese crecimiento al 2% va a venir con un crecimiento de empleo bastante intenso, con la creación de cerca de medio millón de puestos de trabajo, con una situación de inflación que prácticamente de media va a ser cero, con una situación de superávit de la cuenta corriente de balanza de pagos en la capacidad de financiación y, además, con una reducción de todos los desequilibrios adicionales de la economía española. Creo que ese será, sin duda, el elemento de referencia a efectos de saber si se consolida definitivamente la recuperación –yo estoy convencido de que va a ser así− y también el principal elemento de esperanza para la sociedad española.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro, por su extensa y prolija réplica.
Abrimos un turno de dúplica, si los señores portavoces de los grupos así lo desean. (Pausa).
El señor Iglesias, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra.
El señor IGLESIAS FERNÁNDEZ: Gracias, señor presidente. Gracias, señor ministro.
Podemos reconocerle el beneficio de la duda. En este momento quien tiene más suspicacia a la hora de reconocérselo por lo que se ve es la Comisión Europea, que es la que ha dicho que no cree que se pueda cumplir el objetivo de déficit fijado por esa menudencia de entre 3000 o 4000 millones de euros. Pero yendo a lo que manifestaba el señor ministro, que afirmaba que la principal fuente de desigualdad es el paro de larga duración, yo establecería un matiz: más que la principal fuente de desigualdad, es la principal fuente de exclusión social. Las desigualdades no se dan solo por abajo, las desigualdades se dan también por arriba, señor ministro. Es verdad que no hemos hablado hasta este momento en ningún caso de esa situación, pero las desigualdades se generan tanto cuando los de abajo pierden renta y capacidad adquisitiva como cuando los de arriba adquieren más renta y más capacidad adquisitiva. Y el contrapunto de esa realidad de los parados de larga duración es que la bolsa española es la que está haciendo una distribución de dividendos porcentual más importante de las del mundo desarrollado, lo cual puede ser una magnífica noticia macroeconómica, pero, en mi opinión, expresa los viejos vicios de nuestra economía: es más importante para las grandes empresas lograr una mejor cotización bursátil que reinvertir sus beneficios y que el objetivo fundamental es lograr subir la cotización bursátil, para lo cual, sin ninguna duda, es muy útil repartir dividendos importantes.
Desahucios. Los datos hablan ya de desahucios de primeras viviendas. (Denegaciones del señor ministro de Economía y Competitividad, De Guindos Jurado). Los últimos que han publicado hablaban de primeras viviendas... (El señor ministro de Economía y Competitividad, De Guindos Jurado: Metían viviendas en alquiler y desahucios hipotecarios). Bien, lo cual no deja de ser expresión del mismo problema, si queremos, desde otra perspectiva o con otros mecanismos legales y económicos pero para llegar al mismo resultado: que son ciudadanos sin el derecho a un techo.
La crítica fundamental que políticamente hemos hecho a este Gobierno, y que voy a resumir ahora en quince segundos, es que las medidas adoptadas para salir de la crisis, las famosas reformas estructurales, han sido fuente de desigualdad, y le voy a dar algunos datos. Antes me equivocaba cuando hablaba de la caída de los costes laborales. Decía que en el comercio había caído el 2,8%; no, cayó el 3,8% en el tercer trimestre, el 2,1% en energía y el 0,3% en industria. Pero es que cuando la Inspección de Trabajo actúa en una empresa, descubre que el 60% de los empleados detectados en esa inspección realizan horas extraordinarias irregulares, bien porque no son remuneradas o bien porque tienen una remuneración por debajo de la legalmente fijada.
La emigración nacional sigue aumentando. Durante mucho tiempo el debate fue si los que se marchaban eran españoles o eran mayoritariamente inmigrantes que retornaban a sus países porque ya no veían en el nuestro la posibilidad de encontrar una oportunidad. Pero es que los últimos datos dicen que la emigración nacional aumentó el 15% en el primer semestre llegando a 46 685. Y me parece muy bien −y es lo último que digo ya− que crezcamos más que Alemania, pero el problema es que, creciendo más que Alemania, los españoles van a trabajar a Alemania, pero los alemanes no vienen a trabajar a España, lo cual es significativo.
Gracias, señor ministro. Gracias, señor presidente.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Iglesias.
A efectos de ordenación del debate, recuerdo a los señores portavoces que disponen de un tiempo máximo de cinco minutos en este turno.
Senadora Iparragirre, tiene la palabra.
Voy a intervenir muy brevemente para, en primer lugar, agradecer el ejercicio de pedagogía que ha realizado el ministro, como había solicitado. Por otro lado, partiendo de que comparto su positivismo, y aun no compartiéndolo, considero que es necesario ser positivos, máxime cuando hay que gestionar y cuando hay que tomar decisiones, porque aunque el camino sea el correcto y los indicadores estén en verde, no caminaremos nunca hacia delante si no lo somos. Y, como decía, pudiendo tomar como válido que vayamos en la dirección correcta y que los ítems o los indicadores estén en verde, le solicito una mayor empatía a la hora de realizar las valoraciones. Quiero decir que dentro de nuestra responsabilidad está también el hecho de ser prudentes con las valoraciones que realicemos, porque aunque tengamos datos para constatar que ello sea así, la transmisión de estos datos micro a las personas que puedan estar viviendo una situación diferente, tiene su repercusión, aunque sea solamente por respeto a esas situaciones complejas que se pueden dar o por prudencia, ya que el manejo de esos datos puede generar otro tipo de sensaciones y, al fin y al cabo, las personas nos movemos por sensaciones. Yo suelo decir que el ciudadano de a pie no tiene por qué tener la capacidad de hacer un análisis exhaustivo de toda la información que escucha ni tiene que tener conocimiento de ello. Y como nos movemos por sensaciones y por impulsos que se refuerzan en nuestra realidad y en la que cada ciudadano tiene en este momento, pudiendo compartir que vamos en la dirección correcta y que los indicadores están en verde, le pediría una mayor prudencia a la hora de hacer las valoraciones. Entiendo que también forma parte de la responsabilidad de un gobierno trasladar a la ciudadanía los resultados, pero, repito, con prudencia, puesto que, según nuestra valoración, todavía existe una disociación, al menos en la realidad de la percepción, que quizá sea fruto del recorrido tan arduo que se ha producido. Por tanto, hasta que la situación no cambie, mayor prudencia.
Muchas gracias, nuevamente, por sus explicaciones.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora Iparragirre.
Por el Grupo de la Entesa, tiene la palabra el senador Montilla.
Primera cuestión. El señor ministro ha dicho que, de alguna manera, lo macro es la suma o la agregación de lo micro, lo que ocurre es que las rentas salariales han tenido un determinado crecimiento o no crecimiento y las rentas empresariales, otro. Determinadas cifras macro que hacen referencia al crecimiento ponen encima de la mesa una evidencia, pero las micro ponen otra, como usted sabe, y sobre ese tipo de cosas hay que hacer políticas precisamente para evitar, por ejemplo, la fuente de desigualdad principal, en este caso, el paro, a la que también se hacía alusión anteriormente. Usted no ha hecho mención a este respecto, pero llegar a un acuerdo social es algo positivo en un gobierno, y lo digo porque yo creo en los acuerdos sociales. Ojalá se hubiera llegado a acuerdos a lo largo de esta legislatura. Es una lástima que haya que esperar hasta el último año para alcanzar acuerdos, pero bienvenidos sean estos 1400 millones de euros, por cierto, no consignados en los presupuestos. Supongo que ese margen de aproximadamente 4000 millones de euros es el sobredimensionamiento que tiene esta partida de prestaciones para este conejo que había en la chistera. No sé si hay algún otro o si el otro está para, pura y simplemente, ajustar los menores ingresos obtenidos por cuotas de la Seguridad Social. En cualquier caso, es algo que quiero poner de relieve.
Segunda cuestión, I+D+i. El problema es la inversión privada, estoy de acuerdo con ello. La media europea es de 2/3 la privada y 1/3 la pública. Aquí no es así, es al revés, pero la inversión pública ejerce de tractor para la privada necesariamente también, como usted sabe. En cuanto a los investigadores que se marchan, creo que hablamos de investigadores diferentes. Yo no estoy hablando de investigadores que se marchan porque quieren −algunos está bien que se marchen porque no es algo irreversible y, además, muchos siguen colaborando con centros de aquí−, me refiero al que se marcha porque no tiene más remedio que marcharse, porque se queda sin programa o sin empleo.
Tercera cuestión, el plan Juncker, una carcasa. Usted ha hecho alusión a los proyectos que se hacen en nuestro país que no dejan de ser también una cierta carcasa que se ha de llenar. Los proyectos de interconexiones y de infraestructuras, ¿cuáles son, cómo, cuándo, con qué complicidades? Supongo que tendrán en cuenta a las administraciones territoriales, si no, usted sabe que hay determinados proyectos que sin esa implicación no se pueden realizar. Se pueden pintar sobre el papel, pasarán diez años y no se habrán hecho. Y a ese respecto, hay que esperar que no pase como con el famoso Plan por el empleo juvenil de la señora Merkel –más bien del señor Barroso, ya me entiende−, que se quedó en declaraciones y en humo. Esperemos que este no se quede en eso.
Cuarta cuestión. De una manera muy breve, quiero señalar que ya tendremos ocasión de hablar sobre el FLA. Yo, como soy de los que creen que las comunidades autónomas son Estado −así lo he pensado siempre−, como Estado han de ser tratadas, y ahí lo dejo.
Quinta y última cuestión. Respecto a las proyecciones para 2015, ojalá vayan por donde usted apunta, pero usted sabe que hay muchas cosas que no dependen de nosotros, pueden suceder muchos imprevistos y algunos no tan imprevistos; y no hablo del precio del barril o de que pase equis cosa que deteriore la llegada de turistas o de que gane las elecciones en Grecia una determinada formación política con una determinada propuesta que haga que la prima de riesgo deje de ser la que es. Por tanto, hay un escenario muy abierto, muy cambiante, donde es sumamente arriesgado hacer determinadas proyecciones, pero entiendo que el Gobierno sea positivo. En tal caso, yo no soy tan optimista, pero, por supuesto, deseo también, como usted, lo mejor para el país.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, president Montilla.
Por el Grupo Parlamentario Catalán Convergència i Unió, tiene la palabra el senador Alturo.
Señor ministro, también le agradezco las explicaciones que nos ha dado. Ha empezado diciendo que los datos macro van bien y que la percepción de la gente no es la misma. Podemos compartir que la percepción que tiene la gente en estos momentos no es que las cosas vayan bien, porque, aunque el escenario del PIB de cara al próximo año sea positivo, es evidente que la creación de empleo es tan lenta que casi no se llega a ver. Son muchos los factores que influyen a la hora de que los ciudadanos perciban el bienestar: la sanidad, la educación, entre otras cosas, pero, sin duda, el empleo y el trabajo, y creo que este es el principal problema que tenemos. La creación de empleo viene solamente de las empresas, de los autónomos, de fomentar emprendedores, no creo que venga por ningún otro sitio, con lo cual es evidente que tenemos que estimular que las empresas generen empleo, que no lo pierdan, que sean competitivas. Me parece muy bien todo lo que se haga para que sean competitivas, pero no hablando exclusivamente en términos de salarios, sino que haya investigación, desarrollo, innovación, etcétera.
Por lo tanto, siendo la principal preocupación el paro, el trabajo de los ciudadanos, que, en definitiva, puedan tener una estabilidad, es evidente que las empresas en estos momentos, en un mercado internacional y en el contexto en el cual nos movemos, se tienen que internacionalizar, y para internacionalizar una empresa hay que ser competitivo y, si no eres competitivo, si no hay I+D+i, es muy difícil. Luego está la otra parte, la económica; es decir, cuando una empresa tiene que internacionalizarse, cuando un empresario tiene que coger las maletas e irse a Europa, a Centroamérica o donde sea a buscarse la vida, alguien tiene que sostener los gastos que esa inversión implica. Me alegra que repita otra vez que el sistema financiero está preparado para dar crédito. Pues bien, a ver cuándo se abre este grifo, que hace un año nos inundó en la prensa publicitaria, para dar crédito a las empresas, pymes, autónomos, familias, y que de forma general funcione, porque si estamos en condiciones, usted tiene que fomentar que esto fluya y tiene mecanismos para hacer que fluya, con lo cual la gente sí notará una percepción importante.
En relación con la unidad de mercado, usted dice que es la ley más autonomista. Entenderá que discrepemos totalmente, y no solamente yo, sino que me remito al debate que tuvimos en esta misma Cámara donde pudimos comprobar, tanto por los vetos y las enmiendas presentados como por los discursos de todos los grupos parlamentarios, que hay una discrepancia total, porque es una ley recentralizadora e invasora de competencias. Usted no lo ve de esta forma, pero yo lo veo así.
Me alegra que conozca el modelo catalán. Supongo que se sorprenderá de que la Ley del comercio catalán se haya llevado al Constitucional. Si no, no lo entiendo. Si conoce el modelo, no entiendo el porqué de la otra cuestión. Evidentemente, hay un pacto en el Ayuntamiento de Barcelona. Usted sabe que el comercio produce y mantiene pueblos y ciudades; es vital. Entonces, no lo destrocemos. Una cosa que va bien y que funciona no la destrocemos. Dejemos el comercio de proximidad y hagamos las cosas bien. Ya me aclarará esto.
El señor Fernández de Moya ha hablado de las competencias, de la Constitución y de los estatutos. Simplemente le voy a decir una cosa, y es que los estatutos son unas leyes orgánicas que establecen unas competencias y unas cuestiones que, en definitiva, son para las comunidades autónomas, me imagino. Nosotros lo que decimos aquí es que en las leyes hay una recentralización y una invasión de competencias, ahora lo estoy diciendo yo, pero cuando escuchamos los distintos debates en la Cámara -y me remito a ellos- sobre las distintas leyes, como la de unidad de mercado, las palabras que más se oyen son invasión de competencias, recentralización. Por lo tanto, me remito a los debates que hay y, en definitiva, a respetar las competencias que tienen. He puesto ejemplos en presupuestos, etcétera, que no se cumplen por parte del Estado.
Nada más, simplemente quiero agradecerle otra vez las respuestas y la comparecencia. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, senador Alturo.
El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias.
Quiero agradecer una vez más al ministro su paciencia y sus explicaciones, pero me gustaría insistir en que da la impresión de que aquí todo se basa, fundamentalmente, en los supervisores, no hablamos nunca de los gestores. Que digan los peritos del Banco de España en este momento que estaba quebrado antes de salir a bolsa me parece bien, pero el problema es quién lo quebró previamente y qué comportamientos llevaron a esa situación. ¿Que luego los demás colaboraron? Pues yo no lo sé, pero lo podemos saber perfectamente porque, insisto, si el ministro propusiera que aquí se hiciera una buena comisión de investigación, podríamos saber qué es lo que ha ocurrido, hasta dónde llega la responsabilidad de los gestores, en su caso, para haber quebrado todas las instituciones financieras. Estamos hablando del Banco Financiero de Ahorro y de Bankia fundamentalmente. Pero esas son las ayudas menores que hemos dado, a pesar de la abultada cantidad, porque en proporción al volumen de cada cual, seguramente el Banco de Valencia es mucho más caro, y las cajas gallegas... (El ministro de Economía y Competitividad, De Guindos Jurado: Y Catalunya Caixa). Y Catalunya Caixa. Bankia podía haber tocado los ahorros de media España, cosa que no ocurría en las otras instituciones, y vamos a ver cómo se llegó a esta situación. Por ejemplo, en el caso concreto de las dos instituciones gallegas hay una responsabilidad directa probablemente, aparte de los gestores, de la Xunta de Galicia. Todos sabemos que se empeñó en que no podía haber una fusión diferente a la de la comunidad autónoma y algunos lo aplaudieron mucho, o sea, que estas cosas tendríamos que verlas y saber si metimos la pata o no, si nos equivocamos, y sería positivo. Por ejemplo, vimos todos una salida nosotros no, obviamente, los gestores que querían seguir conservando el poder− en la fusión fría y luego sirvió para que la gestión fuera peor.
En definitiva, creo que hay razones suficientes no para que le echemos la culpa a nadie, sino para que investiguemos la gestión y la solución posterior y ver si ha sido la mejor, porque no se trata de echar la culpa a todos. Parece que al supervisor lo nombró una mayoría de un gobierno socialista, pero esto se hace siempre de común acuerdo, y en la Comisión del Mercado de Valores había una representación plural... En fin, a lo mejor hay que cambiar el funcionamiento.
Quiero terminar diciendo que en este capítulo lo más importante es que podamos saber realmente lo que ha pasado y haya una buena investigación al respecto, que sea creíble por todos y que aporte cosas para que en el futuro no se vuelva a reproducir la situación, aunque es evidente que estamos en una circunstancia distinta, probablemente con una elevada concentración financiera, que no sabemos el resultado que va a dar, si bueno, malo o peor. Pero, en definitiva, en eso estamos.
El ministro ha hecho referencia a la cuestión del Banco de Valencia, que se hizo después de las elecciones. Parece que eso deja bastante claro que no se trataba de utilizar como instrumento electoral, porque de lo contrario, de haberse hecho antes, a lo mejor habría influido en el resultado de manera positiva. Aunque al ministro le parezca que no, yo puedo pensar lo contrario. O sea, no sé si se hizo bien o mal ese tratamiento, pero no se hizo un tratamiento electoral, sin ninguna duda.
La otra cuestión es encontrarse siempre en el punto intermedio; entre economía de oferta y economía de demanda, ¿qué hacemos? Pues un mix, que es lo mejor. A mí me parece bien, estoy de acuerdo, el problema es que el mix no se produce nunca, es que la economía de demanda no suele existir. Esto es lo que yo estoy reclamando, no que no se haga la de oferta, que me parece bien. Todas las cuestiones que puedan contribuir a mejorar la economía, el funcionamiento, la empleabilidad de la gente, todo eso me parece genial, el problema es que lo que suelen ustedes llamar confianza, nosotros lo llamamos desde Keynes trampa de liquidez, y esa situación no tiene solución en la política de austeridad, sino en lo contrario, en la inversión, en el tirón de la inversión pública fundamentalmente. Y todos sabemos que por mucho que insistamos en que estamos mejorando la capacidad adquisitiva de la gente con la baja inflación que tenemos, nosotros deberíamos tener baja inflación, pero otros países de nuestros socios europeos deberían tenerla alta, y no está ocurriendo eso, por lo menos el diferencial no justifica esa posición. Es más, cuando vemos los debates del presupuesto del Bundesrat, o del Bundestag en su caso, nos damos cuenta de que por primera vez presumen de que desde hace muchos años van a hacer un presupuesto equilibrado, que es lo contrario de lo que deberían hacer en esta situación.
Por tanto, parece que lo que está fallando claramente es la orientación de la política europea. Además, tengo que decir —porque lo hemos podido ver en reiteradas ocasiones— que no es una cuestión de que hayamos tenido que hacer recortes necesariamente porque no teníamos más remedio porque nos fallaba la financiación, es una política deliberada, es la política deliberada de cambiar las expectativas de la gente haciendo recortes brutales deliberadamente; esa es la política de la austeridad expansiva. Y el señor Alesina y la señora Ardagna y toda la escuela Bocconi de Milán han preconizado y la Comisión Europea ha comprado y Alemania se ha visto fortalecida en su posición. Los recortes son deliberados para cambiar las expectativas de la gente, no para mejorar el problema de la financiación; y es un error político de tal magnitud que lo llevamos pagando siete años, y el problema es que no estamos en una perspectiva mejor. Y esto es lo que hay que decir en la Unión Europea, con todo el respeto. Por todo lo demás, indudablemente, el tipo efectivo es lo que se cobra y el tipo nominal es lo que se querría cobrar. Pero la realidad es que se ha cobrado muy poco del tipo efectivo y hay que mejorar. Y a la gente le decimos que vamos a quitar ayudas y subvenciones y también vamos a bajar los tipos, que vamos a quitar ayudas y subvenciones para que la gente pague un poco más y, además, vamos a bajar del 30 al 25% a las grandes empresas, que no pagaban, pero lo que tenemos que hacer es otra cosa, es procurar que por lo menos todos paguen un mínimo. Y aunque hemos avanzado algo en ese sentido, no creo que lo vayamos a arreglar en esta situación. Porque hemos presentado un proyecto de ley completo de sociedades como si fuera una reforma fiscal real, pero no es así; hemos hecho unos retoques, que a algunos les parecerán muy fuertes pero que, en realidad, son bastante ligeros, y esa es la situación que debería cambiar. Además, el sistema impositivo de un país que tiene tantos problemas de recaudación debería ser un asunto mucho más acordado entre las fuerzas políticas españolas y no una cuestión unilateral. Esto es lo que yo pienso.
Gracias de nuevo, ministro.
El señor PRESIDENTE: Gracias, senador Lerma.
Tiene la palabra el senador Fernández de Moya, en turno de dúplica.
También con brevedad, señor ministro, quiero volver a incidir en esta intervención final en la serie de elementos que, sin lugar a dudas, desvelan que la recuperación económica, de cara al año venidero, al año 2015, puede ser aún más intensa.
En ese sentido, quiero poner una vez más de manifiesto el hecho de la recuperación tanto en el sector de la construcción como en el de la vivienda. Y si nos referimos, por ejemplo, a la recuperación en el sector de la construcción, la tasa anual de afiliados a la Seguridad Social en dicho sector ha sido positiva en el mes de octubre, con un 0,6%, por primera vez desde que empezó la crisis, y el paro registrado en ese sector ha retrocedido en un 18% en tasa interanual. Y si hablamos, por ejemplo, de los precios de la vivienda, el índice de precios de vivienda que nos facilita el Instituto Nacional de Estadística, en el segundo trimestre del presente año ha aumentado más de 2 puntos y se situó en el 0,8% en tasa de variación anual, la primera tasa anual positiva relativa al índice de precios de vivienda desde el primer trimestre de hace seis años, del año 2008. Por lo tanto, sin lugar a dudas, son elementos para la esperanza que, además, ponen de manifiesto que el impacto social de las reformas económicas está orientado, señor ministro, a la creación de empleo y a la reducción del desempleo.
En los dos últimos trimestres nos encontramos con que la economía española está generando empleo, se han creado 550 000 empleos, en términos de la encuesta de población activa, de la EPA relativa a la medición de esos trimestres. Pero es que, además, en lo que va de año, la afiliación a la Seguridad Social se ha incrementado en 338 112 personas. Los datos del mes de noviembre son excepcionales, como usted bien sabe, señor ministro; la afiliación ha subido en 5233 personas en un mes que es malo para el empleo porque, además, durante toda la etapa de la crisis no se había logrado aumentarlo precisamente en este mes. Hay más empleo fijo; la contratación indefinida a tiempo completo crece en España un 30% con carácter anual, y desde su puesta en marcha, el 25 de febrero de 2014 hasta el 30 de julio, se han formalizado casi 161 497 contratos indefinidos utilizando el incentivo de la tarifa plana vinculada concretamente a las cuotas de la Seguridad Social. Y, en materia de emprendimiento, la Estrategia de emprendimiento y empleo joven, que incluye la tarifa plana para autónomos, concretamente de 50 euros, beneficia a 272 893 emprendedores, de los cuales 106 161 son jóvenes menores de 30 años.
En suma, señor ministro, en el tercer trimestre de este año, la tasa de paro de la EPA mejora en 8 décimas, hasta el 23,67%, 2 puntos porcentuales menos que hace un año, cuando estaba fijada en el 25,65%, y es la tasa más baja desde el primer trimestre de 2012, el 24,2%.
Por lo tanto —y con esto quiero terminar—, sin lugar a dudas se pone encima de la mesa que las agendas emprendidas desde el punto de vista de las reformas estructurales por el Gobierno de España y por su ministerio, a cuyo frente se sitúa Economía y Competitividad —reitero—, van en la buena dirección y ponen de manifiesto que se inicia una senda poco a poco, donde queda mucho trabajo por hacer, pero de consolidación de crecimiento, de generación de empleo y de inversión.
En dúplica, tiene la palabra el señor ministro, para cerrar el debate.
El señor MINISTRO DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD (De Guindos Jurado): Muchas gracias, señor presidente. Seré breve.
Señor Iglesias, el debate económico, teórico, académico, político—social de la desigualdad es un debate muy importante. Yo simplemente le diría que lo que quiero es una sociedad en la que no haya pobres, no en la que no haya ricos, sino en la que los ricos paguen sus impuestos. Lo que no quiero es una sociedad en la que no haya ricos y haya muchos pobres como, por ejemplo, el caso de Cuba; es decir, lo que quiero es una sociedad en la que se elimine la pobreza y los ricos paguen los impuestos que tienen que pagar. Ese es el modelo occidental moderno democrático en el que todos estamos.
En cuanto a lo de los dividendos, hay muchos pequeños accionistas que reciben dividendos y que, además, complementan sus rentas, pensionistas, etcétera. Es decir, los dividendos, la distribución de beneficios tiene que ser la adecuada, y eso además lo valoran los propios mercados; si se pasa en términos de distribución de dividendos, lógicamente la cotización sufre; si se queda corto también puede sufrir. Es una cuestión de equilibrios en donde la reinversión de los beneficios tiene que estar acompasada a la necesaria retribución del accionista, y muchos de los accionistas son pequeños accionistas.
A la senadora Iparragire le diría que las predicciones del Gobierno son prudentes. En este momento, el consenso del mercado está por encima del nuestro. Yo he dicho que son proyecciones conservadoras. El otro día Funcas elevó su tasa de crecimiento para el año próximo al 2,4% y en las próximas semanas, en los próximos meses vamos a ver cómo los diferentes analistas, tanto internacionales como españoles, van a actualizar al alza sus predicciones. Por lo tanto, yo diría que son prudentes. Yo soy de la opinión que lo peor que se puede hacer en esta vida es crear falsas expectativas para después no cumplirlas, y creo que el Gobierno ha sido bastante cauto y bastante conservador en sus proyecciones desde el inicio de la crisis; incluso recuerdo que hubo gente que en un momento dado, a principios del año 2013, en una rueda de prensa dijo que se había sido cenizos, pesimistas, etcétera. Es mejor que después la realidad supere las proyecciones y las previsiones de crecimiento económico y de generación de empleo del Gobierno.
Señor Montilla, es estrictamente cierto que la distribución de la renta por factores de producción —que es lo que usted ha comentado— tiene que ver muchísimo con el desempleo, y el gran factor detrás de la caída del peso de la remuneración del factor trabajo es la evolución muy negativa del empleo.
Valoro positivamente que usted valore positivamente el acuerdo social. Creo que es algo bueno y que, además, tiene elementos novedosos desde el punto de vista de la combinación de la ayuda con el empleo. Asimismo, hay un compromiso de formación con estas ayudas, por lo que creo que el acuerdo de hoy es positivo.
En I+D+i habla usted también sobre la inversión privada y la posibilidad de salida de talento fuera, no voluntariamente. Creo que la noticia de una tasa de reposición del cien por cien permitirá sin duda que quien se quiera quedar lo haga con más facilidades que hasta ahora.
En relación con el plan Juncker, estoy de acuerdo con usted en que lo peor que podía pasar es que fuera algo parecido al Plan de empleo juvenil. Creo que hay un elemento diferencial, y es que hay una nueva Comisión que se juega mucho desde el punto de vista político. Esto no puede fracasar y estoy convencido de que no va a fracasar. Tendremos situaciones más o menos difíciles, altibajos, pero creo que al final el plan Juncker va a funcionar, va a haber financiación para los proyectos y veremos en estos tres años cómo ese diferencial que tenemos en el ámbito de la inversión y del gasto en capital se va a ir reduciendo como consecuencia de este plan.
Con respecto al FLA, estoy de acuerdo con usted, es decir, son las administraciones públicas, forma parte de las administraciones públicas españolas, como no podía ser de otra forma. Además, el Tesoro español siempre va a estar detrás de todas las comunidades autónomas y de todos los ayuntamientos. Esa es la fuerza de la solidaridad; solidaridad que, además, en estos momentos, consiste en transferir la bajada de los tipos de interés que tiene el Tesoro español al conjunto de las administraciones públicas de nuestro país, lo que permitirá ahorros importantes que tendrán que ir lógicamente, a mayor capacidad de gasto, dado que va a redundar en reducción del déficit público, y en menos necesidades de ajuste en otras partidas que son fundamentalmente de gasto social.
En relación con las proyecciones del año 2015, yo intento ser prudente. Como he comentado anteriormente, miren ustedes el consenso en el mercado y verán que el Gobierno no está por encima.
Señor Alturo, en relación con la internacionalización debo decirle que el gran problema de la pyme española para vender fuera no es tanto el ICEX y sus ayudas, sino que la pyme española es pequeña, tiene una escala reducida y una estructura de capital inadecuada. Además, es una especie de pescadilla que se muerde la cola: al no tener suficiente capital y al depender mucho de la financiación bancaria, eso dificulta el crecimiento y la internacionalización, y esa falta de internacionalización y de escala lleva a que cada día seas más dependiente de la financiación bancaria, con lo cual el nexo entre crédito bancario y actividad económica se hace cada vez más fuerte. Ahí es donde tenemos que actuar. Por eso, lo más importante, fíjese lo que le digo, es que haya instrumentos para inyectar capital, recursos propios, en las pymes españolas. Eso es vital. Creo que toda la actividad de los fondos de capital privado es importantísima porque, además, mejora otra cuestión, que es la gobernanza de las pymes que, como saben ustedes, son empresas familiares y a veces son complejas y difíciles, especialmente en momentos de sucesión.
En cuanto al ámbito de la unidad de mercado, si me permite, no estoy de acuerdo con usted. Además, creo que la libertad de comercio es perfectamente compatible con el modelo comercial catalán. Además, es el que garantiza su supervivencia a medio y largo plazo.
Señor Lerma, yo no me he centrado en los supervisores. Yo tuve que nacionalizar 3 entidades. No sé si usted es consciente y sabía los problemas de cada una. También tuve que cambiar los equipos de gestión. De lo que estamos hablando es de la salida a Bolsa de Bankia, y a este respecto lo que he comentado es, simplemente, lo que decían los peritos judiciales designados por el propio Banco de España que, como usted sabe perfectamente, no coincide con la interpretación de los propios supervisores. Esa es la realidad y no entro ni en una sola valoración adicional. No soy como el señor Sánchez, que ha dicho que el nombramiento del señor Fernández Ordóñez le pareció un error. Yo no he dicho nada de eso. Sé perfectamente que las culpas se tienen que distribuir y que hay responsabilidades, sin duda. Repito que el FROB, es decir, el Gobierno, fue el que envió a la Fiscalía el caso de las tarjetas black.
Si hay una cuestión de la que más o menos me puedo sentir satisfecho no quiero ser pretencioso , aparte del saneamiento, es de haber puesto las bases para que no se reproduzcan, al menos durante un periodo de tiempo lo suficientemente largo, muchos de los errores del pasado en términos de gobernanza económica de las entidades financieras; en términos de su formato; en términos del funcionamiento de las fundaciones bancarias; en términos de la interrelación con las comunidades autónomas que antes usted comentaba y que no solamente se daba en Galicia, sino en otras muchas, como usted sabe perfectamente. Me refiero a esa interrelación que existía entre comunidades autónomas y cajas de ahorro del territorio. Después ha habido otras que han funcionado muy bien también hay que decirlo . Por lo tanto, tenemos que tener una mente abierta. En estos momentos, en relación con esos errores, hemos implantado la elección de los miembros de los consejos de administración, hemos tratado la relación entre fundaciones bancarias y entidades bancarias y la propia gobernanza económica general, es decir, hemos puesto las bases para que eso no se vuelva a producir. Y le repito una cuestión y seguro que está de acuerdo conmigo : el FROB todavía tiene nacionalizada una entidad muy grande, Bankia, y nunca esta entidad ha estado menos politizada que ahora. Nunca. El equipo gestor de Bankia no ha recibido una sola llamada del ministro de Economía ni de nadie del Gobierno a efectos de ningún tipo de operación. El nuevo equipo de Bankia, un gran equipo gestor, estoy convencido de que va a finalizar perfectamente el proceso de reestructuración prácticamente lo tiene terminado y va a conseguir que cuando los mercados se normalicen recuperemos muchísimas ayudas de las que hemos tenido que inyectar. Pues bien, este equipo también fue el que acabó con las tarjetas black. Fue en mayo del año 2012.
Por tanto, creo que en eso sí hemos mejorado y que, además, hemos puesto las bases desde el punto de vista de las diferentes normas que hemos ido mandando al Parlamento para que eso no se vuelva a producir, porque lo importante de cara al futuro es aprender de los errores del pasado para que no se vuelvan a producir.
El señor PRESIDENTE: Concluido el debate, señorías, con la intervención del señor ministro, damos por finalizada la comparecencia. Ha sido una comparecencia, sin duda, útil y provechosa para todos, sea cual sea el posicionamiento ideológico que se represente. Hoy, una vez más, hemos hecho del Parlamento, y en particular de esta Cámara, el centro del debate, el lugar de encuentro, el ámbito de la reflexión y de las propuestas. Gracias a todos los portavoces y al señor ministro el debate suscitado hoy aquí ha sido riguroso, de altura, sereno y muy esclarecedor.
Señor ministro, quiero agradecerle una vez más su presencia y la claridad de su exposición. La pedagogía en la forma y la rigurosidad de su fondo nos han permitido profundizar en el escenario económico y en las expectativas futuras. Sabe el señor ministro que en esta comisión estamos encantados con su presencia y que siempre acogemos con interés su información y sus propuestas.
Se suspende la sesión por un periodo máximo de diez minutos. (Pausa).
MOCIÓN POR LA QUE SE INSTA AL GOBIERNO A QUE RETIRE A GIJÓN, OVIEDO (ASTURIAS), ALMERÍA, MARBELLA (MÁLAGA) Y JEREZ DE LA FRONTERA (CÁDIZ) DE LA RELACIÓN DE CIUDADES CONTENIDAS EN EL REAL DECRETO LEY 8/2014, DE 4 DE JULIO, DE APROBACIÓN DE MEDIDAS URGENTES PARA EL CRECIMIENTO, LA COMPETITIVIDAD Y LA EFICIENCIA, Y QUE DEBEN SER DECLARADAS COMO ZONAS DE GRAN AFLUENCIA TURÍSTICA.
(Núm. exp. 661/000548)
El señor PRESIDENTE: Reanudamos la sesión para debatir las dos mociones que figuran en el orden del día.
La señora letrada ha comprobado ya la asistencia de los miembros de la comisión.
Moción por la que se insta al Gobierno a que retire a Gijón, Oviedo, Almería, Marbella y Jerez de la Frontera de la relación de ciudades contenidas en el Real Decreto Ley 8/2014, de 4 julio, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, que deben ser declaradas como zonas de gran afluencia turística.
Por el Grupo Parlamentario Mixto, para la defensa de la moción, tiene la palabra el senador Iglesias.
El señor IGLESIAS FERNÁNDEZ: Gracias, señor presidente.
Asumiendo desde el principio la hora que es, intentaré que resulte lo más indoloro posible para los miembros de la comisión el debate de ambas mociones. En relación con esta primera, tengo que decir que ha sufrido una modificación importante en el marco global, y es que se planteó cuando había un real decreto ley, pero por el medio se tramitó un proyecto de ley y ahora tenemos una ley, espero del buen criterio de los miembros de la comisión que en su mente sustituyan las referencias al real decreto ley por lo que pasó después, por la ley aprobada.
Yendo a lo esencial, lo esencial es la discrepancia con la declaración de las ciudades a las que hacemos referencia. Se podría haber hecho una moción respecto a que ninguna ciudad de las que aparecían en la ley ómnibus o en el real decreto ley que la precedió tuvieran esta calificación, pero dado que los dos senadores proponentes representamos a dos comunidades autónomas, Asturias y Andalucía, hemos acotado al ámbito de nuestra representación a esa petición.
La aprobación primero del real decreto ley y luego de la ley estableció un marco en el que es cierto que a continuación entraban en juego las competencias municipales y autonómicas, pero, a la vez que reconocemos que esto es así, hay que manifestar que colocó a ambas administraciones, las locales y las autonómicas, en una posición defensiva a la hora de determinar o acotar el espacio de aplicación de esta declaración.
La parte más negativa, en opinión de los senadores proponentes, es que, llevado a su aplicación y desarrollo, el efecto menor va a ser precisamente el que pretende ser el ámbito de legitimación de la decisión: favorecer el consumo turístico o el turismo de consumo, porque quienes van a hacer uso de forma más amplia de las facultades de libertad de horario que son consustanciales a esta declaración de zonas de gran afluencia turística van a ser las grandes superficies, que precisamente no se sitúan en los cascos históricos, no se sitúan en las áreas que de forma más frecuente son visitadas por los turistas. Estas áreas tienen un tejido comercial basado precisamente en el pequeño comercio, que es el que en general, y desde luego las ciudades a las que hace referencia la moción lo han manifestado de forma expresa a través de sus asociaciones representativas, rechaza esta libertad horaria, porque acaba traduciéndose bien en una sobreexplotación del autónomo titular del negocio bien en una disminución de las condiciones de trabajo de los asalariados. Recuerdo el dato que daba en su comparecencia el señor ministro, que fue precisamente en el sector del comercio donde más cayeron los costes laborales en el tercer trimestre del año. Por el contrario, las grandes superficies, que no están en los núcleos turísticos, aprovechan la libertad que les ofrece la libertad horaria para abrir en festivos, en detrimento de los comerciantes tradicionales.
Si a ello sumamos y acabo que en este momento se vive otro elemento negativo sobre el comercio tradicional, que es la expiración del plazo de prórroga de los alquileres de renta antigua, es comprensible que la suma de las dos medidas haya generado una importante preocupación en el sector del pequeño comercio, el comercio tradicional en el centro de los ciudades, foco fundamental de atracción de turismo.
Entiendo que no se han presentado enmiendas o propuestas de modificación. ¿Utilizará el turno en contra, senador Aroca? (Denegaciones)
¿Grupo Mixto? (Denegaciones.)
El portavoz del Grupo Vasco no está.
El portavoz del Grupo Entesa, tampoco.
El de Convergencia, tampoco.
En nombre del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Lerma.
El señor LERMA BLASCO: Señor presidente, intervengo para manifestar nuestro apoyo a las mociones.
Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el senador Aroca.
El señor AROCA SÁEZ: Muchas gracias, señor presidente.
En contestación a la intervención del señor Iglesias, voy a ofrecer a continuación los motivos por los que las reformas emprendidas por el Gobierno de Mariano Rajoy están aportando datos positivos a nuestra economía, así como a las sinergias existentes entre el turismo y el comercio.
Nos encontramos ante un sector intensivo en empleo y con un mayor número de establecimientos abiertos en aquellas comunidades autónomas donde la legislación es más flexible en cuanto a horarios comerciales. El empleo, en el conjunto del comercio, en el tercer trimestre de 2014 es de 2 888 900 ocupados, según la EPA. De estos, el número de ocupados del comercio minorista era de 1 928 200. Los ocupados en el conjunto de la economía han crecido un 3,5% entre los años 2002 y 2014 y en el comercio al por menor un 18,5% en el mismo periodo, pasando de 1 627 600 ocupados en el tercer trimestre de 2002 a 1 928 200 en el tercer trimestre del presente año, es decir, 300 000 ocupados más.
En este contexto es necesario verificar cómo han evolucionado las ventas minoristas en estas comunidades autónomas. Según los datos del INE, hay un cambio de tendencia de las ventas del comercio minorista, que desde septiembre de 2013 empiezan a mostrar valores positivos casi todos los meses en variación anual, después de 38 meses consecutivos de descensos interanuales; 11 comunidades autónomas, más Ceuta y Melilla, han experimentado un crecimiento interanual de las ventas en los diez primeros meses de 2014. Es destacable que las comunidades más turísticas son las que tienen los mayores incrementos de este periodo. Pongamos algunos ejemplos: Canarias, con un 4,3%; Baleares, con un 2,6%, y la Comunidad Valenciana, con un 1,7%.
Se observa también un cambio de tendencia en el empleo del comercio minorista. En octubre de 2014, los afiliados medios totales a la Seguridad Social del comercio minorista -es decir, afiliados al régimen general más afiliados al régimen especial de trabajadores autónomos- eran 36 411 más que en el mismo mes del año anterior. Destaca el aumento interanual de los afiliados autónomos -12 996 más en octubre-. Los afiliados autónomos del comercio minorista, en su mayor parte pequeños comerciantes, han experimentado subidas interanuales todos los meses desde junio de 2013, es decir, 17 meses consecutivos de aumentos. En el mes de octubre de 2014 todas las comunidades autónomas han experimentado aumentos interanuales de afiliados en el comercio minorista, tanto de afiliados totales como de afiliados autónomos.
Haré ahora un análisis de la reforma de las figuras de las zonas de gran afluencia turística. Los buenos resultados en la evolución de las ventas en los 14 municipios inicialmente declarados como zona de gran afluencia turística avalan la importancia turística de estos y permite plantear la extensión de la declaración a nuevas zonas en otras comunidades autónomas que cuentan con ciudades de especial relevancia turística, para lo que se hace preciso ahondar en el proceso de declaración de las zonas de gran afluencia turística dotadas de un régimen de horarios con total libertad para atender a las necesidades de la compra de los turistas y de los consumidores. De hecho, en el período enero−octubre de 2014, España alcanzó una cifra de más de 58 millones de turistas no residentes, manteniendo un crecimiento del 7,5% respecto al año 2013. Esto supone, en lo que va de año, que se han recibido 4 millones más de turistas que en el mismo período del año anterior. Todas las comunidades autónomas en las que se ubican los 14 municipios -es decir, Andalucía, Aragón, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid y Región de Murcia- incluidas en el Real Decreto Ley 20/2012 han continuado con una tendencia expansiva en lo que se refiere a la recepción de turistas. Respecto al volumen del gasto turístico entre enero y octubre de 2014, los turistas internacionales realizaron un gasto turístico de más de 56 000 millones de euros. Con relación a los datos que proporciona la Encuesta de movimientos turísticos en frontera, en el período enero−octubre de 2014, para las comunidades autónomas en las que se sitúan los 10 nuevos municipios que se incluyeron en el Real Decreto Ley 8/2014, se pone de manifiesto un incremento significativo de turistas.
Por último haré mención a las ciudades objeto de la moción del Grupo Parlamentario Mixto presentada por el senador Iglesias. En los casos de Marbella y Jerez de la Frontera, según información obrante en la Dirección General de Comercio Interior, ya disponen de forma voluntaria de la declaración de zona de gran afluencia turística, declaraciones que datan de abril de 2013 y cuya vigencia se extiende hasta 2016, independientemente de que desde la entrada en vigor del Real Decreto Ley 8/2014, de 4 de julio, convalidado mediante Ley 18/2014, de 15 de octubre, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, tal declaración resulte obligatoria dado que estos municipios se encuentran entre los que reúnen los requisitos establecidos en la norma y que se recogen en el anexo I.
Por otra parte, la Consejería de Turismo y Comercio de la Junta de Andalucía ha iniciado los trámites para declarar de oficio, entre otras, la zona de gran afluencia turística correspondiente al municipio de Almería. En lo referente a los municipios de Oviedo y Gijón, no se tiene constancia de que se hayan efectuado ni iniciado los trámites para la preceptiva declaración de zona de gran afluencia turística. Conviene precisar, sin embargo, que la Comunidad Autónoma de Asturias se encuentra dentro del plazo de los 6 meses otorgados por la ley para efectuar la correspondiente declaración de zona de gran afluencia turística.
Por mi parte esto es lo que el Grupo Parlamentario Popular quería manifestar. Estamos convencidos de que la declaración de grandes zonas turísticas dinamiza las ventas, aumenta el empleo, fomenta la inversión empresarial y da más oportunidades al consumidor. Entendemos que esta declaración no perjudica a nadie y beneficia a todos, tanto a comerciantes como a consumidores.
Sustanciado el debate, pasamos a la votación de la moción.
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Borrador de la sesión de la comisión de economía y competitividad celebrada el miércoles, 30 de octubre de 2013
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Borrador de la sesión de la comisión de asuntos iberoamericanos celebrada el miércoles, 22 de octubre de 2014
En primer lugar, vamos a proceder a la aprobación del acta de la sesión anterior, celebrada el día 8 de octubre de 2014
Borrador de la sesión de la comisión de asuntos iberoamericanos celebrada el miércoles, 5 de noviembre de 2014
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Borrador de la sesión plenaria celebrada el miércoles, 17 de diciembre de 2014
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Borrador de la comisión de fomento celebrada el díA 26 de febrero de 2015
La señora presidenta: Buenas tardes. Se abre la sesión de la Comisión de Fomento del día de hoy

References: resolución 
 artículo 135
 artículo 135
 artículo 149
 Real Decreto 
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 Real Decreto 
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 Real Decreto 
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