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Timestamp: 2018-10-15 13:27:43+00:00

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Marta Sandoval López
1 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página DISPOSICIONES GENERALES CONSEJO DE GOBIERNO Decreto 57/2007, de 10 de mayo, por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria en la Comunidad Autónoma de Cantabria. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (en adelante LOE), en su artículo 6.1 entiende por currículo el conjunto de objetivos, competencias básicas, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de cada una de las enseñanzas reguladas en dicha Ley. El artículo 6.2 de la LOE atribuye al Gobierno la fijación, en relación con los objetivos, competencias básicas, contenidos y criterios de evaluación, de los aspectos básicos del currículo que constituyen las enseñanzas mínimas a las que se refiere la Disposición adicional primera, apartado 2, letra c) de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación, con el fin de asegurar una formación común y garantizar la validez de los títulos correspondientes. Esta formación facilitará la continuidad, progresión y coherencia del aprendizaje en caso de movilidad geográfica del alumnado. El Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación secundaria obligatoria, fija los aspectos básicos que deben formar parte del currículo de dicha etapa educativa. Conforme a lo dispuesto en el artículo 6.4 de la LOE corresponde a las Administraciones educativas establecer dicho currículo, del que formarán parte las enseñanzas mínimas que se recogen en el mencionado Real Decreto. Estas enseñanzas mínimas requerirán el 65% de los horarios escolares en las Comunidades Autónomas que no tengan lengua cooficial. De acuerdo con lo expuesto, corresponde a la Comunidad Autónoma de Cantabria establecer el currículo propio de la Educación secundaria obligatoria. En uso de tal atribución, se dicta el presente Decreto en el que se establecen los objetivos correspondientes a esta etapa, las competencias básicas que debe haber adquirido el alumnado al finalizar la educación obligatoria y las materias que se han de impartir, especificándose, en cada una de ellas, sus objetivos generales y, organizados por cursos, los contenidos y criterios de evaluación. Los centros docentes, por su parte, juegan un papel activo en la determinación del currículo, puesto que, de acuerdo con lo establecido en el artículo 6.4 de la LOE, y en aplicación de lo dispuesto en el artículo 6.4 del Real Decreto 1631/2006, les corresponde desarrollar y completar, en su caso, el currículo establecido en este Decreto para la Comunidad Autónoma de Cantabria. Este papel que se asigna a los centros en el desarrollo del currículo responde al principio de autonomía pedagógica, de organización y de gestión que dicha Ley atribuye a los centros docentes, con el fin de que el currículo sea un instrumento válido para dar respuesta a sus características y a su realidad educativa. De acuerdo con ello, se establecen las especificidades del proyecto curricular referidas a la etapa de la Educación secundaria obligatoria, así como de las programaciones didácticas. Todo ello tomando como referencia las características del centro y de su alumnado. El currículo establecido por la Comunidad Autónoma de Cantabria, completado y desarrollado por los propios centros docentes, supone una garantía de calidad de la oferta educativa, puesto que, a través del mismo, se hace posible una adecuación del proceso de enseñanza-aprendizaje a las necesidades educativas que se observan desde la realidad de cada centro. El presente Decreto incluye diversos elementos y concreciones referidos a nuestra Comunidad Autónoma cuya incorporación en el currículo pretende promover el conocimiento, por parte del alumnado, del patrimonio histórico, natural y cultural de Cantabria, dentro del contexto del Estado español y de un mundo globalizado, así como motivar para su defensa y conservación. Asimismo, este Decreto pretende actualizar y dar una mayor concreción y dinamismo a todos los currículos de las diferentes materias expuestas en el mismo, incluyendo tanto los elementos básicos de la cultura como el adecuado rigor científico propio de cada una de las materias. Además, pretende reforzar la formación integral de los alumnos y desarrollar en ellos la adquisición de las capacidades necesarias para intervenir con autonomía, responsabilidad y actitud crítica en una sociedad en permanente cambio, donde el dominio de las tecnologías de la información y la comunicación, la adquisición de las competencias comunicativa y lingüística en el idioma español y en otros idiomas, y la formación en valores son, entre otros, elementos imprescindibles y necesarios para desenvolverse adecuadamente en la sociedad del siglo XXI. En este sentido, cabe destacar que en la regulación del currículo propio de esta Comunidad Autónoma tiene especial relevancia la incorporación, por primera vez en la educación obligatoria, de las competencias básicas que el alumnado debe alcanzar al finalizar la Educación secundaria obligatoria. Estas competencias permiten identificar aquellos aprendizajes que se consideran imprescindibles desde un planteamiento integrador y orientado a la aplicación de los saberes adquiridos. Su logro deberá capacitar a los alumnos para su realización personal, el ejercicio de la ciudadanía activa, la incorporación, de manera satisfactoria, a la vida adulta y el desarrollo de un aprendizaje permanente a lo largo de la vida. El referente fundamental para valorar el grado de adquisición de estas competencias, al igual que para valorar la consecución de los objetivos, son los criterios de evaluación. Igualmente, en el currículo de esta etapa se incorpora, con entidad propia, la Educación para la ciudadanía, con el fin de preparar al alumnado, esto es, a futuros ciudadanos con plenos derechos y responsabilidades, para el ejercicio de una ciudadanía democrática como parte del conjunto de los objetivos y actividades educativas, en la misma línea en la que lo hacen los distintos organismos internacionales. La Educación para la ciudadanía está configurada en esta etapa por dos materias: la Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, y la Educación ético-cívica. Ambas materias se estructuran en varios bloques que van desde lo personal y lo más próximo hasta lo global y más general; en ambas existe un conjunto de contenidos comunes a estos bloques, que llevan a la adquisición de procedimientos, habilidades sociales y actitudes básicas para el desarrollo de una buena convivencia y de la ciudadanía democrática. En el presente Decreto, además, se regulan la evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje y las condiciones de promoción y titulación del alumnado. Asimismo, se contempla la aplicación del principio de atención a la diversidad del alumnado, uno de los ejes fundamentales del modelo educativo que se impulsa desde la Consejería de Educación y que permite garantizar una educación lo más individualizada posible, adecuada a sus características y necesidades, con el fin de conseguir el éxito educativo de todo el alumnado. Este principio de atención a la diversidad, en el marco del mencionado modelo educativo, se ha regulado en el Decreto 98/2005, de 18 de agosto, de ordenación de la atención a la diversidad en las enseñanzas escolares y la educación preescolar en Cantabria. En este contexto, el presente Decreto contempla el desarrollo de programas de refuerzo de las capacidades básicas, así como el incremento, en cuarto curso de la etapa, del espacio de opcionalidad para que los alumnos puedan elegir, con ayuda de la oportuna orientación e información, las opciones que mejor se ajusten a sus necesidades e intereses educativos. Finalmente, se recoge la posibilidad de que el alumnado que lo requiera pueda cursar determinadas materias con adaptación
2 Página 7496 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número 101 curricular, programas de diversificación curricular o programas de cualificación profesional inicial. Este Decreto recoge, asimismo, la posibilidad de realizar un aprendizaje integrado del currículo y de lenguas extranjeras, Se establecen, también, los principios de la organización de esta etapa educativa adaptada a las personas adultas en el contexto del aprendizaje permanente, con el objeto de favorecer la adquisición, el mantenimiento y el desarrollo de las competencias básicas entendidas como conocimientos, capacidades y actitudes que los ciudadanos precisan para su realización y desarrollo personal, la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo. Asimismo, se pretende que las personas adultas puedan adquirir el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria de una manera flexible y facilitar, en su caso, la movilidad geográfica de quienes cursen estas enseñanzas. La necesidad de asegurar un desarrollo integral del alumnado en esta etapa, la mejora del sistema educativo y las propias expectativas de la sociedad demandan una evaluación periódica de los aprendizajes, de los procesos de enseñanza y de la práctica docente. Este proceso de evaluación permitirá tomar las decisiones pertinentes a partir de la realidad de las aulas y del estudio y valoración del trabajo realizado por el profesorado de Cantabria. En este sentido, este Decreto regula la realización de una evaluación de diagnóstico al finalizar el segundo curso de la Educación secundaria obligatoria. Finalmente, el currículo propio de esta Comunidad Autónoma pretende proporcionar a los alumnos una formación plena que les permita construir su propia identidad, así como contribuir a la creación de una sociedad más desarrollada, más cohesionada y más justa desde el respeto al pluralismo, la libertad, la solidaridad, la tolerancia y la cooperación como valores fundamentales. Se trata, por tanto, a través del presente currículo, de formar ciudadanos competentes, autónomos y responsables que actúen ante la realidad de manera activa, crítica y constructiva, desarrollando valores y normas que hagan posible la vida en sociedad. En su virtud, a propuesta de la Consejera de Educación, con el dictamen del Consejo Escolar de Cantabria, y previa deliberación y aprobación del Consejo de Gobierno de Cantabria en su reunión del día de 10 de mayo de 2007, DISPONGO Artículo 1.- Objeto y ámbito de aplicación. El presente Decreto tiene por objeto establecer el currículo de la Educación secundaria obligatoria en los centros educativos de la Comunidad Autónoma de Cantabria. Artículo 2.- Principios generales y organización de la etapa. 1. La etapa de Educación secundaria obligatoria tiene carácter obligatorio y gratuito, y constituye, junto con la Educación primaria, la educación básica. 2. En la Educación secundaria obligatoria se prestará especial atención a la orientación educativa y profesional del alumnado. 3. La Educación secundaria obligatoria se organiza de acuerdo con los principios de educación común y de atención a la diversidad del alumnado. 4. En esta etapa, la práctica educativa estará basada en el trabajo colaborativo y la toma de decisiones conjuntas de los profesores que atiendan a un alumno o a un grupo de alumnos. 5. La etapa de Educación secundaria obligatoria comprende cuatro cursos académicos, que se seguirán ordinariamente entre los doce y los dieciséis años de edad. Con carácter general, los alumnos tendrán derecho a permanecer en régimen ordinario hasta los dieciocho años de edad cumplidos en el año en que finalice el curso. 6. La Educación secundaria obligatoria se organiza en diferentes materias. El cuarto curso tendrá carácter orientador, tanto para los estudios postobligatorios como para la incorporación a la vida laboral. Artículo 3.- Finalidad. La finalidad de la Educación secundaria obligatoria consiste en lograr que los alumnos adquieran los elementos básicos de la cultura, especialmente en sus aspectos humanístico, artístico, científico y tecnológico; desarrollar y consolidar en ellos hábitos de estudio y de trabajo; prepararles para su incorporación a estudios posteriores y para su inserción laboral, y formarles para el ejercicio de sus derechos y obligaciones en la vida como ciudadanos. Artículo 4.- Objetivos de la Educación secundaria obligatoria. La Educación secundaria obligatoria contribuirá a desarrollar en los alumnos las capacidades que les permitan: a) Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en el diálogo afianzando los derechos humanos como valores comunes de una sociedad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática. b) Desarrollar y consolidar hábitos de disciplina, estudio y trabajo individual y en equipo como condición necesaria para una realización eficaz de las tareas del aprendizaje y como medio de desarrollo personal. c) Valorar y respetar la diferencia de sexos y la igualdad de derechos y oportunidades entre ellos. Rechazar los estereotipos que supongan discriminación entre hombres y mujeres. d) Fortalecer sus capacidades afectivas en todos los ámbitos de la personalidad y en sus relaciones con los demás, así como rechazar la violencia, los prejuicios de cualquier tipo, los comportamientos sexistas y resolver pacíficamente los conflictos. e) Desarrollar destrezas básicas en la utilización de las fuentes de información para, con sentido crítico, adquirir nuevos conocimientos. Adquirir una preparación básica en el campo de las tecnologías, especialmente las de la información y la comunicación. f) Concebir el conocimiento científico como un saber integrado que se estructura en distintas disciplinas, así como conocer y aplicar los métodos para identificar los problemas en los diversos campos del conocimiento y de la experiencia. g) Desarrollar el espíritu emprendedor y la confianza en sí mismo, la participación, el sentido crítico, la iniciativa personal y la capacidad para aprender a aprender, planificar, tomar decisiones y asumir responsabilidades. h) Comprender y expresar con corrección, oralmente y por escrito, en la lengua castellana, textos y mensajes complejos, e iniciarse en el conocimiento, la lectura y el estudio de la literatura. i) Comprender y expresarse en una o más lenguas extranjeras de manera apropiada. j) Conocer, valorar y respetar los aspectos básicos de la cultura y la historia propias y de los demás, así como el patrimonio artístico y cultural. k) Conocer y aceptar el funcionamiento del propio cuerpo y el de los otros, respetar las diferencias, afianzar los hábitos de cuidado y salud corporales e incorporar la educación física y la práctica del deporte para favorecer el desarrollo personal y social. Conocer y valorar la dimensión humana de la sexualidad en toda su diversidad. Valorar críticamente los hábitos sociales relacionados con la salud, el consumo, el cuidado de los seres vivos y el medio ambiente, contribuyendo a su conservación y mejora. l) Apreciar la creación artística y comprender el lenguaje de las distintas manifestaciones artísticas, utilizando diversos medios de expresión y representación.
3 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página 7497 Artículo 5.- Organización de los tres primeros cursos. 1. Las materias de los cursos primero a tercero de la Educación secundaria obligatoria serán las siguientes: a) Ciencias de la naturaleza. b) Ciencias sociales, geografía e historia. c) Educación física. d) Educación plástica y visual. e) Lengua castellana y literatura. f) Lengua extranjera. g) Matemáticas. h) Música. i) Tecnologías. j) Educación para la ciudadanía y los derechos humanos. 2. En cada uno de los tres primeros cursos todos los alumnos cursarán las materias siguientes: a) Ciencias de la naturaleza. b) Ciencias sociales, geografía e historia. c) Educación física. d) Lengua castellana y literatura. e) Lengua extranjera. f) Matemáticas. 3. En el tercer curso de la etapa, los alumnos cursarán la materia de Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, en la que se prestará especial atención a la igualdad entre hombres y mujeres. 4. En el tercer curso de la etapa, la materia de Ciencias de la naturaleza se desdoblará en Biología y geología, por un lado, y Física y química, por otro. En todo caso, la citada materia mantendrá su carácter unitario a efectos de promoción. 5. La Consejería de Educación regulará la oferta de materias optativas, entre las cuales deberán figurar una segunda lengua extranjera y cultura clásica. 6. Sin perjuicio del tratamiento específico en algunas de las materias de la etapa, la comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual, las tecnologías de la información y la comunicación, la educación en valores y el tratamiento de temas transversales tales como la igualdad de derecho entre los sexos, la educación para la paz, la educación vial, etc., se trabajarán en todas ellas. 7. Los centros podrán organizar, en las condiciones que establezca la Consejería de Educación, programas de refuerzo dirigidos a los alumnos a los que se refiere el artículo 24.8 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación y a aquellos otros que los requieran. Dichos programas tienen como fin asegurar los aprendizajes básicos que les permitan seguir con aprovechamiento las enseñanzas de esta etapa. 8. Los elementos culturales de Cantabria estarán presentes en las diferentes materias a lo largo de toda la etapa de Educación secundaria obligatoria. Artículo 6.- Organización del cuarto curso. 1. Todos los alumnos deberán cursar en este curso las materias siguientes: a) Ciencias sociales, geografía e historia. b) Educación ético-cívica. c) Educación física. d) Lengua castellana y literatura. e) Matemáticas. f) Primera lengua extranjera. 2. Además de las materias enumeradas en el apartado anterior, los alumnos deberán cursar tres materias de entre las siguientes: a) Biología y geología. b) Educación plástica y visual. c) Física y química. d) Informática. e) Música. f) Latín. g) Segunda lengua extranjera. h) Tecnología. 3. La materia de Matemáticas se organizará en dos opciones, teniendo en cuenta el carácter terminal o propedéutico que dicha materia tenga para cada alumno. Dichas opciones se establecen en el Anexo II al presente Decreto. 4. En la materia de Educación ético-cívica se prestará especial atención a la igualdad entre hombres y mujeres. 5. Sin perjuicio del tratamiento específico en algunas de las materias de este curso, la comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual, las tecnologías de la información y la comunicación, la educación en valores y el tratamiento de temas transversales tales como la igualdad de derecho entre los sexos, la educación para la paz, la educación vial, etc., se trabajarán en todas ellas. 6. La Consejería de Educación regulará la oferta de materias optativas que el alumnado podrá cursar en este curso. 7. Los centros orientarán e informarán al alumnado con el fin de que la elección de materias a las que hacen referencia los apartados 2, 3 y 6 del presente artículo faciliten tanto la consolidación de aprendizajes fundamentales como su orientación educativa posterior o su posible incorporación a la vida laboral. 8. Los centros deberán ofrecer la totalidad de las materias a las que se refiere el apartado 2. Con el fin de orientar la elección de los alumnos, los centros podrán establecer agrupaciones de estas materias en diferentes opciones. En todo caso, las agrupaciones que el centro establezca deberán ser previamente aprobadas por la Consejería de Educación. 9. Sólo se podrá limitar la elección de materias y opciones del alumnado cuando haya un número insuficiente de alumnos para alguna de ellas, a partir de los criterios objetivos que establezca la Consejería de Educación. Artículo 7.- Horario. La Consejería de Educación establecerá el horario de las diferentes materias de la Educación secundaria obligatoria, respetando, en todo caso, el que figura en el Anexo III del Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación secundaria obligatoria. Artículo 8.- Currículo. 1. Se entiende por currículo de la Educación secundaria obligatoria el conjunto de objetivos, competencias básicas, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de esta etapa. 2. En el Anexo II al presente Decreto, se fijan los objetivos, los contenidos y los criterios de evaluación de cada materia en los diferentes cursos, así como la contribución de las diferentes materias a la adquisición de las competencias básicas. 3. Los centros docentes desarrollarán y completarán el currículo establecido en el presente Decreto, concreción que formará parte del proyecto educativo al que se refiere el artículo de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. Artículo 9.- Competencias básicas. 1. Al final de la etapa de la Educación secundaria obligatoria, los alumnos deberán haber adquirido las siguientes competencias: a) Competencia en comunicación lingüística. b) Competencia matemática. c) Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico. d) Tratamiento de la información y competencia digital. e) Competencia social y ciudadana. f) Competencia cultural y artística. g) Competencia para aprender a aprender. h) Autonomía e iniciativa personal. 2. En el Anexo I se establecen la descripción, finalidad y aspectos distintivos de las competencias básicas.
4 Página 7498 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número El currículo que establece el presente Decreto así como la concreción del mismo que cada centro realice en su proyecto educativo se orientarán a facilitar la adquisición de las competencias básicas por parte de los alumnos. 4. Las diferentes materias que conforman el currículo de la Educación secundaria obligatoria han de contribuir a la adquisición de las competencias básicas. La organización y funcionamiento de los centros, las actividades docentes, las formas de relación que se establezcan entre los miembros de la comunidad educativa y las actividades complementarias y extraescolares pueden facilitar también el desarrollo de las competencias básicas. 5. La lectura constituye un factor fundamental para el desarrollo de las competencias básicas. Los centros deberán garantizar en la práctica docente de todas las materias un tiempo dedicado a la misma en todos los cursos de la etapa. Artículo 10.- Autonomía de los centros. 1. Los centros docentes desarrollarán y completarán el currículo y las medidas de atención a la diversidad establecidas por la Consejería de Educación, adaptándolas a las características del alumnado y a su realidad educativa con el fin de atender a todo el alumnado, tanto al que tiene mayores dificultades de aprendizaje como al que tiene mayor capacidad o motivación para aprender. Asimismo, los centros docentes arbitrarán métodos que tengan en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado, favorezcan la capacidad de aprender por sí mismos y promuevan el trabajo en equipo. 2. Los centros promoverán, asimismo, compromisos con las familias y con los propios alumnos en los que se especifiquen las actividades que unos y otros se comprometen a desarrollar para facilitar el progreso educativo. 3. Los centros, en el ejercicio de su autonomía pedagógica y organizativa, podrán adoptar experimentaciones, formas de organización o ampliación del horario escolar, y planes de trabajo, sin que, en ningún caso, se impongan aportaciones a las familias ni exigencias para la Consejería de Educación. Artículo 11.- Proyecto curricular. Los centros que impartan Educación secundaria obligatoria desarrollarán y completarán, en el marco de su autonomía, el currículo establecido en este Decreto mediante la elaboración del proyecto curricular que incluirá, al menos, los siguientes aspectos: 1. Las directrices y decisiones generales siguientes: a) Adecuación y concreción de los objetivos generales de la Educación secundaria obligatoria al contexto socioeconómico y cultural del centro y a las características del alumnado, teniendo en cuenta lo establecido en el proyecto educativo. b) Decisiones de carácter general sobre principios y aspectos didácticos y metodológicos, así como los criterios para el agrupamiento del alumnado y para la organización de las actividades. c) Criterios generales sobre evaluación de los aprendizajes del alumnado y las previsiones necesarias para informar periódicamente a las familias sobre el progreso del alumnado. d) Previsiones para realizar la necesaria información a las familias. e) Criterios para que el profesorado evalúe y revise su propia práctica docente. f) Criterios y procedimientos para la evaluación anual del proyecto curricular. g) Determinación de materias optativas que oferta el centro, de entre las que establezca la Consejería de Educación. h) Agrupaciones de materias a las que se refiere el artículo 6.8. del presente Decreto. i) Orientaciones para incorporar la educación en valores a través de las distintas materias, de la organización y funcionamiento del centro, y de los aspectos didácticos y metodológicos. j) Orientaciones para incorporar, a través de las distintas materias, de la organización y funcionamiento del centro, y de los aspectos didácticos y metodológicos, la adquisición de las competencias básicas. k) Concreción de los planes, programas y proyectos acordados y aprobados, relacionados con el desarrollo del currículo, entre los que deberá contemplarse, en todo caso, un plan relacionado con la competencia lectora y escritora y otro relacionado con la integración de las tecnologías de la información y la comunicación en el currículo. 2. El Plan de Atención a la Diversidad del centro. 3. El plan de orientación académica y profesional, y el plan de acción tutorial. 4. Las programaciones didácticas de los departamentos. 5. Los criterios relativos a la programación de las actividades complementarias y extraescolares que se pretendan realizar, especificando su contribución a la adquisición de las competencias básicas. Artículo 12.- Programaciones didácticas. 1. La programación didáctica de cada departamento de coordinación didáctica, concretará y desarrollará el currículo, e incluirá los siguientes aspectos: a) Los objetivos, contenidos y criterios de evaluación para cada uno de los cursos de la etapa, especificándose los criterios para evaluar la prueba extraordinaria. b) La contribución de cada materia a la adquisición de las competencias básicas. c) La distribución temporal de los contenidos en el curso correspondiente. d) Aquellos aspectos curriculares mínimos que se consideren básicos para superar la materia correspondiente. e) Los enfoques didácticos y metodológicos que se consideran más coherentes para la adquisición y el desarrollo de las competencias básicas por parte del alumnado. f) Los procedimientos e instrumentos de evaluación del aprendizaje del alumnado. g) Los criterios de calificación que se vayan a aplicar. h) Los materiales y recursos didácticos que se vayan a utilizar. i) Las medidas de atención a la diversidad. j) La concreción de los planes, programas y proyectos acordados y aprobados, relacionados con el desarrollo del currículo, entre los que deberá contemplarse, en todo caso, un plan relacionado con la competencia lectora y escritora, y otro relacionado con la integración curricular de las tecnologías de la información y la comunicación. k) Las actividades complementarias y extraescolares que se pretenden realizar desde el departamento. l) Criterios para la recuperación del alumnado con materias pendientes de cursos anteriores, teniendo en cuenta lo dispuesto en el artículo 14.5 de este Decreto. m) Criterios para la evaluación del desarrollo de la programación y de la práctica docente. 2. El profesorado desarrollará su actividad docente de acuerdo con las programaciones didácticas de los departamentos a los que pertenezca. Artículo 13.- Evaluación. 1. La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado de la Educación secundaria obligatoria será continua y diferenciada según las distintas materias del currículo. 2. Los profesores evaluarán a sus alumnos teniendo en cuenta los diferentes elementos del currículo. 3. Los criterios de evaluación de las materias serán referente fundamental para valorar tanto el grado de adquisición de las competencias básicas como el de consecución de los objetivos.
5 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página Las estrategias e instrumentos de evaluación deberán ser variados y adecuados a las características del alumnado, siendo el seguimiento individualizado del alumno y la observación directa y sistemática los instrumentos principales del proceso de evaluación del aprendizaje en esta etapa, especialmente en los primeros ciclos. 5. En el proceso de evaluación continua, cuando el progreso de un alumno no sea el adecuado, se establecerán medidas de refuerzo educativo. Estas medidas se adoptarán en cualquier momento del curso, tan pronto como se detecten las dificultades, y estarán dirigidas a garantizar la adquisición de los aprendizajes imprescindibles para continuar el proceso educativo. 6. El equipo docente, constituido por el conjunto de profesores del alumno, coordinados por el profesor tutor, actuará de manera colegiada a lo largo del proceso de evaluación y en la adopción de las decisiones resultantes del mismo. La Consejería de Educación regulará las actuaciones del equipo docente responsable de la evaluación, el desarrollo de dicho proceso de evaluación y el régimen para la adopción de las decisiones que se deriven del mismo. Asimismo, para la evaluación del alumnado, el equipo docente podrá contar con el asesoramiento de los responsables de la orientación y de la intervención psicopedagógica del centro. 7. Los profesores evaluarán tanto los aprendizajes de los alumnos como los procesos de enseñanza y su propia práctica docente. 8. Igualmente, el profesorado evaluará el proyecto curricular, la programación didáctica y el desarrollo real del currículo en relación con las necesidades educativas del alumnado y las características específicas del centro. Artículo 14.- Promoción. 1. Al finalizar cada uno de los cursos de la etapa y como consecuencia del proceso de evaluación, el equipo docente tomará las decisiones correspondientes sobre la promoción del alumnado. 2. Se promocionará al curso siguiente cuando se hayan superado los objetivos de las materias cursadas o se tenga evaluación negativa en dos materias como máximo y se repetirá curso cuando se tenga evaluación negativa en tres o más materias. 3. Excepcionalmente, podrá autorizarse la promoción con evaluación negativa en tres materias cuando el equipo docente considere que la naturaleza de las mismas no le impide seguir con éxito el curso siguiente, que tiene expectativas favorables de recuperación y que dicha promoción beneficiará su evolución académica. 4. Con el fin de facilitar al alumnado la recuperación de las materias con evaluación negativa, la Consejería de Educación determinará las condiciones y regulará el procedimiento para que los centros organicen las correspondientes pruebas extraordinarias en cada uno de los cursos. 5. El alumno que promocione sin haber superado todas las materias seguirá un programa de refuerzo destinado a recuperar los aprendizajes no adquiridos y deberá superar la evaluación correspondiente a dicho programa. Esta circunstancia será tenida en cuenta a los efectos de calificación de las materias no superadas, así como de los de promoción y, en su caso, obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. 6. Cuando el alumno no promocione, deberá permanecer un año más en el mismo curso. Esta medida deberá ir acompañada de un plan específico personalizado, orientado a que el alumno supere las dificultades detectadas en el curso anterior. Los centros organizarán este plan conforme a las condiciones que, para la aplicación y desarrollo del mismo, establezca la Consejería de Educación. 7. El alumno podrá repetir el mismo curso una sola vez y dos veces como máximo dentro de la etapa. Excepcionalmente podrá repetir una segunda vez en cuarto curso si no ha repetido en cursos anteriores de la etapa. 8. Cuando la segunda repetición deba producirse en el último curso de la etapa, se prolongará, en su caso, un año el límite de edad establecido en el artículo 2.5 de este Decreto. Artículo 15.- Documentos e informes de evaluación. Los elementos de los documentos básicos de evaluación y los requisitos formales derivados del proceso de evaluación que sean necesarios para garantizar la movilidad de los alumnos serán determinados por el Ministerio de Educación y Ciencia. Artículo 16.- Atención a la diversidad. 1. El modelo de atención a la diversidad en Cantabria se establece en el Decreto 98/2005, de 18 de agosto, de ordenación de la atención a la diversidad en las enseñanzas escolares y la educación preescolar en Cantabria, sin perjuicio de los dispuesto en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación y en el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación secundaria obligatoria. 2. Entre las medidas de atención a la diversidad, organizativas y curriculares, que permitan a los centros, en el ejercicio de su autonomía, una organización de las enseñanzas adecuada a las características de su alumnado, se contemplarán los agrupamientos flexibles, el apoyo en grupos ordinarios, los desdoblamientos de grupo, la oferta de materias optativas, las medidas de refuerzo, las adaptaciones del currículo, la integración de materias en ámbitos, los programas de diversificación curricular y otros programas de tratamiento personalizado para el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo. 3. La integración de materias en ámbitos, destinada a disminuir el número de profesores que intervienen en un mismo grupo, deberá respetar los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de todas las materias que se integran, así como el horario asignado al conjunto de ellas. Esta integración tendrá efectos en la organización de las enseñanzas pero no así en las decisiones asociadas a la promoción. 4. Con el fin de facilitar la accesibilidad al currículo, se establecerán los procedimientos oportunos cuando sea necesario realizar adaptaciones que se aparten significativamente de los contenidos y criterios de evaluación del currículo, a fin de atender al alumnado con necesidades educativas especiales que las precisen, a los que se refiere el artículo 73 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. Dichas adaptaciones se realizarán buscando el máximo desarrollo posible de las competencias básicas; la evaluación y la promoción tomarán como referente los criterios de evaluación fijados en dichas adaptaciones. Todo ello de acuerdo con lo establecido en el Capítulo III del Título II del Decreto 98/2005, de 18 de agosto, de ordenación de la atención a la diversidad en las enseñanzas escolares y la educación preescolar en Cantabria. La escolarización de estos alumnos en la etapa de Educación secundaria obligatoria en centros ordinarios podrá prolongarse un año más, siempre que ello favorezca la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria y sin menoscabo de lo dispuesto en el artículo 14 de este Decreto. 5. La escolarización de aquellos alumnos que se incorporan tardíamente al sistema educativo se realizará atendiendo a sus circunstancias, conocimientos, edad e historial académico. Cuando presenten graves carencias en lengua castellana, recibirán una atención específica, a través de los recursos que la Consejería de Educación tiene establecidos. Dicha atención específica será, en todo caso, simultánea a su escolarización en los grupos ordinarios, con los que compartirán el mayor tiempo posible del horario semanal.
6 Página 7500 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número 101 Quienes presenten un desfase en su nivel de competencia curricular de dos o más años podrán ser escolarizados en uno o dos cursos inferiores al que les correspondería por edad, siempre que dicha escolarización les permita completar la etapa en los límites de edad establecidos con carácter general. Para este alumnado se adoptarán las medidas de refuerzo necesarias que faciliten su integración escolar y la recuperación de su desfase, y les permitan continuar con aprovechamiento sus estudios. 6. La escolarización del alumnado con altas capacidades intelectuales, identificado como tal por profesorado de la especialidad de psicología y pedagogía, en los términos que determine la Consejería de Educación, se flexibilizará, en los términos que establece la normativa vigente, de forma que pueda anticiparse su incorporación a la etapa o reducirse la duración de la misma, cuando se prevea que es lo más adecuado para el desarrollo de su equilibrio personal y su socialización. Artículo 17.- Programas de diversificación curricular. 1. Los centros, previa autorización de la Consejería de Educación, podrán organizar programas de diversificación curricular para el alumnado que, tras la oportuna evaluación, precise de una organización de los contenidos, actividades prácticas y materias del currículo diferente a la establecida con carácter general, y de una metodología específica para alcanzar los objetivos y competencias básicas de la etapa y el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. 2. Podrán participar en estos programas los alumnos desde tercer curso de Educación secundaria obligatoria. Asimismo, podrán hacerlo los alumnos que, una vez cursado segundo, no estén en condiciones de promocionar a tercero y hayan repetido ya una vez en la etapa. En todo caso, su incorporación requerirá la evaluación tanto académica como psicopedagógica del alumno y la autorización de la Consejería de Educación y se realizará una vez oído el propio alumno y su familia. 3. La Consejería de Educación establecerá el currículo de estos programas en el que se incluirán dos ámbitos específicos, uno de ellos con elementos formativos de carácter lingüístico y social, y otro con elementos formativos de carácter científico-tecnológico y, al menos, tres materias de las establecidas para la etapa no contempladas en los ámbitos anteriores, que el alumnado cursará preferentemente en un grupo ordinario. Además, se establecerá un ámbito de carácter práctico. El ámbito lingüístico y social incluirá, al menos, los aspectos básicos del currículo correspondientes a las materias de Ciencias sociales, geografía e historia y Lengua castellana y literatura. El ámbito científico-tecnológico incluirá, al menos, los correspondientes a las materias de Matemáticas, Ciencias de la naturaleza y Tecnologías. Cuando la Lengua extranjera no se incluya en el ámbito lingüístico y social deberá cursarse como una de las tres materias establecidas en el párrafo anterior. En el caso de incorporarse un ámbito de carácter práctico, podrá incluir los contenidos correspondientes a Tecnologías. 4. Cada programa de diversificación curricular deberá especificar la metodología, contenidos y criterios de evaluación que garanticen el logro de las competencias básicas, en el marco de lo establecido por las administraciones educativas. 5. La evaluación del alumnado que curse un programa de diversificación curricular tendrá como referente fundamental las competencias básicas y los objetivos de la Educación secundaria obligatoria, así como los criterios de evaluación específicos del programa. 6. El alumnado que al finalizar el programa no esté en condiciones de obtener el titulo de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria y cumpla los requisitos de edad establecidos en el artículo 2.5, podrá permanecer un año más en el programa. Artículo 18.- Programas de cualificación profesional inicial. 1. La Consejería de Educación organizará y, en su caso, autorizará programas de cualificación profesional inicial con el fin de favorecer la inserción social, educativa y laboral de los jóvenes mayores de dieciséis años, cumplidos antes del 31 de diciembre del año del inicio del programa, que no hayan obtenido el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. 2. Excepcionalmente, y con el acuerdo de alumnos y padres o tutores, dicha edad podrá reducirse a quince años para aquellos que una vez cursado segundo, no estén en condiciones de promocionar a tercero y hayan repetido ya una vez en la etapa. En todo caso, su incorporación a un programa de cualificación profesional inicial requerirá la evaluación tanto académica como psicopedagógica del alumno y la intervención de la Consejería de Educación, en los términos que ésta establezca, y con el compromiso por parte del alumno de cursar los módulos a los que hace referencia el artículo 30.3.c) de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. 3. Los programas de cualificación profesional inicial deberán responder a un perfil profesional expresado a través de la competencia general, las competencias personales, sociales y profesionales, y la relación de cualificaciones profesionales y, en su caso, unidades de competencia de nivel 1 del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales incluidas en el programa. 4. Los programas de cualificación profesional inicial incluirán tres tipos de módulos: módulos específicos que desarrollarán las competencias del perfil profesional y que, en su caso, contemplarán una fase de prácticas en los centros de trabajo, respetando las exigencias derivadas del Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales y Formación Profesional; módulos formativos de carácter general que posibiliten el desarrollo de las competencias básicas y favorezcan la transición desde el sistema educativo al mundo laboral, y módulos que conduzcan a la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. Estos últimos módulos podrán cursarse de manera simultánea al resto de los módulos o una vez superados éstos, de acuerdo con lo establecido en el artículo 30.3.c) de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. 5. Las certificaciones académicas expedidas por la Consejería de Educación a quienes superen los módulos obligatorios de estos programas darán derecho, a quienes lo soliciten, a la expedición de los certificados de profesionalidad correspondientes por parte de la Administración competente. 6. Los módulos conducentes a la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria tendrán carácter voluntario, excepto para el alumnado al que se refiere el apartado segundo de este artículo, y serán impartidos en centros debidamente autorizados por la Consejería de Educación. 7. Los módulos conducentes a la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria se organizarán de forma modular en torno a tres ámbitos: ámbito de comunicación, ámbito social y ámbito científico-tecnológico. 8. El ámbito de comunicación incluirá los aspectos básicos del currículo recogidos en el Anexo II referidos a las materias de Lengua castellana y literatura y Primera lengua extranjera. El ámbito social incluirá los referidos a las materias de Ciencias sociales, geografía e historia, Educación para la ciudadanía y los aspectos de percepción recogidos en el currículo de Educación plástica y visual, y Música. El ámbito científico-tecnológico incluirá aquellos referidos a las materias de Ciencias de la naturaleza, Matemáticas, Tecnologías y a los aspectos relacionados con la salud y el medio natural recogidos en el currículo de Educación física. La Consejería de Educación podrá incorporar a los correspondientes ámbitos aspectos curriculares de las restantes materias a las que hacen referencia los artículos 24 y 25 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
7 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página La Consejería de Educación establecerá procedimientos que permitan reconocer los aprendizajes adquiridos, tanto en la escolarización ordinaria en la Educación secundaria obligatoria como en el resto de los módulos del programa, para aquellos jóvenes que vayan a cursar los módulos conducentes a la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. 10. La oferta de programas de cualificación profesional inicial podrá adoptar modalidades diferentes con el fin de satisfacer las necesidades personales, sociales y educativas del alumnado. 11. Entre las modalidades a las que se refiere el apartado anterior se deberá incluir una oferta específica para jóvenes con necesidades educativas especiales que, teniendo un nivel de autonomía personal y social que les permita acceder a un puesto de trabajo, no puedan integrarse en una modalidad ordinaria. Artículo 19.- Tutoría y orientación. 1. En la Educación secundaria obligatoria, la acción tutorial orientará el proceso educativo individual y colectivo del alumnado. En esta etapa educativa cada grupo de alumnos tendrá un profesor tutor. 2. El profesor tutor coordinará la intervención educativa del conjunto del profesorado y mantendrá una relación permanente con la familia, a fin de facilitar el ejercicio de los derechos reconocidos en el artículo 4.1.d) y g) de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación. 3. La Consejería de Educación promoverá las medidas necesarias para que la tutoría personal del alumnado y la orientación educativa, psicopedagógica y profesional, constituyan un elemento fundamental en la ordenación de esta etapa. 4. Asimismo, la orientación educativa será reforzada en el cuarto curso de la etapa, con el objeto de que el alumnado alcance la preparación necesaria para elegir, al final de la etapa, las opciones académicas y profesionales más acordes con sus capacidades e intereses. En este sentido, todo el alumnado, al finalizar la etapa de Educación secundaria obligatoria, recibirá una orientación sobre el futuro académico y profesional, que tendrá carácter confidencial y no será, en ningún caso, prescriptiva. Artículo 20.- Titulo de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. 1. Los alumnos que al terminar la Educación secundaria obligatoria hayan alcanzado las competencias básicas y los objetivos de la etapa obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. 2. Quienes superen todas las materias de la etapa obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. Asimismo, podrán obtener dicho título aquellos alumnos que hayan finalizado el curso con evaluación negativa en una o dos materias, y excepcionalmente en tres, siempre que el equipo docente considere que la naturaleza y el peso de las mismas en el conjunto de la etapa no les ha impedido alcanzar las competencias básicas y los objetivos de la etapa. 3. Los alumnos que cursen programas de diversificación curricular obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria si superan todos los ámbitos y materias que integran el programa. Asimismo, podrán obtener dicho título aquellos alumnos que, habiendo superado el ámbito lingüístico y social, y el ámbito científico-tecnológico, tengan evaluación negativa en una o dos materias y, excepcionalmente en tres, siempre que, a juicio del equipo docente, hayan alcanzado las competencias básicas y los objetivos de la etapa. 4. La Consejería de Educación establecerá el procedimiento por el que los alumnos que al finalizar la etapa no hayan obtenido el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria y tengan la edad máxima a la que hace referencia el artículo 2.5 del presente Decreto, dispongan, durante los dos años siguientes, de una convocatoria anual de pruebas para superar aquellas materias pendientes de calificación positiva, siempre que el número de éstas no sea superior a cinco. 5. Los alumnos que hayan cursado un programa de cualificación profesional inicial obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria si han superado los módulos voluntarios a los que hace referencia el artículo 30.3.c) de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. 6. Los alumnos que cursen la Educación secundaria obligatoria y no obtengan el título al que se refiere este artículo recibirán un certificado de escolaridad en el que consten los años y materias cursados. Artículo 21.- Evaluación de diagnóstico. 1. La evaluación de diagnóstico que realizarán todos los alumnos al finalizar el segundo curso de la Educación secundaria obligatoria no tendrá efectos académicos y tendrá un carácter formativo y orientador para los centros e informativo para las familias y para el conjunto de la comunidad educativa. 2. En el marco de sus competencias, la Consejería de Educación proporcionará a los centros los modelos y los apoyos pertinentes, a fin de que todos ellos puedan realizar de modo adecuado estas evaluaciones. 3. Los centros tendrán en cuenta la información proveniente de estas evaluaciones para, entre otros fines, organizar las medidas y programas necesarios dirigidos a mejorar la atención del alumnado y a garantizar que alcance las correspondientes competencias básicas. Asimismo, estos resultados permitirán, junto con la evaluación de los procesos de enseñanza y la práctica docente, analizar, valorar y reorientar, si procede, las actuaciones desarrolladas en los dos primeros cursos de la etapa. DISPOSICIONES ADICIONALES Primera.- Educación de Personas Adultas. 1. Las personas adultas que quieran adquirir las competencias y los conocimientos correspondientes a la Educación secundaria obligatoria contarán con una oferta adaptada a sus condiciones y necesidades que se regirá por los principios de movilidad y transparencia, y podrá desarrollarse a través de la enseñanza presencial y también mediante la educación a distancia. 2. Con objeto de favorecer la flexibilidad en la adquisición de los aprendizajes, facilitar la movilidad y permitir la conciliación con otras responsabilidades y actividades, las enseñanzas de esta etapa para las personas adultas se organizarán de forma modular en tres ámbitos: ámbito de comunicación, ámbito social y ámbito científico-tecnológico, y dos niveles en cada uno de ellos. La organización de estas enseñanzas deberá permitir su realización en dos cursos. 3. El ámbito de comunicación incluirá los aspectos básicos del currículo recogidos en el Anexo II referidos a las materias de Lengua castellana y literatura y Primera lengua extranjera. El ámbito social incluirá los referidos a las materias de Ciencias Sociales, geografía e historia, Educación para la ciudadanía, los aspectos de percepción recogidos en el currículo de Educación plástica y visual y Música. El ámbito científico-tecnológico incluirá aquellos referidos a las materias de Ciencias de la Naturaleza, Matemáticas, Tecnologías y a los aspectos relacionados con la salud y el medio natural recogidos en el currículo de Educación física. La Consejería de Educación podrá incorporar a los correspondientes ámbitos, aspectos curriculares de las restantes materias a las que hacen referencia los artículos 24 y 25 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. 4. La Consejería de Educación establecerá los procedimientos para el reconocimiento de la formación reglada que el alumnado acredite, así como la valoración de los conocimientos y experiencias previas adquiridos a través de la educación no formal, con objeto de proceder a su orientación y adscripción a un nivel determinado dentro de cada uno de los ámbitos de conocimiento.
8 Página 7502 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número La superación de alguno de los niveles correspondientes a cada uno de los tres ámbitos a los que hace referencia el apartado segundo tendrá validez en todo el Estado. La superación de todos los ámbitos dará derecho a la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. 6. La Consejería de Educación, en el ámbito de sus competencias, organizará periódicamente pruebas para que las personas mayores de dieciocho años puedan obtener directamente el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, siempre que hayan alcanzado las competencias básicas y los objetivos de la etapa. Estas pruebas se organizarán basándose en los tres ámbitos de conocimientos citados. 7. Estas enseñanzas serán impartidas en los Centros de Educación de Personas Adultas o en centros docentes ordinarios debidamente autorizados por la Consejería de Educación. Segunda.- Enseñanzas de religión. 1. Las enseñanzas de religión se incluyen en la Educación secundaria obligatoria, de acuerdo con lo establecido en la Disposición adicional segunda de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. 2. La Consejería de Educación, a través de los centros docentes, garantizará que, al inicio de cada curso, los alumnos mayores de edad y los padres o tutores de los alumnos menores de edad puedan manifestar su voluntad de recibir o no recibir enseñanzas de religión. 3. Los centros docentes dispondrán las medidas organizativas necesarias para proporcionar la debida atención educativa en el caso de que no se haya optado por cursar enseñanzas de religión, garantizando, en todo caso, que la elección de una u otra opción no suponga discriminación alguna. Dicha atención, en ningún caso, comportará el aprendizaje de contenidos curriculares asociados al conocimiento del hecho religioso ni a cualquier materia de la etapa. Las medidas organizativas que dispongan los centros deberán ser incluidas en su proyecto educativo del centro para que padres, tutores y alumnos las conozcan con anterioridad. 4. Quienes opten por las enseñanzas de religión podrán elegir entre las enseñanzas de religión católica, las de aquellas otras confesiones religiosas con las que el Estado tenga suscritos Acuerdos Internacionales o de Cooperación en materia educativa, en los términos recogidos en los mismos, o la enseñanza de historia y cultura de las religiones. 5. La evaluación de las enseñanzas de la religión católica y de historia y cultura de las religiones se realizará en los mismos términos y con los mismos efectos que las otras materias de la etapa. La evaluación de la enseñanza de las diferentes confesiones religiosas con las que el Estado haya suscrito Acuerdos de Cooperación se ajustará a lo establecido en los mismos. 6. La determinación del currículo de la enseñanza de religión católica y de las diferentes confesiones religiosas con las que el Estado ha suscrito Acuerdos de Cooperación en materia educativa será competencia, respectivamente, de la jerarquía eclesiástica y de las correspondientes autoridades religiosas. El currículo de historia y cultura de las religiones será el que consta en el Anexo II. 7. Con el fin de garantizar el principio de igualdad y la libre concurrencia entre todos los alumnos, las calificaciones que se hubieran obtenido en la evaluación de las enseñanzas de religión no se computarán en las convocatorias en las que deban entrar en concurrencia los expedientes académicos ni en la obtención de la nota media a efectos de admisión de alumnos, cuando hubiera que acudir a ella para realizar una selección entre los solicitantes. Tercera.- Enseñanzas del sistema educativo español impartidas en lenguas extranjeras. 1. Los centros docentes, mediante la autorización de la Consejería de Educación, podrán impartir una parte de las materias del currículo en lenguas extranjeras, sin que ello suponga modificación del currículo regulado en el presente Decreto. En tales casos, los centros docentes procurarán que a lo largo de la etapa los alumnos adquieran la terminología básica de las materias tanto en lengua española como en la lengua extranjera correspondiente. 2. Los centros que impartan una parte de las materias del currículo en lenguas extranjeras aplicarán, en todo caso, los criterios para la admisión de alumnos establecidos en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. Entre tales criterios, no se incluirán requisitos lingüísticos. Cuarta.- Régimen de convalidaciones. El Ministerio de Educación y Ciencia establecerá las convalidaciones entre las enseñanzas profesionales de Música y Danza y las enseñanzas de Música y Educación física de la Educación secundaria obligatoria, así como los efectos que sobre la materia de Educación física deba tener la condición de deportista de alto nivel a la que se refiere el Real Decreto 1467/1997, de 19 de septiembre. DISPOSICIÓN TRANSITORIA Única.- Implantación de las enseñanzas. La implantación de lo establecido en el presente Decreto se efectuará de la siguiente forma: a) En el año académico se implantarán, con carácter general, las enseñanzas correspondientes a los cursos 1º y 3º de la Educación secundaria obligatoria regulados en este Decreto, y dejarán de impartirse las enseñanzas correspondientes a los cursos 1º y 3º de la Educación secundaria obligatoria reguladas por la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo. b) En el año académico se implantarán, con carácter general, las enseñanzas correspondientes a los cursos 2º y 4º de la Educación secundaria obligatoria regulados en este Decreto, y dejarán de impartirse las enseñanzas correspondientes a los cursos 2º y 4º de la Educación secundaria obligatoria reguladas por la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo. DISPOSICIÓN DEROGATORIA Única.- Derogación normativa. 1. En la medida en que se vaya implantando la nueva ordenación de la Educación secundaria obligatoria establecida en este Decreto, quedará sin efecto el contenido del Decreto 40/2002, de 28 de marzo, por el que se establece el currículo de la Educación secundaria obligatoria en la Comunidad de Cantabria. 2. Quedan derogadas cuantas normas de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en el presente Decreto. DISPOSICIONES FINALES Primera.- Desarrollo normativo. Se autoriza al titular de la Consejería de Educación para dictar, en el ámbito de sus competencias, cuantas disposiciones sean precisas para la aplicación, desarrollo y ejecución de lo establecido en el presente Decreto. Segunda.- Entrada en vigor. El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de Cantabria. Santander, 10 de mayo de LA CONSEJERA DE EDUCACIÓN, Rosa Eva Díaz Tezanos EL PRESIDENTE DEL CONSEJO DE GOBIERNO, Miguel Ángel Revilla Roiz
9 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página 7503 ANEXO I COMPETENCIAS BÁSICAS La incorporación de competencias básicas al currículo permite poner el acento en aquellos aprendizajes que se consideran imprescindibles, desde un planteamiento integrador y orientado a la aplicación de los saberes adquiridos. De ahí su carácter básico. Son aquellas competencias que debe haber desarrollado un joven al finalizar la enseñanza obligatoria para poder lograr su realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de la vida. La inclusión de las competencias básicas en el currículo tiene varias finalidades. En primer lugar, integrar los diferentes aprendizajes, tanto los formales, incorporados a las diferentes materias, como los informales y no formales. En segundo lugar, permitir a los estudiantes integrar sus aprendizajes, ponerlos en relación con distintos tipos de contenidos y utilizarlos de manera efectiva cuando les resulten necesarios en diferentes situaciones y contextos. Y, por último, orientar la enseñanza, al permitir identificar los contenidos y los criterios de evaluación que tienen carácter imprescindible y, en general, inspirar las distintas decisiones relativas al proceso de enseñanza y de aprendizaje. Con las materias del currículo se pretende que todos los alumnos alcancen los objetivos educativos y, consecuentemente, también que adquieran las competencias básicas. Sin embargo, no existe una relación unívoca entre la enseñanza de determinadas materias y el desarrollo de ciertas competencias. Cada una de las materias contribuye al desarrollo de diferentes competencias y, a su vez, cada una de las competencias básicas se alcanzará como consecuencia del trabajo en varias materias. El trabajo en las materias del currículo para contribuir al desarrollo de las competencias básicas debe complementarse con diversas medidas organizativas y funcionales, imprescindibles para su desarrollo. Así, la organización y el funcionamiento de los centros y las aulas, la participación del alumnado, las normas de régimen interno, el uso de determinadas metodologías y recursos didácticos, o la concepción, organización y funcionamiento de la biblioteca escolar, entre otros aspectos, pueden favorecer o dificultar el desarrollo de competencias asociadas a la comunicación, el análisis del entorno físico, la creación, la convivencia y la ciudadanía, o la alfabetización digital. Igualmente, la acción tutorial permanente puede contribuir de modo determinante a la adquisición de competencias relacionadas con la regulación de los aprendizajes, el desarrollo emocional o las habilidades sociales. Por último, la planificación de las actividades complementarias y extraescolares puede reforzar el desarrollo del conjunto de las competencias básicas. En el marco de la propuesta realizada por la Unión Europea, y de acuerdo con las consideraciones que se acaban de exponer, se han identificado ocho competencias básicas: 1. Competencia en comunicación lingüística. 2. Competencia matemática. 3. Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico. 4. Tratamiento de la información y competencia digital. 5. Competencia social y ciudadana. 6. Competencia cultural y artística. 7. Competencia para aprender a aprender. 8. Autonomía e iniciativa personal. En este Anexo se recogen la descripción, finalidad y aspectos distintivos de estas competencias y se pone de manifiesto, en cada una de ellas, el nivel considerado básico que debe alcanzar todo el alumnado al finalizar la Educación secundaria obligatoria. El currículo de la Educación secundaria obligatoria se estructura en materias; es en ellas en las que han de buscarse los referentes que permitan el desarrollo y adquisición de las competencias en esta etapa. Así pues, en cada materia se incluyen referencias explícitas acerca de su contribución a aquellas competencias básicas a las que se orienta en mayor medida. Por otro lado, tanto los objetivos como la propia selección de los contenidos buscan asegurar el desarrollo de todas ellas. Los criterios de evaluación sirven de referencia para valorar el progresivo grado de adquisición. 1. Competencia en comunicación lingüística. Esta competencia se refiere a la utilización del lenguaje como instrumento de comunicación oral y escrita, de representación, interpretación y comprensión de la realidad, de construcción y comunicación del conocimiento y de organización y autorregulación del pensamiento, las emociones y la conducta. Los conocimientos, destrezas y actitudes propios de esta competencia permiten expresar pensamientos, emociones, vivencias y opiniones, así como dialogar, formarse un juicio crítico y ético, generar ideas, estructurar el conocimiento, dar coherencia y cohesión al discurso y a las propias acciones y tareas, adoptar decisiones, y disfrutar escuchando, leyendo o expresándose de forma oral y escrita, todo lo cual contribuye además al desarrollo de la autoestima y de la confianza en sí mismo. Comunicarse y conversar son acciones que suponen habilidades para establecer vínculos y relaciones constructivas con los demás y con el entorno, y acercarse a nuevas culturas, que adquieren consideración y respeto en la medida en que se conocen. Por ello, la competencia de comunicación lingüística está presente en la capacidad efectiva de convivir y de resolver conflictos. El lenguaje, como herramienta de comprensión y representación de la realidad, debe ser instrumento para la igualdad, la construcción de relaciones iguales entre hombres y mujeres, la eliminación de estereotipos y expresiones sexistas. La comunicación lingüística debe ser motor de la resolución pacífica de conflictos en la comunidad escolar. Escuchar, exponer y dialogar implica ser consciente de los principales tipos de interacción verbal, ser progresivamente competente en la expresión y comprensión de los mensajes orales que se intercambian en situaciones comunicativas diversas y adaptar la comunicación al contexto. Supone también la utilización activa y efectiva de códigos y habilidades lingüísticas y no lingüísticas y de las reglas propias del intercambio comunicativo en diferentes situaciones, para producir textos orales adecuados a cada situación de comunicación. Leer y escribir son acciones que suponen y refuerzan las habilidades que permiten buscar, recopilar y procesar información, y ser competente a la hora de comprender, componer y utilizar distintos tipos de textos con intenciones comunicativas o creativas diversas. La lectura facilita la interpretación y comprensión del código que permite hacer uso de la lengua escrita y es, además, fuente de placer, de descubrimiento de otros entornos, idiomas y culturas, de fantasía y de saber, todo lo cual contribuye a su vez a conservar y mejorar la competencia comunicativa. La habilidad para seleccionar y aplicar determinados propósitos u objetivos a las acciones propias de la comunicación lingüística (el diálogo, la lectura, la escritura, etc.) está vinculada a algunos rasgos fundamentales de esta competencia como las habilidades para representarse mentalmente, interpretar y comprender la realidad, y organizar y autorregular el conocimiento y la acción dotándolos de coherencia.
10 Página 7504 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número 101 Comprender y saber comunicar son saberes prácticos que han de apoyarse en el conocimiento reflexivo sobre el funcionamiento del lenguaje y sus normas de uso, e implican la capacidad de tomar el lenguaje como objeto de observación y análisis. Expresar e interpretar diferentes tipos de discurso acordes a la situación comunicativa en diferentes contextos sociales y culturales, implica el conocimiento y aplicación efectiva de las reglas de funcionamiento del sistema de la lengua y de las estrategias necesarias para interactuar lingüísticamente de una manera adecuada. Disponer de esta competencia conlleva tener conciencia de las convenciones sociales, de los valores y aspectos culturales y de la versatilidad del lenguaje en función del contexto y la intención comunicativa. Implica la capacidad empática de ponerse en el lugar de otras personas; de leer, escuchar, analizar y tener en cuenta opiniones distintas a la propia con sensibilidad y espíritu crítico; de expresar adecuadamente -en fondo y forma- las propias ideas y emociones, y de aceptar y realizar críticas con espíritu constructivo. Con distinto nivel de dominio y formalización -especialmente en lengua escrita- esta competencia significa, en el caso de las lenguas extranjeras, poder comunicarse en algunas de ellas y, con ello, enriquecer las relaciones sociales y desenvolverse en contextos distintos al propio. Asimismo, se favorece el acceso a más y diversas fuentes de información, comunicación y aprendizaje. En síntesis, el desarrollo de la competencia lingüística al final de la educación obligatoria comporta el dominio de la lengua oral y escrita en múltiples contextos, y el uso funcional de, al menos, una lengua extranjera. 2. Competencia matemática. Consiste en la habilidad para utilizar y relacionar los números, sus operaciones básicas, los símbolos y las formas de expresión y razonamiento matemático, tanto para producir e interpretar distintos tipos de información, como para ampliar el conocimiento sobre aspectos cuantitativos y espaciales de la realidad, y para resolver problemas relacionados con la vida cotidiana y con el mundo laboral. Forma parte de la competencia matemática la habilidad para interpretar y expresar con claridad y precisión informaciones, datos y argumentaciones, lo que aumenta la posibilidad real de seguir aprendiendo a lo largo de la vida, tanto en el ámbito escolar o académico como fuera de él, y favorece la participación efectiva en la vida social. Asimismo, esta competencia implica el conocimiento y manejo de los elementos matemáticos básicos (distintos tipos de números, medidas, símbolos, elementos geométricos, etc.) en situaciones reales o simuladas de la vida cotidiana, y la puesta en práctica de procesos de razonamiento que llevan a la solución de los problemas o a la obtención de información. Estos procesos permiten aplicar esa información a una mayor variedad de situaciones y contextos, seguir cadenas argumentales identificando las ideas fundamentales, y estimar y enjuiciar la lógica y validez de argumentaciones e informaciones. En consecuencia, la competencia matemática supone la habilidad para seguir determinados procesos de pensamiento (como la inducción y la deducción, entre otros) y aplicar algunos algoritmos de cálculo o elementos de la lógica, lo que conduce a identificar la validez de los razonamientos y a valorar el grado de certeza asociado a los resultados derivados de los razonamientos válidos. La competencia matemática implica una disposición favorable y de progresiva seguridad y confianza hacia la información y las situaciones (problemas, incógnitas, etc.) que contienen elementos o soportes matemáticos, así como hacia su utilización cuando la situación lo aconseja, basadas en el respeto y el gusto por la certeza y en su búsqueda a través del razonamiento. Esta competencia cobra realidad y sentido en la medida que los elementos y razonamientos matemáticos son utilizados para enfrentarse a aquellas situaciones cotidianas que los precisan. Por tanto, la identificación de tales situaciones, la aplicación de estrategias de resolución de problemas, y la selección de las técnicas adecuadas para calcular, representar e interpretar la realidad a partir de la información disponible están incluidas en ella. En definitiva, la posibilidad real de utilizar la actividad matemática en contextos tan variados como sea posible. Por ello, su desarrollo en la educación obligatoria se alcanzará en la medida en que los conocimientos matemáticos se apliquen de manera espontánea a una amplia variedad de situaciones, provenientes de otros campos de conocimiento y de la vida cotidiana. El desarrollo de la competencia matemática al final de la educación obligatoria conlleva utilizar espontáneamente - en los ámbitos personal y social- los elementos y razonamientos matemáticos para interpretar y producir información, para resolver problemas provenientes de situaciones cotidianas y para tomar decisiones. En definitiva, supone aplicar aquellas destrezas y actitudes que permiten razonar matemáticamente, comprender una argumentación matemática y expresarse y comunicarse en el lenguaje matemático, utilizando las herramientas de apoyo adecuadas, e integrando el conocimiento matemático con otros tipos de conocimiento para dar una mejor respuesta a las situaciones de la vida de distinto nivel de complejidad. 3. Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico. Es la habilidad para interactuar con dicho medio, tanto en sus aspectos naturales como en los generados por la acción humana, de tal modo que se posibilita la comprensión de sucesos, la predicción de consecuencias y la actividad dirigida a la mejora y preservación de las condiciones de vida propia, de las demás personas y del resto de los seres vivos. En definitiva, incorpora habilidades para desenvolverse adecuadamente, con autonomía e iniciativa personal en ámbitos de la vida y del conocimiento muy diversos (salud, actividad productiva, consumo, ciencia, procesos tecnológicos, etc.) y para interpretar el mundo, lo que exige la aplicación de los conceptos y principios básicos que permiten el análisis de los fenómenos desde los diferentes campos de conocimiento científico involucrados. Así, forma parte de esta competencia, la adecuada percepción del espacio físico en el que se desarrollan la vida y la actividad humana, tanto a gran escala como en el entorno inmediato y la habilidad para interactuar con el espacio circundante: moverse en él y resolver problemas en los que intervengan los objetos y su posición. Asimismo, la competencia de interactuar con el espacio físico lleva implícito ser consciente de la influencia que tiene la presencia de las personas en el espacio, su asentamiento, su actividad, las modificaciones que introducen y los paisajes resultantes, así como de la importancia de que todos los seres humanos se beneficien del desarrollo y de que éste procure la conservación de los recursos y la diversidad natural, y se mantenga la solidaridad global e intergeneracional. Supone asimismo demostrar espíritu crítico en la observación de la realidad y en el análisis de los mensajes informativos y publicitarios, así como unos hábitos de consumo responsable en la vida cotidiana. Esta competencia, y partiendo del conocimiento del cuerpo humano, de la naturaleza y de la interacción de los hombres y mujeres con ella, permite argumentar racionalmente las consecuencias de unos u otros modos de vida, y adoptar una disposición a una vida física y mental saludable en un entorno natural y social también saludable. Asimismo, supone considerar la doble dimensión -individual y colectiva- de la salud, y mostrar actitudes de responsabilidad y respeto hacia los demás y hacia uno mismo.
11 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página 7505 Esta competencia hace posible identificar preguntas o problemas y obtener conclusiones basadas en pruebas, con la finalidad de comprender y tomar decisiones sobre el mundo físico y sobre los cambios que la actividad humana produce sobre el medio ambiente, la salud y la calidad de vida de las personas. Supone la aplicación de estos conocimientos y procedimientos para dar respuesta a lo que se percibe como demandas o necesidades de las personas, de las organizaciones y del medio ambiente. También incorpora la aplicación de algunas nociones, conceptos científicos y técnicos, y de teorías científicas básicas previamente comprendidas. Esto implica la habilidad progresiva para poner en práctica los procesos y actitudes propios del análisis sistemático y de indagación científica: identificar y plantear problemas relevantes; realizar observaciones directas e indirectas con conciencia del marco teórico o interpretativo que las dirige; formular preguntas; localizar, obtener, analizar y representar información cualitativa y cuantitativa; plantear y contrastar soluciones tentativas o hipótesis; realizar predicciones e inferencias de distinto nivel de complejidad; e identificar el conocimiento disponible (teórico y empírico) necesario para responder a las preguntas científicas, y para obtener, interpretar, evaluar y comunicar conclusiones en diversos contextos (académico, personal y social). Asimismo, significa reconocer la naturaleza, fortalezas y límites de la actividad investigadora como construcción social del conocimiento a lo largo de la historia. Esta competencia proporciona, además, destrezas asociadas a la planificación y manejo de soluciones técnicas, siguiendo criterios de economía y eficacia, para satisfacer las necesidades de la vida cotidiana y del mundo laboral. En definitiva, esta competencia supone el desarrollo y aplicación del pensamiento científico-técnico para interpretar la información que se recibe y para predecir y tomar decisiones con iniciativa y autonomía personal en un mundo en el que los avances que se van produciendo en los ámbitos científico y tecnológico tienen una influencia decisiva en la vida personal, la sociedad y el mundo natural. Asimismo, implica la diferenciación y valoración del conocimiento científico al lado de otras formas de conocimiento, y la utilización de valores y criterios éticos asociados a la ciencia y al desarrollo tecnológico. En coherencia con las habilidades y destrezas relacionadas hasta aquí, son parte de esta competencia básica el uso responsable de los recursos naturales, el cuidado del medio ambiente, el consumo racional y responsable, y la protección de la salud individual y colectiva como elementos clave de la calidad de vida de las personas. 4. Tratamiento de la información y competencia digital. Esta competencia consiste en disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento. Incorpora diferentes habilidades, que van desde el acceso a la información hasta su transmisión en distintos soportes una vez tratada, incluyendo la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación como elemento esencial para informarse, aprender y comunicarse. Está asociada con la búsqueda, selección, registro y tratamiento o análisis de la información, utilizando técnicas y estrategias diversas para acceder a ella según la fuente a la que se acuda y el soporte que se utilice (oral, impreso, audiovisual, digital o multimedia). Requiere el dominio de lenguajes específicos básicos (textual, numérico, icónico, visual, gráfico y sonoro) y de sus pautas de decodificación y transferencia, así como aplicar en distintas situaciones y contextos el conocimiento de los diferentes tipos de información, sus fuentes, sus posibilidades y su localización, así como los lenguajes y soportes más frecuentes en los que ésta suele expresarse. Disponer de información no produce de forma automática conocimiento. Transformar la información en conocimiento exige de destrezas de razonamiento para organizarla, relacionarla, analizarla, sintetizarla y hacer inferencias y deducciones de distinto nivel de complejidad; en definitiva, comprenderla e integrarla en los esquemas previos de conocimiento. Significa, asimismo, comunicar la información y los conocimientos adquiridos empleando recursos expresivos que incorporen, no sólo diferentes lenguajes y técnicas específicas, sino también las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación. Ser competente en la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación como instrumento de trabajo intelectual incluye utilizarlas en su doble función de transmisoras y generadoras de información y conocimiento. Se utilizarán en su función generadora al emplearlas, por ejemplo, como herramienta en el uso de modelos de procesos matemáticos, físicos, sociales, económicos o artísticos. Asimismo, esta competencia permite procesar y gestionar adecuadamente información abundante y compleja, resolver problemas reales, tomar decisiones, trabajar en entornos colaborativos ampliando los entornos de comunicación para participar en comunidades de aprendizaje formales e informales, y generar producciones responsables y creativas. La competencia digital incluye utilizar las tecnologías de la información y la comunicación extrayendo su máximo rendimiento a partir de la comprensión de la naturaleza y modo de operar de los sistemas tecnológicos, y del efecto que esos cambios tienen en el mundo personal y sociolaboral. Asimismo supone manejar estrategias para identificar y resolver los problemas habituales de software y hardware que vayan surgiendo. Igualmente permite aprovechar la información que proporcionan y analizarla de forma crítica mediante el trabajo personal autónomo y el trabajo colaborativo, tanto en su vertiente sincrónica como diacrónica, conociendo y relacionándose con entornos físicos y sociales cada vez más amplios. Además de utilizarlas como herramienta para organizar la información, procesarla y orientarla para conseguir objetivos y fines de aprendizaje, trabajo y ocio previamente establecidos. En definitiva, la competencia digital comporta hacer uso habitual de los recursos tecnológicos disponibles para resolver problemas reales de modo eficiente. Al mismo tiempo, posibilita evaluar y seleccionar nuevas fuentes de información e innovaciones tecnológicas a medida que van apareciendo, en función de su utilidad para acometer tareas u objetivos específicos. El Plan de integración de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (Plan Educantabria) es el documento básico y referente indispensable para el desarrollo armónico e interrelacionado de los contenidos que contribuyen a la adquisición de la competencia digital. Además de tener presente las propuestas del Plan de integración de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (Plan Educantabria) todas las actuaciones en relación con la mejora de las competencias básicas, en especial la competencia digital, que se lleven a cabo en el centro educativo deben estar interrelacionadas con las acciones que, en el marco de los otros planes y programas de la Comunidad Autónoma de Cantabria, desarrollen los centros. En síntesis, el tratamiento de la información y la competencia digital implican ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes, así como las distintas herramientas tecnológicas; también tener una actitud critica y reflexiva en la valoración de la información disponible, contrastándola cuando es necesario, y respetar las normas de conducta acordadas socialmente para regular el uso de la información y sus fuentes en los distintos soportes. 5. Competencia social y ciudadana. Esta competencia hace posible comprender la realidad social en que se vive, cooperar, convivir y ejercer la ciudadanía democrática en una sociedad plural, así como comprometerse a contribuir a su mejora. En ella están integrados conocimientos diversos y habilidades complejas que
12 Página 7506 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número 101 permiten participar, tomar decisiones, elegir cómo comportarse en determinadas situaciones y responsabilizarse de las elecciones y decisiones adoptadas. Globalmente supone utilizar, para desenvolverse socialmente, el conocimiento sobre la evolución y organización de las sociedades y sobre los rasgos y valores del sistema democrático, así como utilizar el juicio moral para elegir y tomar decisiones, y ejercer activa y responsablemente los derechos y deberes de la ciudadanía. Esta competencia favorece la comprensión de la realidad histórica y social del mundo, su evolución, sus logros y sus problemas. La comprensión crítica de la realidad exige experiencia, conocimientos y conciencia de la existencia de distintas perspectivas al analizar esa realidad. Conlleva recurrir al análisis multicausal y sistémico para enjuiciar los hechos y problemas sociales e históricos y para reflexionar sobre ellos de forma global y crítica, así como realizar razonamientos críticos y lógicamente válidos sobre situaciones reales, y dialogar para mejorar colectivamente la comprensión de la realidad. Significa también entender los rasgos de las sociedades actuales, su creciente pluralidad y su carácter evolutivo, además de demostrar comprensión de la aportación que las diferentes culturas han hecho a la evolución y progreso de la humanidad, y disponer de un sentimiento común de pertenencia a la sociedad en que se vive. En definitiva, mostrar un sentimiento de ciudadanía global compatible con la identidad local. Asimismo, forman parte fundamental de esta competencia aquellas habilidades sociales que permiten saber que los conflictos de valores e intereses forman parte de la convivencia, resolverlos con actitud constructiva y tomar decisiones con autonomía empleando, tanto los conocimientos sobre la sociedad como una escala de valores construida mediante la reflexión crítica y el diálogo en el marco de los patrones culturales básicos de cada región, país o comunidad. La dimensión ética de la competencia social y ciudadana entraña ser consciente de los valores del entorno, evaluarlos y reconstruirlos afectiva y racionalmente para crear progresivamente un sistema de valores propio y comportarse en coherencia con ellos al afrontar una decisión o un conflicto. Ello supone entender que no toda posición personal es ética si no está basada en el respeto a principios o valores universales como los que encierra la Declaración de los Derechos Humanos. En consecuencia, entre las habilidades de esta competencia destacan conocerse y valorarse, saber comunicarse en distintos contextos, expresar las propias ideas y escuchar las ajenas, ser capaz de ponerse en el lugar del otro y comprender su punto de vista aunque sea diferente del propio, y tomar decisiones en los distintos niveles de la vida comunitaria, valorando conjuntamente los intereses individuales y los del grupo. Además implica la valoración de las diferencias a la vez que el reconocimiento de la igualdad de derechos entre los diferentes colectivos, en particular entre hombres y mujeres. Igualmente, la práctica del diálogo y de la negociación para llegar a acuerdos como forma de resolver los conflictos, tanto en el ámbito personal como en el social. Por último, forma parte de esta competencia el ejercicio de una ciudadanía activa e integradora que exige el conocimiento y comprensión de los valores en que se asientan los estados y sociedades democráticas, de sus fundamentos, modos de organización y funcionamiento. Esta competencia permite reflexionar críticamente sobre los conceptos de democracia, libertad, solidaridad, corresponsabilidad, participación y ciudadanía, con particular atención a los derechos y deberes reconocidos en las declaraciones internacionales, en la Constitución española y en la legislación autonómica, así como a su aplicación por parte de diversas instituciones; y mostrar un comportamiento coherente con los valores democráticos, que a su vez conlleva disponer de habilidades como la toma de conciencia de los propios pensamientos, valores, sentimientos y acciones, y el control y autorregulación de los mismos. En definitiva, el ejercicio de la ciudadanía implica disponer de habilidades para participar activa y plenamente en la vida cívica. Significa construir, aceptar y practicar normas de convivencia acordes con los valores democráticos, ejercitar los derechos, libertades, responsabilidades y deberes cívicos, y defender los derechos de los demás. En síntesis, esta competencia supone comprender la realidad social en que se vive, afrontar la convivencia y los conflictos empleando el juicio ético basado en los valores y prácticas democráticas, y ejercer la ciudadanía, actuando con criterio propio, contribuyendo a la construcción de la paz y la democracia, y manteniendo una actitud constructiva, solidaria y responsable ante el cumplimiento de los derechos y obligaciones cívicas. 6. Competencia cultural y artística. Esta competencia supone conocer, comprender, apreciar y valorar críticamente diferentes manifestaciones culturales y artísticas, utilizarlas como fuente de enriquecimiento y disfrute y considerarlas como parte del patrimonio de los pueblos. Apreciar el hecho cultural en general, y el hecho artístico en particular, lleva implícito disponer de aquellas habilidades y actitudes que permiten acceder a sus distintas manifestaciones, así como habilidades de pensamiento, perceptivas y comunicativas, sensibilidad y sentido estético para poder comprenderlas, valorarlas, emocionarse y disfrutarlas. Esta competencia implica poner en juego habilidades de pensamiento divergente y convergente, puesto que comporta reelaborar ideas y sentimientos propios y ajenos; encontrar fuentes, formas y cauces de comprensión y expresión; planificar, evaluar y ajustar los procesos necesarios para alcanzar unos resultados, ya sea en el ámbito personal o académico. Se trata, por tanto, de una competencia que facilita tanto expresarse y comunicarse como percibir, comprender y enriquecerse con diferentes realidades y producciones del mundo del arte y de la cultura. Requiere poner en funcionamiento la iniciativa, la imaginación y la creatividad para expresarse mediante códigos artísticos y, en la medida en que las actividades culturales y artísticas suponen en muchas ocasiones un trabajo colectivo, es preciso disponer de habilidades de cooperación para contribuir a la consecución de un resultado final, y tener conciencia de la importancia de apoyar y apreciar las iniciativas y contribuciones ajenas. La competencia artística incorpora asimismo el conocimiento básico de las principales técnicas, recursos y convenciones de los diferentes lenguajes artísticos, así como de las obras y manifestaciones más destacadas del patrimonio cultural. Además supone identificar las relaciones existentes entre esas manifestaciones y la sociedad -la mentalidad y las posibilidades técnicas de la época en que se crean-, o con la persona o colectividad que las crea. Esto significa también tener conciencia de la evolución del pensamiento, de las corrientes estéticas, las modas y los gustos, así como de la importancia representativa, expresiva y comunicativa que los factores estéticos han desempeñado y desempeñan en la vida cotidiana de la persona y de las sociedades. Supone igualmente una actitud de aprecio de la creatividad implícita en la expresión de ideas, experiencias o sentimientos a través de diferentes medios artísticos, como la música, la literatura, las artes visuales y escénicas, o de las diferentes formas que adquieren las llamadas artes populares. Exige asimismo valorar la libertad de expresión, el derecho a la diversidad cultural, la importancia del diálogo intercultural y la realización de experiencias artísticas compartidas.
13 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página 7507 En síntesis, el conjunto de destrezas que configuran esta competencia se refiere tanto a la habilidad para apreciar y disfrutar con el arte y otras manifestaciones culturales, como a aquellas relacionadas con el empleo de algunos recursos de la expresión artística para realizar creaciones propias; implica un conocimiento básico de las distintas manifestaciones culturales y artísticas, la aplicación de habilidades de pensamiento divergente y de trabajo colaborativo, una actitud abierta, respetuosa y crítica hacia la diversidad de expresiones artísticas y culturales, el deseo y voluntad de cultivar la propia capacidad estética y creadora, y un interés por participar en la vida cultural y por contribuir a la conservación del patrimonio cultural y artístico, tanto de la propia comunidad, como de otras comunidades. 7. Competencia para aprender a aprender. Aprender a aprender supone disponer de habilidades para iniciarse en el aprendizaje y ser capaz de continuar aprendiendo de manera cada vez más eficaz y autónoma de acuerdo a los propios objetivos y necesidades. Esta competencia tiene dos dimensiones fundamentales. Por un lado, la adquisición de la conciencia de las propias capacidades (intelectuales, emocionales, físicas), del proceso y las estrategias necesarias para desarrollarlas, así como de lo que se puede hacer por uno mismo y de lo que se puede hacer con ayuda de otras personas o recursos. Por otro lado, disponer de un sentimiento de competencia personal, que redunda en la motivación, la confianza en uno mismo y el gusto por aprender. Significa ser consciente de lo que se sabe y de lo que es necesario aprender, de cómo se aprende, y de cómo se gestionan y controlan de forma eficaz los procesos de aprendizaje, optimizándolos y orientándolos a satisfacer objetivos personales. Requiere conocer las propias potencialidades y carencias, sacando provecho de las primeras y teniendo motivación y voluntad para superar las segundas desde una expectativa de éxito, aumentando progresivamente la seguridad para afrontar nuevos retos de aprendizaje. Por ello, comporta tener conciencia de aquellas capacidades que entran en juego en el aprendizaje, como la atención, la concentración, la memoria, la comprensión y la expresión lingüística o la motivación de logro, entre otras, y obtener un rendimiento máximo y personalizado de las mismas con la ayuda de distintas estrategias y técnicas: de estudio, de observación y registro sistemático de hechos y relaciones, de trabajo cooperativo y por proyectos, de resolución de problemas, de planificación y organización de actividades y tiempos de forma efectiva, o del conocimiento sobre los diferentes recursos y fuentes para la recogida, selección y tratamiento de la información, incluidos los recursos tecnológicos. Implica asimismo la curiosidad de plantearse preguntas, identificar y manejar la diversidad de respuestas posibles ante una misma situación o problema utilizando diversas estrategias y metodologías que permitan afrontar la toma de decisiones, racional y críticamente, con la información disponible. Incluye, además, habilidades para obtener información -ya sea individualmente o en colaboración- y, muy especialmente, para transformarla en conocimiento propio, relacionando e integrando la nueva información con los conocimientos previos y con la propia experiencia personal y sabiendo aplicar los nuevos conocimientos y capacidades en situaciones parecidas y contextos diversos. Por otra parte, esta competencia requiere plantearse metas alcanzables a corto, medio y largo plazo y cumplirlas, elevando los objetivos de aprendizaje de forma progresiva y realista. Hace necesaria también la perseverancia en el aprendizaje, desde su valoración como un elemento que enriquece la vida personal y social y que es, por tanto, merecedor del esfuerzo que requiere. Conlleva ser capaz de autoevaluarse y autorregularse, responsabilidad y compromiso personal, saber administrar el esfuerzo, aceptar los errores y aprender de y con los demás. En síntesis, aprender a aprender implica la conciencia, gestión y control de las propias capacidades y conocimientos desde un sentimiento de competencia o eficacia personal, e incluye tanto el pensamiento estratégico, como la capacidad de cooperar, de autoevaluarse, y el manejo eficiente de un conjunto de recursos y técnicas de trabajo intelectual, todo lo cual se desarrolla a través de experiencias de aprendizaje conscientes y gratificantes, tanto individuales como colectivas. 8. Autonomía e iniciativa personal. Esta competencia se refiere, por una parte, a la adquisición de la conciencia y aplicación de un conjunto de valores y actitudes personales interrelacionadas, como la responsabilidad, la perseverancia, el conocimiento de sí mismo y la autoestima, la creatividad, la autocrítica, el control emocional, la capacidad de elegir, de calcular riesgos y de afrontar los problemas, así como la capacidad de demorar la necesidad de satisfacción inmediata, de aprender de los errores y de asumir riesgos. Por otra parte, remite a la capacidad de elegir con criterio propio, de imaginar proyectos, y de llevar adelante las acciones necesarias para desarrollar las opciones y planes personales -en el marco de proyectos individuales o colectivos- responsabilizándose de ellos, tanto en el ámbito personal, como social y laboral. Supone poder transformar las ideas en acciones; es decir, proponerse objetivos y planificar y llevar a cabo proyectos. Requiere, por tanto, poder reelaborar los planteamientos previos o elaborar nuevas ideas, buscar soluciones y llevarlas a la práctica. Además, analizar posibilidades y limitaciones, conocer las fases de desarrollo de un proyecto, planificar, tomar decisiones, actuar, evaluar lo hecho y autoevaluarse, extraer conclusiones y valorar las posibilidades de mejora. Exige, por todo ello, tener una visión estratégica de los retos y oportunidades que ayude a identificar y cumplir objetivos y a mantener la motivación para lograr el éxito en las tareas emprendidas, con una sana ambición personal, académica y profesional. Igualmente ser capaz de poner en relación la oferta académica, laboral o de ocio disponible, con las capacidades, deseos y proyectos personales. Además, comporta una actitud positiva hacia el cambio y la innovación que presupone flexibilidad de planteamientos, pudiendo comprender dichos cambios como oportunidades, adaptarse crítica y constructivamente a ellos, afrontar los problemas y encontrar soluciones en cada uno de los proyectos vitales que se emprenden. En la medida en que la autonomía e iniciativa personal involucran a menudo a otras personas, esta competencia obliga a disponer de habilidades sociales para relacionarse, cooperar y trabajar en equipo: ponerse en el lugar del otro, valorar las ideas de los demás, dialogar y negociar, la asertividad para hacer saber adecuadamente a los demás las propias decisiones, y trabajar de forma cooperativa y flexible. Otra dimensión importante de esta competencia, muy relacionada con esta vertiente más social, está constituida por aquellas habilidades y actitudes relacionadas con el liderazgo de proyectos, que incluyen la confianza en uno mismo, la empatía, el espíritu de superación, las habilidades para el diálogo y la cooperación, la organización de tiempos y tareas, la capacidad de afirmar y defender derechos o la asunción de riesgos. En síntesis, la autonomía y la iniciativa personal suponen ser capaz de imaginar, emprender, desarrollar y evaluar acciones o proyectos individuales o colectivos con creatividad, confianza, responsabilidad y sentido crítico.
14 Página 7508 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número 101 ANEXO II MATERIAS DE EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA A) MATERIAS OBLIGATORIAS Ciencias de la naturaleza. Las Ciencias de la naturaleza constituyen una forma de conocimiento del mundo natural que utiliza los procedimientos de la Ciencia. Este conocimiento se construye a partir de la elaboración de conceptos y la búsqueda de relaciones entre ellos, de forma que permiten generar modelos que ayudan a comprenderlo mejor, predecir el comportamiento de los fenómenos naturales y actuar sobre ellos, en caso necesario, para mejorar las condiciones de vida. La construcción de estos modelos explicativos y predictivos se lleva a cabo a través de procedimientos de búsqueda, observación directa, experimentación y contrastación de las hipótesis formuladas antes y después de la experimentación. Este método ha permitido la construcción del saber científico y su utilización se ha extendido también a otros campos del saber por su capacidad de generar conocimiento. En definitiva, la Ciencia da al alumnado los medios que se requieren para entender el mundo que les rodea, fomenta la curiosidad y un punto de vista crítico, arrojando luz sobre las relaciones entre los seres humanos y la naturaleza y recordándonos que los recursos naturales son finitos. El conocimiento científico ha cambiado y ampliado nuestra visión de nosotros mismos y del Universo, así como de su pasado, evolución y posible futuro. Junto con el desarrollo tecnológico, también ha transformado nuestras sociedades contribuyendo al progreso económico. Ahora que nuestras sociedades se sienten amenazadas por los problemas ambientales globales y adoptando la perspectiva de la sostenibilidad y del principio de precaución, han de ponerse límites o restricciones a la aplicación de ciertos avances científicos, hasta conocer, con un grado de seguridad suficiente, sus posibles repercusiones sobre el medio ambiente y la salud pública. Por todo ello, la Ciencia y su modo de generar conocimiento debe formar parte de la cultura básica de todos los estudiantes, para su adecuada inserción en la sociedad, con la capacidad de disfrutar solidariamente de los logros de la humanidad y de participar en la toma de decisiones fundamentadas. La Educación secundaria obligatoria ha de facilitar a todo el alumnado una alfabetización científica que haga posible la familiarización con las ideas básicas y los procedimientos que sigue la Ciencia en sus indagaciones, que ayude a la comprensión de los problemas a cuya solución puede contribuir el desarrollo tecnocientífico, facilitando actitudes responsables dirigidas a sentar las bases de un desarrollo sostenible. Y debe hacer posible, además, valorar e incorporar en forma de conocimiento válido el resultado de la experiencia y la información sobre la naturaleza que se recibe a lo largo de la vida. En síntesis, la Ciencia debe estar próxima al alumnado y favorecer su familiarización progresiva con la cultura científica, llevándole a enfrentarse a problemas abiertos y a participar en la construcción y puesta a prueba de soluciones tentativas fundamentadas. Ésta es la alfabetización científica que requiere la formación ciudadana, pero es también la mejor formación científica inicial que puede recibir un futuro científico, pues permite salir al paso de visiones deformadas y empobrecidas, puramente operativas de la ciencia, que generan un rechazo hacia la misma que es necesario superar. Al analizar cómo se debe afrontar la enseñanza de las Ciencias de la naturaleza dentro del nuevo currículo, no debemos de perder de vista el contexto en el que se encuentra Cantabria. A partir de la denominada Agenda de Lisboa, en el seno de la Unión Europea ha surgido un interés especial por la situación en la que se encuentra la Ciencia y su enseñanza. Los ministros de Educación europeos establecieron como objetivo comunitario para 2010, aumentar el número de estudiantes en Ciencia en todos los niveles de enseñanza. En esta materia se manejan ideas y procedimientos propios de varias disciplinas científicas. En particular, el cuerpo conceptual básico proviene de la física, la química, la biología y la geología. Se incorporan además, en conexión con ellas, otras ciencias de naturaleza interdisciplinar como la Astronomía, la Meteorología o la Ecología. Así, y a partir de un tratamiento en la etapa anterior en la que los conocimientos científicos quedan integrados en un marco superior relacionado también con la experiencia social, en la Educación secundaria obligatoria se van diferenciando en la medida en que el avance en el conocimiento exige un mayor grado de profundidad en las ideas y en las relaciones que se ponen de manifiesto. Aunque la historia de la ciencia ha mostrado que la construcción del conocimiento científico implica el surgimiento de las distintas disciplinas científicas y que éstas, una vez consolidadas, son capaces de interaccionar para buscar fronteras comunes de actuación (la bioquímica, la química ambiental, la geofísica, etc.), el tratamiento que desde este currículo se le quiere dar a la Ciencia al comienzo de esta etapa es integrador. Esta es la razón por la cual se ha incorporado en las Ciencias de la naturaleza alguna disciplina más de carácter interdisciplinar. Por tanto, el aspecto más importante de las enseñanzas científicas no será el conocimiento especializado de cada disciplina científica, sino los procedimientos comunes de todos ellos; hay que pasar de una enseñanza centrada en contenidos, conceptos y problemas cerrados a otra en la que el alumnado investigue problemas abiertos, aprenda procedimientos de indagación y contrastación y habilidades. La diferenciación progresiva de cada disciplina científica se refleja en la presentación unificada de los contenidos en los dos primeros cursos, marcando en el tercer curso la diferencia entre los contenidos que corresponden a Biología o Geología y a Física o Química. En el último curso de la etapa se diferencian nítidamente, ya que se han de impartir necesariamente de manera separada y con carácter opcional. En cada curso, los bloques de contenidos se entienden como un conjunto de saberes relacionados, que permiten la organización en torno a problemas estructurantes de interés que sirven de hilo conductor para su secuenciación e interrelación, lo que facilita un aprendizaje integrador. Conviene resaltar la importancia que el lenguaje matemático tiene en la construcción del conocimiento científico. Esto supone para la enseñanza de la Ciencia comenzar con el estudio de los aspectos más cualitativos y generales y, conforme adquieran las diversas competencias matemáticas, pasar al estudio de los aspectos más cuantitativos y abstractos. Los conceptos de materia, energía, unidad y diversidad constituyen el hilo conductor en un primer momento, para pasar más tarde, por su mayor complejidad, a los de interacción y cambio. Otros criterios que se han tenido en cuenta al seleccionar y secuenciar los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales han sido el carácter obligatorio de los tres primeros cursos, el diferente nivel de desarrollo cognitivo del alumnado y el objetivo de favorecer una progresiva familiarización con la Ciencia así como de desarrollar actitudes positivas hacia ella y hacia el trabajo científico. Por esta razón, el primer bloque de contenidos de cada curso es común. Tal y como queda recogido en la Ley Orgánica de Educación, los centros deberán desarrollar y completar el currículo, de manera que este primer bloque que atraviesa toda la etapa deberá irse construyendo desde las competencias científicas más fáciles de alcanzar por los estudiantes (técnicas de observación, registro de datos experimentales, manipulación del material de laboratorio, etc.) hasta las más com-
15 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página 7509 plejas (diseño de experimentos sencillos, control de las variables de experimentación, representación e interpretación de los datos y su confrontación con las hipótesis, etc.), al menos durante los tres primeros cursos. Por otra parte, es recomendable que los estudiantes conozcan el contexto histórico en el que la Ciencia se ha construido y el contexto social en el que actualmente se desarrolla. Por eso es necesario que, junto a la adquisición de conocimientos y modos de hacer científicos, los estudiantes conozcan aspectos de la historia de la ciencia. Como complemento de la competencia lingüística conviene que el alumnado analice artículos de divulgación y noticias que tengan que ver con la incidencia que la Ciencia tiene en la sociedad actual. El estudio de la Tierra en el Universo configura el primer curso. Tras comenzar con una visión general del Universo se sitúa en él a la Tierra como planeta y se estudian las características de la materia que la constituye para seguir con la introducción al conocimiento de la geosfera e iniciar el estudio de la diversidad de los seres vivos que en ella habitan. En el segundo curso el núcleo central es la Energía, estudiando el calor como una forma de transferencia, la luz y el sonido, así como los problemas asociados a la obtención y uso de los recursos energéticos. También se aborda la transferencia de energía del interior de la Tierra, para estudiar a continuación las características funcionales de los seres vivos y las relaciones entre ellos y con el medio físico que conducen a la iniciación en Ecología. La unidad y diversidad de la materia es el eje central de los contenidos de Física y química en el tercer curso. Se estudian sus propiedades, desde una perspectiva macroscópica, introduciendo los primeros modelos interpretativos y predictivos de su comportamiento a nivel microscópico, llegando hasta los primeros modelos atómicos. Igualmente importante es el estudio del cambio químico, su caracterización y diferenciación del cambio físico, la importancia que las reacciones químicas tienen para la explicación de los hechos biológicos y geológicos, y la que poseen para la vida y el bienestar de los ciudadanos. En este mismo curso, los contenidos de Biología y geología parten del estudio de la estructura y función del cuerpo humano que, desde la perspectiva de la educación para la salud, establecen la importancia de las conductas saludables y señalan la relación de cada sistema orgánico con la higiene y prevención de sus principales enfermedades. Así mismo, se propone una visión integradora del ser humano con su entorno mediante el estudio de las interacciones entre las personas y el medio ambiente, llegando a valorar la importancia de la sostenibilidad y sus principios concretos para hacer viable el desarrollo. Por último, se aborda la actividad geológica debida a la energía externa al planeta, cuya importancia en la superficie terrestre la convierte en el marco de referencia fundamental y dinámico donde tienen lugar aquellas interacciones. La Física y química del cuarto curso incluye, por una parte, el estudio del movimiento, las interacciones y su manifestación en forma de fuerzas, el estudio de la fuerza de gravitación universal y el del trabajo y la energía desde el punto de vista mecánico, lo que permite mostrar el difícil surgimiento de la ciencia moderna y su ruptura con visiones simplistas de sentido común. Por otra parte, se inicia el estudio de la química orgánica y la importancia que ésta tiene en la explicación de los procesos vitales. El último bloque Un desarrollo tecnocientífico para la sostenibilidad permite analizar algunos de los grandes problemas globales con los que se enfrenta la humanidad, incidiendo en la necesidad de actuar para avanzar hacia el logro de un desarrollo sostenible. La Biología y geología del último curso plantea la introducción de las grandes teorías biológicas y geológicas que determinan las perspectivas actuales de ambas disciplinas. A partir de la teoría de la tectónica de placas y de los datos de la historia de la tierra y su actividad, podemos interpretar más adecuadamente los fenómenos geológicos. Por su parte, el tratamiento de la biología se centra en la teoría celular, cuyo papel unificador alcanza a toda la disciplina; el conocimiento de la herencia biológica y la transmisión de la información genética, con aplicaciones e implicaciones de gran alcance social. La teoría de la evolución permite dar sentido a toda la biología. Finalmente, se vuelve a retomar el estudio de los ecosistemas desde un enfoque dinámico, analizando las necesidades energéticas de los seres vivos y la interdependencia entre los organismos y el medio fisicoquímico, relacionándolo con la comprensión de los problemas medioambientales. En todos los cursos se recogen conjuntamente, los contenidos que tienen que ver con las formas de construir la ciencia y de transmitir la experiencia y el conocimiento científico. Se remarca así su papel transversal, en la medida en que son contenidos que se relacionan igualmente con todos los bloques y que habrán de desarrollarse de la forma más integrada posible con el conjunto de los contenidos del curso. Contribución de las Ciencias de la Naturaleza a la adquisición de las competencias básicas La mayor parte de los conocimientos, destrezas y habilidades que se imparten en las disciplinas que constituyen las Ciencias de la naturaleza tiene una incidencia directa en la adquisición de la competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico. Precisamente el mejor conocimiento del mundo físico requiere el aprendizaje de los conceptos y procedimientos esenciales de cada una de las disciplinas así como las relaciones entre ellos y manejar los procedimientos científicos. Las disciplinas científicas buscan el desarrollo de la capacidad de observar el mundo físico, natural o producido por los hombres, obtener información de esa observación y actuar de acuerdo con ella. Y esto coincide con el núcleo central de esta competencia. Pero esta competencia también requiere los aprendizajes relativos al modo de generar el conocimiento sobre el mundo que nos rodea. Es necesario para ello lograr la familiarización con el trabajo científico para el tratamiento de situaciones de interés y con su carácter tentativo y creativo. Desde la discusión acerca del interés de las situaciones propuestas y el análisis cualitativo, significativo de las mismas, que ayude a comprender y a acotar las situaciones planteadas, pasando por el planteamiento de conjeturas e inferencias fundamentadas y la elaboración de estrategias para obtener conclusiones, incluyendo, en su caso, diseños experimentales, la habilidad para seleccionar o construir los aparatos y equipamiento más apropiado en el desarrollo de dichos diseños, hasta análisis de los resultados. En esta dirección los trabajos o proyectos de investigación podrían resultar una buena herramienta para la adquisición de esta competencia. Algunos aspectos de esta competencia requieren, además, una atención precisa. Es el caso, por ejemplo, del conocimiento del propio cuerpo y las relaciones entre los hábitos y las formas de vida y la salud. También lo son las implicaciones que la actividad humana y, en particular, determinados hábitos sociales y la actividad científica y tecnológica tienen en el medio ambiente. En este sentido, es necesario evitar caer en actitudes simplistas de exaltación o de rechazo del papel de la tecnociencia, valorando el principio de precaución para la toma de decisiones, favoreciendo el conocimiento de los grandes problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad, la búsqueda de soluciones para avanzar hacia el logro de un desarrollo sostenible y la formación básica para participar en la toma de decisiones en torno a ciertos problemas. La competencia matemática está íntimamente asociada a los aprendizajes de las Ciencias de la naturaleza. La utilización del lenguaje matemático para cuantificar los fenómenos naturales y para expresar datos e ideas sobre la naturaleza proporciona contextos numerosos y variados para poner en juego los contenidos asociados a esta competencia y, con ello, da sentido a esos aprendizajes. Se
16 Página 7510 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número 101 contribuye desde las Ciencias de la naturaleza a la competencia matemática en la medida en que se insista en la utilización adecuada de las herramientas matemáticas y en su utilidad, en la oportunidad de su uso y en la elección precisa de los procedimientos y formas de expresión acordes con el contexto. Por otra parte, en el trabajo científico se presentan a menudo situaciones de resolución de problemas de formulación y solución más o menos abiertas, que exigen poner en juego estrategias asociadas a esta competencia. El trabajo científico tiene también formas específicas para la búsqueda, recogida, selección, procesamiento y presentación de la información que se utiliza además en muy diferentes formas: verbal, numérica, simbólica o gráfica. La incorporación de contenidos relacionados con todo ello hace posible la contribución de estas materias al desarrollo de la competencia en el tratamiento de la información y competencia digital. Así, favorece la adquisición de esta competencia la mejora en las destrezas asociadas a la utilización de recursos frecuentes en las materias como son los esquemas, los mapas conceptuales, la habilidad para resumir diversas informaciones y presentar datos y resultados, y la elaboración y presentación de memorias, textos, etc. Por otra parte, en la faceta de competencia digital, también se contribuye a través de la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación en el aprendizaje de las Ciencias para comunicarse, recabar información, retroalimentarla, obtener y tratar datos, y utilizar simulaciones informáticas para mejorar la comprensión de diversos modelos, etc. Se trata de un recurso útil en el campo de las ciencias de la naturaleza y que contribuye a mostrar una visión actualizada de la actividad científica. La contribución de las Ciencias de la naturaleza a la competencia social y ciudadana está ligada a dos aspectos. En primer lugar, al papel que juega en la preparación de futuros ciudadanos de una sociedad democrática, para su participación activa en la toma fundamentada de decisiones. La alfabetización científica permite la concepción y tratamiento de problemas de interés, la consideración de las implicaciones y perspectivas abiertas por las investigaciones realizadas y la toma fundamentada de decisiones colectivas en un ámbito de creciente importancia en el debate social. En segundo lugar, porque el conocimiento de cómo se han producido determinados debates que han sido esenciales para el avance de la Ciencia, contribuye a entender mejor cuestiones que son importantes para comprender la evolución de la sociedad en épocas pasadas y analizar la sociedad actual. Si bien la historia de la ciencia presenta sombras que no deben ser ignoradas, lo mejor de la misma ha contribuido a la libertad del pensamiento y a la extensión de los derechos humanos. La alfabetización científica constituye una dimensión fundamental de la cultura ciudadana, garantía, a su vez, de aplicación del principio de precaución, que se apoya en una creciente sensibilidad social frente a las implicaciones del desarrollo tecnocientífico que puedan comportar riesgos para las personas o el medio ambiente. Las Ciencias de la naturaleza también contribuyen a que el alumnado alcance la competencia cultural y artística. La alfabetización científica constituye una dimensión fundamental de la cultura, garante de que la toma de decisiones sobre muchos aspectos que implican directamente a la vida diaria de los ciudadanos (producción de energía, producción y emisión de sustancias asociadas al transporte, comercio o industria, dilemas que surgen en el campo biosanitario, etc.) puedan ser consideradas por estos desde su vertiente científica y racional. La contribución de esta materia a la competencia en comunicación lingüística se realiza a través de dos vías. Por una parte, la configuración y la transmisión de las ideas e informaciones sobre la naturaleza ponen en juego un modo específico de construcción del discurso, dirigido a argumentar o a hacer explícitas las relaciones, que solo se logrará adquirir desde los aprendizajes de estas materias. La necesidad de comunicar correctamente las observaciones experimentales, o la exactitud de la terminología científica, en contradicción a veces con el lenguaje cotidiano de los estudiantes, obligará a éstos a expresarse correctamente adaptando la comunicación al contexto científico. En este sentido, el cuidado en la precisión de los términos utilizados en el encadenamiento adecuado de las ideas o en la expresión verbal de las relaciones hará efectiva esta contribución. Por otra parte, la utilización activa y efectiva de las reglas propias del intercambio de ideas en el ámbito científico, supone conocer y utilizar correctamente su propio lenguaje, como en el caso de la formulación química. Los contenidos asociados a la forma de construir y transmitir el conocimiento científico constituyen una oportunidad para el desarrollo de la competencia para aprender a aprender. El aprendizaje a lo largo de la vida, en el caso del conocimiento de las disciplinas que constituyen las Ciencias de la naturaleza, se va produciendo por la incorporación de informaciones provenientes en unas ocasiones de la propia experiencia y en otras de medios escritos o audiovisuales. La integración de esta información en la estructura de conocimiento de cada persona se produce si se tienen adquiridos los conceptos esenciales ligados al conocimiento del mundo natural y los procedimientos de análisis de causas y consecuencias que son habituales en la Ciencia, así como las destrezas ligadas al desarrollo del carácter tentativo y creativo del trabajo científico, la aplicación en diferentes contextos de ellos y su integración y búsqueda de coherencia global. El énfasis en la formación de un espíritu crítico, capaz de cuestionar dogmas y preconceptos dictados por la tradición o el sentido común y prejuicios, permite contribuir al desarrollo de la autonomía e iniciativa personal. Es importante, en este sentido, señalar el papel de la Ciencia como favorecedora del espíritu crítico en un sentido más profundo: la aventura que supone enfrentarse a problemas abiertos, participar en la construcción tentativa de soluciones, en definitiva, la aventura de hacer Ciencia. En cuanto a la faceta de esta competencia relacionada con la habilidad para iniciar y llevar a cabo proyectos, se podrá contribuir a través del desarrollo de la capacidad de analizar situaciones valorando los factores que han incidido en ellas y las consecuencias que pueden tener. El pensamiento hipotético propio del quehacer científico se puede, así, transferir a otras situaciones. Objetivos La enseñanza de las Ciencias de la naturaleza en esta etapa tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades: 1. Comprender y utilizar las estrategias y los conceptos básicos de las Ciencias de la naturaleza para interpretar los fenómenos naturales, así como para analizar y valorar las repercusiones de desarrollos tecnocientíficos y sus aplicaciones. 2. Aplicar, en la resolución de problemas, estrategias coherentes con los procedimientos de las ciencias, tales como la discusión del interés de los problemas planteados, la formulación de hipótesis, la elaboración de estrategias de resolución y de diseños experimentales, manejo del material de laboratorio, el análisis de resultados, la consideración de aplicaciones y repercusiones del estudio realizado y la búsqueda de coherencia global. 3. Comprender y expresar mensajes con contenido científico utilizando el lenguaje oral y escrito con propiedad, interpretar diagramas, gráficas, tablas y expresiones matemáticas elementales, así como comunicar a otros argumentaciones y explicaciones en el ámbito de la Ciencia. 4. Obtener información sobre temas científicos, utilizando distintas fuentes incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, seleccionarla y emplearla, valorando su contenido, para fundamentar y orientar trabajos sobre temas científicos.
17 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página Adoptar actitudes críticas fundamentadas en el conocimiento para analizar, individualmente o en grupo, cuestiones científicas y tecnológicas. 6. Desarrollar actitudes y hábitos favorables a la promoción de la salud personal y comunitaria, facilitando estrategias que permitan hacer frente a los riesgos de la sociedad actual en aspectos relacionados con la alimentación, el consumo, las drogodependencias y la sexualidad. 7. Comprender la importancia de utilizar los conocimientos de las Ciencias de la naturaleza para satisfacer las necesidades humanas y participar en la necesaria toma de decisiones en torno a problemas locales y globales a los que nos enfrentamos. 8. Conocer y valorar las interacciones de la Ciencia y la Tecnología con la sociedad y el medio ambiente, con atención particular a los problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad y la necesidad de búsqueda y aplicación de soluciones, sujetas a los principios operativos de sostenibilidad, especialmente al principio de precaución, para avanzar hacia un futuro sostenible. 9. Reconocer el carácter tentativo y creativo de las Ciencias de la naturaleza así como sus aportaciones al pensamiento humano a lo largo de la historia, apreciando los grandes debates superadores de dogmatismos y las revoluciones científicas que han marcado la evolución cultural de la humanidad y sus condiciones de vida. PRIMER CURSO Contenidos Bloque 1. Contenidos comunes. - Familiarización con las características básicas del trabajo científico, por medio de: planteamiento de problemas, discusión de su interés, formulación de conjeturas, experimentación, etc., para comprender mejor los fenómenos naturales y resolver los problemas que su estudio plantea. - Utilización de los medios de comunicación y las tecnologías de la información para buscar, seleccionar, procesar y presentar información sobre el medio natural. - Interpretación de datos e informaciones sobre la naturaleza y utilización de dicha información para conocerla. - Reconocimiento del papel del conocimiento científico en el desarrollo tecnológico y en la vida de las personas. - Utilización cuidadosa de los materiales e instrumentos básicos de un laboratorio y respeto por las normas de seguridad en el mismo. Bloque 2. La Tierra en el Universo. El Universo y el Sistema Solar. - El Universo, estrellas y galaxias, Vía Láctea, Sistema Solar. - La Tierra como planeta. Los fenómenos naturales relacionados con el movimiento de los astros: estaciones, día y noche, eclipses. - Utilización de técnicas de orientación. Observación del cielo diurno y nocturno. - El lugar de la Tierra en el Universo: el paso del geocentrismo al heliocentrismo como primera y gran revolución científica. - Introducción a la estructura interna de la Tierra. La materia en el Universo. - Propiedades generales de la materia. Medidas de masa y volumen. - Estados en los que se presenta la materia en el universo y sus características. Cambios de estado. - Reconocimiento de situaciones y realización de experiencias sencillas en las que se manifiesten las propiedades generales de sólidos, líquidos y gases. - Un Universo formado por los mismos elementos. - Las propiedades características de las sustancias: Punto de fusión y punto de ebullición. - Identificación de mezclas y sustancias. Ejemplos de materiales de interés y su utilización en la vida cotidiana. - Utilización de técnicas de separación de sustancias. Bloque 3. Materiales terrestres. La atmósfera. - Caracterización de la composición y propiedades de la atmósfera. Importancia del debate que llegó a establecer su existencia contra las apariencias y la creencia en el horror al vacío. Fenómenos atmosféricos. Variables meteorológicas. Distinción entre tiempo y clima. - Manejo de instrumentos para medir la temperatura, la presión, la velocidad y la humedad del aire y las precipitaciones. - Reconocimiento de la función protectora de la atmósfera, de la óptima composición del aire y su importancia para los seres vivos y para la salud humana, y de la necesidad de contribuir a su cuidado. La hidrosfera. - La importancia del agua en el clima, en la configuración del paisaje y en los seres vivos. - Estudio experimental de las propiedades del agua. - El agua en la Tierra en sus formas líquida, sólida y gaseosa. - El ciclo del agua en la Tierra y su relación con el Sol como fuente de energía. - El agua dulce como recurso renovable. Usos del agua. - Reservas de agua dulce en la Tierra: importancia de su conservación. - La contaminación del agua y su relación con la salud. Uso sostenible del agua, medidas de ahorro. Depuración y potabilización y cuidado del agua. La geosfera. - Diversidad de rocas y minerales y características que permiten identificarlos. - Importancia y utilidad de los minerales. - Observación y descripción de las rocas más frecuentes. - Utilización de claves sencillas para identificar minerales y rocas. - Las rocas y minerales como recursos no renovables. El reciclaje como uso sostenible. - Importancia y utilidad de las rocas. Explotación de minerales y rocas. - Introducción a la estructura interna de la tierra. Bloque 4. Los seres vivos y su diversidad. - Factores que hacen posible la vida en la Tierra. - Características de los seres vivos. Interpretación de sus funciones vitales. - El descubrimiento de la célula. Introducción al estudio de la biodiversidad. La clasificación de los seres vivos: los cinco reinos (moneras, protoctistas, hongos, vegetales y animales). - Utilización de claves sencillas de identificación de seres vivos. - Los fósiles y la historia de la vida. - Utilización de la lupa y el microscopio óptico para la observación y descripción de organismos unicelulares, plantas y animales. - Los organismos como recursos renovables y su uso sostenible para evitar la sobreexplotación. - Valoración de la importancia de mantener la diversidad de los seres vivos. Análisis de los problemas asociados a su pérdida. Criterios de evaluación 1. Describir sucintamente los componentes del Universo, estrellas y galaxias, enumerar los planetas del Sistema Solar y realizar un esquema de la estructura interna de la Tierra, indicando sus partes.
18 Página 7512 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número 101 El alumnado ha de conocer los principales componentes del Universo, galaxias y estrellas y saber ubicar la Tierra como uno de los planetas que forman el Sistema Solar, sistema situado en la Vía Láctea. También debe saber describir o realizar un esquema de la estructura en capas de nuestro planeta. 2. Interpretar algunos fenómenos naturales mediante la elaboración de modelos sencillos y representaciones a escala del Sistema Solar y de los movimientos relativos entre la Luna, la Tierra y el Sol y utilizar técnicas sencillas de orientación basadas en la observación del cielo tanto diurno como nocturno. Se trata de comprobar que el alumnado es capaz de justificar razonadamente algunos fenómenos naturales, como la duración de los años, el día y la noche, los eclipses, las fases de la Luna, las mareas o las estaciones a través de la interpretación de los movimientos relativos de la Tierra en el Sistema Solar. Se valorará la capacidad de interpretar modelos gráficos sencillos (como el planetario o las representaciones esquemáticas a escala) que expliquen los fenómenos descritos. 3. Describir razonadamente algunas de las observaciones y procedimientos científicos que han permitido avanzar en el conocimiento de nuestro planeta y del lugar que ocupa en el Universo. Se trata de evaluar si el alumnado comprende los principales argumentos que justifican el desarrollo de las teorías astronómicas y su evolución histórica (sobre la esfericidad de la Tierra y los movimientos terrestres, sistemas geocéntricos vs. sistemas heliocéntricos, etc.), haciendo hincapié en las repercusiones sociales de las mismas (influencia de la religión en la historia de la ciencia, astrología y conjeturas pseudo-científicas). 4. Establecer procedimientos para describir y medir las propiedades generales y características de la materia, tales como la masa, el volumen, punto de fusión y punto de ebullición. Identificar los estados en los que se presenta y sus cambios. Se pretende comprobar que el alumnado es capaz de interpretar cuantitativa y cualitativamente algunas propiedades de la materia utilizando experiencias sencillas que le permitan investigar sus características e identificar los cambios de estado que experimenta. A la vez, se valorará el manejo del instrumental científico y las habilidades adquiridas en la interpretación y representación de los datos obtenidos y muy en particular de los gases (por su contribución al establecimiento de la estructura corpuscular de la materia), utilizando experiencias sencillas que le permitan comprender que tienen masa, ocupan volumen, se comprimen, se dilatan y se difunden. 5. Relacionar propiedades de los materiales con el uso que se hace de ellos y diferenciar entre mezclas y sustancias, gracias a las propiedades características de estas últimas, así como aplicar técnicas de separación mediante procedimientos físicos. Se trata de saber si el alumnado relaciona el uso de los materiales en la construcción de objetos con sus propiedades y es capaz de diferenciar las mezclas de las sustancias por la posibilidad de separar aquéllas por procesos físicos como la filtración, decantación, cristalización, etc., aprovechando las propiedades que diferencia a cada sustancia de las demás. 6. Conocer la existencia y características de la atmósfera y la composición y propiedades del aire, llegar a interpretar cualitativamente fenómenos atmosféricos y valorar la función protectora de la atmósfera para los seres vivos, considerando las repercusiones de la actividad humana en la misma. El alumnado ha de ser capaz de obtener y analizar datos de distintas variables meteorológicas utilizando instrumentos de medición que le permitan familiarizarse con estos conceptos hasta llegar a interpretar algunos fenómenos meteorológicos sencillos. Igualmente, se trata de que el alumnado describa y esquematice la estructura en capas de la atmósfera e indique la composición y algunas propiedades del aire. Se valorará también el conocimiento de las funciones de la atmósfera y de los graves problemas de contaminación ambiental actuales y sus repercusiones, especialmente, el del aumento del efecto invernadero, así como su actitud positiva frente a la necesidad de contribuir a su solución. 7. Diferenciar tiempo atmosférico de clima, interpretar cualitativamente fenómenos atmosféricos e indicar las variables que condicionan el tiempo atmosférico, manejando los instrumentos que las miden. El alumnado debe ser capaz de asociar el tiempo atmosférico con condiciones meteorológicas. El alumnado ha de saber establecer las diferencias entre clima y condiciones meteorológicas, expresión más apropiada que la de tiempo atmosférico. Así mismo, ha de ser capaz de obtener y analizar datos de distintas variables meteorológicas utilizando instrumentos de medición que le permitan familiarizarse con estos conceptos hasta llegar a interpretar algunos fenómenos meteorológicos sencillos. 8. Explicar, a partir del conocimiento de las propiedades del agua, el ciclo del agua en la naturaleza y valorar su importancia para los seres vivos, para caracterizar los climas y modelar el relieve, considerando las repercusiones de las actividades humanas en relación con su intervención en él. Se trata de evaluar si el alumnado es capaz de interpretar y elaborar esquemas del ciclo del agua en la naturaleza; conviene también que sepa diseñar sencillos experimentos que simulen este ciclo. También se valorará su importancia tanto para la vida como para modelar la superficie terrestre, teniendo en cuenta los problemas que las actividades humanas han generado en cuanto a la gestión de los recursos de agua dulce y a su contaminación. 9. Enumerar los usos del agua, reconocer el consumo que hacemos de ella en la fabricación de cualquier producto y valorar sus reservas como recurso renovable. Reconocer la necesidad de hacer un uso sostenible del agua mediante medidas de ahorro y disminución del consumo y de preservar su calidad por su influencia en la salud mediante la potabilización y depuración. Se pretende que el alumnado reconozca no sólo el consumo doméstico de agua, sino el consumo que se hace de la misma al adquirir alimentos y objetos de fabricación industrial. En el marco de la sostenibilidad, se trata de reconocer que, aun siendo el agua un recurso renovable, es necesario protegerlo entre todos. Por lo tanto, el alumnado debe valorar la necesidad de adoptar medidas domésticas de ahorro y, en general, de disminuir el consumo de productos. 10. Conocer e identificar las rocas y los minerales más frecuentes, en especial los que se encuentran en el entorno próximo, utilizando claves sencillas y reconocer sus aplicaciones más frecuentes, valorando su utilización como recursos no renovables y la posibilidad de reciclaje con el fin de asegurar su sostenibilidad. El alumnado ha de distinguir los diferentes tipos de rocas (magmáticas, metamórficas y sedimentarias) y los minerales más comunes a partir de sus propiedades características, tales como, en el caso de las rocas, la homogeneidad, el aspecto, la densidad y las reacciones ante determinados reactivos y, en el caso de los minerales, el brillo, la dureza, o la densidad. Se hará énfasis en las rocas que se encuentran en el entorno más cercano, identificando sus aplicaciones más frecuentes y se valorará si se reconoce que las rocas y minerales son recursos no renovables, que son fuente de muchos materiales que proceden de ellas y que se puede realizar un uso sostenible de ellos, mediante su reutilización y reciclaje. 11. Reconocer que los seres vivos están constituidos por células y que llevan a cabo funciones vitales que les diferencian de la materia inerte. Visualizar y describir células y organismos microscópicos con el microscopio y plantas y animales con la lupa. Identificar y reconocer las
19 BOC - Número 101 Viernes, 25 de mayo de 2007 Página 7513 peculiaridades de los grupos más importantes, utilizando claves dicotómicas para su identificación. Se trata de comprobar que el alumnado es capaz de reconocer y describir las características de estructura, organización y función de los seres vivos, a partir de muestras, fotografías, dibujos u otros medios. Asimismo, han de adquirir los criterios que permiten clasificar los seres vivos utilizando claves sencillas y técnicas de observación, como el uso de la lupa binocular y el microscopio, para identificar células de organismos unicelulares y pluricelulares, y los rasgos más relevantes de un ser vivo que explican su pertenencia a un grupo taxonómico determinado. 12. Aplicar el principio de sostenibilidad para actividades como la caza y la pesca, valorar la importancia de mantener la diversidad para preservar recursos alimentarios, farmacéuticos, etc. Se trata de conocer si los alumnos saben aplicar en ejemplos de caza y pesca o gestión de un bosque, el principio de sostenibilidad para los recursos renovables, según el cual no se debe explotar un recurso por encima de su tasa de renovación, porque de lo contrario puede llegar a agotarse. Se valorará la importancia de mantener la biodiversidad como fuente de recursos pasados, presentes y futuros. SEGUNDO CURSO Contenidos Bloque 1. Contenidos comunes. - Familiarización con las características básicas del trabajo científico, por medio de: planteamiento de problemas, discusión de su interés, formulación de conjeturas, diseños experimentales, realización de medidas, etc., para comprender mejor los fenómenos naturales y resolver los problemas que su estudio plantea. - Conocimiento y manejo del Sistema Internacional de unidades. - Utilización de los medios de comunicación y las tecnologías de la información y la comunicación para obtener, procesar y presentar información sobre los fenómenos naturales. - Interpretación de información de carácter científico y utilización de dicha información para formarse una opinión propia y expresarse adecuadamente. - Reconocimiento de la importancia del conocimiento científico para tomar decisiones sobre los objetos y sobre uno mismo. - Utilización correcta de los materiales e instrumentos básicos de un laboratorio y respeto por las normas de seguridad en el mismo. Bloque 2. Energía. La energía en los sistemas materiales. - La energía como magnitud ligada al cambio. Valoración del papel de la energía en nuestras vidas. - Análisis y valoración de las diferentes fuentes de energía, renovables y no renovables. - La energía en el hogar. Valoración de la función de la energía en nuestras vidas. Los recibos de gas y electricidad. - Problemas asociados a la obtención, transporte y utilización de la energía. - Toma de conciencia de la importancia del ahorro y la eficiencia de energía para hacer más sostenible su uso. Bloque 3. Transferencia de energía. Calor y temperatura. - El calor como transferencia de energía y agente productor de cambios. Distinción entre calor y temperatura. - Reconocimiento de situaciones y realización de experiencias sencillas en las que se manifiesten los efectos del calor sobre los cuerpos. - Valoración de las aplicaciones de la utilización práctica del calor. Luz y sonido. - Luz y visión: los objetos como fuentes indirectas de luz. - Propagación rectilínea de la luz en todas direcciones. Reconocimiento de situaciones y realización de experiencias sencillas para ponerla de manifiesto. Sombras y eclipses. - Estudio cualitativo de la reflexión y de la refracción. - Descomposición de la luz: interpretación de los colores. - Sonido y audición. Propagación y reflexión del sonido. - Valoración del problema de la contaminación acústica y lumínica. Bloque 4. Transformaciones geológicas debidas a la energía del interior de la Tierra. Transferencia de energía en el interior de la Tierra. - Las manifestaciones de la energía del interior de la Tierra: erupciones volcánicas y terremotos. - Los riesgos como posibilidad de incidencia negativa de los procesos naturales en las sociedades. Valoración de los riesgos volcánico y sísmico e importancia de su predicción y prevención. - Identificación de las rocas magmáticas y metamórficas y relación entre su textura y su origen. - Manifestaciones de la geodinámica interna en el relieve terrestre. Bloque 5. La vida en acción. Las funciones vitales. - La nutrición: obtención y uso de materia y energía por los seres vivos. Nutrición autótrofa y heterótrofa. La importancia de la fotosíntesis en la vida de la Tierra. - La respiración en los seres vivos. - Las funciones de relación: percepción, coordinación y movimiento. Características de la reproducción sexual y asexual. Observación y descripción de ciclos vitales en animales y plantas. Bloque 6. El medio ambiente natural. - Biosfera, ecosfera y ecosistema. Identificación de los componentes de un ecosistema. Influencia de los factores abióticos y bióticos en los ecosistemas. - Ecosistemas acuáticos de agua dulce y marinos. Ecosistemas terrestres: los biomas. - La función que desempeñan los organismos productores, consumidores y descomponedores en el ecosistema. - Realización de indagaciones sencillas sobre algún ecosistema del entorno. Criterios de evaluación 1. Utilizar el concepto cualitativo de energía para explicar las transformaciones que tienen lugar en nuestro entorno. Reconocer la importancia y repercusiones que para la sociedad y el medio ambiente tiene el uso de las diferentes fuentes de energía renovables y no renovables. Se pretende evaluar si el alumnado relaciona el concepto de energía con la capacidad de realizar cambios, si conoce diferentes formas y fuentes de energía, renovables y no renovables, sus ventajas e inconvenientes y algunos de los principales problemas asociados a su obtención, transporte y utilización. Se valorará si el alumnado comprende la importancia del ahorro energético y el uso de energías limpias para contribuir a un futuro sostenible. 2. Valorar el consumo de energía en la fabricación de cualquier producto y tomar conciencia de la importancia del ahorro y de la eficiencia como medidas sostenibles Se trata de si el alumnado sabe reconocer y valorar el consumo de energía tanto doméstico como en la fabrica-
20 Página 7514 Viernes, 25 de mayo de 2007 BOC - Número 101 ción de cualquier producto, mediante la interpretación de los recibos de la luz y del gas y la investigación de las distintas fases del ciclo de vida de un producto. Se pretende que el alumnado tome conciencia de la necesidad no sólo de un ahorro doméstico de energía, sino también de la reducción del consumo a todos los niveles. 3. Diferenciar calor y temperatura. Interpretar el calor como transferencia de energía y resolver problemas prácticos aplicando los conocimientos sobre el concepto de temperatura y su medida, el equilibrio y desequilibrio térmico, los efectos del calor sobre los cuerpos y su forma de propagación. Valorar algunas aplicaciones prácticas en las que intervenga el calor. Se pretende comprobar si el alumnado comprende la importancia del calor y sus aplicaciones, así como la distinción entre calor y temperatura en el estudio de los fenómenos térmicos y es capaz de realizar experiencias sencillas relacionadas con los mismos. Se valorará si sabe utilizar termómetros y conoce su fundamento, identifica el equilibrio térmico con la igualación de temperaturas, comprende la transmisión del calor asociada al desequilibrio térmico y sabe aplicar estos conocimientos a la resolución de problemas sencillos y de interés, como el aislamiento térmico de una zona. 4. Explicar fenómenos naturales referidos a la transmisión de la luz y del sonido y reproducir algunos de ellos teniendo en cuenta sus propiedades. Valorar los efectos nocivos de la contaminación acústica y lumínica. Este criterio intenta evaluar si el alumnado es capaz de utilizar sus conocimientos acerca de propiedades de la luz y el sonido como la reflexión y la refracción, para explicar fenómenos naturales, aplicarlos al utilizar espejos o lentes, justificar el fundamento físico de aparatos ópticos sencillos y diseñar o montar algunos de ellos como la cámara oscura. Se valorará, así mismo, si comprende las repercusiones de la contaminación acústica y lumínica y la necesidad de su solución. 5. Identificar las acciones de los agentes geológicos internos en el origen del relieve terrestre, así como en el proceso de formación de las rocas magmáticas y metamórficas. Identificar algunas rocas dentro de estos dos tipos. Se trata de comprobar que el alumnado tiene una concepción dinámica de la naturaleza y que es capaz de reconocer e interpretar en el campo o en imágenes algunas manifestaciones de la dinámica interna en el relieve, como la presencia de pliegues, fallas, cordilleras y volcanes. Se pretende también evaluar si el alumnado entiende las transformaciones que pueden existir entre los distintos tipos de rocas endógenas en función de las características del ambiente geológico en el que se encuentran. 6. Reconocer y valorar los riesgos volcánico y sísmico, asociados a los procesos geológicos internos, y la importancia de su prevención y predicción. Se trata de valorar si el alumnado es capaz de reconocer e interpretar adecuadamente los principales riesgos geológicos internos y su repercusión, utilizando noticias de prensa, mapas y otros canales de información. 7. Interpretar y explicar las funciones vitales de los seres vivos, a partir de observaciones y experiencias realizadas con organismos sencillos que pongan de manifiesto aspectos de estas funciones vitales. El alumnado ha de conocer las funciones vitales de los seres vivos, las diferencias entre la nutrición de seres autótrofos y heterótrofos, las características y los tipos de reproducción, y los elementos fundamentales que intervienen en la función de relación. Se trata también de evaluar si es capaz de realizar experiencias sencillas (tropismos, fotosíntesis, fermentaciones) para comprobar la incidencia que tienen en estas funciones variables como la luz, el oxígeno, la clorofila, el alimento, la temperatura, etc. 8. Interpretar la nutrición en términos de obtención y uso de la energía, diferenciar nutrición autótrofa y heterótrofa y valorar la importancia de la fotosíntesis en la vida en la Tierra. El alumnado ha de saber interpretar la nutrición como un proceso de obtención y uso de energía, estableciendo las diferencias entre las dos modalidades principales de nutrición, autótrofa y heterótrofa y debe saber valorar la importancia que tiene la fotosíntesis no sólo para renovar el oxígeno atmosférico o como mecanismo de absorción de dióxido de carbono, sino como origen de todos los alimentos orgánicos, de los cuales se nutren, además de los propios vegetales, el resto de los organismos del planeta. 9. Identificar los componentes de un ecosistema cercano, indicando su función, representar gráficamente las relaciones tróficas establecidas entre los seres vivos del mismo e indicar la influencia de factores bióticos y abióticos en el ecosistema. Indicar las principales características de los grandes biomas de la Tierra y valorar la diversidad de organismos y ecosistemas. El alumnado ha de comprender el concepto de ecosistema y ser capaz de reconocer y analizar los elementos de un ecosistema concreto, obteniendo datos de algunos componentes abióticos (luz, humedad, temperatura, topografía, rocas, etc.) y bióticos (animales y plantas más abundantes); interpretar correctamente las relaciones y mecanismos reguladores establecidos entre ellos, y valorar la diversidad del ecosistema y la importancia de su preservación. TERCER CURSO Contenidos Bloque 1. Contenidos comunes. - Utilización de estrategias propias del trabajo científico como el planteamiento de problemas y discusión de su interés, la formulación y puesta a prueba de hipótesis y la interpretación de los resultados. Elaboración de informes científicos. - La importancia de la medida en la experimentación. Precisión y rango de un aparato. Las cifras significativas. La presentación de las medidas en el informe - Búsqueda, selección y presentación de información de carácter científico utilizando las tecnologías de la información y comunicación y otras fuentes. - Interpretación de información de carácter científico y utilización de dicha información para formarse una opinión propia, expresarse con precisión y argumentar sobre problemas relacionados con la naturaleza. - Valoración de las aportaciones de las Ciencias de la naturaleza para dar respuesta a las necesidades de los seres humanos y mejorar las condiciones de su existencia, así como para apreciar y disfrutar de la diversidad natural y cultural, participando en su conservación, protección y mejora. - Utilización correcta de los materiales, sustancias e instrumentos básicos de un laboratorio y respeto por las normas de seguridad en el mismo. Física y química. Bloque 2. Diversidad y unidad de estructura de la materia. La naturaleza corpuscular de la materia. - Contribución del estudio de los gases al conocimiento de la estructura de la materia. - Construcción del modelo cinético para explicar las propiedades de los gases. - Utilización del modelo para la interpretación y estudio experimental de las leyes de los gases. - Extrapolación del modelo cinético de los gases a otros estados de la materia. - La teoría atómico-molecular de la materia. - Revisión de los conceptos de mezcla y sustancia. Algunas propiedades características de las sustancias: puntos de fusión y ebullición, densidad y solubilidad. Procedimientos experimentales para determinar si un material es una mezcla o una sustancia pura. Su importancia en la vida cotidiana.

References: artículo 6
 artículo 6
 Real Decreto 
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 6
 Real Decreto 
 Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 3
 Artículo 4
 Artículo 5
 artículo 24
 Artículo 6
 Artículo 7
 Real Decreto 
 Artículo 8
 Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 11
 artículo 6
 Artículo 12
 artículo 14
 Artículo 13
 Artículo 14
 artículo 2
 Artículo 15
 Artículo 16
 Real Decreto 
 artículo 73
 artículo 14
 Artículo 17
 artículo 2
 Artículo 18
 artículo 30
 artículo 30
 Artículo 19
 artículo 4
 Artículo 20
 artículo 2
 artículo 30
 Artículo 21
 Real Decreto 
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