Source: https://derecho-laboral.blogcindario.com/2012/01/index.html
Timestamp: 2018-09-21 09:57:58+00:00

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enero, 2012 - Artículos jurídico-laborales
México se ubica entre los países latinoamericanos que otorgan menos días de vacaciones a sus trabajadores, según un estudio de la empresa de servicios de consultoría Mercer.
Según la Ley federal del trabajo de México, el empleado tiene derecho a seis días hábiles de vacaciones tras acumular un año de antigüedad en el trabajo.
En contraste, Brasil destaca en el primer lugar con 30 días hábiles de vacaciones. Le sigue Perú con 30 días naturales.
Colombia y Chile siguen en el listado con 15 días consecutivos, luego viene Venezuela que le otorga al trabajador 15 días de descanso al cumplir un año laboral, Bolivia entrega vacaciones a sus trabajadores dependiendo de los años de antigüedad, por ejemplo de 1 a 5 años se le otorgan 15 días de vacaciones anuales.
Caso similar ocurre en Ecuador, los trabajadores tienen 15 días consecutivos y un día adicional por año, luego de trabajar más de 5 años en la misma compañía, sin exceder los 30 días en total.
Argentina se otrogan 14 días naturales si el empleado cuenta con seis meses de antigüedad.
Publicado por tuasesor @ 15:46 | Art?culos
El uso de los equipamientos de protección individual (EPI) no está exento de riesgos cuando el trabajador o la trabajadora padece una alergia y a veces ellos mismos son el origen del problema. Prácticamente todos los equipos de protección individual (guantes, mascarillas, cascos, calzado, ropa, etc.) pueden provocar alergias dérmicas o respiratorias, aunque estas últimas son muy poco frecuentes. Las dermatitis por contacto, por el contrario, son relativamente frecuentes en ocupaciones del sector sanitario, de la limpieza, de la construcción o de la industria. A pesar de eso, tanto el RD 773/1997, sobre equipos de protección individual, como la Guía técnica del INSHT no hacen ninguna referencia explícita a este problema. Aunque las alergias más frecuentes y conocidas sean las debidas al uso de guantes de látex (entre el 40 y el 70% de los casos), muchos otros EPI contienen sustancias irritativas y sensibilizantes. La utilización de guantes produce irritación por varias razones. Su uso prolongado lo hace equivalente a trabajar en un medio húmedo debido a la sudoración provocada. El polvo suavizante y otros agentes habituales en los guantes tienen propiedades irritantes. Los agentes sensibilizadores dependerán de los materiales emplea dos en su fabricación, goma, materias plásticas, cuero, textiles, etc. En dichos materiales se pueden encontrar agentes alergénicos como aceleradores de la vulcanización (tioureas, guanidinas), antioxidantes (derivados de la parafenilndiamina PPD), formaldehído, bisfenol-A, metales y otros. El calzado de seguridad también es causa de reacciones alérgicas aunque con menos frecuencia (entre el 2 y el 10% de los casos). Los alérgenos más habituales son los cromatos, pero también pueden encontrarse otras sustancias como resinas y aditivos del caucho. La sudoración de los pies es un factor de riesgo que favorece de manera importante el paso de las sustancias alergénicas a través de los calcetines a la piel. Aunque con carácter más excepcional, otros EPI como la ropa de trabajo, las mascarillas respiratorias, las gafas de protección y los protectores auditivos, también pueden ser causa de alergias. Diagnóstico fácil El origen laboral de la alteración cutánea por uso de EPI será en la mayoría de los casos relativamente fácil de identificar, sobre todo atendiendo a su localización. En el caso de los guantes, la afectación de las muñecas a nivel del borde superior del guante es muy significativa. En el caso del calzado de seguridad, la aparición de la alteración suele ser brusca y su localización en talón, dorso del pie o de los dedos o planta del pie puede indicar cuál es la causa probable: los refuerzos metálicos, sales de cromo o productos de tratamiento del cuero y adhesivos o colas, respectivamente. En el caso de las ropas de trabajo, las alteraciones suelen localizarse en los pliegues corporales o zonas de fricción (axilas, cuello, etc.). Prevención posible La medida preventiva de elección es la eliminación del EPI por falta de utilidad, bien porque se haya eliminado el riesgo que lo hacía necesario o reforzando las medidas de protección colectiva para que hagan innecesario su uso. En caso de no poder evitar el uso del EPI, se aconseja el cambio por otro libre de agentes irritativos o sensibilizantes. Y, mejor aún, elegir siempre EPI libres de, al menos, los agentes sensibilizantes más conocidos como metales o sus sales, látex y agentes de vulcanización de la goma, algunos tintes azoicos y resinas. Finalmente caben medidas correctivas como limitar los tiempos de uso, informar y formar sobre el uso correcto de los EPI y medidas de protección de la piel como el lavado con jabones suaves y productos no agresivos.
Publicado por tuasesor @ 13:26
Estos son algunos casos, pero hay muchos más, tanto en la Comunidad de Madrid como en el resto de España. Como señala Carmelo Plaza, secretario de Salud Laboral de CCOO-Madrid, “la Ley de Prevención de Riesgos es papel mojado para muchas empresas que la incumplen sistemáticamente, haciendo más necesaria la perseverancia de los delegados de prevención en la defensa de la salud y la exigencia a la Administración de velar por el cumplimiento de la ley”.
Fuente: Leonor Peinado, Azucena Rodríguez y Auxi Gutiérrez son técnicas de la Secretaría de Salud Laboral de CCOO Madrid
Publicado por tuasesor @ 13:03
Reducir el Absentismo: estrategias
Los problemas de salud en el trabajo surgen como consecuencia de una contradicción entre la carga de trabajo (demandas y requerimientos) y las capacidades del trabajador. El paso hacia la ausencia del trabajo no depende solo del problema de salud sino que está condicionado por diversos factores como la motivación del trabajador, la presión contra el absentismo o las posibles pérdidas económicas que la baja laboral genera para la persona afectada. A estos factores se les denomina 'barreras al absentismo'. De la misma forma la vuelta al trabajo depende, además de la evolución de la enfermedad que originó la baja, de las llamadas 'barreras al regreso' entre las que cabe citar factores que dificultan la atención médica, características del individuo (edad, sexo, factores psicológicos, etc.) o de la propia empresa (clima laboral, condiciones de trabajo), antecedentes de enfermedad común, etc. De acuerdo con este modelo, el control del absentismo se puede realizar mediante cuatro tipos de intervenciones: Incrementar las barreras al absentismo: reducir subsidios, exigir certificados médicos, alargar el periodo sin prestación económica Reducir la carga de trabajo para corregir los desajustes adaptando el trabajo a la persona. Incrementar las capacidades de la persona promoviendo hábitos de vida y de trabajo saludables Reducir las barreras al regreso: mejora de las condiciones de trabajo, horarios y tareas compatibles con estados de convalecencia, racionalización de la atención sanitaria, etc. La mayoría de los países de la Unión Europea ponen énfasis en políticas del primer tipo obteniendo resultados bastante por debajo de las expectativas. A pesar de la Directiva Marco, las intervenciones encaminadas a la mejora de las condiciones de trabajo (segundo tipo) siguen siendo anecdóticas. Algo más frecuentes, especialmente en los países nórdicos, son las intervenciones del tercer tipo. Por último, hay que reconocer que la eliminación de barreras al regreso es aún una práctica muy poco extendida, aunque la experiencia de algunos países del Norte muestra que puede dar buenos resultados. Extracto de 'Preventing absenteeism at the workplace. Research summary' Fundación Europea para la Mejorade las Condiciones de Vida y de Trabajo, 1997
Publicado por tuasesor @ 12:54
El TSJ reclama a un parado 2.880 euros por irse al extranjero sin avisar
Publicado por tuasesor @ 10:05
Complemento de penosidad: El trabajador que está expuesto a dosis superiores a los 85 dBA de nivel
de ruido equivalente diario, tiene derecho a percibir el complemento reclamado. La continua utilización de
los equipos de protección podrá evitar el riesgo de sordera, con lo que el trabajo dejaría de ser
«peligroso», pero no puede privar de la calificación de «penoso», pues sin duda lo es la utilización de
aquellos mecanismos durante toda la jornada.
SENTENCIA: 01990/2010
NIG: 24115 44 4 2010 0000216
TIPO Y N.º DE RECURSO: RECURSO SUPLICACION 0001990 /2010
JUZGADO DE ORIGEN/AUTOS: DEM: 0000100 /2010 del JDO. DE LO SOCIAL n.º: 001
Recurrente/s: Eulogio
Abogado/a: MARIA CONCEPCION FERNANDEZ MARTINEZ
Recurrido/s: LM GLASFIBER ESPAÑOLA S.A.
Abogado/a: JOAQUÍN M. NISTAL TORRES
Rec. Núm. 1.990/2010
D. Manuel M.ª Benito López
En Valladolid a veintiuno de julio de dos mil once
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, sede de Valladolid, compuesta
por los Ilmos. Sres. anteriormente citados, ha dictado la siguiente:
En el Recurso de Suplicación núm.1.990/2010 interpuesto por D. Eulogio contra la Sentencia del
Juzgado de lo Social 1 de Ponferrada de fecha 11 de junio de 2010, recaída en autos n.º 100/10, seguidos
a virtud de demanda promovida por precitado recurrente contra LM GLASFIBER ESPAÑOLA, sobre
CANTIDAD, ha actuado como Ponente el Ilmo. Sr. DON Manuel M.ª Benito López.
Con fecha 3-3-10, procedente de reparto, tuvo entrada en el Juzgado de lo Social 1 de
Ponferrada demanda formulada por D. Eulogio en la que solicitaba se dictase sentencia en los términos
que figuran en el Suplico de la misma. Admitida la demanda y celebrado el juicio, se dictó sentencia
estimando parcialmente referida demanda.
En referida Sentencia y como Hechos Probados constan los siguientes: " PRIMERO.- La
parte actora, Don Eulogio, con DNI NUM000, viene prestando servicios para la empresa L. M. GLASFIBER
ESPAÑOLA S.A. desde el 29/3/2004, con la categoría de OFICIAL DE PRIMERA y con un salario mensual
variable. SEGUNDO.- La parte actora realiza su jornada en la sección de mantenimiento. TERCERO.- A
raíz de la promoción por el comité de empresa de un conflicto colectivo en el año 2.003, se llegó a un
acuerdo el 27/3/2.003 entre la empresa y el comité de empresa ante el Servicio Regional de Relaciones
laborales de Castilla y León (SERLA), por el que se determinó realizar mediciones de toxicidad y
peligrosidad, bien por el servicio de prevención que pudiera tener la empresa, bien por otro servicio ajeno
que pudieran designar las partes. CUARTO.- Para la realización de las mediciones, fue contratada una
empresa externa, especializada en prevención de riesgos laborales, denominada GRUPO INTERLAB, la
cual a finales de junio de 2.004, realizó una serie de mediciones, elaborando un informe el 24/8/2.004
Habiéndose realizado nuevas mediciones por la SOCIEDAD DE PREVENCIÓN FREMAP se detecta que
está expuesto a nivel de estireno superior al limité ambiental para exposición diaria de 119,73 mg/m3
superiores al VLA-ED (valor límite ambiental de exposición diaria) de 86 mg/03, lo que supone en 1,3923
veces superior al límite legal establecido. QUINTO.- Según el informe de la Sociedad de Prevención
Fremap, con el uso de protectores auditivos el trabajador no está expuesto a un nivel diario equivalente de
ruido superior a 87 decibelios y no se supera el nivel de pico de 140 decibelios. SEXTO.- La empresa se
dedica a la actividad de la construcción de palas eólicas y se rige por el Convenio Colectivo de
Siderometalúrgica de ámbito provincial de León publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de León de
fecha 13/6/2.006. SÉPTIMO.- La parte actora reclama un importe total de 1.2.339,37 Euros en concepto
de plus de toxicidad y peligrosidad soportado por el actor en su puesto de trabajo en el período
comprendido entre Diciembre de 2008 y Octubre de 2009 según desglose que consta en el hecho cuarto
de la demanda. En el acto del juicio, la empresa demandada admitió que debe abonarse el plus de
peligrosidad en el período reclamado. OCTAVO.- La parte actora interpuso papeleta de conciliación en
fecha 24/11/2009, celebrándose el intento de conciliación en fecha 10/12/2009, con el resultado de
intentado sin avenencia.".-
Interpuesto Recurso de Suplicación contra dicha Sentencia por el actor, fue impugnado por la
demandada. Elevados los autos a esta Sala se designó Ponente, acordándose la participación a las partes
de tal designación.
- Por Auto de 14-2-11, oídas las partes, se acordó suspender el procedimiento judicial del
recurso hasta la resolución de la cuestión prejudicial planteada, entre otros, en el recurso 344/10 ante el
Resuelta por sentencia de 19-5-11, y conferido traslado a las partes para alegaciones, se
señaló el 13 de julio de 2011 para su deliberación en Sala General.
Interesa el recurrente primeramente la revisión del hecho quinto de la sentencia para
incorporar que, con respecto a los niveles de acción, el trabajador está expuesto a un nivel diario
equivalente de ruido de 89,1 dB(A) y un nivel de pico de 133,2 dB(C), lo que ciertamente resulta del mismo
informe que referencia tal ordinal y es relevante, como se verá, para la decisión del recurso. Por ende, se
acepta tal revisión.
Y denuncia en el motivo siguiente la infracción del art. 32 del Convenio Colectivo del sector
siderometalúrgico de la provincia de León para los años 2006-2008 (BOP de 13-6-06) y del art 31 del
vigente en el periodo 2009-2011 (BOP 18-2-10) en relación con el RD 286/06 y la Directiva 2003/10 /CE.
En los precitados artículos del convenio se establece el derecho a la percepción de un plus salarial
para los trabajadores cuyo puesto implique una excepcional penosidad, toxicidad o peligrosidad. Con base
al mismo, en su demanda el actor solicitaba el 25% sobre el salario base, al entender concurrían dos de
tales circunstancias - estar sometido a unas condiciones de trabajo con altos niveles de ruido y exposición
a agentes químicos (estireno) -, siéndole reconocido en sentencia un 20% por toxicidad del periodo
diciembre 2008 a octubre de 2009, desestimándose la petición en cuanto a la existencia de peligrosidad o
penosidad por ruido, pues la Juzgadora, con cita de varias sentencias del TS y recogiendo el contenido de
la de 30-11-09, considera que, con los protectores auditivos, no está expuesto a un nivel diario equivalente
de ruido superior a 87 decibelios ni 140 en nivel pico, con lo que no se supera el valor limite.
Sostiene el recurrente que tal jurisprudencia no seria aplicable al presente caso, ya que lo que aquí se
reclama es el plus de peligrosidad y no el de penosidad que es al que se refiere el Tribunal Supremo, más
se trataría, la apuntada, de distinción tangencial o accesoria, pues lo relevante no es que se pida por una u
otra circunstancia sino que se den en su caso las condiciones para que su puesto pueda considerarse
penoso o peligroso en relación al ruido a que está sometido.
Otra cuestión es que ello sea algo objetivo y ajeno en su caso a las medidas de protección que pueda
utilizar el trabajador. Precisamente sobre tal cuestión, y al apreciarse dudas en este órgano de suplicación
acerca de la compatibilidad de aquella jurisprudencia citada por la Juzgadora con la citada Directiva
2003/10 /CE, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y de salud relativas a la exposición de los
trabajadores a los riesgos derivados de los agentes físicos (ruido), se decidió plantear en otros recursos
(343 y 344/10) una cuestión prejudicial, que fue resuelta por el Tribunal de Justicia (Sala Séptima)
mediante sentencia de 19 de mayo de 2011, declarando:
1.- La Directiva 2003/10 / CE del parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de febrero de 2003, sobre
las disposiciones mínimas de seguridad y de salud relativas a la exposición de los trabajadores a los
riesgos derivados de los agentes físicos (ruido) (decimoséptima Directiva especifica con arreglo al ap. 1
del art. 16 de la Directiva 89/391/CEE), en su versión modificada por la Directiva 2007/30 / CE del
Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de junio de 2007, debe interpretarse en el sentido de que un
empresario en cuya empresa el nivel de exposición diaria de los trabajadores al ruido sea superior a los 85
dB(A), medido sin tener en cuenta los efectos de utilización de protectores auditivos individuales, no
cumple con las obligaciones derivadas de dicha Directiva mediante la mera entrega a los trabajadores de
protectores auditivos que permitan reducir la exposición diaria al ruido a un nivel inferior a 80 dB(A),
teniendo este empresario la obligación de aplicar un programa de medidas técnicas o de organización
destinado a reducir la exposición al ruido a un nivel inferior a los 85 dB(A), medido sin tener en cuenta los
efectos de la utilización de protectores auditivos individuales;
2.- La Directiva 2003/10, en su versión modificada por la Directiva 2007/30, debe interpretarse en el
sentido de que no exige que un empresario abone un complemento salarial a los trabajadores que estén
expuestos a un nivel de ruido superior a 85 dB(A), medido sin tener en cuenta los efectos de utilización de
protectores auditivos individuales, por el hecho de no haber aplicado un programa de medidas técnicas o
de organización destinado a reducir el nivel de exposición diaria al ruido. No obstante, el Derecho nacional
debe establecer mecanismos adecuados que garanticen que un trabajador expuesto a un nivel de ruido
superior a 85 dB(A), medido sin tener en cuenta los efectos de la utilización de protectores auditivos
individuales, pueda invocar el cumplimiento por el empresario de las obligaciones preventivas establecidas
en el art 5,apartado 2, de dicha Directiva
Pues bien, la Juzgadora de instancia considera que se deben aplicar los valores límites de exposición
en la determinación de la exposición real del trabajador al ruido teniendo en cuenta la atenuación que
procuran los protectores auditivos individuales utilizados por éste; de modo que aunque en la medición el
valor medio sin protección alcanza los 89,1 dB, con la protección que siempre debe usar el trabajador no
se superan los valores límites de exposición, con lo que entiende no tiene derecho a percibir el plus por
No es éste, como ya ha tenido ocasión de señalar en sentencias de esta misma fecha recaídas en
aquellos recursos, el parecer de la Sala, atendido tanto el texto del Convenio Colectivo, como de la
Directiva 2003/10 y la interpretación que de la misma hace el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en
la citada sentencia del 19 de mayo de 2011, por más que la última jurisprudencia del Tribunal Supremo (a
partir de varias sentencias de 25-11-09 dictadas por el Pleno), analizando un complemento establecido en
convenio distinto más configurado de manera semejante, entienda que no puede apreciarse penosidad por
ruido cuando los protectores auditivos individuales tienen por efecto reducir el nivel de ruido que llega al
oído del trabajador a un nivel inferior a 80 dB (A).
En efecto, dando por reproducido el contenido del artículo 32 del Convenio aplicable vigente, que se
transcribe literalmente en el fundamento segundo de la sentencia impugnada, y como ya dijéramos en
nuestra sentencia de 10-2-10, Rec 29/2010, lo que aquí se juzga es sobre un derecho salarial y no sobre
la legalidad de la situación desde un punto de vista de la normativa de prevención de riesgos laborales. El
derecho salarial se rige por el Convenio colectivo, a cuyos términos hay que atenerse, sin que
necesariamente haya de coincidir el supuesto de hecho que da lugar a la percepción del plus con la
frontera de la legalidad. Sin embargo, a falta de definición del convenio colectivo, ha de concluirse que la
normativa preventiva tiene una función orientadora y, desde luego, cuando dicha normativa es vulnerada
por la empresa, entonces, si dicha vulneración está asociada a un riesgo grave para la vida, seguridad o
salud de los trabajadores, habrá que entender que concurre el supuesto fáctico que da derecho a la
compensación salarial. No obstante dicho concepto salarial no retribuye la situación de ilegalidad, cuya
corrección sigue siendo obligatoria, sino las condiciones de peligrosidad, toxicidad o penosidad, por lo que
no es requisito ineludible que se vulnere la legislación preventiva para que el supuesto de hecho al que se
anuda el derecho salarial se entienda concurrente. Por tanto en este caso el Real Decreto 286/2006, por el
que se incorpora la Directiva 2003/10 /CE, es un elemento orientador esencial, máxime cuando el
convenio colectivo no incorpora definición alguna del concepto al que vincula el derecho salarial discutido.
Y añadíamos, en segundo lugar y entendemos que en consonancia con el criterio del Tribunal de Justicia,
que actualmente el artículo 5.1 del Real Decreto 286/2006 diferencia entre valores que dan lugar a una
acción de los valores límite de exposición que no deben superarse en ningún caso. El valor límite cuya
superación queda prohibida en todo caso, conforme al artículo 8, es de 87 dB(A) de nivel equivalente
diario y 140 dB (C) de nivel de pico. El artículo 5.2 del Real Decreto 286/2006 nos dice que "al aplicar los
valores límite de exposición, en la determinación de la exposición real del trabajador al ruido, se tendrá en
cuenta la atenuación que procuran los protectores auditivos individuales utilizados por los trabajadores".
Por consiguiente, según los hechos probados, en este caso no se supera el valor límite de exposición,
calculado después de aplicar el efecto reductor de los protectores auditivos. Pero no es así en lo relativo a
los valores que dan lugar a una acción, debiendo diferenciarse entre los valores inferiores (80 dBA en nivel
equivalente diario y135 dBC en nivel de pico) y valores superiores (85 dBA en nivel equivalente diario y
137 dBC en nivel de pico), debiendo subrayarse que para los valores de exposición que dan lugar a una
acción no se tendrán en cuenta los efectos producidos por los protectores auditivos. De acuerdo con el
artículo 7 del Real Decreto 286/2006, cuando el nivel de exposición de un trabajador exceda del valor
inferior de exposición que da lugar a una acción, debe proporcionarse al mismo protectores auditivos, si
bien su uso no es obligatorio en tanto en cuanto el nivel de exposición no supere el valor superior que da
lugar a una acción. Aún cuando el nivel de ruido se encuentre entre esos dos valores, de manera que el
uso de los protectores auditivos no sea obligatorio para el trabajador, dice el artículo 7.2 del Real Decreto
286/2006 que el empresario deberá hacer cuanto esté en su mano para que se utilicen protectores
auditivos, fomentando su uso cuando éste no sea obligatorio y velando por que se utilicen cuando sea
obligatorio. Pero si se supera el valor superior que da lugar a una acción, no solamente aparece la
obligación de uso de protectores auditivos por parte de los trabajadores, sino también de establecer y
ejecutar un programa de medidas técnicas y/o de organización destinado a reducir la exposición al ruido
(artículo 4.2). Por ello el uso de protectores auditivos en tal supuesto tiene carácter transitorio, "mientras
se ejecuta el programa de medidas a que se refiere el artículo 4.2 y en tanto el nivel de ruido sea igual o
supere los valores superiores de exposición que dan lugar a una acción" (artículo 7.1.b). Por consiguiente,
por debajo del nivel superior que da lugar a una acción, la obligación del empresario no es la de reducir el
nivel de ruido, sino solamente la de proporcionar protección auditiva a los trabajadores, que pueden usarla
o no voluntariamente, aunque el empresario debe promover su uso. Pero por encima de dicho nivel, cuyo
cálculo es independiente del uso de protectores auditivos, el empresario debe adoptar medidas para
reducir el ruido por debajo del mismo y el uso de protectores auditivos es meramente transitorio y pura
medida subsidiaria de la corrección debida, siendo admisible únicamente con tal carácter provisional
siempre y cuando el nivel de exposición no exceda el valor límite, considerando a efectos de este cálculo
del valor límite, esta vez sí, el efecto atenuador de dichos protectores. Es por ello que, con la normativa
vigente, venimos a estimar que la situación que lugar al derecho al plus nace a partir de que se alcanza o
supera el nivel superior que da lugar a una acción (85 dBA en nivel equivalente diario y 137 dBC en nivel
de pico) y no del nivel inferior, puesto que, aunque en el espacio intermedio sí existe riesgo, el mismo no
puede calificarse como "excepcional" y la normativa reguladora del plus no vincula el derecho al mismo a
una situación de riesgo, sino a una situación de riesgo que ha de calificarse como "excepcional", lo que
alude a un nivel de gravedad y probabilidad cualificado. Pero para el cálculo de dicho nivel es indiferente el
uso de protectores auditivos, ya que la normativa descrita así lo dispone y el efecto de atenuación de los
mismos solamente se toma en consideración para establecer el valor límite que no debe sobrepasarse en
ningún caso mientras se adoptan las medidas de reducción del nivel real de ruido por debajo de los 85
dBA o 137 dBC. Este es el criterio que sustenta también en su sentencia de 19 de mayo de 2011 el
Tribunal Comunitario, que, por demás, aunque contesta (punto 38) que la Directiva 2003/10 no regula,
como tal, ni el pago de un complemento salarial por razón de la penosidad de un puesto de trabajo
derivada de la exposición al ruido, ni la cuestión de si puede o debe tenerse en cuenta el efecto de una
protección auditiva individual para determinar el umbral de exposición al ruido que da lugar a la obligación
de pagar el referido complemento salarial, ni exige tampoco (punto 39) que el incumplimiento por parte del
empresario de las obligaciones preventivas establecidas por dicha directiva se sancione con la obligación
de abonar un complemento salarial, también recuerda que la libertad en la elección de los procedimientos
y los medios destinados a garantizar la aplicación de una directiva, no menoscaba la obligación de los
estados miembros de adoptar todas las medidas necesarias para garantizar su plena eficacia (punto 41) y
que el derecho nacional debe establecer mecanismos adecuados que garanticen que un trabajador
expuesto pueda invocar el cumplimiento por el empresario de las obligaciones preventivas establecidas en
el art 5.2 de la directiva (punto 43), así como que, según el convenio colectivo, debe abonarse un
complemento salarial a las personas que trabajen en condiciones excepcionalmente penosas, pudiendo
esta penosidad resultar de la exposición al ruido (punto 36)
Por lo demás, parece obvio que no puede considerarse que las tareas de un oficial de primera de
mantenimiento, que trabaja (según el informe de Fremap) en las distintas secciones existentes en la
fábrica, conlleven necesariamente la exposición durante toda la jornada a niveles de ruido por encima del
nivel superior que da lugar a una acción, primero porque no existe dato fáctico que apoye tal conclusión y
segundo porque precisamente tal nivel exige de la empresa la adopción de medidas para reducir la
exposición, que se cuentan entre las recomendadas por aquella sociedad de prevención y que no constan
Todo lo cual lleva a considerar que, resultando que el trabajador actor está expuesto a dosis
superiores a los 85 dBA de nivel equivalente diario, tiene derecho a percibir en el período litigioso el
complemento reclamado también por ruido, esto es en cuantía del 25% de su salario base (en vez del 20%
reconocido). El trabajador sigue prestando servicios en puesto que debe ser calificado de penoso y el
convenio colectivo ninguna alusión hace a la atenuación de los equipos de protección individual. Por otra
parte, la continua utilización de los equipos de protección podrá evitar - de ser suficientemente eficientes -
el riesgo de sordera, con lo que el trabajo dejaría de ser "peligroso", pero no puede privar de la calificación
de "penoso", pues sin duda lo es la utilización de aquellos mecanismos durante toda la jornada. El recurso
por tanto es estimado.
Estimamos el recurso de suplicación interpuesto por la representación de D. Eulogio contra la
sentencia de 11 de junio de 2010, dictada por el Juzgado de lo Social n.º 1 de Ponferrada, recaída en
autos número 100/10, seguidos a virtud de demanda promovida por indicado recurrente contra LM
Glasfiber Española S.A, y, en consecuencia, revocamos la misma en el sentido de reconocer el derecho
del actor a percibir en el periodo reclamado el plus litigioso por toxicidad y ruido y sustituir la cantidad
objeto de condena que impone a la demandada por la de 2339,37 euros.
Notifíquese la presente a las partes y a la Fiscalía de este Tribunal Superior de Justicia en su sede de
esta capital. Para su unión al rollo de su razón, líbrese la correspondiente certificación incorporándose su
original al libro sentencias.
Se advierte que contra la presente sentencia cabe recurso de Casación para Unificación de Doctrina,
que podrá prepararse dentro de los diez días siguientes al de su notificación, mediante escrito firmado por
Abogado y dirigido a esta Sala, con expresión sucinta de la concurrencia de requisitos exigidos, previstos
en el artículo 219 de la Ley de Procedimiento Laboral.
Todo el que intente interponer dicho recurso sin tener la condición de trabajador o causahabiente suyo,
o beneficiario del régimen público de la Seguridad Social consignará como depósito la cantidad de 300,00
euros en la cuenta num. 4636 0000 66 1990- 2010 abierta a nombre de la Sección 1 de la Sala de lo
Social de este Tribunal, en la oficina principal en Valladolid del Banco Español de Crédito (BANESTO),
acreditando el ingreso.
Asimismo deberá consignar separadamente en la referida cuenta la cantidad objeto de condena,
debiendo acreditar dicha consignación en el mismo plazo concedido para preparar el Recurso de Casación
Si el recurrente fuera la entidad gestora, y ésta haya sido condenada al pago de prestaciones, deberá
acreditar al tiempo de preparar el citado Recurso, que ha dado cumplimiento a lo previsto en el art. 219.3
en relación con el 192.4 de la Ley de Procedimiento Laboral.
Firme que sea esta sentencia, devuélvanse los autos, junto con la certificación de la misma, al Juzgado
de procedencia para su ejecución.
PUBLICACION.- En la misma fecha fue leída y publicada la anterior Sentencia por el Ilmo. Sr.
Magistrado Ponente, celebrando Audiencia Pública en esta Sala de lo Social. Doy fe.
Publicado por tuasesor @ 9:36
DESPIDO POR AGRESIÓN

References: resolución 
 artículo 32
 Real Decreto 
 artículo 5
 Real Decreto 
 artículo 8
 artículo 5
 Real Decreto 

artículo 7
 Real Decreto 
 artículo 7
 Real Decreto

 artículo 4
 artículo 219