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Timestamp: 2016-09-25 02:14:13+00:00

Document:
Real Decreto 355/2013, de 17 de mayo, por el que se aprueba el Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir (Vigente hasta el 20 de Enero de 2016).
Publicado en BOE n�m. 121 de 21 de Mayo de 2013
Vigencia desde 22 de Mayo de 2013. Esta revisi�n vigente desde 22 de Mayo de 2013 hasta 20 de Enero de 2016
Vigente desde 22/Mayo/2013 hasta 20/Enero/2016
�Aprobaci�n del Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir
�Actualizaci�n y Revisi�n del Plan
�Derogaci�n del Plan Hidrol�gico de Cuenca del Guadalquivir
CONTENIDO NORMATIVO DEL PLAN HIDROL�GICO DE LA DEMARCACI�N HIDROGR�FICA DEL GUADALQUIVIR Y AP�NDICES
�mbito territorial y definici�n de masas de agua
�Zonificaci�n hidrogr�fica del �mbito territorial
�Identificaci�n y delimitaci�n de masas de agua subterr�nea y relaci�n de las de car�cter estrat�gico
�Condiciones de referencia
�Masas de agua artificial o muy modificada
�Definici�n de los sistemas de explotaci�n
�Evaluaci�n de los recursos hidr�ulicos superficiales y subterr�neos
Reg�menes de caudales ecol�gicos
�Caudales ecol�gicos en condiciones ordinarias
�Caudales ecol�gicos en condiciones de sequ�a prolongada
�Control y seguimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos
�Cumplimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos
�Otras cuestiones relacionadas con el cumplimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos
�Orden de preferencia de usos en las concesiones de aguas en general
�Demanda de abastecimiento
�Demanda agraria
�De la mejora de los regad�os existentes
�Previsiones sobre la transformaci�n de tierras en regad�o
�De los criterios de evaluaci�n de los aprovechamientos hidroel�ctricos
�De los condicionantes de ejecuci�n de los aprovechamientos energ�ticos
�Sobre el fomento de los aprovechamientos energ�ticos en presas de titularidad p�blica
�Demanda para otros usos industriales
Asignaci�n y reserva de recursos
�Asignaci�n y reserva de recursos seg�n sistemas de explotaci�n
�Necesidad de transferencia de recursos procedentes de otras cuencas hidrogr�ficas
Utilizaci�n del dominio p�blico hidr�ulico
�Uso privativo por disposici�n legal
�Instalaci�n de dispositivos de medida
�Revisi�n y caducidad de concesiones
�La modernizaci�n de regad�os y la revisi�n concesional
�Condiciones en las concesiones para riego
�Aprovechamientos para riego adquiridos por disposici�n legal
�Vertidos procedentes de concesiones
�Otros principios relativos al r�gimen concesional
�Plazos concesionales
Protecci�n del dominio p�blico hidr�ulico y calidad de las aguas
�Protecci�n de las aguas subterr�neas frente a la intrusi�n de aguas salinas
�Normas espec�ficas para concesiones o autorizaciones de aguas subterr�neas
�Normas generales para la ordenaci�n y control de vertidos
�Consideraci�n de vertidos de escasa importancia
�Vertidos en cauces naturales con r�gimen intermitente de caudal
Reutilizaci�n de aguas depuradas
�Reutilizaci�n de aguas residuales
�Retornos de riego
�Zonas protegidas recogidas en el presente Plan Hidrol�gico
�Relaci�n de zonas protegidas en �reas de captaci�n de agua para abastecimiento
�Relaci�n de zonas protegidas para protecci�n de especies acu�ticas significativas desde el punto de vista socioecon�mico
�Medidas espec�ficas para las presas y azudes
�Relaci�n de zonas protegidas para uso recreativo
�Zonas vulnerables
�Zonas sensibles
�Zonas de protecci�n de h�bitat o especies
�Per�metros de protecci�n de aguas minerales y termales
�Zonas de protecci�n especial
�Humedales
Fen�menos meteorol�gicos extremos
�Protecci�n contra inundaciones
�Protecci�n frente a sequ�as
R�gimen econ�mico financiero de la utilizaci�n del dominio p�blico hidr�ulico
�Excepciones a la aplicaci�n del principio de recuperaci�n de costes
�Canon de regulaci�n
Seguimiento y revisi�n del Plan Hidrol�gico
�Zonas protegidas designadas con posterioridad a la aprobaci�n del Plan Hidrol�gico de cuenca
�Seguimiento y revisi�n del Plan Hidrol�gico
�Agentes del Plan
�Cuestiones generales del Programa de Medidas
.�MASAS DE AGUA SUPERFICIALES DEFINIDAS EN EL PLAN
.�MASAS DE AGUA SUBTERR�NEA DEFINIDAS EN EL PLAN
AP�NDICE 3. CONDICIONES DE REFERENCIA
AP�NDICE 4.
.�MASAS DE AGUA ARTIFICIALES O MUY MODIFICADAS DEFINIDAS EN EL PLAN
AP�NDICE 5.
.�DESCRIPCI�N DEL �MBITO DE LOS SISTEMAS DE EXPLOTACI�N DEFINIDOS EN EL PLAN
AP�NDICE 6.
.�OBJETIVOS MEDIOAMBIENTALES
AP�NDICE 7.
.�ASIGNACI�N Y RESERVA DE RECURSOS
AP�NDICE 8.
.�ZONAS PROTEGIDAS.
AP�NDICE 9.
.�PROGRAMA DE MEDIDAS
TS, Sala Tercera, de lo Contencioso-administrativo, Secci�n 4�, S, 26 Feb. 2015 (Rec. 323/2013)
Ocultar / Mostrar comentarios La Sentencia TS (Sala 3.�, Secci�n 4.�) de 26 de febrero de 2015, Rec. 3232013, declara la nulidad, �nicamente, en lo relativo a la actuaci�n del dragado, del art�culo 11, apartados 1 y 4; apartado 7.5 de la Memoria; 6.3 del anejo 8; apartado 5.2.11 del anejo 10; ap�ndice 2.2.10 del ap�ndice II del programa de medidas, anejo 10, respecto del car�cter de medida complementaria.
La Sentencia TS (Sala 3.�, Secci�n 4.�) de 26 de febrero de 2015, Rec. 3232013, declara la nulidad, �nicamente, en lo relativo a la actuaci�n del dragado, del art�culo 11, apartados 1 y 4; apartado 7.5 de la Memoria; 6.3 del anejo 8; apartado 5.2.11 del anejo 10; ap�ndice 2.2.10 del ap�ndice II del programa de medidas, anejo 10, respecto del car�cter de medida complementaria.
R.D. 355/2013, 17 mayo, derogado por la letra c) de la disposici�n derogatoria �nica del R.D. 1/2016, de 8 de enero, por el que se aprueba la revisi�n de los Planes Hidrol�gicos de las demarcaciones hidrogr�ficas del Cant�brico Occidental, Guadalquivir, Ceuta, Melilla, Segura y J�car, y de la parte espa�ola de las demarcaciones hidrogr�ficas del Cant�brico Oriental, Mi�o-Sil, Duero, Tajo, Guadiana y Ebro (�B.O.E.� 19 enero), el 20 de enero de 2016.
El marco normativo de la planificaci�n hidrol�gica est� configurado por el texto refundido de la Ley de Aguas, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio; la Ley 10/2001 de 5 de julio; la Directiva 2000/60/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre, por la que se establece un marco comunitario de actuaci�n en el �mbito de la pol�tica de aguas; el Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico que desarrolla los t�tulos preliminar, I, IV, V, VI, VII y VIII del texto refundido de la Ley de Aguas, aprobado por el Real Decreto 849/1986, de 11 de abril; el Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica aprobado por el Real Decreto 907/2007, de 6 de julio; la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica; el Real Decreto 1620/2007, de 7 de diciembre, por el que se establece el r�gimen jur�dico de la reutilizaci�n de las aguas depuradas; el Real Decreto 1514/2009, de 2 de octubre, por el que se regula la protecci�n de las aguas subterr�neas contra la contaminaci�n y el deterioro; el Real Decreto 903/2010, de 9 de julio, de evaluaci�n y gesti�n de riesgos de inundaci�n; y este se complementa en la gesti�n de las inundaciones, referida a los planes de inundaci�n, a nivel estatal por el Acuerdo del Consejo de Ministros, de 29 de julio de 2011, por el que se aprueba el Plan Estatal de Protecci�n Civil ante el riesgo de inundaciones, y a nivel auton�mico por los respectivos planes especiales de inundaci�n homologados por la Comisi�n Nacional del Protecci�n Civil.
El marco normativo anterior se completa con el Real Decreto 125/2007, de 2 de febrero, por el que se fija el �mbito territorial de las demarcaciones hidrogr�ficas; el Real Decreto 126/2007, de 2 de febrero, por el que se regulan la composici�n, funcionamiento y atribuciones de los comit�s de autoridades competentes de las demarcaciones hidrogr�ficas con cuencas intercomunitarias, y el Real Decreto 1598/2011, de 4 de noviembre, por el que se establece la composici�n, estructura y funcionamiento del Consejo del Agua de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir y por el que se modifica el Real Decreto 650/1987, de 8 de mayo, por el que se definen los �mbitos territoriales de los Organismos de cuenca y de los planes hidrol�gicos.
Este marco normativo se encuadra en el �mbito de los tratados internacionales suscritos por Espa�a, en especial el Convenio OSPAR sobre la protecci�n del medio ambiente marino del Atl�ntico nordeste, hecho en Par�s el 22 de septiembre de 1992.
El art�culo 40.3 del texto refundido de la Ley de Aguas, establece que el �mbito territorial de cada plan hidrol�gico ser� coincidente con el de la Demarcaci�n Hidrogr�fica correspondiente. En este sentido, el Real Decreto 125/2007, de 2 de febrero, en su art�culo 2.1 ha delimitado la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, lo que quiere decir que el �mbito territorial del presente Plan comprende, �el territorio de la cuenca hidrogr�fica del r�o Guadalquivir, as� como las cuencas hidrogr�ficas que vierten al Oc�ano Atl�ntico desde el l�mite entre los t�rminos municipales de Palos de la Frontera y Lucena del Puerto (Torre del Loro) hasta la desembocadura del Guadalquivir, junto con sus aguas de transici�n. Las aguas costeras tienen como l�mite oeste la l�nea con orientaci�n 213� que pasa por la Torre del Loro y como l�mite este la l�nea con orientaci�n 244� que pasa por la Punta Camar�n, en el municipio de Chipiona�.
A su vez la disposici�n final primera del Real Decreto 1598/2011, de 4 de noviembre, dispone, modificando el Real Decreto 650/1987, que esta Confederaci�n �comprende el territorio de la cuenca hidrogr�fica del r�o Guadalquivir, as� como de las cuencas hidrogr�ficas que vierten al Oc�ano Atl�ntico desde el l�mite entre los t�rminos municipales de Palos de la Frontera y Lucena del Puerto (Torre del Loro) hasta la desembocadura del Guadalquivir, adem�s de las ciudades de Ceuta y Melilla�.
Consecuentemente, la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, al ser el Organismo de cuenca de esta Demarcaci�n Hidrogr�fica, ha elaborado este Plan Hidrol�gico lo que supone la derogaci�n del anterior Plan Hidrol�gico de Cuenca del Guadalquivir, aprobado por el Real Decreto 1664/1998, de 24 de julio, por el que se aprueban los planes hidrol�gicos de cuenca, derogaci�n que se extiende tambi�n a las determinaciones de contenido normativo de este Plan que fue objeto de publicaci�n por la Orden de 13 de agosto de 1999.
La competencia de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir para ello, se basa de manera general en lo establecido en el art�culo 23.1.a) del texto refundido de la Ley de Aguas y se ha expresado a trav�s de su Junta de Gobierno y del Consejo del Agua de la Demarcaci�n de la forma que se relaciona a continuaci�n.
El procedimiento seguido por la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, para la elaboraci�n del presente plan hidrol�gico se ha desarrollado en tres etapas: una primera, en la que de acuerdo con el art�culo 78.1 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica se elabor� un Programa de Trabajo que incluy� un calendario sobre las fases previstas, un estudio general de la Demarcaci�n y las F�rmulas de consulta; una segunda en la que fue elaborado un Esquema Provisional de Temas Importantes en materia de gesti�n de aguas de la Demarcaci�n Hidrogr�fica, y otra tercera en la que se procedi� a la redacci�n del Plan Hidrol�gico propiamente dicho.
En la segunda etapa del proceso de planificaci�n hidrol�gica, y tras la preceptiva consulta p�blica durante un per�odo de seis meses, el Organismo de cuenca elabor� un informe sobre las propuestas, observaciones y sugerencias recibidas al Esquema Provisional de Temas Importantes, incorpor�ndose a dicho documento aquellas que consider� adecuadas conformando as� el citado Esquema.
Posteriormente, en virtud de la disposici�n transitoria �nica incorporada al Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, por el Real Decreto 1161/2010, de 17 de septiembre, y al no estar todav�a constituido el Consejo del Agua de la Demarcaci�n, el Esquema de Temas Importantes se someti� a informe preceptivo del Consejo del Agua de la Cuenca y a la conformidad del Comit� de Autoridades Competentes de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir. El Consejo del Agua con fecha 26 de octubre de 2010 inform� favorablemente el mencionado documento. Por su parte, el Comit� de Autoridades Competentes de la Demarcaci�n, dio su conformidad el 28 de octubre de 2010.
En la tercera etapa del proceso de planificaci�n, el Organismo de cuenca redact� la propuesta de proyecto de Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir. La elaboraci�n del plan se guio por criterios de sostenibilidad ambiental, econ�mica y social en el uso del agua mediante la gesti�n integrada y la protecci�n a largo plazo de los recursos h�dricos, prevenci�n del deterioro del estado de las aguas, protecci�n y mejora del medio y de los ecosistemas acu�ticos, reducci�n de la contaminaci�n y prevenci�n de los efectos de las inundaciones y sequ�as. Adem�s, durante el proceso de elaboraci�n del Plan, se ha intentado dotar al contenido del mismo de un car�cter pedag�gico que permita a los distintos usuarios del agua, el conocimiento de la normativa estatal que le sirve de marco regulador y por la que se rige.
En paralelo a la propia elaboraci�n del plan hidrol�gico, de forma interactiva a lo largo de todo su proceso de desarrollo y toma de decisiones, se ha efectuado el proceso de evaluaci�n ambiental estrat�gica del plan, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 71.6 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica. As�, este plan hidrol�gico ha sido sometido al citado procedimiento, tal y como establece la Ley 9/2006, de 28 de abril, sobre evaluaci�n de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente, con el fin de integrar los aspectos ambientales en dicha planificaci�n.
En consecuencia, el 29 de septiembre de 2008, la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, responsable de la elaboraci�n del plan hidrol�gico y, por tanto, �rgano promotor en el proceso de evaluaci�n ambiental estrat�gica, emiti� el documento inicial que dio comienzo al proceso por el que se comunicaba al �rgano ambiental correspondiente, la Direcci�n General de Calidad y Evaluaci�n Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, actual Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente, el inicio del proceso de elaboraci�n del plan hidrol�gico, seg�n determina el art�culo 18 de la Ley 9/2006, de 28 de abril.
Tras el preceptivo tr�mite de consulta a las administraciones p�blicas afectadas y al p�blico interesado, el �rgano ambiental emiti�, con fecha 30 de julio de 2009 el documento de referencia, tal y como prev�n los art�culos 9 y 19 de la mencionada Ley. En este documento se definen los criterios ambientales estrat�gicos, los principios de sostenibilidad aplicables y el contenido de la informaci�n que debe tenerse en cuenta en la elaboraci�n del Informe de Sostenibilidad Ambiental del plan hidrol�gico.
En el Informe de Sostenibilidad Ambiental se identifican, describen y eval�an los probables efectos significativos sobre el medio ambiente que derivan del Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, as� como unas alternativas razonables, t�cnica y ambientalmente viables, incluida la de no redactar el presente plan, que tienen en cuenta los objetivos y el �mbito territorial de aplicaci�n del plan.
Siguiendo con el proceso de elaboraci�n del plan, con car�cter previo a la preceptiva consulta p�blica de la propuesta de proyecto de Plan Hidrol�gico y con objeto de fomentar y hacer efectiva la participaci�n activa de las partes interesadas en el proceso de planificaci�n, el Organismo de cuenca organiz� jornadas informativas, talleres y mesas de expertos en diferentes lugares de la Demarcaci�n Hidrogr�fica dirigidas al p�blico en general as� como la edici�n y difusi�n de folletos y encuestas.
M�s tarde, la propuesta de proyecto de Plan Hidrol�gico y el informe de Sostenibilidad Ambiental se sometieron a consulta p�blica durante un periodo de seis meses, finalizando el 15 de junio de 2011.
Ultimado el per�odo de consulta p�blica, la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, realiz� un informe sobre las propuestas y sugerencias recibidas, incorporando aqu�llas que consider� adecuadas y, posteriormente el 19 de septiembre de 2012 lo someti� a informe preceptivo del Consejo del Agua de la Demarcaci�n.
En la redacci�n final de la propuesta de proyecto de Plan Hidrol�gico, se tuvo en cuenta la Memoria ambiental, emitida el 14 de septiembre 2012 y aprobada por el Secretario de Estado de Medio Ambiente, el 9 de octubre de 2012, de conformidad con el art�culo 80.4 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica.
Con la conformidad del Comit� de Autoridades Competentes de la Demarcaci�n, en su reuni�n de 19 de septiembre de 2012, la redacci�n final del proyecto de Plan Hidrol�gico y el Informe de Sostenibilidad Ambiental fueron remitidos el 9 de octubre de 2012 al Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente. Este Departamento someti� el proyecto a consulta del Consejo Nacional del Agua, que emiti� su informe preceptivo el 13 de diciembre de 2012, como paso previo a su aprobaci�n mediante real decreto por el Gobierno.
De conformidad con el art�culo 42 del texto refundido de la Ley de Aguas, el contenido del presente plan hidrol�gico comprende una Memoria con once Anejos, en donde se desarrolla: la descripci�n general de la Demarcaci�n, que incluye las masas de agua muy modificadas y el inventario de recursos; la descripci�n de los usos, demandas y presiones sobre las aguas; las prioridades de usos y asignaci�n de recursos, que incluye el r�gimen de caudales ecol�gicos y los sistemas de explotaci�n y balances; la identificaci�n y mapas de las zonas protegidas; los programas de control y estado de las masas de agua; los objetivos medioambientales para las masas de agua; el diagn�stico del cumplimiento de los objetivos medioambientales; el an�lisis econ�mico del uso del agua, que incluye informaci�n sobre la recuperaci�n de costes por los servicios de agua; los planes y programas relacionados; sequ�as e inundaciones; el programa de medidas b�sicas y complementarias; la participaci�n p�blica, que incluye la informaci�n, consulta p�blica y participaci�n activa durante todo el proceso de elaboraci�n del plan; el seguimiento del plan hidrol�gico; y el listado de autoridades competentes de la Demarcaci�n.
En este sentido, siguiendo las previsiones del art�culo 81 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, la documentaci�n del Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir se estructura en, por un lado, la Memoria, acompa�ada de once Anejos y, por otro lado, la Normativa con nueve Ap�ndices, que comprende las determinaciones de contenido normativo del Plan y que forma parte inseparable del presente real decreto. Sin que por ello se reste car�cter vinculante al contenido del Plan previsto en la Memoria y sus Anejos, en particular al Programa de medidas, pues de conformidad con el art�culo 40.4 del texto refundido de la Ley de Aguas los planes hidrol�gicos son p�blicos y vinculantes.
Efectivamente, el Programa de medidas, es un instrumento vinculante y de cumplimiento obligatorio, del que se han extra�do sus principales mandatos de car�cter normativo para trasladarlos a la Normativa que figura a continuaci�n del real decreto, por lo que los principios b�sicos de dicho programa, su parte vinculante, est� estructuralmente en la citada �Normativa�, pero no por ello deja de tener el resto del Programa de medidas car�cter de obligatorio cumplimiento.
La publicidad del plan hidrol�gico, teniendo en cuenta la extensi�n de cada una de las partes en las que se estructura, se materializa, tal y como figura en la disposici�n adicional cuarta del presente real decreto, a trav�s de: la publicaci�n formal del contenido normativo del Plan y sus Ap�ndices, junto con el real decreto de aprobaci�n, en el Bolet�n Oficial del Estado; y la publicaci�n de la Memoria y sus Anejos en la p�gina Web de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir.
El real decreto consta de dos art�culos, seis disposiciones adicionales, una disposici�n derogatoria, y dos disposiciones finales, y la Normativa del Plan Hidrol�gico.
La Normativa que se aprueba, consta de 68 art�culos, estructurados en diez cap�tulos dedicados al �mbito territorial y a la definici�n de masas de agua (I), los objetivos medioambientales (II), los reg�menes de caudales ecol�gicos (III), la prioridad y compatibilidad de usos y demandas (IV), la asignaci�n y reserva de recursos (V), la utilizaci�n del Dominio P�blico Hidr�ulico (VI), la protecci�n del Dominio P�blico Hidr�ulico y la calidad de las aguas (VII), el r�gimen econ�mico-financiero de la utilizaci�n del Dominio P�blico Hidr�ulico (VIII), el seguimiento y revisi�n del plan hidrol�gico (IX) y el resumen del programa de medidas (X).
En su virtud, a propuesta del Ministro de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente, con la aprobaci�n previa del Ministro de Hacienda y Administraciones P�blicas, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 17 de mayo de 2013,
Aprobaci�n del Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir 1. De acuerdo con lo dispuesto en el art�culo 40.5 del texto refundido de la Ley de Aguas, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, se aprueba el Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir.
2. La estructura del Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir de conformidad con el art�culo 81 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, aprobado por el Real Decreto 907/2007, de 6 de julio, es la siguiente:
a) Una Memoria y once Anejos con los siguientes t�tulos: masas de agua muy modificada (anejo 1); inventario de recursos (anejo 2); usos y demandas (anejo 3); registro de zonas protegidas (anejo 4); caudales ecol�gicos (anejo 5); sistemas de explotaci�n y balance (anejo 6); inventario de presiones (anejo 7); objetivos medioambientales (anejo 8); recuperaci�n de costes (anejo 9); programa de medidas (anejo 10) y participaci�n p�blica (anejo 11).
b) Una Normativa del Plan que se inserta a este real decreto acompa�ada de nueve Ap�ndices con los siguientes t�tulos: masas de agua superficial definidas en el Plan (ap�ndice 1); masas de agua subterr�nea definidas en el Plan (ap�ndice 2); condiciones de referencia (ap�ndice 3); masas de agua artificial o muy modificada definidas en el Plan (ap�ndice 4); descripci�n del �mbito de los sistemas de explotaci�n definidos en el Plan (ap�ndice 5); objetivos medioambientales (ap�ndice 6); asignaci�n y reserva de recursos (ap�ndice 7); zonas protegidas (ap�ndice 8) y programa de medidas (ap�ndice 9).
3. El �mbito territorial del Plan es el definido en el art�culo 2.1 del Real Decreto 125/2007, de 2 de febrero, por el que se fija el �mbito territorial de las demarcaciones hidrogr�ficas.
Condiciones para la realizaci�n de las infraestructuras hidr�ulicas promovidas por la Administraci�n General del Estado Las infraestructuras hidr�ulicas promovidas por la Administraci�n General del Estado y previstas en el Plan Hidrol�gico de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir ser�n sometidas, previamente a su realizaci�n, a un an�lisis sobre su viabilidad t�cnica, econ�mica y ambiental por la Administraci�n General del Estado. En cualquier caso, su construcci�n se supeditar� a la normativa vigente sobre evaluaci�n de impacto ambiental, a las disponibilidades presupuestarias y a los correspondientes planes sectoriales, cuando su normativa espec�fica as� lo prevea.
Adaptaci�n y consolidaci�n de m�tricas y umbrales para la valoraci�n del estado de las masas de agua Mediante Orden del Ministro de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente a propuesta de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, y previo informe favorable del Consejo del Agua de la Demarcaci�n, se podr�n incorporar, adaptar y consolidar las m�tricas, condiciones de referencia y umbrales necesarios para evaluar el estado de las masas de agua de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, hasta lograr una adecuada valoraci�n a los efectos de poder presentar una imagen integrada y coherente del estado de las masas de agua, conforme a las nuevas disposiciones o a los nuevos avances cient�ficos y t�cnicos, nacionales y comunitarios que se produzcan en la identificaci�n y utilizaci�n de dichos par�metros. Se considera que no existe deterioro de las masas de agua en caso de que �ste sea resultado en exclusiva de la incorporaci�n de nuevos par�metros que ofrezcan una determinaci�n m�s precisa de su estado. Para verificar la evoluci�n del estado de las masas de agua, en las sucesivas revisiones del Plan Hidrol�gico se detallar� junto con la valoraci�n m�s actualizada, la recogida inicialmente en este Plan.
Programa de medidas Dentro del Programa de medidas, que forma parte inseparable de este plan hidrol�gico, se priorizar�n, en funci�n de las disponibilidades presupuestarias, aquellas actuaciones que repercutan sobre masas de agua que tengan un estado o potencial peor que �bueno�, para conseguir los objetivos medioambientales propuestos y alcanzar el buen estado o potencial en los plazos previstos. Asimismo, dentro de estas actuaciones, se fomentar�n las medidas que sean m�s sostenibles tanto desde el punto de vista medioambiental como econ�mico. Todo ello sin perjuicio del obligado cumplimiento de las partes del programa de medidas que se han incorporado a la Normativa referida en el art�culo 1.2.b) de las que de su propio tenor se derive su car�cter obligatorio.
Integraci�n de la protecci�n del medio h�drico en el resto de pol�ticas sectoriales Con objeto de alcanzar un nivel elevado de protecci�n y mejora de la calidad del medio acu�tico, de conformidad con el art�culo 43.3 del texto refundido de la Ley de Aguas, las exigencias de la protecci�n del medio h�drico deber�n integrarse en la definici�n y ejecuci�n de las pol�ticas, planes, programas y proyectos sectoriales a desarrollar en la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, en particular con el fin de promover un uso racional, equilibrado y sostenible del agua.
Publicidad Dado el car�cter p�blico de los planes hidrol�gicos, conforme a lo dispuesto en el art�culo 40.4 del texto refundido de la Ley de Aguas, cualquier persona podr� consultar el contenido del Plan en la sede de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir. Igualmente esta informaci�n estar� disponible en su p�gina Web (www.chguadalquivir.es).
R�gimen econ�mico De la aplicaci�n del presente real decreto no podr� derivarse ning�n incremento de gasto de personal. Las nuevas necesidades de recursos humanos que, en su caso, pudieran surgir como consecuencia de las obligaciones normativas contempladas en este real decreto, deber�n ser atendidas mediante la reordenaci�n o redistribuci�n de efectivos.
Actualizaci�n y Revisi�n del Plan De conformidad con lo dispuesto en la disposici�n adicional und�cima, apartado 6, del texto refundido de la Ley de Aguas, este Plan ser� revisado antes del 31 de diciembre de 2015.
Derogaci�n del Plan Hidrol�gico de Cuenca del Guadalquivir Quedan derogados el art�culo 1.1.e) �Plan Hidrol�gico del Guadalquivir� del Real Decreto 1664/1998, de 24 de julio, por el que se aprueban los planes hidrol�gicos de cuenca y la Orden de 13 de agosto de 1999 por la que se dispone la publicaci�n de las determinaciones de contenido normativo del Plan Hidrol�gico del Guadalquivir aprobado por Real Decreto 1664/1998, de 24 de julio.
T�tulo competencial Este real decreto se dicta al amparo de lo dispuesto en el art�culo 149.1.22� de la Constituci�n Espa�ola que atribuye al Estado la competencia sobre la legislaci�n, ordenaci�n y concesi�n de recursos y aprovechamientos hidr�ulicos cuando las aguas discurran por m�s de una comunidad aut�noma.
CAP�TULO 1�mbito territorial y definici�n de masas de agua
�mbito territorial El �mbito territorial de este Plan Hidrol�gico es el territorio de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir definido por el Real Decreto 125/2007, de 2 de febrero.
Zonificaci�n hidrogr�fica del �mbito territorial 1. A los efectos de la evaluaci�n de recursos superficiales y otros fines, la demarcaci�n se ha dividido en las veinticinco (25) subzonas que se presentan en el Cuadro C.2.1.
Cuadro C.2.1 Zonificaci�n hidrogr�fica de la Demarcaci�n
Guadalbull�n.
J�ndula.
Yeguas, Mart�n Gonzalo y Arenoso.
Guadalquivir entre Marmolejo y C�rdoba (Guadalmellato).
Guadalquivir entre C�rdoba (Guadalmellato) y Palma del R�o.
Bemb�zar, Retortillo, Guadalora y Guadalbacar.
Alto y Medio Genil hasta embalse de Izn�jar.
Guadalquivir entre Palma del R�o (Genil) y Alcal� del R�o.
Guadalquivir entre Alcal� del R�o y Bonanza.
Guada�ra.
Fuente Vieja, Salado de Mor�n, Salado de Lebrija y Ca�o de Trebujena.
Identificaci�n y delimitaci�n de masas de agua superficial 1. En la Demarcaci�n Hidrogr�fica se han definido 443 masas de agua superficial, de las cuales 392 son de la categor�a r�o, 35 masas de la categor�a lago, 13 masas de agua de transici�n y 3 masas de aguas costeras que se presentan en las tablas T.I.1, T.I.2, T.I.3 y T.I.4 del ap�ndice 1, indicando c�digos, nombre de la masa y las coordenadas de su centroide.
Las 392 masas de agua de la categor�a r�o se dividen en las tipolog�as que presenta el Cuadro C.3.1.
Cuadro C.3.1 Tipolog�a de las masas de agua superficial de la categor�a r�o
N.� masas
102. R�os de la depresi�n del Guadalquivir
106. R�os sil�ceos del piedemonte de Sierra Morena
107. R�os mineralizados mediterr�neos de baja altitud
108. R�os de la baja monta�a mediterr�nea sil�cea
109. R�os mineralizados de baja monta�a mediterr�nea
111. R�os de monta�a mediterr�nea sil�cea
112. R�os de monta�a mediterr�nea calc�rea
114. Ejes mediterr�neos de baja altitud
116. Ejes mediterr�neo-continentales mineralizados
117. Grandes ejes en ambiente mediterr�neo
Las masas de agua sobre embalses se dividen, asimismo, en las categor�as que recoge el Cuadro C.3.2.
Cuadro C.3.2 Tipolog�a de las masas de agua superficial sobre embalses
2. Monom�ctico, sil�ceo de zonas h�medas, con temperatura media anual mayor de�15 �C, pertenecientes a r�os de cabecera y tramos altos
4. Monom�ctico, sil�ceo de zonas no h�medas, pertenecientes a r�os de cabecera y tramos altos
5. Monom�ctico, sil�ceo de zonas no h�medas, pertenecientes a r�os de la red principal
7. Monom�ctico, calc�reo de zonas h�medas, con temperatura media anual menor de�15 �C, pertenecientes a r�os de cabecera y tramos altos
10. Monom�ctico, calc�reo de zonas no h�medas, pertenecientes a r�os de cabecera y tramos altos
11. Monom�ctico, calc�reo de zonas no h�medas, pertenecientes a r�os de la red principal
12. Monom�ctico, calc�reo de zonas no h�medas, pertenecientes a tramos bajos de ejes principales
2. Las masas de la categor�a lago se dividen, asimismo, en las tipolog�as se�aladas en el Cuadro C.3.3 (*Hay dos lagos que se clasifican por similitud con la tipolog�as correspondientes a masas de agua muy modificadas asimilables a lagos previstas en la Orden ARM/2656/2008 por la que se aprueba la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica apartado 2.2.2.3.1).
Cuadro C.3.3 Tipolog�a de las masas de agua superficiales de la categor�a lago
265. Lago c�rstico, evaporitas, hipog�nico o mixto, peque�o
267. Lago interior de cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n baja, temporal
268. Lago interior de cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n media, permanente
269. Lago interior de cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n media, temporal
270. Lago interior de cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n alta o muy alta, permanente
271. Lago interior de cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n alta o muy alta, temporal
273. Lago interior de cuenca de sedimentaci�n, hipersalino, temporal
275. Lago interior de cuenca de sedimentaci�n, de origen fluvial, tipo llanura de inundaci�n, mineralizaci�n alta o muy alta
277. Lago interior de cuenca de sedimentaci�n, asociado a turberas alcalinas
3. A su vez las masas de agua de transici�n se dividen en las tipolog�as del Cuadro C.3.4.
Cuadro C.3.4 Tipolog�a de las masas de agua superficial de la categor�a de transici�n
701. Aguas de transici�n atl�nticas de renovaci�n baja. (aguas muy modificadas por presencia de puerto)
392. Estuario atl�ntico mesomareal con descarga irregular del r�o
4. Las tres masas de agua costera, se clasifican en las siguientes tipolog�as:
Cuadro C.3.5 Tipolog�a de las masas de agua superficial de la categor�a de costera
493. Aguas costeras atl�nticas del golfo de C�diz
499. Aguas costeras atl�nticas influenciadas por aportes fluviales
Identificaci�n y delimitaci�n de masas de agua subterr�nea y relaci�n de las de car�cter estrat�gico 1. En la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir se definen las sesenta (60) masas de agua subterr�nea que recoge la tabla T.II.1 del ap�ndice 2, con indicaci�n de su c�digo, nombre y coordenadas X e Y de sus centroides. Su ubicaci�n se presenta, asimismo, en la L�mina denominada masas de aguas subterr�neas del ap�ndice
2. El c�digo y denominaci�n de las masas de agua subterr�nea coinciden con los de las antiguas Unidades Hidrogeol�gicas, con la salvedad de las masas ubicadas en unidades hidrogeol�gicas compartidas con otras cuencas hidrogr�ficas, para las que la masa recoge, �nicamente, la parte de la Unidad situada sobre la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir.
3. Las masas de agua subterr�neas que se enuncian a continuaci�n tienen un car�cter estrat�gico en el presente Plan, por su importancia para el abastecimiento humano o por su contribuci�n al mantenimiento de las aportaciones a grandes embalses de regulaci�n o por su relevancia medioambiental.
a) 05.01. Sierra de Cazorla.
b) 05.02. Quesada - Castril.
c) 05.03. Duda - La Sagra.
d) 05.22. Mentideros - Montesinos.
e) 05.32. Depresi�n de Granada.
f) 05.35. Cabra - Graena.
g) 05.36. Rute - Horconera.
h) 05.37. Albayate - Chanzas.
i) 05.40. Sierra Gorda - Zafarraya.
j) 05.42. Tejeda - Almijara - Las Gu�jaras.
k) 05.49. Gerena-Posadas.
l) 05.51. Almonte - Marismas.
m) 05.65. Sierra de Padul.
n) 05.66. Grajales - Pandera-Carchel.
�) 05.70. Gracia - Ventisquero.
o) 05.72. Sierra de Ca�ete.
De acuerdo a lo que establece el art�culo 42.5, estas masas se reservar�n fundamentalmente para el abastecimiento urbano.
Condiciones de referencia 1. Conforme a lo previsto en los art�culos 7, 8 y 10 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica, aprobado por el Real Decreto 907/2007, de 6 de julio. condiciones de referencia para los diferentes tipos de masas de agua superficial se presentan en las tablas del ap�ndice 3.
2. Antes de la pr�xima revisi�n del Plan Hidrol�gico se realizar�n los estudios necesarios para la actualizar las condiciones de referencia en las distintas categor�as y tipolog�as de masa de agua.
Masas de agua artificial o muy modificada 1. Se denomina masa de agua muy modificada a una masa de agua superficial que, como consecuencia de alteraciones f�sicas producidas por la actividad humana, ha experimentado un cambio sustancial en su naturaleza.
3. Las masas de agua superficial que se designan en la demarcaci�n como aguas artificiales o aguas muy modificadas se recogen en las Tablas T.IV.1 Aguas artificiales o muy modificadas asimilables a r�os, T.IV.2 Aguas artificiales o muy modificadas asimilables a lagos y T.IV.3 Aguas artificiales o muy modificadas asimilables a aguas de transici�n del ap�ndice 4. Se designan dos masas de agua artificial, la Balsa de Lebrija y la Laguna del Tarelo y ciento diecis�is muy modificadas.
Definici�n de los sistemas de explotaci�n 1. De acuerdo con el art�culo 19.1 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica, en la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir se han definido ocho sistemas de explotaci�n que se enuncian a continuaci�n, con sus correspondientes subsistemas:
Sistema 3. Abastecimiento de C�rdoba.
Sistema 4. Abastecimiento de Ja�n.
Sistema 7. Regulaci�n General.
Subsistema de Regulaci�n General.
Subsistema Da�ador.
Subsistema Mart�n Gonzalo.
Subsistema J�ndula-Montoro.
Subsistema Guadalent�n.
Sistema 8. Bemb�zar-Retortillo.
El �mbito de los sistemas de explotaci�n se describe en el ap�ndice 5 y en la L�mina L.V.I de dicho ap�ndice se presenta gr�ficamente la ubicaci�n de los sistemas de explotaci�n definidos bas�ndose en criterios territoriales de superficie.
2. Para posibilitar el an�lisis global de comportamiento en toda la Demarcaci�n Hidrogr�fica, los sistemas de explotaci�n definidos en el apartado primero se integran, de forma simplificada, como sistemas parciales en un sistema �nico de acuerdo con lo dispuesto en el art�culo 19.5 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica.
3. Con la finalidad de aumentar la garant�a de suministro, es un objetivo del Plan el sistema �nico de explotaci�n, salvo:
a) Abastecimiento a grandes aglomeraciones urbanas, Sistemas de Abastecimiento de m�s de 150.000 habitantes.
b) Aquellos casos en que la interconexi�n sea t�cnica, ambiental o econ�micamente no viable.
4. Con objeto de permitir una gesti�n �ptima dentro de un sistema de los recursos disponibles en cantidad y calidad y aumentar la garant�a del suministro, debe interconectarse, o completarse la interconexi�n, del mayor n�mero posible de Unidades de Demandas con los recursos disponibles.
5. Las Masas de Agua Subterr�nea definidas en el art�culo 4 se adscriben a los sistemas de explotaci�n de recursos en la forma expresada en el Cuadro C.7.1.
Cuadro C.7.1 Adscripci�n de las masas de agua subterr�nea a los sistemas de explotaci�n de recursos (ser)
Masa de agua subterr�nea
Bail�n-Guarrom�n-Linares.
Hu�scar-Puebla de D. Fadrique.
Orce-Mar�a-C�llar.
Jabalc�n.
Depresi�n de Granada.
B�dmar-J�dar.
Mancha Real-Pegal�jar.
Almad�n-Carluca.
Tejeda-Almijara-Las Gu�jaras.
Altiplanos de �cija.
Arahal-El Coronil-Mor�n-Puebla de Cazalla.
Sierra de Ca�ete.
6. De conformidad con el art�culo 9.2 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica el Cuadro C.7.2 presenta la propuesta de las masas de agua subterr�nea compartidas con otras demarcaciones, resultantes de la partici�n de antiguas unidades hidrogeol�gicas compartidas con otras cuencas hidrogr�ficas y para las que el Plan Hidrol�gico Nacional podr� establecer determinados criterios para ordenar su explotaci�n compartida.
Cuadro C.7.2 Masas de agua subterr�nea resultantes de la partici�n de antiguas unidades hidrogeol�gicas compartidas con otras cuencas hidrogr�ficas
N.� Orden
C�digo y nombre Plan Hidrol�gico de la demarcaci�n del Guadalquivir
C�digo y nombre Plan Hidrol�gico de la demarcaci�n con quien comparte
Compartida con (1) 1
05.06 Orce-Mar�a.
07.27 Orce-Mar�a.
05.42 Tejeda-Almijara-Las Gu�jaras.
060.061 Sierra de Albu�uelas
060.062 Sierra de las G�ajaras
05.72 Sierra de Ca�ete.
060.041 Sierra de Ca�ete Sur.
Evaluaci�n de los recursos hidr�ulicos superficiales y subterr�neos 1. Los recursos hidr�ulicos naturales superficiales se han evaluado para todo el �mbito de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, a escala mensual y con una resoluci�n espacial de 1 km2 para el per�odo 1940/41 a 2005/06.
2. En los estudios sobre recursos de la cuenca ser�n de obligada utilizaci�n, a fin de asegurar su homogeneidad, los valores que recoge la Web del Organismo de cuenca sobre aportaciones anuales medias y las series de aportaciones mensuales de las unidades de zonificaci�n hidrogr�fica para el per�odo indicado en el punto anterior.
3. Los recursos hidr�ulicos naturales medios totales de la cuenca se han evaluado en 7.043 hm3/a�o, no superando la mitad de los a�os los 5.585 hm3/a�o. Hay que tener en cuenta que los estudios se han basado en la serie hist�rica 1940/41-2005/06, la de m�xima longitud disponible en el momento de la redacci�n del Plan. Esta cifra es sensiblemente inferior si se reduce la longitud de la serie a 1.980/81 a 2005/06 en la cual los recursos naturales medios son de 5.755 hm3/a�o, no superando la mitad de los a�os los 4.015 hm3/a�o. Las previsiones de futuro pueden, por tanto, desviarse de la realidad en funci�n de las caracter�sticas de los a�os hidrol�gicos venideros. El Cuadro C.8.1 presenta la distribuci�n de la aportaci�n natural seg�n las subzonas del art�culo 2.
Cuadro C.8.1 Evaluaci�n de los recursos naturales en la demarcaci�n seg�n las zonas definidas en el art�culo 2 de la presente normativa
hm�/a�o
Guadalbull�n
Yeguas, Mart�n Gonzalo y Arenoso
Guadalquivir entre Marmolejo y C�rdoba (Guadalmellato)
Guadalquivir entre C�rdoba (Guadalmellato) y Palma del R�o (Genil)
Bemb�zar, Retortillo, Guadalora y Guadalbacar
Alto y Medio Genil hasta el embalse de Izn�jar
Guadalquivir entre Palma del R�o (Genil) y Alcal� del R�o
Guadalquivir entre Alcal� del R�o y Bonanza
Guada�ra
Fuente Vieja, Salado de Mor�n, Salado de Lebrija y Ca�o de Trebujena
4. Una parte de los recursos hidr�ulicos del apartado anterior son de procedencia subterr�nea, contribuyendo con su regulaci�n natural al mantenimiento del flujo de base de los cursos superficiales. En la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, los recursos hidr�ulicos naturales de procedencia subterr�nea se han evaluado seg�n las masas de agua subterr�nea del art�culo 4 y se recogen en el Cuadro C.8.2, defini�ndose la recarga y el recurso disponible, entendiendo �ste, en el sentido que establece la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica, como el valor medio interanual de la tasa de recarga total de la masa de agua subterr�nea, menos el flujo interanual medio requerido para conseguir los objetivos de calidad ecol�gica para el agua superficial asociada para evitar cualquier disminuci�n significativa en el estado ecol�gico de tales aguas, y cualquier da�o significativo a los ecosistemas terrestres asociados.
Con ello, el total de los recursos hidr�ulicos naturales subterr�neos disponibles en el conjunto de las masas de agua subterr�nea definidas en la demarcaci�n se cifra en 1962,24 hm3/a�o. Los usos a los que se destinen estos recursos subterr�neos y los que existan fuera de las masas de agua definidas se atendr�n a lo especificado al respecto en el art�culo 42.
Cuadro C.8.2 Recursos hidr�ulicos subterr�neos en la demarcaci�n por masa de agua subterr�nea
Cod. masa de agua subterr�nea
(hm�/a�o)
5. El Organismo de cuenca estar� en contacto con la Oficina Espa�ola de Cambio Clim�tico para, a la vista de la informaci�n recibida, incorporar los cambios que puedan afectar los objetivos del Plan Hidrol�gico.
6. Deber�n extremarse las medidas de ahorro y utilizaci�n conjunta de aguas superficiales y subterr�neas para subsanar los eventuales d�ficits, sin afecci�n a derechos establecidos, y siempre de acuerdo con las Normas que sobre explotaci�n y otorgamiento de autorizaciones y concesiones, se establecen en este documento para las aguas subterr�neas, sin perjuicio de lo que pueda establecerse en otra normativa de rango superior.
CAP�TULO 2Objetivos medioambientales
Objetivos medioambientales Los objetivos medioambientales a alcanzar en las diferentes masas de agua de la Demarcaci�n son los que se definen en el ap�ndice 6.
Deterioro temporal del estado de las masas de agua 1. Conforme al art�culo 38 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica, se podr� admitir el deterioro temporal del estado de una o varias masas de agua cuando se den causas naturales o de fuerza mayor que sean excepcionales o no hayan podido preverse razonablemente, o cuando tengan lugar resultados de circunstancias derivadas de accidentes que tampoco hayan podido preverse razonablemente. Entre estas causas se se�alan las siguientes:
a) Avenidas de caudal superior al de la m�xima crecida ordinaria definida en el art�culo 4.2 del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico que desarrolla los t�tulos preliminar, I, IV, V, VI, VII, y VIII del texto refundido de la Ley de Aguas, aprobado por Real Decreto 849/1986, de 11 de abril.
b) Sequ�as prolongadas, entendi�ndose por tales las correspondientes al estado de alerta o al establecido en el Plan especial de actuaci�n en situaciones de alerta y eventual sequ�a de la cuenca del Guadalquivir, aprobado por Orden MAM/698/2007, de 21 de marzo, por la que se aprueban los planes especiales de actuaci�n en situaciones de alerta y eventual sequ�a en los �mbitos de los planes hidrol�gicos de cuencas intercomunitarias.
c) Se considerar�n accidentes que no hayan podido preverse razonablemente los siguientes eventos, siempre que se hayan debido a causas fortuitas o de fuerza mayor: vertidos ocasionales, fallos en sistemas de almacenamiento de residuos, incendios en industrias y accidentes en el transporte. Asimismo se considerar�n las circunstancias derivadas de incendios forestales.
2. Se deber�n cumplir las condiciones que para situaciones de deterioro temporal establece la normativa vigente y en especial el art�culo 38 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica.
Condiciones para las nuevas modificaciones o alteraciones 1. Durante el per�odo de vigencia de este Plan Hidrol�gico podr�n admitirse nuevas modificaciones de las caracter�sticas f�sicas de una masa de agua superficial o alteraciones del nivel de las masas de agua subterr�nea, a�n cuando se produjera el deterioro del estado de una masa de agua o incluso la no consecuci�n del buen estado o, en su caso, buen potencial, siempre y cuando se cumplan las condiciones establecidas en el art�culo 4.7 de la Directiva 2000/60/CE
, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre, por la que se establece un marco comunitario de actuaci�n en el �mbito de la pol�tica de aguas; as� como en el art�culo 39 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica.
2. Con fundamento en lo expuesto en el apartado anterior, se prev� la modificaci�n de las caracter�sticas f�sicas de las masas recogidas en el Cuadro C.11.1:
Cuadro C.11.1 Masas de agua donde se prev� la modificaci�n de las caracter�sticas f�sicas
C�digo masa
R�os Salobre y Angonilla.
Afectada por el futuro embalse de la presa de Zapateros actualmente en construcci�n.
R�o Guadalimar hasta el r�o Guadalmena.
Afectada por el futuro embalse de la presa de Siles actualmente en construcci�n.
3. Atendiendo a las actuaciones contenidas en el Anexo II de Ley 10/2001, de 5 de julio, la Ley del Plan Hidrol�gico Nacional, y en el Programa de Medidas de este Plan, desarrollado en el Ap�ndice 9 de la Memoria y cuyo resumen figura en el Cap�tulo 10, y en virtud de la normativa indicada en el primer apartado y de la legislaci�n aplicable en materia de protecci�n del medio ambiente, las masas de agua recogidas los cuadros C.11.2 y C.11.3 podr�an sufrir modificaciones de sus caracter�sticas f�sicas debidas a las siguientes actuaciones siempre que sean t�cnicas, econ�micas y medioambientalmente factibles:
Cuadro C.11.2 Masas de agua que podr�an sufrir modificaciones por la aplicaci�n de medidas del Plan Hidrol�gico Nacional (Ley 10/2001)
R�o Genil aguas abajo de la presa de Cordobilla.
R�o Fardes aguas abajo del r�o Guadix hasta el r�o Guadiana Menor.
Regulaci�n en cabecera del r�o Gor afectado por la margen derecha.
Tramo Alto r�o Guadahortuna.
Regulaci�n de caudales.
R�o Frailes y Afluentes.
R�o Guadalbull�n hasta Los Infantes.
Regulaci�n en cabecera r�os Eliche. Laminaci�n de avenidas y regulaci�n de caudales.
Tramo alto del r�o Genil y tramos bajos de los r�o Darro y Dilar.
Afectada en caso de desarrollarse la Uni�n de los cauces de los barrancos situados en la zona norte de Granada en el r�o Genil.
R�o Guadalquivir aguas abajo de la presa de Villafranca hasta el r�o Guadajoz.
Afectada en caso de desarrollarse la Remodelaci�n del r�o Guadalquivir a su paso por C�rdoba. Fase II.
R�o Monachil.
Afectada en caso de desarrollarse el Encauzamiento y Acondicionamiento del m�rgenes del r�o Monachil entre Monachil y Granada.
R�o Guadalimar desde la presa de Giribaile hasta el arroyo Fuente �lamo.
R�o Genil aguas abajo del r�o Cubillas hasta el embalse de Izn�jar.
Afectada en caso de desarrollarse el Encauzamiento del r�o Genil a su paso por Villanueva de Mes�a.
R�o Quiebrajano.
Afectada en caso de desarrollarse la Presa de laminaci�n en confluencia del Eliche y Quiebrajano.
Tramo alto del r�o Genil y tramos bajos de los r�os Darro y Dilar.
Afectada en caso de desarrollarse el Acondiciona-miento de los r�o Genil y Cubillas en la Vega de Granada.
R�o Cubillas aguas abajo del r�o Frailes.
Tramo Alto del r�o Darro.
Laminaci�n de avenidas.
Cuadro C.11.3 Masas de agua que podr�an sufrir modificaciones por la aplicaci�n del programa de medidas
Cabecera del r�o Guadal�n.
Afectadas por el futuro embalse de la presa de Castillo de Montiz�n prevista en el Programa de Medidas.
R�os Guadal�n aguas arriba del r�o Da�ador y r�o La Manta.
R�o Guadix y afluentes.
R�o Guadiana Menor aguas abajo del r�o Fardes.
Regulaci�n de excedentes de los embalses de Francisco Abell�n y Negrat�n.
4. Las caracter�sticas f�sicas de las masas de agua de transici�n referidas en el Cuadro C.11.4 podr�n verse modificadas, si se cumplen las condiciones necesarias para su realizaci�n, por los dragados del canal de navegaci�n del Puerto de Sevilla, de conformidad con lo dispuesto en los apartados anteriores.
Cuadro C.11.4 Masas de agua que podr�an modificarse por la realizaci�n del dragado de navegaci�n del Puerto de Sevilla
Dragados del canal de navegaci�n del Puerto de Sevilla.
Cortas de los Jer�nimos, Los Olivillos y Fernandina.
CAP�TULO 3Reg�menes de caudales ecol�gicos
Caudales ecol�gicos en condiciones ordinarias 1. El r�gimen de caudales ecol�gicos se establece conforme a los estudios realizados, recogidos en el anejo 5 de la Memoria del Plan Hidrol�gico, y al marco estipulado en la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica, y conforme a lo regulado en los art�culos 42 y 59 del texto refundido de la Ley de Aguas.
No es de aplicaci�n el presente art�culo en las situaciones de sequ�a prolongada reguladas en el art�culo 13, ni en las maniobras necesarias para la prevenci�n de inundaciones y laminaci�n de avenidas.
2. Los componentes del r�gimen de caudales en las masas de agua superficiales de la categor�a r�o son:
– R�gimen de caudales m�nimos.
– Caudales m�ximos que no deben ser superados durante la operaci�n y gesti�n ordinaria de las infraestructuras hidr�ulicas en determinadas �pocas del a�o.
– Caudal generador en las masas de agua situadas aguas abajo de importantes infraestructuras de regulaci�n.
3. El R�gimen de caudales m�nimos se asegurar�:
a) En las masas de agua situadas aguas abajo de las principales infraestructuras de regulaci�n, mediante los caudales m�nimos diarios, contabilizados como media diaria del caudal circulante, que, por per�odos temporales, se se�alan en el Cuadro C.12.1.Los puntos de control de estos caudales estar�n situados aguas abajo de la presa en un tramo no superior a cinco kil�metros.
Cuadro C.12.1 Caudales m�nimos, por per�odos temporales, aguas abajo de los principales embalses de regulaci�n que se se�alan
R�gimen de caudales m�nimos (l/s)
El Portillo (2) 350
El Negrat�n
Francisco Abell�n
Guadal�n
Yeguas (3) 230
J�ndula (2) 50
Mart�n Gonzalo
San Rafael de Navallana (3) 210
Vadomoj�n
La Bre�a (3) 310
Bemb�zar (3) 280
Jos� Tor�n
Melonares (2) 140
Gergal (3) (4) 200
b) En los puntos de control que se indican en el cuadro C.12.2, mediante los caudales m�nimos diarios que se se�alan:
Cuadro C.12.2 Caudales m�nimos, por per�odos temporales, en los puntos de control que se se�alan
Estaci�n aforo Arroyo Mar�a (5) .
Presa Pedro Mar�n (5) .
Presa de Meng�bar.
Presa de Pe�aflor.
Presa de Alcal� del R�o.
Estaci�n de aforo Posito (5) .
Estaci�n de aforo de Linares (5) .
Estaci�n de aforos de Meng�bar (5) .
Estaci�n de aforo de Valchill�n (5) .
Estaci�n de aforos de Canales Pinos.
Estaci�n de aforos de Loja.
Estaci�n de aforos de �cija (5) .
Estaci�n de aforos de Carmona (5) .
Estaci�n de aforo de Aznalc�zar (5) .
Imperativo: La regulaci�n de la cuenca aguas arriba permite asegurar estos caudales m�nimos.
Objetivo: La regulaci�n de la cuenca aguas arriba NO permite asegurar el caudal m�nimo, pero obliga a la restricci�n de uso hasta superar el umbral marcado.
5. Los caudales m�ximos se limitan aguas abajo de los siguientes embalses de regulaci�n, en la �poca de freza, con el fin de mantener un alto porcentaje de refugio y, por tanto, de h�bitat en la masa de agua. Se presentan en el Cuadro C.12.3. Los valores para el resto de las infraestructuras de regulaci�n se establecer�n cuando haya estudios suficientes que las justifiquen.
Cuadro C.12.3 Caudales m�ximos, por per�odos temporales, a desembalsar desde los embalses de regulaci�n que se se�alan
Caudales m�ximos (m�/s)
El Negrat�n.
Guadal�n.
Qu�ntar.
5. La tasa de cambio se define como la diferencia de caudal entre dos valores sucesivos de una serie hidrol�gica por unidad de tiempo, tanto para las condiciones de ascenso como de descenso de caudal. Los valores de estas tasas de cambio se establecer�n cuando haya estudios suficientes que las justifiquen.
6. Para la fijaci�n del r�gimen de caudales ecol�gicos en las aguas de transici�n, se desarrollar� un estudio con car�cter general que deber� concluirse antes de la siguiente revisi�n del Plan Hidrol�gico. La complejidad del tema aconseja posponer las conclusiones relativas a sus caudales ecol�gicos hasta conocer y confirmar el resultado de dicho estudio, cuyos trabajos deber�n coordinarse a trav�s del Comit� de Autoridades Competentes de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir. El enfoque del mismo tendr� en cuenta la pluridisciplinaridad de la tem�tica, la concurrencia competencial y la incertidumbre ligada a las previsiones del cambio clim�tico.
7. Por lo que respecta a los requerimientos h�dricos ambientales de las masas de agua tipo lago y de las zonas h�medas, las dificultades espec�ficas y la gran variedad de situaciones de los lagos y humedales de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir han impedido concluir todos los estudios necesarios, que deber�n estar finalizados antes de la siguiente revisi�n del Plan Hidrol�gico. La mayor parte de los lagos y humedales de la Demarcaci�n Hidrogr�fica cuentan ya con una figura de protecci�n espec�fica, que, por otra parte, ordena los posibles usos en los mismos. En estos casos las necesidades h�dricas que se determinen en los citados estudios complementar�n las protecciones existentes.
8. En la siguiente revisi�n del Plan, la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir actualizar� los apartados 5, 6 y 7 con los datos disponibles.
Caudales ecol�gicos en condiciones de sequ�a prolongada 1. En aplicaci�n de lo que indica el art�culo 18.4 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica, en caso de sequ�as prolongadas se modificar� el r�gimen de caudales ecol�gicos en la forma que indica el Cuadro C.13.1 que se recoge a continuaci�n.
2. Se considerar� una situaci�n excepcional por sequ�a en un sistema de explotaci�n cuando se superen los umbrales de estado de alerta o los definidos en el Plan Especial de Actuaci�n en Situaciones de Alerta y Eventual Sequ�a en la cuenca hidrogr�fica del Guadalquivir.
3. En los supuestos de aplicaci�n del r�gimen de caudales ecol�gicos regulado en este art�culo, se deber�n cumplir en todo caso las condiciones que establece el art�culo 38 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica sobre deterioro temporal del estado de las masas de agua.
Cuadro C.13.1 Reducci�n porcentual del r�gimen de caudales m�nimos definido en el art�culo 12 para aplicar en una situaci�n de sequ�a
Solicitud de informe al P.N. de Do�ana
Descenso lineal hasta alcanzar en alerta el caudal m�nimo sanitario de acuerdo con los objetivos de calidad.
Caudal m�nimo sanitario de acuerdo con los objetivos de calidad.
Mantenimiento de reservas o vol�menes medioambientales en embalses.
Abast. C�rdoba.
Descenso lineal hasta alcanzar el 50% de r�gimen de caudales m�nimos en el umbral de emergencia.
Descenso lineal hasta el mantenimiento de reservas para abastecimiento de 2 hm� y vol�menes medioambientales en embalses.
Descenso lineal hasta el mantenimiento de reservas para abastecimiento de 1 hm� y vol�menes medioambientales en embalses.
Descenso lineal hasta el 50% de r�gimen de caudales m�nimos en el umbral de emergencia.
Descenso lineal hasta el mantenimiento de reservas para abastecimiento de 12 hm� y vol�menes medioambientales en embalses.
Descenso lineal hasta el mantenimiento del caudal m�nimo sanitario de acuerdo con los objetivos de calidad.
Regulaci�n General.
Regulaci�n general (6) .
Descenso lineal hasta el mantenimiento de reservas para abastecimiento de 450 hm� (7) y vol�menes medioambientales en embalses.
Mart�n Gonzalo.
Descenso lineal hasta el mantenimiento de reservas para abastecimiento de 8 hm� y vol�menes medioambientales en embalses.
Descenso lineal hasta el mantenimiento de reservas para abastecimiento de 12 hm�.
Guadalent�n.
Descenso lineal hasta el mantenimiento de reservas para abastecimiento de 3 hm� y vol�menes medioambientales de embalse.
Bemb�zar-Retortillo.
Descenso lineal hasta el mantenimiento de reservas para abastecimiento de 35 hm� y vol�menes medioambientales en embalse.
Control y seguimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos El r�gimen de caudales ecol�gicos se controlar� por la autoridad competente en estaciones de aforo pertenecientes a la Redes Oficiales de Control que re�nan condiciones adecuadas para la medici�n de caudales m�nimos, m�ximos y tasas de cambio.
Cumplimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos 1. Se entender� que se cumple con el r�gimen de caudales establecido en los art�culos 12 y 13 cuando:
a) Los caudales m�nimos se superen en un 90 % de los d�as de cada a�o, no incluy�ndose en el c�mputo los periodos en los que es de aplicaci�n el apartado 2 de este art�culo.
b) Los caudales m�ximos no se superen por la operaci�n y gesti�n ordinaria de las infraestructuras hidr�ulicas en un 90 % de los d�as de cada a�o.
c) Las tasas m�ximas de cambio no se superen en un 90% de los d�as de cada a�o.
2. No ser�n exigibles caudales ecol�gicos m�nimos superiores al r�gimen natural existente en cada momento. R�gimen natural es el r�gimen hidrol�gico que tendr�a lugar en un tramo de r�o sin intervenci�n humana significativa en su cuenca vertiente.
Otras cuestiones relacionadas con el cumplimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos Sin perjuicio de las funciones de polic�a de aguas que el art�culo 94 del texto refundido de la Ley de Aguas, atribuye a los Organismos de cuenca, se establecen las siguientes determinaciones:
1. Los titulares de los embalses, como consecuencia de sus obligaciones y competencias, se encargar�n del mantenimiento de un determinado r�gimen de caudales ecol�gicos seg�n lo dispuesto en los art�culos 12, 13 y 15, y tomar�n las medidas oportunas para ello, sin perjuicio de otras circunstancias que pudieran ser concurrentes.
2. En el caso de que el incumplimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos en los puntos de la red hidrogr�fica definidos en el Cuadro C.12.2, seg�n lo establecido en los art�culos 12, 13 y 15 de la presente normativa, sea consecuencia de captaciones por alguno o algunos de los usuarios de aguas arriba del punto de control, estos ser�n los responsables del incumplimiento, sin perjuicio de otras circunstancias que pudieran ser concurrentes.
3. En el caso de r�os no regulados, los usuarios velar�n por que se cumpla, a efectos de caudales ecol�gicos, lo establecido en su clausulado concesional, y, en su defecto, se estar� a lo dispuesto en la normativa relativa a protecci�n del dominio p�blico hidr�ulico correspondiente.
CAP�TULO 4Prioridad y compatibilidad de usos y demandas
Usos del agua 1. Clasificaci�n de usos.
a) Abastecimiento de poblaci�n:
1.� Abastecimiento a n�cleos urbanos:
II. Otros usos dom�sticos distintos del consumo humano.
IV. Industrias, comercios, ganader�a y regad�os de poco consumo de agua, situados en n�cleos de poblaci�n y conectados a la red municipal.
2.� Otros abastecimientos fuera de los n�cleos urbanos:
I. Regad�os.
II. Ganader�a.
c) Usos industriales para producci�n de energ�a el�ctrica:
I. Centrales t�rmicas renovables: termosolares y biomasa.
II. Centrales t�rmicas no renovables: nucleares, carb�n y ciclo combinado.
III. Centrales hidroel�ctricas.
IV. Producci�n de fuerza motriz.
g) Navegaci�n y transporte acu�tico, incluyendo navegaci�n de transporte de mercanc�as y personas.
I. De car�cter p�blico.
II. De car�cter privado.
2. Se entiende como uso destinado al abastecimiento de poblaci�n el que tiene por finalidad prestar esta clase de servicios. Incluye el abastecimiento a n�cleos urbanos consolidados, identificados como tales con un c�digo de n�cleo urbano por el Instituto Nacional de Estad�stica (INE) y, diferenciadamente, el uso destinado a tender las necesidades de abastecimiento de nuevos desarrollos urban�sticos, el de urbanizaciones y viviendas aisladas. El consumo humano es el correspondiente a beber, cocinar, preparar alimentos e higiene personal.
3. En los usos de industrias de ocio y turismo quedan incluidos los que implican derivar agua del medio natural y tiene como finalidad posibilitar esta actividad en instalaciones deportivas (campos de golf, estaciones de esqu�), parques asimilables, as� como las que tienen como finalidad el mantenimiento o rehabilitaci�n de instalaciones culturales: fraguas, fuentes, aserraderos, lavaderos, m�quinas y otros de este tipo, que no pueden ser atendidos por las redes urbanas de abastecimiento.
4. En los usos recreativos quedan incluidos los que no est�n incluidos en el apartado anterior tienen un car�cter recreativo privado o colectivo sin que exista actividad industrial o comercial, y, en concreto, las siguientes:
a) Las actividades de ocio que usan el agua en embalses, r�os y parajes naturales de un modo no consuntivo, como los deportes acu�ticos en aguas tranquilas (vela, windsurf, remo, barcos de motor, esqu� acu�tico, etc.) o bravas (pirag�ismo, rafting, etc.), el ba�o y la pesca deportiva.
b) Las actividades de ocio relacionadas con el agua de un modo indirecto, utilizada como centro de atracci�n o punto de referencia para actividades afines, como acampadas, excursiones, ornitolog�a, caza, senderismo y todas aquellas actividades tur�sticas o recreativas que se efect�an cerca de superficies y cursos de agua.
5. Los usos referidos en la letra h) del apartado 1 comprender� todos aquellos que no se encuentren en ninguna de las categor�as anteriores interpretadas en sentido amplio. Estos usos tampoco podr�n tener por finalidad la realizaci�n de actuaciones de protecci�n ambiental que como tales tienen car�cter prioritario tras el abastecimiento.
Orden de preferencia de usos en las concesiones de aguas en general 1. Con car�cter general para todos los sistemas de explotaci�n, se establece el mismo orden de prelaci�n que el previsto en el art�culo 60.3 del texto refundido de la Ley de Aguas, esto es:
c) Uso Industrial para la producci�n de energ�a el�ctrica.
g) Navegaci�n y transporte acu�tico.
2. Excepciones en las que otros usos tienen una prioridad que s�lo cede ante el abastecimiento urbano:
a) Usos industriales, incluyendo refrigeraci�n: r�o Montoro, Ojail�n y Fresneda. Embalses de J�ndula, Montoro y Agrio.
b) Refrigeraci�n: central t�rmica Embalse de Puente Nuevo.
c) Usos recreativos: R�o Genil por encima del embalse de Canales y cabeceras de los r�os Monachil y D�lar.
d) Uso acu�cola: R�o Riofr�o hasta su confluencia con el r�o Genil, R�o Guardal aguas arriba del embalse de San Clemente y R�o Guadalquivir y afluentes aguas arriba del embalse del Tranco de Beas.
3. Adicionalmente, con car�cter general y para toda la demarcaci�n, se considerar�n los siguientes usos como de prioridad superior al uso agropecuario.
a) A efectos de otorgamiento de nuevas concesiones, exclusivamente de aguas subterr�neas: usos industriales distintos a la producci�n de energ�a, hasta un l�mite global de 10 hm3 sobre los ya otorgados en el conjunto de la demarcaci�n, limitando cada aprovechamiento a un m�ximo de 250.000 m3 anuales.
b) Nuevas concesiones o concesiones procedentes del cambio de caracter�sticas de aprovechamientos ya existentes e inscritos en el Registro de Aguas, por el siguiente orden de prioridad.
1.� La producci�n de energ�a el�ctrica mediante tecnolog�as incluidas en el Plan de Energ�as Renovables en Espa�a, hasta completar un volumen m�ximo de 50 hm3 al a�o en el conjunto de la Demarcaci�n.
2.� Usos industriales distintos de los del p�rrafo anterior, hasta completar un volumen m�ximo de 50 hm3 al a�o en el conjunto de la Demarcaci�n.
3.� Cualquier otro uso o aprovechamiento distinto de los considerados en los apartados anteriores, recogido en planes de ordenaci�n territorial, estatal o auton�mica, hasta un l�mite global de consumo de 50 hm3 al a�o en el conjunto de la Demarcaci�n.
Los titulares de las nuevas concesiones otorgadas con fundamento en la letra b), se considerar�n beneficiarios de las nuevas obras de regulaci�n en la cuenca, como Bre�a, Arenoso y otros posteriores que hacen posible tales concesiones.
El Organismo de cuenca, a propuesta de la Oficina de Planificaci�n, podr� reconsiderar, los vol�menes m�ximos establecidos en la letra b) sin superar el total establecido en el conjunto.
En las concesiones procedentes del cambio de caracter�sticas en base a la letra b), el volumen a otorgar tendr� en cuenta, mediante un coeficiente de paso, la variaci�n en el nivel de garant�a del uso.
Demanda de abastecimiento 1. Se establecen las siguientes dotaciones brutas de agua para abastecimiento de poblaci�n a n�cleos urbanos en el otorgamiento de nuevos aprovechamiento, revisi�n, modificaci�n o novaci�n de los existentes. Se entender� como dotaci�n bruta el cociente entre el volumen dispuesto a la red de suministro en Alta y el n�mero de habitantes inscritos en el padr�n municipal en la zona de suministro m�s los habitantes equivalentes de poblaci�n eventual.
Poblaci�n abastecida (hab)
Dotaci�n bruta (l/hab/d�a)
Estas dotaciones podr�n aumentar o disminuir hasta un 20% en el caso de poblaciones con actividad comercial o industrial alta o baja, respectivamente, o por cualquier otra circunstancia que concurra y se justifique mediante informe t�cnico que sea aceptado, a propuesta del �rgano responsable de evaluaci�n del informe, por la autoridad competente.
2. Se fija como objetivo en las redes de distribuci�n de abastecimiento urbano alcanzar una eficiencia m�nima de 0,80, calculada como el cociente entre el recurso suministrado al usuario final y el desembalsado o captado, antes de la primera revisi�n del Plan en los sistemas de abastecimiento que suministren a m�s de 50.000 habitantes y en la siguiente revisi�n para todos los sistemas, salvo casos excepcionales, justificados t�cnica y econ�micamente. Se exigir� una eficiencia m�nima de 0,7, antes de la primera revisi�n del Plan, en todas las redes de distribuci�n. Dicha eficiencia no contempla las p�rdidas en las conducciones de aducci�n y planta de tratamiento, que se limitan a un 5% de la capacidad hidr�ulica de transporte por cada 100 km en las conducciones y a un 5% en la planta de tratamiento.
3. Se adoptan los criterios de garant�a y de retornos que establece la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica apartado 3.1.2.2.4.
4. En todo caso, el abastecimiento a nuevos desarrollos urbanos deber�n haber sido planificados de conformidad con el art�culo15.3.a) del texto refundido de la Ley del Suelo, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2008, de 20 de junio, y con el art�culo 25.4 del texto refundido de la Ley de Aguas.
Demanda agraria 1. Mediante la ejecuci�n de los programas de medidas que recoge el ap�ndice 9 antes de la primera revisi�n del Plan se deber�n alcanzar los valores de eficiencia en los regad�os existentes en la Demarcaci�n que recoge el Cuadro C.20.1.
Cuadro C.20.1 Eficiencias exigibles a los regad�os para antes de la primera revisi�n del plan
Regad�os de aguas superficiales y subterr�neas.
Ec: Eficiencia de conducci�n.
Ed: Eficiencia de distribuci�n.
Ea: Eficiencia de aplicaci�n.
Eg: Eficiencia global. Eg = Ec x Ed x Ea.
r.g. Riego por gravedad o superficie.
r.a. Riego por aspersi�n.
r.l. Riego localizado.
En el caso del olivar s�lo se emplear�n las eficiencias indicadas para el riego localizado. La eficiencia global prevista para el arroz es de 0,95 debido a su alta tasa de recirculaci�n.
El Organismo de cuenca podr� imponer otras eficiencias objetivo, siempre que quede demostrada su viabilidad t�cnica y agron�mica
En grandes zonas regables con una superficie superior a 2.500 ha que suministra el agua a diferentes sectores de riego con un canal principal de distribuci�n, no se admitir�n p�rdidas en el mismo superiores al 6% por cada 100 kil�metros de longitud. Estas p�rdidas no se consideran incluidas en las eficiencias anteriores.
2. Las dotaciones netas por tipo de cultivo a fijar antes de la primera revisi�n del Plan ser�n las del Cuadro C.20.2.
Cuadro C.20.2 Dotaciones netas por tipo de cultivo a fijar antesde la primera revisi�n del PHG
m�/ha y a�o
Otros cultivos herb�ceos
Olivar (8) 1.290
Otros cultivos le�osos
Excepcionalmente y a juicio de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, podr�n admitirse dotaciones diferentes a las previstas en el cuadro anterior, siempre que quede demostrada su viabilidad t�cnica y agron�mica.
3. Las dotaciones brutas m�ximas (en alta) por tipo de cultivo ser�n las resultantes de dividir la dotaci�n neta entre la eficiencia global.
4. En caso de otorgamiento de eventuales nuevas concesiones, las dotaciones m�ximas brutas no superar�n los valores que, en m3/ha y a�o, recoge el Cuadro C.20.3, debi�ndose respetar, en cualquier caso, los l�mites de dotaciones establecidos en el Cuadro C.20.2.
Cuadro C.20.3. Dotaciones m�ximas brutas en nuevas concesiones, ya sea con aguas superficiales o subterr�neas
Dotaci�n m�xima bruta
(m�/ha y a�o)
Olivar (9) 1.500
5. La garant�a y los valores de los retornos que se consideran, salvo justificaci�n t�cnica y agron�mica, son los previstos en el apartado 3.1.2.3.4 de la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica.
De la mejora de los regad�os existentes 1. Antes de la primera revisi�n del Plan, los regad�os de la cuenca deber�n hacer un uso eficiente del agua e incorporar mejoras por modernizaci�n. A partir de esa fecha, los suministros se atendr�n a los valores establecidos en el art�culo 20, salvo las excepciones que justificadamente pudiera establecer el Organismo de cuenca sobre los peque�os aprovechamientos, regad�os tradicionales y las explotaciones en que los proyectos de modernizaci�n pudieran ser no viables desde un punto de vista medioambiental, socioecon�mico o impliquen costes desproporcionados.
2. A tal fin, el Plan Hidrol�gico ha previsto la actuaci�n sobre las distintas unidades de demanda agraria (UDA), estatales y privadas, clasific�ndolas en tres diferentes grados:
– Grado intenso de modernizaci�n: Cuando la exigencia en reducci�n del consumo actual en el conjunto de la UDA sea superior al 20%.
– Grado medio de modernizaci�n. Cuando la exigencia en reducci�n del consumo actual en el conjunto de la UDA est� comprendido entre el 5% y el 20%.
– Grado bajo de modernizaci�n. Cuando la exigencia en reducci�n del consumo actual en el conjunto de la UDA sea inferior al 5%.
El Cuadro C.21.1 presenta las previsiones totales del Plan Hidrol�gico para el a�o 2015.
Cuadro C.21.1. Previsiones del plan en materia de modernizaci�n de regad�os
Grado de modernizaci�n
De r�os regulados
De r�os no regulados
De aguas subterr�neas
3. Las Administraciones con competencias en materia agraria fomentar�n la formaci�n continua de los usuarios en las tecnolog�as de aplicaci�n del agua, en colaboraci�n con las Comunidades de Usuarios y Asociaciones Agrarias.
4. El r�gimen financiero de las actuaciones de mejora y modernizaci�n de zonas regables existentes se atendr� a lo que establezcan las Administraciones competentes.
5. A medida que se vayan llevando a cabo las actuaciones de mejora y transformaci�n de los riegos con infraestructura estatal se iniciar�n las actuaciones para la transferencia de la gesti�n y mantenimiento de las mismas a las Comunidades de Usuarios de sus respectivas zonas regables.
6. Es un objetivo el minimizar los desembalses actuales para la contenci�n del tap�n salino y garantizar los riegos del arroz. Para ello se desarrollar� el Proyecto de Modernizaci�n de la Zona Arrocera. El ahorro que se obtenga no podr� aumentar la superficie de riego; este volumen tan s�lo podr� aplicarse a sustituir captaciones subterr�neas del Sistema Guadiamar, o en otra zona que defina el Organismo de cuenca a propuesta de la Oficina de Planificaci�n, y a la regularizaci�n de regad�os existentes.
7. Se impulsar�n estudios y obras que permitan modernizar los riegos del Alto Guadiana Menor, utilizando la infraestructura creada para el trasvase del Negrat�n-Almanzora, como la incorporaci�n al esquema hidr�ulico de una balsa situada en el Cerro de Jabalc�n, priorizando las soluciones que alcancen una mayor eficiencia hidr�ulica y energ�tica.
Previsiones sobre la transformaci�n de tierras en regad�o 1. En los Sistemas de Explotaci�n de Recursos de abastecimiento de Sevilla, C�rdoba y Ja�n y en otros sistemas deficitarios no se autorizar� un incremento de superficie en regad�o, salvo lo dispuesto en el apartado 2 de este art�culo. Dada la interrelaci�n de todo el ciclo hidrol�gico, este criterio se extiende tanto a las aguas superficiales como a las subterr�neas.
2. Son compatibles con este Plan Hidrol�gico las siguientes transformaciones:
a) En el per�metro de la corona forestal del Norte de Do�ana (Sistema 1 Guadiamar podr�n otorgarse nuevas concesiones siempre que se cumplan las siguientes condiciones:
1.� Que en su conjunto las extracciones de la zona se ajusten a lo establecido en los estudios hidrol�gicos e hidrogeol�gicos realizados por el IGME, de acuerdo con el Convenio vigente entre este Organismo y el Organismo de cuenca, o con futuros desarrollos de dicho Convenio.
2.� Que sean conformes a lo que resulte del Plan Especial de Ordenaci�n de las Zonas de Regad�o ubicadas al norte de la Corona Forestal de Do�ana.
3.� Que no se ponga en riesgo el buen estado de la masa de agua.
b) En el Sistema 7 Regulaci�n General, en el �mbito del Sistema definido en el Plan Hidrol�gico de 1998, ser� aplicable el compromiso contra�do con la Comisi�n Europea a trav�s del Reglamento Interno del Grupo T�cnico de Seguimiento del Proyecto �Presa de la Bre�a II�, por lo que solo podr�n ampliarse las superficies incluidas en dicho acuerdo, o sus equivalentes a establecer por el Organismo de cuenca a propuesta de la Oficina de Planificaci�n.La reubicaci�n de las zonas a transformar, sin incremento del volumen total asignado, deber� realizarlo el Organismo de cuenca a propuesta de la Oficina de Planificaci�n.
c) Asimismo, en el resto del �mbito de la Demarcaci�n, en los casos de modernizaci�n de regad�os, se podr� autorizar que una parte de los recursos ahorrados, no superior al 45%, se destine a ampliaci�n de la superficie de riego en la Demarcaci�n, siempre que dichas ampliaciones hayan sido declaradas de inter�s general o auton�mico.
d) Bajo la tutela del Organismo de cuenca, y teniendo en cuenta los principios de transparencia establecidos en el texto refundido de la Ley de Aguas, se podr� autorizar a aquellas explotaciones agr�colas que soliciten un cambio de caracter�sticas en su concesi�n por modernizaci�n de regad�os y que presenten un ahorro efectivo del volumen concedido, a la aplicaci�n de hasta un 45% de dicho ahorro en una nueva transformaci�n de riego, todo ello con las limitaciones que se detallan el art�culo 33.2. Los ahorros se computar�n en base a las dotaciones establecidas en este Plan.
De los criterios de evaluaci�n de los aprovechamientos hidroel�ctricos 1. Los aprovechamientos hidroel�ctricos no podr�n afectar al cumplimiento de los objetivos medioambientales del Plan Hidrol�gico, y, en especial, a los establecidos para las zonas protegidas, siendo de aplicaci�n las disposiciones contenidas en el art�culo 39 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica.
2. En la evaluaci�n de un aprovechamiento energ�tico, se deber�n contemplar los posibles usos alternativos del tramo de r�o afectado, de acuerdo con los criterios de prioridad de usos y otorgamiento de concesiones.
3. En la competencia de proyectos para el aprovechamiento energ�tico, tanto en cauces naturales como en las infraestructuras del Estado, los criterios b�sicos de evaluaci�n ser�n los siguientes:
a) Medidas propuestas para minimizar la afecci�n ambiental derivada de las obras y de la variaci�n del r�gimen de caudales, en su caso.En particular, se valorar�:
1.� Sistema propuesto para el control del cumplimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos. Se valorar�n aquellos que necesiten un m�nimo seguimiento para su control.
2.� Dise�o de la infraestructura que minimice la afecci�n a la conectividad fluvial y ribere�a.
3.� Situaci�n de canteras y escombreras y tratamiento post-obra.
4.� Plan de se�alizaci�n para prevenci�n de accidentes derivados de las instalaciones, tanto en fase de obra como en explotaci�n.
5.� Se exigir� el correspondiente Plan de Emergencia, a aquellas infraestructuras clasificadas como categor�as A) y B), que lo requieran, tal y como propone la Directriz B�sica de Protecci�n Civil ante el riesgo de inundaciones, aprobada por acuerdo del Consejo de Ministros y publicada en la Resoluci�n de 31 de enero de 1995 de la Secretar�a de Estado de Interior.
b) M�ximo tramo de r�o aprovechado, compatible con los derechos preexistentes, tanto aguas arriba como aguas abajo.
c) M�ximo producible de la central, debidamente justificado con los datos hidrol�gicos, de salto, de p�rdidas de carga y rendimiento de equipos. Deben quedar bien establecidos los criterios para la definici�n del caudal de equipamiento de la central.
d) Calidad de la energ�a. Se valorar�n preferentemente las centrales dise�adas para generaci�n de energ�a de puntas frente a las fluyentes, siempre que las obras necesarias para ello (embalse de aguas arriba o contraembalse) no supongan un deterioro incompatible con los objetivos medioambientales de la masa de agua en que se emplaza.
4. Cuando no existan proyectos en competencia, se evaluar�n los mismos criterios establecidos en el apartado 3, sobre medidas de impacto ambiental. Con relaci�n a los criterios t�cnicos 3 b) y 3 c), se tendr� en cuenta la hidrolog�a del tramo y la experiencia de otras centrales, cuando existan. En cualquier caso, los criterios b�sicos a seguir ser�n los del mejor aprovechamiento del tramo, en las condiciones de rentabilidad aceptadas por el mercado, el cumplimiento del r�gimen de caudales ecol�gicos definido en el presente Plan Hidrol�gico, as� como la normativa sobre protecci�n ambiental de las Administraciones medioambientales competentes.
De los condicionantes de ejecuci�n de los aprovechamientos energ�ticos El condicionado de las nuevas concesiones, as� como, de su modificaci�n o revisi�n, contendr�, adem�s de lo previsto en el art�culo 115 Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico, los siguientes extremos:
1. Se fijar� el r�gimen de caudales ecol�gicos, de acuerdo con lo establecido en el Cap�tulo 3.
2. Las futuras concesiones hidroel�ctricas se otorgar�n sin derecho a indemnizaci�n por las mermas de caudales, o variaciones en su r�gimen que supongan las nuevas concesiones para usos con derechos preferentes situados aguas arriba o aguas abajo del aprovechamiento hidroel�ctrico, con la condici�n de que dichas nuevas concesiones est�n recogidas en el Plan Hidrol�gico.
3. En relaci�n al r�gimen de turbinado la Administraci�n impondr� en la concesi�n, en su caso, un determinado r�gimen de turbinado, en funci�n de los objetivos medioambientales del Plan y de los derechos preexistentes aguas abajo, o futuros incluidos en el Plan Hidrol�gico, sin perjuicio de que el peticionario pueda proponer la introducci�n de alg�n elemento que dote al aprovechamiento de una mayor libertad de explotaci�n, en cuyo caso se tendr� que justificar que no se produce deterioro significativo sobre el estado de la masa de agua en que se emplaza.
4. Las concesiones recoger�n las medidas para minimizar el impacto ambiental e impedir el deterioro del estado de la masa o masas de agua afectadas, viniendo obligado el beneficiario del aprovechamiento a realizar el conjunto de medidas necesarias para minimizar la afecci�n ambiental: escalas de peces, plantaciones, tratamientos de canteras y escombreras, etc., y cumplir las medidas establecidas en la normativa sobre protecci�n ambiental de las Administraciones medioambientales competentes, as� como lo dispuesto en la presente normativa.
5. De acuerdo con lo dispuesto en el art�culo 55.4 del texto refundido de la Ley de Aguas, Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir impondr� la construcci�n, a costa del peticionario, de un sistema de control efectivo del r�gimen de caudales del aprovechamiento, que evidenciar�n su adecuaci�n a los criterios concesionales.
Sobre el fomento de los aprovechamientos energ�ticos en presas de titularidad p�blica Durante el per�odo de vigencia de este Plan Hidrol�gico se estudiar� la viabilidad y, en su caso, se promover�n a trav�s de distintos procedimientos aprobados por la Junta de Gobierno del Organismo de cuenca los aprovechamientos hidroel�ctricos de los embalses de regulaci�n, existentes o futuros, y, en concreto en los siguientes embalses:
b) Francisco Abell�n.
i) Jos� Tor�n.
j) Torre del �guila.
Demanda para otros usos industriales 1. Las dotaciones adoptadas en el Plan Hidrol�gico son las mismas que recomienda la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica en su apartado 3.1.2.5.2 y en la tabla 48 del anexo IV y se presentan en el Cuadro C.26.1.
Dotaci�n/empleado
(m�/empleado/a�o)
dotaci�n/vab
(m�/1000 €)
Alimentaci�n, bebidas y tabaco.
Textil, confecci�n, cuero y calzado.
Papel; edici�n y artes gr�ficas.
Caucho y pl�stico.
Otros productos minerales no met�licos.
Metalurgia y productos met�licos.
Maquinaria y equipo mec�nico.
Equipo el�ctrico, electr�nico y �ptico.
Fabricaci�n de material de transporte.
Nota: datos de VAB a precios del a�o 2000.
2. Se podr�, a petici�n del solicitante, considerar otras dotaciones industriales diferentes a las del Cuadro C.26.1, siempre que, a juicio de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, est�n suficientemente justificadas.
3. La garant�a y retornos a considerar, son los recomendados por la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica en su apartado 3.1.2.5.4, salvo justificaci�n t�cnica en contrario.
CAP�TULO 5Asignaci�n y reserva de recursos
Principios generales La asignaci�n y reserva de recursos para usos y demandas actuales y futuros, as� como para la conservaci�n y recuperaci�n del medio natural prevista el art�culo 42.1 b) c�) del texto refundido de la Ley de Aguas se ha realizado de conformidad con los datos obrantes en el Organismo de cuenca.
La asignaci�n y reserva de recursos ser� actualizada en la siguiente revisi�n del Plan para el 2015, teniendo en cuenta: tanto los resultados del programa de medidas; como la resoluci�n de los expedientes concesionales o de inscripci�n en el Registro de Aguas en tramitaci�n a fecha del c�lculo de las reservas fijadas en este plan; y en su caso las previsiones que sean fijadas por el Plan Hidrol�gico Nacional de conformidad con el art�culo 29.
Asignaci�n y reserva de recursos seg�n sistemas de explotaci�n 1. La asignaci�n y reserva de recursos a 2015 para el Sistema 1, Guadiamar, se presenta en la Tabla T.VII.1 del ap�ndice 7.
2. La asignaci�n y reserva de recursos a 2015 para el Sistema 2, Sevilla, se presenta en la Tabla T.VII.2 del ap�ndice 7.
3. La asignaci�n y reserva de recursos a 2015 para el Sistema 3, Abastecimiento a C�rdoba, se presenta en la Tabla T.VII.3 del ap�ndice 7.
4. La asignaci�n y reserva de recursos a 2015 para el Sistema 4, Abastecimiento a Ja�n, se presenta en la Tabla T.VII.4 del ap�ndice 7.
5. La asignaci�n y reserva de recursos a 2015 para el Sistema 5, Hoya de Guadix, se presenta en la Tabla T.VII.5 del ap�ndice 7.
6. La asignaci�n y reserva de recursos a 2015 para el Sistema 6 Alto Genil, se presenta en las Tablas T.VII.6.1, T.VII.6.2 y T.VII.6.3 del ap�ndice 7. La primera recoge los subsistemas de Vega Alta y Media de Granada, la segunda, el de Bermejales y la tercera el de Vega Baja de Granada.
En el caso del Subsistema de Vega Alta y Media de Granada, en el plazo de seis meses a partir de la vigencia del Plan, el Organismo de cuenca iniciar�, de oficio, la revisi�n de concesiones y/o, en su caso la regularizaci�n de la situaci�n administrativa, de los usuarios que dicho Organismo considere procedente para adecuar las caracter�sticas de sus tomas a las correspondientes a la situaci�n real de las mismas, en orden a la optimizaci�n del usos del recurso y a la eficiencia del servicio.
7. La asignaci�n y reserva de recursos a 2015 para el Sistema 7, Regulaci�n General, se presenta en las Tablas de la T.VII.7.1 a la T.VII.7.12 del ap�ndice 7. Los subsistemas recogidos en las tablas T.VII.1 al T.VII.12 son Regulaci�n General, Da�ador, Aguascebas, Fresneda, Mart�n Gonzalo, J�ndula-Montoro, Sierra Boyera, Viar, Rumblar, Guadalent�n, Guardal, y resto del Sistema, respectivamente.
8. La asignaci�n y reserva de recursos a 2015 para el Sistema 8 Bemb�zar-Retortillo, se presenta en las Tablas T.VII. 8 del ap�ndice 7.
Necesidad de transferencia de recursos procedentes de otras cuencas hidrogr�ficas 1. La satisfacci�n de las demandas actuales y previstas puede precisar, dependiendo de las determinaciones del Plan Hidrol�gico Nacional a tenor de lo dispuesto en el art�culo 45.1.c) del texto refundido de la Ley de Aguas, la transferencia de nuevos recursos procedentes de otras cuencas hidrogr�ficas.
2. Como propuesta para la inclusi�n en el Plan Hidrol�gico Nacional, se cuantifica en 15 hm3/a�o las necesidades de aportaci�n de nuevos recursos superficiales de otros �mbitos de planificaci�n hidrol�gica, para sustituir parcialmente las extracciones de la masa subterr�neas de Almonte-Marismas, con objeto de mejorar los ecosistemas dependientes de la misma.
CAP�TULO 6Utilizaci�n del dominio p�blico hidr�ulico
Secci�n 1Usos privativos
Uso privativo por disposici�n legal Con base a lo previsto en el art�culo 87.2 del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico, las distancias m�nimas entre pozos o entre pozos y manantial, cuyo volumen total anual no sobrepase los 7.000 metros c�bicos, ser�n las siguientes:
a) Masas de agua subterr�nea en buen estado cuantitativo:
1.� Para vol�menes anuales inferiores a 1.500 m3 anuales, cincuenta metros (50 m).
2.� Para vol�menes anuales superiores a 1.500 m3 anuales, cien metros (100 m).
b) Masas de agua subterr�nea en mal estado cuantitativo: A determinar, si procede, por la autoridad competente.
Instalaci�n de dispositivos de medida Para realizar un control efectivo de los vol�menes de agua utilizados por los aprovechamientos de agua del dominio p�blico hidr�ulico, de los retornos al citado dominio p�blico hidr�ulico y de los vertidos al mismo, se deber� atender a los requisitos establecidos en la Orden ARM/1312/2009, de 20 de mayo, de conformidad con el art�culo 55.4 del texto refundido de la Ley de Aguas.
Secci�n 2Autorizaciones y concesiones
Revisi�n y caducidad de concesiones 1. La revisi�n de las concesiones se atendr� a lo establecido en el art�culo 65 del texto refundido de la Ley de Aguas.
Para el supuesto de fuerza de fuerza mayor previsto en el art�culo 65.1.b) y a petici�n del titular y a los efectos previstos en el art�culo 158 Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico, el Organismo de cuenca podr� modificar los usos de agua previstos en los t�tulos concesionales a condici�n de que no se alteren los derechos de otros concesionarios ni se perjudique el r�gimen de explotaci�n o el dominio p�blico hidr�ulico.
2. Teniendo en cuenta lo previsto en el art�culo 65. apartado 1 a) y 2 del texto refundido de la Ley de Aguas, el Organismo de cuenca podr� revisar los derechos concesionales y lo har�, en particular, cuando de forma comprobada se hayan modificado los supuestos determinantes del otorgamiento de la concesi�n o cuando de forma fehaciente se acredite que las alternativas productivas de la explotaci�n o las tecnolog�as disponibles permitan asegurar que el objeto de la concesi�n puede cumplirse con una menor dotaci�n o una mejora de la t�cnica de aplicaci�n del recurso, que contribuya a un ahorro del mismo.
3. Al amparo del art�culo 66 del texto refundido de la Ley de Aguas las concesiones en las que, por causa imputable al titular del derecho, no se hubieran utilizado los caudales concedidos durante tres a�os ininterrumpidos, ser�n declaradas caducadas tras la pr�ctica del correspondiente procedimiento administrativo.
La modernizaci�n de regad�os y la revisi�n concesional 1. En los casos en que haya tenido lugar una modernizaci�n de regad�os, el Organismo de cuenca revisar� las concesiones para adecuarlas a la nueva situaci�n, destinando los recursos obtenidos a asegurar los objetivos del presente Plan Hidrol�gico
La revisi�n de las concesiones de acuerdo con lo establecido en el p�rrafo anterior no conllevar� indemnizaci�n alguna para su titular.
2. En las ayudas que los distintos organismos, de las Administraciones Central y Auton�mica, concedan para la modernizaci�n de infraestructuras y regad�os, se establecer�n los objetivos del ahorro que se pretenden conseguir con el proyecto de modernizaci�n, en consonancia con lo establecido en el presente Plan Hidrol�gico. Estos objetivos deber�n ser aceptados por los beneficiarios de la subvenci�n y el Organismo de cuenca revisar� las concesiones de acuerdo con dichos objetivos de ahorro, una vez que hayan finalizado las actuaciones contempladas en el correspondiente proyecto de modernizaci�n, teniendo en cuenta, asimismo, lo indicado en el apartado 1.
Condiciones en las concesiones para riego 1. En los proyectos para la concesi�n de los aprovechamientos para riego se incorporar� un estudio sobre las medidas previstas en aplicaci�n de los c�digos de buenas pr�cticas agrarias a fin de limitar la contaminaci�n difusa y exportaci�n de sales, especialmente en las zonas declaradas como vulnerables.
2. En el caso de concesi�n o revisi�n de una existente para una comunidad de regantes, ser� obligatorio que la correspondiente comunidad de regantes apruebe en sus ordenanzas y reglamentos medidas de control de consumos de agua por parte de los comuneros, con penalizaciones por excesos de consumos, debiendo establecerse de forma obligada tarifas bin�micas que combinen adecuadamente el consumo y la superficie a efectos de facturaci�n.
3. Los regad�os del arroz existentes en el Bajo Guadalquivir con toma complementaria en el r�o Guadalquivir, deben adaptar sus concesiones en este �ltimo, para no superar las dotaciones establecidas para dicho cultivo.
Aprovechamientos para riego adquiridos por disposici�n legal Conforme a lo establecido en el art�culo 189 del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico, los aprovechamientos de agua adquiridos por disposici�n legal relativos a las zonas regables de iniciativa p�blica se inscribir�n de oficio en el Registro de Aguas.
Vertidos procedentes de concesiones Toda concesi�n administrativa para uso de agua que fuera susceptible de generar un vertido deber� tramitarse de manera conjunta con la autorizaci�n de dicho vertido. Se except�an de dicha norma, sin perjuicio de lo indicado en el art�culo 31, los aprovechamientos de escasa importancia, considerando como tales los que resultan de aplicar los umbrales del art�culo 130.1 del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico, es decir:
b) usos dom�sticos, hasta 50 personas, constituyan o no n�cleo habitado,
Otros principios relativos al r�gimen concesional 1. En los casos de nuevas concesiones de agua para abastecimiento de nuevas urbanizaciones o nuevos asentamientos urbanos, se exigir� autorizaci�n de la autoridad urban�stica competente.
2. La concesi�n u autorizaci�n administrativa de un aprovechamiento o suministro de aguas ser� requisito imprescindible para la contrataci�n y prestaci�n del suministro energ�tico.
3. Los usuarios o comunidades de usuarios con un consumo anual superior a 5 hm3 deber�n llevar un control anal�tico peri�dico de la calidad de los vertidos a trav�s de su red de drenaje, cuyo alcance y periodicidad ser�n establecidos por la autoridad competente.
Declaraci�n de utilidad p�blica 1. De conformidad con el art�culo 17.3 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica, se establecen las siguientes condiciones y requisitos para la declaraci�n de utilidad p�blica a efectos de la expropiaci�n forzosa de los aprovechamientos de menor rango en el orden de preferencia establecido en esta normativa; se tendr�n en cuenta las siguientes condiciones y requisitos:
a) El empleo, directo e indirecto, creado por la actividad a la que se destina el agua de la nueva concesi�n, debe ser notablemente superior al de la que se pretende expropiar.
b) La producci�n de la nueva actividad debe ser acorde con lo previsto en los planes de ordenaci�n del territorio y, si procede, con las directrices agrarias que dicte la administraci�n competente.
c) En el caso de que la expropiaci�n venga motivada por un proceso de remodelaci�n, �ste deber� venir acompa�ado de mejoras t�cnicas que redunden en un menor consumo de agua y en un mayor respeto del entorno.
d) Cuando la concesi�n que se pretende expropiar tenga un inter�s art�stico, arqueol�gico o hist�rico, se recabar�n informes de los organismos con competencia en estas materias, cuyo contenido deber� ser analizado por el Organismo de cuenca, en el informe a que se refiere el apartado 3.
2. El solicitante de la concesi�n, en su caso y cuando as� lo pretenda, deber� presentar petici�n de declaraci�n de utilidad p�blica ante el Organismo de cuenca, acompa�ada de documentaci�n acreditativa del cumplimiento de las condiciones anteriores y de una valoraci�n socioecon�mica del efecto que producen.
3. El Organismo de cuenca, o�do el titular de la concesi�n existente, previo examen de la documentaci�n presentada, emitir� informe en el que se exprese que la concesi�n de agua para la que se solicita la declaraci�n de utilidad p�blica cumple las condiciones hasta aqu� se�aladas y que no existe otra alternativa razonable, aparte de la expropiaci�n forzosa.
Plazos concesionales 1. De conformidad con el art�culo 59.4 y del texto refundido de la Ley de Aguas, las concesiones de aprovechamiento de aguas se otorgar�n por un plazo m�ximo de entre veinte y cuarenta a�os. No obstante, podr�n otorgarse por plazo superior cuando quede acreditado en el expediente de concesi�n que las inversiones que deban realizarse para el desarrollo de la actividad econ�mica exigen un plazo mayor para su recuperaci�n y garant�a de viabilidad, en cuyo caso se otorgar�n por el tiempo necesario para ello, con el l�mite temporal de setenta y cinco a�os.
2. Cuando el destino del uso fuese el riego o el abastecimiento a poblaci�n, el titular del derecho podr� obtener una nueva concesi�n con el mismo uso y destino conforme a lo dispuesto en el art�culo 53.3 del texto refundido de la Ley de Aguas, destac�ndose que el Organismo de cuenca tramitar�, el expediente excluyendo el tr�mite de proyectos en competencia, siempre que a ello no se opusiere el Plan Hidrol�gico Nacional en ese momento en vigor.
CAP�TULO 7Protecci�n del dominio p�blico hidr�ulico y calidad de las aguas
Secci�n 1Aguas subterr�neas
Protecci�n de las aguas subterr�neas frente a la intrusi�n de aguas salinas 1. De acuerdo con el art�culo 244 del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico se considerar� que una masa de agua subterr�nea se encuentra en proceso de salinizaci�n cuando, como consecuencia directa de las extracciones que se realicen, se registre un aumento progresivo y generalizado de la concentraci�n salina de las aguas captadas, con peligro claro de convertirlas en inutilizables.
2. Para la protecci�n de estas masas de aguas subterr�neas frente a la intrusi�n de aguas salinas se formulan los siguientes criterios b�sicos:
a) En primer lugar, es necesario realizar los estudios geol�gicos e hidrogeol�gicos precisos para lograr un conocimiento adecuado de la masa de agua subterr�nea y una informaci�n sobre la piezometr�a y caracter�sticas fisicoqu�micas de las aguas, especialmente estas �ltimas a trav�s de medidas de conductividad. Asimismo, ha de elaborarse un balance de recursos disponibles/demandas.
b) Como consecuencia de los estudios del apartado a), cuando sea posible, se proceder� a realizar una zonificaci�n de la masa de agua, estableciendo una primera zona, generalmente comprendida en una banda pr�xima al mar, en la que se podr� prohibir la ejecuci�n de nuevos pozos. Una segunda zona definir� el �rea en que se deber� introducir un estricto control de niveles piezom�tricos y de conductividad de las aguas, elaborando mapas de isopiezas y de isoconductividad, en virtud de los cuales se adopten las medidas precisas. Una tercera zona podr�a corresponder a �reas sin peligro inminente de intrusi�n, estableci�ndose, no obstante, un seguimiento de la piezometr�a y de la conductividad de las aguas.
c) Seguir� una primera fase de seguimiento en la que se ir�n aplicando las normas de explotaci�n definidas para cada zona.
d) Si como consecuencia de la evoluci�n desfavorable de los par�metros bajo control se infiriera el riesgo futuro de intrusi�n salina, se podr� dar comienzo a una segunda fase de alerta en la que se estudiar� la viabilidad de construir una barrera hidr�ulica contra la intrusi�n salina, mediante la inyecci�n de agua reutilizada o agua de la red, a cuyo fin se realizar�n los estudios de campo y gabinete necesarios.
e) La tercera fase consistir�a en la gesti�n de la barrera hidr�ulica conjuntamente con la explotaci�n de la masa de agua subterr�nea, controlando, asimismo, la evoluci�n de niveles y calidades fisicoqu�micas de las aguas.
Masas de Agua Subterr�nea en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo o qu�mico 1. En aplicaci�n del art�culo 56 del texto refundido de la Ley de Aguas, en el plazo de vigencia de este Plan Hidrol�gico se iniciar� el expediente de declaraci�n de Masa de Agua Subterr�nea en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo o qu�mico para las siguientes masas de agua subterr�nea:
a) 05.04 Hu�scar-Puebla de Don Fadrique.
b) 05.06 Orce-Mar�a-Cullar.
c) 05.09 Baza-Caniles.
d) 05.12 Guadix-Marquesado.
e) 05.14 Bedmar-J�dar.
f) 05.17 Ja�n.
g) 05.23 �beda.
h) 05.24 Bail�n-Guarrom�n-Linares.
i) 05.25 Rumblar.
j) 05.26 Aluvial del Guadalquivir-curso alto.
k) 05.27 Porcurna.
l) 05.38 El Pedroso-Arcas.
m) 05.43 Sierra y Mioceno de Estepa.
n) 05.44 Altiplanos de �cija.
�) 05.46 Aluvial del Guadalquivir-medio.
o) 05.48 Arahal-El Coronil-Mor�n-Puebla de Cazalla.
p) 05.49 Gerena-Posadas.
q) 05.52 Lebrija.
r) 05.68 Puente Genil-La Rambla-Montilla.
s) 05.69 Osuna-La Lantejuela.
t) 05.73 Aluvial del Guadalquivir-Sevilla.
2. Las siguientes masas de agua subterr�nea que se encuentran afectadas por una declaraci�n de sobreexplotaci�n anterior a la entrada en vigor del Real Decreto Ley 17/2012, de 4 de mayo, de medidas urgentes en materia de medio ambiente, se regir�n por lo dispuesto en la disposici�n transitoria �nica del citado Real Decreto Ley y reiterado en t�rminos similares en la disposici�n transitoria �nica la Ley 11/2012, de 19 de diciembre, de medidas urgentes en materia de medio ambiente:
a) 05.50 Aljarafe, acuerdo de la Junta de Gobierno de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir de 25 de febrero de 1988.
b) 05.47 Sevilla-Carmona, acuerdo de la Junta de Gobierno de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir de 10 de septiembre de 1992.
c) 05.19 Pegal�jar-Mancha Real, acuerdo de la Junta de Gobierno de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir de 10 de septiembre de 1992.
d) 05.41 Guadahortuna-Larva, acu�fero Las Chotas-Cortijo Hidalgo, acuerdo de la Junta de Gobierno de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir de 10 de septiembre de 1992.
3. Ser� de aplicaci�n el Plan de Ordenaci�n de Extracciones, aprobado en noviembre del a�o 2006, de la masa de agua Mancha-Real-Pegal�jar durante el plazo de vigencia del presente Plan.
Normas espec�ficas para concesiones o autorizaciones de aguas subterr�neas 1. En los per�metros de protecci�n de las captaciones de agua para abastecimiento que se definen en el art�culo 49 s�lo se admitir�n nuevas captaciones de abastecimiento, sustitutivas o complementarias de las existentes.
2. En los per�metros de protecci�n de las aguas minerales o termales declarados de conformidad con su legislaci�n espec�fica s�lo se admitir�n nuevas captaciones sustitutivas de las existentes.
3. En masas de agua en mal estado cuantitativo se evitar� cualquier nuevo deterioro del estado de la masa de agua subterr�nea. No se autorizaran nuevas concesiones y cualquier nuevo aprovechamiento no concesional requerir� autorizaci�n expresa de la autoridad competente. Excepcionalmente podr�n admitirse nuevas captaciones para el abastecimiento, al amparo de lo establecido en el art�culo 39 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica.
4. En las zonas adscritas a los sistemas de abastecimiento 2, 3 y 4 que abastecen respectivamente a Sevilla, C�rdoba y Ja�n, s�lo se admitir�n nuevas concesiones destinadas al abastecimiento, excepto nuevas concesiones para uso industrial distinto a la producci�n de energ�a, previo an�lisis de sus posibles repercusiones y hasta un total de 10 hm3 en el conjunto de la demarcaci�n sumando todos los conceptos en los que aparece esta excepci�n. El volumen de las nuevas concesiones de uso industrial deber� ser inferior a 40.000 m3 por aprovechamiento.
5. En las masas de agua subterr�nea definidas como estrat�gicas en el art�culo 4, en todas las masas de agua subterr�nea en las que la explotaci�n est� comprendida entre el 50% y el 80% del recurso disponible y en todas las masas de agua subterr�nea o zonas adscritas al sistema de regulaci�n general, s�lo se admitir�n nuevas concesiones destinadas a los siguientes usos:
b) Uso industrial distinto de la producci�n de energ�a previo an�lisis de sus posibles repercusiones, hasta un total de 10 hm3 en el conjunto de la Demarcaci�n sumando todos los conceptos en los que aparece esta excepci�n. El volumen de las nuevas concesiones de uso industrial deber� ser inferior a 250.000 m3 y la explotaci�n no podr� superar el 80% del recurso disponible.
6. En las masas de agua subterr�nea en las que la explotaci�n no alcance el 50% del recurso disponible se podr�n admitir nuevas concesiones hasta alcanzar dicho umbral, con un m�ximo volumen por aprovechamiento de 250.000 m3, previo an�lisis de sus posibles repercusiones y captando de un �nico nivel del acu�fero.
7. En zonas situadas fuera de las masas de agua subterr�nea y no incluidas en ninguna de las categor�as anteriores se podr�n admitir nuevas concesiones cuyo volumen m�ximo no supere los 40.000 m3/a�o, previo an�lisis de sus posibles repercusiones, captando de un �nico nivel del acu�fero y siempre que se trate de recursos renovables.
8. Adicionalmente a todo lo anterior y en lo que a otorgamientos de concesiones o autorizaciones para riego se refiere, es de aplicaci�n lo estipulado en el art�culo 22 en los supuestos de transformaci�n de tierras en regad�o.
9. Las masas de agua subterr�nea que se encuentran en mal estado cuantitativo, a efectos de lo estipulado en las normas de este Plan Hidrol�gico, son las siguientes:
b) 05.06 Orce- Mar�a-C�llar.
e) 05.14 B�dmar-J�dar.
g) 05.19 Mancha Real-Pegal�jar.
h) 05.23 �beda.
i) 05.24 Bail�n-Guarrom�n-Linares.
j) 05.25 Rumblar.
k) 05.38 El Pedroso-Arcas.
l) 05.41 Guadahortuna-Larva.
n) 05.44 Altiplano de �cija.
�) 05.49 Gerena-Posadas.
o) 05.50 Aljarafe.
p) 05.52 Lebrija.
q) 05.69 Osuna - La Lantejuela.
10. La aplicaci�n de los apartados anteriores se realizar� conforme a la zonificaci�n y restricciones particulares de cada masa de agua subterr�nea de la Demarcaci�n establecidas en sus Normas de Explotaci�n.
11. En la p�gina Web de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir (www.chguadalquivir.es) se podr� consultar de forma gr�fica la aplicaci�n de este art�culo, que se actualizar� conforme evolucionen los condicionantes expuestos en los apartados anteriores.
Normas generales para la ordenaci�n y control de vertidos 1. De acuerdo con los art�culos 104.1 del texto refundido de la Ley de Aguas y 261 del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico, a la vista de las exigencias en la lucha contra la contaminaci�n que imponen los nuevos objetivos medioambientales de este Plan Hidrol�gico, la autoridad competente podr� revisar las autorizaciones de vertido para adecuarlas a la nueva situaci�n.
2. Anualmente el Organismo de cuenca podr� aprobar y ejecutar un programa de inspecciones de vertidos, con una frecuencia de inspecciones en base a los siguientes criterios:
a) Adecuaci�n de las instalaciones de tratamiento de los vertidos.
c) Poblaci�n atendida o volumen que vierte la industria.
e) Existencia en n�cleos urbanos de un n�mero importante de industrias o de industrias altamente contaminantes por la toxicidad potencial de sus vertidos o por el volumen de los mismos.
f) Aprovechamientos situados sobre masas de agua subterr�nea, especialmente sobre las identificadas en riesgo de no alcanzar el buen estado.
En funci�n de los resultados de la campa�a, el Organismo de cuenca proceder�, en su caso, a la aplicaci�n de las determinaciones de la secci�n 7.�, cap�tulo II del t�tulo III del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico, sobre suspensi�n y revocaci�n de las autorizaciones de vertidos, sin perjuicio del r�gimen sancionador que corresponda.
3. En las autorizaciones de sistemas de saneamiento de zonas urbanas, se tendr�n en cuenta en relaci�n con a los desbordamientos en episodios de lluvia los criterio establecidos en el art�culo 259.ter.1 del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico.
En el resto de las autorizaciones de vertidos, el Organismo de cuenca podr� imponer a los vertidos l�quidos la obligaci�n de su almacenamiento antes de la depuraci�n, a fin de evitar vertidos muy contaminantes o puntas de caudal de vertido, acept�ndose que pueda ser encomendada a balsas o tanques de almacenamiento o, en su caso, a los decantadores primarios.
4. Las Administraciones competentes har�n un seguimiento espec�fico de la aplicaci�n del Plan Nacional de Calidad de las Aguas en la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, as� como de las medidas contenidas en el presente Plan Hidrol�gico para la reducci�n de la contaminaci�n difusa.
5. Los vertidos industriales en redes urbanas sin depuraci�n, deber�n sujetarse a normas que no podr�n ser menos estrictas que las de vertido a cauce p�blico, a excepci�n hecha de aquellos vertidos que est�n sujetos a un plan de reducci�n de la contaminaci�n en su autorizaci�n de vertido.
6. Se impulsar� el Plan de Regularizaci�n de Vertidos Industriales, al Dominio P�blico Hidr�ulico � Mar�timo Terrestre, que se contempla en el programa de medidas del presente Plan Hidrol�gico, en el contexto de Convenios Marco a establecer entre el Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente y los distintos Sectores Industriales con el objetivo de establecer Planes Sectoriales con plazos y programas concretos para que, por una parte, se regularice la situaci�n de los vertidos actualmente no autorizados y, por otra, se universalice el cobro del canon de vertido.
7. Los proyectos de nuevos desarrollos urbanos deber�n justificar la no conveniencia de establecer redes de saneamiento separativas de aguas negras o pluviales, as� como plantear medidas que limiten la aportaci�n de aguas de lluvia a los colectores.
8. A los efecto previstos en el art�culo 259.ter.1.a) del Reglamento del Dominio P�blico hidr�ulico, los proyectos de urbanizaciones incluir�n las obras precisas de desv�o de escorrent�as o encauzamientos de cauces que eviten la incorporaci�n de las aguas pluviales a la red de colectores.
9. Sin perjuicio de lo establecido en el art�culo 259.ter.2 del Reglamento de Dominio P�blico Hidr�ulico, la industria radicada en zona o suelo industrial, asegurar�, en todo caso, la conexi�n de sus vertidos a redes de alcantarillado, ya sean propias o urbanas, as� como su tratamiento antes de su incorporaci�n al cauce, en las condiciones que imponga su autorizaci�n de vertido.
Cuando por el volumen o caracter�sticas del efluente industrial no sea posible cumplir con las ordenanzas municipales en cuanto a valores admisibles para aguas residuales urbanas sin depuraci�n, y cuando el municipio tenga carencias en cuanto a la depuraci�n de sus vertidos, se deber�n seguir los criterios establecidos en el apartado 5. En cualquier caso, se respetar� Respetando, en todo caso, la autonom�a local y consecuentemente lo que a tales efectos dicten las ordenanzas de vertidos establecidos por los entes locales.
10. Las industrias que incluyan procesos qu�micos, biol�gicos o radioactivos, que sean capaces de provocar vertidos accidentales de sustancias t�xicas de medici�n no habitual, tendr�n dep�sitos o balsas que impidan esos eventuales vertidos al sistema fluvial o acu�fero. Con esta finalidad, las estaciones depuradoras dispondr�n de dispositivos que permitan el almacenamiento del agua sin tratar que pudiera originarse por paradas s�bitas o programadas de las mismas. Estos dispositivos deber�n dimensionarse de manera que se disponga de un tiempo de preaviso, que ser� funci�n de las caracter�sticas del vertido, las del cauce receptor y los medios adicionales de emergencia de que disponga la planta.
11. Conforme a lo establecido en el Real Decreto 60/2011, de 21 de enero, sobre las normas de calidad ambiental en el �mbito de la pol�tica de aguas, se elaborar� y actualizar� el inventario de emisiones, vertidos y p�rdidas de las sustancias para las que se han establecido Normas de Calidad Ambiental (NCA), y se delimitar�n las zonas de mezcla adyacentes para los puntos en los que se viertan dichas sustancias.
Consideraci�n de vertidos de escasa importancia Un vertido l�quido podr� ser considerado como de escasa importancia cuando su carga contaminante sea inferior a 15 habitantes equivalentes y se trate de aguas exclusivamente sanitarias, sin posibilidad de mezcla con otro tipo de agua residual, como las generadas en:
a) Edificaciones aisladas para vivienda de tipo familiar, siempre que se ubiquen en suelo r�stico o bien que su conexi�n a la red de saneamiento municipal sea excesivamente costosa o f�sicamente imposible.
b) Estabulaciones de ganado mayor con menos de 10 cabezas y granjas av�colas, cun�colas o asimilables de menos de 100 unidades, siempre que realicen la gesti�n y retirada de esti�rcoles por procedimientos en seco.
Vertidos en cauces naturales con r�gimen intermitente de caudal De acuerdo con el art�culo 259 bis del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico:
1. Todo vertido de aguas residuales que se realice en los cauces naturales con r�gimen intermitente de caudal y que no llegue a alcanzar una corriente permanente podr� ser considerado como vertido a aguas continentales o como vertido indirecto en aguas subterr�neas mediante filtraci�n a trav�s del suelo.
2. El Organismo de cuenca, tras una valoraci�n preliminar del r�gimen de caudales y de las caracter�sticas hidrogeol�gicas del terreno, decidir� bajo cu�l de las consideraciones, o en su caso ambas, ha de efectuarse la tramitaci�n de la autorizaci�n de vertidos.
3. En el caso de que proceda la tramitaci�n como vertido indirecto a aguas subterr�neas, el Organismo de cuenca, tras una valoraci�n preliminar del riesgo de contaminaci�n, decidir� si el peticionario debe presentar el estudio hidrogeol�gico previo al que hacen referencia los art�culos 257 y 258 del Reglamento de Dominio P�blico Hidr�ulico.
Secci�n 3Reutilizaci�n de aguas depuradas
Reutilizaci�n de aguas residuales Las aguas regeneradas solo podr�n emplearse en la sustituci�n de vol�menes de concesiones ya otorgadas, sin que puedan considerarse un nuevo recurso, salvo en el litoral, deber� ajustarse al r�gimen jur�dico previsto en el texto refundido de la Ley de Aguas y a lo dispuesto en el Real Decreto 1620/2007, de 7 de diciembre, por el que se establece el r�gimen jur�dico de la reutilizaci�n de aguas depuradas.
Retornos de riego 1. Los retornos de riego en los azarbes y colectores dentro de los l�mites de la zona regable correspondiente a la superficie con derecho a riego a la que se vincula la concesi�n de aguas, en tanto no se produzca la reintegraci�n a cauce p�blico, tienen la consideraci�n de aguas ya concedidas, por lo que su recirculaci�n para el riego de la zona regable que las produce no se considerar� nuevo uso, siempre que no suponga afecci�n a terceros.
2. El uso de los retornos de riego, cuando no est�n dentro de la zona regable, ser�n objeto de concesi�n, sin perjuicio de las limitaciones establecidas en los art�culos 22 y 32 a 37. No existir� responsabilidad por la merma en los retornos de riego derivada de una gesti�n m�s eficiente del regad�o.
Secci�n 4Zonas protegidas
Zonas protegidas recogidas en el presente Plan Hidrol�gico Con arreglo a lo establecido en el art�culo 99 bis del texto refundido de la Ley de Aguas y el art�culo 24 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica, para la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir se han declarado los siguientes tipos de zonas protegidas, que se incorporar�n al Registro correspondiente:
a) Zonas de captaci�n de agua para abastecimiento as� como, en su caso, los per�metros de protecci�n delimitados.
b) Zonas de futura captaci�n de agua para abastecimiento designadas en el presente Plan Hidrol�gico.
c) Zonas declaradas de protecci�n de especies acu�ticas significativas desde el punto de vista socioecon�mico.
e) Zonas declaradas vulnerables en aplicaci�n de las normas sobre protecci�n de las aguas contra la contaminaci�n producida por nitratos procedentes de fuentes agrarias.
f) Zonas declaradas sensibles en aplicaci�n de las normas sobre tratamiento de las aguas residuales urbanas.
g) Zonas declaradas de protecci�n de h�bitat o especies en las que el mantenimiento o mejora del estado del agua constituya un factor importante para su protecci�n, incluidos los LIC, ZEPA y ZEC.
h) Per�metros de protecci�n de las aguas minerales y termales declaradas de conformidad con su legislaci�n espec�fica.
i) Reservas naturales fluviales recogidas en el presente Plan Hidrol�gico.
j) Zonas de protecci�n especial recogidas en el presente Plan Hidrol�gico.
k) Humedales de importancia internacional incluidos en la Lista del Convenio de Ramsar y zonas h�medas incluidas en el Inventario Nacional de Zonas H�medas.
El Registro de Zonas Protegidas podr� consultarse en la p�gina web de la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir (www.chguadalquivir.es).
Relaci�n de zonas protegidas en �reas de captaci�n de agua para abastecimiento 1. La Tabla T.VIII.1 del ap�ndice 8 presenta las zonas protegidas de captaciones existentes para abastecimiento en embalses. En estos casos se ha definido como zona protegida el propio embalse. Antes de la pr�xima revisi�n del Plan Hidrol�gico se definir�n los per�metros de protecci�n para cada una de estas captaciones, los cuales formar�n parte de las correspondientes zonas protegidas.
Se incluye, cuando se dispone de ella, la informaci�n contenida en el SINAC - Sistema de Informaci�n Nacional de Agua de Consumo - c�digo de la captaci�n, denominaci�n de la captaci�n y volumen de agua captada al a�o seg�n la mencionada fuente.
2. La Tabla T.VIII.2 del ap�ndice 8 recoge las zonas protegidas de captaciones de abastecimiento existentes, en r�os, defini�ndose la zona protegida como la masa de agua en la que se localiza la captaci�n. Se indica, asimismo, la denominaci�n y el c�digo SINAC de aquellas captaciones que aparecen en �l registradas. Por �ltimo se incluye el c�digo de la masa de agua de la cuenca en la que se ubican.
3. La Tabla T.VIII.3 del ap�ndice 8 presenta las zonas a proteger de captaci�n de aguas subterr�neas para abastecimiento. En el caso de captaciones de aguas subterr�neas la zona protegida estar� constituida por el per�metro de protecci�n, cuando haya sido definido. Si existen varias captaciones pr�ximas se podr�n agrupar en una misma zona protegida, que puede abarcar la totalidad de la masa de agua subterr�nea.� En el citado ap�ndice 8 se incluyen las tablas T.VIII.4 y T.VIII.5 donde se recopilan los Per�metros de protecci�n y la relaci�n entre estos per�metros y los abastecimientos.
4. La Tabla T.VIII.6 del ap�ndice 8 presenta las zonas correspondientes a futuras captaciones de abastecimiento que propone el Plan Hidrol�gico. Se refieren a tomas de embalse en las que, como en el apartado 1, adem�s del propio embalse habr� de definirse, antes de la pr�xima revisi�n del Plan Hidrol�gico, los per�metros de protecci�n para cada una de estas captaciones incluidos en la zona protegida correspondiente.
5. En aquellos casos en los que el aprovechamiento que origina el per�metro no cuente con el preceptivo t�tulo de derecho deber� solicitarse la documentaci�n necesaria para su otorgamiento, si procede, en el plazo de vigencia del presente Plan Hidrol�gico.
Relaci�n de zonas protegidas para protecci�n de especies acu�ticas significativas desde el punto de vista socioecon�mico 1. En la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, se han recogido dentro de esta definici�n los tramos pisc�colas y las zonas de producci�n de moluscos.
2. La Tabla T.VIII.7 del ap�ndice 8 recoge los tramos pisc�colas como zona protegida para la protecci�n de especies acu�ticas significativas desde el punto de vista socioecon�mico.
3. La Tabla T.VIII.8 del ap�ndice 8 presenta las zonas para producci�n de moluscos identificadas en el Plan Hidrol�gico para su inclusi�n como zonas protegidas.
Medidas espec�ficas para las presas y azudes En los tramos de r�o catalogados como pisc�colas a que se refiere el art�culo 50, las presas de menos de 7 metros de altura sobre el cauce, as� como los azudes de aguas fluyentes, deber�n disponer de remonte para la fauna pisc�cola, sin perjuicio de las medidas previstas en el art�culo 126. bis del Reglamento de Dominio P�blico Hidr�ulico.
Relaci�n de zonas protegidas para uso recreativo 1. A los efectos del art�culo 24 Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica en las zonas para uso recreativo solo ser�n contempladas como zonas protegidas los espacios de ba�o.
2. Se aplican los siguientes criterios para definici�n de la zona de protecci�n de las aguas de ba�o: a) en r�os se define como zona protegida la masa de agua en la que se ubica el �rea de ba�o, b) en los embalses la zona de protecci�n se corresponde a una franja de agua contigua a la ribera, de una anchura de 50 m, y, c), en zonas de ba�o costeras, se sigue el criterio de la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica, haciendo corresponder el �rea protegida con las zonas balizadas.
3. De conformidad con el art�culo 4 del Real Decreto 1341/2007, de 11 de octubre, sobre la gesti�n de la calidad de las aguas de ba�o, a principios de cada a�o, la autoridad competente elaborar� un listado provisional de zonas de aguas de ba�o y el 20 de marzo de cada a�o, como fecha l�mite, las autoridades competentes incorporar�n el conjunto de informaci�n m�nima del Censo de zonas de Aguas de Ba�o. Esta relaci�n de zonas de ba�o es comunicada por medio del Sistema de Informaci�n Nacional de Aguas de Ba�o o N�YADE del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. La Tabla T.VIII.9 del ap�ndice 8 presenta la relaci�n de estas zonas de ba�o.
4. Todas las instalaciones recreativas existentes en las zonas de ba�o deber�n adaptar sus caracter�sticas a lo estipulado por la legislaci�n vigente, a fin de obtener el preceptivo t�tulo de derecho en el plazo de vigencia del presente Plan Hidrol�gico.
Zonas vulnerables 1. Las zonas vulnerables a la contaminaci�n por nitratos en la Demarcaci�n Hidrogr�fica han sido declaradas por los �rganos competentes de las Comunidades aut�nomas de Andaluc�a, Castilla-La Mancha, Extremadura y Regi�n de Murcia mediante los siguientes actos formales:
– Comunidad Aut�noma de Andaluc�a: Decreto 36/2008 y Orden de 7 de julio de 2009.
– Comunidad Aut�noma de Castilla-La Mancha: Resoluciones de 7 de agosto de 1998 y de 10 de febrero de 2003. Y Orden de 21/05/2009, de la Consejer�a de Industria, Energ�a y Medio Ambiente, por la que se aprueba el mantenimiento de las zonas vulnerables designadas mediante las resoluciones de 07/08/1998 y 10/02/2003 y se designa una nueva denominada: Campo de Calatrava, en relaci�n a la contaminaci�n de las aguas por nitratos de origen agrario en la Comunidad Aut�noma de Castilla-La Mancha.
– Comunidad Aut�noma de la Regi�n de Murcia: Orden de 20 de diciembre de 2001 y Orden de 22 de diciembre de 2003.
– Comunidad Aut�noma de Extremadura: Orden de 7 de marzo de 2003.
2. Las Tablas T.VIII.10 y T.VIII.11 del ap�ndice 8 presentan las masas de agua, superficiales y subterr�neas, respectivamente, declaradas como zonas vulnerables.
Zonas sensibles 1. Mediante la Resoluci�n de 30 de junio de 2011, de la Secretar�a General para el Territorio y la Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino han sido declaradas como zonas sensibles 13 zonas en total, en aplicaci�n del Real Decreto-ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas y el Real Decreto 509/1996, de 15 de marzo, de desarrollo del Real Decreto-ley antes citado, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas.
2. La Tabla T.VIII.12 del ap�ndice 8 relaciona las trece zonas sensibles de la demarcaci�n.
Zonas de protecci�n de h�bitat o especies 1. En la demarcaci�n se han declarado como zonas de protecci�n de h�bitat o especies aqu�llas en las que el mantenimiento o mejora del estado del agua constituye un factor importante de su protecci�n, quedando integradas por: a) los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), b) las Zonas de Especial Protecci�n para las Aves (ZEPA) y, c), las Zonas Especiales de Conservaci�n integrados en la Red Natura 2000. El marco normativo para la protecci�n de estas zonas a nivel nacional est� constituido por la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
2. La Tabla T.VIII.13 del ap�ndice 8 recoge aquellos LIC's y ZEPA's de la demarcaci�n que se corresponden directamente con el medio acu�tico, con indicaci�n de la masa de agua asociada, su c�digo y la importancia del espacio que ha motivado su declaraci�n.
Per�metros de protecci�n de aguas minerales y termales 1. Los per�metros de protecci�n de las aguas minerales y termales se definen de acuerdo con su legislaci�n espec�fica. El marco normativo para la designaci�n de los per�metros de protecci�n se establece en la normativa b�sica estatal prevista en la Ley 22/1973, de 21 de julio, de Minas y su Reglamento ejecutivo aprobado por Real Decreto 2857/1978, de 28 de agosto y, en su caso, en la normativa auton�mica.
2. La Tabla VIII.14 del ap�ndice 8 relaciona los per�metros de aguas minerales y termales declarados en la Demarcaci�n.
Reservas naturales fluviales 1. De conformidad con lo previsto en el art�culo 42.1.b), c') del texto refundido de la Ley de Aguas y los art�culos 4.b), c') y 22 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, se proponen, para su declaraci�n por las autoridades competentes como reservas naturales fluviales, los tramos de r�o que se recogen en la Tabla T.VIII.15 del ap�ndice 8, caracterizados por ser ecosistemas acu�ticos fluviales que presentan un alto grado de naturalidad, con escasa o nula intervenci�n humana.
2. De conformidad con lo dispuesto en el art�culo 98 del texto refundido de la Ley de Aguas, en dichos tramos de r�o no se conceder�n autorizaciones ni concesiones en el dominio p�blico hidr�ulico de actividades que puedan producir presi�n significativa sobre la cantidad o calidad de la masa de agua o una afecci�n significativa a la circulaci�n de agua por el cauce. A tal efecto el peticionario deber� presentar un informe sobre los posibles efectos nocivos para el medio, del que dar� traslado al �rgano ambiental competente para que se pronuncie sobre las medidas correctoras que su juicio deben introducirse.
3. Las determinaciones del punto anterior, se mantendr�n, cuando se produzcan las declaraciones de las reservas naturales fluviales por las administraciones competentes tanto si es de forma individualizada, como si es formando parte de zonas de protecci�n m�s amplia.
Zonas de protecci�n especial De acuerdo con lo establecido en el art�culo 43.2 del texto refundido de la Ley de Aguas, en la revisi�n del Plan, podr�n ser declarados de protecci�n especial zonas, cuencas o tramos de cuencas, acu�feros o masas de agua por sus caracter�sticas naturales o inter�s ecol�gico.
Humedales 1. De conformidad con el art�culo 24.2.g) del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica, se incluir� en el Registro de Zonas Protegidas:
a) Los humedales de importancia internacional incluidos en la Lista del Convenio de Ramsar, de 2 de febrero de 1971, relacionados en la Tabla T.VIII.16 del ap�ndice 8.
b) Las zonas h�medas incluidas en el Inventario Nacional de Zonas H�medas de acuerdo con el Real Decreto 435/2004, de 12 de marzo, por el que se regula el Inventario nacional de zonas h�medas.
c) Las zonas h�medas del inventario de humedales de Andaluc�a (
Decreto 98/2004, de 9 de marzo, de la Junta de Andaluc�a por el que se crea el Inventario de Humedales de Andaluc�a) relacionadas en la Tabla T.VIII.17 del ap�ndice 8.
d) El Plan de conservaci�n de Humedales de Castilla La Mancha recoge un listado de humedales catalogados como espacios naturales protegidos y humedales para los que se encuentra en tramitaci�n un plan de ordenaci�n de los recursos naturales. En el interior de la demarcaci�n se han identificado tres lagunas de inter�s: Laguna de la Marquesa, Laguna del Retamar y Laguna de la Alberquilla.
2. Estos listados de humedales se ir�n modificando en funci�n de las variaciones que experimenten los cat�logos de humedales que se relacionan en este Plan Hidrol�gico.
Secci�n 5Fen�menos meteorol�gicos extremos
Protecci�n contra inundaciones De acuerdo con los art�culos 92 e) y 92 qu�ter del texto refundido de la Ley de Aguas y el art�culo 59 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica y sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo 14 modificado en el Real Decreto 9/2008 por el que se modifica el Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico, se adoptan los siguientes principios de protecci�n contra inundaciones.
1. La protecci�n contra inundaciones se atendr� a lo dispuesto en el Real Decreto 903/2010, de 9 de julio, de evaluaci�n y gesti�n de riesgos de inundaciones y a las medidas que se incluyan en el programa de medidas del plan de gesti�n del riesgo de inundaci�n previsto en el citado Real Decreto.
En los planes sobre gesti�n de inundaciones se tendr� en cuenta para los estatales lo establecido en el Acuerdo de Consejo de Ministros de 29 de julio de 2011, por el que se aprueba el Plan Estatal de Protecci�n Civil ante el riesgo de inundaciones, y a nivel auton�mico por los respectivos planes especiales de inundaci�n homologados por la Comisi�n Nacional de Protecci�n Civil.
2. Transitoriamente, hasta que se disponga del citado plan de gesti�n del riesgo de inundaci�n, se aplicar�n las medidas de protecci�n contra inundaciones aprobadas por las Administraciones competentes.
3. Los resguardos para laminaci�n de avenidas deber�n respetarse en todos los embalses, de acuerdo con sus normas de explotaci�n y planes de emergencia.
Protecci�n frente a sequ�as 1. En relaci�n a la protecci�n contra sequ�as se estar� a lo dispuesto en el Plan Especial de Actuaci�n en Situaciones de Alerta y Eventual Sequ�a en la cuenca hidrogr�fica del Guadalquivir aprobado por Orden Ministerial MAM/698/2007, de 21 de marzo.
2. De acuerdo con lo establecido en el art�culo 10.8 del Plan Especial de Actuaci�n en Situaciones de Alerta y Eventual Sequ�a acerca de su actualizaci�n y revisi�n, el Organismo de cuenca proceder�, una vez sea aprobado este Plan Hidrol�gico, a redactar una actualizaci�n del Plan Especial, fundamentalmente en raz�n a:
a) La modificaci�n que supone el nuevo r�gimen de caudales ecol�gicos del Plan Hidrol�gico, recogido en el cap�tulo 3.
b) Los cambios que, respecto a la definici�n anterior de los sistemas de explotaci�n de recursos, introduce este Plan Hidrol�gico.
3. En atenci�n a lo dispuesto en el art�culo 62 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, la Memoria del presente Plan Hidrol�gico incorpora un resumen del Plan Especial de Actuaci�n en Situaciones de Alerta y Eventual Sequ�a, con el sistema de indicadores y umbrales de caracterizaci�n, as� como una s�ntesis de las medidas incluidas en el Plan Especial para la prevenci�n y mitigaci�n de la sequ�a.
CAP�TULO 8R�gimen econ�mico financiero de la utilizaci�n del dominio p�blico hidr�ulico
Excepciones a la aplicaci�n del principio de recuperaci�n de costes De conformidad con el art�culo 111.bis.3 del texto refundido de la Ley de Aguas el Ministro de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente podr� establecer motivadamente excepciones al principio de recuperaci�n de costes, en atenci�n a los supuestos, que en virtud del art�culo 42.4 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, se establecen a continuaci�n:
a) Las distintas Administraciones que lleven a cabo inversiones en alta o en baja en municipios peque�os y en zonas rurales o desfavorecidas, establecer�n que estos costes –por lo general, superiores a los costes medios en el conjunto de la demarcaci�n– se repartan en unidades de gesti�n, como Mancomunidades y Agrupaciones, de modo que la recuperaci�n global de costes se lleve a cabo de manera solidaria dentro de cada Comunidad Aut�noma o unidad de gesti�n menor.
b) Se aplicar�n, asimismo, excepciones al principio de recuperaci�n de costes en los municipios, cualquiera que sea su tama�o, donde se den alguno de los dos criterios que siguen:
1. Cuando la renta media municipal se sit�e por debajo del 75% de la renta media de la demarcaci�n. En este caso, se considerar� aplicable la excepci�n –por coste desproporcionado– si el coste del agua para el usuario superara en m�s del 25% el coste medio de la demarcaci�n y siempre que el precio del agua supere el precio medio de las poblaciones de su rango poblacional, tal como se define en el art�culo 19 de la presente Normativa.
2. Cuando, como consecuencia de la implantaci�n de determinadas medidas o de obras de garant�a de abastecimiento, el incremento en t�rminos reales del coste al ciudadano supere el 8% anual acumulativo.
c) Con respecto a las modernizaciones de regad�os, se aplicar� la excepci�n a la parte subvencionada de las inversiones con destino a la modernizaci�n, de manera que no se recupere dicha parte. Se fundamenta esta propuesta en el incremento de costes que supone para el agricultor la propia modernizaci�n, por la amortizaci�n de las inversiones que directamente financia y por el incremento en costes de conservaci�n, mantenimiento y explotaci�n que le generan las nuevas infraestructuras.
Canon de regulaci�n 1. Todo beneficiado por las obras de regulaci�n de aguas superficiales o subterr�neas, financiadas total o parcialmente a cargo del Estado, satisfar� un canon de regulaci�n seg�n el art�culo 114.1 del texto refundido de la Ley de Aguas.
2. Conforme al art�culo 114.6 del texto refundido de la Ley de Aguas, las dotaciones de referencia para la correcci�n del importe del canon de regulaci�n por parte del organismo liquidador ser�n las establecidas en los art�culos 19, 20 y 26.
CAP�TULO 9Seguimiento y revisi�n del Plan Hidrol�gico
Zonas protegidas designadas con posterioridad a la aprobaci�n del Plan Hidrol�gico de cuenca Conforme a lo dispuesto en el art�culo 25 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica, el Registro de Zonas Protegidas deber� revisarse y actualizarse regularmente y, espec�ficamente, junto con la actualizaci�n del Plan Hidrol�gico.
Se considerar�, cuando la autoridad competente por raz�n de la materia designe una nueva Zona Protegida, a efectos de la planificaci�n hidrol�gica, con posterioridad a la aprobaci�n de este Plan Hidrol�gico que, la misma se incorporar� al Registro de Zonas Protegidas del presente Plan con los mismos efectos que las zonas protegidas incluidas en el mencionado registro, sin que sean necesarios los procedimientos de consulta y aprobaci�n del Plan Hidrol�gico definidos en los art�culos 80 y 83 del Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica.
Seguimiento y revisi�n del Plan Hidrol�gico 1. Para el seguimiento y revisi�n del Plan Hidrol�gico se tendr� en cuenta lo previsto en el T�tulo III del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica.
2. En consonancia con lo indicado en el art�culo 88 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, ser�n objeto de seguimiento espec�fico las siguientes cuestiones:
a) Grado de cumplimiento del r�gimen de los caudales ecol�gicos
b) Estado de las masas de agua superficial y subterr�nea y un an�lisis de su evoluci�n hacia los objetivos medioambientales fijados en el Plan Hidrol�gico, con un diagn�stico acerca del riesgo potencial de incumplimiento.
c) Evoluci�n de los recursos h�dricos naturales y disponibles y su calidad.
d) Evoluci�n de las demandas de agua.
e) Evoluci�n del grado de satisfacci�n de la demanda y, espec�ficamente, evoluci�n de las �brechas en el suministro�, con un diagn�stico sobre el riesgo de incumplimiento de los objetivos del Plan Hidrol�gico en esta materia.
f) Aplicaci�n del programa de medidas y sus efectos en la consecuci�n de los objetivos del Plan Hidrol�gico. A la luz de los diagn�stico sobre los riesgos de incumplimiento de los objetivos –medioambientales, satisfacci�n de demandas, etc.–, se revisar� el programa de medidas con la introducci�n, en su caso, de las modificaciones pertinentes, tanto en la tipolog�a de las medidas, como en la intensidad de su aplicaci�n, con una evaluaci�n de la repercusi�n econ�mica de tales modificaciones.
3. Para el desarrollo de las actividades del seguimiento del Plan Hidrol�gico, de las que se derivar�n los informes de car�cter anual, trienal o cuatrienal que menciona el art�culo 87 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, el Organismo de cuenca deber� disponer de toda la informaci�n pertinente y, muy especialmente, la que resulta de las mediciones en las redes de control. Por ello, con independencia de que la informaci�n sea canalizada a trav�s del Comit� de Autoridades Competentes, las instituciones que gestionan la diversa informaci�n, deber�n facilitar al Organismo de cuenca el acceso a la misma.
CAP�TULO 10Resumen del programa de medidas
Agentes del Plan 1. Son autoridades competentes de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir:
a) Los �rganos y entidades de la Administraci�n General del Estado con competencias sobre el aprovechamiento, protecci�n y control de las aguas en el �mbito territorial del presente plan hidrol�gico.
b) Los �rganos y entidades de las Comunidades Aut�nomas cuyo territorio forme parte total o parcialmente del �mbito territorial del presente plan hidrol�gico, con competencias sobre la protecci�n y control de las aguas.
c) Los Entes Locales, cuyo territorio coincida total o parcialmente con el �mbito territorial del presente Plan Hidrol�gico, con competencias sobre la protecci�n y control de las aguas.
2. El Comit� de Autoridades Competentes de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir tiene la funci�n de garantizar la adecuada cooperaci�n en la aplicaci�n de las normas, comunitarias y nacionales, de protecci�n de las aguas de su �mbito territorial.
3. La actual composici�n del Comit� de Autoridades Competente de la Demarcaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, designada de conformidad con lo previsto en el Real Decreto 126/2007, de 2 de febrero, por el que se regula la composici�n, funcionamiento y atribuciones de los Comit�s de Autoridades Competentes de las Demarcaciones Hidrogr�ficas con cuencas intercomunitarias, se incluye en el Cuadro C.66.1.
C.66.1 Comit� de Autoridades Competentes de la Demarcaci�n
Presidente Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir.
Consejer�a de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.
Junta Andaluc�a.
Consejero de Ordenaci�n del Territorio y Vivienda.
Consejer�a de Ordenaci�n del Territorio y Vivienda.
Director General de Regad�os y Desarrollo Rural.
Consejer�a de Agricultura y Agua.
Direcci�n General del Agua.
Direcci�n General de Desarrollo Sostenible del Medio Rural.
Capit�n Mar�timo de Sevilla.
Federaci�n Espa�ola de Municipios y Provincias.
Secretaria Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir.
Organizaci�n y procedimiento para hacer efectiva la participaci�n p�blica 1. El Organismo de cuenca establecer� el sistema organizativo y cronograma marco asociados al desarrollo de los procedimientos de informaci�n p�blica, consulta p�blica y participaci�n activa para el seguimiento y revisi�n de este Plan Hidrol�gico.
2. El Organismo de cuenca coordinar� los procesos de informaci�n p�blica, consulta p�blica y participaci�n activa, as� como el correspondiente al de evaluaci�n ambiental estrat�gica para la revisi�n del Plan Hidrol�gico.
3. Los m�todos y t�cnicas de participaci�n a emplear en las distintas fases del proceso ser�n, entre otros, entrevistas, jornadas de puerta abiertas, reuniones bilaterales, talleres, participaci�n interactiva, mesas sectoriales y multisectoriales, conferencias y mesas redondas.
4. Los puntos de contacto para la consulta y obtenci�n de documentaci�n e informaci�n relacionada con el Plan durante los procesos de informaci�n p�blica y participaci�n activa del Plan Hidrol�gico ser�n, en tanto no se disponga otra cosa:
a) La sede del Organismo de cuenca en Sevilla y sus delegaciones de C�rdoba, Ja�n y Granada.
b) La p�gina Web oficial del Organismo de cuenca.
Cuestiones generales del Programa de Medidas 1. De acuerdo con el art�culo 92 qu�ter, punto 4, del texto refundido de la Ley de Aguas, el programa de medidas del presente Plan Hidrol�gico se integra por las medidas b�sicas y las complementarias necesarias para el logro de los objetivos del presente Plan.
2. En este Plan Hidrol�gico, se han diferenciado dos tipos de Medidas B�sicas.
– Medidas �B�sicas I, referidas en el art�culo 45 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica. Corresponden a normativa de protecci�n de las aguas derivadas de directivas europeas y son actuaciones que han de realizarse obligatoriamente, con independencia de su an�lisis de coste/eficacia.
– Medidas �B�sicas II�, correspondientes a los art�culos 46 a 54 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, relacionados con diferentes legislaciones. Se integran en el Programa de Medidas una vez seleccionadas las distintas posibilidades o alternativas para su cumplimiento mediante an�lisis coste-eficacia. Corresponden a las que figuran en el anexo VI de la Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica y su grado de vinculaci�n estar� sujeto a la disponibilidad presupuestaria de las distintas administraciones.
3. Las medidas Complementarias son las contempladas en los art�culos 55 a 60 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, que las define como aquellas medidas que en cada caso deban aplicarse con car�cter adicional para la consecuci�n de los objetivos medioambientales o para alcanzar una protecci�n adicional de las aguas, estando, asimismo, supeditadas a las disponibilidades presupuestarias de las distintas administraciones.
4. La selecci�n de las medidas B�sicas II y Complementarias se ha llevado a cabo con la utilizaci�n del an�lisis coste-eficacia a que se refiere el art�culo 43.6 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, en el que se integran aspectos econ�micos, sociales y ambientales de las medidas.
5. El Programa de Medidas adoptado se resume en formato de tabla en el ap�ndice 9.
Para facilitar la presentaci�n y la comprensi�n del Programa se han agrupado las medidas conforme a la siguiente clasificaci�n general:
a) Contaminaci�n puntual: engloba todo lo relativo a actuaciones materiales de saneamiento y depuraci�n (EDAR, colectores, tanques de tormenta, tratamiento de vertidos industriales, etc.).
b) Contaminaci�n difusa: engloba todo lo relativo a buenas pr�cticas agrarias y ganaderas (fertilizantes y pesticidas).
c) Satisfacci�n de las demandas: engloba todo lo relativo al incremento de la oferta de recursos e incremento de garant�a de suministro y coincidir�a en buena parte con infraestructuras b�sicas (presas, desalaci�n de agua marina y salobre, reutilizaci�n para incremento de recursos, nuevas redes de abastecimiento, nueva infraestructura de riego, etc.; incluye tambi�n las actuaciones y programas de mantenimiento que aseguren la operatividad de estas infraestructuras.
d) Recuperaci�n ambiental: engloba todo lo relativo a restauraci�n del dominio p�blico hidr�ulico (restauraci�n de riberas en r�os, recuperaci�n de zonas h�medas, restauraci�n hidrol�gico-forestal, actuaciones para la eliminaci�n de especies invasoras, escalas de peces, retirada de infraestructuras obsoletas del dominio p�blico hidr�ulico, delimitaci�n del dominio p�blico hidr�ulico, actuaciones necesarias para la implantaci�n de caudales ecol�gicos, etc.).
e) Incremento de la eficiencia: engloba todo tipo de actuaciones encaminadas a este objetivo, tanto estructurales como de gesti�n (modernizaci�n de regad�os, mejora de la eficiencia en redes de abastecimiento, instalaci�n de dispositivos de menor consumo en el abastecimiento urbano, reutilizaci�n de aguas en el mismo n�cleo en el que se producen, ofertas p�blicas para la adquisici�n de derechos de agua, contratos de cesi�n de derechos de agua, revisi�n de concesiones, sistemas de asesoramiento al regante, etc.).
f) Conocimiento, administraci�n y gobernanza: incluye todas las medidas destinadas a incrementar la informaci�n disponible sobre el agua as� como a mejorar los procedimientos administrativos para su gesti�n (redes de medida de cantidad, calidad y biol�gicas, dispositivos de control de extracciones de masas de agua y del volumen derivado por cada usuario, actualizaci�n del registro de concesiones, regularizaci�n de concesiones, actualizaci�n del censo de vertidos, incremento del personal de guarder�a para control de extracciones y vertidos, delimitaci�n y gesti�n de zonas inundables, etc.).
g) Recuperaci�n de costes: engloba todo lo relativo a la modificaci�n de tarifas de riego, abastecimiento, saneamiento y canon de vertido.
h) Protecci�n y recarga de acu�feros: incluye aquellas medidas espec�ficas para aguas subterr�neas (establecimiento de normas para las extracciones y el otorgamiento de concesiones en masas de agua subterr�nea, definici�n de los per�metros de protecci�n, etc.).
i) Prevenci�n y mitigaci�n de situaciones hidrol�gicas extremas: medidas dirigidas a paliar el riesgo de inundaci�n (adecuaci�n de cauces en zona urbana).
AP�NDICE 1. MASAS DE AGUA SUPERFICIALES DEFINIDAS EN EL PLAN
AP�NDICE 2. MASAS DE AGUA SUBTERR�NEA DEFINIDAS EN EL PLAN
AP�NDICE 4. MASAS DE AGUA ARTIFICIALES O MUY MODIFICADAS DEFINIDAS EN EL PLAN
AP�NDICE 5. DESCRIPCI�N DEL �MBITO DE LOS SISTEMAS DE EXPLOTACI�N DEFINIDOS EN EL PLAN
AP�NDICE 6. OBJETIVOS MEDIOAMBIENTALES
AP�NDICE 7. ASIGNACI�N Y RESERVA DE RECURSOS
AP�NDICE 8. ZONAS PROTEGIDAS.
AP�NDICE 9. PROGRAMA DE MEDIDAS
(1) CMA: Cuencas Mediterr�neas Andaluzas; CAA: Cuencas Atl�nticas Andaluzas. Ver Texto (2) Corregido por estudio espec�fico tramo aguas abajo. Ver Texto (3) Dada la escasa longitud de las masas de agua situadas entre el pie de presa y el r�o Guadalquivir, estos caudales no ser�n de aplicaci�n cuando el caudal en el r�o Guadalquivir supere el r�gimen de caudales m�nimos en �l fijado. Ver Texto (4) Se ha aplicado una proporcionalidad con el embalse de melonares, siendo necesario un estudio espec�fico que lo confirme. Ver Texto (5) Responde a estudios espec�ficos del tramo. Ver Texto (6) Incluidos los embalses de J�ndula y Pintado. Ver Texto (7) La distribuci�n de estas reservas se establecer� por razones de calidad del recurso, priorizando la hiperanualidad de los embalses de Negrat�n e Izn�jar, e incluir� reservas en los siguientes embalses: E. Fernandina: Abastecimiento Linares, Carolina y Vilches. E. Tranco: Abastecimiento de la Loma de �beda. E. Guadalmena: Abastecimiento del Condado de Ja�n. E. Izn�jar: Abastecimiento Zona Sur de C�rdoba. E. de San Rafael de Navallana: Abastecimiento de C�rdoba. E. de J�ndula: Abastecimiento Puertollano y otros. Ver Texto (8) Se admitir�n dotaciones superiores en aquellas explotaciones cuyos derechos concesionales otorgados lo permitan hasta un m�ximo de 2.150 m3/ha. Ver Texto (9) Excepcionalmente podr�n admitirse dotaciones brutas, previa justificaci�n t�cnica y agron�mica, para regad�o de olivar, inferiores a 1.500 m3 por ha y a�o. Ver Texto ');

References: Real Decreto 
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