Source: https://legislativo.parlamento.gub.uy/temporales/20151020S0043_SSN8592639.html
Timestamp: 2019-04-25 10:07:06+00:00

Document:
43ª Sesión Ordinaria del 20 de octubre de 2015
N.º 44 - TOMO 544 - 20 DE OCTUBRE DE 2015
ACTÚAN EN SECRETARÍA: EL TITULAR HEBERT PAGUAS, Y LOS PROSECRETARIOS, SILVANA CHARLONE Y LUIS CALABRIA
–	La señora senadora Pesce presenta un proyecto de ley por el que se incorpora al Código Penal un artículo por el que se penalice el maltrato de los adultos mayores por parte de aquellos a cuyo cuidado, voluntario o remunerado, se encuentren los mismos.
•	con destino al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y por su intermedio a la Dirección Nacional de Medio Ambiente, relacionado con el manejo de los residuos tecnológicos y la disposición final de los mismos;
•	con destino al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, relacionado con el procedimiento de registro de agroquímicos y fertilizantes;
•	con destino al Ministerio de Desarrollo Social, relacionado con el cumplimiento de la Ley n.º 18651, de 19 de febrero de 2010, sobre Protección Integral de Personas con Discapacidad.
–	El señor senador Bordaberry solicita se curse un pedido de informes con destino al Ministerio de Salud Pública, relacionado con la actuación de la Comisión Honoraria para la Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes.
–	El señor senador García solicita se curse un pedido de informes con destino al Ministerio de Salud Pública y a la Administración de los Servicios de Salud del Estado, relacionado con el funcionamiento del Sistema Nacional Integrado de Salud.
–	El Senado concede las licencias solicitadas por los señores senadores Larrañaga, Moreira y Xavier.
–	Quedan convocados los señores senadores Paternain, Pardiñas y Piñeyrúa.
–	Se toma la promesa de estilo al señor Julio Pintos y se lo declara investido de su cargo de senador.
8) y 10) Homenaje al doctor Amílcar Vasconcellos al cumplirse cien años de su nacimiento
•	Por moción de los señores senadores Silveira y Amorín, el Senado resuelve que la versión taquigráfica de lo expresado en sala sea enviada a la familia del doctor Amílcar Vasconcellos y al Partido Colorado.
9)	Régimen de trabajo
•	Por moción del señor senador Agazzi, el Senado resuelve tratar en forma grave y urgente, una vez finalizado el homenaje, y distribuir en sala los siguientes asuntos:
•	Solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo a fin de designar, en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Gobierno del Reino de Suecia, al señor Santiago Wins.
•	Proyecto de ley por el que se aprueba la Convención Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear, adoptada en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América, el 14 de setiembre de 2005.
•	Proyecto de ley por el que se aprueba el Convenio entre la República Oriental del Uruguay y el Gran Ducado de Luxemburgo para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio y su protocolo, suscritos en la ciudad de Bruselas, Bélgica, el 10 de marzo de 2015.
•	Solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo por la que se confiere el ascenso al grado de brigadier general (Av.) al señor coronel (Av.) don José Luis Visconti Maqueira.
11)	Señor Santiago Wins. Designación como embajador
–	Solicitud de acuerdo del Poder Ejecutivo para designarlo en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Gobierno del Reino de Suecia.
12)	Convención Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear
– Proyecto de ley por el que se la aprueba.
13)	Convenio entre la República Oriental del Uruguay y el Gran Ducado de Luxemburgo para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio y su protocolo
15)	Ascenso en la Fuerza Aérea
–	Solicitud de venia del Poder Ejecutivo para conferir ascenso al grado de brigadier general (Av.) al señor coronel (Av.) don José Luis Visconti Maqueira.
«Montevideo, 15 de octubre de 2015
La CÁMARA DE SENADORES se reunirá en sesión extraordinaria el próximo martes 20 de octubre, a las 10:00, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente
–	Homenaje al doctor Amílcar Vasconcellos al cumplirse cien años de su nacimiento.
ASISTEN: los señores senadores Agazzi, Alonso, Amorín, Aviaga, Ayala, Besozzi, Bordaberry, Camy, Carámbula, Cardoso, De León, Delgado, García, Lacalle Pou, Martínez Huelmo, Meléndez, Michelini, Mieres, Montaner, Moreira, Mujica, Otheguy, Payssé, Pesce, Piñeyrúa, Pintado, Pintos, Silveira, Topolansky y Xavier.
FALTAN: con licencia, los señores senadores Coutinho, Heber, Larrañaga, Passada y Tourné.
(Son las 10:01).
•	por el que solicita, de conformidad con lo establecido en el numeral 12 del artículo 168 de la Constitución de la república, la venia correspondiente a fin de acreditar en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante la República del Perú, al señor Luis Antonio Hierro López.
•	por el que comunica la promulgación de un proyecto de ley por el que se aprueba la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al ejercicio 2014.
El Ministerio de Economía y Finanzas remite respuesta de la Dirección General Impositiva a un pedido de informes solicitado por el señor senador Mieres, relacionado con decisiones adoptadas respecto a la empresa Fripur S. A.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social remite respuesta del Banco de Previsión Social a un pedido de informes solicitado por el señor senador Michelini, relacionado con los beneficiarios de la Ley n.º 18310, de 18 de junio de 2008, sobre el cómputo ficto de servicios para extrabajadores de la industria frigorífica.
–OPORTUNAMENTE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR MICHELINI.
La Cámara de Representantes remite aprobado un proyecto de ley por el que se aprueba el Presupuesto Nacional, período 2015-2019.
La Comisión de Asuntos Internacionales eleva informada una solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo a fin de designar, en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Gobierno del Reino de Suecia, al señor Santiago Wins.
•	por el que se aprueba la Convención Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear, adoptada en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América, el 14 de setiembre de 2005;
•	por el que se aprueban el Convenio entre la República Oriental del Uruguay y el Gran Ducado de Luxemburgo para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio y su protocolo, suscritos en la ciudad de Bruselas, Bélgica, el 10 de marzo de 2015.
La Comisión de Defensa Nacional eleva informados:
•	una solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo, por la que se confiere el ascenso al grado de brigadier general (Av.), con fecha 16 de setiembre de 2015, por el sistema de selección y por aplicación de los artículos 130, 131 y 134 del Decreto Ley n.º 14157, de 21 de febrero 1974, en la redacción dada por el artículo 101 de la Ley n.º 19149, de 24 de octubre de 2013, y por el artículo 12 de la Ley n.º 15848, de 22 de diciembre de 1986, al señor coronel (Av.) don José Luis Visconti Maqueira;
•	un proyecto de ley por el que se promueve al extinto coronel don Andrés Guacurarí y Artigas, Andresito, al grado de general, en reconocimiento a los valiosos servicios prestados a la patria.
La Junta Departamental de San José remite copia de una resolución relacionada con la situación de migrantes niños y adolescentes.
–OPORTUNAMENTE FUE REMITIDA A LAS COMISIONES DE EDUCACIÓN Y CULTURA Y A LA DE POBLACIÓN, DESARROLLO E INCLUSIÓN.
La Junta Departamental de Rivera remite copia de la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por el señor edil Marco Antonio Da Rosa Nieves, relacionadas con la situación económica que atraviesa la ciudad.
La Junta Departamental de Paysandú remite copia de la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por la señora edila Edys Cravea, relacionadas con la discusión sobre la pertinencia de denominar Día de la Raza al 12 de octubre.
La Junta Departamental de Flores comunica que resolvió apoyar los planteos de las Juntas Departamentales de Maldonado y Lavalleja, relacionados con la problemática de las personas que padecen la enfermedad celíaca.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «La señora senadora Viviana Pesce presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se incorpora al Código Penal un artículo por el que se penaliza el maltrato a los adultos mayores por parte de aquellos a cuyo cuidado, voluntario o remunerado, se encuentren los mismos.
•	con destino al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y por su intermedio a la Dirección Nacional de Medio Ambiente, relacionado con el manejo de los residuos tecnológicos y la disposición final de los mismos;
«Montevideo, 14 de octubre de 2015
De acuerdo con el artículo 118 de la Constitución de la república, solicito a usted tenga a bien tramitar el presente pedido al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente con destino a la Dinama, a fin de brindar la siguiente información:
1. Si la Dinama lleva registro de agroquímicos y fertilizantes que se utilizan para la producción.
2. Cuáles son los criterios que utiliza para su autorización.
De acuerdo con el artículo 118 de la Constitución de la república solicito a usted tenga a bien tramitar el presente pedido de informes al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y por intermedio de este a la Dinama, a fin de obtener la siguiente información:
1. ¿Cuáles son los procedimientos previstos o plan de manejo, si lo hubiere, para los residuos tecnológicos?
2. ¿Cuál es el lugar de disposición final de los mismos?
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), un residuo tecnológico es todo dispositivo alimentado por la energía eléctrica cuya vida útil haya culminado.
De acuerdo con el artículo 118 de la Constitución de la república solicito a usted tenga a bien tramitar el presente pedido de informes al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, a fin de brindar la siguiente información:
1) Procedimiento que se realiza para registrar agroquímicos y fertilizantes.
2) Si existe registro sobre los principios químicos que contienen.
3) Quién evalúa que se puedan utilizar, dónde y cómo.
4) Nombre comercial que se les da a cada uno.
«Montevideo, 19 de octubre de 2015
De acuerdo con las facultades que me confiere el artículo 118 de la Constitución de la república, solicito se curse el presente pedido de informes al Ministerio de Desarrollo Social, a fin de informar:
¿Se respetó la Ley n.º 18651 incluyendo en los trabajadores contratados que se pide presupuestar el 4 % para personas con discapacidad en el presupuesto del Mides 2015-2019?
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «El señor senador Pedro Bordaberry, de conformidad con lo establecido en el artículo 118 de la Constitución de la república, solicita se curse un pedido de informes con destino al Ministerio de Salud Pública, relacionado con la actuación de la Comisión Honoraria para la Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes.
«Montevideo, 20 de octubre de 2015
De acuerdo a lo dispuesto por el artículo 118 de la Constitución de la República, solicito a usted tenga a bien cursar el siguiente pedido de informes al Ministerio de Salud Pública, a fin de que se sirva brindar los datos que se le detallan sobre la actuación de la Comisión Honoraria para la Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes (CHLA-EP):
1) Integración actual de la comisión honoraria y si los miembros designados por los organismos respectivos registran asistencia regular a las sesiones ordinarias.
2) Con qué frecuencia se reúne la comisión honoraria y cuál es su actual estatuto de funcionamiento (se solicita copia).
3) Si de las sesiones se labra acta y si estas le son remitidas al señor ministro para su conocimiento y demás efectos.
4) Solicitamos se nos informe qué otros programas han sido puestos a cargo de la comisión, además de los de Tuberculosis, Lepra e Inmunizaciones.
5) Quiénes son las personas que ejercen las jefaturas de cada uno de los programas y qué profesiones ostentan, acorde a los cargos especializados que ocupan.
6) Con referencia al Programa de Tuberculosis se solicita se informe número de casos registrados en los años 2012, 2013 y 2014.
7) Grado de cumplimiento del cronograma de vacunaciones incluidas en el CEV.
8) Cantidad de dosis adquiridas por el MSP de vacuna antigripal y de HPV y cantidad de dosis aplicadas efectivamente.
9) Fecha de vencimiento de la vacuna contra el virus HPV.
10) Qué planes tiene el MSP para la CHLA-EP, específicamente solicitamos se informe si existe intención de incluirla en el SNIS en tanto es un prestador que cumple, no solo con acciones de prevención, sino también asistenciales del paciente tuberculoso y leproso.
11) Cuál es el monto de la asignación presupuestal anual asignado actualmente a la CHLA-EP y si ha recibido ajustes.
12) Cuál es el procedimiento habitual por el que recibe, mensualmente, los rubros respectivos.
13) Si es cierto que, agotado el crédito presupuestal para el presente ejercicio y no habiendo hecho solicitud de asistencia financiera en tiempo y forma, el MSP hizo entrega de un cheque por más de USD 100.000 para pago de sueldos.
14) Norma legal habilitante para tal acción; cuenta y banco contra la cual se libró el cheque.
15) Cómo documentó el MSP la salida de caja de la cifra entregada a una persona pública no estatal.
16) Si la comisión reintegró el monto adelantado, cómo se registró y documentó el reintegro.
17) Si se ha efectuado este procedimiento con respecto a otros organismos. Especificar en cada caso.
18) Si la comisión cumplió con su obligación de agente de retención, efectuando las retenciones y pagos correspondientes (BPS, pensiones alimenticias, alquileres, otros).
19) Cuál es el Presupuesto de Gastos, Sueldos e Inversiones proyectado por el MSP para el período 2015-2019.
20) Qué cantidad de trabajadores tiene actualmente la CHLA-EP y cuántos de ellos se encuentran bajo régimen de comisión en otros organismos (detalle de nombre, cargo y organismo en el cual se encuentran).
Sin otro particular, agradeciendo se dé trámite al presente pedido de informes, lo saludo atentamente.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «El señor senador Javier García, de conformidad con lo establecido en el artículo 118 de la Constitución de la república, solicita se curse un pedido de informes con destino al Ministerio de Salud Pública y a la Administración de los Servicios de Salud del Estado, relacionado con el funcionamiento del Sistema Nacional Integrado de Salud.
De acuerdo con el artículo 118 de la Constitución de la república, solicito a usted dar curso al siguiente pedido de informes al Ministerio de Salud Pública y a ASSE.
El Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) tenía entre sus objetivos principales la equidad en las prestaciones y en la calidad de los servicios brindados entre los distintos prestadores. Durante estos años fue común escuchar a las autoridades del MSP y de ASSE destacar la inversión que los uruguayos destinamos a la salud y cómo se refleja eso en los recursos otorgados a los usuarios más carenciados, que en términos generales y mayoritariamente se atienden en las dependencias de ASSE de todo el país.
Los recursos destinados a ASSE prácticamente se triplicaron en los últimos años, eso es objetivo, como también lo es que los usuarios atendidos allí disminuyeron significativamente (aproximadamente 400.000 usuarios menos, sobre todo menores de edad). Esto significa que ASSE tiene más presupuesto para atender menos pacientes, es decir mucho más dinero por paciente.
Es así que los jerarcas remarcan una y otra vez que, a partir de la existencia del SNIS, se destinan prácticamente los mismos recursos para atender a un paciente de un hospital de ASSE que a otro atendido en una Institución de Asistencia Médica Colectiva. Es obvio que la sola asignación de recursos no es por sí sola una garantía de equidad ni de calidad en la prestación de los servicios, pero un aumento tan significativo de los mismos debería verse reflejado por lo menos en aquellos indicadores básicos como las metas asistenciales más primarias y elementales: los controles de la mujer durante su embarazo y los del niño en su primer año de vida. Son acciones de asistencia primaria de la que tanto se habla, pero que veremos están muy lejos de que se cumplan en la práctica.
Las diferencias en el cumplimiento de estas metas entre ASSE y el mutualismo (las IAMC) son significativas y muy preocupantes. Y notoriamente no hablan de equidad sino de inequidades profundas y de un SNIS que no cumplió con el objetivo proclamado, por lo menos en esto. El problema puede ser de gestión o estructural, pero en cualquier circunstancia es grave.
A partir de los datos oficiales disponibles (página web del MSP, autoservicio.uy) llegamos a la conclusión de que las mujeres embarazadas correctamente controladas al llegar el momento del parto son el 94,5 % si se atendieron en una IAMC y menos de la mitad, 46 %, si lo hicieron en una dependencia de ASSE (son promedios de todo el país).
El porcentaje de niños de 1 año correctamente controlados (10 controles y certificado de vacunación según pautas) varía dramáticamente entre un sector y otro. Mientras en las IAMC de todo el país alcanza el 96,5 %, en ASSE es 34,1 %. Quiere decir que solo 1 de cada 3 niños atendidos en ASSE llega bien controlado a culminar su primer año, tan vital para su desarrollo futuro. Como dijimos, son promedios a partir de cifras publicadas; esto significa que en el extremo hay un departamento donde los niños atendidos en ASSE bien controlados son apenas 1 cada 5 (Soriano).
El aumento de los recursos no llevó de la mano una mejor atención en ASSE. No estamos hablando de alta tecnología ni de medicina de alto costo, estamos hablando simplemente de controles esenciales, primarios, de bajísimo costo y de alta efectividad e impacto en la salud y en la vida de las personas. Esto refleja un sistema que no es equitativo ni justo y que adolece de serias desigualdades, luego de casi 8 años de implantado y de los recursos otorgados.
Solicitamos al MSP y a ASSE nos informen:
1) ¿A qué atribuyen las diferencias señaladas entre ASSE y las IAMC?
2) ¿Cuáles son los recursos económicos destinados al cumplimiento de estas metas en las dependencias de ASSE?
3) ¿Cómo se hace el seguimiento tanto de mujeres embarazadas como de niños para que concurran a los controles?
4) Si, ante los bajos porcentajes de cumplimiento de controles, se ha fijado alguna estrategia asistencial para el seguimiento de mujeres embarazadas y niños con el fin de captar a tiempo y corregir la ausencia de los mismos.
5) En el caso de las mujeres embarazadas, y teniendo en cuenta que muchas de ellas son menores de edad y por lo tanto cursan embarazos de riesgo, ¿qué coordinaciones interinstitucionales se hacen para su contención y atención pre y post parto?
6) En el caso de los niños, si se han verificado problemas para el cumplimiento del Certificado Esquema de Vacunación y la correcta vacunación de los mismos. En caso afirmativo, ¿cuáles son las estrategias sanitarias para captarlos?
7) Si se realizan reuniones periódicas con los directores departamentales de salud para abordar este tema. Si es así, cuándo se realizaron, con qué periodicidad y qué tiempos de evaluación están previstos para saber el impacto de las medidas correctivas que se hayan resuelto.
8) Si el directorio de ASSE evaluó estas cifras. En caso afirmativo, informar sobre lo resuelto y remitir las actas del directorio donde se haya analizado.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- En la sesión ordinaria del 14 de octubre no se registraron inasistencias.
A la sesión de la Comisión de Hacienda del 8 de octubre faltó con aviso el señor senador Mujica.
A la sesión de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social del 15 de octubre faltaron con aviso la señora senadora Tourné y el señor senador Mieres.
A la sesión de la Comisión de Asuntos Internacionales del 15 de octubre faltaron con aviso la señora senadora Alonso y el señor senador Mieres.
SEÑOR SECRETARIO (Heber Paguas).- «Montevideo, 20 de octubre de 2015
A través de la presente, solicito al Cuerpo que usted preside me conceda licencia desde el martes 27 de octubre de 2015 hasta el miércoles 4 de noviembre de 2015 inclusive. Motiva dicha solicitud la invitación que recibiera de ANPOCS (Associação Nacional de Pós-Graduação e Pesquisa em Ciências Sociais), para participar como conferencista invitada en el 39.º Encuentro Anual de dicha asociación, a realizarse en el municipio de Caxambu (Minas Gerais).
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Montevideo, 20 de octubre de 2015
A través de la presente, solicito al Cuerpo me conceda licencia los días 27, 28, 29 y 30 del corriente mes, al amparo del literal D del artículo 1.º de la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004.
A través de la presente, solicito al Cuerpo me conceda licencia por motivos personales los días 11 al 25 de noviembre del corriente año.
Se comunica que los señores Daniel Olesker, Julio Bango y Viviana Piñeiro han presentado nota de desistimiento, informando que por esta vez no aceptan la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que se convoca al señor Yerú Pardiñas, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
8) HOMENAJE AL DOCTOR AMÍLCAR VASCONCELLOS AL CUMPLIRSE CIEN AÑOS DE SU NACIMIENTO
SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado ingresa a la consideración del único punto del orden del día: «Homenaje al doctor Amílcar Vasconcellos al cumplirse cien años de su nacimiento».
Tiene la palabra el señor senador Michelini.
SEÑOR MICHELINI.- Señor presidente: hablar hoy de Amílcar Vasconcellos y homenajearlo es recordar la historia, con sus tramos agradables y las emboscadas duras que esta nos crea, los éxitos de la lucha y la amargura de las derrotas.
Intentar desentrañar hoy la significación de la personalidad del doctor Amílcar Vasconcellos a cien años de su nacimiento –precisamente, un 22 de setiembre en la ciudad de Artigas– y a pocos días de que se cumplan 16 años de su deceso –que se produjo un 22 de octubre–, no es nada fácil para mí, más cuando fue correligionario de mi padre y, con acuerdos, diferencias y destinos posteriores, compartieron escenarios únicos en las batallas electorales de 1950, 1954, 1962 y 1966, ambos levantando la bandera de la defensa de la industria nacional, de la democracia, de la paz social, de las políticas humanitarias y, en fin, de la justicia social, aquella que pregonaba el propio José Batlle y Ordóñez y que caracterizara al mejor batllismo de la época.
Amílcar Vasconcellos fue un hombre cabal, que desde muy joven se desempeñó en la actividad social y política. Fue dirigente gremial estudiantil y luego, siendo ya maestro, integraba los dos gremios de magisterio: la Unión Nacional del Magisterio y la Asociación de Maestros de Montevideo. También fue un periodista de fuste y llegó a ser director del diario Acción, de la Lista 15, fundado por don Luis Batlle Berres.
En el año 1937, cuando en España agonizaba, herida de muerte, la Segunda República y caía, en manos del falangismo franquista apoyado por Hitler y Mussolini –como bien lo invoca César Vallejo en el poemario España, aparta de mí este cáliz–, se integra al grupo batllista Avanzar, que fue fundado por Julio César Grauert en 1927.
En Uruguay, esos son los tiempos en que la sangre del propio Grauert –mártir de la democracia–, aún fresca, golpeaba el rostro del régimen dictatorial y llamaba a la resistencia popular y a la protesta, lucha esta que compartiera, entre otros, con Alba Roballo, Emilio Frugoni, Hierro Gambardella, Carlos Quijano, o con los muy jóvenes universitarios Wilson Ferreira Aldunate y Rodney Arismendi, por nombrar solo algunos.
En 1947 fue designado representante del magisterio uruguayo en el Congreso Latinoamericano de la Escuela Laica, realizado en la ciudad de Buenos Aires. En esos años su labor periodística será prolífera: director del semanario Vanguardia, codirector del periódico Sur; asimismo, como hemos dicho, se integrará al diario Acción.
En este breve racconto cabe destacar, señor presidente, el ingreso de Amílcar Vasconcellos a la Cámara de Representantes por el departamento de Montevideo en el año 1951, siendo diputado, por sucesivas reelecciones, hasta 1959. En ese ínterin, el Poder Ejecutivo lo convoca a ocupar la responsabilidad del Ministerio de Hacienda, cargo que ejerciera de 1957 a 1959, desempeñándose también interinamente en los Ministerios de Industria y Comercio y de Defensa Nacional.
Del 1.º de marzo de 1963 a febrero de 1967 fue miembro, por la minoría, del Consejo Nacional de Gobierno. Posteriormente, fue elegido senador de la república en el período que abarca los años 1967 a 1971. Es precisamente en ese Gobierno, del General Óscar Gestido, que es designado ministro de Hacienda, responsabilidad que ejercerá durante cien días que fueron históricos para el país porque, junto a mi padre –que se desempeñaba en el Ministerio de Industria y Comercio– y otros ministros, llevaron adelante al Uruguay que rompió con aquel Fondo Monetario Internacional que imponía políticas antipopulares y antinacionales a todos los países de la región. Diría el recordado sindicalista y periodista Héctor Rodríguez: «Romper con el Fondo Monetario Internacional en 1967, en un país cuyos vecinos estaban gobernados por Onganía, Costa e Silva o Castelo Branco, fue una medida de gran coraje».
Luego de esos históricos cien días, renuncia al Ministerio, junto con otros –incluido mi padre–, a raíz de la instalación de las primeras medidas prontas de seguridad de aquella época. Regresará, entonces, a su banca de senador, en la que continuará porque la ciudadanía lo reelegirá –nuevamente como senador– para el período de 1971 a 1976, legislatura que no culminará debido al golpe de Estado de 1973.
La disolución de las cámaras trajo mil desgracias al país, pero pocos recuerdan que también abortó la interpelación prevista para el 3 de julio de 1973 y que iba a hacer Vasconcellos al ministro de Defensa Nacional de la época; obviamente, no llegó a realizarse por el golpe de Estado. Cuando se planteó la interpelación, Vasconcellos repartió en el Parlamento –con la trascendencia que implicó esta denuncia– las actas judiciales de los malos tratos y torturas cometidas en una unidad militar en Paysandú. Por primera vez quedaban demostrados, ante un juez y un fiscal civil, los atropellos cometidos por las Fuerzas Armadas en democracia.
Las causas del golpe de Estado fueron muchas pero, sin duda, la acusación con pruebas judiciales que iba a exponer una figura como Vasconcellos en la frustrada interpelación, aceleraron los acontecimientos para aquellos que solo querían la impunidad. En el Tomo 286, de junio de 1973, del Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores, están las denuncias que aportara el senador Vasconcellos acerca de las torturas sufridas por funcionarios, entre los que destaco a una mujer embarazada a la que, para que confesara, continuamente le daban picana eléctrica y sumergían su cabeza en el agua por varios segundos, lo que provoca una sensación de ahogo interminable y que, en aquel momento, se conocía como «submarino». Esa mujer y varios otros funcionarios, con gran coraje, repito, son los que declaran ante la Justicia civil, y solo por razones de delicadeza no doy los nombres en este momento.
El libro Febrero amargo y su apéndice nos muestran una curiosidad: el repartido con las actas donde se denunciaban las torturas había desaparecido. Se habían encargado de ocultar la verdad, pero esos documentos de la época aparecieron, en algún lugar «de cuyo nombre no quiero acordarme», como nos referiría su hijo Amílcar, que fue quien logró que se encontraran. Una vez más, señor presidente, había vencido la verdad.
Quisiera detenerme un momento a desglosar ciertos aspectos de la disolución de las Cámaras legislativas, así como de las Juntas Departamentales y de la intervención de las intendencias, en su enorme mayoría militarizadas por parte del gobierno dictatorial del 27 de junio de 1973.
La personalidad que evocamos hoy no solo fue un portavoz sino también un adelantado en avizorar los peligros que se cernían sobre la democracia y sus instituciones, así como las terribles consecuencias que una dictadura significaría para el país. Los hechos le dieron la razón. Por larguísimos doce años la dictadura dejó un tendal de víctimas –sí, de víctimas–, de compatriotas inmolados y martirizados, pero el pueblo uruguayo, por mil caminos, buscó y encontró los medios para resistir y enfrentar a la dictadura militar. A pesar de que Vasconcellos avizoró los males que sobrevendrían para la república, me animo a decir que ni él ni nadie pudo imaginar la magnitud del horror que se desataría. Las consecuencias fueron terribles en víctimas; además de las torturas y de los muertos a causa de estas, hubo asesinatos, desapariciones dentro y fuera de fronteras, presos políticos, exiliados, políticos proscriptos, ciudadanos clases A, B, y C, trabajadores despedidos por miles, persecuciones de todo tipo y, sobre todo, lo más terrible: robo de niños –como botín de guerra– a los que se les cambió su identidad.
Todo esto lo sufrieron los uruguayos: miedo, angustia, congoja y dolor ante el terror desatado por las Fuerzas Armadas y que el pueblo, en su acción libertaria, supo enfrentar con dignidad, valentía y sacrificios heroicos, sabiendo que, al final del túnel, estaba la luz de la libertad que tanto invocaba el General Líber Seregni.
Dos grandes gestas del pueblo oriental marcaron los hitos que desembocaron en la derrota y posterior caída del régimen, y en ambos estuvo Vasconcellos como protagonista. Uno de ellos, fue el histórico plebiscito constitucional de 1980. En las urnas y en silencio –muy en silencio–, aunque soportando una asfixiante y terrorista campaña publicitaria por el SÍ de los «salvadores del país», el pueblo, recogiendo desde el fondo de la historia el espíritu de la gesta artiguista, libró una batalla histórica y, enarbolando el mandato de las Instrucciones del Año XIII: «Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana», expresó un enorme NO a la reforma constitucional proyectada por la dictadura. Esto le significó el tiro de gracia a un régimen despótico y arbitrario, que aplicaba el terrorismo de Estado. Ante tal hazaña se abrieron aún más las puertas de la solidaridad del mundo y en el interior del país la resistencia adquirió todavía más fuerza. Wilson Ferreira Aldunate, la CNT en el exterior, la propia Convergencia Democrática y miles de militantes uruguayos en todo el mundo jugaron un papel fundamental en el exilio. Mientras tanto, en el Uruguay hacían lo propio los estudiantes organizados en la ASCEP-FEUU; los trabajadores, en el Plenario intersindical; los partidos políticos, en la movilización y denuncia; la prensa alternativa con su prédica y las organizaciones de derechos humanos, donde se destaca la actuación del recordado Perico Pérez Aguirre. Podríamos seguir, señor presidente, marcando mojones de la extraordinaria estatura cívica y moral de nuestro pueblo en la heroica resistencia. Allí estaba Vasconcellos: en la conducción clandestina de su partido –el Partido Colorado–, pregonando las ideas progresistas de su batllismo.
El segundo hito, fue el denominado Río de Libertad, el enorme, el inmenso mar de gente que se congregó el 27 de noviembre de 1983 en el Obelisco, donde escuchamos la voz ronca y penetrante de un Alberto Candeau, que habló y alertó a los ciegos que no querían ver, a los sordos que no querían oír, de que allí estaba congregado el pueblo uruguayo en paz, reclamando libertad. Para el mundo entero la voz del pueblo se transformó en la voz de Dios. También en esa instancia estuvo Vasconcellos.
Lo demás es historia conocida, pero lo que muchos no saben es que tenía una fuerte amistad con el político brasileño Leonel Brizola. A mediados de 1977, la dictadura encabezada por Aparicio Méndez decide expulsar a Brizola del territorio nacional y le da un plazo de pocas horas para que se vaya del país. No tenía adónde ir. Fue Vasconcellos quien intentó que le abrieran las puertas, primero, en la Embajada de Portugal y, luego, en la de Estados Unidos, donde ya soplaban vientos nuevos con el presidente James Carter y donde le abrieron las puertas a Brizola. En aquel momento, Vasconcellos, quien tenía un auto Saab blanco, recoge a Brizola en la rambla y Dámaso Antonio Larrañaga, actual doctor Luis Alberto de Herrera. Por la misma rambla lo lleva a la Embajada de Estados Unidos. ¡Había que tener mucho coraje para correr el riesgo de llevar a un extranjero para que se exiliara, luego quedarse en el país y enfrentar todas las posibles consecuencias de esos actos de resistencia! Pero Vasconcellos era muy amigo de sus amigos y muy enemigo de la dictadura.
Señor presidente: durante toda la sombría noche que sufrimos, el doctor Vasconcellos, afincado en el país, fue observado, vigilado y hostigado pero, a pesar de las provocaciones, se mantuvo firme como el peñón de Gibraltar, soportando el oleaje autoritario y fascistoide que reinó en la dictadura militar. Entre los honores, se destaca el de haber sido declarado proscripto por el Acto Institucional n.º 4. Pese a estas adversidades, supo encontrar los caminos de la resistencia: fue parte del triunvirato que dirigió a su partido en la clandestinidad, junto a Raumar Jude y Jorge Batlle, con todos los riesgos que eso conllevaba.
La emoción y la conciencia hacen que me incline por realzar el pensamiento republicano de Amílcar Vasconcellos, así como sus ideas, concepciones y principios, de los que, entre otros grandes, fue un auténtico estandarte: un batllista, un cruzado entre los cruzados, un sólido defensor de la ley y de la Constitución del Estado oriental. Fue un tribuno, que bien podría haber integrado aquella histórica convención que en 1789 proclamaba la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano bajo los acordes de la marcha triunfal de La Marsellesa, el himno que trasciende los tiempos históricos y nos convoca con el lema: «Libertad, igualdad y fraternidad».
Para finalizar, quiero evocar una frase que pronunció el doctor Vasconcellos la noche del 26 de junio de 1973, previamente al golpe de Estado, sesión de la que se recuerdan intervenciones históricas como las de Wilson Ferreira Aldunate. Al referirse a la dictadura que se avecinaba, Vasconcellos decía lo siguiente: «Hay triunfadores efímeros que las hojas del viento desparraman y se olvidan hasta del odio de los pueblos. Ellos se sentirán vencedores y muchos serviles y miserables se acercarán para decorar una situación momentánea, pero ya sentirán también el látigo de la historia sobre sus hombros y el de sus hijos como una mancha indeleble por la inmensa traición que están cometiendo contra el Uruguay. Y de esto señor presidente, no los salvará absolutamente nadie. Contra esto, nadie puede defenderse. Así como hace un rato con el grito de su partido contestaban otros hombres de sectores políticos diferentes, lanzo al país un grito de paz pero también de guerra, el inmortal: ¡Viva Batlle!, que debe estar siempre presente en la república».
Esas son parte de las palabras de Amílcar Vasconcellos.
Al armar y repasar este simple discurso de homenaje junto con nuestro compañero Dari Mendiondo –exedil y actual diputado suplente–, sobraban las anécdotas de Amílcar Vasconcellos de lo que fue su vida política y social del país. Permítame decir, señor presidente, que hombres como Vasconcellos no pertenecen a su batllismo ni al Partido Colorado, sino que son patrimonio de las mejores tradiciones democráticas del Uruguay.
Quiero brindar un abrazo fraterno al doctor Amílcar Vasconcellos hijo –puede él sentirse muy orgulloso de su señor padre–, a su señora esposa, a su hija y a todas las familias uruguayas que supieron resistir con honor y coraje los doce años de tormentos y dolor que sufrió el pueblo uruguayo.
SEÑOR PRESIDENTE.- Aprovecho para saludar y agradecer la presencia de la familia del señor Amílcar Vasconcellos –su esposa, su hijo y su nieta–, así como de sus compañeros de la Lista 315 y del colegialismo.
SEÑORA PESCE.- Pido la palabra.
SEÑORA PESCE.- Señor presidente: antes que nada, solicito que se proyecten las imágenes que acompañarán mi alocución.
–Me han conferido la misión de que, en nombre del Partido Colorado, intervenga en el homenaje a una de las personalidades más importantes del siglo XX: el doctor Amílcar Vasconcellos. Al cumplirse los cien años de su nacimiento, recordamos a este gran hombre, colorado y batllista, que desempeñó una vasta e intensa actividad política al servicio del país y de las necesidades de la gente más humilde. Conmemorar su natalicio, es tener presente que, habiendo transcurrido cien años –nada más y nada menos que un siglo–, su obra se mantiene con total vigencia en el colectivo de nuestra ciudadanía.
Hoy es un día muy especial. Un 20 de octubre nacía Amílcar Vasconcellos, pero siento el profundo deber de rendir homenaje también a nuestro máximo líder y mentor, don José Batlle y Ordóñez, en el día de su fallecimiento.
Parecerá paradójico, señor presidente, que mencionemos tantas veces la fuerte influencia de don Pepe en el doctor Vasconcellos, pero las cosas no siempre se dan por pura casualidad y, quizá hoy, algo más, algo que no alcanzamos a descifrar, hizo que estos dos momentos se entrelazaran y me brindaran la oportunidad de homenajear a estas dos eminentes personalidades de nuestro partido.
En esta ocasión me voy a permitir hacer una breve reseña de la vida del doctor Vasconcellos. Mientras tanto, en las pantallas veremos una detallada biografía de su ejemplar vida, así como algunas de las emblemáticas fotos que le tomaron, sobre todo, en el correr de su carrera política.
Antes de entrar en el detalle de su vida, quiero decir que en la pantalla podemos ver el nombre de sus padres y el de su esposa; una completa y cronológica lista de sus actividades y de sus obras, así como de las fechas en las que las fue desarrollando. Quiero remarcar que, como se puede leer allí, Amílcar Vasconcellos y Teresa Cofone tuvieron un hijo, Amílcar Aníbal Vasconcellos, para los amigos Amilo, a quien agradecemos hoy su presencia, así como su colaboración por recabar tantos y tan interesantes datos de la vida de su padre. Muchas gracias, Amilo.
Saludamos también a todos los presentes y a su familia. Nos congratulamos de ver en la barra tan nutrida concurrencia, en la que se encuentran grandes amigos y caras conocidas de la política, de nuestro partido y de otras colectividades.
Amílcar Vasconcellos, como todos sabemos, nació en 1915 en la ciudad de Artigas. Por cierto, vivió la pasión política desde la más temprana edad, ya que en su casa, señor presidente, Héctor Vasconcellos, quien fuera sastre de profesión, se desempeñó también como concejal departamental y después como diputado hasta 1933.
Siguiendo la tradición –que hoy, aunque parezca mentira, está prácticamente incambiada–, el adolescente Vasconcellos se traslada a Montevideo para recibir su educación superior. Es aquí donde se recibe de maestro, y creemos profundamente que es la formación que, sin duda, contribuyó a gestar su permanente e indeclinable vocación de servicio. 1938, año en que empezó a dar clases en la Escuela Pública n.º 13 –que se ubicaba en la calle Estero Bellaco, a pocas cuadras de la avenida Garibaldi–, marca la etapa en que Amílcar Vasconcellos comienza a dedicarse a la educación pública en las escuelas de Montevideo, con gran fervor; una extensa etapa de su vida.
Mientras ejercía la vocación de educador, aquel joven continuó profundizando su formación pedagógica y, como ya se dijo, llegó a dictar clases en la cátedra de Pedagogía y Derecho Constitucional del Instituto Normal. Pero en esa época también editó varios trabajos relacionados con los temas pedagógicos que hoy forman parte del amplio legado de su obra literaria. Nos consta que en aquella época desarrolló una gran vocación gremial, la que no abandonó incluso cuando cursaba estudios de Derecho en la Universidad de la República, de la que egresó con el título de doctor en Derecho. O sea que Amílcar Vasconcellos también era abogado, aunque antes se recibió de maestro y eso, creemos, es lo que lo marcó para toda la vida.
Luego de convertirse en una principalísima figura –una principalísima personalidad– en las organizaciones gremiales de los maestros, como destacaba el senador Michelini, actuando como secretario de la Asociación de Estudiantes Normalistas y también de la Federación Magisterial Uruguay, y siendo luego directivo de la Asociación de Maestros de Montevideo y de la Unión Nacional de Magisterio, llegó a ser nada más y nada menos que director de la Revista Uruguaya de Ciencias de la Educación.
Al destacar esta actividad gremialista, queremos también decir que, a nuestro juicio, esta vocación la desarrolla lejos de meras intenciones agitadoras y de rebeldía juvenil. Vasconcellos ponía todo su esfuerzo y empeño en mejorar los aspectos pedagógicos de la educación pública. En él primaban los principios batllistas, como ya dijimos, a los cuales se remite incansablemente a lo largo de su vida. En la doctrina batllista, señor presidente, la educación es el motor de un país y el porvenir de cualquier generación. Un pueblo inteligente es un pueblo que cuida y disfruta vivir en democracia. Eso lo entendía, lo tenía internalizado y lo reflejaba en toda su obra.
Sin duda, la lucha ejemplar y por cierto inacabada de este ciudadano tan destacado sigue vigente en la agenda de nuestra política actual. Hoy sentimos que seguimos teniendo una deuda pendiente con el mejoramiento de la formación de nuestros educadores, por la que tanto él bregó.
Hablar de la notoria actividad política de Vasconcellos es un tema muy importante, y por eso queremos destacar y repetir una y otra vez que fue un entusiasta militante batllista, que no se apartó jamás de los principios de Batlle y Ordóñez. Este fue, sin dudas, el motor que forjó esa vocación de servicio que siempre lo llevó a trabajar en defensa de los derechos de los más humildes y desamparados. Es destacable la fuerza de ese legado batllista, teniendo en cuenta que Vasconcellos había cumplido 14 años un mes antes del fallecimiento del líder José Batlle y Ordóñez; o sea, era apenas un adolescente. Sin embargo, podemos decir que era tan fuerte la impronta batllista que quedó grabada en su personalidad y en su actuación, y que la mantuvo hasta las últimas consecuencias, hasta el último día de su vida.
No podemos dejar de mencionar en este sentido homenaje los importantes sucesos ocurridos en 1933. Estos acontecimientos sellaron los valores democráticos y republicanos de Amílcar Vasconcellos. En la foto que se ve en pantalla, tomada cuando ocurrió el golpe de Estado de Terra en 1933, Vasconcellos tenía apenas 18 años. Este momento, este golpe de Estado, lo marcó profundamente, no solo porque violaba la escena democrática y republicana a que hacíamos mención, sino porque desencadenaba –y todos los recuerdan– dos tristes acontecimientos que fueron la inmolación del doctor Baltasar Brum y la trágica muerte de Julio César Grauert. Como si esto fuera poco, su padre, el doctor Héctor Vasconcellos, con el advenimiento de la dictadura de Terra, debió abandonar la banca que ocupaba como diputado.
Señor presidente: de la literatura escrita sobre Vasconcellos, así como del relato de quienes lo conocieron y de quienes me han precedido en el uso de la palabra, extraemos cómo los acontecimientos que mencionamos lo hicieron entregarse de lleno a la lucha por la democracia; cómo estos sucesos lo acercaron a Luis Batlle Berres, con quien mantuvo una estrecha amistad a lo largo de su vida, llegando a integrarse en el retorno a la democracia en 1942, nada más ni nada menos, que a la conducción de la histórica Lista 15.
Quiero tomarme unos breves minutos para destacar lo anteriormente expresado que tiene que ver con importantes hitos de la historia política de don Amílcar Vasconcellos y donde se pueden marcar dos etapas. Una de ellas se da antes de la muerte de Luis Batlle Berres; ya en esa época había sido electo diputado: en 1950 y en 1954. Entre 1955 y 1957 fue designado como ministro de Ganadería y Agricultura, y desde 1957 a febrero de 1959 se desempeñó como ministro de Hacienda. Además, fue electo miembro del Consejo de Gobierno en 1962. Esto nos demuestra su inmensa trayectoria política desde los años de su juventud.
En 1964, habiendo ya fallecido Luis Batlle Berres, Vasconcellos funda la agrupación Por la Ruta de Luis Batlle, bajo el sublema Por la Unión del Partido - Lista 315. ¡Quién de los presentes no conoce, no sabe o no escuchó hablar sobre la importancia que tuviera la Lista 315 en la historia uruguaya!
En 1966, fue candidato a la Presidencia de la república por la Lista 315, con la fórmula Amílcar Vasconcellos-Renán Rodríguez, pero fue electo senador de la república. En aquellos tiempos, durante la presidencia de Gestido, ejerció brevemente –ya lo dijo el señor senador Michelini– el cargo de ministro de Hacienda.
En 1971, volvió a ser candidato a la presidencia, con la fórmula Amílcar Vasconcellos-Manuel Flores Mora, y de nuevo resultó electo senador, cargo que ejerció hasta la disolución de las Cámaras en 1973.
Debido a su gran pasión política y por ser hombre de partido, llegó a integrar los órganos representativos más importantes del Partido Colorado como, por ejemplo: la agrupación batllista Avanzar, la Convención Batllista, la Comisión Nacional del Partido Colorado, el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado y, por si fuera poco, fue miembro del triunvirato durante la dictadura militar de gobierno.
Señor presidente: como mujer política, quiero destacar muy especialmente la lucha de Amílcar Vasconcellos por los derechos de la mujer y del niño, así como su profundo interés por las políticas referidas a la recuperación de los infanto-juveniles. Ese legado es recogido una y otra vez por los representantes colorados y batllistas que, en la actualidad, siguen bregando por obtener lo que hace cincuenta años Amílcar Vasconcellos presentaba en sus proyectos de ley.
En 1953, hace más de sesenta años –hay que tener en cuenta la fecha–, Vasconcellos presentaba el primer proyecto de ley sobre la jubilación del ama de casa. ¡Hace más de sesenta años! Cuando leímos la rica exposición de motivos del proyecto de ley presentado, vimos que no solo plasmaba allí su pretensión de laudar el derecho de las mujeres que trabajan en el hogar, sino que desarrollaba –apreciamos su capacidad y habilidad para hacerlo– una completa propuesta sobre cómo hacer que ese proyecto fuera viable para el Estado. Hoy tenemos el honor de que la señora senadora Martha Montaner sea quien recoja ese legado en la presentación de un nuevo proyecto de ley, porque habiendo pasado sesenta años de la presentación del primero, merecía una actualización. Como decía, el propósito de la señora senadora Montaner es obtener para las mujeres el derecho innegable y postergado que hace unos sesenta años Amílcar Vasconcellos trataba de conseguir.
Solo una amalgama de distintas facetas puede forjar una personalidad tan descollante como la de Vasconcellos. Por eso, a la de maestro, gremialista, abogado y político, se le suman y superponen en el tiempo otras facetas igualmente valiosas. En este caso, la de escritor y periodista. Fue en el período en que se dedicó a escribir libros de pedagogía, historia y actualidad política, que produce una cantidad importante de material que ha quedado como legado. Sus libros tienen hoy tanta vigencia como hace cincuenta años y son consultados y citados una y otra vez como antecedentes legislativos de nuevos proyectos.
Ahora bien: quiero destacar algo que es actual. Hoy lamentamos lo difícil que resulta encontrar en nuestras bibliotecas y librerías –incluida la Biblioteca del Poder Legislativo– las obras publicadas por el doctor Vasconcellos. Debimos recorrer librerías de la calle Tristán Narvaja –en las que venden libros antiguos, viejos y que se consideran raros– para encontrar las obras de Vasconcellos. Sin embargo, el agravante está en que se trata de obras emblemáticas como, por ejemplo, La lucha recién empieza –publicada en 1955–, Batllismo al día y la tan emblemática y recordada obra Febrero amargo. Hay que recorrer para poder encontrarla. Esta obra –a la cual no podemos dejar de referirnos y que ocupará la parte final de nuestra alocución–, para nosotros no es una obra literaria en sí, sino un verdadero relato de los sucesos acaecidos en 1973. En ella, Vasconcellos relata con detenimiento lo sucedido hasta el momento de aquel febrero y los acontecimientos posteriores.
–Ya que se ha hecho mención a otras tantas cosas, nos parece relevante leer parte del prólogo que el mismo Vasconcellos escribiera para la reedición de Febrero amargo en 1987, en el que plasma lo siguiente: «Fue escrito –refiriéndose a Febrero amargo– en medio del fragor de la lucha, en horas difíciles y peligrosas, tiene pasión por muy caros ideales, angustia y esperanza; pero con justicia nadie podrá decir, desde la perspectiva de los días transcurridos, que no tuvo un propósito claro y definido de servir al país, luchando en horas de sombra con la seguridad de que estábamos ayudando desde ya a encender las luces de la esperanza».
En el libro Febrero amargo, el mismo Vasconcellos relata cómo se sucedieron los acontecimientos –como decía antes– hasta y después del preciso momento en que el programa Tomándole el pulso a la república, de Radio Carve, trasmitiera el mensaje grabado poco antes por él, titulado Carta al pueblo uruguayo en la hora de la verdad. El entonces senador Vasconcellos advertía en ese mensaje: «El país está entrando nuevamente a otro período militarista». Denunciaba así que sobre la república se cernía un fatídico febrero amargo que pretendía minar el orden constitucional.
Son muchas y emotivas las palabras de personalidades de todos los partidos políticos que han quedado plasmadas en actas y en diversos documentos; que se han escuchado hoy y se van a escuchar con referencia a este suceso.
Más que conocidos también son los hechos posteriores a esta terrible fecha. Por lo tanto, solo quiero destacar que cuando se produjo la disolución parlamentaria, en 1973, las palabras que recordó el senador Michelini fueron dichas por el senador Vasconcellos desde la tribuna senatorial con total valentía y sin medir las consecuencias. La última parte de la frase me parece realmente impactante y significativa, pues demuestra la valentía que tenía este hombre cuando se refería a los acontecimientos. Recordada por Michelini, me atrevo a leerla: «Sentirán el látigo de la historia sobre sus nombres y el de sus hijos como una mancha indeleble por la inmensa traición que están cometiendo contra Uruguay». Es una frase realmente imborrable en la memoria de cualquiera de nosotros.
Si bien sabemos que las acciones llevadas a cabo por Amílcar Vasconcellos y el principismo batllista impregnado en él lo hicieron acreedor de la proscripción, ello no le impidió, junto a personalidades tan importantes como Jorge Batlle y Raumar Jude, ser una pieza fundamental en las movilizaciones democráticas de la victoria del ochenta.
Con el regreso a la democracia, Vasconcellos, que era un hombre de partido, volvió a ser candidato, aunque ya no alcanzaría los nuevos escaños a los que aspiraba.
Amílcar Vasconcellos, maestro, abogado, gremialista, periodista y eximio político, dejó de existir físicamente en 1999. Parece que cuando el siglo XX nos dejaba, el propio Vasconcellos decidía partir con él.
Sin embargo, aquel hombre fuerte, de principios batllistas, el demócrata, el republicano, el hombre de pluma afilada y de palabra contundente y comprometida, ese hombre nunca nos abandonó.
Sentimos, además, que fue un hombre pionero en la defensa de los derechos de la mujer, del niño, del adolescente, del educador; un hombre que comprendía la educación pública como el único instrumento genuino para lograr una sociedad próspera y desarrollada; un hombre identificado hasta los huesos con el partido, con el batllismo y sus fundamentos, pero, sobre todas las cosas, comprometido con su patria.
Ese ser humano destacable –que durante todo el siglo XX luchó por la reivindicación de la clase media–, ese hombre, esa figura, ese Vasconcellos nos acompaña a diario.
Señor presidente: quiero finalizar diciendo que el pensamiento y la filosofía de Vasconcellos se reflejan en nuestros proyectos de ley y en nuestras aspiraciones políticas cada vez que lo citamos como antecedente legislativo. En su pensamiento –tan vigente hoy como hace cincuenta años– está lo que los colorados y batllistas consideramos que debemos todavía obtener; y seguimos luchando para mejorar a nuestro querido Uruguay, como él lo hubiera querido.
SEÑOR SILVEIRA.- Señor presidente: en este sentido, la vida nos ha regalado una oportunidad que no esperábamos.
En nombre de mi partido, me correspondió –compartíamos tareas, con el señor presidente del Cuerpo, en la Cámara de Representantes– realizar el homenaje al doctor Vasconcellos al año de su partida. Y yo, que no soy un estudioso de la vida ni de la historia del doctor Vasconcellos y que no pertenezco a su partido político, me siento honrado y feliz de que la vida me haya dado esta oportunidad por segunda vez, por dos factores para mí relevantes.
Por un lado, porque la ocasión se repite y las circunstancias se dan de esta forma y porque me une, con el homenajeado, la condición de artiguenses; somos coterráneos, señor presidente. Y el hecho de que una colectividad, en este caso el Partido Nacional, diga que hará uso de la palabra el senador Silveira porque es de Artigas, como Vasconcellos, demuestra una pertenencia y una identidad de nuestro homenajeado con aquel lugar del que venimos los dos.
El doctor Vasconcellos desarrolló casi toda su vida útil en Montevideo. Fue un político de raigambre montevideana y se vinculó a los temas de la capital. Más allá de que fue un político y maestro de Artigas, fue un docente en las escuelas de Montevideo; y esto habla muy bien del doctor Vasconcellos. Porque seguramente en cada uno de los actos de su vida, trasmitió la conciencia de esa condición, de su procedencia, lo que hace que siempre se lo asocie con el departamento en que nació. Eso es importante, señor presidente.
La segunda cuestión que para mí es relevante es el hecho de que, en quince años, al doctor Vasconcellos –soy testigo privilegiado porque me ha tocado estar en las dos instancias– lo homenajeamos en las dos Cámaras del Parlamento nacional. ¡Y eso habla de un hombre que, evidentemente, se ha metido en la historia grande de la república!
Si el señor presidente lo permite, quiero mencionar una cuestión muy personal. He pensado que el doctor Vasconcellos me hizo un favor póstumo, es decir, después de morir me brindó una oportunidad porque a través de estos homenajes parlamentarios pude conocer a su hijo, a quien hoy tenemos, por suerte, aquí, con nosotros. Con él he mantenido un vínculo a lo largo de este tiempo y me ha brindado sobradas muestras de afecto y cariño en la actividad que desarrollamos. Nos hemos encontrado para conversar, cada vez que la vida lo ha hecho posible, y siempre se ha interesado por nuestra peripecia de vida. El doctor Vasconcellos hace honor a la figura y a la memoria de su padre.
Para entrar en tema, entonces, quiero rememorar muy brevemente, si el señor presidente me lo permite, lo que aquel día dijimos en la Cámara de Representantes: «Ningún homenaje podría realizar yo, entonces, a uno de los nuestros sino a través de ese vínculo que nos une, la tierra en que nacimos, y más, mucho más hoy, porque este homenaje a Vasconcellos es un homenaje a Artigas, nuestro lugar. Ese nuestro solar, generoso y afable, sufriente desde siempre, como hoy –estábamos en el año 2000–, de soledades y olvidos, que lo envió, allá por los primeros años del siglo, a la metrópolis, que luego lo vería desarrollar su actividad abriéndose paso hasta los más altos escaños. Joven, corajudo, decidido a triunfar, realiza sus estudios de magisterio que luego le permiten completar la carrera de abogado, el trampolín para una gran pasión: la política».
Hoy quiero transmitir algunos conceptos, muy humildemente, respecto a cómo vivenciamos y valoramos la figura del doctor Vasconcellos. Y decía aquel día, que pronunciaba mis palabras sin renunciar en lo más mínimo a la convicción de que este hombre se enfrentó duramente a los míos –en términos políticos– a lo largo de más de medio siglo.
El doctor Vasconcellos viene a Montevideo y estudia Magisterio. Esta –como decía la señora senadora– es una opción que se reitera. Gran parte de las figuras importantes que han brillado y se han destacado en la actividad nacional y que provienen de Artigas –supongo que lo mismo ocurre en la mayoría o en gran parte de los departamentos del interior, sobre todo en los más alejados– fueron primero a la carrera docente. Era una época en que –como aquí bien se mencionaba– el Uruguay, que se encaminaba por los senderos de progreso y desarrollo por los que supo transitar, reclamaba la presencia de docentes y, cada vez más, de aulas llenas de niños y niñas aprendiendo y preparándose para el porvenir. Entonces, aquellos jóvenes que de allá venían tenían la posibilidad de realizar una carrera que era el trampolín para lo que después serían las carreras universitarias y de grado, que desarrollaban ya con la seguridad de un ingreso. Era el caso, por ejemplo, de Pereira Reverbel, entre otras figuras de Artigas que se han destacado.
Ahora bien, Amílcar Vasconcellos viene para ser maestro, y es maestro antes que nada. En el caso de la mayoría de esas otras figuras, sin desmedro de su condición de docentes y de que se hayan desempeñado muy bien, son «el abogado» o «el político». Pero acá encontramos a un maestro, que ejerce el magisterio por vocación, porque además se da en su vida una circunstancia particular. Él se encuentra en esa actividad con la maestra María Orticochea –una coterránea nuestra que también nos llena de honor–, quien seguramente influye en él, porque, como todos sabemos, era una docente de altísimo valor y de gran nivel. En cierta oportunidad, María Orticochea le dijo que la moral no solo hay que enseñarla, sino hay que practicarla, y que para hablar de moral hay que tener una moral acorde a lo que se va a enseñar. Y se dice que Vasconcellos, en la siguiente clase en que tuvo que hacer referencia a la moral, causó una situación de tal estrés en sus estudiantes con la pasión que le puso a ese mensaje, que la maestra Orticochea, en otra conversación, le tuvo que decir que sería bueno que bajara un poco los decibeles porque los muchachos se veían muy atrapados en esas cuestiones, que todavía, para su juventud, eran demasiado tempranas.
Entonces, desarrolla una actividad docente que hace que enseñe, aprenda, viaje para aprender y vea otras cosas, que traslada luego a través de los textos que sobre el magisterio dejó. Quiere decir que no solo pasó en su vida por el magisterio, sino que el magisterio pasó por su vida. Y, según mi visión muy particular, se da una variante respecto a los otros jóvenes que venían a formarse como maestros para después ser abogados. Él era maestro, ejerció como maestro, enseñó como maestro, y se recibió de abogado, porque en aquella época eso también era un escalón importante para desarrollar la actividad política, que seguramente era la pasión de su vida. De manera que se recibió de abogado y, de la misma forma en que fue un buen maestro, fue un buen abogado.
Deja una abundante e importante bibliografía, que abarca todos los temas que fueron de su interés. Podemos mencionar obras como: En pleno vendaval; La mujer ante el derecho positivo uruguayo; Pedagogía - Apuntes –que son dos tomos–; Reforma educacional mexicana –por eso decíamos que aprende y enseña–; La lucha recién empieza; Un país perdió el rumbo; Dialogando con la juventud; Batllismo al día; Cien días en el Ministerio de Hacienda, y Defendiendo la soberanía nacional. Si alguien se toma la tarea de hacer un seguimiento, seguramente va a descubrir que estos títulos van marcando cada una de esas etapas fecundas en lo que fue su vida activa. Y como no podía escapar a la realidad de la época, un hombre con todas estas inquietudes intelectuales y toda la pasión que –queda demostrado– ponía en lo que hacía, tenía que estar absolutamente vinculado a las cuestiones referidas al periodismo. Fue también un periodista de fuste, un hombre que, de acuerdo con la usanza de la época, se integró a aquellos elementos fermentales, de generación y difusión de ideas, que fueron los diarios, el instrumento por excelencia para trasmitir el pensamiento y utilizar como herramienta en el trabajo político. Vasconcellos se destaca también como hombre vinculado a la actividad de la prensa.
Sobre su actividad política se ha hablado en forma abundante aquí, con mucho más propiedad que quien habla. Pero quiero destacar que la actividad política y electoral de Vasconcellos tuvo la característica de ser larga y efectiva, porque incide en la vida nacional, tiene una presencia fuerte, hace cosas y deja una marca en la vida nacional. En una biografía del senador Ted Kennedy que leí hace un tiempo se decía que el presidente John Kennedy y su hermano Robert –el que lo sigue– son los más famosos de la familia porque los mataron, pero el que dejó la mayor obra en la vida de los Estados Unidos fue quien apareció menos. ¿Por qué? Porque durante cincuenta años incidió en la vida de su país. Y acá este hombre, que fue candidato a presidente y a intendente, pero no llegó a esos cargos, dejó una marca indeleble en la vida nacional porque dejó sus ideas convertidas en realidades y –como decía la señora senadora–, en hechos puntuales salidos de su acción, y en su trabajo intelectual dejó una siembra que fue germinando después.
En el desarrollo de esa actividad política llega a todas las instancias, menos a la de presidente de la república. Integra la agrupación batllista Avanzar –lista emblemática del Partido Colorado– y es ministro de Ganadería y Agricultura y ministro de Hacienda en dos oportunidades. Valga decir que el doctor Vasconcellos entrega el Ministerio de Hacienda al contador Azzini cuando el Partido Nacional accede por primera vez al gobierno de la república. Además, es Consejero Nacional de Gobierno, ministro de Defensa Nacional en forma interina y, si no me equivoco, ministro de Trabajo y Seguridad Social. Se dice que el presidente Batlle Berres expresó en alguna oportunidad que Vasconcellos era un comodín y contaba con él para las circunstancias en que fuera necesario.
Vasconcellos fue un actor social importante. Aquí se hizo mención a su preocupación por las cuestiones sociales, los temas de los trabajadores, de la mujer, de los jóvenes, que no son patrimonio de nadie, sino de aquellos que los abrazan y los llevan adelante. Y Vasconcellos –como acá se dijo– ya hablaba de eso hace muchos años. Por ejemplo, logró que el Parlamento aprobara una ley –creo que la dictadura impidió que se hiciera efectiva– para reponer en sus cargos e indemnizar a los trabajadores bancarios que fueron despedidos por las movilizaciones y militarizaciones, a pesar de que esa acción había sido tomada por un gobierno de su propio partido. Además, como ministro de Hacienda recibió a los trabajadores, antes que a ninguna otra delegación.
Como decía, entonces, ha dejado una marca indeleble en la vida nacional, pero su acción más visible, la que más impacta y se impone, por su dimensión, en la historia de este país seguramente es aquella que lo pone en los primeros planos cuando la institucionalidad del país empieza a resquebrajarse. Vasconcellos advierte el proceso que se estaba gestando, con mucha lucidez y claridad. Me parece que él habla claro en un momento en que las cosas no eran para nada claras en la vida del país, un momento de agitación, de preocupación, de idas y venidas, que hacía que resultara difícil encontrar –permítaseme utilizar una licencia deportiva muy uruguaya– a aquel que pare la pelota y mire la cancha. Es cierto que hacía tiempo se venía diciendo que el problema se venía; sé que Michelini lo advirtió en este recinto, tal vez un año antes que Vasconcellos. Pero quien pide detener la atención en esta circunstancia y hace notar que nos estábamos precipitando a un profundo abismo es Vasconcellos. Y quiero decir, en forma personal y en nombre de mi partido –¿por qué no?–, que Vasconcellos tiene una actitud preponderante en esa circunstancia: cuando advierte la situación. Esto se hace público en ese discurso, en Radio Carve, del 1.º de febrero, pero él ya venía trabajando los temas y realizando las denuncias en el Parlamento. El momento en que advierte a la república que se estaba llegando a un límite es importante, trascendente en su vida política. En un escrito suyo dice: «El pueblo uruguayo tiene que tomar plena conciencia de que está jugando su destino por decenas de años. Y tiene que saber que solo él –y nadie más que él– es el dueño y señor de su destino. Los hombres pasan, tengan títulos, cargos, entorchados, birretes de cardenal o corona de reyes: las corrientes históricas profundas que traducen el alma y la conciencia de un pueblo: permanecen. Y una cosa más y última: los cobardes jamás han hecho historia. El valor no es estar dispuesto a matar porque se posee un arma, hay un valor que vale mucho más que ese, aunque pueda temblar el cuerpo». Fíjese qué importante es esto, señor presidente: se veía el valor, la valentía, pero Vasconcellos no niega en ningún momento que el hombre siente miedo, y seguramente él también lo sentía cuando llevaba adelante aquella prédica. Y retomo la lectura: «Aunque pueda temblar el cuerpo y vacilar la carne; el valor moral de defender una idea. Un hombre que defiende una idea es invencible y a un pueblo que lucha por una idea nadie lo detiene. Hay que cuidarse del veneno de una sutil propaganda que cada día se vierte consciente o inconscientemente por los que buscan fabricar ídolos para aprovechar determinadas coyunturas históricas. Siempre se encuentran serviles para esas tareas. Lo importantes es estar de pie, de cara al porvenir, con la seguridad de que en el Uruguay las libertades, las instituciones, la democracia, volverán a resplandecer como en sus mejores días. A veces las podas ayudan a crecer mejor los árboles y las depuraciones hacen que fortifiquen las colectividades. Atrás queda un “febrero amargo”, delante un futuro incierto y quizá horas difíciles –vaya si lo fueron, como se dijo acá, imposible de medir su profundidad en aquel momento–, pero pese a todo afirmemos con confianza: viva el Uruguay, que el porvenir es nuestro». Y hace mención a su tan conocida frase de muchos años antes: «Después de todo, nuestra lucha recién empieza».
Digámoslo claramente, señor presidente: Vasconcellos advierte; a Vasconcellos –como decíamos hoy– no se le derrite la cera, no escucha el canto de las sirenas; Vasconcellos percibe y denuncia lo que hay detrás de los Comunicados 4 y 7. No tiene ninguna duda de que allí hay una trampa para la república y advierte sobre lo que se viene.
Años después, en los postulados a los que hace referencia en el texto que leí, hablaba de la esperanza que nunca lo abandonó y de su optimismo en que el pueblo uruguayo, más allá de las calamidades y vicisitudes que lo esperaban, lograría superar esas instancias y la luz volvería a brillar en el horizonte. Cuando llegó aquel momento, Vasconcellos también habló del derecho o el deber de quienes negociando en nombre de colectividades políticas tenían –decía– el ineludible deber de decirlo todo, de no dejar la duda sobre acuerdos secretos o sobre cosas hechas entre cuatro paredes, con el acceso negado a la gente, que era quien en última instancia iba a vivir o sufrir esa situación.
Señor presidente: no debemos olvidar que Vasconcellos habla antes y después de la dictadura; habla de los comunicados y del Club Naval, algo que es parte de su peripecia de vida y a lo que quiero hacer mención. En aquella última noche –que todos recordamos–, en uno de los grandes discursos que en este recinto se pronunciaron, Vasconcellos dijo unas palabras que hoy tienen una enorme dimensión, palabras que me gusta reiterar porque tienen que ver con nuestra condición común. Dijo: «Nací en la frontera, soy hombre que no olvida agravios y que sé devolverlos». ¡Cuánta razón, señor presidente!
El homenaje que hoy estamos realizando es a Vasconcellos, a su nombre, a su trayectoria, a su presencia en el país. De quienes lo sacaron de aquí adentro y de quienes sacaron a su padre de un recinto como este, no se acuerda nadie.
9) RÉGIMEN DE TRABAJO
SEÑOR PRESIDENTE.- Antes de continuar con el homenaje, léase una moción llegada a la Mesa.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Señor presidente: mociono para que se traten en forma grave y urgente, una vez finalizado el homenaje, y se distribuyan en sala los siguientes asuntos:
Solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo a fin de designar, en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Gobierno del Reino de Suecia, al señor Santiago Wins.
Proyecto de ley por el que se aprueba la Convención Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear, adoptada en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América, el 14 de setiembre de 2005.
Proyecto de ley por el que se aprueba el Convenio entre la República Oriental del Uruguay y el Gran Ducado de Luxemburgo para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio y su protocolo, suscritos en la ciudad de Bruselas, Bélgica, el 10 de marzo de 2015.
Solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo por la que se confiere el ascenso al grado de brigadier general (Av.), con fecha 16 de setiembre de 2015, por el sistema de selección y por aplicación de los artículos 130, 131 y 134 del Decreto Ley n.º 14157, de 21 de febrero de 1974, en la redacción dada por el artículo 101 de la Ley n.º 19149, de 24 de octubre de 2013, y por el artículo 12 de la Ley n.º 15848, de 22 de diciembre de 1986, al señor coronel (Av.) don José Luis Visconti Maqueira». (Firma el señor senador Ernesto Agazzi).
10) HOMENAJE AL DOCTOR AMÍLCAR VASCONCELLOS AL CUMPLIRSE CIEN AÑOS DE SU NACIMIENTO
SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado retoma el homenaje al doctor Amílcar Vasconcellos.
SEÑOR MIERES.- Señor presidente: obviamente, nos sumamos con total convicción y calor al homenaje que se está realizando al doctor Amílcar Vasconcellos. Saludamos afectuosamente a su hijo Amilo y a su familia; a las autoridades del Partido Colorado, partido en el que Vasconcellos militó toda su vida, y a sus amigos políticos aquí presentes.
Si bien en el transcurso de esta jornada se ha dicho mucho, hay algunas cosas que es importante destacar y que uno no se cansa de subrayar en relación con la trayectoria del doctor Vasconcellos. En este año también se han realizado homenajes a su figura y su trayectoria, y todos ellos dan cuenta de la relevancia que este dirigente político ha tenido en lo que hace a su aporte a la vida de nuestro país. Por eso es muy pertinente y justo que esta cámara, hoy, en el marco de la conmemoración de los cien años de su nacimiento, realice un homenaje a este ciudadano y actor político que recogió, recoge y seguirá recogiendo el reconocimiento y la valoración de todo el país más allá de banderas, partidos y sectores políticos, particularmente por su tan lúcida visión y valiente lucha en pro de la defensa de las libertades, de la Constitución, de la república y de la democracia, especialmente en los tiempos difíciles que le tocó vivir a este país.
Como se ha dicho, nació el 22 de setiembre de 1915 en la localidad de Baltasar Brum, en el departamento de Artigas. Vino a Montevideo y cursó estudios de Magisterio; realizó sus prácticas en la Escuela Perú. Como dijo el senador Silveira, tuvo en la docente María Orticochea una referencia importante en su formación y obtuvo su título de maestro en abril de 1937. Hasta el año 1951 fue profesor de Pedagogía y Derecho en el Instituto Normal. Fue brillante figura en el ámbito político uruguayo. Ocupó diversas y relevantes posiciones de la vida pública: representante nacional por Montevideo, senador de la república, ministro en varias Carteras y Consejero Nacional de Gobierno. Desde muy joven militó en filas del batllismo y su primera tarea política estuvo en el enfrentamiento a la dictadura de Gabriel Terra. Fue dirigente de la histórica lista 15 liderada por Luis Batlle Berres y codirector del diario Acción.
En las elecciones de 1950 fue electo diputado y cuatro años más tarde fue reelecto.
En el año 1955 fue nombrado por el segundo Consejo Nacional de Gobierno, con mayoría colorada, como ministro de Ganadería y Agricultura; y desde 1957 hasta el fin de esa administración pasó a dirigir el Ministerio de Hacienda, en tiempos muy complejos y difíciles, cuando comenzaba en nuestro país la larga crisis económica caracterizada por un cambio estructural de nuestra inserción internacional.
En las elecciones de 1962 fue electo para integrar el Consejo Nacional de Gobierno por la minoría colorada y, por tanto, formó parte del último colegiado, en el período 1963-1967. Luego del fallecimiento de Batlle Berres, acompañado por personalidades como Renán Rodríguez y Alberto Zubiría se separó de ese sector y fundó la tradicional e histórica Lista 315. Como líder de su propio grupo se postuló a la presidencia de la república en las elecciones de 1966 y fue electo senador.
En 1967, nuevamente fue designado ministro de Hacienda por el entonces presidente Gestido, cargo al que renunció pocos meses después en circunstancias que ya fueron señaladas por el señor senador Michelini en su intervención.
En las elecciones de 1971 volvió a ser candidato a presidente en fórmula mixta, junto a Manuel Flores Mora, y obtuvo la reelección como senador. En dichas elecciones representó al ala batllista con mayor contenido social, reivindicando las raíces históricas de un batllismo republicano con gran preocupación por los cambios sociales.
Tal como se ha dicho acá –y nosotros lo reafirmamos–, su momento de mayor proyección, el que permite aquilatar los valores y las convicciones de Amílcar Vasconcellos es, como se sabe, su postura ante los sucesos de febrero de 1973. Su firmeza, su lucidez política, su coraje para enfrentar a quienes se levantaban contra el Estado de derecho son un ejemplo ineludible para todas las generaciones de uruguayos. En efecto, en aquellos trágicos días de febrero de 1973, cuando los militares desconocieron la designación como ministro de Defensa Nacional del General Antonio Francese y cruzaron la línea de la institucionalidad democrática, Vasconcellos denunció los hechos y presagió el advenimiento del golpe de Estado que se venía procesando. Su postura, su discurso y sus convicciones fueron, en tiempos de grave desorientación de buena parte del sistema político –que flaqueó ante los tiempos de convulsión y crisis, buscando en muchos casos el atajo de la fuerza–, un enorme símbolo del irrenunciable respeto a los valores republicanos y democráticos. Es, junto con un gran olvidado de estos tiempos, el doctor Carlos Quijano –desde su inolvidable semanario Marcha–, de las pocas figuras públicas que denunció, sin dudar un minuto, que los golpes son siempre execrables y deben ser combatidos, sean del signo que sean. Esa postura, que ubica a Amílcar Vasconcellos en un puesto muy importante de nuestra historia, fue luego expresada en su libro Febrero amargo –publicado en ese mismo año– que comienza con el mensaje ya histórico, transmitido por Radio Carve –como ya se ha mencionado– el 1.º de febrero de 1973. Allí alerta al país sobre la inminencia de un quiebre institucional, o lisa y llanamente un golpe de Estado, para instalar la dictadura militar. La justicia militar, ya salida de cauce, pidió al Senado que le retirase los fueros parlamentarios para someterlo a proceso; tal había sido el impacto político de su posición.
Dice la historia que en aquella madrugada del 27 de junio de 1973 el doctor Amílcar Vasconcellos fue el último legislador en salir del Palacio Legislativo. Allí fue que pronunció ese breve pero tan lúcido discurso que leyera el señor senador Michelini hace un rato. En ese discurso hay una frase con un gran contenido de augurio que se expresa con lucidez y brillantez en la noche más oscura que Uruguay vivió en las últimas décadas.
Tras el advenimiento de la dictadura militar fue proscripto en 1976 por el Acto institucional n.º 4 y, luego, desde ese año hasta 1983, junto a Jorge Batlle y Raumar Jude integró el triunvirato que dirigió al Partido Colorado. Luego de la restauración democrática continuó con su actividad política en el seno de su partido y falleció en Montevideo el 22 de octubre de 1999.
Don Amílcar, como le decían sus allegados y como señalaba la señora senadora Pesce, fue maestro y abogado, dirigente gremial y político, periodista y escritor. Todos los partidos políticos, correligionarios y adversarios, ciudadanos de todas las filiaciones y credos han destacado su defensa de las libertades públicas y de los derechos humanos. Dan cuenta de su significativa trayectoria los diferentes homenajes, palabras, valoraciones y sentires que desde distintos ámbitos y de diversas formas se han realizado en reconocimiento de su persona.
En vida, cuando cumplía 70 años, en setiembre de 1985, el inolvidable Juan Pivel Devoto –historiador, intelectual, presidente del Directorio del Partido Nacional– señalaba: «Recuerdo aquel período de la actuación del Dr. Vasconcellos, como la actuación de un estadista, de un gran gobernante y de un hombre que por encima de todas las discrepancias colocaba siempre su punto de vista en el plano superior de los intereses nacionales». Y concluía diciéndole, refiriéndose a su actuación en el Consejo de Gobierno del período 1963-1967: «Usted, Dr. Vasconcellos, ha sido siempre un gran maestro y un gran gobernante».
En el año 2003 la Junta Departamental de Montevideo homenajeó al doctor Vasconcellos como héroe civil, con una placa recordatoria que se encuentra donde fuera su domicilio. En esa oportunidad el entonces intendente Mariano Arana se refirió al doctor Vasconcellos diciendo: «Su actitud debe ser la guía del pensamiento futuro de nuestra colectividad, más allá de orientaciones partidarias, porque representó la vocación mayoritaria e ineludible de los uruguayos a favor de la democracia y la convivencia pacífica […] Esas personalidades no mueren, viven en nosotros».
El 22 de setiembre de 2014, la Intendencia de Montevideo designó al que fuera su domicilio, en 18 de Julio casi Cuareim, como una de las marcas de la memoria de la resistencia. Estas marcas son una propuesta que desarrolla la comuna junto a otras asociaciones y organizaciones como, por ejemplo, el PIT-CNT y la Universidad de la República, para designar lugares considerados simbólicos en la resistencia frente al golpe de Estado de 1973. Obviamente, el domicilio de Vasconcellos merecía ser señalado en tal sentido.
Homenajear a don Amílcar Vasconcellos es homenajear lo mejor de nuestros valores democráticos y republicanos; es homenajear la libertad y la defensa de la institucionalidad más allá de diferencias ideológicas, y superar espejismos vacíos; es homenajear la lucha por la equidad social y la igualdad entre los uruguayos; es, en definitiva, homenajear a un hombre capaz de arriesgar su integridad física y su libertad en cumplimiento de su deber como dirigente político y representante del pueblo.
Así recordamos hoy la figura del doctor Vasconcellos y, desde el Partido Independiente, nos sumamos a este más que merecido homenaje.
SEÑOR AMORÍN.- Señor presidente: los senadores, la familia de Amílcar Vasconcellos y sus amigos estamos aquí hoy rindiendo un homenaje más que merecido.
Sentí la necesidad de decir algunas palabras y por eso me permití, de alguna manera, quebrar lo que se había pactado. En esta cámara, donde muchas veces no tenemos oportunidad de homenajear a estas personalidades, quería poner de manifiesto el sentimiento que siempre he tenido para con Vasconcellos; mucho más que de respeto, es un sentimiento de admiración. Para nosotros, jóvenes que no votábamos todavía en el año 1971, Amílcar Vasconcellos fue una persona absolutamente admirable. En una época tan difícil y compleja del país, Vasconcellos demostró coraje, convicciones y amor por la democracia, que era lo que a muchos nos hacía falta sentir en momentos tan difíciles. Fue un guía para muchos.
Se han mencionado acá sus datos biográficos. No voy a profundizar en ellos, pero es importante decir que fue maestro, abogado y político, de los que prestigian a la política. Fue un hombre humilde en su forma de ser; fue maestro y abogado en la política; fue docente en la política; fue abogado defensor de las leyes y de la democracia a ultranza, hasta el final; fue parte de una generación gloriosa que se formó con Luis Batlle Berres en la Lista 15. Cuando hoy escuchamos que es muy difícil que los líderes fuertes dejen algo atrás, cuando nos dicen que cuando hay un líder fuerte nadie puede crecer al lado de él, personalmente pienso que en el Partido Colorado no ha habido líder más importante en la segunda mitad del siglo XX que Luis Batlle Berres; sin embargo, a su lado se formaron extraordinarias personalidades que brillaron con luz propia cuarenta y cincuenta años después de su muerte: Amílcar Vasconcellos –el primero–, Zelmar Michelini, Manuel Flores Mora, Jorge Batlle, Julio Sanguinetti, Lalo Paz Aguirre, Hierro Gambardella y tantos más que se forjaron en las creencias liberales, de amor por la libertad, democráticas, republicanas y de amor por la justicia social. Amílcar Vasconcellos fue, en un momento, el más importante de ellos: director del diario Acción.
Cuando muere Luis Batlle hay una elección interna y se separa la Lista 15 en más de una corriente. Amílcar Vasconcellos lidera una de ellas y funda la Lista 315, defendiendo cosas que seguramente no estaban de moda, pero en las que él creía; la más importante: el colegiado. Amílcar Vasconcellos llevó la bandera del colegiado de don Pepe Batlle durante muchísimo tiempo.
Fue ministro de Ganadería y Agricultura, y dos veces ministro de Hacienda. Es cierto: no sé si era un comodín de Luis Batlle, pero sí era un hombre con capacidades excepcionales que, por su conocimiento político y de la realidad del país, podía estar al frente de distintas Carteras.
Su hora más gloriosa fue cuando en Uruguay se vivieron momentos complejos. El libro Febrero amargo, publicado en marzo de 1973, fue seguramente el momento de más gloria, de más brillo, por el cual los uruguayos lo recordamos y lo admiramos. ¡Fue un gran uruguayo, un gran colorado y un gran batllista!
Fue proscrito. Integró, con Raumar Jude y Jorge Batlle –cada uno de ellos representaba a una de las tres corrientes mayoritarias del Partido Colorado–, el triunvirato en la oposición y en la clandestinidad. Trabajaron incansablemente para que volviera la democracia al país. ¡Y lo vio! Lo vio y lo disfrutó. Sin duda, su trabajo fue bien importante.
Para terminar, señor presidente, quiero leer algo que parcialmente leyó el señor senador Silveira y que para mí representa la personalidad de Amílcar Vasconcellos, sus convicciones, su forma de ser, en lo que creía y, lo más importante –porque a veces esa faceta no es la que más se ve, porque siempre se lo recuerda enfrentado a las situaciones con valentía y con coraje–, el optimismo de pensar y de ver el futuro del país. Así que, si me permite, señor presidente, voy a leer –no es muy largo– «Unas palabras finales» de su libro Febrero amargo.
Dice Vasconcellos: «No sabemos, en el momento de entregar estas líneas a la imprenta, qué acontecimientos nos esperan.
Lo que ocurra en lo personal tiene poca importancia para el país; por importante que pueda ser para nosotros individualmente.
Somos hombres de lucha y la enfrentamos.
Y sabemos que muchos hombres y mujeres de este país, cada uno en la medida de sus posibilidades y de sus responsabilidades, la enfrentará.
Sabemos sí una cosa que desde el exterior se ha visto con mayor claridad que mucha gente aquí.
Hay quienes aplauden el programa político de los militares, aunque la Constitución les prohíbe actuar en política.
Siempre hay quienes aplauden programas políticos y siempre ha habido en todas las circunstancias –especialmente cuando se busca decorar situaciones al margen de la Constitución– quienes han preparado programas políticos.
No dudamos que se adoptarán algunas medidas –algunas, repetición de viejas y muchas veces tomadas y aplicadas medidas– que busquen encontrar eco simpático en el pueblo.
No ignoramos que hay mucha gente que tiene miedo. Miedo de hablar, miedo de actuar, miedo de lo que pueda sobrevenir y que hay otros, los políticos de las medias tintas, que pensando en el futuro no quieren malquistarse con los que actualmente mandan en el Ejército, por las dudas y por si en algún momento pueden ser soluciones transaccionales en materia electoral.
Toda esa pequeña cosa y ese cálculo mezquino no salvarán al país.
El pueblo uruguayo tiene que tomar plena conciencia de que está jugando su destino por decenas de años.
Y tiene que saber que solo él –y nadie más que él– es el dueño y señor de su destino.
Los hombres pasan, tengan títulos, cargos, entorchados, birrete de cardenal o corona de reyes; las corrientes históricas profundas que traducen el alma y la conciencia de un pueblo, permanecen.
Y una cosa más y última: los cobardes jamás han hecho historia.
El valor no es estar dispuesto a matar porque se posee un arma; hay un valor que vale mucho más que ese, aunque pueda temblar el cuerpo y vacilar la carne: el valor moral de defender una idea.
Un hombre que defiende una idea es invencible y a un pueblo que lucha por una idea nadie lo detiene.
Hay que cuidarse del veneno de una sutil propaganda que cada día se vierte, consciente o inconscientemente, por los que buscan fabricar ídolos para aprovechar determinadas coyunturas históricas.
Siempre se encuentran serviles para esas tareas.
Lo importante es estar de pie, de cara al porvenir, con la seguridad de que en el Uruguay las libertades, las instituciones, la democracia, volverán a resplandecer como en sus mejores días.
A veces las podas ayudan a crecer mejor los árboles y las depuraciones hacen que fortifiquen las colectividades.
Atrás queda un “febrero amargo”, delante un futuro incierto y quizá horas difíciles, pero pese a todo afirmemos con confianza: viva el Uruguay, que el porvenir es nuestro. Después de todo, nuestra lucha recién empieza…».
Me parece que esto pinta lo que era Amílcar Vasconcellos.
Es cuanto quería decir. Muchas gracias.
SEÑOR SILVEIRA.- Solicito que la versión taquigráfica de lo que se ha expresado en este homenaje sea enviada a la familia del doctor Amílcar Vasconcellos. No sé si eso está establecido, pero de todas formas lo planteo en este momento.
SEÑOR AMORÍN.- Y al Partido Colorado.
SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar el trámite solicitado por el señor senador Silveira con el agregado sugerido por el senador Amorín.
De esta manera damos por culminado el homenaje al doctor Amílcar Vasconcellos al cumplirse cien años de su nacimiento.
Agradecemos a la familia, a sus compañeros y amigos que nos hayan acompañado en el día de hoy.
SEÑOR PRESIDENTE.- De acuerdo con lo resuelto en el día de hoy, se pasa a considerar el asunto cuya urgencia fue votada: «Informe de la Comisión de Asuntos Internacionales relacionado con el mensaje del Poder Ejecutivo solicitando acuerdo para designar en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Gobierno del Reino de Suecia, al señor Santiago Wins. (Carp. n.º 369/2015 – Rep. n.º 165/2015».
SEÑORA XAVIER.- Señor presidente: en esta semana recibimos la solicitud de acuerdo del Poder Ejecutivo para designar al señor Santiago Wins –a quien recibimos en la comisión– como embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Gobierno del Reino de Suecia.
El señor Santiago Wins es licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad de la República. Por concurso de oposición y méritos ingresó al Servicio Exterior de la República en 1997 y se ha especializado en asuntos multilaterales, particularmente en relación a temas de paz y seguridad internacionales, desarme, medioambiente, así como en cuestiones presupuestarias y de cooperación cultural y científica. Actualmente es jefe de gabinete del señor ministro de Relaciones Exteriores.
Compareció y dio una brillante exposición –no dudo en calificarla así– acerca del plan de trabajo que pretende llevar adelante, así como una actualización, tanto de la realidad del Reino de Suecia como de la situación en Noruega y en Dinamarca, donde este embajador será concurrente.
El señor Wins nos planteaba el largo vínculo bilateral que tenemos con Suecia desde 1906, lo importante que fue, en el período de nuestra dictadura cívico-militar y el gobierno de Olof Palme en Suecia, la acogida de muchos compatriotas, destacando –como no podía ser de otra manera– al embajador Edelstam en Chile, que facilitó la salida de muchos latinoamericanos y, particularmente en nuestro caso, de muchos compatriotas uruguayos.
Es de destacar que el consulado atiende a 5000 uruguayos que residen en Suecia y a una colonia de 1000 uruguayos en Noruega y en Dinamarca. Esta constituye una de las diez colectividades más importantes en el extranjero, dado el gran número de personas que, además, mantienen un flujo, una conexión permanente.
Cuando el señor Wins nos informaba acerca de la realidad, decía que existen tres niveles de gobierno en Suecia, además de la supranacionalidad de la Unión Europea. En particular, los municipios –el tercer nivel de gobierno– son 290 y tienen a su cargo la mayor cantidad de las políticas públicas. A su juicio, ese era –y después de la reciente elección en Suecia– el nivel para focalizar el trabajo como embajador.
También nos planteaba que, sin duda, tanto la sueca, como la noruega y la danesa, son economías altamente desarrolladas y competitivas, basadas en una fuerte política de promoción de la formación y la capacitación de excelencia, combinadas con un sistema de importantes garantías sociales.
Por lo tanto, allí hay una importante apuesta a la tarea de nuestra representación porque una economía como la sueca –que hoy ha pasado de ser agrícola a tener una fuerte industria manufacturera que prioriza el desarrollo limpio– nos puede dejar muchas enseñanzas para avanzar en nuestros proyectos como país.
En Suecia hay una fuerte institucionalidad democrática que todos conocemos y una sociedad inclusiva, basada en la equidad de género y en la no discriminación. Acá voy a hacer referencia a una información que el señor Wins nos daba y que representa una verdadera envidia –no digo sana envidia, porque creo que las envidias nunca son sanas–: de 24 ministros, 12 son mujeres, y de 349 diputados, 152 son señoras diputadas. Realmente, hay una equidad en materia de género muy importante, que igualmente tiene algunas situaciones en la sociedad que pueden ser mejoradas.
En cuanto a los ejes de la política exterior en Suecia, las temáticas prioritarias son: el desarrollo sostenible, el cambio climático, la eficiencia energética, la seguridad, el combate de armas ilícitas y la igualdad de género.
Otra característica de la política exterior sueca ha sido la neutralidad y el no alineamiento. Suecia no integra la OTAN, si bien mantiene un activo involucramiento en los temas respectivos. Ha revisado su política y, como dije, sigue sin integrarse a la OTAN. Obviamente, para Suecia los ámbitos multilaterales son un escenario privilegiado en su acción internacional –en eso coincidimos– y, además, allí plantean fundamentalmente los temas de la paz, de la seguridad y de la defensa de los derechos humanos, hecho que constituye una importante coincidencia para llevar adelante nuestro trabajo.
El señor Wins hizo un relevamiento de todas las empresas que hoy existen en Uruguay con participación de capitales suecos o noruegos, como son muchas de las vinculadas a emprendimientos que tienen que ver con lo medioambiental.
Recientemente visitó nuestro país –hace menos de 15 días– el actual representante especial del primer ministro de Suecia, señor Pierre Schori. Se dio la oportunidad de conversar con él y de ver algunas cuestiones para cuando –seguramente con la votación de este Cuerpo– consagremos al señor Wins como el nuevo embajador ante el Reino de Suecia.
En este caso, Suecia está impulsando una campaña para integrar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas durante 2017-2018. Si esto se concreta, daría como resultado que, durante un año de este recientemente aprobado ingreso de Uruguay al Consejo de Seguridad, estaremos compartiendo ese ámbito con Suecia, y existe la voluntad de trabajar sobre aquellos temas que preocupan a ambos países. En ese sentido, toda la política de las misiones de mantenimiento de la paz –misiones que respeten los derechos humanos y que los profundicen en sus tareas– constituye un punto de enorme coincidencia.
Con Suecia tenemos 14 tratados; la mayoría refiere a convenios de cooperación científica y de protección y promoción de inversiones. Como decía, hay una exitosa experiencia de inversiones suecas en Uruguay, que seguramente, con el ímpetu con que el señor Wins nos planteaba su plan de trabajo, se verá reforzada.
Con relación a Noruega, destacaba un aspecto importante: al no ser parte de la Unión Europea ofrece condiciones adicionales para mejorar nuestro comercio y la inversión.
En definitiva, una de las cosas que se planteaba era promover, en la región, a Uruguay como un centro de distribución regional y también de incorporación de valor agregado.
Luego hizo un detalle sobre algunos aspectos de su plan de trabajo –basándose en los lineamientos estratégicos que definió la Cancillería para el período 2015-2020–, organizado en cinco ejes temáticos y con objetivos concretos y resultados esperados. El señor Wins nos expresó que –este había sido un planteo del señor senador Lacalle Pou en una sesión anterior–, en caso de que fuera designado embajador, una vez culminada su misión en el destino propuesto y ya de vuelta en el país, comparecería ante la Comisión de Asuntos Internacionales para hacer una evaluación de este detallado plan, del cual existe una versión taquigráfica que aliento a que sea leída por las señoras y señores senadores.
En la sesión de la comisión, el señor Wins nos planteó la necesidad de establecer un mecanismo de consultas políticas con los tres países con los que tendrá vinculación, para definir agendas comunes en el relacionamiento bilateral. Además, hizo referencia a la conveniencia de avanzar en la diplomacia parlamentaria y jerarquizó este tema, recordando además que actualmente no tenemos grupos de amistad con ninguno de esos tres países. El Parlamento uruguayo ha conformado 37 grupos de amistad parlamentaria, pero justamente Suecia, Noruega y Dinamarca no han sido todavía objeto de planteamientos en ese sentido.
Por otro lado, mencionó una línea de trabajo vinculada a la promoción de los derechos humanos, sobre todo en relación a la equidad de género, tema en el que Suecia ha tenido muy buenos resultados. En cuanto al sistema de cárceles, destacó que los niños viven junto a sus madres en los ámbitos carcelarios y que hay una importante política de la que podemos aprender. Suecia anunció el cierre de cuatro cárceles por falta de presos y, sin duda, es alentador que exista una política de prevención y de rehabilitación que permita lograr estos resultados. Obviamente, en ese país también se revisaron las penas, en especial en cuanto a los delitos cometidos como consecuencia del consumo de drogas, estableciéndose políticas de rehabilitación que no incluyen la pena de prisión.
Sin dudas, Suecia es el país que recibe más refugiados per cápita y está dispuesto a ayudar –como lo ha hecho nuestro país recientemente– y atender a las personas que llegan como consecuencia de la ola migratoria y la emergencia humanitaria, que lleva a que muchos estén dejando todo atrás con tal de llegar a algún lugar que les ofrezca paz.
En materia de violencia doméstica, el señor Wins nos planteaba que se han llevado adelante una serie de experiencias, porque aunque Suecia tiene elementos de equidad de género, todavía presenta altos índices en ese sentido. Por lo tanto, este podría ser un desafío común de trabajo.
Con respecto al fortalecimiento de la democracia, como todos saben, en Estocolmo se encuentra la sede de IDEA Internacional y, justamente, en el día de ayer compartimos un seminario muy importante con el secretario general de esta organización, quien expresó su voluntad de colaborar con los países de la región y, en particular, de realizar una cooperación triangular. Nuestro país ha logrado una renta media que nos ha excluido de la cooperación tradicional, pero Suecia tiene mucha experiencia en la cooperación Sur-Sur y en la cooperación triangular, aspecto en el que Uruguay debe profundizar como línea de trabajo.
Ya hice referencia a las operaciones vinculadas al mantenimiento de la paz, y en cuanto a la inserción económico-comercial, un aspecto importante es que en esta visión multilateral, Suecia privilegia los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio, por lo que allí también tenemos un apoyo. No obstante ello, en la próxima presidencia pro témpore del Mercosur Uruguay tiene planteado avanzar en las negociaciones con otros bloques regionales, en especial, con el EFTA –la Asociación Europea de Libre Comercio–, integrada por Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein. Esto podría representar un importante avance para nuestra región.
También en relación a este tema de la inserción económico-comercial, el aspecto de los acuerdos aduaneros tiene gran relevancia y Uruguay participa de un proyecto de la Organización Mundial de Aduanas para lograr la certificación como Operador Económico Calificado.
Otro aspecto mencionado por el señor Wins tiene que ver con el área de trabajo con universidades y centros de investigación, con especial foco en temas de investigación genética, reproducción animal y tratamiento de efluentes, por ejemplo, de los tambos. Además, en materia ambiental, en Suecia se ha logrado un importante desarrollo en la gestión de aguas y de acuíferos transfronterizos. Cabe recordar que Unesco estableció a Uruguay como sede del Centro Regional de Gestión de Aguas Subterráneas para América Latina y el Caribe, por lo que Suecia y Noruega pueden ayudarnos mucho en los aspectos de cooperación.
La diversificación energética y el desarrollo de energías limpias es otro tema muy importante, tanto en Suecia como en Noruega. Esos países anualmente importan muchas toneladas de residuos y, por tanto, existe coincidencia con nuestro país en la apuesta a la diversificación energética y la utilización de energías limpias.
Otro punto importante son las donaciones que realiza sistemáticamente una organización no gubernamental noruega. Ya ha enviado a nuestro país alrededor de 78 contenedores con equipos médicos, lo que constituye un apoyo relevante. Con respecto a esto, el señor Wins decía que privilegiando el tercer nivel de gobierno en Suecia, será necesario priorizar también el contacto con las intendencias del Uruguay ya que allí hay más facilidad para la cooperación.
En cuanto a la diplomacia cultural, nuestro país será invitado de honor en la Feria del Libro de Gotemburgo –una de las más importantes–, ya que a pesar de la distancia geográfica que tenemos con Suecia, la literatura uruguaya ha recibido mucho reconocimiento. A su vez, el sector audiovisual también puede ser un punto de importante cooperación.
Me interesa destacar el importante compromiso del señor Wins con los intereses del país y su gran vocación. Nos decía que tiene muchos planes y una larga lista de proyectos de cooperación, algunos de los cuales ya han sido conversados. De concretarse, al menos la mitad de ellos, se lograría un importante avance.
En consecuencia, la comisión solicita al Cuerpo que conceda la venia para designar al señor Santiago Wins en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario ante el Reino de Suecia.
SEÑOR DELGADO.- Señor presidente: simplemente quisiera dejar constancia de que en la Comisión de Asuntos Internacionales el Partido Nacional acompañó con mucho gusto el acuerdo para acreditar en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Gobierno del Reino de Suecia al señor Santiago Wins.
Queremos destacar que el señor Wins tiene una profusa experiencia en varios organismos internacionales. Voy a destacar dos aspectos relevantes de su labor: la vocación por los temas ambientales y un trabajo realizado en la Unesco que permitió que se declarara la zona del Frigorífico Anglo como patrimonio de la humanidad, y además, que se declararan el tango y el candombe como patrimonio cultural intangible de la humanidad.
El señor Wins es representativo de una nueva generación de funcionarios de carrera del servicio exterior. El otro día, cuando consideramos la solicitud de acuerdo para designar al embajador Lugris –que también tiene este estilo y es de la misma generación–, decíamos que seguramente van a desarrollar una tarea bien importante para Uruguay, con un sector del mundo donde tenemos que explorar muchos convenios: desde seguridad social hasta temas de inversiones, pasando por aspectos ambientales y sociales.
Tal como lo hizo en la comisión, el Partido Nacional quiere dejar constancia en sala de que con mucho gusto va a acompañar con su voto la designación del señor Santiago Wins.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Artículo Único.- Concédese al Poder Ejecutivo el acuerdo solicitado para acreditar en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Gobierno del Reino de Suecia al señor Santiago Wins».
SEÑOR PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto cuya urgencia fue votada: «Proyecto de ley por el que se aprueba la Convención Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear, adoptada en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América, el 14 de setiembre de 2005. (Carp. n.º 358/2015 – Rep. n.º 167/2015)».
Tiene la palabra el miembro informante, señora senadora Xavier.
SEÑORA XAVIER.- Señor presidente: por unanimidad, la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado trae para la aprobación del Cuerpo este proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo sobre la Convención internacional para la represión de los actos de terrorismo nuclear.
Esta convención entró en vigor el día 7 de julio del año 2007; ha sido suscrita por 115 países y ratificada por gran cantidad de países; recientemente la ratificó Estados Unidos.
El Poder Ejecutivo ha remitido este proyecto de ley al Parlamento en dos oportunidades. Inclusive, en la legislatura anterior este Cuerpo lo había aprobado por unanimidad, pero tanto en el año 2008 como en el 2010 el procedimiento legislativo no pudo concretarse en la Cámara de Representantes.
Esta convención está comprendida dentro de las medidas adoptadas por las Naciones Unidas para eliminar el terrorismo internacional, cumpliendo con los propósitos y principios de dicho organismo relativos al mantenimiento de la paz y seguridad internacional, al fomento de las relaciones de amistad, buena vecindad y de la cooperación entre los Estados. En ella se reconoce el derecho de los Estados a los beneficios que puedan obtenerse del desarrollo y la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos.
Queremos hacer un relevamiento de los siguientes instrumentos internacionales, tratados y convenios contra el terrorismo que nuestro país ya tiene consagrados como ley, que son: Convención sobre la prevención y el castigo de los delitos contra personas internacionalmente protegidas, inclusive los agentes diplomáticos –en Uruguay, es la Ley n.º 15738– ; Convenio internacional para la represión del terrorismo con bombas –Ley n.º 17410– ; Convención sobre las infracciones y ciertos otros actos cometidos abordo de las aeronaves –Decreto Ley n.º 14436–; Convención para la represión del apoderamiento ilícito de aeronaves –Decreto Ley n.º 14436–; Convención para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la aviación civil; Protocolo para la represión de actos ilícitos de violencia en los aeropuertos que presten servicio a la aviación civil internacional –Ley n.º 16891–; Convenio para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la navegación marítima –Ley n.º 17341–; Protocolo para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de las plataformas fijas emplazadas en la plataforma continental –Ley n.º 17341–; Convenio para la marcación de explosivos plásticos para los fines de detección –Ley n.º 17329–; Convención internacional contra la toma de rehenes –Ley n.º 17586–; Convención sobre la protección física de los materiales nucleares –Ley n.º 17680–; Convenio internacional para la represión de la financiación del terrorismo –Ley n.º 17704–; Convención para prevenir y sancionar los actos de terrorismo configurados en delitos contra las personas y la extorsión conexa cuando estos tengan trascendencia internacional –Decreto Ley n.º 14728–; Convención interamericana contra el terrorismo –Ley n.º 18070–; y Convención interamericana sobre transparencia en las adquisiciones de armas convencionales, que es la Ley n.º 17342.
Con esta nueva ratificación, que en el día de hoy cumpliría todo el proceso legislativo, estaríamos sumando un importante instrumento para la prevención de los actos de terrorismo nuclear.
Este convenio consta de un preámbulo y 28 artículos.
En el artículo 2 se tipifican los delitos enmarcados en la convención; en los artículos 3 y 4 se expresan las excepciones a la aplicación del convenio, y en los artículos 5 y 6 se establecen las obligaciones de los Estados. Los artículos 7 y 8 rezan sobre la cooperación de los Estados partes y las medidas a adoptar para asegurar la protección del material radioactivo, basándose en las recomendaciones y funciones del Organismo Internacional de Energía Atómica. El artículo 9 trata sobre la jurisdicción de los Estados partes en función de los delitos que se expresan en el artículo 2. Los artículos 10 y 11 refieren a las medidas a tomar por parte de los Estados respecto a los autores de delitos previstos en la convención que se encuentren en su territorio y la procedencia o no de extraditar al inculpado o proceder a su enjuiciamiento, independientemente de si el delito fue cometido en el territorio del Estado parte.
El artículo 12 prevé las garantías que gozan los detenidos en virtud de la aplicación de este convenio. En el artículo 13 se establece que los delitos enunciados en el artículo 2 se considerarán incluidos entre los que dan lugar a extradición en todo tratado de extradición concertado entre Estados partes con anterioridad a la entrada en vigor del presente convenio. Los Estados partes se comprometen a incluir tales delitos como casos de extradición en todo tratado sobre la materia que concierten posteriormente entre sí. Obviamente, este artículo establece obligaciones futuras a nuestro país en esta materia.
El artículo 14 establece que toda investigación, proceso penal o procedimiento de extradición se basa en la asistencia entre Estados. El artículo 15 reza que ninguno de los delitos expresados en el artículo 2 –que los define– se considerará delito político, delito conexo a un delito político ni delito inspirado en motivos políticos. Esto es en referencia a la extradición o asistencia judicial. El artículo 16 prevé excepciones a los delitos del artículo 2 o a la asistencia judicial recíproca si el Estado al que se le presenta la solicitud de extradición de una persona tiene motivos fundados que persiguen el fin de enjuiciar o castigar por motivos religiosos, étnicos o de opinión política.
El artículo 17 habla de las formalidades a cumplir y observar sobre el traslado de los detenidos a fin de dar testimonio en causas conexas al presente convenio. El artículo 18 tiene que ver con las acciones a adoptar respecto a los materiales radioactivos incautados o sujetos de control. El artículo 19 menciona la obligación del Estado parte de comunicar al secretario general de Naciones Unidas el resultado final del proceso de la acción penal ejercida contra el presunto autor.
Los artículos 20, 21 y 22 rezan sobre los principios de soberanía, integridad territorial, el cumplimiento de las obligaciones del presente convenio y la celebración de consultas entre los Estados partes. El artículo 23 prevé la solución de controversias. El artículo 25 establece el vigor del convenio que, tal como habíamos señalado, es a partir del 7 de julio de 2007. Finalmente, los artículos 26 y 27 refieren a las enmiendas y denuncias al convenio.
Tomando en cuenta las consideraciones mencionadas, la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Senadores recomienda al Cuerpo convalidar la mencionada convención mediante la aprobación del proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Artículo único.- Apruébase la Convención Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear, adoptada en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América, el 14 de setiembre de 2005».
13) CONVENIO ENTRE LA REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY Y EL GRAN DUCADO DE LUXEMBURGO PARA EVITAR LA DOBLE IMPOSICIÓN Y PREVENIR LA EVASIÓN FISCAL EN MATERIA DE IMPUESTOS SOBRE LA RENTA Y SOBRE EL PATRIMONIO Y SU PROTOCOLO
SEÑOR PRESIDENTE.- De acuerdo con lo resuelto oportunamente, corresponde pasar a considerar el asunto cuya urgencia fue votada: «Proyecto de ley por el que se aprueba el Convenio entre la República Oriental del Uruguay y el Gran Ducado de Luxemburgo para Evitar la Doble Imposición y Prevenir la Evasión Fiscal en Materia de Impuestos sobre la Renta y sobre el Patrimonio y su Protocolo, firmado en la ciudad de Bruselas, Bélgica, el 10 de marzo de 2015. (Carpeta n.º 328/ 2015 – Rep. n.º 166/2015)».
SEÑOR PINTADO.- Señor presidente: el convenio que ponemos a consideración del Senado cuenta con el voto unánime de los miembros de la Comisión de Asuntos Internacionales, que recomienda su aprobación.
El propósito de este instrumento es promover las relaciones económico-comerciales y la cooperación internacional en materia tributaria a través del intercambio de información con el Gran Ducado de Luxemburgo. La suscripción de este tipo de convenios y su aprobación parlamentaria constituye hoy día una prioridad.
En el comercio internacional, uno de los mayores obstáculos que se les presenta a las empresas es la doble imposición a la que están sometidas en otros Estados en los cuales mantienen inversiones y operaciones internacionales. Esto influye en decisiones financieras y estratégicas fundamentales de las empresas, las que a la hora de decidir invertir deben estudiar con qué países mantienen convenios.
Los convenios más frecuentes refieren al impuesto sobre la renta y el patrimonio y su estructura fundamental es la que a continuación voy a detallar.
El texto del convenio hace referencia a su ámbito de aplicación. Allí se establecen los sujetos pasivos, así como los impuestos que son objeto del tratado.
Asimismo, se definen los términos que se utilizan en el documento a fin de darles un sentido único, aspecto por demás importante en cualquier tratado, más aún cuando quienes lo suscriben son países con diferentes culturas e idiomas.
Estos conceptos deben ser definidos rigurosamente con miras a reducir el riesgo de que puedan surgir problemas de interpretación.
En el presente convenio se determina el lugar de imposición de las rentas generadas, dependiendo de quién la produce, de qué tipo de renta se trata, dónde se realiza y con qué medios de producción. Además, se definen los porcentajes máximos de retención de impuestos que se podrían realizar a los contribuyentes alcanzados por el tratado. También se establecen los métodos para evitar la doble tributación, los procedimientos para resolver controversias, los mecanismos de intercambio de información entre las autoridades competentes de los Estados contratantes y las disposiciones finales.
Este tipo de convenios trae aparejados otros efectos, tales como la protección a los contribuyentes de ambos Estados contratantes y estabilidad a las normas tributarias, evitando una carga excesiva e injusta para estos; la prevención a la discriminación y garantías en la igualdad de tratamiento entre nacionales y extranjeros; la facilitación de la expansión de las empresas, tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados; el combate a la evasión y elusión de impuestos, a través de una red de información internacional en materia tributaria; y la promoción de inversiones.
El texto del acuerdo consta de siete capítulos, veintiocho artículos y un protocolo.
En el capítulo I se establece el ámbito de aplicación, y los artículos que lo integran definen a las personas y los impuestos que están comprendidos.
El capítulo II establece las definiciones, ya sean generales, de residente o de establecimiento permanente.
El capítulo III corresponde a la imposición a la renta, y aquí se definen claramente las rentas inmobiliarias; las utilidades empresariales; la navegación marítima, por aguas interiores y aérea; las empresas asociadas; los dividendos; los intereses; las regalías; las ganancias de capital; la renta del trabajo dependiente; los honorarios de directores; los de artistas y deportistas; las pensiones; las funciones públicas; los estudiantes y las personas en prácticas; y otras rentas.
El capítulo IV establece la imposición del patrimonio.
El capítulo V menciona los métodos para eliminar la doble imposición.
El capítulo VI contiene las disposiciones especiales, que incluyen la no discriminación, el procedimiento amistoso y el intercambio de información. También hace referencia a los miembros de las misiones diplomáticas y de las oficinas consulares.
En el capítulo VII encontramos las disposiciones finales, en las que se establece la entrada en vigor y la finalización de la aplicación del acuerdo, en caso de que así se decida.
Por último, encontramos un protocolo que contiene tres disposiciones que forman parte integral de este convenio. La primera de ellas refiere a vehículos de inversión colectiva, la segunda tiene que ver con el significado de los términos «fusión» y «escisión», y la última contiene la solicitud de información.
Como todo lo expuesto está desarrollado en el informe escrito que hemos entregado a los miembros de la comisión, en aras de ser breves, en nombre de la Comisión de Asuntos Internacionales recomendamos la aprobación del Convenio entre la República Oriental del Uruguay y el Gran Ducado de Luxemburgo para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio y su protocolo.
Era cuanto tenía para informar, señor presidente.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Artículo único.- Apruébanse el Convenio entre la República Oriental del Uruguay y el Gran Ducado de Luxemburgo para Evitar la Doble Imposición y Prevenir la Evasión Fiscal en Materia de Impuestos sobre la Renta y sobre el Patrimonio y su Protocolo, firmados en la ciudad de Bruselas, Bélgica, el 10 de marzo de 2015».
Por la presente solicito al Cuerpo, por motivos personales, se me otorgue 1 día de licencia el próximo martes 27 de octubre y se convoque a mi suplente respectivo.
Se comunica que los señores Eber da Rosa y Jorge Gandini han presentado nota de desistimiento informando que por esta vez no aceptan la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que queda convocada la señora Ana Lía Piñeyrúa, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
También se comunica al Cuerpo que con motivo de la licencia concedida a la señora senadora Tourné por el día de hoy, de acuerdo con los desistimientos presentados por los señores Yerú Pardiñas, Eduardo Fernández, María Elena Laurnaga, Daniel Olesker, Julio Bango y Viviana Piñeiro, habiéndose recibido de la Corte Electoral la proclamación de los señores Álvaro García, Hyara Rodríguez, Manuel Laguarda y Nohelia Millán, y asimismo, habiendo presentado dichos suplentes proclamados nota de desistimiento, queda convocado el señor Julio Pintos, a quien se invita a pasar al hemiciclo a fin de que preste la promesa de estilo.
(Ingresa a sala el señor Julio Pintos).
Señor Julio Pintos: ¿promete usted por su honor desempeñar debidamente el cargo de senador y obrar en todo conforme a la Constitución de la república?
SEÑOR PINTOS.- Sí, prometo.
15) ASCENSO EN LA FUERZA AÉREA
SEÑOR PRESIDENTE.- De acuerdo con lo resuelto oportunamente, corresponde pasar a considerar el asunto cuya urgencia fue votada: «Informe de la Comisión de Defensa Nacional relacionado con la solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo para conferir ascenso al grado de brigadier general (Av.) al señor coronel (Av.) don José Luis Visconti Maqueira. (Carp. n.º 370/2015 – Rep. n.º 168/2015)».
SEÑORA AYALA.- Señor presidente: el Poder Ejecutivo solicita venia para conferir ascenso al grado de brigadier general (Av.) al señor coronel (Av.) don José Luis Visconti Maqueira quien, según consta en su currículo, egresó como alférez de la Escuela Militar Aeronáutica el 21 de diciembre de 1984 y fue ascendido en 1987, 1990, 1996, 2000, 2004 y 2009 a los grados de teniente segundo, teniente primero, capitán, mayor, teniente coronel y coronel, respectivamente.
Debemos resaltar que José Luis Visconti ha asumido múltiples responsabilidades en el transcurso de su carrera, ha participado en diversas misiones oficiales en el exterior, tiene experiencia como docente, ha realizado importantes cursos y posee destacados títulos.
Por todas estas razones, la Comisión de Defensa Nacional del Senado aconseja al Cuerpo votar afirmativamente la solicitud de venia de ascenso del mencionado coronel al grado de brigadier general (Av.).
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Artículo único.- Concédese al Poder Ejecutivo la venia solicitada para conferir el ascenso al grado de brigadier general (Av.), con fecha 16 de setiembre de 2015, por el sistema de selección y por aplicación de los artículos 130, 131 y 134 del Decreto Ley n.º 14.157, de 21 de febrero de 1974, en la redacción dada por el artículo 101 de la Ley n.º 19.149, de 24 de octubre de 2013 y por el artículo 12 de la Ley n.º 15.848, de 22 de diciembre de 1986, al señor coronel (Av.) don José Luis Visconti Maqueira, de conformidad con lo establecido en el numeral 11 del artículo 168 de la Constitución de la república».
(Así se hace, a las 12:35, presidiendo el señor Raúl Sendic y estando presentes los señores senadores Agazzi, Amorín, Aviaga, Ayala, Besozzi, Carámbula, De León, Martínez Huelmo, Mieres, Moreira, Mujica, Otheguy, Payssé, Pesce, Pintos y Topolansky).

References: artículo 168
 artículo 101
 artículo 12
 resolución 
 artículo 118
 artículo 118
 artículo 118
 artículo 118
 artículo 118
 artículo 118
 artículo 118
 artículo 118
 artículo 1
 artículo 101
 artículo 12
 artículo 2
 artículo 9
 artículo 2
 artículo 12
 artículo 13
 artículo 2
 artículo 14
 artículo 15
 artículo 2
 artículo 16
 artículo 2
 artículo 17
 artículo 18
 artículo 19
 artículo 23
 artículo 25
 artículo 101
 artículo 12
 artículo 168