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Timestamp: 2017-03-27 08:32:05+00:00

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INFORME sobre la revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad - A8-0003/2016
Procedimiento : 2015/2137(INI)Ciclo de vida en sesiónCiclo relativo al documento :
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8 de enero de 2016PE 569.794v01-00 A8-0003/2016
sobre la revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad (2015/2137(INI))
Ponente: Mark Demesmaeker
– Vista la Comunicación de la Comisión de 2 de octubre de 2015 titulada «Revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad hasta 2020» (COM(2015)0478),
– Visto el informe de la Comisión, de 20 de mayo de 2015, titulado «Estado de la naturaleza en la Unión Europea - Informe sobre el estado y las tendencias de los tipos de hábitats y las especies regulados por las Directivas de Aves y de Hábitats durante el periodo 2007-2012 exigido en virtud del artículo 17 de la Directiva de Hábitats y del artículo 12 de la Directiva de Aves» (COM(2015)0219), – Visto el informe sobre la consulta pública abierta realizada en el marco del control de adecuación de las Directivas de Aves y de Hábitats(1), – Vista la encuesta de Eurobarómetro, publicada en octubre de 2015, sobre la actitud de los europeos frente la biodiversidad (Eurobarómetro Especial 436), – Visto el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente titulado «El medio ambiente europeo - Situación y perspectivas 2015» («SOER 2015»),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 7 de febrero de 2014, sobre la estrategia de la UE contra el tráfico de especies silvestres (COM(2014)0064),
– Visto el informe final del grupo de expertos de Horizonte 2020 «Nature-Based Solutions and Re-Naturing Cities» titulado «Towards an EU Research and Innovation policy agenda for Nature-Based Solutions and Re-Naturing Cities» (Hacia una agenda política de la UE en materia de investigación e innovación para soluciones basadas en la naturaleza y para la renaturalización de las ciudades), publicado en 2015,
– Visto el Mecanismo de Financiación del Capital Natural (NCFF), que forma parte del Instrumento financiero LIFE para acciones por el medio ambiente y el clima, – Vista la consulta de la Comisión sobre la futura iniciativa de la UE bajo el lema «Pérdida neta cero de biodiversidad y de servicios ecosistémicos»,
– Vistos los resultados de la Duodécima Conferencia de las Partes (COP 12) del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB), y, en particular, la revisión intermedia de los progresos realizados en la ejecución del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, incluida la cuarta edición de la Perspectiva Mundial sobre la Biodiversidad, para lograr las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica, y las medidas destinadas a mejorar la ejecución,
– Vista la Decisión X/34 de la COP 10 sobre biodiversidad, en la que se destaca la importancia de la biodiversidad agrícola para la seguridad alimentaria y para la nutrición, especialmente habida cuenta del cambio climático y de la escasez de recursos naturales, tal y como se reconoció en la Declaración de Roma de la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria de 2009,
– Vistas las conclusiones de la reunión del Consejo de Medio Ambiente de 12 de junio de 2014, especialmente el compromiso de la UE y de los Estados miembros de aumentar los recursos para lograr los objetivos de Hyderabad de duplicar el flujo total de recursos financieros relacionados con la biodiversidad para 2015,
– Visto el informe de la secretaría del CDB y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) titulado «Connecting Global Priorities: Biodiversity and Human Health, a State of Knowledge Review» (Conectar las prioridades mundiales: biodiversidad y salud humana - Informe sobre el estado de los conocimientos), publicado en 2015, – Vista la Propuesta de Resolución presentada en el 69º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas para la aprobación de la agenda para el desarrollo después de 2015, titulada «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2013 para el desarrollo sostenible»,
– Vistos los informes sobre la economía de los ecosistemas y la biodiversidad (TEEB), una iniciativa mundial destinada a dar visibilidad a los valores de la naturaleza,
– Vistas la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (CMS),
– Vista la lista roja de especies animales amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN),
– Visto el Reglamento (UE) n.° 1143/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de octubre de 2014, sobre la prevención y la gestión de la introducción y propagación de especies exóticas invasoras(2),
– Visto el Convenio internacional para el control y la gestión del agua de lastre y los sedimentos de los buques de la Organización Marítima Internacional,
– Vistos la política agrícola común después de 2013 y, en particular, el Reglamento (UE) n.º 1307/2013, por el que se establecen normas aplicables a los pagos directos a los agricultores en virtud de los regímenes de ayuda incluidos en el marco de la Política Agrícola Común,(3) y el Reglamento (UE) n.º 1305/2013, relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader)(4), – Visto el Reglamento (UE) n.º 1380/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de diciembre de 2013, sobre la política pesquera común, por el que se modifican los Reglamentos (CE) n.º 1954/2003 y (CE) n.º 1224/2009 del Consejo, y se derogan los Reglamentos (CE) n.º 2371/2002 y (CE) n.º 639/2004 del Consejo y la Decisión 2004/585/CE del Consejo(5),
– Visto el marco financiero plurianual (MFP) 2014-2020,
– Vista su Resolución, de 20 de abril de 2012, sobre la estrategia de la UE sobre la biodiversidad hasta 2020: nuestro seguro de vida y capital natural(6),
– Vista su Resolución, de 12 de diciembre de 2013, sobre la infraestructura verde: mejora del capital natural de Europa(7),
– Vista su Resolución, de 28 de abril de 2015, sobre una nueva estrategia de la UE en favor de los bosques y del sector forestal(8),
– Visto el estudio del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, de abril de 2015, titulado «Proteger la biodiversidad - La política de la UE y los acuerdos internacionales»,
– Visto el informe de Forest Europe sobre el estado de los bosques de 2015(9),
– Visto el estudio realizado en 2009 por el Departamento Temático C – Derechos de los Ciudadanos y Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo, titulado «Legislación nacional y prácticas relativas a la aplicación de la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, y, en particular, su artículo 6»,
– Visto el dictamen del Comité de las Regiones, adoptado en su 115ª sesión plenaria de los días 3 y 4 de diciembre de 2015, titulado «Contribución al control de adecuación de las Directivas de Aves y de Hábitats de la UE»,
– Vistos el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y la opinión de la Comisión de Desarrollo (A8-0003/2016),
A. Recordando que la biodiversidad es la singular variedad de ecosistemas, hábitats, especies y genes de nuestro planeta de la que el ser humano es extremadamente dependiente; B. Considerando que la biodiversidad tiene un valor intrínseco excepcional que debe protegerse en beneficio de las generaciones futuras; que la biodiversidad también aporta beneficios a la salud humana y presenta un enorme valor social y económico, y que se calcula que el coste de oportunidad socioeconómico de no alcanzar los objetivos destacadas en materia de biodiversidad es de 50 000 millones EUR anuales;
C. Considerando que la agricultura desempeña un importante papel para la consecución de los objetivos en materia de biodiversidad; que tanto la necesidad de una producción eficiente de alimentos para alimentar a la creciente población mundial como los objetivos en materia de política energética de incrementar el uso de la biomasa como fuente de energía exigen una agricultura altamente eficiente;
D. Considerando la contribución del sector agrícola y silvícola al mantenimiento de la biodiversidad en el marco de la aplicación de la legislación existente;
E. Considerando que la diversidad de especies y variedades de plantas tradicionalmente cultivadas por la pequeña y mediana agricultura y por la agricultura familiar tiene una enorme importancia tanto para responder a las distintas necesidades y usos de las comunidades rurales como para reducir la vulnerabilidad de los cultivos a las condiciones climáticas, las plagas y las enfermedades;
F. Considerando que un cultivo de la tierra y una ganadería sostenibles y responsables aportan una contribución esencial a la conservación de la biodiversidad;
G. Considerando que la biodiversidad está sometida a fuertes presiones en todo el mundo, lo cual está provocando transformaciones irreversibles que resultan desastrosas para la naturaleza, la sociedad y la economía; H. Considerando que la undécima Meta de Aichi pide la protección de al menos el 17 % de las zonas hídricas terrestres y de interior mediante sistemas de áreas protegidas gestionados de manera efectiva; que la proporción de regiones ecológicas europeas en las que el 17 % del territorio está incluido en zonas de protección es muy inferior si se excluyen las áreas protegidas exclusivamente por Natura 2000;
I. Considerando que la recuperación de los ecosistemas puede tener un impacto positivo tanto para la mitigación del cambio climático como para la adaptación al mismo;
J. Considerando que al menos ocho de cada diez ciudadanos de la UE estiman que las repercusiones de la pérdida de biodiversidad son graves, y que 552 470 ciudadanos han participado en la consulta pública sobre el control de adecuación de las directivas relativas a la naturaleza, la respuesta más numerosa jamás recibida a una consulta de la Comisión Europea; que, según la encuesta de Eurobarómetro, los ciudadanos desean obtener más información sobre la pérdida de biodiversidad y que en su mayoría no conocen la existencia de Natura 2000; K. Considerando que muchos ciudadanos comprometidos desarrollan, por propia iniciativa o unidos en grupos de acción locales y regionales, iniciativas locales y regionales para promover la biodiversidad y que, de este modo, consiguen resultados positivos en un plazo relativamente corto;
L. Considerando que el 65 % de los ciudadanos de la UE viven a menos de 5 km de un lugar Natura 2000 y que el 98 % viven a menos de 20 km, lo que sugiere que estos lugares tienen potencial para ayudar a concienciar sobre la biodiversidad y a prestar servicios que contribuyan al bienestar de un gran porcentaje de la población de la UE;
M. Considerando que las políticas en materia de biodiversidad deben estar en perfecta consonancia con el principio de subsidiariedad, de manera que se respeten plenamente las diferencias regionales de paisajes y hábitats; N. Considerando la importancia de la biodiversidad en las regiones ultraperiféricas y los países y territorios de ultramar, que constituyen reservas únicas de especies animales y vegetales endémicas; que, no obstante, en algunas de esas regiones no se aplican las Directivas de Aves y Hábitats;
1. Acoge favorablemente la revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad y los informes «Estado de la naturaleza» y SOER 2015; hace hincapié en la importancia estratégica que revisten esos informes para el cumplimiento de los objetivos de la UE en materia de biodiversidad;
2. Expresa una gran preocupación por la pérdida continuada de biodiversidad; constata que los objetivos establecidos para 2020 no se alcanzarán si no se realizan esfuerzos adicionales, considerables y continuos; señala, al mismo tiempo, que las pruebas científicas han demostrado que el estado de la naturaleza de Europa sería mucho peor sin los efectos positivos de las Directivas de Aves y Hábitats de la UE, y que los esfuerzos específicos y financiados de manera adecuada realmente producen resultados positivos; destaca, no obstante, que existe todavía un gran potencial de mejora; 3. Destaca que la destrucción de los hábitats es el factor más importante de la pérdida de biodiversidad y que es una prioridad concreta para hacer frente a esta pérdida, es decir para reducir la degradación y la fragmentación;
4. Destaca que la pérdida de biodiversidad no se refiere solamente a las especies y los hábitats, sino también a la diversidad genética; pide a la Comisión que desarrolle una estrategia para la conservación de la diversidad genética;
5. Subraya el papel crucial que desempeña la biodiversidad en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, en particular, los Objetivos 14 («Estrategia sobre la Biodiversidad y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible») y 15 («Promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y frenar la pérdida de la diversidad biológica»); recuerda que la UE dispone de una biodiversidad increíble, en particular gracias a sus regiones ultraperiféricas, pero también a los países y territorios de ultramar asociados a ella; pide, por lo tanto, a la UE que mantenga firmemente su compromiso de continuar fortaleciendo el Convenio sobre la Diversidad Biológica y que garantice su correcta aplicación;
6. Señala que la fragmentación, la degradación y la destrucción de los hábitats debidas al cambio de uso de la tierra, el cambio climático, las pautas de consumo insostenibles y el uso de los mares son algunos de los principales factores y presiones causantes de la pérdida de biodiversidad en la UE y más allá de sus fronteras; hace hincapié, por lo tanto, en la necesidad de determinar y establecer indicadores que midan inequívoca y científicamente el estado de la biodiversidad en una determinada zona o región, y de apoyar un uso racional y sostenible de los recursos tanto dentro de la UE como a escala global, incluidos los países en desarrollo, y, en particular, insta a la UE a que asocie más adecuadamente sus compromisos internacionales en materia de biodiversidad a su estrategia sobre el cambio climático y la Estrategia 2020; destaca que una economía más eficiente en cuanto a los recursos y la reducción del consumo excesivo permitirían a la UE disminuir su dependencia de los recursos naturales, en particular de los procedentes de fuera de Europa; recuerda asimismo que los planteamientos con respecto a la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo basados en los ecosistemas proporcionarían alternativas eficientes por lo que respecta a los costes a las soluciones tecnológicas, en tanto que el progreso en muchas ciencias aplicadas depende de la disponibilidad a largo plazo y de la diversidad de los recursos naturales;
7. Destaca la importancia esencial de una mayor voluntad política al más alto nivel para conservar la biodiversidad y poner fin a la pérdida de la misma; considera que el cumplimiento de la legislación en vigor, su aplicación y una mayor integración de la protección de la biodiversidad en otros ámbitos políticos revisten una importancia esencial; insta, en particular, a las autoridades regionales y locales de los Estados miembros a que faciliten información sobre la biodiversidad y aumenten la toma de conciencia sobre la misma;
8. Lamenta que, en Europa, cerca de una cuarta parte de las especies silvestres estén en peligro de extinción y que muchos de los ecosistemas estén degradados, lo que acarrea enormes perjuicios sociales y económicos para la UE;
9. Destaca que la naturaleza y el desarrollo económico no son mutuamente excluyentes; expresa su convencimiento de que es necesario integrar en mayor medida a la naturaleza en la sociedad, incluidas la economía y las empresas privadas, para generar un crecimiento económico sostenible y tomar medidas proactivas para proteger, recuperar y gestionar mejor el medio ambiente; considera, en particular, que para la convergencia de los objetivos ambientales y económicos, debe ocupar un lugar central el compromiso de reducir la explotación de los recursos; 10. Subraya que la pérdida de biodiversidad tiene unos costes económicos devastadores para la sociedad que, hasta ahora, no se han integrado de forma suficiente en las políticas económicas o de otra índole; considera que es esencial reconocer la importancia de invertir en biodiversidad desde un punto de vista socioeconómico; señala que en la Unión Europea uno de cada seis puestos de trabajo depende en alguna medida de la naturaleza y la biodiversidad; destaca que la biodiversidad tiene un importante potencial para crear nuevas competencias, puestos de trabajo y oportunidades empresariales; acoge con satisfacción los métodos de medición del valor económico de la biodiversidad; considera que estos instrumentos pueden ayudar a fomentar la toma de conciencia, a mejorar la utilización de los recursos disponibles y a adoptar decisiones mejor fundadas;
11. Pide a la Comisión que fomente el papel que desempeñan la biodiversidad y los ecosistemas en el ámbito económico para avanzar hacia una economía verde y que intensifique las medidas tomadas en apoyo de la ecologización del Semestre Europeo; destaca que la biodiversidad es una responsabilidad social general que no puede basarse exclusivamente en el gasto público;
12. Opina que el valor económico de la biodiversidad debería verse reflejado en indicadores que dirijan las tomas de decisiones, sin conducir a la mercantilización de la biodiversidad, y que vayan más allá del PIB; tiene el convencimiento de que esto favorecerá la consecución los ODS; pide, a este respecto, la integración sistemática de los valores de la biodiversidad en los sistemas de cuentas nacionales como parte del proceso de supervisión de los ODS;
13. Destaca que la UE y sus Estados miembros no han conseguido cumplir los objetivos de la Estrategia de la UE sobre biodiversidad para 2010; pide a la Comisión, habida cuenta de la falta de progreso hacia el logro de los objetivos de biodiversidad para 2020, que presente al Parlamento dos informes anuales en los que el Consejo y la Comisión expliquen la situación, los motivos del incumplimiento y la estrategia para garantizar su futuro cumplimiento;
Revisión intermedia de la Estrategia sobre la Biodiversidad
14. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que den urgentemente una mayor prioridad al cumplimiento de los objetivos para 2020; pide que se aplique un enfoque multilateral, y destaca el papel crucial que pueden desempeñar los interlocutores nacionales, regionales y locales y su participación plena en este proceso; destaca que también son fundamentales la financiación, una mayor toma de conciencia y comprensión públicas de la protección de la biodiversidad y un mayor apoyo a la misma; considera que una buena política de información y la pronta implicación de todos los actores interesados, incluidos los actores socio-económicos, son, por lo tanto, fundamentales para alcanzar estos objetivos; 15. Pide a la UE que reduzca su huella sobre la biodiversidad a escala mundial, de acuerdo con el principio de la coherencia de las políticas en favor del desarrollo y que la mantenga en los límites ecológicos de los ecosistemas, realizando progresos hacia la consecución de los objetivos principales en materia de biodiversidad y cumpliendo los compromisos en materia de protección de la biodiversidad; pide igualmente a la UE que ayude a los países en desarrollo en sus esfuerzos por conservar la biodiversidad y asegurar su uso sostenible;
16. Lamenta el lento progreso realizado por los Estados miembros en la aplicación de la legislación medioambiental de la UE; hace hincapié en la necesidad de disponer de más información sobre la aplicación en los Estados miembros;
17. Destaca que una aplicación y una ejecución plenas, y una financiación adecuada, de las directivas relativas a la naturaleza son condiciones previas esenciales para garantizar el éxito de la estrategia en su conjunto y para alcanzar este objetivo fundamental; pide a todas las partes implicadas que hagan todo lo posible por lograrlo y por conseguir un amplio apoyo, habida cuenta del poco tiempo disponible; 18. Insta a los líderes de la UE a que escuchen al medio millón de ciudadanos que han pedido el mantenimiento y una mejor aplicación de nuestra firme legislación en materia de protección de la naturaleza;
19. Pide a la Comisión que mejore las directrices, que deben facilitar la plena aplicación y ejecución de las directivas teniendo en cuenta la jurisprudencia existente; pide a la Comisión que dé mayor prioridad al diálogo con los Estados miembros y con todas las partes interesadas, incluidos los agentes socioeconómicos, para fomentar el intercambio de buenas prácticas;
20. Reconoce que uno de los principales beneficios de las directivas relativas a la naturaleza es la medida en la que pueden ayudar a garantizar condiciones de competencia equitativas en la UE facilitando una norma básica de protección medioambiental que deberán respetar todos los Estados miembros de conformidad con los requisitos sobre las normas comunes y con el principio de reconocimiento mutuo en el marco del mercado único;
21. Señala que en 2012 solo el 58 % de los lugares Natura 2000 disponían de planes de gestión; manifiesta su preocupación por las diferencias entre los niveles de aplicación; insta a los Estados miembros a que ultimen la designación de los sitios Natura 2000 terrestres y marinos y elaboren planes de gestión, en consulta con todas las partes interesadas; 22. Destaca que, si la gestión de los lugares Natura 2000 en la UE cuesta como mínimo 5 800 millones EUR, estos producen beneficios medioambientales y socioeconómicos por un valor de entre 200 000 y 300 000 millones EUR anuales; pide a los Estados miembros que garanticen que los lugares Natura 2000 se gestionan de forma transparente;
23. Reconoce la contribución esencial que aportarán las zonas marinas protegidas establecidas en el marco de la Red Natura 2000 para lograr un buen estado medioambiental con arreglo a la Directiva marco sobre la estrategia marina, y para alcanzar el objetivo global de protección del 10 % de las zonas costeras y marinas fijado en la undécima Meta de Aichi antes de 2020; lamenta que este objetivo diste mucho de cumplirse;
24. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que intensifiquen la recogida de datos y el seguimiento de los hábitats y de las especies, especialmente donde existan importantes vacíos para evaluar el progreso hacia el logro de estos objetivos;
25. Manifiesta su preocupación por el hecho de que aún no exista un conocimiento detallado de los fondos y de la financiación que realmente facilita cada Estado miembro para la conservación de la naturaleza; considera que se trata de un vacío de información significativo; pide a la Comisión y a los Estados miembros que identifiquen y recopilen lo antes posible las líneas presupuestarias nacionales pertinentes;
26. Reitera sus peticiones previas de cofinanciación de la UE para la gestión de lugares Natura 2000, que debería complementar los fondos de desarrollo rural, estructurales y para pesquerías y los fondos facilitados por los Estados miembros;
27. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que sigan supervisando atentamente el cumplimiento de las directivas relativas a la naturaleza; destaca que el cumplimiento y la aplicación de la legislación de la UE deben mejorar recurriendo, por ejemplo, a unas sanciones proporcionadas, eficaces y disuasorias; 28. Pide, en este contexto, esfuerzos adicionales para poner fin a toda matanza, captura y comercio ilegales de aves y para resolver los conflictos locales resultantes; pide a la Comisión y a los Estados miembros que creen nuevas herramientas para la detección de actividades ilegales en lugares Natura 2000;
29. Pide a la Comisión que presente una propuesta concreta con miras al desarrollo de una red transeuropea de infraestructura verde (RTE-V) antes de 2017; insta a que, conjuntamente con los Estados miembros, se desarrolle una estrategia para el establecimiento de pasillos ecológicos europeos para las especies silvestres de interés;
30. Pide a los Estados miembros que aún no lo hayan hecho que establezcan y apliquen inmediatamente marcos de priorización para la recuperación de los ecosistemas;
31. Pide a los Estados miembros que den prioridad al objetivo de restaurar antes de 2020 el 15 % de los ecosistemas afectados y que utilicen los recursos disponibles a este fin en el marco del MFP; pide a la Comisión que presente directrices sobre cómo utilizar estas asignaciones para la recuperación de ecosistemas degradados y para la protección de la biodiversidad en general; 32. Señala la gran importancia de la agricultura y la silvicultura para la consecución de este objetivo y la necesidad de soluciones viables para la agricultura y la silvicultura;
33. Reconoce los efectos negativos que tiene la contaminación atmosférica para la biodiversidad y para los servicios ecosistémicos, utilizando cargas críticas de nutrientes de nitrógeno y acidez como indicadores de la presión ejercida sobre los ecosistemas naturales y sobre la diversidad de las especies;
34. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que inviertan en la biodiversidad para respaldar la capacidad de innovación de las empresas, en particular en materia de ingeniería ambiental;
35. Señala que la incorporación de la conservación de la naturaleza en otros ámbitos políticos sigue revistiendo la máxima importancia, y destaca el papel crucial de la agricultural y la silvicultura a este respecto; 36. Destaca que el mantenimiento de la biodiversidad resulta fundamental para la producción de alimentos y de pienso y, por lo tanto, para los derechos adquiridos de los agricultores; hace hincapié en la importancia de un enfoque multilateral que también implique activamente y anime a los agricultores y los silvicultores a abordar estos retos de manera conjunta;
37. Recuerda que la política agrícola común ya cuenta con instrumentos para recuperar, preservar y mejorar la biodiversidad, como las superficies de interés ecológico; señala que la recuperación, la preservación y la mejora de los ecosistemas relacionados con la agricultura y la silvicultura, también en lugares Natura 2000, destacan como una de las seis prioridades clave del desarrollo rural de la UE; 38. Toma nota con pesar de que no se ha observado todavía una mejora tangible del estado de la biodiversidad en la agricultura, pero reconoce que todavía es demasiado pronto para calibrar la eficacia real de la reforma de la PAC; acoge con satisfacción la evaluación prevista por la Comisión del estado de aplicación de la PAC y alienta a la Comisión y a los Estados miembros a que supervisen, evalúen y, en caso necesario, mejoren la eficacia de las medidas de ecologización, incluida la evaluación de la flexibilidad del Estado miembro, y de los instrumentos de desarrollo rural relevantes en el contexto de la PAC; pide a la Comisión que tenga presentes sus conclusiones en la revisión intermedia de la PAC; 39. Pide a los Estados miembros que empleen mejor los instrumentos ya existentes de la PAC y de la política de cohesión para ayudar a los agricultores y silvicultores a alcanzar los objetivos en materia de biodiversidad;
hace hincapié en la necesidad de promover un empleo sostenible de los recursos fitogenéticos y de las variedades agrícolas tradicionales, así como de aumentar la demanda de estos productos por parte de los consumidores;
40. Destaca que, en principio, las superficies de interés ecológico deben ser áreas destinadas a la protección y promoción de procesos agroecológicos como la polinización y la conservación del suelo; pide a la Comisión que publique datos sobre el número de Estados miembros que han permitido el empleo de plaguicidas y fertilizantes en estas superficies de interés ecológico desde la entrada en vigor del Reglamento (UE) n.º 1307/2013;
41. Pide a la Comisión que, en aras de la transparencia, publique las justificaciones utilizadas por los Estados miembros para su selección de medidas de ecologización;
42. Insiste en que la Comisión y los Estados miembros garanticen que los recursos financieros de la PAC dejan de destinarse a la subvención de actividades perjudiciales para el medio ambiente y se utilizan para financiar prácticas agrícolas sostenibles y para el mantenimiento de la biodiversidad conexa; 43. Destaca la necesidad de proteger la biodiversidad agrícola en los países en desarrollo a fin de alcanzar la seguridad alimentaria; insta, por lo tanto, a la Comisión a que invierta en agroecología en los países en desarrollo, conforme a las recomendaciones del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación;
44. Pide a la Comisión que fomente una gestión sostenible de los bosques del mundo garantizando procesos ecológicos, la biodiversidad de los bosques y la productividad y respetando los derechos de la población indígena a mantener los recursos forestales; pide, además, a la Comisión que prohíba la destrucción de bosques naturales, que proteja las especies amenazadas y que prohíba los plaguicidas tóxicos y la plantación de árboles modificados genéticamente;
45. Pide a la Comisión que tenga más en cuenta, en el marco de su estrategia en favor de la biodiversidad, las selvas tropicales, habida cuenta de la concentración en ellas de ecosistemas, hábitats y especies frágiles especialmente amenazadas, su papel esencial en el equilibrio medioambiental y el clima, y su función social y cultural para las poblaciones autóctonas;
46. Pide a los Estados miembros que elaboren y apliquen planes de gestión forestal con el fin de mejorar el estado de conservación de los hábitats y las especies forestales, así como de aumentar la disponibilidad de información; pide a la Comisión que fije criterios y normas para la recogida de información sobre biodiversidad forestal para garantizar la coherencia y la comparabilidad; 47. Llama la atención sobre la potencial amenaza para la biodiversidad que representan el aumento de la demanda de agrocombustibles y la intensificación de la presión para que se produzcan en los países en desarrollo, provocando la reconversión o degradación de hábitats y ecosistemas como las zonas húmedas y los bosques;
48. Insta a que los criterios de sostenibilidad social y medioambiental para la producción de biomasa se integren de forma coherente en el marco que establece la Directiva sobre las energías renovables; considera esencial desarrollar normas en materia de sostenibilidad para todos los sectores en los que se pueda utilizar biomasa, junto con criterios de gestión forestal sostenibles para garantizar que la bioenergía no contribuya al cambio climático o se convierta en una impulsora adicional para la expropiación de tierras y la inseguridad alimentaria;
49. Observa con preocupación que el 90 % del aceite de palma que se consume en el mundo se produce en Indonesia y Malasia, en detrimento de los bosques de turberas, que son incendiados para hacer sitio a las grandes plantaciones de acacia y palma aceitera; señala que, según un estudio realizado por el Banco Mundial, Indonesia se ha convertido en el tercer emisor de gases de efecto invernadero, precisamente a causa de los incendios forestales;
50. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que apliquen la política pesquera común revisada de forma adecuada y oportuna, ejerciendo una gestión de las pesquerías basada en el ecosistema para alcanzar el objetivo de rendimiento máximo sostenible, entre otras cosas fomentando métodos de captura innovadores y sostenibles; hace hincapié en la importancia de reducir la contaminación para, entre otros fines, salvaguardar la biodiversidad marina y las reservas y respaldar el crecimiento económico a través de la economía azul; 51. Hace hincapié en la importancia esencial de los ecosistemas y de los recursos marinos como base para el desarrollo sostenible de los países costeros; pide a los Estados miembros que apliquen plenamente los compromisos previos y que colaboren con los gobiernos a nivel mundial, regional y nacional con el fin de lograr metas significativamente más ambiciosas y medidas destinadas a conseguir un sector pesquero igualitario y económica y ecológicamente sostenible;
52. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen que la UE desempeñe un papel líder en la consecución, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), de un acuerdo relativo a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina más allá de la jurisdicción de los Estados;
53. Pide a la Comisión que trabaje con los Estados miembros y con terceros países en la mejora de la aplicación del Reglamento (CE) n.º 1005/2008 del Consejo sobre la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (pesca INDNR);
54. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que mejoren la calidad medioambiental de nuestros mares a través de proyectos destinados a reducir la contaminación química, física y microbiológica, optimizando la sostenibilidad de las actividades de tráfico marítimo y protegiendo la biodiversidad, que resulta inevitablemente amenazada; señala, a este respecto, que cada año, 12,7 millones de toneladas de plástico (el 5 % de la producción total) acaban en los océanos a través de las redes de alcantarillado, los cursos de agua y los vertederos situados en la costa, lo que daña el medio ambiente y la biodiversidad de todo el planeta;
55. Insta a la Comisión a que establezca sin demora y de conformidad con el artículo 4 del Reglamento (UE) n.° 1143/2014, una lista precisa y exhaustiva de las especies exóticas invasoras preocupantes para la Unión, sobre la base de que dicha lista no debe limitarse a un número fijo de especies y de que debe incluir medidas de aplicación íntegras y coherentes, respaldadas con los medios adecuados, para lograr estos objetivos; subraya la importancia que revisten la actualización permanente de esa lista y la realización de nuevas evaluaciones de riesgo de las especies, de forma que la legislación sobre las especies exóticas invasoras pueda funcionar como un potente catalizador;
56. Pide a todos los Estados miembros que ratifiquen el Convenio internacional para el control y la gestión del agua de lastre y los sedimentos de los buques de la Organización Marítima Internacional para evitar la difusión de especies exóticas invasoras a través del transporte marítimo y por aguas de interior y para contribuir a la aplicación y al logro del objetivo fijado;
57. Pide a los Estados miembros que hagan un seguimiento de las importaciones de especies exóticas a su territorio y presenten informes periódicos a la Comisión y a los demás Estados miembros; pide mayores restricciones a la importación y a la propiedad privada de especies amenazadas, como primates, reptiles y anfibios;
58. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que supriman progresivamente hasta 2020 las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente garantizando que antes de 2016 se completarán las evaluaciones de dichas subvenciones y que se incluirán requisitos de notificación en los ámbitos de política sectorial de la UE pertinentes; insta a la Comisión y a los Estados miembros, en este contexto, a que respalden plenamente y faciliten la transición hacia una economía circular;
59. Insta a los Estados miembros que no lo hayan hecho a que ratifiquen el Protocolo de Nagoya sobre acceso a los recursos genéticos y participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización antes de la COP-MOP2 de diciembre de 2016;
60. Recuerda que, a escala mundial, la UE contribuye de manera significativa a la lucha contra la pérdida de biodiversidad y que, junto con los Estados miembros, es el principal donante de fondos para la conservación de la biodiversidad así como el mayor donante de ayuda oficial al desarrollo en materia de biodiversidad; 61. Acoge con satisfacción el proyecto emblemático B4 Life 2014-2020 de la Comisión, pero considera que la UE debe aumentar su contribución para evitar una pérdida de biodiversidad mundial, y pide que la UE y sus Estados miembros cumplan su compromiso de Hyderabad de duplicar el flujo total de recursos financieros relacionados con la biodiversidad para 2015 y mantengan su nivel por lo menos hasta 2020; 62. Hace hincapié en que los delitos contra la fauna silvestre y la pérdida de hábitats suponen una amenaza directa y general para la biodiversidad global; reconoce que la omisión del tráfico de fauna silvestre y la ausencia de medidas relacionadas con la participación de la UE en la CITES son un vacío importante de la Estrategia de la UE sobre biodiversidad; subraya la necesidad urgente de que se tomen medidas coordinadas para luchar contra el comercio ilegal de fauna silvestre; pide a la Comisión que presente un plan de acción ambicioso para la lucha contra el tráfico ilegal de animales y plantas silvestres y sus productos derivados, y que se tomen medidas similares para abordar la deforestación y la degradación de los bosques;
Control de adecuación de las directivas relativas a la naturaleza
63. Hace hincapié en que las directivas relativas a la naturaleza son hitos de la política en materia de protección de la naturaleza no solo dentro de la UE sino también a escala internacional; opina que, por su forma concisa, coherente y lógica, estas directivas pueden considerarse, por decirlo de alguna manera, precursoras de una normativa inteligente; 64. Destaca que Natura 2000 todavía es una red relativamente joven que aún dista mucho de haber alcanzado todo su potencial; considera que las directivas relativas a la naturaleza siguen siendo pertinentes y que las buenas prácticas en materia de aplicación están demostrando su eficacia; destaca que las Directivas sobre la naturaleza ofrecen una gran flexibilidad, incluida la opción de adaptación en función del progreso técnico y científico; señala que la aplicación inteligente y la cooperación internacional son fundamentales para alcanzar los objetivos en materia de biodiversidad;
65. Se opone a una posible revisión de las directivas relativas a la naturaleza que pondría en peligro la realización de la Estrategia sobre la diversidad, introduciría un prolongado periodo de inseguridad jurídica, con el riesgo de debilitar la protección legislativa y la financiación, y sería perjudicial para la naturaleza, la población y el comercio; hace hincapié, en este sentido, en que la evaluación REFIT en curso de las directivas relativas a la naturaleza debe centrarse en la mejora de la aplicación;
66. Expresa su convencimiento de que las dificultades encontradas para lograr los objetivos de las directivas relativas a la naturaleza y la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad en general no residen en la legislación, sino principalmente en una aplicación, ejecución e integración dentro de otros ámbitos políticos incompletas, divergentes e inadecuadas; 67. Destaca que existe una gran flexibilidad dentro de las directivas relativas a la naturaleza para facilitar su aplicación teniendo en cuenta los requisitos económicos, sociales, culturales y regionales consagrados en la Directiva de Hábitats; pide a la Comisión, no obstante, que aclare su interpretación y sus directrices de aplicación para evitar y solucionar los cuellos de botella; 68. Pide un examen preciso de la función de los grandes depredadores y la posible introducción de medidas de adaptación para garantizar la conservación de la biodiversidad, el paisaje rural y el pastoreo de herbívoros que se practica desde hace siglos en las zonas de montaña;
69. Reconoce los beneficios de la legislación de la Unión en relación con la naturaleza para la preservación de los ecosistemas, los hábitats y las especies en las zonas protegidas; lamenta, no obstante, que las regiones francesas ultraperiféricas, que constituyen reservas únicas de especies y ecosistemas y representan una parte consecuente de la biodiversidad mundial y europea, estén excluidas de este marco legislativo, y de cualquier otro marco legislativo acorde con sus características específicas; subraya, con todo, el éxito del conjunto de proyectos financiados por el programa LIFE+ en estas regiones y de la iniciativa europea BEST para mejorar la conservación de la diversidad biológica y la adaptación al cambio climático en las regiones ultraperiféricas y los países y territorios de ultramar;
70. Pide a la Comisión que establezca un mecanismo duradero para financiar la protección de la biodiversidad en las regiones ultraperiféricas y los países y territorios de ultramar, como continuación de la acción preparatoria BEST;
Futuras etapas: medidas adicionales 71. Considera que la pérdida de biodiversidad fuera de las zonas naturales protegidas constituye una laguna de la estrategia; alienta a la Comisión y a los Estados miembros a que reúnan información sobre estos hábitats y especies y a que desarrollen marcos adecuados para evitar la fragmentación de hábitats y pérdidas netas de biodiversidad y de servicios ecosistémicos colaborando con los entes locales y con la sociedad civil;
72. Considera que un marco de este tipo debe incluir un conjunto de medidas complementarias que hagan frente a las causas originarias de la pérdida de biodiversidad y mejoren la integración de la biodiversidad en políticas sectoriales, como la agricultura, la silvicultura, la pesca, la energía y el transporte;
73. Alienta a los Estados miembros a que, mediante iniciativas en materia de ordenación territorial, una utilización cuidadosamente estudiada del espacio y una protección adecuada de la red Natura 2000, conserven los espacios abiertos, en particular optando por el pastoreo en vez del abandono de tierras agrícolas, que aumenta los riesgos naturales como las avalanchas, los aludes de lodo y los movimientos de tierras, y establezcan una red coherente de infraestructura verde y azul en las zonas rurales y las zonas urbanas, proporcionando al mismo tiempo la necesaria seguridad jurídica para las actividades económicas; pide a la Comisión que presente una relación de las mejores prácticas en este ámbito;
74. Considera esencial que, con el fin de utilizar los recursos disponibles de forma más eficiente y selectiva, la Comisión elabore unos criterios específicos con respecto al Mecanismo de Financiación del Capital Natural que deben garantizar que los proyectos tengan un impacto apropiado, positivo y científicamente demostrable sobre la biodiversidad; considera que los proyectos LIFE deben vincularse con financiación de otros sectores de programas, como los fondos estructurales, para intensificar y replicar proyectos satisfactorios en toda la UE y generar un mayor efecto multiplicador;
75. Pide a la Comisión que ahonde en el enfoque multifondo de la financiación de la biodiversidad y reclama una mejor articulación entre las distintas herramientas financieras;
76. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que mejoren la coherencia entre las políticas sectoriales aplicables, con el fin de incorporar los objetivos de biodiversidad al tiempo que se asegura que el próximo MFP garantiza una pérdida neta de biodiversidad y servicios ecosistémicos nula; 77. Pide a la Comisión que cree un grupo de alto nivel sobre el capital natural para lograr estos objetivos concediéndoles una mayor importancia política y más prioridad;
78. Lamenta que el Derecho medioambiental de la UE no esté sujeto a inspecciones y seguimientos ambientales coherentes y efectivos destinados a detectar y evitar incumplimientos del mismo en diferentes sectores, incluidas las zonas de conservación de la naturaleza protegidas; acoge con satisfacción el trabajo preparatorio llevado a cabo para establecer un marco de la UE para la realización de controles ambientales, y pide a la Comisión que presente sin demora una propuesta legislativa; 79. Destaca la importancia de la innovación, la investigación y el desarrollo para alcanzar los objetivos de las directivas relativas a la naturaleza, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que se concentren en particular en los vínculos entre la conservación de la biodiversidad y los beneficios para la salud humana y el bienestar económico, y coordinen las medidas de recopilación de datos; recuerda que sigue habiendo grandes lagunas de conocimientos sobre el estado de los ecosistemas marinos y los recursos pesqueros; pide a los Estados miembros que garanticen la recogida y la publicación de datos sobre el impacto de las pesquerías y la acuicultura en el medio ambiente en general;
80. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que elaboren con urgencia una iniciativa europea sobre los polinizadores, prestando especial atención a las resistencias a las plagas en plantas que afectan a abejas y otros polinizadores, y que, sobre la base de las políticas que ya se aplican en los Estados miembros, presenten lo antes posible propuestas sobre la Directiva marco relativa al suelo, y sobre una directiva relativa al acceso a la justicia y sobre el marco jurídico revisado de la UE para las inspecciones ambientales;
81. Hace hincapié con preocupación en el creciente conjunto de pruebas científicas que demuestra el efecto negativo que pueden tener los plaguicidas neonicotinoides en servicios esenciales como la polinización y el control natural de plagas; pide a la Comisión, por lo tanto, que mantenga su prohibición sobre el empleo de neonicotinoides;
82. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que apliquen plenamente el principio de precaución cuando autoricen el empleo y la liberación al medio ambiente de organismos vivos modificados, con el fin de evitar impactos negativos para la biodiversidad;
83. Recuerda la importancia del programa LIFE para el medio ambiente y, en particular, del subprograma sobre naturaleza y biodiversidad para proteger y valorizar la biodiversidad europea; 84. Está firmemente convencido de que el medio ambiente y la innovación son complementarios, y destaca, en particular, las soluciones basadas en la naturaleza que ofrecen soluciones inteligentes, desde el punto de vista tanto económico como ecológico, para hacer frente a los retos en materia de cambio climático, escasez de materias primas, contaminación y resistencia a los antimicrobianos, entre otros; pide a las partes interesadas que aborden estas exigencias en el marco de Horizonte 2020; pide a los Estados miembros que sean más efectivos para dejar un margen normativo que facilite soluciones inteligentes que aporten resultados positivos para la biodiversidad; 85. Destaca el indisociable vínculo existente entre las cuestiones relacionadas con la biodiversidad, el cambio climático y la escasez de materias primas; recuerda que mantener el cambio climático en un nivel muy por debajo de 2º C en comparación con los niveles preindustriales será esencial para impedir la pérdida de biodiversidad; recuerda, entretanto, que diversos ecosistemas actúan como amortiguadores contra los riesgos naturales, contribuyendo así a las estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático;
86. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que lo tengan en cuenta garantizando que la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad para 2020 esté plenamente integrada en la posición de la UE en las negociaciones sobre un nuevo acuerdo internacional sobre el clima, especialmente teniendo en cuenta que, según el proyecto ROBIN financiado por la UE, la protección de la biodiversidad forma parte de la solución al cambio climático, su mitigación y la adaptación al mismo, especialmente habida cuenta de que las selvas tropicales tienen el potencial de mitigar el 25 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero;
87. Pide a la Comisión Europea que, en los acuerdos internacionales que celebre, integre las cuestiones relativas al medio ambiente y el cambio climático y que realice análisis medioambientales centrados en las posibilidades de protección de la biodiversidad; hace hincapié en la importancia de que se identifiquen y se evalúen sistemáticamente los posibles impactos en la biodiversidad; insta a la Comisión a que realice un seguimiento de las conclusiones extraídas de un estudio sobre la «Determinación y mitigación de los efectos negativos en la biodiversidad de terceros países de la demanda por parte de la UE de determinados productos básicos», proponiendo posibles formas de contribuir a la prevención o minimización de la pérdida de biodiversidad a escala mundial causada por determinados modelos de producción y consumo en la UE;
89. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que velen por la aplicación de la hoja de ruta de Guadalupe, adoptada en octubre de 2014, y establezcan las herramientas necesarias para la protección de la biodiversidad en las regiones ultraperiféricas y los países y territorios de ultramar;
90. Destaca que el papel mundial de la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad; pide a la Comisión que integre disposiciones sobre biodiversidad en las negociaciones comerciales en curso y los objetivos de biodiversidad en las políticas comerciales de la UE;
91. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros.
La pérdida de biodiversidad: una pérdida para la naturaleza, el ser humano y la economía
La biodiversidad, esa singular variedad de ecosistemas, hábitats, especies y genes de nuestro planeta de la que también forma parte el ser humano, tiene un valor intrínseco extraordinario. Por otra parte, el ser humano depende en gran medida de la biodiversidad para numerosos y valiosos servicios ecosistémicos, como el aire limpio, el agua limpia, las materias primas, los polinizadores y la protección frente a inundaciones, entre otros. Por consiguiente, la biodiversidad es un elemento fundamental de nuestra salud y bienestar y de nuestra prosperidad económica. La biodiversidad está sometida a fuertes presiones en todo el mundo y también en Europa. Como consecuencia de la actividad humana, la extinción de especies se está acelerando frenéticamente. Las principales causas de la pérdida de biodiversidad son las modificaciones de los hábitats, la contaminación, la sobreexplotación, las especies exóticas invasoras y el cambio climático. La pérdida de biodiversidad es especialmente nefasta y supone una pérdida para la naturaleza, el ser humano y la economía: pone en peligro servicios ecosistémicos necesarios y socava la resiliencia natural del planeta para reaccionar ante nuevos retos. En la edición de 2014 de su informe sobre los riesgos globales («Global Risks Perception Survey»), el Foro Económico Mundial clasificó la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas entre los 10 primeros puestos. Se están sobrepasando los límites y la resiliencia del planeta, lo que provoca transformaciones irreversibles. Por consiguiente, la pérdida de biodiversidad también es indisociable de las cuestiones relacionadas con el cambio climático y la escasez de materias primas, un aspecto que también se refleja claramente en la nueva Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. La Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad hasta 2020
Los esfuerzos europeos por frenar la pérdida de biodiversidad fracasaron en 2010. La UE reaccionó con la elaboración de una nueva estrategia en 2011. Los jefes de Estado y de Gobierno establecieron como objetivo principal detener la pérdida de biodiversidad y la degradación de los servicios ecosistémicos, restaurarlos en la medida de lo posible para 2020, y contribuir a invertir la pérdida de biodiversidad a escala mundial.
La estrategia se configuró en torno a seis objetivos, acompañados a su vez de medidas específicas: 1 ) la plena aplicación de las Directivas de Aves y de Hábitats (las directivas relativas a la naturaleza); 2) el mantenimiento y la restauración de los ecosistemas y sus servicios; 3) el aumento de la contribución de la agricultura y la silvicultura al mantenimiento y la mejora de la biodiversidad; 4) el uso sostenible de los recursos pesqueros; 5) la lucha contra las especies exóticas invasoras, y 6) el refuerzo de la contribución de la UE para evitar la pérdida de biodiversidad a escala mundial. Revisión intermedia: ni siquiera a medio camino
El veredicto en 2015 no puede ser más claro: si no se realizan considerables esfuerzos adicionales, la UE tampoco alcanzará sus objetivos en 2020. Las cifras hablan por sí solas: la huella ecológica de la UE-28 es dos veces superior a la capacidad biológica de Europa; tan solo el 23 % de las especies y el 16 % de los hábitats están en buen estado. Indiscutiblemente, los pequeños progresos realizados no bastarán para cumplir el objetivo principal. Solo se han constatado progresos considerables con respecto a dos objetivos (el objetivo 4, relativo a la pesca, y el objetivo 5, relativo a las especies exóticas invasoras), mientras que los resultados con respecto a los otros objetivos son muy insuficientes y, en el caso de la agricultura y la silvicultura, preocupantes. Por lo tanto, la tendencia general sigue siendo desoladora y preocupante. En este contexto, la revisión intermedia confirma las primeras conclusiones de los informes SOER 2015 y «Estado de la naturaleza». El panorama internacional que presenta la edición de 2014 de la Perspectiva Mundial sobre la biodiversidad confirma esta visión: pese a los considerables esfuerzos y progresos realizados en algunos sectores, las metas de Aichi no se alcanzarán en 2020 sin importantes esfuerzos adicionales.
Al mismo tiempo, el hecho de que los esfuerzos e inversiones concretos en la naturaleza y la biodiversidad sí se traduzcan en éxitos es prometedor y alentador. El regreso de determinadas especies ilustra perfectamente esta tendencia. El ponente aboga por que se adopten las mejores prácticas como catalizadores del cambio, ya que, si bien los éxitos aún no compensan la tendencia general negativa, sí demuestran que la legislación vigente funciona, que los objetivos de 2020 se pueden alcanzar, y que aún queda mucho por mejorar.
Voluntad política para la aplicación, el control del cumplimiento y la integración El ponente solicita una mayor voluntad política para que la pérdida de biodiversidad se aborde realmente como una prioridad política, y considera que es necesario adoptar un enfoque multilateral en el que los interlocutores regionales y locales desempeñen un papel especial.
Para el ponente, la mejora de la aplicación y del control del cumplimiento de la legislación vigente es determinante para alcanzar progresos.
Entre los elementos más destacados de esa legislación figuran las directivas relativas a la naturaleza: la plena aplicación de las Directivas de Aves y de Hábitats constituye una condición previa indispensable para la realización de la Estrategia sobre la Biodiversidad. Las directivas relativas a la naturaleza son hitos de la política europea en materia de naturaleza y, por su forma concisa, coherente y lógica, pueden considerarse, por decirlo de alguna manera, precursoras de una normativa inteligente. Gracias a las directivas relativas a la naturaleza, la UE cuenta con una red única, Natura 2000, que, con más de 26 000 zonas protegidas, comprende el 18 % de la superficie terrestre y el 6 % del entorno marino. Natura 2000 es una red relativamente joven que aún dista mucho de haber alcanzado todo su potencial. El ponente se opone firmemente a cualquier revisión de las directivas relativas a la naturaleza que pueda poner en peligro la propia Estrategia sobre la Biodiversidad, introducir un prolongado periodo de inseguridad jurídica, y, en su caso, debilitar la legislación. Por otra parte, el ponente está convencido de que el problema no reside en la legislación como tal sino principalmente en una aplicación y un control del cumplimiento incompletos y deficientes. Por ello, considera mucho más eficaz que tanto la Comisión como las autoridades competentes de los Estados miembros colaboren para mejorar la aplicación. La mejora de las directrices, un control estricto del cumplimiento y el intercambio de buenas prácticas son elementos esenciales a este respecto. También sigue siendo problemático el enfoque colectivo y transversal que se necesita para detener efectivamente la pérdida de biodiversidad. Un reto especialmente importante es la integración de la biodiversidad en la política agrícola común. El ponente aboga por que se supervise, evalúe y mejore la eficacia de las medidas de ecologización y de otros instrumentos relativos al desarrollo rural. Invertir en naturaleza y biodiversidad: una necesidad social y económica El ponente respalda el argumento moral consistente en proteger la biodiversidad por su gran valor intrínseco y en mantener nuestro planeta en el mejor estado posible para las generaciones futuras. Además, cree firmemente que invertir en naturaleza y biodiversidad ofrece oportunidades que también son valiosas y necesarias desde un punto de vista socioeconómico. En este contexto, lamenta que el antagonismo entre la naturaleza y el desarrollo económico vuelva a surgir con fuerza. Se impone un cambio de mentalidad. A pesar de sus posibles deficiencias, los métodos de valorización económica, como la economía de los ecosistemas y la biodiversidad (TEEB), pueden resultar útiles y ayudar a fomentar la toma de conciencia, a mejorar la utilización de los recursos disponibles, y a adoptar decisiones mejor fundadas. El enorme impacto socioeconómico de la biodiversidad se refleja concretamente en las siguientes cifras: la ausencia de políticas provoca cada año la pérdida de servicios ecosistémicos por valor del 7 % del PIB mundial; la no realización de los objetivos de 2020 conlleva unos costes socioeconómicos aproximados de 50 000 millones EUR al año; en la Unión Europea, uno de cada seis puestos de trabajo depende en alguna medida de la naturaleza; 4,5 millones de puestos de trabajo en la UE dependen de ecosistemas protegidos por Natura 2000; se calcula que el valor de los servicios de polinización por los insectos asciende a 15 000 millones EUR al año; los daños provocados por especies exóticas invasoras en la UE ascienden aproximadamente a 12 000 millones EUR al año; los costes de gestión de Natura 2000 (5 800 millones EUR al año) son muy inferiores al valor añadido que aporta Natura 2000 (entre 200 000 y 300 000 millones EUR). No cabe duda de que invertir en naturaleza y biodiversidad exige esfuerzos a nivel financiero, pero esos costes son compensados con creces por el valor añadido que aportan la naturaleza y la biodiversidad y por la pérdida de valor que generaría la ausencia de políticas al respecto. La voz de los ciudadanos
Los ciudadanos consideran que la naturaleza y la biodiversidad son importantes. Según una encuesta de Eurobarómetro sobre la biodiversidad (436), al menos ocho de cada diez ciudadanos de la UE consideran que las repercusiones de la pérdida de biodiversidad son graves. Los ciudadanos también se expresaron claramente en el marco de la reciente consulta pública en internet sobre el control de adecuación de las directivas relativas a la naturaleza. Con sus 552 470 participantes, esta consulta batió un récord (a título comparativo, el número de respuestas fue el triple de las obtenidas en la consulta sobre la ATCI). La campaña «Nature Alert Campaign» desempeñó un papel crucial al respecto.
Por otra parte, la encuesta de Eurobarómetro reveló que los ciudadanos desean obtener más información sobre la pérdida de biodiversidad y que la mayoría de los ciudadanos no conocen la existencia de Natura 2000. Puesto que solo se ama lo que se conoce, para lograr que la opinión pública apoye en mayor medida las inversiones en naturaleza y biodiversidad es esencial reforzar la aceptación por parte de los ciudadanos. Para ello, es necesario poner de relieve el valor socioeconómico de la biodiversidad y las repercusiones de la pérdida de biodiversidad en la salud, el bienestar y la prosperidad. El papel de los responsables políticos, a todos los niveles, es esencial a este respecto. Se necesitan medidas adicionales El ponente considera que se necesitan soluciones adicionales e innovadoras para frenar la pérdida de biodiversidad y presenta para ello varias propuestas concretas: el desarrollo de una red transeuropea de infraestructura verde (RTE-V) puede generar una situación en la que salgan ganando tanto la naturaleza como la economía; el concepto de naturaleza no debe limitarse a la naturaleza en las zonas protegidas; el mantenimiento de una calidad básica del entorno natural y la prevención de la pérdida de biodiversidad fuera de esas zonas protegidas constituyen una laguna de la estrategia actual; un marco europeo para prevenir y evitar las pérdidas netas de biodiversidad y de servicios ecosistémicos puede ser útil a este respecto; para utilizar los recursos disponibles de forma más eficiente y selectiva, es necesario elaborar unos criterios específicos para el Mecanismo de Financiación del Capital Natural con objeto de garantizar que los proyectos tengan un impacto positivo y demostrable sobre la biodiversidad;
sigue siendo necesario recopilar datos fiables y comparables: es necesario, en particular, reforzar la investigación e introducir nuevas medidas en lo relativo a los vínculos entre la salud y la biodiversidad y la degradación de los polinizadores; las «soluciones basadas en la naturaleza» pueden contribuir significativamente a abordar los retos en ámbitos como el cambio climático: por ejemplo, un plan concreto para incrementar las zonas verdes en las ciudades puede reducir considerablemente la temperatura en los centros urbanos. El ponente considera esencial que los ciudadanos, a nivel individual, también puedan contribuir; ejemplo de ello puede ser la recuperación de los huertos o el concepto de «jardín viviente», que cada día cuenta con más adeptos. Conclusión
La naturaleza está pidiendo auxilio. Habrá que ver si este llamamiento nos saca de nuestro letargo y nos incita a tomar nuevas medidas. El ponente está convencido de que la biodiversidad y la naturaleza deben ser prioritarias en una Europa inteligente, sostenible e integradora, y pide un refuerzo de la voluntad política para frenar realmente la pérdida de biodiversidad. Se trata de una medida necesaria para la naturaleza, pero también para la salud, el bienestar y la prosperidad de nuestros hijos y nietos.
sobre la revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre biodiversidad
Ponente: Jordi Sebastià
1. Recuerda que, a escala mundial, la UE contribuye de manera significativa a la lucha contra la pérdida de biodiversidad y que, junto con los Estados miembros, es el principal donante de fondos para la conservación de la biodiversidad así como el mayor donante de ayuda oficial al desarrollo en materia de biodiversidad, habiendo duplicado los fondos entre 2006 y 2013; destaca, no obstante, la necesidad de reforzar la contribución de la UE a la preservación de la biodiversidad a nivel mundial a fin de alcanzar las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica en los tiempos asignados;
2. Subraya el papel crucial que desempeña la biodiversidad en el seno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, en particular, los Objetivos 14 «Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible» y 15 «Promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y frenar la pérdida de la diversidad biológica»; recuerda que la UE dispone de una biodiversidad increíble, en particular gracias a sus regiones ultraperiféricas, pero también a los países y territorios de ultramar asociados a ella; pide, por lo tanto, a la UE que mantenga firmemente su compromiso de continuar fortaleciendo el Convenio sobre la Diversidad Biológica y que garantice su correcta aplicación;
3. Señala que la fragmentación, la degradación y la destrucción de los hábitats debidas al cambio de uso de la tierra, el cambio climático, las pautas de consumo insostenibles y el uso de los mares son algunos de los principales factores y presiones causantes de la pérdida de biodiversidad en la UE y más allá de sus fronteras; hace hincapié, a la vista de esto, en la necesidad de determinar y establecer indicadores que midan inequívoca y científicamente el estado de la biodiversidad en una determinada zona o región, y de apoyar un uso racional y sostenible de los recursos tanto dentro de la UE como a escala global, incluidos los países en desarrollo, y, en particular, insta a la UE a asociar más adecuadamente sus compromisos internacionales en materia de biodiversidad a su estrategia sobre el cambio climático y la Estrategia 2020; hace hincapié en que una economía más eficiente en cuanto a los recursos y la reducción del consumo excesivo permitirían a la UE disminuir su dependencia de los recursos naturales, en particular de los procedentes de fuera de Europa; recuerda asimismo que los planteamientos con respecto a la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo basados en los ecosistemas proporcionarían alternativas eficientes por lo que respecta a los costes a las soluciones tecnológicas, en tanto que el progreso en muchas ciencias aplicadas depende de la disponibilidad a largo plazo y de la diversidad de los recursos naturales;
4. Pide la supresión de las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente, de conformidad con la Estrategia 2020 de la UE y la Meta 3 de Aichi para la Diversidad Biológica;
5. Lamenta que las medidas adoptadas por la UE para invertir la pérdida de biodiversidad siguen siendo contrarrestadas por presiones crecientes y continuas sobre la biodiversidad europea, como el cambio de uso de la tierra, la contaminación y el cambio climático; recuerda que la pérdida de biodiversidad es costosa para el conjunto de la sociedad, en particular para los actores económicos de los sectores que dependen directamente de servicios ecosistémicos, como los agricultores; insta a la UE a que integre la biodiversidad en todos los sectores económicos y permita la creación de sinergias en la aplicación de los diversos acuerdos medioambientales multilaterales internacionales;
6. Opina que el valor económico de la biodiversidad debería verse reflejado en indicadores que dirijan las tomas de decisiones (sin conducir a la mercantilización de la biodiversidad) y que vayan más allá del PIB; tiene el convencimiento de que esto favorecerá que se alcancen los ODS; pide, a este respecto, la integración sistemática de los valores de la biodiversidad en los sistemas de cuentas nacionales como parte del proceso de supervisión de los ODS;
7. Recuerda que mantener el cambio climático en un nivel bastante inferior a 2ºC en comparación con los niveles preindustriales será esencial para impedir la pérdida de biodiversidad; recuerda, entretanto, que diversos ecosistemas actúan como amortiguadores contra los riesgos naturales, contribuyendo así a la estrategia de mitigación y adaptación al cambio climático;
8. Recuerda que los bosques acogen aproximadamente el 90 % de la biodiversidad terrestre, y que más de 1 000 millones de personas dependen de ellos para su subsistencia; observa con preocupación que aumentar la demanda internacional de biomasa leñosa puede poner en peligro la biodiversidad y los ecosistemas forestales de los que depende la subsistencia de los pueblos pobres; expresa el temor de que la dependencia de la UE respecto de las exportaciones pueda provocar la deforestación en los países en desarrollo, provocar la deforestación ilegal y debilitar los acuerdos voluntarios de asociación en virtud del plan de acción «Aplicación de las leyes, gobernanza y comercio forestales (FLEGT)»; recuerda que un aumento en la utilización de biomasa puede llevar a una intensificación de las prácticas forestales y a una reducción del carbono almacenado en los bosques, poniendo así en peligro el objetivo de limitar el aumento de la temperatura a menos de 2ºC; pide a la UE que desarrolle un plan de acción en materia de deforestación y degradación forestal aplicable a escala mundial, incluidos los países en desarrollo, continuando al mismo tiempo sus iniciativas para reforzar la buena gobernanza, en particular a través de los acuerdos FLEGT;
9. Insta a que los criterios de sostenibilidad social y medioambiental para la producción de biomasa se integren de forma coherente en la Directiva sobre las energías renovables; considera esencial desarrollar normas en materia de sostenibilidad para todos los sectores en los que se utilice biomasa, junto con criterios de gestión forestal sostenibles para garantizar que la bioenergía no contribuye al cambio climático o se convierte en una impulsora adicional para la expropiación de tierras y la inseguridad alimentaria;
10. Insta encarecidamente a la Comisión y a los Estados miembros a que den prioridad a la consecución de los objetivos para 2020; pide que se aplique un enfoque multilateral y destaca el papel crucial de los interlocutores regionales y locales en este proceso; hace hincapié en la importancia fundamental que revisten a este fin una mayor concienciación pública de la biodiversidad y un mayor apoyo a la misma;
11. Recuerda que la expansión de los agrocarburantes basada en su mayoría en la expansión de monocultivos industriales a gran escala y en la agricultura intensiva, es perjudicial para el medio ambiente, la biodiversidad, la fertilidad del suelo y la disponibilidad de agua; insta a la Comisión a que vele por que la política de biocarburantes de la UE sea coherente con los compromisos asumidos por la UE en virtud del Convenio sobre la Diversidad Biológica, con la política climática y sus compromisos (incluidos aquellos asumidos en virtud de la COP 21), así como con los objetivos del programa de las Naciones Unidas de reducción de las emisiones debidas a la deforestación y la degradación forestal (UN-REDD);
12. Observa con preocupación que el 90 % del aceite de palma que se consume en el mundo se produce en Indonesia y Malasia, en detrimento de los bosques de turberas, que son incendiados para hacer sitio a las grandes plantaciones de acacia y palma aceitera; señala que, según un estudio realizado por el Banco Mundial, Indonesia se ha convertido en el tercer emisor de gases de efecto invernadero, precisamente a causa de los incendios forestales;
13. Destaca la necesidad de proteger la biodiversidad agrícola en los países en desarrollo a fin de alcanzar la seguridad alimentaria; insta, por lo tanto, a la Comisión a que invierta en agroecología en los países en desarrollo, conforme a las recomendaciones del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación;
14. Señala que los acuerdos comerciales y de ayuda al desarrollo celebrados entre la UE y los países africanos están influyendo en la reforma de la legislación africana en materia de semillas mediante la inclusión de disposiciones relativas a la protección de la propiedad intelectual, con el objetivo de facilitar el comercio transfronterizo de semillas y proteger sus variedades comerciales; pide a la Comisión que haga todo lo posible para que los compromisos de la UE en materia de derechos de los agricultores, en virtud del Tratado Internacional sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, se reflejen en la asistencia técnica y el apoyo financiero destinados a elaborar una política de semillas; pide a la UE, de conformidad con el marco estratégico de la UE en materia de seguridad alimentaria, que apoye asimismo los regímenes de derechos de propiedad intelectual que favorecen la producción de variedades de semillas adaptadas a escala local y de semillas conservadas por los agricultores;
15. Pide una nueva evaluación del estado de la biodiversidad en la agricultura mediante la toma en consideración de las conclusiones extraídas por el Parlamento en sus revisiones intermedias de la Política Agrícola Común;
16. Recuerda que el cambio climático, la modificación de los hábitats, las especies invasoras, la presión ejercida por los herbívoros, la hidrología modificada, el acaparamiento de tierras, el monocultivo, el consumo excesivo de carne, la expansión del transporte y el uso insostenible de energía ejercen una presión cada vez mayor en la biodiversidad a escala mundial, puesto que son la causa de la fragmentación del terreno, el aumento de los niveles de CO2 y la pérdida de hábitats;
17. Pide a la UE que reduzca su huella de biodiversidad a escala mundial, de acuerdo con el principio de la coherencia de las políticas en favor del desarrollo y que la mantenga en los límites ecológicos de los ecosistemas, realizando progresos hacia la consecución de los objetivos principales en materia de biodiversidad y cumpliendo los compromisos en materia de protección de la biodiversidad; pide igualmente a la UE que ayude a los países en desarrollo en sus esfuerzos por conservar la biodiversidad y asegurar su uso sostenible;
18. Pide a la Comisión Europea que, en los acuerdos internacionales que celebre, integre las cuestiones relativas al medio ambiente y el cambio climático y que realice análisis medioambientales centrados en las posibilidades de protección de la biodiversidad; hace hincapié en la importancia de que se evalúen y se identifiquen sistemáticamente los posibles impactos en la biodiversidad; insta a la Comisión a que realice un seguimiento de las conclusiones extraídas de un estudio sobre la «Determinación y mitigación de los efectos negativos en la biodiversidad de terceros países de la demanda por parte de la UE de determinados productos básicos», proponiendo posibles formas de contribuir a la prevención o minimización de la pérdida de biodiversidad a escala mundial causada por determinados modelos de producción y consumo en la UE.
DO L 317 de 4.11.2014, p. 35.
DO L 347 de 20.12.2013, p. 347.
DO C 258 E de 7.9.2013, p. 99.
Textos Aprobados, P7_TA(2013)0600.
Textos Aprobados, P8_TA(2015)0109.
Última actualización: 21 de enero de 2016Aviso jurídico

References: artículo 17
 artículo 12
 Resolución 
 artículo 6
 artículo 4
 Resolución