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Timestamp: 2019-03-18 23:41:52+00:00

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Derecho Ecuador - PRINCIPIO NON BIS IN IDEM ( Primera Parte )
Con el cambio constitucional ocurrido en el año 2008, Ecuador adoptó un modelo de Estado de respeto de derechos sin distinción alguna y se consagraron principios constitucionales aplicables a la justicia penal, entre los cuales se encuentra el non bis in ídem, que se relaciona con el derecho a la seguridad jurídica y a la institución de la cosa juzgada que a su vez materializa la seguridad y la certeza jurídica.
Sin embargo, no hay un criterio unánime sobre el alcance y contenido de dicho principio, pues en algunas legislaciones se interpreta como la prohibición de dos condenas penales, y en otras de dos sentencias y aún más de dos procedimientos.
Se tratará este principio desde la realidad nacional, a través de la Constitución de la República y el Código Orgánico Integral Penal, así como se tomará en cuenta la perspectiva internacional, ya que es reconocido en el Pacto Internacional de Derechos Humanos, la Convención Interamericana de Derechos Humanos, el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, la Carta de los Derechos Humanos de la Unión Europea, y el Estatuto de Roma.
CONCEPTO Y CONTENIDO DEL PRINCIPIO:
El principio ?non bis in ídem? impide en algunas legislaciones que existan dos sentencias o dos procedimientos contra una misma persona por los mismos hechos o por los mismos delitos. Se relaciona con el principio de cosa juzgada, por el que según el doctor Alvaro Orlando Pérez Pinzón (?Los Principios Generales del Proceso Penal?) nadie puede ser averiguado, investigado ni sometido a juicio dos o más veces por la misma conducta, después de que ésta haya sido definida por medio de sentencia ejecutoriada, o sea en firme.
Para José I. Cafferata Nores, non bis in ídem significa que nadie puede ser condenado por el mismo hecho delictivo por el que ya fue sobreseído o absuelto, ni tampoco puede ser agravada por una nueva condena, otra anteriormente impuesta por su comisión; y ni siquiera ser expuesto al riego de que cualquiera de estas hipótesis ocurra mediante una nueva persecución penal; y para que sea aplicable, ?será necesario que la segunda o posterior persecución penal se refiera al mismo hecho que fue objeto de la primera.?
A fin de que opere el principio debe existir identidad de sujeto, de hecho y de fundamento. Se trata de una identidad subjetiva y objetiva. El enunciado del principio: a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho?, puede generar interpretaciones equívocas y en algunos casos ampara toda decisión judicial o de cualquier autoridad.
Siguiendo a José I. Cafferata Nores, el concepto de identidad de hecho implica, la existencia de una triple identidad: de persona (ídem personam), de objeto (ídem re), y de causa de persecución (ídem causa petendi). ?Si alguna de ellas falta, no regirá el principio.?
Aclara que ?cuando lo que se está juzgando es un único y mismo hecho, es indiferente para la aplicación de esta garantía que las víctimas sean múltiples?. Esto es obvio porque aún en tales circunstancias, los procesados solo pueden ser juzgados una vez y no tantas cuantas víctimas existan por un mismo delito.
Por otra parte, únicamente la persona que fue objeto de la primera sentencia o persecución está en capacidad de pedir la aplicación en su favor del principio non bis in ídem.
EL SISTEMA NACIONAL Y EL DERECHO COMPARADO SOBRE EL PRINCIPIO NON BIS IN ÍDEM:
Las normas internacionales sobre derechos humanos han sido incorporadas en la Constitución de la República, y es así que el principio non bis in ídem, consta como una garantía del derecho a la defensa: ? Nadie podrá ser juzgado más de una vez por la misma causa y materia. Los casos resueltos por la jurisdicción indígena deberán ser considerados para este efecto.? (Art. 76 numeral 7, letra j).
Por primera vez se introduce en la Constitución Política de la República del Ecuador de 1998, en el título III ?De los Derechos, Garantías y Deberes? las garantías al debido proceso, para cuyo aseguramiento se exige la observancia de garantías básicas entre ellas la de que ?nadie podrá ser juzgado más de una vez por la misma causa? (Art. 24 No. 16).
Se observa que la Constitución Política anterior a 1998, garantizaba los derechos de las personas (Art. 19), sin embargo no mencionaba el debido proceso. Se anota que si consignaba algunas garantías judiciales, mas no la prohibición del doble enjuiciamiento o sentencia.
Por otra parte, en la legislación procesal, haciendo una breve revisión histórica desde el Código Adjetivo Penal de 1983, no se encuentra ninguna norma sobre la materia, pero en el Código del 13 de enero del año 2000, que constituye la verdadera reforma del sistema penal al asumir el procedimiento oral con tendencia acusatoria, contiene al inicio del libro primero, los principios fundamentales y entre éstos: ?el único proceso? , por el cual ?Ninguna persona será procesada ni penada, más de una vez, por un mismo hecho?. (Art. 5)
Nótese que el concepto del principio non bis in ídem que trae el Código de Procedimiento Penal mencionado, es más amplio que el actual, ya que contempla también la prohibición de la existencia de dos procedimientos y no limita al doble juzgamiento como lo prevé el artículo 76 numeral 7 letra l) de la Constitución vigente
El Código Orgánico Integral Penal consagra los principios procesales y entre éstos la Prohibición de Doble Juzgamiento, que se describe en el numeral 9 del artículo 5: ?Ninguna persona podrá ser juzgada ni penada mas de una vez por los mismos hechos. Los casos resueltos por la jurisdicción indígena son considerados para este efecto. La aplicación de sanciones administrativas o civiles derivadas de los mismos hechos que sean objeto de juzgamiento y sanción penal no constituye vulneración a este principio.?
Del texto transcrito se deduce:
a) Que se diferencia los términos juzgada y penada; lo primero es el sometimiento a la etapa del juicio, mientras que penada es que una persona haya sido objeto de una sentencia condenatoria.
b) Que se reconoce las resoluciones de la jurisdicción indígena.
c) Que no se admiten las sanciones administrativas o civiles sobre los mismos hechos materia de juicio penal.
Si comparamos la norma constitucional con este artículo encontramos que el COIP da un contenido diferente ya que la Constitución en el artículo 76 numeral 7 letra i) solo prevé el juzgamiento y sobre el objeto señala la ?misma causa y materia?, que tiene diferente sentido a los ?mismos hechos.?
Al determinar que debe haber una misma materia, limita a lo penal y excluye otros ámbitos, lo que va más allá de lo establecido por la Constitución, que no fija excepciones, de manera que existe contradicción entre la ley y la norma suprema. Lo conveniente sería que la Corte Constitucional genere una jurisprudencia en torno a la aplicación del alcance del principio.
Para Cafferata Nores el principio se refiere ?a la identidad entre el contenido fáctico esencial (mismo hecho, art. 8.4 CADH) de la primera persecución penal con el de la nueva (sucesiva o simultánea). Si ella existe, rige el principio, aún cuando en la posterior persecución se afirmen nuevas circunstancias, o un modo diferente de participación, o se pretenda una calificación legal distinta. La ídem causa petendi es sinónimo de identidad de pretensión ejercitada que no existirá si la posterior persecución basada en el mismo hecho, contiene una pretensión de naturaleza jurídica no penal (v. Gr. La indemnización del daño civil causado por el delito; investigación solo de la verdad histórica?). Aquella también requiere que las pretensiones penales ejercitadas sucesiva o simultáneamente, sean idénticas en sus alcances jurídico procesales, es decir iguales en su capacidad de provocar una consideración del mismo hecho que les da fundamento o ambas, bajo todos los posibles encuadramientos penales, por parte de los tribunales que deban intervenir en ambos casos?.
En vista de que el principio non bis in ídem tiene relación con la institución de la cosa juzgada es preciso identificarla como uno de los principios básicos de la seguridad jurídica, en virtud de la cual deben ser inamovibles las consecuencias jurídicas que se derivan de una sentencia ejecutoriada dictada en última instancia, la misma que es ejecutable y obligatoria para las sujetos que intervinieron en un juicio.
La diferencia entre los dos principios radica, de acuerdo con el doctor Alvaro Pérez Pinzón, en que la cosa juzgada requiere que haya concluido el proceso mediante sentencia, pero también puede ser con decisiones que sin ser sentencias tienen el mismo alcance, como los sobreseimientos definitivos.
A ésto considero que podría añadirse el archivo de las investigaciones o impedimentos para iniciar el proceso penal como requisitos de procedibilidad, prescripción, etc., por tal razón es de lo más acertada la aseveración de José Cafferata Nores (?Proceso Penal y Derechos Humanos?), en el sentido de que la cosa juzgada, no solamente se refiere a una sentencia sino también a la persecución penal.
La cosa juzgada es un atributo de la sentencia en firme y el principio non bis in ídem significa que nadie puede ser investigado dos o más veces por el mismo hecho, simultanea o sucesivamente; prohíbe dos juicios y dos sanciones por el mismo hecho, así como que una persona pueda ser juzgada dos o más veces por el mismo hecho.
La cosa juzgada es la autoridad y eficacia adquiridas por una sentencia judicial cuando no proceden contra ella recursos ni otros medios de impugnación, y por tanto es de obligatorio cumplimiento, es inmutable e irreversible. Es formal y material. La primera es una expresión de la preclusión, y es material cuando una sentencia produce efectos ?no solo en relación con el proceso en que ha sido emitida, sino también en relación con todo proceso posterior sobre la misma cosa,
Se configura la cosa juzgada con el pronunciamiento de derecho entre las mismas partes, sobre las mismas acciones, la misma cosa y la misma causa. Ahora bien, puede ser fraudulenta si se refiere a sentencias que fueron dictadas de manera engañosa y que en realidad no pretenden hacer justicia sino simularla (García Ramìrez). En ese caso, el juicio está viciado por lo que no existe un autentico proceso y la sentencia no es genuina.
JURISPRUDENCIA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL DE ECUADOR:
En la publicación ?Desarrollo Jurisprudencial de la Primera Corte Constitucional? (serie 7, noviembre 2012 - noviembre 2015, Secretaría Técnica Jurisdiccional Corte Constitucional del Ecuador), la Corte relaciona el Derecho de Defensa, con el principio del non bis in ídem y aclara que se estructura de la siguiente manera:
a) Su noción alude a que nadie podrá ser juzgado más de una vez por la misma causa y materia;
b) Se fundamenta, principalmente, en la institución de la cosa juzgada, tanto en su arista positiva como negativa, y esta afirmación sustenta en la sentencia 012-14-SEP-CC, CASO 0529-12-EP, en la que consta que el principio non bis in ídem y la institución de la cosa juzgada ?se encuentran íntimamente relacionados, aunque diferenciándose entre si, en el sentido de que el principio de non bis in ídem atiende al hecho de que nadie puede ser juzgado más de una vez por el mismo hecho y materia (conforme lo determina nuestra Constitución) y la cosa juzgada por su parte, resulta en un atributo, en una calidad que el ordenamiento jurídico destina a la sentencia, cuando esta cumple con los requisitos para que quede firme : sea inimpugnable (cosa juzgada formal) y sea inmutable (cosa juzgada material)?. (fs. 95-96)
c) Para que pueda ser invocado como una garantía del debido proceso, es preciso que exista una resolución proveniente de una causa iniciada ex ante a un proceso en el cual confluyan cuatro presupuestos que deriven en la prohibición de doble juzgamiento, contenida en el principio en cuestión: identidad de hecho, identidad de sujeto, identidad de motivo de persecución, identidad de materia.
d) Forma parte de la estructura procesal de la administración de justicia y aparece como uno de los elementos garantizadores del debido proceso y, en relación a éste, de la seguridad jurídica en cuanto el principio en si, debe propender al amparo y protección de las normas procesales en general y, a su vez, a la seguridad individual de los sujetos procesales en particular.
En Colombia : el art. 29 de la Constitución, establece que el non bis in ídem es el derecho a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho. y de acuerdo con la Corte Constitucional tiene como fundamentos la seguridad jurídica y la justicia material.
La Corte además interpreta que esa garantía no se presenta solamente en el ámbito penal, y que se extiende a los eventos en que sea necesaria la aplicación del derecho sancionatorio contra una determinada persona.
La Sentencia T-436/08, menciona la doctrina jurisprudencial de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, que amplía los límites del principio a la prohibición de doble o múltiple incriminación, aclaración, y punición, así pues precisa que:
1) ?Nadie puede ser investigado o perseguido dos o más veces por el mismo hecho, por un mismo o por diferentes funcionarios?.
2) ?De una misma circunstancia no se pueden extractar dos o más consecuencias en contra del procesado o condenado. Se le conoce como prohibición de la doble o múltiple aclaración?.
3) Impuesta a una persona la sanción que le corresponda por la comisión de una conducta delictiva, después no se le puede someter a pena por ese mismo comportamiento. Es el principio de prohibición de doble o múltiple punición.
Se refiere también al principio non bis in ídem material por el que ?nadie puede ser perseguido, investigado, juzgado ni sancionado pluralmente por un hecho que en estricto sentido es único.?
Por otra parte, aclara que ?ejecutoriada una sentencia dictada respecto de una persona, ésta no puede ser juzgada de nuevo por el mismo hecho que dio lugar al primer fallo. Es, en estricto sentido, el principio de cosa juzgada?.
En la sentencia C-870 la propia Corte Constitucional dijo que los fundamentos de ese principio son ?la seguridad jurídica y la justicia material?, y que con fundamento en ellos debe evitarse ?que el Estado, con todos los recursos y poderes a su disposición, trate varias veces, si fracasó en su primer intento, de castigar a una persona por la conducta por él realizada, lo cual colocaría a dicha persona en la situación intolerable e injusta de vivir en un estado continuo e indefinido de ansiedad e inseguridad. Este principio no se circunscribe a preservar la cosa juzgada sino que impide que las leyes permitan, o que las autoridades busquen por los medios a su alcance, que una persona sea colocada en la situación descrita?.
Esto significa que el non bis in ídem en Colombia tiene un alcance mayor que en Ecuador, ya que no se limita a prohibir dos juzgamientos en contra de una persona por la misma causa y materia, como lo hace la Constitución de la República en el artículo 76, numeral 7 letra i).
Tampoco se circunscribe a la materia penal, lo que prohíbe expresamente el artículo 5, 9 del Código Orgánico Integral Penal. La Corte Constitucional de Colombia interpreta que el principio se ubica en la categoría de los derechos fundamentales que debe ser aplicado de manera directa e inmediata.

References: artículo 76
 artículo 5
 artículo 76
 resolución 
 artículo 76
 artículo 5