Source: http://milicuaabogados.com/archivos/976
Timestamp: 2019-11-18 19:45:31+00:00

Document:
La concesión de la Cruz al Mérito Policial con distintivo Blanco concedida a la Jefatura Superior de Policía de Canarias no puede generar en favor de sus funcionarios derecho a una pensión ni ningún otro derecho distinto al de su uso, en los términos y con el alcance exacto dispuestos en la resolución impugnada, como reconocimiento del hecho conmemorable, al tener un carácter únicamente honorífico. – Milicua Abogados
Inicio / blog / La concesión de la Cruz al Mérito Policial con distintivo Blanco concedida a la Jefatura Superior de Policía de Canarias no puede generar en favor de sus funcionarios derecho a una pensión ni ningún otro derecho distinto al de su uso, en los términos y con el alcance exacto dispuestos en la resolución impugnada, como reconocimiento del hecho conmemorable, al tener un carácter únicamente honorífico.
La Cruz al Mérito Policial con distintivo concedida a título colectivo que NO llevan aparejado el derecho a la pensión a favor de los funcionarios pertenecientes a las Unidades o Cuerpos a favor de las cuales fueron concedidas, conforme al artículo 8 de la Ley 5/1964, de 29 de abril, sobre condecoraciones policiales, que declara que la Cruz con distintivo blanco (individual o colectiva) no llevará aneja pensión.
La resolución de 11 de enero del 2007, del Jefe de la División de Personal de la Dirección General de la Policía, D. Cesar, desestimó las solicitudes con fundamento en los siguientes razonamientos:
«La Cruz al Mérito Policial fue concedida a la Jefatura Superior de Policía de Canarias en cuanto que institución u órgano de la Administración General del Estado, y no a título colectivo de los funcionarios que la integran. La condecoración indicada pretende resaltar y reconocer la labor desarrollada por el referido órgano policial. Los funcionarios de la referida Jefatura Superior que por la realización de servicios meritorios o por su trayectoria profesional han destacado y reúnen los requisitos para su ingreso en la Orden al Mérito Policial han sido condecorados individualmente. No obstante, al tratarse de una condecoración del Cuerpo Nacional de Policía, no existe inconveniente en que los funcionarios de dicho Cuerpo que durante los seis últimos meses inmediatamente anteriores a la fecha de la concesión, estuviesen destinados en la Jefatura Superior de Policía de Canarias puedan adquirir, a su cargo, la mencionada Cruz al Mérito Policial con Distintivo Blanco y exhibirla en el uniforme, pero sin que la misma conlleve repercusión alguna a efectos de baremo de méritos ni anotación en sus expedientes».
«Excmo. Sr. (se refiere al Director General de la Policía y de la Guardia Civil ): Vista la propuesta de concesión de la Cruz al Mérito Policial con distintivo Blanco , elevada a este Departamento por esa Dirección General, en favor de la Jefatura Superior de Policía de Canarias, como reconocimiento honorífico a la labor realizada por dicha Jefatura Superior en defensa de los derechos de las personas, durante los últimos seis meses, y para que sirva de estímulo a todos sus componentes, previo acuerdo de la Junta de Gobierno de la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil , en su sesión celebrada el día 18 de los corrientes, y por estar comprendido en los artículos 4 y 7 de la Ley 5/64, de 29 de abril y demás disposiciones concordantes, ESTE MINISTERIO, ha tenido a bien conceder, a la Jefatura Superior de Policía de Canarias, la Cruz al Mérito Policial con distintivo Blanco . Lo digo a V.E., para su conocimiento y efectos. Madrid, 20 de septiembre de 2.006. EL MINISTRO DEL INTERIOR. Fdo.: Alfredo Pérez Rubalcaba».
2º) Por su lado, el texto íntegro de la Ley 5/1964, de 29 de abril, estableciendo la reglamentación de la Orden del Mérito Policial, publicada en el BOE núm.107, es – también copiado a la letra- el siguiente:
«El Decreto de 18 de junio de 1943, que recibió fuerza de ley por la de 15 de junio de 1945, creó la Medalla al Mérito Policial en sus tres categorías para premiar los servicios extraordinarios realizados por los funcionarios de la Policía Gubernativa. El tiempo transcurrido desde que tales disposiciones fueron dictadas, así como la índole especial de los servicios encomendados a la policía gubernativa y la complejidad alcanzada por los mismos, aconsejan modificar en algunos aspectos la normativa vigente, a fin de disponer de un instrumento legal adecuado, dotado de la necesaria flexibilidad que permita premiar a quienes observen las virtudes de patriotismo, lealtad y entrega al servicio en el más alto grado y que, al mismo tiempo fomente la interior satisfacción y estímulo en todos los funcionarios de la Policía Gubernativa. A tal efecto, sin crear nuevas recompensas, pero adaptando las existentes a las exigencias actuales, se mantienen las Medallas de Oro y Plata al Mérito Policial, si bien se establece una mayor precisión en las causas que pueden originar su concesión. La Medalla al Mérito Policial en su categoría de Bronce, se sustituye por la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo o blanco; aquélla para premiar los hechos distinguidos que impliquen acusado riesgo para quienes los realicen, y ésta, para premiar a quienes sobresalgan en el cumplimiento de sus deberes o en la realización de trabajos o estudios de carácter profesional; en todo caso, con prestigio para la Corporación o utilidad para el servicio.
De lo que se trata aquí es de una recompensa que, aunque con el designio explícito de estimular a los componentes de la Jefatura, se le ha concedido directa y formalmente, pero sin fundamento legal, a la propia Jefatura, en cuanto unidad integrante de la estructura orgánica de la actual Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil. Este tiene que ser el enfoque adecuado para la correcta resolución de la cuestión litigiosa. Y así lo admite el propio actor en un pasaje de su recurso de alzada, en que escribe: «…desconociendo (se refiere a la Administración demandada) que las condecoraciones policiales sólo se pueden conceder a los miembros y funcionarios policiales a título individual, no a las Unidades donde se integran, según la Ley 5/1964″. Al hablar así, está el actor sobrado de razones. Pero el «ser» y el «deber ser» son dos categorías jurídico-lógicas muy diferentes. Y la realidad, a la que hemos de atenernos, es que la condecoración se otorgó, expresa e inequívocamente, a la Jefatura Superior de Policía de Canarias.
4º) Por tanto, si nuestro Tribunal Supremo, en su Sentencia de 23 de junio del 2000, declara que «Esa actividad, como cualquier otra que proceda de un poder público, debe sujetarse a la Constitución y al resto del Ordenamiento jurídico», es axiomático que, al menos en el caso enjuiciado, la Orden General en cuestión no se sujeta al ordenamiento jurídico, pues si donde la ley no distingue no debemos distinguir, es obvio que una Jefatura de Policía, en cuanto unidad orgánica, no está comprendida en el citado artículo 4 de la Ley de 1964; ni las disposiciones restantes de esa Ley suministran base alguna para poder considerarla comprendida entre los sujetos susceptibles de ser recompensados. Y sostener lo contrario implicaría extender más allá de sus propios términos el preciso ámbito de los destinatarios de las recompensas a que tal Ley se refiere.
5º) El camino que debe seguirse, por lo demás, es llano. Basta asomarse al Reglamento de la Orden del mérito del Cuerpo de la Guardia Civil , creada por la Ley 19/1976, de 29 de mayo, y fijar la mirada en su artículo 1, precepto que (en uso de la preceptiva habilitación legal -art. 1 de la Ley que desarrolla-), tras sentar la regla general según la cual para obtener las recompensas que la Ley prevé -entre ellas, la Cruz con distintivo Blanco – es necesario que las personas merecedoras de la misma reúnan algunos de los requisitos expresados en los artículos del título I, reconoce a continuación que «También podrá otorgarse con carácter colectivo a aquellas unidades o entidades que se hayan significado por méritos análogos».
Por esta razón, y por otras que no viene al caso señalar, la Sala considera que la polémica recompensa concedida a la Jefatura Superior de Policía de Canarias no puede generar en favor de sus funcionarios ningún otro derecho distinto al de su uso, en los términos y con el alcance exacto dispuestos en la resolución impugnada, como reconocimiento del hecho conmemorable, al tener un carácter únicamente honorífico; condición expresamente destacada en el texto de la Orden General de concesión.

References: resolución 
 resolución 
 artículo 8
 resolución 
 resolución 
 artículo 4
 artículo 1
 resolución