Source: http://www.ilustrados.com/tema/8953/Violencia-Intrafamiliar-contexto-Cubano.html
Timestamp: 2018-11-15 11:32:57+00:00

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Violencia Intrafamiliar en el contexto Cubano - Ilustrados!
Resumen: El problema de éste trabajo estará centrado en determinar : ¿Cuál es el nivel de Violencia Intrafamiliar existente actualmente en nuestra sociedad en el período 2004 a el 2005? . Como posible respuesta a éste problema se propone como hipótesis que las deficiencias existentes actualmente en los mecanismos de profilaxis, atención y prevención de la violencia familiar, están determinadas por su bajo nivel de especial interés por parte de los responsables.
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Autor: Lic. José Antonio Moreno Castellano y Prof. Inst. Mailin Espinosa Corrales
Dedico este trabajo a mi esposa, a mi madre, a mi padre, a mi hermana y sobrino, que son las personas que más quiero.
Agradecer es uno de los gestos más bellos que puede regalar el humano. No olvidar las cosas buenas que otros han hecho para lograr el milagro de la luz.
Muchos han contribuido en este trabajo, incluso sin saberlo.
El problema de éste trabajo estará centrado en determinar : ¿Cuál es el nivel de Violencia Intrafamiliar existente actualmente en nuestra sociedad en el período 2004 a el 2005? . Como posible respuesta a éste problema se propone como hipótesis que las deficiencias existentes actualmente en los mecanismos de profilaxis, atención y prevención de la violencia familiar, están determinadas por su bajo nivel de especial interés por parte de los responsables. Para demostrar ésta hipótesis se tendrá como objetivo central el de fundamentar la necesidad de perfeccionar la labor profiláctica preventiva para disminuir la incidencia de la violencia familiar en la sociedad cubana, apoyándonos en métodos como: Análisis y síntesis, :Teórico-Jurídico, :Análisis doctrinal, :Exegético-Jurídico, :Entrevista.
Ø INTRODUCCION
Ø	CAPITULO I
ORIGEN Y DEFINICION DE VIOLENCIAINTRAFAMILIAR.
Ø	CAPITULO II
MANIFESTACIONES Y CARACTERIZACIONES DE LA VIOLENCIA EN EL CONTEXTO FAMILIAR.
Ø	CAPITULO III
ENFOQUE JURIDICO Y RESPUESTA SOCIAL SOBRE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR EN EL AMBITO INTERNACIONAL.
Ø	CAPITULO IV
Ø	ENFOQUE DESDE EL ANGULO CUBANO. COMPORTAMIENTO Y TRATAMIENTO.
Ø	CAPITULO V
Ø	LOS MENORES COMO VÍCTIMA DE MAL0S TRATOS FAMILIARES Y LA VIOLENCIA DOMÉSTICA.
Ø	CAPITULO VI
ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR A PARTIR DE INVESTIGACION REALIZADA.
Ø	CONCLUSIONES
Ø	RECOMENDACIONES
Ø	•	BIBLIOGRAFIA
El punto de partida y regreso o neutro de cualquier humano es la familia y ello se sustenta más allá de cualquier posibilidad. El Hombre y sus aspiraciones surgieron en ese núcleo denominado el fundamental de la sociedad y podemos decir, ampliando esa definición, que significa el más importante de la Humanidad.
La llegada del nuevo siglo es expectativa para todos. Los criterios sobre el futuro son muy diversos incidiendo, a veces, en el olvido de cuestiones esenciales. El egoísmo de muchos impide visualizar la contaminación que camina arrasando lo mejor de nuestra naturaleza humana.
La violencia es algo -bastante triste- que contamina al mundo de hoy y se reproduce como epidemia. La familia no escapa de tal fenómeno. Se divisa en algunos hogares donde ha nacido y se alimenta. La agresión externa es proyección de lo que alguien vivió en su núcleo familiar y por tal razón esta problemática deberá enfrentarse con amplia óptica.
La monotonía como compañera, el grito que invade la tranquilidad, el sexo mecanizado, la drogadicción y alcoholismo, economías que maldicen, relaciones imposibles vinculadas a la obcecación de distintas escalas, el silencio o inacción sinónimos de indiferencia, la autoridad desmedida y prepotente, entre otros inimaginables pero desgraciadamente reales, son acciones y hasta omisiones que suben el telón a escenas de violencia intrafamiliar.
Es de vital importancia conocer, establecer y cumplir normas que regulen la vida personal, familiar y social, para que cada individuo se amolde a ellas y las inserte en su ámbito a fin de facilitar existencia satisfactoria. Aquí, todos los profesionales que estamos vínculados e interrelacionados de una forma o de otra con este fenómeno tenemos varias misiones. Debemos estar al tanto de tales cuestiones vinculadas a nuestro trabajo y por encima de todo, tener comportamiento que nos permita ser portadores de antídotos para la violencia intrafamiliar.
Hay que tener presente que cualquier mujer, anciano/a, niño/a u hombre es o puede ser alguien maltratado y que ello puede ser la génesis de muchos conflictos: delitos, nuevos maltratantes, adicción a drogas, profundas cicatrices en el estado psico-emocional, ruptura de familias, problemas conductuales, intentos suicidas y hasta de muertes. Es evidente que, la violencia intrafamiliar es realidad que no puede asumirse con mutismo.
Lo que se escribe ahora es introducción o génesis de algo sobre lo que se pretende abundar y lo matizamos sin entrar en el gran dilema de quien es el más violento: hombre o mujer. Seguir esa corriente extremista es entrar por el camino de los estereotipos o discriminaciones tan dañinos para la historia y por supuesto, nada resolvería. Es primordial tener siempre presente que existe hombres y mujeres violentos que fueron alguna vez niños y niñas y serán ancianos y ancianas. Estamos atrapados en el ciclo de la vida y no hay otro mensaje para inventar. El Hombre juzga al Hombre. El Hombre mira al Hombre. El Hombre es quien debe procurar perdurabilidad y felicidad al Hombre.
El problema de éste trabajo estará centrado en determinar : ¿Cuál es el nivel de Violencia Intrafamiliar existente actualmente en nuestra sociedad en el período 2004 a el 2005? . Como posible respuesta a éste problema se propone como hipótesis que las deficiencias existentes actualmente en los mecanismos de profilaxis, atención y prevención de la violencia familiar, están determinadas por su bajo nivel de especial interés por parte de los responsables. Para demostrar ésta hipótesis se tendrá como objetivo central el de fundamentar la necesidad de perfeccionar la labor profiláctica preventiva para disminuir la incidencia de la violencia familiar en la sociedad cubana, apoyándonos en métodos como:
Este método se utilizó a través de todo el trabajo en el que metodológicamente se analizó cada uno de los documentos empleados en la búsqueda de información y se tomó de ellos los elementos más importantes.
Teórico-Jurídico:
Se utilizó durante toda la investigación pues propicia el basamento teórico conceptual, permitiendo conocer la esencia del problema que se investiga y la conceptualización de las diferentes categorías.
Se utilizó en el estudio de investigación obras de diferentes autores, abordando los diferentes criterios y valoraciones en relación a la temática que investigamos en nuestro trabajo, en aras de profundizar en ellas.
Exegético-Jurídico:
Fue de gran utilidad en el momento de interpretar las normativas jurídicas penales, civiles y de familia existente en el contexto cubano y el tratamiento especial que se la brinda por el legislador. Permitiendo analizar la vigencia de la norma y su alcance.
Este método nos permitió determinar el nivel y alcance de los actos de violencia existente en la sociedad y las personas que resultan victimas de la misma.
ORIGEN Y DEFINICION DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR.
Es prehistórico el concepto violencia intrafamiliar. En la época de la infancia del género humano -salvajismo- todo comenzó con preocupación por vivir en sociedad, domesticar y criar animales, cultivo de plantas y poseer el fuego como aspiración colectiva sin la existencia de límites prohibitivos. Así se describe aquella vieja comunidad familiar que significó comunismo primitivo. Con el paso del tiempo las restricciones, diferencias y ambiciones invadieron la tranquilidad. La mujer que había sido libre y considerada se convirtió en esclava del hombre, los hijos se transformaron en blancos de agresiones como si de algo natural y obligado se tratare, mientras que los ancianos eran inservibles (carga) y hasta abandonados. Comenzó la penitencia de la potestad patriarcal que justificaba la autoridad desmedida del marido por encima de preferencias de la mujer y otros miembros de las antiguas casas grandes. Por el camino del tiempo, los encuentros de distintas culturas caracterizadas por actos de poder, descomedimientos y hasta brutales (conquista y colonización) y hasta la simplificación excesiva o el escaso juicio crítico sobre convicciones de géneros dieron lugar a los nocivos estereotipos y al origen y fomento de la violencia en el contexto de la familia. Estos cambios enmarcaron sociedades a partir de estadios de la barbarie y con distintos matices subsiste de manera imperante hasta que en el siglo XX se toma conciencia global del alcance de tal engendro y que los conflictos de esta índole deben ser erradicados para procurar existencia armónica. Reformas legislativas muestran nueva forma del pensamiento encaminada a ver tal problemática desde ángulo no limitado. Aunque se pretende exterminar algunas formas de discriminación como pauta para ese empeño, muchos insisten en ceguera al respecto. Desgraciadamente, lo violento no quedó sepultado y se presenta como resultante de condiciones y variables que construyen las distintas formaciones sociales, actuando en niveles disímiles: económicos, ideológicos, educativos, religiosos, étnicos, culturales, familiares, otros.
La historia ha demostrado que la familia es elemento activo -como así lo definió By Lewis H. Morgan - y que la evolución de la sociedad está íntimamente entrelazada con ella; progresan, modifican y se proyectan a la par. De ahí la importancia vital de estudiar lo negativo que sucede en el micromundo familiar. No por casualidad se ha declarado a la familia como la institución básica de la vida social y económica y por tanto, la célula de la sociedad.
Este problema -bastante grave- de la violencia intrafamiliar, se presenta cuando un miembro de la familia adquiere jerarquía de poder y trata de "disciplinar" al resto de sus miembros por un código de valores que se ha creado sin la intervención o análisis de otros. De esta manera aparecen discrepancias, vejaciones, maltratos y otras formas de comportamiento que incide en la transformación y formación de individuos.
Cuando se busca el significado gramatical de violencia (calidad de violento, acción de violentar o violentarse, acción contra el natural modo de proceder) y la combinamos con la definición de familia (personas que viven bajo una misma autoridad, conjuntos de parientes, parentela inmediata de uno, individuos con algo en común), permite resumir que violencia intrafamiliar es el comportamiento, conducta y acciones de una parte de ese ámbito que afecta la integridad psico-emocional y física de otros miembros; es todo acto contrario a la armonía, que ataca la autonomía y no respeta la individualidad de cada humano.
En ocasiones la convivencia familiar se torna difícil, pero nunca la alternativa puede ser fomentar violencia; donde falte comprensión, donde no exista solidaridad e igualdad de derechos y deberes estará rondando ese fantasma que arruina lo mejor de nuestra raza humana: la espiritualidad.
La estructura familiar en la actualidad no ha perdido su intimidad, pero las conquistas sociales han facilitado que se haga público -algunas veces- hechos afrentosos y daños a la integridad de cualquiera de sus miembros. Todos merecen reconocimiento y respeto. Cada persona juega papel importante en la estabilidad de la familia y no puede estar supeditada al aporte económico de cada uno. El Estado deberá velar por el funcionamiento positivo de los núcleos familiares e intervenir cuando existan agresiones hogareñas que empañan el verdadero sentido de la familia.
Al estudiar el origen del fenómeno en debate pensamos en el futuro. Es un reto para el hombre del mañana conjugar el desarrollo en todas las esferas con el esmero hacia la familia.
MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA EN EL CONTEXTO FAMILIAR
La violencia ha contaminado al grupo familiar y a su vez, lo que sucede en ese contexto incide en la sociedad. La génesis de este fenómeno es como una especie de complicidad recíproca, ya que se localiza en la familia misma o en la sociedad. Se dice que la violencia intrafamiliar es agresión silenciosa al suceder -casi siempre- de manera "invisible" (privado). No por ello debe verse de manera fugaz o como simple expectación. Sabemos que los rostros y acciones tanto del maltratante como el maltratado no se esconden en la intimidad del hogar; es una especie de fantasma que interactúa como si de algo natural se tratare. Es menester conocer definición de este fenómeno y sobre todo, las formas de manifestarse para encararlo y eliminarlo en mayor escala.
La violencia doméstica es práctica que parte de una formación y se hace consciente. La desigualdad de género y edad son determinantes en su configuración y estructuración. Son desbastadores sus efectos, sobre todo en las víctimas y por tal razón es problema social de gran trascendencia que debe ser erradicado. Hay que buscar sus raíces, conocer sus interioridades y enfrentarlo a través de profilaxis y también con ordenamiento jurídico acorde con las nuevas exigencias.
Entre las variadas formas de violencia intrafamiliar encontramos: físicas, psicológicas, sexuales, educativas, económicos y hasta sociales.
•	Los maltratos físicos pueden ser variados. Es daño que se ocasiona al cuerpo. Golpes, bofetadas, tirar del cabello, quemaduras, fracturas, lesiones por armas blancas o de fuego o de otro tipo; todo lo que puede ocasionar dolor, incapacidad temporal, permanente o la muerte. Esta forma de violencia está muy ligada a conductas delictivas y aparece con mucha frecuencia donde con más fuerza de resquebraja derechos.
•	La violencia psicológica es de todas estas categorías, la que más secuela deja en el maltratado por el daño que provoca en la integridad emocional. Se exterioriza con calumnias, burlas, insultos que niegan expresión y afecto, silencios prolongados, humillaciones, discusiones fútiles y a viva voz, hasta con abandono y negligencias (que también pueden verse como físicas). Es la manera más frecuente de comportarse la violencia intrafamiliar. El maltratante actúa sin límites. Hay quienes no tienen conciencia de esta penosa realidad y continúan haciéndolo o tolerándolo como si de algo normal se tratare.
•	Los abusos sexuales (sexo coactivo) son también de múltiples maneras. Ignorar o negar necesidad y sentimientos, caricias no deseadas, demanda permanente de sexo bajo amenazas y coacción, exigencias de prácticas sexuales no apetecidas, críticas al cuerpo, hostigamiento sexual, violación, abusos lascivos y otros que se mueven en esa escala y dejan impacto psicológico muy profundo. La mayoría de estas situaciones tienen su génesis en fundamentos machistas que sólo profundizan el miedo, distanciamiento, gran confusión y graves conflictos psíquicos.
•	Atropellos económicos, educativos y sociales son tan comunes que muchas veces tienen apariencia de inofensivos. Se exteriorizan con limitaciones de todo tipo: para comunicarse con otros, tener acceso a la recreación, para vincularse a instituciones educativas y superarse, para interrelacionarse con familiares y amigos, para trabajar fuera del hogar y hasta para tener acceso a la economía familiar. La negligencia y abandono también tienen este encabezamiento. La víctima llega a convertirse en un ser sombrío y aislado.
Las distintas caracterizaciones del maltrato en el entorno familiar se subdividen en activas y pasivas. Como su denominación lo indica, las pasivas son aquellas que entrañen omisión (negligencia, abandono, falta de comunicación, silencios prolongados, negación de afecto). Las activas son más evidentes porque se exteriorizan con acciones físicas, sexo coactivo, ataques verbales, restricciones económicas, sociales y educativas. Todas dejan secuelas irreversibles aunque, en algunos casos, su efecto no sea inmediato o esté invisible.
Se desconoce el grado de ocurrencia de cada forma de violencia intrafamiliar por no existir estadísticas al respecto, pues ésta difícilmente se ejecuta en público y su marco es bastante estrecho. Sucede que la mayoría de los agredidos optan por asumir el atropello en silencio y cuando logran hablar sobre el tema son contradictorios y ocultan la realidad para escapar de esos malos momentos o justifican al maltratante por el grado de dependencia que los une. Estas cuestiones también inciden en que sean diversos los criterios sobre el tema, sobre todo cuando se trata de buscar la etiología y efectos del fenómeno; no obstante, todos coinciden en lo nocivo de su existencia.
Es innegable que la violencia intrafamiliar lejos de desaparecer se ha incrementado en la actualidad y tal situación obliga a los Estados crear mecanismos que faciliten su prevención y erradicación. Las alternativas jurídicas pueden resolver parte de ese gran dilema.
A escala internacional existen instrumentos legales que su enfoque deben ser reflejado en legislaciones nacionales para estar a tono con el llamado de la contemporaneidad y así vacunar la plaga de la violencia a fin de evitar su expansión por el mundo, hasta exterminarla. Existe un Código Internacional de Derechos Humanos compuesto por tratados internacionales sobre el tema y que surgen del sistema universal de las Naciones Unidas o de organizaciones regionales que forman parte de la comunidad internacional. El propósito supremo de estos mecanismos jurídicos es la protección de los derechos fundamentales de los humanos y que es salvaguardar la integridad psico-física del individuo.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos (texto fundamental del nuevo Derecho Internacional de los Derechos Humanos, adoptada en 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas) precisa entre sus artículos que: "todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros" y aclara, incluso, en otros preceptos que, todos tienen derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona independientemente del color, raza, sexo o cualquier otra condición y que nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
La Carta de las Naciones Unidas en su parte introductoria expresa: "a reafirmar la fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres" y también retocó que, "el reconocimiento de la dignidad inherente y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana es la base de la libertad, la justicia y la paz en el mundo". Estas son proyecciones que dicen mucho y a ellas se han sumado otras: Convención sobre los Derechos del Niño(a) , Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer , el Pacto Internacional relativo a los Derechos Civiles y Políticos , Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales , la Convención relativa a la Lucha contra la Discriminación en la Esfera de la Enseñanza , Declaración sobre el Derecho al Desarrollo , Convención Americana y la Europea sobre Derechos Humanos , entre otros similares. Interés especial debe dirigirse al contenido de estas reglas internacionales.
En la Convención Europea, por ejemplo, se precisa que la privacidad familiar es derecho de las personas y que la autoridad pública no interferirá en esa facultad "excepto en cumplimiento de la ley y de la forma necesaria (...) para la protección de la salud o la moral, o para la protección de los derechos y libertades de terceros" ; siendo necesario detenerse en el concepto salud que quizás algunos lo vean alejado de este texto y que su significado, brindado por la Organización Mundial de la Salud, no se limita a la eliminación de enfermedades e implica bienestar físico, mental y social y es por esta razón, que aparece reflejado en muchas de las normativas. Un texto de mucho valor para estos momentos es el que recoge la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y que apunta: "Modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de hombre y mujeres" . Una vez más se aclara que tanto posiciones machistas como feministas no son la solución del problema. No se puede obviar cuando se habla de estos extremos, cómo la Convención sobre los Derechos del Niño(a) de manera muy profunda concreta: "Los Estados signatarios tomarán las debidas medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas para proteger a los niños/as de cualquier forma de violencia, lesión o abuso físico o mental, abandono o trato negligente, maltrato o explotación, incluyendo el abuso sexual, mientras están al cuidado de sus padres, tutores legales o cualquier otra persona al cargo de los niños/as" y este mismo instrumento hace referencia a cuestión que puntualiza lo anterior: "reconocen el derecho del niño/a a disfrutar de un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social" y hasta pensemos en lo válido de este texto para hombres y mujeres, ancianos y ancianas. Se puede continuar hablando de estos particulares tan interesantes y el espacio no alcanzaría para todo; sin embargo, es necesario culminar el comentario al respecto con regulaciones de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo y que manifiestan el pleno ejercicio en el logro del progreso; de esta forma refiere que: "la persona humana es el sujeto central del desarrollo y debe ser el participante activo y el beneficiario del derecho al desarrollo” y recalca subsiguientemente: "Todos los seres humanos tienen, individual y colectivamente, la responsabilidad del desarrollo, teniendo en cuenta la necesidad del pleno respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales (...) y por consiguiente, deben promover y proteger un orden político, social y económico apropiado para el desarrollo" .
Hay algunos países que han instrumentado leyes especiales para combatir la violencia intrafamiliar. Está el caso de Puerto Rico que en 1989 aprobó la Ley No. 54 que se conoce como Ley para la prevención e intervención con la violencia doméstica y surgió por necesidad perentoria al considerar los alarmantes casos criminales anunciados por la policía; estableciendo medidas de carácter punitivo y cautelares de tipo económico y encaminadas a garantizar seguridad a las víctimas. En este cuerpo legal se define a tal fenómeno como: "el patrón de conducta constante de empleo de fuerza física o violencia psicológica, intimidación o persecución contra una persona por parte de su cónyuge, excónyuge, una persona con quien cohabita o ha cohabitado, con quien sostiene o haya sostenido una relación consensual o una persona con quien ha procreado una hija o un hijo, para causarle daño físico a su persona, sus bienes o a la persona de otro o para causarle grave daño emocional". Se hacen precisiones en demasía y sin embargo se limita a los maltratos de obra y psicológicos, dejando desprotegidos otros derechos importantes (educativos, económicos, sexuales y sociales). No obstante, es paso de avance y muestra preocupación por la solución del problema.
En España desde 1989 el Código Penal precisa como delito los maltratos reiterativos en la familia y se extiende a lesiones físicas (hasta las más leves), las psíquicas y sexuales; regulando sanción principal y accesoria específica. Existen en este país las llamadas casas de acogidas que muchas veces parten de iniciativas privadas y que brindan amparo a mujeres maltratadas y hasta a sus hijos. También hay centro de rehabilitación creado por la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas.
Argentina es otro de los países del que nos ha llegado información vinculada al tema que se trata. Se adoptó Ley sobre Violencia Intrafamiliar y que define como tal a todo maltrato contra miembros de la familia. Dispone distintas medidas cautelares como la exclusión del hogar que entraña extraer al maltratante de manera provisional o permanente y hasta la pérdida de derechos patrimoniales. La provisional generalmente se aplica cuando ha sucedido entre cónyuges y la permanente cuando el maltrato ha estado dirigido contra ancianos, discapacitados o niños/as. Sus regulaciones son de orden más bien interdisciplinario y el informe de los casos se acopia -fundamentalmente- por personas que están fuera del ámbito jurídico (psicólogos, trabajador social, médicos, oficiales de familia). Resulta interesante profundizar sobre su contenido, alcance y en sus resultados como experiencia para nuestro país.
El estudio del enfrentamiento a la violencia intrafamiliar por otros países facilita evaluar posibles reformas legislativas a incluir en nuestras proyecciones al respecto, pero también visualizar que nuestras conquistas son superiores y permite tener conciencia del verdadero significado de ese concepto. Deben ser protegidos tanto los maltratos físicos, psíquicos, sexuales como los educativos, sociales y económicos. En estos momentos no contamos con instrumento jurídico (especial) que ampare el tratamiento interdisciplinario llevado a cabo por organizaciones, comisiones, funcionarios u operadores sociales o del derecho y que obligue a los involucrados a someterse al análisis o apoyo estatal o social para eliminar situaciones violentas en el entorno familiar. Sucede que, cuando el maltratado logra romper el silencio no se tiene los resortes jurídicos que facilite, si no es delito, acercarse al maltratante. Se obstaculiza, entonces, la profilaxis y el accionar ante estos casos. La adopción de una Ley sobre Violencia Intrafamiliar puede lograr el cometido del enfrentamiento y erradicación. Mientras tanto, es menester la ampliación y perfeccionamiento de las actuales regulaciones legales y para su aplicación, un cambio de conciencia y especialización.
Es incuestionable que la solución para quebrar el patrón de la violencia intrafamiliar está en el propio hombre, quien debe ser capaz de interiorizar cuánto bien hace a la Humanidad engendrar y formar hombres de paz.
ENFOQUE DESDE EL ANGULO CUBANO. COMPORTAMIENTO Y TRATAMIENTO.
Nuestro Estado no está a espaldas de los ordenamientos internacionales y tanto es así que, no se limita a ser simple signatario. A través de modificaciones legislativas y acciones coordinadas con instituciones y organizaciones tiene previsto programas que facilitan la prevención y erradicación del fenómeno en cuestión; tanto es así que en septiembre de 1997 fue creado con ese propósito el Grupo de Trabajo para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar. Con carácter multisectorial y multidisciplinario se comprometen en esta lucha la Federación de Mujeres Cubanas, distintos Ministerios -Educación, Salud, Justicia y del Interior-, la Fiscalía General de la República, Tribunal Supremo Popular e Instituto de Medicina Legal; también el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, la Universidad de La Habana, el Centro Nacional para la Educación Sexual y el Instituto Cubano de Radio y Televisión. El trabajo que realizan ha posibilitado localizar dónde existe violencia en el ámbito de la familia, encauzar profilaxis y definir respuestas tanto interdisciplinarias como legales. Su línea de trabajo se resume en estos aspectos:
•	Recopilación y análisis de diferentes materiales y bibliografías relacionados con la temática de violencia intrafamiliar.
•	Valoración de expedientes judiciales en delitos seleccionados.
•	Estudio de la legislación cubana y análisis comparado con otros países del área.
•	Elaboración de tres sistemas de indicadores cualitativos y cuantitativos para el análisis de distintos casos contenidos en expedientes judiciales, los que llegan a las Casas de Orientación a la Mujer y a la Familia y Servicios de Salud.
La Comisión de Prevención y Atención Social existe desde 1986 con estructura central, provincial y municipal e integrada por varias instituciones y ha activado mecanismos con igual empeño.
Para la erradicación de la violencia intrafamiliar cada día se multiplican en nuestra sociedad medidas contra este fenómeno. Se capacitan a aquellos que actúan en este frente, se estimula y apoya la incorporación de la mujer a distintas esferas de la vida, la protección a la ancianidad es prioridad al igual que el aseguramiento del pleno desarrollo multifacético de la niñez y la juventud, los medios de comunicación hacen trabajo sistemático para exterminar ideas estereotipadas y se estudia la legislación cubana y normativas internacionales a fin de lograr instrumentos jurídicos válidos; igualmente, se han hecho diseños a programas y planes de estudio que permitan progreso de cada individuo.
Las alternativas humanas siempre serán las que en primer llamado deben responder cuando se active situaciones violentas en el ámbito familiar, pero muchas veces estas no resuelven el conflicto y debe intervenir la Ley.
Nuestra Constitución -Ley fundamental de la República- define como Fundamentos Políticos, Sociales y Económicos del Estado: "garantizar la libertad y dignidad plena del hombre, el disfrute de sus derechos, el ejercicio y cumplimiento de sus deberes y el desarrollo integral de su personalidad" . También dedica un Capítulo a la Familia, brindando definición de este concepto y hace énfasis a los derechos iguales de los cónyuges y obligaciones con sus hijos y de éstos con sus padres; sin embargo, debió ampliarse con la inclusión de otros miembros y la precisión del derecho a la intimidad y vida familiar, como también la intervención del Estado en ese ámbito para prevenir delitos, proteger la salud o la moral, o para proteger derechos de terceros. No están de más estas aclaraciones que pueden reflejarse en otras legislaciones y que deja claro la trascendencia de cualquier anormalidad que aparezca o subsista en la célula fundamental de la sociedad.
El Código de Familia -Ley No. 1289 de 1975- norma en sentido sustantivo objetivos tan importantes como la fuerza de la paternidad, filialidad, cumplimiento de deberes y derechos entre cónyuges y entre padres e hijos, el orden, la autoridad medida, la justicia, la paz, el ejemplo, el trabajo, la educación, cultura, salud y otros que engrandecen el bienestar de los individuos y por tanto, se proyecta con el fortalecimiento de valores que promueven el desarrollo pleno de los seres humanos. Puede observarse que en ese cuerpo legal se utilizan términos como: cooperación, formación, guía, participación en el gobierno del hogar y mejor desenvolvimiento del mismo, contribución a necesidades (que debe interpretarse como espirituales y materiales), ejercer profesiones y oficios, emprender estudios y perfeccionarse, organización, cuidar de la salud, protección, superación de cualquier medio ambiental o situación que influya negativamente en la formación y desarrollo de los hijos, creación de valores (tan fugaces en estos tiempos), reprender y corregir moderadamente . Tales aspectos imprescindibles en este tipo de ordenamiento no se respiran cuando se trata de otros parientes, siendo los alimentos la única obligación o derecho preestablecido. Es laguna que deberá resolverse en aras de salvaguardar por igual a todos los miembros de la familia.
Ha sucedido que, personas en conflicto por incumplimientos de deberes familiares se mantienen desorientadas y hasta abrumadas por no tener solución. Es fácil concluir que todo deberá resolverse en casa y quitar del camino, temporalmente, enfrentamiento a estas situaciones. No se puede olvidar que la Ley siempre brinda un camino y esta premisa debe estar presente en aquellos, sobre todo juristas (abogados casi siempre) que a diario viven esas tragedias. Existe el camino de los Procesos Ordinarios no clasificados y que su fin sería establecer obligación de hacer o de dejar de hacer, por estar dispuesto para procesos sumarios y especiales conflictos que únicamente tratan el ejercicio de la patria potestad y los que surjan en torno a alimentos y cosas. No se ha tenido información de la realización de asuntos civiles sobre la violencia intrafamiliar y quizás ello responda a la inexistencia de especialización tanto de preceptos como de los órganos jurisdiccionales que deben tramitarlo. En una ocasión se utilizó la vía de la Ejecución de sentencia (Requerimiento) y en este caso se trataba de resolución dictada en Proceso Especial de Divorcio por Justa Causa donde, entre otras cosas, se ventila lo relativo a patria potestad y que es particular mirado como una especie de dogma sin profundizar que su ejercicio encierra derechos y deberes para los padres, como lo son: dar la debida protección, superar cualquier situación o medio ambiental que influya o pueda influir desfavorablemente en su formación y desarrollo, atender a la educación, dirigir la formación para la vida social, inspirarles con su actitud y con su trato el respeto que les deben y a las demás personas, reprender y corregir adecuada y moderadamente, entre otros. Este puede ser uno de los caminos, pero no resuelve la gama de conflictos y se puede encontrar obstáculos. Existe un proceso especial que la Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral denomina como Proceso de Amparo y que salvaguarda derechos patrimoniales; quedando suspendidos la protección de los derechos fundamentales del individuo (integridad psico-física) y que deben estar presente en primer orden para corregir errores que inciden en el sustento de la violencia intrafamiliar. Para que esta mentalidad jurídica sea alcanzable se necesita el fortalecimiento de los Tribunales con la apertura de Secciones de Familia que separen a esta materia de otras controversias civiles. En estos momentos, no es posible implantar Tribunales de Familia independientes de otras jurisdicciones por condiciones objetivas obvias; empero, la vida nos ha enseñado que podemos inventar un sistema complejo que al final resulta inoperante. La revolución en la conciencia de los operadores del Derecho, sobre todo la visión humanista conque se matice, es la que abrirá el verdadero espacio para las soluciones en esta esfera.
Existen otros instrumentos jurídicos que pueden apoyar la lucha contra la violencia en el ámbito familiar. El Código Civil en vigor desde 1987, regula la capacidad de toda persona natural de ser titular de derechos y obligaciones desde su nacimiento y que significa mayor reconocimiento de los derechos personales de cada miembro de la familia (niño/a, anciano/a, mujer u hombre); contenido que es apoyado por la Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral y la Ley de Procedimiento Penal , que proyecta entre los preceptos introductorios (principios) la igualdad de las partes. También el Código de la Niñez y de la Juventud es aval para profundizar en el tema.
Aunque se quiera transitar reiteradamente por la profilaxis, después con el Derecho de Familia y Civil sin mirar hacia el campo de lo Penal, es incuestionable que en ocasiones se hace obligatorio dar tratamiento como crimen a actos violentos que se cometen en el micromundo familiar. El Código Penal -vigente en la actualidad- recoge preceptos generales y especiales que brindan protección a estos problemas. Se observa entre las agravantes del Artículo 53 (inciso i y j) la dependencia o subordinación de la víctima al ofensor y grado de parentesco entre ellos hasta el cuarto grado de consanguinidad. También hay delitos que condenan los quebrantos a la armonía familiar, estos son: Asesinato (Artículo 264), Abandono de menores, incapacitados y desvalidos (Artículo 275), Incesto (Artículo 304), Otros actos contrarios al normal desarrollo del menor (Artículo 315), Venta y Tráfico de Menores (Artículo 316), Proxenetismo y Trata de Personas (Artículo 302, ordinal 1 y 2-C), Corrupción de Menores (Artículo 310, apartado 1 y 2-ch), Lesiones (Artículos 272, 273 y 274), Amenazas (Artículo 284 y 285), Coacción (Artículo 286), Privación de Libertad (Artículo 279, ordinal 2, inciso a, b y d y ordinal 3), Ultraje Sexual (Artículo 303), Violación (Artículo 298), Pederastia (Artículo 299) y Abusos Lascivos (Artículo 300). A pesar de ser larga la lista de los ilícitos penales que pueden destinarse a la corrección y castigo de los maltratantes y a la protección a los maltratados, éstas no agotan todas las posibilidades y se escapan agresiones psicológicas, físicas de menor grado, económicas, sociales y educativas, siendo necesario determinar como conductas criminales aquellos actos violentos acaecidos dentro de la familia que no se contemplan por su envergadura en el Derecho de Familia y Civil o como medidas preventivas. Estos tipos penales específicos para reprimir la violencia intrafamiliar deben aparecer en el Título XI de la Ley Penal sustantiva y que trata los Delitos contra el Normal Desarrollo de las Relaciones Sexuales y contra la Familia, la Infancia y la Juventud.
LOS MENORES COMO VÍCTIMA DE MAL0S TRATOS FAMILIARES Y LA VIOLENCIA DOMÉSTICA.
En los últimos años la Comunidad Internacional ha estado enfrascada en prestar especial atención a la Niñez y la Juventud, valorando la inmediata necesidad de garantizarles al menos condiciones normales para su sano desarrollo dada la incidencia que esto entraña para la prevención de la delincuencia y el delito en general.
En el preámbulo de las reglas de Beijing, se reconoce que la niñez, por constituir una etapa inicial del desarrollo humano, requiere particular atención y asistencia para su desarrollo físico, mental y social, necesitando protección jurídica en condiciones de paz, libertad, dignidad y seguridad.
La sociedad y el Estado reconocen el papel y la autoridad de la familia en la formación moral, física y espiritual de sus miembros más jóvenes. La familia tiene la obligación ante la sociedad de conducir el desarrollo integral de las niñas y los niños y estimular en el hogar el ejercicio de sus deberes y derechos.
La elevación del nivel económico, cultural y social de la familia como resultado del desarrollo de los planes integrales de la Revolución Cubana y la asistencia que recibe de los organismos correspondientes del Estado, favorece en forma objetiva la realización de la protección de los niños y las niñas ante influencias negativas que aún persisten en algunas familias u hogares cubanos.
La familia como célula fundamental de la sociedad juega un papel decisivo en el desarrollo del menor, en ella los niños deben aprender las normas y valores del medio en que viven, por lo que ésta se convierte en su primer modelo producto de la interacción del grupo familiar.
Como consecuencia de esta interacción surge en ocasiones conductas delictivas o criminales y otras que aunque no llegan a serlo pueden llevar a sus miembros más débiles (niños, niñas y adolescentes) a manifestarlas dentro y fuera del hogar. Esto confirma que la familia puede llegar a convertirse en factor criminógeno de la sociedad y de hecho nuestro país no está excento de tener en el seno de sus familias, criminalidad y violencia, lo que comúnmente es conocido como violencia intrafamiliar o doméstica la cual puede producirse ya sea por acción u omisión, la que de cualquier manera tiene efectos negativos en la salud física y mental de sus miembros.
Estudios realizados en Cuba sobre esta materia confirman que un 96 porciento de los menores con trastornos conductuales confrontan dificultades en su medio familiar: familias disfuncionales, hogares rotos, padres alcohólicos o delincuentes, padres desconocidos para ellos, etc. Todos estos factores que provocan falta de patrones familiares impiden la ejemplaridad en los más pequeños de sus miembros.
En el Congreso Panamericano de Criminología (Buenos Aires, 1979) se planteó que el niño desde los primeros días de su nacimiento acoge y recoge todo lo que a su alrededor se dice, se hace, u omite, depende de sus padres para recibir el alimento de su cuerpo y de su espíritu, para aprender la apertura a relaciones interpersonales y para imitar la aceptación y la relación de valores morales e ideales.
La sociedad cubana presenta especial atención a la protección de los niños y niñas, y para ello cuenta con instrumentos legales y administrativos como son entre otros: la Ley 1289 del 14 de febrero de 1975, donde reconoce a la familia como célula fundamental de la sociedad y plantea el deber de los padres de dar alimentos a sus hijos, así como asistirlos en la defensa de sus intereses, la ley No. 16 de 28 de junio de 1978 “Código de la Niñez y la Juventud”, la que regula aspectos esenciales de la vida de la joven generación, sus deberes y derechos y obligaciones de todos los que intervienen en su educación integral, el Código Penal regula en su Parte Especial, Titulo XI “Delitos Contra el Normal Desarrollo de las Relaciones Sexuales” y en su Capitulo II y III “Delitos contra el Normal Desarrollo de la Infancia y la Juventud, penando además a los adultos que permitan o induzcan a consumir sustancias estupefacientes, drogas, bebidas alcohólicas, juegos prohibidos o actos de prostitución o corrupción, respectivamente.
También se han dictado otros cuerpos legales que de una forma u otra cumplimentan el trabajo del Estado con los menores. Así se dictó el Decreto Ley No. 76 de 1984 en el que se recoge la creación de Centro de Asistencia Social que dan tratamiento a menores de edad sin amparo filial, creándose a estos efectos los Hogares y Círculos Infantiles Mixtos que abrigan y protegen a esta categoría de menores. Se dictó también en 1987 el Decreto Ley No. 95 “De la Comisión de Prevención y Atención Social”, el que recoge las tareas de Prevención y Atención Social coordinadamente con los Consejo de Atención a Menores de instancias, los Centros de Reeducación de Menores, Escuelas de Conducta, Centros de Evaluación y Orientación de Menores, Escuelas Talleres, Escuelas de Oficio, Centros de Diagnóstico y Orientación.
La actividad de prevención a cargo del Órgano de Menores constituye un elemento activo especializado dentro del Sistema Estatal de Prevención y Atención Social y está dirigido hacia la detección, profilaxis, atención y tratamiento especializado de los menores, así como a brindar atención al medio familiar y social donde estos conviven.
Por todo ello, la familia tiene la obligación de proteger a sus menores y el Estado debe contribuir a que cumpla esa función. En Cuba a pesar de todas las condiciones que el Estado crea, existen familias que incumplen en diferentes medidas sus deberes, poniendo en riesgo su normal desarrollo.
PRINCIPALES FORMAS DE VIOLENCIA DOMÉSTICA Y DE MALOS TRATOS A LOS MENORES.
- AGRESIONES FISICAS:
Golpes, empujones, torsiones, pellizcos, castigos en posiciones dolorosas, no darles alimentos, prohibirles actividades propias de su edad, forzarlos a prácticas sexuales o persuadirlos por ofertas.
- AGRESIONES PSICOLÓGICAS:
Coacción: presiones que provoquen miedo o vergüenza.
Intimidación: gritos, insultos, encierros.
OTROS TIPOS DE AGRESIONES:
- Incumplimientos de deberes por desatención de las tareas escolares del niño o niña, su conducta social y moral, conocer sus grupos y otras personas con las que se relaciona.
- Incumplimiento de la pensión alimenticia en caso de que uno de los padres no conviva con el menor.
- Abandono o desatención de menores.
- Utilizarlos como fuerza de trabajo con fines de lucro, afectando su tiempo para el estudio y otras actividades de su edad.
- Utilizarlos o permitir que otros lo utilicen en la comisión de hechos delictivos u otras conductas negativas, tales como el asedio de turistas, prostitución y proxenetismo.
La violencia provoca consecuencias más dañinas en las niñas y niños, por lo que se impone su detección oportuna, actuando consecuentemente contra quienes la ejerzan.
Cabe decir que muchas personas violentas fueron víctimas en su infancia de la violencia y aprendieron ese comportamiento, el cual ahora trasladan a sus hijos en su propio hogar.
CONSECUENCIAS EN LOS MENORES DE LOS MALOS TRATOS FAMILIARES.
· Trastornos emocionales y psicológicos de la conducta.
· Afectaciones en el aprendizaje escolar y desarrollo de la inteligencia.
· Fugas del hogar.
· Lesiones físicas a otras personas que puedan llegar a ocasionarles la muerte.
· Mayores posibilidades de sufrir accidentes, de contraer enfermedades por transmisión sexual que pueden atentar contra su vida.
· Trastornos psiquiátricos.
· Intento suicida y suicidio.
· Desviaciones de la conducta social; conductas agresivas, tales como la violencia manifiesta o encubierta en el machismo y la transmisión de conductas agresivas en su adultez.
· Ansiedad, depresión, alteraciones del sueño.
Esto nos invita a reflexionar que el maltrato siempre agudiza la conducta indeseada y provoca a largo plazo otras peores. Nunca debe ser utilizada la violencia como castigo, ni como método para educar a los niños y niñas, pues demuestra la incapacidad de razonar y convencer. Una educación sexista en el hogar diferente para niñas y niños refuerza el machismo que es de por sí una forma grave de violencia en el niño y la sumisión de la niña, creando premisas para la posterior existencia de violencia en relación entre uno y otro sexo.
PRIMERO: Cualquier menor que esté siendo maltratado necesita inmediata protección, e incluso él por sí solo es capaz de exigirla ante las organizaciones que previamente conoce a través de la amplia divulgación que por diversos medios se hace (radio, televisión, prensa escrita, la propia escuela y la familia)
SEGUNDO: No sólo el menor, cualquier persona, familiar, vecino, etc.; que conozca de la violencia que se está ejerciendo sobre un menor puede comunicarlo a los oficiales de menores del Ministerio del Interior, Fiscalía o cualquier otro organismo competente para tramitar esa queja o denuncia.
TERCERO: De exigir que los adultos que utilicen cualquier forma de violencia como las ya señaladas sean objeto de una enérgica advertencia y llamada de atención por las autoridades competentes, dándoles la oportunidad de rectificar y enmendar su conducta respecto al menor y de ser reiterativo o su conducta agravarse, incurre en delitos tipificados en nuestro Código Penal.
La protección de la infancia en Cuba es máxima prioridad del Estado, el cual ejecuta políticas dirigidas a promover su bienestar y desarrollo psíquico e intelectual con la participación activa de las organizaciones políticas y de masas, activándose en la propia comunidad o barrio donde residen las familias.
OPORTUNIDADES Y POSIBILIDADES QUE BRINDA LA COMUNIDAD A LOS INFRACTORES.
- Se les da orientación y ayuda de maestros, médicos de familia y trabajadores sociales.
- Se ponen especialistas (psico–pedagogos, juristas) al servicio de las Casas de Orientación de la Mujer y la Familia por la Federación de Mujeres Cubanas.
- Servicios de psicología y psiquiatría del área de salud donde esa persona o familia resida.
- Los servicios de orientación y terapia sexual.
- Oficinas de Protección a los Derechos Ciudadanos en las Fiscalías Municipales y Provinciales.
- Si es necesario se comunica el caso al Oficial de Prevención de Menores, Jefe de Sector de la Policía Nacional Revolucionaria, Fiscalía o denunciarlo en la Estación de Policía para que se sancione por los Tribunales, según el delito que proceda.
¿Cómo enfrenta el Estado Cubano y las organizaciones de la comunidad la violencia y los malos tratos familiares?
La violencia doméstica y los malos tratos en Cuba no son sólo contra los menores, sino también se incluye la mujer a pesar de la independencia que la misma goza en todas las esferas de la vida, política y económica del país, donde logramos la total igualdad entre el hombre y la mujer desde el propio triunfo de la revolución en enero de 1959. De ello se desprende que la mayor parte de los agresores son hombres y las víctimas mujeres y menores, quedando todavía en muchas familias cubanas rasgos del pasado en cuanto a la desigualdad, en la que los primeros asumen posiciones de superioridad y los segundos de subordinación.
El cumplimiento estricto de las leyes que salvaguardan los derechos humanos, los derechos de la mujer, los derechos del niño y de la niña, es obligatorio para todos los ciudadanos por igual, respetar estos derechos es un principio presente del Estado para el pleno desarrollo en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social en condiciones de igualdad y justicia social.
CONVIVENCIA Y SOLUCIÓN FAMILIAR:
Estos son también elementos que ayudan a evitar la violencia doméstica, cuando armónicamente la familia coopera dentro del hogar a evitar estas conductas transgresoras de las normas sociales y la colectividad.
En la actualidad cada vez más los integrantes de la familia que participan en la solución de problemas y necesidades que enfrentan y las decisiones se toman teniendo en cuenta las opiniones de sus miembros. En la vida familiar, la convivencia se basa en el amor, el respeto y la ayuda recíproca.
EN LA RELACION DE PAREJA:
Mujeres y hombres tienen derechos a elegir libremente su pareja sobre bases de respeto, amor, comprensión, igualdad, ayuda y confianza mutua. Fomentar estos valores en sus hijos e hijas es un deber.
Por lo que no cabe duda alguna que el Estado Cubano protege los derechos de la mujer y los menores, contra la violencia intrafamiliar y doméstica y exige a los familiares el estricto cumplimiento de sus deberes paterno – filiales en evitación de los malos tratos, tanto a los hijos como a la pareja, coadyuvando a su eliminación el nivel cultural que se tenga por parte de esa familia y su inserción actual en la elevación de la cultura general integral, de la cual nuestra revolución ha dado muestras de su entera preocupación por la superación de todos sus miembros sin importar edad o nivel cultural
VALORACION DEL CUMPLIMIENTO DE LA CONVENCION DE LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS EN CUBA.
En cumplimiento de los acuerdos adoptados en la Cumbre Mundial a Favor de la Infancia que entró en vigor en 1990, Cuba cuenta con un Programa Nacional de Acción, el cual opera como instrumento de política social en apoyo a los programas que el país lleva adelante para el desarrollo integral de la infancia. desde 1992, anualmente el país rinde Informe de Seguimiento y Evaluación del Programa Nacional de Acción, constatándose por la UNICEF que Cuba hasta el año 2000 había cumplido con todas las tareas trazadas.
Las niñas y niños cubanos viven muy lejos de los antiguos y más modernos enemigos de la infancia como son las drogas, el comercio y la explotación sexual, el tráfico de órganos entre otros muchos, siendo protegidos por el Estado Cubano de diferentes formas.
La Protección de los Niños y Niñas en Cuba se traduce en líneas fundamentales de desarrollo de las políticas del Estado encaminadas a garantizar la salud, la educación de forma gratuita, la seguridad social y otras que han permitido el reconocimiento mundial de estos indicadores. Si todos reflexionamos sobre estos valores tan humanos de nuestro Estado fuera posible apreciar aún más lo grande de esta revolución, valores negados a la mayor parte de los niños y las niñas en el mundo que viven en una total miseria, sin siquiera tener derechos a ser asistido por un médico cuando se enferman o poder alfabetizarse, esto es para ellos sueños casi imposibles de alcanzar.
Si analizamos que en esta etapa de la vida del ser humano se definen las principales características de su desarrollo, tanto físico como psíquico, se produce el aprendizaje básico para su futuro, entonces estaríamos dando la importancia y la necesidad de proteger la infancia, lo que desgraciadamente no ocurre igual en todos los Estados, siendo esta etapa en la que más desprotegidos se encuentran. Nuestro Gobierno encamina sus esfuerzos teniendo en cuenta que es precisamente la infancia dependiente de la familia para alcanzar una adecuada salud física y mental.
Es bueno destacar que mucho antes de la existencia de la Convención de los Derechos del Niño, Cuba contaba con un Código de la Niñez y la Juventud que protegía y amparaba sus derechos fundamentales como ser humano, lo cual nuestro Estado garantiza antes de su nacimiento, proporcionándole a la madre a través de la maternidad y atenciones requeridas antes del parto, amparados por la Ley de Maternidad a la cual en estos momentos se le introdujeron modificaciones que benefician más a la madre trabajadora y su familia, por lo que una vez que estos tocan las puertas de la vida tienen derecho a tener una identidad y una ciudadanía, que regula la Ley No. 51 del Reglamento del Estado Civil, inscribiéndose hoy en el propio Centro Hospitalario donde ocurre el alumbramiento.
Se reconoce la familia como célula primaria de la sociedad, encontrándose los padres obligados para con sus hijos en el cuidado y la manutención. El Estado exige a los padres el cumplimiento de las obligaciones para lograr la supervivencia y el sano desarrollo del niño, apoyándolo y dándole posibilidades de que estos tengan un trabajo de acuerdo a sus capacidades para la atención adecuada de sus hijos, amparando los derechos a trabajar en el Código de Trabajo, Ley No. 49 de 1984, estableciendo que excepcionalmente los adolescentes de 15 y 16 años de edad podrán establecer contratos de trabajo.
Con respecto a la salud pública, funcionan diversos programas, entre ellos el Plan del Médico de la Familia, el Programa para la Reducción del Bajo peso al nacer, el Programa de Inmunización, el de Control de Crecimiento del menor de 5 años. Los niños son inmunizados en el 100 porciento, el Programa de los Discapacitados y la atención que se les da a los mismos, etc.
El derecho al desarrollo tanto físico como intelectual es uno de los derechos de los niños más conocidos. La educación es considerada un derecho humano inalienable, y la Constitución en su artículo 39 refiere que la enseñanza es función del Estado y es gratuita, definiendo el artículo 51 de la propia carta que todos tienen derecho a la educación. Este derecho está garantizado por el amplio y gratuito sistema de escuelas, seminternados, internados y becas, alcanzando todos los niveles de enseñanza y por la gratuidad del material escolar, lo que proporciona a cada niño, cualquiera que sea la situación económica de la familia, estudiar hasta cualquier nivel de enseñanza de acuerdo con sus aptitudes.
A pesar de la crisis económica ocasionada con el derrumbe del Campo Socialista y con ello la aparición del período especial, no fue cerrada ninguna escuela, ni enseñanza, llegando a cada niño los materiales escolares necesarios para su aprendizaje, incluyendo el uniforme escolar, esto es un gran logro de nuestra revolución.
La protección de la niñez en Cuba es prioridad del Estado dirigida a promover su máximo bienestar y desarrollo, proscribiendo la discriminación racial, social por razón de sexo o religión, además de que lo sanciona la ley cuando se violan, gozando todos los ciudadanos de iguales derechos y sujetos a iguales deberes, educándolos desde la más temprana edad en el principio de igualdad de los hombres ante la vida.
La sociedad cubana es participativa en esencia, los niños desde sus primeros años de vida se inician en el aprendizaje del ejercicio de la democracia y la expresión, incorporándose voluntariamente a las organizaciones pioneriles y estudiantiles, los niños son respetados en su opinión, posibilitando la emisión de criterios en las diversas actividades que realizan, incluidos en los programas de educación, desde la escuela se educa en el ejercicio de los derechos ciudadanos, asumiendo las responsabilidades con un profundo sentimiento de pertenencia.
El Estado Cubano cumple a cabalidad con la Convención de los Derechos del Niño y la Niña, es ejemplo a seguir en los derechos que refleja por todo los pueblos del mundo, además de que es capaz de llevarlo a los más necesitados y de hecho lo está haciendo con la medicina y la educación en piases de Centro América, América Latina y otros que reclaman la prestación de estos derechos tan importantes para la vida y el desarrollo sociocultural de la niñez y la adolescencia.
No obstante, esta voluntad política concreta en ocasiones, no ha podido impedir que existan familias en las que niñas y niños tengan algunos de sus derechos en riesgo, en estos casos todavía no es efectiva la atención pedagógica escolar y el trabajo que realizan los diferentes organismos, organizaciones, órganos e instituciones que conforman el sistema de atención educativa– preventiva a la niñez.
En Cuba existen las condiciones necesarias para la detención temprana de aquellos niños y niñas que tengan algunos derechos en riesgo, para ellos se diseñan acciones integradas que permitan la socialización de las caracterizaciones y diagnósticos sobre las familias en desventaja social y otros problemas que les afectan el sano desarrollo de sus hijos.
El trabajo preventivo–comunitario juega un papel de primer orden en evitación de estas conductas antisociales. La gestión de la prevención es la de actuar, en primer término para eliminar las causas que generan el conflicto o problema social, que es como ir al fondo del mal y en segundo lugar la de encausar el problema para que sus efectos sean los menos dañinos posibles.
La prevención la realizan los organismos y órganos especializados para evitar que personas, incluyendo a los menores sean expuestos al peligro de caer en situaciones desventajosas que afectan su formación ciudadana, al punto de hacerlos proclives al delito.
El mejoramiento de las condiciones de vida, la educación de los menores, el desarrollo integral y armónico de la personalidad de cada miembro de la sociedad y la efectividad de la educación de los niños y adolescentes en el seno familiar y en la escuela es también una forma de prevenir las transgresiones y maltratos físicos y de palabras en los menores.
Cuba, a diferencia de una gran parte de países de este mundo globalizado, que sí violan sus derechos elementales a la vida, la supervivencia y la protección que constantemente son víctimas de las drogas, prostitución, venta de sus órganos, trabaja por defender y preservar el bienestar y los derechos de los niños, y niñas, ya que como dijera nuestro Apóstol José Martí, “para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo”
Esto se materializa en cada uno de los planes integrales que lleva a cabo en estos momentos la Revolución en materia de Educación.
Podemos teorizar sobre la violencia intrafamiliar leyendo alguna literatura sobre el tema o colocándonos como simples observadores; sin embargo, quien tiene la pretensión de adentrarse en ese mundo oculto de las personas deberá acercarse a ellas de manera que ello no signifique quebrar su privacidad.
Se seleccionaron como métodos de investigación la revisión de documentos entre los que se encuentran 60 denuncias formuladas durante los años 2004 y 2005 que se encontraban en el Tribunal Municipal Popular y la Estación de la Policía Nacional Revolucionaria del municipio Bartolomé Masó Márquez y de 23 Pliegos Acusatorios existentes en la Fiscalia Municipal del mismo municipio, así como la consistente en aplicación de encuestas que a manera de introducción se interesó por la escolaridad, sexo y vinculación laboral del grupo seleccionado e informamos el respeto al anonimato. Las personas encuestadas pertenecen a distintos sectores de la población, algunas fueron de la esfera jurídica, trabajadores y estudiantes de la Sede Universitaria de nuestro territorio, vecinos de la zona de residencia, victimas y victimarios de los delitos de Amenazas y Lesiones; ascendiendo a un total de 123 personas, para favorecer la determinación de porcientos y tener un marco más amplio de valoración. La encuesta está dividida en seis aspectos que a su vez están subdivididos (ver ANEXO I). El primer aspecto está encaminado a precisar si el encuestado ha sido maltratado, quien fue el maltratante, con qué frecuencia sucedió o sucede, en qué etapa de su vida y las caracterizaciones de esos maltratos; mientras que el segundo tiene el propósito inverso, ya que el mismo individuo debió reflejar si ha sido maltratante. Tercer y cuarto punto son indicadores del resultado emocional o huella que dejó en el sujeto activo o pasivo los actos violentos provocados o sufridos, respectivamente. El quinto y sexto asunto son preguntas más generales y que pueden contener respuestas muy personales y también fuera de ese ámbito, así se trata de determinar qué problemática incide en la ocurrencia de los maltratos entre familiares, si este fenómeno es causa de conductas delictivas y muy importantes, la opinión de cada uno acerca del tema en estudio.
Cuando se hizo el análisis final de los resultados de la encuesta aplicada, es increíble el panorama que se puede describir a través de números y experiencias contadas por otros. El nivel de escolaridad de estas personas es diverso, 10 correspondió a primaria incompleta, ninguno a primaria completa, 11 cursan estudios de secundaria, 62 el preuniversitario o tecnológico, 34 universitarios, 3 sin instrucción y 3 no definieron este aspecto. La cantidad de 78 es del sexo femenino y 45 del sexo masculino y por otra parte, 116 tienen vínculo laboral y 7 están desvinculados. Estos datos guardan relación con lo que se vislumbró después: respuestas versátiles, interesantes, tristes y hasta contradictorias.
Contestaron afirmativamente que habían sido maltratados 101 y sólo 22 dejaron escrito que no. En cuanto a los familiares maltratantes el número de 21 correspondió a las madres, 20 a los padres, 11 a los hermanos, 6 hijos, 55 cónyuges y 10 a otros que muchos no definieron y cuando se hizo señalaron al padrastro y tío. En las diferentes etapas de la vida de los individuos, se constata que recibieron atropellos en el entorno familiar 25 en la niñez, 24 en la adolescencia y 45 (el número más alto) en la adultez; así como, el nivel de frecuencia de las violencias se comportó de la manera siguiente: 12 precisaron que casi nunca acaeció, 38 a veces, 18 reiteradamente y 3 siempre. Los maltratos más utilizados también se indicaron y así se ve que, 66 son de palabras, 22 de obra, 15 psicológicas, 8 silencios prolongados, 17 falta de comunicación, 3 sexuales, 5 económicas, 8 educativas y señalaron otros sin especificar.
En la parte destinada a confesar sobre posición de maltratante, 98 plantearon que si, 21 que no y 4 se quedaron sin decir algo al respecto. Los familiares destinatarios de esos maltratos son los mismos que ya referimos, pero con cambios en los números: 17 corresponden a la madre, 9 al padre, 16 hermanos, 18 hijos, 55 cónyuges y 19 señalaron otros pero muy pocos precisaron cuáles (tío y padrastro). La frecuencia se comportó de la manera siguiente: 25 casi nunca, 63 a veces, 9 reiteradamente y 2 siempre. En relación con el tipo de actos violentos asumidos 66 refirieron el de palabras, 14 de obra, 6 psicológicas, 18 silencios, 20 la falta de comunicación, 2 sexuales, 5 económicas y 1 sin definir en otros.
Al precisar si ha marcado la personalidad del encuestado la violencia sufrida, 24 dijeron por escrito que si, 36 no, 15 aclararon que algo y 7 bastante; mientras que desde el punto afectivo se sintieron así: 1 bien, 54 mal, 12 no interesa, 7 lo olvida, 22 no lo olvida y 1 otros especificando odio. En el primer inciso de esta parte, no respondieron 5 del grupo y al segundo 1, siendo las respuestas brindadas la manera de determinar la sinceridad de lo expuesto en primer aspecto del cuestionario.
En el cuarto punto interrogamos sobre los sentimientos de los que son sujetos activos de la violencia y 1 dijo estar bien como maltratante y resultó ser el mismo que igual respuesta brindó anteriormente, 67 respondieron haberse sentido mal, 10 no le interesa, 5 lo ven normal y pasajero, 7 lo olvidan, 13 no lo olvidan, 20 se disculpan, 26 tratan de evitarlo y 1 indicó otros para precisar con desconfianza y odio esas escenas vividas.
El aspecto siguiente, importante para hacer valoraciones de situaciones que engendran o multiplican violencia intrafamiliar, se comportó de esta forma: 64 plantearon que la causa es ingestión de bebidas alcohólicas, 30 el desamor, 21 conflictos laborales, 23 problemas económicos, 17 problemas sociales, 16 haber sido maltratado, 12 enfermedad mental, 53 conflictos familiares y 3 marcaron otros y apareció desconfianza. De los encuestados 12 no respondieron. Es fácil determinar que a pesar de carencias materiales, lo espiritual sigue moviendo al mundo y esto se constató en esas respuestas. Las cuestiones de índoles afectivas y subjetivas son las que golpean con más fuerza a los humanos y a pesar de ser más sencillas de resolver se complican y su extinción arrastra a muchos.
En la última parte de la encuesta -la más general- 27 afirmaron que el maltrato de familiares inciden en conductas delictivas, 27 lo hicieron en sentido negativo, 28 manifestaron a veces y 10 casi siempre. La suma de 113 encuestados dejaron claro que sin violencia intrafamiliar seríamos mejores seres humanos, 6 apuntaron que no, 1 refirió que no le interesa ese particular y 3 con criterio excéptico marcaron puede ser.
Al hacer análisis del resultado de las encuestas y revisiones realizadas pudimos concluir que existe conciencia de lo que significa la violencia intrafamiliar e incluso gran disposición al reconocimiento de lo negativo de ese fenómeno, observando que se activó mecanismo de autocrítica y por ende, gran receptividad. Encontramos que se repiten actos cual si fueran adaptaciones y de manera recíproca a los antecedentes; esto es, si la madre fue violenta con el hijo en consecuencia el hijo se transforma en el maltratante de la madre y a su vez, de los propios hijos de aquel y si el sujeto pasivo es del género masculino se comporta agresivo o muy dependiente con el cónyuge. Todo se encierra en círculo vicioso y tanto es así que, muchos de los que dicen no haber sido maltratados a manera de contradicción refirieron con posterioridad que tal situación ha marcado su personalidad ó que se sintió mal cuando esto sucedió, con números ilustramos que la cantidad de 12 está en esa posición, por lo que deberá restarse del 28 que representó la negación a la primera pregunta del primer punto de la encuesta y hasta coinciden las personas que se definen como violentos no maltratados con lo anterior, pues de 15 casos, 11 coinciden con aquellos 12. Igual sucede con los victimarios, ya que 5 argumentaron un no incompatible con otras impresiones y de ellos 22 tienen relación con víctimas que no han ripostado de igual manera. De la totalidad de individuos participantes en este estudio solamente 12 marcaron no haber estado involucrados de ninguna manera en hechos de este tipo, pero 2 son aquellos objetados.
Aparecieron muchas frases que ilustran el significado horrendo de la violencia intrafamiliar. En la vida tanto las experiencias buenas como malas son válidas; las buenas se ejecutan y las malas se frenan. Es compromiso alertar sobre ello exponiendo ese mundo oculto y oscuro que me confesaron para no quedar indiferente; la mejor manera es trasmitir algunos sentimientos de esas personas:
•	"PERDIDA, TUVE QUE VOLVERME A ENCONTRAR”
•	"ABANDONO"
•	"ANSIEDAD"
•	"DESPRECIO"
•	"QUERER MORIR Y VER MORIR"
•	"INCOMPRENSION"
•	"RENCOR"
•	"FALTA DE ARMONIA"
•	"ABUSO DE PODER"
•	"TRAICION"
•	"DESENCANTO"
•	"OFENSAS"
•	"LESIONES CON MACHETE"
•	"GOLPES CON BRUTALIDAD AL NIÑO"
•	"QUEBRANTO A MORAL, PRESTIGIO Y RECONOCIMIENTO SOCIAL"
•	"DESCONFIANZA"
•	"INQUIETUD"
•	"ODIO"
•	"LASTIMA"
•	"DIVORCIO, ALEJARSE DE SERES QUERIDOS"
•	"SEXO DESAGRADABLE"
•	"ACABA CON LA FAMILIA"
Nuestra alerta tiene que ver con todas esas agonías, conocidas o desconocidas o inimaginables.
Hay que romper la guía que encausa la aparición de seres tristes y violentos y para ello hay que hablar claramente y sin titubeos. En la actualidad, el maltrato más frecuente es el psicológico y eso se refleja en los resultados de las encuestas. Casi todos apuntan que las agresiones de palabras, los silencios prolongados, la falta de comunicación y otros con estas características han sido las más utilizadas y que marcan su personalidad. Eso explica por qué estas formas son las que mayor secuela deja en las personas. Tales problemas no se quedan puertas adentro, aunque no se sepa lo que allí sucedió si vemos proyecciones de ese tipo que empañan la armonía en otras esferas de la vida social y ponen en riesgo valores o el rescate de los perdidos.
Este trabajo no ha podido abordar la dimensión del fenómeno en estudio. En el ámbito internacional y nacional no se descansa en la lucha por erradicar la violencia intrafamiliar. También debe significar compromiso individual.
En nuestro país existen varios proyectos con la misión de erradicar patrones violentos y los instrumentos jurídicos así lo muestran. No obstante, el velo de la Ley no cubre toda la gama de conflictos que con mayor frecuencia aparecen y quieren imponerse.
En apretada síntesis abordamos la problemática de los menores como víctimas de malos tratos familiares, reconociendo que en nuestro país estas conductas están presentes en hogares y familias cubanas.
La violencia física no es la más frecuente, esta es superada por la psicológica, insultos, gritos, humillaciones, ofensas y burlas, también son formas de agresión, se suma a ello el privar al menor de estudiar o decidir por él las actividades sociales en que ha de involucrarse. Gran cantidad de adolescentes se lamentan de que sus padres leen sus cartas, toman sus objetos, es decir, no respetan la individualidad de los hijos, por pensar que ser sus progenitores les da el derecho de interferir en sus asuntos, estando totalmente equivocados pues estos tienen determinados derechos que pueden decidir por mismo y además de exigir que se les respeten.
Por suerte en nuestro país la práctica del maltrato a la mujer, los niños y adolescentes es rechazada por toda la sociedad, aunque como ya hemos aceptado haya quienes la realizan violando todas las regulaciones establecidas.
Es importante que estos temas de la violencia doméstica e intrafamiliar también se trabajen en nuestros centros educacionales, ya que esta manifestación se adquiere en la cotidianeidad y no nace con los individuos. Sus causas pueden ser varias, la familia, los educadores, la personalidad, los medios de comunicación, el contexto, en fin, un conjunto de factores demasiados heterogéneos.
También el consumo del alcohol y de las drogas estimula la agresividad, así también puede incluirse la adicción a las imágenes televisivas violentas, contra todas estas manifestaciones nocivas a la familia se lleva a cabo una gran campaña en nuestro país a través de los diferentes medios de difusión masiva y televisiva y también de las autoridades e instituciones judiciales competentes.
Consideramos que el aprendizaje y el nivel cultural desempeñan un papel fundamental en la conducta agresiva o violenta de las personas, los seres humanos y hasta los animales pueden aprender a evitar estas agresiones ante hechos que originan una respuesta hostil y pueden de formar paralela actuar de esta manera frente a situaciones que no provocan violencia.
El estado cubano viene haciendo un esfuerzo por la superación integral de los niños, niñas, adolescentes y pueblo en general, dando la posibilidad de superación a todos por igual, a pesar de la crítica situación de bloqueo que Cuba ha sufrido por más de cuarenta años. Dentro de sus planes actuales incluye la Municipalización de la Universidad, el programa de veinte niños por aula, los programas audio visual en nivel primario y secundario, Universidad para todos, entre otros, todo lo que redunda en bienestar de vida para los miembros de la sociedad y elevación de su nivel socio-cultural desde las edades más tempranas y con ello se está ayudando a eliminar estas conductas de violencia o malos tratos familiares.
De las conclusiones de la investigación se dieron algunas consideraciones que a nuestro entender puedan recomendarse en aras de continuar tomando medidas en nuestro país sobre este fenómeno de la violencia a los menores derivado de sus malos tratos familiares y de estos como víctima dentro del proceso penal.
Que la Comisión de Prevención y Atención Social desde su papel de prevención victimológica atienda priorizadamente estos casos de maltratos familiares y violencia doméstica con tratamiento y seguimiento desde la comunidad.
Que a través del Ministerio de Educación se insertan los temas de violencia doméstica e intrafamiliar utilizando como métodos para su impartición las Conferencias, Círculos de Estudios, Círculos de Interés, etc.
Que la Federación de Mujeres Cubanas a través de La Casa de Orientación a la Mujer como organización de masas aglutinadora de la mayor parte de las féminas cubanas haga trabajo profiláctico con la comunidad donde se aborden estos temas, incluyendo los de alcoholismo y de drogas.
Que a través de los medios de difusión televisivos y masivos se aborden por especialistas los temas de violencia doméstica y sus consecuencias en la sociedad y la familia.
-	Canovas Fabelo, Lesbia. Los niños y sus derechos para la vida. La Habana. Editorial Pueblo y Educación, (s.a) – 160 p.
-	Convención sobre los Derechos del niño. UNICEF – CDHF. La Habana, (s.n) , (s.a) – 18p.
-	Directrices de las Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia juvenil. Directrices de RIAD. La Habana. (s.n) , (s.a) –45p.
-	García Méndez, Emilio, infancia, Ley y Democracia en –América Latina. Buenos Aires Editorial Temis, 1999 – 304p.
-	Los Derechos del Niño en América Latina. Lima. Editorial Celadec, 1980 – 26 – 30 p.
-	Viera Hernández, Margarita C. Criminología – La Habana. Editorial Pueblo y Educación, (s.a) – 248 – 249 p.
-	•	Ares Muzio, Patricia: Mi familia es así, Psicología Social, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1990.
-	•	Arroyo Roxana, Facio Alda, Jiménez Rodrigo: Compilación de Instrumentos Internacionales sobre Derechos Humanos de las Mujeres, San José, Instituto Interamericano de Derechos Humanos e ILANUD, 1995.
-	•	Bleger, J: Psicología de la Personalidad, Psicología Social, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1984.
-	•	Buergenthal, Grossman y Nikken: Manual Internacional de Derechos Humanos, Caracas, San José, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, Editora Jurídica Venezolana, 1990.
-	•	Carta de las Naciones Unidas, 1945.
-	•	Colectivo de Autores: Análisis de las investigaciones sobre la familia cubana 1970-1987, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1990.
-	•	Colectivo de Autores: El futuro del Sistema Interamericano de Protección de los derechos Humanos, San José, Costa Rica, 1998.
-	•	Constitución de la República de Cuba, Gaceta oficial, 1992.
-	•	Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, Asamblea General de las Naciones Unidas, Resolución No. 34/180, 1979, en vigor en 1981.
-	•	Convención sobre los Derechos del Niño/a, Asamblea General de Naciones Unidas, Resolución 44/25, 1989, en vigor a partir de 1990.
-	•	Cuarto Informe Periódico, Federación de Mujeres Cubanas, septiembre de 1999.
-	•	Engels Federico: El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Zúbovski bulvar, 21, Moscú, URSS.
-	•	L. Nikitina, B. Nikitín: Educación no tradicional en la familia, Pequeña Biblioteca de Educación en la familia, Editorial Progreso, 1980.
v	Ley No. 62, Código Penal, Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, 1987.
v	•	Ley No.87 (Modificativa del Código Penal), Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, 1999.
v	•	Ley No. 59, Código Civil, Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, 1987.
v	•	Ley No. 7, Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral, Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, 1977.
v	•	Ley No.1289, Código de Familia (Anotado y Concordado), Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, 1975.
v	•	Ley No. 16, Código de la Niñez y de la Juventud, Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, 1978.
v	•	Ley No.5, Ley de Procedimiento Penal (Actualizada), Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, 1977.
v	•	Petrony García, Jorge: La familia humana del mito a la realidad, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1985.
v	Decreto Ley 64/82, Sistema para la Atención a Menores con Trastornos de Conducta.
v	Decreto Ley 76/84, Creación de Hogares de Menores y Círculos Infantiles.
v	Decreto Ley 95/87, de las Comisiones de Prevención y Atención Social.
USTED AYUDARA A COMPRENDER Y RESOLVER CONFLICTOS HUMANOS. SEA SINCERO EN SUS RESPUESTAS; NOSOTROS DISCRETOS. CUENTE SU VERDAD Y ALIVIARA EN ALGO SUS PENAS.
Nivel cultural: ___________________ Sexo: ____F ____M Trabaja: _____sí _____no
EN SU ENTORNO FAMILIAR:
A.- ¿Han sido agresivos con usted? B.- Defina qué familiar ha sido
agresivo con usted:
_______si ______no ____madre ____padre ____hermano(s)
____hijos _____cónyuge _____otros
C.- ¿En qué etapa de su vida?
_____niñez _____adolescencia _____adultez
D.- ¿Con qué frecuencia ha sucedido?
_____casi nunca _____a veces _____reiteradamente _____siempre
E.- Agresiones utilizadas:
_____de palabra _____de obra ______psicológicas ______silencios
_____falta de comunicación ______sexuales ______económicas
_____educativas ______otras
- Defina otras y algunas situaciones específicas que recuerde, la impresión y huella
que dejó en usted: ______________________________________________________________
(II). -
A.- ¿Usted ha sido agresivo(a)? B.- ¿Con cuál familiar ha sido agresivo?
______si ______no _____madre _____padre _____hermanos
_____hijos ______cónyuge _____otros
C.- Defina frecuencia:
_____casi nunca ______a veces _____reiteradamente ______siempre
D.- Agresiones utilizadas:
________de palabra ______de obra _______psicológicas ______silencios
________falta de comunicación ______sexuales _______económicas
________educativas ______otras
- Defina otros y algunas situaciones específicas que recuerde, impresión y huella
que dejó en usted: ____________________________________________________________
(III).-
A.- ¿Ha marcado su personalidad la violencia intrafamiliar que ha sufrido?
_____si _____no _____algo _____bastante
B.- Cuando han sido violentos con usted, cómo se ha sentido:
_____bien _____mal _____no interesa _____lo olvida
_____no lo olvida ______otros
que dejó en usted: ___________________________________________________________
(IV).-
A.- Cuando usted ha sido violento con otros (familiares), cómo se ha sentido:
_____bien _____mal _____no interesa _____lo ve como algo normal y pasajero
_____lo olvida ______no lo olvida ______se disculpa
_____trata de evitarlo _______otros
- Defina otros y algunas situaciones que recuerde, la impresión y huella que dejó en
usted: __________________________________________________________________________
(V).-
A.- Para usted la violencia intrafamiliar sufrida, provocada o conocida, ha estado
______ingestión de bebidas alcohólicas _____desamor ______conflictos laborales
______problemas económicos ______problemas sociales
______haber sido maltratado _____enfermedad mental
______conflictos familiares ______otros
- Defina otros: ____________________________________________________________________
(VI).-
A.- ¿La violencia intrafamiliar incide en conductas delictivas?
______si _____no ______a veces _____casi siempre
B.- ¿Piensa usted que sin violencia intrafamiliar seríamos mejores seres humanos?
______si ______no ______no le interesa ese particular ______puede ser
SEDE UNIVERSITARIA BARTOLOME MASO MARQUEZ.
TESIS EN OPCIÓN AL DIPLOMADO DE TRABAJO PREVENTIVO
Bartolomé Masó Márquez, Marzo 17 del año 2006.
“ Año de la Revolución Energética en Cuba”
Lic. José Antonio Moreno Castellano.
Prof. Auxiliar Sede Universitaria Bartolomé Masó Márquez
Fiscal Jefe Municipal Bartolomé Masó.
Prof. Inst. Mailin Espinosa Corrales
Jefa de carrera de Derecho
Sede Universitaria Municipal Bartolomé Masó Márquez
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References: resolución 
 Artículo 53
 artículo 39
 artículo 51
 Resolución 
 Resolución