Source: https://www.slideshare.net/carceru/eva-pern-en-espaa-enrique-f-widmann-miguel-3ra-edicin2014
Timestamp: 2017-08-22 13:02:20+00:00

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Argentina le brindó asistencia material y también apoyó a España ante Estados manifiestamente hostiles, ante la ONU.
Con éste marco, ell 6 de junio de 1947, decolaba la aeronave que llevaba a España a doña María Eva Duarte de Perón, viaje con el que la Nación Argentina daba prueba indudable de su reconocimiento a España.
1. EVA PERÓN EN ESPAÑA Enrique F. Widmann-Miguel Buenos Aires, 2014
2. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~1111 ENRIQUE F. WIDMANN-MIGUEL EVA PERÓN EN ESPAÑA JUNIO DE 1947 En la portada María Eva Duarte de Perón luce la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica que le fuera entregada por el Generalísimo Franco en el Palacio de Oriente (Madrid) el 9 de junio de 1947.
3. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~2222 ÍNDICE Índice 2 Índice de imágenes 7 Antecedentes 12 Embajador José María de Areilza y Fernández Rodas, conde de Motrico 18 Don Alfonso Merry del Val y Alzóla 21 Agustín de Foxá Torroba 22 Junio de 1947. El viaje 24 La comitiva 30 Comienza el viaje. Viernes 6 de junio de 1947 31 Sábado 7 de junio de 1947 31 Sábado 7. Villa Cisneros (África occidental española) 34 Domingo 8. Las Palmas de Gran Canaria 36 Domingo 8. Madrid 41 Madrid. Palabras de María Eva Perón al pueblo de España 53 Lunes 9. Imposición de la Gran Cruz de Isabel la Católica 55 Lunes 9. Discursos de Franco y de María Eva Duarte de Perón 59 Martes 10. Mercado Nacional de la Artesanía 72 Martes 10.El Escorial 75 Martes 10. Mensaje por radio para el pueblo argentino 80 Martes 10. Mensaje al pueblo argentino del Generalísimo Franco 84 Martes 10. Homenaje de las provincias en la Plaza Mayor de Madrid 88 Martes 10. Notas del viaje 95 Miércoles 11. En tierras castellanas. Ávila 99 Miércoles 11. Medina del Campo (Valladolid) 103 Miércoles 11. Segovia 109 Miércoles 11. La Granja de San Ildefonso 111 Jueves 12. Madrid. Exposición de Arte Decorativo 112 Jueves 12. Recepciones en El Pardo 116 Jueves 12. Tarde de toros en Las Ventas 117 Jueves 12- Cena de gala en el Ayuntamiento de Madrid 124
4. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~3333 El viaje en la prensa portuguesa. Repercusión en la prensa argentina 126 Viernes 13. María Eva Duarte de Perón visita Toledo 128 Viernes 13. En el Alcázar de Toledo 135 Viernes 13. Visita al Hogar ‘Ciudad Universitaria’.Madrid 138 Viernes 13. Sábado 14.Fiesta en los jardines del Retiro 139 Viernes 13. Obsequio menorquín para la señora de Perón 141 Viernes 13. Trigo argentino en barcos argentinos para Cataluña 141 Viernes 13. Nota del Magazine World Report 145 Sábado 14. Visita a la Ciudad Universitaria 147 Sábado 14. Museo del Prado 151 Sábado 14. Recepción en la embajada de la República Argentina 152 Sábado 14. Visita al Instituto Nacional de Previsión 153 Sábado 14. En la Escuela de Capacitación Social de Trabajadores 154 Sábado 14. En el grupo de viviendas “Virgen del Pilar” 155 Sábado 14. En la Institución sindical “Virgen de la Paloma” 156 -Intervención del Jefe del Estado 159 -Habla María Eva Duarte de Perón 165 Sábado 14. Mensaje de la Primera Dama argentina a las mujeres españolas 170 Sábado 14. Comida de gala ofrecida por la señora de Perón al Jefe del Estado 176 Domingo 15. Despedidas en Madrid y partida hacia Granada 178 Domingo 15. Granada 183 Lunes 16. Tedeum en la Catedral de Granada 190 Lunes 16. Granada: Fábrica Nacional de Pólvora y Explosivos 193 Lunes 16. Sevilla 197 Lunes 16. En el Ayuntamiento de Sevilla 202 Lunes 16. Cena en el Palacio Mudéjar 204 Martes 17. Solemne salve en la Catedral 207 Martes 17. Visita a Nuestra Señora de la Esperanza de la Macarena 208 Martes 17. Visita a la Fábrica de Tabacos y a la finca Torre Pavadel 212 Martes 17. Cena en la Capitanía General 220 Martes 17. Anécdotas y repercusiones del viaje 221 Miércoles 18. Descanso matinal. Por la tarde, Huelva 224 Miércoles 18. Eva Perón llega a Huelva 226
5. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~4444 Miércoles 18. Notas del día 232 Jueves 19. Despedida de Sevilla 233 Jueves 19 de junio. Arribo a Galicia 234 Jueves 19. Entronización en la Catedral de la imagen Virgen de Luján. Imposición de la Medalla de Hermana Mayor de la Archicofradía del Apóstol 241 Jueves 19. Actividades en la tarde santiaguesa 245 Jueves 19. Crónica de Laureano Domínguez Cao-Cordido 247 Jueves 19. Hacia Pontevedra y Vigo 249 Viernes 20 de junio. Escuela Naval Militar de Marín 251 Viernes 20. Gran concentración sindical en la ría de Vigo 257 Viernes 20. Bautismo en Madrid. Eva Duarte de Perón, madrina 261 Viernes 20. Discurso de alcalde de Zaragoza 262 Viernes 20. Intervención del Comandante profesor de la Academia General Militar D. José Artero Soteras 265 Viernes 20 de junio. Preparativos en Barcelona 267 Viernes 20 de junio. El viaje repercute en Buenos Aires 269 Sábado 21. Eva Perón se despide de Galicia 270 Sábado 21. En Aragón 272 Sábado 21. Banquete en la Lonja de Zaragoza 281 Sábado 21. Habla el gobernador Civil de Barcelona 284 Sábado 21. Arriban a Barcelona altos cargos y personalidades 285 Sábado 21. Alocución del alcalde transmitida por radio 288 Sábado 21. Llegan a Barcelona la esposa e hija de Franco 289 Domingo 22. La prensa española 291 - “Una mujer en su tiempo” de César González Ruano 291 - “La Vanguardia Española”. Bienvenida a María Eva Duarte de Perón 293 - “Cantos argentinos de vida y esperanza. La espiga y la espada” de Eugenio Montes Domínguez 295 Domingo 22. Despedida de Zaragoza. Vuelo a Barcelona 300 Domingo 22. Barcelona 304 Domingo 22. Eva Perón llega al aeropuerto de Barcelona 311 Domingo 22. Recibimiento en la Ciudad Condal 315 Domingo 22. En la Catedral de Barcelona 318
6. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~5555 Domingo 22. Llega Evita a la Catedral de Barcelona 323 El Palacio Real de Pedralbes 329 Domingo 22. Cena de Gala en el Ayuntamiento 330 Lunes 23 de junio. Madrugada. Alocución del barón de Terrades. Obsequios 336 Lunes 23. Teatro en la madrugada, en los Jardines de Montjuïc 339 Lunes 23. Repercusiones de la visita en Roma 342 Lunes 23. El Gobierno se constituye en Barcelona 344 Lunes 23. Almuerzo en el buque argentino “Hornero” 345 Lunes 23. Homenajes y presentes 346 Lunes 23. Homenaje de los productores en el Palacio Nacional de Montjuïc 348 Marinos mercantes argentinos cantan el himno nacional de su país 353 Palabras del obrero metalúrgico Francisco Renter Moncunill 353 Habla el ministro de Trabajo José Antonio Girón de Velasco 354 Palabras de María Eva Duarte de Perón 361 Habla el general Perón, a través de Radio Nacional de España 365 Lunes 23. Visita a la Feria Internacional de Muestras de Barcelona 371 Lunes 23 de junio. Noche de San Juan en la Ciudad Condal 373 Martes 24. Prensa española 381 - “La españolidad de la pampa”, artículo de D. Eugenio Montes Domínguez 381 -“Sentir y conciencia del homenaje” en ‘La Vanguardia Española’ 384 -“Reivindicación espiritual” en ‘La Vanguardia Española’ 386 Martes 24. Francisco Franco Bahamonde llega a Barcelona 388 Martes 24. Actividades 393 Martes 24. Cena de gala en la Diputación Provincial 395 Festival en la Plaza de San Jaime 402 Miércoles 25. Mañana en el Palacio de Pedralbes 405 Miércoles 25. Visita al Monasterio de Montserrat 406 Jueves 26. Adiós a España 413 Jueves 26. Mensaje de despedida 415 Jueves 26. Las horas previas a la partida 418 Jueves 26. En el aeropuerto 424 -Autoridades y personalidades presentes 427 -La despedida 430
7. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~6666 Traslado de los restos de los padres del general D. José de San Martín 434 Salvando una vida 436 Las aeronaves del viaje 439 -Douglas Skymaster DC-4-1009, matrícula EC-ACE 439 -Douglas DC-4 (C54A-5-DO), nro. de serie 107447 (c/n 7466/DO74), LV-ABP 439 Bibliografía y documentación 442
8. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~7777 ÍNDICE DE IMÁGENES En el recuerdo y la memoria de Madrid: Parque de María Eva Duarte de Perón. Frente a la Plaza de Manuel Becerra (Calles de Alcalá y de Francisco Silvela), en uno de los extremos del barrio de la Guindalera, distrito de Salamanca (cerca de la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas) 11 El embajador de España D. José María de Areilza y Fernández Rodas, con María Eva Duarte de Perón y el general Juan Domingo Perón 20 Agustín de Foxá Torroba, conde de Foxá y marqués de Armendáriz 22 Fernando Rein Loring, piloto malagueño, comandante del Douglas Skymaster DC-4-1009, matrícula EC-ACE, de Iberia, que llevara a Evita a España 24 Douglas Skymaster DC-4-1009, matrícula EC-ACE, de Iberia, en el que Evita viajara a España 32 Evita y el ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo Álvarez. Arribo a Barajas (Madrid), 8 de junio de 1947 47 A su llegada, en el aeropuerto de Barajas, Evita saluda a Franco, ante la mirada de su esposa, Carmen Polo y la hija de ambos, Carmen Franco Polo 49 Multitudinaria concentración en la madrileña Plaza de Oriente-9 de junio de 1947 55 El 9 de junio, el pueblo español da la bienvenida a Evita, vivando a la Argentina 56 Decreto de 1 de abril de 1947, concediendo la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica a Da. María Eva Duarte de Perón, firmado por el Jefe del Estado general Francisco Franco Bahamonde y refrendado por el ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo 57 Discurso del Generalísimo Franco. Palacio de Oriente, 9 de junio de 1947 58 El Generalísimo Franco impone la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica a Eva Perón 58 Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (Anverso y reverso) 67 Eva Perón lee su discurso, tras la imposición de la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica 68 Eva Perón y el general Franco en uno de los balcones del Palacio, ante la multitud reunida en la Plaza de Oriente 68
9. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~8888 Eva Perón, Franco y señora en un balcón del Palacio de Oriente 69 Eva Perón saluda al pueblo español desde un balcón del Palacio de Oriente 69 María Eva Duarte de Perón, en compañía del Generalísimo Franco y su esposa, siendo homenajeada en la Plaza Mayor de Madrid 88 Ofrendas de las cincuenta provincias de España a doña María Eva Duarte de Perón, en la madrileña Plaza Mayor 90 Aviso de la FAMA, publicado en la prensa española el 10 de junio de 1947 97 María Eva Duarte de Perón y Carmen Polo de Franco. Ávila, 11 de junio de 1947 102 Castillo de La Mota, en Medina del Campo (Valladolid) 106 Eva Perón, Carmen Polo de Franco y Pilar Primo de Rivera (derecha) en la Escuela Central de Mandos de la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS) 106 Carmen Polo de Franco y María Eva Duarte de Perón en la visita al castillo de La Mota (Medina del Campo /Valladolid, 11 de junio de 1947) 108 Eva Perón y el Generalísimo Franco en el palco presidencial de la plaza de toros Monumental de Las Ventas 118 Eva Perón y Francisco Franco Bahamonde. Palco presidencial de la plaza de toros de Las Ventas 120 Raúl Acha Sanz "Rovira". Media verónica en la lidia, en honor de María Eva Duarte de Perón (Las Ventas, 12 de junio de 1947) 122 Franco y Eva Perón con los protagonistas de la lidia, tras el espectáculo celebrado en la plaza de toros de Las Ventas 122 María Eva Duarte de Perón (Las Ventas, 12 de junio de 1947) 123 Eva Perón y Carmen Polo de Franco en las calles de Toledo 129 Entusiasmo popular en Toledo durante la visita de Eva Perón 130 María Eva Duarte de Perón saluda a los defensores del Alcázar de Toledo 135 María Eva Duarte de Perón firmando autógrafos en el Alcázar de Toledo 137 Eva Perón visita la Ciudad Universitaria. Llegando a la Facultad de Filosofía y Letras 147 Institución sindical “Virgen de la Paloma” (1947) 157
10. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~9999 Multitudinaria recepción de los obreros españoles en la Institución Sindical “Virgen de la Paloma” 158 Habla el Generalísimo Franco en la Institución Sindical “Virgen de la Paloma” 160 Eva Perón se dirige a los trabajadores españoles en la Institución Sindical “Virgen de la Paloma” 166 Eva Perón concluyendo su discurso en la Institución Sindical “Virgen de la Paloma” 167 Carmen Franco Polo (hija del Generalísimo) su madre, Carmen Polo de Franco y María Eva Duarte de Perón, escuchando misa 170 María Eva Duarte de Perón y Francisco Franco 176 María Eva Duarte de Perón se despide de Madrid (15 de junio de 1947) 181 La Alhambra desde el Mirador de San Nicolás (barrio del Albaicín, Granada): Torre de Comares (izquierda, edificio alto, cuadrangular); el campanario de la Iglesia de Santa María de la Alhambra (por detrás); el Mexuar; las torres de Machuca y de Mohamed; mas separada, la torre del cubo; el Palacio de Carlos V (edificio grande, por detrás) y la torre de las Armas (a la derecha) hacia la Alcazaba 188 La Alhambra (Granada) Al fondo, la Sierra Nevada 189 La Catedral de Granada 192 Pista de la Base Aérea de La Tablada (Sevilla) 199 Hotel Alfonso XIII, Sevilla 202 Sevilla: Pabellón Mudéjar 206 Eva Perón ante la imagen de María Santísima de la Esperanza Macarena 210 Sevilla.Evita saluda a los sevillanos al salir de la Iglesia de San Gil 211 Eva Perón entrega títulos de propiedad a campesinos de Torre Pavadel, en Sevilla 218 Punta del Sebo (Huelva). Monumento a la Fe Descubridora 229 Vigo: Palacio municipal de Castrelos 252 María Eva Duarte de Perón llega a Zaragoza 274 Eva Perón revistando las tropas formadas en su honor en Zaragoza 275 María Eva Duarte de Perón en la Santa Capilla de la Basílica del Pilar 279
11. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~10101010 Eva Perón ante la imagen de la Virgen del Pilar, en su Basílica 280 Zaragoza: María Eva Duarte de Perón llegando a la cena de gala en la Lonja 280 La Lonja de Zaragoza: cena de gala, rodeando un jardín artificial de hortensias 282 Catedral de Santa Eulalia y la Santa Cruz (Barcelona) 320 Palacio de Pedralbes (Les Corts, Barcelona) 329 Cena de Gala en el Ayuntamiento de Barcelona. En primer plano, (izq. a der.): Ministro del Aire D. Eduardo González Gallarza; María Eva Duarte de Perón; barón de Terrades, alcalde de Barcelona; Carmen Polo de Franco 333 Eva Duarte de Perón y Carmen Polo, en los Jardines de Montjuïc, durante la representación de 'Sueño de una noche de verano' 340 María Eva Duarte de Perón, Carmen Polo de Franco y el barón de Terrades, alcalde de Barcelona 351 Homenaje de los productores barceloneses en el Palacio de Montjuïc 356 El conde Godó y María Eva Duarte de Perón, en el Real Club de Tenis Barcelona, la noche de San Juan 377 Monasterio benedictino de Montserrat 408 El alcalde de Barcelona despide a Eva Perón en la Plaza de España 423 Desde la portezuela del avión argentino DC-4 LV-ABP de la FAMA, María Eva Duarte de Perón se despide de España, en el aeropuerto de El Prat (Barcelona) 432
12. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~11111111 En el recuerdo y la memoria de Madrid. El autor, en el parque de María Eva Duarte de Perón. Frente a la Plaza de Manuel Becerra (Calles de Alcalá y de Francisco Silvela), en uno de los extremos del barrio Guindalera, en el distrito Salamanca (cerca de la plaza de toros Monumental de Las Ventas). © 2014, Enrique F. Widmann-Miguel “Eva Perón en España” (3ra. edición digital IberInfo - Buenos Aires-Argentina) es una obra registrada a los fines de la ley argentina 11.723. Se ha hecho el depósito de la misma ante la correspondiente Dirección Nacional del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación Argentina. Se autoriza la obtención de una copia impresa por usuario. PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN EN TIRADAS MASIVAS Los interesados en hacerlo deberán ponerse en contacto con el autor vía correo electrónico: correo@iberinfo.com.ar - iberinfonoticias@gmail.com o iberinfo@yahoo.es
13. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~12121212 Eva Perón en España Antecedentes Al final de la segunda guerra mundial, España quedaba aislada del mundo y excluida de los foros internacionales. En ese marco, la República Argentina fue excepción, brindándole entonces pleno apoyo. Cuando España fuera condenada por las Naciones Unidas, excluida del Plan Marshall y aislada por los países occidentales, sólo la Nación Argentina enfrentó la resolución de la ONU adoptando un acuerdo para la venta de cereales y alimentos a crédito (octubre de 1946); nombrando un embajador, en enero de 1947 y, finalmente, enviando a la esposa del Jefe de Estado, Juan Domingo Perón, en visita oficial a España, dando así una prueba indudable del reconocimiento del Estado sudamericano al Gobierno español. Por decreto de 30 de septiembre de 1946, suscrito por el Jefe del Estado español Francisco Franco y refrendado por el ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo, se concedió el Collar de la Orden de Isabel la Católica al presidente de la República Argentina, general Juan Domingo Perón (Boletín Oficial del Estado –BOE- nº 285, de 12 de octubre de 1946). La Asamblea General de las Naciones Unidas, por la Resolución 32 dictada en su 26º sesión plenaria, de 9 de febrero de 1946, resolvió no
14. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~13131313 admitir el ingreso del Gobierno español a dicho organismo internacional, de acuerdo al parágrafo 2, artículo 4, capítulo II de la Carta de las Naciones Unidas. Diez meses después, en su 59º sesión plenaria de 12 de diciembre de 1946, la Asamblea General de la ONU, por su Resolución 39 decidió recomendar la exclusión del Gobierno español de Francisco Franco como miembro de los organismos internacionales establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) o que tuvieran nexos con ella y de la participación en conferencias u otras actividades que pudieran ser emprendidas por la ONU o por dichos organismos. También recomendó a los Estados miembros la inmediata retirada de embajadores y ministros plenipotenciarios de Madrid. Esta última medida fue aplicada por la mayoría de los países acreditados en España; siendo excepción la República Argentina. Fue la época más crítica de España desde su aislamiento político de 1814, con el Congreso de Viena. La situación recién comenzaría a revertir poco antes de cumplirse cuatro años, cuando la Resolución 386 de la Asamblea General de la ONU (304º sesión plenaria, de 4 de noviembre de 1950) revocara parcialmente el contenido de la Resolución 39, de 12 de diciembre de 1946; abriendo el camino hacia la integración de España en el mundo. Hasta que, finalmente, en la 555º sesión plenaria, de 14 de diciembre de 1955, España fue admitida como miembro de la ONU (Resolución 995),
15. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~14141414 tras la recomendación del Consejo de Seguridad de dicha Organización internacional. Además, el gobierno argentino asumió en aquellos años la representación de España ante países francamente hostiles a ésta, como los del bloque soviético, desarrollando también una intensa y efectiva campaña ante los estados iberoamericanos para mitigar el bloqueo internacional impuesto al Gobierno de Franco –al que no eran ajenos Gran Bretaña y los Estados Unidos de América-, promoviendo también la incorporación de España en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El doctor José Arce y Arce, embajador y delegado argentino ante dicho organismo internacional, defendió acertadamente dicha posición y hoy lo recuerda en la capital de España la avenida de su nombre, que se extiende desde la Plaza de la República Argentina –en la intersección de las calles de Joaquín Costa y Serrano-, hasta la Plaza de Cataluña, en la calle del Príncipe de Vergara, en el barrio de El Viso (Distrito de Chamartín). Además, por decreto de 1 de mayo de 1947 dado por el Jefe del Estado Francisco Franco, refrendado por el ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo, se le concedió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (Boletín Oficial del Estado –BOE- nro. 138, de 18 de mayo de 1947). Una referencia anecdótica: el TGral D. Juan Domingo Perón, durante su exilio madrileño, vivió en un piso situado en el número 11 de la Avenida del Doctor Arce (a pocos metros de la Plaza de la República
16. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~15151515 Argentina) donde también viviera -en la planta superior- la célebre actriz estadounidense Ava Gardner. Ya se había realizado el viaje de Eva Perón a España cuando, en noviembre de 1947 los delegados de Yugoslavia y de Bielorrusia en la ONU atacaron al Dr. José Arce y condenaron a la Argentina por apoyar "al último resto del eje Roma-Berlín" y por defender a la España franquista en toda oportunidad. El canciller bielorruso, Kuzma Kiseler recriminó a Arce, señalando que se trataba de la continuación del apoyo otorgado por Argentina a Hitler y a Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial. Arce rechazó tales acusaciones explicando que desde su posición, él defendía la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe la intervención en los asuntos internos de un Estado soberano y "…las glorias de España y no las de un régimen que rige en España actualmente". En las elecciones celebradas el 24 de febrero de 1946 resultó elegida la fórmula presidencial integrada por Juan Domingo Perón y Hortensio Quijano. El Gobierno saliente, que presidiera el general Edelmiro J. Farrell -con conocimiento y aprobación del presidente electo- otorgó a España un crédito cuyo monto era de 30 millones de pesos, destinado a la compra de cereales argentinos, que fue suscrito el 30 de abril de 1946, sin que se dieran a conocer públicamente el texto de dicho acuerdo ni los términos del crédito, teniendo en cuenta la naturaleza de la cuestión y la situación de España ante la comunidad internacional. El 4 de junio de 1946, Juan Domingo Perón anticipó al almirante Salvador Moreno Fernández –que, como embajador extraordinario
17. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~16161616 encabezaba la delegación española enviada para las ceremonias de asunción del mando- su intención de proporcionar asistencia a España mediante un acuerdo económico. El 30 de octubre de 1946 se firmó en Buenos Aires el Convenio Comercial y de Pagos, por el cual Argentina concedía a España un crédito rotativo anual cuyo monto era de 350 millones de pesos, por tres años con opción de renovación por otros dos. También se otorgó a España un préstamo de 400 millones de pesos, que sería devuelto en 25 años, debiendo ser utilizado para el pago a la Argentina de las importaciones realizadas por España entre 1942 y 1946, deuda que ascendía a 225,5 millones de pesos. Se aseguraba la venta a España de un mínimo de 400.000 toneladas de trigo en 1947 y otras 300.000 en 1948, en caso que el excedente de las exportaciones de trigo argentino no bajara de 2,6 millones de toneladas. Si estuvieran por debajo de ese punto, las ventas a España serían del 15% del excedente en 1947 y 12% en 1948. Además, se acordaban las condiciones para la venta de maíz, carne, legumbres, aceite comestible y diversos productos. Argentina gozó de gran popularidad en la España de aquellos años de la posguerra civil, en los que el hambre se enseñoreaba en gran parte de sus habitantes, que identificaban a ésta Nación sudamericana con los barcos cargados de cereales que llegaban a los puertos españoles y era uno de los pocos países amigos.
18. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~17171717 Desde otro ángulo, las relaciones hispano argentinas no eran bien vistas no sólo por los países del bloque comunista, sino por los Estados Unidos de América y Gran Bretaña. Vale recordar que España había quedado, en principio, fuera del Plan Marshall para la recuperación de Europa, tras la segunda guerra mundial. En éste marco, el 22 de septiembre de 1946, Iberia iniciaba sus vuelos cubriendo la ruta del Atlántico Sur con un equipo Douglas DC4 de 44 plazas que, comandado por Teodosio Pombo y Alonso Pesquera, partiera de Barajas (Madrid) hacia a Buenos Aires. Tras hacer escalas en Villa Cisneros (ahora Dakhla, Sahara Occidental), Parnamirim Field- Natal (Rio Grande do Norte/ Brasil) y Río de Janeiro, aterrizó en el aeropuerto Presidente Rivadavia, emplazado al sur de la localidad bonaerense de Castelar (partido de Morón) el 25 de septiembre. No existía entonces el aeropuerto internacional Ministro Pistarini, situado en Ezeiza (provincia de Buenos Aires), que fuera inaugurado en 1949. Las actividades aerocomerciales del aeropuerto Presidente Rivadavia – al que se accedía por la actual calle Fray Justo Santa María de Oro- cesaron en 1950, cuando fuera destinado a uso militar exclusivo como asiento de la VII Brigada Aérea, destino que se prolongó hasta 1987; siendo actualmente la sede del Instituto Nacional de Aviación Civil (INAC) y del Museo Aeronáutico Nacional.
19. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~18181818 En éste vuelo llegó a Buenos Aires la misión económico-comercial española presidida por el subsecretario de Asuntos Exteriores, don Tomás Suñer. A principios de 1947 se concretaba ante el recientemente llegado embajador argentino Pedro J. Radío la invitación del Gobierno español para que el presidente argentino Juan Domingo Perón y su esposa María Eva Duarte visitaran España. Una conocida dama de la sociedad argentina, originaria de Gádor (Almería), residente en Buenos Aires, doña María de la Soledad Alonso Guirado de Drysdale, integrante del círculo de las amistades de María Eva Duarte de Perón, la entusiasmó con la idea de viajar a España. El 1 de abril de 1947, el Generalísimo Franco había firmado el decreto por el que concediera a María Eva Duarte de Perón la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Ese mismo mes se tomó la decisión de que Evita realizara sola el viaje a España y el día 22 de ese mes el gobierno de Buenos Aires comunicó oficialmente al de Madrid que la fecha fijada para su arribo a España era la del día 6 de junio. El 28 de febrero de 1947, un decreto del Generalísimo Franco disponía el cese de don José Muñoz de Vargas, conde de Bulnes, en el cargo de Embajador de España en la República Argentina, pasando a prestar sus servicios al Ministerio de Asuntos Exteriores. Por otro decreto de la misma fecha, se nombraba como nuevo embajador al ex alcalde de Bilbao, D. José María de Areilza y Fernández Rodas, conde de
20. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~19191919 Motrico, quien arribó a Buenos Aires el 15 de mayo de 1947 a bordo del “Cabo de Buena Esperanza”, de la naviera Ybarra y Cia., con su esposa, doña María Mercedes Churruca, condesa de Motrico. El general Perón no estaba entonces en Buenos Aires, ya que había viajado a Paso de los Libres (provincia de Corrientes), donde mantuvo un encuentro con el entonces presidente brasileño Gaspar Dutra, con motivo de la inauguración del puente internacional que vincula dicha localidad correntina con la de Uruguaiana (Río Grande do Sul, Brasil); encuentro que tuvo lugar el 21 de mayo de 1947 con la asistencia de ambos jefes de Estado. El 23 de mayo, el conde de Motrico presentó sus cartas credenciales al general Perón con una solemnidad sin precedentes, que incluyera un desfile de cinco carrozas llevando al embajador y a otros funcionarios de la Embajada por la porteña calle Florida, con escolta de Granaderos argentinos, a caballo; en medio de demostraciones de júbilo popular y vivas a España y Argentina y a sus Jefes de Estado, Franco y Perón. El domingo 1 de junio se enfrentaron en Buenos Aires los equipos de fútbol de San Lorenzo e Independiente, encuentro al que asistió el embajador de España, que fue recibido con calurosas manifestaciones de júbilo y afecto por el público. Siendo izada por primera vez la bandera española en el estadio de San Lorenzo, el antiguo “Gasómetro” de avenida La Plata, en la capital argentina (Nota: el partido terminó sin goles, 0 a 0).
21. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~20202020 El embajador de España D. José María de Areilza y Fernández Rodas, con María Eva Duarte de Perón y el general Juan Domingo Perón. El conde de Motrico fue embajador en la República Argentina hasta 1954, siéndolo posteriormente ante los Estados Unidos de América, hasta 1960 y, desde ese año hasta 1964 en Francia. Entre 1966 y 1969 fue secretario del Consejo Privado de D. Juan de Borbón y Battenberg, conde de Barcelona. Al iniciarse el reinado del hijo de aquél, Juan Carlos I, fue designado ministro de Asuntos Exteriores en el primer gobierno formado tras el fallecimiento de Franco, función que ejerció hasta julio de 1976. En 1979 fue elegido diputado como miembro de Coalición Democrática y desde 1981 hasta 1983 presidió la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. En su actuación como embajador de España en la República Argentina, el conde de Motrico contó con la inestimable colaboración de excelentes colaboradores, como el secretario de embajada don Alfonso
22. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~21212121 Merry del Val y Alzóla, marqués de Merry del Val y el segundo secretario Agustín de Foxá Torroba, conde de Foxá y marqués de Armendáriz. Don Alfonso Merry del Val y Alzóla, nacido en 1903, había cursado estudios en las Universidades de Madrid, Oxford y Cambridge, ingresando a la carrera diplomática. En 1929 pasó a desempeñarse como secretario de la Embajada de España en Londres. Posteriormente fue destinado a la Secretaría particular de S. M. el rey don Alfonso XIII. En noviembre de 1931 fue trasladado a la Embajada de España en Washington. Posteriormente ocupó puestos corno secretario de Embajada en Praga, en Asunción y fue adscrito a la Embajada de España en Roma siendo, posteriormente, cónsul en la capital de Italia y secretario de la legación en Bucarest; actuando, asimismo, como delegado de enlace del Ministerio de Asuntos Exteriores ante el Comité de No-intervención y Comité británico de Canje de Prisioneros. Continuó su carrera diplomática en la Embajada de Buenos Aires, puesto en el que fue ascendido a la categoria de consejero. En 1949 fue trasladado a la Embajada de España en Bruselas, siendo destinado después a la Embajada en Lima y ascendido en 1953 a la categoría de ministro plenipotenciario. En 1954 fue designado embajador ante la República Dominicana, ocupando desde entonces, sucesivamente, los puestos de embajador en Dinamarca, en el Líbano y en el Perú, hasta que por acuerdo de 6 de marzo de 1964, adoptado en la reunión del Consejo de Ministros celebrada ese día, bajo la presidencia del entonces Jefe del
23. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~22222222 Estado Francisco Franco, fue designado embajador de España en Washington. Agustín de Foxá Torroba Agustín de Foxá Torroba, conde de Foxá y marqués de Armendáriz, nacido en Coslada (Madrid) el 26 de febrero de 1903 fue, además de un brillante diplomático, destacado escritor y periodista. Cursó la carrera de Derecho en Madrid, ingresando en 1930 en la carrera diplomática, siendo destinado a Sofía y Bucarest. En julio de 1936, al comenzar la Guerra Civil, estaba en Madrid, donde había sido homenajeado con motivo de su designación en el consulado de España en Bombay. Posteriormente marchó a Bucarest como secretario de embajada de la República Española, pasando
24. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~23232323 posteriormente al bando nacional, cumpliendo funciones diplomáticas en Bucarest, Roma, Helsinki y Buenos Aires. Desarrolló una prolífica tarea literaria Recibió el premio Mariano de Cavia en 1948 y en 1959 fue nombrado académico de número de la RAE en el sillón Z, que no llegó a ocupar. Falleció en Madrid el 30 de junio de 1959. Hoy llevan su nombre una calle del madrileño distrito de Chamartín y otra en el barrio Espartales Sur, de Alcalá de Henares, próxima a la Autovía de Aragón (Autovía del Nordeste Madrid- Barcelona, A-2). -
25. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~24242424 Junio de 1947 - El viaje A menos de un año del primer vuelo transatlántico de Iberia con destino a la República Argentina, una aeronave de la empresa española transportaría en la etapa inicial de su periplo europeo, entre Buenos Aires y el madrileño aeropuerto de Barajas, a la primera dama argentina María Eva Duarte de Perón. A tal fin, el cuatrimotor Douglas Skymaster DC-4-1009, matrícula EC-ACE partió de éste último aeropuerto, rumbo a Buenos Aires, a las 6:55 del sábado 31 de mayo de 1947. Fernando Rein Loring, piloto malagueño, comandante del Douglas Skymaster DC-4- 1009, matrícula EC-ACE, de Iberia, que llevara a Evita a España
26. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~25252525 La aeronave, que se estrenaba en éste vuelo, había sido especialmente diseñada para la distinguida viajera y sus acompañantes. En su distribución, presentaba dos departamentos dormitorio con mobiliario estilo morisco y una sala de estar de reducidas dimensiones; equipados con sofá cama, sillón, mesita, espejo y útiles de tocador, con cortinados de terciopelo color beige, entre otras comodidades. Separado por el pasillo, estaba el salón comedor con dos mesas para cuatro comensales cada una. El resto de la superficie del avión estaba ocupada por sillones, cámara frigorífica, cocina y otros servicios. Todos los detalles de seguridad y confort estuvieron bajo la supervisión personal del director de Material de Iberia. Dos azafatas – María Josefa Ugarte y María Luisa Arana- se encargarían de la atención de los viajeros durante el vuelo. Comandaba al DC-4 de Iberia el célebre piloto malagueño Fernando Rein Loring (posteriormente comandante jefe de pilotos de la aerolínea española), secundado por Cecilio Imaz Bastida, ambos con gran experiencia en vuelos de larga trayectoria. También viajaba en la nave el presidente del Consejo de Administración de Iberia D. Jesús Rubio Paz, cumpliendo funciones como organizador del viaje y encargado de todos sus detalles. Rubio Paz era uno de los pilotos más antiguos y con mas horas de vuelo en España, habiendo formado el triunvirato de los ases de la aviación militar española junto a Joaquín García Morato Castaño y Carlos de Haya González.
27. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~26262626 A cargo de la radio estaba el jefe de Radio de Iberia, con un ayudante; como mecánicos, el piloto mecánico Manuel San Salvador y el piloto navegante José Corton Díaz. A su arribo, la aeronave fue recibida en el aeropuerto Presidente Rivadavia, de Morón, por el Presidente del Directorio de la FAMA (Flota Aérea Mercante Argentina) Dr. Santiago Díaz Bialet y otros funcionarios del Gobierno argentino. El conde de Motrico, embajador de España, ofreció una comida al subsecretario de Aeronáutica, comodoro César R. Ojeda y esposa, que contó con la asistencia de representantes de Iberia, miembros de la embajada, el Dr. Díaz Bialet y el presidente del Consejo de Administración de Iberia D. Jesús Rubio Paz. Con motivo de la visita a Europa, Eva Perón fue nombrada doctor “honoris causa” por la Universidad de La Plata y representante de la misma ante las entidades similares de España, Francia e Italia. El acto se celebró en la Secretaría de Trabajo y Previsión, asistiendo la misma el presidente D. Juan Domingo Perón, ministros, autoridades académicas y numeroso público. El interventor de la Universidad platense, Dr. Orestes Adorni, se refirió al viaje de la señora de Perón a Europa, entregándole luego el diploma que la acreditaba como miembro honorario de la Universidad y delegada ante las Universidades de los países que visitaría. La señora de Perón agradeció el honor brindado, en los siguientes términos: “Agradezco el honroso título que me han concedido a mi en representación de todas las mujeres de mi patria”.
28. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~27272727 A instancias del público, también hizo uso de la palabra el presidente Perón, quien dijo: “Quiero agradecerles también por la parte que a mi me toca, el inmenso honor que se ha conferido a mi esposa y pedir a la divina Providencia que en este viaje que realizará al viejo mundo, a la España inmortal de todos los tiempos, los sentimientos más generosos de nuestros corazones y que el agradecimiento mas profundo de los hombres justos y generosos de esta tierra se elevan al cielo, porque al honrarme a mi y al honrar a la patria están honrando a la vieja España de los colonizadores”. En conversaciones privadas, refiriéndose a su próximo viaje a España y al entusiasmo que sentía al realizarlo, recordaba María Eva Duarte de Perón que todos sus antepasados eran españoles, de las provincias vascongadas. “El apellido Duarte –decía- es una modificación, como ocurre frecuentemente en América, del vascongado Huarte; mi nombre materno es Ibarguren y mis otros dos apellidos inmediatos son vascos también”. El día martes 3 de junio, el embajador de España D. José María de Areilza ofreció una recepción y vino de honor con motivo del viaje de la señora de Perón a España, al que también asistieron autoridades argentinas; ocasión en la que la colonia española despidió a la señora de Perón. Con el mismo motivo, también fue ofrecido un vino de honor en el salón Dorado de la Secretaría de Trabajo y Previsión. Por otra parte, la esposa del ministro de Guerra Da. Inés Serpa de Sosa, ofreció una misa en la iglesia de la Inmaculada Concepción (popularmente conocida como “la Redonda”, situada en Vuelta de
29. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~28282828 Obligado, entre Juramento y Echeverría, en el barrio porteño de Belgrano), por el feliz viaje de la señora de Perón. El miércoles 4, a las 17 horas, en una ceremonia realizada en el Salón Blanco de la Presidencia de la Nación, a la que asistieron el presidente Perón, ministros, secretarios de Estado y altos funcionarios de la Administración nacional, el embajador de España D. José María de Areilza hizo entrega del Collar de Isabel La Católica al gobernador de la provincia de Buenos Aires, coronel D. Domingo A. Mercante y al presidente del Banco Central de la República Argentina, D. Miguel Miranda. El mismo día, miércoles 4, en un avión especial de Iberia, se desplazaron desde Madrid hacia Las Palmas de Gran Canaria el ministro de Asuntos Exteriores de España, D. Alberto Martín-Artajo Álvarez, señora esposa y secretario; el segundo jefe de la Casa Militar y secretario particular del Generalísimo Franco, general Francisco Franco Salgado Araujo y señora; el secretario de la embajada de la República Argentina, señor Diez de Isasi y señora; el brigadier de la Fuerza Aérea Argentina don Edmundo Sustaita, agregado Aéreo a la Embajada de la República Argentina en España y señora; el consejero de primera de la Embajada de la República Argentina, doctor Víctor Brown y señora; el subdirector de Cinematografía y Teatro D. Antonio Jerez; los periodistas Pérez Torreblanca, enviado especial de “Arriba” y Jesús Martínez Tesier, enviado especial de la Agencia Cifra (la agencia informativa nacional del grupo EFE creada por Vicente Gallego Burgos); el presidente del Círculo
30. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~29292929 Cultural “Nosotros”, D. Guillermo Salvador de Reina para recibir a la señora de Perón a su llegada al territorio de España. En Buenos Aires, los homenajes de despedida a la esposa del presidente Perón, culminaban con el que, organizado por distintos gremios, se realizara en la Sociedad Rural de Palermo, al que concurrieron alrededor de cincuenta mil obreros. Cuando el Presidente y su esposa llegaron a la Sociedad Rural, se hallaban esperándoles los ministros de Hacienda, Marina, Guerra, Agricultura e Interior, los secretarios de Estado, el intendente municipal de la ciudad de Buenos Aires y el entonces nuevo jefe de policía, general Arturo Bertollo. Al iniciarse el acto, que consistió en un vino de honor, se entonó el Himno Nacional argentino, al que siguió una nueva marcha: “La dama de la esperanza”, dedicada a la señora de Perón. Con el discurso del Presidente Perón se dio por finalizado el acto, que transcurrió entre continuos vítores y manifestaciones de entusiasmo. En España, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba el jueves 5 de junio el decreto de 23 de mayo de 1947, dado en Barcelona por Francisco Franco y refrendado por el ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo, concediendo la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica a Su Eminencia el cardenal Santiago Luís Copello, arzobispo de Buenos Aires, una de las más preclaras figuras de la Iglesia Católica en América, caracterizado por su amor a España. El ministro Martín-Artajo viajó el viernes 6 a Santa Cruz de Tenerife, con el capitán general de Canarias, TGral García Escámez,
31. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~30303030 retornando a Las Palmas en horas de la noche desde donde, en horas de la tarde del sábado 7, se trasladó a Villa Cisneros (Sahara Español), para recibir en su primera escala en tierra española a la señora de Perón. La comitiva La comitiva de María Eva Duarte de Perón estaba integrada, entre otros, por quien fuera su redactor de discursos, el periodista, escritor y autor teatral Francisco Muñoz Azpiri; el multimillonario empresario de transportes marítimos argentino Alberto Dodero, coordinador de la comitiva y cofinanciador del viaje ya que, a diferencia de España, Italia, Francia, Portugal y Suiza no cubrían la totalidad de los gastos de la gira europea; Juan Duarte, hermano de Eva y secretario personal de Juan Domingo Perón; Lillian Lagomarsino de Guardo, esposa del presidente de la Cámara de Diputados, experta en relaciones públicas y sociedad; el médico personal de la señora de Perón, doctor Francisco Alsina; el peinador Julio Alcaraz; las asistentas Asunta y Juanita, personas de su confianza, encargadas del voluminoso vestuario; Emilio José Abras, fotógrafo de la Secretaría de Informaciones de la Presidencia de la Nación; el R.P. Hernán Benítez (quien viajó a Europa anticipadamente), como encargado de los asuntos religiosos; el TCnel Jorge Ballofet, el vicecomodoro Jorge Aníbal Rodríguez y el capitán de fragata Adolfo Gutiérrez, como edecanes. También viajaron el agregado Aéreo de la embajada de España en Argentina, marqués de Chinchilla y el conde de Foxá, secretario de dicha embajada.
32. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~31313131 Comienza el viaje. Viernes 6 de junio de 1947 Con la asistencia en la despedida del presidente argentino Juan Domingo Perón, gobernadores provinciales, ministros del Poder Ejecutivo, embajadores, senadores y diputados y una multitud de simpatizantes peronistas, la aeronave de Iberia decoló en el aeropuerto Presidente Rivadavia, en las afueras de Castelar (provincia de Buenos Aires) hacia las 16,23 horas del viernes 6 de junio de 1947, seguida por otro DC-4 de la Flota Aérea Mercante Argentina (FAMA) que llevaba al personal de servicio y el voluminoso equipaje de la distinguida viajera y su comitiva. Sábado 7 de junio de 1947 Tras varias horas de vuelo nocturno sobre América del Sur, a las 5,27’ AM, (9,27’ hora peninsular española) del sábado día 7, llegó a la base aérea de Parnamirim (Parnamirim Field), situada en el nordeste brasileño, a unos 18 kms. al sudeste de la ciudad de Natal (Rio Grande do Norte-Brasil), que se desarrollara como base estadounidense durante la segunda guerra mundial, cuando tuviera intenso tráfico aéreo de transporte de suministros y tropas, hacia y desde el norte de África. Actualmente recibe la denominación de aeropuerto Augusto Severo. Recibida con las banderas brasileña, argentina y española desplegadas, vistiendo un sobrio y sencillo vestido color negro, Evita ofreció una conferencia de prensa previamente programada, en cuyo
33. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~32323232 desarrollo dirigió un especial mensaje de salutación a las mujeres del Brasil. Douglas Skymaster DC-4-1009, matrícula EC-ACE, de Iberia, en el que Evita viajara a España Tras repostar en dicha base aérea, la aeronave decoló a las 11,30 (hora de España) para iniciar el cruce del Atlántico, rumbo a Villa Cisneros. El mismo día 7, en Lisboa (Portugal), se registraba el paso en tránsito hacia España de los periodistas argentinos Adelqui Santucci, director de “La Tribuna” y Valentín Thiébaut, enviado especial del diario “Democracia”, quienes desarrollarían la cobertura periodística realizando la crónica del viaje para Argentina. Cuatro horas después del decolaje en la base aérea de Parnamirim (Natal/Brasil), a las 15,30 el DC-4 desarrollaba un vuelo tranquilo sobre
34. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~33333333 el Atlántico, a unas 550 millas de la costa americana, con rumbo noreste; recibiéndose un radiograma con el mensaje de saludo en nombre del Gobierno argentino y el suyo propio, enviado por el embajador argentino en España, D. Pedro Radío. El cruce del Ecuador se produjo normalmente. Los pasajeros reunidos almorzaron y se realizó el bautismo simbólico con champagne de aquellos que lo cruzaban por primera vez. Eva Perón brindó por España y por el éxito del viaje, retirándose a su cuarto, a descansar, tras el almuerzo. A las 16.40 la aeronave se encontraba a 7º 3” latitud norte y 37º 10” longitud oeste, al sudoeste del archipiélago de Cabo Verde, volando a 1100 metros de altura, a unos 1800 kilómetros de Villa Cisneros. Cerca de las 18 horas, arribaban a Villa Cisneros para recibir a la ilustre visitante, procedentes del aeropuerto de Gando (Las Palmas de Gran Canaria), el ministro de Asuntos Exteriores de España, D. Alberto Martín-Artajo Álvarez y señora; el segundo jefe de la Casa Militar del Generalísimo Franco, general Francisco Franco Salgado Araujo y señora; el brigadier de la Fuerza Aérea Argentina don Edmundo Sustaita, agregado Aéreo a la Embajada de la República Argentina en España; el consejero de la Embajada de la República Argentina, doctor Víctor Brown y el jefe de la Zona Aérea de Canarias; siendo recibidos por el gobernador del África occidental española, coronel José Bermejo, el delegado gubernativo en Río de Oro, comandante Muñoz, otros jefes militares y personalidades, con el desfile de una sección de la “Mia”
35. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~34343434 (unidad regular indígena de unos cien hombres) de camellos de las tropas nómadas y danzas típicas interpretadas por bailarines indígenas. Hacia las 18.20 el DC-4 encontró un pequeño frente de tormenta con chubascos, que le obligó a desviarse ligeramente de la ruta prevista. A las 19,15 habiendo pasado el frente de lluvia y chubascos, encuentra vientos de cola con los que comienza a recuperar el tiempo perdido durante la tormenta. Restaban aún unos 800 kilómetros para llegar a Villa Cisneros. Sábado 7 de junio - Villa Cisneros (África occidental española) Tras poco menos de doce horas de vuelo sobre el océano Atlántico, el DC-4 de Iberia arribó a Villa Cisneros (actual Dakhla, capital de la provincia marroquí de Ued Edahab-Lagüira), sobre la península de Río de Oro, en la costa atlántica del entonces Sahara español, hacia las 23,13 horas del 7 de junio. El ministro de Asuntos Exteriores, D. Alberto Martín-Artajo Álvarez, al pie de la escalerilla de descenso del avión, se adelantó a estrechar la mano de la ilustre dama argentina, dándole la bienvenida al territorio español y el saludo cálido, efusivo y fraternal de España. María Eva Duarte de Perón, bella y elegante, con ojos que denotaban emoción, observaba el espectáculo impresionante de la muchedumbre española e indígena que la aclamaba, vitoreando sin cesar a la Argentina y a España, a Perón y a Franco.
36. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~35353535 Avanzó bajo los focos de luz del aeródromo de la costa occidental africana, acompañada por el ministro español de Asuntos Exteriores, seguida por el séquito de personalidades, entre una doble fila de fuerzas indígenas con sus vistosos uniformes blanquiazules; mientras ondeaban las banderas argentinas y españolas, entre aplausos, vivas, cohetes y salvas de artillería. Posteriormente, en el Casino de Oficiales de Villa Cisneros se ofreció una comida de gala en su honor, siendo ésta la primera recepción oficial de España a la ilustre huésped, que esa misma noche ofreció una breve conferencia de prensa. María Eva Duarte pasó la noche en la casa del gobernador y, desde allí, cursó una comunicación telegráfica dirigida al presidente argentino, Juan Domingo Perón, enterándole de los pormenores del viaje hasta entonces. La comunicación con Perón sería constante durante la gira europea. Antes de la partida hacia Las Palmas de Gran Canaria, fue entregado al corresponsal de Cifra para su transmisión a Madrid y posterior difusión en toda España, el siguiente mensaje: “Mensajera de paz y de fervoroso augurio, reciba el pueblo español, al pisar el umbral de sus posesiones en África, el saludo de una mujer amiga de todas las causas de los pueblos del mundo que viven, como el argentino, en el afanoso esfuerzo de hacer el futuro mas digno y mas ennoblecido por el sacrificio del trabajo reivindicador. Eva Duarte de Perón”
37. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~36363636 En la Península, el periódico ABC del mismo día, domingo 8 de junio, anunciaba que para conmemorar la visita a España de la esposa del general Perón la Dirección General de Correos había dispuesto el empleo de una marca postal especial para estamparse en toda la correspondencia con destino a Argentina, depositada en Madrid para ser cursada por vía aérea entre el 15 y el 18 de junio. Domingo 8 de junio - Las Palmas de Gran Canaria Hacia las 9,10’ de la mañana del domingo 8 de junio, el DC-4 de Iberia despegó de Villa Cisneros, poniendo rumbo norte hacia Las Palmas de Gran Canaria; haciéndolo también el DC-4 de la FAMA y otro avión de bandera española que llevaba al ministro de Asuntos Exteriores, D. Alberto Martín-Artajo Álvarez y al general Francisco Franco Salgado Araujo, segundo jefe de la Casa Militar. La llegada de la ilustre visitante fue para Las Palmas de Gran Canaria un suceso de extraordinaria importancia, al que se sumó su población vestida de fiesta. La gente se echó a las calles, engalanando ventanas y balcones con los colores de España y Argentina, levantando arcos de triunfo con leyendas alusivas a la amistad entre ambos pueblos y a sus jefes de Estado: Franco y Perón. Desde hora temprana los coches comenzaron a dirigirse hacia el aeropuerto de Gando. A las 9,30 la zona era un mar de gente, estando presentes todas las autoridades de la provincia y de la isla, encabezadas por el capitán general de Canarias, TGral García Escámez: los
38. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~37373737 gobernadores civiles de Las Palmas y Tenerife; alcaldes de Santa Cruz y de La Laguna, de todos los pueblos de la Provincia y de Las Palmas; los presidentes de los Cabildos insulares de las siete islas; el cónsul general de la República Argentina; el capitán Ernesto C. Uriburu y los tripulantes del velero argentino “El Gaucho” (histórica embarcación que recorriera los mares del mundo) que, en esos días de 1947, estaba haciendo el derrotero atlántico de Cristóbal Colón; una nutridísima representación de los tres Ejércitos; jefes de los organismos ministeriales; las esposas de los funcionarios y representantes de la prensa local, madrileña y barcelonesa. El aeropuerto de Gando estaba totalmente engalanado con banderas españolas y argentinas. Al divisarse en el horizonte el avión el entusiasmo fue creciendo. Con el cuatrimotor de Iberia llegaban también las otras dos aeronaves que partieran de Villa Cisneros, escoltados por aviones del 29º Grupo de Caza, de la zona aérea de Canarias. A las 10,50 el DC-4 tocaba tierra en el aeropuerto palmense de Gando, en la isla de Gran Canaria y con pocos minutos de diferencia, también lo hacían las otras dos aeronaves. Descendieron el ministro de Asuntos Exteriores Martín-Artajo Álvarez y la señora de Perón. Ante su aparición, el entusiasmo del público fue desbordante; aplausos, hurras, agitar de pañuelos y vivas a Franco y Perón. El capitán
39. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~38383838 general de Canarias fue el primero en saludarla; rindiéndole honores una compañía del Ejército del Aire, cuya banda interpretó el himno nacional. Por los micrófonos de Radio Nacional de España instalados en el Aeropuerto de Gando, Eva Duarte de Perón, visiblemente emocionada, dirigió un breve mensaje en los siguientes términos: “Envío un abrazo a todas las mujeres españolas. Yo les traigo un mensaje de amor y de paz ¡Viva España!”. Seguidamente saludo a las autoridades, que le ofrecieron numerosísimos ramos de flores de las mejores variedades de las islas. En un automóvil, acompañada por el ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo, seguido por una enorme caravana de coches, se dirigió a la ciudad capital, Las Palmas, siendo aclamada a su paso por las poblaciones de las villas y aldeas intermedias, siendo emocionante la acogida brindada por los isleños, que agitaban banderitas españolas y argentinas. La llegada a Las Palmas fue apoteótica. En la entrada a la ciudad se había instalado un gran arco triunfal, que lucía los escudos y las banderas de Argentina y España. En éste punto, la señora de Perón se trasladó a un coche descubierto en el que, acompañada por el capitán general de las islas y el alcalde palmense, recorrió las calles principales, siendo vivada y calurosamente aplaudida por millares de personas que se encontraban en las aceras.
40. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~39393939 Descendió en el Palacio del Cabildo Insular, desde donde mantuvo una conferencia telefónica con el presidente Perón. Volvió al coche para dirigirse a la Catedral, a fin de asistir a misa; llegando materialmente rodeada de flores. En la puerta del templo, la esperaba el obispo de Canarias con el Cabildo catedralicio. El prelado le ofreció agua bendita e inmediatamente, bajo palio cuyas varas transportaban los seminaristas, con el ministro Martín-Artajo a la derecha y el obispo a la izquierda, hizo su entrada en el templo, mientras el órgano tocaba la tradicional “Marcha de Príncipes”. La Catedral lucía sus mejores galas. Eva Duarte de Perón ocupó su sitial delante del presbiterio, con el ministro de Asuntos Exteriores a la derecha y a la izquierda la señora de Martín-Artajo. Los canónigos ocupaban el resto de los sillones y, un poco más atrás, las autoridades. La misa fue celebrada por el chantre de Canarias y la capilla de la Catedral, integrada por más de cuarenta voces, interpretó partes de una misa polifónica. A la terminación de la Santa Misa, nuevamente bajo palio y en la misma forma en que había ingresado, doña Eva Duarte fue acompañada hasta el atrio del templo, donde solicitó al obispo la bendición para ella y para el presidente de la República Argentina que, complacido, el prelado le otorgó.
41. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~40404040 El pueblo, que esperaba fuera de la Catedral, al verla aparecer renovó sus vítores, dispensándole una extraordinaria despedida, con afecto, simpatía y entusiasmo. Desde Las Palmas retornó al aeropuerto de Gando, donde fue servido un almuerzo. En breves palabras, el capitán general de las islas celebró su visita a España y el hecho de haberla iniciado pasando por Canarias, ofrendándole los regalos que las islas le hacían, entregándole él mismo un típico traje canario. Jóvenes ataviadas con los trajes tradicionales del archipiélago, entregaron a la señora de Perón los obsequios de Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera, Las Palmas y El Hierro, consistentes en valiosísimas piezas de mantelería isleña, arquetas artesanales y diversos objetos, mientras que distintos grupos regionales interpretaban canciones y danzas folclóricas. Pese a que las infinitas atenciones no le daban tiempo para dedicarse a una sola persona, Eva Perón concedió unos breves minutos al corresponsal de Cifra, expresando su honda emoción, su gratitud y el deseo que, por medio del periodista español, fuera transmitida su gratitud y cariño hacia el pueblo de Las Palmas, por el apoteótico recibimiento que le fuera dispensado. A las 14 horas, la ilustre viajera volvía a subir al avión y, desde lo alto de la escalerilla se despidió emocionadamente de la multitud que se acercó hasta el aeropuerto. Con ella viajaban el ministro de Asuntos
42. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~41414141 Exteriores Martín-Artajo, los funcionarios llegados desde Madrid para recibirla y también la comitiva que desde Argentina le acompañaba. Poco después, las aeronaves española y argentina decolaban, emprendiendo el vuelo con rumbo a Madrid. Domingo 8 de junio - Madrid Las clases populares españolas sabían, desde mucho antes, que la ilustre visitante era una auténtica hija del pueblo. Existía una comunicación popular previa a la presencia física de Eva Perón en Madrid. El Gobierno de Franco, con buen olfato político, había percibido la expectativa despertada por el anuncio del viaje, poniendo especial atención en la preparación de la recepción. El Ministerio de Educación dispuso que no se dictaran clases el día lunes 9 de junio, a fin que los estudiantes pudieran concurrir a la Plaza de Oriente (frente al Palacio Real), para rendir homenaje a la visitante. El alcalde de Madrid, José Moreno Torres, segundo conde de Santa Marta de Babío, en persona, hizo dos llamados anunciando la visita de la dama argentina. En su anuncio a los ciudadanos de la capital de España, decía: “Madrileños: Mañana, domingo, a las ocho de la tarde, hará su entrada en nuestra capital, acompañada de las más altas jerarquías nacionales, la Excma. Sra. Da. María Eva Duarte de Perón, esposa de Su Excelencia el presidente de la República Argentina, siguiendo la comitiva el recorrido calle de Alcalá, Cibeles, Avenida de José Antonio(1), plaza de España y camino del palacio de El Pardo(2).
43. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~42424242 Con este motivo cumple esta Alcaidía el gratísimo deber de invitar a todo el vecindario a que haga acto de presencia en dichas calles para testimoniar el cariño y admiración que el pueblo de Madrid ha sentido siempre por la nación hermana; rogando se engalanen los balcones, como muestra del júbilo que sentimos por la presencia entre nosotros de tan distinguida dama. Asimismo, se invita a todo el vecindario a que el lunes, día 9, acuda al acto que se ha de celebrar en la plaza de Oriente, a las doce de la mañana con motivo de serle impuesta a dicha señora la Gran Cruz de Isabel la Católica, que le fue concedida por nuestro Caudillo, en atención a sus relevantes méritos personales. Madrileños: ¡Viva la República Argentina! ¡Viva España!”. Notas: (1) La Avenida de José Antonio es la Gran Vía, desde 1981. (2) El camino del palacio de El Pardo es, actualmente, el de la M-30, siguiendo por la carretera a El Pardo y su prolongación Avenida del Palacio. En 1947 la carretera del Pardo corría –a la altura de la Ciudad Universitaria- contigua al solar del actual Colegio Mayor Marqués de la Ensenada, cercano al Colegio Mayor Argentino Nuestra Señora de Luján (situado en la Avenida de Martín Fierro, a una cuadra larga de la antigua carretera del Pardo).
44. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~43434343 El domingo, día 8 de junio, el tiempo se presentó espléndido en Madrid, sin que una sola nube empañara el brillante cielo azul madrileño. A las 19,30 del domingo 8, por el Paseo de la Castellana pasaba el automóvil que llevando al general Francisco Franco, se encaminaría luego por la calle de Lista (ahora, de José Ortega y Gasset) para salir a la carretera de Aragón, dirigiéndose al aeropuerto de Barajas al que, desde horas antes había comenzado a afluir una multitud en larguísimas caravanas de coches y diversos medios de locomoción. A las 20,15 llegó al aeropuerto el Generalísimo Franco, acompañado de su señora e hija, los jefes de las Casas Militar y Civil y séquito. Lo esperaban el Gobierno en pleno, el presidente de las Cortes D. Esteban de Bilbao Eguía y el general jefe de la I Región Aérea. Tras saludar al embajador argentino D. Pedro Radío, Franco salió a la explanada, revistando a la compañía allí formada, que le rindió honores, siendo vitoreado por el público, que agitaba sus pañuelos, mientras que las jóvenes ataviadas con trajes regionales hacían flamear sus manteletes y pañolones. La Diputación Provincial ofreció un espléndido ramo de flores a la esposa del Caudillo. El Generalísimo Franco respondió sonriente a las aclamaciones del público e ingresó al interior del edificio aeroportuario, donde conversó con las personalidades allí reunidas.
45. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~44444444 El aeropuerto estaba engalanado con tapices, alfombras, plantas y gran cantidad de banderas argentinas y españolas. Delante de la torreta principal se había instalado un estrado, cuyo fondo era un gran tapiz con el escudo del Jefe de Estado, Generalísimo Franco. Sobre el estrado, tres sillones de damasco rojo con bordados dorados de la Cruz Laureada de San Fernando (la más preciada condecoración militar española al valor heroico) y el escudo de España. A ambos lados de la torreta principal, en terreno acotado, se encontraban gran número de señoras y señoritas de la sociedad madrileña. En las terrazas se congregaban, en grupos, unas mil muchachas afiliadas a la Sección Femenina de la Falange Española de las J.O.N.S. (Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista) que, ataviadas con los vistosos trajes regionales españoles, ofrecerían danzas típicas, que venían ensayando desde tiempo atrás. El interior del aeropuerto se hizo intransitable, debido al gran número de personas que a él llegaban. Entre otros, estaban allí los miembros del Gobierno, con sus esposas; presidente y vicepresidente de las Cortes; el obispo de Madrid-Alcalá y patriarca de las Indias Occidentales, doctor Leopoldo Eijo y Garay; la Diputación de Madrid, presidida por D. Mariano Osorio Arévalo, Marqués de la Valdavia; subsecretarios y directores generales; consejeros nacionales; procuradores ante las Cortes; gran número de representantes de los Ministerios; el embajador argentino D. Pedro Radío, con su esposa e hija;
46. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~45454545 todo el personal de la Embajada de la República Argentina y numerosos argentinos residentes en España; el ex ministro consejero de la embajada de la República Argentina en España y a esa fecha ministro plenipotenciario de la República Argentina en Checoslovaquia, D. Raúl de Labougle; el jefe de la I Región Aérea, D. Joaquín González Gallarza; los jefes de los Estados Mayores de Tierra, Mar y Aire; el presidente del Consejo de Estado; el presidente del Tribunal Supremo; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia Militar; el rector de la Universidad; el Vicesecretario general del Movimiento, acompañado de los Vicesecretarios de Secciones y miembros de la Junta Política; subsecretario de Educación Popular; director general de Prensa; director general de Seguridad y jefe superior de Policía; director general de Turismo; gobernadores civil y militar; delegado nacional de Sindicatos; delegada nacional de la Sección Femenina; alcalde de Jerez, D. Miguel Primo de Rivera; presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y gobernador del Banco de España; introductor de embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores; jefe de la Sección de Relaciones Culturales y presidente del Instituto de Cultura Hispánica. Frente a las pistas, formaban la Plana Mayor de la I Región Aérea, con bandera, banda y escuadra. Por medio de los altavoces del aeropuerto se informaba sobre el recorrido del avión, creciendo la ansiedad popular a medida que se acercaba a Madrid.
47. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~46464646 Poco antes de las 20.30 se alcanzaron a ver en el horizonte, en correcta formación, dos escuadrillas de aviones volando en forma de ángulo. Fue entonces cuando el Jefe de Estado, general Francisco Franco y su esposa, salieron a la pista. Durante algunos minutos evolucionaron las escuadrillas de aviones cazas, integradas por cuarenta y un aparatos del Ejército del Aire, que escoltaban al avión en el que viajaba la primera dama argentina. Éste dio un a vuelta completa sobre el aeropuerto, enfilando hacia la pista principal, posándose en tierra a las 20.35, en un aterrizaje perfecto. Luego, se desplazó lentamente, hasta detenerse frente al edificio principal del aeropuerto, momento en que se oyó una nueva y ensordecedora ovación, mientras se abrían las puertas de la carlinga de la aeronave. Aparecieron, en primer término, dos azafatas españolas con uniforme de Iberia, e inmediatamente pudo verse a doña María Eva Duarte de Perón, escoltada por el ministro de Asuntos Exteriores Martín- Artajo. Evita, blanca la tez, dulce y serena, llegaba en medio de un recibimiento apoteósico a la capital de España. Vestía un sobrio traje sastre color azul, con un clavel en la solapa y su rubia cabellera estaba recogida en un sombrero del mismo color del traje, con cinta blanca.
48. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~47474747 Evita y el ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo Álvarez. Arribo a Barajas (Madrid), 8 de junio de 1947 El Caudillo, acompañado por su señora doña Carmen Polo y Martínez-Valdés, avanzó hasta llegar al pie de la escalerilla del avión. Fue una de las pocas ocasiones en las que pudo verse al Generalísimo Franco visiblemente emocionado, besando la mano de la ilustre embajadora especial que la Nación Argentina enviaba a España, expresándole su más cordialísima bienvenida al pisar el suelo peninsular. María Eva Duarte Perón, en nombre propio y en el de su esposo, el presidente D. Juan Domingo Perón, agradeció al Jefe del Estado español
49. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~48484848 con breves, emocionadas y sentidas palabras. El Generalísimo presentó a su esposa y ambas damas cambiaron afectuosos saludos. Los medios de comunicación también estaban presentes, en forma masiva. Entre ellos, el legendario periodista madrileño David Cubedo Echavarría, entrevistando a la viajera al pie del avión, para Radio Nacional de España. Inmediatamente, el Generalísimo presentó a la señora de Perón a los miembros de su Gobierno, presidente de las Cortes, obispo de Madrid-Alcalá y otras altas autoridades allí presentes. Mientras tanto, el multitudinario público no cesaba de vitorear al Caudillo de España, al presidente de Argentina y a doña María Eva Duarte de Perón quien, agradecida, les correspondía agitando la mano. La Diputación madrileña le hizo entrega de un monumental ramo de flores. Seguidamente, la ilustre dama y el Caudillo pasaron revista a la compañía que, en formación, les rendía honores, mientras las piezas de artillería disparaban las salvas de ordenanza que se rendían como regla ceremonial a los jefes de Estado. La banda de música interpretó los himnos de España y de Argentina. Dado lo avanzado de la hora, no pudieron actuar –como fuera originariamente programado- los grupos artísticos españoles, ofreciendo sus canciones y las danzas del país.
50. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~49494949 A su llegada, en el aeropuerto de Barajas, Evita saluda a Franco, ante la mirada de su esposa, Carmen Polo y la hija de ambos, Carmen Franco Polo. En medio del clamor popular, el Caudillo y Eva Perón se dirigieron a la parte posterior del edificio aeroportuario, donde ascendieron al automóvil oficial con el escudo del Jefe del Estado, emprendiendo la marcha hacia Madrid. En otro coche iban la esposa del general Franco y el ministro de Asuntos Exteriores Martín-Artajo y detrás el séquito, en otros vehículos. A lo largo de la carretera hacia Madrid, muchísimas personas vivaban a Argentina y España al paso de la comitiva. Las banderas de ambos países estaban en los árboles y postes del trayecto. La presencia del pueblo se fue acrecentado a partir de los pueblos de Canillas y
51. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~50505050 Canillejas, haciéndose multitud en los barrios humildes de Las Ventas, donde materialmente colmaba la amplia explanada de la plaza de toros. Hacia las 17 horas los habitantes de Madrid había comenzado a congregarse a lo largo de la calle de Alcalá, la Avenida de José Antonio (actual Gran Vía) y la Plaza de España. Pese a que aún faltaban varias horas para la llegada de Eva Perón y la intensidad del sol se hacía sentir en la casi veraniega tarde madrileña, la gente se aglomeraba en las dos aceras. Muchos portaban banderas de Argentina y España y pancartas con saludos de bienvenida. El trayecto céntrico fue cubierto por fuerzas de Infantería, estando al comando de la línea el general Teodomiro González Antonini. En la calle de Alcalá, frente al Parque del Retiro (cerca de la Puerta de Alcalá) formaba una compañía del Batallón Honores del histórico Regimiento de Infantería Inmemorial Nº 1, con bandera y banda de música y, frente a ésta, la Guardia Mora. A las 19,30 el aspecto de la ciudad era impresionante, por el gran número de gente en las calles, especialmente en la zona donde nace la Avenida de José Antonio, en su encuentro con la calle de Alcalá, cerca de la Plaza de Cibeles. En la Plaza de la Independencia (Puerta de Alcalá) se encontraban el alcalde de Madrid y el Ayuntamiento en pleno, generales, altos mandos y oficiales de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y también de la Guardia Civil y la Policía armada; muchos de ellos acompañados por sus respectivas esposas.
52. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~51515151 Hacia las 20 horas llegó a dicho lugar el Capitán General de la I Región Militar, teniente general D. Agustín Muñoz Grandes, prestigioso militar originario del ex municipio de Carabanchel Bajo (anexionado a Madrid en 1948), procediendo a revistar las fuerzas allí formadas, que le rindieron honores. Media hora mas tarde, sobrevolaron la zona unos cuarenta aviones militares de caza, siendo vivados y aplaudidos por el público. A las 21 horas se iluminaron la fuente de la Cibeles, la Puerta de Alcalá, el monumento al general Baldomero Espartero (en la calle de Alcalá, frente a la puerta de Hernani, de acceso a los jardines del Buen Retiro, a la altura de la calle de Lagasca) y numerosos edificios de la Avenida de José Antonio, dando el fantástico aspecto de una verdadera ascua de luz. A las 21,20 llegaban a la Plaza de la Independencia los motoristas de Tráfico que precedían a la comitiva. El público comenzó a agitar pañuelos y banderas, gritando incesantemente ¡Franco! y ¡Perón! hasta que la caravana oficial, que allí se detuviera, siguió su ruta. Tras los motoristas llegaron los jefes de las Casas Civil y Militar del Jefe del Estado, dos coches con parte del séquito de la señora de Perón; el embajador de la República Argentina D. Pedro Radío y también el coche que llevaba a la señora de Franco y al ministro de Asuntos Exteriores Martín-Artajo. El alcalde de Madrid ofreció un ramo de flores a la señora de Franco.
53. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~52525252 A las 21,30 arribó el coche que traía al Generalísimo Franco y a la señora de Perón, quienes descendieron del vehículo, siendo cumplimentados por el TGral Muñoz Grandes. La ilustre dama argentina, acompañada por D. Francisco Franco, que vestía uniforme de capitán general, revistó a las tropas en formación, en medio de la aclamación ensordecedora del público. El alcalde de Madrid ofreció un espléndido ramo de flores a la señora de Perón y el Caudillo se refirió ante ella al magnífico aspecto que presentaba la calle de Alcalá, rebosante de gente, con su iluminación y las banderas flameando, invitándola a subir a un coche descubierto y así lo hizo la primera dama argentina mientras, levantando y agitando la mano, saludaba al público. En otro coche descubierto tomaron asiento el ministro Martín- Artajo y la esposa del Generalísimo. Escoltada por la Guardia Mora, la comitiva se puso en marcha hacia la Plaza de Cibeles, en medio de los vítores del pueblo de Madrid. Madrid se había engalanado con múltiples luces para recibir a la señora de Perón. El aspecto era espectacular. La decisión del Ayuntamiento de Madrid tuvo un ejecutor, el ingeniero D. Francisco Benito Delgado, quien dirigió las obras luminotécnicas, realizadas por nueve ingenieros, doce peritos industriales y 200 obreros especializados, preparando en un plazo de ocho días las iluminaciones de la Puerta de Alcalá; fuente de Neptuno, fuente de Apolo; el monumento a Colón –con 36 kilovatios-, la Plaza Mayor para el gran festival folclórico, los jardines
54. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~53535353 reservados del Retiro (1500 lámparas, 120 kilovatios, un verdadero alarde de potencia para la época) y la Casa de la Villa; manteniendo la iluminación realizada en la Cibeles para las fiestas de San Isidro. Lentamente, la caravana de automóviles recorrió las principales calles de Madrid: Alcalá, Avenida de José Antonio, sobrepasando la Plaza de España, alcanzando la Ciudad Universitaria -siempre con numeroso público- para tomar luego por la carretera de El Pardo, hacia la residencia del Jefe de Estado. Allí, por medio de los micrófonos de Radio Nacional de España instalados en la residencia, Eva Perón pronunció las siguientes palabras: “Amigos de España: Abrumada de agradecimiento por vuestra gentileza, aquí estoy, pueblo de Madrid, corazón de España. No voy a cansaros. Mi mensaje es tan simple como profundo. Mensajera de los afectos de mi pueblo, mensajera de reconocimiento, seré también mensajera de la paz que deseamos reine, de una vez por todas, sobre todos los pueblos de la tierra. Digo y repito que mi mensaje es simple, porque lo vierte una mujer y porque representa en mi voz argentina, la suprema apelación al Altísimo para que derrame sobre todo el viejo Continente un poco de paz y un poco de tranquilidad. La necesaria para crear. La necesaria para vivir. La necesaria para trabajar y producir para el hombre. La necesaria, en fin, para amar cada día más a nuestros semejantes y buscar su bienestar en un mundo mejor, más amplio, más lúcido, más cristiano, más unido y más pródigo. No será éste un mensaje más, por cierto, compañeros. Porque éste es el mensaje de los trabajadores argentinos; de esas fuerzas proletarias que en esa
55. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~54545454 tierra surgen y se organizan, no con la idea de la lucha fratricida que han practicado algunos pueblos, sino con la idea de la paz y el trabajo constructivo y con la divina consigna de todos los tiempos: la de amarse los unos a los otros, para erigir un mundo más feliz, más seguro, más tierno. Invisto en éste instante el pensamiento y la cálida emoción de mi esposo, el presidente de los argentinos y ello me hace traducirle esta mi profunda aspiración de paz y de trabajo, junto a mi palabra de consuelo para sus males y la suprema incitación a la generosidad y al bien, para que labren y moldeen sus patrias -como la nuestra- en una empresa de profundo y decisivo significado humano. He dicho lo que sentimos en la nueva Argentina, en la que no hay diferencias y en donde las que pudieran existir, irán desapareciendo día a día, conformando así una nueva sociedad. Deseo que conjuntamente con mis votos de amor llegue al Viejo Mundo – y sobre todo a esta España pródiga y solidaria- la palabra de mi reconocimiento, porque de su tronco provenimos todos los argentinos. Digámosle a ese mundo, que fue el de las conquistas y las colonizaciones, y al que la humanidad todo lo debe, que se acuerde de una vez por todas de volver por la defensa de los valores morales, por los que se sacrificaron generaciones y generaciones; que sepa ese Viejo Mundo –que sepáis vosotros, españoles- que nosotros, los dignos descendientes de la hispánica tierra, estamos empeñados en devolveros un día, centuplicado, todo el bien que nos hicisteis, enarbolando la nueva bandera de una humanidad triunfante con el trabajo y la paz. Madrileños: os devuelvo en el estrecho abrazo de mi pueblo trabajador que me dio para vosotros. Os participo de su ternura desbordante por España y os confundo en mi corazón de mujer, sensible a la calidad de vuestro agasajo, el
56. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~55555555 calor de vuestra hospitalidad y el maravilloso e inenarrable de vuestro fervor por mi país ¡Hasta pronto!” Lunes 9 de junio - Imposición de la Gran Cruz de Isabel la Católica Madrid amaneció completamente engalanada: balcones, plazas, árboles, columnas de iluminación, todo ornamentado con banderas de color celeste y blanco, rojo y gualda. Multitudinaria concentración en la madrileña Plaza de Oriente, el 9 de junio de 1947 En la ceremonia, que se celebraría en el Palacio Real de Oriente, rendiría honores el Batallón de Infantería de la Casa Militar del Generalísimo, interpretándose el Himno Nacional argentino.
57. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~56565656 El 9 de junio, el pueblo español da la bienvenida a Evita, vivando a la Argentina Evita había entusiasmado al pueblo de España. Madrid había decretado feriado para ese lunes, día 9 de junio, a fin que todos pudieran ir a la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real. A mediodía llegaba a Palacio el coche que traía desde El Pardo al Generalísimo y a la excelentísima señora de Perón, a quienes se les rindieron los honores. Seis guardias moros, a caballo, custodiaban el perímetro externo del Palacio. La Guardia mora también cubría los corredores y la escalinata principal del majestuoso edificio.
58. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~57575757 El jefe de Estado, Generalísimo Franco, vestía uniforme de capitán general y lucía el Gran Collar y banda de la Orden del Libertador General San Martín, que le impusiera en nombre del general Perón el general de división Estanislao López quién, encabezando una delegación enviada expresamente por el presidente argentino, había visitado España en octubre de 1946, arribando al madrileño aeropuerto de Barajas el 6 de octubre de ese año, en el viaje de regreso del vuelo inaugural de Iberia en la ruta del Atlántico Sur. Decreto de 1 de abril de 1947, concediendo la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica a Da. María Eva Duarte de Perón, firmado por el Jefe del Estado general Francisco Franco Bahamonde y refrendado por el ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín-Artajo
59. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~58585858 Discurso del Generalísimo Franco. Palacio de Oriente, 9 de junio de 1947 El Generalísimo Franco impone la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica a Eva Perón
60. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~59595959 El Generalísimo tomó posición en el centro del salón de ceremonias y a su derecha se situó la señora de Perón, vistiendo un elegantísimo traje de tafetán color granate, bordado con lentejuelas negras y capa de cibelina platinadas y tocado tipo casquete negro con plumas de ave del paraíso. A su izquierda, se colocó la esposa del Generalísimo, excelentísima señora doña Carmen Polo de Franco, quien vestía traje negro y se cubría con sombrero negro con plumas blancas y negras. Ordenadamente, el personal de ceremonial acompañó a las personas invitadas hasta los correspondientes asientos designados. Discursos de Franco y de María Eva Duarte de Perón Franco pronunció un emotivo y bien escrito discurso, demostrando estar tan emocionado que las frases se le entrecortaban. Dijo el caudillo: “Señora: El pueblo español que hoy os aclama, os da la bienvenida al viejo solar hispano, a estas venturosas tierras de Castilla, en las que todavía encontraréis la huella que sobre ella dejaron el andar trajinero de nuestros santos, el galopar de nuestros guerreros, la inspiración de sus artistas y la sublime iluminación de nuestro místicos. Campo de choque de razas y de civilizaciones, tierras de hidalgos, canteras de santos y de grandes capitanes, reducto inextinguible de nuestra fe; madre de naciones, creadora de pueblos que, como tal los ama y que, a través de la
61. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~60606060 Historia, viene dándoles sublimes ejemplos de amor, de generosidad y comprensión. Su historia, señora, es vuestra historia; su lengua, es vuestra lengua y su Fe, es vuestra Fe; lazos indestructibles que para siempre han unido a esta gran familia hispana. La distancia material que un día pudo separar a nuestros pueblos hoy ha desaparecido ante los progresos de la civilización. Lo que hace 21 años constituyó una proeza, al abrir con su vuelo a la Argentina un aviador español el camino del Atlántico, es hoy ya una feliz normalidad. Las alas que os han traído, sirven hoy al impulso de los corazones y acercan a los pueblos que se aman. Si no existieran tantas causas y razones para encender en este día nuestro entusiasmo bastaría, señora, el conocer la preocupación social y la inquietud por los humildes que florece en vuestra nación y la gran obra de asistencia, reivindicación y dignificación de los trabajadores que en vuestro país lleváis a cabo. España estima en todo su valor la gran prueba de afecto que vuestra visita entraña y se felicita de que podáis apreciar el amor y simpatía que en vuestra nación despierta la gran figura de vuestro egregio esposo. Gracias por las molestias y por los sacrificios que entraña vuestro viaje y gracias por haber aceptado que pueda hoy colgar, en este solar de vuestro pecho, las insignias de la Orden de aquella egregia reina que puso todos sus amores e ilusiones en la felicidad de vuestros pueblos, dando a la luz aquellas sabias leyes
62. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~61616161 de Indias, monumento perenne de humanidad y comprensión de las que ellas fue la más feliz inspiradora. Hoy, con vuestra visita, se gloría España de aquel feliz alumbramiento al constatar en ese recto espíritu de independencia y de amor a las tradiciones hispanas de la nación argentina, de que es paladín y abanderado el insigne general Perón, esa “lealtad acrisolada” que reza en la leyenda de la Gran Cruz de Isabel la Católica con la que, en nombre de España, os condecoro”. Tras la imposición de la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, Eva Perón leyó su discurso (que habría sido redactado por Muñoz Azpiri), respondiendo al Generalísimo Franco: “Excelentísimo señor: Confieso que sentía y amaba a España, pero el amor de España me abruma hasta hacerme desconfiar de la amplitud de las palabras de agradecimiento con que –en el nombre de mi pueblo, el de mi esposo y el mío propio- debo aceptar esta ofrenda máxima de vuestra hospitalidad. Me entregáis, señor, la Gran Cruz de una condecoración que toma su nombre de la Reina Católica, colaboradora en el descubrimiento de un mundo y en la conquista de un reino de ese mundo. Me dais el testimonio de su fe católica. Me hacéis participe de su celo de gobernante, de su ímpetu castellano, de su temple magnífico de mujer y de aliada de combate, en el renovado y siempre fresco destino de ganar almas para la Cruz y tierras para España. No acierto, en verdad, a encontrar el justo término que englobe a una en apretado y cálido eco, el fervor, la tibieza y la imponderable sensación de
63. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~62626262 encontrarme con todo el pueblo argentino unido junto a vosotros y con vosotros, en este momento de especial significación. Entiendo que esta distinción personal es ofrecida a la representación de mi país. Se que deseáis que lleve esta Gran Cruz de la Reina españolísima como un homenaje de la Patria madre a una de sus hijas predilectas. En tal carácter y con tal destino especial lo acepto y tomo en custodia. Con él retornaré a la cotidiana tarea de reconquista social y moral de nuestro pueblo. Será en todo caso, por su tradición y por su significado, el acicate de esta otra batalla diaria que –cual la de Isabel- rendimos en mi país por aproximar a todos los hombres a la justicia común de ser hombres y, por tanto, seres que comparten entre sí, sin discordia, la tarea bíblica de trabajar en armonía, sin expoliación ni esclavitud. Esa es la lección y la admirable fe que esta condecoración me da. Esa, la de luchar y acrecentar en toda medida las conquistas materiales y espirituales de mis hermanos. Esa es también –me apresuro a declararlo- la intención, la emoción y el impulso con que mi esposo, el señor presidente de la República Argentina, recibirá este obsequio de España. Legado de una reina combativa múltiple, que ayudó a visionarios y colaboró con caballeros de armas obcecados en su propia conquista de moros. Legado de una reina que atendió a lo universal –la fe católica- y a lo temporal, la expansión de su reino cristiano. Legado de Isabel, la mujer que estuvo mas cerca de Dios en el tiempo sagrado de España, cuando estar cerca de Dios era combatir y rezar. No otra cosa, insisto, es para mí este símbolo. Fervor de multitud, emoción popular de pueblos que se revuelven por consolidar un futuro más amplio, un horizonte más abierto, una vida mas hinchada de posibilidades. Emoción de un alma de mujer que ha sabido reunir en
64. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~63636363 lo suyo miles de necesidades, miles de pasiones, miles de voluntades, miles de generosidades, miles de ímpetus solidarios. Me llena de apasionamiento pensar que esta Gran Cruz de Isabel puede ahora confundirse con la emoción popular de esta Isabel siempre viva y siempre combativa y cristiana que es España. Isabel está en vosotros y en todos los trabajadores de España. Porque se que Isabel la Católica es España misma y España ha sido siempre la justicia, el trabajo y la generosidad. Quiero ver en este regalo, que acepto en nombre de mi pueblo, a ese otro pueblo de España, imagen de Isabel, unido siempre en el impulso de una obra monumental que supere el presente. Aquí, como allí, trabajamos y luchamos denodadamente para que ese futuro alcance en su bienestar a todo el mundo, dentro del ordenamiento social cristiano, accesible a todas las mudanzas y a todas las necesidades. La Argentina dio de improviso al mundo la certeza de que los derechos del trabajador no eran mera letra muerta. La Argentina acaba de incorporarlos a su jurisprudencia, como España incorporó a la suya –cuando Isabel- los derechos humanos a la eternidad. Unos y otros, ayer y hoy, aquí y allá, hemos estado combatiendo por la verdad divina y por la verdad humana. Hemos defendido y combatido por el hombre, olvidando y desechando combatir solamente por su habilidad para producir. Somos el pueblo de trabajadores que ha hecho y hará de la paz su razón de existir y de construir y demos gracias a la Divina Providencia que nos ha permitido ser justos, equitativos y solidarios para con nuestros hermanos que no tienen ya diferencias sociales y luchan por hacer desaparecer las últimas que aún
65. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~64646464 puedan subsistir. La paz y el trabajo son las bases de la nueva sociedad argentina y mi mensaje –el de una mujer argentina- debe exaltar ahora para todas las mujeres españolas, esta verdad fundamental de nuestra existencia: trabajar por un mundo mejor, en una tierra a la que Dios favoreció con el bien maravilloso de la paz. Esta gran Cruz nos recuerda la identidad de fines y la identidad de intenciones que hay en el mundo que compartimos. Isabel fue una reina popular, porque su tienda de campaña estuvo en el corazón de su pueblo. Isabel vivió la empresa de hacer grande a un país y supo que un país es solamente grande o está decididamente a ser grande cuando cada uno de sus habitantes está poseído del orgullo de esa aspiración. Las batallas se ganan cuando hasta el último soldado, además de saber su misión técnica y su posición, sabe que su corazón le está voceando el ímpetu de la victoria. Yo, como mujer, con el espíritu isabelino que la gloria de esta Gran Cruz me aporta, puedo adelantaros: La Argentina marcha hacia delante, porque es justa consigo y porque en la crudeza de su batalla, por su pan y su salario, supo elegir entre la falsa democracia engañosa y la real democracia distributiva, donde las grandes ideas se llaman por nombres tan simples como estos: mejor paga, mejor vivienda, mejor comida, mejor vida. España misma, imagen de Isabel, sabe que esta verdad está en el texto de las encíclicas sociales y que su aplicación por los Estados que saben su deber simplifica el siniestro panorama del mundo. Al recibir la Gran Cruz, señores, me postro y digo con sencillez: ‘Vengo de un pueblo justo a visitar un pueblo justo’. Creo que es resumir mi emoción y mis
66. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~65656565 ideas. Creo que es todo cuanto habrá de decirse a España en el nombre de mi país. Pero queda algo más. Mezclar e identificar es este homenaje a los millones de hombres y mujeres a quienes invisto en este instante. Otorgarles presencia material y voz lo suficientemente poderosa como para inflar la mía a la distancia y decir de su fe nueva y de su trabajo diario, consolidado, protegido y fortificado por una acción social que ha revolucionado en poco tiempo su sentido obrero. Recibir junto a esa masa ansiosa de nuestros ‘descamisados’ esta distinción que, al honrarlo, me honra. Ellos debían estar aquí con su nuevo orgullo de clase, con su claro y hondo sentido de la libertad que supone agremiarse en defensa de sus derechos, junto a un Estado que integra obreros salidos de sus filas. Ellos debían ser partícipes de este fervor popular que es la Argentina de trabajadores de donde vine a que me honraseis con vuestros agasajos. Ellos debían exaltar ahora su nuevo espíritu de trabajo y el concepto de humanismo integral que han conseguido infundir por medio del primer trabajador argentino, su propio presidente el general Perón, a cada una de las diez tablas de la ley de labor que orienta ya, decisivamente, su acción cotidiana. Yo os ofrezco el agradecimiento de vuestra delicadeza; os pago el honor de la Gran Cruz de Isabel con el honor del corazón de mi pueblo, el que está lleno de impaciencia creadora, echando las bases monumentales de nuestro plan quinquenal de realizaciones. Os ofrezco su pulso en tensión, el trepidar de toda esa maquinaria humana puesta en movimiento con la alegra satisfacción de
67. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~66666666 saber que su movimiento, al par que los engranajes del país mueve también los de su propio bienestar y el de los suyos. Correspondo a vuestra liberalidad con mi pasión de mujer argentina, amiga de los necesitados, de los débiles, de los pospuestos y de los explotados. Os ofrezco mi corazón de mujer empapado en la nueva justicia que hemos dado a los obreros de mis ciudades y mis campos. Se que, como Isabel de Castilla, sois visionarios, pero sois realistas, sois duros, pero sois justos, sois rectos, pero sois generosos. Es forzoso que os retribuya, no con simple palabras, sino con palabras que trasuntan vida y espíritu. Con palabras como las que gustan a España, amasadas en la levadura del sacrificio, la vigilia, la perpetua y tesonera acción diaria para ganar a Dios el día. Estoy hablando de los centenares de camaradas que postulan nuestro intermedio y por los millones que, orgullosamente, tienen asegurado en la Argentina su hogar, su familia y su fe. Hablo y ofrezco el honor de mi pueblo, presente en su corazón y presente en el mío, que ha vibrado con él en los más supremos momentos de combate por nuestra reivindicación. He puesto a vuestros pies, como retribución, nuestra batalla y les llevo a los obreros de mi país el título de nobleza compartida que comporta la Gran Cruz de la Reina. Es todo cuanto puedo responderos y esta dedicado a España, que es la suma, e principio y la raigambre de lo que somos. ‘Amamos a España y a la verdad’, dijo cierta vez mi esposo, en hora crítica para vosotros. Amamos al corazón de España y a la justicia, diría yo. Porque sé que del corazón de España, donde está el pueblo que hizo héroes, santos, genios y
68. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~67676767 descubridores, sale para mi pueblo de trabajadores este supremo honor de la Gran Cruz de Isabel, la mujer que supo que el Cielo no está nunca mucho más allá de la conciencia de los hombres justicieros. ¡Que éste signo sea sobre mi pecho, por siempre y sin desmayo, el acicate de mi fe en Dios y en nuestros pueblos!” Terminada la ceremonia dentro del Palacio, Eva Perón se asomó a los balcones, acompañada por el jefe de Estado, para saludar al gentío aglomerado en la Plaza de Oriente, haciéndolo con frases sencillas y breves. El sol estival daba de frente en un día en el que la temperatura ambiente alcanzó los 40 grados, haciéndose insoportable. Eva Perón retornó al interior y volvió a salir al balcón en varias oportunidades. Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (Anverso y reverso)
69. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~68686868 Eva Perón lee su discurso, tras la imposición de la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica Eva Perón y el general Franco en uno de los balcones del Palacio, ante la multitud reunida en la Plaza de Oriente
70. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~69696969 Eva Perón, Franco y señora en un balcón del Palacio de Oriente Eva Perón saluda al pueblo español desde un balcón del Palacio de Oriente
71. EEvvaa PPeerróónn eenn EEssppaaññaa EEnnrriiqquuee FF.. WWiiddmmaannnn--MMiigguueell ~~ ~~70707070 La Orden de Isabel La Católica, cuya Gran Cruz fuera impuesta a doña María Eva Duarte de Perón, fue instituida por el rey Fernando VII el 14 de marzo de 1815, con el nombre de Real y Americana Orden de Isabel la Católica, con el fin de “…premiar la lealtad acrisolada a España y los méritos de ciudadanos españoles y extranjeros en bien de la Nación y muy especialmente en aquellos servicios excepcionales prestados en favor de la prosperidad de los territorios americanos y ultramarinos”. El Real Decreto de 26 de julio de 1847 le asignó la denominación de Real Orden Isabel la Católica. La Gran Cruz es de oro macizo, de 53 mm. de diámetro. Pende de una corona oval de laureles esmaltados. Consta de cuatro brazos iguales, con puntas de esmalte rojo, orlas de oro, ráfagas del mismo metal entre los brazos, una leyenda que dice “A la lealtad acrisolada, por Isabel la Católica” y en el centro un escudo en esmalte, en el que aparecen las columnas de Hércules con la leyenda “Plus Ultra”; a su pie, ambos mundos enlazados con una cinta y cubiertos por la corona imperial. Tiene también banda de seda blanca y filetes de oro. En el reverso cifra real de Fernando VII en letras doradas sobre fondo azul orlado con la leyenda "por Isabel la Católica" sobre porcelana blanca. En horas de la tarde, Evita y la mujer de Franco salieron a recorrer Madrid. Mientras Carmen Polo quiso mostrarle a su invitada el Madrid histórico de los Austrias y los Borbones, Eva quiso ver los hospitales públicos y los barrios obreros. De regreso en la Argentina, contaría: "A la
Dulce Nombre Nazarena

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 Resolución 
 artículo 4
 Resolución 
 Resolución 
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 Real Decreto