Source: http://eur-lex.europa.eu/smartapi/cgi/sga_doc?smartapi!celexplus!prod!DocNumber&lg=es&type_doc=COMfinal&an_doc=2001&nu_doc=179
Timestamp: 2013-05-26 03:25:21+00:00

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La estrategia marco comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres y el nuevo Programa (2001-2005)
En junio de 2000, la Comisión adoptó la primera estrategia marco global sobre la igualdad entre mujeres y hombres, en la que se cubren todos los aspectos de la cuestión: igualdad en la vida económica, social y cívica, igualdad en la toma de decisiones, roles tradicionales y estereotipos. En ella se combinan medidas específicamente diseñadas para fomentar la igualdad con la integración de las cuestiones de igualdad en todas las políticas comunitarias. De acuerdo con este planteamiento integrador, en la estrategia se recurre a todas las herramientas y estructuras existentes, al tiempo que se fomenta la creación de otras nuevas: monitorización, indicadores y evaluación comparativa.
La estrategia se acompaña de un programa de promoción de la igualdad dotado con 50 millones de euros para los próximos cinco años. Mediante este programa se financiarán medidas de concienciación, análisis de políticas y creación de redes sobre la igualdad entre instituciones de la UE, autoridades nacionales, interlocutores sociales y ONG. Se fomentarán las buenas prácticas en materia de igualdad, se potenciará la comprensión de la discriminación debida al género y se ayudará a los principales agentes de la lucha contra las desigualdades debidas al género.
Llamamos transversalidad al compromiso de la UE de incorporar el objetivo de la igualdad a toda la panoplia de sus actividades, no sólo a las dirigidas directamente a su promoción. Se trata de un elemento clave de la nueva estrategia marco de la Comisión.
Durante los dos últimos años se han concentrado esfuerzos en los ámbitos en los que más se había trabajado ya. Ahora hay que ampliar esos esfuerzos a otros ámbitos. También es de capital importancia crear herramientas adecuadas para este planteamiento relativamente nuevo: se precisan mejores sistemas de monitorización y mejores estadísticas. Hay que consagrar a esta tarea los recursos humanos suficientes, y se precisa formación del personal para la concienciación.
El Parlamento ha expresado reiteradas veces en este último año su compromiso con la transversalidad, y las Presidencias portuguesa y francesa favorecieron los debates al respecto en el Consejo.
Sigue existiendo una gran diferencia de retribución entre mujeres y hombres, y la tasa femenina de empleo sigue estando 18 puntos porcentuales por debajo de la masculina. En respuesta a esta situación, el Consejo Europeo de Lisboa, celebrado en marzo, fijó nuevos y ambiciosos objetivos para la mujer: en primer lugar, la adopción de medidas para que la tasa de empleo femenino pase del 53 % actual al 60 % en 2010.
La Estrategia Europea de Empleo debería desempeñar un cometido importante en la consecución de dicho objetivo. En el pilar de la igualdad, se dirigieron muchos esfuerzos al ámbito de la conciliación del trabajo con la vida de familia. En cambio, se hizo poco por reducir la diferencia de retribución.
La igualdad entre mujeres y hombres también se persigue en los otros pilares: empleabilidad, espíritu de empresa y adaptabilidad. Las medidas en favor de la empleabilidad no deben centrarse únicamente en quienes perciben el subsidio de desempleo, ya que así quedan excluidas muchas mujeres que pueden desear trabajar pero no están inscritas en las oficinas de empleo. Se ha hecho poco por potenciar la adaptabilidad, pese a que los horarios de trabajo y, de modo más general, la organización del trabajo son de gran importancia para las mujeres trabajadoras. Es preciso adoptar todo tipo de medidas para aumentar el empleo femenino en las industrias de la información y las telecomunicaciones.
La perspectiva de género en las políticas comunitarias de derechos humanos
En el año 2000, la Comisión presentó una propuesta de modificación de la Directiva de 1976 relativa a la igualdad de trato. Esta propuesta se basa en las nuevas disposiciones del Tratado en materia de igualdad entre mujeres y hombres, y precisa la redacción del texto de conformidad con la jurisprudencia europea. Entre sus características más importantes figura el reconocimiento del acoso sexual como forma de discriminación, el que las víctimas de discriminación puedan ser representadas por organizaciones en procedimientos administrativos y judiciales, y que se garantice a las mujeres el derecho a reincorporarse al trabajo tras el permiso de maternidad.
La Comisión también ha anunciado su intención de proponer en 2002 una nueva Directiva sobre la igualdad, basada en el artículo 13 del Tratado CE.
En la conferencia «Pekín+5» celebrada en Nueva York, la UE reafirmó su compromiso con la Plataforma de acción que suscribió en 1995. Contrarrestó los intentos de quitarle fuerza al lenguaje utilizado en la plataforma, pero tuvo menos éxito en que se reforzara en algunos aspectos, como el de la trata de mujeres.
A la trata de mujeres se le dio una gran prioridad política en el año 2000. La Comisión siguió combatiéndola a través del programa STOP, del que propuso una prórroga de dos años. En cuanto a la violencia doméstica, concluyó la campaña de información, pero a la iniciativa Daphne siguió un programa por derecho propio.
En el documento estratégico de la Comisión sobre la ampliación, que recibió el apoyo del Consejo Europeo de Niza, para la mayor parte de los países candidatos está previsto haber completado provisionalmente las negociaciones sobre la política social y de empleo en la primera mitad de 2001.
Hungría, la República Checa y Lituania son los primeros en haber incorporado a sus ordenamientos jurídicos la legislación comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres. A otros países todavía les queda mucho por hacer, si bien se registraron ciertos avances en 2000. Polonia y Turquía no parecen haber avanzado en la incorporación del acervo este último año.
Los países candidatos también deben velar por que sus instituciones estén en condiciones de hacer respetar la legislación sobre la igualdad. También a este respecto son Hungría y Lituania los países más adelantados. De modo general, esta capacidad institucional no es suficiente. Hay que esperar que los países candidatos harán uso de la ayuda de que dispondrán con el nuevo programa de acción sobre la igualdad, lo que no fue mucho el caso en el programa previo.
Los datos sobre las desigualdades en el mercado de trabajo ofrecen un panorama más optimista. Por ejemplo, el índice de empleo femenino es superior al índice medio de la UE. Pero dicho panorama no es tan sencillo como parece: una persistente diferencia de retribución, los escasos servicios para el cuidado de niños y las actitudes sociales discriminatorias hacen que la participación de la mujer en el mercado de trabajo siga siendo baja. Además, el mercado de trabajo sigue estando segregado, y las mujeres se concentran en determinadas ocupaciones e industrias.
Por lo que respecta a la participación política, las mujeres están muy infrarrepresentadas en los foros políticos nacionales y regionales, como también en los puestos de toma de decisiones. Los índices son significativamente inferiores a la media de la UE.
El fomento de un equilibrio entre mujeres y hombres en la toma de decisiones
También en la UE siguen las mujeres estando infrarrepresentadas. La corrección de este desequilibrio en la toma de decisiones es un proceso lento, a pesar de las medidas que se han tomado a escala nacional y europea. El trabajo al respecto continuará con la estrategia sobre la igualdad entre mujeres y hombres. Se financiará con cargo al programa la elaboración de estadísticas, por ahora inexistentes, sobre la mujer en la toma de decisiones económicas y sociales.
La Comisión se ha comprometido a hacer frente a su propio desequilibrio en este ámbito, para lo cual ha fijado objetivos de contratación y ha incorporado la perspectiva de género a sus criterios de selección de candidatos. También velará por que las mujeres estén adecuadamente representadas en todos sus comités y grupos de expertos.
A escala nacional se pusieron en práctica muchas medidas para intentar aumentar la representación femenina, con diversos grados de éxito. El compromiso a largo plazo, la voluntad política y una adecuada combinación de políticas son más importantes que cualquier mecanismo aislado.
La cuestión de las mujeres empresarias apenas si está comenzando a abordarse de modo sistemático. Se necesitan buenas estadísticas para que el «techo de vidrio» y otros obstáculos resulten más visibles. Los resultados de un reciente estudio de la Comisión indican que las mujeres sólo son propietarias de un 23 % de las empresas de la UE.
La estrategia marco comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres (2001-2005) y el nuevo Programa de acción
El 7 de junio de 2000, la Comisión adoptó una nueva estrategia marco comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres [1]. Por primera vez, en esta estrategia se engloban todos los diversos programas e iniciativas que antes se trataban separadamente, muchas veces con cargo a diferentes partidas presupuestarias.
[1] Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Hacia una estrategia marco comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres (2001-2005), COM (2000) 335 final.
En este planteamiento global e integrado se combinan medidas específicas con políticas destinadas a promover la igualdad, con un enfoque transversal que abarca por igual todos los ámbitos, con el propósito de integrar la perspectiva de género en todas las políticas. Lógicamente, todos los servicios de la Comisión tendrán que informar de lo que hacen por incorporar el objetivo de la igualdad al diseñar sus políticas.
La estrategia se centra en cinco objetivos, que constituyen un marco de referencia para la evolución de las políticas, al que se referirán todas las iniciativas comunitarias en materia de igualdad:
-igualdad en la vida económica;
-igualdad de representación y participación en la toma de decisiones;
-igualdad en la vida social;
-igualdad en la vida cívica, y
-modificar los roles establecidos en función del sexo y dejar atrás los estereotipos tradicionales.
La estrategia se aplica no sólo a las políticas que afectan directamente a los ciudadanos de la UE, sino también en las relaciones de la Unión con el resto del mundo, a través del proceso de ampliación, la cooperación para el desarrollo y, de modo general, las relaciones exteriores.
La estrategia se sirve de las herramientas, estructuras y métodos existentes, como la evaluación del impacto en función del género, al tiempo que se fomenta la creación de otros nuevos y más eficaces. Están introduciéndose indicadores comunes y criterios comparativos para mejorar la monitorización y la evaluación, y para poder reorientar las actividades durante el propio periodo de aplicación de la estrategia.
Forma parte de la estrategia un nuevo programa, que funcionará de 2001 a 2005 [2]. A través de los cinco años del programa se dispondrá de una financiación de 50 millones de euros, que se dedicarán a: medidas de concienciación, análisis y evaluación de las políticas que afectan a la igualdad, y creación de redes sobre la igualdad entre instituciones de la UE, autoridades nacionales, interlocutores sociales y ONG. Estas actividades, a su vez, perseguirán tres objetivos:
[2] Decisión del Consejo, de 20 de diciembre de 2000, por la que se establece un programa de acción comunitaria sobre la estrategia comunitaria en materia de igualdad entre mujeres y hombres (2001-2005).
-fomentar y difundir las buenas prácticas en materia de igualdad y los valores sobre los que se basan;
-comprender las cuestiones relacionadas, directa o indirectamente, con la discriminación sexista, viendo dónde existe y estudiando posibles respuestas políticas, y
-ayudar a los principales agentes de la lucha por la igualdad, como las ONG y los interlocutores sociales.
La integración de la igualdad en las políticas comunitarias
Llamamos transversalidad al compromiso de la UE de incorporar el objetivo de la igualdad al conjunto de sus políticas, medidas legislativas y demás actividades, no sólo a las dirigidas directamente a la promoción de la igualdad de oportunidades. Se trata de un elemento clave de la nueva estrategia marco de la Comisión. Ya fue un principio rector del cuarto programa de acción comunitario a medio plazo para la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, que concluyó en 2000. Aproximadamente la cuarta parte de todos los proyectos financiados se dedicaron fundamentalmente a dicha integración [3]. En muchos de ellos se estudió la manera de incorporar la igualdad a la aplicación y el desarrollo de políticas locales y regionales, políticas de urbanismo, o cómo familiarizar con este concepto a los principales agentes del mercado de trabajo y de los medios de comunicación.
[3] Véase el Directorio de proyectos 1999 - Programa de acción comunitaria a medio plazo para la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Véase http://europa.eu.int/comm/employment_social/equ_opp/index_en.html
En agosto de 2000 la Comisión llevó a cabo una encuesta sobre la integración de la igualdad. En particular, se estudió su marco organizativo y metodológico, como también el impacto de los métodos utilizados. Este proceso también sirvió para orientar las prioridades de actuación de la Comisión en la nueva estrategia marco comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres.
De los resultados de la encuesta se desprende que, de modo general, los esfuerzos más importantes para promover la igualdad se hicieron en ámbitos políticos en los que ya se había avanzado más anteriormente: los Fondos Estructurales, educación y formación, cooperación para el desarrollo y asuntos sociales e investigación. También se registraron avances en el ámbito político: las Orientaciones generales de política económica para 2000 incluyeron dos recomendaciones en materia de igualdad de oportunidades. La primera sobre discriminación salarial y la otra, en la que se exhortaba a seguir trabajando en el ámbito de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Ahora hay que ampliar esos esfuerzos a otros ámbitos, en los que persisten en gran medida los obstáculos observados en 1998.
Mecanismos, técnicas y recursos
1. La evaluación del impacto en función del género es un primer paso esencial para diseñar políticas con sensibilidad al respecto. Ya se ha introducido en diversas políticas comunitarias: en junio de 2000, en el quinto programa marco comunitario de investigación, comenzaron varios estudios de evaluación del impacto en función del género. En el ámbito de la ayuda humanitaria de la Comunidad, el concepto de género es uno de los que actualmente se examinan en las evaluaciones sistemáticas a posteriori. También están poniéndose a punto nuevas técnicas y herramientas para la evaluación de las políticas fiscales nacionales.
2. Los datos y las estadísticas desagregadas por sexo también son herramientas esenciales para la integración de la igualdad y para el análisis por género. Gracias a las estadísticas, los indicadores y los criterios de evaluación comparativa puede medirse el progreso hacia la igualdad, puesto que ponen de manifiesto el modo en que las políticas, algunas de las cuales se consideraban no discriminatorias, afectan a las mujeres de forma diferente que a los hombres.
Pese a las complicaciones técnicas y a la reticencia de algunos proveedores de datos en brindar datos desglosados por sexo, se han hecho progresos.
*Están creándose indicadores para la evaluación comparativa en la ciencia y en la cooperación para el desarrollo.
*El Consejo fomenta la creación de indicadores sobre la participación equilibrada de mujeres y hombres en la toma de decisiones y sobre la conciliación del trabajo y la vida de familia.
*En el año 2000, Eurostat inició una amplia recogida de estadísticas sobre cuestiones de género y un estudio de viabilidad relativo a estadísticas comparables en materia de cuidado de niños.
3. Actualmente se reconoce que unas prácticas y estructuras institucionalizadas, unas responsabilidades claramente establecidas, el apoyo al más alto nivel y la cooperación entre servicios son elementos esenciales para la política de la transversalidad. Además, los superiores jerárquicos a todos los niveles de la organización tienen que estar concienciados y prestar la atención suficiente a las cuestiones relativas a la igualdad, como también proponer formación adecuada al respecto. Si se quiere que prospere la integración de la perspectiva de género, ésta debe estar firmemente enraizada en la institución y no sólo depender de los esfuerzos de algunas personas comprometidas.
La gran movilidad del personal encargado de la igualdad entre mujeres y hombres tiene que compensarse mediante una formación de calidad en toda la Comisión, de modo que aumenten los niveles de concienciación al respecto. Por ello, en el año 2000, la Comisión siguió ofreciendo formación en materia de igualdad y de transversalidad, e incrementó sus esfuerzos por que las cuestiones de igualdad alcancen un mayor nivel de prioridad.
Algunos ejemplos exitosos de transversalidad
A raíz de la Comunicación de 1999 «Mujeres y Ciencia» [4], se han hecho progresos considerables por la integración de las cuestiones de igualdad en las políticas comunitarias de ciencia y de investigación. Actualmente está en curso la evaluación del impacto en función del género del quinto programa marco de investigación y desarrollo tecnológico (IDT), y se han dedicado 1,4 millones de euros a estudios al respecto, también en el área de las nuevas tecnologías. Las convocatorias de propuestas de la Comisión para proyectos de ciencia e investigación contienen una cláusula estándar para animar a las mujeres, o a grupos en los que participan mujeres, a presentar propuestas.
[4] COM(99) 76.
Es muy pequeña la proporción de mujeres en los puestos jerárquicos superiores del mundo de la ciencia y apenas se dispone de estadísticas al respecto. La Resolución del Consejo de 20 de mayo de 1999 sobre la mujer y la ciencia [5] invitaba a la Comisión a presentar, a partir de las contribuciones de los Estados miembros, datos comparables e indicadores europeos para evaluar a escala comunitaria la situación de las mujeres. Desde entonces, y tras haber evaluado el potencial limitado de los principales estudios estadísticos europeos (por ejemplo, la Encuesta de población activa, los estudios en el ámbito de la I&D, etc.), la Comisión ha iniciado un proyecto de tres años titulado «Diseño y recogida de indicadores estadísticos sobre la mujer en la ciencia» .En su Comunicación «Realización del «Espacio europeo de la investigación»: Orientaciones para las acciones de la Unión en el ámbito de la investigación (2002-2006) [6], la Comisión identificó la situación de las mujeres en el ámbito científico como una de sus máximas prioridades y recomienda la integración de la igualdad en el sexto programa marco (2002-2006).
[5] DO C 201 de 16.7.1999, p. 1.
[6] COM (2000) 612.
Fondos Estructurales y desarrollo rural
Fuente de las figuras 1 y 2 [7]
[7] Comunicación de la Comisión sobre el apoyo del Fondo Social Europeo a la Estrategia Europea de Empleo.
En las negociaciones con los Estados miembros sobre el contenido de los programas venideros para los nuevos Reglamentos de los Fondos Estructurales, la Comisión Europea insistió en la necesidad de una acción más eficaz en pro de la igualdad [8].
[8] Reglamento (CE) n° 1260/1999 del Consejo, de 21 de junio de 1999, por el que se establecen disposiciones generales sobre los Fondos Estructurales. La Comisión ha redactado un documento técnico sobre la integración de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en los programas y proyectos de los Fondos Estructurales ((COM (2001) 116(. Véase http://www.inforegio.cec.eu.int
Se ha introducido un nuevo planteamiento, más global. Entre las mejoras incorporadas figuran:
*Un análisis más en profundidad de las desigualdades socioeconómicas entre mujeres y hombres, y una definición más clara de los obstáculos que quedan por eliminar en el camino a la igualdad. No obstante, a este análisis no siempre siguió el establecimiento de objetivos cuantificados por una mayor igualdad.
*En los programas de España, Italia, Suecia, Portugal, Irlanda, Grecia y el Reino Unido se contempla la creación de grupos de trabajo sobre la igualdad de oportunidades que se ocuparán del trabajo preparatorio de los comités de seguimiento.
*En Alemania, Grecia, Italia, el Reino Unido, España y Suecia, se ha invitado a los organismos que trabajan por la igualdad a participar en el trabajo de dichos comités de seguimiento.
*Algunos Estados miembros han expresado su compromiso general con la idea de una participación equilibrada de hombres y mujeres en los comités de seguimiento.
*Se presta más atención al incremento de los servicios para el cuidado de niños. En Irlanda se han previsto para ello 1 755, 4 millones de euros para el período de programación 2000-2006 de los Fondos Estructurales. También Grecia e Italia prevén iniciativas en este ámbito.
Dado que la igualdad entre mujeres y hombres está incorporada al conjunto de la estrategia, no es posible calcular exactamente cuánto dinero se le consagra. Sin embargo, el presupuesto de los Fondos Estructurales para las medidas específicamente dedicadas a la igualdad asciende actualmente a unos 4 000 millones de euros (cf. figuras 1 y 2) [9].
[9] En la Comunicación de la Comisión de 16 de enero de 2001 (COM (2001) 16( se presenta el apoyo prestado por el Fondo Social Europeo a la Estrategia Europea de Empleo.
Muchos de los nuevos programas de desarrollo rural adoptados en 2000 prestan ahora más atención a la igualdad entre mujeres y hombres que en el pasado. Las mujeres representan actualmente el 34 % de la mano de obra en las explotaciones agrícolas, y el 22 % dirige estas explotaciones. Los programas tienen por objeto apoyar el importante papel que pueden desempeñar las mujeres en la diversificación de la economía rural.
La iniciativa comunitaria LEADER+, aprobada en 2000, establece como área prioritaria la adopción de medidas destinadas a las mujeres en las zonas rurales. Esto se refleja en los programas presentados a la Comisión, la mayoría de los cuales incluye objetivos cuantificables relativos a las mujeres.
El elemento prioritario en el año 2000 fue establecer un plan de acción [10] para la aplicación práctica de directivas y recomendaciones. Se trata de aumentar el número de proyectos sometidos a una evaluación del impacto en función del género (actualmente sólo se evalúa un 20 %) y de hacer frente a la falta de información, evaluaciones e informes desglosados por sexo.
[10] Proyecto de comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, de 25 de octubre de 2000 - Plan de acción para la integración de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la cooperación comunitaria para el desarrollo.
La cuestión de la sensibilidad con respecto al género también es objeto de atención en el presupuesto comunitario, en el que una línea presupuestaria específica se dedica a prestar apoyo técnico para la integración de la dimensión de género en el conjunto de las políticas comunitarias de cooperación para el desarrollo.
Incluso el euro tiene una dimensión de género que hay que tener en cuenta: las encuestas vienen mostrando con insistencia que las mujeres tienen menos entusiasmo que los hombres por la moneda única y se consideran peor informadas [11]. Siguiendo el planteamiento de la transversalidad, la Comisión cofinanció una campaña de información sobre el euro dirigida a responder específicamente a las necesidades y preocupaciones de las mujeres. Tres revistas femeninas de países distintos [12] dieron su acuerdo para presentar más información sobre el euro dirigida a las mujeres.
[11] Encuesta del Eurobarómetro publicada en julio de 1999.
[12] Femmes d'Aujourd'hui (Bélgica), Emma (Alemania), Noi Donna (Italia).
La estrategia de la transversalidad es una obra en plena construcción. Ya están puestos unos sólidos cimientos: el Tratado de Amsterdam y la Comunicación de la Comisión de 1996 sobre la igualdad [13]. Ahora el edificio va tomando forma gracias a los reglamentos sobre la integración de la igualdad en los Fondos Estructurales, la estrategia por el empleo, la cooperación para el desarrollo y la investigación.
[13] COM (96) 67 final, Comunicacion de la Comisión «Integrar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en el conjunto de las políticas y acciones comunitarias».
En una conferencia celebrada el 27 de octubre en París, la Presidencia francesa planteó la cuestión de la integración de la igualdad en el Consejo, esperando que se estableciera con carácter permanente. Suecia y Bélgica proyectan proseguir en esta vía durante sus Presidencias respectivas.
No obstante, siguen faltando algunos elementos fundamentales para la construcción. En algunas áreas políticas -transporte, medio ambiente, protección de los consumidores, agricultura y cultura- hay que conseguir un «reflejo de transversalidad» más marcado, si se quiere hacer honor al claro compromiso de la Comisión de fomentar la igualdad en todos los ámbitos.
En líneas generales, el objetivo debe ser:
-disponer de estadísticas desglosadas por sexo como norma, más que como excepción, al tiempo que se incrementan el seguimiento y la evaluación;
-aumentar los niveles de concienciación relativos a las cuestiones de género en los órganos decisorios de la Comisión, y ofrecer a los funcionarios la formación necesaria a tal efecto, y
-reforzar los mecanismos institucionales de integración de la igualdad.
Compromiso del Parlamento con la transversalidad
El Parlamento Europeo hace llamamientos regulares a la integración de la igualdad en todas las actividades de la Comunidad. En su Resolución de 5 de octubre de 2000 [14], el Parlamento expresó su opinión de que todo tipo de ayuda, financiación o beneficio que conceda la Unión debe ir supeditado a la observancia del principio de igualdad de hombres y mujeres en materia de retribución. Ha abogado por la adopción de medidas en una amplia panoplia de ámbitos políticos: el incremento del acceso de las mujeres a la toma de decisiones, el fomento de la diversidad en las opciones profesionales de muchachas y mujeres, persuadir a más mujeres a que se incorporen al sector de las TIC, y estudiar los efectos que el trabajo a tiempo parcial y el empleo atípico tienen en la retribución, las cotizaciones a la seguridad social, las pensiones de las mujeres y el crecimiento de la feminización de la pobreza.
[14] Resolución del Parlamento, de 5 de octubre de 2000, sobre los informes anuales de la Comisión «La igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la Unión Europea, 1997, 1998 y 1999».
En su resolución sobre los informes anuales de la Comisión, el Parlamento opina que las estadísticas desagregadas por sexo y los indicadores de género son «un instrumento esencial para evaluar los progresos con vistas a alcanzar los objetivos de igualdad y para promover la integración mostrando las distintas repercusiones sobre las mujeres y los hombres de todas las políticas, en particular en ámbitos que anteriormente se consideraban neutros». También considera indispensable encontrar indicadores, procedimientos de análisis e información comparables que permitan una valoración correcta que cubra todos los aspectos que afecten a las cuestiones de género.
La transversalidad a escala nacional
En febrero, Dinamarca aprobó una ley por la que se establece el principio de la transversalidad, junto con nuevos mecanismos institucionales en pro de la igualdad. En abril de 2000 fue nombrada en Italia una nueva ministra de Igualdad de Oportunidades, con más competencias para integrar las cuestiones de género en todas las políticas del Gobierno. El Gobierno alemán ha introducido el principio de la transversalidad en todos los ministerios federales.
El ministerio irlandés de Justicia, Igualdad y Reforma Judicial encargó una investigación sobre los mecanismos de seguimiento de la igualdad, con objeto de desarrollar indicadores del impacto práctico de las políticas y programas. Alemania creó un grupo de trabajo interministerial para diseñar herramientas de integración de la igualdad.
El Consejo Nórdico esbozó un programa de formación para la igualdad, que se iniciará en 2001. También el Gobierno alemán va a proponer cursos de formación para sus funcionarios. Portugal incluyó la igualdad entre mujeres y hombres en los programas de formación del profesorado.
Nuevos objetivos de igualdad
Si la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres en materia de empleo no fuera una exigencia de justicia social, sería una exigencia económica. La igualdad de retribución, el adecuado reconocimiento de las capacidades y competencias de la mujer, y las políticas que posibilitan la conciliación del trabajo y de la vida de familia favorecen la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, lo que impulsa la economía. El creciente índice de actividad económica femenina es un factor significativo en el crecimiento económico de Europa. Para el conjunto de la UE, se considera que aproximadamente 1/5 del crecimiento anual del PIB, que es del 2,3 %, puede explicarse por la mayor participación femenina en las fuerzas de trabajo.
Pese a eso, las desigualdades siguen siendo muy importantes, si bien van disminuyendo (cf. figuras 3 y 9).
*En la UE, el índice femenino de empleo sigue estando un 18,2 % por debajo del masculino.
*El desempleo femenino es, por término medio, 3 puntos porcentuales superior al masculino.
*Persiste la segregación del mercado de trabajo; las mujeres se concentran en determinadas ocupaciones e industrias y los hombres en otras [15].
[15] Para las estadísticas, véase el Informe conjunto sobre el empleo de 2000, punto 3.4.2.
*Las mujeres que ejercen una actividad profesional remunerada ganan menos que los hombres y representan un 77 % de los empleados con salarios bajos.
En marzo de 2000, el Consejo Europeo de Lisboa [16] fijó nuevos y ambiciosos objetivos para el empleo femenino; en primer lugar, que la tasa de empleo femenino pase del 53 % actual al 60 % en 2010. Esto es esencial si se pretende llevar el índice general de empleo en la UE al 70 %, que es otro de los objetivos de Lisboa. El objetivo del 60 % es ambicioso. Si se alcanzara, el empleo femenino en la UE alcanzaría un nivel nunca visto. En términos absolutos, supone atraer al mercado de trabajo a otros 10 millones de mujeres. Las carencias, también en términos absolutos, son especialmente importantes en Italia, España y Francia.
[16] Conclusiones de la Presidencia (Lisboa 23 y 24 de marzo de 2000) http://ue.eu.int/en/Info/eurocouncil/index.htm
Evaluación de los planes nacionales de acción para el 2000
La Estrategia Europea de Empleo, que inicia ahora su cuarto año, ha recentrado y dado un nuevo impulso a la política de empleo en toda Europa. Cada año se establecen unas directrices para el empleo a escala de la UE. Después, los Estados miembros elaboran sus planes nacionales de acción (PNA) para aplicarlas. El informe conjunto sobre el empleo constituye una evaluación comparativa de los PNA; en él se estudia la respuesta de cada Estado miembro a las recomendaciones que se le habían hecho para el año 2000 (cf. más adelante).
Como en años anteriores, las directrices del 2000 se dividieron en cuatro áreas políticas o pilares. Uno de los pilares aborda específicamente la promoción de la igualdad de oportunidades. No obstante, de acuerdo con el planteamiento de la transversalidad, las cuestiones de igualdad se tienen asimismo en cuenta en los otros tres pilares, dirigidos a mejorar la empleabilidad de la mano de obra, a fomentar el espíritu empresarial y a promover la adaptabilidad.
El pilar de la igualdad de oportunidades
En el pilar de la igualdad de oportunidades deben adoptarse medidas para acortar las diferencias debidas al género en el mercado de trabajo (diferencias en materia de empleo y desempleo, segregación profesional y promoción de la igualdad de remuneración), para mejorar la conciliación del trabajo y la vida de familia y hacer que tanto a hombres como a mujeres les sea más fácil reincorporarse al mercado de trabajo tras una ausencia.
Los Estados miembros han comenzado a reconocer la diferencia de retribución, pese a lo cual las medidas tienden a ser poco concretas, o se basan excesivamente en un cumplimiento puramente voluntario. Sólo unos pocos Estados miembros han desarrollado instrumentos prácticos de evaluación de los puestos de trabajo, como herramienta para contribuir a acortar la diferencia de retribución.
Fue alentador el nivel de actividad en el ámbito de la conciliación del trabajo y la vida de familia. Se hicieron pocos progresos para el desarrollo de las infraestructuras de asistencia a ancianos, mientras que casi todos los Estados miembros hicieron propuestas concretas para aumentar los servicios de atención a los niños. Estos servicios también presentaron signos de una creciente flexibilidad. Algunos Estados miembros cambiaron sus disposiciones en materia de permisos, flexibilizándolas más o introduciendo algunas específicas para padres. En cambio, pocos Estados miembros aumentaron los niveles de remuneración durante los períodos de permiso, pese a que los padres pueden ser reticentes a tomar un permiso que no esté razonablemente remunerado.
Favorecer la desegregación del mercado de trabajo
El mercado de trabajo sufre una segregación horizontal y otra vertical: en el conjunto de la economía, las mujeres están concentradas en empleos, industrias y sectores específicos, y, dentro de cualquier industria o sector, están infrarrepresentadas en los puestos jerárquicos, bien pagados, e hiperrepresentadas en los trabajos peor remunerados. Algunos países iniciaron programas ambiciosos para hacer frente a la segregación en el empleo, pero la mayor parte de las medidas tuvieron que ver con la segregación horizontal más que con la vertical, salvo algunos programas del sector público.
Se inició un sistema de formación para animar a los hombres a dirigirse hacia sectores tradicionalmente considerados femeninos y viceversa. Todas las administraciones municipales tienen que presentar un informe cada dos años sobre los progresos realizados en cuanto a la reducción de la segregación en el empleo.
Comenzó un proyecto estratégico de tres años sobre la igualdad ante el empleo. Los patronos y los centros escolares estudiarán los factores que influyen en las opciones profesionales de chicos y chicas, e intentarán modificarlos.
La integración de la igualdad de oportunidades en la Estrategia de Empleo
La exigencia de integrar la perspectiva de género constituye un valioso complemento de las políticas de empleo en Europa. Los países nórdicos tienen un compromiso firme con la transversalidad, que siguen respetando a medida que desarrollan sus políticas de empleo. Italia, Francia e Irlanda hicieron considerables esfuerzos por integrar la igualdad en sus planes nacionales de acción (PNA) para el 2000.
En cambio, en la mayoría de los Estados miembros aún queda mucho por hacer para establecer nuevos mecanismos, programas y acuerdos institucionales de transversalidad. Muchos de los ámbitos políticos del empleo siguen no sometiéndose a un análisis por género; el seguimiento y la evaluación se limitan a determinar índices de participación desglosados por sexo; faltan objetivos específicos o indicadores de la igualdad.
Ejemplos de innovaciones en las políticas de transversalidad
Se creó un comité interministerial de derechos de la mujer, que cubre ocho áreas de acción, cada una de las cuales se evaluará anualmente en cuanto a su contribución a la igualdad. Esta iniciativa por la integración es consecutiva a la creación de una nueva Secretaría de Estado para los derechos de la mujer en 1998.
El ministerio irlandés de Justicia, Igualdad y Reforma Judicial creó una unidad de seguimiento y promoción de la igualdad de oportunidades. Realiza el seguimiento general de la transversalidad y da consejos en cuanto a los indicadores adecuados. Se creó un comité para coordinar los objetivos de igualdad del plan nacional de desarrollo.
La integración de la igualdad de oportunidades en el pilar de la empleabilidad
En los PNA suele tenderse a prestar más atención al pilar de la empleabilidad que a los demás, lo que le confiere más interés desde el punto de vista de la integración de la igualdad. Los Estados miembros más comprometidos con la transversalidad han reconocido que si las medidas por la empleabilidad se centran muy estrictamente en quienes perciben el subsidio de desempleo, quedan excluidas de ellas muchas mujeres que desean trabajar pero no trabajan en este momento. En consecuencia, han abierto el acceso a los programas activos del mercado de trabajo a las mujeres que desean reincorporarse al mismo y a otras sin derecho a la percepción de subsidio de desempleo, por circunstancias familiares o por no haber tenido antes empleos estables. En los casos en que no se ha adoptado este enfoque, está claro que las mujeres estarán infrarrepresentadas en los programas.
La integración de la igualdad de oportunidades en el pilar del espíritu empresarial
Muchos son los Estados miembros que han creado algún tipo de programa de acción positiva para animar a las mujeres a incorporarse al mundo de la empresa. Alemania inició un nuevo programa de créditos para las mujeres que creen pequeñas empresas; también se les ofrecen servicios de asesoramiento e información. En Suecia se creó un grupo de directores para idear modos de hacer partícipes a más mujeres en las posiciones empresariales de liderazgo.
Puede hacerse mucho por ampliar las oportunidades de las mujeres en ámbitos lucrativos tradicionalmente dominados por la presencia masculina, como las tecnologías de la información. Por ahora no se presta suficiente atención a la cuestión de la segregación en el empleo. Los Estados miembros también tienen que controlar que los programas generales de promoción del espíritu de empresa sean plenamente accesibles a las mujeres.
Espíritu empresarial: iniciativas a escala europea
En junio de 2000 comenzó oficialmente a funcionar la Red europea para el fomento del espíritu de empresa entre las mujeres, WES, que cuenta con diecisiete miembros procedentes de los Estados miembros, Islandia y Noruega. Sus miembros representan a los gobiernos nacionales y a organismos que trabajan por la promoción del empresariado femenino. Sus objetivos son mejorar la imagen de las mujeres empresarias, crear un clima más favorable al respecto, incrementar el número de nuevas empresarias y contribuir a la expansión de las empresas dirigidas por mujeres. Según un estudio sobre las empresarias en la UE y en los PECO, a las mujeres les resulta más difícil que a los hombres reunir el capital necesario para la creación y el desarrollo de empresas, como también tienen menos conciencia de las ayudas disponibles.
La integración de la igualdad de oportunidades en el pilar de la adaptabilidad
En muchos PNA se presta relativamente poca atención a la adaptabilidad, de modo general, por lo que tampoco ha avanzado mucho la integración de la igualdad, cuando las cuestiones de horarios y de organización del trabajo son capitales en el terreno de la igualdad.
En este pilar siguen siendo raros los análisis por género, a pesar de que aún quedan grandes diferencias debidas al género, por ejemplo en los ámbitos de los contratos atípicos y del trabajo a tiempo parcial. Algunos Estados miembros continúan fomentando la flexibilidad sin tener en cuenta su impacto sobre la igualdad.
De manera general, la igualdad entre mujeres y hombres no ha sido prioritaria en las discusiones de los interlocutores sociales sobre la adaptabilidad. Francia constituye una excepción, pues los interlocutores sociales tienen la obligación de incluir la igualdad de oportunidades entre sus puntos de negociación.
Conciliación del trabajo y la vida de familia: prioridad de las Presidencias portuguesa y francesa
La conciliación del trabajo y la vida de familia fue una de las principales cuestiones abordadas durante la Presidencia portuguesa, en la primera mitad del año. Por iniciativa de ella, los Estados miembros adoptaron el 6 de junio de 2000 una Resolución sobre la participación equilibrada de hombres y mujeres en la vida familiar y profesional. Esta Resolución concentró la atención pública en la importancia de este asunto, por ser una de las condiciones básicas para una igualdad de hecho.
En el marco del seguimiento de Pekín+5, tomó el relevo la Presidencia francesa creando una serie de indicadores sobre la conciliación de ambos aspectos. Entre las cuestiones a las que se refieren los indicadores figuran sistemas flexibles de trabajo, permisos parentales y de otro tipo y horarios de apertura de los servicios de cuidado de niños y personas dependientes. El 27 de noviembre, el Consejo de Ministros de Empleo y Asuntos Sociales instó a los Estados miembros a velar por la constante actualización de dichos indicadores y a plantear nuevas medidas y estrategias con el fin de alcanzar una distribución más equilibrada entre mujeres y hombres de la actividad profesional y el trabajo en la casa.
Recomendaciones sobre la aplicación de las políticas de empleo de los Estados miembros
Sobre la base del análisis del Informe conjunto sobre el empleo, la Comisión redactó recomendaciones para el 2000 sobre la política de empleo de cada Estado miembro. En estas recomendaciones, adoptadas por el Consejo, se expone que las diferencias debidas al género en el mercado de trabajo exigen estrategias globales de transversalidad y medidas para conciliar el trabajo y la vida de familia. Se hicieron recomendaciones en cuestiones de igualdad a doce Estados miembros.
Novedades en las Directrices para el Empleo de 2001
Las directrices para 2001 recibieron el apoyo del Consejo Europeo de Niza a principios de diciembre de 2000. Se reforzó el elemento de transversalidad para 2001. Los Estados miembros se han comprometido a idear procedimientos más eficaces para consultar a los órganos que trabajan por la igualdad, proceder a la evaluación del impacto en función del género de las medidas de cada directriz y establecer indicadores, también dentro de cada directriz, para medir el progreso hacia la igualdad. Además, en las nuevas directrices para 2001 se tiene en cuenta el objetivo de Lisboa de incrementar el empleo femenino. También se invita a los Estados miembros a estudiar la conveniencia de establecer objetivos nacionales para aumentar los servicios de atención a los niños y personas dependientes.
La mujer en la economía del conocimiento
Las mujeres están terriblemente infrarrepresentadas en las industrias de la tecnología de la información y las comunicaciones. Aunque hay más mujeres que hombres en el conjunto de la enseñanza superior, en los sectores mencionados es más improbable que alcancen y se mantengan en los puestos más especializados y mejor pagados.
Si Europa pretende culminar con éxito su transición a la economía basada en el conocimiento, no puede permitirse infrautilizar el enorme potencial inexplorado de su población femenina. Por ello la Comisión y el Consejo, al presentar sus ideas de cómo alcanzar los objetivos del plan de acción de e-Europe 2002 presentados en Lisboa [17], insistieron en la importancia de atraer a las mujeres a las profesiones de la tecnología de la información.
[17] e-Europe 2002 - una sociedad de la información para todos, informe preparado por el Consejo y la Comisión Europea para el Consejo Europeo de Feira (19 y 20 de junio de 2000), Bruselas, 14 de junio de 2000.
Del mismo modo, en la iniciativa e-learning [18], adoptada por la Comisión en mayo, se pretende evitar que se incrementen las diferencias entre quienes tienen acceso a las nuevas tecnologías de la información y quienes no lo tienen, incluidas las mujeres. La educación desempeña un papel vital. Una de las razones de que las mujeres estén infrarrepresentadas en las profesiones altamente remuneradas de la tecnología de la información es que no muchas de ellas estudian las correspondientes asignaturas en la enseñanza secundaria o en la superior. Es importante eliminar las barreras que les impiden hacerlo.
[18] e-Learning - Concebir la educación del futuro, COM (2000) 318 final, 24 de mayo de 2000.
La perspectiva de género en las políticas comunitarias de derechos humanos y en las relaciones exteriores
Los derechos de la mujer en la UE
Propuesta de modificación de la Directiva sobre la igualdad de trato
El 7 de junio de 2000, la Comisión presentó una propuesta de modificación de la Directiva de 1976 sobre la igualdad de trato en el empleo [19]. El fundamento jurídico de la propuesta, el apartado 3 del artículo 141 del Tratado de la CE, otorga al Parlamento una influencia considerable a través del procedimiento de codecisión, y especifica que el Consejo podrá adoptar el acto propuesto por mayoría cualificada.
[19] Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva 76/207/CEE relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato entre mujeres y hombres en lo que se refiere al acceso al empleo, a la formación y a la promoción profesionales, y a las condiciones de trabajo. COM(2000)334 final.
El objetivo de la propuesta es actualizar la Directiva con arreglo a la sensibilidad más reciente en materia de igualdad, y corregir la redacción de algunas disposiciones de acuerdo con la jurisprudencia europea.
En caso de ser adoptada, la propuesta:
-codificará el acoso sexual en el trabajo como forma de discriminación y definirá el acoso sexual de acuerdo con la definición de las directivas basadas en el artículo 13 (cf. más adelante) y del código de buena conducta de la Comisión;
-hará posible, con ciertas condiciones, que determinados organismos independientes puedan presentar denuncias administrativas o judiciales en representación de las víctimas de discriminación por razón de sexo;
-aclarará el concepto de discriminación indirecta;
-garantizará a las mujeres el derecho a reincorporarse a su trabajo, o a un puesto equivalente, después del permiso por maternidad, e
-invitará a los interlocutores sociales a que colaboren en la aplicación del principio de la igualdad de trato, celebrando convenios colectivos sobre la discriminación.
La Carta de los derechos fundamentales de la Unión Europea fue adoptada por los Presidentes del Consejo, del Parlamento Europeo y de la Comisión al inicio del Consejo Europeo de Niza el 7 de diciembre de 2000 [20]. La Carta está redactada en un lenguaje neutro desde el punto de vista del género y se dirige a todo el mundo, sin predominancia de un sexo sobre otro. No obstante, incluye una serie de disposiciones específicas con objeto de fomentar la igualdad entre mujeres y hombres. El artículo 21 prohibe toda forma de discriminación, en particular por razón de sexo. El artículo 23 garantiza la igualdad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos y dispone que la acción positiva es un instrumento legítimo para cumplir este objetivo. El artículo 5 prohibe la esclavitud, el trabajo forzado y la trata de seres humanos, si bien no se hace mención específica de las mujeres. La protección contra cualquier despido por una causa relacionada con la maternidad, así como el derecho a un permiso pagado por maternidad, se establecen en el artículo 33. Con arreglo al artículo 34, la Unión Europea reconoce y respeta el derecho de acceso a las prestaciones de seguridad social y a los servicios sociales que garantizan una protección en casos como la maternidad [21].
[20] DO C 364 de 18.12.2000, p.1.
[21] Véase la Comunicación de la Comisión sobre la naturaleza de la carta de los derechos fundamentales de la Unión europea, COM(2000)644 final de 11 de octubre de 2000.
En mayo de 2000, el Parlamento organizó una audiencia pública sobre la lucha contra la discriminación y las nuevas posibilidades que ofrece el artículo 13 del Tratado de la CE revisado, del cual la discriminación por motivos de sexo es uno de los principales temas. La Comisión también ha anunciado su intención de proponer en 2002 una nueva Directiva sobre la igualdad. La propuesta será pionera fuera del terreno del empleo, y luchará también contra las desigualdades en otras áreas.
El artículo 13 ya ha servido, indirectamente, a la causa de la igualdad entre mujeres y hombres, con la nueva Directiva contra la discriminación racial [22]. La igualdad ha quedado integrada en toda la Directiva, pues se reconoce que la discriminación basada en el origen racial o étnico puede afectar de modo distinto a hombres y a mujeres.
[22] Directiva del Consejo, de 29 de junio, relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato de las personas independientemente de su origen racial o étnico.
A escala nacional, el Gobierno del Reino Unido presentó un plan de acción conjunto para luchar contra los matrimonios forzados. Entre las medidas previstas figuran la recogida de datos por la policía y las ONG, y la elaboración de material informativo para centros de enseñanza.
La revisión del proceso Pekín + 5
El año pasado se cumplieron cinco años de la cuarta conferencia mundial de las Naciones Unidas sobre la mujer. En junio de 2000 tuvo lugar una reunión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas titulada «Mujer 2000: igualdad entre los géneros, desarrollo y paz para el siglo XXI - Beijing + 5». En esta reunión se analizaron los progresos y se debatieron líneas de una actuación futura.
Del 19 al 21 de febrero de 2000, la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas celebró una conferencia regional preparatoria, en colaboración con la Comisión Europea, el Consejo de Europa, el PNUD y el UNIFEM. Las ONG participaron activamente en los debates, que se centraron en sólo cuatro áreas de la Plataforma de acción de Pekín. En febrero tuvo lugar, a escala de la UE, una reunión en la que se reafirmó el compromiso de la UE con los objetivos de la Plataforma de acción, al tiempo que se señalaban las carencias de su marco de aplicación [23]. El paso del compromiso a la acción ha resultado ser más complejo de lo previsto.
[23] Pekín + 5. Resumen del seguimiento y las preparaciones de la Unión Europea. Publicación preparada por la Comisión Europea para señalar la revisión, al cabo de cinco años, de la Plataforma de acción adoptada en la Cuarta conferencia mundial de las Naciones Unidas celebrada en Pekín en 1995
El Comité Económico y Social y el Parlamento Europeo presentaron informes sobre el seguimiento de la Plataforma de acción de Pekín [24]. Ambos abogaron por el establecimiento de indicadores para la evaluación comparativa. El 28 de marzo, la comisión de derechos de la mujer e igualdad de oportunidades del Parlamento organizó una audiencia pública sobre los progresos realizados en la aplicación de la Plataforma de acción de Pekín.
[24] CES 172/2000 y A5-0125/2000.
En junio, durante la conferencia de las Naciones Unidas, la UE contrarrestó los intentos de quitarles fuerza a los acuerdos de Pekín. De hecho, se llegó a avances significativos, y en el documento final [25] se incorporaron algunas de las propuestas de la UE. En él:
[25] Informe del Comité Especial Plenario del vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General. A/S-23/10/Rev.1. Proyecto de resolución II: Nuevas medidas e iniciativas para la aplicación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing. ONU 2000.
-se reiteran los derechos humanos de la mujer y la importancia de la educación;
-se replantea, con una redacción más contundente, la obligación de los Estados de combatir la violencia contra la mujer, lo que refleja la posición de la UE ante la comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas (56ª sesión) en Ginebra, en marzo de 2000 [26];
[26] La UE hizo un llamamiento a los Estados partes de las Naciones Unidas para que eviten y castiguen todos tipos de violencia sexista en la esfera privada y pública, e insistió en que los derechos humanos específicos de la mujer incluyen los derechos sexuales y los relacionados con la salud reproductiva.
-se subraya la relación existente entre igualdad y erradicación de la pobreza, así como la necesidad de una distribución igualitaria, entre mujeres y hombres, del trabajo remunerado y de la prestación de cuidados, y
-se insiste en la necesidad de estadísticas e indicadores, en la línea de los informes presentados por el Parlamento y por el Comité Económico y Social en la conferencia europea preparatoria.
Pese a ello, el documento final no colmó las expectativas de la UE. Hubo gran resistencia, que la UE no consiguió vencer, a una declaración sobre la necesidad de luchar contra la discriminación por todo tipo de motivos, incluida la orientación sexual. Esa misma resistencia bloqueó los intentos de avanzar hacia la erradicación de la pobreza, la violencia basada en el género, los derechos sexuales de la mujer, la trata de mujeres y el acceso al aborto.
Actividades relativas a Pekín + 5 en los Estados miembros
En Bélgica se presentó al Parlamento un informe sobre la aplicación de la Plataforma de acción. Tendrá lugar anualmente una reunión interministerial para que en todos los ministerios se alcancen objetivos estratégicos y para crear mecanismos nacionales. En Irlanda se está trabajando en un plan nacional de acción para la mujer, que se verá influido por el proceso Pekín+5. En Italia, el instituto nacional de estadística ha comenzado estudios para ofrecer datos con sensibilidad respecto al género. En Noruega se ha creado un comité entre los ministerios afectados, para estudiar los progresos en la aplicación de la Plataforma de Pekín.
La defensa de los derechos de la mujer en todo el mundo
El 2000 fue el primer año de aplicación de los Reglamentos sobre derechos humanos adoptados en 1999 [27], que constituyen un marco coherente y el fundamento jurídico de todas las actividades de derechos humanos y democratización correspondientes a la partida B7-70 del presupuesto de la UE (iniciativa europea por la democracia y los derechos humanos). La perspectiva de género se incorporó al documento de programación de la iniciativa europea para el 2000. En la región mediterránea se financiaron algunos proyectos dirigidos específicamente a la mujer, como uno de acción positiva en materia de derechos de la mujer en los países magrebíes y otro sobre la mujer y la toma de decisiones en Egipto. En 2000, se gastaron aproximadamente tres millones de euros en proyectos relacionados con el tema de la igualdad. El 14 de noviembre de 2000, la Comisión adoptó un informe sobre la aplicación de medidas destinadas a promover el respeto por los derechos humanos y los principios democráticos en las relaciones exteriores durante el periodo 1996-1999 [28]. Este documento contiene una sección dedicada por entero a la capacitación (empowerment) de las mujeres. Está en preparación otro informe similar para 2000.
[27] Reglamentos 975/1999 y 976/199 - DO L 120 de 8.5.1999, p. 1.
[28] COM(2000) 726 final.
El 15 de noviembre de 2000, el Parlamento Europeo adoptó un informe y una resolución sobre la participación de las mujeres en la resolución pacífica de conflictos [29]. El informe parte del hecho de que casi todos los análisis y políticas relativas a los conflictos han ignorado las diferencias de género. No suele haber mujeres en las iniciativas oficiales para el cese de los conflictos; sus voces deben oírse en los procesos de paz.
[29] A5-0308/2000.
La lucha contra la violencia, la trata de mujeres y su explotación sexual
La violencia contra las mujeres está apenas comenzando a recibir la atención política que merece. La campaña de la UE, que finalizó en el 2000, contribuyó a aumentar la concienciación al respecto, tanto entre los hombres como entre las mujeres.
En el 2000, a la iniciativa Daphne siguió un programa por derecho propio para combatir la violencia ejercida sobre los niños, los adolescentes y las mujeres (2000-2003) [30]. El nuevo programa Daphne apoya el trabajo de las autoridades públicas y de las organizaciones del sector privado de la UE, los países candidatos y el EEE; ahora son subvencionables proyectos plurianuales.
[30] Decisión nº 293/2000 del Parlamento Europeo y del Consejo, DO L 34 de 9.2.2000.
A escala nacional, Portugal aprobó una estrategia para separar de sus hogares a quienes ejercen la violencia en ellos; en Liechtenstein se programó un proyecto de ley con el mismo objetivo, y en Francia comenzó un debate al respecto. El Gobierno alemán inició un plan nacional de acción de lucha contra la violencia doméstica.
A la trata de mujeres se le dio una gran prioridad política en el año 2000. Este problema presenta una dimensión global: las mujeres introducidas en la UE proceden de Europa Central y Oriental, del norte y centro de África, de Latinoamérica y de Asia. El programa STOP (1996-2000) [31] siguió apoyando, en el 2000, la formación, los proyectos y los estudios que tuvieran como dos de sus prioridades la asistencia a las víctimas y la prevención. Una evaluación externa de los proyectos financiados arrojó resultados muy positivos. La Comisión ha propuesto una prórroga del programa de dos años. Al mismo tiempo, prosigue el trabajo de apoyo a los países candidatos para luchar contra la trata, mediante el programa Phare. Además, ha presentado una propuesta de dos Decisiones marco del Consejo relativas a la lucha contra la trata de seres humanos y contra la explotación sexual de los niños y la pornografía infantil [32]. El objetivo es aproximar los códigos penales de los Estados miembros al respecto, para garantizar que no haya refugio para los culpables.
[31] Acción Común 96/700 JAI, DO L 322 de 12.12.96.
[32] COM(2000) 854.
El Parlamento Europeo concede gran importancia a la lucha contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual. En febrero organizó una audiencia pública sobre la trata de mujeres; en marzo presentó un documento de trabajo en el que se vincula la trata de mujeres con otras formas de delincuencia organizada, y se señala que, frente a la gravedad del delito y el provecho que de él se deriva, las penas que lo condenan son relativamente leves.
En enero de 2000, España aprobó una de las legislaciones más adelantadas en cuanto a los derechos de las víctimas de la trata. Las víctimas y los testigos que residen ilegalmente en España pueden acceder al derecho de residencia y de trabajo si testifican contra los organizadores de la trata. También Italia ha modificado su ley de inmigración, para que las víctimas de la trata puedan permanecer al menos seis meses y recibir el apoyo de los servicios sociales. Está preparándose un servicio telefónico de ayuda. Por último, está modificándose el código penal italiano para que la trata de seres humanos quede catalogada como delito.
En su reunión de Niza de diciembre de 2000, el Consejo Europeo reafirmó la significación histórica de la ampliación y la prioridad política que concede a este proceso. Su éxito dependerá, entre otras cosas, de la capacidad de los países candidatos de adoptar el modelo social europeo, con su compromiso por la igualdad entre mujeres y hombres y por la igualdad de oportunidades.
Esto supone legislar para aplicar el acervo comunitario en materia de igualdad de oportunidades; además, los países candidatos deberán velar por que sus instituciones estén en condiciones de hacer respetar eficazmente dicha legislación. Hay que hacer frente a todos los tipos de desigualdad: económica, política, social y cultural.
Progresos en las negociaciones de adhesión en el 2000
En febrero de 2000 se iniciaron las negociaciones de adhesión con Bulgaria, Malta, Letonia, Lituania, Rumania y Eslovaquia (si bien con Bulgaria y Rumania aún tienen que comenzar las negociaciones sobre empleo y política social, de las que forma parte la igualdad de oportunidades).
En diciembre, el Consejo Europeo de Niza dio su respaldo al documento estratégico de la Comisión sobre la ampliación, en el que se presenta un calendario para los dos años próximos: para la mayor parte de los países candidatos está previsto haber completado provisionalmente las negociaciones sobre la política social y de empleo en la primera mitad de 2001. Para alcanzar este objetivo, los países candidatos tendrán, como mínimo, que presentar en los próximos seis meses planes detallados y creíbles de cómo y cuándo cumplirán los requisitos comunitarios en este ámbito.
El Consejo Europeo de Niza también dio su respaldo a la propuesta de la Comisión de asociación para la adhesión de Turquía, que detallará las principales prioridades a las que atender para cumplir las condiciones básicas establecidas en los criterios de Copenhague.
En el terreno de la igualdad de oportunidades, hay nueve Directivas comunitarias que tienen que incorporarse a la legislación nacional.
0: incompatibilidad de la legislación nacional con el acervo 1: la legislación nacional es parcialmente compatible con el acervo (según la información brindada por las autoridades nacionales, aún no verificada por la Comisión Europea) 2: la legislación nacional es plenamente compatible con el acervo (según la información brindada por las autoridades nacionales, aún no verificada por la Comisión Europea)
La República Checa se adelantó al calendario, pues adoptó en 2000 la legislación adecuada en todos los ámbitos, excepto el de la seguridad social. Lituania ha aplicado el conjunto de la legislación, excepto la Directiva de la carga de la prueba. Hungría parece poder alinearse con el acervo con arreglo a lo previsto, a finales de 2001. Los progresos aparentemente importantes de Rumania en el año 2000 se examinarán detalladamente cuando se inicien las negociaciones sobre el capítulo del empleo.
En los demás países candidatos, falta mucho por hacer para adecuar la legislación nacional al acervo. Eslovaquia ha flexibilizado su prohibición absoluta del trabajo femenino nocturno, y prohibe las ofertas de empleo discriminatorias por razones de sexo. Mediante una enmienda del código del trabajo se han reforzado los derechos de las trabajadoras embarazadas. En Letonia y Malta falta aún por transponer gran parte del acervo. No obstante, en los últimos doce meses Letonia ha procedido a las modificaciones necesarias de su legislación en materia de seguridad social, y Malta ha adoptado leyes compatibles con la Directiva sobre las trabajadoras embarazadas.
Varios países candidatos han comenzado o acelerado el trabajo preparatorio. Por ejemplo, se han presentado proyectos de ley en Chipre, Letonia, Malta, Eslovenia y Eslovaquia. En abril, Estonia aprobó un documento de principio sobre la igualdad, que se pretende sirva de base para la legislación de incorporación del acervo. Bulgaria ha creado un grupo de trabajo con representantes gubernamentales y del sector voluntario para preparar proyectos de ley. Vistas las fechas límite para la transposición, hay que esperar que este trabajo conduzca a una nueva legislación en los próximos doce meses.
Ni Polonia ni Turquía hicieron progresos legislativos en el 2000. El calendario polaco para la aplicación parece actualmente un tanto optimista.
En resumen, se registraron algunos progresos en la adopción de legislación compatible con el acervo pero queda mucho por hacer, y el ritmo de cambio sigue siendo lento y muy variable de unos países a otros.
Los propios países candidatos han reconocido la necesidad de desarrollar estructuras institucionales y administrativas para aplicar y hacer cumplir los derechos en materia de igualdad [33].
[33] Cf. planes nacionales 2000 para la adopción del acervo.
Lituania ha hecho progresos significativos en el desarrollo de la capacidad institucional. Por ejemplo, en marzo creó una comisión interinstitucional de igualdad de oportunidades. Asimismo, el defensor del pueblo en materia de igualdad de oportunidades ha sido eficaz en sus esfuerzos por que mejore la aplicación de la legislación.
También Hungría siguió progresando en el 2000 al participar en el programa de acción comunitaria a medio plazo para la igualdad con tres proyectos relativos al desarrollo de la capacidad institucional. Por su parte, Rumania creó una comisión consultiva interministerial sobre la igualdad de trato a hombres y mujeres, para fomentar la transversalidad. Por lo demás, en Rumania sigue habiendo mucho por hacer.
Existen estructuras institucionales en Malta y Chipre, que deben reforzarse. En el 2000, el Gobierno de Malta creó una unidad de igualdad de oportunidades.
En otros países candidatos, en especial Bulgaria y Polonia, las instituciones no cuentan con los medios para hacer cumplir la legislación nacional existente en este ámbito ni, mucho menos, el acervo. No hubo progresos significativos en el 2000.
Visto lo que falta por hacer, los progresos son a todas luces insuficientes. Habrá que hacer mucho más en los próximos doce meses. Los programas comunitarios pueden ser de ayuda, pues brindan experiencia y financiación, pero sólo Hungría participó en el programa de acción comunitaria a medio plazo para la igualdad en los años 1999-2000. Para los años 2000-2001 se han aceptado más proyectos de varios países candidatos, y cabe esperar que se recibirán solicitudes, de países candidatos, para participar en el programa vinculado a la estrategia marco comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres (2001-2005).
Adoptar y hacer cumplir el acervo sólo es una pequeña parte de la lucha contra la desigualdad entre mujeres y hombres. La igualdad de derechos tiene que acompañarse por una mayor igualdad económica, política y social sobre el terreno.
Durante la última década, los países candidatos han procedido a cambios económicos radicales: progreso tecnológico, preparación para la adhesión a la UE y, en muchos países, la transición de una economía dirigida a una economía de mercado. Una consecuencia negativa de todo ello ha sido el aumento del desempleo. (Figura 10)
Fuente: El Empleo en Europa 2000, Comisión Europea -Boletín Euro-Mediterranean statistics, 1/2000, Eurostat, p.47
Fuente: Statistical Yearbook on candidate and South-East European countries 2000 La agricultura incluye la caza, la silvicutura y la pesca La industria incluye la minería, el sector manufacturero, electricidad, agua y gas Los servicios incluyen todos los demás sectores 1datos para 1999, http://lmisnt.pub.die.gov.tr/lmise, Ankara, SIS 2 Mujeres y hombres 1999, p. 41; no se dispone de datos comparables para Bulgaria
Source: El Empleo en Europa 2000, Comisión Europea 1 Mujeres y hombres 1999, COS Malta, datos de 1998 para los trabajadores empleados a tiempo parcial y completo 2 http://lmisnt.pub.die.gov.tr/lmise, Ankara, SIS 3 datos para 1998 4 datos para 1996/97, material de la Embajada de la República de Chipre
Las cifras de desempleo femenino son mejores que las de la Unión Europea. En los países candidatos, el índice medio de desempleo femenino en 1999 fue de 9,2 % y el masculino de 9,6 % (incluidos los datos de Malta de 1998 y los de Turquía de 2000). En la Unión Europea, el índice medio de desempleo femenino en 1999 fue de 10,8 % y el masculino de 7,9 %.
*En Malta, Chipre y Turquía, el índice de empleo femenino y la diferencia debida al género están muy por debajo de la media de la Unión Europea y la diferencia de las tasas de empleo masculino y femenino es mucho mayor.
*En los PECO, el índice de empleo femenino y la diferencia debida al género arrojan mejores cifras que la media de la Unión Europea, debido a las antiguas economías dirigidas con su tradición de alta participación femenina en el mercado de trabajo,
pero este panorama no es tan positivo como parece. En primer lugar el sector manufacturero, dominado por la presencia masculina, llevó el mayor peso de las pérdidas de puestos de trabajo en la última década, pero es probable que las futuras presiones sobre el empleo afecten a todos los sectores y, con ello, a más mujeres. Todos los países candidatos están sufriendo presiones sobre el empleo femenino que son similares a las existentes en la UE.
*Las mujeres no tienen los mismos incentivos que los hombres para trabajar. El empleo femenino se concentra en los sectores agrícola y de servicios menos cualificados y peor pagados. No se dispone de datos fiables de cada país pero, según las últimas informaciones, la diferencia de retribución entre mujeres y hombres es mayor en muchos países que la media de la UE. Por ejemplo, en la República Checa los salarios femeninos ascienden a sólo el 69 % de los salarios masculinos.
*Casi no hay servicios para el cuidado de niños que sean de calidad y baratos. La gran oferta institucional de servicios para el cuidado de niños y de educación preescolar de los países de la antigua economía dirigida no ha sobrevivido a la transición a una economía de mercado. El problema se agrava por lo inadecuado del permiso parental, especialmente en Malta.
*Hay pruebas de que no se concede el mismo valor al trabajo femenino que al masculino. Esto es patente en Turquía, pero también en Chipre, Malta y Polonia.
Hacer el mejor uso posible de los recursos humanos disponibles va en interés económico de todos los países. Esto significa aumentar la participación femenina, atrayendo a las mujeres al mercado de trabajo y ofreciéndoles incentivos para permanecer en él. En la práctica, se trata de concederles los mismos derechos de empleo que a los hombres, hacer que se cumpla la igualdad de retribución, y fomentar políticas laborales que favorezcan a las familias, junto con un reparto igualitario de las tareas del hogar.
La mujer en los procesos de toma de decisiones
La representación femenina en los gobiernos y los parlamentos de los países candidatos es significativamente inferior a la media de la Unión Europea. Una participación equilibrada es un requisito previo para una democracia con buen funcionamiento.
Fuentes: Datos recogidos en diciembre de 2000 1 datos de I/01, www.government.bg 2 datos de I/01, European Database «Women in decision-making», http://www.db-decision.de/english/default.htm; 3 Igualdad entre mujeres y hombres en los Estados Bálticos, 1999 4 datos de 1/99, material del Ministerio de Política Social de Malta, p. 1 5 datos de 2000 después de las elecciones, www.cdep.ro; 6 datos de XII/00, www.government.sk; 7 datos de XI/00, www.sigov/si; 8 datos de XII/00, www.kyprus.org/PIO/ministry; 9 datos de 3/99 10 datos de VIII/00, www.kprm.gov.pl/gov; 11 datos de I/01, material de la Embajada de la República de Turquía.
Fuentes: 1 datos de XII/00 (38ª Asamblea Nacional), www.parliament.bg; 2 datos de XII/00, Cámara baja: 15 %, Cámara alta: Senado: 11,1 %, European Database Women in decision-making 3 datos de X/00, European Database «Women in decision-making» 4 datos de XII/00, material especial del Ministerio de Bienestar de la República de Letonia, p. 5 5 datos de XII/00, European Database «Women in decision-making» 6 datos de XI/00, www.senat.gov.pl, European Database «Women in decision-making» 7 datos de la elección de 2000, Senado: 13 %, Congreso: 10,7 %, www.infoeuropa.ro; 8 datos de I/01, material de la Embajada de la República de Turquía en Berlín 9 datos de I/01www.kyprus.org; 10 datos de I/01, www.dz-rs.si; 11 datos de X/00, European Database «Women in decision-making»
El análisis de la trata de seres humanos en Europa se ve dificultado por la falta de estadísticas fiables y la ausencia de una definición jurídica unificada de este delito.
Sin embargo, a partir de la limitada información de que se dispone, no cabe duda de que la trata de mujeres en los PECO y en Turquía, hacia ellos y desde ellos es un fenómeno en aumento.
La Unión Europea y los países candidatos tienen que tomar medidas urgentes para eliminar la trata de mujeres. Entre ellas deben figurar las siguientes:
*introducir las adecuadas sanciones penales contra los traficantes. En mayo de 2000, el Parlamento letón calificó la trata de infracción penal;
*mejorar los mecanismos de detección y de aplicación en los países candidatos;
*crear mecanismos de apoyo y protección de las víctimas;
*hacer frente a las carencias estructurales, especialmente el desempleo, la pobreza y la falta de oportunidades para las mujeres en los países candidatos;
*aumentar la concienciación. Se está trabajando mucho a este respecto mediante el programa STOP. Por ejemplo, en el año 2000, la oficina de la Organización Internacional para las Migraciones en Budapest inició una amplia campaña de concienciación, con la participación tanto de agencias gubernamentales como de ONG.
También la violencia doméstica contra las mujeres es una cuestión de derechos humanos que suscita preocupaciones crecientes en muchos países candidatos. Una vez más, no se dispone de estadísticas globales fiables. Sin embargo, en el informe periódico 2000 de la Comisión Europea se indica que la violencia doméstica es un asunto preocupante en Estonia, Rumania, Eslovaquia y Turquía, aunque también se indica que se están dando algunos pasos para hacerle frente. En Polonia, el Gobierno mantiene en suspenso un proyecto de las Naciones Unidas sobre la violencia conyugal.
Muchos de los remedios aplicables a la trata serán también de interés para combatir la violencia doméstica. En ambos casos, se supone que los países candidatos desearán aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece el programa vinculado a la estrategia marco comunitaria sobre la igualdad entre mujeres y hombres (2001-2005).
En una democracia, la participación en el proceso de toma de decisiones tiene que estar abierta al conjunto de los ciudadanos, hombres y mujeres, y ambos tiene que estar adecuadamente representados en los órganos de ejercicio del poder. Los Estados miembros, la Comisión y el Parlamento Europeo han tomado múltiples medidas para garantizar este particular. La tendencia va por buen camino, pero los progresos son lentos. como se desprende del informe de la Comisión [34] sobre la aplicación de la recomendación del Consejo relativa a la participación equilibrada de las mujeres y de los hombres en los procesos de toma de decisión [35].
[34] COM(2000) 120 final de 7.3.2000.
[35] Recomendación del Consejo, de 2 de diciembre de 1996, relativa a la participación equilibrada de las mujeres y de los hombres en los procesos de toma de decisión, DO L 319 de 10.12.1996, p. 11.
El firme compromiso político de todos los agentes debe ir acompañado de un conjunto coordinado de políticas y de medidas prácticas: estadísticas fiables, seguimiento periódico, estructuras adaptadas a las culturas nacionales de los Estados miembros, legislación eficaz y financiación adecuada.
En el 2000, el Parlamento Europeo demostró su compromiso permanente por aumentar la proporción de mujeres en puestos de toma de decisiones. En marzo adoptó una resolución al respecto, en la que hacía un llamamiento a la Comisión, a los Estados miembros y a los interlocutores sociales para que actúen en pro del equilibrio entre mujeres y hombres en la toma de decisiones. En particular, invitaba a la Comisión a trabajar para conseguir herramientas estadísticas fiables, y a los Estados miembros a emprender acciones. A la inversa, se invitaba a los Estados miembros a que contribuyan a crear un saludable equilibrio en las instituciones de la UE. El Parlamento dio su apoyo al establecimiento de cuotas como medida transitoria para que lleguen más mujeres a los puestos de toma de decisiones [36].
[36] Actas de 2 de marzo de 2000, resolución B5-0180/2000; véase también el informe de la Sra. Karamanou sobre la aplicación de la Recomendación 96/694/CE del Consejo relativa a la participación equilibrada de las mujeres y de los hombres en los procesos de toma de decisión.
En el 2000, el cuarto programa de acción financió varios proyectos transnacionales para la promoción del equilibrio entre mujeres y hombres en la toma de decisiones. Muchos de estos proyectos continuarán en 2001 [37]. Cubren diversas actividades, como la tutoría y la formación para motivar a las mujeres a tomar parte activa en la política y en la vida pública, el trabajo en red y los intercambios de pareceres sobre las mejores prácticas, y medidas para mejorar el equilibrio entre mujeres y hombres en el Parlamento Europeo.
[37] Directorio de proyectos 1999, p. 125. Cf. nota a pie de página.
La toma de decisiones en la nueva estrategia marco y en el nuevo programa
La participación equilibrada de las mujeres y los hombres en la toma de decisiones constituye una de las cinco grandes prioridades definidas en la estrategia marco, cuyo enfoque se basa en las conclusiones del informe de la Comisión antes citado y en el trabajo realizado por los Estados miembros. Cabe destacar a este respeto el extenso informe presentado por la Presidencia finlandesa al Consejo relativo a las mujeres en la vida política, incluidas las instituciones comunitarias, en las administraciones públicas y en la judicatura. [38]
[38] Cf. Conclusiones del Consejo de 22 de octubre de 1999.
No obstante, la estrategia y el programa de acompañamiento no sólo se ocupan de la vida política. Otro tema principal es la presencia de las mujeres en los puestos de decisión en el ámbito económico y social. Con el apoyo financiero del programa será posible elaborar y actualizar regularmente una serie completa de estadísticas sobre la participación de las mujeres en los puestos de decisión en dichos ámbitos. El programa financiará asimismo estudios sobre la transición de la escuela a la vida activa, y sobre la contratación y el desarrollo de la carrera profesional de las mujeres capaces de ocupar puestos directivos superiores.
Las mujeres en la Comisión
El número de mujeres que ocupan puestos de decisión sigue aumentando en la Comisión y en otras instituciones comunitarias. Sin embargo, las mujeres aún están infrarrepresentadas en los puestos de gestión.
La Comisión se ha comprometido a corregir el desequilibrio entre mujeres y hombres en su personal, en el marco de su amplio proceso de reforma interna [39]. Por ejemplo, en igualdad de méritos, se debe dar prioridad a las mujeres en el nombramiento para puestos jerárquicos superiores. La Comisión pretende duplicar el número de mujeres en estos puestos antes de que concluya su mandato en 2005. Se adoptarán medidas que faciliten al personal -incluidos los directivos- la conciliación de la vida profesional y la vida familiar. La Comisión utilizará los cursos de formación en técnicas de gestión, así como otras iniciativas, para aumentar la concienciación con respecto a las cuestiones de igualdad y velará por que no las mujeres no estén discriminadas en los procedimientos de contratación y promoción.
[39] Libro Blanco « La Reforma de la Comisión» COM (2000) 200 de 1 de marzo de 2000.
Fuente figuras 15 y 16: Dirección General de Personal y Administración
En junio de 2000, la Comisión decidió que todos sus comités y grupos de expertos debían contar con al menos un 40 % de representantes de cada sexo [40]. Anteriormente, este objetivo obligatorio se aplicaba únicamente a los comités y grupos en el ámbito de la ciencia y la investigación. La Comisión ha pedido a los Estados miembros, los interlocutores sociales y otros órganos responsables del nombramiento de miembros que propongan un número suficiente de representantes de cada sexo.
[40] Decisión de la Comisión relativa al equilibrio entre mujeres y hombres en los comités y los grupos de expertos creados por la Comisión (2000/407/CE de 19.6.2000), Diario Oficial L 154, de 27.6.2000, p. 34.
Los esfuerzos constantes realizados por algunos Estados miembros durante varios años para aumentar el número de mujeres en el proceso de toma de decisiones políticas ha dado resultados positivos. Otros empiezan ahora a establecer objetivos a este fin. Los medios utilizados para ello son también diversos: cuotas oficiales o informales, alternancia de hombres y mujeres en las listas electorales, cuotas reservadas a las mujeres en los comités gubernamentales, acciones de sensibilización, y medidas destinadas a facilitar la conciliación de la vida política y la vida familiar. Sin embargo, incluso en los países en los que estas medidas han resultado eficaces, las mujeres aún encuentran dificultades para acceder a los cargos más altos del gobierno.
Pese a que los progresos son lentos, la situación en los países nórdicos demuestra que un compromiso constante da los resultados esperados. La solución no reside en una política determinada, sino en la adopción de un enfoque global que combine varios aspectos. La voluntad política es también importante para garantizar la aplicación adecuada de las medidas.
Progresos realizados en 2000
En Francia, a raíz de la reforma de la Constitución en 1999, el Parlamento adoptó en mayo de 2000 una ley que impone la presencia de igual número de hombres y mujeres en las listas electorales de los partidos. De lo contrario, las listas pueden impugnarse y puede retirarse la financiación pública para las campañas electorales. Es probable que estas nuevas disposiciones se apliquen por primera vez en las elecciones municipales de 2001.
En Bélgica, el Gobierno ha elaborado una ley similar que exige la paridad absoluta entre mujeres y hombres en las listas electorales. Además, a partir de 2005, los partidos deberán presentar a un hombre y a una mujer en los dos primeros puestos de su lista de candidatos.
El Gobierno británico se ha comprometido a respetar la paridad entre mujeres y hombres en los nombramientos a cargos públicos. Los distintos departamentos de la administración pública deben elaborar planes de acción que describan los progresos realizados y los objetivos futuros. La función pública ha registrado un aumento constante del número de mujeres que presentan su candidatura y son designadas para los puestos jerárquicos superiores.
El 27 de octubre, la Presidencia francesa organizó una conferencia [41], que contó con la presencia de ministros, interlocutores sociales y representantes del Parlamento Europeo, del Lobby europeo de mujeres y de la Comisión. Uno de los temas tratados fue el de las mujeres y la toma de decisiones. La conferencia reveló el alto grado de consenso sobre la necesidad de definir objetivos en el tiempo para obtener resultados en este ámbito y el amplio apoyo de los participantes en cuanto a la idea de definir una estrategia para el cambio, que incluya trabajos de investigación y el intercambio de información, ideas y experiencias entre un amplio abanico de socios.
[41] Para más información sírvase dirigirse a: Service des droits des femmes et de l'égalité, 10, 16 rue Brancion 75015 París, Francia. Tel.: (+33-1) 40 56 60 00.
Fuente: Figuras 17 y 18: Frauen Computer Zentrum Berlin, European Database on Women in decision-making, http://www.db-decision.de/index.html
Las mujeres en los Parlamentos nacionales
La proporción de escaños ocupados por mujeres en los parlamentos nacionales de la Unión Europea ha aumentado a algo más de la quinta parte en 2000. [42] Si bien sólo los parlamentos de Suecia y Noruega presentan una participación equilibrada de ambos sexos, con más del 40 % de mujeres, cabe destacar que Dinamarca, Finlandia, Islandia y los Países Bajos han alcanzado o se han mantenido por encima de la barrera del 30 %. Las tasas de participación de las mujeres en Francia, Grecia, Irlanda e Italia no alcanzan el 15 %. Es decepcionante observar que las proporciones han disminuido ligeramente en Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Portugal, España y Suecia.
[42] Datos procedentes de la base de datos europea «Women and Decision-making» de la FrauenComputerZentrumBerlin, http://www.fczb.de
Los parlamentos regionales han registrado un aumento saludable de la participación femenina, que ha pasado del 22 % en 1999 al 29 % en 2000.
Las mujeres en los gobiernos nacionales y regionales
El número de mujeres en los gobiernos nacionales ha aumentado de nuevo en 2000, aunque por un margen muy escaso. Suecia es el único país en el que la proporción de mujeres y hombres en el Gobierno es idéntica. Por el contrario, menos del 15 % de ministros en Grecia, Italia y Portugal son mujeres.
También se han observado ligeras mejorías en los gobiernos regionales, aunque en Alemania y Suecia se registra una tendencia a la baja. En Portugal no hay ni una mujer en ninguno de los gobiernos regionales.
Las mujeres en la toma de decisiones socioeconómicas
Un estudio financiado por la Comisión Europea indica que solamente un 23 % de las empresas en la Unión Europea son propiedad de mujeres [43] Evidentemente, esta situación dista mucho de ser satisfactoria, aunque la falta de datos precisos y comparables dificulta el análisis. La estrategia marco sobre la igualdad entre mujeres y hombres y el nuevo programa de acción pretenden corregir esta situación. El programa financiará la elaboración y actualización regular de estadísticas en este ámbito.
[43] Estudio sobre los empresarios jóvenes, las mujeres empresarias, los co-empresarios y los empresarios procedentes de minorías étnicas en la Unión Europea y en Europa Central y Oriental («Young Entrepreneurs, Women Entrepreneurs, Co-Entrepreneurs and Ethnic Minority Entrepreneurs»), realizado por el Centre for Enterprise and Economic Development Research (CEEDR) Middlesex University Business School, Reino Unido, publicado por la DG Empresa:
Suecia ya ha abierto el camino con la publicación de estadísticas consagradas específicamente a la cuestión de las mujeres y el poder [44], mientras que Finlandia ha publicado cifras sobre las mujeres en puestos directivos de las empresas [45].
[44] Oficina Estadística de Suecia: «Women and Men in Sweden: Facts and Figures 2000», Cf. http://www.scb.se/Scbeng/OVRHTM/women_and_men.htm Haut

References: artículo 13
 Resolución 
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 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 141
 artículo 13
 artículo 21
 artículo 23
 artículo 5
 artículo 33
 artículo 34
 artículo 13
 artículo 13
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 Decisión nº 
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