Source: https://es.scribd.com/document/43303035/Transferencias
Timestamp: 2020-01-29 19:50:02+00:00

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Transferencias | Centroamérica | Honduras
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Segundo Avance Estudio Del Trabajo I (Reparado)
FUNDACION ARIAS PARA LA PAZ Y EL PROGRESO HUMANO
hacia y desde américa Latina
F981-t
Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano Transferencia de armas hacia y desde América Latina / Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano. – 1ª. ed. – San José, C.R. : Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano, 2009. 96 p. ; 28 x 21.5 cm.
ISBN 978-9977-17-168-5
1. Armas de fuego – América Latina. 2. Armas. I. Título.
Dr. Oscar Arias Sánchez, Fundador
Luis Alberto Cordero, Director Ejecutivo Catalina Flores, Directora Financiera Marcos Soto, Director Administrativo Carla Morales, Directora Técnica
Ana Yancy Espinoza Coordinadora Area de Paz y Seguridad Humana
Ana Yancy Espinoza Lizeth Orozco
Rodrigo Soto Ana Yancy Espinoza
Diseño de portada: Pixelab Design Diagramación e impresión litográfica: Editorama S.A.
Esta publicación ha sido posible gracias al apoyo financiero de Asdi - Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Si tiene sugerencias o quiere saber más sobre nuestras publicaciones puede dirigirse a: info@arias.or.cr <mailto:info@arias.or.cr> o nuestra página web: www.arias.or.cr <http://www.arias.or.cr>
transferencia de armas en américa Latina
1. TRAnSFEREnCIA DE ARMAS En CEnTROAMéRICA Y
Presencia de armas de fuego en los países de Centroamérica y México
Registro, decomisos, robos y/o pérdidas y destrucciónes de armas en esta región
Fabricación, exportación e
Importaciones a la
2. TRAnSFEREnCIA DE ARMAS En LA REgIón
Diferendos presentes en la región
El conflicto interno colombiano
La presencia de las armas de fuego en los países de la CAn
Armas perdidas o
Incautación de armas y
Proceso de destrucción de
Producción y explotación de armas
gasto en defensa y seguridad vs gasto
3. TRAnSFEREnCIA DE ARMAS En LA REgIón DEL COnO
La presencia de armas en la región del MERCOSuR
Decomiso, robo y/o pérdida y destrucción de armas
gastos en seguridad y defensa
Ciertamente Latinoamérica no representa el mercado de armas más dinámico del mundo. En comparaciónconlosvolúmenesynivelesglobales, únicamente Brasil sobresale, en el ranking mundial, en la doceava posición por su nivel de participación en gasto militar y constituye uno de los principales exportadores de armas pequeñas y livianas y sin duda el principal de Latinoamérica. A efectos de la región, Chile, Colombia, Brasil y México representan los Estados más activos en materia de transferencias de armamentos.
Elpropósitodelpresentedocumentoesrealizarun acercamiento al fenómeno de las transferencias de armas en los países de la región, sirve para identificar algunos de los aspectos que requieren ser abordados de forma más profunda. Conocer los volúmenes y montos de las transferencias, el impacto presupuestario de los procesos de adquisición de armamento, su comparación con la inversión estatal en la agenda social, los niveles de control existentes, motivó el presente documento. Esta incursión exploratoria ha abierto una gran veta de oportunidades que pueden alimentar la curiosidad científica.
Cobra sentido el conocer la información de cuánto le cuesta al Estado la disposición de armamentos, en una región donde uno de los principales problemas es el uso indebido de las armas, la facilidad con la cual son adquiridas, el daño que están produciendo.
Latinoamérica tiene la lamentable reputación
de ser la región del mundo donde hay mayores manifestaciones de violencias: las maras
y pandillas, los feminicidios, las mafias del
narcotráfico en todas sus versiones criollas, han coadyuvado a detentar ese deplorable galardón.
Se ha expandido la conciencia de que no es la pobreza la que promueve la violencia sino
la desigualdad, ello justifica porque los lugares
más pobres del mundo no necesariamente son
los que más víctimas aportan. La inequidad y la
mala distribución de los recursos aunado a la falta de solidaridad ponen a la región en la palestra, una Centroamérica aportando más muertos y lesionados que en los peores días de la crisis. Latinoamérica, con un único conflicto armado:
el colombiano; vive otro tipo de guerras. En el ámbito regional, entre un 50% y un 70% de esa violencia se comete con armas de fuego.
A este hecho contundente se suma la
penetración de las diversas manifestaciones del crimen organizado, tráfico de armas, narcotráfico, tráfico de personas, blanqueo de activos, contrabando y tráfico internacional de vehículos. La situación empeora. una serie de amenazas globales se ciernen sobre la región y las propuestas que afloran resultan ser poco
creativas y totalmente lesivas a los derechos de
los y las latinoamericanas.
Esta temática ha sido objeto de estudio del Área
de Paz y Seguridad Humana de la Fundación
Arias para la Paz y el Progreso Humano. La presente publicación constituye un estudio comparativo basado en la realización de una serie de investigaciones –una por país de las subregiones mencionadas- sobre el tema de transferencias de armas hacia y desde los países latinoamericanos.
Se espera que esta investigación aporte al análisis
por parte de políticos, técnicos y tomadores de
decisión en el tema de transferencia de armas
de fuego en Latinoamérica que además, sirva
como material de insumo para las diferentes instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil que trabajan el tema.
Luis Alberto Cordero Director Ejecutivo
La presente publicación tiene como objetivo pre- sentar en un formato comparativo los resultados de 17 estudios sobre la Transferencia de Armas que involucran desde México hasta Chile. Reali- dades muy diferentes apuntan al incremento de la violencia producida con armas de fuego. Paí- ses como Brasil, México, guatemala, El Salva- dor, Honduras y Venezuela, elevan el impacto de la violencia armada a nivel de epidemia. Otros, como Argentina, Costa Rica, y uruguay ven in- crementarse los índices de la violencia social, la cual, proyecta un importante componente de aquellos hechos que se producen, por contraste, en el marco de relaciones interpersonales. Los unos y los otros ubican a Latinoamérica como la región más violenta del mundo.
En Latinoamérica, la mayoría de los países son importadores de armas; hay algunos producto- res como Brasil, Argentina, México; Colombia, por ejemplo, representa el principal productor mundial de rifles Galil. En el otro extremo, los países importadores/consumidores de este tipo de mercancía, dispuestos a adquirir lo que el mercado ofrece, y acá se incluye la mayoría.
Más importante aún, la escasa información a la cual puede accederse para elaborar este tipo de estudios, bajo el argumento del resguardo de la información por razones de seguridad nacional y asuntos estratégicos. En diferentes grados en- contramos un alto nivel de dispersión de la infor- mación, la falta de sistematización por un lado, el manejo de indicadores y de variables tan am- plias que impiden desagregar la información; en síntesis, hay un importante rubro de subregistro. Lo que indica que queda aún mucho por hacer en este sentido, brindar información más ajusta- da a la realidad, y que sea de acceso público.
Específicamente, pretende destacar los principa- les hallazgos que sobre esta temática, arrojaron las investigaciones realizadas en cada uno de los países mencionados y que sirvieron de base para la elaboración de la presente publicación. Dichos estudios -fuentes del presente análisis- pueden ser consultados directamente en el sitio web de la Fundación Arias (www.arias.or.cr).
El análisis fue elaborado en tres partes, corres- pondiendo con los parámetros geográficos de los bloques subregionales, a saber: Transfe- rencia de Armas en Centroamérica y México, Transferencia de Armas en los países de la Co- munidad Andina y Transferencia de Armas en el MERCOSuR. En procura de uniformar la in- formación que contiene esta publicación, cada capítulo pretende poner en un mismo parámetro aspectos relevantes de la realidad de los res- pectivos países, y que han servido para ensayar algunas comparaciones.
Agradecemos, en este espacio, a los consulto- res que compartieron con nosotros el esfuerzo, Darío Kosovsky en Argentina, Ricardo Petrissan en Brasil, al personal del Observatorio de De- mocracia y Seguridad Bolivia, a Lisa Zúñiga en Chile; uriel Eduardo Torres en Colombia; Her- nán Moreno y Claudia Donoso en Ecuador, a Luisa Carolina Arévalo, Magdalena Zepeda y Dina Martínez de El Salvador, Oscar Miranda Flamenco de guatemala; Reina Rivera Joya de Honduras, Magda Coss de México; Javier Me- léndez de nicaragua; guillermo Villalobos Solé de Panamá; María José garcete y Erica Roxana Almeida en Paraguay, a gabriel Prado de Perú y a Luis Pedernera y Martín Fernández en uru- guay. Los textos originales y en mayor nivel de detalle están disponibles en www.arias.or.cr
1- Transferencia de armas en Centroamérica y México.
La llamada región mesoamericana se caracte- riza por su posición de vaso comunicante entre el norte y el sur del continente. Asimismo, reci- be la influencia directa de los Estados Unidos; fue denominada “área estratégica” en el control de la insurgencia del último tercio del siglo XX y, actualmente, es considerada con una óptica similar en relación con el terrorismo, el crimen organizado y la proliferación de las pandillas ju- veniles.
Centroamérica presenta una serie de diferen- cias inter-estatales de larga data que siguen generando interferencia en forma periódica. Estas diferencias corresponden a reclamos te- rritoriales y discrepancias relacionadas con las demarcaciones limítrofes, también hay algunas generadas por aspectos comerciales y, más re- cientemente, por problemas de flujos migrato- rios. Si bien no se percibe que estas situacio- nes puedan resolverse mediante confrontación armada, lo cierto es que representan un asunto pendiente para la región. En el istmo se compi- te por acceso al mar, por la búsqueda del de- sarrollo de los recursos, por garantizar rutas de transporte y comunicación, por el aumento de exportaciones de los productos nacionales, por disuadir a los gobiernos vecinos de no violentar la independencia y la soberanía nacional; todas estas causas encajan en la justificación amplia de la “búsqueda del interés nacional.”
Además, está probado que, en forma individual, ninguno de estos países va a lograr una posi- ción diametralmente opuesta con respecto a sus vecinos, porque los destinos están irreme- diablemente unidos. Hay cooperación, porque se ha comprendido que en el “Concierto de las naciones”, como países individuales, tenemos menos capacidad de incidir. Es necesario crear y fortalecer posiciones comunes en mesas de negociación en las que, como naciones, los paí- ses centroamericanos son insignificantes, don- de la ausencia de puntos comunes nos pone
en desventaja frente a otras regiones que han comprendido que en aislamiento no podrán con- seguir sus objetivos de política exterior ni mate- rializar las metas de su interés nacional.
La percepción de una amenaza común a la esta-
bilidad interna y la posibilidad de que se revierta la consolidación de los logros obtenidos en ma- teria de integración, ha potenciado, por un lado, la comunidad centroamericana; por otra parte,
la falta de resolución de disputas territoriales fal-
sea la percepción de la unidad regional.
Todo esto ha incrementado las dificultades de lograr una resolución de los conflictos mutua- mente satisfactoria para las partes involucradas; asimismo, los países se han visto compelidos a actuar de una forma que no pueda ser interpre- tada como concesión de derechos o pérdida de
interés en la querella. Las disputas territoriales
y limítrofes son vitales dentro de la concepción
del “interés nacional” de los respectivos Estados de la región, y es probable que las crisis que tuvieron como escenario la región no hayan per- mitido, como sucedió en otros lugares, cerrar fi- las frente a intereses comunes y posponer las desavenencias bilaterales que aún persisten.
Se ha tratado de dar un fuerte impulso al proceso de integración regional en el marco del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), y existe una vigorosa presión externa en el sentido de visualizar a Centroamérica como un conjunto, como una unidad económica. Pero resta mu- cho trabajo por hacer para vincular a todos los países y todos sus sectores sin caer en las re- currentes discusiones de los problemas fronteri- zos. En Centroamérica, la seguridad nacional si- gue determinando el rumbo de las adhesiones o rechazos a las experiencias regionales, aunque la interdependencia es un factor insoslayable. no obstante lo anterior, la región ha enviado se- ñales claras de alineación en función de conso- lidar un bloque económico. Todos los países de
Centroamérica son parte del SICA, y la región firmó recientemente un Tratado de Libre Comer- cio con los Estados unidos, del cual también forma parte República Dominicana. Costa Rica ha sido el último país en mostrar avances y aún debe realizar una serie de adaptaciones para poder integrarse plenamente; el pasado octubre la ratificación del TLC fue sometida a referendo y la decisión mayoritaria apoyó la aceptación de dicho vínculo.
En cuanto a la seguridad, la región está deter- minada por las amenazas a la seguridad de los Estados unidos, como ya se mencionó. El otro gran tema tiene que ver con la penetración de las diversas manifestaciones del crimen orga- nizado y el innegable hecho de constituirse en zona de paso para el tráfico de armas para el conflicto colombiano y del crimen organizado, cuyos grandes polos de actividad son México y Colombia.
Conflictos vigentes en Centroamérica
Costa Rica reclama el derecho a la libre navegación, actualmente en la Corte Internacional de Justicia de La Haya
Nicaragua- Colombia
Nicaragua- Honduras
Límites Marítimos y territoriales Acciones armadas fronterizas y transfronterizas
Extensión territorial y marítima Definido CIJ, octubre 2007
Nicaragua- Honduras –El Salvador
Soberanía en el golfo de Fonseca
guatemala –Belice
Desembocadura del Río goascorán
Revisión de delimitación fronteriza
Masiva migración a Estados unidos desde México, creación de una barrera de 1.200 km2
Panamá - Colombia
Migratorio y otros
Refugiados y desplazados por la violencia Inestabilidad en la frontera común Embates del narcotráfico y el crimen organizado
Como se establece en el cuadro anterior, el conflicto entre México y Guatemala tiene como potenciador la migración, pues México es paso obligado en el trayecto a Estados unidos. Por otro lado, guatemala tiene un diferendo con Belice por asuntos de demarcación territorial; Honduras ha interpuesto reclamos limítrofes marítimos con guatemala; marítimos y terres- tres con El Salvador que están circunscritos a
la demarcación fronteriza y reclamos en el golfo de Fonseca, donde también interviene nicara- gua. nicaragua tiene pendiente de resolución una acusación contra Honduras por su interven- ción en la guerra de agresión contra ese país, en la década de los ochenta (caso concerniente a acciones armadas fronterizas y transfronterizas) ante la Corte de la Haya; también está pendiente de resolución una controversia entre ambos paí-
ses en cuanto a los límites en el mar Caribe y la delimitación de la parte hacia la bocana del gol- fo de Fonseca y zonas adyacentes en el Océa- no Pacífico 1 . También existen diferendos entre nicaragua y Colombia por la posesión de las is- las de San Andrés y Providencia y los Cayos de Roncador y Quitasueño, y se encuentra asimis- mo pendiente de resolución en la Corte de La Haya el conflicto entre Costa Rica y Nicaragua en relación con el Río San Juan, en el cual Cos- ta Rica reclama el derecho a libre navegación. Entre Costa Rica y Panamá no hay problemas de está índole. Panamá tiene en perspectiva el impacto del conflicto armado colombiano, sobre todo por la presencia de diversos grupos arma- dos en la zona del “Tapón del Darién”. Esta zona está permeada por el trasiego de droga y armas y de actividades ilícitas que se dan a lo largo de las costas y el territorio selvático fronterizo.
Presencia de armas de fue- go en los Países de centro- américa y méxico
Los conflictos que atravesó Centroamérica in- centivaron la presencia de armas, no solo para uso y abuso de las fuerzas militares e irregula- res, también las puso a disposición de la pobla- ción civil. Esto se conjunta con la presencia de fuerzas insurgentes en Chiapas, México, con el prolongado enfrentamiento interno en Colombia y con el crecimiento y la diversificación del cri- men organizado internacional. Se estima que en la actualidad mueren más personas por arma de fuego que en los años de confrontación armada. Hoy predomina la violencia social sobre la vio- lencia política; de este modo, no sólo hay mas víctimas sino que su efecto es indiscriminado sobre toda la población.
La región tiene una posición geográfica que la define como zona de tránsito para actividades del crimen organizado como el narcotráfico, el tráfico de armas, el tráfico de personas, entre otros. grandes volúmenes de drogas transitan de sur a norte en la búsqueda del mercado es- tadounidense. Según un estudio de Oficina de naciones unidas contra el Crimen y el Delito
(unODC), por la región transita el 88% de la droga que se mueve en ese sentido; asimismo, hay un tráfico de armas hacia el sur que se diri- ge a Colombia. Pero no todo el tráfico de armas va hacia Colombia; lo hay que tiene por objeti- vo México con la finalidad de dotar a las mafias de la droga de armamento. Esto no excluye a Estados Unidos, pues mucho de este tráfico se origina ahí. Jorge Chaval, en el año 2001, citó la existencia de un flujo de armas hacia el sur que procedía de Estados unidos.
una característica de la transferencia ilícita de armas que atraviesa la región es que el método es actuar mediante redes y aplicando el tráfico hormiga, el cual por volumen y diversidad de participantes es mucho más difícil de detectar, amén de la porosidad fronteriza y la ausencia de coordinación entre entes contralores.
Las agencias privadas de seguridad que están inscritas son: 212 en guatemala, 20 en Belice, 200 en Honduras, 192 en El Salvador, 628 en Costa Rica y 107 en Panamá, para un total de 1.457 en la región Centroamericana –excluyen- do, desde luego, a México. En todos los países el número de agentes privados de seguridad supera con creces el número de efectivos de las fuerzas de seguridad pública. El incremen- to de la actividad de las empresas privadas de seguridad en la región se generó a partir de la década de los noventa, y a ellos se atribuye un importante porcentaje de las armas inscritas que pasan al mercado ilegal.
El incremento de la violencia tiene un alto im- pacto en la población pues ha disparado la per- cepción de inseguridad. Aunque parte de esta percepción se debe a la influencia mediática, los indicadores de criminalidad y seguridad en la re- gión se han deteriorado. La violencia tiene un alto impacto social y en la gobernabilidad, drena los fondos gubernamentales y afecta en forma negativa las posibilidades de incrementar la in- versión nacional y extranjera. Esto contribuye a reducir las opciones de crecimiento y desarrollo de los países.
Secretaría de Defensa nacional. Honduras Libro Blanco de la Defensa nacional. Tegucigalpa, 2006. p. 38
El problema de la proliferación de armas en el área se acrecienta por la presencia de crimen organizado, íntimamente vinculado al tráfico de drogas, a la trata de seres humanos, al robo in- ternacional de autos, al blanqueo de dinero, etc, así como actividades conexas como el canje de drogas por armas y la potenciación del vicariato, entre otros. De igual manera, la criminalidad y la acción de pandillas juveniles violentas se ha incrementado, además las armas son utilizadas para solventar la conflictividad social cotidiana. Todo ello se agrava por la falta de regulación y control del comercio legal.
La cantidad de víctimas mortales por arma de fuego tiene relación con la disponibilidad de esas armas, la facilidad con que se adquieren y con patrones culturales que privilegian el uso de la violencia. Las armas de fuego representan en promedio el 70% de las muertes violentas de la región, excluyendo los accidentes de tránsito. Las armas que más se adquieren y utilizan son las pequeñas: revólveres, pistolas y escopetas. Estas armas son consideradas de uso civil o ar- mas permitidas y son utilizadas en las zonas ur- banas de mayor población.
En guatemala, los homicidios cometidos con arma de fuego pasaron de representar el 57,4% en 1986, al 72,6% en el año 2000 y representar el 80,8% en el 2004.
En El Salvador, para el año 2005 los homicidios producidos con arma de fuego representaban el 78,5% del total y mayoritariamente se cometían con revólveres o pistolas; para el año 2006 re- presentaron un 75,5%. Para el año 2005, el 99% de los 10.302 delitos denunciados se cometió con armas de fuego.
En Panamá el 59% de los homicidios en el año 2004 fueron perpetrados con armas de fuego, pero ya en el año 2006 el porcentaje había as-
cendido al 69,7% del total. Las ciudades de Co- lón y Panamá son las que presentan la mayor incidencia con 44 y 193 incidentes de este tipo respectivamente.
En el caso de Honduras, las armas de fuego fueron el mecanismo utilizado en el 78% de los homicidios, y en nicaragua en el 50% de los ho- micidios. La inseguridad es uno de los problemas comu- nes en la región. En México, tan sólo en el 2004 se calcula que se presentaron 11.810.377 de- litos, que dejaron 7.465.411 víctimas. De este número de delitos las autoridades sólo recono- cieron 1.403.425. 2 Los gastos que enfrenta el gobierno y la sociedad para combatir la insegu- ridad suman alrededor de 15% de su Producto Interno Bruto, unos 108 mil millones de dólares, cuando el PIB nacional es de 700 mil millones de dólares. 3 En 2006, el presupuesto para la Procu- raduría general de la República fue de 9,486.3 millones de pesos y la Secretaría Seguridad Pú- blica recibió 8,761.2 millones de pesos.
El promedio mundial de delitos graves es de 6 por país, pero México tiene 14,7 delitos. 4 La tasa por cada cien mil habitantes es de 11 mil delitos.
De acuerdo con su propio análisis la tendencia de los homicidios es a la baja:
méxico: incidencia de homicidios
inicidencia de hOmicidiOs
Fuente: Arango Durán, Arturo “Indicadores de Seguridad Pública en México: La Construcción de un Sistema de Esta- dísticas Delictivas”, Center for US-Mexican Studies, 2003. 5
2 Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad, A.C., Tercera Encuesta Nacional sobre Inseguridad 2005 (ENSI- 3), Enero 2006.
3 newell, Roberto director general del Instituto Mexicano para la Competitividad
4 López, Marisela, Cuesta la inseguridad 108 mmdd, dice el Imco en Milenio del 28 de enero del 2006
5 Arango Durán, Arturo “Indicadores de Seguridad Pública en México: La Construcción de un Sistema de Estadísticas Delictivas”, Center for US-Mexican Studies, 2003.
En 1998, según la Procuraduría general de Jus- ticia del Distrito Federal, las armas de fuego es- taban presentes en el 79,5 % de los delitos. En el Distrito Federal de acuerdo al análisis que reali- za el especialista Mario Arroyo sobre cifras de la Secretaría de Seguridad Pública, el 65% de los homicidios son con armas de fuego .
Las estadísticas oficiales no desagregan los da- tos sobre homicidios de acuerdo al arma utiliza- da, sin embargo, la Encuesta de armas peque- ñas 2004: derechos en riesgo arroja el dato de que 5.452 homicidios son cometidos con armas de fuego anualmente. En México, según ese reporte, ocurren entre 33 y 156 homicidios por cada cien mil pistolas que hay en el país. En lo que va del año 2005, se ha registrado una ten- dencia al alza de los delitos federales cometidos a lo largo del país, de acuerdo con los reportes oficiales. Entre ellos se cuentan el narcotráfico y el tráfico de armas.
El Distrito Federal cuenta con el mayor número de ilícitos perpetrados con un total de 9.494 ocu- rridos de enero a junio de 2005, la mayoría rela- cionados con posesión de armas de uso exclusi- vo del Ejército, contra la salud y patrimoniales.
En el caso de guatemala, según la Subdirección
general de Operaciones de la Policía nacional Civil 6 (PnC), el 81% de los homicidios es produ- cido por el uso de armas de fuego. Para el año
2000 hubo 2.109 homicidios en esta categoría,
en el 2001 hubo 2.410 casos; en el 2002 hubo 2.744 casos; en el 2003 la cantidad de homici- dios se incrementó a 3.453 casos y en el año
2004 esta cifra fue de 3.643. Las armas de fuego
tienen un papel predominante en la producción de lesiones diversas, de 3.228 lesiones en 1996 se pasó a 4.225 en el año 2004. Existe una in- trínseca relación entre arma de fuego y letalidad, ya que es evidente que las armas de fuego han
sido diseñadas y producidas para matar y en su defecto para producir daños severos.
En Honduras las armas de fuego son responsa- bles de la gran mayoría de las muertes por homi-
cidio, pues el 73% de las acaecidas en los últimos tres años se perpetró mediante el uso de un arma de fuego 7 . Datos acumulados reflejan entre el 1 de enero del 2003 al 1 de septiembre de 2005, más de 4.105 personas perdieron su vida me- diante hechos intencionales ocasionados con un arma de fuego. Según la Secretaría de Seguridad de la Dirección general de Investigación Criminal (DgIC), en este mismo período las muertes ac- cidentales por mal manejo o uso del arma llegó a seis (6) casos y los suicidios representaron 34 muertes. Las muertes intencionales afectaron ma- yoritariamente a mayores de 18 años –un 92% de los casos– y del total de las víctimas, 91% eran varones.
La Policía nacional señala que un arma de fuego en el 43% de los casos de atracos a mano arma- da entre los años 2001 al 2004. Las Empresas de Seguridad Privada también se constituyen en un ámbito inseguro para el almacenamiento y con- trol de armas de fuego, pues para el año 2003 reportaban a la Secretaría de Seguridad el 25% del total de sus armas como perdidas o robadas. En el año 2003 se hallaban inscritos oficialmente unos 4.111 agentes de seguridad y unas 2.832 armas de la seguridad privada. Se estima que ello representa menos del 40% del total de las compañías privadas existentes.
Según la Organización Mundial de la Salud y del Programa de las naciones unidas para el Desa- rrollo, la tasa de homicidios en Honduras creció 23% entre 1996 y el 2004. Durante el período se registró una media de 2.485 homicidios por año. El incremento de la inseguridad y la violen- cia sirvió para justificar, durante el gobierno del Presidente Ricardo Maduro, la instauración de la política de “Cero Tolerancia” para combatir la pro- blemática criminal.
En El Salvador las víctimas de la violencia per- tenecen a todos los sectores sociales, pero son los más pobres los más afectados, en especial los jóvenes, que presentan el número más alto de muertes violentas. De acuerdo a los registros del Instituto de Medicina Legal, el 63,3% de los 3.812
6 Proyecto de Fortalecimiento Policial “FORPOL” del PnuD “Criminalidad y Violencia” en guatemala.
7 Fuente: Dirección general de Investigación Criminal, Honduras.
muertos en el 2005 tenían menos de 30 años de edad. 8 La Policía nacional Civil (PnC), a través de la Dirección de Estadísticas, indica que entre enero y diciembre de 2005, se reportaron un total de 10.395 denuncias por delitos cometidos con armas de fuego. De ellos, el 99% fueron cometi- dos con arma corta, mientras solo el 1% fue co- metido con arma larga. El 54% (5564) son delitos relativos al patrimonio, es decir robos y hurtos; otro 29% (3.020) pertenecen a la categoría de de- litos contra la vida (homicidios). Mientras el 11% (1.154) son relativos a la integridad física de las personas (lesiones). El resto de delitos son refe- rentes a la Paz Publica, la Libertad Sexual, etc.
El total de homicidios refleja una tasa de 55,5 por cada 100.000 habitantes, de los cuales 3.422 (89%) fueron hombres y 390 (10,2%) fueron mu- jeres. De los 3.812 homicidios, 2.994 –el 78.5%– fueron cometidos con arma de fuego. La mayoría de muertes por balas perdidas reportados son de menores. Según información periodística 9 , el
Hospital de niños Benjamín Blomm, atendió en 2005 a 29 menores heridos por balas perdidas. nicaragua no se aleja del incremento paulatino de los índices de incidentes producto del uso de armas de fuego, a pesar de ser uno de los países donde las armas tienen menor incidencia. La ele- vada posesión de armas de fuego en manos de civiles hace que el control de los cuerpos policia- les sea casi imposible. Datos previos de la Policía Nacional establecen que para el año 2002-2003, 931 muertes fueron producidas por arma de fue- go. Se incluyen en esta estadística asesinatos, homicidios, parricidios y suicidios. En un espectro más amplio de análisis, tenemos que entre 2001 y 2006 se produjeron 5.109 lesiones por armas de fuego, lo que establece un promedio de 851 lesiones por año. En ese período se registraron, solo en Managua, 588 muertes producidas por arma de fuego. De los homicidios (520 del total de casos) el 95% fueron varones y hubo un 5% de víctimas mujeres. no se dispone de informa- ción para el resto de los departamentos.
Nicaragua: muertes por arma de fuego
delito/año
Fuente: Información de la Policía nacional, nicaragua.
En Costa Rica, la tasa de personas víctimas de homicidio ha permanecido relativamente estable para el quinquenio 2000-2004. La provincia que mayor cantidad de homicidios registra es San José, donde está ubicada la ciudad capital 10 .
En el 2004 se registraron un total de 248 homici- dios. Las víctimas fueron hombres en 215 casos
(87,4%), y en 33 de ellos las víctimas fueron mu- jeres (11,3%), con una razón de 6 hombres por cada mujer víctima de homicidio. Las armas de fuego están presentes en un 52% de las defun- ciones por homicidio y el grupo etario más afec- tado al respecto está entre los 19 y los 35 años.
8 CSJ. Boletín sobre homicidios. Año 2, N° 1, Enero 2006. unidad de Estadísticas Forenses, Instituto de Medicina Legal “D. Roberto Masferrer. Corte Suprema de Justicia. 2006. Pág. 2. Puede verse también. PnuD. ¿Cuanto cuesta la violencia a El Salvador? Cuadernos sobre desarrollo humano, abril 2005. n° 04. Programa Sociedad sin Violencia.
PnuD.2005.
9 El Diario de Hoy, 21/01/06, Pág. 22
10 Departamento de Planificación, Sección de Estadística .Área Policial , Poder Judicial, 2006
Costa Rica: víctimas mortales por arma de fuego durante el año 2004
Número de víctimas mortales por arma de fuego
Fuente: Elaboración propia con datos del Organismo de Investigación Judicial
En Panamá, para el año 2004 las armas de fue- go tenían presencia en el 59,7% de los homici- dios ocurridos en el país, seguido de un 27,1% de eventos cometidos con arma blanca; un 8.4% ejecutados a través de objetos contundentes. El restante grupo de homicidios se distribuye en- tre otros mecanismos. Además, entre los años 1991 y 2004 hubo 18.749 heridos con arma de fuego y 46.997 robos a mano armada.
registro, decomisos, robos y/o Pérdidas y destruccio- nes de armas en esta región
En el año 2000 había en guatemala 147.581 ar- mas de fuego legalmente registradas y 125.982 armas de fuego con licencia para ser portadas 11 , las cuales pertenecían a 57.722 propietarios 12 . Se presumía, según las autoridades del Ministe- rio de gobernación, que había 1.500.000 armas circulando sin registro legal en el país. Por su parte, la Misión de Verificación de las Naciones unidas en ese país 13 hacía referencia a datos del Departamento de Control de Armas y Muni- ciones (DECAM), e informaba de 172.982 armas de fuego registradas a nombre de 57.000 pro- pietarios en el año 2001. Para enero del 2002 había registradas 181.051 armas, una cantidad
de 38093 licencias de portación vigentes, y es- timaba un circulante de 1.800.000 armas inclu- yendo las ilegales. El Centro de Estudios de guatemala (CEg) 14 manifestaba que, según el DECAM, a diciembre de 2004 había 235.935 ar- mas legales en manos de 58.000 propietarios, a razón de 4 armas por propietario; había 34.200 licencias de portación vigentes. Mientras que 21 millones de municiones habían sido vendidas en 1995, 43 millones de municiones fueron vendi- das en el 2004.
Los registros legales o tenencias no se renuevan, esto puede distorsionar la contabilidad. Según información del DECAM, a diciembre de 2004 había 217.950 armas defensivas, 27.799 armas deportivas y 5.507 armas ofensivas registradas legalmente. En total había 251.256 armas regis- tradas para el año 2004; la última actualización (abril de 2008) establece 300.000 armas.
En Honduras también se ha incrementado la presencia de armas livianas, tanto por el aumen- to de la delincuencia como de las actividades del crimen organizado y, en menor medida, por el armamentismo estatal que responde al ascenso del número de efectivos policiales.
11 godnick William con Muggah Robert y Waszink Camila. “Balas perdidas: el impacto del mal uso de armas pequeñas en Centroamérica”. Capítulo II: El conocimiento existente sobre la posesión de las armas de fuego.
12 Rodríguez Mario y de León Wantland Mayda. Capítulo III “Armas ligeras y violencia en guatemala”, en “El Arsenal Invisible” Armas livianas y seguridad ciudadana en la post-guerra centroamericana. Introducción.
13 MINUGUA. “Armas y Municiones en Guatemala” Estudio sobre su control y regulación jurídica. Información oficial sobre armas y municiones. De número 118 a 125.Primera edición abril de 2002.
14 Centro de Estudios de guatemala (CEg). “Inseguridad Pública: el negocio de la Violencia”, página 4, publicación del 27 de septiembre de 2005.
No se tienen datos fidedignos sobre armas en circulación. Mientras el Registro Balístico señala unas 350.000, la Dirección general de Servicios Especiales de Investigación apunta a 650.000 armas 15 . En el Registro nacional de Armas fueron matriculados entre junio de 2004 y sep- tiembre de 2005 la cantidad de 151.003 armas, principalmente revólveres calibres 38 y 3.57, así como 9 mm y fusiles calibre 22. Los datos de abril de 2008 ubican esa cantidad en 199.381 armas.
Honduras: Registro de Armas 15 junio 2004 - 9 de septiembre 2005
Registro Local de armas
Tegucigalpa San Pedro Sula La Ceiba Juticalpa Comayagua Choluteca Santa Rosa de Copán
Fuente: División Registro Balístico, DGIC.
Hasta diciembre de 2005, en el Ministerio de Defensa de El Salvador se tenían registradas 201.457 armas, de las cuales el 76% eran cor- tas. Del total, 106.239 tenían su matrícula ven- cida. Se han emitido 118.994 licencias para las diferentes actividades que regula la Ley de Ar- mas. Al mes de abril de 2008 habían registradas 213.250, excluyendo aquellas armas que repor- taron licencias vencidas. En mayo del 2005 la Policía nacional de nicara- gua estimaba el que las armas registradas eran 98.000 16 . Tras un proceso de legalización y en- trega voluntaria de armas, se legalizaron 33.083 armas más. Los registros del año 2006 reporta-
ron 113.298 armas en manos de 91.952 posee-
dores. Actualmente, la Dirección de Registro y Control de Armas de Fuego, Municiones, Explo- sivos y otros materiales relacionados (DAEM) señala 117.991 armas registradas a abril de
Entre 1989 y octubre del año 2006, la Dirección general de Armamento del Ministerio de Segu- ridad Pública de Costa Rica matriculó 90.604 armas de fuego de diferentes calibres, y reno- vó 91.241; asimismo, entregó 107 permisos de portación. Actualmente se tienen registros de 170.557 armas, entre las que predominan ar- mas cortas como revólveres y pistolas.
Según registros de la Policía Técnica Judicial (PTJ), en Panamá existían, hasta el año 2004, un total de 65.436 armas registradas, de las cuales 16.847 correspondían a armas nuevas y 48.589 a renovaciones. El registro se ha incre-
mentado cada año y llegó a su nivel más alto en 1998, cuando se registraron un total de 13.558 armas, de las cuales 10.501 eran renovaciones
y 3.057 armas nuevas. El año de menor regis-
tro fue el 2002, cuando se registraron 2.717. no obstante, a finales de 2007 la cantidad había pa- sado a 146.766.
El siguiente cuadro recopila información so- bre la cantidad de armas de fuego registradas en América Central y México. Los datos están actualizados a abril de 2008 en el caso de los países centroamericanos. Es importante tener presente el nivel de subregistro que se presenta en ciertas categorías, como por ejemplo las ci- fras respectivas de armas robadas y/o perdidas. De igual manera, la certeza en relación con las incautaciones de armas dependerá del registro
y del nivel de centralización en la recopilación de la información. Puesto que cada país tiene sus propios procedimientos, el cuadro ofrece acer- camientos basados en datos oficiales.
15 Reina Rivera Joya. Diagnóstico sobre tráfico ilícito de armas ligeras y pequeñas en Honduras. Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible, IEPADES. noviembre 2005.
16 Entrevista con el Sub- Director de Seguridad Pública Nacional de la Policía Nacional, Comisionado Oscar Zelaya. Managua, 5 de mayo del 2005. Equipo IEEPP
Registro, incautación, robo y destrucción de armas de fuego
199.381
170.557
202.671
robadas y/o
2.099 (2004-
2006 (enero)
240.815
Las cifras oficiales de la Secretaría de Defensa nacional (SEDEnA) de México sobre incauta- ción de armas de fuego pueden resultar con- tradictorias. Se ha informado que, desde el año 2000 y durante la administración de Vicente Fox, se incautaron 500.000 armas de fuego. Han sido destruidas 240.815 armas de fuego que fueron incautadas a carteles de droga y a la delincuen- cia organizada. Actualmente la SEDEnA tiene en depósito 202.671 armas de las que 186.590 están en litigio en procesos penales y 16.081 serán incautadas. De esas últimas solo 13.331 podrían ser reutilizadas por cuerpos policíacos, ya que son armas de uso exclusivo del Ejército y Fuerza Aérea y están en buenas condiciones.
El programa de la SEDEnA de Canje de Armas por Despensas nació con la intención de reducir la posesión, portación y el uso ilegal de armas de fuego de cualquier tipo. Inició en 1993 y ha recogido 44.569 piezas de diverso tipo y calibre. Algunos críticos del programa señalan que este no ayuda a establecer de dónde provienen las armas ilegales, pues una de las condiciones es no hacer preguntas a quienes las entregan.
La Procuraduría general de la República señaló que en promedio se aseguran 256 armas de fue- go al día en el país, lo que representa “uno de los principales problemas que enfrenta el Esta- do” 17 . La Subprocuraduría de Investigación Es- pecializada en Delincuencia Organizada señala que los datos sobre las armas aseguradas se incorporan a un banco de datos para darles se- guimiento, identificar las que participan en ilíci- tos o solicitar apoyo a instancias internacionales para el rastreo. Este procedimiento ha permitido identificar que de 37.200 armas aseguradas (en- tre 2002 y 2005) 12.882 fueron utilizadas en la comisión de ilícitos” 18 .
La Policía nacional Civil (PnC) de guatemala recibe denuncias de hurto y robo de armas. To - das las armas incautadas deben ser enviadas al DECAM, que es el depositario. El DECAM tiene (1991-2004) un total de 30.918 armas, las cua- les están sujetas a procesos judiciales, 76,6% de las cuales son revólveres (12.152) y pistolas (11.532), que en conjunto suman 23.684 armas. Solo entre el año 2001 y 2005 las armas incau- tadas sumaron 16.970.
17 Olguín, Jesús, “PgR incauta cada día 256 armas de fuego ilícitas” en El universal del 21 de Diciembre de 2005
18 Jesús Olguín, idem.
Armas incautadas por la PNC 2001 - 2005
armas incaUtadas a niVeL rePUBLica desde eL aÑO 2001 hasta eL aÑO 2005
Fuente: Policía Nacional Civil.
El 38,80% (6.589) de esas armas fueron incauta- das en la ciudad capital y el 61,20% (10.381) en los departamentos del interior. Predominan las pistolas y los revólveres, que suman el 11.616, es decir, 68% del total. 19
Según las denuncias recibidas por la PnC, entre 2001 y 2005 fueron hurtadas o robadas un pro- medio anual de 1536 armas con registro legal. Del total de 7.862 armas robadas en el plazo de 5 años, 4.774 de ellas, o sea el 62,15%, lo fue- ron en la ciudad capital 20 .
La Armería de las Fuerzas Armadas de Hon- duras informó que, entre 2004 y 2005, comer- cializó 21 10.266 armas de fuego, entre las que sobresalen revólveres, pistolas, fusiles y esco- petas principalmente de fabricaciones mexica- na, argentina, brasileña, filipina, turca y de la República Checa 22 . A partir del 2002 La Armería
no compra armas ni a los Estados unidos ni a países de la unión Europea, limitándose a ad- quirir de ellos municiones y accesorios.
Entre el año 2000 y el 2004 la Policía nacional de Honduras incautó 4.864 armas; durante el 2005 los decomisos llegaron a 2.732 armas de- bido a la puesta en vigencia de las reformas al Código Penal, que estipula los delitos de tráfi- co ilícito de armas comerciales, de material de guerra o de combate y de AK-47, y a operativos policiales que facilitaron el decomiso de armas individuales. La incautación de significativos lo- tes de armas al crimen organizado también con- tribuyó a aumentar la cifra de los decomisos. Los buzones decomisados comprenden material de guerra como fusiles AK-47, ametralladoras Uzis, lanza granadas, lanza cohetes, minas y pistolas 9 mm.
En El Salvador los confiscaciones son realizadas por la Policía nacional Civil (PnC) a través de sus diferentes unidades y divisiones de cober- tura nacional. Según sus registros, un total de 3109 armas de fuego fueron confiscadas duran- te el año 2005. Las principales razones fueron portar armas sin autorización especial (20%), portar armas en lugares prohibidos (18,3%), portarlas con matrícula vencida (17,6%); portar armas bajo efectos de sustancias psicoactivas (9,4%), entre otros.
Las Fuerzas Armadas son encargadas de la destrucción de las armas de fuego en El Salva- dor. Su Dirección de Logística reporta que, en- tre 1999 y el 2005, se habían destruido 28036 armas. De estas el 72% fueron armas cortas, el 20% armas largas y el 8% restante corresponde a armas hechizas o de fabricación artesanal.
19 Oficina de Coordinación de la PNC.
20 Criminalidad y Violencia. Tabla no. 11 Delitos por departamentos años 2003 y 2004. Pág. 37.
21 Entre los años 1979 a 1999 La Armería reporta una venta de 88337 armas, principalmente revólveres, pistolas, fusiles y escopetas.
22 La Armería comercializa revólveres y pistolas hasta calibre .45, fusiles hasta calibre 7.62mm y escopetas para la practica deportiva como también para la seguridad. Estas son de las reconocidas marcas Smith and Wesson, Beretta, Taurus, Sig Arms, Walther, Browning, glock, Winchester, Remington, Mossberg y otras más. Con referencia a muni- ciones, se ofrecen todo tipo de calibres para las diferentes armas que se comercializan desde .22 hasta .45 y tiros de escopeta en sus diferentes variaciones. La Armería también vende accesorios para armas como ser cargadores, fundas, cachas, miras, etc. 22 .
El Salvador: Armas destruidas 1999 - 2005 armas destruidas Periodo: 1999 al 2005
Fuente: Dirección de Logística, Ministerio de Defensa Nacional
La PnC, a través de la División de Armas y Ex- plosivos, destacó que en el año 2004 fueron robadas, hurtadas o extraviadas 955 armas de fuego, mientras en el 2005 se reportaron un total de 1.134 armas, lo que hace un total de 2.099 entre 2004 y enero de 2006.
fabricación, exPortación e imPortación
México tiene la Fábrica nacional de Armas, con una amplia trayectoria en producción, incluso de rifles de asalto FAL (de producción belga Fabri- que nationale Herstal) bajo licencia y también el rifle 7.62mm G3 (producción alemana Hecker and Koch). La producción es mayoritariamente de armas pequeñas y livianas, rifles y subame- tralladoras, y no ha desarrollado una industria militar diversificada. También hay producción de empresa privada, como Productos Mendoza SA de México que produce 9mm modelo HM-3 y subametralladoras calibre .30 RM2. 24 México importa diferentes tipos de armamento de Es- tados unidos y de los principales productores europeos.
En México, las fábricas son autorizadas por la Dirección general del Registro Federal de Ar- mas de Fuego y Control de Explosivos de la SE-
DEnA. Desde 1999, Productos Mendoza tiene autorización para producir subametralladoras HM-3 9mm Parabellum, armas que utilizan las fuerzas de seguridad y el Ejército Mexicano. De este modelo, produce alrededor de 100 mil al año, 50% para exportación a los Estados uni- dos. Además, fabrica y vende rifles calibre .22 y rifles y pistolas calibre 4,5 y 5,5mm
De acuerdo a los informes de la SEDEnA, la producción de armamento en dicha fábrica es variable porque está destinada únicamente a cubrir las necesidades del Ejército y la Fuerza Aérea. Señala, además, que la producción no se comercializa o exporta ya que se acoge a lo se- ñalado en el Artículo 29 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y del Artículo 49 del Reglamento Interior de la propia SEDEnA, que dicta que corresponde a la industria militar fabricar y reparar el armamento necesario para el Ejército y Fuerza Aérea mexicanos.
Producto del impacto del Tratado de Libre Co- mercio (TLC) México se ha convertido en el mayor exportador de municiones hacia Estados unidos, después de Brasil. El principal productor de municiones para armas ligeras es Industrias Tecnos, con destino casi total hacia Estados unidos bajo el sello golden Tagle, que fabrica y
23 Armas destruidas en campaña de bienes por armas de fuego, hasta 1999, en coordinación con el movimiento patrió- tico contra la delincuencia.
* Armas destruidas en apego al Artículo 75 y 76 de la Ley de Control y Regulación de Armas y Explosivos y otros artí- culos relacionados.
24 http://www.fas.org/asmp/library/publications/scourgefl.htm
ensambla cartuchos calibres .380”, .38”, .9mm., .45”, .223”, 7.62 x 51, 10 mm. auto y .40 s & w:
De acuerdo a la información publicada por la SE- DEnA, industrias Ruiz Cabañas tiene la licencia para la fabricación y venta –exclusivamente para la exportación– de rifles calibre .22. Sin embar- go, la Encuesta de armas pequeñas 2004: dere- chos en riesgo señala que únicamente el 30%
de la manufactura de rifles calibre .22 se destina
a la exportación a Estados unidos.
En el estudio Control de Armas Pequeñas en el MERCOSuR de la Serie América Latina no.3, los autores afirman que en Paraguay “si bien es cierto que ha disminuido la importación legal de armas pequeñas, la importación de munición de todo calibre para esas armas no ha seguido la misma tendencia. De hecho es posible notar en
las armerías de la frontera las vidrieras llenas de nuevos stocks de munición producida en México
y la República Checa.” 25
De acuerdo a las bases de datos de la Iniciati- va noruega sobre Transferencias de Armas Pe- queñas (nISAT), México exportó durante el año 2004 pistolas, revólveres, rifles militares y ame- tralladores, municiones para diferentes tipos de armas, partes y accesorios para diferentes tipos de armas y lanza granadas, cañones y morteros por un valor de $12.393.158 millones de dóla- res; dichas exportaciones tenían como destino:
Bélgica, Bolivia, Costa Rica, República Domi- nicana, Ecuador, guatemala, Honduras, Israel, nicaragua, Paraguay, Rusia , Singapur, Estos unidos, uruguay y Venezuela.
guatemala es productor de municiones bajo el precepto de desarrollar la autosuficiencia en la manufactura de munición para sus fuerzas de seguridad. no obstante, información de princi- pios de 1993 señalaba que el ejército de gua- temala ensamblaba rifles de asalto GALIL (bajo licencia de la Industria Militar Israelita) y se ha- cía referencia a que existía un complejo de en- samblaje en Santa Cruz en el Departamento de Alta Verapaz.
El resto de los países son importadores natos de armamento, y entre sus adquisiciones predomi- nan las armas pequeñas.
Se han encontrado datos de exportaciones de ar- mas desde Centroamérica. Según nISAT se tra-
ta, sobre todo, de cantidades minúsculas. En el caso de El Salvador se trata de un arma corta por un valor de $911dólares; guatemala, durante el año 2005 exportó municiones bajo las categorías aduaneras 930629 y 930621, que corresponden
partes de cartuchos de escopetas, magazines,
municiones de aire comprimido, municiones de
plomo y cartuchos de escopeta, que se exporta- ron a Estados unidos, Belice, El Salvador y a ni- caragua. Las exportaciones fueron por un monto de $106.366 dólares. Asimismo, importó de Be- lice y Honduras $10.022 por concepto de partes y accesorios de rifles y cartuchos, así como di- ferentes tipos de munición. También se halló la exportación de un arma corta de Honduras, en la categoría de deporte y pesca con un valor de $208 dólares.
De igual manera, en el caso de nicaragua los datos correspondientes al año 2003 muestran exportaciones mínimas de munición que no so- brepasan los $30 dólares. Se dispone de infor- mación sobre exportaciones en el año 2006 que corresponden a 81 fusiles, 30 escopetas, 156 pistolas y 60 revólveres para un total combinado de 327 armas. Panamá solo dispone de registros hasta 1998 y muestra un movimiento de $2.574 dólares en rifles de deporte y pesca.
En el caso de guatemala, durante 1999 y has- ta el año 2004 se contemplan exportaciones por $61.725 dólares que incluyen los rubros de es- copetas, rifles, rifles deportivos; de ese monto, $56.419 corresponde al monto de cartuchos para revólveres, pistolas y rifles que son exportados.
Parece claro que la gran mayoría de estos mo-
vimientos corresponden, con toda probabilidad,
a exportaciones a título personal realizadas por
particulares, pues desde el punto de vista comer- cial, Centroamérica no es, como se ha dicho, una
región exportadora de armas.
Varios autores, Control de Armas Pequeñas en el MERCOSuR de la Serie América Latina no.3, International Alert y Viva Río, Junio 2003.
imPortaciones a la región
En el 2003, de acuerdo con la base de datos de la Iniciativa noruega sobre Transferencias de Armas Pequeñas (nISAT), México invirtió casi $24.987.197 millones de dólares en importacio- nes de armas que incluyeron rifles, revólveres, pistolas, sus partes y componentes y municio- nes; además de rifles militares y ametralladoras, bombas, granadas y minas 26 . Las importaciones provinieron de Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, Israel, Italia, Japón, Corea, España, Suecia, Taiwán, Turquía, Reino unido, Estados unidos y otros países no espe- cificados.
En una base de datos de naciones unidas 27 se ha encontrado que el gobierno de guatemala ha realizado las siguientes importaciones de armas militares de asalto, desde 1995 a 2004, en mi-
llones de dólares: $50 (cincuenta dólares) en el 2000; $279.804 (doscientos setenta y nueve mil ocho cientos cuatro dólares) en el 2001; $46.466 (cuarenta y seis mil cuatrocientos sesenta y seis dólares) en el 2002; $609.629 (seiscientos nue- ve mil seiscientos veinte y nueve dólares) en el 2003; y $77 (setenta y siete dólares) en el 2004. En la base de datos del Stockholm International Peace Reaserch Institute 28 encontramos, asi- mismo, datos respecto a las importaciones rea- lizadas por el gobierno de guatemala de armas convencionales, desde 1995 a la fecha. Los da- tos son los siguientes: en 1995 $3.000.000 (tres millones de dólares) importados de los Estados unidos de América; en 1998 $1000000 (un mi- llón de dólares) importados de Chile; también se han realizado importaciones desde República Checa, Estados unidos de América, Israel, Fi- lipinas, Corea del Sur, Hungría, Argentina, Tur- quía, Austria, Italia, entre otros.
Guatemala: importaciones de armas defensivas y deportivas y de municiones (Valores en Us$)
Revólveres y
$1.141.264
$113.486
$327.504
$119.662
$1.792.173
$2.385.901
$152.199
$161.388
$367.934
$3.138.694
$2.282.865
$69.153
$422.633
$388.725
$202.925
$3.366.301
$2.775.494
$62.977
$191.663
$569.503
$3.750.187
$1.815.801
$372.161
$199.412
$398.357
$260.807
$3.046.538
Fuente: United Nations Statístics 29
Las importaciones de armas militares de asalto y de armas convencionales de 1995 a 2004 al- canzaron la cifra de $4.936.026 (cuatro millones novecientos treinta y seis mil con veinte y seis dólares). Entre el 2000 y el 2004 las importa- ciones de armas defensivas y deportivas y sus respectivas municiones alcanzaron la cifra de $15.093.839 (quince millones noventa y tres mil ochocientos treinta y nueve dólares). Al compa-
rar las dos cifras, como reza el dicho popular, los comentarios sobran. Es inevitable concluir que la armamentización (MInuguA llama desmilita- rización de las estructuras estatales al fenómeno general) al interior del Estado ha experimentado una tendencia clara a la disminución, sin embar- go la armamentización ha tendido a incremen- tarse dentro de la sociedad guatemalteca.
26 nISAT, Iniciativa noruega sobre Transferencias de Armas Pequeñas, datos del 2003 en dólares. www.nisat.org
27 United Nations Statistics Division-Comodity Trade Statistics Database (COMTRADE ACCESS).
28 Stockholm International Peace Reaserch Institute (SIPRI). Arms Transfers Database. www.sipri.org
29 United Nations Statistics Division-Comodity Trade Statistics Database (COMTRADE ACCESS).
Los principales proveedores de armas en Hon- duras, con quienes La Armería ha firmado con- tratos de exclusividad por plazos desde 5 hasta 10 años son: Industrias Tecnos (México), Forjas Taurus (Brasil), Armscor (Filipinas), Séller & Be- llot (Checoslovaquia), Bersa (Argentina). Igual- mente son proveedores de accesorios y muni- ciones: Daisy Outdoors (uSA), Rothco (uSA), Streamlight (uSA), Rio uEE (España). Si se considera la vigencia de una amnistía para el registro de armas que estuvo vigente hasta di- ciembre de 2005, así como los datos de venta que reporta La Armería, comparados con el nú- mero de armas registradas, se puede inferir que la mayoría de las armas en este país provienen del mercado ilegal o del contrabando.
Datos sustentados por el Banco Central de Hon- duras muestran importaciones CIF (Costo Segu- ro y Flete) a este país en montos de 5,5 millones de dólares para el año 2000, 8,7 millones para el año 2001 y 2,1 millones para el año 2002 en el rubro de armas y municiones, lo que lleva a pensar en la movilidad de un mercado nacional que está desarrollado por una entidad oficial, La Armería, la cual tiene 19 sucursales en 16 de- partamentos del país 30 . Se destaca que durante el 2005 la empresa Armscorp realizó gestiones para su constitución como ensambladora de ar- mas y municiones en Honduras, de acuerdo a las facilidades que le da el Acuerdo Ejecutivo Número MD-004-2005 que crea el Reglamento para el control, la producción, importación, ex- portación, almacenamiento, préstamo, transpor- te, compra y venta de armas, municiones, explo- sivos y demás implementos similares.
Honduras: venta de armas y municiones comerciales2005
Munición fuego central
Rifles aire
De acuerdo a los datos proporcionados por la Di- rección de Logística de la Fuerza Armada de El Salvador, en el período comprendido entre enero de 1994 y diciembre de 2005, se importaron un total de 118.320 armas de fuego y 47.139.546 municiones. La mayor cantidad de armas fue importada durante la fase final del conflicto ar- mado. Respecto a las Importaciones, los gastos en defensa y seguridad representaron en el año 2004 el 4,09% y en el 2005 el 4,06%. De las ex- portaciones ambos presupuestos significaron el 7,79% en el 2004 y el 8,05% en el 2005.
www.laarmeriahn.com. http://laarmeriahn.com/sec_01.htm
al país por las empresas importadoras
El Salvador: Armas y municiones ingresadas
Fuente: Dirección de Logística, Ministerio de Defensa Nacional.
53,000 4.526.000 2.980.430 12.349.807 3.222.320 3.628.940 5.615.609 4.409.785 2.472.900 3.098.180 2.152.125 2.630,450 47,139,546
ametralladora y
total de armas
Durante el año 2006 fueron autorizados en ni- caragua 68 permisos de importación correspon- dientes a 308 armas, de las cuales ingresaron 22 fusiles, 194 escopetas, 81 pistolas y 11 re- vólveres.
quía. 32 El año 2005 muestra importaciones de armas, municiones y sus partes y componentes
por un monto de $908.703 dólares. Las importa- ciones se realizan de Estados unidos, Canadá
y Panamá.
Según nISAT, durante el año 2002, Costa Rica importó $1.108.500 en pistolas, revólveres, rifles, sus partes y municiones entre otros, y provienen de Argentina, Austria, Brasil, Canadá, Chile, la
Al igual que los demás países de América Cen- tral, Panamá no fabrica ni exporta armas. En los registros de importaciones se tienen datos de in- gresos de 2.150 armas de fuego permitidas, en-
República Checa, Francia, la República Federal de Alemania, Israel, Italia, México, España y Es- tados unidos. un monto de $2.189 dólares no
tre revólveres, pistolas de diversos calibres así como rifles y escopetas y 4.659.000 municiones durante el año 2004; 1.067 armas entre cortas
determinan sus respectivos países de origen. 31
largas como las mencionadas anteriormente
La misma fuente refiere a una reducción en
1.507.000 municiones durante el año 2005.
las importaciones de armas, municiones y sus partes para el año 2004. Aún así se han incre- mentado para el país los países oferentes, pues se incorporan Hungría, Perú, Eslovaquia y Tur-
Para el año 2006 se reportan 90 armas, en su mayoría escopetas, y 839.000 municiones.
Exportaciones Estadounidenses de armas pequeñas a Centroamérica 1994 – 1999
Lanzagranadas y
Rifles de Cacería de Deporte
133.747
Fuente: Oficina de Estadística, Departamento de Comercio de Estados Unidos. Incluye todas las transferencias privadas y de gobierno a gobierno. En: Las Armas Pequeñas y Ligeras en Centroamérica: Un Panorama Regional. Conferencia sobre Impacto de las Armas sobre la Violencia Abril de 2002, San Salvador. William Godnick
31 Información obtenida de nISAT Database. Imports to Costa Rica from All Countries in 2002. www.nisat.org
32 Véase; NISAT Database Imports to Costa Rica from All countries in 2004-
14.065,78
eU (total)
1.249,24
Source: Copyright © 1958 - 2003 European Community, Eurostat. All Rights Reserved. Comext: k0000069.txt Extracted: 17/10/2007
Centroamérica y México: Inversión en gasto militar en millones de dólares a precios de 2005, y porcentaje de PIB
centraL en 2006
NOTA: Costa Rica y Panamá no invierten en “gasto militar”; ambos abolieron las fuerzas armadas.
y america
1.613,35
UniÓn eUrOPea DE
de La EXPORTACIONES
3.944,41
VaLUe_1000ecU
6.012,66
DataSet: Armas
0,.8
Tomando como referencia los países incluidos en este análisis, según SIPRI, México aparece con un gasto militar de 3.193 millones de dóla- res que corresponde al 0,4% de su PIB en el año 2005; no obstante su inversión en defensa re- presenta un porcentaje del PIB menor que la de nicaragua (0,7%), El Salvador (0,6%) y Hondu- ras (0,6%). México es el cuarto país con mayor gasto en defensa en Latinoamérica, después de Brasil, Chile y Colombia. Del bloque de países en estudio también México es el único productor y exportador de armamento.
Para el ejercicio fiscal 2005, SEDENA señala te- ner autorización para un presupuesto de 14 mi- llones 288.430 pesos destinado a la adquisición, reposición y mantenimiento de armamento.
De acuerdo a la información del Atlas compara- tivo de la defensa en América Latina, elaborado por la Red de Seguridad y Defensa de Améri- ca Latina (RESDAL), en el 2005 el presupuesto militar de México fue de 2.891.961.342 dólares y fue el país de América Latina que destinó el menor porcentaje de su producto interno bruto (PIB) a las fuerzas armadas en ese año, con 0,43% 33 .
En el 2006 el Congreso otorgó mil millones de pesos adicionales a las fuerzas armadas; de esta cantidad la Marina sólo recibirá 130 millo- nes. El Secretario de Marina presentó su queja al Congreso debido a que su presupuesto se ha reducido en 800 millones de pesos en los tres años pasados.
Presupuesto en armamento
México: gasto militar en armas de fuego de diciembre del 2000 a diciembre del 2005 34
$255.400
$50.912.420,17
$10.307.243,54
$11.077.610
$14.288.430
Fuente Torres, Jorge, La “caja negra” de la SEDENA, Sección Política, en Contralínea, septiembre del 2005.
De diciembre del 2000 a septiembre del 2005, se calcula que México ha gastado en manteni- miento de equipo bélico casi 3 mil millones de pesos 35 . La información que México presenta anualmen- te a la Onu no se corresponde con estos datos. Por ejemplo, afirma que en el año 2004 no hubo presupuesto, y en el reporte a la Onu se indica que se adquirieron 27 sistemas de artillería de alto calibre provenientes principalmente de Bél- gica y algunos de Italia y Suecia, además de un misil y un lanzamisiles a Rusia 36 .
no hay coincidencia en los montos económicos que declara SEDEnA con el gasto que otras fuentes arrojan sobre las importaciones de ar- mamento. Así, de acuerdo con los datos del Li- bro Anual 2005 sobre Armamento, Desarme y
Seguridad Internacional publicado por el Stoc- kholm International Peace Research Institute (SIPRI) de Europa y EEuu, en 2001 el gasto de México fue de 256.5 millones de dólares; en 2002 de 223 millones de dólares.
En el caso de guatemala, en el Acuerdo sobre Fortalecimiento del Poder Civil y Función del Ejército en una Sociedad Democrática (AFPC), se establecieron compromisos respecto al tama- ño del Ejército, a sus recursos y a sus armas y municiones. Además, se definió que el tamaño –es decir el personal de esa institución y en ge- neral sus recursos (armas y municiones)– de- bían reducirse y ponerse en correspondencia con la función delegada y con el momento de paz interna y externa que la nación alcanzaba con la firma de los acuerdos negociados.
33 Atlas Comparativo de la Defensa en América Latina RESDAL y SER, Buenos Aires, Argentina, 2005.
34 SEDEnA (las cantidades son en pesos mexicanos)
35 Torres, Jorge, La “caja negra” de la SEDEnA, Sección Política, en Contralínea, septiembre del 2005.
36 Torres, Jorge, idem.
Guatemala: Gasto público según finalidad y función
(En millones de Quetzales y porcentajes)
2003 p/
2004 e/
Total según cuenta financiera
7.974,3
19.109,8
21.327,0
22.541,0
26.333,4
25.542,2
Defensa y Seguridad Interna
Fuente Informe Nacional de Desarrollo Humano 2004
En Honduras el presupuesto de Defensa y Se- guridad Interna decreció en un 5,7% pasando del 14,2% del presupuesto general en 1995, al 8,5% en el año 2004. El porcentaje asignado a la Defensa nacional disminuyó de 9,9% a 3,0% en ese período, decreciendo en un 6,9% del to- tal. El porcentaje de la Seguridad Interna más bien subió de 4,3% a 5,5%. En ese período el porcentaje asignado a los Servicios Sociales au- mentó de 42,5% en 1995 al 55,2% en el 2004.
Paradójicamente, la incorporación de las Fuer-
zas Armadas hondureñas a tareas de seguridad le ha significado un aumento en sus presupues- tos, dando paso a un incrementó del gasto mi- litar en más de un 40% entre el año 2001 y el
Honduras: Comparativo Presupuestos Defensa y Seguridad 2001-2005 / En millones de lempiras.
Transferencia Presupuestaria por año
1.003,4
1.249,5
Fuente: Elaboración propia con base al Presupuesto General de la República.
Pero no es solo el incremento en el gasto de
la defensa el resultado de la llamada “coope- ración militar”, ya que los militares hondureños también han tenido cambios en el área organi- zativa y doctrinaria. En el aspecto organizativo ha significado la creación de unidades livianas como la Policía Militar, que actualmente es un batallón con cerca de 400 efectivos que, ade- más de recibir el tradicional entrenamiento para la defensa de las amenazas externas, también son adiestrados en otras tareas como persecu- ción del delito común y del crimen organizado en sus diversas manifestaciones, apoyo a procesos electorales, seguridad de instituciones públicas
y de organismos internacionales.
En el caso de El Salvador, la forma como pre- senta su presupuesto hace imposible determinar
el gasto público destinado a la compra o fabrica- ción de armas para las instituciones del Estado. Aunque según Antonio Martínez, experto en los temas de defensa, no ha habido adquisición de armamento en los últimos años, sí ha existido misceláneas baratas o donaciones del Ejército de los Estados unidos. Lo que sí se observa es que se dispone de nuevos medios de transporte, pero no de armamento renovado con modernas
tecnologías. (
Comprar, por ejemplo, un avión
de última generación de segunda mano, equi-
valdría al menos a dejar de invertir en educación
o salud 37 ”.
Martínez uribe, Antonio, comunicación personal, 18 de marzo de 2006.
Las prioridades en el gasto militar y de seguridad, de acuerdo con los datos presentados por el Ministerio de Hacienda durante los últi- mos tres años, han sido las remuneraciones del personal, como puede observarse en los datos contenidos en la tabla siguiente:
l Salvador: Gastos para la Defensa y la Seguridad. Presupuestos aprobadose
Fuente: elaboración propia con datos del Ministerio de Hacienda y de la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa.
RAMO DE LA SEguRIDAD
RAMO DE LA DEFEnSA
%AÑOS
Si determinamos el gasto social con las partidas presupuestarias de los ramos de Educación y Salud Pública, la relación con el gasto en de- fensa y seguridad varía: para el año 2004 fue del 34,83% ($256,59 millones de los $736,69 millones asignados a ambos ramos), y en el año 2005 significó el 26,26% ($272,40 millones de los $1.037,29 millones de dólares asignados a Educación y Salud.)
De acuerdo con diversas fuentes consultadas 38 y a cálculos propios, se ha determinado la rela- ción de los presupuestos de seguridad y defensa con los rubros del PIB, inversión nacional, pro- ducción nacional y exportación e importación. Conforme a las estimaciones realizadas por el Banco Central de Reserva, los presupuestos para Defensa y Seguridad representaron en el 2004 el 1,62 %, mientras en el 2005 el 1,64%. La inversión nacional en el año 2004 equivalió a 2.285,9 millones de dólares, --del 2005 aún no hay insumos disponibles para elaborar dicho cálculo— siendo los presupuestos de defensa y seguridad un 11,23%.
El Salvador: relación del gasto de defensa en millones de dólares
def/inst
15.823,90
16.565,10
2.285,9
Fuente: elaboración Propia con datos del Ministerio de Hacien- da y del Banco Central de Reserva.
nicaragua sufrió la reducción más drástica y
acelerada de efectivos del ejército, un 82% 39 , pasando de 86.810 efectivos en 1990 a 21.710 en 1992 y a poco más de 14.084 en 1996. En el año 2000 el número de efectivos era de 12.707. Para ese momento el recorte del presupuesto evolucionó de más de 177 millones de dólares en 1990, a 26,9 millones en el 2000. Ya para
el 2005 el ejército contaba con un presupuesto
de 33,79 millones de dólares y un promedio de 10.554 efectivos, y para el año 2006 se han des- tinado 35,69 millones de dólares. 40
Aunque el sector defensa recibe en 1990 un pre- supuesto de 177 millones de dólares, empezó
a decrecer a partir de 1991 y se redujo en un
71,19%, lo que representa un desembolso de 51 millones de dólares para ese período. La evo- lución presupuestaria del gasto de Defensa en nicaragua, ha sufrido variaciones importantes
Nicaragua: Gasto de Defensa, 1989 - 2006
(en millones de Us $)
Fuente: Centro de documentación del Instituto de Estudios Estra- tégicos y Políticas Públicas. IEEPP. Con datos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público. 1989 - 2006 * El promedio para este año está en base a la tasa de cambio pro- medio del mes de enero de 2006.
38 Páginas WEB del Ministerio de Hacienda, Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa y página WEB Banco
Central de Reserva.
39 nicaragua pasó de tener 86, 810 efectivos militares en Enero 1990 a 14, 084 en 1996. El resto de países de la región tuvieron reducciones significativas: El Salvador con un 62%, Guatemala con 35% y Honduras 34%. Las relaciones cívico – militares en Centroamérica a principios de siglo. Ricardo Córdova Macías. FASOC, Año 17, no. 4, Oct – Dec.
Nicaragua: Gasto de Seguridad y ejército 2000 – 2006
$ 25.194.848,71
$19.619.932,99
$ 28.943.833,11
$26.886.290,70
$ 32.257.632,63
$31.908.812,00
$ 32.182.841,19
$33.208.922,12
$ 31.692.255,30
$33.715.087,95
$ 33.793.738,43
$35.767.924,51
$ 35.701.979,51
$42.824.029,98
Fuente: Centro de documentación del Instituto de Estudios Es- tratégicos y Políticas Públicas. IEEPP y Anuario Estadístico de la Policía Nacional. * Proyección en base a la T/C del mes de Enero 2006
Aunque la Constitución de nicaragua establece las funciones específicas para las estructuras de la defensa y la seguridad, la separación de las funciones entre ejército y policía es cada vez menor. Es necesario considerar la progresiva intervención de las fuerzas militares en activida- des de seguridad interna y el incremento en los fondos para esta institución que, aunque a pri- mera vista no refleje grandes incrementos, a lar- go plazo puede conducir a la militarización de las actividades de seguridad, como sucede en otros países de Centroamérica. En el último sexenio, nicaragua ha experimentado una variación en la asignación de su presupuesto general. En el presupuesto general de la República, el Estado nicaragüense asignó un ajuste al Ejército de ni- caragua 30,0 millones dé córdobas y Policía na- cional 29,3 millones de córdobas 41 .
Nicaragua: Gasto por Sector: 2000 - 2006
(Con respecto a los gastos generales del Presupuesto General de la República)
% salud
% educación
% defensa
% Policía
Fuente: Centro de documentación del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas. IEEPP. Con datos del
Ministerio de Hacienda y Crédito Público. 2000-2006. * Datos en base a tasa de cambio de Enero 2006.
Durante el año 2005, Costa Rica invir- tió 47.943.137.667 colones en seguridad; 40.133.574.680 colones al rubro de salud y, un monto de 471.229.165.817 colones en el área de educación. El total del presupuesto ge- neral de la República para el año 2005 fue de 2.309.634.759.390 colones, del cual el 20,4% se destina a educación, el 1,73% se destina a salud y un 2,07% a seguridad.
El presupuesto de Seguridad Pública es de
47.943.137.667 colones 42 , según el Presupues-
to general de la República. De dicho monto,
33.829.146.000 colones corresponden al pago
de salarios, y los restantes 14.113.991.667 colo- nes corresponden a gastos operativos. Es decir, según información del Ministerio de Seguridad Pública, el 83% del presupuesto que está orien- tado a cubrir los gastos de planillas y cargas so- ciales y un 17% del total corresponde a la cober-
40 Las cifras en dólares se obtuvieron de los montos destinados en el presupuesto general de la República divididos entre las tasas de cambios establecidas por el banco Central de nicaragua para cada período.
41 Ver Exposición de Motivos y el Texto de Proyecto de Ley Anual de Presupuesto general de la República 2006. http:// www.hacienda.gob.ni/hacienda/libros.jsp
42 El presupuesto del año previo fue de 46.065.858.226 mil millones de colones. http://www.racsa.co.cr/asamblea/pre-
supuesto/2005/108-MINISTERIO%20DE%20SEGURIDAD%20PUBLICA.pdf
tura de gastos operativos. Los gastos operativos se incluyen en ocho partidas, que son: servicios no personales, materiales y suministros, maqui- naria y equipo, construcción, adiciones y mejo- ras, transferencias corrientes, transferencias de capital, servicio de la deuda pública y asignacio- nes globales.
De un presupuesto total de 6.318 millones de balboas en el 2005 y 6.740 millones en el año 2006, el gobierno de Panamá invierte 2.938 mi- llones de balboas –que representan poco más del 43%– en el sector llamado “servicios socia- les”, que incluye salud (15%), trabajo (12,3%) y
educación (11,6%) como las tres áreas que más asignación presupuestaria tienen. En materia de seguridad, que incluye las instituciones que están bajo la jurisdicción de la Presidencia (el Ministerio de gobierno y Justicia y el Ministerio Público) el estado panameño asignó un presu- puesto de 178,6 millones de balboas en el 2004 y 195,5 millones en el 2006, los cuales repre- sentan un 3,6% y un 2,9% respectivamente del total del presupuesto anual. En síntesis, el go- bierno de Panamá destina algo más de un 43% en todas las áreas que componen los Servicios Sociales y apenas un 2,9% para el componente de Seguridad nacional.
Centroamérica y México: Acuerdos, Convenios y Tratados Internacionales suscritos por los Estados.
Instrumentos internacionales ratificados o implementados en la región
Convención de las naciones unidas Contra la Delincuencia Organizada Trasnacional
Convención Interamericana contra el Terro- rismo 1999
Implementación del Programa de Acción de la Onu
Convenio Internacional para la represión de la financiación del terrorismo 1999.-
Protocolo contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, sus piezas y com- ponentes y municiones o Protocolo de Pa- lermo
Convención Interamericana contra el Tráfico Ilícito de Armas Municiones, Explosivos y Asuntos Relaciona

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 Artículo 29
 Artículo 49
 Artículo 75