Source: http://www.elderecho.com/tribuna/fiscal/Recientes-modificaciones-investigacion-desarrollo-innovacion_11_347680006.html
Timestamp: 2017-12-11 02:17:16+00:00

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Recientes modificaciones en la deducción por investigación, desarrollo e innovación
La deducción por actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica (I +D + i) constituye, sin ningún género de dudas, uno de los beneficios fiscales estrella de nuestra imposición sobre Sociedades (en adelante, IS) y está regulada actualmente en el artículo 35 de su Texto Refundido, aprobado por el Real Decreto-Legislativo 4/2004, de 5 de marzo (en adelante, TRLIS).
Relevancia de este crédito fiscal
La afirmación anterior responde, al menos, a tres razones; en primer lugar, por su propia importancia cuantitativa, así, en el ejercicio recaudatorio 2007 (declaración 2008), 3.297 empresas (sobre un total de 1.418.628 declarantes, apenas el 0,23%) se dedujeron por este concepto 317,5 millones de euros, que supusieron el 24,8% del total de las deducciones por incentivos a la realización de determinadas actividades y creación de empleo.
Es más, a pesar de la reducción de los incentivos que ha tenido lugar en el IS desde 2007, esta significación no se ha perdido; de esta forma, en el año 2008, su volumen superó los 326 millones de euros de un total de 1.031 millones de euros en créditos fiscales por inversiones; por su parte, el Presupuesto de Beneficios Fiscales del Estado para el período 2011 prevé una cantidad de 221,7 millones de euros como pérdida de ingresos por este concepto en relación a un volumen total de minoración de ingresos públicos provocado por la rúbrica deducciones en la cuota por el IS de 1.754,33 millones de euros, es decir, el 12,64%.
Por otro lado, es un incentivo fiscal para las grandes empresas, ya que más del 70% de la mencionada cantidad, de acuerdo a los citados datos del 2007, se la aplican entidades cuya cifra de negocios supera los 75 millones de euros al año.
Es decir, los datos anteriores ya revelan uno de los graves déficits de esta deducción: no sirve para apoyar el tejido empresarial español, mayoritariamente centrado en PYME y, seguramente, contribuye todavía más a nuestra dependencia tecnológica, pues dentro de este aglomerado de "grandes empresas", recipientes de la misma, figuran las sucursales y filiales de grandes multinacionales.
En otro orden de cosas, los estudios de la OCDE y la Unión Europea califican a esta deducción como uno de los más poderosos incentivos fiscales, al menos, aparentemente, para las actividades de I + D + i, las cuales constituyen, para la doctrina económica, la base del nuevo modelo productivo que debe superar los efectos de la actual crisis sistémica.
Sin embargo, los escasos análisis efectuados en relación al impacto efectivo que esta deducción ha tenido en actividades de innovación en España, no reflejan que, efectivamente, la misma haya logrado consecuencias positivas para mejorar nuestro tejido innovador u obtener que nuestras empresas, en general, destinen mayores recursos a este tipo de actividades innovadoras.
Por último, su potencia para desarrollar ese nuevo modelo productivo, ese "modelo de desarrollo sostenible" que deriva del Informe Brutland, ha conllevado que el Gobierno Español, primero, extrajera esta deducción del sistema de "phasing-out" que, para el conjunto de deducciones a la inversión en el IS, se producía desde el ejercicio 2007 y que hubiera conllevado la derogación de la misma para los períodos impositivos iniciados a partir de 1 de enero de 2012, conforme a la disposición derogatoria 2ª de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, tal y como regulaba la disposición adicional décima.2 del TRLIS.
En suma, los datos cuantitativos de que se dispone acerca de este crédito tributario, concluyen que, a pesar de su elevada capacidad legal para reducir la carga tributaria de las empresas y de su fuerte coste recaudatorio, no ha logrado su finalidad y, por lo tanto, ni ha sido eficaz, ni eficiente.
¿ Qué reacción ha adoptado el Gobierno español ante estas conclusiones?.
Modificaciones legislativas en la deducción
Nos encontramos, sin ningún género de dudas, ante la deducción en la cuota del IS que mayores modificaciones legislativas ha sufrido a lo largo de su historia.
Tal variabilidad normativa ya resulta criticable, porque indica, por un lado, el desconocimiento de algo esencial para las actividades de I + D +i como es su carácter de proyectos de largo plazo, donde cualquier cambio de los parámetros que determinan su coste financiero (como es el beneficio fiscal), supone una nueva dificultad para que el empresario decida ejecutar o no tal proyecto.
Por otra parte, las alteraciones legislativas introducen inseguridad jurídica, todo lo contrario de lo que necesita la investigación.
Con independencia de ello, desde que la reforma de 2007 del IS supusiera, en general, una minoración del tipo legal del IS a cambio de una reducción progresiva ("phasing-out") de los incentivos a la inversión; el Gobierno, en principio, ha excepcionado de esta disminución progresiva a esta deducción, revelando que la considera estratégica para la construcción del nuevo modelo de desarrollo económico que propugna para sacar a España de la actual crisis sistémica, la llamada "economía sostenible" y, por otra parte, ha seguido el camino de dotar de mayor seguridad a las inversiones que pretendieran gozar de este incentivo tributario, por la vía de lo regulado en el artículo 35.4 TRLIS, es decir, facilitando que los obligados tributarios pudieran presentar informes motivados emitidos por el Ministerio de Ciencia e Innovación que adverarán el cumplimiento de los requisitos científicos y tecnológicos necesarios para poder aplicar la deducción por actividades de I + D+ i.
Esta emisión de informes motivados, que aseguraba al obligado tributario el cumplimiento de los requisitos objetivos necesarios para gozar de esta deducción, sin la interferencia de las autoridades tributarias o de las actuaciones discordantes de la Inspección Tributaria, fue regulada por el Real Decreto 1433/2003, de 21 de noviembre, posteriormente alterado por el Real Decreto 278/2007, de 23 de febrero, sobre bonificaciones en la cotización a la Seguridad Social respecto del personal investigador.
En relación a la primera tendencia, cabe decir que el artículo 2 del Real Decreto-Ley 3/2009, de 27 de marzo, de medidas urgentes en materia tributaria, financiera y concursal, ya supuso la conservación del artículo 35 TRLIS "sine die", eliminando la derogación progresiva de esta deducción y su total supresión a partir de los períodos impositivos iniciados con posterioridad al 1 de enero de 2012.
De esta forma, para el ejercicio 2010, último declarado por el IS, los porcentajes de deducción aplicables por esta rúbrica ascienden al 25% de los gastos efectuados por el sujeto pasivo por este concepto y, si los mismos resultan superiores a la medida de los realizados en los dos años anteriores, el citado porcentaje se aplica hasta la media, y el 42% al exceso respecto de dicha media.
Además, se practicará una deducción adicional del 17% para el importe de los gastos de personal de la entidad correspondientes a investigadores cualificados adscritos en exclusiva a actividades de I + D.
En otro orden de cosas, se aplica el 8% de las inversiones en elementos de inmovilizado material e intangible, excluidos los inmuebles y terrenos, siempre que estén afectos exclusivamente a las actividades de I + D.
En innovación tecnológica, el coeficiente de deducción será del 8% para los gastos realizados en el período impositivo 2010 por este concepto.
Téngase en cuenta, por último, que los porcentajes máximos de deducción de estas actividades a efectos del límite del artículo 44 TRLIS también resultan más elevados que los correspondientes a otros beneficios fiscales a la inversión y al empleo.
Pues bien, el artículo 65 de la Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible, bajo el significativo título de: "Mejora de las deducciones en el Impuesto sobre Sociedades por actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica y para el fomento de las tecnologías de la información", conlleva que "Con efectos para los períodos impositivos iniciados a partir de la entrada en vigor de esta Ley (...)", el porcentaje de los gastos efectuados por actividades de innovación tecnológica se incremente del 8 al 12% y, además, el límite máximo de la cuota íntegra del IS para la deducción de actividades de I + D + i y medioambientales se traslade del 50 al 60%, mediante la modificación de la redacción del último párrafo del artículo 44.1 TRLIS.
Respecto a la segunda línea de modificaciones, la más reciente Orden CIN/2212/2011, de 29 de julio, por la que se exime en determinados casos de la presentación del informe técnico en la emisión de los informes motivados previstos en el Real Decreto 1432/2003, de 21 de noviembre, y se actualiza el formato para solicitar los mismos (BOE de 5 de agosto), supone, como su propio título señala, una nueva simplificación a la hora de aportar los informes técnicos motivados que sustentan la naturaleza de los gastos e inversiones propicios para gozar de esta deducción por I + D + i, pues exonera de la necesidad de recabar los mismos a los beneficiarios de ayudas de proyectos de investigación y desarrollo, de innovación tecnológica y de programas de recursos humanos convocadas por el Ministerio de Ciencia e Innovación o por otros ministerios u organismos con los que el anterior haya firmado un convenio al respecto.
En suma, nuevas modificaciones legislativas en una deducción, la de I + D + i, de convulsa historia, grandes expectativas y magros resultados.

References: artículo 35
 artículo 35
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 2
 artículo 35
 artículo 44
 artículo 65
 artículo 44
 Real Decreto