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Timestamp: 2017-06-25 08:34:09+00:00

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Incorrectos Invertebrados Incorrectos Invertebrados Nunca imparciales, siempre independientes.
Los ejes de la política Todos conocemos el diagrama de Nolan, esa cruz donde se
puede encuadrar cualquier posición ideológica. Para los que no lo conozcan,
consiste en una cruz, donde horizontalmente se plantean los postulados
conservadores progresistas (matrimonio homosexual, cambios de sexo, modelo de
familia) y verticalmente el grado de intervención del Estado en la vida
Sin embargo, la realpolitik
es mucho más desagradable que los modelos políticos teóricos. Generalmente,
una serie de partidos y medios de comunicación marcan la agenda pública, y
además, esa serie de partidos crean una falacia bidimensional donde solo hay
dos puntos: izquierda, derecha, arriba, abajo, casta, ciudadanos, austeridad,
políticas expansivas… Después, solo has de defender tu posición como “la
virtud” y la posición contraria como un monumental error, un mal alevoso que va
a corroer la vida pública.
Esta estrategia roza dos falacias lógicas: la dilemática
(donde se pone al adversario entre la espada y la pared, hablando claro) y la
falacia del hombre de paja, esto es, construir el discurso del contrario de
forma beneficiosa al nuestro.
Sin embargo, se hace muy a menudo: durante la campaña del
2011, el Partido Popular marcó la agenda política, vinculándose a si mismos la “virtud”
de acabar con el paro e iniciar un programa de austeridad y achacando al PSOE
la destrucción de empleo y el despilfarro.
Que la destrucción de empleo viniese marcada por otros
factores (la nefasta gestión del gobierno socialista sigue ahí, no los exculpo)
o que el PSOE comenzase con la austeridad congelando pensiones y sueldos
públicos no importa: el PP les construyó el discurso, aprovechado la
incompetencia de un PSOE confuso, rendido, desideologizado y que comenzaba una
travesía por el desierto que aún no ha terminado.
Ahora es Podemos y una corriente política que podríamos
llamar “izquierda cívica”, esa izquierda descafeinada demasiado rompedora para
los socialdemócratas de toda la vida pero demasiado light para los partidos herederos de los partidos comunistas
históricos, quienes marcan la agenda en España y Grecia. Podemos les está construyendo el discurso al PP con una
facilidad pasmosa: son el Partido de la corrupción, el partido anclado, rendido
y encadenado ante Bárcenas, un partido sin programa ni ideología servil solo
con la Troika y la UE
Ellos mismos se presentan como el cambio, con un aura de
pureza cívica intachable, como una clase media depauperada que va a devolverles el país a los suyos. Plantean
entonces el discurso en dos extremos: casta y la anticasta, ellos contra una minoría privilegiada, y dan por
obsoleto en planteamiento izquierdas/derechas, en la línea del 15-M.
Por tanto, este año electoral discurrirá en estos términos:
los partidos tratarán de alejarse de la casta
y se procurará dar una imagen de renovación y frescor, frente al continuismo
que a lo mejor se hubiese querido dar en ejercicios anteriores. El campo se ha
definido, ahora hay que ver como se juega el partido.
Esto explica por qué IU se queda petrificado: IU estuvo
basando su discurso en ser la verdadera
izquierda. No es que esté perdiendo el partido: es que directamente no lo
Esta definición probablemente también marca las alianzas
políticas y las reacciones futuras. Cuando Syriza, el aliado de Podemos en
Europa, se alía con Griegos Independientes, nacionalistas y conservadores,
rompe el esquema clásico de izquierdas y derechas, pero responde al discurso
que construyó durante la campaña griega: Troika o anti-Troika. Ahora pueden ocurrir dos cosas: que la derecha griega
construya un discurso estabilidad vs utopía (y lo apliquen cuando las cosas
vayan mal por Grecia), o que se acentúe el discurso anti-UE, siendo el
siguiente el neonazi Amanecer Dorado o el KKE. La primera opción sería, en la práctica, volver al esquema
clásico de izquierdas y derechas y la segunda opción sería profundizar en la
retórica nacionalista y anticapitalista, con resultados mucho más profundos (y
probablemente efectos no deseados) para Grecia. Publicado por
Hace poco tuve la oportunidad de hablar en Radio Ser Córdoba
sobre la relación de la juventud con el terrorismo junto con otro compañero de
la Universidad. Lo hice en un momento complicado debido al sangriento atentado
contra la revista Charlie Hebdo, justo a la semana de los atentados.
Una de las preguntas a las que me tuve que enfrentar fue la
relación de la juventud con el terrorismo de ETA, afortunadamente ya silenciado
en nuestro país. Como declaré, mi generación no tuvo miedo a la ETA; sentíamos
rechazo y confianza en que algún día se resolvería gracias a la actuación de
Que no tuviésemos miedo no significa que no respetásemos a
ETA. No el respeto que se le tiene (o debería tener) al profesor o al progenitor,
sino el respeto que se le tiene a un grupo de asesinos que sembraban de cadáveres
la geografía española. El respeto que se le tiene a la muerte o a una
enfermedad terminal. La sensación de banalizar un conflicto que dejaba víctimas
anualmente y heridas abiertas en Euskadi era sencillamente repulsivo, no
recordando bromas sobre ETA entre la chavalada de mi edad, bromas que si
generaba, por ejemplo, el terrorismo yihadista, con un gusto más que dudable.
Esa banalización, sin embargo, ha comenzado, y no desde
grupos de estudiantes irreverentes o revistas marginales, sino desde las más
altas instituciones del Estado, desde los mejores periodistas de la derecha,
desde los círculos de poder y las más altas esferas. ETA se ha convertido en el
coco, en una sambenito vacío con el que vestir al más ridículo oponente
político para difamarlo sin argumentos, una suerte de ley de Godwin de la
política española apta solo para los más cerriles y estrechos cerebelos del
electorado español.
¿Se puede considerar ETA a un profesor universitario que,
mediante una serie de asambleas, monta una suerte de movimiento personalista a
base de propuestas irrisorias y logra una determinada atención mediática y
cuota de poder? ¿Se puede considerar ETA a una plataforma que se dedicaba a
copiar formas argentinas de manifestación y que hace llorar a los hijos de los
ministros? ¿Es ETA el aborto, ese tema a caballo entre el derecho de la mujer y
la bioética?
Yo al único etarra que reconozco es al de la capucha y tiro
en la nuca; al de la bomba furtiva y el cobarde comunicado, al del zulo y la
huida a Francia. Me niego a rebajar el terror que generaron unos asesinos a
sambenito de la derecha y fácil chascarrillo político del periodismo
conservador. ETA fue una banda terrorista, no una recurrente falacia del hombre
de paja. Publicado por
El peso del Rey en la política internacional Tienden a vendernos la figura del Rey como un cargo inocuo,
más ceremonial y folclórico que real, cuyas bondades se muestran en forma de
contratos con los sauditas, imparcialidad (por no decir mutismo) ante los
asuntos políticos y ser un eje fundamental en la Transición. El Rey, en
definitiva, reina pero no gobierna, siendo esto último tarea de políticos y
burócratas del poder ejecutivo.
Esto, no obstante, es una verdad a medias. En el Derecho
interno, el que emana del Congreso esto es cierto; todos los actos del rey son
refrendados, es decir, completados por el ministro del ramo. No obstante, en el
Derecho Internacional esto no ocurre. Por el mero hecho de ser Jefe del Estado,
ya se tienen poderes de representación sin tener que presentar plenos poderes y
por tanto, obligar al Estado. Igual ocurre con las declaraciones unilaterales
públicas emitidas por el Jefe del Estado, que obligan de forma vinculante a
¡Un momento! Pensará el avispado lector: el rey reina pero
no gobierna, así lo hemos decidido todos los españoles. El foro internacional
(donde no es que reine precisamente la paz, concordia y comprensión entre los
pueblos) debe aceptar que la voluntad del pueblo español es que al Rey un
ministro luego le refrende sus palabras. Pues no, mucho me temo que, tal y como
expone el artículo 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los
Tratados de 1969, Una parte no podrá invocar las disposiciones de su
derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado. Por tanto, el Rey puede obligar
perfectamente al Estado español en el plano internacional. No todo es tan
malo. El artículo 46 de la misma Convención recoge que El hecho de que el consentimiento de un
Estado en obligarse por un tratado haya sido manifiesto en violación de una
disposición de su derecho interno concerniente a la competencia para celebrar
tratados no podrá ser alegado por dicho Estado como vicio de su consentimiento,
a menos que esa violación sea manifiesta y afecte a una norma de importancia
fundamental de su derecho interno. Aquí tendríamos una buena forma de desligarnos de las
declaraciones o actos de nuestro Rey.
Derecho Interno no todo está perdido. Sigue siendo preceptiva la función del
Parlamento para autorizar Tratados, siendo necesaria incluso una Ley Orgánica
para los Tratados de mayor importancia. Por tanto, parece absurdo pensar que el
Rey vaya a meterse en un berenjenal internacional para que luego el poder
legislativo rechace tus actos. No obstante, tenemos una dinastía borbónica: no
sería la estupidez y el ridículo internacional más grande que hayan hecho. Del anterior
galimatías, solo quedaría pensar si el Estado español se vería afectado por algún
tipo de régimen de responsabilidad internacional. La figura del
Rey, entonces, debe de ser una figura políticamente impecable en una democracia
avanzada, con la cabeza fría y siempre vigilante de sus acciones. Y de esta
laguna jurídica una reflexión sobre la Monarquía y el peso que pudiera llegar a
PD: Todo esto no
es tan malo. Si nos saliese un Rey genocida, al no estar vinculado el Derecho
Interno con el Internacional este sería juzgado, aun con otra Ley de Amnistía. Publicado por
La ultraderecha en España He de reconocer que uno de mis grandes miedos estas
elecciones europeas es que al fin se produjese un auge de la ultraderecha en
España, como en otros países europeos. Por ultraderecha me refiero a los
movimientos neofascistas o euroescépticos y xenófobos, como el Frente Nacional
en Francia, Jobbik en Hungría o Amanecer Dorado en Grecia, el Movimiento de los
Verdaderos Fineses…
Si bien es cierto que no esperaba que sacasen un escaño, si esperaba
un fuerte incremento de sus votos, de tal forma que cogiesen fuerza y
comenzasen a lograr concejalías en 2015 e incluso diesen el salto al Parlamento
en 2016. Pero esto no ha ocurrido. Solo un leve repunte. Aunque sumasen todos
sus votos, los partidos de extrema derecha no conseguirían ni un solo
eurodiputado en España, a pesar de la circunscripción favorable y la tendencia
a votar como castigo en estas elecciones.
Antes de continuar este artículo, explicaré porqué, de
momento, no meto a Vox en el saco de la ultraderecha europea. No solo de
populismo y eurofobia vive la extrema derecha, pues esta ha de tener cierto
sustrato ideológico. Vox es un partido liberal y conservador, pero esto no lo
convierte ni mucho menos en neonazi. Los neofascismos son un tipo de ideología
colectivista, son un socialismo más al que se le añaden elementos como la raza
y fantasías nacionalistas, junto con la construcción de un enemigo común para
unificar las fuerzas internas (los inmigrantes, los judíos, etc). De momento,
no he visto a Vox pronunciarse en estos términos.
Como he dicho, ni sumando todos los votos de la ultraderecha
en España esta obtendría los 250.000 votos que necesita para obtener un
eurodiputado. Veamos sus resultados:
La fuente es la web del Ministerio del Interior En total suman 78.009 votos, necesitando 171991 votos más
para alcanzar su ansiado eurodiputado. Es curioso que, además, esta temporada
en España ha tenido mucha visibilidad, aunque no sea positiva: el ataque a
Blanquerna, los Trending Topics patrocinados por Impulso Social… nada de esto
ha hecho que suba el apoyo a los partidos patriotas
Es curioso además que el partido que menos oculta ser una
organización de corte fascista (Falange) sea la que más votos obtenga, y que la
organización que menos votos ha cosechado sea MSR, un partido deliberadamente
ambiguo que pretende introducirse en los movimientos sociales con consignas
clásicas de los partidos de ultraizquierda, evitando hacer hincapié en asuntos
espinosos como la inmigración. Parece ser que al votante fascista español le gustan las cosas claras. La España en Marcha,
un partido que directamente puso el Águila de San Juan propia del régimen
franquista en su papeleta electoral, ha doblado en votos al MSR. Además, no parece que haya voluntad de acuerdo en la
ultraderecha española. La España en Marcha, un intento de coalición para estas
europeas, sufrió un tortuoso camino hasta presentarse el 25 de mayo. Democracia
Nacional y Soluciona, esta última una formación ultra que no llegó a
presentarse, también tuvo sus desencuentros. MSR, por su parte, no mantiene
buenas relaciones con Democracia Nacional ni con España 2000. Además, su
ambigüedad le ha valido de no pocos disgustos en el ala ultra española. Entre los motivos de este poco apoyo de la ciudadanía al ala
ultra de la política española se
encuentra, quizás, el nulo sentimiento nacionalista español en la población, el
peso del régimen franquista en el imaginario colectivo o que, a diferencia de
en otros países de Europa, las clases populares sigan confiando en la
Además, la democracia es una idea muy defendida en España.
Tanto es así que la mayoría de la gente no solo no votaría a estos partidos,
sino que además los ilegalizaría, según datos de la Encuesta Social Europea de
En resumen, en España seguimos en otro tiempo político
diferente al de Europa, y por una vez estoy satisfecho de no estar en una
España más europea, como diría Ortega. Publicado por
La titularidad de la Mezquita-Catedral Incluso escribir el título es difícil. ¿Catedral,
Mezquita-Catedral, Mezquita? Si atendemos al culto que tiene lugar en ese
lugar, es Catedral. Si nos atenemos al culto que en ella hubo entre los siglos
VIII y XIII, es una Mezquita. El nombre Mezquita-Catedral parece no contentar a
nadie, a pesar de que parece poder conjugar lo que uno se va a encontrar al
atravesar sus muros: un edificio inequívocamente andalusí donde se practica el
culto católico. Incluso la posición de las palabras es correcta: primero fue
Mezquita; más tarde, Catedral. Este tema puede abordarse desde muchos planos: morales,
teológicos o políticos. En un mundo positivizado, donde impera el ordenamiento
jurídico frente a cualquier otra circunstancia, parece interesante incidir en
qué leyes, y las dos interpretaciones que surgen de estas, están suscitando el
La diatriba se basa en presupuestos: la titularidad de la
Mezquita-Catedral y la inconstitucionalidad de unos artículos de la Ley
Hipotecaria. No obstante, es el primer presupuesto sobre el que radica toda la
polémica: si resultase ser un bien público, el segundo presupuesto quedaría
Voy a intentar arrojar luz sobre esta cuestión, y no voy a
aventurarme a dar una respuesta; no por cobardía, sino por responsabilidad
hacia el lector. Estamos ante un caso de enrome envergadura que probablemente
acabe en los tribunales, donde se mezclarán leyes modernas con antiguas
provisiones reales y la propia Historia de la ciudad.
Aquí hay dos visiones enfrentadas: la plataforma Mezquita-Catedral de Córdoba: patrimonio de
tod@s y la propia Iglesia. Ambos tienen su argumentario disponible en
Internet: los apuntes jurídicos sobre la titularidad pública de laMezquita-Catedral de Córdoba de Antonio Manuel, profesor doctor en Derecho
Civil de la UCO.
La diócesis de Córdoba publicó un informe jurídicoexplicando la situación legal de la Mezquita-Catedral, de manos de Joaquín
Alberto Nieva García, canónigo doctoral, doctorado en Derecho Canónico por la
Entrando en el primer presupuesto: la propiedad. La
plataforma ciudadana que pretende que la Mezquita-Catedral sea de titularidad
pública esgrime que es bien demanial, por lo tanto un bien imprescriptible que
no puede tomarse por inmatriculación. Según esta versión, el bien habría
pertenecido siempre al Estado, como se argumenta en los Apuntes Jurídicos de Antonio Manuel. La Real Provisión de Loja de
1523, la sentencia real de Carlos V donde se permitía iniciar las obras para
instalar el crucero renacentista o el Acta Capitular del 29 de abril donde se
permitía derribar parte de la Mezquita.
Por tanto, según esta versión, la Mezquita Catedral siempre
ha estado ligada al poder público. En el otro lado también existen sólidos argumentos: Manuel
Nieto Cumplido, doctor en Historia Eclesiástica y canónigo archivero de la
Catedral de Córdoba cita en su obra La
Catedral de Córdoba documentos como una bula del Papa Gregorio IX a
Fernando III donde dice que la Iglesia es la legítima propietaria del inmueble,
el testimonio del Rey Felipe IV en el cual afirma que el obispo es el legítimo
dueño del templo. También se citan documentos como la Historia Rebus Hispaniae del arzobispo de Toledo o la Primera Crónica General de España de Alfonso X. No obstante, no hay que irse tan lejos para afirmar que la
Mezquita-Catedral es una propiedad privada de la Iglesia: se habría adquirido
por usucapión debido a la posesión pública, ininterrumpida, legal y pacífica de
la cosa durante 800 años aproximadamente. Esto, claro está, si se toma de base
que la propiedad es privada, pues de ser pública el bien es imprescriptible.
Los argumentos dados por la Plataforma me parecen débiles:
que hiciese falta un permiso del poder público (en este caso del Rey) para
realizar obras en una propiedad privada no implica que la propiedad sea del
poder público. Hoy día siguen existiendo permisos de obra, construcción, etc
para acometer reparaciones o ampliaciones en bienes inmuebles. En un Estado del
Antiguo Régimen, confesional, con un Rey con poderes absolutos no debería
extrañarnos que hiciesen falta poderes reales para muchas cosas (como por
ejemplo comerciar con América), incluida esta.
El segundo punto en conflicto es la constitucionalidad de
los artículos de la Ley Hipotecaria, el art 206 y 304. Según los Apuntes jurídicos, estos apuntes son “a
todas luces inconstitucionales” por equiparar a la Iglesia con el poder
público, en un Estado aconfesional.
Según el informe jurídico de la Diócesis, estos artículos
son constitucionales y válidos, citando para ello una sentencia del Tribunal
Supremo de 16 de noviembre, que afirma la constitucionalidad del artículo 206
de la Ley Hipotecaria. Es más, mientras que los Apuntes jurídicos habla de privilegios de la Iglesia y poderes
paraestatales propios del régimen anterior (el nacionalcatolicismo franquista)
la Iglesia habla de situación de desigualdad frente a otros cultos al
prohibírsele registrar sus bienes inmuebles, y privándosele de la seguridad
jurídica que otorga el Registro de la Propiedad.
La constitucionalidad de estos artículos solo puede ser
dilucidada por el Tribunal Constitucional. El fallo del Tribunal Supremo no
supone nada a efectos constitucionales; de hecho no sería la primera vez que
existe una contradicción entre ambos tribunales. No obstante, fue la propia Dirección General de Registros y
el Notariado quien, en 2001, declaró la posibilidad de inscripción de los
templos de culto católico basándose en el principio de igualdad de la
Constitución Española. Estas son las dos posturas expuestas; me gustaría, asimismo,
recordar algunas cosas en materia de propiedad más allá de estos dos
-La primera es que la Administración Pública tiene todas las
de ganar, en caso de que exista empeño político en que la Mezquita- Catedral
sea un bien demanial. La Administración siempre podrá expropiar propiedades a
cualquier persona por causa de utilidad pública o interés social. (Art 1 de la
Ley de Expropiación Forzosa) Son dos causas lo suficientemente amplias como
para encajar ahí la expropiación de la Mezquita-Catedral (esto suponiendo que
definitivamente sea de propiedad privada). Eso sí, la Administración
correspondiente deberá pagar a la Iglesia un importante justiprecio.
Lo único irónico de este instrumento legislativo es que se
critique precisamente a la Iglesia de usar privilegios franquistas, cuando esta
ley es de 1956 (de hecho la ley se basa en la competencia que le otorga el
artículo 32 del Fuero de los Españoles).
-La segunda es que, como dice la Constitución en su artículo
33.2, la propiedad privada estará delimitada por su función social, de acuerdo
con las leyes. Esto impediría a la Iglesia ejercer sobre la Mezquita-Catedral
unos poderes absolutos.
-La tercera es que la Mezquita-Catedral no es solo un lugar
de culto, sino una atracción turística importante, probablemente la mayor de
Córdoba, siendo evidente su impacto en la economía local e incluso económica.
Tanto el artículo 38 como 131 de la Carta Magna deberían garantizar que el
inmueble sea gestionado de acuerdo con los intereses generales de la nación, y
no solo como la Iglesia disponga.
-Por último, es obvio que la Mezquita-Catedral es un
conjunto artístico y cultural envidiable. El artículo 46 de nuestra norma
suprema deja claro que los poderes públicos garantizarán la conservación y
promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, artístico y cultural de
los pueblos de España y de los bienes que la integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y titularidad. Otro freno
para que, en caso de que resulte ser propiedad privada de la Iglesia, esta deba
de actuar de acuerdo con el interés general.
He dado a conocer ambas versiones y otros apuntes sobre la
cuestión. Seleccionen y eviten el sectarismo, siempre tan dado a aparecer en
estos debates.
La imagen de que un Estado es una casa es probablemente uno
de los argumentos más repetidos por la ultraderecha. En tu casa no dejas entrar a cualquiera es la letanía que repiten
día sí y día también en sus panfletos, discursos, blogs y cuentas de Twitter.
Es un argumento tan extremadamente simple que se cae por su propio peso en el
momento en que uno reflexiona un momento. Voy a pasar a desarrollarlo
Lo primero que hay que pensar es que es una pregunta trampa,
casi retórica, porque se responde sola: obviamente, no dejamos entrar a
cualquiera en nuestra casa. Por muy solidarios, multiculturales, socialdemócratas
y tolerantes que seamos (¡o a lo mejor hay gente excepcional que si lo hace!)
si se nos presentase Mamadou en nuestra puerta tras cruzar el Estrecho en una
patera y nos pidiese techo y tres comidas calientes diarias no se lo daríamos.
No es porque pensemos que el bueno que Mamadou no se las merece, sino porque
simplemente no ha surgido el vínculo afectivo necesario como para abrirle esta
delicada esfera que es la intimidad personal y familiar. Le ofreceríamos
comida, limosna o lo conduciríamos a un centro social, pero no lo invitaríamos
a pasar y a convivir con nosotros. Si conociésemos a Mamadou de antes, al ser
un amigo o compañero de trabajo, si le abriríamos la puerta (o no, cada cual
mantiene las relaciones sociales en el grado que ve conveniente).
¿Somos racistas por no ayudar a Mamadou dándole casa y
comida hasta que encuentre un trabajo? No, en absoluto. Simplemente hemos
actuado con lógica: mi propiedad y el fruto de mi trabajo lo administro como
vea conveniente.
El fallo del razonamiento de Le Pen, y la ultraderecha en
general, es que una casa no es un Estado completo, y comparar un zaguán con una
política fronteriza y migratoria es tan absurdo como comparar una bicicleta con
Además, podríamos ahondar más en el argumento de la señora
Le Pen: ¿tu casa? ¿Es Francia TU casa? Francia será la casa de todos los
franceses. Y aunque la ultraderecha suele siempre hablar de nacionales de pura cepa (raza, básicamente) dudo
mucho que todos los franceses autóctonos (blancos) piensen en expulsar a los
inmigrantes. En una casa, cuando dice la señora Le Pen, suele haber conflictos
por algo tan banal como una comida de domingo en la cual se ha invitado a uno
de los suegros/cuñados de uno de los cónyuges. No me gustaría pensar cómo va la
señora Le Pen a armonizar uno de los Estados más poblados de Europa.
Una casa, por otra parte, carece de estructura democrática: dudo mucho que en su casa tomen las decisiones de forma democrática. Suele haber cierto consenso, pero es una falsa democracia: si sus padres desean veranear en Cádiz y usted se encapricha con ir a Fuengirola, se irá a Cádiz. No me imagino una casa dirigida desde una asamblea, con turnos de preguntas, recursos, sistema constitucional o libertades individuales. Simplemente, como diría Scheler: una casa puede ser una comunidad; en una nación habrá una sociedad. Además, la expresión casa (entiendo que aquí la señora Le
Pen se refiere al hogar, ese lugar donde desarrollamos nuestra vida íntima
lejos de la mirada de los demás) y la ultraderecha hace que se me vengan a la
cabeza recuerdos orwellianos. ¿Tiene usted intimidad en su casa? ¿Acaso su
padre, madre o hermano no conocen hasta los últimos detalles de su vida (dónde
trabaja, qué piensa, cuáles son sus miedos, secretos, debilidades, etc)? ¿Cree
usted que toda Francia es una casa? ¿Y está dispuesto a que la señora Le Pen
sea una especie de mamá francesa? Le
Pen llevando Francia como si fuese una casa, controlando toda la intimidad
existente en cualquier hogar francés, suena totalitario.
Un Estado, insisto, no puede ser una casa. De hecho, como decía
Nietzsche: Estado
se llama al más frío de todos los monstruos fríos. Es frío incluso cuando
miente; y ésta es la mentira que se desliza de su boca: “Yo el Estado, soy el
Pablo Iglesias y los lumpen Ha surgido un pequeño escándalo en Twitter a partir de la
publicación de un vídeo de Pablo Iglesias criticando al lumpenproletariado,
clasificándolos de gentuza y clase mucho más baja que la nuestra.
Inmediatamente Twitter se ha inundado de seguidores de Pablo Iglesias alegando
una descontextualización de su discurso, marxistas ortodoxos criticando a este
por insultar al lumpen (lo cual no deja de ser una contradicción, pues Marx y
Engels cargaban frecuentemente contra el lumpen) y gente que, por manía o
rivalidad ideológica (generalmente liberales hartos de este santo laico de la izquierda y sus fans)
criticando a Pablo por la desafortunada frase.
Antes de nada; ¿qué es el lumpen? La RAE defiende la
siguiente definición: “casta social más baja y sin conciencia de clase”. Marx
carga contra ellos en el 18 de Brumario, al
igual que Engels en La guerra campesina
en Alemania. Aquí la cita de Engels El lumpemproletariado,
esa escoria integrada por los elementos desmoralizados de todas las capas
sociales y concentrada principalmente en las grandes ciudades, es el peor de
los aliados posibles. Ese desecho es absolutamente venal y de lo más molesto.
Cuando los obreros franceses escribían en los muros de las casas durante cada
una de las revoluciones: «Mort aux voleurs!» ¡Muerte a los ladrones!,
y en efecto fusilaban a más de uno, no lo hacían en un arrebato de entusiasmo
por la propiedad, sino plenamente conscientes de que ante todo era preciso
desembarazarse de esta banda. Todo líder obrero que utiliza a elementos del
lumpemproletariado para su guardia personal y que se apoya en ellos, demuestra
con este solo hecho que es un traidor al movimiento.
Básicamente, la lumpen
es aquella clase que no sigue el programa marxista, y no hace la revolución o
incluso se opone a ella. Aunque los defensores de Pablo Iglesias se refieren a
ella solo como ladrones y drogadictos,
está claro que para Marx y Engels era mucho más: era un elemento tan nocivo
para la revolución como la propia aristocracia o burguesía.
No obstante el debate no se genera por usar el término
lumpen; precisamente, hay una parte del electorado que izquierdas que pide
volver a usar la terminología marxista en proyectos políticos, la cual quedó
marginada tras la caída del bloque soviético a finales de los ochenta. El problema está en usar el término gentuza
y clase social mucho más baja que la
nuestra de forma despectiva para referirse a una clase que, sin duda, es un
alto porcentaje de las capas populares españolas, si entendemos el lumpen como
clase obrera desideologizada y más preocupada por el fútbol y la telebasura que
por las condiciones objetivas de la revolución o las tesis de Mao. Pablo ha caído –desde mi punto de vista nada marxista- en
tratar el problema de las clases sociales como una pirámide. No. El lumpen, esa
gentuza, por usar las palabras de
Pablo, con pocos estudios y curros de mierda (o en paro) más preocupados por el
fútbol que por bailar al son del verdadero
comunismo (tenga este las siglas que sean ahora) es gentuza debido a que no
han tenido –o incluso algunos no hayan querido- opciones en un sistema
educativo con un alto índice de fracaso escolar y un movimiento de izquierdas
que hace mucho que perdió el norte por el que, sin duda, no se ven
representados esta gentuza.
Pablo probablemente quiso hacer un guiño a sus seguidores
más ortodoxos, aprovechando que estaba en una librería presentando un libro, un
lugar poco apropiado para lumpens, para demostrar que él es un gran teórico del
marxismo, cosa normal si observamos la envidiable carrera académica que tiene.
Alberto Garzón es otro neomarxista que suele disculparse por no usar la liturgia marxista y la terminología para
llegar a mucha gente, aunque esto suponga la crítica de los ortodoxos.
No obstante, olvida cuestiones también planteadas por marxistas como la escuela de la
Criminología crítica, que considera que el sistema penal solo sirve para
perpetuar las desigualdades sociales y de clase (para entender esta teoría que
partir de que vivimos en un sistema positivista donde la ley marca, por un mero
criterio de legitimidad, esto es, estar de acuerdo con la Norma Suprema, qué es
legal y que no). Mantener el equilibrio entre academicismo y populismo es
siempre complicado, y más en la izquierda, con una sorprendente habilidad para
escindirse, acosada además por el auge de movimientos fascistas en Europa, que
se están llevando el voto obrero ante la zozobra de la socialdemocracia. No
obstante, es un debate interesante en la política nacional, siempre yerma de
debates intelectuales donde todo consiste en partitocracias y crisis internas
más o menos amarillistas. Bienvenido sea. Más preocupante es la reacción de la candidatura popular Podemos. El diario El Diario.es (siento la redundancia) se hizo eco de la polémica, y parecer
alguien llamó desde Podemos enfadados
por la publicación. En un momento donde mucha gente lamenta por la salida de
Pedro J Ramírez de la dirección de El
Mundo debido a las presiones del gobierno, esta no es la mejor carta de
presentación para un partido regenerador. En este diario, por desgracia, son comunes los comentarios
despectivos de los lectores por sacar a la luz problemas de IU, Podemos y otros movimientos
sociales, llamando a una especie de corporativismo ideológico.
Sea como sea, esto no es más que otro episodio de una
política española que no levanta cabeza, ante unas elecciones de perfil muy
bajo, a pesar de que por primera el Parlamento de la UE elige al Consejo
europeo. Triste, triste.
La lectura es fundamental para el desarrollo del pensamiento y el intelecto. Dejamos aquí solo una breve, incompleta y variada reseña de lecturas con carga política para que reflexiones:-El contrato social - Jean Jacques Rousseau-1984- George Orwell-La rebelión de Atlas - Ayn Rand-España invertebrada- Ortega y Gasset-¡Indignaos! -Stéphane Hessel- Germinal - Émile Zola

References: artículo 27
 artículo 46
 artículo 206

artículo 32
 artículo
33
 artículo 38
 artículo 46