Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/AS/civil/C0-2016/as201620843.html
Timestamp: 2019-03-20 03:36:10+00:00

Document:
as201620843
Auto Supremo: 843/2016
Expediente: SC-139-15-S
Partes: Álvaro Mauricio Domínguez Arias c/ Néstor Javier Valdez España y Otros.
VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Jhoselin Sirley Espinoza a través de su apoderado a fs. 304 a 305, contra el Auto de Vista de fecha 10 de abril de 2015 de fs. 299 a 300 y vta., pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario de nulidad de documento seguido por Álvaro Mauricio Domínguez Arias contra Néstor Javier Valdez España y otros, el Auto de concesión del recurso de fs. 311, los antecedentes del proceso, y;
Que, el Juez Doceavo de Partido en Materia Civil y Comercial de la ciudad de la ciudad de Santa Cruz, pronunció Sentencia de fecha 10 de julio de 2014, cursante a fs. 265 a 268 y vta., por la que declaro: “PROBADA la demanda saliente a fs. 32 a 33, y su ampliación de fojas 37, interpuesta por ALVARO MAURICIO DOMINGUEZ ARIAS.
Se declara IMPROBADA en todas sus pares la acción reconvencional de fojas 92 a 93, presentada por la Sra. JHOSELIN SIRLEY ESPINOZA OLGUIN, a través de su a apoderado el Sr. OMAR EDUARDO ARANIBAR CESPEDES.
En consecuencia y como emergencia del presente fallo se dispone:
- La nulidad del contrato de transferencia del lote de terreno de fecha 13 de octubre de 2009 y su reconocimiento de firmas efectuado ante la Notaria de Fe publica Nº 39, y del contrato aclarativo de transferencia de fecha 15 de enero de 2010.
-La Nulidad del contrato aclarativo de transferencia de fecha 15 de enero de 2010
- La Nulidad del acto de protocolización de los documentos referidos antes la notaria de Fe Publica Nº 53, en el Instrumento Publico Nº 0098/2010.
- La Cancelación del Asiento Nº 2 y Nº 3, en fecha 20 de enero del 2013, y los asientos B-2 y B-3 de la Matricula Nº 7011060029348, debiendo para el efecto por Secretaria franquearse el testimonio, previa ejecutoria del presente fallo.
- La Nulidad del documento privado de venta de fecha 18 de agosto de 2010, y su reconocimiento de firmas efectuado en la Notaria de fe Publica Nº 99.
-La Cancelación de la anotación preventiva registrada en DDRR. En fecha 31 de agosto de 2010, inscrito en la matricula Nº 7011060029348.
La Cancelación de la hipoteca de fecha 29 de julio de 2010.
Se concede el plazo de 10 días a partir de la ejecutoria de la presente resolución, para que los ocupantes del inmueble entregue el mismos a su propietario, bajo prevenciones de librarse el respectivo mandamiento de desapoderamiento.”
Resolución de primera instancia que es recurrida de apelación por la demandada mediante memorial de fs. 271 a 272, y la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz mediante Auto de Vista de fecha 10 de abril de 2015, cursante a fs. 299 a 300 y vta., CONFIRMÓ la Sentencia de primer grado, bajo el fundamento de que – la impugnación efectuada por la Sra. JHOSELIN SIRLEY ESPINOZA OLGUIN, se tiene que la misma no ingresa a cuestionar los fundamentos y disposiciones argumentados en la sentencia de fecha 10 de julio de 2014 que sustentan la declaración de nulidad de los contratos de fecha 13 de octubre del año 2009 y de fecha 15 de enero del año 2010 por causa ilícita, esta situación denota que nos encontramos frente a un recurso de apelación carente de expresión de agravios y su fundamentación que exigen los artículos 219 y 227 del Código de Procedimiento Civil, consecuentemente no se encuentra abierta la competencia del presente Tribunal de Apelación para examinar la Sentencia de fecha10 de julio del año 2014,-
Resolución que fue impugnada vía recurso de casación interpuesto por Jhoselin Sirley Espinoza, por medio de su representante que se pasa analizar.
Refiere que la Sentencia no ha considerado la omisión de alegatos en conclusiones, que correspondían antes de dictar sentencia omisión de vulneración a las garantías constitucionales de debido proceso y motivo de nulidad previsto por el art. 254 Num. 4) y 7) del Código de Procedimiento Civil
Y la anotación preventiva refiere que de esa forma quedo protegido el derecho acreditado de buena fe con el pago de treinta y dos mil dólares americanos, y refiere interpretación errónea de la ley que no se ha considerado la forma de adquirir la propiedad y garantía que proporciona DDRR al inscribir la anotación preventiva.
Refiere que el memorial de recurso de casación no cumple con lo establecido por el art. 258-2) del Código de Procedimiento Civil, asimismo expone que no resulta evidente que no se hubieran formulado las correspondientes conclusiones, puesto a fs.172 se dispuso el cierre del termino probatorio y ordeno cumplir el art. 394 del referido Procedimiento Civil, presentando a su vez conclusiones a fs. 174 a 176 y el recurrente presentó sus conclusiones a fs. 198 y de igual forma el defensor de oficio renuncio a las mismas, por lo que no existe vulneración a dichas normas.
A través del Auto Supremo Nº 214/2016 de fecha 14 de marzo, este Tribunal ha orientado en sentido que: “ Corresponde precisar que conforme a una adecuada técnica procesal recursiva dentro de un proceso ordinario el recurso de casación se interpone contra la Resolución de segunda instancia, es decir, contra el Auto de Vista, conforme orienta lo establecido en el art. 255 en sus incisos del 1) al 4)(con la salvedad de lo establecido en el inciso 5) entonces todos los reclamos incoados en el recurso de casación deben estar orientados a observar aspectos de forma y fondo inherentes a lo dispuesto por el Tribunal de segunda instancia y no así, lo expresado en primera instancia, como ser la Sentencia, debido a que este Tribunal ha de analizar y resolver declarar infundado o casar el Auto de Vista y no la Sentencia.
Criterio que ha sido asumido de forma categórica en el Auto Supremo Nº 493/2014 de fecha 04 de septiembre, que delineado lo explicado ha expresado: “Conforme la amplia jurisprudencia emitida en varios Autos Supremos por la Ex Corte Suprema de Justicia y con la cual este Tribunal comparte criterio, se ha dejado claramente establecido que, el recurso de casación como tal, es considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley, dirigido a lograr la revisión y reforma o anulación de las resoluciones expedidas en apelación que infringen las normas del derecho material, las normas que garantizan el derecho al debido proceso o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales. De esta manera el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho, que deberá contener los requisitos exigidos en el art. 258 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, el mismo que puede ser planteado en la forma o en el fondo, o en ambos casos a la vez, conforme lo establece el art. 250 del ya citado código; en la forma procederá por errores de procedimiento denominado también error in procedendo, cuyo propósito es la anulación de la Resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubiera violado las formas esenciales del proceso sancionados expresamente con nulidad por la ley; respecto al recurso de casación en el fondo o error injudicando, procederá por errores en la Resolución del fondo del litigio, orientada a que se resuelva sobre el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley o la debida valoración de la prueba. En ambos casos se debe indicar de manera precisa y concreta las causas que motivan la casación, no siendo suficiente la simple cita de disposiciones legales, sino que se debe demostrar en que consiste la infracción que se acusa, conforme establecen los arts. 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, resultando imperativo fundamentar en que consiste la infracción y precisar cual la correcta aplicación de la norma cuya infracción se acusa, ello en cumplimiento de los requisitos exigidos en el art. 258 citado supra. Conforme las características que hacen a uno y otro recurso, la resolución de cada uno, también adopta una forma específica, razón por la cual, al margen de exponer los motivos en que se funda tanto el recurso de casación en la forma como en el fondo, es deber del recurrente concretar su pretensión en forma congruente con el recurso que deduce. Estas especificaciones, deben realizarse en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente, por lo tanto debe quedar claramente establecido que la casación no constituye una tercera instancia ni una segunda instancia de apelación.
Seguidamente, las recurrentes en el punto II, denominado “casación en el fondo”, señalan que debido a que la resolución de primera instancia les hubiera ocasionado graves perjuicios plantean el recurso de casación en el fondo, de lo manifestado, una vez más se evidencia que las recurrentes lo que pretenden es que se revise la resolución de primera instancia, siendo que esta, como ya se manifestó anteriormente no es la instancia pertinente para denunciar agravios producidos en la resolución emitida por el Juez A quo.”, de la jurisprudencia citada se puede extraer que este Tribunal ha definido en sentido de que existiendo un sistema vertical de impugnación dentro de nuestro ordenamiento Jurídico Procesal Civil, no puede pretenderse vía recurso de casación que el Auto Supremo analice lo dispuesto en Sentencia, sino, que conforme al enfoque procedimental este Recurso extraordinario de casación tiene por fin examinar lo resuelto y dispuesto en el Auto de Vista, es por ese motivo que de ser evidentes los fundamentos acusados en el recurso de casación en el fondo se ha de Casar el Auto de Vista y no así la Sentencia, caso contrario implicaría desconocer todo lo obrado en una instancia, realizando un salto de instancia.
Que del análisis del recurso de casación se advierte con dificultad que este tiene como fundamento que la Sentencia no habría tomado en cuenta que se hubiese omitido en la presente causa dictar las correspondientes conclusiones defecto que incidirá en la vulneración del debido proceso.
Resultando en forma genérica este su reclamo, corresponde señalar que el recurrente no ha tomado en cuenta lo señalado en la doctrina aplicable al caso, debido a que sus fundamentos debieron tener por fin analizar y enervar lo determinado y expuesto en el Auto de Vista, y no así otros argumentos, y del análisis de obrados se advierte que el Auto de Vista, que da pie al presente recurso de casación tuvo como único fundamento que -el recurso de apelación carece de una evidente expresión de agravios, lo que impedía que ese Tribunal ingrese a realizar análisis alguno de obrados-, entonces por sindéresis jurídica correspondía a la recurrente impugnar o enervar ese fundamento, exponiendo la existencia de agravios, como para que este Máximo Tribunal respetando el sistema vertical de impugnación, aprecie tales aspectos y analice el recurso de apelación y lo contraste con el Auto de Vista, y no pretender obviar lo resuelto en la Resolución de Segunda instancia e impugnar otros aspectos que no fueron tema de debate y análisis del Auto de Vista, extremos que hacen improcedente el recurso de casación.
Consecuentemente, corresponde fallar en la forma prevista por los arts. 220.I del Código Procesal Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación del art. 220.I del Código de Procesal Civil, se declara IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto por Jhoselin Sirley Espinoza a través de su apodero a fs. 304 a 305, contra el Auto de Vista de fecha 10 de abril de 2015 de fs. 299 a 300 y vta., pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, con costas y costos
Se regula el honorario profesional en la suma Bs. 1.000

References: Resolución 

Resolución 
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