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Timestamp: 2019-10-18 05:59:35+00:00

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BOE.es - Documento BOE-A-2018-7673
Documento BOE-A-2018-7673
«BOE» núm. 139, de 8 de junio de 2018, páginas 59176 a 59181 (6 págs.)
BOE-A-2018-7673
En el recurso interpuesto por don J. M. L. H. contra la nota de calificación de la registradora de la Propiedad de Las Palmas de Gran Canaria número 1, doña Beatriz Casero Villar, por la que se deniega la inmatriculación de una finca en virtud de título público.
Mediante escritura otorgada el día 20 de diciembre de 2011, con el número 2.530 de protocolo, ante el notario de Telde, don Alberto Blanco Pulleiro, como sustituto por imposibilidad accidental del notario de Telde, don José Ignacio González Álvarez, se adjudicó por título de herencia a don J. M. L. H. un trozo de terreno en el término municipal de Las Palmas de Gran Canaria de 11 áreas y 39 centiáreas, que no figura inmatriculado.
Presentada dicha escritura en el Registro de la Propiedad de Las Palmas de Gran Canaria número 1, fue objeto de la siguiente nota de calificación:
El Registrador de la Propiedad que suscribe, previo examen y calificación del documento presentado por Don/Doña L. H., J. M., el día 15/01/2018, bajo el asiento número 1092, del tomo 93 del Libro Diario y número de entrada 136, que corresponde al documento otorgado por el notario de Telde don José Ignacio González Álvarez, con el número 2530/2011 de su protocolo, de fecha 20/12/2011, ha resuelto no practicar los asientos solicitados en base a los siguientes hechos y fundamentos de Derecho:
Según el documento calificado, la finca cuya inscripción se pretende, sita en el Secadero, Las Palmas de Gran Canaria, lindante con la antigua fábrica (…), fue adquirida por los causantes por compra en documento privado a doña A., también conocida como M., C. S. La finca puede ser parte de las fincas 25433 (actual 1083), 25731 (actual 54246), 25732 (actual 7661) o 25733 (actual 8562) del Archivo General de esta Ciudad, todas ellas inscritos o que estuvieron inscritas a favor de dicha señora, o bien de la finca matriz de los que proceden todas ellas, registral 21724 del Archivo General. Se advierte que de dicha finca matriz procede también por segregación la antigua fábrica de (…) Por tanto, la finca consta inscrita en el Registro, si bien hoy dudas sobre cuál de todas las fincas antes citadas es aquella de la que procede. Todo ello debe ser aclarado y debe procederse a la reanudación del tracto interrumpido a través de los procedimientos previstos reglamentariamente. Y existiendo dudas sobre la finca de origen y faltando las inscripciones previas, se suspende la inscripción solicitada.
Artículo 20 de la Ley Hipotecaria y 98 de su Reglamento.
Las Palmas de Gran Canaria, dieciocho de enero del año dos mil dieciocho.-La Registradora de la Propiedad (firma ilegible) Fdo.: Beatriz Casero Villar.»
Contra la anterior nota de calificación, don J. M. L. H. interpuso recurso el día 2 de marzo de 2018 mediante escrito en el citado Registro, en el que alega lo siguiente:
«Única.–Respecto a las dudas esgrimidas.–Bajo el parecer del dicente, excluir una solicitud bajo el «paraguas» de dudas precisa que no sólo se diga de manera genérica que pudieran existir dudas, sino que, conforme establece nuestro Tribunal Supremo, «deben ser explicadas razonadamente estas últimas» o bien que «la duda debe estar fundamentada en un criterio objetivo y razonado», como ha señalado esa D.G.R.N., desde donde igualmente se ha señalado que, en todo caso, «debería especificarse y justificarse cuál es el fundamento de las indicadas dudas (...)», lo que aquí no acontece.
Es claro que las dudas tienen que estar razonadas a fin de evitarse una indefensión como la que aquí acontece al carecerse de la necesaria motivación que precisa todo acto, resolución y/o calificación.
En el presente caso la Sra. Registradora, dicho sea con los debidos respetos, no ofrece fundamento alguno respecto a sus dudas, limitándose a señalar su existencia (dudas) sin motivarlo o fundamentarlo.
De la calificación desfavorable (que a medio del presente se recurre) cabe extraer que, antes al contrario, ninguna duda se alberga respecto a la pretensión del dicente y las dudas (ni motivadas ni fundamentadas) de la Sra. Registradora no se refieren a una única finca, sino, de manera simultánea, al menos a 4 fincas de todo el territorio nacional.
Es decir, siempre y cuando las dudas estuvieran fundadas y razonadas podría entenderse dudas respecto a una finca pero, en ningún caso, respecto a 4.
En definitiva, la duda no existe respecto a lo que es del dicente, sino a los problemas de la Sra. Registradora de identificar el resto de fincas, para lo cual dicta una calificación desfavorable por medio de la cual traslada al ciudadano o administrado su imposibilidad de identificación del resto de fincas y obliga a éste a realizar una labor que no le corresponde.»
La registradora de la Propiedad de Las Palmas de Gran Canaria número 1 emitió informe, ratificando la calificación en todos sus extremos, y elevó el expediente a esta Dirección General.
Vistos los artículos 9, 10, 198 y 205 de la Ley Hipotecaria; 300 y 306 del Reglamento Hipotecario, y las Resoluciones de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 12 de febrero y 5 de mayo de 2016, 24 de enero, 31 de mayo, 1 de junio y 29 de septiembre de 2017 y 31 de enero de 2018.
1. Es objeto de este expediente decidir si procede la inmatriculación de una finca por la vía del artículo 205 de la Ley Hipotecaria. La registradora opone como defecto que impide la inscripción que existen dudas fundadas de coincidencia de la finca cuya inmatriculación se solicita con otras ya inscritas.
El recurrente alega que las dudas son genéricas, que no están fundamentadas, que falta la motivación de la calificación, y que no puede entenderse que las dudas se refieran, no a una, sino a cuatro fincas inscritas.
Del análisis de la nota de calificación de este expediente se deduce lo siguiente: se señalan las dudas que a juicio de la registradora impiden la inmatriculación de la finca, y los fundamentos en los que se apoya para justificarlas -que podrán o no ser acertados-. En consecuencia, es evidente que la calificación está suficientemente motivada.
3. La única cuestión de fondo que se plantea en este expediente es si la finca que se pretende inmatricular está previamente inscrita, debiéndose analizar en este supuesto si las dudas expuestas por la registradora se encuentran o no suficientemente fundadas.
La registradora en la nota de calificación identifica hasta cuatro fincas registrales, fincas 25.433 (actual 1.083), 25.731 (actual 54.246), 25.732 (actual 7.661) y 25.733 (actual 8.562), además de la matriz de las mismas, finca 21.724, que pueden coincidir con la que se pretende inmatricular, expresando en dicha calificación una serie de circunstancias que determinan tales las dudas como son la localización, colindancia, procedencia de la misma finca matriz y procedencia de la misma titularidad.
En el presente caso, la registradora, en su nota de calificación, transcrita más arriba, expresa con detalle los motivos por los que tiene no sólo indicios fundados, sino el convencimiento de que la finca que se pretende inmatricular coincide con otras previamente inmatriculadas, quedando perfectamente identificadas varias fincas que pudieran verse afectadas por la operación que pretende acceder al Registro.
En cuanto a la falta de identificación de una concreta finca a la que se refiere el recurrente, no puede estimarse esta alegación, ya que la apreciación de dudas de que la finca que se pretenda inmatricular coincida con otra no tiene por qué referirse a la totalidad de la finca sino que debe evitarse la coincidencia incluso parcial con otras fincas inscritas, por lo que es correcto el proceder de la registradora señalando todas las fincas que se estiman pueden resultar afectadas por la inmatriculación pretendida.
En este punto debe considerarse, además, que con anterioridad a la Ley 13/2015, de 24 de junio, se permitía el acceso al Registro de fincas sin inscribir la representación gráfica georreferenciada, de modo que la ubicación, localización y delimitación física de la finca se limitaba a una descripción meramente literaria, lo que puede conllevar una cierta imprecisión a la hora de determinar la coincidencia de la finca con otras inmatriculadas con anterioridad a dicha norma. Sin embargo, en el caso que nos ocupa en la calificación quedan identificadas circunstancias suficientes que justifican tal coincidencia siquiera de forma indiciaria o parcial.
De lo expuesto, y en los términos que se expresa la nota de calificación, este Centro Directivo no puede sino concluir que las dudas de la registradora están suficientemente fundadas, y que, por tanto, el defecto ha de ser confirmado.
En efecto, en la regulación anterior, en la que se atribuían a los órganos judiciales competencias para tramitar y resolver mediante expedientes de jurisdicción voluntaria -mediante simple auto, como ocurría en el ya derogado expediente de dominio del artículo 201 de la de la Ley Hipotecaria- no era de extrañar que el Reglamento también atribuyera al juez de Primera Instancia la posibilidad de dilucidar, también en procedimiento de jurisdicción voluntaria y también mediante simple auto y no sentencia, las dudas fundadas del registrador acerca de la coincidencia de la finca que se pretendía inmatricular -conforme a los anteriores artículos 205 o 206 de la Ley Hipotecaria- con otras previamente inmatriculadas.
Por ello, ante la negativa del registrador a practicar la inmatriculación pretendida por cualquiera de las vías reguladas en el nuevo Título VI de la Ley Hipotecaria, el legitimado para ello podrá, bien recurrir judicialmente contra la calificación registral ante los juzgados de la capital de la provincia a la que pertenezca el lugar en que esté situado el inmueble, siendo de aplicación las normas del juicio verbal conforme al artículo 324 de la Ley Hipotecaria -si lo que pretende es la revisión judicial de la calificación registral-; o bien hacer uso de lo dispuesto en el nuevo artículo 198, que, tras enunciar los diferentes procedimientos -y entre ellos, el de inmatriculación- para lograr la concordancia entre el Registro de la Propiedad y la realidad física y jurídica extrarregistral, señala que «la desestimación de la pretensión del promotor en cualquiera de los expedientes regulados en este Título no impedirá la incoación de un proceso jurisdiccional posterior con el mismo objeto que aquél».

References: Artículo 20
 resolución 
 artículo 205
 artículo 201
 artículo 324
 artículo 198