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Timestamp: 2020-02-26 12:22:07+00:00

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Sony A7 II | www.pixel-depot.com
La aparición de la gama A7 supuso la incorporación del sensor de formato completo (full frame) en el entorno mirrorless y –hasta la fecha– Sony es el único fabricante de cámaras sin espejo que dispone del mismo formato de sensor que incorporan las cámaras SLR de gama profesional; de hecho, algunos modelos réflex profesionales disponen de los mismos sensores Sony de la serie A7, como es el caso de la Nikon D800 E, que comparte sensor con la Sony A7R.
La nueva Sony A7 II es la evolución lógica del modelo que inauguró la gama de cámaras mirrorless de sensor completo del gigante japonés e incorpora mejoras tanto en la ergonomía, como en el sistema de enfoque automático y el vídeo. Asimismo, incluye un nuevo sistema de estabilización de 5 ejes que garantiza disparar con velocidades de obturación muy bajas.
El acabado mate rugoso del exterior de aleación de magnesio y el rediseño más ancho de la empuñadura contribuyen a transmitir una mayor sensación de robustez que los modelos anteriores de la serie A7. La incorporación del sistema de estabilización hace casi medio centímetro más ancha a la A7 II, pero –al menos para mí– no supone ningún sacrificio, pues la cámara adopta unas dimensiones más racionales y cómodas en las manos.
Pese a mejorar un punto tan fundamental como la posición del botón disparador, considero que el concepto de cámara A7 es el menos fotográfico del segmento mirrorless y es una lástima que los ingenieros heredados de Minolta diseñen cámaras más pensadas en la electrónica que en la fotografía y los fotógrafos. Las dimensiones de la empuñadura son las más grandes de todo el segmento mirrorless, pero lejos de mejorar la sujeción de la cámara, hace que los dedos de ambas manos de toquen en demasiadas ocasiones y se transmita una molesta incomodidad (en especial en manos grandes), tal como muestra la imagen superior.
En la parte frontal de la cámara encontramos uno de los dos diales de control que incorpora la Sony A7 II. La tapa superior de la cámara dispone de la leva de encendido y el botón disparador (de dimensiones generosas), así como los diales de modos de exposición y compensación E.V. Dos botones de funciones personalizadas completan los controles en esta zona de la cámara.
En la parte posterior de la A7 II encontramos los botones de menú principal, función personalizada 3, de acceso al menú rápido (Fn), visualización, borrado de las capturas (que además integra la 4ª función personalizada de la cámara) y acceso a la grabación de clips de vídeo Full HD, situado en el lateral derecho de la cámara y de difícil acceso. El dial selector trasero facilita el control del modo de visualización, sensibilidad y modo de disparo. La pantalla LCD de 3″ y ángulo variable ocupa 2/3 partes de la tapa trasera de la nueva A7 II.
Admiro la capacidad de Sony para desarrollar un modelo de formato full frame capaz de mantener las esencias del concepto mirrorless; las dimensiones compactas de la A7 II no difieren demasiado de otros modelos sin espejo con sensor de formato APS-C. Sin embargo, el diseño y ergonomía de los modelos α7 II distan mucho de estar entre los mejores, pues carece de un diseño fotográfico, como ofrecen modelos otros de la competencia, como la X-T1 de Fujifilm.
La ausencia de un dial de velocidades de obturación y de controles que faciliten un acceso rápido a la selección de la fotometría, el modo de disparo o la sensibilidad obligan en demasiadas ocasiones a utilizar los botones de función (lo que obliga a familiarizarse rápido con la cámara) o a despegar el ojo del visor de la cámara para acceder al menú general o al menú rápido (Fn).
Las diferencias de las especificaciones de la nueva A7 II con la versión original son mínimas y se centran en una mejora del códec de vídeo, el estabilizador de imagen de 5 ejes y una ligera mejoría en la respuesta del sistema AF. Mantiene el mismo sensor y procesador de imagen que su predecesora.
Las características principales de la nueva Sony A7 II son:
resolución de 24,3 millones de píxeles
sistema AF híbrido (por contraste y detección de fase) al disparar con recorte APS-C
estabilizador electrónico de 5 ejes
visor electrónico de 2,4 millones de píxeles de resolución
pantalla LCD de 3″ multiángulo de 1,22 millones de píxeles de resolución
sensibilidad: 50 – 25.600 ISO
Los 24,3 millones de píxeles de resolución y la excelencia óptica de los objetivos desarrollados para la montura E (incluyendo los diseñados para el formato APS-C) otorgan a la nueva Sony A7 II las máximas prestaciones en los ámbitos fotográficos más habituales, como fotografía de paisajes, retrato, fotografía social, street photo, etc… Asimismo, los más de 24 millones de píxeles de resolución facilitan utilizarla en estudio.
Hereda todos los modos de exposición de los diferentes modelos de la gama α7, que son los habituales en cualquier cámara (mirrorless o réflex) de gama media y alta. La versatilidad de la nueva Sony A7 II es total, pues desde el aficionado más novel hasta el más experto de los usuarios encontrarán el modo de exposición más adecuado a su experiencia y necesidades. Los modos de exposición incluidos en la Sony A7 II son:
Los modos de escena llegaron de la mano de las cámaras compactas más sencillas, que suplían la carencia de modos de exposición (muchas tan solo disponían del modo programable) con modos dedicados a las situaciones fotográficas más habituales a las que podía enfrentarse un aficionado. Así, los modos de escena dedicados al paisaje, al retrato o la fotografia en la nieve o la playa se convirtieron en estándares que –con mayor o menos fortuna y acierto– empezaron a incluir todos los fabricantes en sus cámaras compactas.
La llegada del concepto mirrorless amplió el uso de los modos de escena e incluso hoy no resulta extraño encontrar incluso modelos réflex de iniciación y gama media que disponen de una variedad discreta de modos de escena. Los modos de escena incluidos en la Sony A7 II son:
Al igual que los modos de escena, los filtros artísticos nacieron para ampliar la creatividad de las cámaras compactas y con los años han sido adoptados por los dos entornos de cámaras de óptica intercambiable; así, tanto modelos réflex como –especialmente– las cámaras sin espejo se han apropiado de los filtros artísticos para incrementar sus prestaciones.
La nueva Sony A7 II incluye los filtros:
color parcial: rojo, verde, azul y amarillo
cámara de juguete (toy cam)
posterización blanco y negro
posterización color
La Sony A7 II dispone de un sistema híbrido de enfoque, que combina los modos de detección de fase y por contraste, según las condiciones de luz y del motivo a fotografiar. Es una lástima que este sistema solo sea efectivo al disparar con el recorte APS-C. Al trabajar con el formato completo, los 117 puntos de enfoque solo trabajan en el modo de detección de fase, restando prestaciones al sistema AF de la nueva A7 II.
En la práctica, he podido observar una ligera mejoría del nuevo sistema de enfoque automático respecto al que incorpora el modelo A7 original, pero sigue quedando a mucha distancia de los sistemas AF más rápidos del segmento mirrorless, como el rapidísimo FAST AF de Olympus.
El visor de la nueva Sony A 7 II ofrece una resolución de 2,4 millones de píxeles de resolución y una elevada velocidad de refresco, que facilita el enfoque en modo manual incluso de sujetos en movimiento. Sin embargo, los colores aparecen pálidos y con una saturación muy baja, que puede inducir a error a la hora de calibrar el balance de blancos de la cámara.
La pantalla LCD de 3″ multiángulo ofrece una resolución –mejorada respecto a los modelos anteriores de la serie A7– de 1,22 millones de píxeles, además de un alto contraste y una elevada fidelidad cromática a los tonos originales. Su nueva resolución facilita comprobar de manera eficaz el enfoque de las capturas, así como también es de gran ayuda cuando se utiliza la pantalla en modo Live View, en lugar del visor electrónico.
Una matriz de 1.200 zonas es la encargada de ofrecer la mejor medición de luz en cualquiera de los tres modos de fotometría. No he observado una clara diferencia entre las mediciones bajo pobres condiciones de luz o las realizadas a pleno sol, sin embargo sí es posible advertir una ligera tendencia hacia la subexposición al disparar en ópticas condiciones de luz. Incorpora los modelos de medición:
La respuesta del modo automático de blancos mantiene la excelencia de los modelos Sony (mirrorless o SLT), mostrando tan solo una muy ligera tendencia hacia los tonos cálidos en las fotografías disparadas en interiores iluminados con luz de tungsteno. Los 14 modos de balance de blancos incluidos ofrecen la máxima garantía a cualquier usuario de la nueva Sony A7 II (ya sea aficionado o profesional) de lograr la máxima fidelidad en los tonos originales, sin importar la fuente de luz.
Sony se caracterizó por ser –junto a Olympus– el único fabricante que incorporaba un sistema de estabilización en el cuerpo de sus cámaras. Así, el sistema SteadyShot facilitaba disparar con velocidades lentas de obturación con cualquier objetivo de montura Sony A, incluidos los antiguos Minolta AF. Las críticas a Sony por eliminar el sistema SteadyShot en las distintas versiones anteriores A7 hizo que la multinacional japonesa recuperara el estabilizador en la nueva A7 II, ampliando las prestaciones al disparar con velocidades de obturación lentas.
Los sensores desarrollados por Sony ofrecen una elevada calidad de imagen y buena muestra de ellos es que un gigante del renombre de Nikon disponga de sensores Sony en dos de sus modelos recientes más emblemáticos. Así, la nueva Nikon D750 integra el mismo sensor de la Sony A7 II y la D800 E, el de la A7R.
La Sony A7 II mantiene el mismo sensor de su predecesora A7, pero –para mí– no supone un paso atrás, ya que la calidad de imagen que ofrece el sensor de 24,3 millones de píxeles de la A7 es muy elevada, superior a la de muchos modelos réflex con sensor full frame de gama alta. La calidad del procesador BIONZ X facilita una buena gestión de la imagen al disparar con sensibilidades elevadas.
Al igual que su predecesora (de la que hereda el mismo sensor y procesador de imagen), la nueva Sony A7 II ofrece una calidad de imagen excelente, solo superada en la marca por la A7R, que al carecer de filtro de paso bajo ofrece una mayor riqueza en el detalle. Sin embargo, es una lástima que la cámara de prueba dispusiera del zoom Sony 28–70 OSS (incluido en el kit de compra), que ofrece una calidad óptica muy inferior al Carl Zeiss 24–70/4 OSS, la segunda opción óptica de kit.
Las fotografías ofrecen una buena fidelidad cromática, además de un contraste medio, un excelente tamaño de archivo y (según la óptica montada) una elevada riqueza en el detalle. El rango dinámico de la nueva Sony A7 II es amplio, consiguiendo ofrecer buen detalle incluso en las zonas subexpuestas de la imagen.
No hay duda que el concepto de altas sensibilidades ha variado de manera drástica en los últimos años; las mejoras introducidas por los fabricantes en las sensibilidades medias y altas posibilitan disparar hasta sensibilidades de 3.200 ISO con una calidad de imagen muy similar a la de una captura realizada hace tres años a ISO 400.
La Sony A7 II ofrece un excelente resultado hasta 1.600 ISO (habitual en muchos modelos del segmento mirrorless) y mantiene una calidad muy aceptable hasta 4.000 ISO. Por encima de esta cifra, recomiendo el uso del flash, ya que las imágenes pierden contraste, la señal de ruido aumenta hasta niveles molestos y se pierde la riqueza tonal y la fidelidad cromática.
El nuevo códec de compresión XACV S mejora la buena respuesta del modelo original y obtiene un mejor rendimiento de los clips de vídeo Full HD 1080 60p, con una tasa de transferencia de 50 Mbps. Para disponer de este nuevo modo de grabación es preciso utilizar las tarjetas de memoria SD UHS-II, que permiten transferencias superiores a 270Mbps.
El uso conjunto del modo vídeo, el visor electrónico y el sistema de estabilización de imagen reducen la autonomía de la batería de manera drástica y no es difícil descubrir el indicador «en reserva» de la carga de la batería de la A7 II, algo que puede suceder cuando apenas se superan las 200 fotografías y unos 6 minutos de vídeo. Sony debería tomar nota de la escasa autonomía de la batería de la A7 II y mejorar este aspecto cara a futuros modelos.
Todas las fotografías se han realizado con los objetivos Carl Zeiss 35mm ƒ/2.8 y el zoom Sony FE 28–70 OSS, la óptica más sencilla desarrollada por Sony para el formato completo de la serie A7. Considero que una cámara de las prestaciones de la A7 II merece una calidad óptica muy superior y por este motivo recomiendo mucho más la configuración del kit que incluye el zoom Carl Zeiss 24–70/4 OSS, pues pese a ser más caro, ofrece un excelente rendimiento óptico.
Para este viaje no se necesitan alforjas podría ser la conclusión de este análisis, pero la nueva Sony A7 II será una excelente alternativa a las cámaras réflex para todos aquellos usuarios que buscan una calidad de imagen y resolución elevadas. La calidad de las ópticas Sony para la montura E es elevada, si bien el número de objetivos es –de momento– aún escaso.
Más allá del sistema de estabilización, no encuentro una justificación para los más de 500 euros de diferencia respecto a la versión original, siendo un modelo que apenas aporta novedades más allá de la resolución de la pantalla LCD y del vídeo, ámbito en el que las cámaras fotográficas Sony se han especializado de manera muy especial desde la aparición del concepto SLT. El sonido del obturador sigue siendo –en mi opinión– excesivo, algo que resta discreción en la captura de instantáneas urbanas (street photo).
El precio (en mi opinión, un poco elevado) será el gran escollo a superar, pues el mercado ofrece alternativas más económicas y –para mí– mucho más fotográficas, como la X-T1 de Fujifilm o la nueva Olympus OM-D E-M5 Mark II, que –pese a disponer de resoluciones inferiores y sensores más pequeños– ofrecen una calidad de imagen muy similar a la mostrada por la Sony A7 II.
construcción: cuerpo sellado de aleación de magnesio
sistemas de ayuda al enfoque manual
calidad de visión de la pantalla LCD
mejora en vídeo
mejora en el sistema AF poco efectiva
pocas novedades respecto al modelo original A7
carece de cargador de baterías; la carga se realiza vía USB
escasa oferta de ópticas de montura E para el formato full frame
sonido excesivo del obturador
manejo poco intuitivo, que requiere una elevada familiarización con la cámara
precio: 1.919 euros (cuerpo + zoom Sony 28–70/3.5-5.6 OSS)

References: resolución 
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