Source: http://www.yadvashem.org/yv/es/education/lesson_plans/righteous.asp
Timestamp: 2015-07-31 11:31:52+00:00

Document:
La Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto Donde no hay seres humanos, intenta ser humanoLos Justos de las Naciones* [Jasidei Umot HaOlam]
Aspectos históricos y pedagógicos Destinado al ciclo intermedio de la escuela secundaria
Definición de Justo de las Naciones
Sobre la naturaleza de la resolución de actuar para salvar a judíos
Análisis de ejemplos de Justos de las Naciones
Los Justos de las Naciones son “la gente buena” de la época de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Sus acciones resaltan especialmente por el hecho que los judíos fueron perseguidos en todo lugar durante esa época, y prácticamente no hubo países y sociedades que los defendieran. Los estados de Europa se dividieron en esa época en cuatro grupos principales:
Aliados –en diversos grados– de Alemania (por ejemplo, Hungría, Italia y la Francia de Vichy) Países bajo ocupación (como Polonia, Holanda y Bélgica)
Países neutrales (por ejemplo, Suiza y Suecia)
Aliados en la lucha contra Alemania (Gran Bretaña y la Unión Soviética)
Esta división conlleva una cierta generalización, ya que en los países bajo ocupación habían grupos clandestinos y partisanos que luchaban contra Alemania, mientras que gran parte de la Unión Soviética fue ocupada por Alemania. Con todo, el destino de los judíos prácticamente no fue un factor que distinguió un país del otro, y en ese sentido la Alemania nazi dominaba a toda Europa con un control casi total. Son excepciones al respecto la Unión Soviética en ciertos periodos, así como Dinamarca y Bulgaria, y volveremos a ambas más adelante. En esas circunstancias, mientras el judaísmo europeo estaba en su totalidad bajo peligro de eliminación, emergieron individuos y grupos que se comportaron de otra manera, que eligieron ayudar a judíos e intentaron salvarlos corriendo un grave riesgo, y a veces a costa de sus vidas. En este relato presentaremos a los Justos de las Naciones y sus actividades desde varios puntos de vista, enfatizando las repercuciones éticas y morales de sus actos. Se sugerirán algunas maneras de integrar el tema y los ejemplos a traer en la enseñanza y en la actividad educativa. Se debe mencionar ya desde un comienzo que este tema es muy adecuado para el trabajo con alumnos jóvenes, y definitivamente puede servir de centro focal para el trabajo en la época cercana al Día del Holocausto.
¿Cómo se define al Justo de las Naciones? El concepto de Justo de las Naciones, que es un término generalizado y aceptado para referirse a los no judíos que dieron a los judíos un trato humano o que los auxiliaron no fue creado en el contexto de la época del Holocausto sino que existe ya en las fuentes de los sabios judíos de antaño [Jazal, en su acrónimo en hebreo]. Al aplicarse a la época del Holocausto, el término adquirió una dimensión adicional y más significativa aún que en su antigua acepción. En la Ley de Recuerdo del Holocausto legislada por la Kneset [el Parlamento de Israel] en 1953, se incluyó un artículo aque impone a la obligación de conmemorar a aquellos que salvaron judíos durante el Holocausto. La ley hace hincapié en que este título sea conferido a quienes se arriesgaron para salvar a judíos y no lo hayan hecho por interés (por ejemplo, para obtener dinero). La explicación del concepto a través de su definición lingüística y de una breve descripción de su historia, así como el hecho de que existe una ley del parlamento israelí que obliga a rendir homenaje a los salvadores de judíos en Yad Vashem, que es una institución estatal, le brindan al docente –o a alumnos interesados en tratar este tema– una manera apropiada para iniciar el debate sobre el tema. La definición del término destaca la existencia de semejantes personas a todo lo largo de la historia judía y el hecho de que ya los antiguos sabios eran conscientes de la necesidad de demostrarles reconocimiento. Al mismo tiempo, la definición lingüística permite hacer hincapié en la singularidad que adquiere el término respecto de la época del Holocausto. De aquí se hace casi obvio profundizar y ampliar sobre la particularidad de los Justos de las Naciones en la época del Holocausto. Un elemento central de dicha singularidad ha sido ya mencionado en la introducción: el contraste abrupto y extremo entre el trato general hacia los judíos en los países europeos y el comportamiento de los Justos de las Naciones. Al destacar ese contraste se pone en relieve el significado humano y ético de la acción de salvamento y con ello su importancia.
Desde el punto de vista educativo, el estudio de este tema es importante porque trata del individuo que se ve en la necesidad de tomar una resolución moral. Las resoluciones de este tipo fueron necesarias no sólo en la época del Holocausto. La gente de todo tiempo y lugar tuvo que
tomar decisiones que tienen una significación ética y moral, y que incluso implicaban asumir un riesgo en el momento de tomarlas. El Holocausto es un evento histórico que puede ser descrito como la línea de fisura de la civilización europea en su totalidad, como un época en la cual la crueldad alcanzó dimensiones extremas desconocidas hasta ese entonces. Fue una época en la cual el asesinato en masa de personas a partir de una ideología se convirtió en un elemento central en la experiencia de numerosos integrantes de una nación
y de muchos otros que los ayudaron. Los Justos de las Naciones constituyen algo así como una imagen inversa a la que prevalecía en esos tiempos. En el lugar donde la mayoría de las personas sigue la corriente y no se ocupa efectivamente de la cuestión moral y ética contenida en ella, aun cuando la corriente es turbia, los Justos de las Naciones son personas que se detienen a preguntar. Son personas que, aun perteneciendo
a cierto público que mantiene valores totalitarios y autoritarios, no borran del todo su mundo interno. En ciertos casos parecería
que la situación extrema del Holocausto es la que habría despertado en ellos un mundo interno dormido, oculto, y a raíz de ese despertar actuaron para salvar a judíos (por ejemplo, Oskar Schindler.) Se hace evidente que desde el punto de vista educativo este debate fundamental constuituiría una digresión del tema del Holocausto - con toda su importancia -, para pasar a ocuparnos de algo concerniente a toda época e incluso a cualquier persona. Sin embargo a partir del estudio de la personalidad y la acción de los Justos de las Naciones ampliamos la mirada a otros temas cuya importancia educativa no requiere explicación. Se puede formular el tema más amplio que se ramifica de nuestra discusión de la siguiente manera: desde un aspecto esencial, la resolución moral que se requiere del individuo al hacer frente a la aflicción del prójimo surge del reconocimiento que lo que hay de humano en él, existe también en el otro. Existe una dependencia mutua entre la humanidad del individuo y la del prójimo. En la época del Holocausto, la ideología nazi excluyó a los judíos de la pertenencia al género
humano. De aquí deriva la perspectiva ideológica según la cual el asesinato de los judíos no conlleva un daño a la humanidad de los que lo perpetran, ya que los judíos son microbios dañinos y no seres humanos. Los Justos de los Naciones fueron los que desafiaron este enfoque, y al salvar a judíos y tratarlos como seres humanos necesitados de benevolencia y protección mantuvieron su propia humanidad. Ya lo dijeron los sabios de antaño: quien salva un alma, salva a todo un mundo. Nadie disputa que la ampliación de este tema tiene una importancia educativa central, y quizá contiene incluso metas morales y éticas que deben constituir uno de los ejes principales de la educación en su totalidad. Los Justos de las Naciones decidieron salvar a judíos en una situación extrema en la cual todo el que ayudaba a judíos arriesgaba su vida. Sabían que existía el riesgo y actuaron a pesar de saberlo. Y nuevamente, lo extremo de las circunstancias realza aún más la esencia y el carácter moral y ético de sus acciones. La discusión en el formato propuesto aquí es adecuada para alumnos de los años superiores. Pero también en cursos inferiores, en los cuales la discusión se enfocará sobre un personaje específico y su historia, es importante enfatizar el aspecto moral de la acción de salvamento, adecuando obviamente los contenidos a la capacidad de interiorización de los alumnos. Presentación y análisis de algunos ejemplos de individuos y grupos de Justos de las Naciones
En esta sección presentaremos algunos casos de Justos de las Naciones. La elección de los mismos fue hecha según ciertos criterios: Una historia que ganó publicidad – elegida asumiendo que los detalles son conocidos y que se puede destacar
aspectos significativos (Oskar Schindler). Una historia importante dentro del conjunto de narrativas de salvamento (Raoul Wallenberg). La historia de un grupo de Justos de las Naciones (el grupo Westerweel en Holanda). La historia de un grupo clandestino polaco (Zegota). La historia de una mujer desconocida, que actúo bajo riesgo continuo (Antonina Siwek). Al final de la sección se traerán referencias a otros ejemplos, y se examinará en breve la historia de la salvación de los judíos de Dinamarca realizada a través de la amplia movilización del pueblo danés. No se hará aquí un intento de hallar explicaciones psicológicas a los actos de los salvadores. Tampoco se presentarán a todos los países ni se intentará caracterizar a los Justos de las Naciones según su procedencia nacional. Dado que se trata de una resolución moral del individuo no se puede generalizar sobre el tema, y el examen significativo se hace sobre cada historia en sí.
Oskar SchindlerEl libro “La Lista de Schindler” de Thomas Keneally, publicado en 1982, y la película de Steven Spielberg de 1993 tuvieron tantos lectores y público que no hay necesidad de volver a narrar los detalles. Para nuestro asunto es importante ocuparse justamente del personaje de Schindler y examinar cómo se convirtió en salvador de judíos, Justo de las Naciones. El personaje de Schindler no es la figura de una persona piadosa. Era miembro del partido nazi, mujeriego y licencioso, y llegó a Polonia ocupada [por Alemania] para extraer ganancias financieras de la guerra. Casi se puede decir que si alguien tuviera que identificar las características típicas de una personalidad salvadora no las hubiera encontrado en Schindler. La tensión entre su personalidad y cualidades y el importante acto de salvamento que llevó a cabo presenta un drama real, y parece que por ello se convirtió en un héroe popular reconocido. De manera un poco esquemática se puede decir que la historia de Oskar Schindler muestra cómo un hombre que es miembro del partido nazi, casquivano, egoísta, que se interesa sólo en los deleites de la vida y en el dinero, se convierte en momentos de prueba en otra persona. Si usamos la definición fundamental presentada anteriormente – ante la necesidad de poner su humanidad a prueba, Schindler tomó una decisión cuya esencia es el reconocimiento de la humanidad de su prójimo, y en su caso se trata de 1,200 personas que se salvaron gracias a él. La película “La Lista de Schindler” no es adecuada para alumnos jóvenes, pero se les puede presentar la narrativa, haciendo hincapié sobre el drama interno que se lleva a cabo dentro de la persona y lo convierte en otro. Los alumnos maduros pueden ver la película. Este no es el lugar para ocuparse de los aspectos cinematográficos del filme y de la manera en la cual se presenta el Holocausto en ella, dado que esos temas se extralimitan del tema de esta actividad. Para nuestro asunto, la película es un medio para conocer el personaje y entender el significado de sus acciones desde el punto de vista humano y ético-moral. En cursos de nivel alto es posible
recomendar también la lectura del libro que impulsó a Spielberg a crear la película. La comparación del personaje de Schindler y sus motivos en la película y en el libro puede también constituir un foco digno de discusión.
Raoul Wallenberg Fuera de Oskar Schindler, la historia de Raoul Wallenberg, el diplomático sueco que actuó en Hungría en el año 1944, cuando los judíos de ese país eran deportados a Auschwitz, es la más famosa de las historias de los Justos de las Naciones. La historia de Wallenberg es importante para nuestro tema por varios motivos: Él salvó a decenas de miles de judíos en Hungría. Desde el punto de vista de la cantidad de sobrevivientes puede considerársele como el más grande Justo de las Naciones. Su actividad se destacó por su gran audacia y su determinación. Wallenberg actuó en Budapest a plena luz del día, abiertamente, y no a escondidas. Su actuación conllevaba una protesta continua contra la comandancia nazi bajo Eichmann, que actuaba en Budapest y gestionaba la operación de deportación de los judíos a Auschwitz. El choque entre estos dos personajes, Wallenberg y Eichmann, un choque que ocurrió en la realidad, es dramático a nivel personal y de una significación humana fundamental en el marco de nuestra discusión: el hombre bueno desafía al hombre malo. Es muy importante poner en relieve este choque y definitivamente se puede hacer partícipes aquí a los alumnos en la preparación de una “cédula de identidad” de Wallenberg en anteposición a la de Eichmann. La actuación de Wallenberg pone aún más en relieve el destino de los judíos de Hungría, que fueron enviados a la destrucción en fecha tardía, cuando todo el mundo sabía de la intención de hacerlo y de su ejecución efectiva – sabía y se abstuvo de actuar. Wallenberg y con él diplomáticos de otros países hicieron para la salvación de los judíos de Budapest lo que las potencias beligerantes no hicieron. El fin trágico de Wallenberg – su desaparición en una cárcel soviética tras ser tomado prisionero al ser liberada Budapest y la negación de los soviéticos a brindar información fundamentada e inequívoca sobre su suerte desde 1945 y hasta hoy en día – todo eso le añadió algo de mítico a su persona. Esta historia dramática tiene mucho valor desde el punto de vista didáctico. Puede ser tratada como parte del tema del Holocausto, al discutir el caso de Hungría. Se puede poner en relieve las acciones de salvamento de Wallenberg sobre el trasfondo de las deportaciones a Auschwitz, en paralelo a los fusilamientos masivos de judíos en las orillas del Danubio a manos del partido “Cruz Flechada” (los fascistas húngaros) y durante la marcha de la muerte que organizó Eichmann para miles de judíos de Budapest en dirección a Austria.
Sin embargo, aún sin el contexto histórico se puede estudiar sobre el hombre y sus acciones, por ejemplo antes del Día de Recuerdo
del Holocausto , o en otro contexto elegido por el docente. Se debe recalcar que el árbol plantado en la Avenida de los Justos de las Naciones en Yad vashem en honor a Wallenberg es mucho más joven y bajo que los árboles adyacentes. El motivo de ello es que durante años se tuvo la esperanza que Wallenberg fuera liberado de la prisión soviética y plantase el árbol con sus propias manos. Sólo tras haberse perdido definitivamente la esperanza de hallarlo con vida se realizó la ceremonia.	Además del título de Justo de las Naciones de Yad Vashem, Wallenberg recibió la ciudadanía honorífica de Estados Unidos, y en muchos lugares del mundo hay calles a su nombre. Su figura es un símbolo de la manera en que sería digno conducirse durante situaciones semejantes a las del Holocausto.
El Grupo Westerweel en Holanda
La elección de este ejemplo fue hecha por dos motivos: primero, se trata de un grupo entero que actuó
en la clandestinidad. En el grupo, denominado a nombre de su líder, Joop Westerweel ,había jóvenes holandeses idealistas, entre ellos docentes con ideas originales en el campo de la educación. Actuaron para esconder a judíos durante la ocupación nazi de Holanda, y luego se ocuparon también de infiltrarlos a países neutrales para salvarlos. Algunos de los miembros del grupo, entre ellos el mismo Joop Westerweel, fueron capturados y torturados por la Gestapo, se rehusaron a dar información y fueron ejecutados. El segundo motivo es la historia de los Justos de las Naciones en Holanda, conocida por muchos en el contexto de la época del Holocausto por el diario de Ana Frank, quien también fue escondida con su familia por holandeses, que a su vez fueron también reconocidos como Justos de las Naciones. Esta historia, como las otras, le permite al docente volver a examinar el lado ético-moral de la decisión de actuar para salvar judíos. El hecho de tratarse de un grupo idealista es importante, ya que realza la posibilidad de apegarse a los ideales “viejos” aún en la época en que fueron totalmente mancillados, dependiendo ello de la decisión de cada individuo. Es más, este ejemplo le permite al docente interesado atizbar el destino de los judíos holandeses en la época de la ocupación nazi. La opinión común es que los holandeses salvaron a la comunidad judía y fueron un pueblo amigo y protector para los judíos de su país. Parece que el origen de esta opinión se encuentra en la historia conocida de Ana Frank, cuyo diario tuvo amplia difusión y fue establecido como lectura obligatoria incluso en escuelas primarias y también fue dramatizado, filmado para cine y elaborado para la televisión. El hecho que el diario de Ana Frank sea tan conocido, y que también en él se encuentra la figura de Justos de las Naciones, permite definitivamente integrarlo al contexto que tratamos, especialmente para los alumnos jóvenes. Pero la opinión aceptada respecto a Holanda no presenta la imagen real, y los números lo prueban bien: antes del Holocausto vivían en Holanda alrededor de 140,000 judíos, 110,000 de los cuales perecieron, es decir, la gran mayoría de la comunidad. Con todo, muchos holandeses efectivamente se movilizaron para ocultar a niños judíos y a familias judías (como por ejemplo, a la familia de Ana Frank) y también para actividades de fuga a través de las fronteras como es el caso del grupo Westerweel.
La clandestinidad polaca: el grupo Zegota
Sobre el trasfondo de las complejas relaciones judeo-polacas en la época de la guerra (y por supuesto también antes de ésta), el grupo “Zegota” es digno de mención como un ejemplo singular. En este grupo, que se dedicó durante mucho tiempo a ayudar a judíos, especialmente a niños, y a salvarlos en Polonia ocupada, actuaron juntos judíos y polacos de movimientos clandestinos. La singularidad de este grupo se halla en que era una entidad política clandestina que actuaba bajo los auspicios del gobierno polaco en el exilio en Londres y con su apoyo. Las actividades del grupo empezaron en el año 1942 y continuaron hasta la gran rebelión polaca en el verano de 1944. Sus actividades principales fueron ocultar a judíos en apartamentos clandestinos, proporcionar a judíos documentos “arios” falsificados, esconder a niños en casas de familias polacas y proveer tratamiento médico a las personas ocultas. “Zegota” fue establecido por miembros de movimientos clandestinos polacos, principalmente de los círculos de la izquierda y de los católicos-liberales. En sus actividades participaron también dos representantes del movimiento clandestino judío en Varsovia, un sionista y un representante del Bund [movimiento de trabajadores judíos]. El ejemplo del grupo “Zegota” concretiza el hecho que se debe evitar una perspectiva generalizadora de grupos y pueblos. La historia de la mujer desconocida: Antonina Siwek de Polonia El último relato presenta a la persona que actúa sola junto al judío individual que sobrevivió gracias a ella. La mayoría de los Justos de las Naciones son personas como ella, y frecuentemente sus historias no son menos fascinantes y emocionantes que las historias célebres. Desde una perspectiva educativa es importante recalcar que la mayoría de los salvadores permanecieron anónimos, y que sus historias quedaron guardadas entre ellos y los sobrevivientes. Antonina Siwek vive hoy en un pueblo pequeño en Polonia. En la época de la guerra trabajó como empleada doméstica en la casa de un oficial alemán en Lvov (que estaba anteriormente situada en el área polaca que había sido anexada por la Unión Soviética después del estallido de la guerra), y allí conoció y se hizo amiga de otra doméstica que trabajaba en el apartamento contiguo. No había existido ningún conocimiento previo entre ellas y la relación se forjó por casualidad. La otra mujer es Rebeca Hollander, que reside hoy en Netania [Israel]. Tras la invasión alemana en junio de 1941 y a raíz de la orden de concentrar a los judíos de Lvov en un gueto, Antonina le sugirió a Rebeca que se quedara y se escondiera en su cuarto en el apartamento de sus patrones alemanes. Rebeca pasó a vivir en el cuarto de Antonina, estando su escondite detrás del armario que había en el cuarto. Describiremos aquí uno de los momentos de tensión y peligro que pasaron las dos en los tres años durante los cuales Antonina escondió a su amiga. Rebeca se ocultaba en su escondite cuando los patronos estaban en casa, y cuando se ausentaban podía dar vueltas por el cuarto con libertad. Un día se sentó a coser con la máquina que estaba en el cuarto, cuando repentinamente entró la dueña de casa. Siguió cosiendo con indiferencia, como si fuera la cosa más natural. Nadie la interrogó y aparentemente la dueña de casa supuso que era una amiga de Antonina. Al aumentar el peligro de ser descubierta, Antonina comprendió que era peligroso seguir escondiéndo a Rebeca en el apartamento del oficial alemán y que era imprescindible cambiar su lugar de residencia. Lo hizo para poder seguir protegerla. Se debe mencionar que no esperaba recibir ninguna recompensa por sus actos. Eso es importante y se puede ejemplificar con otra historia: Rebeca le dio a Antonina un anillo de diamantes y le pidió que vaya al campo de trabajo donde estaba su hermana y trate de sobornar a alguien para traer a la hermana a Lvov. Antonina fue e intentó hacer lo que se le pidió, pero fracasó. Al regresar, le devolvió el anillo a Rebeca – aunque fácilmente podía haberlo escondido o venderlo por mucho dinero y decir que lo dio como soborno, y que el sobornado no cumplió su palabra. En 1989 un grupo de alumnos de Israel se encontró con Antonina en el marco de un viaje a Polonia. Tras oír su historia, narrada con simplicidad y en breve, sin intentar siquiera realzar el peligro para sí misma que asumía cada día para proteger a Rebeca, le preguntaron: ¿ por qué lo hizo, si no conocía a Rebeca y no consiguió ningún beneficio con su acción de salvamento? Y ella respondió: Rebeca era una mujer casada, su esposo se vio obligado a huir a los territorios de la Unión Soviética y a reclutarse al ejército ruso, y la fotografía de su esposo Natán acompañaba a Rebeca en todo momento; le prometí que cuidaría de ella para que quede con vida y lo encuentre cuando regrese. Y añadió: lo que hice fue un acto muy cristiano, ví a una mujer jóven en dificuldades y no pude conducirme de otra manera. La respuesta simple y sincera contiene todos los argumentos filosóficos y éticos-morales que fueron presentados en el comienzo de este artículo. El individuo es el que determina su humanidad con su manera de tratar al prójimo. Mencionaremos los nombres de otros dos Justos de las Naciones cuyas historias no aparecieron aquí en forma amplia pero pueden ser encontradas en fuentes diversas: el cónsul japonés Sempo Sugihara , que actuó en Kovno, Lituania, y el cónsul portugués Aristides de Sousa Mendes, que actuó en Burdeos, Francia. Ambos tomaron una decisión personal que contradecía las órdenes de sus gobiernos al otorgar a judíos visados para sus países, y ambos pagaron por sus operaciones de salvamento con la pérdida de sus puestos y sus derechos. Mencionaremos finalmente la operación de salvamento de los judíos de Dinamarca. La historia de la salvación de los judíos de Dinamarca y su traslado al refugio de Suecia neutral en pequeños botes de pesca es conocida. Es importante recalcar en este contexto que fue la acción consciente de un pueblo entero bajo la ocupación nazi, y que también en este caso cada individuo tuvo que escoger su camino frente al edicto de expulsión de los judíos. También en el caso de una resolución conjunta, el grupo está compuesto de individuos, y la combinación de la decisión del individuo y la acción del conjunto es el centro mismo de esta operación de salvamento, y es la base de la declaración de todo el pueblo danés como Justos de las Naciones.
Desde el punto de vista didáctico, nos encontramos frente a un tema que es sencillo de abordar y de presentar a alumnos. Los individuos y los grupos de los cuales se trata llevaron a cabo hechos buenos y nobles y constituyeron un rayo de luz en la oscuridad. Las historias de los Justos de las Naciones contienen elementos de tensión y peligro, de acción clandestina a pesar de los grandes riesgos, y muchas veces también un final feliz de salvación y lealtad. Estos elementos dramáticos despertarán el interés de los alumnos y en muchos casos incluso su identificación y veneración.
Este artículo intentó ampliar un poco la visión del tema con la ubicación en el centro de la cuestión ética y moral contenida en la resolución del individuo en esa época, clarificando y recalcando que la resolución moral de los Justos de las Naciones no debe ser entendida sólo en el contexto de la época y como contraria a la conducta de la mayoría en el transcurso de la misma. Debemos considerarla como un foco de educación al valor del hombre en sí, en todo lugar y en toda época. El hombre pensante, autónomo, el que no se deja llevar por la corriente sino que forja por sí mismo su vida y sus valores, es el objetivo profundo e importante de la actividad educativa.
Para concluir, sugerimos leer un poema escrito originalmente en francés. Las palabras del poema ”Para el hombre de mis mercedes”, del poeta francés Georges Brassens expresan bien la dimensión humana del individuo que obra a partir de la resolución moral y el compromiso humano, incluso contra la conducta aceptada por
la mayoría. El poema no fue escrito justamente acerca de los Justos de las Naciones, pero sus palabras y su contenido vuelven a realzar la significación de la bondad humana y la manera en que forja no sólo a quien la consigue sino también a quien elige realizarla.
* La sugerencia para esta actividad se basa en un artículo de Efrat Belberg.
Se hicieron cambios en el artículo para adecuarlo al uso por Internet.
Belberg Efrat, BeShvil HaZikarón [En la Senda del Recuerdo], volumen 29, Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto, Yad Vashem, Jerusalén 1998, páginas 30-39.
Alexander Biberstein – Oskar Schindler
Rajel Shitz y Esther Kichelmacher – Refugio en el convento
Solicitud de “Zegota” sobre ayuda a los judíos
L. Lazar – Justos de las Naciones en Francia
Y. Michman – Justos de las Naciones en Holanda
S. Reuveni – Justos de las Naciones en Hungría
M. Paldiel – Justos de las Naciones
E. Dlin – Justos de las Naciones

References: resolución 
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