Source: http://www.eumed.net/libros-gratis/2011c/1011/PLANEACION%20DEMOCRATICA.htm
Timestamp: 2017-12-14 02:35:34+00:00

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El artículo 26 trata de la planeación del desarrollo nacional. El tema de la democratización de las decisiones públicas resulta del interés de dar consenso con la opinión de la nación de las políticas públicas mediante consultas ciudadanas (que no son fórmulas de plebiscito). Consenso de las decisiones del Ejecutivo nacional como de los estados. Por otra parte, trata de darle un sentido social a las políticas, más allá de los intereses de los particulares como públicos (Cárdenas, et. al; 2007).
La toma de decisiones tiene un carácter vertical desde la colonia. Se dan desde arriba y bajo la óptica centralista, como elitista, de los grupos hegemónicos. Este centralismo tan antiguo y tan arraigado en las esferas del poder político de la nación ve su ocaso (al menos de jure), ante las reformas al Artículo 26 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que se dan el 03 de febrero de 1983 (Arroyo, 2005).
El interés es establecer las instituciones de democratización de la vida pública como política del país, puesto que la constituirse como República Federal, inherente es que el sustento debe partir de la vida democrática del país. Misma que es entrecomillada desde 1821 a ala actualidad. El movimiento estudiantil del 02 de octubre de 1968 y el respectivo a 1973 patentan el anhelo nacional, al menos de la clase media, de promover la democracia (liberalismo político) en México.
En 1983 se dan las iniciativas por la democratización, la descentralización y el federalismo. Bajo la administración del Lic. Miguel De La Madrid Hurtado (1982 – 1988), las reformas preparan el arribo del neoliberalismo económico al amparo de las reformas constitucionales que políticamente abren camino para su implementación.
Las instituciones sociales, políticas y económicas, como el Gobierno y el orden público deben ser el marco dentro del cual prosperen las iniciativas en razón de la corriente neoliberal como nueva ética de gestión, de acción y de transacción, así como de compromiso.
El Artículo 26 establece las bases constitucionales para el sistema de la planeación democrática del desarrollo nacional. Define el carácter democrático del sistema nacional de planeación. Establece las bases constitucionales para organizar el sistema nacional de información estadística y geográfica, insumo de información base para la toma de decisiones. De ahí se crea el organismo constitucionalmente autónomo que es responsable de normar y coordinar el sistema nacional de información estadística y geográfica (organismo que rige al INEGI).
Colateralmente las reformas pretenden darle transparencia, como rendición de cuentas, a la información que se maneja en el sector público como fundamento de la debida y normada gestión, acción y decisión del acto de gobierno. Cuestión que otorga credibilidad y confianza por parte de los nacionales con respecto a los servidores y funcionarios públicos, especialmente a los inversionistas (nacionales como extranjeros).
En correspondencia a las reformas al Artículo 26, el Poder Legislativo Nacional expide la Ley de Planeación donde queda estipulada la manera de llevar a cabo las orientaciones que derivan de este artículo, su vigilancia y supervisión por parte del Legislativo, como su debido cumplimiento.
La Ley de Planeación persigue el desarrollo económico de la nación en la procuración de que el crecimiento económico de los nacionales se de ordenadamente siendo justa, equitativa, igualitaria y, recientemente concebida así, sustentable. Donde queda implicado que dicho crecimiento ordenado (o desarrollo), debe fundamentarse en políticas que brinden certidumbre a quienes toman las decisiones en el sector privado como público, y que con ello se garantice a largo plazo la estabilidad económica del país.
La planeación participativa se realiza mediante mecanismos de consulta ciudadana tales como encuestas vía telefónica, por correo electrónico, seminarios, reuniones con el sector social, foros y reuniones para la planeación.
Tras bambalinas, la implementación de la planeación participativa mediante las constantes consultas ciudadanas se descalifica por la manipulación que el Gobierno hace de la información, los medios masivos de comunicación cuyas líneas editoriales son dirigidas desde gobernación, la selección de estratos de población orientada a favorecer los intereses de los grupos políticos dado que se trata de estratos cuya opinión es acorde. Asimismo, se sostiene que en esta consulta ciudadana, los mecanismos y medios para recabar la opinión es meramente un telón que cubre y legitima se oficialice lo que previamente esta convenido, no por la nación, sino por los grupos plutocráticos y hegemónicos de la nación en borradores escritos por ellos. Finalmente la aparente consulta ciudadana solo les “engorda el caldo” a los políticos y les viste de democrático a su toma de decisiones subrepticiamente fascista.
La democracia es un ideal, pero en la realidad es muy difícil llegar a ella. Recientemente las estadísticas de “felicidad” realizadas en el mundo por organismos internacionales multilaterales pertenecientes a las Naciones Unidas indican que la felicidad de las personas tiene una estrecha relación con la sensación que tienen de vivir en democracia. Puesto que le fascismo no deja de ser dictatorial e impone bajo la “Ley de Herodes” los intereses de algunos, atropellando para ello el derecho de las mayorías absolutas, es razonable que entre más autoritario es el ejercicio del poder, violenta a las sociedades que les sufren, mientras que contrario, entre más democráticas, al menos existe la posibilidad de que los cambios serán condensados con los ciudadanos, como se dan de manera más mesurada y menos violenta. Finalmente, la reforma al Artículo 26 debiera traducirse en estabilidad política, económica, prosperidad y democracia. Pero especialmente en la felicidad de los mexicanos.
PD: en este sentido se debe entender por felicidad la sensación de las personas de que su destino está en sus manos y no en las manos de terceros. O bien, que cada quien sea el artífice de su propio destino. En el grado que esto no se cumpla en ese grado se habla de infelicidad. Infeliz es quien se siente frustrado ante la realización de sus anhelos de crecimiento (en la vida). El fascismo es la principal causa de la infelicidad (bienestar según la teoría económica burguesa).

References: artículo 26
 Artículo 26
 Artículo 26
 Artículo 26
e contrario
 Artículo 26