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Timestamp: 2017-02-24 22:31:29+00:00

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Evaluación de la fauna silvestre y comunidades ecológicas del Departamento de Santa Cruz by Juan Carlos Chive - issuu
Evaluación de la fauna silvestre y comunidades ecológicas del
Bolivia es un país megadiverso, esto debido
a que dentro de sus límites políticos
convergen muchas ecoregiones; lo cual se
debe en gran parte a su posición geográfica
(en el codo de los Andes) la que determina
una gran variabilidad climática y
fisiográfica. Con altitudes desde 300 msnm
(Pando) hasta más de 6000 msnm
(cordillera andina), temperaturas que
pueden bajar a menos 0º C como en el
Altiplano y zonas que alcanzan más de
40ºC como en el Chaco, lugares con
precipitaciones de más de 6000 mm al
año como en el Chapare y zonas con menos
de 500 mm como en los Valles Secos
Interandinos y el Chaco. Estas
características determinan la existencia
Si bien Bolivia está entre los 10 a 15 países
más biodiversos del mundo, el
conocimiento es aún insuficiente y parcial.
En los últimos años se ha avanzado en las
investigaciones científicas. A pesar de que
la mayor parte de los esfuerzos se han
dirigido a la inventariación de vertebrados
y plantas superiores; sin embargo se ha
generado información que permite revelar
y destacar la importancia de la
biodiversidad boliviana, tanto a nivel
nacional como internacional (Ibish y Merida,
2003). El conocimiento actual que se tiene
de la biodiversidad de nuestro país es de:
20.000 especies de plantas, 320 especies
de mamíferos, 1.358 especies de aves,
220 especies de reptiles, 123 especies de
anfibios y más de 500 especies de peces;
siendo el grupo de los invertebrados el
menos conocido y probablemente el más
diverso del país (Ibish y Merida, 2003).
La biodiversidad ha sido reconocida por
su importancia ecológica y económica
como el tema central de la Estrategia
Nacional de Desarrollo Sostenible de Bolivia
(MDSP, 2001). En ella, la fauna silvestre
se destaca por su valor actual para la
subsistencia de los pueblos indígenas del
oriente boliviano y por su valor potencial
en el biocomercio sostenible (MDSP, 2002).
Sin embargo, la planificación del uso
sostenible de la fauna silvestre y la
generación de capacidades nacionales,
regionales y locales para dicho manejo
están aún en una etapa incipiente (Mérida,
2003), esto sumado a la actual crisis social
y política del país, la situación de la
biodiversidad se torna crítica. Por lo tanto,
es urgente generar marcos referenciales
coherentes que permitan la toma de
decisiones y la formulación de políticas
adecuadas para el manejo y conservación
de la biodiversidad, y lograr el deseado
“desarrollo local” mediante el uso y manejo
de recursos ecológicamente sostenibles,
económicamente viables y socialmente
Es así que en el marco de generar
información útil que permita la toma de
decisiones de manejo y conservación de
los recursos naturales en la planificación
territorial del departamento se desarrolló
la consultoría con el objetivo principal de
generar una base de datos georeferenciada
de la fauna de vertebrados (peces, anfibios,
reptiles, aves y mamíferos) silvestres de
Santa Cruz, para su evaluación, análisis y
consideración en el Plan Departamental
de Ordenamiento Territorial (PDOT).
Localizar por ecoregiones la diversidad de
fauna de vertebrados y crear una base de
datos georeferenciada de la fauna en el
departamento de Santa Cruz, información
que permita realizar un análisis del
potencial de fauna existente con fines de
protección, conservación y manejo
sostenible; aspectos que deben ser
considerados en la formulación del Plan
Departamental de Ordenamiento Territorial
aCrear una base de datos con ubicación
de la fauna silvestre por grupo y
especies, con fines de protección,
conservación, repoblamiento y manejo,
debidamente georeferenciadas y con
características alfanuméricas basadas
características taxonómicas, biología
reproductiva, necesidades ecológicas,
estado de conservación y potencial,
especies endémicas, especies
amenazadas, en vías de extinción,
corredores biológicos, zoocriaderos,
planes de manejo, etc.
georeferenciados de fauna de
vertebrados a escala base 1:100.000
con su respectiva memoria explicativa.
Esta fase es la que requirió mayor
esfuerzo, ya que los datos fueron
introducidos bajo un riguroso control de
calidad para que de esta manera se
produzcan las salidas esperadas.
3.3. Procesamiento, análisis y síntesis
de la información colectada
En esta etapa se procedió a organizar,
procesar y analizar toda la información
para finalmente tener una síntesis de la
situación actual de la fauna silvestre del
departamento reflejada en un documento
técnico; y en los mapas temáticos
4.1. Diseño de la Base de datos de
En general se definió un esquema de
trabajo constituido por tres fases:
3.1. Recopilación y análisis de
Consistió en la recopilación exhaustiva
de toda la información disponible
(geográfica, biológica y ecológica) sobre
la fauna silvestre del departamento,
proveniente de la bibliografía, centros de
investigación y páginas de internet que
tienen modelos de distribución de especies
de los Andes Tropicales (mamíferos, aves,
reptiles y anfibios). También se realizaron
entrevistas a profesionales que trabajan
en organizaciones de conservación como:
WCS, FCBC, TNC, WWF, CI, entre otras.
3.2. Diseño e implementación de la
Una vez recopilada y analizada la
información fue sistematizada o
introducida a la base de datos diseñada.
Para el diseño de la base de datos se
realizó el siguiente trabajo: definición de
los requerimientos de la base,
determinación de las entradas y salidas
de información y el diseño conceptual del
SIG. La metodología utilizada para el
desarrollo de la base de datos es el Análisis
Orientado a Objetos (A.O.O
COAD/YOURDON [COA91]), el cual
identifica y define clases y objetos que
directamente reflejan el dominio del
problema; y el programa empleado es
A continuación se describe brevemente
la estructura de la información disponible
en la base de datos diseñada.
1. La base de datos “Vertebrados de Santa
Cruz”, contiene información de los
siguientes grupos taxonómicos:
aPeces
aAnfibios
aReptiles
aMamíferos
2. Menus de la base de datos. Algunos elementos se describen a continuación, la
información en detalle se presenta en el Nnexo 11
Datos Generales, contiene información que es general para la base de datos
Con los siguientes formularios:
- Autor de la foto, contiene la lista de los autores de una o más fotos de
alguna especie.
- Referencia, contiene la fuente de información del registro de una especie.
Evaluaci贸n de la fauna silvestre y comunidades ecol贸gicas del
- Ecoregi贸n, contiene las diferentes ecoregiones presentes en Santa Cruz.
- Municipio, contiene los diferentes municipios donde se tiene el registro de una
- Localidad, contiene las diferentes localidades donde se realizo el registro de una
- Cuerpo de Agua, contiene la lista de los diferentes cuerpos de agua donde se realizo
el registro de una especie.
Biodiversidad, contiene la información taxonómica de los siguientes grupos: Anfibios,
Aves, Mamíferos, Peces y Reptiles.
Los formularios tienen la misma forma para todos los grupos taxonómicos. Este es
el formulario principal para Anfibios.
Foto: K. Osinaga
Foto: O. Maillard
Foto: L.Gonzales
Al presionar en el botón “Localidad y Ecorregión”, se abre un formulario que
contiene todos los datos de registros de la especie (ver las dos figuras siguientes).
- Insertar objeto, esta opción solamente esta activa cuando seleccionamos
un campo etiquetado como foto (en el formulario para guardar las fotos
de la especie), nos permite colocar un archivo gráfico a la BD. Es mejor
colocar las imágenes en formato BMP con una resolución de 800x600,
con este formato la BD crecerá menos.
· Informes, este formulario contiene los diferentes informes que brinda la BD.
También contiene 3 submenús que nos brindan reportes por ecorregión,
A continuación se muestran ejemplos de los reportes que se pueden obtener
· Lista de especies
Como se puede observar el reporte además de la lista de especies indica el
total de especies (numérico y en porcentaje) por cada orden, familia y el total
del grupo taxonómico para el departamento.
· Lista de especies por ecorregión
· Por localidad
La información de la base de datos tiene
un vínculo al mapa de ecoregiones del
departamento a través de un SIG (Figura
1), lo que permite, además de las
consultas antes mencionadas, conocer la
distribución de las especies de los
diferentes grupos e identificar las áreas
con vacios de información a ser
consideradas en futuras inventariaciones.
las consultas que se pueden realizar.
Figura 1. Vínculo de la base de datos al SIG.
Figura 2. Mapa de distribuci贸n de los vertebrados en Santa Cruz.
Figura 3. Mapa de distribución de la lagartija Ameiva ameiva
(de amplia distribución).
Figura 4. Mapa de distribución de la rana Epipedobates flavopictus
(de distribución restringida).
4.2. Criterios de clasificación de
La clasificación taxonómica de las
especies de vertebrados que se usó en
la base de datos representa la filogenia
del grupo, que considera las cinco clases
ya mencionadas de: mamíferos, aves,
reptiles, anfibios y peces. Cada clase
comprende varios órdenes, y cada orden
varias familias, dentro de las cuales se
agrupan géneros y especies afines. Al
nivel de especies también puede haber
subdivisiones que representan razas
geográficas (‘subespecies’) y grados
menores de diferenciación (‘variedades’)
que a veces pueden ser importantes desde
el punto de vista del uso o la conservación
(Tabla 1). La riqueza de especies (total
o dentro de un grupo determinado) es la
suma de dichas especies para un lugar
determinado y puede usarse como un
índice de la diversidad biológica para
mostrar en un mapa áreas de alta y baja
biodiversidad. Este índice, no obstante,
no representa directamente la importancia
que una zona puede tener para la
conservación, dado que la suma de
especies en un sitio disturbado puede
incluir muchas que son de amplia
distribución y abundancia (p.e. “malezas”)
y en otro puede haber pocas pero que no
ocurren en otros sitios. Debido a estas
diferencias entre especies es que se usan
otras clasificaciones para categorizar su
Tabla 1: Algunas definiciones biológicas relevantes a la conservación
(de Rumiz y Townsend 2004).
Con respecto a su distribución
geográfica, pueden considerarse especies
de amplia distribución en un extremo
(p. ej. “cosmopolitas”, como el gorrión
Passer domesticus o la rata común Rattus
rattus), y las de distribución restringida
y conocidas de unos pocos puntos en otro
(como la rana Epipedobates flavopictus de
las Serranías Chiquitanas, o la paraba
frentiroja Ara rubrogenys de los valles
interandinos de Bolivia). Cuando la
distribución de una especie está restringida
a un país, una región, o incluso un área
protegida, se la denomina endémica de
dicha área. Al hacer mapas de distribución
de especies geográficamente restringidas
pueden surgir concentraciones o centros
de endemismo que permiten priorizar
una región sobre otra por su fauna
exclusiva (y no por todas las especies
comunes que también podría haber).
Las especies también son categorizadas
por su estatus de conservación (el riesgo
de que puedan extinguirse), para lo cual
hay diversos criterios pero el más aceptado
es el de la UICN (Unión Internacional para
la Conservación de la Naturaleza) con su
“lista roja” (Tabla 2). De manera similar,
CITES (Convención para el Comercio
Fauna y Flora) ha desarrollado esquemas
para regular comercio internacional (Tabla
3). La inclusión o no de una especie en
determinada categoría de conservación de
UICN (en peligro, vulnerable, etc.) depende
de evaluaciones internacionales de grupos
especialistas, y su restricción para el
comercio internacional (Apéndice I y II),
lo cual se decide en las reuniones de la
Conferencia de las Partes de CITES. La
inclusión de especies en los apéndices de
CITES tiene consecuencias directas para
los países miembros, como Bolivia, en sus
decisiones de manejo o comercialización.
Por ejemplo, el estatus global puede que
no refleje la situación de una especie a
nivel del país, y ésto hasta podría dificultar
el avance de investigaciones y proyectos
piloto de manejo si la categorización
restringe el trabajo con las mismas.
Tabla 2: Categorías de estatus para especies según IUCN,
se puede consultar las definiciones y las listas en www.iocnredlist.org/
EX (extinta), luego de exhaustivos inventarios en su área de distribución original no
quedan dudas de que murió hasta el último individuo.
EW (extinta en vida silvestre), como la anterior, pero sobrevive en cautiverio o
naturalizada en otra área fuera de su distribución original.
CR (en peligro crítico), EN (en peligro) y VU (vulnerable), especies en cualquiera
de las tres se consideran como amenazadas, hay límites cuantitativos para cada
categoría establecidos en base a alguno de los cinco criterios siguientes:
A. Población en disminución (pasada, presente y/o proyectada)
B. Tamaño del área de distribución (fragmentación, disminución o fluctuaciones)
C. Tamaño poblacional pequeño (fragmentación, disminución o fluctuaciones)
C. Poblaciones muy pequeñas o de distribución restringida
D. Análisis cuantitativo de riesgo de extinción (Análisis Viabilidad Poblacional)
Cada criterio tiene variantes (1, 2, 3,..) y sub variantes (a, b,..) según el tipo de
información analizada, de manera que la categoría de una especie puede resultar, por
ejemplo, como VU-B1+2c (Vulnerable, por su área de distribución menor a 5,000 km2
y su área de ocupación menor a 500 km2, con fluctuaciones extremas en su población
o área; ver IUCN 2004 para más detalles).
NT (casi amenazada), ha sido evaluada para los criterios anteriores y actualmente
no califica como amenazada, pero es posible que lo haga en el futuro.
LC (preocupación mínima), ha sido evaluada y no califica para ninguna de las
anteriores, incluye especies abundantes y ampliamente distribuidas.
Tabla 3: Categorías de especies en los apéndices de CITES,
se puede ver documentos y consultar las listas en www.cites.org/
Apéndice I: incluye las especies en peligro, su comercio es autorizado solo en
circunstancias excepcionales. Para su comercio internacional hacen falta permisos
de exportación del país de origen, y de importación del de destino.
Apéndice II: incluye especies no necesariamente en peligro, pero cuyo comercio
podría amenazarlas. Hace falta permiso de exportación (o reexportación), y
condiciones de transporte no perjudiciales.
Apéndice III: incluye especies listadas sólo a pedido de su país originario,
necesitan permiso de exportación desde dicho país, o certificado de origen si es
Para el caso específico de las aves, BirdLife
Internacional y su representante nacional
la Fundación Armonía han desarrollado y
aplicado otro esquema de categorización
de especies que tiene en cuenta su
comportamiento (residentes, migrantes
boreales, australes, etc.) además de su
abundancia (Hennessey et al 2003).
Los criterios útiles para categorizar el
estatus de las especies (amplitud de la
distribución geográfica, abundancia,
tendencia del tamaño poblacional,
amenazas a su hábitat, etc.) han sido
detalladamente explicados (Ribera 1996)
como apoyo a la preparación del Libro
Rojo de los Vertebrados de Bolivia
(Ergueta y Morales 1996). En este libro
se difundió por primera vez y de manera
exhaustiva el conocimiento sobre la
distribución y categorías UICN / CITES
de los peces, anfibios, reptiles, aves y
mamíferos del país, y aún constituye una
fuente de consulta clave en cuestiones
sobre impactos ambientales, manejo
forestal y usos de fauna. Sin embargo,
la UICN luego introdujo cambios en la
definición de categorías y en los
procedimientos cuantitativos para la
evaluación de estatus (IUCN, 2001), y
también hubo recategorizaciones en CITES
que conciernen a Bolivia. Para ver la lista
actualizada de las especies, se debe
consultar los sitios de internet de UICN
(www.uicnredlist.org) y de CITES
(www.cites.org) donde también hay
disponible numerosos documentos
La función ecológica de los animales
en los ecosistemas también es útil para
clasificarlos según cumplen un rol
específico en la polinización, dispersión
de semillas, herbivoría, depredación,
reciclado de nutrientes, etc. (p.e. Rumiz
2001), sin los cuales la diversidad y
estructura del sistema podría ser otra
(Painter y Rumiz 1999). Algunas especies
son más importantes que otras en el
que afectan a toda la comunidad, y se
las denomina “especies clave”, como
sería el caso de los elefantes que
m a n t i e n e n l a s a b a n a , o l o s ya
mencionados “recursos clave” como
son los bibosis para frugívoros. Desde el
punto de vista del manejo, se puede
reconocer también a las “especies
bandera” (p.e. el condor andino), que
sirven para despertar el interés público
en la conservación, y las “especies
paraguas”, que si se logra conservarlas
en su hábitat (p.e. jaguar) se asegura la
supervivencia de muchas otras especies
menos exigentes. También se han
identificado “especies indicadoras”, las
que por su especificidad de hábitat o
sensitividad a disturbios, pueden ser
estudiadas como ejemplo y así reflejar la
‘salud’ o estado de un ecosistema mucho
más diverso e imposible de estudiar en su
totalidad. Finalmente, el concepto de
“especie paisaje” (WCS 2001) combina
varias características de las anteriores:
especies que usan áreas grandes y
diversas, que tienen un impacto
significativo en la estructura y función de
los ecosistemas, y que por sus
requerimientos de hábitat en tiempo y
espacio son particularmente vulnerables
a las actividades humanas. Este concepto
es útil para definir unidades de manejo
que son ecológicamente significativas,
identificar dónde y porqué ocurren
conflictos entre la gente y la conservación
de los recursos, enfocar los esfuerzos en
la resolución de dichos conflictos, evaluar
la efectividad de los esfuerzos y adaptar
los esfuerzos a las condiciones cambiantes
en el tiempo. En la figura 5 se muestra
el resultado del análisis de modelamiento
del estado de conservación de hábitats y
registros de jaguares en Santa Cruz,
información que se utilizó para estimar los
requerimientos espaciales del jaguar
(Panthera onca), especie paisaje, para
mantener sus poblaciones viables a través
del tiempo (figura 6).
Figura 5. Modelo del estado de conservación de hábitats y registros de
jaguares en Santa Cruz.
Figura 6. Identificación de paisajes funcionales para la
conservación de jaguares en Santa Cruz.
4.3. Diversidad de vertebrados en
De acuerdo a la información hasta ahora
existente y sistematizada en la base de
datos, 35647 registros, la diversidad de
vertebrados de Santa Cruz es de 2521
especies de las cuales 816 son peces, 145
anfibios, 232 reptiles, 1013 aves y 315
mamíferos (figura 7 y 8).
Figura 7. Riqueza de especies por grupo de vertebrados en Santa Cruz.
Vertebrados de Santa Cruz
Figura 8. Número registros por grupo taxonómico sistematizados en
la base de datos de vertebrados de Santa Cruz.
El conocimiento actual que se tiene de la
diversidad de vertebrados en nuestro país
es de: 356 especies de mamíferos (Salazar
et al.2003); 1.398 especies de aves
(Hennessey et al. 2003), 280 especies de
reptiles (Embert 2006); 186 especies de
anfibios (De la Riva et al. 2000) y 635
especies de peces (Sarmiento y Barrera
2003); sin embargo hay que considerar
que posterior a estas publicaciones se han
reportado nuevos registros para los
diferentes taxones pero aún no han sido
publicadas. Considerando esta información
en Santa Cruz se encontraría cerca del 90
% de las especies de vertebrados hasta
ahora conocidas para el país (figura 9).
Figura 9. Relación de riqueza de especies de vertebrados conocidas
para Santa Cruz y el país.
De las 2521 especies de vertebrados de Santa
Cruz, 42 especies son endémicas de las cuales
7 son mamíferos, 3 son aves, 18 reptiles, 13
son anfibios y 1 especie de pez (Tabla 4); y
464 especies se encuentran bajo alguna
categoría de amenaza (Anexo 1).
Tabla 4. Lista de especies endémicas.
cada uno de los grupos de vertebrados,
como se mencionó anteriormente la base
de datos para cada especie cuenta con la
siguiente información: taxonomía (clase,
orden, familia, género, especie y nombre
común); estado de conservación (según
CITES, IUCNy Fauna Amenazada de
Bolivia), uso (medicinal, subsistencia,
comercial), importancia económica
(carne, piel, carne y piel, plumas, huevos,
medicinal, mascota), vacios de
información (biología, estado poblacional,
distribución, amenazas e impactos) y
abundancia; además de la ubicación de
los diferentes registros (localidad,
municipio, ecorregión y coordenadas).
4.3.1. Peces
El estado de conocimiento de los peces
de Bolivia aún es incipiente. A pesar que
en los últimos años se han realizado
estudios importantes (la mayor parte son
inventarios y muy pocos son estudios
acerca de distribución biología y ecología)
que han incrementado de manera
significativa el conocimiento de la
ictiofauna, sin embargo, aún existen
grandes vacíos de información. Hasta
ahora la cuenca del Amazonas y del
Paraguay son las mejores estudiadas.
De acuerdo a los estudios hasta ahora
realizados y publicados la riqueza íctica
de Bolivia está compuesta por 635 especies
(Sarmiento y Barrera 2003). Número que
probablemente es una subestimación,
tomando en cuenta que muchas regiones
y hábitats aún no han sido inventariadas
como se puede observar en la figura 10.
Figura 10. Sitios de muestreos de peces en Santa Cruz.
que el 78% de las especies conocidas para
Para Santa Cruz se tiene el registro de 816
el país se encuentran dentro de los límites
especies, de las cuales una es endémica
del departamento, de las cuales 12 especies
(Bujurquina oenolaemus), 25 están bajo
se encuentran bajo alguna categoría de
alguna categoría de amenaza y 597
amenaza. También es importante resaltar
presentan algún tipo de uso, ya sea de
que de las 41 especies de anfibios conocidas
subsistencia o comercial. Es importante
como endémicas de Bolivia, 13 se
recalcar que de las especies de peces
encuentran en Santa Cruz y la mayoría vive
registradas para el departamento, muchas
en los Yungas y Bosques Amazonicos
sólo han sido identificas hasta género lo
Preandinos.
que demuestra que el conocimiento de la
ictiofauna no está completo y que se
La vida de los anfibios depende del acceso
requieren mayores esfuerzos en taxonomía
que tengan a fuentes de agua, ya que su
y sistemática, ya que no se descarta que
piel es permeable y son muy susceptibles
dentro de estos registros hayan nuevos
a la desecación por evaporación cutanea,
registros para el país.
característica que hace que en ambientes
secos haya muy poca diversidad y que sólo
4.3.2. Anfibios
puedan vivir en estos si tienen acceso a
fuentes de agua permanente; es por eso
Varios autores (De la Riva et al. 2000,
que los bosques húmedos tienen una
Köhler 2000) consideran que la diversidad
diversidad alta de ranas y sapos, es decir
de anfibios para el país está alrededor de
q u e l a d i ve r s i d a d d e a n f i b i o s va
las 350 especies. Sin embargo de acuerdo
disminuyendo en función del gradiente de
a las últimas publicaciones (De la Riva et
precipitación. En la figura 11 se muestra
al. 2000) se conocen para Bolivia 186
la diversidad de anfibios por ecorregión
especies, distribuidas en tres órdenes: Anura
hasta ahora conocida para el departamento;
(siendo el más numeroso el de ranas y
siendo el Bosque Amazónico (con todas sus
sapo), Caudata (salamandras) y
variantes)-Yungas la ecorregión más diversa
Gymnophiona (caecilias). Para Santa Cruz
con 185 especies y el Chaco Serrano la
se conocen 146 especies, lo que significa
menos diversa con sólo 24 especies; es
importante recalcar que el número de
especies de esta última pueden aumentar
con la realización de nuevos inventarios,
ya que los estudios en esta ecorregión
aún son incipientes como se puede
observar en la figura 12.
Figura 11. Número de especies de Anfibios registrados por ecorregión.
4.3.3. Reptiles
El conocimiento de los reptiles (lagartijas,
serpientes, tortugas y lagartos) para el
país, de acuerdo a listas ya publicadas,
es de 280 especies (Embert 2006). Para
Santa Cruz se tienen registradas hasta la
fecha 235 especies, lo que indica que el
84% de las especies conocidas para Bolivia
se encuentran en nuestro departamento;
siendo el grupo de las culebras y víboras
(Ophidia) el más diverso seguido por el
grupo de las lagartijas.
Los cuatro grupos de reptiles presentan
diferencias significativas entre si y no se
parecen mucho. Las serpientes no tienen
extremidades; las lagartijas tienen
extremidades, aunque hay especies que
las tienen poco desarrolladas o pueden
estar ausentes como es el caso de los
cutuchis; las tortugas que tienen carapazón
y los lagartos que tienen cabeza grande
con dientes bien desarrollados y una cresta
en su cola. A diferencia de los anfibios,
los reptiles poseen adaptaciones, como
por ejemplo la piel cubierta por escamas
que evita la pérdida de agua por
evaporación, lo que les ha permitido invadir
y diversificarse en los ambientes secos.
En la figura 13 se muestra la diversidad
de reptiles por ecorregión hasta ahora
conocida para el departamento; siendo el
Bosque Amazónico (con todas sus
variantes)-Yungas el que presenta el mayor
número de especies (144) y el Chaco
Serrano el menor número de especies
(20); es importante recalcar que el bajo
número de especies en el Chaco Serrano
se debe en gran medida a que los estudios
en esta ecorregión aún son incipientes
como se puede observar en la figura 14.
Figura 12. Sitios de muestreos de anfibios en Santa Cruz.
Figura 13. N煤mero de especies de Reptiles registrados por ecorregi贸n.
Figura 14. Sitios de muestreos de reptiles en Santa Cruz.
De las especies de reptiles registradas 18
son endémicas y 28 se encuentran bajo
alguna categoría de amenaza. Entre las
1) Las tortugas terrestres (Geochelone
carbonaria, G. chilensis y G.
denticulata), que actualmente se
encuentran en el apéndice II del CITES
(su comercio debe controlarse) y bajo la
categoría VU (vulnerable) de la IUCN;
estas especies son
c a p t u ra d a s
principalmente por su carne y esta práctica
es generalizada en todo el rango de su
2) Tortugas de agua (Podocnemis
unifilis, P. expansa); ambas especies
estan en el apéndice II del CITES, y al
igual que las tortugas de tierra son
atrapadas por su carne que es muy
apetecida al igual que sus huevos.
3) Caimanes (Caiman yacare,
Melanosuchus Níger y Paleosuchus
palpebrosus). En nuestro país al igual
que en el resto del continente los caimanes
han sido fuertemente cazados para el
comercio de sus pieles. Actualmente el
lagarto Caimán yacare se ubica en el
apéndice II del CITES y la legislación
boliviana actual permite su
aprovechamiento previo a un censo
poblacional, el establecimiento de una
cuota de extracción y el monitoreo
respectivo en el área de aprovechamiento.
El caiman negro (M. niger) se encuentra
en el apéndice I del CITES (en peligro de
extinción) y no se permite su
aprovechamiento comercial. El cocodrilo
(P. palpebrosus) actualmente se encuentra
en apéndice II del CITES.
4) Peni (Tupinambis merianae, T.
rufescens y T. teguixin).
Tradicionalmente estas especies han sido
objeto de cacería para el comercio de sus
pieles y en menor medida para el consumo
de su carne, por esta razón actualmente
se encuentran en el apéndice II del CITES.
Existen datos sobre monitoreo del
aprovechamiento del cuero de esta y otras
especies en Argentina y Paraguay, sin
embargo en nuestro país esta información
no se conoce, tan sólo hay datos de cacería
para otra especie (T. rufescens) en un
sector del chaco cruceño, el Isoso
(Montaño, 2001).
5) Boidos (Boa constrictor, Corallus
hortulanus, Epicrates cenchria,
Eunectes murinus, Eunectes notaeus).
La “boyé” (B. constrictor), la sobí o yeyú
(E. cenchria) y las dos sicuris, la amarilla
(E. notaeus) y la verde (E. murinus) como
el resto de las especies de la familia Boidae
se encuentran en el apéndice II del CITES,
por la cacería para el aprovechamiento de
sus cueros y para el comercio de mascotas.
6) Víbora negra (Clelia clelia) y la
culebra acuatica (Hydrodynastes
gigas); se encuentran en el apéndice II
del CITES debido su comercio para el
mercado de mascotas. Generalmente la
cacería de grandes serpientes para el uso
de su piel es ocasional, sin embargo, el
encuentro con una serpiente, cualquiera
sea la especie, generalmente termina con
la muerte del animal aunque luego no se
le de alguna utilidad.
4.3.4. Aves
El conocimiento de la avifauna en el país
aún no está completo, si bien se han
realizado estudios puntuales y sistemáticos
estos aún no son suficientes, considerando
la extensión y diversidad de hábitats
presentes. La diversidad de aves reportada
para Bolivia es de 1.398 especies
(Hennessey et al. 2003) pudiendo aumentar
este número con nuevas inventariaciones,
como también con el hallazgo de novedades
taxonómicas. Para Santa Cruz se han
registrado 1013 especies lo que indica que
más del 70% de las especies conocidas
para el país se encuentran en nuestro
departamento. De estas especies 3 son
endémicas y 204 se encuentran bajo alguna
categoría de amenaza. Las familias más
diversas son Tyrannidae (atrapamoscas),
seguidas por Furnariidae (horneros) y
Thamnophilidae (hormigueros).
En la figura 15 se muestra el número de
especies por ecorregión hasta ahora
conocidas; siendo el Bosque Amazonico
(con todas sus variantes)-Yungas el que
presenta el mayor número de especies
(830), seguido por el Bosque Seco
Chiquitano (646) y el Bosque Tucumano
Boliviano el de menor número de especies
(97). Es importante recalcar que el bajo
número de especies en esta ecorregión se
debe a que los estudios aún son incipientes
como se puede observar en la figura 16,
además de identificar las áreas con vacios
de información (donde no se han realizado
aún estudios).
Figura 15. Número de especies de aves registradas por ecorregión.
Figura 16. Sitios de muestreos de aves en Santa Cruz.
Las aves al igual que los mamíferos
cumplen un rol ecológico importante en
la estructura y regeneración de bosques
por su acción en la dispersión de semillas,
polinización, predación de frutos e insectos.
También varias especies de aves están
sujetas a la caza de subsistencia o
comercial, ya sea por el valor de su carne
(pavas y perdices) o por su valor para el
mercado de mascotas (principalmente
loros y cotorras).
4.3.5. Mamíferos
Los mamíferos son tal vez el grupo de
vertebrados más importante por su rol
ecológico en la estructuración y dinámica
de los bosques, a través de la dispersión
de semillas grandes y pequeñas (anta,
monos, jucumari, roedores, murciélagos),
en la predación de plántulas (pecaríes,
otros ungulados y roedores) y como
predadores de herbívoros (gatos y otros
carnívoros). A la vez, varios mamíferos
son la principal fuente proteica como carne
de monte para los pobladores rurales. Las
especies comúnmente cazadas son el tatu,
peji, urina, huaso, tropero, taitetú, anta,
jochi pintao y jochi calucha.
La diversidad de mamíferos de Bolivia es
de 356 especies (Salazar et al.2003),
riqueza que está fuertemente relacionada
con la diversidad geográfica y la gran
variedad de hábitats. La taxonomía de los
mamíferos de Bolivia y el conocimiento
sobre su distribución geográfica tienen su
base principal en la labor del Dr. Sydney
Anderson (1997) y sus colaboradores
nacionales. Para Santa Cruz se han
registrado 315 mamíferos, lo que significa
que más del 90% de las especies conocidas
departamento. Sin embargo, se cree que
este número se incrementará en la medida
que se realicen inventarios en zonas aún
no evaluadas (figura 18), el grupo de los
roedores y murciélagos son los que aporten
En la figura 17 se indica el número de
especies registradas por ecorregión, donde
los Bosques secos Interandinos y las
Sabanas Inundables de los Llanos de
Moxos son los de menor diversidad, esto
debido principalmente a que los estudios e
inventariaciones aún son mínimos, como
se puede observar en la figura 18.
De las 337 especies registradas, 7 son
endémicas y 208 están bajo alguna categoría
de amenaza (Anexo 5). Entre las especies
amenazadas en CITES I (en peligro de
extinción) podemos mencionar: el pejichi
(Priodontes maximus), perrito de monte
(Speothos venaticus), tigrillo (Leopardus
pardalis), pajerito (L. wiedii), puma (Puma
concolor), gato gris (P. yaguaroundi), el
tigre o jaguar (Panthera onca), la londra
(Pteronura brasiliensis), el lobito de río
(Lontra longicaudis), el jucumari (Tremarctos
ornatus), el solitario (Catagonus wagneri),
el ciervo de los pantanos (Blastoceros
dichotomus) y la gama (Ozotoceros
bezoarticus). En CITES II (su comercio debe
controlarse): el oso bandera (Myrmecophaga
tridactyla), mono cuatro ojos (Aotus azarae),
manechi negro (Alouatta caraya), marimono
(Ateles chamek), borochi (Chrysocyon
brachyurus), zorro pata amarilla (Lycalopex
gymnocercus), anta (Tapirus terrestris),
tropero (Tayassu pecari) y taitetú (Pecari
tajacu).
Figura 17. Número de especies de mamíferos registradas por ecorregión.
4.4. Zonificación eco-regional de Santa
De los diferentes enfoques que existen
para zonificar ambientalmente el país,
seleccionamos para usar en Santa Cruz
el esquema de ecorregiones propuesto
por Ibisch, Beck, Gerkmann y Carretero
(Ibisch y Mérida 2003). Este esquema
propone doce ecorregiones para Bolivia,
definidas como una agrupación
característica de comunidades naturales
que comparten muchos taxa, dinámicas
ecológicas y condiciones ambientales;
tienen una mayor interrelación biológica
y ecológica entre sí que con las
comunidades fuera de ella, y muestran
patrones comunes para la producción de
biomasa, incluyendo la forestal y
Dentro de algunas
ecorregiones se pueden distinguir
subecoregiones por sus características
topográfico – geomorfológicas, fisionómicas
y o biogeográficas. Se reconocen nueve
ecorregiones para SC, y tres de ellas tienen
2 - 4 s u b e c o r e g i o n e s ( F i g u ra 1 9 ) .
Figura 19. Ecorregiones del departamento según Ibisch y Mérida (2003).
Estas unidades se enumeran y ubican a continuación
1- Bosques del Sudoeste de la Amazonía, del norte del país, llegando a Santa Cruz con cuatro subunidades
1.1. Bosques Amazónicos de Inundación de várzea (aguas blancas) en la cuenca del Mamoré- Ichilo
en el Choré de Santa Cruz, y de igapó (aguas negras) en Iténez-Bajo Paraguá.
1.2. Bosques Amazónicos Subandinos, entre 500 y 1000 metros en las laderas de Amboró.
1.3. Bosques Amazónicos Preandinos, entre 150-500 metros en Sara e Ichilo, altamente reducidos.
1.5. Bosques Amazónicos de Beni y Santa Cruz, bosque de Guarayos y Bajo Paraguá.
2- Cerrado
2.3. Cerrado Chiquitano en planicies y lajas de las serranías chiquitanas.
2.4. Cerrado Chaqueño o “abayoy” de transición al chaco.
3.1. Sabanas Inundables de los llanos de Moxos, escasa extensión en Santa Cruz, sólo en Ichilo.
3.2. Sabanas Inundables del Pantanal en San Matías y Otuquis.
4. Bosque Seco Chiquitano, bosque semideciduo y seco en el centro y este de Santa Cruz, convertido a
agricultura y ganadería en tierras bajas del este.
5- Gran Chaco, bosques y matorrales secos en el sur de Santa Cruz.
6- Yungas, bosques húmedos y ceja de selva en áreas altas de Amboró.
7- Bosque Tucumano Boliviano, bosque semi húmedos, serranías de Parabanó e Incahuasi.
8- Chaco Serrano, afín al bosque seco chiquitano, en serranías al sur oeste de Santa Cruz.
9- Bosques Secos Interandinos, al sur de Comarapa, más secos y fríos, con cactáceas.
Otros esquemas y caracterizaciones más
conservación en el país (Rumiz et al. 2004),
detalladas de la vegetación del país han
de la cual surge que los bosques más
sido realizados por Gonzalo Navarro y
amenazados son el bosque preandino de
colaboradores (Navarro 1997, Navarro y
tierra firme en Ichilo, el bosque seco
Maldonado 2002, Navarro y Ferreira 2005),
chiquitano de la llanura aluvial de Santa
quienes también han evaluado el grado de
Cruz, el bosque húmedo tucumano boliviano,
amenaza a dichos hábitats naturales. Una
y varias formas del bosque seco interandino
reinterpretación de dicho análisis fue usada
(ver detalle en la Tabla 5).
para definir bosques de alto valor de
Tabla 5: Tipos de bosque y estatus de conservación en Santa Cruz
(de Navarro 1997, modificado en Rumiz et al. 2004)
1.1. Bosques Amazónicos de Inundación
Bosques de Varzea Estacional del Beni y Chapare (B.a.3, En Peligro).- Grupo de bosques semideciduos a semi-siempreverdes,
estacionalmente inundadas por aguas blancas, también denominados Varzeas estacionales del Beni. En estos bosques la
especie característica es Calycophyllum spruceanum, en tanto que Hura crepitans es la dominante. Otras especies que se
encuentran en estos bosques están Alibertia edulis, Astrocaryum murumuru, Bactris major, Batocarpus amazonicus, Calophyllum
brasiliensis, Cavanillesia hylogeiton, Ceiba pentandra, Copaifera reticulata, Dipteryx odorata, Pseudolmedia laevis y Rheedia
1.4. Bosques Amazonicos Preandinos
Bosques Preandinos de tierra firme hiperhúmeda (A.1, Crítica).- Este bosque Magnolia boliviana es considerada la especie
característica, mientras que Eschweilera coriacea es una de las más dominantes. Este bosque siempre verde se encuentra
en el piedemonte andino en el extremo noreste de Santa Cruz (Ichilo), Cochabamba (Chapare, Carrasco) y La Paz (Sur de
Iturralde), entre 400 a 900 m s.n.m. Otras especies que se encuentran en este tipo de bosque tenemos a Anaxagorea
dolichocarpa, Apeiba membranacea, Carludovica palmata, Clarisia biflora, Clarisia racemosa, Coussapoa ovalifolia, Cymbopetalum
brasiliense, Eschweilera coriacea, Geonoma brongniartii, Guarea khuntiana, Iriartea deltoidea, Manilkara excelsa, Micropholis
venulosa, Oenocarpus bataua y Magnolia boliviana.
Bosques semideciduos Chiquitano de las llanuras aluvio-eólicas (B.a.4, Crítica).- Son bosques que se encuentran en suelos
de texturas ligeras o francas, bien drenados. La especie característica de estos bosques es Aspidosperma cylindrocarpon
mientras que la dominante es Guarea macrophylla. Se encuentran en altitudes de 400 a 600 m s.n.m. Otras especies de
plantas que se encuentran en estos bosques son Acacia polliphylla, Albizia niopoides, Anadenanthera macrocarpa, Aspidosperma
cylindrocarpon, Athalea phalerata, Caesalpinia pluviosa, Casearia gossypiosperma, Ceiba samauma, Cedrela fissilis, Cereus
tacuaralensis, Chorisia speciosa y Cordia alliodora.
Bosque semideciduo chiquitano del Escudo (B.b.3, En Peligro).- Bosques semideciduos hasta deciduos que se encuentran
en los valles y laderas de las serranías del escudo precámbrico. Machaerium scleroxylon es la especie característica, mientras
que Schinopsis brasiliensis es una de la especie dominante. Otras especies de estos bosques son Acacia polliphylla, Acosmium
cardenasii, Amburana cearensis, Anadenanthera macrocarpa, Aspidosperma macrocarpon, Aspidosperma pyrifolium, Astronium
urundeuva, Caesalpinia pluviosa, Calycophyllum multiflorum, Capparis prisca, Centrolobium microchaete, Phyllosthylon
rhamnoides, Pseudananas sagenarius, Sterculia apetala y Tabebuia impetiginosa.
Bosques secos de tierras bajas pobremente drenados (B.a.5, En Peligro).- Bosques semideciduos estacionalmente anegables
en las llanuras aluvio-eolicas de Santa Cruz. Bactris major es la especie característica y Swartzia jorori la dominante. Otras
especies como Acacia albicorticata, Brosimum gaudichaudii, Genipa americana, Geoffroea striata, Salacia elliptica, Sapium
hamaetospermum, Tabebuia nodosa y Vitex cymosa son tipicas de estos bosques.
5- Gran Chaco
Bosque seco chaqueño (C.b.1, Crítica).- Bosques más o menos denso, deciduo a semideciduo ubicados en Santa Cruz,
Chuquisaca y Tarija. Es el bosque más extenso en la región chaqueña que al norte se conecta con el Cerrado y al suroeste
con la formación tucumana-boliviana (400-900 m s.n.m.). La especie característica es Diplokeleba floribunda mientras que la
dominante es Phyllosthyllon rhamnoides. Otras especies encontradas en estos bosques tenemos a Aspidosperma quebrachoblanco, Caesalpinia pluviosa, Calycophyllum multiflorum, Capparis salicifolia, Capparis speciosa, Diplokeleba herzogii,
Lonchocarpus nudiflorens, Pisonia zapallo y Zanthoxylum fagara.
Bosque seco chaqueño transicional bien drenado (C.b.2, En Peligro).- Bosque denso con dosel contínuo, propio de la zona
oriental chaqueña de Santa Cruz (300-400 m s.n.m.). Se desarrollan en suelos bien drenados con texturas franco-arenosas
en superficie y franco-arcillosas en la profundidad. La especie característica es Athyana weinmannifolium y la dominante es
Poeppigia conferta. Otras especie típicas de estos bosques son: Acacia praecox, Amburana cearensis, Anadenanthera
macrocarpa, Aspidosperma pyrifolium, Aspidosperma quebracho-blanco, Astronium urundeuva, Caesalpinia paraguariensis,
Calycophyllum multiflorum, Capparis speciosa, Capparis tweeddiana, y Schinopsis cornuta.
desarrollan en suelos franco-arcillosos medianamente a mal drenados cerca del río Otuquis (200-300 m s.n.m.). La
especie característica es Diplokeleba floribunda mientras que la dominante es Poeppigia conferta. Otras especies típicas
de este bosque son: Allophyllus edulis, Anadenanthera macrocarpa, Aspidosperma pyrifolium, Caesalpinia pluviosa,
Caesalpinia paraguarensis, Calycophyllum multiflorum, Lonchocarpus nudiflorens, Phyllosthyllon rhamnoides, Pisonia
zapallo, Sapindus saponaria, Schinopsis glabra y Ziziphus oblongifolius.
Bosque chaqueño espinoso arenoso (C.b.4, En Peligro).- Bosque semiabierto propio de suelos arenosos del Chaco
semiárido de llanura donde ocupa grandes extensiones de los arenales de Guanacos, Parapetí y Yanahigua (400-600
m s.n.m.). Ecosistema con varios endemismos. La especie característica es Senna chloroclada y la dominante es
Schinopsis cornuta. Otras especies que se pueden encontrar en este ecosistema son: Annona nutans, Caesalpinia
argentina, Caesalpinia coluteafolia, Jacaranda cuspidifolia y Pithecellobium chacoense.
Bosque chaqueño arenoso (C.b.5, En Peligro).- Bosque abierto con algunos árboles emergentes, desarrollado sobre
dunas recientes de la llanura aluvial del río Grande (400-500 m s.n.m.). La especie característica es Hexachlamys
boliviana mientras que la dominante es Athyana weinmannifolium. Otras especies que se encuentran en este ecosistema
son: Astronium urundeuva, Aspidosperma pyrifolium, Caesalpinia paraguarensis, Castela coccinea, Cordia glabrata,
Phyllosthylon rhamnoides, Pterogyne nitens y Sideroxylon obtusifolium.
Bosque chaqueño espinoso bien drenado (C.b.6, Crítica).- Bosque espinoso de suelos bien drenados ubicados en la
llanura chaqueña de Chuquisaca, Tarija y extremo sur de Santa Cruz (350-900 m s.n.m.). Stetsonia coryne es la especie
característica, mientras que Schinopsis quebracho-colorado es la dominante. Otras especies que comparten este
ecosistema son: Aspidosperma quebracho-blanco, Chorisia insignis, Coccoloba cordata, Cochlospermum tetraphorum,
Prosopis sericantha, y Pseudobombax argentinum.
Bosque chaqueño espinoso pobremente drenado (C.b.8, En Peligro).- Bosque propio de suelos arcillosos o arcillolimosos, susceptibles de anegarse estacionalmente por aguas de lluvia (350-450 m s.n.m.). La especie característica
es Aspidosperma triternatum mientras que la dominante es Bulnesia sarmientoi. Otras especies que se encuentran
en este bosque son: Cordia bordasii, Tabebuia nodosa y Tripogandra radiata.
Bosque chaqueño espinoso y con palmeras pobremente drenados (C.b.9, Crítica).- Bosques densos con algunos
emergentes, ricos en palmeras, propios de suelos arcillosos. Se anegan estacionalmente por agua de lluvia y que tienen
algun microrelieve. Trithrinax schizophylla es la especie característica y Diplokeleba floribunda es la dominante. Otras
especies de este bosque se tiene a Agonandra excelsa, Coccoloba guaranitica, Coccoloba hassleriana, Erythroxylum
patentissimum, Izozogia Nelly y Lonchocarpus nudiflorens.
Bosque chaqueño freatófito (C.b.10, En Peligro).- Bosques deciduos xerofíticos del Chaco, propio de suelos con niveles
freáticos poco profundos, de llanuras aluviales del río Grande, Parapetí y Pilcomayo y de Bañados del Izozog (350450 m s.n.m.). La especie característica es Vallesia glabra y la dominante es Prosopis chilensis. Otras especies que
se encuentran en este bosque se tienen a Acacia albicorticata, Guazuma tomentosa, Pisonia zapallo, Prosopis nigra y
Ruprechtia triflora.
Bosque chaqueño ribereño (C.b.11, Crítica).- Bosque ripario denso, inundados estacionalmente hasta 1-2 m por aguas
de los rios Parapetí-Izozog y San Julián (400-500 m s.n.m.). Albizia polyantha es la especie característica de este
bosque, y Crataeva tapia la dominante. Otras especies comparten en este bosque, tales como: Cassia grandis, Combretum
lanceolatum, Geoffroea striata, Piptadenia robusta y Pouteria glomerata.
Palmares anegados salinos del chaco (C.b.12, En Peligro).- Palmares abiertos con arbustos en el sotobosque. Crecen
en las depresiones con suelos arcillosos y estacionalmente inundados hasta 0.5-1 m en Santa Cruz y Tarija (350-450
m s.n.m.). La especie característica es Prosopis ruscifolia y la dominante es Copernicia alba. Otras especies que se
encuentran en este bosque se tiene a Echinopsis klingeriana, Maytenus vitis-idaea, Prosopis elata y Pterocaulon
Palmares anegados del chaco (C.b.13, En Peligro).- Palmares densos con arbustos o sabanizados por intervención
humana. Ubicado en depresiones topográficas con suelos arcillosos que se inundan estacionalmente hasta 0.5-1 m
(400-450 m s.n.m.). La especie característica es Goldmania paraguensis y la dominante es Copernicia alba. Otras
especies que comparten este hábitat se tiene a Aporosella chacoensis, Coccoloba guaranitica, Geoffroea striata y
Tabebuia nodosa.
6- Yungas
Bosque montano bajo de los Yungas con Palmeras (D.a.2, En Peligro).- Bosques latifoliados, muy diversos, de altitudes
superiores de los yungas (1100-2100 m s.n.m.). Juglans boliviana es la especie característica y Dictyocaryum lamarckianum
es la dominante en este bosque. Otras especie típicas se pueden citar a Freziera caloneura, Prumnopitys harmasiana
y Saurauia peruviana.
7- Bosque Tucumano Boliviano,
Bosque boliviano-tucumano estacional húmedo (C.a.8, Crítica).- Bosques semideciduos a semi-siempreverdes, ricos,
densos en epífitas que constituyen el nivel latitudinal inferior de la formación boliviana-tucumana (900-1900 m s.n.m.).
La especie característica es Juglans australis mientras que Cinnamomum porphyria es la especie dominante. Otras
especies típicas de estos bosques son: Amomyrtella guilii, Barnadesia odorata, Eugenia moraviana, Lonchocarpus lilloi,
Myrciaria delicatula, Ocotea monzonensis, Ocotea puberula, Oeropanax kuntzei, Piptadenia viridiflora y Roupala
meissneri.
Bosque seco de piedemonte de Santa Cruz (B.a.7, En Peligro).- Bosques deciduos o semideciduos del piedemonte y
laderas andinas bajas de Santa Cruz (Amboró), en altitudes de 600 a 1000 m s.n.m. Eriotheca roseorum es la especie
característica y Astronium urundeuva la dominante. Otras especies tipicas de estos bosques son: Acanthosyris sipapote,
Anadenanthera macrocarpa, Aspidosperma cylindrocarpon, Astronium urundeuva, Caesalpinia pluviosa, Gallesia
integrifolia, Tipuana tipu y Zeyheria tuberculosa.
9. Bosque Secos Interandinos
Bosques interandinos semiáridos (C.a.1, En Peligro).- Bosque xerofitico deciduo de la zona inferior de los valles
interandinos, entre 1400 a 1900 m s.n.m. Neocardenasia herzogiana es la especie característica y Schinopsis
haenkeana la dominante. Otras especies que se encuentran en estos bosques son: Acacia furcatispina, Acacia
praecox, Caesalpinia paraguariensis, Capparis speciosa, Loxopterygium grisebachii, Prosopis kuntzei y Zizyphus
Bosque espinoso interandino semiárido (C.a.2, Crítica).- Bosque abierto xerofítico deciduo, propio de la zona más
baja de la cuenta interandina del rio Grande, Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz, en altitudes de 1000 a 1400
m s.n.m. Myrocarpus bolivianus es considerada como la especie característica de este bosque, mientras que
Lourtella resinosa como dominante. Otras especies que se pueden encontrar son: Cochlospermum tetraphorum,
Cordia aff. paucidentata, Jacaratia corumbensis, Ruprectia triflora y Tabebuia nodosa.
Bosque interandino freatófito de algarrobo (C.a.10, Crítica).- Bosques freatófilos semideciduos del fondo plano de
los valles interandinos de Bolivia, sobre suelos no salinizados (1400-2500 m s.n.m.). Schinus fasciculatus es la
especie característica, mientras que Prosopis alba es la dominante. Otras especies que se pueden mencionar de
estos bosques son: Acacia visco, Celtis tala, Geoffroea decorticans y Prosopis flexuosa.
Bosque interandino edafohigrófilo y halófilo (C.a.11, Crítica).- Bosques semideciduos de las depresiones donde las
aguas se acumulan por falta de desembocadura, donde también acumulan cantidades considerables de sal (14002500 m s.n.m.). La especie característica es Lycium americanum mientras que la dominantes es Prosopis alba.
Otras especies típicas son Atriplex semibaccata, Distichlis scoparia, Lycium ciliatum, Schinus fasciculatus y Sesuvium
portulacastrum.
Bosque interandino espinoso freático-halófilo (C.a.12, En Peligro).- Bosques en el fondo del valle del río Mizque,
próximo a sus confluencia con el río Grande (1050-1100 m s.n.m.). La especie característica es Stetsonia ritteri y
la especie dominante es Mimoziganthus carinatus. Otras especies típicas son: Cercidium praecox, Neocardenasia
herzogiana, Ruprechtia triflora.
Bosque interandino de galería (C.a.13, Crítica).- Bosques ribereños de los valles interandinos, que colonizan playas
y terrazas fluviales bajas susceptibles de inundarse (1000-2600 m s.n.m.). La especie característica es Pisoniella
arborescens, mientras que la dominante es Salix humboldtianum. Otras especies típicas son Baccharis salicifolia,
Caesalpinia spinosa, Schinus molle y Tropaeolum bolivianum.
Bosque montano bajo estacional de Zeyheria (D.a.4, Crítica).- Bosques semideciduos del valle interno de los yungas
de San Mateo, en el límite entre Cochabamba y Santa Cruz (1100-1700 m s.n.m.). Luehea tomentella es la especie
característica y Zeyheria tuberculosa es la dominante. Otras especies de este bosque son: Ceiba boliviana, Cedrela
fissilis y Trichilia claussenii.
4.5. Distribución geográfica de la fauna
D e l a c a ra c t e r i z a c i ó n a n t e r i o r d e
ecorregiones surgen las condiciones
climáticas y la diversidad de hábitats, entre
otros factores, determinan las pocas o
muchas especies de fauna que pueden
coexistir. Una explicación de la alta riqueza
de especies en un sitio (diversidad alfa),
como en una parcela de bosque tropical,
es que las oportunidades para que los
distintos organismos ocupen su “nicho
ecológico”, o sea que desempeñen una
‘profesión específica’ en la comunidad, son
mucho mayores que en sistemas más pobres
y simples como un desierto. De todas
maneras, la historia biogeográfica, la
heterogeneidad de suelos y otros factores
van a influir en la riqueza de especies de
un ecosistema o región (diversidad gamma),
ya que además de la diversidad alfa de un
sitio aparecen otras especies en los distintos
hábitats adyacentes (diversidad beta).
Los análisis de la diversidad de fauna para
Bolivia coinciden en demostrar que las
mayores concentraciones de especies se
encuentran en las áreas más húmedas y
con mayor heterogeneidad ambiental. En
parte, también coinciden las áreas de mayor
endemismo, aunque éstas pueden variar
según los grupos estudiados. Un análisis
parcial de diversidad de plantas y algunos
animales (Ibisch y Mérida 2003) muestra
que la zona más rica en especies de Santa
Cruz es el Parque Amboró, donde se
encuentran los pisos de bosque amazónico
preandino, subandino y de yungas; mientras
que las zonas menos ricas son el pantanal,
el cerrado y el chaco. Las concentraciones
de endemismos también ocurren en las
laderas de los Andes, con anfibios en las
zonas húmedas y reptiles y aves en
bosques secos y bordes de yungas con
puna . Desde el punto de vista de la
conservación de endemismos, las regiones
andinas deben ser consideradas prioritarias,
seguidas de hábitats semiáridos como el
cerrado, sabanas y el chaco .
En base a la distribución de las aves,
esfuerzos recientes de Birdlife y Armonía
han identificado varias “AICA’s” (áreas
importantes para la conservación de la
aves) en Santa Cruz, que coinciden con
las áreas protegidas de Amboró, Noel
Kempff, San Matías, Otuquis y el Alto
Paraguá. También se han identificado
“EBA’s” (áreas de endemismo para aves)
que en Santa Cruz alcanzan la franja de
yungas y bosque tucumano-boliviano
(anexo 5 y 6) (ver www birdlife.net).
4.6. Áreas de importancia para la
En los últimos años (principalmente 2005)
se han desarrollado varias iniciativas con
el objeto de identificar áreas de importancia
información que debe ser considerada en
el proceso de ordenamiento territorial,
entre las que podemos resaltar:
1) Planificación Ecoregional del
Bosque Seco Chiquitano (FCBC-TNC),
portafolio de conservación donde se
identifiquen los sitios de mayor interes
para la protección de la biodiversidad
y el mantenimiento de la integridad
ecológica de este bosque seco tropical,
se realizó una serie de análisis espaciales
como; el estado de conservación de la
ecorregión y los valores de biodiversidad
e integridad. Identificándose: áreas
clave y áreas muy importantes para la
conservación de la biodiversidad; 7
corredores biológicos críticos y 8
corredores de alta prioridad, necesarios
para mantener la conectividad y
funcionalidad ecológica (Vides et al
2005). A continuación se presentan
algunos de los mapas relevantes a fauna
generados en la planificación ecoregional
del Bosque Seco Chiquitano.
2) Evaluación ecoregional del Gran
Chaco Americano (TNC-Fundación Vida
Silvestre Argentina-Fundación desde
el Chaco-WCS Bolivia). A través de la
información disponible sobre la biodiversidad
de la ecoregión, en una base de datos se
generó una serie de mapas que indican los
elementos que requieren atención prioritaria
y a que sitios dirigir las acciones de
conservación. Esta evaluación también
define estrategias para atender los desafíos
de conservación que presenta la ecorregión.
A continuación se muestran las áreas de
mayor relevancia para la biodiversidad en
el sector boliviano.
Foto: D. Rumis
Foto: R. Arispe
3) Análisis de vacios de
representatividad del Sistema
Nacional de Areas Protegidas (FANTRÓPICO-CEP-NORDECO); con el
objetivo de identificar los elementos más
sensibles y valiosos de la biodiversidad de
Bolivia y que estos estén representados
adecuadamente en el SNAP (a través de
un sistema de áreas protegidas prioritarias,
viables y funcionales, complementadas
por alternativas de manejo en áreas
valiosas para la conservación que no
pueden ser convertidas en áreas
protegidas) se generó una serie de mapas
que identifican áreas prioritarias para la
conservación en el país. A continuación se
Foto: O. Millard
4.7. Conceptos ecológicos relevantes
para el manejo de fauna
Desde la perspectiva del uso de
biodiversidad, o más específicamente del
manejo de fauna, la temperatura, la
disponibilidad de agua y de nutrientes
son los factores ecológicos más
importantes que influyen en la producción
primaria del ecosistema, de la cual se
alimentan los consumidores (ver
definiciones en la tabla 4). A nivel global,
la mayor productividad y acumulación de
biomasa vegetal ocurre en los bosques
tropicales húmedos, y va decreciendo con
la latitud hacia los bosques tropicales
estacionales, los bosques templados y los
Los bosques inundables tienen casi la
misma productividad que los bosques
tropicales húmedos pero con un tercio de
su biomasa, mientras que las sabanas
son tan productivas como algunos
bosques, pero con un décimo de su
biomasa (Begon et al., 1986). Con este
panorama, parece mejor elegir los
bosques tropicales húmedos para producir
y cosechar la fauna silvestre, pero en
realidad, la mayor parte de esta
producción primaria consiste en madera,
la cual no representa alimento más que
para los insectos. En muchos bosques
tropicales el suelo es pobre en nutrientes
y las plantas los economizan reciclándolos
y protegiendo con químicos sus hojas
para reducir el consumo por los folívoros.
Tabla 6 Algunas definiciones ecológicas relevantes al manejo
sostenible de fauna (de Rumiz y Townsend 2004)
Entonces, los numerosos vertebrados
herbívoros y omnívoros que querríamos
cosechar en los bosques tropicales
húmedos (venados, antas, pecaríes, pavas
de monte,) son algo escasos porque
dependen principalmente de la producción
de frutos que no es tan abundante como
la de madera y follaje, y que en algunas
épocas disminuye notablemente. En las
sabanas tropicales en cambio, y a pesar
de la menor biomasa en pié, la
productividad primaria es relativamente
alta, está representada por el follaje
comestible de los pastos y así puede
soportar una alta carga de consumidores.
Las sabanas africanas soportan muy alta
biomasa de antílopes y otros
consumidores, mientras que los llanos
venezolanos muestran los valores más
altos del neotrópico por su carga de
capibaras y ungulados (Eisenberg 1980).
Los bosques amazónicos inundados
también muestran altos valores de
biomasa de mamíferos (Peres 1999),
probablemente por que las inundaciones
renuevan los nutrientes y permiten una
alta producción de frutos y follaje. Los
ecosistemas sometidos a perturbaciones
naturales recurrentes en las que se
renuevan los nutrientes (sabanas
inundables y/o que a veces se queman,
también los bosques inundables) tienen
un alto potencial para el manejo de
algunos recursos faunísticos (peces,
lagartos, capibaras) que allí pueden
alcanzar una alta producción.
A menudo, la densidad o biomasa de
animales que puede soportar
sosteniblemente un sistema (‘capacidad
de carga’) está limitada por la escasez
de recursos durante un corto período del
año, aunque la producción anual pueda
ser muy alta. En esos casos, algunos
recursos (p.e. los frutos de bibosi o de
algunas palmas) son críticos o ‘clave’ para
mantener la abundancia o asegurar la
supervivencia de algunas especies
(Wallace et al., 2000). El manejo puede
aumentar la capacidad de carga de un
hábitat mejorando la disponibilidad de
dichos recursos (p.e. Townsend y Rumiz
4.8. Perspectivas para el manejo
sostenible de fauna en Santa
De los conceptos ecológicos
desarrollados anteriormente, que definen
tanto las áreas ricas en biodiversidad y
endemismo como los ecosistemas
sometidos a pulsos estacionales (y por lo
tanto de alta productividad) son
importantes para el ordenamiento
territorial en el uso de biodiversidad. La
alta biodiversidad de bosques tropicales
húmedos de tierras bajas y de montaña
en Santa Cruz tienen valor por su potencial
como fuente de productos variados, raros
y aún desconocidos, por su atractivo
científico, educativo o turístico, y por los
servicios ambientales que prestan
(protección de cuencas, regulación del
clima). Por otro lado, las sabanas
inundables como las del pantanal y de
las llanuras de los ríos Ichilo, Yapacaní,
Grande, San Pablo y Paraguá presentan
alto potencial para la pesca y la producción
de fauna anfibia o terrestre.
Adicionalmente, el uso actual de la
fauna por la comunidades locales es
otro aspecto clave a considerar en el
ordenamiento territorial. La cacería
provee la principal fuente de proteína
animal para la subsistencia diaria de
muchos pueblos indígenas amazónicos y
es un seguro contra la desnutrición cuando
no hay otros ingresos pero aún se puede
cazar en bosques poco intervenidos
(Townsend 1996, Townsend y Rumiz
2003). Las estadísticas gubernamentales
generalmente ignoran la contribución de
la fauna silvestre para las economías de
subsistencia o informales, pero si este
recurso desaparece por la sobrecaza, la
presión comercial y destrucción de
hábitats, se incrementará la pobreza ya
que será muy difícil o costoso reemplazar
esta fuente de proteínas (Townsend y
Rumiz 2004).
En Santa Cruz existe una iniciativa actual
de manejo de cacería de subsistencia por
los guaraníes en la Tierra Comunitaria de
Origen (TCO) Isoso, quienes con la
asesoría técnica de Wildlife Conservation
Society han estado registrando y
monitoreando los niveles de extracción y
abundancias poblacionales para evaluar
la sostenibilidad de uso de varias especies
(Noss et al. 2003, Cuellar 2000, Ayala
2000). Sin embargo, la mayor parte del
uso de fauna que se realiza en Santa Cruz
(p. ej. Arispe et al. 2002) no cuenta con
medidas de monitoreo y es ilegal.
Algunos piensan que la producción de
animales silvestres en cautiverio o
‘zoocría’ es la solución para reemplazar
la fauna silvestre que desaparece por la
destrucción de hábitat y la sobrecacería,
pero esta posibilidad está lejos de la
realidad de los pueblos indígenas de
Bolivia (Townsend y Rumiz 2004). El
problema con la mayoría de las especies
grandes consumidas como subsistencia
(tapir, pecaríes, monos, pavas de monte)
es que tienen bajas tasas de reproducción
y requerirían mucha inversión en
mantenimiento e infraestructura para
producir poca carne. Incluso el jochi
pintado (Agouti paca), cuya cría se
experimenta desde hace años y parece
ser buen negocio donde la carne es muy
cotizada, no parece viable por ahora en
las tierras bajas de Bolivia (Godoy et al.,
Las especies promisorias para la zoocría
comercial deben poder vivir en poco
espacio, tener una tasa reproductiva
relativamente alta, dar varios productos
y/o venderse a alto precio por lo que se
puede considerar a la capiguara
(Hydrochaeris hydrochaeris, Ojasti 1991),
los cocodrilos (Caiman yacare y otros,
Thorbjarnarson 1991), el piyo (Rhea
americana), y tal vez varias más para
producción de animales vivos. Sin
embargo, es evidente que por los costos
de la zoocría, su objetivo raramente va
a ser sólo para rendir carne, y en muchos
casos no tendrá efectos sobre la
conservación de hábitats.
La base legal vigente para el uso de
fauna silvestre en Bolivia es la Ley del
Medio Ambiente (Ley N° 1333), la
Estrategia Nacional de Conservación de
la Biodiversidad (aprobada mediante el
Decreto Supremo 26556 del 19 de marzo
de 2002), y la Ley del Servicio Nacional
de Reforma Agraria (Nº 1715 del 18 de
octubre de 1996) que garantiza en el
derecho propietario sobre la tierra.
También se encuentra apoyado por la
ratificación del Convenio de Diversidad
Biológica (Ley Nº 1580 del 15 de junio
de 1994), la Convención para el Tráfico
de Especies Amenazadas CITES (Ley Nº
1255 del 5 de julio de 1991) y el Convenio
169 de la OIT que reconoce el derecho
de los pueblos indígenas de decidir sus
prioridades de desarrollo económico, social
y cultural (Ley Nº 1257 del 11 de julio
de 1991). Adicionalmente, de acuerdo a
la ratificación en Bolivia de la Decisión
391 sobre el Régimen Común de Acceso
a Recursos Genéticos, el uso y
comercialización internacional de recursos
biológicos nativos (especies o productos
de la flora y fauna silvestre) no incluye
los posibles beneficios derivados de sus
componentes intangibles ni del acceso a
sus recursos genéticos. Operativamente,
mediante el Decreto Supremo de Veda
General e Indefinida (D. S. 22641 del 8
de noviembre de 1990) se estableció la
prohibición total de cualquier
aprovechamiento comercial de vida
silvestre. Este decreto fue posteriormente
modificado mediante la Ratificación del
Decreto Veda General e Indefinida (D. S.
25458 del 21 de julio de 1999), que
permite el levantamiento de la veda casopor-caso y especie-por-especie a través
de la presentación, discusión y aprobación
de planes de manejo que justifiquen la
sostenibilidad de este aprovechamiento.
Estos planes son aprobados mediante una
Resolución Ministerial una vez se cuenta
con la conformidad de la Autoridad
Científica y Autoridad Administrativa
El aprovechamiento sostenible y la
conservación de la biodiversidad son
parte de la política nacional propuesta en
la Estrategia Nacional de Conservación de
Biodiversidad (MDSP 2002) y ratificada en
el Plan Nacional de Desarrollo (MPD 2006),
las que promueven acciones de
investigación aplicada, biocomercio
sostenible, revalorización ecológica y
promoción de productos certificados para
los cuales es relevante contar con iniciativas
sólidas de manejo.
Varias fuentes aportan elementos para
guiar el manejo de fauna, entre los que
se destacan los criterios del Programa de
Facilitación de Biocomercio de UNCTAD
(BTFP 2006, anexo 4) y un análisis de
CITES de los programas latinoamericanos
de cosecha de fauna (Ibero et al. 2004).
Estos elementos y otros que aportan al
desarrollo de planes de manejo de fauna
pueden revisarse en el número 16 de la
Re v i s t a B o l i v i a n a d e E c o l o g í a y
Conservación, de la Fundación Patiño (ver
p. ej. Rumiz y Townsend 2004, Townsend
y Rumiz 2004) y en los cuales se ha basado
Según estos criterios se puede notar la
diferencia entre iniciativas de uso que van
desde zoocriaderos desligados de los
hábitats naturales hasta cosechas de
poblaciones silvestres y que generan o no
beneficios socioeconómicos y ambientales
para los ecosistemas que albergan el
Desde mayo de 2005 (Res. Min. 167/05,
MDS) el Museo de Historia Natural Noel
Kempff Mercado ejerce el rol de Autoridad
Científica CITES en la tuición de las
especies de fauna silvestre de tierras bajas
y subandinas. Específicamente, en su art.
2 No. 8, la mencionada Resolución
Ministerial establece entre las nuevas
funciones del Museo NKM la de asesorar
a la autoridad administrativa en casos que
haga falta “determinar la viabilidad de
programas y planes de conservación y
manejo de especies susceptibles de
comercio internacional”.
De acuerdo a esta resolución, la Dirección
General de Biodiversidad y Áreas Protegidas
(DGB-ÁP) y las prefecturas solicitan
opiniones fundamentadas a la autoridad
científica acerca de planes de manejo y
proyectos de uso de fauna pendientes
aprobación. La mayor parte de las
evaluaciones técnicas recientes del Museo
NKM han estado relacionadas con el
Programa Nacional de Conservación y
Manejo Sostenible de Lagarto, que es el
programa de manejo de fauna del país
más desarrollados. Otras iniciativas de uso
para nuevas especies también están siendo
incorporadas gradualmente en el marco
de planes de manejo específicos.
Con el fin de fortalecer el desarrollo de
planes de manejo de fauna el Museo
NKM preparó y consensuó una guía de
lineamientos técnicos (Museo NKM 2006,
Anexo 4) a ser utilizada como directriz
para la preparación y presentación de
dichos planes. Dicha guía instruye sobre
el formato y contenido de temas a ser
cubiertos en el plan, a saber:
·Carátula
·Tabla de contenido
·Antecedentes y justificación del uso
oExperiencias similares
oMarco legal relevante
·Acreditación del tipo de titularidad
·Objetivos generales y específicos del
·Delimitación del área de manejo
·Organización local y contexto social
·Diagnóstico del recurso y bases
ecológicas para el manejo propuesto
oRevisión bibliográfica sobre la(s)
oEstudio de base
·Prácticas de cosecha y/o producción
·Sistema de monitoreo
·Documentación y trazabilidad de
·Aspectos económicos básicos del
·Anexos
4.9. Iniciativas en marcha sobre
manejo sostenible de fauna en
El principal proyecto en marcha es el
y Aprovechamiento Sostenible de
Lagarto, para el cual se han realizado
cosechas autorizadas en Santa Cruz entre
los años 2000 y 2006, sobre las cuales
el Museo NKM tuvo a cargo estudios
parciales y asesoría técnica en los últimos
tres años para justificar el cupo (Rumiz
y Llobet 2005). Actualmente en el marco
del proyecto “Estimación del potencial
nacional de lagarto con financiamiento
del Programa Nacional de Biocomercio”,
el Museo ha realizado otros estudios sobre
distribución, abundancia y ecología del
lagarto que cuando estén interpretados
facilitarán la planificación a nivel
departamental (Museo 2006a).
El Museo NKM también dió asistencia
técnica para comenzar un plan de manejo
de lagartos en la zona de pantanal del
AMNI San Matías, con la TCO CIRPAS, el
cual se halla en fase de diseño con el
financiamiento de la Cooperación Española
y la conducción técnica de la ONG
FaunAgua. En 2005 la empresa privada
Crocoland presentó una propuesta para
realizar un zoocriadero de lagartos cerca
de Cotoca, con un sistema de reproducción
en ciclo cerrado (“granja”, con 2000
adultos reproductores mantenidos en
lagunas artificiales) y de “rancheo” para
la incubación de huevos colectados del
campo y aprovechamiento de carne y
cuero de juveniles criados hasta los 2
años. En 2006 este proyecto tiene parte
de sus reproductores en cautiverio pero
adolece de algunas falencias que están
s i e n d o s u p e ra d a s g ra d u a l m e n t e .
El otro proyecto de uso legal de fauna
que tiene varios años de implementación
es el de la cacería de la paloma totaki
(Zenaida auriculata), el único en el país.
Se desarrolló con base en un estudio del
Museo NKM y con el apoyo de operadores
de turismo que traen cazadores
extranjeros a la zona de agricultura de
Santa Cruz. Se trata de una especie
abundante y favorecida por la agricultura,
que no presenta preocupaciones desde
el punto de vista de conservación. Sin
embargo, los estudios de monitoreo han
sufrido recortes presupuestarios y retrasos
por parte de la prefectura, por lo que los
impactos de esta especie en los cultivos
y de la cacería sobre la especie no pueden
ser adecuadamente evaluados. Este
proyecto necesita de una mayor atención
por parte de la oficina local.
Las otras dos iniciativas aprobadas en
2006 son los planes de manejo de
penis (Tupinambis rufescens) y taitetú
(Tayassu tajacu) en la TCO Isoso, que
con el apoyo técnico de WCS está
ejecutando la Capitanía del Alto y Bajo
Isoso (CABI). Estos planes están basados
en monitoreos de cacería realizados por
los mismos isoseños desde hace casi una
década, y que justifican cupos
experimentales de 2000 cueros de peni
y 500 de taitetu por año. Para la ejecución
y monitoreo de dichos planes, considerados
como modelos piloto, se ha formado un
comité entre CABI, la prefectura de Santa
Cruz, el Museo NKM, WCS y Biocomercio
para generar la experiencia inicial.
En Santa Cruz, también se ha propuesto
un plan de extracción de loros en la zona
de Buena Vista con el proyecto Tarechi,
pero necesita mejorar su monitoreo y aún
no se ha realizado ninguna exportación.
Otros dos planes presentados y pendientes
de completar sus estudios de base y
monitoreo son sobre peces ornamentales,
uno de la empresa UIPA y otro de King
Tropicals. También hay un programa de
aprovechamiento de orina del zorrino,
Procyon cancrivorus, que se usa en la
industria del perfune y que solicitaron
realizar unas comunidades en Valle Grande.
4.10. Recomendaciones para un
ordenamiento del uso
Inicialmente habría que destacar el tema
de biodiversidad y fauna silvestre en la
política departamental sobre recursos
naturales, definiendo los criterios y
prioridades que se quieren desarrollar para
Esto debe incluir el
fortalecimiento de la gestión de aspectos
de biodiversidad en la oficina
departamental, coordinando acciones con
la DGB-AP y la Autoridad Científica CITES
(Museo NKM) para aspectos de planes de
manejo de fauna, y con las oficinas locales
sobre áreas protegidas y ordenamiento
territorial. En particular, consideramos
·Revisar las posibles acciones a tomar
según la distribución, estado de
conservación y amenazas a la fauna
silvestre, y estableciendo prioridades
entre conservación de hábitats, control
del tráfico (de animales vivos, de carne
de monte y otra cosecha ilegal),
educación y otras acciones.
·Revisar los avances y debilidades del
“Programa Lagarto”, complementar
los estudios de distribución y
abundancia, establecer acciones serias
de monitoreo entre la prefectura y el
museo NKM, estimar el potencial de
hábitats y la cosecha realizadas.
·Adoptar y difundir los lineamientos
para planes de manejo de fauna
propuestos (Museo NKM 2006) para
poderlos aplicar consistentemente en
las nuevas iniciativas. Es importante
definir políticas para uso de peces
ornamentales, zoocriaderos, cacería
deportiva (totakis), mascotas y centros
·Desarrollar acuerdos entre la prefectura,
municipios, instituciones académicas,
(ONG´s) (científicas, de conservación,
de educación) y actores privados para
fortalecer la conservación y uso
sostenible de la fauna en sus hábitats
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1. Lista de peces del departamento de Santa Cruz.
Anexo 1 - 3
Anexo 1 - 4
Anexo 1 - 5
Anexo 1 - 6
Anexo 1 - 7
Anexo 1 - 8
Anexo 1 - 9
Anexo 1 - 10
Anexo 1 - 11
Anexo 1 - 12
Anexo 1 - 13
Anexo 1 - 14
Anexo 1 - 15
Anexo 1 - 16
Anexo 1 - 17
Anexo 2. Lista de anfibios y reptiles del departamento de Santa Cruz.
CITES: I (En Peligro de Extinci贸n), II (Su comercio debe controlarse); IUCN: LR
(Menor Riesgo), DD (Datos Insuficientes), NT (Casi amenazado), VU
(Vulnerable), EN (En Peligro).
Anexo 3. Lista de reptiles del departamento de Santa Cruz.
(Menor Riesgo), DD (Datos Insuficientes), VU (Vulnerable), EN (En Peligro).
Anexo 3 - 4
Anexo 3 - 5
Anexo 3 - 6
Anexo 4. Lista de aves del departamento de Santa Cruz.
(Vulnerable), EN (En Peligro)
Anexo 4 - 8
Anexo 4 - 9
Anexo 4 - 10
Anexo 4 - 11
Anexo 4 - 12
Anexo 4 - 13
Anexo 4 - 14
Anexo 4 - 15
Anexo 4 - 16
Anexo 4 - 17
Anexo 4 - 18
Anexo 4 - 19
Anexo 4 - 20
Anexo 4 - 21
Anexo 3 - 22
Anexo 3 - 23
Anexo 3 - 24
Anexo 3 - 25
Anexo 3 - 26
A nexo 5. Lista de mamíferos del departamento de Santa Cruz.
CITES: I (En Peligro de Extinción), II (Su comercio debe controlarse); IUCN: LR (Menor Riesgo), LC
(Menor preocupación), DD (Datos Insuficientes), NT (Casi amenazado), VU (Vulnerable), EN (En
Peligro), LR/Nt (Menor riesgo/Cerca de amenazado), LR/Lc (Menor riesgo/menor preocupación).
6. Áreas primarias de endemismo (EBAs) para aves (www birdlife.net)
Fuente: departamento de GIS, BirdLife International (Basado en Stattersfield et al
Número y nombre de las EBA’s: 054 Bolivia and Peru Lower Yungas, 055 Bolivia
and Peru Upper Yungas, 056 Bolivia and Argentina High Andes, 057 Bolivia
a n d A r g e n t i n a Yu n g a s , 0 6 8 S o u t h E a s t Pe r u v i a n L o w l a n d s
7. Áreas importantes para la Conservación de las Aves (AICA’s, primera
versión de Keren Ali Boyla modificado por Rodrigo Soria, 2003).
Referencias del Mapa de AICAS de
Bolivia AICA's definidas
8) Cuencas de los ríos Caine y Mizque (Al, A2).
9) Bosques de Polylepis de Sanja Pampa (Al).
10) Bosques de Polylepis de Mina Elba (Al).
1) Apolo (Al).
11) Bosques de Polylepis de Taquesi (Al).
2) Área Natural de Manejo Integrado San Matías
3) Bajo río Beni, región Tacana (Al).
4) Bosques de Polylepis del PN y ANMI Madidi
(Al, A2).
5) Complejo de lagunas de agua dulce del SO de
Potosí (Al).
6) Complejo de lag. de agua salada del SO de Potosí
(A], A3).
12) Yungas inferiores del PN Carrasco (Al, A2).
13) Yungas inferiores del PN y ANMI Amboró
14) Yungas superiores de Mosetenes y Cocapata
15) Yungas superiores dentro del ANMI Apolobamba
16) Yungas superiores dentro del PN y ANMI Madidi
7) Cuenca de Cotacajes (Al, A2).
17) Lago Poopó y río Laka Jahuira (Al, A2).
18) Lago Titicaca (Al).
19) Parque nacional Sajama (Al, A2).
20) PN Noel Kernpff Mercado y Reserva
Municipal San lgnacio de Velasco (Al, A2).
21) Reserva biológica de la cordillera de Sama (Al,
A2, A3, A4).
22) Cercanías de Riberalta (Al).
y Parque departamental Altamachi (Al,A2).
32) Yungas superiores dentro del PN Amboró (Al,
33) Yungas superiores y altos andes del PN Carrasco
34) Palmar de las Islas (A3, A4).
35) PN y ANMI KAA-1YA del Gran Chaco (Al,
23) Vertiente sur del PN (Al, A2, A3).
AICA's potenciales
36) Lagunas Rogagua y Rogaguado (A4).
37) Norte de Trinidad (Al, A2).
24) Alto Paraguá (A4).
38) Pampas del Guanaco (Al, A3, A4).
25) Área norte del PN Carrasco y Cristal Mayu (Al,
39) Quebrada Mojón (Al).
40) Reserva inmovilizada de Itenez (Al, A3).
26) Azurduy (Al).
27) Cerrado de Riberalta (Al).
28) Cerro Q'ueñua sandora (Al).
29) Área de inmovilización Federico Román (Al,
30) Yungas inferiores dentro el parque nacional y
área natural de manejo integrado Madidi (Al, A2,
41) Reserva Nacional de vida silvestre Manuripi (Al,
A2, A3).
42) Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía (Al,
43) Valles de Tacacoma-Quiabaya y Sorata (Al, A2).
44) Tahuamanu (Al, A3).
45) Yungas inferiores dentro del AP Pilón Lajas (Al,
31) Yungas inferiores dentro del TIPN Isiboro Securé
Anexo 7 - 2
Anexo 8. Criterios utilizados para definir sitios RAMSAR de humedales de importancia
Grupo A de los Criterios - Sitios que
comprenden tipos de humedales
representativos, raros o únicos
Criterio 1: Un humedal deberá ser
considerado de importancia internacional
si contiene un ejemplo representativo,
raro o único de un tipo de humedal natural
o casi natural hallado dentro de la región
biogeográfica apropiada.
Grupo B de los Criterios – Sitios de
importancia internacional para
conservar la diversidad biológica
Criterios específicos basados en aves
Criterio 5: Un humedal deberá ser
si sustenta de manera regular una
población de 20.000 o más aves acuáticas.
Criterio 6: Un humedal deberá ser
si sustenta de manera regular el 1% de
los individuos de una población de una
especie o subespecie de aves acuáticas.
Criterios basados en especies y
Criterio 2: Un humedal deberá ser
si sustenta especies vulnerables, en peligro
o en peligro crítico, o comunidades
ecológicas amenazadas.
Criterio 7: Un humedal deberá ser
si sustenta una proporción significativa
de las subespecies, especies o familias
de peces autóctonas, etapas del ciclo
biológico, interacciones de especies y/o
poblaciones que son representativas de
los beneficios y/o los valores de los
humedales y contribuye de esa manera
a la diversidad biológica del mundo.
Criterio 3: Un humedal deberá ser
si sustenta poblaciones de especies
vegetales y/o animales importantes para
mantener la diversidad biológica de una
región biogeográfica determinada.
Criterio 4: Un humedal deberá ser
si sustenta especies vegetales y/o
animales cuando se encuentran en una
etapa crítica de su ciclo biológico, o les
ofrece refugio cuando prevalecen
Criterio 8: Un humedal deberá ser
si es una fuente de alimentación
importante para peces, es una zona de
desove, un área de desarrollo y
crecimiento y/o una ruta migratoria de
la que dependen las existencias de peces
dentro o fuera del humedal.
Anexo 8 - 1
Anexo 9. Principios y criterios de biocomercio
Anexo 9 - 1
Anexo 9 - 2
Anexo 9 - 3
Anexo 9 - 4
Anexo 9 - 5
Anexo 9 - 6
Anexo 9 - 7
Anexo 9 - 8
Anexo 9 - 9
Anexo 9 - 10
Anexo 10. Lineamientos para la preparación y presentación de Planes de Manejo de Fauna Silvestre
con apoyo de Wildlife Conservation Society - Bolivia
Lineamientos para la preparación y presentación
de Planes de Manejo de Fauna Silvestre
Por Damián I. Rumiz
Con aportes de Aleida Justiniano, Huáscar Azurduy, Humberto Gómez,
Patricia Reyes, Alfonso Llobet, Wendy Townsend, Silvia Ten, Mario Gonzáles
Borrador de discusión para una norma técnica
Anexo 10 - 1
1. Marco normativo relevante al
recursos naturales en Bolivia está basado
conceptualmente en la Ley del Medio
Ambiente (Ley N° 1333), la Estrategia
N a c i o n a l d e C o n s e r va c i ó n d e l a
Biodiversidad (aprobada mediante el
sus recursos genéticos.
Operativamente, mediante el Decreto
Supremo de Veda General e Indefinida
(D. S. 22641 del 8 de noviembre de 1990)
se estableció la prohibición total de
cualquier aprovechamiento comercial de
vida silvestre. Este decreto fue
posteriormente modificado mediante la
Ratificación del Decreto Veda General e
Indefinida (D. S. 25458 del 21 de julio
de 1999), que permite el levantamiento
de la veda caso-por-caso y especie-porespecie a través de la presentación,
discusión y aprobación de planes de
manejo que justifiquen la sostenibilidad
de este aprovechamiento. Estos planes
son aprobados mediante una Resolución
Ministerial una vez se cuenta con la
conformidad de la Autoridad Científica y
Autoridad Administrativa competentes.
2. La función de la Autoridad
Científica y la necesidad de guiar el
Desde 1998, el Museo Nacional de Historia
Natural de La Paz ha ejercido la función
de Autoridad Científica en Bolivia, estando
encargada de la revisión y respaldo a la
emisión de certificados CITES con fines
científicos y comerciales para todo el país.
Esta tarea es una gran responsabilidad
institucional que requiere del
fortalecimiento técnico y financiero para
enfrentar sus desafíos (Villalba 2002).
Adicionalmente, con la perspectiva de
ampliar los recursos de biodiversidad
utilizables en el marco del biocomercio
sostenible (MDSP 2002), el ámbito
temático y geográfico de la función de la
autoridad científica también necesita ser
de Biodiversidad (MDSP 2002) ha fijado
como objetivo estratégico desarrollar el
potencial económico de la biodiversidad
de Bolivia, y para ello promueve acciones
que deberían estar incluidas en planes
de manejo de fauna, tales como el
fortalecimiento de la capacidad productiva
de los actores y la distribución equitativa
de los beneficios. Más recientemente se
ratificaron estos objetivos en el Plan
Nacional de Desarrollo (MPD 2006) y se
establece que el aprovechamiento
sostenible y conservación de la
biodiversidad es una de las políticas
nacionales, que incluye programas de
los cuales es relevante contar con
iniciativas sólidas de manejo.
Anexo 10 - 2
Kempff Mercado comparte el rol de
Autoridad Científica CITES en la tuición de
las especies de fauna silvestre de tierras
bajas y subandinas. Específicamente, en
su art. 2 No. 8, la mencionada Res. Min.
establece entre las nuevas funciones del
Museo NKM la de asesorar a la Autoridad
Administrativa en casos que haga falta
“determinar la viabilidad de programas y
planes de conservación y manejo de
especies susceptibles de comercio
i n t e r n a c i o n a l ”.
gubernamentales como la DGB o las
prefecturas a menudo solicitan opiniones
fundamentadas a las instituciones
científicas como el Museo NKM acerca de
planes de manejo y proyectos de uso de
fauna, los que pueden variar ampliamente
en sus características. Para tratar que la
revisión de dichos documentos sea
adecuada en cada caso y consistente al
comparar entre diferentes casos, es
necesario contar con lineamientos ‘de
forma’ y ‘de fondo’ que faciliten y
fortalezcan la función de la autoridad
científica sobre estos planes.
Facilitación de Biocomercio (BTFP 2005)
y un análisis de CITES de programas
latinoamericanos de cosecha de fauna
(Ibero et al. 2004). Para Bolivia, la
información de base sobre recursos de
biodiversidad y su uso (geografía, ecología,
socio- economía, instituciones, etc.) se
encuentra compilada y analizada en el
libro de Ibisch y Mérida (2003). Otros
documentos que aportan al desarrollo de
planes de manejo de fauna pueden
revisarse en el número 16 de la Revista
Boliviana de Ecología y Conservación, de
la Fundación Patiño (ver p. ej. Rumiz y
Townsend 2004, Townsend y Rumiz 2004).
En base a estos criterios se puede notar
la diferencia entre iniciativas de uso que
van desde zoocriaderos desligados de los
recurso fauna. Recomendamos a los
usuarios de recursos silvestres,
organizaciones de apoyo técnico y
financiero, y otros interesados en el tema
a revisar las fuentes citadas y a guiarse
por los presentes lineamientos para la
3. Principios y enfoques para la
elaboración de un plan de manejo de
Un plan de manejo es un instrumento que
guía la ejecución del uso de un recurso y
que contiene básicamente: a) un
diagnóstico del recurso y su escenario de
manejo, b) las medidas para la cosecha o
producción, c) los mecanismos de
monitoreo y ajuste adaptativo del sistema
productivo y d) su inserción en la cadena
productiva y comercialización. El desarrollo
y aplicación del plan debe verse más como
un proceso que como un producto, y
aunque en esta sección se enumeran
muchos aspectos y enfoques rectores,
éstos podrán incorporarse o fortalecerse
progresivamente a lo largo del proceso.
De la revisión de las fuentes mencionadas
arriba, incluyendo también las relacionadas
al Convenio sobre la Diversidad Biológica
(PNUMA-CDB 2000, 2004) y la certificación
forestal voluntaria (CFV 2004), destacamos
los siguientes principios que deben aplicarse
en los planes de manejo de fauna:
Principio precautorio: establece
que cuando haya indicios suficientes de
que una práctica u omisión en el manejo
podría generar daños graves o irreversibles
al recurso o al ambiente, los responsables
del manejo no pueden dejar de adoptar
medidas tendientes a evitarlos o mitigarlos,
invocando la falta de plena certeza científica
Anexo 10 - 3
·Principio de participación: por el cual
quienes tienen derecho sobre el recurso
deciden y participan en los procesos de
elaboración, ejecución y seguimiento de
los planes de manejo y reciben sus
·Enfoque ecosistémico: representa una
visión que integra factores ecológicos,
económicos y sociales dentro de un marco
geográfico definido para promover la
conservación de la biodiversidad, el uso
sostenible de sus componentes y la
participación equitativa de los distintos
actores en los costos y beneficios.
·Enfoque de manejo adaptativo:
implica que durante el manejo se debe
generar información como producto de
un sistema de monitoreo (p.ej., la
abundancia poblacional del recurso, la
capacitación y eficiencia de la cosecha,
la distribución de beneficios del manejo
y su impacto, etc.) y con el análisis de
estas tendencia se deben examinar las
prácticas inicialmente propuestas y ajustar
periódicamente el manejo.
·Principio de gradualidad: el manejo
es un proceso de aprendizaje donde lo
‘perfecto’ no existe y en el que el
desempeño debe evaluarse no tanto por
su valor absoluto en un momento dado,
si no por el mérito de su mejora gradual.
Por lo tanto, las evaluaciones periódicas
deben demostrar el esfuerzo constante
por mejorar y el avance gradual hacia las
metas de propuestas con los ajustes
adecuados del manejo adaptativo.
·Principio de la mejor información y
tecnología disponible: los responsables
del manejo deben utilizar la mejor
información disponible en su plan, e
incorporar progresivamente las tecnologías
más recomendables que sean accesibles
y viables en términos económicos,
·Principio de subsidiariedad: aquellas
competencias e iniciativas que puedan
ser realizadas con eficiencia y eficacia por
gobiernos municipales u organizaciones
territoriales no deben corresponder a un
ámbito superior de la administración del
Poder Ejecutivo, salvo que sean
expresamente definidos por Ley.
Adicionalmente, de las recomendaciones
de CITES para programas de manejo de
fauna (Ibero et al. 2005) y su adaptación
al escenario nacional, sugerimos enfocar
los siguientes aspectos para el diseño y
evaluación de planes de manejo de fauna:
3.1. Aspectos globales
·Los objetivos deben ser trascendentes
para la conservación y/o socio economía
·Debe haber apoyo profesional o técnico
de distintas ramas y actores identificados
con sus responsabilidades en el manejo.
·Deben integrarse los aspectos biológicos,
sociales, institucionales y/o económicos
más relevantes para el contexto específico
·Debe haber acciones de monitoreo para
los aspectos biológicos, ambientales,
sociales u otros relevantes, y mecanismos
que permitan mejorar y ajustar
gradualmente el plan (manejo adaptativo).
·Debe haber acciones de capacitación
sobre los diversos aspectos del manejo.
3.2. Aspectos biológicos
·La cosecha o producción debe basarse
en el conocimiento científico existente y
en estimaciones poblacionales específicas
obtenidas con métodos técnicamente
·La cosecha de fauna silvestre debe tomar
siempre en cuenta el principio precautorio.
· Debe haber un plan de seguimiento o
monitoreo que actualice la información
biológica generada bajo el manejo (original
o de fuentes secundarias adecuadas) y
Anexo 10 - 4
permita evaluar el estado del recurso y su
hábitat para ajustar adaptativamente el
plan general de manejo.
·Debe haber planes de capacitación e
investigación aplicada al manejo.
·Debe haber consultas a especialistas o
grupos de expertos reconocidos.
·El plan debe respetar las autoridades y
las instancias organizativas locales o
regionales, lo que debería demostrarse
con la refrenda de los niveles organizativos
superiores en los contextos de
comunidades indígenas o campesinas
·Desde el diseño y durante la ejecución
del plan debe haber acciones de
participación social y capacitación guiadas
por profesionales y líderes locales para
integrar los conocimientos locales y las
prácticas tradicionales en el manejo
·Deben participar principalmente los
usuarios tradicionales y quienes tienen
derechos sobre el recurso, obteniendo
beneficios justos y fortalecimiento de su
capacidad para manejar de manera
sostenible el territorio.
·Debe haber un plan de seguimiento
socioeconómico que permita evaluar el
cumplimiento de los objetivos sociales y
económicos planteados (protagonismo
local, repartición equitativa de beneficios
y aumento gradual de roles y funciones)
para ajustar adaptativamente el plan
general de manejo. Es importante que
este plan de seguimiento se diseñe
considerando indicadores objetivos de fácil
·El manejo debe contribuir a evitar el
comercio ilegal del recurso.
·El plan de manejo debe apuntar a los
impactos sociales y económicos en el
manejo de los recursos incluyendo prácticas
de cosecha tradicional y de subsistencia,
respetando el significado religioso y cultural
de los mismos para las comunidades locales
3.5.Aspectos económicos
·Debe haber asesoramiento de expertos,
análisis socio económicos de la viabilidad
del uso, y mecanismos que aseguren la
autogestión económica a largo plazo
(incluyendo el costo de inversiones,
monitoreo, capacitación, etc.).
·Debe considerarse la opción de desarrollar
o acceder a mercados diferenciados
(certificados) que reconozcan la
contribución a la conservación ambiental
y/o cultural del manejo.
3.6.Aspectos legales e institucionales
·Debe haber mecanismos de coordinación
con las autoridades para facilitar el control
y colaborar en el monitoreo.
·Debe promoverse la colaboración con
organizaciones de interés científico, social
y económico para mejorar el manejo.
4. Requisitos y formato del plan para
ser presentado a las autoridades
La Autoridad Administrativa fijará los
solicitudes (plazos, aranceles,
certificaciones,..), pero para facilitar la
evaluación técnica de las propuestas por
la Autoridad Científica se debe requerir
que cada plan de manejo oficialmente
presentado a las autoridades incluya:
·un documento impreso, preferentemente
anillado con todos sus anexos,
·los archivos digitales correspondientes
(en un CD), incluyendo el texto (Word),
tablas numéricas (Excel), figuras y mapas
(como imágenes jpg, y archivos geográficos
de puntos o polígonos en formato shp de
ArcView u otros disponibles gratis en
Internet como gtm de Trackmaker o kml
de Google Earth).
La estructura general de un plan de manejo
de fauna presentado a las autoridades
deberá contemplar las quince secciones
Anexo 10 - 5
4.1. Carátula
D e b e i n c l u i r e l t í t u l o, a u t o r e s ,
organizaciones responsables, fecha y/o
versión del documento, persona y
dirección de contacto en caso de necesitar
Sintetiza en una página los aspectos
relevantes del plan tales como: metas,
actores / beneficiarios o responsables, la
ubicación y extensión del área, la especie,
tipo de manejo y cupo propuesto, vigencia
y plazos para la ‘revisión adaptativa’ del
plan, y próximos pasos a seguir.
4.3. Tabla de contenido
Con los principales títulos y subtítulos, y
su número de página. En lo posible,
generada automáticamente en el
procesador de texto usando estilos y
categorías de títulos, tratando que no
tenga subdivisiones innecesarias, que
cada título represente el contenido de
cada sección, y que se eviten repeticiones
o confusiones.
4.4. Antecedentes y justificación del
En esta sección deben desarrollarse los
4.4.1. Experiencias similares:
mencionar ejemplos útiles de Bolivia u
otros países que apoyen la propuesta.
4.4.2. Marco legal relevante: enumerar
la legislación aplicable y la adecuación de
4.4.3. Justificación: identificar y valorar
los beneficios sociales, ambientales,
económicos y/o culturales esperados del
proyecto, y destacar sus probabilidades
4.5. Acreditación del tipo de
Esta acreditación debe establecer el
derecho sobre el área de manejo,
·Derecho propietario del área de manejo
(título de propiedad u otros derechos).
·Acuerdos firmados para resolver conflictos
en las áreas no saneadas.
·Escritura pública que conceda
consentimientos a terceros de parte
comunidades campesinas, comunidades
indígenas y TCOs.
Tratándose de tierras privadas, tierras
comunitarias de origen, o propiedades de
comunidades campesinas, sólo procederá
la aprobación del plan a terceros previo
consentimiento del titular mediante
escritura pública. Esto significa que los
propietarios o los terceros a quienes se
les ha cedido el derecho de cosecha del
recurso son los únicos habilitados para
presentar un plan de manejo ante las
correspondientes. En casos de planes de
manejo sobre áreas protegidas nacionales,
departamentales o municipales, deberá
incluirse una carta de aval de la autoridad
respectiva sobre la propuesta.
4.6. Objetivos generales y específicos
Deben ser claros, alcanzables y estar
relacionados a la justificación ambiental,
social, económica o cultural anterior (notar
que los objetivos también deberán estar
estrechamente vinculados con los
métodos, las actividades y resultados
esperados del plan).
4.7. Delimitación del área de manejo
Deberá delimitar geográfica y
administrativamente el plan, incluyendo:
ubicación política (departamento,
provincia, municipio) y eco-regional
(fisiografía, suelos, capacidad de uso de
la tierra, fauna y flora características,
cuenca hidrográfica, cuerpos de agua, y
otros datos si son relevantes); límites,
extensión (ver 4.5.) y unidades
administrativas (accesos, centros de
acopio y procesamiento, subdivisiones
por comunidades si se aplica); derechos
de uso y mapas de respaldo (CPTI, INRA,
etc.); zonificación para el manejo
Anexo 10 - 6
(unidades ambientales, hábitat útil, áreas
de cosecha y de reserva, mapas de
manejo). En lo posible, se adjuntará los
puntos de muestreo o los polígonos
principales del área de manejo en formato
digital (shp, de ArcView, gtm de TrackMaker
o kml de Google Earth, ver Rumiz 2006).
Deberán incluirse mapas a escala
suficientemente indicativa del área que
será objeto de la cosecha, reserva, estudio,
etc., con coordenadas geográficas o UTM.
En casos en los cuales el manejo planteado
se realiza dentro de áreas protegidas (sean
estas nacionales, departamentales o
municipales) la identificación de las áreas
de recolección, procesamiento, etc. deberá
tomar en cuenta la zonificación del AP así
como cualquier otro esfuerzo de
ordenamiento territorial en la región.
·Ubicación geográfica
·Ubicación eco-regional
oFisiografía
oSuelos
oCapacidad de uso de la tierra
oFlora y fauna
oCuencas hidrográficas
oCuerpos de agua
·Límites
·Superficie o extensión territorial o predial
·Vías de acceso
·Centros de acopio y procesamiento
·Mapas o croquis con la zonificación de
manejo (en caso de Áreas Protegidas
zonificación del área)
4.8. Organización local y contexto
social del manejo
Se debe completar un diagnóstico que
describa los aspectos socioeconómicos de
la población involucrada (situación
territorial, actividades productivas, salud,
servicios públicos, etc.) y su organización
para el manejo propuesto (asociaciones,
convenios de cooperación, concesiones u
o t r o s e s q u e m a s ) , i n c l u ye n d o : l a
enumeración de los actores locales,
instituciones y/o técnicos responsables del
plan, las bases culturales o de la estructura
comunal relevantes al manejo, la
descripción del proceso de consulta y de
decisión local para hacer el manejo
(evidencias de talleres, actas, acuerdos,
etc. aval de instancias orgánicas
representativas), identificación de roles y
responsabilidades de los actores en las
acciones propuestas, reglamentos internos
y sanciones, y mecanismos de coordinación
con oficinas departamentales, DGB y
Autoridad Científica. Debe incluirse en
esta sección los nombres de las personas
que elaboraron el plan de manejo y los
nombres de las personas que legalmente
son responsables por su contenido y
proceso de seguimiento a su aprobación,
aplicación y cierre. El diagnóstico debe
·Aspectos socioeconómicos de la
población involucrada (producción, salud,
educación, servicios básicos, etc.)
oTipo de organización para el manejo
oEstructura local
·Fortalecimiento organizativo
·Actores locales, instituciones y/o técnicos
·Instancias de consulta y decisión para
el manejo adecuado.
·Roles y responsabilidades de los actores
·Reglamento internos y sanciones
·Mecanismo de coordinación con oficinas
departamentales, nacionales DGB-AP y
4.9. Diagnóstico del recurso y bases
Esta sección debe identificar
inequívocamente el recurso a manejar,
resumir la información conocida sobre el
mismo, y presentar resultados específicos
de su abundancia en el área de manejo
como para sustentar la cosecha.
Recomendamos distinguir claramente las
fuentes de información ajena (4.9.1) y
propia del estudio de base (4.9.2.) Los
Anexo 10 - 7
datos locales de la especie y sus
poblaciones pueden ser incompletos en
casos incipientes o complejos de manejo
(p. ej., peces ornamentales o mariposas)
pero deberán programarse y completarse
gradualmente durante las prácticas de
cosecha, monitoreo o investigación
aplicada en la implementación del plan.
Cuando las evaluaciones poblacionales y
estudios ecológicos de base lo ameriten
podrán ser incluidos como un documento
anexo, pero sus puntos principales
deberán estar resumidos o mencionados
en el documento principal y con referencia
a su número de página en el anexo.
En resumen, esta sección debe incluir:
·Identificación del recurso a manejar
·Información sobre el recurso
·Resultados del estudio de base en la
zona, análisis de abundancia y
estimación de población aprovechable
·Complementación de la información
(monitoreo e investigación)
·Problemas en relación al recurso
4.9.1. Revisión bibliográfica sobre
la(s) especie(s),
·La clasificación taxonómica de la(s)
especie(s) a manejar (ej. Clase,
Género, Especie, Subespecie),
·Distribución geográfica (en Bolivia y
Sudamérica), nombre común y/o
significado cultural si los tuviera,
·Estado de conservación global
(categorías de CITES, IUCN, u otras),
amenazas y/o usos locales.
·Datos bioecológicos (hábitat, dieta,
crecimiento, reproducción,
mortalidad, enfermedades) y
prácticas de manejo en cautiverio
para casos de zoocría.
·Estudios o experiencias relevantes ya
existentes (con su bibliografía),
útiles para justificar los métodos de
evaluación, prácticas de manejo y/o
la cosecha propuesta.
4.9.2. Estudio de base
·Métodos y resultados de evaluaciones
poblacionales ‘in situ’ para el manejo
propuesto (esfuerzo de muestreo
local e índices de abundancia por
tipo de hábitat, otra información
ecológica relevante sobre
extracciones pasadas, conocimiento
indígena o local, etc.).
·Análisis de la abundancia y distribución
poblacional (densidad, uso de
hábitats, tasas de captura por unidad
de esfuerzo, estructura poblacional,
idea de potencial reproductivo y del
ciclo de producción).
·Estimación de la cosecha propuesta
por especie, edad o sexo de individuos,
por área de manejo, etc. y justificación
de su sostenibilidad según la mejor
información ecológica disponible.
·Importante: presentar las tablas
numéricas sobre muestreos, promedios,
extrapolaciones y modelos poblacionales
(si aplicable) como hojas electrónicas en
digital, manteniendo las fórmulas usadas
en cada celda (sin convertir a valores)
para que se puedan verificar los cálculos.
4.10. Prácticas de cosecha y/o
Esta sección es la más importante del
plan e incluye las prácticas de manejo
que deben garantizar la obtención y
procesamiento adecuado de los productos
de la fauna silvestre y la supervivencia a
largo plazo de las poblaciones del recurso
y sus hábitats. La claridad, lógica y
factibilidad de esta sección determinarán
en gran parte que la propuesta sea
aprobada. Junto con la sección siguiente
d e m o n i t o r e o, e s t a s a c t i v i d a d e s
constituyen la ejecución del manejo, y
deben describirse como líneas de acción
a desarrollarse con un cronograma para
el primer año y para años subsiguientes.
Anexo 10 - 8
Debe detallarse las prácticas de recolección
existentes, los métodos de cosecha
propuestos, selección de zonas e individuos
a cosechar, las tasas de extracción y épocas
de cosecha acordes con datos reproductivos
y de abundancia presentados en la sección
de diagnóstico del recurso, y cuando sea
relevante, medidas de mitigación y de
contingencia en caso de impactos.
·Prácticas de manejo
·Zonas y especímenes a cosechar
·Estrategias de aprovechamiento
·Tasas de extracción y épocas de
·Plan de actividades y cronograma
·Apoyo técnico
·Capacitación e investigación aplicada
· C o n o c i m i e n t o s l o c a l e s p a ra e l
mejoramiento del manejo.
4.11. Sistema de monitoreo
El ‘sistema de monitoreo’ debe asegurar
el proceso de colecta y análisis de
información, discusión con los actores
locales y toma de acciones para el manejo.
Consiste en un plan de registro periódico
de datos y de análisis de resultados que
permita evaluar la tendencia de varios
aspectos del manejo para ir ajustándolos
adaptativamente a lo largo del proceso.
Los aspectos más importantes del manejo
que deben ser monitoreados pueden variar
de un caso a otro, pero en general deben
·Aspectos biológico-ecológicos del
recurso a cosechar y su ambiente
(distribución, abundancia y estructura
poblacional de la fauna aprovechada;
calidad de hábitats, disponibilidad de
recursos clave y cambios ambientales
estacionales o plurianuales; impactos
de la cosecha o de otras actividades
sobre el recurso y el hábitat; impactos
positivos de mejoramiento de hábitat
o de las condiciones de cautiverio si
·Métodos y eficiencia de las actividades
de cosecha y procesamiento de
productos (esfuerzo y rendimiento de
cosecha, mortalidad accidental y
desperdicios del recurso en distintas
etapas); capacitación técnica y sus
impactos en la eficiencia y calidad de
·Participación local y distribución de
beneficios, impactos sociales y
económicos en distintos sectores de
·Economía de la operación, costos,
inversiones, precios, beneficios, valor
El énfasis de uno u otro aspecto en el
sistema de monitoreo dependerá del
contexto de cada plan. Por ello los
objetivos, alcances e indicadores del
monitoreo deben estar claramente
establecidos y ser coherentes con los
objetivos del plan de manejo. También
es importante el diseño de metodologías
específicas acordes con las características
de las especies, las partes colectadas, la
magnitud de la cosecha y los hábitats del
área de manejo, así como del entorno
socioeconómico; estableciéndose no
únicamente cómo y con qué periodicidad
se efectuará el monitoreo, sino quiénes lo
implementarán e interpretarán.
Adicionalmente a la información del
monitoreo, en esta sección se debe delinear
los temas y posibles mecanismos para
desarrollar investigaciones aplicadas sobre
la biología de las poblaciones aprovechadas,
el mejoramiento del hábitat, la tecnología
de cosecha, el procesamiento de productos,
Los temas principales a desarrollar son:
·Recolección de información
oAspectos biológicos-ecológicos
oMétodos y eficiencias de actividades
de cosecha y procesamientos
oParticipación local y distribución de
oEconomía de operación
·Análisis de resultados
Anexo 10 - 9
·Evaluación de tendencias poblacionales
·Toma de decisiones para ajuste del
·Indicadores del monitoreo
·Periodicidad del monitoreo.
·Monitoreo socio –económicos
·Control y vigilancia
4.12. Documentación y trazabilidad
Esta sección es para describir los métodos
que permiten distinguir los productos de
este plan de manejo de los de otro origen,
y así facilitar la posible certificación de la
operación bajo criterios de sostenibilidad
ecológica, equidad social u otros. Para
ello debe haber un registro de los animales
cosechados, sus partes y/o productos
manufacturados que permita identificarlos
y ‘rastrearlos’ en documentos a lo largo
del proceso de producción. Estos datos
informan a los actores en la cadena
productiva y al consumidor final sobre el
sistema de manejo que ha tenido la
materia prima en cada una de sus etapas
de procesamiento y deberán tener una
estrecha relación con el sistema de
monitoreo propuesto. En el caso de
especies CITES, debe haber precintos o
marcas adecuadas que identifiquen cada
producto a ser exportado. Adicionalmente,
en los casos de recursos biológicos que
pudieran tener valor adicional como
recurso genético (animales vivos que
puedan reproducirse, manipularse
genéticamente o extraérsele otros
beneficios en el exterior), el plan deberá
identificar los posibles riesgos de perder
los derechos soberanos sobre dichos
beneficios y tomar medidas adecuadas
para prevenirlo en consulta con las
Los puntos principales a detallar son:
·Verificación de registros de cosecha
y de procesamiento, planes de
·Precintos y guías de movilización
·Marcas de identificación de productos
a ser exportados
·Protección de recursos genéticos
4.13. Aspectos económicos básicos
Esta sección debe reflejar los costos y
beneficios del plan para los titulares del
manejo. Debe incluir los costos de la
cosecha, monitoreo, capacitación y las
esperadas (si aplica), y estimaciones de
precios, cantidades a comercializar y otros
ingresos que permitan proyectar cómo y
cuándo se alcanzará la sostenibilidad
económica. Se recomienda identificar la
ubicación de la iniciativa propuesta en la
cadena productiva y los siguientes puntos:
·Fuente de financiamientos
·Cantidades a comercializar
·Mercados para los productos o
comercial alternativos
·Distribución de los beneficios
Anexo 10 - 10
4.14. Bibliografía
Las fuentes de información ‘ajenas’ utilizadas, publicadas o no, deben ir citadas en el
texto y listadas con todos sus datos en la ‘Bibliografía’.
4.15. Anexos
El los anexos deben incluirse documentos como estudios de base, planillas de datos,
y materiales relevantes para complementar el plan (tales como CV institucional o de
los técnicos, habilitaciones o permisos para el proyecto, etc.) numerados y citados en
t e x t o. O t r o s d o c u m e n t o s c l ave p a ra l a s i n i c i a t i va s c o m u n a l e s s o n :
·Acta de aceptación del plan de manejo por parte de los beneficiarios.
·Aval de autoridades representativas de los beneficiarios
·Aval de las autoridades municipales si corresponde
·Declaración jurada del o los responsables de la elaboración del plan de manejo.
Azurduy, H. 2005. Lineamientos para el manejo de fauna silvestre. Museo de Historia
Natural Noel Kempff Mercado. Informe presentado a la Prefectura de Santa Cruz.
BTFP. 2005. Elaboración e implementación de planes de manejo para la recolección
silvestres de especies de plantas utilizadas por empresas de ingredientes naturales.
Documento borrador. Programa de Facilitación de Biocomercio BTFP, Iniciativa
Biotrade, Suiza.
CFV, 2004. Estándares para la certificación del manejo forestal en las tierras bajas de
Bolivia. (versión acreditada por el FSC el 9 de agosto de 2004). Consejo Boliviano
para la Certificación Forestal Voluntaria, Santa Cruz, 47 pp.
Ibero, S., C., R. Banchs, D. Tomassini y S. Perez Gil. 2004. Comercio de especies
CITES en América del Sur: diagnóstico y elementos para una lista de verificación
para programas de aprovechamiento integral. Documento para discusión,
ATECMA y CITES, España.
MDS 2003. Fauna amenazada de Bolivia, ¿Animales sin futuro?. Ministerios de Desarrollo
Sostenible, BID ATR 929/SF-BO, La Paz.
MDSP 2002. Diagnóstico sobre el biocomercio en Bolivia y recomedaciones para la
puesta en marcha del Programa Nacional de Biocomercio Sostenible. Ministerio
de Desarrollo Sostenible y Planificación. La Paz.
MPD 2006. 5.3.4. Recursos Ambientales. Pp 114-127 en Plan Nacional de Desarrollo.
Ministerio de Planificación del Desarrollo?, La Paz.
Museo NKM 2005. Evaluación Plan de Manejo sobre Peces Ornamentales en Guarayos.
Informe a la Prefectura de Santa Cruz y DGB. Santa Cruz.
PNUMA, CDB, 2000. Decisión V/6. Enfoque por Ecosistemas. Convenio sobre la Diversidad
Biológica. Quinta Reunión Ordinaria de la Conferencia de las Partes. Nairobi,
Kenya, 15-26 Mayo, 2000.
PNUMA, CDB, 2004. Decisión VII/11. Enfoque por Ecosistemas. Convenio sobre la
Diversidad Biológica. Séptima Reunión Ordinaria de la Conferencia de las Partes.
Kuala Lumpur, Malasia, 9-20 y 27 Febrero, 2004.
Rumiz, D. I. and W. R. Townsend. 2004. Conceptos, criterios y enfoques necesarios
para desarrollar el manejo sostenible de fauna silvestre en Bolivia. Revista Boliviana
Anexo 10 - 11
de Ecología y Conservación Ambiental 16:73-98
Rumiz, D. I. 2004. Elementos básicos para la preparación y evaluación de planes de
manejo de fauna. Revista Boliviana de Ecología y Conservación Ambiental 16:99104
Rumiz, D.I. 2006. Google Earth y su aplicación en la conservación bio-geográfica.
Nota técnica no publicada. Museo NKM y WCS. www.museonoelkempff.org
Townsend, W. R. y D. I. Rumiz. 2004. Reflexiones sobre la posibilidad de manejo de
fauna silvestre en las tierras bajas de Bolivia: experiencias comunitarias. Revista
Boliviana de Ecología y Conservación Ambiental 16:61-72
Townsend, W.R. y D. I. Rumiz. 2003. La importancia de la fauna silvestre para las
comunidades indígenas de las tierras bajas de Bolivia. Pp 307-310. En P.I. Ibisch
y G. Merida (eds.) Biodiversidad: La riqueza de Bolivia: Estado de conocimiento
y conservación. Editorial FAN, Santa Cruz.
Anexo 10 - 12
Anexo 11. Diseño de las Interfaces de la Base de Datos Vertebrados de Santa Cruz
La base de datos “Vertebrados de Santa Cruz”, contiene información de los siguientes
·Anfibios
·Mamíferos
La base de datos (BD) contiene los siguientes menús:
A continuación mostraremos el contenido de cada menú
Datos Generales, contiene información que es general para la BD.
Anexo 11 - 1
Consta de los siguientes formularios:
oAutor de la foto, contiene la lista de los autores de una o m谩s fotos de
oReferencia, contiene la fuente de informaci贸n del registro de una especie.
Anexo 11 - 2
o Ecoregi贸n, contiene las diferentes ecoregiones que se
utilizan en la BD.
o Municipio, contiene los diferentes municipios donde se
realizo el registro de una especie.
Anexo 11- 3
o Localidad, contiene las diferentes localidades donde se
o Cuerpo de Agua, contiene los diferentes cuerpos de agua donde se
Anexo 11 - 4
o Configurar página, permite configurar los márgenes, tipo de papel de
los reportes para su impresión.
o Imprimir, nos permite escoger la impresora en la que imprimiremos los
reportes. También se puede llamar a este formulario presionando la teclas
Control+P.
o Salir, esta opción cierra la BD.
Anexo 11 - 5
2. Biodiversidad, contiene la información taxonómica de los siguientes
grupos: Anfibios, Aves, Mamíferos, Peces y Reptiles.
Los formularios tienen la misma forma para todos los grupos
taxonómicos. Este es el formulario principal para los Anfibios
Al presionar en el botón “Localidad y Ecoregión”, se abre un formulario
que contiene todos los registros de la especie.
Anexo 11 - 6
Al presionar el botón que tiene la cámara se podrán guardar una o más
fotos de la especie.
2. Herramientas, contiene las diferentes herramientas que se pueden usar
Anexo 11 - 7
o Compactar y reparar, permite compactar la BD, también elimina los
datos temporales que crea la BD internamente y que hacen crecer la BD.
o Copia de seguridad, permite crear una copia de la BD, en el lugar que
le digamos.
o Establecer contraseña, permite colocar una contraseña para proteger
la BD. Para usar esta herramienta tiene que abrir la BD en modo
exclusivo y tener la ventana de la BD como la venta activa.
Anexo 11 - 8
o Insertar objeto, esta opcion solamente esta activa cuando seleccionamos
colocar las imágenes en formato BMP con una resolución de 800x600, con
4. Informes, este formulario contiene los diferentes informes que brinda
la BD. También contiene 3 submenús que nos brindan reportes por
ecoregión, localidad y municipio.
Anexo 11 - 9
Anexo 11 - 10
Los reportes tienen los mismos datos para todos los grupos taxonómicos,
aquí vemos un ejemplo de una de las lista de especies.
Las listas tienen el total de especies (numérico y en porcentaje) por cada
familia, orden y el total del grupo taxonómico.
1ra. página de la lista de Anfibios
Ultima p谩gina de la lista de Anfibios, donde
se observa el total de especies registradas.
Lista de Anfibios por ecoregi贸n, donde se observa las
especies registradas en cada ecoregi贸n.
Anexo 11 - 11
Lista de Anfibios por localidad, donde se observa las
especies registradas por localidad.
Anexo 11 - 12
Lista de Anfibios por municipio, donde se observa las
especies registradas por municipio.
Anexo 11 - 13
Para algunos formularios estan habilitados los siguientes botones en la parte inferior
Anterior registro.
Siguiente registro.
Ultimo registro.
Tambi茅n se utiliza la siguiente barra de herramientas para todos los formularios:
Ortograf铆a.
Guardar registro.
Buscar siguiente.
Vinculos con Office.
Anexo 11 - 14
3.1. Recopilación y análisis de información existente
3.2. Diseño e implementación de la base de datos
3.3. Procesamiento, análisis y síntesis de
la información colectada
4.1. Diseño de la Base de datos de fauna silvestre
4.2. Criterios de clasificación de especies de fauna
4.3. Diversidad de vertebrados en Santa Cruz
Zo n i f i c a c i ó n
4.5. Distribución geográfica de la fauna en Santa Cruz
4.6. Áreas de importancia para la conservación
Pe r s p e c t i va s
de fauna en Santa Cruz.
4.9. Iniciativas en marcha sobre manejo sostenible de fauna
4.10. Recomendaciones para un ordenamiento del uso
sostenible de fauna en Santa Cruz.
5. BIBLIOGRAFĂ?A
Evaluación de la fauna silvestre y comunidades ecológicas del Departamento de Santa Cruz

References: resolución 
 resolución 

Resolución 
 Resolución

 Resolución

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