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Timestamp: 2017-12-14 04:37:24+00:00

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TRATADO DE LIBRE COMERCIO Y BIODIVERSIDAD – Perú al Día
TRATADO DE LIBRE COMERCIO Y BIODIVERSIDAD
A PESAR DE TODAS LAS MARAVILLAS QUE POSEE EL PERÚ SIGUE SIENDO ABUSADO ESPECIALMENTE POR LOS TLC, LOS EEUU DESCONOCEN NUESTRAS RIQUEZAS.
Para que hagan memoria:
El Perú es un país de extraordinaria variedad de recursos vivos y ecosistemas que hoy se conocen como biodiversidad biológica o biodiversidad, por ello, está entre los países megadiversos del planeta y ocupa uno de los cinco primeros sitiales. La diversidad de recursos genéticos también es un logro de los grupos humanos que durante un proceso de, al menos diez mil años, han dominado plantas nativas, las han seleccionado y adaptado a los pisos ecológicos y han domesticado especies de la fauna.
El Perú posee una alta diversidad genética por ser uno de los centros mundiales de origen de la agricultura y la ganadería, por consecuencia, es uno de los centros más importantes de recursos genéticos de plantas y animales. Los recursos genéticos presentes en el país son de importancia estratégica para el mundo moderno y el Perú, en este aspecto, juega y puede jugar un rol más decisivo de importancia global.
La biodiversidad del Perú incluye 395 especies de reptiles, 403 de anfibios, 2 mil de peces y 4 mil de mariposas, entre otras muchas especies de aves y otros animales. También es uno de los países más importantes en recursos genéticos de plantas de usos conocidos que suman unas 4.500 especies.
Posee 182 especies de plantas nativas domesticadas con centenares y hasta miles de variedades, de las que 174 son de origen andino, amazónico y costero y 7 de origen americano, las que fueron introducidas hace siglos. Además, posee las formas silvestres de esas plantas. Por ejemplo, en el territorio peruano existen cerca de 85 especies de papas silvestres y 15 de tomates.
Es el primer país con una gran variedad de tipos de papas (9 especies domesticadas y unas 3 mil variedades), tenemos 15 especies adaptadas de ajíes y decenas de variedades de maíz (36 ecotipos), sin contar los diversos granos, tubérculos y raíces andinas.
Es el mayor centro de la diversidad genética de algodón de América del Sur, centro de origen del algodón peruano (Gossypium barbadense), que es un insumo de material genético imprescindible para el mejoramiento de los algodones cultivados como el Pima y el Tangüis.
Tiene un alto sitial en frutas (623 especies), plantas medicinales (1.408 especies), ornamentales (1.600 especies), cientos de cucurbitáceas y otras plantas alimenticias (unas 1.200 especies).
Posee cinco formas de animales domésticos propios: la alpaca, forma doméstica de la vicuña (lama vicugna) y cruzada con llama; la llama, forma doméstica de guanaco (lama guanicoe); el cuy, forma doméstica del poronccoy (Cavia tschudii); el pato criollo, forma doméstica del pato amazónico (Cairina moschata) y la cochinilla (Dactilopius coccus).
Por estos motivos, el Perú es considerado un país de gran importancia global por haber dado al mundo cultivos y animales domesticados de suma importancia, en especial la papa y variedades de maíz, que son dos de los cuatro cultivos alimenticios más importantes a nivel mundial.
Conocimientos tradicionales asociados a la biodiversidad
El Perú posee una alta diversidad de culturas y cuenta con 14 familias lingüísticas y al menos 44 etnias distintas, de ellas 42 se encuentran en la Amazonía. Estos grupos aborígenes poseen conocimientos importantes respecto a usos y propiedades de especies, diversidad de recursos genéticos (4.400 plantas de usos conocidos y miles de variedades) y sus técnicas de manejo.
El Perú, en el sentido convencional, no tiene una posición estratégica a nivel mundial que le otorgue importancia resaltante en el mercado geopolítico global. En efecto, no es un país con mayores recursos energéticos, como los países árabes; no domina rutas estratégicas para el comercio mundial en forma de estrechos o canales como Turquía, Egipto o Panamá; no tiene un desarrollo tecnológico de importancia global; no tiene una posición de poder por patentes y aspectos relacionados y no juega ningún rol en el mercado de capitales.
Por estas razones las grandes potencias mundiales no ven al Perú como una amenaza para la seguridad global ni lo consideran un país objetivo para garantizar la seguridad y estabilidad global, tampoco como objeto de apoyo especial en forma de inversiones o rescate financiero. Sin embargo, el Perú es uno de los países más destacados en diversidad biológica y se ubica entre los 3 primeros países megadiversos por la superficie de bosques tropicales (cuarto a nivel global); es el primer país en recursos genéticos de plantas domesticadas (182 especies), de usos conocidos (4.400 especies) y posee ecosistemas de importancia global (bosques tropicales húmedos, bosques secos, punas, bosques de neblina, mar frío, entre otros).
Este sitial en biodiversidad le otorga una importancia estratégica global porque el siglo XXI será el siglo de la biotecnología y de la ingeniería genética.
Este aspecto debe ser rescatado y desarrollado por el país en forma estratégica para transformar la biodiversidad en una ventaja competitiva. El país puede jugar un rol muy importante en las negociaciones internacionales sobre la biodiversidad y los recursos genéticos, y en todo lo relacionado a los aspectos referidos al mantenimiento del equilibrio del carbono en la atmósfera.
En consecuencia, el país debe mejorar su capacidad de negociación en todo lo relacionado a la seguridad alimentaria mundial; a la seguridad de la salud (plantas medicinales), y a la seguridad global en lo referente al cambio climático.
Diversidad biológica y el TLC
En las negociaciones del TLC, con relación a la biodiversidad, el Perú debería lograr que Estados Unidos reconozca nuestra importancia en recursos genéticos, en conocimientos tradicionales, en servicios ambientales, bosques y otros aspectos importantes para el bienestar de la humanidad. Así como en el Perú se reconoce el enorme aporte en el ámbito de la ciencia y de la tecnología, también se entiende la necesidad de proteger los derechos sobre los inventos y las patentes.
En base a una justa y armoniosa relación, Estados Unidos también debe reconocer el esfuerzo milenario del pueblo peruano y aceptar que el acceso a nuestra biodiversidad y a los conocimientos asociados no podrá hacerse sin que medie una adecuada contraprestación económica y programas de cooperación para su conservación y desarrollo.
Estados Unidos tiene posiciones muy claras y desfavorables para el país. A través de ellas no reconoce los derechos de los agricultores y los conocimientos tradicionales. Es lógico, puesto que ese país no ha ratificado el Convenio sobre la Diversidad Biológica (Río, 1992) y, en consecuencia, no reconoce el derecho de los países de origen de los recursos genéticos. Como tampoco ha ratificado el Protocolo de Kyoto como mecanismo de reducción de emisiones y para detener el cambio climático.
También insiste en las patentes de organismos vivos para favorecer a sus empresas que están desarrollando agresivos programas de biotecnología y de patentes sobre los recursos genéticos. Para lograr sus objetivos las empresas necesitan de los recursos genéticos de otros países y tratarán de obtenerlos de cualquier manera. Esta posición y el enorme poder de Estados Unidos en patentes, pueden conducir a la apropiación de los recursos genéticos de otros países, entre ellos el Perú, y por lo que al fin de cuentas —en un futuro no muy lejano— tendremos que pagar regalías por recursos genéticos propios a las empresas de ese país.
Por otra parte, Estados Unidos a través de sus instituciones no gubernamentales ven la conservación de la Amazonía, y sus ecosistemas, como un bien común para la humanidad, y nos tacha de países
irresponsables por la pérdida acelerada de los bosques amazónicos. Esto hace deducir que en el futuro, como ya sucedió en el pasado, Estados Unidos considere a la Amazonía como un objetivo estratégico para su bienestar y al servicio de sus intereses (internacionalización de la Amazonía).
La estrategia peruana en las negociaciones del TLC en lo referente a la diversidad biológica debe ser concreta, prudente e innovadora. De ninguna manera puede ceder posiciones mas allá de lo establecido en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y las decisiones de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) sobre acceso a los recursos genéticos. Por el contrario, debería usar su posición favorable y estratégica, en biodiversidad, para lograr compromisos para cooperación científica, tecnológica y asistencia financiera para la conservación de los bosques y áreas naturales y protegidas. Los negociadores peruanos deben insistir con firmeza en que cualquier patente originada en base a recursos genéticos peruanos, obtenida sin el consentimiento previo y el acceso de forma legal, no será reconocida por el Estado peruano.
PREOCUPA AUMENTO DE CULTIVOS DE COCA E INSUMOS
Ing. Gastón Barúa Lecaros
El 4 de marzo aparece en el diario El Comercio una página completa dando cuenta de la mesa redonda en la que se discutieron en forma candente y de confrontación de ideas las probables alternativas de solución a las lacras referidas al terrorismo y al narcotráfico. No obstante, personajes como Alan Wagner, secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y James Curtis Struble, embajador de E.E. U.U. convinieron en calificar de alarmante el incremento en la producción de hoja de coca en nuestro país. Se sabe que dos terceras partes se exporta para fines que no son los tradicionales.
Por otro lado, el enfrentamiento abierto entre el presidente de la región Cuzco, Carlos Cuaresma, y el presidente ejecutivo de DEVIDA es de clara contradicción y no guarda relación alguna con las “probables” alternativas de solución que no sean más que figurar de alguna manera en la noticia y punto.
A pesar de la demostración de conocimientos estadísticos y de opiniones diversas, el resto de participantes pareciera que fueron invitados para llenar con su presencia la mesa redonda, a ellos que se ha sumado con criterio absurdo, aquel que ha opinado que “el Estado peruano es difícil que intervenga con criterio inteligente y eficiente en pos de objetivos en este campo”.
Vayamos a meollo del asunto. Quién si no es el Estado peruano —inmerso en este tema — el llamado a plantear un solución universal, sin esperar la cita cumbre Europa- América Latina reunión en la que se pretende ver en qué se ha fallado, según ha manifestado el embajador Wagner.
Lo cierto es los gastos sociales en E.E. U. U. y en el espacio que conforman los países del Mercado Común Europeo superan largamente los nueve dígitos anuales. Mientras tanto, el cultivo ancestral de la coca puede y tiene aplicaciones medicinales, nutritivas y de índole positivo.
Quiero ensayar una tesis a partir de las siguientes referencias:
La primera es que Estados Unidos gasta un promedio anual de US $ 1.200 millones en la interceptación y US $ 9.900 millones en programas nacionales de aplicación de la ley relacionados con las drogas.
Dentro de estos montos brutos es menester precisar que se tiene información que durante la presidencia de Nixon se gastaron 65 millones de dólares en la guerra contra las drogas, 1.650 millones durante el gobierno de Reagan y cerca de 18.000 millones en los dos períodos de gobierno del anterior presidente americano, Bill Clinton.
La segunda referencia es el elevado porcentaje de consumo que afecta a 200 millones de personas, aproximadamente el 4.7% de la población mundial mayor de 15 años. Un universo comprometido con la solución integral de esta lacra social que afecta física, mental y espiritualmente a la población mundial en
esta periodo de globalización, integración y competitividad en que la mayor conquista debiera ser la recuperación de la dignidad humana.
La tercera, es aquella problemática donde no se diferencian los niveles que originan y conllevan al producto terminado, expresados en las tareas de cultivos, procesamiento y comercio hasta el consumo.
Los estudiosos estiman que se debe tener una idea clara realizando las siguientes acciones:
(a) analizar cuáles son las políticas ejecutadas para cada uno de estos niveles,
(b) realizar un balance de su eficacia y de sus impactos sociales, económicos y ambientales y
(c) escuchar el enfoque que los movimientos sociales han adoptado.
En 1961 la Asamblea de las Naciones Unidas condenó, entre otros, los cultivos de coca y amapola desarrollándose desde entonces, el comercio de la guerra, de los químicos, y de las “drogas” que se ha convertido en un negocio altamente lucrativo y en plena expansión.
Planteado así considero que este es un problema universal dentro del que se hallan todas las naciones del mundo, en una guerra en la que el humano se está autodestruyendo ante la inopia o complacencia de sus gobernantes.
Nuestra tesis es establecer un marco jurídico ejecutable que puede representar un convenio universal de sanción contra los que hacen mal uso de un recurso natural de heredad ancestral de excelentes propiedades. Este convenio permitiría obviar los engorrosos procesos de investigación, procesamiento, extradición y sanción.
El manipuleo político, social y económico que proviene de los grandes intereses de la mafia mundial serían desterrados si se acuerda una sanción de “cadena perpetua” a todos aquellos –sin excepción- que negocian con los insumos químicos en volúmenes que , solo se explica,serán aplicados a este criminal negocio de transformación de la hoja de coca.
Igualmente, cadena perpetua a quienes que se dedican a la transformación de la hoja de coca en pasta básica de cocaína, clorhidrato u otro tipo de droga prohibida.
Fnalmente, sancionar a aquellos que comercializan esta problemática a cualquier nivel esta problemática las drogas sin que ello signifique otra cosa que la captura, enjuiciamiento e internamiento a perpetuidad de estos delincuentes sin tener en consideración la nacionalidad del procesado.
Sea donde se encuentre y por acuerdo universal se declare enemigos de la humanidad a estos tipos de delincuentes, dejando sin efecto su nacionalidad y todas aquellas condiciones de derechos humanos, convenios multilaterales y otros que se opongan a esta disuasiva intención universal.
Esta es una probable alternativa de poner coto definitivo a una actividad que va contra los derechos humanos, sobre todo, contra los agricultores de la región, quienes que se tendrán que acoger a los programas que simultáneamente deben elaborarse para que, sin atentar contra su propia salud, se evite la contaminación discrecional de las tierras y cultivos colaterales a la hoja de coca, como son el arroz, la caña de azúcar, el plátano, algodón, palma aceitera, piña etcétera.
El desarrollo de cultivos alternativos de la coca en forma eficiente y eficaz puede y debe lograrse a través de la transferencia económico-financiera, la transferencia tecnológica y el ingreso al mercado internacional de los cultivos alternativos procesados, de modo que la economía de la región se consolide a la par que se logre el fortalecimiento industrial que permite oportunidades de trabajo para los científicos, profesionales, técnicos y operarios de diversa habilidad.
Con ello se evita la deforestación, se propicia la reforestación, se logra la no contaminación de los cursos de agua y en su recuperación para consumo humano e industrial, esencialmente, el equilibrio de los ecosistemas, contra los que se vienen atentando durante varias décadas, en un ámbito continental que dispone de una biodiversidad inigualable en el mundo.
En conclusión el Acuerdo Jurídico Universal contra las Drogas (AJUD)es una alternativa viable y depende de ser propuesta por el Perú ante los organismos internacionales y en cuanta cita cumbre se desarrolle, propiciando la responsabilidad compartida de las naciones y de sus autoridades, sin esperar una evaluación para determinar las fallas que no han permitido una solución adecuada.
Propuesta del Perú en la ONU
Ya se logró el amplio respaldo que planteó el Perú para fortalecer la cooperación internacional en el desarrollo alternativo, protegiendo el medio ambiente. Este respaldo se logró durante el 49° periodo de sesiones de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, llevada a cabo en Viena del 13 al 17 de marzo.
La resolución obtenida por el Perú fue patrocinada por todos los miembros del Grupo de Estados de Latinoamérica y el Caribe (GRULAC) y de la Unión Europea.
Ley de leyes o ¿ley del embudo?
Secretario General de la Confederación Nacional de Productores
Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras del Perú
Mi amigo Alfredo García Bonilla, un día de visita al penal Miguel Castro Castro de Lima, me dijo:
“ …Nelson, los cocaleros tienen muchos enemigos poderosos, sin embargo, el Tribunal Constitucional, dentro de su análisis socio político y económico les da la razón, entonces porqué no escribes.. si no lo haces, los cretinos del Gobierno seguirán comiendo de sus problemas …por tanto, debes plantear una institución alternativa…”.
Efectivamente, nuestra lucha gremial, como cualquiera, queda solamente en “estar a la defensiva” y la clase política corrupta vive de nosotros, unos apoyándonos y otras detestándonos, al final somos objeto de noticia permanente, para bien o para mal y de eso viven.
Llegó a mis manos la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la controversia de dos gobiernos regionales: Cuzco y Huánuco, y que el Gobierno Central planteó la inconstitucionalidad de esos mandatos.
No soy autor del texto adjunto, pero sí tomo con cierta alegría los párrafos más relevantes, que al margen de la declaración de inconstitucionalidad, realmente hay un criterio técnico legal a favor de nuestra causa.
Lo digo con cierta serenidad, a pesar de sufrir una encarcelación a toda luz como un ABUSO DE AUTORIDAD, pues no me apremia la libertad, si es que esta realmente va favorecer a la corta o a la larga a mi pueblo indio sufrido y maltratado por siglos por una casta social enquistadas en el poder político.
El Tribunal Constitucional del Perú reconoce como “OCIO DEL LEGISLADOR NACIONAL”, quienes no han sabido hacer respetar los intereses del país, especialmente hacer reconocer a la HOJA DE COCA COMO PATRIMONIO NACIONAL.
Por eso nuestra meta de hoy es formular y ejecutar un PROYECTO TÉCNICO DE DESARROLLO ALTERNATIVO Y COMPLEMENTARIO EN LAS CUENCAS COCALERAS Y EN LAS ZONAS ALTO ANDINAS EXPULSORAS DE POBLACIÓN, con la sigla PRODECCOZAA, nos consorcionaremos con las instituciones que nos muestren tecnología e innovación y trabajo eficiente, nosotros estamos representados por KUSKA (Asociación de Comunidades Campesinas, Nativas e Indígenas) que es nuestra institución técnica de reciente constitución. Es un reto para nosotros, para el Gobierno peruano y
también para comunidad internacional quienes solamente ven “narcotráfico”, nosotros somos capaces de combatir al narcotráfico en el tiempo más corto posible, pero con alternativas económicas sostenibles.
Ya estamos cansados que nos impongan “proyectos alternativos” y “desde arriba”, usando a DEVIDA, CARE PERU entre otros, quienes con una frondosa burocracia y jugosas remuneraciones no entienden nuestra realidad local y regional, hacen ensayos de “proyectos” como abrir zanjas para “criar camarones” y hoy llenos de “sapos”, promueven actividades no acordes a nuestras necesidades y mercados. Muchos años nos han considerado como objeto de “ensayo”. Suficiente, ya terminó. Por cuestionar estas hoy me encuentro preso, pero con la moral altiva y sin traicionar a mi pueblo.
Nuestra meta es desarrollar nosotros mismos el proyecto, con personal de técnicos altamente calificados que conozcan la realidad, al margen de colores políticos y gremiales, pero dirigidos por los interesados que somos nosotros, previa concertación permanente.
A saber el texto de la sentencia del Tribunal Constitucional, en fragmentos: Felicitaciones Tribunal, con algo se comienza, mas adelante comprenderá y legalizará el cultivo de la hoja de coca, pero la ecológica, que servirá a la humanidad.
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL PLENO JURISDICCIONAL. 0020-2005-PI/TC 0021-2005-PI/TC (acumulados). SENTENCIA: DEL PLENO JURISDICCIONAL DELTRIBUNAL CONSTITUCIONAL, Del 27 de septiembre de 2005. Referencias: EXP. N.º 0020-2005-PI/TC y EXP. N.º 0021-2005-PI/TC (acumulados). LIMA
Presidente de la República (demandante) c. Gobiernos Regionales de Cusco y Huánuco (demandados).
Demanda de inconstitucionalidad interpuesta por el Presidente de la República contra la Ordenanza Regional N.º 031-2005-GRC/CRC, promulgada por el Presidente del Gobierno Regional de Cusco, y las Ordenanzas Regionales N.os 015-2004-CR-GRH y 027-2005-E-CR-GRH, promulgadas por la Presidenta del Gobierno Regional de Huánuco.
En Lima, a los 27 días del mes de setiembre de 2005, el Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, integrado por los magistrados Alva Orlandini, Presidente; Bardelli Lartirigoyen, Vicepresidente; Gonzáles Ojeda, García Toma, Vergara Gotelli y Landa Arroyo, pronuncia la siguiente sentencia con los fundamentos de voto adjuntos de los magistrados Juan Bautista Bardelli Lartirigoyen y Juan Vergara Gotelli:
1. Ordenanza Regional N.º 031-2005-GRC/CRC:
“Artículo Primero.- DECLARAR a la Planta de la Hoja de Coca, como Patrimonio Regional Natural–Biológico–Cultural–Histórico del Cusco y como Recurso Botánico integrado a la cultura y cosmovisión del mundo andino y a las costumbres y tradiciones culturales y medicinales.
Artículo Segundo.- RECONOCER como zonas de producción tradicional de carácter legal de la Planta de la Hoja de Coca a los valles de: La Convención; Yanatile de la provincia de Calca y Qosñipata de la provincia de Paucartambo, todos ellos del departamento del Cusco, donde la producción de esta especie está destinada al uso medicinal, ceremonial, religioso, cultural, `chaccheo´ y aquellas que son adquiridas en forma lícita por la Empresa Nacional de la Coca Sociedad Anónima, ENACO S. A., para su respectiva comercialización.
Artículo Tercero.- DECLÁRESE a la Planta de la Hoja de la Coca como bien económico transmisible y sucesorio del campesinado que habita en las zonas mencionadas en el artículo segundo de la presente Ordenanza Regional”.
2. Ordenanza Regional N.º 015-2004-CR-GRH:
“Artículo 1.- RECONOCER a la HOJA DE COCA como Patrimonio Cultural y de Seguridad Alimentaria de la Región Huánuco, en mérito a los considerandos expuestos” .
Artículo 1.A.- Declara la Legalidad del cultivo de la Hoja de Coca en la jurisdicción del Gobierno Regional de Huánuco para el consumo directo en la modalidad de Chaccheo con fines medicinales, ceremoniales, y de industrialización lícita, de acuerdo a la presente Ordenanza Regional” .
Las demandas se sustentan en argumentos sustancialmente análogos. Tales argumentos son los siguientes:
a) De conformidad con el artículo 192º de la Constitución, toda competencia de los gobiernos regionales, fuera de aquellas enumeradas en los incisos 1 a 9 del mismo artículo constitucional, debe estar prevista en la ley. Sin embargo, ni la Ley N.º 27783, Ley de Bases de la Descentralización (en adelante, LBD), ni la Ley N.º 27867, Ley Orgánica de los Gobiernos Regionales (en adelante, LOGR), prevée que sea competencia (exclusiva, compartida o delegada) de estos gobiernos declarar como patrimonio cultural a la hoja de coca o declarar la legalidad de su cultivo en su respectiva jurisdicción.
b) El artículo 43º de la Constitución estipula que el Estado peruano es unitario. En tal sentido, las competencias que no han sido expresamente asignadas por la ley a los gobiernos regionales, corresponden al Gobierno nacional.
c) La Convención Única sobre Estupefacientes de 1961; el Decreto Ley N.º 22095, Ley de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas y la creación de la Comisión de Lucha contra el Consumo de Drogas (DEVIDA); el Decreto Legislativo N.º 824, Ley de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Drogas; el Decreto Supremo N.º 004-2004-PCM, que aprobó la “Estrategia Nacional de Lucha contra la Drogas 2002-2007”, y el Decreto Supremo N.º 006-2005-PCM, que actualizó dicha estrategia, evidencian que tanto el combate contra el tráfico ilícito de drogas, como el control de los cultivos de hoja de coca a través de su regulación, son una política nacional del Estado peruano. En tal sentido, de conformidad con el artículo 26º, inciso 1, ordinal a) de la LBD, son competencias exclusivas del Gobierno nacional.
d) Las ordenanzas cuestionadas han vulnerado el artículo 45º, inciso a) de la LOGR, que establece que dichas instancias de gobierno definen, norman, dirigen y gestionan sus políticas regionales y ejercen sus funciones generales y específicas en concordancia con las políticas nacionales y sectoriales.
e) El artículo 47º, inciso l) de la LOGR establece como función de los gobiernos regionales proteger y conservar, en coordinación con los gobiernos locales y los organismos correspondientes, el patrimonio cultural nacional existente en la región, así como promover la declaración, por los organismos competentes, de los bienes culturales no reconocidos que se encuentren en la región. Por su parte, el artículo 19º de la Ley N.º 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, establece que son organismos del Gobierno Nacional los encargados de la identificación, inventario, inscripción, registro, investigación, protección, conservación, difusión y promoción de los bienes integrantes del patrimonio cultural de la nación. En tal sentido, los gobiernos regionales no tienen competencia para declarar bienes como patrimonio cultural.
f) El control del cultivo de la hoja de coca debe ser realizado por una sola autoridad de nivel nacional, con las atribuciones técnicas para determinar el nivel de producción del cultivo legal. El incremento de la producción de hojas de coca en el territorio nacional afectaría la labor del Gobierno Nacional referida al orden interno y a la prevención de delitos, que es de su exclusiva competencia.
g) Al expedir las normas cuestionadas, los gobiernos regionales emplazados no han considerado las consecuencias que tiene la siembra ilegal de hoja de coca en otros ámbitos, como la drogadicción, la violencia, la corrupción y el narcotráfico (alimentado en su mayoría por la producción ilegal de hoja de coca).
h) Otorgar legalidad al cultivo de hoja de coca destinado a fines medicinales, ceremoniales y de industrialización, provocará que toda la producción de hoja de coca sea cultivada alegando que se destinará a tales fines, con lo cual el control se tornará imposible.
Con fecha 5 de agosto de 2005, 31 Congresistas de la República, solicitan ser admitidos como litisconsortes activos facultativos en el proceso de inconstitucionalidad. En tal sentido, solicitan que se declare la inconstitucionalidad de la Ordenanza Regional N.º 031-2005-GRC/CRC, expedida por el gobierno regional de Cusco, básicamente, por las mismas consideraciones expuestas por la Presidencia del Consejo de Ministros en su escrito de demanda.
Apersonamiento de la Defensoría del Pueblo.
Luego de analizar, como cuestiones preliminares, las excepciones deducidas por el gobierno regional de Huánuco, y la supuesta afectación del derecho fundamental a la defensa en la tramitación de la presente causa, acusada por el Procurador Público Regional Ad hoc del gobierno regional de Cusco, se analizarán, como cuestiones constitucionalmente relevantes las siguientes:
1. Determinar los presupuestos para la resolver un proceso de inconstitucionalidad contra normas con rango de ley que, supuestamente, se ocupan de materias reservadas a otros órganos constitucionales; en ese sentido, deberán analizarse los siguientes temas:
1.1 ¿Cuáles son las dimensiones de un proceso de inconstitucionalidad?
1.2 ¿Cuáles con los principios, cuya afectación determina la invalidez constitucional
¿Cuáles con los principios, cuya afectación determina la invalidez constitucional de una norma con rango de ley?
1.3 ¿Cuál es la tipología de infracciones constitucionales en las que puede incurrir una norma con rango de ley?
1.4 ¿Cuál es la relevancia de las infracciones “indirectas” a la Constitución para resolver la presente causa (el bloque de constitucionalidad)?
2. Incidencia del test de la competencia para determinar a los órganos competentes para regular las materias de las que se ocupan las normas cuestionadas; para tales efectos corresponderá analizar:
2.1 ¿Cuáles son lo presupuestos del test de la competencia?
2.2 ¿En qué consiste el principio de unidad y que alcances constitucionales tiene la configuración de la República del Perú como un Estado unitario y descentralizado?
2.3 ¿En qué consiste el principio de cooperación y lealtad regional?
2.5 ¿En qué consiste el principio de control y tutela?
3. Evaluar la relación entre la planta de la hoja de coca y el derecho fundamental a la identidad cultural (artículo 2º 19 de la Constitución) y la posibilidad de que se la declare patrimonio cultural; para tales efectos corresponderá analizar:
3.1 En base al test de la competencia, ¿cuál es el órgano constitucional competente para declarar bienes como patrimonio cultural?
3.2 ¿Cuáles son las características del uso tradicional de la hoja de coca en el Perú?
3.3 ¿La hoja de coca puede tener la condición de patrimonio cultural de la Nación?
4. Analizar las relaciones entre el cultivo y la comercialización de la planta de la hoja de coca y el tráfico ilícito de drogas; en tal sentido, corresponderá responder a las siguientes interrogantes:
4.1 ¿Cuáles son las obligaciones del Estado en relación con el combate al tráfico ilícito de drogas?
4.2 ¿Cuáles son los alcances de los convenios internacionales relacionados con la lucha contra el tráfico ilícito de drogas?
4.3 ¿Es eficiente la política legislativa del Estado contra el tráfico ilícito de drogas?
4.4 ¿Cuál es el órgano constitucional competente para regular lo referente al cultivo de la planta de la hoja de coca?
4.5 Programas de desarrollo alternativo.
5. Finalmente este Tribunal determinará cuál es el órgano constitucional competente para regular la materia referida a al transmisión y sucesión de la planta de la hoja de coca.
Planta de la hoja de coca, patrimonio cultural y derecho fundamental a la identidad cultural.
El artículo 21º de la Constitución establece lo siguiente:
“Los yacimientos y restos arqueológicos, construcciones, monumentos, lugares, documentos bibliográficos y de archivo, objetos artísticos y testimonios de valor histórico, expresamente declarados bienes culturales, y provisionalmente los que se presumen como tales, son patrimonio cultural de la Nación, independientemente de su condición de propiedad privada o pública. Están protegidos por el Estado.
Por su parte, el artículo II del Título Preliminar de la Ley N.º 28296 —Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación— dispone:
“Se entiende por bien integrante del patrimonio cultural de la Nación, toda manifestación del quehacer humano —material o inmaterial— que por su importancia, valor y significado paleontológico, arqueológico, arquitectónico, histórico, artístico, militar, social, antropológico, tradicional, religioso, etnológico, científico, tecnológico o intelectual, sea expresamente declarado como tal, o sobre el que exista la presunción legal de serlo. (…).” “Promover el uso sostenible de los recursos forestales y de biodiversidad.” En efecto, el artículo 47º l) de la LOGR establece que los gobiernos regionales tienen como función específica: “Proteger y conservar, en coordinación con los Gobiernos Locales y los organismos correspondientes, el patrimonio cultural nacional existente en la región, así como promover la declaración por los organismos competentes de los bienes culturales no reconocidos que se encuentren en la región.”
Al respecto, el artículo VII del Título Preliminar de la Ley N.º 28296 -Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación-, dispone: “El Instituto Nacional de Cultura, la Biblioteca Nacional y el Archivo General de la Nación, están encargados de registrar, declarar y proteger el Patrimonio Cultural de la Nación dentro de los ámbitos de su competencia” .
El Gobierno Regional de Cusco, implícitamente, ha reconocido la competencia del Gobierno Nacional en la declaración de la planta de la hoja de coca como patrimonio cultural. En efecto, en el escrito de su demanda ha sostenido:
“el hombre vinculado desde sus ancestros de siglos atrás, a la Planta de la Hoja de Coca no puede ser olvidado, como sí lo hace la política nacional en esta materia en forma discriminatoria y el Gobierno Regional de Cusco, lo reivindica y reconoce, bajo un concepto declarativo.
La Ordenanza Regional busca superar la falta de reconocimiento como Patrimonio Natural a la Planta de la Hoja de Coca, que el mismo Estado a nivel nacional soslaya, como es la dación por el Congreso de la República de la Ley N.º 28477 que incluye a 45 cultivos nativos; 3 crianzas nativas y 11 especies de Fauna Silvestre Usufructuadas y en dicha relación NO ESTÁ CONSIDERADA LA PLANTA DE LA HOJA DE COCA (…)”.
En otras palabras, es el vacío legal, que permite el atropello permanente al pueblo peruano, existente el que, en criterio del demandado, le autoriza a suplir la inercia del Gobierno Nacional en una competencia que no es exclusiva de los gobiernos regionales, sino compartida con aquél.
Lo expuesto, desde luego, tampoco significa que este Tribunal sea ajeno a los importantes argumentos planteados por los demandados en relación con las causas que explicarían la necesidad de la declaración
de la planta de la hoja de coca como patrimonio natural y cultural de la Nación. Por ello este Colegiado estima pertinente realizar una aproximación al tema.
Uso tradicional de la hoja de coca y derechos culturales.
El cultivo y el consumo de la hoja de coca en el Perú han formado parte de la tradición histórica y cultural de un importante sector de la población andina. En manifestación tradicional fuertemente arraigada que se ha transmitido de generación en generación desde tiempos prehispánicos hasta la actualidad, para dichas comunidades, la hoja de coca tiene una significación de especial valía en una dimensión religiosa, medicinal, económica y social.
En lo que a la dimensión religiosa respecta la hoja de coca es utilizada en distintas ceremonias (bautizos, matrimonios, defunciones, etc.) como símbolo sagrado de identidad, encuentro y redención. Respecto a su dimensión medicinal, además de las propiedades curativas que le han sido reconocidas, diversos sectores indígenas la consideran como un elemento vital de diagnóstico de enfermedades. Desde la perspectiva económica del mundo tradicional andino, la hoja de coca es instrumento de trueque, y, consecuentemente, de forma de pago, siendo susceptible de ser intercambiada casi por cualquier bien, dado el importante valor material y espiritual que posee. Finalmente, en su dimensión social en sentido estricto, el principal uso que se otorga a la hoja de coca es el chaccheo o masticación que permite mitigar el hambre, la sed y el cansancio en las duras jornadas diarias de trabajo[1][19].
Es preciso incidir en que la hoja de coca no es sinónimo de cocaína. Ni siquiera constituye, en su estado natural, la fase inmediatamente previa a la obtención en el ciclo productivo de aquel alcaloide altamente adictivo, pues dicha fase intermedia se encuentra constituida por la elaboración de pasta básica de cocaína bruta y lavada, a la que debe añadirse el uso de insumos químicos que, en sí mismos, tampoco constituyen productos prohibidos, sino regulados en su comercialización y uso industrial.
“A su identidad étnica y cultural. El Estado reconoce y protege la pluralidad étnica y cultural de la Nación”.
De esta forma, el Constituyente ha proyectado en la Constitución formal un elemento esencial de la Constitución material de la Nación peruana: su multiculturalismo y plurietnicidad. Se trata de una concreción del principio de Estado social y democrático de derecho, establecido en el artículo 43º de la Constitución, pues, tal como ha tenido oportunidad de afirmar este colegiado, “el hecho que la Constitución de 1993 reconozca el derecho fundamental de las personas a su identidad étnica y cultural, así como la pluralidad de las mismas, supone que el Estado social y democrático de Derecho está en la obligación de respetar, reafirmar y promover aquellas costumbres y manifestaciones culturales que forman parte de esa diversidad y pluralismo cultural, pero siempre que ellas se realicen dentro del marco de respeto a los derechos fundamentales, los principios constitucionales y los valores superiores que la Constitución incorpora, tales como la dignidad de la persona humana (artículo 1 de la Constitución), la forma democrática de Gobierno (artículo 43) y la economía social de mercado (Art. 58).
Hoja de coca y patrimonio cultural de la Nación
La naturaleza propia del patrimonio material, está en relación unívoca con la naturaleza misma de los bienes susceptibles de ser identificados, protegidos y preservados como patrimonio cultural y natural, considerados excepcionalmente valiosos para la humanidad. En ese sentido, debemos recurrir a los tratados internacionales suscritos en la materia, siendo piedra de toque de este sistema la Convención sobre la protección del patrimonio mundial cultural y natural, aprobado por la Conferencia General de la Unesco el 16 de noviembre de 1972 y suscrita por el Perú el 24 de febrero de 1982.
En dicha convención, se define que el patrimonio cultural material abarca monumentos, grupos de edificios y sitios que tienen valor histórico, estético, arqueológico, científico, etnológico o antropológico (artículo 1º), es decir, aquellos bienes que sean la manifestación de un intercambio considerable de valores humanos durante un determinado periodo o en un área cultural específica, en el desarrollo de la arquitectura, las artes monumentales, la planificación urbana o el diseño paisajístico.
Por otro lado, el patrimonio natural material, comprende formaciones físicas, biológicas y geológicas excepcionales, hábitat de especies animales y vegetales amenazadas, y zonas que tengan valor científico, de conservación o estético (artículo 2º), así, entre estos bienes se encuentran fenómenos naturales extraordinarios o áreas de una belleza natural y una importancia estética excepcionales, aquellos que contienen el hábitat natural más representativo para la conservación in situ de la diversidad biológica, incluyendo los que alberguen especies amenazadas que posean un valor universal excepcional.
Así, conforme a las pautas técnicas proporcionados por la Unesco para que cada Estado parte identifique y delimite los diversos bienes situados en su territorio mencionados en los artículos 1º y 2º de la referida Convención, se desprende que el reconocimiento del patrimonio cultural y natural material, se asienta básicamente en un criterio espacial y físico, que no se corresponde con la naturaleza de la planta de la hoja de coca. Por ello, bajo esos considerandos, este colegiado entiende que la planta de la hoja de coca, en tanto especie vegetal, no es susceptible de ser declarada como patrimonio cultural ni natural en un sentido material. Lo cual no supone, desconocer su carácter de elemento biológico cuya utilización con fines terapéuticos y medicinales le otorga una protección especial, en tanto, patrimonio cultural inmaterial.
El patrimonio cultural comprende también el patrimonio inmaterial, que se puede definir como el conjunto de las expresiones culturales y sociales que, heredadas de sus tradiciones, caracterizan a las comunidades, lo que ha determinado que estos bienes inmateriales se hayan afirmado y terminado imponiéndose a nivel internacional como una noción capital para comprender las identidades culturales de los pueblos, y es la que ahora nos permitirá abordar la naturaleza de la planta de la hoja de coca.
Los conocimientos tradicionales asociados a la planta de la hoja de coca, deben recibir un tratamiento jurídico promotor acorde con las obligaciones internacionales del Perú y la Constitución, que supone un proceso que involucra a múltiples actores, empezando por las comunidades campesinas que le dan vida a la hoja de coca, a través del conocimiento tradicional en el cual reside su carácter de patrimonio cultural inmaterial de carácter biológico, de conformidad con la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, aprobada en París el 17 de octubre de 1993
[2][25]. Si bien esta Convención aún no ha sido ratificada por el Estado peruano, constituye soft-law.
Así, la planta de la hoja de coca, en tanto especie natural cuya utilización para un fin determinado, debe recibir un régimen de protección especial conforme al Derecho Internacional, pero fundamentalmente dentro de los alcances de la Constitución, pues la promoción de la cultura constituye un deber primordial del Estado social y democrático de Derecho, establecidos en el artículo 44º de la Constitución. De ahí que el Estado, por mandato constitucional, deba respetar todas aquellas manifestaciones culturales de las personas o de grupos de ellos que constituyan la expresión de su derecho a la libertad de creación intelectual, artística, técnica y científica (artículo 2º 8 de la Constitución); además de respetar la propiedad de las comunidades campesinas y nativas sobre sus conocimientos colectivos, de medicina tradicional y salud, de valores genéticos y de su biodiversidad (artículos 88º, 89º y 149º de la Constitución).
Por otro lado, cabe apuntar que estos conocimientos tradicionales constituyen un cuerpo dinámico de conocimientos organizados que puede enriquecerse con descubrimientos en cada generación, y que deben recibir la protección y los incentivos adecuados que eviten su desaparición, lo cual está estrechamente relacionado con el desarrollo de una política nacional de protección del valor de dichos conocimientos, el mismo que es de carácter cultural principalmente, pero también económico, dado su aporte a la investigación y el desarrollo de nuevos productos que gozan de derecho de patente.
En ese sentido, el Tribunal considera que las potencialidades del patrimonio cultural inmaterial, como en el caso de la planta de la hoja de coca, trascienden del ámbito de lo cultural, adquiriendo especial relevancia, y obligando al legislador a hacer una lectura integral de esta institución atendiendo a sus consecuencias socio económicas, haciendo efectivas tales normas internacionales que garantizan los intereses de la Nación peruana a participar en los beneficios de la explotación comercial[3][26], pero fundamentalmente los derechos de las comunidades campesinas y nativas (artículo 89º de la Constitución) de recibir una compensación por la contribución de sus conocimientos tradicionales sobre la hoja de coca en la generación de riqueza.
Se debe reconocer que este patrimonio constituye una fuente de oportunidades para el desarrollo sostenido de las regiones cocaleras, por ello, es que se hace necesario afirmar que su conservación, recuperación y uso sostenible de la hoja de coca requiere de la concertación de políticas y estrategias nacionales y regionales que garanticen su utilización racional. De esa forma se superará una de las grandes paradojas relacionadas con la biodiversidad, pues nuestro país, siendo un gran productor de la hoja de coca, a la vez, carece, al menos en la proporción y medida adecuadas, de los recursos materiales y humanos imprescindibles para su estudio y explotación lícita.
El Perú concentran un alto porcentaje de la biodiversidad del planeta y junto con los países de la subregión andina es lugar de origen de importantes recursos fitogenéticos andino amazónicos que proveen alrededor del 35% de la producción agroalimentaria e industrial del mundo[4][27]. En atención a ello, se hace necesario efectuar una visión amplia, de la riqueza biológica nacional y las características geográficas en las cuales se desenvuelve, para orientar recursos científicos que permitan garantizar la conservación del patrimonio biológico que en ella se sustenta y dentro de los cuales se encuentra la planta de la hoja de coca.
Todo lo dicho, evidencia que desde hace siglos el uso tradicional (chaccheo, mágico religioso, ceremonial y medicinal) de la planta de la hoja de coca, forma parte de la identidad cultural de los pueblos originarios del Perú. Por ello, este Colegiado comparte la preocupación de los demandados por el ocio del legislador nacional al no haber reconocido expresamente al uso tradicional de la planta como patrimonio cultural inmaterial de la nación. En tanto dicha inercia legislativa persista se corre el riesgo de generar una inconstitucionalidad por omisión, no solo por afectar el derecho a la identidad cultural de muchos peruanos (artículo 2º 19 de la Constitución), sino también por afectar el derecho a la igualdad (artículo 2º 2 de la Constitución).
Por tales motivos se exhorta al Congreso de la República a incluir a la planta de la hoja de coca en la lista de cultivos reconocidos como Patrimonio Natural de la Nación, por la Ley 28477. En igual sentido, se exhorta al INC, a iniciar los trámites administrativos para evaluar la conveniencia técnica de la declaración del uso tradicional de la planta de hoja de coca como patrimonio cultural inmaterial, de conformidad con el ordenamiento internacional.
· El desarrollo alternativo incluye una amplia gama de actividades económicas sociales que buscan el desarrollo de las comunidades del país y sus integrantes generando oportunidades de progreso y bienestar dentro de las dinámicas de una economía lícita y permanente.
· Las actividades económicas priorizadas se vinculan con la producción agrícola, pecuaria, agroindustrial y forestal, que son preponderantes en las zonas productoras de coca así como la producción acuícola que está alcanzando importancia en algunas áreas de la selva alta. Dentro de estas actividades se destacan la agroforestería, reforestación y ecología y servicios comunales piscicultura, cultivos sostenibles de crianza de animales menores y ganadería entre otras actividades.
· En tal sentido, es obligación proteger y asistir a las personas que se vean social y económicamente afectadas como consecuencia de la aplicación de la política de erradicación de cultivos ilícitos, mediante el diseño de políticas de desarrollo alternativo, implementando y consolidando procesos competitivos y sostenibles de desarrollo rural que aseguren el bienestar de la población, el ejercicio de la democracia y la integración de las zonas de economía campesina afectadas por los cultivos ilícitos a la dinámica del desarrollo regional y nacional;
· De manera, que los cultivos de hoja de coca puedan ser reemplazados por productos agrarios y/o acuícolas de similar o mayor rentabilidad social. Lo cual es propio del desarrollo integral (artículos 44º y 188º de la Constitución) y, en particular, del desarrollo agrario, cuyo apoyo preferente, es exigido por el artículo 88º de la Norma Fundamental.
· Exhortar al presidente de la República a reevaluar la política nacional e internacional antinarcóticos, de conformidad con los incisos 3 y 11 del artículo 118º de la Constitución, a
efectos de que sea más eficiente y acorde al derecho y a la realidad nacional y regional, de conformidad con los Fundamentos 135 a 142., supra.
· Exhortar al Congreso de la República, de conformidad con el Fundamento 111, supra, a incluir, en el más breve plazo posible, a la planta de la hoja de coca en la lista de cultivos reconocidos como Patrimonio Natural de la Nación, por la Ley N.º 28477. En igual sentido, se exhorta al INC, a iniciar los trámites administrativos para evaluar la conveniencia técnica de la declaración del uso tradicional de la planta de hoja de coca como patrimonio cultural inmaterial, de conformidad con el ordenamiento internacional.
· Exhortar al Poder Ejecutivo, y, en particular, a DEVIDA, a adoptar todas las medidas necesarias para implementar, en el más breve plazo posible, el Programa de Desarrollo Alternativo previsto en el punto IV.C de la Primera Actualización de la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas 2002-2007, aprobada por Decreto Supremo N.º 006-2005-PCM, de conformidad con el Fundamento 146, supra.
ALVA ORLANDINI, BARDELLI LARTIRI GOYEN, GONZALES OJEDA, GARCÍA TOMA, VERGARA GOTELLI, LANDA ARROYO
ELEMENTOS NUTRICIONALES DE LA HOJA DE COCA
Mg. Ulpiano Quispe Mejía
Tiene propiedades medicinales y excitantes como el té y el café. Los incas descubrieron que mascando las hojas con una ceniza alcalina, disminuye la sensación de hambre, evita los mareos en alta montaña y permite trabajar durante larga jornada, sin consumir alimentos o bebidas. La forma más común de usar la hoja de coca es en forma de té, a tal fin se colocan una o dos hojitas en una taza de agua caliente. Es un regulador estomacal, digestivo y tranquilizante.
Un cocimiento de 40 gr. de hojas por litro de agua calma dolores de garganta, irritaciones en la boca, etcétera. También se puede preparar en forma de tintura.
“… Considero importante aclarar sobre la cocaína, el masticatorio, más los trece alcaloides restantes que contienen la hoja de coca y los otros contenidos benéficos para la salud. Los adversarios de la hoja de coca, cuando abordan el masticatorio la asocian solo a la cocaína, dejando de lado los trece alcaloides restantes y los demás contenidos alimenticios de la hoja de coca. Aquí corresponde resaltar que el masticatorio es un acto integral, en el que el usuario absorbe todo el contenido de la hoja de coca: los catorce alcaloides, los mismos que son destruidos y degradados por los diversos ácidos de los jugos salivales, gástricos, pancreáticos, biliares, como también los otros nutrientes que contiene la hoja de coca como son los diversos minerales y vitaminas ya señalados anteriormente, lo que implica que la persona que mastica siente todos los efectos de todos los componentes de la hoja de coca, efectos fisiológicos y psicológicos que se traducen en un estado de bienestar material y mental del usuario. Por esta razón es necesario señalar los catorce alcaloides que contiene la hoja de coca y algunas de sus características:
Cocaína: éter metílico de la benzoil ecgonina con propiedades anestésicas y analgésicas.
Ecgonina: derivado carboxilado de la atropina; su propiedad es metabolizar grasas, glúcidos y carbohidratos; además regula la sangre.
Atropina o escopolamina: es anestésico que produce sequedad del árbol respiratorio.
Pectina: es absorbente y antidiarreico, junto a la vitamina E regula la producción de melamina para la piel.
Papaína: es una proteasa muy parecida a la catepsina animal y es una especie de fermento que acelera la digestión. En mayor proporción contiene la papaya.
Higrina: es un alcaloide que excita las glándulas salivares cuando hay deficiencia de oxígeno en el ambiente.
Globulina: es un cardiotónico que regula la carencia de oxígeno en el ambiente, mejorando la circulación sanguínea; evita el soroche (mal de altura).
Piridina: alcaloide que acelera la formación y funcionamiento del cerebro, aumenta la irrigación sanguínea y la hipófisis y las glándulas, traduciéndose en una mejoría del cuerpo en general.
Quinolina: es un desoxidante que evita la formación de la caries dental junto al fósforo y al calcio.
Conina: es un analgésico que, junto al anterior, ayuda a la cocaína a aumentar las propiedades anestésicas y analgésicas de la cocaína natural.
Inulina: es un diurético que ayuda a eliminar las sustancia nocivas y tóxicas no fisiológicas; refresca y mejora el funcionamiento del hígado, la secreción de la bilis y su acumulación en la vesícula. Es un polisacárido muy parecido a la vitamina B12 que produce aumento de las células de la sangre.
Benzoína: tiene propiedades terapéuticas para la gastritis y las úlceras, ya que acelera la formación de las células musculares y evita la putrefacción de los alimentos.
Recerpina: es un componente que regula la presión arterial en hipo e hipertensión y ayuda a la formación de células óseas.
Estos catorce alcaloides, los aminoácidos, los ácidos y las vitaminas A, B1, C y E, más la tiamina, niacina y rivoflovina, son los que convierten a la hoja de coca la en la planta más completa del universo en nitrógeno no proteico, que es el que elimina las toxinas y patologías del cuerpo.
La Comisión de Estudios de la Hoja de Coca de las Naciones Unidas, 1948, dan los siguientes porcentajes por cada 100 gramos de hojas de coca:
Humedad 10,26 Hierro 7,0
Nitrógeno 2,88 Catoteno 8,15
Fibras 17,91 Vitamina B1 0,80
Cenizas 5,35 Vitamina B2 1,49
Vitamina C 10,70
Calcio 21,96 Niacina 8,62
Fósforo 4,05 Cocaína 0,83
Diez tesis falsas sobre la hoja de coca
Fuente: Antonio Orjeda
Difusión: Javier Trigo Pesaque
Nota: Por la coyuntura, muchos se ponen en contra y otros en pro de la coca. Atacan a la hoja de coca por mantener sus jugosas remuneraciones en organismos creados por el gobierno y apoyados por E. E. U. U. La distorsión está a la orden del día. Estas pautas nos permitirán reflexionar:
Primero. Apoyándose en la tesis de grado de la Sra. Q. F. Cordero afirman que “la proteína de la hoja de coca es incompleta, de mala calidad, no es asimilable y puede afectar al hígado y causar desnutrición en caso extremo”.
· Falso. Es una afirmación sesgada y mal intencionada. Ningún nutricionista busca proteína en una hoja. En ella se busca micronutrientes, antioxidantes y otros. Las fuentes proteicas vegetales se buscan en los cereales y menestras.
· Ninguna proteína vegetal es completa; ninguna tiene todos los aminoácidos esenciales completos. Alimentarse a base de la proteína de un solo vegetal puede significar desnutrición.
· La tesis de esta señora Cordero es cuestionable en la medida que aisló la proteína de la hoja de coca de todos los micronutrientes y alcaloides que son las que brindan el aporte principal para la salud y la vida.
· Por definición, ninguna proteína vegetal es mala; puede ser incompleta, pero no mala. Solo las proteínas animales, aunque con aminoácidos completos, pueden ser tóxicas.
Segunda: Reconocen como válidos el análisis bioquímico de la hoja de coca realizado en Harvard, pero afirman que “en ella no se especifica que sea asimilable al cuerpo humano”. Ponen como ejemplo el pasto, tiene nutrientes, pero estos no son asimilables.
· Falso. Pretenden sorprendernos.
Si uno lee la investigación realizada por 3 científicos de la Universidad de Harvard en 1975 se encuentra conclusiones sorprendentes sobre la capacidad de asimilación de la hoja de de coca por el cuerpo humano. Incluso lanzan propuestas de la cantidad que debiéramos consumir para mejorar nuestra calidad de vida.
· Después de estar presentes por mas de 6 mil años en la historia del hombre peruano, la hoja de coca no necesita presentación ni comprobación científica de sus bondades. No estamos hablando de un producto desconocido ni traído de la cochinchina. Por el contrario, la hoja de coca permitió al hombre andino conquistar los espacios elevados de nuestros andes. En la ciudadela de Caral (6000 años de antigüedad) se han encontrado pruebas de consumo de polvo de hoja de coca. Su aporte particular radica en poseer alcaloides que aumentan el oxígeno celular (globulina junto a la piridina). Recordemos que las grandes civilizaciones prehispánicas, se desarrollaron por encima de los 2.500 m. s. n. m. mientras que en Europa a esa altura solo se hizo pastoreo.
· Entendemos que la limitada educación escolar sobre la historia del Perú que privilegia el conocimiento de los alimentos traídos por lo europeos y poco o nada del aporte de la cultura alimentaría inca, sea parte de la causa de que muchos peruano nos dejemos sorprender por las sandeces lanzado por fuertes intereses económicos que quieren un pueblo desinformado y malnutrido, que no mire desde adentro sus raíces andinas llenas de sabiduría y vida.
· Como alimento, la historia nos enseña 4 forma de su consumo:
1) La hoja tierna para consumo directo en ensalada, máxima fuente antioxidante;
2) La hoja seca para el chacchado o acullico, junto con la cal o llipta para aprovecharla mejor como fuente energética, nutricional y sobretodo, sus beneficios alcaloides;
3) La hoja seca, tostada y molida como fuente directa altamente asimilable de nutrientes y energía; se le puede agregar la llipta o cal.
4) La hoja de seca en infusión, el mejor digestivo, buen quemagrasa y antidepresivo (tres tazas al día recomienda el Dr. Boolo). Los antecedentes históricos de estos usos demuestran que la hoja de coca provee de nutrientes básicos y otros que aún desconocemos pero que son ampliamente beneficios al ser humano y no señalan el derrotero a seguir en la investigación.
· Revista bibliográfica: MAMACOCA por Anthony Henman (ver amplia bibliografía aquí citada); Revista Opción Ecológica # 11; Harina de Coca en el Tawantisuyo por el Dr. Ciro Hurtado (inédito); Carta del Dr. Roger Ramos Aliaga a CEDRO (12-01-06)
Tercero: La hoja de coca solo es un energético que quita el hambre
· Falso. Si fuera verdad que solo es energético nuestros campesinos serían enfermizos y no podrían trabajar las 14 horas diarias como lo hacen en la puna y lugares inhóspitos para muchos limeños. Los obreros mineros no podrían trabajar sin máscara en el aire enrarecido de los socavones. Por ejemplo, si la reemplazáramos por el energético café, nuestros campesinos no podrían terminar sus horas de trabajo y terminarían afectados de los nervios. La hoja de coca brinda las calorías y nutrientes necesarios para sostener que ella misma genera. El café maltrata porque no tiene nutrientes que permitan reponer lo gastado por la energía que ha generado.
· Si solo quitase el hambre, podríamos reemplazarla por la anfetamina y veremos que a los pocos días, nuestros campesinos no podrían ni levantar su arado para trabajar debido a que esta droga le quita el hambre, pero no alimenta.
Cuarto: La hoja de coca no tiene vitamina D, por lo tanto, su calcio no es asimilable.
· Falso. Pretenden confundirnos. La vitamina D se obtiene del sol. Es la única vitamina que el cuerpo humano puede sintetizar.
· No se ha hecho análisis de vitamina D a la hoja de coca. Presumimos que sí la contiene en tanto se le seque al sol.
· Para que nuestro cuerpo asimile calcio que no proviene de los alimentos (pastillas) necesita que venga acompañado de vitamina D y otros componentes más. Así y todo, no siempre es asimilable y puede afectar los riñones.
Quinto: No hay interés empresarial en desarrollar su industrialización ni en el público por adquirirla.
· Falso. Resulta que ahora saben qué desean los peruanos.
· Actualmente existe expectativa dentro del empresario naturista por desarrollar alimentos enriquecidos con harina y extractos de coca. Si Digesa y Digemid se deciden de una vez por todas a apoyar los esfuerzos de ENACO y nuestros, el mercado puede desarrollarse a inusitada velocidad. Los beneficios de esta hoja en la salud humana son tan inmediatos que el mercado se ha vigorizado últimamente gracias a los reportajes, testimonios emitidos por la televisión nacional. Las personas que han iniciado su consumo bien orientado, se están convirtiendo en una fiel hinchada y el mejor poder marketero.
Sexto: Promocionarla es peligroso porque le hace el juego al narcotráfico.
· Falso. Es una bajeza pretender mezclar dos temas diferentes.
· El tema del narcotráfico es político y relativamente reciente. No podemos negar la importancia para nuestro país que tiene la hoja de coca, solo porque un sector de delincuentes hagan mal uso de ella. Para combatir el alcoholismo no vamos a erradicar las plantaciones de uva o caña de azúcar. Eso sería pecar de ignorancia y dogmatismo fundamentalista.
· Los narcotraficantes son delincuentes por tres razones:
1) Envenenan a nuestra juventud
2) Contaminan tierras y ríos de nuestra selva con los nocivos químicos importados que utilizan para elaborar clandestinamente la droga,
3) Hacen perder miles de nutrientes necesarios para nuestras población malnutrida al inutilizar la hoja para extraer solo un alcaloide.
Séptimo: Asegurar que “así fuera verdaderamente nutritiva existen otras opciones de calcio que no traerán tantos problemas”.
· Falso. Es una actitud facilista, miedosa, antinacional. Es como si nos negáramos a explotar el oro porque algunas malas empresas mineras contaminan el ambiente. ¿Porqué vamos a desaprovechar la mejor fuente de micronutrientes que nos ha brindado la naturaleza? El héroe nacional, doctor Hipólito Unanue, la calificó como el architónico del reino vegetal. Nuestra experiencia de varias décadas y la bibliografía hasta hoy desarrollada, había sola de su valores positivos cuando es utilizada en sus formas tradicionales. No hemos encontrado un solo trabajo serio en su contra. Peruanicemos el Perú. Sepamos lo que tenemos para estar orgullosos de lo nuestro. La cultura alimentaría andina es parte de nuestra identidad nacional.
Octavo: Los productos con coca, señalan, que quitan el hambre y eso es nocivo para nuestro niños.
· Falso. Es importante que nos preocupemos por el apetito de nuestros niños y también por su nutrición. En ese sentido hay que iniciar una campaña nacional contra la comida basura, en especial si la consumen antes del almuerzo, porque eso sí les quita el apetito y le degrada su calidad de vida.
· Enrique nuestra comidas con harina de coca significa potenciar nuestra alimentación diaria. La coca satisface los requerimientos nutricionales básicos y permite educar nuestro apetito a las horas rutinarios de nuestras comidas. Como es alimento muy asimilable la coca nutre y regula el apetito voraz y desmedido.
Noveno: La hoja de coca es cocaína, es una droga nociva.
· Falso. En una satanización sin fundamento. Diferenciemos la hoja de coca de cocaína tanto en sus orígenes como en sus formas de usos y efectos. La hoja de coca no es droga, es un alimento nutritivo y con efecto medicinales tanto por la impresionante asimilación de su gran cantidad de nutrientes como por las cualidades de sus 14 (o más) alcaloides que, según la nutricionista Maritza Vera, cada uno de ellos tiene comportamiento medicinal.
· La cocaína no es dañina por sí misma. Diferenciemos su uso médico del de droga estupefaciente.
· Por definición, el alcaloide cocaína es anestésico y analgésico. Consumido en su forma integral con la hoja, la cocaína se degrada con la saliva y se convierte en benzoil ecgonina, el mismo que actúa como energizante.
· Aislado el alcaloide puro cocaína, su comportamiento depende de la forma de uso. Veamos. Uso médico aplicado como inyección en la dermis para anestésico local o como toques coagulantes para cortar hemorragias quirúrgicas. Uso como estupefaciente: es vía nasal pulmonar o intravenosa, donde la cocaína va directamente al cerebro dañando las vías nasales o piel y provocando una situación de falsa euforia y excitación. El uso médico es legal y tenemos los peruanos que pagar el derecho de patente a los laboratorios norteamericanos. El uso y comercialización como estupefacientes está penado mundialmente y merece nuestro total repudio.
Décimo: La coca utilizada para el narcotráfico está contaminada por los agroquímicos.
· Falso. Esta afirmación conlleva la afirmación falsa de que todos los productores cocaleros trabajan para el narcotráficos y eso es un insulto. Existe efectivamente, productores que están aplicando agroquímicos importados (es negocio redondo para las transnacionales) y esa producción debemos rechazar por tóxica. Es ENACO el que debe orientar y canalizar el cultivo orgánico y ecológico ara seguir contando con una tradicional y óptima hoja de coca.
[1][19] Cfr. Primera Actualización de la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas 2002-2007; aprobada por Decreto Supremo N.º 006-2005-PCM; en especial, el subtítulo De los usos tradicionales de la hoja de coca en el Perú.
[2][25] Cabe señalar que al 12 de septiembre 2005, veintiún estados han ratificado ya la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Oral e Inmaterial. El tratado entrará en vigor tres meses después de que un trigésimo Estado parte deposite su instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión a la misma. Sin embargo, las definiciones empleadas por dicha convención, son empleadas como
referencia en la medida que responden a una rigurosidad técnica, además, de ser expresión de la opinio iuris de los Estados en el ámbito de la comunidad internacional. [3][26] Convenio sobre la Diversidad Biológica, que constituye uno de los cinco documentos presentados a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 (Cumbre de Río), en la cual se reconocen los derechos soberanos de los países sobre sus recursos naturales. [4][27] Ver el Preámbulo de la Decisión 523 de la Comunidad Andina, Estrategia Regional de Biodiversidad para los Países del Trópico Andino, dada en la ciudad de Lima, el 7 de julio del 2002.
Corrección del texto: Cecilia Otárola
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