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Timestamp: 2019-06-26 16:19:07+00:00

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155ª reunión INFORME DE EVALUACION DEL PROYECTO TRANSDISCIPLINARIO HACIA UNA CULTURA DE PAZ RESUMEN - KIPDF.COM
155ª reunión INFORME DE EVALUACION DEL PROYECTO TRANSDISCIPLINARIO HACIA UNA CULTURA DE PAZ RESUMEN
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura Consejo Ejecutivo ex 155ª reunión 155 EX/48 PARIS, 14 de septiembre ...
Author: Concepción Rivero Montero
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PROYECTO. Mejorando la Seguridad Ciudadana en Panamá: Hacia la Construcción Social de una Cultura de Paz
El Camino Hacia una Cultura de Paz 1
HACIA UNA ESPIRITUALIDAD DE LA PAZ (Hacia una Teología Bíblica de la Paz VII)
HACIA UNA HISTORIA DE LA PAZ
Resumen del Informe de actividades Resumen del Informe de actividades
CAPÍTULO II UNA CULTURA DE PAZ
Informe de Buenas Prácticas de Cultura de Paz
Hacia una cultura global?
Resumen. Hacia una Nueva Cultura de la Gestión Pública del Agua
AVANZANDO HACIA UNA CULTURA DE SEGURIDAD LABORAL
hacia una cultura de la Evaluación
Promoción de una cultura de derechos en el sistema educativo. Informe del proyecto piloto
Informe de transparencia y rendición de cuentas Hacia una cultura de rendición de cuentas
EVALUACION FINAL. Panamá. Título del Programa: Mejorando la Seguridad Ciudadana en Panamá: Hacia la Construcción Social de una Cultura de Paz
Hacia una conceptualización del pensamiento de orden superior. Resumen
INFORME DEL PROYECTO JORNALEROS SAFE RESUMEN EJECUTIVO
EVALUACION DE TÉRMINO PROYECTO
GERENCIA DE CULTURA RESUMEN DEL
INFORME CONSOLIDADO DE LA EVALUACION DEL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL DEL PROYECTO
155ª reunión 155 EX/48 PARIS, 14 de septiembre de 1998 Original: Inglés y francés
Punto 9.4 del orden del día provisional INFORME DE EVALUACION DEL PROYECTO TRANSDISCIPLINARIO “HACIA UNA CULTURA DE PAZ” RESUMEN Este documento se presenta al Consejo Ejecutivo con arreglo a sus Decisiones 151 EX/5.1 (párr. 59) y 154 EX/8.5 (párr. 6). A fin de dar cumplimiento a esas dos decisiones, en la primera de las cuales se invita al Director General a efectuar una evaluación y en la segunda, a desarrollar más el marco conceptual del proyecto, este informe se presenta en forma de resumen que da cuenta de hechos; se centra en el marco conceptual del Proyecto: origen, comprendido el análisis de la determinación de problemas; la importancia respecto de los miembros de la UNESCO; el fundamento constitucional; y la evolución de las actividades relacionadas con el concepto de una cultura de paz. Estos elementos constituyen el análisis de la pertinencia del Proyecto, una de las partes esenciales de toda evaluación de programa o proyecto. No se incluyen la presentación de actividades ni su relación con las de las Naciones Unidas, ya que esa información figura en el documento 155 EX/49. Estos dos documentos complementarios presentan un panorama detallado del marco del Proyecto en cuanto a los conceptos que lo sustentan, las estrategias, los objetivos y las actividades pertinentes. Proyecto de decisión: párrafo 94.
INDICE Página Resumen ....................................................................................................................
Justificación del proyecto..........................................................................................
A. Determinación de los problemas.................................................................
B. La Constitución de la UNESCO..................................................................
Pertinencia del proyecto ............................................................................................
La cultura de paz en las Naciones Unidas .................................................................
Interlocutores y beneficiarios ....................................................................................
La contribución de la mujer a una cultura de paz......................................................
Evolución del marco conceptual del Proyecto ..........................................................
El Proyecto Transdisciplinario “Hacia una cultura de paz” ......................................
Gráfico: La cultura de paz y su realización ...............................................................
Anexo: Posición de los Estados Miembros con respecto al contenido del Proyecto
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RESUMEN 1. El Proyecto Transdisciplinario “Hacia una cultura de paz” es una importante empresa de la UNESCO destinada a atender a los imperativos del contexto internacional actual, que exige medidas distintas de las de orden político y militar para proteger a las personas de la guerra y la violencia de distinta índole. 2. El concepto de “cultura de paz”, elaborado por iniciativa de la UNESCO, es una respuesta a ese contexto y constituye un marco, fundado en la Constitución de la UNESCO para una acción que se desprende lógicamente de la forma en que tradicionalmente ha abordado la promoción de la paz, la seguridad, los derechos humanos y la democracia. 3. La importancia del Proyecto y el concepto que lo sustenta se ven confirmados por el apoyo general de los Estados Miembros de la Organización, estadistas y personalidades internacionales. El sistema de las Naciones Unidas ha hecho de sus actividades para promover una cultura de paz una prioridad y la UNESCO está llamada a desempeñar en ellas un importante papel en sus esferas de competencia. 4. El Proyecto es fruto de una amplia labor realizada por los órganos rectores de la Organización y aprovecha la contribución intelectual de múltiples foros internacionales. 5. Aunque el “valor añadido” del Proyecto se podría encontrar con mayor claridad en una comparación entre el enfoque tradicional y las actividades concretas que llevan a cabo la UNESCO o los Estados Miembros por iniciativa propia, en términos generales radica en: a)
una mayor sensibilidad a una cultura de paz en las instancias decisorias de los Estados Miembros de la UNESCO;
una intensificación de las actividades prácticas a escala comunitaria, en las que participan, en particular, las Comisiones Nacionales, los Clubes, las Escuelas Asociadas, las Cátedras y las redes cooperativas de la UNESCO, así como un sinnúmero de interlocutores y asociados, con frecuencia no tradicionales; y
mayores posibilidades de aumentar la eficacia de la acción de la UNESCO, fruto de la sinergia con el resto del sistema de las Naciones Unidas y con nuevos asociados -personas y colectividades- que tienen influencia y capacidad para producir un efecto multiplicador.
6. Para que el concepto de cultura de paz cobre mayor amplitud y se logre la consiguiente extensión del campo de acción del Proyecto puede ser necesario adoptar las siguientes medidas: a)
su marco siempre deberá fundarse en los objetivos esenciales de “construir la paz en la mente de los hombres”;
en las estrategias de acción con las correspondientes prioridades se deberá prever un escalonamiento que una los bienios subsiguientes y tome en cuenta tanto la Estrategia a Plazo Medio para 1996-2001 como la evolución de las principales tendencias;
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se deberá distinguir claramente entre las contribuciones directas e indirectas al proyecto;
la difusión del mensaje de una cultura de paz y no violencia incumbe sobre todo a los Estados Miembros, las Comisiones Nacionales, los Centros y Clubes UNESCO, etc.;
son esenciales nuevas relaciones de colaboración, con parlamentos, ayuntamientos, medios de comunicación, etc., ya que la paz y la no violencia son una actitud que ha de forjarse, un comportamiento cotidiano,
la educación para la paz y la construcción de la democracia son el pilar fundamental que permitirá a la UNESCO cumplir su misión; y
en el marco de la Secretaría al seleccionar las actividades y fijar su presupuesto se deberán tener presentes esas estrategias y prioridades así como su vinculación directa o indirecta con el Proyecto y los resultados esperados.
Introducción 1. La finalidad del presente estudio es examinar los principales aspectos sustantivos del marco del Proyecto1. 2. El punto de partida del estudio es la identificación de los problemas, esencial para comprender la pertinencia del Proyecto, vale decir, la medida en que sus objetivos y estrategias corresponden a los imperativos de la misión de la UNESCO y al contexto en el que ésta tiene que actuar, como principal organismo del sistema de las Naciones Unidas especializado en la construcción de la paz. 3. En el estudio se examina la cuestión de la pertinencia del Proyecto, según se desprende de los mensajes recibidos por la UNESCO de diferentes estadistas y personalidades, las declaraciones formuladas por los representantes de los Estados Miembros y las resoluciones y decisiones pertinentes de los órganos rectores de la UNESCO. 4. La concepción del Proyecto se examinó desde el punto de vista de su conformidad con la Constitución de la UNESCO, la Estrategia a Plazo Medio para 1996-2001, las resoluciones y decisiones de los órganos rectores de la Organización y los deseos de los Estados Miembros. Por último, en el estudio se trata de determinar en qué medida el Proyecto representa un “valor añadido”. 5. El marco del Proyecto ha evolucionado al mismo ritmo que el concepto de “cultura de 2 paz” . Vincularlos es la lógica seguida en el presente estudio que, según se espera, facilitará la comprensión de las principales líneas de acción del Proyecto y de las estrategias escogidas para su ejecución.
El marco de un proyecto suele incluir: problemas generales y específicos abordados por el proyecto; beneficiarios; consideraciones especiales (relación con los textos fundamentales de la Organización, prioridades, asociados y colaboración, etc.); y objetivos, estrategia, actividades, insumos y resultados del proyecto. Véase, por ejemplo, la lista de publicaciones de la UNESCO en el Apéndice I del documento 155 EX/49.
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Justificación del Proyecto A.
Determinación de los problemas3
6. Desde que se adoptó la Constitución de la UNESCO, el mundo no ha vivido otra “grande y terrible guerra”, pero ha sido teatro de muchas “guerras terribles” de menor magnitud pero que han cobrado millones de vidas. 7. Uno de sus rasgos distintivos es que suelen librarse dentro de un Estado y no entre países4 y que las víctimas son sobre todo civiles el (90% de las pérdidas de vidas humanas). Esas guerras producen efectos físicos y psicológicos devastadores, sobre todo en los segmentos vulnerables de la sociedad (mujeres, niños y personas de edad), además de destrozos materiales y ambientales. Las guerras intestinas representan una grave amenaza para la seguridad y la paz civiles. 8. Esas guerras se originan en una proliferación sin precedentes de distintas formas de violencia y conflictos entre grupos étnicos, culturales, religiosos y de otra índole, y en la intensificación de los extremismos, fanatismos y fundamentalismos de distintos tipos, lo que revela la importancia cada vez mayor de los aspectos moral y ético. También son causa de muchos conflictos la pobreza y la exclusión, consecuencia de las asimetrías nacionales y mundiales que llevan a condiciones inhumanas de vida. 9. Al finalizar la Guerra Fría, surgió una nueva situación. Los problemas de la paz y la estabilidad y su solución ya no son preocupación únicamente de los Estados. Las formas políticas y militares de acción de los Estados Miembros ya no son las modalidades preponderantes de solución de conflictos y preservación de la paz. Se derrumbaron las barreras ideológicas, dejando libre el espacio de las relaciones internacionales a un sinnúmero de acciones a cargo de diferentes actores. Entre dos tercios y tres cuartas partes de la población del planeta vive en regímenes relativamente pluralistas y democráticos, lo que crea condiciones favorables, inexistentes hace algún tiempo, para una acción de la base en favor de la paz, fundada en la cooperación internacional en la prevención de conflictos y la construcción de la paz. 10. La acción de las Naciones Unidas en favor de la paz es mayor que nunca. La especial atención que inicialmente concedían a las operaciones de mantenimiento de la paz, que, como su nombre indica, apuntaban a mantener la paz entre Estados, cada vez se va haciendo más extensiva a la consolidación de la paz y la prevención de los conflictos5. La responsabilidad de las cuestiones de la paz y la seguridad internacionales incumbe fundamentalmente a las 3
Un análisis exhaustivo de los objetivos del Proyecto y de la situación internacional actual figura en el libro La UNESCO: un ideal en acción, de Federico Mayor, en colaboración con Sema Tanguiane, UNESCO, 1997; y UNESCO and a culture of peace: promoting a global movement, preparada por el Programa de la UNESCO sobre una Cultura de Paz y redactada por David Adams, UNESCO, 1995. Según el Informe sobre desarrollo humano de 1997, del PNUD, pág. 72, en 1995 los 30 conflictos armados del mundo eran nacionales, no internacionales. “Un Programa de Paz” del Secretario General de las Naciones Unidas, publicado en 1992, fue la primera respuesta global a esos nuevos problemas. En él se definen los campos en el que están llamados a intervenir las Naciones Unidas y sus organismos especializados: diplomacia preventiva, que procura resolver los conflictos antes de que estalle la violencia; establecimiento y mantenimiento de la paz, necesarios para detener los conflictos y preservar la paz una vez se haya logrado; y consolidación de la paz después de los conflictos para evitar reincidir en ellos.
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Naciones Unidas, pero las organizaciones regionales desempeñan un papel cada vez más importante. Al terminar la Guerra Fría, en muchos casos esas organizaciones pudieron reemplazar sus preocupaciones militares por otras, las de la consolidación de la paz6. Hoy más que nunca en la sociedad civil se asiste a una proliferación de organizaciones no gubernamentales (ONG) en las cuales los particulares pueden participar en actividades humanitarias en favor de la paz y la justicia. Además, gracias a la aparición de la red mundial de comunicaciones pueden vincular cada vez más su lucha en el plano nacional con una acción a escala mundial. 11. Las guerras de destrucción han cambiado de índole: además de volverse sobre todo intestinas, la mayoría tienen su origen en la explotación de la falta de conocimiento de los demás, las diferencias de religión, valores y percepción y la ignorancia y la violación de los derechos humanos fundamentales. 12. En el nuevo entorno político del mundo contemporáneo es posible promover la seguridad y la paz mediante una acción preventiva desde la base, realizada por el sistema de las Naciones Unidas, las organizaciones intergubernamentales regionales, las organizaciones no gubernamentales, las autoridades y organizaciones nacionales y particulares.
Clima internacional más favorable
Mayor número de actividades y agentes
Conciencia mundial del fracaso de la violencia
Mecanismos de alerta temprana Millones de muertos, en su mayoría civiles
Proliferación de la violencia Predominio de los y los conflictos conflictos internos
Cambio en las causas
La Constitución de la UNESCO
13. La finalidad de la Organización -“… puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz”- se 6
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE); el Consejo de Europa; la Organización de Estados Americanos (OEA); la Organización de la Unidad Africana (OUA); la Secretaría del Commonwealth; la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), etc.
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define en su Constitución. Hoy más que nunca las guerras “nacen en la mente de los hombres”. Por lo tanto, la misión impartida a la UNESCO por su Constitución de erigir “en la mente de los hombres … los baluartes de la paz tiene más vigencia que nunca y requiere medidas innovadoras, afirmación especialmente cierta habida cuenta de la evolución de la índole de las guerras, a que se ha hecho referencia más arriba. 14. La Constitución asigna a la Organización como organismo especializado de las Naciones Unidas el mandato general (Artículo I) de “contribuir a la paz y a la seguridad estrechando, mediante la educación, la ciencia y la cultura, la colaboración entre las naciones, a fin de asegurar el respeto universal a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y a las libertades fundamentales que sin distinción de raza, sexo, idioma o religión, la Carta de las Naciones Unidas reconoce a todos los pueblos del mundo”. 15. Según se interpretaba hasta hace poco, la Constitución de la UNESCO se refería sobre todo a actividades internacionales en sus esferas de competencia: la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación. Durante varios decenios la UNESCO era el único lugar en el que los gobiernos de países pertenecientes a diferentes sistemas socioeconómicos y distintos bloques político-militares podían reunirse en un foro multilateral para debatir y elaborar normas y medidas comunes en esos campos7. Salvo contadas excepciones, las medidas prácticas destinadas a promover la paz y la seguridad en los planos nacional o bilateral no formaban parte del programa de la UNESCO8. 16. Mientras que la reconciliación y el mantenimiento de la paz son tareas que incumben a las Naciones Unidas, es deber de la UNESCO, en virtud de su Constitución, sentar los fundamentos de la paz mediante la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación, contribuir a la adquisición, transferencia y utilización compartida de los conocimientos y fomentar los valores de libertad, dignidad, justicia y solidaridad. En efecto, la prevención es el centro de atención de la Constitución9. 17. Es especialmente pertinente para la acción de la UNESCO que en su Constitución se afirme “Que una paz fundada exclusivamente en acuerdos políticos y económicos entre gobiernos no podría obtener el apoyo unánime, sincero y perdurable de los pueblos (los pueblos, y no únicamente los Estados), y que, por consiguiente, esa paz debe basarse en la solidaridad intelectual y moral de la humanidad”. 18. Para avanzar hacia la paz, la Constitución propone dos vías o frentes: la promoción de los derechos humanos, el entendimiento internacional y los ideales de justicia, libertad y solidaridad, por una parte, y la contribución al progreso social y el bienestar común de la humanidad y a la lucha contra la discriminación y las desigualdades, por otra. Estas dos vías 7
Uno de los grandes méritos de la UNESCO, que se debe fundamentalmente a su Constitución, es haber ayudado a esos gobiernos a llegar a un consenso sobre asuntos preeminentemente éticos e incluso adoptar instrumentos normativos al respecto, como la Convención y Recomendación relativas a la Lucha contra las Discriminaciones en la esfera de la Enseñanza, la Declaración sobre la Raza y los Prejuicios Raciales o la Recomendación sobre la educación para la comprensión, la cooperación y la paz internacionales y la educación relativa a los derechos humanos y las libertades fundamentales. Aunque indirectamente sí había vías para hacerlo, por ejemplo, mediante el Plan de Escuelas Asociadas y los Clubes UNESCO. En la defensa de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra y de la imagen está implícita la realización de actividades educativas en los distintos países, con miras a la igualdad de oportunidades educativas, la difusión de la cultura y un esfuerzo por mantener, incrementar y difundir el conocimiento.
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se han vuelto indisociables. Para que dé resultados, el afán por seguirlas supone que se actúe a diferentes niveles, comprendido el de las comunidades. 19. La Constitución de la UNESCO ofrece el marco necesario para una acción preventiva de la Organización que contribuya a la paz y la seguridad, promoviendo en sus esferas de competencia relaciones de no violencia y cooperación entre las personas dentro de los Estados, entre los grupos sociales, entre los Estados y sus ciudadanos y entre los seres humanos y su entorno físico. 20. Las condiciones actuales son tales que la solidaridad a que se refiere la Constitución y que hasta hace poco se consideraba como un sueño de los fundadores de la UNESCO ahora se puede transformar en una acción concreta en los planos internacional y nacional, destinada a promover y consolidar el entendimiento mutuo, la cooperación y valores comunes compartidos entre diferentes pueblos y grupos, creando así barreras éticas y morales contra la guerra y la violencia. Pertinencia del Proyecto 21. La UNESCO ha recibido un firme apoyo de muy variadas instancias, desde sus Miembros hasta sus interlocutores han alentado en su labor destinada a promover una cultura de paz. La celebración del quincuagésimo aniversario de la Organización brindó a 60 Jefes de Estado y de Gobierno la oportunidad de formular por escrito declaraciones sobre el particular. Algunos declararon el apoyo directo que prestan a las actividades de la UNESCO encaminadas a promover una cultura de paz (Australia, Bolivia, Bulgaria, El Salvador, Eslovaquia, Ghana, Haití, Irán, Italia, Luxemburgo, Mongolia, Pakistán, Portugal, República de Corea y Ucrania). 22. Ejemplifican una enunciación concisa de ese apoyo las palabras del Primer Ministro de Australia, para quien “la labor de la UNESCO destinada a promover una cultura de paz es un componente decisivo de las tareas de mayor alcance emprendidas por las Naciones Unidas a fin de prestar apoyo a la paz, la seguridad y el desarrollo” y la declaración del Presidente del Consejo de Italia, que escribió diciendo: “Confío en la capacidad de la UNESCO, sobre todo para adoptar las estrategias más eficaces a fin de sentar sólidas bases éticas y sociales, de una verdadera cultura de paz en la mente y el corazón de los hombres, como se señala en su Constitución”. 23. Otros países no aludieron expresamente a la cultura de paz al elogiar actividades de la UNESCO que, de hecho, forman parte fundamental de las medidas encaminadas a consolidar la paz. Puede que la declaración más completa de este tipo fuera la que envió el Primer Ministro de Belice, señalando que “la resolución por la vía pacífica de conflictos de ámbito mundial, regional y nacional y la búsqueda de una solución sostenible a los problemas de la pobreza y el desempleo, la desigualdad y la explotación y las amenazas que acechan a nuestro medio ambiente dependen principalmente de la eliminación de la ignorancia y de la adquisición de conocimientos por parte de todos los pueblos, del fomento de la tolerancia y la comprensión de los diversos valores culturales, creencias religiosas y sistemas sociopolíticos”. Como afirmaba el Primer Ministro de la República de Guyana, “La democracia, el desarrollo, la educación, la ciencia, la cultura y la paz están interrelacionadas e influyen los unos en los otros.”
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24. Entre los factores que contribuyen a la paz se mencionaron la tolerancia (Austria, Botswana, Bulgaria, Francia, Guinea-Bissau, Luxemburgo, Mongolia, República Checa, Sudáfrica, Turquía), el entendimiento mutuo (Antillas Neerlandesas, Austria, Francia, Indonesia, Kirguistán), los derechos humanos (Bélgica, Botswana, Bulgaria, Islas Cook, Luxemburgo, Mongolia, Polonia, República Checa, Sudáfrica), la cesación de los conflictos (Antillas Neerlandesas, Botswana, la ex República Yugoslava de Macedonia, Ucrania), la diversidad cultural (Alemania, Bélgica, Botswana, Canadá, Dinamarca, Islas Cook, GuineaBissau, Letonia, Mauricio, Países Bajos, Polonia, Sudáfrica, Ucrania), la democracia (Bélgica, Botswana, Dominica, Luxemburgo, Mongolia, Polonia, República Democrática Popular Lao, Sudáfrica, Ucrania), la lucha contra la discriminación (Francia, Grecia, Irán, Luxemburgo, Sudáfrica, Turquía) y el desarrollo (Bélgica, Italia, Mongolia, Pakistán, Polonia). 25. Las actividades de la UNESCO relativas a una cultura de paz recibieron apoyo directo del Papa Juan Pablo II y del Secretario General del Consejo de Europa. El Primer Ministro de Israel y el Presidente de la Autoridad Palestina y el Presidente de la República de Moldavia ensalzaron estas mismas actividades en otras ocasiones. 26. La Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno de la Organización de la Unidad Africana, celebrada en Uagadugú (Burkina Faso) en junio de 1998, adoptó una Decisión en la cual se prestaba unánime apoyo al programa de la UNESCO sobre una Cultura de Paz. En la Cumbre de las Américas, celebrada en Santiago (Chile) en abril de 1998, los Jefes de Estado y de Gobierno de los países americanos declararon que el programa de una cultura de paz puesto en marcha por la UNESCO podría servir de marco a la elaboración de actividades conjuntas en la esfera de la educación para la paz y la conservación y fortalecimiento de la democracia, la justicia y los derechos humanos. La Organización de los Estados Americanos manifestó su pleno apoyo al Programa de Acción y Declaración sobre una Cultura de Paz de las Naciones Unidas. En la Conferencia Parlamentaria sobre la Cooperación Económica Subregional, celebrada en octubre de 1997, y en la 99ª Conferencia Interparlamentaria, celebrada en Windhoek en abril de 1998, se puso de relieve la importancia de la cultura de paz10.
Diversas personalidades han destacado la importancia de la cultura de paz: O. Arias, en la reunión de la Alianza de Abogados de Nueva York en pro de la Paz y la Seguridad Mundiales (New York Lawyers Alliance for World Security and Peace), el Vicepresidente de Nicaragua, J. Mena, en una reunión de Civitas Panamericano, el llamamiento lanzado por los galardonados con el Premio Nobel, etc. Distintos congresos o reuniones nacionales e internacionales incorporaron la cultura de paz a sus tareas: InterSymp’97 (Baden-Baden), la Conferencia de la Sociedad Internacional de Estudios sobre la Calidad de Vida (Toronto), Construir una cultura de paz (Perú), La creación de relaciones mutuas entre la sociedad civil, la OUA y los Gobiernos de Africa, el llamamiento a la paz de La Haya, la Campaña de Paz en las Ciudades, la Federación de Redes de Mujeres en pro de la Paz, el Consejo Pontificio de Cultura, el Comité Canadiense de Coordinación en materia de Consolidación de la Paz, la reunión de Jefes de Estado Mayor de las fuerzas armadas de los países miembros del Acuerdo de no agresión y asistencia en materia de defensa (ANAD), la Asociación Mundial de Empresas Pequeñas y Medianas (WASME), el Seminario sobre “El diálogo entre las tres religiones monoteístas: hacia una cultura de paz”, la Conferencia de Mónaco de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, titulada “La Cooperación Económica Subregional en Europa”.
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27. En la 29ª reunión de la Conferencia General 95 Jefes de delegación intervinieron a favor de las actividades de la UNESCO encaminadas a fomentar la paz, los derechos humanos y una cultura de paz11. Del análisis de dichos discursos se desprende lo siguiente: - en 25 intervenciones se elogió el proyecto de una cultura de paz; - en 45 intervenciones se aludió a la importancia general de una cultura de paz; - en 25 intervenciones se mencionó la importancia de uno o varios de los elementos de que consta el proyecto; - en 14 intervenciones se formularon observaciones o propuestas relativas a actividades concretas para ejecutar el proyecto de una cultura de paz. 28. Muchos Estados Miembros informaron de sus propias actividades de fomento de una cultura de paz: Africa: Botswana, Côte d’Ivoire, Etiopía, Gabón, Malí, República Democrática del Congo, Rwanda, Senegal, Tanzania, Zimbabwe; Estados Arabes: Argelia, Marruecos; Asia y el Pacífico: Kirguistán, Nueva Zelandia, República de Corea; Europa: Alemania, Croacia, Federación de Rusia, Grecia, Israel, Malta, Noruega, República Checa, Turquía, Ucrania; América Latina y el Caribe: Barbados, Bolivia, Chile, Costa Rica, Cuba, Haití, Perú. 29. Las intervenciones de los Delegados relativas al Proyecto fueron resumidas en una presentación ante la plenaria de la 29ª reunión de la Conferencia General (véase el Anexo 1)12. Al término del debate, el Director General aludió en el documento 29 C/INF.26 al “… reconocimiento casi unánime de la función de la cultura de paz como objetivo y base de nuestras actividades”. 30. En los informes sobre las consultas de las Comisiones Nacionales de la UNESCO en Africa (mayo de 1998), Asia y el Pacífico (junio de 1998) y América Latina y el Caribe (junio de 1998) sobre la preparación del Proyecto de Programa y Presupuesto de la UNESCO para 2000-200113, se consigna que los participantes manifestaron un firme apoyo al Proyecto y formularon propuestas en que se especificaba el contenido general y se daba cuenta en particular de las necesidades de sus regiones respectivas14.
En aras del rigor analítico, sólo se ha dado cabida en este recuento a las declaraciones en que se mencionó expresamente la expresión “cultura de paz”, habiéndose dejado a un lado las declaraciones de carácter general relativas a la función que desempeña la UNESCO en el fomento de la paz. En lugar de transcribir en el anexo las declaraciones en que los Estados Miembros expresaron una postura fundamentalmente positiva de carácter general con respecto al Proyecto, se han seleccionado los aspectos sustantivos de las declaraciones relativos al contenido del Proyecto. Disponible cuando se redactó el presente documento. Consúltense los informes definitivos respectivos.
155 EX48 - pág. 9 La cultura de paz en las Naciones Unidas15 31. Los Estados Miembros cada vez prestan más apoyo al concepto de cultura de paz y a las iniciativas de la UNESCO, como se desprende, en particular, del número cada vez mayor de Estados Miembros que respaldan estas iniciativas en las Resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Consejo Económico y Social y la Comisión de Derechos Humanos16. En abril de 1998 la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra aprobó una Resolución, presentada por El Salvador en nombre de 48 Estados Miembros, que se titulaba “Hacia una Cultura de Paz”. En esa Resolución, la Comisión acoge con beneplácito la Resolución 52/13 de la Asamblea General, titulada “Cultura de paz”, y la Resolución 52/15 de la Asamblea General, en virtud de la cual la Asamblea proclamaba el año 2000 Año Internacional de la Cultura de la Paz. Se reconocía el carácter prioritario de las actividades relacionadas con una cultura de paz. 32. En su Resolución 50/173, relativa al “Decenio de las Naciones Unidas para la educación en la esfera de los derechos humanos: hacia una cultura de paz”, la Asamblea General expresaba su satisfacción por la Resolución 5.3, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en su 28ª reunión, que contiene el Proyecto Transdisciplinario titulado “Hacia una cultura de paz” y alentaba al Director General a que adoptara todas las medidas necesarias para poner en práctica una educación para la paz, los derechos humanos, la democracia, el entendimiento internacional y la tolerancia. La Asamblea reconocía que las actividades propuestas en el marco del Proyecto contribuían de forma directa a la creación de una cultura de paz. Interlocutores y beneficiarios17 33. Se ha reforzado la asociación con componentes de la sociedad civil que, a título individual o como grupo social de influencia18, son decisivos para fomentar una cultura de paz. Se destacan en particular la colaboración con parlamentarios con respecto a las cuestiones relativas a la consolidación de la democracia y el buen gobierno; con alcaldes, en el marco del Premio UNESCO ciudades por la paz, al fomentar la creación de redes de comunicación entre ciudades multiculturales; con medios de comunicación de servicio público e independientes, a fin de poner a disposición de todos, y sobre todo de los jóvenes, el tiempo y el espacio necesarios para dialogar y debatir en torno a cuestiones relacionadas con la paz, los derechos humanos y la democracia; con dirigentes religiosos y tradicionales en el marco de actividades encaminadas a fomentar el diálogo entre distintas comunidades; con las fuerzas armadas con 15 16
En el documento 155 EX/49 figura información pormenorizada al respecto. En las Resoluciones 52/13 y 52/15 de la Asamblea General se elogiaba a la UNESCO y se proclamaba el año 2000 Año Internacional de la Cultura de la Paz. En la descripción pormenorizada de las actividades del Proyecto a escala comunitaria, descripción que se presenta en el documento 155 EX/49, figura información sobre los beneficiarios del Proyecto. El presente informe se centra en los interlocutores. Por ejemplo, la Declaración sobre el Papel de la Religión en la Promoción de una Cultura de Paz (Barcelona, España, 1994), las “Deliberaciones de Venecia” sobre la evolución del significado de seguridad (1996), “Seguridad para la Paz”, coloquio copatrocinado por la OEA y la UNESCO en 1996, un Foro Militar Centroamericano para la cultura de paz (San Salvador, 1996), el Simposio Internacional “De las inseguridades parciales a la seguridad global” (IHEDN, UNESCO, 1996), El encuentro de Editores y Directores de Diarios de América Latina para una Cultura de Paz, celebrado en Puebla (México) en mayo de 1997, el Diálogo entre las tres religiones monoteístas: hacia una cultura de paz, celebrado en Marruecos en febrero de 1998, El llamamiento de La Haya (1998), etc.
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el fin de propiciar el análisis de los factores de carácter no militar que amenazan la paz y la seguridad a escala regional y subregional; con los jóvenes, prestando apoyo a las iniciativas y organizaciones juveniles dedicadas a la consolidación de la paz; y con las mujeres, al crear redes de asociaciones y organizaciones de mujeres. La Organización se dedica constantemente a concertar nuevas asociaciones. La contribución de la mujer a una cultura de paz 34. Fuera de la UNESCO, el concepto de cultura de paz hizo su primera aparición en el marco de las Naciones Unidas en la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer (de Beijing), lo cual da prueba del especial interés que reviste para la mujer la paz, entendida no sólo como la ausencia de guerra, sino en un sentido más amplio donde tienen cabida las condiciones y el contenido de la paz. En la Resolución 5.15 aprobada por la Conferencia General en su 28ª reunión se señalaba que la mujer y la paz constituían uno de los cinco ámbitos críticos, del total de 12 que se definen en la Plataforma de Acción de Beijing, que están claramente relacionados con esferas de competencia de la UNESCO. Más específica al respecto era la Resolución 5.16, en la que la Conferencia General invitaba al Director General a que emprendiera una serie de medidas relacionadas con la contribución de la mujer a una cultura de paz correspondiente a los distintos sectores de la UNESCO. Se subrayaba asimismo la necesidad de que, en su ámbito de competencia, la UNESCO cumpliera los compromisos contraídos por los Estados Miembros en la Conferencia de Beijing. 35. En la misma Resolución se recordaba además la Declaración de la UNESCO sobre la contribución de la mujer a una cultura de paz, preparada sobre la base de la Reunión del Grupo de Expertos celebrada en Manila en abril de 1995 y organizada por la UNESCO en colaboración con la División para el Adelanto de la Mujer de las Naciones Unidas, uno de los textos básicos para orientar la concepción y realización de las actividades relativas a la mujer y la paz. La Declaración, que se presentó en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer y que en un principio estaba firmada por Jefas de Estado y de Gobierno, mujeres galardonadas con el Premio Nobel y Presidentas de organizaciones de las Naciones Unidas, se sigue firmando y utilizando en círculos cada vez más amplios de personalidades descollantes, hombres y mujeres. 36. El programa destinado a movilizar a la mujer en pro de una cultura de paz contribuye a imprimir al proyecto una perspectiva que tome en cuenta las diferencias entre su situación y la del hombre y analizar al respecto los factores que dificultan o propician un desarrollo orientado hacia una cultura de paz. Se hace especial hincapié en Africa, donde se ha establecido una estrecha colaboración con asociados externos, en particular con la OUA. En el bienio 1998-1999 se ejecutará un proyecto especial sobre “la mujer y una cultura de paz” en Africa. Evolución del marco conceptual del Proyecto 37. Hizo falta cierto tiempo para que surgiera y evolucionara el concepto de “cultura de paz” a partir de un diálogo y consultas continuos mantenidos por los distintos integrantes de la
155 EX48 - pág. 11 UNESCO19. Es importante señalar que el Consejo Ejecutivo de la UNESCO empleó por primera vez la expresión en 1989, refiriéndose al Plan a Plazo Medio de la Organización, en el que se reafirmaba la importancia del Area Principal VII del Programa, titulada “Contribución de la UNESCO a la paz, los derechos humanos y la eliminación de todas las formas de discriminación”. En la Decisión se subrayaba “su perfecta armonía con la misión constitucional de la UNESCO y el cometido ético que debe desempeñar en la promoción de una “cultura de la paz”, cometido que es a la vez interdisciplinario e intersectorial” (Decisión 131 EX/4.1, párrafo 65, junio de 1989) y está “basado en la solución pacífica de los conflictos, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales y un desarrollo equitativo” (Decisión 131 EX/4.2, párrafo 98). 38. Esta idea se enunció con más detalle en el Congreso Internacional sobre la Paz en la Mente de los Hombres, celebrado en Yamusukro (Côte d’Ivoire) en 1989. El marco conceptual de intervención de la UNESCO que se formuló en el Congreso se puede resumir de la siguiente manera: Objetivo: “contribuir a la construcción de una nueva concepción de la paz, mediante el desarrollo de una cultura de la paz, fundada en los valores universales del respeto a la vida, la libertad, la justicia, la solidaridad, la tolerancia, los derechos humanos y la igualdad entre hombres y mujeres”. Método: fomentar la enseñanza y la investigación en el ámbito de la paz y elaborar medidas para reforzar la aplicación de los instrumentos internacionales, actuales y futuros, relativos a los derechos humanos, la paz, el medio ambiente y el desarrollo. 39. Como se desprende de lo señalado, al insistir en el alcance internacional el método propuesto reflejaba la situación del mundo por aquel entonces. En la Decisión del Consejo Ejecutivo se aludía al carácter general “interdisciplinario e intersectorial” de la intervención de la UNESCO, pero los pormenores de ésta no quedaron mejor definidos hasta la reunión de Yamusukro, en que se especificaron las áreas sustantivas y se mencionaba un método centrado en la educación y la investigación. 40. Después del Congreso, poco a poco las iniciativas de la UNESCO fueron tomando forma de planes de acción, evolución que se debía a la ampliación de los campos sustantivos y del alcance de la participación de la UNESCO, al acceso a la cooperación de categorías de integrantes cada vez más amplias y al avance hacia una multiplicidad de formas de intervención práctica, con frecuencia por iniciativa de los Estados Miembros, dirigida a una colaboración más estrecha con el sistema de las Naciones Unidas. 41. En la 26ª reunión de la Conferencia General, el Director General presentó, junto con su informe sobre la aplicación de la Recomendación sobre la educación para la comprensión, la cooperación y la paz internacionales y la educación relativa a los derechos humanos y las libertades fundamentales (1974), el primero de estos planes que, más que con la cultura de paz 19
El Congreso Internacional sobre la Paz en la Mente de los Hombres (Yamusukro, 1989), la mesa redonda de personalidades destacadas sobre un Programa de Paz: Desafío para la UNESCO (1993), el primer foro internacional sobre la Cultura de Paz (1994), las Deliberaciones de Venecia (1994), la primera reunión de consulta sobre el Programa de una Cultura de Paz (1994), la Reunión del Grupo de Expertos sobre la contribución de las mujeres a una cultura de paz, Segundo Foro Internacional (1995).
155 EX48 - pág. 12 en sí, estaba relacionado con algunos de sus componentes20. En el informe se subrayaba que, con arreglo a la Resolución pertinente de la Conferencia General, en el Proyecto de Programa y Presupuesto para 1992-1993 (26 C/5) se había hecho especial hincapié en la necesidad de seguir orientando los valores humanistas, éticos y culturales de la educación internacional “… hacia la promoción de una cultura de la paz, la tolerancia, la democracia y el respeto de los derechos humanos” (26 C/82, párrafo 2). 42. En el informe se aludía a “otros problemas, valores y aptitudes internacionales importantes” que se tenían presentes en el marco conceptual y en las actividades previstas en relación con lo siguiente: - una cultura de la democracia; - la tolerancia; - el diálogo y la resolución pacífica de los conflictos; - la enseñanza de idiomas; - el Plan de Escuelas Asociadas. 43. Uno de los objetivos del Plan de Acción consistía en estimular la reflexión y la acción sobre “los componentes más necesarios pero menos desarrollados de la educación internacional y que se refieren a los valores humanísticos, éticos y culturales, a la cultura de la democracia y a la cultura de la paz (resolución pacífica de conflictos y fomento de la cultura y capacidad de diálogo, consenso, respeto mutuo, entendimiento, solidaridad y cooperación)” (26 C/82, Anexo, página 5)21. En el Capítulo I.2, Elaboración conceptual de la educación internacional, se proponen medidas encaminadas a aclarar “las repercusiones pedagógicas y la función integradora de conceptos tales como ‘cultura de la paz’” y a fomentar “la elaboración conceptual y pedagógica de la ‘educación para la resolución pacífica de los conflictos’”, comprendida la preparación de planes de estudio modelo que se ocupen de los problemas relacionados con la cultura de la paz, la tolerancia, el diálogo, el consenso y la resolución pacífica de conflictos (idem, págs. 6 y 7). En virtud del Plan, habían de mejorarse las políticas nacionales en la esfera de la educación a partir de “… varias reuniones internacionales de carácter normativo, en particular el Congreso de Yamusukro…” (idem, pág. 8). 44. Merece la pena indicar que en esta reunión de la Conferencia General las cuestiones de la paz y el entendimiento internacional, por una parte, y los derechos humanos y la eliminación del apartheid y de todas las formas de discriminación, por otra, se abordaron por separado y que se hizo mención de “una cultura de paz” en relación con el primer tema22. 45. Aunque el Plan estaba elaborado minuciosamente en lo que respecta al contenido de la educación internacional, la interpretación que en él se proponía con respecto a una cultura de paz no pasaba de catalogarla como concepto afín, razón de que en su Resolución relativa a la
Informe presentado con arreglo a la Resoluciones 25 C/7.1, 7.2 y 7.6, en las que se destacaba en particular la necesidad de preparar un plan de acción integrado de desarrollo de la educación internacional. Como se ve en esta cita, en el Plan figura uno de los primerísimos intentos de definir el concepto de cultura de paz. Aunque ambos conjuntos temáticos se abordaron en el marco de la misma Area Principal del Programa.
155 EX48 - pág. 13 aplicación de la Recomendación de 197423 la Conferencia General no hiciera mención de ese concepto. No obstante, en esa misma reunión, y en el marco del Area Principal VII -Contribución de la UNESCO a la paz, los derechos humanos y la eliminación de todas las formas de discriminación-, la Conferencia General aprobó dos Resoluciones en las que se pedía al Director General que “contribuyera, teniendo presente la Declaración de Yamusukro sobre la Paz en la Mente de los Hombres (1989), a esclarecer el concepto de cultura de paz y difundir la Declaración de Sevilla sobre la Violencia (1989), la Declaración de Montevideo sobre Gobernabilidad y Cultura Democrática (1990) y los resultados del Foro de Praga sobre Cultura y Democracia”24 y que “profundizara la reflexión sobre la noción de “cultura de la paz” con miras a explicitar para la actividad de la UNESCO las relaciones entre derechos humanos, democracia, ciudadanía y desarrollo sostenido”25. 46. En la 140ª reunión del Consejo Ejecutivo se hizo mención de un programa de una cultura de paz de la UNESCO. En su Decisión, el Consejo, tras haberse declarado convencido de que hacía falta que la UNESCO “… participara plenamente en los esfuerzos de la comunidad internacional para edificar la paz, sobre todo en las zonas potencialmente conflictivas, y en aquellas en las que las Naciones Unidas hayan decidido efectuar operaciones de mantenimiento de la paz”, decidió que “se estableciera un programa de acción para promover una cultura de paz” y puso de relieve, en particular, su función centrada en “consolidar y coordinar las actividades pertinentes en curso en las distintas áreas principales del programa”26. En la misma decisión, el Consejo invitó al Director General a “… presentar al Consejo Ejecutivo, en su 141ª reunión, un programa de acción que comprendiera proyectos de actividades concretas, acompañado de diferentes opciones sobre su financiación, previa consulta con las Naciones Unidas y las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas que desempeñaran un papel activo en el mantenimiento y la promoción de la paz”27. 47. Con arreglo a esta decisión, la UNESCO organizó una mesa redonda de personalidades destacadas sobre la Agenda para la Paz: Desafío para la UNESCO (París, 1993). El marco de acción que se elaboró durante dicha reunión se puede resumir de la siguiente manera: Objetivo: fomentar la adopción fundamental y generalizada de los valores y comportamientos cotidianos propios de la paz y reforzar las condiciones que garanticen el carácter duradero de la paz. Método: integrar distintas actividades en materia de educación, comunicación, cultura y ciencia; hacer hincapié en la consolidación de la paz una vez finalizado el conflicto, en el marco de las actividades de las Naciones Unidas que se enumeran en “Un Programa de Paz”. 48. De esta manera, en el marco conceptual de las actividades de la UNESCO encaminadas específicamente al fortalecimiento de una cultura de paz se hacía especial hincapié por primera vez en: 23 24 25
Resolución 26 C/7.3. Resolución 26 C/7.1, Parte A, párrafo i). Resolución 26 C/7.2 –Seguimiento del Congreso Internacional sobre la Paz en la Mente de los Hombres: Declaración de Yamusukro; Declaración de Sevilla sobre la Violencia. Decisión 140 EX/5.4.2, párrafos 4-5. Idem, párrafo 6, b).
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- el carácter práctico de la acción de la UNESCO (“adopción de los valores”, “comportamientos cotidianos”); - un enfoque multidisciplinario donde se integraban todas las esferas de competencia de la UNESCO; - la intervención una vez finalizados los conflictos. 49. Especialmente pertinente fue el Primer Foro Internacional sobre la Cultura de Paz (El Salvador, 1994): Objetivo: lograr que los conflictos, inherentes a las relaciones humanas, se resuelvan por la vía no violenta. Principios: - la paz y los derechos humanos forman un todo indisociable que incumbe a todos; - es preciso que participe toda la población en todos los planos; - no se puede imponer una cultura de paz desde fuera; Método:
- la cultura de paz debe formar parte del proceso de desarrollo humano sostenible, endógeno y equitativo; - debe contribuir al fortalecimiento de los procesos democráticos; - supone que se aprendan y empleen nuevas técnicas de gestión pacífica y resolución de los conflictos; - requiere la movilización de todos los medios de que se valen la educación, formal y no formal, y la comunicación.
50. Los participantes reconocieron el carácter indisociable de la paz y los derechos humanos, lo que está en consonancia con lo expresado en la Constitución de la UNESCO. En virtud del método adoptado, las alusiones a la relación que guardan una cultura de paz y el desarrollo sostenible coincidían de lleno con el enfoque propuesto en la Constitución, esto es, intervenir en dos frentes. Esas orientaciones se elaboraron más a fondo en relación con determinadas cuestiones afines. Así, por ejemplo, en las Deliberaciones de Venecia (1994) se puso de relieve el carácter cambiante de la seguridad y se propusieron maneras de ocuparse de dicha cuestión en el marco de una cultura de paz. Quedó mejor perfilada la dimensión operativa del concepto de cultura de paz en la reunión de consulta de París (1994), donde se presentaron métodos de gestión de conflictos procedentes de diversas tradiciones culturales. El Grupo de expertos sobre la mujer, reunido en Manila en 1995, contribuyó a la ampliación del concepto a través de la Conferencia Mundial sobre la Mujer, de Beijing (1995), donde se destacó la necesidad de reforzar la democracia participativa y las instituciones fundamentales de la sociedad civil para sustituir las estructuras de predominio masculino basadas en la desigualdad entre los sexos por una genuina igualdad entre hombres y mujeres. Se ilustró tal
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conclusión con ejemplos de actividades prácticas emprendidas por distintos países y con el mensaje que se desprendía de tales actividades28. 51. En su Resolución relativa al Proyecto de Programa y Presupuesto para 1994-1995 (27 C/5), la Conferencia General se aproximó aún más a la elaboración de un plan de acción para una cultura de paz en el marco del Area Principal V del Programa, “Ciencias sociales y humanas: contribución al desarrollo, la paz, los derechos humanos y la democracia”, y más concretamente del Programa V.2, “La paz, los derechos humanos, la democracia y la eliminación de todas las formas de discriminación”. De hecho, invitó al Director General a que: “a)
fomentara el desarrollo de una cultura de paz y elaborara métodos innovadores para la pronta prevención y la gestión pacífica de los conflictos;
llevara a cabo actividades en el marco de Un Programa de Paz, por ejemplo reuniones subregionales, regionales e internacionales en el campo de la educación, la formación, el diálogo intercultural y el entendimiento mutuo, a fin de fomentar una cultura de paz que contribuyera a la consolidación de la paz y la democracia en los Estados Miembros que se encontraran en un proceso de reconciliación y reconstrucción nacionales.”29
52. El documento 141 EX/16, Programa de acción para promover una cultura de paz, se basaba en los resultados de una consulta internacional según había pedido el Consejo. El objetivo general del programa quedaba formulado en los siguientes términos: “el programa estimulará una conciencia de la cultura de paz en individuos y organizaciones mediante actividades realizadas en común por las diversas partes en conflicto”. 53. El documento contenía un programa de acción al que se habían incorporado diversas actividades más o menos tradicionales de la UNESCO correspondientes a distintas áreas del programa. El plan de acción se fundaba en el principio de colaboración entre la UNESCO y otros organismos de las Naciones Unidas, colaboración encaminada a crear “… un clima de reconciliación en los países que han sido desgarrados por la guerra o las contiendas civiles, y en los que las Naciones Unidas hayan llevado a cabo o estén efectuando operaciones de mantenimiento de la paz30”. 54. El Consejo invitó al Director General a que prosiguiera consultas “con miras a definir mejor la totalidad de las actividades contenidas en el Proyecto de Programa y Presupuesto para 1994-1995 (27 C/5), las que se refieren específicamente a la cultura de paz, indisociable de los derechos humanos, la tolerancia y la democracia” (Decisión 141 EX/5.4.2). 55. De conformidad con esta Decisión, el Director General presentó el documento 142 EX/13, Programa de acción para promover una cultura de paz, en el que figura el programa que consiguientemente se ha ocupado de revisar, examinar y analizar una mesa redonda internacional. En comparación con la propuesta previa, el plan de acción supone nuevos avances en la tarea de entender mejor el concepto de cultura de paz. Según éste, “Una 28
Ejemplos presentados por El Salvador y otros países de América Latina, Angola, Belarrús, Camboya, Egipto, la Federación de Rusia, Filipinas, India, Israel, Mozambique y Palestina. Resolución 27 C/5.1. 141 EX/16, párrafo 9.
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cultura de paz debe ser entendida como un proceso que surge de la propia población y se desarrolla de manera diferente en cada país, en función de su historia, sus culturas y sus tradiciones. Sin embargo, es evidente que una cultura de paz debe estar basada en el reconocimiento del valor fundamental de la paz y de la solución pacífica de los conflictos… una cultura de paz sólo puede desenvolverse en el contexto de una calidad de vida adecuada de toda la población, lo que a su vez requiere su amplia participación en el desarrollo humano endógeno”… “El desarrollo sostenible en todos los niveles, del local al nacional, exige un particular hincapié en la gestión constructiva de los conflictos que surgen en el proceso de adopción de decisiones”…”Una cultura de paz no puede ser definida con rigidez, ni impuesta desde el exterior”31. 56. En el documento se señalaba que el surgimiento de la violencia vinculada a los conflictos étnicos y culturales y la agravación de las desigualdades socioeconómicas en muchas partes del mundo constituyen factores que requieren que la UNESCO y el sistema de las Naciones Unidas contribuyan a proporcionar urgentemente soluciones a las situaciones antes, durante y después de los conflictos. 57. Además, en el informe se hizo hincapié en que “las demandas de la prevención de conflictos y la consolidación de la paz después de éstos plantean a la UNESCO una nueva y estimulante tarea en el sistema de las Naciones Unidas en la promoción activa y la conceptualización de una cultura de paz para sustituir la cultura de violencia y guerra. Estas tareas requerirán métodos innovadores en todos los ámbitos de competencia de la Organización, de una manera integrada y multidisciplinaria”32. En el documento figuraba la lista de actividades relacionadas con la aplicación del programa de una cultura de paz, las cuales ya se incluían en el Proyecto de Programa y Presupuesto para 1994-1995 (documento 27 C/5)33. 58. Por último, en el documento se encontraban las propuestas para la acción de la UNESCO en situaciones de conflicto (Sección V), la consolidación de la paz después de los conflictos (Sección VI), y se presentaba un programa de cultura de paz basado principalmente en los proyectos de vanguardia llevados a cabo en El Salvador y en un programa especial para Sudáfrica. 59. El Consejo respaldó el programa de consolidación de la paz en El Salvador y recomendó que fuese examinado por la Conferencia General en su 27ª reunión. Tomó nota del plan de acción global y decidió presentarlo, junto con el resumen del debate del Consejo al respecto, a la Conferencia General en la misma reunión34. 60. En la 27ª reunión de la Conferencia General, los Estados Miembros concedieron un amplio apoyo al concepto y al programa propuestos y presentaron una serie de sugerencias concretas destacando: el vínculo indisoluble entre una cultura de paz y una cultura de
142 EX/13, págs. 3-4. Ibíd. Movilización de líderes de opinión; fortalecimiento de la sociedad civil; apoyo a los medios de comunicación independientes; trabajo educativo y cultural con refugiados y con las minorías; contribución a la elaboración de un sistema de las Naciones Unidas de alarma temprana; apoyo a programas de investigación de situaciones previas a los conflictos (ibíd., págs. 5 y 6, por motivos de brevedad las actividades se presentan aquí con un estilo telegráfico). El Consejo examinó el Plan de Acción en su punto 5.4 del orden del día - Ciencias sociales y humanas.
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democracia y el respeto por los derechos humanos, así como con el desarrollo y la erradicación de la pobreza; el carácter transversal e interdisciplinario del programa y su perspectiva a largo plazo, que se reflejarán en el próximo Plan a Plazo Medio. 61. En su Decisión 144 EX/4.1, el Consejo, reconociendo la importancia otorgada por la Conferencia General al tema de la “Cultura de Paz” así como la conveniencia de analizar el tema en el marco del Plan a Plazo Medio para 1996-2001, invitó al Director General a: a)
sintetizar las ideas expresadas durante los debates de la 27ª reunión de la Conferencia General sobre la conceptualización de una cultura de paz;
tomar en cuenta la reflexión que se desprende de los debates del Primer Foro Internacional sobre Cultura de Paz, celebrado en San Salvador del 16 al 18 de febrero de 1994;
recapitular las propuestas concretas para promover una cultura de paz, contempladas en la 3ª reunión de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo (párrafo 107);
presentarle en su 145ª reunión un informe al respecto, acompañado de un proyecto de alcance universal de una cultura de paz de conformidad con los campos de competencia de la UNESCO y aplicable a los distintos contextos sociopolíticos y culturales.
62. Por último, el Consejo pidió al Director General que le presentase en su 145ª reunión un documento de orientación que contemplase las modalidades previstas por la UNESCO para la elaboración, financiación y ejecución de los programas nacionales de cultura de paz. Estos debían ser el resultado de una amplia concertación y participación intersectorial en el plano nacional. 63. La Primera Reunión de Consulta sobre el Programa de una Cultura de Paz (París, septiembre de 1995), contribuyó a la elaboración del informe exigido por el Consejo Ejecutivo. De acuerdo con la reunión, “la edificación de una cultura de paz es un proceso de fortalecimiento de las actitudes, los comportamientos y las instituciones democráticos y de empleo de la gestión no violenta de los conflictos como alternativa a la violencia”35. Los participantes advirtieron del riesgo de que la UNESCO se convirtiera en “el bombero” del mundo y destacaron la reputación de su labor de acopio y difusión de ideas. Pidieron una mejor coordinación con el sistema de las Naciones Unidas. Básicamente, propusieron el siguiente marco para la acción de la UNESCO: 1.
Educación: a)
la paz, los valores universales y la no violencia como parte de toda educación y formación;
la enseñanza de la historia de modo que refleje los valores morales y la no violencia;
Primera Reunión de Consulta sobre el Programa de una Cultura de Paz, París 27-29 de septiembre de 1994, Informe Final, pág. 6.
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programas especiales para fomentar el entendimiento intercultural;
programas interdisciplinarios universitarios.
Ciencia: a)
atención a la relación entre deterioro ambiental, escasez de recursos, aumento de la población y del consumo, y paz y seguridad;
utilización de la investigación científica con fines pacíficos.
Cultura: a)
fomentar los vídeos no violentos;
artistas como “mensajeros de la paz”.
Ciencias sociales: a)
la preparación de nuevos convenios;
monografías, informes de países sobre programas nacionales relacionados con cuestiones relativas a la paz, por ejemplo, estudios interétnicos;
Comunicación a)
libre circulación de la información;
facilitar las tecnologías más avanzadas de comunicación.
64. En la reunión se hizo hincapié en la función especial de la UNESCO como “catalizador de las organizaciones gubernamentales, intergubernamentales y no gubernamentales, sin olvidar los grupos tradicionales que obran por la paz”, como promotor de la “interconexión de las redes” de este ámbito, y, por último, como “foro intelectual” para el intercambio de ideas. 65. El Director General presentó dos documentos al Consejo Ejecutivo en su 145ª reunión. En el primero de ellos, el 145 EX/5, Parte II - Propuestas preliminares sobre la planificación a plazo medio a partir de 1996 y el Proyecto de Programa y Presupuesto para 1996-1997 (28 C/5), figuraban las propuestas preliminares del Director General en las que se tomaban en cuenta los resultados de las consultas con los Estados Miembros, Miembros Asociados y con las organizaciones intergubernamentales y las organizaciones internacionales no gubernamentales. Las actividades relativas a la cultura de paz se presentaban en el Proyecto Transdisciplinario “Hacia una cultura de paz”, cuyos principales elementos eran: - educación para la paz, la tolerancia, los derechos humanos y la democracia; - promoción de los derechos humanos y de la democracia; lucha contra la discriminación;
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- pluralismo cultural y diálogo intercultural; - prevención de conflictos y consolidación de la paz; - proyecto interdisciplinario sobre la juventud y la cultura del futuro. 66. El otro documento, 145 EX/15 - Programa de una Cultura de Paz: De los programas nacionales a un proyecto de alcance universal, ha marcado un paso decisivo en el desarrollo de un concepto de cultura de paz al ampliar significativamente su alcance y el enfoque de su aplicación destacando la importancia capital de la prevención (“sólo hay una solución: la prevención”, “a medida que se amplíen nuestros conocimientos acerca de la prevención de los conflictos y la consolidación de la paz después de los conflictos, los parámetros de nuestro proyecto se referirán cada vez más a la previsión de los conflictos, para impedir que se transformen en conflictos violentos”) y la necesidad de una cultura de paz “… que deberá introducirse en todos los aspectos de nuestras existencia y en el proceso de aprendizaje”. En el documento se afirma que “lo que se necesita es nada menos que la transición, en el plano mundial, de una cultura de guerra a una cultura de paz”. 67. Habiendo tomado nota del contenido del documento 145 EX/1536, el Consejo adoptó una decisión en la que se hacía hincapié en “la necesidad de proseguir con el proceso de elaboración del concepto de cultura de paz”37 y, “con objeto de lograr una coordinación satisfactoria de las actividades concretas realizadas por la UNESCO que contribuyan directamente a la consolidación de la paz y al establecimiento de una cultura de paz”, invitó al Director General “a elaborar la estructura de programa más adecuada, como por ejemplo, un proyecto interdisciplinario o una serie coherente de proyectos específicos incluidos en los grandes programas, con mecanismos adecuados de coordinación intersectorial”38. El Consejo estimó que las iniciativas del Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo constituían una contribución extremadamente valiosa para las actividades de la Organización en pro de una cultura de paz. 68. Como resultado del examen del Proyecto de Estrategia a Plazo Medio para 1996-2001 (28 C/4) y del Proyecto de Programa y Presupuesto para 1996-1997 (28 C/5), el Consejo formuló una serie de recomendaciones detalladas en las que reflejaba su visión del marco conceptual del Proyecto. El Consejo se congratuló de que “el Proyecto Transdisciplinario “Hacia una cultura de paz” hiciese hincapié en la educación para la paz, los derechos humanos y la democracia, el fomento de los derechos humanos y la lucha contra la discriminación en las esferas de competencia de la UNESCO, fomentando el diálogo intercultural y el libre acceso a la información mediante el apoyo a medios de comunicación pluralistas, independientes y no partidistas y consideró que este tipo de acción preventiva es el punto fuerte de la Organización en la cooperación internacional en pro de una cultura de paz” (Decisión 146 EX/4.1, párrafo 84). Recomendó que en el marco de este proyecto, se concediese más importancia a la educación para la tolerancia, la no violencia y el entendimiento internacional (párrafo 85).
Decisión 145 EX/5.4.1. Decisión 145 EX/4.1, II, c) ii). Ibíd, párrafo 68.
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Según el Consejo, el Proyecto debería, de forma más específica: - subrayar la importancia de la colaboración bilateral y multilateral en materia de enseñanza de la historia y de investigación histórica … para fomentar el espíritu de paz, de tolerancia, de no violencia y de entendimiento internacional (párrafo 87); - mencionar a los Clubes, Centros y Asociaciones UNESCO entre los promotores activos de la educación para la paz, los derechos humanos, la democracia, la tolerancia, la no violencia y el entendimiento internacional (párrafo 88); reforzar las actividades relativas al seguimiento del Año de las Naciones Unidas para la Tolerancia (párrafo 94); - incluir la preparación de una guía destinada al público en general sobre todos los procedimientos de protección de los derechos humanos existentes (párrafo 89); - hacer hincapié en las violaciones de los derechos humanos provocadas por el terrorismo y en la violencia que engendra el problema global planteado por las drogas39 (párrafo 90); - incluir actividades encaminadas a reforzar la acción preventiva contra la explotación de las trabajadoras migrantes40 (párrafo 93); - centrarse en los esfuerzos destinados a prestar una asistencia de urgencia durante los conflictos y a consolidar la paz después de terminados, mediante actividades que correspondan claramente a las esferas de competencia de la Organización41 (párrafo 96); - otorgar importancia a un seguimiento apropiado y efectivo de las recomendaciones pertinentes de “A la escucha de Africa”, en particular las relacionadas con la “democracia en la vida cotidiana” (párrafo 97).
70. Por otro lado, el Consejo no pudo formular una recomendación a la Conferencia General sobre la función de “observatorio” del Proyecto, al estar pendiente el examen del informe sobre esta cuestión que debía presentarle el Director General en la 147ª reunión (párrafo 91). 71. El año 1995 marcó otra etapa importante en el perfeccionamiento del concepto de una cultura de paz y en el enfoque adoptado por la Organización para fomentarlo. Ese año la Conferencia General adoptó la Estrategia a Plazo Medio para 1996-2001, así como el Programa y Presupuesto para 1996-1997. 72. La Estrategia a Plazo Medio se basaba en las siguientes premisas, formuladas en la introducción del Director General: hacer plenamente efectiva la Carta de las Naciones Unidas y “sustituir la concepción del papel de las Naciones Unidas en que el mantenimiento de la paz era la tarea esencial, por una concepción más equilibrada que dé toda la importancia que corresponde a la prevención de los conflictos y a la construcción de la paz”; promover “una cultura de armonía social fundada en los principios de libertad, justicia y democracia, de tolerancia, de solidaridad y de respeto de todos los derechos humanos. Una cultura que 39 40
En el marco de los esfuerzos encaminados a mejorar la protección de los derechos humanos. Entre las medidas para luchar contra la violencia de que son víctimas las mujeres, en particular en los fenómenos relacionados con las migraciones. En la Unidad 4 de este proyecto.
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rechaza la violencia y que trata de dar solución a los problemas mediante el diálogo y la negociación; una cultura basada en la prevención, que procura descubrir las causas de los conflictos en sus propias raíces, para mejor abordarlos y, en la medida de lo posible, evitarlos;” “adoptar medidas concretas y, en primer lugar, en el plano nacional, pues de nada sirve aprobar declaraciones, estrategias y cartas si los países no se comprometen a aplicar planes específicos, con objetivos y calendarios precisos, que permitan introducir, mientras sea posible, los cambios de orientación que hoy son inevitables”.42 73. Al presentar el carácter global de la acción de la UNESCO, en la Estrategia se afirma que “la UNESCO debe desde ya reforzar su contribución a la construcción de la paz a largo plazo, aprovechando plenamente las nuevas condiciones de la situación internacional”. Además, se subraya que “en tanto que antes la paz y la seguridad, el desarrollo económico y social, los derechos humanos y la seguridad se consideraban cuestiones autónomas, el descubrimiento de su interdependencia constituye sin duda una de las principales innovaciones conceptuales de estos últimos años, que en el futuro debería renovar radicalmente los planteamientos, las estrategias y los métodos de trabajo de todo el sistema de las Naciones Unidas”43. 74. La cultura de paz se define aquí “como el conjunto de valores, actitudes y comportamientos, modos de vida y acción que, inspirándose en ella, reflejan el respeto de la vida, de la persona humana, de su dignidad y sus derechos, el rechazo de la violencia, comprendidas todas las formas de terrorismo, y la adhesión a los principios de libertad, justicia, solidaridad, tolerancia y entendimiento tanto entre los pueblos como entre los grupos y las personas”44. 75. Según la Estrategia a Plazo Medio, la cultura de paz supone “la construcción de un marco de vida conforme con la noción de dignidad humana, en el que todos los excluidos, los aislados y los marginados encontrarían la posibilidad de una verdadera reinserción social; supone la eliminación de la pobreza y su cortejo de males; supone compartir más equitativamente la prosperidad y el saber, y la posibilidad de que toda persona pueda obtener una educación, aunque sea con retraso; supone también la consolidación de los procesos democráticos porque sólo la democracia puede garantizar el derecho al derecho y el respeto de todos los derechos”45. En realidad, esta Declaración se ha convertido en el amplio objetivo que la UNESCO perseguirá en su Estrategia a Plazo Medio para 1996-2001 en todas sus esferas de competencia. 76. En la Estrategia a Plazo Medio se establece que para que se logren los objetivos de esta acción se requiere: el rechazo del uso de la fuerza y la violencia en todas sus formas, no sólo en las relaciones entre Estados, sino también entre grupos y personas; la búsqueda de 42 43
28 C/4, Prefacio del Director General. De acuerdo con la Estrategia, entre las principales prioridades del desarrollo figuran: fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo; combatir la pobreza y los procesos concomitantes de exclusión social; mejorar las condiciones de vida, especialmente en las zonas rurales; aminorar el crecimiento de las disparidades existentes entre las naciones y dentro de ellas; propiciar el establecimiento de un medio económico internacional más equitativo; y aligerar la carga de la deuda y los efectos de ciertas políticas de ajuste estructural que repercuten en el bienestar de grandes sectores de la población de los países en desarrollo. 28 C/4, párrafo 60. 28 C/4, párrafo 61; es fundamentalmente lo mismo que escribieron los Jefes de Estado y de Gobierno en la Declaración General aprobada al término de la Cumbre sobre Desarrollo Social que se celebró en Copenhague en marzo de 1995.
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soluciones a los conflictos, los desacuerdos y las divergencias a través del diálogo y de métodos democráticos; un esfuerzo determinado para combatir el racismo, la xenofobia y las distintas manifestaciones violentas de fundamentalismo y nacionalismo; el respeto de los derechos humanos; la creación y consolidación de principios democráticos en las naciones y en las relaciones internacionales; el derecho a un desarrollo equitativo para todos; el respeto de los derechos de las minorías; la preservación de la diversidad del patrimonio natural, cultural, científico, genético y ético; y el reconocimiento del derecho a la paz. 77. De acuerdo con estas orientaciones generales, en el capítulo “Estrategias para contribuir a la consolidación de la paz” del documento 28 C/4 se presenta la acción de la UNESCO para una cultura de paz, que consta de los siguientes elementos: - Fomentar una educación para la paz, los derechos humanos y la democracia, la tolerancia y el entendimiento internacional. - Promover los derechos humanos y la lucha contra la discriminación. - Apoyar la consolidación de los procesos democráticos. - Promover el pluralismo cultural y el diálogo entre las culturas. - Contribuir a la prevención de conflictos y a la consolidación de la paz una vez terminados los conflictos. 78. En su 28ª reunión la Conferencia General examinó las actividades de la Organización en lo que respecta a la cultura de paz que por primera vez se presentaron a la reunión como Proyecto Transdisciplinario. La Conferencia General “reconoció que el fomento de una cultura de paz es un objetivo esencial y rector de la Estrategia a Plazo Medio para 19962001”, e invitó al Director General a “aumentar el apoyo intelectual y técnico a los Estados Miembros para los programas y las iniciativas nacionales en favor de una cultura de paz, en las esferas de competencia de la UNESCO”. Acogió con beneplácito las iniciativas adoptadas por el Director General en el bienio anterior “que permitieron utilizar métodos innovadores de prevención y gestión pacífica de los conflictos y el fomento de una cultura de paz, a fin de ayudar a consolidar la paz y la democracia en los Estados Miembros que se encuentran en procesos de reconciliación y reconstrucción nacionales”46. 79. En su 151ª reunión el Consejo examinó el Informe sobre la aplicación del Proyecto Transdisciplinario “Hacia una cultura de paz”47. En particular, el “valor añadido” del Proyecto se relacionaba en este caso con el hecho de que la apertura del diálogo y la creación de las bases de una cultura de paz ya ha comenzado a dar sus frutos en distintos países, y de que se está creando un movimiento mundial en favor de la cultura de paz. El “valor añadido” que resulta de una serie de actividades a nivel nacional y subregional se resumía así del modo siguiente:
la creación y el fortalecimiento de una “conciencia” de rechazo a la violencia y búsqueda de la paz;
una mayor coherencia de la imagen de la UNESCO, en relación con su acción a fin de “erigir la paz en la mente de los hombres” y de las mujeres;
Resolución 28 C/5.12. El documento fue presentado de conformidad con el párrafo 83 de la Decisión 146 EX/4.2 y con el párrafo 62 de la Decisión 150 EX/5.1.
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una cohesión de la programación, conducente a acciones amplias y más eficaces y al cumplimiento de la misión que se ha encomendado a la UNESCO;
un mejor intercambio y análisis de la información (dentro y fuera de la Organización);
una creciente función como catalizadora y promotora, para que organizaciones y particulares colaboren con la UNESCO en la consecución de esa meta común que es la cultura de paz.
80. En su 152ª reunión el Consejo aprobó, con carácter experimental, los Estatutos del Premio UNESCO Ciudades por la Paz, las cuales son lugares donde se ponen “en práctica día a día los principios de una cultura de paz”48 teniendo en cuenta “la importancia fundamental de la acción municipal en ámbitos cada vez más amplios y las posibilidades que ofrece, a corto y largo plazo, para poner en práctica una cultura de paz”49. 81. El último documento que examinó el Consejo Ejecutivo llevaba por título “Informe preliminar de síntesis a las Naciones Unidas acerca de la cultura de paz” (154 EX/42) y fue elaborado en respuesta a la Resolución 52/13 de la Asamblea General. En este documento se afirmaba que una cultura de paz, en la perspectiva de la acción de las Naciones Unidas y considerada una prioridad para la UNESCO, consistía “en valores, actitudes y conductas, que plasman y suscitan a la vez interacciones e intercambios sociales basados en principios de libertad, justicia, democracia, todos los derechos humanos, tolerancia y solidaridad; que rechazan la violencia y procuran prevenir los conflictos tratando de atacar sus causas; que solucionan los problemas mediante el diálogo y la negociación; y que garantizan a todos el pleno ejercicio de todos los derechos y los medios para participar plenamente en el proceso de desarrollo de su sociedad”50. 82. Según este documento, el valor añadido del Proyecto “reside en la coordinación de una gran variedad de enfoques y actividades transdisciplinarios, de manera sinérgica, y en la cooperación de actores de corrientes y afiliaciones muy diversificadas, que logran trabajar juntos en la ejecución de esas actividades, pese a sus diferencias y conflictos, en aras de objetivos comunes”51. 83. Se puede encontrar una versión más ampliada del concepto de cultura de paz en el Proyecto de Declaración sobre una Cultura de Paz que presentará el Secretario General de las Naciones Unidas, en coordinación con el Director General de la UNESCO, a la Asamblea General en su próximo periodo de sesiones. En este documento una cultura de paz se define
Decisión 152 EX/3.7.3, Anexo, párrafo 2. Ibíd., párrafo 5. 154 EX/42, párrafo 2 del Resumen. 154 EX/42, párrafo 1.
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como “el conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida que reflejan e inspiran: a)
el respeto a la vida, a los seres humanos y todos los derechos humanos;
el rechazo de la violencia en todas sus formas y el compromiso de prevenir los conflictos violentos atacando sus causas para resolver los problemas mediante el diálogo y la negociación;
el reconocimiento de la igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres;
el reconocimiento del derecho de cada individuo a la libertad de expresión, opinión e información;
la adhesión a los principios de libertad, justicia, democracia, tolerancia, solidaridad, cooperación, pluralismo, diversidad cultural, diálogo y entendimiento entre las naciones, entre los grupos étnicos, religiosos, culturales y otros, y entre los individuos;
la promoción de una sociedad solidaria que proteja los derechos de los débiles mediante una acción sostenida y a largo plazo con miras a un desarrollo centrado en el ser humano y fundado en el apoyo mutuo;
el compromiso de una plena participación en el proceso de atender equitativamente las necesidades de desarrollo y protección del medio ambiente de las generaciones actuales y futuras”52 .
84. “Una clave para la cultura de paz es la transformación del enfrentamiento violento en una cooperación basada en el hecho de compartir valores y metas. Requiere, en particular, que las partes en conflicto colaboren para alcanzar objetivos de interés común en todos los planos, comprendido el proceso de desarrollo”53. 85. Como resultado del largo proceso de reflexión y conceptualización, la cultura de paz surgió no como un concepto abstracto, sino como una acción a largo plazo que se estructurará en un conjunto coherente de objetivos, prioridades, enfoques y métodos de acción, acuerdos de cooperación y actividades específicas, teniendo en cuenta en cada caso el contexto histórico, político y sociocultural de dicha acción. En el gráfico que figura a continuación se presenta este proceso mostrando, en particular, las “raíces” de la cultura de paz (fundamentos jurídicos, instrumentos para la elaboración de normas y contribución intelectual) y la intervención de los Organos Rectores de la UNESCO en su marco conceptual y operativo:
Ibíd, párrafo 60. Ibíd, párrafo 62.
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29ª reunión de la Conferencia General Proyecto Transdisciplinario
28ª reunión de la Conferencia General 151ª reunión del Consejo
27ª reunión de la Conferencia General 146ª reunión del Consejo
141ª reunión del Consejo
140ª reunión del Consejo
Instrumentos normativos54
Contribución intelectual55
- Recomendación de 1974 - Plan de Acción Mundial sobre Educación para los Derechos Humanos y la Democracia - Declaración y Programa de Acción de Viena de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos - Declaración y Plan de Acción Integrado sobre la Educación para la Paz, los Derechos Humanos y la Democracia - Plan de Acción para el Decenio de las Naciones Unidas para la educación en la esfera de los derechos humanos - Declaración y Plataforma de Acción de Beijing
- Constitución de la UNESCO - Resoluciones de la Conferencia General de la UNESCO - Decisiones del Consejo Ejecutivo - Resoluciones de la Asamblea General y del Consejo Económico y Social
- Congreso de Yamusukro - Mesa Redonda de eminentes personalidades sobre el tema del desafío que es para la UNESCO un programa de paz - Primer Foro Internacional sobre la Cultura de Paz - Deliberaciones de Venecia - Primera Reunión de Consulta sobre el Programa de una Cultura de Paz - Reunión de un grupo de expertos sobre “La contribución de las mujeres a una cultura de paz” - Reunión sobre Educación para una Cultura de Paz, Río de Janeiro - Conferencia sobre Historia y la Cultura de Paz - Reunión de los Ministros de Defensa y oficiales superiores de la región centroamericana - Declaración de Sevilla sobre la Violencia - Declaración de Montevideo
La lista no es exhaustiva. La lista no es exhaustiva.
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El Proyecto Transdisciplinario “Hacia una cultura de paz” 86. En la parte introductoria de la descripción del Proyecto, a la pregunta sobre la razón por la cual ha de haber un proyecto aparte si, en virtud de la Constitución de la UNESCO, todas sus actividades deben contribuir a la paz, al respeto a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y a las libertades fundamentales, se responde que el Proyecto era necesario para “poner de relieve la actualidad y la especificidad de la contribución que la UNESCO aporta a la construcción de la paz, de conformidad con la Estrategia a Plazo Medio para 19962001”56. 87. Los componentes sustantivos del Proyecto se encuentran en todos los sectores del programa de la Organización. “No se deberá considerar al Proyecto como una dimensión adicional de las actividades de la UNESCO, sino como un componente esencial del conjunto de la acción de la Organización”57. En consecuencia, el Proyecto agrupa las actividades que la UNESCO se propone llevar a cabo para promover la adquisición y el fomento de los conocimientos, competencias y actitudes relacionados con los valores de: a) respeto de los derechos humanos y los principios democráticos; b) rechazo de la violencia y de todas las formas de discriminación, incluso entre hombres y mujeres; c)
adhesión a los principios de libertad, justicia, solidaridad, tolerancia y entendimiento, tanto entre los pueblos como entre los grupos y los particulares.
88. La función de la Unidad responsable del Proyecto consistirá principalmente en coordinar y facilitar las diversas actividades. 89. El enfoque del Proyecto realza la función catalizadora de la UNESCO en su apoyo a los esfuerzos que realizan los Estados Miembros para erigir la paz en la mente de los seres humanos, de conformidad con los compromisos que han asumido al ratificar la Constitución de la UNESCO. 90. El marco conceptual del Proyecto Transdisciplinario “Hacia una cultura de paz” ha sido objeto de una serie de modificaciones que reflejan los resultados de un proceso continuo de reflexión llevado a cabo en diversas reuniones y acontecimientos internacionales. Como se desprende del análisis anterior, los órganos rectores de la UNESCO participaron activamente en ese proceso y aportaron elementos esenciales al marco conceptual del Proyecto. La interacción ha sido constante entre los Estados Miembros, la Secretaría, el Consejo Ejecutivo, la Conferencia General y, más recientemente, la Asamblea General de las Naciones Unidas. 91. La Conferencia General, en su 29ª reunión, autorizó al Director General a ejecutar este Proyecto Transdisciplinario de conformidad con la propuesta del Director General presentada en el Proyecto de Programa y Presupuesto para 1998-1999 (proyecto de 29 C/5)58. 92. El Proyecto se subdivide en tres (y no cuatro, como en el 28 C/5) unidades. Cada unidad está estructurada del siguiente modo:
Párrafos pertinentes de la Estrategia a Plazo Medio para 1996-2001.
29 C/5 Aprobado, pág. 129. DG/Note/97/22 del 16 de junio de 1997, párrafo 3. Resolución 29 C/38.
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Descripción general del objetivo.
Antecedentes, que incluyen una breve presentación de los resultados logrados hasta el presente en la esfera correspondiente, así como referencias a los principales hechos que justifican la acción de la UNESCO.
Los ejes de acción en los que se especifica el objetivo descrito en términos generales y se exponen los métodos para alcanzarlo.
En el capítulo “Elementos Técnicos” se presentan las actividades concretas correspondientes a cada unidad, que comprenden: - las principales reuniones, - las principales publicaciones, - los principales interlocutores.
93. El marco conceptual del Proyecto se evidencia en su plan de ejecución intersectorial e interdisciplinario, que responde a las orientaciones expresadas en numerosas declaraciones de los Estados Miembros. Este plan se puede ilustrar con el siguiente cuadro59: Título del componente del Proyecto Unidad 1: Cultura de paz: favorecer la toma de conciencia y establecer relaciones de colaboración:
Unidades de ejecución de la UNESCO n
Unidad 2: Educación para una cultura de paz:
Unidad 3: La cultura de paz en la práctica:
División de los Derechos Humanos, la Democracia y la Paz (Sector SHS); División del Pluralismo Cultural (Sector CLT); Unidad del Programa de una Cultura de Paz (CPP); Oficina de Asuntos Jurídicos (LAD); Unidad de Relaciones con los Parlamentarios (BRX). Sección de Educación Humanista, Cultural e Internacional (Sector ED); Oficina Internacional de Educación; División de los Derechos Humanos, la Democracia y la Paz (Sector SHS); División del Pluralismo Cultural (Sector CLT); Unidad del Programa de una Cultura de Paz (CPP). División de Reconstrucción y Desarrollo de Sistemas de Educación (Sector ED); División de la Comunicación y Unidad para la Libertad de Expresión y la Democracia (Sector CII); División de los Derechos Humanos, la Democracia y la Paz (Sector SHS); División del Pluralismo Cultural (Sector CLT); División de Proyectos Interculturales (Sector CLT); Unidad del Programa de una Cultura de Paz (CPP); Unidad de Operaciones de Emergencia y Unidad de Coordinación de la Asistencia al Pueblo Palestino (DRG); Oficina de Cooperación para el Fomento de la Paz (CRP).
29 C/5, Elementos Técnicos; de hecho, esta matriz de doble entrada fue solicitada en una de las reuniones del Consejo Ejecutivo.
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94. Habiendo examinado los elementos expuestos en el presente informe, el Consejo Ejecutivo podría adoptar el siguiente proyecto de decisión: El Consejo Ejecutivo, 1.
Recordando sus decisiones pertinentes y, en particular, el párrafo 59 de su Decisión 151 EX/5.1 y el párrafo 6 de su Decisión 154 EX/8.5,
Valorando el análisis presentado en el documento 155 EX/48 titulado “Informe de evaluación del Proyecto Transdisciplinario “Hacia una cultura de paz””,
Alienta a todos los Estados Miembros a seguir realizando las distintas actividades que propician una cultura de paz, estableciendo todas las formas de asociación posibles, y en especial con los Clubes y Centros UNESCO, así como con las Escuelas Asociadas;
Invita a los Estados Miembros a empezar a preparar sin tardanza la celebración del año 2000 como Año Internacional de la Cultura de la Paz;
Invita al Director General a presentarle, en su 160ª reunión, un informe similar sobre los resultados del proyecto “Cultura de paz”, tanto en la UNESCO como en las Naciones Unidas.
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ANEXO POSICION DE LOS ESTADOS MIEMBROS CON RESPECTO AL CONTENIDO DEL PROYECTO Parte I:
Síntesis de los debates de la Comisión V de la 29ª reunión de la Conferencia General1
1. En el debate relativo al punto 3.3 del orden del día y, en especial, al proyecto 3.3 "Hacia una cultura de paz", participaron más de cien Estados Miembros y ocho representantes de organizaciones no gubernamentales. La gran mayoría de los delegados subrayó la función preponderante de la UNESCO en la promoción de una cultura de paz en el mundo. Varios observaron que en el último bienio se había intensificado realmente el enfoque intersectorial e interdisciplinario del proyecto. Reconocieron también que las estrategias expuestas en el documento 29 C/5 eran más integradoras, pues abarcaban todas las esferas de competencia de la UNESCO. No obstante, al tiempo que reconocían la acción de la Organización en materia de promoción de la paz, la democracia y los derechos humanos en los Estados Miembros, numerosos delegados destacaron que la UNESCO debía trabajar principalmente en sus propias esferas de competencia para evitar la superposición con las atribuciones de otras organizaciones, especialmente de las Naciones Unidas. 2. En relación con la Unidad 1 (Cultura de paz: favorecer la toma de conciencia y establecer relaciones de colaboración), hubo numerosas solicitudes de que se aumentara la investigación sobre la aplicación práctica de la cultura de la paz, especialmente sobre el uso de métodos tradicionales de solución de conflictos, y se mencionó con frecuencia el cambiante marco teórico y práctico de la cultura de paz. Algunos países indicaron que ya habían emprendido este proceso, en tanto que otros pidieron que la UNESCO interviniera más al respecto. En respuesta a las preocupaciones expresadas sobre la aclaración del concepto y sus objetivos, así como sobre una demostración del valor añadido, se recordó a los delegados que a comienzos de 1998 se realizará una evaluación del proyecto transdisciplinario cuyos resultados se presentarán al Consejo Ejecutivo en su 155ª reunión. 3. Varios países mencionaron la contribución sobre la cultura de paz presentada a la Asamblea General de las Naciones Unidas que se expuso en el documento 29 C/INF.17. Algunas delegaciones estimaron que los elementos solicitados por la Asamblea General constituían sin duda un fortalecimiento potencial de los esfuerzos y las capacidades del sistema de Naciones Unidas en cuanto a planteamientos no militares de la seguridad. La delegación de Côte d'Ivoire indicó que recientemente había presentado a la Asamblea General de las Naciones Unidas, junto con muchos otros patrocinadores, un proyecto de resolución para que se proclamara el Año 2000 como Año Internacional para una Cultura de Paz, en el que la UNESCO se desempeñaría como organismo coordinador. Varias delegaciones expresaron interés en las nuevas iniciativas relacionadas con la mujer y la cultura de paz. Se aludió a la reunión de Oslo sobre los papeles masculinos y la masculinidad en la perspectiva de una cultura de paz, y algunos delegados mencionaron la necesidad de mejorar la
Basada en el documento 29 C/INF.36 - Presentation in Plenary of the Reports of the Commissions by their Chairpersons (Presidente de la Comisión V).
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socialización de los hombres y fortalecer su papel en la paz, así como el de las mujeres. Una delegación pidió que los resultados de la reunión de Oslo se integraran adecuadamente en los planes de trabajo del próximo bienio, y otras dos estimaron que era importante organizar reuniones regionales con mujeres dotadas de capacidad de decisión para fortalecer y ampliar sus redes y sus funciones de promotoras de la cultura de paz. Se observó también que en el marco del proyecto de Cultura de Paz habría que prestar más atención al problema de la juventud, privada de sus derechos debido a la exclusión económica y social. 4. Muchas delegaciones destacaron la necesidad de establecer relaciones de colaboración con una amplia variedad de agentes involucrados en la construcción de la paz (internacionales, nacionales, gubernamentales y no gubernamentales). A fin de realizar este objetivo, algunos delegados pidieron que se procurara poner las actividades de la UNESCO al alcance de un mayor número de interlocutores. También sugirieron que la UNESCO acopiara y distribuyera información sobre experiencias realizadas por las diversas personas y grupos que trabajan en este campo. Como señaló el representante del Director General, la información y el establecimiento de redes son aspectos fundamentales del proyecto en los que se ha hecho especial hincapié en el documento 29 C/5. A medida que el movimiento por una cultura de paz se extienda, la UNESCO tendrá que asegurar una difusión cada vez más amplia de la información y de los resultados de la investigación y del programa, lo que se facilitará en el espacio Web del proyecto transdisciplinario, en un boletín y en publicaciones ocasionales. Durante el debate el delegado de Ucrania recordó la iniciativa de su delegación de empezar un proyecto destinado al desarrollo de una cultura para la paz, la tolerancia y la desmilitarización con miras a la estabilidad nacional y regional, así como para promover la seguridad en Europa Central, Occidental y Sudoccidental. También propuso convocar una conferencia internacional sobre este tema. 5. Se concedió altísima prioridad a la Unidad 2, “Educación para una cultura de paz”, considerada por muchos delegados como el eje principal del proyecto transdisciplinario. Los delegados pidieron que se impartiese educación para una cultura de paz en todos los niveles, desde la enseñanza preescolar hasta la superior, y tanto en el ámbito escolar como en el extraescolar. A fin de darles prioridad, se individualizaron varios grupos beneficiarios, como los jóvenes marginados, los soldados desmovilizados, los jóvenes de sexo masculino, las niñas, las muchachas y las mujeres. 6. Numerosos delegados manifestaron particular preocupación por el aumento de la violencia en las escuelas y la sociedad, así como por la acuciante necesidad de orientar la educación para que contribuya a prevenir y eliminar sus causas. Los delegados pidieron que se siguieran elaborando y utilizando métodos y medios educativos que ayudasen a desarrollar una capacidad de mediación y negociación con miras a una solución no violenta de los conflictos. También se recomendó la producción de material pedagógico auxiliar para las escuelas, como cortos cinematográficos y vídeos. 7. Se prestó especial atención a la educación en la esfera de los derechos humanos, que a juicio de muchos delegados era condición indispensable para la paz y el respeto real de los derechos humanos. Al respecto, diversos participantes destacaron el papel fundamental que desempeña la Organización en el marco del Decenio de las Naciones Unidas para la Educación en la esfera de los Derechos Humanos (1995-2004). Se apoyó firmemente la formación y el perfeccionamiento del profesorado. Varios delegados expresaron interés por el
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nuevo material pedagógico preparado por la UNESCO, como la Guía de la tolerancia, el Manual sobre derechos humanos y la "mochila de la paz" para la escuela primaria, así como la necesidad de traducir estas publicaciones a idiomas nacionales y locales. Numerosos participantes se declararon a favor de que se elaboraran documentos informativos y sobre educación relativa a los derechos humanos y la democracia, en forma impresa y audiovisual. 8. Asimismo, se destacó el fortalecimiento de las capacidades nacionales en el ámbito de la enseñanza de los derechos humanos gracias, en particular, al papel de supervisión desempeñado por el Comité Consultivo sobre Educación para la Paz, los Derechos Humanos, la Democracia, el Entendimiento Internacional y la Tolerancia, así como a la celebración de diversas reuniones regionales sobre la enseñanza de los derechos humanos. Varios participantes consideraron que el desarrollo de las redes educativas y de investigación en este ámbito, en particular las Cátedras UNESCO para la Paz, los Derechos Humanos y la Democracia, era un medio fundamental para reforzar la enseñanza universitaria de los derechos humanos. 9. Varios delegados subrayaron la importancia de revisar los manuales escolares, en particular los de historia, a fin de eliminar estereotipos, inexactitudes, prejuicios, etc., y destacaron la necesidad de una cooperación multilateral en esta tarea. A este respecto, se consideró que la UNESCO podía desempeñar un papel importante, por ejemplo a través de la Red Internacional de la UNESCO de Instituciones de Investigación sobre Manuales Escolares. 10. Varios delegados recalcaron especialmente la importancia de fomentar la educación bilingüe y plurilingüe mediante las actividades del proyecto LINGUAPAX, y la red de universidades LINGUAUNI, que promueve la enseñanza de idiomas extranjeros y nacionales, de la lengua materna y de las ciencias sociales. Se hizo alusión al segundo taller que se celebrará en Cochabamba, Bolivia, en diciembre de 1997, con objeto de desarrollar la red LINGUAPAX e iniciar trabajos preparatorios del Informe Lingüístico Mundial. 11. Muchos delegados otorgaron alta prioridad al fomento de una cultura de paz mediante actividades en la comunidad, iniciando y potenciando la Red del Plan de Escuelas Asociadas. Expresaron su interés y satisfacción por los proyectos piloto de dicha red en curso y por las iniciativas innovadoras y el material recientemente producido. Varios delegados destacaron el carácter complementario de la red y de los Clubes UNESCO, que constituyen un medio eficaz e inestimable de difusión de los ideales de la UNESCO. 12. Se destacó la importante contribución del Comité Consultivo de la UNESCO sobre Educación para la Paz, los Derechos Humanos, la Democracia, el Entendimiento Internacional y la Tolerancia, y de la aplicación de la Recomendación de la UNESCO de 1974 y el Plan de Acción Integrado sobre la Educación para la Paz, los Derechos Humanos y la Democracia. Varios delegados pidieron que se realizara un seguimiento de la Reunión Europea sobre la Enseñanza de los Derechos Humanos realizada en Turku/Abo (Finlandia), y que se celebraran reuniones similares en otros lugares. Se apoyó la propuesta de Dinamarca de crear una Academia Internacional de la Educación y la Democracia. Un delegado comunicó el deseo de su país de que se creara un centro regional/internacional de educación para el entendimiento internacional y solicitó la colaboración de la UNESCO.
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13. Si bien se recalcó el carácter intersectorial e interdisciplinario de la acción desarrollada en el ámbito de la educación para una cultura de paz, algunos delegados manifestaron su inquietud por la coordinación de las actividades educativas del programa, por considerarla fundamental para que éstas se lleven a cabo con éxito y obtengan el apoyo permanente de los Estados Miembros. 14. En relación con la Unidad 3 (La cultura de paz en la práctica) muchas delegaciones de todas las regiones del mundo expusieron sus propias iniciativas nacionales en pro de una cultura de paz. 15. Los delegados que aludieron a la puesta en práctica de la cultura de paz en el Oriente Medio expresaron su pleno apoyo al Programa de Asistencia al Pueblo Palestino. Varias delegaciones respaldaron el programa de la UNESCO de proyectos conjuntos de Israel y Palestina, Granada II. Otros delegados estimaron que la cooperación en el Oriente Medio sólo se haría realidad cuando se instaurara en la región una paz justa y global. 16. Algunas delegaciones expresaron su preocupación por el seguimiento de “A la Escucha de Africa” en relación con el proyecto de cultura de paz. El representante del Director General recordó que se iban a iniciar una serie de programas en cooperación con la Organización de la Unidad Africana (OUA): el sistema de alerta temprana y el mecanismo de solución de conflictos de la OUA y la "comunicación para la construcción de la paz" de la Iniciativa Especial del sistema de las Naciones Unidas en favor de Africa. Además, la cultura de paz será un punto importante del orden del día de la próxima reunión del Comité Internacional de Seguimiento de la Reunión "A la Escucha de Africa", presidido por la señora Graça Machel, que tendrá lugar en marzo de 1998. Muchas delegaciones expresaron además el deseo de participar en el proyecto especial sobre mujeres y cultura de paz en Africa. Expusieron varias iniciativas emprendidas en sus respectivos países y pidieron que se intensificaran las relaciones de cooperación. 17. Muchos participantes consideraron que los proyectos sobre las Rutas constituyen un modelo ejemplar de diálogo intercultural que contribuye a la promoción de la paz. En lo relativo al proyecto “Diálogo intercultural Este-Oeste en Asia Central”, se estimó que esta iniciativa contribuiría a enriquecer el proyecto transdisciplinario de la UNESCO, en particular mediante sus nuevos enfoques de la tolerancia. Asimismo, se subrayó que la creación de situaciones que reúnen a intelectuales, especialistas y artistas en tribunas internacionales es una importante contribución de la UNESCO a una cultura de paz, y se expresó la esperanza de que el nuevo proyecto siguiera el mismo camino que el proyecto “Las Rutas de la Seda”. 18. Ocho países hablaron del proyecto "La Ruta del Esclavo", haciendo hincapié en su efecto multiplicador y en el hecho de que el estudio de las causas y las interacciones generadas por la tragedia de la esclavitud eran elementos esenciales para construir una cultura de paz. En este contexto, se volvió a destacar la importancia de los sitios de memoria. En la aprobación del informe escrito de la Comisión V, Cuba y Haití expresaron su deseo de que sus proyectos de Resolución 29 C/DR.7 y 29 C/DR.51 fueran adoptados in extenso. 19. Otras delegaciones insistieron en la importancia del proyecto "La Ruta del Hierro", y destacaron que el proyecto "Las Rutas de Al-Andalus" estaba desempeñando un papel fundamental en la promoción del diálogo interreligioso e intercultural; expresaron el deseo de
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que la UNESCO trabajara en estrecha cooperación con el proyecto “El legado andalusí” de la Junta de Andalucía en España. Dos países intervinieron a propósito del proyecto "Las Rutas de la Fe" y pusieron de relieve la importancia del diálogo interreligioso para la juventud. 20. En cuanto al papel de la juventud, dos delegaciones expresaron interés por la continuación del proyecto "Diálogo intercultural en la vida cotidiana” en Africa. Además, varias delegaciones apoyaron un proyecto similar que se ejecutará en el Pacífico durante el bienio 1998-1999. 21. Con respecto a la función de la historia en el fortalecimiento de la paz a largo plazo, se recomendó recurrir a la historia y las ciencias sociales a fin de realizar investigaciones para estudiar los orígenes históricos y socioculturales de los conflictos que desgarraban a Africa. Algunos delegados mostraron también interés por los proyectos de historia y expresaron el deseo de que la UNESCO hiciera todo lo posible por concluirlos. 22. Otras observaciones generales se refirieron a temas como la formulación de proyectos para luchar contra "la exacerbación de la identidad" que amenaza con provocar la desintegración y la segregación en el mundo; la mejora de los derechos culturales -y de los derechos de los pueblos indígenas- en los países de la región de Asia y Pacífico; el estudio de la experiencia de la República Unida de Tanzania sobre la utilización de "chistes intertribales" que se burlan de antiguos prejuicios en el proceso de construcción de la confianza interétnica; la revisión de la función de los museos como lugares de memoria colectiva y la propuesta de crear un Museo de la Paz; el examen del papel de la diversidad cultural como elemento esencial de una cultura de paz; y la realización de estudios comparados que no tengan carácter político sobre la situación de las minorías de la región de los Balcanes. 23. Además de estas observaciones, el representante del Director General recordó el papel de la espiritualidad en la creación de la UNESCO y, en consecuencia, subrayó la importancia concedida al diálogo interreligioso. Este se tiene en cuenta en los dos proyectos sobre el diálogo intercultural, a saber, "Las Rutas de la Fe" y "Las Rutas de Al-Andalus". 24. La importancia de las cuestiones espirituales en muchos Estados Miembros justifica que se conceda más importancia al diálogo interreligioso en el proyecto transdisciplinario "Hacia una cultura de paz", en el que los dirigentes religiosos y laicos deben cooperar estrechamente. 25. Refiriéndose al punto 4.7 (Cincuentenario de la Declaración Universal de Derechos Humanos: actividades de la UNESCO), numerosos participantes hicieron hincapié en la función primordial que incumbe a la UNESCO en esta conmemoración. Expresaron su firme apoyo al plan de acción de la UNESCO para la celebración de este aniversario, que se sometió a su examen. Se destacaron dos pautas de esta conmemoración: en primer lugar, su dimensión preventiva; con objeto de que el planteamiento de esta conmemoración sea complementario del sistema de las Naciones Unidas, la UNESCO deberá dar prioridad a actividades educativas y de concienciación, en particular las que tengan por destinatarios a los niños y jóvenes. La actividad de la Organización debe tender a promover el contenido de la Declaración Universal de Derechos Humanos y de otros instrumentos internacionales conexos, con especial hincapié en los derechos humanos que corresponden a sus ámbitos de competencia. En segundo lugar, la dimensión práctica: a juicio de muchos participantes, la conmemoración debería estar orientada hacia el futuro, y no tanto hacia el pasado. Habida cuenta de lo ya logrado y de los
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problemas actuales relacionados con la puesta en práctica de los derechos humanos, la conmemoración deberá permitir determinar actividades innovadoras y proyectos piloto que se han de llevar a cabo en el contexto del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Educación en la esfera de los Derechos Humanos (1995-2004). 26. En relación con el punto 4.12, titulado “Seguimiento del Año de las Naciones Unidas para la Tolerancia: informe del Director General”, once delegaciones de Estados Miembros y dos organizaciones no gubernamentales respaldaron firmemente la necesidad de multiplicar los esfuerzos para seguir aplicando las disposiciones de la Declaración de Principios y el Plan de Acción de Seguimiento del Año de las Naciones Unidas para la Tolerancia. 27. La Comisión decidió por unanimidad recomendar a la Conferencia General que aprobara el proyecto de resolución que figura en el párrafo 65 del documento 29 C/56, en el que, entre otras cosas, se invita al Director General a “… conceder prioridad al fomento de la tolerancia y de la no violencia durante el próximo ejercicio bienal…”. 28. El debate en torno al punto 4.14 (Informe del Director General sobre el derecho humano a la paz) fue particularmente rico y apasionado. Numerosos delegados manifestaron su apoyo a la elaboración y aprobación por la UNESCO de una Declaración sobre el derecho humano a la paz, como contribución de la Organización a la conmemoración del cincuentenario de la Declaración Universal de Derechos Humanos; otros delegados, en cambio, manifestaron reservas al respecto, en particular por lo que se refería al contenido de un derecho humano a la paz y a la competencia de la UNESCO para elaborar un instrumento normativo al respecto. En muchas intervenciones se expresó apoyo a las motivaciones e ideas que sustentan el proyecto de Declaración sobre el derecho humano a la paz, en particular habida cuenta de la situación de violencia y conflicto en varias regiones del mundo; en otras muchas se expresó la opinión de que la elaboración de una Declaración de esas características entrañaba cuestiones complejas de carácter jurídico que los expertos gubernamentales deberían abordar de forma adecuada. 29. Todos los oradores expresaron el deseo de que se lograra un consenso a propósito de este punto del orden del día. A propuesta de un delegado, se constituyó un grupo de redacción, formado por 32 miembros de la Comisión, el cual elaboró una versión revisada del proyecto de resolución 29 C/COM.V/DR.3, versión que la Comisión aprobó por aclamación . 30. El proyecto de Declaración sobre la responsabilidad de las generaciones actuales para con las generaciones futuras (punto 6.6) recibió un apoyo abrumador durante el debate que al respecto se celebró en la Comisión V. Una gran mayoría de los Estados Miembros elogiaron la iniciativa del Director General de elaborar esa Declaración en el contexto de la misión ética de la UNESCO respecto de la solidaridad moral e intelectual de la humanidad. En el debate se subrayaron claramente los vínculos que existen entre los valores en que se basa una cultura de paz y los plasmados en la Declaración que, en el umbral del siglo XXI, impulsará la solución de los problemas actuales para crear un mundo mejor. En ese sentido, varios Estados Miembros subrayaron la importancia de las medidas de seguimiento, en particular mediante actividades educativas, a fin de que los ideales y valores consagrados en la Declaración pudieran ser ampliamente conocidos y tener repercusión. Se apreció que esta Declaración, resultado de un largo proceso de elaboración, hubiese sido preparada con sumo cuidado por el Grupo de Trabajo de Expertos Gubernamentales y que el Consejo Ejecutivo, en su
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152ª reunión, la examinase a fondo antes de presentarla a la 29ª reunión de la Conferencia General. Por todo lo anterior, la Comisión recomendó a la Conferencia General que aprobara el proyecto de declaración sobre la responsabilidad de las generaciones actuales para con las generaciones futuras, que le había presentado el Consejo Ejecutivo. 31. Finalmente el Debate 7, debate preliminar sobre las principales orientaciones del proyecto de Programa y Presupuesto para 2000-2001 (documento 30 C/5), tuvo lugar el sábado 8 de noviembre por la mañana. Intervinieron 22 representantes de los Estados Miembros y un representante de una organización no gubernamental. Los resultados y las conclusiones de este fecundo debate están consignados en el documento 29 C/84 y en los Addenda y Corrigenda del mismo. 32. El objetivo de ese debate fue sacar a la luz las hipótesis básicas a partir de las cuales el Director General iniciaría, a comienzos de 1998, el proceso de consultas que conducirá a la elaboración del documento 30 C/5. Se trató, por lo tanto, de identificar algunas cuestiones importantes sobre las cuales se debía consultar a los Estados Miembros y a sus Comisiones Nacionales, así como a las organizaciones no gubernamentales e intergubernamentales que mantienen relaciones con la UNESCO. 33. Las Comisiones del Programa deberían realizar esta tarea a la luz del examen del 29 C/5 que acaba de finalizar. Así fue propuesto a lo largo de estas sesiones por los oradores, quienes se pronunciaron sobre los posibles cambios que podrían ser objeto de esas consultas. Se preveía, por otro lado, en el documento 29 C/2, que las hipótesis que emergieran de estas reuniones se podrían presentar en los informes de las Comisiones bajo la forma de preguntas breves o propuestas. Los resultados de este rico debate se reproducen en el informe escrito de la Comisión V. 34. Existen dos ejes mayores de las preocupaciones compartidas por un gran número de delegaciones. La primera consiste en pedir a la UNESCO que dé un tratamiento adecuado a la transversalidad, tanto en el plano conceptual como del diseño y la ejecución de los respectivos programas y proyectos. La segunda es asegurar también la transversalidad en el trabajo de las Comisiones del Programa para resolver la contradicción implícita en el hecho de que la Comisión V examina con un enfoque transversal temas que paralelamente se tratan en otras Comisiones, sin que exista la oportunidad de intercambiar ideas al respecto. Ambos problemas merecen una reflexión sobre las medidas y modalidades que puedan aportar una solución. 35. Es preciso aplicar un enfoque transdisciplinario en todos los ámbitos de competencia de la Organización. Esto no implica crear nuevos proyectos transdisciplinarios con las correspondientes estructuras, sino en cambio reforzar la cooperación intersectorial con este fin en el contexto de las estructuras actuales. La transdisciplinariedad debe también tenerse en cuenta en la organización de los trabajos de la propia Conferencia General, para permitir que las diferentes comisiones tengan la oportunidad de debatir los temas que a todos interesan. Parte II:
Comentarios específicos (extractos de discursos)
… El programa relativo a la cultura de paz es un programa de trabajo realista. Puede contribuir a mejorar el entendimiento intercultural y a reforzar la cooperación multilateral entre países desarrollados y países en desarrollo. Mi país desea que se definan mejor los
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objetivos de este programa a fin de que su contenido sea más concreto. Habría que multiplicar las iniciativas locales y regionales encaminadas a impulsar una sinergia de la cooperación y la solidaridad internacionales. … En este contexto se considera esencial la coordinación de los esfuerzos dentro del sistema de las Naciones Unidas. … El proyecto “Hacia una cultura de paz” coincide plenamente con la tradición de la UNESCO. Este programa debe cobrar eficacia pero sin superponerse con el de las Naciones Unidas; debe centrarse en objetivos respecto de los cuales la UNESCO dispone de medios de acción. Es menester lograr la movilización mundial. El plan de este programa requiere algunas aclaraciones. … Se debería prestar especial atención a las actividades destinadas a prevenir la discriminación, impulsar la investigación y fomentar el diálogo intercultural e interreligioso dentro de las regiones y subregiones. … Todas las actividades de este programa deberían corresponder a las esferas de competencia (de la UNESCO) y ser consonantes con las decisiones pertinentes de sus órganos rectores. La “cooperación con las fuerzas armadas” debería formar parte de sus campos de acción, y las iniciativas en este ámbito se deberían emprender en estrecha cooperación con los Estados Miembros a través de los canales de cooperación habituales. … Mi gobierno aprueba la doble orientación del programa relativo a la cultura de paz, consistente en realizar actividades innovadoras para aportar soluciones prácticas a problemas urgentes y, al mismo tiempo, otorgar más importancia a la construcción de la paz en el conjunto del Programa Ordinario de la UNESCO … . Por consiguiente, recomendamos que se siga ejecutando el programa sobre la cultura de paz como proyecto transdisciplinario que estimula las actividades de construcción de la paz en todos los campos de acción de la UNESCO, en lugar de que se establezcan nuevos proyectos. … Para la subregión de los Grandes Lagos: sería conveniente una estructura permanente de educación para la cultura de paz, a fin de poder realizar actividades coherentes para generar una auténtica cultura de paz en la subregión. … A nuestro juicio, en el planteamiento de este programa se hace hincapié en valores como la paz, la tolerancia o la solución pacífica de los conflictos. Todos compartimos esos valores. Sin embargo, consideramos que a veces son postulados sin que se haya efectuado un análisis a fondo. Las ciencias sociales podrían aportar una contribución muy valiosa. … Deploramos que esta iniciativa no se haya debatido a fondo en el Sector de Educación, que es uno de los más interesados por la ejecución del proyecto. Quisiera concluir con los siguientes comentarios sobre el planteamiento general de este proyecto transdisciplinario: hemos observado que numerosas actividades relativas a la cultura de paz constituyen en realidad una transferencia de actividades que incumbían anteriormente al Sector de Cultura. Esto nos preocupa en la medida en que las competencias necesarias para estas actividades permanecen en el Sector de Cultura. Por esa razón, es muy importante velar por que el programa relativo a la cultura de paz sea realmente de índole transdisciplinaria y multisectorial.
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… Se considera que la educación para la paz, el respeto de los derechos humanos y los principios democráticos es esencial. El Plan de Escuelas Asociadas es fundamental. El proyecto sobre la mujer y la cultura de paz reviste especial importancia. En la medida en que se estime que las culturas masculinas violentas son el resultado de la socialización y no un producto de la Naturaleza, es posible abordar los problemas de la violencia y formular políticas encaminadas a superarlos. … Seguimos teniendo reservas en cuanto a la actual agrupación de actividades en un programa sobre la cultura de paz, y aún nos preguntamos si realmente añade algún valor a lo que se podría realizar si las actividades se siguieran ejecutando dentro de los sectores. Con respecto a la cultura de paz estimamos que la UNESCO ha de desempeñar un papel primordial en la promoción activa de la educación y la sensibilización general a las cuestiones relativas a los derechos humanos. …Celebrar un coloquio sobre los derechos culturales para los Estados Miembros de la región de Asia y el Pacífico. … Estamos convencidos de que la promoción diaria de las actividades relativas a la paz debe realizarse en todos los sectores de la UNESCO. En consecuencia, tenemos algunas dudas en cuanto a la conveniencia de un programa especial aparte sobre la cultura de paz, llamado transdisciplinario. El espíritu de una cultura de paz debería ser parte integrante de todo el quehacer de la UNESCO, de cada uno de sus programas, de cada uno de sus proyectos. Estimamos que el mejor medio para promover una cultura de paz es la educación formal y no formal. … Prever proyectos regionales e interregionales. Hay que fomentar la creación de redes. … La educación forma parte del cometido de la cultura de paz. … La educación es un instrumento esencial para promover una cultura de paz y los derechos humanos. … En nuestro país, el concepto de una cultura de paz atrae cada día más la atención de los miembros de la sociedad, en parte debido a nuestra trágica experiencia de conflictos violentos. La creación de un instituto especializado en la paz y el desarrollo traduce la voluntad de nuestro gobierno de materializar este nuevo enfoque innovador. Se ha de tomar en cuenta la función de la diversidad. La cultura de paz a la que nos estamos refiriendo es la paz con justicia, derechos humanos, democracia e igualdad -éstos son valores universales de la humanidad, por lo que hablar de la paz sin derechos humanos ni justicia carece de sentido. … La UNESCO constituye un foro para construir una cultura de paz sólida y permanente. Expresa la conciencia mundial de la comunidad humana. Su función y su cometido éticos son permanentes. … Desde que se inició el programa sobre la cultura de paz con objeto de consolidar la paz en las situaciones posteriores a los conflictos, el programa se ha ampliado y profundizado y ha adquirido una experiencia invalorable en la prevención de los conflictos. Este programa tiene como finalidad rechazar la violencia y fomentar un diálogo constructivo entre adversarios promoviendo al mismo tiempo el respeto de los principios de los derechos humanos, la tolerancia y la democracia. Estos objetivos son universales y se pueden aplicar con gran provecho casi por doquier en el mundo y, desde luego, en nuestra región.
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… Crear conciencia de la necesidad de instaurar una cultura de paz y el reconocimiento de que la mayor amenaza para el desarrollo nacional y la dignidad humana radica en la discriminación, la intolerancia, el sexismo, el racismo, la xenofobia, el tribalismo y otras formas de sectarismo y desigualdades. Nuestro nuevo impulso educativo tiene por objeto infundir la esencia de la democracia y una cultura de paz en la mente de los jóvenes, que son la esperanza de mañana. … El fomento de una cultura de paz se ha de empezar temprano, y llevarse a cabo desde la educación primaria hasta los niveles universitarios. … La escuela debe irradiar esta cultura de paz. Hemos aprobado el Plan de Escuelas Asociadas al que consideramos como un mecanismo vital. Pero no lograremos obtener una cultura de paz en las escuelas mientras los medios de comunicación sigan promoviendo la violencia, a veces en las formas más sórdidas. En este proyecto la UNESCO debe procurar abordar este problema, en especial allí donde la penetración cultural tiene efectos negativos. … La importancia de la presencia de las actividades de la UNESCO en la región para prevenir los conflictos. Además del apoyo que brinda la UNESCO a los medios de comunicación independientes con ese mismo fin, proponemos que se respalde el establecimiento de diversos centros juveniles que se ocupen de las cuestiones de tolerancia étnica, religiosa y cultural en la región, así como la idea del estudio comparado científico -no político- de la situación de las minorías nacionales en los países de la región. … Los países que han sido víctimas de muchas humillaciones saben bien que esta paz es un derecho para todos los seres humanos y piden, en consecuencia, que se haga un esfuerzo para comprender lo que pide la UNESCO. … A nuestro juicio, el fomento de la cultura de paz debería centrarse en la necesidad de eliminar todas las causas profundas de los conflictos así como todos los factores que intervienen en la generación de tensiones. En la ejecución de sus programas relativos a la cultura de paz la UNESCO debería estudiar con más vigor y lógica convincente las causas profundas de los conflictos y todos los factores que favorecen la tensión, esto es, todos los comportamientos que no obedecen al espíritu de la cultura de paz. … La cultura de paz significa crear condiciones propicias para la coexistencia pacífica de distintos pueblos, el desarrollo sostenible y la igualdad; también supone apoyar la participación de todos en el proceso democrático y en la construcción de los baluartes de la paz en la mente de los hombres y las mujeres. … La UNESCO ya ha creado una tribuna internacional para aquellos países o grupos que no tendrían ninguna otra oportunidad de reunirse o de trabajar o crear juntos.14
Report "155ª reunión INFORME DE EVALUACION DEL PROYECTO TRANSDISCIPLINARIO HACIA UNA CULTURA DE PAZ RESUMEN"

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