Source: http://www.slideshare.net/Atila907/g-minera
Timestamp: 2016-04-29 00:20:25+00:00

Document:
G minera
Ecologia clase 12-2012
by xxxjobraul
Malla de perforeacion
by Isaias Uribe Rojas
Seguridad, Salud y Medioambiente en...
3ra practica mineria subterranea i...
by Richard Saavedra ...
Plan de manejo_ambiental-m.casado
by mcasadop
Atila907
Analista de calidad de producto at Biosistemas Sustentables S.A. de CV
Biosistemas Sustentables S.A. de CV
de la manifestación de
Modalidad: particular
Primera edición, noviembre de 2002
© Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
Blvd. Adolfo Ruíz Cortines 4209
Col. Jardines en la Montaña 14210, Tlalpan D.F.
ISBN 968-817-531-5
LA EVALUACIÓN DEL IMPACTO AMBIENTAL. CONCEPTOS BÁSICOS
FLUJOGRAMA DEL PROCEDIMIENTO DE EVALUACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL
GUÍA PARA LA ELABORACIÓN DE LA MANIFESTACIÓN DEL IMPACTO AMBIENTAL
MODALIDAD PARTICULAR. EXPLICACIÓN AL FORMATO DE LA GUÍA
DATOS GENERALES DEL PROYECTO, DEL PROMOVENTE Y DEL RESPONSABLE DEL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL
Tiempo de vida útil del proyecto
Presentación de la documentación legal
Registro Federal del Contribuyente del promovente
Dirección del promovente o de su representante legal para recibir u oir notificaciones
Responsable de la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental
Registro Federal de Contribuyentes o CURP
Nombre del responsable técnico del estudio
Dirección del responsable técnico del estudio
Ubicación física del proyecto y planos de localización
Uso actual de suelo y/o cuerpos de agua en el sitio del proyecto y en sus colindancias
Urbanización del área y descripción de servicios requeridos
Características particulares del proyecto
Construcción de obras mineras
Construcción de obras asociadas o provisionales
Etapa de abandono de sitio (post-operación)
II.2.8
Generación, manejo y disposición de residuos sólidos, líquidos y emisiones a la atmósfera
Infraestructura para el manejo y la disposición adecuada de los residuos
Otras fuentes de daños
VINCULACIÓN CON LOS ORDENAMIENTOS JURÍDICOS APLICABLES EN MATERIA AMBIENTAL
Y, EN SU CASO, CON LA REGULACIÓN DEL USO DE SUELO
DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA AMBIENTAL Y SEÑALAMIENTO DE LA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL
DETECTADA EN EL ÁREA DE INFLUENCIA DEL PROYECTO. INVENTARIO AMBIENTAL
Caracterización y análisis del sistema ambiental
Aspectos abióticos
a) Clima
c) Suelos
d) Geohidrología e hidrología superficial y subterránea
b) Factores socioculturales
IDENTIFICACIÓN, DESCRIPCIÓN Y EVALUACIÓN DE LOS IMPACTOS AMBIENTALES
Metodología para identificar y evaluar los impactos ambientales
Lista indicativa de indicadores de impacto
Metodologías de evaluación y justificación de la metodología seleccionada
Descripción de la medida o programa de medidas de mitigación o correctivas por componente ambiental
Impactos residuales
PRONÓSTICOS AMBIENTALES Y EN SU CASO, EVALUACIÓN DE ALTERNATIVAS
Pronóstico del escenario
IDENTIFICACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS METODOLÓGICOS Y ELEMENTOS TÉCNICOS QUE SUSTENTAN
LA INFORMACIÓN SEÑALADA EN LAS FRACCIÓNES ANTERIORES
Listas de flora y fauna
ANEXO. MÉTODOS PARA LA IDENTIFICACIÓN, PREDICCIÓN Y EVALUACIÓN DE IMPACTOS AMBIENTALES
La Evaluación del Impacto Ambiental (EIA), concebida como un instrumento de la política ambiental, analítico y de alcance preventivo, permite integrar al ambiente un proyecto o una actividad determinada; en esta concepción el procedimiento ofrece un conjunto
de ventajas al ambiente y al proyecto, invariablemente, esas ventajas sólo son apreciables después de largos períodos de tiempo y
se concretan en economías en las inversiones y en los costos de las obras, en diseños más perfeccionados e integrados al ambiente
y en una mayor aceptación social de las iniciativas de inversión.
A nivel mundial los primeros intentos por evaluar el impacto ambiental surge en 1970, particularmente en los EUA. En México, este
instrumento se aplica desde hace más de 20 años y durante este tiempo el procedimiento ha permanecido vigente como el principal
instrumento preventivo para la Gestión de proyectos o actividades productivas.
Si bien muchas cosas han cambiado y junto con ellas las ideas y los conceptos vinculados a este instrumento, la mayoría de sus
bases siguen siendo válidas. Así, en el contexto internacional, hay numerosas aportaciones cuantitativas y conceptuales que enriquecen la visión tradicional que ha tenido el Procedimiento de Evaluación del Impacto Ambiental (PEIA).
Actualmente, en muchos países, la EIA es considerada como parte de las tareas de planeación; superando la concepción obsoleta
que le asignó un papel posterior o casi último en el procedimiento de gestación de un proyecto, que se cumplía como un simple
trámite tendiente a cubrir las exigencias administrativas de la autoridad ambiental, después de que se habían tomado las decisiones
clave de la actividad o del proyecto que pretendía llevarse a la práctica. Por ello, en una concepción moderna, la EIA es una
condición previa para definir las características de una actividad o un proyecto y de la cual derivan las opciones que permiten
satisfacer la necesidad de garantizar la calidad ambiental de los ecosistemas donde estos se desarrollarán.
El inicio formal del PEIA se registró en 1988, año en que se publicó la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al
Ambiente (LGEEPA) y su Reglamento en Materia de Evaluación de Impacto Ambiental (REIA). Después de ocho años de desarrollo
institucional, en 1996 se reforma la LGEEPA.
Estas reformas tuvieron su justificación en las deficiencias que mostró su aplicación; varias de esas deficiencias se enfrentaban
durante la aplicación del PEIA. La reforma tuvo como objetivo paralelo fortalecer la aplicación de los instrumentos de la política
ambiental, particularmente la EIA, todo ello orientado a lograr que esos instrumentos cumplieran con su función, que se redujeran
los márgenes de discrecionalidad de la autoridad y que se ampliara la seguridad jurídica de la ciudadanía en materia ambiental.
El Impacto Ambiental1 es definido por la LGEEPA como: “...la modificación del ambiente ocasionada por la acción del hombre o de
la naturaleza”. Además señala que el Desequilibrio Ecológico es “...La alteración de las relaciones de interdependencia entre los
elementos naturales que conforman el ambiente, que afecta negativamente la existencia, transformación y desarrollo del hombre y
demás seres vivos”. En este mismo artículo la Ley define a la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) como “…el documento
mediante el cual se da a conocer, con base en estudios, el impacto ambiental, significativo y potencial que generaría una obra o
actividad, así como la forma de evitarlo o atenuarlo en caso de que sea negativo”.
Por su parte, el concepto de Evaluación del Impacto Ambiental es definido por la misma Ley en su artículo 28 como “…el procedimiento a través del cual la Secretaría (SEMARNAT), establece las condiciones a que se sujetará la realización de obras y actividades que
puedan causar desequilibrio ecológico o rebasar los límites y condiciones establecidos en las disposiciones aplicables para proteger
el ambiente y preservar y restaurar los ecosistemas, a fin de evitar o reducir al mínimo sus efectos negativos sobre el ambiente. Para
ello, en los casos que determine el Reglamento que al efecto se expida, quienes pretendan llevar a cabo alguna de las siguientes
obras, requerirán previamente la autorización en materia de impacto ambiental de la Secretaría:
ARTÍCULO 3°, FRACCIÓN XII, XIX Y XX.
Obras hidráulicas, vías generales de comunicación, oleoductos, gasoductos, carboductos y poliductos;
Industria del petróleo, petroquímica, química, siderúrgica, papelera, azucarera, del cemento y eléctrica;
III. Exploración, explotación y beneficio de minerales y sustancias reservadas a la Federación en los términos de las Leyes Minera y
Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en Materia Nuclear;
IV. Instalaciones de tratamiento, confinamiento o eliminación de residuos peligrosos, así como residuos radiactivos;
Aprovechamientos forestales en selvas tropicales y especies de difícil regeneración;
VI. Plantaciones forestales;
VII. Cambios de uso de suelo de áreas forestales, así como en selvas y zonas áridas;
VIII. Parques industriales donde se prevea la realización de actividades altamente riesgosas;
IX. Desarrollos inmobiliarios que afecten los ecosistemas costeros;
Obras y actividades en humedales, manglares, lagunas, ríos, lagos y esteros conectados con el mar, así como en sus litorales o
zonas federales;
XI. Obras en Áreas Naturales Protegidas de competencia de la Federación;
XII. Actividades pesqueras, acuícolas o agropecuarias que puedan poner en peligro la preservación de una o más especies o causar
daños a los ecosistemas, y
XIII. Obras o actividades que correspondan a asuntos de competencia federal, que puedan causar desequilibrios ecológicos graves
e irreparables, daños a la salud pública o a los ecosistemas, o rebasar los límites y condiciones establecidas en las disposiciones
jurídicas relativas a la preservación del equilibrio ecológico y la protección del ambiente.
Con este sustento jurídico, el PEIA se caracteriza por:
A) Establecer con claridad la obligatoriedad de la autorización previa en materia de impacto ambiental para la realización de
obras y actividades que generen o puedan generar efectos significativos sobre el ambiente o los recursos naturales, y que no
puedan ser reguladas en forma adecuada a través de otros instrumentos.
B) Prever la posibilidad de que la SEMARNAT, solicite la evaluación del impacto ambiental de obras y actividades que aun cuando no
están expresamente señaladas en la Ley, puedan causar desequilibrio ecológico. No obstante y con el objeto de no invalidar el
beneficio derivado de una lista precisa, la Ley incluye en esta disposición el procedimiento que debe seguir la autoridad para
determinar si procede o no la presentación de una MIA.
C) Simplificar el PEIA de las obras y actividades que no son competencia de la Federación evitando la proliferación de procedimientos administrativos en los que intervienen distintas autoridades.
D) Vincular la EIA con el ordenamiento ecológico del territorio y con la regulación de los usos del suelo prevista en la legislación
sobre asentamientos humanos.
Ampliar la participación pública en el PEIA.
Establece la figura de las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA)2 , de los Estudios de Riesgo (ER) y de los Informes
Preventivos (IP), como los medios de que disponen los particulares para obtener la autorización previa de la autoridad.
G) Define la responsabilidad de los profesionistas que participan en la formulación de las MIA.
En el año 2000 se reforma el Reglamento de Impacto Ambiental (REIA), en primer lugar para hacerlo compatible jurídica y
administrativamente con el texto de la Ley vigente. Como resultado de lo anterior el Reglamento actual se caracteriza por:
ARTÍCULO 30 DE LA LGEEPA
Incluir una relación detallada de las actividades y obras que requieren la autorización previa en materia de impacto ambiental,
así como de aquellas que están exentas de esta obligación.
Reducir las modalidades de la MIA, de tres tipos que se fijaban en la versión anterior (general, intermedia y específica) a dos:
la modalidad particular y la regional. Continúa además la consideración del Informe Preventivo como la modalidad más simple
de notificación a la autoridad.
Promueve una participación más activa de la sociedad mediante los procedimientos de consulta pública y de reuniones públicas de información.
Fija las medidas de seguridad que deben acatar los promoventes.
Especifica que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizará los actos de inspección y vigilancia del cumplimiento
de sus disposiciones.
Incluye las sanciones que procederán en caso de violación de las disposiciones jurídicas ambientales.
Establece procedimientos particulares para la dictaminación de las consultas o manifestaciones que hacen los particulares.
Introduce conceptos avanzados en las metodologías de evaluación como son: la evaluación de impactos acumulativos, sinérgicos
y residuales, así como la evaluación regional de varios proyectos o, de uno solo, cuando éste pueda tener un impacto de gran
alcance territorial.
Se adecuan los tiempos de respuesta de la autoridad ambiental a los que establece la LGEEPA.
Se establece la figura de seguros y garantías a los promoventes para que exista un aval que responda por ellos en
caso de que no cumplan con las condiciones que disponga la autoridad para el desarrollo de su obra o actividad, y
para que estén en condiciones de resarcir los daños al ambiente cuando se presente un siniestro por el desarrollo
Paralelamente, ante la complejidad del PEIA el Reglamento establece la obligación de la autoridad para formular y poner a disposición de los
particulares guías para facilitarles la integración de sus manifestaciones e informes preventivos.
La edición de este documento obedece a ese mandato del Reglamento, sin embargo es conveniente considerar que la elaboración de un
documento genérico que incluya gran parte de las resultantes que surgen de la relación ambiente - proyecto y que al mismo tiempo sea una
guía de ayuda para los promoventes interesados en racionalizar y resolver los problemas derivados de esa relación, es un reto que entraña gran
dificultad, tal vez de ello derive la superación que se ha hecho en dos ocasiones anteriores de este tipo de documentos. Varios intentos por
concretar estas guías, probablemente han quedado en los archivos y otros ejercicios distintos al que aquí se ofrece podrán brindar mayor éxito
al promovente en su intento por evaluar el impacto ambiental de sus iniciativas de inversión. Por ello, esta nueva versión de las guías no
pretende ofrecer un documento rígido y con reglas invariables, por el contrario, pretende ser un documento indicativo que oriente al promovente
en la integración de su Manifestación de Impacto Ambiental para identificar la viabilidad ambiental de su proyecto, las medidas de mitigación,
restauración y/o compensación que serán necesarias adoptar para alcanzar la autorización correspondiente de la autoridad.
Así, esta Guía pretende, como lo indica el concepto, guiar a los promoventes interesados en la elaboración de los Estudios de Impacto
Ambiental. Este objetivo implicó diversos ejercicios de análisis que determinaron el contenido de la presente guía. En primer lugar se ha
trabajado porque el documento tenga un lenguaje claro y no demasiado técnico, sin embargo como en muchas ocasiones es inevitable utilizar
términos técnicos, hemos incorporado una sección con un vocabulario que ayude a entender tanto el significado de un término determinado
como el sentido con el que se asume en la guía. También se trabajó para reducir el número de páginas. Se diseñó el documento para que su
contenido no favorezca el desarrollo de estudios desvinculados del objetivo ambiental o que favoreciera la incorporación de grandes contenidos
de información sin ninguna conexión con dicho objetivo. El reto que se enfrentó fue no perder la claridad y la objetividad del conjunto de la guía,
así se eliminó de la guía anterior un conjunto de elementos que propiciaban la incorporación de información no sustantiva; no se incluyó todo
el conjunto de metodologías existentes para describir el escenario preoperativo, para la estimación de los impactos ambientales a generar, los
métodos de evaluación y para las medidas de mitigación. Esta carencia queda, en parte satisfecha, al poner a disposición de los interesados una
relación de bibliografía especializada.
Es una realidad que cada Estudio de Impacto Ambiental es un caso diferente y que no existe una receta idónea para todos ellos, por
ello, cuando en la guía se cita alguna metodología, se hace sólo de manera indicativa, pero sin el ánimo de orientar la decisión del
evaluador a adoptarla como única opción. Por ello, en la guía no se incluyen instrucciones concretas, sino orientaciones y sugerencias, por lo que será el criterio y la experiencia del evaluador el sustento de la decisión que deberá asumirse para seleccionar la
metodología o el procedimiento más adecuado para cada situación.
Por último, se destaca que la estructura de la guía intenta orientar el mismo sentido que deberá tener el estudio respectivo, con el
objeto, no sólo de buscar una secuencia lógica en el mismo, sino de facilitar el procedimiento de dictaminación del mismo, competencia de la autoridad ambiental.
Además del glosario de términos y de la relación bibliográfica, se incluye al inicio del documento un capítulo en el que se hace una
breve descripción de los conceptos básicos de la evaluación del impacto ambiental y al final del cuerpo de la guía, un anexo concreto
que ofrece algunos ejemplos de métodos para la identificación, predicción y evaluación de los impactos ambientales, esto último
con el objetivo de ofrecer al promovente opciones distintas al modelo más comúnmente utilizado, el cual no deja de ser válido, pero
enfrenta en estas otras posibilidades, ventajas y utilidades de muy difícil superación.
Como puede apreciarse, hubo un trabajo intenso en la concepción y redacción de este documento y aquí, cabe anotarlo, este trabajo
fue realizado por un numeroso grupo de ciudadanos, consultores, representantes de empresas, cámaras o asociaciones e instituciones académicas y de la administración pública, que participaron junto con la DGIRA en su integración. Ante la eventualidad de
omitir involuntariamente el nombre de alguno de los participantes, optamos por incorporar este texto de reconocimiento y agradecimiento a todos quienes participaron de este esfuerzo.
Esta nueva versión de la guía para la presentación de la Manifestación de Impacto Ambiental, modalidad particular para el sector Minero,
ofrece un conjunto de orientaciones y criterios de aceptación general que pueden ser utilizados por los promoventes de actividades o
proyectos mineros para integrar sus Manifestaciones de Impacto Ambiental. Es un documento de referencia e indicativo por lo que el
promovente podrá adicionar aquella información que sustente sus apreciaciones o que complemente la que se detalla en el texto.
La aplicación de esta guía no es obligatoria, la LGEEPA es muy clara en definir el contenido que debe tener la Manifestación de
Impacto Ambiental (Artículo 30), sin embargo, como su nombre lo indica, es una orientación que pretende servir al promovente para
alcanzar una integración más ordenada, eficiente y completa de los resultados de los estudios que hubiera realizado para evaluar el
impacto ambiental de su iniciativa.
También se destaca que la guía es un documento dinámico y que, versiones cada vez mejores irán surgiendo gradualmente, de
hecho, con la aparición de este documento se ha iniciado un proceso de revisión y enriquecimiento del mismo; el objetivo es ofrecer
al promovente un instrumento, cada vez más útil, objetivo y sencillo.
La Evaluación del Impacto Ambiental es un procedimiento de carácter preventivo, orientado a informar al promovente de un
proyecto o de una actividad productiva, acerca de los efectos al ambiente que pueden generarse con su construcción. Es un
elemento correctivo de los procesos de planificación y tiene como finalidad medular atenuar los efectos negativos del proyecto
sobre el ambiente.
El estudio se ciñe a la recopilación de información y a la consulta a fuentes autorizadas, para obtener evidencias de la capacidad de
generación de alteraciones por parte del proyecto y, de igual manera, conocer cual es la capacidad de carga del ambiente del área
donde se ubicará el proyecto, con lo anterior, el estudio debe permitir establecer propuestas de acciones de protección al ambiente
y de corrección o mitigación de las alteraciones que pudieran producirse.
Se busca que se garantice, de la mejor manera posible, el equilibrio y las características del ambiente después de la puesta en
operación del proyecto o actividad objeto del estudio y, colateralmente, preservar la salud y el bienestar del hombre, todo ello
llevado a escenarios de largo plazo.
El objetivo inmediato de la evaluación del impacto ambiental es servir de ayuda en la toma de decisiones. Para ello sus
resultados habrán de presentarse con un orden lógico, de forma objetiva y fácilmente comprensible, de forma tal que los
evaluadores que analicen el documento, encargados de sustentar la decisión de la autoridad, determinen la conveniencia, o
no, de que el proyecto estudiado, se ponga en operación. Además de identificar, prevenir e interpretar los efectos que un
proyecto puede tener en el ambiente, un objetivo fundamental de la Evaluación del Impacto Ambiental, es definir y proponer
la adopción de un conjunto de medidas de mitigación que permitan atenuarlos, compensarlos o incluso suprimirlos.
En síntesis, este proceso multidisciplinario, debe constituir la etapa previa (con bases científicas, técnicas, socioculturales, económicas y jurídicas) a la toma de decisiones acerca de la puesta en operación de una actividad o un proyecto determinado.
La elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental, en términos generales se constituye por un conjunto de etapas y tareas a
cumplir, que genéricamente, se concretan en los siguientes rubros:
1. Descripción del proyecto o actividad a realizar: En esta etapa se analiza y se describe al proyecto o a la actividad,
destacando, desde el enfoque ambiental, sus principales atributos y sus debilidades más evidentes.
2. Desglose del proyecto o actividad en sus partes elementales: Esta tarea debe realizarse de manera uniforme y
sistemática para cada una de las cuatro fases convencionalmente aceptadas: preparación del sitio, construcción, operación y
abandono del proyecto. Deberá hacerse una prospección de las actividades relacionadas al proyecto y de aquellas otras que
serán inducidas por él, siempre con el objetivo de identificar los impactos al ambiente.
3. Descripción del estado que caracteriza al ambiente, previo al establecimiento del proyecto: Descripción del
medio físico en sus elementos bióticos y abióticos, en un ambito extenso y sustentado tanto en evidencias reportadas en la
literatura especializada como en observaciones directas en campo. En esta etapa se incluye el estudio del medio social y
económico de la zona donde se establecerá el proyecto o donde se desarrollará la actividad.
4. Elementos más significativos del ambiente: Este apartado resume la información que permite determinar el significado
que tienen los elementos más relevantes del ambiente, previamente analizados, para su conservación. Habrán de definirse y
aplicarse los criterios acordes a la magnitud de la importancia del ambiente, tales como diversidad, rareza, perturbación o
singularidad, la valoración que se haga de cada rubro deberá tener un enfoque integral.
5. Ámbito de aplicación del Estudio de Impacto Ambiental: El ámbito de aplicación del Estudio definirá el alcance que
tendrá éste, para cada uno de los elementos anteriormente descritos. Su incidencia o no con Áreas Naturales Protegidas o con
Planes Parciales de Desarrollo Urbano o del Territorio, así como el cumplimiento de Normas Oficiales Mexicanas vigentes.
6. Identificación de impactos: Con esta etapa, el estudio alcanza una de sus fases más importantes, se trata de definir las
repercusiones que tendrá el proyecto o la actividad a realizar sobre el ambiente descrito y sobre sus elementos más significativos. Cada impacto deberá ser valorado sobre una base lógica, mesurable y fácilmente identificable. Posteriormente, el análisis
debe llegar a una sinergía que permita identificar, valorar y medir el efecto acumulativo del total de los impactos identificados.
7. Alternativas: Si fuese el caso de que hubiese dos o más alternativas para el proyecto o para la actividad, éstas serán analizadas, valoradas sobre la base de su significado ambiental y seleccionada la que mejor se ajuste tanto a las necesidades del
mantenimiento del equilibrio ambiental, como a los objetivos, características y necesidades del proyecto.
8. Identificación de medidas de mitigación: La importancia de esta etapa debe ser evidenciada en el reporte final con la
propuesta de medidas lógicas y viables en su aplicación.
9. Valoración de impactos residuales: Se aplica este concepto a la identificación de aquellas situaciones, negativas para el
ambiente, que pueden derivar de una falta de previsión o de intervención del hombre y que pudieran derivar de la puesta en
operación del proyecto.
10. Plan de vigilancia y control: En esta etapa el estudio deberá definir los impactos que serán considerados en el plan de
seguimiento y control; determinar los parámetros a evaluar, los indicadores que habrán de demostrar la eficiencia del plan, la
frecuencia de las actividades, los sitios y las características del muestreo.
Explicación al formato de la guía
El formato que se ofrece a los promoventes de Estudios de Impacto Ambiental, traducidos en Manifestaciones de Impacto Ambiental
y que conforman la Guía que se detalla en las próximas páginas, ofrece un esquema secuencial para la integración de la información
que se recomienda incorporar a los mismos. Así, la Guía no es exhaustiva, sino solamente indicativa del contenido recomendado
para la MIA. El formato incluye una columna en la cual se describen los criterios que aplica la DGIRA en el procedimiento de
evaluación de las MIA. Es recomendable que el promovente considere estos criterios, pues en ellos se concentra el uso que da el
evaluador a la información requerida. Con esto se busca fomentar el análisis del profesional que elabore el estudio, favorecer la
interpretación de listados, relaciones y descripciones y asegurar que el promovente conozca con el mayor detalle posible cual es el
valor que la autoridad asigna a cada componente del estudio. Es de esperar que con este apoyo no sólo se mejore la calidad de los
Estudios que se someten al procedimiento de Evaluación, sino que, consecuentemente se disminuyen los tiempos que la autoridad
tiene para emitir el resolutivo correspondiente.
Concepto y descripción de los rubros que componen el cuerDígito
identificador po de la guía y que es recomendable que el promovente o
su consultor ofrezca a la autoridad, con el nivel de detalle
y objetividad que se propone en el documento.
y significado del criterio, siendo 3 el valor más importante.
Texto explicativo de los criterios,
aplicaciones y uso que hace la
DGIRA de la información que el
promovente incluye en la Guía.
GUÍA MINERA, MODALIDAD PARTICULAR
DATOS GENERALES DEL PROYECTO, DEL PROMOVENTE Y DEL RESPONSABLE DEL
Elaborar e insertar en este apartado un croquis (tamaño doble carta), donde se señalen
las características de ubicación del proyecto, las localidades próximas, rasgos fisiográficos
e hidrológicos sobresalientes y próximos, vías de comunicación y otras que permitan su
y de sus características.
La EIA de un proyecto a
ejecutarse por etapas, sin
la justificación suficiente,
podrá ser resuelta de ma-
I.1.2 Ubicación del proyecto
(Localidad, municipio o delegación y entidad federativa).
I.1.3 Tiempo de vida útil del proyecto
Acotarlo en años o meses.
Duración total (incluye todas las etapas)
En caso de que el proyecto que se somete a evaluación se vaya a construir en varias
etapas, justificar esta situación y señalar con precisión ¿qué etapa cubre el estudio
que se presenta a evaluación?
I.1.4 Presentación de la documentación legal:
nera negativa, pues su proyección por etapas no podrá considerar los impactos
sinérgicos o acumulativos
De ser el caso, constancia de propiedad del predio.
1.2.1 Nombre o razón social
Para el caso de personas morales deberá incluir copia simple del acta constitutiva de la
empresa y, en su caso, copia simple del acta de modificaciones a estatutos más reciente.
Información necesaria para
La autoridad sólo atenderá
los asuntos que presente el
Representante Legal. Sus
comunicaciones serán dirigidas a éste. Si durante el
tiempo de evaluación, la
empresa decide algún cam-
1.2.2 Registro Federal de Contribuyentes del promovente
1.2.3 Nombre y cargo del representante legal
(Anexar copia certificada del poder respectivo en su caso).
bio al respecto, deberá notificarlo con oportunidad. No
hacerlo puede afectar los
intereses de la empresa.
1.2.4 Dirección del promovente o de su representante legal para recibir u
oir notificaciones
(Calle, número exterior, número interior o número de despacho, o bien, lugar o rasgo
geográfico de referencia en caso de carecer de dirección postal. Colonia o barrio, código
postal, municipio o delegación, entidad federativa, teléfonos (incluir la clave actualizada
de larga distancia).
Indique el fax y correo electrónico a través de los cuales acepta recibir comunicados
oficiales por parte de la DGIRA.
Los datos deben ser correctos, actualizados y suficientes, toda vez que a esta
dirección se remitirán las comunicaciones oficiales, materia de cualquier evento
jurídico que emita la autoridad relacionado con la evaluación y dictaminación de
la MIA. En caso de cambio
de dirección y/o teléfono durante la evaluación, el
promovente deberá notificarlo a la DGIRA por escrito
y con oportunidad. El promovente deberá indicar su
aceptación explícita para
que los comunicados de la
DGIRA se le notifiquen vía
1.3 Responsable de la elaboración del estudio de impacto ambiental
1.3.1 Nombre o razón social
1.3.2 Registro Federal de Contribuyentes o CURP
1.3.3 Nombre del responsable técnico del estudio
identificar al responsable
técnico del estudio en materia de impacto ambiental.
Registro Federal de Contribuyentes o CURP. Número de Cédula Profesional.
1.3.4 Dirección del responable técnico del estudio
Calle y número exterior, número interior o número de despacho, o bien, lugar o rasgo
de larga distancia), fax y correo eléctrónico.
En esta sección se caracterizará técnica y ambientalmente el proyecto que se pretende
realizar, destacando sus principales atributos, identificando los elementos ambientales
que pueden ser integrados o aprovechados en su desarrollo y describiendo el grado de
sustentabilidad que se pretende alcanzar cuando el proyecto logre el nivel de aprovechamiento óptimo de su capacidad instalada.
Identificación de los atributos del proyecto en relación
al mantenimiento o a la alteración de las características ambientales del sitio
donde se establecerá.
La autoridad basa su atención en la selección sustentada en criterios objetivos,
Señalar si el proyecto corresponde a una obra o actividad nueva, una ampliación, modificación, substitución, o rehabilitación de la infraestructura existente, indicando si las
actividades a desarrollarse son de exploración, explotación o beneficio.
Indicar el o los tipos o sistemas de exploración, explotación o beneficio y cuales son los
minerales involucrados, así como la finalidad principal del proyecto y los efectos benéficos
que se obtendrán.
Describir los criterios ambientales, técnicos y socioeconómicos, considerados para la selección del sitio. Ofrecer un análisis comparativo de otras alternativas estudiadas.
lógicos y orientados a atenuar la incidencia negativa
Incluir un plano topográfico actualizado, en el que se detallen la o las
poligonales (incluyendo las de las obras y/o actividades asociadas y de apoyo, incluso éstas últimas, cuando se pretenda realizarlas fuera del área del
predio del proyecto) y colindancias del o de los sitios donde será desarrollado
el proyecto, identificar el(los) estado(s), municipio(s) y la(s) localidad(es) y
describir el acceso al sitio. Agregar para cada poligonal un recuadro en el
cual se detallen las coordenadas de cada vértice del polígono o los puntos de
inflexión del trazo. Las coordenadas preferentemente serán geográficas, debiendo identificar hasta centésimas de segundo, pero podrán manejarse coordenadas UTM en aquellos proyectos cuyas pequeñas dimensiones dificulten apreciar la diferencia entre vértices próximos.
Proyectos que no favorezcan sinergias con desarrollos vecinos tienen mayor
Verificación de congruencia
Para proyectos que se pretendan desarrollar dentro de algún poblado o ciudad, indicar los siguientes datos: calle y número, colonia y localidad.
Presentar un plano de conjunto del proyecto con la distribución total de la
infraestructura permanente y de las obras asociadas, así como las obras provisionales dentro del predio, a la misma escala que el mapa de vegetación que se solicitará
en la sección IV.2.2 inciso A.
de las obras y de sus componentes más importantes con
los atributos del ambiente.
Reportar el importe total del capital total requerido (inversión + gasto de operación), para el proyecto.
Información sólo para fines
Precisar el período de recuperación del capital, justificándolo con la memoria de
cálculo respectiva.
que la autoridad determine el período de vigencia
del resolutivo.
Especificar los costos necesarios para aplicar las medidas de prevención y mitigación.
Verificación de que los programas de prevención y
protección ambiental estén
incluidos dentro de los costos del proyecto.
Especifique la superficie total requerida para el proyecto, el área total aquí solicitada no
Los proyectos que mejor
aprovechan el terreno y que
se refiere a la correspondiente al lote minero, a menos que el proyecto lo abarque en su
totalidad, desglosarla de la siguiente manera:
Superficie a afectar (en m2) con respecto a la cobertura vegetal del área del proyecto, por tipo de comunidad vegetal existente en el predio (selva, bosque, matorral,
etc.). Indicar, para cada caso su relación (en porcentaje), respecto a la superficie
afectan en menor proporción a los ecosistemas presentes en el sitio, tienen
más posibilidades de ser
dictaminados como ambientalmente viables.
Superficie total del polígono o polígonos del proyecto (en m2).
Superficie (en m2) para obras permanentes. Indicar su relación (en porcentaje), respecto a la superficie total del proyecto.
II.1.6 Uso actual de suelo y/o cuerpos de agua en el sitio del proyecto y en
sus colindancias
Se recomienda describir el uso actual de suelo y/o de los cuerpos de agua en el sitio
seleccionado, detallando las actividades que se lleven a cabo en dicho sitio y en sus
colindancias. A manera de ejemplo se presentan las siguientes clasificaciones de uso de
suelo y de los cuerpos de agua:
Menor alteración del uso de
suelo igual a mayor viabilidad ambiental del proyecto.
Usos de suelo: agrícola, pecuario, forestal, asentamientos humanos, industrial, turismo, minería, Área Natural Protegida, corredor natural, sin uso evidente, etc.
Usos de los cuerpos de agua: abastecimiento público, recreación, pesca y acuicultura,
conservación de la vida acuática, industrial, agrícola, pecuario, navegación, transporte de desechos, generación de energía eléctrica, control de inundaciones, etc.
En caso de que para la realización del proyecto se requiera el cambio de uso de suelo de
áreas forestales así como de selvas o de zonas áridas, de conformidad con el artículo 28
fracción VII de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y los
artículos 5° inciso O, y artículo 14 de su Reglamento en Materia de Evaluación del Impacto Ambiental, se recomienda manifestarlo en este apartado(1).
Describir la disponibilidad de servicios básicos (vías de acceso, agua potable, energía
eléctrica, drenaje, etc.) y de servicios de apoyo (plantas de tratamiento de aguas residuales,
líneas telefónicas, etc.) en las cercanías del proyecto. De no disponerse en el sitio, indique
(1): Para lo anterior incorporará exclusivamente la información que se encuentra sombreada en la Guía para la
presentación de la manifestación de impacto ambiental en materia de cambio de uso de suelo o proyectos
agropecuarios. Este trámite corresponde exclusivamente al de cambio de uso de suelo en materia de impacto
ambiental y es independiente de la gestión que se tendrá que realizar en materia forestal para el cambio de
utilización de terrenos forestales, de conformidad con el artículo 19 bis 11 de la Ley Forestal y 52 de su
La menor demanda de
apertura de servicios ofrece la posibilidad de reducir impactos adicionales,
por ello, los proyectos que
ofrecen esa característica
tienen mayor viabilidad
cual es la infraestructura necesaria para otorgar servicios y quien será el responsable de
construirla y/u operarla (promovente o un tercero).
Se recomienda que se ofrezca información sintetizada de las obras principales, asociadas
y/o provisionales en cada una de las etapas que se indican en esta sección, debiendo
destacar las principales características de diseño de las obras y actividades en relación
con su participación en la reducción de las alteraciones al ambiente.
II.2.1 Programa General de Trabajo
Presentar a través de un diagrama de Gantt, un programa calendarizado de trabajo de
todo el proyecto, desglosado por etapas (preparación del sitio, construcción, operaciónmantenimiento y post-operación), señalando el tiempo que llevará su ejecución, en términos de semanas, meses o años, según sea el caso. Para el período de construcción de
las obras, es conveniente considerar el tiempo que tomará la construcción, los períodos
estimados para la obtención de otras autorizaciones, licencias, permisos, licitaciones y
obtención de créditos, que puedan llegar a postergar el inicio de la construcción.
II.2.2 Preparación del sitio
Se recomienda que en este apartado se haga una descripción concreta y objetiva de las
La identificación de las características de diseño del
proyecto y de las etapas críticas que propicien alteraciones significativas al ambiente, tanto por su magnitud
como por su permanencia,
permite asociar el efecto del
diseño con la reducción de
la intensidad y de los tiempos que ocupan las etapas
principales actividades que integran esta etapa, señalando características, diseños o
modalidades, tales como: desmonte, desvío de cauces, dragados, nivelaciones,
compactación del suelo.
En esta sección deberá describirse la actividad (desmonte, por ejemplo) y la superficie
que ocupará, dejando la descripción y evaluación de los impactos ambientales relacionados (perdida de cobertura vegetal, pérdida del horizonte orgánico del suelo, incremento
en los niveles de erosión, por ejemplo) para puntos posteriores de esta Guía.
II.2.3 Construcción de obras mineras
Describir las obras y actividades que contempla el proyecto, de acuerdo con la relación
siguiente (cabe aclarar que no es necesario listar todas, sino únicamente las que conformen al proyecto). Si el proyecto incluye obras o actividades no contempladas en la lista,
indicar su nombre, describir en qué consisten y señalar sus dimensiones:
Barrenación: Número de barrenaciones, tipo y dimensiones.
Planillas de barrenación: Dimensiones, número de planillas y volumen de
material a remover.
Zanjas: Dimensiones, número de zanjas y volumen de material a remover.
Catas o Pozos: Dimensiones, número y volumen de material a remover.
potencialmente más lesivas
al ambiente, por ello, los proyectos que muestren características de diseño orientadas a alcanzar esos objetivos generan menos impactos y tienen una mayor viabilidad ambiental. La omisión de alguna parte o etapa constructiva que la autoridad considere sustantiva,
como por ejemplo los estudios de mecánica de suelos
para cimentaciones de dimensiones significativas,
etc., (de acuerdo a cada proyecto), puede ser causa de
negar la autorización del
Otros: Dimensiones, volumen a remover, especificar en que consisten.
Sistema de ventilación1: Número, tipo de obra (pozos, contrapozos, etc.), dimensiones y volumen de material a remover.
Accesos a los niveles subterráneos1: Número, tipo de obra (rampas, tiros,
socavones, etc.), dimensiones y volumen de material a remover.
Subniveles1: Indicar altura de cada nivel, superficie y volumen de materiales a
Rampas de acceso a bancos2: Número, dimensiones y volumen de material a
Tajo2: Número de tajos, profundidad y área; indicar el ángulo de los taludes,
altura de bancos, número de bancos y volumen de material total proyectado.
Aplica sólo a minas subterráneas.
Aplica sólo a minas a cielo abierto.
Por tepetate se entenderá el material que no con tenga el mineral de interés y que deba ser removido. En caso
de que se pretenda disponer en laderas, barrancas, colinas, se anexará un plano topográfico detallado y el perfil
topográfico de los sitios de depósito.
Por terrero se entenderá aquellos materiales que contengan el mineral de interés, que deba ser removido,
pero que no vaya a ser beneficiado o comercializado.
Polvorines: Dimensiones, ubicación, tipo de explosivo, cantidad a almacenar,
actividad en la que se utilizarán los explosivos.
Depósitos superficiales de tepetate 3: Indicar dimensiones, volúmenes a almacenar, sistemas de estabilización de taludes. Describir el perfil de cada uno de
los sitios de depósito.
Depósitos superficiales de terreros4: Indicar dimensiones, volúmenes a almacenar, sistemas de estabilización de taludes. Describir el perfil de cada uno de
Depósitos superficiales de suelo fértil: Indicar dimensiones, volúmenes a
almacenar, sistemas de estabilización de taludes. Describir el perfil de cada uno
de los sitios de depósito.
Depósitos superficiales de suelo estéril: Indicar dimensiones, volúmenes a
Transporte de mineral: Tipo de transporte (banda, camiones de acarreo, etc.),
capacidad del transporte y distancia de acarreo, indicar la ruta en plano.
Sitios subterráneos de mantenimiento, abastecimiento y servicios1:
Número, dimensiones y volumen de material a remover.
Trituración y molienda: Tipo de equipo e instalaciones, capacidad, superficie
a ocupar.
Planta de Beneficio: Tipo de equipo e instalaciones, capacidad, superficie a
Laboratorio: Tipo de equipo e instalaciones, indicar insumos, superficie a
Patios de lixiviación: Capacidad, sistema de impermeabilización, ingeniería,
ubicación y tipo de recubrimiento. La extensión y los resultados de los estudios
de estratigrafía donde se indique la porosidad, permeabilidad y nivel freático.
Indicar los componentes químicos y las características tóxicas que se estima presenten los lixiviados y mencione la forma en que se hizo la estimación.
Piletas de solución pobre: Dimensiones, capacidad y sistema de
Piletas de solución rica (con valores): Dimensiones, capacidad y sistema de
Piletas de demasías: Dimensiones, capacidad y sistema de impermeabilización.
Presa de jales: Dimensiones, capacidad. Actividades de preparación del sitio
para disminuir infiltraciones.
Características principales y componentes de la obra para la presa de jales. Aspectos ambientales contemplados para su diseño, ubicación y extensión. Composición química y características tóxicas que se estima presenten los jales y
mencione la forma en que se hizo dicha estimación. Obras asociadas para el
control y desvío de avenidas de aguas pluviales y escorrentías.
Sistema de conducción de soluciones de proceso y jales: Longitud de
líneas de conducción, acequias de contingencia y sistema de bombeo de jales y
Otros. Dimensiones, especificar en que consisten, aportar la información que se
II.2.4 Construcción de obras asociadas o provisionales
Identificar en la siguiente relación, las obras y actividades que contemple el proyecto,
describiendo la información que se solicita para cada caso. Si el proyecto incluye obras o
actividades no contempladas en la lista, indicar su nombre, describir en qué consisten y
señalar sus dimensiones.
Identificación del grado de
impacto que ocasionará la
construcción de dichas
obras, así como prever algún
riesgo en materia de impac-
Construcción de caminos de acceso y vialidades: Tipo de obra (caminos,
vías férreas, espuelas, etc.), dimensiones, características constructivas y materiales requeridos. Especificar si el camino será de terracería o asfaltado así como el
tiempo de vida. Obras auxiliares para el manejo de escorrentías de agua.
to ambiental durante la operación de los procesos.
Servicio médico y respuesta a emergencias: Dimensiones y ubicación.
Almacenes, recipientes, bodegas y talleres: Dimensiones, capacidad de
almacenamiento, superficie requerida y sistemas para el control de derrames de
productos químicos, combustibles, aceites y lubricantes, manejo y disposición de
residuos sólidos y líquidos.
Campamentos, dormitorios, comedores: Superficie, elementos que lo conforman, servicios y temporalidad, sistema de manejo de residuos.
Instalaciones sanitarias: Sistemas de drenaje y destino de las aguas residuales.
Especificar si son instalaciones provisionales (letrinas portátiles) o permanentes.
Bancos de material: Indicar el número de bancos de materiales, sus dimensiones y ubicación. Presentar un anexo fotográfico del(os) banco(s) seleccionado(s),
los volúmenes y el tipo de material a extraer. Describir el método de extracción.
Planta de tratamiento de aguas residuales: Dimensiones, describir el tren
de tratamiento, el diseño conceptual, flujos, capacidad y manejo de lodos.
Abastecimiento de energía eléctrica: Indicar el tipo de instalaciones para la
generación, transformación y conducción de electricidad, sus dimensiones y superficie requerida.
Helipuertos, aeropistas u otras vías de comunicación: Dimensiones.
Otros: Dimensiones, especificar en que consisten, aportar la información que se
II.2.5 Etapa de operación y mantenimiento
Con la misma orientación de los rubros anteriores, se recomienda describir los programas de operación y mantenimiento de las instalaciones, en los que se detalle lo siguiente: a) descripción general del tipo de servicios que se brindarán en las instalaciones; b)
tecnologías que se utilizarán, en especial las que tengan relación directa con la emisión
y control de residuos líquidos, sólidos o gaseosos; c) tipo de reparaciones a sistemas,
equipos, etc.; d) especificar si se pretende llevar a cabo control de malezas o fauna
nociva, describiendo los métodos de control.
Identificación de que el proyecto considerará todas las
medidas necesarias para evitar impactos al ambiente.
II.2.6 Etapa de abandono del sitio (post-operación)
Describir el programa tentativo de abandono del sitio, enfatizando en las medidas de
rehabilitación, compensación y restitución.
La identificación de las acciones que se ejecutarán si
el proyecto es abandonado,
permitirá prevenir los impactos ambientales que se
generen, asimismo se podrá evaluar la disponibilidad de los recursos materiales que pudieran emplearse de nueva cuenta.
II.2.7 Utilización de explosivos
Es conveniente especificar lo siguiente: vibraciones sísmicas que serán generadas.
Los proyectos que consideran la utilización de explosivos sin la consideración de
los daños que se pueden
propiciar al ambiente están
orientados a recibir una respuesta desfavorable.
II.2.8 Generación, manejo y disposición de residuos sólidos, líquidos y
Resulta conveniente identificar los residuos que habrán de generarse en las diferentes
etapas del proyecto y describir su manejo y disposición, considerando al menos lo si-
La identificación precisa y
el manejo correcto de residuos favorece la dictaminación positiva del estudio.
guiente: tipo de residuos (sólido o líquido, orgánico o inorgánico, características de peligrosidad) y emisión a la atmósfera (polvos, humos, ruido).
En lo que respecta a la contaminación por ruido, incluir la siguiente información:
Intensidad en decibeles y duración del ruido en cada una de las actividades del
Fuentes emisoras de ruido de fondo (maquinaria pesada, explosivos, casas de bombas, turbogeneradores, turbobombas y contrapozos, entre otros) en cada una de las
Emisión estimada del ruido que se presentará durante la operación de cada una de
las fuentes. Si se utiliza un modelo de simulación, anexar la memoria de cálculo y
especificar el modelo aplicado, los supuestos que se deberán considerar en su aplicación (de acuerdo con los autores del modelo) y la verificación del cumplimiento de
Dispositivos de control de ruido (ubicarlos y describirlos).
II.2.9 Infraestructura para el manejo y la disposición adecuada de los
Es necesario identificar y reportar si existen servicios de infraestructura para el manejo y
Los proyectos que tengan asegurados estos servicios, tendrán
mayor viabilidad ambiental.
disposición final de los residuos, en la localidad y/o región, tales como: rellenos sanitarios, plantas de tratamiento de aguas residuales municipales, servicios de separación,
manejo, tratamiento, reciclamiento o confinamiento de residuos, entre otros. En caso de
pretender usarlos, indicar si estos servicios son suficientes para cubrir las demandas presentes y futuras del proyecto y de otros proyectos presentes en la zona.
II.2.10 Otras fuentes de daños
Contaminación por vibraciones, radiactividad, térmica o luminosa
Identificar la fuente generadora de vibraciones, radiactividad, contaminación térmica o luminosa, en caso de que existan, así como el cálculo estimado de la emisión y
su duración, en las unidades correspondientes.
Discutir la probabilidad de que ocurran accidentes que puedan causar un daño ambiental, se debe hacer énfasis en los derivados de derrumbes de las paredes del tajo,
colapsamiento de minas subterráneas, fallas en la presa de jales, así como aquellos
derivados de los sistemas de impermeabilización en caso de beneficio por lixiviación
en montones, también tiene que ser evaluada la posibilidad de formación de nubes
de sustancias tóxicas (NaCN), cuando existan poblaciones humanas cercanas o se
pueda dañar a especies bajo estatus de protección.
Los proyectos que identifican adecuadamente las
fuentes de daños, tienen
una mejor oportunidad de
proponer medidas de mitigación adecuadas y por
ellos tendrán mayor viabilidad ambiental.
Describir cual puede ser el área afectada, los recursos dañados, las medidas que se
implementarán para disminuir su probabilidad de ocurrencia, así como las medidas o programas que se puedan instrumentar en caso de una contingencia derivada de un accidente.
Anexar las memorias de cálculo y en su caso la descripción del método de evaluación
utilizado si este se hizo con base a modelaciones.
III. VINCULACIÓN CON LOS ORDENAMIENTOS JURÍDICOS APLICABLES EN MATERIA
AMBIENTAL Y, EN SU CASO, CON LA REGULACIÓN DE USO DE SUELO
Sobre la base de las características del proyecto, es recomendable identificar y analizar
los diferentes instrumentos de planeación que ordenan la zona donde se ubicará, a fin
de sujetarse a los instrumentos con validez legal tales como:
Los Planes de Ordenamiento Ecológico del Territorio (POET) decretados (general del
territorio, regionales, marinos o locales). Con base en estos instrumentos deben
describirse las Unidades de Gestión Ambiental (UGA) del POET en las que se asentará el proyecto; asimismo se deberán relacionar las políticas ecológicas aplicables
para cada una de las UGA involucradas así como los criterios ecológicos de cada
una de ellas, con las características del proyecto, determinando su correspondencia
a través de la descripción de la forma en que el proyecto dará cumplimiento a cada
una de dichas políticas y criterios ecológicos.
El cumplimiento de políticas y criterios ecológicos
que garantice el proyecto
asegura su evaluación positiva. Lo opuesto puede
incluso conducir a negarla.
Los Planes y Programas de Desarrollo Urbano Estatales, Municipales o en su caso,
del Centro de Población. En este rubro es recomendable describir el Coeficiente de
Ocupación del Suelo (COS), el Coeficiente de Utilización del Suelo (CUS), niveles o
alturas permitidas para la construcción de las edificaciones en el predio donde se
pretende desarrollar el proyecto, las densidades de ocupación permitidas y demás
restricciones establecidas en el Plan o Programa de Desarrollo Urbano aplicable
para el proyecto. En tal sentido, se sugiere anexar copia de la constancia de uso de
suelo expedida por la autoridad correspondiente, en la cual se indiquen los usos
permitidos, condicionados y los que estuvieran prohibidos, también se recomienda
que se destaque en este documento la correspondencia de éstos con los usos que
propone el propio proyecto.
La correspondencia de los
(COS, CUS, etc), con los de
los instrumentos normativos, permite calificar de
mejor manera su viabilidad.
Lo opuesto puede conducir a negar ésta.
Programas de recuperación y restablecimiento de las zonas de restauración ecológica.
Verificar que el proyecto
cumpla con las disposiciones que existan en materia.
Decretos y Programas de Manejo de Áreas Naturales Protegidas. En este rubro se
recomienda mencionar si el proyecto se ubicará total o parcialmente dentro de un
Área Natural Protegida (ANP) y la categoría a la que ésta pertenece, de ser el caso,
indicará si se afecta la zona núcleo o de amortiguamiento. Asimismo, se señalará
Los proyectos compatibles
con los instrumentos normativos de las ANP tendrán
claramente si en el documento de declaratoria de ANP, así como en su Programa de
Manejo, se permite, se regula o se restringe la obra o la actividad que se pretende
llevar a cabo y de qué modo lo hace, a fin de verificar si el proyecto es compatible
con la regulación existente. Es conveniente que lo anterior se acompañe de un plano a escala gráfica en el que se detalle algún rasgo o punto fisiográfico, topográfico
o urbano reconocible, con el fin de lograr una mejor referenciación de la zona.
• Bandos y reglamentos municipales.
En caso de que existan otros ordenamientos legales aplicables es recomendable revisarlo e identificar la congruencia del proyecto en relación con las disposiciones sobre el uso
de suelo que estos establezcan.
IV. DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA AMBIENTAL Y SEÑALAMIENTO DE LA PROBLEMÁTICA
AMBIENTAL DETECTADA EN EL ÁREA DE INFLUENCIA DEL PROYECTO
El objetivo de este apartado se orienta a ofrecer una caracterización del medio en sus
elementos bióticos y abióticos, describiendo y analizando, en forma integral, los componentes del sistema ambiental del sitio donde se establecerá el proyecto, todo ello con el objeto
Si la incompatibilidad es
manifiesta, se negará la
autorización del proyecto.
cumpla con las disposiciones que existan en la materia. Si el proyecto no se
ajusta a ellos el dictamen
podrá ser negativo.
de hacer una correcta identificación de sus condiciones ambientales, de las principales tendencias de desarrollo y/o deterioro. Se deberán considerar los lineamientos de planeación
de los capítulos siguientes, así como aquellas conclusiones derivadas de la consulta bibliográfica las que podrán ser corroboradas o solicitadas por la autoridad ambiental.
Para delimitar el área de estudio se utilizará la regionalización establecida por las unidades de gestión ambiental del ordenamiento ecológico (cuando exista para el sitio y esté
decretado y publicado en el Diario Oficial de la Federación o en el boletín o periódico
oficial de la entidad federativa correspondiente), la zona de estudio se delimitará con
respecto a la ubicación y amplitud de los componentes ambientales con los que el proyecto tendrá alguna interacción, por lo que podrá abarcar más de una unidad de gestión
ambiental de acuerdo con las características del proyecto, las cuales serán consideradas
en el análisis. Cuando no exista un ordenamiento ecológico decretado en el sitio, se
aplicarán por lo menos los siguientes criterios (para alguno de los cuales ya se dispone
de información presentada en los capítulos anteriores), justificando las razones de su
elección, para delimitar el área de estudio:
La congruencia que ofrezca la delimitación del área
de estudio con los rasgos
fisiográficos, sociales y ambientales, así como con el
uso de suelo establecido
para el área donde se ubicará el proyecto, será un
elemento clave para el dictamen favorable del estudio en evaluación.
a) dimensiones del proyecto (distribución de obras y actividades, sean principales, asociadas
o provisionales, sitios para la disposición de desechos); b) factores sociales (poblados cerca-
nos); c) rasgos geomorfoedafológicos, hidrográficos, meteorológicos, tipos de vegetación,
entre otros; d) tipo, características, distribución, uniformidad y continuidad de las unidades
ambientales (ecosistemas); y e) usos de suelo permitidos por el Plan de Desarrollo Urbano o
Plan Parcial de Desarrollo Urbano aplicable para la zona (si existieran).
Para el desarrollo de esta sección se analizarán de manera integral los elementos del
medio físico, biótico, social, económico y cultural, así como los diferentes usos de suelo y
del agua que hay en el área de estudio. En dicho análisis se considerará la variabilidad
estacional de los componentes ambientales, con el propósito de reflejar su comportamiento y sus tendencias. Las descripciones y análisis de los aspectos ambientales deben
apoyarse con fotografías aéreas, si es posible.
• Tipo de clima: describirlo según la clasificación de Köppen, modificada por E.
Garcia (1981).
• Fenómenos climatológicos (nortes, tormentas tropicales y huracanes, entre otros
eventos extremos).
La caracterización del ambiente es considerada en el
proceso de evaluación como
parte sustancial del EIA ya
que refleja la situación
preoperacional del proyecto y ofrece un marco de referencia para inducir a los
promoventes a diseñar al
proyecto con características
que permitan acercarse a
esa situación original. Los
criterios de valoración que
asume la autoridad se cen-
• Características litológicas del área: breve descripción centrada en el área de estudio (anexar un plano de la geología, a la misma escala que el plano de vegetación que se solicitará en la sección IV.2.2.A) , este plano se utilizará para hacer
• Características geomorfológicas más importantes del predio, tales como: cerros,
depresiones, laderas, etc.
• Características del relieve: presentar un plano topográfico del área de estudio, a
la misma escala que el plano de vegetación que se solicitará en la sección IV.2.2.A.,
este plano se utilizará para hacer sobreposiciones.
• Presencia de fallas y fracturamientos en el predio o área de estudio (ubicarlas en
un plano del predio a la misma escala que el plano de vegetación que se solicitará en la sección IV2.2.A.).
tran en aspectos legales, en
la diversidad, en la rareza,
en la naturalidad, en la productividad, en el grado de
aislamiento y en la calidad
de los parámetros analizados. Obviamente, mientras
más se tipifican esas características con tales parámetros, el proyecto podrá
mejores para minimizar los
• Susceptibilidad de la zona a: sismicidad, deslizamiento, derrumbes, inundaciones, otros movimientos de tierra o roca y posible actividad volcánica.
• Tipos de suelo en el predio del proyecto y su área de influencia de acuerdo con la
clasificación de FAO-UNESCO e INEGI. Incluir un plano edafológico que muestre
las distintas unidades de suelo identificadas en el predio, a la misma escala que
el plano de vegetación que se solicitará en la sección IV.2.2.A. este plano se
utilizará para hacer sobreposiciones.
Geohidrología e hidrología superficial y subterránea
• Recursos hidrológicos localizados en el área de estudio: representar la hidrología
en un plano a la misma escala que el plano de vegetación que se solicitará en la
sección IV.2.2.A. este plano se utilizará para hacer sobreposiciones; en el plano
deberá detallarse la hidrología superficial y subterránea del predio o de su zona
de influencia, que identifique la red de drenaje superficial. Identificar cuenca y
subcuenca.
Describir los aspectos geohidrológicos de la cuenca y subcuenca hidrológica en la que se
encuentre enclavada el área del proyecto, donde se puedan inferir los fenómenos físicos
y químicos de recarga de los acuíferos, transporte y aprovechamiento actuales de las
aguas subterráneas. Por tanto, es importante al menos presentar datos relativos a la
profundidad y extensión de los acuíferos, geología de los estratos que constituyen el
subsuelo entre la superficie y el nivel freático, porosidad, tasas de infiltración de los
estratos superiores del suelo, presencia de fallas y fracturas, ubicación de pozos y norias
explotadas, recarga y explotación y datos de calidad del agua de las aguas subterráneas.
Esta información deberá ser presentada en planos de superficie, donde se señale la ubicación y extensión de los acuíferos presentes en el área del proyecto y otros datos importantes, tales como fallas y fracturas y extensiones de diversas capas superficiales de
suelo. Además, es necesario presentar un plano de corte longitudinal donde se presente
el arreglo estratigráfico y el nivel freático determinado. Para los casos en que no se
tengan acuíferos presentes, la presentación de este capítulo tiene como propósito, dejar
evidencia de la ausencia de acuíferos en el área del proyecto.
• Hidrología superficial
Señalar los cuerpos de agua superficiales existentes en el área de influencia del proyecto
que puedan ser afectados con emisiones y descargas de contaminantes, donde además
tengan la capacidad de transportar, migrar y acumular estos contaminantes hacia otras
áreas o superficies y ecosistemas del entorno. Asimismo, indicar si éstos serán aprovechados durante el desarrollo del proyecto. Los cuerpos de agua superficiales, deberán
quedar indicados en el plano de superficie referido en el párrafo anterior. Indicar además,
con base en un programa de muestreo de aguas superficiales de los diversos cuerpos
existentes en el área de influencia, la calidad del agua de cada uno de ellos, el cual debe
referir concentraciones de parámetros fisicoquímicos (pH, conductividad, sólidos suspendidos totales SST, DQO, cianuros y coliformes totales) y metales como Pb, Cd, Cu, Zn o
cualquier otro que pueda en un momento dado derivarse de la actividad que se pretende
desarrollar, aguas arriba y aguas abajo para arroyos y ríos y de manera estacional o a
través del tiempo por ejemplo, la información presentada deberá estar basada en un
número de muestras estadísticamente confiable. El objetivo del programa de muestreo
debe tener como propósito, indicar la calidad del agua prevaleciente antes de que se
inserte el proyecto en el territorio.
Embalses y cuerpos de agua (presas, ríos, arroyos, lagos, lagunas, sistemas lagunares,
etc.), existentes en el predio del proyecto o que se localicen en su área de influencia.
Localización y distancias al predio del proyecto. Extensión (área de inundación),
especificar temporalidad, usos.
Análisis de la calidad del agua, con enfásis en los siguientes parámetros: pH, color,
turbidez, grasas y aceites; sólidos suspendidos; sólidos disueltos; conductividad eléctrica; dureza total; nitritos, nitratos y fosfatos; cloruros, oxígeno disuelto; demanda
bioquímica de oxígeno (DBO), coliformes totales; coliformes fecales; detergentes (sustancias activas al azul de metileno SAAM) será representativo de las condiciones generales del cuerpo de agua y considerar las variaciones estacionales del mismo. El análisis
recomendado se realizará si el o los cuerpos de agua involucrados pudieran ser afectados directa o indirectamente en alguna de las etapas del proyecto.
• Localización del recurso; profundidad y dirección; usos principales y calidad del
agua (sólo en el caso de que se prevean afectaciones directas o indirectas en
alguna de las etapas del proyecto al cuerpo de agua subterráneo).
Para obras y actividades que se ubiquen en un cuerpo de agua marino o salobre
(por ejemplo: muelles, marinas, obras marítimas, etc.).
• Zona marina: descripión general del área (tipo de costas, ambientes marinos de
las costas, etc.). Fisiografía; batimetría (perfil batimétrico, plano isobatimétrico,
características del sustrato bentónico); perfil de playa; circulación costera; sistema de transporte litoral y, caracterización física de las masas de agua (salinidad,
temperatura, oxígeno disuelto, características generales del ambiente abiótico),
deberá ser representativa de las condiciones generales del cuerpo de agua y
considerar las variaciones estacionales del mismo.
• Zona costera (lagunas costeras y esteros): configuración de los márgenes del
sistema lagunar; batimetría del frente costero y batimetría del sistema lagunar;
determinación del transporte litoral; calidad del agua (salinidad, oxígeno disuelto, nitritos, nitratos, fosfatos y amonio) que deberá ser representativa de las condiciones generales del cuerpo de agua y considerar las variaciones estacionales
del mismo. Circulación y patrones de corrientes (patrón de corrientes costeras y
estimación de las velocidades medias de las corrientes; ciclo de mareas).
a) Vegetación
Describir los tipos de vegetación terrestre y acuática (si aplica) y su distribución de conformidad con la clasificación del INEGI. Identificar las especies bajo estatus de protección, así como aquellas que se puedan considerar de relevancia ecológica o comercial.
La vegetación natural puede verse afectada por las obras o actividades consideradas en
el proyecto debido a: a) ocupación del suelo por la construcción de las obras principales
y adicionales; b) aumento de la presencia humana derivada de la mayor accesibilidad al
sitio donde se establecerá el proyecto; c) incremento del riesgo de incendios, y d) efectos
que se puedan registrar sobre la vegetación por los compuestos y sustancias utilizadas
durante la construcción y durante el mantenimiento de las obras (sales, herbicidas, biocidas,
etc.) y los contaminantes atmósfericos.
En la definición de la situación preoperativa, se recomienda analizar dos aspectos complementarios: las formaciones vegetales presentes en el área y, su composición florística.
Para definir las formaciones vegetales existen varias metodologías que se fundamentan
La vegetación es el indicador más importante de las
del territorio y del estado de
sus ecosistemas, ya que refleja el resultado de las
interacciones entre todos
los componentes del ambiente. Su estabilidad espacial permite identificar unidades cuya fisonomía y
composición florística corresponde a condiciones
ecológicas uniformes. Puede preverse su evolución
natural en el tiempo y por
en diferentes criterios de clasificación y ordenación, dos son las más comúnmente utilizadas, la primera es la fitosociológica, la cual establece un sistema jerárquico de clasificación de la vegetación, semejante al taxonómico. La segunda es la cuantitativa, que se
apoya en una tipificación y ordenación estadística de los resultados obtenidos en los
inventarios que se levanten en campo. Ambos sistemas de ordenación suelen utilizarse
posteriormente a una fotointerpretación del paisaje, en la que los criterios de las especies dominantes y la estructura de la vegetación definen los distintos tipos de unidades.
Con respecto a los sistemas de muestreo florístico, cuyo diseño está ligado a la metodología aplicada para definir las unidades de vegetación antes referida se distinguen tres
Muestreo al azar: en este modelo, cada punto del territorio tiene la misma probabilidad de ser muestreado, sin estar condicionado por puntos anteriores.
Muestreo regular: en este caso, la determinación de los puntos de muestreo se
realiza mediante una malla, a intervalos regulares.
ello, en la evaluación del
estudio, se considera como
un testimonio de las influencias artificiales de épocas e indicador de situaciones futuras bajo la acción
del hombre. Por todo ello,
este inventario es considerado por la autoridad ambiental como elemento ineludible e imprescindible.
Su ausencia, o su análisis
superficial pueden propiciar
un resolutivo desfavorable
para el promovente.
Muestreo estratificado: los muestreos se efectúan en unidades previamente establecidas con uno o varios factores determinados a priori.
Estos modelos no son excluyentes entre sí, pudiendo efectuarse una combinación de
ellos. El promovente podrá seleccionar el diseño que mejor se ajuste a sus posibilidades,
sin embargo es importante que lo describa y lo fundamente.
Por otra parte, el muestreo puede ser cualitativo (presencia/ausencia), semicuantitativo o
francamente cuantitativo, recomendándose se haga una evaluación analizando variables tales como abundancia, cobertura, biomasa, diversidad, riqueza, etc.
El resultado final deberá reflejarse en un plano en el que se deben evidenciar los tipos de
vegetación, especificando para cada una de ellas las especies presentes y su abundancia y/
o cobertura a la escala disponible. De identificarse especies con algún régimen de protección derivado de la normatividad nacional (NOM-059-ECOL-2001) o internacional (Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre,
etc.), deberán destacarse tanto en los planos, listados, como en los análisis recomendados.
El objetivo de analizar las comunidades faunísticas tanto terrestres como acuáticas, en
su caso, en un estudio de impacto ambiental radica, por un lado, en la conveniencia de
preservarlas como un recurso natural importante y, por otro lado, por ser excelentes
indicadores de las condiciones ambientales de un determinado ámbito geográfico.
Por lo anterior, esta etapa de la evaluación se orienta a satisfacer tres objetivos, uno es el de
seleccionar un grupo faunístico que describa la estabilidad (o desequilibrio) ambiental del
La valoración de la fauna en
un EIA es un componente
imprescindible del mismo.
No sólo como un simple listado, sino como la interpretación que permita a la autoridad ambiental valorar la
sitio donde se establecerá el proyecto o la actividad, el segundo se orienta a identificar a
especies con algún régimen de protección derivado de la normatividad nacional (NOM059-ECOL-2001) o internacional (Convención sobre Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, etc.) y el tercero es el considerar a aquellas especies
que serán afectadas por el establecimiento del proyecto y que no se encuentran en algún
régimen de protección.
Para el primer objetivo conviene destacar que deben considerarse los siguientes aspectos:
La dificultad taxonómica derivada del conocimiento precario que se tiene sobre la
mayoría de los grupos taxonómicos presentes en nuestro territorio. Ello se traduce
en: a) la dificultad para clasificar a los organismos, tarea propia de especialistas y
que en muchas ocasiones sólo puede realizarse en laboratorio y b) dificultades de
muestreo, al no conocerse bien el comportamiento de los organismos. Esta limitación se manifiesta sobre todo en los invertebrados, que son los más abundantes y
diversificados del planeta.
La escala espacial de su distribución: el espacio vital de ciertos grupos, como es el
caso de los ácaros del suelo, es muy reducido y presenta grandes variaciones a
pequeñas escalas, por lo cual resulta muy costoso y en parte inútil realizar muestreos
representativos para áreas relativamente extensas.
calidad del ambiente. Contrariamente a la vegetación,
la fauna es un factor difícil
de inventariar por la dificultad de cartografiar, valorar
y predecir su evolución, sin
embargo su estudio se facilita gracias a que las comunidades faunísticas se
hallan ligadas por una fuerte relación de dependencia
a determinados biotopos.
Por todo lo anterior, para la
autoridad ambiental resulta en extremo útil el disponer de un estudio del componente faunístico que
ofrezca información, no sólo
de la abundancia y diversi55
La estacionalidad. Determinadas especies tienen su etapa adulta (en muchas ocasiones la más visible), reducida a un período de tiempo muy corto, presentándose el
resto del año como formas resistentes (por ejemplo: huevos, larvas, etc.), que resultan imposibles de clasificar para quien no es especialista en el tema. El estudio de
estas especies implicaría muestreos casi continuos a lo largo del ciclo anual, con las
dificultades que esto implica.
Por lo anterior, en el momento de definir el grupo faunístico indicador de la situación del
ambiente, hay que tener en cuenta esas limitaciones; para ello frecuentemente se utiliza a
los vertebrados, sin embargo las dificultades no son menores, por lo que se recomienda
asesorarse de especialistas que conozcan la zona donde se establecerá el proyecto y que
puedan recomendar grupos zoológicos reconocidos, fáciles de muestrear y que sean tipificados
como excelentes indicadores de la estabilidad de una zona determinada.
Así, se recomienda que el estudio faunístico incorpore los siguientes aspectos:
Un inventario de las especies o comunidades faunísticas reportadas o avistadas en
el sitio y en su zona de influencia, indicando su distribución espacial y abundancia.
Hay que considerar la fenología de las especies a incluir en el inventario, con el fin
de efectuar los muestreos en las épocas apropiadas.
Identificar el dominio vital de las especies que puedan verse amenazadas, estudian-
dad de las especies, sino de
lo que su presencia indica
en torno a la estabilidad,
fragilidad o alteración del
ambiente. Los proyectos
que aborden estos aspectos
tienen mayor posibilidad de
ser resueltos favorablemente y en menores períodos de
tiempo. Considerar a la fauna y vegetación permite
prevenir, mitigar y/o compensar impactos ambientales. De no hacerlo así, no se
podrán identificar impactos
y se solicitará información
adicional o se rechazará el
do el efecto del retiro de la vegetación, de la alteración de corredores biológicos,
etc., por lo anterior es particularmente importante conocer en detalle las rutas de
los vertebrados terrestres.
Localizar las áreas especialmente sensibles para las especies de interés o protegidas, como son las zonas de anidación, refugio o crianza.
Estos datos deben representarse espacialmente, en un plano de unidades faunísticas. Los puntos especialmente sensibles a los procesos constructivos o que tengan un interés especial.
El estudio de la fauna no debe circunscribirse a la terrestre, puesto que cuando existan
humedales, cuerpos de agua o un frente marino aledaño al proyecto, la fauna acuática
puede verse igualmente afectada.
La inclusión del paisaje en un estudio de impacto ambiental se sustenta en dos aspectos
fundamentales: el concepto paisaje como elemento aglutinador de toda una serie de
características del medio físico y la capacidad de asimilación que tiene el paisaje de los
efectos derivados del establecimiento del proyecto.
La descripción del paisaje encierra la dificultad de encontrar un sistema efectivo para
medirlo, puesto que en todos los métodos propuestos en la bibliografía hay, en cierto
En el contexto de las actividades humanas, el paisaje
se comporta como un recurso natural aprovechable
mediante actividades específicas como las mineras. La
importancia que tiene este
modo, un componente subjetivo. Es por ello que existen metodologías variadas, pero casi
todas coinciden en tres aspectos importantes: la visibilidad, la calidad paisajística y la
fragilidad visual.
La visibilidad se entiende como el espacio del territorio que puede apreciarse desde
un punto o zona determinada. Esta visibilidad suele estudiarse mediante datos
topográficos tales como altitud, orientación, pendiente, etc. Posteriormente puede
corregirse en función de otros factores como la altura de la vegetación y su densidad, las condiciones de transparencia atmosférica, distancia, etc. La visibilidad puede calcularse con métodos automáticos o manuales.
La calidad paisajística incluye tres elementos de percepción: las características intrínsecas del sitio, que se definen habitualmente en función de su morfología, vegetación, puntos de agua, etc.; la calidad visual del entorno inmediato, situado a una
distancia de 500 y 700 m, en él se aprecian otros valores tales como las formaciones
vegetales, litología, grandes masas de agua, etc.; y la calidad del fondo escénico, es
decir, el fondo visual del área donde se establecerá el proyecto. Incluye parámetros
como intervisibilidad, altitud, formaciones vegetales, su diversidad y geomorfológicos.
La fragilidad del paisaje es la capacidad del mismo para absorber los cambios que
se produzcan en él. La fragilidad está conceptualmente unida a los atributos anteriormente descritos. Los factores que la integran se pueden clasificar en biofísicos
parámetro en la EIA es de
primer orden, toda vez que
en él se integran los diversos componentes del ambiente. Si bien su efecto es
meramente visual, también
es el reflejo de una situación
particular que se puede caracterizar desde ambientes
inalterados hasta ambientes
con una fuerte actividad
antropogénica. Es por ello,
que en la evaluación que
realiza la autoridad ambiental, la incorporación de información sobre este rubro
es un aspecto ineludible y
sustantivo en la decisión que
asumirá para todo proyecto
(suelos, estructura y diversidad de la vegetación, contraste cromático, etc.) y
morfológicos (tamaño y forma de la cuenca visual, altura relativa, puntos y zonas
singulares, etc.).
o actividad de naturaleza
minera. Su omisión o abordaje superficial puede inducir a una respuesta de no
viabilidad al proyecto en
Otra variable importante a considerar es la frecuencia de la presencia humana. No es lo
mismo un paisaje prácticamente sin observadores que uno muy frecuentado, ya que la
población afectada es superior en el segundo caso. Las carreteras, núcleos urbanos, puntos
escénicos y demás zonas con población temporal o estable deben ser tomados en cuenta.
El inventario del paisaje se complementa con la inclusión de las singularidades paisajísticas
o elementos sobresalientes de carácter natural o artificial. Por último, se suelen incluir en
el inventario del paisaje los elementos que contienen recursos de carácter científico,
Los componentes del paisaje pueden sintetizarse posteriormente en un plano único basado en criterios jerárquicos aglutinadores. Una buena descripción de estas metodologías
puede consultarse en MOPU (1987) y Escribano et. al. (1987).
El objetivo de incluir el análisis del medio socioeconómico en el estudio de impacto
ambiental radica en que este sistema ambiental se ve profundamente modificado por la
Información importante. La
interpretación que ofrezca el
nueva infraestructura. En muchos casos este cambio es favorable, pero existen otros
cuyo carácter es negativo. Todos ellos hay que tenerlos en cuenta a la hora de evaluar el
impacto que produce un proyecto. Además, no debe pasarse por alto que el medio físico
y social están íntimamente vinculados, de tal manera que el social se comporta al mismo
tiempo como sistema receptor de las alteraciones producidas en el medio físico y como
generador de modificaciones en este mismo medio. Dentro de este capítulo se deben
estudiar los factores que configuran el medio social en sentido amplio, incidiendo y profundizando en mayor grado en aquellos que puedan revestir características especiales en
el ambiente a afectar.
Se recomienda este análisis para determinar la cantidad de población que será afectada,
sus características estructurales, culturales y la dinámica poblacional, para finalmente
diseñar la proyección demográfica previsible, sobre la que se han de incorporar las variaciones que genere el proyecto o la actividad. Algunos de los factores a considerar, sin que
sean limitativos, pueden ser:
Dinámica de la población de las comunidades directa o indirectamente afectadas
con el proyecto. Su estudio debe realizarse a través de un análisis comparativo de
los datos estadísticos disponibles, pudiendo tomarse un período de referencia de al
promovente de los diversos
aspectos que integran el
medio socioeconómico es
fundamental y recibe una
mejor apreciación que un
simple listado de registros.
menos 30 años. Es recomendable utilizar los datos de la población total, ya que
reflejan el dato de las personas que comúnmente residen en las localidades.
Crecimiento y distribución de la población.
Estructura por sexo y edad.
Natalidad y mortalidad.
Migración. Están referidos al ámbito territorial y consideran el traslado de las personas, temporal o permanentemente.
Población económicamente activa. Este es uno de los rubros que mejor permiten
caracterizar a las personas que conforman una población. Normalmente se considera a una población activa al conjunto de personas que suministran mano de obra
para la producción de bienes y servicios. La expresión de la población activa puede
sintetizarse, por ejemplo, con los siguientes indicadores:
a) Población económicamente activa (por edad, sexo, estado civil, etc.).
b) Distribución porcentual de la población desocupada abierta por posición en el
c) Población económicamente inactiva.
d) Distribución de la población activa por sectores de actividad.
En este último rubro es conveniente llevar el análisis hasta identificar la tasa de ocupación que deriva de otros proyectos del mismo sector o con el mismo objetivo que caracteriza al proyecto que se evalúa. Si se considera conveniente podrá analizar otros
indicadores propuestos por INEGI o CONAPO.
Este concepto es referido al conjunto de elementos que, bien sea por el peso específico
que les otorgan los habitantes de la zona donde se ubicará el proyecto, o por el interés
evidente para el resto de la colectividad, merecen su consideración en el estudio. El
componente subjetivo del concepto puede subsanarse concediendo a los factores
socioculturales la categoría de recursos culturales y entendiendo en toda su magnitud
que se trata de bienes escasos y en ocasiones, no renovables.
Los recursos culturales de mayor significado son:
El sistema cultural: entendida la cultura como modelos o patrones de conocimiento y conducta que han sido socialmente aprendidos, a partir de los esquemas comunitarios asimilados por una colectividad, los elementos a tener en cuenta en el análisis son los siguientes:
1) aspectos cognoscitivos, 2) valores y normas colectivas, 3) creencias y 4) signos. El análisis
del sistema cultural debe suministrar la siguiente información: 1) uso que se da a los recur-
sos naturales del área de influencia del proyecto; así como a las características del uso, 2)
nivel de aceptación del proyecto, 3) valor que se le da a los sitios ubicados dentro de los
terrenos dónde se ubicará el proyecto y que los habitantes valoran al constituirse en puntos
de reunión, recreación o de aprovechamiento colectivo, 4) patrimonio histórico, en el cual se
caracterizarán los monumentos histórico-artísticos y arqueológicos que puedan ubicarse en
su zona de influencia, estos sitios se localizarán espacialmente en un plano. Sin embargo, si
bien los sitios ya descubiertos y registrados son fácilmente respetables, no sucede lo mismo
con los sitios arqueológicos no descubiertos todavía, o con los conjuntos urbanos singulares. Por lo tanto, se debe inventariar el patrimonio histórico existente dentro de los terrenos
donde se establecerá el proyecto y en su zona de influencia.
En este punto se realizará un análisis con la información que se recopiló en la fase de
caracterización ambiental, con el propósito de hacer un diagnóstico del sistema ambiental previo a la realización del proyecto, en donde se identificarán y analizarán las tendencias del comportamiento de los procesos de deterioro natural y grado de conservación
del área de estudio y de la calidad de vida que pudieran presentar en la zona por el
aumento demográfico y la intensidad de las actividades productivas, considerando aspectos de tiempo y espacio.
Este componente es uno de
los tres más importantes
del Estudio. Es altamente
recomendable que el
promovente no se concrete a ofrecer listas o relaciones de los diversos aspectos que integran el diag63
Para realizar el diagnóstico ambiental se utilizará la sobreposición de los planos elaborados en las secciones IV.1 y IV.2. Para ello se sugiere el uso de Sistemas de Información
Geográfica (SIG). Una vez elaborada la sobreposición, se podrán detectar puntos críticos, mismos que serán representados en el plano de diagnóstico. Dicho plano se acompañará de la interpretación y análisis correspondiente.
La elaboración del inventario, desarrollada en el capítulo precedente, es un primer e
importante paso ya que con la información obtenida se dispone, por una parte, de la
caracterización preoperacional del área donde se establecerá el proyecto y, por otra parte, de una base para identificar los impactos al ambiente, definir las medidas de mitigación de los mismos y establecer el programa de vigilancia ambiental. Es recomendable
que, al momento de evaluar los componentes del inventario y particularmente, al comparar las alternativas, puede resultar conveniente valorar diferenciadamente cada componente del medio físico y socioeconómico.
La realización de esta valoración puede efectuarse a través de diversas metodologías y
criterios, la literatura especializada propone varios modelos, todos ellos estan orientados a
darle objetividad, sin embargo en todos los modelos persisten niveles variables de subjetividad dificiles de evitar, especialmente en lo que respecta a los criterios de valoración.
nóstico. El evaluador de la
DGIRA centra su atención
en la forma como el promovente interpreta los registros para conducir a la
integración de un verdadero diagnóstico. También es
fundamental que el promovente ofrezca la información objetiva, concreta y
evidente de los mecanismos, procedimientos o métodos que utilizó para obtener la información que
presenta en su estudio. De
igual forma es muy importante que este inventario le
facilite al evaluador el reconocimiento del estado
De esta forma, comunmente la valoración del inventario ambiental se lleva a cabo a
través de tres aproximaciones que están vinculadas a los criterios y metodologías de
evaluación de los impactos (ver capítulo respectivo).
La primera de ellas asigna un valor numérico a las distintas unidades, de modo tal que las
diferencias entre ellas son cuantitativas y por lo tanto pueden ser procesadas en forma
numérica y estadística. La segunda aproximación se inicia con una ordenación de las
unidades según una escala jerárquica referida a cada variable del inventario. El grado de
alteración se podrá valorar por diferencias ordinales. Por último, la tercera aproximación
tiene su origen en una valoración semicuantitativa en la cual las unidades se clasifican
con adjetivos tales como alto, medio y bajo, o con escalas similares.
actual de los ecosistemas,
ello permite una valoración
más expedita. Por el contrario, cuando sólo se ofrecen
relaciones y datos aislados
el resultado puede llegar
incluso a la negativa en el
Los criterios de valoración para describir el escenario ambiental, identificar la interrelación
de los componentes y de forma particular, detectar los puntos críticos del diagnóstico,
que pueden ser considerados por el promovente, entre otros, son los siguientes:
Normativos: son aquellos que se refieren a aspectos que están regulados o normados
por instrumentos legales o administrativos vigentes tales como Normas Oficiales
Mexicanas para regular descargas de aguas residuales, emisiones a la atmósfera, etc.
De diversidad: son los criterios que utilizan a este parámetro equiparándolo a la probabilidad de encontrar un elemento distinto dentro de la población total, por ello, consi65
dera el número de elementos distintos y la proporción entre ellos. Está condicionado
por el tamaño de muestreo y el ámbito considerado. En general se suele valorar como
una característica positiva un valor alto, ya que en vegetación y fauna está estrechamente relacionado con ecosistemas complejos y bien desarrollados.
Rareza: este indicador hace mención a la escasez de un determinado recurso y está
condicionado por el ámbito espacial que tenga en cuenta (por ejemplo: ámbito
local, municipal, estatal, regional, etc.). Se suele considerar que un determinado
recurso tiene más valor cuanto más escaso sea.
Naturalidad: estima el estado de conservación de las biocenosis e indica el grado de
perturbación derivado de la acción humana. Este rubro adolece del problema de que
debe definirse un estado sin la influencia humana, lo cual, en cierto modo implica
considerar una situación ideal y estable difícilmente aplicable a sistemas naturales.
Grado de aislamiento: mide la posibilidad de dispersión de los elementos móviles
del ecosistema y está en función del tipo de elemento a considerar y de la distancia
a otras zonas de características similares. Se considera que las poblaciones aisladas
son más sensibles a los cambios ambientales, debido a los procesos de colonización
y extinción, por lo que poseen mayor valor que las poblaciones no aisladas.
Calidad: este parámetro se considera útil especialmente para problemas de pertur-
bación atmosférica, del agua y/o del suelo. Se refiere a la desviación de los valores
identificados versus los valores normales establecidos, bien sea de cada uno de los
parámetros fisicoquímicos y biológicos, como del índice global de ellos.
Otros criterios de valoración, tales como singularidad, integridad, irreversibilidad,
pureza, representatividad, escasez, etc., están estrechamente ligados a los anteriormente descritos y pueden encontrarse definidos en MOPU, 1981. Cuando se empleen otros criterios de valoración se indicará la fuente consultada.
Sintesis del inventario
En algunos Estudios de Impacto Ambiental, a efecto de resumir la información derivada
del inventario ambiental, ofrecen una cartografía única en la que se intenta reflejar las
características de cada punto del territorio, agrupándolas posteriormente en unidades
homogéneas, bien internamente, bien respecto a la respuesta ante una determinada
actuación. Para ello, se han propuesto diversas metodologías de integración, partiendo
de dos enfoques distintos, que han sido ampliamente empleadas en estudios de ordenamiento territorial.
El primero de ellos (González Bernáldez, et al. 1973), parte de un concepto integrador en
el que cada unidad pretende ser una síntesis de los caracteres más notables de cada una
de las observaciones temáticas, recurriendo a lo que se ha denominado unidades de
xxxjobraul
Isaias Uribe Rojas
Seguridad, Salud y Medioambiente en la Minería presentación
3ra practica mineria subterranea ii octubre2012
Richard Saavedra Mendoza
mcasadop
Métodos de explotación a cielo abierto [MARTES 16 JUNIO 2015]
Plan de Manejo Ambiental - Mitigacion

References: artículo 28

ARTÍCULO 3
 Artículo 27

ARTÍCULO 30
 artículo 28
 artículo 14
 artículo 19