Source: http://chiledescentralizado.cl/boletin-agosto-2019/
Timestamp: 2020-07-12 18:50:42+00:00

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Boletín agosto 2019 | Fundación Chile Descentralizado
MESAS, MESITAS Y MESONES: ¿DÓNDE SE DECIDE EL FUTURO DE LA DESCENTRALIZACIÓN?
Cuesta entender lo que ocurre con las reformas del proceso de descentralización. Aprobadas las leyes por contundente mayoría, parecía que el camino estaba pavimentado para ponerse a trabajar con dedicación y así preparar el cambio con el propósito de estar en las mejores condiciones a la hora que asuman sus cargos los gobernadores regionales electos.
La ley de “fortalecimiento de la regionalización” determinaba la necesidad de reglamentos. A poco andar el nuevo gobierno anunció que durante 2018 ellos estarían publicados, entregando incluso una carta Gantt al respecto. No se ha cumplido en los plazos comprometidos.
Con bastante atraso respecto del plazo legal (que la Ley fijó en 3 meses), el 14 de Febrero de 2019, se publicó el reglamento de “Zonas Rezagadas”. Recién en Mayo de 2019 ingresó a Contraloría el Reglamento para la autorización y revocación de Áreas Metropolitanas. El resto de la normativa, especialmente la Política Nacional de Ordenamiento Territorial (PNOT) que dará el marco general a los ordenamientos regionales respectivos, está pendiente.
En cambio, este período ha sido prolífico en intentos por desandar lo andado, revertir o postergar el proceso. Múltiples mensajes desde el mundo político y parlamentario y por parte de comisiones asesoras y centros de pensamiento capitalinos han advertido sobre los “riesgos catastróficos” que amenazan el país con este tímido inicio del proceso.
Lo nuevo del último mes (julio y agosto) es que ahora sí, parece, los actores principales comienzan a alinear su acción en lograr perfeccionamientos respecto de lo ya aprobado.
Lo nuevo, también, es que la Mesa de Trabajo a que ha convocado el gobierno, con participación de expertos seleccionados por él mismo y por partidos políticos de amplio espectro, comenzó a trabajar y está funcionando.
Las dudas sobre la efectividad del método surgen de la experiencia de la creación de 4 mesas de trabajo constituidas formalmente por el gobierno con expertos designados por las bancadas regionalistas (Capital humano, Ordenamiento territorial, Participación social y Financiamiento regional). Estas mesas funcionaron entre septiembre y Diciembre de 2018 y culminaron, parcialmente, con una entrega de conclusiones por parte de las, políticamente transversales, bancadas regionalistas. Sin embargo, el gobierno las dejó caer.
La nueva “Mesa” tiene 60 días para hacer propuestas de mejoras. En la primera sesión la mayoría de sus integrantes expresó su compromiso de colaborar en la tarea a condición de que se descartara de plano cualquier intento de postergar las elecciones. El resto mantuvo significativo silencio.
Pero, el ruido viene de otra “mesa”, la “Comisión Asesora Permanente para la Modernización del Estado”. Una, cuyos integrantes han sido designados unilateralmente por el Ejecutivo y que, si bien son personas destacadas en sus ámbitos de conocimiento, son todos capitalinos y solo un par de ellos han tenido dedicación a las reformas descentralizadoras.
Ya en enero de este año habían emitido un primer documento dirigido al presidente de la República, en el cual alertaban sobre lo que llamaron el peligro de “una fuente inagotable de conflictos para el futuro cercano entre los gobiernos regionales y el gobierno central”. Y eran particularmente críticos de la fecha de la elección argumentando sobre “un desacople temporal entre las elecciones regionales y las elecciones presidenciales y parlamentarias”. Ambos razonamientos confluyeron con iniciativas políticas paralelas destinadas a promover la postergación de las elecciones a gobernador regional.
A fines de Julio, el Consejo Asesor Permanente, respondiendo a requerimientos del presidente de la República, ha hecho nuevas sugerencias las cuales, dicen, “resulta conveniente… sean ejecutadas con anticipación al período electoral más próximo”. Esta vez no se insiste en el desacople, pero sí se reitera en que todo quede legislado antes de la instalación de los gobernadores regionales. Un temor excesivo al cambio y, a nuestro juicio, impracticable, ya que la naturaleza del proceso irá requiriendo ajustes a partir de la diversidad de experiencias.
Lo que esta coyuntura indica es que tiende a desaparecer la expectativa de algunos de postergar las elecciones. Frente a la potente manifestación de voluntad de una mayoría transversal de parlamentarios, nadie quiere tirar la primera piedra de una impopular e inviable postergación.
Por su parte, la ciudadanía de regiones espera que, esta vez, el trabajo culmine con seriedad. No repetir la mala experiencia de la primera convocatoria a cuatro mesas que se transformaron en “mesitas”. Pero, tampoco confundirla con instancias paralelas que se transforman en potenciales “mesones” donde se excluye a los parlamentarios que deberán legislar. Al menos la Mesa de Trabajo que coordina la SUBDERE intenta representar la opinión real de la diversidad política representada en el Parlamento y está conformada por varios expertos que son de regiones y han vivido de cerca el proceso de reformas pro – descentralización.
Paralelamente, el clima electoral en regiones ya comienza a elevarse. Empiezan a perfilarse candidatos a gobernadores regionales y algunos partidos políticos ya deliberan sobre sus opciones. Quienes antes entiendan que la democracia regional necesita profundizarse ahora, tendrá ventajas sobre aquellos que se han especializado en colocar una y otra exigencia para postergar el proceso en aras de una “descentralización perfecta”.
Juan Andrés Varas Braun, miembro de la Mesa Técnica convocada por el Gobierno para mejorar ley de descentralización:
“Soy de la opinión que la elección de gobernadores regionales producirá un piso mínimo desde el cual comience a gatillarse un proceso más incisivo y más agudo de descentralización efectiva, el que va a estar liderado por el gobernador regional”
Juan Andrés Varas se autodefine como una especie rara producto de haber sido criado y educado en Santiago, pero haber hecho todo su vida profesional, académica y política en regiones, especialmente en Valdivia. Eso, nos dice: “me da una mirada distinta a la del santiaguino puro y duro, que nunca ha vivido en regiones, pero también distinta del regionalista tradicional”
De su vasta trayectoria podemos destacar que es abogado, Doctor en Derecho, Decano de Derecho Universidad Austral de Chile, integrante Consejo de Concesiones MOP, abogado Integrante Corte de Apelaciones de Valdivia, ex Intendente en Piñera 1, ex Integrante comisión asesora presidencia sobre descentralización en Bachelet 2 (2014), y ex Secretario General Universidad Austral de Chile.
Y ahora es miembro de la Mesa Técnica convocada por el gobierno para mejorar la actual ley de descentralización. Esta mesa comenzó a funcionar el lunes 08 de julio con un plazo de 60 días para evacuar su informe al Presidente de la República. Es presidida por el Subsecretario SUBDERE, y tiene como misión entregar insumos y recomendaciones al Presidente para elaborar una ley corta que mejore la ley actual.
¿Qué impresión tiene de las cinco reuniones de la Mesa Técnica Presidencial?
– El trabajo de la mesa ha sido un trabajo positivo en el sentido que ha habido un ánimo colaborativo con mucho más acuerdos y consensos de lo que se pensaba inicialmente. Hay gente muy valiosa trabajando en ella, gente que aporta experiencia desde la academia, desde la política regional y municipal, y de la administración sectorial. Por ello, hasta el momento mi aproximación es muy positiva.
Hay temas que se sabe que están abordando, como es el de la relación entre el futuro gobernador regional y el delegado presidencial, especialmente sobre los temas de coordinación y resolución de diferencias.
– Diría que hay que entender que lo que estamos haciendo es comenzar un proceso. Por ello, yo creo que es muy equivocada la idea que algunos tienen de producir legislativamente una regulación acabada que simplemente comience a operar en octubre de 2020. Eso no tiene ni realismo político ni posibilidad técnica de hacerse. Soy de la opinión que la elección de gobernadores regionales producirá un piso mínimo desde el cual comience a gatillarse un proceso más incisivo y más agudo de descentralización efectiva, el que va a estar liderado naturalmente por el gobernador regional, y donde las resistencias a ese proceso van a estar lideradas en la región por el delegado presidencial, el que perderá poder cada vez que se le transfiera una competencia al gobernador regional. Por ello es muy importante generar mecanismos de resolución de controversias que resulten eficientes y que generen el mínimo de daño o heridas.
En esa dirección, ¿Cree usted que ayudaría a tener más claridad sobre las competencias que se podrían solicitar antes del 2021?
– Me parece razonable y deseable, porque además no es más que el ejercicio del derecho constitucional de petición, que el gobernador regional electo pueda pedir competencias, y no solo sea iniciativa del estado central transferirlas.
Algunos futuros candidatos a gobernadores regionales tienen dudas si elaborar su programa en base a las competencias hoy disponibles en la región o en base a las necesarias para implementar su programa. ¿Qué les recomendaría usted?
– Yo les diría que el programa es una ocasión para soñar, pero también para ser realista y no generar expectativas que después no se puedan cumplir. Y por tanto les recomendaría dos cosas. Primero que nada, esperar un tiempo, ya no hay ninguna necesidad de hacer hoy ningún programa, esa necesidad va a surgir en seis y ocho meses más, y a esa altura va a estar absolutamente claro qué competencias va a tener y cuáles podrá pedir el gobernador regional. Y segundo, que a partir de esa información, se construya un programa que tenga dos partes: una con las competencias que ya tiene, conferidas por la ley vigente, y otra con las que se compromete a solicitar al estado central, considerando que la solicitud de competencias es algo bastante complejo y nada rápido, que involucra fundamentar muy bien por qué esa competencia va a estar mejor ejecutada en el nivel subnacional que en el central.
Usted tiene una vasta y conocida experiencia en la política regional. ¿Cree que, una vez que esto parta, el comportamiento va a ser tan racional y ordenado como el que usted describe?
– Yo creo que, siendo realista, va a ver de todo. Van a ver grandes aciertos y también torpezas, e incluso negligencias, como en todas partes, sea nacional, regional o comunal, y para enfrentar las anomalías está el Estado de Derecho, que tendrá que funcionar como corresponde. No veo autoridad moral del Estado central para exigir a las regiones, como condición para descentralizar, que entreguen a priori una especie de certificado de ser absolutamente eficientes, probas y trasparentes, especialmente cuando es ese Estado central el que ha producido la actual mayor crisis de credibilidad y confianza en las instituciones de la historia de la República.
¿Cree usted que ayudaría a la transferencia de competencias el que las instituciones centrales que son actualmente dueñas de ellas se preparen desde ya para traspasarlas, así como preparar a los que las recibirán en los gobiernos regionales?
– Yo soy de la opinión que es conveniente, pero no es necesario, ni mucho menos imprescindible, como opinan algunos. Creo que las competencias técnicas y las capacidades profesionales estarán donde esté la capacidad y el poder de decisión. Por ejemplo, cuando se creó la Región de Los Ríos, el año 2007, todos los funcionarios que llegaron allí obviamente no tenían experiencia previa, pero como existía un espacio de poder, se generaron las competencias. Hay que realizar primero la transferencia, y en un par de años se va a producir la competencia profesional. Y, sin duda, que va a ver un pequeño bache en ese par de años; pero es un precio mínimo que hay que pagar para que las cosas que impactan en la región se hagan en la región.
Vamos a lo del financiamiento. Si se traspasan competencias debieran traspasarse los recursos para ejecutarlas. ¿Cómo se está avanzando en eso?
– Ese es un tema central. En el informe que hicimos para la Comisión Presidencial Bachelet el año 2014 hicimos presente que las competencias debían traspasarse al menos con el monto de recursos financieros y con los funcionarios que estaban destinados a implementarlas en el nivel central. Y se está avanzando en esa misma línea. Por lo demás, el propio Presidente de la República, desde la campaña electoral, se comprometió a incrementar los recursos para las regiones, a la vez que se incrementaban también los niveles de responsabilidad en la gestión de esos recursos.
¿Cuál cree ustedque es su aporte a la Mesa Técnica?
– Creo que aporto una mirada particular producto de mi experiencia. Yo soy una mezcla personal rara, de una persona que nació y fue criado y educado en Santiago, pero que ha desarrollado toda su vida profesional, académica y política en regiones, y en particular en Valdivia. Eso me da una mirada distinta a la del santiaguino puro y duro, que nunca ha vivido en regiones, pero también distinta del regionalista tradicional. Y lo otro que, creo, yo puedo aportar, es una cierta experiencia profesional de ordenamiento de los debates para que vayan confluyendo hacia una estructuración sensata del informe que se va a enviar al Presidente de la República.
Colaboración de Gobernadores Regionales y Delegados Presidenciales Regionales
UN MATRIMONIO A PRUEBA
El año nuevo de 2021 será especialmente nuevo para las regiones. Todas ellas habrán iniciado un proceso inédito: contar con dos autoridades ejecutivas en un mismo territorio. En efecto, el 25 de octubre de 2020 se habrán realizado las elecciones de gobernadores regionales, y quienes resulten electos y legitimados por la ciudadanía de su región deberán convivir con la otra autoridad: el delegado presidencia regional designado por el gobierno central.
A diferencia de lo que todavía muchos señalan, esa presencia de dos autoridades en un mismo territorio, no es un error del legislador, sino consecuencia del modelo de organización territorial del Estado que Chile adoptó al instituir la elección democrática de los gobernadores regionales. En lo sustantivo, ello significa transitar del actual modelo unitario-centralizado a un modelo unitario-descentralizado, descartando el modelo federal, por significar costos burocráticos desproporcionados al tamaño actual y futuros de la población y economía de nuestro país. La consecuencia del modelo unitario-descentralizado, es que la responsabilidad de conducir el desarrollo de la respectiva región, recaen en la nueva autoridad del gobernador regional, en tanto que las de gobierno interior, en los delegados presidenciales regionales y provinciales.
La pregunta es: ¿cómo convivirán ambas autoridades? Muy probablemente, ello dependerá, por una parte, de la claridad en los roles que le corresponda a cada uno y de la precisión y delimitación de las competencias para ejercer dicho rol. Y de otra, de las instancias de coordinación y de resolución de conflictos con que cuenten ambas autoridades. Y aquí está la interrogante todavía no resuelta por el legislador ya que a la fecha aún no existe una instancia formal de coordinación ni un mecanismo de abordaje y resolución de eventuales conflictos.
Esta pregunta de cómo convivirán ambas autoridades está intentando ser abordada desde diversos ámbitos y posturas.
En este articulo intentaremos resumir dos aproximaciones a este tema, ambas publicadas en dos artículos del nuevo libro “Desarrollo Territorial Colaborativo” (2019, Ediciones Universidad de La Frontera, Fundación Chile Descentralizado). La primera, formulada por los académicos Egon Montecinos y Esteban Szmulewicz en su trabajo “Gobernadores Regionales y Delegados Presidenciales: zonas de conflicto y espacios de colaboración”. Y la otra, denominada “Hacia un desarrollo territorial desarrollo territorial colaborativo: hitos, aprendizajes y nuevos desafíos”, propuesta por Diego Portales y Heinrich von Baer, de la Fundación Chile Descentralizado.
En el citado artículo de Montecinos y Szmulewicz se sugiere que es natural que haya descoordinaciones y conflictos ya que la arquitectura política regional que resultará de las elecciones de gobernadores regionales y alcaldes así lo hace prever. Es muy posible que en varias regiones el gobernador regional electo no sea de la coalición de gobierno actual, la que designará como delegado presidencial a alguien de su bloque. Ello podría dar origen al bloqueo de políticas por parte de unos respecto de otros, con los subsecuentes problemas para la región.
Hasta ahora estábamos acostumbrados, enfatiza el artículo, a que la primera autoridad regional (el Intendente) es designado por la coalición en el gobierno, lo que producía un evidente espacio de colaboración entre la autoridad regional y la nacional, facilitando la articulación y ejecución de políticas.
¿DE QUÉ DISPONDRÁ CADA AUTORIDAD?
Mientras no se modifique o complemente lo existente, y siguiendo en base al artículo de Montecinos y Szmulewicz, lo que cada autoridad dispondrá sustantivamente es lo siguiente:
La nueva autoridad, el gobernador regional, y el gobierno regional, por cambios recientes a diversas leyes, tendrá entre sus atribuciones: elaborar el proyecto de presupuesto, formular políticas de fomento productivo e innovación, y elaborar el plan regional de ordenamiento territorial. No tendrá autoridad alguna sobre las Seremis.
Desde un punto de vista de estructura administrativa, se deja espacio para que cada administración regional diseñe divisiones según sus necesidades, las que serán coordinadas por la nueva figura del administrador regional.
En cuanto a mando sobre servicios públicos, podrá disponer de los servicios públicos que dependan directamente o se relaciones con el gobierno regional, los que se conformarán en base a los existentes más aquellos que eventualmente le sean traspasados por el Presidente de la República.
El delegado presidencial, por su parte, tendrá a cargo las tareas de gobierno interior, como son las de velar por el orden público, aplicar ley de extranjería, y tomar las medidas para enfrentar situaciones de emergencia o catástrofe.
Tendrá autoridad sobre los servicios públicos desconcentrados y sobre los seremis. Estos últimos tendrán ahora como función las de transmitir a sus ministerios las prioridades regionales para que sean consideradas en la elaboración de políticas nacionales, así como dar seguimiento del desempeño regional en sus respectivos sectores, entre otras.
UNA MIRADA DISTINTA: DESARROLLO TERRITORIAL COLABORATIVO
Hay otras miradas y enfoques sobre la futura convivencia entre ambas autoridades. Cabe destacar aquella que desdramatiza en parte el conflicto y lo ubica en una dimensión política e institucional ineludible: la del nuevo modelo Estado unitario-descentralizado. Ello implica que en todo proceso de descentralización en el que se preserva lo esencial del carácter unitario, siempre hay funciones de gobierno interior a ejercer en las regiones, las que deberán ser ejercidas por un representante del gobierno central, en este caso los delegados presidenciales regional y provinciales. Ello requiere de una política del desarrollo territorial adecuadamente coordinada y colaborativa, la que se podría sintetizar en el siguiente párrafo escogido del artículo “Hacia un Desarrollo Territorial Colaborativo”, de Diego Portales y Heinrich Von Baer, ambos directivos de la Fundación Chile Descentralizado, en el que dice: “Chile será descentralizado, o no será desarrollado, (frase que)… sintetiza el paradigma alternativo que debemos explorar en las nuevas estrategias de desarrollo territorial colaborativo. Apoyarse en las fortalezas y oportunidades de cada economía local; potenciar los beneficios de la coordinación entre actores públicos, privados, académicos y sociales; promoviendo la participación y potenciando las capacidades con un estilo inclusivo; y, generando verdaderos ecosistemas de innovación y emprendimiento”
En consecuencia, esta visión de desarrollo colaborativo enfatiza la distinta naturaleza de ambas autoridades. En efecto, el gobernador regional proviene de la legitimidad del voto popular, por tanto es una autoridad regional, en tanto el delegado presidencial, como su nombre lo indica, es una autoridad designada del gobierno central en la región. Esto es muy relevante ya que determinará la trayectoria y la evolución del peso específico de cada uno.
Por otra parte, al interior del propio ejecutivo es necesario considerar los pesos específicos relativos. Es decir, el peso específico del delegado presidencial, –el que sin duda será por un buen tiempo superior al peso autónomo del gobierno regional—en relación a el peso de los ministerios y sus representantes en la región, que sin duda serán mayores que el propio peso del delegado presidencial, sobre todo si consideramos los ministerios del Interior, y los ministerios sectoriales (MOP, MINVU, Agricultura, Minería, Transporte, etc..
EXPLORANDO LA COORDINACIÓN Y LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
Todos están conscientes que si el gran hito de la descentralización, que es la elección de gobernadores regionales, se inaugura en un ambiente de dimes y diretes, de eventuales conflictos y descoordinaciones, cuyos únicos afectados reales van a ser los ciudadanos, la cosa no solo parte mal, sino que se pone en riesgo su futuro. Por ello, todos los que de verdad están por la descentralización tienen una genuina preocupación y se esmeran en buscar o diseñar aquellas soluciones más inmediatas, necesarias y viables, como parte de una agenda corta y acotada, dejando las restantes para un perfeccionamiento asumido sobre una primera evaluación de las experiencias de puesta en marcha del proceso, y sin la presión inherente a los próximos procesos político-electorales.
Algunos han propuesto la creación de un comité de coordinación político estratégico presidido por el gobernador regional, en el cual participen los jefes de división, el delegado presidencial y los seremis y jefes de servicio que sean convocados según las materias a tratar.
Otros han avanzado un paso más y proponen que el Consejo Regional, amparado en su ley actual, cree una comisión de coordinación política en la que se aborden las eventuales descoordinaciones y conflictos. Esta propuesta se basa en que es el Consejo Regional el único órgano regional donde están representados todos los sectores políticos y que tiene una cierta tradición de negociación y búsqueda de acuerdos en el ámbito de lo público.
Considerando que es posible que estas iniciativas pueden no prosperar, hay quienes se inclinan por avanzar en identificar y despejar los posibles focos de conflictos y descoordinación por la vía de clarificar al máximo las atribuciones de cada cual y definir las competencias básicas a traspasar, así como a perfeccionar y su mecanismo de traspaso, pasando a uno menos arbitrario.
Como se puede ver, el partido recién comienza, y es probable que se deban explorar todas las vías necesarias para lograr el máximo de acuerdos con el mínimo de conflictos. Muchos opinan que si ya se logró lo más, la elección democrática de la primera autoridad regional, ahora hay que perfeccionar lo que falta.
A pesar de los temores e intentos dilatorios de parte de la elite política nacional (y los anuncios catastrófistas de algunos de sus intelectuales santiaguinos), se aproxima acelerada e inexorablemente el día en que los ciudadanos de las regiones de Chile (incluida la RM de Santiago) podrán elegir a quien dirija los destinos de su entorno.
La Fundación Chile Descentralizado…Desarrollado ha puesto, por tanto, el foco en un nuevo e inédito desafío: ¿Cómo asegurar que los gobernadores regionales puedan ser eficaces en su gestión? El Libro “Desarrollo Territorial Colaborativo”, que se puede encontrar en www.chiledescentralizado.cl aborda este tema clave.
La descentralización es, ante nada, un proceso de captación y gestión del poder y el centro del debate debe ser colocado en la capacidad del futuro gobierno regional de responder a la pregunta política más básica: ¿Qué hacer? Porque sabiendo cual es el destino al que aspira colectivamente una región se escoge mejor los medios para llevarlos a cabo. Si bien cada 10 años las Estrategias Regionales de Desarrollo (ERD) obligan a determinados grupos regionales a “soñar” su entorno. Mientras continúen los Intendentes designados (y depuestos) por la sola voluntad presidencial se trata de un ejercicio onírico sin capacidad alguna para concretarlos. Un ejemplo claro es Atacama, donde apenas 1 de cada 4 proyectos aprobados por los GORE aporta a la ERD elaborada en 2007.
Los diálogos programáticos que está organizando la Fundación Chile Descentralizado… Desarrollado en forma previa a la elección de gobernadores, serán una importante contribución a este propósito, porque permitirá dar a conocer lo que cada candidato postula para desarrollar su región y avanzar hacia consensos estratégicos.
Una tarea fundamental y permanente será, sin embargo, gestar en cada región una masa crítica de especialistas capaces de transformar información y datos en políticas públicas territoriales adaptadas a los desafíos de la comunidad regional. La nueva Ley de Universidades Estatales es un paso importante para crear estas instituciones de “inteligencia estratégica” en directa sintonía con el Gobierno Regional, especialmente con el CORE. Las regiones mayores como Biobío y Valparaíso poseen una importante masa crítica para esta tarea y probablemente tendrán condiciones de fundamentar el traspaso de nuevas comptenecias a sus nuevos gobiernos regionales. Por ello, las regiones de menor peso económico y demográfico deberán hacer una importante inversión en gestión del conocimiento en su territorio para gestar a la brevedad una capacidad de interlocución calificada con las instancias nacionales de poder.
Así evitaremos que la descentralización incremente la actual divergencia económica regional.
DIÁLOGOS PROGRAMÁTICOS REGIONALES: PREPARÁNDONOS PARA LA ELECCIÓN TERRITORIAL 2020
Por Nicolas Bravo, Coordinador de Contenidos Fundación Chile Descentralizado
Una amplia mayoría de parlamentarios, partidos políticos y ciudadanos está respaldando la aprobación de las reformas constitucionales y legales en orden a generar un proceso de descentralización de la organización territorial del Estado. En este contexto han sido vanos los intentos de algunos sectores de desacreditar y postergar el proceso. Con esta buena nueva para las regiones nos dirigimos a paso firme a las elecciones de gobernador regional en octubre de 2020.
Es importante recordar que la elección de Gobernadores Regionales del próximo año tiene como requisito legal que cada candidato presente su programa de gobierno con sus propuestas: “ […] En el caso de las candidaturas a gobernador regional, sea que se trate de elecciones primarias o definitivas, según corresponda, junto con la declaración (de inscripción) de ellas, los candidatos deberán presentar un programa en el cual se indicarán las principales acciones, iniciativas y proyectos que pretenden desarrollar durante su gestión. De no hacerlo, el Servicio Electoral establecerá un plazo para que se acompañe, bajo apercibimiento de tener por no declarada la candidatura.»[1]
Siguiendo con el itinerario legal, éste nos señala que la primera etapa se manifestará en las elecciones primarias para el cargo de gobernadores regionales que se desarrollarán en mayo del 2020. ¿Cómo se están preparando los diferentes actores regionales del país para este trascendental desafío? El Ciclo nacional de Diálogos Programáticos Regionales que se encuentra organizando la Fundación Chile Descentralizado…Desarrollado busca precisamente aportar en esta importante tarea de preparación. Estos encuentros contarán con la presencia de importantes actores regionales tales como dirigentes sociales, políticos y empresariales, así como académicos y expertos en materias asociadas la descentralización y el desarrollo territorial de cada región.
Además, en esta instancia se presentará el reciente libro editado por la Fundación y titulado como “Desarrollo Territorial Colaborativo”, obra que reúne más de 50 autores con diferentes propuestas para la construcción de la nueva etapa descentralizadora que enfrentarán las regiones en los años venideros. La Fundación ya tiene comprometida una serie de fechas de Diálogo Programáticos en diferentes regiones del país. Partiremos con la Región de La Araucanía el día 21 de agosto en Temuco (ver programa en recuadro), para luego tener Diálogos Programáticos el 5 de septiembre en Maule (Talca) y el 6 de septiembre en Ñuble (Chillán). Además, se encuentran por confirmar Diálogos Programáticos en las regiones Metropolitana, Aysén y Los Lagos durante el mes de octubre, así como Atacama durante la primera quincena de diciembre.
Como se ve, se viene una agenda intensa para el segundo semestre donde las regiones serán protagonistas en la construcción compartida de su futuro. Los esperamos.
[1] Ley 21.073 “Regula la Elección de Gobernadores Regionales y realiza adecuaciones a diversos cuerpos legales”, Artículo 84. Disponible en http://bcn.cl/23uow (Consultado el 24.4.2019)
Programa Dialogo Programático en La Araucanía

References: resolución 
 resolución 
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 RESOLUCIÓN 
 Artículo 84