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AUTORIA Y PONENCIA PARA PRIMER DEBATE AL PROYECTO DE LEY NUMERO 285 DE 2008 SENADO,”Por la cual se establece la Ley de Promoción y Prevención en Salud Mental y se dictan otras disposiciones”. | Elsa Gladys Cifuentes :: Senadora de la República
AUTORIA Y PONENCIA PARA PRIMER DEBATE AL PROYECTO DE LEY NUMERO 285 DE 2008 SENADO,”Por la cual se establece la Ley de Promoción y Prevención en Salud Mental y se dictan otras disposiciones”.
Posted on julio 29, 2008 by senadoraelsagladys
“Por la cual se establece la Ley de Promoción y Prevención en Salud Mental y se dictan otras disposiciones”
Artículo 1º.-Objeto. La presente ley tiene por objeto garantizar el derecho a la salud mental de todas las personas que habitan el territorio colombiano.
Artículo. 2º.- Principios. La garantía del derecho a la salud mental se sustenta en:
a) Lo establecido por la Constitución en sus artículos 1, 2, 11, 44, 47, 48, 49, 64, 79, 95 numeral 8º, 365, 366 de la Constitución Política, en materia de Salud Mental, en concordancia con la finalidad constitucional de favorecer una mejor calidad de vida de todas y cada una de las personas del Territorio Nacional.
b) La función del Estado como garante y responsable del derecho a la salud mental individual, familiar, comunitaria y social y especialmente de las comunidades en situación de vulnerabilidad.
c) El reconocimiento de la salud mental como un bien individual y colectivo y una condición necesaria e imprescindible para tener salud integral.
d) La concepción de la salud mental como proceso deseable, más allá que contemplarlo como la ausencia de enfermedad
e) La necesidad de afrontar la salud mental dentro de un enfoque de salud pública, multifactorial, interdisciplinario, multidisciplinario y transdisciplinario, bajo una visión compleja y social que privilegie la investigación como sustento de una intervención institucional estructurada, a través de profesionales idóneos vinculados en redes multidisciplinarias.
f) La importancia de visibilizar la salud mental como base para el bienestar y funcionamiento armónico de la sociedad
g) La relevancia de posicionar la salud mental como un asunto de todos, en el cual es necesario articular sinergias entre el Estado, la Sociedad Civil y la Academia.
Artículo 3º Derechos. Son derechos de todas las personas en relación con la Salud Mental:
a) Los establecidos por los tratados y convenciones internacionales firmados por el país, la Constitución Nacional y la Ley Nº 100/93
b) El respeto a la vida, la dignidad, la autonomía, el libre desarrollo de la personalidad y la inclusión social, tomando en consideración la importancia de los vínculos familiares, sociales y el bienestar individual y colectivo de las personas y las comunidades.
c) A no ser víctima de discriminación ni exclusión por razones de su enfermedad mental.
d) A contar con la información, los procedimientos y los recursos que requieran para acceder a una promoción de la salud mental y prevención de la enfermedad mental
e) A recibir una atención primaria en salud mental, basada en fundamentos científicos ajustados a los principios éticos y sustentada en evidencia emergente obtenida del propio contexto social en el que se encuentren las personas.
Artículo 4º Ámbito de aplicación. El ámbito de aplicación de la presente Ley está enmarcado en el Sistema General de Seguridad Social en Salud, específicamente en el campo de la salud pública, en el nivel nacional y en los niveles departamental y municipal en los Planes Territoriales de Salud y en el Plan de Acción Departamental para la descentralización de la ley de Promoción y Prevención en Salud Mental.
Artículo 5º Lineamientos y acciones. Para efectos de la integración, funcionamiento e inversión de la Promoción y Prevención en Salud Mental, se crea el Sistema Nacional de Salud Mental, constituido por el Ministerio de la Protección Social, a través de la Dirección de Salud Pública, las Secretarías Departamentales de Salud y las Unidades locales de Salud.
Artículo 6º.Funciones de cada nivel de competencia. Corresponde al gobierno nacional a través del Ministerio de la Protección Social representado en la Dirección de Salud Pública, diseñar, regular y controlar el Sistema Nacional de Salud Mental. Son sus funciones:
La reglamentación, implementación, regulación, evaluación y control de la ley de promoción y prevención en salud mental, de conformidad con sus principios y objetivos.
La coordinación intersectorial para la implementación de la presente ley, donde se articulen las responsabilidades que deberá asumir cada Ministerio en materia de promoción y prevención de la Salud Mental y se expliciten las intervenciones y recursos que asignarán para ello.
La regulación del ejercicio de las profesiones pertenecientes a las ciencias de la salud y las ciencias sociales que se relacionen específicamente con el ámbito de la promoción y prevención en salud mental.
La promoción de la inclusión de los elementos conceptuales y técnicos para la identificación y detección temprana de los trastornos mentales, en los programas y procesos de formación de profesionales de la salud,
La promoción de la capacitación del personal que desarrolle actividades de salud mental
El fortalecimiento de la investigación en salud mental
El montaje y puesta en marcha de un sistema descentralizado de información y vigilancia epidemiológica que incluya la investigación estadística y cualitativa en Salud Mental, de la cual carece el país
La promoción de la capacitación del personal, incluyendo la formación médica, psicológica, sociológica, e investigativa y la preparación y entrenamiento psicológico personal para intervenir de manera idónea y siempre constructiva la promoción y prevención de la Salud Mental.
La articulación territorial de la presente ley dentro de los Planes Territoriales y la orientación técnica para el diseño e implementación del Plan de Acción Departamental para la descentralización de la promoción y prevención en Salud Mental, en los Departamentos y sus municipios.
La conformación del Mesa Nacional de Promoción y Prevención en Salud Mental y su convocatoria mínimo dos veces al año, para el análisis, seguimiento y evaluación de la implementación de la presente Ley.
La asignación anual del presupuesto correspondiente a los recursos del Sistema General de Participaciones, con destino a la Ley de Promoción y Prevención en Salud Mental, a fin de garantizar su ejecución.
Artículo 7º Mesa Nacional de Promoción y Prevención en Salud Mental. La Mesa Nacional tendrá un carácter consultivo y de evaluación de la implementación de la ley de promoción y prevención en salud mental y sus integrantes tendrán un carácter honorario y no vinculante. El Ministerio de la Protección Social será el encargado de coordinar la Mesa Nacional de Promoción y Prevención en Salud Mental y para ello, designará al Director de Salud Pública como su representante, quien ejercerá la secretaria técnica y convocará la Mesa mínimo dos veces al año. Corresponde al Ministerio en mención, desarrollar la composición y reglamento de la Mesa, teniendo en cuenta que ella sea un espacio vigoroso de participación ciudadana y por tanto, en su constitución deberá integrarse la participación de representantes de los sectores profesionales, representantes de organizaciones gremiales que estén vinculadas a la Salud Mental desde una perspectiva médica y social, representantes del sector académico representando en las organizaciones de Facultades de las Ciencias de la Salud y las Ciencias Sociales, representantes del sector productivo a través de sus organizaciones gremiales y representantes de las organizaciones sociales y comunitarias que estén vinculadas en la planeación, investigación e intervención en Promoción y Prevención en Salud Mental.
Artículo 8º Funciones de la Mesa Nacional de Promoción y Prevención en Salud Mental. Es función de la Mesa Nacional de Salud Mental realizar un seguimiento y evaluación de manera participativa y periódica a la implementación de la Ley de Promoción y Prevención en Salud Mental, a través de:
a) La revisión a la ejecución de los planes de acción departamentales para la descentralización de la ley de Promoción y Prevención en Salud Mental
b) El planteamiento de acciones de articulación intersectorial que fortalezcan el desarrollo de la Promoción y Prevención en Salud Mental.
c) La recomendación de nuevos procesos administrativos y técnicos que surjan como producto de la investigación, el monitoreo y evaluación en la implementación de la Promoción y Prevención en Salud Mental.
d) La observancia de cuestiones relativas a la ética en el desarrollo de la Promoción y Prevención en Salud Mental.
Artículo 9º Mesa Departamental de Promoción y Prevención en Salud Mental. En cada uno de los Departamentos del país, se conformará La Mesa Departamental de Promoción y Prevención en Salud Mental, coordinada por la Secretaría Departamental de Salud quien será la encargada de conformar y convocar dicha Mesa, la cual estará integrada por los respectivos secretarios de salud o quien haga sus veces en los municipios que integran el Departamento y por representantes de la academia, los profesionales, los investigadores sociales, el sector productivo y organizaciones sociales con ámbito de competencia en salud mental, quienes tendrán un carácter honorario y no vinculante.
Artículo 10º. Funciones de la Mesa Departamental de Promoción y Prevención en Salud Mental. La Mesa Departamental de Promoción y Prevención en Salud Mental cuya naturaleza será consultiva, tendrá como función primordial participar en la formulación, seguimiento y evaluación del Plan de Acción Departamental para la descentralización de la promoción y prevención en Salud Mental y para ello, se dará su propio reglamento atendiendo a las mismas funciones indicadas para la Mesa Nacional, aplicables en el nivel departamental.
Lineamientos Conceptuales y Técnicos
Articulo 11º Referente conceptual para la Formulación de la Política Pública de Promoción y Prevención en Salud Mental: Considerando el respeto a la pluralidad de concepciones teóricas en salud mental, la presente ley se fundamenta en el marco conceptual establecido por la Organización Mundial de la Salud, el cual define la salud mental como un proceso determinado por factores históricos, socio-económicos y ambientales y por tanto, debe ser comprendida bajo un enfoque multifactorial, interdisciplinario, multidisciplinario y transdisciplinario. Tomando en cuenta lo anterior, se establece para los efectos de la presente ley, la denominación uniforme de Salud Mental entendida como “un proceso de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad” (OMS, 2001, p.1). Igualmente, la OMS ha planteado que existe evidencia que sugiere que la salud mental y/o sus determinantes pueden mejorar integralmente, con cambios planificados o no planificados en el ambiente social y físico (OMS “Promoción de la Salud Mental, 2004. p.17). Bajo esta premisa conceptual, la Salud Mental es considerada como un bien individual y colectivo y por tanto, es un asunto de salud pública y en este sentido, debe ser objeto de promoción y prevención por parte del Estado.
Artículo 12º. Finalidad de la Promoción y Prevención en Salud Mental: La salud mental es un patrimonio de bienestar tanto individual como colectivo. Su abordaje implica la necesidad de integrar diferentes conceptos, enfoques y procesos para desarrollar una promoción de la salud mental a través del reforzamiento de estilos de vida saludables y de prevención de los trastornos mentales, a través de estrategias de control y reducción de riesgos, buscando la integración de recursos interinstitucionales, intersectoriales y esfuerzos comunitarios para actuar preferencialmente sobre la comunidad y la familia como escenarios de socialización cultural y psicoafectiva, a fin de ampliar el impacto de las intervenciones y lograr una mejora sustancial y progresiva en la salud mental de la población.
Articulo 13º Propósitos de la Promoción y Prevención en Salud Mental: La Promoción y Prevención en salud mental debe contemplar los siguientes propósitos:
a) La visibilización y toma de conciencia social de la salud mental como parte constitutiva de la salud integral y la necesidad de prevenir los riesgos de trastorno mental en la población.
b) El fortalecimiento de la participación ciudadana en la identificación, definición y aplicación de estrategias de intervención comunitaria en Salud Mental y la necesidad de vincular a la sociedad civil en la formulación, implementación y evaluación del Plan de Acción Departamental para la descentralización de la ley de promoción y prevención en salud mental.
c) La promoción de la salud mental de la población a través de programas y procesos educativos orientados al fortalecimiento de hábitos de vida saludables y el reforzamiento y restitución de lazos sociales solidarios.
d) La prevención de los trastornos mentales a través de la identificación de los riesgos psicosociales y sus potenciales causas, atendiendo a las diferencias territoriales, poblacionales, de ciclo vital, de género, etc, de las comunidades y los síntomas sociales específicos que emergen de ellas.
e) La promoción y la prevención en salud mental debe garantizar la mejor calidad y efectividad de sus intervenciones y el fortalecimiento de la capacidad de resiliencia y de integración social de la población, de manera que se logre una verdadera transformación de las condiciones, prácticas y hábitos que afectan la salud mental de las comunidades.
f) Las estrategias que se definan para la Promoción y Prevención en Salud Mental se orientarán hacia la garantía, restitución y conservación de la autonomía y el bienestar mental de las personas y la calidad de vida de la comunidad.
g) La Promoción y Prevención en Salud Mental se llevará a cabo bajo una visión intersectorial e ínterinstitucional que operará bajo el sistema de redes.
h) La orientación de los recursos destinados a la Salud Mental estarán dirigidos hacia la Promoción y la Prevención en Salud Mental y la realización de procesos de educación comunitaria y de apoyo psicoafectivo basados en la investigación y evidencia emergente, dirigidos a restituir el bienestar del entorno familiar y comunitario, incluyendo la asistencia ambulatoria y la prevención primaria, procurando la conservación de los vínculos sociales, familiares y la sostenibilidad del tejido social.
i) Las intervenciones en Promoción y Prevención en salud mental, en todos los casos será realizada por profesionales de las ciencias de la salud y las ciencias sociales certificados por autoridad competente, según su idoneidad y experiencia en procesos de formación comunitaria y manejo de recursos de apoyo psicoafectivo mediante prácticas asistenciales ambulatorias, conocimientos en salud comunitaria e investigación en salud mental, así como habilidades para la planeación y diseño de las nuevas intervenciones, adecuadas a la cultura en la que interviene el sistema de salud. Para el caso especifico de las intervenciones de profesionales de disciplinas de las ciencias sociales, estas serán circunscritas a la dimensión social y de investigación, planificación e intervención comunitaria en materia de promoción y prevención en salud mental y en todo caso, sólo llevarán a cabo procesos y acciones que no sean de orden clínico.
j) La articulación con la Academia para la investigación, diseño y aplicación de procesos de Promoción y Prevención en salud mental, así como la definición de modelos de formación dirigidos a profesionales de la salud y las ciencias sociales que se vinculen al campo de la salud mental en cada región.
k) La investigación y caracterización de la salud mental, tanto cuantitativa como cualitativamente, orientada a identificar un perfil epidemiológico general de salud mental en cada región y a diferenciar los mapas de riesgos emergentes y específicos para cada comunidad a intervenir.
l) Los procesos de planeación de la salud mental se harán conforme a un enfoque de garantía de derechos y en todo caso, deberán incluir el montaje de sistemas de información con indicadores de salud mental diferenciados poblacionalmente, que permitan localizar y focalizar las intervenciones en materia de promoción y prevención, monitorear su evolución y evaluar sus resultados.
Artículo 14º. Alcance: La presente ley se circunscribe a las acciones en materia de promoción y prevención en salud mental, pero incluye de manera general todas aquellas intervenciones que busquen la restitución de la salud mental de las personas y las comunidades, prioritariamente de aquellas que han sido víctimas de violencia mediante la atención psicoafectiva y la evaluación diagnóstica. Para ello, el gobierno nacional deberá incluir dentro del Plan Obligatorio de Salud, la atención en salud mental mediante la consulta especializada en los casos en los cuáles la evaluación diagnóstica así lo determine
Artículo 15º Recursos. Para efectos del desarrollo de la presente Ley, se destinarán recursos del Sistema General de Participaciones correspondientes a la financiación del Plan Territorial de Salud, en su componente de Acciones Colectivas, según los porcentajes establecidos para cada categoría de municipios y para los Departamentos. De estos recursos, las entidades territoriales deberán asignar de manera específica una partida presupuestal para lo referido a la promoción y prevención en salud mental, conforme a los propósitos establecidos en la presente ley y de acuerdo a los lineamientos técnicos que establezca el Ministerio de la Protección Social para la formulación del Plan de Acción departamental para la descentralización de la promoción y prevención en salud mental.
Artículo 16º Organización. El Sistema Nacional de Salud Mental operará a través de sus instancias para formular y aprobar de acuerdo a las competencias de cada una de ellas, los lineamientos técnicos y acciones en materia de Promoción y Prevención para desarrollar el Plan de Acción para la descentralización de dicha política a nivel departamental, el cual deberá estar incorporado en todos los Planes Territoriales de Salud del Departamento y sus Municipios. Para llevar a cabo el Plan de Acción departamental, en cada Departamento y sus municipios, deberá vincularse a un equipo de profesionales tanto de las disciplinas de la salud como de las disciplinas sociales, quienes ejercerán las funciones de equipo coordinador de salud mental dentro del ámbito territorial correspondiente y velará porque todas las actividades propuestas para el Departamento o Municipio, se lleven a cabo y se ejecuten los recursos que se han asignado para ello, de manera eficiente y transparente, apoyándose en las instituciones que hacen parte de la red hospitalaria existente en cada Departamento. Así mismo, para diseñar y llevar a cabo las actividades propuestas en el Plan de Acción Departamental, el Equipo Coordinador Departamental deberá tener en cuenta:
a) La prioridad en las acciones y servicios de carácter ambulatorio destinados exclusivamente a la promoción, prevención y apoyo psicoafectivo en Salud Mental, apoyadas en la investigación y evidencia emergente.
b) La coordinación interdisciplinaria, interinstitucional e intersectorial de las acciones y servicios.
c) El énfasis del trabajo en salud mental dirigido hacia la comunidad, bajo metodologías participativas de salud comunitaria, dirigidas por un equipo interdisciplinario para la promoción y prevención en salud mental conformado en el Departamento y en cada uno de sus Municipios.
d) La implementación de un protocolo de identificación epidemiológica del trastorno mental para patologías prevalentes, por parte de los médicos que atienden consulta general en todas las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS).
e) El acceso de las personas a la prevención primaria en salud mental, a través de la remisión a la consulta especializada brindada por profesionales de la salud mental vinculados a las IPS de segundo y tercer nivel.
Artículo 17º. Objetivos del Plan de Acción departamental para la descentralización de la ley de Promoción y Prevención en salud mental. El Plan de Acción departamental para la descentralización de la ley de Promoción y Prevención en salud mental, es el instrumento mediante el cual se concretarán las acciones que se llevarán a cabo en cada Departamento y sus municipios para desarrollar la Promoción y Prevención en Salud Mental. Dicho plan deberá estar incorporado a los Planes Territoriales de Salud del Departamento y sus municipios y se orientará de manera específica hacia el logro de los siguientes objetivos:
1. Visibilizar la importancia de la salud mental en la población
2. Fomentar una cultura de la salud mental.
3. Prevenir el riesgo de trastornos mentales en la población, especialmente de aquella que ha sido víctima de violencia en cualquiera de sus formas.
4. Investigar sobre las prácticas de vida saludables y resilientes y sobre los riesgos y potenciales causas de trastornos mentales en las comunidades, a través de investigación epidemiológica y cualitativa.
5. Reorientar, fortalecer y mejorar la calidad de las intervenciones en materia de Promoción y Prevención en salud mental
6. Impulsar procesos de apoyo psico-social comunitario
7. Fortalecer la red interinstitucional para la ampliación y mejoramiento de la oferta de servicios en materia de salud mental, que involucre los diversos sectores del desarrollo como la educación, la recreación y el deporte, la seguridad y convivencia ciudadana, el desarrollo productivo, la participación ciudadana, entre otros,
8. Implementar procesos de detección temprana de los trastornos mentales en la población, para su atención primaria y remisión especializada en los casos que lo amerite.
9. Diseñar y poner en operación sistemas de información, monitoreo y evaluación de la salud mental de la población.
Artículo 18º. Estrategias para la formulación del Plan de Acción Departamental para la descentralización de la ley de Promoción y Prevención en Salud Mental. El Plan de Acción deberá ser formulado con la participación activa de los diferentes actores sociales y comunitarios del Departamento, representados en la Mesa Departamental de Promoción y Prevención en Salud Mental. Dicho plan deberán reflejar las acciones concretas en materia de promoción y prevención que se llevaran a cabo de manera general en el Departamento y de manera diferenciada para cada uno de sus municipios, teniendo en cuenta el despliegue de las siguientes estrategias:
a) La implementación de un modelo de Promoción y Prevención en salud mental en las diferentes comunidades, que esté contextualizado con la realidad social de las mismas y se enmarque dentro de los propósitos y objetivos de la presente ley.
b) La asignación y ejecución de una partida presupuestal correspondiente al Sistema General de Participaciones asignados a los Planes Territoriales de Salud, discriminando los recursos correspondientes al Departamento y a cada municipio, según los lineamientos de distribución establecidos por el Ministerio de la Protección Social.
c) El diseño e implementación de instrumentos normalizados para la recolección de la información sobre indicadores de salud mental y elaboración de los mapas de riesgos de las comunidades, los cuales deberán ser aplicados por todos los profesionales que trabajen en los procesos de promoción y prevención en salud mental.
d) La identificación epidemiológica de las enfermedades mentales prevalentes, mediante la implementación de procesos y protocolos tanto en los servicios de consulta general en salud como dentro de sector educativo, con el fin de articularla a la prestación general del servicio de salud, mediante la remisión y atención especializada en los casos que amerite.
e) La conformación de un equipo interdisciplinario a nivel departamental y equipos municipales en municipios de primera, segunda y tercera categoría, los cuáles serán encargados de ejecutar las acciones correspondientes al Plan descentralizado para la Promoción y Prevención en salud mental, delimitando sus intervenciones a sus respectivas competencias y asumiendo las responsabilidades que derivan de las mismas. En los municipios de cuarta, quinta y sexta categoría, el equipo interdisciplinario departamental hará las veces y será el encargado de ejecutar las acciones del plan, definidas para cada municipio.
f) El apoyo a procesos de formación, actualización y cualificación del personal dedicado a la Salud Mental, mediante programas y procesos acordes a las necesidades del país.
g) La promoción de acciones tendientes a favorecer la salud mental de los prestadores de servicios de salud mental.
h) La coordinación intersectorial e interinstitucional con las áreas y sectores de promoción y bienestar social, haciendo énfasis en el sector educativo.
i) La centralización de la información registrada en la Secretaría de Salud Departamental y Municipales.
j) La participación activa de la sociedad civil en la Mesa de promoción y prevención en salud mental, mediante la participación de los diferentes sectores sociales en el proceso de formulación, implementación y evaluación del Plan de Acción.
k) El fortalecimiento de las redes de apoyo social.
l) El desarrollo de estrategias masivas de comunicación, información y educación sobre salud mental, dirigidos a las diferentes poblaciones.
PARAGRAFO: El gobierno nacional deberá expedir un CONPES para el fortalecimiento de la Salud Mental de la población colombiana y en concurso con las entidades territoriales deberá incorporar de manera gradual los recursos necesarios para el desarrollo de nuevas modalidades de servicios de Atención en Salud Mental que se brinden a través de la red hospitalaria y que involucren nuevas estrategias como: centros de salud mental, consultorios ambulatorios, Equipos de interconsulta, áreas y servicios de intervención en crisis y de urgencia mental en hospitales, servicios de emergencias domiciliarias en salud mental infanto-juvenil, Equipos de salud mental en guardias en hospitales, talleres terapéuticos en los centros hospitalarios y en espacios comunitarios y educativos, identificación, intervención y seguimiento a familias en riesgo de trastorno mental, entre otros.
Artículo 19º El Ministerio de la Protección Social, a través de la dirección de Salud Pública ejercerá la autoridad, regulación, vigilancia y control sobre todas las entidades territoriales para el cumplimiento de lo establecido en la presente ley, teniendo en cuenta la especificidad de la Salud Mental, dentro del campo de la Salud en general.
Artículo 20º. La presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.
Articulo transitorio 1. Hasta tanto el Ministerio de la Protección Social elabore la reglamentación correspondiente a esta ley, en la cual se establezcan los lineamientos técnicos para la formulación del Plan de Acción Departamental para la descentralización de la promoción y prevención en Salud Mental y disponga la distribución de los recursos correspondientes establecidos en la presente Ley, cada entidad territorial deberá incorporar un capítulo específico para la Salud Mental, dentro del Plan Territorial de Salud, involucrando acciones orientadas a la Promoción y Prevención en salud mental, en su territorio.
Articulo transitorio 2. El Ministerio de la Protección Social tendrá un plazo máximo de trescientos sesenta (360) días de promulgada la presente Ley, para expedir la correspondiente reglamentación, tomar las medidas administrativas y presupuestales que se determinan en la presente ley y realizar los ajustes que sean necesarios para dar cumplimiento a la misma.
Bogotá, D.C Julio 22 de 2008
ELSA GLDYS CIFUENTES ARANZAZU
PROYECTO DE LEY No. 285 DE 2008 – SENADO
En el último siglo, la humanidad ha avanzado científicamente mucho más rápidamente que en toda su historia. Los descubrimientos tanto en el campo de la tecnología como en el campo de las ciencias naturales, han traído consigo grandes beneficios y mejoras sustanciales en las condiciones y prolongación de vida de los seres humanos. A pesar de este panorama alentador, en las grandes urbes modernas y en especial, en las ciudades de los países en vías de desarrollo, es innegable el deterioro en la calidad de vida de las personas y el debilitamiento del tejido social, lo cual tiene relación con diversos factores asociados a la degradación del medio ambiente, a las relaciones inequitativas de producción y consumo de la riqueza, al acelerado ritmo de transformaciones que crean inestabilidad social, a la amenaza de la violencia en todas su formas y la predominancia de un modelo de desarrollo deshumanizado que ha generado situaciones de extrema vulnerabilidad en sectores focalizados de la población, los cuáles generalmente están amenazados por la pobreza, la exclusión y la apatía social.
Unido a lo anterior, en las últimas décadas la intensificación de fenómenos que se han convertido en problemas de salud pública como el aumento en el consumo de sustancias psicoactivas, la violencia intrafamiliar, la violencia sexual, el estrés, la depresión, la intolerancia social, la violación de derechos humanos, la emergencia de formas de violencia instrumental y violencia impulsiva como los ajustes de cuentas, las pandillas, las riñas, el aumento de las enfermedades infecciosas transmisibles y los trastornos mentales, entre otros, demuestran que estamos asistiendo a una recomposición de la vida en sociedad que nos obliga a replantear nuestros patrones de convivencia, los proyectos comunitarios de vida y a resignificar los referentes de sentido y cohesión social.
Específicamente en el campo de la Salud Mental, la Organización Mundial de la Salud, en su carta de Ottawa, establece los pilares de la promoción y prevención, sobre los cuáles se desarrollan los lineamientos para la promoción de la salud mental a través de la creación de condiciones individuales, sociales y del entorno que favorezcan un desarrollo psicológico y psicofisiológico y por ende, un mejoramiento de la calidad de vida, incluyendo la Salud Mental en el campo de la Salud Pública, mediante un enfoque que busque la promoción de estilos de vida saludables y protectores y la reducción de factores de riesgo para asociados a los trastornos mentales y avanzar hacia una salud integral. Igualmente, la Organización de las Naciones Unidas, mediante la firma de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, establece la necesidad de que los Estados se comprometan con ocho grandes objetivos de desarrollo, algunos de los cuales tienen relación directa con la promoción y prevención en salud mental, pues se conoce que la pobreza, la desnutrición, la inequidad de género, entre otros, son factores desencadenantes de malestar psicosocial, afectando el desarrollo individual y colectivo.
Diversas investigaciones y experiencias de tipo local, han señalado que factores de orden cultural, social, económico y político, entre otros, se relacionan con los procesos de salud-trastorno mental, toda vez que han mostrado que algunos cambios en los hábitos y condiciones vida de las comunidades, generan mejoras sustanciales en la salud mental y el desarrollo de la población. Esto lleva a plantear la necesidad de abocar esta problemática desde una perspectiva amplia de comprensión que involucre las esferas del desarrollo humano integral.
De otra parte, algunos estudios mundiales[1] han mostrado que aproximadamente 450 millones de personas padecen cada año trastornos mentales, lo cual implica que una de cada cuatro personas ha padecido un problema mental o de conducta, al menos una vez en la vida. Igualmente, se ha identificado que la prevalencia de los trastornos mentales irá en aumento, así como también la diversidad en sus manifestaciones. Para el año 1990, se calculó que el 10% de la discapacidad global tenía que ver con el trastorno mental, para el 2000, aumentó al 13% y si la tendencia se mantiene, se proyecta que para el año 2020, este porcentaje ascenderá al 15%, siendo la depresión la segunda causa en el mundo.
Esta dramática realidad tiene un enorme impacto no solo en el sistema de salud, sino y muy especialmente en los altos costes sociales y económicos, pues el trastorno mental termina generando exclusión laboral, reducción de la productividad, desintegración familiar, sociopatías e incluso, muerte prematura; esto sin contar las pérdidas vitales en términos de los proyectos de vida truncados para las personas que padecen tales trastornos como para su entorno familiar próximo.
En Colombia, algunos estudios[2] han planteado una relación directa entre violencia y trastorno mental y para el caso, comparan las elevadas cifras sobre el maltrato a la niñez y el suicidio infantil, aún cuando se conoce que estas problemáticas presentan un subregistro en la información. Para el año 2001, el suicidio infantil alcanzó la cifra de cien niños y niñas al año y en este mismo año se registraron 6.000 niños y niñas enrolados en los grupos armados ilegales, se recibieron 30 denuncias diarias por abusos sexuales en menores y se conoció que aproximadamente 25.000 niños y niñas eran víctimas de explotación sexual.
Así mismo, el Ministerio de la Protección Social[3] realizó en los años 2003-2004, el Estudio Nacional de Salud Mental, en el cual se encontró que alrededor de ocho de cada veinte colombianos, tres de cada veinte y uno de cada catorce presentaron trastornos psiquiátricos alguna vez en la vida, en los últimos doce meses y en los últimos 30 días, respectivamente. El tipo de trastorno más frecuente fue el trastorno de ansiedad (19.3% alguna vez), seguido del trastorno de estado de ánimo (15%) y el uso de sustancias psicoactivas (10.6%). Otros resultados del mismo estudio muestran como el 40.1% de los colombianos ha tenido alguna vez un trastorno mental, derivado de la falta de afecto o por el uso de sustancias psicoactivas. Las mujeres son mayormente afectadas por los episodios depresivos, al contrario de los hombres donde prevalecen los episodios maniacos. Los trastornos de ansiedad según género, vividos alguna vez en la vida afectan más a las mujeres, así como la fobia específica. En cuanto al estrés postraumático triplica la presencia en mujeres con relación a los hombres. Entre los trastornos por uso de sustancias psicoactivas, el uso de alcohol, la dependencia a la nicotina y el abuso y dependencia a las drogas, es más frecuente en hombres que en mujeres. Con relación a la prevalencia del intento de suicidio para la población colombiana, el estudio mostró que cinco de cada cien hombres y una de cada cien mujeres ha intentado suicidarse en los últimos doce meses.
Como una conclusión general del estudio, se propone “considerar a los trastornos mentales como enfermedades crónicas con derecho a tratamiento, así como mejorar la conciencia popular acerca de los trastornos mentales y la efectividad del tratamiento integral. Para ello se hace necesario incidir en las políticas públicas y en su operacionalización a través de los planes de salud en las diferentes entidades territoriales. En tal sentido, se propone transitar un camino basado en la generación de un proceso de planeación colectiva, con la participación de todos los actores que intervienen en la salud mental, sustentado en unos principios democráticos, que permitan buscar una relación mas equitativa entre los intereses conjuntos de hombres y mujeres, vista en los diferentes momentos de la vida; de tal forma que, las transformaciones en la condición de la salud mental de la población se logre a través de procesos de corto, mediano y largo, plazo basados en la definición de escenarios posibles y factibles, con una mirada prospectiva de la salud mental”[4]
La anterior conclusión, se une a varias recomendaciones derivadas de la reflexión hecha en el 1º Congreso Nacional por la Salud, realizado en el año 2001 donde se identificó una falta de equidad en el sistema de salud colombiano y la necesidad de trabajar en la transformación virtuosa de algunas situaciones generadoras de vulnerabilidad social como: la pobreza que afecta cada vez a un mayor número de población, la concentración de la riqueza y la brecha entre ricos y pobres que es una de las más altas en toda América Latina, la disminución en los planes de beneficios en salud y el privilegio de la rentabilidad del sistema de salud, por encima de la Solidaridad, la falta de planificación de la salud pública por parte del Estado, unida a la precariedad de su intervención especialmente en el campo de la Salud Mental, y el escenario restringido que ha creado la Ley 100/93, pues al convertir todos los servicios de salud pública en Empresas Sociales del Estado, sometió la prestación de los servicios de salud a la búsqueda de financiación privada, favoreciendo la creación de servicios privados en detrimento de los servicios comunitarios o ambulatorios, pues esta Ley se basó en un modelo de rendimiento de la atención prestada y el pago por hospitalización, por lo tanto desestima la actividad ambulatoria pues no es rentable.
Igualmente, en dicho Congreso se planteó que no existe una legislación de promoción y prevención en salud mental, ni existen programas de rehabilitación y reinserción social de los pacientes afectados por enfermedad mental y en muchos casos no hay diferenciación de tratamiento en términos de su clasificación entre agudos y crónicos. No se cuenta con estructuras intermedias como hospitales de día, redes de equipos interdisciplinarios, programas de salud comunitaria, etc….que propongan tratamientos de tipo ambulatorio y desde una perspectiva amplia de comprensión y transformación social. Los programas de formación de los profesionales de la salud mental, están circunscritos al ámbito de las universidades, donde priman los modelos de formación reduccionistas, orientados exclusivamente a la intervención médico-farmacológica y las actividades hospitalarias, sin una perspectiva amplia de investigación y comprensión integral de la salud mental de la cual se desprendan nuevas formas de identificación de evidencia emergente, trabajo extrahospitalario e intervención comunitaria.
Con la intención de subsanar algunos vacíos en este sentido, el Estado colombiano ha logrado avances significativos en materia de reglamentación en salud mental, aunque ello no corresponde en igual medida a la transformación efectiva de las condiciones reales de la salud mental de los y las colombianas. La Ley 1122 del 2007 reposicionó la salud mental como una de las dimensiones esenciales de la salud integral y la incorporo en el Plan Nacional de Salud Pública y concretamente dentro del Plan de Intervenciones Colectivas. De igual manera, se ha construido una plataforma normativa de promoción y prevención en salud pública desarrollada entre otros, a través de los Decretos 3518 y 2323 y la Resolución 1043 de 2006. De manera más específica, se cuenta con los decretos 3039 del 2007 y 4747 del 2007 y la resolución 425 del 2008 en los cuales se señala de manera expresa la incorporación de la salud mental dentro de los planes territoriales de salud: Por último, mediante el CONPES 112 del 2008, se redistribuyó el porcentaje de asignación de recursos que deberá destinarse a salud pública, incluyendo las acciones tendientes a fortalecer la salud mental.
Todo lo anterior pone en evidencia la complejidad de la salud mental y la necesidad de visibilizarla y posicionarla como un bien individual y colectivo y no sólo como ausencia de trastorno mental. Esto implica dimensionar la salud mental como un derecho fundamental en la vida de las personas y las comunidades y en función de ello, establecer en el sistema de salud y en sus relaciones de intersectorialidad con otros sectores del desarrollo, acciones contundentes que busquen su garantía, protección y restitución.
Teniendo en cuenta la importancia e implicaciones de toda la problemática de la salud mental, hemos emprendido un trabajo de diálogo y concertación con diferentes actores vinculados a dicho campo y producto de ello, hemos construido este proyecto de ley que queremos plantearle al país, pues consideramos la urgente necesidad de contar con una marco de Ley que atienda la Promoción y la Prevención en Salud Mental como acción urgente y prioritaria para favorecer el bienestar humano y colectivo, pero también para contribuir a nuestra reconstrucción como sociedad.
Dicho proyecto de ley tiene como objeto “Garantizar el derecho a la Salud Mental de todas las personas que habitan el territorio colombiano” y se sustenta en los principios de la Constitución Política de 1991, para tal efecto, ha sido estructurado en tres grandes Capítulos: el Capítulo I que trata sobre las disposiciones generales: Objeto, principios, derechos. Capítulo II acerca del ámbito de aplicación, los lineamientos y acciones, las funciones de cada nivel de competencia, sobre el Consejo Nacional de Promoción y Prevención en salud Mental, funciones de Consejo Nacional de Promoción y Prevención en Salud Mental, sobre el Consejo Departamental de Promoción y Prevención en Salud Mental, funciones del Consejo Departamental de Promoción y Prevención en Salud Mental. Capítulo III acerca de los Lineamientos Conceptuales y Técnicos: Referente conceptual para la Formulación de la Política Pública de Promoción y Prevención en Salud Mental, Finalidad de la Promoción y Prevención en Salud Mental, propósitos de la Política Pública de Promoción y Prevención en Salud Mental, recursos, organización, alcance, objetivos del Plan Departamental para la descentralización de la Política Pública de Promoción y Prevención en Salud Mental, estrategias la formulación del Plan Departamental para la descentralización de la Política de Promoción y Prevención en Salud Mental. Capítulo IV: Regulación, vigilancia y control: papel del Ministerio de Protección Social y de la dirección de Salud Pública. Por último, se presentan las Disposiciones transitorias.
El alcance del proyecto de ley y su importancia radica en el hecho de establecer de manera clara los lineamientos de implementación para todo el territorio nacional y distribuyen de igual manera las responsabilidades que para su cumplimiento son indispensables. Establece la proveniencia de los recursos que la harían sostenible y determina el carácter de los funcionarios que tienen la competencia profesional para ejecutarla además de señalar los caminos de articulación entre el sector público y la academia para un trabajo conjunto que pueda contribuir a la garantía de tan importante derecho. Así mismo, se proponen líneas de acción que desencadenen procesos orientados a incidir afirmativamente el campo de la prevención y promoción en Salud Mental.
Los esfuerzos que el país haga por mejorar la Salud Mental de la población, buscando ampliar la conciencia social acerca de ella, es parte constitutiva de la salud integral y repercutirá en el desarrollo humano en general, especialmente a través de la implementación de un sistema y una organización que promueva la existencia de procesos con continuidad y sostenibilidad a partir de un enfoque multifactorial y multidisciplinario de la salud mental.
Dejo pues a consideración del honorable Congreso de la República el presente proyecto, con la seguridad que será atendido con el interés y compromiso que amerita cualquier iniciativa que redunde en la salud de todos nuestros compatriotas.
Bogotá, D.C., Julio 22 de 2008
[2] Angosto, Tiburcio. Colombia: Del Coronel Buendía a Rosario Tijeras, Cuadernos de Psiquiatría comunitaria, Vol. 2, Nº. 1, 2002 (Ejemplar dedicado a: Cooperación internacional en salud mental)
[3] Ministerio de la Protección Social. Lineamientos de Política de salud mental para Colombia, 2005.
[4] Ministerio de la Protección Social. Guía para la planeación del componente de salud mental en los planes territoriales de salud (2005)
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