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Timestamp: 2014-10-02 08:23:23+00:00

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Asambleas - Sociedades Anónimas
HomeGeneralidadesDerechos que confieren las acciones.Administración y representación -directorio-AsambleasFiscalización interna y externaContratos bancarios y tarjeta de crédito.Contrato de seguro - Contrato de transporteContrato de fideicomisoIntevención de sociedades comercialesSociedades accidentales y Sociedades Constituidas en el extranjero.Transformación de sociedades Clase 5: Organo de gobierno de las S.A. : asambleas de accionistas. 1- Concepto. De acuerdo a la teoría de la organización, tanto la autoridad de los administradores, como del órgano de control interno, emana de la asamblea de accionistas. Organo para Brunetti son aquellas personas, o aquellos grupos de personas físicas que, por disposición de la ley, están autorizados a manifestar la voluntad del ente y a desarrollar la actividad jurídica necesaria para la consecución de sus fines ( tomo II, pág. 355).La asamblea de accionistas, dice De Gregorio ( ob. cit. pág. 566) es el órgano esencial del ente social, aquel que expone inmediatamente su voluntad en cuanto el mismo no deriva sus poderes, de otro órgano. Organo esencial, puesto que en la organización jurídica de las sociedades por acciones, su voluntad no puede confundirse con la suma de las voluntades de los accionistas singulares, y es precisamente la asamblea la que tiene la función de sustituir a tales voluntades particulares, formándolas, transformándolas, reduciéndolas a una síntesis, la voluntad del ente. Aun cuando todas las acciones sean recogidas en manos de un accionista, se podrá discutir si existe todavía sociedad, pero quien responde afirmativamente debe, reconocer que existe todavía jurídicamente una voluntad del ente, que coincide con la del accionista, pero que debe expresarse, también para tutela de los terceros, como voluntad del ente, y en las formas propias de sus directas manifestaciones de voluntad, esto es, de las manifestaciones de voluntad o de las declaraciones propias de la asamblea.Los accionistas no pueden intervenir en la vida social más que en su calidad de miembros de la asamblea de socios. Para la celebración de estas asambleas se siguen determinadas reglas legales. Las decisiones se toman por mayoría. El derecho del accionista se reduce, pues, a un derecho de voto. No tiene siquiera la garantía del pacto social, pues la asamblea puede modificar los estatutos. A ellos se agrega que, en la práctica, la mayoría de los accionistas no asisten a las asambleas y los que asisten, aprueban ciegamente las resoluciones preparadas por el directorio. ( Ripert, ob. cit. pág. 333). Si juridicamente su importancia es sobresaliente, prácticamente, para cuanto no hace referencia a la modificación de su constitución, función es preponderantemente formal y encaminada a la necesaria observancia de la Ley ( Brunetti, Tomo II, pág. 362).Vivante citado por Brunetti ( Tomo II, pág. 411) expresa que la asamblea puede ejecutar excepcionalmente sus propios acuerdos sin la intervención de otros órganos ejecutivos, nombrando para ello a un representante especial. De esta forma, puede proceder a la estipulación de negocios jurídicos, acordados por ella, en especial cuando el negocio presente un cierto conflicto de intereses con los administradores o haya dimitido la totalidad del directorio o el único administrador se niegue a hacerlo y sea necesario proceder con urgencia. Sus resoluciones deberán ser cumplidos por el órgano de administración.2- Clases de asambleas. Como señala Nissen ( pág. 437 ) no es asamblea cualquier reunión de accionistas, sino aquella que es convocada y celebrada conforme a la ley y los estatutos con todas las formalidades legales y cuyas decisiones, obtenidas a través del régimen de mayorías, son obligatorias para todos los integrantes de la sociedad, atribuyéndose a ésta las consecuencias y efectos que se deriven de tales acuerdos. Es un órgano no permanente, dice el autor, en el sentido que no funciona ininterrumpidamente durante la existencia de la sociedad, sino cuando es convocada por el órgano de administración de la compañía quien deberá necesariamente hacerlo por imperio legal, art. 344, dentro de los 180 días del cierre del ejercicio.Sus facultades, son indelegables, por cuanto su competencia es exclusiva no puede ser suplida por decisiones de otros órganos de la sociedad. Según el autor antedicho, se clasifican por los accionistas que participan en generales o universales, a los cuales deben asistir, deliberar y votar, todos los accionistas de la sociedad y especiales en las cuales sólo participan los integrantes de determinada clase de accionistas cuando tales clases o categorías fueron creadas por el estatuto. Como todo órgano colegiado, existen requisitos de convocatoria, de reunión , de deliberación y de voto.Clases de asambleas. Para Roca ( ob. cit. pág. 50) la división de asambleas en ordinarias y extraordinarias cabe hacerlas, a su juicio, mucho más por el objeto que trate que por la fecha de su reunión. Pero se llaman así, no por su objeto sino por el orden en que se realizan. Las anuales son las ordinarias. Asamblea ordinaria. i- Aprobación del balance general. Debe realizarse por lo menos una vez al año dado que cada año hay que aprobar el balance general (estado de situación patrimonial y estado de resultados). A esta etapa se llega después de una fase preparatoria con el concurso del órgano administrativo y de control. Los admnistradores han de redactar el balance con el estado de resultados, el órgano de control interno ha de manifestarse sobre los mismos y hacer las observaciones y propuestas referentes al balance y su aprobación. Hasta después de observadas estas normas y después de la aprobación, la asamblea no estará en situación de acordar sobre la distribución de los beneficios a los socios ( Brunetti, tomo II, pág. 412). Son también de su competencia deliberar y aprobar el proyecto de distribución de utilidades, memoria e informe del síndico o comisión fiscal y toda otra medida relativa a la gestión de la sociedad que le competa resolver conforme a la ley y al contrato o que sometan a su decisión el administrador o el directorio, y la comisión fiscal o el síndico. Con tal fin los estados contables deben estar a disposición de los accionistas con anterioridad. Dice el artículo 96 que en la sede social deberán quedar depositadas copias de los documentos y estados contables, a disposición de los socios o accionistas con no menos de diez días de anticipación a su consideración por ellos.ii- Designación o remoción del administrador, de los directores, de los síndicos o de los miembros de la comisión fiscal y fijación de su retribución. La asamblea es indispensable, incluso si no corresponde nombrar administradores y aun si no hay dividendos a distribuir. ( Ripert, ob. cit. pág. 334). No es deseable que la adquisición de una o dos acciones permitan a una persona intervenir en la asamblea por ello los estatutos de la mayoría de las sociedades subordinan la asistencia a la asamblea a la propiedad de un cierto número de acciones. Entonces los socios, reunidos en asamblea, eligen a los integrantes de los órganos de gobierno y de control, art. 340.2. y fijan su remuneración. Aprueban o desaprueban la gestión del administrador o de los directores, del síndico o de los miembros de la comisión fiscal. En el caso de los primeros aprueban o desaprueban la gestión de estos, a través de la rendición de cuentas que constituye el balance general y la memoria e informe del eventual órgano de control interno. Entablando además eventuales acciones de responsabilidad civil por mal desempeño del cargo o violación de normas jurídicas.iii. Le compete residualmente, toda competencia que excedan las facultades de los administradores. Asamblea extraordinaria. Suponen cambios estructurales o en el estatuto del socio. Se trata aquí de la asamblea general para modificar los estatutos de la sociedad. En la concepción contractual es cosa singular que la simple mayoría de socios pueda modificar el pacto social. En cambio, causa mucha menos extrañeza la modificación del pacto social dentro de la concepción institucional de la sociedad. Con todo se trata de modificar un aparato jurídico que ha sido creado o aceptado por los primeros accionistas y ello sólo puede hacerse con requisitos excepcionales. ( Ripert, ob. cit. pág. 347). Nada impide que, cuando la asamblea ordinaria haya sido convocada en el tiempo prescripto, se pueda convocar simultáneamente también la extraordinaria para modificar el acto constitutivo u otra causa, pero las formalidades relativas a su constitución y al acuerdo deberán ser las exigidas por la ley, respectivamente, para las asambleas ordinarias y extraordinarias ( Brunetti, tomo II, pág. 367). En este principio, dice De Gregorio, se inspira la práctica, largamente difundida, de dividir el orden del día en dos partes: asamblea ordinaria y extraordinaria y más correctamente, parte ordinaria y parte extraordinaria. Lo que importa es que en realidad se trata de una única asamblea y que las señaladas distinciones no pueden ser tomadas rígidamente a la letra, sino interpretadas según espíritu de las cláusulas estatutarias. De acuerdo al art. 343 le compete a la asamblea extraordinaria resolver sobre todos los asuntos que no sean de competencia de la asamblea ordinaria y también resolver sobre cualquier asunto que siendo de competencia de la asamblea ordinaria, sea necesario resolver urgentemente. La asamblea extraordinaria podrá reglamentar el funcionamiento de todas las asambleas estableciendo la forma cómo los accionistas deberán expresar su voto. El reglamento se inscribirá en el Registro Nacional de Comercio. El administrador o el directorio estarán obligados a entregar copia del reglamento a los accionistas que lo soliciten. En caso de negativa se aplicará lo dispuesto por el artículo 321 ( art. 357). En especial, sin admitirse pacto en contrario:a- Cualquier modificación del contrato.b- La obligación de los actuales accionistas o la captación de nuevos inversores que realicen nuevos aportes para aumentar el capital social o para el reintegro del mismo cuando ha disminuido por pérdidas. c- Rescate de acciones, es decir el retiro de circulación de las mismas, normalmente disminuyendo el capital integrado- art. 310- o por haber procedido al reembolso en caso de receso. d- Amortización de acciones. cuando se las adquiere con utilidades, sin disminuir el capital social, entregando a cambio acciones de gocee- Fusión.f- Transformación.g- Escisión.h- Disolución.i- Designación , remoción y retribución de los liquidadores.j- Emisión de obligaciones negociables.k- Limitaciones o suspensiones al derecho de preferencia y l- cualquier asunto que siendo de competencia de la asamblea ordinaria, sea necesario resolver urgentemente.Asamblea especiales. No son asambleas convocadas para casos especiales sino asambleas de categorías especiales de accionistas. Entonces son aquellas en las cuales sólo participan los integrantes de una determinada clase de accionistas, cuando tales clases o categorías fueron creadas en el estatuto. Para adoptar resoluciones que afecten los derechos de una clase de acciones, se requerirá la aprobación o la ratificación de sus titulares adoptada por una asamblea especial ( art. 349 ). Los acuerdos de asamblea general, si perjudican los derechos de la categoría interesada, han de ser aprobados también por la asamblea de accionistas de aquella categoría. La doble aprobación, dice Brunetti ( Tomo II, pág. 370) viene a crear una figura de acto complejo. Si el acuerdo perjudicial no es aprobado por la asamblea especial no es válido, es decir, no causa efectos para la categoría de los accionistas privilegiados. 3- Requisitos de convocatoria. Una convocatoria regular tiene por fin consentir a todos los accionistas el derecho a estar informados de que la asamblea está llamada a deliberar sobre aquellos determinados asuntos. Por consiguiente, la asamblea será convocada por los administradores dentro de un determinado término ( cuando la ley lo establece) en el tiempo, lugar y modos indicados en el acto constitutivo. El tiempo, lugar y objeto a tratar deberán ser publicados en la forma prescrita y la publicación servirá como medio oficial de conocimiento.Sólo la asamblea ordinaria tiene establecido un término para la convocatoria, la extraordinaria es convocada cuantas veces sea necesario. La asamblea ordinaria se realizará dentro de los ciento ochenta días del cierre del ejercicio (artículo 88). La extraordinaria en cualquier momento que se estime necesario o conveniente.Quien convoca es el directorio o el administrador. En omisión de ello, serán convocadas por el órgano de control o por cualquier director. Esta facultad no está concedida a los accionistas uti singuli, pero cuando sea pedida por un número de ellos que representen por lo menos el 20 % del capital integrado, si el contrato social no fijara un porcentaje menor, los administradores no deben excusar la convocatoria. En este último caso, los accionistas deben indicar los temas a tratar. También puede convocarla la Auditoría Interna de la Nación y la justicia. Si la sociedad estuviese en liquidación la convocatoria la efectuará el órgano de liquidación; siendo omiso, se aplicará lo dispuesto en el inciso anterior, en lo pertinente. La asamblea puede ser convocada por el interventor judicial cuando se haya formulado denuncia de graves irregularidades cometidas por los administradores y el órgano de control interno es decir realicen actos o incurran en omisiones que la pongan en peligro grave o nieguen a los socios o accionistas el ejercicio de derechos esenciales. También será admisible cuando por cualquier causa no actúen los órganos sociales o cuando actuando, no sea posible adoptar resoluciones válidas, afectándose el desarrollo de la actividad social. En las sociedades anónimas no familiares la convocatoria se publicará por lo menos por tres días en el Diario Oficial y en otro diario, con una anticipación mínima de diez días y no mayor de treinta. Contendrá la mención del carácter de la asamblea, fecha, lugar, hora de la reunión y orden del día. ( art. 345). La asamblea en segunda convocatoria, por haber fracasado la primera, deberá celebrarse dentro de los treinta días siguientes y se efectuarán iguales publicaciones que para la primera. El contrato podrá autorizar ambas convocatorias simultáneamente, pudiendo fijarse la asamblea en segunda convocatoria para el mismo día, una hora después. No podrá modificarse el orden del día para la segunda convocatoria. En las sociedades anónimas familiares con acciones nominativas, la convocatoria podrá efectuarse mediante citación personal, art. 348, fehaciente, en el domicilio registrado. Asamblea unánime. Si se halla en la asamblea la totalidad del capital integrado, no será necesario haber cumplido con alguna formalidad en la citación. Art. 347. Dichas asambleas son denominadas unánimes. No obstante dice Brunetti ( Tomo II, pág. 383), cualquiera de los asistentes puede oponerse a la discusión de los asuntos sobre los que no se crea suficientemente informado. Orden del día. La convocatoria de la asamblea indica un orden del día. Esa indicación no constituye una simple información sino que tiene un valor jurídico. Es imposible suprimir del orden del día una cuestión que figura en el mismo, como tampoco es posible añadir una cuestión que no haya sido prevista. La garantía de los accionistas consiste en que la deliberación versará sobre los puntos indicados en el orden del día, la garantía de los administradores es que ninguna cuestión podrá discutirse a iniciativa de un accionista salvo que este presente la totalidad del capital con derecho a voto. ( Ripert, ob. cit. pág. 344). Será nula, según el art. 358, toda decisión sobre materias extrañas a las incluidas en el orden del día, salvo que este presente la totalidad del capital con derecho a voto y la decisión se adopte por unanimidad. Cualquier accionista podrá oponerse a la discusión de un asunto no incluido en el orden del día, en cuyo caso las resoluciones que se adopten sobre el mismo serán nulas. Art. 348. ¿ Que temas tratará la asamblea? Los que están establecidos en el orden del día detallado en la convocatoria. No puede tratar temas distintos salvo el pedido de revocación de los cargos de los directores. Vivante citado por Brunetti ( Tomo II, pág. 381) expresa que el orden del día tiene una función positiva, ha de informar a los socios sobre las materias que estarán sometidas a deliberación, para que puedan tomar parte en la asamblea con conocimiento de causa, y tiene una función negativa: ha de impedir que se sorprenda la buena fe de los ausentes acordando sobre asuntos que suponían que no serían sometidos a acuerdo. El orden del día responde a este doble fin cuando indica los asuntos que se han de tratar. Los asuntos, las materias a tratar constituyen el contenido legal del orden del día y no las soluciones concretas que los administradores proponen. Citando a Lehmann aclara que el orden del día ha de estar redactado con tal claridad que todo accionista, basándose en el estatuto cuyo conocimiento se le supone, esté en situación de formarse un cuadro exacto de la importancia jurídica y de hecho de los asuntos a tratar. Debe excluirse, por consiguiente, que se pueda acordar sobre materia no indicada en el aviso, aunque sea afín, podrá consentirse, todo lo más, cuando se trate de materia que sea lógica consecuencia de la indicada. Para Germán ( pág. 74) la jurisprudencia española ha señalado que la literalidad del orden del día no debe coincidir necesariamente con el acuerdo al que se arribe, ya que la ley exige que el orden del día sea completo y redactado con suficiente claridad, no alcanzando con manifestar en la convocatoria, genéricamente, que se modificaran los estatutos, por ejemplo. Tampoco tendría ningún valor un aviso genérico e incompleto que dijese por ejemplo, “ para modificar el estatuto, o para aumentarlo o reducción del capital social o para fusión con otra sociedad, etc. El aviso ha de consignar en qué consiste la modificación, la cifra a que el capital ha de ser aumentado o reducido, la sociedad con la que se propone la fusión, etc ( Brunetti). No obstante, cuando se trata de asamblea ordinaria será suficiente la referencia a las materias contenidas en el artículo 342 de la Ley 16.060. Hay un solo caso en que no deberá precisarse necesariamente y es el caso de la responsabilidad del administrador o de los directores, del síndico o de los miembros de la comisión fiscal, que puede ser tratado en ocasión del balance aunque no este en el orden del día. Requisitos de reunión. Deben sesionar en la sede social o en otro lugar de la misma localidad. Art. 340. Señala Wonsiak ( Manual de Sociedades Comerciales, Tomo II, pág. 205) la reunión de socios fuera de la sede o domicilio social no es asamblea y por ende no es idónea para tomar decisiones válidas y/o son impugnables en su caso. No obstante si todos los accionistas están presentes y ninguno se opone, no habría inconveniente en celebrarla en otro lugar. En el acto de apertura se debe constatar la presencia del número de accionistas ( quórum) que la ley o el acto constitutivo, prescriben como condiciones de validez para la constitución de la asamblea. Para asistir a las asambleas los accionistas deberán depositar en la sociedad sus acciones o un certificado de depósito librado por una entidad de intermediación financiera, por un corredor de Bolsa, por el depositario judicial, o por otras personas, en cuyo caso se requerirá la certificación notarial correspondiente. La sociedad les entregará los comprobantes necesarios de recibo, que servirán para su admisión a la asamblea.Los certificados de depósito y los recibos a que se refiere el inciso anterior deberán especificar la clase de las acciones, su numeración y la de los títulos. No se podrán disponer de las acciones hasta después de realizada la asamblea excepto en el caso de cancelación del depósito, debiéndose también cancelar la anotación efectuada en el Libro de Registro de Asistencia. El depositario responderá solidariamente con el titular por la existencia de las acciones. El contrato podrá fijar la anticipación con que deberá hacerse el registro. Los titulares de las acciones nominativas o escriturales cuyo registro sea llevado por la propia sociedad, quedarán exceptuados de su obligación de depositar sus acciones o presentar sus certificados o constancias, pero deberán cursar comunicación para que se las inscriba en el Libro de Registro de Asistencia dentro del mismo término. ( art. 350). Quorum. De acuerdo al principio del número mínimo para la validez de la asamblea y de sus acuerdos, se exige un número mínimo de presentes o de votantes favorables. Este mínimo, como la mayoría, no se computa a base del número de socios sino del de las acciones representadas, con lo que, incluso un solo socio, si posee el número suficiente de acciones, puede constituir el número legal necesario para la validez de la asamblea y la mayoría exigida.El número mínimo de accionistas requerido para sesionar varía de acuerdo con la clase de asamblea o naturaleza del asunto a considerar. Este requisito es tácitamente minimizado al permitir la ley que en segunda convocatoria la asamblea se considerará constituida, cualquiera sea el número de accionistas presentes, art. 354, pudiéndose realizarse ambas convocatorias simultáneamente, pudiendo fijarse la asamblea en segunda convocatoria para el mismo día, una hora después. Art. 346.Los accionistas podrán hacerse representar en las asambleas. No podrán ser mandatarios los administradores, directores, síndicos, integrantes de la comisión fiscal, gerentes y demás empleados de la sociedad. Será suficiente el otorgamiento del mandato en instrumento privado, con la firma certificada notoriamente. Podrán ser otorgados mediante simple carta poder sin firma certificada, cuando sea especial para una asamblea. Todo, salvo disposición contraria del contrato social. ( art. 351). Los requisitos de quorum son los siguientes: Asamblea ordinaria. La constitución de la asamblea ordinaria en primera convocatoria requerirá la presencia de accionistas que representen la mitad más uno de las acciones con derecho de voto. En segunda convocatoria la asamblea se considerará constituida, cualquiera sea el número de accionistas presente. ( art. 354). Asamblea extraordinaria. La asamblea extraordinaria se reunirá en primera convocatoria con la presencia de accionistas que representen el 60% (sesenta por ciento) de las acciones con derecho de voto, si el contrato no exigiese quórum mayor. En segunda convocatoria se requerirá la concurrencia de accionistas que representen el 40% (cuarenta por ciento) de las acciones con derecho de voto, salvo que el contrario exija quórum mayor o menor. No lográndose el último de los quórum, deberá ser convocada nueva asamblea, la que podrá constituirse para considerar el mismo orden del día, cualquiera sea el número de accionistas presentes, salvo que el contrato disponga otra cosa. ( art. 355). Mayorías.En virtud del principio mayoritario, la voluntad de la mayoría se impone a la minoría. Las resoluciones de las asambleas serán adoptadas por mayoría absoluta de voto de accionistas presentes, salvo que el estatuto diga otra cosa- art. 356. Los casos de limitación del derecho de preferencia, la emisión de nuevas acciones preferidas, la alteración de estas preferencias, la participación en grupos de interés económico o en otras sociedades, ventajas o condiciones de rescate ( compra de acciones reduciendo el capital) o de amortización ( compra de acciones con utilidades), se exigirá mayoría de capital con derecho a voto.De acuerdo al art. 362, cuando se trate de la fusión, escisión, transformación, prórroga o disolución anticipada de la sociedad, transferencia del domicilio al extranjero, cambio fundamental del objeto y aumento o reintegración total o parcial del capital, tanto en primera o segunda convocatoria, las resoluciones de adoptarán por el voto favorable de la mayoría absoluta de acciones con derecho a voto. Voz. Si toda acción propiamente dicha atribuye el derecho de voto, todo accionista tiene derecho a intervenir en las asambleas y a participar en la discusión sobre las materias indicadas en el aviso de convocatoria. Todos los accionistas gozan del derecho de voz. Incluso gozan del derecho de voz, los directores no accionistas, los síndicos o miembros de la comisión fiscal. Los administradores, directores, síndicos o miembros de la comisión fiscal podrán asistir con voz a todas las asambleas. Sólo tendrán voto en la medida que les corresponda como accionistas. La mesa podrá autorizar la asistencia de técnicos o de personal de dirección, sin derecho a voto. El accionista podrá asistir acompañado de un asesor que no tendrá voz ni voto. También podrán asistir sin derecho de voto, el fiduciario representante de los obligacionistas y el representante de los tenedores de partes beneficiarias. Será nula cualquier cláusula en contrario.Deliberación. Las asambleas serán presididas por el administrador, el presidente del directorio o su reemplazante, salvo disposición contraria del contrato y en su defecto, por la personal que designe la asamblea. El Presidente será asistido por un secretario designado por los accionistas asistentes. Cuando la asamblea sea convocada por el Juez o el órgano estatal de control, será presidida por la persona que éstos designen. ( art. 353). Los directores no pueden ser mandatarios. Es lógico dice Roca porque no pueden ser al mismo tiempo accionistas que votan y directores que rinden cuenta de su gestión. Serían al mismo tiempo mandantes y mandatarios, lo que no puede admitirse. ( ob. cit. pág. 68). Las deliberaciones, dice Nissen, ( ob. Cit. Pág. 443) deben estar dirigidas por el presidente de la asamblea, quien de acuerdo al art. 353, será el administrador, el presidente del directorio o su remplazante, salvo que el estatuto establezca otra cosa. La asamblea puede designar presidente a persona distinta de estos. Ausentes. Los ausentes no cuentan, precisamente porque es el órgano el que cuenta. Salandra citado por Brunetti ( Tomo II, pág. 388) explica que cuando la asamblea haya sido convocada en debida forma, los presentes tienen derecho a decidir, incluso por los ausentes, con efecto vinculativo para éstos, aunque no se les pueda considerar sus representantes. No obstante los ausentes tienen el derecho a oponerse a los acuerdo ilegales.Límites al poder deliberativo. Existen limites al poder deliberativo de la asamblea. Estos limites están contenidos en la ley, en el estatuto y en la obligación de no violar los derechos fundamentales de los accionistas. Sus resoluciones, en los asuntos de su competencia, obligarán a todos los accionistas, aun disidentes y ausentes, cuando hayan sido adoptadas conforme a la ley y al contrato.Cuarto intermedio. Solo pueden participar en la segunda reunión los accionistas que habían participado en la primera parte del acto.En virtud del mandamiento del art. 359, la asamblea podrá pasar a cuarto intermedio, dentro de los 30 días siguientes. Voto. En cuanto a la forma de votar será la que determinen los estatutos, que establecerán si el voto será secreto, público, etc. No hay ninguna disposición que prohiba establecer uno u otro sistema desde que son cuestiones pertenecientes al régimen interno de la sociedad. ( ob. cit. pág. 53). Suspensión del derecho. a- En virtud de lo preceptuado por el art. 325, los accionistas o sus representantes que en una operación determinada tengan por cuenta propia o ajena, un interés contrario al de la sociedad, deberán abstenerse de votar los acuerdos relativos a aquella.- Pueden no obstante, dice Nissen ( ob. Cit. Pág. 443) participar de la deliberación. Si contravinieran esta disposición, serán responsables de los daños y perjuicios cuando, sin su voto, no se hubiera logrado la mayoría necesaria para una decisión válida. b- Cuando la sociedad haya comprado sus propias acciones. c- Cuando el accionista no haya realizado la integración de las cuotas debidas por aportaciones y haya sido declarado en mora. d- Cuando el accionista es administrador y la deliberación se refiera a una posible acción de responsabilidad. Abstención. En el cómputo de la mayoría no se tienen en cuenta los presentes que se abstienen de votar porque la abstención no expresa aprobación ni desaprobación. Actas. Clausurado el acto asambleario, el directorio debe labrar acta de lo allí acontecido, la cual debe resumir las manifestaciones hechas en la deliberación, fundamentos del voto y resoluciones adoptadas. Art. 360. Clase 6: Impugnación de las resoluciones de asamblea. 1- Concepto. Salandra citado por Brunetti ( Tomo II pág. 368) explica que los poderes de la asamblea no son ilimitados. Se han establecido limitaciones en el interés de los accionistas y de terceros. Un primer límite lo proporcionan las normas legales relativas a la estructura y al funcionamiento de la sociedad que tienen carácter de orden público y están establecidas para la tutela de terceros y de los mismos socios o de una parte de éstos ( minoría) frente a la otra ( mayoría), tales las normas relativas a la forma de convocatoria, validez de constitución, mayorías en los acuerdos, derecho de impugnación de los acuerdo ilegales, etc. Un segundo límite lo proporcionan los llamados derechos individuales de los accionistas, es decir, aquellos derechos que la asamblea no puede eliminar ni aun con un voto de mayoría. Un tercer límite lo proporcionan los derechos correspondientes a categorías especiales de accionistas ( denominados derechos preferentes) de los que se puede disponer solamente con el consentimiento de éstos, expresado en las asambleas especiales. Para la doctrina española
la referencia a la ley supone a todo el ordenamiento jurídico y no solo las disposiciones
de la ley 16060 ( Germán, pág. 69). Germán ( ob. cit. , pág.72) citando a
Blasco Gascó, entiende que se pueden declarar nulos aquellos acuerdos que no
cumplan con los requisitos de convocatoria, constitución y funcionamiento. Que
no tengan las mayorías requeridas. Que sean contrarios a un mandato legal. Que
contraríen la moral, el orden público y las buenas costumbres y que sean
contrarios a los derechos de los accionistas. La impugnación es el ejercicio por parte del socio de una función social en la que el interés de la sociedad tiene relevancia jurídica. Concurriendo el socio a formar con su voto la voluntad social, tiene como socio un interés en la legalidad y validez de los acuerdos ( Brunetti, tomo II, pág. 424) . Como principio general, las decisiones asamblearias adoptadas conforme a la ley y al estatuto son obligatorias para todos los accionistas y deben ser cumplidas por el órgano de administración. Art. 340.Cualquier resolución de la asamblea que se adopte contra la ley, el contrato social o los reglamentos, o que fuera lesiva del interés social o de los derechos de los accionistas como tales, podrán ser impugnada sin perjuicio de la acción ordinaria de nulidad que corresponda por violaciones a la ley. Señala Nissen ( ob. Cit. Pág. 445) que se trata de un derecho inderogable del que gozan los accionistas, tendientes a controlar el funcionamiento legal de la sociedad que integran y cuyo ejercicio no está subordinado a la tenencia de determinados porcentajes accionarios. La nulidad de los acuerdos asamblearios puede ser consecuencia de irregularidades en la convocatoria, requisitos de reunión, mayorías o por lo ilegítimo de la decisión adoptada. Para Germán ( pág. 75) citando a Calaza López, son también nulos los acuerdos adoptados en " fraude a la ley ". Serían aquellos donde se emplean medios para causar daño y obtener beneficios, valiéndose de subterfugios aparentemente legales, pero contraviniendo el verdadero sentido de las normas. En el fraude de ley, se reconocen dos tipos de normas: " la conocida y denominada " de cobertura", que es la que se acoge quien intenta el fraude, y la que a través de esta se pretende eludir designada como " norma eludible o soslayable"·, pues ha de persguir un determinado resultado contrario a lo ordenado o prohibido imperativamente. Los tribunales uruguayos han considerado supuestos de resoluciones asamblearias violatorias de la ley, la sistemática vulneración de derechos irrenunciables, en particular, " de los socios minoritarios, como el derecho a la información, el ejercicio del derecho al voto con la debida información, la Acción de anulación y acción de nulidad.
En el Derecho uruguayo, las resoluciones de las asambleas
pueden atacarse a través de la acción ( pretensión ) de impugnación, o mediante
la acción ordinaria de nulidad. En el primer caso, dice Germán ( ob. cit. pág. 68),
procede la impugnación contra resoluciones asamblearias adoptadas contra la
ley, el contrato social o los reglamentos, o que fuesen lesivas del interés social
o de los derechos de los accionistas como tales. Se sustancia a través del
procedimiento extraordinario, y en caso de acogerse la impugnación, la
sentencia se limita a dejar sin efecto la resolución impugnada. La acción de impugnación deberá promoverse contra la
sociedad dentro del plazo de noventa días a contar de la fecha de clausura de
la asamblea en que se haya adoptado la resolución o de la última publicación, según
el caso. En el segundo supuesto, la acción ordinaria de nulidad corresponde
exclusivamente por violaciones a la ley. Se tramita a través del procedimiento
ordinario y en caso de amparar la pretensión, el efecto es la nulidad absoluta.
La acción ordinaria de nulidad no caduca. Si se trata de violación a la ley,
cualquiera sea la sentencia dictada en el procedimiento de impugnación, queda a
salvo el derecho a promover juicio ordinario de nulidad, después de finalizado
el juicio de impugnación, o de vencido el plazo para promoverlo. Si la contravención a la norma legal es impugnada a través del procedimiento previsto en la Ley societaria de impugnación de resoluciones de asamblea, la sentencia que la acoja " se limitará a dejar sin efecto la resolución impugnada. Si la resolución asamblearia es adoptada en violación a la ley y se ejerce la acción ordinaria de nulidad, la sentencia que acoja la pretensión declarará la nulidad ex tunc del acuerdo impugnado ( Germán pág. 76). En el Proyecto de Pérez Fontana se determinaba que correspondía la impugnación cuando la resolución fuere contraria a la Ley de sociedades. Si la resolución fuera contraria a cualquier otra ley, podía ser objeto de una acción de nulidad ( www derechocomercial.edu.uy, 17/05/2010). 2- Legitimados. Están legitimados para ejercer el derecho, de acuerdo al art. 367, cualquiera de los directores, el administrador, el síndico o los integrantes de la comisión fiscal, la Auditoría Interna de la Nación y los accionistas que hayan votado en contra, votado en blanco, abstenido o no estuvieran presentes. También los que votaron favorablemente pero su consentimiento no fue válido por error o engaño, sería tal, dice Nissen ( ob. Cit. Pág. 446) cuando los directores presentaron balances falsos. La jurisprudencia española, dice Germán ( pág. 75) ha considerado nulos por contrarios a la ley, la existencia de irregularidades en la contabilidad ( la documentación sobre cuentas no debe ser parcial, ilegible, y debe permitir el examen previo de la contabilidad), así como en la censura de cuentas, haciendo extensible la nulidad a todo acuerdo cuya aprobación haya necesariamente dependido de la aprobación de dichas cuentas anuales, o se haya fundado en cuentas auditadas de forma irregular, incluyendo la no consolidación cuando la ley así lo exige. La acción se promueve contra la sociedad. Algunos, dice Brunetti ( Tomo II, pág. 436), estiman que también el que sea endosatario o cesionario de la acción posteriormente al acuerdo, tiene la facultad de accionar. Pero ello es un error porque el accionista ha de haber estado ausente o debió ser disidente en el acuerdo de que se trata. Por eso, si no era accionista en aquel momento le falta la legitimación. 3- Plazo. La acción de impugnación se promoverá contra la sociedad dentro del plazo de noventa días a contar de la fecha de clausura de la asamblea en que se haya adoptado la resolución o de la última publicación, si la ley impusiera su publicidad.4- Medida cautelar de suspensión del acto. El Juez podrá suspender de oficio o a pedido de parte, si existieran motivos graves y no mediara perjuicio para terceros, la ejecución de la resolución impugnada. Si la suspensión fuera solicitada por el impugnante deberá prestar garantía, conforme a las normas que regulan el proceso cautelar. El incidente que se promueva por la aplicación de esta norma, se sustanciará con independencia del juicio de impugnación. La resolución que se dicte será apelable con efecto solamente devolutivo. Atento a las circunstancias del caso, el Juez podrá resolver la medida sin oír previamente a la sociedad. El Juez podrá solicitar a los impugnantes la presentación de garantía para eventualmente resarcir los daños que la promoción de la acción desestimada cause a la sociedad.5- Pluralidad de acciones. Todas las impugnaciones relativas al mismo acuerdo, aunque se basen sobre distintos motivos, han de ser tramitadas conjuntamente y decididas en una única sentencia para evitar resoluciones contradictorias lo que implica un litisconsorcio necesario ( Brunetti, tomo II, pág. 439). Por ello, si existiera pluralidad de acciones deberán acumularse para su sustanciación y decisión de un solo proceso. A tales efectos, el Actuario del Juzgado dará cuenta al Juez de todas las demandas presentadas. Transcurrido el plazo de 90 días, el tribunal competente dispondrá que los impugnantes designen un procurador común dentro del término de diez días si no lo hicieran, lo nombrará de oficio. El Procurador nombrado por el Juez podrá ser sustituido en cualquier momento por otro designado de común acuerdo por los impugnantes.6- Demanda promovida por los directores o el administrador. Si la demanda fuera promovida por la mayoría o todos los directores, antes de dar traslado de ella el Juez designará a quien representará a la sociedad entre los accionistas mayores que hayan votado la resolución impugnada. Si el impugnante fuera el administrador o el director que tuviera a su cargo la representación de la sociedad, los restantes designarán a quien la representará en el juicio. La misma disposición se aplicará si uno o varios directores coadyuvaran con el impugnante. Cumplidas las diligencias antes referidas si fuera el caso o vencido el plazo del artículo 366, el Juez dará traslado de la demanda a la sociedad, disponiendo la publicación de edictos por tres días en el Diario Oficial y en otro diario, con el emplazamiento a quienes tengas interés en coadyuvar con el impugnante o con la sociedad, para que comparezcan en los autos, dentro del plazo de quince días a contar de la última publicación. Quienes coadyuven con los impugnantes también serán representados por un procurador común según se dispone en este artículo. Si hubiera interesados en coadyuvar con la sociedad, serán representados por quien actúe en nombre de ésta.7- La sentencia. La anulación del acuerdo tiene efectos respecto de todos los socios y obliga a los administradores a tomar las disposiciones que son del caso. Por ello la sentencia dictada en el juicio de impugnación obligará a todos los accionistas, hayan o no comparecido en el juicio. La no admisión de la impugnación hace que el acuerdo sea reconocido como válido a todos los efectos y a todos los accionistas. Cuando acoja la impugnación se limitará a dejar sin efecto la resolución impugnada. Todas las impugnaciones relativas al mismo acuerdo, tramitándose conjuntamente, han de decidirse en una única sentencia. Este es el efecto normal del litisconsorcio necesario ( Brunetti, Tomo II, pág. 440). No afectará los derechos adquiridos por terceros a consecuencia del acuerdo impugnado, a menos que se pruebe su mala fe.Tratándose de violación de la ley, cualquiera sea la sentencia que se dicte, quedará a salvo, a las partes del derecho para promover juicio ordinario que no se podrá iniciar sino después de concluido el juicio de impugnación o de vencido el plazo para promoverlo.8- Responsabilidad de los accionistas Los accionistas que hayan votado favorablemente las resoluciones que se dejen sin efecto, responderán solidariamente de las consecuencias de las mismas, sin perjuicio de la responsabilidad que corresponda al administrador, a los directores, al síndico o a los integrantes de la comisión fiscal.9- Revocación del acuerdo impugnado. Una asamblea posterior podrá revocar el acuerdo impugnado. Esta resolución surtirá efecto desde entonces y no procederá la iniciación o la continuación del proceso de impugnación. Subsistirá la responsabilidad por los efectos producidos o que sean su consecuencia directa. .

References: artículo 96
 artículo 321
 artículo 342
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 artículo 366
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