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LXXXY1I
Barcelona 15 de Diciembre de 1932
SB F H R M A C E U T i e © •• ••
Afiliada a la Asociación Española de la Prensa Técnica y Profesional
Paseo de Gracia, 75, pral.,
f E l Dr. Martín Jenís Aguilar.—Academia Nacional de Farmacia.—
Estudio Farmacológico del Eritrichium Gnaphaloides.—Notas de
Farmacotecnia.—Conocimientos químicos farmacéuticos de los
aborígenes de Chile.—Unificaciones en la determinación de la actividad terapéutica de los medicamentos.—Sección oficial.—Noticias.
A. Borrell, C . Castells, A. Colomer, R. Cusí, R. Gavaldá, J . Isamat, J . Pascual
S. Punsoda, I. Rauric, R. Rogerío-Sánchez Martínez, C. Torres González, N. Vergés
J. Casares, F . de Castro, R. Casamada, C . Chicote, F . Cignoli, O. Fernández,
F . Finestres, R. Folch, P. Font Quer, G . P. Forrester, J . Goizueta, J . B. Gomis,
F . Hergueta, R. Herrero de la Orden, J . Martínez Salas, N. Miret, L . Narbona, S. PagésMaruny,F. J. Palomas, L . Pérez de Albeníz, J . M. Remis de Prado, J . Rogerio
Sánchez, E . Soler, S. Tayá, L . Torres Canal, O. Utande, T. Zúñiga Cerrudo.
E l Dr. Martín Genis Aguilar
El día 10 del actual falleció en Vich el meritísimo, ilustre e insigne
farmacéutico, Dr. Martín Genis Aguilar.
Nació el Dr. Genis en Vich el 2 r de junio de 1847, contando, por
tanto, la edad de 85 años.
Cursó con notable aprovechamiento, la carrera de Farmacia en la
Universidad de Barcelona, doctorándose en el propio centro docente,
cuando la primera República. Inmediatamente marchó a su ciudad natal
al lado de su padre, farmacéutico también, establecido en Vich; y habiéndosele presentado ocasión de adquirir la antigua farmacia del Dr. Feu, si>
tuada en lo Rambla del Carmen, esquina a la carretera de Manileu, entró
en posesión de dicho establecimiento, dando gran impulso profesional a la
P a s t i l l a s del
D r . A n d r e u c o n t r a la T O S
E l Restaurador Farmacéutico
nueva farmacia, pudiendo decir que la farmacia del Dr. Genis era la más
acreditada y mejor surtida de iodo el llano de Vich.
Al adquirir el Dr. Genis la farmacia del Dr. Feu, se hizo cargo también de una riquísima biblioteca y de una serie de aparatos de vidrio de
unos doscientos años de existencia que. úliimamente, había dispuesto el
Dr. Genis fuesen trasladados, estos últimos, al Museo diocesano de Vich,
del que el ilustre doctor era miembro de la Junta desde su fundación.
Entre las obras de la biblioteca adquirida al Dr. Feu, figuran alguna
de positivo mérito, entre otras el Pedacio Dioscorides A n a z a r v e a , traducido del griego al castellano por el Dr. Andrés de la Laguna, médico
segoviano, obra de la que existen rarísimos ejemplares (1). De la referida
biblioteca, hizo el Dr. Genis una bella y detallada descripción en la «Revista de F a r m a c i a * , en 15 de Julio de 1905, que mereció el aplauso
general de la clase farmacéutica. Hay que observar que en dicha obra existe el primer código de Farmacopea Catalana.
Posteriormente escribió por encargo del Sindicato de Médicos de Cataluña, una monografía titulada «L'Hospital de Vich», donde detalla minur
ciosamente iodo lo pertinente a tan benéfica institución. Fué publicada
dicha monografía en el n.0 97 del Butlletí del Sindicato de Médicos y luego
la Tipografía Occitania, hizo un tiraje especial que se repartió profusamente.
Pero donde descolló notablemente el ilustre farmacéutico fué en eí
ramo literario. Cuando todavía era estudiante, ya frecuentaba el famoso
<Esbart de Vich» que en 1863 fundaron Jacinto Verdaguer, Jaime Colle.l y
otros literatos de Vich.
Fué colaborador de «La Renaixensa», «Lo Gay Saber» y «La Ilustració Catalana», de Barcelona; de «La Veu de Montserrat» y «La Gaceta V i gatana» de Vich, y en diferentes ocasiones obtuvo premios en los Juegos
Florales de Barcelona, donde en 1878 ganó la flor natural.
Deja publicadas diversas obras: «Julita», novela (1875); «De la batalla
de Vich a la acció de Roda» (1879); «La Mercé de Bellamata», novela (1878);
«Sota un tarot», novela (1876); «Records de les Guilleríes» (1887); NovelIes vigatanes (1899); «Passavents» (1900); «Novel-Ies» (1902); «Narracions
casolanes», dos series (1907) y «La Reineta del Cadb, novela (1908).
Se debe citar también un poema epitalamio titulado «La Promesa del
Apotecari», escrito el año 1882, con motivo de las nupcias del malogrado
Dr. D. José Masó y Arumí, escrito en tres cantos, en magníficas y bien corladas silvas, del que extractamos el siguiente trozo:
Otro ejemplar lo hemos visto en la biblioteca del Dr. Bausili, de Igualada.
P a s t i l l a s del D r . H n d r e u c o n t r a l a T O S
El Restaurador Farínacéutico
Sota un cobert de feixets y estaques,
on les cases vehines
arrestellen faixines
0 hi guarneixen Testable de les vaques,
lo nostre ignorat héroe es belluga
com la feinera oruga
a dins de son capoil; allí arrestella
en pilóns i calaixos
tot quant per lo seu art li fá fretura;
1 conta aquella vella
que, per omplir de coses aquells baixos,
ell va a fora, del vespre en la negrura,
fins nits que la tempesta al mon aixorda,
a buscar mosques blaves,
consolves, broyda i raves;
cascalls i crispinells i menta borda;
herba de feridura,
taupera y sanguinaria;
botóns de Sant Joan i passionaria;
caixals de Hop, Mengues de bou, serpera;
dents de lleó i cadires de Sant Pere,
i didals de la Verge i estramoni;
herba de Sant Antoni,
i corones de rei, i lletereses,
i miralls d'ase i neptes i cicutes,
i altres cent mil rareses
molt més extranyes, repugnants i brutes,
que fan un barreja del diable
tot aquell aire omplint de boliaynes,
on l'esprit s'hi sofoca,
quan en lo Hoc aquell, prés a un estable,
Ies bull en ses fogaines
l'apotecari trist, que hi trau la moca,
voltat d'olles i ampolles i matzines;
quant tots los habitants d'aquella conca,
bén tips, ronca que ronca,
homens, ases i porchs, bous i gallines.
P a s t i l l a s del D r . A n d r e u c o n t r a l a T O S
Al acto del entierro, que tuvo lugar el día 11 del corriente a las tres de
la tarde, puede decirse que asistieron todos los ciudadanos de Vich y su
llano, siendo muchas las personalidades de Barcelona que transmitieron
telefonemas a la familia condoliéndose de la muerte del ilustre patricio, y
otras fueron a Vich a rendirle el último tributo de admiración y amistad.
Formaban la presidencia del duelo el alcalde de Vich, en representación del Presidente de la Generalidad de Cataluña, D. Francisco Macia y
del Consejero de Cultura, Sr. Ventura Gassol; el Vicario general en representación del Sr. Obispo; Mossén Junyent, conservador del Museo diocesano,
que llevaba, además, la representación de la Sociedad Arqueológica, de la que
el ilustre finado era presidente, y finalmente el hijo Dr. D. José Genis y Arumí.
El cadáver era llevado por diversos socios de la entidad <Catalunya Ve11a», cubriendo el féretro mortuorio la bandera catalana. La Generalidad envió una corona, única que figuraba, como a trofeo funerario en el entierro.
Fueron numerosos los farmacéuticos de la comarca que asistieron, así
como también muchos de Barcelona, entre los que habían el Dr. Dou y
nuestro estimado amigo y compañero D. Gonzalo Formiguera, que llevaba,
además, la representación de EL RESTAURADOR FARMACÉUTICO, que también quiso hacer acto de presencia en el acto del entierro del ínclito farmacéutico, enviando un representante especial a rendirle el último tributo.
A su señora viuda D.a Josefa Arumí, a su hijo, nuestro estimado compañero el Dr. D. José Genis y Arumí y a su distinguida esposa D.a María
Espona, así como a todos los demás hijos del finado y demás familia, dirigimos la expresión de nuestra más sentida condolencia, deseándoles muchos años de vida para encomendarle a Dios.
El día 19 del pasado celebró sesión esta Corporación para la Recepción
del Académico de Honor D.Juan Casas Fernández, quien leyó el discurso de
entrada sobre: Jnvesfigaciones Químicas en Jntoxicaciones alimenticias.
Abierta la sesión entra en el salón el nuevo Académico Sr. Casas,
acompañado de los Dres. Mas y Guindal y Hergueta.
El conferenciante, después de exponer los conceptos de intoxicación
y de veneno, estudia las causas que motivan las intoxicaciones alimneticias, ocupándose, sucesivamente, de las producidas por alimentos natura-
P a s t i U a s del D r .
ftndreu
contra la T O S
les, por adulteración, por alteración y por las vasijas que las contienen o
«que sirven para elaborarlas.
En la segunda parte del trabajo desarrolla con todo detalle la marcha
que debe seguir en la intoxicación, teniendo en cuenta si se trata del individuo intoxicado, o del cadáver, o de los restos de los alimentos no ingeridos y los útiles de conservación y elaboración, describiendo en cada uno el
método o los métodos de mayor utilidad práctica.
Termina dando las gracias a la Academia por el honor conferido, y
poniendo toda su gran valia al servicio y a la disposición de la misma.
A continuación hace uso de la palabra el Académico de número y B i bliotecario de la Corporación Dr. D. Rafael Roldan y Guerrero, quien
saluda al nuevo Académico honorario Sr. Casas, dándole la bienvenida en
nombre de la Academia, haciendo resaltar el hecho de ser este el primer
acto de esta naturaleza que celebra la Academia.
Enumera los méritos y servicios del recipiendario tanto en el aspecto
militar como en su función civil y docente, haciendo resaltar las altas cualidades científicas que posee y por último hace un rápido bosquejo histórico de la evolución de los conocimientos toxicológicos, aplicados a la
bromatología, poniendo de relieve los estudios hechos por diversos autores desde los más remotos tiempos hasta nuestros dias, y termina estimulando a los farmacéuticos para que dediquen especial predilección a esta
clase de trabajos, por cuanto, químico-higienistas están llamados a adquirir grandes vuelos en el porvenir.
Presidió el Comandante Flores, en representación del Ministro de la Guerra teniendo a su derecha al Dr. Zúñiga, presidente de la Academia, y a los
Sres.Masy GuindalyBlancoJuste,y asuizquierdaal Inspector de FarmaciaMilitar. Sr. VidalFreixinet,y Sres. Carredano y el Secretario general Dr. Hergueta.
Los oradores fueron muy felicitados y aplaudidos por el distinguido auditorio, tanto civil como militar quellenaba hasta rebosarel salón de la Academia-
Estudio farmacológico del Eritrichiuni Gnaphaloides
(Té de las Cordilleras)
por MARIA POZO AGUIRRE
Como es sabido, existen una serie de yerbas medicinales en Chile,
que llevan el nombre de «Té Burro», pertenecientes a diferentes familias,
como por ejemplo, a las borragináceas, Ceraniáceas, Escrofulariáceas, H L
P a s t i l l a s del D r . R n d r e u
£1 Restaurador Farmacéutico
drofiláceas, etc. El distinguido botánico, señor Francisco Fuentes, habla en
un artículo aparecido en una revista científica de esta capital del T é Burro
del Norte y del Centro, correspondiendo al Eritrichium Gnaphaloides el
primero de los nombrados.
De este té son muy parecidas sus propiedades diuréticas y digestivas,
usándose con mucha frecuencia con estos fines, dando, por otra parte,
muy buenos resultados. Muchas personas, sobre todo en la Zona Norte
del pais, usan frecuentemente la infusión teiforme en reemplazo del té o
café, obrando como el mejor té digestivo, sin perjudicar el estómago ni
producir molestia alguna.
ACCION DIURÉTICA
Para poder apreciar las propiedades diuréticas de este Té, procedí a
la preparación de un extracto fluido, de la totalidad de la planta, que es el
producto que resulta de la concentración incompleta de líquidos, teniendo
«n solución los principios activos de la droga y considerando que el extracto tiene la ventaja de presentar los principios activos en solución, lo
que favorece la absorción del medicamento.
Después de dividir y secar convenientemente la planta, era preciso
obtener de ella los principios solubles, con este fin la sometí a una lixiviación, ya que es el mejor procedimiento para agotar las plantas.
OBTENCION DEL EXTRACTO FLUIDO
Operé con un kilo de planta y los coloqué en el lixiviador con 10 litros
de alcohol de 60°. Separé los primeros 800 gramos recibidos, que constituyen elextracto de cabeza con el objeto de evitar que se alteraran los-principios activos volátiles al ser sometidos a la evaporación del vehículo.
El segundo producto de la lixiviación, lo coloqué en un alambique con el
objeto de destilar el alcohol a una temperatura no superior a 70°. El alcohol recibido que era alprincipiode 60o,al ser destilado presentaba83y mediogrados.
El extracto después de destilado el alcohol, lo reduje a 200 gramos,
evaporándolo en una cápsula de porcelana al baño-maria, y lo disolví en
el extracto de cabeza, obteniendo así de un kilo de planta un kilo de extracto, que es—como se sabe—el que presenta más fielmente la composición real de la planta.
Estudiada esta planta en su aspecto botánico, químico y farmacéutico,
podemos anotar las siguientes conclusiones:
Respecto a la composición química de la planta, pude comprobar
que: carece de glucósidos; contiene taninos; resina en proporción de un
gramo por ciento y alcaloides.
La acción farmacológica de la planta, como ya se ha dicho, es diurética, según la experiencia popular. No pude hacer una experimentación
bien definida, pues el llevar el extracto a una clínica, me pusieron dificultades, debido a las dósis y por no saber exactamente la composición química de la planta.
Pero, puedo asegurar que el té burro tiene propiedades diuréticas y
digestivas bien marcadas y las que tal vez se deberían a la presencia de
alcaloides que sólo pude demostrar y comprobar; pero no hacer un estudio
detallado de éste, por diversas causas.
Respecto a su infusión teiforme, tan apreciada en la zona norte del
país, creo que podría servir de base a una industria nacional, ya que puede reemplazar muy bien al té de la China.
De < £ a farmacia Chileñan.
"No e s 'otro purgante. El Agarol
restablece el funcionamiento intestinal
por medios fisiológicos".
Dr. S. U. L A W T O N
Western Medical Review - Junio 1925
Mediante frecuentes e «interesantes» folletos; con anuncios en la prensa médica;
poniendo muestras a su disposición; visit á n d o l o s personalmente y sobre todo, gra*cias a su mérito intrínseco, el A G A R O L
«está siempre ante la profesión médica».
ABAROt.
Estimulados por los buenos resultados
que observan, m á s y m á s m é d i c o s recetan
el A G A R O L y mayor es el n ú m e r o de
frascos que se venden diariamente.
•Emulsión uniforme, estable
, y perfectamente homogénea
de aceite mineral purísimo,
sumamente viscoso, con agar
agar y fenolftaleína (4 centigramos en cada cucharadita).
— es la Emulsión original de Aceite Mineral y Agar Agar.
Laboratorio y Comercio Substancia, S . A .
Apartado 410 • B A R C E L O N A
Kl Restaurador FarmaceuíiQo
NOTAS DE FARMACOTECNIA
EMULSIONES A BASE DE AGAR-AGAR
por el DR. JACQUES SONOL
Profesor adjunto de Farmacotecnia de L a Plata
Según el profesor Defelice ( I ) fué la farmacopea británica quien codificó por vez primera las emulsiones de vaselina líquida, reglamentando la
preparación de las mismas mediante las fórmulas citadas a continuación en
forma compendiada: Goma arábiga, 49 g., goma tragacanto, 1 g. por cada
50 g. de vaselina; o si no con goma arábiga solamente en la proporción
de 50 o/oCon posterioridad, Deshell ensayó diversas fórmulas utilizando siempre el agar-agar como elemento emulsionante y prescribió la siguiente—
explotada en vasta escala por la gran industria farmacéutica en la fabricación en serie de estas emulsiones:—Vaselina, 65 g., agar al 1,5 0/e—
F. U . S. A.,--10 g., agua, 25 g. Este preparado, conocido con el nombre
de fantasía de «petrolagar simple», se expende desde hace años en el comercio, como asimismo el «petrolagar compuesto», que es similar al anterior, pero tiene además 0,32 g. % de fenolftaleína.
Podríamos citar infinidad de fórmulas análogas, pero dado el carácter
sucinto de esta nota es preferible ajustar nuestra exposición tomando como
fórmula fundamental la comentada por el pofesor Defelice (2) y establecida en una revista técnica (3) que presenta la ventaja de ser composición
simple, obteniéndose preparados estables y de consistencia similar al de
En la mayoría de las fórmulas prescriptas—salvo casos excepcionales
—no se especifica con exactitud la cantidad de emulsionante utilizado,
evitando así la industria la competencia de los preparados magistrales análogos. Es por esta causa y con el único propósito de poner al alcance de
mis jóvenes alumnos fórmulas originales estables y de preparación rápida
que damos a conocer en esta nota los resultados de algunos estudios realizados por nos en materia de emulsiones, y podemos afirmar que las emulsiones establecidas por nuestras determinaciones son, por su conservación,
Lucas F . Defelice: Interpretación de recetas, t. I, 249. Editorial E i Ateneo»
Op. cit. 577.
P h a r m . Journ. 3247 (1926).
sabor y valor terapéutico, excelentes y han de obtener amplia difusión.
He aquí las fórmulas que proponemos:
Vase'ina liquida pura
Cocimiento de agar al 1 %
Jarabe de corteza de naranjas dulces. .
(Este preparado contiene 55 o/0 de vaselina líquida en volumen.)
Las fórmulas II y III se utilizarán para obtener preparados con un porcentaje mayor de vaselina y son las siguientes:
FÓRMULA I I
Vaselina líquida pura . . . .
Cocimiento de agar a! 1,5 % .
Jarabe de corteza de naranjas
Fenolftaleína. . . . . . .
FÓRMULA I I I
Cocimiento de agar al 1,5 % «
300 cm8
La fórmula 11 contiene un 60 (>/0y l a l l l un 66,6 % en volumen de vaselina líquida. Se puede reemplazar el jarabe de corteza de naranjas dulces por
jarabe de anís, o sino por jarabe simple, y como aromatizante c. s. de vainillina.
Modus o p e r a n d i : Se hierve durante 20 a 30 minutos agar-agar (cortado en pequeños trozos) en 100 cm3 de agua destilada, reponiendo el agua
perdida por evaporación; se cuela en caliente a través de una estameña y
se pasa el filtrado a un frasco de gollete ancho y de capacidad mayor que
la del volumen final de la emulsión que se prepara; en éste se'.vierte por pequeñas porciones la vaselina, agitando de continuo durante un lapso de
tiempo de veinte minutos. Por último se agrega el jarabe en el cual se i n corporó previamente la fenolftaleína.
Algunos autores sostienen que el agregado de edulcorantes contribuye
a que la emulsión fermente al cabo de pocos días, cosa que no sucede antes de un mes con nuestra fórmula (máxime si el envase se lava minuciosamente con agua hirviendo, como lo constatamos en numerosos ensayos).
Para conservar la preparación largo tiempo se podría recurrir al agregado
de conservadores, pero esto no es aconsejable a nuestro modo de ver,
pues se puede repetir rápidamente su preparación.
En vista de las excelentes propiedades emulsivas del agar hemos preparado también emulsiones con algunos aceites medicinales—aceite de hígado de bacalao, ricino, etc.,—llegando a establecer como aconsejables las
P a s t i l l a s de! D r . H ü d r e i i
con i r a la T O S
FÓRMULA I V
Aceite de hígado de bacalao. . . 100 g.
Cocimiento de agar al 1 % . . .
^ .,•
Jarabe de canela, Codex Gallicus.
I!I gotas.
Esencia de canela. . . . .
III gotas.
Acejt0 de higa¿0 de bacalao.
, ^ 0/
Cocimiento de agar al 1 % .
J ^ b e de café
Esencia de «rhnm»
V gotas.
Resultan así emulsiones al 50 0/o de aspecto hemogéneo, estables y de
sabor grato.
FÓRMULA V I
FÓRMULA V I I
Cocimiento de agar al 1,5 % •
Cocimiento de agar al 1,5 9/o • •
Jarabe de menta. . . . . . .
En estos dos últimos casos se obtienen también emulsiones al 50 y
al 40 % , respectivamente, y con caracteres similares a las anteriores.
El método de preparación utilizado es igual en todo al seguido en la
obtención de emulsiones de parafina líquida, según se indicó anteriormente.
Departamento de F a r m a c i a , Cátedra de/profesor doctor J a a n E . Machado.
Facultad de Química y F a r m a c i a de L a P l a t a , Argentina.
De la Revista del Centro Estudiantes de F a r m a c i a y B i o q u í m i c a *
Conocimientos químico-farmacéuticos de los
Por JUAN IBÁÑEZ G.
Profesor de Botánica y de Farmacognosia de la
Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Chile.
De « L a F a r m a c i a Chilena*.
El conocimiento de todos los recursos terapéuticos que les ofrecía una
flora privilegiada, era muy completo y delataba un espíritu de observación
muy desarrollado. De una planta dada, hacían empleo de la raíz, el tallo o
las hojas; según la mayor o menor actividad.
Conocían entre otras, las siguientes formas farmacéuticas para la administración de los medicamentos: El uso de enemas y lavativas, para cuyo
fin se vallan de una vegiga de animal (pucuchu o copucha como la llama
hoy el pueblo) pon un canutillo de jeringa. Las cataplasmas de hierbas medicinales no les eran desconocidas. Los vegetales los administraban en bebidas, en forma de decoctos, infusos y maceratos o bien en polvo. En algunos casos se usaba el zumo de las plantas y los baños de hierbas, como en
el caso del huañil (Proustia pungens. Poep). Conocían las gárgaras (culcam
pelim). Tenían verdaderos jarabes o más propiamente robs (1), como podríamos clasificar la miel de molle, litre, melosa, huingan, etc., que estaban
constituidos por zumos de frutos, concentrados hasta consistencia deseada.
Usaban diferentes resinas como la de pehuén (araucaria imbricata) contra la ciática y la de romerillo (homatia ferruginea Cao) que empleaban ya
sea en parches o en zahumerios.
Entre las drogas familiares a los indios araucanos, podríamos distinguir atendiendo a su procedencia: las de origen vegetal, que constituían la
inmensa mayoría; aquellas de origen animal como el chinchemoyo o tabo
lango (Anisomorpha crassa), ortóptero que despide un olor desagradable y
que los «indios lo molían y su polvo lo empleaban para los tumores y heridas» (2) y el pilme ya citado.
Usaban la miel de abejas. González de Nájera dice al respecto: «Es
más líquida que la nuestra y los vasos que la encierren no me parece a propósito para poderse hacer de ellos cera y así no se seca, aunque se aprovechan de la miel. Las abejas son dos tantos mayores que las de España y
de color, entre anaranjado y negro y por ser pocas son pequeños los enjambres que crían. Hállase por muchas partes de esta miel de la manera que
he dicho, y no en cavernas de peñas o huecos de árboles, como la crían
nuestras abejas silvestres sin ser ayudadas del arte (3). Esta abeja era el
dullin (Bombus chilensis), hoy llamado abejón o moscardón. Rosales dice
que «es muy buena, sabrosa y medicinal para enfermedades, principalmente
causadas de frío, purga y limpia las llagas>. Era tan buena y clara esta
miel que el obispo de Imperial hacía pagar a los indios el diezmo con ellas.
Entre otros medicamentos de origen animal citaremos la carne de
chingue, para la sífilis (4) y el cerebro de gaviotas en las afecciones cardíacas.
Cabe aquí hacer notar que entre los conocimientos médicos de los indios
(1) Nombre de origen árabe, que significa zumo de frutos concentrado por ebullición.
(2) Claudio Gay. Zoología. Tomo VI, pág. 29.
(3) González de Nájara. Desengaño y Reparo de la Guerra del Reino de Chile,
Colee, de Historiadoras de Chile. Tomo X V I , pág. 29-30.
(4) Rosales 1, pág, 327, eit. p. P . Martin Gusinde.
araucanos podemos entrever algunos principios o rudimentos de organoterapia.
Casi en todas las tribus salvajes existe la creencia de que cada órgano
tiene aptitudes propias y que su ingestión trasmite estas cualidades. Los
pocos actos de canibalismo que observaron los antiguos cronistas, tenían
por objeto procurarse el valor del enemigo.
<Los malayos de Singapur aprecian mucho la carne de tigre, no porque Ies guste, sino porque creen que el hombre que ¡a come adquiere la
sagacidad y el valor de ese animal; en la India, según Forsyh, los mahuts
suelen dar a sus elefantes trozos de hígado de tigre para que se hagan valientes y ojos de lechuza para que puedan ver bien por la noche; en los
tiempos antiguos, nos dice Inman, los que deseaban tener hijos solían comer ranas, porque ellas ponen muchos huevos; los dacotas comen hígados
de perros para poseer el valor y la sagacidad de este cuadrúpedo; los árabes atribuyen el carácter apasionado y vengativo de sus compatriotas al
uso de la carne de camello; en Siberia se come la carne de oso en la idea
de que ella estimula a la caza y fortifica contra el miedo; los cafres preparan un polvo hecho con la carne seca de varias fieras a fin de hacer partícipes a los hombres de las cualidades de los animales mediante la administración de ese compuesto; los chinos de Shangay, según Tylor, se comían antiguamente el corazón de los rebeldes para hacerse valientes como
ellos; y se refiere de los neo-zelandeses que después de bautizar a un niño
solían hacerle tragar chinitas para que se les endureciese el corazón y fuese
incapaz de piedad». (1).
Por fin añadiremos una droga de origen animal, un cálculo intestinal
de huanacos, constituido casi exclusivamente de carbonato de cal, y que
los indios llamaban huancacura. Los españoles lo convirtieron en sustituto
de su famosa piedra de bazar, de cuyas fabulosas cualidades nada diremos.
Entre las drogas de origen mineral citaremos ciertas sales de yerbas
quemadas. «Hacen sal los indios de yerbas quemadas, que viene a quedar
en pedazos cavernosos, como escoria de hierro poco menos negros. Sala
más que la nuestra, aunque tiñe algo las viandas, la cual, fuera de ser para
sazonarlas muy buena, es también medicinal a los indios, porque deshecha
en agua y bebida lo es notable remedio para heridas penetrantes». (2).
Capitulo aparte debemos a la materia farmacéutida vegetal de los araucanos, bastante estudiada desde el punto de vista de la sistemática, y que
(1) Simón B . Rodríguez. — L a evolución del régimen alimenticio. Actas del
4.° Congreso Cientifico (1.° Pan Americano). Vol. X I V . , pág. 345.
(2) González de Nájera. Ob. eit. pág. 24.
P a s t i l l a s del D r . A n d r e u c o m r a l a T O S
-i—~ :
ha merecido la atención preferente de los farmacéuticos en el terreno de la
fitoquímica. Ha dado lugar a centenares de trabajos (1), desgraciadamente
dispersos, y casi siempre, las experiencias clínicas y de laboratorio han confirmado el uso que de las plantas hacían los aborígenes. Algunos como el
pichi, quillay, boldo, etc., son de uso corriente en la terapéutica mundial.
Sería vana pretensión y no encuadra en los límites de este capítulo un
estudio detenido de la flora medicinal de los aborígenes, que ya hemos
tratado, aunque en forma definitiva, en otras ocasiones. (2).
Sólo queremos, y a eso conduce este trabajo, dar una idea de la cantidad de variados conocimientos farmacéuticos de los indios araucanos.
Para no nombrar sino algunas indicaciones y poquísimas drogas de las
muchas que disponían, mencionaremos: como antineurálgicos, el chamico,
el canelo y en los dolores de muelas el pillo-pillo y la tupa-tupa; como
sudoríficos, la corteza de palqui, el culén y la chépica; los mejores febrífugos eran el natrí y el huevil; el maqui y la murtilla servían de tónicos; como
depurativo y amargo, la cachanlagua; el maiten, la miel de melosa, de moIle y el lanco purgantes; el pircún y la pichoa como drásticos; el pangue y
el maqui eran los astringentes preferidos; el quinchamalí y el baylahuen»
emenagogos; para la gota y la ciática, la miel de melosa; el zumo de quilloiquilloi, para las almorranas; en las indigestiones, el paico y la congona;
pectorales, la vira-vira; el guayacan, la patagua, y el pingo-pingo, se consideraban antisifilíticos.
No eran agenas a la ciencia de los machis, aquellas yerbas de cualidades más curiosas.
Los araucanos eran, como todas las razas primitivas, dados al culto de
Venus y conocían algunas plantas y animales que tenían, o a los cuales
atribuían propiedades afrodisíacas.
«La planta mellicolahuen, según la forma en que se desarrolla, o es
afrodisíaca o predispone a la pederastía».
«Otra que nombran capralahuen tiene cualidades prolíficas para la
mujer y las ovejas».
«Un insecto llamado quechín, de los coleópteros, y algunas yerbas
del eltún o cementerio, puestas a remojar en un cántaro pequeño, producen a los individuos la insensibilidad y la impotencia». (3).
(1) E l Prof. Porter tiene anunciado el volumen 15 de su obra de Bibliografía, que
versa sobre Botánica Médica, por ól podrá verse que sobre esta materia se ha escrito
mucho más de lo que comunmente se cree.
(2) Juan Ibáñez y César Leyton G. Flora medicinal de Chile. Actas del Segundo
Congreso Farmacéutico Chileno. 1928. Pág. 190-253.
(3) Tomás Guevara
Historia de la Civilización de Araucania. Tomo I, pág. 255.
«Para hacerse querer de las mujeres fabricaban un filtro de las hojas
de una mata llamada pulpúl». (1).
Domínguez (2) nombra el wedahue (Gleichenia sp. Helécho); müme
(Cuscuta sp. Convolvuláceas) y el paillawé (Marchantía sp. Hepáticas).
La Araucana, para nosotros los chilenos tan apreciada como fuente
histórica, y por la hidalguía con que cantó el valor de los indios chilenos
predispone el ánimo para encontrar en ella interesantes datos sobre las
producciones naturales de esta tierra. <Desilución profunda», dice Medina, (3) ya Humboldt achacaba al poeta falta de observación de la naturaleza del país en que se desarrollan las hazañas de los héroes de su epo*
peya> y más adelante agrega: «en ese orden bien pudo ser escrita por
alguien que no hubiera salido de Madrid».
La toxicología indígena no tiene esa riqueza de venenos que viera la
fantasía de Don Alonso de Ercilla en la cueva del imaginario mago Fitón:
«Vello de cuantos monstruos prodigiosos
L a supérflua natura ha producido:
Escupidos de sierpes venenosos:
Las dos alas del jáculo temido:
Quel hombre o animal dalla mordido
No faltaban cabezas de escorpiones
Y mortíferas sierpes enconadas:
Menstruo y leche de hembras azotadas
Landres, pestes, venenos, cuantas cosos
Produce la natura ponzoñosa».
Existían entre los araucanos ciertos operadores llamados en la lengua antigua cüpooe, que hacían de peritos toxicólogos, pero cabe anotar que sus
conclusiones eran absurdas y si los mencionamos es sólo a título de curiosidad.
Cuando moría algún personaje de cierta importancia, se le sometía, a
los tres días de su defunción, a una práctica que podría llamarse autopsia.
Había individuos diestros en abrir el abdómen a cuchillo para extraer
la vegiga de la hiél, calcinar algunos residuos en un plato de greda y de(1) José Toribio Medina.—Los aborígenes de Chile, pág. 285, Cit. de Pebres.
(2) Juan A. Domínguez.—Los afrodisíacos en la América pre y post colombiana y
en la Medicina popular actual, 1925.
(3) / . T. Medina.—Voces chilenas de los reinos animal y vegetal. Pág. 9.
P a s t i l l a s del D r . A n d r e a c o n t r a l a T O S
terminar la clase de veneno que había causado la muerte. Distinguían seis
clases de venenos (vuñapue); blanco (ligvuñapue), azul (calcuvuvuñapue^
negro (curevuñapue), amarillo (chodvuñapue), colorado (quelivuñapue) y
sólido o espeso (curavuñapue). (1).
«Solían envenenar sus flechas con el jugo lechoso del coliguay, según
Guevara, (2) que llevaban al campo de batalla mismo en tinajas, pero los
españoles se ponían sal en la herida como antídoto.
Para anestesiar los peces de las aguas no correntosas usaban el canelo
(Drymis Winteri).
Entre los agentes ponzoñosos conviene citar a una araña, el Lactodectrus formidabilis, y entre las plantas venenosas usadas con fines criminales,
señalaremos el quilmay (Eliytropus chilensis Müll) y el palo de brujo o
latué Latua pubiflora (Griseb. Phil.) aunque existen varios otros vegetales
de acción tóxica.
El narcótico principal de la América antigua era el tabaco, que en su
origen se administraba por la nariz en forma de polvo.
La costumbre de sorber rapé parece infaliblemente conectada, entre
Jos indios, con el uso de ciertos tubos, que servían como medio para la
Max Uhle (3), dice que de esta costumbre de tomar rapé puede haberse derivado la de fumar cigarros o la de hacerlo en pipas, también originaria de América. Parece según el autor citado que el uso del rapé haya
tenido en muchas ocasiones fines medicinales.
Se han encontrado en el Norte de Chile, numerosas tabletas que estaban destinadas a la preparación del rapé.
Estas tienen forma de pequeñas bateas o cajas de ofrenda como se las
lia llamado, creyendo que servían para este fin, pero hoy se admite que sirvieron para moler los polvos que constituían el rapé, o p a n c á .
Este uso se extendía desde las Antillas, el Orinoco, el Amazonas y sus
afluentes hasta la República Argentina y desde Tarapacá (Pisagua) y Atacama, por el Pacífico, hasta el Brasil inclusive, pasando por Tiahuanaco sin
radicarse en el Perú (¿). (4).
Parece que desde una remota antigüedad los habitantes de Araucanía
fumaron en cachimbas, que se conocen entre ellas con el nombre de Q u i (1) Tomás Guevara—C\\\\Q Píehispano. Tomo I I . P é g . 37.
(2) Id. Tomo I. Pág. 347.
(3) Max U h l e — L o s tubos y tabletas de rapé en Chile. Rev. Chilena de Hist, y
Geografía. Tomo X V I . P á g s . 114-136.
(4) Aureliano Oyarsún.—Lds tabletas y los tubos para preparar y aspirar la p a ricá en Atacama. Rev. Ch. de Hist, y Geografía. Págs. 63-76. Núm. 72.
i r a . (1). Algunas regiones del sur de Chile se han mostrado particularmente ricas en estos artefactos y existe una población llamada Quitratué^
cuyo nombre significa lugar de cachimbas.
La acción de fumar entre los araucanos no era tan sólo un motivo de
entretención sino que constituía una parte del ceremonial de sus machitún,
de sus entierros, y en lás reuniones para acordar la paz o la guerra.
Probablemente los araucanos conocieron el verdadero tabaco del gé*
neró Nicotina, pero las especies de este género son escasas en Araucanía y
de hojas muy chicas.
Tienen recuerdo de varias plantas buenas para fumar, aprovechadas por sus antepasados antes de la introducción del tabaco extranjero y
por ellos mismos cuando les hace falta. Entre las más preciadas figura el
maqui (Aristotelia Maqui), la tupa (Lobelia tupa), las hojas de papa (Solanum tuberosum), el molle (Schinus molle), la pitra (Eugenia pitra). Las hojas tiernas del maqui les sirven de envoltura para los cigarrillos y para
el mismo fin las de choclo. Desmenuzan la madera de maqui y la mezclan
ai tabaco para darle sabor. El nombre de p u t r e n , dado al tabaco por los
araucanos, según parece, puede ser que venga de pitra, árbol de terrenos
pantanosos, que ya hemos citado como una de las especies que proporcionaban material para fumar a los araucanos.
Entre las industrias de los araucanos podríamos señalar algunas q u é
utilizan procedimientos químicos, sin que esto quiera decir que conocían
los principios de esta ciencia, ni menos que supieran explicarse los fenómenos que provocaban.
La fermentación alcohólica era aprovechada en múltiples formas para la
confección de sus bebidas embriagantes, en ocasiones agradables al paladar.
La frutilla chilena (quellghen) abundaba silvestre en todo el territorio
y suministraba al indio comida para el día, pasas para el invierno y la materia prima de un licor fermentado o chicha.
La bebida araucana por excelencia fué la chicha de maíz (mudai) de
importación peruana. Guevara (2) dice que «obteníase la levadura que hacía fermentar el licor por masticación por las mujeres viejas y los niños.
Abandonaron la fermentación por este medio primitivo cuando dispusieron
de los cereales españoles, para reemplazarla por una levadura que obtenían
haciendo podrirse un poco de trigo o de maíz en un hoyo. Por último las
mujeres aprendieron a preparar una levadura parecida a la común».
(1) H . Claüde Joseph. — A n t i g ü e d a d e s de A r a u c a n í a . Revista Universitaria»
-Págs. 117M235. Tomo X V . (1930).
(2) Tomás Guevara.—Obra citada. Tomo I I . P á g , 311.
N U E V A C A J A :
Para fabricar licores de algunos granos como el trigo, maíz, etc., se
limpiaban éstos con legia de ceniza y se hacían hervir ligeramente en
agua, luego se sacaban para molerlos entre dos piedras. De esta pasta se
mascaba una parte que se unía al resto.
Según su origen se llamaba el licor obtenido mudai-pulso (de trigo),
chavid-pulco, con piñones, etc.
En el Sur se aprovechaba con mucha frecuencia para la fabricación de
licores los frutos azucarados de árboles y arbustos como el huingan, molíe,
maqui, quilo, boldo, queule, murtilla, etc.
Esta última era muy estimada de los españoles que hicieron de ella
Herrera, (1) dice de este licor «que es caliente, claro, sutil, agradable
al gusto y estómago, consume los humos de la cabeza y su calor calienta
las orejas sin subir más arriba y el estómago echando el frío fuera, ayuda
la gana de comer y no la quita jamás, no da pesadumbre a la cabeza ni al
estómago: sufre otra tanta agua como el vino, los que lo gustan lo loan en
sabor y color, tanto como el de uvas, su color es dorado y muy claro y tan
suave como el del vino de ocho meses y así no se sabe cuánto puede durar añejo; tarda en hervir entre sí, y sin fuego cuarenta días: hace asiento
de lo supérfluo en el suelo de la vasija y lo liviano despídelo por la boca,
rebosando, y tienen cuidano de espumarlo como va hirviendo, luego se
trasciega en otras vasijas, claro y hecho vinagre tiene mejor sabor que el de
uvas y mejor olor, porque lo hereda de la fruta de que se hace que es muy
€lorosa y suave>.
Para teñir sus hermosos tejidos los araucanos hacían uso de unas 50
plantas más o menos, y con ellas daban a sus choapinos los más agradables tonos de una firmeza y colorido que no pueden igualarse con el uso
de las anilinas.
Hoy día, el mismo indio, se entrega a la facilidad de la química y adquiere en las droguerías los colorantes que precisa; pero los expertos saben valorar perfectamente los tintes naturales.
Muchos de los secretos de la tintorería araucana se han de perder ante
el avance de la civilización, junto con los pocos indios que quedan, para
muestra de una raza valiente que llenó el pasado de gloriosas epopeyas.
Algunos se han esforzado por desentrañar este estudio y bastante se ha l o grado mediante las investigaciones de Miranda y muy especialmente de el
(1) Antonio de Herreros.—Historia de las Indias Occidentales / Década V I I , p á gina 192. (Cit. por Gay. Agricultura).
GRANITOS DE BUEN SENTIDO
No es precisamente la montana que tenéis delante lo que dificulta
vuestra marcha, sino el pequeño grano de arena dentro de vuestro
zapato. Procurad ser d u e ñ o s de los p e q u e ñ o s inconvenientes y conservad vuestra energía para los asuntos que valgan la pena.
L o s detallistas, particularmente los p e q u e ñ o s detallistas, desconocen
en general el arte de vender. La mayoría no cuida de hacer atractivos sus escaparates. A d e m á s , cuando entráis pidiéndoles lo que os
hace falta, os lo entregan como si estuviesen satisfechos de desprenderse de ello. Raras veces intentan venderos alguna otra cosa
a d e m á s de lo que ya os han vendido.
Hacer una segunda venta a un cliente al que ya hemos vendido es
mucho mejor que hacer otra primera venta a un nuevo cliente.
Algunas veces, el vender una mercancía cuesta algo caro; pero
mucho m á s caro resulta tenerla guardada en el almacén.
(de The Efficiency Magazine)
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F . Claude Joseph, quien tuvo ocasión de observar recientemente, y muy de
cerca, esta industria araucana. (1).
La observación del color natural, de la madera, corteza, hojas flores, y
frutos guían a los indios en la elección de las especies más ricas en principios colorantes. Hacen con las plantas tintóreas extractos acuosos muy
concentrados por adiciones repetidas de fragmentos del vegetal que se
trata de agotar. Por ebullición prolongada de los tejidos logran transmitir
los colores deseados y cuando éstos no se combinan directamente con las
fibras de lana, usan como mordente orina putrefacta y determinadas plantas
como los Oxalis y Ourisia. En la actualidad emplean con frecuencia el
Seria largo enumerar las muchas especies de que se sirven los araucanos, para lograr sus hermosos coloridos y sólo nos resistimos para hacerlo
en obsequio a la brevedad de este capítulo.
Diremos algo sobre los afeites que usaban los indios chilenos, puesto
-que en todos los tiempos los afeites y perfumes, fueron una actividad de|
farmacéutico (2).
La pintura del cuerpo es una costumbre muy generalizada entre la especie humana, sobre todo entre las tribus salvajes. Los indios chilenos
acostumbraban teñirse la cara, pero sin haber llegado al tatuaje.
Don José T . Medina, en su libro «Los aborígenes de Chile» trae el
dibujo de varios objetos destinados a guardar los colores con que las mujeres debieron teñirse la cara. Uno de ellos es un pomo de jaspe, sumamente interesante, con dos cavidades separadas por un tabique delgado de
la misma piedra y contiene restos de las tierras con que se servían para
teñirse. Fué hallado en Freirina. Dá también la figura de otro objeto de
alabastro que debió servir para igual fin y fué encontrado en el cauce del
estero de Guerivilo de la provincia de Curicó.
Esta manera de conservar los afeites implica cierto progreso; pero lo
corriente era guardarlos amasados en panes o terrones, el colü o pintura
ocreosa, que suele encontrarse en las sepulturas Los pehuenches hacían
sus pinturas revueltas con sangre de animales lo que los ponía fétidos. Los
changos se teñían con ocre.
Medina en el libro mencionado, trae una cita de Carvallo: «Se adornan
tanto los hombres como las mujeres, con pinturas encarnadas de figura
triangular, que se ponen en las mejillas y barba, tirando por todo el rostro
(1) Para mayores datos v é a s e :
if. Oiaitde Josepfe. —Plantas tintóreas de Araucanía. Rev. Chil. de Hist. Natural.
Tomo X X X I I I , págs. 36á-374.
(2) J u a n Ibáñez Gr.—Afeites y Perfumes. L a Farmacia Chilena. Tomo III. Pág. 23.
tres líneas negras, desde ios párpados y labio superior». Esta costumbre
parece que se extiende hasta Chiloé.
Citaremos por fin la industria de la fécula. Como la conservación de
las papas se hacía difícil fabricaban la fécula o c h u ñ o y extendían esta
práctica a la extracción del almidón de una amarilidácea o más propiamente de varias especies afines entre las cuales citaremos el Alstroemeria
lictu (liuto) y que hoy se conoce con el nombre de c h u ñ o de Concepción.
Baeza (1) dá el método de fabricación que a la fecha conserva nuestro pueblo: «De las raíces hinchadas de esta planta y tal vez de otras especies del mismo género se extrae el almidón que es conocido con el nombre de chuño, de mucha fama, es el «chuño de Concepción» porque se
prepara en algunas localidades de aquella provincia y se vende en saquiíos.
En su extracción se emplea una forma muy primitiva, no hay máquinas especiales, según sé. Desenterradas las raíces se les priva de la tierra, lavándolas muchas veces, se echan en agua tibia para quitarles un principio
amargo que contienen, se trituran convenientemente y todo se va poniendo en un depósito con agua fría; se pasa por un colador fino, los granos de
almidón que son muy chicos atraviesan las mallas arrastrados por el agua
y van cayendo en otro depósito. Sobre el colador quedan los restos de pa^
redes celulares y pedazos de los cordones fibrovasales, estos residuos se
botan. El almidón que es más pesado que el agua se va al fondo del nuevo
depósito, se bota el agua y la masa blanca se deja secar>.
Para terminar, diremos algo sobre los conocimientos farmacéuticos de
los indios fueguinos,.que en realidad eran casi nulos y que por lo demás no
han tenido importancia como aporte de drogas en el arsenal terapéutico de
Los onas creen que sus enfermedades provienen de puntas de flechas,
pedazos de madera o de hueso, etc. y el poder maléfico de introducir estos
objetos en el cuerpo humano lo atribuyen a sus magos o médicos llamados
K o n y también a veces a la luna a la cual habiendo sido una gran curandera, ahora puede amenazar especialmente en tiempo de eclipse (2).
Ideas parecidas se observan enlastribusvecinasdelosalacalufesy yaganes.
Bien se comprenderá que estos prejuicios y el nivel de cultura de estos
indios, considerados entre los más bajos, no podrían introducir medicamentos de importancia en el tratamiento de sus enfermedades, pues esto
implicaría un espíritu de observación, madre de un empirismo, que ellos
no poseían suficientemente.
(1) V. M. B a e z a — L o s nombres de las Plantas Silvestres de Chile y su concordancia con ios nombres científicos. Soc. Imp. y Lit. Universo. 1921, pág. 106.
(2) Antonio Coiassi.—Los indios del archipiélago f.ieguin >. Pág. 35.
P a s t i l l a s del D r . H nd r e u con < r a l a T O S
UNIFICACIONES EN LA DETERMINACIÓN DE LA
ACTIVIDAD TERAPÉUTICA DE LOS MEDICAMENTOS
R E 4 L ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA
Discurso de recepción del D r . D. fosé Mouriz Riesgo y contestación
del D r . D . Gregorio M a r a ñ ó n y Posadillo, leídos el 2 de junio de 1929
peces pequeños {Carassius, Gobio, Scardinius), de 5 a 10 centímetros de
longitud, en 100 c. c. de una solución acuoso de extracto etéreo de helécho
macho al 0,002 por 100 debe provocar la muerte de estos animales. En cambio, si la concentración es más baja, pueden soportarla.
R h i z o m a f í l i c i s maris.—\]na solución acuosa a\ 0,002 por 100 de
extracto etéreo de helécho macho, preparado con la substancia desecada,
debe representar la concentración mínima mortal para las lombrices y las
clases de peces indicadas.
En 1926 no se mencionó siquiera este asunto, y en 1928 se dijo que
no había nada que añadir a lo convenido en 1925.
b) Esencia de quenopodio.—LENZ dijo que en sus pruebas ha visto que la valoración de éstas y otras esencias que tienen propiedades antihelmínticas, hechas con peces, revelan que no hay relación entre las propiedades antihelmínticas y el poder tóxico para los peces.
En cambio, las lombrices parecen dar datos específicos y evidentes
respecto a esta relación de poder tóxico y antihelmíntico. En armonía con
esta apreciación, se acordó que se emplee provisionalmente el método preconizado por LENZ para valorar la esencia de quenodio.
Aconsejó la Comisión continuar los estudios, para comprobar bien los
hechos y comparar los resultados producidos sobre el gusano, en varias
muestras, con las propiedades antihelmínticas en el hombre.
VOEGTLIN ofreció ponerse en relación con la institución Rockfeller^
con el fin de conseguir muestras de distintas esencias que se hayan mostrado con propiedades antihelmínticas.
En 1926 no se habló nada de esto, y en 1928 se dijo que los distintos
métodos biológicos probados con tendencia a la s t a n d a r d i z a c i ó n o com-
probación, cuando menos de esta esencia, en cuanto a su cantidad de ascaridol, no sólo no han dado resultados satisfactorios, sino que hay quien
los considera muy inferiores a los que suministra el método químico. Este
método es el que valora la cantidad de ascariol, colorimétricamente. Ante
esto, reunció la Comisión a tomar acuerdo alguno.
POULSSON hizo un luminoso informe ocupándose de la metodología
preconizada con vistas a la s t a n d a r d i z a c i ó n del contenido en vitaminas
de distintas substancias utilizadas en terapéutica. La décima farmacopea
de los Estados Unidos ha adoptado un método para valorar las vitaminas
del crecimiento A contenidas en el aceite de hígado be bacalao.
Para la vitamina antirraquítica hay métodos, pero complicados. Dada
la importancia de esta cuestión, se propuso una Comisión especial, a modo de lo que se hizo con lo de sueros, en lo que estén grandes autoridades.
En cuanto a la vitamina A, se recomendó estudiar con el detenimiento
que merece la reacción colorimétrica de ROSENHEIM y DRUMMOND, puesto que estos autores ingleses la consideran específica, y, a su vez, permite
determinaciones cuantitativas. Si esto se confirma, la cosa es de interés^
porque a los métodos biológicos difíciles y costosos podría sustituirlos este
método químico. Se recomienda a POULSSON que recoja abundantes
Orden derogando l a de 2 de Junio de 1910 que a u t o r ü a a Los
m é d i c o s h o m e ó p a t a s p a r a ent r e g a r a sus clientes, sin r e m u n e r a c i ó n , los medicamentos
el t r a t a miento.
Excmo. Sr.: El Farmacéutico don
Antonio Compte Aragonés se ha d i rigido a este Ministerio suplicando
se derogue la Real orden de 2 de
Junio de 1910, que autoriza a los
Médicos homeópatas para entregar
a sus clientes sin remuneración los
medicamentos necesarios para el tratamiento.
En efecto, la disposición a que se
hace referencia consiente a los Mé-
£1 ivesiaurador hamaceuüco
dicos homeópatas la dispensación
gratuita de medicamentos hasta que
se dicte una resolución definitiva
que modifique o confirme esa antigua práctica profesional, y habiendo
sometido a la consideración del Consejo Técnico Nacional de Sanidad
la súplica de referencia, este organismo Consultivo en pleno ha informado por unanimidad que procede
acceder a lo solicitado, ya que el
ejercicio de la Medicina es en principio incompatible en la misma persona con el de la Farmacia.
Este Ministerio ha acordado que,
a partir de esta fecha, se derogue la
Real orden de 2 de Junio de 1910.
Madrid, 1.9 Diciembre de 1932.
curso y con destino a la Restricción
de estupefacientes, 50 kilos de opio
en polvo; 90 kilos de extracto acuoso de opio, y 350 kilos de hoja de
2. ° Las condiciones a que el referido concurso ha de sujetarse serán fijadas por el presidente del Consejo Técnico Nacional de la Restricción de Estupefacientes.
3. ' El importe de las adquisiciones mencionadas se satisfará con
cargo a los fondos de que dispone
la Restricción de Estupefacientes.
Madrid, 1.° de Diciembre de 1932
Señor Director general de Sanidad y
Nacional de la Restricción de Estupefacientes.
Otra disponiendo se adquiera,
mediante concurso y con destino a la R e s t r i c c i ó n de estupefacientes, 50 kilos de opio en
polvo, 90 kilos de e x t r a c t o acuoso de opio y 350 k i l o s de
Excmo. Sr.: Teniendo presente el
artículo 27 de la disposición número
1.685, de 5 de Julio de 1930, y el
apartado tercero de la de 21 de Enero de 1931,
1.° Se adquirirá, mediante con-
Ministerio de Agricaitura, Industria
Decreto disponiendo que en e l
p l a z o de un mes quede constituido el Instituto N a c i o n a l del
El decreto que regula la produccción y venta del vino y sus derivados, de fecha 8 de Septiembre
de 1932, dispone en su artículo 50 la
creación del Servicio de represión
de fraudes délos productos agrícolas,
limitado por el momento a la inspección, vigilancia y cumplimiento de
todo cuanto se relacione con la producción, consumo y circulación de
los vinos, mistelas y demás bebidas
Y siendo urgente que dicho servicio comience a cumplir la misión que
le ha sido encomendada por aquella
disposición, el Presidente de la República, de acuerdo con el Consejo
de Ministros y a propuesta del de
Agricultura, Industria y Comercio,
Artículo 1.° El Servicio de represión de fraude, dependiente de la
Dirección general de Agricultura, estará constituido por:
a) Una Sección técnica enológica (Servicio central).
b) Un Cuerpo de Inspección y
Vigilancia del cumplimiento de todo
lo legislado sobre producción, consumo y circulación de los vinos y
sus derivados (Servicio provincial).
Artículo 2.° La Sección Técnica
Enológica del Servicio Central de
Represión de Fraudes, quedará integrada con el siguiente personal: un
Jefe de la Sección, Ingeniero agrónomo; dos Ingenieros agrónomos agregados, especializados ambos en Enología, y más particularmente en Química enológica, dos Ayudantes del
Servicio Agronómico y un preparador químico nombrado por oposición entre titulados Doctores o L i cenciados en Ciencias Químicas o en
Farmacia, Ingenieros u otras disciplinas en las que se estudie con extensión suficiente el análisis químico,
como personal técnico, y un mecanó-
grafo y un mozo de laboratorio como
personal auxiliar y subalterno.
Constará la Sección Técnica Enológica de:
a) Un Negociado, a! frente del
cual estará uno de los Ingenieros
agregados y del que formarán parte
uno de los Ayudantes del Servicio
Agronómico y el Mecanógrafo, siendo misión especial de este Negociado
el intervenir en la dirección e Inspección del Cuerpo de Veedores^
en la unificación de normas de actuación y resolución ds consultas de
las Juntas vitivinícolas provinciales,
y, en general, en el trámite de cuantas incidencias se origenen en la inspección y vigilancia de la producción, comercio y consumo de vinos.
b) Un laboratorio del que formarán parte el otro Ingeniero agregado
al frente del personal formado por
uno de los Ayudantes, el preparador
químico y el mozo de laboratorio.
Serán misiones especiales de este
1. ° Estudiar los mejores procedimientos de análisis de vinos y productos derivados y enológicos, para
la más eficaz represión del fraude,
fijando los métodos que deben ser
oficiales para estos análisis y proponiendo a la Superioridad las modificaciones que pudieran ser aconsejabíes en cada momento, según los
progresos de la Ciencia.
2. ° Intervenir con su dictamen
técnico y análisis arbitral en los recursos a que se refieren los artículos
97 y 98 del Decreto de 8 de sep-
tiembre de 1932, que deben ser fallados por el Instituto Nacional del
3. ° Resolver cuantas consultas le
sean formuladas por los Laboratorios
agrícolas oficiales autorizados para
los análisis necesarios para la represión de fraudes.
4. ° De modo provisional y mientras no se creen en número suficiente las Estaciones Enológicas y Laboratorios a que hace referencia el artículo 70 del Decreto de 8 de septiembre de 1932, realizará los análisis de
las muestras recogidas por los Veedores y enviadas por las Juntas Vitivinícolas provinciales de aquellas regiones que no cuenten con Laboratorio agrícola oficial debidamente
dotado. En estos casos, los análisis
arbitrales serán efectuados por el
mismo Laboratorio de la Sección
Técnica Enológica del Servicio de
Represión de Fraudes, a presencia y
con intervención del técnico o representante del interesado a que se refiere el art. 98 del citado Decreto.
En tanto se establece el Laboratoque se expresa en el apartado b) del
artículo 2.° de este Decreto, el personal que se asigna a la Sección
Técnica Enológica del Servicio centra1, utilizará provisionalmente los
locales y material de los Laboratorios
de la Estación Agronómica Central
constituyendo una Sección de la
misma con el personal propio y especializado que se nombre para este
Artículo 3.° El cuerpo de Veedo-
res será nombrado por oposición
entre los Enólogos de la extinguida
Escuela de Viticultura y Enología,
Capataces de Viticultura y Enología,
salidos de los cursos de las Escuelas
oficiales, y entre los titulados oficiales de carreras y profesiones en las
que se estudien de un modo práctico y con suficiente extensión las disciplinas de Enología y Química
El programa de estas oposiciones,
que serán convocadas por el Ministerrio de Agricultura, Industria y Comercio, se redactará por la Sección
Represión de fraudes.
Artículo 4.° El número de Veedores será de 76, correspondiendo tres
a cada una de las provincias de Madrid, Barcelona, Ciudad Real, Tarragona y Valencia; dos a las de Sevilla,
Córdoba, Cádiz, Huelva, Málaga, Zaragoza, Baleares, León Lérida, A l i cante, Castellón, Albacete, Cuenca,
Toledo, Navarra y Logroño, y uno
a cada provincia restante.
La residencia de estos Veedores
será la capital de la provincia, a menos que la Junta Vitivinícola proponga otra diferente a la Dirección
general de Agricultura y ésta así lo
acuerde, debiendo efectuar salidas
en su jurisdicción, cuyo número máximo y duración, así como el número mínimo de inspecciones, fijará la
Sección Técnica Enológica, a propuesta de las respectivas Juntas V i tivinícolas, teniendo en cuenta las
La remuneración de los Veedores
será la de 3.500 pesetas anuales,
siéndoles de abono, además, los
gastos de movimiento e indemnizaciones de 10 pesetas diarias, cuando
se hallen fuera del lugar de su residencia.
Las Juntas Vitivinícolas provinciales deberán inspeccionar los trabajos de los Veedores, comunicando
a la Sección técnica de la Represión
de |raude cuantas anormalidades e
irregularidades noten en estos funcionarios para su inmediata sanción
por la Dirección general de Agricultura, conforme a las leyes v i gentes.
Artículo 5.° Quedan autorizados
para efectuar los análisis necesarios
para la represión del fraude en los
vinos y productos derivados y enológicos, los siguientes laboratorios,
además del Central que se crea y
conforme a las normas de su funcionamiento.
a) E! de la Estación Agronómica
b) Los de las Estaciones de V i ticultura y Enología de Villafranca
del Panadés, Haro, Reus, Requena,
Felanitx, Valdepeñas, Alcázar de
San Juan, Moguer, Jumilla, Almendralejo y Cariñena.
c) Los de las Estaciones de
Agricultura general y Ampelográficás de Falencia y Jerez de la Frontera.
d) Los que en lo sucesivo se
creen o se habiliten para estos servicios.
Dado en Madrid a cuatro de No*
viembre de mil novecientos treinta
El Ministro de Agricultura, Industria y Comercio»,
MARCELINO DOMINGO Y SANJUAN
En la Sección oficial de este n ú mero se inserta el Decreto por el
que se organiza el servicio de re*presión de fraude, y en él la inspección y vigilancia del vino en producción, circulación y consumo. L o
publicamos íntegro por ser de gran
interés para el farmacéutico.
Confirrr¡ación de multas.—Por la
Inspección provincial de Sanidad
fueron impuestas multas de 500 pesetas a dos farmacéuticos de esta
ciudad, por infracción de la R. O.
de 21 de Abril de 1928, por vender
especialidades farmacéuticas a precio inferior al señalado en los envases. Los citados farmacéuticos recurrieron contra dichas multas ante el
Excmo. Sr. Director general de Sanidad, y por esa Dirección se ha
resuelto el recurso confirmando d i chas multas.
Lo que participamos a nuestros
lectores para prevenirles que dicha
R. O. está en todo su vigor y de no
cumplirla se exponen a que se les
aplique la multa correspondiente.
Jíuevo catedrático de Santiago.—
En virtud de oposición turno libre
ha sido nombrado D. Jesús Sáenz
de Buruaga y Sánchez, Catedrático
numerario de Química orgánica aplicada a la Farmacia de la Universidad de Santiago.
Reciba nuestra enhorabuena el
nuevo catedrático.
Premios extraordinarios. — En el
pasado curso se han otorgado premio extraordinario en el grado de
Doctor a los señores D. Luís Socías
Viñals y D. Vicente Martínez P i queras.
En el grado de Licenciado ha sido
otorgado a la señorita Petra Barnés
Felicitamos a estos distinguidos
compañeros por distinción tan honrosa.
La Unión M é d i c o - F a r m a c é u tica de C a t a l u ñ a , sociedad de
socorros mutuos entre Médicos,
Farmacéuticos, Odontólogos, Veterinarios, Licenciados en Ciencias
físicas, químicas y biológicas, y Estudiantes después, del 4.'' curso, ha
acordado prorrogar las inscripciones
sin limitación de edad. Próximamente quedará constituido el 2.° Grupo
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References: resolución 

artículo 27
 artículo 50

Artículo 1

Artículo 2
 resolución 
 artículo 70

artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5