Source: http://angelricoes.blogspot.com/2012/03/
Timestamp: 2017-12-11 04:06:53+00:00

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"NOTAS A TENER EN CUENTA": marzo 2012
Le contaré a usted, respetado lector, que en la mañana de hoy me dirigía caminando a mi trabajo cuando, sobre las 08h30, me crucé con un piquete informativo, formado por unos veinte componentes que con pitos, banderas rojas y dos (2) megáfonos de mano, uno abriendo y otro cerrando la comitiva que vociferaban el eslogan: “—guelga, guelga, guelga, ¡guelga general!—“ / “guelga, guelga, guelga, ¡guelga general! Sin temor a equivocarme pude adivinar que se dirigían a impedir la apertura de un centro comercial de conocido apellido francés.
El azar había previsto que nuestro encuentro se produjese en una vía bastante transitada en el momento que el paso de cebra se ponía en rojo. La vociferación continuaba: “—guelga, guelga, guelga, ¡guelga general!—“. Un servidor, de forma totalmente respetuosa se dirigió a la persona que portaba el segundo megáfono, cerrando la procesión sindical y le pregunte: --Ciudadana ¿Por qué no debo ir yo hoy a trabajar?--. A lo que la interpelada con sorpresa respondió: –Loquee, ¿es a mí?--. --¡Sí! En efecto es a ti ciudadana--. Le aclaré.
Mi pregunta sorprendió al grupo provocando el silencio en los cantos y los pitos, todos los ojos (veinte pares) se dirigieron a mí, con sorpresa porque obviamente en su guión no contaban con esa pregunta, en ese lugar.
Atreviéndome a insistir en mi pregunta a la segunda megafonísta: --Ciudadana ¿Por qué no debo trabajar hoy?--.
Respondiéndome: --Para defender los derechos de los trabajadores--.
En ese momento el primer megafonísta volvió a insistir: “—guelga, guelga, guelga, ¡guelga general!—“ Mientras el resto del grupo seguía mirándome.
Y volví a preguntar: --Pero del Decreto de Reforma Laboral ¿Qué artículos hay que cambiar? O dicho de otra forma ¿Qué propuesta defendéis ciudadanos?--.
Uno de ellos dijo en voz alta: --¡Somos un piquete informativo! , ¡Somos un piquete!--. Yo no sabía que la Revolución Francesa que consiguió que los súbditos se convirtiesen en ciudadanos, quitaba la ciudadanía a los piquetes.
--Está bien –respondí—Señores piqueteros, señoras piqueteras ¿Qué propuesta alternativa defendéis a la Reforma Laboral del Gobierno?--.
Se produjo un murmullo casi general y la segunda megafonísta respondió: --Que too siga igual. No perder derechos--
Por mi parte, al considerar que había conseguido, en relación a la segunda megafonísta, la suficiente conexión para seguir preguntándole continué: --Piquetera, ¿tú trabajas?—Me respondió, ¡No!. Y ¿Estudias? -- Respuesta: --No. --¿A qué te dedicas siendo tan joven? – Soy del sindicato.
El semáforo había cambiado de color varias veces, el grupo me había rodeado (supongo que para oír mejor) bajo la atenta presencia de un furgón policial que se encontraba a media distancia, pero ningún piquetero, y ninguna piquetera había cruzado la calzada.
Yo volví a preguntar: --¿Y qué queréis conseguir con la huelga general?—Obteniendo como respuesta: --Que se pare todo el mundo--. En mi interés de ser ilustrado en los objetivos sindicales, insistí con mis preguntas: --¿Incluso tienen que dejar de trabajar los dentistas? – La segunda megafonísta, antes de responderme volvió a recitar: “—guelga, guelga, guelga, ¡guelga general!—“. –Claro, ¿Por qué deberían trabajar los dentistas?—A lo que, un servidor, respondió: --Porque, si por la fuerza, trataseis de impedirme ir a trabajar, con toda seguridad agradeceríais que los dentistas estuviesen trabajando.
El semáforo se puso en verde, los piqueteros cruzaron la calzada, como un ato de Ovis orientales aries (mamífero cuadrúpedo, ungulado, rumiante doméstico), el concierto de silbatos y el movimiento de banderas se reinició, y los portadores de megáfonos volvieron con su intelectual mensaje: “—guelga, guelga, guelga, ¡guelga general!—“.
El furgón de la policía continuó su discreto y vigilante control de los piqueteros, al pasar delante de mí, pude observar un interminable bostezo por parte de uno de los funcionarios policiales.
Le contaré a usted, respetado lector, que cuando yo era chico, allá en mi pueblo, se comentaba por parte de la fuerzas vivas, a saber: el cura, el boticario, el sargento de la Guardia Civil, el médico y un representante de comercio (de, ahora no recuerdo, qué producto) que el primogénito de una familia de alcurnia permanecía en la capital preparándose para “opositar a notarias”. Era verdad, que el muchacho, llevaba mucho tiempo presentándose a tal ansiada aspiración del mencionado cargo de la Administración española, sin conseguir la nota precisa para tal objetivo.
Cuando no era por no dominar, el examinando, oralmente el temario de “Derecho Civil”, lo era por hacer agua en “Derecho Hipotecario, o Fiscal” y jamás obtuvo una calificación aceptable en “Derecho de Sucesiones” y no digamos en el ejercicio escrito consistente en “redactar una escritura, explicando los problemas sustantivos de la misma”. Pero el heredero se presentaba una y otra y otra vez al examen. De tanto presentarse era tan conocido por el personal subalterno del lugar donde se realizaban lo exámenes, que estos gastaban bromas, chanzas y mojigangas con el eterno aspirante a notario. Todos, menos los catedráticos examinadores que enviaban, al aspirante, una y otra vez al pupitre de los libros de Derecho, porque necesitaba mejorar.
Las comidillas en el pueblo coincidían en que si el eterno opositor no se daba cuenta, por si mismo, de que no podía ser siempre un opositor, alguien en la familia, por ejemplo el padre, le debería sugerir que optase por continuar su carrera profesional como aprendiz o pasante en algún bufete de abogados. Pero erre que erre, hasta que un día, por fin, se oyeron cohetes y el tañer de las campanas de la iglesia parroquial, ante la intriga general de tal algarabía se informó que, por fin, el opositor había obtenido en el último examen un cinco (5). La primera vez en la Historia que se superaba el 4,7. Un cinco, un cinco, un cinco. El cuento habría acabado bien si los requisitos para ser notario, además de ser español, mayor de edad, no encontrarse incapacitado para el ejercicio del cargo de notario, ser licenciado en Derecho, exigiese una nota en el examen oposición de 5,5. Por lo que nuestro protagonista no pudo obtener para sí la plaza en propiedad de Notario. “No pudo obtener para sí la plaza de Notario”. “No pudo obtener la plaza de Notario”.
Cuando en el pueblo se supo la noticia que afectaba al “Notario interruptus” se contagió una cierta melancolía, no por renegar de la conveniencia de que exista en la administración del Estado tal puesto de funcionario público autorizado para dar fe de los contratos, testamentos y otros actos extrajudiciales, conforme a las leyes, sino por tener paisanos que tras cuatro intentos para ser notario, la nota más alta alcanzada era un diez por ciento menor de la mínima necesaria. De una manera absolutamente irreprochable el opositor de máxima nota, cinco, tendrá que estudiar más. Tendrá que estudiar más. Tendrá que estudiar más.
Y usted se preguntará ¿A santo de qué viene que les relate, un servidor, este cuento? Y, en todo caso, la historia contada ocurrió allá por los años setenta. Y tengo que responder: --Sí, es verdad que lo contado ocurrió cuarenta años atrás, pero tras ver los resultados obtenidos en las elecciones andaluzas, tal historia me vino a la memoria. “Tal historia me vino a la memoria”, “La historia aquella me vino a la memoria”. Y me pregunto ¿Por qué?
Eso es lo que tienen las moralejas que son capaces de enseñarnos cosas, sin tener que experimentarlas en nuestra propia persona. Sobre todo, cuando las enseñanzas tienen que ver con “aspiraciones interruptus” ó con la política de cada día. No es suficiente que “el padre” se sienta orgulloso y piense que su hijo algún día aprobará la oposición a notarias. ¡Con conjeturas no se gobierna un país!
Y en ese país nos encontramos, donde los resultados obtenidos en “Asturias”, en “Andalucía” y en “Cataluña” deben hacer reflexionar a los que habitan el “Ala Oeste de La Moncloa”. ¿Es que también hubo elecciones en Cataluña? Respuesta: --No, en Cataluña no hubo elecciones, lo que hubo fue un acuerdo de secesión. Y además de ese acuerdo, frontalmente opuesto a la Constitución, se pronunciaron palabras inaceptables por Oriol Puyol, el hijo del molt honorable Jordi Puyol (tranquilo Jordi, tranquilo) comparando a España con “aguas podridas de las que hay que alejarse, huir de estas aguas podridas que nos ahogan” (sic) en alusión al Estado español.
No entraré a juzgar al hijísimo Puyol, solo pienso en voz alta: --Que el Partido Popular no puede por más tiempo, seguir apoyando el desleal gobierno de Cataluña, que reclamaba «estructuras y poder de Estado». De no eliminar tal apoyo, al gobierno secesionista catalán, el partido del Gobierno será cómplice del intento de ruptura del Estado.
Y en relación al estalinista partido de la señorita Pepis es un hecho, que hasta los ciegos ven, que seremos todos tan mayores cuando, en algún lugar de España, puedan llegar a tener influencia de gobierno, por lo que lo procedente es introducir en la dialéctica diaria del partidito, la humildad que requiere un hecho de tan evidente insignificancia electoral.
Publicado por Angel Rico en 19:58 No hay comentarios:
Le confesaré a usted, respetado lector, que a mí Mourinho me cae bien, no tanto por la audacia de sus tácticas futbolísticas, que me traen al pairo, cuanto por su forma de comunicar. Esa comunicación marcada por la melancolía fadista (derivada del fado) que tanto irrita me resulta interesante. Y algo de particular debe tener Mourinho y sus palabras que, no solo, requiere la atención mayoritaria de los periodistas deportivos, sino también de los editorialistas, llamémosles, serios.
Los profesionales que se encargan de hablar (no solo informar) de cuestiones futbolísticas, en su mayoría, no se caracterizan por ser lectores del “María Moliner”, de ahí que no sean capaces de hilvanar correctamente, y al mismo tiempo, un sujeto, verbo y predicado. A los ejemplos me remito. Pero esos mismos profesionales se permiten “instruir, acusar y sentenciar” a este entrenador por las palabras que utiliza, por los gestos que escenifica y, también, por los silencios que maneja. Lo que resulta paradójico y un tanto insultante a la inteligencia de los lectores.
Mourinho se caracteriza por decir públicamente lo que muchos piensan (pensamos) y tiene Derecho a expresar todo aquello que considere oportuno, sobre los árbitros, sobre la prensa, sobre estas o aquellas actuaciones arbitrarias o administrativas. Su Libertad de Expresión está amparada por el artículo 20 de la Constitución. El mismo artículo que permite a los periodistas, incluso a los que no saben expresar con acierto gramático, las críticas contra Mourinho.
La sociedad española aceptó con resignación que la UEFA, sancionase en el pasado a Mourinho por una opinión emitida por el portugués sobre este organismo deportivo, que no se caracteriza precisamente, por ser ni democrático, ni justo. Incomprensiblemente el Consejo Superior de Deportes español no presentó ningún recurso, de oficio, por aquella sanción por ejercer el Derecho a la Libertad de Expresión.
Tras el dictamen del Tribunal Supremo que dejó claro que la expresión, emitida por un diputado nacional separatista catalán de: “—muerte al Borbón” había que situarla en el derecho del separatista a la Libertad de Expresión, si yo fuese Mourinho (que evidentemente no lo soy) me presentaría en la próxima rueda de prensa, diría lo que considerase conveniente, mostraría el artículo 20 de la Constitución Española y argumentaría: “--Sí ¿Qué pasa?”
Porque en ese: “—Sí, ¿Qué pasa?” está el quid de la cuestión. Si creemos en la Libertad de Expresión, debemos aceptar que todos, incluso el melancólico entrenador portugués, tiene los mismos derechos a opinar si cree que “les han robado”, del mismo modo que los periodistas del “Mundo deportivo” ó el “Sport” a opinar que es un mal entrenador.
Los poderes públicos del Estado en general, y del Deporte, en particular, tienen que velar porque en España la Igualdad sea un hecho, pero no solo en relación con la sociedad, la mujer, o los homosexuales, sino a la hora de poder emitir una expresión, sin temor a que un organismo deportivo te sancione sin poder ejercer durante varios partidos, como entrenador o jugador.
Lo que crea “alarma social” no es que un entrenador opine, que un árbitro es malo, incompetente e injusto cuando, además, ese árbitro actuó mal, de forma injusta con su equipo, mostrando su incompetencia; tampoco que opine que la UEFA sancionó de forma distinta, actuaciones iguales; ni que la Real Federación Española de Futbol (con t) sea especialmente injusta, con el equipo de Mourinho; lo que crea “alarma social” es que Arturo Mas incumpla la Ley de Banderas, y que opine que Cataluña no es parte del Estado español y por eso pida una Hacienda catalana, distinta de la Hacienda Pública del Estado, como base de un “Estado propio” para Cataluña. Lo que procede no es sancionar a Mourinho por utilizar su Derecho a expresarse líbremente, sino aplicar, ante la deslealtad del gobierno catalán, el artículo 155 de la Constitución que dice: “--1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general—“
Hay incumplimientos evidentes de la Constitución Española por el Gobierno autónomo de Cataluña, hay competentes abogados del Estado, el partido del Gobierno tiene mayoría absoluta en el Senado y hay mucha expectación por la sociedad española, veamos como se actúa al respecto.
Mourinho no tiene menos derechos, por ser portugués, ni Arturo Más tiene más derechos por ser catalán. Todos somos, teóricamente, iguales ante la Ley. De no ser así tendríamos que recordar a George Bernand Shaw, cuando dijo: “Cuando un hombre quiere matar a un tigre, lo llama deporte; cuando es el tigre quien quiere matarle a él, lo llama ferocidad”. Saque usted, respetado lector, sus propias conclusiones.
Publicado por Angel Rico en 15:12 No hay comentarios:
Tradicionalmente se utiliza la rimbombante terminología “Cuestión de Estado” cuando el gobierno de un país, por acción o por omisión, hace (o deja de hacer) cosas que no son entendidas por los ciudadanos sobre los que gobierna. Normalmente, en esas ocasiones, se trata de asuntos que podrían haberse resuelto de otra manera más entendible. Pero la incompetencia gubernamental, el pago de favores políticos o cuestiones similares, les obliga a recurrir a la “Cuestión de Estado” en lugar de poner en práctica la “discreta política resolutiva” que hacen los buenos gobiernos sin apartarse de la Ley ni del sentido común.
Yo soy de la opinión que en Democracia, recurrir a lo que supone esa ostentosa terminología, en lugar de a la Ley, es un error en el mayor número de ocasiones que se pone en práctica.
Cerrar, por ejemplo, acuerdos comerciales, por “Cuestión de Estado” con países no democláticos (peldón), es la forma que tienen los gobiernos mediocres de perder la fuerza moral para en futuras ocasiones, predicar la aplicación de los Derechos del Hombre, o filosofías similares. Pero, al menos, pueden justificarlo por cuestiones económicas.
Dicho lo anterior, lo que nunca es entendible es la dejación de funciones en la política interior por “Cuestión de Estado”. Verbigracia, me explico; Si el actual gobierno, a través de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, en general y, del CNI, en particular, es conocedor del lugar donde se esconde el etarra Josu Ternera, debe detenerlo ipso facto y ponerlo a disposición de la Audiencia Nacional, que mantiene en vigor una orden de busca y captura. No debiendo ser necesario que los tribunales vuelvan a solicitar la detención del etarra. Por lo que, a mi juicio, las palabras de la Vicepresidenta del Gobierno y responsable directa del CNI, Soraya Sáenz de Santamaría: "--Si el Gobierno recibe una petición judicial de información se la facilitaremos" me parecen desafortunadas, porque dan a entender que el gobierno es conocedor del paradero del etarra y por “cuestiones de Estado” (incomprensibles para el común de los mortales) no ejecutan la orden de capturar y ponerlo a disposición de los tribunales. A este y a cualquier otro etarra de los que se tenga conocimiento del paradero. La carta abierta de Rosa Alcaraz, a la Vicepresidenta del Gobierno, es descarnadamente real y debe ser suficientemente motivadora para que se actúe en consecuencia.
El Estado no debe hacer nada que avergüence, a los miembros del Consejo de Ministros que toman los acuerdos, ni a los contribuyentes que hacemos posible la financiación del Estado. Por tanto no es aceptable, --por cuestiones de Estado--, “los indultos a condenados por malversación de fondos públicos” (ni aunque los indultados sean miembros de Unió Democrática de Catalunya), ni “permitir incumplimientos de la Ley en territorios dominados por partidos nacional separatistas”, ni “ir cediendo terreno a las aspiraciones de los terroristas que matan, ó del equipo de dirección política de los terroristas” para pasar de la “guerra sucia” a la inadmisible “paz sucia”.
Me niego a creer en la opinión de Voltaire: “—Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado”. Quiero seguir creyendo que el gobierno de mi país cuando se equivoca, rectifica y, por tanto, no permitirá que las hipotéticas “Cuestiones de Estado” le obliguen a tratar de hacernos tragar ruedas de molino, en lo referido a: --las egoístas exigencias de gobiernos autonómicos; --ni intereses económicos que impidan el desarrollo de los potenciales nacionales (energía); --permitiendo que siga sin esclarecerse, realmente, el mayor atentado terrorista de la Europa Occidental (11M); --permitir que los sindicatos y la patronal tengan más atribuciones que las que realmente le corresponde por el número de afiliados; --tampoco es admisible que los ríos españoles viertan millones de hectómetros cúbicos de agua dulce al mar, cuando hay zonas amenazadas por sequía; --ni dejación en la reivindicación de nuestros derechos en política exterior, como lo relacionado con Gibraltar, el Sahara Occidental ó Hispanoamérica.
“El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la Ley” (Aristóteles), --independientemente del lugar de residencia de los ciudadanos; --de la aristocracia de las esposas de los socios de empresas beneficiadas por administraciones amigas; --de la “Casa” donde se viva y se reciban los fondos de la Hacienda Pública para su funcionamiento; ó --del sexo de los ciudadanos afectados por la Ley. Apellidar como “positiva” la discriminación, es un subterfugio para acabar aceptando que la Ley no sea igual para todos.
Las sociedades avanzadas necesitan del buen gobierno para mejorar, teniendo claro que: “--Gobernar es pactar; pactar no es ceder” (Gustave le Bon)
Mañana se conmemorará el II Centenario de la Constitución de Cádiz, popularmente conocida desde entonces, por “la Pepa”. Considero que sería conveniente que los eruditos, entre los que obviamente yo no me encuentro, hiciesen un estudio comparativo de la realidad socio económico-política de entonces y de ahora, para demostrar el gran número de semejanzas existentes.
La Pepa, se aprobó dos años después de que Napoleón Bonaparte, otorgase a los españoles --tras la renuncia de Carlos IV a sus derechos a la corona de España en favor del francés--, el Estatuto de Bayona, (denominado oficialmente en francés Acte Constitutionnel de l’Espagne) beneficiando a una asamblea de caciques y traidores, que reconocía los fueros navarros y vascos.
Entre las innovaciones que introdujo la Constitución de Cádiz están la supresión de la Ley Sálica, la derogación de los fueros vascos y navarros y la supeditación de la Corona a las Cortes. Incomprensiblemente la actual Constitución de 1978, mantiene el “concierto vasco”, el “convenio navarro” y, de facto, la “Ley Sálica”, que prohíbe que una mujer herede el trono y por la que la infanta Elena, y en su caso la infanta Cristina, se han visto obligadas a ceder sus derechos a favor de su hermano menor, el Príncipe de Asturias.
Esos precedentes y no creer que “el Estado debe ajustarse a la razón”, permiten que hoy en España tengan protagonismo un importante número de políticos adictos a la invención del pasado y, por tanto, mentirosos con la Historia y con sus reivindicaciones, como nos recuerda Fernando García de Cortazar: “No es que haya historias nacionales porque hay naciones; hay naciones porque hay acontecimientos e historias nacionales”.
De la lectura de las crónicas de entonces, por Blanco White, donde nos informa: “Mal podía darse la disidencia en una España marcada por la actividad de la Inquisición, por la prohibición de lecturas y por un cerril monolitismo religioso”. Nos coloca hoy, 2012, frente a la actividad de los elitistas poderes económicos, la escased de lecturas por el Pueblo, provocada por el cerril monolitismo televisivo, que podemos comprobar al mirarnos en el espejo de la actualidad.
Si entonces tuvieron que enfrentarse a los grandes beneficiados por el Antiguo Régimen –la monarquía absoluta, la Iglesia Católica y la Mesta por sus grandes privilegios-- que se oponían a los avances; hoy es necesario enfrentarse a los beneficiados por el Régimen actual, a saber: --las petroleras, la banca, los sindicatos, la patronal y los, ineficientes, partidos políticos—Todos con enormes privilegios. También se establecieron en la Constitución de 1812 las facultades de las Cortes para hacer efectivo el principio general de la libertad en la industria, ya que, para su fomento, se consideraba que era preciso "remover los obstáculos" que la entorpecían. Algo que sigue siendo necesario hoy, cuando comprobamos los grandes obstáculos que, por ejemplo, está poniendo la petrolera oficial para evitar que España pueda producir biodiésel, como combustible sustitutivo del petróleo fósil, siendo además, una energía renovable, nacional, más barata y con un enorme potencial de creación de empleo. De estas posibilidades, usted respetado lector ¿sabe lo que piensan los dirigentes actuales? Yo tampoco.
Visto lo visto, nosotros el Pueblo, tenemos que hacer hoy más por España, porque la verdad está ahí, es sencilla, evitemos mancharnos con adulaciones que imposibiliten nuestra Libertad para analizar, para criticar, para votar ó para botar. Todos debemos ser protagonistas de nuestros propios episodios cotidianos, para dejar de ser solo materia amorfa dirigida por los objetivos interesados de ciertas clases privilegiadas. Los constituyentes de entonces creían en la independencia de millones de españoles frente al "capricho de uno solo" y, que "cada ciudadano llegue a sentir sus propias fuerzas en la máquina política". Ese mismo deseo de protagonismo social sigue siendo necesario hoy.
Debemos tener presente el Art. 2 de la Constitución de 1812: “--La Nación española es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona--”. Ese principio debe ser reivindicado hoy, por el acechante peligro pedigüeño de los intereses nacional-separatistas que están en la mente de todos. Como entonces, hay que evitar las ambiciones de los que han concebido esperanzas de mando y conseguir que les cedieran "no a una clase de hombres, sino a la patria; no a una corporación, sino a la nación entera" la capacidad legislativa.
A los máximos dirigentes del Estado de hoy me permito recordarles lo que, entonces, dijo Agustín Argüelles: "un Estado se pierde igualmente entregándolo al enemigo o equivocando los medios de salvarlo". Se empieza por consentir que no se cumpla la Ley de Banderas, se continúa permitiendo que no se pueda estudiar en español en algunas partes del Estado y se finaliza, aceptando la insumisión fiscal de algunos territorios. La felonía (deslealtad, traición) no es un crimen que cometen solo los reyes indignos de ostentar tan alta distinción, también corren la tentación de cometerla los miembros del Legislativo, del Ejecutivo o del Judicial, que no ponen el interés del Estado, delante de sus intereses personales, de partido o de gobierno.
Publicado por Angel Rico en 12:24 No hay comentarios:
Cuando escuchamos en palabras de miembros del actual Gobierno, el interés del mismo en trabajar para mejorar la imagen internacional de “La Marca España” un servidor de ustedes sintió una sensación de bienestar ¡Ya era hora de que España tuviera la imagen que por Historia, prestigio y PIB nos corresponde!
Pero en una reunión días atrás, con un grupo de colegas alemanes nos hicieron volver a la realidad de la imagen que España tiene fuera del territorio patrio. Cuando esgrimimos, como argumento de esperanza, los objetivos de los ministerios de Exteriores, y de Economía para que el mundo recordase que España siempre pagó sus deudas (¡siempre!) y que (casi) siempre fue leal con los compromisos internacionales adquiridos.
Los colegas teutones, con sus observaciones, me hicieron pensar en la imagen que España traslada al exterior, verbigracia, me explico:
1º.- En Alemania (los alemanes) no entienden por qué, un país como el suyo donde los potentes sindicatos son financiados, exclusivamente, por las cuotas de los asociados, debe aportar fondos para “ayudar” a la España que aporta cuantiosísimas ayudas a los sindicatos del régimen. Ellos no lo entienden y yo tampoco.
2º.- Tampoco entienden que la Vicepresidenta del Gobierno diga tras un Consejo de Ministros que, el Gobierno, está estudiando un cambio en la legislación que permita pedir cuentas en los tribunales a aquellos dirigentes políticos que no fuesen diligentes con los fondos públicos. Y ese mismo Gobierno, en el siguiente Consejo de Ministros, indultase a: --un alto cargo de la Consejería de Trabajo de la Generalidad de Cataluña, cuando era presidida por Puyol y a un familiar de un alto cargo del partido Unió Democrática de Catalunya, que habían sido condenados por malversación de fondos públicos--. Esa incoherencia, entre lo que se predica y lo que se hace, no la entienden los alemanes y yo tampoco.
3º.- Los ciudadanos de países civilizados tampoco entienden como, en España se mantiene a un ciudadano en la cárcel, condenado a 42.917 años, porque mediante una trama, jurídico-policial, se le acusó de haber sido el autor material el 11M de unos hechos que, día a día, se están demostrando falsos. Vamos, como si, por ejemplo, a alguien se le condena por haber cometido un asesinato con una escopeta y cuando, por fin, se dispone del informe del forense, este certifica que el fallecido lo fue por arma blanca. Eso es lo que ven desde fuera con el 11M. Ellos no lo entienden y yo tampoco.
4º.- Tampoco es comprensible que, mientras los ciudadanos debemos hacer grandes esfuerzos impositivos, por sacar a España adelante, los clubes de fútbol, mantengan con la Seguridad Social y con Hacienda, deudas por más de dos mil millones de euros, y los poderes públicos se caractericen por una insultante indiferencia. En Alemania no lo entienden, el Presidente del Bayern ha dicho: “Les damos millones para que salgan de la mierda y los clubes no pagan” (sic) allí no lo entienden y yo tampoco.
5º.- Que bajo la sombra de la “Marca España” haya un ciudadano que sea el que recibe los mayores emolumentos de todo el Estado, (¡Sí, el que más gana de todos!) como es el Presidente de la Federación Española de Futbol, no son entendibles sus altísimos estipendios cuando la economía general y los contribuyentes, están como están.
6º.- Incoherencia que también se manifiesta en la realidad de la Política Energética Nacional. Mas correctamente, en la falta de política de energía nacional, que obliga a los ciudadanos a pagar el combustible y la energía eléctrica a precios muy altos, por la subida del precio del petróleo, mientras ¡Atención! --se mantienen en España, 3,5 millones de hectáreas de improductivo, pero subvencionado barbecho y 42 fábricas de biodiésel cerradas. Una política energética seria e independiente, regularía la suma de sinergias del potencial nacional existente para poner a disposición del transporte de mercancías por carretera, un combustible nacional, renovable, más barato y creador de empleo. ¿Por qué no se está haciendo? ¿Usted lo entiende? --Yo tampoco.
7º.- Tampoco es entendible que bajo “La Marca España” haya territorios dentro del Estado donde, con el apoyo por omisión del partido del gobierno, se incumplan cinco sentencias del Tribunal Supremo, que obligan al gobierno de la Generalidad de Cataluña, a preguntar a los padres en qué lenguas quieren escolarizar a sus hijos. Desacatos de los representantes del Estado en ese territorio, que son permitidos gracias a la indiferencia del Gobierno central.
Por todo lo anterior y en relación a las incoherencias que se están cometiendo con “La Marca España” me permito volver a utilizar las palabras de Albert Einstein: “—Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera”.
Publicado por Angel Rico en 12:30 No hay comentarios:
El político y el voto de las señoras de “moral descuidada”
Le confesaré a usted, respetado lector, que Dios no me envió por el camino de las nuevas tecnologías. Me cuesta mucho dominar las posibilidades de los nuevos dispositivos telefónicos, de voz, datos e Internet. Mi aprendizaje, con la tecnología, es tan lento que cuando empiezo a dominar todas las posibilidades de un dispositivo, este tiene que ser renovado por otro más moderno, por lo que me veo condenado a tener que empezar el aprendizaje sobre las posibilidades de cada nuevo aparato.
Viene esto a cuento porque, la semana pasada, fuimos convocados a una reunión de trabajo en un alto departamento del Gobierno de la Comunidad de Madrid. En este tipo de reuniones se exponen los objetivos que pretenden los administrados, --nosotros--, y es posible apreciar la capacidad de implicación, o no, que tienen, con la sociedad los directores administrativos que intervienen. En dicha reunión empezaron a sonar, una y otra vez, los móviles de nuestros anfitriones. Un servidor ante el temor de que sonase el propio, lo que habría sido una descortesía, manipuló el terminal recién adquirido para tratar de dejarlo en silencio, disimuladamente presionó la supuesta tecla de silencio de llamadas entrantes y la reunión continuó.
Al término de la reunión, y una vez fuera del edificio oficial, me dispuse a reponer el sonido de mi moderno dispositivo telefónico, comprobando con estupor que con mi manipulación no había desconectado el sonido de llamadas entrantes, sino que había puesto en funcionamiento el sistema “ record rounds” (grabar sonidos) por lo que, gran parte, de la reunión había quedado archivada en sonido digital. Bueno, -pensé-, al menos podré revisar los asuntos tratados en la reunión y asimilar, de forma perfecta, las sugerencias que se nos trasladaron por los próceres con los que nos habíamos reunido.
Tratando de recordar las palabras y proposiciones que había pronunciado el alto cargo político, para elaborar mi habitual resumen de la reunión, había unas que mentalmente no conseguía ubicar, que no tenían sentido, ni lógica política en Democracia. Ante la duda, me dispuse a refrescar mi memoria, escuchando el archivo sonoro que por error se había creado en mi telemóvil. Y en efecto, allí estaban las palabras del representante del Gobierno de la Comunidad de Madrid: “—Yo no entiendo por qué mi voto (el del político) debe valer lo mismo que, … ejem, …. que…. el de una puta, por ejemplo” (sic)
¡Era verdad! mi memoria no me estaba engañando. La frase existía, el prócer la había pronunciado, y allí estaba grabada, con un excelente sonido digital. Iba “tan sobrao” que, públicamente, ponía en cuestión el valor democrático del voto de aquellas personas que ejercen su profesión en “casas de lenocinio”, frente a votos tan “distinguidos” con el suyo.
Mi análisis, largamente realizado, sobre el significado real de esa frase, me llevó a cuestionarme ¿--Si eran merecedoras de respeto el resto de frases y argumentos expresados, en el transcurso de la reunión, por parte del locuaz representante del Gobierno de la Comunidad de Madrid? Porque alguien que empieza por justificar el incumplimiento de las competencias asignadas a su negociado; que continúa con quitarle el voto a quienes su oficio es “la relación carnal”, y se acaba .., ¡Uf! da miedo imaginar donde se puede acabar con la particular mentalidad de este representante del Estado en la Comunidad de Madrid.
He decidido guardar ese excelente archivo sonoro, para que, en su caso, pueda servir para enseñar a los jóvenes lo que dijo Albert Einstein: “Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera” Ya que las referidas palabras pronunciadas por alguien que vive de los contribuyentes, no son nada ejemplarizantes.
Lo procedente ahora, la Esperanza en el futuro, es que los superiores de este mal ejemplo de representante público, le enseñen lo que dice el Artículo 14 de la Constitución Española: “--Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”--. En caso contrario, burócratas como este, empezarán por quitarle el derecho al voto a las meretrices, (ó a los gitanos, ó a los pobres, ó a los negros, ó a las mujeres, ó a los gays, etc.) y acabarán quitándonoslo a quienes sugiramos que él es, además, profundamente incompetente en el cumplimiento de las atribuciones de su cargo. A sus hechos me remito. Tal herejía constitucional, nunca es inocente.
Le confesaré a usted, respetado lector, que durante mi participación en los Comités Consultivos en Bruselas del, entonces, Mercado Común, (1982-1986-1993) me sorprendió comprobar como, tras las negociaciones de cualquier asunto, un caballo se acababa pareciendo más a un dromedario que a ese bello mamífero del orden de los Perisodáctilos; ó, como se llegaba al acuerdo de que: --cuatro más cuatro, sumaban seis, tras la consiguiente negociación previa de los burócratas comunitarios.
Si extrapolamos lo que ocurre con la política internacional cuando esta actúa en la ONU, nos sorprenderá comprobar como el crimen contra la Humanidad “B” que es totalmente parecido al crimen contra la Humanidad “A” tiene diferente consideración y trato, gracias a lo acordado por el antidemocrático Consejo de Seguridad de la ONU, por lo que unos muertos deberán provocar, a la sociedad, diferente repulsa que los otros muertos.
Ó, como ahora se llega al acuerdo político de que: --El Banco Central Europeo le preste a los bancos privados más de medio billón de euros al 1%, para que estos (los bancos) compren, con ese dinero, deuda soberana de los países al 4%, cuando lo más razonable y más barato, para nosotros El Pueblo, hubiese sido que directamente el BCE fuese quien comprase la deuda de los países al 1%, siendo lo más justo, lo más sensato y lo más barato para los ciudadanos.
Algo similar está ocurriendo con Grecia, de la que los burócratas comunitarios nos dicen que: --tenemos que estar contentos porque se ha llegado al acuerdo--. Un acuerdo que consiste que los bancos que le prestaron dinero a los griegos aceptan una quita “voluntaria” del 90%. Es decir, que como los griegos han engañado reiteradamente a todo el mundo, y ahora dicen que solo pueden pagar 10 de cada 100 euros recibidos, en concepto de préstamos, la cosa va bien porque lo hemos aceptado y hay acuerdo. Cuando en cualquier otra situación, a esa realidad de bancarrota se la habría denominado no “acuerdo” sino “quiebra del Estado griego”. Pero a los políticos no les conviene que a las cosas se las llame como corresponde, para que la farsa de la política comunitaria continúe, en beneficio de unas cuantas empresas privadas (y por derivación algunos políticos) que se enriquecen a costa del dinero de los ciudadanos de la Unión Europea.
Similar incoherencia está ocurriendo con la política energética de la Unión Europea, donde tanto desde el Parlamento, como desde la Comisión, que vergonzosamente, y bajo la atenta mirada de los intereses petroleros, aceptan no ver los flagrantes incumplimientos de los Reglamentos y Directivas, aprobadas por los propios altos estamentos comunitarios.
Cuando un Estado, por ejemplo España, en realidad no está cumpliendo: “La Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, que establecen unos objetivos vinculantes para la cuota global de energía procedente de fuentes renovables para 2020, con unos objetivos asignados, que para España son 20% de energía procedente de fuentes renovables en su conjunto, en términos de consumo final bruto de energía, y el 10% de energía procedente de fuentes renovables en el sector del transporte para 2020” sencillamente no hacen nada. ¡Hoy por ti, mañana por mí! es la máxima que mueve a los malos políticos. Recordándonos lo que dijo Max Weber: “--Quien hace política pacta con los poderes diabólicos que acechan a todo poder”.
En la política nacional también existen ejemplos de la utilización trapacera del lenguaje de la ética política para no enfrentarse a los hechos, por ejemplo, cuando un tribunal le enmienda la plana al Tribunal Supremo, en relación a la imposibilidad, de hecho, de que se pueda estudiar en español en un territorio de España, el ministro de Educación, Cultura y Deporte dijo: --El Gobierno acatará la sentencia del TSJC "guste o no guste". Pero ¿Cómo puede ser esa la respuesta del ministro de Educación? Lo razonable es que hubiese manifestado que esa sentencia va contra lo reflejado en la Constitución Española: Artículo 3.1. “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”. Y, además, contra varias sentencias del Tribunal Supremo y, por tanto, el Gobierno recurrirá esa sentencia ante el Tribunal Supremo.
Así es la ética política que gobierna nuestras vidas, donde se echa en falta la figura de un indiscutible líder internacional, al que los países dirijan su mirada en la espera de que los acuerdos políticos internacionales estén movidos por la ética, más que por los inconfesables intereses corporativos. Y en España, también es necesario que surja ese político capaz de separar la economía de la moral, para dejar de vivir bajo el síndrome “nacional separatista” que todo lo enreda, que todo lo ensucia.
En realidad, como dijo Alejandro Dumas: “Todo el mundo está descontento, todo el mundo se queja; mas quien dice todo el mundo, dice nadie” y eso los políticos lo saben, y actúan en consecuencia.
La Jornada: “Empleo, Agricultura, Biodiésel y Transporte” no es un fin, sino un medio para que los transportistas puedan conseguir energía nacional, renovable y barata.
En esa Jornada, se reuniría en un mismo foro a:
• Los transportistas que quieren usar biodiésel “B100”
• Los agricultores que pueden dedicar parte de los 3,5 millones de hectáreas de barbecho a cultivar Colza, para abastecer a las fábricas cerradas.
• Las fábricas de biodiésel que están cerradas por no disponer de materia prima nacional para sus fábricas
• La Administración que es quien debe, coordinar, todas las partes para conseguir que haya biodiésel, a precio razonable, a disposición de los camiones y autobuses.
• Y, a nosotros que, en su caso, nos implicaremos directamente en todas las facetas necesarias para que la energía se produzca y junto con la creación de empleo.
La normativa: “La Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, que establecen unos objetivos vinculantes para la cuota global de energía procedente de fuentes renovables para 2020. Los objetivos para España son 20% de energía procedente de fuentes renovables en su conjunto, en términos de consumo final bruto de energía, y el 10% de energía procedente de fuentes renovables en el sector del transporte para 2020”
Obligaciones que España está incumpliendo y, que de continuar con la actual desidia, nos costará caro, en sanciones por no cumplir los objetivos.
Con los resultados de la Jornada proyectada, cada Administración tendrá la obligación de actuar para aplicar la legislación, haciendo posible la suma de sinergias existentes en cada Comunidad Autónoma.
Lo que no puede consentirse es que sea más rentable tener 3,5 millones de hectáreas en España (80.000 en la Comunidad de Madrid y 1.000.000 en Castilla-La Mancha) de improductivo, pero subvencionado, barbecho, que cultivadas de materia prima –Colza-- para las fábricas de biodiésel.
Tampoco debe admitirse que en España haya 42 fábricas (una en Madrid y cuatro en Castilla-La Mancha) cerradas, por las que los contribuyentes aportaron más de 1.000 millones de euros en ayudas.
No debe permitirse por más tiempo que las Direcciones Generales de las diferentes Administraciones permanezcan impasibles en sus atribuciones, por no enfrentarse a las poderosas petroleras o a la apatía de las Organizaciones de Agricultores, que prefieren las subvenciones a implicarse en el reto de producir energía nacional, renovable y generadora de empleo en España.
Resulta pasmoso que haya institutos de investigación (el IMIDRA por ejemplo) que no pueda aportar datos técnico-económicos del cultivo de la Colza en la Comunidad de Madrid, porque no habían considerado las necesidades y el potencial de ese cultivo en el barbecho de cada territorio.
Ya no es hora de hacer experimentos, hay que pasar de las musas al teatro. No se puede pretender cubrir el expediente oficial, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, con una prueba experimental de 1000 hectáreas de cultivo. Eso habría que haberlo hecho cinco años atrás. Porque la fábrica de biodiésel que está cerrada en esa comunidad necesita, al menos, la producción de 10.000 hectáreas de Colza. Solo así se podría poner en funcionamiento con éxito. La producción de, solo, 1000 hectáreas no serviría para poner en funcionamiento ninguna fábrica, por lo que habría que tratar de comercializar la pequeña producción a quien la quisiera comprar. La misma realidad es aplicable en otras comunidades autónomas; 100.000 hectáreas son necesarias en Castilla-La Mancha, en Extremadura y en Andalucía, para abastecer a las fábricas cerradas de esas comunidades autónomas.
Si los propietarios de las tierras de barbecho, no están dispuestos a cultivarlas de Colza, mediante un “Banco de Tierras regional” controlado por la administración de cada territorio, que aglutine todas las tierras disponibles, nosotros el GEA las cultivaremos, para ofrecer la producción a las fábricas de biodiésel de cada territorio, y que el biodiésel producido pueda ser utilizado por los profesionales del Transporte de mercancías por carretera que tengan camiones “Mercedes-Benz”, “Iveco” ó “Scania”.
Todas esas incongruencias, del sector agrario, del sector industrial, del medio ambiente y de los responsables de los negociados implicados de cada gobierno regional, es lo que queremos poner de manifiesto en la Jornada: “Empleo, Agricultura, Biodiésel y Transporte”, para que aquellos políticos, de segundo y tercer nivel, de los gobiernos regionales que llevan diez años medrando y viviendo alrededor de la política energética y medioambiental, sepan, que sabemos, que no han hecho nada realmente efectivo que la sociedad pueda utilizar en su beneficio.
¿Por qué hemos asumidos nosotros ese desafío? Respuesta: “—Porque desde 2001, corresponde (1) a los Estados miembros (Comunidades autónomas en España) establecer los sistemas de apoyo que les ayuden a alcanzar esos objetivos, pudiendo elegir (los Estados) libremente las medidas de apoyo a la producción o al consumo de biocarburantes y, sépanlo ustedes, las administraciones en España no han hecho lo que les corresponde. Mientras tanto el petróleo brent, se paga a 125,94 dólares barril (en este mismo momento). Es decir, si no lo hacemos nosotros, no lo harán aquellos medradores profesionales a quienes administrativamente corresponde, porque no están dispuestos a enfrentarse a las petroleras, a las organizaciones agrarias ni a su propia indolencia funcionarial o política.
Por eso defendemos la necesidad de realizar la Jornada: “Empleo, Agricultura, Biodiésel y Transporte” en la Comunidad de Madrid, y repito no como un fin, sino como un medio para hacer lo que hasta ahora no se ha hecho por parte de la administración correspondiente. Resulta un tanto insultante, que los encargados de los negociados implicados nos digan: “Tenemos experiencia en la realización de Jornadas Técnicas, lo canalizaremos hacia nuestros colaboradores” (sic) Lo procedente es que nos hubiesen dicho, “tenemos experiencia en gestionar la producción de energía regional” o “tenemos experiencias y datos en los cultivos energéticos que son necesarios”. Porque experiencia demostrada en Jornadas de producción de energía renovable y biodiésel tienen nuestros colaboradores y, con toda seguridad, a costes mucho más bajos que los utilizados por los “colaboradores habituales de estas administraciones”.
Que se realice la referida Jornada en la Comunidad de Madrid, y que la misma la coordine quien sea, la Presidenta del Gobierno Regional, Mourinho o el Cardenal Rouco, pero que se ponga a disposición de los transportistas y de los autobuses el biodiésel que estos necesitan de forma urgente, en caso contrario, esperamos que los nombres de los ineficaces implicados aparezca en el apartado de Ceses, en el BOCM.
(1) La Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables.
Publicado por Angel Rico en 13:14 No hay comentarios:
Añorada Anna, hoy es obligado hacerte llegar noticias de lo que está ocurriendo por aquí, noticias que con una asustadora exactitud habían sido relatadas por ti en tu último libro, La Rusia de Putin y en tus artículos.
Ayer se celebraron elecciones presidenciales en Rusia, donde el 63% de los sufragios fueron para Vladimir Putin, que se presentó a la Presidencia desde el “influyente” puesto de primer ministro. Tal resultado electoral se consiguió, por una parte, por ese miedo a la Libertad que embarga históricamente al pueblo ruso y, por otra parte, por los manejos e irregularidades a favor de Putin que se han practicado desde el poder. Irregularidades manifestadas por los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) pero que no cambiarán los resultados diseñados desde el poder. Realidad que tampoco ha sido destacada en los medios periodísticos que tú, tan bien, conoces. Al irte tú desapareció “la conciencia moral de Rusia”
Cuando nos presentaste en España tu libro “La Rusia de Putin”, hiciste gran hincapié en que: “Con el precio del petróleo y su creciente demanda, Rusia gana mucho dinero como gran productor y los cercanos al poder se benefician de ello; por tanto Rusia se aproxima al fascismo”. Tú lo criticaste en las páginas de ‘Novaya Gazeta’ hasta que con aquella maldita Makarov, silenciaron tu voz, para desgracia de los propios ciudadanos rusos, permitiendo que los que entonces se enriquecían con el petróleo, continúen ahora enriqueciéndose.
Las protestas hoy por el descarado beneficio de la manipulación del sistema a Putin, se han saldado con cientos de detenidos. Vamos, lo que era previsible que ocurriera, con Putin, ha ocurrido y, seguirá ocurriendo hasta que los líderes potenciales, piensen más en Rusia que en satisfacer sus egoísmos personales para ir en una coalición con expectativas ganadoras.
Mientras tanto nos viene a la memoria, las palabras de Dostoiesvski “De la Leyenda del Gran Inquisidor” –Los hermanos Karamazov. “Has de saber que ahora, precisamente hoy, estos hombres están más convencidos que nunca de que son libres por completo, pese a que ellos mismos nos han traído su libertad y la han depositado sumisamente a nuestros pies”
Te preguntarás ¿Qué se piensa de esto en tus Estados Unidos natal? La respuesta te decepcionará, puesto que la Presidencia de aquella gran nación, la ocupa un producto del marketing político, que carece de ideas, de programa y del carisma natural que un líder de América y del mundo necesita. Actitud con la que no se consigue que en el mundo se respete la democracia y los Derechos del Hombre, y en la ONU se permite que cada día haya cientos de muertos en Siria, por acuerdos templados del Consejo de Seguridad que, gracias al reiterado veto de Rusia y China, consienten que en Siria se siga exterminando a la población para que el sátrapa Presidente se siga manteniendo en el poder.
Aquí en España pocas cosas interesantes, se produjo un cambio de gobierno, que sirvió para que se certificase que el anterior malversó el dinero a корзины (espuertas) y que el Jefe del Estado haya intervenido, una vez, para conseguir un importante contrato en Arabia Saudí para compañías españolas y, otra, para que el gobierno de Argentina, no expropiase a YPF (Repsol).
Sí, ya sé lo que estarás pensando. Todas las noticias de las que te hago referencias, tienen un mismo denominador común: “el petróleo”. Así era entonces, contigo, y así es ahora, sin ti. Pero lamentablemente no tenemos tus reflexiones escritas, para ser conscientes que todos necesitamos movilizarnos para que las cosas puedan cambiar. Por eso, sentimos tanto tu ausencia.
En la sociedad española han ocurrido algunas transformaciones ahora, además, del “Sindicalismo Revolucionario”, del “Sindicalismo Soviético” y del “Sindicalismo Reformista” a aparecido el “Sindicalismo Capitalista” donde un tal Martínez, синдикалистский (sindicalista) de a 181.000 euros al año, se permite representar a los trabajadores en una economía de más de 5,5 millones de parados. Como dices en tu libro, nosotros también tenemos a un vergonzoso grupo de “intocables” que, parasitando al sistema, viven de nosotros y, además, se permiten el lujo de darnos clases de moral, como el tal Martínez y los componentes de la casta a la que pertenece él y Roures.
Si los primeros luchadores por los derechos de los trabajadores, Trade Unions, en Gran Bretaña, los obreros textiles de Yorkshire y Lancashire; ó los tipógrafos alemanes de 1868; ó los empleados franceses del comercio de 1840, se enterasen de este despotismo sindical de ahora, saldrían de sus tumbas y con sus antorchas iluminadoras, quemarían a los que ahora insultan el esfuerzo de aquellos para quiénes era más importante el bienestar de los trabajadores que el vil metal con el que se enriquecen por el esfuerzo de los contribuyentes.
Si me preguntas ¿Si creo que el gobierno actual acabará con la actual mafia sindical en España? Tengo que responderte: --Que no veo muy motivado al Presidente del Gobierno, de eliminar las ayudas a los sindicatos capitalistas.
Necesitamos que sigas motivándonos para que nosotros seamos capaces de hacer las denuncias que, sin lugar a dudas, habrías realizado de encontrarte entre nosotros.
*Es miembro de CONAE
Publicado por Angel Rico en 20:46 No hay comentarios:
El transporte necesita iguales ayudas que el agrario
Les confesaré a ustedes que me preocupan esos agravios comparativos que están tensando la paciencia de unos sectores, comparados con otros. Me quiero referir a lo que ocurre con el sector “Agrario” frente al sector del “Transporte”. Aunque ambos son importantes para nuestra vida cotidiana, habrá que concluir que uno es más importante que el otro.
Las declaraciones, basadas en un soporte jurídico antiguo y barato, de un representante de los agricultores han cabreado muchísimo a los transportistas. Este líder del agro volvió a poner sobre la mesa la estrategia técnico económica para el sector que representa y que se resumen en: “Más ayudas para el campo”. ¡Con dos cojones!
Yo que --fui cocinero antes que fraile— puedo calificar dicha propuesta como “totalmente anquilosada e injusta”, sobre todo si comparamos el sector “agrario” con el del “transporte”. El primero, ha venido recibiendo --año, tras año, tras año--, desde que un servidor negociaba en Bruselas (1983-1986) la adaptación de la legislación española a la comunitaria en materia agraria, y conseguimos unas ayudas que, aproximadamente de media, pueden cifrarse en 7.500 millones de euros al año, frente al “transporte” que no ha recibido ayuda ninguna.
Es tiempo de que se acaben los chantajes emocionales y plañideros del sector “Agrario”. No puede ligarse la viabilidad de este sector a las ayudas que, permanentemente, recibe del bolsillo de los contribuyentes. Y para ello, la sociedad debe ser consciente que la “Seguridad Alimentaria” que supone, disponer de alimentos suficientes, en cantidad, calidad y a precio razonable en el comercio de la esquina, no la garantizan los agricultores que producen, sino los transportistas que la transportan cada día al comercio más cercano. Unos alimentos innecesarios, producidos en el municipio de al lado, son menos importantes para satisfacer nuestras necesidades diarias, que otros alimentos producidos en un país lejano y que gracias al transporte, lo tenemos disponible cada mañana a unos precios asequibles y con una gran calidad. Por la importancia que supone el Transporte para garantizar la cesta de la compra, y controlar la inflación, debe recibir las mismas ayudas al año que recibe el sector agrario.
Desde nuestra “Adhesión a la Comunidad Europea en 1986” en España muchos sectores se han tenido que reestructurar, para adaptar la producción a las exigencias del mercado, en cantidad, calidad y precio. Cabe recordar, por ejemplo, el siderúrgico, el naval, el minero, el de automoción, producción de electrodomésticos, etc. Mientras tanto el “agrario” sigue recibiendo 7.500 millones de euros al año. Yo no entro a valorar si esa cantidad es grande o pequeña, lo que digo es que esa cantidad deberá ser repartida con el sector del Transporte, que es quien realmente garantiza que los alimentos estén a nuestro alcance cada mañana. El sector “agrario” necesita una urgente reestructuración para adecuar su oferta a las exigencias del mercado.
Soy consciente que con estas palabras me ganaré las descalificaciones y los improperios de mis ex-colegas, pero es de justicia que, cuando la situación de bancarrota de España y de gran parte de Europa es la que es, alguien empiece a decir que no es justo que todas las propuestas de los agraristas se resuman en; que los contribuyentes debemos aportar más para que ellos consigan rentabilizar sus producciones.
Ese discurso melancólico y barato del, todavía, líder agrario de: “Son otros quiénes ponen el precio a lo que compramos para producir (inputs) y los que ponen el precio a nuestros productos y como eso es así, el sector agrario necesita recibir ayudas para sobrevivir”. Ese discurso huele a rancio. Cuando oigo estas peroratas, le confesaré a usted respetado lector, que me escucho a mí mismo diciendo lo mismo, pero en 1980. Desde entonces todo ha evolucionado, menos las reivindicaciones de los líderes agrarios, que siguen pidiendo lo mismo en el año 2012, que yo en 1980.
Lo racional sería que fuesen mentalizando a los que viven de las subvenciones de la PAC, que hay que adaptar las producciones a la realidad del mercado, porque llegará el momento en que estas, las subvenciones, se acabarán. Porque para los contribuyentes, en general, y para los profesionales del “transporte” en particular, no es entendible que en la España de hoy sea más rentable mantener 3,5 millones de hectáreas de improductivo, pero subvencionado, barbecho, que dedicarlo a la producción de cultivos agroenergéticos que sirviesen de materia prima nacional para producir biodiésel.
Mientras los agraristas subvencionados se mentalizan del cambio urgente que tienen que realizar, los transportistas piden, por su derecho a la igualdad, recibir cada año, la misma cantidad de ayudas para mantener el “Transporte” que recibe el “Agrario” para mantener el suyo. Y si, frente a los plañideros, argumentos de los agricultores, los transportistas para hacerse oír deben parar totalmente la actividad, así lo harán. Para que cuando falten productos en los estantes de los comercios, los consumidores se pregunten ¿Por qué?
Publicado por Angel Rico en 13:57 No hay comentarios:
Los clásicos nos enseñaron que: “Las cosas que se inician mal, acaban resultando mal” y para que lo tuviéramos claro nos dijeron: “De aquellos polvos vienen estos lodos” para que supiésemos que siempre los males que se padecen son consecuencia de errores, descuidos o desórdenes previos. Ejemplo que ocurrió con los constituyentes españoles de 1978, al redactar una Constitución que, hoy, se está viendo manifiestamente mejorable.
No me estoy refiriendo al Título VIII, que habla de la “Organización Territorial del Estado” (del que hablaremos en otro momento) si no, en este caso, del poder que, sin pretenderlo, dieron los constituyentes del 1978 a los sindicatos, abusadores, caducos, desagradables, improductivos, inútiles, parásitos, que hoy conocemos. Movidos por el complejo de proceder –todos ellos—de la dictadura franquista redactaron la Constitución que se está volviendo ahora contra el propio Estado.
Los vividores sindicales, que de tanto admitir falsedades gubernamentales e ir desviándose de las buenas costumbres, acabaron asumiendo que es en el vicio colectivo donde está el éxito de su gestión. Una gestión que presenta como resultado más de cinco millones de parados, y una melancolía incapaz de crear empleo.
Esta clase, vergonzosamente, elitista se aferra al Artículo 7, de la Constitución Española que hace referencia a que: “--Los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios” para arrogarse facultades y atribuciones, que corresponden a todos y cada uno de los españoles. Y, cuando alguien, como yo por ejemplo, les afea la conducta viciosa, nos zahieren con el Artículo 7, y me veo obligado a reaccionar, esgrimiendo el Artículo 28, de la misma C.E. que en su párrafo final dice: “Nadie podrá ser obligado a afiliarse a un sindicato” por lo que si no estoy obligado a afiliarme, no tengo porque aceptar que, de mis impuestos, se financien los sindicatos (ni la patronal).
Los gobiernos anteriores, fueron excesivamente permisivos con esta selecta clase social y el gobierno actual, no tiene la audacia suficiente para releer lo que dice la Constitución y eliminar totalmente las ayudas a los sindicatos (y a la patronal) devolviendo a los trabajadores la capacidad de decidir, mediante el pago de las cuotas sociales, quiénes quieren que les representen y hablen en su nombre.
Si usted, respetado lector, me permite el símil de un, hipotético, grupo nacional de médicos que, como resultado de sus praxis médicas, tuvieran como resultado que los pacientes enfermos fuesen aumentando. Y el empecinamiento de mantener esa praxis hubiera tenido el resultado de casi seis millones de pacientes. El sentido común habría indicado la conveniencia de revisar las actuaciones médicas utilizadas porque, tal vez, la culpa de tantos enfermos no será de los propios enfermos.
En relación a los sindicatos (y la patronal) la realidad supera a la ficción. En España los sindicatos le echan la culpa del paro a los propios parados y nunca a la deficiencia de sus propuestas, que fueron diseñadas al principio de la Revolución Industrial, en el Siglo XVIII, y que no han sido capaces de adaptarlas a la realidad.
No ha nada que justifique que los contribuyentes sigamos pagando las desviaciones y vicios de tal movimiento parasitario, que debe ser, en su caso, financiada por las cuotas de sus asociados.
Si la C.E. habla de los sindicatos, también habla en el Artículo 47 de que: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada” y a nosotros, el Pueblo, no se nos ha ocurrido, seriamente, solicitar una vivienda para cada cual pagada por los contribuyentes, porque hay cosas que, salvo los buenos deseos, no pueden ser.
Es necesario acabar con los favores de los sindicatos y la patronal, quitándoles a ambos las atribuciones delegadas, porque para ello está el Gobierno. Desde aquí le pido al gobierno ¡Que Gobierne! Sin complejos y sin el deseo, imposible, de ser aceptado por quienes tienen escrito en sus genes, no admitir a este Gobierno.
Porque cuando escuchamos la potente y engolada voz, del sindicalista Martínez, que además de su salario, cobra 181.000 euros por representar a la UGT en un banco, nos viene a la mente la frase de Woody Allen: “Cuando escucho la música de Wagner me entran ganas de invadir Polonia” y que en este caso podría ser: “—Cuando escucho a Martínez 181.000, me entran ganas de buscar tiendas donde vendan lanzallamas”
Publicado por Angel Rico en 13:38 1 comentario:

References: artículo 20
 artículo 20
 artículo 155
 Artículo 14
 Artículo 3
 Artículo 7
 Artículo 7
 Artículo 28
 Artículo 47