Source: http://www.serviciotecnicocalderasmadrid.com/Agua%20Caliente.html
Timestamp: 2018-01-17 07:02:26+00:00

Document:
Agua Caliente, resultado de un buen sistema de calderas
Desde un punto de vista estrictamente técnico, cualquier instalación de agua caliente sanitaria, podría suponer un cierto riesgo de transmisión de Legionelosis, la separación que se incluye en el Real Decreto 865/2003 esta basada fundamentalmente en el mayor tamaño y la complejidad de las instalaciones de agua caliente que incluyen circuito de retorno.
La presencia de circuito de retorno en un sistema de agua caliente sanitaria presenta ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas cabe destacar, por ejemplo, que ayuda a mantener la temperatura del agua circulante más caliente al volver al depósito en cada ciclo, mejora el confort de los usuarios porque disponen más rápidamente del agua caliente, supone un ahorro energético y de consumo de agua caliente importante ya que evita desechar agua caliente que había sido previamente calentada.
Como inconvenientes, la instalación con circuito de retorno es más cara y compleja de diseñar, puede favorecer procesos de corrosión cuando existen mezclas de metales en los circuitos (por ejemplo, acero galvanizado y cobre), si no se mantiene correctamente favorece la formación de biocapa, la presencia de incrustaciones calcáreas puede disminuir la circulación del agua caliente sanitaria y crear reservorios de agua estancada y a baja temperatura presentan elevados riesgos.
En instalaciones de gran tamaño, como por ejemplo hoteles, hospitales, residencias de ancianos, polideportivos, vestuarios laborales, o instalaciones centralizadas en general, el uso de circuito de retorno esta muy extendido y técnicamente es una buena opción, aunque actualmente existen otras posibilidades adecuadas como el uso de un sistema de traceado1 de uso muy restringido en España.
Las instalaciones de agua caliente sanitaria centralizadas en viviendas particulares, no están recogidas en el ámbito de aplicación del Real Decreto 865/2003. No obstante, dado que se trata de una instalación de riesgo de proliferación y dispersión de Legionella, deberían disponer de un programa de mantenimiento acorde a los requisitos del citado Real Decreto.
Los aerosoles creados en una instalación de agua caliente sanitaria no son emitidos al ambiente exterior, por lo que la población expuesta al riesgo se limita a los usuarios de dicha instalación.
Las instalaciones dedicadas a lugares públicos o con multitud de usuarios, tales como hoteles, hospitales, residencias, gimnasios, vestuarios laborales, etc., presentan un especial riesgo por el elevado nivel de población que las utiliza.
En algunos casos, las instalaciones de agua caliente sanitaria son utilizadas directamente por personas especialmente susceptibles: residencias de ancianos, hospitales, etc.
1 El “traceado” consiste en un sistema de suministro energético de apoyo, típicamente hecho con cable eléctrico, que instalado en las tuberías de la red de suministro, contrarresta las pérdidas energéticas, manteniendo el agua a la temperatura deseada.
Los sistemas de preparación de Agua Caliente Sanitaria están muy extendidos en nuestra sociedad. En la
actualidad consideramos el agua caliente como un requisito de confort imprescindible en nuestras vidas.
El desarrollo de la industria electrónica permitió la evolución de técnicas de regulación automática capaces
de garantizar una distribución de agua adecuada a las necesidades de confort de cada usuario. La evolución de los distintos sistemas de aislamiento, intercambiadores, etc., ha permitido la fabricación de sistemas con mayor rendimiento. Las fuentes alternativas de energía, por ejemplo la energía solar, son cada vez más utilizadas,hermitiendo la obtención de un agua caliente de calidad con menor impacto en el medio ambiente y un considerable ahorro energético.
Los sistemas de Agua Caliente Sanitaria son aquellos que distribuyen agua de consumo sometida a algún tratamiento de calentamiento y por ello, además de cumplir las especificaciones del Real Decreto 865/2003 deben cumplir los requisitos del Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.
Los elementos que constituyen un sistema de agua caliente sanitaria son:
• Acometida de Agua Fría de Consumo Humano (AFCH).
• Generador de calor: es el elemento o grupo de elementos destinados a elevar la temperatura del agua
fría. Existen multitud de posibilidades para elevar la temperatura del agua. En algunas instalaciones,
típicamente las de menor tamaño, se utilizan calderas o calentadores que actúan calentando directamente
el AFCH. En las instalaciones de mayor tamaño se usan intercambiadores de calor, diferenciándose el
circuito de agua caliente sanitaria del circuito de agua de caldera.
• Red de suministro: conjunto de tuberías que transportan el agua caliente atemperada hasta elementos terminales.
• Acumulador: depósito o depósitos que almacenan el agua caliente, incrementando la inercia térmica del
sistema y permitiendo la utilización de generadores de calor de potencia inferior a la demanda máxima
puntual del sistema.
• Elementos terminales: grifos, duchas que nos permiten el uso y disfrute del agua caliente sanitaria.
• Circuito de retorno: red de tuberías que transportan el agua de vuelta desde los puntos más alejados de la red de suministro hasta el acumulador. Su objeto es mantener un nivel aceptable de temperatura del agua caliente en toda la red de suministro, aún cuando los elementos terminales no demanden consumo durante largos periodos de tiempo.
Capítulo 3. Sistemas de agua caliente sanitaria
En el esquema adjunto se observa una distribución de depósitos acumuladores (1) calentados por un intercambiador de placas (2) con una red de tuberías que permite trabajar tanto en serie como en paralelo.
En la configuración actual el sistema trabaja en serie, el calentamiento se realiza en el primer deposito a través de un circuito de recirculación (3) la alimentación de aguafría (4) se hace previa mezcla con el agua
de retorno de servicio (5) y con el agua calentada procedente del intercambiador de placas (6). El agua caliente de mezcla resultante alimenta al primer depósito y desde éste se envía a servicio (7) pasando previamente por el resto de los depósitos de acumulación (1).
Figura 1. Esquema de un sistema de agua caliente sanitaria
Las instalaciones de agua caliente sanitaria sin depósito acumulador, denominadas comúnmente sistemas instantáneos, generan agua caliente en el momento de la demanda. Este tipo de instalaciones son consideradas en el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, como “instalaciones con menor probabilidad de proliferación y dispersión de Legionella”.
El agua es calentada inmediatamente antes de su utilización, no permitiéndose su almacenamiento a temperaturas adecuadas para el desarrollo de la bacteria. Es necesario, no obstante, tener en cuenta que la red de suministro ofrece, entre el generador de calor y los elementos terminales, un cierto volumen de agua caliente.
Cuando no existe demanda, la temperatura del agua en el volumen existente en la red de suministro, disminuye, pudiendo crear un entorno favorable para el desarrollo de la bacteria.
Las instalaciones de agua caliente sanitaria con acumulador ofrecen un volumen de agua, que en función de la temperatura de almacenamiento, podrían crear un entorno adecuado para el desarrollo de Legionella. Por ello, es importante garantizar que la temperatura del agua en los acumuladores no descienda de 60ºC.
Las instalaciones de agua caliente sanitaria con acumulador y circuito de retorno, son consideradas en el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, como “instalaciones con mayor probabilidad de proliferación y dispersión de Legionella”. El circuito de retorno crea un volumen de agua que, si no es mantenido a una temperatura y con una higiene adecuada, permite la proliferación de bacterias.
Sin embargo, un circuito de retorno, aparte de mejorar los niveles de confort de los usuarios, que al abrir los elementos terminales dispondrán rápidamente de agua caliente, sirve para asegurar que la temperatura de la red de suministro no descienda, impidiendo el desarrollo de bacterias. Asimismo, el circuito de retorno evita estancamientos del agua caliente, aun cuando no se utilicen los elementos terminales. El circuito de retorno debe de estar dimensionado de forma que permita que la temperatura de agua de vuelta no descienda de 50 ºC. Como se comentó anteriormente, las instalaciones de agua caliente sanitaria pueden estar provistas de un sistema de “traceado”, en vez de un circuito de retorno.
Existen instalaciones que disponen de válvula mezcladora, cuya función es ajustar automáticamente la cantidad justa de agua caliente y fría para obtener un agua resultante a temperatura de uso, entre 30 y 40 ºC. Estas instalaciones acumulan una pequeña cantidad de agua que si bien por temperatura podría suponer un riesgo, por volumen acumulado dicho riesgo no es elevado. En todo caso, en este tipo de instalaciones es necesario controlar exhaustivamente la frecuencia de uso o apertura de grifos para evitar el estancamiento por periodos de tiempo elevados.
En los circuitos de agua caliente sanitaria, los criterios de actuación se deben basar en el control de la temperatura del agua caliente por encima de los 60 ºC, de forma que alcance 60 ºC en los depósitos o acumuladores finales.
El caudal instantáneo demandado por la instalación de agua caliente sanitaria varía de forma extremadamente brusca de un instante a otro. Estas variaciones obligan generalmente a disponer de una reserva acumulada que sea capaz de compensar la demanda de un determinado momento.
El sistema más utilizado en las instalaciones de agua caliente sanitaria incluidas en el ámbito de aplicación del Real Decreto 865/2003 es el centralizado, en el cual los focos caloríficos son calderas centrales instaladas en Salas de Calderas, pudiendo funcionar mediante combustibles sólidos, líquidos o gaseosos. El agua caliente sanitaria se obtiene por calentamiento indirecto en intercambiadores de calor, a donde llega un circuito primario desde la caldera, (en circuito cerrado), que va cediendo el calor al agua contenida en el secundario del mismo.
Para que un sistema de preparación de agua caliente sanitaria cumpla satisfactoriamente con su función, es esencial que disponga de una potencia calorífica suficiente, auxiliada por una acumulación térmica en su caso, para absorber los caudales del consumo punta sin perjuicio para la estabilidad de la temperatura del agua caliente en los puntos de consumo.
El sistema de producción centralizado conlleva un conjunto de instalaciones necesarias para la producción
del agua caliente sanitaria, su almacenamiento y distribución hasta los diferentes puntos de consumo (lavabos, duchas, grifos, etc.), lo que da lugar a una instalación compuesta por una serie de elementos variados, unido a una red de tuberías ampliamente ramificadas por todo el edificio, y con unas temperaturas del agua caliente tales, que el conjunto puede constituir una instalación propicia para la proliferación de Legionella.
La producción centralizada de agua caliente sanitaria se obtiene en términos genéricos, mediante el intercambio térmico entre un fluido como agua caliente primario (aceite o más frecuentemente agua caliente) y un circuito secundario recorrido por agua caliente, que tras calentarse a la temperatura requerida, constituirá lo que denominamos agua caliente sanitaria.
Para ello se emplean los llamados intercambiadores de calor, que son dispositivos utilizados para transferir energía térmica de un fluido a otro.
El intercambiador tiene la limitación técnica de que la temperatura del agua caliente sanitaria producida depende del caudal de consumo demandado, por lo que cuando la demanda es grande, la temperatura del agua caliente sanitaria baja. La producción centralizada de agua caliente sanitaria con acumulación, dispone de un volumen de reserva para compensar la demanda de un determinado momento y mantener la temperatura del agua en el valor deseado.
Un tipo de intercambiador muy extendido en su aplicación es el de tipo multitubular, que está constituido fundamentalmente por un haz tubular, por cuyo interior circula el agua caliente primaria (calentada mediante caldera), colocado en el interior de una carcasa cilíndrica, circulando el agua a calentar (agua caliente sanitaria) por el espacio existente entre el haz tubular y la carcasa.
Para disponer de un volumen de reserva de agua caliente sanitaria, el haz tubular se sitúa en un depósito donde el agua además de calentarse, se almacena, obteniéndose así un volumen de reserva para compensar la demanda. Este conjunto es el que se conoce como interacumulador.
Otro tipo de intercambiador muy extendido para este uso es el intercambiador de placas. Este tipo surgió cuando
su diseñador, el Dr. R. Seligman, trataba de solucionar los problemas de limpieza en los intercambiadores
empleados en la industria alimentaria de EE.UU. Para ello, pensó inicialmente en dividir los tubos de intercambio de calor en dos mitades a fin de que pudieran ser abiertos y limpiados más fácilmente, acabando finalmente por imprimir cada mitad del tubo en unas placas que al unirse de dos en dos, formaban el conjunto de tubos del intercambiador, que pasó a denominarse "de placas".
El intercambiador de placas es, en definitiva, un dispositivo que permite a dos fluidos que circulan a contracorriente, cada uno por un lado de una placa metálica corrugada, intercambiar energía térmica. Los intercambiadores de placas están integrados, por tanto, por un paquete de placas metálicas corrugadas de forma especial y con orificios para el paso de los fluidos, que se acoplan unas en otras en mayor o menor número, según las necesidades térmicas, en un bastidor metálico que las sostiene unidas. Dicho bastidor está formado por una placa frontal fija y otra móvil, que permite abrir o cerrar el intercambiador para su limpieza, reparación o una posible ampliación. Estas dos placas frontales se unen por una serie de tirantes para lograr la presión necesaria para el cierre hermético del conjunto. Completan el bastidor la guía portadora superior y el soporte trasero.
Cada placa tiene cuatro orificios por los que circulan los fluidos, mientras que la junta estanca, que hace de cierre por presión entre placas, permite, según su colocación, la circulación del fluido deseado por cada cara de la placa. Asimismo, las placas están dotadas de una serie de nervios y concavidades con el fin de lograr
una mayor rigidez, mantener constante la separación entre ellas, aumentar la superficie de intercambio y
aumentar la turbulencia. Los materiales más usualmente empleados en la construcción de las placas son los aceros inoxidables y aleaciones de níquel, cromo y titanio mientras que para las juntas se emplean siliconas, caucho natural y sintético, etc.
Como ventajas de este tipo de intercambiador, caben destacar: elevada turbulencia, elevado valor del coeficiente de transmisión superficial, menores pérdidas caloríficas, menor espacio necesario, accesibilidad a ambas caras de cada placa para su inspección y limpieza, y facilidad para sustituir elementos para reparaciones o realizar ampliaciones de los mismos.
Cuando se utilizan productos químicos para el tratamiento de este tipo de intercambiadores, es importante
garantizar que las juntas no sean atacadas por el producto utilizado.
En las instalaciones grandes son preferibles los acumuladores sin intercambiador de calor incorporado, calentándose el agua con un intercambiador exterior de placas, que los interacumuladores, debido a la mayor facilidad para la limpieza y desinfección de todos los elementos.
Los sistemas de acumulación deben ser diseñados de manera que se tenga en cuenta el fenómeno de la
estratificación de la temperatura del agua, con el fin de suministrar agua caliente sanitaria a una temperatura constante. El agua caliente en un depósito que está siendo consumida viene reemplazada por agua fría que normalmente entra por la parte baja del depósito y hace que su temperatura media disminuya. El agua caliente a temperatura más elevada, por convección, se acumula en la parte superior del depósito, siendo ocupada la parte inferior del mismo por el agua fría de alimentación. Esto genera una zona de agua caliente mezclada templada.
Capítulo 4. Sistemas de agua caliente sanitaria
en la parte intermedia, que conviene reducir, a fin de impedir un ambiente propicio para la proliferación de Legionella. Al entrar el agua fría en el depósito, ésta tiende a mezclarse con el agua caliente de forma proporcional a la cantidad de movimiento. La disposición de deflectores cerca de la entrada de agua fría atenúa notablemente el fenómeno, sin llegar a anularlo del todo.
La purga de lodos debe situarse en la parte central del fondo inferior ya que el agua calienteentra por la parte baja del depósito pero lateralmente.
De lo anterior se desprende la necesidad de diseñar depósitos acumuladores de pequeño diámetro y gran altura
e instalarlos en posición vertical (el cociente de altura entre diámetro debería ser superior a 2, si es posible).
En caso de que se proyecten dos o más depósitos, éstos deben conectarse en serie sobre el circuito de agua caliente, ya que de esta forma la zona de agua mezclada a menor temperatura afectará principalmente al primer depósito.
En cualquier caso, existirá siempre un volumen de acumulación que no es aprovechable por estar a una
temperatura inferior a la mínima de uso y que, por tanto, deberá ser tenido en cuenta en el momento de calcular el volumen total de acumulación. Un sistema de producción acumulada puede suministrar un caudal de agua caliente en un periodo de tiempo determinado que depende, esencialmente del volumen acumulado de agua caliente y de su nivel de temperatura de almacenamiento. A efecto de bienestar de los usuarios, la temperatura de llegada del agua caliente sanitaria a la grifería debería ser la más próxima posible a la temperatura de utilización. De esta manera se evitan problemas de quemaduras por error en la maniobra de los grifos y se logra una reducción del consumo de agua caliente y del consumo de energía. Sin embargo, para prevenir el desarrollo de Legionella, se requiere calentar el agua mínimo a 60 °C. Es evidente que las razones sanitarias deben prevalecer sobre cualquier otra consideración.
Sin embargo, el problema más grave que origina la adopción de temperaturas elevadas es el de la precipitación de algunas sales disueltas en el agua y el de la corrosión. Cuando hablamos de incrustaciones, depósitos o Iodos formados en el agua solemos referirnos a un depósito mineral que cubre las superficies de intercambio
de calor cuando se calienta el agua. La incrustación que se adhiere con mayor frecuencia, dependiendo de
la composición del agua de aporte, es el carbonato cálcico, que se precipita de la solución bajo ciertas
condiciones fisicoquímicas del agua (dureza, alcalinidad y pH) cuando ésta se calienta. La capa de
carbonatos que se forma sobre las superficies de intercambio térmico, dura y homogénea, no solamente perturba la circulación del agua porque aumenta la pérdida de carga, con reducción de diámetros de tuberías, sino que también reduce el coeficiente de transmisión de calor por ser un excelente aislante térmico. La precipitación de las sales disueltas en el agua se puede ver favorecida con el aumento de la temperatura del agua caliente, particularmente aumenta bruscamente por encima de los 50 °C. Debido a la necesidad de producir agua caliente a 60 °C o más, es conveniente que, si el agua fría tiene carácter incrustante puede ser sometida a un tratamiento adecuado para la prevención de incrustaciones calcáreas (por ejemplo, tratamiento de descalcificación, dosificación de inhibidores o tratamientos físicos)
Cuando se proyecte o efectúe una instalación de conducción de agua, se debe realizar una correcta selección del material de las tuberías y, en general, de los circuitos, puesto que hay aguas cuya composición puede ser corrosiva para diferentes materiales.
Para determinar el mejor material, el proyectista debe tomar en consideración las Normas UNE-EN 12499 sobre protección catódica interna y UNE 112076 acerca de la prevención de la corrosión en circuitos de agua caliente, así como las siguientes premisas:
a) Características del agua y determinación de su grado de agresividad frente a los diversos materiales
b) Experiencia de las instalaciones ya realizadas en la misma zona y con el mismo tipo de agua caliente.
c) Temperatura del agua como factor de aceleración de la velocidad de corrosión.
Teniendo en cuenta las consideraciones anteriores para las tuberías pueden emplearse materiales como el cobre o algunos plásticos (polietileno (PEX), polibutileno (PB), polipropileno (PP), etc.).
Si se utiliza acero galvanizado se debe tener presente que, en función de la composición química del agua,
se pueden presentar procesos de corrosión a partir de 50 ºC y más aceleradamente hasta los 70 ºC (ver Norma UNE 112076 sobre corrosión en circuitos de agua).
En el diseño de instalaciones de agua, no se deben instalar tuberías de cobre que precedan a las tuberías de acero galvanizado, a fin de evitar que el cobre soluble se deposite aguas abajo sobre el acero galvanizado y cause ataques galvánicos.
Capítulo 5. Sistemas de agua caliente sanitaria
Los intercambiadores de calor deben construirse en materiales resistentes a la corrosión como aceros
inoxidables adecuados, titanio, etc. Los acumuladores de agua caliente sanitaria son normalmente de acero al carbono con un revestimiento, aunque también se construyen en acero inoxidable. Los acumuladores de acero al carbono revestido, tienen un comportamiento frente a la corrosión que depende del tipo de agua caliente y las condiciones de trabajo y la mayoría incorpora un sistema de protección catódica complementario. Los acumuladores de acero inoxidable pueden sufrir corrosión localizada en función del tipo de acero inoxidable utilizado, de las técnicas de construcción del depósito, del tipo de agua y de las condiciones de trabajo (principalmente la temperatura).
El diseño de las instalaciones de agua caliente sanitaria debe de realizarse de acuerdo con el Reglamento de Instalaciones Térmicas de la Edificación (RITE).
En esta fase se han de seguir los procedimientos habituales en todo proceso de diseño, destacándose los siguientes:
— Facilidad de desmontaje
— Facilidad de desaguado
— Conducciones
4.1.1 Selección del equipo
Para una correcta selección del equipo a utilizar se han de tener en cuenta las características que se presentan a continuación:
• Todos los sistemas, equipos y componentes, se diseñarán para poder efectuar y soportar tratamientos
de choque térmico a una temperatura de 70 ºC. El sistema de calentamiento debe ser capaz de elevar
la temperatura del agua hasta 70 ºC o más para su desinfección.
• Se debe calcular la instalación de forma que la temperatura del agua permanezca en todo punto de
la instalación por encima de 50 ºC. Para ello es necesario aislar térmicamente equipos, aparatos y
• Cuando se prevean equipos y aparatos en reserva, deben aislarse mediante válvulas de corte de cierre
hermético y deben estar equipados de una válvula de drenaje situada en el punto más bajo.
• Con el fin de impedir la estratificación del agua y evitar que se mantenga un volumen de agua templada,
los depósitos deben de tener una elevada relación altura/diámetro y deben ser instalados verticalmente.
Si se prevén varios depósitos, la conexión deberá hacerse en serie.
• Existen dispositivos de filtración con un tamaño de poro adecuado para la retención de bacterias que
pueden ser instalados en los puntos terminales de la red. Estos pueden ser especialmente recomendables en instalaciones de muy alto riesgo, tales como salas de hospitalización, transplantados, inmunodeprimidos, oncología, u otras.
• En elementos terminales se seleccionarán preferentemente difusores de baja aerosolización.
4.1.2 Características técnicas
En la fase de diseño de los sistemas se han de tener en cuenta los siguientes aspectos:
Se han de utilizar materiales, en contacto con el agua de consumo humano, capaces de resistir una desinfección mediante elevadas concentraciones de cloro u otros desinfectantes o por elevación de temperaturas, evitando aquellos que favorezcan el crecimiento microbiano y la formación de biocapa en el interior de la instalación.
Puede consultarse el apartado 4.1.1 del capítulo 2, dedicado al Agua Fría de Consumo Humano.
Capítulo 6. Sistemas de agua caliente sanitaria
b) Facilidad de desmontaje para la realización de operaciones
Todos los equipos y componentes deben ser fácilmente accesibles para la revisión, mantenimiento, limpieza y desinfección.
Se seleccionarán depósitos de acumulación dotados de una boca de registro para la limpieza interior. Según las Normas UNE-EN 12499 sobre protección catódica interna y UNE 112076 acerca de la prevención de la corrosión en circuitos de agua caliente, se establece un criterio para la catalogación de los depósitos de acumulación:
— Los depósitos mayores de 750 l deben disponer de una boca de hombre fácilmente accesible, con un
diámetro mínimo de 400 mm o un sistema equivalente para permitir realizar operaciones de limpieza,
desinfección y protección contra la corrosión.
— En los depósitos menores de 750 l (considerados domésticos), es suficiente disponer de un acceso que permita la limpieza manual de todas las superficies interiores.
Es recomendable que los puntos terminales, como grifos y duchas, cuenten con elementos desmontables que permitan su correcta limpieza y desinfección.
c) Facilidad de desaguado
Las redes de tuberías deberán estar dotadas de válvulas de drenaje en todos los puntos bajos. Los drenajes se deberían conducir a un lugar visible y estar dimensionados para permitir la eliminación de los detritos acumulados.
Los depósitos de acumulación deberán contar con una válvula de desagüe en el punto más bajo del mismo, de forma que permita su completo vaciado.
La purga del acumulador permitirá la toma de muestras. En termoacumuladores de pequeño volumen la toma de muestra se podrá realizar del punto más cercano.
d) Características de las conducciones
Se debe evitar la formación de zonas de estancamiento del agua, como tuberías de desviación, equipos y
aparatos de reserva, tramo de tuberías con fondo ciego, etc. Los tramos de tubería en los que no se pueda
asegurar una circulación del agua calientey una temperatura mínima superior a 50 ºC no pueden tener una longitud superior a 5 metros o un volumen de agua caliente almacenado superior a 3 litros. Esto seria aplicable a los sistemas que disponen de válvula mezcladora, en los que se deben garantizar 50 ºC antes de la propia válvula.
4.2. FASE DE INSTALACIÓN Y MONTAJE
Durante la fase de montaje se evitará la entrada de materiales extraños. En la puesta en marcha se realizará una limpieza y desinfección.
La tubería de acometida de agua a la cabeza difusora y la misma cabeza deben quedar vacías cuando las duchas o grifos no estén en uso. Hay que prevenir la formación de zonas con estancamiento de agua caliente que pueden favorecer el desarrollo de la bacteria.
4.3. FASE DE VIDA ÚTIL: MANTENIMIENTO DE LA INSTALACIÓN
4.3.1. Criterios de funcionamiento
Se debe evitar el estancamiento del agua calienteya que favorece la proliferación de microorganismos, especialmente en tuberías de desviación, equipos y aparatos en reserva, tramos de tuberías con fondo ciego, etc.
Purgar al menos semanalmente las válvulas de drenaje de las tuberías y de los acumuladores y abrir los grifos y duchas de instalaciones no utilizadas, dejando correr el agua unos minutos.
La temperatura en los depósitos, o al menos en el último (cuando haya varios conectados en serie) no debe de disminuir de 60º C. La temperatura en los grifos y elementos terminales no debe disminuir de 50 ºC y como máximo se debe alcanzar en un período aproximado de 1 minuto, con el fin de evitar acumulaciones de agua caliente.
Capítulo 7. Sistemas de agua caliente sanitaria
Estancada a temperaturas de riesgo de proliferación de bacterias. En los sistemas que disponen de válvula mezcladora, se deberá garantizar al menos 50 ºC antes de la propia válvula.
Esta temperatura es un compromiso entre la necesidad de ofrecer un nivel de temperatura aceptable para el usuario, para prevenir el riesgo de quemaduras, y la de alcanzar una temperatura suficiente para reducir la multiplicación de la bacteria.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto