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Ponencia segundo debate Ley de Víctimas Cámara. - HubslideToggle navigationBUSINESSEDUCATIONTECHNOLOGYTRAVELMORE TOPICSSign upSign in HomeDPSPonencia segundo debate Ley de Víctimas Cámara. of 79Ponencia segundo debate Ley de Víctimas Cámara. DPS
Published on: Mar 4, 2016 Transcripts - Ponencia segundo debate Ley de Víctimas Cámara.
Bogotá D.C., Noviembre 30 de 2010 <br />Doctor<br />Berner León Zambrano Erazo<br />Presidente<br />Comisión Primera de la Cámara de Representantes<br />Ciudad.<br />REF: Informe de Ponencia para segundo debate. Proyecto de Ley Número 107 de 2010 Cámara “Por la cual se dictan medidas de atención y reparación integral a las víctimas de violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario”. – ACUMULADO Proyecto de Ley No. 85 de 2010 Cámara, “Por la cual se establecen normas transicionales para la restitución de tierras”.<br />Señor Presidente:<br />En cumplimiento de lo dispuesto en la Ley 5ª de 1992 y agradeciendo la designación que nos fuera hecha por la Mesa Directiva de la Comisión Primera Permanente de la Cámara de Representantes como ponentes, dando cumplimiento al término establecido en el artículo 153 de la Ley 5ª de 1992, nos permitimos presentar ponencia para segundo debate al Proyecto de ley número 107 de 2010 Cámara (ACUM. PL 85/10 – Cámara), “por la cual se dictan medidas de atención y reparación integral a las víctimas de violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario”, en los siguientes términos:<br /><ul><li>ORIGEN DE LA INICIATIVA Y ACUMULACIÓN</li></ul>La presente iniciativa es de origen parlamentario y gubernamental. Fue radicada por el Ministro del Interior y de Justicia, doctor Germán Vargas Lleras, así como por los honorables Senadores de la República Armando Benedetti, José Darío Salazar, Juan Francisco Lozano, Juan Fernando Cristo y los Honorables Representantes a la Cámara, Guillermo Rivera, Germán Barón, entre otros honorables Congresistas.<br />El Proyecto de Ley No. 85 de 2010 Cámara, “por la cual se establecen normas transicionales para la restitución de tierras”, radicado por el Ministro del Interior y de Justicia, doctor German Vargas Lleras, y el Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, doctor Juan Camilo Restrepo Salazar, fue acumulado a la iniciativa que se somete a discusión de la Cámara de Representantes, en virtud de lo establecido en el artículo 151 de la Ley 5ª de 1992 y por disposición del Presidente de esta corporación, el Honorable Representante Berner Zambrano Erazo. Lo anterior, teniendo en cuenta que el Proyecto de Ley No. 107 de 2010 - Cámara, incluía un capítulo específico que hacía referencia al Proyecto de Ley 85 de 2010 - Cámara y en la medida en que este último tiene por objeto la restitución de los predios de las víctimas de despojo en el país razones por las cuales, en virtud del artículo 154 de la Ley 5 de 1992, se decidió acumular estas iniciativas.<br />El presente Proyecto de Ley cursó trámite ante la Comisión Primera de la Cámara de Representantes y fue aprobado en dicha corporación el día 25 de noviembre de 2010. Antes de que se surtiera el primer debate, fue realizada una Audiencia Pública a la que asistieron diversas organizaciones no gubernamentales, representantes de víctimas y distintos miembros de Organizaciones Internacionales. De esta audiencia se tomaron diversos insumos que fueron incorporados en la redacción y que nutrieron el debate al interior de la Comisión Primera.<br /><ul><li>INTRODUCCIÓN</li></ul>Con posterioridad a la terminación de los acuerdos de punto final de la década de los noventas, surtidos con algunos grupos guerrilleros, el Estado colombiano y la sociedad civil han decidido hacer frente a las consecuencias de un pasado reciente de graves violaciones a los Derechos Humanos, enmarcadas en la violencia sistemática y generalizada. <br />En efecto, el Congreso de la República, por iniciativa gubernamental, ha venido expidiendo una serie de mecanismos legales que pretenden, por una parte, someter a la justicia a los perpetradores concediendo prerrogativas penales condicionadas por la Verdad y la Reparación y, por la otra, reconocer y dignificar a las víctimas y promover iniciativas de paz y reconciliación nacional. <br />Sin embargo, ante la complejidad y dimensión que tal esfuerzo implica, las transformaciones que se pretenden no suceden de un momento a otro, sino que tienen lugar paulatinamente gracias a la dinámica que del mismo conflicto armado se desprenden. Las nuevas formas de violencia sistemática, así como la aparición de elementos diferentes en la confrontación armada, hacen indispensable que estos matices deban ser incorporados al engranaje integral de justicia transicional que se encuentra en constante perfeccionamiento y adaptación.<br /> LA JUSTICIA TRANSICIONAL: UNA APROXIMACIÓN HOLÍSTICA<br />En años recientes, el estudio de la justicia transicional, entendida como aquel amplio rango de procesos y mecanismos asociados con los intentos de una sociedad por ponerle fin a un ciclo de abusos y violaciones masivas de derechos humanos, ha cobrado una vital importancia. En especial en aquellos contextos en donde o bien el conflicto continúa, o bien acaba de finalizar.<br />Algunos sectores han señalado que en Colombia existe una justicia transicional sin transición e incluso, se ha afirmado que en el país se ha usado, en algunos casos, el lenguaje y los mecanismos de justicia transicional de forma manipuladora como instrumentos retóricos utilizados para ocultar la impunidad.<br />Sin embargo, la particular situación colombiana hace que el estudio de la justicia transicional cobre matices distintivos. En Colombia ya hay presencia de características propias de una sociedad en transición, a pesar de que el conflicto no haya llegado a su fin. En las grandes urbes deben convivir víctimas y victimarios. Hay un gran número de personas desmovilizadas, reinsertadas y víctimas (principalmente desplazados) que están llegando a las ciudades del país en busca de oportunidades por fuera de la guerra. <br />Es necesario que exista una adecuada preparación para la convivencia de actores antes enfrentados, para la reparación y atención de las víctimas, para incentivar y facilitar la desmovilización y reinserción efectiva de los perpetradores, con miras a la consecución de una reconciliación duradera y estable. <br />No se debe esperar, por ende, a que finalice el conflicto para implementar mecanismos de justicia transicional. De ahí la importancia que mencionaba Luis Moreno Ocampo, Fiscal ante la Corte Penal Internacional, de profundizar la discusión sobre la aplicación de la justicia transicional en sociedades en las que el conflicto aún no ha finalizado.<br />Cada país debe confeccionar un modelo transicional que se adapte a la talla de sus necesidades; necesidades que no sólo deben enfocarse en garantizar la no repetición del conflicto, la reparación efectiva de las víctimas, la impartición de justicia, el reconocimiento de la memoria histórica y el descubrimiento de la verdad sobre los hechos ocurridos, sino que además, y especialmente en el caso colombiano, deben propender por asegurar una reconciliación plena para facilitar la finalización del conflicto.<br />La creación e implementación de los mecanismos que confluyen y se integran en el proceso de justicia transicional deben ser adoptados, por lo tanto, de forma sistemática y mediante un enfoque holístico. En desarrollo de este mandato que, como se explicó, es dinámico y debe adaptarse a las cambiantes manifestaciones de la violencia y a la aparición de nuevas necesidades de las víctimas, el Estado colombiano ha ido adoptando una serie de medidas que tienen su punto de partida en la Ley 418 de 1997, articulado que hoy en día es objeto de nuevo debate legislativo para definir su prórroga y algunas modificaciones.<br />La Ley 387 de 1997 implementa la estructura organizacional de los niveles central y regional y establece los procedimientos y mecanismos para la prevención del desplazamiento forzado, la atención, protección, consolidación y estabilización socioeconómica de los desplazados, convirtiéndose en una política pública con importantes intersecciones en la política de justicia transicional. <br />Valga acentuar que, como consecuencia de la respuesta de la institucionalidad a las órdenes de la Corte Constitucional contenidas en la Sentencia T-025 de 2004 y sus autos de seguimiento, las políticas de atención a la población desplazada por la violencia y de justicia transicional, más que tener algunos aspectos concurrentes, están hoy en día estructuralmente unidas y gravitan alrededor de un mismo eje: la reconstrucción del tejido social y la reconciliación nacional. <br />La política de atención y prevención del desplazamiento no se concibe sin los componentes de Verdad, Justicia y Reparación, así como la política de justicia transicional es inconcebible sin tener en cuenta la compleja situación de despojo de tierras y desarraigo de ciudadanos como una de las más recurrentes manifestaciones de la violencia armada generada por los grupos armados organizados al margen de la ley. Se debe recalcar, en efecto, que el control territorial en Colombia ha impulsado la expansión de focos guerrilleros, la creación de organizaciones de autodefensas y el afianzamiento del narcotráfico como una fuente de financiación de la guerra.<br />Es indiscutible que la Ley 975 de 2005 es el instrumento de transición por excelencia del Estado colombiano, en el cual las víctimas se erigen como columna vertebral de este marco de justicia transicional. En el articulado, en efecto, se establece el objetivo central de dignificar a las víctimas y facilitarles el acceso a medidas de atención humanitaria y aquellas que buscan materializar sus derechos a la verdad, justicia y reparación dentro del proceso de Justicia y Paz. <br />Además, en este compendio normativo, el que Estado resuelve la tensión entre los valores de la paz y la justicia con el fin de facilitar la reintegración a la civilidad de miembros de grupos armados organizados al margen de la ley. Al respecto afirmó la Corte Constitucional en el examen de constitucionalidad contenido en la sentencia C-370 de 2006: <br />“5.3. (…) Para lograr realizar el valor constitucional de la paz, el Congreso plasmó en la Ley diversas fórmulas que, en términos generales, implican una reforma al procedimiento penal con incidencias en el ámbito de la justicia –entendida como valor objetivo y también como uno de los derechos de las víctimas de violaciones de derechos humanos-. Así, se establecen ciertos beneficios de tipo penal y un procedimiento especial ante ciertas autoridades específicas para quienes opten, individual o colectivamente, por desmovilizarse de los grupos armados al margen de la ley y reingresar a la vida civil. Ello refleja una decisión de carácter político adoptada por el Legislador y plasmada en la Ley que se examina: en aras de lograr la paz se estableció un régimen específico y distinto de procedimiento penal, como forma de materializar la justicia. Y es precisamente por la existencia de este conflicto entre valores constitucionalmente protegidos –la paz y la justicia- que se ha promovido la demanda de la referencia”.<br />Finalmente, se debe mencionar que dadas las particulares características de la reparación a la que tienen derecho las víctimas en el marco de los procesos de Justicia y Paz, el Gobierno Nacional consideró necesaria la expedición de un mecanismo expedito y administrativo para garantizar el acceso de esta población vulnerable a la indemnización económica.<br />Así, mediante la expedición del Decreto 1290 de 2008, se incorporó al sistema de transición colombiano, la posibilidad de acceder a una indemnización expedita por la vía administrativa para las víctimas de homicidio, desaparición forzada, secuestro, lesiones personales que causan incapacidad, lesiones personales que no causaron incapacidad, tortura, delitos contra la libertad e integridad sexual, reclutamiento ilegal de menores y desplazamiento forzado.<br />Desde la implementación del programa, han sido desembolsados 397.396 millones de pesos, a favor de 21.754 familias que han sufrido las consecuencias de la violencia en Colombia.<br />En conclusión, la implementación amplia e integral de una política de Justicia Transicional en Colombia tiene lugar en la comprensión de los procesos y situaciones jurídicas y sociales que la desarrollan y evolucionan constantemente. En el dinamismo que les es propio, generan nuevas sinergias que confluyen necesariamente en un todo armónico desde una comprensión holística. <br />La Justicia Transicional es, así entendida, la interacción de mecanismos evolutivos del Estado, comprendido por todas las ramas e instituciones que ejercen las funciones administrativa, judicial y legislativa, así como de la sociedad civil, confluyendo en un esfuerzo conjunto que genera sus propias dinámicas convergentes y complementarias a favor de las víctimas.<br />OBJETO DEL PROYECTO<br />Con el presente proyecto se pretende instituir una política de Estado de asistencia, atención, protección y reparación a las víctimas de violaciones graves y manifiestas a las normas internacionales de Derechos Humanos o infracciones al Derecho Internacional Humanitario. El articulado que aquí se propone, es el resultado de un amplio consenso entre el Gobierno Nacional, diversos sectores políticos y la sociedad civil, en aras de lograr un amparo integral de las víctimas que abarque mecanismos de asistencia, atención, prevención, protección, reparación integral con enfoque diferencial, acceso a la justicia y conocimiento de la verdad, ofreciendo herramientas para que aquéllas reivindiquen su dignidad y desarrollen su modelo de vida. <br />Sólo con la materialización de este objetivo es posible lograr la finalidad última de la Justicia Transicional en Colombia, como recuperación de los traumas de la violencia sistemática y generalizada: la reconciliación nacional.<br />Sin menguar esfuerzos frente a los mecanismos para la reintegración a la vida civil de los victimarios comprometidos con el proceso de paz en el marco de la justicia transicional, el Estado asume aún con mayor relevancia los esfuerzos tendientes a la recomposición del tejido social adoptando medidas efectivas en favor de las víctimas de violaciones graves y manifiestas a las normas internacionales de Derechos Humanos o infracciones al Derecho Internacional Humanitario, particularmente, dignificando su calidad de tales con la implementación de mecanismos efectivos de realización y protección de sus derechos.<br />La propuesta legislativa se desarrolla, en efecto, en el marco de los principios internacionales que rigen la materia. Es una apuesta que por 10 años, implica un esfuerzo de todo el Estado colombiano para que las víctimas recuperen el modelo de vida que tenían antes de ser victimizadas. Según lo expresó Norbert Wühler, Jefe del Programa de Reparación a nivel mundial de la Organización Internacional para las Migraciones – OIM, este articulado representa el programa “más ambicioso e integral de reparación que se haya visto en el Mundo entero”.<br />PRESENTACIÓN GENERAL DEL PROYECTO<br />Desde la vigencia de la Constitución Política de 1991, quizá sea el proceso de Justicia Transicional uno de los escenarios en los que más se ha invocado y aplicado el principio constitucional de la colaboración armónica entre las ramas del poder público para la consecución de los fines del Estado. De los componentes esenciales que se han construido para y que giran en torno a este proceso, casi todos apelan a ese principio constitucional y no hay uno solo de tales componentes que no haya pasado por el tamiz interinstitucional; de lo contrario, no sería posible dinamizar el enorme engranaje que el proceso de transición hacia la paz reclama y amerita. Tal es el escenario en el que el Estado, de manera consensuada, a través de este proyecto de ley, pretende rendir tributo a las víctimas de violaciones manifiestas a las normas internacionales de Derechos Humanos o infracciones al Derecho Internacional Humanitario.<br />El reconocimiento de las víctimas, a través de la búsqueda imperativa de la materialización de sus derechos, es al tiempo una finalidad intermedia y sus resultados serán el rasero –y de hecho lo son, hoy día- a través del cual se mida el éxito de este proceso, cuya finalidad última es la reconciliación nacional y el restablecimiento de la democracia. El tránsito institucional por las rutas que a esa solución confluyen ha sido detenido innúmeras ocasiones por impedimentos, en la mayoría de los casos, generados por la yuxtaposición de procesos institucionales desarticulados o sin la suficiente robustez para garantizar la marcha hacia la consecución del objetivo que se persigue, cual es el fortalecimiento y la debida coordinación de los entes del Estado para satisfacer los derechos de las víctimas. <br />Ante la vasta magnitud y complejidad del problema que el Estado aborda, al tiempo que avanzan las dificultades inherentes al proceso, se configura también la construcción institucional de soluciones que se pretenden efectivas. Así, para citar algunos ejemplos, frente a la comprensible lentitud para satisfacer el derecho a la reparación de las víctimas en los procesos judiciales, se instituyó, vía decreto, la reparación individual por vía administrativa. Debido a la escasa participación y la falta de información con la que contaban las víctimas acerca de sus derechos y los procedimientos para hacerlos efectivos, nació, creció y gradualmente se consolida el Modelo Interinstitucional de Atención a Víctimas. Para solventar la situación de riesgo y amenaza de que éstas pueden ser objeto, se creó el Programa de Protección cuyos sujetos son justamente las víctimas que participan en los procedimientos de Justicia y Paz.<br />No obstante la pretensión de efectividad integral de tales esfuerzos, éstos requieren ser compilados y complementados mediante un cuerpo normativo vinculante que fije una política de Estado clara, con legitimidad y con la publicidad suficiente, características propias de una ley de la República. La prolija normatividad y la multiplicidad de procedimientos administrativos en torno a la atención, protección y reparación a víctimas, que parte de los conceptos de las leyes 418 de 1997 y 975 de 2005, requiere reunirse en un articulado que busque crear las sinergias necesarias para el correcto encause institucional hacia la satisfacción de las pretensiones de las víctimas. Por tanto, se justifica con creces la creación de un elemento integrador con fuerza vinculante para superar tal situación.<br />Respecto a su contenido, el proyecto de ley está integrado por diez títulos que contienen normas sobre los principios rectores y las disposiciones generales; los derechos de las víctimas dentro de los procesos judiciales; las medidas de asistencia y de ayuda humanitaria a las víctimas; el derecho a la reparación de las víctimas, incluida la restitución de tierras despojadas; la conformación de la Red Nacional de Información para la Atención y Reparación a víctimas; la conformación y objetivos del Sistema Nacional de Atención y Reparación a las Víctimas; el diseño y objetivos del Plan Nacional para la Atención y Reparación a las Víctimas; la adición a la norma referente al Fondo de Reparación para las Víctimas de la Violencia; el régimen disciplinario de los funcionarios públicos frente a las víctimas, la atención y reparación a las víctimas del desplazamiento forzado; la protección integral a niños, niñas y adolescentes víctimas; la participación de las víctimas en los diseños institucionales, y las disposiciones finales.<br />Uno de los puntos más discutidos del proyecto de ley, ha sido en relación con la disposición que establece que las medidas de asistencia, restitución y reparación de las comunidades étnicas y afrodescendientes, serán objeto de leyes posteriores que deberán ser previamente concertadas con estas comunidades. <br />Pues bien, por solicitud del Gobierno Nacional, en el debate del proyecto en el seno de la Comisión Primera de la Cámara, se incluyó un artículo de facultades expresas para que el Gobierno Nacional regule las medidas de asistencia, reparación y restitución aplicables a las comunidades indígenas, ROM y negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Este artículo fue concertado con las comunidades concernidas, previa concertación también del cronograma para definir esta ruta jurídica que hoy en día incluye el texto del proyecto.<br />PRIMER DEBATE DEL PROYECTO DE LEY<br />Los días 17, 23, 24 y 25 de Noviembre del año en curso, se surtió el Primer Debate del Proyecto de Ley ante la Comisión Primera de la Cámara de Representantes. Dicho debate fue desarrollado dentro de un marco jurídico democrático y sobre la base de la igualdad, dando así plenas garantías para la participación de los representantes en la discusión de las proposiciones y articulado del Proyecto de Ley.<br />De esta forma, el 17 y 23 de Noviembre se dio la oportunidad a los ponentes, y los demás representantes que así lo solicitaron, de intervenir para exponer sus puntos y proposiciones respecto del Informe de ponencia de primer debate. Una vez agotada la anterior etapa, el Presidente de la Comisión Primera de la Cámara, Dr. Berner Zambrano, procedió a informar la propuesta de votar en bloque los artículos sobre los cuales no reposaba proposición alguna. Como resultado de lo anterior, fueron aprobados un total de 120 artículos del Proyecto de Ley.<br />Posteriormente, se continuó con el debate de los demás artículos y de las proposiciones respectivas. Durante la sesión del 24 de noviembre fueron aprobados 27 artículos los cuales, en algunos casos, incorporan las proposiciones que fueron a su vez votadas de manera afirmativa. Finalizada dicha sesión, el Presidente de la Comisión Primera y el Ministro del Interior y de Justicia instaron a los ponentes a lograr acuerdos en torno al número de proposiciones radicadas en la Secretaría con el fin de reducir el número de proposiciones y de artículos para debate. En cumplimiento del anterior llamado, algunos representantes presentaron una enmienda a ser votada en bloque.<br />El 25 de noviembre de 2010, se aprobaron, en principio 26 artículos, 7 contemplados en la enmienda presentada y 19 adicionales. Asimismo, atendiendo al llamado efectuado por el Ministro del Interior y de Justicia para votar de manera urgente los artículos faltantes, como resultado del carácter de urgencia para atender la situación de los desmovilizados cuya situación no se encuentra definida a raíz de la Sentencia recientemente proferida por la Corte Constitucional, la Comisión Primera de la Cámara de Representantes procedió a aprobar los artículos restantes, así como algunas proposiciones de inclusión de artículos nuevos.<br />El presente Informe de Ponencia para segundo debate ante la Plenaria de la Cámara de Representantes, es el resultado de un largo proceso de concertación y de ajuste del texto del Proyecto de Ley aprobado en Primer Debate, al igual que los acuerdos logrados por los Honorables Representantes que obran como ponentes de la iniciativa.<br />VII. MODIFICACIONES Y AJUSTES AL TEXTO APROBADO EN <br /> PRIMER DEBATE<br />Las siguientes son las principales modificaciones que se propone introducir al Texto aprobado en Primer Debate del Proyecto de Ley:<br />Se reformuló el título de la Ley, de tal forma que se hiciera referencia a la “Restitución de Tierras”, que debe ser mencionada luego de la acumulación con el Proyecto de Ley 85 de 2010 que operó antes de iniciar el debate en la Cámara de Representantes.<br />Se suprimió la limitación de referente a graves y manifiestas violaciones de Normas Internacionales de Derechos Humanos que hubiesen ocurrido “con ocasión y en desarrollo del conflicto armado o actos terroristas”. Para que no sean cobijadas las personas que hayan sufrido menoscabo en sus derechos como consecuencia de la violencia ordinaria, siendo éste un régimen de transición aplicable para violaciones extraordinarias de derechos humanos, se incluyó un parágrafo para que sean excluidos del concepto de víctima los actos de delincuencia común.<br />Se introdujo una fecha, aplicable al concepto de víctima, que se refiere al año de 1993. Esta fecha no fue producto de la arbitrariedad de los ponentes, sino que por el contrario, responde a que en dicho año el Estado colombiano asumió la existencia de una confrontación armada y fue expedida la primera Ley de Orden Público que conoce el país, que convirtió en permanentes varios de los 60 decretos que el Gobierno había adoptado en uso de las facultades de conmoción interior. Esta ley, marca el inicio de una lucha frontal contra los grupos armados al margen de la ley y, por ende, de un escalamiento de la confrontación bélica interna en el país. Por ello, si bien pudieron existir, como de hecho existieron, violaciones graves y manifiestas de normas internacionales de Derechos Humanos con anterioridad al año de 1993, el marco de violencia generalizada y confrontación, en donde las violaciones masivas de derechos humanos sufrieron un incremento exponencial, inició oficialmente en este año al vincular al Estado, mediante Ley, como una parte en la confrontación. <br />Se aclaró el Principio de Igualdad, incluyendo una mención expresa a la necesidad de respetar la orientación y libertad sexuales.<br />Se incluyeron las aclaraciones del caso, correspondientes a la reformulación del Principio de Corresponsabilidad y el cambio de nombre de este principio por el de “Principio de Participación Conjunta”<br />Se incluyeron dos artículos nuevos en relación con la necesidad de conformar un grupo especializado al interior del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía General de la Nación (CTI), para efectos de las labores de identificación y persecución del patrimonio y operaciones fraudulentas de ocultamiento de activos; y la determinación en sentencia del apoyo a los victimarios proveniente de empresas legalmente reconocidas.<br />Se incluyó un artículo nuevo dentro de las garantías de no repetición, haciendo alusión a que el Estado procurará adoptar las medidas conducentes a lograr el desmantelamiento de las estructuras económicas y políticas que se han beneficiado han soportado la acciones de los grupos armados al margen de la ley.<br />Se suprimió la Comisión de la Verdad que contenía el proyecto, en la medida en que el Gobierno Nacional manifestó que sus atribuciones y mandato quedarían comprendidos por el Mecanismo No Judicial de Contribución a la Verdad y la Memoria Histórica, cuya creación el Congreso debe aprobar en el Proyecto de Ley Número 149 de 2010 - Cámara, 202 de 2010 - Senado “Por la cual se dictan disposiciones de justicia transicional que garanticen verdad, justicia y reparación a las víctimas de desmovilizados de grupos organizados al margen de la ley, se conceden beneficios jurídicos y se dictan otras disposiciones”.<br />Se reformuló el artículo de medidas especiales de protección a las víctimas que deberán adoptar las autoridades competentes, dependiendo del riesgo actual sufrido por la víctima. Adicionalmente, se incluyó referencia expresa a los criterios para la revisión, diseño e implementación de los programas de protección a víctimas.<br />El Fondo de Reparación del artículo 54 de la Ley 975 fue fortalecido, mediante la inclusión de fuentes adicionales de financiación como: i) las sumas recaudadas por entidades financieras como resultado de la opción voluntaria de donación ofrecida en transacciones electrónicas; ii) las donaciones recaudadas por almacenes de cadena para el redondeo de las vueltas; iii) el monto de la condena económica de aquellos condenados por el delito de concierto para delinquir; y iv) el monto correspondiente al apoyo por parte de empresas.<br />Para poder acceder a las medidas de reparación previstas en el Proyecto de Ley, los niños, niñas y adolescentes víctimas del reclutamiento forzado deben haberse desvinculado del grupo armado al margen de la ley de que se trate aún siendo menores de edad.<br />Se redujo el plazo de vigencia de la Ley de 15 a 10 años<br />Se procedió a renumerar todo el articulado, con base en los artículos incorporados en esta ponencia.<br />PROPOSICIÓN<br />Teniendo en cuenta las modificaciones presentadas, proponemos a la Honorable Plenaria de la Cámara de Representantes, dar segundo debate al proyecto de Ley No. 107 de 2010 Cámara “Por la cual se dictan medidas de atención y reparación integral a las víctimas de violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario” - Acumulado Proyecto de Ley 85 de 2010 Cámara, “Por la cual se establecen normas transicionales para la restitución de tierras”.<br />De los Honorables Representantes,<br />EFRAIN TORRES MONSALVOOSCAR F. BRAVO REALPE<br />Ponente CoordinadorPonente Coordinador<br />GUILLERMO RIVERA FLOREZJAIME BUENAHORA FEBRES<br />Ponente CoordinadorPonente<br />CARLOS ARTURO CORREA M.JORGE E. ROZO RODRIGUEZ<br />PonentePonente<br />JUAN CARLOS GARCIA GOMEZHERNANDO A. PRADA GIL<br />PonentePonente<br />JORGE ELIECER GOMEZ V.GERMAN NAVAS TALERO<br />PonentePonente<br />ALFREDO BOCANEGRAJUAN CARLOS SALAZAR<br />PonentePonente<br />TEXTO PROPUESTO PARA SEGUNDO DEBATE AL PROYECTO DE LEY 107/10 –CÁMARA – ACUMULADO CON EL PROYECTO DE LEY No. 85/10 – CÁMARA<br />“POR LA CUAL SE DICTAN MEDIDAS DE ATENCIÓN, REPARACIÓN INTEGRAL Y RESTITUCIÓN DE TIERRAS A LAS VÍCTIMAS DE VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS E INFRACCIONES AL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES”.<br />tÍtulo I<br />disposiciones GENERALES<br />capítulo 1<br />objeto, ámbito y definición de víctima<br />Artículo 1.- Objeto. La presente ley tiene por objeto establecer un conjunto de medidas judiciales, administrativas, sociales y económicas en beneficio de las víctimas, que permita hacer efectivo el goce de sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación, de modo que se reconozca su condición de víctimas y se dignifiquen a través de la recuperación del ejercicio de sus derechos constitucionales, promoviendo igualdad de oportunidades y la eliminación de cualquier forma de discriminación, dentro del marco de la justicia transicional.<br />ARTÍCULO 2.- ÁMBITO DE LA LEY. La presente Ley regula lo concerniente a la asistencia y reparación de las víctimas ofreciendo herramientas para que éstas reivindiquen su dignidad y asuman su plena ciudadanía. <br />Las medidas de asistencia y reparación para los pueblos indígenas y comunidades afrocolombianas no serán objeto de la presente ley pues harán parte de leyes específicas para cada uno de estos grupos étnicos, las cuales serán consultadas previamente a fin de respetar sus usos y costumbres, así como sus derechos colectivos.<br />Artículo 3.- VÍCTIMAS. Se consideran víctimas, para los efectos de esta ley, aquellas personas que individual o colectivamente hayan sufrido menoscabo en sus derechos fundamentales, por hechos ocurridos a partir del 1º de enero de 1993, siempre que este menoscabo sea consecuencia de infracciones al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y manifiestas a las normas Internacionales de Derechos Humanos. <br />Son víctimas el cónyuge, compañero o compañera permanente y familiar en primer grado de consanguinidad, primero civil de la víctima directa, cuando a ésta se le hubiere dado muerte o estuviere desaparecida. <br />También se consideran víctimas las personas que hayan sufrido menoscabo en sus derechos fundamentales al intervenir para asistir a la víctima en peligro o para prevenir la victimización. <br />La condición de víctima se adquiere con independencia de que se individualice, aprehenda, procese o condene al autor de la conducta punible.<br />PARÁGRAFO PRIMERO: Cuando los miembros de la Fuerza Pública sean víctimas en los términos del presente artículo, su reparación económica corresponderá por todo concepto a la que tengan derecho de acuerdo al régimen especial que les sea aplicable. De la misma forma, tendrán derecho a las modalidades de reparación señalados en la presente ley, que no se encuentren contemplados en sus regímenes especiales. <br />PARÁGRAFO SEGUNDO: Los miembros de los grupos armados organizados al margen de la ley no serán considerados como víctimas, salvo en los casos contemplados en el artículo 171 de la presente ley en los que los niños, niñas o adolescentes hubieren sido desvinculados del grupo armado organizado al margen de la ley siendo menores de edad.<br />Los cónyuges, compañero o compañera permanente, o los parientes de miembros de grupos armados organizados al margen de la ley tampoco serán considerados como víctimas por el menoscabo de derechos sufrido por los miembros de esos grupos.<br />PARÁGRAFO TERCERO: Para los efectos de la definición contenida en el presente artículo, no serán considerados como víctimas quienes hayan sufrido un menoscabo en sus derechos como consecuencia de actos de delincuencia común.<br />CAPÍTULO 2<br />PRINCIPIOS GENERALES<br />ARTÍCULO 4.- DIGNIDAD. El fundamento axiológico de los derechos a la verdad, la justicia y la reparación es el respeto a la integridad y a la honra de las víctimas. Las víctimas son el fin de la actuación judicial y administrativa en el marco de la presente ley, razón por la cual serán tratadas con consideración y respeto, participarán en las decisiones que las afecten y obtendrán la tutela efectiva de sus derechos en virtud del mandato constitucional, deber positivo y principio de la acción de dignidad, el Estado se compromete a adelantar prioritariamente acciones encaminadas al fortalecimiento de la autonomía de las víctimas para que los derechos contenidos en la presente ley, contribuyan a recuperarlas como ciudadanos en ejercicio pleno de sus derechos y deberes.<br />ARTÍCULO 5.- PRINCIPIO DE BUENA FE. El Estado presumirá la buena fe de las víctimas de que trata la presente ley. La víctima podrá acreditar el menoscabo de cualquiera de sus derechos incluyendo los patrimoniales, por cualquier medio legalmente aceptado. En consecuencia, bastará a la víctima probar de manera sumaria la afectación ante la autoridad judicial o administrativa, para que ésta proceda a relevarla de la carga de la prueba y trasladarla al presunto responsable de la comisión del hecho victimizante, si es del caso. En los procesos en los que se resuelvan medidas de reparación, las autoridades administrativas o judiciales deberán acudir a reglas de prueba que faciliten a las víctimas la demostración del menoscabo sufrido y aplicarán siempre el principio de buena fe a favor de éstas.<br />ARTÍCULO 6.- IGUALDAD. Las medidas contempladas en la presente Ley serán reconocidas sin distinción de género, respetando la libertad u orientación sexual, raza, la condición social, la profesión, el origen nacional o familiar, la lengua, el credo religioso, la opinión política o filosófica.<br />ARTÍCULO 7.- GARANTÍA DEL DEBIDO PROCESO. El Estado a través de los órganos competentes debe garantizar un proceso justo y eficaz, enmarcado en las condiciones que fija el artículo 29 de la Constitución Política. Esta obligación comprende además las actividades de cooperación y asistencia técnica internacional. <br />ARTÍCULO 8.- CARÁCTER DE LAS MEDIDAS TRANSICIONALES. El Estado reconoce que todo individuo que sea considerado víctima en los términos de la definición contenida en la presente ley, tiene derecho a la verdad, justicia, reparación y a que la violación de sus derechos fundamentales no se vuelva a repetir, con independencia de quién sea el responsable de los delitos. <br />Las medidas de atención, asistencia, indemnización por vía administrativa y la reparación judicial adoptadas por el Estado, tendrán la finalidad de contribuir a que las víctimas sobrelleven su sufrimiento y, en la medida de lo posible, al restablecimiento de los derechos que les han sido vulnerados. Estas medidas se entenderán como herramientas transicionales para responder y superar, en la medida de lo posible, las violaciones extraordinarias y masivas de derechos fundamentales.<br />Por lo tanto, las medidas de atención, asistencia, indemnización y reparación contenidas en la presente ley, así como todas aquellas que han sido o que serán implementadas por el Estado con el objetivo de reconocer los derechos de las víctimas a la verdad, justicia y reparación, no implican reconocimiento ni podrán presumirse o interpretarse como reconocimiento de la responsabilidad del Estado, derivada del daño antijurídico imputable a éste en los términos del artículo 90 de la Constitución Nacional, como tampoco ningún otro tipo de responsabilidad para el Estado o sus agentes.<br />El hecho de que el Estado reconozca la calidad de víctima en los términos de la presente ley, no podrá ser tenido en cuenta por ninguna autoridad judicial o disciplinaria como prueba de la responsabilidad del Estado o de sus agentes.<br />En el marco de la justicia transicional las autoridades judiciales y administrativas competentes deberán ajustar sus actuaciones al objetivo primordial de conseguir una reconciliación duradera y estable. Para estos efectos se deberá tener en cuenta la sostenibilidad fiscal, la magnitud de las consecuencias de las violaciones de los Derechos Humanos o infracciones al Derecho Internacional Humanitario y la naturaleza de las mismas. <br />En los eventos en que las víctimas acudan a la jurisdicción contencioso administrativa en ejercicio de la acción de reparación directa, al momento de tasar el monto de la reparación, la autoridad judicial deberá valorar y tener en cuenta el monto de la reparación que en favor de las víctimas se haya adoptado por el Estado, en aras de que sea contemplado el carácter transicional de las medidas que serán implementadas en virtud de la presente ley.<br />ARTÍCULO 9.- CONDENAS EN SUBSIDARIEDAD. Las condenas judiciales que ordenen al Estado reparar económicamente y de forma subsidiaria a una víctima debido a la insolvencia, imposibilidad de pago o falta de recursos o bienes del victimario condenado o del grupo armado organizado al margen de la ley al cual éste perteneció, no implican reconocimiento ni podrán presumirse o interpretarse como reconocimiento de la responsabilidad del Estado o de sus agentes. <br />En los procesos judiciales en los que sea condenado el victimario, cuando el hecho victimizante no le sea imputable al Estado por acción o por omisión, si el Estado debe concurrir subsidiariamente a indemnizar a la víctima, el pago que éste deberá reconocer se limitará al monto establecido en el reglamento correspondiente para la indemnización individual por vía administrativa de que trata la presente ley, sin perjuicio de la obligación en cabeza del victimario de reconocer la totalidad de la indemnización o reparación decretada dentro del proceso judicial. <br />ARTÍCULO 10.- COHERENCIA EXTERNA. Lo dispuesto en esta Ley procura complementar y armonizar los distintos esfuerzos del Estado para garantizar los derechos a la verdad, justicia y reparación de las víctimas para allanar el camino hacia la paz y la reconciliación nacional.<br />ARTÍCULO 11.- COHERENCIA INTERNA. Lo dispuesto en esta Ley, procura complementar y armonizar las medidas de restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición, con miras a allanar el camino hacia la paz y la reconciliación nacional.<br />ARTÍCULO 12.- ENFOQUE DIFERENCIAL. El principio de enfoque diferencial reconoce que hay poblaciones con características particulares en razón de su edad, género y condición de discapacidad.<br />El Estado ofrecerá especiales garantías y medidas de protección a los grupos expuestos a mayor riesgo de violaciones de sus derechos fundamentales tales como mujeres, jóvenes, niños y niñas, adultos mayores, personas en situación de discapacidad, líderes sociales, miembros de organizaciones sindicales, defensores de derechos humanos y víctimas de desplazamiento forzado. Para el efecto, en la ejecución y adopción por parte del Gobierno Nacional de políticas de asistencia y reparación en desarrollo de la presente ley, deberán adoptarse criterios diferenciales que respondan a las particularidades y grado de vulnerabilidad de cada uno de estos grupos poblacionales.<br />Igualmente, el Estado realizará esfuerzos encaminados a que las medidas de asistencia, protección y reparación contenidas en la presente ley, contribuyan a la eliminación de los esquemas de discriminación y marginación que pudieron ser la causa de los hechos victimizantes.<br />ARTÍCULO 13.- PARTICIPACIÓN CONJUNTA: La superación de vulnerabilidad manifiesta de las víctimas implica la realización de una serie de acciones que comprende: El deber del Estado de garantizar la reparación, asistencia y ayuda humanitaria a las víctimas. El deber de solidaridad de la sociedad civil con las víctimas y el apoyo a las autoridades en los procesos de reparación; y la participación activa de las víctimas”.<br />ARTÍCULO 14.- RESPETO MUTUO. Las actuaciones de los funcionarios y las solicitudes elevadas por las víctimas en el marco de los procedimientos derivados de esta ley, se regirán siempre por el respeto mutuo y la cordialidad. El Estado procurará la remoción de los obstáculos administrativos y operacionales que impidan el acceso real y efectivo de las víctimas a las medidas de reparación<br />ARTÍCULO 15.- OBLIGACIÓN DE SANCIONAR A LOS RESPONSABLES. Las disposiciones descritas en la presente Ley, no eximen al Estado de su responsabilidad de investigar y sancionar a los responsables de las violaciones graves y manifiestas a las normas Internacionales de Derechos Humanos o infracciones al Derecho Internacional Humanitario.<br />ARTÍCULO 16.- PROGRESIVIDAD. El principio de progresividad supone el compromiso de iniciar procesos que conlleven al goce efectivo de los Derechos Humanos, obligación que se suma al reconocimiento de unos contenidos mínimos o esenciales de satisfacción de esos derechos que el Estado debe garantizar a todas las personas, e ir acrecentándolos paulatinamente.<br />ARTÍCULO 17.-GRADUALIDAD. El principio de gradualidad implica la responsabilidad Estatal de diseñar herramientas operativas de alcance definido en tiempo, espacio y recursos presupuestales que permitan la escalonada implementación de los programas y proyectos de atención y reparación, sin desconocer la obligación de implementarlos en todo el país en un lapso determinado, respetando el principio constitucional de igualdad. <br />ARTÍCULO 18.- SOSTENIBILIDAD. Para efectos de cumplir con las medidas de reparación dispuestas en la presente Ley, el Gobierno Nacional creara un plan nacional de financiación que propenda por la sostenibilidad de la ley, y tomará las medidas necesarias para garantizar la persecución efectiva de los bienes de los victimarios para fortalecer el Fondo de Reparaciones para las víctimas de la violencia del que trata el artículo 54 de la Ley 975 de 2005. <br />El desarrollo de las medidas a que se refiere la presente ley, deberá hacerse en tal forma que asegure la sostenibilidad fiscal con el fin de darles, en conjunto, continuidad y progresividad, a efectos de garantizar su viabilidad y efectivo cumplimiento”.<br /> ARTÍCULO 19.- PRINCIPIO DE PROHIBICIÓN DE DOBLE REPARACIÓN Y DE COMPENSACIÓN. El acceso de la víctima a la indemnización por vía administrativa no le impide acudir a la vía judicial.<br />La indemnización recibida por vía administrativa se descontará a la reparación que se defina por vía judicial. Nadie podrá recibir doble reparación por el mismo concepto.<br />ARTÍCULO 20.- PRINCIPIO COMPLEMENTARIEDAD. Todas las medidas de reparación deben establecerse de forma armónica, y propender por la protección de los derechos de las víctimas. <br />Tanto las reparaciones individuales, ya sean administrativas o judiciales, como las reparaciones colectivas o a los colectivos, deben ser complementarias para alcanzar la integralidad de la reparación. <br />ARTÍCULO 21.- ACCIÓN DE REPETICIÓN Y SUBROGACIÓN. El Estado deberá ejercer las acciones de repetición y/o de subrogación, de conformidad con la ley, contra el directamente responsable del delito según se determine en el proceso judicial correspondiente.<br />ARTÍCULO 22.- DERECHO A LA VERDAD. Las víctimas, sus familiares y la sociedad en general, tienen el derecho imprescriptible e inalienable a conocer la verdad acerca de los motivos y las circunstancias en que se cometieron las infracciones al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y manifiestas a las normas Internacionales de Derechos Humanos y, en caso de fallecimiento o desaparición, acerca de la suerte que corrió la víctima.<br />El Estado debe garantizar el derecho y acceso a la información por parte de la víctima, sus representantes y abogados con el objeto de posibilitar la materialización de sus derechos, en el marco de las normas que establecen reserva legal y regulan el manejo de información confidencial.<br />ARTÍCULO 23.- DERECHO A LA JUSTICIA. Es deber del Estado adelantar una investigación efectiva que conduzca a la identificación, captura, juicio y sanción de las personas responsables de infracciones al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y manifiestas a las normas Internacionales de Derechos Humanos, el esclarecimiento de los hechos y la adecuada reparación a las víctimas.<br />Las víctimas tendrán acceso a las medidas de asistencia y reparación contempladas en esta ley o en otros instrumentos legales sobre la materia, sin perjuicio de su ejercicio del derecho de acceso a la justicia.<br />ARTÍCULO 24.- DERECHO A LA REPARACIÓN INTEGRAL. Las víctimas tienen derecho a ser reparadas de manera adecuada, diferenciada, transformadora y efectiva por el menoscabo que han sufrido en sus derechos fundamentales como consecuencia de infracciones al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y manifiestas a las normas Internacionales de Derechos Humanos. La reparación comprende el diseño y la implementación de medidas de restitución, indemnización, rehabilitación satisfacción y garantías de no repetición, en sus dimensiones individual, colectiva, material, moral y simbólica. <br />Las medidas de asistencia adicionales consagradas en la presente ley propenden por la reparación integral de las víctimas y se consideran complementarias a las medidas de reparación al aumentar su impacto en la población beneficiaria. Por lo tanto, se reconoce el efecto reparador de las medidas de asistencia establecidas en la presente Ley, en la medida en que consagren acciones adicionales a las desarrolladas en el marco de la política social del Gobierno Nacional para la población vulnerable, incluyan criterios de priorización, así como características y elementos particulares que responden a las necesidades específicas de las víctimas. <br />No obstante este efecto reparador de las medidas de asistencia, éstas no sustituyen o reemplazan a las medidas de reparación. Por lo tanto, el costo o las erogaciones en las que incurra el Estado en la prestación de los servicios de asistencia, en ningún caso serán descontados de la indemnización administrativa o judicial a que tienen derecho las víctimas. <br />La ayuda humanitaria definida en los términos de la presente ley no constituye reparación y en consecuencia tampoco será descontada de la indemnización administrativa o judicial a que tienen derecho las víctimas.<br />ARTÍCULO 25.- COLABORACIÓN ARMÓNICA. Las entidades del Estado deberán trabajar de manera armónica y articulada para el cumplimiento de los fines previstos en la presente ley, sin perjuicio de su autonomía.<br />ARTÍCULO 26.- APLICACIÓN NORMATIVA. En lo dispuesto en la presente Ley, prevalecerá lo establecido en los tratados y convenios internacionales ratificados por Colombia que traten sobre Derechos Humanos y que prohíban su limitación durante los estados de excepción, por formar parte del bloque de constitucionalidad.<br />ARTÍCULO 27.- DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS. Las víctimas de las infracciones al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y manifiestas a las normas Internacionales de Derechos Humanos, son titulares en condiciones de igualdad de los derechos que confieren la Constitución y las leyes a toda persona en Colombia. Adicionalmente, las víctimas tendrán los siguientes derechos, en el marco de la normatividad vigente: <br />Derecho a ser beneficiario de las acciones afirmativas adelantadas por el Estado para proteger y garantizar el derecho a la vida en condiciones de dignidad.<br />Derecho a solicitar y recibir atención humanitaria. <br />Derecho a participar en la formulación, implementación y seguimiento de la política pública de prevención, atención y reparación integral.<br />Derecho a que la política pública tenga enfoque diferencial.<br />Derecho a la reunificación familiar cuando por razón de su tipo de victimización se haya dividido el núcleo familiar.<br />Derecho a retornar a su lugar de origen o reubicarse en condiciones de voluntariedad, seguridad y dignidad.<br />Derecho a la restitución de la tierra si hubiere sido despojado de ella, en los términos establecidos en la presente ley.<br />ARTÍCULO 28.- DESARROLLO DEL PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN CONJUNTA. En virtud del principio de Participación Conjunta establecido en la presente ley, las víctimas deberán:<br />Brindar información veraz y completa a las autoridades encargadas de hacer el registro y el seguimiento de su situación o la de su hogar, por lo menos una vez al año, salvo que existan razones de fuerza mayor que impidan suministrar esta información. <br />Hacer uso de los mecanismos de atención y reparación de acuerdo con los objetivos para los cuales fueron otorgados.<br />ARTÍCULO 29.- PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL Y LA EMPRESA PRIVADA. La presente ley reconoce que los esfuerzos transicionales que propenden por la materialización de los derechos de las víctimas a la verdad, justicia y reparación, así como las garantías de no repetición, involucran al Estado, la sociedad civil y el sector privado. Para el efecto, el Gobierno Nacional diseñará e implementará programas, proyectos y políticas que tengan como objetivo involucrar a la sociedad civil y al sector privado en la consecución de la reconciliación nacional y la materialización de los derechos de las víctimas.<br />ARTICULO 30-. COMPROMISOS DEL ESTADO. El Estado Colombiano reitera su compromiso real y efectivo de respetar y hacer respetar los principios constitucionales, tratados y convenios e instrumentos que forman parte del bloque de constitucionalidad impidiendo que de un acto suyo o de sus agentes, sin importar su origen ideológico o electoral, se cause violación alguna a cualquiera de sus connacionales, en particular dentro de las circunstancias que inspiraron la presente ley. <br />TÍTULO II<br />DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS DENTRO DE LOS PROCESOS JUDICIALES<br />ARTÍCULO 31.- INFORMACIÓN DE ASESORÍA Y APOYO. La víctima y/o su representante deberán ser informados de todos los aspectos jurídicos básicos, asistenciales, terapéuticos u otros relevantes relacionados con su caso, desde el inicio de la actuación. Para tales efectos, las autoridades que intervengan en las diligencias iniciales, los funcionarios de policía judicial, los defensores de familia y comisarios de familia en el caso de los niños, niñas y adolescentes, los fiscales, jueces o integrantes del Ministerio Público deberán suministrar la siguiente información:<br />Las entidades u organizaciones a las que puede dirigirse para obtener asesoría y apoyo.<br />Los servicios y garantías a que tiene derecho o que puede encontrar en las distintas entidades y organizaciones.<br />El lugar, la forma, las autoridades y requisitos necesarios para presentar una denuncia.<br />Las actuaciones subsiguientes a la denuncia y los derechos y mecanismos que como víctima puede utilizar en cada una de ellas.<br />Las autoridades ante las cuales puede solicitar protección y los requisitos y condiciones mínimos que debe acreditar para acceder a los programas correspondientes.<br />Las entidades y/o autoridades que pueden brindarle orientación, asesoría jurídica o servicios de representación judicial gratuitos.<br />Los trámites y requisitos para hacer efectivos los derechos que le asisten como víctima.<br />PARÁGRAFO: Frente a los delitos contra la libertad, integridad y formación sexual, las autoridades que intervienen en las diligencias iniciales deberán brindar garantías de información reforzadas, mediante personal especializado en atención psicosocial, sobre las instituciones a las que deben dirigirse para obtener asistencia médica y psicológica especializada, así como frente a sus derechos y la ruta jurídica que debe seguir.<br />En cada una de las entidades públicas en las que se brinde atención y/o asistencia a víctimas, se dispondrá de personal capacitado en atención de víctimas de violencia sexual y género, que asesore y asista a las víctimas.<br />ARTÍCULO 32-. GARANTÍA DE COMUNICACIÓN A LAS VÍCTIMAS. A fin de hacer efectivos sus derechos dentro de la actuación penal o en el marco de los procesos de justicia y paz, las víctimas deberán ser informadas del inicio, desarrollo y terminación del proceso, de las instancias en que pueden participar, de los recursos judiciales a su disposición y de la posibilidad de presentar pruebas, entre otras garantías previstas en las disposiciones legales vigentes. En especial, el fiscal, juez o tribunal competente comunicará a la víctima sobre lo siguiente:<br />Del curso o trámite dado a su denuncia.<br />Del inicio de la investigación formal y de la posibilidad de constituirse en parte dentro de la actuación.<br />De la captura del presunto o presuntos responsables.<br />De la decisión adoptada sobre la detención preventiva o libertad provisional de los presuntos responsables.<br />Del mérito con que fue calificado el sumario o de la audiencia de imputación de cargos.<br />Del inicio del juicio.<br />De la celebración de las audiencias públicas preparatorias y de juzgamiento y de la posibilidad de participar en ellas.<br />De la sentencia proferida por el juez o tribunal.<br />De los recursos que cabe interponer en contra de la sentencia.<br />De las decisiones sobre medidas cautelares que recaigan sobre bienes destinados a la reparación. <br />De las demás actuaciones judiciales que afecten los derechos de las víctimas.<br />Las comunicaciones se harán por escrito o por cualquier medio electrónico idóneo, y el funcionario deberá dejar constancia o registro de ellas en su despacho.<br />En todo caso, la comunicación sobre la realización de las diligencias judiciales en las que la víctima pueda participar deberá efectuarse por lo menos con quince (15) días calendario de antelación.<br />ARTÍCULO 33.- AUDICIÓN Y PRESENTACIÓN DE PRUEBAS. La víctima tendrá derecho, siempre que lo solicite, a ser oída dentro de la actuación penal, a pedir pruebas y a suministrar los elementos probatorios que tenga en su poder.<br />La autoridad competente podrá interrogar a la víctima en la medida estrictamente necesaria para el esclarecimiento de los hechos investigados, con pleno respeto a sus derechos, en especial, su dignidad y su integridad moral y procurando en todo caso utilizar un lenguaje y una actitud adecuados que impidan su revictimización.<br />ARTÍCULO 34.- PRINCIPIOS DE LA PRUEBA EN CASOS DE VIOLENCIA SEXUAL. Al practicar o valorar la prueba en casos en que se investiguen delitos que involucren violencia sexual contra las víctimas, el juez aplicará las siguientes reglas:<br />El consentimiento no podrá inferirse de ninguna palabra o conducta de la víctima cuando la fuerza, la amenaza de la fuerza, la coacción o el aprovechamiento de un entorno coercitivo hayan disminuido su capacidad para dar un consentimiento voluntario y libre;<br />El consentimiento no podrá inferirse de ninguna palabra o conducta de la víctima cuando esta sea incapaz de dar un consentimiento voluntario y libre;<br />El consentimiento no podrá inferirse del silencio o de la falta de resistencia de la víctima a la supuesta violencia sexual;<br />La credibilidad, la honorabilidad o la disponibilidad sexual de la víctima o de un testigo no podrán inferirse de la naturaleza sexual del comportamiento anterior o posterior de la víctima o de un testigo;<br />El juez no admitirá pruebas sobre el comportamiento sexual anterior o ulterior de la víctima.<br />La Fiscalía General de la Nación, contando con los aportes de la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación, organismos internacionales y organizaciones que trabajen en la materia, creará un protocolo para la investigación de delitos contra la libertad, integridad y formación sexuales, en el que se contemplen medidas jurídicas y psicosociales y aspectos como el fortalecimiento de las capacidades de los funcionarios para la investigación, el trato, la atención y la asistencia a las víctimas durante todas las etapas del procedimiento, y acciones específicas para la atención de niños, niñas y adolescentes víctimas.<br />ARTÍCULO 35.- DECLARACIÓN A PUERTA CERRADA. Cuando por razones de seguridad o porque la presencia del inculpado puede ocasionarle un trastorno postraumático, o porque la entidad del delito dificulta la descripción de los hechos en audiencia pública, el Juez de la causa decretará, de oficio o a petición de parte, que la declaración se rinda en un recinto cerrado, en presencia sólo del fiscal, de la defensa, del Ministerio Público y del propio juez. En este caso, la víctima deberá ser informada acerca de que su declaración será grabada por medio de audio o video.<br />ARTÍCULO 36-. TESTIMONIO POR MEDIO DE AUDIO O VIDEO. El Juez o Magistrado podrán permitir que un testigo rinda testimonio oralmente o por medio de audio o video, con la condición de que este procedimiento permita que este sea interrogado por el Fiscal, por la Defensa y por el funcionario del conocimiento, en el momento de rendir su testimonio.<br />La autoridad competente deberá cerciorarse de que el lugar escogido para rendir el testimonio por medio de audio o video sea propicio para que este sea veraz y garantice la privacidad, la seguridad, el bienestar físico y psicológico, la dignidad y la privacidad del testigo. La autoridad tendrá la obligación de garantizar la seguridad y los medios necesarios para rendir testimonio cuando se trate de un niño, niña o adolescente.<br />PARÁGRAFO: Para el caso de los niños, niñas y adolescentes víctimas el juez tendrá la obligación de protegerles y garantizar todos los medios necesarios para facilitar su participación en los procesos judiciales.<br />ARTÍCULO 37.- MODALIDAD ESPECIAL DE TESTIMONIO. El juez o Tribunal podrán decretar, de oficio o por solicitud del Fiscal, de la Defensa, del Ministerio Público o de la víctima, medidas especiales orientadas a facilitar testimonio de una víctima traumatizada, un niño o niña, adolescente, un adulto mayor o una víctima de violencia sexual. El funcionario competente, teniendo en cuenta que la violación de la privacidad de un testigo o una víctima puede entrañar un riesgo para su seguridad, controlará diligentemente la forma de interrogarlo a fin de evitar cualquier tipo de hostigamiento o intimidación y prestando especial atención al caso de víctimas de delitos de violencia sexual.<br />ARTÍCULO 38-. PRESENCIA DE PERSONAL ESPECIALIZADO. Cuando el Juez lo estime conveniente, de oficio o a petición de parte, podrá decretar que el testimonio de la víctima sea recibido con acompañamiento de personal experto en situaciones traumáticas, tales como psicólogos, trabajadores sociales, siquiatras o terapeutas, entre otros. La víctima también tendrá derecho a elegir el sexo de la persona ante la cual desea rendir declaración. Esta norma se aplicará especialmente en los casos en que la víctima sea mujer o adulto mayor, o haya sido objeto de violencia sexual, tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes y será obligatoria en los casos en que la víctima sea un niño, niña o adolescente.<br />PARÁGRAFO: Cuando las víctimas no se expresen en castellano, se dispondrá la presencia de traductores o intérpretes para recabar su declaración, presentar solicitudes y adelantar las actuaciones en las que hayan de intervenir.<br />ARTÍCULO 39.- MEDIDAS ESPECIALES DE PROTECCIÓN. Las autoridades competentes deberán adoptar medidas de protección a las víctimas y testigos, cuando ello sea necesario según el nivel de riesgo evaluado para cada caso particular y en la medida en que exista amenaza contra sus derechos fundamentales a la vida, la integridad física, la libertad y la seguridad personal, atendiendo a la jurisprudencia y normatividad existente sobre la materia. Estas medidas podrán extenderse al núcleo familiar, siempre que ello sea necesario según el nivel de riesgo evaluado para cada caso particular, exista amenaza contra los derechos fundamentales a la vida, la integridad física, la libertad y la seguridad personal del núcleo familiar y se demuestre parentesco y dependencia económica con la víctima.<br />Las autoridades judiciales, del ministerio público y administrativas que tengan conocimiento de la situación de riesgo, remitirán de inmediato la situación a la autoridad competente, designada de acuerdo a los programas de protección existentes o que se creen, para que se inicie el procedimiento urgente conducente a la protección de la víctima.<br />PARÁGRAFO: El presente artículo se desarrollará en el marco de los programas existentes en la materia.<br />ARTÍCULO 40.– CRITERIOS PARA LA REVISIÓN, DISEÑO E IMPLEMENTACION DE LOS PROGRAMAS DE PROTECCION. Los programas de protección existentes deberán tener en cuenta en su diseño e implementación los siguientes criterios:<br />Los programas de protección deben contemplar medidas de protección proporcionales al nivel de riesgo de la víctima antes, durante y después de su participación en procesos judiciales o administrativos contemplados en la normatividad relacionada con dichos programas. <br />Los criterios para evaluación del riesgo y decisión de la medida de protección deben ser conocidos previamente por la víctima o testigo. <br />El riesgo y los factores que lo generan deben ser identificados y valorados de acuerdo con la jurisprudencia que la Corte Constitucional ha fijado al respecto. El riesgo debe ser evaluado periódicamente y las medidas actualizadas de acuerdo a dicha evaluación, de conformidad con la normatividad vigente.<br />Las medidas de protección deberán ser oportunas, específicas, adecuadas y eficientes para la protección de la víctima o testigo. Una vez decidida la medida de protección por parte del órgano competente, ésta debe ser socializada y concertada con la víctima o testigo con el fin de adoptar la medida que resulte más adecuada de acuerdo con las circunstancias particulares del caso. Lo anterior se realizará en el marco de la oferta institucional de protección existente. <br />Los programas de protección deberán amparar sin discriminación alguna a las víctimas y testigos cuya vida, seguridad y libertad estén en riesgo con ocasión a su participación en procesos judiciales o administrativos contemplados en la normatividad relacionada con dichos programas. Por consiguiente, los programas establecerán las medidas sin perjuicio del tipo de delito que se investiga o juzga, del presunto responsable del hecho, de la fecha de ocurrencia del delito o del procedimiento judicial o administrativo para el reclamo de los derechos. <br />Los programas de protección deberán ser diseñados y aplicados teniendo en cuenta un enfoque diferencial, de conformidad con la jurisprudencia de la Corte Constitucional.<br />Los programas de protección deberán estar en coordinación permanente con los programas de atención a víctimas con el fin de atender el trauma causado por el hecho victimizante y la situación de riesgo generada. <br />Las entrevistas realizadas con las víctimas dentro del marco del programa de protección deberán efectuarse en sitios seguros y confidenciales. <br />Se deberá dar información permanente a las autoridades judiciales y administrativas que adelantan los procesos que ocasionaron o agravaron el riesgo, con la finalidad de que en el transcurso del mismo se tenga en cuenta la situación de la víctima y testigo. En particular, se tendrán en cuenta las razones que puedan impedir o dificultar la participación de la víctima o testigo en las diligencias y se adoptarán correctivos para propiciar que su participación no se vea obstaculizada.<br />ARTÍCULO 41- ASISTENCIA JUDICIAL. La Defensoría del Pueblo prestará los servicios de orientación, asesoría y representación judicial a las víctimas a que se refiere la presente ley. Para tal efecto, el Defensor del Pueblo efectuará los ajustes o modificaciones que sean necesarios para adecuar su capacidad institucional en el cumplimiento de este mandato.<br />PARÁGRAFO PRIMERO. El Defensor del Pueblo, por el término de 6 meses, reorganizará la estructura orgánica de la defensoría del Pueblo con el fin de garantizar el cumplimiento de las funciones asignadas en la presente ley.<br />PARÁGRAFO SEGUNDO. La Defensoría del pueblo prestará los servicios de representación judicial a las víctimas que lo soliciten mediante el sistema Nacional de Defensoría Pública. Para ello, designará representantes judiciales que se dedicarán exclusivamente a la asistencia judicial de las víctimas a través de un programa especial que cumpla tal cometido. <br />PARÁGRAFO TERCERO. A efectos del proceso de representación judicial a víctimas, la Defensoría del Pueblo podrá suscribir convenios con las facultades de derecho de las instituciones de educación superior con presencia a nivel nacional.<br />ARTÍCULO 42.- GASTOS DE LA VÍCTIMA EN RELACIÓN CON EL PROCESO PENAL. Las víctimas respecto de las cuales se compruebe de manera sumaria y expedita la falta de disponibilidad de recursos para cubrir los gastos en la actuación judicial, serán objeto de medidas tendientes a facilitar el acceso legítimo al proceso penal.<br />De manera preferente y en atención a los recursos monetarios y no monetarios disponibles, podrán ser objeto de medidas tales como el acceso a audiencias a través de teleconferencias o cualquier otro medio tecnológico que permita adelantar las respectivas etapas procesales.<br />PARÁGRAFO PRIMERO: Cuando las víctimas voluntariamente decidan acudir a la justicia contencioso administrativa o interponer recursos de tutela para obtener una reparación o indemnización por el menoscabo de derechos sufrido, los apoderados o abogados que las representen en el proceso no podrán, en ningún caso, recibir, pactar o acordar honorarios que superen los diez (10) salarios mínimos legales mensuales vigentes por proceso, incluyendo la suma que sea acordada como cuota de éxito, cuota litis, o porcentaje del monto decretado a favor de la víctima por la autoridad judicial. Lo anterior tendrá aplicación independientemente de que se trate de uno o varios apoderados e independientemente de que un proceso reúna a varias víctimas.<br />PARÁGRAFO SEGUNDO: Lo previsto en este artículo será reglamentado por el Gobierno Nacional.<br />ARTICULO 43.- El Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía General de la Nación (CTI) destinará, de su planta actual de personal, a un grupo especializado de sus agentes para desarrollar labores de identificación de bienes y activos que hayan ocultado las personas sindicadas de menoscabar los derechos de las víctimas de las que trata la presente ley. A los Fiscales instructores y los jueces de conocimiento les será entregada, en cualquier etapa procesal, la información que resulte de los hallazgos que en esta materia desarrolle el CTI, a fin de que puedan contar con ella en el trámite de la investigación y el juicio, caso en el cual, el Juez de conocimiento, de oficio o a petición de la Fiscalía, podrá decretar medidas cautelares. <br />ARTICULO 44.-. Siempre que se adelante una investigación penal por el menoscabo de los derechos de las víctimas de las que trata la presente ley, el Fiscal Instructor y el Juez de conocimiento, estarán en la obligación de indagar y establecer respectivamente, si la estructura ilegal, en cualquiera de sus niveles, a la que perteneció el sindicado y eventualmente condenado, fue apoyada financieramente, en forma voluntaria, por personas jurídicas constituidas en el territorio nacional o en el extranjero. Si el Fiscal instructor, como consecuencia de las evidencias recaudadas en la investigación, advierte razones fundadas para pensar que la estructura u organización ilegal a la que perteneció el sindicado, recibió apoyo económico, de manera voluntaria, de una persona jurídica, ordenará de oficio la apertura de un incidente de reparación, en los términos del código de procedimiento penal o de la ley 975 de 2005, según sea el caso, si éste no estuviese abierto, y notificará al representante legal de la respectiva persona o personas jurídicas, para que concurran en el marco de dicho incidente y ejerzan su respectivo derecho a la oposición. En caso de dictarse sentencia condenatoria, en la misma providencia, si el juez llega al convencimiento que la estructura u organización ilegal, a cualquier nivel, a la que perteneció el condenado, recibió apoyo económico, en forma voluntaria, de una o varias personas jurídicas, ordenará, a título de reparación a las víctimas, que la misma suma de dinero con que contribuyó o contribuyeron a la financiación de la estructura u organización ilegal, o su equivalente en dinero si el apoyo fue en especie, sea consignado a favor del Fondo de Reparación a las Víctimas de la Violencia.<br />PARÁGRAFO PRIMERO. Lo anterior sin perjuicio de la compulsa de copias a la respectiva jurisdicción penal por la responsabilidad que en esta materia les pudiera caber a las personas naturales que a nombre de las personas jurídicas contribuyeron a financiar la estructura u organización ilegal a la que perteneció el condenado. <br /> <br />PARÁGRAFO SEGUNDO. En ningún caso, en los términos del presente artículo, el juez penal podrá ordenar a una persona jurídica, a título de reparación, consignar a favor del Fondo de Reparación a las Víctimas de la Violencia, en más de una ocasión por los mismos hechos.<br />TÍTULO III<br /> MEDIDAS DE ASISTENCIA<br />ARTÍCULO 45.-ASISTENCIA. Se entiende por asistencia a las víctimas el conjunto integrado de medidas, programas y recursos de orden político, económico, social, fiscal, entre otros, a cargo del Estado, orientado a restablecer la vigencia efectiva de los derechos de las víctimas, brindarles condiciones para llevar una vida digna y garantizar su incorporación a la vida social, económica y política. <br />ARTÍCULO 46.-ASISTENCIA FUNERARIA. En cumplimiento de su objeto y en desarrollo de sus facultades, las entidades territoriales, en concordancia con las disposiciones legales del Artículo 268 y 269 del Decreto ley 1333 de 1986, atenderán gratuitamente y sin intermediarios a las víctimas a que se refiere la presente ley, los gastos funerarios de las mismas, siempre y cuando no cuenten con recursos para sufragarlos. <br />PARÁGRAFO: Los costos funerarios y de traslado, en caso de que la víctima fallezca en un municipio distinto a su lugar habitual de residencia, serán sufragados por los municipios donde ocurrió el deceso y aquel en el que la víctima residía.<br />ARTÍCULO 47.- MEDIDAS EN MATERIA DE EDUCACIÓN. Las distintas autoridades educativas adoptarán, en el ejercicio de sus competencias respectivas, las medidas necesarias para asegurar el acceso y la exención de todo tipo de costos académicos en los establecimientos educativos oficiales en los niveles de preescolar, básica y media a las víctimas señaladas en la presente ley, siempre y cuando éstas no cuenten con los recursos para su pago. <br />ARTÍCULO 48.- MEDIDAS EN MATERIA DE SALUD. El Sistema General de Seguridad Social en Salud ampliará la cobertura de la asistencia en salud a las víctimas de la presente ley, de acuerdo con las competencias y responsabilidades de los actores del sistema general de seguridad social en salud. <br />ARTÍCULO 49.- ATENCIÓN DE EMERGENCIA EN SALUD. Las instituciones hospitalarias, públicas o privadas, del territorio nacional, que prestan servicios de salud, tienen la obligación de prestar atención de emergencia de manera inmediata a las víctimas de atentados terroristas, secuestros, ataques, combates y masacres, y que la requieran, con independencia de la capacidad socioeconómica de los demandantes de estos servicios y sin exigir condición previa para su admisión.<br />ARTÍCULO 50.- SERVICIOS DE ASISTENCIA EN SALUD. Los servicios de asistencia médica, quirúrgica y hospitalaria consistirán en:<br />Hospitalización.<br />Material médico-quirúrgico, de osteosíntesis y órtesis, conforme con los criterios técnicos que fije el Ministerio de Protección Social.<br />Medicamentos.<br />Honorarios médicos.<br />Servicios de apoyo tales como bancos de sangre, laboratorios, imágenes diagnósticas.<br />Transporte.<br />Examen del VIH sida y de ETS, en los casos en que la persona haya sido víctima de acceso carnal violento.<br />PARÁGRAFO PRIMERO: El reconocimiento y pago de los servicios de asistencia médica, quirúrgica y hospitalaria a que se refieren este artículo y los artículos anteriores, se hará por conducto del Ministerio de Protección Social con cargo a los recursos del Fondo de Solidaridad y Garantía del Sistema General de Seguridad Social en Salud, Fosyga, Subcuenta de Eventos Catastróficos y Accidentes de Tránsito, únicamente en los casos en que se deban prestar los servicios de asistencia para atender lesiones transitorias o permanentes y las demás afectaciones de la salud que tengan relación causal directa con acciones violentas que produzcan un menoscabo de derechos, en los términos del artículo 3º de la presente ley. <br />PARÁGRAFO SEGUNDO: Para efectos de la ejecución de los recursos de la Subcuenta de Eventos Catastróficos y Accidentes de Tránsito del Fondo de Solidaridad y Garantía, FOSYGA, se entenderán como eventos o acciones terroristas aquellos definidos en el artículo 144 del Código Penal, salvo que sean cubiertos por otro ente asegurador en salud.<br />ARTÍCULO 51.- REMISIONES. Los afiliados al Sistema General de Seguridad Social en Salud, que resultaren víctimas de acuerdo a la presente Ley, serán atendidos por las instituciones prestadoras de salud y una vez se les preste la atención de urgencias y se logre su estabilización, si estas instituciones no contaren con disponibilidad o capacidad para continuar prestando el servicio, serán remitidos a las instituciones hospitalarias que definan las entidades de aseguramiento para que allí se continúe el tratamiento requerido. <br />Los costos resultantes del tratamiento inicial de urgencia, así como los costos de tratamiento posterior, serán reconocidos y pagados por conducto del Ministerio de Protección Social con cargo a los recursos del Fondo de Solidaridad y Garantía del Sistema General de Seguridad Social en Salud, FOSYGA, Subcuenta de Eventos Catastróficos y Accidentes de Tránsito, únicamente en los casos mencionados en el Parágrafo Primero del artículo anterior.<br />PARÁGRAFO: Aquellas personas que se encuentren en la situación prevista en la presente norma y que no se encontraren afiliados al régimen contributivo de seguridad social en salud o a un régimen de excepción, accederán a los beneficios contemplados en el artículo 158 de la Ley 100 de 1993 mientras no se afilien al régimen contributivo en virtud de relación de contrato de trabajo o deban estar afiliados a dicho régimen.<br />ARTÍCULO 52.- PÓLIZAS DE SALUD. Los gastos que demande la atención de las víctimas amparadas con pólizas de compañías de seguros de salud o contratos con empresas de medicina prepagada, serán cubiertos por el Estado de conformidad con lo establecido en el presente capítulo, en aquella parte del paquete de servicios definidos en los artículos anteriores que no estén cubiertos por el respectivo seguro o contrato o que no estén cubiertos en forma suficiente.<br />ARTÍCULO 53.- EVALUACIÓN Y CONTROL. El Ministerio de la Protección Social ejercerá la evaluación y control sobre los aspectos relativos a:<br />Número de pacientes atendidos.<br />Acciones médico-quirúrgicas.<br />Suministros e insumos hospitalarios gastados.<br />Causa de egreso y pronóstico.<br />Condición del paciente frente al ente hospitalario.<br />El efectivo pago al prestador<br />Los demás factores que constituyen costos del servicio, de conformidad con lo dispuesto en la presente ley.<br />ARTÍCULO 54.- INSPECCIÓN Y VIGILANCIA. El incumplimiento de lo dispuesto en este capítulo, será causal de sanción por las autoridades competentes en desarrollo de sus funciones de inspección y vigilancia, de conformidad con lo previsto en el artículo 49 de la Ley 10 de 1990, y demás normas concordantes.<br />ARTÍCULO 55.- ASISTENCIA POR LOS MISMOS HECHOS. Las víctimas que hayan sido beneficiadas con alguna de las anteriores medidas de asistencia no serán beneficiadas nuevamente por el mismo concepto y por los mismos hechos victimizantes.<br />CAPÍTULO 1<br />AYUDA HUMANITARIA LAS VICTIMAS<br />ARTÍCULO 56.- AYUDA HUMANITARIA. En desarrollo del principio de solidaridad social, las víctimas de desaparición forzada, atentados terroristas, combates, secuestros, ataques, y masacres, recibirán ayuda humanitaria, con el objetivo de socorrer, asistir, proteger y atender sus necesidades de alimentación, aseo personal, manejo de abastecimientos, utensilios de cocina, atención médica y psicológica de emergencia, transporte de emergencia y alojamiento transitorio en condiciones dignas, en el momento de la violación de los derechos o en el momento en el que las autoridades tengan conocimiento de la misma. Esta ayuda humanitaria será prestada por las entidades públicas, señaladas en la presente ley, dentro del marco de sus competencias<br />PARÁGRAFO PRIMERO: La ayuda humanitaria será entregada por Acción Social por una sola vez a través de mecanismos eficaces y eficientes, asegurando la gratuidad en el trámite, para que los beneficiarios la reciban en su totalidad.<br />PARÁGRAFO SEGUNDO: En lo que respecta a la entrega de la atención humanitaria para la población víctima del desplazamiento forzado, se regirá por lo establecido en el capítulo XII de la presente ley.<br />ARTÍCULO 57.- CENSO. Cuando quiera que presentan infracciones al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y manifiestas a las normas Internacionales de Derechos Humanos. de qué trata la presente ley, exceptuando el del delito del desplazamiento forzado, la Alcaldía Municipal, la Personería Municipal, o la entidad que haga sus veces, deberá elaborar el censo de las personas afectadas en su vida, en su integridad personal, en su libertad personal, en su libertad de domicilio y residencia, en sus bienes u otros derechos fundamentales, que contenga como mínimo la identificación de la víctima, su ubicación y la descripción del hecho, y enviarlo a la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional en un término no mayor a 8 días hábiles contados a partir de la ocurrencia del mismo. <br />Si la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional establece que alguna de las personas certificadas no tiene la calidad de víctima, ésta perderá los derechos que le otorga el presente título, además de las sanciones penales que correspondan, y deberá reembolsar las sumas de dinero y los bienes que se le hayan entregado. Si se trata de créditos, el establecimiento financiero que lo haya otorgado podrá mantenerlo, reajustando las condiciones a la tasa de mercado.<br />PARÁGRAFO. En lo que respecta al reconocimiento a la calidad de víctima del desplazamiento forzado, se regirá por lo establecido en el capítulo XII de la presente ley.<br />TÍTULO IV<br />MEDIDAS DE REPARACIÓN DE LAS VÍCTIMAS<br />CAPÍTULO 1<br />DISPOSICIONES GENERALES<br />ARTÍCULO 58.- MEDIDAS DE REPARACIÓN. Las víctimas de que trata esta ley tienen derecho a obtener las medidas de reparación que propendan por la restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición en sus dimensiones individual, colectiva, material, moral y simbólica. <br />PARÁGRAFO: Las medidas de atención y reparación integral contempladas en la presente ley, deberán ser interpretadas a mero título enunciativo, lo cual implica que a las mismas se pueden adicionar otras que defina el Gobierno Nacional.<br /> CAPÍTULO 2<br />DISPOSICIONES GENERALES DE RESTITUCIÓN<br />ARTÍCULO 59.- RESTITUCIÓN. Se entiende por restitución la realización de medidas para el restablecimiento de la situación anterior a las violaciones de los derechos humanos o infracciones al Derecho Internacional Humanitario.<br />ARTÍCULO 60.- MEDIDAS DE RESTITUCIÓN. El Estado colombiano, a través del Plan Nacional para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, deberá adoptar un programa integral dentro del cual se incluya el retorno de la víctima a su lugar de residencia o la reubicación y la restitución de sus bienes inmuebles.<br />CAPÍTULO 3<br />RESTITUCIÓN DE TIERRAS<br />Disposiciones Generales<br />ARTÍCULO 61.- RESTITUCIÓN DE TIERRAS. El Estado colombiano adoptará las medidas requeridas para la restitución de las tierras a los despojados y, de no ser posible la restitución, para determinar y reconocer la compensación correspondiente. <br />Para efectos de la restitución señalada en el inciso anterior, cuando no sea posible restituir el predio original, ó cuando el despojado no pueda retornar al mismo por razones de riesgo para su vida e integridad personal, se le ofrecerá alternativas de compensación en especie para acceder a terrenos de similares características y condiciones en otra ubicación.<br />La compensación en TES sólo procederá en el evento en que no sea posible ninguna de las dos alternativas anteriores.<br /> El Gobierno Nacional reglamentará la materia.<br />ARTÍCULO 62.- DESPOJO Y ABANDONO FORZADO DE TIERRAS. Se entiende por despojo la acción por medio de la cual a una persona se le priva arbitrariamente de su propiedad, posesión, ocupación, tenencia ya sea de hecho, mediante negocio jurídico, actuación administrativa, sentencia, o a través de delitos aprovechándose del conflicto armado a partir de la fecha establecida en el artículo 63.<br />Se entiende por abandono forzado de tierras la situación temporal o permanente a la que se ve abocada una persona forzada a desplazarse por la cual se ve impedida para ejercer la administración, explotación y contacto directo con los predios que debió desatender en su desplazamiento a partir de la fecha establecida en el artículo 63.<br />La perturbación de la posesión o abandono del bien inmueble, con motivo de la situación de violencia que obliga al desplazamiento forzado del poseedor a partir de la fecha establecida en el artículo 63 no interrumpirá el término de prescripción a su favor.<br />De igual manera, para efecto del cómputo del término para adquirir por ocupación, se tendrá en cuenta además del tiempo de ocupación efectiva, aquel en el que la víctima estuvo despojada.<br />El propietario, poseedor, ocupante o tenedor interrumpido en el ejercicio de su derecho informará del hecho del desplazamiento a cualquiera de las siguientes entidades: la Personería Municipal, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría Agraria, la Unidad Administrativa Especial de Gestión de tierras despojadas o a la Procuraduría General de la Nación, a fin de que se adelanten las acciones a que haya lugar.<br />La persona o grupo familiar a que se refiere el artículo 79, que haya sido forzado a enajenar la posesión por razón del conflicto armado, a partir de la fecha establecida en el artículo 63, podrá impugnar el acto de conformidad con las disposiciones de este capítulo, y pedir la reversión de la enajenación junto con su reconocimiento judicial como dueño cuando fuera del caso, todo en el mismo proceso.<br />PARAGRAFO: La Configuración del despojo es independiente de la responsabilidad penal, administrativa, disciplinaria, o civil, tanto de la persona que priva del derecho de propiedad, posesión, ocupación o tenencia del inmueble, como de quien realiza las amenazas o los actos de violencia, según fuere el caso.<br />ARTÍCULO 63.- TITULARES DEL DERECHO A LA RESTITUCIÓN. Las personas que fueran propietarias, poseedoras, tenedoras, u ocupantes de tierras, y que hayan sido despojadas de éstas, o que se hayan visto obligadas a abandonarlas como consecuencia directa e indirecta de los hechos entre el 1º de enero de 1993 y el 1º de enero de 2011 y que configuren las violaciones de que trata el artículo 3 de la presente Ley pueden solicitar la restitución de tierras o vivienda rural en los términos establecidos en este capítulo, sin perjuicio de otras reparaciones a que haya lugar de conformidad a lo establecido en la presente ley.<br />ARTÍCULO 64.- PRESUNCIÓN DE DESPOJO. Se presumen afectadas de nulidad absoluta por causa ilícita las transferencias de propiedad, y la suspensión o terminación de la posesión, la tenencia, o la ocupación y el abandono forzado de tierras. En consecuencia, se invertirá la carga de la prueba y el opositor deberá probar buena fe exenta de culpa.<br />Igualmente se presumen absolutamente nulos de pleno derecho y sin efectos los actos administrativos y judiciales que afectaron la propiedad en predios afectados por la violencia a partir de la fecha contenida en el artículo 63.<br />Para estos efectos, el Gobierno Nacional constituirá el Registro de Tierras Despojadas, determinará con precisión los predios objeto de despojo, en forma preferente mediante georeferenciación, así como el período durante el cual se ejerció influencia armada en relación con el predio.<br />PARÁGRAFO: La Restitución de tierras despojadas de las comunidades indígenas y afro descendientes procederá conforme a las disposiciones con carácter material de ley que previamente sea objeto de consulta con ellas, tal y como lo establece el ámbito de aplicación de la presente ley. <br />UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTIÓN DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS DESPOJADAS<br />ARTÍCULO 65.- CREACIÓN DE LA UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTIÓN DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS DESPOJADAS. Créase la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas por el término de quince (15) años, como una entidad especializada de carácter temporal, adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, con autonomía administrativa, personería jurídica y patrimonio independiente. Su domicilio está en la ciudad de Bogotá y contará con el número plural de dependencias que el Gobierno Nacional disponga, según lo requieran las necesidades del servicio.<br />ARTÍCULO 66.- OBJETIVOS DE LA UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTIÓN DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS DESPOJADAS. La Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas tendrá como objetivos fundamentales servir de órgano administrativo del Gobierno Nacional para la restitución de tierras de los despojados a que se refiere la presente ley.<br />ARTÍCULO 67.- FUNCIONES DE LA UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTIÓN DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS DESPOJADAS. Serán funciones de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas las siguientes:<br />Crear, administrar y conservar el Registro de Tierras Despojadas de conformidad con esta ley y el reglamento.<br />Incluir en el registro las tierras despojadas, de oficio o a solicitud de parte.<br />Tramitar los procesos de restitución de predios de los despojados en nombre de los despojados cuando éstos lo soliciten en forma expresa.<br />Pagar en nombre del Estado las sumas ordenadas por el Magistrado a favor de los terceros de buena fe exenta de culpa.<br />Pagar a los desplazados las compensaciones a que haya lugar cuando, en casos particulares, no sea posible restituir el predio al desplazado, de conformidad con el reglamento que expida el Gobierno Nacional.<br />Crear y administrar programas de subsidios a favor de los despojados a quienes se les restituyan predios de conformidad con este capítulo, para la cancelación de los impuestos territoriales y nacionales relacionados directamente con los predios restituidos.<br />Las demás funciones afines con sus objetivos y funciones que le señale la ley.<br />ARTÍCULO 68.- DIRECCIÓN Y REPRESENTACIÓN. La Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas estará dirigida por su Consejo Directivo y por el Director Ejecutivo de la Unidad, quien será su representante legal.<br />ARTÍCULO 69.- CONSEJO DIRECTIVO DE LA UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTIÓN DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS DESPOJADAS. El Consejo directivo de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas estará integrado de la siguiente manera: <br />El Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural o su delegado, quien lo presidirá.<br />El Ministro del Interior y de Justicia, o su delegado.<br />El Ministro de Hacienda y Crédito Público o su delegado.<br />El Director del Departamento Nacional de Planeación o su delegado.<br />El Director General de la Agencia Presidencial para la acción social y la cooperación Internacional.<br />El Director del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, INCODER.<br />El Presidente del Banco Agrario.<br />El Presidente del Fondo para el Financiamiento Agropecuario FINAGRO.<br />El Defensor del Pueblo o su Delegado.<br />El Director Ejecutivo de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas asistirá con voz a las sesiones del Consejo.<br />PARÁGRAFO: Los Ministros del despacho podrán delegar su asistencia al Consejo en los Viceministros, y el Director del Departamento Nacional de Planeación en el Subdirector del Departamento.<br />ARTÍCULO 70.- DIRECTOR EJECUTIVO DE LA UNIDAD. El Director Ejecutivo de la Unidad será su representante legal, funcionario de libre nombramiento y remoción, designado por el Presidente de la República.<br />ARTÍCULO 71.- ESTRUCTURA INTERNA. Dentro de los seis (6) meses siguientes a la entrada en vigencia de la presente ley, el Gobierno reglamentará la estructura interna de la Unidad, su composición y funciones, asegurando la coordinación interinstitucional con el fin de asegurar las restituciones a los despojados, así como los recursos presupuestales requeridos para ello. <br />ARTÍCULO 72.- RÉGIMEN JURÍDICO DE LA UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTIÓN DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS DESPOJADAS. El régimen jurídico de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas será el de los establecimientos públicos del orden nacional. Los recursos de la Unidad serán administrados por el Fondo Rotatorio de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas.<br />ARTÍCULO 73.- DEL FONDO ROTATORIO DE LA UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTIÓN DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS DESPOJADAS. Créase el Fondo de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas como un fondo sin personería jurídica. El Fondo tendrá como objetivo servir de instrumento financiero para la restitución de tierras de los despojados.<br />ARTÍCULO 74.- ADMINISTRACIÓN DEL FONDO. Los recursos del Fondo se administrarán a través de una fiducia comercial de administración contratada con una o más sociedades fiduciarias, cuyo constituyente y beneficiario será la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas. La administración de los recursos del Fondo estará sometida al régimen de la sociedad fiduciaria administradora del Fondo.<br />ARTÍCULO 75.- RECURSOS DEL FONDO. Al Fondo ingresarán los siguientes recursos:<br />Los recursos provenientes del Presupuesto General de la Nación.<br />Las donaciones públicas o privadas para el desarrollo de los objetivos de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas.<br />Los aportes de cualquier clase provenientes de la cooperación internacional para el cumplimiento de los objetivos de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas.<br />Los bienes y recursos que le transfieran el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, y las demás entidades, de conformidad con las normas vigentes.<br />Las propiedades y demás activos que adquiera a cualquier título con los recursos del Fondo y las sumas que reciba en caso de enajenación de éstos.<br />Los ingresos y los rendimientos producto de la administración de los recursos y bienes del Fondo.<br />Los demás bienes y recursos que adquiera o se le transfieran a cualquier título.<br />Las propiedades rurales que hayan sido objeto de extinción de dominio y que se encuentren actualmente bajo la administración de la Dirección Nacional de Estupefacientes, lo mismo que aquellas de las que adquiera la propiedad en el futuro, en las cuantías y porcentajes que determine el Gobierno Nacional.<br />Los inmuebles rurales restituidos, que sean cedidos por los despojados al Fondo.<br />PARÁGRAFO: La Central de Inversiones S.A. – CISA S.A. entregará a la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas los bienes que ésta requiera para sus sedes; así mismo la SAE y la DNE podrán entregar bienes a la Unidad para el desarrollo de su objeto y cumplimiento de sus funciones al menor valor posible, sin que éste exceda del costo de adquisición de esos bienes.<br />PROCEDIMIENTO DE RESTITUCIÓN Y PROTECCIÓN DE DERECHOS DE TERCEROS<br />ARTÍCULO 76.- REGISTRO DE TIERRAS DESPOJADAS. Créese el “REGISTRO DE TIERRAS DESPOJADAS”, como instrumento para la restitución de tierras a que se refiere esta ley. En el Registro de Tierras Despojadas se inscribirán también las personas que fueron despojadas de sus tierras y su relación jurídica con las tierras. <br />El registro se desarrollará en forma gradual y progresiva, concentrando su labor en las áreas de mayor despojo, de conformidad con el reglamento. La conformación y administración del registro estará a cargo de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas.<br />La inscripción en el registro de tierras despojadas procederá de oficio, o por solicitud del interesado. En el registro el Estado determinará el predio objeto del despojo, la persona ynúcleo familiar despojado.<br />La inscripción de un predio en el registro de tierras despojadas será requisito de procedibilidad para iniciar la acción de restitución a que se refiere el Capítulo III del Título IV de la Ley. <br />La Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas tendrá acceso a todas las bases de datos de despojados, del catastro, de las notarías y de las oficinas de registro de instrumentos públicos. Los representantes de las entidades y organizaciones están en la obligación de entregar la información solicitada en el término máximo de diez (10) días, contados a partir de la solicitud. Los funcionarios públicos que obstruyan el acceso a la información o incumplan con esta obligación incurrirán en falta gravísima.<br />PARÁGRAFO PRIMERO: Cuando por sentencia judicial definitiva se anule un registro de tierras despojadas, las nuevas restituciones no modificarán la titularidad del predio que se hubiere decretado en desarrollo de esta ley, pero dará lugar a la compensación correspondiente, deducidas del valor que previamente hubiere pagado el Estado al demandante.<br />PARÁGRAFO SEGUNDO: Las autoridades que han recibido información acerca del abandono forzado y de despojo de bienes deben remitir a la Unidad Administrativa toda la información correspondiente con el objetivo de agilizar la inscripción en el registro y los procesos de restitución.<br />ARTÍCULO 77.- COMPETENCIA PARA CONOCER DE LOS PROCESOS DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS. Los Tribunales Superiores de Distrito Judicial - Salas Agrarias, serán competentes en única instancia para conocer y decidir los procesos de restitución de tierras de despojados, en forma temporal y hasta tanto culmine el programa de restitución, conforme con el procedimiento establecido en la presente ley.<br />ARTÍCULO 78.- COMPETENCIA TERRITORIAL. Será competente de modo privativo la Sala Agraria del Tribunal Superior del Distrito Judicial del lugar donde se hallen ubicados los bienes, y si éstos comprenden distintas jurisdicciones territoriales, el de cualquiera de ellas a elección del titular de la acción.<br />ARTÍCULO 79.- LEGITIMACIÓN. Será titular de la acción regulada en esta ley:<br />Las personas a que hace referencia el artículo 63.<br />Su cónyuge o compañero o compañera permanente al momento que ocurrieron los hechos o amenazas que llevaron al despojo y/o abandono forzado.<br />Cuando el despojado, o su cónyuge o compañero o compañera permanente hubieran fallecido, o estuvieren desaparecidos podrán iniciar la acción sus familiares en primer grado de consanguinidad o primero civil.<br /> Cuando el despojado o su cónyuge, compañero o compañera permanente estuvieren desaparecidos o hubieran fallecido, podrá iniciar la acción la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Tierras en nombre y a favor de los menores de edad, y de las personas incapaces que vivían con el despojado y dependían económicamente de éste, al momento de la victimización.<br />Los titulares de la acción podrán solicitar a la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Tierras Despojadas que ejerzan en su nombre la acción. <br />ARTICULO 80.-SOLICITUD DE RESTITUCIÓN POR PARTE DE LA UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTION DE TIERRAS DESPOJADAS. La Unidad Administrativa Especial de Gestión de Tierras Despojadas podrá solicitar al juez la titulación y entrega del respectivo predio incluido en el registro de tierras despojadas a favor del titular de la acción y representarlo en el proceso.<br />ARTICULO 81.-SOLICITUD DE RESTITUCIÓN POR PARTE DE LA VÍCTIMA. Cumplido el requisito de procedibilidad a que se refiere el artículo 76, el despojado podrá dirigirse directamente a la Sala Agraria del Tribunal Superior del Distrito Judicial respectivo, mediante la presentación de demandaRelated DocumentsKeep on trucking`
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References: artículo 153
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 artículo 29
 artículo 90
 artículo 54
 ARTÍCULO 19
 Artículo 268
 artículo 3
 artículo 144
 artículo 158
 artículo 49
 artículo 63
 artículo 63
 artículo 63
 artículo 79
 artículo 63
 artículo 3
 artículo 63
 artículo 63
 artículo 76