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Para entender la nueva Ley de Movilidad del DF. Julio PDF
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David Villalba Aguilera
1 Para entender la nueva Ley de Movilidad del DF Julio
2 Para entender la nueva Ley de Movilidad del DF La Ley de Movilidad del Distrito Federal (LMDF) fue aprobada por la Asamblea Legislativa del DF (ALDF) el 30 de abril de 2014, último día de sesión del pleno. Previamente el mismo día se dictaminó en la Comisión de Movilidad, Transporte y Vialidad de esa Asamblea. Finalmente, dos meses y medio después, el 14 de julio fue publicada en la Gaceta Oficial del DF. Legalmente abrogó a la Ley de Transporte y Vialidad del DF (LTyV) publicada en Si bien técnicamente la LMDF es una nueva ley, en los hechos debe analizarse como una versión reformada de la LTyV, dado que tiene mucho sentido cambiar lo que no funciona y agregar lo que falta, pero dejar lo que sí funciona. Esta versión de Ley que regula la movilidad en el Distrito Federal es la cuarta desde la publicación de la primera en 1942: Ley Ley que fija las Bases Generales a que habrán de sujetarse el Tránsito y los Transportes en el DF Ley de Transporte del DF Ley de Transporte y Vialidad del DF Ley de Movilidad del DF Fecha de publicación 23/mar/42 20/dic/95 26/dic/02 14/jul/14 En los hechos, una reforma La nueva LMDF tiene 261 artículos, 79 artículos más de los 182 que contenía la LTyV, o sea un 43% más, aunque el texto no es tan amplio (30% más: 33,109 palabras de la LMDF contra las 25,401 de la ley abrogada). De los 261 artículos, 125 son nuevos, 123 son textos existentes pero con cambios y 13 artículos no fueron modificados (ver Anexo I). Sin embargo, 58 artículos tuvieron cambios solo de redacción, por lo que se puede decir que 71 artículos de la nueva ley (27%) son en esencia los mismos que existían antes y otros 56 (21%) tuvieron cambios parciales: Artículos nuevos 125 Cambios importantes 9 Cambios parciales 56 Cambios de redacción 58 Sin modificaciones 13 Total general 261 1
3 Otra forma de ver esto es que de la LTyV solo 49 de los 182 artículos fueron derogados, el resto (133, equivalente al 73%) fueron integrados a la nueva ley, algunos con cambios y otros sin modificaciones. Esto es en principio bueno, porque mejora lo que ya tenemos, sin empezar de cero. Conclusión de un proceso La LMDF es conclusión de un proceso continuo de búsqueda de reformas de fondo a la regulación de la movilidad urbana en el DF. Para ello, durante los últimos diez años se presentaron en la ALDF diversas iniciativas de reforma de la Ley creada en 2002, la mayoría solo con enfoques parciales, de los cuales las más importantes son: Legislatura ALDF Presentada por IV Dip. Tomás Pliego (PRD) V Dip. David Razú (Independiente) V Dip. Federico Manzo (PAN) VI Dip. Laura Ballesteros (PAN) VI Jefe de Gobierno DF De hecho, desde su publicación hace 12 años, la LTyV ha sufrido 13 reformas, es decir poco más de una por año: 3 en 2007; 2 en 2006, 2008 y 2013; y una en 2004, 2009, 2011 y Es importante plantear esto porque el tema ha sido movido en los medios y redes sociales desde hace años sin que se vieran reflejado en reformas a la legislación, y no fue sino hasta que el Jefe de Gobierno presentara su iniciativa, después de un proceso interno liderado por la SETRAVI. Posterior a la presentación de la iniciativa el 15 de diciembre de 2013 se llevó a cabo un proceso de negociación entre áreas del Gobierno del DF (GDF) y diputados locales que derivó en la aprobación de la nueva ley el 30 de abril de 2014 y su publicación el 14 de julio del mismo año. Impacto regulatorio Sin duda la nueva LMDF implica un gran salto cualitativo respecto a anteriores regulaciones, y es obligado reconocer a la ALDF y al GDF en esto. Sin embargo también es cierto que el avance del tema en la agenda pública fue todavía más espectacular en organizaciones civiles, medios de comunicación y hábitos de vida, por lo que me atrevo a afirmar que la Ley más que innovar, reconoce los avances sociales en el tema, lo cual es sin duda un éxito de los habitantes de la ciudad, pero que (por lo tanto) también hace que seamos más exigentes en la evaluación de la nueva ley. 1 Publicados en Gaceta Oficial del DF en 13 de septiembre de 2004, 25 de enero y 22 de febrero de 2006, 13 de septiembre, 14 y 20 de diciembre de 2007, 17 de julio de 2008, 30 de septiembre de 2008, 13 de abril de 2009, 4 de febrero de 2011, 8 de mayo de 2012 y 21 de febrero y 11 de julio de
4 La publicación de la nueva ley trae como consecuencia cambios regulatorios importantes, pero que en número no hubieran justificado por sí solos una nueva ley. Lo que ocurrió fue que al tomarse la decisión de abrogar la LTyV, se abrió la oportunidad para incorporar en el nuevo texto un buen número de pequeños ajustes que justificaron al final un nuevo ordenamiento. El Anexo II describe todos los cambios artículo por artículo. Gran parte de los cambios requieren ajustes en reglamentos, normas, manuales, decretos y otras leyes, sin los cuales no será aplicable la nueva regulación. Sin embargo, la ley abrogada tenía alguna de estas mismas disposiciones y sin embargo los instrumentos nunca fueron implementados. Un pendiente que tiene tanto el GDF como la ALDF es la evaluación de la calidad y eficiencia regulatoria, de manera que las reformas deben analizar el impacto real de las disposiciones legales. No hacerlo implica tomar decisiones a ciegas perdiendo la oportunidad de documentar avances y fracasos que puedan llevar a reformas regulatorias más exitosas. La Ley de Movilidad es el instrumento regulatorio sobre el tema de movilidad. Suena una cosa obvia pero en realidad no lo es. Resulta sistemática la percepción aún entre los actores institucionales involucrados, de que la Ley es algo así como el marco de acción legal únicamente de la hoy Secretaría de Movilidad (SEMOVI). Es decir, se confunde el objeto de regulación con las facultades de una sola Secretaría, cuando es claro que el tema de movilidad es transversal a muchos sectores. La nueva Ley peca de lo mismo: le otorga 61 atribuciones a la nueva SEMOVI contra 20 de las Delegaciones, 6 de la Secretaría de Seguridad Pública del DF (SSPDFDF), 3 de la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) y ninguna a las Secretarías de Obras, de Desarrollo Urbano o de Economía. Como ya se dijo, la SETRAVI cambia de nombre a SEMOVI por la reforma aprobada por la ALDF el 30 de abril de 2013 a la Ley Orgánica de la Administración Pública del DF y publicada en la Gaceta Oficial del DF el mismo día que la LMDF. A continuación se analizan los temas más importantes incluidos en la nueva ley. 1. Sobre los principios, derechos y obligaciones reconocidos Sin duda uno de los más claros avances de la nueva LMDF es definir el derecho a la movilidad por primera vez en un ordenamiento legal en el Distrito Federal. Se incorpora al artículo 5 un texto nuevo: La movilidad es el derecho de toda persona y de la colectividad a realizar el efectivo desplazamiento de individuos y bienes para acceder mediante los diferentes modos de transporte reconocidos en la Ley, a un sistema de movilidad que se ajuste a la jerarquía y principios que se establecen en este ordenamiento, para satisfacer sus necesidades y pleno desarrollo. Lo más lejos que iba el texto anterior era en su artículo 94 en el que la Ley le otorgaba el derecho de preferencia a los peatones y los usuarios, en el momento de transportarse o transitar por las diferentes vialidades de la Ciudad de México. El avance es sintomático de un proceso de reconocimiento cuyo antecedente inmediato anterior fue el Informe Especial de la CDHDF sobre el Derecho a la Movilidad publicado en
5 El totalmente nuevo artículo 7 define los 10 principios que sustentan el derecho a la movilidad. De esos, cinco (seguridad, accesibilidad, igualdad, calidad y sustentabilidad) tienen un enfoque de derechos de acuerdo con el Informe Especial de la CDHDF, y los otros cinco (eficiencia, resiliencia, multimodalidad, participación social e innovación tecnológica) tienen más que ver con mecanismos para hacer valer esos derechos bajo un enfoque de operación y gestión pública. De los elementos básicos de un derecho humano (disponibilidad, calidad y asequibilidad) solo queda duda de si está contemplada la cobertura o disponibilidad del sistema de movilidad. Parece en todo caso necesario que la regulación secundaria defina los alcances e instrumentos de estos principios (y derechos) a fin de que puedan hacerse valer. Con este importante reconocimiento se adiciona un también totalmente nuevo texto en el artículo 6 que contempla la otra mitad de la ecuación: la obligación del Estado a garantizar el cumplimiento del derecho. Dice el nuevo texto La Administración Pública proporcionará los medios necesarios para que las personas puedan elegir libremente la forma de trasladarse a fin de acceder a los bienes, servicios y oportunidades que ofrece la Ciudad, que sustituye un comparativamente flojo artículo 100 de la LTyVDF que sólo garantiza el buen estado de la infraestructura. Además, el mismo artículo 6 establece que otorgará prioridad en la utilización del espacio vial y se valorará la distribución de recursos presupuestales de acuerdo a una jerarquía de movilidad encabezada por los peatones y seguida por los ciclistas, los usuarios del servicio de transporte público de pasajeros, los prestadores de ese mismo servicio, los prestadores del servicio de transporte de carga, y finalmente los usuarios de los automóviles privados. Destaca en la nueva Ley el establecimiento de tarifas tomando en consideración los costos directos e indirectos que inciden en la prestación del servicio, nuevo párrafo en el artículo 165. Sin embargo, para garantizar el principio de asequibilidad del derecho a la movilidad, la estructura tarifaria y la misma tarifa deben responder a criterios de equidad social, no solo al costo técnico de la operación, lo cual no es reconocido por la LMDF. No está de más insistir que la aplicación de estos principios y obligaciones del Estado sólo será realidad si se generan instrumentos eficientes. Sin ellos estos nuevos párrafos se quedarán sólo en letra muerta. Los instrumentos regulatorios, de control y presupuestales requeridos deberían quedar reflejados en la nueva LMDF, demás leyes relacionadas, normas, reglamentos, manuales y presupuestos. Ese es el pendiente número uno. 2. Sobre la planeación de la movilidad La demanda de darle más sentido a las decisiones de política pública en movilidad a través de un sustento de planeación es cada vez más fuerte. El marco normativo de la 4
6 LTyVDF era terriblemente omiso en esto, solamente el artículo 16 tenía una referencia vaga a un Programa Integral de Transporte y Vialidad del Distrito Federal (PITV) que debería considerar todas las medidas administrativas y operativas que garanticen el adecuado funcionamiento del transporte de pasajeros y de carga. Y eso es todo. El otro problema es que las decisiones de planeación se han estado tomando con criterios de corto plazo que impiden el cumplimiento de metas de calidad, cobertura y asequibilidad del servicio de movilidad de la Ciudad, y el PITV fue siempre un resumen de la cartera de proyectos del GDF, hasta el punto de que el último Programa fue publicado en 2010, a cuatro años de haber iniciado la administración. Con la LMDF esto aparentemente puede cambiar. De entrada se le otorgan un capítulo completo y 11 artículos a la planeación de movilidad (artículos 35 a 45). Los completamente nuevos criterios de planeación (sobre los que la LTyV no establecía absolutamente nada) se establecen en el artículo 37: procurar la integración del servicio de transporte público, adoptar medidas para garantizar la protección de la integridad física, establecer criterios y acciones de diseño universal, incentivar y fomentar el uso del transporte público y el uso racional del automóvil particular, promover la participación ciudadana, desincentivar el desarrollo de proyectos inmobiliarios en lugares que no estén cubiertos por el Sistema Integrado de Transporte, aproximar la vivienda, el trabajo y servicios, priorizar la planeación de los sistemas de transporte público y de la movilidad no motorizada, incrementar la resiliencia del sistema de movilidad, promover acciones para hacer más eficiente la distribución de mercancías y tomar decisiones con base en diagnósticos, pronósticos y criterios técnicos que garanticen el uso eficiente de los recursos públicos. Criterios nada despreciables, en especial el último, por lo urgente que es la necesidad de ajustar la inversión pública a criterios de planeación a largo plazo. El más importante instrumento es sin duda el heredero del PITV, el PIM (Programa Integral de Movilidad), que es requerido para ser publicado el primer año de gobierno y actualizado a la mitad de la gestión (para el primero el GDF tendrá 6 meses a partir de la publicación de la LMDF). Lo más interesante es el artículo 41 que establece el contenido mínimo del PIM, el cual requiere ahora, además del diagnóstico (que era siempre lo más atractivo del PITV), las líneas programáticas y de acción que deberán incluir lo siguiente: ordenación del tránsito de vehículos, promoción e integración del transporte público de pasajeros; fomento del uso de la bicicleta y de los desplazamientos a pie, así como la accesibilidad para el desplazamiento de personas con discapacidad, ordenación y aprovechamiento de la red vial primaria, mejoramiento y eficiencia del transporte público de pasajeros; infraestructura para la movilidad; gestión del estacionamiento, transporte y distribución de mercancías, gestión del transporte metropolitano; cultura de la movilidad y reducción de hechos de tránsito (ver el punto 10 de este documento porque además se establece la creación de un Programa Integral de Seguridad Vial). Asimismo, para auxiliarse en la ejecución de la política de movilidad, el GDF tendrá que crear unos órganos auxiliares de consulta. La nueva Ley en su artículo 18 5
7 define 6 órganos, de los cuales dos tienen que ver con el tema de planeación. Por un lado las Comisiones Metropolitanas que se establezcan de conformidad con las disposiciones jurídicas y administrativas aplicables. Así de general según el artículo 22, por lo que en realidad la LMDF no aporta nada nuevo que no haya existido. Por otro lado el Consejo Asesor de Movilidad y Seguridad Vial del Distrito Federal (artículos 19 a 21 de la nueva LMDF) el cual en realidad ya estaba previsto por la ley abrogada en su artículo 4, incorporada en una reforma previa en 2013, con el nombre de Consejo Asesor de Transporte y Vialidad. Lo que hace la LMDF es agregar su objeto y sus facultades (los integrantes ya estaban previstos aunque se agregan algunos más). El Consejo es consultivo y honorífico, integrado como antes por representantes del GDF y la ALDF, pero se le agregan 4 representantes de instituciones públicas de educación superior y 4 de organizaciones de la sociedad civil. Sin embargo sus facultades son acotadas: proponer, emitir opinión, participar y dar opinión, es decir no mucho más que las de cualquier ciudadano. En ningún lugar establece que las recomendaciones emitidas por este Consejo deberán evaluarse con un dictamen o alguna justificación, por lo que carece (otra vez) de instrumentos precisos. El Consejo debería instalarse en los 6 meses posteriores a la aprobación del Reglamento respectivo. 3. Sobre el monitoreo y evaluación Suena en general a algo oscuro y técnico, pero no lo es al menos en este caso. La creación de un sistema de información georreferenciado es el primer paso para darle al GDF una capacidad real en planeación y operación del transporte, que hoy no tiene. La abrogada LTyV no tenía ninguna referencia (véase el anexo II, artículos 46 a 50 de la LMDF) por lo que el establecimiento de un Sistema de Información y Seguimiento de Movilidad (artículo 47) y otro de Seguridad Vial (artículo 48) son unos de los grandes avances. Eso sí, solo si se le da la importancia requerida en la creación de manuales, reglamentos y procedimientos, así como presupuesto público para mantener un área especializada. Por qué es tan importante? Básicamente porque le permite al GDF aprender, algo que es materia reprobada sexenio con sexenio. Cada año las diferentes secretarías y organismos de la Administración Pública, desarrolladores y empresas privadas generan información a través de estudios, información propia como por ejemplo aforos, conteos, encuestas, denuncias, obras, acciones, y un gran etcétera, algo que tiene un potencial público de un altísimo valor, si se tratara de información sistematizada y georreferenciada. Sin embargo, uno de los puntos flacos de la redacción es que no queda tan claro cómo se debe integrar este sistema. El problema no es tanto técnico, dado que es cuestión de formalizar los procedimientos, sino más bien presupuestal: requiere recursos extra que si no se justifican adecuadamente podrían no otorgárseles ya era una facultad de la anterior SETRAVI. Esta información permitirá generar indicadores, lo cual queda claro era la intención de quienes redactaron la nueva ley. El nuevo artículo 49 establece que se 6
8 realizarán las acciones de evaluación de los avances en el cumplimiento de las metas establecidas en los Programas (Integral de Movilidad e Integral de Seguridad Vial) que retroalimente el proceso de planeación. Asimismo (artículo 50) la SEMOVI generará un informe anual de movilidad a más tardar el 30 de noviembre de cada año. Esto suena mejor de lo que realmente es, dado que de todos modos con la ley anterior necesitaba generar esta evaluación para el Informe del Jefe de Gobierno. Como siempre el diablo está en los detalles. Tanto el Sistema de Información como los indicadores, la evaluación y el informe anual requieren procedimientos y regulaciones especiales que permitan generar buenos resultados. Ahí se verá qué tan serio quiere ser el GDF respecto a generar capacidad pública y no dejarle a la percepción, los prejuicios y los acuerdos por debajo de la mesa, las decisiones sobre movilidad. 4. Sobre la integración del transporte público Por primera vez se establece la semilla de un Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) para la Ciudad (por lo pronto solo para el Distrito Federal que es el ámbito de alcance de esta Ley) que se define como el conjunto de servicios de transporte público de pasajeros que están articulados de manera física, operacional, informativa, de imagen y que tienen un mismo medio de pago (articulo 9 fracción LXXXIX). El artículo 73 define la integración como la articulación física, operacional, informativa, de imagen y del medio de pago del servicio de transporte público concesionado y los servicios de transporte proporcionados por la Administración Pública. Es decir que el SITP no sólo incluye al Metro, Metrobús, STE y RTP, sino también al resto del transporte concesionado. Lo que sí queda fuera de esta definición son los servicios proporcionados o concesionados por el Edomex o por el gobierno federal (como es el caso del Tren Suburbano). Pero también queda fuera inexplicablemente Ecobici, referido una sola vez en la LMDF como Sistema de Transporte Individual en Bicicleta Pública (artículo 79) operado por la Semade. El antecedente directo del SITP en la LTyV era un sistema de transporte público local de pasajeros en su artículo 20, que incluye al Metro, Metrobús, STE y RTP. Este artículo fue incluido en 1999 en la entonces vigente Ley de Transporte del DF (incluyendo solo al Metro y STE, ya que ni RTP ni Metrobús existían todavía). El primer paso (nuevos artículos 23 a 25 de la LMDF) es la creación de un órgano auxiliar llamado Comité del Sistema Integrado de Transporte Público integrado por los 4 organismos de transporte y la SEMOVI como presidente, máximo a los 6 meses de publicado el Reglamento de la ley. El Comité del SITP diseñará, implementará, ejecutará y evaluará la estrategia de articulación entre servicios a través de la elaboración de programas, procesos, lineamientos, esquemas financieros, propuestas tecnológicas de recaudo centralizado, evaluación e informes. Deberá ser el Reglamento el que establezca procedimientos específicos pero parece lógico que la SEMOVI genere la 7
9 mayor parte de los documentos y los presente ante el Comité. En todo caso, el inicio es sin duda bastante prometedor. Es difícil detectar la agenda propuesta para el proceso de integración del transporte público, la LMDF no deja claro el camino a seguir. Aunque dado que la cromática de las unidades debe ser ahora definida con base en lineamientos de la SEMOVI (artículo 61), suena este a un tema atractivo para encabezar la lista en el Comité del SITP, al menos para eliminar la tradición sexenal de pintar de color personalizado el transporte. El tema de la articulación física del SITP tiene avances parciales. Por un lado la obligación de ofrecer accesibilidad universal en el sistema es establecida múltiples veces, en especial el nuevo artículo 80, pero al no establecerse instrumentos claros de obligatoriedad, solución de temas técnicos o financiamiento, no hay garantías de que se cumpla. También relacionado con la articulación física del sistema, la nueva Ley (artículo 192) establece la posibilidad de una tarifa por acceder a Centros de Transferencia Modal (CETRAMs), lo que puede generar menos transbordos y mejorar los que existen, aunque puede tener efectos colaterales de generarse centros de transferencia modal informales. Vale la pena subrayar un pendiente que tiene todavía el marco legal a pesar de la nueva ley: la complementariedad y coordinación entre los derroteros, tipo de servicio y vehículos en todas las rutas. Sobre esto la ley no plantea todavía nada a pesar de la importancia que tiene en la definición de nuevos contratos público privados de operación. Pero quizás el pendiente más fuerte de la nueva ley es revertir la trasnochada visión premetropolitana de la movilidad en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), obligando al transporte concesionado del Estado de México a acceder "única y exclusivamente" al DF a través del CETRAM más cercano haciendo transbordar obligatoriamente a millones de habitantes de la Ciudad que además van al DF a generar valor. De entrada los artículos 91 y 190 de la LMDF deberían ser derogados retomando el espíritu del nuevo artículo 63 para que los servicios de transporte público de pasajeros busquen su integración y desarrollo en un sistema de transporte metropolitano. 5. Sobre el transporte público concesionado Cuando se usa el término transporte público concesionado, hay que entender que para operar requiere un tipo especial de contrato público-privado. La figura de concesión tiene ciertas características contractuales que resultan socialmente más provechosas en algunos casos que en otros. Pues bien, la nueva LMDF no avanza en colocar como objeto regulado el contrato público-privado de operación del transporte público, que sería el escenario ideal. 8
10 "Sólo se otorgarán concesiones a personas morales" dice el nuevo artículo 84 que modificó el 24 de la LTyV. Se acabó el modelo contractual de hombre-camión al menos para nuevas concesiones. Éxito contundente dado el entorno regulatorio histórico en el país. Pero a decir verdad el DF crece ya muy poco por lo que es difícil justificar nuevas concesiones en un entorno de 30,000 unidades ya operando. Entonces cuál es la apuesta de la nueva ley? La respuesta es clara: los llamados corredores de transporte, definidos como el transporte público de pasajeros colectivo, con operación regulada, controlada y con un recaudo centralizado, que opera de manera preferencial o exclusiva en una vialidad, total o parcialmente confinados, que cuenta con paradas predeterminadas y con una infraestructura para el ascenso y descenso de pasajeros, terminales en su origen y destino, con una organización para la prestación del servicio con personas morales". Los pequeños cambios que se le hicieron fueron 1) incluir la opción de operación preferencial, no solo exclusiva, y 2) eliminar el requerimiento de estaciones ubicadas a lo largo del recorrido que tenía en la LTyV. El resultado es el modelo de corredor implantado desde la gestión anterior de la SETRAVI aplicado en vías como Revolución, Reforma o Circuito Interior. El problema es que si se requieren carriles exclusivos o estaciones para una mejor operación, la ley debería ser más sólida requiriéndolo, lo cual no sucede. Para este nuevo modelo contractual y de operación la nueva LMDF plantea un Órgano Regulador del Transporte (ORT), como un organismo desconcentrado adscrito a la SEMOVI para "planear, regular, administrar, supervisar y vigilar el servicio de corredores de transporte que no regule el Metrobús". La clave de la frase es la administración, y dado que el recaudo debe ser centralizado, parece que esta facultad de la ORT se refiere a administrar el recaudo, sin embargo no queda esto totalmente claro en especial porque los corredores hasta ahora se han diseñado para administrar su propio recaudo. De entrada la inclusión en el artículo 110 de la obligación de instalar en los vehículos un sistema de geolocalización (nuevo también, previsto en el artículo 70) para contactarse con un Centro de Gestión de Movilidad puede ser un paso más para el control y recaudo centralizado. Un segundo tema con el ORT es que su facultad de planear lo debería sentar automáticamente en el Comité del SITP, cosa que no pasa en la LMDF, lo que se podría explicar por la premura en la negociación de la redacción de la ley. El potencial es grande dado que el ORT puede controlar la operación de la mayor parte de los viajes en la Ciudad, por lo que sin duda es clave para el SITP, en especial para la gestión de las líneas no troncales (pretroncales, auxiliares, alimentadoras). El riesgo en este caso, es que la complejidad institucional con 5 grandes organismos de control, impida la integración de un sistema completo. El papel de SEMOVI es crucial, y no es un tema de facultades legales, sino de capacidad institucional para hacerlos valer. Una SEOMVI débil como cabeza del SITP haría inviable el proceso de integración del transporte público. Un tercer punto es la atinada inclusión de la frase la Secretaría evitará prácticas monopólicas en el artículo 84 que se ve reforzada por la restricción en el nuevo artículo 9
11 104 de que las concesiones a personas morales no sean susceptibles de cesión o transmisión. Sin embargo, ni se define qué es una práctica monopólica ni la ley da instrumentos para ello. De hecho la ley es incluso contradictoria al establecer como una nueva excepción a la aplicación de licitación pública para concesionar corredores, en el caso que "se modifique el esquema de organización de los prestadores del servicio, de persona física a moral" (artículo 92), así como la preferencia por la empresa que integre como socios a los concesionarios (artículo 86). Ambas restricciones a la licitación pública pueden generar nada recomendables prácticas oligopólicas en el transporte público. Ante la debilidad institucional de control del GDF en algunas áreas, pueden abrirse incentivos de mantener el modelo hombre-camión en muchas rutas para compensar una concentración de poder en empresas privadas. Este escenario se debe evitar. Lo que es un hecho es que no hay reforma regulatoria que mejore la operación del transporte concesionado sin un cambio contractual sólido que incluya necesariamente el recaudo centralizado. La nueva LMDF le da las facultades de verificación sólo al INVEA, pero por ejemplo se mantienen oscuras condiciones para evitar la revocación "por una sola vez al titular" y aplicar una suspensión (artículo 116). Sobre esto, si bien troncales y semitroncales las controlaría eventualmente Metrobús y el ORT, probablemente hay todavía muchos años por delante del modelo hombrecamión en alimentadoras, por lo que SEMOVI no debería renunciar a sus facultades de control sobre estas rutas. Lo cierto es que el esquema del contrato público-privado esencialmente no se modifica. Para corredores los contratos deberían ser clave, sobre todo si venimos avanzando en recaudo centralizado. No parece que se termine de entender que por ejemplo, Metrobús tenga contratos por operación por km recorrido (los cuales son clave de la eficiencia en su operación) al mismo tiempo que opera mediante una concesión legal que no establece reglas contractuales dada la limitación del instrumento de concesión. Se esperaría que en el momento que se diseñara un sistema integrado de transporte público de pasajeros, los esquemas contractuales legales permitieran el cambio a un modelo de operación mucho más eficiente y que cumpla con los derechos de movilidad adecuada de los usuarios. Es un gran pendiente. 6. Sobre las calles Un tema en el que la LMDF tiene muchos avances. De entrada deja claro que el enfoque de las calles ya no es uno de circulación sino uno de derechos humanos, mediante una cirugía mayor al artículo 89 de la LTyV reconvertido a artículo 170 de la nueva ley. Se eliminan entre otras las fracciones I, II y IV que usaban conceptos rebasados como mejor utilización de la vialidad, mejorar la circulación y aprovechamiento de la vialidad y se establecen frases como la infraestructura para la movilidad y sus servicios deberán promover el respeto a los derechos humanos (artículo 170 fracción I) y sobre todo promover un diseño vial que procure un uso equitativo, del espacio público por parte de todos los usuarios y que regule la circulación de vehículos motorizados para que se 10
12 fomente la realización de otras actividades diferentes a la circulación (artículo 170 fracción III). Mantienen la disposición existente en el artículo 91 de la LTyV de que las vialidades primarias tienen como función el flujo de tránsito, pero cambia la función de las vialidades secundarias a acceso a los predios (artículo 178 LMDF), eliminando su función difusa de facultar el flujo del tránsito vehicular no continuo y abriendo tímidamente la puerta para una política de reducción de volúmenes y velocidades del tránsito en calles secundarias. Lo anterior, dado que no hace explícitas otras funciones de las calles que generan valor: el uso comercial (fachadas comerciales), el uso recreativo, y el uso vecinal de convivencia. Consecuencias de este atraso regulatorio son sin duda la poca regulación y protección en la propia LMDF respecto a actividades recreativas, por ejemplo los maratones, ciclovías dominicales, fiestas y conciertos que restringen el tránsito y que se llevan a cabo primordialmente en avenidas primarias. La regulación de manifestaciones (artículos 211 a 214 de la LMDF) replica lo existente en la LTyV (artículos 97 y 105 a 108), texto que fue incluido en 2002 en la primera versión de esa ley. Específicamente el artículo 212 es el que da pie a usos distintos al tránsito, sin embargo la redacción es ambigua: la realización de desfiles, caravanas, manifestaciones, peregrinaciones o cualquier otro tipo de concentración humana de carácter político, religioso, deportivo, recreativo o social, cuya finalidad sea perfectamente lícita y que pueda perturbar el tránsito en las vialidades, la paz y tranquilidad de la población de la ciudad no resulta un marco adecuado para una gestión inteligente del primer espacio público de una ciudad: sus calles. La que sin duda es de las batallas más importante que se ganaron en la LMDF, es la del artículo 179 que establece por primera vez que "las vialidades primarias deberán contar con [ ] vías peatonales, [ ] vías ciclistas [ ] y superficie de rodadura" y "las vialidades secundarías deberán contar con los mismos componentes mínimos, excepto cuando sean vías exclusivas peatonales o ciclistas" y algo parecido dispone el 184: todo nuevo proyecto para la construcción de vialidades en el Distrito Federal deberá considerar espacios de calidad, accesibles, sobre todo para personas con discapacidad, y con criterios de diseño universal para la circulación de peatones, y ciclistas (falta definir en este caso si construcción incluye la rehabilitación o repavimentación, pareciera que sí). Esto se complementa con el nuevo artículo 180 que establece que "en las vialidades primarias se procurará la instalación de carriles para la circulación prioritaria o exclusiva de vehículos de transporte público", aunque en este caso no es una obligación. Todo esto se complementa con la adición de la frase incluyendo a peatones y ciclistas a la obligación establecida en el artículo 196 (96 de la LTyV) de indemnización por parte del GDF a quien sufra daños y perjuicios a consecuencia de la falta y/o mantenimiento de la señalización, así como del mal estado y/o falta de mantenimiento de la vialidad. Las implicaciones de estos artículos son muy importantes. De entrada adecua el marco legal al debate ganado en la agenda pública: todos los modos de movilidad deben tener su espacio en las calles. Esto significa que legalmente se transfiere el debate de 11
13 QUÉ tipo de calles queremos, hacia el tema del CÓMO las diseñamos para que todos quepan. Es ahí donde la nueva ley establece la agenda: la creación de un Manual de Diseño Vial (artículo 183) que sin duda será un instrumento trascendental en el fortalecimiento de la movilidad sustentable en la Ciudad. Además, se requiere adecuar procedimientos contractuales, materiales, presupuestos, además de los diseños geométricos, para que las aspiraciones de la nueva ley se conviertan en realidad. Un pendiente que falló la LMDF en incluir, es la facultad de facto de la Secretaría del Medio Ambiente del DF (SEDEMA) en relación con el desarrollo de infraestructura ciclista y el control de la operación de Ecobici. De los 118 km de infraestructura ciclista que tiene documentado ITDP en el Distrito Federal, la SEDEMA ha implementado 77 km, y a partir de 2010 opera la Estrategia de Movilidad en Bicicleta. Tampoco se reconocen facultades a la Agencia del Espacio Público, que ha intervenido vialidades directamente desde su creación. Cabe señalar que a la Agencia de Gestión Urbana se le otorga la facultad de programar las obras en la vía pública (artículo 181 LMDF). 7. Sobre la operación de las calles y la gestión de la movilidad Una vez que las calles están construidas o rehabilitadas, la acción institucional se reduce notablemente, y no hay un interés suficiente en su gestión y la operación, excepto por la acción de la Subsecretaría de Control del Tránsito de la SSPDFDF. El objetivo reconocido en la LMDF de racionalizar el uso del automóvil y reducir la congestión, tiene un importante componente en la operación y gestión de las vialidades, como instrumento clave para reducir la demanda sobre todo en horas pico y zonas centrales. El nuevo artículo 220 otorga la facultad a SEMOVI en coordinación con SSPDFDF de establecer las políticas, medidas y cualquier infraestructura de apoyo necesario para permitir una eficiente operación de las vialidades priorizando el tránsito seguro de todos los usuarios de acuerdo a la jerarquía de movilidad y principios establecidos en la Ley, algo definitivamente nuevo tanto en la regulación como en la gestión de la antigua SETRAVI. Asimismo, el artículo 193 obliga ahora a la SEMOVI a generar información suficiente que permita a los usuarios elegir las alternativas más eficientes para los desplazamientos. La probable justificación de la existencia de las anteriores atribuciones es quizá el mayor avance en este rubro: la creación del llamado Centro de Gestión de la Movilidad cuya función será coordinar acciones para una eficiente operación de las vialidades y de los servicios de transporte público de superficie (artículo 223). Hay que apostarle a un instrumento de este tipo que con información suficiente, cámaras, geolocalización de unidades de transporte público y datos en tiempo real de flujos y velocidades, pueda poner en práctica la jerarquía de movilidad definida en los primeros artículos de la LMDF. Sin embargo, el Décimo Quinto Transitorio establece que este Centro se instalará cuando se cuente con los recursos financieros, humanos y tecnológicos necesarios para su óptimo funcionamiento, lo cual tiene todo el sentido dada la complejidad en el diseño y operación de un área así, en especial cuando mucha de la información está centralizada por la SSPDF a través del Centro de Comando, 12
14 Control, Comunicación, Cómputo, Inteligencia, Integración, Información e Investigación (C4), pero pospone (otra vez) decisiones clave. De lo más aplicable en este todavía teórico proyecto conjunto SEMOVI-SSPDF es la programación del sistema de semaforización vial. El artículo 221 establece que este sistema deberá considerar niveles de servicio óptimos para todos los usuarios de la vía de acuerdo a la jerarquía de movilidad y se deberá garantizar que las intersecciones reguladas por estos dispositivos cuenten con semáforos peatonales. Esto es sin duda altamente relevante tanto para la operación del transporte público, especialmente para el Metrobús, como para la movilidad y seguridad peatonal. El Centro de Control de Metrobús tendría que estar conectado con el C4 de SSPDF y el nuevo Centro de Gestión de SEMOVI. Retos importantes de coordinación. Un segundo tema de interés incorporado a la LMDF es la que vincula la política de movilidad con la de patrimonio público. Establece el artículo 182 que se podrán otorgar autorizaciones, concesiones y permisos a particulares, para la construcción y explotación de vialidades de acuerdo a lo establecido en la Ley del Régimen Patrimonial y del Servicio Público. En los hechos es la formalización del modelo público-privado utilizado los últimos años para construir, mantener y operar vialidades como lo son las Autopistas Urbanas Norte, Poniente, Sur y Oriente, que usa como base la figura de concesión prevista en la Ley del Régimen Patrimonial y del Servicio Público, o el sistema Ecoparq que utiliza la figura de Permiso Administrativo Temporal Revocable (PATR). Es correcto regular este tema, dado el bajo control público sobre este tipo de obras al menos desde el punto de vista de la movilidad urbana. La apuesta de la regulación secundaria tendría que ser definir modelos contractuales público-privados hacia el mantenimiento y operación de las calles, como la tarificación de vías y de estacionamiento en vía pública. Asimismo, por primera vez se establece la posibilidad de establecer restricciones a la circulación de vehículos en días, horarios y vialidades cuando se requiera para mejorar las condiciones ambientales, de seguridad vial y evitar congestionamientos viales en puntos críticos (artículo 194 LMDF). Si el concepto de restricción a la circulación puede incluir el pago de una tarifa, esto abre la puerta para reglamentar el peaje en las autopistas urbanas, permitir peaje en otras avenidas de acceso controlado o en zonas de alta demanda como el congestion charge londinense. También abre la puerta a que se apliquen medidas como las zonas de bajas emisiones alemanas, con restricción de acceso para vehículos contaminantes, al crear el artículo 62 la figura de programa para otorgar estímulos y facilidades a los propietarios de vehículos motorizados que cuentan con tecnologías sustentables a través de una placa de matrícula y/o distintivo oficial que permita su identificación. Los lineamientos para el otorgamiento de esta placa o distintivo deberán ser emitidos por la SEMOVI un año después de la publicación de la LMDF. 8. Sobre las obligaciones de los conductores (los generadores del riesgo) Quizá de los más esperados temas de la Ley ha sido la inclusión del requerimiento de acreditación de capacidad y conocimiento teórico y práctico para obtener licencias para conducir, algo que lleva ya más de 10 años sin existir en el DF. Sin embargo la nueva LMDF no revierte totalmente esto y transfiere la decisión a la SEMOVI al establecer en 13
15 su artículo 65 que para obtener una licencia "será necesario acreditar las evaluaciones y en su caso los cursos que para el efecto establezca la Secretaría". La nueva ley debió de haber establecido los requerimientos precisos, dando en todo caso flexibilidad a la SEMOVI para implementar las evaluaciones y/o cursos. Esto convierte al asunto en uno de los grandes pendientes para la reglamentación de la ley. Asimismo hay pocas cosas relevantes en las adiciones de los artículos 224 a 239 que conforman el nuevo capítulo de Cultura Vial de la LMDF, incluyendo la derogación de las obligaciones de las escuelas de manejo que se supondría se hizo para incluirla en algún reglamento. Se desaparece el de todos modos inexistente "Centro de Estudios y Capacitación para el Transporte y Vialidad" pero no se crea una alternativa legal ni instrumentos para la educación vial y la reducción del riesgo derivado de la conducción inadecuada de vehículos motorizados. De todos los temas incorporados en la ley es el que menos instrumentos y obligaciones genera, comparado con la cantidad de artículos que tiene (15). Otro tema relevante que incluye la nueva ley es la facultad de SEMOVI coordinar con el resto de la Administración Pública las propuestas de Reglamento de Tránsito y generar la propuesta al Jefe de Gobierno. Esto es novedoso porque ha sido hasta ahora la SSPDF la que genera esta propuesta en el entendido que está en el ámbito de acción de esa Secretaría. De hecho es la SSPDF la que vigila y sanciona el Reglamento, por lo que sin duda resulta poco usual que otra Secretaría haga la propuesta. Al respecto, el pendiente de la SSPDF sobre este tema es muy alto, dado el poco interés que ha mostrado SSPDF por vigilar adecuadamente muchos de las disposiciones del Reglamento de Tránsito, en especial las vinculadas con peatones, ciclistas y usuarios del transporte público. Sobre esto, la nueva LMDF no incluye instrumentos de garantía de derechos o participación ciudadana para violaciones al RTM, ni mecanismos más eficientes de aplicación de la ley. Además, la importante función del Registro Público del Transporte (artículos 134 a 147 de la LMDF) para vincular infracciones, placas y licencias permite suspender y cancelar licencias de conducir, lo cual tiene muchos problemas y para los cuales la nueva ley no parece plantear soluciones. 9. Sobre el estacionamiento Entre lo que más se ha documentado sólidamente los últimos 15 años en el mundo está el impacto negativo del estacionamiento como atractor de viajes en coche. Al respecto, la eliminación del texto del artículo 127 de la LTyV en la nueva LMDF fue muy atinada. Establecía que la SETRAVI determinaría los mecanismos para fomentar el desarrollo de los estacionamientos para todo tipo de vehículos, privilegiando su ubicación en zonas cercanas a los centros de transferencia modal, terminales y bases de servicio público de transporte, una política que marcó toda una época pero que afortunadamente está siendo rebasada en la agenda pública. Un segundo acierto aunque parcial es la creación del artículo 205 donde establece que la SEMOVI realizará los estudios necesarios que permitan establecer las estrategias de gestión del estacionamiento para reducir la demanda de estos espacios dentro de las edificaciones. Muy buena intención, aunque la redacción no es la más afortunada. No se trata de reducir la demanda, sino de reducir la oferta excesiva generada por las Normas Técnicas Complementarias al Proyecto Arquitectónico 14
16 (NTCPA) del Reglamento de Construcciones del Distrito Federal y por los programas de desarrollo urbano (como explica correctamente el mismo artículo). Ante lo difuso de la frase, no queda más que preguntarse si no es ésta una facultad que tiene de hecho cualquier ciudadano: hacer estudios. Sin duda se debió haber incluido a la Secreataría de Desarrollo Urbano Y Vivienda (SEDUVI), responsable de las NTCPA para darle mayor contundencia al artículo usando las facultades legales que tiene sobre el tema. Hay un tercer tema sobre estacionamientos en proyectos que crea la nueva ley: el Estudio de Impacto de Movilidad previsto en los artículos 53 y 54. De nuevo la intención es buena, es un instrumento para evaluar las posibles influencias o alteraciones generadas por la realización de obras y actividades privadas sobre los desplazamientos de personas y bienes, a fin de evitar o reducir los efectos negativos sobre la calidad de vida y la competitividad urbana [y] propiciar el desarrollo sustentable del Distrito Federal, dirigido a proyectos privados de vivienda plurifamiliar mayor a 10 viviendas o con frente a una vialidad primaria, oficinas, establecimientos mercantiles excepto los de bajo impacto y micro y pequeña industria. El primer gran problema está en el intrincado procedimiento que requiere al quien promueve presentar 3 documentos y a la SEMOVI emitir 3 respuestas incluyendo la final: la resolución de impacto de movilidad, que se suma al reconocido por muchos problema de sobrerregulación para los desarrollos inmobiliarios dado que este trámite abre un frente más a la gran cantidad que ya existe, alejando todavía más la idea de una ventanilla única de proyectos. El segundo problema es la sanción por incumplimiento (que además la Ley no provee) que recaería en SEMOVI en vez de involucrar al INVEA, las Delegaciones o a SEDUVI que tienen facultades y procedimientos de verificación administrativa sobre distintas facetas de las obras de construcción. En resumen, se crea un instrumento de control adicional sin que se haya documentado claramente que es mejor que reformar la evaluación de impacto urbano prevista en la Ley de Desarrollo Urbano. Sobre los estacionamientos públicos, la nueva ley es correcta excepto que mantienen la tarifa controlada para el cobro del servicio. En todo caso el artículo 204 establece que habrá tarifa por zonas buscando cumplir con los objetivos de reducción del uso del automóvil particular e incentivar el uso del transporte público y no motorizado. Dado que el estacionamiento no es un bien de interés público, no se justifica tener controlada la tarifa, por lo que debería dejarse al mercado como cualquier otro bien que se ofrece. Respecto al tema de estacionamiento en vía pública la nueva ley a través del artículo 209 le da un todavía mayor sustento legal a la acción del programa Ecoparq de SEDUVI dado que permite al GDF implementar sistemas de control, supervisión y cobro de estacionamiento de vehículos en la vía pública aunque su referencia a terceros operadores malentiende el sentido del operador privado, al cerrar la puerta a contratos de servicios, dejando sólo a los permisos y concesiones como opciones contractuales. Sin duda un pendiente para una reforma regulatoria futura. 15
17 Finalmente, la ley establece la facultad para que la SEMOVI en coordinación con SEDUVI determine las zonas en que se permita o restrinja el estacionamiento de vehículos en vía pública y las zonas propensas a la instalación de sistemas de cobro por estacionamiento en vía pública (artículo 207) y los espacios exclusivos de estacionamiento de vehículos en la vía pública para personas con discapacidad, motocicletas, bicicletas, bahías de transporte público de pasajeros y carga, servicio de acomodadores, para el servicio de automóviles compartidos y de todo aquel servicio público que requiera sitios para la permanencia de vehículos (artículo 208). Esto abre la puerta para una recomendable coordinación entre la SEMOVI y la SEDUVI. 10. Sobre la seguridad vial La inclusión del criterio de seguridad vial al de movilidad es un avance sustancial de la nueva ley vinculado con el objetivo de que haya mejores viajes pero también más seguros. El primer instrumento que se crea es el Programa Integral de Seguridad Vial (artículos 42 y 43), instrumento de planeación gemelo del Programa Integral de Movilidad, que define políticas, estrategias y acciones para el GDF. La SEMOVI tiene un año a partir de la publicación de la LMDF para emitir el Programa, y debe actualizarlo cada 3 años. Un segundo elemento importante es la nueva Auditoría de Movilidad y Seguridad Vial, un procedimiento de evaluación de la vialidad (o de un proyecto vial) para comprobar si tiene las condiciones de seguridad y diseño universal adecuados, a fin de garantizar desde la primera fase de planeación que el diseño cuente con los criterios óptimos (artículo 51 de la LMDF). La metodología de esta auditoría deberá ser desarrollada a través de la publicación de lineamientos técnicos a más tardar un año después de la publicación en Gaceta Oficial de la nueva ley. Un tercer tema relevante es la definición de un Fondo de Movilidad y Seguridad Vial (artículos 32 a 34 de la nueva ley) que tendrá por objeto captar, administrar y aportar recursos que contribuyan a mejorar las condiciones de la infraestructura, seguridad vial y acciones de cultura en materia de movilidad para lo cual el GDF deberá emitir un decreto de creación dentro de los 6 meses siguientes a la publicación del reglamento respectivo. Lo más interesante es que parte de los recursos del Fondo estarán integrados con los relativos al pago de derechos derivados de la resolución de impacto de movilidad. Con esos recursos la LMDF prevé realizar estudios, proponer mejoras, desarrollar programas y acciones sobre de movilidad y seguridad vial. Un pendiente es la propuesta ya trabajada entre organizaciones civiles y aseguradoras, de destinar un porcentaje de los pagos de primas de accidentes de tránsito a este Fondo. Sin problemas puede esto incorporarse en el Reglamento y en el decreto de creación del Fondo, pero sorprende no verlo reflejado en la LMDF. La obligatoriedad del seguro de responsabilidad civil existe desde hace tiempo en el Reglamento de Tránsito, sin embargo sólo uno de cada dos automóviles está cubierto, un pendiente de la LMDF es la de implementar mecanismos para que esto suceda. 16
18 Qué sigue? Se propone una agenda de siguientes pasos, con los 10 mismos puntos de análisis que se utilizaron, de acuerdo a lo establecido en los artículos transitorios de la LMDF: Temas clave Instrumentos Fecha límite 1. General Reglamento de la Ley. Podrían ser 15/abr/15 (180 días hábiles también varios reglamentos a partir de la publicación de 2. Planeación Programa Integral de Movilidad 3. Monitoreo y evaluación Consejo Asesor de Movilidad y Seguridad Vial Integración de los Sistemas de Información y Seguimiento de Movilidad y Seguridad Vial Evaluación del PIM y PISV Informe Anual de Movilidad Comité del SITP la Ley) 15/ene/15 (inicia elaboración 6 meses a partir de la publicación de la Ley) 15/oct/15 (6 meses a partir de la publicación del Reglamento) Cuando cuente con recursos Lo establece el Reglamento 30/nov/14 4. Integración del Transporte 1/oct/15 (6 meses a partir de la publicación del Reglamento) 5. Transporte Integración del ORT Cuando cuente con recursos concesionado 6. Calles Manual de Diseño Vial 15/jul/15 (1 año a partir de la publicación de la Ley) 7. Gestión de la Cuando cuente con recursos movilidad Instalación del Centro de Gestión de la Movilidad Lineamientos para el otorgamiento de placas y distintivos especiales 8. Conducción Procedimiento para evaluaciones y cursos para la obtención de licencia 15/jul/15 (1 año a partir de la publicación de la Ley) Lo establece el Reglamento 10. Seguridad vial Programa Integral de Seguridad Vial Lineamientos para Auditoría de Movilidad y Seguridad Vial Decreto de creación del Fondo de Movilidad y Seguridad Vial 15/jul/15 (inicia elaboración 1 año a partir de la publicación de la Ley) 15/jul/15 (1 año a partir de la publicación de la Ley) 1/oct/15 (6 meses a partir de la publicación del Reglamento) 17
19 Respecto a los Reglamentos, hoy existen 5 vinculados con la nueva LMDF que deberán actualizarse: Reglamento Publicación en Gaceta Oficial 27/mar/91 Secretarías responsables Reglamento de Estacionamientos Públicos del Distrito SEMOVI Federal Reglamento de Transporte del Distrito Federal 30/dic/03 SEMOVI Reglamento de Tránsito Metropolitano 20/jun/07 SEMOVI y SSPDF Reglamento para la Prestación del Servicio de Transporte Escolar y de Personal para el Distrito Federal Reglamento para el Control de Estacionamiento en las Vías Públicas del Distrito Federal 26/jun/09 SEMOVI 11/10/11 SEMOVI y SEDUVI Además, hay muchos temas nuevos que deben ser reglamentados para lo cual hay que crear reglamentos específicos. Se proponen los siguientes reglamentos: Reglamento propuesto Alcances Secretarías responsables Reglamento de Planeación e PIM, PISV, Registro Público del SEMOVI Información de la Movilidad Transporte Reglamento de Transporte de Pasajeros SITP, concesiones, permisos, tarifas, ORT, reparación del SEMOVI y organismos Reglamento de Transporte de Carga Reglamento de Vialidades Reglamento de Estacionamiento Reglamento de Tránsito daño, áreas de transferencia Concesiones, permisos, logística, restricciones de transporte de carga, corredores viales Vialidades, gestión de movilidad, nomenclatura, señalización, restricción de circulación, peajes urbanos, PPPs, semaforización Estacionamientos públicos, control de estacionamiento en vía pública, oferta de estacionamiento en predios. Normas de circulación y de seguridad. de transporte SEMOVI y Sedeco SEMOVI SEMOVI y SEDUVI SEMOVI y SSPDF 18
20 Reglamento de Control Vehicular y de Conductores Placas, Licencias y permisos de conducir, reparación del daño, cultura de movilidad SEMOVI Anexo I. Artículos derogados, modificados y nuevos Tema del artículo artículo artículo Cambio LTyV LM Objeto de la Ley 1 1 Cambios parciales Asuntos de utilidad pública 3 2 Cambios de redacción Leyes supletorias 4, 6 3 Cambios de redacción Interpretación de la Ley 5 4 Sin modificaciones Derecho a la movilidad 94 5 Cambios importantes Obligaciones del Estado y Jerarquía de movilidad Cambios importantes Principios en materia de movilidad 7 Nuevo artículo Días hábiles 6 8 Cambios de redacción Criterios de simplificación administrativa 10 Derogado Definiciones 2 9 Cambios importantes Autoridades competentes 4 10 Cambios parciales Facultades del Jefe de Gobierno 11 Nuevo artículo Facultades de la SEMOVI 7 12 Cambios importantes Facultades de la SSPDF 8 13 Cambios de redacción Facultades de la Semade 14 Nuevo artículo Facultades de las Delegaciones 9 15 Cambios parciales Facultades de las Delegaciones en la vía pública 9 bis 16 Cambios de redacción Facultades de las Delegaciones sobre ciclotaxis 9 ter 17 Cambios de redacción Órganos auxiliares de consulta 18 Nuevo artículo Consejo Asesor de Movilidad y SV. Objeto 19 Nuevo artículo Consejo Asesor de Movilidad y SV. Facultades 20 Nuevo artículo Consejo Asesor de Movilidad y SV. Integración 4 21 Cambios parciales Comisiones Metropolitanas 22 Nuevo artículo Comité del SITP. Objeto 23 Nuevo artículo Comité del SITP. Facultades 24 Nuevo artículo Comité del SITP. Integración 25 Nuevo artículo Comisión de Clasificación de Vialidades. Objeto 26 Nuevo artículo Comisión de Clasificación de Vialidades. Facultades 27 Nuevo artículo Comisión de Clasificación de Vialidades. Integración 28 Nuevo artículo Comité de Promoción p/financiamiento del TP. Objeto Cambios de redacción Comité de Promoción p/financiamiento del TP. Facultades Cambios de redacción Comité de Promoción p/financiamiento del TP. Integración Cambios parciales Fondo Público de Movilidad y Seguridad Vial. Objeto 32 Nuevo artículo Fondo Público de Movilidad y Seguridad Vial. Recursos 33 Nuevo artículo Fondo Público de Movilidad y Seguridad Vial. Funciones 34 Nuevo artículo Objetivo de la planeación y congruencia con otros 35 Nuevo artículo instrumentos Requisitos para la planeación 36 Nuevo artículo Criterios de planeación 37 Nuevo artículo Obligatoriedad de implementar la planeación 38 Nuevo artículo 19

References: artículo 5
 artículo 94
 artículo 7
 artículo 6
 artículo 100
 artículo 6
 artículo 165
 artículo 16
 artículo 37
 artículo 41
 artículo 18
 artículo 22
 artículo 4
 artículo 49
 artículo 73
 artículo 20
 artículo 80
 artículo 63
 artículo 84
 artículo 110
 artículo 70
 artículo 84
 artículo 9
 artículo 89
 artículo 170
 artículo 91
 artículo 212
 artículo 179
 artículo 180
 artículo 196
 artículo 220
 artículo 193
 artículo 221
 artículo 182
 artículo 62
 artículo 65
 artículo 127
 artículo 205
 resolución 
 artículo 204
 artículo 209
 resolución 
 artículo 19