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Timestamp: 2018-06-25 04:24:43+00:00

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The Grand Council of the Crees (Eeyou Istchee) > Cree Regional Authority > International Relations > Principio de Democracia en el Derecho Internacional
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Se ha planteado una cuestión respecto de si el principio de democracia debería ser adoptado por los pueblos indígenas que participan de los procesos normativos en las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos (OEA). El objetivo del este breve documento es responder esta cuestión básica.
Al considerar el principio de democracia, resulta importante efectuar una distinción entre el modo en que los Estados aplican el mismo a nivel nacional y la naturaleza y alcance del principio en virtud del derecho internacional. Se ha reconocido ampliamente que numerosos Estados de todas partes del mundo han abusado, y a menudo continúan abusándose, de la noción de democracia dentro de su propio país. Estos abusos han ocasionado que algunos pueblos indígenas pongan en duda los méritos de incluir el principio de democracia en la determinación de las normas en materia de derechos humanos a nivel internacional.
Sin embargo, el valor de un principio legal no debería medirse simplemente sobre la base de si el mismo está siendo distorsionado o está siendo mal empleado de cualquier forma por otros. De otro modo, casi todos los principios tenderían a ser rechazados a pesar de sus aspectos esenciales positivos. Por ejemplo, el principio del respeto por los derechos humanos ha sido objeto de repetidas violaciones por parte de numerosos Estados y por otros en el contexto indígena. Esto resulta particularmente evidente en relación con el derecho humano de libre determinación y el derecho interrelacionado al desarrollo.
Se sugiere incluir en los instrumentos internacionales de derechos humanos relacionados con los pueblos indígenas el principio de democracia tal como se entiende al mismo en virtud del derecho internacional. Los abusos que tienen lugar en el marco de los sistemas jurídicos nacionales a menudo tienen poca o ninguna semejanza con el principio internacional. La democracia y otras normas internacionales podrían colaborar a mejorar sustancialmente la historia de derechos humanos de muchos Estados.
Por ende, resulta de vital importancia examinar el contenido del principio democrático en el marco del derecho internacional así como también su relación con otros principios y valores claves. Este documento procura ilustrar el significado de este principio y aquello que se requiere para su aplicación legítima. Esto se realiza principalmente aportando citas de instrumentos internacionales, la Asamblea General de la ONU, los órganos de derechos humanos, los Relatores Especiales y juristas, entre otros. Estas referencias sirven para demostrar la potencial importancia de gran alcance y las diversas aplicaciones del principio de democracia en virtud del derecho internacional.
I. No existe un único modelo de democracia. La libre determinación es el aspecto más antiguo del derecho democrático y su negación es incompatible con la verdadera democracia. Toda sociedad libre y democrática también está comprometida con la igualdad y la justicia social.
Asamblea General de la ONU, Documento Final de la Cumbre Mundial 2005, Reunión Plenaria de Alto Nivel de la Asamblea General, A/60/L.1, 15 de septiembre de 2005, págs. 32-33, párr. 135:
Reafirmamos que la democracia es un valor universal basado en la voluntad libremente expresada de los pueblos de determinar su propio sistema político, económico, social y cultural y su participación plena en todos los aspectos de su vida. Reafirmamos también que, si bien las democracias comparten características comunes, no existe un modelo único de democracia, y que éste no pertenece a ningún país o región, y reafirmamos la necesidad de respetar debidamente la soberanía y el derecho a la libre determinación. [énfasis agregado]
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Continuación del diálogo sobre las medidas para promover y consolidar la democracia: Informe del Alto Comisionado para los Derechos Humanos presentado de conformidad con la resolución 2001/41 de la Comisión, E/CN.4/2003/59, 27 January 2003, (seminario de expertos sobre la interdependencia entre la democracia y los derechos humanos, Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, 25 y 26 de noviembre de 2002, Ginebra), pág. 20, párr. 30:
A continuación se exponen las conclusiones finales del Presidente:
No hay un modelo único de democracia o de instituciones democráticas. De hecho, el ideal de democracia tiene sus raíces en las filosofías y tradiciones nuevas y antiguas de todas partes del mundo, incluidos los escritos filosóficos concretos, los textos antiguos, las tradiciones espirituales y los mecanismos tradicionales del este y del oeste, del norte y del sur. Así pues, no debemos tratar de exportar o fomentar un modelo particular, nacional o regional, de democracia o de instituciones democráticas. Por el contrario, uno de los pilares clave de este planteamiento es el reconocimiento de que cada sociedad y cada contexto tiene sus propias tradiciones institucionales democráticas autóctonas e importantes.
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Continuación del diálogo sobre las medidas para promover y consolidar la democracia: Informe del Alto Comisionado para los Derechos Humanos presentado de conformidad con la resolución 2001/41 de la Comisión, E/CN.4/2003/59, 27 January 2003, pág. 5, párr. 3:
La Declaración Universal de Derechos Humanos y los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos y de Derechos Económicos, Sociales y Culturales aportan los ingredientes fundamentales de la democracia, a saber, el principio y el derecho de libre determinación …
Y en las págs. 7-8, párr. 7:
La democracia moderna también cuenta entre sus principales atributos con los principios de igualdad y libre determinación. La igualdad y la no discriminación consolidan la cohesión social y contribuyen a la paz y a la seguridad. Los sistemas democráticos que exigen el respeto de los derechos humanos deben aspirar al logro de la democracia política además de la democracia social y económica.
R. Stavenhagen, “Self-Determination: Right or Demon?” en D. Clark & R. Williamson, eds., Self-Determination: International Perspectives (New York: St. Martin’s Press, 1996) 1 en pág. 8:
El vínculo entre la libre determinación y la democracia debe fortalecerse, tanto en la teoría como en la práctica, en las políticas como en los procesos. La violencia que nos rodea no es producto de la campaña en pos de la libre determinación, sino de su negación. La negación de la libre determinación, no su persecución, es lo que da origen a levantamientos y conflictos. Y la negación de la libre determinación es esencialmente incompatible con la verdadera democracia. Una sociedad democrática puede prosperar sólo si se respeta el derecho de los pueblos a la libre determinación... [traducción no oficial, énfasis agregado]
T. Franck, “The Emerging Right to Democratic Governance”, (1992) 86 Am. J. Int’l L. 46 en pág. 52:
... la libre determinación es el aspecto más antiguo del derecho democrático... La libre determinación postula el derecho de un pueblo en un territorio establecido, a determinar su destino político colectivo en forma democrática y es así que es el corazón del derecho democrático. [traducción no oficial, énfasis agregado]
Carta Democrática Interamericana, adoptada por aclamación por los Ministros de Relaciones Exteriores de las Américas y firmada por los 34 países de las Américas en la 28° sesión especial de la Asamblea General de la OEA, Lima, Perú, 11 de septiembre de 2001, Art. 1:
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Promoción de un orden internacional democrático y equitativo, Resolución 2003/63, 24 de abril de 2003, párr. 4:
d) El derecho de todos los pueblos a la paz …
Corte Suprema de Canadá, Reference re Secession of Québec, [1998] 2 Supreme Court Reports 217 (Canadá), párr. 64:
… la democracia está fundamentalmente relaciona con los objetivos de fondo, y con particular importancia, con la promoción del auto-gobierno. La democracia se adapta a las identidades culturales y grupales …
La Corte debe guiarse por los valores y principios esenciales para una sociedad libre y democrática la cual … comprende, por nombrar sólo unos pocos, el respeto por la dignidad inherente de la persona humana, el compromiso con la justicia e igualdad social, la adaptación a una amplia variedad de creencias, el respeto por la identidad cultural y grupal, y la fe en las instituciones sociales y políticas las cuales realzan la participación de las personas y de los grupos en la sociedad. [traducción no oficial, énfasis agregado]
II. La democracia NO es simplemente “una persona, un voto”. En cambio, la democracia y el imperio de la ley exigen una participación activa por parte de los pueblos indígenas en las cuestiones nacionales e internacionales.
D. Beetham, “Democracy and human rights: contrast and convergence”, Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Seminario sobre la Interdependencia entre la Democracia y los Derechos Humanos, Ginebra, 25 – 26 de noviembre de 2002, párr. 22:
La regla de la mayoría no es un principio democrático básico, tal como presuponen muchos, y los lectores pueden tener en cuenta que no la he mencionado en mi anterior análisis de principios e instituciones claves. Es un segundo dispositivo de procedimiento para resolver los desacuerdos cuando ya se han agotado los otros métodos (discusión, modificación, transacción). … El principio básico del cual deriva el procedimiento mayoritario para el recuento de personas es el de la igualdad política (“todos cuentan por uno y ninguno cuenta por más de uno”); pero se torna no democrático en cuanto empieza a amenazar el propio principio de la igualdad política. [traducción no oficial]
Y en el párr. 24:
En conclusión, el principio básico es el de la igualdad política, y el procedimiento mayoritario sólo es válido en la medida que abarque y no viole este principio. [traducción no oficial]
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Continuación del diálogo sobre las medidas para promover y consolidar la democracia: Informe del Alto Comisionado para los Derechos Humanos presentado de conformidad con la resolución 2001/41 de la Comisión, E/CN.4/2003/59, 27 January 2003, (seminario de expertos sobre la interdependencia entre la democracia y los derechos humanos, Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, 25 y 26 de noviembre de 2002, Ginebra), pág. 8, párr. 7:
La democracia moderna también cuenta entre sus principales atributos con los principios de igualdad y libre determinación. La igualdad y la no discriminación consolidan la cohesión social y contribuyen a la paz y a la seguridad. Los sistemas democráticos que exigen el respeto de los derechos humanos deben aspirar al logro de la democracia política además de la democracia social y económica. La democracia también entraña la celebración de elecciones libres y justas. Sin embargo, las elecciones competitivas sólo constituyen un aspecto de la democracia y cumplen el propósito de facilitar la renovación de la clase dirigente y la ampliación de las opciones de los electores. El principio fundamental que debería informar la elección y la construcción de un sistema electoral favorable a la democracia es la potenciación de la representación de los grupos marginados. [énfasis agregado]
Y en pág. 21, párr. 30:
La participación y el control populares, el debate colectivo y la equidad política son esenciales para la democracia y deben conseguirse mediante un marco de instituciones accesibles, representativas y capaces de rendir cuentas sujetas a un cambio o renovación periódicos. La democracia es un mecanismo de libre determinación y debe basarse en la voluntad del pueblo libremente expresada, por medio de elecciones genuinas, en un clima de libertad de información, opinión, expresión, asociación y reunión.
En una democracia han de salvaguardarse los derechos, los intereses y la "voz" de las minorías, las poblaciones indígenas, las mujeres, las mayorías sin poder, como algunas poblaciones de las sociedades postcoloniales, y los grupos vulnerables, desfavorecidos e impopulares.
Y en pág. 22:
Es necesario hacer hincapié en el papel esencial que desempeñan los órganos legislativos democráticamente elegidos. Los órganos legislativos constituidos de forma apropiada representan un vínculo institucional esencial entre la población, su democracia y sus derechos humanos.
A. Cassese, International Law (Oxford/N.Y.: Oxford University Press, 2001), en pág. 105:
… la libre determinación significaba que los pueblos y naciones iban a tener una voz en las relaciones internacionales: los Poderes soberanos ya no podían disponer libremente de ellos, por ejemplo, cediendo o anexando territorios sin considerar en absoluto los deseos de las poblaciones involucradas, mediante plebiscitos o referéndum. [traducción no oficial]
Declaración de Machu Picchu sobre la Democracia, los Derechos de los Pueblos Indígenas y la Lucha contra la Pobreza, Lima – Machu Picchu, 28-29 de julio de 2001, adoptada por los presidentes de los países miembros de la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, y Venezuela). Reimpresa en OEA/Ser.K/XVI, GT/DADIN/doc.34/01, 29 de octubre de 2001, párr. 9:
La consolidación de la vida democrática y el estado de derecho en nuestros países demanda políticas que aseguren la participación activa de las poblaciones indígenas en todos los ámbitos de la vida nacional.
Asamblea General de la ONU, Aplicación de la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas: Informe del Secretario General, A/58/323, 2 de septiembre de 2003, pág. 16, párr. 84:
La democracia y los derechos humanos, aunque son conceptos diferentes, guardan una estrecha relación entre sí. La democracia, como derecho humano por sí misma, está implícita en el artículo 21 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, pero sólo funciona plenamente cuando se respetan los demás derechos humanos. [énfasis agregado]
III. Las verdaderas democracia salvaguardan los derechos de los grupos vulnerables, en situación desventajosa y marginalizados. Cuando se suprimen estas “voces”, la verdadera democracia está ausente.
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Plan de acción presentado por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, A/59/2005/Add.3, 26 de mayo de 2005, Anexo, pág. 10, párr. 19:
Las verdaderas democracias permiten la discrepancia y la oposición y salvaguardan los derechos, los intereses y la “voz” de las minorías, las mujeres y los grupos vulnerables, desfavorecidos y marginados. Donde se nieguen esas libertades no habrá democracia real. Para dar efecto a los principios democráticos es necesario contar con una transición pacífica del poder, una sociedad civil activa y vibrante, defensores de los derechos humanos, medios de difusión libres y que respondan a los intereses de la población y mecanismos judiciales y de supervisión independiente que actúen con eficacia. También se necesita consolidar leyes firmes e instituciones vigorosas de gobernanza democrática, en particular parlamentos. [énfasis agregado]
IV. Los principios de democracia, el imperio de la ley y el respeto por los derechos humanos están interrelacionados. La democracia exige respeto por los derechos humanos. Sin tal respeto, la democracia podría ser opresiva y carecer de toda legitimidad.
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Informe del seminario de expertos sobre “La democracia y el estado de derecho” (Ginebra, 28 de febrero a 2 de marzo de 2005): Nota de la secretaría, E/CN.4/2005/58, 18 de marzo de 2005, pág. 7, párr. 8:
… la profesora [Diane] Shelton resaltó que, desde un punto de vista práctico, la democracia, el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos eran indivisibles e interdependientes porque la democracia sin derechos humanos y estado de derecho era una opresión, los derechos humanos sin democracia y estado de derecho eran una anarquía y el estado de derecho sin democracia y derechos humanos era una tiranía. [énfasis agregado]
Asamblea General de la ONU, Documento Final de la Cumbre Mundial 2005, Reunión Plenaria de Alto Nivel de la Asamblea General, A/60/L.1, 15 de septiembre de 2005, pág. 30, párr. 119:
Renovamos nuestro compromiso de proteger y promover activamente todos los derechos humanos, el imperio de la ley y la democracia, y reconocemos que son aspectos vinculados entre sí, que se refuerzan mutuamente y que se encuentran entre los valores y principios fundamentales, universales e indivisibles de las Naciones Unidas, y pedimos a todas las partes de las Naciones Unidas que promuevan los derechos humanos y las libertades fundamentales con arreglo a sus mandatos. [énfasis agregado]
Y en pág. 30, párr. 120:
Reafirmamos el solemne compromiso de nuestros Estados de cumplir con sus obligaciones de promover el respeto, la observancia y la protección universales de todos los derechos humanos y libertades fundamentales para todos, de conformidad con lo dispuesto en la Carta, la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros instrumentos relacionados con los derechos humanos y el derecho internacional. El carácter universal de esos derechos y libertades no puede ponerse en tela de juicio. [énfasis agregado]
B. Boutros-Ghali, Un programa de paz: Informe del Secretario General (“An Agenda for Peace: Report of the Secretary General”), Doc. ONU A/47/277, 17 de junio de 1992, at p. 22, párr. 81:
La democracia en el seno de las naciones requiere, como se expone en la Carta [de la ONU], el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales... Esto no sólo es un asunto político. [traducción no oficial]
La democracia y los derechos humanos son interdependientes e inseparables. Las normas de derechos humanos deben percibirse como la estructura sobre la que se asienta cualquier concepción sensata de la democracia, y la democracia ofrece la mejor esperanza para la promoción y protección de todos los derechos humanos.
Y en págs. 20-21, párr. 30:
La base de la democracia son sus principios, sus referencias, sus normas y sus valores, muchos de los cuales figuran en los instrumentos internacionales de derechos humanos. Así pues, la democracia va más allá de los procesos e instituciones oficiales y debe medirse según el grado en que esos principios, referencias, normas y valores se ponen en práctica y según el grado en que contribuyen a la realización de los derechos humanos.
… incluso algunos Estados que practican la tortura, las ejecuciones sumarias y la discriminación oficial pretenden que son democráticos. Las normas de derechos humanos deben respaldar una concepción auténtica de democracia, de modo que quede protegida la integridad física y se garantice la libertad de participación, elecciones, asamblea, asociación, opinión, expresión e información. [énfasis agregado]
V. La democracia, el desarrollo y los derechos humanos son interdependientes y se refuerzan mutuamente.
Asamblea General de la ONU, Documento Final de la Cumbre Mundial 2005, Reunión Plenaria de Alto Nivel de la Asamblea General, A/60/L.1, 15 de septiembre de 2005, pág. 33, párr. 135:
Destacamos que la democracia, el desarrollo y el respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales son interdependientes y se refuerzan mutuamente.
Carta Democrática Interamericana, adoptada por aclamación por los Ministros de Relaciones Exteriores de las Américas y firmada por los 34 países de las Américas en la 28° sesión especial de la Asamblea General de la OEA, Lima, Perú, 11 de septiembre de 2001, preámbulo:
… el crecimiento económico y el desarrollo social basados en la justicia y la equidad y la democracia son interdependientes y se refuerzan mutuamente …
VI. La paz, la justicia, la democracia y el respeto por los derechos humanos están interrelacionados.
… los valores y principios de libertad, igualdad y justicia social … son intrínsecos a la democracia …
Y en el Art. 27:
… los valores democráticos … inclu[yen] la libertad y la justicia social.
Declaración sobre seguridad en las Américas, aprobado en la tercera sesión plenaria, celebrada el 28 de octubre de 2003, Conferencia Especial sobre Seguridad en la Ciudad de México, OEA/Ser.K/XXXVIII, CES/DEC. 1/03 rev.1, 28 octubre 2003, en párr. 3.
La paz es un valor y un principio en sí mismo y se basa en la democracia, la justicia, el respeto a los derechos humanos, la solidaridad, la seguridad y el respeto al derecho internacional.
Y en el párr. 5:
Reafirmamos que la democracia constituye un derecho y un valor compartido fundamental que contribuye a la estabilidad, la paz y el desarrollo de los Estados del Hemisferio y su plena vigencia es esencial para la consolidación del estado de derecho y el desarrollo político, económico y social de los pueblos. Promoveremos y defenderemos la democracia por medio de la aplicación de la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y el fortalecimiento del sistema interamericano de protección de los derechos humanos. [énfasis agregado]
Secretario General de la ONU, “Mensaje del Secretario General en ocasión del Día Internacional de los Pueblos Indígenas”, 9 de agosto de 2004, disponible en http://www.un.org/spanish/aboutun/sg/mensajes/indigenousday04 (véase Comunicado de Prensa de las Naciones Unidas, SG/SM/9437, HR/4784, OBV/433, 30 de julio de 2004):
En este décimo Día Internacional de los Pueblos Indígenas [9 de agosto], se recuerdan los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas - paz, desarrollo y derechos humanos - y se reafirma nuestra determinación de ampliar el círculo de solidaridad con los pueblos indígenas para que estos principios se conviertan en una realidad para con los pueblos indígenas del mundo entero. [traducción no oficial]
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, La promoción de la paz como requisito fundamental para el pleno disfrute de todos los derechos humanos por todos, Resolución 2003/61, 24 de abril de 2003, párr. 5:
Insta a todos los Estados a respetar y poner en práctica los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas en sus relaciones con todos los demás Estados, cualesquiera sean sus sistemas políticos, económicos o sociales, así como su extensión, ubicación geográfica o nivel de desarrollo económico …
VII. La democracia promueve la preservación y la administración del medio ambiente. Esto incluye lograr el desarrollo sostenible para el beneficio de las futuras generaciones.
Carta Democrática Interamericana, adoptada por aclamación por los Ministros de Relaciones Exteriores de las Américas y firmada por los 34 países de las Américas en la 28° sesión especial de la Asamblea General de la OEA, Lima, Perú, 11 de septiembre de 2001, Art. 15:
Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, Declaración de Copenhague sobre Desarrollo Social, 12 de marzo de 1995, Doc. ONU A/CONF.166/9, Anexo I, párr. 4:
Estamos convencidos de que la democracia y un buen gobierno y una administración transparentes y responsables en todos los sectores de la sociedad son bases indispensables para la consecución del desarrollo sostenible centrado en los aspectos sociales y en el ser humano.
Acuerdo de Cotonú (Acuerdo de Asociación entre los Estados de África, del Caribe y del Pacífico, por una parte, y la Comunidad Europea y sus Estados Miembros, por otra), firmado en Cotonú el 23 de junio de 2000, 2000/483/EC, Diario Oficial de las Comunidades Europeas L 317/3, 15/12/2000, Art. 9(1):
Declaración de Johannesburgo sobre Desarrollo Sustentable, adoptada el 4 de septiembre de 2002, Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable, 17a sesión plenaria, párr. 25:
Reafirmamos el papel vital de los pueblos indígenas en el desarrollo sustentable.
Y en el párr. 26:
Reconocemos que el desarrollo sustentable requiere una perspectiva a largo plazo y una amplia base de participación en la formulación de políticas, toma de decisiones e implementación en todos los niveles. Como socios sociales, continuaremos trabajando a fin de lograr asociaciones estables con todos los grupos principales respetando los roles importantes, e independientes de cada uno de estos.
Y en el párr. 31:
Para lograr nuestras metas de desarrollo sustentable, necesitamos instituciones multilaterales e internacionales más efectivas, democráticas y responsables.
Conferencia Mundial de Derechos Humanos, Declaración y Programa de Acción de Viena, adoptada el 25 de junio de 1993, Doc. ONU A/CONF.157/24 (Parte I), cap. III (1993), reimpresa en (1993) 32 I.L.M. 1661, en párr. 20:
La Conferencia Mundial de Derechos Humanos reconoce la dignidad intrínseca y la incomparable contribución de las poblaciones indígenas al desarrollo y al pluralismo de la sociedad y reitera firmemente la determinación de la comunidad internacional de garantizarles el bienestar económico, social y cultural y el disfrute de los beneficios de un desarrollo sostenible. Los Estados deben garantizar la total y libre participación de las poblaciones indígenas en todos los aspectos de la sociedad, en particular en las cuestiones que les conciernan.
VIII. El racismo es incompatible con la democracia. La eliminación de todas las formas de discriminación, la protección de los derechos humanos de los pueblos indígenas y el respeto de la diversidad cultural sirven para fortalecer la democracia.
Carta Democrática Interamericana, adoptada por aclamación por los Ministros de Relaciones Exteriores de las Américas y firmada por los 34 países de las Américas en la 28° sesión especial de la Asamblea General de la OEA, Lima, Perú, 11 de septiembre de 2001, Art. 9:
La eliminación de toda forma de discriminación, especialmente la discriminación de género, étnica y racial, y de las diversas formas de intolerancia, así como la promoción y protección de los derechos humanos de los pueblos indígenas y los migrantes y el respeto a la diversidad étnica, cultural y religiosa en las Américas, contribuyen al fortalecimiento de la democracia .... [énfasis agregado]
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Incompatibilidad entre democracia y racismo, Resolución 2003/41, 23 de abril de 2003, párr. 1:
Sigue convencida de que las plataformas políticas y las organizaciones basadas en el racismo, la xenofobia o las doctrinas de superioridad racial y la discriminación conexa deben condenarse por ser incompatibles con la democracia y la gestión transparente y responsable de los asuntos públicos;
Y en el párr. 2:
Condena la legislación y las prácticas basadas en el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia por ser incompatibles con la democracia y la gestión transparente y responsable de los asuntos públicos;
Y en el párr. 3:
Reafirma que el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia aprobados por políticas gubernamentales violan los derechos humanos y pueden poner en peligro las relaciones de amistad entre los pueblos, la cooperación entre las naciones, la paz y la seguridad internacionales y la armonía entre las personas que conviven dentro de un mismo Estado …
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Fortalecimiento de la participación popular, la equidad, la justicia social y la no discriminación como bases esenciales de la democracia, Resolución 2003/35, 23 de abril de 2003, párr.1:
Declara que la participación popular, la equidad, la justicia social y la no discriminación son bases esenciales de la democracia …
Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, Declaración, adoptada en Durban, Africa del Sur, 8 de septiembre de 2001, párr. 103:
Reconocemos las consecuencias de las formas pasadas y contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia e intolerancia conexas como graves desafíos a la paz y la seguridad mundiales, la dignidad humana y el goce de los derechos humanos y las libertades fundamentales de muchas personas en el mundo, en particular africanos, afrodescendientes, personas de origen asiático y pueblos indígenas;
IX. La democracia es socavada por la pobreza y los bajos niveles de desarrollo humano. La democracia está inextricablemente vinculada con todos los derechos humanos, el progreso socio-económico y el desarrollo.
Carta Democrática Interamericana, adoptada por aclamación por los Ministros de Relaciones Exteriores de las Américas y firmada por los 34 países de las Américas en la 28° sesión especial de la Asamblea General de la OEA, Lima, Perú, 11 de septiembre de 2001, Art. 12:
La pobreza, el analfabetismo y los bajos niveles de desarrollo humano son factores que inciden negativamente en la consolidación de la democracia.
Y en el Art. 13:
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Plan de acción presentado por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, A/59/2005/Add.3, 26 de mayo de 2005, Anexo, pág. 11, párr. 21:
Los pobres, considerados como grupo, son discriminados en todas partes, incluso en los países prósperos. La impunidad puede presentarse de forma deliberada, como política oficial, o puede surgir por defecto, cuando los sistemas de justicia son ineficaces y resultan inadecuados para ofrecer reparación a las personas. La democracia es socavada por la pobreza, la discriminación y la debilidad de las instituciones. En los países en conflicto es difícil establecer sistemas de justicia sólidos y justos. El terrorismo genera tolerancia pública respecto de la represión discriminatoria, y la política antiterrorista agresiva muchas veces intenta eludir (y, por consiguiente, quebrantar) las garantías judiciales. [énfasis agregado]
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Continuación del diálogo sobre las medidas para promover y consolidar la democracia: Informe del Alto Comisionado para los Derechos Humanos presentado de conformidad con la resolución 2001/41 de la Comisión, E/CN.4/2003/59, 27 January 2003, (seminario de expertos sobre la interdependencia entre la democracia y los derechos humanos, Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, 25 y 26 de noviembre de 2002, Ginebra), en pág. 21, (conclusiones finales del Presidente):
El atractivo de la democracia se debe, entre otras cosas, a su asociación con el mejoramiento de la calidad de vida de todos los seres humanos. Hay un vínculo indisoluble entre la democracia, todos los derechos humanos y el desarrollo y el progreso socioeconómicos. No hay una dicotomía del tipo “lo uno o lo otro” entre el progreso socioeconómico y la democracia.
X. El gobierno democrático no sólo es importante dentro de los Estados. También es importante a nivel internacional y regional.
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Continuación del diálogo sobre las medidas para promover y consolidar la democracia: Informe del Alto Comisionado para los Derechos Humanos presentado de conformidad con la resolución 2001/41 de la Comisión, E/CN.4/2003/59, 27 January 2003, (seminario de expertos sobre la interdependencia entre la democracia y los derechos humanos, Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, 25 y 26 de noviembre de 2002, Ginebra), pág. 22, (conclusiones finales del Presidente):
En el actual contexto de mundialización, donde decisiones que afectan a la vida de los pueblos a menudo se toman fuera del contexto nacional, la aplicación de los principios democráticos en los planos regional e internacional ha adquirido una mayor importancia. Lo que deberíamos tratar de conseguir es una línea continua de gobierno democrático, que se extienda desde la aldea hasta el Estado, a nuestras instituciones regionales e internacionales y de vuelta.
XI. La democracia se ve amenazada por los abusos, la pobreza, la desigualdad, la exclusión de las mujeres, etc.
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Continuación del diálogo sobre las medidas para promover y consolidar la democracia: Informe del Alto Comisionado para los Derechos Humanos presentado de conformidad con la resolución 2001/41 de la Comisión, E/CN.4/2003/59, 27 January 2003, (seminario de expertos sobre la interdependencia entre la democracia y los derechos humanos, Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, 25 y 26 de noviembre de 2002, Ginebra), págs. 22-23, (conclusiones finales del Presidente):
La democracia se ve amenazada, en la forma y en el fondo, por la concentración y el abuso del poder, la pobreza, la corrupción, la agresión y la ocupación extranjeras, la desigualdad, la discriminación, la represión de las minorías, la exclusión de las mujeres, el terrorismo, las medidas abusivas de lucha contra el terrorismo, la educación insuficiente, unos funcionarios ineficaces y ajenos a la rendición de cuentas y, en general, cualquier abuso de los derechos humanos. El establecimiento, la protección y la consolidación de la democracia conllevan, necesariamente, la lucha contra esas amenazas.
En virtud del derecho internacional, la democracia generalmente es vista como un principio y un valor universal. A pesar de que los pueblos indígenas de todo el mundo son a menudo objeto de graves abusos de la democracia dentro de los Estados, estos abusos carecen de legitimidad básica y representan una amenaza para la verdadera democracia.
En el contexto indígena mundial, el principio de democracia en el derecho internacional cuenta con una amplia gama de aplicaciones de potencial utilidad. Esto no es bastante sorprendente, ya que el derecho de los pueblos a la libre determinación y otros derechos humanos deben ser reconocidos en toda democracia genuina. La libre determinación se describe a sí misma como un “derecho democrático”.
Asimismo, el principio internacional de democracia puede servir para reforzar significativamente una amplia gama de objetivos, derechos y valores fundamentales de importancia para los pueblos indígenas. Éstos incluyen, entre otros: la erradicación de la pobreza; el amparo de la integridad del medio ambiente; la participación plena y eficaz en las cuestiones internacionales y nacionales; la igualdad y la no discriminación; los derechos de las mujeres; la integridad y la diversidad cultural; y el derecho a determinar nuestras propias instituciones, sobre la base de nuestras propias concepciones y tradiciones democráticas.

References: resolución 
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 artículo 21
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