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Timestamp: 2017-04-28 17:43:48+00:00

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Reforma Integral en Educación Básica: ENFOQUE POR COMPETENCIAS
IDENTIFICAR LAS VENTAJAS Y DIFICULTADES QUE OFRECE LA RIEB A LOS DOCENTES EN SERVICIO.
M. en C. Rocío Adela Andrade Cázares[i]Universidad de Guanajuato / Universidad Marista de Querétaro RESUMEN
El desarrollo de una competencia, va más allá de la simple memorización o aplicación de conocimientos de forma instrumental en situaciones dadas. La competencia implica la comprensión y transferencia de los conocimientos a situaciones de la vida real, exige relacionar, interpretar, inferir, interpolar, inventar, aplicar, transferir los saberes a la resolución de problemas, intervenir en la realidad o actuar previendo la acción y sus contingencias. Es decir, reflexionar sobre la acción y saber actuar ante situaciones imprevistas o contingentes. El enfoque por competencias, en la actualidad, representa retos importantes para la docencia y el proceso E-A, en virtud de que implica el rompimiento con prácticas, formas de ser, pensar y sentir desde una racionalidad en la que se concibe que la función de la escuela es enseñar (acumular saber), para reproducir formas de vida, cultura e ideología de la sociedad dominante, a través de un Sistema Educativo que pondera los programas de estudios cargados de contenidos y la enseñanza de la teoría sin la práctica. Actualmente, en México está cobrando gran auge el desarrollo curricular por competencias el cual, en comparación con los modelos de diseño curricular anteriores, ofrece claras ventajas dado que pone énfasis en la transferencia de los conocimientos, la multirreferencialidad de los mismos, la formación en la alternancia, el manejo de competencias emergentes y el saber hacer como eje rector de la actividad académica. El enfoque por competencias Competencia es la “capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos pero no se reduce a ellos” (Perrenoud, Philippe; 2002:7). Este autor aborda el tema que nos concierne en su libro Construir competencias desde la escuela, en el cual hace un amplio análisis de las ventajas del enfoque de competencias en la educación; aparte de este autor, existen otros que nos hablan de las competencias y que las definen de la siguiente manera:
Competencia es: “Una combinación dinámica de atributos, en relación con conocimientos, habilidades, actitudes y responsabilidades, que describen los resultados del aprendizaje de un programa educativo o lo que los alumnos son capaces de demostrar al final de un proceso educativo” (Proyecto Tunning, Op. Cit. En: Aristimuño; 2005) "La competencia profesional es el resultado de la integración, esencial y generalizada de un complejo conjunto de conocimientos, habilidades y valores profesionales, que se manifiesta a través de un desempeño profesional eficiente en la solución de los problemas de su profesión, pudiendo incluso resolver aquellos no predeterminados". (Forgas J.; 2003. Op. Cit. En: Cejas Yanes y Castaño Oliva) “La competencia no se refiere a un desempeño puntual. Es la capacidad de movilizar conocimientos y técnicas y de reflexionar sobre la acción. Es también la capacidad de construir esquemas referenciales de acción o modelos de actuación que faciliten acciones de diagnóstico o de resolución de problemas productivos no previstos o no prescriptos” (Catalano, Avolio de Cols y Sladogna; 2004: 39)
El desarrollo de una competencia va más allá de la simple memorización o aplicación de conocimientos de forma instrumental en situaciones dadas. La competencia implica la comprensión y transferencia de los conocimientos a situaciones de la vida real; exige relacionar, interpretar, inferir, interpolar, inventar, aplicar, transferir los saberes a la resolución de problemas, intervenir en la realidad o actuar previendo la acción y sus contingencias. Es decir, reflexionar sobre la acción y saber actuar ante situaciones imprevistas o contingentes.
“Entre la descripción de la tarea a realizar y el conocimiento producido en la acción, existe un vacío que sólo puede cubrirse con la reflexión sobre la acción”. (Donald Shön. Op. Cit. En: Díaz Barriga, Frida y Hernández Rojas, Gerardo; 2002). Lo importante no es tener más conocimientos, sino el uso que hacemos de los mismos, “No es qué tanto sabes, sino lo que sabes hacer con lo que sabes”. Es decir, que las competencias no sólo trabajan sobre la base del saber teórico, además se avocan al saber práctico, técnico, metodológico y social, a través del desarrollo de habilidades, conocimientos, actitudes y valores.
El conocimiento como acumulación de saber no es significativo, su valor radica en el uso que se haga del mismo, por tanto, las escuelas deben, con esta perspectiva, replantear los programas educativos desde “el saber hacer” a partir del desarrollo de competencias y de su aplicación a situaciones de la vida real.
“El término “competencia” aparece inicialmente en los años 70, apoyando la idea de que ni el currículum educativo de las personas, ni los resultados de los tests de aptitud y de inteligencia, ni la adaptación eficaz a los problemas de la vida diaria predicen el éxito profesional” (Centro de Investigación y Documentación sobre problemas de la Economía , el Empleo y las Cualificaciones Profesionales [CIDEC]; 2004:18). Esto hace referencia a que el desarrollo de competencias no es algo dado, que se obtiene como consecuencia de un proceso formativo en una institución de educación, en virtud de que un estudiante que tiene altos promedios no garantiza que posea las mejores competencias, caso contrario un estudiante de promedios regulares puede tener competencias desarrolladas en altos niveles. Esto como consecuencia de que, en las instituciones de educación, se ha descuidado la vinculación teoría/práctica y con ello, el desarrollo de competencias en la situación real o en procesos de simulación, que pueden ser una alternativa para el desarrollo de competencias y la resolución de problemas. “Los nuevos procesos formativos basados en competencias no sólo transmiten saberes y destrezas manuales, sino que toman en cuenta otras dimensiones y contemplan los aspectos culturales, sociales actitudinales que tienen relación con las capacidades de las personas.” (CIDEC; 2004:25). No sólo es importante tener conocimiento y saber transferirlo, es decir, ser competente para el desarrollo de una actividad profesional o para la resolución de un problema; también es importante, el aspecto actitudinal (actitudes y valores) que se demuestra o se pone en práctica en el proceso de formación y de desempeño laboral o en el desarrollo de la tarea o del trabajo en equipo, porque esto origina y promueve un ambiente de trabajo en el que se ponen de manifiesto aspectos culturales y sociales en la interrelación inter- e intrapersonal. “La razón es simple, las competencias no se adquieren exclusivamente desde la transferencia educativa de un curso, sino que son el reflejo de un ambiente productivo impregnado de la atmósfera que viven las empresas, de los códigos de conducta y funcionamiento que operan en la realidad productiva, y en la incorporación de las pautas de trabajo y de producción empresarial. En última instancia sólo las propuestas que articulan educación/formación, con trabajo y tecnología, en un ambiente adecuado, pueden ser el mecanismo por el cual se transmitan los valores, hábitos y los comportamientos inherentes a las nuevas competencias requeridas a la población activa.” (CIDEC;2004:25) Retos y metodologías del enfoque por competencias El enfoque por competencias, representa retos importantes para la docencia y el proceso E-A, en virtud de que implica el rompimiento con prácticas, formas de ser, pensar y sentir desde una racionalidad en la que se concibe que la función de la escuela es enseñar (acumular saber), para reproducir formas de vida, cultura e ideología de la sociedad dominante, a través de un Sistema Educativo que pondera los programas de estudios cargados de contenidos y la enseñanza de la teoría sin la práctica.
Es un hecho innegable, que en los docentes siguen muy arraigadas las prácticas tradicionales de enseñanza; en algunos otros sigue vigente la tecnología educativa con su referente de planeación por objetivos y uso de cartas descriptivas; y, en el mejor de los casos, algunos otros se encuentran en una transición de la tecnología educativa a la didáctica crítica y/o el constructivismo, siendo pocos los que realmente se postulan por prácticas docentes sustentados en los nuevos paradigmas educativos, en la que existe congruencia entre el discurso y la práctica, entre el hecho de decir soy un profesor constructivista y realmente serlo durante el desarrollo cotidiano del trabajo docente.
El enfoque por competencias no es una visión reducida de la educación y de la formación profesional, sino por el contrario, éste no se conforma con el aprendizaje de los elementos en el ámbito teórico (enciclopédico) o mecánico (irreflexivo), o al manejo discursivo de los dominios cognitivos de las disciplinas, sino que va más allá al proponer cambios en la metodología didáctica y en el proceso E-A, lo que origina que el desempeño del docente tenga como base los siguientes principios:
q Reconocer las necesidades y problemas de la realidad: Con base en un diagnóstico definir las acciones encaminadas al desarrollo de las competencias, conocimientos, habilidades, actitudes y valores planteados en el Perfil de egreso.
q Promover una formación integral (no limitarse a lo técnico instrumental y a la memorización), basada en los principios del saber hacer, saber conocer (aprender a aprender), saber convivir y saber ser, mismos que constituyen los cuatro pilares de la Educación propuestos por la UNESCO en el Informe Delors.
q Énfasis en la transferencia de conocimientos (principio de transferibilidad), lo que se ve en las aulas, talleres, laboratorios y espacios de prácticas, deben basarse en la aplicabilidad a situaciones de la vida real. q El aprendizaje se construye, reconstruye y se aplica en la resolución de problemas (aprendizaje significativo) y se concibe con una perspectiva de proceso abierto, flexible y permanente, lo que implica que existe la libertad de incorporar los avances de la cultura, la ciencia y la tecnología a los programas educativos en el momento en que estos se están dando, con la finalidad de que los alumnos estén actualizados en su área disciplinar. q Capacidad de aprender y desaprender competencias profesionales. Teniendo como base la capacidad de aprender a aprender y de una educación permanente, se fomenta la capacidad de aprender e incorporar prácticas profesionales emergentes o de desaprender aquellas que son obsoletas. q Principio de multirreferencialidad: El desarrollo de competencias se orienta a las necesidades y contextos de la sociedad, con la finalidad de que no exista desfase, entre lo que se aprende en la escuela y lo que se necesita en un momento dado para la aplicación de las competencias profesionales a la vida real. q Formación en la alternancia: Implica que los procesos formativos se desarrollen en ámbitos escolares y en la realidad laboral o profesional, esta alternancia de contextos permite acercar al estudiante con la realidad a la cual se enfrentarán al egreso de la Unidad Académica. q “En la experiencia de aprender haciendo… los estudiantes aprenden… mediante la práctica de hacer o ejecutar reflexivamente aquello en lo que buscan convertirse en expertos y se les ayuda a hacerlo así gracias a la mediación que ejercen sobre ellos otros ‘prácticos reflexivos’ más experimentados, que usualmente son los profesores; pero pueden ser también compañeros de clase más avanzados” (Díaz Barriga, Frida. Cfr. a. Shön Donald; 2002:15) Lo anterior, no sólo originará cambios a la práctica de los docentes y a la forma de abordar el Proceso E-A, sino también a la organización curricular, que necesariamente tendrá que postularse como una organización distinta del curriculum y ponderar ciertas prácticas docentes sobre otras.
Por tanto, ante los retos que plantea el enfoque por competencias, en palabras de Perrenoud, la escuela se encuentra en la siguiente disyuntiva:
q “La primera consiste en recorrer el campo de conocimientos más amplio posible, sin preocuparse de su movilización en situación, lo que vuelve, de manera más o menos abierta, a confiar en la formación profesional o en la vida para asegurar la creación de competencias;
q La segunda acepta limitar en forma drástica la cantidad de conocimientos enseñados y exigidos, para ejercer de manera intensa, en el marco escolar, su movilización en una situación compleja” (Perrenoud; 2002:12)
La primera opción es la que actualmente se encuentra vigente en las Escuelas Mexicanas, en donde se confía que las competencias serán desarrolladas en los ámbitos laborales, (sin haber ayudado o contribuido a dichos logros), es decir, se tiene una acumulación de conocimientos teóricos, que no han sido vinculados con un aprendizaje de tipo práctico.
En la segunda opción, la escuela es la que se encarga de asegurar que las competencias serán desarrolladas de forma efectiva; por tanto, su transferencia se realiza de forma paralela a la aprehensión de conocimientos, lo que tiene como consecuencia que los programas de estudio sean reducidos en sus contenidos y con ello, se dé oportunidad de hacer vinculación teoría-práctica.
Sería conveniente que, para hacer la planeación de una materia el docente se cuestionara acerca de: ¿“Cómo contribuye mi asignatura al logro de las competencias transversales y de las específicas?, ¿Qué competencias estoy logrando con los contenidos que incluye mi asignatura?, o para el logro de las competencias que me propongo, ¿Qué contenidos, dinámicas de aula y formas de evaluación son las adecuadas?” (Aristimuño; 2005) Lo anterior requiere hacer una jerarquización y clasificación de los conocimientos, para retomar aquellos que son considerados más importantes e indispensables (evitando la repetición de contenidos, pero conservando la vinculación vertical y transversal del Plan de Estudios) para el logro del perfil de egreso y el desarrollo de competencias profesionales.
Posteriormente, una vez que se han definido cuáles son las principales competencias profesionales, se hace una vinculación con cuáles son los contenidos que necesitaríamos (a nivel teórico-práctico) para poder desarrollar las competencias; y a su vez poder organizar el currículum por materias o módulos, mismo que se recomienda sea en una estructura que contemple la flexibilidad curricular y se sugiere como la mejor opción la modalidad por créditos o por módulos. (Ver tabla 1)
El docente debe prever que estrategias didácticas son las más convenientes para el desarrollo de los contenidos y de las competencias profesionales y considerar los principios que mencionábamos con anterioridad, como la multirreferencialidad, la alternancia, el aprendizaje significativo, etc.
EJEMPLO DEL DESGLOSE DE UNA COMPETENCIA DE EGRESO VINCULACIÓN: COMPETENCIAS - CONTENIDOS – MATERIAS O MÓDULOS COMPETENCIA QUE SE DESARROLLARÁ CONTENIDOS QUE DESARROLLAN LA COMPETENCIA MATERIAS O MÓDULOS DEL PLAN DE ESTUDIOS Propone e innova criterios y elementos para planear, organizar, realizar y evaluar acciones y programas educativos aplicables a los procesos de enseñanza- aprendizaje, así como a otros ámbitos del campo educativo.
q Conocimientos teóricos, metodológicos y técnicos del Proceso E-A.
q Planeación didáctica desde diferentes enfoques.
q Problemas de la formación docente.
q Niveles educativos, modalidades y áreas.
q Propuestas curriculares (teórico-pedagógico)
q Diseño y evaluación curricular.
q Evaluación de programas y proyectos educativos.
q Diseño y producción de programas instruccionales.
q Teoría y métodos de comunicación educativa I y II
q Paradigmas actuales de la psicología educativa.
q Corrientes teóricas de la didáctica y sus aplicaciones.
q Política educativa y planificación del desarrollo social.
q Enfoques y metodologías del diseño curricular.
q Evaluación de propuestas curriculares.
q Nuevas tecnologías de la comunicación en la formación de profesionales de la educación.
q Diseño y producción de acciones educativas en tecnología multimedia. Tabla 1. Elaboración propia. Fuente: Plan de Estudios. Maestría en Educación, Universidad Marista de Querétaro (UMQ) Ventajas del enfoque de competencias para la formación profesional q Brindar una formación encaminada a responder a las necesidades del mundo real, al vincular educación y mercado laboral. Sin descuidar por ello una educación integral que abarca los aspectos cognitivos, procedimentales y actitudinales. q Promueve una formación en alternancia de contextos, facilitando con ello, el desarrollo de competencias profesionales y la vinculación de conocimientos teórico-prácticos. q Las fuentes de aprendizaje son múltiples, no se reducen al aula y al trabajo con el profesor en clase. q Estimula la actualización continua de los programas educativos, para poder responder a las necesidades reales de la sociedad globalizada y del avance de la ciencia y la tecnología. q Se adapta a la necesidad de compartir esquemas de formación presentes en la sociedad internacional. q Hacer una comparación con las competencias profesionales que adquieren los profesionistas en otros países, para estar en posibilidad de hacer el reconocimiento de las competencias adquiridas por los estudiantes. “El enfoque por competencias modifica los puntos de vista convencionales sobre la forma de aprender y de enseñar, pues el aspecto central no es la acumulación primaria de conocimientos, sino el desarrollo de las posibilidades que posee cualquier individuo, mediante fórmulas de saber y de hacer contextualizadas” (Aristimuño; 2005) Conclusión El enfoque por competencias se plantea como una alternativa para el diseño curricular, mismo que involucra aspectos como una metodología en la cual se pondera el saber hacer, visto no desde un enfoque conductista que se limita al desarrollo de acciones o tareas, que tengan una evidencia medible, cuantificable y observable, sino que tiene su fundamento en los principios constructivistas y del aprendizaje significativo; no es el hacer por hacer, o conocer simplemente como acumulación de saberes.
Es un saber hacer en la práctica, pero motivado en un aprendizaje significativo que se transfiere a situaciones de la vida real y que implica la resolución de problemas en la práctica.
Bibliografía Aristimuño, Adriana (2005) “Las competencias en la educación superior: ¿Demonio u oportunidad?”. En: www.upf.edu/bolonya/butlletins/2005/febrero1/demonio.pdf Consultado el 06 de mayo de 2005.
Catalano, Avolio de Cols y Slagdona (2004) Diseño curricular basado en normas de competencia laboral. Conceptos y orientaciones metodológicas. Ed. CINTERFOR/OIT. Buenos Aires, Argentina. 225 p.p. Cejas Yanes, Enrique y Castaño Oliva, Rafael (2004) “Modelo cubano para la formación por competencias laborales: Una primera aproximación”. En: http://www.monografias.com/trabajos14 modelo-cubano/modelo-cubano.shtml Consultado el 2 de diciembre de 2004.
CIDEC (2004) Centro de Investigación y Documentación sobre problemas de la Economía , el Empleo y las Cualificaciones Profesionales. Competencias Profesionales. Enfoques y Modelos a Debate. 103 p.p.
Díaz Barriga Arceo, Frida y Hernández Rojas, Gerardo (2002). Estrategias docentes para el aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista. 2ª ed. Ed. Mc Graw Hill. México, 465 p.p.
Huerta Amezola, Pérez García y Castellanos Castellanos. “Desarrollo curricular por Competencias profesionales integrales”. En: http://educacion.jalisco.gob.mx/consulta/ educar/13/ 13Huerta.html Consultado el 2 de diciembre de 2004. Perrenoud, Philippe (2002) Construir competencias desde la Escuela. Dolmen Ediciones. 2ª. Ed. Santiago de Chile. 125 p.p.
Segredo Pérez, Alina María. “Diseño curricular por competencias”. En: www.monografias.com/trabajos16/diseno-curricular- competencias/diseno-curricular- competencias.shtml Consultado el 2 de diciembre de 2004.
Universidad Marista de Querétaro. Plan de Estudios de la Maestría en Educación. Diciembre 2001. Vargas Leyva, Ruth. Materiales del curso “Desarrollo Curricular por competencias”. Casa de la ANUIES. Abril de 2005.
[i] Resumido de la ponencia: “Un acercamiento al enfoque por competencias y al desarrollo curricular en la Universidad Marista de Querétaro”. Presentada en el IV Congreso de Educación Marista, Universidad Champagnat. San Luis Potosí, S.L.P. 3-5 de Junio de 2005. [ii] Auxiliar Pedagógico de la coordinación de Desarrollo Curricular de la Dirección de Docencia. Universidad de Guanajuato. Docente del módulo: Enfoques y Metodologías del Diseño Curricular. Universidad Marista de Querétaro. Maestría en Educación. 3er. Semestre. OCTUBRE DE 2005
Mexico y la Reforma Educativa
DIFICULTADES QUE SE PRESENTA EN LA RIEB

References: resolución 
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