Source: https://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/modelos-fallidos-y-exitosos-de-legislacion-de-la-prostitucion
Timestamp: 2020-06-04 10:28:52+00:00

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MODELOS FALLIDOS Y EXITOSOS DE LEGISLACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN
Por la doctora Janice G. Raymond
Catedrática Emérita de Estudios de la Mujer y Ética Médica
Universidad de Massachusetts, Amherst (EE.UU.)
Traducción: Hinaetefaton Tebas
Fuente original: http://www.corteconstitucional.gov.co/secretaria/archivo.php?id=5954&fbclid=IwAR3au0PJbJOrCqX6mLtmieOTKx5tZ8fTj61HNOerefsycc2JJ8Xl_JjN6rU
Al discutirse la legalización o despenalización de la prostitución, lo que muchas personas no tienen en cuenta es que en ambos sistemas se legalizan los proxenetas, compradores de sexo, prostíbulos, y otros lugares de compra de sexo, tales como las zonas de tolerancia. No se despenaliza únicamente a la persona prostituida, que en su mayoría son mujeres.
Es importante tener presente a los países que cuentan con regímenes de legalización o despenalización a fin de analizar cómo han funcionado estos sistemas legales y si han alcanzado o no los objetivos planteados en la legislación. Esto es así, porque las políticas de estado deben evaluarse a la luz de si alcanzan sus objetivos.
En esta presentación, se analizan seis países con base en informes gubernamentales oficiales, artículos de los medios de comunicación, comentarios de las organizaciones no gubernamentales (ONG) dedicadas a temas relativos al tráfico sexual y la prostitución, así como también informes acerca de qué sucede con las mujeres que estuvieron o están insertas en estos sistemas de prostitución. Tres de estos países, Países Bajos, Alemania y Nueva Zelanda, han legalizado o despenalizado la industria sexual. Los otros tres, Suecia, Noruega y Francia, han adoptado una vía legal alternativa conocida como el Modelo Nórdico, según el cual se despenaliza a la mujer prostituida, pero se penaliza a los proxenetas y a los compradores de sexo.
Los modelos de legalización/despenalización y sus consecuencias: Ejemplos de reformas fracasadas de la Ley de Prostitución
Para los fines de esta presentación, he seleccionado a los Países Bajos, Alemania y Nueva Zelanda como tres países modelo del paradigma de la legalización/despenalización. Los tres países crearon sistemas de legalización o despenalización de la prostitución a principios del siglo 21, por lo que ha transcurrido suficiente tiempo como para evaluar estos sistemas y determinar si han alcanzado sus objetivos.
El fracaso de la legalización en los Países Bajos se puede demostrar a partir del análisis de los siguientes objetivos. Un Informe del Servicio Nacional de Policía Holandesa explica de manera sucinta que: “La idea de un sector comercial limpio y normal es una ilusión”:
1) La legalización de la prostitución protegería mejor a las mujeres prostituidas y promovería su bienestar.
Evaluación: En el año 2000, se legalizó la prostitución en los Países Bajos. En 2007, el Ministerio de Justicia Holandés encargó un estudio conocido como el Informe Daalder. En ese estudio se determinó que: “El bienestar emocional de las prostitutas hoy es inferior al de 2001 en todos los criterios evaluados, y ha aumentado el uso de sedantes”. El informe reconoce que las mujeres prostituidas “sufren niveles mayores de angustia”.
El Informe del Servicio Nacional de Policía de 2009 titulado Debajo de la superficie [Schone Schijn] fue encargado por la Fiscalía General holandesa. Consta de una crónica de los resultados de una investigación que comenzó en 2006, la cual seguía a las pandillas de traficantes en los distritos de prostitución de tres ciudades de los Países Bajos. Se encontró que las pandillas criminales que desempeñaban la función de proxenetas y guardaespaldas habían victimizado con violencia a decenas de mujeres en situación de prostitución a lo largo de muchos años en los sectores autorizados.
“Las prostitutitas estaban totalmente a la merced de las pandillas. Jamás se las dejaba solas ni sin supervisión. Eran golpeadas y atormentadas. Tenían que trabajar durante muchas horas y entregar todas sus ganancias, y algunas eran obligadas a abortar… o someterse a cirugía de aumento de senos”. Según el Informe del Servicio Nacional de Policía: “Pareciera estar creciendo el consenso nacional acerca de que la ley del año 2000 ha sido un fracaso”.
2) La legalización liberaría a las mujeres del control de los proxenetas y las convertiría en agentes independientes.
Evaluación: Según el Informe Daalder de 2007, la “gran mayoría” de las mujeres prostituidas con autorización legal tienen proxenetas o supuestos novios. “Los proxenetas siguen siendo un fenómeno muy común… es alarmante el hecho de que la cantidad de mujeres prostituidas con proxenetas no parece haberse reducido”. Los dueños de los prostíbulos también controlan el rendimiento y las ganancias de las mujeres.
La investigación destaca que muchas de las mujeres prostituidas entregan sus ganancias a los proxenetas “en contra de su voluntad”. Algunas de las mujeres entrevistadas dijeron haber tenido que cambiar su “lugar de trabajo” a instancias de sus proxenetas; por ejemplo, cuando los proxenetas consideraban que éstas no ganaban suficiente dinero en un prostíbulo determinado. Otras mujeres dijeron haber optado ellas mismas por cambiar su ubicación para escaparse de sus proxenetas.
El Informe del Servicio Nacional de Policía también describe cómo las mujeres prostituidas eran controladas por los proxenetas en los prostíbulos autorizados de Ámsterdam, Alkmaar y Utrecht. Las declaraciones de las víctimas demuestran una mezcla de seducción, fuerza y violencia para someterlas a las órdenes de los proxenetas. A otras se les dijo que podían adquirir su libertad únicamente pagando sumas de entre €30.000 y 240.000 a sus proxenetas. A las mujeres extranjeras se les confiscaban sus pasaportes, y algunas temían por sus vidas en caso de escapar.
Desde que la ley de 2000 legalizó la actividad de los proxenetas, ha habido un incremento importante en dicha actividad. Los supuestos terceros gerentes de negocios terminaron siendo, después de todo, meros proxenetas abusadores. Es tan común la explotación de las mujeres por parte de los proxenetas en la industria sexual holandesa, tanto legal como ilegal, que no parece haber mucha diferencia entre sectores, ya que ambos sectores son controlados por tratantes.
3) La legalización de la prostitución reduciría el tráfico.
Evaluación: En una conferencia de criminología realizada en el año 2004, Cyrille Fijnaut, uno de los especialistas en criminología más destacados de los Países Bajos sostuvo que la legalización de la prostitución en los Países Bajos había “aumentado enormemente el tráfico”.
A raíz de la infiltración criminal en las zonas de tolerancia de prostitución legal en las principales ciudades holandesas, como Ámsterdam o Rotterdam, los municipios iniciaron cierres a gran escala de las zonas de tolerancia a partir del año 2003. Pese a haber sido promovidas como áreas restringidas en las que los hombres podían comprar legalmente a las mujeres y donde, supuestamente, las mujeres podían vender sexo de forma segura, estas áreas se convirtieron rápidamente en lugares sórdidos y peligrosos para las mujeres.
Entre los años 2007 y 2008, Ámsterdam cerró un tercio de los prostíbulos autorizados. Europol confirmó que los proxenetas y dueños de prostíbulos holandeses locales habían formado redes en línea con proxenetas y traficantes extranjeros que traían mujeres al país y las trataban “como si fueran basura”, recurriendo muchas veces a la violencia y el homicidio.
4) La legalización de la prostitución eliminaría al crimen organizado del sector de la prostitución.
Evaluación: Al admitir que la industria sexual sigue estando dominada por el crimen organizado, el exintendente de Ámsterdam, Job Cohen, declaró que: “En los últimos años, hemos visto que el tráfico de mujeres ha aumentado, por lo que la legalización de la prostitución no funcionó a este respecto”.
Para el Informe Daalder se entrevistaron cuarenta y nueve dueños de prostíbulos, muchos de los cuales habían sido anteriormente operarios de la industria sexual ilegal. Se trataba, por ejemplo, de ex criminales que, a raíz de la legalización de los prostíbulos, se habían convertido de la noche a la mañana en dueños de comercios legítimos. En un lenguaje que minimizaba la situación, el Informe confirmó que: “Una gran parte de los actuales dueños ya habían trabajado como dueños en el sector ilegal, por lo que es plausible que estén menos dispuestos a ajustarse a la autoridad estatal que el común del pueblo holandés”. Así, los proxenetas y dueños de prostíbulos de larga data se convirtieron en gerentes y empleadores legítimos.
Varios concejales anteriores y actuales de la ciudad de Ámsterdam, además del intendente y viceintendente, han criticado el control que ejerce el crimen organizado sobre el sector de la prostitución. Roel van Duijn, un concejal del Partido Verde, dedicó varios años a la investigación del tráfico de mujeres en el sector de la prostitución ilegal y sostuvo que: “El circuito ilegal está plagado de esclavitud sexual”. Sus críticas no se limitan al sector ilegal. También desea abolir la prostitución porque “ésta siempre ha sido un área ilegal” en la que las mujeres en la industria sexual “continúan sufriendo experiencias traumáticas”.
En 2007, Frank de Wolf, un concejal del Partido Obrero e investigador del VIH-SIDA dijo en una entrevista al Washington Post que: “Las fuerzas policiales de Ámsterdam están sobrecargadas y mal equipadas para luchar contra las redes complejas de crimen organizado que operan en la ciudad. Las leyes diseñadas para regular la prostitución y la administración de prostíbulos han abierto el comercio a las pandillas criminales”.
5) La legalización mejoraría la situación de las mujeres en la industria sexual.
Evaluación: Todos los proyectos de legalización y despenalización de la prostitución en la industria sexual sostienen que la normalización de la prostitución mejorará radicalmente la salud y el bienestar de las mujeres. Pese a su tono templado, el Informe Daalder llegó a conclusiones condenatorias sobre el bienestar de las mujeres en la industria sexual holandesa al sostener que: “El bienestar emocional de las prostitutas hoy es inferior al de 2001 en todos los criterios evaluados”.
El objetivo de la legislación de la prostitución era la regularización del estado de las mujeres como trabajadoras y la prestación de beneficios. Sin embargo, la mayoría de las mujeres no quieren ser empleadas asalariadas por varios motivos. Muchas no desean pagar impuestos, ya que argumentan que ganan muy poco. Pero, principalmente, la mayoría de las mujeres que trabajan en la prostitución desean conservar su anonimato, dado que temen a lo que se exponen si brindan su información de contacto y se registran con las autoridades competentes.
Alemania despenalizó sus sistemas de prostitución en el año 2002. Conocida como la Ley de Prostitución, la nueva legislación permitió el proxenetismo para los fines de la prostitución, facilitó la operación de prostíbulos y establecimientos similares, y revirtió la prohibición contra la promoción de la prostitución.
Un informe del año 2007 del Ministerio Federal Alemán de Asuntos de Familia, Ancianos, Mujeres y Jóvenes concluyó su evaluación quinquenal de la Ley de Prostitución de 2002 con los hallazgos más dañinos que niegan las afirmaciones en base a las que se había formulado la legislación alemana.
1) La despenalización de la prostitución reduciría el tráfico sexual y controlaría la expansión de la industria sexual.
Evaluación: En Alemania la industria sexual se ha transformado de un emprendimiento algo sórdido en un comercio legítimo, moderno y en constante crecimiento. Alemania cuenta con una de las economías de prostitución más lucrativas de Europa, y es muchas veces conocida como “el prostíbulo de Europa”. En el año 2004, los ingresos generados por la prostitución alcanzaban los €6.400 millones. En mayo de 2006, los ingresos anuales generados por la prostitución alcanzaban los €14.500 millones. Como con cualquier mercado legal, la industria de la prostitución no se contrae, sino que se expande.
En un informe de 1996 elaborado para el Consejo Europeo se estimó que “el número total de prostitutas en Alemania rondaba entre 60.000 y 200.000”. También se destacó en el informe que la mitad de las mujeres en el comercio sexual en ese momento en Alemania eran extranjeras. En el año 2004, una vez promulgada la nueva ley de prostitución, según las estadísticas estatales, 400.000 personas en situación de prostitución eran compradas por un millón de usuarios de prostitución por día. El noventa porciento de las personas en el comercio sexual alemán en 2004 provenían de países extranjeros, y muchas de ellas habían sido traficadas.
En el año 2012, SOLWODI, una organización que asiste a los sobrevivientes de la prostitución y el tráfico, informó que 1772 mujeres provenientes de 108 países habían requerido su asistencia. El setenta y cinco porciento de ellas eran menores de 21 años de edad. “Es evidente que el mercado es 60 veces mayor que en Suecia [donde se penaliza a los proxenetas y compradores de sexo, pero no a las personas en situación de prostitución]”.
2) Las personas en situación de prostitución podrían acceder a beneficios laborales y mejores condiciones de trabajo.
Evaluación: En teoría, la ley alemana legitima a las personas en situación de prostitución para acceder a contratos y beneficios laborales, pero muy pocas mujeres se han registrado para obtener esos beneficios dado que no desean que se registre la actividad de prostitución. Otra disposición de la misma ley busca mejorar las condiciones de “trabajo” de las personas en situación de prostitución. En cuanto a las “condiciones de trabajo”, según el informe, “no se ha observado ningún impacto cuantificable en la práctica… no se espera ninguna mejora a corto plazo que pudiera beneficiar a las personas prostituidas”.
2) Las personas en situación de prostitución estarían mejor protegidas.
Evaluación: “Hasta el momento, la Ley de Prostitución no ha podido generar mejoras reales ni cuantificables en lo que respecta a la protección social de las prostitutas”. Uno de los motivos por los que las personas prostituidas carecen de protección es que: “Todavía no hay indicios de que la Ley de Prostitución haya reducido el crimen. Hasta la fecha, la Ley de Prostitución ha hecho únicamente una mínima contribución en lo que respecta a la transparencia en el mundo de la prostitución”.
La evaluación quinquenal de la Ley de Prostitución de Alemania concluye que: “La Ley de Prostitución no ha hecho una mejora sustancial en lo que respecta a los medios disponibles para que las personas afectadas puedan dejar la prostitución”. Por último, sostiene que: “La prostitución no debería considerarse como una forma razonable de ganarse la vida”.
4) Se vigilaría a los establecimientos de venta de sexo.
Evaluación: Bajo la Ley de Prostitución, la policía cuenta con menos formas de justificar la vigilancia en los prostíbulos. Según SOLWODI, a fines de los años 1990, la organización tenía una buena relación con la policía y las fuerzas públicas locales, quienes les habían derivado el 80% de las mujeres a las que asistió la organización. En la actualidad, la policía les deriva menos del 10% de las víctimas asistidas por la organización. ¿Por qué? “Porque gracias a la nueva situación jurídica, la policía casi nunca tiene la oportunidad de acceder a las víctimas del tráfico sexual y de liberarlas”. SOLWODI teme que las víctimas del tráfico de mujeres “serán totalmente invisibilizadas”.
Los defensores de la despenalización de la prostitución en Nueva Zelanda promueven al país como el modelo de la despenalización de la prostitución. Reforzado por las aseveraciones de una mayor protección de las mujeres, menores índices de tráfico de personas y crimen organizado, y poca explotación sexual de menores, Nueva Zelanda aparenta ser el paraíso de la prostitución.
El Comité de Revisión de la Ley de Prostitución (PLRC, por sus siglas en inglés) emitió dos informes en 2005 y 2008. En el informe del 2008, el PLRC informó que: “En conjunto, la Ley de Prostitución (PARA, por sus siglas en inglés) ha sido efectiva en el logro de sus objetivos, y el Comité confía en que la mayoría de las personas involucradas en la industria sexual están mejor con la Ley de Prostitución de lo que lo estaban antes”.
Los resultados del informe fueron altamente criticados por los sobrevivientes de la prostitución en Nueva Zelanda, así como también por las ONG que trabajan en estos temas, un informe sombra al Comité CEDAW de las Naciones Unidas, informes internacionales y varios artículos mediáticos. Muchos atribuyen los resultados falsos del informe del Comité de Revisión de la Ley De Prostitución al hecho de que el Colectivo de Prostitución de Nueva Zelanda (NZPC, por sus siglas en inglés), que está a favor de la prostitución, influyó sobre la investigación y evaluación de las pruebas obtenidas por el Comité de Revisión de Ley de Prostitución. El informe del PLRC ha sido criticado por su dependencia de la investigación y función del NZPC y por su sesgo inherente hacia la despenalización.
En el año 2009, el Informe Estadounidense de Tráfico de Personas (TIP, por sus siglas en inglés), publicado anualmente por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, advirtió que: “La presunción de que todas las mujeres que participan de la prostitución en Nueva Zelanda lo hacen de forma voluntaria parece respaldar los programas y las políticas oficiales al mismo tiempo que ha inhibido la discusión pública y evaluación de los indicios de que existe el tráfico en las industrias sexuales despenalizadas e ilegales”.
A pesar de que la legislación neozelandesa es el modelo de aquellos que promueven la despenalización de la industria sexual, no se han alcanzados los objetivos enumerados a continuación, y los mismos indican no solo un sesgo oficial hacia la despenalización, sino también el fracaso de sus principales objetivos. En el año 2012, incluso el Primer Ministro John Key admitió que “no creía que la reforma de la ley de prostitución hubiera funcionado en Nueva Zelanda”.
1) La despenalización de la prostitución disminuiría el tráfico sexual.
Evaluación: Le llevó varias décadas a Nueva Zelanda admitir que el país era un destino para el tráfico. No fue hasta el 2014 que Nueva Zelanda llevó a cabo su primer enjuiciamiento por tráfico. La aparición del tráfico sexual en el radar del país fue gradual.
No obstante, ya en el año 2004, en el informe estadounidense TIP se sostenía que Nueva Zelanda era “un país de destino para las mujeres y hombres traficados desde la República China”. Se hizo eco de este fracaso en cada informe TIP subsiguiente hasta el año 2007. Según el informe TIP, Nueva Zelanda también era un país de destino para mujeres provenientes de Tailandia y otros países asiáticos “traficadas con fines de explotación sexual” así como también para “una importante cantidad de mujeres extranjeras en el país involucradas, tanto de forma legal como ilegal, en el tráfico sexual comercial”.
Debbie Baker, en representación de la organización Street Reach New Zealand, una organización dedicada a las mujeres prostituidas, afirmó que el tráfico sexual es aún más difícil de descubrir desde la despenalización de la prostitución en 2003.
2) La despenalización reduciría el daño y la violencia hacia las mujeres.
Evaluación: Uno de los fines de la legislación era reducir el daño. No obstante, cuando un país codifica a la prostitución como una forma normal de empleo, es casi imposible que un informe estatal emita su evaluación y recomendaciones por fuera del paradigma laboral. Incluso el uso de los vocablos “trabajadores sexuales” o “trabajo sexual” refuerzan esta idea.
El marco laboral disminuye el tono del abuso sufrido por las mujeres a raíz de su encuadre dentro del marco de las “relaciones laborales” y no de la “violencia contra las mujeres”. Por lo tanto, las aflicciones, falta de autonomía, y bajos niveles de bienestar se informan como riesgos ocupacionales que pueden ser remediados con mejores condiciones de trabajo.
Pese al marco laboral, el informe oficial del PRLC dio indicios de la violencia y explotación sufridas por las mujeres prostituidas entrevistadas. “La mayoría de las trabajadoras sexuales creían que la ley no podía hacer mucho para controlar los niveles de violencia que ocurrían (p. 14)”. En el año 2007, el 35% de ellas sostuvo que en los últimos 12 meses se habían visto obligadas a servir a compradores sexuales particulares (p. 46). La mayoría también manifestó que la despenalización no cambió nada respecto de la violencia ejercida por los compradores de sexo, y sentían que la violencia era una parte inevitable del “oficio” (p. 57)”. Ya sea que la situación de violencia se hubiera producido puertas adentro o afuera, muy pocas informaban a la policía de lo sucedido.
El prominente abogado David Garrett escribió en el New Zealand Herald que la legislación había sido “desastrosa”, particularmente en lo que respecta a la reducción del daño.
La prueba más importante del daño y la violencia hacia las mujeres radica en el hecho de que cuatro mujeres prostituidas han sido asesinadas desde la entrada en vigencia de la ley.
3) La despenalización reduciría la prostitución y el crimen organizado.
Evaluación: En un informe sombra sobre la situación de Nueva Zelanda sometido a las Naciones Unidas se sostuvo que: “Las pandillas de crimen organizado explotaron la liberalización de los reglamentos de zonificación de prostíbulos para establecer grandes prostíbulos ilegales en los suburbios residenciales de Nueva Zelanda… los prostíbulos en Waiakere y la Costa Norte son controlados por pandillas chinas y explotan, principalmente, a mujeres chinas”.
Se sostuvo en el mismo informe que: “Las pandillas criminales asiáticas están consiguiendo dominar la industria y que los prostíbulos más pequeños operados por dueños individuales están funcionando como un frente para el crimen organizado”.
En su informe del 2005, el mismo PLRC admitió que entre un quinto y tres cuartos de las salas de masajes en ciertas áreas tenían lazos con el crimen organizado.
En el año 2005, Greg O’Connor, que en aquel entonces era el presidente de la asociación policial, sostuvo que: “La despenalización de la prostitución ha tornado más difícil la vigilancia de las pandillas y el crimen organizado”. Cuando cualquier estado legaliza o despenaliza la prostitución, cuelga un cartel de bienvenida para los proxenetas y traficantes, quienes podrán instalarse más fácilmente. Dentro del primer año de la entrada en vigencia de la ley de despenalización en Nueva Zelanda, se había habilitado a más de 230 dueños de prostíbulos, en un país con una población de menos de 5 millones de habitantes.
Es típico en los países que han despenalizado o legalizado la industria sexual que emerja una industria sexual ilegal paralela a la del sistema legal. Todos los mercados libres y legales trabajan para incrementar sus fuentes y ganancias. Un régimen de prostitución legal también favorece al mercado ilegal porque no existen las penas al proxenetismo y los tratantes se sienten más empoderados para poner a prueba el débil sistema de regulación en el que la policía cuenta con mecanismos muy reducidos para la vigilancia. Asimismo, los comprados también requieren las actividades sexuales que no están permitidas en los prostíbulos legales, tales como el sexo con menores o con mujeres extranjeras que representan sus fantasías sexuales raciales. En los regímenes despenalizados, los proxenetas se transforman casi de la noche a la mañana en gerentes, los dueños de prostíbulos en capitalistas cordiales, y los compradores de sexo en clientes.
4) La despenalización limitaría la prostitución de menores.
Se suponía que la PARA debía reducir la prostitución infantil y “proteger a los jóvenes”. En los años inmediatamente siguientes a la entrada en vigencia de la legislación y hasta la fecha, ha habido incontables denuncias del correr desenfrenado de la prostitución de menores en algunas partes de Nueva Zelanda. Varios comentadores, como el aquél entonces Intendente de la ciudad de Manukau, Len Brown, han hecho referencia a una “epidemia nacional” de prostitución infantil, sosteniendo que la despenalización tiene parte de la culpa de la cantidad creciente de adolescentes en las calles de la ciudad. Por lo que desea enmendar la PARA para prohibir la prostitución en la calle. La policía manifiesta que es más difícil arrestar a los hombres que compran sexo de víctimas menores de edad porque los compradores no tienen la obligación de requerir pruebas de mayoría de edad, lo que constituye un vacío legal utilizado por los infractores.
Natalie Thorburn realizó un estudio de la prostitución de menores en el marco de su licenciatura en trabajo social en la Universidad de Auckland. Tras la realización de entrevistas, informó que: “Los participantes de entre 16 y 20 años de edad, le habían contado acerca de sus vidas en los callejones de Auckland donde vendían sexo cuando tenían entre 12 y 16 años. Muchos de ellos fueron víctimas de abuso sexual. Ninguno de ellos fue protegido por la Reforma de la Ley de Prostitución, y muchas veces trabajan en condiciones de peligro”.
En el año 2006, la Dra. Cindy Kiro, Comisionada para los Niños, sostuvo que Nueva Zelanda tiene “un claro problema de prostitución infantil, que probablemente se ha agravado desde la despenalización de la prostitución”. La afirmación de Kiro cuenta con el apoyo de muchos de los principales grupos policiales de Nueva Zelanda. Por ejemplo, la policía de Wellington ha informado que la edad de las mujeres prostituidas ha disminuido desde la entrada en vigor de la PRA. Mama Tere, una comunidad activista maorí, afirma que la reforma de la Ley de Prostitución ha ayudado a las pandillas de jóvenes que prostituyen a sus miembros.
Ya en el año 2005, en el Informe de Tráfico de Personas (TIP), la Oficina Estadounidense para Monitorear y Combatir el Tráfico de Personas sostuvo que Nueva Zelanda “tiene una gran cantidad de niños ejerciendo la prostitución que podrían ser víctimas del tráfico internacional… Se trafica a los niños hacia el país para su explotación sexual con fines comerciales”.
En el año 2010, según el Informe TIP: “Sin embargo, se encuentran víctimas de tráfico infantil ejerciendo ilegalmente la prostitución en prostíbulos y otras niñas adolescentes que ejercen la prostitución en las calles están controladas de cerca por pandillas locales”.
Se hizo eco de la incapacidad de proteger a los niños del tráfico para la explotación sexual en cada informe subsiguiente. En el Informe TIP de 2017, el Departamento de Estado de Estados Unidos insistió que: “Tal como se informó en los últimos cinco años, Nueva Zelanda es… un país fuente para los niños sometimos al tráfico sexual en el país… Algunos estudiantes internacionales y portadores de visas temporarias son vulnerables al trabajo forzado o la prostitución. Una reducida cantidad de niños y niñas de las Islas del Pacífico y Nueva Zelanda (muchas veces de descendencia maorí) corren riesgo de tráfico sexual. Algunas niñas son reclutadas por otras niñas u obligadas por miembros de sus familias al tráfico sexual”.
El Informe TIP de 2017 agrega que: “El estado no ha realizado esfuerzos por reducir la demanda de los actos sexuales comerciales”. Y en la siguiente oración parece vincular esta incapacidad con la PRA al sostener que: “Nueva Zelanda despenalizó el sexo comercial en 2013”:
Si bien en informes anteriores se sostenía que cada uno de estos modelos había sido exitoso, la evidencia y análisis posteriores demuestran lo contrario. La evidencia de cada país demuestra que cada uno de ellos fracasó como estados de prostitución. En cado uno de ellos, la policía también ha informado grandes fallas en la legislación de legalización o despenalización de la prostitución. Dicha legislación dificulta la labor policial en la medida en que la policía ha perdido el poder de vigilar las conductas explotadoras continuas en los lugares en donde se comercializa el sexo, tales como los prostíbulos.
La legislación que regula la prostitución libre en cada uno de estos tres países le facilita al crimen organizado aprovecharse de los sistemas legales para explotar a las mujeres y niños, permiten la expansión del tráfico sexual y la prostitución, y fracasan en la labor de proteger a las mujeres y niños que ejercen la prostitución contra la violencia y el daño.
EL MÓDELO NÓRDICO: LEGISLACIÓN QUE FUNCIONA
Los países que han seguido el Modelo Nórdico son Suecia, Noruega y Francia. Las disposiciones características de estas legislaciones son la despenalización de la persona prostituida, generalmente mujeres, y la penalización del comprador de sexo. El proxenetismo y la administración de prostíbulos ya están penalizadas en los códigos penales, y estos tipos penales son conservados o reformulados dentro del Modelo Nórdico.
En lugar de minimizar el daño, como en el modelo de la legalización/despenalización, la política de estado de la prostitución en el Modelo Nórdico busca eliminar el daño que experimentan las mujeres en situación de prostitución. La causa inmediata del daño que sufren las mujeres prostituidas es infligida por los compradores de sexo, que por lo general son hombres que compran mujeres para su explotación sexual con fines comerciales.
A medida que el tráfico de personas se fue convirtiendo en un problema global en los años 1990, Suecia concluyó que el país no podría resolver su problema de tráfico sexual sin abordar la demanda de la prostitución. En 1999, Suecia promulgó una legislación histórica que penalizaba la compra de servicios sexuales. La legislación se promulgó en base al consenso público de que, en una sociedad que aspira a avanzar en la cuestión de la igualdad de la mujer, es inaceptable que los hombres compren a las mujeres para su explotación sexual, ya sea que se explique racionalmente como una elección sexual o como trabajo sexual.
El abordaje innovador adoptado por Suecia ha disminuido la prostitución, penalizando a miles de compradores de sexo, y protegiendo a las mujeres. La ley no penaliza a la mujer prostituida, quien es vista como la víctima, sino que provee asistencia generosa a las víctimas.
La ley sueca es tanto legislativa como normativa. Responsabiliza legalmente a los usuarios de la prostitución por sus acciones al mismo tiempo que da el mensaje de que hay sociedades que no aceptan la compra de mujeres para su explotación sexual como “trabajo” normal. Al reconocer a la prostitución como violencia contra las mujeres, la ley establece que la prostitución es una violación a los derechos humanos y un delito. La legislación educa a otros países, así como también individuos y organizaciones, acerca de cómo luchar contra la explotación sexual masculina y la violencia.
En el año 2010, Suecia publicó una evaluación de los primeros 10 años de la ley. Si bien admite que todavía queda mucho por hacerse, los hallazgos del informe son muy positivos:
La prostitución en las calles se redujo a la mitad, “como resultado directo de la penalización de la compra de sexo”.
No hay evidencia de que la disminución en la prostitución callejera se haya trasladado a otros lugares, ya sea a puertas cerradas o por Internet.
Existen servicios extensos en las ciudades más grandes para asistir a las personas explotadas por la prostitución.
Una menor cantidad de hombres dicen comprar servicios sexuales.
Más del 70% del público general sueco apoya la ley.
Aunque adoptó una postura crítica, la policía actualmente confirma que la ley funciona bien y que ha tenido un efecto disuasivo sobre los proxenetas y traficantes, quienes encuentran en Suecia un ambiente intolerante hacia la venta de mujeres y niños para fines sexuales. En base a los informes de la última década de la Policía Criminal Nacional, pareciera que Suecia es el único país en Europa en el que la prostitución y el tráfico sexual no ha aumentado. El superintendente Jonas Trolle, jefe operativo de crímenes y narcóticos del Departamento de Policía de Estocolmo, afirmó que: “Hoy en día es imposible operar un prostíbulo en Suecia”.
Las penas, en su mayoría multas, son modestas. A partir de julio de 2011, la pena mayor de prisión para los compradores condenados se aumentó de seis meses a un año. Cuanto mayores son las penas, más probable es que la policía de prioridad a esos delitos.
El éxito del modelo sueco se debe principalmente a que expone a los hombres cuando son atrapados. Los compradores de sexo temen la pérdida del anonimato. Asimismo, la policía informa que los compradores están más preocupados al momento de ser atrapados por ser expuestos como usuarios de prostitución de lo que lo están por las multas en las que incurren. Esto, a su vez, hace que sea menos atractivo para los proxenetas y traficantes instalarse en los países en los que los clientes temen la pérdida del anonimato, por lo que la actividad está en disminución.
Si se multa a un comprador en Suecia, siempre se lo hace oficialmente, y cualquier persona puede contactarse con la fiscalía o tribunal para obtener la información correspondiente. Asimismo, si un comprador busca un trabajo para el cual se piden informes de antecedentes a la policía o a los tribunales, el empleador se entera si la persona alguna vez fue acusada de comprar sexo, como así también de otros delitos como la violencia doméstica o el exceso de velocidad.
La clave del éxito del modelo sueco es la disminución del número de mujeres en situación de prostitución. En 1995, antes de sancionada la ley que penalizaba a los compradores, había 2500-3000 mujeres prostituidas en Suecia, 650 de ellas en las calles. Según los cálculos del 2008, había 300 mujeres prostituidas en las calles, y 300 mujeres y 50 hombres que publicaban servicios en Internet.
Cabe comparar estas estadísticas con las de su país vecino, Dinamarca, donde la prostitución es legal. Suecia tiene una población total de 9,4 millones de habitantes contra los 5,6 millones que tiene Dinamarca. Aún así, las cantidades de personas prostituidas en Suecia representan un tercio de las de Dinamarca, es decir, 650 en Suecia a comparación con 5567 en Dinamarca, de las cuales 1415 son prostituidas en las calles.
El Modelo Sueco se convirtió en el Modelo Nórdico cuando fue promulgado en Noruega e Islandia. Noruega penalizó la compra de sexo en el año 2009. Los resultados fueron inmediatos y drásticos al año de la entrada en vigor de la ley noruega.
Durante el año 2010, se cerraron todos los prostíbulos conocidos de Oslo, se han incrementado las multas contra los compradores, lo que resultó en una menor cantidad de hombres buscando mujeres en las calles, la prostitución en las calles se redujo en un 50%, y la prostitución a puertas cerradas se redujo entre un 30-40%.
Una encuesta anterior de la municipalidad de Bergen que analizó los resultados iniciales de la ley desde enero a junio de 2009 confirmó que la cantidad de clientes también había disminuido; la cantidad de mujeres que se observaban ejerciendo la prostitución en las calles y a puertas cerradas había disminuido en un 50%; y los avisos de prostitución fuera de las calles se había reducido en un 60%. El monitoreo efectivo de los números telefónicos de los compradores que responden a esos avisos no solo permite a la policía identificar y detener a los compradores, sino que expone a una red mayor de grupos criminales involucrados en la prostitución y pornografía infantil y el tráfico de drogas.
En el año 2014, el estado encargó una evaluación de la ley. Se encontró lo siguiente:
En conjunto con leyes contra el tráfico y el proxenetismo, la ley ha reducido el mercado de la prostitución en Noruega.
En Oslo, la prostitución ha disminuido en 35-60%, y ha habido una reducción de la prostitución a puertas cerradas de un 10-20%.
Al igual que en Suecia, es más difícil comprar sexo porque el comprador teme ser atrapado, y la ley ha logrado que Noruega sea un destino menos atractivo para los proxenetas y traficantes.
La ley noruega no ha aumentado la violencia contra las mujeres en situación de prostitución, como han alegado algunos defensores del trabajo sexual.
No es casual que los países nórdicos han sido los primeros en desafiar la legalización de la prostitución optando, en cambio, por accionar en contra de los compradores de sexo. Los estudios demuestran que estos países lideran al mundo en temas de igualdad de género.
El Modelo Nórdico se convirtió en el Modelo Europeo al promulgarse, en abril de 2016, la legislación francesa para fortalecer la lucha contra el sistema de prostitución y asistir a las personas prostituidas (Ley 2016-444). Por una mayoría aplastante (64-12), la Asamblea Nacional Francesa confirmó legalmente que la prostitución constituye violencia contra las mujeres, y no “trabajo” sexual.
La legislación es importante porque Francia es el primer país en Europa continental en votar a favor de una ley que penaliza la demanda de la prostitución, junto con un proyecto de ley que altera las disposiciones de nueve códigos de fondo en lo relativo a la prostitución.
La legislación francesa fortalece sus leyes en contra del proxenetismo y trata, penalizando al comprador, y brindando mayor protección social y apoyo para dejar la prostitución a las personas prostituidas. Ofrece a las víctimas de explotación sexual acceso a ayuda económica y otorga permisos de residencia a víctimas extranjeras del tráfico de personas. La ley sigue una resolución de la Asamblea Nacional Francesa de 2011 que reafirma la política abolicionista de Francia con el objetivo histórico de convertirse en una sociedad sin prostitución.
Específicamente, las víctimas de explotación sexual tienen acceso a disposiciones para dejar la prostitución que otorgan a las personas prostituidas extranjeras un permiso temporal de residencia de seis meses y el derecho a trabajar durante ese periodo renovable. Las personas prostituidas cuyas vidas o integridad física corren peligro pueden ser otorgadas protección de testigos. Las victimas del proxenetismo y trata tienen derecho a indemnización por los daños causados por la explotación. Se ha establecido una unidad de coordinación estatal que organiza varias respuestas del estado a nivel departamental para la protección de víctimas. Una política de estado de reducción del daño aborda los daños sociales y psicológicos sufridos por las víctimas.
La compra de actos sexuales es punible con una multa de 1500 euros ante la primera infracción, la cual aumenta a 3750 euros si se repite la infracción. Las personas que cometen la infracción por primera vez deben tomar un curso educativo en el que se les enseña el daño que causa la prostitución y el rol de los compradores en la aflicción de esos daños. Si la víctima es menor de edad o particularmente vulnerable, el comprador de sexo puede ser condenado a 3 años de prisión y una multa de 45.000 años. Si la víctima tiene menos de 15 años de edad, la pena aumenta a 7 años de prisión y una multa de 100.000 euros. Si el comprador ejerce violencia, y cometió dicho delito habitualmente, o si abusa de su autoridad, las penas son de 5 años de prisión y una multa de 75.000 euros.
La trata se define como “ayudar, asistir o proteger la prostitución de otras personas, de sacar provecho de ellas: compartir su producto o recibir subsidios de una persona prostituida; o contratar, preparar, esclavizar a una persona o presionarla para que se prostituya”. Las escalas penales rondan de los 7 años de prisión a cadena perpetua. Las multas varían de 150.000 a 4.500.000 euros.
La trata conlleva una pena de prisión de 7 años y una multa de 150.000 euros. De existir agravantes, la pena aumenta a 10 años de prisión y 1.500.000 euros. La pena aumenta a 15 años de prisión y una multa de 300.000 euros cuando se trata de una persona menor a 15 años de edad. Cuando un grupo organizado ejerce la trata de personas, la pena es de 20 años de prisión y 3.000.000 euros. Y cuando hay concurrencia entre la trata y la tortura u otros actos barbáricos, la pena es cadena perpetua y una multa de 4.500.000 euros.
A un año de la entrada en vigor de la ley, el éxito de la misma es evidente. Ya no se detiene a las personas prostituidas. (Antes de la entrada en vigor de la ley, se detenían en promedio 1500 personas por año. Se han detenido cero víctimas desde la sanción de la ley).
Se han detenido y multado a casi 1000 compradores de sexo desde que la ley entró en vigor en abril de 2016. En abril de 2016, la cantidad total de usuarios de prostitución era de 2-3. Entre mayo de 2016 y marzo de 2017, la cantidad total de compradores detenidos y multados fue de 937.
Se reconoce legalmente la violencia sexual contra las personas prostituidas como agravante en las causas penales.
Se ha implementado una política nacional de salida de la prostitución.
Las víctimas extranjeras de explotación sexual tienen acceso a permisos de residencia.
Las ONG francesas pueden asistir en la implementación de los derechos ahora reconocidos de las víctimas en el marco de un sistema de apoyo legal, psicológico y médico; acceso a programas de salida de la prostitución; habitación de emergencia y social; asistencia financiera; permisos temporarios de residencia; y acceso a la educación y trabajo digno.
La tendencia en políticas de estado para hacer frente a la prostitución se inclina cada vez más hacia la despenalización de la persona prostituida y la penalización de las personas que compran sexo y del proxenetismo. A raíz de la ley francesa, la República de Irlanda sancionó una legislación similar.
Textos internacionales que afirman la despenalización de las personas prostituidas, especialmente mujeres y niños, y la penalización del comprador de sexo:
Ha habido una gran cantidad de informes y resoluciones estratégicas según las cuales los países con regímenes de prostitución legal tienen mayores índices de tráfico de personas. Muchos de estos textos también afirman el valor del Modelo Nórdico para penalizar a los delincuentes y proteger a las víctimas de la explotación sexual.
Informe del Parlamento Europeo, “Legislación nacional sobre la prostitución y el tráfico de niños y mujeres”, 2005:
El Parlamento Europeo encargó un informe acerca de once países europeos. Elaborado por Transcrime, un centro de investigación conjunto italiano, el estudio analizó la forma en la que la legislación de un país influye sobre la cantidad de víctimas del tráfico. Según el informe, “el modelo que produce una menor cantidad [de tráfico] es el prohibicionista”. En este estudio, el sistema sueco es considerado prohibicionista, cuando en realidad sería mejor descripto como abolicionista.
Artículo de World Development, “¿La prostitución legal aumenta el tráfico de personas?” 2012.
Cho, Dreher y Neumayer del Instituto Alemán para la Investigación Económica analizaron 116 países y revisaron casos de estudio de los regímenes de legalización de Dinamarca, Alemania y Suiza, teniendo en cuenta las variantes. En su análisis de 116 países en los que se comparaban países con regímenes de prostitución legales y aquellos sin dichos regímenes, se encontró que la prostitución legal conlleva la expansión del mercado de la prostitución, lo que incrementa el flujo de tráfico de personas. Los autores concluyeron que no importaba el tipo de legalización, sino el hecho de que se hubiera legalizado.
Resolución del Parlamento Europeo, 2014:
En el año 2014, el Parlamento adoptó una resolución exhortando a los Estados Miembro de la Unión Europea a reducir la demanda de la prostitución mediante la penalización de la compra de actos sexuales explotadores con fines comerciales. Denominada la Resolución Honeyball, ésta enfatizó el hecho de que la prostitución viola la dignidad humana y los derechos humanos, independientemente de si se ejerce de forma voluntaria o forzada. La resolución también exige estrategias para salir de la prostitución y alternativas para que las mujeres que quieren dejar la prostitución tengan como ganarse la vida. Cabe destacarse que el apoyo a la Resolución Honeyball provino principalmente de sobrevivientes de la prostitución y el tráfico. Se espera que la resolución impulse a los países a reexaminar sus políticas de estado relativas a la prostitución.
Parlamento del Consejo de Europa (PACE):
El Parlamento del Consejo de Europa (PACE) emitió un informe acerca de la prostitución, el tráfico y la esclavitud moderna en Europa. Según el informe, “En 1999, Suecia fue el primer país en penalizar la compra de servicios sexuales, con resultados positivos verificados en cuanto a la reducción de la demanda del tráfico. Desde entonces, otros países han seguido el mismo camino o tomado pasos en la misma dirección”.
Los primeros cinco artículos de la resolución final del PACE (No. 1983) exhortan a los estados a lo siguiente en lo que respecta a las políticas de estado sobre prostitución:
12.1.1 considerar la penalización de la compra de servicios sexuales, basada en el modelo sueco, como la herramienta más efectiva para prevenir y combatir el tráfico de personas;
12.1.2 prohibir la publicidad de servicios sexuales, incluidas formas de publicidad disfrazada;
12.1.3 penalizar el proxenetismo, si los países aún no lo han hecho;
12.1.4 crear centros de asesoramiento que brinden asistencia legal y de salud a las mujeres prostituidas, independientemente de su estatus legal o migratorio;
14.1.5 establecer “programas de salida” para quienes desean abandonar la prostitución, dirigidos a la rehabilitación y basados en un enfoque integral que incluye la salud mental y la atención de la salud, apoyo habitacional, educación y formación, y servicios de empleo.
El informe del PACE y la resolución dan cuenta del cambio positivo desde el informe de 2007 en el que se exhortaba a los estados miembros a hacer una distinción en sus políticas de estado entre la prostitución voluntaria y forzada, y de seguir estrategias de empoderamiento de mujeres en base al modelo regulador común en los países en los que la prostitución está legalizada. La resolución del PACE dice claramente que el modelo sueco de penalización de “la compra de servicios sexuales es la herramienta más efectiva para prevenir y combatir el tráfico de seres humanos”.
La legalización o despenalización de la industria sexual no aborda su principal consecuencia: que las mujeres prostituidas son segregadas como clase jurídica cuya ocupación es la de brindar servicios sexuales a los hombres y satisfacer sus necesidades sexuales. ¿La prostitución es realmente una profesión a la que deberían aspirar las mujeres jóvenes?
Lo que menos se discute en la cadena de la prostitución y el tráfico sexual es que los hombres compran mujeres para explotarlas sexualmente en la prostitución, pornografía, turismo sexual y esposas encargadas por correo. Como han demostrado las campañas internacionales como #YoTambién en las que se exponen los ataques sexuales y el hostigamiento masculinos, ya no es aceptable la noción de que “así son los hombres” o “son cosas de varones” o “la prostitución es inevitable”.
Hay una necesidad urgente de que los estados aborden en sus agendas legislativas el tema de los compradores masculinos de mujeres y niños, teniendo en cuenta que el problema del tráfico sexual global no se resolverá si no se enfrenta y castiga la demanda de la prostitución. Suecia y otros países han sancionado leyes en contra de la compra de sexo y han resistido la legalización/despenalización de la prostitución, abordando la prostitución, en cambio, como una forma de violencia contra las mujeres. Para hacer frente a la industria del sexo transnacional que prostituye y trafica mujeres y niños de todo el mundo, y que los impulsa a las industrias sexuales domésticas y extranjeras, las legislaciones en contra de la prostitución deben ser tan fuertes como la industria sexual misma.
Una erudita feminista de larga data y defensora de los derechos humanos sobre la violencia contra las mujeres y la explotación sexual, Janice G. Raymond es catedrática emérita de estudios de la mujer y ética médica en la Universidad de Massachusetts, Amherst (USA). Es la autora de muchos libros y artículos, más recientemente el libro Not a Choice, Not a Job: Exposing the Myths about Prostitution and the Global Sex Trade [Ni una elección ni un trabajo: Revelando los mitos sobre la prostitución y el comercio sexual global].
De 2000 a 2010, la Dra. Raymond también se desempeñó como profesora adjunta de salud internacional en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston. Ha sido profesora de estudios de la mujer y ética médica en cinco universidades (Amherst, Hampshire, Mt. Holyoke, Smith y la Universidad de Massachusetts), Visiting Research Scholar en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, Visiting Professor en la Universidad de Linkoping en Suecia, y Lecturer en el Instituto Estatal de Estudios Islámicos (IAIN Sunan Kalijaga), Centro de Estudios de la Mujer, Yogyakarta, Indonesia. Es la ex codirectora de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres (CATW) de 1994 a 2007, donde ahora forma parte de la Junta Directiva.
En el año 2000, la Dra. Raymond coeditó el primer estudio sobre el tráfico sexual en los Estados Unidos que entrevistó a un número importante de víctimas, titulado Sex Trafficking in the United
States: Links Between International and Domestic Sex Industries [El tráfico sexual en los Estados Unidos: Vínculos entre las industrias sexuales nacionales e internacionales]. También dirigió y coescribió un proyecto multinacional en Filipinas, Indonesia, Tailandia, Venezuela y los Estados Unidos, titulado Women in the International Migration Process: Patterns, Profiles and Health Consequences of Sexual Exploitation [Las mujeres en el proceso de migración internacional: Patrones, perfiles y consecuencias de la explotación sexual sobre la salud].
La Dra. Raymond ha disertado ante el Parlamento Europeo sobre “El impacto de la industria del sexo en la UE” y también ante un subcomité del Congreso de EE. UU. Sobre “La continua tragedia de la esclavitud internacional y el tráfico de personas”. En el año 2007, la Dra. Raymond fue galardonada con el International Woman Award del Zero Tolerance Trust en Escocia. Su página web es Janiceraymond.com.

References: resolución 

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