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Timestamp: 2019-08-24 20:25:10+00:00

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¿Son responsables los famosos de la publicidad que hacen? | SCIENTIA
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¿Son responsables los famosos de la publicidad que hacen?
Publicado el 5 junio, 2015	por José Manuel López Nicolás
Tras la publicación del post “Carta abierta al nuevo Actimel Pro-Vital” muchas voces se levantaron en contra de la aparición de personas famosas publicitando determinados productos. En los comentarios del post y en las redes sociales se criticó que personas conocidas por el gran público avalen con su presencia las propiedades de algunos alimentos o complementos alimenticios. Hoy voy a dar mi opinión al respecto… y de propina les voy a contar una cosita que seguro les sorprenderá.
En absoluto. ¿Es que deben saber los famosos de nutrición, de medicina, de biotecnología, de química, de nanotecnología? ¿Deben leer el diario de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria? ¿Se nos ha ido la cabeza o qué? El famoso que avala un producto no tiene la más mínima responsabilidad de si son ciertas o no las propiedades que anuncia dicho producto. Además, no sólo no es culpable de las dudosas estrategias que emplean algunas empresas sino que es totalmente lícito que cobren la cantidad de dinero que la marco comercial esté dispuesto a pagarle.
Detrás de cada producto se supone, sólo se supone, que hay una ley seria y contundente que no deja ventanas abiertas al fraude o a la confusión, un Panel de científicos de la UE expertos en alimentación que han dado el visto bueno y también una administración responsable que se encarga no sólo de que la legislación se cumpla sino de multar a quien defrauda.
Pero como les he demostrado infinidad de veces en SCIENTIA la ley vigente deja mil resquicios por donde las empresas se cuelan para confundir al consumidor. Además, también les he enseñado una gran cantidad de alimentos y complementos nutricionales que incluso incumplen esa legislación y no pasa absolutamente nada. Impunidad absoluta… y de todo eso el famoso que publicita un producto no tiene ninguna culpa.
Pero ya que estamos hablando de famosos, de propiedades saludables y de publicidad, les voy a contar una cosa que me tiene perplejo.
En los comentarios al post “Carta abierta al nuevo Actimel Pro-Vital” alguien dijo que es ilegal que un famoso publicite un producto que promete “al normal funcionamiento del sistema inmunitario, a disminuir el cansancio y la fatiga y a contribuir a la función psicológica normal” o cualquier otra propiedad saludable. El argumento es que el artículo 4 del Real Decreto 1907/1996, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria, dice que:
“Queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada, de productos, materiales, sustancias, energías o métodos con pretendida finalidad sanitaria en los siguientes casos: 7. Que pretendan aportar testimonios de profesionales sanitarios, de personas famosas o conocidas por el público o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo.”
Según aquel comentario Ana Belén o Dani Rovira no pueden anunciar un producto que promete “ayudar al normal funcionamiento del sistema inmunitario, a disminuir el cansancio y la fatiga y a contribuir a la función psicológica normal” ya que la finalidad es claramente sanitaria.
Sin embargo, no solo Ana Belén y Dani Rovira publicitan el Actimel Pro-vital sino que hay infinidad de ejemplos de personas famosas que aparecen en TV a diario anunciando productos similares… por lo que aquí hay algo que no cuadra.
¿Son ilegales los productos destinados a la salud que anuncian famosos? ¿Cómo es posible que Vicente del Bosque, Induráin o Manolo Escobar hayan publicitado un alimento funcional que promete combatir el colesterol? ¿Por qué Jorge Javier Vázquez aparece rodeado de un producto en cuyo envase se puede leer que ayuda a “ralentizar el envejecimiento celular”? ¿Y Nadal detrás de una marca de complementos alimenticios relacionados con la salud articular o inmunitaria que usan la estrategia del asterisco?
Desgraciadamente un nuevo “resquicio legal”, absurdo y surrealista, se encuentra detrás de todo esto por lo que la publicidad de todos esos productos es legal.
El Real Decreto 1907/1996 se refiere exclusivamente a la publicidad y promoción comercial de productos con pretendida finalidad sanitaria y, sorprendentemente, la ley actual dice que productos que anuncian que “contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso”; “contribuyen a mantener la tensión arterial normal”; “contribuyen al funcionamiento normal de la neurotransmisión”; “contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo” o “ayudan a mantener el sistema inmunitario” NO son considerados productos con pretendida finalidad sanitaria. Incluso hay sentencias que así lo recogen.
¿La razón? Que según todos esos productos son considerados alimentos funcionales o complementos alimenticios y no fármacos.. y de eso depende que un famoso pueda aparecer en su publicidad o no.
¿Les estoy diciendo que según la ley un complemento que se vende en una farmacia, que es recomendado por la clase médica y en cuya publicidad se puede leer el eslógan “mantener normales los niveles de colesterol sanguíneo” (o cualquiera de los que han leído anteriormente) NO se considera producto con finalidad sanitaria? Exactamente… y por eso sí que puede publicitarlo un famoso, pero si ese mismo eslógan aparece en un fármaco ya no pueden aparecer famosos en su publicidad. ¿A que nunca han visto a un famoso publicitar un medicamento contra el colesterol pero sí a mucho famosos respaldando el Naturcol, Danacol o similares que también combaten el colesterol?
Entonces, un señor que entra a una farmacia y compra un producto que dice “ayudar a mantener la tensión normal”... ¿Qué va buscando si no es mejorar su salud? ¿Que le toque la lotería? ¿Estamos todos locos?
Estimados lectores, todo esto es un caos del que sólo sale perjudicado el ciudadano. Tres productos (fármaco, complemento o alimento funcional) que usan prácticamente el mismo eslógan para dirigirse a la población deberían atenerse a la misma ley de publicidad… y más cuando hay infinidad de médicos que recomiendan tanto unos como otros. La población ni entiende, ni tiene porqué entender, lo que es un producto con finalidad sanitaria… y mucho menos saber si un complemento, un alimento funcional o un fármaco pertenecen a esa categoría o no.
Pero no nos equivoquemos. No apuntemos a quien no tiene la culpa del cachondeo que rodea al mundo de la publicidad científica. Esforcémonos en reclamar una ley seria y una administración contundente que vigile que las propiedades que se anuncian en un producto sean ciertas. Es lo único que interesa al consumidor. Mientras no tengamos ambas cosas la guerra contra el engaño y la ambigüedad está perdida. No paro de repetirlo.
Hale, les dejo porque quiero “ralentizar mi envejecimiento celular” y voy a tomarme una pastillita de estas que llevan resveratrol y que publicitan en Sálvame, uno de los programas de mayor audiencia de TV y que ven millones de personas. ¿Y por qué lo voy a hacer? Porque me ha convencido el “Doctor Yturra”, director médico del Centro Revidox para el estudio de la edad biológica que trata a Kiko Matamoros.
En este glorioso video pueden escuchar al Doctor Yuturra, en una consulta llena de carteles y envases del famosísimo complemento alimenticio Revidox, hablar de enfermedades cardiovasculares y del sistema inmunológico… pero según la ley ese complemento que pueden ver en la mesa y que avala un médico con una bata blanca en una clínica hablando de estas graves enfermedades “no tiene nada que ver con la finalidad sanitaria”… o a lo mejor es que el señor Kiko Matamoros no es famoso. No entiendo nada.
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42 respuestas a ¿Son responsables los famosos de la publicidad que hacen?
5 junio, 2015 en 7:21 am
Amigo Jose, creo que por primera vez (aunque en otras ocasiones hemos debatido sobre temas en los que nuestras posturas eran ligeramente diferentes), me voy a mostrar en total desacuerdo con tu afirmación: en mi opinión, SÍ son responsables, y te explicaré mis razones para creerlo.
Alegar que los famosos, al igual que cualquier ciudadano, no tienen por qué saber de ciertos temas especializados, los exime de culpa, es como justificar el incumplimiento de una ley por desconocimiento. No lo veo un argumento válido. Ya sé que esto parece un poco extremo, puesto que como bien expones todo el suceso comentado está respaldado legalmente. Y yo tampoco quiero entrar en disquisiciones legales, porque lo has hecho muy bien y la conclusión a la que llegas de que la ley es deficiente y es la principal culpable de estos despropósitos, la comparto plenamente. Yo lo que quisiera es recalcar algo que últimamente se pasa mucho por alto, y es algo que transciende la legalidad puesto que ésta viene definida por unas leyes creadas por personas y los partidos políticos que las algutinan, en constante cambio (la mayoría de veces mucho más lento el cambio en las leyes que el ritmo de cambio de la sociedad). La cuestión es la MORALIDAD o la RESPONSABILIDAD. Estos personajes famosos trascienden la esfera de la ciudadanía anónima, adquiriendo un nivel de responsabilidad que, les guste o no, viene implícito cuando alguien se convierte en un personaje público. Y por lo tanto, creo que deberían cuestionarse todos y cada uno de los productos que anunciasen. Estoy seguro que la mayoría de ellos lo hacen, y no verás a famosos anunciando productos claramente perniciosos o que atenten contra un sector de la población descarademente. El problema por tanto es el de siempre, el de la cultura científica, el de siquiera encontrarse el dilema de dudar de la validez de un producto. Y por supuesto que no pueden ser expertos, pero me extraña que con las posibilidades de información existentes hoy día no pierdan unos minutos en google para averiguar rápidamente si lo que les piden anunciar puede tener un cuestionamiento, si no legal, al menos moral.
A ver, parece que los que seamos científicos tengamos un detector para la pseudociencia y los timos. Yo puedo sospechar de algún producto o terapia, pero tengo que acudir a internet o consultar con alguien que sepa, antes de emitir un juicio. Y muchas veces, ni aun así me atrevo a formarme una opinión definitiva y tajante. Por tanto, auqnue están en su PLENO DERECHO de anunciar lo que les rote y de ganar una pasta, yo sueño con un mundo en que la gente se preocupase mínimamente de ganar el dinero con la conciencia bien tranquila, y sobre todo la gente que puede ganar mucho dinero más fácilmente que otros, se cuestionasen más aún sus ingresos puesto que seguramente no les va el plato en la mesa de sus hijos tanto como a otras personas con menos facilidades.
Igual tampoco soy yo quién para juzgar la moralidad de cada cual o lo que considere que debe hacer para ganar dinero; pero me revienta que las cosas se hagan mal por una actitud de simple pasotismo o despreocupación, o que la gente con cierta responsabilidad no sea consciente de que sus actos pueden influir en toda la sociedad. Así nos va, en gran medida, arrastramos falta de responsabilidad en tantos estratos de la sociedad, que al final cuesta distinguir en lo importante y lo superfluo. Si se tomara igual de en serio CUALQUIER cuestión, no habría que preocuparse por ello. Responsabilidad siempre, conocimiento de los límites de la legalidad, y sobre todo actitud crítica e inquisidora ante cualquier tema que pueda implicar riesgos o beneficios para la gente de tu alrededor.
RESUMEN DEL TOCHO: que sí, que vale, que pueden hacer lo que quieran, pero un poquito de reflexión nuca viene mal, cuesta poco y se puede ganar mucho
Suso. dijo:
7 junio, 2015 en 8:51 am
Además de felicitar al autor por la excelente entrada, me gustaría comentar algo al respecto de los famosos y la moralidad.
Los famosos son personas con el mismo tipo de moralidad que los no-famosos. Incluso creo que el tener tanta pasta les hace desviarse un poco más de la normalidad: cienciólogos como Tom Cruise, amantes de las armas de fuego como varios actores americanos, cantantes que actúan en sesiones privadas de dictadores por sumas millonarias… Así que, si anuncian un “nutricamento” parece más suave que todo lo anterior.
Porque no debemos olvidarnos que todos tenemos un precio.
5 junio, 2015 en 7:32 am
Yo no estoy de acuerdo al 100% en que no deban ser responsables los famosos. Cierto es que es legal, pero… Como consumidor, se nos pide sentido común a la hora de consumir ciertos productos. Debemos informarnos y hacer valoraciones de los pros y contras, y si no tenemos conocimiento suficiente, nos la meten doblada una detrás de otra. Los famosos y famosetes del circo mediático, deberían hacer lo mismo antes de poner su cara en un anuncio, ya que incentivar a que la población compre un producto es aún más importante que comprar un par de packs de Actimel y ver que no hace nada. Al menos, yo me exigiría a mi mismo informarme antes de poner mi cara en un anuncio. Y lo mismo que me exigiría a mi mismo, me gustaría que los demás también lo hicieran. No se puede obligar, pero para mi punto de vista, el que no lo haga es un irresponsable.
Pablo Urcola dijo:
5 junio, 2015 en 7:41 am
Por un lado, estoy de acuerdo con el autor en que, si el producto está en el mercado, deberían ser las leyes las que aseguraran que dicho producto no es un fraude. Así que la culpa no es del famoso.
Por otro lado, quiero pensar que las personas pueden poner un filtro ético (aunque sea personal) sobre los trabajos que realicen, por muy legales que sean. Por ejemplo, vería extraño que una persona antimilitarista patrocinara una marca de armas. En este sentido, si es responsabilidad personal de la persona que hace el patrocinio puesto que es su decisión la de aceptar el trabajo.
Sin embargo, tengo que añadir una excepción a este útimo caso. Podría asumir que alguien hiciera un trabajo que en condiciones normales rechazara por su ética personal si tuviera la necesidad imperiosa de trabajar por subsistencia.
5 junio, 2015 en 8:08 am
La responsabilidad de un timo o estafa es del estafador claramente, quien comercializa el Revi por ejemplo pero si el famoso sabe porque le contratan, también es complice de ese timo y muchísimos lo son. Cuando se cotrata a un famoso el sabe que su popularidad se utiliza para engañar, pues no suele utilizar el producto, muchas veces ni lo ha probado, o no lo conoce. Pero esto no le impide afirmar sus bondades y cobrar. Camacho no es responsable directo del timo de Polaris World pero algo se olería de un sitio así, donde él no pensaba vivir, por lo que es un poco cómplice de la estafa.
Esta sociedad se hace la tonta, nadie sabe que su ropa made in bangladesh, vietnan, china, bañaor por 5€ se fabrica en condiciones laborales de esclavitud, condiciones que no querría para él/ella o sus hijos, Modelo Zara. No responsables pero sí cómplices.
5 junio, 2015 en 9:37 am
Al igual que cuando actúan en una película, están representando un papel. No se les puede considerar responsables de lo que haga su personaje; Anthony Hopkins no se come gente entre los ensayos. Y si lo hace, lo hace con total discreción, y eso siempre es de agradecer.
Y, sin embargo… cuando un actor elige un mal personaje, o una mala película, su carrera resulta perjudicada; muchos son los ejemplos de actores cuya trayectoria se fue al garete por haber aceptado un mal papel. Gajes del oficio, se llaman.
Y con los anuncios debe (y de nosotros depende) ocurrir lo mismo. No es de recibo que una Maribel Verdú intente desvincularse de un producto hipotecario que anunció y que “deja en la calle a las personas”. Lo siento, guapa, fue tu elección, cobraste, pues ahora apechuga con la imagen. Y si mañana aparece una Ana Belén anunciando Talidomida, y luego pasa lo que pasa, que cualquier intento de excusarse con un “yo no sabía nada” pueda ser premiado con una lapidación en la plaza del pueblo. Y en día de fiesta, para que pueda verlo más gente, que decía mi abuelita.
juanmartal dijo:
5 junio, 2015 en 10:03 am
A esta discusión tan interesante quisiera añadir tres aspectos:
– Nadie obliga a nadie a comprar.
– El “famoso” es conocido por algunas de sus actitudes o de sus trabajos y el anuncio no cambia esta situación por lo que da igual si el anuncio es engañoso o no lo es. Es el público el que tiene que ser exigente con lo que compra.
– Es la marca la que pretende identificarse con la imagen de un “famoso” y no al revés de forma que, si finalmente la anuncio es un engaño se podría llegar a pensar que el famoso también ha sido engañado. Es decir es la marca la que se asocia al “famoso” y no el “famoso” el que se asocia a la marca. Acordaos del caso de Tiger Woods y como fue abandonado por Nike; en aquel caso la marca no fue acusada de no conocer la actividad sexual de Tiger Woods por lo que sería impropio hacer la relación inversa.
SON RESPONSABLES : La Ley General de Publicidad y la Ley de Competencia Desleal lo dice dijo:
5 junio, 2015 en 10:26 am
“Los testimonios de personajes célebres o famosos al igual que los testimonios de ciudadanos no pueden ser de cuestiones científico-técnicas de las que no estén cualificados. En caso de estar cualificados pasan a considerarse “expertos” y la veracidad de este testimonio es responsabilidad absoluta del testimoniante, si además el testimonio tiene uso del producto este habrá tenido que ser usado con anterioridad de la realización del testimonio publicitario.”
Esto se dice la Ley General de Publicidad de 1988 y la Ley de Competencia Desleal de España, en los artículos referentes a la Publicidad Testimonial, además de que está reflejado en las directivas europeas correspondientes.
Así que no, amigo bloguero, estás equivocado y estás difundiendo información erronea al público.
Por favor, comprueba esta información y si crees necesario rectifica la entrada. Porque sí, sí son responsables de su testimonio y además al no estar capacitados podría ser considerada como publicidad ilicita
Gracias y lo siento, pero creo que era necesario este comentario
5 junio, 2015 en 4:21 pm
Dime exactamente en qué incumplen la ley los famosos que salen en este spot. Porque aquí no dice nada de eso: Real Decreto 1907/1996, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria,
Amigo bloguero 😉
Te dejo mi respuesta, un saludo, buen dialogo aunque no sea bloguero dijo:
5 junio, 2015 en 6:07 pm
Hola José Manuel, estás buscando mal a mi parecer.
Según el video de Telecinco estamos ante un caso de publicidad encubierta, que es un tipo de publicidad engañosa ya que causa o puede inducir a error en su naturaleza. Ya que se presenta la publicidad como entretenimiento y no se señala con un rotulo que su naturaleza es publicidad. Cómo bien has apuntado la marca “Revidox” aparece permanentemente en pantalla sin causa justificada.
De todas formas, si quieres seguir por los medicamentos la norma que se aplicaría creo que sería el Real Decreto 1591/2009 de 16 de octubre, por el cual se regulan los productos sanitarios.
En su articulo 38. Publicidad y promoción de los productos se dice:
“En la publicidad de productos dirigida al público se prohibe cualquier mención que haga referencia a una autoridad sanitaria o a recomendaciones que hayan formulado científicos, profesionales de la salud u otras personas que puedan, debido a su notoriedad, incitar a su utilización” (se exceptua de esta prohibición a la publicidad instucional, p.e. campañas de vacunación)
De todos modos el producto no creo que sea un medicamento, por lo que deberías mirar en, como dije anteriormente, la Ley General de Publicidad de 1988 y la Ley de Competencia Desleal, por ser publicidad engañosa, por ser publicidad encubierta.
Otra regla que podrías mirar sería las normas de autodisciplina, que son vinculantes para agencias, anunciantes y medios. En el cual creo recordar que Mediaset era miembro de Autocontrol, que posee un código vinculante para sus miembros.
En el código de autocontrol de 1996 (revisión de 2011) en su norma 19: Testimonios dice
Cuando la publicidad incluya recomendaciones y/o testiomioes, esto es, aseveraciones de personas ajenas al anunciante y que no actúan como portavoces de éste, sean o no retribuidos, deberá responder a la verdad, tanto en cuanto a la persona del recomendante y/o testimoniante, cuando acerca del contenido de la recomendación y/o testimonio. El anunciante deberá contar con autorización por escrito del testimoniante y a aquél le incumbre probar la verdad del anuncio. Esta publicidad sólo podrá utilizarse en tanto se mantengan vigentes las condiciones anteriores.
Siento haber tardado en darte respuesta pero he estado trabajando, justo ahora me he preguntado que habría pasado con el comentario.
Un abrazo y, aunque me parece más que correcta tu petición, a mi parecer existen leyes más que suficientes para perseguir esto. El problema es que los órganos o las multas no sean suficientes para frenarlo
5 junio, 2015 en 7:50 pm
Tampoco lo dicen ni la Ley General de Publicidad ni la Ley de Competencia Desleal. De hecho, no tienen “artículos referentes a la publicidad testimonial”.
6 junio, 2015 en 9:32 am
Respondiendo a “Te dejo mi respuesta…”:
Hablas de varias cosas.
Estoy de acuerdo es muchas cosas de las que dices pero los complementos alimenticios NO son considerados medicamentos por lo que mucha de la argumentación no es válida.
Por otra parte hay leyes mas que de sobra para perseguir esto, por supuesto, pero no se hace y es vergonzoso. ¿Pero son los responsables los famosos como pregunto en el título? No.
5 junio, 2015 en 12:13 pm
No son responsables, definitivamente no lo son. Es como querer hacer responsable al de la tiendita de la esquina por vender productos con publicidad engañosa, cuando posiblemente el mismo tendero es también el engañado.
De lo que sí son responsables es de su propia imagen. Si un famoso promociona, porque para eso lo contrataron, un producto que resulta no servir para lo que supuestamente fue fabricado y vendido, y al revelarse (como bien hace este sitio) que el producto en cuestión no cumple con las especificaciones, pues entonces el famoso tendrá que pagar las consecuencias del descrédito. Pero ese descrédito lo deciden los seguidores de famoso, y nada más.
5 junio, 2015 en 2:43 pm
Pues lo siento, Jose, pero yo también estoy en desacuerdo y hasta pienso que Dr. Litos se queda corto. Ten en cuenta que esos famosos están en esos anuncios no para adornar, sino porque su imagen aporta una apariencia de credibilidad y de confianza, y por eso mismo tienen la responsabilidad (no legal, pero sí ética) de asegurarse de que lo que están anunciando es digno de esa credibilidad y esa confianza. Es cierto que buena parte de la culpa es de la legislación defectuosa, de la desidia de la administración a la hora de aplicarla o de los fabricantes que se aprovechan de eso. Y también es nuestra, porque tiene tela que Kiko Matamoros o Jorge Javier Vázquez nos den la sensación de que tenemos que confiar en esos productos que anuncian. Pero también es de quienes venden (porque encima es eso, una venta) su imagen sin molestarse en intentar averiguar si lo que anuncian es bueno para los consumidores o solo para sus bolsillos.
Pingback: Respuesta a: ¿Son responsables los famosos de la publicidad que hacen? | La Ciencia para todos
5 junio, 2015 en 3:17 pm
Maestro… creo que te equivocas y aprovechándome de tu fama voy a ver si atraigo a lectores a mi blog… aquí lo explico: https://lacienciaparatodos.wordpress.com/2015/06/05/respuesta-a-son-responsables-los-famosos-de-la-publicidad-que-hacen/ Mi tesis es que independientemente de los asuntos legales que dices se trata de simple publicidad engañosa.
5 junio, 2015 en 3:41 pm
Te he dejado un comentario en el blog por ser tú….pero el debate mejor aquí (XDDD)
5 junio, 2015 en 4:50 pm
Sin leer tu respuesta a Javi, creo que ambos tenéis razón. La responsabilidad para mí es una cuestión de hasta que punto ellos tenían sospechas de que lo que anunciaban no era cierto. Si a un famoso Caritas le pide que haga un anuncio y por lo que sea se descubre que Caritas malversaba fondos. ¿Se le puede pedir a ese famoso responsabilidades? Y puede que hubiese alguien que ya hubiese denunciado eso y fuese público, pero ¿por qué iba ese famoso a saber que esa denuncia existía? En ese sentido estoy mas cerca de ti que de Javi. Si el estado no lo prohibe y me lo dicen, ¿por qué no lo voy a creer? ¿Tengo la obligación de conocer este blog u otros que denuncian esto? Y ahí entramos en qué anuncian y quién lo anuncia. Si Punset anunciase homeopatia creo que sí sería responsable, por su formación de divulgador, debería saberlo. Si fuese Belén Esteban creo que poca responsabilidad le podemos pedir. Por eso creo que Javi tiene algo de razón al exigirle a alguno de ellos esa responsabilidad, porque algunos no les importa aunque sospechen que todo eso es un timo y ellos ni lo usan (y me juego el cuello de que Jorge Javier o Kiko Matamoros no se tragan lo de Revidox). Así que lo dejo en tablas y que cada uno decida quién debería saber qué y haberse negado a hacer ese anuncio.
5 junio, 2015 en 5:42 pm
Vale, más abajo te pongo alguna barbaridad!
5 junio, 2015 en 3:34 pm
Jose Manuel, ¿has visto los nuevos envases de Revidox? Pone: “Vuelve a creer en la magia” ¡Es genial! Me gustaría leer un post tuyo sobre el tema porque seguro que le sacarías mucho jugo. En el departamento de marketing deben de haberse dado cuenta de una paradoja que hace años que me intriga muchísimo: ¿por que los quimiofóbicos son capaces de ponerse hasta las cejas de todo tipo de productos de procedencia “natural”? ¿Como creen que producen algún efecto (si es que lo hacen)? ¡Por magia, claro! Era eso.
5 junio, 2015 en 4:09 pm
Hola a todos. Podria responder uno a uno pero como mi comentario se repetiría pues mejor dejo este por ahora. En el post “Carta abierta al nuevo Actimel Pro-Vital” ya dejé mi opinión sobre la efectividad del producto y su conveniencia de consumo….pero hoy hablamos de otra cosa.
Evidentemente las palabras que decís algunos las firmaría casi toda la humanidad porque quedan muy bien pero yo no estoy de acuerdo. Hablais de responsabilidad, de ética, de honradez…valores muy importantes y con los que estoy de acuerdo. Pero no nos desviemos y vayamos al quid de la cuestión y al producto concreto del que se habla en la primera parte del post en la que os habéis centrado (ojo que a mi la segunda me parece aun más interesante).
Habláis, como dice el gran Dr. Litos, que el famoso debería meterse en google y enterarse de particularidades del producto. Habláis de que el que sea legal no significa que sea moral o ético. Habláis de que el famoso debe asegurarse de que lo que están anunciando es digno de esa credibilidad y esa confianza.
Estaría de acuerdo con vosotros si el procedimiento fuera que una empresa llama a un famoso le dice que diga “X” y éste loo suelta..pero esa no es la verdad.
Por si no lo sabéis, la publicidad de la que el producto hace gala lleva detrás la siguiente evaluación.
1) Aprobación del Panel de CIENTÏFICOS independientes de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria en materia de nutrición.
2) Aprobación del Paramento Europeo sobre Alegaciones saludables en alimentación
3) Aprobación de la Ley General de Publicidad.
4) Aprobación del Real Decreto de Publicidad del que se hace mención.
Sabiendo esto mi pregunta ahora es: ademas de comprobar Ana Belén que ese eslógan tienen el beneplácito de los científicos independientes de la UE y de los legisladores…¿Qué más se supone que debe hacer?
5 junio, 2015 en 6:30 pm
Antes de nada quisiera darte mi opinión, creo que la ley no puede ser otra cosa sino ambigua. Ya sé que te quejas de eso pero cuando una ley es muy concreta, el legislador ve como al día siguiente la norma no funciona. Es por esto que las leyes en publicidad son muy abiertas para dar margen a que siga actualizada y vigente a pesar de los cambios tan drásticos que se producen en la profesión. Por eso se usan formulas como “cualquiera que sea su presentación” porque si cuando se legisla digamos que se usa como publi encubierta un artículo peridístico se vería anulada cuando se hicera en TV o si se limita a prensa y TV queda anulada cuando surgieran medios digitales en internet…
Ahora, en todos esos casos que mencionas son productos que se engloban en la categoría de Alimentación por lo que, cualquier comentario que indique que mejora la salud en su consumo es ilícito.
Ley 34/1988 General de Publicidad, art. 3 Publicidad ilícita
Ley 3/1991 de Competencia Desleal art. 5 Actos de engaño y art.7 Omisiones engalñosas
art7 LCD ” 1. Se considera desleal la omisión u ocultación de la información necesaria para que el destinatio adopte o pueda adoptar una decisión relativa a su comportamiento económico con el debido conocimiento de causa. Es también desleal si la información que se ofrece es poco clara, ininteligible, ambigua, no se ofrece en el momento adecuado (publicidad intrusiva), o no se da a conocer el propósito comercial de esa práctica, cuando no resulte evidente por el contexto.
Esta última frase es la que se aplica al ejemplo del video, en el caso de ana belén si cuenta con estudios cientificos que avalan ella que no puede opinar sobre cuestiones que no está cualificada no puede hacer nada, excepto que si se revela falsedad en esa documentación, que podrá exigir que su testimonio no vuelva a ser utilizado (o si cambia de parecer porque crea que pueda dañar a su honor y propia imagen, articulos 18 y 20 de la Constitución Española)
Para despedirme: Un anuncio (ni nadie) puede contar con la aprobación de una Ley o un Real Decreto. En todo caso, contará con la aprobación de un tribunal que habrá dictaminado que cumple con esas leyes y reales decretos (puntos 3 y 4) después de haberse levantado juicio ordinario tras una demanda.
Siento el doble post pero…en fin.. ya me despido, gracias por perseguir y denunciar estas prácticas pero al que hay que ajustar las cuentas no es al legislador si no a los órganos de control y al ministerio fiscal…
6 junio, 2015 en 9:34 am
Mil grafas por tu aportación. Estoy de acuerdo en casi todo porque al legislador no se le pueden escapar rendijas como las del reglamento de propiedades saludables. De todos formas veo que no culpas al famoso..y eso me gusta.
5 junio, 2015 en 7:56 pm
Seguimos discrepando, Jose. Si te fijas, casi nadie ha dicho que esos famosos estén incumpliendo ninguna ley, pero una conducta puede ser legal y no ser ética, y el reproche que casi todos estamos haciendo es precisamente ese, ético y no legal. Cosa que tú también haces a menudo: técnicas como la del asterisco son legales, pero no son éticas, y en la práctica son también formas de engañar al consumidor.
Así que a tu pregunta de qué más se supone que debe hacer Ana Belén, la contestación es muy sencilla: pasarse por este blog para comprobar si lo que anuncia, sea legal o no, es un engaño 😉
6 junio, 2015 en 9:18 am
Discrepo Fernando. (xDD). Precisamente yo he destacado más que nadie la diferencia entre legal y ético. Las del asterisco son legales y no éticas y para mi es un ENGAÑO. Por eso digo en el post textualmente “Esforcémonos en reclamar una ley seria”. Esa ley no permitirá el engaño ni la falta de ética. Pero ahora vayamos a al pregunta del post ¿Tienen responsabilidad los famosos? NO. Los que tienen responsabilidad son los que hacen las leyes y sobre todo los que permiten el engaño “legal” . No le puedes exigir al famoso que vaya buscando blogs que denuncian estas actividades que son legales pero no éticas…pero si exigir una ley y una administración que no permita estas situaciones.
Un abrazo maestro 😉
Equipo Ciencia Cierta dijo:
5 junio, 2015 en 5:41 pm
“Por último los deportistas de élite, que son el ejemplo a imitar por millones de jóvenes, no deberían incitar al consumo de bebidas sobre las que existen innumerables estudios publicados que las relacionan con múltiples patologías” https://scientiablog.com/2014/11/11/bebidas-energeticas-deporte-y-salud/
6 junio, 2015 en 9:47 am
¡¡Mujer!! Partiendo de que al igual que con otros comentaristas estoy de acuerdo en los valores, la honradez, la responsabilidad,etc., NO puedes comparar ambos ejemplos. Hay diferencias enormes que anulan la comparación:
– La primera la dices tu misma en tu comentario: las bebidas energéticas se relación con múltiples PATOLOGÍAS y la propia EFSA advierte oficialmente sobre ello.
– Además la gran mayoría de los deportistas que anuncian bebidas energéticas MIENTEN SABIÉNDOLO porque cuando ellos se ponen en los tiempos muertos de los partidos de baloncesto mirando a cámara y consumiendo un Red Bull saben que no están tomando eso porque les PERJUDICARÍA SANITARIAMENTE.
6 junio, 2015 en 11:44 am
Nos has convencido José Manuel, es verdad no se pueden comparar ambos ejemplos. No sabíamos que había distintas legalidades según el producto, pensábamos que si es legal se puede consumir si o si. Está claro que la ley es responsable porque no atiende y se salta las indicaciones de la EFSA y las sigue legalizando para que cualquier niño las consuma y si las venden sus ídolos con más motivo y que no todos los famosos son igual de listos, los deportistas de élite saben que son perjudiciales SOLO para el dopaje (no saben nada de patologías ni de informes de EFSA) por eso MIENTEN SABIÉNDOLO, que deportistas más transparentes y coherentes que buen ejemplo para sus jóvenes seguidores pero NO son responsables porque los que se perjudican son otros,
6 junio, 2015 en 2:48 pm
Veo que no me he “sabido expresar”. Evidentemente un producto si es legal de puede consumir sí o sí, eso es de perogrullo…pero es que resulta que no estamos hablando de eso. Si recuerdas, hablamos de la responsabilidad de los famosos en la publicidad que hacen. EN el caso de las bebidas energéticas los famosos hacen algo que no deberían y que no es similar al caso de que se expone en en post: Siendo conscientes de que las bebidas energéticas no son recomendadas para mejorar el rendimiento físico (la prueba es que ellos no las consumen) simulan que las están bebiendo pero en el interior de la tata lo que hay es otra cosa. Ellos durante partidos de basket o antes de una carrera de motos mienten ya que dan a entender a los chavales que lo que ellos toman les ayuda a mejorar su rendimiento. Si ellos creyeran que de verdad lo mejora las beberían pero no lo hacen aunque lo den a entender. Creo que la diferencia está clara.
Por otra parte te equivocas en una cosa. ¿La ley ese salta las recomendaciones de la EFSA? ¿A qué te refieres?
6 junio, 2015 en 3:31 pm
Cuál es la diferencia entre esto de los deportistas con una delgada q dice q lo está por consumir un producto adelgazante??? O alguien musculado por usar cierto aparato, q no usa???
Javi es lo mismo que le he contestado al equipo de Ciencia Cierta. Un abrazo
5 junio, 2015 en 5:46 pm
Es que, querido Jose, para mí estrategias como “la del asterisco” que nos has contado mil veces, las tiraría abajo por publicidad engañosa si yo fuera juez. Este texto aparece en la ley esa de publicidad de la que hablaban antes “Es engañosa la publicidad que de cualquier manera, incluida su
presentación, induce o puede inducir a errores a sus destinatarios, pudiendo
afectar a su comportamiento económico, o perjudicar o ser capaz de perjudicar
a un competidor. ” A este tipo se ajustan mil cosas de las que nos cuentas, y tanto te agradecemos.Casi nada de una estantería de cosmética superara el criterio de este entrecomillado.
En mi opinión con estas cosas hemos hecho con los derechos constitucionales a la vivienda y el trabajo, que los consideramos como “desideratas” más que como leyes. Damos por sentado que los anuncios son mentira y vivimos con eso.
6 junio, 2015 en 9:22 am
Te repito lo dicho a Fernando. ESTOY DE ACUERDO con lo que dices….pero la pregunta del post es si la responsabilidad es del famoso (No si es legal o etilo lo que hacen estos envases) y mi respuesta la tienes un poco más arriba: NO. Es del la legislación y de la administración. Besinos
6 junio, 2015 en 6:03 am
La verdad es que , como siempre, el tema es muy interesante y las opiniones también, pero a mi el tema me dio para otra reflexión…¿Cómo hubiesen andado las ventas del producto si la publicidad la hace un gerente de la empresa, desconocido de los consumidores? El asunto es que hay personajes de la televisión, artistas, actores, que provocan mucha credibilidad por distintas razones en el público, y de eso se aprovecha la empresa para incitar a comprar el producto, porque esto está muy estudiado y las personas no cuestionan lo que les dice el personaje mirándolos de frente, usando la persuasión o el convencimiento de tener la razón…La empresa se aprovecha de la ignorancia de la mayoría de los televidentes, que ven al actor principal de la novela de moda y le creen a pies juntillas…y a mi es eso lo que me molesta.
6 junio, 2015 en 8:47 am
Hola. Todo interesante, tanto la perspectiva bajo la cual el famoso es en parte responsable de la verdad/mentira para la que cede su imagen, como la perspectiva bajo la cual el famoso está realizando un negocio con la empresa, uno cede la imagen y otro muestra lo que quiere vender.
La pregunta es: ¿por qué se le asigna credibilidad a un famoso en un terreno en el que no destaca como famoso?. Quizás la empresa solo hace uso de la inocencia (¿estupidez?) colectiva que lleva a pensar que si Nadal anuncia un coche, el coche será tan fiable y honesto como él lo es en su trabajo. O Gasol anunciando los servicios personales de un banco, cuando sabemos que un banco es un banco y su negocio es ganar dinero con tu dinero y de tu dinero etc, (esto no es barrio sésamo donde se cantaba que el cartero y barbero tu vecino es, tu vecino es… y el banquero??).
Cuando Ramón Sánchez Ocaña presentaba “más vale prevenir” todo el mundo confiaba en todo producto para la salud o alimentación en el que este personaje aparecía. Si hasta Faemino y Cansado (grandes entre los grandes) hicieron un chiste de esto….” ¿que deje de fumar?, que me lo diga Ramón Sánchez Ocaña que sabe más que el médico! mira mira como fumo!” . Pero ese chiste reflejaba muy bien cómo la sociedad es hipnotizada por la imagen que las personas dan en su vida pública, en un programa de tv etc. ¿Alguien se cree que todos los que anuncian con una bata blanca un producto sanitario o nutricional es un profesional de la sanidad que apoya profesionalmente con su presencia ese producto?. ¿Alguien cree que la chica que anuncia un detergente lo utilice en su vida real? ¿o utiliza el de la competencia?.
¿Alguno de los que lee este blog ha comprado alguna vez algo solo por el hecho de que salga un famoso anunciándolo?. Sin embargo, la gran mayoría del personal si lo hace. ¿Por qué?. ¿Cómo llega el conjunto de una sociedad a dar un valor determinado a una persona en un campo que no es en el que ha destacado como famoso y en el que es igual que el receptor del mensaje que está en su casa en pijama esperando que vuelva la peli después de publicidad…?.
Si Sharapova anuncia una raqueta de tenis yo pensaría que tiene criterio en el tema, y si la raqueta es mala si pensaría que ella es en parte responsable del fraude. Pero si Sharapova anuncia un perfume de mujer… hay mil olores y mil colores (a modo de sinestesia) para los gustos, y ponerse un perfume que no gusta pero es el que anuncia ella (que luego no es el que lleva!!!!) …. es para mirar en el cerebro (o encéfalo, que aquí hay mucho conocedor) de los que se conducen como ovejillas…con todo el respeto a la libertad de que cada uno haga, compre, coma, y se perfume lo que quiera y como sin dañar al vecino.
Los famosos hacen su negocio que está reglado y legislado como como aquí van saliendo todo tipo de BOEs etc, y las empresas contratan a los famosos para hacer también su negocio que está reglado y legislado igualmente. Es lo único claro que se puede sacar del hecho de que Dani Rovira anuncie una Mahou y un yogur milagroso solo porque ha hecho una película de risa y es un buen monologuista (seguro que birras si bebe…. y algo sabrá del tema, lo que no sé es si da saltitos por la calle cuando se come un yogur). Por cierto, yo sigo bebiendo Mahou a pesar de que me caen mal la mitad de los que salen en el anuncio, y bien la otra mitad,… ¿habéis pensado lo bien que ha hecho Mahou ese anuncio?, justo como cuando una candidatura municipal recluta a una persona de cada sector social para que cada parte de la sociedad se vea reflejada en esa candidatura.
6 junio, 2015 en 9:06 am
Claro, hay que tener en cuenta que la otra opción a que sea un famoso el que aparece en el anuncio, es que aparezcan un espinete, una tortuga y un sapo anunciando un seguro de coches. Un dinosaurio anunciando unas galletas o un osito anunciando un suavizante. La cosa está difícil para pedir responsabilidades en caso de fraude por el producto anunciado. Pero también hay que estar algo tocao para creerse lo que esos bichos que hablan dicen en el anuncio (y no estoy loco, ni he probado hoy, todavía, la medicación).
6 junio, 2015 en 4:40 pm
Te expresas perfectamente. En el título del post: ¿Son responsables los famosos de la publicidad que hacen? no hay excepciones.
Y si Red Bull cambia de bando y se pasa de los deportistas de élite al bando de los artistas y famosos, ¿estaríamos en el mismo caso? ¿Y si anuncia Carlos Rovira y Ana Belén Red Bull?
Te vamos a contar un suceso real, acontecido en un centro de secundaria hace poco tiempo. Dos profesores organizan una salida de unos días con 15 alumnos de 1º ESO (12-13 años) y pernoctan en un albergue, en el albergue hay una máquina expendedora de refrescos y bebidas energéticas. Uno de los profesores en una de las actividades vespertinas consume un Red Bull en presencia de los alumnos. De madrugada un alumno alerta a sus profesores de que un compañero está muy nervioso con un cuadro de ansiedad. Lo llevan como es su obligación al centro de salud, avisan a los padres, al IES….se había bebido dos latas de Red Bull.
Te queremos hacer dos preguntas, una gratis y la otra por un millón de euros.
Ponte en el papel del padre por favor, ¿A quién pedirías responsabilidades?¿ Y por qué, si todo es legal?
¿Al albergue que expende bebidas legales en una máquina legal ?
¿Al alumno que ha visto a su profesor beber y a su ídolo?
¿Al profesor? Qué no es del Equipo Ciencia Cierta y no tiene ni idea de informes EFSA y patologías al igual que los famosos que lo publicitan, si los famosos no son responsables él tampoco.
Y la pregunta del millón de euros.
¿Quién saldría en el TELEDIARIO al día siguiente?
Si hablamos de PERSONAS hablamos SIEMPRE DE RESPONSABILIDAD y DE CONSECUENCIAS. Nadie está exento de las repercusiones que tienen sus actos y sus actitudes.
¿La ley se salta las recomendaciones de la EFSA? ¿A qué te refieres? A las bebidas energéticas. Son legales a pesar de las recomendaciones de la EFSA.
9 junio, 2015 en 8:20 am
A ver. No suelo hablar de supuestos. Pensar en Ana Belén anunciando una bebida energética de las características de Monster lo veo absurdo.
El tema lo resumo así.
En ningún caso los famosos tienen responsabilidad legal. Respecto a la responsabilidad moral solamente la tienen cuando mienten deliberadamente sabiendo los perjuicios de una bebida. Los deportistas que fingen tomar bebidas energéticas ante las cámaras pero no las toman porque saben que no les beneficia y les PERJUDICA es un claro ejemplo.
Agustin Espinosa Gonzalez dijo:
13 junio, 2015 en 6:11 am
Suscribo totalmente el primer comentario del Dr. Litos. La responsabilidad moral NO solamente la tiene quien miente deliberadamente sino quien miente sin mas . “La ignorancia de la Ley no exime de su cumplimiento ” ¿ Os suena ?. Los famosos tienen la responsablidad etica y moral de informarse , antes, de la veracidad de lo que anuncian y sobre todo cobrando una pasta. Otra cosa seria que lo hicieran de una forma altruista.
Ya hay sentencia de este tema, mediaset condenada 320.000€ por publicidad encubierta. Soy el amigo no bloguero ; ) dijo:
19 junio, 2015 en 8:59 am
http://www.eldiario.es/cultura/Competencia-Mediaset-euros-publicidad-encubierta_0_400360082.html
bodegueroblog dijo:
En este articulo de publicidad engañosa falta mencionar algo. Si Usain Bolt dice que su velocidad se la debe a un chocolate, al que deberían juzgar es a quien se lo cree y no a Usain. Es preocupante la forma en la que la gente confía en lo que se ve en televisión.

References: artículo 4
 Real Decreto 
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