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Timestamp: 2017-09-26 14:29:02+00:00

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Extensión universitaria con familias y sus redes sociales: flujos y diálogos de saberes y racionalidades múltiples. Reflexiones de la cátedra ‘a’ de trabajo social con familias de la esc. Trabajo social, Universidad Nacional de Córdoba – Revista Perspectivas
Subyacen a nuestras propuestas la visión en torno a que la circularidad institucional, que por lo común cierra a los conocimientos científicos en procesos de producción y reproducción dentro de los recintos universitarios, debe ser puesta en cuestión desde prácticas concretas de interacción con la sociedad, construyendo alternativas a la solución de algunos problemas en sus propios contextos de aplicación, aspirando a que de dicho intercambio, esas experiencias de extensión universitaria operen a la vez, como contexto de producción científica, retroalimentando a la producción de conocimientos generales así como profesionales, ejerciendo un efecto sinérgico importante al aprender creando soluciones a las necesidades y/o expectativas de grupos sociales con quienes los estudiantes interactúan con objetivos iniciales de aprendizaje. Un diálogo mediante la apropiación, uso y transferencia de saberes, metodologías y técnicas. Un flujo de racionalidades múltiples.
Queremos mucho a este artículo, aunque resulte poco frecuente una introducción así.
Las razones de este sentimiento son muchas, diferentes y también, cambiantes. Sin embargo, reconocemos que tras su elaboración, hemos estado recuperando nuestra propia memoria histórica, reconstruyendo las riquezas y emociones -continuidades y discontinuidades mediante- de una tarea constante y por momentos invisibilizada, a lo largo de los últimos 14 años. Muchas son las personas que en ese período se incluyeron a su paso, aportando lo que eran, tenían y quisieron, varias de las cuales ya no forman parte del /los equipo/s de trabajo, en esto que asumimos como una red nada ordenada de producción intra-cátedra para el intercambio -también por momentos caótico e incierto, pero finalmente productivo y creativo- con el medio local y provincial.
Hemos seleccionado a los fines de este artículo solamente algunas de las experiencias consideradas por nosotras como las más significativas. No obstante deseamos antes enunciar el conjunto de iniciativas académico-extensionistas que esta Cátedra ha tenido e implementado entre 1993-2007, disculpándonos por anticipado con todos aquellos / as que en su paso coyuntural por la misma han contribuido para ello, y que por el alcance de la presente revisión, aquí no mencionaremos. 1 Dicha iniciativas fueron:
1) C.O.F-Centros de Orientación familiar. a) Experiencia implementada en los centros de prácticas académicas de la Cátedra (desde 1993)- b) Experiencia sistematizada y presentada a Congresos.
2) Proyecto de Capacitación para docentes del Consejo del Menor y la Familia (Ministerio de Desarrollo Social, Gobierno de la Pcia. de Córdoba), en torno al tema: “Realidad social de la familia. El caso de Córdoba” (1995)
3) Jornadas de intercambio, encuentros con instituciones y entidades ligadas a las prácticas académicas (devoluciones, foros de discusión, intercambios con coordinadores de redes de trabajos con familias de alcance disciplinario e interdisciplinario) así como dos encuentros locales con coordinadores de la Red Iberoamericana de trabajos con familias. (1996-1998)
4) Proyectos de apoyo familiar en Centros de Capacitación Laboral. Escuela Comunitaria de Oficios Bo. Urquiza (1993 a 95) Consejo Provincial de Protección al Menor (1995, 1997).
5) Proyectos de intervención con familias de niños con capacidades especiales en AYSAND. La Calera (1996- 1998)
6) Proyecto de extensión: “Promoción de la familia y de la inserción laboral a jóvenes en libertad asistida que se capacitan en el Programa S.O.L del Ministerio de la Solidaridad” (2000)
7) Proyectos de talleres de salud reproductiva en escuelas primarias y secundarias de Córdoba y La Calera. – (1999 a 2004) y de Salud en Cruz del Eje (2003)
8) Prácticas académicas-extensionistas en zonas rurales del Norte de la Provincia de Córdoba (Departamentos Tulumba e Ischilín), implementando el Proyecto “Conocer haciendo lazos, aprender a ser viviendo juntos”. Trabajo coordinado con la Inspectora Regional Zona VI del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, a partir de su demanda, e implementado en tres escuelas rurales. (2003-2004)
9) Proyecto extensionista guarderías. Córdoba 1993-1996) con el Equipo de Residentes de Salud en el Jardín Eladio Diez La Calera. Talleres de Títeres y Nutrición. (2004-a 06)
10) Proyecto de Extensión: “ IdentificArte. Defendiendo el derecho a aprender, preservando las identidades culturales” Implementándose en poblaciones rurales de Ischilín y Tulumba (Pcia Cba.) (2005)
11) Proyectos de Trabajo Social con Familias desde las Escuelas para la integración escolar en Escuelas Primarias y Secundarias de Córdoba y La Calera y en escuelas rurales El Diquecito y Cruz del Eje (1997 a 2006)
12) Proyecto de extensión: “Hablar de la violencia ayuda a prevenir: cuando los lazos se constituyen en puentes”. Implementándose desde la Escuela “Héctor Valdivieso“ con la población de Malvinas Argentinas, tercer sector (Pcia Cba.)- (2006)
13) Programa de Extensión, ínter cátedras e ínter facultades: “IdentificArte. Defendiendo el derecho a aprender, preservando las identidades culturales” Implementándose a la fecha, en poblaciones rurales de Ischilín y Tulumba (Pcia Cba.)- (2006-07)
Como se advertirá, este trabajo nos remite a un proceso iniciado en el año 1993 que está atravesado por diferentes posicionamientos académicos en el momento de producir propuestas de formación y acción. Capitalizar diferencias y acuerdos construidos a lo largo de este tiempo nos permitió avanzar en el estudio de la familia desde el Trabajo Social y analizar nuestra intervención profesional. Las limitaciones con las que nos encontramos al encararlos se refieren a los ritmos y dinámicas disímiles que requieren estas experiencias, ya que se sostienen por la suma de voluntades y los esfuerzos personales y se trabaja, por lo general, con insuficientes recursos y financiamientos.
Se parte de propuestas abiertas donde los docentes, alumnos y familias e instituciones involucradas fuimos constructores individuales y colectivos de un esfuerzo compartido que buscó la integración social. En el caso de las prácticas académicas, fueron redimensionadas como tareas de extensión, reorientándolas, ampliando su capacidad formativa al reflexionar sobre la calidad y la eficacia de los servicios brindados.
La premisa, sobre la base de la cual se elaboraron los proyectos extensionistas, es la utilidad que debían garantizar para las familias, las organizaciones y comunidades donde se realizaban respetando las necesidades y demandas que nos presentaban. Siempre estuvieron dirigidas a sectores sociales de la pobreza, vulnerables, afectados por las transformaciones del modelo económico neo-liberal que se inició en nuestro país a partir de 1976. Representan un intento desde la Universidad, de disminuir el deterioro que este paradigma viene provocando en las familias, en sus condiciones materiales relacionales y simbólicas, lo que restringe sus derechos esenciales y destruye sus redes sociales formales e informales.
Fueron pensados con y desde el protagonismo de los estudiantes de Trabajo Social, futuros profesionales, que iniciaban desde lo curricular la comprensión teórica y analítica de la familia y se prolongaban en acciones concretas de práctica directa. Se utilizaron diversas herramientas metodológicas, que les permitieron construir a lo largo del proceso académico y en gradual complejidad, el diseño de la propuesta de intervención en la familia con quienes trabajaban. Se acompañó desde el taller, en el caso de las prácticas académicas, la toma de sus decisiones en la intervención iniciada, la superación de errores, límites o fracasos en un proceso de reflexión crítica donde circulaba el conocimiento y la puesta en marcha de un plan de acción concreto y acordado con la familia.
Integró también el protagonismo de las familias, sus capacidades de acción y resolución frente a las situaciones de vulnerabilidad en lo material, en lo cultural o simbólico en que se encuentran. El diagnóstico mostró como la expresión cotidiana de sus habitus, sus saberes y su cultura se enlazaba a las estrategias de reproducción social y las experiencias de resolución de conflictos adoptadas. Las unidades domésticas pudieron dar un paso a nuevos posicionamientos en sus realidades familiares, en el intento de reconstruir la trama dañada, y mejorar sus condiciones vitales.
Son experiencias que contribuyeron a fortalecer la formación de grado, en otros casos a acceder al servicio público para culminar la escolaridad obligatoria, a detectar los problemas sociales que afectaban a las familias, a pensar y crear con ellas caminos para avanzar hacia su transformación. “Los proyectos de extensión así entendidos permiten ser analizados desde una perspectiva que recupere su faz formativa, sea de los sujetos destinatarios de las acciones de extensión, como de los sujetos universitarios encargados de motorizar dichas acciones, prácticas formativas estas últimas que denominaremos formación de formadores” 2
Interpretadas en las palabras de Coscarelli y Picco3 diremos que “nos proponemos abordar la extensión universitaria desde una perspectiva pedagógica y comunicacional poco frecuente en el campo. Conceptualizamos la extensión como una cuestión relacional que debe expresar el compromiso social de la universidad. (…) Visualizamos en la extensión un tránsito de saberes que constituye flujos continuos de contextualización y recontextualización de los mismos entre el currículo formal y las prácticas extensionistas. Registramos distintos sentidos de formación…” en ella.
La práctica académica fue configurada en tres dimensiones: una académica vinculada al aprendizaje de los alumnos, la segunda investigativa con el objeto de conocer la realidad familiar y formular nuevas conceptualizaciones, y en tercer lugar el aspecto extensionista. En este artículo interesa analizar la dimensión extensionista y la trayectoria que venimos construyendo en la cátedra desde las prácticas académicas con relación a esta función de la universidad.
Creemos que la extensión es el pilar ideológico de la universidad pública, es un ámbito para recrear en lo concreto de una acción social, lo que se conceptúa teóricamente como el perfil del Trabajo Social Familiar. La acción extensionista con familias es también política, permite acercarse a escuchar e interpretar los múltiples cambios demográficos, económicos, relacionales y culturales, que la afectan, transfiriendo y democratizando los conocimientos académicos y recogiendo el saber popular.
Es un espacio de investigación científica y de servicio en proyectos para mejorar la sociedad en que la Universidad está inserta y de la que se nutre, evitando una práctica académica aislada y cientificista. El quehacer extensionista proporciona una interesante fuente de datos para investigar a las familias como espacio y sujeto/s sociales, las modificaciones de sus demandas y las estrategias de abordaje que se pueden diseñar para actuar acorde a los imperativos de estos tiempos de mutaciones sociales, donde el retiro del Estrado de la previsión social no ha sido todavía saldada, así como preparar a los futuros trabajadores sociales para encarar con las familias una tarea de inclusión social y concreción de Derechos.
¿Cuáles son los objetivos de la función extensionista con familias y redes sociales?
Los objetivos que guiaron este proceso fueron:
Reconocer a la Universidad como un ámbito privilegiado y articulador entre el aprendizaje académico de los estudiantes y al servicio de la sociedad.
Apostar a una formación con acento en lo ético y en lo político que permita comprender críticamente la realidad social e intervenir en ella, en pos de una sociedad con justicia social.
Fortalecer espacios de pensamiento y acción, de cooperación y de intercambios de ideas y saberes entre la Universidad y las organizaciones – instituciones y familias de la comunidad con quienes trabajamos.
Posibilidades de los proyectos extensionistas destinados a las familias:
Desde una medida relativa en cuanto a sus grados de extensión e intensidad en estos catorce años de trabajo en diversos proyectos extensionistas se alcanzó a:
– Conformar y potenciar redes institucionales, recuperar redes informales y aspectos positivos de los grupos sociales, aprovechar aquello que la comunidad local auto-genera.
– Reposicionar sujetos, lo cual repercute no sólo en la resolución de las necesidades y conflictos que aparecen en el ámbito doméstico, sino también en la edificación de identidades familiares colectivas.
– Constituir espacios públicos en los que se plasman problemas para que no queden sumergidos en ámbitos privados de reproducción social, evitando el aislamiento de la unidad doméstica que recicla el obstáculo sobre si misma aumentando su gravedad.
– Receptar demandas directas e indirectas para que llegaran a los niveles de acción y decisión, es decir donde tenían que ser oídas para su resolución.
– Realizar acciones efectivas de orientación, prevención, asesoramiento, desarrollo de valores de solidaridad, articulación de recursos de las propias familias y sus comunidades con las políticas públicas, en la resolución de problemas concretos y capacitarlos para que puedan colaborar en mejorar su calidad de vida.,
En estas experiencias se pusieron en acto desde las perspectivas, modelos y paradigmas que están en debate en la Universidad, acerca de la investigación y la intervención, o dicho de otro modo del saber y el conocer, donde la profesión actúa inserta en una sociedad competitiva, trasnculturalizada y consumista- En este escenario socio-cultural la profesión corre el riesgo de burocratizarse, o confunde sus objetivos con los bajos techos institucionales o los de las políticas sociales neoliberales, sin poder rescatar sus valores de resistencia, solidaridad, autonomía personal, soberanía colectiva y no discriminación.
Fueron también experiencias piloto de planes de integración de prácticas, trataron de evitar la dicotomía que muchas veces se produce entre el ejercicio y la academia. En el ámbito de la docencia se coordinaron acciones entre cátedras, evitando actuar como compartimientos disociados.
Síntesis de algunas experiencias académico- extensionistas desde la Cátedra III‘A’ “Trabajo Social con Familias”:
A)- La extensión desde las prácticas académicas: relatos y comentarios
1. – Centro de Orientación Familiar El Centro de Orientación Familiar fue una experiencia académica – extensionista que se organizó el año 1993 – 94, funcionaba en el Centro Vecinal de Barrio Urquiza, estaba atendido por alumnos de tercer año que realizaban tareas pre-profesionales de aprendizaje y servicio inherentes a la intervención en familia. Los alumnos atendían semanalmente a partir de demandas promovidas por el Centro Vecinal o espontáneas, diversas situaciones familiares que surgían como emergentes de la propia dinámica comunitaria del sector próximo, cuyo tratamiento demandaba satisfactores sociales e institucionales de los que carecían en su información como en su accesibilidad. La intervención del Trabajo Social era necesaria para dar respuesta de asistencia preventiva. Algunas de ellas fueron acciones de acompañamiento, asesoramiento, recuperación de redes informales, acciones de articulación y derivación a centros para su atención. La potenciación del acceso a la de la red societal pública y comunitaria, conformaba la base fundamental del sentido de la acción del COF y en esa perspectiva se receptaban, atendían y derivaban a las familias relacionándolas a otras Instituciones específicas en las problemáticas detectadas y se activaba el acceso al circuito -institucional que existe en la ciudad de Córdoba..
Rescatamos como logros en esta intervención extensionista:
– La coordinación entre instituciones estatales en las jurisdicciones nacionales, provinciales y municipales, organizaciones no gubernamentales y organizaciones de base que en el ámbito local pueden ofrecer satisfactores a sus problemáticas.-
– La investigación y potenciación de redes informales de parentesco, vecindad y amistad, respetando sus pautas culturales, modos y tiempos particulares de los sujetos para ser devueltas en forma estructurada a la resolución de las necesidades de las familias del barrio proponiendo la creación de nuevos espacios organizativos de las familias.-
– El conocimiento sistematizado de las problemáticas y necesidades de las familias y unidades domésticas y aumento de su información y capacidad para ponderar un espectro integral de alternativas a fin de resolver de sus conflictos y demandas.-
– La participación activa de las familias en el proceso de recuperación y ejercicio de sus derechos.-
– La posibilidad de reflexionar conjuntamente con las familias, organizando talleres donde se debatían temas de interés, mitos, prejuicios, naturalizaciones de la vida cotidiana, utilizando los saberes, experiencias de vida y vivencias del grupo familiar Así se desarrollaron talleres de nutrición, violencia familiar, salud, educación de los hijos,. etc.
– La derivación de información para las organizaciones de base e instituciones estatales que funcionan en la zona a fin de orientar la elaboración de programas de atención a las familias y a sus miembros, con relación a sus necesidades.
2. – El Trabajo Social con Familias en la Escuela Pública: Esta experiencia nace en el año 1997, se ha desarrollado en escuelas primarias y secundarias de características rurales, semi-rurales, urbanas marginales y para niños/as con capacidades especiales, cada una de ellas manifiesta la presencia de problemáticas específicas y todas están atravesadas por situaciones de deserción y desgranamiento escolar. Elegimos estos espacios de derechos conculcados donde nuestra acción profesional y la investigación desde la universidad pueden contribuir a posicionar en los ámbitos públicos esta cuestión social de la educación en sus sectores más relegados.
La escuela esta llamada a construir la igualdad social, tarea difícil y compleja a las que puede aportar brindando oportunidades para la sociabilidad y el conocimiento Por las situaciones que se registran hoy en el tejido social y en las familias se han sumado nuevas funciones de contención material y afectiva que fueron abandonadas por otros sectores de la sociedad y el Estado neoliberal. Así la escuela está compelida a resolver problemas de alimentación, asistencia social, violencia familiar, maltrato infantil, salud, embarazo adolescente, adicciones entre otras, realidades que la sobrepasan y para las que no cuenta con los recursos necesarios. El Trabajo Social pudo aportar a través de funciones asistenciales, socio-educativas y promociónales Si bien estas temáticas exigen un abordaje trans-disciplinario, las instituciones educativas no disponen de estos profesionales especializados y en ese sentido creemos que se puede apoyarlas con respuestas acotadas, en el camino de conseguir alternativas de resolución más integrales y realizar investigaciones e informes para plantear ante Instituciones del Estado provincial estas situaciones.-
El eje de la intervención es la defensa de los derechos fundamentales de todos los niños y adolescentes como núcleo central de todos los derechos humanos y exige un vasto programa político, ético, jurídico y social de gobierno. Esta es la esencia de una sociedad que busca modificar su presente y preservar de raíz el potencial de su futuro. Tanto la familia como la escuela son ámbitos primordiales de socialización de los niños, para realizar propuestas a nivel político y de decisión y pasar del deseo y de las palabras a la acción plasmada en hechos y obras concretas, abriendo espacios de participación protagónica, dentro de estos ámbitos para la primera edad.
Después de casi diez años de ejecución del proyecto rescatamos:
– Que cuando la escuela empieza a transitar por el camino de construcción de una comunidad educativa democrática, abierta a las inquietudes y problemas de la zona donde se inserta y a los derechos e intereses de los educandos y sus familias, los maestros encuentran más interesante y gratificante su tarea. Se sienten apoyados en decisiones avanzadas o riesgosas en un momento político de gran subestimación y presión hacia ellos y pueden transformar la escuela en un ámbito para recrear la vida, apropiarse del conocimiento, reconocer el barrio o pueblo, recuperar la identidad y el arraigo, decodificar y develar la dura realidad y trabajarla desde los derechos ciudadanos.
– La valoración de la escuela como un lugar de concentración del interés de las familias allí se encuentran convocadas si se receptan demandas familiares de grupos vulnerables, que afectan su desarrollo e integración, activando las potencialidades de la familia, la escuela y la comunidad local para revertir esas situaciones de riesgo.
– El asesoramiento a la familia para la autogestión y la gestión colectiva, la creación y la administración de satisfactores y el reconocimiento de las capacidades y derechos de cada uno de sus miembros, según género, generación y lugar en el sistema productivo
– La capacitación desde la educación popular a alumnos, padres, maestros y de los mismos practicantes como promotores de los derechos del niño, desprivatizando la familia y la escuela en escenarios progresivos de participación para que los niños y adolescentes tomen conocimiento de sus derechos y organicen actividades de denuncia, difusión y gestión
– La transferencia a los maestros de informaciones sobre factores socio-familiares que interfieren el aprendizaje de sus alumnos, a fin de posibilitar ampliar la mirada de su tarea pedagógica en la medida que adquiera una mayor comprensión de los problemas macro y micro sociales que atraviesan los procesos de desarrollo y aprendizaje de los educandos.
-La ruptura con ideas de jerarquización de las familias entre las capacitadas y las no capacitadas para educar a sus hijos. En estos proyectos todas pueden integrarse como protagonistas, interaccionando en una comunicación reflexiva, que actúa como una contracultura al individualismo y a la discriminación o rotulación-.
– La Promoción de actitudes y prácticas alternativas desde el respeto a la diferencia y a la variedad de identidades y el análisis concreto de lo cotidiano donde hay derechos cercenados que pueden ser resueltos con la participación de los padres organizados.
– El apoyo a la integración escolar para evitar el desgranamiento, creando sistemas de atención y lazos de comunicación familia-escuela e influyendo en la modificación de los conflictos que en ambos espacios pueden llevar al fracaso escolar.
Los logros más visibles en el transcurso de estos años fueron la creación, con la participación de la comunidad de tres escuelas públicas en La Calera. Una escuela primaria rural, un CBU rural y una escuela media en zona desfavorecida en dos etapas CBU y después Ciclo de Especialización. En todos los casos padres y maestros asesorados por los practicantes, participaron en la realización de encuestas de consulta, proyectos que fueron elevados al Ministerio de Educación de la Provincia, aprobados y concretados.
B)- La extensión articulada como servicios complementarios y convergentes de la Universidad Nacional de Córdoba, y entre esta y otros organismos públicos y/o privados del medio local y provincial: Proyectos y Programas de Extensión desde la Cátedra.
1. – Programa de Extensión con familias rurales: “Identific-Arte, defendiendo derechos de aprender preservando las identidades culturales”. (2006- 2007)
Luego de un itinerario que lleva ya cuatro años, iniciado por esta cátedra como prácticas académicas en zonas y familias rurales del noroeste cordobés, actualmente se ha logrado coordinar y articular con la Cátedra Teoría de la Educación de la Escuela de Trabajo Social, con la Cátedra Psicología Evolutiva y de la Adolescencia de la Facultad de Psicología, ambas de la Universidad Nacional de Córdoba, así como con su Dirección General de Personal (D.G.P-UNC) También se coordinaron esfuerzos y recursos con el Ministerio de Educación de la Pcia.de Córdoba, a través de DEMYS articulando con la Inspección de CBU Rurales y la DRE con la Inspección de Adultos Programa a Distancia.
Esta experiencia centralmente extensionista, está destinada a una población delimitada por 50 familias rurales que habitan las comunidades de: Isla de San Antonio, Las Chilcas, Las Cortaderas, Puesto del Medio, Bella Vista y Los Cadillos de los departamentos Tulumba e Ischilin, ubicados al norte de nuestra provincia. En particular, los sujetos destinatarios de cada proyecto que compone este programa, son: niños, jóvenes y adultos de dichas comunidades – así como sus familiares –. El trabajo hace foco en tres obstáculos íntimamente relacionados y mutuamente incluidos en los procesos de aprendizaje y preservación de la identidad cultural de los miembros niños/as, adolescentes y adultos de las comunidades mencionadas:
a. Completar los años de educación obligatoria previstos por la Ley Federal, estos adolescentes fueron excluidos del sistema cuando se aplico la Ley Federal, dado que en la zona no cuentan con CBU, el más cercano dista a 20 o 30 Km. de sus domicilios, y no existe transporte.
b. Ausencia de espacios para los/as adolescentes y jóvenes, donde se sientan contenidos también entre pares y puedan re –significar cuestiones atinentes a su proceso madurativo. Espacios no formales, creativos o recreativos que promuevan otros aprendizajes, los que al no existir, impacta negativamente en los ciclos de vida personales y familiares de dicha población.
c. Debilidad de lazos, aislamiento y escasa o nula interacción entre los individuos o familias rurales, lo cual hace visible la existencia de redes sociales de muy baja densidad dificultando la promoción de prácticas familiares y sociales con sentido de integración e inclusión en redes, lo que reduce su sostén social en general.
Entre los objetivos específicos del Programa, actualmente contemplamos:
Aportar capacitación específica a la población infantil y joven de dichas comunidades, mediante estrategias de educación no formal.
Brindar apoyo para que estos jóvenes puedan acreditar ante el CBU Rural sus conocimientos. Incluir a los adultos en un Programa a Distancia..
Asistir con asesoramiento / orientación social a cada familia rural que lo necesite.
Promover el crecimiento de la cooperación comunitaria ante los obstáculos cotidianos como comunes a todas ellas.
Propiciar un espacio de recreación en y con la familia procurando fortalecer los lazos y el intercambio de ideas, opiniones e intereses entre los distintos miembros de la misma.
Construir un espacio que permita el aprovechamiento creativo y productivo del tiempo libre.
Rescatar la identidad socio – cultural de la comunidad partiendo de los relatos orales para llegar a la producción escrita.
Incentivar la construcción del proyecto de vida de los/as jóvenes en función de la singularidad.
La estrategia que expresa este programa distingue, organiza, articula e integra 3 (tres) líneas de acción, que pueden entenderse como tres proyectos dentro del programa. Son ellos:
1.1 “AULAS ABIERTAS DEL CAMPO A LA CIUDAD: UNA POSIBILIDAD DE EDUCACIÓN PARA ADULTOS”: destinado a mujeres y hombres mayores de 21 años que estén movilizados por estudiar
1.2. – a. “CRECER ES UNA AVENTURA”: espacio grupal destinado a los/as adolescentes movilizados por aprender y estudiar para obtener la certificación de CBU y Polimodal.
– b. “ADOLESCENCIA. CREANDO ESPACIOS” grupo entre pares, destinado a compartir dudas y vivencias de ese momento vital.
1.3 “TEXTURAS”: destinado a niños/as, y sus familiares, así como a la comunidad en general, atendiendo también a los adultos analfabetos. Se inscribe en la perspectiva del aprendizaje mediante la expresión artística, lúdica y deportiva, para lo cual se han gestado coordinaciones con otras unidades académicas de la UNC, así como con profesionales voluntarios que han estado colaborando en las actividades con este grupo, desde la música, la plástica, el juego y la expresión corporal.
Después de casi cinco años de ejecución del proyecto rescatamos:
– El fortalecimiento de lazos, vínculos, relaciones sociales en general, atendiendo a necesidades e identificaciones según grupos etarios, proximidad-afinidad, intereses y proyectos de vida.
La creación de espacios de interacción e intercambio más allá del predio del hogar rural, aunque lo integra en la vivencia y los aprendizajes socialmente construidos.
La resolución de las demandas familiares que, tanto grupales como individuales, han ido emergiendo en el marco del proceso de inserción continuo y progresivo desde la Universidad.
Resolver el problema de no contar con los estudios primarios y obligatorios concluidos, a mujeres y hombres, adultos y jóvenes / adolescentes, de comunidades rurales que están participando de este proyecto.
Los alumnos extensionistas hicieron posible para estos adultos la visibilidad del Derecho a la. Educación y se constituyeron en puente, para su inclusión en el sistema educativo.
Haber articulado con instituciones y organizaciones como Bibliotecas Populares, Agencias Córdoba Cultura y Medio Ambiente, con líderes y centros de educación media de la región, artistas, entre otros.
2. – Proyecto de extensión “Hablar de la violencia ayuda a prevenir: cuando los lazos se constituyen en puentes”. Esta experiencia, coordinada con la Escuela “Héctor Valdivieso“ y con la población de Malvinas Argentinas, tercer sector (Pcia Cba.), se realizó hasta Marzo 2007 como producción conjunta del trabajo de una Adscripta y profesionales especializados en el tema, también la docente a cargo del Seminario de Violencia, mediante el cual se coordinó. Cuando comenzamos a trabajar en torno a este proyecto la metodología de intervención propuesta, se centró en tres líneas de acción:
1.Reflexión y capacitación en la escuela y la comunidad; 2. Expresión por medio del arte; 3. Asistencial.
Al cabo del proyecto rescatamos:
– En cuanto a la “Reflexión y capacitación en la escuela y la comunidad”, destacamos instancias de reflexión y debate con las docentes de la escuela, así como la confección de un cuadernillo entregado a las/os mismas/os, el cual invitaba a reflexionar acerca de la problemática de la violencia en la escuela y por ende en el colectivo social.
– En lo que respecta a la “expresión por el arte” se trabajo a través de un taller orientado a mujeres pertenecientes a la comunidad de Malvinas Argentinas denominado ‘Reciclando vivencias’. La convocatoria y desarrollo del taller, con la técnica de cartapesta, fue sumamente positivo llegando a trabajar con quince mujeres durante 6 meses. El mismo, pretendió acercar a las mujeres al tratamiento de las vivencias familiares a partir de disparadores lúdicos y artísticos, como fueron el trabajo con fotografías y la construcción de álbumes familiares y otros objetos. El trabajo con el grupo de mujeres fue constante, cumpliendo con los tiempos esperados y la experiencia de suma riqueza. Se realizó una muestra de los objetos creados, como cierre del taller, presentación que estuvo acompañada de la transmisión de lo vivido y aprendido por las madres a los niños que asisten a la escuela.
– En lo que respecta a la “línea asistencial” se realizó una charla con mujeres de la comunidad, en torno al tema “Género y violencia familiar”, las implicancias de la ley de violencia familiar en la provincia y por último informar acerca de las distintas instituciones existentes que trabajan y se especializan en el tema, a quienes se puede recurrir y cómo proceder en ese caso.
-En cuanto al trabajo con la comunidad, tuvimos un acercamiento en el mes de diciembre de 2005, y luego la transmisión de información a través de folletos informativos (Diciembre 2006, Febrero-marzo 2007) el cual estaba compuesto con información acerca de qué es la violencia familiar, y de un listado de instituciones con sus respectivas direcciones y teléfonos que trabajan en la ciudad de Córdoba en torno a tales situaciones.
“La Universidad constituye un espacio privilegiado para la contribución integral de las necesidades y demandas de la sociedad, por cuanto en ella convergen distintas expresiones del conocimiento potencialmente significativas a tales finalidades.” (Coscarelli-Picco: 2006, 36)
La Universidad Nacional de Córdoba contempla en sus estatutos, “la difusión del saber superior entre todas las capas de la población, mediante adecuados programas de extensión cultural”(…) y “promover la actuación del universitario en el seno del pueblo al que pertenece, destacando su sensibilidad para los problemas de su época y las soluciones de los mismos”. Similar perspectiva es la que queda planteada también en los fundamentos de la Ley de Educación Superior (N°24521).
No son otros los fundamentos básicos que subyacen a nuestras propuestas, sostenidas en una visión y convicción profunda en torno a que la circularidad institucional que por lo común cierra a los conocimientos científicos en procesos de producción y reproducción dentro de los recintos universitarios debe ser puesta en cuestión desde prácticas concretas de interacción con la sociedad, construyendo alternativas a la solución de algunos problemas en sus propios contextos de aplicación, aspirando a que de dicho intercambio, esas experiencias de extensión universitaria operen a la vez, como contexto de producción científica, retroalimentando a la producción de conocimientos generales, así como destinados a la formación profesional, ejerciendo un efecto sinérgico importante al aprender creando soluciones lo más aproximada posibles a las necesidades y/o expectativas de grupos sociales con quienes aquellos interactúan con objetivos iniciales de aprendizaje. En parte, provocar dicha sinergia respecto de la apropiación, uso y transferencia de saberes científicos, metodológicos y técnicos provoca una apertura importante a la dimensión extensionista de esta tarea ligada al conocimiento.
De este modo, asimilamos la extensión en los términos de Krotsch (2005)4, como “capacidad de retraducir, de incorporar las dinámicas y lógicas de lo social, lo político y lo económico a las lógicas del espacio académico, transformándolas en energía propia, en compromiso con la marcha de la sociedad y sus contradicciones…”
Borsotti, A. Carlos: “Sociedad Rural y Escuela en América Latina”. Ed. Kapeluz. Buenos Aires.
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Coscarelli, M.R- Picco, S.. (2006) “Formación de formadores en los proyectos de extensión universitaria: aportes para la reflexión”, Revista Escenarios, Nº 11- Año 6, Editorial Espacio, La Plata, Buenos Aires, Página 37.
Dabas, Elina(1993.) “Redes Sociales, familias y escuela”. Ed. Paidos. Buenos Aires,
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