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Timestamp: 2020-02-17 14:20:32+00:00

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BOE.es - Documento BOE-A-2003-8510
Documento BOE-A-2003-8510
Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal.Ver texto consolidado
«BOE» núm. 99, de 25 de abril de 2003, páginas 16006 a 16031 (26 págs.)
BOE-A-2003-8510
https://www.boe.es/eli/es/l/2003/04/24/8
d) La aplicación de una tecnología nueva con el fin de disminuir los costes de producción y hacer las explotaciones viables desde el punto de vista económico, que ha dado lugar a la concentración de poblaciones de animales, con el consiguiente riesgo de incrementar la difusión de las enfermedades, y que ha originado lo que se denomina "patología de las colectividades", con el mayor peligro, tanto para la población animal doméstica y silvestre, como para la humana.
La sanidad animal se considera un factor clave para el desarrollo de la ganadería, y es de vital transcendencia tanto para la economía nacional como para la salud pública, así como para el mantenimiento y conservación de la diversidad de especies animales. Para la salud pública, por la posible transmisión de enfermedades de los animales al hombre, y por los efectos nocivos que para éste puede provocar la utilización de determinados productos con el fin de aumentar la productividad animal.
Para la economía nacional, no sólo por las pérdidas directas que la enfermedad produce en las explotaciones afectadas, sino también por las pérdidas indirectas que originan las restricciones que se pueden producir en los mercados interior y exteriores para los animales afectados y sus productos, determinando la utilización de importantes recursos del Estado y, en casos extremos, pudiendo llegar a adquirir proporciones cuyas consecuencias bien pudieran ser calificadas de catastróficas.
El establecimiento de un mercado intracomunitario sin fronteras hace necesario evitar, en la medida de lo posible, la introducción de enfermedades en España desde los mercados exteriores, mediante la regulación de la inspección sanitaria en frontera, como una primera barrera defensiva, formada por veterinarios bien informados del comportamiento y evolución de las enferme dades exóticas a nivel mundial, que participen de forma rápida en su control, complementada con la necesaria coordinación entre las Administraciones públicas españolas con competencias en el ámbito de la sanidad animal. Para ello, debe contarse además con los necesarios métodos de detección y con equipos humanos preparados y encuadrados en una estructura que permita, en el marco de la legislación vigente, actuar con rapidez y eficacia para yugular cualquier foco de enfermedad epizoótica que pudiera aparecer.
Organizaciones internacionales como la Oficina para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) han advertido a la Unión Europea del grave acrecentamiento del riesgo de difusión de las epizootias por el aumento de las relaciones comerciales y el incremento experimentado, como consecuencia del transporte de animales a larga distancia. Por tanto, se considera imprescindible determinar las condiciones higiénico-sanitarias del transporte, así como la regulación sanitaria de aquellos certámenes ganaderos y, con especial atención, de los centros de concentración de animales, en donde la reunión y posterior dispersión de animales implican riesgos sanitarios adicionales de singular importancia.
Otro elemento importante en la cadena sanitaria preventiva animal está representado por los mataderos, centros de observación epidemiológica que permiten orientar las actuaciones en materia de sanidad animal.
Por este motivo, es preciso establecer sistemas coordinados que canalicen oportunamente la información que en ellos se genera, para que ésta sirva de referencia para los planes y actuaciones en el ámbito de la sanidad animal.
Aun cuando la presente ley pretende mejorar la sanidad animal mediante un sistema preventivo que sea eficaz para impedir la aparición y desarrollo de las enfermedades, siempre existirán acciones que, de forma negligente o intencionada, infrinjan las normas establecidas.
En consecuencia, es necesario el establecimiento de un régimen sancionador, también justificado por la necesidad de integración completa de las normas comunitarias en el ordenamiento jurídico interno, al tiempo que deben preverse los necesarios controles e inspecciones para asegurar el cumplimiento de la ley, otorgando carácter de autoridad a los funcionarios inspectores actuantes.
La presente ley se dicta al amparo de lo dispuesto en el artículo 149.1.10.a, 13.a, 14.a, 16.ª y 23.ade la Constitución, que reserva al Estado la competencia exclusiva en materia de comercio exterior, de bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica, de hacienda general, de sanidad exterior, bases y coordinación general de la sanidad y legislación sobre productos farmacéuticos, y de legislación básica sobre protección del medio ambiente, respectivamente.
6. Autoridad competente: los órganos competentes de las comunidades autónomas y de las ciudades de Ceuta y Melilla ; los órganos competentes de la Administración General del Estado en materia de sanidad exterior y de autorización de comercialización de productos zoosanitarios ; y los órganos competentes de las entidades locales en las funciones propias o complementarias que la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, y cualesquiera otras leyes sectoriales encomienden a dichas entidades.
13. Exportación: la salida de animales, productos de origen animal, productos zoosanitarios y productos para la alimentación animal, del territorio español comprendido en el territorio aduanero de la Unión Europea, con destino a países terceros o a territorios terceros.
Se considerará como exportador a la persona, física o jurídica, que solicita la exportación o, en su caso, la realización de la inspección veterinaria en frontera a que se refiere el artículo 11.
15. Importación: la entrada de animales, productos de origen animal, productos zoosanitarios y productos para la alimentación animal en el territorio español comprendido en el territorio aduanero de la Unión Europea, procedente de terceros países o de territorios terceros.
Se considerará como importador a la persona, física o jurídica, que solicita la importación o, en su caso, la realización de la inspección veterinaria en frontera a que se refiere el artículo 12.
20. Productos de origen animal: toda parte del animal, en estado natural o transformado, destinada al consumo humano o animal, o a usos técnicos o industriales.
Se entenderán incluidos los óvulos, semen o embriones, los derivados o subproductos de origen animal, los huevos embrionados, los trofeos de animales o de origen animal, las excreciones y los cadáveres de animales.
Las Administraciones públicas adoptarán los programas y actuaciones necesarios en materia de sanidad animal, en el ámbito de sus respectivas competencias.
La coordinación en materia de sanidad animal incluirá:
i) Asumir los costes derivados de la custodia, transporte, almacenamiento, alimentación, sacrificio, destrucción y, en general, de todo tipo, en relación con sus animales, productos de origen animal, productos zoosanitarios y productos para la alimentación animal, que tengan bajo su responsabilidad y se deriven de las medidas sanitarias, incluidas las de salvaguardia y las cau telares que puedan adoptar las autoridades competentes.
j) Solicitar los certificados o documentación sanitaria exigibles para la importación y exportación, en la forma y condiciones previstas reglamentariamente.
Asimismo, corresponderá al importador o exportador asumir los costes derivados de la custodia, transporte, almacenamiento, alimentación, sacrificio, destrucción y, en general, de todo tipo, en relación con los animales, productos de origen animal, productos zoosanitarios y productos para la alimentación animal, que tengan como destino la importación o exportación, hasta tanto se realice la inspección veterinaria en frontera prevista en el capítulo II de este título y, en su caso, con posterioridad.
g) El sacrificio obligatorio de los animales enfermos y sospechosos, así como, según los casos, la destrucción de los cadáveres de animales, productos de origen animal y productos para la alimentación animal, o cualquier material susceptible de vehicular el agente patógeno.
En los espacios naturales podrá consistir en el control y disminución de las poblaciones de las especies afectadas.
Los cadáveres de los animales muertos y sacrificados se eliminarán de forma higiénica o, en su caso, se destruirán de acuerdo con lo dispuesto en la normativa vigente, salvo las partes del animal que, en aplicación de aquélla, deban conservarse. Posteriormente, se procederá a la limpieza de las instalaciones ganaderas, así como a aplicar medidas de desinfección y desinsectación, y a la destrucción de todas las materias presuntamente contaminantes, salvo aquéllas que la normativa vigente especifique. La reposición de animales será vigi lada y no se autorizará hasta no haberse realizado, en su caso, los muestreos y rastreos de comprobación.
2. El sacrificio de animales deberá realizarse en mataderos o instalaciones autorizados a tal efecto. Para la realización del sacrificio de los animales en mataderos será necesario el previo informe de la Administración sanitaria de la comunidad autónoma correspondiente.
No obstante, podrá autorizarse el sacrificio in situ si existiera riesgo de difusión de la enfermedad o si las circunstancias sanitarias lo hicieran preciso.
1. Sólo podrán realizar diagnósticos o análisis de enfermedades animales sujetas a programas nacionales de prevención, control, lucha y erradicación, o de cualquier proceso patológico de los animales de presentación colectiva o gran difusión, los laboratorios nacionales de referencia, los laboratorios de carácter público de las comunidades autónomas, o expresamente reconocidos o designados al efecto por éstas, y los laboratorios oficiales de la Administración General del Estado.
Únicamente dichos laboratorios podrán poseer, tener bajo su control o utilizar productos de diagnóstico de las citadas enfermedades.
Sección 1.ª Comercio, transporte y movimiento pecuario dentro del territorio nacional
3. Los mataderos deberán disponer, en sus instalaciones, de un centro de limpieza y desinfección de vehículos de transporte de animales.
Reglamentariamente se establecerán los requisitos para su instalación y las situaciones exceptuadas de dicha exigencia.
1. Para el movimiento de animales, salvo los domésticos, y para el movimiento de óvulos, semen o embriones, se precisará la emisión de un certificado sanitario de origen emitido por veterinario oficial o, en su caso, por veterinario autorizado o habilitado al efecto por los órganos competentes de las comunidades autónomas.
No obstante, dicho certificado no será preciso cuando se trasladen animales de producción, óvulos, semen o embriones, de una explotación a otra, siempre que el titular de ambas y del ganado, óvulos, semen o embriones, sea el mismo, que dichas explotaciones se encuentren radicadas dentro del mismo término municipal, y que una de ellas no sea un matadero o un centro de concentración. En situaciones de crisis o riesgo sanitario, en especial en caso de sospecha o confirmación dentro del municipio de una enfermedad de declaración o notificación obligatoria, la autoridad competente podrá suspender por el tiempo necesario esta excepción, estableciendo la necesidad de certificación sanitaria para tales movimientos.
a) Realización, a la llegada de los animales, de una revisión de la identificación y una inspección sanitaria "in vivo", así como la comprobación de que les acompaña la documentación sanitaria preceptiva tomando, cuando proceda, las muestras adecuadas para los análisis que sean precisos.
Los lotes de productos biológicos de las enfermedades de declaración obligatoria deberán ser contrastados, previamente a su distribución, dispensación o suministro, por el laboratorio nacional o, en su caso, europeo de referencia de la enfermedad de que se trate.
1. Ningún producto zoosanitario distinto de los medicamentos veterinarios podrá ser puesto en el mercado sin la previa autorización expedida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en la forma y condiciones establecidos reglamentariamente.
2. En los casos en que así sea preciso, deberá procederse, asimismo, a la autorización previa de la entidad elaboradora de dichos productos zoosanitarios, por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
3. El plazo máximo para resolver la solicitud y notificar la resolución al interesado será de un año.
4. Lo dispuesto en el presente artículo no será de aplicación a los biocidas de uso ganadero, que se regirán por su normativa específica.
1. Salvo que por razones de orden sanitario, zootécnico o tecnológico justificadas, se establezcan períodos más cortos o experimentales, la autorización de un producto zoosanitario de los contemplados en este capítulo, o la autorización de una entidad elaboradora, y su correspondiente registro, tendrá un período de validez de cinco años, al cabo de los cuales se procederá a su cancelación ; a menos que, previamente, sea solicitada su renovación, en cuyo caso, y si las condiciones bajo las que fue autorizado han sufrido modificación, se exigirá a las entidades interesadas la información adicional que se estime precisa. En este último caso, el procedimiento a partir de tal acto será similar al establecido para la solicitud de una nueva autorización.
9. El etiquetado insuficiente o defectuoso, de acuerdo con la normativa aplicable, de los piensos, premezclas,
aditivos, materias primas, sustancias y productos empleados en la alimentación animal, cuando dicho incumplimiento comporte un riesgo para la sanidad animal.
1. Se considerarán responsables de las infracciones tipificadas en esta ley las personas físicas o jurídicas que las cometan, aun a título de simple negligencia.
Cuando el cumplimiento de las obligaciones previstas en esta ley corresponda a varias personas conjuntamente, o si la infracción fuera imputable a varias personas y no resultara posible determinar el grado de participación de cada una de ellas, responderán de forma solidaria de las infracciones que, en su caso, se cometan y de las sanciones que se impongan. Serán responsables subsidiarios por el incumplimiento de las obligaciones de vigilancia, establecidas por esta ley, para prevenir la comisión de infracciones administrativas por otros, las personas físicas y jurídicas sobre las que tales obligaciones recaigan.
3. En ningún caso se impondrá una doble sanción por los mismos hechos y en función de los mismos inte reses públicos protegidos, si bien deberán exigirse las demás responsabilidades que se deduzcan de otras infracciones concurrentes.
Disposiciones de común aplicación
b) Para el resto de animales, la cuota tributaria será la resultante de aplicar 10,053730 euros por cada número de unidades que se expresan a continuación, multiplicados por el factor resultante de dividir las unidades que componen el lote por las unidades de cada grupo anterior, redondeando por exceso este coeficiente, con un mínimo de 29,486856 euros por lote: abejas: 20 colmenas ; animales de peso vivo inferior o igual a 0,1 kg (excepto cebos vivos para pesca): 10.000 animales ; animales de peso vivo superior a 0,1 kg: 200 animales ; animales de peso vivo superior a 1 kg hasta 20 kg:
20 animales ; otros animales de peso vivo superior a 20 kg: un animal ; y cebos vivos para pesca: 100 kg.
1. Serán responsables de la tasa los agentes de aduanas que participen en la introducción de animales en el territorio nacional procedentes de terceros países.
Esta responsabilidad será de carácter solidario cuando actúen en nombre propio y por cuenta del sujeto pasivo, y subsidiaria cuando actúen en nombre y por cuenta del sujeto pasivo.
Tasa por autorización y registro de otros productos zoosanitarios
1. Constituye el hecho imponible de la tasa la prestación o realización, por los órganos competentes de la Administración General del Estado, de los siguientes servicios o actividades relativos a productos zoosanitarios y entidades elaboradoras, distintos en ambos casos de los medicamentos veterinarios y los biocidas de uso ganadero:
Información, formación y sensibilización
Las Administraciones competentes promoverán la formación de los ganaderos en materia de sanidad animal, incluyendo su estudio en todos los programas de formación desarrollados en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, así como la realización de proyectos educativos y científicos ; todo ello con la finalidad de fomentar el conocimiento de la sanidad animal y sus repercusiones en la salud de las personas y en el medio ambiente.
Disposición adicional primera. Silencio administrativo.
En cumplimiento de lo previsto en el artículo 43 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, el vencimiento del plazo máximo para resolver, sin haberse notificado resolución expresa al interesado, se entenderá como silencio administrativo negativo en los siguientes procedimientos:
Disposición adicional segunda. Ceuta y Melilla.
Disposición adicional tercera. Competencias de otros ministerios.
Disposición adicional cuarta. Plan nacional de retirada de residuos especiales.
Disposición transitoria primera. Procedimiento de inspecciones.
Disposición transitoria segunda. Normas reglamentarias en materia de sanidad animal.
Disposición transitoria tercera. Registro de explotaciones.
Los titulares de explotaciones de animales que, en el momento de la entrada en vigor de esta ley, no se encuentren registradas en la comunidad autónoma correspondiente de conformidad con lo dispuesto en el artículo 38, dispondrán de un plazo máximo de dos años para solicitar el citado registro, siempre que la comunidad autónoma competente no haya establecido otros plazos inferiores.
b) El artículo 19 de la Ley 66/1997, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y del orden social.
d) El Grupo X "Productos zoosanitarios" del apartado 1 del artículo 117 de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, del Medicamento.
e) La Ley 26/2001, de 27 de diciembre, por la que se establece el sistema de infracciones y sanciones en materia de encefalopatías espongiformes transmisibles.
Esta ley tiene el carácter de normativa básica al amparo de lo dispuesto en el artículo 149.1.13.a, 16.ay 23.ª de la Constitución, que reserva al Estado la competencia exclusiva en materia de bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica, bases y coordinación general de la sanidad y legislación básica sobre protección del medio ambiente.
Se exceptúa de dicho carácter de normativa básica la regulación contenida en los artículos 12 a 15 de esta ley, así como el régimen sancionador relativo a importaciones y exportaciones previsto en ella, que se dicta al amparo de lo dispuesto en el artículo 149.1.10.ª y 16.a, primer inciso, de la Constitución, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de comercio exterior y sanidad exterior, respectivamente, y la regulación contenida en los artículos 96 a 106, que se dicta al amparo de lo dispuesto en el artículo 149.1.14.ª de la Constitución, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de hacienda general.
Asimismo la regulación contenida en los artículos 60 a 63 de esta ley se dicta al amparo de lo dispuesto en el artículo 149.1.16.a, tercer inciso, de la Constitución, que atribuye al Estado competencia exclusiva en materia de legislación sobre productos farmacéuticos.
Disposición final segunda. Modificación de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, del Medicamento.
Se añade un apartado 4 al artículo 50 de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, del Medicamento, con el siguiente contenido:
"4. Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, podrán adquirir los medicamentos veterinarios, en especial las vacunas, que sean precisos, directamente de los fabricantes o de cualquier centro de distribución autorizado."
Disposición final cuarta. Modificación de la cuantía de la tasa por inspecciones y controles veterinarios de animales que se introduzcan en territorio nacional procedentes de países no comunitarios.
Disposición final quinta. Facultad de aplicación y desarrollo.
Fecha de disposición: 24/04/2003
Fecha de entrada en vigor: 15/05/2003
SE DICTA DE CONFORMIDAD con el art. 49, y se establecen condiciones básicas y se crea el Registro nacional de centros de limpieza y desinfección: Real Decreto 638/2019, de 8 de noviembre (Ref. BOE-A-2019-16637).
SE AÑADE el art. 16 bis, por Ley 21/2015, de 20 de julio (Ref. BOE-A-2015-8146).
y se establece el procedimiento y requisitos de certificación veterinaria oficial para la exportación: Real Decreto 993/2014, de 28 de noviembre (Ref. BOE-A-2014-13621).
sobre regulación de la tarjeta de movimiento equina: Real Decreto 577/2014, de 4 de julio (Ref. BOE-A-2014-8061).
con la disposición final 5, y aprueba la lista de enfermadades de declaración obligatoria en animales: Real Decreto 526/2014, de 20 de junio (Ref. BOE-A-2014-7291).
con la disposición final 5, sobre alimentación de animales de producción con determinados piensos de origen animal: Real Decreto 578/2014, de 4 de julio (Ref. BOE-A-2014-7139).
con la disposición final 5, y establece normativa básica de las agrupaciones de defensa sanitara ganadera: Real Decreto 842/2011, de 17 de junio (Ref. BOE-A-2011-12108).
con la disposición final 5, sobre procesos de material genético de équidos y especies bovina, ovina, caprina y porcina: Real Decreto 841/2011, de 17 de junio (Ref. BOE-A-2011-12107).
con la disposición final 5, sobre calificación sanitaria de las ganaderías y transporte de reses de lidia: Real Decreto 186/2011, de 18 de febrero (Ref. BOE-A-2011-4817).
con la disposición final 5, y regula productos zoosanitarios: Real Decreto 488/2010, de 23 de abril (Ref. BOE-A-2010-6486).
SE MODIFICA los arts. 65 y 67.1, por Ley 25/2009, de 22 de diciembre (Ref. BOE-A-2009-20725).
con la disposición final 5, y establece normas básicas de ordenación de las explotaciones de ganado extensivo: Real Decreto 1221/2009, de 17 de julio (Ref. BOE-A-2009-12937).
sobre requisitos de sanidad animal para el movimiento de animales: Real Decreto 1082/2009, de 3 de julio (Ref. BOE-A-2009-12206).
sobre programa coordinado de lucha, control y erradicación de la enfermedad de Aujeszky: Real Decreto 360/2009, de 23 de marzo (Ref. BOE-A-2009-6070).
con la disposición final 5, sobre requisitos zoosanitarios, prevención y control de enfermedades de animales acuáticos y productos de la acuicultura: Real Decreto 1614/2008, de 3 de octubre (Ref. BOE-A-2008-16090).
con el art. 9, y regula la red de alerta para los piensos: Real Decreto 1471/2008, de 5 de septiembre (Ref. BOE-A-2008-15042).
y regula el procedimiento de autorización, registro y farmacovigilancia de los medicamentos veterinarios: Real Decreto 1246/2008, de 18 de julio (Ref. BOE-A-2008-13682).
SE MODIFICA los arts. 36.1 y 89.1, por Ley 32/2007, de 7 de noviembre (Ref. BOE-A-2007-19321).
y establece la lista de las enfermedades de los animales de declaración obligatoria, y su notificación: Real Decreto 617/2007, de 16 de mayo (Ref. BOE-A-2007-9934).
y establece medidas de lucha contra la influenza aviar: Real Decreto 445/2007, de 3 de abril (Ref. BOE-A-2007-8275).
SE MODIFICA el art. 63, por Ley 29/2006, de 26 de julio (Ref. BOE-A-2006-13554).
sobre creación del Comité español de bienestar y protección de los animales de producción.: Real Decreto 751/2006, de 16 de junio (Ref. BOE-A-2006-11289).
sobre programa nacional de lucha, control y erradicación de la enfermedad de Aujeszky.: Real Decreto 636/2006, de 26 de mayo (Ref. BOE-A-2006-9298).
con el art. 49, sobre condiciones que deben cumplir los centros de limpieza y desinfección de los vehículos dedicados al transporte por carretera en el sector ganadero: Real Decreto 1559/2005, de 23 de diciembre (Ref. BOE-A-2005-21535).
con la disposición final 5, sobre programa nacional de seleccción genética para la resistencia a las encefalopatías: Real Decreto 1312/2005, de 4 de noviembre (Ref. BOE-A-2005-19084).
sobre normas para la importación y tránsito por España de ungulados vivos procedentes de terceros países: Real Decreto 1085/2005, de 16 de septiembre (Ref. BOE-A-2005-15845).
con la disposición final 5, sobre medidas contra la fiebre aftosa: Real Decreto 2179/2004, de 12 de noviembre (Ref. BOE-A-2004-19488).
sobre calificación sanitaria y el régimen de movimientos de las ganaderías de reses de lídia: Real Decreto 1939/2004, de 27 de septiembre de 2004 (Ref. BOE-A-2004-17234).
sobre la vigilancia de las zoonosis y los agentes zoonóticos: Real Decreto 1940/2004, de 27 de septiembre de 2004 (Ref. BOE-A-2004-16934).
con el art. 38.1, y regula el registro general de explotaciones ganaderas: Real Decreto 479/2004, de 26 de marzo (Ref. BOE-A-2004-6426).
SE MODIFICA la disposición transitoria 3, por Ley 62/2003, de 30 de diciembre de 2003 (Ref. BOE-A-2003-23936).
Ley 26/2001, de 27 de diciembre (Ref. BOE-A-2002-18).
art. 8 y los apartados 2, 3 y 4 del art. 103 de la Ley 50/1998, de 30 de diciembre (Ref. BOE-A-1998-30155).
art. 19 de la Ley 66/1997, de 30 de diciembre (Ref. BOE-A-1997-28053).
Grupo X del art. 117.1 y MODIFICA el art. 50 de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre (Ref. BOE-A-1990-30938).

References: artículo 149
 artículo 11
 artículo 12
 resolución 
 artículo 43
 resolución 
 artículo 38
 artículo 19
 artículo 117
 artículo 149
 artículo 149
 artículo 149
 artículo 149
 artículo 50
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