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LAS VIOLACIONES AL DERECHO DE PROPIEDAD | Los Anteojos del Tata
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LAS VIOLACIONES AL DERECHO DE PROPIEDAD
Publicado el noviembre 7, 2009| 12 comentarios
“El fascismo es un intento de la burguesía de superar la contradicción entre las técnicas actuales del socialismo y la propiedad privada sin destruir la propiedad privada. Su “economía planificada” busca salvar la propiedad privada y mantenerla controlada a la vez”. León Trotsky. Compartió con Lenin, el liderazgo del movimiento comunista ruso. Fue asesinado en 1940, por orden de Stalin. En mi análisis anterior comentaba que el modelo económico del actual gobierno se basó en el consumo y no en la inversión. Al partir de un piso (por no decir subsuelo) extremadamente bajo (el del año 2002) las cifras de crecimiento entusiasmaron al principio pero, al seguir ausentes las inversiones, el entusiasmo descendió, iniciándose la fuga de los capitales. ¿A qué se debió esta caída? Principalmente, a cuatro factores. El primero de ellos, y al que nos vamos a referir hoy, fue la constante violación al derecho de propiedad privada, elemento clave para alejar a los que detenten la capacidad monetaria para invertir ingentes capitales en el país.
Antes que nada, hay que aclarar dos cosas:
1) El derecho de propiedad no es un derecho absoluto aunque, cuando se lo transgrede, según las cortes internacionales de los derechos humanos, además de necesitar un excepcional fundamento y justas compensaciones, se deben calcular muy cuidadosamente sus consecuencias.
2) Que en este análisis no se cuestiona ideológicamente al derecho de propiedad. Sin dudas que para un marxista o un anarquista, la propiedad es un robo, como bien lo definió Pierre-Joseph Proudhon (1) en su libro editado en 1840. Pero la Argentina no se encuentra bajo un régimen marxista ni anarquista, aunque a veces lo parezca dado su apego al populismo nacionalista. Por lo tanto, debemos pensar en este tópico sobre la base de esta realidad, más allá de los sentimientos personales con respecto a él.
Este escenario nos indica que la Argentina pertenece al grupo de naciones del mundo que, para mal o para bien, con mayor o menor ahínco, adhiere a la vigencia del derecho a la propiedad privada, y al desarrollo capitalista como sistema económico. En estas sociedades, incluidas las naciones socialdemócratas más inclinadas hacia el socialismo como son las nórdicas europeas, se entiende que la propiedad privada de bienes es el derecho básico sobre el cual se asienta el desarrollo socio económico del país.
Es el derecho prioritario por excelencia
Es probable que la inclinación a la propiedad privada, individual y/o comunitaria, sea intrínseca al ser humano. En un principio, la necesidad de defender su hábitat y territorios de caza debieron haber alimentado sus primeros sentimientos de pertenencia. A partir del siglo XVIII, el capitalismo le otorgó la categoría de derecho esencial de su sistema, ampliado a la producción de bienes y servicios, y a la posibilidad de gozar y disponer de los mismos, sin otras limitaciones que las establecidas por las leyes. En los textos constitucionales de la mayoría de las naciones democráticas capitalistas, el de la propiedad privada, si bien jerárquicamente está muy por debajo de otros derechos humanos, es el derecho prioritario por excelencia porque será su estricto respeto el que posibilitará el logro de los otros derechos humanos. Por ello, mantiene un privilegio por sobre todos los otros derechos, y es considerado el paradigma del derecho subjetivo. Los propietarios pueden servirse de lo que les pertenece, percibir las rentas y frutos que deriven de su explotación, donar el bien, abandonarlo e incluso destruirlo. Estos alcances del derecho a la propiedad no impiden que, en ocasiones, se subordinen al interés general por lo que pueden ser susceptibles de expropiación forzosa, realizada por autoridad competente, bienes o derechos concretos y con causa justificada de utilidad pública, previo pago de la justa indemnización que corresponda. (2)
Así como la propiedad privada es el fundamento de la sociedad burguesa, el capital-dinero es la sangre de esa propiedad que circula para darle movimiento al sistema. No importa con cuánto afán se quieran practicar todas las demás actividades que definen a una economía capitalista, sin el capital-dinero no hay capitalismo. A lo sumo habrá buenas intenciones y buena voluntad destinadas al fracaso.
La Relación de la Argentina con la Propiedad Privada
La Argentina, a pesar de contar con numerosos activos y materias primas naturales, nunca pudo producir capital, pero ¿cómo se acumula el ahorro convertido en capital?
A través del tiempo, el mundo desarrollado lo ha llevado a cabo de dos maneras: a) Ganando más de lo que se gasta o gastando menos de lo que se gana. Esta actitud se mantuvo a costa de grandes sacrificios de sus respectivas poblaciones, en especial, de las clases menos pudientes. b) Representando en dinero los activos disponibles (propiedades, mercancías, ideas innovadoras, etc.). Esto significa emisión de bonos, acciones, hipotecas o de cualquier otro instrumento que pueda convertirse en dinero a través de préstamos recibidos y garantizados por esos mismos activos, y por leyes que aseguren la intención de pago. ¿Qué se debe hacer cuando se cuenta con capital? Hacer negocios u obras que lo promuevan y no gastar demasiado en consumo. Aquí cabe perfectamente el dicho popular que dice que “mejor que darle pescado al hambriento, es enseñarle a pescar”.
Este proceso de acumulación e inversión está impreso en el inconsciente colectivo de gran parte de la humanidad. No fue creado por una persona ni por una teoría. El mismo proceso de la evolución del hombre lo fue instalando paulatinamente. La teoría llegó después de la práctica.
La Argentina parece no contar con este contenido en su inconsciente. Con un escaso ahorro interno, el Estado intenta, una y otra vez, capitalizarse o desarrollarse con capitales prestados los que, la mayoría de las veces, se destinan a cubrir el déficit estructural o los servicios sociales que reclama la población.
Para que esos préstamos les fueran acordados, Argentina aportó sucesivamente casi todos sus activos, hasta que los valores de capitalización de los mismos no fueron suficientes para garantizar las deudas. En el instante en que sus activos se encontraron sobre-comprometidos, se transformaron en un capital muerto.
Si la Argentina fuera una nación cuya población hubiera elegido al socialismo marxista como su ideología, sin lugar a dudas estaríamos de acuerdo con Proudhon o con Marx, y no habría conflictos con la propiedad privada pues ésta, directamente, no existiría.
Pero la realidad histórica es otra y muestra una total incoherencia: por un lado, la Argentina declara su interés por transitar el camino de la democracia capitalista, por otro, atenta contra la base por excelencia de la misma: la seguridad e intangibilidad de los bienes propietarios. Se trata de una de las mayores y más perjudiciales incongruencias que experimenta nuestro país, además de ser el principal promotor de la expulsión del capital nacional hacia el exterior.
Desde el punto de vista existencial, no hay dudas de que existen derechos humanos mucho más importantes y éticos que el de la propiedad, pero ésta es una cuestión que trasciende a la moralidad o a la ética porque cuando se producen las violaciones al derecho de propiedad o cuando recurrentemente se anteponen otros derechos humanos sobre los de propiedad, se daña profundamente a la economía de una nación con consecuencias sociales muy duras para sus pobladores.
LOS AÑOS DE LOS KIRCHNER
El acontecimiento del corralito, corralón y posterior pesificación asimétrica demostró en el 2002 que cuando el Estado argentino, embanderado detrás de un objetivo salvador, considera necesario apropiarse de los bienes monetarios de los ajenos en general, y de su población en particular, no repara en abolir todas las garantías jurídicas de la propiedad privada.
A través de sus devaluaciones y captaciones del dinero ajeno, fue escapando de los apuros económicos pero implantó en la psicología de la población en general, y en la del empresariado en particular, una sensación de enorme inseguridad económica y jurídica. Las perspectivas del empresario argentino son claras: “uno puede acostarse a la noche siendo rico y despertarse pobre a la mañana, o viceversa”, me dijo en una ocasión un importante dirigente industrial.
Castigado con la cesación de pagos, la administración del matrimonio Kirchner tuvo que enfrentar un proceso en el que las inversiones privadas se presentaban muy escasas y no había financiamiento interno ni del exterior.
Era una situación muy difícil para el matrimonio, pero la suerte estuvo de su lado. Ayudado por las excepcionales prerrogativas que le otorgaba la “ley de emergencia económica”, implementó por decreto las retenciones aduaneras a los productos agropecuarios, cuyos valores internacionales habían aumentado considerablemente. Esta sorpresiva ventaja no pudo ser capitalizada porque los gobernantes no hicieron nada para encauzar a la sociedad en un camino donde la inviolabilidad de la propiedad fuera una norma a respetar.
Entonces desaparecieron los créditos y disminuyeron las inversiones en hipotecas sobre vivienda porque era imposible ejecutarlas. También echar a un inquilino que no pagaba el alquiler era muy problemático. Su ejecución llevaba años de instancias legales, cuando en las naciones socialdemócratas como son Suecia, Finlandia y Dinamarca, el trámite de desalojo dura menos de dos meses. Este elevado riesgo para el inversor implicó que los alquileres en dólares se duplicaran o triplicaran en muchos lugares. Alquilar una pequeña vivienda se transformó para los menos pudientes en una verdadera odisea por la baja oferta y las exigencias de profusos garantes.
Entre todas las transgresiones a la propiedad, fue la manipulación de las estadísticas del INDEC (una propiedad intelectual) la que inició la debacle del capital. A partir de allí comenzó la fuga de dinero del país y/o su retorno “al colchón”.
Lo que hay que tener en cuenta es que contar con datos fidedignos del comportamiento socio económico de un país es un punto clave para decidir una inversión. A la hora de hacerlo, el dueño del capital necesita considerar toda una serie de variables que en casi todos los países le son ofrecidas por las entidades oficiales las que, a su vez, son manejada por técnicos con independencia del poder de turno. Al perder esta referencia, se dispara la imaginación, la que, generalmente, puede llegar a ser mucho peor que la de enfrentar una desagradable realidad.
Para peor, ante el reclamo opositor por esa adulteración, algunos de los funcionarios del gobierno se defendían diciendo que, con esa acción, se le estaba ahorrando al país millones de dólares porque gran parte de los bonos de la deuda refinanciada estaba vinculada a un reajuste por inflación, dato que proporcionaba, precisamente, el INDEC. Por lo tanto, todo el mundo se enteró de que la Argentina le estaba robando dinero a los tenedores de esos bonos. A la hora de necesitar de créditos, como es el caso de hoy, los ahorristas ya saben que tampoco se puede confiar en los bonos “ajustados” por el INDEC. La renta es uno de los derechos de propiedad más valorados por el capital.
La Resolución nº 125
El quiebre político en la sociedad se produjo cuando, a través de la Resolución nº 125, el gobierno quiso aumentar los porcentajes de las retenciones agropecuarias. La gente del campo reaccionó violentamente ante este intento de robo de su propiedad. Como utilizo la palabra robo, que es muy dura, voy a fundamentarla técnicamente.
Los habitantes de una nación están obligados a mantener al Estado, y éste ocuparse de la administración de los recursos para proveer los servicios básicos sociales (justicia, educación, policía, fuerzas armadas, etcétera). Este proceso se realiza a través del pago de impuestos y su volumen y claridad forman parte de la decisión de invertir o no de un empresario. Hay que ser siempre muy cuidadosos cuando se piensan aumentar los porcentajes de débito por gastos, impuestos o implementar uno nuevo “de emergencia”.
Recordemos que: 1) Cuando un ciudadano programa un negocio, lo hace calculando sus costos, los impuestos, su beneficio y los riesgos-país. Si en teoría “los números cierran” y considera que los riesgos son los normales del comercio, invierte su capital y procede a producir y/o comercializar su producto sobre esa base. Es ésta la principal razón por la cual la justicia, en general, rechaza la retroactividad en la aplicación de impuestos. 2) Cuando el Estado aplica un impuesto, sea éste cual fuere, incide en el precio del artículo, que inevitablemente sube. Los impuestos los paga siempre la población en general, incluidos los de ganancias.
Éste era el problema principal que encerraba la Resolución nº 125. No se podían trasladar a los precios los mayores impuestos que implementaría la misma. Es que, a diferencia de los productos industriales, los precios de las exportaciones agropecuarias están determinados por los mercados internacionales y no pueden modificarse si el Estado argentino les aumenta los impuestos. Por lo tanto, el poner un límite a las ganancias nominales de los productos del campo, e incrementar los porcentajes de las retenciones era, lisa y llanamente, una forma de meter la mano en los bolsillos de los productores agropecuarios, porque éstos no tenían posibilidades de recupero ya que por cada dólar de suba en el valor, el Estado terminaba quedándose con 95 centavos. Y no olvidemos que el dinero neto resultante de un ingreso es uno de los más importantes derechos de propiedad que existen.
Ante el fracaso de obtener mayor caja exprimiendo aun más al campo, y apremiados ante la posibilidad de un nuevo default a la vista, los Kirchner confiscaron las cajas previsionales privadas a pesar de que un año antes los potenciales jubilados habían votado a favor de mantener sus aportes en las AFJP. Esta estatización permitió que el gobierno lograra mantener el superávit fiscal durante el 2008 y, con estos fondos, eludir la amenaza de una nueva cesación de pagos del país. Pero éste éxito fue obtenido a costa de generar un considerable incremento de la fuga de capitales, desincentivando aún más las inversiones. Esta reacción del capital era obvia de predecir: los ahorros acumulados por los aportes previsionales formaban parte del derecho de propiedad de los futuros jubilados y, para peor, el gobierno barrió con ese derecho a pesar de que el sistema privado había sido ratificado por consulta directa a los actores involucrados.
La posterior utilización de los fondos de ANSES, que hasta ahora ha servido para todo uso menos para preservar el nivel del ingreso de los jubilados, confirmó lo que se sospechaba: que la decisión del gobierno no era siquiera ideológica. A toda costa necesitaban el dinero y los jubilados fueron y serán, una vez más, los “patos de la boda”.
. . . Con todo este panorama, el matrimonio presidencial sabe que cualquier otro avance del Estado sobre la propiedad privada puede llegar a producir una peligrosa corrida cambiaria y una inflación ya difícil de controlar.
Con un Estado argentino cuestionador del derecho de la propiedad privada y aficionado al robo, la famosa “fuga de capitales” hacia países cuyos mercados son estables y sus monedas fuertes, es absolutamente inevitable. No parecen existir ya discurso alguno ni medidas temporarias atrayentes que puedan hacer que estos capitales retornen. En nuestro próximo análisis nos ocuparemos de otro punto clave que explica la ausencia de inversiones: el constante cambio de las reglas del juego comercial e industrial que, si bien no ha sido un invento de este gobierno, la transgresión contractual y legal sigue plenamente vigente en el país.
(1) En “¿Qué es la propiedad?”, el libro del francés Pierre Joseph Proudhon publicado en París en 1840 y devenida en la más difundida obra del mundo sobre el tema, se sostiene que “ni el trabajo, ni la ocupación, ni la ley pueden engendrar la propiedad”, concluyendo con la famosa y lapidaria frase: “La propiedad es un robo”. (2) Extraído del libro “Corazón de derecha, discurso de izquierda”, Enrico Udenio, Ugerman Editor, Buenos Aires (2004).
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12 Respuestas a “LAS VIOLACIONES AL DERECHO DE PROPIEDAD”	Leandro 50
febrero 4, 2010 en 11:43 am
Responder	Sepa disculparme señor Enrico Udenio por no haber realizado ningún comentario a esta nota por no haberla leído, parece que se me pasó por alto.
El patrimonio o derecho de propiedad es considerado para algunos juristas como Borda, un derecho personalísimo y otros como Llambías no lo incluyen en esta categoría.
Le pido disculpas si algunas veces cometo alguna falta ortográfica pero como escribo rápido, a veces no salen todas las letras que tipeo.
En esta nota ha sintetizado gran parte de atrocidades cometidas por el gobierno para hacerse de fondos ante el desesperado intento de mantener un gasto público en este nivel insostenible. Una fuga de capitales enorme, inseguridad jurídica y falta de fuentes confiables de información fundamental para posibles inversiones (que necesita la Argentina desesperadamente) se acercan al panorama.
Hace aproximadamente dos semanas que regresé de Londres donde tuve la oportunidad de hablar con varios británicos que habían visitado nuestro país y para mi gran sorpresa creen que nuestro país está en excelente salud económica y prospera, dado que visitaron lugares turísticos (La Patagonia, Las cataratas del Iguazú, Buenos Aires Capital,etc) y se llevan una imagen irreal de la Argentina, ya que solo alternan con la clase media. Pero al hablar con ingleses de clase media alta descubrí que sabían mucho de la Argentina y que ninguna invertiría un penique en nuestro país, con una visión mas objetiva y crítica (tengo varios amigos ingleses de muchos años pero que han vivido en nuestro país y con ellos no hay sorpresas o novedades, ya que por negocios suelen viajar seguido a mi ciudad y conocen tan bien el paño como los economistas locales). Es increíble la conducta que tienen los alemanes para gastar lo mínimo posible cuando visitan nuestro país o el mundo en general, son verdaderos contadores y fijan hasta su presupuesto diario, lo mismo hacen varios europeos de distintas nacionalidades cuando viajan al exterior. Tienen la conducta de fijar propia economía doméstica, de hacer presupuestos para todos sus gastos tanto fijos como variables hasta en las cosas mas mínimas.
El derecho de propiedad es uno de los pilares fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico y de las creencias mas profundas de los argentinos en general. Para hacerlo sencillo ¿Quién no desea tener su propia casa? ¿Tener sus ahorros protegidos o darse el gusto de comprar el producto que desea y disponer de la cosa a su antojo? Creo que después de la disolución del mundo bipolar, del fracaso de Cuba (quien conoce la Havana puede atestiguarlo) y de ver el camino de nuestros vecinos Brasil, Chile y Uruguay no puede avalar jamás lo acontecido con las AFJP, EL INDEC, La Anses, Las Resolución 125, las bravuconodas de Moreno con los acuerdos de precios, la subyugación de la autonomía del Banco Central, etc.
Según leí en La Nación, ya estamos en las puertas de importar trigo. Si esto llega a pasar ¿Cuánto tiempo va a pasar, al cambiar este gobierno, para que los productores vuelvan a invertir y producir con las cosas como están hoy?
Disculpeme señor Enrico Udenio por haberme extendido tanto pero su blog es adictivo.
noviembre 13, 2009 en 3:24 pm
Responder	Mi “fina sensibilidad” me dice que el blog está condenado.
Qué tal entonces un “Rincón del Tata” en el periódico, donde Ud. brevemente esboce los temas candentes y el lector pueda dejar su opinión.
Sería un “combo” al mejor estilo capitalista y los participantes chochos de poder leerse a si mismos.
No se me escapa además el mayor trabajo que todo el cambio ha significado para Usted y sus colaboradores.
Esta opinión no requiere respuesta.
noviembre 13, 2009 en 12:22 pm
Responder	Sí, me interesa que este comentario se publique.
Sr. Director: me parece necesario que algunos post tengan un comentario aclaratorio de Ud. Por ej. el muy técnico de Lobo Gris, la alusión a Hugo Presman y lo de Santos y Mainhard, de Raúl.
Sucede que estos mensajes se entienden en un contexto que el visitante del blog puede no concocer y su reacción inmediata es pasarlos por alto.
No sería extraño que la caída en la cantidad de comentarios se deba a esto.
Otro asunto. En una ocasión yo le pedí ahondar en el tema sindical y me conformé con los muy buenos antecedentes de sus entradas anteriores.
Pero la situación ha cambiado muchísimo. Hoy somos un país ocupado por fuerzas fascistas que dirimen sus propias diferencias a balazos y los que caen son a menudo los que están el medio.
No aquí porque el tema es otro, pero creo que el Tata nos está debiendo este debate.
noviembre 13, 2009 en 1:53 pm
Responder	Estimado Hector, interesante su comentario. Le respondo por partes:
1) Las aclaraciones se intentan hacer cuando se dan referencia con nombres no muy conocidos. Fue el caso de Pressman. Luego no se continúa porque se ingresaría en un debate que la dirección prefiere dejar en manos de los foristas. 2) La baja de los comentarios se debe a que el periódico Los Anteojos del Tata le ha quitado afluencia de visitantes al blog, y la menor cantidad de intervenciones en el periódico tiene una lógica ya prevista por nosotros: en el blog, mi nota era el ancla del mismo. En el periódico, hay numerosas más noticias que dividen la atención de los visitantes y en las que no se puede dejar opiniones. Para dar una idea de lo que digo, según las estadísticas que disponemos del circuito, el 67% de los visitantes del periódico recalan especialmente en la sección de SALUD. 3) Es muy interesante lo que usted comenta con relación al debate. Ya hubo sugerencia de parte de mi equipo de colaboradores que consideran que no se debe dejar “morir” al blog.
Hay una idea que probablemente la instrumentemos: mi nota semanal en el periódico la focalizaremos mucho más en la actualidad mientras que se agregará en el blog una nota diferente y mucho más teórica para permitir un debate un poco más profundo e ideológico.
Probablemente en dos semanas tendremos instrumentados los cambios.
noviembre 12, 2009 en 10:04 pm
Responder	Sr Udenio, navegando en la red y leyendo noticias mundiales entré a su sitio, este mensaje es para decirle que soy su fan, me encanta leerlo y aunque mi nacionalidad no es argentina, aprendo de todo lo que usted escribe porque lo hace muy bien y además le creo.
Un saludo, Lizabeth.
Raul( No me interesa que éste comentario sea publicado)
noviembre 12, 2009 en 7:42 pm
Responder	Por quien lucha y pelea Ud. Udemio?.Porque valores? lea esto de urgente 24
Insólito, reprochable y suicida: Radios como Mitre, la 10, Belgrano y otras le pagan a su personal con subsidios del gobierno
POR JORGE HÉCTOR SANTOS y EDGAR MAINHARD
¿Cuál es la diferencia entre un empresario de radiodifusión que acepta pagarle parcialmente a sus empleados con subsidios gubernamentales y un jefe piquetero que reclama a Alicia Kirchner la administración de recursos prebendarios? ¿Cómo un radio puede tener independencia periodística cuando le está pagando parte de sus salarios a su personal con dinero estatal? Más allá de que es evidente de que hay demasiadas frecuencias de radio para la torta publicitaria disponible, algo terrible está ocurriendo…
noviembre 12, 2009 en 9:08 am
Responder	Estimado Mucci, agradezco su intento de aclarar el tema de la fallida Resolución nº 125.
Por razones lógicas de comprender (la nota no intentaba desarrollar los pormenores de esa resolución) expresé que “el gobierno quiso aumentar los porcentajes de las retenciones agropecuarias” y “el poner un límite a las ganancias nominales de los productos del campo, e incrementar los porcentajes de las retenciones” como una síntesis del sentido del aumento que quería imponer el gobierno: a partir de una cifra determinada (en el caso de la soja era u$s 600), el Estado retenía para sí hasta el 95% del excedente sobre esa cifra. Para un productor, eso significa que le están poniendo un límite estricto a sus ganancias.
Respecto a su apreciación de que los agroexportadores podrían tener posibilidades de recupero, no es así. Para un comerciante, la única posibilidad de recuperar una ganancia cuando hay un aumento de los impuestos es: 1) bajar los costos de producción -lo cual es sumamanete dificil- o 2) Subir el valor de venta del producto -lo que en este caso, es imposible porque, en general, lo fijan los mercados internacionales.
Por último, en la nota no se infiere que yo haya dicho lo que usted, Sr. Mucci, comenta: “el cobrar impuestos es “per se” robar al ciudadano”. Todo lo contrario, en la nota explicito claramente que: “Los habitantes de una nación están obligados a mantener al Estado, y éste ocuparse de la administración de los recursos para proveer los servicios básicos sociales (justicia, educación, policía, fuerzas armadas, etcétera). Este proceso se realiza a través del pago de impuestos (…)”.
En todos mis libros y escritos hay material abundante en la que especifico sobre la obligación moral y ética que significa el pagar debidamente los impuestos. Pero hay que aclarar que cuando el Estado cambia constantemente los porcentajes o agrega nuevos impuestos que no pueden ser recuperados por el aportante es, de hecho, una forma sofisticada de robo, un concepto adaptado incluso por la jurisprudencia económica internacional.
Mis saludos y agradecimiento por su colaboración.
noviembre 12, 2009 en 12:23 am
Responder	Sr Udenio. Todo aquello que usted argumenta respecto de la famosa Resolución 125, no se condice exacatamente con la realidad. Creo, si no recuerdo mal, que los gravámenes a las exportaciones agrícolas (que no agropecuarias, sobre vacas, cerdos y corderos no se legislaba) no eran porcentajes ni cantidades fijas. Las retencones propuestas en la mentada resolución eran móviles, o sea dependían del valor internacional del producto a exportar al momento de exportarlo. Todo lo cual hace falso eso de que los agroexportadores no tendrían posibilidades de recuperos ya que la resolución no ponía límites a las ganancias nominales de los productores. De hecho, al mes de la no-aprobación de la 125 el precio internacional de mucho de los productos agrícolas implicados en dicha resolución se desplomaron y los exportadores hubiesen tenido mejores beneficios. Tampoco se ajusta al cálculo de las diferentes alícuotas propuestas en la malograda resolución eso que afirmas de que por cada dólar de suba el Estado se quedaría con 95 cents.
Por otro lado, siempre que el Estado cobra un impuesto los ciudadanos podríamos argumentar que es “lisa y llanamente meternos la mano en el bolsillo”, y eso conceptualmete no es así. El dinero recaudado por el Estado es nuestro, es de todos. Y si todos, de una u otra forma, pagamos impuestos, lo que conceptualmente estamos haciendo es tener un fondo común para solventar un beneficio común. Otra cosa es que el Estado no gestione ese beneficio común con ese dinero de todos. Pero no se puede decir que el cobrar impuestos es “per se” robar al ciudadano.
febrero 4, 2010 en 12:04 pm
Responder	Señor Mucci: No es mi costumbre ponerme técnico en el blog ya que realmente escribo para relajarme y dar una opinión muy general de los temas que se tratan. Creo que el señor Udenio fue bien claro al referirse a las ganancias brutas que se obtienen por el aumento de los productos en los mercados internacionales y al rol del Estado ene sta cuestión. ¿Quien se hace cargo de los riesgos y del aumento de los costos de producción como el precio de los fertilizantes? Use un poco las células grises (como decía Monseur Poirot, el personaje de Agatha Christie).
noviembre 11, 2009 en 7:09 pm
Responder	Cuando uno habla equivocadamente e injuria, prejuzga,se debe invertir la prueba y el inocente debe demostrar que no es culpable de lo que se menciona de él, cuando es agraviado por el sólo hecho de ser un intelectual comprometido, y el agresor se cree con con fueros políticos o de la prensa,cuando se crea un monstruo y se determina que no es tal. La Justicia debe intervenir para repara el daño realizado.Cómo en el caso que ésta página ofendió a Hugo Presman y relativizo tal agravio.
Adjunto un caso;extarido de Página 12:
Cada pecado tiene su penitencia, y su perdón
La jueza María Romilda Servini de Cubría consideró hoy que la dirigente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, se retractó y cerró la querella por injurias que le inició el ex presidente, Eduardo Duhalde.
En el juicio, Carrió “pidió perdón” y sostuvo que “nunca” le imputó un delito criminal al ex mandatario, a quien le atribuyó “controlar la droga en Buenos Aires”.
De acuerdo a la sentencia, “Elisa Carrió pidió perdón al Dr. Duhalde si éste se consideró ofendido con sus declaraciones y enfatizó que nunca dijo que el nombrado liderara el poder mafioso”. A su vez, “Carrió respondió que no tuvo intención de injuriarlo” ni “afectar el honor de nadie, ni de su familia”.
A tal efecto, el fallo concluye que “el Dr. Duhalde recalcó que se siente satisfecho con las explicaciones dadas por la Dra. Carrió”.
noviembre 8, 2009 en 2:32 pm
Responder	Teniendo en cuenta que los dos popes de la economía nacional son el ex presidente en ejercicio y su secretario de Comercio, quienes no alcanzan al conocimiento de un alumno de Comercial no recibido, no es de extrañar que se produzcan desaguisados iguales o peores que los que aquí se están comentando. Y mejor no hablar de la opinión que a ambos le merece el derecho y no solo el de propiedad, sino todos y cualquiera de los derechos de los demás. Aquí, en nuestro país, no están en discusión las teorías liberales o las totalitarias: Acá estamos discutiendo la lógica de tener una conducción alienada por completo, donde cada quién hace lo que se le antoja, y, siguiendo las enseñanzas de von Clausewitz, los espacios dejados vacíos por la razón son ocupados por la sinrazón. Se ha confirmado, lamentablemente, la impresión del retroceso acelerado de nuestra nación y hemos llegado al 20 de junio de 1820 y podemos disfrutar de la anarquía totalmente instalada. No sé quién fue el que aseguró que el tiempo no retrocede: Se acaba de demostrar que hasta eso es posible para nuestra Argentina y aquello de Hegel de que la historia se repite y la segunda vez es una comedia, también resultó falso, porque lo nuestro tiene un aroma a tragedia que mata.
Resultará sumamente doloroso remontar esta suma de de desaciertos concatenados y eso nos llevará posiblemente varias generaciones que pagarán con “sangre, sudor y lágrimas” hechos con los que no tuvieron nada que ver. La deuda financiera, social y moral que ha de dejar este desgobierno cuando desaparezca de la escena no será reparada por las siguientes autoridades ni por las subsiguientes. No cabe optimismo alguno en ese sentido.
noviembre 7, 2009 en 7:49 pm
Responder	No pongamos a todos los anarquismos en la misma bolsa. Lo digo por aquello de que la propiedad es un robo para Proudhon.
Una cosa es el anarquismo de tradición socialista. Otras distintas son las corrientes anarquistas liberales. A esta altura hace rato ya que no se puede hablar de anarquismo ignorando al anarcocapitalismo y a figuras como Murray Rothbard o Herman Hoppe.

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