Source: https://psicolog.org/rgimen-cedular-de-las-rentas-del-trabajo-rentas-de-cuarta-y-qu.html
Timestamp: 2020-02-26 03:56:45+00:00

Document:
2. Régimen global (primera, segunda, cuarta y quinta categoría) versus régimen cedular (rentas del capital y rentas del trabajo) 2.1. Del régimen global al régimen cedular
RÉGIMEN CEDULAR Renta neta del capital
RÉGIMEN CEDULAR – EJERCICIO GRAVABLE 2016 CÉDULA COMPRENDE
Renta neta del trabajo Renta neta de cuarta y quinta categoría Progresiva acumulativa
3. Criterio de imputación de las rentas del trabajo: Percibido
4. Rentas de cuarta categoría
4.1. Renta bruta
Bajo este entendimiento, a partir del 01-01-2009, hay una serie de beneficios para aquellos que obtienen rentas del capital. Primero, la deducción para el caso de las rentas de segunda categoría se incrementa de 10% a 20%; segundo, la tasa dejó de ser progresiva acumulativa (15%, 21% y 30% hasta el 31-12-2014) y pasa a ser proporcional (6,25%); tercero, existe una evidente reducción de la carga impositiva; y cuarto, la renta neta del capital no se suma a las rentas del trabajo por ser cédulas distintas.
Las rentas del trabajo siguen el criterio del percibido, debiéndose imputar al ejercicio gravable en que se perciban. Se considerarán como percibidas cuando se encuentren a disposición del beneficiario, aun cuando éste no las haya cobrado en efectivo o en especie. Es decir, no se exige la percepción efectiva de la renta, sino que basta la disponibilidad a favor del contribuyente.
Sobre el particular, en el Oficio Nº 137-2015-SUNAT/600000, en atención a una consulta referida a la tasa del Impuesto a la Renta aplicable a la liquidación, pagada en el Ejercicio 2015, de los beneficios truncos de aquellos perceptores de rentas de quinta categoría cuyos contratos de trabajo se extinguieron el 31-12-2014, la Administración Tributaria, citando la Directiva Nº 013-99/SUNAT, precisa que las rentas de la quinta categoría son objeto de retención en la fuente y se consideran producidas en el momento de su percepción, por lo que resulta irrelevante el hecho que las mismas se hubieren devengado en períodos anteriores a su percepción puesto que, es con este último hecho, que surge la obligación de efectuar la retención correspondiente. En este sentido, la Administración concluye que en el supuesto consultado, las tasas del Impuesto a la Renta aplicables a la liquidación de beneficios truncos de los perceptores de rentas de quinta categoría cuyos contratos se extinguieron el 31-12-2014, para efectos de las respectivas retenciones, son las correspondientes al Ejercicio 2015 en que se efectúa el pago de tales beneficios.
Enseguida, veamos dos casos prácticos que nos ayuden a ilustrar mejor el tema.
Supongamos que un trabajador recibe de su empleador el cheque de su gratificación de Navidad el 15-12-2015 y decide apersonarse al banco a cobrarlo recién el 05-01-2016. En el ejemplo propuesto es claro que la renta de quinta categoría se percibió en diciembre 2015. El fisco no puede perjudicarse por la decisión unilateral del contribuyente de demorar el cobro del cheque.
Distinto sería el caso si un profesional independiente recibe el cheque por sus honorarios el 31-12-2015, pero se trata de un cheque diferido a ser pagado desde el 15-01-2016. En tal supuesto, la renta se considera percibida recién en enero 2016.
Las rentas de cuarta categoría son las rentas del trabajo independiente. Se vinculan no con el Derecho Laboral sino con el Derecho Civil.
Así, conforme al artículo 1764º del Código Civil, por la locación de servicios el locador se obliga, sin estar subordinado al comitente, a prestarle sus servicios por cierto tiempo o para un trabajo determinado, a cambio de una retribución. Por tanto, la no subordinación propia de los contratos de locación de servicios, es una característica que los distingue de los contratos de trabajo.
Otra nota distintiva de este tipo de contrato es el carácter personal del servicio. Al respecto, el artículo 1766º del Código Civil señala que el locador debe prestar personalmente el servicio, pero puede valerse, bajo su propia dirección y responsabilidad, de auxiliares y sustitutos si la colaboración de otros está permitida por el contrato o por los usos y no es incompatible con la naturaleza de la prestación. Así, por ejemplo, nada obsta que un contador o un abogado puedan tener un asistente o una secretaria como colaboradores. Sin embargo, si conocedores del prestigio de un artista famoso se le encarga pintar un retrato, éste no puede delegar tal labor a su discípulo.
En este orden de ideas, el Tribunal Fiscal en la RTF Nº 09236-2-2007 precisa que si bien para que determinados ingresos califiquen como rentas de cuarta categoría éstos deberán originarse en prestaciones de servicios que se realicen en forma individual, es decir, personalmente, ello no impide que el prestador pueda contar con la colaboración, bajo su propia dirección y responsabilidad, de auxiliares y sustitutos si dicha colaboración está permitida por el contrato o por los usos y no es incompatible con la naturaleza de la prestación, según precisa el Código Civil en su artículo 1766º al regular el contrato de Locación de Servicios, por lo que el solo hecho que el recurrente haya prestado el servicio materia de análisis, con la colaboración de varias personas, no es suficiente para establecer que la contraprestación califica como renta de tercera categoría como afirma la Administración Tributaria.
Ya unos años antes, a propósito del requisito de “individualidad” propio de las rentas de cuarta categoría, el Tribunal Fiscal en la RTF Nº 238-2-2001 señaló que si bien la renta obtenida por el grupo artístico no domiciliado denominado “Los Enanitos Verdes” es de fuente peruana al originarse en el desarrollo de una actividad artística de manera grupal en el territorio nacional, no califica como renta de cuarta categoría ya que no cumple con la condición de “individualidad” establecida en la Ley del Impuesto a la Renta sino que, por el contrario, al ser su fuente generadora una actividad grupal, constituye renta de tercera categoría.
4.1. Renta bruta (artículo 33º de la LIR)
Cuando las rentas sean obtenidas por el ejercicio en asociación o en sociedad civil de cualquier profesión, arte, ciencia u oficio, califican como rentas de tercera categoría, según señala el inciso f) del artículo 28º de la LIR. Igualmente, conforme a los incisos b) y c) del artículo 28º de la LIR, son rentas de tercera categoría, las derivadas de la actividad de los agentes mediadores de comercio (corredores de seguro y comisionistas mercantiles), rematadores y martilleros y de cualquier otra actividad similar; así como las que obtengan los Notarios producto de su actividad como tal.
Asimismo, conforme al artículo 12º del Decreto Legislativo Nº 1057, incorporado por la Ley Nº 29849, para efectos del Impuesto a la Renta, las remuneraciones derivadas de los servicios prestados bajo el régimen del Contrato Administrativo de Servicios (CAS) son calificadas como rentas de cuarta categoría.
No se incluirán como rentas de cuarta categoría, aquellas obtenidas por personas naturales no profesionales, domiciliadas en el país que generen ingresos únicamente por actividades de oficios y que se hubieran acogido al Nuevo RUS.
En los casos en que las actividades de cuarta categoría se complementen con explotaciones comerciales o viceversa, el total de la renta que se obtenga se considerará renta de tercera categoría, según prescribe el último párrafo del artículo 28º de la LIR. Nótese la importancia del carácter de complementariedad de las actividades. Así por ejemplo, si un abogado además de su trabajo independiente por el que obtiene rentas de cuarta categoría, decide abrir una bodega o una licorería, es evidente que no hay complementariedad alguna. Caso distinto sería si un técnico mecánico abre una tienda de autopartes y presta servicios de mecánica automotriz, aquí la complementariedad es manifiesta.

References: artículo 1764
 artículo 1766
 artículo 1766
 artículo 28
 artículo 28
 artículo 12
 artículo 28