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Timestamp: 2018-05-22 21:11:34+00:00

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Aparatos eléctricos y electrónicos - Área de actividad • Medio Ambiente Melilla
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Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos Aparatos eléctricos y electrónicos
La Directiva 2011/65/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 8 de junio de 2011, sobre restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas en AEE(Directiva ROHS2), orientada a la prevención, que fue transpuesta al ordenamiento jurídico español mediante el Real Decreto 219/2013, de 22 de marzo, sobre restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos.
El mantenimiento de la aplicación del principio de responsabilidad ampliada del productor de manera que el fabricante del equipo eléctrico tiene la obligación de asumir la financiación de la gestión de los residuos que
proceden de sus aparatos.
El Real Decreto continúa la línea marcada por la Directiva RAEE2 y su objeto principal es regular la prevención y reducción de los impactos adversos como consecuencia de la generación de los RAEE, determinar los objetivos de recogida separada y de valorización de estos residuos, además de establecer los procedimientos para su correcta gestión, trazabilidad y contabilización.
De conformidad con la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, este Real decreto pretende:
Mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y reducir sus impactos globales.
Incorporar la jerarquía de residuos como principio de la política de residuos a través de medidas sobre prevención en la generación de RAEE y a valorar la preparación para la reutilización de los mismos, incluyendo objetivos específicos desde 2017 para los productores de AEE.
Contribuir al desarrollo sostenible y al estímulo del empleo verde.
Asimismo, entre los objetivos más importantes del Real Decreto destacan:
Asegurar la coherencia y homogeneidad de la gestión de los RAEE en todo el territorio así como la unidad de mercado.
Garantizar la competitividad del sector de los fabricantes de AEE y del sector de gestión de RAEE.
Las principales novedades del Real Decreto 110/2015, derivadas de la Directiva 2012/19/UE, son:
Se clarifican las obligaciones de los distintos operadores (fabricantes, distribuidores, usuarios, gestores y administraciones) en todas las fases del producto y del residuo (desde la puesta en el mercado, diseño, la
prevención, entrega y gestión de los residuos).
Se implica activamente a los distribuidores en la recogida de RAEE y en las obligaciones de información, a través de la recogida del 1×1. En el caso de tiendas que tengan más de 400 metros cuadrados dedicados a la venta de AEE, deberán de disponer de contenedores para recoger en pequeños aparatos eléctricos muy pequeños, no mayor de 25 cm en ninguna de sus dimensiones, sin necesidad de una compra de aparato equivalente.
Se permite a las Entidades Locales y a los distribuidores organizar la gestión de los RAEE o algunas de sus fracciones, recogidas en sus instalaciones sin la financiación de los productores de AEE, a través de la
contratación directa con los gestores autorizados.
Se consolida el Grupo de trabajo de RAEE entre la AGE (MAGRAMA y Departamentos ministeriales relacionados) y las CCAA como un instrumento de coordinación en esta materia, incorporando a los distintos operadores allá donde puedan aportar información a la administraciones en los temas que se considere.
Se establece una única herramienta electrónica de recogida de información (plataforma electrónica de gestión de RAEE) que permitirá la incorporación de los datos de RAEE recogidos por parte de los operadores e instalaciones que intervengan en esa recogida y a la que accederán las administraciones competentes, así como a ciertos operadores, en este caso, de manera controlada. Cuando la plataforma electrónica esté en marcha se establecerá un sistema de etiquetado a través de etiquetas de lectura electrónica que se incorporará en el momento de la recogida del residuos y permitirá mejorar su trazabilidad. Ver Nota sobre etiquetas de lectura electrónica.
Se establecen objetivos de recogida de RAEE a nivel estatal y objetivos en cada Comunidad autónoma, que habrán de ser cumplidos por los productores según se establezca en cada territorio. Estos objetivos se establecen en el art. 29 y en la disposición transitoria 4ª del Real Decreto. Para su cumplimiento se incluirá, una vez esté en marcha la plataforma electrónica, la información de las recogidas efectuadas por gestores autorizados de recogida sin la financiación de los productores.
Se clarifican las relaciones entre los regímenes de responsabilidad ampliada del productor en materia de pilas y acumuladores, y aceites industriales usados incluidos en los aparatos eléctricos y en sus residuos, evitando una posible doble financiación. En concreto, se asegura el cumplimiento de las condiciones de almacenamiento y tratamiento del Real Decreto 679/2006, de 2 de junio, por el que se regula la gestión de los aceites industriales usados.
Se clarifica el papel de la responsabilidad ampliada del productor y de los sistemas en que se organicen, así como de sus obligaciones. Se implementa la autorización única a nivel estatal de los sistemas de responsabilidad ampliada, detallando las condiciones de autorización y comunicación.
Se crea una oficina de asignación de recogidas de RAEE, como parte de los instrumentos de coordinación, cuya creación y funcionamiento se establecerá por Orden Ministerial, será supervisada por las administraciones competentes y gestionada por los productores.
Se incrementa el control sobre los traslados de RAEE, en especial para diferenciar el traslado de RAEE enmascarados como traslados de AEE usados.
Se intensifica las labores de coordinación y colaboración en materia de inspección y control de la gestión de los RAEE con otras administraciones, especialmente con el Departamento de Aduanas, la Fiscalía de Medio Ambiente y el Ministerio de Interior.
Según el artículo 3.a del Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, se consideran aparatos eléctricos y electrónicos
(AEE) a todos los aparatos que para funcionar debidamente necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos,
y los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos, que están destinados a ser
utilizados con una tensión nominal no superior a 1.000 V en corriente alterna y 1.500 V en corriente continua.
Estos aparatos pueden contener sustancias peligrosas, como el cadmio, mercurio, plomo, arsénico, fosforo, aceites
peligrosos y gases que agotan la capa de ozono o que afectan al calentamiento global como los clorofluorocarbonos
(CFC), hidroclorofluorocarbonos (HCFC), hidrofluorocarbonos (HFC), hidrocarburos (HC) ó amoniaco (NH3), que si
bien son necesarias para garantizar su funcionalidad, pueden emitirse al medio ambiente o ser perjudiciales para la
salud humana si, una vez que se convierten en residuos, los aparatos no se gestionen y se tratan adecuadamente. (Ver
¿Qué materiales y componentes tienen los RAEE?)
El alto contenido en materiales valiosos y de sustancias peligrosas de estos residuos son los que determinan su peculiaridad y hace
necesario mejorar el comportamiento medioambiental de todos los agentes clave que intervienen en el ciclo de vida de los AEE, los
consumidores, los distribuidores y, en particular, los agentes directamente implicados en la recogida y tratamiento de los RAEE.
Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), según el art. 3.f, son todos los aparatos eléctricos y electrónicos que
pasan a ser residuos de acuerdo con la definición que consta en el artículo 3.a) de la Ley 22/2011, de 28 de julio. Esta definición
comprende todos aquellos componentes, subconjuntos y consumibles que forman parte del producto en el momento en que se
Se consideran RAEE históricos, según el art. 3.m todos los residuos procedentes de productos introducidos en el mercado antes del
Los anexos I y III del Real Decreto 110/2015 establecen, en función de los diferentes períodos de aplicación, las
categorías y subcategorías de AEE:
El anexo I indica las categorías y subcategorías de AEE incluidas en el periodo transitorio del Real Decreto (hasta el 14
de agosto de 2018). El anexo II incluye la lista indicativa de los AEE que están comprendidos en las categorías y
subcategorías del anexo I.
El anexo III incluye las categorías y subcategorías de AEE incluidas en el ámbito de aplicación del Real Decreto a partir
del 15 de agosto de 2018. El anexo IV contiene una lista no exhaustiva de los AEE que están comprendidos en las
categorías y subcategorías del anexo III.
Durante dicho período, el alcance del Real Decreto 110/2015 es idéntico al alcance del anterior Real Decreto 208/2005
(10 categorías de AEE) pero con la inclusión de los paneles fotovoltaicos en la categoría 4, junto a los aparatos
Tabla de equivalencia de categorías y subcategorías de AEE del anexo I del Real Decreto 110/2015 y lista no
exhaustiva de AEE.
Categorías y subcategorías de AEE Real Decreto 110/2015 (Hasta el 14 de agosto de 2018) Lista no exhaustiva de AEE
Tabla de equivalencia de categorías y subcategorías de AEE del anexo III del Real Decreto 110/2015 y lista no
Las sustancias peligrosas más habituales que incorporan los AEE para su funcionamiento y que deben ser gestionadas
y tratadas una vez que los aparatos se conviertan en RAEE son:
Plomo: Más del 90% en las baterías, con pequeñas contribuciones por parte de las soldaduras para los circuitos
impresos, lámparas y tubos fluorescentes.
Óxido de plomo (utilizado en el vidrio): Más del 80% en los tubos de rayos catódicos mientras que el resto
procede de las lámparas y los tubos fluorescentes.
Mercurio: Más del 90% procede de las pilas y sensores de posición con una pequeña contribución por parte de
los relés y lámparas fluorescentes.
Cromo hexavalente: Utilizado como inhibidor de corrosión en el sistema de refrigeración de los refrigeradores por
Compuestos bromados/retardantes de llama: TBBA (Tetra-bromo-bifenil A): Más del 90% proviene de los
circuitos impresos, placas y carcasas. PBB (Polibromobifenilos) y PBDE(polibromodifenil-eteres): Componentes
termoplásticos, cables, etc. Octa y deca BDE(octa y decabromo difenil eter): Más del 80% dentro de los
ordenadores, con menores contribuciones por parte de los aparatos de TV y aparatos eléctricos de cocinas
Según el art. 6 del Real Decreto 219/2013, de 22 de marzo, sobre restricciones a la utilización de determinadas
sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos se prohíbe introducir en el mercado AEE que contengan las
sustancias enumeradas en su anexo II en cantidades que superen los valores máximos de concentración en peso de
El capítulo III del Real Decreto 110/2015 que regula la prevención de la generación de RAEE en la misma línea trazada
por la Directiva RAEE2 pone el acento en la importancia de evitar nuevos residuos mediante la prevención de su
generación y el alargamiento de su vida útil.
Las administraciones públicas fomentarán la prevención de RAEE mediante campañas de información y sensibilización
orientadas a evitar su generación, incidiendo en el consumo responsable de AEE, en la prolongación de su vida útil y
en su reutilización.
Los usuarios de AEE domésticos y profesionales, cuando sea posible, destinarán los aparatos usados a un segundo
uso mediante su entrega a entidades sociales sin ánimo de lucro, a instalaciones dedicadas al mercado de segunda
mano o a otras vías de entrega para su reutilización y alargamiento de la vida útil.
En el caso de que exista una comercialización del aparato usado, ésta se acreditará a través de un documento, como
una factura formalizada, que acompañe al AEE y que pudiera identificar al comprador y al vendedor, y será de
aplicación la normativa vigente en materia de comercio interior, en particular la Ley 7/1996, de 15 de enero, de
Ordenación del Comercio Minorista, y el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y
Usuarios y otras leyes complementarias, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre.
Cuando no proceda la entrega de aparatos usados a un segundo uso porque el AEE resulta inutilizable, por falta de
componentes esenciales o por daños estructurales difícilmente reparable, entre otras causas, los usuarios de AEE
deberán entregarlos como RAEE siguiendo las previsiones del Real Decreto 110/2015.
La constante innovación tecnológica y la sustitución de AEE por otros más avanzados y con nuevas prestaciones,
sumado a la cultura de usar y tirar, provoca que año tras año se generen cada vez más cantidad de residuos de este
tipo. Sin embargo, la reutilización de los AEE usados (de forma directa o después de aplicar actividades de preparación
para la reutilización) supone el aumento en la vida media del aparato, un ahorro de recursos, una reducción de la
cantidad de residuos generados, una forma de consumo responsable y un nicho de nuevos empleos que supone un
importante aliciente social y empresarial. Asimismo, se ponen en el mercado equipos de segunda mano más baratos
que pueden hacer más asequible su compra, de manera que puedan ser adquiridos más fácilmente. (Ver esquema del
ciclo de gestión de los RAEE).
Por su parte los productores de RAEE, según el Real Decreto 110/2015 (art. 6 y 7) deben diseñar y producir sus
aparatos de forma que se prolongue en lo posible su vida útil, facilitando entre otras cosas, su reutilización, desmontaje
y reparación, y como mínimo, deberán aplicar las previsiones del Real Decreto 187/2011, de 18 de febrero, relativo al
establecimiento de requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos relacionados con la energía, y del Real
Decreto 219/2013, de 22 de marzo, sobre restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas en
Los productores de AEE elaborarán planes de prevención de RAEE trienales en los que incorporarán sus medidas de
Los materiales valorizables que contienen los AEE (Ver ¿Qué materiales y componentes tienen los RAEE?) suponen
un recurso que no debe ni puede perderse, y que deben recuperarse al final de su vida útil, cuando se transforman en
residuos a través de su reciclado o valorización. La recuperación efectiva de los metales y otros materiales es esencial
para que estén disponibles de nuevo y fabricar nuevos AEE u otro tipo de productos, de manera que estos recursos
puedan ser utilizados por futuras generaciones.
Asimismo, existen sustancias peligrosas en los AEE que, a pesar de que son necesarias para garantizar su
funcionalidad, pueden emitirse al medio ambiente o ser perjudiciales para la salud humana si, una vez que se
convierten en residuos, los aparatos no se gestionan y tratan adecuadamente. Consecuencia de ello, todas las etapas
de la gestión de estos aparatos, desde su recogida, almacenamiento, transporte y tratamiento específico deben
hacerse en unas condiciones que garanticen su seguridad, sin mezclarse con otros flujos de residuos (recogida
separada) y evitar manipulaciones o roturas que puedan liberar las sustancias peligrosas al medio ambiente.
(Ver ¿Cuáles son las condiciones de recogida y transporte de RAEE? ).
En conformidad con la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, el Real Decreto 110/2015, de
20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos establece la siguiente jerarquía de residuos por
La prevención (Ver ¿Cómo puede prevenirse la generación de RAEE? ) en la generación de residuos es la prioridad,
pero una vez que se generan, se ha de facilitar la recogida separada por cada uno de los diferentes agentes implicados
en la gestión de RAEE de cara a posibilitar el reciclaje de calidad de los materiales y componentes que los conforman y
el tratamiento de las sustancias peligrosas que contienen, hecho que comporta un importante ahorro de energía,
materias primas y en consecuencia, de emisiones a la atmósfera.
El Real Decreto 110/2015 recoge todas las etapas que van desde la puesta en el mercado de los AEE a la recogida y
gestión como residuos.
Los principales aspectos relacionados con la gestión de RAEE, desde su generación hasta su tratamiento específico
1. La recogida separada. (Entes Locales, distribuidores y gestores).
2. Obligaciones y responsabilidades de todos los agentes implicados en la recogida separada, así como el
comportamiento medioambiental de los consumidores.
3. La correcta aplicación de la responsabilidad ampliada del productor.
4. Requisitos de las instalaciones de recogida.
6. Preparación para la reutilización, reciclado y tratamiento específico.
Figura que recoge un esquema general de la gestión de RAEE.
¿Dónde pueden depositar los consumidores los RAEE en Melilla?
Las instalaciones del Centro de Transferencia de residuos de Melilla (enlazar a su lugar en el apartado de
instalaciones de gestión de residuos de Melilla)
Los puntos de venta de los distribuidores
Antes del tratamiento específico de los RAEE, aplicando el principio de jerarquía de residuos en conformidad con la Ley
22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, se dará prioridad a la preparación para la reutilización de
los RAEE, de sus componentes, subconjuntos y consumibles según los requisitos previstos en el anexo IX del Real
Decreto 110/2015.
La preparación para la reutilización se llevará a cabo en las etapas más próximas a la recogida inicial por gestores
autorizados. Para ello se podrán entregar los RAEE, directamente por los usuarios a los propios centros de preparación
para la reutilización, o se podrán revisar y clasificar los RAEE en las instalaciones de recogida. Los RAEE que, tras su
clasificación, no sean susceptibles de ser preparados para la reutilización, serán enviados a las instalaciones de
Si el RAEE ha podido ser preparado para la reutilización, el residuo pasará a ser un AEE o un componente
Las instalaciones de tratamiento específico someterán a los RAEE a un proceso de reciclado y valorización que
incluirá, como mínimo, la retirada de todo tipo de fluidos, incluidos aceites, lubricantes u otros, y el tratamiento selectivo
de materiales y componentes, de conformidad con lo previsto en el anexo XIII del Real Decreto 110/2015.
Como mínimo, y en todo caso, se retirarán los siguientes componentes, sustancias y mezclas:
Condensadores que contengan policlorobifenilos (PCB), de conformidad con la Directiva 96/59/CE del Consejo, de
16 de septiembre de 1996, relativa a la eliminación de los policlorobifenilos y de los policloroterfenilos (PCB/ PCT).
Componentes o RAEE que contengan mercurio, por ejemplo, interruptores o lámparas.
Tarjetas de circuitos impresos para teléfonos móviles, en general, y otros dispositivos si la superficie de la tarjeta
de circuitos impresos tiene más de 10 centímetros cuadrados.
Clorofluorocarburos (CFC), hidroclorofluorocarburos (HCFC), hidrofluorocarburos (HFC), hidrocarburos (HC) y
Pantallas de cristal líquido (junto con su carcasa si procede) de más de 100 centímetros cuadrados de superficie y
todas las provistas de lámparas de descarga de gas como iluminación de fondo.
Componentes que contengan fibras cerámicas refractarias según la descripción de la Directiva 97/69/CE de la
Comisión, de 5 de diciembre de 1997, por la que se adapta, por vigesimotercera vez, al progreso técnico la
Directiva 67/548/CEE del Consejo, relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y
administrativas en materia de clasificación, envasado y etiquetado de las sustancias peligrosas.
No se permitirá dañar, prensar, fragmentar, compactar ningún RAEE que no haya sido sometido previamente al
procedimiento de tratamiento específico que le corresponda, debido que pueden liberar sustancias peligrosas al medio
ambiente o diluirse entre el resto de las fracciones y contaminarlas.
La recogida separada, el transporte, la clasificación, el almacenamiento y el tratamiento de RAEE deben garantizar la
ausencia de impactos ambientales. Deberán cumplirse los requisitos definidos en los anexos VII, VIII, IX y XIII del Real
Una vez retirados los componentes peligrosos de los RAEE, la obtención de fracciones valorizables dependerá de los
RAEE tratados, del diseño de las instalaciones y de las tecnologías disponibles.
Los materiales y fracciones se obtendrán a través de procesos mecánicos, de fragmentación o triturado de su posterior
valorización y en último caso, eliminación. Las fracciones resultantes, Además, se identificarán mediante códigos LER,
se contabilizarán y se indicará su destino para calcular los objetivos de valorización.
Los procedimientos para el tratamiento específico de RAEE dependen del tipo de residuo. La Parte G del anexo XIII del
Real Decreto 110/2015 distingue las siguientes operaciones de tratamiento:
G.1. Operación de tratamiento general.
G.2. Operación de tratamiento para RAEE que contengan CFC, HCF, HFC, HC o NH3.
G.3. Operación de tratamiento para pantallas CRT (TV y monitores con tubos de rayos catódicos).
G.4. Operación de tratamiento para pantallas planas con tecnología diferente a los CRT.
G.5. Operación de tratamiento para lámparas que contienen mercurio.
G.6. Operación de tratamiento para paneles fotovoltaicos (silicio).
G.7. Operación de tratamiento para paneles fotovoltaicos (cadmio-teluro).
Preguntas Frecuentes RD 110/2015 RAEE (462,43 kb)
Gestión de lámparas y luminarias en Melilla
Ambilamp http://www.ambilamp.es/
AMBILAMP es una asociación sin ánimo de lucro que nace como solución a ese problema, reuniendo a las
principales empresas de iluminación con el objetivo de desarrollar un sistema de recogida y tratamiento de
residuos de lámparas y luminarias, RAEE.
AMBILAMP como Asociación para el Reciclado de aparatos de alumbrado tiene como objetivos:
A. Cerrar el ciclo de vida de la bombilla y luminaria afectada por el RD RAEE, posibilitando su tratamiento final
sostenible, una vez que se convierte en residuo. Esto reducirá el impacto medioambiental que puede generar una
bombilla o una luminaria a lo largo de su vida útil.
B. AMBILAMP da servicio a todos los productores de lámparas y/o luminarias a los cuales afecte la normativa
RAEE y que quieran cumplir con sus obligaciones ambientales a través de este Sistema Integrado de Gestión.
Asimismo, AMBILAMP también desarrolla un servicio de logística acorde con las necesidad de los distintos agentes en
los que se encuentra el residuo para su gestión. Finalmente, la Asociación permanece en contacto constante con las
Administraciones Públicas Centrales y Autonómicas para la constante mejora y actualización del sistema de recogida.
C. Investigación y desarrollo en todo el área técnica cuyo principal objetivo es el desarrollo del sistema de recogida y
reciclado de las bombillas y luminarias.
D. Concienciación, educación y sensibilización, directa e indirecta, de todos los agentes implicados en el proceso
para cumplir los objetivos de protección y mejora del medio ambiente.
Recogida de lámparas y luminarias
Poner foto o dibujo de los contenedores de lámparas
Busca el punto de reciclaje más cercano para depositar:

References: Real Decreto 
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 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 3
 Real Decreto 
 artículo 3
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