Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2012/as201221164.htm
Timestamp: 2019-03-20 05:39:45+00:00

Document:
201206-Sala Civil-1-164
Auto Supremo: 164/2012
Sucre: 22 de junio de 2012
Expediente: LP-38-12-S
Partes: Arturo Walter Arias Sandoval y otra c/ Walter Estanislao Catacora Gómez y otros.
Proceso: Nulidad de Contrato y Pago de Daños y Perjuicios
VISTOS: El recurso de casación de fs. 194 a 196 de obrados, interpuesto por Fernando Freddy, Oscar, Rodolfo, Jobita Sonia, Maria Elizabeth y Víctor Hugo todos Camacho Catacora contra el Auto de Vista Nº 260/2011 de 16 de noviembre 2011 cursante de fs. 188 a 189, pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia del Distrito de La Paz, dentro del proceso de nulidad de contrato y pago de daños y perjuicios seguido por Arturo Walter Arias Sandoval y Julieta Ledezma Salazar contra Walter Estanilao Catacora Gómez y los recurrentes, los antecedentes procesales; y,
Que, en fecha 4 de noviembre 2008 Arturo Walter Arias Sandoval y Julieta Ledezma Salazar de Arias, presentan demanda de nulidad de contrato y pago de daños y perjuicios, mencionando que en fecha 27 de noviembre de 2003 suscribieron contrato de anticrético sobre un departamento con los propietarios del mismo los Sres. Walter Estanislao Catacora Gómez y Obdulia Catacora Gómez, por la suma de $us.11.000.- por el tiempo de un año forzoso y otro voluntario; sin embargo a la fecha de presentación de la demanda y luego de reiteradas oportunidades en la que se solicitó la devolución del capital, éste no fue devuelto por el que suscribió en esa oportunidad el contrato (Walter Estanislao Catacora Gómez) ni por los ahora herederos de Obdulia Catacora Gómez, quienes en su momento se hicieron declarar herederos de la antes mencionada. Por lo que demandan la nulidad del documento de contrato de anticrético suscrito el 27 de noviembre de 2003, en atención a lo previsto en el art. 452 num. 4), 491 num. 3), 546, 549 num. 1), 552, 553 y 1430 del Código Civil.
Que, sustanciado el proceso, el Juez Tercero de Partido en lo Civil de la capital, mediante Sentencia Nº 264/2010 de 23 de junio del año 2010, declaró probada la demanda y por tanto nulo el documento de fs. 3 y dispuso restitución de la suma de $us.11.000 a favor de los demandantes, devolución a efectuar por parte de los demandados dentro del tercero día de ejecutoriada la sentencia.
En conocimiento de la resolución del a quo, los co demandados Fernando Freddy, Oscar, Jobita Sonia, Rodolfo, María Elizabeth y Víctor Hugo todos Camacho Catacora, herederos de Obdulia Catacora Gómez, purgando costas en rebeldía se apersonaron y apelaron la sentencia, conforme consta a fs. 170 de obrados. La Sala Civil Tercera de la ex Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº 260/2011 confirmó la sentencia apelada.
Notificadas las partes con el Auto de Vista Nº 260/2011, Fernando Freddy, Oscar, Jobita Sonia, Rodolfo, María Elizabeth y Víctor Hugo todos Camacho Catacora, presentaron recurso de casación en el fondo y en la forma, cursante de fs. 194 a 196 de obrados.
Sin realizar una diferenciación del recurso de casación en el fondo y el de forma, los recurrentes antes señalados afirman que el Auto de Vista de fs. 188 a 189 contiene violación, interpretación errónea y aplicación indebida de la ley, por haber incurrido en error de derecho y de hecho en la apreciación de las pruebas y los actuados del proceso.
Asimismo indican que falta una de las diligencias declarada esencial, falta expresamente penada con nulidad por la ley, como son los arts. 90, 252 del Código de Procedimiento Civil; toda vez que el auto de fs. 42 en rebeldía da por reconocida la firma y rúbrica de Obdulia Catacora Gómez estampada en el documento de fs. 3 de fecha 27 de noviembre 2003; es decir da por reconocida la firma y rúbrica de una persona muerta, cuando antes de emitir dicho falló debió remitirse tal reconocimiento a juicio contradictorio al tenor del art. 1298 num. 2) del Código Civil.
De otro lado, señalan que a tiempo de convocarse a reconocimiento de firmas y rúbricas, los demandantes notificaron a los herederos de Obdulia Catacora Gómez mediante edictos publicados en prensa; empero no actuaron de la misma manera con la demanda principal de fs. 66 a 69 tampoco con la sentencia; lo propio sucedió con la confesión provocada a la que no fue citado el co demandado Oscar Camacho Catacora, incurriéndose en falta de cumplimiento de los arts. 90, 121, 122, 133, 134 y 135 del Código de Procedimiento Civil.
Que, la jurisprudencia sentada por la ex Corte Suprema de Justicia con la que se comparte criterio, ha establecido que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
En ese contexto, el recurso de casación en el fondo se relaciona con el error "in iudicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. Por lo que de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre una determinada norma jurídica, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos.
Mencionado lo anterior como reserva legal que hace procedente al recurso de casación en el fondo y en la forma; en el caso de autos resulta inviable su atención, toda vez que los recurrentes al inicio del mismo, si bien la suma de su memorial señala: recurso de casación en la forma y en el fondo, éste no contiene una individualización del mismo y en su contenido si se quiere entender uno de otro, no existe especificidad ni el cumplimiento de lo previsto en el art. 258 num. 2) del adjetivo civil, es decir una cita clara, concreta y precisa de qué ley fue violada, aplicada falsa o erróneamente y como se dijo de manera precedente tampoco existe una explicación de cómo debió ser aplicada la norma extrañada. Tampoco existe una relación clara respecto a cómo los de instancia hubieran incurrido en error de derecho y de hecho; los recurrentes se limitan a mencionar que existió error de derecho y de hecho en las pruebas y actuados del proceso, sin señalar de manera específica en qué consiste el error y qué prueba contiene dicho error.
Con fines de aclaración respecto al reconocimiento de firmas de un fallecido, la expresa determinación del art. 319 num. 29 inc. c) del Código de procedimiento Civil, modificado por la Ley 1760 de Abreviación Procesal Civil y Asistencia Familiar, que establece: "Si los herederos manifestaren que no les consta que la firma o la letra sea de su causante, el juez, a solicitud de parte, ordenará la comprobación pericial observando el procedimiento previsto en los incisos que siguen. Si no concurrieren a la citación, se tendrá la firma o documento por reconocidos".
Por lo anterior, al no haberse dado cumplimiento a los requisitos previstos por ley para la procedencia del recurso presente, corresponde al Tribunal Supremo de Justicia, pronunciarse conforme señala los arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) del adjetivo civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, conforme señala la atribución contenida en el art. 42 num. 1) de la Ley del Órgano Judicial Nº 025 y en aplicación a lo previsto en el art. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo y en la forma presentado por Fernando Freddy, Oscar, Jobita Sonia, Rodolfo, María Elizabeth y Víctor Hugo todos Camacho Catacora, cursante de fs. 194 a 196 de obrados.
Se regula honorarios profesionales en la suma de Bs.1.000.-

References: resolución 
 artículo 250
 artículo 258
 artículo 258
 artículo 272
 artículo 253