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Timestamp: 2018-10-20 02:09:43+00:00

Document:
Vigencia desde 29 de Enero de 2008
Art�culo 2 �Sujetos obligados
CAP�TULO II.� R�gimen de autorizaci�n
Art�culo 4 �Exigencia de autorizaci�n
Art�culo 5 �Exenci�n de autorizaci�n
Art�culo 7 �Plazos y efectos de la resoluci�n
Art�culo 8 �Denegaci�n de las solicitudes de autorizaci�n y suspensi�n y revocaci�n de las autorizaciones
Art�culo 9 �Recursos administrativos
Art�culo 11 �Tr�nsitos
SECCI�N 2.� REGISTRO ESPECIAL DE OPERADORES DE COMERCIO EXTERIOR DE MATERIAL DE DEFENSA Y DE DOBLE USO
Art�culo 12 �Exigencia de inscripci�n
SECCI�N 3.� JUNTA INTERMINISTERIAL REGULADORA DEL COMERCIO EXTERIOR DE MATERIAL DE DEFENSA Y DE DOBLE USO
CAP�TULO III.� Medidas de control y transparencia
Art�culo 15 �Medidas de control
Art�culo 16 �Informaci�n y control parlamentario
Art�culo 17 �Otras medidas de transparencia
Disposici�n transitoria �nica �Vigencia de la normativa actual
Disposici�n final segunda �Recepci�n normativa
Disposici�n final tercera �Actualizaciones
Disposici�n final cuarta �Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas
Disposici�n final quinta �Bombas de racimo
Disposici�n final sexta �Modificaci�n de la Ley 17/2001, de 17 de diciembre, de Marcas
Espa�a, pa�s plenamente comprometido en el impulso de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, y que ha apoyado decididamente en Naciones Unidas la propuesta para elaborar dicho Tratado, ha decidido adecuar su legislaci�n sobre comercio exterior de material de defensa y de productos y tecnolog�as de doble uso. La creciente complejidad del comercio internacional de material de defensa y de productos y tecnolog�as de doble uso hace necesario que los poderes p�blicos emprendan una decidida acci�n para dar respuesta eficaz a los diferentes aspectos de esta problem�tica y a los variados compromisos que asume Espa�a en este �mbito.
Desde la perspectiva de la seguridad nacional e internacional, se trata de impedir el tr�fico il�cito y la proliferaci�n de armamentos y tecnolog�as sensibles a favor de Estados o actores no estatales susceptibles de actuar contra la paz y la seguridad o de involucrarse en actividades terroristas. Por otro lado, se busca responder a una significativa demanda pol�tica y social de control del comercio de material de defensa y productos y tecnolog�as de doble uso. Todo ello sin perjuicio de las leg�timas exigencias del comercio legal de armas, elemento �ntimamente vinculado a la defensa nacional y a las leg�timas actividades de mantenimiento de la Ley y la lucha de los gobiernos contra el delito.
Por otro lado, la proliferaci�n y las exportaciones sin control de las armas convencionales tienen un enorme coste humano. Un alarmante n�mero de personas mueren cada d�a por el empleo de las armas convencionales. Espa�a tiene el deber de asegurar que sus exportaciones son coherentes con los compromisos vigentes de conformidad con el Derecho Internacional y de manera que se garantice que dichas exportaciones no fomenten la violaci�n de los derechos humanos, no aviven los conflictos armados ni contribuyan de forma significativa a la pobreza. El Gobierno espa�ol debe mantener tambi�n en su acci�n exterior, sobre todo en el seno de la Uni�n Europea, una posici�n activa a favor de la regulaci�n internacional del comercio de armas.
El comercio de armas est� cada vez m�s globalizado, los ensamblajes finales a partir de componentes producidos en otros pa�ses, la deslocalizaci�n de producci�n final, la aparici�n de pa�ses exportadores no tradicionales sujetos a menores controles, la llegada a pa�ses donde no se respetan los derechos humanos y sometidos a embargos de armas por parte de la Uni�n Europea y de Naciones Unidas, hacen necesario un esfuerzo de la comunidad internacional para lograr un efectivo control del comercio de armas que se adapte a la nueva realidad y el establecimiento de normas de derecho internacional.
Por todo ello, es conveniente y oportuno revisar y reforzar las disposiciones legales aplicables a estas cuestiones. El Acuerdo del Congreso de los Diputados, con fecha 13 de diciembre de 2005, insta al Gobierno a presentar en el plazo de un a�o un Proyecto de Ley sobre el Comercio de Armas, orientado a asegurar el control de las transferencias espa�olas de material militar, policial y de seguridad, as� como de productos y tecnolog�as de doble uso a otros pa�ses, y a garantizar la transparencia en la informaci�n oficial que se ofrece sobre dichas transferencias.
La Ley Org�nica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represi�n del Contrabando, define lo que debe entenderse por material de defensa y de doble uso y prev� que el Gobierno aprobar� las Relaciones de Material de Defensa y de Doble Uso, y la Ley Org�nica 3/1992, de 30 de abril, por la que se establecen supuestos de contrabando en materia de exportaci�n de material de defensa y material de doble uso indica los requisitos, condiciones y procedimientos a que se sujetar�n las autorizaciones.
La legislaci�n nacional que desarrolla lo anterior es el Real Decreto 1782/2004, de 30 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de control del comercio exterior de material de defensa, de otro material y de productos y tecnolog�as de doble uso. El control de las exportaciones/expediciones de productos y tecnolog�as de doble uso ha sido regulado en el �mbito de la Uni�n Europea mediante el Reglamento (CE) n.� 1334/2000, del Consejo, de 22 de junio de 2000, por el que se establece un r�gimen comunitario de control de las exportaciones de productos y tecnolog�as de doble uso, obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.
Las obligaciones derivadas del Tratado sobre la no Proliferaci�n de las Armas Nucleares, la Convenci�n de 13 de enero de 1993 sobre la Prohibici�n del Desarrollo, la Producci�n, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Qu�micas y sobre su Destrucci�n, y de la Convenci�n de 10 de abril de 1972 sobre la Prohibici�n de Desarrollo, Producci�n y Almacenamiento de las Armas Bacteriol�gicas (Biol�gicas) y Tox�nicas y sobre su Destrucci�n obliga a establecer medidas de control sobre las transferencias de los productos nucleares, de los agentes qu�micos, de los agentes biol�gicos y toxinas y de los equipos y tecnolog�as conexos. Lo incluido en esta Ley se entiende sin perjuicio de lo indicado en la Convenci�n sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados, la Convenci�n sobre la Prohibici�n del Empleo, Almacenamiento, Producci�n y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucci�n, de 18 de septiembre de 1997, y la Ley 33/1998, de 5 de octubre, de prohibici�n total de minas antipersonal y armas de efecto similar.
Por otra parte, la Resoluci�n 1540 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, dirigida a impedir la proliferaci�n de armas de destrucci�n masiva y, en particular, impedir y contrarrestar la adquisici�n y el uso por terroristas de estas armas; la Resoluci�n 55/255 de la Asamblea General de Naciones Unidas, por la que se aprueba el Protocolo contra la fabricaci�n y el tr�fico il�citos de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, que complementa la Convenci�n de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional; el Programa de Acci�n de Naciones Unidas para prevenir, combatir y eliminar el tr�fico il�cito de armas peque�as y ligeras en todos sus aspectos y el instrumento sobre marcaje y trazado de armas, as� como la Posici�n Com�n del Consejo, 2003/468/PESC, de 23 de junio de 2003, sobre el control del corretaje de armas, y el control de la asistencia t�cnica en relaci�n con determinados usos finales militares a que se refiere la Acci�n Com�n del Consejo de 22 de junio de 2000, hacen necesario el control de las transferencias de materiales, productos y tecnolog�as relacionados realizadas en el territorio espa�ol.
Es preciso mencionar tambi�n la regulaci�n comunitaria del comercio de determinados productos que pueden utilizarse para aplicar la pena de muerte o infligir tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, establecida en el Reglamento (CE) n.� 1236/2005, del Consejo, de 27 de junio de 2005. Esta normativa ha tenido su adecuada plasmaci�n en la Resoluci�n de 20 de julio de 2006 de la Secretar�a de Estado de Turismo y Comercio.
Entre otros compromisos internacionales contra�dos por Espa�a, se encuentran los derivados de la participaci�n espa�ola en una serie de foros internacionales de no proliferaci�n tales como el Arreglo de Wassenaar, el R�gimen de Control de Tecnolog�a de Misiles, el Grupo de Suministradores Nucleares, el Comit� Zangger y el Grupo Australia. En ellos se elaboran las listas de material militar y de productos y tecnolog�as de doble uso para ser sometidos a control de la exportaci�n, que incluyen vectores de armas de destrucci�n masiva, productos y tecnolog�as nucleares, qu�micos y biol�gicos, as� como los relativos a armas convencionales.
La aprobaci�n de los cuerpos legislativos antes mencionados, los compromisos internacionales y el citado Acuerdo del Pleno del Congreso de los Diputados de 13 de diciembre de 2005, adem�s de la continua evoluci�n de las directrices y las listas de control en los distintos foros internacionales de no proliferaci�n, hacen necesaria la actualizaci�n de la legislaci�n nacional. Por todo ello, la Ley tiene como objetivo actualizar la regulaci�n de las transferencias del comercio exterior de material de defensa, de otro material y de productos y tecnolog�as de doble uso, completando y desarrollando las del marco establecido por la normativa comunitaria.
El art�culo 296 del Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea permite a los Estados miembros adoptar las medidas que consideren necesarias para la protecci�n de los intereses esenciales de su seguridad y que se refieran a la producci�n o al comercio de armas, municiones y material de guerra.
Las principales aportaciones de esta Ley se exponen en los siguientes p�rrafos.
La legislaci�n espa�ola en esta materia pasa a estar constituida por una norma con rango de Ley, por lo que se dispone de un instrumento que har� que los controles se ejerzan con mayor eficacia.
La Ley recoge los ocho criterios del C�digo de Conducta de la Uni�n Europea en materia de exportaci�n de armas, entre ellos el criterio segundo referido al respeto de los derechos humanos, as� como los adoptados por la OSCE en el Documento sobre Armas Peque�as y Ligeras de 24 de noviembre de 2000.
Esta norma supone un avance significativo en una serie de iniciativas internacionales relacionadas con el comercio de armas y la proliferaci�n, en particular el reforzamiento del C�digo de Conducta de la Uni�n Europea en materia de exportaci�n de armas, de 8 de junio de 1998, y la negociaci�n y elaboraci�n de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas. Estas iniciativas han contado con el apoyo decisivo de Espa�a y la Uni�n Europea, figurando Espa�a como copatrocinadora del Tratado Internacional en la 61 Asamblea General de Naciones Unidas. Por tanto, es necesario que la Ley permita la agilidad suficiente para que las medidas de desarrollo de la misma puedan evolucionar de acuerdo con estos compromisos internacionales. A tal efecto, la Ley facilita los instrumentos para la adecuada coordinaci�n con las instituciones europeas y foros internacionales, la armonizaci�n de sistemas legales y el intercambio de informaci�n, as� como la cooperaci�n internacional y la asistencia t�cnica a terceros pa�ses.
Por primera vez, se incluye en una norma el compromiso del Gobierno consistente en presentar al Parlamento una informaci�n completa y detallada sobre las exportaciones de estos productos, con una remisi�n semestral de las estad�sticas y una comparecencia anual ante el Congreso de los Diputados. Entre otros datos, el Gobierno proporcionar� informaci�n anual al Parlamento referida al uso final del producto exportado y a la naturaleza del usuario final.
En cuanto a la importaci�n/introducci�n, se mantiene el control de las sustancias qu�micas de las Listas 1, 2 y 3 de la Convenci�n de 13 de enero de 1993 sobre la Prohibici�n del Desarrollo, la Producci�n, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Qu�micas y sobre su Destrucci�n, as� como la colaboraci�n con otros pa�ses, que incluyen la emisi�n de certificados en cumplimiento de compromisos internacionales.
Por otra parte y para dar debido cumplimiento a la citada Resoluci�n 55/255 de las Naciones Unidas, se ampl�a el control a todas las armas de fuego, sus piezas, sus componentes y municiones, sin perjuicio de lo establecido en el Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Armas y en el Real Decreto 230/1998, de 16 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de Explosivos.
Es preciso recordar que en lo referente al sistema punitivo y sancionador, adem�s de lo establecido por el vigente C�digo Penal, Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, en cuanto al tr�fico de armas, se aplica la Ley Org�nica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represi�n del Contrabando, la cual contempla como delito o infracci�n administrativa la exportaci�n sin autorizaci�n, o habi�ndola obtenido fraudulentamente, de material de defensa o de doble uso.
Se mantienen la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), creada por el Real Decreto 824/1993, de 28 de mayo y el Registro Especial de Operadores de Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, creado por el Real Decreto 1782/2004, de 30 de julio. La Ley ha sido informada favorablemente por la JIMDDU en su reuni�n del 2 de marzo de 2006.
Asimismo, se incorpora a la presente Ley y por razones de urgencia una disposici�n adicional que modifica el apartado 4 del art�culo 29 de la Ley 17/2001, de 17 de diciembre, de Marcas, cuyo texto actual ha sido considerado por la Comisi�n de las Comunidades Europeas en un dictamen motivado n�mero 2002/4972, recibido el 25 de julio de 2006 por la Representaci�n Permanente de Espa�a ante la Uni�n Europea, y reiterado posteriormente, incompatible con el art�culo 49 del Tratado de la Comunidad Europea, por entender que supedita el ejercicio efectivo de los derechos que confieren las marcas registradas en Espa�a a la obligaci�n de domiciliaci�n o de elecci�n de domicilio en territorio espa�ol por los titulares de las mismas.
La presente Ley se dicta al amparo de la competencia del Estado en materia de comercio exterior y defensa (art�culo 149.1.10.� y 4.� de la Constituci�n Espa�ola) y en materia de propiedad industrial en lo que se refiere a la modificaci�n de la Ley de Marcas ( art�culo 149.1.9.� de la Constituci�n Espa�ola).
Esta Ley consta de diecisiete art�culos distribuidos en tres cap�tulos. El Cap�tulo I contiene tres art�culos referentes a las disposiciones generales, el Cap�tulo II contiene el r�gimen de las autorizaciones a lo largo de tres secciones y once art�culos, y el Cap�tulo III contiene las medidas de control y transparencia desarrolladas en tres art�culos.
1. La presente Ley tiene como finalidad la de contribuir a una mejor regulaci�n del comercio exterior de material de defensa, de otro material y de productos y tecnolog�as de doble uso, evitar su desv�o al mercado il�cito, y combatir su proliferaci�n, al tiempo que se da cumplimiento a los compromisos internacionales contra�dos por Espa�a a este respecto y se garantizan los intereses generales de la defensa nacional y de la pol�tica exterior del Estado.
2. Con estos fines, regula el procedimiento de control las transferencias de material de defensa, de otro material y de productos y tecnolog�as de doble uso, incluidas las efectuadas en las zonas y dep�sitos francos y la vinculaci�n al r�gimen de dep�sito aduanero, as� como el corretaje, los acuerdos de producci�n bajo licencia y la asistencia t�cnica.
Art�culo 2 Sujetos obligados
Las disposiciones de la presente Ley son de aplicaci�n a cualquier persona f�sica o jur�dica que de modo habitual u ocasional realice en territorio espa�ol las actividades descritas en la misma, en relaci�n con las transferencias de los materiales, productos o tecnolog�as sometidos a control.
A los efectos de esta Ley, se aplicar�n las definiciones incluidas en las citadas Ley Org�nica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represi�n del Contrabando, el Reglamento (CE) n.� 1334/2000, del Consejo, de 22 de junio de 2000, por el que se establece un r�gimen comunitario de control de las exportaciones de productos y tecnolog�as de doble uso, la Posici�n Com�n del Consejo, 2003/468/PESC, de 23 de junio de 2003, sobre el control del corretaje de armas, y la Acci�n Com�n del Consejo de 22 de junio de 2000, sobre el control de la asistencia t�cnica en relaci�n con determinados usos finales militares, o disposiciones que las sustituyan. Por otra parte, compromisos internacionales contra�dos por Espa�a obligan a someter a control el llamado otro material, concretamente ciertas armas de fuego a que se refiere la Resoluci�n aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas 55/255, el Protocolo contra la fabricaci�n y el tr�fico il�citos de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, que complementa la Convenci�n de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, o a los que les sean aplicables las condiciones establecidas en el art�culo 8. Estas definiciones se reproducen a continuaci�n.
1. ��reas exentas�: las zonas y dep�sitos francos y los dep�sitos aduaneros definidos en los art�culos 166 y 98, apartado 2, del Reglamento (CEE) n�mero 2913/92, del Consejo, de 12 de octubre de 1992, por el que se aprueba el C�digo Aduanero Comunitario.
2. �Asistencia t�cnica�: cualquier apoyo t�cnico relacionado con la reparaci�n, desarrollo, fabricaci�n, montaje, ensayo, mantenimiento o cualquier otro servicio t�cnico; la asistencia t�cnica podr� adoptar la forma de instrucci�n, formaci�n, transmisi�n de conocimientos pr�cticos o de servicios de consulta. La �asistencia t�cnica� incluir� las formas orales de asistencia.
3. �Corretaje�: actividades de personas y entidades:
a) Que negocien o concierten transacciones que pueden implicar la transferencia de art�culos que figuran en la lista com�n de la UE de equipo militar de un tercer pa�s a cualquier otro tercer pa�s; o
b) Que compren, vendan o concierten la transferencia de dichos art�culos que obren en su propiedad, de un tercer pa�s a cualquier otro tercer pa�s.
4. �Declaraci�n de exportaci�n�: el acto por el cual una persona manifieste, en la forma y con las modalidades establecidas, su voluntad de incluir un producto de doble uso en el r�gimen aduanero de exportaci�n.
5. �Exportador�: toda persona f�sica o jur�dica por cuenta de la cual se efect�e la declaraci�n de exportaci�n, es decir, la persona que en el momento en que se acepte la declaraci�n, ostente el contrato con el destinatario de un tercer pa�s y est� facultada para decidir la expedici�n del producto fuera del territorio aduanero de la Comunidad. En caso de que no se haya celebrado contrato de exportaci�n o de que la persona en cuyo poder obre el contrato no act�e en nombre propio, la facultad de expedir el producto fuera del territorio de la Comunidad ser� resolutoria.
Por �exportador� se entender� asimismo la persona f�sica o jur�dica que decida transmitir soportes l�gicos (�software�) o tecnolog�a por medios electr�nicos, fax o tel�fono a un destino situado fuera de la Comunidad.
Cuando, de acuerdo con el contrato que rija la exportaci�n, el ejercicio de un derecho de disposici�n sobre los productos de doble uso corresponda a una persona establecida fuera de la Comunidad, se considerar� exportador a la parte contratante establecida en la Comunidad.
6. �Expedici�n�: la salida de mercanc�as con destino a la Comunidad Europea, tanto si son originarias de la Comunidad Europea como aquellas otras que, siendo originarias de un tercer pa�s, hayan sido despachadas a libre pr�ctica en el territorio comunitario.
7. �Exportaci�n�:
i) un r�gimen de exportaci�n de conformidad con el art�culo 161 del c�digo aduanero comunitario,
ii) una reexportaci�n de conformidad con el art�culo 182 de dicho c�digo, y
iii) transmisi�n de soportes l�gicos (software) o tecnolog�a por medios electr�nicos, fax o tel�fono a un destino situado fuera de la Comunidad; esto se aplicar� a la transmisi�n oral de la tecnolog�a �nicamente cuando un documento contenga la parte correspondiente que se lee o describe por tel�fono de tal modo que, en sustancia, se consiga el mismo resultado.
8. �Importaci�n�: la entrada de mercanc�as no comunitarias en el territorio espa�ol comprendido en el territorio aduanero de la Uni�n Europea, as� como la entrada de mercanc�as, cualquiera que sea su procedencia, en el �mbito territorial de Ceuta y Melilla. Se asimila a la importaci�n la entrada de mercanc�as desde las �reas exentas.
9. �Introducci�n�: la entrada en la Pen�nsula, Islas Baleares e Islas Canarias de mercanc�as originarias de la Comunidad o que siendo originarias de un tercer pa�s hayan sido previamente despachadas a libre pr�ctica en el territorio aduanero comunitario.
10. �Material de Defensa�: el armamento y todos los productos y tecnolog�as dise�ados especialmente o modificados para uso militar como instrumento de fuerza, informaci�n o protecci�n en conflictos armados, as� como los destinados al desarrollo, la producci�n o la utilizaci�n de aqu�llos y que se encuentren incluidos en las normas de desarrollo reglamentario que el Gobierno apruebe.
11. �Operador�: toda persona f�sica o jur�dica por cuenta de la cual se efect�e la declaraci�n de transferencia, es decir, la persona que en el momento en que se acepte la declaraci�n, ostente el contrato con el destinatario extranjero y est� facultada para decidir sobre la transferencia del producto. En caso de que no se haya celebrado contrato de transferencia o de que la persona en cuyo poder obre el contrato no act�e en nombre propio, la facultad de transferir el producto ser� resolutoria. Por �operador� se entender� asimismo la persona f�sica o jur�dica que decida transmitir soportes l�gicos (�software�) o tecnolog�a por medios electr�nicos, fax o tel�fono a un destino situado fuera de la Comunidad. Cuando, de acuerdo con el contrato que rija la exportaci�n, el ejercicio de un derecho de disposici�n sobre los productos de doble uso corresponda a una persona establecida fuera de la Comunidad, se considerar� exportador a la parte contratante establecida en la Comunidad.
12. �Otro Material�: el material policial y de seguridad, no incluido en la Relaci�n de Material de Defensa, de los que el control de las transferencias de los mismos est� obligado por los compromisos internacionales contra�dos por Espa�a o a los que les sean aplicables las condiciones establecidas en el art�culo 8.
13. �Productos de doble uso�: los productos, incluido el soporte l�gico (software) y la tecnolog�a que puedan destinarse a usos tanto civiles como militares y que incluyen todos los productos que puedan ser utilizados tanto para usos no explosivos como para ayudar a la fabricaci�n de armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos.
14. �Transferencias�: las operaciones de �exportaci�n�, �expedici�n�, �importaci�n�, �introducci�n� (incluidas las salidas y entradas en �reas exentas), el �corretaje� y la �asistencia t�cnica�. Las transferencias incluyen las operaciones referidas a donaciones, cesiones y leasing.
15. �Transferencias intracomunitarias�: la �expedici�n� y la �introducci�n�.
16. �Producci�n bajo licencia�: los acuerdos de producci�n bajo licencia, acuerdos de fabricaci�n bajo licencia, acuerdos de coproducci�n, son los procesos mediante los cuales una empresa de un pa�s autoriza a una empresa de otro pa�s a fabricar sus productos en el extranjero; suelen incluir la transferencia de componentes, tecnolog�a y t�cnicas de producci�n.
Art�culo 4 Exigencia de autorizaci�n
1. Las transferencias de material de defensa, de otro material y de productos y tecnolog�as de doble uso previstas en el art�culo 1 se realizar�n previa autorizaci�n administrativa.
2. Las solicitudes de autorizaci�n deber�n ir acompa�adas de los documentos de control, con la necesaria inclusi�n de cl�usulas de no reexportaci�n, que se determinen reglamentariamente, de forma que quede suficientemente garantizado que el destino y el uso final de los materiales, productos y tecnolog�as se atengan a los l�mites de la correspondiente autorizaci�n. Asimismo, las solicitudes de autorizaci�n incluir�n informaci�n sobre los pa�ses de tr�nsito y m�todos de transporte utilizados. Esta informaci�n se ampliar� en las operaciones de corretaje a la financiaci�n utilizada.
3. Para cada autorizaci�n se deber� valorar la conveniencia de establecer mecanismos de verificaci�n, seguimiento y colaboraci�n entre Gobiernos.
Art�culo 5 Exenci�n de autorizaci�n
No ser� precisa autorizaci�n administrativa de transferencia para el material de defensa, para el otro material o para los productos y tecnolog�as de doble uso que acompa�en o vayan a utilizar las Fuerzas Armadas o Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado espa�ol en las maniobras o misiones que realicen en el extranjero con motivo de operaciones humanitarias, de apoyo a la paz o de otros compromisos internacionales, as� como el que acompa�e o vayan a utilizar los ej�rcitos de otros pa�ses en maniobras combinadas o conjuntas con las Fuerzas Armadas Espa�olas en territorio nacional, incluida la cesi�n temporal, dentro de las operaciones anteriormente citadas, de los materiales, productos o tecnolog�as anteriormente citados y la utilizaci�n del material fungible. En estos casos, si se decide efectuar la venta o donaci�n de los referidos materiales productos o tecnolog�as cuando ya se encuentren fuera del territorio del pa�s exportador/expedidor, deber� solicitarse la correspondiente autorizaci�n administrativa de transferencia, pudi�ndose efectuar la entrega de los materiales desde o en el lugar donde estuviesen situados.
Corresponder� al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio resolver sobre las solicitudes de autorizaci�n que regula esta Ley, excepto las correspondientes a los materiales, productos o tecnolog�as introducidos en zonas y dep�sitos francos, as� como de vinculaci�n de dichos materiales, productos o tecnolog�as a los reg�menes aduaneros de dep�sito, de perfeccionamiento activo, de perfeccionamiento pasivo, de importaci�n temporal, de transformaci�n y de transferencias temporales intracomunitarias en los mismos, que corresponder�n al Ministerio de Econom�a y Hacienda.
Art�culo 7 Plazos y efectos de la resoluci�n
1. El plazo m�ximo para resolver y notificar la resoluci�n expresa para las solicitudes de autorizaci�n de esta Ley ser� de seis meses. Transcurrido el plazo anterior sin que el �rgano competente hubiese notificado la resoluci�n expresa, los solicitantes podr�n entender desestimadas las correspondientes solicitudes.
2. En todo lo no previsto por esta Ley y las disposiciones reglamentarias de desarrollo de la misma, el procedimiento para la concesi�n de las autorizaciones se regir� por lo establecido en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n y en sus normas reguladoras de desarrollo.
Art�culo 8 Denegaci�n de las solicitudes de autorizaci�n y suspensi�n y revocaci�n de las autorizaciones
1. Las solicitudes de autorizaci�n ser�n denegadas y las autorizaciones, a las que se refiere el art�culo 4, suspendidas o revocadas, en los siguientes supuestos:
a) Cuando existan indicios racionales de que el material de defensa, el otro material o los productos y tecnolog�as de doble uso puedan ser empleados en acciones que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad en un �mbito mundial o regional, puedan exacerbar tensiones o conflictos latentes, puedan ser utilizados de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano, con fines de represi�n interna o en situaciones de violaci�n de derechos humanos, tengan como destino pa�ses con evidencia de desv�os de materiales transferidos o puedan vulnerar los compromisos internacionales contra�dos por Espa�a. Para determinar la existencia de estos indicios racionales se tendr�n en cuenta los informes sobre transferencias de material de defensa y destino final de estas operaciones que sean emitidos por organismos internacionales en los que participe Espa�a, los informes de los �rganos de derechos humanos y otros organismos de Naciones Unidas, la informaci�n facilitada por organizaciones y centros de investigaci�n de reconocido prestigio en el �mbito del desarrollo, el desarme y los derechos humanos, as� como las mejores pr�cticas m�s actualizadas descritas en la Gu�a del Usuario del C�digo de Conducta de la Uni�n Europea en materia de exportaci�n de armas.
b) Cuando se contravengan los intereses generales de la defensa nacional y de la pol�tica exterior del Estado.
c) Cuando vulneren las directrices acordadas en el seno de la Uni�n Europea, en particular los criterios del C�digo de Conducta, de 8 de junio de 1998, en materia de exportaci�n de armas, y los criterios adoptados por la OSCE en el documento sobre Armas Peque�as y Ligeras de 24 de noviembre de 2000, y otras disposiciones internacionales relevantes de las que Espa�a sea signataria. Para la aplicaci�n de los criterios del C�digo de Conducta se atender� a las mejores pr�cticas m�s actualizadas descritas en la Gu�a del Usuario.
d) Cuando se contravengan las limitaciones que se derivan del Derecho internacional, como la necesidad de respetar los embargos decretados por Naciones Unidas y la Uni�n Europea, entre otras.
2. En todo caso, las referidas autorizaciones deber�n ser revocadas si se incumplieran las condiciones a las que estuvieran subordinadas y que motivaron su concesi�n o cuando hubiere existido omisi�n o falseamiento de datos por parte del solicitante.
3. La revocaci�n o suspensi�n de las autorizaciones requerir� la tramitaci�n del oportuno expediente administrativo, en el que se dar� audiencia al interesado y que se ajustar� a lo establecido en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n y las normas de rango inferior que la desarrollen en esta materia.
Art�culo 9 Recursos administrativos
Las resoluciones que se dicten al amparo de esta Ley podr�n ser objeto de recurso de alzada de acuerdo con el art�culo 114 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n y en sus normas reguladoras de desarrollo.
Las infracciones a la presente Ley que sean constitutivas de delito, falta o infracci�n administrativa se regir�n, en su caso, por lo establecido tanto en el C�digo Penal como en la legislaci�n especial de represi�n del contrabando.
Art�culo 11 Tr�nsitos
1. La Administraci�n General de Estado podr� proceder a la inmediata retenci�n del material de defensa, del otro material y de los productos y tecnolog�as de doble uso en tr�nsito a trav�s del territorio, o del espacio mar�timo o a�reo sujetos a la soberan�a espa�ola, cuando se den los supuestos previstos en el art�culo 8 de esta Ley, sin perjuicio de los controles establecidos por disposiciones especiales.
2. El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperaci�n comunicar� peri�dicamente a la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso los tr�nsitos de material de defensa por territorio nacional que haya autorizado.
Art�culo 12 Exigencia de inscripci�n
1. Ser� requisito previo al otorgamiento de cualquier autorizaci�n administrativa de las transferencias a que se refiere el art�culo 4 de esta Ley la inscripci�n en el Registro Especial de Operadores de Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso. Las inscripciones en el anterior Registro Especial de Exportadores seguir�n siendo v�lidas y producir�n sus efectos con relaci�n a la clase de operaciones en ellas indicadas, que motivaron en su d�a el acceso de su titular al Registro. La inscripci�n en el Registro s�lo podr� realizarse por parte de aquellas personas f�sicas o jur�dicas que sean residentes en Espa�a, no admiti�ndose, como caso particular, la inscripci�n de sociedades domiciliadas en para�sos fiscales. La regulaci�n espec�fica del Registro se determinar� reglamentariamente.
2. Se except�an de la exigencia de inscripci�n, a que se refiere el apartado anterior, a los �rganos administrativos correspondientes de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los Cuerpos de Polic�a dependientes de las Comunidades Aut�nomas y los Cuerpos de Polic�a dependientes de las Corporaciones Locales. Sus operaciones estar�n, sin embargo, sujetas a lo dispuesto en esta Ley sobre la exigencia de autorizaci�n y el preceptivo informe de la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso a que se refieren los art�culos 4 y 14 de esta Ley.
3. Esta exenci�n de inscripci�n ser� tambi�n de aplicaci�n a las personas f�sicas cuando efect�en una transferencia de armas reglamentadas no derivada de una actividad econ�mica o comercial.
1. La Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU) queda adscrita funcionalmente al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y estar� compuesta por representantes de los Ministerios de Industria, Turismo y Comercio, de Asuntos Exteriores y de Cooperaci�n, de Defensa, de Econom�a y Hacienda y del Interior, con categor�a m�nima de Director General.
2. La Junta ajustar� su funcionamiento a lo regulado en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n y en sus normas reguladoras de desarrollo.
1. Corresponde a la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso informar, con car�cter preceptivo y vinculante, las autorizaciones administrativas a que se refiere el art�culo 4 y la inscripci�n en el Registro Especial de Operadores de Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, as� como de la rectificaci�n, suspensi�n o revocaci�n de las mismas. Tambi�n le corresponde informar, con car�cter preceptivo, sobre las modificaciones que parezca oportuno realizar en la normativa reguladora del comercio exterior de material de defensa, de otro material y de productos y tecnolog�as de doble uso.
2. Al emitir los informes a que se refiere el anterior p�rrafo, la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso deber� tener en cuenta los criterios establecidos en el art�culo 8 de esta Ley. Por lo que respecta a los informes referidos al Registro Especial de Operadores de Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, se deber� comprobar si existe cualquier documento que atestig�e la participaci�n en actividades il�citas del solicitante u operador o si no est� garantizada la capacidad del mismo para un control efectivo de las transferencias de los materiales, productos o tecnolog�as incluidos en la solicitud de inscripci�n.
3. Podr�n ser objeto de exenci�n de informe previo y de la presentaci�n de documentos de control aquellas autorizaciones administrativas que no contravengan lo preceptuado en el art�culo 8 de la presente Ley y que se determinen reglamentariamente. En todo caso, dichas exenciones no deber�n suponer una merma en el control ejercido sobre tales autorizaciones, as� como en la exigencia de las oportunas garant�as. El Gobierno informar�, a trav�s del informe descrito en el art�culo 16, apartado 1, del tipo de operaciones eximidas y de los criterios utilizados en la aplicaci�n de dichas exenciones.
Art�culo 15 Medidas de control
1. Los titulares de las correspondientes autorizaciones quedar�n sujetos a la inspecci�n de los �rganos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y de la Agencia Estatal de Administraci�n Tributaria que se determinen reglamentariamente, debiendo conservar a disposici�n de estos �rganos todos los documentos relacionados con las respectivas operaciones que no obren ya en poder de la Administraci�n General del Estado, hasta que transcurra un per�odo de cuatro a�os a contar desde la fecha de extinci�n del plazo de validez de la autorizaci�n.
2. Para operaciones de productos y tecnolog�as de doble uso, dichos titulares quedar�n adem�s sujetos a las medidas de control establecidas en el Cap�tulo VII del Reglamento (CE) n.� 1334/2000, de 22 de junio de 2000, por el que se establece un r�gimen comunitario de control de las exportaciones de productos y tecnolog�as de doble uso.
Art�culo 16 Informaci�n y control parlamentario
1. El Gobierno enviar� semestralmente al Congreso de los Diputados la informaci�n pertinente sobre las exportaciones de material de defensa y de doble uso, del �ltimo per�odo de referencia, con indicaci�n, al menos, del valor de las exportaciones por pa�ses de destino y categor�as descriptivas de los productos, las asistencias t�cnicas, el uso final del producto, la naturaleza p�blica o privada del usuario final, as� como las denegaciones efectuadas.
2. El Gobierno, a trav�s del Secretario de Estado de Turismo y Comercio, comparecer� anualmente ante la Comisi�n de Defensa del Congreso de los Diputados para informar sobre las estad�sticas del �ltimo per�odo de referencia.
3. La Comisi�n de Defensa emitir� un dictamen sobre la informaci�n recibida, con recomendaciones de cara al a�o siguiente. El Secretario de Estado de Turismo y Comercio informar� en su comparecencia anual de las acciones derivadas de dicho dictamen.
Art�culo 17 Otras medidas de transparencia
El cumplimiento de los compromisos internacionales contra�dos por Espa�a a que se refiere el art�culo 1 incluye los intercambios de informaci�n, como medidas de transparencia, derivados de los compromisos contra�dos por Espa�a en el �mbito de las Naciones Unidas, la Organizaci�n para la Seguridad y la Cooperaci�n en Europa y la Uni�n Europea, adem�s de los distintos foros multilaterales tales como el Grupo de Suministradores Nucleares, el Grupo Australia, el Arreglo de Wassenaar, el R�gimen de Control de Tecnolog�as de Misiles y el Comit� Zangger.
Disposici�n transitoria �nica Vigencia de la normativa actual
En tanto se dicten las normas reglamentarias previstas en la presente Ley continuar� en vigor en lo que no se oponga a la misma el Real Decreto 1782/2004, de 30 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de control del comercio exterior de material de defensa, de otro material y de productos y tecnolog�as de doble uso.
Quedan derogadas todas las normas de igual o inferior rango en cuanto se opongan a lo establecido en la presente Ley y espec�ficamente la Ley 3/1992, de 30 de abril, por la que se establecen determinados supuestos de contrabando en materia de exportaci�n de material de defensa o material de doble uso.
1. El Gobierno, mediante Real Decreto, dictar� las normas reglamentarias que sean necesarias para el desarrollo de la presente Ley.
2. Por los Ministros de Industria, Turismo y Comercio, de Asuntos Exteriores y de Cooperaci�n, de Defensa, de Econom�a y Hacienda y del Interior, en el �mbito de sus respectivas competencias, se dictar�n las disposiciones necesarias para su ejecuci�n y desarrollo.
V�ase el R.D. 679/2014, de 1 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento de control del comercio exterior de material de defensa, de otro material y de productos y tecnolog�as de doble uso (�B.O.E.� 26 agosto).
Disposici�n final segunda Recepci�n normativa
El Gobierno presentar�, en el plazo de un a�o, la actualizaci�n de la Ley Org�nica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represi�n del Contrabando, para dar debido cumplimiento a los compromisos internacionales a que se refiere el pre�mbulo de esta Ley.
Disposici�n final tercera Actualizaciones
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, previo informe de la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, actualizar� las listas de materiales, productos y tecnolog�as incluidas en los Anexos del Reglamento aprobado por el Real Decreto que desarrolle esta ley y de acuerdo con los cambios aprobados en los respectivos reg�menes internacionales (Naciones Unidas, Uni�n Europea, Tratado de no Proliferaci�n Nuclear, Convenci�n de Armas Qu�micas, Convenci�n de Armas Biol�gicas y Tox�nicas, Arreglo de Wassenaar, R�gimen de Control de Tecnolog�a de Misiles, Grupo de Suministradores Nucleares y Grupo Australia).
Disposici�n final cuarta Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas
El Gobierno mantendr� en su acci�n exterior, en el �mbito de Naciones Unidas as� como en el seno de la Uni�n Europea, una posici�n activa a favor de la elaboraci�n de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas eficaz y jur�dicamente vinculante, por el que se establezcan normas mundiales para la transferencia de armas.
Disposici�n final quinta Bombas de racimo
El Gobierno promover� y apoyar� las iniciativas nacionales e internacionales, tanto en el �mbito de Naciones Unidas como en los organismos multilaterales competentes que tengan por objetivo la restricci�n, y en su caso, la prohibici�n de las bombas de racimo, especialmente peligrosas para las poblaciones civiles.
Disposici�n final sexta Modificaci�n de la Ley 17/2001, de 17 de diciembre, de Marcas
El art�culo 29.4 de la Ley 17/2001, de 17 de diciembre, de Marcas, tendr� la siguiente redacci�n:
�Quienes sean parte en un procedimiento ante la Oficina Espa�ola de Patentes y Marcas en el que act�en por s� mismos y no tengan domicilio ni sede en Espa�a deber�n, a efectos de notificaciones, designar una direcci�n postal en Espa�a o, en lugar de ella, podr�n indicar que las notificaciones les sean dirigidas por correo electr�nico o por cualquier otro medio t�cnico de comunicaci�n de que disponga la Oficina. Todo ello, sin perjuicio de lo previsto en el apartado 2 del art�culo 155 de la Ley 11/1986, de 20 de marzo, de Patentes�
La presente Ley entrar� en vigor un mes despu�s de su publicaci�n en el Bolet�n Oficial del Estado.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
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