Source: https://www.xunta.gal/dog/Publicados/2001/20010719/Anuncio9DEE_es.html
Timestamp: 2020-06-07 04:19:31+00:00

Document:
Resolución del DOG nº 140 de 19/07/2001 - Xunta de Galicia
DOG Núm. 140 Jueves, 19 de julio de 2001 Pág. 9.814
RESOLUCIÓN de 6 de julio de 2001 por la que se acuerda la publicación del Plan de Gestión de Residuos Agrarios de Galicia.
La Resolución del Consejo de la Unión Europea de 24 de febrero de 1997 (DOG nº 76, del 11 de marzo) sobre una estrategia comunitaria de gestión de residuos establece, en su artículo 5, la necesidad de que en la Comunidad Europea se aplique una política global de gestión de residuos. Esto implica disponer de los instrumentos apropiados para conseguir este fin. Así, el artículo 46 de esta resolución anima a los Estados miembros a que hagan uso de una amplia gama de medidas para la consecución de sus objetivos estratégicos sobre residuos, de la forma más coherente posible. De esta forma la actividad planificadora de la gestión de los residuos en el ámbito regional, señalada en el artículo 45 de dicha resolución, precisa de un instrumento que garantice que los planos específicos están elaborados con criterios homogéneos y acordes con las directrices comunitarias.
Con el fin de reducir el consumo excesivo de recursos naturales y evitar la contaminación, se promueve el desarrollo del concepto de gestión del ciclo vital de los productos y los procesos, especialmente en relación con la gestión de residuos, el uso de tecnologías más limpias y la sustitución de determinados procesos y sustancias por otros menos peligrosos del modo más eficaz en función del coste. Como tales residuos, los agrarios también se encuentran incluidos dentro de la política comunitaria dirigida a la obtención de un desarrollo sostenible, mediante el que se pretende compatibilizar la protección medioambiental y el crecimiento económico.
En virtud de lo expuesto, la Consellería de Medio Ambiente, contando con la participación activa de la Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Agroalimentaria, consideró necesario la elaboración de un Plan de Residuos Agrarios de Galicia, del que su borrador fue debatido por representantes de las entidades más representativas tanto de ámbito oficial como asociaciones, colegios oficiales y entidades ecologistas de la Comunidad de Galicia. Asimismo, dicho documento fue propuesto a consideración del Consejo Gallego de Medio Ambiente, que con fecha de 28 de julio de 2000, lo dictaminó favorablemente.
Posteriormente, la Consellería de Medio Ambiente, procedió a su elevación al Consello de la Xunta de Galicia que lo aprobó en fecha de 9 de noviembre de 2000.
En consecuencia, en ejercicio de las atribuciones que me confiere la Ley 1/1983, de 22 de febrero, reguladora de la Xunta y de su presidente, y el Decreto 482/1997, de 26 de diciembre, por el que se establece la estructura orgánica de la Consellería de Medio Ambiente
Hacer público el Plan de Gestión de Residuos Agrarios de Galicia, con el objeto de garantizar su cono
cimiento a los ciudadanos y a las administraciones implicadas.
Santiago de Compostela, 6 de julio de 2001.
Plan de Gestión de Residuos Agrarios de Galicia
El quinto programa comunitario de política y actuación en materia de medio ambiente y desarrollo sostenible de la Comunidad Europea, aprobado en 1993, revisado en 1998 y vigente hasta el año 2000 está encaminado a reflejar los objetivos y principios de desarrollo sostenible, acción preventiva y corresponsabilidad establecidos en la declaración de los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad, reunidos en el seno del Consejo el 26 de junio de 1990 y posteriormente en el Tratado de la Unión Europea, firmado en Maastricht el 7 de febrero de 1992.
A fin de reducir el consumo excesivo de recursos naturales y evitar la contaminación, se preconiza el desarrollo del concepto de gestión del ciclo vital de los productos y los procesos, especialmente en relación con la gestión de residuos, el uso de tecnologías más limpias y la sustitución de determinados procesos y sustancias por otros menos peligrosos de la manera más eficaz en función de los costes.
En base a estas pautas de actuación, y desarrollando el marco de actuación elaborado en la Estrategia Gallega de Gestión de Residuos, nace el Plan de Gestión de los Residuos Agrarios de Galicia, como consecuencia de la necesidad de una gestión integral de los residuos generados en el ámbito agrícola y ganadero. Como tales residuos, los agrarios también se encuentran incluidos dentro de la política comunitaria dirigida a la obtención de un desarrollo sostenible, mediante el cual se pretende compatibilizar la protección medioambiental y el crecimiento económico.
El Estatuto de autonomía de Galicia, en su artículo 27, reconoce a la Comunidad Autónoma la competencia exclusiva para aprobar las normas adicionales sobre protección del medio ambiente y el paisaje en los términos del artículo 149.1.23 de la Constitución.
La configuración general del sistema de defensa, protección, conservación y restauración, en su caso, del medio ambiente de Galicia aparece recogida en la Ley 1/1995, de protección ambiental de Galicia.
Por otro lado, el artículo 4 de la Ley 10/1998, de residuos relativo a competencias administrativas, especifica que corresponderá a las comunidades autónomas la elaboración de los planes autonómicos de residuos y la autorización, vigilancia, inspección y
sanción de las actividades de producción y gestión de residuos.
A la vista de lo anterior se articula la planificación organizada de la gestión y aprovechamiento de los residuos agrarios, para evitar que los efectos ambientales derivados de esta corriente de residuos pueda crecer hasta niveles no sustentables por el medio natural. Este es el objeto del presente Plan de Gestión de Residuos Agrarios de Galicia, que marca las líneas de actuación para la gestión de estos residuos en el ámbito geográfico de Galicia.
A continuación, se citan los principales elementos que, en el ámbito de la Comunidad Autónoma, han supuesto los antecedentes para el diagnóstico de la situación actual y el planteamiento de actuaciones en materia de residuos agrarios.
2.2. Estrategia gallega de gestión de residuos.
Tal y como subraya la Resolución del Consejo Europeo de 24 de febrero de 1997, sobre una estrategia comunitaria de gestión de residuos, es preciso abordar la gestión de los residuos desde una perspectiva global, que asegure que todos los planes de gestión específicos están elaborados con criterios homogéneos y acordes con las directrices marcadas por la Unión Europea y la legislación vigente.
La Xunta de Galicia, en virtud de las facultades que el vigente ordenamiento jurídico le confiere, elaboró la estrategia gallega de gestión de residuos, que establece el marco de actuación en el que se deben desarrollar todos los planes específicos de gestión de residuos de la Comunidad Autónoma, y entre ellos el presente Plan de Gestión de Residuos Agrarios de Galicia.
2.3. Líneas de investigación.
Una de las organizaciones que ha estudiado más a fondo temas relativos a agricultura y ganadería, y su relación con el medio ambiente, es el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM), adscrito a la Xunta de Galicia, y centro colaborador del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA). En este centro se han llevado a cabo distintos estudios relativos a diferentes aspectos sobre los purines de vacuno y porcino en la Comunidad Autónoma, tales como:
-Generación.
-Estudio del valor fertilizante.
-Uso eficiente en el abonado con purines.
-Ciclo de nutrientes.
-Planes de aplicación del abono.
Las investigaciones llevadas a cabo en el CIAM han supuesto una importante base para conocer la situación actual y las posibilidades de actuación en el ámbito de la Comunidad gallega.
2.4. Código gallego de buenas prácticas agrarias.
En la Comunidad Autónoma de Galicia durante el año 1999 se ha llevado a cabo la divulgación del Código Gallego de Buenas Prácticas Agrarias, elaborado por la Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Agroalimentaria de la Xunta de Galicia. Este código se ha elaborado según lo especificado en el artículo 5 y en el anexo I del Real decreto 261/1996, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias.
Los contenidos del documento, que los agricultores pueden poner en práctica de forma voluntaria, suponen una importante herramienta para conseguir el correcto almacenamiento y posterior aplicación de los purines a las tierras.
El código desarrollado recoge los siguientes contenidos:
-Tipos de fertilizantes nitrogenados.
-Ciclo del nitrógeno en los suelos agrícolas.
-Períodos en que no es recomendable la aplicación de fertilizantes a las tierras.
-La aplicación de fertilizantes en terrenos inclinados.
-La aplicación de fertilizantes a tierras en terrenos hidromorfos, inundados, helados o cubiertos de nieve.
-Condiciones de aplicación de fertilizantes en tierras próximas a cursos de agua.
-Capacidad y diseño de los tanques de almacenamiento de estiércol y medidas para evitar la contaminación del agua por escorrentía y filtración, en aguas superficiales o subterráneas, de líquidos que contengan estiércol o residuos procedentes de productos vegetales almacenados, como el forraje ensilado.
-Aplicación de fertilizantes químicos y estiércol en la tierra para controlar las pérdidas de nutrientes con las aguas de precolación o escorrentía y compensar los extraídos por las cosechas.
-Gestión del uso de tierra con referencia a los sistemas de rotación de cultivos y a la proporción de la superficie de tierras dedicadas a cultivos permanentes en relación con cultivos anuales. Mantenimiento durante períodos lluviosos de un manto mínimo de vegetación que absorba el N del suelo que, de lo contrario, podría causar fenómenos de contaminación de agua por nitratos.
-Establecimiento de planes de fertilización acordes con la situación particular de cada explotación y la consignación en registros del uso de fertilizantes.
-Prevención de la contaminación de las aguas por escorrentía y lixiviación en los sistemas de riego.
2.5. Encuestas realizadas.
Con objeto de disponer de una fotografía de la situación actual de las explotaciones ganaderas, sobre todo en lo referente a la gestión actual de los purines generados y la situación de las fosas de almacenamiento, así como disponer de una aproximación sobre cuál es la realidad en cuanto a la gestión de los residuos
generados en las explotaciones en general, se llevó a cabo durante los meses de julio y agosto de 1999 una campaña de encuestas entre los responsables de distintas explotaciones en el ámbito de las cuatro provincias gallegas, elegidas al azar entre los distintos estratos en que están divididas las explotaciones.
Durante el desarrollo de este trabajo se contrastaron, asimismo, opiniones y sugerencias de la principal parte implicada, es decir, agricultores y ganaderos, sobre las posibilidades de gestión actual y futura.
Los datos cuantitativos obtenidos como resultados de las encuestas han servido como referencia para la estimación de la situación actual de las explotaciones gallegas, así como los costes asociados a las actuaciones previstas en el plan.
El Plan de Gestión de Residuos Agrarios toma como legislación básica la siguiente:
3.1. Legislación comunitaria.
-Directiva del Consejo 75/442/CEE, de 15 de julio de 1975, relativa a los residuos.
-Directiva 91/156/CEE, de 18 de marzo, que modifica a la Directiva 75/442.
-Directiva 91/689/CEE, de 12 de diciembre, relativa a los residuos peligrosos.
-Directiva del Consejo 91/676/CEE de 12-12-1991 relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por nitratos procedentes de fuentes agrarias.
-Reglamento del Consejo 2078/92/CEE, de 30 de junio de 1992, sobre métodos de producción agraria compatibles con las exigencias de la protección de medio ambiente.
-Decisión de la comisión, de 20 de diciembre de 1993, por la que se establece una lista de residuos.
-Directiva 94/31/CE, de 27 de junio, por la que se modifica la Directiva 91/689.
-Directiva 94/62/CE, de 20 de diciembre, relativa a los envases y residuos de envases.
-Decisión del Consejo, de 22 de diciembre de 1994, por la que se establece una lista de residuos peligrosos.
-Reglamento 746/1996 de la comisión, de 24 de abril de 1996, por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento 2078/1992.
-Decisión de la comisión, de 24 de mayo de 1996, por la que se adaptan los anexos IIA y IIB de la Directiva 75/442.
-Directiva 96/61/CE del Consejo, de 24 de septiembre de 1996, relativa a la prevención y al control integrados de la contaminación.
3.2. Legislación estatal.
-Decreto 2414/1961, de 30 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas (RAMINP).
-Orden de 15 de marzo de 1963 por el que se establecen las instrucciones complementarias del Reglamento regulador del RAMINP.
-Ley de aguas 29/1985, de 2 de agosto.
-Reglamento del dominio público hidráulico, aprobado por Real decreto 849/1986, de 11 de abril.
-Real decreto 833/1988, por el que se aprueba el reglamento para la ejecución de la Ley de residuos.
-Orden de 28 de febrero de 1989, por la que se regula la gestión de aceites usados.
-Orden de 13 de junio de 1990, por la que se modifica el apartado decimosexto 2 y el anexo II de la Orden de 1989.
-Real decreto 2224/1993, de 17 de diciembre, sobre normas sanitarias de eliminación y transformación de animales muertos y desperdicios de origen animal.
-Real decreto 261/1996, de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias.
-Real decreto 952/1997, por el que se modifica el reglamento para la ejecución de la Ley de residuos.
-Ley 11/1997, de 24 de abril, de envases y residuos de envases.
-Ley 10/1998, de 21 de abril, de residuos.
-Orden de 27 de abril de 1998 por la que se establecen las cantidades individualizadas a cobrar en concepto de depósito y el símbolo identificativo de los envases que se pongan en el mercado a través del sistema de depósito, devolución y retorno regulado en la Ley 11/1997.
-Real decreto 728/1998, de 30 de abril, por el que se aprueba el Reglamento para el desarrollo y ejecución de la Ley 11/1997.
3.3. Legislación autonómica.
-Decreto 442/1990, de 13 de septiembre, de evaluación de impacto ambiental para Galicia.
-Decreto 327/1991, de 4 de octubre, de evaluación de efectos ambientales para Galicia.
-Ley 1/1995, de 2 de enero, de protección ambiental de Galicia.
-Decreto 460/1997, de 21 de noviembre, por el que se establece la normativa para la gestión de los residuos de los establecimientos sanitarios en la Comunidad de Galicia.
-Corrección de errores del Decreto 460/1997.
-Decreto 154/1998, de 28 de mayo, por el que se publica el catálogo de residuos de Galicia.
-Decreto 263/1998, de 10 de septiembre, por el que se regula la autorización y se crea el Registro de Productores y Gestores de Residuos Peligrosos.
-Decreto 260/1998, de 10 de septiembre, por el que se regula la autorización de gestor de residuos sólidos urbanos y la inscripción en el Registro General de Gestores de Residuos Sólidos Urbanos.
-Real decreto 324/2000, de 3 de marzo, por el que se establecen normas básicas de ordenación de las explotaciones porcinas.
-Resolución de 12 de abril de 2000, sobre la declaración de zonas vulnerables en la Comunidad Autónoma de Galicia.
4. Ámbito geográfico.
La Comunidad Autónoma de Galicia, debido a su posición en el extremo noroccidental de la Península Ibérica, reúne los caracteres climáticos propios del dominio templado oceánico, aunque existen microclimas intraregionales reflejados en la oposición litoral interior. Se incluye Galicia en la denominada España húmeda, y sus principales rasgos climáticos están profundamente marcados por el ambiente oceánico.
Las temperaturas medias anuales son suaves. Las máximas, por encima de 14ºC, se presentan en las zonas costeras del sur de la Comunidad y en el interior de los valles del Bajo Miño y el Sil, descendiendo a medida que se asciende en altura hacia el interior hasta llegar por debajo de los 8ºC en las sierras del sureste de las provincias de Lugo y Ourense. La amplitud térmica aumenta si nos desplazamos en sentidos norte-sur y oeste-este.
En cuanto a las precipitaciones, la mayor parte del territorio de Galicia se encuentra por encima de los 1.000 mm/año. En general, estas descienden desde el noroeste al sureste, aumentando de norte a sur por la costa. La distribución no es homogénea a lo largo del año: los veranos son secos y el invierno y la primavera excesivamente húmedos, lo que implica una limitación en la aplicación del purín.
4.2. Relieve.
En cuanto al relieve hay que destacar dos hechos: la existencia de amplias superficies a distintas alturas, escalonadas, y la incisión de los diferentes cauces de agua que oradaron amplios sectores de aquellas. Los valles fluviales, con frecuencia encajados, originan una morfología contrastada en la que se combinan planicies con pendientes muy suaves con vertientes donde aquellas se hacen pronunciadas. Ello ha motivado la idea de que el relieve gallego es montañoso, cuando en realidad lo que se da en Galicia es una combinación de horizontalidad -superficie de aplanamiento- y verticalidad -valle fluvial- que origina multitud de paisajes diferentes.
La pendiente media es bastante acusada, con grandes extensiones en las que se supera el 20%, y por tanto no adecuadas para el cultivo. En general estas superficies se presentan asociadas a las zonas montañosas del límite oriental, sierras de Queixa, Xurés, sierras centrales, diferentes enclaves en las estribaciones del Xistral y la Capelada, ya algunas zonas, próximas a la costa, en el Barbanza, zona de Outes, Muros,...
4.3. Geomorfología.
Encontramos en Galicia materiales geológicos que corresponden, en su mayoría, a terrenos paleozoicos o prepaleozoicos, con depresiones en donde se depositaron sedimentos durante la era terciaria. Geológicamente logra su individualidad a finales de la era secundaria, aunque los límites y modelado actual se completen a finales de la era terciaria y con las glaciaciones del cuaternario.
La orogénesis herciniana, ocurrida hace 300 millones de años es el hecho más destacable de la historia geológica gallega.
La mayor parte de los materiales son silíceos y se pueden separar dos tipos de sustratos por una débil banda de rocas llamada Ollo de Sapo que se extiende del norte al sureste de Galicia.
Los materiales de la parte oeste son graníticos de período herciniano, incluyendo granitos de anatexia, granitos de dos micas, migmatitas y granodioritas. Otros tipos de rocas son los esquistos y gneises de bajo contenido en cuarzo, algunas porfiroides, así como las rocas ultrabásicas y metabásicas con anfibolitas, granulitas,...
En la parte este se encuentran losas, filitas y esquistos con mucho cuarzo. Aparecen también areniscas y cuarcitas, en general pobres en nutrientes, y rocas sedimentarias formadas durante el terciario. La composición de estos sedimentos está en relación con las rocas existentes en los alrededores.
Las unidades geológicas que podemos distinguir son las siguientes:
Comprende la zona costera desde el nivel del mar hasta una altura de 300 metros, con pendientes suaves, en general, algo mayores en las Rías Altas y Norte de Galicia.
-Las sierras occidentales y septentrionales.
Es un conjunto de sierras de alturas que van de 500 a 1000 metros. Son de origen diversa; en su conjunto el proceso erosivo es de origen fluvial. Los materiales son graníticos, con algún metamórfico.
-Superficies de aplanamiento y depresiones tectónicas.
Se formaron a partir del terciario. Las pendientes son bajas. Los materiales son sedimentos sueltos, lo que permite que los suelos puedan tener espesores de un metro.
-Sierras orientales y sudorientales.
Están formadas por montes altos (Manzaneda, Ancares). Sus rocas son losas, cuarcitas o areniscas, dando lugar a superficies de aplanamiento erosionadas por los glaciares y ríos.
4.4. Red fluvial.
Los ríos son un elemento consustancial al espacio geográfico gallego; el número de cauces de agua es muy grande y a ellos se debe el modelado de multitud de valles.
En función de la mayor o menor acción de los cursos de agua, a la fragmentación tectónica, a la diversidad litológica y al grado de pendiente, resultan una serie de vertientes diferenciadas con una dinámica distinta.
Las características generales de la red fluvial son:
-La gran fragmentación del territorio litoral. Cada río engendra una pequeña área de influencia.
-El corto recorrido de los cauces de agua.
-El gran caudal que transportan los ríos gallegos.
-La intensa relación entre curso y fracturación tectónica.
-La variabilidad de los diferentes cursos de agua a lo largo de su recorrido.
-La diversidad de tipos de cuencas es también grande.
4.5. Edafología.
Como síntesis de la naturaleza y distribución de los suelos existentes en Galicia, se puede afirmar que el suelo en equilibrio con las condiciones ambientales es la tierra parda ácida (Cambisoles húmicos o dístricos en el sistema FAO) que junto con los Rankers y Litosoles ocupan la casi totalidad de la superficie de la Comunidad.
Los suelos de Galicia presentan una gran homogeneidad y son similares a los de otras zonas del dominio templado-húmedo. La extraordinaria variedad de rocas, con grandes diferencias en su textura y sobre todo en su composición química y mineralógica, constituye el principal factor de la diversidad de tipología y propiedades edáficas existentes en Galicia.
Los suelos naturales de Galicia presentan una serie de carencias, por una parte debidas a composición de las rocas y por otra a climatología. Los contenidos de calcio, magnesio y fósforo son bajos, y en muchos casos llegan al grado de deficiencia. La carencia de calcio hace que la materia orgánica presente bajos pH y que su descomposición sea lenta. Este bajo pH también favorece la presencia de formas solubles de hierro y aluminio, que interfieren la asimilación del fósforo. Buena parte de estos problemas se corrigen con la aplicación de cal y una correcta fertilización.
Los suelos de origen granítico tienen bajo contenido de arcilla, lo que nos sucede con los derivados de esquistos. Los primeros permiten una buena infiltración del agua, lo que no ocurre en la mayoría de los otros.
Los suelos de cultivo tienen, en general, buenos contenidos de materia orgánica, y un mayor contenido de elementos nutritivos debidos a las prácticas de fertilización, aunque, en muchos casos, muestran desequilibrios de nutrientes. No es raro encontrar suelos con un buen contenido en fósforo, como consecuencia
de una época en la que sólo le echaban mineral (superfosfato).
4.6. Usos del suelo.
La superficie total de Galicia es de 2.947.667 hectáreas, siendo la distribución del uso de la tierra la siguiente:
-Tierra cultivada: 537.311 ha; 18,23%.
-Prados naturales: 208.594 ha; 7,08%.
-Pastizales: 164.193 ha; 5,57%.
-Monte abierto: 222.765 ha; 7,56%.
-Monte maderable: 805.809 ha; 27,34%.
-Monte leñoso: 789.100 ha; 26,27%.
-Otros: 219.895 ha; 7,46%.
Fuente: Anuario de Estadística Agraria 1997.
La superficie Agraria Útil (SAU) corresponde al total de superficie formada por: tierra cultivada más prados naturales y pastizales, esto es: 910.098 hectáreas, lo que supone un 31% de la superficie total de Galicia.
Los principales cultivos que entran a formar parte de esta SAU, junto a la superficie ocupada por los mismos, se reflejan en la siguiente tabla (1):
Cultivo: Trigo Centeno Maíz Culta.
forrajeros Patata Hortalizas Viñedo
Sup. (ha): 30.408 33.430 103.507 207.050 39.226 14.447 27.786
(1) Fuente: Anuario de Estatística Agraria (1997).
4.7. Población y vías de comunicación.
Galicia está constituida por 315 municipios y su número de habitantes es de 2.743.999, lo que representa un 6,9% del total de la población española. La distribución de población por provincias es la siguiente:
A Coruña: 1.110.302 habitantes.
Lugo: 371.684 habitantes.
Ourense: 346.909 habitantes.
Pontevedra: 915.104 habitantes.
La densidad de población media es de 92,8 hab./km, concentrándose principalmente en la costa, y de forma especial a lo largo del eje formado por A Coruña-Santiago-Vigo.
El modelo de asentamiento humano es similar al de otras regiones atlánticas europeas, caracterizándose por la elevada densidad de población y atomización de los núcleos de población. El entramado del sistema de asentamiento está formado por una serie de elementos simples: aldeas, parroquias, villas y ciudades, que forman uno de los espacios más densamente urbanizados de la población diseminada de Europa. En este sentido, es significativo que de las 63.613 entidades singulares de población existentes en España,
casi la mitad, 29.179, están situadas en Galicia, con una densidad de 1,5 núcleos por km.
4.8. Macromagnitudes agrarias.
La composición, por subsectores, del sector agrario gallego, referida a la producción total agraria (PTA) y a la producción final agraria (PFA), es la siguiente (2):
PTA (%) PFA (%)
Agricultura 38,6 26,3
Ganadería 48,8 57,1
Forestal 10,1 13,2
Otras producciones 2,5 3,4
Totates 100,0 100,0
Fuente: Gonzalo Fernández, La Economía Agraria Galega en 1997.
(2) PFA=PTA-Reempleo total
Dicha estructura pone de manifiesto el intenso carácter ganadero del sector agrario gallego, en donde destaca el vacuno como actividad productiva más
importante, en su doble vertiente láctea y cárnica. Dentro de la agricultura, los productos económicamente más importantes son las patatas y los forrajes procedentes de cultivos sobre tierras agrícolas, y la producción de vinos de calidad.
En el cuadro 1 se recogen las macromagnitudes agrarias en Galicia y su evolución durante el período 1976 a 1995.
El subsector que ayudó en mayor medida al crecimiento de la PFA durante el período fue el forestal, si bien sigue siendo el ganadero el que realiza la mayor aportación a la PFA. La evolución desde el año 1976 a 1995 fue la siguiente:
Año 1976 (%) Año 1995 (%)
Agricultura 27,1 26,3
Ganadería 61,8 57,1
Forestal 5,5 13,2
Otras producciones 5,6 3,4
PFA total 100,0 100,0
Fuente: Cuentas del Sector agrario. MAPA. Años 1976-1985 y Anuario de Estadística Agraria (años 1986-1995).
Por otra parte, en el cuadro 2, se recoge la estructura, por subsectores, de la PFA gallega, así como la evolución durante el período 1976-1995.
Fuentes: Cuentas del Sector Agrario. MAPA. Años 1976-1995 y Anuario de Estadística Agraria (años 1986-1995).
En cuanto a la comparación de las tendencias seguidas por estas macromagnitudes, destaca, en primer lugar, un menor crecimiento de la renta que de la producción total agraria. Esto es consecuencia de los que cambios que se vinieron a producir internamente en el sistema agrario, reflejados en buena medida por el comportamiento del reempleo, los gastos fuera del sector, las subvenciones de la explotación y el empleo agrario.
En cuanto al reempleo, la parte de producción total reutilizada dentro del propio sector, y su crecimiento fue significativamente inferior al de la producción total lo que significa que la actividad mejoró progresivamente su orientación productiva hacia el mercado y, con esto, su vocación comercial.
4.8.1. La agricultura gallega.
El subsector agrario más afectado por los cambios producidos en los últimos años, fue, sin duda, el agrícola.
Sobre el mismo se proyectaron con especial virulencia efectos del siguiente tipo:
-Se acentuó la supeditación productiva de la agricultura a la ganadería de vacuno, de carácter más intensivo, lo que convirtió el cultivo de forrajes en una actividad agrícola fundamental.
-El creciente abandono de la actividad agraria se proyectó fundamentalmente sobre la agricultura, lo que también contribuyó al aumento de las superficies que sirven de soporte a la ganadería y a la actividad forestal.
-El inevitable paso por el mercado de la producción agraria, ya que no resulta válida para satisfacer las necesidades de la población rural y, con esto, el autoconsumo, hace que entren en crisis los cultivos tradicionales que ocupaban amplias superficies, pero que no resultaban económicamente rentables en una agricultura orientada cara al mercado. Uno de los mejores ejemplos son los cereales de grano para el consumo humano.
-El minifundio de las parcelas y explotaciones contribuye a acentuar la crisis de la agricultura tradicional a través de la falta de homogeneidad de la producción, los pequeños volúmenes de ella y su inviabilidad comercial.
-Al lado de algunos cultivos tradicionales económicamente viables, como el viñedo, patatas y leguminosas de grano, surge una nueva agricultura basada fundamentalmente en hortalizas, frutas, flores y algunos cultivos industriales.
La evolución de la superficie utilizada por los diferentes grupos de cultivo en el período 1980-1995, que es en el que se registraron los cambios más relevantes en la agricultura gallega, es:
Cultivos Año 1980
(ha) Año 1995
(ha) Diferencia 1995/80 (ha) Incremento 1995/80 (%)
Cereales grado 245.942 172.527 -73.415 -29,85
grado 85.451 40.708 -44.743 -52,36
Patatas 104.760 79.756 -25.004 -23,87
industriales 91 28 -63 -69,23
forrajeros 264.068 283.857 19.789 7,49
Hortalizas 12.505 15.790 3.285 26,27
Flores 130 413 283 217,69
Cítricos 97 109 12 12,37
Frutales 1.796 1.747 -49 -2,73
Viñedo 31.215 27.791 -3.424 -10,97
leñosos 101 77 -24 -23,76
Totales 746.156 622.803 -123.353 -16,53
El descenso cuantitativamente más importante se produjo en la superficie ocupada por cereales de grano. Los cultivos que integran este grupo se sitúan entre los que registran rendimientos económicos por hectárea más bajos dentro del conjunto de la agricultura gallega. Lo económicamente razonable es que se mantenga este descenso a corto y medio plazo.
4.8.2. La ganadería gallega.
La importancia de la ganadería en Galicia se explica a través de la presencia de esta actividad en las explotaciones agrarias.
Pensando en el futuro y como consecuencia de la especialización de la actividad ganadera, se recogen a continuación las explotaciones agrarias que tienen como orientación técnico-económica actividades ganaderas:
Orientación técnico-económica (3) Nº de explotaciones % Galicia/España
Bovino de leche 41.642 51,1
Bovino de carne 13.660 30,2
Ovino y caprino 697 1,8
Porcino 343 2,6
Aves 308 9,7
Total 56.650
Fuente: Gonzalo Fernández, A Economía Agraria Galega en 1997.
(3) Explotaciones que tienen como actividad principal una de carácter ganadero.
Dentro del subsector ganadero, cabe destacar dos componentes: el relacionado con el medio físico gallego, en cuanto a su alimentación, y el configurado por la ganadería industrial, que tiene una alimentación basada en piensos compuestos fabricados con materias primas generalmente importadas.
4.8.2.1. Bovino.
El progresivo abandono de la agricultura gallega con producción destinada al consumo humano, en los últimos 10 o 15 años y la supeditación del espacio agrícola a la alimentación del ganado, no se tradujo en un aumento de la ganadería dependiente del medio físico local. La única explicación lógica radica en los cambios producidos en la alimentación del ganado, consistentes en una mayor utiización de los forrajes cosechados y piensos concentrados en un desaprovechamiento de los pastos.
4.8.2.2. Ganadería industrial.
La ganadería industrial, que basa su alimentación fundamentalmente en los piensos compuestos, está
integrada en Galicia por el porcino, avicultura de puesta y de carne, conejos y algunas otras especies tales como visones.
En Galicia se produjo un crecimiento del porcino hasta mediados de los años 80 y luego un descenso. El número de cabezas del año 1996 era un 8,1% inferior al de 1967.
En avicultura de puesta, el número total de aves en el año 1997 era un 20,6% inferior al de 1973, frente a un aumento del 2,3% a nivel nacional.
La avicultura de carne se expandió hasta comienzos de los años 80, estabilizándose posteriormente en cifras que se mantienen hasta el momento actual.
Se recogen en el siguiente cuadro los datos de las diferentes producciones ganaderas del año 1997 y en los inmediatamente anteriores:
Año 1994 Año 1995 Año 1996 Año 1997 % 1997/96
Carne (t) 250.822,7 257.687,1 278.859,9 282.108,9 1,17
-Bovino 61.946,6 65.589,0 76.311,6 81.224,9 6,44
-Porcino 79.276,0 75.587,5 80.676,6 82.952,6 2,82
-Aves 103.334,9 110.987,6 116.523,0 112.977,4 -3,04
-Ovino 369,0 398,0 420,0 448,0 6,67
-Caprino 216,0 255,0 262,0 288,0 9,92
-Equino 182,0 155,0 129,0 132,0 2,33
-Conejos 5.498,0 4.715,0 4.537,0 4.086,0 -9,94
Producción. Leche
(miles de litros) 1.940.354,0 2.111.077,0 2.137.740,0 2.071.400,0 -3,10
-Leche de vaca 1.939.937,0 2.110.663,0 2.137.324,0 2.070.982,0 -3,10
-Oveja y cabra 417,0 414,0 416,0 418,0 0,48
Producción. Huevos
(miles de docenas) 73.667,1 74.532,2 76.223,8 76.199,6 -0,03
-De galliña 73.406,7 74.250,0 75.968,3 75.975,9 0,01
-Otras aves 260,4 282,2 255.5 223,9 -12,37
5. Principios generales del Plan de Gestión de Residuos Agrarios.
Los principios generales bajo los que se rige el plan son los de prevención, valorización y, en último término, eliminación controlada, por este orden, según las prioridades que inspiran la Resolución 97/C 76/01,del Consejo, de 24 de febrero de 1997, sobre una estrategia comunitaria de gestión de residuos, y en concordancia con lo establecido en la estrategia gallega de gestión de residuos.
Prevención/reducción: la estrategia comunitaria de gestión de residuos, en su artículo 16 reitera su convicción de que la prevención de residuos debería constituir la primera prioridad de cualquier plan racional en este sector, tanto en relación con la máxima reducción de residuos como con las propiedades peligrosas de éstos, lo que redundará en un ahorro de materias primas y en una reducción de los volúmenes finales de residuos a tratar.
Dentro del ámbito relativo a los residuos agrarios, este principio general se centra principalmente en la reducción en la generación, actuando en la medida de lo posible en las condiciones y prácticas habituales de trabajo de las explotaciones agro-ganaderas. Para conseguirlo se consideran de fundamental importancia las labores de educación y sensibilización ambiental.
Valorización: se entiende como tal el aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos para su utilización como input bien en el mismo, bien en un nuevo proceso de producción. Se trata de fomentar la valorización de residuos con el fin de reducir la cantidad de éstos destinada a la eliminación y economizar recursos naturales, por medio de la reutilización, reciclado, compostaje y recuperación de energía de los residuos, por este orden.
La aplicación práctica de este principio en el plan se refleja mediante las siguientes actuaciones concretas:
-Aplicación agrícola de los estiércoles y purines que la superficie agraria útil (SAU) de Galicia sea capaz de asimilar. Esta práctica supone la mejor solución ambiental de gestión de este residuo. La reutilización de los recursos contenidos en los estiércoles y purines supone un ahorro equivalente en el uso de fertilizantes minerales.
-Tratamiento ambientalmente correcto de los excedentes de purín que no puedan reutilizarse directamente como fertilizante agrícola.
-Gestión de los residuos agrarios no orgánicos. La correcta valorización de los residuos de carácter no orgánico generados como consecuencia de la actividad agraria de Galicia comienza por el establecimiento de un sistema de recogida eficiente, tras el cual se buscarán las vías de tratamiento, principalmente dirigidas al reciclado de los residuos recogidos.
Eliminación controlada: el artículo 30 de la resolución reitera la necesidad de reducir al mínimo la eliminación de residuos, lo que se logrará con las acciones anteriormente mencionadas. Así, es preciso evitar, en la medida de lo posible, las operaciones de incineración sin recuperación de energía y el vertido, al que debe atribuirse con el tiempo un papel residual de eliminación de las partes de los residuos inocuos o previamente convertidos en inocuos.
Dentro de las actuaciones programadas para la gestión de los residuos agrarios de Galicia, las acciones de eliminación controlada quedan relegadas a aquellas situaciones en las que la valorización de los materiales no orgánicos a gestionar no sea posible. En tal caso, se establecerán las condiciones para su eliminación, sin poner en peligro la salud humana y sin utilizar métodos que puedan causar perjuicios al medio ambiente.
Las actuaciones programadas implican, en primer lugar, a los propios agricultores y ganaderos, según los principios de quien contamina paga y de autosuficiencia. En la medida en que los objetivos programados no puedan ser alcanzados de manera suficiente por los agentes directamente involucrados,
tomarán parte el resto de partes implicadas (agentes económicos, administraciones), siguiendo los principios de responsabilidad compartida y de subsidiariedad y proporcionalidad. Se observará además el principio de proximidad, por el que los residuos han de eliminarse en uno de los centros adecuados más próximos.
Incidiendo en lo que a protagonistas se refiere, el plan reconoce la necesidad de una participación activa de todos los agentes económicos implicados en los objetivos de la gestión de residuos agrarios. En efecto, dichos objetivos no pueden alcanzarse sin la participación de los poderes públicos, de las empresas públicas y privadas, de las organizaciones de protección del medio ambiente y, sobre todo, de los propios agricultores y ganaderos.
Al mismo tiempo, para la consecución de los fines enunciados en el plan, es necesario prever la necesidad de:
-Divulgar y educar a los agentes generadores de residuos agrarios en aquel tipo de manejo que suponga un menor consumo de materias y una menor generación de residuos.
-Aprovechamiento de los recursos y estructura de personal de la Xunta de Galicia en contacto directo con la realidad del campo gallego, posibilitando una más sencilla y rápida implantación de las actuaciones previstas.
-Promoción de las iniciativas particulares que, cumpliendo con los principios aquí enumerados, sirvan para avanzar en la consecución de los objetivos del plan.
-Respeto del paisaje y de los espacios naturales, con especial atención de los protegidos: en estos espacios se pueden seguir llevando a cabo de manera ordenada los usos y las actividades tradicionales, así como los previstos en el acuerdo del Consejo de la Xunta de Galicia del 11 de marzo de 1999; para esto se requerirá informe preceptivo y vinculante de la Consellería de Medio Ambiente, que será solicitado por el promotor o titular de las acciones, actividades, proyectos u obras que se pretendan emprender.
-La selección de la alternativa más adecuada de gestión de residuos debe tener en cuenta tanto los criterios económicos como los ambientales, en la búsqueda de un desarrollo sostenible.
6. Objetivos del plan.
El objetivo principal del Plan de Gestión de Residuos Agrarios de Galicia es gestionar adecuadamente los residuos generados en la actividad agraria, definiendo para ello unas directrices básicas de actuación y la implantación de las mejoras necesarias para lograr tal objetivo.
Este objetivo global se alcanza mediante las siguientes etapas:
-Definición y cuantificación de la ganadería y agricultura gallegas involucradas en la producción de residuos. Se ha analizado la situación, concentración zonal y tipos de residuos generados en la comunidad.
-Identificación de los impactos ambientales que provocan las actividades ganaderas en su entorno, así como la magnitud de dichos impactos.
-Análisis de las distintas alternativas de gestión, para cada tipo de residuo incluido en el plan, para posteriormente escoger la más adecuada teniendo siempre en cuenta tanto los criterios ambientales como los económicos.
-Análisis del aprovechamiento de los recursos contenidos en los purines, bien como fertilizantes o bien en forma de energía como podría ser la producción de biogás.
-Evaluación de las necesidades económicas para la aplicación del plan y propuesta del modelo financiero para conseguir los capitales pertinentes.
-Planificación de la implantación progresiva de las distintas actuaciones del plan.
-Desarrollo de un borrador normativo adicional, para completar el marco jurídico de la producción y gestión de los residuos agrarios.
Con todo ello se pretende la consecución de las metas que se detallan a continuación:
Residuo Metas
Purines -Adecuación de las fosas de purín de las explotaciones de ganado vacuno de mas de 10 vacas. Eficacia estimada: 80% de las explotaciones.-Ahorro en el uso de fertilizantes minerales mediante la elaboración de planes de gestión y aplicación de los purines por explotación.-Instalaciones de tratamiento para los excedentes de purín.
Plástico de film -Implantación gradual en toda la Comunidad de Galicia de un sistema de recogida y gestión posterior. Eficacia inicial estimada de un 60%.-Estudio de viabilidad de una planta específica de reciclado mecánica de plástico de film.
Envases de fito/zoosanitarios y residuos sanitarios -Establecimiento de un sistema de recogida y gestión posterior, desarrollando 2-3 campañas anuales de recogida por puntos. Eficacia media estimada de un 75% en la recogida.
Desarrollo normativo -Entrada en vigor de normativa específica reguladora de los aspectos ambientales e higiénico-sanitarios de las explotaciones ganaderas.
Formación y sensibilización -Fomentar la aplicación del Código gallego de buenas prácticas agrarias.-Campañas de educación ambiental centradas en el medio rural, potenciando la prevención/reducción en la generación de residuos.-Concienciar a los agricultores y ganaderos de que el plan no es un instrumento cohercitivo de la Administración.-Concienciar al sector agrario de que la adecuada gestión de los residuos presenta ventajas objetivas además de las medioambientales.-Publicación de soportes divulgativos.
I + D -Prevención de la contaminación.-Reducción de la producción de purines.-Procesos / Tecnologías de tratamiento o valorización.
7. Diagnóstico de la situación actual.
La situación ambiental de Galicia se encuentra influenciada de forma importante por una serie de afecciones ambientales derivadas de la actividad agraria, algunas cuya incidencia es directamente constatable en la actualidad, y otras potenciales. A continuación se resumen las más importantes:
Efecto ambiental Causa Situación actual Actuación específica en el plan
Desprendimiento de gases y malos olores. Compuestos azufrados y amoniacales generados durante el almacenamiento de los purines. Problemas puntuales de olores durante el almacenamiento y la posterior aplicación. Establecimiento de distancias mínimas de aplicación.
Fechas y sistemas de distribución y almacenaje.
Eutrofización de las aguas. Incremento de nutrientes, especialmente de nitrógeno y fósforo, por escorrentías e infiltración en las aguas subterráneas de los nutrientes de fertilizantes minerales y purines. Problema real en la actualidad en determinadas zonas de Galicia, y potencialmente importante en el resto, por el uso excesivo de fertilizantes minerales y la aplicación inadecuada de purines. Reducción en origen.
Adecuación de las fosas de almacenamiento de purín.
Aplicación de planes de gestión y aplicación de purines por explotación.
Tratamento específico de los excedentes de purín.
Establecimiento de distancias mínimas de aplicación.
Diminución del oxígeno disuelto y contaminación microbiológica de las aguas. Alta carga orgánica y microorganismos presentes en los purines, que pueden llegar a las aguas por vertidos incontrolados, escorrentía y/o infiltración. Problemas puntuales de contaminación microbiológica. Importante riesgo sanitario por la importante existencia de pozos y manantiales de abastecimiento sin analítica. Reducción en origen.
Tratamiento específico de los excedentes de purín.
Cambios en la permeabilidad y estructura de los suelos y acumulación potencial de compuestos nocivos. Exceso de purín aplicado en el suelo y formación de costras superficiales. Problemas puntuales y esporádicos, sin importancia real en la actualidad. Aplicación de planes de gestión y aplicación de los purines por explotación.
Contaminación microbiológica y riesgo higiénico-sanitario. Eliminación incontrolada de animales muertos Enterramientos de vacuno en condiciones inadecuadas, eliminación incontrolada de cadáveres de aves. Control del cumplimiento de las condiciones higiénicas adecuadas. Desarrollo normativo.
Deterioración progresivo y acumulativo del entorno. Vertido incontrolado de plástico de film, envases de fito/zoosanitarios y residuos sanitarios.
Deposición inadecuada en las explotaciones y vertidos puntuales repartidos por toda Galicia.
Establecimiento de circuitos de recogida para posterior tratamiento por gestores autorizados.
Contaminación de aguas y suelos y riesgo higiénico-sanitario. Uso inadecuado e vertido incontrolado de envases de fito/zoosanitarios y residuos sanitarios.
Los cambios acontecidos en los sistemas de produción durante las últimas décadas, pasando de una producción de subsistencia a una producción más intensiva, han condicionado y modificado el uso de las prácticas tradicionales de gestión de residuos, dando lugar a una situación en la que cabe resaltar, de forma general, las siguientes realidades:
-Parte de las explotaciones ganaderas intensivas carecen de base territorial propia, o ésta resulta insuficiente para absorber las cantidades de residuos procedentes de las deyecciones de los animales estabulados. Así, de cerca de 300.000 explotaciones de vacuno en los años 60-70 se ha pasado a menos de 90.000 en la actualidad (88.913) (4), mientras que el número de cabezas ha variado en mucha menor proporción: de 1.030.577 de media entre 1968 y 1982, a 946.000 cabezas en 1997 (5).
(4) Fuente: Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Agroalimentaria. Año 1997.
(5) Fuente: Censo Ganadero de 1997.
-Tendencia a la concentración de las explotaciones, lo cual aumenta los riesgos de contaminación en estas áreas. Así, hay que señalar la disminución de vacas de carne distribuidas por toda la geografía gallega, y el aumento de vacas de leche que se fueron concentrando en las mejores zonas de prados y cultivos forrajeros sin que apenas aumentase la superficie de estos, provocando el aumento de la carga ganadera (UGM/ha) y la disminución de la superficie disponible para el reparto de purín. A su vez, la generación de purín aumentó como consecuencia del incremento de la capacidad productiva de las vacas.
-En las explotaciones sin base territorial suficiente, se incrementa el coste de distribución de los purines, debido a las mayores distancias a recorrer.
-Las fosas para el almacenamiento del purín están infradimensionadas en la mayoría de las explotaciones, presentando en muchos casos problemas de permeabilidad. A su vez la falta de cubiertas provoca la consiguiente entrada de aguas pluviales, siendo receptoras también de aguas residuales de lecherías, etc. El escaso tamaño de las fosas, junto con las elevadas diluciones del purín, hacen necesario el vaciado en épocas innecesarias o incluso desfavorables para los ciclos vegetativos, mientras que en las épocas donde se necesita un aporte mayor muchas veces no hay suficiente purín disponible, por lo que se acude a los fertilizantes minerales.
-La mecanización agraria, el uso de productos químicos (herbicidas, plaguicidas y pesticidas, fertilizantes químicos, productos veterinarios y otros), plásticos de ensilado y de invernadero y residuos de envases,
alguno de ellos con carácter peligroso, llevan consigo la generación de residuos no valorizables directamente en la propia explotación.
En la actualidad, la situación descrita no supone aún un problema alarmante, pero a la vista de las tendencias constatadas conviene establecer principios de actuación que eviten la aparición de problemas ambientales de difícil resolución posterior. Como complemento a estas características generales de la situación gallega, a partir de las encuestas realizadas se confirmaron una serie de realidades, que se detallan a continuación:
-Se confirma el hecho de que, en general, a nivel del conjunto de la Comunidad Autónoma, las explotaciones de vacuno disponen de SAU en la que repartir el purín que generan. Sin embargo, donde las explotaciones tienen menos SAU, la carga de UGM por hectárea es superior a la aconsejable. Municipios como Mesía, Silleda, Dozón o Portomarín superan los 250 kg N/ha SAU-año. La práctica habitual en el caso de porcino y aves es la cesión del purín y la gallinaza a agricultores y ganaderos de la zona que disponen de tierra donde aplicarlos.
-A pesar de que actualmente la variedad es la tónica en cuanto al tipo de explotación y de limpieza, se observa una tendencia en las nuevas explotaciones a disminuir el pastoreo, construyendo grandes establos en los que el vacuno permanece prácticamente todo el día.
-Prácticamente todas las aguas generadas en la explotación van a parar a la fosa de purín.
-El infradimensionamiento de las fosas de purín es más evidente cuanto más antigua es la fecha de su construcción. El tipo de fosa más general es la que no dispone de ningún tipo de cubrición, seguida de aquellas totalmente cerradas y con arquetas para la extracción de los purines (estas últimas más frecuentes en el caso de porcino).
-En general no se sigue una planificación acertada para el abonado de los cultivos en función de sus necesidades, debido a una mala adecuación de las infraestructuras de las explotaciones.
-No existe constancia, por parte de los agricultores y ganaderos, de la peligrosidad potencial de otro tipo de residuos generados en la explotación y de su necesidad de una gestión correcta, como en el caso de los residuos no orgánicos generados como consecuencia de la actividad productiva de la explotación. Así, todo aquello que suponga un esfuerzo adicional es visto generalmente como una molestia innecesaria.
A continuación se describe, de forma más exhaustiva, la situación actual de los distintos residuos incluidos en el plan.
7.2. Estiércoles y purines.
Los estiércoles y purines son compuestos orgánicos formados por las deyecciones sólidas y líquidas del ganado, y que han sido valorados como abono en la agricultura desde los inicios de esta actividad.
Estos productos son naturales y hay que considerarlos, en principio, como un buen abono para cultivos y pastos, tal y como se desprende de los numerosos estudios llevados a cabo sobre el tema.
Al ser un producto orgánico se degrada de forma natural en el suelo por procesos químicos y biológicos, mejorando las condiciones de estructura, la actividad biológica, y aumentando la cantidad de materia orgánica y la fertilidad química en el sistema suelo. Este sistema, con sus propios procesos químicos y biológicos es mucho más efectivo que cualquier otro sistema industrial para el tratamiento de los purines.
El cálculo del contenido exacto en nutrientes de los purines es problemático debido a su variabilidad en función de diversos factores (tipo de ganado, tipo de alimentación, condiciones de estabulación, etc). No obstante, en base a estudios previos se puede afirmar que la composición media de los purines generados en el ámbito de Galicia es la siguiente:
Composición de purines de vacuno y porcino
% Materia seca kg/10 m
Porcino (reproductoras y cebo) 8 43 41 24
Vacuno (leche) 6,2 31 14 36
Fuente: Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM). 1999.
En el caso de Galicia, el primer dato destacable es el alto contenido en agua de los purines. El contenido medio de materia seca del purín sin diluir se estima entre un 12-13%, lo cual da una idea del grado de dilución al que se ven sometidos los purines en la actualidad.
Por otro lado, los análisis más recientes llevados a cabo con purines gallegos revelan una composición equilibrada en la relación N:P:K. A este respecto, cabe destacar que mientras estudios llevados a cabo en épocas anteriores (Leirós et al, 1983) destacaban la escasa riqueza en fósforo de los purines gallegos en comparación con los de otros países, y aconsejaban añadir fertilizante fosfatado, las investigaciones más recientes del CIAM reflejan una composición más equilibrada de los nutrientes del purín (la intensificación ha dado lugar a un mayor uso de suplementos y concentrados en la ración alimenticia, lo que provoca una mayor riqueza de fósforo en los forrajes).
En la actualidad, gran parte, o incluso la totalidad de las necesidades de fósforo y potasio anuales pueden obtenerse en la propia explotación, aprovechando
correctamente los nutrientes tanto de los purines como en el pastoreo.
Teniendo en cuenta este equilibrio, y puesto que las limitaciones normativas en este sentido vienen determinadas respecto a la concentración de N aplicable a los suelos, se toma este parámetro como referencia a la hora de evaluar la situación actual en el ámbito gallego.
Esta situación viene condicionada de forma importante por la tipología de las explotaciones ganaderas de Galicia, región en la cual la actividad agraria tiene una incidencia muy superior que en el resto de las comunidades españolas. La población ocupada en la agricultura también es más elevada que en el resto de España. En los últimos 20-25 años y en especial a partir de la entrada de España en la Comunidad Europea, en Galicia hubo un cambio profundo de las explotaciones, pasando del autoconsumo a la especialización y a un cierto grado de intensificación, tendencia que continúa en la actualidad.
En los cuadros siguientes se observa el número de explotaciones por estratos en cada una de las provincias gallegas, tanto para bovino como para porcino.
Nº de vacas Número de explotaciones de bovino
1-2 10.639 4.558 4.244 9.994
3-4 6.087 4.051 2.097 2.331
5-9 7.903 7.315 1.690 2.332
10-19 6.495 7.316 691 1.723
20-49 2.967 4.716 215 707
o50 329 457 26 30
Total 34.420 28.413 8.963 17.117
Fuente: Anuario de Estadística Agraria, 1997.
Aún hoy en día cabe destacar el predominio de explotaciones de bajos estratos, sobre todo en las provincias de A Coruña, Ourense y Pontevedra, lo que da una idea de lo dividida que está la propiedad en el territorio gallego. Gran parte de la alimentación de este ganado es a base de piensos, por lo que la tendencia en Galicia es a una intensificación de la producción forrajera en la propia explotación.
Los datos relativos a explotaciones de porcino son los siguientes:
Nº de plazas Número de explotaciones de porcino de producción y de cebo
10-19 22 60 1 17
20-49 67 109 30 53
50-99 72 47 63 49
100-199 46 35 33 29
200-399 27 28 30 64
400-999 24 29 72 73
o1000 6 4 13 8
Total 265 328 244 299
Las mayores explotaciones de porcino se centran en las provincias de Ourense y Pontevedra, donde precisamente se da un menor desarrollo del ganado
vacuno comparativamente con las provincias del norte de Galicia.
7.2.2. Cantidad de purines generados al año en Galicia.
Una cantidad aproximada de los metros cúbicos de purín generados en Galicia, sin tener en cuenta la variabilidad respecto al tipo de raza, de explotación o de alimentación, sería el siguiente:
Según datos del censo de la Campaña de Saneamiento Ganadero de Galicia(6), el número total de cabezas es de 870.276, de las que 122.317 son menores de dos años. El número de metros cúbicos de purín generado será entonces el resultado de multiplicar el número de animales mayores de dos años por la media estimada de producción de 18 m/año, y los menores de dos años por una media de 8,25 m/año, obteniendo así un total de 14.472.377 m.
(6) Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Agroalimentaria, 1997.
La encuesta censual de ganado porcino de Galicia(1) aporta los siguientes datos(7):
-Cerdas reproductoras (con lechones de hasta 20 kg): 70.561 cabezas.
-Cerdos de cebo (de 20 a 100 kg): 434.465 plazas.
(7) Encuesta realizada para explotaciones de más de 20 plazas de cebo, o de 5 o más plazas de reproductoras.
Los datos de producción de purín de este tipo de ganado son(8):
(8) Fuente: proyecto de R.D. por el que se regula la utilización de los residuos agrarios como fertilizante agrícola.
Tipo de ganado porcino M de purín/año y plaza
Cerda reproductora 6,12
Cerdo de 20 a 100 kg 2,15
Se obtiene así un total de 1.365.933 m de purín de porcino generados al año en toda Galicia.
c) Avícola:
En Galicia, según datos obtenidos del directorio avícola del año 1997, hay un total de 4.324.300 plazas de gallinas reproductoras y ponedoras, y 14.698.359 plazas de pollos de engorde.
La producción de purín de aves, o gallinaza, producida al año, por plaza ocupada, es de 58 kg para las reproductoras y ponedoras, y de 30 kg para los pollos de engorde, por lo tanto las producciones totales de purín serán:
-Reproductoras y ponedoras: 250.809 t.
-Pollos de engorde: 440.951 t.
Total de gallinaza producida al año en Galicia: 691.760 t.
Los contenidos en nitrógeno y PO de los purines generados por los distintos tipos de ganado se reflejan a continuación:
Producción equivalente de kg de nitrógeno/año
Tipo de ganado % N Producción purín/año Kg N/año
Bovino 0,4 14.472.377 m 57.889.508
(78,82%)
Porcino 0,43 1.365.933 m 5.873.512
Avícola 1,4 691.760 Tm 9.684.640
Total (kg) 73.447.660
Producción equivalente de kg de PO/año
Tipo de ganado % PO Producción purín/año Kg PO/año
Bovino 0,14 14.472.377 m 20.261.328
(61,81%)
Porcino 0,41 1.365.933 m 5.600.325
(17,08%)
Avícola 1 691.760 t 6.917.600
(21,11%)
Total (kg) 32.779.253
Después de comparar los datos existentes para Galicia con relación a otros países de la Unión Europea, con otras regiones españolas y dentro de la propia Comunidad gallega se puede concluir lo siguiente(9):
-Galicia, con una media de 85 kg de N orgánico/ha de SAU anuales, se encuentra por encima de Alemania (74 kg), Irlanda (70 kg) Inglaterra (47 kg), Francia (42 kg), Italia (32 kg) y Portugal (31 kg), mientras que produce menos de la tercera parte que Holanda (256 kg), aproximadamente 2,5 veces menos que Bélgica (190 kg) y también menos que Dinamarca (101 kg).
-Por comunidades autónomas, Galicia está por detrás de Cantabria (114 kg) y Cataluña (93 kg), mientras que supera los valores medios de Asturias (78 kg) y País Vasco (62 kg). El resto de comunidades autónomas tiene producciones mucho menores.
-Son nueve los municipios gallegos que superan los 210 kg de N/SAU: Mesía y Frades en A Coruña; Portomarín en Lugo; A Peroxa y Ribadavia en Ourense; Silleda, Dozón, Tomiño y Salvaterra do Miño en Pontevedra.
(9) Fuente: Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo. 1998 y 1999.
A la hora de analizar los problemas asociados a la generación de estiércoles y purines, y soluciones específicas a los mismos, el plan se basa en los purines de ganado vacuno, porcino y aves. No se analizarán otras producciones como las de visones, conejos, animales salvajes en cautividad, avestruces, etc., por considerarse poco representativas.
7.2.3. Utilización agrícola. Balances de nitrógeno en Galicia.
La aplicación directa de los purines en la superficie agraria es la práctica generalizada de tratamiento de los purines en la Comunidad Autónoma. El aprovechamiento como fertilizante es hoy en día una de
las soluciones más convenientes, permitiendo un importante ahorro en fertilizantes minerales. Ahora bien, su aplicación no está exenta de ciertos riesgos de contaminación que es necesario controlar.
Es importante tener en cuenta la variabilidad en la composición química del purín a la hora de planificar un abonado correcto, por lo que se hace necesario analizar previamente en cada explotación una serie de parámetros físico-químicos para ajustar las dosis de aplicación, con el objetivo de conseguir el mejor rendimiento del cultivo sin poner en peligro la salubridad del medio.
En base al Anuario de Estadística Agraria de 1997, se han obtenido los datos de las producciones de los cultivos más representativos de Galicia y sus demandas de nitrógeno medias, así como los aportes de nitrógeno debidos a la ganadería censada en ese momento.
Se ha realizado un análisis comparativo de los datos de demanda debido a los principales cultivos con los aportes debidos a la ganadería. Esta comparación ha permitido poner de manifiesto que el balance es positivo (hay exceso de nitrógeno) en los siguientes municipios:
-A Coruña: Mesía, Frades, A Capela, Curtis-Teixeiro, Monfero, Santiso, Sobrado y Tordoia.
-Lugo: Portomarín, Paradela, Barreiros, A Pastoriza y Meira.
-Ourense: Ribadavia, A Rúa, Castrelo de Miño, Cenlle, Maceda, A Peroxa y Vilar de Santos.
-Pontevedra: Dozón, Tomiño, Salvaterra do Miño, Silleda, Barro, Cambados, Lalín, Moraña, Ponteareas, Rodeiro, O Rosal y Tui.
El balance es igual a cero (ni exceso ni déficit de nitrógeno) en los municipios de Touro de A Coruña, Chantada y Sarria en Lugo.
Sin embargo, hay que tener en cuenta en este balance que se desconocen los aportes a escala municipal de fertilizantes minerales. Por otro lado, la valoración sobre los posibles excesos en nitrógeno ha de tomar en consideración otros aspectos particulares de cada parcela, como son el tipo de cultivo, el tipo de suelo y su permeabilidad, o riqueza en nutrientes.
7.2.4. Efectos medioambientales.
1. Contaminantes potenciales del purín.
Por un lado destacan los problemas derivados de los compuestos nitrogenados, potásicos y fosfatados presentes en los purines, así como el contenido en metales pesados que puede presentar el purín de cerdo.
Incluso cuando la forma predominante del nitrógeno en los purines son los derivados amoniacales, la rápida oxidación que experimenta en el suelo lo puede convertir en una fuente de nitratos para el agua.
El fósforo se encuentra en general en formas fácilmente movilizables, por lo que puede ser lavado y arrastrado hacia las aguas donde su acumulación, en conjunción con los nitratos presentes en las mismas,
puede dar origen a problemas de eutrofización, caracterizada por una proliferación abusiva de algas y por el deterioro de la calidad del agua. No obstante su fijación por el suelo es muy alta y fácilmente controlable.
Finalmente, algunos metales pesados con características tóxicas, como el cobre o el cinc, pueden encontrarse en los purines de ganado porcino, en los que aparecen tras ser excretados como consecuencia, en general, de su adición a los piensos. La incorporación anual de este tipo de purines al terreno puede dar origen a su acumulación en el suelo, y al cabo de un cierto tiempo llegar a superar los niveles de toxicidad. En cualquier caso, la acumulación de metales pesados por adiciones de purín tiene una evolución muy lenta y no se considera preocupante a medio plazo.
En cuanto a contaminación de tipo orgánico, deben tenerse en cuenta, en primer lugar, los elevados valores de DBO de los purines, que al ser transmitidos a las aguas, pueden dar origen a episodios anóxicos.
Tipo de ganado DBO (mg/litro)
Porcino 20.000-30.000
Vacuno 10.000-20.000
Aves-gallinas 25.000-40.000
Fuente: Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Agroalimentaria.
En segundo lugar, es importante señalar la posible difusión de patógenos que puede contener el purín. Sobre todo los del género Salmonella, han sido citados repetidamente como uno de los microorganismos que entraña mayor riesgo dada su posible persistencia en condiciones que se dan en la superficie del suelo. Asimismo, como otros patógenos transmisibles se citan las Brucella y el Mycobacterium tuberculosis. Por otra parte, dada la abundancia con que la E. Coli puede ser distribuida a partir de las deyecciones del ganado, este parámetro se utiliza ampliamente como indicador de contaminación fecal, y, junto con ésta, de todo un conjunto de microorganismos cuyas características de difusión, persistencia e infectividad son todavía desconocidas.
La identificación de microorganismos con un alto porcentaje de resistencia a los antibióticos en las heces del ganado, viene a añadir un problema más a la delimitación de los riesgos que se pueden derivar de la contaminación de tipo biológico por los purines.
2. Difusión de la contaminación.
Los medios de difusión potencial de la contaminación provocada por los purines son tanto aire, como suelos y aguas.
Los dos tipos fundamentales de contaminación del aire por purines son: el que atañe a los olores y la contaminación por patógenos.
El impacto por olores se origina tanto por los puntos de concentración del ganado y almacenamiento del
purín, como en el momento de la distribución sobre la tierra. Diferentes estudios ponen de manifiesto que el mal olor procedente de los purines depende de la existencia en ellos de determinados compuestos, que aun en muy pequeñas cantidades le transmiten esa característica. Entre los compuestos se encuentran el amoníaco, el sulfuro de hidrógeno, los ácidos acético, propiónico y butírico, el fenol, p-cresol, alguna amida y mercaptanos. En el purín fresco, el nitrógeno está básicamente presente como urea. Debido a la actividad bacteriana, la urea reacciona con el agua y de este modo se forma el amoniaco.
En cuanto a su aplicación en el suelo, es la distribución con manguera a alta presión la actividad fundamental que genera el impacto. La contaminación del aire por patógenos en el momento de la distribución del purín está poco estudiada; sin embargo existen ya datos que muestran que los elementos fundamentales que la determinan son la altura y el grado de pulverización del purín proyectado y la velocidad del viento, siendo este último factor posiblemente el principal. Boutin et al. (1988) demuestran que, bajo condiciones de estabilidad atmosférica y escaso viento, la difusión de bacterias indicadoras de patogenidad alcanza niveles de riesgo en la atmósfera, aun a distancias de 100 y 200 metros del punto de distribución. Asimismo, se demuestra que la manguera de alta presión, que distribuye el purín hasta alturas de 10-15 metros, origina un impacto mucho mayor.
Este problema de olores y posible dispersión de patógenos supone un problema real en Galicia, por los siguientes motivos:
-La proximidad de campos de cultivo y praderas a las viviendas de los núcleos rurales, problema acentuado por la alta dispersión de las explotaciones y pequeños núcleos de población.
-La practica habitual de distribución del purín en Galicia es la de su proyección por pulverización con manguera a alta presión, en lugar de su inyección directa en el suelo.
* Contaminación del suelo:
El poder depurador del suelo depende fundamentalmente de los siguientes procesos:
a) Capacidad filtrante.
b) Actividad biodegradante.
c) Retención de aniones.
d) Retención de cationes.
El suelo actúa como un poderoso filtro frente a muchos materiales orgánicos que contiene el purín. De este modo se atenúa de forma importante la DBO que puede infiltrarse. Por otro lado, las bacterias que contiene el purín encuentran un freno importante a su movimiento en los microporos del suelo, de tal manera que espesores de 1 metro, en ausencia de grietas, se consideran suficientes para descontaminar estos materiales.
En cuanto a las plantas de cultivo la acumulación de potasio por elevadas dosis podría ser perjudicial,
por ejemplo, para la absorción de magnesio y calcio, induciendo niveles de deficiencia en las plantas. Sin embargo, dada la elevada pluviometría de Galicia, el lavado del potasio del suelo puede compensar los aportes por el purín, y los análisis realizados en los suelos gallegos y en la hierba muestran resultados preocupantes.
Por otro lado, el purín provocará la aparición de malas hierbas si contiene semillas que no se han degradado, y desequilibrios nutricionales si no se utilizan adecuadamente, con la consiguiente disminución de la producción y calidad de la cosecha.
En el ámbito geográfico de Galicia, el origen de los excesos de nutrientes por superficie de aplicación no se debe directamente al volumen de purines producido, no al menos en la mayoría de los casos. Se puede hablar, en general, de dos tipos de situaciones que se pueden presentar:
Las explotaciones sin tierras, fundamentalmente en los casos de porcino y avícola:
-Concentración de la producción de leche en cada vez menos explotaciones, por lo que la disposición de tierra para la distribución del purín llega a ser un factor limitante.
-Aquellas explotaciones con suficiente superficie de tierras, pero que realizan un manejo inadecuado.
En el primer caso, el purín generado es entregado a otros titulares de explotaciones con base territorial en la que aplicar el purín. Por tanto, los efectos medioambientales generados en el ámbito gallego se centran en un manejo inadecuado de los purines generados en su utilización agrícola.
El origen de esta distribución inadecuada es el de los problemas de almacenamiento adecuado y suficiente. La gran mayoría de las fosas de almacenamiento de purines de las explotaciones gallegas están infradimensionadas, deficiencia tanto más acusada cuanto mayor es la explotación. Muchas de ellas sufren problemas de permeabilidad, con la consiguiente filtración del purín al terreno, y al no estar cubiertas el agua de lluvia hace que aumente la dilución del purín, obteniéndose así mayor volumen con menor proporción de materia seca.
La frecuencia del vaciado y la permeabilidad de las fosas son factores directamente ligados al riesgo de contaminación de suelos y aguas. Al incrementarse la frecuencia de los vertidos existe una mayor probabilidad de que el esparcimiento de purín se tenga que realizar en una época no adecuada por las condiciones de humedad excesiva del suelo, hecho bastante común en Galicia debido a la abundancia de precipitaciones, con la consiguiente difusión de nutrientes y contaminantes en el suelo y en el agua.
La contaminación del agua a partir de los purines vertidos al suelo sigue las tres vías clásicas de distribución del agua que alcanza la superficie terrestre: superficial, subsuperficial y profunda. El porcentaje correspondiente a cada una de ellas depende de con
diciones climáticas, edáficas y de vegetación. En el caso de Galicia se puede concluir que el porcentaje de escorrentía superficial en prados de pendiente moderada y textura del suelo equilibrada oscila entre el 2 y el 5% de los valores anuales de precipitación.
Los aniones derivados del purín que pueden tener importancia desde el punto de vista de la contaminación son los nitratos y los compuestos de carbono solubles y de bajo peso molecular. Los primeros se originan a partir del amonio, que es el componente nitrogenado fundamental del producto. El riesgo de contaminación de las aguas de fondo por exceso de nitratos no parece presentar la misma gravedad que se pone de manifiesto en los países centroeuropeos. De todas formas, si en las aguas de fondo existiese una tasa de renovación lenta, como ocurre en los grandes acuíferos, es muy probable que se pudiese desarrollar un proceso de acumulación de nitratos, efecto que todavía no se ha puesto de manifiesto en Galicia, a pesar de que las densidades ganaderas superan en algunos puntos los máximos recomendados para la prevención de la contaminación por nitratos.
De los exámenes sistemáticos sobre el contenido en nitratos de las aguas continentales en Galicia se concluye que el territorio puede considerarse no vulnerable. De todas formas, estudios puntuales del nivel de concentración de los principales ríos gallegos concluyen con la detección, en ciertos casos, de formas de N precursoras de los nitratos, que suponen una tendencia a que esta pueda ser una fuente del incremento de dicha concentración a medio plazo.
En cuanto a la contaminación microbiológica y existencia de patógenos, la situación en Galicia se caracteriza por la existencia de focos puntuales de contaminación, consecuencia de ocasionales vertidos incontrolados de los purines. Si bien es cierto que los focos de contaminación microbiológica son temporales, y sus efectos se mitigan hasta desaparecer mediante los procesos naturales de difusión y degradación, es necesario reconocer el riesgo tanto de carácter medioambiental como sanitario que este tipo de contaminación supone.
Análisis realizados en pozos y manantiales revelan una tendencia creciente hacia la contaminación de origen fecal de los mismos. En este sentido, una publicación de Combarro et al. (1988), revelaba que en un estudio de aguas de pozos de Galicia, el 54% de las mismas no reunían las condiciones de potabilidad adecuadas para el consumo humano, y en ellas la relación Coliformes Fecales/Estreptococos Fecales, utilizada habitualmente como índice para conocer el origen de la contaminación fecal, mostraba que la mayor parte procedía de las deyecciones del ganado.
Este hecho cobra aún mayor importancia, si cabe, teniendo en cuenta que el 56% de las explotaciones encuestadas con motivo de la elaboración del presente plan se abastecían de pozos y/o manantiales a los que no habían realizado ninguna analítica, o al menos no tenían constancia de su existencia.
7.3. Plásticos de invernadero y ensilado.
7.3.1. Situación en Galicia y consumo a nivel nacional.
Según datos ofrecidos por las principales firmas distribuidoras de plásticos de film en Galicia, anualmente se generan aproximadamente unas 8.500 toneladas de plástico, para cuyos residuos actualmente no se ha definido una línea específica de gestión. Es de señalar como efecto positivo la costumbre existente en Galicia de reutilizar el plástico de silo hasta que queda inservible para cualquier uso.
En ocasiones, este plástico es depositado en los contenedores de recogida de RSU.
El principal uso que en Galicia se da al plástico de film es el de ensilado (54%), mientras que el uso de plásticos de invernadero supone una proporción bastante menor (12%) (10). El 34% restante se destina a otras aplicaciones como por ejemplo bolsas; sin embargo estas aplicaciones no corresponden a un uso estrictamente agrario. Se trata, fundamentalmente, de polietileno de baja densidad (PEBD), con distintos aditivos para conseguir las propiedades técnicas requeridas.
(10) Datos aportados por las principales firmas distribuidoras de plástico de film, con objeto de la elaboración del plan.
A escala nacional, el sector agrario consume 170.143 t de plástico(11). De éste, se recuperan 20.130 t, es decir, el 12% del consumido, y se podrían recuperar hasta 34.000 t según datos de ANARPLA.
(11) Dato facilitado por ANARPLA (Asociación Nacional de Recuperadores de Plástico). Año 1997.
7.3.2. Efectos ambientales.
Los problemas medioambientales derivados de la generación de residuos de plástico de film se basan en la práctica habitual de su abandono o incineración de forma incontrolada.
Esto supone un grave problema medioambiental, que origina un deterioro progresivo y acumulativo del entorno. Por un lado, hay que tener en cuenta el impacto paisajístico derivado de la proliferación de puntos de abandono de estos materiales.
Por otra parte, su incineración incontrolada da lugar a la emisión de compuestos peligrosos a la atmósfera, nocivos para el medio ambiente y para la salud de las personas. Entre ellos pueden destacarse los ácidos (HCl, HF y SO), metales pesados como el Hg, y cloruros orgánicos complejos, como dioxinas y furanos. Los plásticos son además uno de los materiales más susceptibles de generar este tipo de emisiones, por su composición y la variedad de aditivos específicos que contienen.
Por último, estas prácticas inadecuadas suponen una falta de aprovechamiento de un producto con valor económico y un mercado potencial.
7.4. Envases de fitosanitarios y zoosanitarios.
7.4.1. Situación en Galicia.
Según el artículo 2 de la Ley 11/1997, de 24 de abril, de envases y residuos de envases, los envases de uso y consumo en las explotaciones agrícolas y ganaderas son considerados como envases industriales o comerciales, por lo que los responsables de su puesta en el mercado pueden acogerse a la disposición adicional primera de la ley (excepciones a la aplicación de las obligaciones establecidas en el artículo 6 o, en su caso, en la sección II del capítulo IV), salvo que decidan someterse a un sistema de depósito, devo
lución y retorno o, un sistema integrado de gestión de envases y envases usados.
En cualquier caso, los responsables de la puesta en el mercado o, en su caso, los fabricantes de los envases, deberán cumplir con las disposiciones que al efecto establece tanto la Ley de envases como su reglamentación de desarrollo.
Los datos disponibles en cuanto a producción de envases en Galicia, para los distintos tipos de materiales de envases son los siguientes:
De la cantidad anteriormente señalada de envases generados, un 51% (785.590 envases) son descontaminables mediante el proceso de triple lavado, mientras que el 49% restante (754.783 envases) no son susceptibles de recibir este tratamiento, pasando a ser considerados como residuos peligrosos (RP).
En general, el agricultor/ganadero no contempla como un problema la gestión de este residuo. Normalmente estos envases son reutilizados en el marco de la propia explotación, y en último caso, se queman de forma incontrolada. Las labores para las que se suelen utilizar son como contrapeso para los silos, relleno, etc.
Por otro lado, cabe destacar la proliferación a lo largo de toda la geografía gallega de establecimientos que tienen a la venta productos fitosanitarios y zoosanitarios, y que en ocasiones no se encuentran registrados tal y como la normativa establece. Esto dificulta enormemente las labores de control y seguimiento.
Por último, un aspecto muy significativo que se ha podido constatar durante el desarrollo de las encuestas realizadas, consiste en la enorme variedad existente en cuanto a diseño, tamaño y distintos materiales utilizados para los envases de este tipo de productos. Este hecho supone una dificultad añadida tanto en lo relativo a la cuantificación como para el planteamiento de alternativas de gestión.
7.4.2. Efectos ambientales.
En el caso de Galicia, se trata de una línea de residuos para la que no se dispone de una gestión específica en la actualidad, incorporándose estos envases junto con el resto en los contenedores destinados a la recogida de residuos sólidos urbanos (RSU).
La problemática ambiental de la gestión inadecuada de estos residuos tiene dos vertientes:
El contenido original del envase: en muchas ocasiones el hecho de que en estos envases permanezcan restos de las sustancias que han formado parte de su contenido (productos fitosanitarios y zoosanitarios)
hace que estos pasen a ser considerados como residuos peligrosos, y su gestión deba corresponderse con tal denominación. De lo contrario podría suponer la dispersión incontrolada de sustancias contaminantes, además del riesgo higiénico-sanitario que esto supone.
El propio envase: la práctica de abandono o incineración inadecuada supone, al igual que en el caso del plástico de film, un deterioro paisajístico y un problema de emisión incontrolada de contaminantes respectivamente.
En ambos casos, la gestión incontrolada de este tipo de envases y residuos de envases da lugar a un riesgo de difusión de contaminantes en aire (emisión de contaminantes por incineración), aguas y suelo (difusión de sustancias contaminantes por vertido incontrolado).
7.5. Cadáveres de animales.
7.5.1. Situación en Galicia.
La gestión de los animales de granja muertos viene recogida en el Real decreto 2224/1993, de 17 de diciembre, sobre normas sanitarias de eliminación y transformación de animales muertos y desperdicios de origen animal.
En general, se han observado diferentes sensibilidades respecto al tema en función del tipo de explotación:
-Las áreas con predominio de explotaciones de vacuno no son en general conscientes del problema que puede suponer este aspecto, y la gestión habitual cuando una cabeza de ganado muere es su enterramiento, en general sin la toma de ningún tipo de medidas higiénicas en su cubrimiento, tales como el uso de cal.
-En las zonas de porcino y avícola, en la que se dan muertes de animales más frecuentemente y de un mayor número de cabezas, sí se observa una preocupación real por parte de las explotaciones por la existencia de infraestructuras que les permitan deshacerse de los cadáveres. Actualmente, en el caso de porcino la situación está bastante controlada, existiendo fosas comunes donde entierran a los cerdos y los tratan con sosa o cal vivo. Sin embargo, en el caso del avícola existe mayor descontrol, y a menudo los pollos muertos se tiran o se dan de comer a otros animales.
7.5.2. Efectos ambientales.
La eliminación sin control de los cadáveres de los animales muertos en las explotaciones ganaderas pueden dan lugar a los siguientes impactos ambientales:
-Contaminación microbiológica de suelos y aguas, y difusión de agentes patógenos.
-Generación de molestias y malos olores.
-Falta de control en las condiciones higiénicas de su eliminación, con la consiguiente transmisión de enfermedades y afección a la salud pública que ello puede conllevar.
Todos estos impactos provocados por los focos puntuales de enterramiento pueden suponer un grave riesgo medioambiental y sanitario.
7.6. Residuos sanitarios.
7.6.1. Situación en Galicia.
En este apartado se incluyen aquellos residuos susceptibles de ser generados durante la actividad ganadera, y que se encuentran tipificados en el Decreto 460/1997, de 21 de noviembre, por el que se establece la normativa para la gestión de los residuos de los establecimientos sanitarios en la Comunidad de Galicia de la siguiente forma:
Clase III: residuos sanitarios especiales. Son aquellos en los que, por representar un riesgo específico para la salud laboral y pública o para el medio ambiente, o por consideraciones de tipo ético o estético, deben observarse especiales medidas de prevención, tanto en su gestión intracentro como en la extracentro. Dentro de esta clase de residuos se incluyen nueve grupos diferentes, de los cuales se considera en este caso el siguiente:
-Grupo 5: residuos cortantes y punzantes utilizados en la actividad sanitaria con independencia de su origen.
Clase IV: residuos de naturaleza química así como otros residuos tipificados en normativas singulares y que, en su gestión, están sujetos a requerimientos especiales desde el punto de vista sanitario y medioambiental, tanto dentro como fuera del centro sanitario. Concretamente nos referimos al subapartado a), los residuos generados en las unidades de radiología, laboratorios y otras actividades sanitarias así como residuos de productos farmacéuticos, medicamentos y productos veterinarios.
La principal fuente de preocupación por parte de los titulares de las explotaciones, debido a la falta de gestión en la actualidad, corresponde a los residuos cortantes y punzantes, procedentes de las inyecciones aplicadas al ganado.
7.6.2. Efectos ambientales.
Al igual que en el caso anterior, la gestión inadecuada de los residuos sanitarios procedentes de las explotaciones ganaderas puede provocar, además de la potencial contaminación microbiológica de aguas y suelos, un riesgo higiénico-sanitario de entidad, en función de los agentes iniciales cuyos restos hayan podido permanecer en estos residuos. Se destacan pues, de forma más acusada los riesgos para la salud de las personas sobre los posibles riesgos medioambientales derivados de la gestión sin control.
7.7. Otros.
Existe un conjunto de residuos que pueden generarse durante el desarrollo de las actividades agrícola y ganadera, para los cuales ya existe una vía de recogida y gestión en la actualidad. Nos referimos concretamente a los residuos peligrosos procedentes de la maquinaria utilizada en el medio rural (aceites usados, neumáticos, baterías, etc.).
La gestión definida para esta corriente de residuos se encuentra descrita como parte del Plan de Gestión de Peligrosos y Suelos Contaminados de Galicia, para el período 1995-2000.
Actualmente se está elaborando un nuevo Plan de Gestión de Residuos Industriales que desarrollará la gestión futura de estos residuos.
Las actuaciones en materia de residuos recogidas en dicho plan están encaminadas a la promoción de una política de minimización que favorezca la reducción en origen y el reciclaje de los residuos. Por otro lado se contemplan alternativas de gestión para un grupo variado de residuos, englobados genéricamente bajo el término de residuos especiales, de origen no específicamente industrial, y no necesariamente de características peligrosas.
Este tipo de residuos especiales definidos, procedentes principalmente de la maquinaria agrícola fuera de uso, como son neumáticos, aceites usados, baterías, etc. se deben gestionar a través de gestores autorizados. Se considera que ésta es una vía de gestión adecuada, que en cualquier caso puede potenciarse mediante campañas de información y sensibilización.
Las principales desviaciones detectadas respecto a esta gestión controlada consisten en la venta individualizada a grupos de personas que se dedican a su compra, explotación por explotación. A su vez el aceite de la maquinaria, en caso de no ser cambiado en taller autorizado, es usado como lubricante en la propia explotación, y en último caso se incinera de forma incontrolada con otros residuos, principalmente plásticos. Esta es una práctica peligrosa desde el punto de vista medioambiental, que puede provocar la emisión de contaminantes a la atmósfera, así como la contaminación de aguas y suelos en caso de derrames o vertidos incontrolados.
8. Alternativas de gestión.
A continuación se citan las principales alternativas de gestión de los residuos considerados en el plan. Entre todas ellas, se seleccionan en el plan aquellas que resultan más viables ambientalmente y acordes con los principios generales definidos en el plan. Así, las alternativas seleccionadas son desarrolladas como programas de actuación específicos a implantar durante el período de vigencia del plan.
8.1. Alternativas en la gestión de los purines.
Partiendo de las condiciones actuales existentes en la Comunidad Autónoma de Galicia, las principales alternativas de gestión a considerar (bien individualmente o como combinación de varias de ellas) son las siguientes:
1. Reducción de la cantidad de residuos producidos mediante el cambio en las prácticas de explotación o procesos.
2. Valorización mediante aplicación directa de los purines y estiércoles como fertilizantes para los cultivos.
3. Obtención de compost a partir de combinaciones de residuos orgánicos, entre ellos los purines.
4. Valorización mediante instalaciones de tratamiento y reducción de los purines.
5. Valorización energética de los purines, bien mediante la producción de biogás, conseguido por fermentación anaerobia de la materia orgánica, o bien con o sin producción de biogás según aplicación del R.D. 2818/1998, de 23 de diciembre, sobre producción de energía eléctrica por instalaciones abastecidas por recursos o fuentes de energía renovables, residuos y cogeneración.
6. Eliminación mediante depuración de los efluentes contaminantes previo al vertido, bien a la red de saneamiento o a la red hidrológica.
La primera alternativa (reducción en la generación) se plantea como un objetivo indiscutible, por encontrarse en primer lugar en la jerarquía de principios a considerar. Respecto al resto de opciones, las más adecuadas serán aquellas que consigan alcanzar los siguientes requisitos:
-Minimización del impacto ambiental.
-Mínimo coste.
-Máximo aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos (nutrientes para uso agrícola o energía).
-Aceptación social y facilidad de aplicación y mantenimiento del sistema de gestión.
8.1.1. Uso agrícola directo.
Los purines y gallinazas se han utilizado tradicionalmente como fertilizantes agrícolas, debido fundamentalmente a su elevado contenido en nitrógeno. Devolver al suelo los restos ganaderos, es el medio de gestión ecológica más racional y económico que existe, siendo la práctica utilizada convencionalmente. Sin embargo, si su aplicación es incontrolada, no teniéndose en cuenta criterios técnicos, se pueden llegar a causar problemas de salud pública y efectos perjudiciales sobre los cultivos, como son:
-Salinización del suelo.
-Reducción de la germinación y del crecimiento.
-Desestabilización de la estructura del suelo.
-Disminución de la permeabilidad, con aumento de la escorrentía y la erosión.
A la hora de destinar estos residuos para su valorización como fertilizante agrícola, se deberán tener en cuenta las siguientes consideraciones:
-Características del purín.
-Características de la zona agraria.
-Exigencias de la parcela agraria.
-Práctica de la aplicación agraria.
* Características del purín.
Es importante que el ganadero conozca las características concretas del purín que va a utilizar en sus
tierras. La composición del purín puede variar en función de múltiples factores (tipo de ganado, tipo de manejo en la explotación, etc.).
* Características de la zona agraria.
Algunos de los aspectos que se deben tener en cuenta son los siguientes:
-Profundidad de la capa freática.
-Distancia a captaciones y aguas superficiales.
-Distancia a explotaciones y viviendas.
* Exigencias de la parcela agraria.
Además de las exigencias de acceso a la parcela y movimiento de equipos distribuidores, el propietario de la parcela tendrá en cuenta las siguientes propiedades:
-Permeabilidad y textura.
-Análisis del suelo (pH, materia orgánica, calcio, potasio, magnesio, fósforo, nitrógeno).
-Tipos de cultivo.
* Práctica de la aplicación agraria.
Como aspectos fundamentales a cumplir para el aprovechamiento directo como fertilizante agrícola de los purines, se ha de considerar:
-El cálculo de la dosis del vertido líquido.
-Las labores agrarias necesarias.
Por otro lado, uno de los factores fundamentales que condicionan la aplicación racional del purín en la superficie agraria útil disponible, es el de su almacenamiento adecuado.
En este sentido, las dos alternativas de almacenamiento que pueden plantearse son las siguientes:
1. Fosas de almacenamiento por explotación ganadera (práctica habitual en Galicia).
2. Fosas de almacenamiento colectivo de los purines generados en un área geográfica concreta, en el caso de aquellas explotaciones que no disponen de tierra suficiente en la que distribuir los purines almacenados.
8.1.2. Plantas de tratamiento.
Las plantas para el tratamiento de los purines se basan en diferentes configuraciones y dan lugar a distintos productos, en función de las opciones tecnológicas seleccionadas. En cualquier caso, el objetivo de este tipo de instalaciones es el de reducir el impacto ambiental de los purines, obteniendo, asimismo, un beneficio de los recursos contenidos en los mismos (generalmente, valorización energética) mediante las distintas tecnologías económicamente viables existentes en el mercado. Estas tecnologías disponibles pueden agruparse en uno de estos tres grupos:
-Pretratamientos.
-Tratamientos físico-químicos.
-Tratamientos biológicos, aerobios y anaerobios.
A la hora de plantear un sistema de tratamiento adecuado para la depuración de los purines, generalmente se recurrirá a la combinación de distintas técnicas. En cualquier caso, como característica común a cualquier sistema, se encuentran asociados unos importantes costos de instalación y explotación. Otra característica que afecta a este tipo de plantas está relacionada con los márgenes de operación que es necesario respetar para mantener en funcionamiento correctamente estos sistemas. Cambios en la cabaña ganadera, el sistema de alimentación, de estabulación, etc., pueden provocar cambios en la cantidad y características del purín de entrada al proceso de tratamiento, variando de este modo su rendimiento.
Todos estos aspectos deben ser estudiados en detalle antes de la implantación de una instalación de tratamiento. Esta alternativa se presenta, según la jerarquización establecida en los principios generales, como una opción válida para la gestión de los excedentes de purín que no puedan aplicarse directamente en la superficie agraria disponible para ello.
8.1.3. Síntesis de alternativas en la gestión de purines.
Como conclusión, se plantean en el plan las siguientes alternativas para la gestión de los excedentes de purín se resumen en las siguientes opciones:
-Arreglo de las fosas de purín de cada explotación.
-Fosas de almacenamiento colectivo.
-Plantas de tratamiento de los purines.
A continuación se incluye una relación de las principales ventajas e inconvenientes de las alternativas consideradas:
Solución planteada Ventajas Inconvenientes
Arreglo de las fosas individuales -Continuación de las prácticas habituales de los ganaderos, introduciendo cambios operativos en cuanto a la gestión.-Mejora de las infraestructuras de cada explotación, para beneficio particular de cada ganadero implicado.-Ahorro en fertilizantes minerales. -Inversión importante a asumir por parte de cada titular afectado.-Dificultad de control de la gestión del purín por parte de los organismos competentes.
colectivo -Menor inversión inicial por explotación.-Flexibilidad en cuanto a dimensionamiento y protocolos de funcionamiento, frente a posibles cambios.-Mayor facilidad de control por parte de los organismos competentes.-Generación de una dinámica de trabajo colectiva (búsqueda de soluciones conjuntas, intercambio de información, etc.).-Ahorro en fertilizantes minerales. -Necesidad de articular un mecanismo de coordinación global entre los ganaderos y agricultores implicados.-Costes de transporte.-Necesidad de control operacional: articulación de un mecanismo de operación y control específico para cada instalación, estableciendo condicionantes, protocolos de funcionamiento, etc.-Costes de mantenimiento: retirada periódica de fangos, etc.
Planta de tratamiento -Posibilidad de gestión independiente de los productores de purín, por un equipo especializado.-Generación de puestos de trabajo.-Obtención de ingresos por aprovechamiento de los recursos del purín. -Fuerte inversión inicial.-Importantes costes de operación y mantenimiento.-Control de las características del purín a la entrada del proceso. Necesidad de negociar con cada ganadero la posibilidad de aporte.-Necesidad de un estricto control medioambiental de la planta.
8.2. Cadáveres de animales.
En el ámbito de la explotación, las principales alternativas en la eliminación de los restos de animales son las siguientes:
-Enterramiento controlado en fosas con cal viva. Se trata de la opción más sencilla y viable en el ámbito de la explotación individual. En este caso se deben tener en cuenta las condiciones de enterramiento, dimensionando adecuadamente los fosos, de forma que los cadáveres de los animales se depositen ordenadamente, y se cubran posteriormente con cal viva y tierra.
-Hornos crematorios. Suponen una opción más sofisticada, que requiere de mayores medios técnicos y económicos, y de los cuales se generan gases, así como cenizas a depositar en vertedero controlado.
Ventajas e inconvenientes de diferentes sistemas de eliminación de los cadáveres
eliminación Ventajas Inconvenientes
Hornos crematorios -Eliminación total de los cadáveres y de las enfermedades o parásitos.-Admisión de cantidades importantes de residuos.-Reducción de la cantidad de residuos a gestionar con posterioridad. -Generación de cenizas a deposición en vertedero controlado.-Molestias por olores.-Posibles problemas con la normativa de emisiones de gases y partículas a la atmósfera.-Inversión y costes altos si no se asegura un canal de aporte de cadáveres.
Enterramiento en fosa estanca con adición de cal viva. -Eliminación de los cadáveres y de las enfermedades y parásitos.-Inversión relativamente baja. -Ocupación permanente de terrenos, difícilmente reintroducibles a posteriori en el mercado inmobiliario.-Posible migración de contaminantes si no se hace un diseño y manipulación adecuados.
Eliminación con ácidos y lejías. -Eliminación total de los cadáveres y de las enfermedades y parásitos. -Manipulación peligrosa.-Gestión de coste elevado.-Se necesita una fosa impermeabilizada y estanca.
8.3. Residuos agrarios no orgánicos.
Para la gestión global de los residuos de carácter no orgánico, las opciones se resumen en el establecimiento de un sistema de recogida controlada y posterior entrega a gestor autorizado.
Es necesario resaltar que la recogida y gestión de los residuos generados en explotaciones agrícolas y ganaderas como consecuencia de su actividad es responsabilidad de los propios ganaderos y agricultores, así como de los agentes económicos responsables de la puesta en el mercado de los productos asociados
a esta actividad (Ley 11/1997, de 24 de abril, de envases y residuos de envases).
En cualquier caso, con el fin de potenciar, promocionar y velar por la existencia de vías de recogida y gestión adecuadas, el plan incluye el establecimiento de sistemas de recogida y gestión de residuos sanitarios, envases de fitosanitarios y zoosanitarios, y plástico de film. Estas actividades serán promocionadas desde los organismos públicos competentes, en el marco de desarrollo del presente plan.
El análisis de la aplicación de las distintas alternativas de gestión en el contexto de la situación actual de la Comunidad Autónoma ha dado lugar a la definición de las actuaciones que se consideran más viables desde el punto de vista ambiental, sin olvidarse de otros aspectos como el contexto sociológico o económico de la comunidad gallega.
De este modo, y siempre según el orden de prioridades establecido en los principios generales del plan (prevención/reducción, valorización y eliminación controlada), se describen a continuación los programas de actuación concretos en materia de:
-Purines.
-Plástico de film.
-Envases de fitosanitarios y zoosanitarios.
-Residuos sanitarios.
-Cadáveres de animales.
-I+D.
-Desarrollo normativo.
9.1. Coordinación administrativa.
La puesta en marcha del plan requiere una coordinación y supervisión de todos los programas de actuación previstos. En este sentido, se debe hacer referencia a las labores de coordinación del Comité Gallego de Integración y Coordinación Ambiental, creado según Decreto 72/1998, de 30 de enero. Este comité funciona como órgano consultivo en materia de medio ambiente, con carácter administrativo, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, promoviendo e impulsando la coordinación administrativa de todas las actuaciones sectoriales tanto a nivel autonómico como local.
En el artículo 7 de dicho decreto se menciona la creación de los comités provinciales de integración y coordinación ambiental, y en el artículo 8 se describen sus funciones en el respectivo ámbito territorial, una de las cuales es impulsar la coordinación en todos los temas relacionados con el medio ambiente, en especial los relativos a la inspección ambiental.
En este sentido, los comités provinciales de integración y coordinación ambiental se encargarán de la vigilancia y seguimiento de todas las actuaciones previstas en el Plan en su ámbito de actuación correspondiente, revisando, en caso necesario, objetivos, plazos o metodología en función de las conclusiones que se vayan obteniendo durante su implantación. Por otro lado, deben garantizar una buena y efectiva campaña de sensibilización y formación a los agentes implicados para que los sistemas o métodos propuestos para fases posteriores den lugar a los mejores resultados.
Además, estos comités impulsarán la adopción de acuerdos con los distintos agentes públicos, económicos y sociales implicados, como:
-Entidades provinciales y locales.
-Sindicatos y otras organizaciones agrarias.
-Empresas distribuidoras que operan en la Comunidad Autónoma.
Para facilitar la tarea, se creará una Comisión Coordinadora de Residuos Agrarios, encargada de dirigir y supervisar las distintas actuaciones sobre el medio, asegurando la coherencia entre ellas. Además será responsable de comprobar que, efectivamente, los distintos planes puestos en marcha se están llevando a cabo, y en caso contrario informar y encontrar soluciones apropiadas. Esta comisión estará integrada en el Comité Gallego de Integración y Coordinación Ambiental.
El objetivo final es el de coordinar las actuaciones que se llevan a cabo por las distintas administraciones en materia ambiental en el medio rural.
9.2. Programa de gestión de los purines.
Se parte de la base de que el empleo de los propios recursos de la explotación -purines y estiércoles para el abonado y producción de forrajes para la alimentación del ganado- disminuye el consumo de insumos externos, como son los fertilizantes minerales y piensos, mejorando así el margen económico de las explotaciones, además de los evidentes beneficios ambientales que esto conlleva.
Siguiendo la jerarquización establecida en los principios generales del plan, las actuaciones en el caso de los purines seguirán el siguiente orden de prioridades:
1. Prevención/reducción.
2. Valorización.
-Valorización como fertilizante.
-Adecuación de las fosas de ganado vacuno por explotación.
-Planes de gestión y aplicación de los purines por explotación.
-Instalaciones de tratamiento para los excedentes de los purines de porcino.
9.2.1. Prevención/reducción.
Tal y como se ha mencionado anteriormente, un aspecto de importancia para optimizar la gestión de los purines reside en la reducción del volumen generado. Para ello se ha de incidir en los factores relativos al funcionamiento habitual de la explotación ganadera que permiten la minimización de la generación en origen. Estos aspectos son los siguientes:
-Estado de los abrevaderos: independientemente del sistema utilizado, en este punto se incide en la necesidad de mantenerlos en buen estado. Existen estudios (Jaenish, 1974) que demuestran que un funcionamiento correcto de los abrevaderos puede repercutir en más de un 30% de disminución del volumen total de purín.
-Alimentación: la composición y la cantidad de pienso suministrado influirán en el volumen de purines generados. Trabajando con forrajes de alta digestibilidad se reduce el residuo generado con respecto al alimento ingerido. Por otro lado, es importante la correcta disposición de los sistemas de alimentación (comederos), para reducir las pérdidas de alimento.
-Sistema de eliminación de excrementos: este aspecto se ve condicionado por diversos factores, como el sistema de recogida en la nave (manual, automático,...), la configuración de los sistemas de conducción al almacenamiento, la existencia de patio, etc.
-Sistema de limpieza: se trata de un factor muy importante, puesto que se puede afirmar que el volumen de purín es proporcional al sistema de limpieza empleado. El hecho de trabajar con grupos de alta presión y bajo caudal puede suponer una disminución entre un 10% y un 20% del volumen total de purín.
-Destino de las aguas pluviales: es uno de los aspectos más importantes, más aún teniendo en cuenta el régimen pluviométrico de la Comunidad Autónoma. La desviación del agua de lluvia fuera de la fosa de almacenamiento de purines supone una reducción muy importante del volumen de purín generado. El hecho de cubrir las fosas de almacenamiento hace que aumente el contenido en materia seca del purín, lo cual implica la necesidad de un volumen de fosa menor, y un ahorro en el tiempo y los costes de distribución. Otro riesgo añadido son las pérdidas por lavado, proporcionales al aumento de la dilución del purín. Como ejemplo, se muestra en la tabla siguiente la influencia de la dilución del purín en el número de cisternas (y viajes) necesarias para aplicar una cantidad determinada de nutrientes:
Dilución % materia
seca M/vaca Nº cisternas de 6 m para aplicar 90 kg de PO
1:3 3 60 23
1:2 4 45 17
1:1,4 5 36 14
1:1 6 30 11,5
1:0,7 7 26 10
1:0,5 8 23 8,5
1:0,33 9 20 7,5
Fuente: Juan Castro Insua (CIAM). Revista Cooperación nº 43, 1999.
Otras medidas que inciden en la minimización, a nivel más general, son las siguientes:
-Favorecer, donde sea posible, un manejo de la base forrajera de cara al pastoreo. Con el ganado en el pasto la producción de purín es menor y el reciclaje de las excretas se hace de una forma más natural.
-En el caso de vacuno de leche, profundizar en la selección genética de la cabaña para tratar de producir la misma leche pero con menos animales. De esta forma la producción de residuo con respecto a la producción de leche será proporcionalmente menor.
9.2.2. Valorización como fertilizante:
Los purines se vienen utilizando tradicionalmente como fertilizantes agrícolas, debido fundamentalmente a su alto contenido en nutrientes. El devolver al suelo los restos ganaderos, se considera el medio de valorización más ecológico, racional y económico, de acuerdo con la tradición inmemorial de la agricultura.
Se propone entonces, como modelo de gestión óptima de los purines, la práctica del aprovechamiento directo como abono agrícola.
La primera vía para el aprovechamiento del purín como abono será sobre superficie agrícola útil (SAU) del propio ganadero generador de este purín, y cuando esto no sea posible, sobre SAU perteneciente a otro ganadero/agricultor de la zona. Si no existe SAU suficiente para este aprovechamiento se recurrirá a su valorización en otras superficies forestales: forestal, monte bajo, etc.
La disponibilidad de nitrógeno en el suelo depende de factores como la humedad, la temperatura, la aireación, la composición físico-química del suelo y la cobertura vegetal del mismo. La incertidumbre de saber cuando se produce la mineralización del nitrógeno orgánico contrastada con el control más perfecto que se puede obtener con la fertilización mineral, lo que hace que en determinados momentos se puedan producir excesos o déficits indeseables de nitrógeno en el suelo. Por ello, en general, la eficacia de este nitrógeno orgánico del que la mineralización puede ser irregular, y no acomodarse a las demandas del cultivo, puede ser menor y presenta un mayor riesgo de lavado.
En el caso de purines en zonas críticas (con excedentes) será necesario tomar medidas, para evitar la acumulación de nitratos en las aguas, con relación a los siguientes aspectos: almacenamiento, dosificación y aplicación. Para ello, se profundizará en las siguientes líneas de actuación:
a) Valorización: adecuación de las fosas de vacuno.
Otra de las medidas a implantar consiste en la adecuación de la capacidad, diseño y condiciones de estanqueidad de las fosas de almacenamiento de los purines de ganado vacuno, a fin de evitar la contaminación de las aguas por escorrentía, y la infiltración en las aguas subterraneas.
Los criterios básicos a tener en cuenta son los siguientes:
-Se debe evitar en lo posible la entrada de agua de lluvia en la fosa de almacenamiento.
-El volumen a almacenar debe permitir contener, como mínimo, los efluentes de ganado producidos durante el período en el que su distribución es desaconsejable, y si la fosa no estuviera cubierta, las aguas de la lluvia (aunque esto último deberá ser evitado en el futuro, de acuerdo a lo señalado en el punto anterior). La capacidad total de las fosas será, conforme al Código Gallego de Buenas Prácticas Agrarias, la suficiente para el almacenamiento del purín durante 5 ó 6 meses.
-Se garantizará una estancia del purín en reposo de al menos 3 meses, previo a su distribución, con lo que se producen efectos beneficiosos respecto a la reducción de su poder contaminante. Por una parte, la fermentación anaerobia que se produce en ese intervalo de tiempo permitiría reducir la contaminación a la hora de su distribución, así como un mejor aprovechamiento, y de forma más inmediata, de sus elementos fertilizantes, ya que las formas más móviles de nitrógeno y fósforo tienden a incorporarse a las estructuras celulares de los organismos autóctonos del purín, por lo que se transforman en productos menos móviles en medio líquido, aunque siguen siendo fácilmente degradables en el suelo. Por otro lado, estudios recientes sobre los tiempos de supervivencia de organismos patógenos en los purines, dentro de la fosa, demuestran el carácter declinante de los mismos como consecuencia de la competencia con la flora autóctona del purín, de tal forma que, géneros como Salmonella,
Escherichia, o Staphyllococcus, necesitan un tiempo inferior, en general, a 5 semanas para reducir su densidad inicial en un 90% (T90) (Munch et al., 1987). Para ello se dividirán las fosas en dos partes iguales, cada una de ellas con una capacidad para almacenar el purín producido en la explotación durante 3 meses.
-En todos los casos, las fosas de almacenamiento deben ser estancas, de forma que se eviten los vertidos directos en el medio natural.
b) Valorización: planes de gestión y valorización de los purines.
Se considera poco útil el establecimiento de límites generales y normas impuestas para toda la Comunidad Autónoma, ya que tanto la composición de los purines como las características geográficas y edafológicas varían de forma importante.
Por esta razón, y teniendo en cuenta las tendencias legislativas en la materia, se deben de establecer planes específicos de gestión y valorización de los purines en el ámbito de cada explotación, para las explotaciones de ganado con la siguiente concentración mínima de animales:
Especie animal Nº de plazas
Ovino 300
Caprino 350
Vacas 38
Terneros 85
Cebo 350
Ciclo cerrado 40 reproductoras
Producción de lechones 125 reproductoras
-Conejos 2.000 reproductoras
Puesta 10.500
Carne 21.000
-Equino 42
Las explotaciones que como mínimo se correspondan con las concentraciones de ganado establecidas en la tabla anterior, deberán llevar un control de sus instalaciones. Este control se materializará mediante un plan de gestión y aplicación de los purines por explotación que contenga, como mínimo, la siguiente información:
-Datos generales del titular de la explotación (nombre, apellidos, dirección).
-Ubicación y descripción general de la explotación:
Tipo de ganado y nº de plazas.
Identificación de las parcelas de SAU (superficie agraria útil) disponibles.
-Sistema de recogida y almacenamiento de purines.
-Estimación de la producción anual de purín (indicando el proveniente del exterior, en su caso).
-Características del purín (analítica).
-Características de los suelos a los que se aplica el purín (analítica).
-Cantidad de purín que se prevé aportar a las parcelas.
-Momento de aplicación: días entre precipitaciones y aplicación, en función de la pluviometría, y meses sin posible aplicación.
-Forma de aplicación: superficial, inyección, etc.
-Medidas complementarias, tales como determinación de las distancias mínimas entre el área de aplicación y riachuelos o canales de regadío.
-En caso de no gestionar el purín en la propia explotación, identificación completa del destino del mismo.
Para la elaboración de estos planes de gestión y aplicación de los purines, se seguirán en todo momento las indicaciones descritas en el Código de Buenas Prácticas Agrarias de Galicia.
Por otro lado, las explotaciones antes citadas deberán llevar al día un libro de registro, en el que se anoten los siguientes datos:
-Cantidad de purín producido anualmente.
-Cantidad de purín aplicado como fertilizante en parcelas agrícolas propias, identificándolas.
-Cantidad de purín entregado, en su caso, a centros de gestión (p.ej. instalaciones de almacenamiento colectivo) o directamente a titulares de explotaciones agrícolas, identificándolos.
La cumplimentación de estos requisitos se regulará mediante normativa específica (ver apartado 9.6. Desarrollo normativo), y deberá comunicarse a la Comisión Coordinadora de Residuos Agrarios de Gali
cia, en representación de la Administración autonómica, que a su vez lo comunicará al órgano sustantivo de la Administración.
c) Compostaje.
El proceso de compostaje, como la digestión aerobia y anaerobia, requiere unos 30 días para la degradación completa. Si se alcanza esta degradación completa, el proceso es irreversible y el producto final de compost está totalmente estabilizado.
El purín se deshidrata y se mezcla con un agente esponjante: serrín o virutas de madera (libres de organohalogenados), fracción fermentable recogida selectivamente de los residuos sólidos urbanos, etc. El calor generado por la descomposición aerobia evapora buena parte del agua y mata a los patógenos. Se requiere mezclar y voltear para asegurarse que toda la masa llega a alcanzar las máximas temperaturas.
Los parámetros de importancia en el compostaje son:
-Agente esponjante.
-Temperatura de la operación.
-Contenido de humedad.
-Contenido orgánico y de nutrientes.
El objeto del agente esponjante es secar la mezcla de purín y agente.
Las temperaturas de funcionamiento oscilan de 40º a 60ºC. Si la temperatura es demasiado baja, el tiempo del proceso aumenta, y hay menos probabilidad de matar a los patógenos. Temperaturas por encima de los 60ºC pueden inhibir los microorganismos del compostaje.
Se requieren unos niveles mínimos orgánicos y de nutrientes para optimizar el compostaje. Los microorganismos activos en el proceso de compostaje necesitan carbono para su crecimiento y nitrógeno para la síntesis de proteínas. La relación C/N es un parámetro importante, y a niveles de C/N mayores de 30, el proceso se inhibe. También a niveles de C/N menores de 20, se produce un compostaje incompleto.
Los parámetros ambientales de interés para el compostaje son:
-Patógenos.
9.2.3. Valorización: plantas de tratamiento.
Tal y como se ha mencionado previamente, un correcto almacenamiento de los residuos ganaderos, acompañado por una aplicación racional de los mismos, hace que los purines sean un fertilizante adecuado y apreciado, que puede suponer importantes ahorros en fertilizantes minerales.
El problema se plantea en el caso de aquellas explotaciones que no disponen de superficie agraria suficiente en la que distribuir los purines almacenados. En el caso de Galicia, este hecho se da especialmente en las grandes explotaciones de porcino del centro-sur de la Comunidad Autónoma, y puntualmente en algunas explotaciones avícolas.
En este sentido, las plantas de tratamiento se contemplan en el Plan como una opción adecuada desde
el punto de vista ambiental, para los excedentes de purín no aplicables en la superficie agraria útil.
A la hora de plantear el sistema de gestión más adecuado, se deben de evaluar las tecnologías disponibles actualmente.
Los sistemas de tratamiento de purines se pueden clasificar tal y como se avanzó en el punto 8.1.2, en los siguientes grupos principales:
-Tratamientos biológicos.
Cabe destacar que ninguno de estos métodos aisladamente es capaz de eliminar los problemas ambientales de los residuos ganaderos, siendo necesario complementar diferentes equipos y procesos para alcanzar un grado de eficacia que permita su vertido en el medio ambiente natural (bien como fertilizante agrícola, bien como vertido líquido cumpliendo los límites y requisitos establecidos en la Ley de aguas y en el Reglamento de dominio público hidráulico que la desarrollan).
En la actualidad se plantea la instalación de plantas de tratamiento en diferentes ámbitos:
-En las explotaciones: en este caso es más fácil particularizar la instalación a las características concretas de la explotación, controlando así más fácilmente tanto las entradas como las salidas de la planta. Sin embargo, los costes a asumir por el titular de la explotación serán mayores, y el correcto funcionamiento de la planta una atención y un mantenimiento que, tal y como se demostró mediante las experiencias desarrolladas hasta la actualidad, y difícilmente asumible por el ganadero. La alternativa pasaría por la instalación de pequeñas plantas entre dos o tres ganaderos, reduciendo así los costes de la implantación.
-Plantas centralizadas de tratamiento: la economía a escala permite, en este caso, ahorrar en coste de implantación de la infraestructura y posterior explotación. Sin embargo, en este caso sería necesario ajustar los parámetros de control y así poder procesar el purín de diferentes explotaciones, por lo que el control de la instalación dentro de los márgenes establecidos es vital para su funcionamiento.
Los tipos de tratamiento desarrollados de forma más importante en el Estado español están apoyados en la producción de energía eléctrica, sobre todo teniendo en cuenta que la generación eléctrica por el aprovechamiento de los residuos se encuentra favorecida por el Real decreto 2818/1998, de 23 de diciembre, sobre producción de energía eléctrica por instalaciones abastecidas por recursos o fuentes de energía renovables, residuos y cogeneración. La obtención de ingresos potenciales por la venta de electricidad queda así asegurada, ya que toda la energía producida será absorbida por la red.
Al amparo del real decreto citado, existen dos grupos de tecnologías en el mercado, que se pueden usar
para el tratamiento de los excedentes localizados de purines:
1. Plantas de biogás:
Basadas en la descomposición anaeróbica de la materia orgánica (en el caso que nos ocupa, el purín).
Este tipo de instalaciones también se pueden beneficiar del real decreto antes citado. Cada tipo de residuo produce una capacidad característica de biogás, en función de su contenido de materia orgánica y biodegradabilidad, tiempo de transformación, temperatura del proceso, etc. Como datos generales, se pueden esperar los siguientes rendimientos de producción de biogás:
anual Estiércol
(t) Materia
orgánica (kg) Biogás
bruto (m)
1 cerda con lechones 5 300 125-250
10 cerdos de cebo 21,5 1.290 500-1.000
Las condiciones que deben cumplir los reactores de cara a la producción del biogás, para un óptimo desarrollo del proceso, son:
-Ninguna entrada de aire atmosférico.
-Condiciones óptimas de temperatura, es decir, una temperatura procesal donde la transformación de materia orgánica en biogás sea potenciada al máximo. Existen como minimo dos áreas de temperatura donde la velocidad de transformación exhibe un máximo local:
-Área de temperatura mesófila comprendida entre los 30-40ºC.
-Área de temperatura termófila comprendida entre los 50-60ºC.
En los dos intervalos de temperatura los cultivos mezclados de todas las bacterias anaeróbicas tienen un crecimiento óptimo. La ventaja de un óptimo termófilo es una elevada velocidad de transformación, que corresponde a un volumen inferior del proceso, mientras la desventaja es la necesidad de un consumo elevado de energía para elevar la temperatura ambiental hasta aproximadamente los 55ºC, por los problemas técnicos derivados de un posible intercambio de calor entre los diferentes tipos de residuos.
El biogás obtenido en los reactores es conducido a un equipo de enfriamiento y acondicionamiento. Para el enfriamiento se utiliza un sistema de tuberías en forma de aletas que pueden ser regadas. En estas tuberías la temperatura del gas es minorada, lo cual conlleva una condensación del vapor de agua del biogás. En este estado el gas está en condiciones de ser valorizado bien en la propia planta o en otras instalaciones. El residuo desgasificado, por su parte, puede ser aplicado a la tierra como fertilizante.
El coste estimado es de 300.000 pesetas/kW instalado. En todo caso se estima que las informaciones sobre el desarrollo de esta tecnología son muy contradictorias, por lo que se considera que aún no está lo suficientemente madura.
2. Plantas de cogeneración:
El purín al llegar a la planta se almacena en depósitos. Antes de concentrarlo es preciso homogeneizar el purín a tratar. Para lograr una separación de los sólidos de gran tamaño, se hace pasar el efluente por un tornillo sinfín a presión. Se separa el purín en dos corrientes: la principal, que contiene mayoritariamente líquido con partículas de sólidos en suspensión, y la secundaria, formada por sólidos con alto contenido en humedad, pero suficiente como para ser incorporado directamente al secado.
Tras la etapa de pretratamiento el purín es sometido a un proceso de concentración, obteniéndose un producto con una humedad del 65-70%, y un condensado procedente de los vapores formados.
Como elemento calefactor del proceso de evaporación se utilizará el agua caliente aportada por la
refrigeración de las camisas de los motores de la planta de cogeneración (al ampara del Real decreto 2818/1998). Sin embargo, el aporte de calor de las camisas no es suficiente para cubrir la demanda térmica del equipo de evaporación. Por este motivo, parte de los gases de escape de los motores serán enviados a una caldera de recuperación con el fin de alcanzar el aporte calorífico exigido.
Una vez obtenido un producto concentrado con un contenido en sólidos del 30 al 40%, éste podrá someterse a un proceso de secado directo. El resultado es un concentrado susceptible de ser utilizado como base en los procesos de fabricación de fertilizantes.
Los gases de secadero se envían a un sistema de depuración antes de su liberación a la atmósfera.
En el esquema adjunto se observan los rasgos del proceso.
En Cataluña están funcionando dos plantas de 13 MW cada una, con una capacidad de tratamiento de 100.000 m/año. El coste aproximado de este tipo de instalaciones es de 160.000 pesetas/kW.
9.2.4. A modo de conclusiones.
Para establecer el alcance de los aportes de nitrógeno generados por la cabaña ganadera en la comunidad gallega, y poder determinar prioridades de actuación así como la profundidad de las mismas, se realizó un balance con el fin de determinar la situación de déficit o superávit de nitrógeno en la superficie agraria útil (SAU), contabilizando las demandas en nitrógeno de los cultivos mayoritarios,
con la producción de nitrógeno generada por la cabaña ganadera. Hay que subrayar que estos cálculos no pretenden ajustar de modo exacto las necesidades de cada zona sino que se trata de grandes números de referencia.
-Demandas en nitrógeno de los cultivos: conociéndose las superficies por ayuntamiento, se obtuvieron producciones multiplicando por un rendimiento medio y, seguidamente se estimaron las necesidades de nitrógeno para dicho rendimiento. Así se obtuvo un valor de referencia de las necesidades medias para los cultivos analizados.
-Producción de nitrógeno: basándose en los datos del Anuario de Estadística Agraria y en el Directorio Avícola de 1997, se obtiene la cantidad de nitrógeno que produce la cabaña ganadera de cada ayuntamiento, siguiendo así las indicaciones del anexo III del Real decreto 261/1996, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias, en el que se especifica que las cantidades de nitrógeno podrán ser calculadas basándose en el número de animales de la explotación ganadera. En el anexo III del plan se justifica cómo se obtuvieron los kilos de nitrógeno por hectárea de superficie agraria útil.
Balance de nitrógeno: comparando la demanda de nitrógeno de los cultivos con la producción por parte del ganado, se puede comprobar que son localizados los casos en que hay un exceso de nitrógeno producido con respecto al demandado. De los 315 ayuntamientos de Galicia solamente 32 son excedentarios en nitrógeno, y se alcanza el equilibrio (ni exceso ni déficit) en 3 ayuntamientos. (No se consideran aquí todos los aportes o pérdidas que normalmente ocurren en los suelos, por no tener sentido al no poderlos estimar adecuadamente en cada caso).
El balance es positivo (hay exceso de nitrógeno) en los siguientes municipios:
-A Coruña: Mesía, Frades, A Capela, Curtis-Teixeiro, Monfero, Santiso, Sobrado, Tordoia.
-Lugo: Portomarín, Paradela, Barreiros, A Pastoriza, Meira.
-Pontevedra: Dozón, Tomiño, Salvaterra de Miño, Silleda, Barro, Cambados, Lalín, Moraña, Ponteareas, Rodeiro, O Rosal y Tui.
El balance da igual a cero (ni exceso ni déficit de nitrógeno) en los municipios de Touro en A Coruña, Chantada y Sarria en Lugo.
Con los anuarios estadísticos se puede llegar a la información necesaria para el establecimiento de los balances hasta el nivel de ayuntamiento. Que un ayuntamiento presente un balance negativo en nitrógeno añadido, no excluye que dentro de su territorio no se puedan dar situaciones anómalas localizadas, debido por ejemplo a una concentración de granjas de ganadería intensiva en una parroquia. Por el contrario, se podrían dar situaciones en las que un ayuntamiento excedentario globalmente en nitrógeno, presentase zonas con una baja aportación de éste.
También cabe señalar en este punto, a modo de conclusión, la evolución de la cabaña y de los cultivos en Galicia, que se verán positivamente afectadas por las actuaciones que, en el futuro, puedan hacerse en el ámbito de las comunicaciones, concentración parcelaria y ordenación del territorio y de los mercados, que redundarán en los aumentos de la SAU. El abandono de tierras agrícolas reduce la capacidad de utilización de los purines.
La situación actual de la gestión de los residuos agrarios en Galicia presenta un panorama que no es alarmante en cuanto a las repercusiones que la gestión
de los residuos provoca en el entorno. Más aún, la situación tradicional de la ganadería en Galicia, caracterizada por explotaciones no demasiado intensivas, con base territorial suficiente en la que utilizar los purines como fertilizantes, permitió mantener un equilibrio ecológico que se manifiesta en la no existencia de zonas vulnerables por la contaminación de nitratos en Galicia.
Pero esta situación puede verse sensiblemente modificada de cara al futuro, debido fundamentalmente a la intensificación de las explotaciones ganaderas unidas a una pérdida de la superficie agraria útil. Esta situación puede comprometer la viabilidad de las explotaciones y, fundamentalmente, el modelo de gestión de purines propuesto en el presente plan, que se basa en la valorización de los purines como fertilizantes en las tierras agrícolas. Resulta obvio que si desaparecen las zonas agrarias por una excesiva presión, bien de la industria forestal, o bien de la urbanística, la ganadería va a tener muchos problemas para gestionar adecuadamente los purines que produce.
Por este motivo, en el presente Plan de Gestión de Residuos Agrarios, y tras las aportaciones recibidas por todos los sectores implicados, la conclusión fundamental a la que se llegó es la necesidad de planificar conjuntamente el desarrollo de la economía de Galicia sin comprometer al sector ganadero.
A continuación se enumeran aquellas medidas o actuaciones que se consideran fundamentales para permitir el desarrollo de las explotaciones ganaderas en Galicia, con una gestión sostenible de los residuos que generan, de acuerdo con los principios expresados en el presente plan de gestión:
-Fomento de la movilidad de las tierras agrarias mediante una legislación adecuada.
-Fomento de una normativa que permita la forestación de tierras sin que provoque pérdida de la SAU.
-Fomento de una ordenación del territorio que contemple el desarrollo agrícola y ganadero en Galicia.
Por último, hay que señalar que la vocación histórica, cultural y técnica de la utilización de los purines es su uso como fertilizante, por lo que esta será la alternativa principal para su gestión. La visión de Galicia desde la totalidad no nos enfrenta a un problema generalizado.
Ahora bien, existen puntos localizados donde la capacidad de uso del purín rebasa las necesidades del terreno; sólo en estos casos se recomiendan otras técnicas para solucionar los problemas que de ese exceso de carga ganadera se deriven.
Las técnicas actualmente disponibles en el mercado para la eliminación de los excesos de purines están en plena evolución. A continuación se describen algunas de ellas:
-Producción de metano: plantas de biogás.
Basadas en la descomposición anaeróbica del purín. El biogás obtenido en los reactores es conducido a un equipo de enfriamiento y acondicionamiento del
mismo, lo que significa una condensación del vapor de agua del biogás. En este estado el gas está en condiciones de ser valorizado bien en la propia planta o en otras instalaciones. El residuo desgasificado, por su parte, puede ser aplicado a la tierra como fertilizante.
-Producción de compost.
El compostaje de un determinado sustrato, mezclado con el purín, es un proceso de descomposición aerobia termofílica de sus constituyentes orgánicos, mediante la acción combinada de una serie de poblaciones de bacterias, hongos y actinomicetos, asociada a una sucesión de factores ambientales. El producto resultante es un abono de excelente calidad. Este método podría dar lugar a la reducción de matorral en zonas con peligro de incendio.
Utilizando un combustible fósil se aprovecha el calor producido en el escape y en las camisas para evaporar agua y aumentar la concentración de purín. El sistema consiste en utilizar esta fuente de calor para que, con la intervención de intercambiadores de calor disminuya el contenido de humedad del purín, aumente la concentración de fertilizante y disminuyan así los costes de transporte. Consiguientemente, aumentará el radio de viabilidad económica del uso del purín.
-Depuración.
Mediante la instalación de estaciones depuradoras, bien individuales o bien colectivas, sería posible reducir el poder contaminante del purín y obtener así un efluente líquido que podría ser vertido directamente a un cauce siempre que cumpliese los límites y requisitos establecidos en la Ley de aguas y en el Reglamento de dominio público hidráulico, aprobado por Real decreto 849/1986, que la desarrolla. Los lodos generados en la depuradora se podrían utilizar como abono, previo análisis de su composición. Este sistema es inviable en la actualidad de por sí, dada la alta DBO del purín.
-Combinación de las técnicas anteriores.
9.3. Programa de gestión de residuos no valorizables en las explotaciones.
9.3.1. Plástico de film.
9.3.1.1. Reducción en la explotación.
Con relación a las actividades de ensilado y cultivo en invernadero, en la actualidad estos plásticos son reutilizados por el ganadero/agricultor hasta el momento en que pierden las características necesarias para cumplir con su función. Esta es una buena práctica llevada a cabo tradicionalmente en las explotaciones gallegas, que permite la reducción en la generación de residuos de este tipo, y ante la que no caben objeciones, debiendo, en cualquier caso, ser potenciada.
9.3.1.2. Valorización: plan de recogida y gestión.
La recogida y gestión de este tipo de plástico en Galicia supone una experiencia totalmente novedosa, por lo que su desarrollo tendrá lugar de forma escalonada.
El principal problema asociado a la recogida del plástico de film consiste en su voluminosidad, que dificulta y encarece tanto su deposición en contenedor como su posterior transporte.
En cuanto a su gestión posterior, experiencias anteriores demuestran que en realidad la fracción de residuo que puede reciclarse es limitada, debido a la variable calidad del material recogido. En el caso que nos ocupa, esta situación puede acentuarse, teniendo en cuenta que la práctica general respecto al plástico de ensilado es la de su uso repetido, hasta que pierde las características para las que fue adquirido. Todo esto hace pensar que una parte importante del plástico recogido podría acabar siendo depositado en un vertedero, con los costes y la incidencia ambiental que esto conlleva.
Lo cierto es que estos razonamientos se basan en experiencias llevadas a cabo en otros lugares, por lo que previo a establecer un sistema de recogida y gestión en el ámbito de toda Galicia, se considera necesario ratificar y conocer in situ cuál sería el comportamiento y la respuesta de los afectados en este caso.
Todo esto lleva a planificar las actuaciones de recogida de forma escalonada y progresiva, haciendo un seguimiento continuo que permita el análisis y optimización de resultados. Los datos básicos a analizar serán relativos a:
-Cantidad de plástico recogido.
-Respuesta de los agricultores y ganaderos.
-Problemas asociados a la recogida.
-Calidad del material recogido.
-Posibilidad de reciclado posterior.
-Costes asociados.
La selección de las zonas en las que llevar a cabo esta implantación inicial se consensuará con las asociaciones agrarias. Los criterios básicos de selección serán los siguientes:
-Áreas con uso predominante de un tipo de plástico de film (invernadero, ensilado): de este modo se fijarán los condicionantes concretos asociados a los usos predominantes de cada zona o entidades agrarias.
-Implantación de cooperativas en la zona: los contenedores de recogida serán instalados en las cooperativas, para lo cual éstas deben disponer de una infraestructura y espacios mínimos.
-Accesibilidad: los puntos de recogida deben seleccionarse en función de criterios de accesibilidad y frecuencia de uso por parte de los agricultores y ganaderos.
Basándose en estos criterios, se comenzará la implantación en las zonas siguientes, para su posterior ampliación progresiva al conjunto de la Comunidad Autónoma:
-Eje Ferrol-Arteixo.
-Zona de Ribadeo.
-Comarca de Ordes.
En cada una de las áreas geográficas definidas se dispondrán contenedores en las entidades seleccionadas, existiendo a su vez una entidad nodriza en cada una de las zonas, en las que se centralizará la recogida del resto de las entidades de su ámbito geográfico. Las entidades nodrizas serán aquellas que dispongan de mayor dimensión espacial, puesto que estos puntos centralizados dispondrán de una prensa intermedia que mejore la viabilidad del transporte del material recogido en su área.
Las entidades de cada zona geográfica serán seleccionadas conjuntamente con las asociaciones agrarias implicadas sobre la base de criterios de reparto geográficamente uniforme y facilidad de acceso y transporte.
Como principales conclusiones de trabajo se tendrán en cuenta, como mínimo, los siguientes aspectos:
-Optimización de la logística de recogida y transporte.
-Materiales cuya deposición en este tipo de contenedor no es aceptable, puesto que su presencia puede desvirtuar la viabilidad del procesado posterior.
-Grado necesario de separación del plástico según el uso al que ha sido sometido.
-Tipo de infraestructura específica a implantar para el reciclado mecánico de estos plásticos (en función de las características del material recogido).
En resumen, los pasos a seguir serán los siguientes:
1. Selección de las áreas de implantación iniciales.
2. Acuerdos con entidades de cada ámbito de actuación. Selección de la entidad nodriza.
3. Definición de la logística de recogida y transporte en cada zona. Contratación de la empresa gestora del plástico.
6. Revisión de procedimientos y extensión de la iniciativa.
7. Estudio de viabilidad de una planta de reciclado específica.
9.3.2. Envases de fitosanitarios y zoosanitarios.
9.3.2.1. Reducción.
Los esfuerzos de reducción de los residuos de envases generados deben encaminarse principalmente hacia la limitación en el uso de este tipo de productos, contribuyendo además a la reducción de los niveles de sustancias tóxicas aplicadas y, en consecuencia, los riesgos asociados para la salud y el medio ambiente.
Los principales criterios en cuanto a racionalización de uso y consecuente reducción de los envases y residuos de envases generados son los siguientes:
-Realizar los tratamientos químicos sólo cuando sea estrictamente necesario.
-Sólo se deben aplicar las dosis recomendadas en las etiquetas.
-Uso de productos selectivos.
-Selección de métodos y épocas de aplicación.
-Respetar los plazos de espera.
-Puesta en marcha de sistemas de producción más respetuosos con el medio ambiente como la producción integrada.
Las principales medidas para conseguir la aplicación de estos criterios de minimización serán las campañas de formación, información y sensibilización.
9.3.2.2. Valorización: plan de recogida y gestión.
En el caso de los envases de fito/zoosanitarios, la Ley 11/1997, de envases y residuos de envases, y su reglamentación de desarrollo prevé no ya únicamente las obligaciones y responsabilidades derivadas de la puesta en el mercado y posesión de envases, sino que también indica los mecanismos organizativos y económicos que deben establecerse para la gestión ambientalmente correcta de los mismos.
Sin embargo, tal y como ya se ha indicado, los envases de uso y consumo en las explotaciones agrícolas y ganaderas son considerados como envases industriales o comerciales, por lo que los responsables de su puesta en el mercado pueden acogerse a la disposición adicional primera de la ley (excepciones a la aplicación de las obligaciones establecidas en el artículo 6 o, en su caso, en la sección II del capítulo IV).
Quien se acoja a esta posibilidad deberá cumplir con los siguientes requisitos (según Real decreto 728/1998, de 30 de abril):
-Deberá explicitar documentalmente en las operaciones de compraventa o transmisión, que el responsable de la entrega final del envase para su correcta gestión ambiental es el poseedor final, es decir, el agricultor/ganadero. A partir de ese momento es este poseedor final el responsable de su entrega a un agente económico para su reutilización, a un recuperador, a un reciclador o a un valorizador autorizado. En caso de que estos agentes económicos no se hicieran cargo de los residuos de envases, éstos se podrán entregar a los fabricantes e importadores o adquirientes en otros estados miembros de la Unión Europea de envases y materias primas para la fabricación de envases, quienes estarán obligados a hacerse cargo de los mismos, a precio de mercado, en los términos que reglamentariamente se establezcan.
-Esta circunstancia deberá ser notificada a la Consellería de Medio Ambiente, para que pueda comprobarse el cumplimiento de las obligaciones derivadas de este hecho.
Teniendo en cuenta esta circunstancia, y a fin de garantizar el cumplimiento de los objetivos establecidos en la Ley de envases, las actuaciones concretas a desarrollar serán los siguientes:
-Diseño de un sistema de recogida, transporte y entrega a gestor autorizado de los residuos generados.
-En paralelo, promoción de un sistema integrado de gestión (SIG) para este tipo de envases, que involucre de forma efectiva a los agentes económicos implicados (fabricantes, envasadores, distribuidores, etc.) a fin de que asuman las responsabilidades ambientales derivadas de su actividad, retirando la subsidiariedad de la Administración.
En cuanto al diseño de la logística de recogida de los envases, las actuaciones a desarrollar son las siguientes:
1. Establecimiento de una red de depósito y almacenamiento temporal distribuida en el ámbito territorial, aprovechando la infraestructura existente mediante cooperativas y/o asociaciones agrarias.
2. Establecimiento de campañas de recogida específicas (2-3 campañas al año), centralizadas en estas cooperativas, cada una de ellas cubriendo un área de influencia concreta.
El hecho de almacenar temporalmente residuos considerados como peligrosos implica una autorización administrativa previa a fin de garantizar las labores de vigilancia y control de los residuos. La tramitación de estas autorizaciones será, por tanto, el primer paso para las cooperativas y asociaciones seleccionadas.
Por último, a modo de reflexión, cabe añadir que una parte importante de las dificultades previstas a la hora de hacer efectiva y optimizar la recogida y gestión de los envases incluidos en el plan, es achacable a la enorme variedad en cuanto a las características de diseño y materiales de estos envases, a pesar de las restricciones existentes en la normativa vigente. Por ello, desde un ámbito más global, se incentivarán todas aquellas acciones encaminadas al establecimiento de estándares útiles para el conjunto de responsables del envasado de estos productos, mediante herramientas tales como el análisis del ciclo de vida.
9.3.3. Residuos sanitarios. Plan de recogida y gestión.
La gestión de los residuos sanitarios incluidos en el plan pasa por el establecimiento de una sistemática de recogida y gestión por parte de un gestor autorizado.
A fin de simplificar y racionalizar las logísticas de recogida y transporte, se dispondrán los depósitos de recogida en las cooperativas que sean seleccionadas para la recogida del plástico de film. En principio, se dispondrá de un mínimo de tres contenedores adecuados para la deposición de estos residuos por cada comarca. La demanda concreta de cada zona geográfica marcará posteriormente la pauta para la ampliación de los puntos de recogida.
Los veterinarios depositarán en estos contenedores los residuos que generen. De igual modo, los residuos de estas características que sean manipulados por los propios ganaderos serán depositados por éstos en los contenedores instalados. Para ello, los ganaderos deben disponer de recipientes adecuados que per
mitan su deposición en las condiciones de higiene necesarias.
La posterior gestión de estos residuos será canalizada por un gestor autorizado en la Comunidad Autónoma.
En cualquier caso, se promocionará, en la medida de lo posible, la inclusión de estas prácticas dentro de sistemas integrados de gestión ya en marcha, tales como el SIGRE (formado por fabricantes de medicamentos).
9.3.4. Cadáveres de animales.
9.3.4.1. Reducción.
La medicina preventiva, así como una mejora en las condiciones higiénicas generales y un manejo adecuado de la explotación ganadera, redundarán en una mejor sanidad de la cabaña y consecuentemente en un menor número de bajas.
9.3.4.2. Valorización: plan de control.
De acuerdo con lo establecido por la normativa vigente, los animales muertos se eliminarán por medio de fosas de enterramiento con cal viva, hornos crematorios, vertederos controlados o instalaciones similares. Los responsables de las explotaciones deben especificar lugar y solución propuestos para ello. Esta obligación se recogerá como requisito explícito en la normativa específica a aprobar (ver apartado 9.6 Desarrollo normativo).
Las fosas seguirán los requisitos técnicos que aseguren el mantenimiento de unas condiciones ambientales y sanitarias adecuadas. Se tendrá en cuenta consideraciones relativas a:
-Capacidad de la fosa estanca adecuada al número y tipo de cadáveres a enterrar.
-Sistema de desviación de escorrentías superficiales alrededor de la fosa.
-Sistema de ventilación, mediante la instalación de un tubo perforado de suficiente diámetro.
-Se asegurará el cubrimiento con cal de los cadáveres depositados en la fosa.
Por último, cabe resaltar que las principales anomalías detectadas en la actualidad respecto a este tipo de residuos consisten básicamente en la eliminación de los cadáveres de las explotaciones avícolas. Se intensificará, por tanto, el control en la autorización y posterior vigilancia de este tipo de explotaciones.
9.4. Programa de educación y sensibilización ambiental.
9.4.1. Metodología.
Este programa participa de las directrices generales y de los principios rectores establecidos en la estrategia gallega de educación ambiental. En este documento además de adaptar las peculiaridades de la realidad gallega a los postulados generales de la educación ambiental formulados en los foros internacionales de la materia, se proponen las líneas prioritarias de acción en materia de educación ambiental para el sexenio 2000-2006.
Los principios básicos durante las fases de diseño y desarrollo de las acciones contenidas en el programa deben ser:
1. Oferta a la participación activa de los colectivos directamente implicados por medio de sus representantes o de personas o entidades interesadas ya desde la fase de diseño de las acciones. Es imprescindible que tales colectivos se sientan protagonistas del proceso. De igual manera es imprescindible implicar a los servicios de extensión y capacitación agraria, por disponer de los instrumentos necesarios para la divulgación de los objetivos diseñados en el plan, y poder capacitar a los agricultores para la obtención de los mismos.
2. Focalización de las acciones en la consecución de cambios en las pautas de conducta, lo que implica minimizar la divulgación de contenidos científicos y técnicos (dentro de lo razonable) y maximizar la promoción de contenidos actitudinales.
3. Establecimiento de baterías de acciones sinérgicas antes que de acciones aisladas y descontextualizadas.
4. Establecimiento de un sistema de evaluación eficaz, como uno de los instrumentos más importantes para garantizar la consecución de los objetivos marcados.
Para contribuir a la realización de los principios anteriores parece conveniente la creación de una comisión de seguimiento que actuaría como mecanismo de evaluación continua y estaría formada por:
-Representantes de la Consellería de Medio Ambiente.
-Representantes de la Consellería de Agricultura.
-Representantes de las organizacions agrarias.
-Representantes de los sindicatos agrarios.
-Otros representantes de entidades relacionadas.
Las funciones de dicha comisión serán principalmente tres:
-Colaborar en la elaboración de los planos bienales de educación ambiental.
-Emitir un informe anual sobre la marcha de los planos de educación ambiental.
-Sugerir las modificaciones necesarias.
El programa de educación ambiental comprende varias líneas de actuación diferenciadas pero necesariamente complementarias. Las acciones principales serán:
-Campaña publicitaria de choque en medios de comunicación (prensa escrita, radio y TV) y vallas. Complementada con publicidad indirecta en series de TV apropiadas a los colectivos objetivo, etc. así como otras acciones promovidas por empresas u otras entidades relacionadas con el mundo agrario.
-Campaña específica a los colectivos objetivo mediante correo a los potenciales destinatarios.
-Campaña de charlas informativas.
-Visitas personalizadas por equipos especializados puerta a puerta.
* Acciones evaluativas. Se realizará una triple evaluación de las intervenciones educativas (siempre con carácter de retroalimentación positiva):
-Los formadores aplicarán instrumentos de evaluación en cada intervención, de tal modo que recojan información sobre el impacto de los mensajes transmitidos.
-Los destinatarios cumplimentarán un cuestionario después de cada intervención para calificar la intervención, y hacer sugerencias y propuestas.
-Un agente externo evaluará la penetración de las intervenciones un tiempo después de producirse estas.
El programa de educación ambiental se establecerá sobre un esquema temporal escalonado con dos fases principales.
La primera fase constará de:
-Reunión de la comisión de seguimiento para lograr un consenso sobre el plano de actuación en cada fase.
-Elaboración de la campaña de sensibilización en medios.
-Realización de cursillos o jornadas de formación de formadores que actuarán sobre los destinatarios finales.
-Fijación del calendario de actuaciones formativas de la primera fase. Se buscará reforzar las actuaciones mediante la comercialización de las intervenciones.
-Ejecución de la campaña de sensibilización en medios.
-Evaluación de la primera fase.
-Planificación y ejecución de la segunda fase.
El diseño de la segunda fase se realizará en función de los resultados obtenidos en la primera.
9.4.2. Objetivos.
El objetivo del programa de formación es conferir un nivel de formación en los responsables de las explotaciones agrícolas y ganaderas, que permita la aplicación del plan en las correspondientes explotaciones.
De forma más concreta, los objetivos a alcanzar consisten en:
* Fomentar la aplicación del Código Gallego de Buenas Prácticas Agrarias.
* Que el responsable de la explotación agraria sea capaz de identificar la diferencia entre el purín utilizado como fertilizante y el exceso de purín que no se aprovecha, o bien que se aplica cuando no se debe (purín como residuo), no es aprovechado por la tierra
y puede producir episodios contaminantes más o menos graves. Las medidas de adecuación de las fosas de purín buscan el mayor aprovechamiento del purín, tanto en cantidad como en calidad (ventaja objetiva), evitando los problemas ambientales (ventaja ambiental).
* Que el responsable de la explotación comprenda que existen residuos que tienen una cierta peligrosidad para el medio ambiente, e incluso para la propia explotación, y que es necesario que se gestionen de una forma específica.
* Concienciar a los responsables de las explotaciones de que el plan no es un instrumento coercitivo de la administración, sino una forma de contribuir a la mejora de la calidad y del rendimiento de las explotaciones basada en dos actuaciones:
-Apoyo y fomento por parte de la administración y creación de las infraestructuras necesarias para realizar la gestión adecuada.
-Establecer criterios de calidad medioambiental que permitan aplicar incentivos económicos en las explotaciones que realicen la adecuada gestión de los residuos.
* Concienciar a los responsables de las explotaciones de que la adecuada gestión de los residuos presenta ventajas objetivas para la propia explotación independientemente de las ventajas medioambientales generales.
Los puntos a tratar en este programa deben ser:
* Conocimiento por parte de los responsables de explotaciones de los residuos que producen:
-Envases de productos fito y zoosanitarios.
-Plástico de invernadero, de ensilado y otras actividades agrarias.
-Residuos originados en actividades sanitarias (jeringuillas, envases de medicamentos, materiales contaminados con agentes infecciosos).
-Cadáveres y restos de animales muertos.
-Residuos peligrosos originados en la actividad (aceites usados, baterías, etc.).
* Identificación por parte de los agricultores de los problemas ambientales que pueden producir los residuos.
-Problemas asociados al mal uso del purín (contaminación de aguas, poco aprovechamiento del poder fertilizante).
-Problemas de quema indiscriminada de residuos.
-Problemas higiénico-sanitarios relativos a los residuos sanitarios y a los cadáveres.
* Formas de realizar una gestión correcta de estos residuos:
-Aplicación del Código Gallego de Buenas Prácticas Agrarias para la aplicación de los purines.
-Adecuación de las fosas de purín (dimensionado correcto, cubierta de las fosas, separación de las aguas pluviales).
-Entrega de los residuos peligrosos y de los plásticos en aquellos lugares definidos por el plan (12).
-Gestionar los cadáveres siguiendo la normativa vigente.
(12) En el momento actual el plan no tiene definido el sistema de recogida de envases y plantea la realización de una experiencia piloto para los plásticos.
* Ventajas objetivas para los responsables de las explotaciones de la correcta gestión.
-Aprovechamiento máximo del poder fertilizante del purín.
-Posibilidad de aplicación del purín en las épocas más adecuadas.
-Fomento del reciclaje. Eliminación controlada de los residuos de plásticos y envases.
-Posibilidad de facilitar la consecución de incentivos económicos y/o fiscales.
* Ventajas medioambientales de la correcta gestión.
-Evitar problemas de contaminación de las aguas cercanas a las explotaciones, tanto superficiales como subterráneas, incluso de la propia explotación (pozos).
-Evitar quemas incontroladas de residuos.
-Eliminar vertederos incontrolados.
-Evitar problemas higiénico-sanitarios relativos a los cadáveres.
9.5. Programa de I+D.
9.5.1. Introducción.
Una parte fundamental para el progreso de cualquier sector socioeconómico es el fomento y la potenciación de la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+I). Pero la aplicación de esta I+D+I no puede estar solamente dirigida a aumentar la producción sino también a evitar los impactos que esos incrementos productivos tienen en el medio ambiente, en la procura de un desarrollo sostenible.
La investigación en medio ambiente constituye por lo tanto una de las áreas de mayor crecimiento e interés científico, afectando tanto a la competitividad de las empresas, incluidas las explotaciones ganaderas, como la mejora de las condiciones y calidad de vida de los ciudadanos y de su entorno.
La investigación ambiental y sus implicaciones económicas y sociales necesitan el empleo de un carácter cada vez más multidisciplinar, así como los importantes esfuerzos económicos que se requieren, exigen un esfuerzo integrado y coordinado.
Por lo expuesto y por la importancia que el sector ganadero tiene en la economía gallega, se considera que el Plan de Residuos Agrarios de Galicia debe dedicar un apartado al diseño de un programa de I+D que de forma específica se ocupe de su problemática.
Para su elaboración se siguieron las siguientes directrices:
1. Realización de investigación coordinada: la coordinación supone la optimización de las infraestructuras y del capital humano disponible en Galicia y dedicado a la investigación ambiental. La definición de líneas prioritarias se estableció entre la Administración autonómica (Consellería de Medio Ambiente y Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Alimentaria), el órgano de coordinación de la I+D en Galicia (Secretaría General de Investigación y Desarrollo), de los centros de investigación (Centro de Investigación Agraria de Mabegondo y Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán y la Universidad Gallega (Campus de Lugo de la Universidad de Santiago de Compostela).
2. Realización de investigación concertada: promocionando la investigación que tenga en cuenta la competitividad y necesidades de las explotaciones agrarias gallegas, la mejora de la calidad de vida y el desarrollo sostenible. Se intervendrá en la promoción y apoyo de las acciones de investigación que emprenden los departamentos de I+D de las empresas relacionadas con las tecnologías de residuos agrarios respetuosas con el medio ambiente y que tiendan a reducir la contaminación.
3. Realización de investigación convergente: diseñando las líneas de investigación de acuerdo con las necesidades prioritarias establecidas por los gestores de la Administración pública gallega y aplicadas a las demandas de la sociedad gallega en general y de su sector agrario en particular.
9.5.2. Objetivos.
El programa de I+D para el sector agrario se enmarca en la gestión de purines, ya que los otros residuos a los que hace referencia el plan (plásticos, envases, etc.) deberán ser objeto de otro tipo de investigaciones por no ser su producción exclusiva del sector agrario.
Las líneas de investigación tratan de complementar en profundizar en los objetivos generales del Plan de Residuos Agrarios de Galicia:
-Prevención de la contaminación.
-Reducción de la producción de purines.
-Procesos/tecnologías de tratamiento o valorización.
9.5.3. Líneas de investigación.
1. Línea de diagnóstico de la situación:
Se considera que aún es preciso profundizar en el análisis de la situación actual para poder definir las medidas correctoras más adecuadas:
-Efectos y causas del empleo de los purines según zonas geográficas y usos del suelo. Zonas vulnerables. Empleo de sistemas de información geográfica.
-Situación y dinámica de los componentes nitrogenados en las aguas continentales de Galicia.
2. Línea de prevención de la contaminación:
-Manejo de la alimentación animal: formulación y diseño de piensos, contenido proteico, aditivos, correctores minerales, etc.
-Diseño de filtros verdes.
-Técnicas de aplicación de los purines a los suelos.
3. Línea de reducción de la producción de purines:
-Acondicionamiento y diseño de instalaciones ganaderas y manejo de efluentes.
-Sistemas de gestión y manejo de la explotación ganadera, cargas ganaderas, etc.
4. Línea de valoración agronómica de los purines:
-Poder fertilizante por clase de cultivo, alternativa de cultivos y zona edafoclimática.
-Balance de nutrientes en la explotación, cantidades, momento óptimo y formas de aplicación.
-Técnicas más adecuadas de empleo de los purines como abonos: técnicas de aplicación y manejo, maquinaria, aditivos, técnicas de laboreo.
-Posibilidades de empleo de los purines en montes vecinales en mano común y reforestaciones.
5. Líneas de tratamiento de los excedentes:
-Tecnologías más adecuadas: compostaje, biogás, cogeneración, etc.
-Nuevas tecnologías, depuraciones, aditivos, etc.
-Tratamientos específicos para los residuos avícolas.
9.5.4. Financiación.
El Consello de la Xunta de Galicia en su reunión del 18 de diciembre de 1998 aprobó el Plan Gallego de Investigación y Desarrollo Tecnológico (999-2001), que está integrado por programas generales, sectoriales y horizontales y que tiene como misión fundamental potenciar el Sistema Ciencia-Tecnología-Empresa de Galicia para convertirlo en un elemento estratégico al servicio del desarrollo socioeconómico de Galicia.
En dicho Plan Gallego de I+DT se establecen los programas tecnológicos horizontales en el que figura el programa de investigación en medio ambiente que tiene como objetivo general mejorar el conocimiento, conservación y, en su caso, recuperación del medio, con atención también a la contaminación y a las tecnologías ambientales.
Asimismo, establece los programas tecnológicos sectoriales entre los que figura el programa de investigación agraria, que tiene entre sus objetivos la mejora de los parámetros de la calidad en cuanto a la ingeniería rural y a la agroecología, al impacto ambiental, al manejo y conservación de suelos, en relación con el desarrollo rural.
Este Plan Gallego de I+DT puesto en práctica de forma operativa en el año 1999 y vigente hasta 2001, y del que están definiéndose sus líneas de actuación para el período 2002-2005, dispondrá de financiación para los proyectos de investigación aplicada que se presenten en las líneas de investigación citadas anteriormente.
9.6. Desarrollo normativo.
Con objeto de garantizar el cumplimiento de las directrices y mecanismos de control enunciados en el Plan, se establece la necesidad de incorporar un desarrollo normativo específico, que regule las condiciones higiénico-sanitarias y ambientales para la autorización de explotaciones ganaderas de carácter intensivo. Esta reglamentación contendrá especificaciones relativas, al menos, a los siguientes puntos:
-Condiciones mínimas de las infraestructuras constructivas de las explotaciones.
-Carga ganadera de la explotación.
-Recogida de los residuos orgánicos generados.
-Planes de gestión y aplicación de los purines por explotación, siguiendo lo descrito en el apartado 9.2.2.b.
-Modo de eliminación de los animales muertos: por cremación controlada o enterramiento en fosa estanca con cal.
-Medidas higiénico-sanitarias: impermeabilización de soleras, operaciones de desinfección, disponibilidad de agua corriente, etc.
-Almacenamiento de productos fitosanitarios, zoosanitarios, y productos químicos en general: se limitará a lo estrictamente necesario durante el desarrollo de las actividades habituales en la explotación.
Se regulará, asimismo, la inclusión de las explotaciones ganaderas de carácter intensivo en la lista de instalaciones que deben someterse al trámite de evaluación de impacto ambiental o, en su caso, de efectos ambientales, según el Decreto 442/1990, de 13 de septiembre y el Decreto 327/1991, de 4 de octubre. La obligación de llevar a cabo este trámite se basará en el carácter intensivo de la explotación (UGM, UGM/ha), según se defina en la normativa futura.
9.7. Programa de vigilancia y seguimiento.
A fin de optimizar la operatividad de las actuaciones descritas, y teniendo en cuenta la diversidad de las mismas, se establece un Plan de Vigilancia y Seguimiento que permita la actualización de las acciones previstas según éstas se van llevando a cabo, adaptando iniciativas y corrigiendo posibles desviaciones.
En este sentido, es preciso tener en cuenta la rápida evolución y el desarrollo que a corto y medio plazo se prevé en el campo normativo y en el de la gestión de los residuos en general. Por todo ello se justifica la existencia de mecanismos de seguimiento, control y revisión, a fin de poder readecuarse en cada momento a las circunstancias técnicas, normativas y medioambientales que afecten a la gestión de los residuos agrarios.
Al mismo tiempo, algunas de las iniciativas propuestas en el plan suponen la puesta en marcha de acciones novedosas que derivan en logísticas de recogida y gestión planteadas a priori, bajo supuestos teóricos.
Por todo ello, las actuaciones previstas se dividirán en dos fases diferentes:
1. Puesta en marcha: la organización de los sistemas de recogida y gestión se basan en datos estimados, en función de encuestas, visitas a explotaciones y trabajos de investigación previos. Por ello, se considera conveniente intensificar las labores de control y seguimiento durante esta primera etapa de funcionamiento. Los principales objetivos a cumplir en esta fase son los siguientes:
-Concienciar y formar a los colectivos implicados (agricultores y ganaderos) sobre la necesidad de participar en las acciones planteadas.
-Obtener y analizar los datos más característicos de las experiencias iniciales ya materializadas (cantidades de residuos recogidos frente a los generados, etc.).
-Conocer las principales dificultades y problemas encontrados, y actuar al respecto. A priori, uno de los campos a optimizar es el referido al establecimiento de la logística y rutas de recogida y transporte de los distintos residuos a gestionar, debido a la alta dispersión de la población rural.
2. Seguimiento: una vez establecidas las mejores opciones posibles en la gestión de los residuos, se llevará a cabo un seguimiento periódico, sobre todo en lo relativo a aquellas acciones de carácter voluntario y que dependen de los titulares de las explotaciones ganaderas. Además de este seguimiento, se prestará también especial atención al desarrollo normativo en la materia, así como a las novedades que surjan al respecto, principalmente en el ámbito de la Unión Europea y el Estado español.
La responsabilidad de las labores de seguimiento recaerá en la Comisión Coordinadora de Residuos Agrarios de Galicia, quien en último término determinará en qué medida se van cumpliendo los objetivos marcados a priori, y en función de las conclusiones obtenidas propondrá las medidas correctoras que considere oportunas.
La ejecución de las distintas actuaciones del plan comenzará durante el año 2000, extendiéndose durante un período de cinco años. Dada la multiplicidad y alcance de todas las actuaciones planteadas, a lo largo de este período de tiempo se revisarán y actualizarán las acciones previstas. Durante el tercer año de aplicación se llevará a cabo una primera revisión general de objetivos y plazos, a fin de ajustar y racionalizar las actuaciones a llevar a cabo a partir de ese momento.
La revisión pormenorizada de objetivos y metas tendrá lugar el quinto año.
Redacción y aprobación del plan.
Esta fase se llevará a cabo durante el año 2000.
Durante todo el desarrollo del plan se llevará a cabo un programa de cursos, charlas y campañas de divulgación para la formación y sensibilización de ganaderos y agricultores. Estas actuaciones serán especialmente intensas en los primeros años de desarrollo del plan, sobre todo en lo relativo a formación mientras que las campañas de divulgación se mantendrán estables a lo largo de los cinco años de vida del plan.
Arreglo de fosas de vacuno.
Las actuaciones previstas se han periodificado en el tiempo de vigencia del plan del modo siguiente:
Año 2001: 20% de la inversión total planteada para el arreglo de las fosas de las explotaciones de ganado vacuno.
Durante los primeros meses del año se plantearán los trabajos principalmente en dos frentes: por un lado, una intensa campaña de información a los ganaderos. Por otra parte, inicio del periodo de trámites para conseguir las ayudas que en su momento se establezcan, priorizando la actuación en las explotaciones con un perfil ambiental más problemático. Durante la segunda mitad del año se iniciarán los trabajos de arreglo de las primeras fosas.
Año 2002: 20% de la inversión total planteada para el arreglo de fosas, según la respuesta de los propietarios de las explotaciones y la disponibilidad de recursos y ayudas de apoyo.
Una vez iniciada la dinámica de arreglo de fosas, ésta continuará mediante la promoción de las solicitudes en los municipios más problemáticos, fundamentalmente en las provincias de Lugo y A Coruña.
Año 2003: 30% de la inversión total planteada para el arreglo de fosas.
Año de extensión de la iniciativa a la provincia de Pontevedra, manteniendo la intensidad de los trabajos en las provincias de A Coruña y Lugo.
Año 2004: 30% restante de la inversión total planteada para el arreglo de fosas.
Año 2001: elaboración de los borradores de desarrollo normativo, y discusión de estos borradores con los agentes implicados.
Año 2002: aprobación de borradores de desarrollo normativo.
Aprobación de la normativa por la Xunta de Galicia.
Gestión de plástico de film.
Las actuaciones de gestión se planifican del siguiente modo:
Año 2000: inicio de la prueba piloto. Negociación con las entidades implicadas y desarrollo de las primeras campañas de recogida.
Los primeros tres meses se consideran básicos en la negociación con las asociaciones de entidades implicadas, la selección de las entidades en las que se centralizarán las recogidas en cada comarca, así
como la negociación con transportistas y recicladores autorizados. Inicialmente se plantean como zonas favorables las áreas de Ribadeo, Ordes, y la franja de Ferrol a Arteixo. El cuarto mes se materializará la implantación, y a partir de ahí se llevará a cabo el seguimiento de estas actuaciones de forma exhaustiva. En este primer momento se redactarán informes bimensuales de seguimiento, donde se recoja el desarrollo de la iniciativa y las incidencias planteadas.
Año 2001: finalización de la prueba piloto. Recogida y análisis de resultados. Extensión de la iniciativa a un 15% de la comunidad gallega.
Extensión de la red de recogida a otras comarcas, como Sarria y O Baixo Miño.
Año 2002: ampliación hasta el 40% (13) de la comunidad gallega del sistema de recogida y tratamiento.
Año 2003: ampliación hasta el 75% de la comunidad gallega.
Año 2004: cobertura de la logística en el ámbito de toda la comunidad gallega. La decisión sobre la implantación de una planta de reciclado mecánico se basará en los resultados y eficacia de reciclado mecánico de las fracciones recogidas por parte de los gestores ya existentes.
(13) Porcentajes orientativos que se materializarán en función de la demanda y el éxito alcanzado en las zonas ya implantadas.
Envases de productos fito/zoosanitarios.
Año 2000: negociación con las cooperativas implicadas y desarrollo de las primeras campañas de recogida. Estas campañas se desarrollarán paralelamente como experiencia piloto, junto con la campaña de plásticos.
A fin de aprovechar sinergias de actuación, se plantea la misma zonificación que la descrita para el plástico de film.
Año 2001: finalización de la experiencia piloto. Recogida y análisis de resultados.
Autorización del Sistema Integrado de Gestión de Residuos de Envases de productos fito/zoosanitarios. Según la Ley de envases, será este sistema integrado de gestión el que financie la recogida selectiva de estos envases y su posterior tratamiento.
Extensión de la red de recogida.
Año 2002-2004: extensión progresiva de la recogida selectiva de envases fito/zoosanitarios al resto del territorio de la Comunidad Autónoma.
Envases de productos farmacéuticos y/o sanitarios.
Año 2000: autorización del Sistema Integrado de Gestión de Envases de Productos Farmacéuticos (SIGRE). En coordinación con el resto de las experiencias piloto de recogida selectiva de residuos, se establecerán zonas de acopio de envases de productos farmacéuticos.
Año 2001-2004: seguimiento y actualización de la logística establecida.
11. Análisis de inversiones y costes.
La puesta en marcha de las actuaciones descritas en capítulos anteriores va a suponer una serie de costes asociados, que se evalúan a continuación. A este respecto hay que indicar que las cantidades aquí expresadas son orientativas, y en el momento de materializar actividades concretas se deberá elaborar un presupuesto detallado de las inversiones necesarias.
11.1. Purines.
11.1.1. Adecuación de las fosas de ganado vacuno.
Según los resultados de las encuestas, y basándose en los precios de mercado relativos a la construcción de fosas de las mismas características a las que se hace referencia en el plan, se ha tomado un precio medio de 5.500 pesetas/m fosa construida y 3.500 pesetas/m de cubierta. En estas condiciones serían necesarios, para adecuar el conjunto de fosas de todas las explotaciones de Galicia mayores de 10 vacas, una inversión total de 29.676 millones de pesetas.
Estos resultados desglosados por provincias (en millones de pesetas) quedan de la siguiente manera:
Explotaciones A Coruña Lugo Ourense Pontevedra
) de 10 vacas 10.155 15.776 1.455 2.290
Teniendo en cuenta un grado de respuesta, por parte de los titulares de explotaciones de ganado vacuno, de un 80% para la adecuación de sus explotaciones, se obtiene finalmente una inversión estimada de 23.741 millones de pesetas, que se repartirá a lo largo de los cinco años de vigencia del plan.
11.1.2. Ahorro de fertilizantes minerales.
La adecuación de las fosas permite un mejor manejo del purín, lo que repercute en un ahorro de fertilizantes. Este ahorro, fijando como límite de nitrógeno aportado al campo el valor conservador de 210 kg N/hectárea (máximo valor a aplicar en zonas vulnerables actualmente) supondría, para el conjunto del territorio gallego, 1.026,43 millones de pesetas anuales.
Para este cálculo se toma como valor de mercado medio del saco de fertilizante (de 50 kg) de nitrato amónico cálcico del 20,5%, el de 1.100 pesetas.
Además de un ahorro económico, la reducción en el uso de fertilizantes minerales redundará en una mejora de los efectos ambientales derivados de la fertilización de los suelos, al disminuir las concentraciones de nutrientes aplicados, directamente relacionadas con el problema de eutrofización de las aguas.
11.2. Plástico de invernadero y ensilado.
Considerando la implantación inicial del sistema de recogida y gestión en tres zonas, se obtienen los siguientes costes estimados:
-Nº cooperativas/zona o comarca: 5.
-Nº contenedores/cooperativa: 2.
-Nº cooperativas nodriza/zona o comarca: 1.
-Coste recogida primaria (pesetas/año): 960.000.
-Coste prensas intermedias (pesetas/año): 300.000.
-Coste recogida secundaria (pesetas/año): 1.200.000.
-Coste tratamiento(*) (pesetas/año): 117.600.
-Coste total (pesetas/año): 2.577.600.
(*) Suponiendo unos ratios teóricos de recuperación de un 67% del plástico de invernadero y un 30% del plástico de ensilado, para los que se obtendría un beneficio medio de 3 pesetas/kg de material reciclado. El material no reciclable supondría un coste medio de 7 pesetas/kg para su aceptación en vertedero controlado.
La materialización de la implantación inicial en tres zonas o comarcas representativas supondrá, por tanto, unos 7,73 millones de pesetas anuales.
La extensión de la actuación tal y como se plantea a priori en las áreas de implantación inicial al resto de la Comunidad Autónoma (asimilando cada área de actuación a una comarca) supondría unos costes estimados de 322,15 millones de pesetas en los cinco años de vigencia del plan.
11.3. Envases de fitosanitarios y zoosanitarios.
Las cantidades en las que se basa el cálculo de costes son las siguientes:
-785.590 envases lavables y, por tanto, asimilables a residuos no peligrosos.
-754.783 envases que no se pueden lavar, y por tanto se consideran residuos peligrosos.
De forma general, suponiendo el desarrollo de 2-3 campañas anuales de recogida por cooperativas, en las cooperativas nodrizas seleccionadas para centralizar las recogidas por zonas, se puede estimar lo siguiente:
Acondicionamiento de una zona para instalar los contenedores: 150.000 pesetas.
Contenedores de 1.000 litros, con sus big-bags correspondientes: 45.000 pesetas.
Inversión total en las 53 cooperativas nodrizas seleccionadas: 10.335.000 pesetas.
Gestión de asimilables a inertes: camión compactador: 90.000 pesetas/jornada.
Gestión: 10 pesetas/kg.
Gestión de residuos peligrosos: gestión: 20.000 pesetas/m.
A partir de estos datos, y suponiendo que la eficacia de la campaña de recogida llega al 75%, se obtiene una inversión inicial de unos 10,3 millones de pesetas, y unos costes aproximados de 107 millones de pesetas/año.
11.4. Residuos sanitarios.
Se plantean tres contenedores por cada comarca o zona geográfica coincidente con las planteadas para la recogida del plástico de film, lo que supone una media de 159 contenedores en toda Galicia, con un coste estimado de 480.000 pesetas.
La recogida y transporte de dichos contenedores se estima en 2.300.000 ptas. anuales, y la gestión de los residuos por parte de gestor autorizado supondrá unos 2.800.000 pesetas.
De esta forma, los gastos de inversión inicial rondan las 480.000 pesetas, mientras que los de recogida y gestión alcanzan los 5.100.000 pesetas/año.
11.5. Formación/sensibilización.
Se incluyen en este caso tanto los costes por las labores de formación (cursos, elaboración y difusión de manuales, etc.), como las campañas divulgativas que se lleven a cabo (folletos, cuñas publicitarias, etc) y de las acciones evaluativas.
La inversión prevista a lo largo de los cinco años es de 165 millones de pesetas.
12. Programación de las inversiones.
En función de la planificación prevista y la estimación de inversiones y costes asociada, a asumir por los diferentes agentes económicos implicados en cada caso, la anualización de inversiones se llevará a cabo del modo siguiente:
Tipo Inversión y coste/año(*) Total
Prueba piloto plásticos y envases 15 15 0 0 0 30
Desarrollo normativo 0 8 0 0 0 8
Infraestructuras plástico de film 0 7,7 0 0 0 7,7
Infraestructuras envases 0 10,3 0 0 0 10,3
Gestión plástico de
film(14) 0 22,6 30 70 136,6 259,2
Gestión envases(15) 0 15 107 107 107 336
Educación ambiental 0 25 40 50 50 165
Arreglo fosas de
purín(16) 0 4.748,2 4.748,2 7.122,3 7.122,3 23.741
Plantas cogeneración 0 0 1.500 4.000 2.000 7.500
Plantas biometanización 0 0 1.000 3.000 2.000 6.000
(14) Se llevará a cabo la gestión según la programación prevista: hasta el 17% del año 2001, hasta el 22% del año 2002, hasta el 50% el año 2003, y cobertura total del ámbito geográfico gallego durante el año 2004.
(15) Puesta en marcha de la red de recogida. Eficacia estimada del 75%.
(16) Para explotaciones de más de 10 vacas. Eficacia estimada del 80%. En la programación de inversiones se tuvo cuenta que el cumplimiento del plan por los propietarios de las explotaciones será gradual. Así se considera que la ejecución de inversiones sería del 20% para el año 2001, el 20% para el año 2002, el 30% para el año 2003, y el 30% para el año 2004.
13. Financiación del plan.
Se acudirá a los siguientes fondos europeos como fuentes de financiación del plan:
-Fondo de cohesión, creados según el Reglamento (CE) nº 1164/1994 del Consejo y modificado por los Reglamentos (CE) 1264/1999 y 1265/1999 del consejo de 21 de junio de 1999.
-Programa LIFE: Reglamento nº 1404/1996 de 15 de julio de 1996 (DOCE nº L 181, del 20 de julio).
-Fondos estructurales, de los que el instrumento financiero en agricultura es el FEOGA (Fondo de Orientación y Garantía Agraria).
-Reglamento (CE) nº 2078/1992 del Consejo, de 30 de junio de 1992, sobre los métodos de producción agraria compatibles con las exigencias de protección del medio ambiente.
La Xunta actuará en la promoción de las ayudas asociadas a las distintas actuaciones:
-Educación y sensibilización ambiental.
-Arranque e infraestructuras para la recogida selectiva.
-Elaboración de normativa.
-Canalización de fondos europeos para financiar parte de los arreglos de las fosas.
El sector privado financiará parcial o totalmente las siguientes actuaciones:
-Sector ganadero.
Arreglo de fosas de purín.
Gestión de plásticos de ensilado o de invernadero.
-Sistemas integrados de gestión, según la Le 11/1997, de envases y residuos de envases, financiarán la recogida selectiva y la gestión de los envases de productos fito y zoosanitarios y envases de productos farmacéuticos.
-Otras iniciativas privadas.
Plantas de tratamiento para residuos excedentarios.
Además de estas fuentes de financiación, se podrán gestionar las inversiones asociadas a las actuaciones, mediante las denominadas líneas verdes que diversas entidades financieras ofrecen para el desarrollo de proyectos de tipo medioambiental.

References: RESOLUCIÓN 
 Resolución 
 artículo 5
 artículo 46
 resolución 
 artículo 45
 artículo 27
 artículo 149
 artículo 4
 Resolución 
 artículo 5
 Real decreto 
 Real decreto 
 Resolución 
 artículo 16
 artículo 30
 resolución 
 resolución 
 artículo 2
 artículo 6
 Real decreto 
 artículo 7
 artículo 8
 Real decreto 
 real decreto 
 real decreto 
 Real decreto 
 Real decreto 
 Real decreto 
 artículo 6
 Real decreto