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Timestamp: 2019-02-18 11:59:16+00:00

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5. Los grandes debates | Periodistas Parlamentarios
En pocas ocasiones consigue el Parlamento captar más la atención de los medios de comunicación y de la opinión pública en general que durante la celebración de los grandes debates, entre los que sobresale el debate sobre el estado de la nación, al margen de los citados
(folleto número 3) de investidura, cuestión de confianza y moción de censura.
También cabe destacar las denominadas sesiones informativas en las que el Gobierno, a iniciativa propia o si lo aprueba la mayoría a petición de dos grupos parlamentarios o la quinta parte de los diputados, comparece ante la Cámara para dar cuenta de una cuestión concreta, por ejemplo los resultados de las cumbres europeas.
Estas sesiones se desarrollan con arreglo al artículo 203 del Reglamento de la Cámara, que deja 10 minutos a los portavoces tras la intervención del representante del Gobierno, no prevé réplicas –salvo decisión de la Presidencia- y no contempla una votación final.
El debate de política general que, salvo en años de elecciones generales, celebra anualmente el Congreso de los Diputados es una formula instaurada en 1983 por el entonces presidente del Gobierno, Felipe González, para hacer balance de la gestión del Ejecutivo durante el año. Por ello, no existe previsión constitucional o reglamentaria para la celebración de este debate, ni está regulado su desarrollo.
No obstante, la práctica parlamentaria ha establecido una serie de usos y costumbres y su propia celebración no se cuestiona por ningún grupo de la Cámara.
Al no existir regulación específica, el debate de política general se desarrolla de acuerdo a lo previsto en el artículo 196 del Reglamento del Congreso, relativo a las comunicaciones del Gobierno.
Las principales diferencias entre los debates regulados por el 196 y las sesiones informativas son que los primeros –el debate sobre el estado de la nación- parten de una COMUNICACIÓN DEL GOBIERNO, prevén réplicas por parte de los portavoces, permiten a los grupos presentar propuestas de resolución y se cierran con una votación sobre las mismas.
Aunque en las primeras ediciones el debate de política general ha llegado a prolongarse durante tres días, parece consolidada la fórmula de que se lleve a cabo durante dos jornadas:
Primer Día: Intervención del presidente del Gobierno (mañana) y de los portavoces de la mayoría de los grupos (tarde).
Segundo Día: Intervención del Grupo Mixto y del portavoz del grupo de la mayoría (mañana); debate y votación de las propuestas de resolución (tarde).
Mientras no exista una previsión reglamentaria al respecto, el Gobierno tiene la potestad de fijar unilateralmente las fechas del debate, aunque suele haber contactos previos con los grupos parlamentarios.
El debate sobre el estado de la nación se celebra tradicionalmente en el primer semestre del año, ya que a partir de septiembre la actividad de la Cámara se concentra en la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado.
Mientras el Gobierno del PSOE solía convocar el debate a principios del año, el Ejecutivo del PP ha optado en los últimos años por situarlo inmediatamente antes de las vacaciones de verano, coincidiendo con el final del “curso político”.
Una vez conocidas las fechas, el Ejecutivo envía a la Cámara una comunicación en la que repasa los principales aspectos de su gestión y analiza la situación política y económica del país.
La Junta de Portavoces ordena entonces el debate de acuerdo con el citado artículo 196, que establece que la sesión comenzará con la intervención de un miembro del Gobierno –en este caso su presidente- quien tomará la palabra por tiempo ilimitado. La práctica es que este discurso ocupe toda la sesión de la mañana y que, tras la intervención del jefe del Ejecutivo, se suspenda la sesión hasta la tarde.
El líder de la oposición abre la sesión vespertina con su discurso. El Reglamento limita las intervenciones de los portavoces a 15 minutos, pero la Junta suele conceder tiempos más amplios que, además, incluso se superan en la práctica.
Aunque el Reglamento deja a la decisión del Gobierno si contesta uno a uno a los portavoces o lo hace al final de forma agrupada, la costumbre es que el presidente del Gobierno vaya respondiéndoles a medida que intervienen, dando lugar a un debate en el que los miembros de la oposición cuentan normalmente hasta con dos réplicas. Cada uno de estos debates bilaterales lo cierra el jefe del Ejecutivo.
Las intervenciones se suceden por orden de mayor a menor representación con la única excepción del portavoz de la mayoría, que interviene en último lugar.
La costumbre es que Coalición Canaria sea el grupo que cierra la primera jornada del debate sobre el estado de la nación, ya que el desfase horario permite que esta parte de la sesión todavía pueda ser seguida en el archipiélago, mientras que el Grupo Mixto y el que sustenta al Gobierno lo hacen en la mañana del segundo día.
Conclusiones del debate sobre el estado de la nación.
Terminado el debate, se abre un plazo para que los grupos puedan presentar sus PROPUESTAS DE RESOLUCION. (art. 197 R.C) Se trata de las “conclusiones” de los distintos grupos respecto a las cuestiones debatidas, que tienen la misma finalidad que las proposiciones no de ley y en ellas los grupos instan al Gobierno a llevar a cabo determinadas acciones.
Se ha convertido ya en habitual que estas propuestas estén limitadas a un número no superior a 25 por grupo y que no se admitan las que tengan carácter demasiado ambiguo o general ni las que incluyan apartados. Pese a estas limitaciones, durante la sesión de tarde del segundo día se debaten en el Pleno del Congreso alrededor de 150 propuestas de resolución, ya que los grupos parlamentarios acostumbran a agotar el cupo que les concede la Junta de Portavoces.
Tras la pertinente calificación por la Mesa del Congreso, se abre un nuevo plazo para la presentación de enmiendas y para que los grupos negocien posibles transacciones entre sus iniciativas.
Los portavoces defienden sus propuestas de resolución ante el Pleno y posteriormente se procede a la votación de las mismas por orden de presentación. El gran número de iniciativas y las numerosas enmiendas hacen de este trámite un proceso largo y de cierta complejidad.
1983 (20 al 22 de septiembre)
1984 (23 al 25 de octubre)
1985 (15 al 17 de octubre)
1987 (24 y 25 de febrero)
1988 (24 y 25 de febrero)
1989 (14 y 15 de febrero)
1991 (20 y 21 de marzo)
1992 (24 y 25 de marzo)
1994 (19 y 20 de abril)
1995 (8 y 9 de febrero)
1997 (11 y 12 de junio)
1998 (12 y 14 de mayo)
1999 (22 y 23 de junio)
2001 (26 y 27 de junio)
2002 (15 y 16 de julio)
2003 (30 junio y 1 de julio)
2004 (no hubo)
2005 (11 y 12 de mayo)
2006 (30 y 31 de mayo)
2007 (3 y 4 de julio)
2008 (no hubo)
2009 (12 y 13 de mayo)
2010 (14 y 15 de julio)

References: artículo 203
 artículo 196
 resolución 
 resolución 
 artículo 196
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