Source: https://issuu.com/luis_venegas/docs/planificacion_e_informacion_sanitar
Timestamp: 2019-04-24 03:33:36+00:00

Document:
Planificacion e informacion sanitaria by luis_venegas - Issuu
Capítulo 5. Planificación e información sanitaria. 1 Planificación sanitaria.
Entendemos por planificación la elaboración de un plan general, científicamente organizado para obtener un objetivo determinado.
No hay nadie que no haga uso de un cierto grado de planificación en su vida laboral o social. La compra de cualquier producto o servicio conlleva casi siempre una actividad planificada que contempla el futuro. De modo semejante, todas las empresas, independiente del sector al que pertenezcan, llevan a cabo una cierta planificación de sus actividades.
Así pues, desde esta óptica, Francisco Errasti, considera que: "entre la improvisación y la planificación existe el inestimable valor de la reflexión y el análisis de las circunstancias, que aconsejan el cambio y la toma de decisiones". Toda planificación es un proceso continuo y dinámico que conlleva siempre una relación con el futuro: ¿Qué es lo que hay que hacer?. ¿Cómo hacerlo?. ¿Cómo evaluar lo realizado?. La justificación de la planificación en una empresa no está solamente en la consecución de sus objetivos con los recursos disponibles, su principal objetivo está en la necesidad de adaptarse al cambio y supervivir a lo largo del tiempo.
Durante muchos años, la planificación estratégica estuvo restringida al campo militar, siendo su aplicación en el ámbito de la empresa relativamente reciente. Los responsables de la introducción de la "dirección científica de las empresas y su gestión", fueron: ⇒ Henri Fayol (1841-1925): fue el primero que modificó las normas y procedimientos de producción, cronometrando los tiempos de cada actividad y cambiando el sistema de remuneración, en base a los cálculos de rendimiento de cada uno. Estableció la "dirección científica de empresas" en su libro "Principles of scientific management". A pesar de las críticas que recibió, para Taylor el objetivo
principal de la dirección era el de garantizar la máxima prosperidad a la empresa y sus trabajadores. ⇒ Frederick W. Taylor (1856-1917): consideraba que la misión principal del director de una organización era la dirección de la empresa en su conjunto. A través de su obra "La Administración Industrial General", formula seis funciones diferenciadas: administrativa; técnica; comercial; financiera; contable; y de seguridad. Considera la función administrativa como la más importante, siendo la combinación de todas las demás, que tiende a: prever, organizar, mandar, coordinar y controlar. Define catorce principios básicos de la gestión, que cualquier empresa debe tener en cuenta: la división del trabajo, la autoridad, la disciplina, la unidad de mando, la unidad de dirección, la subordinación de los intereses particulares al interés general, la remuneración, la centralización, la jerarquía, el orden, la equidad, la estabilidad del personal, la iniciativa y la unión del personal. Consideraba que "la capacidad esencial de los grandes jefes era la capacidad administrativa, y la capacidad esencial de los agentes era la capacidad profesional característica de la empresa".
Características de la Planificación Sanitaria.
La Planificación Sanitaria no difiere en absoluto de la Planificación empresarial en cuanto a su metodología, tan sólo se diferencia básicamente en sus objetivos y sus recursos. Cuando hablamos de Planificación Sanitaria, en términos generales, nos estamos refiriendo a la asistencia sanitaria de una población determinada, tanto en sus aspectos asistenciales como en sus aspectos de Promoción de la Salud y Prevención de la enfermedad, junto a los recursos sanitarios.
La Ley General de Sanidad, en su artículo 8, afirma que "se considera como actividad fundamental del Sistema Sanitario la realización de los estudios epidemiológicos necesarios para orientar con mayor eficacia la prevención de los riesgos para la salud, así como la planificación y evaluación sanitaria, que debe tener como base un sistema organizado de información sanitaria, de vigilancia y de acción epidemiológica".
En un principio, la planificación sanitaria ha tenido un enfoque dirigido a asignar los recursos suficientes para lograr los objetivos propuestos. En esta fase la Sanidad se centra en su propia expansión y desarrollo. De la expansión y desarrollo de los recursos sanitarios, se pasa a otra fase donde es prioritario la eficiencia en la asignación de los recursos, destacando la utilización de criterios que permiten un análisis de la eficiencia: coste-beneficio; coste-eficacia; etc. El objeto de la Planificación Sanitaria es la salud, en este sentido es preciso definirla a través de ratios o estándares, puesto que será el punto de partida de cualquier plan o programa de salud. No obstante y a pesar de las diversas connotaciones positivas que tiene
el término de salud, los únicos ratios que tenemos para utilizar son los indicadores negativos de salud: la mortalidad; morbilidad; factores de riesgo; e incapacidad.
A la hora de planificar no se pueden olvidar los diversos factores o determinantes de la salud: los biológicos; los ligados al entorno; y los ligados al estilo de vida, que influyen de manera determinantes en la morbilidad y mortalidad de la población, y sin embargo no tienen una relación directa con los recursos que se destinan a través del Sistema de Salud. En este sentido hay numerosos estudios que avalan la relación entre determinados estilos de vida e índices de morbilidad y mortalidad. Así pues no cabe la menor duda de que las medidas de Promoción de la Salud, informando adecuadamente a los sectores de población con mayor riesgo, adquieren una gran importancia a la hora de elevar el nivel de salud.
Diversos autores han definido la planificación sanitaria: Raynald Pineault y Carole Daveluy, en 1987 formularon la definición de planificación de la salud como: "el proceso continuo de previsión de recursos y de servicios necesarios para conseguir los objetivos determinados según un orden de prioridad establecido, permitiendo elegir la o las soluciones óptimas entre muchas alternativas, esta elección toma en consideración el contexto de dificultades, internas y externas, conocidas actualmente o previsibles en el futuro". José R. Repullo, en 1998, define la planificación como: "aquel proceso especializado de la administración o gestión de organizaciones, en el que se exploran las oportunidades de mejora ante el futuro, se deciden qué cambios son necesarios y cómo pueden efectivamente realizarse en el marco de la organización u organizaciones implicadas y su entorno". Así pues "se trata de anticiparse al futuro e intentar influirlo en relación con una idea". En definitiva "hacer futuro". Para Repullo, hay tres elementos en torno a la planificación: el futuro, la decisión y la acción.
Cualquier modelo de planificación sanitaria parte del estado de salud de una población determinada; por tanto, tendrá como objetivo la consecución de un determinado estado de salud, teniendo en cuenta tanto los recursos físicos, humanos y financieros, así como los servicios que se producen. Por lo que es necesario establecer una serie de etapas. Identificación de etapas según Taylor. Taylor identificaba ocho etapas: 1. Planificación de la planificación, es decir, la fase preliminar; propiamente la puesta a punto de un equipo de planificación.
2. Establecimiento de la política general y de los fines perseguidos de acuerdo con los del organismo responsable. 3. Recogida de información que contribuya a la identificación de los problemas. 4. Determinación de prioridades entre los problemas identificados. 5. Preparación del plan explicitando las diferentes alternativas. 6. Elaboración detallada del plan, es decir, el programa. 7. Puesta en marcha. 8. Evaluación del proceso de implantación y del programa. Identificación de etapas según H.Blum. Definía cuatro etapas del proceso de planificación: 1. Identificación de los problemas y de las necesidades. 2. Análisis y concepción. 3. Puesta en marcha. 4. Evaluación. Identificación de etapas según Pineault y Daveluy. Las etapas del proceso de planificación sanitaria son: 1. Identificación de los problemas. 2. Establecimiento de prioridades. 3. Fijación de los fines. 4. Fijación de los objetivos generales y específicos. 5. Determinación de actividades para alcanzar los objetivos. 6. Previsión de los recursos necesarios. 7. Fijación de los objetivos operativos. 8. Puesta en marcha del programa. 9. Evaluación.
Este diagnóstico ha de ser lo más sencillo posible; la existencia de grandes volúmenes de información es poco efectivo y puede retrasar la valoración del diagnóstico de salud.
El diagnóstico de salud de una comunidad es un instrumento de trabajo dinámico y mejorable es, ante todo, un instrumento que llevará a la comprensión de la situación, debe ser fácil de manejar, accesible y tan simple y esquemático como sea posible. De este modo, el diagnóstico de salud podrá y deberá convertirse en una información accesible para los ciudadanos, que haga posible su participación en la salud. En definitiva la Promoción de la Salud. El documento elaborado respecto a la identificación de los problemas debe ser realizado según los protocolos de confección. La percepción directa de los posibles riesgos comunitarios por parte de los profesionales en la zona, más las necesidades definidas por los organismos públicos competentes, junto a las necesidades sentidas en la población, son suficientes para identificar los problemas de salud. A veces, actuar en función de las necesidades de la población puede ser rentable en muchos casos, pero no siempre refleja a las necesidades auténticas y más prioritarias de los individuos.
Los métodos para priorizar los problemas de salud son variados. Un método sencillo, consiste en evaluar ciertos componentes de los posibles problemas prioritarios. Conviene realizar una lista extensa de posibles problemas de salud y a continuación se aplica el método de priorización. Se recomienda analizar, al menos, cinco componentes (extensión, gravedad, vulnerabilidad, factibilidad, repercusión local y tendencia en el tiempo), a cada uno de los cuales se asignará una puntuación de 0 a 10 según su importancia respecto a los restantes problemas. ⇒ Extensión del problema o Magnitud. La extensión la evaluamos según el número de personas de la comunidad que están afectadas por el problema o susceptibles de serlo. Habitualmente se mide por las tasas de mortalidad y morbilidad (prevalencia, incidencia, factor de riesgo y riesgo atribuible). ⇒ Gravedad. La gravedad viene definida por el número de años de vida perdidos y por el número de años de calidad de vida perdidos (muertes prematuras, años de vida potencialmente perdidos, incapacidades que produce, afectación de la calidad de vida, días de trabajo perdidos, hospitalización, peligros para la seguridad de otros miembros de la comunidad, afectación especial a ciertos grupos, etc.). Se mide por las tasas de mortalidad, morbilidad, incapacidades y costes. ⇒ Vulnerabilidd o solucionabilidad. La vulnerabilidad hace referencia a si el problema tiene solución desde cualquier elemento del sistema sanitario, es decir, si se puede modificar el problema desde el punto de vista sanitario. Puede ser determinada. normativamente, empíricamente o de forma operacional. • Normativamente: se basa en los expertos y los profesionales de la salud. • Empíricamente: se basa en las experiencias realizadas en otros países o regiones. • De forma operacional: se estima la cantidad y sobre todo el coste de los recursos que deberán ser utilizados para obtener la efectividad sanitaria.
Existen dos formas complementarias de enfocar la vulnerabilidad. vulnerabilidad frente a medidas de prevención y vulnerabilidad frente a medidas terapéuticas. ⇒ Repercusión local. Este componente se refiere a si la población de una comunidad o sus representantes manifiestan estar preocupados por un determinado problema de salud. Este aspecto sólo puede ser determinado preguntando a una muestra de la población o sus representantes. ⇒ Tendencia en el tiempo. Este componente se refiere a sí el problema va o no va a solucionarse espontáneamente. ⇒ Factibilidad. Se refiere este componente a la posibilidad de llevarse a cabo. Se mide a través de: la pertinencia; la factibilidad económica; la aceptabilidad; los recursos disponibles y la legalidad.
Una vez establecida la prioridad de un problema de salud, existen diversos métodos para valorarlo adecuadamente. Ello va a permitir el preparar con facilidad la justificación del programa, los objetivos en salud y las metas en salud, las distintas actividades y los contenidos de la educación sanitaria. ⇒ Factores condicionantes del problema o signos de riesgo. Se estudian qué factores ocasionan una enfermedad y qué factores la convierten o la mantienen como un problema de salud para una comunidad. A partir de los factores condicionantes o signos de riesgo definiremos las actividades a realizar y la población a que va dirigido el programa. Fletcher define desde el punto de vista epidemiológico, los riesgos como la probabilidad de desarrollar una enfermedad por estar expuesto a ciertos factores. Jenicek define como signos de riesgos o factores condicionantes cualquier factor endógeno o exógeno ligado a la enfermedad de manera significativa, y los clasifica en tres grandes grupos: factores de riesgo, marcadores de riesgo y signos precursores de la enfermedad. 
Factores de riesgo: Este término debe reservarse para aquellos factores, tanto endógenos como exógenos, que pueden ser controlados a cuyo efecto es controlable por intervención clínica, epidemiológica o no sanitaria.
Marcadores de riesgo: El término debe reservarse para las características personales o características del medio que no son controlables desde el punto de vista sanitario, y determinan el que una persona sea particularmente vulnerable a los factores de riesgo.
Signos precursores de la enfermedad: Este término se refiere a aquellos fenómenos endógenos asociados a la vez al estado asintomático o preclínico y al estado clínico de la enfermedad.
⇒ Consecuencias del problema para la salud. Estudia la repercusión de los problemas. De aquí se sacan los objetivos en salud y metas en salud del programa. ⇒ Consecuencias socio-sanitarias. Se evalúa, no las consecuencias sobre la salud, sino la pérdida socioeconómica para la propia familia y comunidad afectada, así como la repercusión y problemas en los distintos niveles del sistema sanitario. 6
A partir de estas consecuencias obtendremos parte de la justificación del programa y también nos puede servir para orientar algunos de los contenidos de la educación sanitaria. ⇒ Actitudes observadas en la población.
Se estudia cómo actúa la población, para conocer si ello
favorece o no la perpetuación del problema. De estas actitudes se extraen los puntos esenciales de la actividad de educación para la salud. Estos datos sólo pueden generarse de una puesta en común de todos los profesionales implicados en el programa.
La determinación de los objetivos y metas de un programa es relativamente complicada por la confusión en torno a estos conceptos. En este sentido conviene definir los conceptos de: OBJETIVOS EN SALUD. Los objetivos en salud se obtienen de las consecuencias para la salud, y se definen como los cambios en el estado de salud que se pretenden alcanzar en la población a la que va dirigida el programa como consecuencia de la aplicación del mismo. Un ejemplo de los objetivos en salud de un programa de hipertensión arterial podrían ser: 
Disminuir la mortalidad por hipertensión.
Disminuir el número de complicaciones por hipertensión.
Disminuir el número de invalideces por hipertensión.
Aumentar la calidad de vida del paciente hipertenso.
Disminuir el número de patologías asociadas a pacientes con hipertensión.
METAS EN SALUD. Las metas en salud son los objetivos en salud cuantificados en cantidad y tiempo, siguiendo el ejemplo anterior podrían ser: 
Disminuir en un 4% la mortalidad por hipertensión en 10 años.
Disminuir en un 50% el número de complicaciones por hipertensión en 10 años.
Disminuir en un 30% el número de invalideces por hipertensión en 10 años.
Mejorar la calidad de vida del 60% de los hipertensos en 5 años.
Metas administrativas o Metas de actividades. Las actividades son las herramientas para alcanzar los objetivos y metas en salud. Cuando se explica el grado en que se desea realizar una actividad, el número de personas que va a afectar y el tiempo durante el que se va a realizar se está hablando de la meta de esa actividad o meta administrativa. Las metas administrativas son aquellos resultados intermedios que vamos a intentar alcanzar para lograr un resultado final que es lo que hemos llamado objetivo en salud. 7
Las metas siempre han de estar claramente definidas, y han de ser alcanzables. Para cuantificar las metas, es preciso: 
Buscar todos aquellos datos que nos indiquen en que situación se encuentra el problema en estudio.
Comparar mediante revisión bibliográfica nuestros datos con los de situaciones más favorables.
Valorar el tiempo y el personal que se va a dedicar a cada actividad.
Valorar con qué tipo de estructura se cuenta y la cobertura que se pretende alcanzar.
Valorar el posible costo social y económico de lograr determinada meta.
Cada objetivo y meta deben tratar de un solo aspecto, lo que proporciona claridad y simplifica su interpretación.
Una vez que conocemos los objetivos y metas en salud, y antes de describir las actividades a realizar, se ha de definir la población a la cual va dirigido el programa. Siempre hay que definir en la población diana: el grupo de población a la que va dirigido el programa; el tamaño del grupo; y la cobertura prevista.
Las actividades encaminadas a realizar en el programa han de estar convenientemente planificadas. Las actividades necesarias se extraen de los factores condicionantes (signos de riesgo) y de las actitudes observadas en la población.
Como ya se ha dicho al definirlo, un programa específico es integrador de actuaciones de promoción, curativas y rehabilitadoras, y de participación comunitaria; por lo tanto, siempre habrá que planificar actuaciones correspondientes a los tres niveles. En líneas generales, todo programa debería tener, al menos, las siguientes actividades: Actividades de promoción de la salud. 
Educación sanitaria de individuos sanos.
Vacunación (si procede).
Actividades de curación y rehabilitación. 
Revisiones periódicas según protocolo.
Educación sanitaria a individuos enfermos.
Actividades de participación comunitaria. 
Reuniones con el consejo de salud.
Creación de grupos de autoayuda.
Apoyo a organización sociales.
Una actividad estará bien planificada cuando estén claramente descritos y definidos los siguientes elementos: ELEMENTOS NECESARIOS PARA PLANIFICAR UNA ACTIVIDAD. ⇒ El contenido de la actividad: se desarrolla en que consiste la actividad. ⇒ Las normas de atención de la actividad: se define lo que se va a hacer específicamente. En este sentido conviene recordar que las normas de atención de una actividad configuran el protocolo de esa actividad. Un protocolo debe contestar siempre a las siguientes preguntas: • ¿Quién ejecuta la actividad?. • ¿A quién va dirigida?. • ¿Cómo se tiene que ejecutar (es lo que se denomina procedimientos). • ¿Cuántas veces se tiene que ejecutar?. • ¿Dónde se tiene que ejecutar?. ⇒ Las normas de rendimiento: se refieren al tiempo calculado para ser empleado por el equipo en realizar la actividad durante el período de tiempo establecido.
Se tratará de explicar esquemáticamente en qué días y horas se van a hacer las actividades previstas, con los recursos necesarios.
La evaluación no sólo forma parte del proceso de planificación de un programa sino que, además, constituye el mecanismo de retroalimentación fundamental para conocer si la planificación se ha hecho adecuadamente y, en caso negativo, detectar las causas. Respecto a la evaluación debe constar siempre en el documento del programa: 
La especificación del tema de evaluación.
La forma de evaluar: continua o periódica.
Cómo se va a extraer la información necesaria.
Qué tiempo se piensa dedicar a evaluar. 9
Tipos de planificación sanitaria.
Pineault, y Daveluy, en 1987 establecían diferentes tipos de planificación, fundamentados en los siguientes criterios: 
El nivel o la extensión del proceso.
La perspectiva organizacional o poblacional.
El enfoque racional o pragmático.
El contexto sociopolítico o el entorno de la planificación.
Según el nivel o la extensión del proceso, los tipos de planificación se clasifican en: 
Entendemos por Programa de Salud la disposici贸n ordenada de actividades, encaminadas a lograr determinados objetivos por un determinado equipo de profesionales en respuesta a los problemas y necesidades en su comunidad. Definiciones de Programa de salud de Pineault y Daveluy, y por Abanades Herranz J. C. Y cols.
Pineault y Daveluy. "El conjunto de recursos reunidos y aplicados para proporcionar a una población definida unos servicios organizados de forma coherente en el tiempo y en el espacio en vistas a conseguir los objetivos determinados con relación a un problema de salud determinado".
Abanades Herranz J.C. y Cols."El conjunto de actividades organizadas que se proponen llevar a cabo para conseguir un resultado definido para una población determinada" .
Definiciones afines a Programa de Salud: Plan de Salud, Programas Integrados de Salud y Programa específico o Subprograma de Salud. 
Un Plan de Salud es la integración de programas de salud para unos propósitos globales comunes.
Un programa integrado de salud es la ordenación y coordinación de una serie de programas específicamente dirigidos a cubrir una necesidad concreta. Agrupan, bajo objetivos en salud comunes distintos programas específicos".
Un programa específico o subprograma es un conjunto de actuaciones que cubren objetivos específicos encaminados a la solución de un problema o más frecuentemente grupos de problemas con iguales condiciones. Es integral porque aúna actividades de promoción, curativas y rehabilitadoras, y de participación comunitaria.
Elementos del programa de salud según Pinault y Daveluy. Para Pinault y Daveluy, todo programa de salud comprende siempre tres elementos: 
La identificación de las actividades necesarias para conseguir los objetivos.
La determinación de los recursos necesarios para la realización de las actividades.
Elementos del programa de salud según Herranz y Cols. Sin embargo para Herranz y Cols los elementos de un programa de salud son: 
Los resultados objetivos que se quieren conseguir.
Las actividades a realizar y los recursos a movilizar para conseguir estos objetivos.
La población para la cual el programa ha sido concebido.
Dentro de las etapas de planificación, el programa empieza en la determinación de los objetivos y se prolonga en la estructuración de las actividades y los recursos. Se trata, pues de un proceso de planificación táctica o estructural. En cuanto a la puesta en marcha del programa corresponde a la planificación operacional. En este sentido el programa constituye una prolongación operacional del plan. El método de planificación por programas en el ámbito de la salud es cada vez más frecuente, sobre todo en el campo de la Salud Publica. La planificación por programas toma como punto de partida los problemas de salud de una población determinada, que se definen en términos de 12
indicadores epidemiológicos e indicadores que puedan reflejar como los percibe la población. En este sentido, la planificación por programas es un método de la Salud Comunitaria.
Cualquier sistema de planificación, en este caso de asistencia sanitaria, debe adecuar su oferta a la demanda estimada. Los recursos sanitarios deben satisfacer las necesidades existentes. No es suficiente una simple consideración cuantitativa entre los recursos y la demanda, ambas consideraciones requieren matizaciones cualitativas que obligan a un diagnóstico preciso para determinar las acciones que se han de tomar. Una distribución equitativa de los recursos exige también a tener en cuenta los factores espaciales y temporales, por tanto, la accesibilidad de la población a las instalaciones sanitarias. Estándares o ratios.
▪ Ratios de gestión: en la actualidad es el método más utilizado. ▪ Ratios de recursos sanitarios: se utiliza el ratio del número de camas por mil habitantes, tanto en hospitalizaciones de agudos, como de larga estancia, etc. Es frecuente también el de número de médicos por mil habitantes, así como la estructura y servicios que han de tener los centros de salud así como los hospitales para su clasificación. La significación de algunos de estos estándares es muy relativa y los hábitos sanitarios de un país y los de su población pueden convertirlos en estándares de poco interés si queremos compararlos con los de otros países.
▪ Ratios de demanda: se utilizan los de frecuentación, tanto de consultas como de hospitalización, que son un índice de la sobre utilización o subutilización de los servicios sanitarios.
▪ Ratios de ordenación territorial: son los tiempos que necesita la población, en medios de transporte ordinarios, para acceder a un servicio sanitario. Se trata de un ratio muy clásico y bastante razonable (se considera que no debe exceder de 30 minutos a un centro de urgencias o de 3 horas a un centro de asistencia autosuficiente).
▪ Ratios de gestión: tratan de medir el nivel de rendimiento de los recursos. Se utiliza el índice de ocupación, la estancia media, etc. Poco a poco, algunos de estos índices van siendo sustituidos por otros que tienen mayor precisión, como los análisis de costes, etc.
Características de los recursos sanitarios y su organización.
En la asistencia sanitaria, además de los aspectos cuantitativos hay que valorar los cualitativos, que afectan directamente a la satisfacción de los pacientes. En este sentido Donabedian A. en 1980, en su obra "Explorations in Quality Assessment and Monitoring" define las características de los recursos y su organización: la productividad; la eficacia potencial; el empleo adecuado de los recursos y la accesibilidad. 13
PRODUCTIVIDAD. Es el nivel de producción de un producto o servicio. Dadas las características de los servicios sanitarios, la productividad de los recursos puede ser muy variable e influyen en ello la experiencia de las personas, su formación, la disponibilidad e identificación con los objetivos globales, el nivel de la tecnología, la organización, etc. LA EFICACIA POTENCIAL. Es la capacidad de un recurso para conseguir un resultado deseado. De hecho, esta relación no es siempre fácil de determinar y, a veces muchos procedimientos carecen de eficacia probada. EL EMPLEO ADECUADO DE LOS RECURSOS. Es la capacidad de producción de un recurso destinado para el fin previsto. Por ejemplo, es bien conocida la utilización inadecuada que, en numerosos casos, se hace de los servicios de urgencias, impidiendo que este recurso cumpla con su función prevista de la manera eficaz. ACCESIBILIDAD. Es el grado de acceso de la población a un recurso determinado. Puede contemplarse desde el punto de vista geográfico, socioeconómico y organizativo que impidan o dificulten al paciente acceder al servicio sanitario.
La Planificación Sanitaria en Salud Laboral.
La Planificación Sanitaria en Salud Laboral no difiere en absoluto de la Planificación Sanitaria en general o de la Planificación empresarial en cuanto a su metodología, tan solo se diferencia básicamente en sus objetivos y sus recursos. Cuando hablamos de Planificación Sanitaria en Salud Laboral en términos generales, nos estamos refiriendo a la asistencia sanitaria de una población determinada de trabajadores, tanto en sus aspectos asistenciales como en sus aspectos de Promoción de la Salud y Prevención de la enfermedad. El objeto de la Planificación Sanitaria en Salud Laboral es la salud laboral, en este sentido, es preciso definirla a través de ratios o estándares, puesto que será el punto de partida de cualquier plan o programa de salud laboral. No obstante, los únicos ratios que tenemos para utilizar son los indicadores negativos de salud: la mortalidad; morbilidad; factores de riesgo; e incapacidad. Antes de avanzar en este área, conviene recordar los conceptos de Salud Pública y Salud Laboral:
En España y la Unión Europea, la Ley 31/1995 de 8 de Noviembre, y su desarrollo reglamentario posterior, obliga y responsabiliza en todo momento al empresario a realizar y desarrollar la prevención de riesgos laborales mediante la adopción de cuantas medidas sean necesarias con el fin de garantizar una protección eficaz de la seguridad y salud de
los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo. •
Artículo 15, sobre la planificación de la prevención. En este sentido, la citada Ley recoge en su artículo 15 que "el empresario planificará la prevención buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo".
Artículo 16, sobre la evaluación de los riesgos. Así, el artículo 16, dedicado a la Evaluación de los riesgos, especifica en su punto 2 que "si los resultados de la evaluación lo hicieran necesario, el empresario realizará aquellas actividades de prevención, incluidas las relaciones con los métodos de trabajo y de producción, que garanticen un mayor nivel de protección de la seguridad y la salud de los trabajadores. Estas actuaciones deberán integrarse en el conjunto de las actividades de la empresa y en todos los niveles jerárquicos de la misma".
También ha de tenerse en cuenta el Reglamento de los Servicios de Prevención. •
Artículo 2, referente a la implantación de un plan de prevención de riesgos. "El establecimiento de una acción de prevención de riesgos integrada en la empresa supone la implantación de un plan de prevención de riesgos que incluya la estructura organizativa, la definición de funciones, las prácticas, los procedimientos, los procesos y los recursos necesarios para llevar a cabo dicha acción" De igual manera, más adelante indica que "a partir de los resultados de la evaluación de riesgos, el empresario planificará la actividad preventiva, cuya necesidad ponga aquélla, en su caso, de manifiesto".
Contenidos del Artículo 8, sobre la necesidad de la Planificación de la actividad preventiva. "Cuando el resultado de la evaluación pusiera de manifiesto situaciones de riesgo, el empresario planificará la actividad preventiva que proceda, con objeto de eliminar o controlar y reducir dichos riesgos, conforme a un orden de prioridades en función de su magnitud y número de trabajadores expuestos a los mismos". En la planificación de esta actividad preventiva se tendrá en cuenta la existencia, en su caso, de disposiciones legales relativas a riesgos específicos, así como los principios de acción preventiva señalados en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Contenidos del Artículo 9, relativos al contenido de la planificación de la actividad preventiva. Por otro lado se contempla el contenido de esta planificación en los siguientes términos: 
"La planificación de la actividad preventiva incluirá, en todo caso, los medios humanos y materiales necesarios, así como la asignación de los recursos económicos precisos para la consecución de los objetivos propuestos".
"Igualmente habrán de ser objeto de integración en la planificación de la actividad preventiva las medidas de emergencia y la vigilancia de la salud previstas en los artículos 20 y 22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, así como la información y la formación de los trabajadores en materia preventiva y la coordinación de todos estos aspectos". 15
"La actividad preventiva deberá planificarse para un periodo determinado, estableciendo las fases y prioridades de su desarrollo en función de la magnitud de los riesgos y del número de trabajadores expuestos a los mismos, así como su seguimiento y control periódico. En el caso de que el periodo en que se desarrolle la actividad preventiva sea superior a un año, deberá establecerse un programa anual de actividades".
Referencias del Reglamento de los Servicios de Prevención a la integración de las actividades de prevención dentro del conjunto de las actividades de la empresa. Todas las actividades de prevención deberán integrarse en el conjunto de actividades de la empresa: 
"La prevención de riesgos laborales, como actuación a desarrollar en el seno de la empresa, deberá integrarse en el conjunto de sus actividades y decisiones, tanto en los procesos técnicos, en la organización del trabajo y en las condiciones en que éste se preste, como en la línea jerárquica de la empresa, incluidos todos los niveles de la misma".
"La integración de la prevención en todos los niveles jerárquicos de la empresa implica la atribución a todos ellos y la asunción por éstos de la obligación de incluir la prevención de riesgos en cualquier actividad que realicen u ordenen y en todas las decisiones que adopten".
Así pues cualquier actividad planificada que se haga en el área sanitaria, deberá llevar una serie de etapas, realizadas en un orden determinado, con la finalidad de conseguir unos objetivos concretos.
Recursos en Salud Laboral.
El Real Decreto 39/1997, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención en su artículo 24 considera que: 
"Será autoridad laboral competente para conocer de las solicitudes de acreditación formuladas por las entidades especializadas que pretendan actuar como servicios de prevención el órgano competente de la Comunidad Autónoma que haya recibido el correspondiente traspaso de servicios o, en su defecto, la Dirección Provincial de Trabajo y Asuntos Sociales de la provincia donde radiquen sus instalaciones principales".
"La acreditación otorgada tendrá validez para todo el ámbito del Estado, de acuerdo con los criterios de coordinación establecidos por la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo".
En este sentido y con el fin de armonizar para la aprobación del proyecto sanitario que presten los Servicios de Prevención, se aprueban los "criterios básicos sobre la organización de recursos para la actividad sanitaria de los Servicios de Prevención" emitidos por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. A través de estos criterios se establecen la dotación mínima de personal, instrumentación e instalaciones de carácter sanitario de los Servicios de Prevención. Estos criterios sanitarios se clasifican en: 16
Recursos humanos. El personal sanitario de los servicios de prevención debe contar con la cualificación necesaria para el desempeño de sus funciones: los médicos deberán ser Especialistas en Medicina del Trabajo o facultativos con Diploma de Médico de Empresa. Los Enfermeros/ as, deberán ser Diplomados en Enfermería de Empresa. También podrán participar en el Servicio de Prevención otros profesionales sanitarios en función de su especialidad o disciplina, y de los riesgos a vigilar (análisis clínicos, otorrinolaringología, alergología, epidemiología, oftalmología, etc), no siendo obligatorio. Se considera Unidad Básica Sanitaria (UBS) la constituida por 1 Médico/ a del Trabajo o de Empresa y un Enfermero/ a de empresa, a jornada completa, siendo la asignación de recursos la siguiente: 
Hasta 1000 trabajadores, 1 UBS.
A partir de 1000 trabajadores, se utilizará el criterio horas/ trabajador/ año para dimensionar el área sanitaria de los servicios de prevención, y para establecer el tiempo de dedicación de los profesionales sanitarios, considerando 68 minutos/ trabajador/ año, en el caso de trabajadores de empresas que desarrollen alguna de las actividades incluidas en el Anexo I del Reglamento de los Servicios de Prevención y aquellos trabajadores que efectúen tareas en empresas de otras actividades que estén expuestos a algún riesgo laboral que tenga normativa específica de aplicación, y 34 minutos /trabajador /año para el resto de trabajadores.
Al elevarse el número de miembros del Servicio de Prevención, debe tenerse en cuenta la mayor eficacia del trabajo en equipo, lo que hace innecesario diseñar Servicios de Prevención sobredimensionados".
Recursos materiales. a) Las instalaciones constarán de: 
Sala de recepción y espera.
Despacho/ s médico/ s, con áreas de consulta y exploración (con lavamanos).
Despacho/ s de enfermería y salas de curas (con lavamanos).
Locales específicos en función del resto de actividades que realicen, en su caso (sala de radiodiagnóstico, laboratorio de análisis clínicos, cabina audiométrica, etc.).
Aseos independientes en el recinto o en sus proximidades.
b) Las condiciones de los locales deberán cumplir la normativa vigente referente a iluminación, ventilación, temperatura, agua potable, accesibilidad, antiincendios, etc., así como poseer accesos sin barreras arquitectónicas. c) La dotación mínima respecto a equipos y materiales, serán: 
Tallador. 17
Negastoscopio.
Nevera y termómetro de máximas y mínimas.
Espirómetro homologado.
Audiómetro y cabina homologados.
d) Tendrán equipos y material de archivo con los sistemas de custodia que garanticen la confidencialidad de los datos. e) En caso de disponer de equipos sanitarios móviles complementarios para el desarrollo de la actividad de vigilancia de la salud, éstos deben cumplir los requisitos suficientes que garanticen la vigilancia y atención adecuadas de los trabajadores, su seguridad así como la confidencialidad de sus datos. Concretamente, los equipos móviles dispondrán de: 
Personal sanitario: 1 Unidad Básica Sanitaria, durante el tiempo que presten servicio.
Espirómetro homologado. 18
Nevera y termómetro de máxima y mínimas.
Accesibilidad de las instalaciones. a) Cuando las instalaciones, medios y personal de estos servicios se dispongan en un polígono industrial o área geográfica determinada, las isocronas en medio de transporte ordinario no serán superiores a sesenta minutos o 75 kms. Los equipos sanitarios móviles complementarios sólo podrán utilizarse con carácter excepcional fuera del límite geográfico del Servicio de Prevención cuando la empresa o centro de trabajo asociado diste del mismo más de 75 y menos de 125 Kms. b) Las Autoridades Sanitarias podrán eximir del cumplimiento de los extremos descritos en este apartado cuando concurran condiciones excepcionales (insularidad, dispersión geográfica, etc.) que aí lo aconsejen.
Actividad sanitaria a realizar. El personal sanitario de los Servicios de Prevención deberá llevar a cabo específicamente, además de las actividades en coordinación con los otros integrantes del servicio, de acuerdo con lo dispuesto al efecto en la legislación vigente, las siguientes funciones: 
Vigilancia de la salud de los trabajadores, en los términos establecidos en el apartado 3 del artículo 37 del Reglamento de los Servicios de Prevención.
Estudio de las enfermedades que se produzcan entre los trabajadores, a los solos efectos de poder identificar cualquier relación entre las causas de enfermedad y los riesgos para la salud que puedan presentarse en los lugares de trabajo. La verificación de las razones de la ausencia del trabajo no corresponderá al servicio de prevención, por lo que no deberá realizarse con el personal, los locales ni los archivos del servicio de prevención.
Asistencia de primeros auxilios y urgencias.
La colaboración con el Sistema Nacional de Salud, tal y como establece el artículo 38 del Reglamento de los Servicios de Prevención.
La colaboración con las autoridades sanitarias para proveer el Sistema de Información Sanitaria en Salud Laboral, de acuerdo con lo establecido en el artículo 39 del Reglamento de los Servicios de Prevención.
Control institucional y auditorías. Autorización administrativa. Para poder actuar como servicios de prevención, las entidades especializadas deberán ser objeto de aprobación y registro por la Administración sanitaria en cuanto a los aspectos de carácter sanitario, con carácter previo al inicio de su actividad.
Los equipos sanitarios móviles, que en su caso existan, deberán disponer de la correspondiente autorización administrativa otorgada por la autoridad sanitaria competente. Verificación del mantenimiento de las condiciones de aprobación. La autoridad sanitaria competente podrá controlar, con la periodicidad que estime oportuna, el mantenimiento de las condiciones establecidas, así como evaluar su actividad sanitaria.
2 Información sanitaria. La consecución de datos objetivos para la planificación de la salud es extraordinariamente importante para conocer la situación sobre un problema. En este sentido es sumamente importante el tratamiento adecuado de esta información. En general entendemos por información la estructuración de los datos que permita aumentar el nivel de conocimientos de un fenómeno o problema. Mientras que el dato refleja un determinado suceso, la información convierte estos datos en comprensibles y permite conocer un determinado problema en toda su magnitud. La Información Sanitaria es aquella información útil que ayuda a desarrollar acciones que aumenten los niveles de salud colectiva e individual a que pueden aspirar las poblaciones actuales y futuras.
La misión primordial del sistema de información es describir las relaciones fundamentales entre las cinco clases de datos básicos: estado de salud, recursos, utilización, costes y resultados, de tal manera que sean útiles al proceso de planificación. Cualquier sistema de información, pretende reflejar una realidad social previamente delimitada. Los Sistemas de Información Sanitaria persiguen evaluar el objetivo global del sistema sanitario de mejorar la salud de la población, con arreglo a las necesidades existentes. White: "El objetivo general de un sistema de información sanitaria es informar al público, a sus representantes políticos, a las personas con poder decisorio, a los administradores y a los encargados de la prestación de servicios sanitarios, sobre la naturaleza y alcance de los problemas de salud de la población y sobre las repercusiones de gran variedad de influencias y servicios en la solución de dichos problemas". Una de las funciones de los servicios sanitarios es la de controlar permanentemente la situación y evolución de la salud de las poblaciones, así como los factores que tienen que ver con esa evolución. Para alcanzar este objetivo, se debe disponer de una determinada información. Informaciones necesarias para controlar la salud de la población. 
Factores que intervienen en el proceso de enfermar en la comunidad.
Recursos, actividad y demanda de servicios sanitarios, así como de la calidad asistencial de los mismo.
Los Sistemas de Información por su contenido o área funcional se agrupan en dos grandes bloques: Los Subsistemas de información para la gestión y los Subsistemas de información sanitaria y socioeconómica. El primero incluye la fuentes y circuitos que reciben información sobre la salud de la comunidad (estadísticas demográficas, de morbimortalidad, socioeconómicas, etc.), y el segundo incluyen la información generada por los centros asistenciales (recursos, actividad, costes, etc.).
Marco legislativo en España sobre la Información Sanitaria.
Junto la Constitución, la Ley General de Sanidad (1986), la Ley de la Función Estadística Pública (1989) con su Plan Estadístico Nacional (1993) y la Ley Orgánica de Regulación del Tratamiento Automatizado de los Datos de Carácter Personal (1992) constituyen el marco legal de la información sanitaria en España. ¾
La Ley General de Sanidad. La Ley recoge como actuación fundamental "la información sanitaria y la vigilancia epidemiológica" y establece la competencia de las administraciones sanitarias para crear los registros y elaborar los análisis de información necesarios para la consecuencia de sus objetivos. Las competencias que en materia de información sanitaria deberá desarrollar la Administración del Estado según la Ley General de Sanidad, aunque sin menoscabo de las competencias de las comunidades autónoma, son: • El catálogo y registro general de centros, servicios y establecimientos sanitarios. • Los servicios de vigilancia y análisis epidemiológicos y de las zoonosis en los procesos o situaciones que supongan un riesgo para la salud de incidencia o interés nacional o internacional. • El establecimiento de sistemas de información sanitaria y la realización de estadísticas, de interés general, supracomunitario. • La elaboración de informes generales sobre la salud pública y la asistencia sanitaria. • El establecimiento de medios y de sistemas de relación que garanticen la información y comunicación recíprocas entre la Administración Sanitaria del Estado y la de las comunidades autónomas.
Ley de función estadística pública. El objeto de la ley es la regulación de la función estadística para fines estatales, la planificación y elaboración de dichas estadísticas por la Administración del Estado, la organización de sus servicios estadísticos y sus relaciones en materia estadística con las comunidades autónomas y las corporaciones locales, así como con la Comunidad Europea y organismos internacionales. El secreto estadístico obliga a los servicios estadísticos a no difundir en ningún caso los datos personales cualquiera que sea su origen. 21
Se establece en la Ley, que la recogida de datos con fines estadísticos debe ajustarse a los siguientes principios:
Especialidad y Proporcionalidad.
Plan Estadístico Nacional. El Plan Estadístico Nacional es el instrumento central de ordenación de la función estadística, en cuanto se contienen en él todos los programas estadísticos a desarrollar y se referencian los medios e inversiones que van a ser necesarios. El Plan Estadístico Nacional comprende el conjunto de estadísticas para fines estatales que han de ser elaborados en el cuatrienio por los Servicios Estadísticos de la Administración del Estado y entidades dependientes de la misma. El índice de "operaciones estadísticas" en el tema de salud que recoge el Plan Estadístico son las siguientes: 
Enfermedades de declaración obligatoria (EOD): declaración urgente e individualizada.
Enfermedades de declaración obligatoria (EDO): declaración numérica.
Sistema de información microbiológica.
Estadística estatal de Sida.
Sistema estatal de información sobre toxicomanías (SEIT).
Encuesta de morbilidad hospitalaria.
Interrupciones voluntarias del embarazo.
Instalaciones de productos cosméticos.
Especialidades farmacéuticas autorizadas.
Principios activos en España.
Especialidades farmacéuticas de exportación.
Consumo farmaceútico en el Sistema Nacional de Salud.
Profesionales sanitarios colegiados.
Sanidad en las FAS.
Indicadores hospitalarios. 22
Discapacidades, deficiencias y minusvalías (en proyecto).
Ley orgánica de regulación del tratamiento automatizado de los datos de carácter personal. Ley tiene por objeto limitar el uso de la informática y otras técnicas y medios de tratamiento automatizado de los datos de carácter personal para garantizar el honor, la intimidad personal y familiar de las personas físicas y el pleno ejercicio de sus derechos. La Ley hace referencia expresa al sector sanitario y establece que las instituciones, los centros sanitarios públicos y privados y los profesionales correspondientes, podrán proceder al tratamiento automatizado de los datos de carácter personal relativos a la salud de las personas que a ello acudan o hayan de ser tratados.
Fuentes de información en España. En España existe una importante cantidad de datos sanitarios. Estos datos nos permiten tener un conocimiento de la salud de la población y de los factores relacionados con ella. Así como el establecimiento de un orden de prioridades y por supuesto la evaluación del impacto que sobre la salud de la población tienen los programas de salud y las actividades de los servicios sanitarios. En España hay cinco grandes áreas de información: demográfica; socioeconómica; del nivel de salud; de los estilos de vida y del sistema sanitario.
Enfermedades profesionales. En España, a efectos legales, se conoce como enfermedad profesional a aquella contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifican en el cuadro incluido en el RD 299/2006, y que esté provocada por la acción de los elementos y sustancias que en dicho cuadro se indican para cada enfermedad profesional. Esta legislación tiene como objeto la aprobación de una nueva lista de enfermedades profesionales que, siguiendo las recomendaciones comunitarias, adecue la lista vigente a la realidad productiva actual, así como a los nuevos procesos productivos y de organización. Asimismo, especifica el sistema de notificación y registro, con la finalidad de hacer aflorar enfermedades profesionales ocultas y evitar la infradeclaración de tales enfermedades.
Sistemas de Indicadores.
En el Sistema de Información Sanitaria, el sistema de indicadores es el que más se utiliza puesto que, de modo relativamente sencillo, ofrece información sobre el estado de salud y puede ser utilizado como elemento de comparación, tanto entre distintas poblaciones como con los objetivos que se deben alcanzar. Desde el punto de vista de la planificación de la salud, los indicadores más utilizados son: ¾
Indicadores Sanitarios. Los indicadores más utilizados en la planificación sanitaria, son: las tasas de mortalidad, de morbilidad, de factores de riesgo y de incapacidad. Hay que tener en cuenta que cada uno de ellos, a su vez, son susceptibles de diversas especificaciones, que conducen a un conocimiento más exhaustivo de las distintas variables.
Indicadores de utilización de servicios de salud. 24
Hace referencia a la utilización de los recursos sanitarios, médico, dentista, hospitalización, consumo de medicamentos, etc. Nos informan de la utilización de servicios de salud y nos deben permitir distinguir entre aquellos que solicitan los usuarios y los sanitarios. No cabe duda que la naturaleza de la morbilidad, profesiones, edades, sexo, etc., son factores determinantes de la utilización de estos servicios; al igual que la gratuidad de la asistencia sanitaria que favorece una mayor utilización de los servicios. ¾
Indicadores de recursos sanitarios. Hace referencia a los recursos hospitalarios, actividad asistencial y datos económicos, profesionales sanitarios, etc. Hay que distinguir entre los recursos disponibles y la utilización que se hace de ellos; la producción potencial de un recurso se diferencia así de la producción real efectuada.
Indicadores sociodemográficos. Hacen referencia a la estructura de la población y a los cambios demográficos edades, sexo, nacimientos, muertes, migraciones, niveles de renta, educación, raza, etc.. Son factores determinantes para conocer las necesidades de salud y el grado de utilización de los servicios de salud.
3 Información Sanitaria en Salud Laboral. El Sistema de Información Sanitaria en Salud Laboral (SISSL), es un subconjunto del sistema de Información Sanitaria, anteriormente definido. Como el resto de la información sanitaria deberá ser desarrollado por la Administración del Estado, según la Ley General de Sanidad. El artículo 39 del Reglamento de los Servicios de Prevención hace referencia al sistema de Información Sanitaria en Salud Laboral y al conjunto mínimo de datos de dicho sistema de información que será establecido por el Ministerio de Sanidad y Consumo, previo acuerdo con los órganos competentes de las Comunidades Autónomas, en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Parafraseando a Weber podemos definir el Sistema de Información Sanitaria en Salud Laboral como: "la combinación de personas, métodos y servicios cuya misión es recoger, procesar, analizar y transmitir datos e información sobre la situación de la Salud Laboral, los factores que determinan los recursos disponibles y la utilización que se hacen de ellos". Entre las áreas temáticas definidas por el Grupo de Trabajo de Salud Laboral del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, se encuentra la creación del Sistema de Información Sanitaria en Salud Laboral.
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud considera que el Sistema de Información Sanitaria en Salud Laboral debe permitir, a través de la información que genera, mejorar el conocimiento del estado de salud de la población trabajadora para, tras el correspondiente análisis, poder implementar las medidas necesarias dirigidas a aumentar el mencionado nivel de salud de los trabajadores y trabajadoras a través de la mejora de sus condiciones de trabajo. Para ello es necesario conocer básicamente el tipo de población ocupada y los riesgos profesionales a los que está expuesto. El Sistema de Información Sanitaria en Salud Laboral (SISSL) aparte de su estructura y organización tiene unos objetivos (generales y específicos) y un documento que recogen el conjunto mínimo de datos que los servicios de prevención deben remitir a las administraciones sanitarias. Este documento consta de tres tipos de formularios (fichas).
Los objetivos generales y actividades del SISSL son: 1. Mejorar el conocimiento de los problemas de salud y de exposición a riesgos de la población trabajadora. 2. Realizar análisis epidemiológicos dirigidos a identificar los cambios en las tendencias de los problemas de salud y de riesgo de las trabajadoras y trabajadores, así como otras investigaciones epidemiológicas. 3. Aportar información operativa para la planificación sanitaria eficaz y eficiente en materia de Salud Laboral. 4. Difundir la información a los niveles operativos competentes. 5. Servir de base para la elaboración de estadísticas estatales. Serán actividades derivadas de la implantación del Conjunto Mínimo de Datos, la recogida anual de la información, su análisis e interpretación, la difusión de sus resultados y la definición de planes y programas de salud laboral.
1. Identificar los registros con recogida sistemática y periódica de información que permitan el conocimiento sobre los riesgos y daños de origen laboral. 2. Definir la información mínima que los Servicios de Prevención deben remitir a las autoridades sanitarias.
El conjunto mínimo de datos que los servicios de prevención deben remitir a las administraciones sanitarias son: DATOS GENERALES DEL CENTRO DE TRABAJO. Se refieren a la información administrativa básica para identificar a las empresas y conocer el número y distribución de los trabajadores por edad, género y tipo de contrato. 26
DATOS SOBRE LA EXPOSICIÓN LABORAL. Se refieren a la información básica para identificar el tipo de riesgo, ámbito, su clasificación y el número de trabajadores expuestos. (Variables de interés). ⇒ Ámbito. Los agentes de riesgo del medio laboral se agrupan en cuatro grandes grupos: 
Factores Ergonómicos y psicosociales.
No se incluyen los factores de riesgo de lesiones (accidentes) que tienen que ver con las condiciones de seguridad: instalaciones, máquinas, espacios, etc. ⇒ Variable de interés. La variable de interés es el número de trabajadores expuestos a cada uno de los agentes de riesgo que se especifican.
Clasificación de los factores de riesgo. AGENTES QUÍMICOS.
Los compuestos químicos a los que esté o pueda estar expuesto un trabajador en su medio de trabajo se clasificarán en las siguientes categorías: 
La variable de interés es el número de trabajadores expuestos a los compuestos químicos, que se recoge según tres niveles de desagregación (de menor a mayor detalle). 
Primer nivel: número de trabajadores expuestos a cada una de las 9 categorías de sustancias (muy tóxicos, tóxico, etc.).
Segundo nivel: dentro de cada categoría se desglosará el número de trabajadores expuestos según las frases de riesgo o frases R.
Tercer nivel: en el caso de que se conozcan las sustancias químicas, se registra el nombre de las sustancias y el número de expuestos a cada una de ellas.
AGENTES FÍSICOS. 
Vibraciones cuerpo entero.
Vibraciones segmento mano-brazo. Radiaciones ionizantes.
AGENTES BIOLÓGICOS. Se desagregarán en los cuatro grupos en los que los clasifica el RD 664/1997, de 12.05.97, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo. También será posible especificar el nº de trabajadores expuestos a cada agente biológico concreto. 
Grupo 2. 28
Factores de carga mental.
Datos de los trabajadores expuestos.
Se registrarán el número de trabajadores expuestos a cada uno de los factores de riesgo. Se entenderá por trabajador expuesto, todo trabajador que cumpla las dos condiciones siguientes: 
Que esté en suficiente proximidad al agente físico, biológico, contaminante químico o producto comercial, de forma que una o más formas físicas del agente (vibración, radiación, gas, vapor, aerosol, líquido, etc.) pueda entrar en contacto con el organismo del trabajador y que pueda causar alguna lesión o malestar.
Que la potencial exposición dure más de 30 minutos por semana (en promedio anual) o una vez por semana en el 90% de semanas al año.
Datos sobre los daños derivados del trabajo.
Se considera necesario completar la notificación actualmente en vigor de la enfermedad profesional con la declaración de otras enfermedades cuyo estudio se considera necesario para contemplar el conocimiento del perfil de morbilidad actual de la población trabajadora de nuestro país.
CUADRO DE ENFERMEDADES PROFESIONALES GRUPO 1
Enfermedades profesionales causadas por inhalación de sustancias y agentes no comprendidas en otros apartados Enfermedades profesionales de la piel causadas por sustancias y agentes no comprendidos 29 en alguno de los otros apartados Enfermedades profesionales causadas por agentes carcinogénicos
Aparte de las enfermedades profesionales (E.P.) se declararan las enfermedades derivadas del trabajo (E.R.T.), los casos INCIDENTES, y los hallazgos patol贸gicos encontrados al aplicar los "Protocolos de Vigilancia M茅dica espec铆fica". Ficha de notificaci贸n de casos.
Planificacion e informacion sanitaria

References: artículo 8

Artículo 15
 artículo 15

Artículo 16
 artículo 16

Artículo 2
 Artículo 8
 Artículo 9
 Real Decreto 
 artículo 24
 artículo 37
 artículo 38
 artículo 39
 artículo 39