Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/AS/social/S1-2018/as201831274.html
Timestamp: 2019-11-22 05:29:41+00:00

Document:
as201831274
Expediente: 097/2017
Demandante: Betty Virginia Calle Mamani.
VISTOS: El recurso de casación de fs. 100 a 101 vta., interpuesto por Alex Jorge Sánchez Iraizos, en representación del Gobierno Autónomo Municipal de Cobija (GAMC), en virtud al Testimonio de Poder Nº 441/2016 de 03 de marzo, otorgado ante Notaría Nº 04 de la ciudad de Cobija, a cargo del abogado, Juan Yujra Mamani (fs. 15 a 18), contra el Auto de Vista Nº 51/2017 de 07 de febrero, cursante de fs. 96 a 97, emitido por la Sala Civil, Familiar, Social, de la Niña, Niño y Adolescente del Tribunal Departamental de Justicia de Pando, dentro del proceso social por pago de beneficios sociales y otros, seguido a demanda de Betty Virginia Calle Mamani, contra la entidad Municipal que representa el recurrente, el Auto Supremo Nº 97-A de 21 de marzo de 2017, por el que se admitió el recurso (fs. 113 y vta.), los antecedentes del proceso y,
Que, tramitado el proceso laboral, el Juez de Trabajo y Seguridad Social de la ciudad de Cobija, emitió la Sentencia Nº 332/016 de 10 de noviembre de 2016 (fs. 76 a 79), declarando probada en parte la demanda de fojas 2, sin costas, ordenando al GAMC, que cancele a favor de la demandante Betty Virginia Calle Mamani, la suma de Bs. 27.377.- (Veintisiete mil trescientos setenta y siete Bolivianos), por concepto de indemnización por tres años, meses y doce días, vacación un mes y subsidios de frontera por 25 meses por las gestiones 2011 a 2013, conforme la liquidación que inserta en su texto.
En grado de Apelación, promovido por ambas partes, (fs. 81 a 82 y 86), por Auto de Vista. Nº 51/2017 de 07 de febrero, cursante de fs. 96 a 97 de obrados, emitido por la Sala Civil, Familiar, Social, de la Niña, Niño y Adolescente del Tribunal Departamental de Justicia de Cobija, se CONFIRMÓ la Sentencia apelada.
Contra el referido Auto de Vista, el GAMC, representada por Alex Jorge Sánchez Iraizos, interpuso recurso de casación, conforme los fundamentos del escrito de fojas 100 a 101 vta., recurso que fue respondido por la demandante, conforme el escrito de fs. 104 de obrados, por lo que, luego de su remisión ante este Tribunal, mediante Auto Supremo Nº 97-A de 21 de marzo de 2017 (fs. 113 y vta.), se declaró admisible; por consiguiente, dicho recurso se pasa a considerar y resolver:
Denunció la violación del art. 108 de la Constitución Política del Estado (CPE), que se refiere a los deberes de los bolivianos y que uno de estos deberes el que el Tribunal de alzada, tiene el deber de velar por los intereses del Estado y de la sociedad e interpretar las normas alegadas por la demandante, puesto que sus derechos no siempre se encuentran enmarcados a las mismas sino a otras que rigen la vida institucional como son las Leyes Nº 1178, 2027, 2341 y otras.
Afirma que no se aplicó el art 119 de la CPE, respecto a que las partes en conflicto gozan de igualdad de oportunidades y que el derecho a la defensa es inviolable; empero en el caso presente se vulneró estas previsiones, porque no se aplicó esa igualdad y se quebrantó el derecho a la defensa, porque no consideraron las indicadas leyes que rigen el GAMC.
Alega que no se valoraron el Contrato individual a plazo fijo de 02 de enero de 2015, el Contrato administrativo de personal eventual de 01 de junio de 2015, el Contrato administrativo de consultoría individual de 01 de septiembre de 2015, contratos que se regulan por la Ley Nº 1178 y no así por la Ley General del Trabajo (LGT), ni por la Ley Nº 321 de 18 de diciembre de 2012, conforme determinó la jurisprudencia constitucional que cita.
Por esa razón es que alega que no le corresponde a la actora el pago de la indemnización, pese a que la demandante manifestó que fue despedida sin previo aviso, a sabiendas que le regía un contrato individual que se había vencido, en sentencia se ordenó el pago de la indemnización, resultando esta una determinación ultra petita y contradictora, porque al no haberse aprobado el pago del desahucio, tampoco debió reconocerse la indemnización.
Indica que en aplicación de la Ley Nº 321, se incorporó a los trabajadores asalariados permanentes al régimen de la Ley General del Trabajo (LGT); empero, en el caso presente la demandante, era trabajadora eventual a plazo fijo, sujeta a contratos de consultoría y por consiguiente sujeta a las previsiones de los arts. 519 del Código civil y 4 y 6 de la Ley Nº 2027, evidenciándose que se incurrió en aplicación injusta e indebida de Ley Nº 321 y del DS Nº 110.
El recurso fue respondido por la demandante por escrito de fs. 104, alegando que no se vulneraron las normas citadas en el recurso, en virtud de los arts. 46-II, 48-II, III, IV y 49-III de la CPE, que la entidad demandada asumió defensa y no se vulneró el debido proceso y que lo determinado por el Auto de Vista se enmarca a las previsiones del art. 48 de la CPE y 4 inc. a) del DS Nº 28699 y DS Nº 21137, alegando que no se habría reconocido el pago del Desahucio.
Que, así expuestos los fundamentos del recurso de casación en el fondo de fs. 100 a 101 vta., para su resolución corresponde realizar las siguientes consideraciones:
Dentro del proceso social, se ha instituido como reglas constitucionales los principios de protección de los trabajadores y la inversión de la prueba, que han sido desarrolladas, tanto en los arts. 4º del DS Nº 29699 de 1º de mayo de 2006 y 3 inc. g) y h), 66 y 150 del CPT, estableciéndose por el primero, que el Estado tiene la obligación de proteger al trabajador asalariado, en base a las reglas “in dubio pro operario”, que consiste que en caso de existir duda sobre la interpretación de una norma, se debe preferir la interpretación más favorable al trabajador y “la condición más beneficiosa”, que establece que en caso de existir una situación concreta anteriormente reconocida, ésta debe ser respetada, en la medida que sea más favorable al trabajador, ante la nueva norma que se ha de aplicar; mientras que la segunda establece que en los procesos laborales la carga de la prueba corresponde al empleador, sin perjuicio que este pueda ofrecer las pruebas que estime conveniente, por consiguiente corresponde al empleador demandado, desvirtuar los fundamentos de la acción.
Los dos primeros, referidos a la presunta violación del art. 108 de la CPE y las previsiones del art. 119 de la misma norma suprema, respecto del derecho a la igualdad y del resguardo del derecho a la defensa, se establece que no fueron alegados en el recurso de alzada, impidiendo que este tribunal adquiera competencia para resolver estos argumentos; empero, conforme ya se relacionó líneas arriba, en materia laboral rigen los principios de proteccionismo e inversión de la prueba, que establecen que corresponde al empleador a producir la prueba y desvirtuar la demanda, mientras que corresponde al juez de la causa en caso de duda, respecto de la interpretación o aplicación de las normas, emitir la resolución y a favor del trabajador.
En el caso presente, pese a esos argumentos, no se ha identificado duda respecto de la aplicación de las indicadas normas, especialmente respecto de la aplicación de la Ley Nº 321, puesto que si bien se presentaron tres contratos correspondientes a la gestión 2015, se demostró por las boletas de pago, que la demandante ejerció funciones desde la gestión 2011, sujeta a un contrato de trabajo indefinido, por consiguiente, se presume que al estar ejerciendo funciones de Técnico en digo Gobierno Municipal, se entiende que a partir de la promulgación de la indicada Ley Nº 321 y sin carácter retroactivo, se la incorporó al ámbito de aplicación de la Ley General del Trabajo, como una trabajadora permanentes que desempeñaba funciones como Técnico de Gobierno Autónomo Municipal de Cobija, capital del departamento de Pando, consiguientemente esta norma es de entera aplicación al caso presente, porque rige para todos los Gobiernos Autónomos Municipales de las capitales de Departamento y la ciudad de El Alto de La Paz.
Por otra parte, no fue objeto en el recurso de apelación, el pago de aguinaldos, pues en la sentencia, respecto de este beneficio, desestimó la pretensión de la demandante; consiguientemente se establece que de ninguna manera se incurrió en violación de las previsiones del art. 5 de la Ley Nº 2042, por parte del Tribunal de Alzada.
Respecto del pago de las vacaciones, si bien consta en obrados tres contratos, uno de Consultoría en línea, otro contrato administrativo de personal eventual y otro de trabajo individual a plazo fijo (fs. 7 a 14) , se advierte que entre todos estos contratos, no hubo solución de continuidad, considerando la contratación verbal e indefinida, desde la gestión 2011, ejerciendo tareas propias del Gobierno Municipal, como Técnico, conforme se corroboró por las boletas de pago presentadas por la demandante, por consiguiente se concluye que tampoco existe violación del indicado art. 5 de la Ley de Administración Presupuestaria Nº 2042, ni de la SCP que se cita en el recurso.
Conforme se refirió líneas arriba, si bien cursa en obrados los aludidos contratos, específicamente el último (cronológicamente suscrito) de fs. 7 a 9 de obrados, empero, pese a establecer que la ahora demandante se constituía en “Consultora Individual en Línea”, los hechos demostrados en el curso del proceso, acreditaron que ejerció funciones de manera indefinida como trabajadora del GAMC, habiendo suscrito en la última gestión (2015), tres contratos, el primero, como trabajadora eventual, el segundo como contrato administrativo de personal eventual y el tercero, como consultora individual en línea, empero las boletas de pago aparejadas al expediente de fs. 24 a 61 de obrados, evidenciaron que la demandante era una funcionaria del indicado Gobierno Municipal, como Técnico II, y por consiguiente sujeta a las previsiones de la indicada Ley Nº 321, por consiguiente, de ninguna manera podía aplicarse al caso presente las previsiones de los arts. 4 y 6 de la Ley del Estatuto del Funcionario Público Nº 2027, respecto de los periodos liquidados en Sentencia, desvirtuándose la denunciada aplicación indebida de la aludida Ley Nº 321 y del DS Nº 110.
Por otra parte, ya se hizo constar en el resumen del recurso de casación, que el recurrente no identificó la norma aplicable en el caso presente, respecto del reconocimiento del pago del subsidio de frontera, sin embargo de ello, corresponde puntualizar que de acuerdo a las previsiones del art. 12 del DS Nº 21137 de 30 de noviembre de 1985, se instituyó el subsidio de frontera en el 20% del salario mensual, haciendo acreedores obligatorios a este beneficio, a todos los trabajadores del sector público y empresas privadas, cuyo lugar de trabajo, se encuentran dentro de los cincuenta kilómetros lineales de las fronteras internacionales.
Esta norma ha sido declarada Constitucional mediante la SC Nº 068/2004 de 13 de julio, estableciendo que: “En consecuencia, el Poder Ejecutivo, al establecer en el art. 12 del DS 21137 la obligatoriedad de pagar el subsidio de frontera tanto en el sector público como en las empresas privadas a favor de sus trabajadores cuando presten servicios en los 50 kilómetros de la frontera, de ningún modo ha usurpado la función que tiene el Poder Legislativo de pronunciar leyes, y no ha incurrido en la nulidad que establece el art. 31 de la CPE por cuanto ha actuado dentro de la potestad reglamentaria que la propia Ley Suprema le reconoce, y más bien, en todo caso, ha desarrollado los preceptos constitucionales consagrados en el Régimen Social de la Constitución y las normas contenidas en la Ley General del Trabajo, que al ser una disposición general puede válidamente ser desarrollada en normas de inferior jerarquía normativa como son los Decretos Supremos. Por el criterio explicado se concluye que la norma objetada no es contraria a lo dispuesto en el art. 29 de la CPE que, en lo que interesa al presente caso, atribuye al Poder Legislativo potestad privativa para alterar y modificar los códigos, porque -se reitera- el art. 12 del DS 21137 no ha modificado código ni Ley alguna, sino que ha desarrollado la concepción de remuneración que está estipulada en la Ley General del Trabajo, adecuándose al derecho que el art. 7inc. j) de la Ley Suprema consagra”1.
Por consiguiente, al haberse acreditado en el caso presente que la demandante era empleada pública sujeta a las previsiones, tanto del Estatuto del Funcionario Público (una parte), como a la Ley General del Trabajo y Ley Nº 321, en aplicación a la normativa citada (en otro periodo de trabajo), es plenamente acreedora al indicado subsidio de frontera, conforme se reconoció tanto, por el Juez de primera instancia, como por el tribunal de apelación, no advirtiéndose infracción legal alguna.
Por otra parte, si bien en las consultorías, se acuerdan contractualmente las remuneraciones, se supondría que dentro de éstas, estaría incluido el subsidio de frontera; empero este hecho, no se aplica al caso presente porque -conforme se tiene señalado- no se ha acreditado documentalmente que respecto del último periodo en el que la demandante ejerció funciones bajo el rotulo de Consultora Individual en Línea, en este documento, no se especificó que el subsidio, estaría incluido en la remuneración total, además de haberse demostrado que ese último contrato, fue solo figurativo como Consultora Individual en Línea, sin haberse modificado su modalidad de trabajo, de acuerdo a lo acreditado por las boletas de pago presentadas por la demandante.
En el marco legal descrito, se establece que el Tribunal de Alzada no incurrió en las infracciones alegadas en el recurso de casación en el fondo objeto de análisis, correspondiendo en consecuencia, aplicar el artículo 220-II del CPC, con la facultad remisiva del artículo 252 del CPT.
POR TANTO: La Sala Contenciosa, Contenciosa Administrativa, Social y Administrativa Primera del Tribunal Supremo de Justicia, con la atribución contenida en el numeral 1 del artículo 184 de la CPE y del numeral 1 del Parágrafo I del artículo 42 de la LOJ, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. fs. 100 a 101 vta., interpuesto por Alex Jorge Sánchez Iraizos, en representación del Gobierno Autónomo Municipal de Cobija (GAMC), contra el Auto de Vista Nº 51/2017 de 07 de febrero, cursante de fs. 96 a 97, emitido por la Sala Civil, Familiar, Social, de la Niña, Niño y Adolescente del Tribunal Departamental de Justicia de Pando.

References: resolución 
in dubio
 resolución 
 artículo 220
 artículo 252
 artículo 184
 artículo 42