Source: http://mexicodebesaliradelante.blogspot.com/2009/06/
Timestamp: 2017-11-18 19:47:26+00:00

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Hoy ha sido un día maravilloso para mí y apenas son las once de la mañana. Son varias las razones y voy a tratar de explicárselas una por una, despacio, para que si puede, las goce como yo.
Primero, desperté y eso, ya es ganancia. Otro día más, otro día de vida y otro día por hacer.
Mis hijos, mi esposa, mi familia, bien. Eso es lo más importante.
Luego, atendiendo la invitación de Ervey Cuéllar Adame, a quien conocí por un alumno mío, Jaime Arturo, que también fue alumno del Maestro Ervey, acudí a la cita con el Arquitecto Abel Guerra, candidato del P.R.I. a la alcaldía de Monterrey, la ciudad donde vivo, de donde es oriunda mi esposa, la que les está dando educación a mis hijos y en la que me reencontré con mis amigos maravillosos, con los que cursé la universidad.
Llegué temprano, siempre trato de cumplir mis compromisos de manera formal y saludé a varios abogados, muchos abogados, como que Vertebra se trata de un grupo donde los abogados somos mayoría, precisamente por la vocación social de los juristas.
Para mi sorpresa, después de más de seis meses de no verlo, de no saber de él, tuve la alegría de encontrarme a Jaime Arturo, acompañado de Israel e Iván, sus hermanos, también abogados, que ven al mayor como ejemplo a seguir. Y vaya que Jaime es insistente y tenaz. Ha logrado todo lo que se ha propuesto y creo que así seguirá siendo. Me tocó compartir mesa con ellos. Siguen las cosas buenas.
Luego, más tardó el Lic. Ervey en presentar al orador invitado que éste en apoderarse del micrófono, como para demostrar que sabe lo que hace, y empezó a tratar muchos temas.
Que hay que cambiar la vocación de la ciudad, de ser industrial-manufacturera a una moderna, a una tecnópolis, a la capital logística de México.
Habló de que la inseguridad y la crisis económica inhiben la inversión y dijo que los alcaldes deben administrar las ciudades, no llegar cada tres años a empezar de nuevo.
Hizo muchas y muy importantes precisiones respecto a vialidades, a drenaje pluvial, como construir varias presas tipo rompepicos, para controlar las avenidas de agua cada vez que llueve y que ya no haya inundaciones.
Se refirió al problema del “Corredor Turístico Villagrán”, lo que desató la carcajada general pero que en el fondo, hizo que cada uno recapacitara y tomáramos conciencia de que efectivamente, el centro de Monterrey está convertido en un solo lupanar. No se vale.
Y siguió, abordó varios temas, a cual más interesante.
Hizo saber que hemos desperdiciado el capital que heredamos, que no hemos aprendido a cuidar la ciudad que recibimos de nuestros mayores. Y sí, en eso tiene algo de razón.
Entre ellos, criticó duramente algunas adecuaciones viales que se han hecho en la ciudad y dijo que hasta parecían hechas por abogados. Claro, la protesta de los juristas fue inmediata y ofreció una disculpa, pues dijo que los abogados éramos mayoría y que se arriesgó a ser linchado. Claro, sin juicio previo, el agravio fue contra abogados y Usted sabe que eso, es duro, muy duro.
Sin embargo, por mi parte lo disculpé pues llegó al tema que sí conozco, al que le he tratado de explicar a Usted, mi querido lector, al que he venido tratando de hacer valer.
Se refirió a la seguridad social y dijo que es parte del problema. Yo diría que es la parte toral del problema. Piensa el candidato que se puede apoyar a los adultos mayores con pensiones, a los jóvenes con becas, a los trabajadores con seguro de desempleo y cosas que nunca había visto yo en un candidato a un puesto de elección popular.
Por eso, cuando tuve la oportunidad de llegar a la etapa de preguntas y respuestas, dije: “Soy abogado y no sé de calles, pero sí sé de derecho y sobre todo, de seguridad social. Es Usted el primer candidato al que oigo hablar del tema y le hago saber que tengo una propuesta para otorgar seguridad social a la totalidad de la población”.
Vi que le interesó lo que dije y vi también, que el Lic. Ervey, que al igual que Jaime, han sido promotores de mi propuesta, le dijo algo al oído. No sé qué, pero fue suficiente para que me pidiera lo esperara y cruzamos palabras, le expliqué de viva voz mi propuesta y le dije estar a sus órdenes.
Yo ya he manifestado que simpatizo con un partido político pero que he visto que no hay candidatos que ofrezcan algo que de verdad ayude a la población. Es el primero. Y me interesó.
Es por México, es por mis hijos, por mi familia, por Usted, es por todos. Todos debemos tener derecho a una pensión y a servicio médico, si todos participamos de la sociedad.
No puede ya seguir siendo un privilegio sólo de algunos cuantos, que además, están sujetos a la tiranía de tener que soportar todo tipo de vejaciones con tal de no perder su antigüedad. Que la jubilación sea un derecho por el simple transcurso del tiempo y que el único requisito, sea tener C.U.R.P.
Creo que es factible, creo que podemos innovar y creo que lo empiezan a entender.
Como podrá ver, para mí, resultó maravillosa la reunión.
Al final, cuando salimos del lugar del evento, me llegó una llamada a mi celular.
Era mi hermano Carlos, para decirme que anoche platicó con un candidato a diputado federal y su suplente y les comentó la misma propuesta.
Me dice que se interesaron y que hasta nombre propio le pusieron.
El nombre es lo de menos. Lo interesante es que Usted y yo ya la conocemos, que la hemos venido haciendo valer y además, que es en beneficio de todos, absolutamente de todos los mexicanos.
Aquí no existe diferencia ni segregación por motivo de color, raza, sexo, condición social, preferencias sexuales o cualquier otro motivo de discriminación.
Es para todos y sí es posible.
¿Verdad que tengo razón para estar muy contento?
Monterrey, N.L., 26 de junio de 2009.
Publicado por José Manuel Gómez Porchini en 13:24 No hay comentarios:
Publicado por José Manuel Gómez Porchini en 17:17 1 comentario:
Ya hemos dicho lo que es el salario, el origen de la palabra y sus implicaciones. Ahora vamos a tratar de escudriñar en la forma en que se determina y ha de cubrirse el salario.
De entrada, espero me sea válido dejar asentado aquí que el salario, es decir, la retribución que se cubre a quien desempeña una relación laboral formal o informal, pero en la que existe la subordinación, horario, lugar de trabajo y demás componentes, lo que deja claro que tenemos las figuras del patrón y el empleado, debe cubrirse según lo pactado.
Ahí tenemos la primera de las cuestiones a dilucidar.
Es tan fácil como dirigirnos al artículo 5° de la Ley Federal del Trabajo, en su inciso VII, para advertir lo siguiente:
Ya resolvimos la primera cuestión.
Por tanto, el pago a los obreros deberá ser siempre en el plazo de una semana.
Ahora, siguen los funcionarios y directivos de la empresa.
Artículo 17. A falta de disposición expresa en la Constitución, en esta Ley o en sus Reglamentos, o en los tratados a que se refiere el artículo 6o., se tomarán en consideración sus disposiciones que regulen casos semejantes, los principios generales que deriven de dichos ordenamientos, los principios generales de justicia social que derivan del artículo 123 de la Constitución, la jurisprudencia, la costumbre y la equidad.
Luego entonces, si no existe estipulación escrita que establezca la forma y lugar de pago del salario, cuya falta será atribuible al patrón, según el artículo 26 del propio Código Obrero, deberá cubrirse conforme a la costumbre, la equidad, la jurisprudencia, los principios generales de derecho y los de justicia social que aparecen en el artículo 123 Constitucional.
Ello quiere decir, que si es costumbre muy arraigada en nuestro México, utilizando términos bucólicos o campestres, “Chivo brincado, chivo pagado”, podremos decir que las funciones ya desempeñadas por el empleado deberán cubrírsele si ya desempeñó el trabajo para el que fue contratado.
Voy a tratar de explicarme. Si Usted contrata a un empleado, no un obrero, si no uno que use ropa formal para verse bien, uno que a veces quisiera confundirse con el patrón, deberá cubrirle su salario por el sólo hecho de presentarse a laborar, a desempeñar aquello para lo que fue contratado, es decir, por el simple paso del tiempo. Día que ya transcurrió, día que deberá pagarse.
Si no se procede de esa forma, no tendremos una relación laboral, si no una derivada de una contratación mercantil, como podría ser un contrato de prestación de servicios a precio alzado o algo así.
Sin embargo, cualquier laboralista de medio pelo, si existen horarios de entrada y de salida, jornada de labores, subordinación y los demás elementos que configuran una relación laboral, habrá de fincarle responsabilidad ante la autoridad laboral, no importa que Usted crea que el genio que lo asesoró es capaz de engañar al estado y al empleado.
Además, si ya está establecida una fecha para el pago de los salarios y el patrón, basado en cualquier peregrina explicación, que sólo orilla al empleado a sofocar la ira, el coraje y luego, la sorna con que se refiere a quien violenta la ley, debemos recordar que la propia Ley Federal del Trabajo señala lo siguiente:
Por supuesto, en caso de que el patrón no cubra los salarios a que está obligado, el empleado queda en libertad de dar por terminada la relación de trabajo, sanción desproporcionada, a mi juicio, pues lo correcto será que a la empresa, se le finque responsabilidad de orden penal y administrativa, obligando siempre al patrón, al pago de lo adeudado.
No es justo que el empleado que quiere progresar, que busca subir un peldaño en la escala social, deba soportar que alguien, carente de sentido social, de humanidad y de vergüenza, suspenda motu proprio los salarios de los empleados, arguyendo que: “al cabo no dicen nada y al que se queje, lo corro”.
Esa es la fuerza del patrón. Esa es la posición del que manda. Pero no siempre sabe el dueño lo que hace el subalterno. No siempre está enterado, nadie se lo dice, de las trapacerías del de en medio, que muchas veces incluso, roba parte del salario del trabajador para completar el suyo.
Creo que la sanción ha de ser para el patrón y precisamente en la bolsa, sin que el empleado pueda ser despedido por hacerle saber de lo que sus subalternos hacen.
Imagínese Usted, que le suspendan el salario, por la causa que sea, ya ve que los de recursos humanos o personal o como les quieran llamar, salen con cada cosa, y luego, al reclamar Usted lo suyo, tanto el patrón como la ley digan que para lograrlo, deberá Usted quedarse sin empleo. ¿Verdad que está mal?
¿Verdad que no es correcto?
Entre las muchas cosas buenas que he obtenido en la Academia Mexicana de Derecho del Trabajo y de la Previsión Social, está el tener nuevos amigos que me ayudan a crecer como persona, precisamente por sus cualidades.
Entre ellos y de manera muy especial, por las deferencias que me ha dispensado, está el Dr. Arturo Fernández Arras, a quien los integrantes de la Fundación Recreación y Cultura Social, A.C., y de manera muy especial su Presidente, Don Agustín Serna Servín, que auspicia al Instituto Universitario Tecnológico de los Trabajadores, el IUTT, aquí en Monterrey, invitaron a dar una Conferencia Magistral en sus instalaciones el pasado sábado 20 de junio de 2009.
Entre lo que hace la diferencia de ser una escuela más a ser una facultad completa, está el organizar cuestiones extracurriculares, como diplomados y cursos adicionales.
Ahora, el IUTT y la CROC organizaron el diplomado denominado: ANÁLISIS A LAS PROPUESTA DE REFORMA A LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO y que comprende como temas: Antecedentes de Nuestra Legislación, a cargo del Lic. Pedro Ojeda Paullada; Derecho Individual, impartido por el Maestro Héctor S. Maldonado; Procesos de las Propuestas de la Reforma, impartido por el Lic. Tomás Natividad Sánchez; Derecho Procesal del Trabajo, por el Dr. Néstor de Buen Lozano; y, Relaciones Colectivas de Trabajo, que es lo que comentó el Dr. Arturo Fernández Arras. Asimismo se señaló una sexta sesión para conclusiones, pendiente aún.
Ha sido una cadena de conferencistas de primerísimo nivel.
El Dr. Fernández Arras, con Doctorado en Derecho y con estudios posteriores y superiores al propio Doctorado, tuvo la gentileza de invitarme a platicar con él a su llegada a esta ciudad, el viernes, lo que aprovechamos hasta muy altas horas de la noche, cuando el restaurant que linda con el hotel en que se hospedó, ya sólo esperaba nuestra partida.
El sábado, temprano, lo alcancé para desayunar y de nuevo estuvo la presencia siempre gentil de Don Héctor S. Maldonado, que reitero, por él soy parte de la Academia y el joven, muy joven Dr. Luis Carlos Longares Vidal, Vicerrector del IUTT, que manifestó acudir con mucho gusto a ser el anfitrión formal y oficial del Dr. Fernández Arras, encomienda que le realizara la Fundación que preside Don Agustín Serna Servín.
Ya listos, acudimos al Instituto Universitario. Vaya. Nunca pensé que en esa construcción que se advierte yendo por la Avenida Félix U. Gómez, pudiera albergarse una Universidad completa, con instalaciones de primer mundo, con aulas modernas, con estacionamiento de grandes dimensiones, vamos, con todo lo necesario para que los alumnos puedan dedicarse a aprender, que es la función de las Universidades.
Sin embargo, lo que más me impactó, es que la Universidad está dirigida a trabajadores, que es un esfuerzo de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, CROC, organización que tiene por Misión, defender los derechos humanos y constitucionales de los trabajadores y sus familias, buscando siempre mejorar sus intereses económicos, sociales y culturales, tal como aparece en su propia página de internet.
Es decir, la CROC, con Don Agustín Serna Servín al frente, está haciendo realidad lo que enarbola como Misión al crear, junto con el sector patronal, una Universidad completa, una Universidad de primer mundo que lo mismo inaugura edificios que celebra convenios con universidades extranjeras, como lo hizo con la Universidad de Burgos, en España.
De todo eso, gran parte del mérito ha sido de Agustín Serna Servín, que es el Presidente de la Fundación que auspicia a la Universidad, así como del Rector de la propia Casa de Estudios, el Dr. Bernabé Rodríguez, que por supuesto, han encontrado apoyo en los cuadros directivos, encabezados por ese excelente amigo que ha sabido ser el Dr. Luis Carlos Longares Vidal, que me trató como amigo de siempre a pesar de apenas habernos conocido.
Ya instalados en el claustro, le cedieron el uso de la voz al Dr. Fernández Arras.
Él dijo que venía preparado con material para cinco o seis horas de cátedra, lo que no dudo, pero ajustó sus tiempos, con esa facilidad que da el saber lo que se hace, a los tiempos del foro.
Y vaya que el foro se interesó. Uno de ellos me dijo que es la primera vez que ve que no se duerme nadie, de lo interesado que tenía al auditorio.
Tocó varios temas. Habló de lo que es el Derecho Colectivo del Trabajo, sus inicios, su destino, habiendo aclarado que no es futuro, pues ya una vez le dijeron que si era adivino para saber qué habría de suceder.
Aclaró que no se requiere ser adivino para predecir un resultado, si se usa el razonamiento y se toman los datos correctos.
Explicó, usando palabras del Dr. Octavio Bueno Magano, que el Derecho Colectivo, sin el derecho de huelga, es como una campana sin badajo. Claro, con esa finura que caracteriza al que sabe, primero ubicó al auditorio de manera muy sutil, primero hizo saber a sus oyentes que el badajo es la pelotita que está en las campanas y que sirve para que éstas suenen, para que todos pudieran seguirlo y entender el símil que hacía. Eso se llama categoría.
Estableció, sin decirlo, que existe diferencia entre los componentes de la relación laboral y que el obrero, para poder sentarse a la mesa a negociar, necesita un punto de apoyo, una palanca que le permita negociar a nivel de pares. Esa palanca, ese punto de apoyo, ese factor de igualdad procesal y de negociación, lo constituye el Derecho de Huelga. Sin él, no existe fuerza en el obrero.
Saliéndose de los esquemas andados, apartándose de lo que los cánones marcan como una Conferencia Magistral, que pareciera que han de ser, por fuerza, tediosas, aburridas y sin encanto, el Dr. Fernández Arras logró tener la atención de su público por casi cuatro horas cuando según él, sólo le habían permitido un ratito.
Ahí es donde se encuentra la Maestría. Eso es lo que distingue al docto, de aquél que si bien puede tener un papel que diga que sabe algo, en los hechos, no existe soporte a lo que el papel dice. A Fernández Arras le faltan dos o tres títulos más, para alcanzar a explicar lo que él sabe.
Y terminó la Conferencia Magistral. Vino la ceremonia de entrega de reconocimiento y estuvieron, en el Presídium, Agustín Serna Servín, como cuidando ese fruto que él sembrara; el Diputado Diego López Cruz, que resultó ser un viejo conocido de Fernández Arras, lo que quiere decir que ambos han andado en el sindicalismo por mucho más tiempo del que podría pensarse; la Diputada Ivonne Bustos Paredes, representante popular con ganas de apoyar a su gente; el Dr. Bernabé Rodríguez, Rector del Instituto Universitario Tecnológico de los Trabajadores; Don Héctor S. Maldonado, guía y luz de los Iuslaboralistas en Nuevo León y México; y, el Dr. Longares, Vicerrector, que empieza un camino de éxito.
De ahí, una vez que terminó la Conferencia, que saludé a Marcela, que fue mi alumna en universidad, que nos despedimos de quienes fueron excelentes anfitriones, sólo quedaba dejar al Dr. Fernández en el aeropuerto y agradecerle su visita a nuestra ciudad.
Pero aquí vino lo increíble.
Luis Alberto, joven ejemplo de lo que es ser emprendedor, de Ciudad Obregón, Sonora, tierra que conozco y donde me trataron con una gran fineza, amigo del vicerrector Longares, apareció a acompañarnos a llevar al Dr. Fernández al aeropuerto. Como aún había tiempo, junto con el Dr. Longares nos ofrecieron ir a conocer el nuevo Monterrey, el que se ha creado en los últimos tiempos y por supuesto, ahora que lo conozco, nos fuimos al paseo Santa Lucía.
Tenerías. ¡Qué hermosura de lugar y qué atención¡
Le hicimos los honores al queso, a la machaca, a la botana fina, a lo que si se tuviera que calificar, se ubicaría en el pecado de la gula pero no lo es, pues ya el Dr. Fernández lo había trabajado por todos. Todo, ahí, excelente. Una comida como Dios manda.
Créame, mi amigo, pero no lo cuente, que en Monterrey hay lugares de excelencia para disfrutar y créame, pero tampoco lo diga, que no son tan caros. No vaya a ser que quiera venir mucha gente y les quiten el encanto.
De ahí, nos fuimos, ahora sí, ya que habíamos caminado por el centro, por el Paseo Santa Lucía, a comer ¡otra vez! rumbo al aeropuerto.
Del lugar de la comida lo único que puedo decir es que el espejo es de piso a suelo, más ancho que el pasillo, que por cierto es de más de tres metros, por lo que lo que se refleja, es uno mismo de cuerpo entero.
Así nos deberíamos de reflejar siempre, tal cual somos, para poder ajustar nuestro actuar a lo correcto.
Así debería ser siempre, como lo demostró el Dr. Fernández Arras, que si bien pronunció unas palabras de gran sabiduría en el recinto para tal efecto, creo que la conversación después y lo que se quedó en el tintero, vale más, mucho más.
Así, vale la pena convivir. Así, vale la pena vivir.
Al final, lo dejamos en el aeropuerto a que siga su andar. Nosotros, a continuar el nuestro.
Monterrey, N.L., 21 de junio de 2009.
Publicado por José Manuel Gómez Porchini en 15:20 4 comentarios:
Ervey Cuéllar Adame, de Vertebra, hizo llegar las invitaciones de rigor y comparecimos los suficientes para escuchar, con bastante interés, cuando menos de mi parte, a los candidatos del Partido Revolucionario Institucional a los cargos de Diputado Local, Diputado Federal y Alcalde por San Pedro Garza García, el llamado municipio modelo de nuestra patria.
Lo primero que llamó mi atención, abierto y receptivo a tratar de captar detalles, que son los que dan forma a las formas, fue que antes de la hora fijada para el desayuno-conferencia, las ocho de la mañana, llegó saludando de mano, muy contento, afable y dispuesto, Francisco Gutiérrez, candidato a Diputado Federal por el Distrito I, seguido apenas unos metros atrás por un hombre en el que se adivinan la seguridad y aplomo de lo que dice, Don Felipe Zambrano Páez y luego, como partiendo plaza, Juan Carlos Pérez Góngora, que por lo que escuché, ha ocupado todos los puestos del catálogo de funcionarios.
Los tres, con trayectorias de vida muy completas y con amplio conocimiento de a lo que van.
Uno de mis compañeros de mesa, de quien me reservo el nombre, lo primero que me dijo fue: es hijo de Paco, que fue diputado hace tiempo y fue bueno. El muchacho es bueno. Con eso, sentenció lo que la vox populi ha dicho: el hombre va forjando su vida en base a sus acciones y a Francisco, las de su Padre, le han allanado el camino.
Y empezó el evento. Por esas cosas de la vida, a Francisco se le empalmaron dos, por lo que en uso de su capacidad de negociación, pactó con los otros oradores para ser él el primero en dirigirse a la audiencia.
Dijo cosas que por lógicas, parecen verdades de Perogrullo pero que si se aplicaran, serían capaces de cambiar el rumbo de la cosa pública.
Hizo ver que tal como ha visto hacer en otras latitudes, al proponer un cambio legislativo, habría de hacerlo soportado en legisladores de su partido, obvio, pero también, en los de los partidos de enfrente, para que de esa manera, el beneficio fuera para México, no sólo para dar lustre a quien lleve la propuesta. Es decir, que sus propuestas fueran bipartidistas o pluripartidistas, para tener asegurado el triunfo.
Lo demás no lo dijo, lo digo yo. Al final, siempre se sabe de quién son las propuestas.
Criticó duramente al Secretario del Trabajo por no hacer su trabajo, que es luchar por conciliar y mejorar los intereses de la clase menos favorecida de la relación laboral. Dijo que su impericia es tal, que él le entregó un proyecto, lo comentaron, le indicó que la siguiente semana se discutiría y hasta la fecha sigue esperando. Lo hizo en tiempos en que se desempeñaba para CAINTRA en el proceso legislativo.
Además, propuso ser él el puente entre su partido, el Revolucionario Institucional, con los demás partidos. Creo que sabe de lo que habla y estimo podría hacerlo bien. Dio suficientes argumentos como para tomarlo en serio. Y es una propuesta que no había escuchado antes.
Hizo más comentarios, recibió preguntas y salió airoso. Es muy buen candidato.
Acto seguido, se levantó Felipe Zambrano y lo primero que dijo me cimbró: estoy aquí porque estoy harto de los políticos. Créame que me identifiqué con él desde el primer momento.
Yo también, siento, sé, me consta, que aquél que ha recibido una instrucción que le permita hablar por el que no tiene voz, tiene el compromiso moral de hacerlo. Yo por eso escribo.
Pero no sólo escribiendo es como se logra influir en la sociedad. Se debe participar en la forma en que la hace Felipe Zambrano, que se molesta cuando le dicen Don Felipe, como queriendo negar que el Don es un título de respeto que se gana, no se pide.
Me identifiqué también, pues dijo que hay hambre en el pueblo, que hay irritación social y que la gente está molesta con los políticos. Y vaya que tiene razón.
Fue mi pregunta al momento en que nos permitieron el uso de la voz: ¿Qué piensa hacer para convencer a la gente que ha dicho que no va a votar, por estar harta de los políticos? ¿Cómo piensa motivarla a que salga a votar y además, que lo hagan por Usted?
Se voltearon a ver los del presídium y surgió la respuesta: haciendo ver que nuestras intenciones son serias, que estamos capacitados para gobernar y legislar y que somos de aquí, estamos aquí y aquí vamos a permanecer.
Felipe Zambrano incluso dio su domicilio particular y dijo: ahí he vivido siempre y ahí los recibo el día que quieran. Eso es tener compromiso. Vale la pena escucharlo.
Siguió el turno de Juan Carlos Pérez Góngora, un personaje local a quien he visto, por los medios de comunicación, desempeñar diversas funciones y encargos.
Sin embargo, fue más allá de lo que yo pensaba, cuando dijo que él se había preparado desde hacía tiempo para gobernar, para dirigir los destinos de San Pedro, que tenía ya organizado lo que correspondía hacer e incluso, que ya tiene avanzado el presupuesto del próximo año, para hacer lo que se ha propuesto.
Y vaya que es ambicioso el señor.
Quiere pasos a desnivel por aquí, calles muy grandes por allá, muchos millones para drenaje, obra que sé es de lo más necesario pero que a los gobernantes no les interesa pues sólo causa molestias mientras se hacen y al concluir los trabajos, nadie se acuerda que debajo de la calle están enterrados los tubos que permiten a la ciudad estar en paz y no inundarse cuando llueve. Nadie agradece las obras de drenaje, pero el día del agua, si no se hicieron, omito mencionar de quién se acuerda la gente.
Habló incluso de que necesitaría un mil ochenta y cuatro millones de pesos, no sé cómo llegó a esa cantidad, pero dijo que ya tenía avanzadas las negociaciones para conseguirla, precisamente para usarla en obra pública.
Se me pasaba comentar que cuando empezó su disertación, muy propio, con equipo moderno de proyección, lo que implica pensar que está acostumbrado a trabajar con lo mejor, su propuesta estaba en color verde de fondo, algo que a mí, en lo particular, me gustó, recordando que el verde es el color de la esperanza y el verde, según los que saben de eso, es signo de querer hacer las cosas bien. Por eso hay esperanza.
Habló de calidad educativa y de cómo piensa lograrla; se refirió a la cuestión deportiva y claro, sus metas son increíbles: quiere llevar a los niños de San Pedro, a las Olimpiadas. Nada más, pero nada menos. Es más, no veo por qué no.
Dijo muchas otras cosas más, pero hubo una que me impactó, precisamente por el trato que en lo personal, he tenido con policías de diversos partes de nuestro país, porque sé, de cerca, lo que son la policía y sus familias, porque he visto actuar, dentro de la ley y fuera de ella, a personal de la policía.
Dijo que iba a ofrecerle personalmente a cada uno, una amplia variedad de estímulos, mejores sueldos, créditos para casas, parques, becas para sus hijos y muchas cosas más. Casi podría decirse que lo de siempre.
Lo diferente fue, que dijo que esas promesas habrían de hacerlas frente a la esposa e hijos del policía o frente a sus padres, en caso de los solteros.
Que el compromiso de los policías sería, no con San Pedro ni con su Alcalde, si no con su propia familia.
Creo que los valores de un hijo o de un esposo o de un padre, cuando tienen en la mente a su familia, se conservan más claros, más firmes, más arraigados.
Creo que encontró un filón que si lo sabe usar, habrá de cambiar la fisonomía de sus guardianes del orden.
Debemos recordar que el policía es el primer contacto del ciudadano con el gobierno y que de la impresión que cause en éste, será lo que se pueda avanzar.
Si la gente confía en su policía, en su gobierno, se podrán hacer muchas cosas.
Eso es lo que necesita México. Y eso es lo que ofrecen.
Monterrey, N.L., junio de 2009.
Publicado por José Manuel Gómez Porchini en 22:27 No hay comentarios:
Monterrey, N.L., 14 de junio de 2009.
Publicado por José Manuel Gómez Porchini en 10:20 No hay comentarios:
“La reunión está señalada para las catorce horas del sábado trece de junio de dos mil nueve, a celebrarse en la Quinta ubicada en calle…” Para mí, esa notificación fue suficiente.
Lo comenté con mi esposa y tomamos las providencias del caso. Hicimos lo necesario para tener la tarde libre y nos trasladamos al lugar donde habríamos de reunirnos los que en agosto de mil novecientos setenta y seis ingresamos a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León a buscar forjarnos un futuro como abogados, como profesionales del Derecho, muchos de nosotros sin saber a ciencia cierta qué era lo que esperábamos de la vida.
Conste, he nombrado a mi Facultad con su nombre, con el que conocí, amé y sigo amando, a la Escuela en la que aprendí los rudimentos y mucho de lo fino del Derecho, el lugar donde quedó una etapa de mi vida que sólo puedo calificar como exquisita.
Ahora, con edificios nuevos, con pasillos en los que no se puede hacer lo que hicimos y acostumbramos, la veo distinta, pero sé que en el fondo, en los ladrillos que toqué, palpé y disfruté, se anidan por siempre los sueños míos y los de muchos yo que ahí crecimos. Dije muchos yo, no muchos como yo. Lo digo porque nos hermanamos hasta tal punto, que nuestros caminos se han mantenido paralelos y siempre juntos. Todos éramos un solo yo.
Total, los que ingresamos a mi Escuela, los de mi generación, nos reunimos.
Hubo de todo. Uno que al día siguiente habría de participar en un triatlón, que no entendí qué es eso, pues creo que no incluye tomar cerveza, hasta otro que ha concursado para ser Juez y la que contó sus vivencias como madre.
Óscar, gentil y caballeroso como siempre, fue quien me convocó. Marco, el anfitrión, sí se ve distinto a mis recuerdos, pero bueno, treinta y tantos años después, casi ni se le nota. Franco, se comportó haciendo honor a su apellido. Chago, que se nota que disfruta la vida. Mi tocayo, contando unos chistes que de largos, merecían haber sido mejores.
Estaba también Lacho, que según entiendo ahora es un muy importante abogado de empresa, pero que ahí, aguantó “la carrilla” de la raza. Contaron también de uno que es abogado en Moscú, otro en París y otros en lugares que no conozco ni de oídas.
Las muchachas, guapas y hacendosas, como siempre y además, como las recuerdo.
No quiero decir, por caballero, quién de los presentes estaba que no podía mover la espalda, lastimada al tender una cama, según confesión expresa y espontánea del deponente, explicación que no satisfizo a ninguno de los asistentes a pesar de su insistencia en sostener su versión.
Fue tachado su dicho y obvio, fue juzgado por los presentes en términos de ley, de forma sumarísima, pese a sus reiteradas protestas. No valieron sus objeciones.
Pero, ¡Ay de aquellos que desoyeron la convocatoria! Su fama pública y buen nombre quedaron sujetos al juicio del recuerdo y por supuesto, los apodos, las chanzas y bromas y además, los pormenores de yerros, de exámenes y demás, siempre frescos cuando uno no es el protagonista, fueron expuestos ante la carcajada de los contertulios.
Conforme a la definición jurídica de quórum, hubo el necesario para que las determinaciones de la asamblea fueran consideradas válidas y ahí, se tomaron varias que espero habrán de incidir en el rumbo del quehacer de más de uno.
Entre ellas, se emitió convocatoria para una nueva reunión y se señaló el domicilio social donde habrá de celebrarse el evento. Los interesados, favor de comunicarse con el suscrito o con Óscar, que con ese solo dato es suficiente para ubicarlo.
No se puede publicar el lugar, pues podría exceder el número de concurrentes a los que se debe convocar.
Hablamos de los Maestros, recordando anécdotas de uno y otro, pero sí me fijé, con mucho detenimiento y eso, sólo para contárselo a Usted, aquí en privado, que ninguno habló mal de los Maestros. Eso habla muy bien de su función y desempeño y además, refleja lo que en las aulas aprendimos. Respeto y cariño hacia el Dr. Montemayor, a mi Maestro Marco Antonio Valenzuela, a Don Alejandro Garza Delgado, que nos daba Derecho Romano a las siete de la mañana, a todos, de todos, por todos, hubo las mejores expresiones.
También, se habló de los que nos han sacado ventaja en el viaje sin retorno, esa fue la parte triste. Pero en fin, la vida sigue. Y uno va sembrando en vida para que los que se quedan, cosechen en nuestro nombre. Del que sembró afecto, se recogió amor. Del que sembró discordia, se recogieron tempestades.
Cayó la noche, nadie hacía caso a la música pese a que estaba apenas audible o precisamente por eso, pues la charla la opacaba. Nadie hacía caso a la carne asada, que en otras partes es la principal protagonista y ahora, sólo sirvió para poder seguir con más fe y entusiasmo en la tertulia.
Hubo poco alcohol. ¿Para qué, si embriagarse de recuerdos es la mejor forma de hacerlo?
Hubo sueños que aún no cristalizan pero que vamos por ellos. Y sí, yo soy materia dispuesta.
Faltaron muchos, esperamos que la siguiente notificación surta efectos en términos de ley y todos comparezcan, sin hacer valer defectos o vicios del procedimiento ni tampoco, se hagan valer recursos que serán desechados de plano y sin ulterior instancia.
Para eso tenemos un tribunal formado por los comparecientes, que no debe sujetarse a formulismos pero que resuelve a verdad sabida, buena fe guardada y apreciando los hechos en conciencia y por supuesto, sin que proceda queja alguna en contra de las determinaciones asumidas.
Los asistentes, quedan absueltos.
Los ausentes, serán condenados.
Publicado por José Manuel Gómez Porchini en 23:21 No hay comentarios:
Publicado por José Manuel Gómez Porchini en 8:13 No hay comentarios:
Nota publicada en El Porvenir el pasado 06 de octubre de 2005.
Toma actualidad pues acabo de saludar a un
excelente amigo de Chihuahua y
como homenaje a su gente que siempre
me ha tratado con grandes deferencias.
Acabo de tener el privilegio de estar en la muy bella ciudad de Chihuahua, capital del estado del mismo nombre. Es grato descubrir que existe en el ánimo de sus habitantes, el culto por la amistad. Y al respecto, debo hacer saber que no es la primera ocasión que visito dichos lares.
En todas y cada una de mis visitas, he tenido la misma sensación: ser bien recibido, sin poses ni falsedades, es decir, se siente la voluntad de ser anfitriones, de mostrar, sin pretenderlo, que provienen de noble cuna.
Inclusive, las tardes plomizas que pronostican la lluvia, por cierto muy escasa es esas latitudes, y el hecho de que la promesa del cielo se cumpla, despiertan en sus pobladores el ánimo jovial de quien recibe un regalo, el mejor regalo: la vida, en forma de agua. Los vi alejarse del grupo, con tal de observar la forma y cantidad de la tormenta. Parecían niños chiquitos, entre ellos, Manuel, el socio.
Esa misma disposición a mostrar su camaradería, a externar su regocijo por las gotas de agua, se siente en todos y cada uno de sus actos.
Quiero agradecer, por tanto, que han recibido a mi amigo Arnaldo, quien fue en pos de Dulcinea, cual quijote moderno, abandonando su tierra natal, con la misma actitud de quien ha estado esperando al hijo, al hermano, al ser querido: con los brazos abiertos y la mano extendida. Han recibido a Arnaldo, de quien tengo el honor de que sea el padrino de mi pequeño Daniel, con los brazos abiertos.
Que conste: yo lo encargué con Hugo, que me recibió en su casa y me atendió antes de conocerlo. Lo demás lo ha hecho la afabilidad de la gente de Chihuahua.
Platiqué en la mesa del café, con Omar, Diputado, que todo pundonor me atendió con la actitud ya descrita. Conversé con Omar, ejemplo de los jóvenes de Chihuahua, quien ha emprendido un negocio viento en popa, sin más capital que su juventud y entusiasmo. Tuve la oportunidad de conocer a Julio, que parece ser el dueño de cuando menos la cuarta parte de Chihuahua, pero que se comporta como si todo lo que tuviera es su mano abierta, su atención dispuesta y las ganas de emprender nuevos negocios, como Omar, pero resulta tener una fortuna a cuestas.
Me recibieron los demás muchachos, Roberto, el Comandante, y muchos más, que aún cuando algunos, como yo, ya ni siquiera recuerdan lo que es la juventud, como si siempre hubiera sido integrante de la mesa del café.
Me hicieron recordar mi tierra natal, Ciudad Victoria, y a los amigos que ya se adelantaron en el viaje sin retorno. Traje a mi actualidad, los amigos que hemos dejado en las tierras que hemos estado, mi familia y yo: a Toño y Arnaldo viejos, en Victoria, junto con Oscar, la comadre Gladys y mi amigo Sergio, Gaby, la mamá de Rodolfito, que ya debe andar por los 17 años, y tantos, que no alcanzo a enumerar.
Me hicieron recordar a los muchachos de la cuadra en Reynosa, Don José y Doña María, que cumplieron 50 años de casados cuando los conocimos, y que nos cuidaron como de la familia. Don Emilio, que ya había cumplido 30 años de jubilado, pero que tuvo fuerzas para auxiliarme cuando lo necesité. He estado recordando a Alberto, joven pasante entonces, ahora una realidad como abogado; a mis alumnos, que siempre me han distinguido con una amistad que aún perdura.
Me faltaron mi esposa y mis hijos, para que pudieran ser partícipes de mi entusiasmo al encontrar tanta gente tan bonita. Vine a trabajar y ellos están en clase. La distancia aviva los recuerdos pero el amigo nos hace sumergir la nostalgia en un arcón oculto, que sólo reaparece en la soledad.
Me entrevisté con Autoridades, esa era mi función. La verdad, ojalá todos los servidores públicos, los que Usted y yo pagamos con nuestros impuestos, estuvieran siempre dispuestos como lo están los de Chihuahua. Atendí audiencias, presenté promociones, en suma, hice mi trabajo.
Pero sobre ello, quiero destacar la amabilidad de la gente. Todos dispuestos. Vamos, es impresionante cómo los automovilistas hacen alto total en los cruces de peatones y esperan a que el viandante complete su camino. Eso, podrán decirme, es educación. Yo lo siento más como un afán de respetar a los demás, que a la larga, eso es la educación.
Entonces, trato de recapitular: ¿cuál es la diferencia? Yo mismo me respondo, que por el sólo hecho de estar en una ciudad orgullosa de sus raíces, que proclama a Villa, que luce sus galas de diario, no sólo "para cuando venga gente", sus pobladores se encuentran dispuestos a estar en paz. No los presiona la prisa, ni los pendientes, ni "el quehacer". Lo hacen, a la perfección, pero reservando el mejor de los tiempos a prodigarse como amigos. Ahí es donde encuentro la diferencia. En la capacidad de querer ser amigos.
Y fíjese bien, trato de resaltar el verbo querer, pues lleva implícita la voluntad de hacer las cosas, no la obligación. La disposición del ánimo para atender a los demás, para escuchar, aún cuando el comentario ya sea conocido, el estar pronto a agasajar a los demás, fundamentalmente brindándose todos, completos, es la razón de la actitud.
Para que pueda surgir la amistad, así como el odio, se necesitan dos. Uno, somos nosotros. El otro, en este caso, lo es la gente de Chihuahua. Pero esa debería ser la regla, no la excepción.
¿Podrá Usted, caro lector, estar dispuesto a extender su mano, para recibir, ya no al que viene de lejanas tierras, si no a su vecino? ¿Tiene Usted la disposición de ánimo necesaria para gozar de la lluvia, para disfrutar a sus hijos, para extasiarse con una puesta de sol en nuestras montañas tan regias?
Ojalá. Vale la pena.
http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=31795
Publicado por José Manuel Gómez Porchini en 15:59 No hay comentarios:
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