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Timestamp: 2020-02-20 21:49:01+00:00

Document:
DS. Senado, Pleno, núm. 175, de 01/10/2015
Sesión núm. 80
celebrada el jueves, 1 de octubre de 2015
Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016. SE TRAMITA POR EL PROCEDIMIENTO DEL ARTÍCULO 148.1 DEL REGLAMENTO DEL SENADO. 621/000159 presupuesto del Estado Presupuestos
PROYECTO DE LEY DE PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO PARA EL AÑO 2016. SE TRAMITA POR EL PROCEDIMIENTO DEL ARTÍCULO 148.1 DEL REGLAMENTO DEL SENADO. 621/000159 Presupuestos
Continúa el debate de las impugnaciones de las secciones que se tramitan como propuestas de veto.
El señor Alique López defiende la enmienda 87, del Grupo Parlamentario Socialista.
El señor Bel Accensi defiende la enmienda 117, del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d?Unió.
El señor Guillot Miravet defiende la enmienda 96, de este senador y el señor Saura Laporta, del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
En turno en contra hace uso de la palabra el señor Palacios Zuasti, por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado.
La señora Víboras Jiménez defiende la enmienda 88, del Grupo Parlamentario Socialista.
El señor Plana Farran defiende la enmienda 118, del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d?Unió.
El señor Boya Alós y el señor Saura Laporta defienden la enmienda 103, del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
El señor Espinar Merino, del Grupo Parlamentario Mixto, da por defendida su enmienda 76.
En turno en contra hace uso de la palabra el señor Cotillas López, por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado.
El señor Antich Oliver defiende la enmienda 89, del Grupo Parlamentario Socialista.
El señor Bel Accensi defiende la enmienda 119, del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d?Unió.
El señor Sabaté Borràs defiende la enmienda 104, del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
En turno en contra hace uso de la palabra el señor Peñarrubia Agius, por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado.
La señora Llinares Cuesta defiende la enmienda 90, del Grupo Parlamentario Socialista.
La señora Rivero Segalàs defiende la enmienda 120, del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d?Unió.
La señora Sequera García defiende la enmienda 105, del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
El señor Espinar Merino, del Grupo Parlamentario Mixto, da por defendida su enmienda 77.
En turno en contra hace uso de la palabra el señor Aguirre Muñoz, por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado.
El señor Ortiz Molina defiende la enmienda 91, del Grupo Parlamentario Socialista.
El señor Alturo Lloan defiende la enmienda 121, del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d?Unió.
El señor Bruguera Batalla defiende la enmienda 106, del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
El señor Espinar Merino, del Grupo Parlamentario Mixto, da por defendida la enmienda 78.
En turno en contra hace uso de la palabra el señor Fernández de Moya Romero﻿, por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado.
El señor Bel Accensi defiende la enmienda 123, del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d?Unió.
En turno en contra hace uso de la palabra el señor Moro Borrero, por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado.
La señora Sequera García defiende la enmienda 107, del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
En turno en contra hace uso de la palabra el señor Blasco Marques, por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado.
En turno de portavoces intervienen el señor Bildarratz Sorron, por el Grupo Parlamentario Vasco en el Senado (EAJ-PNV); el señor Bruguera Batalla, por el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya; el señor Bel Accensi, por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d?Unió; el señor Vázquez García, por el Grupo Parlamentario Socialista, y el señor Utrera Mora, por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado.
Se procede a votar. ............................................................................................. 17365
Se rechazan todas las impugnaciones de las secciones.
Se levanta la sesión a las doce horas y treinta y cinco minutos.
El señor PRESIDENTE: Buenos días, señorías, se reanuda la sesión.
El señor presidente da lectura a los puntos 5., 5.2. y 5.2.1.
El señor PRESIDENTE: Continuamos con el debate de las impugnaciones de las secciones.
Comenzamos con la sección número 20.
El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado la enmienda número 87 a esta sección.
Para su defensa, tiene la palabra el senador Alique.
Señorías, el Partido Popular no tiene proyecto de país. El milagro español no es la recuperación fofa y de baja intensidad que tanto nos vende el Partido Popular. El milagro español, lamentablemente, es el paro, la precariedad y la pobreza que nos han traído las políticas neoliberales y antisociales del Partido Popular.
El mayor fracaso de la política económica del Gobierno es que, a día de hoy, no disponemos de impulsos en sectores que supongan una alternativa al turismo o la vivienda. Por eso ha vuelto la construcción, según muestran los datos macroeconómicos; es decir, ha vuelto la vieja política, la que nos llevó a la crisis más importante de nuestra reciente historia y a una tasa de paro dramático. El Gobierno no ha hecho nada por cambiar el modelo productivo y lo poco que ha hecho ha sido en dirección contraria al progreso. Ahí están los recortes en I+D+i, los recortes de dos dígitos a todos los programas industriales, el ataque a sectores industriales como las renovables o a tecnologías como la cogeneración, básicas para la competitividad de la industria española. El resultado no puede ser más negativo. Hoy hay 160 000 afiliados menos a la Seguridad Social y 200 000 empleados menos en el sector industrial. Según los últimos datos disponibles, el peso de la industria en el valor añadido bruto ha descendido, pasando del 13,4 % en 2013 al 13,2 % en 2014; como ven, muy alejado del objetivo del 20 % que establece la Unión Europea.
Señorías, después del parón de cuatro años en la política industrial, nos queda mucho camino por recorrer. Contamos con una industria, en comparación con la europea, con una baja tasa de productividad, muchas microempresas, altos costes energéticos y una menor inversión en I+D+i. ¿Y qué ha hecho el Gobierno durante estos cuatro años? Lejos de hacer reformas, ha llevado a cabo contrarreformas que, en vez de ir por la vía de bajar los costes energéticos, han ido por la vía de bajar los costes laborales. La reforma laboral ha facilitado el despido, ha precarizado el empleo y ha devaluado los salarios. El resultado es que hoy tenemos una nueva clase de trabajadores, los trabajadores pobres. Por el contrario, los costes energéticos se han incrementado sustancialmente, de tal forma que este es el principal factor de la falta de competitividad de nuestra industria española.
La política energética ha estado marcada por la extraordinaria subida del recibo de la luz, por la pobreza energética, el parón en las energías renovables, la penalización al autoconsumo y el apoyo al fracking y a las prospecciones petrolíferas en un claro apoyo al oligopolio energético y en contra de los consumidores y de la competitividad de nuestra industria, de nuestras empresas, especialmente de nuestras pymes.
Por cierto, hablando de energía, me gustaría traer nuevamente a esta Cámara la situación de la central de Elcogas, en Puertollano. Como saben ustedes, el Ministerio de Industria ha autorizado su cierre, y la empresa ha autorizado los trámites para un expediente de extinción de empleo. Puertollano, la ciudad de la energía, se ha visto machacada, se ha visto castigada por la crisis económica. Si ahora se cierra Elcogas, el futuro laboral se antoja prácticamente imposible para cientos de familias de esta ciudad.
El Grupo Parlamentario Socialista pide a todas sus señorías, especialmente al Grupo Popular, mayoritario en esta Cámara, que se pongan en la situación de esos trabajadores, en la situación de esa sociedad, en la situación de la alcaldesa de Puertollano, que ven cómo la central de Elcogas, que es la más moderna y la menos contaminante de las que existen en su tecnología, sin embargo, puede cerrar y con ello perderse cientos de puestos de trabajo. La competencia del futuro de Elcogas es del Gobierno de España. Hasta la Ley del sector eléctrico, en el año 2013, esta central gozaba de un régimen primado por tratarse de una instalación singular de prestigio internacional y porque era un referente de su tecnología. Pues bien, la propia Ley del sector eléctrico abre la puerta a apoyar, mediante un régimen retribuido especial, este tipo de instalaciones para garantizar su viabilidad de futuro.
Precisamente por eso el Grupo Socialista ha presentado una enmienda a los presupuestos para garantizar el futuro del empleo de los trabajadores y por supuesto que no se cierre Elcogas. Pedimos al Grupo Popular que apoye esa moción y, en cualquier caso, pedimos al Gobierno que evite el cierre de Elcogas y la pérdida de esos puestos de trabajo, pues se trata de un ejemplo de central moderna y de generar electricidad de manera limpia.
Termino, presidente. Por último, el Grupo Parlamentario Socialista reitera una vez más que es necesario cambiar de rumbo en la dirección de reindustrializar España y de apoyar a la economía verde, a las energías limpias, a las energías renovables, el autoconsumo y la rehabilitación de viviendas con un componente de eficiencia energética. De esta manera, como reconoce la OIT, se podrían crear hasta un millón de empleos de aquí al año 2020.
El Grupo Parlamentario de Convergència i d’Unió ha presentado la enmienda número 117.
Señorías, brevemente, nuestro veto a esta sección viene motivado por diferentes aspectos. Realmente es una crítica global a la política industrial del Gobierno. Las cantidades que figuran en el presupuesto de 2016 destinadas estrictamente a la industria productiva disminuyen un 9,5 %; no hay una política industrial clara, con unos vectores de trabajo a medio plazo. Aquel objetivo de intentar alcanzar el 20 % del PIB industrial que figura en la agenda europea ha quedado completamente desvirtuado y, por tanto, este es uno de los motivos de la presentación del veto.
En el ámbito energético la situación es muy similar. No hay ninguna apuesta por fomentar las energías renovables, no hay ninguna apuesta por fomentar una verdadera política energética que favorezca a la industria y que sea un elemento de competitividad de nuestra industria.
En relación al turismo, el Gobierno se coloca en una situación de cierta comodidad. El turismo crece, cada día hay más turistas, seguramente por factores exógenos, por factores que no son imputables estrictamente a nuestra oferta turística, sino al declive de otras ofertas turísticas por otros motivos. Ante esta situación, consideramos que deberíamos reforzar nuestro sector de cara a un medio y largo plazo para cuando estos factores exógenos puedan cambiar, pero no existe una apuesta clara presupuestaria ni no presupuestaria. Nosotros también reconocemos que, por ejemplo, la situación que se había heredado de Paradores era muy delicada, pero una vez realizada toda la reconversión de su deuda, entendemos que algunas de las inversiones a medio y largo plazo deberían ser más ambiciosas. Las inversiones que hoy figuran en Paradores son inversiones muy poco ambiciosas, no estamos hablando exclusivamente de nueva apertura de paradores sino de aquellas inversiones necesarias en paradores que ya están funcionando, que son hoy todavía rentables, pero que si no se invierte a medio y largo plazo esta rentabilidad se va a convertir en pérdidas o déficit. En todo caso, mantenemos el veto a esta sección y anunciamos que vamos a votar a favor de las otras dos enmiendas.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Bel.
Los senadores Guillot y Saura, del Grupo Parlamentario de la Entesa han presentado la enmienda número 96.
Para su defensa, tiene la palabra el senador Guillot.
La doctrina neoliberal afirma que la mejor política industrial es aquella que no existe. Para el Gobierno del PP esta doctrina es dogma de fe, porque ustedes no tienen una política industrial y sin una política industrial clara y firme no habrá una real salida a la crisis, nos será imposible avanzar en la economía del conocimiento, en la creación de empleo de calidad, ya que la industria es el motor principal de una economía de alto valor añadido. ¿Cuál es la realidad? El valor añadido bruto de la industria, sin contar con las ramas energéticas, descendió en su relación con el valor añadido bruto del 17,8 %, en el año 2000, al 13,2 %, en 2014, es decir, se han perdido 4,6 puntos.
¿Cuál ha sido la respuesta del Gobierno a esta situación? Se congelan prácticamente las partidas respecto a 2015, crece la partida para reconversión y reindustrialización en unos 318 millones de euros y baja la de desarrollo industrial en unos 312. El resto de partidas: la de protección de la propiedad industrial o la de incentivos regionales siguen casi con las mismas dotaciones de 2015. La verdad es que cuando leí, en primer lugar, el incremento de la partida de reindustrialización en 318 millones de euros, pensé que por fin el Gobierno reaccionaba, pero, para nada, lo único que hacen es traspasar euros de la partida de desarrollo industrial a la de reconversión y reindustrialización, es decir, siguen sin hacer una apuesta clara por las políticas industriales.
En política energética creo que el balance de esta legislatura se puede resumir en tres aspectos: servilismo con el oligopolio eléctrico; desmantelamiento de las energías renovables y abandono de los sectores sociales que sufren pobreza energética. Estos tres puntos son un buen resumen de la gestión del ministro Soria, de sus galimatías con la factura de la luz, de los pleitos judiciales que le han abierto por el destrozo legislativo que ha efectuado con las renovables, por su insensibilidad con los sectores de la población que no tienen garantizado el acceso a un servicio básico como es la luz. En lo que afecta al comercio, más de lo mismo, partidas congeladas.
Por último, un apunte sobre turismo, cuya partida también es prácticamente igual a la de 2015. Es cierto el buen comportamiento del sector turístico, su crecimiento, la riqueza que produce y el empleo, de baja calidad, pero empleo, que genera, como también es cierto que la inestabilidad de otros destinos turísticos explica el éxito de estos últimos años. La pregunta, señorías, es si en estos presupuestos no sería el momento de realizar un diseño de futuro de nuestro sector turístico y así consolidar un liderazgo que no solo dependa de factores externos. El senador Saura y yo creemos que esta es una de las grandes carencias en materia turística del Gobierno del PP.
En resumen, ustedes carecen de políticas proactivas en industria, energía, comercio y turismo y esto explica que el presupuesto de industria y energía de 2016 sea casi un 10 % menos que el ejercicio anterior. Por todo ello pido el voto a este veto, de la misma manera que votaremos el resto de vetos presentados.
Tiene la palabra el senador Palacios.
Estos son los quintos presupuestos que vamos a aprobar en esta legislatura. Cuando debatimos los de 2014, ante la incredulidad de muchos de los aquí presentes, dijimos que ese iba a ser el año de la recuperación económica y de la creación de empleo, y así fue, en 2014 se creció por encima del 1,3 % y se crearon más de 253 000 puestos de trabajo.
Un año después, cuando aprobamos los vigentes presupuestos, se preveía que el presupuesto iba a ser del 2 %. En estos momentos las previsiones es que se va a crecer por encima del 3,3 % y se van a crear 620 000 puestos de trabajo. Por tanto, las cosas se están haciendo bien, aunque muchos de los que están en este hemiciclo no se lo crean. Esto es lo que dice, por ejemplo, el Banco de España, como pudimos oír ayer en las noticias. La agencia de calificación de riesgo Fitch dice que la economía española avanza a velocidad de crucero, que mejora la confianza, que aumenta el consumo y que cae el desempleo. También lo dice el Financial Times, que en los años 2011 y 2012 no se cansaba de repetir que los problemas de España iban a provocar la ruptura de la moneda única. Ahora, en un editorial del mes pasado, dice que las medidas acometidas por el Gobierno español en esta legislatura son una lección para la zona euro.
Eurostat dice que en cuatro años hemos pasado de ser el problema a estar a la cabeza del crecimiento de la eurozona, con un crecimiento del PIB que es el triple de la media de la zona euro, porque Alemania está creciendo al 0,4 %, Francia está en el 0, y nosotros hemos crecido un punto. Todo esto se debe a las reformas que se han acometido a lo largo de esta legislatura; es decir, al saneamiento financiero, a la reforma laboral y a la liberalización de los mercados de bienes y servicios, porque ha sido gracias a todas esas medidas como se ha recuperado la competitividad perdida, se ha saneado nuestro sistema bancario y se ha reducido el déficit público a menos de la mitad del que había en el año 2011. Creo que nadie aquí podrá negar que en la consecución de este cambio algo habrán tenido que ver las materias que afectan a la sección 20; es decir, la industria, la energía, el turismo y las telecomunicaciones, que son fundamentales para consolidar la recuperación económica.
A la sección 20 se han presentado tres vetos en los cuales se puede leer que el balance de la política del ministerio ha sido muy deficiente e incompetente a lo largo de toda la legislatura. Quienes ponen esto negro sobre blanco son los mismos que elaboraron y aprobaron unos presupuestos durante la legislatura pasada cuyo balance fue el siguiente: la industria perdió cuatro puntos del PIB y 600 000 puestos de trabajo; el sistema energético lo dejaron en quiebra, con un déficit de tarifa de 26 000 millones que crecía año a año 10 000 millones; la luz subió durante esa legislatura de manera ininterrumpida una media del 8,5 %, y, por ejemplo, la empresa Paradores la dejaron en números rojos. En definitiva, los que dicen eso son los que nos dejaron este triste balance.
En esos vetos se critica que el presupuesto no financiero de industria se reduzca un 9,5 %, pero no tienen en cuenta, se olvidan, que la reantenización se ha culminado con éxito, que ya no se necesitan los planes PIVE porque se venden coches sin necesidad de ese incentivo, que no hay que dotar de recursos a la eficiencia energética y que los costes del sistema eléctrico han decrecido con las medidas que se han tomado durante estos cuatro años. Y esto, ni más ni menos, suma 537 millones.
Por otra parte, en los vetos repiten —lo hemos escuchado hace un momento— que no hay política industrial y que ha habido un parón en la industria, pero el hecho es que la creación de empresas crece, como crecen también las exportaciones, la demanda de automóviles de las empresas y el valor añadido bruto industrial. También aumenta el índice de producción industrial, el índice de gestores de compras, el PMI registra una tasa del 53,6 % y, lo que es más importante, en el primer trimestre de este año, que son los datos que tengo hasta este momento, se han creado en la industria 67 000 puestos de trabajo, cuando en los cuatro años anteriores se destruyeron 600 000. Ustedes pueden ser catastrofistas, pero los hechos son tozudos, y estos presupuestos son los que la industria necesita para consolidar un sector industrial fuerte, competitivo y generador de empleo.
Hay una cosa que me ha llamado la atención en los vetos: se dice que el Gobierno ha estado obsesionado con el déficit del sector eléctrico. Yo creo que ya era como para estarlo porque nos lo dejaron en quiebra, porque nos dejaron la energía más cara del continente y porque en los ocho años anteriores la luz había subido un 82,8 %. Me causa perplejidad que puedan decir que el actual Gobierno nos está abocando a un modelo energético poco sostenible cuando ha sido gracias a las medidas y a las reformas emprendidas durante estos cuatro años cuando se ha eliminado el déficit de tarifa. El sistema energético ahora es sostenible. El año 2014 acabó en equilibrio. Este año 2015, por primera vez en una década, va a tener superávit. Se ha conseguido que el precio de la luz bajara en el año 2014 y que vaya a bajar también en este año 2015. Por tanto y por mucho que lo repitan, es falso eso de la extraordinaria subida de luz y que se hayan elevado los costes energéticos.
Por último y con relación al turismo, en los vetos también se dice que se carece de una política turística, que los presupuestos son continuistas y que no tienen estrategia de renovación, pero también los hechos desmienten estas afirmaciones. Hace cuatro años éramos los octavos en el ranking mundial de competitividad turística y ahora somos los primeros. Yo creo que en ese cambio algo habrán tenido que ver las medidas que se han tomado durante esta legislatura porque en estos cuatro años hemos pasado de ser los cuartos a ser los primeros en número de visitantes extranjeros, hemos pasado también de ser el cuarto a ser el segundo país donde más gastan los turistas extranjeros y, como les decía antes, la empresa Paradores —creo que es un ejemplo porque pertenece a la marca España— también la dejaron en números rojos y este año va a dar beneficios por primera vez.
Por tanto, en esta materia de industria, energía, turismo y telecomunicaciones de la sección 20 vamos por el buen camino. Estos son los presupuestos adecuados y por eso vamos a votar en contra de estos tres vetos.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Palacios.
Pasamos a la sección 23.
El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado la enmienda número 88.
Para su defensa, tiene la palabra la senadora Víboras.
La señora VÍBORAS JIMÉNEZ: Buenos días, señor presidente, señorías, señoras y señores.
El Gobierno del señor Rajoy ha destinado 7438,24 millones de euros, en el ejercicio 2016, a la política de agricultura, alimentación y medio ambiente, lo que representa una disminución de 1141,68 millones de euros, es decir, un 13,3 % menos respecto a los 8579,92 millones de euros del ejercicio 2015. La importancia que el Gobierno ha dado a estos sectores se resume en tres cifras: si los presupuestos globales se incrementan ligeramente, lo destinado a la agricultura, alimentación y medio ambiente se reduce en nada menos que en el 11,3 % y en un 13,3 % si nos centramos en los programas agrícolas, ganaderos y de desarrollo rural. Es vergonzoso o, mejor dicho, temerario. Desde la entrada del Partido Popular en el Gobierno allá por el año 2011, se ha recortado el presupuesto para el capítulo agrario un 30 %, exactamente un 29,5, lo que implica un recorte acumulado del 59 % si nos remontamos al 2009.
Desde los presupuestos de 2012 hasta el día de hoy, el Gobierno del Partido Popular ha recortado en casi 4000 millones de euros las políticas de inversión de agua —ahí es nada, con lo esenciales que son para este país—, un 14,34 en políticas de previsión de riesgos, tijeretazo que se eleva al 41,23 % en materia de competitividad, calidad de producción y sanidad agraria, y un 32 % en políticas de desarrollo rural, amén, señorías, de las pérdidas que han castigado a todos los programas que afectan al sector agrario.
Decía el senador que ha intervenido antes que yo, que los hechos son tozudos y, efectivamente, los hechos son tozudos y claros y los números no engañan. Hoy nos traen unas cuantas cifras absolutamente insuficientes porque no permiten compensar los retrocesos que se han producido en este presupuesto. Es necesario que les recuerde que el gasto en esta política pública era de 8959,12 millones de euros para el ejercicio 2010, último año sin restricciones.
Y también he apuntado antes que este presupuesto baja, lo que resulta sencillamente inadmisible y vergonzoso. Este presupuesto es sencillamente low cost para los agricultores, ganaderos y pescadores, y no es lo que ellos estaban esperando, y así nos lo ha hecho llegar el sector al Grupo Parlamentario Socialista. Todos esperábamos más para nuestros agricultores y, por supuesto, para nuestro sector pesquero; la partida de 65 millones de euros para el sector pesquero es algo irrelevante, absolutamente irrelevante. Y les recuerdo que en el último presupuesto del Gobierno socialista fueron 122 millones de euros, es decir, casi un 50 % más de lo que ustedes están proponiendo en un año tan importante como este con esas subidas con las que todos estamos contentos y que ustedes nos están recordando constantemente. Y yo quiero creérmelo, pero para eso necesito verlo en los presupuestos. Esto demuestra la importancia que ustedes conceden a nuestro sector pesquero: ninguna, cero.
En cuanto a los programas de medioambiente, han consolidado una tendencia que consiste simplemente en menospreciar todas y cada una de las cuestiones que le atañen. El Gobierno del Partido Popular confirma así la regresión normativa sin precedentes en este ámbito y, por cierto, rechazada por todos los grupos de la oposición.
Por todo ello, señorías, como representante del Grupo Socialista tengo que decirles que definimos este presupuesto como el de las cuatro íes: insensibles, indefendibles, irresponsables e insuficientes. Insensibles porque ustedes han estado sordos, ciegos y mudos y no han recogido las demandas de los agricultores, ganaderos, pescadores ni tampoco las de las distintas comunidades autónomas. Indefendibles porque son unas cuentas imposibles de digerir, un gran lastre que sufrirá en primera persona el sector y, por supuesto, nuestro medio rural. Irresponsables porque bajan y tocan partidas absolutamente claves e imprescindibles en un mundo como el actual, y así ocurre en protección de medioambiente con una bajada de un 24,7 %, o en desarrollo rural, con un 55,9 %.
La señora VÍBORAS JIMÉNEZ: Por tanto, señorías hagan ustedes un ejercicio de responsabilidad y doten con mayores partidas, que en su mano está, y no continúen ustedes defraudando y ninguneando a este sector tan importante y estratégico para el futuro de España.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora Víboras.
El Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d?Unió ha presentado la enmienda número 118.
Para su defensa tiene la palabra el senador Plana.
El señor PLANA FARRAN: Muchas gracias, presidente.
El Grupo de Convergència i d?Unió presentamos el veto a esta sección, entre otras cosas porque queremos poner sobre la mesa un elemento fundamental. Ustedes, el Partido Popular, de forma continuada han insistido en el concepto de cadena alimentaria. Dentro de lo que es la cadena alimentaria hay un segmento que es el más débil, y esto se ha visto desgraciadamente y de forma clara este verano, me refiero a la parte productora: agricultores, ganaderos, pescadores, que son los que se encuentran en la situación más desfavorecida de esta cadena alimentaria, entre otras cosas porque no tienen la misma facilidad para llegar al cliente final, que es donde se genera este valor añadido. Por eso, aunque hay algunas dotaciones presupuestarias relacionadas con elementos tan importantes como el seguro agrario, con la lucha contra algunas plagas, por ejemplo, la del caracol manzana del Delta del Ebro o con la gestión de purines, estas son insuficientes. ¿Y por qué son insuficientes? Porque, aunque el representante del Grupo Popular en la sección de industria ha dicho que negaba la mayor sobre el incremento de los costes de producción de la energía eléctrica, tal incremento está reflejado en la producción de los diferentes productos agrarios.
Voy a insistir en la falta de inversión y de aportación de fondos del Gobierno del Estado español en los planes de desarrollo rural. Otra argucia más para centrifugar el déficit de las comunidades autónomas, de manera que tengan que asumir responsabilidades que en principio no les corresponden y que han de incrementar, por un sentido de responsabilidad y — como he dicho aquí algunas veces— en cumplimiento del principio de subsidiariedad, su aportación a los planes de desarrollo rural. Por ello, quisiera que tuvieran en cuenta algunos conceptos fundamentales. La renta agraria ha bajado un 7,2 % en los últimos tiempos. El peso de la sección que estamos debatiendo ahora ha pasado al 2,1 % de la totalidad del presupuesto, nada que ver con el 2,7 %. No hay una planificación clara de lo que queremos y de lo que se debería establecer como líneas estratégicas; por un lado, la justi-rentabilidad de los precios finales de todos los elementos de la cadena alimentaria, y, por otro, la nefasta política de inversión en investigación y programas sectoriales.
El Grupo de Convergència i d’Unió quiere denunciar también el incremento de diferencia de rentas entre el sector agrario y otros sectores, teniendo en cuenta que el sector agroalimentario tiene un peso importantísimo en la aportación al PIB estatal. Y esto no lo pueden negar ustedes, señores del Grupo Popular; porque se ha dicho por activa y por pasiva, por lo que sería de justicia que, aun reconociéndoles que en algunas partidas sí que han hecho una aportación mínima, las incrementaran.
Y quiero insistir en el tema de los seguros agrarios. Porque no poder recoger los frutos de un año, en el caso de inclemencias meteorológicas, significa la muerte de los productores. Tengan, por eso, la sensibilidad de examinar las enmiendas que hemos presentado a esta sección, que tiene como objeto dar apoyo al sector más débil de la cadena agroalimentaria. No voy a insistir en temas de políticas medioambientales porque las inversiones en sí mismas podrían ser mucho mejores, también las inversiones en costa. Pero sí me gustaría denunciar, finalmente, que ayer el Consejo Nacional de Agua aprobó 10 planes de cuenca, todos al mismo tiempo, sin debatir ni uno solo de los planes ni sus problemáticas.
Concluyo ya diciendo, de una parte, que los presupuestos son insuficientes en esta sección y, de otra, denunciando la situación que ayer se dio en el Consejo Nacional de Agua.
El Grupo Parlamentario de la Entesa ha presentado la enmienda número 103. Para su defensa, tiene la palabra el senador Boya.
Intervendré con brevedad para dejarle tiempo al senador Saura, que va a hablar de medioambiente. Señorías, estos presupuestos son los últimos de esta legislatura y nos permiten hacer un balance definitivo de las políticas del Gobierno en esta materia. La primera afirmación a hacer sería que en este país ni la agricultura ni el mundo rural van bien. Y este es un binomio que debería funcionar porque, como saben ustedes, tenemos un grave problema de Estado con la despoblación. Las zonas rurales han sufrido mucho durante esta crisis, algo que se va a poner en evidencia en estos próximos años. Asimismo, dos comisiones de estudio en esta Cámara lo han puesto de manifiesto. Tenemos un problema de Estado que afecta a cómo se distribuye la población en nuestro territorio; y eso tiene que ver con las políticas; tiene que ver con el presupuesto y tiene que ver con el interés del Gobierno en esta materia.
Este presupuesto vuelve a reducir las partidas en agricultura un 13 %. Cierto es que en el año anterior se hizo un esfuerzo para salir al paso de los compromisos con los programas europeos, pero también lo es que un año atrás hubo una reducción del 40 %, y por tanto, el balance, señorías, es absolutamente negativo. Piensen que la media de reducción en estos últimos cuatro años ha sido de un 32 %. Hemos visto que, a pesar de las promesas de sendos ministros, del señor Cañete y de la señora Tejerina, la reducción de los recursos de la PAC también ha sido importante: un 3,5 % en Cataluña o más de un 7 % en Andalucía. En definitiva, vemos que algunas de las partidas que eran fundamentales para garantizar la renta agraria tampoco tienen un reflejo y, por tanto, como decía el senador Plana, ha existido una caída importante de la renta agraria. (El señor vicepresidente, Lucas Giménez, ocupa la Presidencia).
Esta es la realidad de nuestro campo. Ustedes siguen recortando, y la realidad es que esos recortes se evidencian en la situación que viven nuestros agricultores. Pero es que, además, en esta legislatura tampoco hemos sido capaces de afrontar los problemas estructurales del campo y hemos visto cómo las situaciones de dominio de las grandes distribuidoras han hecho caer los precios agrarios. Por tanto, los agricultores están viviendo el drama de ver que sus productos no se pagan a un precio justo, ni tan siquiera al precio del coste de su trabajo.
Por estas razones, señorías, nosotros presentamos este veto con la esperanza de que, atendiendo al suspenso que tiene este Gobierno en esta materia, haya uno nuevo en la próxima legislatura que enmiende sus errores.
También por Entesa tiene ahora la palabra el senador Saura.
El presupuesto del 2016 en medioambiente confirma el abandono del Gobierno del Partido Popular de los temas medioambientales que ya se inició con la no formación de un ministerio. Todos los países importantes como Francia, Italia, Alemania, Dinamarca, Suecia o Portugal tienen uno. España no; España tiene uno de Agricultura y Medio Ambiente, lo cual quiere decir que tenemos media ministra de Medio Ambiente, o ni siquiera llega.
Por otro lado, en todos los países la política medioambiental gira alrededor de las políticas de cambio climático. Obama y el Papa Francisco han manifestado recientemente la importancia de este tema. En España esto no ocurre; prácticamente no existe política de cambio climático, que se ha reducido un 8,3 % en relación con el año pasado y que cuenta con la mitad del presupuesto de 2011. Necesitamos una política de cambio climático, en definitiva, que armonice y dirija el conjunto de las políticas medioambientales de fiscalidad industrial y energética; máxime cuando la propia Comisión Europea ha dicho que España no está ni en la senda de conseguir los objetivos que marca la Unión Europea en relación al cambio climático. Por eso, es fundamental que el próximo gobierno acoja claramente las políticas de cambio climático y que haga dos cosas importantísimas, que no son otras que las principales conclusiones de la Comisión Mixta Congreso-Senado de la pasada legislatura: una ley contra el cambio climático y una fiscalidad ecológica.
Nuestro balance, por tanto, sobre las políticas medioambientales de esta legislatura es negativo. No ha habido política de cambio climático; no se han estado cumpliendo los objetivos, a pesar de que se han revisado; y no ha habido una política que dirigiese y orientase el conjunto transversal de las políticas que inciden sobre el cambio climático. (El señor presidente ocupa la presidencia).
El senador Espinar, del Grupo Parlamentario Mixto, ha presentado la enmienda número 76.
Tiene usted la palabra para defenderla.
El señor ESPINAR MERINO: La damos por defendida, señor presidente.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Espinar.
En turno en contra, tiene la palabra el senador Cotillas.
El señor COTILLAS LÓPEZ: Muchas gracias, presidente.
Señorías, intervengo en nombre del Grupo Popular para rechazar los vetos a la sección 23, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016, presentados por los Grupos Parlamentarios Mixto, Socialista, Entesa pel Progrés de Catalunya y Convergència i d’Unió, aunque el Grupo Mixto, como hemos visto, simplemente lo da por defendido. Todos los grupos que proponen veto basan su razonamiento en comparar partidas presupuestarias de programas como si fuesen una foto fija; las comparan con el año anterior y si no son acordes con sus intereses porque suben, como es el caso de la inmensa mayoría de ellas, se retrotraen al año 2011. Hacerlo es un error porque estamos hablando de los presupuestos para el año que viene y las circunstancias de los años 2011y 2015 son distintas; también los retos son nuevos, distintos y, por lo tanto, no hay una necesidad de hacer un presupuesto que sea una copia de años anteriores o que sea el campeón en mejorar las cifras de años anteriores porque sí, sino uno que dé respuesta a las necesidades reales de los agricultores, de los ganaderos, de los pescadores y de nuestro medioambiente. Porque, señor Saura, existe el Ministerio de Medio Ambiente.
Como les decía, es un error; también lo es tachar o tapar el resultado de este presupuesto tras altisonantes reproches, como ha hecho la portavoz del Grupo Socialista, y volver a esas cifras del año 2011 sin explicarnos que esas cifras fueron aquellas que originaron, entre otras cosas, el 9 % de déficit en este país y, por lo tanto, la recesión, la ruina económica y la imposibilidad de que durante esta legislatura hayamos tenido más presupuesto, porque el que hemos tenido lo hemos dedicado a pagar las facturas que ese 9 % de déficit nos dejaron.
Son presupuestos para las necesidades del año 2016, como les digo, señorías. Son una herramienta fundamental para cumplir los objetivos de crecimiento económico, de crecimiento del empleo, mejora de la competitividad de nuestros sectores agrario, ganadero o pesquero, y aumentar la renta de todos los hombres y mujeres que son agentes activos en la modernización y sostenibilidad del sector agroalimentario y en la conservación del medio rural. También son unos presupuestos que apuestan, con resultados eficientes y acciones concretas, por la conservación y mejora del medioambiente, el uso sostenible del agua, el cuidado de nuestras costas, la mejora de la calidad del aire y la lucha contra el cambio climático. Sí, la lucha contra el cambio climático pero de otra manera, señor Saura. Nosotros fuimos quienes firmamos Kioto. Obama lo acaba de hacer; y nosotros somos los que hemos sustituido las políticas de comprar derechos de emisiones por las de hacer posible que haya menos emisiones en este país con nueva tecnología y con una implicación de las empresas, de las ciudades, con el pacto de los alcaldes, y de todos aquellos que están trabajando para hacer posible que haya menos emisiones. Usted al menos le ha dedicado algún tiempo al medioambiente; el Partido Socialista ni 30 segundos y los compañeros de Convergència i d’Unió ni eso. Nosotros le hemos dedicado más de 800 millones de euros en este presupuesto y políticas acertadas para avanzar. Y lo hemos hecho, señorías, pese a que sabemos que no tenemos recursos ilimitados, sino limitados, y que aún hay mucho que trabajar para resolver definitivamente la grave crisis económica que un Gobierno socialista bastante imprudente nos dejó en España en el año 2011.
Confiamos en la capacidad y en la vitalidad del sector agroalimentario y, por eso, confiamos en abrir nuevas oportunidades a nuestros agricultores, ganaderos y pescadores de acuerdo con nuestro programa de gobierno, con nuestros principios y con los valores que impregnan esas líneas legislativas que hemos ido escribiendo a lo largo de estos cuatro años. No solo hemos presupuestado, sino que hemos hecho un modelo agrícola que está dando resultados en forma de una mayor renta agraria.
Somos austeros en el gasto corriente un año más, hacemos más con menos, un -6,7 % este año; garantizamos la renta de nuestros agricultores negociando bien en Europa la política agraria de la PAC; el Feaga, asimismo, sube este año 153 millones; e inyectamos en vena a nuestros agricultores 5747 millones de euros; 871 millones para el desarrollo rural y 107 millones de euros para ayudas a los más desfavorecidos. La aportación de la Unión Europea es de 6725 millones este año sobre un presupuesto de 9765 millones para agricultores y ganaderos; un presupuesto muy importante el que existe este año.
Hablan ustedes de una reducción del 11 o del 13 % pero se callan que tiene como consecuencia que estamos en un año en el que se inicia el nuevo periodo de desarrollo rural, en el que hemos pagado el cien por cien de las necesidades que nos han transmitido las comunidades autónomas del anterior periodo de desarrollo rural; evidentemente, hemos presupuestado 102 millones de euros para atender las que van a surgir en el año 2016. No presupuestamos por presupuestar. Presupuestamos lo que va a ser necesario y no más.
También hemos incrementado el seguro agrario en 216,4 millones de euros. Estamos asegurando el mismo capital que en los años de gobierno socialista, eso sí, con un 30 % menos de gasto; una manera de gestionar diferente. A nosotros nos gusta más esta.
Apoyamos igualmente la economía productiva; no solo garantizamos la renta con ayuda de subvenciones, sino que ayudamos a que los agricultores y ganaderos ganen más dinero con su trabajo y con su esfuerzo. Por tanto, aumentan las políticas de competitividad, las relacionadas con la internacionalización, con la industria agroalimentaria y la calidad alimentaria, y con la mejora de la cadena alimentaria y del Observatorio de la Cadena Alimentaria; aumentan también las que tienen que ver con el aumento de regadíos, con la integración asociativa de cooperativas y con la sanidad agraria y animal.
Como he dicho, creamos el Programa Nacional de Desarrollo Rural, con 45 millones de euros; hacemos crecer un 31 % el Programa de desarrollo del medio mural; protegemos el medioambiente con 131 millones de euros; prevenimos, con una mayor aportación, 84 y 20 millones de euros respectivamente, incendios forestales y reforestamos aquello que ha sido quemado; asimismo, destinamos 120 millones de euros a las comunidades autónomas para sus programas de desarrollo rural.
La política pesquera sube un 2,27 %, quizá por eso no han hablado ustedes de esta política, y da un impulso a la acuicultura, a la parada temporal y a la definitiva, y a la investigación científica y técnica con más 1011 millones de euros; y también, por qué no decirlo, apoya a las organizaciones de productores pesqueros y promueve un mayor control de la pesca ilegal.
En cuanto a medioambiente, son 848 millones de euros los que vamos a invertir en el Plan Crece, porque hacemos política de agua; en el plan PIMA Adapta, en el Plan estatal marco de residuos y en el Programa sobre sostenibilidad de nuestras costas. Se prevén, además, inversiones para implementar y realizar el seguimiento del Plan nacional de mejora de la calidad del aire, con el plan Aire de entre los planes PIMA. Y se trabaja para sustituir la compra de derechos de emisiones —700 millones de euros presupuestaban ustedes para comprar derechos de emisiones— por proyectos que no generen emisiones de efecto invernadero.
El señor COTILLAS LÓPEZ: Voy acabando, señor presidente.
Se dota de ayudas a los municipios a través del convenio con la FEMP; aumentan las transferencias a la Aemet y, cómo no, también se cubren los programas de parques nacionales.
Nosotros, como he dicho, y decía también el señor Aparici, firmamos Kioto; nos lo creemos, lo ponemos en práctica y lo hacemos con medidas eficaces, eficientes, cuidando mucho el medioambiente y el dinero del contribuyente.
Pasamos a la Sección número 25.
El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado la enmienda número 89. Para su defensa, tiene la palabra el senador Antich.
Señorías, este es un ministerio con poco presupuesto y muy político, coordinador de las reformas impulsadas por el Gobierno. Nuestro veto, por tanto, es un rechazo a estas reformas, que cuatro años después arrojan un saldo muy negativo: una deuda pública desbocada, la no reducción del paro, más temporalidad, menos prestaciones al desempleo, menos políticas activas, salarios más bajos, recortes de los servicios públicos básicos, hachazo a la hucha de las pensiones, reducción de derechos y libertades, y unas comunidades autónomas con menos autonomía y suficiencia financiera. Nuestro veto, les decía, dice no a unas reformas que nos colocan entre los países europeos donde hay más desigualdad y que suponen, en definitiva, una vuelta atrás respecto del Estado social y de derecho y de las autonomías, que propone la Carta Magna; rechaza unas reforma que son una fuente de conflictos de constitucionalidad, fruto de su visión restrictiva y estranguladora de la norma, en un momento en que esta lo que necesita es una mirada amplia, que afronte las nuevas necesidades reforzando los derechos sociales y fundamentales, las libertades y la federalización de la estructura del Estado, entre otros temas.
Por otra parte, nadie puede estar en desacuerdo con una política que corrija duplicidades y dé efectividad a la administración. Pero no podemos apoyar que se utilice el CORA para debilitar el Estado, para suprimir entes y empleo público, que significan el deterioro de servicios básicos, con el resultado de impulsar la privatización de la actividad asistencial y de servicios de nuestro país.
Tampoco podemos dar apoyo al presupuesto de un departamento que año tras año ha permitido gran número de incomparecencias del Gobierno en las comisiones del Senado; porque las relaciones con las Cortes han estado marcadas por el abuso de las urgencias y de los reales decretos leyes, lo que ha hecho que mucha normativa no pasara por el Senado, a pesar de tener un marcado carácter autonómico; y han favorecido claramente la superposición del Gobierno sobre el parlamento, afectando gravemente a la democracia.
Por último, para nosotros es totalmente inconcebible el trato que ha dado este Gobierno a la aplicación de la Ley de memoria histórica. Entre los años 2007 y 2011 el gobierno socialista invirtió unos 26 millones en memoria histórica. Se hizo, entre otras cosas, el mapa de fosas y muchas exhumaciones. Solo en el 2011 se dedicaron 6,5 millones de euros. El Gobierno actual, en el año 2012, rebajó la partida a 2,5 millones y no los invirtieron; en el año 2013 la partida quedó en cero euros, todo ello justificado por la crisis, prometiendo que cuando hubiera recuperación, volverían a dotar la partida.
En los años 2014, 2015 y 2016 desaparece la partida del Ministerio de Presidencia y nos dicen que está en justicia, donde no aparece partida alguna que sustituya a la de presidencia. Ahora dicen que nos hemos recuperado; el señor Montoro dice que tendremos muchos ingresos, pero mantienen la memoria histórica sin partida. El Ministerio de la Presidencia sube un 6,9 % y, en cambio, no hay partida para la memoria histórica. Ustedes presentan una enmienda en el Senado de un millón de euros para aumentar la cobertura a la portavoz del gobierno mediante empresas externas con cargo a lo previsto para los funcionarios de carrera, pero para la memoria histórica no hay partida.
Ello evidencia que las excusas económicas lo único que hacían era disfrazar su oposición ideológica por lo que representa la Ley de memoria;
una postura muy lejana de la práctica de la derecha europea y contraria a la de los organismos internacionales en defensa de los derechos humanos. En vez de implementar nuestra normativa con las resoluciones de los últimos informes de la ONU, el Gobierno no solo se niega a ello, sino que elimina las partidas existentes, parando las convocatorias sobre exhumaciones, a pesar de que nuestro país es uno de los líderes en desapariciones forzadas, eliminando la oficina de ayuda a las víctimas de la guerra civil y la dictadura y dejando sin cobertura a los ayuntamientos, las asociaciones y las familias de las más de 150 000 víctimas que permanecen desaparecidas en las cunetas o abortando la resignificación de un monumento en conmemoración de un alzamiento golpista y de una dictadura como el Valle de los Caídos, entre otros temas.
En fin, se trata de una postura que bien se merece un veto. En cualquier caso, no estaría mal que entendieran que la Ley de memoria va de derechos humanos y de dignidad democrática, lo cual debería estar por encima de partidismos y ser política de Estado.
El Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i d’Unió ha presentado la enmienda número 119.
Para su defensa tiene la palabra el senador Bel.
Intervengo desde el escaño para defender el veto a la sección 25 y lo hago haciéndoles partícipes de una peculiaridad, que no hemos presentado ninguna enmienda a esta sección, pero sí que presentamos el veto porque vetamos el conjunto de la acción del ministerio y el presupuesto en sí mismo; Vetamos a un ministerio que, a través de la CORA, tenía que eliminar la grasa de la Administración y hacerla más eficiente, que tenía que hacer que ganase en eficiencia y que perdiese todos aquellos elementos que simplemente generaban gasto improductivo. La realidad ha sido otra. Porque se pretende que esta grasa la pierdan otros niveles de la Administración, la autonómica y la local, a veces de forma absolutamente irracional e incomprensible. En cambio, el ministerio que tenía que dar ejemplo, el ministerio que tenía que ser la avanzadilla de esta pérdida de grasa, la incrementa año a año en un 6,9 %. El Ministerio de la Presidencia incrementa el presupuesto un 6,9 %, muy por encima de ministerios como el de Sanidad, Educación, Cultura, Industria, Energía, Agricultura, Medioambiente, y eso no tiene ninguna racionalidad ni ninguna justificación. Si miramos cómo el Ministerio de la Presidencia incrementa su presupuesto en un 6,9 %, nos podemos dar cuenta de que las remuneraciones en las partidas vinculadas a la alta dirección se incrementan en un 3,4 %. ¡Qué difícil es justificar que las partidas de alta dirección del Ministerio de la Presidencia se incrementan en un 3,4 % cuando las pensiones se están incrementando en un 0,25 % y cuando la retribución de los trabajadores se está incrementando en un 1 %!
Espero que alguien lo explique y lo justifique porque, si no, evidentemente, el Ministerio de la Presidencia queda inhabilitado para exigir en ningún caso el cumplimiento del informe CORA, un informe sesgado desde el primer día y que solo va en contra de las comunidades autónomas y las corporaciones locales.
El Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya, ha presentado la enmienda número 104.
Para su defensa, tiene la palabra el senador Sabaté.
Señorías, como ya se ha dicho, estamos ante la sección correspondiente a Presidencia, que es un ámbito muy político y de poca entidad cuantitativa, de poca entidad presupuestaria. Evidentemente —lo decía el senador Antich, portavoz del Grupo Socialista—, es un ministerio, el de Presidencia, que se encarga de coordinar políticas y, sobre todo, políticas transversales que afectan a distintos ámbitos del Gobierno. Eso por sí solo justificaría, evidentemente, además de nuestra discrepancia con estas políticas, justificaría, digo, presentar un veto al conjunto de la sección.
A su vez, estamos ante una sección que es un verdadero cajón de sastre porque engloba organismos estatales, organismos dependientes del Gobierno de carácter muy distinto. Por una parte, es un ministerio encargado de desarrollar, por ejemplo, la Ley de la transparencia, lo cual evidencia las deficiencias que tiene un tema con el que el Gobierno y el grupo parlamentario que le apoya se han llenado la boca, al presumir del esfuerzo que se ha hecho en transferencias, cuando en realidad continuamos con una elevadísima opacidad; otro motivo suficiente para plantear un veto a la sección. Con todo, podemos estar de acuerdo con algunos aspectos; por ejemplo, ha habido una subida importante, necesaria, para el Centro Nacional de Inteligencia, del 7,7 % en un momento en que la amenaza del terrorismo yihadista, la amenaza a nuestra seguridad, exige desarrollar todos los esfuerzos posibles en esta dirección; por tanto, en este aspecto podríamos estar perfectamente de acuerdo.
Pero hay un aspecto central, al que ha hecho referencia también algún otro portavoz, en esta sección 25, Presidencia, que es totalmente denunciable —a él se refirió también el senador Antich—, y que no es otro que el de las partidas destinadas a desarrollar la Ley de recuperación de la memoria histórica. Es absolutamente imperdonable, impresentable, si me permiten decirlo, que la partida sea cero, cuando la última partida de un presupuesto de un gobierno socialista en 2011 subía a 6,25 millones de euros. La recuperación de la memoria, como dice su nombre, es una absoluta necesidad, pero, sobre todo, lo es la reconciliación nacional y atender las legítimas demandas de los familiares que necesitan recuperar la memoria de sus seres queridos, de sus familiares, perdidos durante la guerra civil y en la posguerra. Cualquier país democrático tiene que hacer un esfuerzo en esta dirección, como ha hecho nuestro país en otros momentos, y es totalmente intolerable, en un momento en que ustedes se llenan la boca con la recuperación económica, en un momento en que hay incrementos en muchas otras partidas a las que se ha hecho referencia, que la partida para desarrollar la Ley de recuperación de la memoria histórica sea absolutamente cero. Ciertamente, evidencia intenciones, iba a decir ocultas, seguramente reales, intenciones profundamente ideológicas por parte del Gobierno del Partido Popular pero que en absoluto compartimos y creemos que son totalmente denunciables. Lo necesita este país, lo necesitan las familias afectadas y lo necesita la convivencia en el conjunto de España. Es totalmente intolerable y estamos seguros de que el presupuesto, que se reformará a partir de las elecciones generales de diciembre y tendrá un nueva mayoría que le dé apoyo, recuperará una partida significativa para poder abordar la continuidad de la recuperación de la memoria histórica, igual que se hizo a lo largo de los últimos Gobiernos socialistas con el presidente Rodríguez Zapatero. Por eso planteamos un veto al conjunto de la sección 25, Presidencia.
En turno en contra, tiene la palabra el senador Peñarrubia.
Señorías, utilizo un turno en contra de los vetos presentados a la sección 25, Presidencia del Gobierno, un departamento, se ha dicho aquí esta mañana, transversal, horizontal, político, evidentemente, pero de limitado presupuesto, y ello a pesar de que de él dependen cinco organismos relevantes: Centro Nacional de Inteligencia, Centro de Investigaciones Sociológicas, Boletín Oficial de Estado, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y Patrimonio Nacional. Pese a ello, ustedes presentan tres vetos, y eso que estos organismos y el propio ministerio no son polémicos desde el punto de vista presupuestario y político. Fundamentan los vetos en cuestiones, desde luego, opinables, llenas de inexactitudes, adulteradas y, si me aprietan, falaces. Hablan de que no hay transparencia, hablan de que la Comisión para la racionalización de la Administración Pública, el esfuerzo mayor que se ha hecho en estos años de democracia, no ha cumplido sus expectativas, pero sobre todo plantean en esta sección 25 una cuestión que ha sido el eje de los vetos de dos de los tres grupos que los han planteado, y es la memoria histórica. A mi juicio, señorías, señor presidente, eso es un dislate. Yo llego a pensar que pueden estar perdiendo memoria —Dios no lo quiera—, también puedo pensar que son duros de mollera —no lo creo—. Lo que sí puedo pensar es que intentan enredar, y eso es lo más probable. Intentan enredar porque la memoria histórica desde hace ya varios ejercicios presupuestarios dejó de ser una competencia del Ministerio de la Presidencia y pasó a ser competencia del Ministerio de Justicia. Se lo hemos dicho en debates anteriores, se lo hemos dicho en los cinco presupuestos que se han debatido en los últimos años, y ustedes siguen erre que erre, dale Perico al torno, duplicando lo que es una crítica, a mi juicio, infundada. Yo puedo hablar de memoria histórica, nosotros cuando los presupuestos tenían otras posibilidades y estaba adscrita a Presidencia dimos respuesta a esa cuestión, dimos respuesta, con una consignación presupuestaria, creo recordar, que de 2,5 millones de euros para exhumación de fosas y, además, tuvimos el aval de los expertos en esta materia. Lo que pasa es que una vez que esto fue transferido al Ministerio de Justicia, en Presidencia no hay ninguna consignación, no la puede haber, reclámenlo ustedes a otro ministerio, no es objeto de deliberación ni de debate en esta sección 25.
Nosotros hemos presentado los presupuestos de la responsabilidad, del crecimiento económico y de la creación de empleo. Los datos avalan esta afirmación, no es algo gratuito: ocho trimestres consecutivos de crecimiento, reducción considerable del déficit público y creación de empleo. Es verdad que el paro sigue siendo elevado, es cierto que es la asignatura pendiente, pero en el ejercicio 2014, tan verdad como lo que he dicho es que se crearon 400 000 puestos de trabajo y en el ejercicio actual, a finales de 2015, se estima que podrán crearse otros 500 000 puestos de trabajo más.
Este era un país sin rumbo y a la deriva, a punto de ser rescatado y estos han sido los presupuestos del rigor, de la seriedad y los que han permitido que hoy España haya salido de la crisis, que estemos creciendo con tasas que van a superar el 3 % en el ejercicio 2015 y que estemos generando empleo y, lo quieran ustedes ver o no, esta es la realidad.
Permítanme, señor presidente, señorías, que, al margen del debate presupuestario y dado que estamos ya al final de una legislatura que ha sido complicada, dura y difícil y como el futuro no está escrito y es siempre incierto, manifieste que ha sido para mí un honor trabajar con todos ustedes, de los que he aprendido mucho. Yo quiero agradecer a todos, al presidente, a la Mesa, a los grupos, a mis compañeros y a los servicios de la Cámara, su comprensión y ayuda para hacer que nuestro trabajo sea mucho más grato y, como decía antes, como nadie sabe cuál va a ser el futuro voy a utilizar una expresión muy taurina, aunque la hora no lo sea, va por ustedes y que Dios reparta suerte.
Pasamos a la sección 26. El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado la enmienda número 90. Para su defensa tiene la palabra la senadora Llinares.
Intervengo en la defensa del veto a la sección 26, Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y, desgraciadamente, tenemos que decir que es la culminación de una legislatura perdida, en la que se ha aprovechado el paraguas de la crisis para hacer los recortes más impresionantes del Estado del bienestar. Ya sé que ustedes dirán que eso no es verdad, pero se lo demostraremos con hechos.
Sus propuestas de sanidad quedan reflejadas en tan solo una página, la número 255 de los Presupuestos Generales del Estado, donde dice textualmente que quieren culminar las medidas contempladas en el Plan nacional de reformas del año 2015 y consolidar la aplicación del Real Decreto 16/2012; ese real decreto del que ustedes presumen y continuarán presumiendo hoy y que, desde luego, para el Grupo Parlamentario Socialista es el real decreto de la vergüenza, porque es el real decreto de los recortes, de los copagos y, sobre todo, de la exclusión de aquellas personas más necesitadas, de aquellas personas más desfavorecidas como son los inmigrantes irregulares. Y nos dirán que no es verdad, pero, miren, ayer mismo se ha detectado a 2248 menores en la Comunidad Valenciana que, según este real decreto, tenían derecho a asistencia sanitaria y, sin embargo, se les había retirado la tarjeta. Esa es una realidad de ayer mismo.
Señorías, por mucho que ustedes se empeñen en hablar de la herencia recibida, nos sentimos inmensamente orgullosos de la herencia que ustedes recibieron. El ministro hablaba ayer mismo del gasto en sanidad con relación al PIB y hacía referencia al año 2007, pero es que en el año 2011 el gasto sanitario con relación al PIB era del 6,7 %, mientras que, ahora, la previsión es del 5,3 %; lo cual supone 14 000 millones de recortes, les guste o no les guste a ustedes. Esa es la realidad.
Presumen de unos presupuestos sociales porque el gasto social es del 53,5 %, cuando en el año 2011 era del 58 %. Los Presupuestos Generales del Estado siguen siendo un castigo para las comunidades autónomas, que cada vez más tienen que afrontar todos y cada uno de los servicios en solitario. ¿Recuerdan ustedes cuando en la anterior legislatura estaban todo el día pidiendo más dinero para el Fondo de cohesión, para garantizar la cohesión, la equidad y la calidad? ¿Lo recuerdan? Se pasaron ocho años pidiendo más dinero para el Fondo de cohesión. Pues bien, ese fondo, que estaba en 100 millones de euros, cuenta con cero euros en estos presupuestos. Nos dicen que es extrapresupuestario y que el Fondo de garantía asistencial también, pero la verdad es que no se dota a las comunidades autónomas con el dinero necesario para garantizar unos servicios de calidad en sanidad, políticas sociales e igualdad.
Bajan todos los programas en salud, todos: salud pública, calidad, etcétera. Estrategias: han puesto en marcha o van a poner mil y una estrategias con 3,4 millones de euros, cuando en el año 2011 había 17 millones de euros. Y hablan de políticas sociales, mientras que el Plan concertado de servicios sociales ha sufrido un recorte del 64 %. Y como les gustan las gráficas, miren, aquí tienen la gráfica (Mostrando una gráfica).
Elaboran una Ley de la infancia y de la adolescencia, y respecto a su memoria económica dicen que va a haber cero euros para ponerla en marcha. Y de la dependencia, ni hablar; cada año han recortado 283 millones de euros del nivel acordado.
En cuanto a las pensiones y los pensionistas, por cada euro que han ingresado por la subida de las pensiones han gastado 4,5 en medicamentos. Esto es lo que ustedes apoyan a los pensionistas (Mostrando otra gráfica).
Y cuando hablamos de la igualdad, ante el drama de la violencia de género ustedes se han negado a un pacto, a un pacto de Estado que presentamos aquí a través de una moción para luchar contra la violencia de género, porque dicen que ustedes están poniendo en marcha todas las medidas necesarias. Sin embargo, los presupuestos han disminuido un 17 % con respecto a 2011; y en igualdad de oportunidades también han disminuido el 37 % con respecto al año 2011.
La señora LLINARES CUESTA: Por otra parte, la brecha salarial entre hombres y mujeres es del 24 %.
Termino, señor presidente. Dicen que la mejor política social es la política de empleo, y es verdad, pero resulta que ustedes han recortado 41 346 millones en políticas de empleo en esta legislatura, y aquí tienen la gráfica, señorías. (Mostrando otra gráfica).
Por tanto, vetamos estos presupuestos porque son injustos, porque son insolidarios y porque van en detrimento de las personas que más lo necesitan.
El Grupo Parlamentario de Convergència i d’Unió ha presentado la enmienda número 120.
Para su defensa, tiene la palabra la senadora Rivero.
La señora RIVERO SEGALÀS: Gràcies, president.
Señorías, presentamos este veto a la sección de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en la línea de lo que nuestro grupo parlamentario ha manifestado, contextualizando en esta sección lo reseñado en el veto a la totalidad de estos presupuestos. Consideramos que no atienden, echamos en falta algunas partidas, otras son insuficientes y denunciamos nuevamente un maltrato a las comunidades autónomas, que en este caso son las que sustentan el Estado de bienestar prestando los servicios en función de las competencias exclusivas que tienen en estas materias.
Voy a ser muy breve. Desaparece definitivamente en estos presupuestos el Fondo de cohesión sanitaria como garantía de compensación del coste generado para prestaciones a comunidades receptoras de pacientes de otras comunidades. La cuantía más elevada que se destina a las comunidades autónomas la gestiona nuevamente, como en el ejercicio anterior, el Instituto de Salud Carlos III, que es el que principalmente se encarga de las transferencias de capital, con lo cual no se nos permite saber cómo se distribuyen estas transferencias entre las distintas comunidades autónomas.
La financiación estatal en cuanto a servicios sociales, el famoso plan concertado, continúa congelada ante un aumento real de la demanda y de las necesidades sociales. Congelan en estos presupuestos la prestación por hijo a cargo; no amplían las dos semanas en los permisos de paternidad. En estos presupuestos se incumple lo que decía el ministro: que nadie se quede atrás en esta etapa de crecimiento. Esto se plasma en tres puntos muy concretos. En el tema de la pobreza infantil, aparte de ser atendida insuficientemente no va acompañada de medidas estructurales para dar una respuesta. En cuanto a la dependencia, hemos hablado en todas las secciones de dependencia; vamos a cerrar 2015 con más de 400 000 personas en lista de espera; de esta lista, 90 000 personas no son de dependencia moderada sino de grados de dependencia superior. Ustedes asumen como Estado central solo un 18 % de la dependencia cuando tendrían que asumir como mínimo lo que asumen las comunidades autónomas. Solo en Cataluña, si nosotros atendiéramos de la misma manera que lo hacen ustedes, en estos momentos, 94 000 personas que están dentro del sistema se hubieran quedado desatendidas. Por tanto, solo en dependencia y en pobreza infantil se justifica el veto a esta sección. Además, añadiremos que en dependencia tampoco recuperan ustedes el nivel conveniado de 2012.
Finalmente, suspenden respecto a la territorialización del 0,7 del IRPF para fines sociales. Estos presupuestos consolidan nuevamente la gestión centralizada de este 0,7 % incumpliendo, desatendiendo las sentencias del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo. Señorías, lo hemos ido repitiendo durante toda la legislatura. Es irónico, cuando menos, que sea su Gobierno quien incumpla la Constitución y las sentencias de los tribunales forzando al mismo tiempo una pretendida reforma del Tribunal Constitucional.
Por todo ello, presentamos este veto, pedimos el apoyo del resto de los grupos al mismo, y ya les adelanto que votaremos a favor de los vetos que han presentado los diferentes grupos.
El Grupo Parlamentario de la Entesa pel Progrés de Catalunya ha presentado la enmienda número 105.
Para su defensa, tiene la palabra la senadora Sequera.
La señora SEQUERA GARCÍA: Gracias, señor presidente. Buenos días, señorías.
Quiero empezar este veto a la sección 26 con una pregunta: ¿Qué tipo de desigualdad importa más para mantener una sociedad en una democracia saludable, la desigualdad de ingresos y riqueza o la desigualdad de oportunidades? No es una pregunta banal, es la pregunta. El aumento de la desigualdad en la renta es una realidad desde que empezó la crisis en nuestros país, que es, además, uno de los países en los que más ha aumentado de toda la Unión Europea. La igualdad de oportunidades ha caído en picado, y a eso sus políticas han contribuido de forma espectacular. Señorías, el Gobierno de Mariano Rajoy lleva cuatro años de recortes, y sus recortes en gasto social, principalmente en el sector público, sanidad, servicios sociales e igualdad, entre otros, han dejado a los y las más vulnerables en el arcén, en la cuneta. La crisis los puso allí, pero ustedes no han hecho ninguna política para disminuir la brecha de la desigualdad: los más ricos son más ricos y los más pobres son más pobres. En España el 20 % de la población más rica concentra 7,5 veces más riqueza que el 20 % de la población más pobre. Los parados de larga duración han aumentado en los últimos cuatro años, y ya no es necesario estar en paro para ser pobre. Además, también la igualdad de oportunidades ha caído en nuestro país, el ascensor social, ¿recuerdan? Esto no es debido a la crisis exclusivamente, sino que tiene que ver con sus reiterados recortes en gasto social que afectan a las partidas relacionadas con la igualdad de oportunidades: educación, salud, desempleo... Como ven, este veto es una vez más un no rotundo a sus políticas sociales, de las que hemos discrepado desde el primer día. No podemos compartir que en sanidad el presupuesto haya disminuido respecto a 2011 en 262 millones. Pero los recortes en política sanitaria no solo están en los presupuestos —que también— sino en los 7000 millones que recortaron a las comunidades autónomas en su Real Decreto 16/2012, ese caballo de Troya que ha arrasado con el derecho universal a la sanidad, 800 000 personas sin tarjeta sanitaria, sin derecho a la sanidad. También se han introducido en este real decreto los copagos para los pensionistas, copagos en las prótesis externas, copagos en las ambulancias. La disminución de la cartera de servicios, el aumento de quejas de listas de espera, ese es su legado en sanidad. Tampoco podemos compartir en servicios sociales un presupuesto que sea inferior en un 20 % al que ustedes encontraron en 2011, en un momento en que los niveles de pobreza se cifran en un 30 % de la población, en un momento en que hay 770 000 hogares que no tienen ingresos y cuando la pobreza entre los menores de 16 años alcanza ya el 35,4 %. Con estos datos encima de la mesa y con las advertencias de Cáritas, Intermón Oxfam, Amnistía Internacional, Médicos del Mundo y Unicef sobre la realidad social de nuestro país, ustedes han continuado sus políticas de recortes durante toda la legislatura. Como ejemplo están los recortes que ha sufrido el plan concertado destinado a los municipios —la Administración más próxima a la ciudadanía— en más de un 65 %, en unos años donde la demanda de estos servicios sociales ha crecido. Para el próximo ejercicio, en dependencia hacen un gran alarde de un incremento presupuestario de 75 millones de euros, cuando han recortado más de 1500 desde que están en el Gobierno, y no se sonrojan. De la misma forma que no tienen reparo en aprobar leyes sin dotación económica, como la de la infancia y familia o la de discapacidad. Por supuesto, no compartimos sus políticas en igualdad, para empezar, porque tendríamos que compartir sus no políticas. Les recuerdo el titular: la ONU suspende a España en políticas de igualdad. Porque no han hecho ninguna. La igualdad entre hombres y mujeres es una cuestión tan relevante que me parece vergonzoso que el baile de cifras que ustedes han hecho en todos sus presupuestos sea con cantidades tan pequeñas. Señorías, en promoción de la igualdad llevan recortando desde 2011 en torno a un 30 %; este año, un millón de euros. ¿Cómo piensan combatir la violencia de género si no es promocionando la igualdad, educando en igualdad, trabajando en igualdad? No les creemos cuando dicen que tienen un compromiso si este no se refleja en una partida presupuestaria. En violencia de género también han recortado un 17 % desde que están en el Gobierno. Quiero recordarles que la partida dedicada a evitar los asesinatos, malos tratos y sufrimiento de muchas mujeres es solamente de 25 millones de euros. ¿Saben que con eso no se puede hacer ni un kilómetro de túnel o un kilómetro de vía de AVE? ¿Cómo vamos a tender puentes a esas mujeres que sufren la violencia machista en nuestro país si no dedicamos más que 25 millones a protegerlas?
En definitiva, una vez más, sus presupuestos reflejan su ideología, la importancia que le dan a estas políticas, y estas distan mucho de ser sociales. Por ello, el Grupo de la Entesa presenta este veto a la sección 26.
El senador Espinar, del Grupo Parlamentario Mixto, ha presentado la enmienda número 77. Para su defensa, tiene la palabra.
El señor ESPINAR MERINO: La damos por defendida, señor presidente. Gracias.
En turno en contra, tiene la palabra el senador Aguirre.
El señor AGUIRRE MUÑOZ: Gracias, señor presidente.
Señorías, no sé qué pasa que siempre que hablamos de sanidad acabamos hablando del Real Decreto 16/2012 cuando ni siquiera viene reflejado en los presupuestos. Sí viene reflejado cómo hemos ido progresando adecuadamente a lo largo de esta legislatura, en contra de lo que dice la senadora Llinares, que habla de legislatura perdida. Legislatura perdida es la anterior, que fue la del débito, la de las facturas en los cajones, la del millón de parados, que es la peor política social. Legislatura ganada es esta, gracias en gran parte al Real Decreto 16/2012. Un real decreto que consigue la sostenibilidad del magnífico sistema sanitario público a nivel nacional. Consigue la universalidad del sistema, es decir, cualquier español, por el hecho de ser español, o cualquier inmigrante legalmente establecido automáticamente tiene la tarjeta sanitaria. Consigue la distribución social del copago, es decir, que aquellos que más tienen pagan más y los que no tienen nada como los parados de larga duración —estamos hablando de más de un millón de personas— no tienen que pagar absolutamente nada. Consigue, gracias a la distribución social del copago, intentar gastar menos en farmacia extrahospitalaria, hasta un volumen de 5000 millones, en beneficio de las comunidades autónomas. Consigue que se les facture a los terceros países cuando son atendidos por nuestro modelo sanitario.
¿Qué hemos conseguido gracias a ese real decreto? Tener unos presupuestos magníficos como los que presentamos en esta legislatura. Por supuesto, lo que no vamos a poner en marcha son las medidas que ustedes aplicaron porque nos abocarían directamente a la ruina más absoluta, como dejaron ustedes sanidad y todo el Gobierno cuando acabó su legislatura.
Señorías, si queremos hablar de recortes, léase El Mundo de ayer a nivel andaluz (El señor Aguirre Muñoz muestra un documento a la Cámara). Si lo lee verá lo que son recortes sanitarios en una comunidad autónoma que no sube como deben hacerlo otras comunidades autónomas o como lo sube el Gobierno de cara a unos presupuestos que sean serios. Léase El Mundo y aprenderá lo que es una mala gestión sanitaria y lo que es una magnífica gestión sanitaria, como la que está llevando a cabo el Gobierno a lo largo de toda la legislatura.
Señorías, 54 de cada 100 euros del volumen total del presupuesto están dedicados a gastos sociales. El presupuesto del Ministerio de Sanidad aumenta en esta legislatura un 5,31 % hasta 2021 millones de euros, y siempre dando prioridad a las políticas de sostenimiento, al desarrollo de la dependencia —ahora hablaré de ello—, al apoyo a la familia, al apoyo a la infancia y a la lucha contra la violencia de género. Estas áreas sociales se llevan el 81 % del presupuesto del área de sanidad, hasta un total de 1653 millones de euros.
Las principales áreas en las cuales se enfoca el presupuesto son las políticas para las personas mayores y dependencia, entre ellas, el presupuesto del Imserso, que se incrementa un 3,26 %, o la dependencia, con un aumento del 6 % en la partida específica destinada a la misma hasta un total de 1252 millones de euros, 75 millones de euros más que en el año 2015.
En cuanto a dependencia, hay que decir que se han incorporado 300 000 nuevos dependientes moderados, como mandata la ley, a partir de junio. ¿Quién los ha incorporado? El Partido Popular, cumpliendo la Ley de dependencia. Si no se han incorporado más, es porque hay comunidades autónomas —léase también el mismo periódico de ayer a nivel de Andalucía— (El señor Aguirre Muñoz muestra un documento a la Cámara), en donde hay 118 000 andaluces que están en lista de espera de dependencia. Si no se han incorporado más, es porque comunidades autónomas como Andalucía no han hecho sus tareas en dependencia.
Respecto a familia e infancia, usted critica la memoria económica. La memoria económica que estamos llevando en lo que respecta a infancia es la misma que ustedes hicieron hace cuatro años; por tanto, se está autocriticando cuando a su vez critica la memoria económica de infancia.
En relación con familia e infancia, hay un claro apoyo presupuestario, con un incremento global de un 10,2 % en comparación con la cuantía de ejercicios anteriores y con un fondo específico de apoyo a familia e infancia de 48 millones de euros.
Otra partida muy importante es la de violencia de género que, en la línea ascendente de todo el presupuesto, contará con 23 millones de euros. El objetivo lo tenemos claro —así viene reflejado en los presupuestos— y consiste en reforzar los proyectos asistenciales para mujeres víctimas de malos tratos, así como para sus hijos.
Dentro del Sistema Nacional de Salud, la Secretaría General de Sanidad y Consumo tiene un presupuesto de 317 millones de euros, lo cual supone un aumento de 6,37 millones de euros enfocado, como ustedes han dicho, a muchos programas relacionados con la equidad, la calidad y la sostenibilidad del sistema, buscando siempre la eficiencia y el apoyo de los profesionales y consumidores. Asimismo, una parte importante se destina a seguridad alimentaria. Se intenta llegar a algo importantísimo para nosotros: la medicina personalizada y la atención sociosanitaria. Dentro de la secretaría los profesionales son fundamentales, y de ahí que una partida muy importante vaya a su formación especializada, así como a agilizar los procedimientos de reconocimiento y a la acreditación de aquellos.
Los presupuestos para Salud Pública los constituyen una partida de 38 millones y están también muy enfocados a pacientes con VIH y, sobre todo, a estrategias. La mayoría de estas nacen en esta misma Cámara a través de las proposiciones no de ley o de las mociones presentadas para instar al Gobierno a definir estrategias que se han visto ya reflejadas, incluso económicamente, dentro de los presupuestos. Se trata de estrategias referidas al abordaje de la cronicidad, salud mental, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, ictus, diabetes, enfermedad músculo-esquelética, cuidados paliativos o a la interconexión de historia clínica y tarjeta electrónica, que se aprobó en esta Cámara a través de la Ponencia de aplicación de nuevas tecnologías. También se incluye una estrategia muy importante, que también debatimos y sacamos adelante, para crear un registro de pacientes con enfermedades poco frecuentes o enfermedades raras.
El fondo de cohesión, al que también han hecho referencia, se refuerza y se amplía. Su incapacidad para reformar y mejorar las cosas no puede ser obstáculo para que otros lo intenten y lo consigan, como hemos hecho nosotros al coordinar ese fondo de cohesión, fuera de presupuestos pero perfectamente coordinado entre todas las comunidades autónomas.
Como novedad este año hay una partida especial para la asistencia a refugiados, tema muy importante ahora mismo en la Unión Europea.
Termino, señorías, diciendo a los españoles que hoy tenemos un sistema de bienestar sostenible gracias al Gobierno y que protege nuestra salud. Esos presupuestos reflejan las cuentas del Gobierno. Por eso, si queremos mantener esta sostenibilidad no podemos aprobar sus enmiendas porque suponen un retroceso cuyo contenido nos ha abocado al fracaso más absoluto en gestión sanitaria a lo largo de la anterior legislatura. Por lo tanto, nosotros votaremos en contra de todos sus vetos.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Aguirre.
Pasamos a la sección 27. El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado la enmienda número 91. Para su defensa tiene la palabra el senador Ortiz.
Señorías, la situación económica y el empleo en nuestro país están, singularmente en estos momentos, ligados en exceso a dinámicas que dependen en gran medida de factores externos, como el precio del petróleo, la depreciación del euro frente al dólar y las mejores condiciones monetarias y financieras que propician el Banco Central Europeo y la unión bancaria.
Desde el Grupo Parlamentario Socialista venimos llamando la atención sobre la vulnerabilidad y la incierta sostenibilidad de la recuperación del tan cacareado crecimiento. Esta preocupación no es exclusivamente nuestra. El propio gobernador del Banco de España recientemente alertaba sobre el riesgo de graves desviaciones a la baja en las previsiones de crecimiento de la economía española. Tenemos una previsión reciente del Fondo Monetario Internacional, de hace escasamente cuarenta y ocho horas, que avisa de una cierta ralentización en el crecimiento en toda la zona euro. Además, el Banco de España, hace también 48 horas, nos ha dicho que el crecimiento del último trimestre julio-septiembre es de 0,8, es decir, 2 décimas menos que el crecimiento del trimestre anterior, abril-junio, cuando, efectivamente, crecimos un 1 %, como antes ha dicho algún portavoz del Grupo Parlamentario Popular, pero resulta que en el trimestre siguiente ese crecimiento, que ya era pobre en sí mismo, baja todavía 2 décimas más.
Si los Presupuestos Generales del Estado, y singularmente los del Ministerio de Economía, son el instrumento más importante de política económica que tiene un Gobierno para cambiar la realidad social y económica de un país y estos deben responder a una exigencia básica de confianza y credibilidad, los presupuestos que estamos debatiendo no resisten el más elemental examen de consistencia en estos aspectos. Además, el Ministerio de Economía parece estar instalado en el escenario más cómodo, pero también lo está en el más injusto y vulnerable, en un modelo de crecimiento basado en la precariedad laboral que aumenta la desigualdad y la pobreza y que excluye a los más jóvenes, que tienen que buscarse la vida más allá de nuestras fronteras no por gusto, sino por necesidad.
Pues bien, a esa cruda realidad no tratan de dar respuesta estos presupuestos del Ministerio de Economía que, a nuestro juicio, no solo equivocan el enfoque macro, sino que incluso también equivocan su enfoque en otras responsabilidades concretas que debe gestionar. Así, han prometido muchas veces la agencia española de investigación, que estaba ya a punto en los años 2012, 2013, 2014 y 2015. Pues ese va a ser uno de los grandes fiascos de la gestión del Partido Popular. En estos momentos, además, dedicamos a I+D el 66 % de lo que destinábamos en el año 2009. Podían tener ustedes la tentación de argumentar que los años de crisis marcan, lo que nos serviría para constatar de nuevo que no han entendido todavía que las políticas de I+D+i son anticíclicas; al menos así es en los países desarrollados de nuestro entorno. Desde el punto de vista de la gobernanza del sistema español de ciencia e innovación, el incumplimiento flagrante de todos los compromisos para el desarrollo de la Ley de la ciencia es la marca exclusiva de la gestión del Gobierno en estos últimos cuatro años.
En relación con el comercio, otra responsabilidad concreta y directa de este ministerio, de los datos estadísticos y presupuestarios de la propia Administración se desprende que las empresas españolas siguen exportando, a pesar del Gobierno, en una dinámica propia que en nada se ve impulsada de manera significativa desde las políticas públicas. El comercio interior sigue abandonado por el Gobierno, salvo en lo relativo a las grandes superficies, las cuales han sido privilegiadas por este en claro perjuicio del comercio minorista, que atraviesa uno de los momentos más graves de su historia reciente aunque incremente sus ventas.
Señor presidente, señorías, por todo esto y también por otras razones que la limitación del tiempo nos impide abordar, el Grupo Parlamentario Socialista mantiene el veto que hemos presentado a la sección 27.
El Grupo Parlamentario de Convergència i d?Unió presenta la enmienda número 121. Para su defensa tiene la palabra el senador Alturo.
El señor ALTURO LLOAN: Gracias, señor presidente. Muy buenos días, señorías.
El Ministerio de Economía y Competitividad es, evidentemente, el responsable de llevar a cabo las principales reformas para fomentar el crecimiento y la competitividad, así como para mejorar los distintos niveles de inversión en investigación, desarrollo tecnológico e innovación, todo ello de cara a dar apoyo a las empresas. Sin embargo, y a pesar de que haya un crecimiento en la economía española, tal y como hemos estado viendo —ayer el ministro Montoro nos habló de ello—, el propio ministro es casi ajeno a la responsabilidad del ministerio. Es decir, evidentemente hay que reconocer ese crecimiento, pero también podemos decir claramente que el ministerio no interviene prácticamente en él. Veamos los datos.
En primer lugar, podríamos decir que hay una serie de elementos externos que son los que ayudan a que estos factores de crecimiento vayan bien, siendo uno de ellos la bajada del precio del crudo —ya se ha comentado aquí—, la depreciación del euro frente al dólar y, evidentemente, la política que ha venido llevando el Banco Central Europeo para fomentar la liquidez, con lo cual estamos de acuerdo en que estos factores favorecen el crecimiento de la economía. Por tanto, hay que decirlo. Y luego están los factores que dependen o que son responsabilidad del Ministerio de Economía.
Hay una cuestión muy clara. En estos últimos cuatro años la reducción de salarios —que ha sido ostensible y única vía por la que nuestra economía ha ganado competitividad— ha sido el principal logro. Es decir, bajan los salarios y, en consecuencia, ganamos competitividad. Muy bien. Pero esto es un recorrido a corto plazo, con lo cual, las medidas que tendrían que implementarse, que son las medidas para fomentar la competitividad a través de valor añadido, no las vemos por ninguna parte porque estos presupuestos no las contemplan.
Un instrumento muy importante que tiene el Ministerio de Economía para potenciar el modelo productivo consiste en transferencias y préstamos. Estoy hablando de los capítulos 4, 7 y 8, que sirven para dar ayudas a empresas tanto públicas como privadas. Voy a hablar un poco de ellas. Este bloque, en los presupuestos del año pasado, de 2015, bajó nada más y nada menos que el 58 %, y en estos prácticamente no recuperamos nada. Esto es gravísimo. ¿Y quién se puede beneficiar de estas partidas a las que estoy haciendo referencia y que el ministerio tiene en su mano para poder activar? Pues, por ejemplo, el Fondo estratégico para infraestructuras científicas y tecnológicas, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, el CDTI —es decir, el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial—, los proyectos empresariales, la internacionalización de empresas, el Fondo para inversiones en el exterior, el ICEX o las subvenciones de intereses por préstamos de líneas de mediación instrumental, como las del ICO —que también ha tenido una caída impresionante—. En definitiva, no vemos por ninguna parte aquello que sirve para dar este apoyo.
En segundo lugar, es responsabilidad del Ministerio de Economía fomentar la investigación, desarrollo tecnológico e innovación, es decir, I+D+i. Sin embargo, no se destinan recursos suficientes para respaldar esta supuesta apuesta. En esta legislatura este gasto ha disminuido en un 33 % y ha habido años en que su ejecución ha sido inferior al 50 %. Por lo tanto, al hablar de la inversión en I+D+i en estos últimos años podríamos decir que estamos situados en torno a un 1,2 % del PIB cuando la media europea es del 2 %. Es decir, estamos a la cola de Europa, lo que supone la fuga de cerebros y, en definitiva, de talento, algo gravísimo.
En tercer lugar, esta sección debería ser la que consolidara el apoyo a la pyme; sin embargo, no hay recursos suficientes para que las pequeñas y medianas empresas puedan sentir el apoyo de este ministerio y percibir de forma más real y cercana la mejor marcha de la economía. Por lo tanto, la pyme continúa teniendo barreras para su acceso al crédito, así como también para su internacionalización. Y con estos presupuestos no vemos una solución por ninguna parte.
Son los factores externos los que mejoran nuestra economía y no vemos en absoluto que este ministerio haga nada para mejorar la competitividad, por lo cual nosotros hemos de mantener este veto, pues no ayuda al crecimiento de la economía ni tampoco ayuda ni potencia a las pequeñas y medianas empresas.
El Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya ha presentado la enmienda número 106. Para su defensa tiene la palabra el senador Bruguera.
Señorías, esta sección que estamos tratando marca, o debería marcar, las prioridades del Ministerio de Economía y Competitividad en cuestiones básicas para el comportamiento de la política económica en general, como son, por ejemplo, las reformas necesarias para el mejor funcionamiento de los mercados, la competitividad de nuestras empresas y su internacionalización, la política comercial en sentido amplio o los programas para el fomento de la investigación, el desarrollo y la innovación.
En este sentido, señorías, esta ha sido una legislatura perdida, caracterizada por los recortes iniciados en el ejercicio del año 2012, recortes en las políticas de gasto en investigación, desarrollo e innovación; recortes en las partidas del fondo para la investigación científica y técnica, es decir, en los proyectos y personal de investigación; recortes en los fondos del CDTI para la innovación industrial y su fomento; recortes en el Centro Superior de Investigaciones Científicas, el CSIC, cuyos programas de investigación se han puesto en grave riesgo por la pérdida de una parte importante de su plantilla de investigadores.
Además, Cataluña dispone de importantes centros y fundaciones vinculados a la I+D+i que han alcanzado gran prestigio y reconocimiento, tanto a nivel nacional como internacional, y evidentemente consideramos totalmente insuficientes las aportaciones que para ellas realiza el Estado para la consecución de sus fines y la continuidad de su prestigio.
Como ya hemos comentado en anteriores secciones, el Gobierno saca pecho electoral de cuestiones externas, cuestiones exógenas que no dependen de nosotros, para explicar la supuesta recuperación económica de nuestro país. Sin embargo, todos sabemos que estos elementos son muy vulnerables e inseguros, como la caída del precio del petróleo, la depreciación del euro respecto al dólar o las mejores condiciones monetarias y financieras gracias al Banco Central Europeo y a la unión bancaria. Continuamos con importantes retos a los que el Gobierno no hace frente: endeudamiento externo excesivo, baja productividad, elevado desempleo de larga duración y un bochornoso aumento de las desigualdades por las políticas de recortes aplicadas por el Gobierno.
De los 28 países de la Unión Europea solo hay dos, Grecia e Irlanda, en los que el PIB ha caído más que en España durante la crisis. En la inmensa mayoría de los países el PIB está por encima de los niveles del 2007. No es casualidad, por tanto, que los países que más políticas de austeridad han aplicado —austericidio diría yo— estén en los últimos puestos: Grecia, Irlanda, España, Portugal, Chipre e Italia.
Por ello, señorías, hemos presentado este veto a la sección 27, y ya anunciamos que votaremos a favor del resto de los vetos presentados por los demás grupos parlamentarios.
El senador Espinar ha presentado la enmienda 78.
Tiene usted la palabra para su defensa.
El señor ESPINAR MERINO: También la damos por defendida.
Tiene la palabra el senador Fernández de Moya.
En nombre del Grupo Parlamentario Popular me corresponde fijar nuestra posición frente a los vetos presentados, y ya pongo de manifiesto que vamos a votar en contra de todos y cada uno de ellos.
Los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016 reflejan la consolidación de la recuperación económica en el ámbito de la nación española. Sería bueno recordar hoy, fundamentalmente al Grupo Socialista, cómo dejaron la economía en España a finales de 2011. La economía estaba entonces al borde del colapso financiero, nos encontrábamos con una profunda recesión y España estaba situada al borde del rescate y de la intervención. Esos eran los méritos del Partido Socialista en el ámbito de la economía española.
Hoy, a 1 de octubre de 2015, España lidera el crecimiento dentro de las principales economías de la zona euro y también dentro de las economías en las zonas más avanzadas. Así lo reconocen, señorías del Grupo Parlamentario Socialista —cuánto le cuesta reconocer el esfuerzo del Gobierno de España—, el FMI, la OCDE o la propia Comisión Europea.
Señorías, presentamos un cuadro macroeconómico realista, basado en hipótesis prudentes desde el punto de vista de la economía y que, indudablemente, constata la recuperación de la economía española, con un crecimiento del 3,3 % para el presente ejercicio y en torno al 3 % para el ejercicio venidero. La economía española presenta hoy un patrón de crecimiento equilibrado gracias a la fortaleza de la demanda externa, así como también a la mejora en el ámbito del sector exterior. Por su parte, el mercado laboral continuará fortaleciéndose con la creación de más de 600 000 empleos en términos de encuesta de población activa.
Señorías, hemos corregido los importantes desequilibrios que los socialistas dejaron en la economía española a través de cuatro factores: corrección del desequilibrio externo, desapalancamiento del sector privado, saneamiento del sector bancario y reducción del déficit público.
Quiero destacarles también, señorías, el dato, al que nadie ha hecho alusión, de los costes de financiación en la emisión por parte del Tesoro español, que marcó en agosto del presente año un mínimo histórico del 0,87 %, que contrasta con el 4 % que los socialistas nos dejaron en el año 2011. Por cierto, el Tesoro acaba de colocar —es una noticia que ha saltado hace muy pocos minutos— 4050 millones de euros, con una bajada de los tipos tras las elecciones catalanes.
Señorías, respecto al sector exterior permítanme destacar dos factores extraordinariamente importantes. En primer lugar, 2015 será el tercer año de superávit por cuenta corriente y, además, lo vamos a situar en el entorno del 2 % del producto interior bruto, una cifra que no se ha dado en la historia económica moderna de nuestro país. Y, en segundo lugar, el dinamismo de las exportaciones, que concretamente en el primer semestre de este año crecieron al 5 % interanual; en este periodo, las ventas al exterior, señorías, superaron los 125 000 millones de euros.
Comercio interior. Este es un sector de especial importancia para el conjunto de la economía española porque viene a representar, aproximadamente, el 12 % de la riqueza nacional, del producto interior bruto. Pero quiero señalarles que las ventas han aumentado un 4 % en términos reales respecto al verano del año 2014. Igualmente, hay una recuperación innegable, aunque ustedes no lo pongan encima de la mesa, de la demanda interna y un incremento de la confianza de los consumidores. Además, estos Presupuestos Generales del Estado mantienen el apoyo y la dotación al comercio a través, precisamente, del Plan de apoyo a la competitividad del comercio minorista.
El capítulo de subvenciones a la I+D+i lo expuso bien en su comparecencia el ministro de Economía y yo quiero reiterarlo: se incrementa su presupuesto en 227 millones euros, lo que supone un 15 % más respecto al año anterior y es el tercer año consecutivo de incremento por parte del Ministerio en la partida de I+D+i. También se incrementan las transferencias a los organismos públicos de investigación, los OPI, en 20 millones de euros respecto al año anterior. Esta situación contrasta fuertemente con el descenso sufrido en la etapa socialista, donde se recortaron 200 millones de euros. Usted, señoría del Grupo Parlamentario Socialista, ni siquiera ha tenido la honestidad política de poner encima de la mesa ese dato de su último presupuesto, concretamente del año 2011. Igualmente, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que es el tercer organismo de investigación en Europa, ve incrementada su partida —ha superado sus dificultades financieras— en torno a 8,5 millones de euros.
Señorías, hemos presentado los Presupuestos Generales del Estado por responsabilidad con la nación española. Otros salieron huyendo y ni siquiera tuvieron el coraje político de venir a las Cortes para presentar los Presupuestos Generales del Estado.
Destinamos en pensiones 135 449 millones de euros. (El señor Fernández de Moya Romero muestra un documento a la Cámara). A los 9,3 millones de pensionistas ya no se les van a congelar las pensiones, como hicieron los socialistas. Destinamos 188 000 millones de euros a gasto social, el 53 %, comprometidos con las personas que menos recursos económicos tienen. Los funcionarios empiezan a recuperar lo que el Partido Socialista les quitó, es decir, ese 5 % de media de rebaja del sueldo de los funcionarios públicos. Además, como les he dicho con anterioridad, en gasto social de cada 100 euros 53,3 euros de este presupuesto van a parar a políticas sociales.
Por eso, señor presidente, mi grupo parlamentario, al que represento, votará en contra.
Solo me resta decirle al Grupo Socialista que cuando baje a esta tribuna sería bueno que analizara que aquello que dice aquí se cumple donde gobierna. (El señor Fernández de Moya Romero muestra un documento a la Cámara). La Junta de Andalucía debe 259 millones de euros a las empresas de tecnología sanitaria. Este es el modelo del Partido Socialista en Andalucía: no pagar la factura en tecnología sanitaria e I+D+i. Las universidades públicas son una referencia en docencia, en investigación, en I+D+i, y la Junta de Andalucía debe 584 millones de euros a las universidades públicas de Andalucía. Eso sí, ustedes hablan mucho de los bancos, pero la Junta paga 7,5 millones de euros al día en préstamos e intereses a los bancos. Señorías, por tanto, lecciones, ninguna, y por supuesto ninguna del Partido Socialista, porque justo donde gobierna hace lo contrario de lo que dice.
Termino, señor presidente. Si hay una foto, porque ustedes se han dedicado desde esta tribuna a decir que estos presupuestos son vergonzosos, escandalosos y que el Gobierno ha metido prisa en su redacción, si hay una foto, repito, de la que ustedes los socialistas se tienen que avergonzar —siempre la recordaré— es esta. (El señor Fernández de Moya Romero muestra una foto del expresidente del Gobierno, señor Rodríguez Zapatero, con la siguiente leyenda: «Por el pleno empleo»). Engañaron a 3,5 millones de españoles cubriendo España entera con la carta del pleno empleo y llevaron al paro a 3,5 millones de españoles. (Aplausos).
El señor FERNÁNDEZ DE MOYA ROMERO: ¡Qué vergüenza, señores del Grupo Parlamentario Socialista! (Aplausos).
Pasamos a la sección 32. El Grupo Parlamentario Convergència i d’Unió ha presentado la enmienda número 123.
El señor BEL ACCENSI: Muchas gracias, presidente. Voy a intervenir desde el escaño.
Cuando vimos el veto de la sección 15, referente al Ministerio de Hacienda, ya sugerí que podíamos haber acumulado las secciones 32 y 36 en el mismo veto. De hecho, con el veto de esta sección, que hubiésemos podido ampliar a la sección 36, se pone en evidencia la falta de sensibilidad del presupuesto en relación con las comunidades autónomas y corporaciones locales en cuanto a las transferencias a estos niveles de la administración.
No voy a repetir los argumentos que di en su momento en el veto general y en el veto a la sección 15, pero sí quiero poner de manifiesto que, entre los otros agravios que figuran para la Generalitat de Catalunya, estos presupuestos no contemplan ninguna partida para compensar a la Generalitat de Catalunya por el impuesto sobre los depósitos bancarios, que fue subsumido por parte de la Administración central y que en el caso de Cataluña, no ha sido todavía compensado. En estos presupuestos no figura compensación alguna.
Por esto, y por una infradotación a las corporaciones locales y a las comunidades autónomas, presentamos y mantenemos el veto a esta sección 32.
Tiene la palabra el senador Moro.
El señor MORO BORRERO: Señor presidente, señorías, buenos días.
Intervengo muy brevemente para contestar al veto presentado por el Grupo Parlamentario Convergència i d’Unió en el Senado, en el sentido de que la sección 32 del presupuesto hace referencia y recoge las dotaciones para hacer frente a las transferencias corrientes y de capital con destino a comunidades autónomas y ayuntamientos. Sabe usted perfectamente que en esta sección se recogen, entre otras, fundamentalmente subvenciones y dotaciones para convenios de transporte y para convenios con ayuntamientos y comunidades autónomas mediante acuerdo del Estado con estas instituciones. Son compromisos que el Estado está cumpliendo en estos presupuestos, en presupuestos anteriores y con cargo a los presupuestos siguientes. Concretamente, estos presupuestos se presentaron con un proyecto de 692 millones de euros, y se han aceptado enmiendas para que se pueda hacer el hospital de Valdecilla, en Cantabria. Y la sección 32 asciende a 707 millones de euros. Y en Cataluña hay una partida muy importante referida al transporte terrestre y una subvención de 96,6 millones de euros.
Entendemos, pues, que la justificación para el veto del Grupo de Convergència i d’Unió no está de acuerdo con los aspectos generales que contemplan la sección y, por tanto, el Gobierno rechaza esa propuesta.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Moro.
Pasamos a la sección 36.
El Grupo Parlamentario de la Entesa pel Progrés de Catalunya ha presentado la enmienda 107.
Señorías, el presupuesto para el ejercicio de 2016 en lo que se refiere a la sección 36, de sistemas de financiación de entes territoriales, se puede calificar de desleal e irresponsable. Ante el deber del Gobierno de garantizar la cohesión territorial de las comunidades autónomas según la estructura territorial establecida en nuestra Constitución, opta por ignorar el problema, mirar hacia otro lado y hacer gala de LA inactividad, de LA impasividad ante problemas cruciales que acaban afectando a la sociedad de este país.
Es necesaria una financiación suficiente que facilite a los gobiernos autonómicos poder afrontar el gasto social en atención a los ciudadanos, es decir, el gasto en los ámbitos de la educación, la sanidad o los servicios sociales, que significan casi el 80 % del presupuesto del gasto de las comunidades autónomas. Pero durante estos últimos años, aparte de los recortes de los Presupuestos Generales del Estado, el esfuerzo exigido a los gobiernos autonómicos para la reducción del déficit público se ha traducido en recortes de gasto social, y la población más vulnerable ha sufrido las consecuencias.
El incumplimiento de la revisión del modelo de financiación autonómico, previsto en la disposición adicional séptima de Ley 22/2009, ha impedido la mejora de los ingresos de las comunidades. Se ha preferido incumplir la LOFCA y no afrontar un nuevo sistema de financiación, y, en cambio, se ha optado por recurrir a la forma extraordinaria, a créditos y préstamos, que deberán ser devueltos porque no son a fondo perdido. Esta medida ha facilitado al Gobierno autoproclamarse como gran salvador de las administraciones autonómicas, haciendo limpieza de cajones llenos de facturas impagadas —por cierto, la mayoría de esos cajones pertenecen a comunidades autónomas gobernadas por sus compañeros del Partido Popular—. Con estas políticas se corre una cortina ante el problema, pero este no desaparece; está ahí y no se ha eliminado. Es imprescindible afrontar el problema, es lo que haría cualquier Gobierno serio y responsable, y ello pasa ineludiblemente por afrontar la revisión del sistema de financiación autonómica y local con el objetivo de corregir los déficits de financiación y garantizar los principios de coordinación y solidaridad recogidos en la Constitución Española. Por otro lado, hay que asegurar la prestación de los servicios públicos esenciales en todas las comunidades autónomas, garantizando a la ciudadanía la igualdad de condiciones, sin importar la comunidad donde residan.
En lo que respecta a Cataluña, vuelven a incumplir la Ley orgánica del Estatut de Catalunya, incumpliendo la inversión territorializada en infraestructuras que le corresponden por su peso en el PIB del Estado. Para 2016 se han presupuestado 1179 millones de euros, un 10,7 % del total, cuando en realidad le corresponde el 18,9 %. La media estatal de inversión por habitante en estos presupuestos es de 236 euros por persona y en el caso de Cataluña baja a los 157. En resumen, la inversión del Estado en Cataluña ha caído un 60 % respecto de 2011. Esta situación contradice los argumentos que se esgrimen en esta tribuna en cuanto a que las políticas implantadas por el Gobierno del Partido Popular han ido dirigidas a aumentar la competitividad de nuestras empresas. Ahora bien, por lo que se refiere a bajadas de salarios, precariedad laboral y abaratar el despido, han sido unos campeones.
Pero hay otra realidad más cruda, y es la pérdida de inversión extranjera en Cataluña, concretamente en Tarragona y, en consecuencia, la pérdida de puestos de trabajo a causa de la falta de infraestructuras por el incumplimiento de este Gobierno de dotar de esas infraestructuras, tan necesarias y que demanda el tejido productivo del país. El corredor del Mediterráneo es el mejor ejemplo, aunque no el único. Estas inversiones, que se obstinan en no materializar, contribuyen a dar impulso a la economía del país y a preservar mejor la cohesión social.
En lo referente a la cooperación económica local, continuamos bajo mínimos. Continúan desaparecidos los planes provinciales e insulares de obras y servicios. Aunque, de todas las administraciones, la local haya sido ejemplarizante en cuanto al cumplimiento del déficit, en nada se le ha tenido en cuenta. Finalizamos una legislatura en la que en sus inicios, y ante la tramitación de la Ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, hubo el compromiso de iniciar acciones que condujeran a un nuevo sistema de financiación local, pero lo cierto es que acabamos como empezamos: sin cumplir la palabra y con el mismo sentido desde las administraciones locales de menosprecio. Por ello, el Grupo de Entesa presenta este veto a la sección 36.
Tiene la palabra el senador Blasco.
El señor BLASCO MARQUES: Gracias. También yo voy a ser breve.
Señorías, esta mañana el senador Alique decía, a la hora de hablar de industria, que el Partido Popular no tenía un modelo de país. Bien, pues creo que si algo caracteriza al Partido Popular —a lo largo de los presupuestos, pero también a lo largo de su historia y de esta legislatura— es tener un modelo de país. Y, hablando de los vetos al presupuesto, creo que el que haya habido 12 vetos a su totalidad y tantos vetos a las secciones —y en mi opinión, tan poco trabajados— se ha debido a la falta de interés de los grupos de la oposición en analizar la situación económica que tenía España, sobre todo, la situación económica de las administraciones públicas en España, cuando comenzó la legislatura y la situación económica de las administraciones públicas cuando esta termina.
Toda España sabe que cuando comenzó la legislatura todas las administraciones públicas, tanto las comunidades autónomas como las entidades locales, estaban al borde de la intervención. Si hubieran sido empresas privadas, hubieran estado en quiebra, y ha sido fundamental la ayuda financiera de la Administración General del Estado para poder capear el temporal de la peor crisis conocida en los últimos treinta y cinco años. Y sin la ayuda de la Administración central hoy estaríamos hablando de colapso y de paro en muchísimas empresas que han estado trabajando desde siempre, prestando servicios a los ciudadanos, prestando servicios de las administraciones públicas.
En esa línea, y con coherencia desde el minuto uno, se modificó la Constitución para establecer —por ley orgánica, no, por Constitución, y pactado por los grandes partidos— el principio de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera, del cual se han derivado luego multitud de leyes de apoyo a las administraciones públicas, un principio que tenía un claro objetivo: reducir el déficit, controlar la deuda y cumplir nuestros compromisos con los países de la Unión Europea. En esa línea, ¿se atreve alguien a decir que el Gobierno de España no ha sido solidario con las comunidades autónomas, con la multitud de mecanismos que se han puesto encima de la mesa para que pudieran cumplir con sus obligaciones, o con los ayuntamientos?
Siempre que intervengo aquí les recuerdo que también soy alcalde de una capital de provincia, Teruel, y usted sabe tan bien como yo, señor Bel, que para sanear los ayuntamientos, para sanear las cuentas municipales, ha sido fundamental, determinante e imprescindible la ayuda del Gobierno de la nación. Y lo sabe, porque las cuentas municipales y los ayuntamientos tenían contra la pared a infinidad de empresas, todas las cuales cobraron ya en 2013; y se salvaron en España multitud de puestos de trabajo que peligraban. Ahora, los que estamos en la Administración Local decimos que hemos hecho un gran trabajo, que ahora los ayuntamientos tienen el 0,5 de superávit, y exigimos que se nos permita un poco de manga ancha a la hora del gasto. Pero lo que ha hecho Gobierno de España, asumiendo su responsabilidad ante la Unión Europea, las comunidades autónomas y los ayuntamientos, es decir: si hemos podido sanear las entidades locales con ayuda del Estado, ahora que estas tienen superávit es de justicia que este vaya a compensar posibles desviaciones en los presupuestos de las comunidades autónomas. Eso, en términos de país, y con nuestros compromisos con la Unión Europea, es normal que lo plantee el Gobierno. Así que, si vemos cómo estaban los ayuntamientos, cómo estaban las comunidades autónomas y cómo estaban las empresas que trabajaban con unos y con otros cuando empezó la legislatura y cómo están hoy, y cómo hemos pasado de ser un gran problema a tener la solución en las comunidades autónomas y en los ayuntamientos, no creemos que haya ninguna razón para plantear el veto. Puede haber razones para enmendar, pero me parece que no está justificado vetar unos presupuestos y la acción del Gobierno con los entes territoriales. Por eso vamos a votar en contra de los vetos. (Aplausos).
El señor PRESIDENTE: Gracias, senador Blasco.
¿Grupo Parlamentario Mixto? (Pausa).
Nosotros no hemos presentado ningún veto a ninguna sección y el número de enmiendas que hemos planteado a este proyecto de ley es muy limitado por el escepticismo que tenemos hacia el grupo mayoritario, que no va a atender ninguno de los requerimientos realizados, ninguna de las demandas planteadas y ninguna de las dudas aquí expresadas. De hecho, después de defender nuestro veto, todavía no hemos recibido ninguna contestación, ninguna respuesta, ninguna reflexión sobre los planteamientos realizados.
Encuadraríamos la valoración de lo que ha sido todo el debate a las secciones en una frase que lanzó el que fuera presidente del Gobierno español, José María Aznar, que viene a decir que el Partido Popular se encuentra en el peor de los escenarios posibles. En estos momentos el Partido Popular se encuentra en el peor de los escenarios posibles, y a este sentir responden estos presupuestos.
Y al reflexionar sobre los vetos y debates en torno a las secciones, me gustaría formular una serie de preguntas. Por ejemplo, en el ámbito de asuntos exteriores, en la sección 12, ¿cuál es el papel de España en el Sáhara? ¿Qué responsabilidad tiene el Estado español, y más ahora, cuando ocupa la Presidencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas?
En cuanto a justicia, haré dos reflexiones. La primera: como hemos podido ver en el conflicto que se mantiene con Cataluña, además de existir una justicia totalmente politizada, hay un fracaso absoluto en la gestión de la justicia: retrasos, impedimentos… Esa es la situación, mal que le pese a algún senador, que me hace más de un gesto. También está aquí el debate de la memoria histórica, que bien pudiera ir en Presidencia, pero parece que al Partido Popular no le gusta tanto y lo vamos a abordar en el ámbito de la justicia. Hay cero euros para recordar y honrar la memoria de más de 150 000 personas que todavía ocupan las carreteras, que ocupan cantidad de espacios sin ser recordados por nadie. Que un Gobierno, con la responsabilidad que tiene, y con una democracia, en teoría, avanzada, no sea capaz de reconocer y recoger tanto sufrimiento, evidentemente, habla de la calidad democrática, al menos del grupo que lidera este Gobierno.
En cuanto a la sección 16, de interior, tenemos que hablar del tema de prisiones, que, evidentemente, es una competencia definida en el Estatuto de Gernika. Lo vuelvo a decir, y ya sé que no me van a contestar, porque no les gusta este planteamiento, este requerimiento: hoy en día, en que tan de moda está el cumplimiento de la legalidad vigente, de la Constitución y de todas las leyes, ¿por qué no se quiere cumplir en su integridad el Estatuto de Autonomía del País Vasco? Respóndanme aunque sea solo a esto de la pequeña intervención que voy a tener. ¿Por qué no se quiere cumplir en su integridad el Estatuto de Gernika, cuando, evidentemente, las prisiones y su gestión es una competencia que corresponde al Gobierno Vasco? Al igual que la OPE de la Ertzaintza, que también han recurrido, una cuestión que también ocurrió el año pasado y que también se solucionó en los Presupuestos Generales del Estado del año pasado. ¿Por qué no lo quieren solucionar? ¿Por qué siguen empecinados en esa recentralización, aunque no les gusta oírlo, que están llevando adelante? Siempre nos piden ejemplos, y este es uno de ellos: ¿por qué deciden contra las decisiones adoptadas por la Junta de seguridad tal como establece —otra vez— el Estatuto de Autonomía del País Vasco?
Para finalizar, en lo que se refiere a la sección 25, no es una Administración más eficiente. Han dejado la responsabilidad en manos de las comunidades autónomas y los entes locales, y un ejemplo es el del delgado del Gobierno.
El señor BILDARRATZ SORRON: Sí, señor presidente.
Eso sí que supone la duplicidad de una persona que lo único que está haciendo es tensionar un día sí y otro también la relación con las administraciones locales, cuando su única responsabilidad es coordinar la relación, en este caso, de las administraciones vascas con la Administración central del Estado. Y tampoco lo está haciendo. Como digo, es una duplicidad y no se consigue a la hora de mejorar la calidad y la eficiencia de las administraciones.
El señor BRUGUERA BATALLA: Muchas gracias, señor presidente. Intervendré desde el escaño, con su permiso.
Quisiera hacer un brevísimo resumen de la legislatura, que, a nuestro juicio, reúne cuatro características. En primer lugar, unos ingresos irreales e inflados. En el año 2012, 5000 millones de euros: en 2013, 8000 millones de euros; en 2014, 3000 millones de euros; y en 2015, tal como reconoce el Gobierno, 3800 millones presupuestados de más en el capítulo de ingresos; y, además, un incremento de la presión fiscal a las clases medias y los trabajadores.
Segunda característica de la política de gasto. Recortes, recortes y recortes. Recortes en el Estado del bienestar; reducción de las prestaciones por desempleo, cuando tenemos un enorme problema con el paro juvenil, con el de mayores de cuarenta y cinco años y con el paro de larga duración; y reducción de las partidas destinadas a las políticas activas de empleo. Y, claro, como consecuencia de todas estas políticas hay una fractura de la cohesión social, un aumento de las desigualdades entre los españoles y españolas, un aumento de la pobreza y la exclusión social y precariedad laboral.
Tercera característica. Una política de privatizaciones con el objetivo de adelgazar el Estado y los servicios públicos esenciales: educación, sanidad y servicios sociales, especialmente, a los que podríamos añadir, por ejemplo, la seguridad.
Cuarta característica. Políticas claras de recentralización y presupuestos insolidarios con las administraciones territoriales, tanto con las comunidades autónomas como con los municipios, a partir de un injusto reparto del déficit público entre las administraciones públicas. Para el próximo año habrá un 90 % de déficit para la Administración General del Estado y únicamente un 10 % para las comunidades autónomas, cuando estas son precisamente las que tienen competencias en educación, cultura y servicios sociales, lo cual les obligará a recortar en estos capítulos. Como ya hemos dicho, las políticas de cooperación local han desaparecido de los Presupuestos Generales del Estado. Estamos ante una flagrante invasión de competencias en la mayoría de la actividad legislativa del Gobierno y ante un trato discriminatorio —y yo añadiría que provocador— hacia Cataluña, especialmente en cuanto a las inversiones, por el incumplimiento del Estatut d’Autonomia de Catalunya, concretamente de la disposición adicional tercera. Los gobiernos de Zapatero cumplieron escrupulosamente con esta disposición adicional, y desde que gobierna el Partido Popular la deuda acumulada es superior a los 6000 millones de euros.
Señores de la mayoría, señores del Grupo Parlamentario Popular, a ustedes, que tanto hablan sobre que hay que respetar las leyes, que hay que cumplir con las normas y leyes con las que nos hemos dotado entre todos —algo en lo que nosotros estamos de acuerdo—, les preguntamos: ¿cuáles son las leyes que se deben cumplir: todas o únicamente las que les convienen a ustedes? Por tanto, les preguntamos por qué incumplen el Estatut d’Autonomia de Catalunya. Luego se quejan de lo que está ocurriendo en Cataluña, que no es un problema exclusivo de Cataluña sino un problema del Estado español, y ustedes tienen una parte muy importante de la responsabilidad de este problema político, que quieren resolver sin hacer política.
Termino, señor presidente, diciendo que vamos a votar a favor de los vetos a las secciones que han presentado los distintos grupos parlamentarios.
Por el Grupo de Convergència i d’Unió, tiene la palabra el senador Bel.
Estamos finalizando el debate de los vetos, y es el momento de hacer conclusiones.
La verdad es que se han puesto muchos argumentos encima de la mesa en la defensa de cada uno de los vetos a las secciones, como también los pusimos en la defensa del veto general. Y en la respuesta, aparte de que estos presupuestos son buenísimos, van a ganar los Óscar de los presupuestos y van a tener el apoyo del Grupo Popular, se han dado muy pocos argumentos concretos. Hemos planteado infinidad de cuestiones y preguntas, y no hay respuesta. No hay respuesta a por qué se infradota al Ministerio de Defensa; no hay respuesta a por qué el ministerio de Presidencia es uno de los que más crece; no hay respuesta cuando decimos que hay un criterio erróneo en cuanto a la asignación de las inversiones; y no hay respuesta, sinceramente, cuando decimos que hay una infradotación de las comunidades autónomas y las corporaciones locales. Lo he repetido cien, mil veces, y no nos vamos a cansar de repetirlo: los mecanismos de liquidez no mejoran la financiación de las comunidades autónomas ni de las corporaciones locales; no lo son. Son parches a corto plazo, necesarios, aceptables, una buena gestión; de acuerdo, pero eso, repito, no mejora las cuentas de las comunidades autónomas ni de las corporaciones locales. Y decir que las corporaciones locales en estos momentos debemos colaborar a un mayor déficit de la Seguridad Social, un mayor déficit de la Administración General del Estado o un mayor déficit de las comunidades autónomas con nuestro superávit es una dejación, una dimisión de la defensa del papel de las corporaciones locales. Y en esto no me van a encontrar a mí ni a mi grupo en ningún caso.
La infradotación y la falta de realidad del presupuesto se concretan en infinidad de aspectos. Ayer hablábamos de la falta de realismo de los ingresos de la Seguridad Social, y no lo decía el Grupo de Convergència i d?Unió, no lo decía el senador Ferran Bel, lo decía la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. Hay situaciones paradójicas. Por ejemplo, el día en que defendí el veto dije que es incomprensible, inconcebible y que no es de recibo que estos presupuestos no contengan ni un euro para la continuidad de la A-7, el desdoblamiento de la N-340 entre Castellón y Tortosa. Es incomprensible. Y lo es todavía más, cuando ayer oímos a la ministra Ana Pastor decir que ese desdoblamiento era una prioridad. Ayer, en Televisión Española, salió la ministra diciendo que esta es una prioridad del Gobierno; una prioridad del Gobierno, pero en cinco años ha habido cero euros de dotación presupuestaria. No han redactado ni el proyecto. Me imagino que decir que estos presupuestos son los que van a ganar los Óscar de los presupuestos y que son los mejores del mundo mundial les infunde confianza, les reafirma en el acto que van a hacer, pero no responde a la realidad de la situación.
Más allá de discrepancias importantes a nivel global, nosotros no representamos aquí a toda Cataluña, pero sí a una parte importante, y nuestra función es defender los intereses de Cataluña; y para defender los intereses de Cataluña tenemos que decir bien alto y fuerte que estos presupuestos no responden a las necesidades de Cataluña, que no responden a las necesidades de los catalanes ni a las necesidades de las instituciones: la Generalitat de Catalunya y los ayuntamientos catalanes.
Por ello, vamos a votar a favor de cada uno de los vetos a cada una de las secciones. Mantenemos alguna discrepancia en la argumentación de algunos de ellos, pero, dado que cualquier veto que prosperara supondría la devolución de los presupuestos a la Cámara del Congreso de los Diputados, nuestro grupo va a apoyarlos. Como lectores de la realidad sabemos que no va a prosperar ninguno, y nos comprometemos a defender las más de 600 enmiendas que hemos presentado a lo largo de la semana que viene, en la confianza de que alguna de ellas pueda ser aceptada y mejore el contenido de los presupuestos, que, en general, repito que son unos malos presupuestos.
Señorías, ayer asistíamos aquí a la escenificación de la soledad de este Gobierno. Y la protagonizó el propio Grupo Popular, no los portavoces del resto de los grupos, como el martes; fueron el grupo y el señor Montoro. El portavoz del Grupo Popular, el señor Utrera, alabó a su ministro y el ministro se alabó a sí mismo, lo cual no es nada nuevo. Después salió el señor Barreiro, y con voz elevada y emocionada ensalzó al ministro y lo calificó como un fenómeno, coincidiendo, según decía, con lo que yo había dicho. Ahora bien, no tuvo la precaución de mirar el Diccionario de la Real Academia Española, en donde la primera acepción de la palabra fenómeno es: cosa extraordinaria y sorprendente, y la segunda: persona o animal monstruoso. Bien, no quiero decir cuál es la acepción que quería asignar. Cualquier psicólogo calificaría el aplauso final, esa sobreactuación, como una necesidad de autoafirmación y de combatir la soledad en que se encuentran.
Hoy leemos en algún diario nacional que Montoro pide a los ciudadanos que miren los presupuestos antes de votar. Porque de eso se trata: de que los ciudadanos puedan pensar que con estos presupuestos el Gobierno merece ser votado. Yo me imagino a los ciudadanos viendo el libro amarillo, el rojo o el verde e intentando encontrarse en ellos. Y mirando ese presupuesto, me imagino a los pensionistas, que han oído que se les sube el 0,25 % —unos céntimos—, viendo que no se les bajan los copagos y que siguen con los recortes. Me imagino a los parados, que ven cómo los pocos puestos de trabajo que se van creando tienen las condiciones que tienen. Me imagino a los dependientes que siguen esperando. Me imagino a los 13 millones de españoles en riesgo de pobreza, que no ven nada en estos presupuestos o a los jóvenes, los que se han ido y los que siguen viviendo con sus padres, sin perspectivas de futuro. A los trabajadores, a la clase media, que han visto cómo bajan en su escala social y en perspectivas de futuro. Verían que estos presupuestos dejan fuera a la mayoría social, a las pymes, a los autónomos, a los agricultores, a los asalariados, a la cultura, a la economía social y también a la inversión y a la I+D. No verían que los recortes de los servicios se vayan a restituir en estos presupuestos y lo peor que le podría pasar, por tanto, al señor ministro, es que de verdad los ciudadanos miraran sus presupuestos.
Ayer sacaba un chiste de El Roto, ahora saco otro, el que viene en El País de hoy. Dos vacas que dicen: «En el precio de la leche no incluyen nuestro sufrimiento». Pues eso es lo que pasa con la subida del PIB: que en su crecimiento no se incluye el sufrimiento de millones de personas (Aplausos), la incertidumbre, la nula ilusión colectiva, de futuro, de nuestros ciudadanos, la propia y a la de los hijos y nietos. Ese es el problema de estos presupuestos.
En cuanto a los datos, es verdad que los grupos tratamos de dar aquellos que más nos interesan —
el Gobierno magnifica los positivos, la oposición trata de poner el acento en los negativos—, pero ayer fue pueril la demostración ayer del PowerPoint del señor ministro tratando dar lecciones básicas de economía, pero también nos tiene acostumbrados a ello. Yo lo que les digo a los señores del Grupo Popular es que no hagan caso a los datos que damos la oposición. Hoy vemos visto aquí cómo sale el portavoz del PP de economía y saca al final una foto de Zapatero, no una foto de hace cuatro años, no, ¡una foto de hace ocho años, la misma que sacó la primera vez que intervino! ¡Que no se presenta Zapatero a las elecciones de diciembre, que los ciudadanos van a gestionar al señor Rajoy! (Rumores). ¡Eso es lo que le gustaría, que se presentase Zapatero, pero no!
Fíjense, hablan de cómo se sienten los españoles. No se fíen tampoco de lo que decimos la oposición, pero sí lean las encuestas del CIS, las encuestas y los datos del INE, léanlos, porque los españoles no se sienten como ustedes tratan de decir en esta tribuna: no tienen ninguna euforia, no tienen ninguna ilusión, no tienen ninguna perspectiva, lo dicen las encuestas y lo dirán las elecciones también. Pero hasta que eso llegue quiero lanzar en nombre del Grupo Socialista un mensaje de ilusión: este país tiene un buen futuro, un gran futuro.
Montoro señalaba ayer —y termino, señor presidente— las extraordinarias subidas de renta que han tenido los españoles desde hace treinta y dos años acá: de poco más de 2000 dólares a más de 27 000 dólares en treinta y dos años. Lo que no dijo es que de esos treinta y dos años, veinte…
El señor VÁZQUEZ GARCÍA: Termino, presidente.
De esos treinta y dos años, en veinte de ellos fueron gobiernos socialistas los que lograron ese incremento de rentas y el Estado de bienestar.
Por Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el senador Utrera.
El señor UTRERA MORA: Presidente, señorías.
Hago mías las palabras del último de los portavoces del Grupo Parlamentario Popular que han intervenido, cuando ha dicho que percibía en su sección —la financiación territorial— falta de interés de la oposición. Yo creo que es cierto, que ha habido falta de interés; falta de interés de una oposición que se ha limitado a poner vetos, a poner muchos vetos —vetos a las secciones, vetos a la totalidad de los presupuestos— mal justificados y pésimamente argumentados, hasta el punto de que hemos oído a lo largo de las intervenciones de esa mañana y de ayer por la tarde algunas airadas en defensa de lo mío, otras de pura chirigota, sacando chistes, incluso hasta viñetas gráficas, y desde luego con muy poco análisis y muy poco reposo sobre lo que son estos presupuestos, que son lo que son, es decir, el plan financiero que nosotros entendemos que le conviene a España para el próximo ejercicio, que incluye elementos de reforma tributaria por el lado de los ingresos que harán la vida más fácil a los españoles, esos que, según el senador Vázquez, tanto sufren cuando aumenta el PIB. Es decir, aumentando el PIB, aumentando el bienestar y creándose empleo la gente está sufriendo. Yo me pregunto si estarían alegres cuando 3,5 millones de personas se fueron al paro; entonces deberían estar cantando y tocando la pandereta porque estarían muy satisfechos de lo que estaba ocurriendo con Zapatero, con el de la foto, ese gran líder, ese gran líder socialista que actuaba muy a la socialista, es decir, gastar sin pagar, y que nos dejó como nos dejó. Parecía que ustedes habían aprendido la lección de no mencionarle, pero veo que de nuevo adquiere cierto renombre dentro de su ideario.
Por tanto, efectivamente, hemos oído de todo, hemos oído discursos variados, algunos algo más sensatos y otros menos, pero entendemos que ha habido una carencia de análisis fundamental porque no han entrado en lo importante. Por ejemplo, ¿se está creando empleo? Para algunos ni siquiera eso; para otros, el empleo que se está creando es quebradizo, prácticamente fragmentado para simular unas cifras, pero que no se corresponde con la realidad, y para otros es puro empleo precario. Vamos a las estadísticas, a la Encuesta de Población Activa, vamos a la contabilidad nacional, vamos a Eurostat, miramos las cifras y vemos que en el segundo trimestre de 2015, es decir, el último dato disponible, en España hay más empleo fijo en porcentaje, el 75 % de los asalariados privados, que había en el año 2011, que entonces era el 74 %; poco, pero por debajo. Conclusión de las estadística —a no ser que ustedes quieran inventarse otra cosa—: ahora hay más empleo fijo en porcentaje en relación con el total de empleados asalariados del que había en el año 2011. Si analizamos la temporalidad pasa lo mismo. Analizamos la temporalidad —temporalidad en el sentido de tiempo completo o tiempo parcial— y vemos que ahora, en porcentaje, el empleo a tiempo completo es mayor no solamente en número, sino también en proporción, que el que había en el año 2011. Es decir, que se están produciendo avances significativos en materia de empleo.
En Seguridad Social, respecto al factor de sostenibilidad, la aplicación de incrementos en las pensiones, 0,25 %, con una tasa de inflación negativa actualmente del 0,9 % supone una mejora del poder adquisitivo, con la absorción de más de medio millón de nuevos pensionistas en el próximo ejercicio 2016, y todo ello sin violentar, sin poner en cuestión, como se hacía en el pasado, las cuentas de la Seguridad Social —y tanto hizo en el pasado ese gran líder que usted nos recordaba ahora, el líder Zapatero, que hubo que congelar las pensiones porque la cosa no daba para más—. Pues con un modesto 0,5 % de crecimiento se gana poder adquisitivo y se garantiza la sostenibilidad a largo plazo de la Seguridad Social.
Podríamos seguir mencionando programas y secciones…
Permítame una mención, por ejemplo, al Ministerio de Defensa. Hay algunos senadores aquí que están obsesionados; ciertamente, lo que quieren es rebajar la capacidad defensiva de España, ni más ni menos, y están obsesionados con algunos programas concretos —los programas de armamento avanzado—, cuyo abandono limitaría la capacidad militar de España. Estos programas se presupuestan de una forma peculiar y diferente, contemplada...
El señor UTRERA MORA: ...en la Ley general presupuestaria como posible, autorizada por el Consejo de Estado y, por tanto, perfectamente legítima. A partir de ahí se quiere cuestionar esa sección y pasa también con otras muchas.
Concluyo. Nosotros, sin embargo, por el análisis profundo que nosotros sí hemos hecho de los presupuestos para el año 2016, estamos convencidos de que son los mejores; podría haber alguna mejora sustancial, pero no la hemos encontrado en ninguno de los argumentos de los vetos ni de las enmiendas a las secciones que hemos desarrollado en estos dos días.
﻿﻿Llamen a votación. (Pausa).
Señorías, vamos a proceder a votar las impugnaciones de las secciones.
Votamos, en primer lugar, las impugnaciones a la sección número 12.
Enmienda número 79, del Grupo Parlamentario Socialista.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 232; votos emitidos, 232; a favor, 87; en contra, 145.
Votamos la enmienda número 109, del Grupo de Convergència i d’Unió.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 232; votos emitidos, 232; a favor, 83; en contra, 145; abstenciones, 4.
Votamos la enmienda número 93, del senador Espinar.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 232; votos emitidos, 232; a favor, 88; en contra, 144.
Votamos la enmienda número 94, de los senadores Guillot y Saura.
De la sección 13, votamos la enmienda número 80, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda 110, del Grupo de Convergència i d?Unió.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 231; votos emitidos, 231; a favor, 82; en contra, 145; abstenciones, 4.
Votamos la enmienda número 97, del Grupo Parlamentario Entesa.
Votamos la enmienda número 73, del senador Espinar.
De la sección 14, votamos la enmienda número 81, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 111, del Grupo Parlamentario de Convergència i d?Unió.
Votamos la enmienda número 95, de los senadores Guillot y Saura.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 231; votos emitidos, 231; a favor, 87; en contra, 144.
De la sección 15, votamos la enmienda número 82, del Grupo Parlamentario Socialista.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 232; votos emitidos, 231; a favor, 86; en contra, 145.
Votamos la enmienda número 112, del Grupo Parlamentario de Convergència i d?Unió.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 232; votos emitidos, 231; a favor, 87; en contra, 144.
Votamos la enmienda número 98, del Grupo Parlamentario Entesa.
A la sección 16, votamos la enmienda número 83, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 113, del Grupo Parlamentario de Convergència i d?Unió.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 231; votos emitidos, 231; a favor, 82; en contra, 144; abstenciones, 5.
Votamos la enmienda número 99, del Grupo Parlamentario Entesa.
A la sección 17, votamos la enmienda número 84, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 114, del Grupo de Convergència i d’Unió.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 231; votos emitidos, 231; a favor, 83; en contra, 144; abstenciones, 4.
Votamos la enmienda número 100, del Grupo Parlamentario Entesa.
Votamos la enmienda número 74, del senador Espinar.
A la sección 18, votamos la enmienda número 85, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 115, del Grupo Parlamentario de Convergència i d’Unió.
Votamos la enmienda número 101, del Grupo Parlamentario Entesa.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 231; votos emitidos, 230; a favor, 86; en contra, 144.
Votamos la enmienda número 75, del senador Espinar.
A la sección 19, votamos la número 86, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda 116, del Grupo Parlamentario de Convergència i d’Unió.
Votamos la enmienda número 102, del Grupo Parlamentario Entesa.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 230; votos emitidos, 229; a favor, 84; en contra, 144; abstenciones, 1.
A la sección 20, votamos la enmienda número 87, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 117, del Grupo Parlamentario de Convergència i d’Unió.
Votamos la enmienda número 96, de los senadores Guillot y Saura.
A la sección 23, votamos la enmienda número 88, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 118, del Grupo Parlamentario de Convergència i d?Unió
Enmienda 103, del Grupo Parlamentario Entesa.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 231; votos emitidos, 231; a favor, 86; en contra, 145.
Votamos la enmienda número 76, del senador Espinar.
A la sección 25, votamos la enmienda número 89, del Grupo Socialista.
Votamos la enmienda número 119, del Grupo Parlamentario de Convergència i d?Unió.
Votamos la enmienda 104, del Grupo Parlamentario Entesa.
A la sección 26, votamos la enmienda número 90, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 120, del Grupo Parlamentario de Convergència i d?Unió.
Votamos la enmienda número 105, del Grupo Parlamentario Entesa.
Votamos la enmienda número 77, del senador Espinar.
Sección 27. Votamos la enmienda número 91, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 121, del Grupo Parlamentario de Convergència i d’Unió.
Votamos la enmienda número 106, del Grupo Parlamentario de la Entesa.
Y votamos la enmienda número 78, del senador Espinar.
Sección 32. Votamos la enmienda número 123, del Grupo Parlamentario de Convergència i d’Unió.
Sección 36. Votamos la enmienda número 107, del Grupo Parlamentario de la Entesa.
Sección 60. Votamos la enmienda número 92, del Grupo Parlamentario Socialista.
Votamos la enmienda número 122, del Grupo Parlamentario Convergència i d’Unió.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 232; votos emitidos, 232; a favor, 86; en contra, 145; abstenciones, 1.
Finalmente, votamos la enmienda número 108, del Grupo Parlamentario de la Entesa.
Al haber sido rechazadas todas las enmiendas a las secciones, se da por concluido el debate y continuará la tramitación de este proyecto de ley en la Comisión de Presupuestos.
Señorías, se levanta la sesión. (Aplausos).

References: ARTÍCULO 148
 ARTÍCULO 148
 Real Decreto 
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