Source: http://www.iusport.es/OTRAS-CA/Lecaza98.htm
Timestamp: 2017-11-23 03:45:10+00:00

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Mié, 15.Jul.1998 XVI/086 - 01002
BOLETIN Mié, 15.Jul.1998 XVI/086
1002 Ley 7/1998, de 6 de julio, de Caza de Canarias.
Por otro lado, la concepción moderna de la caza la presenta hoy día como una importante actividad deportiva y de ocio, de honda tradición popular en nuestras islas, al alcance de todos los canarios. Esta actividad debe ejercitarse además, de una manera racional y ordenada de tal forma que se garantice la existencia permanente de los recursos cinegéticos y el cuidado y mejora de los hábitats de nuestra fauna silvestre, armonizándose la supervivencia de las especies cinegéticas frente al inmoderado acoso del hombre y utilizando la caza como instrumento que contribuye a la renovación y mejora de las poblaciones animales y al mantenimiento del equilibrio entre éstos.
En su consecuencia, se presenta esta ley en el ejercicio de las competencias plenas que en materia de regulación legislativa de la caza otorga a Canarias su Estatuto de Autonomía, delimitada en todo caso por la legislación civil del Estado y por el marco de la legislación básica estatal sobre medio ambiente, contenida en la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre y del Decreto 1.095/1989 y cuyos preceptos de carácter básico han sido matizados recientemente por la Sentencia del Tribunal Constitucional de 26 de junio de 1995.
La ley se estructura en diez capítulos, el primero de los cuáles está dedicado a disposiciones generales. En él se recogen, entre otras cosas, el concepto de cazador, se establecen las especies susceptibles de aprovechamiento cinegético y se regula la caza con hurón como método tradicional. El Capítulo II regula los terrenos relacionados con la caza, contemplando una nueva clasificación, por razón de las peculiaridades propias de nuestro territorio, con respecto a la Ley estatal de 1970, la caza en los espacios naturales protegidos y zonas especiales de conservación. Igualmente es notable la introducción del concepto de los cotos intensivos y el tratamiento dado a las zonas de caza controlada.
Por último, la presente ley ha tenido en cuenta el hecho de la transferencia a los cabildos insulares de las funciones y servicios de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias en materia de caza, previstas en la Ley Territorial 14/1990, de 26 de julio, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas de Canarias, disposición adicional primera f) y llevada a efecto mediante los Decretos 63/1988, de 12 de abril, y 153/1994, de 21 de julio, que transfieren a los cabildos insulares las funciones y competencias que en dichas disposiciones se determinan, reservándose la Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias las funciones de control y coordinación para la protección, conservación, fomento y ordenado aprovechamiento de las riquezas cinegéticas de todo el archipiélago canario, así como la ordenación básica externa legislativa y reglamentaria de las materias transferidas.
Artículo 2.- La acción de cazar.
Artículo 3.- El cazador.
1. El derecho a cazar sin armas corresponde a toda persona mayor de 14 años que esté en posesión de la licencia de caza y cumpla con los demás requisitos establecidos en la presente ley. Para obtener la licencia de caza, el menor de edad no emancipado necesitará autorización escrita de la persona que legalmente lo represente.
2. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, para poder cazar con cualquier tipo de armas autorizadas, las personas mayores de 16 años y menores de 18 años deberán ir acompañadas por uno o más cazadores mayores de edad que estén en posesión de licencias de armas.
Artículo 4.- Las especies de caza.
Artículo 5.- Reducción y ampliación de especies cinegéticas.
Artículo 6.- Las armas.
Artículo 7.- De los perros de caza y del hurón.
Artículo 8.- Titular de derechos cinegéticos.
Artículo 9.- Clasificación.
Artículo 10.- Terrenos de aprovechamiento cinegético común.
Artículo 11.- Terrenos sometidos a régimen cinegético especial.
Artículo 12.- La caza en los espacios naturales protegidos y zonas especiales de conservación.
Artículo 13.- Los refugios de caza.
Artículo 14.- Las zonas de caza controlada.
1. Se denominan zonas sometidas a régimen de caza controlada aquellas que se constituyan sobre terrenos cinegéticos de aprovechamiento común, en los cuáles la protección, conservación, fomento y aprovechamiento de su riqueza cinegética deberán adaptarse a los planes técnicos de caza que con este objeto aprueben los cabildos insulares.
2. El señalamiento, gestión y administración de la caza en las zonas de caza controlada corresponde a los cabildos insulares, los cuáles controlarán y regularán el ejercicio de la caza por sí o a través de sociedades de cazadores colaboradoras o agrupaciones de sociedades que obtengan la preceptiva declaración de entidad colaboradora. Su adjudicación se hará mediante concurso.
Artículo 15.- Los cotos sociales de caza.
5. Los cazadores residentes en los municipios donde los cotos sociales estén ubicados, tendrán preferencia para disponer de un cupo máximo del 50% de los permisos que se otorguen.
Artículo 16.- Los cotos privados de caza.
Artículo 17.- Los cotos intensivos de caza.
1. Tendrán la consideración de cotos intensivos de caza aquellos que, localizados generalmente en terreno cinegético de bajo rendimiento, se dediquen a la liberación de especies cinegéticas criadas en cautividad con el fin de propiciar prácticas deportivas, como adiestramiento de perros de caza, además de posibilitar en ellos las pruebas de aptitud del examen del cazador.
2. La constitución, declaración y autorización de un coto intensivo de caza corresponde a los cabildos insulares, los cuáles fijarán las normas de uso y funcionamiento del mismo y elaborarán el correspondiente plan técnico de caza.
Artículo 18.- Los terrenos cercados.
1. A los efectos de esta ley, son terrenos cercados aquellos que se encuentren rodeados materialmente por cercas, muros, vallas, setos o cualquier otro medio construido con el fin de impedir o prohibir el acceso de las personas o animales ajenos o el de evitar la salida de los propios.
Artículo 19.- Las zonas de seguridad.
1. A los efectos de la presente ley, son zonas de seguridad aquellas en las que deben adoptarse medidas precautorias especiales encaminadas a garantizar la adecuada protección de las personas y sus bienes, estando permanentemente prohibido en las mismas el ejercicio de la caza con armas, así como disparar en dirección a las mismas aunque no se esté dentro de ellas.
Artículo 20.- Disposición general.
DE LA PLANIFICACIÓN Y DE LA GESTIÓN
Artículo 21.- Los planes insulares de caza.
Artículo 22.- Los planes técnicos de caza.
Artículo 23.- La orden regional de caza.
2. La publicación anual de la orden regional de caza en el Boletín Oficial de Canarias se efectuará antes del 30 de junio.
3. En la orden regional de caza se hará mención expresa de los días y períodos hábiles de caza según las distintas especies, modalidades, cuantías y limitaciones generales en beneficio de las especies cinegéticas, así como las medidas preventivas para su control en los terrenos cinegéticos y en las zonas de régimen cinegético especial.
Artículo 24.- Los vedados de caza.
Artículo 25.- Protección de los cultivos.
Artículo 26.- Control de poblaciones animales.
Artículo 27.- Los concursos de caza y los campos de entrenamiento y adiestramiento.
Artículo 28.- Requisitos generales.
Artículo 29.- La licencia de caza.
3. No podrán obtener licencia de caza ni renovarla aquellos que se encuentren inhabilitados para la práctica cinegética en virtud de sanción penal o administrativa firme, a cuyos efectos deberán presentar para su obtención el correspondiente certificado de antecedentes, expedido por el Registro Regional de Caza y Pesca.
Artículo 30.- La prueba de aptitud.
Artículo 31.- Los permisos.
Artículo 32.- Responsabilidad por daños.
Artículo 33.- El seguro obligatorio.
Artículo 34.- El seguro voluntario.
Artículo 35.- Enfermedades.
DE LA REPRESENTACIÓN Y DE
LA VIGILANCIA DE LA CAZA
Artículo 36.- El Consejo Regional de Caza.
Artículo 37.- Los Consejos Insulares de Caza.
Artículo 38.- Disposiciones comunes al Consejo Regional y a los Consejos Insulares de Caza.
Artículo 39.- Las sociedades colaboradoras de cazadores.
Artículo 40.- La vigilancia de la caza.
Tendrán la consideración de agentes de medio ambiente los funcionarios titulares o interinos o personal laboral fijo o contratado que, siendo nombrados como tales, desempeñen funciones de vigilancia al servicio de la Administración, los cuáles deberán estar debidamente uniformados y con los distintivos y acreditación oportuna.
Artículo 41.- Reintroducción, traslado y suelta de especies cinegéticas.
Artículo 42.- Prohibiciones generales.
16. Cazar con perros de caza que no estén debidamente identificados con su cartilla de vacunación, o con hurones que no cumplan los requisitos establecidos en el artº. 7.3 de la presente ley.
Artículo 43.- Artes y medios de caza prohibidos.
Artículo 45.- El Registro Regional de Infractores de Caza.
Artículo 46.- Definición y clasificación.
Artículo 48.- Infracciones menos graves.
2. Cazar con armas sin tener contratado y vigente el seguro establecido en el artº. 33 de esta ley.
Artículo 52.- Comisos.
Artículo 53.- Retirada de armas de caza.
Artículo 54.- Devolución de armas de caza.
Artículo 55.- Circunstancias modificativas de la responsabilidad.
2. En el caso de reincidencia en un período de un año, el importe de la sanción que corresponde imponer se incrementará en el 50% de su cuantía; y si se reincide por dos veces o más dentro del período, el incremento será del 100%. Las reincidencias simples o las sucesivas llevarán consigo la retirada de la licencia.
Artículo 56.- Prescripción de infracciones.
1. Las infracciones administrativas contra lo dispuesto en la presente ley, prescribirán en el plazo de cuatro años las muy graves; en el de un año, las graves; en el de seis meses, las menos graves; y en el de dos meses, las leves.
Artículo 57.- Delitos y faltas de caza.
Artículo 58.- Responsabilidad civil del cazador.
Primera.- Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 43 de esta ley, el Gobierno de Canarias, motivadamente, podrá aumentar o disminuir reglamentariamente los procedimientos masivos y no selectivos prohibidos para la captura y muerte de animales. Igualmente, y por el mismo procedimiento reglamentario, podrá establecer los períodos de regreso hacia los lugares de reproducción de las especies cinegéticas migratorias.
Segunda.- La expedición de las licencias regionales de caza y las matrículas de cotos privados de caza, estará sujeta al devengo de tasas en la forma y en las cuantías que se fijen o se determinen por ley de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Tercera.- Si la acción de cazar tuviera como finalidad o como resultado la muerte o captura de especies no cinegéticas, prevalecerá el régimen sancionador previsto en la legislación específica.
Cuarta.- A los efectos del artículo 19.2.e) de esta ley, tendrán la consideración de centros públicos de investigación el Observatorio de Izaña, en la isla de Tenerife; y el Instituto Geográfico de Canarias y el Centro del Roque de Los Muchachos, en la isla de La Palma.
Primera.- Los planes técnicos de caza vigentes a la entrada en vigor de la presente ley deberán ajustarse a lo prevenido en este texto legal en el plazo máximo de un año.
Segunda.- Los cotos privados de caza ya constituidos a la entrada en vigor de la presente ley y que no alcancen la superficie mínima establecida en el artículo 16, continuarán rigiéndose por las condiciones de su autorización, pero deberán en el plazo de un año actualizar sus proyectos técnicos de caza y, en el caso de que no lo tengan, presentarlo en el mismo plazo indicado ante el cabildo insular correspondiente para su aprobación.
Tercera.- En caso de retirada temporal de la licencia de caza obtenida con anterioridad a la entrada en vigor de la presente ley, en virtud de resolución administrativa o sentencia judicial firmes, la rehabilitación de la licencia requerirá la superación de las pruebas de aptitud establecidas en el artículo 30, además del cumplimiento de la sanción o pena objeto de inhabilitación.
Cuarta.- Los expedientes sancionadores que se encuentren en tramitación a la entrada en vigor de esta ley, se regirán por la normativa aplicable en el momento de la comisión de la infracción y, en todo caso, por aquellas disposiciones más favorables para el infractor.
Primera.- Se autoriza al Gobierno de Canarias para dictar las disposiciones reglamentarias necesarias en orden al desarrollo y aplicación de esta ley, así como para autorizar y regular, como modalidades de caza, la caza con arco y la práctica de la cetrería mediante el empleo de aves rapaces, fijando las condiciones necesarias para su ejecución en orden a la protección y conservación de la fauna.
Segunda.- El Gobierno de Canarias podrá actualizar, mediante decreto, el importe de las sanciones previstas en esta ley, teniendo en cuenta las variaciones del índice de precios al consumo.
Tercera.- Esta ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias.
Santa Cruz de Tenerife, a 6 de julio de 1998.

References: Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15

Artículo 16

Artículo 17

Artículo 18

Artículo 19

Artículo 20

Artículo 21

Artículo 22

Artículo 23

Artículo 24

Artículo 25

Artículo 26

Artículo 27

Artículo 28

Artículo 29

Artículo 30

Artículo 31

Artículo 32

Artículo 33

Artículo 34

Artículo 35

Artículo 36

Artículo 37

Artículo 38

Artículo 39

Artículo 40

Artículo 41

Artículo 42

Artículo 43

Artículo 45

Artículo 46

Artículo 48

Artículo 52

Artículo 53

Artículo 54

Artículo 55

Artículo 56

Artículo 57

Artículo 58
 artículo 43
 artículo 19
 artículo 16
 resolución 
 artículo 30