Source: http://cronica.diputados.gob.mx/Comparecencias/58/2000/2000Relaciones.html
Timestamp: 2018-01-20 13:12:27+00:00

Document:
Comparecencia de la Secretaria de Relaciones Exteriores,
Rosario Green Macías, correspondiente al Sexto Informe
de Gobierno del Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León
Erika Elizabeth Spezia Maldonado, Partido Verde Ecologista de México
Sergio Acosta Salazar, Partido de la Revolución Democrática
Tarcisio Navarrete Montes de Oca, Partido Acción Nacional
Gustavo Carvajal Moreno, Partido Revolucionario Institucional
Respuesta: Rosario Green Macías
Pregunta: Héctor Sánchez López, Partido de la Revolución Democrática
Réplica: Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta, Partido de la Revolución Democrática
Pregunta: María Elena Lourdes Chávez Palacios, Partido Acción Nacional
Réplica: José Carlos Borunda Zaragoza, Partido Acción Nacional
Pregunta: Eddie James Varón Levy, Partido Revolucionario Institucional
Réplica: Juan Manuel Carreras López, Partido Revolucionario Institucional
COMPARECENCIA DE LA SECRETARIA DE RELACIONES EXTERIORES
LICENCIADA ROSARIO GREEN MACIAS
El Presidente diputado Ricardo Francisco García Cervantes:
En otro punto del orden del día para desahogar la comparecencia de la licenciada Rosario Green Macías, secretaria de Relaciones Exteriores, quien se encuentra en el salón de recepciones de esta Cámara de Diputados, se solicita a los diputados: Jaime Cervantes Rivera, Olga Patricia Chozas y Chozas, José Antonio Magallanes Rodríguez, Eduardo Arnal Palomera, Francisco Javier Sánchez Campuzano, integren la comisión de cortesía y acompañen a la secretaria Rosario Green Macías al interior de este recinto.
Se solicita a las diputadas y diputados mencionados cumplan con su cometido.
Buenos días, señora Secretaria.
De conformidad con el acuerdo parlamentario aprobado por esta Cámara de Diputados, que norma el procedimiento para el análisis del VI Informe de Gobierno en materia de Política Exterior, nos acompaña la licenciada Rosario Green Macías, secretaria de Relaciones Exteriores.
Esta Presidencia informa que de conformidad con el punto segundo numeral 4, la Junta de Coordinación Política acordó que esta comparecencia se llevara a cabo con una sola ronda de preguntas, respuestas y réplicas.
Para dar cumplimiento al punto segundo numerales 1, 2 y 3 del mencionado acuerdo, se concede el uso de la palabra a la licenciada Rosario Green Macías, hasta por 20 minutos.
La secretaria de Relaciones Exteriores, Rosario Green Macías:
Con su permiso, señor Presidente; señoras y señores diputados; señoras y señores:
De conformidad con la obligación consignada en la fracción I del artículo 76 de nuestra Constitución, me presento ante esta soberanía para contribuir al análisis del capítulo de Política Exterior del VI Informe de Gobierno del presidente Ernesto Zedillo. Lo hago convencida de que el intercambio de ideas con el Poder Legislativo fortalece a la República y a sus instituciones; lo hago con la certeza de que nuestro diálogo facilitará la consolidación de una política exterior de Estado.
Durante la administración del presidente Ernesto Zedillo, la Secretaría de Relaciones Exteriores se ha empeñado en cumplir fielmente con sus instrucciones de promover y defender principios e intereses nacionales, imprimiendo mayor dinamismo a nuestra política exterior y forjando vínculos cada vez más estrechos con otras naciones, grupos de naciones y una pléyade de organismos internacionales.
Así, en estos seis años profundizamos un entendimiento mutuamente respetuoso con América del Norte, afianzamos una asociación privilegiada con América Latina y el Caribe, edificamos una nueva relación con Europa, ampliamos nuestra presencia en la región Asia-Pacífico, fortalecimos nuestra cooperación con Africa y Medio Oriente y apuntalamos con firmeza nuestra participación en los foros multilaterales y de concertación a los que pertenecemos, robusteciendo en todas estas instancias nuestros esquemas de cooperación internacional.
Con Estados Unidos hemos dado pasos significativos para aprovechar ventajosamente nuestra inexorable vecindad. Con espíritu de colaboración hemos remontado discrepancias sin subordinaciones de ningún tipo; en todo momento nos hemos guiado por principios tan fundamentales como el respeto a la soberanía de cada país a sus respectivos marcos jurídicos y a la necesidad de tratarnos con equidad, confianza y compromiso.
Así, desde el inicio de esta administración hemos trabajado para institucionalizar la relación a través de mecanismos y foros bilaterales, dotados de certidumbre y predictibilidad. Hemos evitado que problemas en temas específicos contaminen la agenda bilateral en su conjunto; hemos insistido en la vigencia de nuestro acuerdo para disentir sin consecuencias nocivas en nuestro trato; en suma, hemos establecido los parámetros de acción que han buscado hacer de nuestra relación una de carácter eminentemente constructiva, por más que no hayamos logrado eliminar del todo algunos desencuentros a los que me referiré en un momento.
Permítanme sin embargo, empezar por destacar que en el marco de la última visita de trabajo del presidente Zedillo a Estados Unidos, dimos a conocer la llamada agenda 2000. En ella se hace un balance de lo logrado por ambas administraciones en los últimos cinco años y medio. En este contexto resalta el hecho de que en un marco de indiscutible diálogo y cooperación, hayamos firmado 46 acuerdos interinstitucionales y 22 tratados con Estados Unidos, entre los cuales sobresale el Tratado de Delimitación de la Plataforma Continental en la región occidental del Golfo de México, que en su momento será presentado al Senado de la República para su consideración y que tuvo en el senador panista Conchello un inspirador muy importante.
Al lado de estos logros, sin embargo, se reconoce que aún persisten problemas que empañan el buen curso de nuestra relación bilateral. Quisiera ahora referirme a dos de ellos: la migración y el narcotráfico. Ambos fenómenos, motivo de estos desencuentros a los que hacía referencia, requieren para su tratamiento de una enorme voluntad política y una cada vez mayor vocación de diálogo y cooperación. Demanda en suma, visiones y soluciones conjuntas.
En materia migratoria, hemos reiterado en primer lugar, nuestra preocupación por el hecho de que el endurecimiento de la aplicación de las disposiciones legales estadounidenses, ha propiciado que un número importante de mexicanos cruce la frontera por zonas de alto riesgo. Esto nos ha costado en lo que va del año 388 vidas y aunque hemos sido capaces de salvar a 952 connacionales que estaban en peligro gracias a los esfuerzos de monitoreo de nuestras respectivas zonas fronterizas, la pérdida de esos seres humanos que han muerto ahogados, deshidratados, víctimas de hipotermia o de picaduras de animales ponzoñosos, pesa en el corazón y en la conciencia de unos y otros.
Por eso no hemos desperdiciado ocasión alguna para manifestar a nuestra contraparte, la profunda preocupación del Gobierno mexicano por las consecuencias fatales de la severa aplicación de las leyes migratorias estadounidenses; pero no nos hemos quedado ahí, hemos ido más lejos, hemos acordado compromisos exigibles para hacer labores de rescate, hemos lanzado una campaña de difusión en radio y televisión en ambos lados de la frontera advirtiendo a nuestros compatriotas sobre los riesgos a su seguridad y hemos coordinado las acciones de varias dependencias mexicanas para salvar vidas.
Con la misma firmeza, hemos exigido que se ponga fin a las agresiones que en ocasiones enfrentan nuestros compatriotas que emigran hacia Estados Unidos y que provienen tanto de la autoridad como de ciudadanos privados. En ese sentido no sólo hemos insistido en que la migración no puede resolverse por la vía de la violencia, sino que hemos demostrado con las cifras en la mano, el importante aporte de nuestros migrantes a la vida económica, social y cultural de nuestro vecino y hemos utilizado más que nunca el sistema jurídico estadounidense para defender a nuestros mexicanos.
La protección de los mexicanos en el extranjero ha recibido en este Gobierno la más alta prioridad. A lo largo de estos seis años, nuestras representaciones consulares en Estados Unidos han atendido más de 250 mil casos, además hemos evitado que 143 mexicanos fueran condenados a muerte, coadyuvando a establecer la inocencia de algunos o a reducir la severidad de las penas para otros.
Nuestra estrategia en materia migratoria también se ha orientado a la búsqueda de soluciones institucionales que garanticen condiciones de trabajo dignas y seguras para nuestros connacionales. Estas van desde apoyar la expansión del Programa Estadounidense de Visas H2, hasta explorar alternativas de mercado laborales, sectoriales que demandan mano de obra y pueden beneficiarse de la mexicana.
Por lo que toca al narcotráfico, hemos articulado nuestra cooperación bilateral, con base en dos premisas: la corresponsabilidad, simetría e integralidad de los enfoques por un lado y el respeto irrestricto a las jurisdicciones nacionales de cada país por el otro.
El gobierno del presidente Zedillo ha expresado firmemente su rechazo a la aplicación de políticas unilaterales que como la certificación dividen, polarizan y acaban favoreciendo los intereses del narcotráfico; por eso propusimos y logramos el establecimiento de un mecanismo de evaluación multilateral en el seno de la Comisión Interamericana para el Control de Drogas de la OEA, que inició sus trabajos en enero del año en curso. Estamos seguros que este mecanismo desempeñará un papel fundamental para fortalecer esquemas integrales y de responsabilidad compartida, a fin de combatir al narcotráfico en nuestro hemisferio y acabará por convertirse en una alternativa realista y aceptable a la certificación.
Con Canadá nos unen intereses comunes de carácter bilateral y regional; en la Declaración de Objetivos de la relación México-Canadá y en el plan de acción que la complementa, el presidente Zedillo y el primer ministro Chrétien se comprometieron en abril de 1999, a intensificar y mejorar los vínculos entre los dos países.
Nuestra comunidad de percepciones y puntos de vista acerca de un número importante de temas de la agenda internacional, nos ha permitido avanzar en esa meta y patrocinar importantes iniciativas en diversos foros regionales y mundiales.
Con los países de América Latina y el Caribe, hemos construido una relación privilegiada que se sustenta en sólidas raíces históricas y culturales y en una visión de futuro compartido.
Con estas naciones hemos intensificado el diálogo y la concertación política; hemos impulsado y consolidado proyectos de integración económica; hemos ampliado y profundizado la cooperación para el desarrollo. No en balde durante su gestión el presidente Zedillo sostuvo 144 encuentros con mandatarios de la región y se suscribieron 246 nuevos tratados, acuerdos o convenios.
Con Centroamérica hemos buscado crear una relación estratégica sustentada en el diálogo político, el intercambio económico y la cooperación.
El denominado mecanismo de Tuxtla, que nos reúne con los cinco países centroamericanos, Belice y Panamá, es el marco idóneo en el que se desarrolla esta estratégica relación.
En su última reunión cumbre celebrada en la ciudad de Guatemala, el 25 de agosto, México refrendó su vocación de cooperación solidaria con la zona a la que canaliza 1 mil 700 proyectos, programas de acciones de colaboración. Refrendó igualmente su fe en la integración mesoamericana, para cuya consolidación el Gobierno mexicano ha firmado ya, acuerdos de libre comercio con Nicaragua, Costa Rica, recientemente con el triángulo del norte, Guatemala, Honduras y El Salvador y se avanza en las negociaciones con Panamá, habiéndose iniciado ya conversaciones con Belice.
Como parte de nuestro empeño por promover el diálogo político y la cooperación de todo tipo con los países de América Latina y el Caribe, hemos impulsado el fortalecimiento de los mecanismos de consulta y concertación que congregan a los países de la región.
Durante su gestión, el presidente Zedillo participó en 25 reuniones cumbre de estos mecanismos. En 1999 México encabezó la Secretaría Pro Tempore del Grupo de Río y fue sede de la XIII reunión de cumbres de Estado, cumbre de jefes de Estado y de gobierno de ese importante mecanismo.
Esta reunión que se celebró en la Ciudad de México, privilegió el diálogo franco y directo entre los mandatarios y logró importantes consensos que contribuyeron a reafirmar el compromiso de América Latina con las reformas económicas estructurales por un lado y, por el otro, a sentar las bases para establecer un esquema de cooperación integral con la Unión Europea.
La gestión de México al frente de la Secretaría Pro Tempore contribuyó igualmente a lograr la incorporación de los países centroamericanos y de la República Dominicana, como miembros de pleno derecho al Grupo de Río, que hoy convoca a 19 naciones de nuestro continente.
Con Europa, socio fundamental en el esfuerzo de nuestro país por diversificar sus vínculos con el exterior, hemos trabajado para construir una nueva relación. Concretamente el Gobierno del presidente Zedillo ha realizado un esfuerzo especial para estrechar los vínculos bilaterales, promover los intereses convergentes y ampliar la colaboración con el Continente Europeo debido a su participación en las corrientes económicas y financieras, a su destacado papel en el escenario político mundial y a su gran dinamismo social y cultural. Así, con esa región hemos suscrito más de 20 acuerdos en diferentes materias, celebrando numerosos encuentros de comisiones binacionales y sosteniendo diversas reuniones en el marco de los mecanismos de consulta política.
Pero, sin duda alguna, la iniciativa más importante emprendida por México en el viejo continente, es el Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación con la Unión Europea, que se firmó en diciembre de 1997, ha sido ratificado por todas sus partes y entrará en vigor a partir del 1o. de octubre de este año. Este acuerdo permitirá institucionalizar y fortalecer el diálogo político, promover la cooperación e incrementar los flujos de comercio e inversión entre México y la Unión Económica más desarrollada del mundo.
Adicionalmente, el Gobierno de México ha consolidado una presencia activa en algunas de las instituciones europeas más importantes. Destaca su ingreso como observador permanente al Consejo de Europa, junto con el Legislativo mexicano.
Con su participación en los diversos comités especializados de este importante foro europeo, México se beneficia de sus programas de cooperación y de su experiencia política. Además de que el estatuto de observador permanente ante el Consejo de Europa, que sólo compartimos con Estados Unidos, Canadá y Japón, nos permite asegurar y expandir nuestros vínculos con los 41 estados miembros de pleno derecho que lo integran.
La relación de México con Asia-Pacífico, región que congrega a varias de las economías más dinámicas del mundo, ha sido también importante para este Gobierno. Durante su gestión el presidente Zedillo ha sostenido 35 encuentros bilaterales con mandatarios de esta zona tanto en visitas de Estado como en el marco de reuniones multilaterales. El acercamiento a la región se ha manifestado también en la activa participación que hemos tenido en el APEC, el mecanismo más importante de cooperación económica de Asia-Pacífico.
El presidente Zedillo ha asistido a todas las reuniones de líderes que se han llevado a cabo durante su gestión. En este foro hemos buscado equilibrar las acciones dirigidas a promover el flujo libre de comercio e inversiones con aquellas tendientes a fomentar la cooperación científica y tecnológica.
Como parte de este empeño, México presidió, en 1998 y 1999, el ECOTEC, que es el órgano del APEC responsable de la coordinación de más de 300 proyectos de colaboración económica, científica y técnica.
Ahora, nuestro país ha sido elegido para presidir el propio mecanismo del APEC en el año 2002 y será sede de la X Cumbre de Líderes. Ello representará una oportunidad sin precedente para impulsar el comercio, la inversión y promover la presencia de nuestro país en el exterior.
El ámbito multilateral constituye para México un espacio ideal para encontrar, mediante la concertación y el diálogo entre todas las naciones, soluciones conjuntas a problemas globales. Es también el entorno propicio para insistir en el diseño de un orden mundial más justo, más seguro y respetuoso del derecho internacional.
En ese sentido la Cumbre del Milenio recientemente celebrada en las Naciones Unidas y en la que se dieron cita 150 jefes de Estado y de Gobierno, ofreció una oportunidad única para reflexionar colectivamente acerca de cómo adecuar nuestra organización a fin de que pueda enfrentar cabalmente los retos del Siglo XXI.
En ese marco México reiteró la importancia no sólo de fortalecer los organismos internacionales, sino el imperativo de hacerlos más representativos, más eficientes y más democráticos.
La Cumbre del Milenio fue también escenario propicio para que México actualizara su pertenencia a algunos de los más importantes instrumentos de derecho internacional. De esta manera el Gobierno de México suscribió los dos protocolos facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño, con lo cual refrendamos nuestro compromiso de proteger a este sector especialmente vulnerable.
Adicionalmente, en un acto coherente con la vocación mexicana de respeto al derecho y de compromiso con la justicia, nuestro Gobierno firmó el Estatuto de la Corte Penal Internacional, el cual será sometido a la consideración del Senado de la República, una vez que el Constituyente Permanente haya realizado las adecuaciones constitucionales correspondientes.
Siempre en el ámbito multilateral, debe destacarse que durante estos seis años el Gobierno de México participó activamente en temas como el desarme, la lucha contra las drogas, la defensa y promoción de los derechos humanos y la protección del medio ambiente, para nombrar tan sólo algunos.
Por lo que toca al desarme, en el marco de la VI Conferencia de Revisión del Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares, México presentó, el pasado mes de abril, la declaración del grupo de países de la nueva agenda, en su calidad de coordinador del mismo. Resulta satisfactorio destacar que la conferencia adoptó, por consenso, el llamado de nuestro grupo para que los países poseedores de armas nucleares se comprometan con la eliminación total de sus arsenales atómicos.
Asimismo, nuestro país suscribió varias convenciones internacionales contra los ensayos nucleares, las armas químicas, las convencionales y las minas antipersonal.
Igualmente México autorizó el establecimiento en su territorio de cinco estaciones que se unen a la red mundial que permitirá monitorear el cumplimiento de la prohibición de realizar ensayos nucleares.
Por lo que se refiere al combate de las drogas, cabe recordar que a iniciativa de nuestro país se realizó una asamblea extraordinaria de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas, en junio de 1998, ocasión en la que se reconoció, por primera vez, la integralidad del problema y la necesaria corresponsabilidad en su solución.
Con base en sus resultados, durante la Asamblea General de la ONU celebrada el año pasado, se aprobó el plan de acción sobre la declaración de la reducción de la demanda de drogas, elaborado por la Comisión de Estupefacientes bajo la coordinación de México.
En materia de derechos humanos, quiero subrayar que México cumple cabalmente con los compromisos contraídos en la OEA y en la ONU. Así, en los últimos 18 meses, el Senado de la República ratificó la Convención Internacional sobre los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus familias, así como la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 51 y su protocolo de 67 y la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas.
Además, México promovió con éxito la creación de un relator especial de las naciones unidas para los migrantes y la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos acerca del derecho a la notificación consular de todo detenido en el extranjero, lo que constituye un importante apoyo para la protección de nuestros nacionales en otros países.
Igualmente, aceptamos la jurisdicción obligatoria de la Corte Interamericana de San José y recibimos nueve visitas de funcionarios de mecanismos internacionales de derechos humanos, destacando la de la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
En lo que atañe a la protección del medio ambiente y los recursos naturales, cabe señalar que en abril de 2000, el Senado de la República ratificó el Protocolo de Kioto, donde
En este esfuerzo hemos participado todos los mexicanos y deseo dejar testimonio aquí de la contribución valiosa de legisladores, académicos, empresarios, organizaciones sociales y medios de comunicación. Juntos hemos recorrido una senda que aún no concluye y que sin duda habrá de plantearnos nuevos retos, pero lo importante es que en el trayecto hemos aprendido que con apego a la Constitución es posible construir una política de Estado que dé cabida a las diversas voces que reflejan la pluralidad de nuestra democracia.
Para desahogar la primera parte de esta comparecencia, se han inscrito para fijar posiciones de sus grupos parlamentarios los siguientes diputados: Félix Castellanos Hernández, del grupo parlamentario del Partido del Trabajo; Erika Elizabeth Spezia Maldonado, del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México; Sergio Acosta Salazar, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática; Tarcisio Navarrete Montes de Oca, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional y Gustavo Carvajal Moreno, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.
Tiene el uso de la palabra, hasta por 10 minutos, el diputado Félix Castellanos Hernández.
Con el permiso de la Presidencia; compañeras y compañeros legisladores; señora Secretaria:
En el balance del sexenio que está por concluir, la impresión que domina la opinión pública de nuestro país es que la política exterior ha sido descuidada y relegada por el Ejecutivo Federal, tanto o más que otros rubros sustantivos de la problemática nacional.
Casi al nivel de la educación o de la política social las relaciones de México con el exterior han sido atendidos en niveles de muy bajo perfil, como pocas veces había ocurrido en nuestra historia reciente.
Según el informe presentado por el Ejecutivo Federal: "los objetivos sobre los que se orientó a la política exterior del Gobierno del doctor Zedillo fueron, dice el informe, la salvaguarda y el fortalecimiento de la soberanía a través de medidas que permitieran al país participar provechosamente en la globalización, promoviendo y respaldando sus intereses en el mundo".
No obstante, se puede afirmar que el saldo del sexenio se resume en la ausencia de una política exterior consistente, que antes pusiera la soberanía y los intereses del pueblo de México por sobre cualquier otra consideración y circunstancia.
Los dos ejes sobresalientes de la política exterior zedillista, es decir, la multiplicación de tratados de libre comercio y la defensa de los connacionales que trabajan o radican en el extranjero, en absoluto mostraron sustentar una postura digna, eficaz y a la altura de las nuevas circunstancias que están modificando el concierto de las relaciones internacionales.
De ningún modo probaron la adopción de una actitud soberana, como lo exige la proyección de México en los incios del Siglo XXI. La única conclusión que se puede extraer de lo anterior es que en los años recientes ha prevalecido la renuncia voluntaria del Ejecutivo Federal a asumir con cabalidad las disposiciones constitucionales en materia de política exterior. En lugar de esto, se formó un conjunto no articulado de medidas administrativas supranacioen el rumbo de los asuntos nacionales tanto externos, como internos.
La pérdida de soberanía se acentúa al carecer de una respuesta institucional capaz de articular las políticas interna y externa, y diseñar una estrategia gubernamental apropiada para conducir la integración de nuestro país en el nuevo escenario internacional que se está configurando.
Si antes de la crisis de los años ochenta habíamos logrado mantener una distancia prudente con los Estados Unidos y fuimos capaces de aprovechar el deterioro económico que esa nación experimentó en los años setenta para aumentar nuestros márgenes de autonomía, a partir de 1982 fuimos conducidos a aceptar el estatuto de subordinación que se ha mantenido hasta nuestros días, pagando un costo cada vez más oneroso a lo largo de este periodo neoliberal.
La situación antes descrita forzó a nuestro país, con la colaboración complaciente del Ejecutivo en turno, a aceptar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos que implicó serios perjuicios al pueblo de México.
Si bien este tratado ha traído algunos beneficios económicos en el balance del sector externo, se debe reconocer también que en los términos en los que fue suscrito se ha traducido en una mayor iniquidad interregional, intersectorial y desde luego entre las diferentes plazas y franjas de la sociedad mexicana.
Todos estos efectos se pudieron evitar si quien estaba al frente del Estado mexicano hubiera planteado y defendido una negociación menos desigual. La administración de Zedillo y aquí radica su responsabilidad histórica, ha carecido de la visión y la voluntad necesaria para evaluar de manera objetiva este cambio traumático que experimentó el país, pero también ha dejado pasar la oportunidad histórica de recuperar el control sobre un ámbito tan crucial de nuestra realidad y de nuestra política como nación soberana.
La renuncia de hecho a replantear una nueva relación con nuestro vecino del norte, es sin duda uno de los factores políticos determinantes del fin del viejo régimen y del cambio que ahora se ha iniciado en el ámbito de las decisiones fundamentales de nuestro país. Por cierto, en este contexto no deja de ser motivo de preocupación el desplante mediático del presidente electo, de admitir la posibilidad de ceder parte de nuestra soberanía.
¡Que no se llame "engaño" el próximo gobierno! ¡El pueblo de México no entregó un cheque en blanco, estará alerta y sin duda se opondrá a propósito semejante!
Pese a que aumentaba el número de mexicanos que perdían la vida en su intento de cruzar la frontera bajo la condición de indocumentados, en ningún momento el Gobierno que está por concluir llegó siquiera a pensar en exigir la reformulación del problema migratorio con Estados Unidos. Tal exigencia no asumida por nuestras autoridades no tenía únicamente motivaciones humanitarias sino también económicas, porque para desgracia nuestra somos un país de bajos salarios y el flujo migratorio originado en México es una respuesta ilegal pero legítima y sin duda desesperada a la nueva realidad económica supranacional en la que está inscrito nuestro país.
Esta conspiración del silencio convirtió al Gobierno en cómplices de la derecha norteamericana, que festinó esta política gubernamental y magnificó su supuesto derecho a reforzar las políticas fascistoides de algunas autoridades y capas sociales de los Estados Unidos.
En lugar de buscar una nueva relación con la potencia vecina, basada en el reconocimiento de derechos y obligaciones mutuas derivadas de la interdependencia, se impusieron débiles iniciativas de rango puramente consular para, aceptando los hechos consumados, proporcionar consuelo a las víctimas de la interdependencia económica.
Podríamos hacer un análisis detallado de esta iniciativa consular, pero lo creemos innecesario, porque evidentemente una política exterior no puede ser la suma de medidas administrativas.
Lo mismo podemos decir de la multiplicación de los acuerdos comerciales de México con el exterior, que incorrectamente se ha creido pueden constituir un contrapeso a la grave dependencia que representa para México el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, fundamentalmente con los Estados Unidos.
Como lo sabe la propia cancillería, la mayoría de estos tratados más bien son acuerdos diplomaticos que no tendrán repercusiones económicas relevantes, al menos en el corto y mediano plazos.
Resulta irónico que haya sido en el asunto de la certificación del combate al narcotráfico, que la Secretaría a su cargo mostrará mayor congruencia, pero lamentablemente esto ha tenido lugar sin que se reivindique firme y categóricamente la correspondabilidad de ambos países, es decir, de México pero también de los Estados Unidos. De este modo se ha abonado el terreno para que el próximo gobierno proponga iniciativas que han pasado a ser reconocidas como necesidades nacionales.
Más allá de ejercicios puramente retóricos, lo que interesa es reconocer que el largo periodo neoliberal aún en curso, en el que ha venido corriendo la degradación de la política exterior, posiblemente ha llegado a su fin. Por desgracia a ello ha contribuído el indignante sacrificio de miles o de decenas de miles de mexicanos que vieron segadas sus vidas en la afanosa búsqueda de las oportunidades que nuestro país no les brindó. Pero de manera esperanzadora también ha contribuído a facilitar la reorientación de la política exterior mexicana, la decisión de la mayoría de los ciudadanos por poner fin al régimen político prevaleciente a lo largo de siete décadas y asumir el reto de construir un país más justo.
Señora Secretaria, para el Partido del Trabajo el subrayar la nueva etapa que esta iniciando nuestro país, representa la necesidad de que toda la sociedad y las instituciones del Estado mexicano reformulen de manera conjunta, sobre bases democráticas y sin exclusiones de ningún tipo, la política a seguir en esta área tan importante en un mundo interdependiente como lo es el ámbito de las relaciones exteriores.
Finalmente, señora Secretaria, para el Partido del Trabajo la política exterior de México puede y debe contribuir a la edificación de un México más democrático, más justo pero sobre todo, señora Secretaria, más soberano.
Gracias diputado Félix Castellanos Hernández.
Tiene el uso de la palabra la diputada Erika Elizabeth Spezia Maldonado, del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México.
La diputada Erika Elizabeth Spezia Maldonado:
Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados; embajadora Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores:
Durante este Gobierno México ha sido señalado por instituciones internacionales como un país parcialmente libre, con un grado preocupante de corrupción, víctima de la inseguridad pública y de violencias, preso de la impunidad selectiva, represor de la libertad de prensa y con una gran parte de su población sumida en la más vergonzosa miseria.
Desde nuestro punto de vista, frontera es sinónimo de límite y de convivencia; existe un tema fundamental no definido en materia de política exterior vivida por nuestros compatriotas migrantes que se refleja en la falta de protección de los derechos humanos, particularmente de los que radican en los Estados Unidos.
Por lo anterior, entendemos que las acciones del Gobierno deben de estar enfocadas en ampliar la protección consular a los migrantes y promover el respeto de su dignidad, además de promover una reforma a la Ley del Servicio Exterior Mexicano para fortalecer el papel institucional de nuestras representaciones diplomáticas.
Secretaria Green, sabemos que los gobiernos de México y Estados Unidos llamaron nueva visión de la frontera a un cuerpo de medidas, de propuestas, de intercambio, que aseguren que en esta franja prevalezca la armonía sobre el conflicto, entonces ¿por qué muchos de nuestros connacionales están siendo víctimas de los abusos cometidos por autoridades migratorias, muriendo ahogados y en el desierto? Y qué decir de los que mueren a manos de los rancheros estadounidenses antimigrantes que los toman como carne de cañón, ¿acaso a eso se le llama armonía?
Sabemos que ambos gobiernos crearon diferentes instrumentos jurídicos como el memorandum de entendimiento sobre la cooperación en contra de la violencia fronteriza y el memorandum de entendimiento para la repatriación ordenada y segura; sin embargo, conocemos que en la frontera norte se desarrolla una batalla de baja intensidad con política antimigrante unilateral e inmoral por parte de Estados Unidos, la cual ha provocado la muerte de más de 1 mil 300 migrantes en su intento por cruzar la frontera.
Ejemplo de ello es el incremento alarmante de la vigilancia a 31 mil 240 elementos destacados en la frontera sur de los Estados Unidos; además de contar con equipo de alta tecnología capaz de monitorear hasta el interior de nuestro territorio fronterizo atentando con ello nuestra soberanía.
Pero también es cierto que el Gobierno mexicano ha fortalecido el patrullaje de nuestra frontera sur en carreteras, brechas, caminos de extravío, tratando de imitar en justa proporción al de Estados Unidos y lo mas vergonzoso es que solamente es igual por el monto de violaciones cometidas a los derechos humanos de los migrantes centroamericanos permitiendo aun el tráfico de drogas, de personas y el comercio sexual.
Con esto vemos que si frontera es sinónimo de límite y de convivencia, hoy por hoy también es sinónimo de conflicto.
En otro orden de ideas, observamos que el Gobierno de México ha mantenido una política de liberación de inversiones extranjeras en forma y términos que limitan y coartan nuestros intereses y soberanía, donde la globalización económica supera a nuestra identidad tratando de subsistir a este proceso sin percatarnos de que con ello estamos tentando los intereses de la planta productiva teniendo como consecuencia desigualdades sociales y un escandaloso crecimiento de la pobreza. Esto por formar parte de los países subdesarrollados.
No se trata de cancelar acuerdos comerciales ni tampoco de sustraernos a la globalización que es un proceso que tiene lugar, independientemente de nuestras voluntades; se trata de que México, cuidando su interés y soberanía, incida en el rumbo que toma dicho proceso y se trata también de redefinir el papel que nuestro país debe ocupar en el plano internacional.
Bien sabemos que México cuenta con cifras récord en tratados comerciales; sin embargo, la inmensa mayoría de los mexicanos no percibimos beneficio alguno de estos acuerdos, como ejemplo están los productores de azúcar, de granos de café, de carne y de miles de pequeñas y medianas empresas de todos los sectores productivos que se ven seriamente afectadas por las condiciones en las que se negociaron dichos convenios, aquellos que no dejan lugar a la competencia con empresas extranjeras.
Los perdedores en estas actividades agrícolas han sido los productores de granos básicos y oleaginosas puesto que son quienes se han visto afectados por los precios de dichos productos respecto a sus competidores extranjeros. Perdedores también porque se han visto inmersos en un juego de prácticas desleales originadas por la ineficiencia del propio Gobierno mexicano al autorizar importaciones indiscriminadas de productos agropecuarios por encima de los cupos de importación, como también al omitir el cobro de aranceles consignados en el propio Tratado de Libre Comercio, así como permitir el ingreso de productos pecuarios sin la debida inspección sanitaria, control de calidad y la negligente actitud del Gobierno frente a las demandas de los afectados.
Soberanía es entendible como independencia, esto no sucede en muchas ocasiones y tal aseveración se sustenta en la base de que el gobierno zedillista arrancó su ejercicio público cediendo los ingresos provenientes de la venta petrolera como garantía de un préstamo hecho por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, con ello, demorando la capacidad de avanzar en una política económica sana.
Esto demuestra que la política exterior se subordina a la política económica y atenta a nuestra soberanía. Por lo tanto me gustaría hacer una reflexión ante tales hechos: ¿sabremos hoy qué avances tenemos en el conflicto comercial del azúcar y qué pasa con el atún, pese a haberse levantado el embargo estadounidense?
Las negociaciones internacionales que realice México deben tener como premisa fundamental la gestión política, el progreso económico, pero sobre todo el beneficio social. Hoy es tiempo de levantar la cabeza y mirar de igual a igual a cualquier país del mundo, no podemos dejar de lado la problemática que enfrenta nuestra frontera norte en el manejo de desechos tóxicos y peligrosos que muchas veces las potencias quieren mandar a nuestros pueblos considerándolos sus basureros.
Es imperativo que el Gobierno ponga mayor énfasis en consolidar los acuerdos, como son los llevados a cabo en Washington en mayo de este año.
Nuestro país debe fortalecer su presencia en los foros correspondientes para la protección y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales; también debe ratificar su voluntad política para enfrentar la problemática derivada del cambio climático.
Otro pendiente en la agenda política exterior es el consolidar una asociación privilegiada basada en mecanismos de diálogo multilaterales con los países de América Latina y el Caribe, que reafirme la importancia que tiene esta región para México.
Consideramos que es de vital importancia ampliar el ámbito de acción de la política exterior de nuestro país. Este nuevo siglo debe ser de una política exterior más dinámica, que abarque otros sectores como pueden ser los organismos no gubernamentales y de derechos humanos, las instituciones políticas, financieras, comerciales, laborales y ambientales multilaterales.
En suma, se debe buscar una integración hemisférica con un enfoque participativo, incluyente y democrático promoviendo una carta de derechos sociales y económicos de los ciudadanos del continente americano que refleje los intereses de los pueblos.
En cuanto al tráfico de drogas, debemos impulsar un mecanismo de evaluación multilateral antidrogas. Nos pronunciamos porque el gobierno norteamericano participe en este esfuerzo y abandone su mecanismo de certificación unilateral el cual lesiona sensiblemente el ambiente de cooperación internacional.
Para terminar, en lo que se refiere a relaciones internacionales, debemos basar nuestra relación en la dignidad y la autodeterminación y en el fortalecimiento de nuestra independencia.
Gracias, diputada Erika Elizabeth Spezia Maldonado.
Tiene ahora el uso de la palabra, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, el diputado Sergio Acosta Salazar hasta por 10 minutos.
El diputado Sergio Acosta Salazar:
Con su permiso, señor Presidente; señora Rosario Green Macías; compañeras y compañeros diputados:
Al venir hacia este recinto venía pensando algo importante: el dar lectura a un posicionamiento y donde también vi que tal vez a muchos de los diputados no les interese, tal vez para muchos de los diputados nuevamente sea una rutina más; para la señora Green sería otro cuestionamiento por escrito y esto no dejaría mensaje.
Es por eso que en esta ocasión no voy a leer nada, no voy a decir nada, pero sí voy a tener la oportunidad de hablar por muchos compatriotas que han muerto en las fronteras del norte, tanto de Estados Unidos como del mismo México.
Esta oportunidad que tengo de estar aquí como legislador, me permite decirle a la señora Green, que prácticamente su política, al igual que la política de Zedillo y al igual que la política de todos los secretarios que han desfilado por esta pasarela, han fracasado.
En nombre de tantos compañeros que han caído en el vecino país del norte, en nombre de tantos compañeros que han sido vejados y tantas mujeres que han sido violadas, digo lo siguiente:
En nuestro país vivimos constantes situaciones de violaciones: se viola todo, no existe quien ponga un orden, los autores materiales e intelectuales se escudan tras una palabra que se llama impunidad, asesinatos, desapariciones forzosas, violaciones a mujeres por las fuerzas del Ejército y policiacas de ambas fronteras.
Ante la baja de salarios, ante la situación de desempleo, muchos compatriotas han ido a los Estados Unidos para tratar de hacer real el sueño para de darle un mejoramiento a su familia. Lo único que han encontrado es el filtro por parte de las fronteras americanas, que pese a que se ha dicho mucho, se ha hablado mucho de que existen muchos compañeros muertos, aun así sigue habiendo esa penetración.
Los gobiernos extranjeros, los granjeros americanos, se han dado el lujo de cazar como si fueran animales, a compatriotas nuestros.
Nosotros sabemos bien que se han violado todas las leyes de los derechos humanos, desde el artículo 5o. hasta el 13 fracción II de la declaración de derechos humanos ha sido violado precisamente por este vecino país.
Veintiún millones de mexicanos, cifras menos, cifras más, sabemos bien que están radicando en los Estados Unidos, aquellos que pudieron pasar el filtro, pero aun así siguen siendo marcados, siguen siendo ellos padeciendo del racismo. Tres millones de mexicanos indocumentados y sabemos que la fuerza económica del país, prácticamente lo que es el flujo de inversión extranjera, lo dan los mexicanos. Seis mil millones de dólares anuales, el 51% de ese flujo, es prácticamente lo que es el envío de dinero de los compatriotas mexicanos hacia las familias aquí en este país.
La señora Green ha comentado que en lo que resta del año hay 380 personas que han padecido y han muerto. Ha dicho que es por las causas climatológicas y porque les ha prohibido el paso el desierto, la lluvia y muchas cosas más.
Yo me siento muy triste como michoacano, porque sé que de esa lista 46 michoacanos más 20 desaparecidos en el desierto, son precisamente del Estado del cual provengo y muchos de ellos también formaban parte de nuestra familia.
Sabemos que todo mundo quiere ir a Estados Unidos y nos dicen que vamos allá nada más para comprar carros lujosos o para comprar cosas que no tenemos aquí. Yo digo que esta política neoliberal es la que tiene la culpa, estos gobiernos pasados y en turno son los que han propiciado precisamente este cruce de la muerte, este cruce de los compañeros hacia el vecino país.
Sabemos bien que en las fronteras hay maquiladoras, de las cuales muchas empresas extranjeras son las que tratan como esclavas a nuestras mujeres mexicanas. No es posible vivir en un país donde prácticamente la riqueza no se distribuye equitativamente.
Han surgido en este pase de la muerte debido a la creación de seis puentes; seis puentes internacionales que al único que ha beneficiado es a los Estados Unidos precisamente para el envío de sus materiales, aunado a la operación guardián que nuestro país nunca ha dicho "esta boca es mía", jamás se ha pronunciado en contra de esas violaciones a los derechos humanos, ahora también apoya la operación guardián.
Y resulta ser que esta operación ya son murallas, son murallas armadas. Hace tiempo la muralla de Berlín cayó, ahora contamos con murallas armadas y no únicamente entra la migración, ahora entra también el Army y entran todos y cada una de las fuerzas policíacas, precisamente para impedir el libre transito. Cada día se hace más peligroso poder introducirse en los Estados Unidos en caminos y veredas que prácticamente a muchos de los mexicanos los ha dejado en el desierto e inclusive en el mismo Río Bravo muertos.
Hablando del norte, también hablamos y decimos, la señora Green dice que ha defendido la soberanía nacional. Yo le comento a la señora que prácticamente todos los residuos por parte de Estados Unidos que ha colocado, residuos químicos, que ha colocado en las fronteras y que en muchos de los casos, en Matamoros y en la frontera de nuestro México ha hecho que nuestros hijos en ocasiones nazcan sin cerebro, nazcan con malformaciones y resulta ser que no se ha hecho nada, porque son los americanos.
Yo no sé como la señora Green no hace una enérgica protesta ante estos gobiernos ¿Será, porque todavía está verde?
Este Gobierno, al servicio de las intervenciones extranjeras prácticamente lo que ha llevado es a que nosotros seamos y seamos personas que nos vean como esclavos en el vecino país del norte.
Hablo también acerca de lo que ella dice y defiende como soberanía nacional en el aspecto de noviembre de 1999, cuando 50 elementos de la DEA y del FBI compenetran en territorio mexicano y resulta ser que ellos vienen al rancho denominado "Campo de Tiro, Paso del Norte", para investigar un supuesto, un supuesto cementerio donde se encontraron 300 osamentas; para tratar de cuidar las formas mandan a la PGR, mandan a la Interpool mexicana para que digan que efectivamente no fue violada esa soberanía nacional.
Por otro lado, se le otorga la visa a Miguel Angel Cavallo y no únicamente la visa, sino también para que trabaje aquí en México, para que venga a sorprender a muchos mexicanos, más a nuestros compatriotas los siguen tiroteando como si fueran prácticamente animales.
Hoy existen varias protestas, protestas contra el Fondo Monetario Internacional, contra el Banco Mundial, contra los países industriales, contra la Organización Mundial de Comercio y esto se ha hecho en Seattle, Washington, en Praga y Checoslovaquia actualmente, ahora la cumbre fue suspendida y fue suspendida precisamente por esa campaña, esa política genocida que lo único que ha hecho es crear más y más pobres en todo el mundo, aplaudible además por nuestras autoridades.
En Guatemala, en 1998, Ernesto Zedillo acude a ser testigo de la firma de paz entre el Gobierno y la guerrilla; entre la unidad revolucionaria nacional guatemalteca y resulta ser que el señor Zedillo no ha podido todavía venir a dar el acuerdo de paz en Chiapas, prácticamente es candil de la calle y oscuridad de su casa. Necesitaríamos que venga el presidente de Guatemala para que nos enseñe como se llegan a los acuerdos con guerrilleros.
Por otro lado, usted sabe, señora Green, que el Senado y la Cámara de Diputados tienen menos poder político y jurídico ante el Ejecutivo y es así como se ha creado un superlegislativo, es decir el Presidente. El Presidente firma acuerdo de Tratado de Libre Comercio únicamente los envía al Senado a que los ratifiquen, sin tomar en cuenta.
Termine su intervención...
Sin tomar en cuenta, compañeros, a la Cámara de Diputados. Nosotros proponemos una subcomisión para que precisamente verifique estos tratados, que lo único que han servido es para empobrecer más a nuestro pueblo mexicano.
Yo desde esta tribuna le digo a la señora Green que ha olvidado prácticamente lo que es el nacionalismo y que si lo quiere aprender, los mexicanos se lo podemos mostrar.
Gracias, diputado Sergio Acosta Salazar.
Recordando el término del acuerdo que rige esta comparecencia, que es de 10 minutos, se otorga el uso de la palabra al diputado Tarcisio Navarrete Montes de Oca, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional.
El diputado Ricardo Tarcisio Navarrete Montes de Oca:
Señor Presidente y querido amigo Ricardo García Cervantes; señora canciller Rosario Green; distinguidas amigas y amigos legisladores:
A los mexicanos, a todos los mexicanos no les interesa si gobierna un partido u otro. Lo que quieren es certeza de que México está mejorando y que estamos colaborando para un mundo más equilibrado.
Y por eso queremos hoy impulsar una nueva época del país basada también en una nueva diplomacia. Hoy nos proyectamos como un país con brío propio, que se recupera, que se reconstruye, que cree en sus procesos electorales, que cumplieron bien las instituciones electorales y ha quedado claro y es enseñanza para todos. Nadie tiene el poder para siempre ni lo tiene completamente.
Y por eso yo quisiera decirles, amigos, que hoy nos hemos colocado como país en la cresta de la ola democratizadora que vive América Latina y ésta es una ocasión extraordinaria y creo que tenemos que aprovecharla.
Yo pienso que el trabajo de una cancillería, de nuestros diplomáticos, es efectivo sólo cuando se traduce y se materializa en beneficios directos para la sociedad, para el Estado.
Pero déjenme decirles, la historia no miente. Tiempo pasado donde no se comprendía o quería aceptar que la política interna y la externa se condicionaban, que se daba un efecto "espejo" que generaba un sistema incoherente, manipulador y en algunos casos autoritario.
Pasado esto, hoy debemos tener cuidado. La democracia moderna no puede callar, no puede estar en silencio, no puede ser cómplice de dictaduras; debemos de transformarnos en socios leales de las libertades y de los gobiernos auténticamente democráticos.
En este sentido quisiera decirles que la política mexicana y pienso en la doctrina Estrada, tuvieron en buena parte su momento de justificación. Es mi punto de vista que hoy ya no deberá ser utilizada como un capote, como una cortina para ocultar burdas violaciones a los derechos básicos de los pueblos.
También quiero dejar claro, que no se entienda mal la posición: soberanía. ¡Sí!, a favor de la soberanía que preserva lo auténticamente nacional, la cultura, la identidad; nos oponemos a intromisiones absurdas e ilegítimas del Fondo Monetario Internacional y de cualquier otra institución que quiera venirnos a dictar recetas que nosotros no compartimos. Pero también no podemos ocultar que vivimos una globalización donde se habla de derecho de injerencia; si esto realmente preocupa porque puede haber intromisión de las grandes potencias.
Yo les diría, una nueva tesis: obligación de asistencia. Obligación de asistencia porque vivimos en una comunidad que debe de ser cada vez más solidaria, atender las agresiones o sufrimiento de cualquier pueblo vecino.
Y debemos establecer y estarán ustedes de acuerdo, que por encima del carácter soberano, está la vigencia de los derechos humanos y en este sentido creo que tenemos que pronunciarnos, por la legitimidad de los gobiernos que deriven de procesos auténticamente democráticos. ¿Cómo podemos nosotros contribuir a una nueva comunidad solidaria si no ejercemos un nuevo derecho para atender cualquier caso humanitario?
Ya propusimos hace cinco años en esta misma tribuna, una renovación de nuestros principios de política exterior que tenga que ver con la inclusión de la defensa de los derechos humanos, del sistema democrático hacia el exterior y lo vamos a volver a considerar.
Respecto al narcotráfico, una sola mención de pasada, es innumerable que hemos constatado que México no puede resolver este problema de forma aislada ni siquiera entre los pueblos latinoamericanos, por eso tenemos que impulsar una fuerza nueva, un organismo multilateral que pueda hacer frente a este cáncer social.
Y creo yo que incluso deberíamos de considerar la posibilidad de que la Secretaría de Relaciones Exteriores, pudiera tener una mayor participación en temas de seguridad nacional. Esto creo que es importante y lo deduzco del informe escrito que nos han pasado.
En otro punto, no le negamos al servicio exterior mexicano, que se ha caracterizado por una constante búsqueda del desarrollo y la defensa de los intereses del país. Sin embargo, hemos criticado muchas veces los compromisos políticos, que en lugar de dar espacio a los que tienen una verdadera carrera civil generan conflictos internos.
Por eso nosotros quisiéramos hacer una serie de cuestionamientos. Queremos información, señora Secretaria, se la pedimos atentamente, sobre las críticas que se hacen a la forma en que se realizan los concursos de ascenso ¿Cómo es posible que hay funcionarios que tienen tres ascensos en un año y otros que no los han tenido en más de 20 años, solamente es cuestión de capacidad, de preparación o de oportunidades?
Se hace ineludible que se realice una consulta al interior de la Secretaría, para que esos resultados que sean públicos, puedan de alguna manera valorarse a la luz de su propia normatividad.
No queremos hacer reformas de escritorio, vamos a escuchar a la parte involucrada, incluso sería importante que pensáramos en un mecanismo el interior que proteja, que promueva, que defienda los derechos de los funcionarios, de los empleados conforme lo señala su propia reglamentación.
Bien, por varias menciones que ha hecho usted, señora Secretaria, sobre lo que se ha hecho en estos años: la Corte Interamericana de Derechos Humanos, una bandera de nosotros en buena parte, no solamente es paternidad nuestra que se haya aprobado. Bien, por el Protocolo de Kyoto. Bien, por el convenio sobre refugiados y sobre este punto quisiera pedirle lo siguiente.
¿Considera usted la posibilidad de que los cerca de 5 mil refugiados que se encuentran en Chiapas y que están en espera de su carta de naturalización, pudieran tener una exención a la luz de los mecanismos que el propio AGNUR está planteado? Por sus respuestas si es posible en este momento o posterior, muchas gracias.
Y termino, finaliza una época de la política exterior mexicana, les digo a ustedes amigos legisladores, especialmente a los del PRD, también a los del PRI, a los priístas de la nueva era, quisiera decirles que en cuestiones de relaciones internacionales tenemos que superar las visiones parciales: visión de Estado, interés nacional, preponderancia del interés de todos los mexicanos.
Estamos planteando un nuevo enfoque de la diplomacia, en la que incluso no nos veamos cuando salgamos afuera como adversarios sino como mexicanos que quieren un nuevo país. Es donde puede haber una nueva visión y un arranque, coincidimos en muchos puntos.
Ni aquí en las comparecencias ni afuera queremos una guerra de cifras, no queremos que ustedes se empeñen, señores del Ejecutivo, en mostrarnos sólo lo que ha avanzado y nosotros nos empeños en demostrar sólo lo que falta, las fallas, los errores.
No a la guerra de cifras, sólo produce daños, sólo produce choques y no se alcanza a avanzar.
Por eso quisiera decirles: hoy, una nueva diplomacia que aprecie la fortaleza de México, que reconozca sus debilidades, que impulse a través de sus posibilidades y que proteja a los pueblos, no que los ataque, no que los amenace. Estamos buscando una diplomacia profesional, una diplomacia más coherente, una diplomacia para el desarrollo, para el desarrollo de todos los pueblos, para la defensa de los derechos humanos, donde podamos crear un México donde el hombre del pueblo tenga acceso a la cultura, a la salud, a la recreación, al trabajo, a los derechos consagrados en las constituciones y en los tratados internacionales.
Vamos por una nueva diplomacia y necesitamos el apoyo de todos ustedes.
Muchas gracias, diputado Tarcisio Navarrete Montes de Oca.
Tiene ahora el uso de la palabra el diputado Gustavo Carvajal Moreno, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, por 10 minutos.
El diputado Gustavo Carvajal Moreno:
Señor Presidente; señora Secretaria; compañeras y compañeros diputados:
El grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional está convencido de que el prestigio y la fuerza política exterior de México constituye uno de los legados más valiosos de nuestra historia.
En el análisis de la política exterior de la presente administración, sobresalen como punto de partida los principios normativos de la política exterior consagrados en nuestra Carta Magna. Aquí vale la pena reflexionar sobre lo que nuestro compañero señalaba, que me precedió en el uso de la palabra, cambiar la política exterior no es un cambio que se haga como un traje, por intereses personales o por gusto. Está en la Constitución Política de este país los principios rectores de nuestra política internacional. Nosotros continuaremos luchando porque siga prevaleciendo el respeto a los derechos humanos, sí, pero también la soberanía de los estados.
México tiene un prestigio internacional muy sólido. Ha promovido resueltamente la consolidación de una política exterior, que en un universo de relaciones desiguales ha sabido defender intensamente a los intereses de México y de muchos países que no tienen muchas veces la fuerza de las grandes naciones. Ha hecho de la diversificación y de la cooperación internacional instrumentos eficaces para conducir dependencias y ampliar nuestro margen de maniobra en las negociaciones internacionales.
En este contexto estimamos que la Secretaría de Relaciones Exteriores ha desarrollado una diplomacia comprometida con los principios internacionales de nuestra política exterior. En esta perspectiva no cabe duda de que una relación difícil es la que se tiene con los Estados Unidos de América.
El entendimiento político y la institucionalización de la relación lograda en esta situación bilateral, en un marco de estricto respeto recíproco, ha propiciado que hoy contemos con un tratamiento sistemático del conjunto de la agenda y en particular de aquellos temas que por su naturaleza e importancia política, exijan atención prioritaria, como el caso de la migración, el narcotráfico y los asuntos fronterizos.
Consideramos también indispensable ampliar la red de oficinas consulares de México en ese país y continuar el desarrollo de programas específicos para el mejoramiento de las condiciones de las comunidades de mexicanos. Esperamos que en el futuro se siga dando la más alta prioridad a la proyección, orientación, protección y defensa de los migrantes mexicanos que cruzan la frontera norte.
Reconocemos también que el trabajo realizado por la cancillería mexicana en materia de diversificación de nuestros vínculos políticos y económicos con el mundo, ha tenido un buen éxito. Sobre este tema hay cuestiones fundamentales sobre las que quisiera que nos pudiera usted ampliar en su presentación algunos puntos de interés.
Tenemos un genuino interés en conocer la manera en que se han profundizado las relaciones con América Latina y el Caribe. Los países latinoamericanos han creado estructuras institucionales, regionales, subregionales que han permitido un diálogo político permanente al más alto nivel. En las reuniones cumbres de los mandatarios, se promueven los consensos necesarios para que América Latina adopte posiciones comunes sobre diversos temas relevantes de la agenda internacional. Los procesos de apertura de mercados y la integración económica regional, se han convertido también en temas prioritarios en las agendas de otros países.
Estas transformaciones políticas y económicas, hacen que las relaciones de México con los países de América Latina y el Caribe, sean hoy más que nunca, una alta prioridad de nuestra política exterior.
Vamos a continuar luchando porque se terminen las injusticias y el bloqueo económico contra Cuba.
Desearíamos conocer ¿Cuáles han sido los beneficios concretos de nuestra participación activa en los mecanismos regional de concertación, así como los 25 encuentros con mandatarios que atendió el Presidente de México durante su gestión.
En el ámbito europeo, México ha mantenido dos grandes líneas de acción: en lo bilateral, se realizan acciones encaminadas a consolidar las relaciones con los países y tenemos vínculos estrechos políticos, económicos y de cooperación y en lo multilateral, se ha logrado ampliar y fortalecer las relaciones con la Unión Europea y el Consejo de Europa.
En este marco, México ha prestado particular atención a la consolidación de las relaciones con algunos miembros de la Unión Europea que han llevado a un éxito y una feliz conclusión en la entrada en vigor del Acuerdo México- Unión Europea.
La Comunidad del Pacífico, aún incipiente, pero con una sólida proyección para los próximos 20 años, se ha venido conformando a partir de una creciente interdependencia en todos los ámbitos de la actividad humana e impulsada fundamentalmente por el incremento de los interesantes comerciales y por las innovaciones tecnológicas. México tiene una destacada presencia política y económica en la región; ello se ha logrado mediante el establecimiento de mecanismos de cooperación y concertación con la mayoría de las naciones que la integran, así como una participación activa y propositiva en el mecanismo del Consejo Económico Asia-Pacífico, conocido como APEC.
Desearíamos conocer, señora Secretaria, su opinión sobre los beneficios concretos que México ha obtenido en su participación en el APEC y las razones que motivaron a México a aceptar la propuesta de presidir el proceso APEC-2002.
México reconoce el valor de la participación en los organismos multilaterales. Sabemos que esto tiene como principal propósito el articular la voluntad de la comunidad internacional sobre los principios y problemas de la agenda universal y ellos enseñan en la cooperación para poder resolver estos problemas comunes.
La política multilateral de México es reconocida como promotora de los intereses de nuestro país en el ámbito internacional y está fincada fundamentalmente en nuestros principios constitucionales.
El grupo parlamentario del PRI, continuará promoviendo una política exterior activa y propositiva; una política exterior de Estado para seguir reforzando la soberanía nacional, que es un valor central y un concepto absoluto que no acepta cesiones parciales; una política exterior que logre consolidar los avances en los intercambios económicos y la diversificación de nuestros vínculos políticos con los principales centros de poder mundial.
En México, la política exterior la dictan los mexicanos, no los Estados Unidos.
Quisiéramos expresarle nuestro reconocimiento por su tarea al frente de la cancillería. Usted es una profesional de las relaciones exteriores, nacionalista, que ha sabido distinguir a nuestro país en los foros multilaterales.
Muchas gracias diputado Gustavo Carvajal Moreno.
Se concede el uso de la palabra a la señora Rosario Green Macías, secretaria de Relaciones Exteriores, para formular sus comentarios sobre los posicionamientos planteados, por 10 minutos.
Quiero antes que nada agradecer los cuestionamientos del diputado Félix Castellanos Hernández, de la diputada Erika Spezia Maldonado, del diputado Sergio Acosta Salazar, del diputado Tarcisio Navarrete y del diputado Gustavo Carvajal Moreno.
Algunas de estas preguntas que me han dirigido, por supuesto son sin duda o versan sobre el mismo tema o varios de los mismos temas.
Quisiera entonces empezar por tratar de resolver aquéllas que siento que reiteradamente se me han puesto. Uno de ellos tiene que ver con el tema de los mexicanos que cruzan la frontera norte en busca de mayores oportunidades en Estados Unidos.
He señalado de manera clara que lamentablemente es un hecho que mueren muchos de ellos en su esfuerzo por cruzar la frontera; he señalado las causas fundamentales del deceso de estos mexicanos, que insisto, lamentamos la pérdida de su vida; he señalado que las principales causas de estos decesos tienen que ver con la deshidratación, con el ahogamiento, con la hipotermia, con la picadura de animales ponzoñosos. He señalado fundamentalmente estas causas que son las causas principales de la pérdida de vida de los mexicanos.
Quiero insistir en que hemos montado por acuerdo entre los dos países, operaciones de rescate en uno y otro lado de la frontera y que así como lamentablemente, tenemos que lamentar la pérdida de tantas vidas a lo largo de estos cinco años de la administración, de estos seis años que llevamos de administrar, prácticamente seis años de la administración del presidente Zedillo, hemos logrado salvar también muchas vidas.
Mucho se ha cuestionado el tema efectivamente de la defensa de los mexicanos en el extranjero. Yo sí quiero insistir en que a partir de los consulados que tenemos en Estados Unidos, 42 de ellos y tres que estamos a punto de crear, se hace un esfuerzo constante y permanente por proteger a nuestros migrantes. No todas las actividades de los consulados lamentablemente pueden ser destinadas a la protección de los mexicanos, la ley nos demanda otras acciones también y por eso ante esta soberanía en repetidas ocasiones he solicitado más recursos para fortalecer la actividad consular de México, la actividad de protección concretamente de México en el exterior.
Corresponde a ustedes señores diputados, realmente dotar a la Secretaría de Relaciones Exteriores, de mayores recursos financieros, humanos, materiales en general, para hacerle frente a este problema tan doloroso.
Quiero sí, sin embargo, señalar que no nos hemos quedado en el mero hecho de trabajar con las autoridades estadounidenses este tema. Yo puedo reconocer que cada país tiene derecho a darse las leyes que más convengan y en ese sentido soy igualmente celosa en la defensa de las leyes mexicanas frente a cualquier acto de intromisión. Pero he insistido con los estadounidenses que aunque tienen el derecho de darse las leyes que mejor convengan, deben ver las consecuencias de esas leyes sobre sus vecinos, socios y amigos, concretamente sobre México. Pero yo señalé también en la Cámara de Senadores señores diputados y lo señalo ante esta Cámara, que es muy importante volver los ojos hacia la realidad mexicana y ver qué pasa en los estados, principalmente expulsores de mano de obra mexicana, por cierto, gobernados por distintos miembros de distintos partidos aquí representados en esta Cámara, ¿por qué no se crean ahí las fuentes de trabajo que los retengan? ¿Por qué no se establece un mecanismo ahí, en los lugares de expulsión de esta mano de obra, que los retenga y los proteja de esta terrible experiencia que es migrar hacia el norte y después cruzar la frontera.
No puedo estar de acuerdo cuando se me dice que la política exterior ha estado subordinada única y exclusivamente a redactar y trabajar tratados vinculados con el comercio. Quiero decirles, señores diputados, que en la actual administración el Senado de la República aprobó 292 tratados, unos bilaterales, otros multilaterales. Solamente 26 de ellos se refieren a asuntos de carácter comercial. De forma tal que no ha habido una comercialización, por así llamarla, de la política exterior o de la actividad de México.
Acabo de decir que hemos ratificado Kyoto, acabo de decir que nosotros aceptamos la jurisdicción obligatoria de la Corte Interamericana de San José, acabo de señalar convenciones múltiples que hemos no solamente negociado, sino que han sido ya ratificadas por el Senado de la República, de manera tal que no ha habido ninguna subordinación.
Al final de cuentas y ya creo que debe de quedar claro, la política interior y la política exterior son caras de la misma moneda; una y otra tienen que trabajar conjuntamente y apoyarse y si los intereses de la nación van en el sentido de beneficiarse de las corrientes tecnológicas, de las corrientes comerciales y de las corrientes de inversión, ésa es una manera de trabajar conjuntamente: recurrir a la inserción de México en el exterior para traer recursos de todo tipo que puedan financiar, apoyar y enriquecer el desarrollo de México.
Yo sí quisiera mencionar dos de los temas que están pendientes y que ya fueron señalados aquí por la diputada respecto a la relación entre México y Estados Unidos, a la relación comercial. Uno es el azúcar y el otro es el atún.
Respecto al azúcar, hemos señalado ya que mantenemos consultas al amparo del TLCAN y es de esperarse que haya pronto el panel para que se resuelva esa controversia.
Por el lado del atún, también es un hecho que si bien es cierto que la Corte Federal de San Francisco falló en contra de México impidiendo que nosotros utilicemos la etiqueta que señala que ese atún mexicano puede ser consumido porque no ha atentado contra la seguridad de los delfines, estamos a la fecha trabajando para que esa prohibición del uso de la etiqueta de la Corte Federal de San Francisco se levante y pueda México exportar su producto con libertad y en apego al cumplimiento que ha hecho de los tratados en la materia.
Quiero también reiterar aquí y creo que no es motivo de defenderme ni mucho menos, quiero señalar aquí que me considero una nacionalista, que siempre lo he sido y que tengo la intención de seguirlo siendo en cualquiera de las tribunas donde la vida me coloque en el futuro.
Quiero también señalar que hubo acciones de defensa muy concreta respecto a aquellos ciudadanos estadounidenses que han decidido la ley en sus manos para atacar a nuestros mexicanos.
Quiero referirme concretamente a un caso que hoy está siendo discutido con la autoridad estadounidense y con un bufete que hemos contratado para poder llevar a buen término este caso. Me refiero al ataque que recibió o que sufrió el connacional Eusebio de Haro, quien murió a consecuencia del disparo hecho por el señor Blackwood, propietario de un rancho en Texas. Ese señor ha sido ya acusado ante la justicia estadounidense y el bufete que hemos contratado para eso está trabajando de manera tal que podamos armar un caso sólido y podamos exigir que la justicia castigue a este individuo.
Quiero referirme, porque yo espero haber contestado una buena parte de estas preguntas en el breve tiempo que tengo, quiero referirme al tema de la soberanía y la globalización.
Para mí no hay un valor supremo mayor que el de la soberanía; no acepto la subordinación de la soberanía a ningún principio. Creo efectivamente que es importante asistir en condiciones humanitarias de gravedad y México lo ha hecho. México ha asistido, en el caso de huracanes, terremotos, como también México ha sido asistido por la comunidad internacional.
Pero de ahí a subordinar la soberanía nacional a otro tipo de valores, es tanto como entregar el principio de la libertad, el principio de la independencia.
Quiero también dedicar unos cuantos minutos a señalar que no es verdad, discúlpeme senador (sic), que haya habido tres ascensos para unos en un año y cero ascensos para muchos en muchos años. Quiero decirle que la ley impide que se dé un ascenso en más de un año; quiero decirle que está absolutamente reglamentado el concurso de ascenso; quiero decirle que no pongo las reglas yo, las pone un mecanismo de consulta así determinado libremente por los miembros del servicio exterior mexicano.
Quiero decirle que este último concurso, cuando yo pensé que a la mejor valdría la pena suspenderlo para trabajar los criterios con más detalle, recibí 257 comunicaciones de los 300 y poquito más de los candidatos a pertenecer o a participar en el concurso de ascenso, pidiéndome que no lo suspendiera.
Quiero decirle, y lo lamento mucho, que ahí cuando hay gente que se queja porque en los últimos 18 años no ha logrado un ascenso, a pesar de haber participado en tres ocasiones en exámenes, pues la pregunta que les hago yo a esos compañeros es: ¿por qué no han ascendido ustedes, mientras que otros sí lo han hecho? No por privilegios, tiene qué ver a lo mejor con un deseo intenso de verdaderamente conquistar una plaza, preparándose y trabajando para ello.
¡No voy a permitir, en los dos meses que me quedan al frente de la Secretaría, que por culpa de cuatro personas que no han ascendido, su último ascenso fue hace 18 años y han tenido las mismas oportunidades, se eche a perder un concurso que va a beneficiar a un número muy amplio de funcionarios mexicanos de carrera, que todos los días trabajan por perfeccionarse, por prepararse cada vez mejor y estar en mejores condiciones de servir a su patria! ¡No lo puedo permitir! ¡No puedo caer en ese tipo de mala conducta en frente de este grupo de compañeros, importante grupo, numeroso grupo, de compañeros que desean verdaderamente participar y jugársela y apostar a conseguir una de las plazas que están ahí disponibles!
¡Existió la consulta a la base! ¡Existió la consulta tanto a los que trabajan en la Ciudad de México como a los que en otras partes del mundo laboran y vendrán a presentar la última fase de sus exámenes! ¡No hubo trampa, no hubo privilegios, no hubo absolutamente desvío de ningún tipo!
Quiero también señalar que la Secretaría de Gobernación y de Relaciones estudian ahora la posibilidad de que efectivamente no se cobre la carta de naturalización que se emite a favor de los guatemaltecos. Quiero también señalar que no lo pagan los guatemaltecos, es un compromiso entre el Gobierno de México y el alto comisionado de Naciones Unidas para los refugiados. Es la forma en que el alto comisionado se compromete con este esfuerzo importante de México de apoyar a los guatemaltecos que decidieron quedarse en México.
Lamentablemente no puedo terminar de contestar todas las preguntas porque el tiempo es breve, pero sí quiero simplemente terminar diciendo que para quienes tengan una duda de cómo está conformado el servicio exterior mexicano de carrera, quiero decirles que el 68% de los embajadores y cónsules generales son de carrera ¡y que el 88% de los demás funcionarios de las demás categorías, de ministro a abajo, son también de carrera!
¡No hubo favoritismos y además la fracción III del artículo 89 le permite al Presidente de la República, como es el caso de prácticamente todos los países, nombrar embajadores cuando siente que la persona tiene el mérito y la capacidad para representar al país!
Gracias, señora Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores.
Para dar cumplimiento al punto segundo numeral cuarto incisos a, b y c, para formular la ronda de preguntas hasta por cuatro minutos, con derecho a réplica por cuatro minutos, con respuestas de la canciller Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores por ocho minutos, se concede el uso de la palabra al diputado Jaime Cervantes Rivera, del grupo parlamentario del Partido del Trabajo, por cuatro minutos.
Con el permiso de la Presidencia; compañeras y compañeros diputados; señora Secretaria:
Dada la estructura de nuestra intervención, el grupo parlamentario del Partido del Trabajo procederá a plantear diversas cuestiones que creemos ameritan respuestas particulares que contribuyan a clarificar los ejes de nuestra evaluación de la política exterior del sexenio que cierra.
Hemos dejado clara nuestra exposición crítica sobre la política exterior de la que usted es aún responsable, que hubo una lamentable desarticulación entre medios y fines derivados de la incapacidad de recrear estratégicamente las opciones que tenemos como nación.
Considerando lo anterior, ¿cuál es la contribución que su equipo secretarial estaría haciendo a una transición de la cual nazca una nueva política exterior? En particular nos interesa su visión sobre la necesidad de situar sobre nuevas bases la relación bilateral con Estados Unidos, en la cual sobresale lo migratorio-laboral. Queremos que usted profundice para dejar en claro cuáles fueron los factores que impidieron que se tomaran iniciativas que permitieran ir más allá de la estrategia consular de tan pobres resultados ante la avalancha de racismo y la xenofobia.
Señora canciller: en el curso de este año importantes figuras públicas en Estados Unidos empezaron a reconocer tanto la importancia como la necesidad de un acuerdo binacional en materia laboral, que permitiera legalizar y regular los flujos migratorios, en un momento en que la economía de aquel país está a punto de llegar a la etapa de intensas presiones salariales.
El Gobierno de Zedillo, por medio de su cancillería, no formuló, hasta donde sabemos, una respuesta oficial explícita a esta situación, cerrando la puerta a la apertura de un debate nacional y la posibilidad de anticiparse ante las posibilidades generadas por este cambio en la opinión pública en el vecino país.
Queremos, en referencia a lo anterior, que usted explique el motivo del mutismo oficial y pase a continuación a evaluar las implicaciones de este cambio de opinión, partiendo de las actuales prioridades de la política exterior que usted representa.
Señora Secretaria: como es de su conocimiento, en días recientes varios congresistas norteamericanos endosaron la política de "fronteras abiertas", revelando la coincidencia entre el cambio en la opinión pública, la importancia de la corresponsabilidad y los nuevos requerimientos objetivos en ambos países. ¿Cuál es la evaluación de esta declaración y cuál sería la respuesta que su cancillería podría dar a la misma para impulsar una correlación más favorable a un eventual nuevo acuerdo bilateral?
Considerando el eco que ha suscitado la propuesta de acabar con la certificación unilateral, ¿cómo explica que su Secretaría no haya alterado la agenda para proponer iniciativas más innovadoras? En particular ¿cuál es su perspectiva actual ante lo que se ha llamado un SAR para la frontera?
¿Cómo evalúa usted en su calidad de canciller el próximo inicio de una nueva administración en Estados Unidos, posiblemente más situada a la derecha, aceptando que es necesario un replantamiento radical de las relaciones entre ambos países, donde radican las principales debilidades y carencias de su gestión? ¿Y qué sugerencias haría a un nuevo gobierno cuyas iniciativas en esta materia son del dominio público?
Tiene ahora el uso de la palabra para dar respuesta a sus planteamientos, la canciller Rosario Green Macías, hasta por ocho minutos.
Muchas gracias, con su permiso, señor Presidente:
Yo no estoy de acuerdo, diputado Cervantes Rivera, en que hubo desarticulación entre medios y fines. Creo que la política exterior de México se ha guiado de manera consistente por los principios que consagra la fracción X del artículo 89 constitucional, creo que ha buscado defender los intereses de México en todas las arenas y creo también que ha tenido estrategias congruentes con principios y con intereses.
Yo creo que el apoyo que usted manifiesta hacia una nueva política exterior, está usted en su derecho. Yo creo que la política exterior que México ha venido llevando a cabo en los últimos tiempos, es una muy buena política exterior, es una política exterior que se ha basado justamente en un mandato claro y contundente, que es el mandato que le da la Constitución mexicana.
Creo que armados con estos instrumentos, creo que armados con estos principios, hemos sido capaces verdaderamente de dar batallas muy importantes en los ámbitos multilaterales como bilaterales y me refiero concretamente a su pregunta sobre cómo ha sido el tema con Estados Unidos.
Yo sí quisiera recordarle a usted, señor diputado, que la relación entre México y Estados Unidos ha hecho un tránsito muy impresionante en los últimos años; nosotros pasamos de una década de los ochenta donde no había prácticamente ningún diálogo o lo que había era un diálogo de sordos, a una situación como la actual en la que hemos logrado institucionalizar la relación entre México Estados Unidos y crear foros y mecanismos para la discusión de prácticamente todos los temas que antes no eran ni siquiera abordados.
Tenemos un mecanismo muy importante que es la Reunión Binacional México-Estados Unidos y que se celebra cada año, una vez en México y una vez en Estados Unidos, esta comisión cuenta con 16 grupos muy importantes y reune cada año cuando se realiza, a aproximadamente 20 secretarios de Estado de uno y otro lado, a más de 40 subsecretarios y a un conjunto de aproximadamente 500 personas que se ponen a trabajar durante día y medio buscando respuestas a muchos problemas.
Habrá probablemente muchos problemas que nunca ven la luz pública, porque se resuelven antes de que se conviertan realmente en desencuentros entre México y Estados Unidos y por eso es que yo puedo decir que hemos logrado un avance importante. Yo no dije que no había problemas, hay todavía áreas donde no hemos logrado un entendimiento al 100% y menciono dos muy importantes; una, la del narcotráfico y aprovecho para contestarle que, perdóneme, justamente hemos logrado una alternativa multilateral al tema de la certificación.
Hemos trabajado intensamente durante los dos últimos años en el seno de la OEA para justamente consolidar el mecanismo de evaluación multilateral que permitirá convertirse en el referente obligado cuando se trata de ver, no evaluar y no juzgar, no calificar y no ver los planes para combatir al narcotráfico de todos nosotros miembros del mecanismo, los obstáculos para lograr nuestras metas y la asistencia que podemos darnos unos a otros para poder cumplimentar con estas estrategias, con estas metas, conscientes de que basta con que en un país predomine el narcotráfico o no se logre eliminar para que el resto del continente se vea contaminado.
El otro problema en el que hemos trabajado mucho es el tema de lo migratorio, usted me dice que por qué no fuimos en el ámbito consular más allá y por qué no protestamos contra el racismo; discúlpeme, señor diputado, no solamente protestamos, no solamente nos trasladamos a Washington, a los estados fronterizos, conversé con los gobernadores de los estados fronterizos, sino que solicité a la ONU que enviara lo antes posible a la relatora especial para los derechos de los trabajadores migratorios, ¿cuya visita estamos esperando. Usted me pregunta? qué por qué no hemos apoyado la expansión del tema de más mano de obra mexicana en Estados Unidos y yo señalé en mi intervención y fui muy cuidadosa al respecto, que México ha buscado ampliar el Programa de Visas Estadounidenses denominado H2 que puede ser:
a) Para los trabajadores agrícolas y
b) Para los trabajadores en servicios.
Y déjeme decirle algo más, que esas visas que hoy existen son utilizadas por nuestros mexicanos en un 70% a 80%, es decir, hay una utilización casi que monopólica por parte de nuestros mexicanos de esos dos programas de trabajadores huéspedes y estamos trabajando además, y creemos que en este próximo mes de octubre podremos compartir con ustedes los resultados preliminares en la ubicación de muchos en mercados laborales temporales en Estados Unidos que podrían acoger con beneficio la mano de obra mexicana, no estamos cruzados de brazos, diputado, estamos trabajando.
Me pide que me pronuncie sobre propuestas de la próxima administración, no creo que es mi lugar hacerlo, no creo que he venido a esta soberanía a trabajar sobre el futuro y sobre otra administración, he venido a ser interrogada sobre el trabajo que la administración del presidente Zedillo ha hecho en materia de política exterior y a eso me quisiera remitir.
Para hacer uso de su derecho de réplica, se concede el uso de la palabra al diputado Jaime Cervantes Rivera, por cuatro minutos.
Con el permiso de la Presidencia; señora canciller:
El grupo parlamentario del Partido del Trabajo considera que lamentablemente las respuestas presentadas por usted son totalmente insuficientes y tienen poco sentido de autocrítica, que facilite el necesario replanteamiento de una política exterior.
En sus respuestas sigue reiterando un modelo de política exterior ya superado que tuvo un papel innegable en la postración de la situación migracional actual y del conjunto de la agenda bilateral incluyendo la lucha contra el narcotráfico.
Usted ha soslayado la relación entre el actual modelo de desarrollo y la búsqueda desesperada de mejores condiciones de vida en el exterior, que obliga a miles y decenas de miles de nuestros connacionales a afrontar peligros extremos al cruzar la frontera ilegalmente.
Afortunadamente se ha abierto una nueva etapa en la vida política del país que posibilita un replanteamiento de la política exterior, pero su contribución a esta transición deja mucho que desear en la medida que se apegó a un molde de política caduco y reitera lo que es su comparecencia final, errores de principio.
El Gobierno Federal y la Cancillería jamás consideraron seriamente que la migración ilegal a Estados Unidos estaba convirtiéndose en un fenómeno que reclamaba otro enfoque en el que tuvieran cabida consideraciones humanitarias, pero también principios de corresponsabilidad legítimos en una comunidad de estados modernos.
Tampoco tomaron en consideración el incipiente pero determinante cambio de la opinión pública norteamericana en las altas esferas a favor de un nuevo acuerdo migratorio que apunta en el mediano plazo hacia una nueva relación fronteriza. Respondieron con el silencio sin ver las enormes posibilidades que están por abrirse negando el fin último de toda política.
La perspectiva del Poder Ejecutivo fue la de suponer ingenuamente que el crecimiento de las exportaciones llevaría al progreso a los sectores más diversos del entorno nacional. Por definición quedó descartada la hipótesis de que puede haber crecimiento con desigualdad creciente, como ha sido el caso de los últimos tres años y constituye el determinante de los actuales flujos migratorios.
La respuesta a nivel de consulados revela una relación de prioridades absolutamente subordinada que nos hace aparecer como una nación indiferente a su propio sufrimiento y por ello mismo, un juguete a los sectores de extrema derecha en el exterior que se ensañan sobre los más débiles de nuestros compatriotas.
La falta de imaginación y sensibilidad, la ceguera política pero también la arrogancia, fueron el tono dominante de seis años de política exterior en agonía, pero por si ello fuera poco, su intervención en esta legislatura no hace sino refrendar la falta de miras de su Cancillería.
Por más que nos esforcemos en encontrar en estos seis años de gestión externa algo que sea relevante para pasar a la historia o que pueda constituir una base firme para un trabajo futuro de mayores alcances y significado, no lo hemos logrado, estamos obligados a ver este periodo como un interregno de degravación de la política exterior que de rechazo llevará a una nueva etapa.
Señora canciller, han quedado muchos asuntos pendientes y sin respuesta, pero como hemos manifestado repetidas veces, los límites que impone este formato de glosa al informe presidencial son asfixiantes y limitan toda la acción y discusión profunda de esta apasionante materia.
El eje de nuestra intervención fue que la política exterior que usted manejó ha quedado completamente agotada y están en camino cambios profundos, nuestro empeño en obtener respuestas positivas de su parte y abrir una nueva interlocución para efectos de reflexión final y cooperación para la transición, no encontraron eco.
Recuerde que el precio que ustedes pagaron por este fracaso es insignificante comparado con el que han pagado centenares de mexicanos víctimas no sólo del racismo, sino también de la claudicación y las impotencias estatales.
Muchas gracias, diputado Cervantes Rivera.
Para formular preguntas a nombre del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, se concede el uso de la palabra al diputado José Rodolfo Escudero Barrera, hasta por cuatro minutos.
Con su permiso, señor Presidente; señora secretaria Rosario Green; compañeros y compañeras diputados:
La política exterior debe de ser la solución para un desarrollo armónico de la globalización y más específicamente para promover el bienestar de nuestros inmigrantes en Norte-américa.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 3o. inciso a, estipula que el Estado será democrático considerando la democracia no solamente como una estructura política y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo. En otras palabras, que todo individuo gozará de las garantías que otorga esta Constitución.
Las bases constitucionales las tenemos muy bien definidas, quizá el problema existe en los funcionarios públicos que tienen intereses propios ante los intereses de la nación y de la sociedad. El problema de los trabajadores mexicanos que emigran existe mucho antes del día en que deciden atravesar la frontera. A estos ciudadanos, el Gobierno les ha fallado y les sigue incumpliendo ahorita mismo, los hemos tenido marginados y olvidados. A estos mexicanos todos les hemos faltado en proporcionarles educación, servicio de salud, acceso a la vivienda y oportunidades de empleo.
Mientras nosotros estamos aquí, los hijos de ellos están viviendo esas mismas injusticias y falta de oportunidades y lo peor de todo es que los estamos orillando a que en el futuro también emigren de sus comunidades para mejorar sus vidas y la de sus familias.
Nuestro Partido Verde Ecologista piensa que es necesario poner un alto a esta fuga productiva, es nuestro deber proporcionarles bienestar y oportunidades para que se queden en su país y así hacer un mejor México.
Para nuestros hermanos que ya se encuentran en los países de Norteamérica, es nuestro deber apoyarlos asegurando que sus derechos cívicos y políticos sean respetados, asegurando que en el servicio exterior, en la rama consular se asignen funcionarios públicos competentes, que en realidad sean agente de promoción económica, cultural e institucional.
Sabemos por información del departamento de inmigración de los Estados Unidos, que en los últimos dos años han sido deportados un promedio anual de 112 mil mujeres entre las edades de 12 y 24 años.
Pregunto, señora Secretaria. ¿Está haciendo algo su Secretaría, ya sea independientemente o en conjunto con alguna otra Secretaría, llámese de Educación, Salud, Vivienda etcétera, para frenar la migración femenina creciente hacia los Estados Unidos?
Tenemos entendido que su Secretaría ha realizado reuniones con la participación Federal, estatal y local de las comunidades fronterizas de ambos lados de la frontera con Estados Unidos, para facilitar cruces internacionales, infraestructura ambiental, prevención de contaminación de ríos internacionales, calidad de aire y protección de nuestros recursos naturales fronterizos.
Pregunta: ¿qué resultados y avances han tenido estas reuniones?
En lo que respecta a materia de desarrollo social, sabemos que su Secretaría presentó informes ante las Naciones Unidas, proponiendo un sistema financiero internacional para el desarrollo, protección de los trabajadores migratorios y sus familiares, las poblaciones indígenas, la eliminación de discriminación racial y los desastres naturales.
Pregunta: ¿nos podría informar qué fines tuvo esta propuesta?
En relación a la lucha internacional al problema contra las drogas, ¿qué resultados ha tenido la resolución-cooperación internacional, para prevenir el consumo de drogas entre los niños y los jóvenes?
Gracias, al diputado José Rodolfo Escudero Barrera.
Tiene la palabra hasta por ocho minutos, la embajadora Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores.
Respondo a sus preguntas señor diputado José Rodolfo Escudero Barrera. En primer instancia yo estoy de acuerdo con usted en que la principal, la principal forma de auxiliar a los mexicanos que emigran hacia Estados Unidos fundamentalmente, es propiciar el desarrollo de las comunidades expulsoras de mano de obra.
Yo creo en ese sentido que conforme el desarrollo económico de la República Mexicana avance, habrá muchas más posibilidades de arraigar a nuestros mexicanos. Siempre he señalado con tristeza que se va lo mejor de México porque se van los mexicanos más aguerridos, se van aquellos que están dispuestos a arriesgarlo todo por una mejor oportunidad para ellos y sus familiares.
Por eso creo que es muy importante y lo señalaba hace un momento, que volteemos los ojos hacia lo que sucede al interior de nuestros estados; que volteemos los ojos hacia la urgente necesidad de utilizar efectivamente la inserción de México en un mundo globalizado, que es un hecho irreversible, para traer a México, a la República Mexicana, a los estados que la integran, mayores recursos financieros, mayores recursos tecnológicos y más empleos.
Está demostrado y ahí están las cifras, que los tratados de libre comercio han permitido generar empleos, empleos vinculados a las exportaciones y que son estos empleos los mejor remunerados.
Está también demostrado que las importaciones de productos no solamente traen el bien material consigo, sino que implican ya un acceso a tecnologías más avanzadas. De ahí la importancia que esta administración le ha dado a los tratados de libre comercio. No ha sido la única o el único instrumento para acceder a otros aspectos internacionales y beneficiar a México y a los mexicanos.
Sí quisiera decirles que todo el tema de la cooperación internacional que está consagrado también en la fracción X del artículo 89 como un principio de política exterior, nos ha permitido concretar 132 convenios de cooperación con 130 países, nos ha permitido tener ocho mil proyectos de acciones de colaboración de distintas naciones y organizaciones internacionales a partir de lo cual se han creado 25 centros de investigación en México y se han capacitado a 5 mil 594 mexicanos en programas de investigación y posgrado en el extranjero.
Sí quiero decirles que por fortuna la inserción de México en el exterior es mucho más que comercio, es acceso a la tecnología, es acceso a la educación, es también acceso a nuevas fuentes de concebir, innovar, inventar soluciones a futuro.
Yo quiero señalar al diputado Rodolfo Escudero Barrera, que el tema de la deportación de las mujeres y de los niños es un tema de alta sensibilidad para nuestros consulados en Estados Unidos. Hubo una época donde mujeres y niños eran deportados a cualquier hora y llegaban a las ciudades fronterizas mexicanas muchas veces muy tarde en la noche o en la madrugada sin tener garantizado un lugar para dormir, un alimento caliente. Hoy hemos reglamentado los horarios en los cuales los seres más desvalidos como los menores y también las mujeres, sobre todos las mujeres embarazadas son deportadas.
Yo si quisiera insistir en que el trabajo consular es un trabajo de 24 horas al día, siete días a la semana. Sí quisiera insistir que es probablemente el equipo de la cancillería más sacrificado; no hay ahí cónsules flojos, no hay ahí funcionarios deshonestos, hay gente dedicada, no solamente a atender al público las largas horas de su jornada y después a quedarse elaborando los documentos, siguiendo las consecuencias de los actos de la mañana, visitando las cárceles, visitando a los enfermos, sino que además durante los fines de semana,
en lo que nosotros llamamos los consulados móviles que son camionetas que van a los lugares más alejados de la circunscripción que corresponde a un determinado Consulado, trabajan matriculando a los mexicanos, entregándoles una tarjeta que los identifica, que los asocia, que los conecta no solamente con el Consulado, sino con su país que es México.
Quiero decirle que a su pregunta de si hemos evitado la migración de mujeres, la respuesta es un contundente ¡no!
El artículo 2o. constitucional le da a todos los mexicanos el derecho al libre transito por todos los rincones de la República Mexicana. Yo no creo que son derechos que deben ser constreñidos. Todos los mexicanos tienen derecho a ir a donde quieran en los límites de la República Mexicana.
Y si llegando a la frontera deciden atravesar, lo más que yo puedo hacer es, por un lado señalarles cuáles son los riesgos de hacerlo por lugares muy peligrosos, pero también brindarles la colaboración, el apoyo, la matrícula cuando han cruzado, Y cuando han sufrido algún descalabro, protestar enérgicamente, ir personalmente, trabajar con las autoridades, convocar a las autoridades internacionales para tratar de resolver estos problemas.
Yo no puedo declararle la guerra a Estados Unidos. Creo que sería un grave error; pero si puedo seguir insistiendo en el tema de que los mexicanos, cualquiera que sea su estatuto migratorio, deben ser tratados con dignidad y respeto a los derechos humanos. Es una cultura que estamos construyendo a través del diálogo; no la podemos construir a través de la confrontación.
Dos personas que se pelean, jamás se ponen de acuerdo; dos países que se pelean, jamás se pondrán de acuerdo.
He reiterado el deseo de hacerlo siempre por la vía del diálogo, siempre por la vía de la concertación porque quiero resultados, no quiero confrontaciones.
Que ha habido resultados importantes, diputado, de las propuestas que hemos presentado en el ámbito de las Naciones Unidas. Efectivamente, en el año 2001 habrá una importante conferencia internacional dedicada única y exclusivamente a avanzar sobre una propuesta mexicana que tiene qué ver con la necesidad de contar con recursos financieros para apoyar el desarrollo, sobre todo de los países de menor desarrollo relativo.
Esta propuesta de que el sistema financiero internacional voltee los ojos hacia los países menos desarrollados del mundo, pasa también por la necesidad de que se considere de manera especial el endeudamiento en el que estos países han debido incurrir; que se generen las condiciones para que estos países consigan algún tipo de perdón de sus deudas, que consigan una mejor inserción en las corrientes de comercio internacional y que puedan generar trabajo y tecnología para su gente.
Del resultado de la conferencia sobre drogas, conversé, como les informé durante mi presentación, y efectivamente yo diría que quizá el triunfo más importante de esta reunión de 1998, es que finalmente se reconoció que tan culpable es la demanda como la oferta en la generación de este cáncer indigno que es el narcotráfico y que hace parte de algo todavía más terrible que es el crimen organizado.
Gracias, a la canciller Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores.
Para ejercer el derecho de réplica del Partido Verde Ecologista de México, tiene la palabra hasta por cuatro minutos, el diputado José Rodolfo Escudero Barrera.
Señor Presidente; compañeras y compañeros diputados; secretaria Green:
Primero que todo quiero aclararle que no estoy hablando de quitarle la libertad a nuestros ciudadanos en viajar aquí en el centro del país de México. Me estoy refiriendo a las personas que ya van, que tienen que viajar a la frontera, pero con una idea en mente, de cruzar la frontera ilegalmente. A eso me estoy refiriendo.
No dudo de su capacidad y empeño. Ya nos imaginamos la gran cantidad de acuerdos, de reuniones, resoluciones que su Secretaría y el Gobierno han hecho, pero es lamentable que a pesar de los esfuerzos que está haciendo la cancillería y el Gobierno, en tratar de solucionar este grave y penoso problema de nuestros emigrantes a Estados Unidos, aún estamos viendo un alto incremento de migración hacia ese país; por culpa de la internación ilegal y al no gozar de garantías, nuestros compatriotas continúan exponiendo sus vidas y los muchos que logran burlar la vigilancia de la patrulla fronteriza, entran a una nueva vida de injusticia, maltrato y olvido y lo peor del caso, es que no tienen otra alternativa más que aguantar, porque si no, serán deportados.
Quizá el problema radica en lo que el escritor León Tolstoi dijo: "todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en que hay que cambiar uno mismo primero". Estas palabras quizá sean la clave de mejorar nuestro futuro.
Es el deber de todos nosotros, como servidores públicos de hacer caso a lo que está escrito, aquí mismo en nuestro recinto, aquí arriba de estas hermosas banderas y no me refiero a Cuauhtémoc me refiero a que: "La Patria es Primero".
Hay que hacer a un lado los intereses de nuestros partidos por los intereses de la nación, como también debemos poner los intereses de nuestro pueblo antes de nuestros propios intereses.
Presidencia del diputado Eloy Cantú Segovia
Para formular las preguntas en nombre del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, tiene la palabra hasta por cuatro minutos, el diputado Héctor Sánchez López.
El diputado Héctor Sánchez López:
Con su permiso, señor Presidente; señora Secretaria; compañeras y compañeros:
Creo que en los últimos sexenios salinistas se ha dado un vuelco a nuestra política exterior, en lugar de sustentarse en la defensa de la soberanía y de protección del interés nacional tal como son los principios de política exterior establecidos en el artículo 89, particularmente lo relativo a la autodeterminación de los pueblos, la cooperación internacional, la lucha por la paz, la seguridad internacional, el derecho de asilo, orgullo y pilares de nuestra política exterior, hoy la política exterior se ha mercantilizado; hoy la política exterior es un mercado donde se discute cómo vendemos nuestros recursos naturales y cómo se entregan las riquezas de nuestro país al extranjero. Creo que no ha habido ningún cambio en estos últimos años de gobiernos neoliberales.
En este momento no es hablar de una nueva política exterior, es recurrir a nuestras raíces, al artículo 89. Lo que necesitamos es, mexicanas y mexicanos, dignos, patriotas, nacionalistas, que quieran a México y que quieran a los mexicanos, que no sigan entregando el país al extranjero. No pensar en una nueva política exterior, no pensar en intervenir en otros países violando el principio de autodeterminación.
Por eso nosotros decimos que Relaciones Exteriores debiera de promover la defensa y promoción de los derechos humanos, sociales y culturales de los migrantes, para ello esta Secretaría debería estar garantizando la tolerancia, la diversidad y la aplicación plena de los convenios internacionales sobre migrantes, poniendo término al clima de violencia, racismo y xenofobia existente en la frontera.
Sin embargo, hace cinco años de la operación guardián y tenemos que las muertes han aumentado hasta en un 600%, según reporte del organismo rural legal de amnistía internacional. Este grupo reporta desde 1995 a mediados de 1999 más de 400 muertos, en 1994 fallecieron 23 personas.
Yo creo que las cifras si valen, porque eso nos da a entender cómo se encuentra nuestro país.
Sin embargo, el presidente Zedillo dice, que se impulsaron medidas para preservar los derechos humanos de los migrantes y se multiplicaron las acciones de asesoría y protección en materia emigratoria, civil, penal, laboral, derechos humanos, administrativa para los mexicanos que radican en el extranjero.
Señora Secretaria, ¿a quién quiere mentirle? ¿Al pueblo de México o a los migrantes o quedar bien con los Estados Unidos? Yo he recorrido Los Angeles y los trabajadores migratorios no tienen estos servicios ni estas atenciones, ¿y por qué? Porque los presupuestos de los consulados no alcanzan más que para pagar a los trabajadores que tienen a su cargo.
En ese sentido debería preguntarle: ¿a quién creerle? ¿A usted, a la falta de presupuesto? ¿Qué es lo que está sucediendo en esta política exterior?
Por otro lado, rechazamos cualquier injerencia abierta o velada en nuestro territorio; condenamos el operativo encubierto como lo fue el "Casablanca" y exigimos honrar los compromisos adquiridos en los acuerdos bilaterales, regionales y mundiales de cooperación contra el narcotráfico y lavado de dinero, donde se establece, con respecto a las leyes nacionales y territorio de los países. Demandamos eliminar el proceso de certificación antidrogas por su carácter unilateral y extraterritorial, como una forma de mejorar la relación, rompiendo las relaciones hegemónicas y de flagrante intromisión en los asuntos internos.
Y sólo para terminar, quiero decirle que nos preocupa, nos preocupa que siga diciendo que los mexicanos se mueren en los Estados Unidos por las cuestiones climatológicas, por piquetes de alacranes. Sin embargo, también en su intervención, cuando hace las preguntas muy claras dirigidas a Ernesto Zedillo de que no fue capaz de crear una política de desarrollo rural, de desarrollo en el campo para que ahí se arraigaran nuestros mexicanos, ya sabemos quién es responsable, con la pregunta que usted hizo: Zedillo por no haber implementado y los gobiernos neoliberales, una política de desarrollo en nuestro campo, que retuviera a nuestros connacionales en sus tierras.
Gracias al diputado Héctor Sánchez López.
Tiene la palabra, hasta por ocho minutos, la canciller Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores.
Le pregunto, diputado Luis Miguel Barbosa Huerta, ¿qué no hay gobernadores en los estados? ¿No hay gobernadores panistas en los estados expulsores de mano de obra hacia Estados Unidos? ¿Qué no se puede generar ahí las fuentes de trabajo que dicen para que nuestros mexicanos no se vayan? ¿Qué tiene el presidente Zedillo que crear todas las fuentes de trabajo en toda la República Mexicana? ¿Qué no son responsables los gobernadores de los distintos partidos políticos que gobiernan en las entidades de la República Mexicana?
De manera tal que no ponga usted en mi boca su creencia parcial, señor diputado; no se lo acepto. Yo jamás he dicho lo que usted ha dicho. Ese desarrollo rural que falta en su Estado, pregúntele a su gobernador por qué no se lo ha dado.
Además, diputado, déjeme decirle que con qué facilidad usted maneja la palabra mentir. Yo no miento, señor diputado y el hecho de que usted me diga que ha recorrido los consulados, me parece interesante. Quisiera que me dijera cuáles consulados, porque yo quiero también comentarlo con mis cónsules, decir que usted fue a inspeccionar y que el resultado de su inspección es que han sacado cero absolutamente, porque no hacen su trabajo. Hágame usted el favor de facilitarme esa información, señor diputado; se lo voy a apreciar mucho, para poner en orden a mis consulados.
Aquí me viene usted a decir que están en contra de la certificación ustedes. Pues nosotros estamos, sin duda, en contra y no hemos ido a negociar absolutamente nada con respecto a la certificación. Lo que hemos hecho nosotros, es crear un mecanismo que sustituya cualquier enjuiciamiento unilateral contra lo cual estamos. Hemos estado contra la James Burton por su carácter unilateral y estamos contra la certificación por su carácter unilateral, señor diputado y trabajamos un mecanismo, que hoy es un hecho, gracias a este rechazo permanente contra la certificación.
Quiero decirle además, que no miento cuando digo las causas de muerte. Lo invito a que recorra, ahora sí los consulados y vea los certificados de defunción de nuestros mexicanos; muy dolorosas esas muertes, pero no son atribuibles directamente al Gobierno de México o al gobierno de Estados Unidos; son el resultado, y yo quisiera, quisiera realmente transmitirles la diferencia entre un muerto a balazos por parte de una autoridad estadounidense, que también ha pasado o por parte de un ranchero estadounidense, que también ha pasado y que hoy ocupan a los bufetes que tenemos contratados en Estados Unidos para defender esos casos; quisiera que compararan esos casos contra otros casos que son morir deshidratado, que son morir ahogado, lo hemos presenciado en televisión lamentablemente y que son el resultado de accidentes, no son el resultado de un acto deliberado de una autoridad o de un ciudadano privado.
Entonces ahí sí quisiera, señor diputado, pedirle que no me llame mentirosa, porque no me he inventado yo las causas de la muerte.
Hemos buscado de todas las formas posibles, de alertar a nuestros mexicanos, de alertar a nuestros mexicanos de los peligros que corren cuando se atraviesan desiertos sin agua, cuando se atraviesan por el agua sin saber nadar; pero yo no voy a militarizar la frontera, señor diputado, yo no voy a ser policía de los mexicanos que deciden libremente salir de México para ir al otro lado a buscar otras oportunidades. Puedo, sí, aconsejarlos y sobre todo, puedo defenderlos cuando llegue el caso; pero de ninguna manera puedo impedirles, señor diputado, que hagan uso de su libre albedrío.
Gracias a la canciller Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores.
Para ejercer el derecho de réplica en nombre del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, tiene la palabra hasta por cuatro minutos el diputado Luis Miguel Barbosa Huerta.
El diputado Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta:
Bueno, primero aclarar que soy el diputado Miguel Barbosa Huerta y a quien contestó, replicó, intentó regañar fue al diputado Héctor Sánchez López y lo decimos así, lo decimos así porque de esta forma se dio.
Les pido respeto; perdón, le pido respeto al orador.
Sabemos hoy que la canciller, efectivamente tiene carácter para defender a los connacionales, para haber defendido a los trabajadores mexicanos en Estados Unidos y que va en contra de la política entreguista, la política zedillista entreguista que desarrolló a través de su Secretaría.
Pero vamos a pasar a la réplica formal:
Señora Secretaria, estoy de acuerdo, completamente de acuerdo, más allá de inclinaciones partidistas o ideológicas, en materia de política exterior la Constitución manda. La Constitución debió mandar, es la Ley Suprema de la nación y como consecuencia, está sobre las desviaciones y los actos de corrupción de los gobernantes. Esto es indiscutible, es una consecuencia necesaria del postulado fundamental sobre el que descansa nuestro régimen jurídico precisamente del principio de supremacía de la Constitución; sin embargo, he aquí precisamente el reclamo:
La política exterior ejercida por el doctor Zedillo nunca se ajustó en sus estrictos términos a los postulados esenciales que marca la Constitución; siempre ejerció una política exterior entreguista y sumisa, contraria al interés nacional. ¿Cómo soslayar que durante el sexenio del doctor Zedillo se han firmado múltiples acuerdos y cartas de intención en los que flagrante mente se vulneró la soberanía e independencia nacionales?
Usted sabe muy bien que la actual intención de privatizar el sector eléctrico, obedece a compromisos asumidos por el Gobierno Federal en el acuerdo magno firmado en febrero de 1995; pero en concreto es en las relaciones exteriores con los países de América del Norte y en particular con los Estados Unidos, donde se manifiesta más evidente esta política de sometimiento, esta política carente de principios.
Al referirse a las relaciones exteriores con los Estados Unidos, en el informe de labores 1999-2000 de la Secretaría a su cargo, se afirma en tono tan triunfalista como poco responsable, haber llegado a una etapa superior en sus relaciones y haber llegado a la construcción de un nuevo entendimiento.
Y para justificar y fundamentar la alegre conclusión, se hace prolija relación de visitas, encuentros a nivel de jefes de Estado, de gobierno y de reuniones con personalidades, con personalidades estadounidenses; como un glamour que envidiaría la más exigente crónica de sociales. Pero entonces, señora Secretaria, ¿en las relaciones bilaterales de México con los Estados Unidos, la dependencia a su cargo fungió como Secretaría de Relaciones Sociales del presidente Zedillo o como una auténtica Secretaría de Relaciones Exteriores del Estado mexicano?
¿Cómo afirmar, señora Secretaria, que en las relaciones con nuestro vecino del norte se ha llegado a una etapa superior cuando la política antimigratoria que ejercen los Estados Unidos, contra nuestros connacionales, sigue teniendo un cariz de genocidio disfrazado?
Nunca debió permitirse que la agenda bilateral definida entre ambos gobiernos quedara sólo circunscrita al interés que tienen los estadounidenses en materia de narcotráfico y tratar con tibieza y reducir a segundo término en un tema que afecta la dignidad de todos los mexicanos: el de la migración de nuestros nacionales.
Señor diputado, le solicito que concluya su intervención.
En efecto, señora Secretaria, como usted lo ha dicho, los Estados Unidos, con los Estados Unidos somos vecinos, somos socios, no lo negamos, lo aceptamos; sólo que la cooperación entre ambos países debió condicionarse al más absoluto respeto a la soberanía nacional, a la vigencia irrestricta de la legislación mexicana y al más estricto marco de reciprocidad. Pero nunca fijarse y sujetarse a un plano de sometimiento carente de principios, que atenta contra nuestra soberanía y contra el interés nacional, como lo hicieron ustedes.
Y recordar a la señora embajadora, que en los 32 estados de nuestra República, 21 son gobernados por el PRI y son los responsables de 60 millones de pobres.
Sin embargo, me permito hacerle una moción porque reiteradamente excede el uso del tiempo concedido en el acuerdo parlamentario que rige esta comparecencia.
Solicito la palabra, de acuerdo al 102 del Reglamento.
No hay en este momento posibilidad de que esta Presidencia altere un acuerdo parlamentario aprobado por el pleno de esta Cámara de Diputados.
Nada más le recuerdo que ningún acuerdo puede estar por encima de la ley.
Yo solicitaría respetuosamente, señor diputado, que revise el artículo 18 del Reglamento Interior para el Gobierno de esta Cámara, que establece que las disposiciones y los trámites del Presidente, están sujetos a las determinaciones del pleno y este Acuerdo Parlamentario fue aprobado por el pleno.
Tiene el uso de la palabra para formular preguntas, a nombre del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, la diputada María Elena Chávez Palacios, hasta por cuatro minutos.
La diputada María Elena Lourdes Chávez Palacios:
Ciertamente es muy fácil culpar a los gobiernos panistas por problemas que hemos tenido ya durante muchísimos años. La migración no es un problema reciente.
Una última precisión con respecto a la pregunta que el diputado Navarrete le hizo sobre los ascensos en el servicio exterior mexicano. Sabemos que por ley éstos sólo se pueden dar después de cierto tiempo de servicio, pero es precisamente sobre el cumplimiento de la ley nuestra inquietud, por lo que le solicitamos respetuosamente nos haga llegar una copia del libro de escalafón del personal del servicio exterior mexicano y otros documentos que nos sirvan para corroborar el estricto cumplimiento de esta norma.
Tenemos que superar la política donde evadimos nuestras responsabilidades. La política exterior no se puede desvincular de la interior. Lamentablemente, debido al formato en que se desarrolla la glosa, resulta imposible agotar todos los temas inherentes a su Secretaría.
A juicio del Partido Acción Nacional deberían ser analizados y contestados por usted, razón por la cual aprovecho esta disposición que usted siempre ha mostrado con este Congreso, para solicitarle programar una agenda conjunta en la que, durante los próximos meses, se desahoguen todos los que queden pendientes en esta sesión.
Coincidimos con usted que la Secretaría a su cargo ha logrado mayores entendimientos reforzando el diálogo, visiones integrales objetivas y de largo plazo en políticas públicas. Sin embargo, en este sentido quisiéramos preguntarle: ¿no le parece que la Secretaría de Relaciones Exteriores podría contribuir más a la solución de problemas si actuara de forma enérgica en lugar de desenvolverse como una simple analista y recopiladora de datos para luego almacenarlos en informes que tienen más utilidad académica que práctica?
Nos parece que usted ha descuidado su labor como Secretaria de Relaciones Exteriores, al darle la espalda al vecino histórico que compartimos con nuestros hermanos latinoamericanos, producto de años de lucha por defender las legítimas aspiraciones de los pueblos latinoamericanos frente a cualquier nación que busque interferir con ellos.
No queremos tratados internacionales utópicos, no queremos cifras frías ni frases huecas. Exigimos acciones reales, resultados tangibles que reflejen en una verdadera y permanente actitud solidaria para con nuestros pueblos hermanos.
Enseñar las cuestiones a medio hacer con resultados que son intangibles, parciales y en ocasiones contradictorios, implica que a los diputados del Partido Acción Nacional, nos es imposible apreciar los logros de su gestión en temas tan específicos y de interés nacional como lo es la migración.
En este sentido, hablando de los derechos humanos, nuestra frontera sur es igual de importante que nuestra frontera norte. ¿Por qué no se refiere al tema de migración de la frontera sur con la vehemencia que lo hace con respecto de la frontera norte? ¿Qué importancia, en la práctica, se da al trato que reciben los indocumentados que ingresan a nuestro país por la frontera sur?
Nos parece incongruente exigir al fuerte lo que no se le otorga al débil. ¿Por qué se hace?
Pero hablemos de lo que a usted le gusta, hablemos de Estados Unidos. Respecto a la migración de mexicanos hacia Estados Unidos, estamos convencidos de que en un acto de congruencia la cancillería debe reconocer que el fenómeno migratorio está relacionado con el fracaso de un modelo político económico que desgraciadamente y cada vez con mayor énfasis amplía la brecha entre ricos y pobres.
Señor Presidente, me permite concluir.
Termine por favor, señorita diputada.
A todas las compañeras y compañeros les solicito que posibiliten que redondee y termine su intervención guardando respeto.
El tema migratorio reviste diversos aspectos, entre ellos la búsqueda de mejores condiciones de vida. La falta de recuperación del poder adquisitivo del salario en México, la explosión demográfica, recordando que la política exterior no puede desvincularse de la interior, nos podría señalar cuáles son los resultados positivos de los cuales usted se ufana por la aplicación de las políticas que implementó o sugirió su Secretaría a otros sectores de la administración pública para solucionar problemas de migración.
Finalmente, en el tema fronterizo quisiera hacer una pregunta en relación a la problemática del déficit de agua en el río Conchos que, dadas las sequías que se han presentado en el área durante los últimos ocho años, ha tenido como consecuencia un déficit de agua por parte de México que debería pagarse durante el presente ciclo.
Diputada María Elena Chávez Palacios, se ha excedido en el uso del tiempo; por favor termine su intervención.
Por parte de México debería pagarse durante el presente ciclo, dicho adeudo asciende a 1 mil 880 millones de metros cúbicos. Este conflicto se presenta en el contexto de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, lo cual en su sección estadounidense ha manifestado su preocupación para llegar a un acuerdo que permita recuperar el volumen faltante que adeuda nuestro país.
De este modo cuestionamos el asunto del revestimiento...
Señora diputada, termine en este momento su intervención, por favor.
Agradecemos la contestación a las preguntas, señora Secretaria.
Tiene el uso de la palabra, por ocho minutos, la Secretaria de Relaciones Exteriores.
Muchas gracias, señor Presidente; señora diputada Chávez Palacios:
Se refiere usted, de pasada, a un tema que es los concursos de ascenso del servicio exterior mexicano. Con muchísimo gusto yo estaría en la mejor disposición de recibirla a usted y a quienes quisieran venir a la Secretaría de Relaciones y que pudiéramos trabajar sobre cómo se han hecho, cuánta gente se ha favorecido y cómo hemos logrado fortalecer el único servicio público civil que existe en México.
Usted manifiesta que yo usualmente tengo una buena disposición para trabajar con el Legislativo. Me alegra que lo reconozca. Estoy a sus órdenes. Yo creo que el trabajo que estamos haciendo no se agota ni se puede agotar con esta reunión para glosar el informe del señor presidente Zedillo, por lo que toca a la parte de política exterior y me pongo como siempre a sus órdenes para abundar sobre los temas que no fue posible detallar por las limitaciones del tiempo.
Me dice usted que si la Secretaría de Relaciones Exteriores no podría hacer más en el tema de migración. Déjeme decirle, diputada, hemos hecho todo lo que ha estado a nuestro alcance. Toda obra es perfectible, toda obra humana es perfectible; ¡ojalá que la próxima persona que ocupe la cancillería mexicana pueda decirle: a usted he cumplido al 100%!
Nosotros somos seres humanos y sin duda nos hemos equivocado, pero creo que lo que no ha fallado es la vocación de servicio, es la vocación de entrega y es el deseo de buscar cauces y forma para dar respuesta efectivamente a viejos problemas y a nuevos problemas también.
¡No hemos fallado! ¡No hemos sido una secretaría protocolaria! ¡No nos hemos dedicado única y exclusivamente a un trabajo de carácter meramente formal de reuniones; hemos traído resultados de las reuniones!
¡Ya señalé cómo México da la batalla! Desde 1988 hasta 1998 recorrimos 10 años donde era absolutamente imposible llegar a un acuerdo acerca de que en materia de droga la demanda era tan importante como la oferta. ¡En 1998 lo logramos!
Quiero también señalar que hubo muchos otros temas en los que hemos logrado avanzar, gracias al apego con el que hemos seguido lo que está contenido en la fracción X del artículo 89 constitucional.
Quiero insistirle, señora diputada, que no he descuidado, ni yo ni quienes en la cancillería trabajamos con el área de América Latina y el Caribe, nuestro trabajo en esa región. Absolutamente no hay ninguna base para señalar una aseveración de este tipo. Hemos trabajado con intensidad.
Yo no quiero, porque me temo que pueda ser mal interpretado, insistir sobre los 144 encuentros, "que no han sido para tomar la copa", entre el presidente Zedillo y sus contrapartes de América Latina y el Caribe. Si hacemos la división entre seis años y si hacemos la división entre los 12 meses de cada año, llegamos a la conclusión de que hubo un encuentro cada dos meses con un líder de cualquiera de los países de América Latina y el Caribe.
¡Y de ahí se han derivado una serie de acciones! Y yo ya señalé, yo ya señalé, me gustaría que de veras oyeran estas frases. Ya señalé que hemos alcanzado acuerdos muy importantes que han redundado en becas para mexicanos y becas para latinoamericanos. En que nuestros creadores y nuestros artistas puedan ir a América Latina y exponer la valorativa mexicana y nosotros podamos recibir a latinoamericanos y caribeños en nuestras tierras.
Creo que con el Legislativo, el Ejecutivo durante los tres años que yo tuve a mi cargo la Secretaría de Relaciones Exteriores, trabajó insistentemente para crear el concepto y darle forma y darle contenido de una comunidad latinoamericana de naciones.
¡Realmente se ha hecho un trabajo importante con América Latina, fatigante, porque se ha tratado de ir, de recibir, de trabajar intensamente acuerdos de comisión mixta, económica, cultural, educativa, científica y tecnológica!
Hay resultados muy importantes, diputada, y si me lo permite le voy a hacer llegar no sólo la numeraria, que usted dice que son cifras frías, sino también el conjunto del contenido de los acuerdos para que pueda usted tener una idea más clara de lo que hemos hecho.
¿Qué hemos hecho acerca de la frontera sur? La defiendo con igual vehemencia, porque soy de las que creo que para poderle hablar a Estados Unidos con voz fuerte, tenemos que cumplir nuestros compromisos con los centroamericanos que emigran a México, a través de la frontera sur.
Tenemos un programa de trabajo nosotros, de apoyo a otras secretarías de Estado para buscar dar ese trato justo, humano y digno a los centroamericanos que atraviesan la frontera sur. Ahí donde no se da es importante denunciarlo y es importante perseguir esa violación.
Usted dice con cierta ironía: "hablemos de lo que le gusta a Rosario Green, que son Estados Unidos". No es hablar de lo que me gusta, diputada, es hablar de cosas que son de suma importancia: ¡es el país más poderoso de la Tierra y la vecindad entre México y Estados Unidos es inexorable, no nos podemos mudar de continente!
De manera tal que es importante hablar y trabajar con Estados Unidos para resolver muchos de los problemas que esta vecindad nos ha ocasionado. Pero también quiero rescatar muchas de las ventajas que han derivado de esa vecindad.
No todo ha sido naufragio en la relación entre México y Estados Unidos. Por fortuna hemos tenido también posibilidad de con respeto a nuestros marcos jurídicos, de con respeto a nuestras respectivas soberanías, trabajar como socios, trabajar como vecinos, porque de otra manera hubiéramos tenido una situación que nos hubiera recordado los peores momentos del Siglo XIX y de principios del Siglo XX.
Creo que no es hablar de lo que me gusta, diputada, es hablar de parte del trabajo que tengo encomendado como canciller de México.
Me refiero muy brevemente al déficit de agua que tenemos efectivamente con Estados Unidos. Es un déficit delicado, es una situación peligrosa, pero justamente porque tenemos instancias de diálogo con Estados Unidos hemos logrado calendarizar nuestros pagos de agua a Estados Unidos, a través de nuestra Sila. La Sila mexicana y la Sila estadounidense están trabajando en diálogo, en armonía, porque es un adeudo que tenemos, pero no lo podemos pagar de golpe, a riesgo de arruinar a nuestros agricultores en esa zona.
Estamos trabajando gracias a que hemos construido, diputada, condiciones de diálogo, de entendimiento y de cooperación.
Gracias, señora secretaria Rosario Green.
Para ejercer el derecho de réplica a nombre del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, se concede el uso de la palabra por cuatro minutos, al diputado Carlos Borunda Zaragoza.
El diputado José Carlos Borunda Zaragoza:
Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados; señora Secretaria:
Le agradecemos sus respuestas, aunque nos dejan muchas dudas aún por resolver, pero consideramos estéril utilizar esta réplica para reiterarle nuestras inquietudes, en función de que ya en esta comparecencia desaprovechó su oportunidad de resolverlas, por lo que utilizaré este tiempo sólo para hacerle algunas precisiones.
Nuestra afirmación respecto a que sus informes son más académicos que prácticos, se refiere a que las acciones deben ser medidas en términos cualitativos y no cuantitativos. Concretamente, ni usted ni nosotros podemos calificar la actuación de la cancillería sólo por la cantidad de tratados, convenios y acuerdos firmados.
Hablar de nuestra relación con Estados Unidos nos hace inevitable tratar, como ya lo hicimos, el tema de migración. Usted en su informe de labores nos hace referencia de un nuevo entendimiento con nuestro vecino del norte, pero nuestros migrantes lo único que entienden es que además de los riesgos naturales en su trayecto hacia los Estados Unidos, tienen que soportar los abusos de que son víctimas en aquellos lugares. Tenemos que decir que sus esfuerzos ante el problema de la migración no lo han solventado.
Reiteramos, en Acción Nacional estamos convencidos que este problema es tan amplio y abarca tantos aspectos, que es imposible abordarlo eficazmente con la política monocromática que se ha venido implementando.
Señora Secretaria, sabemos que el problema de la emigración tiene su causa en las carencias y necesidades que muchos de nuestros connacionales no pueden resolver en el país y por eso salen al extranjero, pero le recordamos que su Secretaría es parte de un trabajo integral del presente Gobierno. Las políticas aplicadas por usted en materia internacional deben estar vinculadas a nuestra política interior; su responsabilidad no puede limitarse al exterior. En la medida que la Secretaría a su cargo acepte este doble ámbito de responsabilidad, con más fuerza se escuchará su voz a favor de nuestros compatriotas que en Estados Unidos son víctimas de conductas reprobables, por inhumanas, como lo son: la segregación, desprecio y maltrato, conductas que incluso han degenerado en las muertes evitables de varias centenas de mexicanos.
Las relaciones exteriores están sustentadas en el principio de reciprocidad. Lo que exigimos afuera tenemos que hacerlo adentro, ahí tenemos una enorme responsabilidad con nuestros hermanos latinoamericanos, principalmente con nuestros vecinos centroamericanos.
El problema de las fronteras, de la migración, más que un problema de seguridad nacional para el país que recibe a los extranjeros ilegales, debe ser considerado desde una perspectiva integral, como un problema social mundial, donde lo más importante es el trato humano que se le dé a todo individuo, sin importar nacionalidad, por lo que hacemos un enérgico llamado a la cancillería para que no sólo firme los diversos documentos en la materia, sino que instrumente en la práctica tratados tan esenciales en el contexto global, como la Convención Internacional sobre la Protección de todos los Trabajadores Migratorios y sus Familias, entre otros.
El discurso oficial no concuerda con las acciones violatorias de derechos humanos en contra de migrantes centroamericanos que se han presentado en nuestra frontera sur. En este sentido nuestro reclamo es congruencia entre el decir y el hacer. ¿De qué sirve la firma de tantos tratados y convenciones si no se aplican?
Señora Secretaria, hoy es posible un orden internacional que se proyecte desde la normalidad interna de los estados, que se estructure desde la vigencia real de los derechos humanos y la justicia social. Actuemos en consecuencia.
Gracias, diputado Carlos Borunda Zaragoza.
Tiene ahora el uso de la palabra para formular preguntas a nombre del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, por cuatro minutos, el diputado Eddie Varón Levy.
El diputado Eddie James Varón Levy:
Señor Presidente de la mesa directiva; compañeras y compañeros diputados; señora secretaria de Relaciones Exteriores:
La fracción parlamentaria del PRI se congratula de que la administración entrante ha tenido a bien adoptar algunas de las iniciativas propositivas que hemos venido planteando, tales como la creación de la Procuraduría de la Defensa del Migrante. Muchas gracias.
Señora Secretaria, como usted bien sabe, las comunidades mexicanas que residen en el exterior constante y permanentemente han insistido en varios reclamos que las lleven a mejorar su calidad de vida y que tanto ellas como sus familias tienen derecho a gozar en ambos lados de la frontera.
No cabe duda de que hubo logros en la mejora de los servicios que los consulados mexicanos han brindado a nuestros compatriotas; sin embargo, pensamos que no es tiempo para echar las campanas al vuelo, ya que falta mucho por hacer.
Uno de los reclamos principales de nuestros connacionales ha sido que los permisos de internación de sus vehículos sean debidamente expedidos y cancelados en los respectivos consulados y no en la frontera, ya que los consulados están para servir a la gente. Celebramos la determinación que la Secretaría a su cargo tomó para iniciar este programa en el Consulado de Chicago III.
La fracción de nuestro partido piensa que esta iniciativa debe de extenderse a los consulados ubicados en el sur de los Estados Unidos, entre ellos a los consulados de Los Angeles, California y de Dallas, Texas.
Respecto a la prevención y protección de los derechos humanos de nuestros compatriotas, específicamente en los Estados Unidos, podemos decir sin titubeo que la Secretaría de Relaciones Exteriores cuenta con funcionarios consulares que no sólo cumplen con su labor, sino que hacen de su tarea un compromiso firme e incondicional, que representa la nobleza del mexicano, es un orgullo para nuestra fracción contar con el precedente jurídico establecido en el Estado de Florida, en el cual los principios que nuestra política exterior ha sostenido a través de décadas fue confirmado por un criterio jurídico que establece en forma contundente los derechos de los cónsules a intervenir en los casos en los que sus connacionales enfrenten cargos penales e inclusive de que existe el derecho a solicitar la anulación de ciertos procesos por violación a los tratados internacionales.
Quiero expresar a usted nuestro reconocimiento a las anteriores autoridades de dicho Consulado, me permitiré, al término de mi intervención, hacerle entrega al Presidente de la mesa directiva de esta Cámara el documento que contiene dichos criterios jurídicos.
Señora Secretaria, nuestro país recientemente signó su adhesión al protocolo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el cual México acepta la jurisdicción obligatoria de las sentencias que emanen de la Corte; es muy significativo que también nuestro país haya firmado el Estatuto de la Corte Internacional Penal, ya que esto habla profundamente del espíritu al respeto del derecho internacional, así como a la solución pacífica de los conflictos, cuyo espíritu corre a través de nuestras venas.
Esperamos que otros países también comprendan la importancia del respeto al derecho internacional aquí como que no es permisible el ser juez y parte, nuestra fracción no sólo vigilará sino también será garante de que en los años venideros observaremos muy de cerca cualquier actitud de dentro o de fuera, así como nuestra soberanía y libertades que tanto amamos y nos han costado a los mexicanos se pierda.
Que quede claro, no cederemos ni un sólo milímetro, solicitamos a usted, señora Secretaria, haga sus precisiones sobre lo antes expuesto.
Le hago entrega, señor Presidente, del documento.
Gracias, diputado Varón Levy.
Para dar respuesta a los planteamientos formulados, se concede el uso de la palabra a la ciudadana Rosario Green Macías, secretaria de Relaciones Exteriores, por ocho minutos.
Contestando a las preguntas y reflexiones del diputado Varón Levy, me pregunta o se refiere primero que nada al tema de la documentación de los automóviles de mexicanos que usualmente, por la época de Navidad, vienen a México y que se tomó la decisión de hacer un programa piloto ubicado, por el momento en Chicago.
Tomo muy en cuenta la recomendación del diputado Varón Levy, de que estudiemos conjuntamente con las otras autoridades que participan en este programa piloto, la posibilidad de que pueda reproducirse en otros consulados, en particular en consulados a lo largo de la frontera.
Tenemos que estudiar una serie de cuestiones, de posibilidades y por eso es que le llamamos a este programa "piloto", porque nos va a permitir medir las ventajas y poder superar cualquier desventaja que pudiera tener hacerlo de esta manera, así que lo que puedo ofrecerle en todo caso es elevar su preocupación a las otras dependencias con las que estamos trabajando en este programa piloto y tratar de ver si se puede resolver lo antes posible.
Se refiere también el diputado Varón Levy al tema de la protección a los trabajadores migratorios, éste ha sido sin duda un tema dominante y pues es para la Secretaría de Relaciones Exteriores y para el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, también un tema dominante en sus prioridades.
Yo he insistido mucho aquí en el tema de que los recursos más importantes que hemos destinado en términos del número de consulado que tenemos operando en Estados Unidos habla por sí mismo; no es una cifra fría decir que hay 42 consulados y que hemos decidido abrir tres más, pequeños pero tres más, en otras partes de Estados Unidos para tratar de coadyuvar a la protección de nuestros trabajadores migratorios.
Un número muy grande de trabajadores migratorios entra anualmente a Estados Unidos, aproximadamente el flujo neto es de unos 300 mil por año. Los recursos de los consulados están puestos a la disposición de varios de los temas, por cierto también mencionados en esta comparecencia, los consulados tienen la obligación también de promover el comercio, también de promover la inversión, también de promover el turismo. Esa es una ley que no podemos ni debemos evadir.
Pero quiero decirles que una parte importante de la acción de los consulados está dedicada a trabajar este tema delicado de los derechos humanos de los trabajadores migratorios.
Yo no creo que no hayamos tenido resultados positivos, yo insisto en que, dolorosas como son las muertes de los connacionales, tenemos también que mirar a aquellos que hemos logrado rescatar a través de este patrullaje que varias dependencias del Gobierno Federal apoyadas por autoridades estatales y locales hacen de la frontera en nuestro lado.
Creo yo que éste es uno de los principales retos que tenemos que resolver no sólo los mexicanos puesto que la migración es un fenómeno internacional y yo insisto que es un trabajo que se hace cotidianamente a través de la trinchera de los consulados y cotidianamente a partir del trabajo que hacemos frente al departamento de Estado, frente al departamento de justicia, frente a los gobiernos de los estados fronterizos, frente a las autoridades locales y, sobre todo también, frente a las distintas autoridades y corporaciones policiacas como los alguaciles, como la policía migratoria, en fin; creo que es un trabajo en el que no hemos cedido, en el que no hemos bajado la guardia.
Yo quisiera que los resultados pudieran ser cero muertes, por supuesto; cero heridos; cero atacados y en esto estamos trabajando, creo que lo estamos haciendo con vocación de servicio, creo que lo estamos haciendo con deseo de resolver el problema.
Por último, quiero referirme al tema de la jurisdicción obligatoria de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, porque algo que mencioné en mi mensaje de entrada tiene que ver también con la protección de los mexicanos en el exterior.
Hemos conseguido de esa Corte Interamericana de Derechos Humanos, una opinión consultiva que nos ha permitido avanzar en la protección de nuestros mexicanos en el exterior porque ha obligado a que se tome en cuenta el derecho que tiene todo mexicano de ser asistido por su cónsul en el momento mismo de su detención.
Hemos sido capaces inclusive de montar una serie de campañas difundiendo este derecho que tienen los mexicanos, de manera tal que los consulados sean inmediatamente puestos en antecedente cuando un mexicano ha sido detenido.
Hemos producido tarjetas indicando los teléfonos de los consulados y hemos producido tarjetas que el mexicano puede utilizar frente a la autoridad, porque en inglés hemos puesto para que la autoridad no alegue desconocimiento del idioma; hemos puesto una cláusula que claramente indica: "si usted ha detenido un mexicano, tiene la obligación de dejarle contactar a su autoridad consular".
Esto es simplemente para decirles, señores diputados, que no hemos estado cruzados de brazos; hemos hecho todo lo que ha estado a nuestro alcance y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de la que Estados Unidos no es parte, como tampoco es parte de la Convención de Naciones Unidas para la Defensa de los Derechos Humanos de los Migratorios y sus Familias, son, sin embargo, instrumentos que México blande cada vez que es necesario.
Por eso insisto, hemos pasado de los datos fríos, como aquí se le han llamado, a las acciones concretas. Hemos solicitado la presencia de la relatora especial de Naciones Unidas para Migratorios, la hemos invitado a que vea la frontera norte, también que vea la frontera sur, porque tenemos mucho que mejorar nosotros también.
Quiero decirle que efectivamente hemos firmado el estatuto de la Corte Penal Internacional y claramente lo he señalado aquí: no será sino hasta que el Constituyente Permanente tome las decisiones que debe tomar respecto a la modificación constitucional que será necesario, que ésta estará lista para que sea eventualmente analizada y si así lo decide esa soberanía, aceptada, ratificada por el Senado de la República.
Gracias, canciller Rosario Green.
Para ejercer el derecho de réplica a nombre del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, se concede el uso de la palabra, por cuatro minutos, al diputado Juan Manuel Carreras López.
El diputado Juan Manuel Carreras López:
Queremos insistir en esta última intervención en tres temas. En primer lugar la migración. Sobre ella, reiteramos la urgencia de que los tres órdenes de gobierno de manera compartida intensifiquen sus esfuerzos para dar una solución integral que abarque dos rubros:
Por una parte, como ya se señaló aquí en esta tribuna, combatir los diversos y complejos desafíos cotidianos que este fenómeno genera, pero también, por otra parte, debemos trabajar para que todos los mexicanos puedan tener oportunidades en su país. Para ello, consideramos se tienen que aprovechar más, como instrumento de desarrollo, las posibilidades que nos otorgan los diversos tratados comerciales, culturales, científicos, educativos, tecnológicos, de preservación del medio ambiente y de paz y desarme inclusive, que ha suscrito México.
En segundo lugar, reiteramos nuestra preocupación por el tema del narcotráfico y dos de sus secuelas que están gravemente fracturando nuestro tejido social: la corrupción que lo acompaña, tanto pública como privada y el hecho de que ya no nada más seamos un país de tránsito de droga, sino que también nos estemos convirtiendo en un país consumidor.
Por último, el tema de los principios y las estructuras. Sobre ello es importante insistir en dos aspectos:
Primero. La necesaria adecuación de los organismos multilaterales en los que participa nuestro país, particularmente, tal y como se trató en la Cumbre del Milenio, la Organización de las Naciones Unidas, para adaptar estos organismos a la nueva realidad mundial y que puedan cumplir eficazmente con su objetivo de contribuir a crear un orden global pacífico y equitativo, que promueva el desarrollo sustentable del planeta.
Y en segundo lugar, el reto interno; instrumentar una política exterior propositiva y equilibrada entre los distintos bloques regionales del planeta y hacerlo sin que se afecten los principios normativos que nos rigen.
Este punto no es menor, los diputados priístas frente al próximo cambio del Poder Ejecutivo Federal queremos dejar muy clara nuestra posición. La política exterior nos representa a todos los mexicanos, sin distinción de partidos políticos, religiones o condición social.
Por ello tenemos que fortalecer su institucionalidad y el ejercicio de una diplomacia vigorosa, proactiva, pero también responsable y prudente. Rechazamos con energía las estrategias de quienes quieren presentar un país en ruinas, donde nada funciona ni sirve, como táctica para cubrir errores futuros y erigirse en inventores del país.
Por eso, a los que plantean nuevas épocas diplomáticas, les recordamos, les recordamos que principios como el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la salvaguarda de la soberanía nacional, son ejes constitucionales que el Poder Ejecutivo está obligado, repito, está obligado a respetar al momento de dirigir la política exterior.
No es este un tema en el que se pueda confundir lo que es el substrato propio de los principios con su contextualización en un mundo en permanente evolución. Tampoco es algo donde se pueda negociar lo que en lamentable frase han llamado cesiones inteligentes de soberanía.
La diplomacia mexicana ha sido históricamente un instrumento eficaz en el fortalecimiento de nuestra soberanía y debe continuar como un elemento de cohesión, no división del Estado mexicano. Nosotros estaremos atentos a que así sea.
Esperamos sus comentarios con mucho interés, señora Secretaria.
En la parte final de esta comparecencia, se prevé la intervención de la canciller Rosario Green Macías, para formular sus comentarios finales, hasta por 10 minutos.
Muchas gracias, señor Presidente y con su permiso; señoras y señores diputados:
Al ser esta la última vez que comparezco ante el pleno de esta soberanía, quiero aprovechar los minutos que me restan para manifestar mi respeto por el Poder Legislativo; para expresar la esperanza de que mi gestión al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores haya contribuido aunque sea modestamente al diálogo constructivo entre poderes, condición fundamental de la democracia y para reiterar mi convicción personal de que la mejor política exterior es aquella que se apega, como lo hemos intentado los que laboramos en la cancillería dentro y fuera del país; a los principios que recoge la fracción X del artículo 89 constitucional.
Por instrucción de mi Presidente y por ser esa mi más íntima convicción, a lo largo de estos casi tres años como canciller de México, el tema de la soberanía ha sido motivo central de mi atención.
Estoy absolutamente convencida de que la soberanía es y debe ser el valor supremo de la nación mexicana, de que su defensa es y debe ser un imperativo permanente, de que sostenerlo así no es una posición trasnochada u obsoleta, sino el reconocimiento profundo de que en la ausencia de soberanía cesan de existir libertad e independencia.
Yo entiendo la soberanía en su sentido más amplio como la cualidad que garantiza nuestra integridad territorial, sí, pero que nos permite sobre todo determinar libremente nuestro destino, hacerlo, defendiendo con ello nuestros intereses y resistiendo injerencias y presiones, hacerlo decidiendo cómo y con quien asociarnos teniendo en mente principalmente los beneficios para los nuestros.
Tenían razón quienes al fragor de la guerra por nuestra independencia pelearon y murieron por la causa de la autodeterminación. La tenían también quienes recuperaron a la nación mexicana de manos del invasor y restauraron la República; la tenían igualmente quienes protegieron a la Revolución Mexicana de la práctica injerencista del reconocimiento, la tuvieron sin duda, los Constituyentes de 1917, dignos herederos de estos valores y la tuvieron quienes años más tarde hicieron doctrina y práctica defendiendo principios y recursos naturales.
Me llena de orgullo ser parte de una generación que supo plasmar en nuestra Carta Magna a finales de la década de los años ochenta, esta historia convulsa y reivindicatoria en las breves líneas que dan cuerpo a la fracción X del artículo 89. Ese es a no dudar, un gran legado, un legado para los mexicanos de hoy y los de mañana, un legado que constituye al mismo tiempo un homenaje a quienes fueron protagonistas de esas gestas a las que he hecho referencia y que con sus acciones dieron a luz la nación fuerte y soberana que hoy nos cobija.
Armados con estos principios, gemelos de aquellos que consagra el derecho internacional y que recoge la Carta de San Francisco que dio origen a la Organización de las Naciones Unidas, los mexicanos pudimos transitar los años convulsos de la guerra fría, lo hicimos convencidos de que al exigir su vigencia universal garantizábamos el respeto a nuestra independencia y soberanía.
Con esa fe dimos grandes batallas; nos aliamos a los débiles sin confrontarnos con los poderosos porque teníamos la ley como respaldo y con la ley como respaldo, exigimos que las potencias nucleares dejaran de atemorizar al mundo con acciones y arsenales.
Convocamos a una reflexión profunda sobre las desigualdades económicas internacionales y demandamos para resolverlas, corresponsabilidad y compromiso.
Reclamamos el acceso para nuestros productos a los mercados de los países industrializados, perfeccionamos el acervo de instrumentos legales internacionales reglamentando areas inéditas como el mar y el medio ambiente y nos comprometimos con la paz y la seguridad internacionales, auxiliando a nuestros hermanos en guerra y recibiendo a quienes huían de opresión e intolerancia.
No fueron luchas estériles, sino batallas que hoy muestran importantes resultados que hacen de México una nación más fuerte y respetada.
Todos estos esfuerzos encontraron arraigo en los siete principios que consagra nuestra Carta Magna: la autodeterminación; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los estados; la cooperación internacional para el desarrollo y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.
Su sencillez, su lucidez, su indiscutible vigencia inspiran el quehacer cotidiano de la diplomacia mexicana y constituyen la mejor herencia para que las jóvenes generaciones puedan, desde todas las trincheras, continuar defendiendo lo nuestro y al hacerlo, defiendan también el lugar que México ha conquistado en el mundo.
Muchas gracias, señora canciller Rosario Green Macías, secretaria de Relaciones Exteriores.
Gracias no sólo por su presencia en esta sesión de análisis del VI Informe de Gobierno, sino también por la información y por los comentarios que le merecieron las preguntas formuladas y las opiniones de las señoras y señores diputados.
Corresponde a la Presidencia de la mesa directiva dirigir un mensaje en términos institucionales, particularmente a partir de las coincidencias, de los reconocimientos de la situación presente de nuestras relaciones exteriores y del reconocimiento del trabajo futuro y del compromiso manifiesto de esta legislatura.
Abrió usted, señora Secretaria, su participación en esta Asamblea con el concepto de política exterior de Estado, política exterior de Estado que significa una política diseñada por encima de las parcialidades, pensando en la integralidad de nuestra nación. Por encima de las dificultades presentes, pensando en los propósitos que en el futuro, que en el futuro deberá conquistar nuestro país.
Política exterior de Estado a la que se han referido las señoras y los señores diputados en el curso de esta comparecencia, que significa esa política de relaciones con el mundo, comprometida con la defensa y promoción de los derechos humanos; comprometida con la defensa invariable a nuestra soberanía e identidad nacional, orientada a fincar nuestra diplomacia internacional en la reciprocidad, en el respeto y orientada a fundar la cooperación internacional en la dignidad y en los valores universales del humanismo.
No hay ni puede haber ni mayor ni mejor propósito de nuestra política exterior que la defensa de los intereses de México y no hay ni mejor ni mayor interés nacional que la protección de la vida y la integridad física de cada mexicana y de cada mexicano, así como de su dignidad humana.
Con la primacía de nuestra independencia y soberanía nacional, es propósito de una política exterior de Estado, insertar a México en el proceso de globalización para beneficiarse de éste, entendiendo que si bien es importante conquistar inversiones del exterior hacia nuestro país es más importante preservar el medio ambiente y la correcta utilización para beneficio de los mexicanos de nuestros recursos naturales.
Que si bien es cierto queremos conquistar para nuestras mercancías espacios en los mercados internacionales, más importante sería conquistar para las mexicanas y los mexicanos el respeto a su dignidad y a su integridad en cualquier confín del mundo.
Con estos conceptos de política exterior de Estado, recogidos de las intervenciones de las señoras y los señores diputados, sólo resta agradecerle, señora canciller, todo el esfuerzo que por el bien de nuestro país haya podido realizar y agradecerle también el que durante los meses que restan a su gestión pueda seguir realizando.
De conformidad con lo que establece el artículo 7o. numeral cinco de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, la versión estenográfica de esta sesión, será remitida al señor Presidente de la República para su conocimiento.
Termino solicitando a los diputados José Manuel del Río Virgen, Jaime Cervantes Rivera, Olga Patricia Chozas y Chozas, José Antonio Magallanes Rodríguez, Eduardo Arnal Palomera y Francisco Javier Sánchez Campuzano, se sirvan acompañar a la canciller Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores cuando decida abandonar este recinto.

References: artículo 76
 artículo 5
 artículo 89
 artículo 89
 artículo 3
 artículo 89
 artículo 2
 artículo 89
 artículo 89
 artículo 18
 artículo 89
 artículo 89
 artículo 89
 artículo 7