Source: http://gerpeabogados.es/solucion-para-el-acoso-escolar-bullying/
Timestamp: 2018-11-18 14:05:03+00:00

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SOLUCIÓN PARA EL ACOSO ESCOLAR, BULLYING
El acoso escolar, Bullying, es un problema oculto sólo para aquellos que ven en estas prácticas algo inevitable, propio de la experiencia escolar y que no entraña riesgo alguno para quien lo sufre, siendo para algunos considerado una lección anticipada de lo que constituye la vida misma.
Actitudes como estas han propiciado que el silencio sea la guarida perfecta de aquellos que someten a sus compañeros a través de insultos, agresiones o el aislamiento social.
Hablamos de acoso escolar para referirnos a todo tipo de actos agresivos, físicos verbales o psicológicos que se repiten en el tiempo de forma habitual. Todo tipo de acoso escolar está compuesto de actos agresivos en sentido amplio, pero no toda agresión aislada da lugar al acoso.
Este tipo de conductas son difícilmente apreciables por el adulto, ya sea el profesor o sus tutores legales (los padres), ya que el propio menor suele tolerar estas conductas con la percepción de que ha de ser el quien ha de “defenderse” y solucionar el problema, con el convencimiento de que “chivarse” de esas prácticas va a suponer un empeoramiento de su situación.
El acoso puede materializarse de diferentes formas, ya sea de forma individual o de forma colectiva, aprovechando el victimario el poder que en ocasiones le otorga el grupo y que elimina por completo cualquier sentimiento de culpabilidad al respecto.
El agresor convierte la relación entre iguales en una relación de dominación/sumisión, con consecuencias devastadoras para la víctima, que se manifiestan en:
perdida de interés por las actividades escolares
destrucción de su autoestima
y en los casos más graves el suicidio.
No es baladí la cuestión cuando estas actitudes se producen en un momento vital en el que la personalidad no está completamente formada. Minimizar este tipo de conductas solo conduce a fortalecer las actitudes de dominación del victimario, a fomentar la pasividad de los que miran y no hacen nada y a la aparición de efectos nocivos en la victima con secuelas que arrastrará gran parte de su vida.
La Fiscalía General del Estado ha destacado la importancia de la cuestión en la Instrucción 10/2005 de 6 de octubre, sobre el tratamiento del acoso escolar desde el Sistema de Justicia Juvenil, haciendo hincapié en la necesidad de concienciación colectiva para detectarlo y las pautas de actuación a seguir.
La Instrucción de fiscalía 10/2005 hace alusión a la importancia de solucionar los conflictos en el ámbito en el que estos se producen, esto es, el colegio o centro de educación secundaria. Cobran por tanto un papel importante los profesores, quienes no se pueden inhibir de responsabilidad durante las horas lectivas, “ya que a ellos les corresponde vigilar a los menores para evitar cualesquiera actos lesivos para la víctima”.
El centro educativo ha de actuar de conformidad al Real Decreto 732/1995 de 5 de mayo, por el que se establecen los derechos y deberes de los alumnos y las normas de convivencia en los centros, correspondiendo al Consejo Escolar del centro según el artículo 5 de este Real decreto la resolución de los conflictos e imposición de sanciones en materia de disciplina de los alumnos, de acuerdo con lo establecido en los artículos 42 y 57 de la Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación y en los Reglamentos orgánicos del Centro.
En ese mismo sentido el consejo escolar habrá de constituir una comisión de convivencia, compuesta por profesores, padres y alumnos cuyo objetivo principal es la prevención, concienciación y resolución de los conflictos planteados en el centro docente. A mayor abundamiento, cada centro educativo habrá de elaborar un protocolo de actuación ante el acoso adaptado al plan de convivencia y que se activará ante la posibilidad de que uno de los alumnos sea víctima de un caso de acoso.
La Fiscalía General del Estado manifiesta que el ámbito natural de solución de estos conflictos es el colegio, no solamente porque es el lugar en el que se producen, sino porque los centros de educación pueden establecer medidas correctoras más efectivas que los Juzgados. Entre estas medidas se encuentran la posibilidad de reorganizar el aula, incrementar la vigilancia de los profesores, intervención de mediadores, sanción del victimario, entre otras, y cuya adopción se debe de hacer desde el propio centro independientemente de la resolución del Juzgado, y de una forma inmediata.
No quiere esto decir que la única vía de solución para el acoso escolar, bullying, sea acudir al centro de estudios, queda expedita la Jurisdicción del menor, ahora bien se ha de tener en cuenta que no resultará de aplicación a los menores que no hayan alcanzado los 14 de años, por lo que vuelve a ser relevante la actuación del centro.
JURISDICCIÓN DEL MENOR
Cuando desde la Jurisdicción del menor se tenga conocimiento de un caso constitutivo de acoso, se tomarán las medidas encaminadas a la cesación inmediata del acoso y la respuesta educativa- sancionadora del agresor. Dependiendo de la gravedad de los hechos el fiscal podrá solicitar medidas cautelares que pueden dar lugar al internamiento del agresor, ahora bien, y con carácter general las medidas a adoptar con respecto al agresor irán siempre encaminadas a su reeducación.
Como mencionaba en párrafos anteriores la Jurisdicción del menor no podrá intervenir en casos en los que el agresor no haya cumplido los 14 años de edad. Aún para este caso el Fiscal antes de proceder al archivo, pondrá en conocimiento del centro la denuncia y documentación complementaria, para que sea el propio centro el que active el protocolo contra el acoso escolar.
La situación de acoso no siempre es perceptible para los adultos, está demostrado que a mayor edad de la víctima menos probable que comunique esta situación a sus padres o profesores.
Esta circunstancia ha sido tomada en cuenta en la Instrucción de Fiscalia 10/2005, habilitándose los medios para que el menor pueda contar sin miedo a represalias los hechos que han motivado la interposición de una denuncia. Así cada vez que el Fiscal tenga conocimiento de actos, agresiones, o vejaciones en el ámbito escolar y antes de adoptar una decisión sobre el fondo, se citará con el agredido a fin de tomarle personalmente declaración.
En este mismo sentido, y a fin de recabar toda la información relevante para el esclarecimiento de los hechos, se hace necesaria la colaboración de los compañeros, que a diferencia del profesorado y de los padres, si tienen conocimiento directo de la situación en el aula, por este motivo y también para evitar que estos sean renuentes a facilitar información por miedo a represalias, podrá ser de aplicación la Ley Orgánica 19/1994, de 23 de diciembre de Protección a Testigos y Peritos en causas criminales, a fin de preservar la identidad de los testigos.
RESPUESTA AL ACOSADOR DESDE LA JURISDICCIÓN DEL MENOR
Hay que distinguir si los hechos tienen o no relevancia penal, si estos no tienen significación penal, se remitirá la información al centro para que tome las medidas correctoras que estime oportunas sin perjuicio de la posibilidad de abrir estas diligencias en el futuro ante nuevos hechos reprobables penalmente.
Si los hechos tuvieran significado penal pero de escasa entidad, (faltas, delitos menos graves sin violencia e intimidación) el fiscal al amparo del artículo 18 de la Ley Orgánica Reguladora de la Responsabilidad Penal del Menor, podrá desistir en la incoación del expediente, pero igualmente se comunicará esta decisión al centro educativo y a los representantes legales de la víctima. No obstante lo anterior, si estos hechos se hubieran repetido con anterioridad, no cabrá el desistimiento.
Podrá desistir el fiscal de la incoación del expediente al amparo de lo dispuesto en el artículo 19 de la LORPM, aplicando como alternativas la reparación extrajudicial o la mediación, que pueden materializarse, en la disculpa del acosador ante la víctima, asumir compromisos reparadores o realizando actividades educativas. Esta opción no será nunca adecuada en casos en los que el agresor no tenga intención real de cesar en sus actos, o en casos en los que la víctima ha llegado a una situación de pánico.
MEDIDAS IMPONIBLES AL ACOSADOR
Dependerán de la gravedad de los hechos cometidos y su reincidencia, pero todas ellas irán encaminadas a la reeducación del menor, y su integración efectiva en la sociedad.
Libertad vigilada combinada con la imposición de reglas de conducta orientadas a la reinserción social y que no atenten contra la dignidad del menor.
Realización de tareas socioeducativas ( taller ocupacional, curso de preparación para el empleo..)
Permanencias de fines de semana normalmente en el domicilio del menor. Se trata de una medida privativa de libertad que limita los efectos estigmatizadores del agresor y que al hacerse efectiva los fines de semana no se perturba su vida académica. Se puede combinar también con tareas socioeducativas.
Las medidas enumeradas serán compatibles con las sanciones propuestas por el centro educativo siempre que no se produzca una duplicidad de sanciones por los mismos hechos.
El acoso escolar es un problema que afecta a un menor y por tanto la actuación por parte del Estado debe ser inmediata.
Los Colegios han de tener un protocolo de actuación contra el acoso de conformidad con el Real Decreto 732/1995 de 5 de mayo.
Los profesores no pueden inhibirse de responsabilidad durante las horas lectivas, siendo su deber colaborar activamente en la prevención, detección y erradicación de las conductas contrarias a la convivencia y, en particular, de las situaciones de acoso escolar.
Las medidas correctoras más eficaces del acoso escolar son las impuestas desde el centro educativo, por su inmediatez y porque su ámbito de aplicación se produce en el foco del acoso (aulas, patios, comedores)
La Jurisdicción de menores no se aplica a los menores de 14 años, pero si el fiscal tuviera conocimiento de estos hechos a través de una denuncia, remitirá testimonio al centro educativo para que desde allí se apliquen las medidas correctoras oportunas.
El centro educativo es responsable civilmente de los daños y perjuicios derivados de delitos y faltas cometidos por menores de edad durante los períodos de tiempo que se encuentren bajo el control o la vigilancia del profesorado del centro desarrollando actividades escolares, extraescolares y complementarias.
acoso escolar, Bullying, fiscalía, jurisdicción del menor
One Response to "SOLUCIÓN PARA EL ACOSO ESCOLAR, BULLYING"
16 agosto, 2016 - 9:11 pm Reply
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References: Real Decreto 
 artículo 5
 Real decreto 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 18
 artículo 19
 Real Decreto