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Timestamp: 2018-07-22 13:11:59+00:00

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El Clarión Nº 24 - Mayo 2009 by Confederación Intersindical - Issuu
El Clarión - nº 24
Nº 24. II Época. Mayo - 2009
DATOS EDITORIALES. Coordinación: Mario Padilla. Para la separata de Salud Laboral: José María Avilés. Consejo de Redacción: Secretariado Confederal de la Confederación Intersindical. Diseño y maquetación: Área de publicaciones de Confederación Intersindical. Diseño de la portada: Mario Padilla. Edición y Distribución: Confederación Intersindical. C/ Carretas, 14, 7º E y F, 28012 MADRID. Tel.: 91 532 22 64. Fax: 91 532 22 80. E-mails: intersindical@intersindical.es publicaciones@intersindical.es Web: www.intersindical.es Miembro fundador de la Internacional Educación (I.E.) y afiliado al Comité Sindical Europeo de Educación (CSEE). La entidad editora de El Clarión sólo se hace responsable de los artículos que aparcen sin firma. Se permite la copia y difusión de los artículos, citando la procedencia. Publicación Trimestral - ISSN 1576-3862. Depósito Legal: M - 17898 - 2000. Imprime: Oclan Comunicación S.L. Tirada: 35.000 ejemplares.
Bajo una sola palabra (crisis) pretenden ocultar la realidad: no estamos ante una crisis a secas, se trata de la crisis de un sistema social y económico que genera explotación, pobreza, injusticias, represión, guerras… Todo el vocabulario que rodea la crisis oculta la causa, que no es otra que el actual sistema capitalista y su tan defendida globalización neoliberal. Estamos inmersos en la primera crisis del sistema capitalista tras la denominada globalización económica. La situación actual debería servir para comprender que el capitalismo nunca fue un sistema capaz de distribuir riqueza y generar bienestar, contra lo que defiende el discurso de la clase dominante. La depredación desatada por las transnacionales, que no es otra cosa que imperialismo de nuevo cuño, ha provocado fracturas sociales de difícil cura, y ha comenzado a devorarse a sí misma. Ver a los gobiernos y a los bancos centrales librar fondos sin fin para salvar a las grandes corporaciones financieras, en lugar de legislar penalmente contra los resultados de la especulación y de evitar que las clases más desfavorecidas, las clases medias y en una medida nada desdeñable el sector público, pague los platos rotos de una crisis en cuya ges-
directa la reducción del consumo y por tanto, a medio plazo, del crecimiento. Pero es que además los salarios no se han beneficiado de este crecimiento, llegando incluso a perderse objetivamente poder adquisitivo, dado que el gran beneficiario ha sido el excedente empresarial. La realidad actual de la mayoría de la ciudadanía y de los trabajadores y las trabajadoras no es nueva, simplemente se
tación nada han tenido que ver, demuestra sin duda la complicidad nada disimulada del poder político con la salud del gran capital. El modelo de crecimiento en el Estado Español, desde hace al menos diez años, se ha basado en dos pilares fundamentales: la construcción y el consumo privado, un consumo privado no asentado en el incremento salarial sino en el endeudamiento de las familias. La economía, a todos los niveles, es cierto que ha ido creciendo, pero todos los gobiernos de este periodo han perdido de vista un dato elemental: se crecía a crédito, con el consiguiente endeudamiento. El endeudamiento tiene como consecuencia
ha agudizado: las dificultades para encontrar trabajo o vivienda, la privatización de los servicios públicos (concebidos por los gobiernos como un negocio y no como un derecho), con el consiguiente deterioro y precariedad de la red asistencial: el transporte, el sistema sanitario, la enseñanza, la asistencia y prevención de la violencia contra las mujeres o los centros de atención a personas mayores.
Por otro lado, en los últimos años se han intensificado la políticas de contención de los salarios mientras que al mismo tiempo el beneficio empresarial aumenta día tras día, el poder adquisitivo se reduce y el IPC se dispara muy por encima de las previsiones oficiales. Para los trabajadores y las trabajadoras es indispensable seguir demandando la cláusula de revisión salarial en todos los convenios colectivos, incluyendo su regulación para el sector público, así como aumentos salariales que compensen las constantes pérdidas de poder adquisitivo. En el Estado Español, la contención presupuestaria afecta a los derechos laborales y sociales, y a las condiciones de vida del conjunto de la sociedad. Los últimos Presupuestos Generales han sido claramente restrictivos para quienes sufren la crisis, y generosos para los sectores que la han provocado. No se entienden las cuentas públicas y la ausencia de medidas concretas para una situación concreta cuando el paisaje lo completan más de 600 000 nuevas personas paradas a diciembre del pasado año y la disminución más que notable de los contratos de carácter indefinido a jornada completa. Además, esta crisis afectará de forma importante a las mujeres, que siempre han sido las que más han sufrido la precariedad laboral, y cuya tasa de paro continúa siendo notablemente superior. El dinero, la obtención de beneficios, el enriquecimiento rápido, la mercantilización general de la sociedad, se han convertido en la medida de todas las cosas. Pero no es un fenómeno nuevo: es la base del sistema capitalista ahora en crisis. Por eso, deberían ser ellos, los defensores de este sistema y su economía de mercado quienes pagaran una crisis que sólo ellos han provocado.
La crisis que la paguen quienes la provocaron
Es imprescindible defender las inversiones públicas para la creación de empleo público en sectores como la educación, la sanidad, los transportes… así como rechazar los recortes presupuestarios para este fin. Planteamos la necesidad de la creación de una banca pública como la única forma de que los trabajadores y trabajadoras, y la ciudadanía en general, no vean comprometido su salario, ni sus pensiones, ni sus ahorros, ni su vivienda por una especulación financiera voraz.
Por la defensa del empleo estable, digno y seguro; contra las EREs y contra las pretensiones de las patronales de flexibilizar aun más la contratación. Denunciamos las ETTs y los contratos basura. Lucharemos para que no se retroceda más en los derechos laborales, y por erradicar precariedad laboral que afecta a las mujeres, que tienen mayores dificultades
en el acceso al empleo, que cobran menos que los hombres por el mismo trabajo, que son contratadas para los puestos de menor remuneración, menos cualificados y a jornadas parciales. Al mismo tiempo es imprescindible demandar el cumplimiento de la legislación en materia de riesgos laborales, y exigir a las empresas el respeto a las normas de salud laboral. Más salud equivale también a menos precariedad.
Defendemos la transformación y mejora de sus estructuras en aras de una eficacia que no sólo conlleve la consolidación del nivel de prestaciones existente, sino que las amplíe cualitativa y cuantitativamente. Exigimos el control público real de su gestión. Hemos de agudizar la lucha contra los procesos de privatización: externalización, concertación de servicios, gestión privada o gestión pública con criterios de rentabilidad económica... Hoy más que nunca es necesario posicionarse contra la precarización y el empeoramiento en las condiciones de trabajo del personal que trabaja en estos servicios, y contra la pérdida de los servicios públicos universales como derechos.
Retribuciones que permitan una vida digna
Reivindicamos el aumento de la capacidad adquisitiva de los trabajadores y trabajadoras, y denunciamos la pérdida continuada del valor real de los salarios. Exigimos la cláusula de revisión salarial vinculada a las subidas del IPC, así como las medidas necesarias para recuperar el poder adquisitivo perdido durante la última década. Consideramos imprescindible que el Sueldo Mínimo Interprofesional y la Pensión mínima suban hasta un mínimo de mil euros. Se hace necesario aumentar el período de cobro del subsidio de desempleo. Rechazamos, en cualquier circunstancia, la discriminación salarial que sufren las mujeres.
Trabajar menos horas y menos años para trabajar todos y todas. Defendemos la reducción generalizada de la jornada laboral a 35 horas semanales y la jubilación voluntaria a los 60 años. Rechazamos la política de horas extraordinarias en la jornada laboral. La directiva europea de las 65 horas es inaceptable. Defendemos el principio de igualdad entre mujeres y hombres, y la lucha contra cualquier discriminación profesional, salarial o social y la exigencia de la implantación de Planes de Igualdad en todas las administraciones públicas y empresas. Confederación Intersindical, 1º de mayo de 2009.
sumario La formación de la clase obrera....... Ya llegó, ya está aquí......................... Una propuesta de Ley de libertad de conciencia....................................... Renfe y Adif Con la excusa de “la crisis” pretenden reconvertir y desregular.......... Asturias Éxito en las movilizaciones del 1 de a bril.................................................. Andalucía Exposición Las Misiones Pedagógicas (1931-1936)............................... Cantabria Movilizaciones en Cantabria.............. Murcia Acción sindical ................................. Extremadura La Consejería y los conciertos educativos ........................................ Galicia O STEG traballará por unha educación en galego que garanta a supervivencia do noso idioma............. País Valenciano La plataforma contra la crisis lidera el proceso de movilizaciones.......... La Rioja La Educación pública en La Rioja “necesita mejorar”......................... STEs-Intersindical apoya las movilizaciones de los estudiantes ante el Plan de Bolonia y presenta sus reivindicaciones ................................. Internacional La participación de Confederación Intersindical en los Foros Mundiales .................................................. Libros Iraq bajo ocupación. Destrucción de la identidad y la memoria .............. Voces contra la globalización............
separata salud laboral Editorial ........................................ La globalización y la precariedad laboral ........................................ Las caras de la precariedad ......... La crisis y la salud laboral. Nuestras vidas valen más que sus beneficios ....................................... El empleo decente, una cuestión de salud laboral .......................... Precariedad y conciliación de la vida laboral y familiar ................. La precariedad, una constante en la vida laboral de las mujeres .... De la precariedad a la exclusión. La inmigración ante la crisis ...... Precariedad en el trabajo y adicciones .......................................... No hay trabajadores de segunda ni vidas que valgan menos que otras ............................................ Precariedad laboral, interinidad y salud............................................
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| Juan R. Montilla Torres | USTEA
Cada año, cuando se acerca el 1º de Mayo, se escucha de manera recurrente que ese día se celebra la “Fiesta del Trabajo”, que es el “Día de los Trabajadores”, una fecha cargada de simbolismo habida cuenta de que conmemora, en el fondo, el asesinato de los cinco Mártires de Chicago en 1886. Tres años más tarde, la II Internacional otorgaría al Primero de Mayo la categoría festivo-reivindicativa que hoy conocemos. El sujeto protagonista de esta fecha ha generado, en la bibliografía especializada, intensos debates acerca del carácter y la génesis de la clase trabajadora o, concepto utilizado con más frecuencia, la “clase obrera”. Quizá la discusión más interesante acerca del origen de esta clase social fue la que mantuvieron, en su momento, dos de los grandes referentes de la historiografía reciente, los británicos Hobsbawm y Thompson, grandes popes de la Historia Contemporánea para varias generaciones posteriores de historiadores profesionales y aficionados. Menor que Hobsbawm, pero fallecido en 1993, Edward Palmer Thompson perteneció al llamado Grupo de Historiadores del Partido Comunista Británico junto a colegas como Dobb, Hill, Hilton o el propio Hobsbawm. Abandonará el Partido Comunista en 1956 tras la invasión soviética de Hungría, a la que se opuso, anunciando ya, tal vez, su posterior compromiso con posturas pacifistas. A partir de entonces se convertiría en un referente intelectual de lo que posteriormente se llamaría Nueva Izquierda.
Sus postulados pueden encuadrarse dentro de un materialismo histórico no dogmático y contrapuesto a la óptica marxista de intelectuales como Althusser o Anderson. Eric John Hobsbawm, el historiador vivo más conocido del mundo según Orlando Figes, nació al albor de la Revolución Soviética que él mismo establece como inicio de su “siglo XX corto”, desde 1917 hasta el colapso de las democracias populares en 1989. Miembro también del GHPCB, mantuvo su militancia comunista tras los hechos de 1956 (apoyando la postura de la URSS) y hasta la desaparición del PCGB en 1991. Aparte de sus tres Eras sobre el siglo XIX y su imprescindible Historia del siglo XX, Hobsbawm es conocido por su primera obra de envergadura, la cual le dio fama mundial: en Rebeldes Primitivos (1959) analiza las tácticas prepolíticas de aquellos grupos que se enfrentan a la “conspiración de los ricos” desde posicionamientos más o menos loables, pero nunca políticos en sentido estricto. La dialéctica acerca de la formación de la clase obrera entre ambos autores surge a raíz de la publicación, en 1963, de La formación de la clase obrera en Inglaterra de Thompson. Al respecto hay que señalar que, cuando se habla por mi parte en el título de este artículo de “clase obrera” en general, nos referimos a la clase obrera “clásica” surgida al calor de la Revolución Industrial y, por tanto, asociada su génesis al contexto británico. Ello no es óbice para considerar que trabajadoras/es, en sentido estricto, han existido desde siempre pero bajo unas condiciones laborales y de explotación que no son las que nos ocupan ahora. La clase obrera en sí puede rastrearse a partir de la industrialización en cualquier lugar del mundo, con características diferentes en su formación y en el papel desempeñado socialmente una vez convertida, la parte “consciente” de ella, en movimiento obrero. Y ello incluso en países como España, donde prestigiosos autores han defendido incluso la ausencia de industrialización como tal. Thompson parte de la consideración del concepto de “clase” como una realidad histórica, no conceptual o categórica, por oposición a los marxistas más “ortodoxos”. Relaciona “clase” con “identidad” en el sentido de algo común con intereses opuestos a “otros”. Para él puede ya hablarse de clase obrera como tal desde la primera mitad del siglo XIX, con el cartismo, o incluso antes. Este movimiento liberal-democrático defendió
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Cuando estamos en fechas próximas al 1º de Mayo no está de más preguntarse por aspectos que nos pueden acercar al conocimiento del origen de ciertos conceptos básicos. Para esta, y para otras tantas cuestiones relativas a la clase obrera, siempre deberíamos tener a mano una bibliografía seria, comprometida, amena y rigurosa. desde 1838 cuestiones como el sufragio universal masculino y secreto o la no necesidad de ser propietario para formar parte del Parlamento. El hecho de que, en esta época, no existan aún ciertos estándares que permitan fijar una imagen homogénea de la clase obrera, no es impedimento para no reconocer la existencia de un grupo que comparte unas características comunes en cuanto a su situación laboral, social, económica o cultural. Critica, además, el esquema excesivamente simple de parte de la historiografía marxista del momento que, según él, reduce la aparición de la clase obrera a la suma de la fuerza del vapor con el sistema de fábrica. Thompson insiste bastante en el tema de la “conciencia plebeya” preexistente, en la división por oficios anterior al maquinismo o en el entronque del movimiento obrero con el asociacionismo artesano. En definitiva, lleva el origen de la clase obrera al mundo prefabril, otorgando mucha importancia a los elementos culturales que cohesionan a una comunidad de gentes y que, en ese momento, eran poco menos que menospreciados por la mayoría de los historiadores afines al materialismo dialéctico. Cuando Hobsbawm habla de la clase obrera clásica la apoda “tipo Andy Capp”, esa gorra distintiva que hace reconocer y reconocerse a la clase obrera como tal. La crítica, siempre amistosa a su colega (es el único “ortodoxo” que se niega a romper con Thompson, manteniendo con él una relación cordial hasta su fallecimiento), la teoriza en El mundo del trabajo (estudios históricos sobre la formación y evolución de la clase obrera), de 1964. Aquí plasma su tesis de que la clase obrera como tal, de la que hemos conocido su evolución y efervescencia histórica en el siglo XX, no nace hasta el “renacimiento socialista” británico de alrededor de 1880, tomando forma en las dos décadas siguientes. Antes de esta fecha, según Hobsbawm, no es po-
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sible detectar características básicas como el proletariado, el movimiento obrero o las ideologías modernas. Este autor relaciona la nueva economía industrial directamente con la aparición de la clase trabajadora: la expansión de los grandes centros industriales y su consecuente concentración urbana, el aumento de empleados en la industria y el cambio en las habilidades manuales de los/as trabajadores/as, o la importancia de los estados-nación que se encuentran en su máximo apogeo (concentración de la economía nacional). Políticamente, no será hasta finales del siglo XIX cuando aparezca un interés recíproco entre la “clase política” y la “clase obrera”: unos quieren captar el voto de los trabajadores; otros, intervenir en política. El Partido Laborista se fundará ya en 1900. Hobsbawm también utiliza conceptos cercanos a la tradición cultural para apoyar su tesis. Por ejemplo, defiende que aunque se mantienen ciertas pautas de comportamiento locales o regionales, a finales del siglo XIX se observa una estandarización de las costumbres de todo tipo (desde un punto de vista nacional y de clase), hecho este favorecido por cuestiones como la diferenciación interclasista e intraclasista (especialización fabril), esta última matizada por una única conciencia de clase. Para Hobsbawm, el proceso de génesis de la clase obrera británica culminará con la fundación del Partido Laborista, identificándose el grueso de dicha clase con él en un ejercicio de toma de conciencia de clase que antes de esta época no existía. Las diferencias de criterio entre Thompson y Hobsbawm para fijar el origen de la clase obrera responden, en buena medida, a la trayectoria intelectual que ambos siguieron a lo largo de sus prolíficas carreras. Partiendo los dos de las premisas del materialismo histórico, el primero se mantuvo en ellas pero alejándose progresivamente de las posturas más academicistas o “catequísticas”, con el punto de inflexión de 1956 como fecha clave. Crítico con el “marxismo” como etiqueta en exclusiva que se arrogaron algunos colegas, su carrera profesional se vio completada, en los últimos años de su vida, por un activismo pacifista y antinuclear que le hizo más famoso aún. Su mayor atención a cuestiones culturales, “subjetivas” (tradiciones, costumbres…), también contribuyeron a su alejamiento de la ortodoxia marxista.
Hobsbawm siguió un camino paralelo, pero distinto. Formalmente encuadrado en la tradición comunista más clásica (su propia vida es la mejor muestra de ello; hace poco se quejaba de que el MI6 no le deja consultar sus propios expedientes…), en la práctica historiográfica nunca se sometió a impuestos dictados políticos algunos, como demuestra por ejemplo la conservación de su amistad con Thompson pese a las presiones de algunos de sus colegas de partido. Su análisis de la rebeldía primitiva prepolítica le supuso ya desde el principio la crítica de los sectores menos imbuidos de la historiografía marxista clásica. Sin encorsetarse, Hobsbawm siguió siempre un modelo analítico acorde con el marxismo clásico que le llevó a brillantes conclusiones adoptadas, casi sin rechistar, por buena parte de la propia tradición marxista. Sus estudios sobre las revoluciones y el papel de las masas, de la gente, en esos procesos, centraron buena parte de su obra y le convirtieron, definitivamente, en el referente de muchos historiadores e intelectuales que soportaron con firmeza y dignidad (y también con gran capacidad crítica) el cataclismo de 1989. Cuando estamos en fechas próximas al 1º de Mayo no está de más preguntarse por aspectos que nos pueden acercar al conocimiento del origen de ciertos conceptos básicos. Para esta, y para otras tantas cuestiones relativas a la clase obrera, siempre deberíamos tener a mano una bibliografía seria, comprometida, amena y rigurosa. Y cualquier libro de Thompson o de Hobsbawm cumple con creces todas esas premisas. BIBLIOGRAFÍA: - Thompson, E.P.: La formación de la clase obrera en Inglaterra. Ed. Crítica. Barcelona, 1989. - Agenda para una historia radical. Ed. Crítica. Barcelona, 2000. - Hobsbawm, E.J.: El mundo del trabajo (estudios históricos sobre la formación y evolución de la clase obrera). Ed. Crítica. Barcelona, 1982. - Rebeldes Primitivos. Ed. Crítica. Barcelona, 2001.
llegó, ya está aquí. Ya llegó, ya
Denostábamos, mirando de reojo, la tesis del fin de la historia por su débil cimiento con aire de american way of life; criticábamos el profesoral y wasp choque de civilizaciones y sus tonos intelectuales de otro tiempo; cloqueábamos de indignación ante una posmodernidad ad hoc frívola y juvenil que nos dejaba, por nuestra irredenta modernidad, como viejecitos decentes pero gagás. Hemos arremetido con nuestros mejores arietes dialécticos para poner en evidencia la falta de sustento racional de las tesis neoliberales y su carácter trapacero; hemos plantado cara al neoconservadurismo belicista cuando los pueblos se pusieron en pie; hemos avisado del deterioro ecológico perpetrado por el productivismo imprudente y voraz; hemos jaleado la disidencia del poder hegemónico aunque esa disidencia no mame de nuestras mismas ubres; hemos temblado como adolescentes pudorosos y alegres cuando los indígenas nos daban lecciones de democracia y razón populista… Permanecíamos en “stand by”, agazapados, rumiando viejas consignas, aggiornando los lemas, dando vueltas a las esperanzas, esperando,… Y por fin la crisis del sistema –antigua, permanente, angustiosa pero difusa mientras no se encarna en lo económico- ha eclosionado. Naturaleza (erosionada), cultura (desorientada), sociedades (escindidas) aguantan lo que les echen (todavía), siempre que aún haya un empleo (precario) que mantenga a la familia en el nivel de la subsistencia. Sin embargo, la salvaje avaricia de los brokers y los banqueros y su falta de ética y estética han conducido el vehículo del sistema a caer por el terraplén. La cuestión está ahora en ver si estos conductores necesariamente retomarán ese derrotero o si reformándolos o sustituyéndolos cabe que el sistema lleve el rumbo de su pervivencia. Liberales antiguos y socialistas jóvenes refrescan la lectura
o leen por primera vez a Don Carlos para enterarse de que el capital desaforado | César Fernández Le Gal | genera una superproducción inasumible Profesor de filosofía de secundaria. Córdoba por los consumidores y que las inversio- Militante de USTEA nes degeneran en fáusticos experimentos especulativos, cuando no en geométricas Caída del Muro, ha llevado la distribución estafas. de las rentas a los extremos usando el moEl liberalismo decimonónico (con su monetarismo, la regresión fiscal, la flexibilizacedad) y su trasunto socialdemócrata (el ción interesada de los mercados financieprimer neoliberalismo, el de la segunda ros, degradando la mercancía trabajo con mitad del XX) controlaban desde el estala precariedad y la pérdida de condiciones do, políticamente, la economía, modulaban laborales ganadas décadas atrás, privatiel consumo y la inversión a conveniencia, zando los servicios públicos. Y ese hiperpara, según unos, hacer de la necesidad beneficio que se ha arracimado en las virtud y aprovechar los desfallecimientos rentas del capital haciendo palanca contra capitalistas para cargar en el erario públilas rentas del trabajo abre la brecha, sin co las faltas; para, según otros, humanizar conseguir por su lado afianzar las rentas y socializar el sistema vigente o reformarde los empleados ni crear empleo en grado lo hasta donde fuera posible. En cualquier suficiente. El consumo, santo grial del siscaso, este es el welfarismo al que ahora se tema, no remonta, pues las rentas de capiapuntan algunos, caídos del caballo neolib camino de Damasco, o que sirve (por la mera mención de proyectos humanis(...) tenemos que tas) para acusar al primer presidente USA comenzar una peno-blanco de cripto-socialista. Esa sería dagogía que enseuna solución progresista y sensata a los problemas que nos acucian, dicen. Vuelta ñe que ya no cabe al crecimiento desde el flanco de la humaconsumir y producir nización del sistema, de la optimización a cualquier precio, de las condiciones de las franjas medias y populares, para así reactivar la fluidez del que junto al reparto proceso económico por el consumo de las de las rentas, cuya rentas del trabajo sólidas, productivas y restitución hay que protegidas de las inclemencias de la vida familiar y social. Es decir, vuelta a un proreclamar, también ductivismo para asignar rentas a las frantenemos que aprenjas sociales medias y bajas, sin necesidad der a construir un de redistribución y coste para las rentas altas. nuevo modelo culEl liberalismo desvergonzado y sin comtural que equilibre plejos de Thatcher/Reagan, el neoliberalisun uso moderado mo neoconservador, que se explayó tras la
del tiempo de trabajo con un empleo universal para una vida humana.
a está aquí. tal más que ahítas no necesitan consumir y toman la deriva del ahorro y la inversión en terrenos ignotos… tan ignotos como son los virtuales de la especulación financiera y los truculentos experimentos madoffianos. Esta catástrofe, si no emprendemos el camino santurrón del welfarismo y nos mantenemos en la dogmática neolib, se salvará con dosis de inyecciones a bancos y fondos para que recuperen su tono muscular de liquidez, una cuarentena de proteccionismo y una bajada de impuestos para enjuagar deudas y retornar al mágico consumo. No obstante, tanto el neoliberalismo keynesiano estimulador de mitad del XX como el dogma neoliberal neoconservador de fines de siglo, son para nuestros ojos esteparios la variante amable y la variante perversa del dios bifronte, el Jano capitalista. Uno y otro confían en una manera de hacer y vivir regida por una búsqueda irrefrenable de la producción para saciar a una clase ociosa y desmesurada. Humanizar las condiciones de producción para mejor vivir y así poder mejor alimentar a las altas rentas o individualizar los cauces de afirmación social para exacerbar los éxitos económicos. En cualquier caso, la vida social e individual para la competencia económica, no la economía para la humanidad. Pues bien, ahí la tenemos y ahí estamos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Coadyuvar a la refundación del capitalismo o construir alternativas? ¿Dedicarnos a la cosmética o a la poética? Hay que redistribuir las rentas, condonar deudas al Tercer Mundo, instaurar la tasa Tobin, impulsar las soberanías alimentarias y energéticas, dar forma a la razón popular en modos de democracia participativa, hacer estado para construir sociedad y defender el empleo y las condiciones de los trabajadores, en especial de los excluidos y precarios. Pero, sobre todo, tenemos que comenzar una pedagogía que enseñe que ya no cabe consumir y producir a cualquier precio, que junto al reparto de las rentas, cuya restitución hay que reclamar, también tenemos que aprender a construir un nuevo modelo cultural que equilibre un uso moderado del tiempo de trabajo con un empleo universal para una vida humana. Porque como dice Jorge Riechman “quien no sabe desprenderse de una ventaja ganada por su ascendiente ha abrazado ya la profesión de verdugo”. Es simple. Queríamos una oportunidad. Ahí la tenemos, menos magnífica y formidable que la que ya tuvimos, menos épica (no olvidemos, empero, el aviso del clásico, “no hay cambio de clase dominante sin coerción de la clase dominante”; pero esa es otra historia, por el momento). Es hora de humildades, de un camino largo y moroso de pequeños pasos, creo. Y nosotros, como sindicato, reivindicando frente al patrón, desde los principios. Como siempre hubo que hacer.
| Francisco Delgado | Europa Laica
Ley de libertad de conciencia para profundizar en la democracia y acabar con la transición en esta materia
Ante la falta de propuestas políticas concretas a la hora de abordar la libertad de pensamiento y de conciencia, así como configurar un cuerpo legal que garantice, de una vez por todas, un Estado Laico, la asociación estatal Europa Laica ha presentado, el pasado día 26 de marzo de 2009, una propuesta de Ley de Libertad de Conciencia, dirigida a la sociedad y a los partidos políticos con representación parlamentaria. La redacción confusa y en ocasiones contradictoria que se escogió para el artículo 16 y para el 27 de la Constitución española de 1978, ha generado innumerables problemas a lo largo de estas tres décadas, permitiendo a los sectores más conservadores de la sociedad y de la política seguir alimentando e impulsando una abierta confesionalidad del estado, que rompe con el principio básico de neutralidad ante las diferentes convicciones o creencias, eje incuestionable de toda democracia. Con el hecho de elegir la fórmula “se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades”, frente al “derecho de libertad de pensamiento, de conciencia, de religión o de convicciones” que es utilizado por los textos internacionales relativos a los derechos humanos, da la impresión de que se pretendía devaluar el derecho básico a la libertad de conciencia, eje que vertebra todos ellos. Sin embargo esta interpretación, de forma contradictoria, se opone a lo estipulado en el artículo 10 de la propia Constitución,
que, nos remite a la Declaración Universal de Derechos Humanos; al artículo 14, que enfatiza que “todos los ciudadanos y ciudadanas son iguales ante la ley y que no puede prevalecer discriminación por razón de nacimiento, raza, religión, sexo, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social” y al 16 que expresa “que nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias” y cuando expresa, de forma clara, que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”. Así mismo el artículo 27 de la Constitución, “que garantiza a las familias la educación de sus hijos e hijas según sus propias convicciones”, es decir, protege la libertad de conciencia y de pensamiento de todos y no sólo a una parte de la sociedad: ‘la de los creyentes organizados en sus respectivas confesiones’, tal y como expresan las actuales leyes y sus normas de desarrollo constitucional, en especial, la confesional Ley de Libertad Religiosa de 1980 y la ley Orgánica de Educación de 2006, entre otras, manteniendo, así, como antes señalábamos, una clara confesionalidad encubierta, al situar a la iglesia católica en una posición de privilegio y monopolio en amplias esferas de la vida social y política, en clara discriminación hacia otras confesiones y creencias y, sobre todo, hacia otras convicciones no religiosas, en un país que socialmente está cada vez más secularizado. Se utiliza para ello y como argumento la coartada de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979, fruto de concordatos de épocas
Una propuesta de Ley de libertad de conciencia
absolutistas y anteriores a la democracia. Que el actual Gobierno, por ahora, ha decidido no denunciar. Por ello el objetivo fundamental de haber presentado el texto de esta ley es con la intención de reabrir un debate social y político, 30 años después de aprobada la Constitución Española e intentar, así, no sólo acabar con la “transición” en esta materia, sino construir un verdadero estado laico y democrático. La propuesta consta de dos partes: (I), una explicación y análisis de la realidad y (II), la parte articulada con la exposición de motivos, 5 artículos: objeto de la Ley; derechos individuales; derechos y deberes colectivos; deberes de las administraciones públicas; libertad e igualdad ideológica en el sistema educativo, y diversas disposiciones transitorias, derogatorias y finales. Por concretarlo, a modo de ejemplo, en un solo apartado, indicar que en cuanto al sistema educativo, además de derogar los Acuerdos con la Santa Sede, se saca la religión del ámbito escolar y se suprimen los conciertos en los centros con ideario propio (en España casi todos católicos)
Así el artículo 5 expresa: 1.-Los poderes públicos son responsables de velar por la laicidad de las enseñanzas impartidas en los itinerarios oficiales, dentro de los centros educativos de titularidad pública y de los privados sostenidos con fondos públicos, con el fin de evitar cualquier interferencia en los objetivos educativos de convicciones particulares religiosas, filosóficas o ideológicas. 2.-El Estado no subvencionará, en ningún caso, centros educativos con ideario propio de carácter religioso o no religioso, de acuerdo con lo previsto en el artículo 27 de la Constitución. Los centros con ideario propio serán sostenidos por sus propios medios. 3.-La doctrina católica o de otra religión o convicción no religiosa, así como el derecho eclesiástico, no formarán parte de los estudios oficiales obligatorios de la Universidad española. Artículo que se complementa con la disposición derogatoria cuarta y otras de la propuesta de Ley. Quienes deseen analizar esta propuesta de Ley e, incluso, enviar sugerencias el texto completo está colgado en la web: www.europalaica.com y a disposición de cualquier ciudadana y ciudadano.
Renfe y Adif: Con la excusa de “la crisis” pretenden reconvertir y desregular.
Cuando no había “crisis” externalizaron nuestras cargas de trabajo…, y ahora dicen que hay “excedentes” de plantilla. | Jaime A. Tonda |
La Dirección de Renfe ha realizado una serie de reuniones con los sindicatos representados en el Comité General de Empresa para explicarnos su visión sobre las repercusiones de la “crisis” en la situación de la empresa. En su intervención ante los sindicatos, la Dirección de la Empresa afirmó que durante el primer semestre del 2009 estarán en condiciones de profundizar en el modelo de gestión e hizo una serie de peticiones a los sindicatos (“todas ellas necesarias -afirmaron- para poder garantizar el mantenimiento del empleo”): Solicitaron un compromiso sindical de no forzar más la máquina en el orden de las retribuciones, colaboración para flexibilizar y dar mayor capacidad productiva. Afirmaron que las cosas han cambiado y que ya no son necesarias tantas residencias (lugares donde se ubican los diferentes puestos de trabajo), pidiendo colaboración para reorganizar las cargas de trabajo. Una visión que desde el Sindicato Ferroviario no compartimos: • No se debe profundizar en un modelo de gestión que ha ido en detrimento de los intereses de las personas trabajadoras y del servicio publico ferroviario. • No compartimos que ahora se nos pida esfuerzo y colaboración cuando en momentos de bonanza no han querido o no han sido capaces de poner el dinero (la incumplida “financiación específica” establecida en nuestro Convenio) para financiar la Clasificación de Categorías que demandábamos y que debía haber supuesto incremento salarial, promoción profesional y mejores condiciones de trabajo. • No aceptamos, en definitiva, que pretendan que paguemos la crisis los trabajadores y las trabajadoras, cuando no somos nosotros quienes la hemos generado. Pretenden repartir “pérdidas” cuando se negaron a repartir ganancias. Lo que está ocurriendo en el ferrocarril está provocado por la política de las empresas ferroviarias, tanto Renfe como Adif, políticas avaladas o dictadas desde el Ministerio de Fomento (antes en manos del PP y ahora del PSOE, sin que haya habido cambios sustanciales en esta materia): desmantelamiento paulatino de la actividad en las diferentes áreas de actividad ferroviaria, externalización y privatización sistemática de nuestras cargas de trabajo. Y todo ello lo vienen haciendo desde mucho antes de que estallara la “crisis” actual. Desde hace años están entregando nuestras cargas de trabajo a las empresas privadas. Empresas que, como comprobamos día a día, están realizando los trabajos que realizábamos y deberíamos seguir realizando los trabajadores y trabajadoras de Renfe y de Adif. Ahora, con la excusa de la crisis, pretenden continuar esa política desreguladora de condiciones laborales y profundizar en esa “reconversión” con la que están cerrando en unos sigue en la página 25
El Clari贸n - n潞 24
Precariedad y Salud Laboral son términos interrelacionados. La salud de las personas que trabajan se construye día a día en los centros donde desarrollan su labor, a partir de las condiciones en cómo se desempeña. Los conceptos que habitualmente se relacionan con la precariedad laboral, como temporalidad, inseguridad, desigualdad de derechos, inestabilidad económica, flexibilidad de condiciones de trabajo, etc., suponen una amenaza directa sobre la salud de las personas trabajadoras, su estabilidad emocional y personal. Pero además, inciden de manera decisiva sobre su mayor exposición ante los riesgos laborales y, por tanto, sobre la aparición de los indeseados accidentes en el lugar de trabajo. En momentos de crisis económica como los que estamos atravesando, se constata la fractura social brutal que se da entre quienes tienen un puesto de trabajo estable y protegido por condiciones de trabajo aceptables y quienes se ven afectados por la temporalidad en el empleo, casi siempre en malas condiciones laborales, o por el paro. Esta fractura se traslada también al terreno de la salud que termina siendo significativamente peor en los últimos, que enferman más y con afecciones más graves que quienes están en el primer caso. Además la precariedad se ceba y es más dañina para determinados colectivos, que por su posición en la sociedad y su relación con el mercado laboral terminan siendo colocados en posiciones espacialmente sensibles. Algunos ejemplos significativos podemos indicar: un mercado laboral en el que existen más mujeres con trabajos precarios que hombres; en momentos en que el trabajo escasea y las listas del paro
aumentan, colectivos como las personas discapacitadas y las inmigrantes regularizadas y más aquellas que no lo están, se enfrentan a situaciones laborales dramáticas, cuando no a la imposibilidad de acceder a cualquier tipo de trabajo digno; o las personas mayores de 45 años que tienen tremendamente difícil acceder a un nuevo puesto de trabajo desde el paro y cuando pueden hacerlo deben cambiar totalmente sus ya establecidos hábitos de vida y los de su familia. También otro colectivo afectado por la precariedad son las personas jóvenes que soportan las tasas más altas de temporalidad. Su precarización contribuye a que se produzca la prolongación de los períodos de estudios, el retraso en el acceso estable al mercado de trabajo y, con ello, el retraso en la emancipación, la dificultad de acceso a la vivienda, la elaboración de proyectos vitales a medio plazo y, por ende, hasta en la disminución de la natalidad. Permanecer en la inestabilidad laboral genera en las personas inseguridades económicas en el seno de sus unidades familiares, menos tiempo de cotización en la Seguridad Social y su influencia en las pensiones, pérdidas en sus niveles de poder adquisitivo, así como condiciones que favorecen la pérdida de derechos. Por tanto, los deterioros y riesgos que genera la precariedad son emocionales, sociales y globales, temores, incertidumbre, inestabilidad familiar, siniestralidad y explotación. Sin duda, la precariedad es una consecuencia directa e inevitable de la aplicación del un modelo económico como el vigente y de cómo éste obliga a organizar el trabajo
En momentos de crisis económica como los que estamos atravesando, se constata la fractura social brutal que se da entre quienes tienen un puesto de trabajo estable y protegido por condiciones de trabajo aceptables y quienes se ven afectados por la temporalidad en el empleo, casi siempre en malas condiciones laborales, o por el paro. para lograr sus fines. Desde la Confederación Intersindical hemos denunciado los modelos económicos que desde espacios supranacionales están favoreciendo estas formas de explotación y las políticas que a lo largo de estos años han ido aflorando en diversos sectores productivos, la directiva reformulada Bolkestein, la directiva sobre tiempo de trabajo o el libro verde sobre flexiguridad, todas ellas legitimadoras de un sistema económico global que ha demostrado su incapacidad para general justicia social global y distribución equilibrada global de los recursos. Consideramos necesario erradicar la precariedad, que prevalezcan entre los objetivos de los empleadores, el trabajo digno y la prevención de la salud laboral de las personas que trabajan, tanto como el rendimiento productivo que se desea de sus tareas. Es necesario entender la salud como mucho más que ausencia de enfermedad, de forma que podamos establecer, a partir de la participación de las personas que trabajan, indicadores de precariedad que nos ayuden a luchar contra ella. Porque no es cualquier cosa lo que está en juego. La Salud Laboral no es sólo una cuestión de salud, sino una cuestión política y social.
La globalización y la precariedad laboral La precariedad laboral es una característica de los actuales mercados de trabajo, a la que han coadyuvado la globalización de la producción industrial, la deslocalización de las empresas y los cambios en la organización del trabajo. En estos momentos de crisis, se puede comprobar de manera evidente cómo los empresarios buscan una salida a través de la flexibilización de los despidos, la subcontratación, el empleo eventual y cualquier otro tipo de medidas que permitan abaratar los costes, reducir los salarios y disminuir la plantilla fija de trabajadores y trabajadoras. La globalización económica ha alimentado la globalización financiera que ha sido la culpable de la profunda crisis en la cual se ve envuelto el mundo, tanto la parte norte, donde hay unos niveles elevados de desarrollo, como la parte sur, que verá cómo se incrementa su miseria y se paraliza su incipiente desarrollo, si es que éste había empezado a producirse. Esta explosión de la burbuja financiera e inmobiliaria global ha repercutido sobre la economía mundial y ha hundido el “sagrado” mercado, y, como siempre, ahora se pretende que su coste recaiga sobre el empleo, que se va a convertir en una ocupación cada día más inestable e insegura. Los sueldos serán cada vez más bajos y empeorarán notablemente las condiciones de trabajo. En definitiva se ha entrado en una época clara de precariedad laboral. La precariedad es fruto de la globalización y tiene un efecto fulminante entre la clase trabajadora, especialmente en los colectivos de jóvenes, mujeres y personas mayores de 40 años en paro. La situación actual viene provocada por el cambio de las características del empleo en los últimos 30 años y este cambio ha sido producido por la hegemonía de la globalización neoliberal. Las disputas por conseguir empleo han logrado que los trabajadores se convirtiesen en adversarios entre sí (el trabajo se ha dado al obrero que estuviese dispuesto a cobrar menos); es decir, han sido utilizados como instrumentos de competencia, y por esta razón han sufrido una degradación continua en sus condiciones de trabajo y de rebote, en sus condiciones de vida. Todo ha ocurrido en aras de preservar la competitividad ante la presencia de economías más
productivas o con costes salariales más bajos. El destrozo ocasionado por las multinacionales no tiene fin y se ha ido imponiendo, poco a poco, a las trabajadoras y a los trabajadores bajo la amenaza y la extorsión de trasladar sus empresas a zonas, regiones, países y estados donde existiesen menores derechos laborales. Como se puede comprobar, el neoliberalismo sólo ha defendido las grandes fortunas, a los empresarios, en definitiva, a las transnacionales, para que cada día fuesen más poderosas y no se ha preocupado en absoluto de globalizar los derechos de los trabajadores; al contrario, lo ha impedido. De ese modo, pues, la lucha para frenar las agresiones y mejorar la vida de los trabajadores y trabajadoras pasa, inexorablemente, por ponerle coto a la globalización capitalista. Esta precariedad viene definida por la escasa seguridad de trabajo, la brevedad de los contratos temporales, los excesivos contratos “a prueba”, las interinidades; pero también por la pérdida de derechos sociales contractuales, y, en este panorama, los que se encuentran en peor situación son los inmigrantes, la gente que mayoritariamente procede del Sur. Entre éstos se encuentran la mayoría de los trabajadores temporales y en situación irregular. Se puede decir que superan el 90% los trabajadores extranjeros que solamente consiguen trabajos temporales, y en tiempo de crisis y paro son los primeros que se quedan sin empleo. Estas condiciones de injusticia laboral y de empleos inestables y temporales producen conflictos familiares y sociales, inseguridad y vulnerabilidad personal, deterioro de la salud, recortes de derechos y de protección social, bajos salarios, alta siniestralidad -por encima de la media de los trabajadores estables-, falta de actividad sindical por miedo al empresario y deterioro de la solidaridad entre los propios trabajadores y trabajadoras. En el momento en que las familias no pueden hacer frente a sus necesidades normales, esta inseguridad y vulnerabilidad repercute en la salud global de estos trabajadores; también suele darse un mayor riesgo a sufrir accidentes laborales y se deteriora gravemente su equilibrio psicológico que repercute de lleno en su salud mental. La Unión Europea se ha forjado exclusiva-
| Biel Caldentey |
Secretario General de l’STEI-i
| Pere Polo |
Director de l’Escola de Formació en Mitjans Didàctics de l’STEI-i
mente sobre intereses económicos, olvidando los derechos sociales y políticos de los hombres y mujeres que viven en ella. Si se acuerdan alguna vez de estos derechos, sólo es para recortarlos. Hablan una y otra vez de reducir el estado del bienestar. La moneda única es otro obstáculo porque obliga a los estados a la estabilidad monetaria y fiscal. Eso impide que se puedan hacer políticas económicas adaptadas a sus necesidades reales. La dureza de los sucesivos gobiernos ha llevado a continuos retrocesos en los derechos de los trabajadores; derechos que se habían conseguido tras muchos años de lucha. En concreto, nuestra precariedad laboral no tiene punto de comparación con la de los países europeos. La precariedad laboral existente en España supera en más del doble la que tienen los países europeos de la UE, llegando a alcanzar en algunos sectores el total de las plantillas. Las sucesivas reformas laborales no han tenido nunca el propósito de reducir la precariedad laboral, más bien se han convertido en el instrumento principal para aumentar los beneficios, recortar los salarios, debilitar y desarmar a los trabajadores, junto con sus principales organizaciones, los sindicatos. Basta ver cómo no se han preocupado nunca de repartir beneficios en estos últimos años, cuando los obtenían en exceso. En cambio ahora quieren hacer repercutir sobre los trabajadores los efectos de una crisis muy profunda, pero que solamente es responsabilidad de sus ansias de crecer sin freno y sin pensar en el futuro. La precariedad laboral afectaba hasta ahora básicamente al sector privado, pero ya se va extendiendo a los servicios y administraciones públicas. Los objetivos de recortar el gasto público, de equilibrar los presupuestos y de reducir los gastos corrientes suponen un aumento de la precariedad. Ahora son los funcionarios los que se encuentran en el punto de mira, para que no pueda quedar ni un solo trabajador o trabajadora que se libre de la precariedad laboral: se apunta hacia las congelaciones salariales o las restricciones en sus condiciones de trabajo. Es necesario que los sindicatos salgan de su letargo y vuelvan a pasar a la acción: primero, denunciando la precariedad laboral; después, concienciando a las ciudadanas y a los ciudadanos para que sepan que es necesaria la unión de todas las personas a las cuales no nos gusta esta realidad y que nuestra disconformidad sea el motor de transformación; para exigir que los poderes públicos estatales, europeos y mundiales se esfuercen en cambiar esta vida precaria. Porque es posible conseguir este cambio. Porque ¡Otro mundo es posible!
las caras de la precariedad | José María Avilés Martínez |
Área de Prevención y Salud Laboral de la Confederación Intersindical El trabajo precario adopta distintas formas como si se tratara de un poliedro que se ensambla en la confluencia de distintos riesgos y amenazas. Tradicionalmente se han señalado diversos indicadores. Se considera que el acceso a las prestaciones y servicios sociales de la población trabajadora, el poder adquisitivo que aporta un nivel salarial determinado o el grado de certeza que tiene la persona trabajadora de que continuará en un plazo medio en su puesto de trabajo, marcan su fortaleza o debilidad ante el fenómeno de la precariedad. Un reciente estudio (Amable, 2008) indica como factores determinantes de la precariedad la inestabilidad del empleo, el empoderamiento, la vulnerabilidad, el nivel salarial, los beneficios sociales y la capacidad de ejercer los derechos laborales. Una de las caras de la precariedad la miramos en muchas lenguas y etnias. La dibuja tanto la inmigración que tiene el nombre de “legal” como aquella que se llama “sin papeles”. Como otros colectivos que muestran sus caras laborales en precario, las personas inmigrantes que trabajan se enfrentan de por sí a los mismos riesgos y situaciones en precario a los que se enfrentan otras personas trabajadoras. Pero además su precariedad laboral se ve acentuada por otra precariedad social que su condición propia de inmigrantes les añade en nuestra sociedad. Racismo y rechazo, explotación y abuso, falta de condiciones dignas e imposibilidad de denuncia y reclamación, etc. agravan este corolario haciendo de las personas inmigrantes también personas trabajadoras en precariedad vital. Podemos valorar, por ejemplo, sus di-
ficultades para el acceso a condiciones de habitabilidad en viviendas o de acceso a los diversos servicios sociales. Una cara de mujer dibuja también rasgos de precariedad comparada con otra del colectivo de los varones. La desigualdad laboral de las mujeres se plasma en sus salarios, en la mayor tasa de trabajo temporal, en los roles esperados para ellas y en las exigencias de otra jornada laboral en el contexto privado. Se plasma en el desequilibrio efectivo de igualdad de oportunidades frente a los varones. Toma cuerpo en la inexistencia de una perspectiva propia, por ejemplo, en la prevención de riesgos laborales habitualmente planteada desde visiones androcéntricas y no integrales. Hay una cara de la precariedad que se viste de siniestralidad, que según los últimos datos ha caído, dado que hay menos población trabajando y el paro ha aumentado especialmente en sectores en que antes se producía una mayor tasa. Aun con eso, sectores como la construcción, la hostelería, los servicios o la agricultura siguen presentando las consecuencias de la ausencia de planes preventivos que aseguren que se están controlando los riesgos laborales. A los efectos visibles que muestra la siniestralidad laboral hemos de añadir los invisibles que acumulan las enfermedades laborales mucho más ocultas y acumulativas, que inciden precisamente en mayor medida en los colectivos más desprotegidos y en trabajos precarios. Otra cara de la precariedad la presentan las prácticas subcontratadoras de las em-
Hemos de promover políticas de salud pública y social actuando conjuntamente desde las fuerzas políticas y sindicales en la mejora de la salud social de las personas que trabajan, que será hacerlo también por su salud laboral. presas que llevan ligada la pérdida de condiciones de trabajo, pérdidas de garantías de seguridad y salud para las personas trabajadoras conforme sumamos más y más subcontratas. Con ese aumento crece el riesgo y bajan las medidas de seguridad, lo que multiplica la siniestralidad laboral, la posibilidad de accidentes y el riesgo a sufrir enfermedades provocadas por la inexistencia de medidas preventivas y de control. La cara de la precariedad también se peina de explotación. La ausencia de criterio moral permite que los más débiles y desprotegidos puedan estar expuestos a la tiranía de los dictados de la economía sumergida, el trabajo clandestino o la esclavitud laboral de colectivos de personas trabajadoras que “no existen” oficialmente como mano de obra, son invisibles (Martínez, 2004), pero que trabajar lo hacen en condiciones inhumanas. Jornada de trabajo, ritmos de trabajo, salario percibido, arbitrariedad en la contratación y el despido, inexistencia de referencias legales o duración de los contratos pintan en la paleta laboral rostros de desesperación, miedo, engaño, abuso, explotación y miseria (Benavides y Benach, 2007). Ante estas caras qué decir de la prevención de los riesgos o de la vigilancia de su salud. También la cara de la precariedad tiene arrugas en su rostro. Si pensamos en las personas pensionistas y jubiladas que dependen de ese tipo de subsidios únicamente, las vemos situadas en la precariedad misma, en una sociedad de mercado regida por los grandes capitales financieros y la especulación, insensible ante la pobreza. El futuro que se perfila para este sector de la población está amenazado por la privatización de los fondos de pensiones públicos y la creciente presencia de fondos privados ante la insuficiencia de aquéllos.
El espejo de la precariedad también refleja la cara de la desregulación y la mercantilización de los servicios públicos. Procesos que conducen y favorecen la inestabilidad laboral y sitúan a las relaciones laborales de precariedad como algo normalizado mediante la extensión de los contratos a tiempo parcial y a través de las empresas de trabajo temporal que terminan lucrándose del trabajo de otras personas sin ofrecer condiciones dignas. Incluso, hay otra cara de la precariedad que se maquilla de miedo y soledad. La vorágine consumista que ha transformado no sólo la vida de la personas sino los propios paisajes urbanos, haciendo girar los ocios y tiempos de la gente en torno a las “nuevas catedrales”, los centros comerciales, consigue que las personas trabajadoras adquieran compromisos importantes al entrar en la espiral consumista desaforadamente animadas por los medios de comunicación y la maquinaria especuladora. Consumimos para fijar estatus en la sociedad, en la familia,… como construcción social, para que otros vean y valoren. Se consume…y hay que pagar, pagar la hipoteca, el coche, …., pero también pagar el agua, la luz y el gas. El miedo a perder el trabajo, aunque sea precario, se hace efectivo para conformar las nuevas relaciones en el trabajo entre el patrono y la persona trabajadora de forma cada vez más desreglada, desregulada e individual, como una suerte de contrato de palabra entre dos que lo hace extremadamente débil y manipulable. Pero ese miedo y precariedad también conforma otras relaciones sociales porque la precariedad laboral es precariedad también social (Ambrojo, 2008). La precariedad atenaza al individuo en su medio social y familiar, en los que se ve inmerso en una profunda soledad ante la respuesta que dar (Castillo, 2009). Respuesta individual inútil a inefectiva. Porque la respuesta a la precariedad
no puede ser individual sino colectiva. Solamente agrupadas y organizadas, las personas trabajadoras por cuenta ajena, podrán combatir la precariedad laboral a la que las somete el sistema capitalista siempre insatisfecho por grandes que sean los beneficios. Es engañoso e ineficaz para las trabajadoras y los trabajadores entrar al cuerpo a cuerpo en solitario con las patronales, de estas negociaciones individuales, la clase trabajadora siempre saldrá perjudicada. Finalmente la cara de la precariedad es el espejo de la mala salud. Porque la inestabilidad en el empleo y la contratación temporal afectan negativamente a la salud de las personas que trabajan, asociándose a peor salud mental y mayor riesgo de sufrir accidentes. Con el paro, aumenta la frecuencia de enfermedades y se genera una mayor mortalidad (Almodóvar et al., 2004). Como señala Amable (2008) “la precariedad laboral afecta la salud al desestabilizar los modos de vida de los asalariados, modificando las condiciones de reproducción social y la sociabilidad generada en el proceso de trabajo”. Por todo ello es tan importante combatir la precariedad desde la perspectiva de una cultura preventiva. Incidiendo en la mejora de las condiciones de trabajo, la percepción de unos salarios adecuadamente dignos y la estabilidad en los empleos. Es necesario fomentar la salud laboral entre las personas que trabajan, exigir la evaluación de riesgos laborales y su prevención. No permitir subcontrataciones que supongan desatención de los riesgos y garantizar el cumplimiento de la Ley de Prevención por parte del empresariado. Hemos de promover políticas de salud pública y social actuando conjuntamente desde las fuerzas políticas y sindicales en la mejora de la salud social de las personas que trabajan, que será hacerlo también por su salud laboral. Porque queremos conseguir buenos niveles de salud entre las personas trabajadoras, por eso decimos “Menos precariedad y Más Salud”. REFERENCIAS Almodóvar, A. (2004). V encuesta nacional de condiciones de trabajo. Madrid: INSHT. Amable, M. (2008). La precariedad laboral y su impacto en la salud. Un estudio en trabajadores asalariados en España. Tesis doctoral. Barcelona: Universidad Pompeu Fabra. Ambrojo, J.C. (2008). La precariedad es nefasta para la salud. El País, 09/09/2008. Benavides, F.G. y Benach, J. (2007). Inmigración, precariedad y salud laboral. El País, 03/04/2007. Carta de Barcelona sobre Precariedad y Salud. http://www.fundacioalternativa.cat/docs/cartabcn.pdf (2 marzo 2009) Castillo, J.J. (2009). La soledad del trabajador globalizado. Madrid: Catarata. ISTAS. Trabajo precario. Formas de la precariedad laboral, http://www.istas.net/web/index.asp?idpagina=137 (24 febrero 2009). IV Encuesta Europea sobre condiciones de trabajo. Observatorio Europeo de las Condiciones de Trabajo. http:// www.eurofund.europa.eu.ewco.surveys (21 enero 2009). Martínez Veiga, U. (2004). Trabajadores invisibles. Precariedad, rotación y pobreza de la inmigración en España. Madrid: Catarata.
Mayo y 2009
La crisis y la salud laboral
Nuestras vidas valen más que sus beneficios En 2008 se destruyeron en el estado español un total de 620.000 empleos (310.000 contratos temporales no renovados, 217.000 despidos improcedentes y el resto mediante Expedientes de Regulación de Empleo). La crisis es la causa o la excusa de la destrucción de empleo, y esta situación tiene unas consecuencias sobre la salud de las personas, tanto de las que han perdido su puesto de trabajo, como de las que pueden perderlo en cualquier momento y de las que lo mantienen. El trabajo remunerado no sólo nos permite subsistir, sino que nos proporciona una independencia, un estatus, un reconocimiento social como miembros activos de la comunidad, nos permite tejer una red de relaciones sociales e incluso estructura el tiempo de nuestra vida diaria. Y es que aunque el trabajo nos dé muchos quebraderos de cabeza, el estado general de salud de las personas paradas es peor que el de las personas que trabajan. El paro genera trastornos ansiosodepresivos, que son mayores si la persona en paro es la que sustenta o aporta los ingresos de mayor cuantía en la unidad familiar. Estos trastornos se atenúan si existen unas prestaciones económicas adecuadas y si el trabajo remunerado no es el único rol que desempeña una persona en la vida. La división tradicional de la sociedad atribuye al hombre el papel exclusivo de sustentador principal del hogar, de manera que si no puede cumplir esa función, se viene abajo. Las mujeres trabajadoras con responsabilidades familiares, por el contrario, al cubrir papeles diferentes en el ámbito laboral y en el familiar, mantienen un mayor equilibrio cuando uno de ellos falla. La angustia de no tener trabajo, de no llegar a fin de mes, o de perder el trabajo genera ansiedad, que a su vez incrementa el riesgo de padecer alergias, cardiopatías, hipertensión arterial y problemas músculo esqueléticos. Y no podemos olvidar que los problemas cardiovasculares son la primera causa de muerte en los países desarrollados. Además, las dificultades económicas hacen que la dieta sea peor, que disminuya el ejercicio físico saludable y se incrementen los consumos compulsivos como el tabaco o el alcohol, con lo cual el estado de salud general se deteriora. Pero es que esa situación de incertidumbre y estrés afecta también a otros ámbitos fundamentales de la vida: se retrasa la edad de independizarse y la de tener hijos, con lo que se incrementan los riesgos del embarazo y el parto. También se generan conflictos de pareja o familiares y se incrementan los accidentes de tráfico, segunda causa de mortalidad en los países desarrollados. El miedo a perder el empleo hace que la gente vaya a trabajar incluso cuando está enferma, le obliga a aceptar condiciones de riesgo laboral que en otras circunstancias no aceptaría, o a prolongar su jornada laboral incluso sin compensación económica. Y es que la presión sobre quienes todavía tienen trabajo se incrementa. Si ha habido recorte de plantilla, las personas que quedan
| Rubén Belandia | STEE-EILAS
tienen que hacer frente a un volumen de trabajo que en muchos casos no ha disminuido. Y esta situación no sólo se da en las empresas privadas, sino que los servicios públicos ven congelados sus presupuestos y sus plantillas, porque los gobiernos neoliberales dedican todos sus recursos a subvencionar a los bancos o a proyectar grandes infraestructuras. A todo ello hay que añadir una mayor resistencia de patronales y administraciones a invertir en medidas de prevención. Si en los tiempos en que se encendían los puros con billetes de banco se han negado sistemáticamente a aplicar las más elementales medidas de prevención de riesgos laborales a las que les obligaba la ley, en estos momentos, la crisis es la excusa perfecta para la inactividad o incluso la involución en las condiciones de trabajo. El descenso de la actividad económica puede darles algún margen para intentar maquillar las estadísticas, pero hay algunos datos que son significativos de la gravedad de la situación: En 2008 la población laboral empleada en la industria descendió un 2,5%, pero los accidentes mortales se incrementaron un 7,1%. En la construcción la población empleada descendió un 13,4%, pero los accidentes mortales sólo bajaron un 6,7%. La protección de la vida y la integridad de las personas debe estar por encima de las cuentas de resultados de las empresas. Por lo tanto no hay motivos económicos ni de coyuntura que justifiquen la perdida de la salud o de la vida de las personas trabajadoras. Pero resulta que hacer prevención sería más rentable también en términos económicos, ya que los estudios científicos indican que el coste de las medidas de prevención que podrían evitar un accidente es 30 veces inferior al de los costes de personal, daños materiales, costes generales y las indemnizaciones o sanciones a las que ha de hacer frente la empresa por ese accidente.
Cada vez es más evidente que esta crisis es algo más que coyuntural, que nos encontramos ante el fracaso de un sistema de organizar el trabajo y la sociedad en el que las personas quedan reducidas a la condición de mercancías, piezas reemplazables que no tienen valor en sí mismas. Este sistema es insostenible, desde un punto de vista ético, social y humano. Por eso las trabajadoras y trabajadores tenemos que plantarle cara. Porque nuestras vidas valen más que sus beneficios. Porque sólo actuando de forma colectiva, unitaria y radical podremos hacer frente a una situación que no sólo amenaza nuestros empleos y nuestras condiciones de trabajo, sino que amenaza nuestra salud y hasta nuestras vidas. Las importantes
movilizaciones que se están llevando a cabo en Francia o en Catalunya nos marcan el camino a seguir. Pero además hemos de establecer una línea reivindicativa específica para la protección de la salud de las personas trabajadoras ante esta situación de crisis, partiendo de la estabilidad y la calidad del empleo como piezas fundamentales para un trabajo y una vida saludables. El modelo de trabajo imperante se ha basado en negar tanto el conocimiento como la autonomía, la creatividad y la capacidad de control por parte de las personas trabajadoras sobre su propio trabajo. “¡A ti no se te paga por pensar!” nos dicen. Si queremos que las empresas y los servicios públicos funcionen tendremos que replantearnos sus objetivos, sus estilos de liderazgo, las formas de comunicación e interacción de las personas, tener en cuenta sus conocimientos, incrementar su autonomía en la realización de su trabajo, recordar que son ellas las que gestionan la tecnología y los procesos e instaurar definitivamente una cultura preventiva. Las empresas y servicios actuales han utilizado a las personas como si fueran robots, condenándolas a realizar funciones repetitivas o acogotadas por todo tipo de órdenes, burocracias y cortapisas. Cuando esa función deja de ser necesaria, la persona se encuentra perdida. Para evitar esa situación es necesario dar prioridad a la formación continua y al reciclaje de las personas trabajadoras. Y cuando una persona se va al paro debe tener unas prestaciones económicas suficientes garantizadas y una opción adicional de reciclaje que le permita volver a tener un futuro laboral. Habrá quien pretenda utilizar la crisis para volver a excluir a las mujeres del mercado laboral o condenarlas al gueto del trabajo a tiempo parcial, lo que supone condenarlas a seguir siendo las responsables de las labores domésticas y del cuidado de las personas dependientes. Frente a ese modelo debemos defender la diversidad de roles y la corresponsabilidad en las tareas para todas las personas y la existencia de recursos públicos accesibles para el cuidado de las personas dependientes. Y es que para salir de la crisis hay que poner el acento en las personas y no en los bancos e invertir en mejorar los servicios públicos fundamentales, educación, sanidad, atención a las personas mayores, lucha contra la exclusión social. De esta forma crearemos empleo de verdad y crearemos una sociedad mejor. Con la excusa de la crisis habrá quien plantee que la normativa de prevención quede entre paréntesis, o dejar que siga siendo un cumplimiento, una acumulación de papeles con los que aparentar que se hace algo, procurando que no se generen muchos datos que obliguen a cambiar las condiciones y la forma de organizar el trabajo. Frente a esta dinámica, tenemos que defender la aplicación sin demoras de los principios preventivos recogidos en las leyes, garantizando a todas las personas trabajadoras la protección de su seguridad y su salud en el trabajo. Porque nuestras vidas valen más que sus beneficios.
ARTAZCOZ, Lucía: Trabajo y salud desde una perspectiva combinada de género y clase social. En Inguruak, Nº 44, Noviembre 2007. pp. 215-228. Disponible en www.opikertu.org ARTAZCOZ, Lucía: Salud Laboral . Disponible en www.msc. es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/11modulo_10. pdf GIRÓ, Carmen: ¡Ánimo en época de crisis! Disponible en http://www.magazinedigital.com/salud/psicologia/reportaje/ cnt_id/2826 GUTIERREZ, Juan Manuel: La crisis y la profesión de ergónomo. En Gestión Práctica de Riesgos Laborales, Nº 55, Diciembre 2008, pp. 12-13. Disponible en www.riesgos-laborales.com ISTAS: Dossier crisis económica y salud laboral. En Por Experiencia, Nº 43, Enero 2009. www.porexperiencia.com SAMBLAS, Ramón: Siniestralidad laboral, la gran olvidada de la crisis. En la web http://www.kaosenlared.net/noticia/ siniestralidad-laboral-gran-olvidada-crisis SEPÚLVEDA, Rosario: El devastador impacto de la crisis en la vida privada: Los perjuicios no económicos de la precariedad laboral. En ABC, 16.11.2008. Disponible en http://www.abc.es/ hemeroteca/historico-16-11-2008/abc/Economia/los-perjuiciosno-economicos-de-la-precariedad-laboral-el-devastador-impacto-de-la-crisis-en-la-vida-privada-una-fuente-de-satisfaccion-ode-desgracias_911283391942.html
el empleo decente, una cuestión de seguridad laboral Ansiedad, depresión y adicciones afectan en mayor medida a la clase trabajadora en precario.
La precariedad laboral es un fenómeno que ofrece muchas caras: inestabilidad en el empleo, incertidumbre de futuro y pérdida continuada de derechos son algunas de las dimensiones más visibles del problema. Es un hecho constatado que los accidentes laborales se dan en mayor número entre aquellos trabajadores y trabajadoras con empleos precarios, y que jóvenes, mujeres, personas discapacitadas e inmigrantes son los grupos de población que sufren en mayor medida estas situaciones. Sin embargo la precariedad laboral esconde una dimensión desconocida por poco cuantificada: los daños a la salud por riesgos psicosociales que padece la clase trabajadora que no tienen un empleo de calidad, lo que la Organización Mundial del Trabajo denomina un empleo decente. Temporalidad, rotación, siniestralidad y trabajo sumergido son varias, de las características a las que tradicionalmente se ha equiparado el trabajo precario, sin embargo solo son algunas de sus manifestaciones. El trabajo precario, pone en riesgo a la persona que lo desempeña de padecer diferentes daños como cuadros ansiedad y depresión, estrés… y lo que psiquiatras y psicólogos denominan “desorientación vital”, que supone la pérdida de valores como cooperación, trabajo en equipo, creatividad etc., y la asunción de otros tales como competitividad, individualismo o pasividad. Estos daños somatizan en trastornos de diferente naturaleza (cardiopatías, alteraciones del sueño, problemas gastrointestinales etc.,) y en más ocasiones de las deseables los encontramos en el origen de diferentes adicciones, y multitud de problemas familiares y de relación social. El término salud es definido por la OMS como “el estado completo de bienestar físico, mental y social y no solamente como la
El trabajo precario, pone en riesgo a la persona que lo desempeña de padecer diferentes daños como cuadros ansiedad y depresión, estrés… y lo que psiquiatras y psicólogos denominan “desorientación vital”, que supone la pérdida de valores | Asunción Hernández | como cooperación, trabajo Delegada de Prevención de en equipo, creatividad etc., STERM-INTERSINDICAL y la asunción de otros tales como competitividad, individualismo o pasividad.
ausencia de afecciones o enfermedades.” (Constitución de 1946 de la Organización Mundial de la Salud). Desde esta perspectiva amplia, se entiende que el trabajo debe satisfacer no solo las necesidades de mera supervivencia sino también las de seguridad, pertenencia a un grupo, confianza, respeto y autorrealización. Nuevos riesgos laborales amenazan la calidad de vida y la salud de las personas Las carencias en estos ámbitos se hacen especialmente palpables en un sistema laboral que como el nuestro fija las normas de trabajo de acuerdo con las exigencias de flexibilidad de las empresas, mayor facilidad de contratación y de despido y más horas extras entre otras. A esto hay que sumar que el empleo precario se destruye con asombrosa facilidad en tiempos de crisis. La precariedad laboral es una característica y un problema de nuestro tejido empresarial que sin lugar a dudas puede provocar diversas patologías y una peor calidad de vida. La última encuesta europea sobre condiciones de trabajo pone de manifiesto que el estrés y otros riesgos emergentes están presentes con excesiva frecuencia en los contextos laborales. A los riesgos psicosociales clásicos como la monotonía, sobrecarga de trabajo o conflictos de rol generados por la mala organización del trabajo, se añaden otros como la sobrecarga mental o la inseguridad laboral producto de la flexibilidad contractual, cierres de empresas, externalización de servicios y otros tipos de reestructuraciones que llevan emparejadas reducción de personal, o cambios en las políticas de RR.HH.
Actitudes personales ante un problema global El problema trasciende a los individuos que padecen estas situaciones y la solución hay que buscarla en acuerdos y decisiones globales que impliquen a todos los agentes sociales, pasando ésta desde luego por el compromiso de los empleadores de crear y mantener empleos de calidad, en los que las personas se antepongan a la producción y el bienestar y salud de los trabajadores y trabajadoras a la obtención de beneficios. No obstante y mientras no se tome conciencia de que el equilibrio y la satisfacción del personal de las empresas es una fuente de rentabilidad para las mismas, hay actitudes que podemos adoptar para prevenir, en la medida de lo posible, las patologías y el deterioro de la calidad de vida que puede suponer una situación laboral precaria. Se hace necesario no caer en el victimismo y adoptar una actitud pro-activa: “El horizonte es negro, la tempestad amenaza; trabajemos. Este es el único remedio para el mal del siglo” (André Maurois). El deseo de seguridad, certeza, confort y control es una necesidad que debemos alimentar desarrollando una sana seguridad en las capacidades personales. No descuidar la preparación profesional, aprender a vivir sin miedo, fomentar nuestra creatividad, aprender a prever y anticiparse a los riesgos… son algunas de las competencias que si se desarrollan nos ayudarán a mantener el equilibrio en medio de la precariedad. No se trata de adoptar una postura inútilmente optimista sino de explorar facetas personales que en ocasiones desconocemos, aplicando inteligentemente los recursos que todo ser humano tiene para combatir la adversidad.
precariedad y conciliación de la vida laboral y familiar
| Carmen Gómez Gomis |
Àrea Salut Laboral i Medi Ambient Intersindical Valenciana
Nuestra sociedad está todavía impregnada de estereotipos y roles de género que nos coloca a las mujeres en una posición de desventaja con respecto a los hombres, y dificultan el disfrute completo de nuestros derechos como ciudadanas. Los cambios sociales, los nuevos modelos de familia, los divorcios y separaciones, han dado lugar a un notable incremento de mujeres responsables, en exclusiva, de núcleos familiares, que han de asumir el mantenimiento y la educación de sus hijas e hijos, así como el cuidado de personas mayores, enfermas o con discapacidad, colocándolas a ellas mismas y a sus familias en situación de desventaja laboral, económica, social y emocional. Siendo la mujer en el 86% de las familias monoparentales, la persona de referencia. La segregación (horizontal y vertical) el aumento de precariedad en el mercado de trabajo marcado por la inestabilidad y la crisis, la discriminación salarial, eventualidad en el empleo, subempleo, feminización de muchos puestos de trabajo, la economía sumergida, la subcontratación y los contratos a tiempo parcial, son las principales características que retratan la precariedad laboral que sufre el colectivo de mujeres. Todos estos factores definen una parte importante de la exposición a riesgos físicos y psicosociales, generalmente invisibles, y, por tanto, insuficientemente contemplados. Los efectos sobre la salud de todos los factores psicosociales se dejan ver, precisamente, en los datos sobre quejas de salud y morbilidad, relacionados con el dolor y el malestar psíquico y con la prevalencia y aumento, entre las mujeres, de problemas de salud mental y somatizaciones. Asimismo, es importante destacar que la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos, laboral y familiar, tiene importantes repercusiones sobre su salud física, mental y social. El hecho de que la mujer asuma hoy en día diferentes roles como el de ama de casa, cuidadora de su familia o trabajado-
ra remunerada, hacen que también sienta más responsabilidad, tanto en su ámbito profesional como familiar, lo que la hace más propensa a sufrir estrés y ansiedad. Según un estudio realizado a más de mil mujeres con edades comprendidas entre los 21 y 65 años, por el Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer, afirma que el 40 por ciento de las mujeres españolas padece ansiedad, por tener que compaginar la vida familiar y laboral durante el actual periodo de crisis, realizando trabajos precarios y mal remunerados. La ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la Igualdad efectiva entre Mujeres y Hombres, ha proporcionado más herramientas para luchar contra la discriminación laboral por razón de sexo, pero si bien es cierto que ha aumentado la contratación de mujeres, el 70% de los contratos a tiempo parcial son ocupados por estas, frente al 40% de ocupación femenina en las contrataciones a jornada completa, según el primer informe anual sobre la aplicación de la Ley de Igualdad. Datos facilitados por la Unión Europea indican que, las españolas cobran un 26% menos que los españoles. En el total de los países miembros la diferencia es del 17,4% y la mitad se debe a sueldos diferentes en puestos iguales. La Unión Europea lleva intentando solucionar estas diferencias salariales más de medio siglo. El primer paso se dio en el mismo Tratado de creación de la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1957. No fue un motivo social sino económico. Lo forzó Francia que, debido a que su legislación ya incluía la igualdad salarial, temía que la baja retribución de las mujeres de otros países se transformase en ventaja competitiva. Los Estados miembros no cumplieron el compromiso de trasladar el artículo 119 del Tratado (ahora 141) a sus legislaciones antes de 1962 y la idea no volvió a coger impulso hasta 1974, cuando se convirtió en prioridad. Desde entonces se han sucedido las directivas igualitaristas y desde 1999 (Tratado de Amsterdam), la UE tiene potestad para intervenir en los países con el fin de eliminar discriminaciones, ya sea por sexo u otro motivo. Pero la precariedad laboral Sigue siendo el talón de Aquiles de las políticas de igualdad españolas. Los sueldos de las mujeres están entre los más bajos de Europa. Según destaca el Euroíndice Laboral IESEAdecco, el 1,1% de las asalariadas españolas percibe el sueldo mínimo; sólo el 0,55 de trabajadores masculinos se encuentra en esta situación. Además, si comparamos
Las mujeres nos encontramos continuamente con importantes barreras que nos impiden el desarrollo de nuestra carrera profesional, son los conocidos mecanismos de exclusión institucionalizados, como el Techo de Cristal y el llamado Suelo Pegajoso.
una constante en la vida laboral de las mujeres
y que implica compartir la responsabilidad de una situación, infraestructura o actuación determinada. Las personas o agentes corresponsables poseen los mismos deberes y derechos en su capacidad de responder por sus actuaciones en las situaciones o infraestructuras que están a su cargo. Los planes de igualdad en las empresas o los permisos de paternidad exclusivos tienen que abrir la puerta a ese cambio, hacia un modelo más igualitario y marcar junto a las acciones positivas y la transversalidad, un marco normativo distinto a las políticas específicas, sólo para mujeres, siendo el resultado de la suma de esfuerzos de mujeres, hombres, empresas y sociedad. Porque cuando hablamos de la transversalidad, término acuñado en la Conferencia Mundial de la Mujer de Pekín de 1995, aludimos a la necesidad de que los poderes públicos se impliquen de forma integral para incorporar la dimensión de género en todas sus actuaciones. Solo conseguiremos una sociedad sostenible cuando tengamos en cuenta las necesidades de los seres humanos y su calidad de vida.
La incorporación de las mujeres al mercado laboral ha sido una constante en los últimos 30 años en todos los países occidentales y continúa incrementándose paulatinamente, así la tasa de actividad femenina mundial era en el año 2000 del 55% y continúa incrementándose paulatinamente (56,5% en 2007). En España, en 1982 las mujeres que formaban parte de la población activa eran el 29,48% y en 2007, el 42,53%. En cuanto a la tasa de ocupación de las mujeres, en el 82 estaba en el 41,53% y en 2007, un 54,03%. Las causas que han favorecido la incorporación de las mujeres al mundo laboral son muy diversas y en parte han estado enmarcadas en los cambios sociales que han surgido de los movimientos de liberación de las mujeres, como la necesidad de independencia económica y desarrollo personal, el aumento de familias monoparentales encabezados por mujeres, la disminución de la fecundidad, la inclusión de las mujeres en la formación profesional y universitaria, etc..
con Europa de entre los 22 países analizados, España es el noveno en cuanto a salario mínimo más bajo, nuestro país ocupa el último puesto en cantidad de hombres que lo perciben; en cambio, sólo Malta nos supera en número de mujeres que cobran la cantidad mínima. En España, el 46% de las personas inmigrantes son mujeres, con escasa preparación para su integración laboral, por lo que se ven obligadas a realizar trabajos precarios relacionados con el trabajo doméstico y el cuidado a la dependencia, siendo imposible la mayoría de las veces conciliar trabajo y familia. Estadísticamente suponen poco más del 40% de las personas extranjeras afiliadas a la Seguridad Social. Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), indican que en España el desempleo masculino se sitúa en 1.755.969 al subir 82.734 (4,94%) y el femenino en 1.725.890, al incrementarse en 71.324 (4,31%) en relación al mes de enero. Si lo comparamos con febrero de 2008, el paro masculino sube en 791.736 (82,11%) personas y el femenino aumenta en 374.792 (27,74%). Las tasas de paro se están igualando, debido a que la crisis ha afectado notablemente a los sectores de la construcción y el metal, donde la mano de obra es prácticamente masculina. Las mujeres nos encontramos continuamente con importantes barreras que nos impiden el desarrollo de nuestra carrera profesional, son los conocidos mecanismos de exclusión institucionalizados, como el Techo de Cristal y el llamado Suelo Pegajoso. El “techo de cristal” supone una barrera invisible que actúa como tope insalvable en la promoción de las mujeres a los puestos de poder y de toma de decisiones, relacionado sobre todo con su carrera profesional. El llamado “suelo pegajoso” se refiere a las responsabilidades y cargas que, en el ámbito doméstico y familiar, acaban recayendo sobre las mujeres. Por lo tanto, ambos fenómenos, están relacionados y derivan de la misma situación de falta de corresponsabilidad. Podemos decir, que solo podremos conciliar la vida familiar y laboral cuando hagamos compatible el tener familia y trabajo. Tanto para las mujeres como para los hombres, compartiendo los espacios y los tiempos, especialmente los familiares, que implican atención a hijas e hijos o a mayores, desde la corresponsabilidad, concepto que va más allá de la mera “conciliación”
El El Clarión - nºº 24
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No obstante, la incorporación de las mujeres al mercado laboral ha ido aparejada de una feminización de la precariedad laboral, pues los datos confirman la situación de desigualdad dentro del mercado laboral respecto a los hombres (contratos a tiempo parcial, discriminación salarial, etc.), además de una tasa de desempleo femenino muy preocupante, que, aunque ha mejorado en los últimos años, sigue siendo casi el doble que la masculina. Por una parte, las mujeres trabajan condicionadas por una serie de inconvenientes que no afectan a los hombres y hacen que su trayectoria laboral sea bastante inestable, pues ellas se ven más afectadas que los hombres por las responsabilidades y circunstancias familiares. Esto repercute no sólo en decisiones personales, sino que ejerce un efecto disuasorio en las empresas a la hora de contratar a mujeres. Esto lo constatan los datos, que corroboran la brecha laboral existente entre hombres y mujeres en cuestiones como tasa de ocupación, modalidad de contratación, temporalidad o remuneración, que apenas ha mejorado en los últimos diez años en todo el Estado. De cada diez contratos temporales existentes en todo el Estado, ocho son firmados por mujeres, que en la actualidad suman un 78% de los contratos a tiempo parcial, un porcentaje que sólo se ha reducido en dos puntos en diez años. Las mujeres que perciben el salario mínimo dobla al de los hombres, cuando el salario mínimo de España es el noveno más bajo en Europa, por ello es el segundo país, tras Malta, en que hay más mujeres que perciben el sueldo mínimo. En España, la tasa de ocupación entre los hombres en 2007 fue del 64,51%, y la de paro de un 6,83%. Por su parte, el paro entre las mujeres alcanzó el 11% y la tasa de ocupación el 43,94%. Las mujeres y los hombres tienen desigual acceso al trabajo remunerado y al trabajo reproductivo. Ellas se encargan del trabajo reproductivo que se relaciona con el cuidado del hogar y de la familia, lo que supone que, sin que exista un reparto equilibrado de las tareas domésticas, se favorece que las mujeres que se han incorporado al mundo tengan doble y triple jornada laboral. Las mujeres cumplen en numerosas ocasiones un triple papel: productivo, reproductivo (de creación y mantenimiento de la vida humana) y comunal, lo que las lleva a trabajar más horas al día que los hombres. En muchos de los casos, el trabajo remunerado de las mujeres se considera como una mera ayuda a la economía de cada hogar. Además, hay una importante disparidad en el nivel de renta de hombres y mujeres y estas diferencias se dan en todos los países del mundo. En España, esta cifra es del 44%. Las causas de esta importante desigualdad son múltiples, pero todas ellas ligadas a la falta de consideración social de las actividades y del trabajo de las mujeres. Socialmente, este hecho se traduce en valorar como más importante el trabajo de quien más aporta a la familia, que generalmente es el varón. Todo ello se refleja en
(...) la incorporación de las mujeres al mercado laboral ha ido aparejada de una feminización de la precariedad laboral, pues los datos confirman la situación de desigualdad dentro del mercado laboral respecto a los hombres (contratos a tiempo parcial, discriminación salarial, etc.)
una serie de dinámicas y hábitos sociales que dificultan la incorporación plena de las mujeres al mercado laboral. Por tanto, existe una evidente feminización de la precariedad laboral que se refleja en lo siguiente: - Las mujeres ocupan en mucha mayor proporción trabajos a tiempo parcial, lo cual se traduce en prestaciones por desempleo y jubilaciones reducidas. - En cuanto a la temporalidad, el empleo femenino es el más perjudicado, ya que afecta a un 5% más que a los hombres, un 32,04% frente al 36,74% de las mujeres. - Las mujeres siguen estando discriminadas por maternidad en las contrataciones, tanto en el sector público como en el privado. Existe una licencia por maternidad obligatoria, mientras que el permiso de paternidad, además de ser de sólo dos semanas, no es obligatorio. - Las mujeres suelen desempeñar actividades de servicio, relacionadas con el cuidado de las personas y en sectores no estructurados, poco valorados y mal remunerados. El trabajo femenino se encuentra concentrado en un número de sectores más reducido que el del hombre. En Europa, casi el 40% de las mujeres trabajan en la sanidad, la educación y la administración pública, comparado con el 20% de los hombres. Además, las mujeres suelen ser empleadas en puestos de escasa cualificación. - Los salarios de las mujeres son inferiores en casi todos los países del mundo, aun desempeñando actividades de igual categoría profesional. En España, esta cifra
es del 44%. Las causas de esta importante desigualdad son múltiples, pero todas ellas ligadas a la falta de consideración social de las actividades y del trabajo de las mujeres. La brecha salarial se incrementa y, según el Informe de la Confederación Sindical Internacional (CSI) publicado el 8 de marzo de 2009, “contrariamente a lo que se pudiera pensar, cuanto mayor es el nivel educativo mayor es la brecha, lo cual se puede deber varios motivos, entre otros: a la segregación profesional, a la discriminación en el lugar de trabajo, a que son más las mujeres que trabajan a tiempo parcial (a menudo con salarios más bajos) o en empleos que están por debajo de sus niveles educativos, y sin duda a la falta de corresponsabilidad de los hombres en las obligaciones de cuidado”. Todavía es demasiado pronto para evaluar el impacto de la crisis actual sobre la brecha salarial, no obstante, existen pruebas suficientes de que las crisis económicas han tenido siempre consecuencias negativas para la posición de las mujeres en el mercado de trabajo, sobre todo en los países en desarrollo. - Las mujeres no acceden a puestos de responsabilidad en igual proporción que los varones. Este fenómeno es conocido como “techo de cristal”, un techo invisible, no perceptible formalmente, pero demostrable a través de las estadísticas. Esto repercute también en el nivel de renta, pues estos son los puestos que están excelentemente remunerados. En España, en 2007, solo el 31,80% de los puestos directivos en empresas y de la administración pública estaba en manos de mujeres. En las empresas más importantes (las del Ibex 35), únicamente hay un 2,5% de mujeres en los
consejos de administración. - Las responsabilidades familiares de las mujeres con personas a su cargo dependientes económicamente (personas ancianas, enfermas, e hijos e hijas) dificultan el acceso al empleo y más al empleo a jornada completa y que les requiera un mayor esfuerzo personal. Así, en materia de conciliación, los datos son devastadores, ya que un 96% de las excedencias para cuidado de hijos son concedidas a mujeres, así como el 98% de los permisos de maternidad no compartidos, y el 99% de las reducciones de jornada para el cuidado de familiares son solicitados por mujeres. Añadiendo que existe una proporción de 25 a 1 en perjuicio de las mujeres en los casos de abandono del trabajo para el cuidado de familiares. - La feminización de la pobreza ha comenzado a emerger en los dos últimos años. La tasa de riesgo de pobreza en el caso de las mujeres afecta al 21,2%, mientras que en el caso de los hombres se reduce al 18%. El fenómeno se incrementa con la crisis económica y son las mujeres las que salen peor paradas. La desigualdad en la renta por sexos viene, en última instancia, a poner de relieve y a agudizar el fenómeno de feminización de la pobreza. -La violencia contra las mujeres afecta directamente no sólo el bienestar físico y mental de las víctimas, también sus posibilidades de acceder al mercado de trabajo, de permanecer y progresar en él. Por otra parte, el acoso sexual y laboral afectan laboralmente a las víctimas y a la sociedad. Por todo ello, es necesario poner en marcha acciones que den solución a la precarización laboral que afecta de forma lacerante a las mujeres. A pesar de que legislativamente hemos avanzado, los cambios y mejoras no son visibles. Es necesario velar por su cumplimiento para que las mujeres se incorporen al mercado laboral en igualdad de condiciones, de forma que pueda proyectarse laboral y humanamente. Es necesario dar un impulso nuevo a las leyes que regulan la licencia por maternidad, velando por que las mujeres no sean discriminadas laboralmente por maternidad o efectos derivados de la maternidad o la lactancia, aumentando el tiempo de permiso de paternidad y haciéndolo obligatorio. Hacen falta normas y directrices internacionales para llevar a cabo investigaciones coherentes y comparables entre países, que contribuyan al diseño de políticas públicas, nacionales e internacionales, que eliminen la violencia contra las mujeres. Todavía hay mucho camino por recorrer.
De la precariedad a la exclusión La inmigración ante la crisis Durante el periodo de bonanza económica (aunque alguien tendría que relativizar el término y ajustarlo sólo a los verdaderos beneficiarios) la población inmigrante aumentó para seguir alimentando las necesidades de nuestro crecimiento económico. Un crecimiento basado en sectores intensivos en mano de obra no cualificada. Según datos del INE, la población extranjera en el Estado Español ha pasado de algo más de seiscientas mil personas, en el año 1998, a sobrepasar con creces los cinco millones, a finales de 2008. Los sectores económicos que cobijaron esta mano de obra inmigrante fueron, fundamentalmente, la construcción, la agricultura y los servicios (hostelería y servicio doméstico). Es decir, ámbitos que han tenido una fuerte demanda o que se han visto abandonados, debido a sus escasos salarios o sus deplorables condiciones laborales, por parte de las personas autóctonas. En estos sectores se concentraba, ya antes de su llegada, la mayor tasa de precariedad, del empleo temporal e irregular, con fuerte presencia de la economía sumergida. Por otro lado, en los sectores que primero y más fuertemente están sufriendo la crisis, construcción (con 350.000 nuevas
| Toni Carrasco |
personas paradas en un año) y servicios (con unos 400.000) quienes se van al paro son aquellas personas que tienen contrato temporal. Apenas ha variado el número de contratos indefinidos, durante el año 2008 (incluso se ha reflejado un cierto aumento), mientras que han bajado, en casi 700.000, los contratos temporales totales. Quienes tienen empleo temporal, y la inmensa mayoría de las personas trabajadoras inmigrantes lo tienen, son pues las que están sufriendo, en primer lugar, los embates de la crisis, ya que acabar con el empleo temporal tiene un coste cero para las empresas y administraciones. Evidentemente, y aunque los empresarios digan lo contrario, el despido libre existe, basta con no renovar la contratación. Teniendo en cuenta que estamos en un territorio donde el porcentaje de empleo temporal ronda un 30% del total del trabajo asalariado regulado (sin tener en cuenta todo el empleo sumergido) podemos hacernos una idea de la situación. Frente al desempleo, no todos los colectivos sociales tienen las mismas posibilidades de respuesta. La inadecuación de la legislación española a la realidad obliga, desde siempre, a que quienes vengan desde fuera a trabajar, lo hagan ilegalmente, salvo las porcentualmente escasas contrataciones en origen que se hacen. En la práctica, los procedimientos para regularizar la situación de quienes no cuentan con autorización para trabajar, con los procesos de arraigo social o laboral, obligan a estas personas a estar dos o tres años, respectivamente, en la economía sumergida. A la importante bolsa de personas inmigrantes sin permiso de residencia, y por lo tanto vulnerables, se les van a unir las personas que, teniéndolo ahora, no van a poder realizar su renovación anual, por haber pasado al paro y no poder justificar los 180 días de cotización que son necesarios cuando se trate de la primera o segunda renovación. Y eso afecta a mucha gente, ya que la tasa de paro, para la población extranjera, se situaba a finales de 2008, por encima del 21% frente al 12´5% que soporta la población autóctona (durante 2008, de 1.300.000 nuevas personas paradas, 370.000 eran extranjeras). Eso significa que va a pasar a una situación de “ilegalidad” un buen número de
de se está reforzando este tipo de discurso. En Gran Bretaña hemos asistido a movilizaciones obreras, contra la contratación de personas italianas o portuguesas para la ampliación de una refinería, con el lema “empleos británicos para trabajadores británicos”. En Italia, Berlusconi autoriza la formación de bandas parapoliciales y califica, a las personas inmigrantes sin papeles, directamente como delincuentes. Y estamos al principio de lo que será una profunda crisis del sistema, que sin duda será aprovechada por las organizaciones abiertamente fascistas, para consolidar su presencia. Todavía no hemos visto el final de la caída del empleo y tampoco finalizará aquí la culpabilización del inmigrante como “ladrón” de puestos de trabajo. La crisis amenaza también con un aumento acelerado de las demandas de ayu-
personas que serán presa de la economía sumergida, carecerán de derechos sociales y laborales, sumándosele además, la amenaza constante de la expulsión. La nueva política de inmigración Coincidiendo con esta etapa de crisis económica, el Gobierno se ha propuesto la modificación de la Ley de Extranjería, que estaba obligado a cambiar desde que inició su mandato, hace cinco años, tanto por cumplir sus propias propuestas electorales, como por hacerlo con la obligación de adaptarla a las directivas europeas y a las resoluciones del Tribunal Constitucional. Esta reforma se hace, además, al amparo del preocupante discurso que está lanzándose desde el Ministerio de Trabajo e Inmigración, a través de su nuevo titular Celestino Corbacho. Por un lado, se vincula la reforma legal de la Ley de Extranjería a las necesidades del mercado de trabajo, olvidando otras dimensiones del fenómeno migratorio. Es decir, no se tiene en cuenta, o se deja en un plano muy secundario, que las personas inmigrantes existen fuera del horario laboral: tienen cultura, familia, son víctimas en sus países de origen, son consumidores, son sujetos de derechos sociales… Con la reforma, se dificultará mucho el derecho a la reagrupación familiar, se alargará el tiempo de estancia máxima en los Centros de Internamiento de Extranjeros hasta los 60 días (en línea con la “Directiva de la Vergüenza”), se castigará a las personas que ayuden a inmigrantes (sin distinguir a quienes lo hagan por motivos humanitarios de quienes lo hagan por intereses económicos)… Como describe la Asociación “Convivir Sin Racismo”, en un reciente informe sobre la reforma de la Ley de Extranjería, el Gobierno parece apostar más por la amenaza que por dar una oportunidad de integración para las personas extranjeras que hayan decidido vivir entre nosotras y nosotros. Una Ley que no pone el acento en la integración, la convivencia y la igualdad, a pesar de ser teóricamente uno de sus principios rectores, sino que se centra en regular aspectos relativos a las condiciones de acceso y estancia Por otro lado, Celestino Corbacho hace declaraciones afirmando que, en estos tiempos, la inmigración sobra, que no hay trabajo para todos, que hay que facilitar el retorno… Al mismo tiempo, desde el Ministerio del Interior, se establece como prioritaria la “caza” de inmigrantes sin papeles aconsejando, además, un determinado perfil “más problemático”. Toda una batería de actuaciones de las que escapa un sospechoso aroma a rancia xenofobia, con el “ya lo dijimos” de la derecha, que sigue demandando más y más mano dura. Se está generando y alimentando un discurso que, falsamente, hace culpables de la crisis económica a las personas inmigrantes o que, en cualquier caso, les condena a ser las paganas de la misma, sin otra justificación que la de no ser de aquí. Por desgracia, no es aquí el único sitio don-
intersindical inte in ters rsin indi dica al
da social. Las capas más desfavorecidas de la sociedad se verán ampliadas por quienes lleguen al paro y por sus familias. Las personas inmigrantes, que ya están sufriendo el desempleo con especial contundencia, serán vistas como competidoras en la consecución de ayudas públicas y como culpables de la escasez y mala calidad de los servicios públicos de protección social. Las personas inmigrantes fueron solución a la necesidad de mano de obra en los tiempos de expansión económica, realizaron los trabajos que la población autóctona dejó por sus malas condiciones y su escaso reconocimiento social, dinamizaron la producción y el mercado local como consumidores de bienes y servicios. Ahora son las primeras víctimas de la crisis económica, se les hace más vulnerables, con las nuevas modificaciones legales, y se les convierte en diana de las iras populares, desviando la atención de quienes son los verdaderos culpables de la situación económica y social. Recordando a Bertolt Brecht (o a Martin Niemüller que por lo visto fue el autor auténtico del famoso poema) más vale que empecemos a pensar, desde ya, que si vienen a por las personas inmigrantes, es que están viniendo a por todos nosotros y nosotras.
Según diferentes autores que recojo a lo largo del texto, (Navarro Botella; Castillo, J.L.: Prieto C.; Ortíz Escribano J.) las condiciones de trabajo y la precariedad laboral afectan directamente en un aumento de los consumos inadecuados de alcohol y otras drogas entre los trabajadores. En lo que se refiere a los factores de riesgo laborales, que pueden estar actuando como desencadenantes o reforzantes del consumo, tenemos, que de una forma general, el consumo de estas sustancias en la población trabajadora es superior a la de la población general. Esto nos indica que existen determinadas características del ambiente laboral y de la organización del proceso productivo que facilitan estas conductas. Podemos hablar de factores relacionados con el ambiente laboral: - Conflictividad laboral. - Gran competitividad - Presencia de consumos en el lugar de trabajo. - Precariedad laboral y desempleo.
Nos vamos a detener en esto último, es decir no vamos a hablar sólo de las condiciones de trabajo como tales limitándolas a aquellas circunstancias que rodean el entorno y el contenido del trabajo, sin embargo este concepto ha sido ampliando hace unos años y ahora más que de condiciones de trabajo se habla de “condiciones de empleo”. (Prieto, C. ; 1.994). Tras la segunda guerra mundial las condiciones de empleo de los trabajadores asalariados dejaron de formar parte de las condiciones de trabajo ya que el empleo estaba asegurado para todos y en las mismas condiciones, lo que otorgaba a los trabajadores una posición de fuerza. Las diferencias entre los asalariados eran las diferentes CC.TT. Los trabajadores se diferencian ahora por estar empleados o no estarlo, y por tener un trabajo permanente o temporal, un contrato a tiempo parcial o a tiempo completo. De esta forma la relación con el trabajo queda modificada por la relación con el empleo. La condición de “sin trabajo” es una condición de “trabajo”. Estas situaciones de desempleo o empleo precario e inestable son también, y en gran medida, “agresivos”, ya que afectan al estado de bienestar físico, psíquico y social, como queda comprobado en los estudios de Navarro Botella donde la incidencia de los consumos es mayor entre los parados que entre los ocupados. Hay condiciones de trabajo (y de empleo) que se constituyen en factores de riesgo y
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Precariedad en el trabajo y adicciones
| Ricardo Chacón Barcaiztegui | Sindicato Ferroviario
| Jesús Moreno Mérida | Trabajador Social
que por ello incrementan la probabilidad de realizar consumos inadecuados y/o abusivos de alcohol y otras drogas, es decir, que hacen más vulnerables a los trabajadores frente a la oferta. Por ello, no es de recibo la idea de “caso aislado”. En diversos textos sobre drogodependencias en el ámbito laboral se dice que en algunas empresas se han planteado actividades preventivas ante la aparición de casos aislados. No son “aislados”, pues están en interrelación con toda la realidad laboral existente. El consumo inadecuado no está ajeno a todos los condicionantes que ya hemos enumerado, es influido por ellos, e influye en ellos. El consumo de drogas es “concausa” de problemas en el trabajo: seguridad, accidentes, mal clima laboral, tensiones entre compañeros de trabajo, expedientes disciplinarios, etc..., y a su vez el trabajo y las condiciones en las que se desarrolla, son causa del consumo de drogas en una dinámica circular.
mentos protectivos conseguiremos reducir la vulnerabilidad de la persona que trabaja. Factores de riesgo
Factores de protección =
Inseguridad Sobrecarga horaria Trabajo a destajo Falta de expectativas Salarios en función de resultados Monotonía / Repetición Desarraigo / Turnos / Nocturnidad
Irritabilidad fisiológica
ALIVIO MEDIANTE CONSUMO DE SUSTANCIAS
ESTABLECIMIENTO DE PAUTAS DE CONSUMO
Según nuestro esquema, las CC.TT. facilitan y promocionan el establecimiento de pautas de consumo inadecuadas, mediante un mecanismo de uso funcional y adaptativo de las sustancias. Profundizando en esta cuestión conviene señalar que estas pautas inadecuadas de consumo, cumplen funciones en la vida diaria de los trabajadores y en lo relacionado con su trabajo.
Recientemente la Oficina de la ONU para las Drogas y el Delito (Onudd) ha advertido sobre el peligro de percibir las drogas de diseño y en general las anfetaminas como carentes de peligro, y señala que es superior el consumo de estas al de cocaína y heroína, entre la población general. A su vez se ha señalado que si en occidente el uso de anfetaminas es sobretodo en contextos de entretenimiento, por ejemplo discotecas, en Asia se usan para conseguir una mayor resistencia en la actividad laboral, como otros autores señalan que fueron utilizadas en España en los años sesenta según nos enseña Domingo Comas.
La forma de actuar ha de ser intervenir en las causas que hacen que una persona que trabaja adopte pautas de consumo inadecuado. Es decir, minimizar o eliminar los factores de riesgo laborales. Así mismo hemos de potenciar los factores de protección en y del trabajo. Minimizando riesgos y potenciando ele-
El reconocimiento de importantes limitaciones para el control de los factores de riesgo ha dirigido la investigación hacia el estudio de factores de protección, que son las circunstancias moderadoras de la exposición a los factores de riesgo. Es decir, ciertas características del contenido o circunstancias del trabajo pueden mediar o moderar los efectos de la exposición a situaciones de riesgo y por lo tanto reducir la vulnerabilidad a la oferta de drogas. Lo cierto es que el esfuerzo por estudiar los factores de riesgo en el trabajo, es decir las CC. TT. ha sido mucho mayor que el dedicado a los factores de protección. De hecho apenas se encuentra información al respecto. (Robles Lozano, L. y Martínez González, J. M. ; 1998). A través de estas líneas hemos intentado defender la idea de que a peores condiciones de trabajo y mayor precariedad laboral, mayores riesgos de consumo de sustancias adictivas. Desde las organizaciones sindicales debemos tener en cuenta estos factores e intentar trabajar porque las empresas y las instituciones intervengan en el mundo del trabajo aumentando los factores de protección y eliminando los factores de riesgo para que disminuya la vulnerabilidad de los trabajadores ante la oferta de consumo de drogas.
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No hay trabajadores de segunda
ni vidas que valgan menos que otras | Rafael Albarrán | Sindicato Ferroviario
La defensa de la paz y la libertad no es algo diferente a la lucha contra los bajos salarios, la ausencia de derechos laborales, el despido libre, la penosidad y la inseguridad en el trabajo.
La idea que identificaba empleo con ocupación estable ha saltado por los aires hecha pedazos. La expectativa personal de construirse una experiencia laboral, de tener una profesión, parece haber pasado a la historia. La inmensa mayoría de los jóvenes de entre 16 y 24 años no saben que es un contrato fijo. Más de la mitad de los trabajadores de la construcción, la agricultura o la hostelería tampoco. Cada vez hay más colectivos donde la norma es la temporalidad, lo raro es el empleo estable. O la línea que separa la ocupación de la desocupación pierde nitidez. Se han socavado así las bases sobre las que las gentes puedan articular la defensa de un trabajo decente con condiciones de trabajo que no les despoje de todo aquello que les permite no solo llevar a cabo sus tareas con profesionalidad, aplicación y hasta con orgullo y entusiasmo, sino también construir su vida como ciudadanos y como personas En este clima, cualquier reticencia antes las imposiciones que “voluntariamente” le solicite el Empresario, podría ser causa de perder su medio de vida Uno de los cambios más relevantes que se ha producido en la Estructura Empresarial ha sido la externalización de buena parte de la actividad propia de la Empresa hacia otras Empresas. La subcontratación afecta a todos los sectores y su objetivo fundamental es la desregulación e individualización de los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Estos cambios han fragmentado las relaciones laborales: Los centros de trabajo se han transformado en un conglomerado de Empresas que realizan un conjunto de actividades necesarias para producir un determinado producto compartiendo el mismo centro de trabajo La subcontratación afecta a todos los sectores y su objetivo fundamental es la desregulación e individualización de los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Estos cambios han fragmentado las relaciones laborales La relación negativa, corroborada científicamente entre subcontratación y salud laboral (aumento del número de accidentes y enfermedades) viene determinada por la mayor vulnerabilidad de los trabajadores en las empresas subcontratadas, con prácticas de gestión de mano de obra que conllevan mayores índices de temporalidad en el empleo, con salarios más bajos, horarios superiores, menos posibilidades de formación, difícil promoción profesional y menor participación y autonomía. La crisis económica se convierte, de esta manera en una excusa para la aceptación y el desarrollo de procesos de trabajo que empeoran las condiciones de trabajo y obviamente la propia salud de los trabajadores. Los datos de precariedad y accidentalidad (de enfermedades del trabajo hay muy pocos datos) reflejan los cambios globales impuestos por políticas continuadas de precariedad laboral que tienen sus raíces muy ancladas en la políticas neoliberales practicadas por la mayor parte de los gobiernos Cuando hay una progresiva degradación de las condiciones laborales (jornada, tareas, riesgos), que el trabajador temporal se ve
obligado a aceptar como peaje para transitar hacia una improbable continuidad de la relación laboral, se hace difícil hablar de salud utilizando el concepto de bienestar que propone la Organización Mundial de la Salud Por otro lado, las relaciones entre la Empresa principal y las Empresas secundarias hacen que se transfieran las malas condiciones de trabajo hacia estas empresas secundarias donde los trabajadores tienen muy poca capacidad de negociación La proporción de accidentes ocurridos con personas con contrato temporal no ha dejado de crecer con tasas que triplican a los que sufren los trabajadores con contrato indefinido. En la Comunidad de Madrid en el año 2000 la incidencia de los accidentes laborales fue cuatro veces más alta entre los trabajadores temporales que entre los que tienen contrato indefinido. Dentro de los trabajadores que desarrollan su trabajo de forma precaria en contratas y subcontratas podríamos destacar a los más parias, aquellos de los que ni si quiera disponemos de datos de accidentalidad, nos estamos refiriendo a los inmigrantes sin papeles. El colectivo de emigrantes según las estadísticas sufre riesgos de morir en el trabajo cinco beses superior al de trabajadores autóctonos Los trabajadores emigrantes suelen encontrarse en situaciones de marginación social, económica y cultural, esta marginación les hace más vulnerables y una de las expresiones de esta vulnerabilidad es la perdida de la salud, el caso de los doce emigrantes muertos en Murcia cuando iban a la recogida de brócoli es un ejemplo palmario. Viñeta de eneko en 20 minutos. http://blogs.20minutos.es/myfiles/eneko/08-05-28subcontrata.jpg
Tal y como dice la ley de Prevención de Riesgos Laborales en su artículo 15: Principios de la acción preventiva el empresario aplicará las medidas que integran el deber general de prevención previsto en el artículo anterior, con arreglo a los siguientes principios generales: Evitar los riesgos, Evaluar los riesgos que no se puedan evitar y Combatir los riesgos en su origen Bajo esta perspectiva hacemos una doble propuesta, una de medidas globales y otra de medias sindicales
Medidas de carácter global
La OIT en su programa mundial sobre seguridad socioeconómica para aplicar políticas de trabajo decente ha hecho una serie de recomendaciones que pueden servir de medidas para solucionar los problemas citados: 1. Seguridad del Mercado de Trabajo dando oportunidades de trabajo fundadas en unos niveles de Empleo garantizados por la política macroeconómica
2. Seguridad del Empleo Protección contra el despido arbitrario y estabilidad del Empleo compatible con la dinámica económica 3. Seguridad Profesional de un puesto de trabajo encuadrado en una profesión o carrera, lo que lleva consigo la delimitación de atribuciones, la salvaguardia del Novel profesional, el respeto a los limites de la profesión y a las calificaciones propias del trabajo 4. Seguridad en el Trabajo dando protección contra los accidentes y enfermedades del trabajo sustentado en normas relativas a la salud y a la seguridad y en limites a la jornada laboral y al trabajo en horas intempestivas 5. Seguridad en la formación Profesional dando posibilidades amplias de adquirir , conservar y renovar la capacitación profesional por medio del aprendizaje, la formación en el trabajo y otros métodos 6. Seguridad de Ingresos facilitando la protección contra la pérdida de ingresos, mediante sistemas de fijación de salarios, mínimos, seguridad social La subcontratación etc. 7. Seguridad de Representación afecta a todos los facilitando la representación sectores y su obcolectiva en el mercado de jetivo fundamental trabajo sustentada en sindies la desregulación catos de trabajadores.
Medidas de carácter Sindical
Desde el punto de vista sindical también podemos hacer muchas cosas los que estamos en las Empresa principales que externalizan parte de su producción a través de Empresas contratistas:
e individualización de los derechos de los trabajadores y trabajadoras.
1. Luchar para qué toda la producción se haga con trabajadores de la propia Empresa de manera que los que están realizando esta labor en contratas y las subcontratas pasen a formar parte del la plantiílla de la Empresa principal 2. Junto con lo anterior es fundamenta que desde los comités de empresa nos opongamos a las externalizaciones de todas las cargas de trabajo ya que ello va a suponer empleos con menos derechos y menos estables que los de la Empresa principal, los casos que hemos tenido en ADIF y en RENFE Operadora son muy ilustrativos. 3. Los Delegados de las Empresas principales deben velar por la salud de los trabajadores y trabajadoras de las empresas contratistas siendo este un deber solidario e ineludible y a la vez es una actuación en la que tienen un interés directo por que la política de externalizaciones de un Empresa determinada y condiciona el futuro mismo de la Empresa Principal y a más largo plazo porque sigue siendo muy cierto aquello que reza en el preámbulo del convenio de constitución de la OIT : La pobreza allá donde exista, es una amenaza para la prosperidad de todos 4. Los Delegados de Prevención están perfectamente capacitados para controlar que su empresa cumple con todas y cada una de sus obligaciones de forma eficaz y no de manera formal esto redundará de manera automática en una mejora de las condiciones de trabajo en las empresas contratadas ya que pueden presionar sobre su propia empresa, sobre las condiciones de seguridad, sobre las empresas contratistas e incluso sobre la inspección de trabajo y tienen que intentar utilizar por todos los medios las posibilidades que la ley de prevención les da como la posibilidad de realizar reuniones conjuntas con los comités de seguridad y salud de esas empresas. En este caso también la experiencia que tenemos en ADIF es interesante ya que se están realizando reuniones conjuntas con empresas contratistas para analizar conjuntamente la coordinación empresarial 5. En la Negociación colectiva debemos conseguir que las Empresas principales se implican en la defensa de los trabajadores de las contratas.
| Clara Mª Rodríguez Camacho |
Profesora de Procedimientos Sanitarios y Asistenciales. USTEA Huelva
Precariedad laboral, interinidad y salud En este artículo, tratamos de describir la precariedad laboral que sufre el personal docente interino que, de una forma invisible y casi siempre en silencio, ve afectada su salud en todas sus dimensiones (física, psíquica y social) convirtiéndose en víctima de un sistema que a menudo olvida su realidad.
Con la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, de 8 de noviembre se estableció el marco jurídico general de garantías y responsabilidades preciso para conseguir un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores y trabajadoras frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo. Entre sus objetivos se contempla el fomento de una “cultura de prevención” que incluye la integración de la prevención y la promoción de la salud laboral, así como la reducción de la siniestralidad laboral y la mejora de las condiciones de trabajo del personal, eliminando o reduciendo los riesgos de accidentes y enfermedades. Sin embargo, pasados ya trece años de aquella Ley, el balance de accidentes graves de trabajo es notable en nuestro país. Han sido muchas las “vidas acabadas” en el trabajo en España. Otras enfermedades a medio o largo plazo, las incapacidades, o las muertes a largo plazo, permanecen invisibles, aun siendo producidas por las condiciones de trabajo que viven los trabajadores y trabajadoras. Cabe destacar, en el caso que nos ocupa, la emergencia de nuevas enfermedades provocadas por el estrés debido al exceso de trabajo, la inseguridad del empleo y la falta de control sobre las condiciones laborales del personal docente interino. No en vano, estos profesionales están sometidos a los mismos riesgos que el resto de los docentes con otros añadidos a su particular realidad laboral.
Precariedad laboral del interino/a como factor de riesgo en su actividad docente
La precariedad laboral es la situación que viven las personas trabajadoras que, por unas razones u otras sufren unas condiciones de trabajo por debajo del límite considerado como normal. Esta situación puede producir un aumento del sufrimiento psicológico y un empeoramiento de la salud y calidad de vida de las personas que dependen del trabajo o de la carencia del mismo. La incertidumbre sobre el futuro puede alterar el comportamiento social del individuo al aumentar las dificultades para crear y afianzar identidades individuales y colectivas en torno al trabajo.
Así, el docente interino soporta las presiones por la incertidumbre de si trabajarán, dónde y cuándo. Y si es lejos del hogar, implica además un desarraigo familiar. En el caso de trabajos temporales, se vive la angustia de la espera, y se ha de soportar cambios continuos de centros educativos, adaptación al nuevo entorno laboral, nuevas relaciones personales y condiciones ambientales bien distintas. Sin duda, la estabilidad en el empleo es uno de los elementos que más podrían valorar. Por el contrario, el trabajo precario supone sentirse permanentemente inseguro/a, al sentir la amenaza de la pérdida del empleo e incluso, de ciertos aspectos del trabajo que son valorados muy positivamente como las retribuciones, el estatus social, etc. Sin lugar a dudas, todos estos factores pueden afectar de forma negativa a la salud individual.
A pesar de que no se considera una enfermedad, si se sufre de una forma intensa o continuada, el estrés puede provocar pro-
blemas de salud física y mental. El estrés laboral puede definirse como una reacción fisiológica y emocional de carácter perjudicial que se produce cuando los requisitos del empleo, el entorno laboral o la organización del trabajo no corresponden a las aptitudes de la persona trabajadora, a sus recursos o a sus necesidades. Las principales fuentes de estrés del docente interino en su lugar de trabajo son: Las exigencias inherentes al puesto ocupado, la falta de control sobre la situación propia, los cambios, las relaciones interpersonales, la falta de respaldo en el trabajo y la dificultad de lograr un equilibrio entre la vida laboral y personal. Pero las consecuencias sobre el comportamiento no se limitan al ámbito laboral, sino que pueden reflejarse también sobre la conducta social y privada de estos miembros de la profesión docente. Es objeto de especial interés la relación existente entre siniestralidad laboral y precariedad en el empleo. Cabe destacar que las diferencias de riesgo entre el personal temporal y fijo, en el sector de la educación, son casi el doble. Los efectos del estrés los podemos clasificar en función de que las consecuencias sean psicológicas, del comportamiento, físicas y sobre los centros de enseñanza. a) Consecuencias psicológicas y de comportamiento: Preocupación excesiva, incapacidad para tomar decisiones, sensación de confusión, incapacidad para concentrarse, dificultad para mantener la atención, sentimientos de falta de control, sensación de desorientación, frecuentes olvidos, bloqueos mentales, hipersensibilidad a las críticas, malhumor, trastornos del sueño, ansiedad, miedos y fobias, adicción a drogas y alcohol, depresión y otros trastornos afectivos, alteración de las conductas de alimentación y trastornos de personalidad. b) Consecuencias físicas: Podemos encontrar problemas de tipo muscular (tensión y dolor), gástricos e intestinales (indigestión, vómitos, acidez, estreñimiento,
úlceras, colon irritable), cardíacos y vasculares (palpitaciones, arritmias y dolor en el pecho, enfermedades coronarias e hipertensivas), pulmonares y respiratorias (dificultad para respirar o respiración anormalmente rápida o profunda, asma), del sistema nervioso central (trastornos del sueño, debilidad, desfallecimientos o dolor de cabeza), cutáneos (eczemas y otras enfermedades de la piel), sexuales (frigidez e impotencia), alteraciones de la menstruación (menstruación dolorosa y alteraciones en la periodicidad), inmunitarias (baja resistencia a la enfermedad, infecciones frecuentes o agravamiento de enfermedades de base inmunológica). c) Consecuencias para los centros de enseñanza: Evidentemente, el rendimiento en el trabajo también se ve afectado por el estrés profesional, así como la calidad del trabajo. Los centros educativos cuyas condiciones de trabajo son más nocivas desde el punto de vista psicosocial son también los que mayores índices de absentismo presentan. En éstos, la ausencia del trabajo supone un mecanismo de protección ante condiciones de trabajo psicológicamente nocivas.
El papel de la Administración Educativa
Nos encontramos con que la Administración Educativa tiende a considerar los problemas de estrés como algo individual más que como un problema organizativo. Sin embargo, los nuevos conocimientos científicos y la Ley de Prevención de Riesgos Laborales reconocen que los factores psicosociales relacionados con la organización del trabajo pueden afectar a la salud de las personas, por lo que deben ser objeto de evaluación y control con el fin de prevenir sus posibles efectos negativos para la salud. En definitiva, la Administración debe hacer un esfuerzo por valorar el trabajo del docente interino que le presta sus servicios. Asimismo, debe entender que la experiencia es necesaria para una enseñanza de calidad y velar por la Salud laboral de todo su personal, incluso del interino/a, porque también, la Salud laboral de los docentes influye en la calidad de la educación, objetivo que debiera ser prioritario para las Administraciones Educativas.
Fuentes bibliográficas: - CALERA, Alfonso A. y cols.: La salud laboral en el sector docente. 2005 -CASTELLÓ ROSELLÓ, Vicente: Siniestralidad Laboral. Universidad Jaime I. 2008. -CASTRO POSADA, Juan Antonio: El estrés laboral en el profesorado femenino y masculino de E.S.O. y Bachillerato: sus dimensiones, su relación con otros factores psicológicos y valoración de la eficacia de un procedimiento de intervención con seguimiento. 2004. - Dpto. de Seguridad y Salud Laboral Docentes: 28 de abril. Día internacional de la Seguridad y la Salud en el trabajo. 2004 -http://www.wikipedia.es. -Web Seguridad y Salud Laboral de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.
El nºº 24 El Clarión Clla arriió ió ón n-n 24
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Éxito de las movilizaciones del 1 de abril en Asturias viene de la página 8
ANTE LA SITUACIÓN ACTUAL, DESDE SF-INTERSINDICAL DEFENDEMOS:
A Asturias i
casos y privatizando en otros, la mayoría de los servicios ferroviarios (Venta de Billetes e Información, Talleres de Mantenimiento del Material, Servicios de Mantenimiento de las Infraestructuras, Estaciones y Gabinetes de Circulación, Servicios de Maniobras y Terminales de Mercancías, etc.). Recientemente nos han anunciado la situación de “no necesarios” para 276 personas en el Área de Mercancías y 425 más en los Talleres de Fabricación y Mantenimiento. A todo ello hay que sumar los continuos conflictos abiertos en otros Colectivos (Estaciones Comerciales, Intervención, Conducción, Mantenimiento de Infraestructura, Servicios Logísticos, Circulación, etc.) ante la cerrazón de la Dirección que no da solución a las diferentes problemáticas planteadas: falta de plantilla, distribución equilibrada de las cargas de trabajo, imposición de gráficos de servicio, problemas de seguridad y salud, convocatorias de traslados y ascensos, etc. Ante todas estas situaciones, desde SFIntersindical venimos reclamando la necesidad de que los demás sindicatos manifiesten claramente su rechazo a esas actuaciones y planes empresariales, y seamos capaces de defender unitariamente medidas que supongan garantía de empleo y promoción profesional, acabando con las privatizaciones y externalizaciones de nuestras cargas de trabajo. Sin embargo, hasta ahora, el resto de sindicatos se han negado a actuar globalmente contra esos planes empresariales. Finalmente, tras varias reuniones, han reconsiderado su postura y han aceptado que se solicite la reunión de la Comisión de Conflictos Laborales de Renfe (paso previo a la convocatoria de huelga) para abordar la problemática general en toda la Empresa.
1. Que cese la política de privatizaciones y externalizaciones de cargas de trabajo. 2. Que se elabore un Plan de Internalización de Cargas de Trabajo. 3. Que se paralicen, de manera inmediata, todos los ofrecimientos al exterior en las categorías de Maquinista, Técnicos o Personal de Estructura, reservando dichas plazas para la promoción interna de la plantilla de la empresa y el mantenimiento del empleo. 4. Que se realicen los ingresos necesarios de nuevo personal, para cubrir las vacantes que se generen por la necesaria promoción interna. 5. Conversión de los excesos de jornada en empleo público, mediante convocatoria de nuevos ingresos de carácter fijo y a tiempo completo. 6. Garantías de no proceder a la movilidad geográfica y funcional forzosa. 7. Acoplamientos y reconversiones, en su caso, según lo previsto en la Normativa Laboral, es decir, con prioridad en el propio municipio. 8. Que se acuerden fórmulas para la promoción profesional, sin perjudicar a terceros, a cualquier categoría del mismo o superior nivel salarial, incluida la categoría de Maquinista. 9. Que todo ello forme parte de un Plan de Viabilidad Global de la empresa que garantice las cargas de trabajo y las condiciones laborales del conjunto de colectivos profesionales.
En el marco de la reunión de las Comisiones de Igualdad de Oportunidades y No Discriminación existentes en Adif y en Renfe, el pasado 31 de marzo el Sindicato Ferroviario hizo entrega a la Dirección de Adif de su Propuesta de Plan de Igualdad. En los próximos días se entregará también a la Dirección de Renfe. En el próximo número de nuestra revista realizaremos un repaso más exhaustivo del contenido de los mismos, cuyo texto íntegro podeis consultar en la página web www.sindicatoferroviario.com .
Las recientes y masivas movilizaciones del profesorado asturiano (72 % de seguimiento de la huelga y 6000 asistentes a la manifestación) constituyen un contundente rechazo a la política educativa en Asturias, y dejan de manifiesto que, de no cambiar, la situación va a volverse cada vez más conflictiva. El enrocamiento de la Consejería de Administraciones Públicas, persistiendo en sus autoritarias y absurdas políticas, demuestra el talante despótico, contumaz y chapucero de una administración a la que sólo interesa la sumisión del profesorado a un modelo de gestión fracasado y el ninguneo antidemocrático de la voz legítima del profesorado a la hora de negociar sus condiciones de trabajo. Nunca se insistirá suficientemente en la aberrante distorsión de la normalidad que supone la no convocatoria de la Mesa Sectorial de Educación, CASO ÚNICO EN ESPAÑA en la que de manera natural se deberían negociar aspectos fundamentales para el profesorado. En su lugar, llevamos dos años con la política del palo y tente tieso, combinada con el ofrecimiento de algún caramelo envenenado como la alegal y paralizada carrera profesional. El modelo de evaluación propuesto, indignante y masivamente contestado, no sirve para mejorar la calidad de la enseñanza. Al contrario, es una pura operación publicitaria de cara al electorado, vacía de contenido y sin otro objetivo que atemorizar, dividir y sobrecargar de trabajo a un profesorado harto de que se le trate literalmente a patadas. Resulta inadmisible el mantenimiento de esta situación. El rotundo éxito de las movilizaciones y el palpable malestar del profesorado deben hacer reaccionar ya a la administración, convocando la Mesa Sectorial y retirando el Plan de Evaluación del Profesorado.
El C Clarión - nº 24
Movilizaciones en Cantabria
26 http://ww.ustea.org/educacion/misionespedagogicas
Durante todo el mes de abril, la Casa Molino Ángel Ganiv Ganivet de Granada acoge la Exposición sobre las Misiones ones es Pedagó Pedagógicas (1931-1936). USTEA, en colaboración con la Diputación de Granada, trae este evento a Granada que salpicará al mismo tiempo los actos en conmemoración de la República y las II Jornadas Republicanas de Granada. Recordar lo que significó las misiones y la filosofía con las que fueron creadas, un plan que pretendía terminar con el analfabetismo y el aislamiento de las aldeas frente a las urbes. Son muchos los compañeros y compañeras que quedaron en el camino, creyentes de que lo que hacían proporcionaría a sus habitantes criterios suficientes de crítica ante las injusticias y desmanes de los poderosos. Ellos no están aquí, pero agradecerían estas palabras, pues fueron desterrados de sus hechos y de su historia, la dignificación y su memoria es algo que les debemos como punto de partida para crear una escuela pública más crítica y eficaz, ante una sociedad, en el que el capital sobrevuela como ave carroñera sobre estas posibilidades y sobre sus agentes.
| Esther Sainz-Pardo | STEC-STAC
Por segunda vez en este curso , el pasado 19 de marzo la comunidad educativa de Cantabria salió a la calle en una manifestación en Defensa por la Escuela Pública convocada de nuevo por STEC, UGT y CCOO. Alrededor de 400 personas secundaron esta convocatoria. Los motivos de la convocatoria venían dados porque en este momento se acaban de publicar los borradores de los ROCs tanto de primaria como de secundaria ; reglamentos que no han sido negociados con los representantes del profesorado y en los que la democracia de los centros se siente gravemente afectada, ya que en los mismos se da un claro retroceso en las atribuciones del claustro y consejo escolar en favor del equipo directivo , siguiendo las directrices más duras de la LOE y recogidas en nuestra LECAN (Ley de educación de Cantabria) a la que en su día el STEC hizo duras críticas y multitud de enmiendas que no fueron tomadas en cuenta. Por otro lado, las protestas iban dirigidas también por la falta de talante negociador que la Consejería está demostrando últimamente
En STERM-Intersindical tenemos varios frentes abiertos y los procesos negociadores y de movilización están dando sus resultados.
1. Se ha llegado a un acuerdo con la administración para prórrogar del acuerdo de interinos hasta agosto de 2013. Se lleva a mesa sectorial para su aprobación el lunes 23 de marzo. 2. En mayo próximo se realizará la prueba de diagnóstico en primaria y secundaria (4º de primaria y 2º de ESO ) La orden ha sido el resultado de una negociación que terminó con consenso. También ha salido con consenso la orden de evaluación de bachillerato. 3. Se está negociando el proceso de funcionarización del personal docente de personas adultas. 4. La mesa sectorial de educación se mantiene con todas las competencias que ha tenido hasta ahora. La mesa general no la suplantará ni la anulará. 5. La Administración ha propuesto un nuevo acuerdo Social por la Educación a agentes sindicales y sociales. Es el tercero. Los dos anteriores no fueron firmados por nuestra organización. La firma o no firma de este dependerá del nivel de aceptación de nuestras propuestas. 6. El pasado año se nos tenía que haber pagado el 1% de la masa salarial para completar hasta el 100% los complementos en las pagas extra. La administración no cumplió el compromiso de pagarlo en las pagas de junio y diciembre pasados. Tuvimos que movilizarnos todos los sindicatos . Después de esta movilización se ha conseguido que se nos pague lo que se nos debe en la nómina de abril/mayo (una media entre 215- 415 euros). Ahora la cuestión está en asegurar el 1% para 2009.
E Extremadura d
y exigiendo a la misma mayor interés por la escuela publica, interés que se debe ver reflejado en aspectos tan básicos como son la negociación con la junta de personal docente y la puesta al día en los pagos a los colectivos mas desfavorecidos que siguen sufriendo atrasos en parte de sus ingresos como son el profesorado itinerante y el interino , así como la mejora de las condiciones laborales de las técnicos de infantil . También se exigía a la Consejería que la crisis no afecte en ningún momento a la escuela pública que ahora más que nunca debe de potenciarse y, que dejen de concertarse centros empezando con la retirada del mismo al Torrevelo: centro concertado y segregador del alumnado por sexo. Al grito unísono de “dinero publico para la escuela pública” y “consejera: negociación o dimisión” la manifestación concluyó en una concentración frente a las puertas de la Consejería de Educación en donde se leyó el manifiesto en defensa por la escuela pública. En relación con la crisis en la que estamos todo el mundo sumergido , el STEC junto con SF, SUC, SCAM, CGT y otros colectivos y asociaciones cántabras de izquierdas han realizado una manifestación en Torrelavega el día 28 de marzo, uniéndose con ello a las miles de manifestaciones que en estas fechas se están celebrando en todo el mundo. El día 26 se realizó una caravana de coches con megafonía, segunda realizada en a región , lanzando consignas contra la crisis y repartiendo folletos informativos . Durante esa semana se han estado llevando folletos informativos sobre crisis y precariedad laboral por los polígonos industriales y mercados de la región.
La Consejería y los conciertos educativos
| Juan Carlos Guerra Núñez | Secretariado de STE-Ex
La política de la Consejería de Educación de Extremadura va cada vez más encaminada a la potenciación de la escuela privada. Acciones como las distintas fusiones de centros públicos de secundaria previstas, como va a ocurrir en Castuera o Llerena, reduciendo el número de centros y, por lo tanto, la oferta de Educación Pública, manteniendo, por el contrario, como en el caso de Llerena, el concierto con la escuela privada, confirman el completo despropósito de una administración que se autodefine de izquierdas. El gasto tan elevado que se destina a los conciertos, ¡nada menos que 80 millones de euros!, contrasta con la reducción de la oferta de empleo público para primaria utilizando la crisis como parapeto. Además, hay que recordar que la gran mayoría de estos conciertos van para escuelas religiosas, es decir, de manera directa o indirecta para las arcas episcopales. Este retroceso en el modelo de Escuela Pública lo está complementando la Consejería de Educación con toda una serie de políticas conservadoras como la falta de democracia interna en los centros, las plantillas llevadas a la saturación, la segregación de los alumnos conflictivos, la aparición de clases ‘privadas’ (o de refuerzo, como ellos las llaman) por las tardes a costa de horas extraordinarias, o el control cada vez más efectivo sobre los directores de centro, son claros ejemplos de esta deriva. Pero aún pinta peor el futuro si uno se asoma a lo recogido en el proyecto de Ley de Educación de Extremadura (LEEX), que recoge aspectos como la carrera docente, la evaluación continua del profesorado, la aplicación de un modelo de gestión empresarial y la promoción de la competitividad entre los centros, etc. Desde STE-Ex rechazamos enérgicamente estas políticas regresivas y conservadoras que lleva a cabo la Consejería de Educación, llenando los bolsillos de la escuela privada (que, recordémoslo, su fin es hacer negocio), mientras que recorta la oferta de empleo público, las plantillas y los fondos para la Escuela Pública.
O STEG TRABALLARÁ POR UNHA EDUCACIÓN EN GALEGO QUE GARANTA A SUPERVIVENCIA DO NOSO IDIOMA Só existen dúas posibilidades para deixar de escribir artigos sobre a nosa lingua nestes termos: a primeira, desexábel, sería que o galego acadase o status de lingua normalizada en Galiza, e a segunda é que vaia diminuíndo paseniñamente o número de falantes ata a súa desaparición. Por desgraza, todos os estudos realizados desde a aprobación da Lei de Normalización Lingüística de 1983 apuntan cara o segundo camiño. Se alguén pensa que esta é unha afirmación alarmista, debería consultar os estudos da UNESCO sobre linguas en perigo de desaparición e comprobar que o galego aparece entre elas. É o que ten a realidade: é insistente e contrastábel, a pesares dos que pretenden inventala a partir da mentira repetida mil veces. Así, a recente publicación do Mapa Sociolingüístico de Galiza demostra como, desde 1992, o número de monolingües castelán falantes se duplicou, mentres que o de monolingüe galego falantes se reduciu á metade. A aprobación do recente Decreto do Galego en educación, co respaldo de todas as forzas políticas do Parlamento, pretendía garantir un nivel de competencia lingüística en galego igual ao acadado en castelán entre o alumnado. Porén, o PP utilizou nos últimos meses un discurso escoitado ata a saciedade sobre o catalán e o éuscaro desde ámbitos estatais, e que callou nun sector da sociedade que desexan que o galego estea nunha posición, como máximo, subalterna ao castelán. Desde o STEG denunciamos as primeiras declaracións do novo presidente da Xunta de Galiza prometendo a derrogación deste decreto, así como a desaparición da rede de galescolas en preescolar- un tramo no que só un 1,3% de nenas e nenos reciben educación en galego, segundo o informe elaborado polo Consello de Europa. Consideramos que o obxectivo último deste goberno é cuestionar os principios da cooficialidade de ambas as dúas linguas en Galiza, e non precisamente ao servizo da que, din, se está a impor, negando todos os indicadores obxectivos ao respecto. Por este camiño, o auténtico conflito lingüístico está servido, nun país onde ata agora, había un consenso na sociedade sobre este aspecto.
País La R intersindical
La Educación pública en La Rioja “necesita mejorar”
V l i Valenciano
La Plataforma contra la crisis lidera el proceso de movilizaciones
La especulación de los banqueros y de un amplio sector de grandes empresarios, y las facilidades y la carencia de control de los gobiernos, han desencadenado la crisis más grave y también la previsiblemente más larga de los últimos 50 años. Una vez más quieren hacerla pagar a los trabajadores y las trabajadoras. Mientras tanto las personas despedidas se cuentan por miles. La Generalitat Valenciana ha autorizado más de 1500 EREs en 2008 y ya son más de 400.000 las personas paradas en todo el País Valenciano. Los compañeros y compañeras de FORD y sus empresas auxiliares, de Lladró, o de Faus-Finsa, Mármol Compac, o Dulcesol, Cemex, Saenz Merino, Marina d’Or, Altadis o de la construcción, la cerámica, o el mármol, y muchas más ya lo están sufriendo... El gobierno español ha empezado a destinar recursos económicos a la banca, y también ha prometido dinero a la industria del automóvil, un endeudamiento público que la clase trabajadora deberá pagar durante muchos años. Frente a esta situación, el pasado 28 de marzo miles de personas se manifestaron en el País Valenciano convocadas por la Plataforma contra la crisis y por los derechos sociales, una organización impulsada por la Intersindical Valenciana y que agrupa a más de treinta organizaciones sociales, sindicales y políticas. La manifestación se realizó coincidiendo con la reunión del G-20 en Londres, en respuesta a una convocatoria internacional que ha tenido lugar en todo el mundo siguiendo las directrices del Forum Social Mundial y del Forum Social Europeo. Días antes, una treintena de personas, también convocadas por la Plataforma, se concentró en una entidad financiera de Valencia para exigir que la crisis no la paguen los trabajadores y sus familias y anunciar una manifestación del 28 de marzo. Esta manifestación es la continuación de un proceso de movilización desarrollado en los últimos meses y que se ha concretado en la realización de otras manifestaciones (los pasados 31 de enero, 7 de octubre y 10 de julio) y varios actos reivindicativos. La Plataforma ha querido hacer patente su oposición a cualquier recorte en los derechos sociales, laborales y económicos de trabajadores y trabajadoras, así como a las pretensiones de la patronal y de diferentes sectores económicos, entre ellos del gobierno valenciano, para flexibilizar el mercado laboral y abaratar los despidos.
| Joan Blanco |
| Milagros Romea Beltrán | STE Rioja
Tras continuos intentos por parte del STE-Rioja y del resto de organizaciones sindicales en la Mesa Sectorial de Educación, para poder alcanzar un Acuerdo educativo para La Rioja, no ha sido posible llegar a un modelo de Acuerdo satisfactorio. La Administración riojana mostró desde el principio su inmovilismo, dejando clara su negativa a incluir en el posible Acuerdo medida alguna sobre Reducción de ratios y Retribuciones del Profesorado. Una vez rotas las posibilidades de pactar un texto global para la mejora de la educación pública en La Rioja, empezamos el curso con la negociación de distintos temas por separado, para intentar llegar a “acuerdos parciales” sobre distintos asuntos. Así las cosas, alcanzamos en el seno de la Mesa Sectorial un ACUERDO DE PLANTILLAS PARA CENTROS PÚBLICOS DE LA RIOJA, suscrito por todas las organizaciones sindicales. Hay que reconocer que este acuerdo no es el 100% de las expectativas del STERioja, ni de la propuesta conjunta que en un principio planteábamos todos los sindicatos, pero también es justo decir que se ha mejorado bastante con respecto a los primeros Borradores de la Consejería. Los criterios que se modifican con este Acuerdo son los que se venían aplicando, sin variar un ápice, desde 1999. El plazo para la total aplicación del Acuerdo es de 3 años (hasta 2011), pero hemos logrado incluir una cláusula de revisión y modificación del texto cada año. Queda mucho camino por recorrer para conseguir avances, pero es un pequeño paso hacia el propósito de lograr mejorar las cosas. Entretanto, los centros educativos de La Rioja siguen sin tener el desarrollo de sus respectivos ROCs. El verano pasado se publicaron los nuevos Reglamentos previstos desde que se aprobara la LOE. Ahora bien, a falta de un trimestre para finalizar este curso, la Consejería aún no ha negociado nada sobre la Instrucciones que han de desarrollar los citados Decretos de los distintos ROCs, fundamentales para clarificar y establecer cuestiones laborales básicas: Jefaturas de Departamentos, horarios, elección de cursos y materias, etc. La regulación de estas cuestiones laborales no debe de estar en la agenda de prioridades del Consejero de Educación de La Rioja, inmerso en otros temas más mediáticos, como la decisión del Tribunal Supremo y la polémica sobre el derecho a la objeción de conciencia en la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Dicha sentencia dictamina que en los ca-
Rioja Mayo 2009
sos presentados no existe el derecho a la objeción de conciencia y que los Decretos ministeriales no “lesionan” el derecho de las familias a que sus hijos reciban formación acorde con sus propias convicciones morales y religiosas. Pero los sectores más reaccionarios de la sociedad han querido convertir esta asignatura en una batalla política. No deja de ser curioso que las mismas personas y colectivos que han proclamado que la EpC es adoctrinadora y moralizante y un atentado contra su libertad personal…sean las mismas personas y colectivos que defendieron en su día (también ahora) la asignatura de Religión Católica obligatoria, evaluable y hasta computable para promocionar de curso y para el expediente académico. Ahora cabría esperar que la Consejería de La Rioja, como en otras CC.AA., acatara la decisión del Supremo, cosa que, de momento, no ha ocurrido. Con parecido proceder, la Consejería de Educación de La Rioja exhibe su defensa de un modelo educativo, no sólo anacrónico y nada pedagógico, sino ilegal, con respecto a la concertación de centros que escolarizan niños y niñas por separado. La LOE, capítulo III, sobre "Escolarización en centros Públicos y Privados Concertados", señala: "En ningún caso habrá discriminación por razón de raza, sexo, religión..."; por otra parte, esta misma Ley dispone que tendrán atención preferente los centros que fomenten la igualdad efectiva entre hombres y mujeres y que desarrollen el principio de coeducación. La Consejería de Educación de La Rioja, en su normativa específica de admisión de alumnado, recoge igualmente al pie de la letra lo establecido en la LOE a este respecto. Por tanto, incumplimiento doble… Son varias las CC.AA. que en estos días y en aplicación de una sentencia del Tribunal Constitucional, están rectificando su normativa autonómica de conciertos, en el sentido de rescindir la financiación pública que venían concediendo a aquellos centros que discriminan a su alumnado en función de si se es niño o niña, pues, se mire por donde se mire, al no ser mixtos, practican un modelo educativo discriminatorio. Desde el STE-Rioja queremos reafirmarnos en nuestra postura absolutamente contraria a la decisión de la Consejería de Educación y del Gobierno de La Rioja de seguir subvencionando este tipo de colegios (Alcaste). Tan sólo se trata de un criterio político propio, injusto e insolidario con la red pública y con el conjunto de la sociedad. Y puesto que se trata de una cuestión política, el STE-Rioja exige al Gobierno Regional del PP que, siguiendo el dictado de los Tribunales, retire de una vez el concierto a este centro. Ya que para otras necesidades educativas demandadas para la escuela pública suelen escudarse en la “coyuntura económica actual”, ésta resulta ser una buena oportunidad para destinar estos dineros a la mejora de los centros públicos, donde sí cabemos todos y todas, sin distinciones.
STEs-Intersindical apoya las movilizaciones de los estudiantes ante el Plan de Bolonia y presenta sus reivindicaciones. La adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) no debe suponer la progresiva deriva de la Universidad hacia la subordinación a la lógica de mercado y al avance de la privatización, observamos con preocupación el modo en que el Ministerio (antes de Educación, ahora de Ciencia y Innovación) y las propias Universidades están poniendo en marcha este proceso y las repercusiones que ello puede tener en la misma institución, que pone de manifiesto una larga serie de contradicciones que esta creando una gran confusión y un profundo malestar en todos los estamentos y pone en peligro la enseñanza superior. Para evitar que dicho proceso afecte negativamente a la calidad de la enseñanza universitaria reivindicamos: Que la Universidad debe seguir siendo un lugar de producción, transmisión, difusión y crítica del conocimiento y no una mera fábrica de titulados; Que la aprobación de titulaciones se desvincule de criterios exclusivamente mercantilistas y economicistas y valore, como se venía haciendo hasta ahora, la importancia del conocimiento para la formación científica, cultural y humanística de las y los estudiantes; Que la financiación permita llevar a cabo el proceso de convergencia con garantías y sin perjuicio de la calidad de la enseñanza: NO a la reforma a coste cero. Esta financiación ha de adecuarse progresivamente a los presupuestos de los países más avanzados de la Unión Europea. Que el Estado garantice el carácter público de todos los estudios universitarios, evitando la privatización y posibilitando el acceso de todos los sectores sociales en igualdad de condiciones con una adecuada política de becas para todos ellos, incluyendo los estudios de Máster. Respecto a las becas reclamamos que su dotación aumente y se faciliten los requisitos de acceso, especialmente en el caso de los Masters oficiales. En ningún supuesto, los prestamos-estudios deben impedir el aumento progresivo de las becas públicas. En relación a la conversión del CAP en un master de 60 créditos europeos -1500 horas- el acceso al mismo no debe suponer una barrera selectiva económica para las personas graduadas que quieran optar al mismo. Que las universidades privadas no se financien con fondos públicos y que haya un control de las administraciones para garantizar el cumplimiento de los requisitos exigidos legalmente para la implantación de estudios
y para el desarrollo de la enseñanza y la investigación. NO a la utilización de servicios públicos (por ejemplo, centros de salud) por universidades privadas. Que se implemente un sistema objetivo de evaluación de la calidad de las titulaciones de todo el sistema universitario; Que se apliquen planes de actualización y formación negociados con los representes del PDI y del PAS que garantice la adecuación a la metodología y las tareas que exige la Convergencia Europea. Que la investigación no este supeditada exclusivamente a la aplicabilidad inmediata y a las demandas e intereses empresariales. Que se avance en una reducción efectiva de la ratio alumnado-profesorado tanto en las clases teóricas como en el resto de clases presenciales (seminarios, tutorías, prácticas, etc.) y la reducción de la carga docente del PDI, en la que se contemple la diversidad de funciones que realizan (docencia, investigación y gestión) y se reconozcan las nuevas tareas que exige la adaptación de la enseñanza a una metodología centrada en el aprendizaje del alumnado; Que el proceso de convergencia y de homologación entre países y estados respete la diversidad que supone la Europa de los Pueblos. Los STES-intersindical nos oponemos con rotundidad a las políticas privatizadoras que desde diversas instancias publicas y privadas quieren introducir en las universidades y seguiremos propugnando la configuración de un sistema de educación superior y de investigación que garantice una universidad pública, democrática, participativa, plural, abierta, progresista y de calidad, respetuosa con la pluralidad nacional y cultural del Estado español, donde las y los estudiantes sean el eje central y que persiga la consecución de los más altos fines de justicia, cooperación y solidaridad entre todos los pueblos y culturas. Desde STES-Intersindical reclamamos a los gobiernos central y autonómicos y al Ministerio de Ciencia y Innovación la apertura de un proceso de debate, de negociación y, en su caso, de rectificación de los aspectos negativos del Plan Bolonia que la comunidad universitaria y sus representantes venimos reclamado. El Secretariado de STES-intersindical
En este curso 2008-2009 la Confederación Intersindical ha participado activamente en diversos Foros Mundiales. Comenzando con el III Foro Social Mundial de las Migraciones celebrado del 11 al 13 de septiembre en Madrid donde se abordaban los ejes temáticos de Globalización y migraciones; las Sociedades de Origen y Alternativas al Desarrollo; Fronteras y Derechos Humanos; las Sociedades de Llegada y la Situación de l@s Migrantes y por último Asilo, Refugio y Desplazamiento. En este foro se participó como ponentes en varios seminarios. También en septiembre durante los días 17 al 21 tuvo lugar el V Foro Social Europeo, que se celebró en Malmö (Suecia) en el que también la Confederación Intersindical participó llevando a cabo seminarios conjuntos con la Red de Educación y con la IAC , COBAS (Italia) y OLME (Grecia) y asistiendo a otros seminarios y debates sobre servicios públicos, sanidad, ferrocarril... En la asamblea final se decidió realizar una semana de movilizaciones europeas en defensa por la escuela pública a finales de noviembre, en la cual los STES-i han participado . Nuestras banderas hondearon en la gran manifestación de clausura portando la pancarta conjunta de “la Educación no esta en venta”.
La ciudad de Belém situada en la Amazonía (Brasil ) fue el lugar elegido para la celebración del Foro Mundial de Educación los días 26 y 27 del pasado enero. Asistieron alrededor de 10.000 personas y se desarrolló en torno a los siguientes ejes temáticos: Desarrollo y Economía Solidaria; La Ciudadanía y la Ética Planetaria; los Derechos Humanos; el Medio Ambiente y la Sustentabilidad; los Jóvenes y Adultos en la perspectiva de la Educación Popular. La mayoría de los debates tuvieron como referencia Brasil y mas concretamente la Amazonía y por ello la presencia de indígenas fue muy notable. Los STES-i fuimos la única organización estatal de la enseñanza que estuvo presente y participó de ponentes en varias mesas redondas. El Foro Mundial de Educación nació del interior del Foro Social Mundial adoptando su carta de principios con la misión de priorizar la educación en la construcción de otro mundo posible. Esta fue su séptima celebración . Entre sus fines está el construir un espacio propio en el campo de las luchas por la educación, asociando lo pedagógico , lo social, lo ambiental y lo cultural, rescatando la memoria histórica de la lucha por la educa-
ción. A continuación, del 27 al 1 de febrero tuvo lugar el IX Foro Social Mundial, el cual dio comienzo con una multitudinaria manifestación que se prolongó durante varias horas por la ciudad de Belém , parte de las cuales trascurrieron bajo la lluvia torrencial que caracteriza esas tierras, ésta no pudo disuadir a las y los miles de asistentes a la misma que continuaron agitando sus banderas, portando sus pancartas y gritando lemas solidarios y de crítica política ante la crisis, en algunos de los momentos incluso a ritmo de samba.
Iraq bajo ocupación. Destrucción de la identidad y la memoria. AA.VV., Ediciones del Oriente y del Mediterráneo (Colección encuentros 9 ). Madrid 2009.
gradora, el deshilachado de la tupida trama social iraquí. De ello trata este libro, de la destrucción premeditada de un país y de su sociedad o, si se prefiere, de la alteración radical y violenta de todos y cada uno de sus referentes internos, hoy marcados por el sectarismo y la regresión en todos los campos. Es por lo tanto un libro de particular interés para los y las trabajadores de la educación, pues aborda el desmantelamiento a conciencia de los pilares de cualquier sociedad libre: la propia memoria, la conciencia colectiva y social, la educación y la cultura como herramientas emancipadoras frente a sometimientos internos o exteriores. Iraq ha dejado de existir casi por completo en la información diaria. A lo largo de estos años de ocupación del país, pese a la inicial oposición mundial a la guerra, la
El libro surge a raíz del encuentro celebrado Madrid bajo el título Soberanía, cultura y ciudadanía: Resistir a la ocupación y el sectarismo, y, como marca su origen y enfatiza su título, se centra en aspectos poco tratados de la situación del Iraq bajo ocupación: la destrucción social y cultural de este país. Al éxodo masivo y al cómputo inacabable de pérdidas humanas, al desmantelamiento de las instituciones —y por ende del aparato del Estado—, a la destrucción material del país y de los medios de subsistencia de su población, se une la anulación de una memoria colectiva inte-
A este FSM asistieron unos dos mil representantes de 85 países diferentes. Hubo 5.800 organizaciones inscritas. Se desarrollaron dos mil trescientas actividades y doscientos eventos culturales. Cabe destacar la gran presencia de los pueblos indígenas. El FSM tenía como tema central la crisis financiera y la crisis ecológica. Ya desde los comienzos de este foro en 2001 en Porto Alegre se había venido denunciando las acciones del neoliberalismo y del capitalismo como un grave peligro para la sociedad. Ahora se ha visto constatado el fracaso de los postulados del Foro Económico de Davos. Nuestras denuncias han venido a darnos la razón y ahora estamos inmersos en la actual crisis y es por tanto el momento de encontrar alternativas Uno de los actos que dejará huella en el recuerdo de este FSM fue la presencia de los cinco presidentes latinoamericanos de Brasil, Ecuador, Paraguay, Venezuela y Bolivia que compartieron con los movimientos sociales las experiencias que están llevando a cabo en sus países . Los y la representantes de la Confederación Intersindical pudimos participar en este evento histórico al ser invitados por el sindicato brasileño CNTE-CUT. Numerosos debates, como no podía ser de otro modo estando como estábamos en la Amazonía, tuvieron como eje central el Calentamiento Global, la Defensa de los Bosques Tropicales, la Biodiversidad, el Agua, el Hábitat de los Pueblos Indígenas, los Pueblos Ribereños y otros Pueblos Amazónicos. En la asamblea final se concretaron las movilizaciones a realizar en todo el mundo el 28 de marzo, coincidiendo con la reunión del G20 en Londres, para exigir a l@s dirigentes salidas positivas ante la crisis y hacerles saber que los trabajadores y trabajadoras no tenemos que pagar la crisis. El lema de “otro mundo posible” más que nunca se hace necesario. Como construir un mundo de paz y evitar las guerras, las hegemonías militares y las masacres como la de Gaza fue otro de los ejes temáticos que también estuvo presente en los debates. comunidad internacional ha mirado hacia otro lado mientras Iraq era demolido desde sus cimientos, mientras su estructura social se desintegraba fruto de la violencia y del sectarismo que la ocupación y la guerra han provocado. Hoy Iraq es muerte y exilio, olvido y desolación absoluta: nada permite un atisbo de esperanza, salvo mantener la confianza en sus hombre y mujeres. Reconstruir Iraq significa hoy reinventar Iraq, permitiendo que se reencuentre con su propia Historia y con la historia de su gente, y para ello lo primero es mantener y recuperar la memoria de lo acontecido en estos pocos años transcurridos, recuperar el recuerdo de lo que era este país y de lo que podría haber sido, de cómo eran sus habitantes y cuáles eran sus expectativas.
Voces contra la globalización, de Carlos Estévez y Carlos Taibo (eds.). Editorial Crítica (colección Noema). Barcelona, 2008. El año pasado pudimos ver en las pantallas de la televisión pública una serie documental titulada de la misma forma que este libro de entrevistas, coordinado por Carlos Estévez y Carlos Taibo. Dirigida por el primero, se recogían en ella las consideraciones de medio centenar de reconocidos personajes de la política o la cultura respecto a lo que desde hace tiempo se denomina globalización. Este libro supone, grosso modo, la transcripción de 23 de esas 54 entrevistas televisivas. Estévez y Taibo colaboran en la recopilación, selección y encuadre de la obra mediante sendos escritos a modo de prólogo y epílogo. El primero, periodista de profesión, comenzó su carrera en la añorada Triunfo y es un prolífico realizador de documentales de carácter político e histórico. El segundo, profesor de Ciencia Política de la UAM, es un activo miembro del movimiento antiglobalización y ha publicado numerosas obras al respecto, aparte de otras relativas a distintas cuestiones políticas. En el trabajo de ambos destaca un sólido compromiso social con los sujetos peor tratados de la historia.
El libro se divide en tres partes. En la primera (“Por un mundo mejor”), Estévez habla sobre la génesis de la obra a través del compromiso de los entrevistados. Y no sólo de ellos, porque él mismo defiende al periodista que no es neutral y que se compromete en causas que considera justas, y esta lo es para él. Cerrando el libro, Taibo concluye en la tercera parte (“Otro mundo, peor, es probable”) que la situación, para los más desfavorecidos, puede empeorar. Asistiendo en la actualidad a un escenario de crisis cuando menos preocupante, no parecía faltarle razón cuando se publicó este trabajo. Analiza profundamente el fenómeno de la globalización y su influencia negativa para la democracia, así como el movimiento surgido para enfrentarla. Entre ambas partes se encuentra el grueso de la obra: una veintena larga de entrevistas donde mujeres y hombres comprometidos no sólo responden a cuestiones relativas a la génesis o la influencia de la globalización, sino que también se preguntan por ella, por quién gobierna realmente el mundo o por cómo va a ser el futuro. Todas las entrevistas adolecen de un notable interés, pues alrededor de un único tema giran las más diversas interpretaciones desde el campo del periodismo, la literatura, la política o el sindicalismo. Sería imposible resaltar en pocas líneas las brillantes aportaciones de cada uno de los protagonistas, pero podrían destacarse las palabras de Susan George sobre la “alterglobalización”, de Fatema Mernissi desde la óptica del mundo árabe, o de los latinoamericanos Galeano y Pérez Esquivel en referencia a la resistencia popular frente a la globalización. Estas casi 400 páginas son altamente recomendables para cualquiera que, desde la actual situación crítica, le interese saber dónde estamos, cómo hemos llegado hasta aquí, quiénes son los responsables y cuáles las posibles alternativas para conjurar el problema. Evidentemente siempre se tendrán coincidencias más o menos dispares con los/as entrevistados/as, pero de cada aportación pueden extraerse conclusiones interesantes y muy enriquecedoras. En el “debe” del libro, algunas exclusiones (sin duda, debió de ser difícil la selección) respecto de los 23 elegidos: Casaldáliga, Pino Solanas, Ignasi Carreras…; así como el reducidísimo número de mujeres entrevistadas: 3 sobre 23. Es cierto que ello no resta relevancia ni interés a la obra de manera sustancial.
El Clariรณn - nยบ 24
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El Clarión Nº 24 - Mayo 2009
El Clarión Nº 24 de Mayo 2009. Revista El Clarión de la Confederación Intersindical.

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