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Las cláusulas abusivas en los. contratos de préstamo hipotecario
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Lucas Acosta Vega
1 Las cláusulas abusivas en los contratos de préstamo hipotecario Alumno: Jaume Joan Bea Ballester Niub: Tutora: Dra. Isabel Viola Demestre ClinHab: Clínica jurídica en Dret immobiliari i mediació residencial Trabajo Fin de Grado de Derecho, 2013
3 A mi familia por su apoyo y confianza que siempre me han mostrado, en especial al tío Francisco y a mis padres y padrinos. 3
5 Índice Índice de abreviaturas... 9 Introducción Capítulo 1.- Cláusulas abusivas...13 A- Concepto de cláusulas abusivas...13 B- Principios generales del derecho afectos a las cláusulas abusivas Principio «buena fe» Principio «justo equilibrio de las contraprestaciones»...16 C- Tipo de cláusulas abusivas establecidas por el Legislador español (6) Cláusulas abusivas por vincular el contrato a la voluntad del empresario Cláusulas abusivas por limitar los derechos básicos del consumidor y usuario Cláusulas abusivas por falta de reciprocidad Cláusulas abusivas sobre garantías Cláusulas abusivas que afectan al perfeccionamiento y ejecución del contrato Cláusulas abusivas sobre competencia y derecho aplicable Contratos relativos a valores, instrumentos financieros y divisas...22 D- Efectos de las cláusulas abusivas Nulidad de pleno derecho...22 E- Procedimiento para la declaración de cláusula abusiva Acción de nulidad Examen de oficio La revisión por registradores y notarios El Registro de Condiciones Generales de la Contratación...28 Capítulo 2.- Cláusulas abusivas en el contrato de préstamo hipotecario...30 A- Introducción...30 B- Cláusulas de Interés variable Cláusula que prevé la variación del tipo de interés en función del tipo preferencia de otra entidad del mismo grupo (Cláusula) Práctica de sustitución unilateral del tipo de interés en caso de absorción de la entidad bancaria acreedora Cláusula en la que la identificación del tipo referencial a aplicar es imprecisa, por lo que la entidad financiera aplica el más elevado...34 C- Cláusulas suelo...34 D- Cláusula de intereses remuneratorios y moratorios
6 1. Intereses remuneratorios Intereses moratorios E- Cláusula de compensación de deudas con los depósitos del deudor en la misma entidad bancaria F- Cláusula que vincula el préstamo con la contratación y mantenimiento de un seguro de daños o de amortización G- Cláusula de redondeo al alza H- Cláusula de cálculo de interés anual y posterior división en mensualidades o en días I- Cláusula de anatocismo J- Cláusula que restringen al hipotecado su facultad de uso del inmueble para actividades lícitas e inocuas o de prohibición de enajenación K- Cláusula de vencimiento anticipado Cláusula de vencimiento anticipado por incumplimiento de obligaciones del deudor a) Por incumplimiento (genérico) b) Por impago de una de las cuotas c) Por impago de una prima del seguro d) Por denegación de la inscripción de la escritura pública de inscripción de la hipoteca.. 44 e) Por muerte del deudor f) Por embargo de bienes del deudor o su insolvencia g) Por arrendar la finca o cualquier otra forma de disposición del uso de la finca Cláusula de vencimiento anticipado a voluntad del deudor (amortización anticipada) L- Cláusula de devengó de los intereses remuneratorios de todas las cuotas pendientes ante un vencimiento anticipado M- Cláusula de variación del tipo de interés en una amortización anticipada N- Cláusula de vinculación del porvenir del contrato a todo su clausulado O- Cláusula de liquidación unilateral de la deuda impagada ante falta de acuerdo P- Cláusula de garantía de las costas procesales Capítulo 3.- Afectación de la STJUE de 14 de marzo de 2013, caso Aziz A- Introducción B- La STJUE de 14 de marzo de 2013, asunto nº 415/11, caso Aziz El procedimiento de ejecución hipotecaria es contrario al derecho comunitario La interpretación de «desequilibrio importante» y «pese a las exigencias de la buena fe».. 51 C- Afectación de las SSTJUE de cuestiones prejudiciales Retroactividad de las STJUE sobre cuestiones prejudiciales Responsabilidad derivada de la interpretación realizada perjudicialmente por el TJUE del derecho comunitario
7 a) Cuestiones previas sobre las Directivas...53 b) El efecto directo de las Directivas comunitarias...54 c) La noción amplia de Estado miembro...55 d) La aplicación del derecho nacional conforme al derecho europeo...56 e) La responsabilidad patrimonial de los Estados miembros...56 D- Afectación de la STJUE caso Aziz en el OJ español y a la LH...58 E- Afectación de la STJUE caso Aziz para los ciudadanos Resolución del Juzgado de lo Mercantil del caso Aziz Los ciudadanos que se encuentran en un proceso de ejecución hipotecaria o que se les inicio antes de la aprobación la reforma de la LEC y la LH Los ciudadanos que ya han sido ejecutados desde transcurrido el plazo de transposición de la Directiva 93/13/CEE (31 de diciembre de 1994)...61 a) La nulidad de una cláusula (por abusiva) que es fundamento del procedimiento de ejecución hipotecaria...61 b) La nulidad del contrato de préstamo hipotecario por no poder subsistir sin la cláusula abusiva...62 c) Los que tuvieron el préstamo hipotecario con el Estado o el inmueble se encuentra en poder del estado...62 d) Los que tuvieron el préstamo hipotecario con una entidad privada y el inmueble se encuentre en manos privadas...63 Conclusiones...64 Bibliografía...67 Jurisprudencia...69 Anexo
9 Índice de abreviaturas AAP Auto Audiencia Provincial. CC Código Civil Español. CCon Ley 22/2010, de 20 de julio, del Código de Consumo de Cataluña. DCFR El marco común de referencia Draft Common Frame of Reference. DGRN Dirección General de los Registros y del Notariado. Directiva 93/13/CEE Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores. LAU Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos. LCC Ley 7/1995, de 23 de marzo, de Crédito al Consumo. LCCC Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo. LCGC Ley 7/1998, de 13 de abril, sobre condiciones generales de la contratación. LEC Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Ley 1/2013 Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social. Ley 44/2002 Ley 44/2002, de 22 de noviembre, de Medidas de Reforma del Sistema Financiero. LGDCU Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. LH Decreto de 8 de febrero de 1946 por el que se aprueba la nueva redacción oficial de la Ley Hipotecaria. LU Ley, de 23 de julio de 1908, sobre nulidad de los contratos de préstamos usurarios. p. Página. pp. Páginas. RBI Reglamento (CE) número 44/2001 del consejo, de 22 de diciembre de 2000, relativo a la competencia judicial, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil «Reglamento Bruselas I». RDGRN Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado. RRI Reglamento (CE) número 593/2008 del parlamento europeo y del consejo, de 17 de junio de 2008, sobe l aplicable a las obligaciones contractuales «Reglamento Roma I». RRCGC Real Decreto 1828/1999, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento del Registro de Condiciones Generales de la Contratación. SAP Sentencia Audiencia Provincial. SJM Sentencia Juzgado de lo Mercantil. SJPI Sentencia Juzgado Primera Instancia. 9
10 STJUE, STJCEE y STJCE STS TRLGDCU TRLRCSCVM Sentencia Tribunal de Justicia de la Unión europea, anteriormente de la Comunidad Europea y primero de las Comunidades Europeas. Sentencia del Tribunal Supremo. Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras Leyes complementarias. Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor. 10
11 Introducción El presente trabajo tiene como objetivo el estudio de las cláusulas abusivas en los contratos de préstamo con garantía hipotecaria. Con la publicación de las conclusiones de la Abogado General Sra. Juliane Kokott del caso Aziz el 8 de noviembre de 2012, se planteó en nuestro ordenamiento jurídico la duda sobre una institución avalada por el Tribunal Constitucional y cuyas consecuencias eran inciertas: el procedimiento de ejecución hipotecario a la luz de la posible incorporación en el contrato que le es fundamento de cláusulas abusivas. Para analizar la eventual concurrencia de cláusulas abusivas empezamos por su régimen general exigido por la normativa comunitaria y adoptado por nuestro Legislador nacional. En este estudio se procede a analizar qué son las cláusulas abusivas, porqué surge su regulación, cómo se declara una cláusula como abusiva, cuáles son los efectos de dicha declaración y cómo se garantiza la eficacia de dicha normativa (judicial y extrajudicialmente). Tras la parte normativa hemos entrado en una casuística referente a las cláusulas abusivas utilizadas en los contratos de préstamo hipotecario. No podemos negar que en la realidad práctica el clausulado contractual es muy variado y resulta imposible analizar todas las cláusulas que las entidades financieras están utilizando en estos momentos. En dicho trabajo hemos analizado las cláusulas que son las más utilizadas o que plantean duda sobre su abusividad tras un análisis de la jurisprudencia y doctrina incorporada en este trabajo. Meses después de las conclusiones de la Abogado General llegó la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del caso Aziz, el 14 de marzo de 2013, que aun pudiendo intuir su resolución, no podemos negar que en diversas ocasiones el Abogado General en sus conclusiones ha llegado más lejos de lo que estaban dispuestos los jueces del tribunal (siendo un ejemplo conocido el caso GIE groupe Concorde en relación con el artículo 5 del Convenio de Bruselas). Como último elemento de este trabajo se ha comentado la sentencia del Tribunal de Justicia de caso Aziz. En este capítulo hemos intentado analizar el contenido de dicha sentencia y sus posibles efectos en el proceso de ejecución hipotecaria. Para ello nos hemos visto obligados tratar de un modo general el derecho comunitario que afecta al caso, como son el valor de las Directivas comunitarias y su efecto directo; la eficacia retroactiva de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre cuestiones prejudiciales; la noción amplia de Estado y su responsabilidad patrimonial por la incorrecta transposición por el Estado de la Directiva 93/13/CEE. Tras ello podemos exponer los posibles efectos de 11
12 la sentencia, pero no sabremos los reales efectos para los particulares hasta observar como lo entiende el Legislador, la jurisprudencia y también la doctrina. Hemos intentado mantener este trabajo actualizado hasta el último momento con las resoluciones y opiniones que se han ido sucediendo sobre el tema. Este trabajo, sin mayores pretensiones, busca permitir a su autor esclarecer las ideas con la finalidad de comprender la problemática generada, constituyendo uno de tantos otros trabajos, obras y artículos escritos sobre las cláusulas abusivas y la jurisprudencia del Alto Tribunal Comunitario. 12
13 Capítulo 1.- Cláusulas abusivas A - Concepto de cláusulas abusivas La Directiva 93/13/CEE 1, prevista para contratos entre consumidores y profesionales dispone que si las cláusulas no negociadas son contrarias a la buena fe y generan un desequilibrio en los derechos y obligaciones de las partes en perjuicio de los consumidores serán consideradas abusivas. Es imprescindible para iniciar este trabajo correctamente fijarnos en el contenido preciso de la Directiva que en su artículo 3.2 «considera que una cláusula no se ha negociada individualmente cuando haya sido redactada previamente y el consumidor no haya podido influir en su contenido, en particular en los contratos de adhesión». En su artículo 4.2 establece que «la apreciación del carácter abusivo de una cláusula no se referirá a la definición del objeto principal del contrato ni a la adecuación entre precio y retribución por una parte, ni a los servicios o bienes que hayan de proporcionarse como contrapartida; por otra parte, siempre que dicha cláusula se redacte de forma clara y comprensible». Estableciendo que los Estados miembros garantizarán la no vinculación de los consumidores por la cláusula abusiva (artículo 6.1). La incorporación de la Directiva 93/13/CEE fue realizada por el Legislador español en la Ley 7/1998 de Condiciones Generales de la Contratación 2. Son condiciones generales de la contratación aquellos clausulados que el empresario redacta para incorporarlos en una pluralidad de contratos, pudiendo ser el adherente un profesional o un consumidor. Nuestro Legislador estableció una protección formal requiriendo que el adherente hubiera tenido acceso a las condiciones antes de contratar y que su redacción fuera inteligible (clara, comprensible, ), no controlando su contenido. Si no cumplía dichos requisitos las condiciones o cláusulas se tendrían por no incorporadas al contrato. El régimen de las cláusulas abusivas actualmente se encuentra en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios 3. Se ha prescindido de si son condiciones generales de la contratación, pidiéndose que sean cláusulas no negociadas (las condiciones generales de la contratación son siempre cláusulas no negociadas). Este articulado tan solo se aplica a los contratos con consumidores (sean personas físicas o jurídicas como lo reconoce nuestra legislación 4 ). Podemos observar como la TRLGDCU recoge requisitos formales y materiales. Los formales son la accesibilidad previa, la claridad, la comprensibilidad, la sencillez, y los materiales son la buena fe i el justo equilibrio entre los derechos y las obligaciones de las partes ; dos conceptos jurídicos indeterminados. Y tan solo cuando el perjudicado sea el consumidor, cuestión que merece una precisión 1 Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores (en adelante, Directiva 93/13/CEE). 2 Ley 7/1998, de 13 de abril, sobre condiciones generales de la contratación (en adelante, LCGC). 3 Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras Leyes complementarias. Artículos 80 y ss (en adelante, TRLGDCU). 4 Artículo 3 del TRLGDCU: «A efectos de esta norma y sin perjuicio de lo dispuesto expresamente en sus libros tercero y cuarto, son consumidores o usuarios las personas físicas o jurídicas que actúan en un ámbito ajeno a una actividad empresarial o profesional.». 13
14 dado que la doctrina ha entendido que «un perjuicio que todavía no se ha producido no es tal» 5, no se causare tal perjuicio a los consumidores hasta ser efectiva la cláusula, tan solo observable a posteriori, contrario a que la cláusula es nula de pleno derecho. Por lo expuesto consideramos que se debe entender lo dispuesto en la Ley en el sentido de que la cláusula será abusiva si de la subsistencia de la cláusula eventualmente se producirá un perjuicio para el consumidor y se cumplen los otros requisitos. Podemos tomar como definición de las cláusulas abusivas la legal 6, reelaborada por Serra Rodríguez partiendo de ésta pero mejorando su redacción, que las entendió como «todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente que en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor, un desequilibro importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato» 7 ; por lo que «debe reunir los siguientes requisitos: que se trate de un contrato celebrado con un consumidor, que se trate de estipulaciones no negociadas individualmente, que sean contrarias a la buena fe y que produzcan un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones derivados del contrato» 8. En este punto, es importante añadir que el Legislador catalán en la aprobación del Código de consumo 9 incorpora unas breves referencias a cláusulas abusivas. En el artículo del CCon incorpora el fundamento de las cláusulas abusivas «la relación de consumo debe basarse en la buena fe y el justo equilibrio de las posiciones jurídicas». La diferencia fundamental entre el Legislador español y el catalán la observo en la inclusión del uso de cláusulas abusivas entre las infracciones graves por incumplimiento de las obligaciones o prohibiciones de los profesionales que podrá conllevar sanciones de entre a o hasta la cinco veces el valor de la prestación o bien objeto de la infracción. 10 B - Principios generales del derecho afectos a las cláusulas abusivas Partiendo de la idea que «la declaración de voluntad es el acto jurídico en el cual la conducta humana consiste en la exteriorización de un querer» 11 y entendiendo nuestro ordenamiento que «el orden más adecuado para las relaciones privadas entre los individuos es el que ellos mismos establezcan en armonía con su modo de concebir sus necesidades y con sus peculiares aspiraciones y maneras de pensar» 12, se otorgó en el ámbito de la contratación gran margen que restó plasmado en el artículo 1255 de CC 13. Excepcionalmente se han establecido límites que en la práctica han reducido enormemente el alcance de dicho principio (arrendamientos rústicos y urbanos, establecimiento de precios públicos, ). Albaladejo 5 QUIÑONERO CERVANTES, Enrique; Las cláusulas abusivas. En HERRERA CAMPOS, Ramón (editor) Homenaje al profesor Bernardo Moreno Quesada ; Granada: Universidad de Granada y Jaén: Universidad de Jaén, 2000, p Artículo 82.1 del TRLGDCU. 7 SERRA RODRÍGEZ, Adela; Condiciones generales de la contratación y cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores. En REYES LÓPEZ, María José (Coord.), et al.; Derecho privado de consumo ; Valencia: Tirant lo Blanch, 2005, p AVILÉS GARCÍA, Javier; Cláusulas abusivas, buena fe y reformas del derecho de la contratación en España. En Revista Crítica de Derecho Inmobiliario; núm. 648, Septiembre - Octubre 1998, p Ley 22/2010, de 20 de julio, del Código de Consumo de Cataluña (en adelante, CCon). 10 Resultado de aplicar los artículos 331-5, y b) del CCon. 11 ALBALADEJO, Manuel; Derecho Civil I: Introducción y parte general (10ª ed.); Madrid : EDISOFER,S.L., 2009, p ALBALADEJO, Manuel; Derecho Civil I: Introducción y parte general (10ª ed.); ob. cit., p Código Civil Español (en adelante, CC). 14
15 observa que se ha limitado dicho principio en sus tres aspectos: la libertad de celebración de contratos (hay contratos cuya celebración es obligatoria; por ejemplo el seguro obligatorio de responsabilidad civil por vehículos motor); la libertad de regulación de los contratos (la ley establece imperativamente las obligaciones de las partes que celebran el contrato, por ejemplo el contenido del seguro obligatorio de responsabilidad civil por vehículos motor está detalladamente previsto en la Ley de Responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículo a motor 14 ) y la libertad de entablar o no relaciones obligatorias (surgen obligaciones por disposición del poder público y no de los interesados en el contrato). Por su parte Xavier O Callaghan ha entendido que dicho principio se debe observar desde dos perspectivas. En primer lugar, la libertad de contratar, que entiende a la par con Albaladejo como la libertad de las partes de celebrar o no determinado contrato; y, en segundo lugar, la libertad contractual, es decir, que las partes puedan constituir el contenido del contrato 15. Admitiendo los límites previstos por la Ley (que entiende excepcionales y concretos, por ejemplo los contratos restringidos, forzosos, necesarios y la moral, el orden público, el abuso de derecho, ), observa unos límites contractuales a la autonomía de la voluntad, es decir, unos limites extraordinarios que se producen sobre una parte adherente por la más fuerte predisponente en los contratos de adhesión; permitiéndonos definir entonces las condiciones generales de la contratación y los contratos de adhesión como «cláusulas contractuales porque integran el contrato, cláusulas predispuestas porque son redactadas antes de la perfección del contrato y cláusulas imperativas porque se presentan al contratante sin darle lugar a negociación o discusión» 16. Ante estos límites a la autonomía de la voluntad, el Legislador ha reaccionado superando los principios de interpretación (principio contra proferentem 17 ) y la prohibición del abuso de derecho, que la sostenían para articular una legislación sobre la materia con el fin de garantizar la autonomía de la voluntad de ambas partes (restableciendo cierto grado de equilibrio entre las partes). Pero hay que ser moderado y cuidadoso dado que «los afanes protectores pueden llegar hasta la peligrosa limitación de la autonomía de la voluntad, ya que el contrato con un contenido necesario impuesto por el Legislador con carácter previo, está restringido a excepcionales casos justificados por la preservación del interés general y no del interés individualizado del consumidor» Principio «buena fe» La cláusula abusiva para ser nula debe ser contraria a la buena fe. Dada la rigurosa destilación de la doctrina realizada por Avilés García adoptamos su punto de vista. Dicho autor establece una clasificación en tres grupos distintos de los sentidos que de la buena fe pueden 14 Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor (en adelante, TRLRCSCVM). 15 O CALLAGHAN, Xavier; Las condiciones generales de los contratos y las cláusulas abusivas. En HERRERA CAMPOS, Ramón (editor) Homenaje al profesor Bernardo Moreno Quesada ; Granada: Universidad de Granada y Jaén: Universidad de Jaén, 2000, p O CALLAGHAN, Xavier; Las condiciones generales de los contratos y las cláusulas abusivas ; ob. cit., p DIEZ-PICAZO Y PONCE DE LEON, Luís (ponente general); ABASCAL ZAMORA, José María; ANIBAL ALTERINI, Atilo; et al.; Las Condiciones generales de la contratación y cláusulas abusivas ; Madrid : Civitas, 1996, p QUIÑONERO CERVANTES, Enrique; Las cláusulas abusivas ; cit. p
16 extraerse de los textos legales positivos: el primero como la ignorancia de la lesión que se ocasiona en un interés de otra persona que se halla tutelado por el Derecho; el segundo como la confianza en una situación jurídica que permite, en un negocio jurídico de disposición, creer al atributario en la legitimación y poder del disponente (la apariencia jurídica); y en último lugar como la rectitud y honradez en el trato a la que deben atenerse las partes en el desenvolvimiento de las relaciones jurídicas y en la celebración, interpretación y ejecución de los negocios jurídicos. Llegando a la conclusión que «la buena fe, objetivamente considerada, es una conducta, esto es, la actitud adoptada por la persona dentro de la relación jurídica o dentro del tráfico jurídico; una conducta que revela la posición moral de la persona respecto a una situación» 19. Podríamos entender que dicho principio no aporta peculiaridad alguna o mayor limitación a la autonomía de la voluntad que la general, dado que «para hallar la mala fe el juez debe hacer una valoración moral del contrato o de la cláusula en cuestión, valoración que procede de todo negocio jurídico por imposición de los artículos 7 y 1258 del CC» 20. Pero el profesor Avilés García entiende la necesidad de alejarse de la definición dogmática y general para hacerla aplicable al caso concreto y como criterio de las cláusulas abusivas que le lleva a otro problema que «es imposible determinar a priori un eventual elenco de deberes concretos que formen parte del comportamiento acorde a la buena fe, puesto que esto iría además en detrimento de algo fundamental que se persigue con esta exigencia ética y que cuadra perfectamente, como se ha dicho, con su carácter de principio general del Derecho: contemplar cada acto de ejercicio de los derechos o del cumplimiento de las obligaciones en su singularidad, según la concreta expectativa que se haya generado en el sujeto pasivo, y en relación directa con la especialidad de la relación jurídica existente entre él y el sujeto activo» 21. La virtud de nuestro sistema comunitario es la existencia de un Tribunal superior que garantiza la interpretación de dichas instituciones jurídicas, quien la ha entendido como la razonabilidad de la cláusula en una negociación individual Principio «justo equilibrio de las contraprestaciones» Mientras parte de la doctrina considera que la previsión legal de la LGDCU 23 según la cual se entendía por cláusulas abusivas «las que perjudiquen de manera desproporcionada o no equitativa al consumidor, o comporten en el contrato una posición de desequilibrio entre los derechos y las obligaciones de las partes 19 AVILÉS GARCÍA, Javier; Cláusulas abusivas, buena fe y reformas del derecho de la contratación en España. cit. p QUIÑONERO CERVANTES, Enrique; Las cláusulas abusivas ; ob. cit., p AVILÉS GARCÍA, Javier; Cláusulas abusivas, buena fe y reformas del derecho de la contratación en España ; cit. p y STJUE 14 de marzo de 2013, asunto nº 415/11, caso Aziz «[69] En lo que se refiere a la cuestión de en qué circunstancias se causa ese desequilibrio «pese a las exigencias de la buena fe», debe señalarse que, en atención al decimosexto considerando de la Directiva y tal como indicó en esencia la Abogado General en el punto 74 de sus conclusiones, el juez nacional debe comprobar a tal efecto si el profesional podía estimar razonablemente que, tratando de manera leal y equitativa con el consumidor, éste aceptaría una cláusula de ese tipo en el marco de una negociación individual». 23 Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (en adelante, LGDCU); hoy derogada por el TRLGDCU. 16
17 en perjuicio de los consumidores o usuarios» 24 constituía la necesidad de concurrencia de ambas circunstancias individualizadas y claramente diferenciadas, otra parte de la doctrina entendía lo contrario. Ambas opiniones doctrinales son conformes al derecho comunitario por ser la Directiva de mínimos. Entre los autores que defienden que la concurrencia de tan solo una conllevara la declaración de la cláusula como abusiva destaco Quiñonero Cervantes. Este autor entendía que de la definición del Legislador surgía un elemento esencial, «basta con que el perjuicio se pueda apreciar aunque sea mínimo para que el juez tenga facultad moderadora» 25. Dicha afirmación realizada en un momento en que se consideraba básica la integración posterior por el juez del contrato conforme al artículo 1258 CC, hoy podría conllevar grandes problemas tras la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea 26 en el caso Calderón 27 que establece la no integración del contrato debiendo restar este incompleto; por lo que quizás seria más conveniente la segunda eventual interpretación, prosigue el autor, «cabria entender el término apreciable precisamente referido a la importancia del perjuicio, desde un punto de vista económico y de detrimento de la igualdad entre las partes». En nuestra opinión, para resolver dicha discusión es donde entraría en juego la nueva definición de cláusulas abusivas y la expresión de nuestro Legislador «causen un desequilibrio importante» que deberá ser interpretado conforme a lo establecido por el Legislador y el Alto Tribunal Comunitario, que es la misma que la contenida en la Directiva 93/13/CEE. El Tribunal de Luxemburgo ha establecido que «el sistema de protección establecido por la Directiva se basa en la idea de que el consumidor se halla en situación de inferioridad respecto al profesional, en lo referido tanto a la capacidad de negociación como al nivel de información, situación que le lleva a adherirse a las condiciones redactadas de antemano por el profesional sin poder influir en el contenido de éstas. Esta situación de desequilibrio entre el consumidor y el profesional sólo puede compensarse mediante una intervención positiva, ajena a las partes del contrato» 28. Y añade que «se trata de una disposición imperativa que trata de reemplazar el equilibrio formal que el contrato establece entre los derechos y obligaciones de las partes por un equilibrio real que pueda restablecer la igualdad entre éstas» 29. Podemos observar como nuestro Tribunal Comunitario ha establecido que la buena fe y el justo equilibrio de las contraprestaciones no son dos requisitos que se adicionen en pie de igualdad; al contrario, tras 24 Artículo 10.3 de la LGDCU. 25 QUIÑONERO CERVANTES, Enrique; Las cláusulas abusivas ; ob. cit., p Consideramos importante que nuestro Tribunal Supremo comunitario, conforme a las vicisitudes de la unión y la sucesión de tratados ha visto su nombre modificado. En este trabajo trataremos sentencias de este tribunal y será citadas en adelante como STJUE, STJCEE y STJCE. 27 STJUE de 14 de junio de 2012, asunto nº 618/10, caso Calderón (también conocido por caso Banco Español de Crédito). 28 STJUE 26 de octubre de 2006, asunto nº 168/05, caso Mostaza Calvo [25 y 26]. 29 STJUE 26 de octubre de 2006, asunto nº 168/05, caso Mostaza Calvo [36] y reiterado en las SSTJUE 6 de octubre de 2009, nº 40/08, caso Asturcom Telecomunicaciones [30], 9 de noviembre de 2010, nº 127/08, caso VB Pénzügyi Lízing [47] y 15 de marzo de 2012, asunto nº 453/10, caso Pereničová y Perenič [28] entre otras. 17
18 observar que se produce un desequilibrio importante de las contraprestaciones examina el principio de la buena fe, restando ciertamente subordinado al desequilibrio importante 30. C - Tipo de cláusulas abusivas establecidas por el Legislador español (6) Nuestro Legislador con el objetivo de garantizar el cese del uso de ciertas cláusulas que considera abusivas ha enumerado, en los artículos 85 a 90 del Texto Refundido de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios, un conjunto de cláusulas que considera abusivas, lista que debemos considerar numerus apertus. Podemos encontrar dicho elenco dividido entre los artículos 85 a 90 del TRLGDCU que incorpora el listado del anexo de la Directiva 93/13/CEE, donde la Comisión ha incorporado una lista de cláusulas que pueden ser declaradas abusivas (lista gris), pero nuestro Legislador sobrepasa al comunitario de 17 a 38 cláusulas que son abusivas (lista negra). Podemos así observar que nuestro Legislador ha establecido para determinar la abusividad de una cláusula, una definición general, una definición especifica que inicia los artículos 85 a 90 y que se debe entender numerus apertus y una relación concreta de cláusulas que considera abusivas, que tampoco es exhaustiva, por lo que se debe entender también numerus apertus. Antes de proseguir, consideramos imprescindible detenernos un momento para exponer qué es la lista gris y la lista negra. Estas listas consisten en una enumeración casuística de cláusulas numerus apertus que en ciertos casos requieren de concreción para su aplicación debido a su forma abstracta y en la que se incluyen cláusulas que han sido o están siendo utilizadas por profesionales en la contratación con consumidores. La lista gris se encuentra prevista en el anexo de la Directiva 93/13/CEE mientras que la lista negra en los artículos 85 a 91 del TRLGDCU (artículo 10.1.c de la LGDCU). En la doctrina podemos observar una interpretación discordante de dicha dicotomía. Ciertos autores consideran que la lista gris, prevista por el Legislador comunitario, suponen una presunción de ineficaces, invirtiendo la carga de la prueba para quien alegare la no abusividad y suponiendo una presunción de abusividad, mientras que la lista negra es una lista de cláusulas que se reputarán abusivas automáticamente 31. Por el contrario, otros autores entienden que la diferencia de denominación sirve para mostrarnos su diferente efecto jurídico, es decir, la lista gris es una lista de cláusula que el Legislador comunitario ha entendido que pueden o podrían ser abusivas mientras que la lista negra contiene un listado de cláusulas abusivas que el Legislador ha entendido abusivas, que son nulas de pleno derecho, sin necesidad de declaración judicial (aun que puede ser necesaria si se discutiera su inclusión en ellas) 32. En nuestra opinión la primera es la que se adecuaría mejor a realidad histórica y jurídica de este elenco de cláusulas, pero no podemos obviar que nuestro Legislador en la lista negra ha incorporado cláusulas abiertas o enunciados, 30 Siendo un ejemplo de ello la STJUE 14 de marzo de 2013, asunto nº 415/11, caso Aziz. 31 CLAVERÍA GOSÁLBEZ, Luís Humberto; Condiciones generales y cláusulas contractuales impuestas ; Barcelona: Bosch, 2008, pp O CALLAGHAN, Xavier; Las condiciones generales de los contratos y las cláusulas abusivas ; ob. cit., p
19 surgiendo el problema de si requerirán que el jurisprudente la declare dentro estos términos o si deben superar la definición general de cláusula abusiva Cláusulas abusivas por vincular el contrato a la voluntad del empresario El Legislador español ha establecido como cláusulas abusivas aquellas que vinculen el contrato a la voluntad del empresario en el artículo 85 del TRLGDCU. Dicha calificación se basa en su contenido, la validez de la cláusula conllevaría dejar al arbitrio de una de las partes la eficacia del contrato, supuesto expresamente prohibido e imperativamente por el artículo 1256 del CC. Destacaré el punto 3º en el que se establece que serán nulas las cláusulas que permitan al profesional rescindir el contrato de duración indefinida salvo que concurra motivo valido establecido en el contrato. Dicha excepción se ve reforzada en los contratos de servicios financieros en los párrafos segundo y tercero estableciendo la eventual modificación o rescisión siempre que previa o inmediatamente lo notifique a los contratantes quienes pueden rescindir el contrato inmediatamente y sin penalización. Consideramos que ambos párrafos se encuentran redactados de manera poco clara y deberían acercarse más a la redacción comunitaria que resulta más nítida 34. Además, la facultad de interpretación por el empresario comportará la contravención del artículo 1288 del CC regla contra stipulatorem 35, así como el principio de interpretación de los contratos con consumidores favor consumitoris 36 establecido en el derecho comunitario. El punto 6º lo trataré con mayor profundidad en el apartado de los intereses de demora abusivos en los contratos hipotecarios del capítulo II. En el punto 9º observamos un tipo de cláusulas que se califican, dado el contenido imprevisible o contrario a lo realizado antes del contrato, como cláusulas sorprendentes. Las cláusulas sorprendentes son «cláusulas en el contrato tan insólitas que el adherente no puede contar razonablemente con su existencia, contradiciendo las expectativas que de manera razonable se hubieran podido hacer el adherente atendiendo al tipo de contrato celebrado» 37, siendo contrarias a la buena fe. En la Ley de condiciones generales de la contratación alemana de 1976 las Überraschende Klausen (cláusulas sorprendentes) se expulsaban del contrato 38. Dentro de este listado encontraremos más cláusulas sorprendentes por lo que me remitiré a esta explicación. Ya en el último punto de este artículo, 33 CLAVERÍA GOSÁLBEZ, Luís Humberto; Condiciones generales y cláusulas contractuales impuestas ; ob. cit., pp. 53 y 62, decantándose por esta segunda. 34 He acudido al anexo de la Directiva 93/13/CEE para poder entender los párrafos segundo y tercero del artículo 85.3 del TRLGDCU. 35 El principio Contra estipulatorem lo podemos entender en el sentido de que la interpretación de las cláusulas obscuras no puede favorecer al que ocasionare la oscuridad. DIEZ-PICAZO Y PONCE DE LEON, Luís (ponente general); ABASCAL ZAMORA, José María; ANIBAL ALTERINI, Atilo; et al.; Las Condiciones generales de la contratación y cláusulas abusivas ; ob. cit., p. 39. Y CLAVERÍA GOSÁLBEZ, Luís Humberto; Condiciones generales y cláusulas contractuales impuestas ; ob. cit., p favor consumitoris es la denominación que hemos considerado más correcta, pero la doctrina utiliza otras como pro consumitore, adoptada BLANCO PÉREZ-RUBIO, Lourdes; La posible eficacia directa horizontal de la Directiva 93/13 sobre cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores (A propósito de las Sentencias del Tribunal Supremo de 8 y 20 de noviembre de 1996). Disponible en el sitio web ; p PARDO GATO, José Ricardo; Las cláusulas abusivas en los contratos de adhesión ; Madrid : Difusa, 2004, pp CLAVERÍA GOSÁLBEZ, Luís Humberto; Condiciones generales y cláusulas contractuales impuestas ; ob. cit., p
20 punto 11º, se establece una cláusula cuya validez supondría sustraer de la actividad jurisdiccional la facultad de valorar si hay cumplimiento correcto, cumplimiento con vicios aparentes, cumplimiento con vicios ocultos o incumplimiento; suponiendo un grave perjuicio para el consumidor quien podría verse privado de sus derechos a voluntad del empresario vulnerando el precepto 1256 CC, así como el principio general de que las cosas son lo que son y no lo que [las partes] dicen que son. 2. Cláusulas abusivas por limitar los derechos básicos del consumidor y usuario El Legislador estatal las ha establecido en el artículo 86 del TRLGDCU. A la par con las cláusulas que vinculan el contrato a la voluntad del empresario (tratadas en el apartado anterior), las cláusulas abusivas por limitar los derechos básicos de los consumidores y usuarios también encuentran su fundamento en normas imperativas de nuestro ordenamiento: los derechos básicos de los consumidores recogidos en el mismo TRLGDCU. Además de dichos derechos básicos de los consumidores debemos entender recogidos aquellos derechos básicos de todo contratante, debiéndose respetar también las normas imperativas del CC. En nuestra opinión, la relación entre dichos derechos y los puntos del artículo 86 del TRLGDCU son: los puntos 1º y el 2º con los artículos 114, 116 y 117.2º del TRLGDCU que recogen la obligación del vendedor de entregar una cosa conforme con el objeto del contrato, los derechos de los consumidores que a esta entrega se adicionan y las acciones que de ellas se derive; el punto 3º con los artículos 1205 y 1206 a sensu contrario del CC que recogen perduración de la vinculación del deudor en la cesión del contrato sin el consentimiento del acreedor, el 4º con los artículos 1195 a 1202 CC que recogen la compensación, el 5º con los artículos 118 y 121 del TRLGDCU que recoge la eventual acción de resolución del contrato como remedio ante el incumplimiento o cumplimiento defectuoso del empresario (ciertos ordenamientos han establecido como consecuencia directa de incumplimiento contractual del empresario en contratos con consumidores 39 y que en España es subsidiario 40 ); el 6º con el artículo 63 del TRLGDCU que recoge la exigencia de la documentación acreditativa de la operación realizada, especialmente del pago realizado por el consumidor; y el 7º establece una cláusula abierta de renuncia de cualquier otro derecho del consumidor, dado que se deberá llenar de contenido por los tribunales no cabría su revisión por notarios y registradores, por lo que su incorporación en dicha lista negra es innecesario. La cuestión sobre la revisión de las cláusulas abusivas por registradores y notarios la trataré más adelante en este trabajo Cláusulas abusivas por falta de reciprocidad La reciprocidad de las prestaciones se incorpora en la Directiva 93/13/CEE en su artículo 3. La Directiva entiende la reciprocidad como el equilibrio entre las contraprestaciones establecidas en el contrato a sensu 39 Ley del Reino Unido de transposición de la Directiva 93/13/CEE Primera transposición: The Unfair Terms in Consumer Contracts Regulations Statutory Instruments number 3159 of 1994 Texto vigente: Consumer Protection : the Unfair terms in Consumer Contracts Regulations Statutory instruments, 22/07/1999, n SG(99)A/ En los artículos 118 y 121 del TRLGDCU. 41 Expuesto en el epígrafe Procedimiento para la declaración de cláusula abusiva La revisión por registradores y notarios del primer capítulo de este trabajo (p.24). 20
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 Real Decreto 
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 artículo 5
 artículo 3
 artículo 4
 Real Decreto 
 Artículo 3
 artículo 1255
 Artículo 82
 Real Decreto 
 artículo 1258
 Artículo 10
 artículo 85
 artículo 1256
 artículo 1288
 artículo 85
 artículo 86
 artículo 86
 resolución 
 artículo 63
 artículo 3