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BOC - 2005/236. Jueves 1 de Diciembre de 2005 - Anuncio 1636
BOC - 2005/236. Jueves 1 de Diciembre de 2005 - 1636
1636 - DECRETO 212/2005, de 15 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento sanitario de piscinas de uso colectivo de la Comunidad Autónoma de Canarias.
La Ley 11/1994, de 26 de julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias, establece que corresponde a las Administraciones sanitarias de Canarias, en el ámbito de sus respectivas competencias, establecer, controlar e inspeccionar las condiciones higiénico sanitarias de funcionamiento y desarrollo de actividades, locales de recreo y asistencia pública, entre otras.
El título de intervención administrativa se corresponde con las funciones asignadas por la letra d) del apartado 1, del artículo 23 de la misma norma legal a la estructura sanitaria pública, en cuanto a la protección de la salud y prevención de los factores de riesgo para la salud en los establecimientos públicos y lugares, locales e instalaciones de esparcimiento público.
La Orden de 2 de marzo de 1989, de la entonces denominada Consejería de Sanidad, Trabajo y Asuntos Sociales, reguló en nuestro ámbito territorial las condiciones técnico sanitarias de las piscinas. La experiencia adquirida en los últimos años, los avances técnico-científicos, la aparición de nuevos métodos de tratamiento del agua y la exigencia de nuevas medidas de seguridad ponen de manifiesto la necesidad de acometer una adaptación en profundidad de la normativa aplicable, derogando la hasta ahora en vigor, y elevando el rango de la norma, de tal manera que la regulación se adapte a la organización sanitaria derivada de la entrada en vigor de la Ley 11/1994 y su posterior desarrollo normativo, y al incremento que se ha producido en la construcción de piscinas en nuestra Comunidad, como consecuencia del aumento del tiempo libre y de la demanda turística.
El Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis, es de aplicación a los elementos comprendidos en las piscinas que además de utilizar agua en su funcionamiento generen aerosoles, toda vez que son susceptibles de favorecer la proliferación y dispersión de la legionella y que es necesario vigilar y controlar.
Los fines anteriormente mencionados se alcanzan a través de la aprobación de un Reglamento que introduce en nuestra normativa nuevos conceptos y garantiza al usuario una mejor calidad de agua y de las instalaciones, marcando las limitaciones y exigencias que la protección de los ciudadanos requiere en relación con la disminución de los riesgos sanitarios y con el aumento de las condiciones de seguridad.
La regulación es respetuosa con las competencias que la legislación vigente otorga a la Administración Local.
La gestión de las instalaciones que el Reglamento regula se basa en el autocontrol de los titulares de las instalaciones, trasladándoles la responsabilidad en esta materia, así como la del correcto mantenimiento de las condiciones de funcionamiento.
El Reglamento se configura, además, como una norma de referencia o marco para todas aquellas instalaciones exceptuadas de su ámbito de aplicación, constituyendo una pauta para las exigencias estructurales e higiénico sanitarias que se consideran aconsejables.
El presente Decreto se dicta de conformidad con las competencias que en materia de sanidad e higiene ostenta la Comunidad Autónoma de Canarias, de acuerdo con lo previsto en el artículo 32.10 del Estatuto de Autonomía de Canarias, así como con los preceptos citados de la Ley 11/1994, de 26 de julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias.
En su virtud, a propuesta de la Consejera de Sanidad, visto el dictamen del Consejo Consultivo de Canarias y previa deliberación del Gobierno en sesión celebrada el día 15 de noviembre de 2005,
Se aprueba el Reglamento sanitario de piscinas de uso colectivo de la Comunidad Autónoma de Canarias, cuyo texto se incluye adjunto.
Primera.- Régimen de aplicación a las piscinas en funcionamiento.
El régimen previsto en el Reglamento les será de aplicación a las piscinas en funcionamiento con las siguientes particularidades:
1. Los artículos 17.1 en lo relativo al color y a los vértices de las paredes y del fondo; 17.2, segundo párrafo; 18.1 en lo relativo al porcentaje de pendiente máxima permitido; 20.1 y 26, apartados 1 y 3 del Reglamento se aplicarán a las piscinas ya existentes sólo cuando realicen reformas que afecten a la estructura de los vasos.
2. Igualmente las piscinas en funcionamiento dispondrán de un plazo máximo de dos años a partir de la entrada en vigor de este Decreto para el cumplimiento de lo establecido en el Reglamento para la sala de máquinas, el almacén de productos químicos y los sistemas de registro del volumen de agua del vaso.
Segunda.- Inscripción en el Registro de Piscinas de Uso Colectivo de Canarias.
En el plazo de un año a contar desde la entrada en vigor del presente Decreto el órgano competente en materia de salud pública realizará la inscripción de oficio en el Registro de Piscinas de Uso Colectivo de Canarias de las que estén ya en funcionamiento y en posesión del informe sanitario favorable o del libro de registro oficial de piscinas previsto en la Orden de 2 de marzo de 1989, de la Consejería de Sanidad, Trabajo y Servicios Sociales, por la que se regula el régimen técnico- sanitario de piscinas.
Tercera.- Socorristas.
1. Los socorristas que a la entrada en vigor de este Decreto dispongan de un título o certificación que acredite la formación en salvamento y socorrismo acuático con número de horas inferior a la establecida en el anexo 2 del Reglamento, podrán seguir trabajando como tales durante un plazo máximo de dos años, en el que habrán de realizar el correspondiente curso en la forma establecida en el Reglamento.
2. A los efectos previstos en el artículo 34 del Reglamento, se admitirán los títulos o certificaciones de haber realizado los cursos de formación específica en otras Comunidades Autónomas de acuerdo con su normativa o regulación específica, o en esta Comunidad con anterioridad a la entrada en vigor del presente Decreto, siempre que se respete la duración y contenidos mínimos establecidos en el Reglamento.
3. Las personas sin titulación de socorrista que al amparo de la normativa anterior estén asumiendo esas funciones dispondrán de un plazo de seis meses para la realización y acreditación del curso previsto en el Reglamento sanitario de piscinas de uso colectivo de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Única.- Derogación general y de norma concreta.
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango normativo se opongan a lo establecido en el presente Decreto, y en particular, la Orden de 2 de marzo de 1989 de la Consejería de Sanidad, Trabajo y Servicios Sociales, por la que se regula el régimen técnico-sanitario de piscinas.
La Consejería competente en materia de sanidad podrá dictar las disposiciones precisas para el desarrollo y ejecución del presente Decreto, así como para modificar los valores y datos recogidos en los anexos del Reglamento, en función de los avances científico-técnicos que se vayan produciendo, destinados a garantizar la calidad del agua y mejorar las condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad de las instalaciones.
Dado en Santa Cruz de Tenerife, a 15 de noviembre de 2005.
(Decreto 230/2005, de 10 de noviembre, del Presidente),
REGLAMENTO SANITARIO DE PISCINAS DE USO COLECTIVO DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CANARIAS.
1. Piscina: es el vaso o conjunto de vasos artificiales destinados al baño colectivo, así como los servicios e instalaciones complementarios, necesarios para garantizar su funcionamiento.
2. Piscina de uso colectivo: las que no son de uso exclusivamente unifamiliar, independientemente de que se encuentren ubicadas en comunidades de propietarios, establecimientos turísticos, sociedades, clubes, instituciones deportivas, centros de enseñanza y las de las administraciones públicas, tanto de titularidad pública como privada, destinadas al baño colectivo, ya sea con fines recreativos, deportivos o de rehabilitación.
3. Piscina unifamiliar: es la piscina de titularidad privada utilizada principalmente por una unidad familiar.
4. Piscina de baño termal: es aquella en la que el agua de alimentación del vaso ha sido declarada termal por la Administración competente.
5. Piscina natural: es aquella en la que el agua de alimentación del vaso es agua de mar, está ubicada junto a la costa y su sistema de renovación del agua está asociado a los movimientos de las mareas.
6. Piscina de hidromasaje: es aquella en la que el agua en el vaso está sometida a agitación constante y recirculación a través de chorros de alta velocidad o por inyección de aire (jacuzzis, bañeras de hidromasaje, tratamientos con chorro a presión, etc).
7. Piscina cubierta: es la piscina en la que todos los elementos que la integran se encuentran en recinto cubierto y los vasos pueden tener el agua a distintas temperaturas.
8. Parque acuático: es la piscina de uso colectivo ubicada en un recinto acotado con control de acceso público y formada por un conjunto de vasos artificiales dotados de instalaciones recreativas acuáticas, sujetas a normativa específica, tales como "piscina de olas", ríos que simulan torrentes, "rafting", toboganes vertiginosos, juegos de velocidad y otras actividades y juegos en el agua que, por sus características y las particularidades de su uso, entrañan un riesgo añadido al del simple baño y la natación. Dispone también de los servicios y las instalaciones complementarias necesarias para garantizar su funcionamiento.
9. Vaso: es la estructura o receptáculo que contiene el agua destinada al baño.
10. Vaso climatizado: es aquel en el que el agua ha sido sometida a un proceso de calentamiento.
11. Andén: es la superficie horizontal impermeable y antideslizante que circunda el vaso y que permite el acceso al mismo.
12. Solarium: es la zona contigua al andén, destinada al descanso y esparcimiento de los usuarios.
13. Agua de alimentación: es el agua utilizada para el llenado del vaso.
14. Agua recirculada: es el agua procedente del vaso que es enviada al sistema de tratamiento y desinfección del mismo.
15. Titular de piscina de uso colectivo: es la persona física o jurídica, pública o privada, propietaria de una piscina de uso colectivo. En el caso de que la piscina sea explotada por persona física o jurídica distinta del propietario, será titular a los efectos de este Reglamento quien asuma su explotación.
16. Aforo: es el número máximo de usuarios que pueden utilizar al mismo tiempo los vasos, sin que se derive un aumento del riesgo para su salud y seguridad. El aforo de un vaso se calculará a razón de un usuario por cada cuatro metros cuadrados de superficie de lámina de agua, exceptuando los vasos infantiles y los de rehabilitación.
17. Valor paramétrico: nivel mínimo o máximo fijado para cada uno de los parámetros a controlar.
2. La piscina que cuente con vasos multiusos deberá cumplir la normativa específica aplicable para cada uno de ellos.
1. En toda piscina habrá como mínimo un flotador salvavidas junto a cada vaso, en lugar visible y accesible, excepto en los vasos clasificados como infantiles o de chapoteo.
2. Los salvavidas estarán provistos de una cuerda cuya longitud permita alcanzar cualquier punto del vaso.
1. Las piscinas dispondrán de vestuarios y aseos diferenciados por sexos con los siguientes elementos:
1. El almacén de productos químicos es el local en el que se guardan los productos químicos utilizados para el tratamiento del agua y de las instalaciones. Deberá estar separado físicamente de cualquier otra zona.
3. El almacén deberá cumplir los mismos requisitos señalados para la sala de máquinas en el artículo 11.3.
a) Vasos infantiles o de chapoteo: son los destinados a usuarios menores de seis años. Serán independientes de otros vasos en cuanto a estructura y sistema de tratamiento y desinfección. Su emplazamiento estará dispuesto de manera que los niños no puedan acceder involuntariamente a otros vasos. Su profundidad máxima será de sesenta centímetros.
Construcción e instalaciones anexas al vaso
1. Los vasos podrán tener una pendiente máxima del seis por ciento hasta llegar a uno con cuarenta metros de profundidad. A partir de esa profundidad los cambios de pendiente no serán bruscos, sino progresivos y moderados y estarán señalizados, al igual que los puntos de máxima y mínima profundidad, de manera que sean claramente visibles para el usuario, tanto desde el exterior como desde el interior del vaso.
1. Los vasos dispondrán de un rebosadero perimetral para la depuración uniforme de la totalidad de la lámina superficial de agua. La interrupción del rebosadero en uno o varios tramos no excederá en su conjunto del veinte por ciento del perímetro total del vaso, y su diseño contemplará una conexión hidráulica interna entre los distintos tramos.
1. En las piscinas de uso colectivo existirá una escalera o rampa de acceso al vaso cada veinte metros o fracción, excepto en los vasos infantiles o de chapoteo. La medición tendrá en cuenta el ancho del vaso. En ningún caso el número de escaleras o rampas podrá ser inferior a dos.
Del agua del vaso
3. El agua de alimentación será filtrada y desinfectada antes de su entrada al vaso.
2. Cuando el resultado de los análisis demuestre una alteración no aceptable de la calidad del agua de baño, se adoptarán las medidas correctoras oportunas y se repetirá el análisis para la comprobación de la corrección de los parámetros alterados.
3. Para el mantenimiento de los criterios de calidad del agua deberá procederse, cuando sea necesario, al vaciado total o parcial del vaso y, en todo caso, cuando lo ordene la autoridad sanitaria.
4. Los tratamientos de desinfección y de regulación del pH estarán estrechamente relacionados y se realizarán mediante sistemas automáticos. Excepcionalmente, se permitirá la dosificación manual de productos como tratamiento de cobertura o corrector, garantizando el cumplimiento de los plazos de seguridad establecidos fuera del horario en el que la piscina permanezca abierta al público y en el caso de que sea imprescindible.
2. La concentración en el agua del vaso de los productos químicos utilizados para el tratamiento cumplirá con los límites establecidos en la presente norma o, en su defecto, con los establecidos por el fabricante en cada caso.
3. El establecimiento dispondrá de los elementos necesarios para efectuar la determinación rápida de los desinfectantes y correctores de pH en el agua del vaso.
Y DE LOS USUARIOS
1. A los efectos del presente Reglamento se entiende por socorrista el experto nadador, con conocimientos en las técnicas de salvamento acuático y de primeros auxilios, avalado por la certificación de haber realizado el curso establecido en el anexo 2, o por la titulación de formación específica que les exima de aquél.
2. Las piscinas de uso colectivo contarán al menos con la presencia de un socorrista durante el horario de funcionamiento.
3. Cuando la piscina presente vasos a distintas cotas que imposibilite la visión de todos ellos será obligatoria la presencia del número de socorristas necesario para poder ver todos los vasos.
4. Están exentas de la obligación de tener socorrista las piscinas ubicadas en edificaciones y construcciones de uso residencial no turístico, así como en establecimientos o complejos en los que se desarrolle actividad turística alojativa y cuya capacidad no exceda de 40 unidades alojativas. En cualquier caso, en los establecimientos y complejos alojativos turísticos no exentos de esta obligación, la misma deberá ser cumplida por los explotadores turísticos que asumirán la responsabilidad por su incumplimiento de conformidad con lo dispuesto en el artículo 44.
En los casos exentos del cumplimiento de la obligación de tener socorrista, los vasos estarán vallados de manera que sean inaccesibles para los menores no acompañados.
5. Las piscinas exceptuadas conforme a lo dispuesto en el párrafo anterior lo harán constar en el Registro de Piscinas de Canarias y en el Libro de Registro del Control Sanitario.
1. Las piscinas de uso colectivo, salvo las previstas en el apartado 4 del artículo anterior, dispondrán de un botiquín de primeros auxilios que deberá contar, al menos, con los productos descritos en el anexo 3 de este Reglamento. El socorrista estará a cargo del botiquín, de su uso y de la renovación del material.
h) El lugar de localización del teléfono en el recinto, así como las direcciones y números de teléfono de los servicios de urgencia, de los centros sanitarios más próximos y el 112.
2. Aquellas piscinas que no estén obligadas a disponer de socorrista, deberán advertir a los usuarios de dicha circunstancia mediante un cartel colocado en lugar visible.
INFORME SANITARIO Y REGISTRO
Artículo 37.- Informe sanitario de piscinas.
1. Sin perjuicio de las intervenciones que correspondan a otras Administraciones Públicas o a otros órganos de la Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias, se sujeta a informe sanitario preceptivo y vinculante la construcción de las piscinas y las reformas que afecten a la estructura de los vasos. Este informe versará sobre el cumplimiento de los requisitos exigidos en el presente Reglamento y será previo y necesario para el otorgamiento de la licencia municipal correspondiente.
2. La solicitud del informe se realizará por la entidad local correspondiente, según el modelo establecido en el anexo 5 y acompañada de la documentación que se detalla en el mismo, dirigida al órgano del Servicio Canario de la Salud competente en materia de salud pública. El proyecto técnico, visado por el colegio profesional correspondiente, detallará las características de la piscina, debiendo incluir como mínimo:
3. El plazo máximo de emisión del informe será de un mes. Transcurrido dicho plazo sin notificación expresa, podrán proseguirse las actuaciones que correspondan.
1. Se crea el Registro de Piscinas de Uso Colectivo de Canarias, en el que deberá inscribirse toda piscina de uso colectivo ubicada en la Comunidad Autónoma de Canarias, como requisito previo a su puesta en funcionamiento. Su gestión corresponde a la Dirección General competente en materia de salud pública.
2. El titular de la piscina, una vez finalizada la obra, presentará la solicitud de inscripción en el Registro según el modelo establecido en el anexo 6. La solicitud se acompañará de la siguiente documentación:
a) Identificación del solicitante de la licencia y, en su caso, del responsable de la explotación y funcionamiento de la piscina.
c) Ficha de identificación del establecimiento/piscina.
d) Ficha de identificación de cada vaso.
e) Programa de autocontrol de la piscina.
f) Titulación de socorrista y alta en la Seguridad Social, en su caso.
g) Resguardo de la tasa de inscripción en el Registro, de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 3.9 del artículo 135 del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de tasas y precios públicos de la Comunidad Autónoma de Canarias, aprobado por Decreto Legislativo 1/1994, de 29 de julio.
3. En la instrucción del procedimiento de inscripción se efectuará la inspección sanitaria para verificar el cumplimiento de lo establecido en este Reglamento y la adecuación de la obra ejecutada al proyecto técnico objeto del informe sanitario preceptivo de piscinas.
4. El plazo máximo para resolver y notificar es de tres meses contados desde la entrada en el órgano competente de la solicitud acompañada de la documentación reseñada en el apartado anterior. Transcurrido dicho plazo sin que se haya dictado y notificado la resolución, se entenderá inscrita la piscina de que se trate.
5. En este Registro se anotarán las excepciones al régimen general reguladas en este Reglamento referidas a cada piscina de uso colectivo, así como cualquier dato relativo a la situación administrativa de cada una de ellas. Por la Consejería competente en materia de ordenación turística se comunicará al Registro de Piscinas de Uso Colectivo las explotaciones turísticas a las que se refiere el apartado 4 del artículo 34 del presente Reglamento.
6. El titular será responsable de la actualización de los datos que consten en el Registro, comunicando las modificaciones que se produzcan en ellos.
AUTOCONTROL Y VIGILANCIA SANITARIA
2.1. Plan de tratamiento y control de calidad del agua de los vasos: en este documento deberá recogerse detalladamente, la descripción y un esquema del proceso al que se somete el agua desde su entrada en el punto de abastecimiento, hasta su uso en el vaso (prefiltración, filtración, dosificación de desinfectante, corrección de pH ...), así como la relación de todos los productos utilizados en el tratamiento, con indicación del nombre comercial, número de homologación, ficha de datos de seguridad e instrucciones de uso. También se describirá el procedimiento a seguir para la determinación de los parámetros de control diario de la calidad del agua del vaso y el cronograma de determinación de los restantes parámetros contenidos en el anexo 1.
2. Si en la visita de inspección se observara la existencia de deficiencias sanitarias que no supongan peligro para la salud o integridad física de los usuarios se podrá permitir el funcionamiento de la instalación, concediendo un plazo para su subsanación, proporcional a la importancia de la anomalía. Si las deficiencias sanitarias detectadas pudieran suponer un riesgo para la salud o integridad física de los usuarios, o bien no se hubieran subsanado las deficiencias sanitarias anteriormente indicadas en el plazo establecido, la autoridad sanitaria adoptará las medidas procedentes, entre ellas, la suspensión de la actividad.
RESPONSABILIDAD Y MEDIDAS CAUTELARES
Las personas físicas o jurídicas que aparezcan en el Registro de Piscinas de Uso Colectivo de Canarias como titulares son los responsables por acción u omisión de las infracciones relativas a lo establecido en este Reglamento, así como los explotadores turísticos en cuanto a la obligación de tener un socorrista en el supuesto previsto en el apartado 4 del artículo 34.
Las infracciones serán corregidas de conformidad con lo dispuesto en la Ley 11/1994, de 26 de julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias.
Ver anexos - páginas 22850-22859

References: artículo 23
 Real Decreto 
 artículo 32
 artículo 34
 artículo 11
 artículo 44

Artículo 37
 artículo 135
 artículo 34
 artículo 34