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Timestamp: 2020-01-22 05:33:34+00:00

Document:
NELLY, JAVIER ARMANDO s/rec. de apelación (Por: ) N° de Expediente: 18.249-A
En Buenos Aires, a los 31 días del mes de marzo de 2004, reunidas las Vocales de la Sala “E”, Dras. D. Paula Winkler y Catalina García Vizcaíno, con la presidencia de la primera de las mencionadas, para sentenciar en los autos caratulados: “NELLY, Javier Armando s/rec. de apelación”, expdte. TFN N° 18.249-A y, su acumulado;
I.- Que a fs. 17/21 y vta. el despachante de aduana del epígrafe, por apoderada, interpone recurso de apelación contra la Resolución AD NEUQ N° 17/03, por la que lo condena en forma solidaria con la exportadora, Chevrón San Jorge S.A., coactora en autos, al pago de una multa en los términos del inc. c) del ap. 1 del art. 954 del C.A. Relaciona los hechos de la causa y destaca que, al haberse documentado ante la aduana de Neuquén una exportación a consumo a Chile de petróleo crudo se declararon 143.017,77 m3 de esa mercadería por el valor FOB allí indicado. Adjuntas, dice, se acompañaron las facturas preformas, las planillas de cálculos, pues el petróleo se factura por barril, pese a que el sistema MARÍA no lo contempla, por no estar esa unidad considerada dentro de las aceptadas por el sistema métrico legal argentino –SIMELA. Agrega que, para cumplir el pos embarque se efectuaron los cálculos correspondientes para fijar las cantidades y valor fob realmente exportados y trasladarlo al sistema MARÍA. Reconoce que “se produce un error que llevó a documentar un precio mayor que el de la factura pro forma” (v. fs. 17 vta. in fine del mencionado escrito de inicio). Sin embargo –aclara- la aduana contó desde el inicio de la operación con la factura pro forma, la planilla de cálculo y demás documentación complementaria que le permitían no pasar por desapercibido el error en cuestión. Por ello, a su juicio, no cometió infracción alguna. Cita jurisprudencia y doctrina que harían a su derecho. Deja reserva del caso federal y pide que, oportunamente, se revoque la resolución apelada, con costas.
Que a fs. 64, ref./ 70, ref. apela la exportadora Chevron San Jorge S.R.L., coactora en autos, y continuadora de Petrolera Argentina San Jorge S.A. Advierte que el precio del petróleo crudo se factura por barril y es el que obra en las facturas. El mismo, dice, está dado por la condición de venta CIF BUTA MALLIN, punto de frontera. Dice que al valor de factura se le descuenta el precio del flete interno desde Puesto Hernández al mencionado punto de frontera para obtener, así, el precio FOB, Puesto Hernández. Explica el error al que se llegó por el precio barril, en tanto –dice- cada barril contiene 158.9 litros a una temperatura de 15° C y que a la cantidad de m3 a exportar se llega dividiendo la cantidad de barriles la cantidad de barriles a 60° F por el coeficiente 6,2928369909. A raíz de esto reconoce que cometió el error de documentar un precio mayor que el de la factura pro forma, pero señala que la aduana contaba con todos los elementos para advertir el error, por lo que no pudo pasarle inadvertida la inexactitud y, por tanto, no se encuentra su conducta incriminada en el inc. c) del art. 954 del código citado. Formula una disquisición referida a la declaración y la llamada “documentación complementaria”. Sobre la base de ello considera que no ha habido una declaración punible, con sustento en lo dispuesto en el inc. a) del art. 959 del C.A, en el art. 225 y lo relacionado respecto del sistema MARÍA. Y cita, en apoyo de sus derecho, normas por las que surgiría que, en la especie, debe tenerse en cuenta la documentación complementaria para ameritar si se produjo o no la conducta tipificada y sancionada en la mencionada norma del C.A. Hace reserva del caso federal y pide que, oportunamente, se dicte sentencia revocando el “fallo” aduanero, con costas.
II.- Que a fs. 84/93 ref. la representación fiscal contesta el traslado conferido, luego de haberse resuelto la acumulación que luce a fs. 73. Dice que la condena impuesta en ambos casos se ajusta a derecho. Es la declaración la que debe tenerse en cuenta a los efectos de determinar si la inexactitud pudo o no pasar inadvertida –señala- y agrega que el despachante no ha podido probar sus dichos en sentido de que se limitó a cumplir las órdenes impartidas por la exportadora. Cita copiosa jurisprudencia a favor de su postura, ofrece como prueba documental las actuaciones administrativas que obran por separado y pide se confirme el decisorio aduanero, con costas.
Que a fs. 94 vta. in fine se eleven los autos a la Sala “E”, la que los pasa a sentencia a fs. 95.
III.- Que de la compulsa del sumario administrativo SA 75/01/08 surge que, con relación a la destinación n° EC01-000153B/01 con la Multinota AFIP 015/01 el despachante interviniente solicita modificar, respecto de la coactora Chevron San Jorge, el campo referido a valor unitario de los subítems 1 y 2 de la mencionada destinación de exportación. Si bien explica la conversión resultante de la unidad de medida –barril- deduce en ambos precios unitarios el valor correspondiente al flete interno (v. fs. 1 / 2 del mencionado expdte. adm., nota del 17.9.01). A fs. 3 obra el sobre contenedor con DUA respectivo y demás documentación, complementaria, surgiendo que al mismo que se le asignó canal verde. Se agrega luego el EA 75/010856, nota iniciada por el citado despachante, con el agregado de las facturas comerciales de la operación, que le fueran requeridas mediante el memorándum n° 132, del 11.9.01 (v. fs. 10). A fs. 12 ref. del menc. obrado se informa la diferencia entre los valores documentados y computables teniendo en cuenta los m3 embarcados. A fs. 13 se produce la apertura del sumario sobre la base de los hechos que se consignan en dicho proveído y que se detallan, como haberse advertido “que el valor establecido en la pro forma no coincide con el declarado en la destinación mencionada” y que se informa que “los valores FOB/m3 declarados en los subitem del permiso de embarque son superiores a los establecidos en la pro forma como valores CIF Buta Mallin”. A fs. 19 se corre vista de lo actuado a la exportadora, que se presenta a fs. 24/26, habiéndose informado a fs. 23 vta. que la encartada carece de antecedentes infraccionales. Con la prueba documental se pone el expediente para alegar, y alegado el expediente por la exportadora, a fs. 80/85 se dicta la disposición n° 58/02, por la que se amplía la instrucción del sumario y se ordena correr vista de lo actuado al despachante, lo que se cumple a fs. 91/96. A fs. 108/117 y vta. se dicta la Resolución N° 17/03, ahora apelada.
IV.- Que en primer término he de analizar la infracción que se le imputa a la exportadora.
A tal efecto, con carácter preliminar, señalo que lo que se le imputa a Chevron San Jorge S.R.L. es la diferencia de valores declarados en el documento único aduanero, con relación a los de las facturas, no encontrándose ningún otro hecho investigado, en tanto en la Nota N° 371/001 se dice expresamente “se hace notar que los valor FOB/m3 declarado en los subitem del permiso de embarque son superiores a los establecidos en la pro forma como valores CIF Buta Mallin”. Si bien se consigna también que “el valor del flete. Puesto Hernández_Buta Mallín no se encuentra estipulado en la pro forma como facturas se establece que los valor (sic) del petróleo es CIF Buta Mallín (condición de venta)”, se da por “supuestamente válido el descuento por flete”. Y, por lo demás, cuando en la motivación de la resolución condenatoria se hace referencia a la omisión de descontar el valor del flete desde Puesto Hernández a Buta Mallín, como se hacía habitualmente, se lo hace solamente en los considerandos relacionados con la defensa opuesta por esta imputada (v. fs. 7 y vta., a partir del considerando “(…)a fs. 69/70 (…)”.
V.- Que la exportadora no controvierte que la diferencia de valores se hubiera reflejado, efectivamente, en la declaración del di EC01 000153 B, oficializado el 11.4.01, si se tienen en cuenta los valores de las facturas. Dice, en efecto, que en tanto el sistema de comercialización del petróleo crudo es por barriles, “se documentaron 500.000 barriles de petróleo crudo a una temperatura de 60° F, ello equivale a 79.455,43m3 a 15° C ya que un barril contiene 158,9 Lts. a 15 ° C, a la cantidad de m3 a exportar se llega dividiendo la cantidad de barriles a 60° F por el coeficiente 6,2928369909. De allí que para este item el precio unitario por m3 es de u$s 151,6558 y no como se consignó, en forma errónea u$s157,9486” (v. fs. 64vta. in fine ref. y fs. 65, ref.).
Que, en efecto, se documentaron la cantidad de 79.455,43 m3 para el item 1, por el valor último mencionado; y la de 63.564,34 m3 por un valor unitario de U$S 158,0745.
Que en el cumplido obra la constancia de la aduana en sentido que se habrían exportado, en cambio, 113.242,979 m3 de la mercadería mencionada, lo que surge, entre otros, del “informe de ajuste”, anexo a la carpeta del documento aduanero de exportación, en el que en su parte pertinente puede leerse esa cantidad exportada de mercadería.
Que se agrega también la carpeta con el acta de inicio del DUA y el acta de finalización, a lo que debe adicionarse que la diferencia entre lo declarado y lo embarcado denunciada en la Nota 371/01, fs. 12, ref. del expdte. adm., difiere levemente de la recién consignada (113.232,99 aparentemente debido a un error de tipeo).
VI.- Que la exportación en la especie se ha formalizado conforme al sistema MARÍA. Pero, además, como se verá, la mercadería exportada tiene una regulación normativa específica.
Que respecto de la primera circunstancia destacada tengo sentenciado que “no puede descuidarse que cuando se formaliza una operación de destinación bajo el Sistema Informático María –al estar la descripción de la mercadería sujeta a los límites que le asigna un sistema informático- prácticamente resulta imposible desde el punto de vista fáctico la realización de una descripción total y detallada de la mercadería en la medida que el documentante se encuentra sujeto a un texto preestablecido; y ello tiene por lógica consecuencia que por un lado la obligación del importador o exportador se traduzca en extremar los cuidados necesarios a efectos de elegir el texto que se corresponda mejor con la mercadería de que se trate, pero por el otro no se descuide la circunstancia que dicho contribuyente tenga o haya tenido en la especie las condiciones mínimas aseguradas para ejercitar correctamente su opción” (doct. de “Disporteko S.A.”, sent. de esta Sala, mi voto, 24. 2.99). Aquí no se trata de la mercadería, sino de la unidad de medida ingresada.
Que, en el caso, asiste razón a la exportadora en que las facturas –debido a la forma de comercialización de la mercadería (en barriles)- reflejan precios distintos y que debe practicarse la conversión a que alude en su escrito de inicio.
Que el decreto 44/91 considera que es “petróleo crudo”, a los efectos de su trasporte, el producto “tratado, deshidratado, desgasificado, puesto en tanque, reposado y estabilizado” y, como metro cúbico, define –salvo aclaración en contrario- a un m3 de esa mercadería a quince grados centígrados C (v. art. 6°). Por su parte, el punto 9 de las “Normas particulares y condiciones técnicas para el transporte de petróleo crudo” establece una fórmula de ajuste cuando no se acuerda el trasporte de petróleo crudo en remesas; no debiendo olvidarse que la unidad de medida aceptada por el SIMELA – sistema métrico decimal argentino- es la del m3, por lo que a 15 grados Celsius, debe hacerse la adaptación de la mercadería que se encontraba a 60 grados Fahrenheit.
VII.- Que con motivo de la modalidad específica de exportación de este hidrocarburo es que, además, la AFIP emitió la Resolución Gral. N° 795/00. Al exportarse por oleoducto, la documentación se completa en forma definitiva con el “informe de ajuste” (v. punto 3 del Anexo II de dicho acto de alcance general) y otros documentos todos los cuales conforman el documento de embarque, que, intervenidos, se toman como instrumento final del cumplido de la destinación.
Que, en efecto, establece el punto 4 del Anexo cit. “Las constancias del cumplido en el documento de embarque intervenidos por el personal actuante, adjuntando copia de la “Planilla de Medición” en los términos del punto 3 del Anexo I, el “Manifiesto Internacional de Transporte” y el “Informe de Ajuste” se tomarán como instrumentos finales para dar por cumplida la Exportación, en cuanto a volúmenes de hidrocarburos exportados en cada período de validez del documento”.
No aparece como opción a validar que el documentante pueda hacer referencia a estas circunstancias. Nótese que la unidad aceptable es, como dije, el metro cúbico. Por tanto, el error, que la exportadora reconoce bien pudo producirse, razonablemente, si no fuera por lo que se pasa a exponer.
VIII.- Que, aunque se considerara que pudo haber habido declaración inexacta en los términos del art. 954, inc. c) del C.A., en atención a encontrarse afectado el principio de veracidad en las declaraciones aduaneras, según el precedente del Alto Tribunal, del 11.6.98, in re: “Bunge y Born S.A.”, lo que corresponde a mi juicio analizar es si, efectivamente, tal cual lo pretende la exportadora coactora y lo niega la representación fiscal, resulta aplicable el inc. a) del art. 959 del C.A.
Que para que tal norma resulte aplicable, es cierto, la inexactitud debe resultar de “la simple lectura de la propia declaración”. No se considera dentro del concepto de esta última a la documentación complementaria; sin embargo en el particular caso bajo examen no parece razonable, a mi juicio, no tener en cuenta al efecto la documentación que la propia normativa incluye en el cumplido de la exportación como obligatoria.
Que, por lo que vengo exponiendo, no parece que la destinación de marras sea de aquéllas en las que deba definitivamente descartarse la documentación complementaria para verificar si el error pudo o no pasar inadvertido. Sin embargo fue mediante la Nota 015/01 que se solicitó realizar la mencionada corrección, y la misma fue posterior a la oficialización del documento aduanero por lo que si bien, en el momento del cumplido ya se contaba con la memoria de ajuste, que daba cuenta de las diferencias de petróleo crudo trasportadas, la diferencia del egreso pudo potencialmente producirse, por lo que no resulta de aplicación el inc. a) del art. 959 del C.A.
Que, sin embargo, el indicado error, que surge de la documentación complementaria y no de la declaración comprometida, autoriza la atenuación prevista en el art. 916 del C.A.
Que en consecuencia, propicio se fije la sanción en el 80% del mínimo legal, es decir, en $ 570.097.-, sin costas a la DGA, en atención a que por los fundamentos y las circunstancias puestas de manifiesto en el presente voto la aduana pudo considerarse con derecho verosímil a imponerla.
IX.- Que cabe señalar que es posible presumir que el error en el cálculo del valor fuera achacable solamente a la exportadora, encargada de la operación. Nótese que la mencionada nota 015/01 fue presentada por el propio despachante, por lo que no puede decirse que este actor no hubiere cumplido con las obligaciones a su cargo, en los términos del ap. 1 del art. 902 del C.A. Por tanto, aun haciendo aplicación de la doctrina del Más Alto Tribunal, “Fallos”, 287:191, en “Garibotti, Armando”, corresponde dejar sin efecto la multa impuesta, sin costas, porque la revocación en este aspecto se propicia por aplicación del art. 898 del C.A.
X.- Que, por lo expuesto, voto por: 1.- Modificar la Resolución AD NEUQ Nº 17/03, fijando la sanción en el 80% del mínimo legal, es decir, en $ 570.097.-, sin costas a la DGA, y con costas a Chevrón S.A. por la multa por la que resulta condenada. 2.- Dejar sin efecto la multa impuesta al despachante Sr. Javier A. Nelly, sin costas. 3.- Firme que quede la presente, ingrese la recurrente el 2% de la multa firme en el término de cinco (5) días en el concepto de tasa de actuación (ley 22610 y modif.), bajo apercibimiento de que la Secretaría General de Asuntos Aduaneros le libre certificado de deuda. ASI LO VOTO.
I) Que el Código Aduanero tutela el principio de la veracidad y exactitud de las declaraciones y manifestaciones que se presentan ante las aduanas. El art. 954 de ese Código reprime y sanciona -en correlación al bien jurídico protegido- al que para cumplir cualquiera de las operaciones o destinaciones de importación o de exportación efectuare ante el servicio aduanero una declaración inexacta que, de pasar inadvertida, produjere o pudiere producir, entre otros supuestos: c) el ingreso o egreso desde o hacia el exterior de un importe distinto del que correspondiere con multa de 1 a 5 veces el importe de la diferencia. Por este supuesto han sido condenados los recurrentes por la Resolución Nº 17/2003, apelada en el presente.
Que por plenario del T.F.N. recaído el 23/8/95 en “Y.P.F. S.A.”, que contó con la disidencia de la suscripta, se fijó como doctrina plenaria el criterio de que en las exportaciones, “en tanto dure la vigencia del decreto 530/91, no es de aplicación lo prescrito en el art. 954, ap. 1, inc. c, del C.A., sin perjuicio del encuadre que pueda efectuarse de la manifestación inexacta, comprobada en el caso concreto, en otra figura infraccional”.
Que la doctrina de este plenario quedó sin efecto por lo resuelto por la Corte Suprema en “Bunge y Born Comercial S.A.”, del 11/6/98, en el sentido de que “la vigencia del decreto 530/91 no obsta a que pueda configurarse la infracción prevista por el art. 954, inc. c, del Código Aduanero, en tanto la eliminación de la obligatoriedad de ingresar y negociar las divisas en un mercado oficial de cambios no impide que puedan producirse las diferencias en los importes pagados o por pagarse desde el exterior a que se refiere dicha norma”. En materia de importaciones, la Corte Suprema también sostuvo el criterio que posibilita la aplicación del art. 954, ap. 1, inc. c, del C.A. en “Free Port Importación S.R.L.”, del 16/3/99 (“L.L.”, 4/8/99, p. 5; “Fallos”, 322-355).
Que, además, el art. 954 del C.A. “da prioridad a la veracidad y exactitud de la declaración, con prescindencia de otra actividad ulterior del declarante -salvo los supuestos previstos en la propia ley- o del control que pueda efectuar el servicio aduanero. Ello se traduce en que, por principio, en la confiabilidad de lo declarado mediante la correspondiente documentación reposa todo un sistema que no depende de la mayor o menor eficiencia con que la Administración Nacional de Aduanas practique las tareas de control que le están asignadas; al contrario, la sujeción a tales presupuestos tiende a evitar que al amparo del régimen de exportación o importación, en su caso, se perpetren maniobras que lo desnaturalicen y perviertan” (C.S., “Subpga S.A.C.I.E. e I.”, del 12/5/92).

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