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Timestamp: 2020-08-12 15:49:39+00:00

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Sin categoría – Página 3 – Paso Cero
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 8 febrero, 2019 2 minutos
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 20 enero, 2019 5 minutos
¿Se puede limitar la accesibilidad por lo que cuesta?
De manera polémica, al tratar los límites del derecho a la accesibilidad, desde un enfoque de derechos humanos, he hecho referencia en alguna ocasión a la idea de razonabilidad y, dentro de ella, a la posible afectación a otros derechos. Digo que de forma polémica porque para algunos, entre ellos el Comité sobre Derechos de las Personas con Discapacidad, la accesibilidad es una exigencia absoluta.
Sin embargo, no existen derechos absolutos. En el caso de la accesibilidad, ciertamente habrá que diferenciar entre un situación de diseño universal (en la que hay que hacer accesible algo nuevo) y una situación de exigencia de accesibilidad (en la que hay que hacer accesible algo ya existente). Y es posible que en el caso de colisión con otros derechos, la ponderación difiera en una u otra situación.
Lo que no cabe esgrimir en el campo de la accesibilidad, que es el campo de los derechos humanos, es que el coste de una medida pueda ser una razón suficiente para limitar la accesibilidad. Y ello es así porque el coste en sí mismo no puede ser una razón que compita con los derechos humanos.
Con ello no quiero decir que el discurso de los derechos no tenga en cuenta costes económicos o esté la margen de la economía. Dando por descontado que la economía debe estar al servicio de los derechos humanos, estos no pueden ser ajenos a los costes que implican su satisfacción. Pero la atención a estos costes debe venir por la vía de la afectación a otros derechos. Es decir, un derecho puede encontrar sus límites en un coste excesivo siempre y cuando ese coste excesivo se exprese como insatisfacción de otros derechos.
Y hago esta reflexión porque hoy, trabajando sobre fiscalía y accesibilidad he podido leer el Real Decreto 1112/2018, de 7 de septiembre, sobre accesibilidad de los sitios web y aplicaciones para dispositivos móviles del sector público, cuyo artículo 7 (sobre carga desproporcionada) dice (lo reproduzco en su totalidad ya que todo él posee interés teórico): “1.Con carácter excepcional, en atención a la carga desproporcionada que el cumplimiento de los requisitos de accesibilidad pueda suponer para la entidad obligada, se podrá exceptuar el cumplimiento de los requisitos de accesibilidad recogidos en el presente real decreto. La excepción al cumplimiento de los requisitos de accesibilidad deberá ser motivada y se limitará al contenido concreto y a lo estrictamente necesario para reducir la carga. No obstante, la entidad deberá hacer estos contenidos lo más accesibles posible y cumplir todos los requisitos de accesibilidad en el resto de contenidos. 2.Se considera carga desproporcionada aquella que impone a la entidad obligada una carga financiera y organizativa excesiva, o que compromete su capacidad para cumplir su cometido o para publicar la información necesaria y pertinente para sus tareas y servicios, teniendo en cuenta al mismo tiempo el posible beneficio o perjuicio para los ciudadanos, en particular para las personas con discapacidad y personas mayores. 3.No se consideran motivos que permitan apreciar la excepción de la carga desproporcionada la falta de prioridad, de tiempo o de conocimientos. Asimismo, tampoco es posible justificar la necesidad de adquirir o desarrollar sistemas informáticos, para la gestión de contenidos de sitios web, y aplicaciones para dispositivos móviles que no sean accesibles. 4. A fin de evaluar en qué medida el cumplimiento de los requisitos de accesibilidad previstos en este real decreto impone una carga desproporcionada, las entidades obligadas deberán tener en cuenta como mínimo las siguientes circunstancias: a) El tamaño, los recursos y la naturaleza del sujeto concreto obligado. b) Los costes y beneficios estimados para el mismo, en relación con los beneficios estimados para las personas con discapacidad y las personas mayores, teniendo en cuenta la frecuencia y la duración del uso del sitio web o aplicación para dispositivos móviles en especial. 5. La entidad obligada concreta que desee acogerse a la excepción contemplada en el apartado 1 de este artículo deberá llevar a cabo una evaluación inicial de la medida en que el cumplimiento de los requisitos de accesibilidad previstos en este real decreto impone una carga desproporcionada debiéndolo hacer constar por escrito mediante el correspondiente informe. Dicha evaluación deberá revisarse al menos una vez al año para contemplar los posibles cambios organizacionales o técnicos. 6.En todo caso, en la declaración de accesibilidad para el sitio web concreto o la aplicación para dispositivos móviles concreta, después de realizar la correspondiente evaluación, se hará constar las partes de los requisitos de accesibilidad que no puede cumplir y, en su caso, se ofrecerá alternativas accesibles según los términos definidos en el artículo 15”.
Se trata de un artículo que da mucho juego a la hora de referirnos al alcance de la accesibilidad (he subrayado alguno de los puntos). No obstante, lo que me interesa hoy subrayar es que está justificando una discriminación (la ausencia de accesibilidad) por lo que cuesta hacerla desaparecer. Aunque ciertamente, la referencia en el punto 2 a la posibilidad de que el coste comprometa la capacidad para cumplir su cometido, puede ser una vía que conecte esa razón con otros derechos…
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 14 enero, 2019 14 enero, 2019 4 minutos
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 4 enero, 2019 4 minutos
Sobre la accesibilidad como derecho humano
Trabajando sobre cuestiones que tienen que ver con el acceso a la justicia de las personas con discapacidad, me he encontrado con un Dictamen del Comité Económico y Social Europeo (CESE), de 21 de enero de 2014, que no conocía, sobre “La accesibilidad como un derecho humano para las personas con discapacidad”, del que fue ponente Yannis Vardakastanis (presidente del European Disability Forum) y que se aprobó con 152 votos a favor y 3 abstenciones (https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX%3A52013IE3000&from=EN&lang3=choose&lang2=choose&lang1=EN)
Llamo la atención sobre este documento porque es de los pocos que conozco en este ámbito, y con un cierto carácter institucional (el CESE es un órgano consultivo de la Unión Europea que emite dictámenes para la Comisión Europea, el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo), que de forma clara se pronuncia sobre la consideración de la accesibilidad como un derecho humano y que, además, lo hace desde un planteamiento muy cercano a lo que he denominado en otros lugares como el eje de la accesibilidad.
Así, el Dictamen comienza afirmando: “El CESE hace un llamamiento a las instituciones de la UE para que reconozcan que el artículo 9 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) de las Naciones Unidas constituye de por sí un derecho humano y que, por consiguiente, su plena aplicación debe conducir a la creación de las condiciones necesarias, a través de medidas legales y políticas, para permitir a las personas con discapacidad acceder a cualquier entorno y aspecto de la vida. Todo ello reviste una importancia crucial para el ejercicio pleno de sus derechos civiles y políticos, así como de sus derechos sociales, económicos y culturales. La accesibilidad beneficia al conjunto de la sociedad”.
Se afirma, que es un derecho que afecta no solo a las personas con discapacidad sino a todas las personas en general: “El CESE cree que la «accesibilidad como un derecho humano» ha de transformarse en un concepto político y funcional. Se trata de un concepto válido para el conjunto de la sociedad, y no únicamente para las personas con discapacidad” (punto 3.1 del Dictamen).
La consideración como derecho humano supone un salto de calidad en esta exigencia y reduce la fuerza de los argumentos de tipo económico como justificativos de su limitación. Así, el punto 1,9, del Dictamen dice: “El CESE cree que ni la crisis ni las consiguientes medidas de austeridad deben ser utilizadas por la UE y por los Estados miembros como excusa para menoscabar el respeto de la accesibilidad como un derecho humano”.
El dictamen recoge también las dos grandes perspectivas de la accesibilidad. Por un lado su consideración como derecho singular, y por otro, su consideración como parte esencial para el disfrute del resto de derechos (contenido esencial de los derechos). Así, en el punto 3.2. puede leerse: “El CESE hace hincapié en que, en todo lo relacionado con la agenda política, la accesibilidad como un derecho humano ha de entenderse de dos maneras: — como un derecho humano en sí, en referencia a la posibilidad de participar, actuar, comunicar y ser informado de manera autónoma y segura, y — como un derecho humano inherente a la aplicación de otros derechos humanos, lo que lo convierte en un elemento facilitador fundamental”.
Por otro lado, incide en la idea de que los ajustes razonables no son medidas que pueden reemplazar la obligación del diseño universal. En este sentido, el punto 3.11 señala: “Los ajustes razonables no sustituirán bajo ningún concepto la obligación de garantizar la accesibilidad de las infraestructuras, los edificios y los servicios, de conformidad con los principios del diseño universal. Los ajustes razonables pretenden garantizar la justicia individual en el sentido de que se proporciona no discriminación e igualdad teniendo presentes la dignidad, la autonomía y las opciones de la persona. El CESE cree que un mayor impulso de los estándares de accesibilidad en general se traducirá en ajustes más razonables”.
Y, también, destaca la importancia de formar y concienciar sobre la relevancia de la accesibilidad: “El CESE cree que las estrategias de educación europeas y nacionales deben incluir la cuestión de la accesibilidad de las personas con discapacidad en los planes de estudio de colegios y universidades” (punto 5.6 del Dictamen).
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 29 diciembre, 2018 3 minutos
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 26 diciembre, 2018 26 diciembre, 2018 4 minutos
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 23 diciembre, 2018 3 minutos
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 29 octubre, 2018 2 noviembre, 2018 2 minutos
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 28 octubre, 2018 29 octubre, 2018 9 minutos
He dicho muchas veces que un club de cantera es una organización especial en la que, creer en lo que se hace, trabajo en equipo y compromiso, son tres aspectos esenciales. Así, el punto de partida para que funcione correctamente es que todos/as los que formamos parte de su estructura consideremos que somos del mismo equipo y creamos en aquellos objetivos que nos hemos marcado. El compromiso se traduce en implicación, en identificación con los valores de la organización, en sentimiento y deseo de pertenencia. Pero nada de esto puede darse si falta algo igual de esencial: la confianza.
En este campo, la cuestión de la confianza puede ser analizada tomando como referencia diferentes proyecciones. Así, sin ánimo exhaustivo, se puede hablar de la confianza en el interior de grupos, por ejemplo, en el interior de la junta directiva, en el interior del cuerpo técnico, en el interior de cada equipo…; o de la confianza entre diferentes grupos, por ejemplo, entre junta directiva y cuerpo técnico, entre dirección deportiva y entrenadores/as, entre junta directiva y socios/as… Ciertamente, en este último caso, una singularidad de este tipo de organizaciones está en que la línea que separa la confianza hacia el interior de la confianza hacia el exterior es muy tenue.
La confianza precisa, entre otras cosas, de comunicación, lealtad y respeto. Este último se gana con el conocimiento, la racionalidad y la no arbitrariedad, y el acierto (en términos de éxito y de justicia). Pero también se pierde cuando todo esto falta y, sobre todo, con la falta de racionalidad y la arbitrariedad. En todo caso, además, el respeto implica empatía, comprensión y solidaridad, y por tanto, atender y preocuparse por el otro.
Todas las proyecciones de la confianza en el interior de una organización requieren creer en el otro y comprensión; por tanto, gestionar y ponderar los diferentes intereses, eso si, teniendo claro cuales son los de la organización como tal y situando a éstos por encima de los personales.
De ahí la importancia de definir los objetivos y la misión de un club, y de ahí también la necesidad de un compromiso claro y leal hacia ellos por parte de todos/as.
Desde este primer presupuesto, la confianza tiene que ver con expectativas de comportamiento. Por eso, una forma mínima de promover la confianza consiste en el establecimiento de procedimientos y su transparencia, y, dentro de ellos, en la exigencia de aportar razones que expliquen y justifiquen las decisiones.
A partir de aquí, la confianza tiene mucho que ver con actitudes, actuaciones y cualidades, como la integridad, el talento, el conocimiento, la trayectoria, el cumplimiento de los acuerdos…
No es extraño que en el seno de las organizaciones se produzcan crisis de confianza. En el interior de un club deportivo estas crisis se pueden proyectar en todos y cada uno de los ejemplos que señalaba más arriba. Las crisis de confianza pueden producir un daño importante a la organización (además de a las personas), pero también pueden ser una oportunidad. Para ello, su gestión, sin renunciar a los presupuestos anteriores, debe estar abierta a la crítica y tener claro las diferencias existentes entre lo distinto y lo incorrecto. Requiere así firmeza en el compromiso hacia los rasgos definitorios de la organización, pero también diálogo, flexibilidad y amplitud de miras.
En todo caso, si la gestión de una crisis de confianza tiene como finalidad el restablecimiento de ésta, hay cosas que son necesarias en esta gestión. Así por ejemplo, si un/a entrenador/a ha perdido la confianza en sus jugadores/as, para recuperarla serán necesarias diferentes actuaciones, pero difícilmente se logrará si no hay voluntad, comunicación, autocrítica, generosidad… Y lo mismo puede decirse si esa pérdida de confianza es de los/as jugadores/as hacia su entrenador/a. Creo que esto es trasladable al resto de relaciones. La confianza no se recupera encerrándose en uno/a mismo/a, atrincherándose en la defensa de un interés personal o pretendiendo dar una imagen de poder o de subordinación.
He puesto un ejemplo simple, que nos sirve para hacer ver que la recuperación de la confianza implica descartar algunos comportamientos y actitudes. Se trata de un ejemplo que deja a un lado variables, matices, opciones…, y que debe ser contextualizado en el marco general de una organización y en los fines que se pretendan. A veces, la gestión de una crisis de confianza puede seguir otros derroteros e, incluso, pueden darse el caso de que la recuperación sea imposible. Y esto puede ocurrir cuando nos alejamos de los referentes que he venido señalando. Pero en estos casos también, la solución debería basarse en el interés de la organización y no el interés personal de los implicados. En caso contrario, el daño para la organización persistirá.
rarfid	Sin categoría	Deja un comentario 24 octubre, 2018 3 minutos

References: Real Decreto 
 artículo 7
 real decreto 
 real decreto 
 artículo 15
 artículo 9