Source: https://www.techdroy.com/analisis-xiaomi-mi-a3/
Timestamp: 2019-12-05 17:15:18+00:00

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Carlos Llorca 14 agosto, 2019 Análisis, Telefonía
En 2017 Xiaomi lanzaba la gama Android One con el Mi A1, el cual fue un éxito de ventas a nivel mundial gracias a tener un sistema puro de Google así como por su buena calidad y precio económico. Un año más tarde llegó la segunda generación con unas expectativas muy altas que se cumplieron a medias, y ahora pasa por nuestras manos el Xiaomi Mi A3.
La tercera generación de la gama Android One de Xiaomi nos ha dejado un sabor agridulce, y no era lo que esperábamos de una gran esperada renovación por algunas carencias notables que hemos notado a lo largo de las semanas de uso. Ha perdido el apellido “superventas”, ya que no auguro que sea un dispositivo con un gran público por las especificaciones y la experiencia de uso, la cual es la que realmente importa.
Diseño equilibrado y cómodo
En las tres generaciones ha cambiado el diseño de manera notable, ya que en el Mi A1 se optó por plástico, en la segunda generación teníamos un cuerpo de aluminio con acabado mate, y en este Mi A3 se apuesta por el cristal como elemento principal. Xiaomi ha lanzado tres colores, y en nuestro caso tenemos el más sobrio de todos: un color grisáceo oscuro. También se encuentran disponibles los colores blanco y azulón brillante, que personalmente me gustan más.
Tiene un buen acabado en general, y sienta muy bien cuando lo sostenemos en la mano. La empresa también ha incorporado lo que denominan un “diseño curvo trasero 3D”, pero esto no deja de ser una curvatura en la parte trasera para dar sensación de mayor delgadez. Podemos afirmar que tiene una buena ergonomía y que sea de cristal con las esquinas bastante redondeadas ayuda notablemente a tener una mejor sensación. Este cristal está protegido mediante Corning Gorilla Glass 5. Y sí, peca en gran medida en que las huellas se quedan impregnadas.
Hablando de la parte trasera sucia, vamos a encontrar un módulo de cámara en forma vertical, sobresaliendo ligeramente del cuerpo, que aloja tres sensores fotográficos los cuales veremos más adelante cómo se han comportado en diferentes situaciones. Bajo de este, se ubica el flash LED y la serigrafía de “48 MP AI Camera”. En la misma línea pero en la parte inferior, podemos observar la serigrafía de la empresa Xiaomi con una nueva tipografía que no habíamos visto anteriormente y la firma asiática tampoco ha mencionado a qué se debe este cambio y si será permanente en su marca. En la parte inferior izquierda encontramos el logo de Android One así como los certificados europeos.
Ya no encontramos más elementos en la parte trasera. Pero, ¿y el sensor de huellas? Xiaomi ha decidido incluir el escáner de huellas dactilares debajo del panel, por lo que se ha sumado a la moda actual por muchos gama alta. Y ya que estamos hablando de la parte frontal, en esta encontramos unos biseles reducidos con un sensor fotográfico centrado en la parte superior rodeado por el notch. Algo de lo que nos hemos dado cuenta es que las esquinas así como la curvatura de la cámara en parte está perfilada mediante software.
Es algo que en el día a día pasa desapercibido, pero cuando sabes que está ahí puede hacerse algo molesto saber que no es perfecta. Otros dispositivos, como la empresa OnePlus, utiliza en alguno de sus últimos modelos esta técnica para perfeccionar la curva en las esquinas. Pero dejando este aspecto de lado, en la parte superior también vamos a encontrar diferentes sensores así como un LED de notificaciones a la izquierda y por supuesto el auricular para las llamadas.
Observando los laterales del Mi A3, encontramos a la derecha tanto el control de volumen como el botón de power. A la izquierda solamente encontraremos el slot híbrido para introducir las tarjetas SIM y una microSD para ampliar el almacenamiento interno.
En la parte superior del dispositivo disponemos de un micrófono de cancelación de ruido, un sensor infrarrojo para controlar diferentes dispositivos como el aire acondicionado o la televisión, y el amado por muchos jack de auriculares 3,5 mm heredado del Mi A2 Lite. Al lado contrario, en la parte inferior, se encuentra el micrófono principal, el altavoz y el puerto de carga USB tipo C.
Si hacemos una breve comparativa con el Redmi Note 7, en este aspecto se hace más tosco por las líneas más cuadradas. Pero en realidad el Xiaomi Mi A3 es más grueso con 8,475 mm frente a los 8,1 mm. Se nota más delgado la tercera generación de Android One debido a la curvatura trasera que presenta el dispositivo.
Se nota que la empresa ha trabajado más en el diseño para hacer más ergonómico el Mi A3 con un peso que también es inferior. Pero como siempre decimos, esto es cuestión de gustos y dependerá de cada usuario al coger el teléfono.
Una pantalla que… no está a la altura
Si hacemos memoria con las anteriores generaciones de la gama Android One de Xiaomi, en 2017, el Mi A1 salió al mercado con un panel FullHD de 5,5 pulgadas que estaba por encima de los 400 píxeles por pulgada. El año pasado, el Mi A2 repetía la resolución con un panel de 5,99 pulgadas más alargado con ratio 19:9, y la variante Mi A2 Lite equipaba un panel de 5,84 pulgadas FullHD+ y llegaba a los 431ppp.
Por lo tanto, podemos esperar que el nuevo Mi A3 equipe la misma resolución con un tamaño de pantalla similar, ¿no? Lejos de ser así disponemos de una pantalla de 6,088 pulgadas con una resolución de 1.560 x 720 píxeles, lo que equivale a HD+ y 282 ppp. La tecnología utilizada es AMOLED con matriz PenTile, fabricada por Samsung. Los materiales son orgánicos, por lo que se degradan con el paso del tiempo con mayor rapidez que un panel IPS o LCD.
La matriz PenTile está compuesta por píxeles, y cada pixel está compuesto por subpíxeles de color rojo, verde, azul y verde otra vez. Por lo tanto contamos con dos subpíxeles verdes, esto es debido a que el ojo humano es más sensible a este color. Esto hace que sea incluso más notable la pérdida de resolución frente a otros terminales de menor precio. En la imagen inferior podemos ver al microscopio la pantalla del Mi A3 contra la del Mi A1.
Imagen cedida por Alejandro Pérez
Esto supone un claro atraso en cuanto a nitidez se refiere, y algo que ha sido ampliamente criticado por su coste oficial. Podríamos decir que este panel coloca, por resolución, al Xiaomi Mi A3 con la gama de entrada de la empresa como el Redmi 7. Y desde luego el precio no es similar a este último. Pero, que sea HD+ no significa que sea un mal panel.
Si me preguntas por la nitidez, te responderé de forma rotunda que este panel no está a la altura del precio ni a la gama que va dirigido el dispositivo. Se notan de manera pronunciada los píxeles, haciendo que no disfrutemos como es de esperar al adquirir un dispositivo por este precio. Podemos notarlo sobre todo en los textos, las letras no están bien definidas. También se pueden apreciar los píxeles de esta matriz en los vídeos si nos acercamos ligeramente a verlos.
Donde más se nota esta pérdida de resolución es en la pantalla principal, a la hora de navegar y en YouTube, donde la resolución máxima es de 720p. Para algunos vídeos es insuficiente, pero para otros usuarios disfrutar de contenido con esta resolución incluso inferior a 480p les parece correcto. Pero lo cierto es que la tendencia general es hacia contenido cada vez con mayor resolución, acercándose al 4K casi como norma general en algunos ámbitos e incluso comenzamos a ver contenido en 8K. Sin ir más lejos, la cámara del Mi A3 es capaz de grabar a 4K pero no podremos disfrutarlo.
Dejando de lado la resolución, ¿se ve bien este panel fabricado por Samsung? En cuanto a calibración de colores podemos decir que es deficiente, y esperábamos un mayor nivel de brillo ya que en ocasiones puede ser complicado ver el contenido a pleno sol, sobre todo ahora que nos encontramos en pleno verano. A pesar de ser un color mal calibrado, es la tendencia que está adoptando el mercado hacia colores muy saturados y suelen gustar más a los usuarios.
Por todo lo comentado anteriormente, ¿quiere decir que la pantalla del Mi A3 es peor que por ejemplo la del Mi A2 o el Redmi Note 7? En cuanto a nivel de resolución, es un rotundo “sí”. Pero si nos fijamos en otros aspectos como el color personalmente me gustan más los paneles AMOLED, y este aunque está mal calibrado con colores poco precisos pero llamativos, es lo que gusta a muchos usuarios cada vez más.
Si quieres conocer un poco mejor la pantalla con datos técnicos, puedes ver el vídeo de Alejandro Pérez. Ha utilizado herramientas para corroborar la información y la experiencia de uso obtenida por nosotros. También le agradecemos poder usar las imágenes de su vídeo en este análisis para ilustrar mejor nuestras palabras.
Si hablamos del software para intentar solucionar estos problemas, no disponemos de ninguna opción para modificar el color de la pantalla. En este sentido Android One deja mucho que desear frente a las capas de personalización. Pero, ¿el panel del Mi A3 puede hacer que lo demás pierda interés? No creo que sea así.
Un lector de huellas lento e innecesario
¿Por qué Xiaomi ha incorporado un panel AMOLED en lugar de un panel IPS como en las anteriores generaciones? Esta es una de las preguntas que más he visto a lo largo de las semanas, y la principal razón es por el sensor de huellas dactilares en pantalla. Solamente se puede incluir junto a la tecnología AMOLED u OLED, ya que se debe realizar un recorte en la pantalla que con otras tecnologías aún no es posible del todo.
Por lo tanto, la culpa de las críticas negativas generadas hacia este terminal son causadas por el sensor de huellas para sumarse a la nueva moda de la gama alta. Pero en este caso con un precio reducido. ¿Y qué tal funciona? Desde luego no se puede comparar con la gama alta, es un sensor de huellas bastante lento, muy lento diría yo. Tarda algún segundo en desbloquear, aunque en mi experiencia con el paso de los días ha sido que tiene poca tasa de fallos.
Según la compañía, este sensor de huellas dactilares ha sido actualizado para ampliar el área y detectar hasta píxeles de 7,2 µm. Si hemos notado que es más grande que en otros modelos y acertamos con mayor facilidad como hemos comentado. Podemos desbloquearlo con la pantalla apagada, cuando aparece la huella al coger el dispositivo para emitir luz, ya que es óptico.
Por lo tanto, podemos afirmar que es lento pero se ha comportado de manera fiable. También existe otro tipo de identificación biométrica, el escáner facial. Este funciona bien, algo más rápido pero sigue siendo lento y en este caso poco seguro. Además, cuando la luz escasea es muy difícil que funcione con regularidad y fiabilidad.
Sonido adecuado, sin grandes alardes
Xiaomi, aunque no está solo en este sentido, eliminó el jack de auriculares 3.5 mm que muchos usuarios aman ya que emite mejor sonido que de forma inalámbrica. Pero con el Mi A3 volvemos a tenerlo y es una noticia buena. Aunque personalmente, utilizo auriculares inlámbricos dejando de lado los cables molestos.
A nivel general la calidad del audio del Mi A3 es aceptable, un volumen que se sitúa en la media y nos permitirá escuchar de manera correcta el contenido. Si subimos demasiado los decibelios, nos damos cuenta que existe cierta saturación y distorsión. Pero la riqueza de matices y profundidad tampoco son nada del otro mundo, para ser sinceros. Pero para un gama media, está bien este altavoz de 0,915 cc.
A la hora de conectar los auriculares inalámbricos tenemos Bluetooth 5.0 y soporte para A2DP, LDAC y aptX HD. Por desgracia a nivel de software no disponemos de herramientas adicionales para poder jugar y adaptarlo a nuestras necesidades y gustos, una lástima que sea así en Android One.
Tres sensores traseros que deben mejorar
Xiaomi ha realizado mucha promoción acerca del apartado fotográfico, ¿está a la altura de un Google Pixel como afirma la empresa asiática? Ya te anticipo que no. Pero primero repasemos las características que alberga el módulo ubicado en la parte posterior en forma vertical en este Mi A3 de Xiaomi.
Disponemos de un sensor principal de 48 MP Sony IMX586, con una lente de apertura f/1.79. Le acompaña un gran angular de 8 MP con lente f/2.2 y un tercer sensor de profundidad de 2 MP únicamente para el modo retrato.
¿Qué tal se han comportado estos sensores en nuestras pruebas? Cuando lo ponemos realmente en aprietos con algún contra luz, es donde vemos que el procesado de Xiaomi es malo. No consigue una buena fotografía, mientras que cuando usamos la GCam notamos una clara mejora con la misma situación.
Si tomamos fotografías por la noche, en escasa luminosidad apreciamos que se realiza un fuerte procesado para eliminar el ruido existente en la imagen pero con la consecuente pérdida de nitidez. Por ende, se consiguen resultados de poca calidad. Y si utilizamos el modo nocturno, en algunas ocasiones quema considerablemente la imagen al aplicar, de nuevo, un procesado muy agresivo.
En cambio, en la misma situación con baja luminosidad la GCam se comporta con mejor rango dinámico y con mayor detalle. Desde siempre la GCam hace magia en todos los dispositivos móviles en los que se puede instalar y es una aplicación indispensable si quiere mejorar el apartado fotográfico, en este caso del Mi A3 de Xiaomi.
También tenemos la opción de zoom 2x, y a pesar de ser completamente digital, por lo que la ganancia es el equivalente a un recorte, lo cierto es que mantiene bastante el detalle de la fotografía. En este caso, me parece un acierto para poder usarlo en determinadas ocasiones cuando no podemos acercarnos físicamente a un objeto y deseamos tener una imagen decente.
Nos queda hablar del gran angular, y este sensor es bastante regular. Obtendremos poco detalle e imágenes pobres en todos los apartado, poco rango dinámico y una pérdida de definición. Este sensor nos puede ser solvente en algunas condiciones donde exista buena luminosidad y condiciones ideales.
Para el selfie, Xiaomi ha optado por un sensor de 32 MP y una lente de apertura f/2.0. Disponemos de flash a través de la iluminación de la propia pantalla, algo recomendable para situaciones de baja luminosidad.
Debes tener en cuenta que por defecto el Mi A3 aplica un modo belleza, donde se nos suaviza la piel. Este efecto es muy utilizado en Asia, pero a nivel europeo pocos usuarios lo utilizan y por suerte se puede eliminar de manera sencilla. Además del modo belleza que he desactivado desde la primera selfie, tenemos también la posibilidad de aplicar el modo inteligencia artificial con el reconocimiento de escenas, diferentes filtros o el modo retrato completamente por software.
Ya que hablamos del modo retrato, podemos decir que lo hace bastante bien tanto con la cámara trasera como con la frontal. Pero en algunas ocasiones quema en exceso el fondo haciendo que la foto no valga para nada. Por lo tanto, podemos concluir que estos sensores con la aplicación stock necesitan mejorar. La GCam es una obligación en este Mi A3.
A la hora de poner los selfies a prueba, podemos apreciar un buen nivel de detalle gracias a la gran cantidad de megapíxeles del sensor pero como es habitual en la empresa, quema la imagen de manera exagerada. Por lo menos siempre vamos a tener la GCam modificada para poder solventar este problema y realizar mejores fotografías. Xiaomi debería trabajar en este aspecto, ya que sucede en la gran mayoría de sus teléfonos.
Por último, como siempre te dejamos nuestra galería de fotografías para que puedas apreciar la calidad de las fotografías en todo su explendor. Recordamos que en nuestra web las imágenes se han comprimido y reducido la resolución. Tras ver los resultados obtenido por los sensores del Mi A3, ¿se asemeja a un Google Pixel o un iPhone XS? Desde luego que no.
También puedes ver nuestra comparativa de la cámara de Google contra la aplicación stock de Xiaomi. Así puedes instalar la GCam en el Mi A3, es muy sencillo su instalación y no es tan complejo como en generaciones anteriores. ¿Existe una gran diferencia entre ambas fotografías?
Una pequeña mejora respecto al año pasado, Snapdragon 665
Xiaomi avanza lentamente en cuanto a la mejora del procesador en esta gama de dispositivos, pasamos de un Snapdragon 660 a un 665. Si miramos las características, podemos ver que el 665 queda algo por debajo en algunas situaciones pero gana en otras. Este nuevo procesador llega también optimizado para mejorar el “gaming” con la GPU Adreno 610.
Está fabricado en 11 nanómetros e incorpora ocho núcleos, cuatro Kryo 260 a 2GHz y otros cuatro a 1,8GHz. También encontramos el nuevo Hexagon 686 DSP para la ejecución de código de inteligencia artificial.
Muy bien, estos son números fríos. ¿En qué se traducen? Básicamente obtenemos una mejora notable de rendimiento frente a un Mi A2 o un Redmi Note 7, sobre todo a la hora de apertura de juegos y mientras estamos ejecutándolos. Pero, dos juegos Android tan populares como “Asphalt 9” y “Fortnite” aparecen como no compatibles.
Algunos usuarios, entre los que me incluyo, esperaban encontrar el Snapdragon 710 que se incorpora en el Mi CC9, pero finalmente no ha sido así. Pero realmente no es necesario ya que tenemos una experiencia fluida principalmente porque este Snapdragon 665 mueve con mucha soltura el HD+. Por lo tanto, como comentamos los juegos los mueve sin ningún tipo de problema, pero con escasa nitidez al igual que a nivel general todo el sistema operativo.
Las temperaturas también han sido buenas, no hemos notado nada fuera de lo normal en nuestras pruebas relizadas mientras jugamos o usamos el dispositivo en el día a día. Claro está, debido en parte a que los juegos y el sistema en general están limitados a resolución HD.
Al procesador, le acompañan 4 GB de memoria RAM LPDDR4X, y no existe otra versión con más cantidad. Para el almacenamiento interno dispondremos de dos versiones: 64 GB y 128 GB, y se ha utilizado almacenamiento UFS 2.1, superior al utilizado en la generación anterior eMMMC 5.0 del Mi A2. Nuestro modelo es el de 64 GB, aunque ambas versiones cuentan con la misma cantidad de memoria RAM y no sucede como el año pasado.
En definitiva, disponemos de potencia suficiente para la gran mayoría de usuarios mejorando al modelo del año pasado. Por lo que en este apartado aunque no es el procesador que esperábamos ver lo aprueba con nota.
Android One, el sistema operativo puro y con mucha vida
Xiaomi siempre utiliza su capa de personalización MIUI en todos sus dispositivos, por lo que dio la sorpresa al presentar esta gama Mi A. Estamos ante el sistema puro que Google ha creado, Android One, aunque existe cierto margen de maniobra por parte de la empresa. Este programa ofrece dos años de actualizaciones grandes más uno de actualizaciones de seguridad.
Teóricamente deberíamos tener un sistema operativo limpio, sin modificaciones estéticas, ni bloatware ni duplicación de aplicaciones. Pero poco a poco se ha dado vía libre para que los fabricantes puedan incluir alguna aplicación o modificación propia. Nos hemos encontrado varias aplicaciones preinstaladas que no encajan con esa filosofía de sistema limpio y ligero: Mi Community, Tienda Xiaomi, Amazon y AliExpress.
Poco más vamos a encontrar en cuanto a modificaciones del sistema, el Mi A3 está corriendo Android 9 Pie desde que sale de la caja. Dispondremos también de algún apartado propio en los ajustes como “Mi Servicios”, una aplicación propia de cámara y poco más. Por lo tanto, la experiencia de usuario es bastante similar a la de un Google Pixel. Pero no está tan optimizado además de la evidencia del procesador. Por contra, utilizando Android One perdemos la personalización y muchas caracaterísticas que brinda MIUI a los dispositivos de Xiaomi.
No vamos a entretenernos mucho más, ya que es “Android puro” tal y como lo ha concevido Google. Echamos en falta más personalización y añadidos que sí se pueden hacer en Android One y la empresa asiática ha considerado que es mejor no aplicarlos.
Olvida el cargador, céntrate en el uso
El mayor temor a la hora de adquirir un dispositivo móvil quizás sea la autonomía. La empresa asiática promete que en el Mi A3 tendremos dos días de batería, y lo cierto es que en nuestra experiencia hemos obtenido resultados similares a los que afirman.
El Xiaomi Mi A3 incorpora una batería de 4.030 mAh, una gran capacidad de batería como muchos Redmi. Este número se traduce en una media de 9 horas de pantalla activa con un día y medio de uso. Son resultados bastante buenos para hacer que el usuario se olvide en gran medida de la batería.
Pero claro, estos resultados eran de esperar ya que contamos con un panel AMOLED que apaga los píxeles negros así como un panel con resolución HD+, un procesador bastante solvente en la gama media, el sistema operativo, etc. son varios los factores. Por lo tanto, esperábamos conseguir este éxito en cuanto a la autonomía del terminal. Al final tener un panel con esta resolución y un procesador eficiente va a ser bueno, ¿no?
Nuestras pruebas han logrado sacar hasta 11 horas de pantalla con WiFi continuo, mucho contenido multimedia mediante la reproducción de YouTube y redes sociales. En días donde hemos jugado y exigido más al terminal, hemos conseguido unas 7 hora de pantalla activa. Por lo que podemos concluir que seas el usuario que seas, llegarás al final del día con batería de sobra sin depender del cargador.
Cabe mencionar que nuestras pruebas han sido realizadas con el uso diario real con el brillo en automático, el bluetooth siempre conectado con la Xiaomi Mi Band 4 y ocasionalmente con reproducción de música con los auriculares que utilizo de forma diaria. También con navegación por internet, redes sociales y consumo multimedia. Esporádicamente jugando de forma ocasional.
Si vemos los tiempos para recargar la batería del terminal, de 0 a 100% tarda un total de una hora y 45 minutos, llegando al 25% en 20 minutos y al 70% en una hora. Uno de los aspectos negativos es que el cargador incluido con el Mi A3 es de 10W, sin embargo el móvil admite carga rápida de hasta 18W. Por lo que sí, deberemos adquirir un cargador adicional sumando costes para aprovechar al máximo la carga.
Si lo comparamos con el Redmi Note 7 con un uso parecido, este nos dio unas 8 horas de pantalla activa en un día y medio de uso. Podemos confirmar que son muy similares, pero el Xiaomi con Android One gana ligeramente en este aspecto.
Conclusiones Xiaomi Mi A3
La gama Android One de la empresa asiática Xiaomi prometía abarcar ese público reacio a MIUI, y en la piemera generación se convirtió en un superventas gracias a la realación calidad/precio. Con la llegada de la segunda, a pesar de no ser lo esperado tenía buenas prestaciones. Pero con el Mi A3 han intentado conquitar la gama media y no ha salido como ellos pensaban en un principio.
Principalmente es debido al panel AMOLED con resolución HD+, insuficiente para una gran cantidad de usuarios que desean disfrutar de contenido multimedia. Todo ello para lograr poder meter un sensor óptico de huellas debajo de la patanlla ineficiente por la lentitud de acceso al terminal, aunque es bastante fiable y grande. Desde luego no ha sido la mejor elección que ha hecho Xiaomi.
Las cámaras, la empresa afirmaba que serían similares a un Google Pixel. Falta mejorar los algoritmos ya que el sensor principal parece tener mucho recorrido, notamos que no se logran fotografías de calidad con la aplicación nativa. Por lo que es una obligación la instalación de la cámara de Google si queremos mejorar en una gran cantidad de situaciones, especialmente en la cámara frontal.
El sistema operativo Android One es seguridad, pero hemos encontrado alguno fallos como hemos comentado que se deben corregir con la llegada de nuevas actualizaciones mensuales. Estamos seguros de que así será, por lo que no debemos alarmarnos demasiado en este aspecto. Además tenemos un terminal que será actualizado con frecuencia y hasta tres años.
Para finalizar, creemos que el Redmi Note 7 es una mejor opción debido a la gran diferencia del precio que tienen ambos. Sí, es un poco peor, pero tenemos un gran ahorro de precio. Si queremos un precio similar, tenemos como opción un PocoPhone F1, y si queremos gastar unos 30 o 40 euros más podemos adquirir un Xiaomi Mi 9T. Por lo tanto, el Mi A3 por el precio oficial no es nada recomendable.
Puntuación Xiaomi Mi A3
Pantalla - 55%
Autonomía - 97%
Un diseño ergonómico a pesar de ser más grueso que el Redmi Note 7. Buen rendimiento general, junto a Android One. El procesado de imagen es demasiado agresivo en algunas ocasiones y necesita mejoras, que se solventan con el uso de la GCam. Lector de huellas en pantalla lento, pero fiable. Ausencia de chip NFC, pantalla FullHD+, un procesador más potente...

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