Source: http://gipuzkoatik.blogspot.com/2008/05/
Timestamp: 2017-06-23 10:11:44+00:00

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GIPUZKOATIK: mayo 2008
SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ Muchos políticos vascos tienen la costumbre de decir que no se puede comprender lo que ocurre en el País Vasco sin estar allí, sin compartir la realidad cotidiana de sus ciudades o pueblos o sin saber lo que pasa realmente por las cabezas de los dirigentes políticos locales. Es posible que tengan razón, pero la verdad es que, con una cierta práctica en el mundo de la política, española, europea, americana o mundial, se diría que lo que sucede ahora mismo en Euskadi es bastante fácil de entender.Algo, sinceramente, muy poco original: un dirigente político, Juan José Ibarretxe, intenta mantenerse en el poder sea como sea, por encima de otros dirigentes de su propio partido, y por encima de sus propios compromisos anteriores. Por supuesto, la situación se reviste de una cierta épica e Ibarretxe se presenta como el paladín de una idea y un proyecto. Pero si se analiza desapasionadamente su actuación, se podría decir que Ibarretxe, que no se parece en nada a Mariano Rajoy, se está comportando en estos momentos de una manera bastante similar a la del dirigente del PP. Simplemente, está haciendo lo posible para evitar que le quiten el puesto que ocupa.Y el PNV, que tiene una historia completamente distinta a la del PP, se está tropezando con el mismo problema que el Partido Popular. Un amplio sector piensa que sería mejor cambiar de candidato, pero al mismo tiempo sabe que no tiene a mano una alternativa mejor, capaz de desbancar al actual jefe, un jefe que ha demostrado que es bastante hábil en el manejo de aparatos, divisiones y tiempos.El lehendakari sabe que quedará en una posición interna difícil, al alcance de sus detractores, si no consigue que el Parlamento vasco apruebe el proyecto de ley para la convocatoria de su famosa consulta. Para ello necesita el voto del Partido Comunista de la Tierras Vascas (del que ahora ya nadie duda que es una simple prolongación de Batasuna y que hará lo que ETA decida que haga). Así que, sin dudarlo un minuto, ha decidido formular dos preguntas que sean aceptables por el PCTV. La papeleta no contendrá ya una condena expresa de ETA ni del uso del asesinato político como arma electoral. Difícil mantener que todo este entramado tiene un alto contenido ético, como le gusta pregonar al lehendakari (justo cuando ETA ha comenzado una nueva etapa de asesinatos de dirigentes políticos no nacionalistas y de fuerzas de seguridad), pero no cabe duda que puede ser efectivo desde el punto de vista de sus intereses.En cualquier caso, Ibarretxe sabe que tiene unas elecciones en puertas. Si su propuesta prospera, porque el Tribunal Constitucional paralizará la consulta. Y si no prospera, porque él mismo se ha comprometido a adelantarlas. Con las dos ambiguas preguntas de la papeleta, Ibarretxe habrá lanzado ya, una vez más, sus redes en el electorado abertzale.¿Dónde van a ir los votos que obtuvo el PCTV en las elecciones autonómicas de 2005 si, como es probable, esa formación es declarada ilegal? Se trata nada menos que de 150.000 votos, prácticamente la mitad de los que obtuvo el propio PNV en las últimas elecciones generales. Ibarretxe, especialista en presentar simples políticas como si fueran principios, está intentado lo que ya ha hecho en otros muchos prolegómenos electorales: convertir las elecciones autonómicas en una especie de referéndum sobre la supervivencia del nacionalismo. Meter dramatismo y tensión para propiciar un clima de confrontación es algo muy antiguo y muy fácil de comprender. El objetivo es conseguir que buena parte de esos 150.000 votos vayan a parar a uno de los partidos del actual tripartito, lo que significa que terminen en el bolsillo del propio Ibarretxe. Muy sencillo y muy poco heroico.Es posible que una parte del PNV hubiera preferido que las cosas se desarrollaran de otra manera a como se están desarrollando, pero es seguro también que no hará nada para evitarlo. Los aparatos de los partidos son generalmente muy cobardes. El recién estrenado presidente del PNV, Iñigo Urkullu, por ejemplo, ha quedado desautorizado porque aseguró públicamente hace menos de tres días que "la consulta incluirá un rechazo explícito a ETA; el PNV no puede ser ambiguo". Pero nadie espera que ese desaire se traduzca en un mal gesto. Las encuestas indican que Ibarretxe sigue siendo el político más popular del PNV y la experiencia les demuestra que el lehendakari es duro de pelar y muy capaz de aguantar (y ganar) pulsos de sus correligionarios. Así que, en realidad, en estos momentos, no importa lo más mínimo lo que ese sector piense.
-¿La pregunta de la consulta incluirá un rechazo explícito a ETA?-Evidentemente.Iñigo Urkullu respondía de esta manera tan contundente a la pregunta del periodista de EL CORREO David Guadilla en la entrevista publicada este mismo lunes. La charla se realizó el viernes en Sabin Etxea, horas antes de que el presidente del PNV comiera con el lehendakari y los líderes de EA y EB, Unai Ziarreta y Javier Madrazo. El jefe del Ejecutivo presentó en ese almuerzo las dos preguntas que ayer trasladó al resto de la sociedad como eje principal de la consulta.Portavoces peneuvistas aseguran que las dos interrogantes formuladas por Juan José Ibarretxe no pillaron por sorpresa al burukide, que conocía la literalidad de ambos enunciados desde «mes y medio» antes. «No sabemos por qué Iñigo respondió así. Igual considera que la primera pregunta acarrea un rechazo explícito de ETA, pero yo, como ciudadano, no lo veo así», reconocía ayer otro miembro del partido que avala esta versión. Otras fuentes sostienen, por el contrario, que no fue hasta esa cita cuando Urkullu se enteró de las frases exactas que el lehendakari llevaba apuntadas en una hoja.Este relato explicaría algunas de las respuestas del líder jeltzale a EL CORREO, como cuando aseguró al redactor que las preguntas no estaban aún escritas y que su redacción no pasaba de «un esquema general». En este sentido, se mostró rotundo al anunciar que el PNV no jugaría «con preguntas ambiguas» para ganarse a EHAK e incluso subrayó que su partido no va a negociar el apoyo de los comunistas vascos a la ley de consultas.Fuera como fuese, la entrevista no vio la luz hasta el lunes después de que el periodista volviera a hablar con el dirigente peneuvista el domingo para actualizar unas respuestas. Tras una breve conversación, el líder jeltzale ratificó todas sus afirmaciones del viernes. Tampoco puso pero alguno a la información que abrió la sección de Política el sábado con el título 'El PNV incluye una petición de rechazo explícito a ETA en la consulta de Ibarretxe'.Dirigentes peneuvistas reconocen sentirse «confundidos» por las últimas actuaciones de su máximo responsable. Creen que Ibarretxe ha ganado la batalla por el poder en Sabin Etxea y que el partido está ahora en manos del lehendakari, que defiende una línea política más cercana a las tesis de Joseba Egibar que a la del sector vizcaíno que el propio Urkullu abandera. El PNV, dicen, ha ligado su futuro al del jefe del Ejecutivo y ha dejado en un segundo plano al presidente del EBB.Según fuentes conocedoras de la comida celebrada el pasado viernes, el líder del PNV no puso objeciones a los planteamientos de Ibarretxe. El lehendakari presentó las preguntas ya redactadas y cerradas, sin permitir que se alteraran, porque, según advirtió a sus compañeros de mesa, la iniciativa disfrutaba del visto bueno de los servicios jurídicos del Gobierno.Durante la charla los presentes sopesaron la posibilidad de filtrar las preguntas a los periódicos 'Diario de Noticias' y 'Deia' para darlas a conocer el fin de semana, una iniciativa que finalmente quedó descartada ante los temores de una parte del tripartito a que conllevara un efecto «contraproducente».Minutos después el coordinador general de Ezker Batua solicitó que la presentación de las preguntas se retrasara una semana. Javier Madrazo instó al lehendakari a demorar unos días el acto finalmente celebrado ayer para que se llevara a cabo después de la asamblea general que EB ha convocado este fin de semana en el Palacio Euskalduna de Bilbao. El consejero de Vivienda quería evitar que la consulta acaparara los debates de un cónclave en el que, casi con total seguridad, saldrá reelegido al frente de la coalición. Ayer mismo el sector crítico de EB cargó contra Madrazo por haber ocultado las preguntas y haber gestionado él solo los aspectos previos del referéndum, a espaldas de la dirección de su partido, con una actitud que calificaron de «personalismo perverso».La solicitud de Madrazo para retrasar una semana el que las preguntas salieran a la luz chocó con el lehendakari que se mantuvo firme en el calendario que él mismo había trazado. «No cabe discusión», les vino a decir. Íñigo Urkullu no medió en esta cuestión y, al parecer, no ofreció ningún argumento contrario a los expuestos por Ibarretxe. Una actitud que tiene desconcertado a un nutrido grupo de representantes jeltzales, temerosos de que el rumbo tomado por el PNV no sea el correcto y que el presidente del partido no esté dirigiendo con mano firme la nave peneuvista.
El lehendakari anuncia las dos preguntas de la consulta popular
Las preguntas:1.- ¿Está Usted de acuerdo en apoyar un proceso de final dialogado de la violencia, si previamente ETA manifiesta de forma inequívoca su voluntad de poner fin a la misma de una vez y para siempre?2.- ¿Está Usted de acuerdo en que los partidos vascos, sin exclusiones, inicien un proceso de negociación para alcanzar un Acuerdo Democrático sobre el ejercicio del derecho a decidir del Pueblo Vasco, y que dicho Acuerdo sea sometido a referéndum antes de que finalice el año 2010?
Gipuzkoa llevará la basura a Vizcaya con un sobrecoste del 10% y durante cuatro años
Vizcaya ha echado un capote a Gipuzkoa y contribuirá a resolver el desaguisado montado por las instituciones guipuzcoanas sobre las basuras. Eso sí, la broma no nos saldrá gratis.El Consejo de Diputados de Vizcaya aprobó ayer el convenio de colaboración con el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa para el tratamiento de las 25.000 toneladas anuales que no pueden ser absorbidas por los vertederos de nuestro territorio.El convenio deberá ser ratificado por las Juntas Generales vizcaínas, donde la mayoría a favor está asegurada. A su vez, el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa tendrá que darle el visto bueno.Este organismo, en el que están representadas la Diputación, las Mancomunidades y el Ayuntamiento de San Sebastián, ratificará el convenio, pese a que ha sufrido un cambio significativo respecto a la redacción inicial.El acuerdo del Consejo de Diputados de Vizcaya recarga un 10% el precio por tratar la basura que llegue de Gipuzkoa, respecto del precio aplicado en Vizcaya (65 euros por tonelada). En un principio, este sobrecoste no estaba contemplado. Por tanto, Gipuzkoa abonará a Vizcaya 1.760.000 euros anuales por recibir 25.000 toneladas de residuos, 160.000 euros más que el precio estimado inicialmente.Este sobrecoste será abonado por las mancomunidades guipuzcoanas que no disponen de vertedero, ya que se entiende que las que sí tienen esta infraestructura hacen frente a unos gastos de los que carecen las otras. Por tanto, serán San Marcos, Txingudi, Tolosaldea, Alto Deba y Bajo Deba las que aportarán los 160.000 euros citados.La competencia para fijar el coste de la tasa de la basura que pagan los ciudadanos reside en las mancomunidades. A día de hoy, por tanto, no es posible saber si el traslado de la basura a Vizcaya repercutirá directamente en el bolsillo de los guipuzcoanos que residen en las mancomunidades citadas. Cada una de ellas y, en su caso, cada ayuntamiento, es libre de trasladar el sobrecoste a los contribuyentes o de absorber el mismo en los presupuestos de la institución.Este sobreprecio no será un obstáculo para que el Consorcio de Residuos dé el visto bueno al acuerdo. La solución dada por el territorio vecino permitirá cerrar el complejo puzzle que ha impedido hasta ahora cerrar el vertedero de San Marcos.25.000 toneladasEl acuerdo firmado entre la Diputación, las mancomunidades y el Ayuntamiento de San Sebastián preveía desviar 130.000 toneladas de basura anuales desde el vertedero de San Marcos a los de Lapatx (Azpeitia), Sasieta (Beasain) y Urteta (Zarautz). En el convenio no se fijaba el destino de otras 25.000 toneladas, cantidad que los tres vertederos citados se declararon incapaces de absorber.Tras estudiar el transporte de estos residuos a Francia, el levante español, Álava y Vizcaya, finalmente la derivación a este último territorio se demostró como la opción más factible. En esta decisión tuvo un peso esencial el hecho de que los municipios vizcaínos de Mallabia y Ermua vierten desde 1996 cerca de 6.000 toneladas anuales en Lapatx.El convenio aprobado por Vizcaya incluye otra modificación. El texto remitido por el Consorcio de Gipuzkoa proponía que el territorio vecino acoja los residuos durante cuatro años, más otros dos de prórroga. El texto aprobado mantiene los cuatro años, pero con la posibilidad de otros tres de prórroga, eso sí, cada uno de ellos debe negociarse año a año.Estas prórrogas resultan esenciales para Gipuzkoa. La incineradora de residuos de Zubieta, en el mejor de los casos, estará terminada en 2012. Sin embargo, la complejidad técnica del proyecto podría retrasar su puesta en marcha. Además, existen iniciativas judiciales impulsadas por instituciones y grupos opuestos a la planta que podrían dilatar el proceso.Carlos Ormazabal, diputado de Desarrollo Sostenible de la Diputación de Gipuzkoa, compareció ayer en las Juntas Generales a petición del PP y de Aralar para explicar el contenido del convenio con Vizcaya.Ormazabal no quiso concretar la fecha en la que se iniciará la derivación de los residuos a Vizcaya. Indicó que «lo antes posible», pero no ocultó que existen dificultares técnicas que se deben resolver. En este sentido, explicó que lo más probable es que se decida que las basuras del Bajo Deba se lleven a Vizcaya, dada la cercanía con el territorio vecino. Este paso conlleva la reorganización del actual sistema de reparto de los residuos entre los vertederos guipuzcoanos.El diputado de Medio Ambiente de Vizcaya anunció, tras el Consejo de Diputados, que lo más probable es que la basura que llegue desde Gipuzkoa sea vertida en Igorre.Por lo que se refiere al sobrecoste que se cobrará a Gipuzkoa, indicó que el dinero que se recaude servirá para evitar que las inversiones derivadas del agotamiento de la vida útil de los vertederos, al acoger residuos de Gipuzkoa, tengan que ser asumidas por Vizcaya.Durante la comparencia de Ormazabal en las Juntas, los portavoces del PSE, PP y Aralar mostraron su satisfacción por el acuerdo. Los tres grupos resaltaron que ahora ya no existe ninguna excusa para que el vertedero de San Marcos deje de recibir basura.
El secretario general del PSE-EE, Patxi López, consideró ayer «ridículo» que el lehendakari quiera preguntar en la consulta de octubre si la ciudadanía «está harta de ETA y si quiere que los partidos nos pongamos de acuerdo». Y acusó a Juan José Ibarretxe de buscar con su propuesta «el choque de trenes con fines electorales».En una conferencia en el Fórum Europa, López analizó la coyuntura política vasca marcada por el pleno del Parlamento Vasco que debatirá y votará el próximo 27 de junio la propuesta del lehendakari para convocar una consulta, en la que se plantearán dos cuestiones: el rechazo a ETA y la búsqueda de un acuerdo entre los partidos en torno al derecho a decidir.El dirigente socialista consideró que no es necesario realizar una consulta para preguntar dos cuestiones con «una respuesta absolutamente clara». «Cualquier político responsable en Euskadi debería tener clara la respuesta -dijo-, yo desde luego la tengo».Para el líder de los socialistas vascos el «sentido común» dicta que el futuro de Euskadi tiene que construirse «a partir de lo que se tiene, con la mirada en el horizonte, pero con los pies en el suelo». Y «ese suelo, nuestras reglas del juego», según dijo, están contenidas en la Constitución y el Estatuto de Gernika. Este último marco, aseguró, «no es un mero listado de transferencias, sino también un marco de convivencia que respeta ideas y sentimientos». «Y, sobre todo -añadió-, es un triple pacto: entre vascos, entre los territorios que componen el País Vasco y entre los vascos y el resto de los españoles».López recordó además que «arreglar nuestros problemas de convivencia o mejorar nuestro autogobierno es una obligación nuestra», por lo que rechazó las críticas lanzadas sobre la postura del presidente del Gobierno en su reunión de la pasada semana con el lehendakari. «El martes pasado no hubo portazo a Ibarretxe, hubo sentido común cuando (Zapatero) pidió al lehendakari que lo primero que tenía que lograr era un acuerdo en Euskadi que represente a una amplia mayoría de la sociedad vasca», aseguró.«Somos nosotros -continuó-, los partidos vascos los que tenemos que discutir y resolver los asuntos que nos afectan. Y cuando alcancemos ese acuerdo, lo aprobemos en el Parlamento Vasco y vengamos todos juntos a defenderlo en las Cortes Generales, será el momento de someterlo a referéndum para que lo apruebe la ciudadanía».En este sentido, acusó al lehendakari de buscar, con su propuesta, la «confrontación» al mantenerse «en sus trece» con unos términos de negociación que suponen «o me das lo que quiero o conflicto». «No busca el acuerdo -insistió López- sino escenificar, con fines electorales, el choque de trenes y el pulso con el Estado del que nos hablan ya algunos dirigentes de su partido».El secretario general del PSE aseguró que la sociedad vasca «no quiere nada de eso» y se comprometió a que si él resulta elegido lehendakari en las próximas elecciones «lo primero que haré será convocar a todos los partidos democráticos para buscar un acuerdo para definir nuestro país, para profundizar en el autogobierno y, sobre todo, para consolidar la convivencia desde el respeto a las ideas plurales y los sentimientos diversos».López se mostró convencido, a tenor de los últimos resultados electorales, de que existe una «corriente de fondo» en la sociedad vasca que «quiere cerrar un ciclo y abrir un nuevo tiempo político en Euskadi, que ha dado la espalda a los planes que enfrentan, a las hojas de ruta que no llevan a ninguna parte y a un gobierno sin proyecto de país y sin liderazgo».Y, en este sentido, el líder del PSE aseguró que los socialistas pueden liderar ese cambio que permita «recuperar el diálogo y el acuerdo que fueron posibles en el pasado».
Urkullu confirma que la consulta «incluirá un rechazo explícito a ETA»
El presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, asegura que la consulta propuesta por el lehendakari «incluirá un rechazo explícito a ETA» porque «el PNV no puede ser ambiguo».El líder de la formación jeltzale confirma así, en una entrevista que publica hoy El Correo, la información que adelantó DV,en la que se apuntaba que el referéndum contará con dos preguntas, una de expreso rechazo a la violencia de ETA y otra a favor de un nuevo marco político mediante una negociación democrática.Urkullu aseguró que los enunciados de estas cuestiones no serán ambiguas para intentar el apoyo de EHAK. «Nosotros vamos a plantear un rechazo ético a ETA. Ellos sabrán qué es lo que hacen», asegura, al tiempo que indica que «no se va a buscar un acuerdo político» con esta formación.El líder del PNV no confirma si se adelantarán las elecciones en el caso de que se rechace la consulta, como se asegura en la propuesta del lehendakari. «Ya se verá», dice Urkullu, quien por otro lado afirma que «lo razonable sería agotar la legislatura». «Otra cosa -añade- es que luego las circunstancias obliguen al adelanto electoral».El dirigente jeltzale se confiesa «decepcionado» con el presidente Rodríguez Zapatero porque «deja pasar el tiempo con una estrategia, que es un modelo de Estado tan centralista como el que puede defender el PP», y no da respuesta a la petición que le hicimos de «qué grado de compromiso estaba dispuesto a adquirir con el autogobierno vasco». Urkullu critica, además, la actitud de Zapatero tras la entrevista con Ibarretxe porque «una cosa es que se pueda aceptar una iniciativa institucional y otra no tener una disposición al diálogo con algún objetivo». :: AMPLIAR ::
EA anuncia que la consulta preguntará sobre un final dialogado de ETA
El presidente de EA, Unai Ziarreta, adelantó ayer que las preguntas de la consulta que el lehendakari quiere convocar el próximo 25 de octubre irán «en el sentido» de la resolución del Congreso de mayo de 2005 en favor de un final dialogado de la violencia si ETA deja las armas.En una comparecencia junto al ex lehendakari y ex presidente de su partido, Carlos Garaikoetxea, Ziarreta explicó que tras la reunión entre José Luis Rodríguez Zapatero y Juan José Ibarretxe «la salida es dar la palabra a la ciudadanía a través de la consulta» sobre el futuro marco jurídico-político de Euskadi.En este sentido, adelantó que las preguntas de la misma se conocerán «la próxima semana» y que se han redactado en unos «términos que posibiliten» el apoyo de, al menos, otro grupo para que sean aprobadas por el Parlamento Vasco el 27 de junio.Ziarreta señaló que de las dos preguntas que se prevé plantear en la consulta, una de ellas será sobre el «principio ético de rechazo a la violencia y de salida dialogada, siempre que ETA demuestre bien a las claras su voluntad de dejar las armas».Insistió en que esta cuestión irá «en el sentido» de la resolución aprobada por el Congreso en mayo de 2005 con la que se apoyó el inicio de un diálogo con ETA por parte del Gobierno sin contrapartidas políticas y si la organización renunciaba a las armas. Ante las reiteradas preguntas sobre si en el enunciado habrá una condena explícita a ETA, respondió que en ella se pedirá una posición de la ciudadanía en torno a una «solución dialogada, partiendo siempre de un rechazo explícito y de una petición a ETA para que abandone las armas».Tras asegurar que hay un «consenso» entre los tres partidos que sustentan el Gobierno Vasco, Ziarreta explicó que la segunda pregunta se basará en el «principio democrático de que todas las posiciones políticas puedan ser defendidas en igualdad de condiciones».Ante las informaciones sobre la hipótesis de que el lehendakari plantee unas preguntas con una condena explícita a ETA para evitar el apoyo de EHAK, Ziarreta se limitó a decir que «no creo que las cosas vayan a ser» como se está apuntando en algunos medios. De hecho, afirmó que no tiene «ninguna duda de que la propuesta superará el trámite del Parlamento Vasco» el 27 de junio, «para eso se plantea y para eso va a plantear en unos términos» que posibiliten el apoyo de, al menos, un grupo más que el PNV, EA y EB.El PSE y PP consideraron, por su parte, que no existen «circunstancias de carácter extraordinario o razones de urgente necesidad» para tramitar el proyecto de Ley de Consultas por lectura única -sin posibilidad de plantear enmiendas- como pretende el Gobierno Vasco. La Mesa del Parlamento Vasco tendrá la última decisión y la mayoría con que cuenta el tripartito debería facilitar que la voluntad del Ejecutivo de Ibarretxe se haga realidad.El Gobierno Vasco aprobará el próximo miércoles o jueves en sesión extraordinaria el proyecto de Ley de Consultas y quiere que el mismo sea tramitado por lectura única para agilizar así los plazos y poder someterlo a consideración del pleno el próximo 27 de junio.El artículo 119 del Reglamento del Parlamento Vasco establece dos vías para tramitar un proyecto de ley por lectura única. La que utilizará el Gobierno Vasco consiste en solicitar que se tramite por lectura única debido a la concurrencia de «circunstancias de carácter extraordinario y razones de urgente necesidad», que deberá justificar y argumentar.La parlamentaria socialista Isabel Celaá y el parlamentario del PP Carmelo Barrio consideraron que no existen razones para tramitar el proyecto mediante la vía de urgencia, porque hubo tiempo para hacerlo mucho antes. agencias
López propone un referéndum legal si se logra primero un acuerdo entrevascos
«Tenemos la mano tendida para negociar entre nosotros. Lo primero que haré si soy lehendakari es convocar a los partidos democráticos vascos para hacer país». Con este compromiso, el candidato socialista a lehendakari, Patxi López, presentó ayer una propuesta «para el diálogo y la convivencia en Euskadi» que contrapone al proyecto soberanista de Ibarretxe un acuerdo previo entre los partidos democráticos vascos. Este pacto sería posteriormente sancionado por la ciudadanía del País Vasco con un referéndum legal tras ser aprobado por el Parlamento Vasco y ratificado por las Cortes Generales. «El acuerdo entre vascos no sólo es posible, sino que es absolutamente necesario, fue posible en el pasado, lo es en el presente y lo será en el futuro», señaló.En un tono que combinó la solemnidad de la propuesta con la dureza de la crítica, López realizó una réplica en toda regla al discurso pronunciado el pasado día 20 por el lehendakari Ibarretxe tras su encuentro en el Palacio de La Moncloa. Negó que los socialistas vascos tengan prisa en un anticipo electoral, como aseguró Ibarretxe. Y, en referencia a este último, aseguró que «el campeón del diálogo hasta el amanecer nunca ha hablado con nadie sino de lo suyo y con los que le han dado la razón».López alabó al Estatuto como marco de convivencia y defendió «la concertación permanente» frente a «la confrontación permanente» porque «no estanos en tiempo de echar pulsos para ganar a nadie sino en el tiempo del impulso colectivo para hacer país entre todos. No hubo portazo en La Moncloa, hubo sentido común cuando el presidente Zapatero pidió a Ibarretxe que lo primero que tenía que conseguir era un acuerdo que representara a una amplia mayoría de la sociedad vasca», remarcó.En opinión del aspirante del PSE a Ajuria Enea, ese acuerdo de convivencia debe basarse en el reconocimiento de la pluralidad vasca y en «una seguridad razonable de que no se va a imponer un modelo de país».Lópezprecisó que no pretende que el PNV renuncie a sus planteamientos. «Le respeto y le reconozco en lo que representa. Que lleve a esa negociación sus opropuestas: los papeles de Loiola, la autodeterminación, el plan Ibarretxe o lo que quiera».Enese sentido, remarcó el carácter pactista de su propuesta. «No estamos en el tiempo del choque de trenes. Estamos en el tiempo de poner en marcha el Tren de Alta Velocidad», indicó.López señaló que uno de los principios de esa negociación democrática entre partidos vascos pasaría por el respeto a las reglas del juego democrática establecidas, incluidas las que contiene el Estatuto de Gernika para su reforma, y manifestó que cualquier cambio del actual marco jurídico-político deberá sustentarse en un acuerdo «amplio y transversal» a ser posible superior al que logró el Estatuto.«Yo me comprometo ante la ciudadanía vasca a que lo primero que haré como lehendakari será convocar a todos los partidos vascos para buscar ese acuerdo entre vascos».También se comprometió a defender «en Madrid, con una sola voz y junto al resto de fuerzas políticas vascas» un acuerdo «que sirva para garantrizar más bienestar, para sentar la convivencia y para vivir juntos respetando nuestra diversidad».«Un acuerdo entre vascos», dijo, que fue posible con la puesta en marcha del Consejo General Vasco, con el Estatuto de Gernika, con el Pacto de Ajuria Enea, con los gobiernos de coalición PNV-PSE, con el Pacto Escolar, con el Metro de Bilbao o con el Museo Guggenheim. «El pacto y el acuerdo entre diferentes ha sido la norma en la historia de nuestro autogobierno, mientras el desencuentro ha sido la excepción».López suscribió «al cien por cien» las palabras de la directora de Atención a las Víctimas del Gobierno Vasco, Maixabel Lasa, que el pasado domingo señaló que «vincular la consecución de la paz a la conquista de un nuevo estatus político es pervertir las reglas del juego democrático». En su opinión, la paz, como el reconocimiento del pluralismo, es algo previo al diálogo político. «Pondremos todos los medios que tiene el Estado de Derecho para acabar con ETA, con eficacia policial, contundencia judicial, cooperación internacional y repulsa ciudadana», subrayó.El líder del PSE consideró prioritaria la «deslegitimación ética, política y social del terrorismo» y afirmó que «los socialistas seguimos apostando y creyendo que el diálogo, el acuerdo y el entendimiento en Euskadi es posible». En su opinión, «la inmensa mayoría de esta sociedad quiere diálogo en Euskadi, acuerdo entre diferentes para hacer país y quiere convivir respetando nuestras diferentes formas de sentir y de sentirnos vascos».El candidato socialista aseguró que su partido «no se resigna» a que la sociedad vasca «siga por más tiempo estancada en el callejón sin salida» al que le conduce «una política obtusa e irresponsable, impulsada sólo por las obsesiones particulares de algunos y no por el interés común».López adelantó que los socialistas vascos tampoco se resignan a que se intente «desde un falso victimismo» jugar a la confrontación permanente para volver a los tiempos de los bloques y las trincheras. «No nos resignamos que se nos quiera sumir en un conflicto permanente», recalcó. El líder del PSE fue contundente a este respecto y envío un mensaje: «No me resigno a que elde Ibarretxe sea la única melodía». López arremetió contra Ibarretxe «que habla mucho de diálogo, pero en realidad lo practica poco, o mejor nada». Lo que intenta, aseguró, es «imponernos un modelo de país que no compartimos».
San Gil abandona el Parlamento Vasco y agudiza la crisis interna del PP
En una reunión que no había trascendido a los medios, Mariano Rajoy y María San Gil intentaron ayer, sin éxito, limar las diferencias que llevaron a la presidenta del PP vasco a abandonar la ponencia política del partido que el líder popular le había encargado. Lejos de recuperar la "confianza perdida" en el sucesor de José María Aznar, la dirigente vasca optó por aumentar la brecha que le separa de la actual cúpula del partido y anunció que, además de no presentarse a la reelección de la Ejecutiva regional, renunciará al escaño que durante los últimos siete años ha ocupado en el Parlamento Vasco.San Gil coloca así un nuevo escollo en la bacheada senda que Rajoy se ha visto obligado a recorrer desde que las urnas le situaron, por segunda vez, en la oposición. No obstante, el presidente del PP declaraba tras la reunión que mantendrá su apoyo a la dirigente vasca "tome la decisión que tome".Atrás quedan los infructuosos llamamientos de las ejecutivas vizcaínas y alavesas en pro de la unidad que el miércoles hacían públicos para intentar frenar la crisis en la que se haya inmerso el PP. Los fieles seguidores de las líneas trazadas por Génova han encontrado en su presidenta regional vasca y en el apoyo que suscita entre la mayoría de los dirigentes guipuzcoanos un muro contra el que deberán buscar nuevas estrategias conciliadoras.De momento, la decisión de San Gil parece que no afectará a su continuidad como dirigente del partido, aunque queda la duda de si su ausencia de la bancada popular provocará nuevas fugas en esta época de vacas flacas para el PP. El pasado fin de semana, su compañera en el Parlamento Vasco Nerea Alzola y la alcaldesa de Lizartza, Regina Otaola, anunciaban ante la hipotética marcha del partido de San Gil que acompañarían a su líder, por lo que ahora resta por saber si su renuncia al Parlamento y a la presidencia del partido en el País Vasco es suficiente para que estas dirigentes sigan el mismo camino. De momento, Otaola afirmaba ayer a este periódico que su intención se basará en hacer "lo que mi presidenta me pida".La sorpresa que la decisión de San Gil ha causado entre los populares alaveses, según admitieron fuentes del partido en este territorio, contrasta con la declaraciones realizadas en el seno de la Ejecutiva guipuzcoana. "Ya sabíamos que se iba", declararon miembros del partido que daban por hecho el paso ejecutado ayer por San Gil tras la reunión de la junta directiva celebrada el lunes. "Ella era consciente de que no contaba con el apoyo de la dirección", añadieron. Posiciones "unilaterales", que no contaron con el visto bueno de la dirección del PP vasco, como la abstención de la edil popular en el pleno de Arrasate fue una de las gotas que colmó el vaso en las filas de los populares vizcaínos y alaveses.Esta falta de confianza de su equipo, unida al giro que pretende dar Rajoy en el PP y al cansancio físico y psíquico de la líder vasca han sido determinantes para que renuncie a presentarse a la reelección.Para las fuentes consultadas, la cuestión era cómo llevar a cabo su decisión. En lugar de dimitir y abandonar de "forma traumática", San Gil ha optado por adelantar el congreso regional y salir "arropada" por sus compañeros de partido. "Cuando el lunes hablaba del congreso, ya daba por hecho que no iba a estar", insistieron.Así las cosas, ahora toca buscar nuevo candidato a la presidencia del PP vasco. El nombre que suena con más fuerza es el del líder vizcaíno, Antonio Basagoiti, así como el portavoz parlamentario Leopoldo Barreda. Las mismas fuentes encuadran al presidente alavés, Alfonso Alonso, en la dirección nacional del PP, ya que, a su juicio, "sería conveniente para el PP vasco".
La Agencia de Datos dice que Txabarri no es parte «interesada» del caso Jauregi
La Agencia Vasca de Protección de Datos asegura que no ha facilitado al ex diputado general de Gipuzkoa, Joxe Joan Gonzalez de Txabarri, una copia del dictamen sobre las filtraciones de datos fiscales del caso Jauregi, al no considerarle «en principio» persona «interesada» del caso. El director del organismo público, Iñaki Vicuña, confirmó que habían recibido una solicitud de Gonzalez de Txabarri para que se le remitiera el expediente de este asunto.En este dictamen, la agencia acusaba al anterior equipo directivo de la Hacienda guipuzcoana de «infringir lo dispuesto en el artículo 10 de la Ley de Protección de Datos por no observar debidamente el deber de custodia y secreto sobre los datos de un contribuyente». El pasado 11 de abril, tras conocerse esta resolución, la asamblea territorial del PNV de Gipuzkoa decidió pedir al ex diputado general que abandonara al partido al considerarle responsable directo de la filtración de los datos fiscales de Jon Jauregi, candidato jeltzale a diputado general en 2007 que tuvo que renunciar tras las informaciones que le acusaban de presuntas irregularidades fiscales.No obstante, el director de la Agencia Vasca de Protección de Datos explicó ayer en Bilbao que no le han facilitado a Gonzalez de Txabarri una copia del dictamen de la agencia al no considerarle «en principio» persona «interesada». Vicuña precisó, en la presentación de un manual de Eudel de buenas prácticas en la gestión y la protección de datos, que, al ser un organismo público, «tenemos la obligación de responder a cualquier solicitud» de información como la tramitada en este caso por Txabarri. El director de la agencia, que se refirió al caso Jauregi a preguntas de un periodista, insistió en que, en el caso de la filtración de datos del ex candidato del PNV, la Agencia de Protección ha hecho «lo que tenía que hacer: una instrucción técnica en la que hemos declarado que a nuestro entender los datos salieron de la Hacienda» guipuzcoana. «De eso a otras conclusiones no hemos llegado y tampoco nos atañe», concluyó.La asamblea territorial del PNV de Gipuzkoa también pidió que dejaran el partido, por las mismas razones que Gonzalez de Txabarri, al ex director de la Hacienda guipuzcoana durante la anterior legislatura, Juan José Mujika, y a dos ex altos cargos de este departamento, Iñaki Rica y Olatz Imaz. El Tribunal Nacional de Justicia del partido desestimó una denuncia del ex diputado general contra el líder del partido en Gipuzkoa, Joseba Egibar, al que acusaba de haber instigado el pronunciamiento de la asamblea en su contra.
Ibarretxe lamenta que Zapatero no tenga «soluciones para Euskadi»
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha explicado tras la reunión con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha acudido a la cita "con la mano tendida", y que ha planteado su iniciativa de celebrar una consulta popular "con honestidad y serenidad", pero se ha encontrado con un Zapatero "a la defensiva", evitando "el diálogo" y "la confrontación". Ibarretxe ha reprochado a Zapatero que "sólo tiene un plan para Euskadi: celebrar elecciones" y, según el líder vasco, "eso no es una solución".Sin embargo, el líder vasco ha mostrado su cara más optimista y, a pesar de haber encontrado a Zapatero "enrocado" en el "no", considera que el acuerdo entre ambos todavía es posible. "Sigo creyendo que estamos a tiempo de llegar a un acuerdo", ha concluido.Tras dos horas y media de entrevista con el jefe del Ejecutivo en el Palacio de la Moncloa, Ibarretxe ha explicado que ha planteado su iniciativa de celebrar una consulta popular "con honestidad y serenidad" aunque ha reconocido que "ha fracasado el intento".Sin embargo, el lehendakari ha asegurado que el texto con el que ha acudido a la cita "no cambia ni una palabra" de la 'Propuesta abierta de Pacto Político para la Convivencia', "un acuerdo de los partidos vascos". Ése es un texto basado en los puntos que PSE, PNV y Batasuna negociaron en octubre de 2006 en las conversaciones de Loyola durante la tregua de ETA y que nunca se llegó a firmar. Pese a la negativa de Zapatero, Ibarretxe ha insistido en que está dispuesto a dialogar para cambiar aquellos puntos que el Gobierno considere "inaceptables".Zapatero, como ya hiciera en octubre pasado, ha comparecido ante los medios tras el lehendakari y ha incidido en que "la sociedad vasca quiere ver una voluntad de colaboración de los dos Gobiernos". El jefe del Ejecutivo ha preferido comenzar su intervención haciendo referencia a los acuerdos en transportes, infraestructuras y servicios.Después, el líder del Ejecutivo, que ha calificado de "correcta" la reunión, ha reiterado la posición "muy clara" del Gobierno de rechazo a la propuesta de consultar a los ciudadanos vascos sobre su futuro -que se celebraría el próximo 25 de octubre-, y ha vuelto a insistir en que debe cumplir con dos puntos claves: la propuesta tiene que llegar tras un "entedimiento entre vascos" y debe atenerse "a las reglas que marca la Constitución".Por tanto, se han confirmado las previsiones que apuntaban a que se repetiría la escena que ambos protagonizaron el pasado mes de octubre, cuando el lehendakari llevó por primera vez su iniciativa a Madrid y el jefe del Ejecutivo le garantizó que su "hoja de ruta" no sería ni aceptada ni aprobada.La reunión se ha celebrado marcada por la resolución aprobada el pasado viernes por el Parlamento vasco, en la que acusaba al Ejecutivo de amparar torturas, y por los últimos atentados de ETA. El pasado miércoles, la banda terrorista atacó con una furgoneta bomba la casa cuartel de la localidad alavesa de Legutiano y asesinó al guardia civil Juan Manuel Piñuel. Ayer, otra furgoneta bomba explotó en Getxo, causando importantes daños materiales.Por su parte, el lehendakari se había comprometido ayer "a reconocer las discrepancias con normalidad y potenciar aquello que nos une" en la entrevista, ya que "un diálogo verdadero requiere hacer un esfuerzo por comprender lo que la otra parte intenta transmitirnos". Ibarretxe ha sido el primer presidente autonómico en ser recibido por Zapatero en Moncloa desde que comenzó esta legislatura y ésta es la novena reunión entre ambos desde que el líder socialista es presidente del Gobierno.El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, también había garantizado que el lehendakari ha acudido a la cita de La Moncloa "con espíritu abierto" y con una propuesta para abordar "una segunda transición" en el País Vasco, dado que la que se produjo tras el final del franquismo fue "incompleta".El ministro del Interior, en cambio, auguraba nubarrones para la entrevista. Alfredo Pérez Rubalcaba señaló que si el jefe del Ejecutivo de Vitoria volvía a poner en el candelero "las viejas ideas" de la autodeterminación o la independencia tendría que escuchar "las mismas respuestas" de rechazo que ha recibido en cuanta ocasión las ha planteado. Insistió en que los procedimientos para cambiar marcos jurídicos y de autogobierno que fija la Constitución "son los que son" y las reglas del juego "no se van a modificar".Desde la oposición, Mariano Rajoy, ofreció su apoyo a Zapatero para que diga 'no' a los planteamientos de Ibarretxe. Esta actitud supone un cambio importante con respecto a otras ocasiones, en las que el presidente del PP exigió sin más que no recibiera al lehendakari, y choca con la posición de Esperanza Aguirre, que 48 horas antes había reclamado al jefe del Ejecutivo que no se reuniera con el presidente del Gobierno vasco. El líder del PP considera un despropósito la celebración de un referéndum en Euskadi que "nadie demanda" y, en consecuencia, confía en que Zapatero ni tome en cuenta ese planteamiento.Rajoy también brindó su apoyo al Gobierno en la lucha contra ETA tras el atentado en Guetxo, supeditado a que la "prioridad" del Ejecutivo sea "la derrota" de la organización terrorista y no volver a "las andadas, como hizo desgraciadamente hace cuatro años", en referencia a la apertura del proceso de diálogo.
Cientos de personas se acercaron ayer hasta la parroquia de Santa María la Real de Zarautz para dar el último adiós a uno de sus vecinos más queridos, el ex diputado general de Gipuzkoa y ex alcalde de la localidad, Imanol Murua, fallecido el pasado sábado tras una larga enfermedad.El sacerdote Sebastián Uria, cuñado de Murua, junto con otros veinte sacerdotes, ofició el multitudinario funeral, en el que se glosó su vida y su trayectoria pública y le definieron como «un trabajador comprometido» que ha dejado una importante huella entre todos sus allegados y convecinos, muchos de los cuales tuvieron ayer que quedarse fuera del templo por falta de espacio en el interior.A la ceremonia, asistió además una amplia representación política de todos los partidos, con el actual diputado general, Markel Olano, y la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Rafaela Romero, a la cabeza. Acudieron la mayoría de miembros de EA, con su presidente, Unai Ziarreta, al frente, los consejeros del Gobierno Vasco Joseba Azkarraga y Esther Larrañaga; el presidente de EA en Gipuzkoa, Iñaki Galdos; la diputada foral y ex alcaldesa de Zarautz, Maite Etxaniz: o la ex diputada en el Congreso, Begoña Lasagabaster, además del actual alcalde zarauztarra, Jon Urien.También estuvieron presentes en las exequias el ex lehendakari y fundador de Eusko Alkartasuna Carlos Garaikoetxea; el nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces (PSE); el ex diputado general de Gipuzkoa Román Sudupe (PNV); dirigentes políticos como el ex secretario general del PSE en Gipuzkoa y diputado en el Congreso Miguel Buen, la juntera del PP Asun Guerra, el dirigente de EB Antton Karrera, dirigentes de Aralar, de la izquierda abertzale y numerosos alcaldes de localidades próximas, entre otros. Una representación política a la que se sumaron insignes vecinos de Zarautz como el cocinero Karlos Argiñano o el ex portero del Athletic, José Ángel Iribar.Al término del funeral, celebrado a las 19 horas, los hijos y sobrinos de Murua sacaron el féretro con sus restos a hombros del templo, donde el coro parroquial de Zarautz y todos los presentes le cantaron el Agur Jaunak como despedida. Después, el cuerpo de Imanol Murua recibió sepultura en el cementerio de la localidad.Fue el último adiós a un vecino «muy querido», al que durante toda la jornada, desde las 10.30 horas, cientos de personas quisieron acompañar en la capilla ardiente, abierta hasta las seis de la tarde.La presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Rafaela Romero, mostró las condolencias de la Cámara foral por la muerte de un hombre que se dedicó «en cuerpo y alma» a este territorio
Urkullu, Arzalluz y Egibar declaran hoy ante Garzón por el 'caso Agirre'
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu; el ex líder de esta formación Xabier Arzalluz; y el responsable jeltzale en Gipuzkoa, Joseba Egibar, comparecerán hoy como testigos de la defensa ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en el juicio iniciado contra el también dirigente del PNV Gorka Agirre, imputado por su presunta mediación en el pago del denominado impuesto revolucionario a ETA.Agirre, que se encuentra actualmente en libertad bajo fianza de 12.000 euros, compareció el pasado viernes ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 para solicitarle que revise su situación procesal y archive su imputación por un presunto delito de colaboración con organización terrorista en la causa que investiga el aparato de extorsión de la banda.En su declaración ante el juez, el ex responsable de Relaciones Internaciones del PNV aseguró que "jamás" medió entre los empresarios extorsionados y ETA, y que cuando algún empresario se dirigía a él para pedirle consejo se limitaba a verificar la autenticidad de las cartas y recomendarles que no pagasen el impuesto revolucionario y que ni siquiera acudiesen a las citas con la banda.Según fuentes de esta formación, cuando termine la declaración de los tres dirigentes nacionalistas Urkullu realizará una valoración a las puertas de la Audiencia Nacional en la que explicará la posición de su partido en relación con este asunto.La intervención en la causa de la cúpula del PNV forma parte de una estrategia diseñada por la defensa de Agirre que también incluye la declaración el próximo martes de Joseba Elosúa, dueño del bar Faisán de Irun en el que presuntamente se realizaban los pagos de la organización terrorista e imputado en la causa junto a otra veintena de personas. También está previsto que a lo largo de las próximas semanas comparezcan como testigos los periodistas Gorka y Ander Landaburu y el parlamentario del PNV José Antonio Rubalkaba, así como empresarios extorsionados por la organización terrorista.Garzón abrió en 1998 un sumario genérico en el que se investigaba al aparato de extorsión de ETA. La instrucción relativa al aviso telefónico que truncó una operación policial contra el entramado financiero en 2006, conocida como caso del chivatazo , quedó vinculada a esta causa en un inicio como pieza separada y ahora forma parte de las tres instrucciones a cargo de Garzón.
La clase política reivindica a Murua como "referente del abertzalismo" y la oposición a ETA
Familiares, amigos y personalidades políticas quisieron despedirse ayer del que fuera diputado general de Gipuzkoa, Imanol Murua, que falleció el sábado víctima de un cáncer en el Hospital Donostia. El tanatorio de su localidad natal, Zarautz, donde nació el 3 de junio de 1935, fue desde primera hora de la mañana un ir y venir de allegados del carismático ex alcalde del municipio guipuzcoano.Sus cuatro hijos junto a su esposa Maritxu, que se encontraban visiblemente afectados, velaron el cuerpo de Murua y recibieron muchas muestras de cariño a lo largo de todo el día. Uno de los primeros en acudir al tanatorio alrededor de las 11.00 horas fue el obispo emérito de Donostia, José María Setién, quien dio el pésame a la familia. Asimismo, acompañaron a los allegados de Murua en estos duros momentos una larga lista de ex cargos políticos del PNV como Xabier Albistur, que estuvo al mando del Ayuntamiento de Donostia entre 1987 y 1991, o Román Sudupe, diputado general del territorio guipuzcoano entre 1995 y 2003.El tanatorio de Zarautz se quedó pequeño para todas las personalidades políticas, ya que, incluso concejales de la primera legislatura democrática que compartieron asiento con Murua, se acercaron a despedir a este "gran hombre", como muchos le definieron. "Murua, como dice el libro de Joan Mari Torrealdai, era el alcalde de Gipuzkoa. Un hombre muy dispuesto que daba todo por su pueblo y por su territorio", aseguraban frente a la puerta del velatorio cuatro ediles que trabajaron "codo con codo con Murua allá por 1970".Estos tres hombres, que no quisieron revelar su nombre porque "el protagonismo hoy -por ayer- es para Murua", aseguraron que, a pesar de ser conscientes de la terrible enfermedad que sufría, "su pérdida se notará mucho". "Fueron muchos años de trabajo en un momento muy duro", añadían.Por la mañana, también se acercaron al tanatorio el ex presidente de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Jon Esnal, así como toda la corporación actual del Ayuntamiento de Zarautz, encabezada por el alcalde Jon Urien (EA).A primera hora de la tarde, acudieron a dar el pésame Antonio Alberdi, que ocupó la alcaldía de Zarautz justo después de Murua, así como la consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, junto con el compositor vasco Xabier Lete. También se sumaron a este responso otras personalidades del mundo de la cultura vasca, como el cantante Imanol Urbieta.El científico Pedro Miguel Etxenike y el ex presidente de la Asociación de Empresarios de Gipuzkoa, Adegi, José Ignacio Alberdi, fueron otros nombres destacados que se acercaron a mostrar su apoyo a la familia de Murua. A última hora de la tarde, la familia contó con el apoyo del actual diputado general, Markel Olano.Por su parte, el presidente de EA, Unai Ziarreta, aseguró ayer, a través de un comunicado, que Murua quedará "perenne" en el ideario de EA y del abertzalismo en general y expresó "su más profundo dolor y tristeza por la muerte de un compañero", al que recordó como "un militante comprometido con Euskal Herria y todo un referente para el abertzalismo". Por todo ello, anunció que, en los próximos días, EA organizará un acto en su memoria.La presidente del PP en Gipuzkoa, María José Usandizaga quiso dar el pésame a la familia de Murua por medio de un comunicado, en el que agradeció "la postura firme y digna" de este político frente a ETA ante las presiones que sufrió por dar su apoyo a la autovía de Leitzaran. "Por su inquebrantable firmeza ante ETA, muchos le recordaremos con admiración", concluye Usandizaga.
Imanol Murua Arregi, ex diputado General de Gipuzkoa, falleció ayer a la tarde a los 72 años de edad. Murua nació en Zarautz (Gipuzkoa), el 3 de junio de 1935.Imanol Murua inició sus estudios en el colegio de María Inmaculada y los prosiguió en La Salle. Con 13-14 años marchó a Donostia-San Sebastián a estudiar.Murua fue desde joven un ferviente militante sociocultural. En 1974 dio un nuevo paso en la lucha a favor de su pueblo Zarautz, con el objetivo de realizar un trabajo más eficaz: entró a formar parte del Ayuntamiento como concejal. Entre 1977 y 1979, fue él el alcalde. En las primeras elecciones democráticas se presentó como candidato del PNV y fue elegido alcalde. Incluso después de haber sido diputado general, fue alcalde de su pueblo por tercera vez, de 1995 a 1999, esta vez en representación de EA.Mientras fue alcalde del PNV, fue al mismo tiempo diputado en la Diputación Provincial de Gipuzkoa (1979-1983). En los dos años que siguieron (1983-1984), además de ser alcalde fue también parlamentario del PNV y diputado de Cultura de la Diputación Foral. Además de aumentar el presupuesto del Departamento de Cultura de 1000 millones a 3000 millones, puso en funcionamiento Arteleku y el centro cultural Koldo Mitxelena.
San Gil adelanta el Congreso del PP vasco a julio y se replantea seguir como presidenta
María San Gil reapareció ayer públicamente tras permanecer missing 48 horas después del desplante que hizo a su líder Mariano Rajoy abandonando a última hora la ponencia política. Durante la comparecencia, cuya convocatoria se envió a los medios tan sólo una hora antes y con pleno conocimiento del atentando de ETA en Legutiano, la dirigente vasca lanzó una clara advertencia a la dirección nacional del PP, cuyas consecuencias podrían afectar directamente a la organización en Euskadi.San Gil comunicó ayer mismo a Rajoy su decisión de adelantar el Congreso del PP vasco a julio y le aseguró que no se presentará a la reelección como presidenta, si constata el "giro" en el proyecto político del partido que ha percibido y no recupera "la confianza" en la dirección nacional.Aunque la dirigente popular aseguró que se ha sentido "poco respaldada y engañada" en la ponencia política "no por Mariano Rajoy pero sí por algún colaborador cercano suyo -en alusión al secretario ejecutivo José María Lasalle-", es difícil encontrar los motivos que le han llevado a plantearse tirar la toalla en la polémica ponencia, ya que la propia San Gil reconoció ayer que, aunque "a regañadientes", sí se han aceptado las propuestas y los postulados que a su juicio definen al PP.ESCENARIO DE INCERTIDUMBRE Lo cierto es que la decisión de San Gil de adelantar el Congreso regional -previsto para la próxima primavera- a julio, abre un escenario de total incertidumbre en el PP vasco, cuyo desenlace dependerá fundamentalmente de la propuesta política que salga el 21 de junio del Congreso Nacional."Si en este tiempo que queda (hasta el Congreso regional) yo recupero esa confianza y confirmo que el camino es en el que estamos desde hace tanto tiempo, que el énfasis se hace en los temas esenciales, me presentaré a ese congreso", explicó San Gil, quien, sin embargo, subrayó que no lo hará si siente que "la quiebra de confianza sigue existiendo" y comprueba que "hay un giro en determinadas posturas" que considera "esenciales".De llevar a la práctica sus intenciones, el abandono del cargo por parte de la presidenta del PP vasco -desde 2004- no sólo cobra importancia por los cambios que supondría en la dirección de Euskadi, sino también por las próximas elecciones autonómicas, cuya convocatoria será como muy tarde en la primavera de 2009. En este sentido, se abre el interrogante de quién sería el nuevo candidato del PP en esa cita electoral.Pese a la importancia del mensaje de la dirigente popular , tan sólo dos voces del PP vasco se pronunciaron ayer al respecto. Mientras la portavoz en las Juntas Generales de Gipuzkoa, Regina Otaola, se adelantó a afirmar que si se va San Gil, ella también renunciará, la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Getxo y miembro de la Junta directiva regional del partido, Marisa Arrúe, manifestó su "total perplejidad" ante la posición de su presidenta, ya que, según confirmó, no se había convocado ninguna Junta directiva regional para informar de la decisión . En cualquier caso, le mostró su apoyo y esperó que nadie esté "utilizando" a San Gil para desgastar a Rajoy. Por su parte, Otaola confió en que se recupere "la confianza" y reconoció que esa pérdida de confianza aducida por San Gil "conlleva algo más que la ponencia en sí".Otros dirigentes vascos, como el presidente del PP de Álava, Alfonso Alonso, declinaron hacer declaraciones en un día de luto como el de ayer tras el asesinato a manos de ETA del agente de la Guardia Civil, Juan Manuel Piñuel Villalón, aunque el anuncio de San Gil dará que hablar en los próximos días. De hecho, ayer mismo el propio Rajoy improvisó un encuentro, el primero cara a cara con San Gil y el resto de la cúpula del PP vasco en Vitoria, antes de volver a Madrid. La líder vasca por la mañana dejó claro que su actitud no es "ni un desafío", ni pretende "contribuir a una ruptura interna". Además, rechazó presentarse como alternativa de Rajoy.
Según han confirmado fuentes del PNV, González de Txabarri, Mujika, Iñaki Rica y Olatz Imaz han presentado una denuncia ante el Tribunal Nacional del PNV contra Egibar, al que responsabilizan de la decisión de la Asamblea Regional del pasado 11 de abril que instó a los cuatro denunciantes a abandonar el partido tras acusarles de haber filtrado los datos fiscales de Jon Jauregi.El ex diputado general y los tres cargos de Hacienda han respondido de esta manera a la resolución de la Asamblea Regional del PNV de Gipuzkoa del pasado 11 de abril, que pidió a estos cuatro militantes que causaran "baja inmediata" en el partido.La Asamblea Regional responsabilizó a Txabarri y a su equipo de Hacienda de la filtración de los datos fiscales de Jon Jauregi, quien renunció a ser candidato a diputado general en las elecciones forales del pasado año después de que se revelara que no había declarado a Hacienda algunos inmuebles de su propiedad.El caso fue puesto en manos de la Agencia de Protección de Datos del País Vasco, que concluyó que fue el equipo directivo del anterior departamento de Hacienda de la Diputación el que filtró los datos tributarios de Jon Jauregi.Una vez conocida la resolución de la Agencia de Protección de Datos, la Asamblea de Gipuzkoa resolvió que Txabarri, Mujika, Rica e Imaz "actuaron contra Jon Jauregi, contra el PNV y contra la institución foral".El texto afirmaba que estas personas "no sólo no merecen estar en el Partido Nacionalista Vasco, sino que no merecen estar en política".
ETA mata a un guardia civil en un atentado contra la casa cuartel de Legutiano
Un muerto y cuatro heridos es el balance de víctimas del atentado cometido esta pasada madrugada por ETA contra la Casa Cuartel de Legutiano (Álava), según han informado fuentes de la Ertzaintza.Los terroristas colocaron un coche bomba alrededor de las tres de la madrugada, junto a las viviendas, sin dar aviso previo para permitir la evacuación de los ocupantes.En principio, tres personas fueron evacuadas a centros hoispitalarios de Vitoria, dos a Txagorritxu y una a Santiago. Otras dos, guardias civiles, quedaron atrapadas bajo los escombros.Una vez movilizado el Equipo Técnico de emergencias que coordina el equipo de montaña de la ertzaintza y los perros de Salvamento y de rescate, se localizó a uno de ellos sin vida y el otro herido. Una vez estabilizado, el agente fue trasladado tamnbién al hospital de Santiago.Los habitantes de la Casa Cuartel han sido evacuados tanto por agentes de la Guardia Civil como de la Ertzaintza. Además, la Policía vasca ha establecido un perímetro de seguridad en torno al municipio, de unos dos kilómetros.
El TSJPV considera derogada la prohibición de construir la incineradora a menos de 2.000 metros de núcleos de población
En un comunicado la institución foral, aclara que el TSJPV ha estimado tan sólo el punto "referido a la necesidad de evaluación previa de impacto ambiental del Plan Especial de Ordenación Urbana, por considerar que tiene naturaleza de proyecto", y por ello ha declarado su nulidad.Por el contrario, la sentencia desestima, entre otros argumentos, la exigencia "de la distancia de los 2.000 metros prevista en el Reglamento de Actividades Molestas de 1961, la ausencia de alternativas de emplazamiento y la imposibilidad de implantar una incineradora en suelo no urbanizable".La Diputación de Gipuzkoa y la Mancomunidad de Txingudi consideran "muy positiva" esta resolución porque, en su opinión, "resuelve favorablemente las cuestiones jurídicas que continúan siendo debatidas en la actualidad" para "la instalación del Centro de Gestión de Residuos en Zubieta"."Así, declara derogado desde 1998 el Reglamento de Actividades Molestas, sin que sea de aplicación el criterio de la distancia de los 2.000 metros respecto a cualquier núcleo de población", concluye el escrito de la institución foral.
Urkullu replica a Zapatero que Euskadi necesita un compromiso de autogobierno
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, afirmó ayer que «Euskadi necesita un compromiso político de autogobierno» y mostró su decepción porque el presidente del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero, se presentó el domingo en el País Vasco «con las manos vacías». El líder del Euzkadi Buru Batzar respondió con una nota de prensa a la intervención de Zapatero en el mitin socialista de Barakaldo, en el que el dirigente socialista rechazó la última oferta del lehendakari. Urkullu sostuvo que, «aunque se empeñen en presentar la iniciativa política del PNV como una aventura o algo lejano a los intereses de la ciudadanía vasca, es justo lo contrario».El presidente del PNV aseguró que con esta actitud se demuestra que ni Zapatero ni su Gobierno «tienen ni quieren tener un proyecto de futuro para Euskadi». «El domingo en el BEC se evidenció que Euskadi, su situación política y también su situación de desarrollo socio-económico, en este momento, es la menor de las preocupaciones para el Gobierno español», denunció. El dirigente jeltzale insistió en que «Euskadi necesita más que buenas palabras, más que talante y sonrisas fingidas. Necesita más autogobierno», porque «no es momento de palabras vacías. Es momento de compromisos».Urkullu también aseguró que Zapatero se refugió en su preocupación por las crisis para «huir del compromiso con Euskadi» y aseguró que su formación tiene memoria y sabe «cómo ha afrontado las crisis económicas el Partido Socialista». «Vivimos y sufrimos la de los años 80 en Euskadi con un presidente del Gobierno del PSOE. Entonces no dedicaron ni una sola peseta. Incumpliendo el Estatuto de Autonomía, no transfirieron las herramientas de desarrollo socio-económico a Euskadi y fue Euskadi la que tuvo que levantarse y salir del abismo en el que nos dejó el PSOE», aseguró Urkullu.El dirigente nacionalista adelantó que ahora no quieren que suceda «lo mismo». «El PNV quiere que el autogobierno vasco tenga el máximo de resortes y competencias para garantizar que desde Euskadi, desde sus instituciones y desde el empuje de nuestro tejido socio-económico y laboral, podamos hacer frente a los desafíos del futuro», explicó. «Esto es lo que entendemos por ser dueños de nuestro destino, con capacidad de decisión, de presencia institucional y de bilateralidad», concluyó.Por su parte, la portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, aseguró ayer que buscarán el apoyo de EHAK y «del resto de las formaciones políticas» a la consulta si hay una negativa socialista a la propuesta del lehendakari. Azkarate señaló, en declaraciones a Herri Irratia-Loyola Media, que darán la palabra a la sociedad y que llevarán la propuesta al Parlamento, sin olvidar que para encontrar la solución de futuro tiene que estar la izquierda abertzale. En esta línea, anunció que «vamos a negociar el voto en el Parlamento de todas las formaciones políticas». El socialista Patxi López denunció, por su parte, que el lehendakari «aceptará» los votos de EHAK para posibilitar la consulta, pero vaticinó que no se llevará a cabo porque no es «legal»
Zapatero promete escuchar al lehendakari pero le invita a hablar con los partidos vascos
Quedan ya poca dudas de que la reunión que el día 20 celebrarán José Luis Rodríguez Zapatero y Juan José Ibarretxe irá poco más allá de la fotografía. El lehendakari ha dicho, gráficamente, en alguna ocasión que no ha planteado esta hoja de ruta para tratar con el presidente de la transferencia de los aeropuertos, y ayer, en Barakaldo, Zapatero habló precisamente de acelerar la Y vasca y apoyar la I+D. Su esperadísima respuesta al emplazamiento que el PNV le lanzó el sábado desde su Asamblea Nacional y a la propuesta escrita de pacto político que, sobre las bases del borrador de Loiola, ha remitido Ibarretxe a La Moncloa se quedó ahí. "Le escucharé y le trasladaré un mensaje de convivencia y entendimiento", dijo el líder socialista, pero "quizá lo que debería hacer el señor Ibarretxe es lo que yo he hecho con él, hablar más con las fuerzas políticas vascas y hablar más con Patxi López como líder del principal partido de Euskadi".Sobre estas bases, la Fiesta de la Rosa del PSE-EE se convirtió ayer en el primer acto de la precampaña socialista para las próximas autonómicas. Líderes socialistas de todo el Estado y varios ministros arroparon la puesta de largo de la candidatura de un Patxi López erigido en absoluto protagonista del acto, con un discurso de candidato que hubiera eclipsado al del propio presidente del Gobierno si no existiera en el horizonte de ocho días una reunión con el lehendakari con la hoja de ruta como telón de fondo.Y Zapatero dejó ayer pocos resquicios a la sorpresa para esta cita. Si hasta ahora los socialistas habían aguardado desde la barrera a ver cómo se resolvía el debate interno abierto en el PNV en torno a la propuesta de Ibarretxe, ayer el jefe del Ejecutivo dio por hecho que el PNV ha unido su destino al del lehendakari, decisión que dijo respetar. "Yo seguiré dialogando con el lehendakari, hoy con Ibarretxe, mañana con Patxi López", apostilló. Las palabras de Zapatero dieron un nuevo sentido a la denuncia que Iñigo Urkullu hizo apenas hace un mes: "Quieren [los socialistas] que el PNV se cueza en su propia salsa y ya llegarán las elecciones autonómicas".Con un discurso sin estridencias, construido en torno al andamiaje del talante marca de la casa, Zapatero reiteró lo que ya dijera la vicepresidenta del Gobierno el viernes y él mismo en el Pleno de investidura: consenso, nada de aventuras y respeto "a las reglas que nos hemos dado". En otras palabras, Constitución y a ponerse de acuerdo en Euskadi.Ni una mención en toda la intervención del presidente a la inclusión textual en la propuesta de pacto del lehendakari de las bases políticas de las conversaciones de Loiola, en las que estuvo presente el PSE-EE. Zapatero pasó de largo por los emplazamientos que el lehendakari y el presidente del Euzkadi Buru Batzar le han hecho, recordándole que en el santuario guipuzcoano estuvo a punto de firmar -junto a PNV y Batasuna- lo que ahora se le propone, y volvió a exigir a Ibarretxe que le presente un pacto político previo alcanzado entre las formaciones vascas."El futuro de Euskadi es el futuro del bienestar de Euskadi", defendió para poner en valor su "actitud de diálogo y colaboración con el Gobierno de Euskadi, de entender las discrepancias y buscar lo común", que, recordó, ha dado frutos como los acuerdos para poner en marcha la Y vasca o situar a Euskadi en el liderazgo de la investigación y la innovación. La oferta del líder del PSOE está clara: traspaso de competencias o reforma estatutaria. Ni "confrontación de identidades" ni "aventuras que traspasen las reglas de juego que nos hemos dado todos y que permiten autogobierno y más autogobierno", subrayó. "La ciudadanía está harta de ver a tanto político mirándose el ombligo y sin mirar las necesidades de los ciudadanos vascos", concluyó Zapatero.Por esa misma senda transitó el secretario general de los socialistas vascos -y su candidato oficial a las próximas autonómicas-, quien interpeló directamente al lehendakari y al PNV para advertir de que "este no es tiempo de amenazas de choque de trenes y pulsos, la sociedad vasca quiere diálogo y entendimiento para dar soluciones a los problemas de los ciudadanos". Frente a "choques de trenes" y "pulsos", López mostró su "mano tendida para el diálogo y pacto". "Mi prioridad está aquí", aseguró, para afear a Ibarretxe que cuente los días que lleva a esperando para reunirse con Zapatero. "Yo llevo desde 1998 esperándole, porque nunca ha propuesto que nos sentemos aquí, en Euskadi, para dar la palabra y para escuchar a los que representamos a la sociedad vasca", reprochó.En este punto de su discurso fue cuando López se puso el mono de candidato, para reivindicar acuerdo "donde otros quieren imponer", libertad para decidir y derecho a convivir frente a derecho a decidir, ciudadanía frente a identidad, entendimiento entre diferentes frente a acuerdo "sólo entre los suyos", acabar con los bloques frente a las trincheras y Gernika y Ajuria Enea frente a Loiola -única referencia a estas conversaciones que López aprovechó para acusar al PNV de "pervertir y manipular" el intento "noble de conseguir la paz" que constituyeron esas conversaciones en beneficio "de sus intereses particulares"-.Perfilada su propia hoja de ruta, López recordó a las víctimas del terrorismo, a la hija de Isaías Carrasco -Sandra, que entre el público se llevó la ovación más larga y sentida de la mañana-, para situarlas "como referente de dignidad de una sociedad que quiere ser libre" y como "el mejor ejemplo del compromiso con la paz de este partido". "Si hay que resistir, resistimos", dijo, "pero los socialistas no hemos nacido sólo para aguantar, sino para cambiar las cosas". "No somos sólo víctimas, estamos dispuestos a hacer una Euskadi mejor, dispuestos a liderar un gobierno que demuestre que se pueden hacer mejor las cosas", remachó el líder del PSE-EE. Toda una declaración de sus aspiraciones que Zapatero apuntaló minutos después: "Esta fiesta es un anticipo, una llamada para algo que viviremos, y yo estaré aquí, la victoria de Patxi López en las próximas autonómicas". Lo de menos ayer, probablemente, era la reunión con el lehendakari.
El PNV dice a Zapatero que la única aventura es el incumplimiento del autogobierno vasco
"Mis palabras van dirigidas al presidente del Gobierno español y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre todo en su condición de máximo dirigente de su partido". El presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, lanzó ayer un mensaje directo al presidente español de cara a la visita que éste cursará hoy a Euskadi, instándole a aceptar el acuerdo para la superación del conflicto que su partido le ha ofrecido "desde la responsabilidad".Sin embargo, y ante el "no" que Rodríguez Zapatero ha dado por respuesta al planteamiento que el lehendakari le ha hecho llegar, Urkullu también fue claro. "Si no hay acuerdo, defenderemos nuestros planteamientos hasta el final", agregó en referencia al documento de cuatro puntos propuesto por Juan José Ibarretxe y que se basa en los acuerdos de Loiola y en la resolución del Congreso de 2005.El presidente del PNV se expresó en estos términos ante 600 cargos de su partido y el propio jefe del Ejecutivo vasco, durante el discurso que cerró la Asamblea Nacional Informativa que el PNV celebró de manera excepcional en Bilbao para hacer frente común ante las trascendentales fechas que están por llegar, con el encuentro que Zapatero e Ibarretxe celebrarán el próximo día 20 en La Moncloa a la cabeza. En dicho marco, Iñigo Urkullu escenificó el cierre de filas del partido en torno a la propuesta del lehendakari, y contestó a su vez con dureza a los ataques que éste ha venido sufriendo desde las filas socialistas, que le han acusado de "resucitar su Plan".Así, afirmó que "lo que tiene que dejar de ser una aventura es el autogobierno vasco", ya que, según él, "en los últimos veinte años, nuestro Estatuto, nuestra capacidad de autogobierno, ha vivido más que una aventura una pesadilla, una incierta aventura diaria en donde en función de las necesidades del Gobierno español se daban -las menos de las veces- o se denegaban las competencias".Por este motivo, y tras recordar las 37 competencias recogidas en el Estatuto de Gernika que aún no han sido transferidas, exigió al PSOE "que cumpla con un acuerdo absolutamente mayoritario entre vascos, aprobado por el Parlamento y rubricado por los vascos en referéndum. Entonces sí que se acabaría con una aventura".El máximo responsable del PNV fue más allá, al considerar que, 30 años después de la transición, el actual marco ha quedado superado. Instó por ello a "volver a coger tela, hilo y aguja y ponernos a coser un nuevo traje" que, en el caso de Euskadi, debe ser "singular, de diseño propio y sin que como nacionalistas renunciemos a nuestras legítimas aspiraciones. Por eso llevamos meses ofreciendo abrir un diálogo político que comience a dar puntadas, a juntar patrones, a definir hechuras y telas", explicó siguiendo con el símil textil.Este requerimiento se debe traducir en la práctica en un acuerdo que "persigue profundizar en el autogobierno y en la democracia, es decir, en la ampliación del poder político vasco y en la recuperación para nuestra ciudadanía de su capacidad para decidir en cada momento su futuro y el estatus jurídico-político de su nación".Iñigo Urkullu, que resaltó que el PNV sustenta este planteamiento en "un compromiso ético por el que nos manifestamos en un contundente y claro rechazo a ETA", achacó la cerrazón de los socialistas al hecho de que "el PSOE y Patxi López saben que en un escenario de acuerdo el candidato socialista pierde protagonismo".Rechazó a su vez que estén "mendigando" un pacto, ya que detrás del mismo "no está sólo un determinado estatus jurídico-político, sino también la convivencia pacifica, así como la construcción social como base para la construcción nacional". En caso de que choquen con una pared, reiteró que seguirán adelante "desde el respeto a las reglas de juego y con absoluta normalidad democrática".
Urkullu afirma que «si no hay acuerdo» con Zapatero «defenderemos nuestras iniciativas hasta el final»
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, advirtió hoy al jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que si no se llega un acuerdo con el Ejecutivo vasco cada cual deberá defender sus iniciativas "hasta el final".En una intervención ante la Asamblea Nacional del PNV, reunida en Bilbao con asistencia del lehendakari, Juan José Ibarretxe, Urkullu resaltó que este partido está ofreciendo, "que no mendigando", un acuerdo para profundizar en el autogobierno.Este se basa en la "ampliación del poder político vasco y en la recuperación para nuestra ciudadanía de su capacidad para decidir en cada momento su futuro y el estatus jurídico político de su nación"."Un autogobierno del siglo XXI entendido desde la bilateralidad -explicó-, es decir, que ningún Gobierno español -ni por supuesto tampoco las instituciones vascas- puedan o podamos de manera graciosa y unilateral modificar o no cumplir con lo pactado".La intervención de Urkullu ante la Asamblea Nacional de su partido, abierta a la prensa, estuvo marcada por la presencia, mañana en Barakaldo, del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que participará en un mitin con motivo del Día de la Rosa que organiza el PSE-EE.A Zapatero se dirigió explícitamente desde el principio Urkullu para señalar la responsabilidad política que tienen como dirigentes de los dos principales partidos en los ámbitos español y vasco y para recordarle que los avances que se han dado desde 1977 han sido gracias a acuerdos, "con sus luces y sus sombras", entre ambas formaciones políticas.Unos acuerdos que, según Urkullu, se deben renovar ahora que "nos encontramos ante el umbral de un nuevo tiempo político" y que el "traje institucional y social político" diseñado en la Transición se ha quedado "pequeño, pasado de moda y deshilachado para la Euskadi de hoy".Por eso, estimó que ambos partidos se deben poner a "coser un nuevo traje". "No vale -apuntó Urkullu- uno 'prét-a-porter', no podemos ir al almacén de la España de las Autonomías y coger de la estantería el primero que nos guste. Debe ser un traje singular, de diseño propio" que no suponga para los nacionalistas renuncia a "nuestras legítimas aspiraciones".Urkullu señaló que se trata de un ofrecimiento "firme y sincero" para el acuerdo y consideró que se equivoca Zapatero si, "asesorado" por el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, lo rechaza.Aseguró que si los socialistas mantienen que del encuentro entre Rodríguez Zapatero e Ibarretxe "saldrá un no" es porque "saben que en un escenario de acuerdo el candidato socialista pierde protagonismo".Insistió en que lo que el PNV ofrece es "un acuerdo de futuro en una cuestión de Estado" para "dar cobijo a la Euskadi de la próxima generación".Aseguró que el autogobierno vasco ha sufrido en los últimos años una "auténtica pesadilla" y ha vivido una aventura, "la que supone gobernar Euskadi con un Estatuto de Autonomía que se niegan a cumplir desde el Gobierno español".Ante esta situación, Urkullu exigió, de partida, el pleno cumplimento estatutario y reclamó un nuevo acuerdo "basado en la bilateralidad y el reconocimiento de la capacidad para preguntar a la sociedad vasca".Criticó al PSE por "limitar el consenso a que sólo sea con ellos" y dijo que el consenso debe ser "el resultante de un acuerdo basado en la voluntad y en el debate"."Si no hay acuerdo, cada uno defenderemos nuestros planteamientos y nuestras iniciativas... hasta el final. Desde el respeto a las reglas de juego, con absoluta normalidad democrática, con un compromiso democrático", remarcó.Urkullu aprovechó su intervención ante la Asamblea Nacional para reiterar que el PNV no comparte "ni principios ni fines ni objetivos" con ETA. :: AMPLIAR ::
El lehendakari Juan José Ibarretxe emplazó ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a negociar antes del 27 de junio un acuerdo político sobre el derecho a decidir de la sociedad vasca y su incorporación al ordenamiento jurídico. La oferta se realiza en vísperas de la visita de Zapatero a Euskadi, a la Fiesta de la Rosa que este domingo celebran en el BEC de Barakaldo los socialistas vascos.Mediante una entrevista ofrecida a la radiotelevisión pública vasca, Ibarretxe formuló una propuesta concreta para negociar con Zapatero un acuerdo político inspirado en las bases de las conversaciones mantenidas en el santuario de Loiola por representantes de PNV, PSE y Batasuna en otoño de 2006 en el contexto del alto el fuego permanente de ETA. El lehendakari propone al presidente del Gobierno que en este nuevo acuerdo - «abierto a la negociación», matizó- se incorpore un compromiso entre ambos para liderar el proceso de paz y normalización. En primer lugar, para proceder al final dialogado de la violencia si se dieran las condiciones inequívocas en ETA de querer abandonar las armas. La segunda, entre todos los partidos, sin exclusiones, para negociar un nuevo marco político y en el plazo de dos años, someterlo a referéndum en ausencia de violencia. «No estoy dispuesto a aceptar que lo que Zapatero estuvo dispuesto a hablar y firmar con ETA y Batasuna en Loiola, no lo acepte, hable y firme con el lehendakari y las instituciones vascas», señaló Ibarretxe. Lo contrario, a su juicio, sería «entregar a ETA el protagonismo y el timón de la política vasca», manifestó.Ibarretxe reiteró en la entrevista su voluntad de llevar el acuerdo sobre ambas claves «el principio ético y el principio democrático» al Pleno del Parlamento Vasco el 27 de junio para su ratificación y confío en que ninguna formación política -ni PSE ni EHAK ni PP- se opongan a la iniciativa. Según recalcó, si la Cámara legislativa vasca diera el visto bueno, tanto él como el presidente del Gobierno convocarían conjuntamente una consulta popular el 25 de octubre para su aval en la sociedad vasca. En su opinión, esta convocatoria es perfectamente «legal y legítima» y consideró que son «mentiras» los argumentos que asocian la pregunta a un proceso secesionista o hacia la independencia. «Tenemos capacidad para preguntar a la sociedad vasca», destacó, «lo que ocurre es que hay miedo a lo que se conteste».La oferta del lehendakari, recogida en un documento de trabajo enviado en las últimas horas a la Presidencia del Gobierno, se sustenta procedimentalmente en la hoja de ruta planteada en el Parlamento Vasco el pasado septiembre y en el modelo desarrollado en las conversaciones de Loiola en otoño de 2006, que se plasmó en un preacuerdo fraguado entre representanets del PNV, PSE y Batasuna. Aquel documento de trabajo abogaba por sendas reformas del Estatuto de Gernika y del Amejoramiento foral de Navarra en sendas mesas de diálogo en ausencia de violencia para incorporar la capacidad de decisión a partir del reconocimiento del actual ordenamiento jurídico-político.El preacuerdo - finalmente rechazado por Batasuna- reconocía la «identidad nacional del Pueblo Vasco», consideraba que Euskal Herria era «una realidad conformada por vínculos sociales, lingüísticos, históricos, económicos y culturales» y manifestaba que «las decisiones sobre su futuro político que adoptase libre y democráticamente la ciudadanía vasca serían respetadas por las instituciones del Estado». Dichas decisiones, según aquel borrador, se adoptarían en ausencia de cualquier tipo de violencia y coacción «siguiendo las normas y procedimientos legales y respetando los métodos democráticos, y los derechos y libertades de los ciudadanos».«La hoja de ruta está absolutamente abierta a la negociación y la flexibilidad será cuando estemos sentados en una mesa», indicó también el lehendakari, convencido de que la fecha de su entrevista con el presidente del Gobierno se ha concretado una vez que ha enviado una propuesta por escrito al presidente y ha trascendido públicamente. «Estamos dispuestos a hacer movimientos pero encontramos un muro contra el diálogo», reiteró.En su propuesta, Ibarretxe ofrece a Zapatero realizar una declaración conjunta que exija a ETA el cese de la violencia para la puesta en marcha de un final dialogado si se dieran las condiciones establecidas en el acuerdo del Congreso de los Diputados de mayo de 2005 que posibilitó las conversaciones con el Gobierno si se acreditaban las señales inequívocas de la organización terrorista de querer dejar las armas.El segundo pilar que sustenta la oferta es un compromiso para abrir un proceso de diálogo político entre todos los partidos, incluida la izquierda abertzale, para alcanzar en el plazo de dos años un nuevo acuerdo político de convivencia que sería sancionado en un referéndum por la ciudadanía vasca en un escenario en ausencia de violencia. Este emplazamiento al pacto ya formó parte en esencia de la hoja de ruta anunciada por el lehendakari el pasado septiembre en el Parlamento.Con este anuncio, Ibarretxe pretende que Zapatero se retrate sin dilación y muestre si tiene o no voluntad política para plantar las bases de un nuevo acuerdo de convivencia en el País Vasco. Ante el posible emplazamiento del presidente de buscar primero un consenso interno en Euskadi, Ibarretxe se mostró tajante y destacó que su hoja de ruta «es un acuerdo de vascos» como lo fue el nuevo Estatuto político aprobado por mayoría absoluta por el Parlamento Vasco, y cuya admisión a trámite fue rechazada en 2005 por el Congreso de los Diputados, según aseguró, «con un portazo». En ese sentido, recordó el «cepillado» al que fue sometido el proyecto de Estatut catalán para denunciar la falta de voluntad negociadora del Ejecutivo central.Aunque el lehendakari mostró también su deseo de agotar la legislatura, no descartó un adelanto de las elecciones autonómicas si su proyecto no obtiene la mayoría en el Parlamento. En cualquier caso, Ibarretxe manifestó su agradecimiento al PNV, EA y Ezker Batua por brindar su respaldo a su estrategia y aseguró que cuenta con la fórmula del tripartito para el futuro.

References: resolución 
 resolución 
 artículo 119
 artículo 10
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