Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2014/as201421087.html
Timestamp: 2019-03-26 04:13:46+00:00

Document:
as201421087
Auto Supremo: 87/2014
Expediente: SC-132-13-S
Partes: Juan Calderón Arroyo. c/Margot Calderón Arroyo.
Proceso: Ordinario denulidad de contrato de venta de bien inmueble y nulidadde inscripción de matrícula en derechos reales.
VISTOS: El recurso de casaciónen el fondo de fs.295 a 297 y vta., interpuesto porJuan Calderón Arroyo contra el Auto de Vista Nº 175/2013 de 14 de octubre del 2013, cursante de fs. 292 a 293 y vta., pronunciado por la Sala CivilSegundadel Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario de nulidad de contrato de venta de bien inmueble y nulidad de inscripción de matrícula en derechos reales, seguido por el recurrente contra Margot Calderón Arroyo; la concesión de fs. 299; los antecedentes del proceso; y:
Tramitado el proceso, el Juez Primero de Partido y de Sentencia de Camiri – Prov. Cordillera del Distrito Judicial de Santa Cruz, emitió la Sentencia N° 022/2013 de 17 de abril de 2013, cursante de fs. 246 a 250 y vta., declarando IMPROBADA la demanda principal interpuesta por José Calderón Arroyo; IMPROBADA la demanda reconvencional en cuanto al pago de Daños y Perjuicios y PROBADA en parte la demanda reconvencional de desocupación y entrega de bien inmueble planteadas por Margot Calderón Arroyo.
En consecuencia dispone se ordene a Juan Calderón Arroyo, Nélida Tambaico Toledo, José Luis Villanueva Guzmán y Teresa Romero Zambrana entreguen la parte del inmueble con una superficie de 111,55 mts2, ubicado en la zona central de Camiri, calle Sucre N°645, con códigocatastral: distrito 004, Mz. 32 predio 9-F, registrado en Derechos Reales bajo matrícula computarizada Nº 7.07.6.01.0003183, con las siguientes medidas y colindancias: al Norte mide 11.73 metros y colinda con la calle Sucre; al Sur mide 11,73 metros y colinda con el Sr. Mario Calderón; al Este mide 9, 51 metros y colinda con el Sr Manuel E. Vega; al Oeste mide 9,51metros y colinda con la Sra. Ana María Calderón; en favor de la señora MARGOTH CALDERON ARROYO, completamente desocupado, en el término de TREINTA DIAS de ejecutoriada la presente resolución, bajo prevenciones de librarse el correspondiente mandamiento de desapoderamiento y lanzamiento. Sin costas por ser juicio doble.
Contra la referida Sentencia, Juan Calderón Arroyo interpuso recurso de apelación cursante de fs. 253 a 256 y vta.
En mérito a esos antecedentes, la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista de fecha 14 de octubre de 2013, cursante de fs. 292 a 293 vta., por el que se CONFIRMA en todas sus partes la Sentencia de fs. 246 a 250 y vta., de fecha 17 de abril de 2013. Con costas.
Resolución que dio lugar al Recurso de Casación en el fondo, interpuesto porJuan Calderón Arroyo, mismo que se pasa a considerar y resolver.
El recurrente señala que, el Tribunal de Alzada ha incurrido en error de derecho, en la no apreciación de la prueba documental pre-constituida y declaraciones de los testigos de cargo, las mismas que no fueron consideradas ni valoradas, no obstante que fueron ratificadas y merecen la fe probatoria asignada por el art. 400 del Código de Procedimiento Civil concordante con los arts. 1287 y 1297 del Código Civil, vulnerando y violando lo prescrito por el art.332con relación al art. 90 ambos del Código de Procedimiento Civil. Asimismo expresa que, el Tribunal Ad quem debió valorar las pruebas que son contundentes, importantes, determinantes y decisivas y no sólo mencionarlas sin considerarlas en resolución, tal es el caso de la minuta de transferencia entre José Calderón Ríos y Margot Calderón Arroyo, declaración jurada voluntaria de la Ex Juez de Mínima Cuantía, declaración jurada voluntaria de Ana María Calderón Arroyo de Vargas, la declaración judicial provocada y las declaraciones de los testigos de cargo.
En ese orden denuncia que, el Tribunal Ad quem sin fundamentación alguna valoró y consideró el sobreseimiento presentado por Margot Calderón Arroyo,indicando que dicha resolución no está confirmada por el Fiscal de Distrito y que por lo tanto no causa estado en materia penal.
De igual manera señaló queen los puntos de hecho y de derecho del recurso de apelación fueron claros los agravios sufridos por el inferior y que el Tribunal de Apelación los obvió por completo al emitir una Resolución sin fundamentación conforme lo exige la ley, cometiendo error de hecho y de derecho, violando de esta manera los art. 549 y 551 del Código Civil con relación al art. 90 del Código de Procedimiento Civil.
Alega que el Tribunal de Apelación cometió error de derecho al no haber apreciado la prueba de estudio grafológico conforme al art. 1311 del Código Civil, indicando que, cuando la parte a quien se oponga no las desconoce expresamente estas podrán estimarse como reconocimiento de la verdad de los hechos a que se refieren dichos documentos aplicándose la presunción legal establecida en el Art. 346 inciso 2) del Código de Procedimiento Civil.
Con respecto a la confesión judicial provocada, mencionó que el Tribunal Ad quem al no apreciarla comete error de derecho, infringiendo de esta manera los arts. 404-II y 347 del Código de Procedimiento Civil.
En base a esos antecedentes, solicita Casar el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo se declare Probada la demanda, declarando la nulidad de venta del bien inmueble y su matrícula e inscripción en DD.RR, con expresa condenación de costas, daños y perjuicios., en aplicación del art. 274 del Código de Procedimiento Civil.
En cuanto a la acusación de falta de valoración de la prueba preconstituida de fs. 1 a 32, la testifical de cargo y la confesión provocada,se tiene que el Tribunal Ad quem llegó a la conclusión de que el Juez A quo dictó sentencia en base a los antecedentes del proceso, realizando una correcta ycabal apreciación de la prueba, en atención a que el demandante no demostró la falsedad del documento en la vía penal, además que el inciso 5) del art. 549 del Código Civil no está abierto a cualquier circunstancia, siendo específico para los casos establecidos en la ley; y por consiguiente el actor no puede demandar, “en otras establecidas por ley “, debiendo concurrir circunstancias, fundamentos y el derecho.
En la especie, elrecurrente argumenta que ha sido comprobada la falsificación de las firmas y rúbricas del documento de transferencia así como del reconocimiento de firmas con el estudio Grafológico realizado por el Departamento de Laboratorio Grafotécnico dependiente de la FELC-C, solicitado a requerimiento de la Fiscal de Materia de la Provincia Cordillera del Departamento de Santa Cruz, en la etapa preparatoria en el proceso penal seguido por el Ministerio Público a querella de Juan Calderón Arroyo en contra de Margot Calderón Arroyo, por los delitos de Falsedad Material, Falsedad Ideológica y Falsificación de Documento Privado; prueba documental que según su criteriono hubiese sido apreciada por los Tribunales de instancia; al respecto se tiene que el juez de la causa se pronunció sobre dicho documento,señalando que el estudio grafotécnico de fojas 23 a 29, al no haberse obtenido conforme a las previsiones de los arts. 430 a 443 del Código de Procedimiento Civil, no corresponde considerarlo ni valorarlo como prueba pericial, razón por la cual no puede sustentar la resolución en dicha prueba conforme establece el art. 1333 del Código Civil, máxime si este medio legal de prueba no ha sido propuesto en el presente proceso conforme señala el art. 379 del Código de Procedimiento Civil, argumentando además quecursa en obrados la resolución conclusiva emitida por la Fiscal de Materia de la Provincia Cordillera del Departamento de Santa Cruz,por la cual determinóel Sobreseimiento en favor de Margot Calderón Arroyo,al considerar que los elementos de prueba eran insuficientes para fundamentar la acusación, por lo que concluyó que al no haberse demostrado la falsedad en la vía criminal, el documento de compraventa tiene la validez y legalidad correspondiente, en consecuencia no es evidente que no exista pronunciamiento expreso sobre la referida documental.
Al respecto, cuando se requiere de la apreciación de hechos controvertidos que requiere de conocimientos especializados en alguna ciencia, arte, industria o técnica, cual es el caso de la minuta de transferencia entre José Calderón Ríos y Margot Calderón Arroyo de fecha 31 de diciembre de 1992 y su respectivo reconocimiento en fecha 31 de diciembre de 1992, procede la prueba pericial conforme a lo establecido en el art. 430 del Código de Procedimiento Civil, prueba que deberán proponer las partes dentro de los cinco primeros días de la notificación con el auto que fijare los hechos a probar, en ese sentido se puede observar que el recurrente al no haber ofrecido oportunamente la prueba, el Juez A quo emitió Auto en fecha 19 de octubre de 2013, donde rechaza la solicitud de estudio Grafotécnico, resolución que no fue impugnada por el recurrente.
Asimismo, corresponde señalar que la apreciación y valoración de la prueba es facultad privativa de los juzgadores de instancia, por lo que resulta incensurable en casación, más aún si en ellas no se ha faltado a la ley ni a las reglas de la sana crítica, por lo que se establece que no hubo error de hecho ni de derecho, máxime si el demandante no probó los extremos de su acción conforme establece el art. 1283 del Código Civil en relación al art. 375 del Código de Procedimiento Civil, al no haber ofrecido y producido prueba que demuestre su pretensión.
Con relación a que el Tribunal Ad quem hubiese emitido una resolución sin fundamentación, se observa que en el memorial de apelación el recurrente expresó en tres puntos los agravios sufridos con la Sentencia, agravios que fueron considerados y fundamentados en el Auto de Vista, tal como se puede evidenciar en el último considerando en los puntos I.1, I.2, I.3 y I.4, ajustando su Resolución de vista al marco jurisdiccional establecido en el art. 236 en relación al 227 del Código de Procedimiento Civil. Señalando además que este supuesto agravio es causal de Recurso de Casación en la forma y no en el fondo.
Por otro lado, el recurrente acusa que el Auto de Vista ha incurrido en infracción del art. 549 numeral 5) del Código Civil, por no haberse declarado nulo el contrato de compra venta de inmueble suscrito entre Juan Calderón Ríos y Margot Calderón Arroyo, no obstante haber demostrado la causal invocada. Con relación a esta acusación,se tiene que la causal en la que el actor sustentó su demanda prevé que el contrato será nulo “en los demás casos determinados por ley”, sin embargo esta norma legal está referida a la nulidad textualmente dispuesta por ley,en consecuencia el Tribunal Ad quem de manera correcta determinó que el art. 549 del Código Civil no está abierto a cualquier circunstancia, siendo específico para los casos establecidos en la ley, como los señalados anteriormente, entre otros.
Paralelamente a lo anotado, se añade el hecho que así en el proceso se hubiese producido prueba pericial y el informe grafológico fuese uniforme y concluyente en sentido que la firma y rúbrica del vendedor estampada en el documento de venta hubiera sido falsificada, significaría que no ha existido por parte del vendedor el deseo de comprometerse a hacer o no hacer algo, es decir, no ha dado su consentimiento para la suscripción del contrato de compra venta a favor de la vendedora, lo que no configura la causal que prevé el art. 549 inciso 5) y se inscribe en todo caso en la falta de consentimiento, requisito que no es causa de nulidad del contrato sino de anulabilidad conforme dispone el inciso 1) del art. 554 del Código Civil, que señala que la falta de consentimiento para su formación es causal de anulabilidad.
Por consiguiente, al no haber incurrido el Tribunal de apelación en error de hecho ni de derecho como se desarrolló precedentemente, no es cierta la violación de las normas a cusadas en el recurso, al contrario en el auto de vista impugnado se constata una correcta valoración de la prueba, lo que determina la aplicación de los arts. 271 núm. 2) con relación al art. 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO:La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I, núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADOel recurso de casación de fs.295 a 297 vta., interpuesto por Juan Calderón Arroyo, contra el Auto de Vista Nº 175/2013 de fecha 14 de octubre de 2013 de fs. 292 a 293 vlta. Sin costas por respuesta extemporánea.

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