Source: https://www.activism.com/en_US/petition/faltas-relativas-a-la-vida-e-integridad-de-las-personas/13207
Timestamp: 2018-10-15 10:29:02+00:00

Document:
FALTAS RELATIVAS A LA VIDA E INTEGRIDAD DE LAS PERSONAS - Activism - Online Petition
FALTAS RELATIVAS A LA VIDA E INTEGRIDAD DE LAS PERSONAS	sign now
WEBA, Mujeres explotadas por el aborto (Women Exploited by Abortion) y la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) presentan la realidad de los hechos, mediante la voz de la experiencia. Las mujeres pertenecientes a dichas organizaciones conocen las consecuencias porque la han sabido experimentar. Su objetivo es educar a todas las mujeres sobre los efectos del aborto y consecuentemente conozcan tal problemática, a ciencia cierta.
A continuación se enumera los potenciales efectos físicos y psicológicos propios del aborto:
- Efectos físicos:
"Mi médico no me contó que podría tener una abundante hemorragia y una infección que me podría durar semanas, como así fue. Tampoco me dijo nada sobre la posibilidad de que me extirpasen el útero (histerectomía), tal como me hicieron ocho meses más tarde", expresa una de las víctimas del aborto.
•	Llanto/suspiros.
•	Disminución de la capacidad de trabajo.
•	Trastornos gastrointestinales.
-Efectos psicológicos:
•	Culpabilidad.
•	Impulsos suicidas.
•	Sensación de pérdida.
•	Insatisfacción.
•	Sentimiento de luto.
•	Pesar y remordimiento.
•	Retraimiento.
•	Pérdida de confianza en la capacidad de tomar decisiones.
•	Pérdida de autoestima.
•	Preocupación por la muerte.
•	Hostilidad.
•	Conducta autodestructiva.
•	Ira/rabia.
•	Desesperación.
•	Incapacidad de valerse por sí misma.
•	Deseo de recordar la fecha de la muerte.
•	Preocupación con la fecha en que "debería" nacer o el mes del nacimiento.
"Nadie me dijo nunca que viviría con esta decisión durante el resto de mi vida. Han pasado varios años pero mi pena continua".
•	Intenso interés en los bebés.
•	Instintos maternales frustrados.
•	Odio a todos los que tuvieron algo que ver con el aborto.
•	Deseo de acabar la relación con su pareja.
•	Pérdida de interés en el sexo.
•	Incapacidad de perdonarse a sí misma.
•	Sentimiento de deshumanización.
•	Temblores y Ataques.
•	Sentimientos de haber sido explotada.
•	Abuso de los niños.
¡He aquí LA REALIDAD de los hechos!
Toda persona debería tener derecho a una información veraz y completa en lo que se refiere a su salud; sin embargo cuando se estudia el itinerario seguido en la promoción de los anticonceptivos hormonales y mecánicos, se puede observar cómo la ocultación de datos y las omisiones premeditadas han sido un factor constante y decisivo en dicho proceso. El recurso utilizado se ha basado en obviar ciertas palabras o datos y al mismo tiempo crear nuevos términos de contenido ambiguo para sustituir a los anteriores.
Cada año, en el mundo se realizan al año unos 50 millones de abortos quirúrgicos; mientras el número de abortos anualmente causados por los mal llamados anticonceptivos que actúan en muchos casos como abortivos, teniendo sólo en cuenta la píldora y el DIU, alcanza la cifra holocáustica de 140 millones. Para muchos, el aborto parece ser la decisión correcta en el momento. Pero a estas mujeres casi nunca se les advierte los posibles efectos físicos y psicológicos que pueden arrastrar como secuela para el resto de sus vidas.
El aborto, legal o ilegal también daña física y psicológicamente a la mujer y hasta puede acarrearle la muerte. La propaganda pro-abortista continuamente proclama la mentira de que el aborto legal es médicamente "seguro", y de que es necesario legalizarlo o despenalizarlo debido a la gran cantidad de muertes maternas causadas por el aborto ilegal. Esta estrategia para legalizar el aborto se llama engañosamente "Maternidad sin riesgos".
Además de las complicaciones físicas, las mujeres sufren emocional y espiritualmente de lo que ya se ha identificado como el "Síndrome post-aborto" Estos efectos del aborto incluyen sentimientos de culpa, angustia, ansiedad, depresión, baja autoestima, insomnio, diversos tipos de neurosis y de enfermedades psicopáticas, tendencia al suicidio, pesadillas en las que aparecen los restos del bebé abortado, recuerdos dolorosos en la fecha en que hubiera nacido, etc.
SECUELAS Y CONSECUENCIAS FÍSICAS DE LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO O ABORTO PROVOCADO
1. El índice de muerte materna vinculado al aborto es 2,95 veces más elevado que el de embarazos que llegan al parto en la población de mujeres Finlandesas entre los 15 y los 49 años de edad. Es una investigación realizada en el Centro Nacional de Investigación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud de Finlandia, que concluyó que el embarazo contribuye a la salud de las mujeres (Gissler M, Berg C, Bouvier-Colle MH, Buekens P. American Journal of Obstetrics and Gynecology 2004, 190:422-427).
2. Las mujeres que se habían practicado abortos tuvieron un índice de mortalidad casi doble a las controles en los siguientes 2 años, persistiendo el índice de muerte incrementado elevado durante por lo menos 8 años. (Reardon DC, Ney PG, Scheuren F, Cougle J, Coleman PK, Strahan TW. Southern Medical Journal 2002, 95:834-41).
3. Aparición de muertes sépticas en las usuarias de la RU-486 debido a que su mecanismo de acción favorece las infecciones por gérmenes especialmente peligrosos. Recientemente publicado por el Dr. R. Miech de la Brown Medical School de Rode Island, EEUU (Miech RP. Ann Pharmacother 2005, 39:1483-8. Review) y por el equipo del Center for Disease Control and Prevention, Atlanta, EEUU (Ficher M et al., New England Journal of Medicine 2005, 353:2352-60).
4. El aborto provocado presenta un riesgo de perforación uterina en hasta un 1,2% de los casos. Se trata de una revisión realizada el estudio por el Departamento de Ginecología y Obstetricia y Biología de la Reproducción de la Universidad de Paris (Camus E, Nisand I. Rev Prat. 1995, 45:2361-9).
5. El aborto provocado puede producir trombosis de la vena ovárica con presentación atípica. Se trata de un estudio del Washington University/Barnes-Jewish Hospital, en St. Louis, Missouri, EEUU (Sreenarasimhaiah S, McAlister R. Obstet Gynecol. 2000, 96:828-30).
6. El aborto provocado o espontáneo no se considera factor causal directo del cáncer de mama según los mejores estudios hasta la fecha, pero está claro que la decisión de retrasar el embarazo tiene consecuentemente una pérdida de la protección que aporta éste, con un riesgo neto que se demuestra que está aumentado, investigación de la University of North Carolina, EEUU (Beral V et al., Lancet 2004, 363:1007; Thorp JM Jr, Hartmann KE, Shadigian E. Obstet Gynecol Surv 2003, 58:67-79. Review).
7. En España, Sánchez Durán en un estudio de revisión español publicado en la revista JANO en el 2000 (número 1349) resume las principales complicaciones de las que hay que informar a las mujeres en la interrupción voluntaria del embarazo de primer trimestre. Las complicaciones inmediatas son desgarros cervicales, perforación uterina, sangrado y persistencia de restos del embrión dentro del útero. Las complicaciones tardías son las adherencias o sinequias uterinas, las cicatrices e incompetencia cervical, que producen parto prematuro y riego de pérdida aumentada del siguiente hijo.
8. El aborto provocado por aspiración produce un riesgo aumentado de pérdida del hijo en el siguiente embarazo, resultados de Shangai Institute of Planned Parenthood Research, China (Sun Y, Che Y, Gao E, Olsen J, Zhou W. International Journal of Epidemiology 2003, 32:449-54).
9. Tras un aborto provocado (curetaje) el riesgo de placenta previa en el siguiente embarazo y parto prematuro, con posible aborto espontáneo, se presentó en 3 mujeres con historia de aborto provocado frente a 1 que no había abortado (OR 2,9; 95% IC 1,0-8,5), resultados del Fred Hutchinson Cancer Research Center, Division of Public Health Sciences, Seattle, WA, EEUU (Johnson LG, Mueller BA, Daling JR. International Journal Gynaecol Obstet. 2003, 81:191-8). Esto se había probado ya anteriormente en un estudio de la Universidad de Medicina de New Yersey con un OR de 1,7 (95% IC 1,0-2,9) (Ananth CV, Smulian JC, Vintzileos AM. American Journal J Obstet Gynecol. 1997, 177:1071-1078).
10. Las mujeres con antecedente de aborto provocado tuvieron un riesgo mayor de presentar un recién nacido prematuro. Entre otras publicaciones, hay una danesa con más de 15.000 mujeres en el estudio que lo demuestra (OR 1,9; 95% IC 1,6-2,3) (Zhou W, Sørensen HT, Olsen J. Internacional Journal of Epidemiology 2000, 29:100-106). Existe además una revisión realizada por investigadores de Canadá y Chicago que muestra graves incrementos de riesgo de un recién nacido altamente prematuro tras un aborto provocado por aspiración frente a controles (OR desde 1,99 y mayores), suponiendo este hecho un alto coste para los servicios de sanidad (Rooney B, Calhoun B. Journal of American Physicians and Surgeons 2003, 2; Calhoun BC, Shadigian E, Rooney B. J Reprod Med. 2007, 52:929-37). Una reciente publicación alemana reitera este hallazgo (Voigt M, Olbertz D, Fusch C, Krafczyk D, Briese V, Schneider KT. Z Geburtshilfe Neonatol 2008, 212: 5-12).
El EPIPAGE Group en este sentido ha señalado que las mujeres con antecedente de aborto provocado tuvieron un riesgo mayor de presentar un recién nacido altamente prematuro que aquéllas sin este antecedente (OR + 1,5; 95% IC 1,1-2,0) (Moreau C et al. EPIPAGE Group. Bjog. 2005, 112:430-437).
11. En un estudio poblacional de casi 27.000 nacimientos en Finlandia del Kuopio University Hospital, las madres con antecedentes de abortos provocados se asociaron con numerosos factores de riesgo para la maternidad, en concreto, desempleo, estado civil soltera, bajo nivel educacional, consumo de tabaco y alcohol, sobrepeso y enfermedades crónicas. Los hijos fueron más frecuentemente prematuros (OR 1,19; 95% IC 1,01–1,41) en mujeres con un aborto provocado previo (7,3% versus 6,2%) y fueron de bajo peso (OR 1,54; 95% IC 1,02–2,32) en mujeres con dos o más abortos provocados (7,0% versus 4,7%) (Raatikainen K, Heiskanen N, Heinonen S. Annals of Epidemiology 2006,16:587-92).
12. Un aborto previo, provocado o espontáneo, se ha demostrado que no protege frente a la preeclampsia y la hipertensión gestacional en el siguiente embarazo; sin embargo, un nacimiento a término previo sí que protege frente a estas graves situaciones clínicas en el siguiente embarazo a la mujer (OR 0,41; 95% CI 0,38-0,44). Es un estudio cohorte (grupo de trabajo) del Dr. Xiong y colegas de la Universidad de Montreal, Québec, Canadá, en colaboración con la Universidad de Tulane, New Orleans, EEUU (Xiong X, Fraser WD, Demianczuk NN. Journal of Reproductive Medicine 2004, 11:899-907).
SECUELAS Y CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS DE LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO O ABORTO PROVOCADO
. El cuadro de trastorno de estrés postraumático causado por un aborto fue denominado síndrome post aborto por el Profesor Vicent Rue en 1981. Visto esto, el antecedente de aborto provocado podría ser el factor de riesgo traumático evitable con mayor prevalencia en las mujeres.
Los estudios científicos más relevantes que relacionan el aborto provocado con problemas psicológicos y/o psiquiátricos son:
1. Las investigaciones más recientes que orientan sobre el porcentaje de mujeres que abortan y presentan posteriormente el SPA apuntan a un 14,3% que cumplen todos los criterios diagnósticos de trastorno por estrés postraumático en una población de 217 mujeres norteamericanas entrevistada por su antecedente de aborto provocado (Rue VM, Coleman PK, Rue JJ, Reardon DC. Med Sci Monit. 2004, 10:SR5-16). Sin embargo, hasta un 65% de las mujeres norteamericanas examinadas experimentaron síntomas múltiples de hiperactivación, reexperimentación y evitación, típicos del trastorno citado.
2. En España se ha publicado un estudio cualitativo de 10 casos que describe el trastorno por estrés postraumático por aborto o SPA en cada una de las pacientes (Carmen Gómez Lavín, Zapata, R. Actas Esp Psiquiatr. 2005, 33:267-72).
3. El índice de suicidios se multiplicó por seis entre las mujeres que abortaron frente a las que dieron a luz sus hijos. Es una investigación realizada en el Centro Nacional de Investigación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud de Finlandia (Gissler M, Hemminki E, Longvist J. British Medical Journal 1996, 313:1431-1434; la anteriormente citada también incluye estos resultados).
4. Las mujeres que abortaron tuvieron un riesgo más elevado de sufrir ingresos por causa psiquiátrica frente a aquellas que tuvieron a sus hijos en el periodo de 3 meses a 4 años tras el aborto o parto, incrementándose dicho riesgo para ingresos con diagnóstico de reacciones adaptativas (OR 2,1; 95% CI 1,1-4,1), episodio psicótico único (OR 1,9; 95% CI 1,3-2,9), psicosis depresiva recurrente (OR 2,1; 95% CI 1,3-3,5), y trastorno bipolar (OR 3,0; 95% CI 1,5–6,0). Se demostró que la población con mayor riesgo de ingreso fue el grupo de mujeres que había abortado y además tenía bajos ingresos. (Reardon DC, Cougle JR, Rue VM, Shuping MW, Coleman PK, Ney PG. Canadian Medical Association Journal 2003, 168:1253-6).
5. El aborto provocado aumentó los riesgos de alteraciones en el estado del ánimo, mediante la evaluación del riesgo de puntuación patológica en escalas de depresión, frente a las mujeres que no abortaron sus embarazos no planificados. Esto ha sido demostrado en dos estudios que se basan en una cohorte poblacional estadounidense denominada National Longitudinal Study of Youth, con más de 12.000 mujeres, con un riesgo incrementado de puntuación patológica para la depresión en un 65%. Este hecho fue más notable en el grupo de mujeres casadas y se mantuvo hasta 8 años después del aborto (Reardon DC, Cougle, JR. BMJ 2002, 324:151-152; Cougle JR, Reardon DC, Coleman PK. Med Sci Monit 2003, 9(4): CR157-164). También un estudio de la University of North Carolina, EEUU, publicó el incremento de riesgo de depresión y autolesión asociado con antecedentes de aborto provocado (Thorp JM Jr, Hartmann KE, Shadigian E. Obstet Gynecol Surv 2003, 58:67-79).
Recientemente en Noruega se ha realizado un estudio longitudinal con una muestra de 768 mujeres de la población general entre las edades de 15 y 27 años. Las mujeres que se realizaron un aborto provocado con más de 20 años puntuaron patológicamente para el diagnóstico de depresión de forma estadísticamente significativa, aún después de controlar todas las variables (OR 2,9; 95% IC 1,7-5,6) (Pedersen W. Scand J Public Health. 2008, 36:424-8).
6. Las mujeres que han sufrido un aborto provocado padecen un síndrome de estrés generalizado con un 30% más de probabilidad que las que han llevado adelante su embarazo no deseado. Así puedo demostrarse en un estudio con la cohorte del 1995 National Survey of Family Growth (Cougle JR, Reardon DC, Coleman PK. Journal of Anxiety Disorders 2005, 19:137-142).
7. Las mujeres que habían abortado presentaron malestar psicológico hasta cinco años después de la interrupción, siendo los efectos de evitación, pesar, angustia y ansiedad mayores en el caso de abortos provocados que en los espontáneos. Es un estudio de Broen AN y colaboradores de la Universidad de Oslo, en Noruega (Broen AN, Moum T, Bødtker AS, Ekeberg O. BMC Med. 2005, 3:18).
8. Se han descrito graves alteraciones en las relaciones sexuales y en el deseo sexual de numerosas mujeres que abortaron voluntariamente en estudios de la Universidad de Ginebra, en Polonia y en China (Bianchi-Demicheli F et al., Gynecol Obstet Invest. 2002, 53:48-53; Bielecka Z. Pieleg Polozna. 1988, 5:7-9 contd; Yee Fok W et al., European Journal of Obstet Gynecol Reprod Biology 2005). En la investigación de la Universidad de China de Hong Kong, se ha detectado que aproximadamente un tercio de las mujeres del estudio que han abortado de forma provocada sufre a corto plazo una inhibición y un deterioro en su deseo y placer sexual. Además, un 17% de mujeres se veían mucho menos atractivas tras la interrupción del embarazo.
9. En cuanto a las adolescentes, la profesora Priscilla K. Coleman, del Human Development and Family Studies, de la Bowling Green State University EEUU, ha publicado una investigación en la que se demuestra que las adolescentes de la cohorte National Longitudinal Study of Adolescent Health que abortaron ante un embarazo no planificado presentaron un riesgo mayor de solicitar posteriormente ayuda psicológica, mayor frecuencia de problemas de sueño y abuso de estupefacientes frente al grupo que llevó a término su embarazo no planificado (Coleman PK. J Youth Adolescence 2006, 35:903–911).
10. El equipo de Priscilla K. Coleman del Human Development and Family Studies, de la Bowling Green State University, EEUU, ha demostrado que las mujeres con historia de un aborto, espontáneo o provocado, tenían un 99% más de probabilidad de ejercer maltrato físico sobre sus hijos que las que no habían tenido abortos; si eran varios abortos, el riesgo incrementado era del 189%. Cuando el aborto era provocado, las mujeres tenían un 144% de mayor riesgo de maltrato físico sobre sus hijos (Coleman PK, Maxey CD, Rue VM, Coyle CT. Acta Paediatrica 2005, 94:1476-83).
11. El equipo de investigación anterior ha demostrado que se presentan en la gran mayoría de las mujeres tras el aborto graves alteraciones en el sueño, sobre todo en los 180 días tras el aborto provocado y que éste podía reducirse tres años efectuado el mismo (Reardon DC, Coleman PK. Sleep 2006, 29:105-6).
12. De nuevo este equipo de P. K. Coleman encontró asociado en las mujeres que han abortado de forma provocada un alto riesgo de consumo de drogas de abuso de diversos tipos (Coleman PK, Reardon DC, Cougle JR. British Journal of Health Psychology 2005, 10: 255–268). Este hallazgo no se presentaba en las mujeres cuyos abortos eran espontáneos. La relación entre aborto provocado y abuso de drogas ha sido también demostrada en numerosos estudios anteriores (Algunos de ellos son: Coleman PK, Reardon DC, Rue VM, Cougle J. Am J Obstet Gynecol. 2002, 187:1673-8; Reardon DC, Coleman PK, Cougle JR. Am J Drug Alcohol Abuse. 2004, 30:369-83).
13. Fergusson y colaboradores han realizado la mejor investigación hasta el momento sobre repercusiones psicológicas del aborto provocado en la salud de las mujeres jóvenes y adolescentes, mediante un estudio cohorte longitudinal de 492 mujeres (Fergusson DM, Horwood LJ, Ridder EM. J Child Psychol Psychiatry. 2006, 47:16-24). Sus principales resultados fueron que las jóvenes que abortaron sufrieron un riesgo mayor de diferentes problemas mentales comparados con las jóvenes que llevaron su embarazo a término. En concreto, en el estudio observacional, las mujeres que abortaron con menos de 21 años, en comparación con las que tuvieron a sus hijos, tuvieron los siguientes eventos adversos a la edad de 25 años: el 42% presentaron depresión mayor; un 39% sufrieron trastornos de ansiedad; un 27% manifestaron ideación suicida y un 6,8% presentaron alcoholismo.
Dadas las nuevas evidencias y estudios recientes sobre el trauma tras el aborto, se ha realizado este Informe sobre la evidencia científica actualizada del riesgo psicológico que pueden sufrir las madres y padres que abortan a un hijo por habérsele diagnosticado durante el embarazo un riesgo más o menos elevado de malformación. Sólo se han empleado artículos científicos publicados en revistas de alto índice de impacto con revisión doble e indexadas en la U.S. Nacional Library of Medicine (Pubmed.gov) Accesible online en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/sites/entrez/
En estudios ya realizados hace algunos años se demostraba que el aborto provocado por malformación fetal tiene riesgos psicológicos que es preciso conocer y a los que había que dar respuesta.
De hecho, cuatro estudios, dos de 1993, y otros de 1997 y 2001 demostraron que las mujeres que abortaban a un hijo por un diagnóstico prenatal positivo presentaban secuelas igual de graves que la pérdida de un hijo sano durante el embarazo o parto, y que la interrupción voluntaria del embarazo en este supuesto causa aislamiento social y depresión (Iles and Gath 1993; Zeanah, Dailey et al. 1993; Salvesen, Oyen et al. 1997; Schutt, Kersting et al. 2001).
En dichos estudios se comparaba el estado psicológico posterior de dos grupos de mujeres: el primer grupo que abortó por malformación y el segundo que perdió un hijo por aborto espontáneo, ambas pérdidas en el segundo trimestre de gestación. Los investigadores de estos cuatro trabajos internacionales alertan de que el aborto supuso en casi todos los casos un trauma. Los resultados mostraron que la sintomatología no difería entre ambos grupos y que entre las mujeres cuyo aborto era provocado por malformación – no espontáneo - un 17% fueron diagnosticadas de depresión mayor y un 23% precisaron tratamiento psiquiátrico (Zeanah, Dailey et al. 1993).
Además, hubo en la década de los 90 otros estudios indicaron el estrés grave que podía llevar el aborto por malformación y sus graves efectos en la madre y padre (Di Giusto, Lazzari et al. 1991; White-van Mourik, Connor et al. 1992; White-Van Mourik, Connor et al. 1992; Kolker and Burke 1993; Lilford, Stratton et al. 1994).
En los dos estudios de los investigadores de Glasgow se demostró que después de 2 años tras el aborto por malformación, todavía un 20% de madres del estudio de 68 matrimonios tenían brotes de llanto, tristeza e irritabilidad tras el aborto (White-Van Mourik, Connor et al. 1992). Los maridos también relataron en un porcentaje elevado falta de concentración e irritabilidad durante el primer año. Además, un 12% de los matrimonios sufrieron crisis temporales durante este primer año e incluso algún matrimonio llegó a romperse durante este breve periodo.
Por su parte, otro estudio de Leeds en Reino Unido examinó a 57 parejas que habían abortado de forma espontánea o provocada por malformación, ofreciéndoles asesoramiento psicológico de forma aleatoria tras abortar y no presentar problemas psicológicos graves tras éste (Lilford, Stratton et al. 1994). Querían evaluar si resultaría clínicamente útil ofrecer el asesoramiento psicológico a todas las parejas, incluso aquellas que parecían no tener problemas psicológicos tras el aborto por anomalía fetal. Entre los resultados cabe destacar que, aunque no pudo demostrarse de forma rotunda que la intervención del psicólogo que se empleó fuera eficaz, sí resultó de interés contar con esta asistencia ya que las parejas del grupo con psicoterapia que la recibieron adecuadamente integraron mejor la pérdida que las que faltaron a la misma. Además, se encontró sintomatología ligeramente más grave en las parejas cuyo aborto fue provocado y no espontáneo.
En 1995, el Servicio de Genética del Centro Médico de Investigación Pediátrica de la Universidad de Montreal, en Québec, Canadá, realizó un estudio comparativo de las reacciones psicológicas de dos grupos de padres que abortaron tras el diagnóstico prenatal (Dallaire, Lortie et al. 1995). El primer grupo de 76 pacientes tenían riesgo familiar de tener un hijo con malformación y el segundo grupo, de 124, no lo tenían. El sentimiento de culpabilidad tras el aborto estuvo presente en ambos grupos (29 y 79%, primer y segundo grupo respectivamente), así como la necesidad de recibir asistencia psiquiátrica (19 y 7%, respectivamente). La Universidad concluye la necesidad del apoyo psicológico durante el diagnóstico prenatal dado la gravedad del duelo que puede presentarse tras el aborto por malformación.
¿Cuál es la evidencia científica más relevante y novedosa sobre el tema?
Los siguientes estudios poseen una metodología más adecuada para el estudio del trauma postaborto por malformación. Por ello se explicarán brevemente con sus principales resultados.
Un estudio del Centro Universitario Médico de Utrecht en Holanda publicado en el 2005 examinó a los 2-7 años de la intervención a 151 parejas – madres y padres – que había abortado por malformación (Korenromp, Page-Christiaens et al. 2005). Usaron cuestionarios estandarizados de duelo, estrés postraumático, ansiedad y depresión. Entre los resultados citaban que había todavía parejas que presentaban puntuaciones patológicas en estas escalas. Alertaron de que los hombres también presentan estrés postraumático tras el aborto. Los factores que se asociaron a una mayor sintomatología fueron el bajo nivel educacional, tiempo de embarazo o edad gestacional mayor y que la malformación fuera compatible con la vida, entre otros.
En el mismo centro y ese mismo año, dicho equipo publicó otro trabajo, esta vez examinando a 254 mujeres entre 2 y 7 años del aborto por malformación (Korenromp, Christiaens et al. 2005). En este caso, un 17,3% de mujeres presentaron puntuaciones patológicas de estrés postraumático, con lo cual los investigadores concluyeron alertando que el aborto provocado por malformación se asocia fuertemente a secuelas de larga duración para un número elevado de mujeres. De nuevo se asociaron las mismas características enumeradas arriba para presentar mayor sintomatología.
El estudio más reciente de este equipo experto del Centro Universitario Médico de Utrecht ha sido publicado en el 2007, y ha examinado 217 mujeres y 169 varones a los 4 meses del aborto de sus hijos con malformación (Korenromp, Page-Christiaens et al. 2007). Se han demostrado altos niveles de síntomas de estrés postraumático (44 y 22% para mujeres y hombres, respectivamente) y de depresión (28 y 16% respectivamente)(Korenromp, Page-Christiaens et al. 2007). Se señaló en el estudio que eran factores de riesgo para presentar mayores problemas psicológicos, entre otros, haber dudado en su toma de decisión, la edad gestacional elevada y la baja autoconfianza. Además, tan sólo a los 4 meses del aborto por malformación, ya un 2% de las madres estaban arrepentidas de haber abortado.
Este proyecto tiene por único objetivo dar a conocer los efectos nocivos como permanentes propios de la realidad del aborto y el síndrome post-aborto, mediante fundamentación coherente profesional científica, irrefutable en la materia. Independientemente de los intereses de aquellos particulares y organizaciones financiadas por entidades que lucran y apañen inmoralmente Crímenes de Lesa Humanidad a través de:
Promoviendo aberrantes hechos como la muerte indiscriminada de millones de seres inocentes, apañadas por parte de los propios padres ante el desconocimiento de la verdad. Lamentablemente intereses políticamente socioeconómicos, negocian y pactan el homicidio impune de nuestros hijos, nietos, sobrinos, primos como desde luego hijas, nietas, sobrinas, primas o simplemente de alguien quien independientemente de la condición y genero no deja de ser una persona humana; dada la consideración de una mal llamada libertad que no hace otra cosa que pisotear y condenar todo derecho de quien jamás cometió error o delito alguno. Más curiosamente quienes encubiertamente sacan provecho promoviendo y alentando a otros tales crimines de Lesa Humanidad, justificándose en lo injustificable; terminan desatendiéndose de aquellas mujeres engañadas que ante las graves e irremediables secuelas dejadas por el aborto, muchas de estas terminan tomando la ultima equivocada e irremediable decisión al quitarse sus vidas, mediante el suicidio.
Las mujeres en crisis no necesitan un “apaño rápido”. Este apaño rápido normalmente viene acompañado de una pena emocional que dura toda la vida, entrar en una clínica como una madre y salir de ella sin serlo más, causa a las mujeres y a sus familias un dolor que nunca hubieran imaginado.
Mientras trabajaba en Planned Parenthood descubrí que el 60% de embarazos no deseados eran de mujeres que habían usado algún tipo de método anticonceptivo, una de las razones es que Planned Parenthood (quien financia entes que promueven el aborto y metodos anticoceptivos, de los cuales sabe lucrar) no se toma la molestia y el tiempo de educar a las mujeres en sus elecciones con respecto al método anticonceptivo, sino que los distribuyen como si fuesen caramelos. El hecho de que no se tomen el tiempo para explicar los riesgos, complicaciones y componentes necesarios para el control de natalidad hace que muchas mujeres abusen del método que estén usando, lo que le conduce a un embarazo no planeado DONDE CONSECUENTEMENTE SE LES OFRECE EL ABORTO COMO UNA SALIDA QUE ENCUBRE EL HECHO NEFASTO DE GENERAR DINERO A COSTA DEL PADECIMIENTO DE LA MUJER Y SU ENTORNO; ADEMAS CLARO ESTA DEL SUFRIMIENTO PROCURADO A VIDAS INOCENTES, ANTES DE MORIR.
Abby Johnson Ex-directora de Planned Parenthood (Paternidad Planificada).
La concepción se refiere al momento en que el espermatozoide penetra y fertiliza el óvulo para formar un cigoto viable; no se refiere al proceso de la implantación que es un suceso aparte y que ocurre pocos días después, hasta el 7º u 8º día después de la concepción. UNA MUJER ESTÁ EMBARAZADA PORQUE HA OCURRIDO LA CONCEPCIÓN, NO POR QUE SE HAYA EFECTUADO LA IMPLANTACIÓN. Esta distinción es importante; porque de la correcta definición de este término dependen muchos de los temas médicos y éticos que se tratan actualmente. El impedir que la concepción ocurra, o sea, el impedir que el espermatozoide y el óvulo se unan, se llama contracepción. Cualquier acción causada por un fármaco o dispositivo después de que la concepción haya ocurrido no puede ser llamada una acción contraceptiva (Mosby's op. cit., p. 301-9), su descripción biológica exacta sería "abortivo". http://www.unav.es/bioetica/farmaceutico.html
- REGLAMENTACION REFERENTE A DERECHOS FUNDAMENTALES BIOETICOS
•Convención de Derechos Humanos y Biomedicina 1997
Art.1: “Las partes protegerán la dignidad de todo ser humano”
•Declaración Universal de la UNESCO sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos 1997
Art.2: “Cada individuo tiene derecho al respeto de su dignidad”
•Declaración Universal de la UNESCO sobre Bioética y Derechos Humanos 2005
Art.1.a: La Declaración trata de las cuestiones éticas relacionadas con la medicina, las ciencias de la vida y las tecnologías conexas aplicadas a los seres humanos.
Art.2: Los objetivos...iii) promover el respeto de la dignidad humana... respeto de la vida de los seres humanos.
Art.3: a)...respetar plenamente la dignidad humana. b)...el bienestar de la persona...prioridad con respecto al interés exclusivo de la ciencia o la sociedad.
- Jurisprudencialmente bajo ningún aspecto puede negarse el derecho fundamental como es a la vida, mas allá de lo expresado en nuestro Código Civil, Código Penal, Constitución Nacional y propiamente en los compromisos asumidos por el país en tratados internacionales, entre otros la Convención Americana de Derechos Humanos artículo 4), la Convención Sobre los Derechos del Niño y la Declaración Universal de Derechos Humanos (artículo 3).
Lamentablemente suele plantearse erróneamente y de manera forzada, el aborto como acto médico, desconociendo declaraciones internacionales como las de Helsinki y Tokio, que han sido asumidas en el ámbito del MERCOSUR, que vienen siendo objeto de internacionalización y que son reflejo de los principios de la medicina hipocrática que caracterizan al médico por actuar.
"Decir que el comienzo de la vida humana no puede ser determinado científicamente, es ridículo. Basado en todos los criterios de la biología molecular, la vida está presente en el momento de la concepción".
Lo expresado anteriormente pone de manifiesto explayar consecuentemente experiencias y/o consecuencias referentes a vicisitudes propias de variados entes (particulares y organizaciones) con el fin único del bien común; evitar el Filicidio (muerte agresiva que un padre da a su hijo).
No veo ninguna diferencia entre la persona inicial que usted era en el momento de la concepción y la persona que usted es ahora. “Usted era y es un ser humano.”
El Dr. Jérome LeJeune: doctor en medicina, Doctor en ciencias y profesor en Genética Fundamental durante 20 años. Descubrió la causa genética del Síndrome de Down y por ello recibió los premios Kennedy Prize y Memorial Allen Award Medal, las más altas distinciones mundiales que se otorgan en el campo de la genética.
BIBLIOGRAFÍA EMPLEADA CON LOS RESÚMENES DE LAS PUBLICACIONES
Dallaire, L., G. Lortie, et al. (1995). "Parental reaction and adaptability to the prenatal diagnosis of fetal defect or genetic disease leading to pregnancy interruption." Prenat Diagn 15(3): 249-59.
Di Giusto, M., R. Lazzari, et al. (1991). "Psychological aspects of therapeutic abortion after early prenatal diagnosis." Clin Exp Obstet Gynecol 18(3): 169-73.
Iles, S. and D. Gath (1993). "Psychiatric outcome of termination of pregnancy for foetal abnormality." Psychol Med 23(2): 407-13.
Kolker, A. and B. M. Burke (1993). "Grieving the wanted child: ramifications of abortion after prenatal diagnosis of abnormality." Health Care Women Int 14(6): 513-26.
Korenromp, M. J., G. C. Christiaens, et al. (2005). "Long-term psychological consequences of pregnancy termination for fetal abnormality: a cross-sectional study." Prenat Diagn 25(3): 253- 60.
Korenromp, M. J., G. C. Page-Christiaens, et al. (2005). "Psychological consequences of termination of pregnancy for fetal anomaly: similarities and differences between partners." Prenat Diagn 25(13): 1226-33.
Korenromp, M. J., G. C. Page-Christiaens, et al. (2007). "A prospective study on parental coping 4 months after termination of pregnancy for fetal anomalies." Prenat Diagn 27(8): 709-16.
Lilford, R. J., P. Stratton, et al. (1994). "A randomised trial of routine versus selective counselling in perinatal bereavement from congenital disease." Br J Obstet Gynaecol 101(4):291-6.
Salvesen, K. A., L. Oyen, et al. (1997). "Comparison of long-term psychological responses of women after pregnancy termination due to fetal anomalies and after perinatal loss." Ultrasound Obstet Gynecol 9(2): 80-5.
Schutt, K., A. Kersting, et al. (2001). "[Termination of pregnancy for fetal abnormality--a traumatic experience?]." Zentralbl Gynakol 123(1): 37-41.
White-van Mourik, M. C., J. M. Connor, et al. (1992). "The psychosocial sequelae of a secondtrimester termination of pregnancy for fetal abnormality." Prenat Diagn 12(3): 189-204.
Zeanah, C. H., J. V. Dailey, et al. (1993). "Do women grieve after terminating pregnancies because of fetal anomalies? A controlled investigation." Obstet Gynecol 82(2): 270-5.
DISCAPACIDAD O CONDICION LIMITANTES, EN LA MADRE COMO EL NIÑO POR NACER
Artículo 1°.- La familia, el Estado y la sociedad se encuentran en la obligación de remover cualquier obstáculo o barrera física, social, cultural, económica, ideológica y de cualquier otra índole que perjudique la actuación y desempeño de todo ser humano con discapacidad.
Su trabajo deberá regirse en los mismos términos establecidos por las Leyes y Tratados Internacionales vigentes en Argentina, que rigen la materia.
Asimismo, el Estado promoverá la implementación de programas de fortalecimiento de sus habilidades y destrezas, con el objeto de procurar su bienestar general, bajo la supervisión y seguimiento de las instituciones competentes.
El acceso a la salud comprende la prevención, la atención, la rehabilitación, los programas de apoyo a las familias y las demás acciones encaminadas a su desarrollo integral.
a) Los centros de salud públicos y privados están obligados a realizar las pruebas diagnósticas que permitan la prevención, detección temprana, referencia y contra referencia oportuna en la red de servicios;
b) Se deberán crear los planes y programas de prevención, tratamiento y rehabilitación adecuados;
c) La red hospitalaria nacional deberá mantener información estadística actualizada que permita referir los casos de discapacidad a las instituciones respectivas;
d) Capacitación del personal médico y de asistencia para la adecuada atención de la niñez y adolescencia con discapacidad;
e) Suficiente y adecuado equipo como infraestructura pertinente;
f) Programas de atención integral en los cuales se incorpore a la familia;
g) Habilitación de infraestructura para facilitar el acceso de personas nacidas y no nacidas con discapacidad.
SALUD MENTAL Artículo 2°.- El Estado deberá garantizar la atención de la salud mental, neurológica y psicosocial de la madre y niño mediante la formulación de políticas públicas e implementación de programas específicos.
La intervención como internación en instituciones públicas o privadas por padecimientos de origen mental como otras situaciones de vulnerabilidad neurológico o psicosocial, deberá ser autorizada por profesionales de la salud y podrá ser revisada por la autoridad judicial competente, previa petición de la parte interesada.
Artículo 3°.- Sustitúyase el artículo 328 del Código Penal, el cual quedará redactado de la siguiente manera:
Artículo 328. (SUSTANCIAS NOCIVAS)
1. El que sin hallarse autorizado elaborase o comercializare sin prescripción médica bajo recetas, todo elemento nocivo o sustancias análogas o productos químicos, mecánicos o farmacéuticos que pusieren aun en grave peligro la salud de la madre y/o gestante, será sancionado con prisión y/o reclusión de uno a tres años.
2. El que abierta o veladamente anunciare procedimientos, medicamentos, sustancias y objetos destinados a provocar abortos, será sancionado con prisión y/o reclusión de dos a seis meses. En caso de reincidencia la pena se duplicara en forma correlativa, por falta cometida.
3. El que ilegalmente vendiere o en cualquier forma suministrare a otro sustancias o productos que sirvan especialmente para provocar abortos, será sancionado con prisión y/o reclusión de seis meses a dos años. En caso de reincidencia la pena se duplicara en forma correlativa, por falta cometida.
Artículo 4°.- Incorpórese el artículo 328 bis al Código Penal.
Artículo 328 bis. (DISPOSICIONES EN RELACIÓN A LA CONTRACEPCIÓN )
- Todo elemento, sustancias, productos químicos o mecánicos y farmacéuticos que tengan por fin la contracepción (impedimento de la concepción o fertilización del óvulo por parte del espermatozoide); deberán presentar:
1º La acreditación, certificación y normas internacional o nacional correspondiente, para la comprobación y aprobación respectiva por parte del contralor.
2º De forma visible la concerniente aplicación, uso, efectividad y contraindicaciones pertinentes remitidas por el órgano competente.
3º En el caso de venta libre y/o disposiciones gratuitas ya sea en forma parcial o unitaria, tales como preservativos, ampollas, geles, pastillas o cualquier otro; deberán presentar igualmente además la información sobre su concerniente aplicación, uso, efectividad y contraindicaciones pertinentes de forma clara en toda y cada unidad presente.
Please consider making a small donation today. This will allow us to keep FALTAS RELATIVAS A LA VIDA E INTEGRIDAD DE LAS PERSONAS alive and available to a wide audience.
19 July 20121. ALEJANDRO ANDRADA
<script type="text/javascript" src="https://www.activism.com/en_US/widgets/pbadge/13207/728x90"></script>
<script type="text/javascript" src="https://www.activism.com/en_US/widgets/pbadge/13207/468x60"></script>
<script type="text/javascript" src="https://www.activism.com/en_US/widgets/pbadge/13207/336x280"></script>
<script type="text/javascript" src="https://www.activism.com/en_US/widgets/pbadge/13207/125x125"></script>

References: artículo 4

Artículo 1
 Artículo 2

Artículo 3
 artículo 328

Artículo 328

Artículo 4
 artículo 328

Artículo 328