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SEGUROS. NATURALEZA DE LA INDEMNIZACIÓN QUE LAS INSTITUCIONES RELATIVAS PAGAN COMO CONSECUENCIA DE LA ACTUALIZACIÓN DEL SINIESTRO. - PDF
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Alejandra Gloria Méndez Ruiz
2 Registro No Instancia: Segunda Sala XXIV, Agosto de 2006 Página: 316 Tesis: 2a./J. 108/2006 Jurisprudencia Materia(s): Administrativa SEGUROS. NATURALEZA DE LA INDEMNIZACIÓN QUE LAS INSTITUCIONES RELATIVAS PAGAN COMO CONSECUENCIA DE LA ACTUALIZACIÓN DEL SINIESTRO. Conforme al artículo 1o. de la Ley sobre el Contrato de Seguro, el objeto del contrato relativo consiste en que la empresa aseguradora se obligue, mediante una prima, a resarcir un daño provocado por la actualización de un siniestro; esto es, su objeto es indemnizar al asegurado por el daño provocado que implicó la pérdida o deterioro de los bienes asegurados, de donde se advierte que el pago realizado tiene un fin indemnizatorio o de reparación, por lo que no puede considerarse que equivalga al costo de adquisición o pago del valor de los efectos salvados. Lo anterior se corrobora, además, si se toma en cuenta que el artículo 116 de la misma Ley establece que la empresa aseguradora podrá adquirir los efectos salvados siempre que abone al asegurado su valor real según estimación pericial; es decir, el legislador distinguió claramente entre el pago que entrega la institución aseguradora por concepto de indemnización, con la posibilidad de que adquiera los efectos salvados mediante el abono al asegurado de su valor real, lo que significa que el pago de la indemnización no implica necesariamente que la aseguradora pague un costo de adquisición y, por ende, adquiera los efectos salvados; sin embargo, ello no significa que desde un punto de vista consensual de los contratos de seguro no puedan surgir formas de adquisición de los objetos asegurados distintas a la señalada en el indicado artículo 116, como podría ser la subrogación o la cesión de derechos, entre otras, lo que podría tener diversas implicaciones jurídicas y fiscales; es decir, el numeral últimamente citado establece una opción de adquisición de los efectos salvados, pero esto no significa desconocer que existen otras formas de adquisición que puedan ser pactadas por las partes en la póliza respectiva. Contradicción de tesis 80/2006-SS. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Sexto, Octavo y Noveno, todos en Materia Administrativa del Primer Circuito. 23 de junio de Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Genaro David Góngora Pimentel. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Guadalupe de la Paz Varela Domínguez. Tesis de jurisprudencia 108/2006. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión privada del diez de julio de dos mil seis.
3 Registro No XXV, Mayo de 2007 Página: 2045 Tesis: I.11o.C.164 C CONTRATO DE SEGURO. AUN CUANDO EN LA DEMANDA NO SE HAYA RECLAMADO COMO PRESTACIÓN LA ACTUALIZACIÓN DE LA OBLIGACIÓN PRINCIPAL Y EL JUZGADOR CONDENE AL PAGO EN UNIDADES DE INVERSIÓN, ESTABLECIENDO ADEMÁS UN INTERÉS POR INCUMPLIMIENTO EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 135 BIS DE LA LEY GENERAL DE INSTITUCIONES Y SOCIEDADES MUTUALISTAS DE SEGUROS, ELLO NO VULNERA EL PRINCIPIO DE CONGRUENCIA CONSAGRADO EN EL ARTÍCULO 1077 DEL CÓDIGO DE COMERCIO. Atento al principio de congruencia consagrado en el artículo 1077 del Código de Comercio, las sentencias deben ser dictadas conforme a la litis planteada; sin embargo, tratándose de un juicio en el que se reclame el cumplimiento de una obligación derivada de un contrato de seguro, aun cuando en la demanda no se haya reclamado como prestación la actualización de la obligación principal en términos del artículo 135 Bis de la Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros, en el que se establece que las empresas aseguradoras que no cumplan con las obligaciones asumidas en el contrato de seguro al hacerse exigibles legalmente, deberán pagar al acreedor una indemnización por mora, estableciendo que las obligaciones en moneda nacional se denominarán en unidades de inversión, al valor de éstas en la fecha de su exigibilidad legal y su pago se hará en moneda nacional al valor que las unidades de inversión tengan a la fecha en que se efectúe aquél, ello no violenta el principio de congruencia, pues debe atenderse a la intención del legislador y ello lo encontramos plasmado en la exposición de motivos de la iniciativa de reformas y adiciones a la citada Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros, de la que se advierte que la adición de dicho precepto legal (publicado en el Diario Oficial de la Federación el 3 de enero de 1997) obedeció a la necesidad de establecer un sistema de actualización del monto reclamado en moneda nacional, en unidades de inversión a partir del momento en que la obligación se hace exigible, estableciendo además un interés por incumplimiento. Además, se estimó que los derechos consagrados en el invocado artículo serán irrenunciables y que el pacto que pretenda extinguirlos no producirá efecto alguno y surgirán por el solo transcurso del plazo establecido por la ley para la exigibilidad de la obligación principal. De ahí que si quedó acreditado el incumplimiento de la aseguradora el juzgador deberá condenar al pago, pero en unidades de inversión, para así obtener el valor real de la cantidad asegurada. De todo lo anterior, se concluye que si los derechos indemnizatorios que contempla el artículo 135 Bis, son irrenunciables y ante ello prevalece el interés de la sociedad en su observancia y aplicación, y tomando en cuenta la exposición de motivos que la intención de la adición del artículo es la de establecer un sistema de actualización del monto reclamado en moneda nacional, en unidades de inversión a partir del momento en que la obligación se hace exigible,
4 estableciendo además un interés por incumplimiento; con lo que se pretende que los asegurados al momento de reclamar el cumplimiento del contrato de seguro, puedan obtener el monto asegurado pero con base en un valor real, por lo que aun cuando el actor haya reclamado la cantidad en pesos y no en unidades de inversión, ello no quiere decir que no pueda condenarse como lo establece el mencionado artículo 135 Bis, ya que es claro dicho precepto al establecer que las obligaciones en moneda nacional se denominarán en unidades de inversión. DÉCIMO PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO. Amparo directo 610/2006. Jorge Valadés Díaz. 16 de octubre de Unanimidad de votos. Ponente: Indalfer Infante Gonzales. Secretaria: Rocío Itzel Valdez Contreras.
5 Registro No XIX, Marzo de 2004 Página: 1619 Tesis: I.9o.C.119 C SEGUROS. EL RETARDO EN EL AVISO DEL SINIESTRO NO PRESUME INTENCIÓN DEL ASEGURADO DE IMPEDIR A LA ASEGURADORA CONOCER LAS CIRCUNSTANCIAS EN QUE SE PRODUJO EL RIESGO. En términos del artículo 68 de la Ley sobre el Contrato de Seguro, el retardo en el aviso del siniestro no demuestra por sí mismo la intención del asegurado de impedir que la aseguradora conozca oportunamente las circunstancias en que se produjo el riesgo, dado que ese precepto no prevé tal presunción, lo cual implica la necesaria existencia de prueba fehaciente al respecto, o bien, un principio de prueba del cual pueda desprenderse tal circunstancia y, en ese orden, corresponde a la aseguradora demostrar ese extremo en términos de lo dispuesto por el artículo 1194 del Código de Comercio, aplicado supletoriamente a la Ley sobre el Contrato de Seguro, dada la carga probatoria que asiste al que afirma en juicio esa intención del asegurado. NOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO. Amparo directo 209/2004. General de Seguros, S.A. 17 de febrero de Unanimidad de votos. Ponente: Gonzalo Hernández Cervantes. Secretario: Raúl Angulo Garfias.
6 Registro No XVII, Marzo de 2003 Página: 1767 Tesis: I.14o.C.12 C SEGUROS, CONCURRENCIA DE. LA RESPONSABILIDAD DERIVADA DEL SINIESTRO DEBERÁ REPARTIRSE PROPORCIONALMENTE ENTRE CADA UNA DE LAS ASEGURADORAS, DE ACUERDO CON LAS SUMAS ASEGURADAS. Los artículos 102 y 103 de la Ley sobre el Contrato de Seguro establecen que cuando existe concurrencia de seguros y los contratos respectivos fueron celebrados de buena fe por el contratante o asegurado por una suma total superior al valor del interés asegurado, serán válidos y obligarán a cada una de la empresas aseguradas hasta por el valor íntegro del daño sufrido. De lo que se concluye que cuando exista concurrencia de seguros y éstos se hayan contratado de buena fe, no sólo serán válidos todos aquellos seguros contratados, sino que también todas las empresas que hayan asegurado el mismo riesgo y por el mismo interés serán responsables del valor íntegro del daño sufrido dentro de los límites de la suma que hubieren asegurado. De tal suerte que cuando sólo una de las aseguradoras haya cubierto la indemnización correspondiente al beneficiario, tiene derecho a repetir contra las demás concurrentes y la responsabilidad derivada del siniestro deberá repartirse proporcionalmente entre cada una de las aseguradoras, de acuerdo con la suma que hubieren asegurado, es decir, que el pago de la indemnización debe repartirse entre las aseguradoras de manera proporcional, tomando en consideración la cantidad que cada una hubiere asegurado. DÉCIMO CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO. Amparo directo 607/2002. Grupo Nacional Provincial, S.A. 31 de octubre de Unanimidad de votos. Ponente: Ma. Concepción Alonso Flores. Secretaria: Susana Teresa Sánchez González.
7 Registro No XVII, Marzo de 2003 Página: 1768 Tesis: I.14o.C.13 C SEGUROS, CONCURRENCIA DE. NO ES REQUISITO INDISPENSABLE QUE EL CONTRATANTE SEA EL MISMO ASEGURADO O BENEFICIARIO. Conforme a lo dispuesto por el artículo 100 de la Ley sobre el Contrato de Seguro, para que opere la concurrencia de seguros sólo se requiere de la existencia de dos requisitos, a saber: a) la coincidencia de asegurar dos o más compañías el mismo riesgo; y, b) por el mismo interés. Por lo que no es necesario que el beneficiario del seguro sea el propio contratante, pues en términos del artículo 11 de la ley de la materia, el seguro podrá contratarse por cuenta propia o por cuenta de otro; de tal suerte que, incluso, puede ocurrir el supuesto a que se refiere el artículo 104 del ordenamiento legal en cita, es decir, que el propio asegurado ignore la existencia de un seguro en el que ha sido designado como asegurado beneficiario. DÉCIMO CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO. Amparo directo 607/2002. Grupo Nacional Provincial, S.A. 31 de octubre de Unanimidad de votos. Ponente: Ma. Concepción Alonso Flores. Secretaria: Susana Teresa Sánchez González.
CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2005-PS.
Número de registro: 19759 Novena Época Instancia: Primera Sala Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta Tomo: Tomo XXIV, Octubre de 2006 Página: 244 CONTRADICCIÓN DE TESIS 163/2005-PS. ENTRE

References: artículo 1
 artículo 116
 artículo 116
 ARTÍCULO 135
 ARTÍCULO 1077
 artículo 1077
 artículo 135
 artículo 135
 artículo 135
 artículo 68
 artículo 1194
 artículo 100
 artículo 11
 artículo 104