Source: http://www.slideshare.net/cesari79/estrategias-y-tecnicas-de-traduccin
Timestamp: 2017-01-24 11:48:59+00:00

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by lazaro159
, COORDINADOR DE ESTUDIOS PROFESIONALES
at instituto tecnologico superior de los reyes
Afri Bethencour
at FARRA WORLD
, Official Translator and Interpreter
at Angelica Perez Paulin Geraldo
Imen Amina MAHMOUDI
, Executive Search Consultant I Maître Assistante & Doctorante I Interprète Traductrice
at Université d'Alger II
ANNA GIL BARDAJÍ PROCEDIMIENTOS,TÉCNICAS, ESTRATEGIAS: OPERADORES DEL PROCESO TRADUCTOR 2.
ÍNDICEINTRODUCCIÓNLOS OPERADORES EN SU MARCO1. CONOCIMIENTO EXPERTO Y COMPETENCIA TRADUCTORA ........................................ 6 1.1. El conocimiento experto........................................................................................ 6 1.2. La competencia traductora................................................................................... 112. LOS PROCESOS DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS EN TRADUCCIÓN........................... 18 2.1. Los procesos de resolución de problemas ........................................................... 18 2.2. Estrategias globales y estrategias específicas en la resolución de problemas ..... 21 2.3. La resolución estratégica de problemas............................................................... 24 2.4. La noción de problema en traducción.................................................................. 273. CONOCIMIENTO OPERATIVO Y OPERADORES DEL PROCESO TRADUCTOR ............... 29 3.1. El conocimiento operativo................................................................................... 29 3.2. Operadores del proceso traductor ........................................................................ 34HACIA UNA LÓGICA DEL CAOS1. TERMINOLOGÍA, DEFINICIONES Y USOS..................................................................... 36 1.1. Procedimientos técnicos de traducción o técnicas de traducción ........................ 36 1.2. Procesos de traducción y procesos estratégicos .................................................. 43 1.3. Estrategias de traducción ..................................................................................... 47 1.3. Estrategias de traducción ..................................................................................... 47 1.4. Estrategias de traducción vs. Técnicas de traducción.......................................... 56 1.5. Otras apelaciones................................................................................................. 61 3.
2. OBJETIVOS Y PERSPECTIVAS TEÓRICAS .................................................................... 62 2.1. Estilística comparada, lingüística contrastiva y estructuralismo ......................... 62 2.2. Lingüística del texto ............................................................................................ 67 2.3. Psicolingüística y psicología cognitiva................................................................ 70 2.4. Enfoques comunicativos...................................................................................... 763. RELACIÓN DE LOS ESTUDIOS CON LA COMPETENCIA TRADUCTORA Y CON LANOCIÓN DE PROBLEMA ................................................................................................... 78 3.1. Competencia traductora y estrategias de traducción ........................................... 78 3.2. Relación con el problema de traducción.............................................................. 854. APLICACIÓN A LA DIDÁCTICA DE LA TRADUCCIÓN .................................................. 96 4.1. Sobre la noción de “norma”................................................................................. 96 4.2. Estudios prescriptivos vs. estudios descriptivos.................................................. 97 4.3. Estudios con una clara Aplicación a la didáctica de la traducción de la traducción .................................................................................................................................. 1015. ANÁLISIS DE MÉTODOLOGÍAS .................................................................................. 109 5.1. Métodos orientados al producto ........................................................................ 109 5.2. Métodos orientados al proceso .......................................................................... 1136. PROPÓSITO DE LA CATEGORIZACIÓN Y CATEGORIZACIÓN .................................... 117 6.1. Vinay & Darbelnet (1958)................................................................................. 117 6.2. Alfred Malblanc (1968) ..................................................................................... 120 6.3. Gerardo Vázquez Ayora (1977)........................................................................ 121 6.4. Gerd Wotjak (1981) ........................................................................................... 122 6.5. Peter Newmark (1987)....................................................................................... 122 6.6. López Guix & Minett Wilkinson (1997)............................................................. 123 4.
6.7. Andrew Chesterman (1997)............................................................................... 124 6.8. Kohn & Kalina (1996)....................................................................................... 126 6.9. Wolfgang Lörscher (1991)................................................................................. 127 6.10. Faerch & Kasper (1983) ................................................................................. 128 6.11. Molina & Hurtado (2001) ............................................................................... 129 6.12. Joseph Malone (1998) ..................................................................................... 131 6.13. Hans P. Krings (1986)..................................................................................... 131 6.14. Eugene A. Nida (1964) .................................................................................... 132CONCLUSIONES ...................................................................................................... 134ANEXO I........................................................................................................................ 139ANEXO II ...................................................................................................................... 161BIBLIOGRAFÍA ........................................................................................................ 196 5.
INTRODUCCIÓN El presente libro tiene como objetivo general estudiar los patrones en los que seordenan las operaciones mentales que realiza el traductor durante el proceso detransferencia de una lengua a otra. En la teoría de la traducción, estas operaciones sehan investigado desde puntos de vista muy distintos y han recibido multitud dedenominaciones, entre ellas las de procedimientos, técnicas, estrategias, procesos, etc.En este estudio nos referiremos a éstas con el nombre genérico de “operadores delproceso traductor”. Creemos que la selección del término “operador” se justifica por dos razonesprincipales. Por una parte, porque remite a un concepto ampliamente utilizado enpsicología. Por otra, porque nos permite estudiar de forma global una serie de conceptosque, de otro modo, sólo hubieran podido ser estudiados individualmente o por contrastecon otros. Asimismo, el término “operador” constituye un marco conceptual idóneo queda cabida a un gran abanico de estudios y trabajos científicos aparentementeindependientes e incluso contrapuestos. En el caso que nos ocupa, la confusión terminológica y conceptual ha favorecidola fragmentación de una línea de investigación en traducción que se revela mucho máshomogénea de lo que parece a primera vista. Así, por ejemplo, se ha queridodesvincular durante mucho tiempo los procedimientos técnicos de la estilísticacomparada de las estrategias estudiadas por la psicolingüística, cuando de hechoconsideramos que se está hablando de dos elementos de una misma realidad, es decir, delas operaciones que efectúa el traductor mientras traduce. En este sentido, todo lo queafecte a estas operaciones será de interés para este trabajo. 1 6.
Por estos operadores del proceso traductor entendemos todos aquellosconocimientos procedimentales, conscientes o inconscientes, automáticos o controlados,heurísticos o algorítmicos, que participan en el proceso de transferencia que tiene lugarmientras traducimos. Desde esta perspectiva, lo que aquí nos proponemos es recoger,analizar y clasificar los distintos estudios sobre estrategias, técnicas, procedimientos,etc. con el fin de poner orden en la actual confusión terminológica y de arrojar nuevaluz sobre ellos desde una perspectiva cognitiva de alcances más amplios. De hecho, unconocimiento global de lo que se ha dicho sobre estos operadores (en sus distintasdenominaciones y matices conceptuales) puede permitirnos comprender mejor losprocedimientos mentales que entran en juego durante el proceso traductor. Si aceptamosel presupuesto que muchos de los estudios de este ámbito se complementan o abordanpartes distintas de un mismo todo, encontrar hilo conductor que les ligue los unos a losotros puede ciertamente conducirnos hasta enfoques más completos y fundamentados. Finalmente, este estudio parte de la convicción de que en las operacionesmentales de los traductores se pueden encontrar patrones que le son propios. Estospatrones son más estables y complejos en el traductor experto, pero como veremostambién pueden ser detectados en el traductor novato. Todo ello es lo que nos llevará aconcluir que gran parte de los estudios sobre estrategias, técnicas, procedimientos, etc.tenían como objetivo último describir lo que sucedía en la mente del traductor durantesu trabajo. El libro se divide en dos partes. La primera pretende situar brevemente nuestrainvestigación dentro del ámbito científico en el que se inscribe, introduciendo yanalizando las nociones teóricas más destacables en el desarrollo del mismo. De estemodo, se intentará aquí relacionar la noción de conocimiento experto propia de lapsicología cognitiva con la de competencia traductora, que en definitiva es otra forma 2 7.
de llamar al conocimiento experto del traductor. De hecho, creemos que una de lascaracterísticas principales de la competencia traductora es precisamente el uso deoperadores. También en esta primera parte se analizará la noción de problema, tanto enel campo de la psicología y otras disciplinas, como en el de la traducción. Este análisis,que nos permitirá vislumbrar algunos de los lazos que unen la noción de problema conlos operadores del proceso traductor, es de especial interés en tanto que introduce unode los puntos clave en el estudio de estos operadores. Finalmente, en el tercer capítulode esta primera parte entramos ya de lleno en las nociones centrales del trabajo: la deconocimiento operativo y la de operadores del proceso traductor. En la segunda parte se abordará, en primer lugar, la confusión terminológica yconceptual en torno a los operadores del proceso traductor con el fin de ofrecer unaclasificación lo más esclarecedora posible de los distintos nombres y significados queéstos han recibido. A continuación, se analizarán los objetivos que han motivados losdistintos estudios, así como las teorías, enfoques y perspectivas desde los que éstos sehan realizado. A esto seguirá un estudio detallado sobre la relación de los distintostrabajos con las nociones de competencia y de problema de traducción. En el capítulocuarto, nos centraremos en aquellos estudios con una clara aplicación práctica a ladidáctica de la traducción y distinguiremos entre aquellos con una mayor voluntadprescriptiva de aquellos meramente descriptivos. En el quinto, se hará un repaso de lasmetodologías utilizadas en los distintos estudios, partiendo de la distinción entreestudios orientados al proceso y estudios orientados al producto. Finalmente, en elúltimo capítulo se registrarán y analizarán las distintas categorizaciones y tipologías detécnicas, estrategias, procedimientos, etc. propuestas por algunos autores. Además de estas dos partes y de las conclusiones que las siguen, se han añadidodos anexos al final del libro, el primero de los cuales recoge en forma de tablas unarelación de las principales categorizaciones de operadores del proceso traductor, con 3 8.
definiciones y ejemplos incluidos. En el segundo anexo, el lector encontrará un catálogoen forma de fichas de los principales estudios sobre los operadores del procesotraductor, con referencia explícita a aquellos aspectos de más relevancia para estetrabajo. 4 9.
Los operadores en su marco: pericia,resolución de problemas y conocimiento operativo 5 10.
1. CONOCIMIENTO EXPERTO Y COMPETENCIA TRADUCTORA1.1. EL CONOCIMIENTO EXPERTO Aunque hoy el día el término “experto” es de uso corriente y parece remitir a unconcepto bien definido (es experto el que tiene mucha experiencia en algo, el que estáespecializado en una materia, etc.), lo cierto es que en el campo de la psicología susignificado dista de estar tan claro. Gruber (1994: 10) dice que es experta “la personaque en un campo determinado produce aportaciones destacables de manera constante(no por azar ni esporádicamente)”. A pesar de que se trata, como reconoce el propioautor, de una definición un tanto vaga, sí recoge uno de los postulados sobre el que todoel mundo parece estar de acuerdo: el de una producción destacable en un determinadocampo. Anderson (1996) elaboró, en este sentido, un modelo para la definición delconocimiento experto que reúne las siguientes características: (a) El conocimientoexperto es fundamentalmente operativo. Eso significa que se trata de un conocimientoprocedimental y automático. Los expertos resuelven problemas (o partes de problemascuando éstos son nuevos) de forma eficaz y rápida. (b) El conocimiento experto esabstracto. El experto, contrariamente al novato, posee categorías o constructos mentalesabstractos que le permiten representar los aspectos más relevantes de un problema conla mayor economía posible. Estas categorías constituyen el punto de partida para laaplicación de los procedimientos adecuados. Además, estas categorías estánjerarquizadas y relacionadas entre ellas. (c) El conocimiento experto es estratégico.Parece ser que en el experto, la aplicación de estrategias es prospectiva, es decir, enrelación con un plan global de solución de todo el problema; desde un punto de vista 6 11.
retrospectivo, ello implica también que los expertos evalúan la adecuación de lasestrategias aplicadas en relación con el conjunto global (cit. Presas, 2000: 21) De especial interés para el presente trabajo resultan los términos “operativo” y“estratégico”. Por “operativo” entendemos el conocimiento de tipo procedimental uoperacional interiorizado y automatizado. El conocimiento “operativo” se suele oponeral conocimiento “declarativo”, que es más bien “verbalizable”, o sea, que se puededefinir conscientemente. Aunque se cree que el experto debe poseer ambos tipos deconocimiento (operativo y declarativo), parece que en realidad el primero predominasobre el segundo. Asimismo, y como veremos al final de este capítulo, el experto debeposeer también un conocimiento “estratégico”, es decir, capaz de solucionar de la formamás exitosa y rápida posible cualquier tipo de problema relacionado con el campo en elque es experto. Pero detrás de los intentos de definición del concepto de experto, asoma otracuestión un tanto más difusa: la de cómo se convierte uno en experto. Dreyfus &Dreyfus (1986) distinguieron, en este sentido, cinco fases en la adquisición delconocimiento experto: 1) la de novato (novice), que posee las reglas de actuación perosin contexto; 2) la de principiante avanzado (advanced beginner), que aplica las reglaspor conocimiento declarativo; 3) la de competencia (competence), que es capaz dejerarquizar los datos; 4) la de dominio (proficiency), cuando la actuación es capaz deidentificar problemas y de actuar de forma global y 5) la de experto (expertise), cuandola actuación se ha convertido en automática. Por su parte, Pozo et al. (1994: 210) proponen el siguiente modelo deadquisición de la competencia experta: 7 12.
Figura 1 Fases en la adquisición de contenidos procedimentales (Pozo et al. 1994: 210) Los estudios realizados en torno al conocimiento experto que se han ocupado delos procesos de aprendizaje han abierto las puertas a un campo empírico-experimentalde enormes dimensiones. En este sentido, se ha observado cómo actúan expertos ynovatos en diversos campos (ajedrez, medicina, física, etc.) cuando se enfrentan aproblemas con el fin de determinar los rasgos que les caracterizan individualmente o losque tienen en común. Anderson (1996), por ejemplo, estableció una estrecha relaciónentre el conocimiento experto y la capacidad de resolver problemas. Según él: “Desde el principio, el objetivo de las investigaciones era identificar los rasgos que hacen que los procesos de resolución de problemas sean más efectivos gracias a una práctica continuada” (cit. Presas, 2000: 23) También Dreyfus & Dreyfus (1986: 156) afirman que se puede hablar deconocimiento experto en un determinado campo cuando se tiene la capacidad y 8 13.
habilidad de actuar en situaciones que en un momento pudieron ser consideradas comoproblemáticas pero que ya no lo son, por lo que no necesitan una reflexión analítica.Desde esta perspectiva, podríamos decir que cuanto menor sea la frecuencia deproblemas percibidos en un ámbito concreto del conocimiento, mayor será el grado deexperiencia en ese ámbito. Todo ello nos indica, en resumidas cuentas, que el proceso de adquisición delconocimiento experto es un tipo de “proceso de automatización gradual”, adoptando laterminología de Chesterman (1997: 150). Para este autor, el conocimiento experto va deun reconocimiento particular a un conocimiento global, de una respuesta consciente auna respuesta inconsciente, de una toma de decisiones analítica a una intuitiva, de unsimple cálculo a una deliberación y de una desvinculación a un compromiso.Chesterman sintetiza la adquisición del conocimiento experto en cinco fases (1997:150): (1) reconocimiento de rasgos y reglas predefinidos; (2) reconocimiento de rasgos no definidos pero relevantes; (3) toma de decisiones jerarquizada y dirigida a alcanzar un objetivo; (4) comprensión intuitiva acompañada de una acción deliberativa; (5) realización fluida de la tarea acompañada de una racionalidad deliberativa. Una vez visto esto, tenemos que pensar que el conocimiento experto entraducción es principalmente operativo, y que un traductor experto será alguien (a) quetrabaja sobre todo intuitivamente y (b) que ha automatizado una serie de rutinas básicaspero que puede verbalizar algunos de sus procedimientos (conocimiento declarativo)cuando la situación lo requiere, por ejemplo en la resolución de problemas inusuales oen la comparación y justificación de posibles soluciones. Volveremos al papel del 9 14.
conocimiento operativo en el capítulo 2, en el que nos ocupamos de los procesos deresolución de problemas. 10 15.
1.2. LA COMPETENCIA TRADUCTORA La noción de competencia se utiliza en numerosas disciplinas (como lalingüística, la enseñanza de segundas lenguas, la pedagogía, etc.) para designar elconocimiento experto. Esta noción surge a raíz de la distinción de Chomsky (1965)entre competencia y actuación lingüística y se desarrolla, sobre todo, gracias a Hymes(communicative competence), Canale, Bachman o Hansen (1997). Ésta última define eltérmino competencia como “the combination of abilities, skills and knowledge whichare manifested in specific actions in situations” (cit. Orozco Jutorán, 2000: 79). Sinembargo, en el campo de la traducción el concepto de competencia ha dado lugar a unagran disparidad terminológica (transfer competence, translation performance,translator competence, translation skill, etc.) y conceptual, como veremos acontinuación. House (1980; cit. Kiraly 1995) describió la competencia traductora como laquinta destreza en el conocimiento de una lengua extranjera junto con la comprensiónescrita, la comprensión oral, la expresión escrita y la expresión oral. Bell (1991: 43), por su parte, la definió como “los conocimientos y habilidadesque debe poseer el traductor para llevar a cabo una traducción” y Hurtado (2001: 385)como “la habilidad de saber traducir”. En esta misma línea, el grupo PACTE (2000 i2003, en prensa) afirma que “la competencia traductora es el sistema subyacente deconocimientos, aptitudes y habilidades necesarios para traducir”. Para este grupo, lacompetencia traductora incluye conocimientos de tipo declarativo y procedimental(aunque considera que el segundo tipo predomina sobre el primero) y consiste en lahabilidad de llevar a cabo el proceso de transferencia desde la comprensión del texto 11 16.
original hasta la reexpresión del texto final, teniendo en cuenta el propósito de latraducción y las características de los lectores del texto terminal. Zalán (1984; cit. Kiraly, 1995), en cambio, aseguró que términos comocompetencia traductora (translation competence) o competencia comunicativa(communicative competence) no tenían ninguna utilidad real en la didáctica de latraducción en tanto que no se podía determinar qué es lo que las caracterizaba. Toury (1974: 88), en este sentido, describe la competencia traductora como elsiguiente conjunto de habilidades: 1- la habilidad de descomponer textos según sean de un tipo textual u otro 2- la habilidad de jerarquizar entre elementos relevantes y elementos norelevantes 3- la habilidad de transferir de forma eficaz y completa estos rasgos relevantes,según el orden de relevancia dentro de sus límites lingüísticos y semióticos 4- la habilidad de recomponer el texto en torno a los rasgos transferidos (el textorecompuesto debe ser aceptable en la lengua y cultura de llegada) Para Wilss (1996), sin embargo, los intentos de definir qué es la competenciatraductora topan a menudo con los criterios por los que se rigen las organizaciones querequieren servicios de traducción para la selección de traductores y para determinar loque es o no es una buena traducción. Asimismo, afirma que otro aspecto a tener encuenta al hablar de la competencia traductora es que los traductores que no sonfreelance trabajan principalmente en equipo, lo cual dificulta cualquier posibleindividualización de los rasgos que la definen. En este sentido, Wilss describe lacompetencia traductora como la unión de (a) competencia en la recepción de la lengua 12 17.
original, (b) competencia en la producción de la lengua terminal dentro de (c) unasupercompetencia que es la que engloba la habilidad de transferir mensajes entre doslenguas (cit. Kiraly, 1995: 16). Por otra parte, Wilss concibe esta supercompetenciacomo intertextual y no como estrictamente interlingüística; esto explica por qué unindividuo que es competente en una lengua extranjera no es necesariamente competentecomo traductor: “...because translation competence is partially an interlingual competence, it is clearly marked off from the four traditional monolingual skills: listening, speaking, reading, and writing. Because translation competence is a supercompetence, it requires not only a comprehensive syntactic, lexical, morphological knowledge of the respective source and target languages but a complete stylistic (textual) knowledge of the respective source and target language text worlds as well. Finally, the supercompetence implies the ability to synchronize these two (source and target) monolingual knowledge areas and bring about a communicatively effective interlingual and intertextual transfer” (1976: 120; cit. Kiraly, 1995) Por otra parte, el grupo pacte PACTE propone el siguiente modelo para ladefinición de la competencia traductora (en prensa: 41) (1) La competencia traductora es cualitativamente distinta de la competenciabilingüe; (2) La competencia traductora es el sistema subyacente de conocimientosnecesarios para traducir; 13 18.
(3) La competencia traductora es un conocimiento experto y, como todoconocimiento experto, comprende un conocimiento declarativo y un conocimientoprocedimental (que predomina sobre el declarativo); (4) La competencia traductora está formada por un sistema de subcompetenciasque están interrelacionadas y jerarquizadas, y que están sujetas a variación; (5) Las subcompetencias de la competencia traductora son: - una subcompetencia lingüística en ambas lenguas; - una subcompetencia extralingüística; - una subcompetencia instrumental / profesional; - una subcompetencia psico-fisiológica; - una subcompetencia de transferencia y - una subcompetencia estratégica. Kiraly (19965), por su parte, distingue entre competencia traductora ycompetencia del traductor. Según él, la segunda es más precisa, porque: a) se insiste en la naturaleza compleja de la profesión de traductor y de lashabilidades monolingües que se requieren b) este término, según Kiraly, también nos permite distinguir entre los tipos másgenerales de competencia comunicativa en lengua extranjera que el traductorprofesional comparte con el bilingüe, y las habilidades de traducción específicas deltraductor profesional y que la mayoría de los bilingües no desarrollan naturalmente. Lapedagogía de la traducción debería entonces preguntarse cuáles son estas habilidadespropias del traductor profesional. 14 19.
Otra importante controversia en los estudios de traducción se centra en torno asi la habilidad de traducir es innata o adquirida. Entre los defensores de la primera seencuentran Harris (1977), introductor del concepto “natural translation”, Harris &Sherwood (1978), Toury (1974) o Lörscher (1991). Según Kiraly (1995), desde la perspectiva adoptada por estos autores no existeuna diferencia esencial entre el comportamiento de traductores profesionales, deaprendices de traducción o de aprendices de segundas lenguas. Además, visto así, laformación del traductor sería una intervención artificial en la evolución natural de lacompetencia traductora en el individuo que es o aspira a ser bilingüe (1995: 19). Para Toury (1995), por ejemplo, el modelo que contempla la competenciatraductora como algo que se adquiere, es idealista y no refleja la realidad. Para él, comopara otros, en el traductor “nativo” la competencia traductora es una subcompetenciaintegrada en la competencia comunicativa general del bilingüe. El objetivo de unprograma de formación de traductores sería entonces intervenir en el proceso dedesarrollo natural de la competencia traductora y ayudar a estos estudiantes (traductoresnativos) a actuar de manera más rápida y efectiva a lo largo de un continuo que iría deltraductor “incipiente” al traductor profesional. Hönig (1988, cit. Kiraly, 1995) adopta una posición diferente y defiende elconcepto de competencia adquirida precisamente porque él considera la traduccióncomo un proceso estratégico. Para Hönig, los estudiantes de segundas lenguas nopueden realmente traducir porque no entienden los factores situacionales que debentenerse en cuenta a la hora de traducir, las estrategias que pueden usarse para ello, o loscriterios para evaluar si la traducción es o no correcta. Él describe la traducción llevadaa cabo por individuos no formados en traducción como un simple transcodaje de unalengua a otra. 15 20.
El grupo PACTE (en prensa: 43) entiende, como ya hemos visto, que lacompetencia traductora es cualitativamente distinta de la competencia bilingüe, siendola segunda uno de los muchos componentes que forman la competencia traductora.Asimismo afirman que estos componentes están interrelacionados y que existenjerarquías entre ellos. En este sentido, definen la adquisición de la competenciatraductora de la siguiente forma: (1) Es un proceso dinámico y espiral que, como el resto de procesos deaprendizaje, va de un conocimiento novato (pre-competencia traductora) a unconocimiento experto (competencia traductora); éste requiere una competencia deaprendizaje (estrategias de aprendizaje) así como unos conocimientos a la vezdeclarativos y procedimentales que se integrarán, desarrollarán y reestructurarándurante el proceso de traducción . (2) Es un proceso en el que el desarrollo del conocimiento procedimental y, porconsiguiente, de la subcompetencia estratégica son esenciales. (3) Es un proceso en el que las subcompetencias de traducción se desarrollan yreestructuran. De hecho, el componente estratégico en los procesos de adquisición de lacompetencia traductora constituye una de las piedras de toque de muchos estudios entorno a los operadores del proceso traductor. Es en el análisis de estos operadoresdonde, a nuestro parecer, se halla la clave para comprender no sólo qué es lo quediferencia un traductor experto de un traductor que no lo es, sino también qué es lo quese debe enseñar a los estudiantes de traducción a fin de mejorar su competencia. En lasegunda parte de este trabajo veremos cómo esta cuestión ha sido uno de los motoresiniciales de la investigación acerca de los operadores del proceso traductor. 16 21.
2. LOS PROCESOS DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS EN TRADUCCIÓN2.1. LOS PROCESOS DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS La noción de problema ha ocupado, y sigue ocupando, un lugar destacado en losestudios de psicología cognitiva. Entender qué procesos entran en juego en la resoluciónde problemas y de qué modo éstos se estructuran en nuestra mente ha abierto las puertasa nuevos estudios en torno al conocimiento humano, al tiempo que ha atraído hacia síotras disciplinas, entre ellas la traducción. De acuerdo con los psicólogos de la Gestalt,el proceso de resolución de problemas es un intento de relacionar un aspecto de unasituación difícil con otro, y eso tiene como resultado una comprensión estructural, lacapacidad de captar cómo todas las partes del problema encajan para satisfacer lasexigencias del objetivo. Esto implica reorganizar los elementos de la situaciónproblemática de tal forma que resuelvan el problema. Esta reorganización conlleva unproceso complejo que va desde la identificación del problema hasta su resolución yevaluación. Una de las principales aproximaciones a la resolución de problemas fue la delmatemático Polya (1968). Según él, “la resolución de problemas está basada enprocesos cognitivos que tienen como resultado encontrar una salida a una dificultad, unavía alrededor de un obstáculo, alcanzando un objetivo que no era inmediatamentealcanzable”. De Vega (1984), por su parte, entiende por resolución de problemas“aquellas tareas que exigen procesos de razonamiento relativamente complejos, y nouna mera actividad asociativa y rutinaria”. En el campo de la solución de problemas aplicado a la educación, Pozo et al.(1994) parten de la distinción entre problema y ejercicio. Para ellos, “un problema se 18 23.
diferencia de un ejercicio en que, en este último caso, disponemos y utilizamosmecanismos que nos llevan de forma inmediata a la solución”. En cambio, un problemaes “una situación nueva o diferente de la ya aprendida que requiere utilizar de modoestratégico técnicas ya conocidas” (1994: 17-18; cursivas mías). En este sentido, si unproblema se soluciona repetidamente, acaba por convertirse en un ejercicio. Asimismo,en la resolución de problemas entran en juego estrategias, toma de decisiones, etc.,mientras que en la resolución de ejercicios se ejercitan habilidades ya adquiridas. Una distinción similar es la que efectuó, muchos años antes, el matemáticoPolya (1945) al separar “estrategias” o “heurísticos” de otros procedimientos deresolución de problemas como pueden ser las “reglas” o los “algoritmos”. Mientras queeste último tipo de procedimientos constituyen conocimientos adquiridos que permitentransformar la información de una forma fija, eficaz y concreta, aunque se puedanutilizar en gran número de situaciones, las “estrategias” o “heurísticos” guían lasolución de problemas de una forma mucho más vaga y global” (cit. Pozo et al., 1994). Por otra parte, Sternberg (1996, cit. Pozo et al., 1994) describió másrecientemente el proceso de resolución de problemas como un proceso cíclico que iríade la identificación del problema a la evaluación del proceso completo que se ha llevadoa cabo para la resolución del mismo (cf. figura 2). Al hablar de la aplicación de recursosSternberg se refriere a los procedimientos mentales u operacionales puestos en marchapara resolver un determinado problema. Estos procedimientos pueden, según el autor,ser de dos tipos: algorítmicos (es decir, basados en una secuencia de actuaciones quenos lleva a la solución) y heurísticos (es decir, basados en la búsqueda selectiva, másintuitivos y discriminatorios) 19 24.
Figura 2El proceso de resolución de problemas, Sternberg (1996) 20 25.
2.2. ESTRATEGIAS GLOBALES Y ESTRATEGIAS ESPECÍFICAS EN LA RESOLUCIÓN DEPROBLEMAS A continuación, recogeremos las dos tendencias generales en el acercamiento ala solución de problemas y a su aplicación a la enseñanza introducidas por Pozo et al.(1994). Consideramos que, además de su valor sintético y aclarativo, tal distinciónconstituye un marco muy apropiado para el estudio sobre los operadores del procesotraductor, así como su aplicación en el aula. La primera de estas tendencias, según los autores, sería aquella adoptada durantebastante tiempo por los estudios psicológicos aplicados a la educación y según la cual lasolución de problemas se basa en la adquisición de estrategias globales, de forma queuna vez adquiridas pueden aplicarse con pocas restricciones a cualquier tipo deproblema, independientemente de la naturaleza del mismo. Desde este punto de vista,“enseñar a resolver problemas es proporcionar a los alumnos esas estrategias generalespara que las apliquen cada vez que se encuentran con una situación nueva oproblemática” (Pozo et al. 1994: 20). Los psicólogos de la Gestalt fueron unos de losprimeros en adentrarse en el estudio de los distintos tipos de problemas. También dentrode este primer enfoque se desarrollaron clasificaciones como la de problemas biendefinidos y problemas mal definidos. Esta división se refiere a los estadios iniciales yfinales del planteamiento de un determinado problema, así como las circunstancias quele rodean. Son problemas bien definidos aquellos cuya meta es bien conocida desde elcomienzo, mientras que son problemas mal definidos aquellos en los que la definiciónde los objetivos es ya en si mismo un problema. De Vega (1984), basándose en lamisma clasificación, los denomina problemas bien estructurados o mal estructurados. 21 26.
Frente a este primer enfoque, ha surgido más recientemente otra forma deentender la solución de problemas y su enseñanza, según la cual ésta sólo puede serabordada en el contexto de las áreas o contenidos específicos a los que se refieren losproblemas. Es decir, que aquí se vincula la resolución de problemas con la materia odisciplina a la que éste pertenece (por ejemplo, cómo resolver problemas matemáticos,médicos, lingüísticos, etc.). Bajo esta tendencia suelen realizarse estudios comparandocómo proceden, en la resolución de un problema de un campo específico, expertos ynovatos. De hecho, la solución de problemas entendida como un proceso específico haencontrado en los últimos tiempos una gran aceptación en numerosas y muy variadasáreas de conocimiento, desde las más tradicionales (matemáticas, física, ajedrez, lógica)hasta las más recientes (medicina, enfermería, enseñanza de lenguas extranjeras,traducción, etc.). “El primer y más básico supuesto de los estudios sobre la solución de problemaspor expertos y novatos es que las habilidades y estrategias de solución de problemasson específicas de un determinado dominio y, por tanto, difícilmente transferibles de unárea a otra” (Pozo, 1994: 35-36, cursivas del autor) La eficacia en la resolución deproblemas en el experto se debe, así pues, a sus conocimientos específicos. De hecho,parece que la pericia implica una utilización óptima de los recursos cognitivosdisponibles en la propia área de especialidad. Además, se asume que las habilidades deresolución de problemas, y en general la pericia, son un efecto de la práctica. Porconsiguiente, la solución de problemas no sólo puede ser entrenada, sino que debe serlomediante cantidades ingentes de práctica. Sin embargo, los estudios que toman como modelo el comportamiento expertofrente al comportamiento novato hacen demasiado hincapié en el aspecto cuantitativode la práctica profesional, afirmando, por ejemplo, que para resolver problemas en unárea determinada es imprescindible haber intentado, y a ser posible conseguido, resolver 22 27.
muchos problemas pertenecientes a este área. Glaser (1992, cit. Pozo et al. 1994),explica, en relación con esto, que no todos los tipos de práctica son igualmente eficaces;lo que suele caracterizar a la experiencia de un buen experto es no tanto su cantidad,necesaria pero no suficiente, como el ser una práctica guiada por principiosconceptuales que le dan sentido Más adelante, en este mismo capítulo, veremos hasta qué punto los estudiossobre resolución de problemas aplicados a la didáctica de la traducción han seguido unaevolución paralela a la de este segundo enfoque. Por otra parte, debemos tener en menteque en nuestra disciplina la práctica profesional ha sido, hasta la creación de centros deenseñanza especializada, la única vía de formación para traductores. Se habla de queson necesarias miles de horas de práctica o ejercicio concentradas en al menos diez añosde experiencia intensiva para llegar a ser experto en algo. . 23 28.
2.3. LA RESOLUCIÓN ESTRATÉGICA DE PROBLEMAS Un punto clave en los estudios sobre los procesos de resolución de problemas esel carácter estratégico que deben poseer dichos procesos para ser efectivos. Citando denuevo a Pozo et al. (1994: 37), “la solución de problemas requiere que el entrenamientotécnico se complemente con un conocimiento estratégico que permita utilizar esastécnicas de modo deliberado en el contexto de tareas o situaciones abiertas, que admitensoluciones diversas, a las que llamamos problemas”. En este sentido, los mismos autores afirman que numerosos estudiosrelacionados con los procesos de resolución de problemas han demostrado que “losexpertos no sólo son más rápidos y cometen menos errores en la solución de problemassino que, sobre todo, adoptan estrategias diferentes a las empleadas por los novatos”(1994: 39; cursivas, mías). De estas investigaciones, realizadas en su mayor parte conproblemas bien definidos, se desprende que los expertos suelen invertir menos tiempoen la resolución de un problema de su campo de conocimiento porque reconocen conmás facilidad el problema como una situación conocida, con lo que, de modo más omenos automático, establecen, siguiendo la terminología de Polya, el plan de acciónadecuado que ejecutan con rapidez y eficacia. En relación con la adquisición de destrezas específicas en una determinadamateria, Anderson (1983) afirma que la solución experta de un problema implica laconversión de un conocimiento verbal o declarativo, consistente en instrucciones oreglas, en una secuencia de procedimientos ejecutados de forma rápida y automatizada,o dicho de otro modo, implica llegar a convertir un tipo de conocimiento declarativo enun conocimiento de tipo operativo. 24 29.
Esta cuestión es esencial para nuestro trabajo, puesto que lo que se pretende através del estudio de estos procesos estratégicos y de los operadores que los constituyenes precisamente llegar a hacer declarativo un proceso eminentemente operativo. Sinembargo, el camino hacia una definición precisa de lo que constituye ese conocimientooperativo no está exento de obstáculos (debidos principalmente a la dificultad quesupone acceder a los procesos que tienen lugar en la mente humana), de ahí el quemuchos intentos de verbalizar estos procesos automáticos y no verbales no hayanlogrado su propósito. Volviendo a la distinción de Polya (1945) entre procesos heurísticos y procesosalgorítmicos de resolución de problemas, Pozo et al. (1994: 40) apuntan, a este respecto,que “la solución experta de problemas se basa en gran medida en la aplicación deprocedimientos técnicos, más que en el uso deliberado e intencional de estrategias”. Sinembargo, esta automatización de técnicas, producto de la práctica, dicen, permite liberarrecursos cognitivos que hacen que la conducta experta sea también más eficaz cuandose enfrenta a “verdaderos problemas”, es decir, a situaciones que no pueden serfácilmente reducidas a categorías ya conocidas. La ventaja de los expertos en eseproceso estratégico (es decir, no automatizado) parece residir en el mayor control queejercen sobre sus procesos de solución. Esta distinción entre procedimientos técnicos y estrategias nos introduce ya delleno en uno de las cuestiones centrales en los estudios sobre los operadores del procesotraductor. Técnicas, procedimientos, procedimientos técnicos, estrategias son términosque o bien reciben un mismo tratamiento, o bien vienen a referirse a conceptos biendistintos. La distinción de Pozo et al. (1994), en este sentido, deberá servirnos de puntode partida para comprender mejor la verdadera tipología de operadores que actúan 25 30.
durante el proceso de traducción, sin por ello olvidar que estamos hablando de unmismo tipo de conocimiento. En este sentido, podemos decir que los operadores delproceso traductor, en la forma que fuere, son fundamentales para la resolución deproblemas y, en consecuencia, fundamentales para la competencia traductora. 26 31.
2.4. LA NOCIÓN DE PROBLEMA EN TRADUCCIÓN Los problemas de traducción son, como sucede a menudo en el conjunto de lasciencias humanas y sociales, problemas mal definidos y, en consecuencia, es difícilelaborar un marco teórico para su resolución. Wilss (1996) afirma: “TS (TranslationStudies) has had, and still does have, great trouble in defining a suitable and reliableconceptual framework for problem-solving”. Sea como fuere, lo cierto es que la noción de problema está ganando cada vezmás importancia en el campo de la traducción, especialmente a causa de la tendenciacreciente a considerarlo como el motor desencadenante de toda una serie deprocedimientos mentales y, por lo tanto, piedra de toque de multitud de estudios,especialmente los relativos a la didáctica de la traducción. Ahora bien, a pesar de suimportancia, la noción de problema de traducción no ha recibido un tratamientoexhaustivo y sólo algunos autores se han ocupado de la cuestión. Hurtado Albir (2001:280) señala en este sentido que “no contamos con una definición de problema detraducción que goce de un cierto consenso ni con una clasificación de problemas detraducción que haya sido validada empíricamente”. En la misma líneas, Presas (1996)añade: “Sin querer negar el valor ejemplar de estas aproximaciones prácticas, tenemos que decir que todas parten implícitamente de la noción coloquial de problema, es decir, no se detienen a definir qué es un problema de traducción” (1996: 61) 27 32.
En cualquier caso, los intentos de definir qué es un problemas de traducción y deestablecer categorías siguen interesando a la pedagogía de la traducción, en tanto que elconocimiento previo de los problemas más frecuentes, así como de las distintas formaspara solucionarlos constituyen herramientas fundamentales para prevenir errores yadquirir una mayor competencia. En traductología se observan dos tipos de aproximaciones al estudio delproblema. En primer lugar, aquellas que asocian la noción de “problema” con algúnámbito del conocimiento (por ejemplo, la lengua, el texto, la relación entre TT y TO,etc.). Estas aproximaciones parten del presupuesto de que el texto se compone desegmentos y que es posible aislar aquellos problemáticos de aquellos que no lo son. Yen segundo lugar, aquéllas que entienden que el problema está relacionado con lacapacidad del traductor, o en otras palabras, de factores más bien mentales oprocedimentales. Como ejemplo de la primera de estas aproximaciones y desde la lingüística deltexto, Presas (2000) propone una clasificación que distingue entre problemasintratextuales (coherencia y cohesión); extratextuales (informatividad, situacionalidad,informatividad y aceptabilidad) e intertextuales (convenciones de género). Desde lasegunda aproximación, Krings (1986) plantea una doble distinción: por un lado, entreproblemas de recepción y problemas de formulación, así como la combinación deambos; y por otro lado, entre problemas de competencia en L2 y problemas decompetencia traductora. Paralelamente a estas dos tendencias, los estudios en torno a los problemas detraducción han visto muy recientemente abrirse una nueva vía de investigación: la querelaciona creatividad con resolución de problemas. Mackenzie (1998) apunta en suartículo que en la investigación sobre creatividad y resolución creativa de problemas se 28 33.
suele distinguir entre problemas cerrados y problemas abiertos. El hecho de que muchosde los problemas a los que se enfrentan los traductores sean problemas abiertos, esdecir, que no poseen una solución predeterminada, implica, según Mackenzie, que estosproblemas requieren la aplicación de estrategias creativas por naturaleza.3. CONOCIMIENTO OPERATIVO Y OPERADORES DEL PROCESO TRADUCTOR3.1. EL CONOCIMIENTO OPERATIVO En el capítulo precedente se ha mencionado que el término “operativo” resultaesencial para el presente trabajo en tanto que se suele contemplar a las estrategias comoun tipo de conocimiento operativo. Este conocimiento operativo se contrapondrá aquí alconocimiento declarativo o teórico, cuyas características han sido expuestas de lasiguiente forma: CONOCIMIENTO DECLARATIVO CONOCIMIENTO OPERATIVO Consiste en saber qué Consiste en saber cómo Es fácil de verbalizar Es difícil de verbalizar Se posee todo o nada Se posee en parte Se adquiere de una vez Se adquiere gradualmente Se adquiere por exposición Se adquiere por práctica (exposición (adqui-sición receptiva) por descubrimiento) Es un procesamiento Es un procesamiento esencialmente esencialmente controlado automático Figura 3 Conocimientos declarativo y operativo, Anderson (1983; cit. Pozo et al. 1994: 182) 29 34.
Como ya hemos introducido en el capítulo precedente, para Anderson (1983) lafunción de los procedimientos es precisamente automatizar conocimientos que, de otromodo, sería costoso y complejo poner en marcha. Se trataría, por tanto, de convertir elconocimiento declarativo (por ejemplo, las instrucciones para conducir un coche) enconocimientos operativos o, en otras palabras, en procedimientos automatizados (lassecuencias de acciones que requiere poner en marcha y conducir un coche). En realidad,ser experto en algo consistiría, según Anderson, en dominar destrezas automatizadas, deforma que se liberarían recursos cognitivos para afrontar otras tareas más inaccesiblespara los novatos. En traducción, la investigación suele encontrarse con el caso inverso: eltraductor sabe traducir pero a menudo es incapaz de explicar los pasos que da parallegar a la traducción de un determinado texto; sabe resolver problemas pero muchasveces ignora cómo los ha resuelto. De ahí el interés en lograr que el traductor verbalicesus conocimientos automatizados, eso es, haga declarativo un conocimiento que por logeneral es operativo. La distinción establecida por Anderson (1983) resulta sin duda útil paracomprender la naturaleza psicológica de los procedimientos. Sin embargo, estaconcepción no está exenta de críticas. Una de estas críticas, por ejemplo, es la queconsidera que la descripción del conocimiento declarativo no conviene por igual alconocimiento factual que al conocimiento conceptual. Pozo et al. (1994: 184), porejemplo, señalan que el conocimiento conceptual no puede reducirse a simpleconocimiento descriptivo, ni su naturaleza ni los procesos por los que se adquiere sonsimilares. Por ello, se ha propuesto un tercer tipo de conocimiento: el saber por qué(además del saber qué y del saber cómo) o conocimiento explicativo, que está ligado ala resolución de problemas. Otra crítica ha sido la que afirma que no siempre los 30 35.
procedimientos son secuencias de acciones automatizadas: existen algunosprocedimientos que sólo pueden ejecutarse de modo consciente y deliberado. Así, lasestrategias de resolución de problemas serían procedimientos que se aplicanintencionalmente y deliberadamente en la ejecución de una tarea. A este respecto, Shiffrin & Schneider (1977) definieron los procesosautomáticos de la siguiente forma: Figura 4 Los procesos automáticos de Shiffrin & Schneider (1977; cit. Pozo 1996: 159) Enlazando con lo anterior, existiría, según Pozo et al. (1994) una doble ruta parael aprendizaje, es decir, que la adquisición de la pericia o la destreza en un área puedebasarse bien en el dominio rutinario de técnicas o destrezas, bien en otro dominio másconsciente de estas destrezas que permita su adaptación y generalización a nuevassituaciones de aprendizaje. Sin embargo, si bien estas dos rutas no son excluyentes, 31 36.
tampoco son igualmente eficaces a la hora de resolver problemas. En el primer caso, noshallaremos ante un dominio rutinario de técnicas y destrezas, útil para resolverejercicios, pero no problemas; en el segundo, ante un uso más controlado y planificadode estas mismas técnicas con fines estratégicos (Pozo et al. 1994: 184) En este sentido,estos autores señalan algunos de los rasgos que identifican el uso de estrategias porparte de los alumnos y no la simple ejecución rutinaria de técnicas sobreaprendidas(1994: 185): a) Su aplicación no sería automática sino controlada. Requerirían planificación ycontrol de la ejecución, y estarían relacionadas con el metaconocimiento o conocimientosobre los propios procesos psicológicos. b) Implicarían un uso selectivo de los propios recursos y capacidadesdisponibles. Para que un sujeto pueda poner en marcha una estrategia, debe disponer derecursos alternativos, entre los cuales decide utilizar, en función de las demandas de latarea de aprendizaje que se le presenta, aquellos que cree más óptimos. Sin una variedadde recursos, no es posible actuar estratégicamente. c) Las estrategias se compondrían de otros elementos más simples, queconstituirían técnicas o destrezas. La puesta en marcha de una estrategia requieredominar técnicas más simples. De hecho, el uso eficaz de una estrategia depende enbuena medida del dominio de las técnicas que la componen. En traducción, podemos hablar de conocimiento estratégico, y no rutinario otécnico, cuando el alumno (a) es capaz de planificar y controlar su proceso detraducción, (b) hace un uso selectivo y discriminatorio de los propios recursos ycapacidades disponibles entre un abanico de opciones posibles, y (c) conoce las técnicaso destrezas concretas que permiten llegar a una aplicación global de la estrategia. 32 37.
Un ejemplo podría ser la traducción de un poema del francés al español. Parallevar a cabo esta traducción de forma estratégica, el alumno no actuará rutinariamente,como cuando realiza, por ejemplo, ejercicios de traducción del tipo “traduce estosfragmentos cambiando las estructuras pasivas por activas, etc.”, sino que lo harácontrolando todos y cada uno de los pasos que intervienen en el proceso de traducción.En segundo lugar, tomará las decisiones que considere más adecuadas para el texto queestá traduciendo y su contexto, descartando las opciones menos apropiadas y adoptandolas que mejor encajen en su plan o modelo mental de lo que será el TT. Finalmente, elalumno empleará las técnicas o destrezas a su disposición para solucionar partesconcretas del texto, por ejemplo, echando mano de sus conocimientos lingüísticos enambas lenguas, de sus conocimientos específicos en métrica y ritmo, de susconocimientos en reexpresión y reestructuración del texto, etc. Todo ello nos devuelve al concepto general de “conocimiento operativo”, puestoque en él se incluyen ambos tipos de procedimiento: el estratégico, y el más rutinario otécnico. Como voy a intentar aclarar en el capítulo siguiente, ambos serán incluidos eneste trabajo bajo el nombre de “operadores del proceso traductor”, que son aquellasoperaciones de intercambio o de transferencia que tienen lugar en el proceso traductor. 33 38.
3.2. OPERADORES DEL PROCESO TRADUCTOR El concepto “operadores del proceso traductor” designará en este trabajo a todosaquellos conocimientos procedimentales, conscientes o inconscientes, automáticos ocontrolados, heurísticos o algorítmicos, que participan durante el proceso general detransferencia o intercambio que tiene lugar mientras traducimos. La elección de este concepto y no de cualquier otro se justifica principalmentepor dos motivos: en primer lugar, por el hecho de remitir a un concepto existente en losestudios de psicología y, en segundo lugar, porque se trata de un concepto losuficientemente amplio como para servir de marco teórico al conjunto de conocimientosde tipo procedimental estudiados en el campo de la traducción bajo distintos nombres ydesde distintas ópticas. La creación de este marco me permitirá, así pues, analizar bajo una mismaestructura conceptual estudios que pueden parecer dispares u opuestos a primera vista,pero que desde la perspectiva del presente trabajo se relacionan de un modo u otro entreellos. Estos “operadores del proceso traductor” han recibido a lo largo de la historia delos estudios sobre traducción multitud de nombres distintos, entre ellos los deprocedimientos, técnicas, estrategias, normas, reglas, planes, procesos, leyes, etc.Tampoco sus sentidos han coincidido siempre, oscilando entre operadores específicos ogenerales, concientes o inconscientes, etc.En los siguientes capítulos, trataré de arrojar un poco de luz sobre todo ello, partiendosiempre de la concepción de que nada de lo que se ha dicho sobre este tema, sea baja laforma que fuere, es banal o inútil, sino al contrario, todo debe servirnos paracomprender mejor este continente aún por conquistar que es la mente del traductor. 34 39.
Hacia una lógica del caos 35 40.
1. TERMINOLOGÍA, DEFINICIONES Y USOS Investigar el proceso traductor entraña una serie de dificultades que se venagravadas por la confusión terminológica y conceptual que domina en este campo. Y esque la homogeneidad terminológica, paradójicamente, no se cuenta entre lascaracterísticas de la teoría de la traducción (Muñoz Martín, 2000: 129). Procedimientos,técnicas, estrategias, procedimientos técnicos, procesos, procesos estratégicos, normas,planes, etc. son algunos de los nombres más empleados para referirse a ese más general“conocimiento operativo del traductor” o a una parte de éste. Cabría pensar que, a pesarde esta anarquía terminológica, existe homogeneidad en el uso de cada uno de estostérminos. No es así. A continuación veremos cómo muchas veces los autores empleanun mismo término con sentidos diferentes o diferentes términos para referirse a unamisma realidad. El criterio que he seguido en este capítulo para ordenar y analizar la abrumadoraprofusión terminológica y conceptual en torno a los operadores del proceso traductor espartir de las nociones más utilizadas por los distintos autores para después estudiar lasdiferencias semánticas que existen entre ellas.1.1. PROCEDIMIENTOS TÉCNICOS DE TRADUCCIÓN O TÉCNICAS DE TRADUCCIÓN Uno de los primeros nombres que recibió este conocimiento operativo deltraductor fue el de “procedimiento técnico de traducción” (procédé technique de latraduction), término acuñado por Vinay & Darbelnet en 1958. Consideradosunánimemente como los principales representantes de la estilística comparada aplicadaa la traducción, Vinay & Darbelnet entienden por procedimientos técnicos todos 36 41.
aquellos procesos que entran en juego al pasar de una lengua a otra. Es decir, que alhablar de procedimientos técnicos ellos se refieren a la totalidad de procesos detransferencia lingüística que participan en el acto de traducción. De hecho, los autorespretenden con este estudio elaborar una teoría global de la traducción que se base en elconjunto de equivalencias obtenidas de la comparación de dos lenguas. En este sentido,los procedimientos de Vinay & Darbelnet actúan exclusivamente en tres planoslingüísticos: el léxico (lexique), el morfo-sintáctico (agencement) y el semántico(message). Y sin embargo, ya en aquel entonces Vinay & Darbelnet debían de intuir que ladescripción de estos “procedimientos de traducción” no podía limitarse a un planomeramente comparatista. Es muy posible que fueran conscientes, aunque carecieran delas herramientas conceptuales necesarias para adentrarse en su estudio, de que estosprocedimientos eran a fin de cuentas y por encima de todo un fenómeno mental: “(nous devrons) essayer de reconnaître les vois que suit l’esprit, consciemment ou inconsciemment, quand il passe d’une langue à une autre pour en dresser la carte (...) et étudier sur des exemples aussi précis et aussi probants que possible les mécanismes de la traduction, en dériver des procédés et par delà des procédés retrouver les attitudes mentales, sociales, culturelles qui les informent” (1958: 26; cursivas mías) Ya en este fragmento aparecen algunos puntos clave en el estudio del procesotraductor, como el hecho mismo de referirse a él (“las vías que sigue la mente”) o laimportancia del carácter consciente o inconsciente de tales procesos (más tarde Kiralyhablará de procesos “controlados y no controlados”; Lörscher de procesos 37 42.
“potencialmente conscientes”; Jääskeläinen & Tirkkonene-Condit, de “procesosautomatizados”; etc.). Asimismo Vinay & Darbelnet se referirán, aunque todavía deforma superficial, a las representaciones mentales del traductor así como al proceso detoma de decisiones (decision-taking): “Rappelons qu’au moment de traduire, le traducteur rapproche deux systèmes linguistiques, dont l’un est exprimé et figé, l’autre est encore potentiel et adaptable. Le traducteur a devant ses yeux un point de départ et élabore dans son esprit un point d’arrivée; nous avons dit qu’il va probablement explorer tout d’abord son texte: évaluer le contenu descriptif, affectif, intellectuel des UT qu’il a découpées; reconstituer la situation qui informe le message; poser et évaluer les effets stylistiques, etc. Mais il ne peut en rester là: bientôt son esprit s’arrête à une solution —dans certains cas, il y arrive si rapidement qu’il a l’impression d’un jaillissement simultané, la lecture de LD appelant presque automatiquement le message en LA; il ne lui reste qu’à contrôler encore une fois son texte pour s’assurer qu’aucun des éléments LD n’a été oublié, et le processus est terminé. “C’est précisément ce processus qu’il nous reste à préciser. Ses vois, ses procédés apparaissent multiples au premier abord, mais se laissent ramener à sept, correspondant à des difficultés d’ordre croissant, et qui peuvent s’employer isolément au à l’état combiné” (1958: 46; cursivas mías) 38 43.
Alfred Malblanc (1968), siguiendo los pasos de Vinay & Darbelnet, adopta nosólo la terminología de sus predecesores, sino también el contenido conceptual de lamisma. Ni tan siquiera hallamos en su obra, Stylistique comparée du français et del’allemand (publicada en la misma editorial y colección que Stylistique comparée dufrançais et de l’anglais diez años más tarde) definición alguna de lo que también éldenomina procédés techniques de la traduction, limitándose a remitir al lector a la obraVinay & Darbelnet. Este dato es significativo en tanto que nos da una idea de lainfluencia que ejerció el trabajo de estos dos autores en obras incluso muy posteriores. Otro ejemplo del alcance de dicha influencia, esta vez en lengua española, es elextenso estudio de Gerardo Vázquez Ayora Introducción a la traductología, cursobásico de traducción (Washington, 1977). En su obra, Vázquez Ayora emplea eltérmino “procedimientos técnicos de ejecución estilística” para referirse al conceptointroducido por Vinay & Darbelnet, que tal y como sucedía con Malblanc, ni tansiquiera es recogido en forma de cita. En cualquier caso, para Vázquez Ayora estos“procedimientos” son herramientas lingüísticas para facilitar el trabajo del traductor: “Sólo la práctica metódica puede proporcionar al traductor el dominio de estos procedimientos con los cuales logrará seguridad, facilidad y rapidez. Sin el conocimiento de las técnicas que la lingüística contemporánea ha puesto a su alcance, el traductor empírico seguirá envuelto en constantes perplejidades que le consumirán un tiempo precioso y, lo importante en esencia, le condenarán al literalismo, causa universal de toda clase de errores” (1968: 251) Pero si algo diferencia a Vázquez Ayora de sus predecesores es la distinción queéste realiza entre “procedimiento técnico de ejecución estilística” y “procedimiento 39 44.
general de la traducción”. Mientras que el primero incluye dos tipos fundamentales detraducción, la traducción literal y la traducción oblicua o dinámica, el segundo abarca lapreparación del proyecto de traducción y la revisión. Esta distinción, fundamental desdeel punto de vista conceptual y metodológico, abre las puertas a una nueva concepción,más compleja y heterogénea, del estudio del proceso traductor. Por otra parte, Vázquez Ayora advierte que él, contrariamente a Vinay &Darbelnet, adopta una perspectiva generativa y transformacional. Más adelante,intentaré demostrar cómo esta advertencia no ejerce una influencia real en el desarrollode su estudio, cuya metodología sigue basándose en gran medida en la comparación dedos sistemas lingüísticos. Gerd Wotjak (1981), al igual que Vinay & Darbelnet, utiliza el término“técnicas de translación en la comunicación” para referirse al proceso detransferencia de una lengua a otra, aunque a lo largo de su estudio Wotjak empleatambién los términos “estrategia” , “regla” y “procedimiento” con el mismo sentido queel de “técnicas de translación”: “Son muy poco conocidos los escasos intentos de elaborar estas “reglas” específicas, estas técnicas y procedimientos, cuyo dominio constituye una condición siempre válida, aunque no la única” (1981: 198) La asociación de nombres como “regla”, “norma”, “ley”, etc. a los de“procedimientos”, “técnicas”, “estrategias”, etc. ha sido y sigue siendo frecuente en losestudios de traducción. Más adelante me volveré a referir a ellos. Pero tal vez de másinterés aquí es la introducción del aspecto comunicativo como elemento fundamental 40 45.
del proceso de traducción. Wotjak será el primero en convertir el concepto de“equivalencia comunicativa” en uno de los principales rasgos de evolución de las teoríascomparatistas en traducción: “El propósito principal tanto de la traducción como de la interpretación, que resumiremos en este trabajo con el concepto general de translación, consiste en producir para un determinado texto de la lengua de partida un texto comunicativamente equivalente en la lengua de llegada...” (1981: 197) Peter Newmark (1987) también adopta de Vinay & Darbelnet el término“procedimientos de traducción”, aunque los distingue de lo que él denomina“métodos de traducción”: “Si los métodos de traducción estaban en relación con textos completos, los procedimientos de traducción se utilizan con oraciones y unidades lingüísticas más pequeñas” (1987: 117; cursivas mías) No obstante, su perspectiva sigue siendo lingüístico-contrastiva, tal y comoencontramos en trabajos más recientes, como el método elaborado por López Guix &Minett Wilkinson (1997). Estos autores emplean el término “procedimientos detraducción” como sinónimo de “estrategia”, aunque contrariamente a lo que lo quesucedía con Wotjak, aquí los autores rechazan el posible carácter prescriptivo de estosprocedimientos. 41 46.
“Por supuesto, no se trata de formular reglas de transformación, sino de hacer hincapié en una serie de rasgos lingüísticos ante cuya recurrencia el traductor tiene que aprender a desarrollar múltiples y variadas estrategias para impedir que en su versión afloren presencias extrañas a la idiosincrasia del castellano” (1997: 85; cursivas mías) Ian Mason (1994), por su parte, habla de “técnicas de traducción”, de“procedimientos” y de “método” indistintamente. En su estudio, Mason se proponerevisar los procedimientos técnicos de Vinay & Darbelnet así como la crítica incisivaque se ha hecho de ellos. Según el, esta discusión saca a la luz cuestiones fundamentalesde metodología, como por ejemplo la no siempre evidente distinción entre proceso yproducto. La definición que propone es la siguiente: “A procedure is a method adopted to achieve a result. It is a way of proceeding in order to complete some activity” (1994: 63) Finalmente, Nida (1964) emplea el término “técnicas de ajuste” (techniques ofadjustment) para referirse a los procesos encargados de “producir equivalentescorrectos” (1964: 23). Según Nida, la función de estas técnicas de ajuste es: (1) permitirajustar la forma del mensaje a los requisitos estructurales de la lengua receptora, (2)producir estructuras semánticamente equivalentes, (3) proporcionar equivalentesestilísticos apropiados, y (4) permitir que se dé una equivalencia comunicativa. 42 47.
1.2. PROCESOS DE TRADUCCIÓN Y PROCESOS ESTRATÉGICOS Con un contenido conceptual semejante a estos “procedimientos técnicos”,aunque bajo una denominación distinta, nos encontramos con lo que algunos autoresllamaron “procesos de traducción” o “procesos estratégicos”. Entre estos autoresdestacan Catford (1965), Kiraly (1995), Kohn & Kalina (1996), Hönig (1991) oJääskeläinene & Tirkkonen-Condit (2000). En su influyente trabajo A Linguistic Theory of Translation, Catford (1965)concibe el proceso de traducción como “the replacement of textual material in onelanguage (SL) by equivalent material in other language” (1995: 1). Para Catford, comopara los primeros comparatistas, el proceso de traducción es así pues la búsqueda deequivalentes funcionales o formales para ciertos elementos lingüísticos de la lenguaoriginal tales como morfemas, palabras, sintagmas y frases. Si recordamos los tres tiposde procedimientos propuestos por Vinay & Darbelnet (lexique, agencement et message)veremos que, a parte de la diferencia terminológica, estamos hablando del mismo tipode concepto: Figura 5 El proceso traductor según Catford (1965; cit. Kiraly, 1995: 54) 43 48.
El término proceso es también empleado, aunque con un matiz distinto, porDonald Kiraly (1995). Para Kiraly, el proceso de traducción (translation process) es elconjunto de actividades mentales (habilidades, conocimientos, etc.) que intervienendurante la actividad translatoria. De hecho, Kiraly se interesa en lo que él denomina“procesos de traducción” en tanto que elemento esencial en la formación del traductor: “Is it possible to develop a model of translation processes to serve as a frame of reference for translator trainees and for translation teaching?” (1995: 36) Estos procesos de traducción, a los que también denomina “fenómenosprocedimentales” (processing phenomena), incluyen un tipo de procesos “menores”entre los que se encuentran las “estrategias”. Éstas son entendidas como los procesosconcientes o potencialmente conscientes para resolver un problema. Kiraly propone enel siguiente modelo una representación del sistema cognitivo que parece activarsedurante el proceso de traducción: 44 49.
Figura 6A psycholinguistic model of translation process (Kiraly 1995: 101) 45 50.
En el campo de la interpretación, Kohn & Kalina (1996) también asocian“estrategias” a lo que ellos denominan “procesos estratégicos” (strategic processes) y aveces “acción estratégica” (strategic action). Aunque no ofrecen ninguna definición deestos términos, el siguiente fragmento da buena imagen del uso indistinto que hacen deellos: “In order to cope with the manifold difficulties inherent in interpreting, interpreters attempt to convert their knowledge into strategic action — including an ultimate emergency strategy of “requirement reduction”. These difficulties and corresponding strategic processes can be identified with reference to the determining factors of interpreting...” (1996: 126; sólo cursivas mías) De más interés para nuestro estudio es la definición que Kohn & Kalina dan deinterpretación, porque a partir de ella podemos deducir qué entienden los autores por“proceso estratégico”. Para ellos, como para los comparatistas y otros, todo el procesotraductor es estratégico. Esto quiere decir fundamentalmente dos cosas: (1) que losautores no conciben las estrategias como una parte del proceso de traducción (cf. Kiraly,1995) y (2) que los autores no distinguen entre fases estratégicas y no estratégicas (cf.Lörscher, 1991). “Interpreting can thus be defined as strategic discourse processing to the interlingual transfer of mental word modeling from a source discourse to a target discourse platform” (1996: 132) 46 51.
Entonces, si la interpretación es el “procesamiento estratégico del discurso”, nonos debe sorprender que la tipología que presentan los autores al final de su estudio secomponga de más de veinte estrategias, entre las cuales encontramos estrategias dememorización, estrategias de presentación del discurso, estrategias culturales, etc. Detodas ellas hablaré con más detalle en el último apartado de este capítulo. Finalmente, de “proceso” (process) o “realización de la tarea” (taskperformance) también hablan Jääskeläinen & Tirkkonen-Condit (2000) en su estudioempírico basado en TAPs, aunque el interés de su investigación radica más bien endeterminar qué operaciones dentro del proceso traductor son automatizados y cuáles no.1.3. ESTRATEGIAS DE TRADUCCIÓN Paralelamente al desarrollo de los postulados de Vinay & Darbelnet, nace unanueva forma de denominar las operaciones mentales del traductor: las estrategias detraducción. Este término tendrá una gran difusión entre los estudiosos del procesotraductor, convirtiéndose prácticamente en el término más extendido para referirse aestos operadores mentales propios del traductor, si bien seguimos enfrentándonos a unaamalgama de sentidos que no siempre coinciden. En este sentido, es posible que lafortuna del término “estrategia” se deba a las numerosas críticas que despertaron, añosdespués, los procedimientos técnicos de traducción de la estilística comparada, hechoque tal vez llevó a algunos autores a reemplazar una apelación por la otra, sin que en elfondo cambiara demasiado su contenido conceptual. También cabe la posibilidad de queel empleo de la palabra “estrategia” pasara a ser moneda corriente en un determinadomomento de la historia de los estudios sobre traducción, sin que muchas veces estoafectara al sentido de la misma. 47 52.
En cualquier caso lo cierto es que, en general, el concepto de estrategia detraducción no dista mucho de aquello a lo que Vinay & Darbelnet y desarrollosposteriores llamaron procedimientos técnicos o técnicas de traducción. A pesar de todo,sí es cierto que en algunos autores el término “estrategia” adquiere un sentido distinto,lo que me llevará a concederles una atención especial. En su Factors in a Theory of Poetic Translating (1978), Robert de Beaugrandehabla de tres grupos de “estrategias de equivalencia” (strategies for equivalence)encargadas de guiar el proceso traductor: un primer grupo, se encarga de las diferenciasentre las dos lenguas implicadas; un segundo grupo, del tipo de uso del lenguaje que seencuentre en un determinado texto; y un tercer grupo, de seleccionar equivalentes que seajusten al contexto. En este sentido, afirma: “A theoretical model is needed for co-ordinating these three levels (language system, poetic use of language in texts and translator as reader / writer). In particular, equivalence can be obtained only by identifying and overcoming a complex spectrum of potential problems on these three levels” (1978: 13) A pesar de que De Beaugrande no ofrece una tipología de estrategias tan extensacomo otros autores, consigue delimitar cuáles son a su parecer las áreas en dónde estasestrategias deben ser efectivas, como por ejemplo en el proceso de lectura, deinterpretación del texto original, de expresión del texto terminal, de compensación deposibles pérdidas, etc. Asimismo, De Beaugrande cree que la equivalencia se basa, por una parte, enestrategias guiadas por reglas (rule-guided strategies for translating) y, por otra parte, 48 53.
en factores concretos relacionados con el uso del lenguaje en un determinado texto y enun determinado momento. “It is inappropriate to demand that translation theory provide a set of patent solutions for every type of translation problem. The theory should rather account for the principles and strategies needed to approach such problems (1978: 14) Esta afirmación representa un cambio de perspectiva muy importante en relacióncon Vinay & Darbelent, en tanto que De Beaugrande no concibe las estrategias comobase para una teoría general de la traducción, sino como herramientas para hacer frente(de forma aproximada, no absoluta) a los posibles problemas que aparezcan durante latraducción. Y desde una perspectiva más psicolingüística o cognitiva, Séguinot (1991)entiende por “estrategias” todos aquellos procedimientos mentales, tanto conscientescomo inconscientes, que participan durante la tarea de traducción: “Strategies is a term which has been used to refer to both conscious and unconscious procedures, to both overt tactics and mental processes. It is used with both meanings in this study” (1991: 82) Séguinot indaga sobre qué recursos, qué estrategias, utiliza el traductormientras está traduciendo un texto. Sin embargo, las estrategias que ella estudia (porejemplo, buscar todas las palabras en el diccionario, escribir una primera versión en unborrador, subrayar palabras, etc.) distan mucho de las estudiadas por la gran mayoría de 49 54.
teóricos de la traducción, aunque se aproximan bastante a las estrategias definidas porlos investigadores de los campos de segundas lenguas y comunicación interlingüística(cf. Faerch & Kasper, 1983; Tarone, 1983) Esta nueva dimensión del término estrategia (es decir, la que considera que lafunción de la estrategia es permitir la comunicación), tendrá una gran repercusión en losestudios sobre la traducción. Rastall (1994), por ejemplo, se basa en las estrategias decomunicación para indagar en las estrategias que caracterizan la traducción de unalengua determinada a otra lengua. Para Rastall, es evidente que cada lengua recurre asus propias estrategias de comunicación, es decir, que la aplicación de determinadasconvenciones para conseguir la comunicación es distinta según se trate de hablantes deuna u otra lengua. Asimismo, estas estrategias operan, según él, en distintos planos de lacomunicación: “We have seen that languages can be seen as strategies for the communication of experience and that those strategies exist on a number of levels; lexical choice, grammatical pattern, idiom and style among others” (1994: 47) En esta misma línea, y partiendo de la definición de estrategia de Faerch &Kasper según la cual las estrategias de comunicación son “planes potencialmenteconscientes para resolver lo que para un individuo representa un problema a la hora dealcanzar un determinado objetivo comunicativo”, Krings (1986) da la siguientedefinición de estrategia de traducción: 50 55.
“Translation strategies are potentially conscious plans for solving a translation problem” (1986: 268; cursivas mías) Krings (1986) es, en este sentido, uno de los primeros en introducir la noción deproblema como elemento fundamental en el estudio de las estrategias de traducción.Asimismo, Krings fue uno de los primeros en interrogarse acerca de los procesos noconscientes, así como en distinguir entre comportamientos estratégicos y no estratégicosen traducción: “Applied to my data the criterion of consciousness proved in fact to be inadequate for a clear-cut distinction between strategic and non- strategic features of the subjects’ translational procedure” (1986: 268) Desde una perspectiva próxima a la de Krings, destaca la interesante aportaciónde Lörscher (1991). Su conocida definición de estrategia de traducción ejercerá unagran influencia sobre numerosos estudios posteriores, consolidándose como uno de losreferentes ineludibles para cualquier tipo de análisis sobre el proceso de la traducción: “A translation strategy is a potentially conscious procedure for the solution of a problem which an individual is faced with when translating a text segment from one language to another”(1991: 76) Como para Krings, para Lörscher (1991) el proceso de traducción contiene dostipos de fases: las que él llama “fases estratégicas” (strategic phases), dirigidasexclusivamente a resolver problemas de traducción, y “fases no estratégicas” (non-strategic phases), cuyo objetivo es llevar a cabo tareas. En este sentido, el autor opone 51 56.
“estrategias de traducción” (translation strategies) a “versiones de traducción”(translation versions), que son procesos situados dentro de fases tanto estratégicas comono estratégicas. “According to this definition, problem-oriented, potential consciousness and goal-oriented are criteria of translation strategies as well as of interlanguage communication strategies” (1991: 77) Es decir, que lo que Lörscher entiende por estrategia ya no es el proceso quetiene lugar cuando traducimos de una lengua a otra, sino el proceso que tiene lugarcuando debemos resolver un problema. Esta diferencia conceptual tendrá una granrepercusión en los estudios posteriores sobre estrategias de traducción, así como enestudios afines a éste, como los estudios sobre la competencia traductora. De hecho,este nuevo sentido de estrategia será recogido por numerosos investigadores, dandolugar, algunas veces, a colosales confusiones y en otras, a interesantes aportaciones enel campo de los estudios empíricos de traducción. Este es el caso de Scott-Tennent et al.(2000). Según estos autores: “...we defined “translation strategy” as the steps, selected from a consciously known range of potential procedures, taken to solve a translation problem which has been consciously detected and resulting in a consciously applied solution” (2000: 108; negritas mías) Es interesante observar la relación entre resolución de problemas (problem-solving) y procesos conscientes (consciuous procedures) que ya empezaron avislumbrarse en Krings y Lörscher, y que ahora aparecen, de modo manifiesto, en el 52 57.
trabajo de Scott-Tennent et al. Más adelante dedicaré a estas dos nociones una atenciónespecial. Jääskeläinen (1993, cit. Chesterman, 1997: 90) también realiza una distinciónsimilar entre “procesamientos no marcados” (unmarket processing) y “unidades deatención” (attention units). Mientras que los primeras sucederían de forma automática einconsciente, las segundas tendrían lugar cuando el traductor se detiene en unadeterminada tarea que requiere su atención de forma consciente. Hönig (1991), por su parte, distingue entre “micro estrategias” (microstrategies) o “reglas” (rules) y “macro estrategias” (macro estrategies). Según él, lasprimeras son procesos mentales controlados mientras que las segundas son procesosmentales no controlados. Esta doble dimensión, presente también en autores comoKiraly (1995; controlled and uncontrolled workspace) representará también una nuevaforma de concebir y clasificar el conjunto de procesos que operan durante la traducción,y que como veremos más abajo también estará presente en los estudios que distinguenentre el concepto de estrategia (más general y abstracto) y el de técnica (más concreto ya menudo orientado a la resolución de problemas específicos). Una aproximación un tanto distinta es la de Andrew Chesterman (1997), quecalifica a las estrategias de memes, en el sentido en que son ampliamente utilizadas porlos traductores y se las reconoce como herramientas conceptuales: “A strategy is a kind of process; but it should be stressed that the overall framework here is behavioral rather than neural. I make no claims about psychological reality, beyond the observation that 53 58.
strategies (in the sense used here) do appear to have the prima facie validity of being useful conceptual tools” (1997: 88) Para Chesterman, las estrategias son maneras a través de las cuales lostraductores intentan ajustarse a las normas, no para lograr equivalencia, sinosimplemente para llegar a lo que ellos consideran una buena traducción. Una estrategia,afirma, es un tipo de proceso, una manera de hacer algo. En ese caso, la traducción espor encima de todo una acción. Basándose en la teoría del lenguaje de Steiner, según la cual el comportamientohumano se puede dividir en tres grandes niveles (activity, actions and operations),Chesterman describe la traducción como un “proceso jerárquico compuesto por variosniveles” y sitúa las estrategias en los niveles más bajos, es decir, en las operaciones. En este sentido, Chesterman distingue entre “estrategias globales” (globalstrategies), más bien relacionadas con las actividades, y “estrategias locales” (localstrategies), más relacionadas con las acciones y las operaciones, y que corresponden aluso que él suele hacer de estrategias: “Furthermore, strategies (in the present sense) describe types of linguistic behavior: specifically, text-linguistic behavior. That is, they refer to operations which a translator may carry out during the formulation of the target text (the “texting” process), operations that may have to do with the desired relation between this text and the source text, or with the desired relation between this text and other target texts of the same type. (These relations in turn are of course determined by other factors, such as the intended relation with the perspective readers, social and ideological factors, etc.)” (1997: 89) 54 59.
Asimismo, y siguiendo a Gile (1992, 1995), Chesterman hace una segundadistinción entre lo que él llama “estrategias de comprensión” (comprehensionstretegies) y “estrategias de producción” (production strategies). Las primeras tienenque ver con el análisis del texto original, mientras que las segundas son el resultado devarias estrategias de comprensión y tienen que ver con cómo manipula el traductor elmaterial lingüístico para producir un texto final apropiado. Él dice centrarse sólo en lassegundas. Por otra parte, Chestrman concibe las estrategias de traducción como fenómenosobservables desde el texto traducido en comparación con el texto original: “They (Translation strategies) are directly observable from the translation product itself, in comparison with the source text ...” (1997: 89) Finalmente, y aunque en ello entraré de lleno en capítulos sucesivos, Chestermantambién entiende (como Krings, Lörscher y otros) que el motor de una estrategia, esdecir, aquello que la activa o la genera, es un problema: “If a goal is the end-point of a strategy, what is the starting point? The simple answer is: a problem” (1997: 89) 55 60.
1.4. ESTRATEGIAS DE TRADUCCIÓN VS. TÉCNICAS DE TRADUCCIÓN Otro grupo de estudios son aquellos que tienen en común la distinción entre elconcepto de estrategia y el concepto de técnica. Hasta ahora hemos visto como estosdos conceptos no solían coincidir en un mismo autor, aunque sí podían recoger elmismo sentido en autores distintos. Se trata en la mayoría de casos de estudios bastanterecientes, elaborados casi en su totalidad durante la última década. Este hecho debehacernos reflexionar sobre la repercusión de la ya desbordante literatura sobreestrategias en los trabajos más actuales, así como el interés cada vez mayor enprofundizaren el estudio de determinados conceptos clave. Zabalbeascoa (2000) aporta dos definiciones distintas para “estrategia” y para“técnica”: “A strategy is a specific pattern of behavior aimed at solving a problem or attaining a goal; in translation, the goal is the TT according to its specifications. Strategy is proposed here as any conscious action(s) intended to enhance a translator’s performance for a given task, especially in terms of efficiency and effectiveness. Strategies of this kind cannot be discovered by descriptive studies of the texts alone since the underlying principle is that a given result might be reached by different paths” (2000: 120) “Technique is a concept that is not usually associated to a decision- making process, but to an acquired skill to be applied according to a 56 61.
prescribed method or procedure (e.g. a way of playing a musical instrument or of painting)” (2000, 121) En el primer tipo se incluirían las estrategias de lectura, las estrategias deanálisis de textos, etc. El segundo tipo se acercaría al concepto de procedimientostécnicos de Vinay & Darbelnet y otros. Se refiere al conjunto de “habilidadesadquiridas” como el calco, la modulación, la transposición, etc. Zabalbeascoa proponeconservar el término “técnicas” para referirse a ellas. Un sentido parecido es el que ofrecen Hervey & Higgins (1992) al hablar de“decisiones estratégicas” (strategic decisions) y “decisiones de detalle” (decisions ofdetail). Las primeras, dicen los autores, deben tener lugar antes de que el traductorempiece la traducción y deben responder a preguntas tales como “¿Cuáles son losprincipales rasgos lingüísticos de este texto?”; “¿Qué efectos busca?”; “¿A qué géneropertenece?”; “A qué tipo de público va dirigido?”; etc. Las segundas (decisions ofdetail) vienen dadas a menudo por las decisiones estratégicas, pero su función esresolver los problemas específicos de gramática, léxico, etc. que plantea la traducción Maria Piotrobska (1998), basándose en Hervey & Higgins (1992) y en Lörscher(1991) ofrece las siguientes definiciones de estrategias y técnicas de traducciónrespectivamente: “Strategy is a comprehensive purpose and a context-oriented procedure, or the policy a translator uses to make the transfer from the source language (SL) to the target language (TL), which is consistently followed by specific techniques” (1998: 210; cursivas mías) 57 Recommended

References: RESOLUCIÓN 
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