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Timestamp: 2018-06-20 23:12:50+00:00

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INFORME sobre la situación de los derechos humanos en la región del Sahel - A7-0325/2013
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sobre la situación de los derechos humanos en la región del Sahel
115. Toma nota, no obstante, de las graves y controvertidas acusaciones contra las administraciones tanto de Marruecos como del Frente Polisario, y recuerda la reciente insistencia del Secretario General de las Naciones Unidas en que se debe supervisar de forma independiente, imparcial, global y continua la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental y en los campamentos; observa, a este respecto, que las Naciones Unidas no reforzaron el mandato de la MINURSO en abril de 2013 para incluir un componente relacionado con los derechos humanos; alienta a las Naciones Unidas a que procedan a ello o, en su defecto, creen un nuevo organismo, permanente e imparcial, para los derechos humanos encargado de supervisar y dar parte de la situación global de los derechos humanos y de investigar las denuncias individuales; pide que ese organismo englobe la parte del Sáhara Occidental controlada por Marruecos, los campamentos de Tinduf y otros territorios controlados por el Frente Polisario;
DO L 200, 27.7.2012, p. 21
DO L 75, 19.3.2013, p. 29
DO C 99E de 3.4.2012, p.87.
Textos Aprobados, P7_TA(2013)0055.
Isobel Coleman, ‘The global glass ceiling: why empowering women is good for business’, en Foreign Affairs, Vol. 89, mayo/junio de 2010, p. 13-20; UN Population Fund, ‘State of world population 2009 – Facing a changing world: women, population and climate’.
OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo (23.9.2013)
Ponente de opinión: Jean Roatta
1. Reitera el vínculo indisociable que existe entre seguridad humana y desarrollo en los países del Sahel, tal como se define en la Estrategia para la Seguridad y el Desarrollo en el Sahel de la Unión Europea de 2011; subraya la importancia, para un éxito duradero de las políticas de desarrollo, de la estabilidad en materia de seguridad, economía, política y respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la región del Sahel; recuerda, sin embargo, que para establecer la seguridad en la región es indispensable invertir en ayuda al desarrollo, para que la población adquiera unos recursos suficientes que permitan una mayor estabilidad en la zona; opina que de esta manera se evitarían en gran medida los casos de tráficos y operaciones ilegales que ocurren debido a la pobreza extrema y a la falta de recursos y alternativas;
2. Opina que la inestabilidad política en la región del Sahel, junto con la grave sequía que afecta a millones de personas, constituye una seria amenaza para la democracia, el Estado de Derecho y el respeto por los derechos humanos y socioeconómicos, lo que tiene un impacto negativo sobre los medios decentes de subsistencia de la población; Recuerda que el Estado de Derecho, la buena gobernanza y el respeto a los derechos humanos son indispensables para la estabilidad de los Estados, la seguridad y el respeto a las libertades fundamentales;
3. Pide a las autoridades locales y regionales que, en contacto con la sociedad civil, establezcan unas condiciones de seguridad y de respeto de los derechos humanos eficaces en el interior de los países del Sahel y en sus fronteras con vistas a la mejor aplicación posible de las políticas de desarrollo y de las políticas relacionadas con la ayuda humanitaria;
4. Pide a los gobiernos de los países de la región del Sahel que aborden las causas fundamentales de la crisis, con una estrategia de desarrollo económico sostenible, que responda a las preocupaciones políticas, económicas y sociales de sus ciudadanos, como el acceso a los alimentos, la educación, la atención sanitaria, el empleo, la vivienda, la redistribución de la riqueza, los medios decentes de subsistencia, etc;
5. Hace hincapié en que los distintos conflictos en la zona del Sahel han supuesto un aumento de las poblaciones en situación de desplazamiento interno dentro de los Estados, así como del número de refugiados; insta a que la Unión, los Estados del Sahel, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Unión Africana y la Cedeao coordinen sus políticas a favor de los refugiados con el fin de darles acogida en condiciones sanitarias y de vida saludables y dignas, garantizar la seguridad humana de los grupos más vulnerables y ofrecer programas de autosuficiencia; recuerda que, además de proporcionarles acogida y protección, deben hacerse esfuerzos para que tanto los refugiados como los desplazados internos puedan regresar a su lugar de origen en la medida de lo posible;
6. Observa que hay señales que alertan de una grave crisis alimentaria y de nutrición que golpeará a toda la región del Sahel este año, y pide a la Comisión que financie adecuadamente la ayuda humanitaria destinada a la región;
7. Pide a los Estados, así como a las autoridades locales y regionales, que establezcan políticas de seguridad humana en favor de los refugiados, de los desplazados y de los grupos más vulnerables, para combatir el terrorismo, la violencia contra la mujer, la explotación y el tráfico (de drogas, de armas, de seres humanos, de mercancías);
8. Respalda la Misión Internacional de Apoyo a Mali y la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Mali, que ha tomado el relevo en julio de 2013, así como la misión EUCAP Sahel; acoge con satisfacción la propuesta del Secretario General de las Naciones Unidas, de 14 de junio de 2013, que tiene como objetivo establecer una «estrategia integrada de las Naciones Unidas para la región del Sahel», que debería abordar todos los aspectos de la crisis: mejora de la gobernanza, lucha contra la delincuencia (tráfico de drogas, seres humanos, armas y cigarrillos, blanqueo de capitales) y el terrorismo, ayuda humanitaria; celebra, en particular, los objetivos de dicha estrategia dirigidos a consolidar una gobernanza eficaz e integradora en toda la región, así como a integrar los planes e intervenciones humanitarias y de desarrollo, a fin de garantizar la resistencia a largo plazo;
9. Hace hincapié en lo necesario que es para todos los países del Sahel poner en marcha políticas respecto a infraestructuras sociales básicas y redes esenciales (saneamiento, red de referentes médicos, transportes y telecomunicaciones) para que la ayuda humanitaria se distribuya de manera neutral, universal y sin restricciones, correcta y eficaz; confía en que los Estados y las autoridades locales y regionales aseguren la continuidad y accesibilidad de dichas redes;
10. Destaca el efecto negativo que tiene el conflicto del Sáhara Occidental en toda la región y, de forma simultánea a las negociaciones políticas bajo el auspicio de las Naciones Unidas, pide a las partes en conflicto y a los Estados vecinos que adopten medidas creadoras de confianza en la buena fe, como el fomento del programa de visitas de familia de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), y la ampliación de su mandato para incluir la supervisión de los derechos humanos, la aceleración de la regionalización prometida por Marruecos, incluida la autorización de partidos políticos regionales como un primer paso para lograr la autodeterminación del pueblo saharaui y, en general, el fin de la represión y de la discriminación política, social o económica, que afecta en especial a las personas con opiniones políticas disidentes;
11. Reconoce el importante papel que desempeñan las mujeres en la estabilización y el desarrollo del Sahel y pide que se refuerce su liderazgo en la prevención de los conflictos y en el mantenimiento y la reconstrucción de la paz, así como en los ámbitos de la seguridad, la política y el desarrollo económico; alienta a los socios del desarrollo a que concedan ayuda financiera a proyectos específicamente destinados a la autonomía de las mujeres de la región;
Hacia la consecución de los ODM
12. Pide a la UE que establezca, en colaboración con los países del Sahel, políticas de desarrollo prioritarias basadas en un enfoque centrado en los derechos humanos y las libertades fundamentales para paliar la crisis alimentaria y los problemas de desnutrición y hambrunas, resistir las sequías y afrontar los desastres naturales; pide a la Comisión Europea que el uso dado a los fondos asignados a la lucha contra la desnutrición (123,5 millones de euros en 2012) sea óptimo y se adecúe a dichas políticas prioritarias, cubra las necesidades de la población afectada y apoye el desarrollo de las capacidades locales de estos países para asegurar un impacto positivo de la ayuda;
13. Recuerda la necesidad de alcanzar un compromiso sobre la duración para desarrollar la resistencia a la sequía en el Sahel y evitar así las recurrentes crisis alimentarias y el recurso a una ayuda humanitaria masiva cada vez que se produce un episodio de sequía; resalta que dicho compromiso requiere una asociación duradera entre los gobiernos, las instituciones regionales, los donantes y las entidades financieras, a semejanza de la iniciativa AGIR Sahel de la Unión Europea;
14. Destaca que, para mejorar la vida diaria de los habitantes del Sahel y apoyar el desarrollo de una región que tendrá 150 millones de habitantes en 2040, es necesario un enfoque a largo plazo, basado en el acceso a la educación para todos;
15. Insta a la puesta en marcha y el seguimiento de políticas de salud y educación eficaces dirigidas a las poblaciones más vulnerables, como las mujeres y los niños, para avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio: la enseñanza primaria universal, la mejora de la salud materna y el acceso a la asistencia sanitaria para todos o la lucha contra el VIH/sida y todas las enfermedades infecciosas; pide a la UE que, en el marco del 11º FED, haga de la juventud una prioridad de su acción en el Sahel y desarrolle una política ambiciosa en materia de educación; recuerda la importancia de las políticas destinadas a las mujeres, así como al acceso al empleo;
16. Pide a la Comisión Europea que se distribuyan en el Sahel, conforme a las necesidades de la población previamente identificadas, los fondos de desarrollo: el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos, el Fondo Europeo de Desarrollo, el Instrumento de Financiación de la Cooperación al Desarrollo y el fondo para la resiliencia en el Sahel;
17. Pide a la Unión que continúe e intensifique la acción llevada a cabo para reforzar la ayuda humanitaria en el Sahel; que garantice una estrecha coordinación entre las agencias internacionales de ayuda humanitaria, la sociedad civil, las autoridades locales y regionales, y los Gobiernos; que movilice los importes necesarios del décimo FED (660 millones de euros para el periodo 2007-2013) y del fondo de la Alianza Mundial para la Iniciativa de Resiliencia (AGIR) (172 millones de euros en 2012).
OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (4.9.2013)
Ponente de opinión: Mariya Gabriel
– Vistas la Declaración de las Naciones Unidas sobre la protección de la mujer y el niño en estados de emergencia o de conflicto armado y las Resoluciones 1325 (2000) y 1820 (2008) del Consejo de Seguridad,
A. Considerando que las violaciones de derechos humanos y la crisis política, ambiental, de desarrollo y humanitaria en la región del Sahel afectan en particular a las mujeres, que son a menudo objeto de discriminaciones y de una inseguridad física y humana excepcionales, de pobreza crónica y de marginación;
B. Considerando que las mujeres de la región del Sahel conforman la mayor parte de los pequeños agricultores y que, aun así, son penalizadas en términos de derechos sobre la tierra; considerando además que esta falta de propiedad sobre la tierra contribuye a la pobreza entre las mujeres;
C. Considerando que un entorno social cada vez más restrictivo limita la movilidad y la productividad de las mujeres y, en última instancia, su capacidad para actuar como líderes y defensoras eficaces de los derechos de las mujeres;
D. Considerando que la igualdad de género, la capacitación política y económica de la mujer, la promoción de la igualdad de género y la defensa de los derechos de la mujer son esenciales para reducir la pobreza y fomentar el desarrollo sostenible;
E. Considerando que en la Cumbre de Londres sobre Planificación Familiar de julio de 2012, más de un centenar de gobiernos, organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales se propusieron incrementar en 4 000 millones de USD más la inversión actual de 10 000 millones de USD para lograr que para 2020 el número de mujeres que utilizan métodos anticonceptivos en los 69 países más pobres del mundo, incluidos los países del Sahel, aumente en 120 millones;
F. Considerando que hay estudios que demuestran que si las mujeres reciben educación y pueden ganar y controlar los ingresos, se producen varios resultados positivos: disminuye la mortalidad materna e infantil, mejora la salud y la nutrición de las mujeres y los niños, aumenta la productividad agrícola, puede mitigarse el cambio climático, se ralentiza el crecimiento de la población, se expanden las economías y se rompen los ciclos de pobreza(1);
1. Señala que con frecuencia se discrimina a las mujeres en lo que se refiere al reconocimiento de su lucha por la paz; recuerda que, cuando las mujeres participan periódicamente en los procesos de resolución de conflictos y consolidación de la paz desempeñan un papel clave en las negociaciones de paz, ampliando así el alcance de la reconstrucción, la rehabilitación y la consolidación de la paz; alienta, por lo tanto, la participación de las mujeres en todo proceso nacional, regional e internacional de reconciliación para Mali y en particular para el norte del país; pide que los planes de acción nacionales de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas estén sujetos a revisiones periódicas y que sus puntos de acción prioritarios se actualicen regularmente;
2. Manifiesta su preocupación por la discriminación de que son objeto las mujeres y niñas en gran parte de esta región, particularmente en cuanto al acceso a la educación, al trabajo con derechos, a la salud y otros procesos como los matrimonios forzados, la explotación sexual y la mutilación genital;
3. Expresa su profunda preocupación por la aplicación de las leyes de «indecencia pública» y de leyes que prohíben asociaciones para una «finalidad inmoral» a la hora de tratar a la comunidad LGBT en Mali y en toda esa región; observa que, a pesar de que las relaciones homosexuales son legales en la región, las denuncias por discriminación están muy extendidas;
4. Insta a la UE y a los países del Sahel a que apliquen plenamente las siguientes resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: Resolución 1325 sobre las mujeres, la paz y las seguridad, en la que se pide la participación de las mujeres en todos los aspectos y a todos los niveles de la resolución de conflictos, y Resolución 1820 sobre la violencia sexual en situaciones de conflicto y posconflicto, así como las posteriores Resoluciones 1888, 1889 y 1960, que se basan en las resoluciones antes mencionadas; pide, por consiguiente, que se haga hincapié y se garantice la participación de las mujeres en los procesos de paz y que se reconozca la necesidad de incorporar la perspectiva de género en la prevención de conflictos, las operaciones de mantenimiento de la paz, la ayuda humanitaria y la reconstrucción posterior a los conflictos; denuncia el sufrimiento extremo que se les inflige a las mujeres por su mera condición de mujeres en los países en guerra; afirma que acciones como la violación de niñas por soldados, la prostitución forzosa, la fecundación forzosa de las mujeres, la esclavitud sexual, la violación, los abusos sexuales y los raptos consentidos (por medio de la seducción) son delitos que no pueden ignorarse; afirma que la UE debe considerar estas acciones como problemas esenciales que deben tenerse en cuenta; subraya que es indispensable garantizar el acceso al aborto a las mujeres y niñas que son víctimas de violaciones en conflictos armados;
5. Reitera que la lucha contra la impunidad, incluida la violencia de género en conflictos, que afecta a la dignidad de la mujer es esencial para el restablecimiento de la estabilidad y la construcción de una paz duradera; celebra, en este sentido, la remisión a la Corte Penal Internacional por el Gobierno de Mali y el establecimiento de una comisión internacional de investigación sobre los crímenes y violaciones de derechos humanos cometidos en Mali;
6. Insta a los Estados de la región del Sahel a revisar sus leyes relativas a las mujeres y a los derechos de propiedad; subraya la importancia de que las mujeres sean propietarias de la tierra que trabajan y en la que viven;
7. Destaca el caso de las mujeres saharauis y la función importante que desempeñan en la sociedad saharaui, en particular en los campamentos de refugiados donde se observa una gran reducción del analfabetismo, que ha pasado del 95% heredado del colonialismo español a la actual tasa del 5 %; resalta el papel clave de las mujeres en la organización de las instituciones saharauis y su elevada participación en la toma de decisiones a todos los niveles, desde los comités locales hasta el parlamento y el Gobierno;
8. Condena las violaciones de los derechos humanos a las que se ven sometidas las mujeres saharauis en los territorios ocupados por Marruecos, en particular a través de tratos vejatorios y violencia sexual, mecanismos que utilizan las fuerzas de ocupación marroquíes con la intención de amedrentar al pueblo saharaui en su lucha por el derecho legítimo a la autodeterminación;
9. Llama la atención sobre el papel que las mujeres del Sahara Occidental juegan en el mantenimiento de la paz, la promoción del diálogo y la resolución del conflicto, así como en la preservación de la sociedad y las estructuras saharauis;
10. Condena la injerencia en los asuntos internos de terceros países protagonizada por el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IEDDH) y reafirma el derecho de los pueblos a la soberanía y a decidir su propio destino sin interferencia externa; considera que la protección de los derechos de la mujer y el fomento de políticas que promuevan su participación activa en todos los aspectos de la vida social es fundamental para la democracia en todos los países;
11. Reconoce el papel positivo desempeñado por el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IEDDH) en la protección de los derechos de la mujer y en la consolidación de la democracia en terceros países;
12. Acoge con satisfacción los esfuerzos de la Unión Africana en favor de los derechos de la mujer y recuerda el papel clave de la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (CEDEAO) para la estabilidad de la región;
13. Pide que se desarrollen políticas que tengan en cuenta la situación específica de los grupos vulnerables, como las mujeres, los niños y las personas con discapacidad, y, por ende, que se proporcionen las infraestructuras pertinentes, como hospitales, escuelas y equipamiento escolar, así como el apoyo social, psicológico y administrativo necesario; destaca la importancia de cooperar y consultar con las organizaciones locales de mujeres;
14. Señala que debe prestarse especial atención a la educación de ambos sexos en las cuestiones de género desde el principio de la escolarización, de forma que vayan cambiando gradualmente las actitudes y estereotipos sociales y se consiga que la igualdad entre hombres y mujeres se consolide como un principio fundamental de la sociedad en la región del Sahel;
15. Pide a la Comisión, al Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y al Consejo que animen más a los países de la región a adoptar disposiciones explícitas en sus legislaciones y a impulsar los programas destinados a garantizar esos derechos de las mujeres y las niñas, en particular, el acceso a los servicios públicos, incluido el ámbito de la educación, acceso a la salud, a los derechos sexuales y reproductivos, a préstamos seguros para alimentación, tierra y recursos productivos, en especial en las zonas rurales, a la sanidad y la justicia, con objeto de asegurar una mayor independencia económica de las mujeres, ayudándolas a pasar del sector informal al formal de la economía, su participación en la toma de decisiones políticas y económicas y la eliminación de todas las formas de violencia contra las niñas y las mujeres, incluidas la erradicación de los matrimonios forzosos tempranos y la práctica bárbara de la mutilación genital femenina;
16. Subraya que la violencia doméstica no es una cuestión familiar privada y que tampoco pueden aceptarse como excusas los argumentos de que la violencia esté arraigada en la cultura o en las creencias religiosas;
17. Insta a la Comisión, al SEAE y a los países socios a que prioricen la cuestión de la impunidad durante las negociaciones de paz y a que se aseguren de que los autores de delitos de violencia sexual sean llevados ante la justicia;
18. Pide a los países del Sahel que adopten leyes y medidas concretas que prohíban y establezcan sanciones para cualquier forma de violencia contra las mujeres, incluida la violencia doméstica y sexual, el acoso sexual y prácticas tradicionales nocivas como la mutilación genital femenina y los matrimonios forzosos, especialmente en el caso de menores de edad; destaca la importancia de la protección de las víctimas y de la provisión de servicios específicos, y de combatir la impunidad de los agresores, garantizando que tales delitos se investiguen, juzguen y castiguen realmente, y que todas las mujeres dispongan de pleno acceso a la justicia, sin ningún tipo de discriminación por motivos religiosos y/o de origen étnico;
19. Reitera que es indispensable involucrar a las organizaciones de mujeres a nivel local para la creación y ejecución de proyectos en base a sus conocimientos y experiencias y facilitar su acceso a los fondos públicos nacionales e internacionales;
20. Pide a los países del Sahel que garanticen que las niñas sean inscritas en el momento de su nacimiento y que todas las niñas se matriculen en la educación primaria;
21. Pide a los Representantes Especiales de la Unión Europea para el Sahel y para los Derechos Humanos, respectivamente, que lleven a cabo acciones comunes para una mejor garantía de los derechos de la mujer en la región, en particular en la lucha contra la impunidad de la violencia de género y otras formas de violencia que afectan a la dignidad de la mujer; insiste en que la Comisión, el SEAE y los Estados socios den prioridad en los programas de ayuda bilateral a los derechos de la mujer y a la igualdad de género, y prevean una financiación sostenible y predecible para las iniciativas destinadas a la independencia económica de las mujeres y la igualdad de género; condena con particular firmeza el recurso a la violencia al ser el principal obstáculo para el disfrute de la libertad social y económica de las mujeres; hace hincapié en que la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres debe considerarse una cuestión transversal;
22. Insta a la comunidad internacional a dedicar más fondos para mejorar los derechos y la capacitación de las mujeres en la región;
23. Observa que el tráfico de seres humanos forma parte de un problema más amplio de delincuencia organizada, que incluye el tráfico ilícito de drogas, petróleo, cigarrillos, medicamentos falsificados y armas de fuego; insta a los dirigentes de los países del Sahel a que cooperen para reforzar los sistemas de orden público con vistas a erradicar todas las formas de tráfico ilegal, en particular, el tráfico de seres humanos, que afecta a algunas de las mujeres más jóvenes y pobres de la región;
24. Deplora que ni en la Estrategia de la UE para la seguridad y el desarrollo en la región del Sahel adoptada el 21 de marzo de 2011, ni en las conclusiones al respecto adoptadas por el Consejo de Asuntos Exteriores del 23 de marzo de 2012, se haga alusión a la promoción de la igualdad de género, la situación de las mujeres o la defensa de sus derechos;
25. Insta a los Estados del Sahel a que intensifiquen su cooperación para llevar a cabo campañas de sensibilización sobre los derechos de las mujeres junto a las ONG, la sociedad civil, las Naciones Unidas y la Unión Europea;
26. Lamenta que la Comisión no ponga suficiente énfasis en la dimensión de género de la pobreza; considera que la UE debe invertir en las necesidades específicas de la mujer y diseñar paquetes de protección social que aborden los retos a los que se enfrenta la mujer; subraya que la igualdad de género y la capacitación política y económica de las mujeres son esenciales para el logro de los objetivos de desarrollo y reducción de la pobreza en la región del Sahel; insta a las instituciones de la UE a que garanticen la incorporación de la igualdad de género y la capacitación de la mujer en todas las políticas y programas de desarrollo de la UE que afecten a la región del Sahel;
27. Denuncia que los recortes presupuestarios en ámbitos como la seguridad alimentaria, la salud y la educación, que constituyen factores clave para el logro de los ODM, contribuyen a agravar las crisis alimentarias y humanitarias que se producen en la región del Sahel; subraya que las intervenciones estructurales en la agricultura, la seguridad alimentaria y la nutrición, así como medidas concretas para erradicar el fenómeno del acaparamiento de terrenos, son fundamentales para promover un crecimiento integrador y sostenible y evitar que las crisis alimentarias en la región del Sahel se repitan año tras año;
28. Constata que el papel de las mujeres es esencial para el desarrollo en la región del Sahel, en particular en materia de nutrición, seguridad alimentaria y producción de alimentos, ya que son las responsables principales de la agricultura, aunque siguen sin apenas tener acceso a la propiedad de las tierras que cultivan; pide a la Comisión que reconozca el papel fundamental de las mujeres para la seguridad alimentaria, en su calidad de pequeñas agricultoras, y que invierta en programas que las apoyen de forma específica; insiste en que la estrategia de la UE debe centrarse igualmente en acciones que garanticen que los más vulnerables, en particular en las zonas rurales, puedan beneficiarse de oportunidades de formación agrícola, educación sobre nutrición, mantenimiento de la salud y condiciones de trabajo, y una red de seguridad en caso de necesidad; subraya que para que los pequeños agricultores, en particular las agricultoras, no solo produzcan de forma sostenible, sino que también aprovechen su potencial de producción, necesitan tener un mayor acceso al microcrédito, para invertir en mejores semillas, fertilizantes y mecanismos de irrigación, así como en las herramientas necesarias para proteger sus cultivos contra plagas y enfermedades;
29. Destaca la urgencia de que se conceda ayuda humanitaria de la UE que contribuya a la consecución de los ODM; subraya la importancia del objetivo relativo a la mejora de la salud materna para reducir la mortalidad materna y lograr el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y la planificación familiar; hace hincapié en la importancia de la educación y la sensibilización sobre la salud sexual y reproductiva como parte imprescindible de la agenda de salud de las mujeres;
30. Señala la necesidad de diseñar y aplicar programas sanitarios para reforzar los sistemas de salud, teniendo en cuenta que la crisis económica mundial ha dificultado los progresos respecto al VIH/SIDA, la tuberculosis, la malaria y otras enfermedades;
Isobel Coleman, «The global glass ceiling: Why empowering women is good for business», en: Foreign Affairs, Vol. 89, mayo/junio de 2010, pp. 13-20; Fondo de Población de las Naciones Unidas, «Estado de la población mundial 2009 - Frente a un mundo cambiante: mujeres, población y clima».
Última actualización: 15 de octubre de 2013 Aviso jurídico

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