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Timestamp: 2017-03-23 04:16:00+00:00

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Publicado en Cubadebate el 26 Septiembre 2011 El Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla en ONU DISCURSO DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES BRUNO RODRÍGUEZ, EN EL DEBATE GENERAL DEL 66 PERÍODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU. NUEVA YORK, 26 DE SEPTIEMBRE DEL 2011. Señora Presidenta: Me complace dar la bienvenida al Gobierno de Sudán del Sur como Estado miembro de la Organización de las Naciones Unidas. Me sumo al llamado de los líderes africanos a dar una respuesta internacional urgente y efectiva a la hambruna en el Cuerno de África. Señora Presidenta: Mientras aquí deliberamos, transcurre en Libia otra “guerra preventiva”, con el pretexto de “la protección de civiles”. Los Estados Unidos y la OTAN, supuestamente para evitar una masacre, atacaron militarmente a un Estado soberano, sin que mediara amenaza alguna a la paz y la seguridad internacionales y desataron una operación de “cambio de régimen”. La OTAN impuso al Consejo de Seguridad una cuestionable resolución que autorizó “a los Estados Miembros …a que, actuando a título nacional o por conducto de organizaciones o acuerdos regionales.., adopten todas las medidas necesarias, para proteger a los civiles y a las zonas pobladas por civiles que estén bajo amenaza de ataque”. Después, se produjo la violación de esta misma resolución, por parte de la OTAN, para suministrar armamento, financiar a una parte y desplegar personal operativo y diplomático en el terreno. Ahora todos comprenden mejor qué es y para qué puede usarse la “responsabilidad de proteger”. En esta guerra, además del empleo de las tecnologías militares más avanzadas y letales, los medios de comunicación han sido utilizados como armas en combate por los emporios financiero-mediáticos que lucran con la guerra y la reconstrucción como instrumentos anti-crisis. Tan temprano como el 21 de febrero, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, había advertido que la OTAN preparaba, de manera inevitable, una guerra contra Libia. Desde entonces, fue infatigable la defensa por Cuba, no de un gobierno, sino de un principio: es inaceptable el asesinato de miles de personas inocentes con el dudoso objetivo de proteger a otros civiles. La historia demuestra también con elocuencia que la paz no puede imponerse ni por la guerra ni por la fuerza. Sólo corresponde al pueblo libio determinar sus destinos, sin intervención extranjera, en ejercicio del derecho a la autodeterminación, a la independencia, a la soberanía sobre sus recursos naturales y a la integridad de su territorio. La intervención militar en Libia y la creciente amenaza a Siria han sido las respuestas oportunistas y defensivas de Estados Unidos y de Europa al colapso de su sistema de dominación y saqueo en África Norte y Medio Oriente, al surgimiento de movimientos genuinamente populares en Túnez, Egipto y otros países; para asegurarse grandes reservas de petróleo, agua y confiscar activos financieros en tiempos de crisis económica y social global. Corresponde a esta Asamblea General ejercer todas sus facultades para impedir que se desate una agresión militar contra Siria. La opinión pública debe recibir información objetiva y expresarse contra la guerra. Señora Presidenta: El presidente Barack Obama, en sus amenazadores, engañosos y retóricos discursos del 20 y 21 de septiembre pasados, proclamó lo ocurrido en Libia como un nuevo modelo. Dijo que, y cito, “esta es la manera en que la comunidad internacional debe trabajar en el siglo XXI –más naciones están asumiendo la responsabilidad y los costos del enfrentamiento a los desafíos globales. De hecho, este es el verdadero propósito de las Naciones Unidas. Por tanto, cada una de las naciones representadas aquí hoy puede sentirse orgullosa de las vidas inocentes que nosotros salvamos y de haber ayudado a los libios a recuperar su país. Lo que se hizo, fue lo correcto”. Por su parte, un alto funcionario de la Casa Blanca, escribe en la revista Foreign Affairs, que “la nueva estrategia de Estados Unidos es más eficaz y menos costosa.., la del gobierno de Bush considera la ocupación.., la de Obama es una liberación nacional… La estrategia de la intervención militar en Libia podría aplicarse también en otros casos”. Con todo cinismo, se alude a una agresión militar sin bajas, ni tropas terrestres, cuyos costos recaen fundamentalmente en Europa. A la desestabilización de un país mediante la subversión, las operaciones encubiertas y las sanciones económicas se le llama, en esta doctrina, “desarrollo de un movimiento nacional”. Este nuevo modelo de operaciones de “cambio de régimen” demuestra que las actuales doctrinas militares de los Estados Unidos y de la OTAN son aun más agresivas que las precedentes y que la llamada “periferia euroatlántica” abarca al resto del planeta. Nadie podría tener dudas de que América Latina y el Caribe están incluidos en esta concepción. El redespliegue de la IV Flota, el desarrollo de bases, fuerzas y medios militares para intervenir en cualquier punto de la región; el golpe de estado contra Venezuela del 2002 y luego el golpe petrolero; la sedición en Santa Cruz en Bolivia, el golpe militar en Honduras y el intento de golpe en Ecuador encajan perfectamente en la “nueva estrategia”. ¿Pueden hoy dar garantías Estados Unidos y la OTAN de que el uso de la fuerza y este concepto de “cambio de régimen”, no es aplicable en el caso de los países de la América Latina y el Caribe que no se sometan a sus intereses? ¿Puede decir algo al respecto la Unión Europea? ¿Qué harían las Naciones Unidas en esa eventual situación? Señora Presidenta: La debilidad de la economía global, en particular la de Estados Unidos y Europa, sigue mostrando que la crisis económica iniciada en el año 2008 no ha sido superada. En los países desarrollados, el peso terrible de sus consecuencias se descarga sobre los trabajadores, los desempleados, los inmigrantes y los pobres, a quienes se reprime brutalmente cuando defienden pacíficamente sus derechos. Los países del Sur, siempre expoliados, padecemos las distorsiones de un orden económico mundial que excluye nuestros intereses legítimos. Sufrimos el impacto terrible del proteccionismo y del sostenido incremento de los precios de los alimentos y los hidrocarburos. Las poblaciones de muchos países en desarrollo son víctimas del agotamiento del modelo económico neoliberal y de sus secuelas de saqueo y exclusión. Las consecuencias sociales y políticas se sienten en todos los continentes. Señora Presidenta: En las circunstancias de una crisis económica global y del agotamiento de los recursos naturales del planeta, ¿cuál será la respuesta de las fuerzas extremistas de derecha que están o lleguen al poder como resultado del castigo y la desesperanza de los electores? Frente al creciente y universal peligro de la guerra, de un nuevo reparto del mundo y del cambio climático, ¿podremos actuar unidos los países del Sur como condición indispensable para salvarnos? Ante tantos y serios peligros, América Latina y el Caribe, la de Bolívar y Martí, se integra, resuelta a hacer lo que ellos dejaron sin terminar. No se podrá dividirnos ni enfrentarnos. ElALBA es un pequeño pero moralmente poderoso haz de pueblos y la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños es un hecho. Toda la fuerza de los Andes se expresará pronto en una Cumbre que será un parto histórico en Caracas, el epicentro de la independencia americana, donde un pueblo bolivariano ha conquistado el poder y un líder continental, el Presidente Hugo Chávez Frías, se agiganta. Más que nunca, hay que defender a las Naciones Unidas, pero el mayor desafío es convertirlas en una organización que sirva a los intereses legítimos de todos los Estados, en vez de a las arbitrariedades y abusos de unos pocos países ricos y poderosos. Hay que hacer prevalecer el Derecho Internacional y los Propósitos y Principios de la Carta ante la fuerza bruta que intenta barrerlos. Es necesario restablecer el papel rector de esta Asamblea y refundar el Consejo de Seguridad. Señora Presidenta: La Asamblea General tiene la ineludible obligación moral, política y jurídica de garantizar el reconocimiento de un Estado palestino independiente, en las fronteras anteriores a 1967 y con capital en Jerusalén Oriental, como Miembro pleno de la Organización de las Naciones Unidas. Debe hacerlo con o sin el Consejo de Seguridad, con veto norteamericano o sin él, con o sin nuevas negociaciones de paz. Si se reconoce el derecho inalienable del pueblo palestino a la independencia, la soberanía y la autodeterminación; si se reconoce que hay que restablecer el ejercicio de los derechos humanos de los palestinos; si se acepta que el bloqueo a Gaza, la coerción económica, y la segregación que simboliza el infame muro, son crímenes; si el sometimiento de una nación a condiciones que amenazan su existencia tipifica como genocidio, si es que los Estados Miembros deben adoptar todas las medidas lícitas a su alcance para garantizar la protección de los civiles palestinos, la Asamblea General debe actuar ahora. Cuba, de la que es parte una pequeña comunidad hebrea, condena asimismo la injusticia histórica del antisemitismo, el crimen contra la Humanidad que fue el Holocausto y reconoce también el derecho del Estado de Israel a su existencia. Nuestro pueblo sólo alberga sentimientos de fraternidad hacia el pueblo israelita también víctima de este conflicto. Igual proclama que Estados Unidos tiene la obligación moral, política y jurídica de cesar el veto continuo a las resoluciones del Consejo de Seguridad destinadas a proteger a los civiles palestinos. La Unión Europea debiera oponerse a ese veto y abstenerse de apoyar al imperio en la presión brutal que ejerce sobre los Miembros de esta Asamblea y del propio Consejo. Debiera Europa denunciar también, porque es cierto y justo, que esos crímenes no estarían ocurriendo sin el suministro militar, el sostén financiero y la impunidad que Estados Unidos garantiza al gobierno de Israel. Señora Presidenta: El 11 de septiembre del 2001, los cubanos compartimos el dolor del pueblo norteamericano ante aquellos atroces actos terroristas y le ofrecimos solidaridad, aliento y cooperación desinteresada. Como siempre, Cuba se expresó entonces, con meridiana claridad, contra el terrorismo y contra la guerra. Diez años después, el mundo es aun más inseguro porque, en vez de convertir el consenso mundial contra el terrorismo en un sistema de cooperación internacional para hacerle frente, los Estados Unidos han invadido y ocupado a Iraq y Afganistán, provocado la muerte de cientos de miles de personas y el sufrimiento de decenas de millones. No pudo ocultarse el uso del engaño, la tortura, los asesinatos o ejecuciones extrajudiciales, la desaparición de personas, las detenciones arbitrarias, los vuelos y las cárceles secretas de la CIA en Europa y otras regiones. El gobierno de Estados Unidos ofende la memoria de las víctimas del 11 de septiembre, cuando mantiene en prolongado e inhumano encarcelamiento a los cinco luchadores antiterroristas cubanos, condenados injustamente a penas de máxima severidad, en procesos judiciales espurios, por buscar información sobre la actividad terrorista de grupos que han operado con absoluta impunidad, desde territorio norteamericano, contra Cuba y provocado la muerte o discapacidad de 5577 de nuestros ciudadanos. Insto respetuosamente, una vez más, al Presidente Obama a que use sus facultades para ponerlos en libertad como acto de justicia o gesto humanitario que sería apreciado profundamente por sus hijos, esposas, madres, padres y por todo nuestro pueblo. Señora Presidenta: El gobierno cubano reitera su disposición e interés en avanzar hacia la normalización de relaciones con los Estados Unidos. Reitero hoy la propuesta de iniciar un diálogo dirigido a la solución de los problemas bilaterales, incluidos los asuntos humanitarios, igual que la oferta de negociar acuerdos de cooperación contra el narcotráfico, el terrorismo, el tráfico de personas, los desastres naturales y la protección del medio ambiente, incluso frente a derrames de petróleo como el ocurrido en la plataforma de la British Petroleum, en el Golfo de México. Sabemos, sin embargo, que la carrera electoral ya ha comenzado en este país, mientras la economía se agrava. El bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba se intensifica y alcanza ya daños acumulados por 975 miles de millones de dólares, al valor actual del oro. El intento de subvertir el orden constitucional elegido libremente por los cubanos se acentúa. Aumenta la presión de la ultraderecha y de la mafia de origen cubano para revertir las mínimas acciones adoptadas por el gobierno norteamericano que favorecen, en alguna medida, los vínculos de la emigración cubana con su Nación y los intercambios entre ambos pueblos. En Cuba, el presidente Raúl Castro Ruz ha reiterado que continuaremos cambiando, de manera soberana, todo lo que deba ser cambiado, para hacer más eficiente nuestra economía y mejor nuestro socialismo. Para “conquistar toda la justicia” y preservar plena toda nuestra independencia. Como quería Martí, “antes que cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la Patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte y nacerá una serpiente de un huevo de águila”. Muchas gracias. Intervención de Bruno Rodríguez en la Asamblea General de la ONU
Jorge Gómez Barata Disfruto al compartir con los estudiantes y con los lectores reflexiones acerca del papel de las ideas, núcleo de la espiritualidad, elemento cohesionador de las estructuras sociales, parte esencial de los sistemas políticos, de los programas de las vanguardias y de las metas que proyectan las aspiraciones de los individuos, las culturas y los pueblos. En ese conjunto, las ideas políticas desempeñan un papel decisivo. Con la Revolución, en el intenso bregar por la construcción del socialismo, en Cuba se introdujeron, enraizaron y se difundieron entre las masas, nuevas y magnificas ideas que, sumadas a herencia y la tradición cultural nacional, al pensamiento de José Martí, a los valores universales y al cultivo de la fe, enriquecieron la espiritualidad del cubano. Entre ellas están aquellas que sustentan la concepción socialista y las contenidas en la obra de los clásicos del socialismo y del marxismo. Capítulo aparte merece el pensamiento de Fidel Castro, que constituye un aporte a la cultura nacional, especialmente a la cultura política del pueblo y la vanguardia. Junto con esas ideas compartidas por la mayoría del pueblo y por los militantes revolucionarios y que han cohesionado la sociedad cubana forjando la unidad del pueblo junto a la Revolución, se introdujeron también conceptos, interpretaciones y juicio erróneos que influyeron negativamente sobre el desempeño del proceso y hoy constituyen un lastre que es preciso trascender y, en algunos casos, erradicar. Aquellos procesos de asimilación cultural estuvieron condicionados y determinados por otros de mayor jerarquía, como fueron la alianza con la Unión Soviética y la definición del carácter socialista de la Revolución y en ellos se mezclaron criterios políticos, enfoques ideológicos, elementos relativos a la difusión del conocimiento marcados por la improvisación, dictada por la premura y la urgencia que acompañó la difusión de los preceptos de la teoría marxista, un producto importado desde la Unión Soviética de donde llegó de modo defectuoso. Además de conceptos equivocados, carentes de rigor, no sustentables científica ni lógicamente, se incorporaron a la teoría y la práctica revolucionaria interpretaciones que convirtieron ideas probablemente justas en dogmas y preconceptos. En el inventario no faltaron criterios que quizás alguna vez, en algunos entornos, pudieron ser justos pero que envejecieron, fueron trascendidos por la vida o perdieron vigencia. Algunas de esas deformaciones se generaron como resultado de una crítica nihilista, que partió de un rechazo del pensamiento establecido de modo que el método dialéctico que se auspiciaba teóricamente era desmentido por la práctica. El defecto alcanzó a expresiones culturales y resultados de la evolución del pensamiento universal. Victimas de esas percepciones fueron entre otras, las ideas asociadas a la democracia, a la estructura del Estado y el funcionamiento de los órganos de poder y multitud de otros asuntos. En la realidad cubana de hoy, además de los vicios denunciados por el presidente Raúl Castro como: “…Inercia, inmovilismo, simulación o doble moral, indiferencia e insensibilidad…” están presentes fenómenos culturales mediante los cuales, durante medio siglo, millones de personas, militantes y dirigentes de todos los niveles, han entrado en contacto y asimilado ideas y preceptos creyendo que eran conocimientos avanzados, cuando en realidad interiorizaban dogmas y criterios erróneos que a la larga estorbarían más que contribuir al desarrollo. Algunos de estos preceptos fueron especialmente dañinos por asociarse al ejercicio del poder y a los procesos de dirección de la sociedad. Los momentos actuales son más decisivos porque a las tensiones políticas, presiones y riesgos, se suma la necesidad de introducir ajustes y reformas de estructuras y conceptos de enorme calado y gran complejidad y sobre todo de deshacerse del lastre de preceptos y conclusiones erróneas. Con certeza el presidente Raúl Castro ha subrayado que: “Sin cambiar la mentalidad no seremos capaces de acometer los cambios necesarios… El mayor obstáculo que enfrentamos es la barrera sicológica formada por la inercia, el inmovilismo, la simulación o doble moral, la indiferencia e insensibilidad y que estamos obligados a rebasar con constancia y firmeza…” En este orden de cosas, los mecanismos de difusión de los conocimientos políticos, de superación de los cuadros y militantes y la enseñanza superior impartida por las universidades desempeñan un papel central. En los ámbitos teóricos e ideológicos la reforma no será tan sencilla como en los asuntos prácticos y organizativos, pero es igualmente inaplazable. La Conferencia del Partido convocada para el próximo mes de enero será un escenario propicio para reflexionar al respecto y enrumbar la rectificación por los caminos correctos. Allá nos vemos. La Habana, 26 de septiembre de 2011
Por Lázaro Fariñas* Foto Virgilio Ponce - Martianos - Hermes - Cubainformación Siempre he creído que, mientras los Estados Unidos no abandone el intento de hacer cambios de gobierno, no siga dando recursos de todo tipo para crear revueltas sociales y no normalice las relaciones con Cuba, cualquier grupo de oposición interno o externo contra el gobierno cubano va a estar manipulado y controlado por ellos. Mientras esta situación persista, hay poco espacio para una oposición genuina. Lo que hay es que luchar para que la política agresiva de los Estados Unidos contra Cuba termine. No debe de existir razón alguna para que ambos países no mantengan una relación de respeto y de ayuda mutua. La oposición hay que postergarla, hasta que se cree un clima de normalidad interna, sin amenazas extranjeras. Las llamadas Damas de Blanco, como también la tan cacareada disidencia, carecen de apoyo popular. Nadie los conoce dentro de la isla. No ha sido una oposición autóctona. Ha sido fabricada desde el exterior. El dinero con el cual bien viven sin trabajar, no ha sido colectado vendiendo bonos oposicionistas dentro de la población cubana, se le ha sido entregado por organismos extranjeros, por misiones diplomáticas en La Habana y hasta por organizaciones y personas terroristas de Miami. Estas gentes no han creado programas de gobierno para buscar adeptos dentro de la isla, sino que han escrito esos proyectos para congraciarse con gobiernos enemigos de Cuba, para que le manden más dinero para vivir del cuento de la disidencia. Una "patriota" prefabricada que vive en La Habana escribiendo sandeces, mentiras y boberías en su blog, ha encontrado la forma para que le otorguen premio tras premio en el extranjero, los cuales le llegan acompañados con cientos de miles de dólares. Esa misma bloguera pedía a gritos, hace muy poco, que el pueblo saliera enardecido a las calles a protestar y así justificar una invasión extranjera al país --país que la educó y que le da la medicina y la educación gratis para ella y su familia--. No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de quién está detrás de ella, cuando no la conocen ni sus vecinos, y según la revista Time, está entre las cien mujeres más influyentes del planeta. Las llamadas Damas de Blanco perdieron su razón de ser y aún siguen siendo. Ya no pasean por la Quinta Avenida de Miramar pidiendo la libertad de sus esposos, ya estos están fuera de las prisiones. Ahora, la única razón que tienen para salir a las calles es un problema puramente económico. O salen a crear escándalos públicos o tiene que empezar a buscar trabajo o poner timbiriches en las aceras de La Habana o paladares en las salas de sus casas. Como, aparentemente, se les ha olvidado trabajar para ganar dinero, han hecho de los escándalos una especie de trabajo por cuenta propia que les ocupa muy poco tiempo y de los cuales reciben múltiples beneficios. Uno de esos beneficios es que no pagan impuestos al estado, ni seguridad social por sus entradas. Tampoco lo pagan por sus empleadas a las que llaman con el pomposo y singular nombre de "Damas de Apoyo". Otro beneficio es la publicidad gratuita que reciben de los grande medios de comunicación de occidente. Para esos medios, estas mujeres cubanas son unas heroínas que se juegan la vida diariamente en la calles habaneras luchando por la libertad y los derechos humanos, y no unas simples y verdaderas mercenarias que reciben dineros desde el extranjero para tratar de crear el caos dentro de su patria. Las de Blanco y no las de Apoyo, son recibidas en recepciones diplomáticas por funcionarios de la Sección de Intereses de USA de donde salen después con suntuosas bolsitas llenas de parafernalia que cortés y amablemente le entregan entre un mojito y el otro. Las Damas son premio Sajarov del parlamento europeo, premio que llega con un suculento montón de billetes, libre de impuestos, el cual, me imagino, se lo repartieron entre las principales ejecutivas de lo que realmente más parece la firma comercial "Damas de Blanco". Cualquiera que en Europa o en los Estados Unidos lea en sus principales medios que "un grupo de mujeres indefensas han sido reprimidas por turbas gubernamentales", y sin ninguna base ni prueba se diga que estas "han sido apaleadas, y golpeadas despiadadamente", lo primero que va a sentir es simpatía con las mismas. Y como nadie les va a informar que esas mujeres reciben dinero para que salgan a las calles a provocar a las autoridades, la opinión pública se va a volcar a su favor. Los que aportan el dinero y la publicidad logran su objetivo, y las que lo reciben también. Es un negocio redondo para ambas parte, las Damas forman el escándalo, los amos ponen la plata. Miami, 26 de Septiembre de 2011 *Lázaro Fariñas periodista cubano residente en EE.UU.
NUEVA YORK, 25 de septiembre.— El movimiento estadounidense de protesta social Occupy Wall Street (Ocupe Wall Street) confirmó hoy que entre 85 y un centenar de sus activistas civiles han sido detenidos por fuerzas policiales de Nueva York durante las últimas 50 horas, reportó PL. LA POLICÍA USÓ BARRICADAS, REDES ESPECIALES, BASTONES Y PISTOLAS ELÉCTRICAS PARA DESALOJAR A LOS MANIFESTANTES. La organización, también conocida como Los Indignados Neoyorquinos, informó en su sitio web este domingo que el departamento de seguridad pública en la llamada Gran Manzana incrementó sus acciones violentas contra los manifestantes, en el octavo día de movilizaciones. "Hemos recibido reportes acerca de unos 85 arrestados, pero el Gremio Nacional de Abogados nos indica que el número real de personas bajo custodia de las autoridades es un centenar", explicó un comunicado del grupo. Agentes neoyorquinos usaron barricadas, redes especiales naranjas, bastones y pistolas eléctricas para controlar a los ciudadanos. Un portavoz de los manifestantes, Patrick Bruner, subrayó que están cada vez más convencidos de la necesidad de esta organización popular. "Ahora más que nunca estamos convencidos de estar haciendo algo necesario y correcto", enfatizó. La protesta "Ocupar Wall Street" critica el rescate de los bancos y la crisis hipotecaria, informó AP. Protestan además contra la ejecución en Georgia de Troy Davis, un afroestadounidense cuyo caso generó muchas dudas sobre su culpabilidad.Tomado de Granma
Por segunda década consecutiva se llevará a la Asamblea General de la ONU el bloqueo contra Cuba. (Foto: Efe) TeleSUR 25-09-2011 El reclamo mundial por el cese del bloqueo de Estados Unidos (EE.UU.) contra Cuba se presentará este lunes en la 66° Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), por segunda década consecutiva, en las jornadas de discursos. Los debates generales que ahora enfocarán su atención en la isla, se extenderán hasta el próximo viernes y hasta el momento han abordado diferentes aspectos de interés internacional."Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba" es el título con el que el mencionado tema aparece en el programa de debates del organismo multilateral para ser discutido.Este año, las representaciones de Perú, Suriname, Paraguay, Bolivia, Guatemala, El Salvador, Granada, San Vicente y Granadinas, Antigua y Barbuda, Barbados, Saint Kitts y Nevis, pidieron fin al bloqueo económico estadounidense en su turno en la Asamblea General.En términos similares, el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, reiteró su llamado por el fin del cerco financiero contra la mayor de las Antillas.Hizo lo mismo el jefe de Estado de Tanzania, Jakaya Mrsiho Kikwete, quien “denunció que se trata del bloqueo más largo de la historia”.También lo hicieron los primeros ministros de Timor Leste, Kay Rala Xanana Gusmao; Lesotho, Pakalitha Betuel Mosisili, y Guinea Bissau, Carlos Gomes. Además, del jefe de Estado namibio, Hifikepunye Pohamba.La demanda internacional contra el bloqueo también se escuchó desde el Pacífico, a través de los mandatarios de Vanuatu, Meltek Sato Livtunvanu y de Islas Salomón, Danyy Philip.“El camino de la paz y la reconciliación pasa por poner fin del bloqueo a Cuba”, dijo en su intervención el presidente peruano, Ollanta Humala.El informe sobre el bloqueo de EE.UU. contra Cuba presentado el pasado 14 de septiembre, por el vicecanciller cubano, Abelardo Moreno, revela que el daño económico causado a la isla asciende a 975 mil millones de dólares hasta 2010, lo que constituye el obstáculo principal para el desarrollo de la isla caribeña.En la presentación del informe, Moreno señaló que el daño económico “ha ascendido dada la depreciación internacional del dólar frente al oro entre 1961 y el 2010”.La medida ilegal del país norteño contra Cuba “es una clarísima violación del derecho internacional", es un acto de genocidio según la Convención de Ginebra y una violación masiva de los Derechos Humanos del pueblo cubano, reiteró el vicecanciller.El lunes, será la vigésima ocasión en que la Asamblea General de la ONU tratará el bloqueo que lleva casi medio siglo. En este contexto, se espera que al igual que en las otras oportunidades, el plenario apruebe una resolución de condena al asedio de Washington contra el pueblo de la isla.En 2010, el repudio al bloqueo fue respaldado por 187 países frente a los únicos votos en contra de Estados Unidos e Israel y las abstenciones de Islas Marshall, Micronesia y Palau. Desde que comenzó la sesión de la Asamblea General el pasado 21 de septiembre, la petición de ingreso del Estado palestino en la ONU, ha sido uno de los aspectos destacados en los debates.
Hago un alto en las tareas que ocupan la totalidad de mi tiempo en estos días, para dedicar unas palabras a la singular oportunidad que ofrece para la ciencia política la sexagésima sexta reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas. El acontecimiento anual demanda un singular esfuerzo de los que asumen las más altas responsabilidades políticas en muchos países. Para estos, constituye una dura prueba; para los aficionados a ese arte, que no son pocos ya que a todos afecta vitalmente, resulta difícil sustraerse a la tentación de observar el interminable pero instructivo espectáculo. Existen, en primer lugar, infinidad de temas peliagudos y conflictos de intereses. Para gran número de los participantes es necesario tomar posición sobre hechos que constituyen flagrantes violaciones de principios. Por ejemplo: ¿qué posición adoptar sobre el genocidio de la OTAN en Libia? ¿Desea alguien dejar constancia de que bajo su dirección el gobierno de su país apoyó el monstruoso crimen realizado por Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, cuyos sofisticados aviones de combate, con o sin piloto, llevaron a cabo más de veinte mil misiones de ataque contra un pequeño estado del Tercer Mundo que cuenta apenas con seis millones de habitantes, alegando las mismas razones que ayer se utilizaron para atacar e invadir Serbia, Iraq, Afganistán y hoy amenazan con hacerlo en Siria o cualquier otro país del mundo? ¿No fue precisamente el Gobierno del Estado anfitrión de la ONU quien ordenó la carnicería de Vietnam, Laos y Cambodia, el ataque mercenario de Bahía de Cochinos en Cuba, la invasión de Santo Domingo, la “Guerra Sucia” en Nicaragua, la ocupación de Granada y Panamá por las fuerzas militares de Estados Unidos y la masacre de panameños en El Chorrillo? ¿Quién promovió los golpes militares y los genocidios en Chile, Argentina y Uruguay, que costaron decenas de miles de muertos y desaparecidos? No hablo de cosas ocurridas hace 500 años, cuando los españoles iniciaron el genocidio en América, o hace 200 cuando los yanquis exterminaban indios en Estados Unidos o esclavizaban africanos, a pesar de que “todos los hombres nacen libres e iguales” como decía la Declaración de Philadelphia. Hablo de hechos ocurridos en las últimas décadas y que están ocurriendo hoy. Estos hechos no pueden dejar de recordarse y repetirse cuando tiene lugar un acontecimiento de la importancia y el relieve de la reunión que se realiza en la Organización de Naciones Unidas, donde se pone a prueba la entereza política y la ética de los gobiernos. Muchos de ellos representan a países pequeños y pobres necesitados de apoyo y cooperación internacional, tecnología, mercados y créditos, que las potencias capitalistas desarrolladas han manejado a su antojo. A pesar del monopolio desvergonzado de los medios masivos de información y los métodos fascistas de Estados Unidos y sus aliados para confundir y engañar a la opinión mundial, la resistencia de los pueblos crece, y eso puede apreciarse en los debates que se están produciendo en Naciones Unidas. No pocos líderes del Tercer Mundo, pese a los obstáculos y las contradicciones indicadas, han expuesto con valentía sus ideas. Las propias voces que emanan de los gobiernos de América Latina y el Caribe no contienen ya el acento lacayuno y bochornoso de la OEA, que caracterizó a los pronunciamientos de los Jefes de Estados en décadas pasadas. Dos de ellos se han dirigido a ese foro; ambos, el presidente bolivariano Hugo Chávez, mezcla de las razas que integran al pueblo de Venezuela y Evo Morales, de pura estirpe indígena milenaria, vertieron sus conceptos en esa reunión, uno a través de un mensaje y el otro a viva voz, respondiendo al discurso del Presidente yanki. Telesur transmitió los tres pronunciamientos. Gracias a eso pudimos conocer desde la noche del martes 20 el mensaje del Presidente Chávez, leído detenidamente por Walter Martínez en su programa Dossier. Obama pronunció su discurso la mañana del miércoles como Jefe de Estado del país anfitrión de la ONU, y Evo pronunció el suyo en las primeras horas de la tarde de ese propio día. En aras de la brevedad tomaré párrafos esenciales de cada texto. Chávez no pudo asistir personalmente a la cumbre de Naciones Unidas, tras 12 años de lucha sin descanso un solo día que puso en riesgo su vida y afectó su salud y hoy lucha abnegadamente por su plena recuperación. Era difícil sin embargo que su mensaje valiente no abordara el tema más álgido de la histórica reunión. Lo transcribo casi íntegramente: “Dirijo estas palabras a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, [...] para ratificar, en este día y en este escenario, el total apoyo de Venezuela al reconocimiento del Estado palestino: al derecho de Palestina a convertirse en un país libre, soberano e independiente. Se trata de un acto de justicia histórico con un pueblo que lleva en sí, desde siempre, todo el dolor y el sufrimiento del mundo. “El gran filósofo francés Gilles Deleuze, [...] dice con el acento de la verdad: “La causa palestina es ante todo el conjunto de injusticias que este pueblo ha padecido y sigue padeciendo.” Y también es, me atrevo agregar, una permanente e indoblegable voluntad de resistencia que ya está inscrita en la memoria heroica de la condición humana. [...] Mahmud Darwish, voz infinita de la Palestina posible, nos habla desde el sentimiento y la conciencia de este amor: ‘No necesitamos el recuerdo/ porque en nosotros está el Monte Carmelo/ y en nuestros párpados está la hierba de Galilea./ No digas: ¡si corriésemos hacia mi país como el río!/ ¡No lo digas!/ Porque estamos en la carne de nuestro país/ y él está en nosotros.’ “Contra quienes sostienen, falazmente que lo ocurrido al pueblo palestino no es un genocidio, el mismo Deleuze sostiene con implacable lucidez: ‘En todos los casos se trata de hacer como si el pueblo palestino no solamente no debiera existir, sino que no hubiera existido nunca. Es, cómo decirlo, el grado cero del genocidio: decretar que un pueblo no existe; negarle el derecho a la existencia.’” “…la resolución del conflicto del Medio Oriente pasa, necesariamente, por hacerle justicia al pueblo palestino; este es el único camino para conquistar la paz. “Duele e indigna que quienes padecieron uno de los peores genocidios de la historia, se hayan convertido en verdugos del pueblo palestino; duele e indigna que la herencia del Holocausto sea la Nakba. E indigna, a secas, que el sionismo siga haciendo uso del chantaje del antisemitismo contra quienes se oponen a sus atropellos y a sus crímenes. Israel ha instrumentalizado e instrumentaliza, con descaro y vileza, la memoria de las víctimas. Y lo hace para actuar, con total impunidad, contra Palestina. De paso, no es ocioso precisar que el antisemitismo es una miseria occidental, europea, de la que no participan los árabes. No olvidemos, además, que es el pueblo semita palestino el que padece la limpieza étnica practicada por el Estado colonialista israelí.” “…una cosa es rechazar al antisemitismo, y otra muy diferente aceptar pasivamente que la barbarie sionista le imponga un régimen de apartheid al pueblo palestino. Desde un punto de vista ético, quien rechaza lo primero, tiene que condenar lo segundo.” “… el sionismo, como visión del mundo, es absolutamente racista. Las palabras de Golda Meir, en su aterrador cinismo, son prueba fehaciente de ello: ‘¿Cómo vamos a devolver los territorios ocupados? No hay nadie a quien devolverlos. No hay tal cosa llamada palestinos. No era como se piensa que existía un pueblo llamado palestino, que se considera él mismo como palestino y que nosotros llegamos, los echamos y les quitamos su país. Ellos no existían.’” “Léase y reléase ese documento que se conoce históricamente como Declaración de Balfour del año 1917: el Gobierno británico se arrogaba la potestad de prometer a los judíos un hogar nacional en Palestina, desconociendo deliberadamente la presencia y la voluntad de sus habitantes. Hay que acotar que en Tierra Santa convivieron en paz, durante siglos, cristianos y musulmanes, hasta que el sionismo comenzó a reivindicarla como de su entera y exclusiva propiedad.” “Al concluir la Segunda Guerra Mundial, se exacerbaría la tragedia del pueblo palestino, consumándose la expulsión de su territorio y, al mismo tiempo, de la historia. En 1947 la ominosa e ilegal resolución 181 de las Naciones Unidas recomienda la partición de Palestina en un Estado judío, un Estado árabe y una zona bajo control internacional (Jerusalén y Belén). Se concedió, [...] el 56% del territorio al sionismo para la constitución de su Estado. De hecho, esta resolución violaba el derecho internacional y desconocía flagrantemente la voluntad de las grandes mayorías árabes: el derecho de autodeterminación de los pueblos se convertía en letra muerta.” “…contra lo que Israel y Estados Unidos pretenden hacerle creer al mundo, a través de las transnacionales de la comunicación, lo que aconteció y sigue aconteciendo en Palestina, digámoslo con Said, no es un conflicto religioso: es un conflicto político, de cuño colonial e imperialista; no es un conflicto milenario sino contemporáneo; no es un conflicto que nació en el Medio Oriente sino en Europa. “¿Cuál era y cuál sigue siendo el meollo del conflicto?: Se privilegia la discusión y consideración de la seguridad de Israel, y para nada la de Palestina. Así puede corroborarse en la historia reciente: basta con recordar el nuevo episodio genocida desencadenado por Israel a través de la operación ‘Plomo Fundido’ en Gaza. “La seguridad de Palestina no puede reducirse al simple reconocimiento de un limitado autogobierno y autocontrol policiaco en sus ‘enclaves’ de la ribera occidental del Jordán y en la franja de Gaza, dejando por fuera no solo la creación del Estado palestino, sobre las fronteras anteriores a 1967 y con Jerusalén oriental como su capital, los derechos de sus nacionales y su autodeterminación como pueblo, sino, también, la compensación y consiguiente vuelta a la Patria del 50% de la población palestina que se encuentra dispersa por el mundo entero, tal y como lo establece la resolución 194. “Es increíble que un país (Israel) que debe su existencia a una resolución de la Asamblea General, pueda ser tan desdeñoso de las resoluciones que emanan de las Naciones Unidas, denunciaba el padre Miguel D’Escoto cuando pedía el cese de la masacre contra el pueblo de Gaza, a finales de 2008 y principios de 2009.” “Es imposible ignorar la crisis de Naciones Unidas. Ante esta misma Asamblea General sostuvimos, en el año 2005, que el modelo de Naciones Unidas se había agotado. El hecho de que se haya postergado el debate sobre la cuestión palestina, y que se le esté saboteando abiertamente, es una nueva confirmación de ello. “Desde hace ya varios días Washington viene manifestando que vetará en el Consejo de Seguridad lo que será resolución mayoritaria de la Asamblea General: el reconocimiento de Palestina como miembro pleno de la ONU. Junto a las Naciones hermanas que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en la Declaración de reconocimiento del Estado palestino, hemos deplorado, desde ya, que tan justa aspiración pueda ser bloqueada por esta vía. Como sabemos, el imperio, en este y en otros casos, pretende imponer un doble estándar en el escenario mundial: es la doble moral yanqui que viola el derecho internacional en Libia, pero permite que Israel haga lo que le dé la gana, convirtiéndose así en el principal cómplice del genocidio palestino a manos de la barbarie sionista. Recordemos unas palabras de Said que meten el dedo en la llaga: ‘Debido a los intereses de Israel en Estados Unidos, la política de este país en torno a Medio Oriente es, por tanto, israelocéntrica.’” “Quiero finalizar con la voz de Mahmud Darwish en su memorable poema: ‘Sobre esta tierra hay algo que merece vivir: sobre esta tierra está la señora de la tierra, la madre de los comienzos,/ la madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando Palestina./ Señora: yo merezco, porque tú eres mi dama, yo merezco vivir.’” “Se seguirá llamando Palestina: ¡Palestina vivirá y vencerá! ¡Larga vida a Palestina libre, soberana e independiente! “Hugo Chávez Frías “Presidente de la República Bolivariana de Venezuela” Cuando la reunión se inició en la mañana siguiente sus palabras estaban ya en el corazón y la mente de las personas allí reunidas. El líder bolivariano nunca fue enemigo del pueblo judío. Hombre de particular sensibilidad, detestaba profundamente el brutal crimen cometido por los nazis contra niños, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos en los campos de concentración donde también fueron víctimas de atroces crímenes e intento de exterminio los gitanos, que nadie sin embargo recuerda y nunca se mencionan. Igualmente cientos de miles de rusos perecieron en esos campos de exterminio como raza inferior en el concepto racial nazi. Cuando regresó a su país, procedente de Cuba, la noche del jueves 22 de septiembre, se refirió con indignación al discurso pronunciado por Barack Obama en las Naciones Unidas. Pocas veces lo escuché hablar con tanto desencanto sobre un líder al que trataba con determinado respeto, como una víctima de la propia historia de la discriminación racial en Estados Unidos. Nunca lo consideró capaz de actuar como lo habría hecho George Bush y conservaba un recuerdo respetuoso de las palabras intercambiadas con él en la reunión de Trinidad y Tobago. “Ayer estuvimos oyendo un conjunto de discursos, anteayer también, allá en Naciones Unidas, discursos precisos como el de la presidenta Dilma Rousseff; discurso de alto valor ético como el del presidente Evo Morales; un discurso que pudiéramos catalogar como un monumento al cinismo, el discurso del presidente Obama, es un monumento al cinismo que su propia cara delataba, su propia cara era un poema; un hombre llamando a la paz, imagínate tú, Obama llamando a la paz, ¿con qué moral? Un monumento histórico al cinismo el discurso del presidente Obama. “Discursos precisos, orientadores, estuvimos oyendo: el del presidente Lugo, el de la presidenta argentina, fijando posiciones valientes ante el mundo.” Cuando se inició la reunión de Nueva York la mañana del miércoles 21 de septiembre, el Presidente de Estados Unidos, tras las palabras de la Presidenta de Brasil que inició los debates, y después de la presentación de rigor, ocupó el podio e inició su discurso. “En siete décadas -comenzó diciendo- cuando la ONU impidió que hubiese una Tercera Guerra Mundial, seguimos en un mundo marcado por el conflicto y plagado de pobreza; cuando proclamamos nuestro amor por la paz y odio por la guerra, sigue habiendo convulsiones en el mundo que nos ponen a todos en peligro.” No se sabe cuál sería el momento en que según Obama, la ONU impidió una Tercera Guerra Mundial. “Asumí el cargo en un momento de dos guerras para Estados Unidos, una guerra contra el extremismo, que nos llevó a la guerra; en primer lugar, Osama bin Laden y su organización Al-qaeda seguían libres. Hoy establecimos una nueva dirección, al final de este año las operaciones militares en Iraq van a terminar, vamos a tener relaciones normales con un país soberano, miembro de la comunidad de naciones. Esa alianza se fortalecerá con el fortalecimiento de Iraq, de su fuerza de seguridad, de su gobierno, de su pueblo y también de sus aspiraciones.” ¿De qué país está realmente hablando Obama? “Al poner fin a la guerra en Iraq, Estados Unidos y sus aliados comenzarán la transición en Afganistán; tenemos un país en Afganistán que puede asumir la responsabilidad del futuro de su país, a medida que lo hacen vamos sacando nuestras propias fuerzas y vamos construyendo una alianza solidaria con el pueblo afgano. No debe haber duda, entonces, de que la ola de la guerra está revirtiéndose. “Asumí el poder cuando miles de estadounidenses servían en Afganistán y en Iraq, al final de este año ese número va a reducirse a la mitad y seguirá disminuyendo. Esto es fundamental para la soberanía, tanto de Iraq como de Afganistán y también esencial para el fortalecimiento de la ONU y de Estados Unidos, cuando construimos nuestra propia nación; además, estamos saliendo de allí con una posición fuerte. Hace 10 años había una herida abierta y hierros retorcidos, un corazón roto en el centro de esta ciudad; hoy cuando se levanta una nueva torre simboliza la renovación de Nueva York; hoy Al-qaeda tiene más presiones que nunca, su liderazgo ha sido degradado, Osama bin Laden, un hombre que mató miles de personas de docenas de países, ya no pondrá en peligro la paz del mundo.” ¿De quién fue aliado Bin Laden, quién realmente lo entrenó y armó para combatir a los soviéticos en Afganistán? No fueron los socialistas, ni los revolucionarios en ninguna parte del mundo. “Esta década ha sido muy difícil, [...] pero hoy estamos en la encrucijada de la historia, con la oportunidad de movernos de manera decisiva hacia la paz, para hacerlo debemos volver a la sabiduría de los crearon esta institución. Las Naciones Unidas y su Carta, insta a que nos unamos para mantener la paz y la seguridad internacionales.” ¿Quién tiene bases militares en todas partes del mundo, quién es el mayor exportador de armas, quién posee cientos de satélites espías, quién invierte más de un millón de millones de dólares anuales en gastos militares? “Este año ha sido un momento de grandes transformaciones, más naciones han avanzado para mantener la paz y la seguridad y más individuos están reclamando su derecho a vivir en paz y en libertad.” Cita luego los casos de Sudán del Sur y Costa de Marfil. No dice que en el primero, las trasnacionales yanquis se lanzaron sobre las reservas petroleras de ese nuevo país, cuyo presidente en esa propia Asamblea de la ONU, dijo que era un recurso valioso, pero agotable y proponía el uso racional y optimo del mismo. Tampoco expresó Obama que la paz, en Costa de Marfil, fue alcanzada con el apoyo de los soldados colonialistas de un eminente miembro de la belicosa OTAN que acaba de lanzar miles de bombas sobre Libia. Menciona poco después a Túnez, y atribuye a Estados Unidos el mérito del movimiento popular que derrocó al gobierno de ese país, un aliado del imperialismo. Más asombroso todavía, Obama pretende ignorar que Estados Unidos fue el responsable de que en Egipto se instalara el gobierno tiránico y corrupto de Hosni Mubarak, que ultrajando los principios de Nasser, se alió al imperialismo, arrebato a su país decenas de miles de millones y tiranizó a ese valeroso pueblo. “Hace un año, -afirma Obama- Egipto había tenido un presidente durante casi 30 años. Durante 18 días los ojos del mundo estaban centrados en la plaza Taghir, donde los egipcios de todas las partes de la sociedad, jóvenes, niños, mujeres, hombres, musulmanes y cristianos, demandaban sus derechos universales. Vimos en esos manifestantes la fuerza de no violencia que nos ha llevado de Nueva Delhi a Selma y vimos que el cambio llegó a Egipto y al mundo árabe por medios pacíficos.” “Día a día frente a las balas y a las armas el pueblo libio no renunció a su libertad, y cuando fueron amenazados por esa atrocidad que hemos visto mucho en los últimos siglos, la ONU respetó su Carta, el Consejo de Seguridad autorizó las medidas necesarias para evitar una masacre en Libia. La Liga Árabe exigió esta intervención, hubo una alianza y una coalición para evitar el avance de las fuerzas de Gaddafi.” “Ayer los líderes de una nueva Libia tomaron su lugar aquí, con nosotros, y esta semana las Naciones Unidas y Estados Unidos están abriendo su nueva embajada en Trípoli. “He aquí cómo la comunidad internacional debe funcionar, y debería funcionar: las naciones que se unan para buscar la paz y la seguridad y los individuos que exigen sus derechos. “Todos nosotros tenemos la responsabilidad de apoyar a la nueva Libia, el nuevo gobierno libio que enfrenta transformar esta promesa en una bendición para todos los libios.” “El régimen de Gaddafi acabó, Gbagbo, Ben Ali, Mubarak, ya no están en el poder. Osama bin Laden se ha ido, y la idea de que el cambio solamente puede llegar por la violencia ha sido enterrado junto con él.” Observen la forma poética con que Obama despacha el asunto de Bin Laden, cualquiera que haya sido la responsabilidad de este antiguo aliado, ejecutado con un disparo en el rostro delante de su esposa y sus hijos, y lanzado al mar desde un portaaviones, ignorando costumbres y tradiciones religiosas de más de mil millones de creyentes y principios jurídicos elementales establecidos por todos los sistemas penales. Tales métodos no conducen ni conducirán jamás a la paz. “Algo está pasando en nuestro mundo, -prosigue respecto a Libia- la manera como las cosas han sido es como será en el futuro. La mano de la tiranía ha terminado, los tiranos han sido ignorados y el poder lo tiene ahora el pueblo. Los jóvenes rechazan la dictadura, rechazan la mentira de que algunas razas, algunos pueblos, algunas etnias no merecen la democracia. “La promesa en papel de que todos nacemos libres y con el mismo derecho cada vez está más cerca de ser realidad [...] La medida del éxito es si las personas pueden vivir en una libertad, dignidad y seguridad sustentable, y la ONU y sus miembros deben hacer lo necesario para apoyar estas aspiraciones básicas, y tenemos más trabajo que hacer en este sentido.” De inmediato la emprende contra otro país musulmán donde como es conocido, sus servicios de inteligencia junto a los de Israel, asesinan sistemáticamente a los científicos más destacados de la tecnología militar. Acto seguido amenaza a Siria, donde la agresividad yanqui puede conducir a una masacre mucho más espantosa que la de Libia: “Hoy, hombres, mujeres y niños han sido asesinados y torturados por el régimen de Siria; miles han sido asesinados, muchos durante el período sagrado del Ramadán; miles han atravesado la frontera de Siria. “El pueblo sirio ha mostrado dignidad y valentía en su búsqueda de justicia, protestando pacíficamente y muriendo por los mismos valores que esta institución defiende. Ahora bien, la cuestión es sencilla: ¿Vamos a apoyar al pueblo sirio o vamos a apoyar a sus opresores? La ONU ya ha aplicado sanciones a los líderes sirios. Apoyamos la transferencia de poder que responda al deseo del pueblo sirio, y muchos se nos han unido en este esfuerzo; pero por el bien de Siria y la paz y seguridad del mundo debemos hablar con una sola voz: no hay excusa para la acción. Ha llegado el momento para que el Consejo de Seguridad sancione al régimen de Siria y apoye al pueblo sirio.” ¿Ha quedado acaso algún país excluido de las amenazas sangrientas de este ilustre defensor de la seguridad y la paz internacional? ¿Quién concedió a Estados Unidos tales prerrogativas? “En la región, debemos responder a los llamados por el cambio. En Yemen, mujeres, niñas, hombres se han reunido en las plazas, todos los días, con la esperanza de que su determinación y el derrame de su sangre lleve a un cambio. El pueblo estadounidense apoya esas aspiraciones. Debemos trabajar con los vecinos y los socios en el mundo para buscar un camino que lleve a una transición pacífica del gobierno de Saleh, y que haya elecciones libres y justas lo más pronto posible. “En Bahrein se han tomado medidas para la reforma en la rendición de cuentas. Estamos contentos con ello, pero se requiere mucho más. Somos amigos de Bahrein, y seguiremos exigiéndoles al gobierno y a los opositores que busquen un diálogo significativo que llegue a cambios pacíficos y cumpla los deseos del pueblo. Creemos que el patriotismo de Bahrein puede ser mayor que el sectarismo que le separa; es difícil, pero se puede lograr.” No menciona en absoluto que allí se encuentra una de las mayores bases militares de la región y que las transnacionales yanquis controlan y disponen a su antojo de las mayores reservas de petróleo y gas de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes. “Creemos que cada nación debe tener su propio camino para lograr satisfacer las aspiraciones de los pueblos. No podemos estar de acuerdo con todos aquellos que se expresan políticamente, pero siempre vamos a estar defendiendo los derechos universales que fueron apoyados por esta Asamblea, derechos que dependen de elecciones libres y justas, gobiernos transparentes y que rindan cuentas, respeto por los derechos de las mujeres y las minorías, justicia igual y justa. Eso merece nuestro pueblo. Estos son los elementos de la paz que pueden durar.” “…Estados Unidos va a seguir apoyando a las naciones que van hacia la democracia con mayor comercio e inversión, para que la libertad sea seguida por la oportunidad. Continuaremos nuestro compromiso con los gobiernos, pero también con la sociedad civil, estudiantes, empresarios, partidos políticos, la prensa, los medios. “Hemos condenado a los que violan los derechos humanos e impiden que lleguen a esos países. Castigamos a los que violan esos derechos, y siempre vamos a servir como una voz de aquellos que han sido silenciados.” Después de esta larga perorata, el insigne Premio Nobel entra en el espinoso tema de su alianza con Israel que por cierto, no figura entre los privilegiados poseedores de uno de los más modernos sistemas de armas nucleares y medios capaces de alcanzar objetivos distantes. Conoce perfectamente bien cuan arbitraria e impopular es esa política. “Sé que esta semana hay un tema que es fundamental en este sentido, para estos derechos. Es una prueba para la política exterior de Estados Unidos cuando el conflicto entre Israel y palestinos continúa. Hace un año estuve en este podio e insté para que hubiese una Palestina libre. Creí entonces, y lo creo hoy, que el pueblo palestino merece su Estado, pero también dije que una paz genuina solo puede lograrse entre israelíes y palestinos mismos. Un año después, a pesar de muchos esfuerzos de Estados Unidos y otros, las partes no han podido salvar sus diferencias. Ante este estancamiento he planteado una nueva base de negociaciones, lo hice en mayo último. Esa base es clara, es conocida para todos: los israelíes deben saber que cualquier acuerdo debe tener garantías para su seguridad; los palestinos deben conocer las bases territoriales de su Estado. Yo sé que muchos han estado frustrados por la falta de avances, y yo también lo he estado y lo estoy. La cuestión no es la meta que buscamos, sino cómo logramos esa meta.” “La paz exige mucho trabajo, la paz no va a llegar por resoluciones ni declaraciones ante la ONU, si fuese tan fácil ya se hubiera logrado. Los israelíes y los palestinos deben sentarse, y van a vivir juntos, son ellos los que deben buscar una solución viable en sus fronteras, deben buscar una solución sobre Jerusalén, sobre los refugiados. La paz depende del acuerdo entre aquellos que deben vivir juntos después que culminen nuestros discursos, mucho después de que nosotros hayamos votado.” Se extiende a continuación en una larga perorata para explicar y justificar lo inexplicable y lo injustificable. “…No hay duda al respecto de que los palestinos han visto esto retrasado por demasiado tiempo, y es justamente porque creemos tanto en las aspiraciones del pueblo palestino que Estados Unidos ha invertido tanto tiempo y tanto esfuerzo en construir un Estado palestino y negociaciones que puedan cumplir esta meta del Estado palestino; pero hay que entender esto también, Estados Unidos hizo un compromiso con la seguridad de Israel, es esencial; nuestra amistad es profunda y duradera con este Estado israelí.” “El pueblo judío ha formado un Estado exitoso y merece reconocimiento y relaciones normales con sus vecinos, y los amigos de los palestinos no le hacen ningún favor al ignorar esta verdad. “…cada lado tiene aspiraciones legítimas, y eso es parte de lo que hace la paz, algo tan difícil, y el plazo final solamente podrá romperse cuando cada parte aprenda a estar en los zapatos del otro, cada parte pueda ver el mundo a través de los ojos del otro. Eso debemos alentarlo, debemos promover esto.” Mientras tanto, los palestinos permanecen desterrados de su propia patria, sus casas son destruidas por monstruosos equipos mecánicos y un muro odioso, mucho más alto que el de Berlín, separa a unos palestinos de otros. Lo mejor que podía haber reconocido Obama es que los propios ciudadanos israelíes están ya cansados del derroche de recursos invertidos en la esfera militar, que los priva de paz y de acceso a los medios elementales de vida. Igual que los palestinos, están sufriendo las consecuencias de esas políticas impuestas por Estados Unidos y los elementos más belicosos y reaccionarios del Estado sionista. “A medida que hacemos frente a estos conflictos y a estas revoluciones debemos reconocer y recordar que [...] la paz verdadera depende de crear la oportunidad que hace que la vida valga la pena ser vivida, y para ello debemos confrontar enemigos comunes de la humanidad: las armas nucleares, la pobreza, la ignorancia y la enfermedad.” ¿Quién entiende este galimatías del Presidente de Estados Unidos ante la Asamblea General? Acto seguido postula su ininteligible filosofía: “Para hacer frente a la destrucción mundial debemos luchar por un mundo sin armas nucleares; en los últimos dos años comenzamos a andar ese sendero. Desde la Cumbre en Washington muchas naciones han comenzado a garantizar asegurar su material nuclear contra los posibles terroristas.” ¿Puede haber terrorismo mayor que la política agresiva y belicosa de un país cuyo arsenal de armas nucleares podría destruir varias veces la vida humana en este planeta? “Estados Unidos va a continuar trabajando para prohibir la prueba de materiales nucleares y de los materiales para estas armas nucleares. -Nos sigue prometiendo Obama- Hemos comenzado, entonces, a avanzar en el sentido correcto. Estados Unidos está comprometido a cumplir con sus obligaciones; pero cuando cumplimos con nuestras obligaciones esperamos que las instituciones también ayuden a limitar la expansión de estas armas [...] Irán no ha podido demostrar que su programa de armas nucleares es pacífico.” ¡Vuelve con la matraquilla! Pero esta vez Irán no está sola; la acompaña la República Democrática de Corea. “Corea del Norte todavía tiene que tomar medidas para reducir sus armas y reducir su beligerancia contra el Sur. Hay un futuro de muchas oportunidades para los pueblos de esas naciones si sus gobiernos cumplen con sus obligaciones internacionales; pero si continúan en el sendero fuera del derecho internacional, deben sentir mayores presiones de aislamiento, por eso es que nuestro compromiso hacia la paz y la seguridad exigen que esto se haga de esta manera.” Continuará mañana...Fidel Castro Ruz Septiembre 25 de 2011 7 y 36 p.m.
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