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Timestamp: 2019-01-23 07:16:00+00:00

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Fondo Editorial FEC
La Escuela de Música fue reglamentada como educación no formal, mediante las Ordenanzas 042 de 1980 y 101 de 1987. Su propuesta educativa está dentro de la normatividad establecida en la Ley 115 de 1994 y el Decreto 114 de 1996.
Registros calificados.
El programa de Licenciatura en Música en su trayectoria de reconocimiento de condiciones de calidad ha contado con:
1. En el año de 1992, el ICFES otorgo licencia de funcionamiento por 5 años, mediante el Acuerdo 274 de 1992.
2. En el año de 2000, El MEN por medio del CNA otorgo acreditación previa por 7 años, Mediante resolución 999 de 2000.
3. En el año 2011, El MEN otorgo renovación de registro calificado, mediante la resolución 6498 de 2011.
El programa Maestro en Música Inició labores en el Semestre B del año 2007 mediante la Resolución 123 del 18 de enero de 2007. Actualmente cuenta con registro vigente aprobado por medio de la resolución 9109 del 11 de junio de 2014
Alberto Castilla Buenaventura
Fundador y director del Conservatorio de Música del Tolima, el maestro Alberto Castilla nació el 9 de abril de 1878 y murió en Ibagué, el 10 de junio de 1937 siendo Director del Conservatorio.
Fueronsus padres el doctor Clodomiro Castilla y doña Mercedes Buenaventura, distinguidas personalidades de la ciudad Jiménez de Quesada. Sus estudios básicos y profesionales los realizó en Bogotá.
Se hizo bachiller en el Colegio Araújo donde dejó huellas de su precocidad artística, especialmente como ejecutante de instrumentos de cuerdas. Para efectos de su perfeccionamiento ingresó a la Academia Nacional de Música que fundara y dirigiera el filántropo bogotano Jorge Wilson Price Costello. Allí adelantó estudios de solfeo, armonía y cuerdas con el célebre Julio (Chapín) Quevedo Arvelo, los que quedaron inconclusos porque al desatarse la guerra de los Mil Días, los hizo a un lado para dirigirse al Tolima e incorporarse a las filas que comandaba el General Caicedo Rocha, emprendiendo la tenaz lucha contra el grupo revolucionario.
Al término de esas hecatombes y de la revuelta misma, el músico se radicó en Ibagué e inició labores artísticas. Fundó y capitaneó una estudiantina con la cual alegró a los pijaos. Y como hombre genial emprendió la campaña pro Academia de Música y en asocio de otros amigos de la cultura popular y el folclor criollo se impusieron esa tarea, empresa que frutificó (noviembre de 1906) cuando abrió sus puertas a los estudiosos la Academia de Música del Tolima, para lo cual alquilaron una vetusta casona.
Una vez culminado su benéfico propósito, emprendió la lucha política como diputado a la Asamblea del Tolima y más tarde llegó al Capitolio Nacional como representante a la Cámara, reelegido durante varios períodos constitucionales, paso que aprovechó para hacer construir importantes avenidas y edificios públicos que en mucho han cooperado en el desarrollo de Ibagué.
En medio de su agitado lid, creó y pasó al pentagrama una de las obras más hermosas del cancionero nacional, cuyas estrofas son de poetas brillantes, en las que narran las vaquerías y constumbres del viejo Tolima, El Bunde.
Enamorado de la belleza en varias de sus manifestaciones, en la cual penetró con mente de artista incomparable, especialmente en la música, cuyos secretos conoció hasta aplicarla a motivos vernáculos con rasgos geniales; entre sus composiciones se destacan: La Guabina, El Cacareo, Rondinella, Misa de Requiem, El Rizo, Agua del Cielo, Fuentecilla, Picaleña, Mistelita, Talura, Ciana.
Castilla fue además atractivo orador, periodista, matemático y humanista. Con esa recia condición intelectual y su carácter de ejecutivo extraordinario, llevó a cabo portentosas realizaciones en pro del arte musical como la ya citada Academia que en sus aulas albergó y alberga a numerosas personas que han sido y serán gloria de las artes nacionales.
En otras palabras fue un civilizador. Se dio entero a los demás y no esperó recompensa ni gratitud.
El Conservatorio de Música, uno de los pocos en el mundo con Bachillerato Musical, fue fundado en 1906, como "ESCUELA ORQUESTA", por el maestro Alberto Castilla.En esa época funcionaba solo para varones.
En el año de1908, apetición de un grupo de distinguidas damas de Ibagué, se estableció la sección femenina y por primera vez se presentó, en audición pública, con alumnas de la Escuela, un coro femenino.
Superando los conceptos de la época, en el año de 1910, se presenta un concierto ofrecido por el Coro Mixto de la entonces "ACADEMIA DE MÚSICA", dirigido por el maestro Guillermo Quevedo Z.
Construcción Del Salón Alberto Castilla
En el año de 1931 el maestro Castilla vió convertida en realidad su idea de construir una sala de conciertos.
Esta obra contó con el patrocinio de la Gobernación del Tolima siendo primer mandatario el doctor Antonio Rocha.
El diseño arquitectónico estuvo a cargo de Elí Moreno Otero.
Los 16 óleos-medallones que adornan el Salón Alberto Castilla con los retratos de: Haydn - Handel - Wagner - Quevedo - Chopin - Mendelssonh - Verdi - Gounod - Saint Saens - Breton - Rossini - Meyerbeer - Mozart - Weber - Schubert - Bach, fueron obras del artista Domingo Moreno Otero.
Coros Del Tolima
Los Coros del Tolima se crearon en el año de 1908 bajo la dirección del maestro Alberto Castilla y en 1910 hicieron su presentación los coros mixtos.
Cruz de Boyacá en categoría de Caballero en 1948.
La Gran Cruz de Boyacá en 1976.
Medalla del Civismo otorgada por el Municipio de Ibagué.
Libro de Oro del Departamento.
Copa de Plata del Festival de las Américas en Miami.
Medalla del 2o. Concilio Vaticano, entregada por su Santidad Pablo VI en el Vaticano.
Escudo de Armas de la Policía Nacional.
Tarjeta de Plata del Ministerio de Información y Turismo de España.
Tarjeta de Plata de la Sociedad de Amor a Ibagué.
Tarjeta de Plata del Club de Leones de Neiva.
Medalla de Amor al Caquetá.
Tarjeta de Plata de la Colonia Tolimense residente en Bogotá.
Diploma otorgado en el XVII Concurso Polifónico Internacional "Guido D'Arezzo" , en Arezzo Italia en 1969 por un 2o. puesto en la 1a. categoría, entre 35 coros del mundo.
Amina Melendro de Pulecio es y seguirá siendo una de las figuras más representativas de la cultura colombiana y concretamente del Tolima, por lo que su historia viene de mano con el Departamento. Pero es claro recalcar que su historia no solo comienza en el alba de su nacimiento, sino muchas décadas atrás, desde el primer Melendro en América. Esto sucede exactamente cuando don Eugenio Martín Melendro, nacido el 6 de Julio de 1768 titulado comohijo Hidalgo notorio de casa y solar, junto con el oidor designado por la Real audiencia del Rey Carlos IV, don Juan Hernández de Alba tocan tierras colombianas.Don Eugenio Martín Melendro fue secretario de Antonio Nariño y en 1809 autoriza el Memorial de Agravios de Camilo Torres. El 20 de Julio de 1810 redacta y firma el Acta de Independencia Colombiana. Contrae matrimonio el 19 de Diciembre de 1976 en Bogotá con la señora María Magdalena Posadas y Aranda, nacida en mayo de 1761 hija de Ignacio Posadas Rojas y Maria Tomaza de Aranda, y José Mariano Martín Melendro, su hijo, es el que luego llega a la ciudad musical y ahí empieza la historia de la familia Melendro en Ibagué.
La señora Amina Melendro de Pulecio vio luz por primera vez en su casa del alto de la cruz ubicada en la calle ancha de Ibagué el 31 de Mayo de 1909, fue la novena de diez hermanos. Hija de Mariano Martín Melendro Varón y de Encarnación Serna Vidales.
Su infancia transcurrió en la ciudad de Ibagué junto con sus familiares y amigos, pasaba sus vacaciones en la hacienda “El Paraíso”, hacienda que pertenece aún a su familia y en la hacienda “Icataima”, primera hacienda cafetera que hubo en el Tolima y que también pertenece a la familia Melendro.
Entre sus mejores amigas de infancia encontramos a Margarita Isaacs Álvarez quien era hija de Enrique Isaacs Tiago y Ana Helena Álvarez Toro. La familia Isaacs vivía frente la casa de la familia Melendro y siempre fueron muy cercanas, de allí también el gran vinculo con Jorge Isaacs, autor de “La Maria”.
Las primeras orientaciones de piano de la señora Amina Melendro de Pulecio se las dio su madre, muy niña entra al Conservatorio del Tolima, donde el amigo de la familia, el maestro Alberto Castilla, desde ese momento empieza su recorrido en el Conservatorio. Sus primeras compañeras en esta institución fueron Teresa Melo Castilla, prima del maestro Alberto Castilla, Amelia Melendro, su hermana, con la que solamente se llevaban tres años y Soledad Rengifo.
En esa época, los estudios de la mujer no eran apoyados hasta un nivel superior como lo podemos ver en nuestros días, por esto la señora Amina Melendro no realizó sus estudios en una institución sino que sus padres pagaron profesores(as) privados(as) para ella. Como alumna del Conservatorio del Tolima se destacó en la ejecución del piano, como lo pueden confirmar sus calificaciones y su cargo de profesora de piano por su alto rendimiento en dicho instrumento, cuando sólo tenia 18 años de edad, como un premio a su esfuerzo personal de superación y de querer ser siempre mejor, esto fue en el año de 1927.
Luego de su nombramiento como profesora en 1927 y de iniciar la construcción del Salón Alberto Castilla en 1931, la señora Amina Melendro de Pulecio empieza su gran labor de gestión cultural en el Conservatorio.
La señora Amina siempre fue muy visionaria y con el objeto de ayudar al Conservatorio hospedaba a los Presidentes de la Republica cuando visitaban a Ibagué. Por ejemplo a Eduardo Santos quien se alojó en su casa el 18 de Abril de 1938 como candidato presidencial y luego también lo hizo como Presidente.
Para la señora Amina era mucho más importante realizar un Conservatorio sin excepción de personas, que un Conservatorio de sólo clase social alta o elitista, tenía una profunda convicción en que la música debía hacerse de manera social, por lo que decía: “sí, la elite puede aprender, claro, pero el Conservatorio tiene que ir dirigido a todo el mundo, por que la música tiene que ser dirigida a todo el mundo”, esta convicción democrática fue un principio en el desarrollo de su gestión. También fortalecieron su gestión los principios y valores que traía desde su hogar y que fundamentaron la constitución de todos los programas del Conservatorio del Tolima.
Siempre fue una gran mujer, respetuosa, amante de sus ideales, los niños y personas que estuvieron bajo su supervisión. En una época en que la mujer no estaba al frente de los proyectos gubernamentales ni de gestión cultural, se abrió paso con su dedicación y carisma. Dedicó toda su vida al Conservatorio. En los tiempos en que la violencia azotaba con rigor al Tolima, ayudó a todos(as) los(as) niños(as) que fueron desplazados(as) de sus tierras y que en muchas ocasiones, habían perdido a sus padres por este conflicto, para ellos, especialmente, creó el Bachillerato musical, para lograr que estas víctimas pudieran estudiar y superarse.
Al iniciar su gestión en el Conservatorio del Tolima, encuentra como único programa la Escuela de Música, el que estructura dentro de una organización académica y artística, similar a la función del kínder musical, donde venía dándose la enseñanza de los instrumentos propios para la orquesta y banda, incluye entonces, otras asignaturas como ballet, canto, idiomas y danzas folclóricas de manera optativa.
Este programa único en América Latina, fue ideado como propuesta de formación para los niños y niñas de los sectores populares, como una alternativa para formar y cambiar el espíritu de violencia que se vivía por esa época en el Tolima. El plan ideado por la Señora Amina fue aprobado tal como fue presentado. El Ministerio de Educación reconoció la propuesta educativa del Bachillerato Musical mediante la Resolución No. 177 del 28 de enero de 1960.
El Bachillerato Nocturno
Por Resolución No. 10 de Febrero 5 de 1967, el Consejo Directivo del Conservatorio, creó el Bachillerato Nocturno Técnico en Dibujo, con un Plan curricular de ocho años, que posteriormente se redujo a seis como Bachillerato Académico sin la propuesta artística con que inició. Este Bachillerato fue aprobado mediante Resolución No. 9187 de 1976, el programa que acogió a los menores y jóvenes que tenían que trabajar en el día para apoyar económicamente a sus familias, siendo una excelente alternativa para la formación de unas generaciones trabajadoras y ansiosas de la educación formal que estaba lejos de su alcance en las horas diurnas. (P.E.I. del Conservatorio del Tolima).
La Señora Amina consiguió que la Asamblea Departamental le diera la oportunidad de hacer del Conservatorio del Tolima una Institución de Educación Superior, por eso mediante la Ordenanza 042 de 1980 consiguió que se reconociera al Conservatorio como entidad en capacidad para impartir la formación musical a nivel de pregrado.
Como reconocimiento de Patrimonio Cultural, la señora Amina Melendro de Pulecio, gestionó con la ayuda del Representante Uribe Badillo la expedición de las Leyes 87 de 1987 donde se reconoce al Conservatorio del Tolima como patrimonio cultural de la nación y la Ley 112 del 19 de enero de 1994, en la que se declara el edificio donde inició el Conservatorio del Tolima y el Salón Alberto Castilla como Monumento Nacional.

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