Source: https://derecomcolombia.blogspot.com/2010/
Timestamp: 2018-03-24 23:28:21+00:00

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Derecho y Comunicación en Colombia: 2010
Anuncios para el 2011
Antes de contar sobre los anuncios para 2011, debemos presentar un cordial saludo de feliz terminación del presente año y desear prosperidad en el próximo, a todas las personas que nos leen. Por eso, durante estos meses, hemos avanzado en un proyecto que tiene que crecer para mantener el interés y la vigencia, como parte de nuestros propósitos, que nos hemos trazado desde un principio.
Inicialmente, se ha procurado por la publicación de un blog, acerca de temas, que son siempre muy amplios en el vasto campo del derecho a la información. Podríamos afirmar que la difusión del libro: Los Periodistas y el Derecho a la Información en Colombia, es el germen de esta iniciativa. Pretendemos, por tanto, que en el 2011, esta publicación sea conocida por los periodistas, los comunicadores, los abogados, los investigadores, los estudiosos, las bibliotecas, los medios de comunicación y, en general, que su presencia esté en los lugares del debate de nuestra democracia. Porque todos somos titulares del derecho fundamental a la información y, en la medida en que lo conozcamos, lo ejerceremos plenamente.
Por consiguiente, la obra citada, se mantendrá actualizada en este portal, mediante otros íconos, entre ellos: leyes nuevas, sentencias pertinentes, noticias conexas, reseñas bibliográficas, índice de materia y consultorio iusinformativo. Además, en calidad de profesional especializado, hablo en primera persona, por mi calidad de Licenciado en Ciencias de la Comunicación -Universidad de Antioquia-, Abogado -Universidad Autónoma Latinoamericana- y Doctor Sobresaliente "cum laude" en Ciencias de la Información -Universidad Complutense de Madrid, España-, ofreceré mis servicios como conferencista, asesor, consultor y apoderado judicial.
Estas importantes innovaciones, irán apareciendo, poco a poco. Porque sabemos que se trata, en principio, de un trabajo técnico, que exige una adecuación en manos de expertos, y sigue con la tarea intelectual, la cual es bastante dispendiosa, pero indispensable para estar a la vanguardia en el mundo entero, con el desarrollo de un proyecto como el presente. Cada uno de los íconos traerá la explicación sobre su significado y aporte. Podrán mejorarse con las sugerencias de la comunidad académica.
Estamos confiamos en que el ambicioso plan de trabajo que ponemos en conocimiento público, cada día mejorará sustancialmente. Por eso, necesitamos el concurso y la participación decidida de todos los amigos que nos visiten, porque es una comunidad, que es creciente siempre, porque los temas que nos competen, que tienen características sociales, políticas, lingüísticas, jurídicas y, sobre todo, universales, tienen trascendencia permanente.
Por tanto, expresamos nuestra cordial invitación a que cada uno de nuestros lectores, para que se conviertan en referentes de otros, de manera que nos conozcan y sea una forma de multiplicar los amigos en la red. Y, especialmente, que sean, como deben ser, amigos muy activos. A todos los esperamos siempre.
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Etiquetas: democracia, derecho, derecho a la información, derecho de acceso., libertad de expresión, libertades públicas, medios de comunicación
Los desastres de la pólvora no deben ser las noticias de fin de año
Estamos en el mes de diciembre. Tiempo de regocijo, de alegría, de celebraciones, de reuniones familiares. En general, para compartir en compañía de las personas más cercanos. Por tanto, los momentos que pasaremos con los parientes, los amigos y los vecinos, deben ser también motivo para comportarnos en forma adecuada, en el comer y en el beber. Pero especialmente, en ser sumamente cuidadosos con los juegos, cuando éstos, tiene como gran componente la pólvora.
Las autoridades se han adelantado a las campañas para que todo el mundo, sobre todo, los adultos, asumamos la responsabilidad que nos corresponde y no permitamos que nuestros seres queridos: los menores, sean quienes están manipulando la pólvora. Porque, infortunadamente, la mayoría de lesionados con la pólvora, son los menores. Y los daños que sufren, en la mayoría de las veces, sin irreversibles, por ejemplo: pérdida de un órgano vital como un ojo, una mano, uno o varios dedos, lesiones en la piel, en fin, las fatales quemaduras que dejan huella para toda la vida.
Por eso, en la noble campaña de recordar a los mayores que, en sus manos, está evitar que ocurran estos graves desastres, nos toca ahora, a periodistas, comunicadores y medios de comunicación,participar activamente, todos los días y a toda hora. Nosotros, que escogimos la profesión para mantener informada a la sociedad de los hechos más destacados que, convertidos en noticias y otros mensajes, están llegando a las familias, este es el instante preciso, para reiterar la campaña de no uso de la pólvora.
Esta corta reflexión, confiamos en que sea una voz más de alerta, para que TODOS, sin excepción alguna, nos comprometamos a no permitir que los menores, usen la pólvora. Que todo el mes de diciembre, sea de sanas celebraciones, de reuniones llenas de alegría, como deben ser. Y, que las noticias, ojalá, sean todas, llenas de mensajes positivos y no de noticias sobre el número creciente de heridos, hospitalizados y hasta muertos por la imprudencia de los mayores que, ante la inexperiencia de los menores, no los orientamos, como es nuestro deber.
En resumen, que el mes de diciembre, sea el mes de la alegría familiar, sin quemados, sin heridos, sin muertos, sino en completa felicidad.
VI Encuentro EPM con medios alternativos
Los días jueves 25 y viernes 26 de noviembre de 2010, participamos en el VI Encuentro EPM con medios alternativos en la ciudad de Medellín. En resumen, fue un acontecimiento de enorme trascendencia, en todo sentido: organización, participantes, conferencistas, temas novedosos y la entrega del libro: Los Periodistas y el Derecho a la Información en Colombia. Por eso, en forma breve, debemos destacar, sobre todo, las experiencias que conocimos, entre ellas, las relativas a comunicación y desarrollo sobre medio ambiente en la región andina colombiana: caso de la fundación Planeta y Vida del departamento del Cauca; Radio Cometa de San gil, Santander; Cooperativa Multiactiva de Televisión Comunitaria ComuTV, del Carmen de Viboral, en Antioquia; periódico El Suroeste; Agencia Pincho; identificación de herramientas y recursos gratuitos en la web para medios alternativos: radio; y la identificación de herramientas y recursos gratuitos en la web para medios alterantivos: televisión.
Por tanto, esta fue la oportunidad para destacar las funciones tan necesarias que día a día cumplen los medios de comunicación alternativos. Ellos se han constituido en un aporte esencial en la vida de las comunidades, pues, ellas tienen en éstos, los voceros de intereses, aspiraciones, proyectos, desarrollos y, en general, del sentir y desear de los pueblos que, por fin, cuentan con una voz que los identifica, los representa y expresa, en forma permanente, los mensajes que aglutinan a sus pobladores.
Estamos, pues, viviendo una auténtica democracia deliberativa, desde esa gran perspectiva que estuvo olvidada por tantos años: el ejercicio de la libertad de expresión, como un derecho fundamental de toda sociedad. Por eso, en la medida en que este ejercicio se amplíe y se consolide, sus aportes son constantes, en distintos campos, como la cultura, la política, los derechos humanos, el conocimiento sobre el quehacer de los órganos de gobierno, el examen de los actos de las autoridades, la educación, la convivencia y el debate público alrededor de asuntos de importancia colectiva, como obras públicas, inversiones y proyectos de distinto orden, entre los temas que poco a poco van surgiendo.
Es, pues, loable el auspicio de Empresas Públicas de Medellín, desde su Unidad de Comunicaciones que dirige la doctora Ana Cristina Navarro Posada y todo el equipo de comunicadores, con el liderazgo del profesional John Jairo Sossa Martínez. Desde ahora, anuncian que el próximo año, este importante certamen será de cobertura nacional. Significa que se estimulará el surgimiento de más medios alternativos en todo el territorio colombiano. Será, entonces, una contribución tan invaluable, que nos anticipamos a augurar éxito y a reconocer que se trata de un proyecto bastante ambicioso en el amplio campo de las comunicaciones, cuyos resultados serán siempre en bien de las poblaciones desde donde estén los medios alternativos. Tenemos la plena certeza de que se cambiaran las costumbres, porque se motivará a los habitantes de cada pueblo a identificarse con su medio y a éste, a ser siempre innovador en sus contenidos, para ilustrar a sus lectores, oyentes o televidentes.
Y, finalmente, la entrega, de ese gran regalo a todos los participantes de la obra: Los Periodistas y el Derecho a la Información en Colombia, la cual es el germen del portal: www.azaelcarvajal.com que pronto tendrá otros íconos como: consultorio iusinformativo, leyes, sentencia, noticias, asesorías, consultorías y representación legal, consideramos que cerró con broche de oro, este VI Encuentro de EPM con medios alternativos, pues, este libro será de mucho provecho para los directores de dichos medios.
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Etiquetas: democracia, derecho a la información, libertad de expresión, libertades públicas, sociedad, sociedad de la información
Cayó ley de inteligencia y contrainteligencia
La Ley 1288, del 5 de marzo de 2009, por medio del cual se expidieron normas para fortalecer el marco legal que permitía a los organismos del Estado, llevar a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia, cumplir con su misión constitucional y legal, y se dictaron otras disposiciones, fue declarada inconstitucional. Aparentemente, es una noticia que poco dice, si no se analizan las razones por las cuales, desaparece del ordenamiento legal.
Aunque podríamos extendernos bastante, porque además es necesario para una suficiente ilustración, sólo nos referiremos a temas que son de nuestra pertinencia y que corresponden a varios aspectos del derecho a la información. Recordemos que éste, hace parte de los derechos fundamentales. Por tanto, para su regulación, la Carta Magna de 1991, establece un procedimiento especial. El artículo 152 dice que se trata de leyes estatutarias, es decir, son distintas a las ordinarias porque tienen reserva de materia, o sea, se limitan a unas materias concretas: derechos y deberes fundamentales de las personas, los procedimientos y los recursos para su protección; administración de justicia; organización y régimen de los partidos y movimientos políticos; estatuto de la oposición y funciones electorales; instituciones y mecanismos de participación ciudadana; estados de excepción; y la igualdad electoral entre los candidatos a la presidencia de la república que reúnan los requisitos que determine la ley. Y el procedimiento para su trámite, aprobación y revisión previa de la Corte Constitucional antes de la sanción presidencial, es otra característica que diferencia este tipo de leyes.
La Ley 1288, en algunos de sus mandatos, regulaba derechos fundamentales, sin que pudiera hacerlo. Precisamente, a dichos asuntos nos vamos a referir, en forma breve. Por ejemplo, los datos de inteligencia y contrainteligencia que reposaban en los CPD -Centros de Protección de Datos y Archivos de Inteligencia y Contraintelitencia-, al estar amparados por la reserva legal, no podían hacerse públicos ni ser difundidos a particulares. Era una manera de impedir que una persona pudiera conocer, actualizar, rectificar y oponerse a los datos suyos que estuvieran en archivos o bancos de datos, como lo ordena el artículo 15 de la Constitución Política.
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Etiquetas: democracia, derecho, derecho a la información, derecho de acceso., libertad de expresión, libertades públicas, no censura, sociedad de la información
El periodismo también es historia
Este mes de noviembre, nos trae el doloroso recuerdo de dos hechos que han dejado una profunda huella en los colombianos. Han pasado 25 años, de la toma violenta del palacio de justicia, los días 6 y 7 de noviembre de 1985. Y también han transcurrido 25 años, de la desaparición de Armero, la segunda ciudad del departamento del Tolima.
Sobre estos dos acontecimientos luctuosos es mucha la investigación que se ha hecho. Por eso, se han publicado libros, también se tienen películas y son muy abundante las colecciones de fotografías. Tan valioso material permitirá que en los años venideros, no lleguemos al olvido, y que las amargas enseñanzas que nos dejaron, contribuyan a pensar en forma más positiva el futuro de Colombia.
Por lo anterior, conviene hacer una corta reflexión sobre la función tan esencial del periodismo en la sociedad, porque al tiempo que la entera de los acontecimientos que adquieren el carácter de noticias, éstas se documentan, según la especificidad de cada medio, para la posteridad. Y cuando contamos con distintos medios, que a la vez, tienen diversa orientación, podemos tener la certeza de contar con un material que se ha elaborado con criterios de pluralismo y divergencia, de manera que mañana, se pueda examinar el pasado, con la seguridad de tener un conocimiento más amplio de hechos que han marcado la historia de nuestro país.
Colombia, que es un país bastante dinámico en noticias de distintos contenidos, muchas veces hasta exóticas. Por eso, en algunas ocasiones estamos expuestos a pasar, rápidamente, de un acontecimiento a otro y, en consecuencia, a olvidar el seguimiento que se debe hacer a los hechos para que no desaparezcan pronto del escenario público.
Así suene a expresión de cajón, debemos reconocer que un buen periodismo, plural, diverso, imparcial y cada vez más comprometido con la investigación para encontrar su propia verdad, contribuye a escribir una historia con iguales características, tan indispensable en un sistema que se enorgullece de autoproclamarse democrático, en el amplio sentido de la palabra.
Si continuamos con esta norma de comportamiento, que es lo ideal, con toda certeza, podemos afirmar que cada día se consolida un periodismo que hará grandes aportes a la historia colombiana y contribuirá, también, a elevar el nivel cultural, político y cívico de la sociedad colombiana.
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Etiquetas: democracia, derecho, derecho a la información, historia de la prensa y Colombia, libertad de expresión, presentación del libro, sociedad, sociedad de la información
¿Cómo informar sobre las tragedias?
Estamos viviendo en Colombia una situación bastante delicada por el invierno que soportamos hace varios meses y parece, según los expertos, que se va a extender por un tiempo todavía largo. Las consecuencias diarios del exceso de agua, las conocemos todos los días por las noticias que nos proporcionan los distintos medios de comunicación. Ante tan graves hechos, nos debemos preguntar: ¿cómo deben informar los medios?
Dicha pregunta nos debe llevar a una reflexión seria sobre las funciones tan importantes que cumplen los profesionales del periodismo y de las comunicaciones, especialmente, cuando los hechos los constituyen las tragedias que afectan en forma despiadada a muchas personas. Pensemos, por ejemplo, en las inundaciones de casas, en horas de la noche, cuando las personas están descansando y, en forma casi inesperada, los despierta el agua, que los rodea por todas partes. También en las pérdidas de cosechas, de animales y, cuando en otras ocasiones, es la muerte de nuestros seres queridos que, inermes, son sepultados por enormes cantidades de tierra, lodo, piedras y todo cuando objeto arrastró el desbordamiento de una quebrada o de un gran río. Y después viene el drama de su rescate.
El dolor, los padecimientos, las enfermedades, las privaciones de alimento y de los más elementales necesarios para vivir, en la mayoría de las veces, son parte de las consecuencias que viven muchas compatriotas en estos momentos.
Precisamente, frente a tales acontecimientos, quienes tienen la tarea de informarnos, deben estar atentos y ser muy cuidadosos, respetuosos y prudentes para averiguar, fotografiar, filmar y, en general, conseguir el material para luego difundirlo.
Por tanto, apoyados en la ética y en las normas legales, debemos afirmar que siempre habrá que observar el máximo respeto hacia las víctimas, sobre todo, cuando se dialogue con ellas, para averiguar por los daños sufridos, por las necesidades que tienen, por las pérdidas irreparables de sus bienes y hasta de sus seres queridos. Igualmente, para grabar la conversación, para mostrarnos los desastres de las tragedias, y para exhortar a los oyentes, televidentes y lectores a la solidaridad, de manera que un esfuerzo colectiva, permita superar, así sea parcialmente, las privaciones que tienen las personas que sufren las consecuencias del invierno.
En síntesis, informar la verdad, respetar los derechos y el dolor de las víctimas, no convertir estas tragedias en mensajes espectáculos, y convocar a los ciudadanos para que, por medio de entidades serias, como la Cruz Roja, apoyemos la tarea humanitaria de brindar solidaridad a tantas víctimas. Y pensar, que después de estos momentos, será indispensable un vasto plan de recuperación de viviendas, de servicios públicos de agua y de energía, seguir con la reparación de vías, ... en fin, juntos, mediante organizaciones comunitarios y con el gobierno, como gran director de un trabajo mancomunado, unirnos en un gran plan de: ¡manos a la obra!, en pro de los colombianos que hoy sufren tanto. Y, no nos podemos olvidar, del aporte tan valioso y necesario de los medios de comunicación, en manos de profesionales muy competentes para trabajar todos, juntos, tras una causa muy noble.
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Para empezar, tenemos que afirmar una verdad que no admite discusión alguna: la comprensión de un mensaje, depende del buen uso del lenguaje, entendido, en todo el sentido de la palabra. Es decir, con el empleo de las palabras precisas, cuyo significado no ofrezca dudas. Con la puntuación adecuada. En otros términos, cuando se acatan todas las reglas de la lengua, para evitar quedarnos en meros enunciados.
Por tanto, todos los profesionales del periodismo y de las comunicaciones, para que cumplan a plenitud la enorme tarea que han asumido en forma voluntaria, la cual, a la vez, lleva también un gran responsabilidad social, requieren de una profunda formación, del estudio permanente y del buen uso del lenguaje en cada acto comunicativo que realicen. En caso contrario, en lugar de ejecutar una labor en bien de los asociados, hacen todo lo contrario: desinformarlos, desorientarlos, confundirlos y podría seguir agregando calificativos.
En consecuencia, esta corta reflexión tiene como propósito, hacer un alto en el camino, en la fatiga diaria, muchas veces sin descanso, para examinar y pensar si realmente estamos cumpliendo, como de ser, nuestra tarea profesional. O, si, por el contrario, por el afán constante, que no permite revisar los textos, corregirlos y adecuarlos al medio de comunicación, estamos trabajando como máquinas que repiten y repiten las palabras, sin tener conciencia de lo que se dice y, sobre todo, muchas veces, sin caer en la cuenta de los errores para enmendarlos prontamente.
Por consiguiente, para que se alcance la satisfacción del derecho a la información de la sociedad, para que los profesionales cumplamos nuestro compromiso y para que las empresas cada vez se consoliden por la seriedad, la responsabilidad y la confianza que tienen depositada en las personas que están bajo su tutela laboral, porque han establecido políticas claras y transparentes en el manejo de los mensajes que relatan y difunden sobre los acontecimientos de interés colectivo, entonces, en tal situación, sí podemos decir con toda certeza, que gracias al buen manejo del lenguaje, estamos informando veraz y cumplidamente a la comunidad.
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Etiquetas: derecho a la información, libertad de expresión, libertades públicas, medios de comunicación, sociedad de la información
Los delitos contra el patrimonio moral
La revista Semana, # 1485, páginas 34 a 35, trae un interés análisis sobre los delitos que atentan contra el patrimonio moral de una persona: injuria y calumnia. El código penal, los define con precisión:
"Artículo 220. Injuria. El que haga a otra persona imputaciones deshonrosas, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años y multa de diez (10) a mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Artículo 221. Calumnia. El que impute falsamente a otro una conducta típica, incurrirá en prisión de uno (1) a cuatro (4) años y multa de diez (10) a mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes".
Se trata de un tema que requiere de un examen más detallado. Por eso, primero, es necesario explicar con claridad en qué consiste cada figura. Después, trasladarlo al campo de los medios de comunicación. Y, es en este escenario, donde precisamente, con mayor frecuencia, últimamente, los titulares nos traen, como noticias, los anuncios de que se avecinan varios procesos, bien sea, porque se averiguará a un periodista determinado por lo que dijo o escribió; o, porque la persona contra quien se hace una denuncia, asegura que acudirá a las autoridades para pedir una investigación por alguno de los dos delitos antes mencionados.
La revista Semana se refiere a estos casos: Salud Hernández vs. Jaime Arruba; Claudia López vs. Ernesto Samper; Rodrigo Lara vs. Álvaro Uribe; José Obdulio Gaviria y Francisco Santos vs. Sindicalistas; "Mata Hari" vs. Felipe Muñoz; César Julio Valencia vs. Álvaro Uribe; Coronell, Ospina y Dávila vs. José Obdulio Gaviria; y Jaime Lombana vs. Álvaro Dávila. Por lo anterior, estaremos pendientes del desarrollo de estas confrontaciones a ver en qué terminan.
Y, la semana, que termina, nos trae varios protagonistas, todos, relacionados con los asuntos de los contratos del alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Díaz, quien anunció una rueda de prensa, pero se limitó a decir que estaba cansado de todo lo que han dicho de él, de su señora madre, de su cónyuge y de su hermano Iván. En síntesis él también va a denunciar por los posibles delitos de injuria y calumnia, y quienes están en la otra parte, también afirman que harán lo mismo.
En otras palabras, los delitos mencionados, cuya consumación constituye grave atentado contra varios derechos fundamentales que tienen relación con los derechos de la personalidad, entre ellos, la dignidad, el buen nombre y el honor, y que hacen parte del patrimonio moral de cada ser humano, están presentes en las distintas controversias en las que están involucrados altos empleados del Estado. Y, un aspecto que es un común denominador, consiste en que, en lugar de que haya un debate público, que aclarare los rumores, lo que hacen los protagonistas es evadir las explicaciones que deben a la sociedad sobre sus actuaciones y, por tanto, crean más confusión.
Por todo lo anterior, ahora, deberán periodistas y medios de comunicación, asumir una actitud de exigencia a dichas personas para que, en lugar de sus declaraciones vagas, vayan al grano y precisen sus comportamientos y refuten cada uno de los cargos que se les formulen y no se limiten a decir que harán las denuncias ante las autoridades competentes para que investiguen a sus contradictores.
La sociedad reclama, como su derecho esencial, informarse, pero de verdad, sobre los asuntos de interés público que se difunden en los medios de comunicación y que, en la mayoría de las veces, como sucede en la actualidad, se limitan a decir que se pedirán investigaciones sin hacer las aclaraciones que reclamamos todas las personas interesadas en saber qué pasa y qué hacen las autoridades que, como nuestros mandatarios, no cumplen sus deberes legales.
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Etiquetas: democracia, derecho, derecho a la información, libertad de expresión, libertades públicas
La campaña electoral de 2011
En Colombia, como es ya una tradición, con mucha anticipación a las elecciones, empieza el proceso de "dar a conocer" o hacer "el mercadeo de los candidatos". En otras palabras, son los medios de comunicación, los instrumentos a través de los cuales, los aspirantes a los cargos de representación popular: gobernador, diputado, alcalde y concejal, informan a la comunidad sobre sus aspiraciones, comunican los equipos de trabajo que los acompañan y hacen las propuestas de gestión. Y, en seguida, inician los recorridos por municipios, veredas y barrios, para atraer a los electores. Se trata de un proceso bastante interesante, para que mediante, el uso de todos los recursos de la palabra, se llegue hasta el mayor número de personas, mediante un contacto, en la mayoría de las veces, personal, para convencer al votante.
Dicho proceso tiene varios componentes. El primero, es obviamente, el relacionado con las estrategias de comunicación. Entran en juego, los publicistas, los periodistas, los comunicadores, los fotógrafos, los diseñadores, los maestros de ceremonia y, seguramente, los consejeros y asesores de imagen. En esencia, tienen que saber llegar a las personas, no a las masas. Tienen que llamar la atención, motivar, convencer y mantener el interés del ciudadano que es contactado.
Otro componente esencial, que se desprende del anterior, es el político, es decir, explicar las razones que justifican la participación en el proceso electoral. Tendrá que hablarse de ciudadano y todo el contenido de este concepto. De los derechos que tiene frente al gobernante, de los deberes que éste asume frente, no sólo ante quienes eligen, sino ante toda la comunidad, de los medios de control del gobernante por parte de otras autoridades y de la misma sociedad, de su deber de rendir cuentas, de su comunicación y contacto permanente con la sociedad. En fin, son muchos los aspectos para tener en cuenta.
Y así, podrían sumarse otros tópicos que guardan relación con el proceso informativo y electoral. Por tanto, esta oportunidad se constituye en una reflexión anticipada que nos corresponde a todos: profesionales del periodismo y de las comunicaciones, directores de medios de comunicación, ciudadanos y autoridades. Todos, debemos detenernos a pensar sobre nuestro vínculo con este acontecimiento que también tiene mucho que ver con la cultura política, porque, por naturaleza somos "animales políticos" en el buen sentido de la palabra. Por eso, vivimos en sociedad, con reglas de juego claras a las que nos atenemos en las actividades cotidianas y son el marco de referencia para la convivencia civilizada, pacífica, deliberante y libre, que nos permite suficiente ilustración, para después tomar las decisiones.
Por consiguiente, el llamamiento es para estar atentos a todo el acontecer que se avecina y a la información y demás mensajes que nos proporcionen los medios de comunicación, para participar en la deliberación pública, consultar a los candidatos, hacerles sugerencias, y ejercer los derechos a la libertad de expresión, en el amplio sentido político que ya estamos viviendo.
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Etiquetas: derecho a la información, elecciones
La Procuraduría y la difusión de sus fallos
Van dos semanas, de noticias permanentes, provenientes de los fallos de la Procuraduría General de la Nación, que también se llama Ministerio Público. El lunes 27 de septiembre, se conoció la destitución de Piedad Córdoba, como senadora de la república y la inhabilitación para ejercer cargos públicos por 18 años, "por haber ´promocionado y colaborado´con las Farc", dice El Espectador, en la primera página del martes 28 de septiembre. Y el siguiente lunes, 4 de octubre, la lista de destituciones e inhabilitaciones es mayor. El grupo de sancionados son:Bernardo Moreno, destituido e inhabilitado por 18 años, quien fue secretario general de Palacio en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez; siguen otros funcionarios: Jorge Noguera Cotes, María del Pilar Hirtado y Andrés Peñate, ex directores del Das; otros empleados del Das; y Mario Aranguren ex director de la UIAF.
Sobre estos acontecimientos, que son noticia de primera plana en estos días, los distintos medios de comunicación han tenido plena libertad para redactar los titulares, para la ampliación de contenidos y para la consulta a expertos sobre sus puntos de vista. Igualmente, gozan de independencia, autonomía y libertad para opinar. En esencia, es la plena realización de las garantías proclamadas en nuestra Constitución Política, para que la clásica libertad de expresión, hoy ampliada a la concepción de derecho a la información, se lleve a cabo sin obstáculos de ninguna naturaleza.
El ambiente se ha hecho más controvertido, por el comunicado del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, en el cual anuncia que asume la responsabilidad, tanto política como jurídica por la conducta de su secretario general, Bernardo Moreno Villegas.
Con toda seguridad, durante los próximos días, el debate aumentará considerablemente. Por tanto, los medios de comunicación, fieles a la función social que tienen, nos mantendrán enterados, hasta de los detalles menores sobre estas noticias.
Razón tienen, todos los que opinan acerca de las noticias que se producen en Colombia. Cada día, tenemos sorpresas y, especialmente, mucha riqueza sobre los hechos que se convierten en noticias permanentes.
Por todo lo anterior, nuestra reflexión se orienta hacia el tratamiento que se debe dar a esta amplia información. En concreto, debemos tener presente el nombre de los sancionados. Ellos, con toda seguridad, agotarán los recursos. Y, sin importar cuál sea la decisión sobre los mismos, la parte fundamental que nos corresponde a quienes hemos asumido la noble profesión de informar a la sociedad, es la de ser, excesivamente cuidadosos y respetuosos de los derechos de las personas procesadas. No podemos ser jueces paralelos, tampoco calificar sus conductas, no buscar sus familias para indagarles sobre los cambios en la vida por estos hechos, que de por sí, son dolorosos.
En resumen, todos: periodistas y medios de comunicación, asumir el comportamiento que, ética, jurídica, social, política y lingüísticamente, nos corresponde, para informar la verdad y respetar todos los derechos de los procesados y de sus familias.
Desierta la licitación para avanzar con el "Gobierno en Línea"
Es una lástima la noticia que trae el portal del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones: Desierta la licitación para avanzar con el "Gobierno en Línea". Así nos cuenta lo ocurrido: "El Ministro Molano informó que la decisión de declarar desierto el proceso licitatorio 02 del 2010, se tomó teniendo en cuenta las observaciones de la Procuraduría General de la Nación, de la oficina del Zar Anticorrupción y el respaldo de un concepto jurídico solicitado a la firma DeVivero & Asociados S.A., experta en contratación estatal. Y el análisis integral realizado por el comité evaluador, lo que permitió concluir a la entidad que los proponentes que se presentaron no cumplían con los requisitos".
Es más grave aún, por lo que sostiene la parte final de la noticia: "Colombia es el país líder en América Latina y el Caribe en gobierno electrónico y participación electrónica y el noveno a nivel mundial en la oferta de servicios de Gobierno en línea, de acuerdo con el último reporte de Naciones Unidas. La intranet gubernamental, es una plataforma tecnológica que soporta los servicios de Gobierno en línea, el Centro de Datos del Estado, el Centro de Contacto ciudadano y una red para intercambio eficiente de información entre entidades públicas. va a la vanguardia en este gran proceso democrático de acceso a la información".
Por lo anterior, nos preocupa lo ocurrido,pues, esperar una nueva licitación tarda tiempo, difícil de recuperar y, sobre todo, no podemos vaticinar los nuevos tropiezos que podrían presentarse.
Lo antes expresado, nos convoca a enterarnos de que en Colombia, el "Gobierno en Línea" es el desarrollo de una gran estrategia que ha permitido a las autoridades, comunicarse con la sociedad, informarle de los asuntos de interés público, y facilitarle muchas gestiones, todos los días, durante las 24 horas y el año entero.
En síntesis, es una forma de auspiciar el acceso a la información pública, de estimular la consulta de los portales de las distintas entidades del Estado, de democratizar el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones para bien de toda la sociedad. Además, de impulsar planes para aumentar la cobertura, de desarrollar actividades de enseñanza que, en esencia, es una especie de "alfabetización electrónica", de manera que un adecuado entrenamiento, capacite a las personas para el acceso, uso y aprovechamiento. Pero al mismo tiempo, se tiene que ser consciente de la necesidad de contar con equipos electrónicos en establecimientos públicos como bibliotecas y algunas oficinas del Estado, de modo que los interesados tengan lugares a donde ir a aprender y donde, después, puedan utilizar lo aprendido para muchas consultas.
Por eso, el "Gobierno en Línea" es otra forma concreta de propiciar el ejercicio del derecho a la información, otra manera de hacer realidad la democracia participativa en los medios digitales, gracias a la capacitación que brinda el Estado, en forma gratuita, y que es una nueva enseñanza para estar al día, en materia de tecnología, que todos colombianos necesitamos, con urgencia, si no queremos estar cada día, más atrasados, ignorantes y alejados de muchas posibilidades que encontramos en nuestro medio.
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Etiquetas: democracia, libertad de expresión, libertades públicas, sociedad de la información
Defendamos el derecho a la información en Venezuela
El derecho a la información, como derecho universal que es, nos corresponde a todos los seres. Por consiguiente, todos, como titulares y sujetos activos, estamos en el deber de defenderlo. Por eso, frente a los recientes acontecimientos de Venezuela, donde el gobierno estableció la censura para impedir que se difundan las realidades, tales como son, tenemos que pronunciarnos, pues, con el uso arbitrario del poder está impidiendo el pleno ejercicio de un derecho que es esencial para que todo el mundo se entere de los sucesos más importantes de nuestro vecino.
Somos conscientes de que los diferentes hechos, que luego de ser valorados, se convierten en noticias, requieren de un tratamiento cuidadoso por parte del profesional, similar a la conducta de los demás profesionales, en el campo específico de su trabajo. Por consiguiente, frente a los sucesos relativos a delitos como asesinatos, hurtos y estafas y, en general, de aquellos que tienen mayor repercusión en la sociedad y frente a los afectados, los periodistas siempre han de ser prudentes al darlos a conocer. Saben que deben respetar los derechos, tanto del agresor como de la víctima. Pero, lo que no pueden hacer, es ocultar la realidad por cruda que ésta sea. Al contrario, como lo recomiendan los grandes tratadistas y profesores, frente a hechos que son dolorosos para la sociedad, como el terrorismo, el genocidio y todo delito que atente gravemente contra los derechos humanos, de ellos, se informa y se hace, sin que sean tratados como espectáculos vulgares para despertar la morbosidad general, sino, con una actitud profesional que implique un rechazo sincero por lo sucedido, pues, somos todos los seres humanos, sensibles a todo acto cobarde y lesivo de la dignidad humana.
Los principios éticos y la responsabilidad, tanto social como jurídica, exigen mantener un compromiso honesto en el trabajo de una profesión que siempre tiene que estar y ejercerse por el bien común. Por tanto, la censura impuesta en Venezuela, en lugar de contribuir a mejorar el clima interno de descontento y desconcierto, lo que hace, en forma permanente, es acabar con las pocas garantías de un Estado de Derecho, que está en deterioro y que al desaparecer, abre el camino para la dictadura. Con sobrada razón, dicen los tratadistas de la democracia y de las libertades públicas, que cuando se establece la censura, la primera víctima es la verdad, que es la esencia del derecho a la información.
En consecuencia, la libertad de expresión, que tiene en el derecho a la información, una de las formas más concretas de realizarse, desaparece, junto con los pocos derechos que se pueden ejercer tímidamente. Ojalá en Colombia, sigamos respirando, gozando y ufanándonos de un régimen que, por encima de cualquier consideración, respeta y garantiza la libertad de expresión de todos los colombianos y de los habitantes de nuestro país.
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Etiquetas: democracia, derecho, derecho a la información, libertad de expresión, libertades públicas, sociedad, sociedad de la información
¿Vuelve la violencia contra los medios de comunicación?
Puede tener mil explicaciones, pero no tiene justificación alguna, el aleve atentado el pasado jueves 12 de agosto, contra la cadena radial Caracol y la agencia de noticias EFE. Porque la violencia, carece de razones, salvo cuando es la única alternativa para ejercer el derecho fundamental a la defensa, frente a un ataque grave, injustificado, inevitable e irremediable.
Un viejo pensador decía que en el mundo existen dos poderes irreconciliables: la espada y la pluma. Sin embargo, decía, la pluma, siempre vencerá, aunque tarde para hacerlo. Por eso, en Colombia y en el mundo entero, quienes seguimos fieles a la utopía de la pluma, que simboliza el derecho a la libertad de palabra o de expresión, nunca renunciaremos a su defensa incondicional, así nos toque pagar con la propia vida.
Consideramos conveniente la unión de todos los que estemos identificados con esta postura. Desde el mismo gobierno, desde los partidos políticos, desde la oposición civilizada, desde las empresas y sus medios de comunicación, de todos los profesionales, de todas las universidades, de todos los centros de estudio. De todos los hombres y mujeres que usamos la razón para argumentar y para guiar los pasos de la vida.
Definitivamente, el terrorismo, como método de lucha, no puede ser admitido por ninguna causa. Al contrario, tenemos que levantar erguida la voz, al unísono, para rechazar enérgicamente a quienes se enceguecen y no saben de derechos humanos, no saben de libertad de expresión. Sólo saben de violencia. A ellos, los tenemos que ahuyentar de nuestro entorno, que se vayan con su ideología y con sus actos criminales donde están sus propios partidarios a ver si algún día, convencidos de su irracionalidad, dejan de causar víctimas.
En defensa de las libertades públicas, en defensa de la paz, en defensa de la convivencia con la diferencia, pero sin violencia, es la respuesta que daremos todos los días, incansablemente. Primero, lo haremos en el desierto, pero pronto, nos oirán en todas partes y el eco, retumbará para siempre, como para siempre es la defensa de la vida de todos los seres humanos, para que, libre y responsablemente, se expresen ante los demás.
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El nuevo gobierno y las libertades públicas
Se inicia un nuevo gobierno con muchas expectativas en todos los campos. Ojalá en los asuntos sociales y económicos, se logren grandes realizaciones porque son muchas las personas que esperan los efectos positivos para superar tantas dificultades que afrontan. Podríamos seguir citando otros campos, como el orden público, las relaciones con los otros órganos de poder y las relaciones internacionales, sólo por mencionar parte de esta compleja situación que vivimos. Por materia, debemos hacer especial énfasis en las garantías que se encaminan en el propósito de que las libertades públicas sean siempre expresión de un gobierno, inspirado en los principios de la democracia, que prefiera el exceso al establecimiento de obstáculos.
Cuando hablamos de libertades públicas, nos referimos a muchos formas de manifestación pública y popular, pero pacífica. Porque un país, que carezca de formas civilizadas de expresarse ante el gobernante, bien sea para decirle que está de acuerdo son sus políticas, o para hacer propuestas alternas, o para protestar cuando no se le escucha, es un pueblo que ha perdido la sensibilidad y el interés por los asuntos que tienen importancia para la comunidad. Y, sobre todo, hoy, cuando gracias a la multitud de medios de comunicación, estamos todo el día enterados del acontecer local, regional, nacional e internacional.
En nuestro caso, las libertades públicas son connaturales al ejercicio del derecho a la información, como máxima superación del clásico derecho a la libertad de expresión. Hoy, la palabra es el instrumento que más utilizamos para establecer relaciones sociales de distinto contenido. Por ejemplo, para mantener una conversación familiar, para explicar la forma de realizar el trabajo, para hacer gestiones, para saludar a todo el mundo. En fin, nos alargaríamos demasiado, si nos detenemos a hablar de que la palabra, hecha comunicación, es parte inherente de toda comunidad, porque no existe la una sin la otra, como lo han afirmado los grandes estudiosos de los fenómenos sociales, culturales, lingüísticos, políticos y de distinto orden.
Esta primera parte, nos sirve de fundamento, para anticiparnos a reclamar del recién instalado gobierno, que sea celoso guardián de todas las libertades públicas. Que prefiera ser tachado de garantista en lugar de ser ligero para pronunciarse en desacuerdo con las manifestaciones sociales. Al contrario, es su deber escuchar a los ciudadanos y a sus organizaciones, porque muchas veces, el punto del vista del otro, está mejor sustentado de quien cree tener siempre la razón. Sólo mediante el empleo de la palabra, y aunque parezca ser un lugar común esta aseveración, es como los seres humanos, todos, sin excepción, nos ponemos a examinar las distintas posturas frente a los asuntos públicos que, de por sí, a todos nos pertenecen.
Por consiguiente, en lugar de un gobierno contestataria, esperamos un gobierno deliberante. En lugar de un gobierno sordo, confiamos en un gobierno presto a las expresiones de la comunidad. En lugar de un gobierno que amenace, debemos tener un gobierno dialogante. En lugar de un gobierno de confrontación con sus contradictores, deberá ser un gobierno receptivo y abierto a las expresiones de quienes afirmen tener mejores argumentos que la autoridad. En síntesis, en lugar de un gobierno autoritario en el uso de la palabra, anhelamos un gobierno que respete todas las formas de libertad de expresión y las tenga en cuenta en todos los momentos en que vaya a tomar decisiones trascendentales. Porque, si llegare a ocurrir así, el antes llamado "cuarto poder" que ahora es el primero, será el poder mediático, convertido en auténtico vocero de la sociedad librepensadora y democrática.
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Dos fechas que celebramos los periodistas
En Colombia, los periodistas y también los comunicadores, tenemos dos fechas importantes para celebrar la importancia de nuestra profesión. La primera, conocida como la fecha clásica, es el 9 de febrero, de cada año, establecida por la Ley 51 de 1975, como un homenaje "al padre de nuestro periodismo, Manuel del Socorro Rodríguez". A pesar de que dicha norma fue declarada inexequible por la Corte Constitucional en 1998, las distintas agremiaciones continúan con esta celebración que tuvimos por 23 años. La segunda conmemoración es el 4 de agosto de cada año, como lo dispone la Ley 1016 de 2006. En esta oportunidad, es en honor del "precursor de la independencia, Antonio Nariño", autor de varios periódicos, entre ellos, La Bagatela, de un contenido bastante político.
No obstante, en ambas fechas, más que reuniones sociales, lo que debemos hacer todos los colegas, es reunirnos en actos académicos para hablar, reflexionar y debatir sobre temas que siempre tienen trascendencia en la vida profesional. Y tomar decisiones y cumplirlas para no pasar de un simple encuentro. Por ejemplo, empezar por cambiar la Ley 1016 de 2006, porque se promulgó con meros propósitos declarativos. Es decir, se queda en ese mero enunciado. En otras palabras, es como un saludo a la bandera, sin efectos de ninguna naturaleza. Pero podríamos ir más allá, como luchar porque tengamos una buena ley estatutaria que desarrolle, suficientemente, el artículo 20 de la Constitución Política que, en esencia, su contenido hace el tránsito de la formulación del clásico derecho a la libertad de expresión -derecho individualista- al derecho a la información -derecho universalista-.
Y, un gran punto esencial de referencia, consiste en que en la nueva norma, se exprese de manera clara, concreta y concisa, el alcance del proceso informativo, que es la forma universal como vivimos en la actual sociedad, llamada también la sociedad de la información o la sociedad del conocimiento, siempre y cuando estemos en un régimen democrático.
Porque necesitamos tener claro que todos los seremos humanos participamos en el proceso informativo. Que también lo hacen los profesionales del periodismo y de las comunicaciones, y los empresarios de los medios de comunicación, que éstos transmiten o difunden distintos mensajes y que deben ser respetuosos de los derechos ajenos, y que cuando abusen del gran poder que tienen en sus manos, interviene el Estado, con sus órganos garantistas.
En síntesis, ojalá este año 2010, nos permita pensar en que estamos urgidos de leyes, pero que sean realmente eficaces para regular un asunto tan vital en nuestra sociedad. Si así ocurre, estamos empezando a orientarnos por la ruta indicada.
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Dos fechas que celeramos
¿Qué podemos decir y qué esperar del futuro tercer canal de televisión privada?
En medio de un gran debate avanza el proceso de licitación para la adjudicación del tercer canal de televisión privada de cobertura nacional. De los cinco miembros que integran la Comisión Nacional de Televisión, entidad que tiene en sus manos esta decisión, sólo ejercen cuatro, porque al quinto, se le venció el período y aún no se ha procedido a designar su reemplazo.
Varios son los aspectos sobre los cuales se puede continuar el debate. El primero, es el relativo a la aplicación de un concepto del Consejo de Estado, sobre el requisito de pluralidad de participantes. El segundo, tiene que ver con la posición de la Procuraduría General de la Nación, que sostiene que la pluralidad se exige para los oferentes, es decir, quienes tengan interés de participar en el proceso, pero no se requiere para los proponentes, pues basta uno, quien, en tales circunstancias, deberá pagar el 10% -diez por ciento- más sobre la cifra en que se fijó para la subasta.
Un tercer aspecto, que para nosotros es el de mayor trascendencia, consiste en conocer cuál es la oferta de contenidos de la programación del grupo PLANETA, que es el único proponente que quedó en este proceso. Los otros, se retiraron y alegaron varias razones para hacerlo.
Por consiguiente, nosotros somos más concretos en nuestra posición. Parar empezar, recordemos que la audiencia es variada, porque comprende varias franjas: infantil, de familia y de adultos. Cada una de ellas, tiene expectativas sobre la programación, pues, ésta deberá estar acorde con sus intereses. Por eso, el asunto de fondo tiene que ver con los contenidos de cada programa, de manera que el televidente reciba un mensaje que lo satisfaga plenamente. Sin embargo, nos haríamos muy extensos si dijéramos cuál debe ser cada contenido, de acuerdo con el receptor.
Sin embargo, esta corta reflexión puede ser un punto de partida para propiciar un gran debate de sectores tan importantes como las organizaciones de televidentes, los educadores, los padres de familia, las universidades, los estudiantes, los investigadores, los columnistas de diferentes medios de comunicación, las facultades de comunicación y de periodismo, los líderes de opinión y, en general, de quienes consideren que pueden aportar ideas y propuestas para, al menos, concebir una programación de televisión, así sea todavía muy utópica, pero que se oriente a cada público y le lleve un mensaje que contribuya a su enriquecimiento como ser humano que es.
El pluralismo, como rasgo característico de una democracia, en el amplio campo de las ideas, es precisamente, la posibilidad de convocar y realizar el diálogo público, el debate argumentativo, la reflexión serena y sin sectarismos, y escuchar a quienes quieran participar en ese gran foro, para que, entre todos, construyamos un proyecto de nueva televisión pública. Dejamos este sugerencia para que empecemos a expresarnos libremente, responsablemente y, sobre todo, positivamente.
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EL GOBIERNO EN LÍNEA, UNA FORMA EFICAZ DE ACCESO A LA INFORMACIÓN
Estamos participando en estos momentos en el curso: “Aspectos Regulatorios del Gobierno Electrónico –GE”-, que ofrece la Organización de Estados Americanos, OEA. Su objetivo consiste en que “los participantes conozcan todos los aspectos legales relacionados con el diseño e implementación de una estrategia de gobierno electrónico. Lo anterior se realiza a través de un análisis puntual de la normatividad y experiencias exitosas transmitiendo además una visión global sobre el desarrollo e implementación de proyectos de estas características”.
Los distintos módulos desarrollarán temas como: La regulación en el marco de las políticas de la Sociedad de la Informa, Regulación de e-Gobierno: marco conceptual, Transacciones y Regulación en e-Gobierno, Seguridad de la Información, Privacidad y otros aspectos clave de la regulación del e-gobierno y Regulación y e-Democracia.
Se trata de una gran experiencia, ya que todo el contenido del curso tiene relación con los distintos temas de este portal, entre ellos: Derecho de la Información, Democracia, Medios de Comunicación, Acceso a la Información y Libertad de Expresión.
Con toda certeza, tenemos abundante material para los próximos días, pues, será necesario detenernos en la forma como Colombia ha desarrollado y avanza para ampliar y consolidar, en su modalidad, el llamado Gobierno en Línea, que tiene como gran referente, dentro del proceso, a la Ley 962 de 2005, por la cual se dictan disposiciones sobre racionalización de trámites y procedimientos administrativos de los organismos y entidades del Estado y de los particulares que ejercen funciones públicas o prestan servicios públicos.
El desarrollo de este ambicioso proyecto le ha correspondido, desde el comienzo, al Ministerio de Comunicaciones –hoy Ministerio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación por la Ley 1341 de 2009-, a través del Programa Agenda de Conectividad, cuya responsabilidad está en coordinar, establecer y promover la “Estrategia de Gobierno En Línea –www.gobiernoenlinea.gov.co-“. Para ello, se apoya en su "Manual de Políticas y Estándares para la Gestión de información, Trámites y Servicios del Estado Colombiano a través de Medios Electrónicos".
Por eso, un componente esencial del Gobierno Electrónico, en una democracia, consiste en que su desarrollo compromete a cada Estado que lo ha adoptado y lo viene aplicando y mejorando, a cumplir un gran deber que le corresponde de ser garante y al mismo tiempo, facilitador para que los demás, o sea, tanto los ciudadanos como las demás personas, tanto de cada país, como del mundo entero, satisfagan el derecho humano a ser informados, o derecho a la información.
Para precisar y profundizar un poco más, sobre el contenido y alcance de este derecho, debemos hacer los siguientes interrogantes, los cuales, al ser resueltos, nos brindan las explicaciones concretas. Éstas, se relacionan con las definiciones o concepciones que se puedan formular acerca de qué se entiende o qué es el Gobierno Electrónico.
Estos son los interrogantes: ¿Cómo se ejerce el derecho a ser informado o el derecho a la información? ¿Quiénes posibilitan el ejercicio del derecho a ser informado? ¿A quiénes les corresponde el deber de satisfacer el derecho de los demás a ser informados? ¿Qué hace la persona, con cuando es informada?
Recordemos que dicho derecho, está contemplado, normativamente, en la Declaración Universal de Derechos Humanos, del 10 de diciembre de 1948, cuando en su artículo 19 dijo: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones; el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
En Colombia, existen otros tratados que lo ratifican: Los pactos internacionales de derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos, de las Naciones Unidas, del 16 de diciembre de 1966 –Ley 74 de 1968 en Colombia- y la Convención Americana sobre derechos humanos, pacto San José de Costa Rica de 1969 –Ley 16 de 1972 de Colombia-.
Seguramente, las Constituciones Políticas de los Estados modernos, declaran a éstos, como un Estado Social, de Derecho y Democrático, comprometido a garantizar los derechos fundamentales, entre los cuales está el derecho a ser informado o derecho a la información, que supera conceptualmente, al clásico derecho a la libertad de expresión.
Por lo anterior, este derecho se ejerce cuando la persona tiene la posibilidad de acudir a las fuentes, -y ojalá que éstas sean plurales-, en búsqueda de la información o, en general, de los mensajes que le interesan y que le sean proporcionados. Posibilitan la satisfacción de este derecho, los particulares, cuando desde los medios de comunicación, suministran información o distintos mensajes para el público; y también, el gobierno, cuando desde sus distintas dependencias, le cuenta a la población sobre los actos, las decisiones, los proyectos de las distintas autoridades, rinden cuentas y en general, proporcionan mucha información a los ciudadanos. En otras palabras, es el ejercicio de la comunicación pública, como un deber de las autoridades.
La persona al ser informada, comparte estos mensajes con los demás ciudadanos. Empieza un proceso de comunicación, de debate, de discusión y en muchos casos, con base en la información que le proporciona la autoridad, toma decisiones.
Precisamente, el Gobierno Electrónico cumple esta misión. Y, todos los días, renueva el contenido de los portales para satisfacer el derecho a ser informada o derecho a la información de toda la comunidad.
En Colombia, el artículo 20 de la Constitución contiene el derecho a la información. Dice: “Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación social.
Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantizas el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura”.
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El secuestro: delito de lesa humanidad
Colombia es y seguirá siendo noticia constante por la violación de los derechos humanos. Entre ellos, infortunadamente, el secuestro parece que no llegará a su fin en corto plazo. Este fin de semana, la fuerza pública logró rescatar a cuatro militares que llevaban entre diez y doce años secuestrados, viviendo en condiciones que no tienen calificativo para expresar el horror de permanecer casi que a la intemperie, sin justificaciones de ninguna naturaleza.
Ante tan aberrante situación es deber de todos los colombianos, pero especialmente de las instituciones del Estado y también de los particulares que estamos comprometidos en una lucha sin tregua en pro del respeto de todos los derechos humanos, denunciar a los violadores para que sean procesados, juzgados y condenados con todo el peso de la ley.
En nuestro caso, somos los periodistas y los medios de comunicación, como sujetos cualificados y organizados del proceso informativo, los que tenemos este gran compromiso social y el gran deber profesional de mantener una campaña por el respeto mutuo de todos los derechos humanos.
Esta misión hace parte de la tarea de tener bien informada a la sociedad del acontecer y, sobre todo, en materia de derechos humanos, no es sólo contar los sucesos tan lamentables que no cesan, sino, en conjunto, recordar todos los días que, somos todas las personas, las primeras en conocer, practicar, respetar y hacer respetar los derechos humanos, y convivir con los demás y con los diferentes en un ambiente de paz y de respeto recíproco.
A pesar de nuestra posición pesimista, no podemos renunciar a la esperanza, de que las generaciones jóvenes, y todos los niños y las niñas, de la ciudad y del campo, crezcan en un mundo, idealmente pacífico, como debería ser. Si esta utopía, poco a poco, se convierte en realidad, al empezar por enseñarse en los hogares, en las escuelas y colegios, en la universidad y en el trabajo, el contenido y la práctica cotidiana de los ya insistentes derechos humanos, entonces, estaremos haciendo un aporte que a largo plazo será muy valioso.
Para impulsar esta iniciativa, seremos los periodistas y los medios de comunicación, los pioneros para difundir e incentivar la pedagogía de los derechos humanos, empezando por el derecho a ser adecuadamente informado y orientado, ya no por el clásico cuarto poder, sino, y así lo hemos comprobado, el primer poder de un régimen democrático: periodistas y medios de comunicación.
La obra: Los Periodistas y el Derecho a la Información en Colombia, ratifica el merecido calificativo de primer poder.
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EL RESPETO POR EL LENGUAJE EN EL DERECHO PENAL
Las noticias de los últimos días han girado en torno a las decisiones de las autoridades judiciales, y las reacciones de las autoridades administrativas, de algunas instituciones y también de ciudadanos sobre dichas determinaciones. El gran debate ha tenido como punto central, el lenguaje que se ha utilizado para calificar las actuaciones de las autoridades judiciales, y los comunicados que se han difundido, de parte de aquéllas, para recordar que en Colombia, por mandato constitucional, las ramas del poder público son independientes, aunque colaboran armónicamente, para la realización de los fines del Estado.
Por ejemplo, cuando las noticias cuentan sobre la libertad que se concede a procesados de delitos graves, por vencimiento de términos, inmediatamente, quienes declaran, dicen que estamos ante la más grave impunidad de que se tenga conocimiento. Cuando un fiscal acusa a un imputado, que es la persona contra quien se deben tener suficientes pruebas que lo comprometan en la comisión de delitos, algunos de los empleados que comentan lo sucedido, dicen que se trata de personas honradas, cumplidoras de sus deberes y, que por tanto, no existen razones para ordenarse la privación de la libertad.
Y podríamos seguir enumerando otros casos, que son motivo de noticia diaria, como cuando se dice que un fiscal, en virtud del principio de oportunidad, decidió que no había lugar a iniciar una investigación. O que un procesado, invocó el hábeas corpus y ya goza de libertad.
Para el público receptor de estas noticias, en la mayoría de los casos, en vez de ser adecuadamente informado, es gravemente desinformado. Y, sobre todo, cuando altos funcionarios, como el presidente de la república, el ministro del interior y de justicia, el ministro de defensa, un gobernar o un alcalde, aprovechan los micrófonos de los medios de comunicación para expresar sus reacciones por las decisiones de las autoridades judiciales, que no comparten, pero que consideran que es su deber reaccionar y muchas veces, hasta acusarlas porque creen que no están acatando los mandatos constitucionales y legales en sus decisiones.
Y, ¿qué hacen los periodistas: permanecen callados, no investigan a fondo, o se limitan a servir de instrumentos para la difusión de mensajes que el público no va a entender?
Ante tal circunstancia, debemos partir de un presupuesto esencial de la democracia informativa. Para poder informar, como debe ser, quien lo hace, debe estar lo suficientemente preparado para expresarse, en esta materia, en el lenguaje jurídico-penal preciso, y agregar las explicaciones que sean necesarias para la comprensión de la noticia.
Mientras no haya estudio, capacitación, investigación, prudencia y redacción clara de los mensajes que se van a difundir, los periodistas y, por ende, los medios de comunicación, están faltando a un gran deber ético-jurídico-informativo. Y, sin quererlo, siempre, estarán sirviendo de instrumentos dóciles e ignorantes ante los funcionarios que se desbocan a vociferar contra la administración de justicia, empleando términos que en la mayoría de ocasiones, no son de recibo, en vez de ser instrumentos que atemperen las tempestades, al cumplir la misión esencial de comunicar, con criterios de verdad, de imparcialidad y de conocimiento, ante la sociedad, que confiada en ellos, sigue desinformada.
Pero si el periodista está bien ilustrado, interpela al funcionario enfurecido, para pedirle que, como es su deber, exprese las desavenencias que tenga, pero en términos respetuosos y con amplia argumentación, para que contribuya a una auténtica democracia deliberativa.
Por lo todo lo anterior, desde este blog, cada semana, trataremos un tema que guarda relación con el pleno ejercicio del derecho a la información, fijaremos nuestra posición y haremos los aportes que sean pertinentes. Precisamente, nuestra obra: Los Periodistas y el Derecho a la Información es la respuesta para llenar ese gran vacío que tenemos. En este caso concreto, remitimos al Capítulo IX: El derecho penal y el derecho a la información. Se puede bajar un resumen en el portal, www.azaelcarvajal.com y adquirir la obra para mayor ilustración.
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Las sorpresas de la democracia informativa
La democracia, concebida desde el vasto campo del derecho a la información, algunas veces trae sorpresas y, en otras ocasiones, hasta situaciones imprevisibles. Recordemos que, cuando hablamos del derecho a la información, nos referimos a un régimen en el cual, siempre se tiene como presupuesto esencial para la deliberación, el conocimiento previo, o los mensajes, suministrados con suficiente anticipación, claros y concretos, para posibilitar el estudio, el debate, la confrontación, la reflexión y, finalmente, la decisión. Por eso, los resultados de las elecciones presidenciales del domingo 30 de mayo de 2010, constituyen una plena demostración de esta hipótesis, en el sentido de cómo, cuando casi todas las encuestas aseguraban un empate técnico entre los dos aspirantes, Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, el primero, ganó al segundo y lo superó por una cifra que es mayor al doble de los votos alcanzados por el contrincante.
Un breve análisis de la situación previa a las elecciones, nos permiten afirmar que todos los aspirantes tuvieron la oportunidad de explicar sus propuestas, aunque faltaron debates, porque en la mayoría de las veces, se realizaron entrevistas en la televisión y no, propiamente, debates, pues éstos, por su propia naturaleza, implican controvertir una propuesta, examinarla a fondo, expresar distintos puntos de vista, que van desde rechazarla, con suficientes argumentos, hasta sustituirla por un nuevo proyecto.
La democracia informativa, entendida como la satisfacción del derecho a la información de la inmensa mayoría de colombianos, con especial énfasis en quienes ejercieron el voto, significa que dicho público, fue ampliamente enterado del plan de gobierno de cada candidato; que además, las encuestas daban a conocer sus resultados; y que los ciudadanos tuvieron tiempo de pensar en cuál era el candidato de su preferencia, de acuerdo con los criterios que cada persona construía como base para tomar la determinación antes de votar y hacerla realidad en el momento de acudir a los lugares de las elecciones.
Sin embargo, las proyecciones de las encuestas, al final del proceso, no fueron acertadas en sus predicciones. ¿Por qué razones? Muchos son los argumentos para tratar de explicar el complejo proceso que se vivió antes del domingo 30 de mayo. Nosotros, solamente nos atrevemos a sostener que la actual sociedad colombiana, vive un proceso informativo, que cada día es más intenso, sobre todo, durante la época anterior a las elecciones, como fueron las presidenciales.
Por consiguiente, en este caso concreto, nos atrevemos a aseverar que por el pluralismo en los mensajes que nos proporcionaron los medios de comunicación, en torno al proceso electoral, lo mismo que por el pluralismo ideológico que difundieron los partidos políticos que apoyaban a los candidatos, contribuyeron a que nuestra sociedad, cada vez más deliberante, formara grupos de opinión pública, alrededor de las ideas de los aspirantes a la presidencia de la república.
Luego, y de una manera libre y cambiante, según los nuevos argumentos que se conocían, los votantes tuvieron elementos de juicio para decidir. Por eso, los resultados del domingo 30 de mayo, son las sorpresas de la democracia informativa, que son apenas connaturales a la sociedad de la información, como la nuestra, que avanza en un gran proceso de discusión. Así lo sostenemos en el libro: Los Periodistas y el Derecho a la Información en Colombia, cuya obra, se puede consultar y bajar un resumen de la misma, para mayor ilustración, en esta dirección: www.azaelcarvajal.com El autor, tiene enorme interés en conocer los puntos de vista de quienes consulten el libro, en cuyo portal, habrá novedades, para enriquecerlo y convertirlo en un medio de permanente consulta.
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Etiquetas: derecho a la información, libertad de expresión, medios de comunicación, sociedad de la información
Las elecciones, la democracia y la libertad de expresión
El próximo domingo, 30 de mayo, estamos convocados TODOS los colombianos para elegir al presidente de Colombia, que gobernará del 7 de agosto de 2010 hasta la misma fecha de 2014. Han pasado varios meses de campaña. Los distintos medios de comunicación han estado informando y opinando sobre este proceso. Han cumplido una misión esencial de una democracia: ilustrar a los ciudadanos para que analicen, discutan, comparen y, finalmente, tomen la decisión que crean que es la más convincente. Por los resultados de las encuestas y los demás cálculos, las predicciones vaticinan una segunda vuelta, que será el domingo 20 de junio. Hasta allí, cumplimos un formalismo interesante, pero que no puede concluir con la elección del gobernante. Por tanto, es necesario reflexionar sobre las futuras acciones del ciudadano frente al presidente elegido. Quiere decir que todos los días, debemos estar atentos a las declaraciones, informes, actos, anuncios y demás expresiones del gobernante. Porque, precisamente, la democracia, vigente y vigilante, nunca podrá estar aislada de las distintas autoridades, porque ellas, frente a nosotros, tienen grandes compromisos, cuya realización, así algunas veces, justifiquen tardanzas o hasta modificaciones, no podemos descuidar ni ignorar. Para ejercer tan trascendental misión, tenemos un gran apoyo en los medios de comunicación. Ellos han sido considerados como "el perro guardián de la democracia". Por eso, las funciones que han asumido, libre y responsablemente, las deben desarrollar siempre, para contribuir a crear una opinión pública, también libre y deliberante. En caso contrario, no podríamos afirmar que la democracia colombiana se consolida todos los días, porque estaría ocurriendo todo lo contrario. Somos optimistas de tan nobles propósitos. Creemos en que los periodistas, con su trabajo, han de aportar todo su quehacer intelectual para que la sociedad, en general, como sujeto universal del proceso informativo, pueda satisfacer a plenitud, su derecho fundamental a estar adecuadamente informado, para que al mismo tiempo, pueda ejercer los demás derechos que le corresponden como ciudadano que es. Precisamente, para una mayor ilustración, de TODAS LAS PERSONAS que lean este blog, las invitamos a conocer la obra: Los Periodistas y el Derecho a la Información. Basta con consultar esta dirección: www.azaelcarvajal.com
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Internet: ¡el gran aporte para la libertad de expresión!
Este lunes 17 de mayo, celebramos en el mundo entero, el día de la internet y de las telecomunicaciones. Sobran las palabras para destacar y reconocer el gran aporte de la “red de redes”, para que los ciudadanos del mundo entero, tengamos la posibilidad de participar y aprovechar al máximo, su desarrollo constante, para aplicarlas a las actividades cotidianas. En el caso de Colombia, tenemos dos razones especiales para reflexionar sobre los efectos, tanto inmediatos, como futuros, de las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones.
Estamos en la campaña electoral para escoger el próximo presidente de la república. Todos los candidatos son, lo suficientemente conscientes de la necesidad de su uso. Por eso, nos hallamos ante un nuevo escenario de un régimen democrático –porque no podrá existir como tal en un régimen autoritario: Cuba y Venezuela-, conocido también como “la nueva plaza pública”, o “el ágora del momento”, o “el foro cibernético”, que está convocando, estimulando, sumando y facilitando la participación de un grueso número de personas, antes apáticas a la política, por diversas razones, para que ahora, sí se interesen por este proceso electoral y, finalmente, sean determinantes en los resultados del domingo 30 de mayo. Y, ojalá, no fuera necesario tener una segunda vuelta, lo que parece, hasta el momento, inevitable, porque seguiríamos con gran expectativa hasta el domingo 20 de junio.
Basta con un corto recorrido a cada página web de los candidatos, para apreciar, desde el diseño hasta la manera de informar, de comunicarse con los visitantes y de exhortarlos para conseguir el apoyo de cada uno, y la invitación para multiplicar los simpatizantes. Es apenas natural, que dentro el ejercicio de una campaña pedagógica electoral, fundada en el pleno ejercicio de la libertad de expresión y en el respeto de los derechos ajenos, las distintas propuestas, sobre los asuntos de mayor interés, estén debidamente sustentadas, con la pretensión de convencer y conquistar el voto. Es la nueva forma de establecer un diálogo público, de deliberar, de confrontar, de reflexionar y, finalmente, de decidir. Estamos convencidos de que los resultados de las votaciones, tendrán un gran soporte en el trabajo que se realice en la red. Por eso, todos estamos pendientes de lo que ocurra en estos días hasta la culminación del proceso. Tendremos una enorme experiencia y un aprendizaje para los días venideros.
La segunda razón para reflexionar la encontramos en el desarrollo de la Ley 1341 de 2009, por la cual se definen principios y conceptos de la sociedad de la información y la organización de las tecnologías de la información y las comunicaciones, TIC. En concreto, nos referimos, a que el anterior Ministerio de Comunicaciones, ahora llamado Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, tiene asignadas varias tareas esenciales, las cuales ameritan un examen más detenido, como lo encontramos en el Capítulo VII del libro que está en circulación: Los Periodistas y el Derecho a la Información en Colombia. Para una primera aproximación al tema, remitimos a esta dirección, www.azaelcarvajal.com
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¿Celebramos Día Universal de la Libertad de Expresión o de la Libertad de Prensa?
El pasado 3 de mayo, celebramos un acontecimiento de mucha trascendencia para las personas naturales, para los profesionales del periodismo y de las comunicaciones y para las empresas periodísticas y de las comunicaciones. Ampliamos la afirmación, al explicar que dicho certamen nos vincula a todas las personas naturales, porque somos los sujetos universales del proceso informativo. Se relaciona con los profesionales del periodismo y de las comunicaciones, porque ellos son los llamados sujetos cualificados del proceso informativo. También vincula a las empresas periodísticas y de comunicaciones, conocidas como los sujetos organizados del proceso informativo.
Aclaramos que el proceso informativo es la forma de vivir de la actual sociedad, que otros llaman sociedad de la información o sociedad del conocimiento. Pero en esencia, debemos hacer hincapié en que el proceso informativo se concreta y se realiza en la sociedad del presente, cuyos actos se proyectan al futuro. Es la sociedad del diálogo, de la deliberación, de la democracia participativa mediante el uso de la palabra y del respeto por los derechos ajenos. En otras palabras, es la sociedad que está relacionada con las comunicaciones en todas partes: en la familia, en el trabajo, en el estudio, en los negocios y entre ciudadanos y gobernantes.
Aunque el proceso informativo, para mayor comprensión, se compone de cinco elementos –poco a poco los conoceremos-, en esta oportunidad, sólo nos referiremos, dentro de los sujetos, al universal y al organizado, porque son los dos, los que tienen mayor conexidad, con el acontecimiento que acabamos de celebrar, el cual nos da pie para preguntar: ¿Día Universal de la Libertad de Expresión o de la Libertad de Prensa?
Conceptualmente, somos partidarios de hablar del Día Universal de la Libertad de Expresión, porque su contenido, se concreta y se aprecia con el ejercicio que hace cada persona natural de tan importante libertad, que también tiene un alto contenido de derecho. Es el derecho a la libertad de manifestar los pensamientos, las opiniones, los datos adquiridos en la vida cotidiana y, en general, de todos los mensajes que cada ser elabora, después de reflexionar, para luego, ponerlos en conocimiento de los demás.
En cambio, la Libertad de Prensa, sigue siendo un concepto decimonónico. En la actualidad, su contenido se consolidad con el ejercicio complementario de otros derechos fundamentales como el derecho a la asociación y el derecho a fundar medios de comunicación. Para hacerla realidad, los interesados aportan recursos económicos, adquieren bienes como edificios, equipos tecnológicos, trazan derroteros ideológicos, seleccionan y vinculan el personal cualificado, y el medio de comunicación nace y sale a la calle.
La celebración puede ser para ambos derechos, pero para ejercer el primero, no se necesita de tener el propio medio de comunicación. Con unos cuantos recursos económicos, es posible la difusión del mensaje. Sin embargo, la segunda libertad, que como la primera también es un derecho, es esencial en un sistema democrático para que el medio de comunicación, además de contar el acontecer, cumpla otras funciones esenciales, como la vigilar los actos de los gobernantes y defender las libertades públicas. El debate será más interesante, en la medida en que expresemos nuestros puntos de vida sobre la eficacia, tanto del Derecho a la Libertad de Expresión, como del Derecho a la Libertad de Prensa. Abrimos las puertas para la deliberación. Y, sobre todo, cuando nos hallamos en la campaña electoral para escoger en futuro presidente de la república. ¡Animémonos a pensar y a escribir!
Publicado por Azael Carvajal Martínez en 18:38 0 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: democracia, derecho a la información, libertad de expresión, medios de comunicación, लिबेर्तादेस públicas
El periodismo es parte del derecho a la libertad de expresión
Celebramos con mucha emoción este lunes 3 de mayo, el día mundial de la libertad de expresión o derecho a la libertad de prensa. Preferimos y debemos hablar, para mayor precisión conceptual, del derecho universal a la libertad de expresión. Por varias razones:
1. Porque todos los seres humanos y aun las personas jurídicas, somos titulares de este derecho. Por tanto, no podrá admitirse exclusiones de ninguna naturaleza.
2. Porque en pleno siglo XXI, no tiene sentido que persona alguna o Estado alguno, intente siquiera, impedir que otro, ejerza este derecho, que es connatural a su propia condición de ser humano, o un ser creado por éste.
3. Porque el carácter de derecho universal, significa que en todo el mundo, todas las personas, sin obstáculo alguno y cuantas veces lo quiera, ejerce el derecho a la libertad de expresión.
4. Porque es deber de todo Estado, consagrar en sus normas constitucionales y legales, el reconocimiento, goce y garantías para hacer eficaz este derecho.
5. Porque no se requiere tener un medio de comunicación para ejercer este derecho. Por eso, lo diferenciamos del derecho a la libertad de prensa, en cuanto éste, tiene más relación con las empresas periodísticas que, como tales, también son necesarias en un sistema democrático para que se encarguen de cumplir el contrato tácito con la sociedad, de mantenerla informada, desde su perspectiva ideológica y filosófica.
6. Porque en todo régimen político, que tenga como referente las prácticas democráticas, una de las formas de ejercer el derecho a la libertad de expresión, es precisamente, mediante el ejercicio del periodismo.
7. Por eso, en Colombia, debemos unirnos todos, para que todos ejerzamos plenamente el derecho a la libertad de expresión.
Publicado por Azael Carvajal Martínez en 14:22 0 comentarios Enlaces a esta entrada
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