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CODIGO DE BUENAS PRÁCTICAS PREVENTIVAS SECTOR DE CONSTRUCCION - PDF
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Héctor Plaza Chávez
1 CODIGO DE BUENAS PRÁCTICAS PREVENTIVAS SECTOR DE CONSTRUCCION ********************************************************************************************************************************************************* PLAN GENERAL DE ACTIVIDADES PREVENTIVAS 2015
2 1.- INTRODUCCION Y OBJETIVOS En Construcción, como en cualquier otro sector productivo se encuentran presentes riesgos derivados del desarrollo de la actividad que pueden afectar a la seguridad y salud de los trabajadores ocasionando, con demasiada frecuencia accidentes de trabajo graves o muy graves, o enfermedades profesionales y, en el mejor de los casos solamente daños materiales o interrupciones indeseadas del proceso productivo. Por este motivo, además de por imperativo legal, en las empresas, se deben establecer las medidas oportunas para contribuir a la reducción o eliminación de estos riesgos laborales. Estas medidas afectan a múltiples ámbitos de actuación, desde la creación de una organización preventiva en la empresa y su enraizamiento en la estructura jerárquica de la misma, a la aplicación de un plan de prevención del que no estarán ausentes la evaluación de los riesgos laborales y la consecuente planificación de la acción preventiva. Referente al sector de la Construcción se definen, a este respecto, en el Real Decreto 1627/97, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción, y del cuál se hablará más adelante, una serie de conceptos específicos tales como Estudio Básico, Estudio de Seguridad y Salud, y Plan de Seguridad y Salud, no siendo éste último sustitutivo del Plan de Prevención, con el que deben contar todas las empresas (con independencia de su sector de actividad) como una de las obligaciones que deberán asumir para dar cumplimiento al Real Decreto 39/97, pues mientras que este último se refiere a la empresa como unidad, el Plan de Seguridad y Salud tiene por objeto la obra de construcción en particular. Es de todos conocido que, en este sector, forma parte de lo habitual contar con más de una empresa efectuando trabajos simultánea o sucesivamente, y por tanto la profusión de contratas, subcontratas y trabajadores autónomos requerirá de una coordinación entre ellas, es decir, se precisará de la Coordinación de Actividades Empresariales, con la finalidad de evitar el agravamiento de posibles riesgos, lo que se trasmitirá en el Real Decreto 171/2004 que desarrolla el art. 24 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL 31/95). Igualmente la Ley 31/95 introduce en su artículo 32 bis la necesidad de contar con recursos preventivos (se entiende que adicionales) en determinadas situaciones o supuestos (artículo introducido por la Ley 54/2003 de reforma del marco normativo de la LPRL 31/95), entre los que se encuentra la posibilidad de que los riesgos se vean agravados o modificados, por la concurrencia de operaciones diversas que se desarrollen sucesiva o simultáneamente y que precisen de un control más exhaustivo o específico, o bien cuando se realicen actividades o procesos que reglamentariamente se consideren como peligrosos o con riesgos especiales. Asimismo, la contratación y subcontratación que se produce en el sector, lleva a contemplar en este código la Ley 32/2006 reguladora de la subcontratación en Construcción y su reglamento de desarrollo, y cuyo objeto es mejorar las condiciones de trabajo del mismo, en general, y las condiciones de seguridad y salud de los trabajadores, en particular; esta regulación se hacia necesaria puesto que el encadenamiento sucesivo e injustificado de subcontrataciones ocasiona, en no pocos casos, la participación de empresa sin una estructura organizativa mínima para hacer frente a sus obligaciones de protección de la salud y seguridad de los trabajadores. No menos importante resultará formar a los trabajadores, facilitarles la información precisa así como habilitar los cauces oportunos de participación de los mismos en las decisiones que puedan afectar a la prevención de los riesgos laborales en la empresa. 2
3 A través de este código de buenas prácticas, se pretende contribuir a mejorar la acción preventiva en las empresas del sector mediante la aplicación de acciones que incidan, de manera especial, tanto en la organización de la prevención en las mismas como en la planificación de acciones tendentes a disminuir la incidencia de aquellos factores de riesgo más frecuentes en el sector de actividad, además de informar a las empresas sobre alguno de los requisitos legales en materia preventiva que deben contemplarse. Lo incluido en este documento se basa en criterios generales en función del contenido de la normativa, si bien debe recordarse que corresponde a los órganos jurisdiccionales la interpretación de dicha normativa, además de la aplicación que de la misma puedan realizar, para cada caso concreto, los órganos administrativos competentes. 2.- MARCO LEGAL Y CONCEPTOS BASICOS La prevención de riesgos laborales en nuestro país se encuentra regulada, básicamente, por la Ley 31/95, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales y sus reglamentos complementarios y de desarrollo, algunos mencionados en el punto anterior, de entre los que destaca por su importancia a efectos de la organización y gestión preventiva en la empresa el RD 39/97, de 17 de enero, que aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. Los Reglamentos derivados o complementarios a la Ley regularán aspectos particulares o más concretos del ámbito preventivo, entre los que se encuentran, además de los anteriores, los siguientes: Equipos de Trabajo, Señalización, Manipulación Manual de Cargas, Riesgo Eléctrico, Equipos de Protección Individual, Trabajos Temporales en Altura, etc. Con independencia de ello, existe normativa que, siendo anterior a la vigencia de la Ley PRL, continúa vigente regulando aspectos concretos de la acción preventiva (Reglamentos sobre plomo metálico, cloruro de vinilo monómero, etc.). Igualmente existe numerosa normativa Jurídico-Técnica que regula fundamentalmente aspectos técnicos pero, que pueden tener relevancia a efectos de prevenir riesgos durante el desarrollo de la actividad laboral (básicamente Reglamentos industriales). Por último cabe destacar el papel que las normas convencionales (Convenios Colectivos) pueden desempeñar en la regulación de condiciones de trabajo a efectos preventivos en sus correspondientes ámbitos de aplicación. La Ley 31/95 de Prevención de riesgos laborales (Ley PRL), constituye el marco básico en el que se desenvuelve la prevención en España, y establece un régimen de responsabilidades y obligaciones tanto de las empresas como de los trabajadores así como de las distintas administraciones públicas. Por lo que respecta a las empresas, están obligadas a desarrollar las actividades preventivas acogiéndose a alguna de las modalidades de organización específica, que se les brinda, en función de sus particulares características (tamaño de la empresa, peligrosidad de la actividad desarrollada, etc.). Igualmente deberán realizar cuantas actividades sean necesarias para que el desempeño de la actividad productiva no represente un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores, articulándose y desarrollándose éstas básicamente entorno al plan de prevención, la evaluación de los riesgos, la planificación de la acción preventiva, la vigilancia de la salud, el desarrollo de la información y la formación de los trabajadores, etc. 3
4 La Ley de Prevención de Riesgos Laborales desarrolla algunos conceptos básicos que pueden resultar importantes a la hora de clarificar determinados aspectos en materia preventiva, haciendo referencia seguidamente al contenido de algunos de ellos. Prevención: Serán las actividades o medidas que se adopten o puedan adoptarse en la actividad de la empresa para evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo. Riesgo Laboral: Es la posibilidad de que un trabajador sufra un daño derivado del trabajo. Para su calificación en cuanto a la gravedad, se valorará tanto la probabilidad de que se produzca ese daño como la severidad de las lesiones que pueda acarrear. Quizás uno de los conceptos básicos más interesantes por su repercusión y amplitud sea el de Condición de trabajo que se define en la Ley como cualquier característica del mismo que pueda tener una influencia significativa en la generación de riesgos para la seguridad y la salud del trabajador. Dentro de esta definición se abarcan aspectos tales como: - Las características generales de los locales e instalaciones Donde se desarrolla la actividad y en que condiciones se encuentra?. Con que medios de protección cuenta?. De qué medidas de emergencia y evacuación dispone?. Etc. - Las características generales de los equipos, productos y demás útiles Que equipos de trabajo, herramientas y productos se utilizan?. Cuál es su estado de conservación?. Presentan un mantenimiento y control periódico?. Cuentan con las protecciones adecuadas?. Etc. - Naturaleza de agentes físicos, químicos y biológicos presentes en el ambiente (intensidad y concentraciones). Los procedimientos para su utilización Existe exposición a agentes de este tipo?. Pueden resultar peligrosos por su propia naturaleza?. Se manipulan o utilizan de forma adecuada?. Sus concentraciones o niveles de presencia pueden dañar la salud?. Disponen de equipos de protección adecuados?. Etc. - Otras características del trabajo incluidas las relativas a su ordenación y organización Cuentan los trabajadores con la formación preventiva adecuada?. Han sido informados de los riesgos de su actividad y de las medidas preventivas correspondientes?. Cuenta la empresa con una organización preventiva apropiada?. Está adecuadamente integrada la prevención en la empresa?. Etc. Como se ve, las condiciones de trabajo a efectos de la prevención de riesgos afectan a la práctica totalidad de los aspectos de la actividad dado que cualesquiera de ellos, en unas circunstancias desfavorables, puede incidir en la generación de riesgos para los trabajadores, siendo responsabilidad de la empresa que estas condiciones de trabajo no sean fuente de riesgo para los mismos. Cómo podrá lograr la empresa, el que debe ser su gran objetivo: No generar riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores?. Para ello la legislación nos da una serie de pautas: 1- Estableciendo una organización preventiva adecuada a las circunstancias de la empresa. 2- Integrando la prevención en el sistema general de gestión de la empresa como una actuación más a desarrollar, comprendiendo su conjunto de actividades así como a todos sus niveles jerárquicos. Esta integración se desarrollará a través de la implantación y posterior aplicación de un Plan de Prevención de Riesgos Laborales. 3- Favoreciendo la colaboración de los trabajadores y su integración en materia preventiva a través de sus órganos de participación. 4
5 4- Adoptando los instrumentos básicos para la gestión y aplicación del Plan de Prevención como son la Evaluación de Riesgos y la Planificación de la Acción Preventiva. El Plan de Prevención será el instrumento esencial a través del cual se integrará la actividad preventiva de la empresa en su sistema general de gestión y establecerá su política en materia de prevención, debiendo ser aprobado por la Dirección de la Empresa, y asumido por su estructura organizativa. La Evaluación de riesgos, como instrumento básico de la gestión y aplicación de la acción preventiva, está destinada a estimar la magnitud de los riesgos que no se hayan podido evitar obteniendo la información necesaria para que la empresa pueda decidir respecto a la adopción de medidas preventivas y, en su caso, sobre el tipo de medidas a adoptar. Nos encontramos en este caso, como punto de partida, ante el diagnóstico del estado de la empresa en materia de seguridad y salud necesario para desarrollar posteriores acciones de corrección si fuera necesario. En resumen, debo saber cómo me encuentro para determinar que debo hacer para que las condiciones de trabajo no sean lesivas para mis trabajadores. La evaluación inicial, deberá repetirse en determinadas circunstancias (cambio de condiciones de trabajo, incorporación de nuevos puestos de trabajo o de trabajadores especialmente sensibles, al detectarse daños para la salud de los trabajadores que hagan pensar en una inadecuación de las actividades preventivas o en su insuficiencia). Cuando el resultado de la evaluación ponga de manifiesto situaciones de riesgo, el empresario deberá planificar la actividad preventiva con el fin de controlar o reducir dichos riesgos conforme a un criterio de prioridades en función de su importancia y/o número de trabajadores que puedan verse afectados. En la planificación se tendrá en cuenta la posible existencia de reglamentación sobre riesgos específicos (trabajos en altura, espacios confinados, ruido, etc.) y los principios generales de la acción preventiva (Ley 31/95). Por tanto, una vez detectados los riesgos y evaluada su magnitud (Evaluación de Riesgos), se deben planificar las acciones tendentes a su reducción o eliminación. La planificación deberá incluir necesariamente, no solo aspectos técnicos o materiales sino también aquellos que afecten a la organización así como a la formación de los trabajadores. Por ultimo señalar que siempre se deberá prestar atención a la canalización y puesta en marcha de los mecanismos de información, consulta y participación de los trabajadores, elemento esencial en este ámbito, para poder desarrollar una política de prevención óptima. 3.- DERECHOS Y DEBERES DE EMPRESA Y TRABAJADORES La legislación en prevención señala una serie de derechos y deberes de empresa y trabajadores en materia de prevención que, además de ser requisito legal, constituyen una base imprescindible para conseguir una eficaz gestión de la prevención en la empresa y coadyuvan a la consecución de los objetivos deseados y señalados en apartados anteriores. Entre estos derechos y deberes podemos destacar: - Información Garantizar que los trabajadores se encuentren informados de los riesgos presentes en el trabajo, tanto si estos son los generales de la empresa como particulares de cada puesto o tarea, así como de las medidas de prevención y protección aplicables a dichos riesgos, y de emergencia previstas. 5
6 Tengamos en cuenta que resulta esencial que los trabajadores sepan que riesgos genera la actividad y que medidas de prevención se deben adoptar para evitarlos, puesto que el conocimiento de los riesgos redundará en una mayor seguridad de la misma. - Formación Debe asegurarse que los trabajadores reciben una formación adecuada, teórica y práctica en materia preventiva, tanto en el momento de su incorporación como cuando se produzcan cambios en sus funciones, tareas o en los equipos de trabajo que utilicen. La formación deberá ser específica del puesto o función que desempeñen. - Consulta y participación El empresario debe consultar a los trabajadores, permitiendo su participación en lo referente a las materias que puedan afectar a la seguridad y salud en la empresa. A su vez los trabajadores podrán efectuar propuestas para la mejora de los niveles de seguridad y salud en la misma. Esta participación se podrá canalizar, en la mayoría de los casos, a través de los órganos de representación de los trabajadores específicos en materia de prevención (Delegados de Prevención, Comités de Seguridad y Salud). - Vigilancia de la salud La empresa debe garantizar a los trabajadores la vigilancia periódica de su salud en función de los riesgos de la tarea. Esta vigilancia, se llevará a cabo con el consentimiento del trabajador, exceptuando determinados casos, entre los que cabe citar cuando se deba verificar sí el estado de salud del trabajador puede constituir un peligro para si mismo, para los demás trabajadores o para otras personas relacionadas con la empresa, o cuando así esté establecido en una disposición legal en relación con protección de riesgos específicos y actividades de especial peligrosidad, debiendo disponer de un informe previo de los representantes de los trabajadores. En cualquier caso las medidas de vigilancia de la salud se llevarán a cabo respetando el derecho a la intimidad y dignidad de la persona del trabajador y la confidencialidad de la información relacionada con su estado de salud. Los trabajadores, por su parte, deben velar por su propia seguridad y por la de aquellos otros que puedan verse afectados por su actividad. Conforme a su formación y siguiendo las instrucciones del empresario los trabajadores deben tener presente, entre otras cosas: - Uso adecuado de los equipos de trabajo (herramientas, equipos de transporte,...), las sustancias peligrosas, etc., utilizados en su actividad. - Uso correcto de medios y equipos de protección facilitados por la empresa. - No poner fuera de servicio y utilizar correctamente los dispositivos de seguridad de las instalaciones o los equipos de trabajo utilizados. - Cooperar con la empresa para garantizar unas condiciones de trabajo seguras. La Ley 31/95 establece una serie de figuras para poder canalizar la representación de los trabajadores en materia de seguridad y salud que, como se indicó con anterioridad, serán en 6
7 muchos casos las que canalizarán los derechos de información y consulta además de constituir, en uno de los casos, un importante foro de participación. - Delegados de Prevención Son los representantes de los trabajadores con funciones específicas en materia de prevención de riesgos laborales y serán designados por y entre los representantes del personal en el ámbito de sus órganos de representación. Su número seguirá una escala relacionada con el de los trabajadores de la empresa, encontrándose desde un mínimo de 1 a un máximo de 8 Delegados de Prevención. - Comité de Seguridad y Salud Órgano paritario y colegiado de participación destinado a la consulta regular y periódica de las actuaciones de la empresa en materia de prevención de riesgos laborales. Se formará un Comité de Seguridad y Salud en todas las empresas o centros de trabajo que cuente con 50 o más trabajadores, y estará constituido por los Delegados de Prevención de una parte y, de otra, por el empresario y/o sus representantes en igual número que los anteriores. Se reunirá trimestralmente y cuando se solicite por alguna de sus representaciones. Entre sus funciones concretas estará la participación en la elaboración y puesta en práctica de los planes y programas de prevención y la promoción de iniciativas sobre métodos y procedimientos para la prevención de riesgos. 4- FIGURAS Y DEFINICIONES REFLEJADAS EN LA LEGISLACIÓN PREVENTIVA RELATIVAS AL SECTOR DE CONSTRUCCIÓN Según se ha indicado, el sector de la Construcción dispone de una reglamentación específica, (Real Decreto 1627/97), que fija y concreta los aspectos más técnicos de las medidas preventivas para garantizar la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores de este sector. La diversidad de actividades y situaciones que caben en este sector lleva a comenzar por aclarar algunos conceptos, que surgirán en este código, fundamentalmente conforme al contenido del RD 1627/97, y que son los siguientes: Obra de construcción u obra: cualquier obra, pública o privada, en la que se efectúen trabajos de construcción o ingeniería civil, existiendo una relación de actividades en el anexo I del citado RD muy amplia, y sin embargo no exhaustiva, donde figuran: - Excavación (vaciado de tierras, pozos, zanjas, galerías, etc.). - Movimiento de tierras (explanación, desmonte, excavación, etc.). - Construcción (excavación, movimiento tierras, saneamiento, etc. dentro de una obra). - Montaje y desmontaje de elementos prefabricados (montaje de losas y muros prefabricados, estructuras, cubiertas prefabricadas, etc.). - Acondicionamiento (ampliar los arcenes de una carretera; un local comercial para uso como cafetería, etc.) o instalaciones (aire acondicionado, alumbrado, etc.). - Transformación (transformar un cine en varios; sustituir una vía férrea de velocidad común por otra de alta velocidad; transformar un puerto pesquero en deportivo, etc.). - Rehabilitación (edificios, cines, etc. antiguos o abandonados; puentes, túneles, etc.). 7
8 - Reparación (instalaciones, componentes estructurales o decorativos, etc.). - Desmantelamiento (un falso techo, una instalación de aire acondicionado, etc.). - Derribo - Mantenimiento, entendiéndose como tal el conjunto de operaciones y cuidados necesarios para que instalaciones, edificios, industrias, etc. puedan seguir funcionando adecuadamente (mantenimiento de una carretera). - Conservación - Trabajos de pintura y de limpieza (pintura de fachadas de edificios, elementos estructurales o de otro tipo; limpieza de canalones, monumentos, etc.). - Saneamiento, entendiéndose como tal la acción de ejecutar, reformar o reparar el alcantarillado o drenaje de un edificio, municipio, etc. (Este RD no será de aplicación a las industrias extractivas a cielo abierto o subterráneas o por sondeos, que se regularán por su normativa específica). Proyecto de obra de construcción: conjunto de documentos mediante los cuales se definen y determinan sus exigencias técnicas conforme a la normativa técnica aplicable a cada una en particular, estando formada por una memoria, pliego de condiciones, planos, mediciones, presupuesto y del estudio de seguridad y salud, o en su caso, del estudio básico, visado todo ello por un Técnico Competente y por el Colegio Oficial, donde se encuentre colegiado. La consulta de la normativa y reglamentación referente a las obras de construcción lleva a determinar si a una obra concreta es exigible legalmente un proyecto técnico previo o no, derivándose de esta clasificación determinadas consideraciones relativas a las obligaciones según el tipo de obra. Seguidamente se presenta un cuadro resumen y algunos ejemplos. 8
9 Clasificación de las obras según la necesidad de proyecto previo para su tramitación administrativa según información de la guía técnica de construcción SI Proyecto previo NO Para determinar cuando es legalmente exigible el proyecto, tener en cuenta, entre otras, las leyes y reglamentaciones siguientes: - Ley 38/99 de Ordenación de la Edificación (LOE) - Ley 25/88, de Carreteras - Ley 21/92, de Industria - Ley 11/98, General de Telecomunicaciones - Ley 27/92, Puertos del Estado y Marina Mercante - Cuando no es exigible para su tramitación administrativa (obras menores): Revoco y pintura de fachadas, patios, cajas de escalera, etc. Montaje y desmontaje de instalaciones, montantes, bajantes, etc. Cableado de fachadas. Auscultación de puentes. Reparación humedades en túneles. - Cuando la necesidad de intervención rápida y urgente, impide redactar un proyecto en el sentido estricto (obras emergencia): Reparación urgente de un dique de contención. Demoliciones por peligro inminente. Apeos, apuntalamientos o refuerzos urgentes de estructuras o edificios. Reparación de socavones o hundimientos de viales. Obras como consecuencia de roturas de conducciones (agua, gas, etc.) (Posteriormente a la solución de la emergencia se podría redactar un proyecto) - Cuando presentan escasa importancia tecnológica y económica y un periodo corto de tiempo, unos días, para su ejecución (obras de corta duración): Acometidas de servicios de agua, gas, electricidad, teléfono en edificios. Sustitución de algunas tejas en una cubierta. Pequeñas reparaciones en aceras. Bacheo de vías públicas. Promotor: cualquier persona física o jurídica por cuenta de la cual se realice una obra. Cuando el promotor ejecute directamente con trabajadores de su propia plantilla toda, o parte de la obra, adquiere la condición de contratista, debiendo asumir las obligaciones que conllevan las dos figuras (promotor y contratista) a efectos de lo dispuesto en el RD 1627/97. Si el promotor contratase la totalidad de la ejecución de la obra con una empresa de gestión (ingeniería, oficina técnica, etc.), llevando ésta las actividades del proceso productivo con medios propios o externalizándolas mercantilmente, asumirá la empresa de gestión la condición de contratista en relación con las obligaciones emanadas del RD 1627/97. Cuando el promotor contrate directamente trabajadores autónomos para toda la obra o determinados trabajos, tendrá la consideración de contratista efectos de lo dispuesto en este RD, salvo cuando la actividad contratada se refiera exclusivamente a la construcción o reparación que pudiera contratar respecto de su vivienda un cabeza de familia, (quién construye o repara una vivienda de la que es titular para uso propio o de su familia). Proyectista: autor o autores, por encargo contractual del promotor, de todo o parte del proyecto, siendo competencia de personas físicas (proyectistas), la firma del mismo. 9
10 Cuando todo el proyecto se encargase a una persona física o jurídica cualificada, ésta será la autora o responsable de su autoría, interviniendo en su elaboración un único proyectista. Si todo el proyecto, o partes del mismo (cimentación, estructuras, etc.), fuese encargado a varias personas físicas o jurídicas cualificadas, éstas serán autores o responsables de la autoría del proyecto, interviniendo más de un proyectista, y precisándose una coordinación entre los proyectistas que participen, sin que se produzca duplicidad de documentación. Esta coordinación debe extenderse al ámbito de la prevención de riesgos laborales durante la elaboración del proyecto a través del coordinador de seguridad y salud, o del proyectista, cuando sea innecesaria la figura del anterior, aplicando al proyecto de obra los principios generales especificados en el art. 8 del RD 1627/97, que se indican a continuación. - Evitar los riesgos - Evaluar los riesgos que no se puedan evitar - Combatir los riesgos en su origen - Adaptar el trabajo a la persona, (concepción de puestos de trabajo, elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción). - Tener en cuenta la evolución de la técnica. - Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro. - Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo. - Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual. - Dar las debidas instrucciones a los trabajadores. La aplicación de estos principios conlleva tomar decisiones sobre la organización y sistemas de ejecución de obra en el momento de planificar y elaborar los proyectos, cuestiones que tradicionalmente se trataban, con frecuencia por el contratista, en la fase de ejecución. Coordinador en materia de seguridad y salud durante la elaboración del proyecto de obra: técnico competente designado por el promotor para coordinar, durante la fase del proyecto de obra, la aplicación de los principios generales especificados vistos anteriormente. Coordinador en materia de seguridad y salud durante la ejecución de la obra: técnico competente integrado en la dirección facultativa, designado por el promotor, para llevar a cabo determinadas tareas en esta fase (figuran en el art. 9 del RD 1627/97). Podemos preguntarnos qué se entiende por Técnico Competente?. Pues bien, será aquél con titulaciones académicas y profesionales habilitantes, como arquitectos o ingenieros, superiores o técnicos, de acuerdo con sus competencias y especialidades, así como con los conocimientos en actividades de construcción y prevención de riesgos laborales acordes a las funciones a desempeñar conforme al RD 1627/97. Para adquirir estos conocimientos, dado el carácter general e inespecífico del programa de formación que refiere el RD 39/97, se recomienda cursar uno concreto como el incluido en el anexo B de la Guía Técnica para la Evaluación y Prevención de los Riesgos Relativos a Construcción, pudiendo convalidarse las materias que se acrediten como comunes a ambos programas, que figura a continuación. A. - Conceptos básicos sobre seguridad y salud en el trabajo. Marco normativo. (25 h lectivas) El trabajo y la salud: los riesgos profesionales. Daños derivados del trabajo. Condiciones de trabajo, factores de riesgo y técnicas preventivas. Estadísticas de siniestralidad laboral. Marco normativo en materia de PRL. Derechos y deberes en esta materia. 10
11 B. - Gestión de la prevención (15 h lectivas) Criterios generales. Criterios específicos aplicados al sector de la construcción. La prevención en España. Organismos y entidades. C. - Planificación de la prevención en las obras de construcción (30 h lectivas) Funciones de coordinación durante la elaboración del proyecto y la ejecución de la obra. Criterios para la elaboración del estudio/estudio básico de seguridad y salud. Criterios para la elaboración y aprobación del plan de seguridad y salud en el trabajo. D- Técnicas generales de análisis, evaluación y control de riesgos (70 h lectivas) Riesgos y medidas preventivas relacionados con las condiciones de seguridad en las obras de construcción. Condiciones generales de implantación. Riesgos específicos en las obras de edificación. Fases de obra. Medidas preventivas y de protección. Riesgos específicos en la obra civil. Tipologías. Medidas preventivas y de protección. Normas técnicas específicas de aplicación. Seguimiento y control. Riesgos y medidas preventivas relacionadas con el medio ambiente de trabajo en las obras de construcción (higiene industrial). (10 h lectivas) Otros aspectos preventivos relacionados con las obras de construcción (5 h lectivas) Ergonomía Psicosociología Criterios para la vigilancia de la salud. Organización de las medidas en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de trabajadores (5 h lectivas) E. - Promoción de la prevención (10 h lectivas) Análisis y verificación de la formación e información. Técnicas de comunicación, motivación y negociación. F- Prácticas en obras de construcción (30 h lectivas) Dirección facultativa: técnico/s competentes designados por el promotor, encargados de la dirección y control de la ejecución de la obra, siendo exigible esta figura en las obras con proyecto, (tradicionalmente el director de obra y el de ejecución, en las obras de edificación). Contratista: persona física o jurídica que asume contractualmente ante el promotor, con medios humanos y materiales propios o ajenos, el compromiso de ejecutar la totalidad o parte de las obras con sujeción al proyecto y al contrato, teniendo la consideración de empresario a los efectos previstos en la normativa de prevención de riesgos laborales (PRL). Cuando el promotor y contratista de una obra sean una misma persona, deberá asumir las obligaciones establecidas en el RD 1627/97 para ambas figuras. Subcontratista: persona física o jurídica que asume contractualmente ante el contratista, empresario principal, el compromiso de realizar determinadas partes o instalaciones de la obra, con sujeción al proyecto por el que se rige su ejecución, (albañilería, fontanería, etc.), teniendo la consideración de empresario a los efectos previstos en la normativa sobre prevención de riesgos laborales (PRL). Cuando la contratación emane directamente del promotor, la empresa subcontratista pasará a adquirir condición de contratista, debiendo asumir sus obligaciones según el RD 1627/97. 11
12 Trabajador autónomo: persona física, distinta del contratista y del subcontratista, que realiza de forma personal y directa una actividad profesional, sin sujeción a un contrato de trabajo, y que asume contractualmente ante promotor, contratista o subcontratista el compromiso de realizar determinadas partes o instalaciones de la obra. Cuando este trabajador autónomo emplee en la obra a trabajadores por cuenta ajena (*), pasará a ser el empresario y tendrá la consideración de contratista o subcontratista, dependiendo de quién le haya contratado, a efectos del RD 1627/97. (*) El que voluntariamente presta sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona física o jurídica denominada empresario. Un trabajador autónomo tendrá obligaciones de contratista respecto de otro autónomo cuando establezca un contrato, con éste último, teniendo el mismo carácter mercantil. 5- DISPOSICIONES ESPECÍFICAS DE SEGURIDAD Y SALUD DURANTE LAS FASES DE PROYECTO Y EJECUCIÓN DE LAS OBRAS Lo primero que surge es la pregunta de las circunstancias que deben darse, en las fases de una obra, para que el Promotor tenga la obligación ineludible de designar la figura del Coordinador en materia de seguridad y salud. Como respuesta esta pregunta se indica: - El promotor deberá designar un coordinador en materia de seguridad y salud en la fase de proyecto al participar en su elaboración varios proyectistas, no pudiendo delegar ni transmitir esta tarea, tan siquiera por contrato, al contratista o a terceros. - El promotor deberá designar un coordinador en materia de seguridad y salud en la fase de ejecución, antes del inicio de los trabajos o tan pronto como se constate dicha circunstancia, cuando intervenga más de una empresa, o una empresa y trabajadores autónomos o diversos trabajadores autónomos. Esquema de cuando debe designar el Promotor un Coordinador Fase de proyecto PROMOTOR Fase de ejecución Participación de varios proyectistas en la elaboración de un proyecto de obra Participan varias empresas, o una empresa y trabajadores autónomos o diversos trabajadores autónomos Coordinador de seguridad y salud (designado siempre por el Promotor) Designación que puede recaer en una misma persona Coordinador de seguridad y salud (designado siempre por el Promotor) De lo anterior se deduce que si el promotor designara al coordinador bajo propuesta del contratista, se estaría realizando una práctica contraria a lo establecido en el RD 1627/97. Como se ha referido la designación del Coordinador en fase de ejecución se llevará a cabo antes del inicio de los trabajos o tan pronto se constaten las circunstancias que llevan a su 12
13 nombramiento. Para determinar cuándo se dan estas circunstancias se refieren las situaciones más habituales y su equivalencia en el siguiente esquema: Posibles situaciones Se interpretan como - Un contratista - Una unión temporal de empresas (UTE) - Un trabajador autónomo + uno o varios trabajadores por cuenta ajena a su cargo - Dos o más contratistas - Un contratista + uno o varios subcontratistas - Una UTE que subcontrate a otra empresa siendo una de ellas la que la constituyen - Un contratista + un trabajador autónomo - Una UTE + un trabajador autónomo - Un trabajador autónomo + uno o varios trabajadores por cuenta ajena a su cargo, + otro autónomo Una empresa Varias empresas Una empresa y trabajadores autónomos NO se precisa Coordinador Ejecución SI se precisa Coordinador de Ejecución - Dos o más trabajadores autónomos Diversos autónomos Unión Temporal de Empresas = UTE. Si de partida hubiese una sola empresa y tras una modificación del planteamiento inicial interviniesen más de una empresa, se debería actualizar el aviso previo y designar un coordinador de seguridad y salud. El nombramiento de los coordinadores y de la dirección facultativa de la obra no exime al promotor de sus responsabilidades, debiendo respaldar sus acciones y asegurarse de que desarrollan efectivamente sus funciones según lo establecido en este Real Decreto 1627/97. Estudio de Seguridad y Salud Qué es?. Es un documento coherente con el proyecto, del que forma parte, que contiene las medidas de prevención y protección técnica necesarias para la realización de la obra en condiciones de seguridad. El estudio deberá contemplar la totalidad de las actividades que se prevea realizar, incluidas aquellas para las que administrativamente se exija un proyecto específico, una memoria valorada o cualquier otro documento de similares características, (instalación de grúa, etc.). El detalle que precisa el estudio puede llevar a preguntarnos que podemos hacer cuando la especial complejidad y envergadura de una obra, como la construcción de una central de producción de energía eléctrica, lleva a una indefinición de la naturaleza y de las técnicas constructivas de algunos de los trabajos, y por tanto, el proyecto inicial, en esta fase del proceso, no dispone de la información suficiente para realizar el estudio de toda la obra. Para dar solución a estas situaciones se tomará la información disponible incluyendo los criterios y procedimientos de organización, coordinación, seguimiento y control que permitan, 13
14 en cada una de las fase de la obra, establecer de forma concreta y cuantificada las medidas de prevención y protección requeridas para el desarrollo de los distintos trabajos. El estudio de seguridad y salud junto con el proyecto, son elementos esenciales y punto de partida para la planificación preventiva de la obra y para dotarle de su carácter preventivo en relación con el proyecto deberá integrar los principios de la acción preventiva en su origen, incluir los medios técnicos y materiales a utilizar, y establecer un plan de ejecución. Cuándo se elabora?. Para una coherencia de los aspectos preventivos del proyecto y del estudio se recomienda la elaboración simultánea de los dos documentos. Quién lo elabora?. Por su contenido será el técnico competente designado por el promotor, y cuando exista un coordinador en materia de seguridad y salud en la fase de proyecto, le corresponderá a éste elaborarlo o hacer que se elabore, bajo su responsabilidad. Cuál será su contenido mínimo?. Al tener la forma o esquema de un proyecto dispondrá del mismo tipo de documentos, siendo éstos: memoria, pliego de condiciones particulares, planos, mediciones y presupuesto. En la memoria descriptiva aparecen algunos términos a los cuales se hace referencia a continuación. Se entiende como procedimientos la secuencia de operaciones a desarrollar para realizar un determinado trabajo, con inclusión de los medios materiales (de trabajo o de protección) y humanos (cualificación o formación del personal) necesarios para ejecutar de una forma segura y organizada las sucesivas fases y tareas. Luego en esencia, los procedimientos se refieren a los aspectos que determinen las condiciones de seguridad y salud de la obra, estando su grado de detalle en función del que se presente en el proyecto. Se entiende por Equipos técnicos y medios auxiliares cualquier máquina, herramienta, instrumento o instalación empleados en la obra. A la vista de los procedimientos, los equipos técnicos y medios auxiliares, el RD 1627/97 diferencia dos tipos de riesgos: los que pueden evitarse y los que no pueden eliminarse. Identificación de Riesgos laborales que puedan evitarse : La existencia de estos riesgos después de la fase de proyecto, lleva a aplicar medidas técnicas para su desaparición, pudiendo ser éstas organizativas, soluciones técnicas, cambios en el proceso productivo, sustitución de materiales peligrosos, etc. (Ejemplos: desvío de una línea de alta tensión; sustitución de pinturas con productos tóxicos). Llegados a este punto es importante reseñar que en ningún caso el uso de equipos de protección individual puede considerarse una medida técnica para evitar riesgos. Identificación y relación de Riesgos laborales que no han podido eliminarse totalmente : Su existencia lleva a evaluarlos, y en función del resultado de la evaluación, a adoptar las medidas preventivas necesarias para su reducción o control cuando sea necesario, dándose prioridad a las medidas de protección colectiva frente a la individual, y debiendo evaluar de nuevo el riesgo, tras adoptar las medidas preventivas oportunas, para el cual se adoptaron. En construcción es frecuente que existan varias medidas alternativas para el control de un mismo riesgo, debiendo valorarlas teniendo en cuenta los principios de la acción preventiva. Por ejemplo, durante la ejecución de la estructura de un edificio se podrán utilizar como medidas alternativas de protección colectiva un andamio fijo perimetral apoyado, arriostrado y anclado; Redes de seguridad tipos S, T y V; barandillas. 14
15 La diversidad de situaciones que pueden presentarse en una obra, lleva a recoger en la memoria las Condiciones del entorno, es decir los aspectos que influyen o pueden influir en la ejecución de los trabajos, (presencia de peatones y de tráfico rodado; líneas eléctricas áreas en tensión; servidumbre de paso; conducciones enterradas; etc.). Además las condiciones del entorno deben considerarse en los riesgos derivados del uso de máquinas, aparatos o instrumentos (equipos de trabajo), y nos podemos preguntar por qué es así?. Pues bien, identificar los riesgos derivados del uso de los equipos de trabajo en relación con el entorno de la obra concretará los riesgos a los que pueda verse expuesto el trabajador, por ejemplo en el uso de una grúa torre deberemos comprobar la resistencia del suelo, las características del montaje, etc., ya que los riesgos derivados del propio equipo, y que darían lugar a listados genéricos, deberían estar resueltos antes de su ubicación en la obra. Asimismo considerar la Tipología de materiales y elementos utilizados, entendiendo como elementos los materiales que son partes o componentes integrantes de una pieza, dispuestos para ser montados o instalados en obra, las Características del material, el Proceso constructivo y el Orden de ejecución de los trabajos, nos permitirá conocer aspectos relacionados con el peso, forma y volumen del material e información relacionada con los riesgos derivados de su uso y las medidas preventivas a adoptar, la secuencia ordenada de los trabajos de la obra, organizados por fases, tareas y operaciones en las que se divide y, conocer las posibles concurrencias, solapamientos y simultaneidades. Estudio básico de seguridad y salud Es un documento exclusivamente descriptivo, aunque si se considera oportuno se podría anexar documentación complementaria, que deberá precisar las normas de seguridad y salud aplicables a la obra, debiendo contemplar la identificación de los riesgos laborales que puedan ser evitados, indicando las medidas técnicas para ello, la relación de los riesgos laborales que no puedan eliminarse conforme a lo señalado anteriormente, especificando las medidas preventivas y protecciones técnicas tendentes a controlar y reducir los riesgos y valorando su eficacia, en especial cuando se propongan medidas alternativas. En su caso, tendrá en cuenta cualquier otro tipo de actividad que se lleve a cabo en la obra y contendrá medidas específicas relativas a los trabajos incluidos en uno o varios de los apartados que refiere la relación no exhaustiva de los trabajos que implican riesgos especiales para la seguridad y la salud de los trabajadores, (riesgos que figuran en el anexo II del RD 1627/97, entre otros: riesgos especialmente graves de sepultamiento, hundimiento o caída de altura; exposición a agentes químicos o biológicos que suponga un riesgo de especial gravedad, o para los que la vigilancia específica de la salud del trabajador sea legalmente exigible; exposición a radiaciones ionizantes para los que la normativa específica obliga a la delimitación de zonas controladas o vigiladas; proximidad de líneas de alta tensión; uso de explosivos; trabajos en cajones de aire comprimido; etc.) El estudio básico contemplará las previsiones e informaciones útiles para efectuar los previsibles trabajos posteriores en las debidas condiciones de seguridad y salud. El hecho de que existan dos estudios puede ocasionar dudas a la hora de discernir que estudio debe realizarse en una obra concreta, facilitando por ello el siguiente esquema. 15
16 Circunstancias que obligan al PROMOTOR en fase de proyecto a la elaboración de un Estudio de Seguridad y salud o a un Estudio Básico como mínimo Estudio de seguridad y salud Igual o mayor a euros Presupuesto de ejecución por contrata Menor que euros Estudio básico Superior a 30 días laborables, empleando en algún momento a la vez a más de 20 trabajadores Duración estimada de la obra Inferior a 30 días laborables, empleando en algún momento a la vez a menos de 20 trabajadores Sea superior a 500 Volumen de mano de obra estimada (suma de los días de trabajo del total de trabajadores en obra) Sea inferior a 500 Obras de túneles, galerías, conducciones subterráneas y presas En los proyectos de obra no incluido en ninguno de los supuestos anteriores Plan de Seguridad y salud en el trabajo El plan de seguridad y salud, a elaborar por el contratista o por cada uno de los contratistas, es un documento o conjunto de documentos, coherentes con el proyecto, que partiendo del estudio correspondiente a la obra en cuestión, y por tanto adaptado a su propio sistema constructivo, permite desarrollar los trabajos con las debidas condiciones preventivas, pudiendo por ello incorporar, durante el proceso de ejecución al tratarse de un documento vivo, cuantas modificaciones sean necesarias, previa propuesta del contratista que las presentará con las debidas justificaciones técnicas y, en caso de emanar el plan de un estudio de seguridad y salud, de la valoración económica correspondiente a las medidas alternativas de prevención, que en ningún caso podrán implicar disminución de los niveles de protección previstos tanto en el estudio de seguridad y salud, como en el básico. Al haber más de un contratista, situación habitual en el sector, cada uno elaborará su plan particular de seguridad y salud, siendo necesario detectar y, en su caso, eliminar posibles contradicciones, interferencias e incompatibilidades relacionadas con los métodos de trabajo, actividades coincidentes en espacio y tiempo, por el uso de equipos y productos, etc. En el plan de seguridad y salud se tendrá en cuenta el proyecto, el estudio, el plan de prevención del contratista y sus subcontratistas, los procedimientos de ejecución de ambos, y las condiciones expresas de la obra, pues en el plan se analizan, estudian, desarrollan y complementan las previsiones contenidas en el estudio del que emana. 16
17 Luego el plan es como un traje a medida que debe adaptarse a las distintas circunstancias que se viven en la obra. Por esta razón no es fácil que el contenido del plan pueda coincidir de forma casi total con el estudio, salvo en circunstancias muy especiales como cuando promotora y constructora, sean una misma empresa, y el promotor (por ser también contratista) pueda trasladar la información exacta del sistema por el cual se ejecutan los trabajos, al técnico competente para su consideración al elaborar el estudio correspondiente, y siempre que se integre la planificación de la actividad preventiva de la propia empresa para dicha obra, debiendo quedar suscrito por el contratista que se asume el estudio como plan. Este hecho no excluye, al coordinador en materia de seguridad y salud durante la ejecución de obra o a la dirección facultativa, en su caso, de la obligación de aprobar el plan antes del inicio de los trabajos en la obra, debiendo quedar documentada, disponiendo para ello de unos modelos en los anexos de la Guía Técnica de Construcción. Llegados a este punto puede preguntarse como empresario, que hacer en un sector tan peculiar y variopinto, después de haber cubierto las exigencias administrativas (proyecto, estudio, etc.), para tener cubiertas sus obligaciones, entre las que se figura la identificación y evaluación de los riesgos que no hayan podido eliminarse totalmente por medio de las medidas adecuadas. Le serviría la evaluación inicial de riesgos de cada puesto?. Este documento le ofrecería una información veraz y suficiente, en un entorno cambiante, con la presencia de más de una empresa, etc.?. Evidentemente no, su información se ajustaría a la situación observada en el momento de la visita, pero sin previsión de continuidad, incluso a corto plazo, por la evolución de la obra, concurrencia,... Entonces, qué podría hacer?. La solución debe buscarse en la realización por parte de cada empresa de una evaluación inicial basada en las actividades y oficios que realiza, determinando las medidas preventivas que vaya a aplicar para controlar los riesgos identificados en cada una de estas actividades y oficios, que servirán de base para crear los procedimientos de trabajo a aplicar en sus obras y que se trasladarán a los planes de seguridad y salud de las mismas que debe elaborar cada contratista, luego el plan(es) de seguridad y salud en el trabajo de la obra constituirán la evaluación general de riesgos y servirá de instrumento básico para ordenación de la actividad preventiva en la misma. Por ello las actualizaciones o modificaciones del plan de seguridad y salud, consecuencia de incorporar las medidas preventivas que resulten de las evaluaciones, se consideraran a los efectos como revisiones de la evaluación de riesgos y actualizaciones de la actividad preventiva y, por tanto, la obligación de sujeción al plan complementa pero no elimina ni sustituye la obligación de adoptar las medidas preventivas necesarias para protección de la seguridad y salud de los trabajadores de cada empresario, ya sea contratista o subcontratista. Es posible que se vean alterados procedimientos previamente establecidos en el plan de seguridad y salud durante la ejecución de la obra, por ejemplo por cambio de materiales, equipos, etc., debiendo modificar dicho plan. Para poder hacerlo tendrá que mantenerse en la obra, a disposición de las empresas que intervengan en su ejecución, así como de las personas u órganos con responsabilidades en materia de prevención en las empresas que intervienen en la misma y representantes de los trabajadores, para que puedan presentar, por escrito y de forma razonada, las sugerencias y alternativas que estimen oportunas. Ante un cambio de contratista, el entrante podrá aportar su plan o asumir en su totalidad o en parte, como suyo el del saliente, debiendo siempre documentar la opción elegida y presentarla al coordinador o dirección facultativa, en su caso, para su aprobación. El plan se presentará ante la autoridad competente, junto con la comunicación de inicio de los trabajos, una vez aprobado por el coordinador de seguridad y salud durante la ejecución de obra o, en su caso por la dirección facultativa. 17
18 Libro de incidencias Como su nombre indica es un libro para recoger las incidencias, que puedan surgir en cada centro de trabajo, facilitado por el Colegio profesional al que pertenezca el Técnico que haya aprobado el Plan de Seguridad y Salud, o la Oficina de Supervisión de Proyectos u Órgano equivalente, cuando se trate de obras de las Administraciones Públicas, siendo su finalidad el control y seguimiento del plan de seguridad y salud. En este libro, con hojas por duplicado, podrán efectuar anotaciones la dirección facultativa de la obra, los contratistas, subcontratistas y trabajadores autónomos, las personas u órganos con responsabilidades en materia de prevención en las empresas que intervienen en la obra, los representantes de los trabajadores y los técnicos de los órganos especializados en materia de seguridad y salud en el trabajo de las Administraciones Públicas competentes, por lo cual deberá mantenerse siempre en la obra, en poder del coordinador o de la dirección facultativa, según el caso, disponiendo de un libro por centro. Qué hacer con el libro de incidencias tras una anotación?. El coordinador, o la dirección facultativa, según el caso, estarán obligados a remitir, en el plazo de 24 horas, una copia a la Inspección de Trabajo de la provincia donde se este realizando la obra, y además notificarán las anotaciones realizadas al contratista afectado y a sus representantes de los trabajadores. Libro de Subcontratación Es un libro exigible a cada contratista siempre que pretenda subcontratar parte de la obra a empresas subcontratistas o trabajadores autónomos, habilitado por la autoridad laboral, (el contratista lo presentará a la autoridad laboral de la Comunidad en cuyo territorio se ejecute la obra), donde se reflejarán, por orden cronológico desde el inicio de los trabajos, todas y cada una de las subcontrataciones realizadas en la obra (nivel de subcontratación y empresa comitente, objeto de su contrato, persona que ejerce las facultades de organización y dirección de cada subcontratista, etc.), sirviendo para realizar el control y seguimiento del régimen de la subcontratación. El contratista deberá tener el libro de subcontratación en la obra, manteniéndolo actualizado y permitir el acceso a este Libro a disposición del: - Promotor, dirección facultativa, coordinador en fase de ejecución. - Empresas y trabajadores autónomos que intervienen en la obra. - Técnicos de prevención. - Delegados de prevención, autoridad laboral y representantes de los trabajadores de empresas que intervengan en la ejecución de obra. - Autoridad Laboral. Deberá conservarse el libro tras finalizar su participación en la obra durante cinco años. Paralización de los trabajos Cuando durante la ejecución de la obra el coordinador en materia de seguridad y salud o cualquier otra persona integrada en la dirección facultativa observase un incumplimiento de las medidas de seguridad y salud, advertirá al contratista de lo visto, dejando constancia del incumplimiento en el libro de incidencias, y quedando facultado para, en circunstancias de riesgo grave e inminente para la seguridad y la salud de los trabajadores, disponer la paralización de tajos o, en su caso, de la totalidad de la obra. Quién hubiera ordenado la paralización de los tajos o, en su caso, de la totalidad de la obra, deberá dar cuenta a los efectos oportunos a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social correspondiente, a los contratistas y, en su caso, a los subcontratistas afectados por la paralización, así como a los representantes de los trabajadores de éstos. 18
19 Aviso previo e información a la Autoridad Laboral El promotor realizará un aviso a la autoridad laboral competente, presentándolo directamente o por delegación, antes del inicio de los trabajos en las obras incluidas en el ámbito de aplicación del RD 1627/97, y por tanto será exigible. Sin embargo, debe contemplarse que en muchos casos, por la corta duración de la obra, o tener que resolver una emergencia, el documento no llega a tiempo a la autoridad y puede perder parte de su utilidad. El aviso es un documento vivo y puede ser actualizado las veces que sea necesario, por ejemplo al incorporar nuevas empresas, debiendo exponer estas actualizaciones en la obra de forma visible y remitirse asimismo a la autoridad laboral a requerimiento expreso de ésta. Para elaborar este documento existe un modelo, que figura en el anexo III del RD 1627/97, ampliado por algunas autoridades laborales de distintas comunidades autónomas y que contiene los siguientes campos, debiendo cumplimentarlos en su totalidad. Fecha: Dirección exacta de la obra: Promotor [nombre (s) y dirección (es)]: Tipo de obra: Proyectista, [nombre (s) y dirección (es)]: Coordinador (es) en materia de seguridad y salud durante la elaboración del proyecto de obra [nombre (s) y dirección (es)]: Coordinador (es) en materia de seguridad y salud durante la ejecución de obra [nombre (s) y dirección (es)]: Fecha prevista para el comienzo de la obra: Duración prevista de los trabajos en la obra: Número máximo estimado de trabajadores en la obra: Número previsto de contratistas, subcontratistas y trabajadores autónomos en la obra: Identificación contratistas, subcontratistas y trabajadores autónomos, ya seleccionados: Información a la Autoridad Laboral La comunicación de apertura previa o reanudación de actividades en los centros de trabajo debe presentarse ante la autoridad laboral competente por las empresas contratistas, en el plazo máximo de 30 días desde la iniciación de los trabajos, junto con el plan de seguridad y salud en el trabajo de la obra aprobado por el coordinador de seguridad y salud durante la ejecución, o en su caso, por la dirección facultativa, teniendo esta comunicación especial interés para los contratistas que tengan previsto permanecer más de un mes en la obra. Este plan, incluyendo sus modificaciones, debe permanecer en la obra durante su ejecución. 6- DERECHOS DE LOS TRABAJADORES Información a los trabajadores Los contratistas y subcontratistas garantizarán que los trabajadores afectados reciban una información adecuada y comprensible de todas las medidas que hayan de adoptarse en la obra en lo que se refiere a su seguridad y salud. La información se transmitirá antes de iniciar los trabajos en la obra, haciendo referencia tanto a los riesgos referentes a su propia actividad profesional, como a los correspondientes al puesto de trabajo a desempeñar, y a los riesgos existentes en la obra que les puedan afectar, así como a las medidas preventivas implantadas para su eliminación o reducción, será continuada, actualizándose en función del 19
20 avance del proceso de ejecución de la obra, resultando conveniente que comprenda las cuestiones de interés emanadas de las reuniones de coordinación y de los comités de seguridad y salud, así como de las relativas a investigaciones de accidentes e incidentes, inspecciones de seguridad, etc. Como parte de esta información es importante suministrar las instrucciones incluidas en los manuales de los equipos de trabajo, del etiquetado de los productos químicos y las fichas de seguridad de los mismos. Esta información complementará la referida en el artículo 19 de la Ley PRL. Consulta y participación de los trabajadores El empresario deberá consultar con los trabajadores en las materias que incidan en su seguridad y salud, teniendo éstos a su vez el derecho a participar, en el mismo marco, dirigiéndole propuestas para la mejora del nivel preventivo de la obra, en la cual la situación más frecuente es la concurrencia de actividades en un mismo centro de trabajo y, por tanto, en función del nivel de riesgo y la importancia de la obra, la consulta y participación de los trabajadores o sus representantes en las empresas se efectuará coordinadamente. Llegados a este punto puede surgir la duda sobre cómo efectuar esta coordinación para la mejora del nivel preventivo en la obra. Para ello se podrá acordar la realización de reuniones conjuntas de los Comités de seguridad y salud o, en su defecto, de los Delegados de prevención y empresarios de las empresas que carezcan de dichos comités, u otras medidas de actuación coordinada, dentro de las que cabría la constitución específica de un Comité de seguridad y salud para la obra, aunque las empresas o centros de trabajo no dispongan del mínimo de 50 trabajadores (de la empresa), y donde participasen representantes de las empresas que interviniesen en su ejecución. Para poder ejercer los trabajadores su facultad de participación en los términos previstos en el RD 1627/97, el contratista deberá facilitarles una copia del plan de seguridad y salud y de sus posibles modificaciones, para su control y seguimiento. 7- LEY 32/06 REGULADORA DE LA SUBCONTRATACIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN Tanto la ley de subcontratación como su reglamento de desarrollo introducirán algunas cuestiones novedosas en nuestro ordenamiento, como la exigencia de unos requisitos de solvencia y calidad a las empresas; un nuevo régimen de ordenación y limitación de la subcontratación en el sector de construcción; mayor transparencia y más garantías para los trabajadores de empresas incluidas en las cadenas de subcontratación. 20

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 32
 Real Decreto 
 artículo 19