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Timestamp: 2019-10-14 02:12:08+00:00

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En esta entrada vamos a recopilar imágenes de bolsas de compra de tipo mock-up (archivos PSD con capas preparadas para poner nuestra marca o logo, que se aplica automáticamente). En todos los casos de muy buena calidad y 100% gratuitos. En definitiva, recursos útiles para mostrar diseños corporativos de branding para tiendas y negocios.
Las bolsas de las imágenes son en su mayoría de papel o tela, de tipo shopping. Las típicas que nos entregan en las tiendas de ropa y similares al comprar algo. No obstante también hemos localizado algunos modelos muy buenos de bolsas de tejidos ecológicos y/o de tipo "compra diaria doméstica" (supermercados, para el pan, etc).
La forma de funcionar de estos archivos es la de siempre: en una capa encontraremos un objeto inteligente -smart object en la versión inglesa- preparado . Al clicar en él se abrirá un nuevo documento, donde pondremos nuestro diseño. Guardamos los cambios, cerramos dicho documento y listo, no habrá que hacer nada más. Lo allí puesto se aplicará automáticamente a la bolsa, fusionándose de forma natural (Nota: es conveniente usar una versión avanzada de Photoshop).
Sin más, vamos a verlas todas una por una, aportando enlace a la página correspondiente de descarga. Como hemos comentado, todos estos archivos son completamente gratis.
Bolsa de marca, firma o tienda, de papel con asas de cordel, en color editable.
► Web del recurso | Graphicburger.com
Bolsa de marca, firma o tienda, de papel con asas de cordel, en color oscuro.
► Web del recurso | Designbolts.com
Bolsas de la compra diaria de tela, de tipo ecológico o eco-friendly.
Bolsa blanca de tela o tejido con mano agarrando el asa
Bolsa cuadrada de tejido marrón (esparto o lino) con asas
► Web del recurso | Forgraphictm.com
Bolsas de tela con buen diseño, ideales para marcas, con variantes en tejido basto marrón, blanco y de algodón.
► Web del recurso | Behance.net
Mock-up de bolsa de tejido eco
Bolsa de papel marrón estilo americano
► Web del recurso | Graphiclist.com
Bolsa cuadrada de esparto con asas de tela
► Web del recurso | Dumitrumidon.com
Bolsa corporativa de papel con asas, para branding de empresas y compañías
► Web del recurso | Blugraphic.com
Más imágenes de bolsas de compras
Finalmente, pueden consultarse más materiales de este tipo en los mercados de diseño. Existe un muestrario realmente amplio de modelos premium para distinguirnos y ser más exclusivos.
► Ver listado completo de mockups de bolsas (de pago)
Imprimir un díptico: factores a tener en cuenta
En esta entrada vamos a anotar una serie de tips o puntos clave a chequear a la hora de imprimir dípticos (y folletos en general). En definitiva, los principales factores a tener en cuenta para asegurarnos que luego todo quede ok, como por ejemplo revisar las medidas, sangrías, color, textos, realización de pruebas previas antes de imprimir en masa, etc.
Se trata de una consulta que me han realizado recientemente, de forma que voy a aprovechar para realizar esta breve guía, y así servirá también para el público en general. En definitiva, ¿cómo podemos imprimir un díptico con seguridad, qué pasos hemos de seguir? Es un trabajo englobado dentro de la técnica de Preimpresión, de importancia crítica, que siempre debe realizarse exhaustivamente. Vamos a verlo a continuación.
Dónde imprimir el díptico con garantías.
Seguramente lo más importante de todo sea encontrar un buen lugar para imprimir nuestro folleto con garantías. ¿Por qué? Pues básicamente porque cualquier error lo detectarán ellos en primer lugar, y nos guiarán para resolverlo (comprobado, me ha ocurrido muchas veces). También nos darán toda la orientación técnica que nos haga falta. Cabe decir que, afortunadamente, contamos con numerosas imprentas de este tipo, tanto online como offline (esto es, lugares donde ir físicamente). Así pues, ¿qué ventajas tiene cada una?
Hoy en día existen bastantes imprentas online para elegir, lo cual está muy bien para comparar precios. Por lo demás, resulta muy sencillo trabajar con ellas, pudiendo llamarles en cualquier momento por teléfono para aclarar dudas técnicas, o también a través de su web y vía email. El archivo con nuestro diseño se lo podremos enviar de la misma forma, subiéndolo en su página o adjunto en un correo. Un buen ejemplo de impresión online serían los Dípticos en Marcaprint.
Estas imprentas nos ayudarán durante todo el proceso, como hemos comentado, e incluso pueden realizar labores de preimpresión técnica, como añadir perfiles de color, sangrados, etc (luego veremos todo esto). Finalmente, enviarán los ejemplares impresos a dónde indiquemos. Todo sin tener que desplazarnos en ningún momento a ningún sitio.
Por su parte, la opción offline pasa en primer lugar por las papelerías de barrio de toda la vida, que pueden ser suficiente para trabajos menores. Así pues con un número limitado de ejemplares y papel más o menos convencional.
Lógicamente, sus máquinas impresoras son relativamente sencillas, y no cuentan por tanto con corte y plegado mecanizados. Sí podrán hacerlo luego de forma manual, por tanto imprimiendo primero los documentos y luego cortándolos con guillotina a mano, y lo mismo el plegado. Como decimos, para unos pocos ejemplares puede ser suficiente.
Ahora bien, si queremos sacar una tirada de gran volumen, lo mejor sin duda es una imprenta de tipo industrial, para empezar por el precio. Además de eso, las grandes máquinas de que disponen realizan por si solas toda la labor: recorte, plegado, etc, dando un resultado perfecto.
Lo malo que tienen es que generalmente están en polígonos industriales, retirados y mal conectados con los centros urbanos. Lo bueno, que casi todas tienen página web y servicio online, siendo de hecho las mismas que comentamos al principio. De esta forma, en realidad no existe ninguna diferencia entre una gran imprenta online y offline, se trata de las mismas empresas. Si preferimos ir personalmente a hablar con ellos y recoger el pedido, o hacerlo por teléfono y que nos lo envíen, ya depende de nuestro gusto.
Factores a tener en cuenta antes de imprimir un díptico.
Bien, una vez elegida la imprenta, vamos a pasar a la parte técnica de este artículo. A continuación vamos a ver los puntos clave a chequear para asegurarnos de un resultado perfecto al imprimir nuestro díptico.
1. Formato de archivo.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que todo documento que queramos imprimir debe tener un formato vectorial. Así pues, lo ideal es trabajar con programas como Adobe Illustrator o InDesign (también Corel y otros), que permitan el trabajo con vectores. Los programas de dibujo o simple edición gráfica, como Photoshop, no son lo más indicado (también permiten trabajar vectorialmente hasta cierto punto, así como guardar en formato PDF, pero lo cierto es que no están pensados para esto).
Lo ideal para dípticos, y cualquier folleto, es por tanto trabajar siempre con formas vectoriales, pues no están sujetas a resolución al modo de las imágenes convencionales. Un vector puede imprimirse a cualquier tamaño, y saldrá de la imprenta con resolución óptima. Para textos pequeños esto es crítico, pero en general todas las líneas y trazos se verán con mucha mayor claridad.
¿Qué formato de archivo enviaremos a la imprenta? Lo más práctico y habitual es mandar un PDF. Es un formato altamente compatible que admite vectores e imágenes convencionales, así como incorporar las tipografías usadas. Aunque también pueden usarse otros como AI de Illustrator, EPS, etc. No obstante, lo mejor es sencillamente exportar nuestro diseño en formato de archivo PDF.
2. Formato de las imágenes.
¿Y qué pasa con las imágenes convencionales? Las fotografías, dibujos y cualquier imagen JPG que tenga nuestro documento, ¿qué características deben tener? Podremos poner todas las imágenes que queramos, por supuesto, pero siempre con ciertas características técnicas: deberán tener una resolución muy alta, siendo lo habitual 300ppp (píxeles/pulgada). Es la resolución que tienen las revistas (a fin de cuentas es el tipo de papel que usaremos). Esto significa que, en el tamaño en que son mostradas, deben tener como mínimo 300ppp de resolución (esto podremos comprobarlo por ejemplo en Photoshop, en el menú Imagen / Tamaño de Imagen).
3. El color, otro aspecto clave.
En las imágenes que pongamos, así como en general en todo el documento, habremos de asegurarnos de que el modo de color sea CMYK. Así pues cuatricomía, con los 4 canales: Cian, Magenta, Amarillo (Y) y Negro (K). ¿Por qué? Sencillamente porque las imprentas usan estas cuatro tintas. Los colores son mezclas de ellas. ¡Atención a esto del CMYK pues es total y absolutamente crítico! Imprimir un documento en modo RGB, que es el usado para pantallas y monitores, hará que los colores aparezcan apagados y totalmente deslucidos.
Todas las imágenes, antes de llevarlas a InDesign, CorelDRAW o Illustrator, nos aseguraremos que estén en CMYK. Para ver (y cambiar) el modo de color de una imagen, la abriremos en Photoshop e iremos al menú Imagen / Modo. También puede cambiarse esto al exportar el PDF, pero lo mejor sin duda es hacerlo previamente, de forma que podamos tratar eventualmente la imagen para equilibrar colores, iluminar un poco, etc (otro de los típicos trabajos de preimpresión, también importantísimo, el tratamiento de las imágenes).
Finalmente, hay que tener en cuenta que los trazados y formas vectoriales que usemos, también tienen que tener sus colores en CMYK.
Por cierto, no pueden olvidarse los perfiles de color. Como hemos visto en otras entradas, lo normal para papeles satinados/brillo es usar FOGRA39. No obstante esto no es un punto crítico, pues luego en la imprenta podrán añadirlo. Aunque es recomendable aplicar siempre el perfil de color correspondiente al tipo de papel (para dípticos lo normal es FOGRA39, como hemos comentado, o FOGRA27 para papeles mate rugosos tipo folio convencional). Estos perfiles lo que hacen es ajustar un poquito la cantidad de cada color (por tanto de tinta), para adaptarse mejor a la capacidad de absorción del papel. Se aplican en el menú Edición / Asignar perfil.
4. Los textos: ojo a los tipos de letra.
Una vez revisada la resolución de las imágenes y el modo de color, lo siguiente será comprobar los textos. No solo que estén correctamente escritos y sin erratas, por supuesto, sino también desde el punto de vista gráfico. Así pues tipográfico.
Esta labor consiste en asegurarnos de incrustar las fuentes que hemos empleado, en el propio documento PDF. Si usamos InDesign o Illustrator no deberá preocuparnos excesivamente, pues se realiza por defecto, pero ojo en caso de que usemos software antiguo como Freehand, o algún otro. Sin importar el programa que usemos, siempre comprobaremos en el menú de exportación que las fuentes se incorporan al documento PDF.
Téngase en cuenta que, en caso de que usemos fuentes no muy comunes, y estas no se incrusten en el documento PDF, puede ser que al imprimir aparezca otra tipografía en su lugar, lo cual sería un auténtico desastre.
Para una seguridad total, también podemos convertir los textos en trazados (ojo que dejarán de ser editables). Esto significa convertirlos en formas vectoriales, habrán dejado de ser letras. Así pues se imprimirán tal cual las vemos con toda seguridad. Esto se hace en el menú Texto / Crear contornos.
Si estamos diseñando directamente en Photoshop no hará falta nada de esto, pues los textos se rasterizarán (quedarán acoplados al resto de la imagen). Aunque no es recomendable hacer un folleto directamente en Photoshop, como hemos comentado. Por mucha resolución que pongamos, los textos siempre serán más claros y legibles en formato vectorial que en una imagen plana. En textos pequeños, esto es crítico.
5. Comprobar las medidas del documento.
Aunque parezca de Perogrullo, siempre, y subrayo el "siempre", habremos de asegurarnos de que las medidas del documento son las correctas. Pues el documento se imprimirá exactamente con dichas medidas, de forma que si nos equivocamos tendremos un lío bien gordo. En el PDF que vayamos a mandar a la imprenta, esto puede comprobarse en el menú Archivo / Propiedades.
En cuanto a cómo organizar el documento (dónde va cada carilla del díptico), seguiremos el siguiente esquema:
Un díptico es un documento que tiene 2 hojas (llamadas "palas"), por tanto 4 carillas en total, y van todas en un mismo papel impreso por las dos caras. Dicho papel después será plegado (doblado) por la mitad, en forma de librito o "pequeño cuadernillo", por así decirlo. Es el tipo de folleto más sencillo (en nuestra Guía técnica para hacer un folleto tríptico o cuadríptico pueden verse los casos más complicados).
A diferencia de los trípticos y folletos más complejos no hace falta variar las medidas de las carillas, al no quedar ninguna "envuelta" por las otras. Sencillamente, es una hoja doblada por la mitad exacta, impresa por ambas caras, dando lugar a 4 páginas o carillas (dos exteriores y dos interiores). Así pues, todas las carillas tienen la misma medida. La hoja donde vayan impresas puede tener cualquier tamaño, y sencillamente haremos un diseño con 2 carillas delante y las otras 2 detrás, ocupando cada una la mitad exacta, según el esquema anterior (D-A y B-C, por una cara las 2 exteriores y por la otra las 2 interiores).
Es habitual usar un papel tamaño A4, que luego al plegar por la mitad nos da un folleto díptico tamaño A5. Aunque puede usarse cualquier tamaño, lógicamente.
6. Sangrados y márgenes de seguridad.
Ya casi estamos acabando. Nos queda por comprobar otro aspecto clave: los sangrados y márgenes de seguridad. Este punto siempre hay que tenerlo en cuenta si tenemos elementos "a sangre" en nuestro diseño (esto es, que lleguen hasta el final de la página). Pueden ser fotografías, o sencillamente un fondo de color. Siempre que algún elemento llegue al borde mismo del papel, habrá que incluir un margen de sangrado en el documento.
La medida del mismo habrá que consultarla en la imprenta, pero lo normal es que sean unos 2-3 mm. Así pues, al tamaño que queramos que tenga nuestro folleto, le añadiremos dicha medida. Por ejemplo, si es un díptico que, desplegado, mide un tamaño A4 convencional (210x297mm), le añadiremos el margen de sangrado por cada lado, para tener así un documento de 214x301mm (en caso de un sangrado de 2mm).
Los elementos de nuestro diseño que lleguen al borde de la página (fondos de color, imágenes, etc) los prolongaremos por tanto hasta dicho nuevo borde ampliado.
¿Por qué se hace esto? Para dar un margen de seguridad a la hora de cortar. Con ese añadido, si la cuchilla de corte tiene un pequeño error de 1mm, por ejemplo, no se verá un borde blanco poco estético; se seguirá viendo la foto o sencillamente el color hasta el final mismo del papel, sin cortes. Por eso se llama "sangrado", porque es una parte destinada a recortarse -sangrarse- con la cuchilla.
Lógicamente, si no tenemos nada que llegue al final, y nuestro diseño tiene de por sí unos márgenes en blanco, pues entonces no hace falta nada de esto.
Otros márgenes de seguridad que conviene mantener son respecto a los textos, sobre todo si son pequeños. Consultar en la imprenta, pero se suele recomendar no poner texto a menos de 3mm del borde de corte.
7. Prueba final de seguridad.
Una vez chequeado todo, haremos aún así una última prueba de seguridad. Consiste en imprimir un único ejemplar, para cerciorarnos de que todo está correcto. Es especialmente importante para el caso de las tipografías.
En relación con esto, también podemos asegurarnos de que están realmente incrustadas abriendo el PDF en otro equipo que no tenga instaladas esas fuentes, como por ejemplo un portátil o cualquier otra máquina que lea PDFs (si aparecen en pantalla, es que están debidamente incrustadas).
También es vital hacer la prueba de impresión para comprobar que el orden de las carillas está bien. Así pues, aprovecharemos para plegar el papel y asegurarnos de que cada cosa está en su sitio.
Y ya con esto habremos terminado las comprobaciones. Estaremos listos para enviar nuestro PDF a la imprenta. Recapitulemos los pasos que hemos seguido:
Usar formato vectorial y exportar en PDF. ¿Hemos convertido las fuentes en contornos? ¿No? Entonces comprobar que están incrustadas en el PDF.
¿El color está en modo CMYK? ¿También las imágenes que hayamos puesto?
¿Qué medida tiene nuestro documento? ¿Es la correcta?
¿Tenemos elementos que llegan al borde la página? En caso afirmativo, ¿hemos añadido un margen de sangrado por seguridad? Consultar con la imprenta dicha medida.
Finalmente, recordar que para ayudarnos a diseñar nuestro díptico, aquí en La Grafiteca pueden encontrarse gran cantidad de plantillas de apoyo (realizar una búsqueda o consultar la categoría Dípticos-Trípticos-Plegados).
Catalogado en: Dípticos-Trípticos-Plegados, Folletos-Catálogos, Impresión, Tutoriales

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