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Timestamp: 2020-06-07 07:21:12+00:00

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Asesoramiento a los padres en la adolescencia | Anales de Pediatría Continuada
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Páginas 216-220 (Julio - Agosto 2014)
Educación para la autorrealización
El entrenamiento para la acción basado en valores
Adoptar una perspectiva proactiva
La resolución pacífica de conflictos
La comunicación empática o comunicación no violenta
DOI: 10.1016/S1696-2818(14)70194-5
Centro Salud Manuel Merino. Alcalá de Henares. Servicio Madrileño de Salud. Madrid. España
Tabla 1. Actitud proactiva versus actitud reactiva
Tabla 2. Recomendaciones para afrontar un conflicto familiar
Tabla 3. Sentimientos
Tabla 4. Necesidades humanas universales
Tabla 5. Expresión del mensaje en los 2 modos de la comunicación empática o comunicación no violenta
El empoderamiento familiar es el proceso mediante el cual las propias familias (padres e hijos) adquieren un mayor control sobre las decisiones y acciones que afectan a su bienestar físico, psicoemocional y social.
Cada uno tiene que actualizar su potencial, no el del otro, aunque sea su padre o madre. Al actualizar su potencial, uno se vive en plenitud.
Es básico educar para que el error sea una forma de aprendizaje, sustituyendo el concepto de fracaso por el de «problema a resolver».
Se recomienda adoptar una perspectiva proactiva, la que intenta resolver los problemas futuros aprovechando los problemas actuales, en lugar de una perspectiva reactiva, centrada en resolver los problemas pasados y saldar las cuentas.
La comunicación empática o no violenta enfatiza la importancia de expresar con claridad observaciones, sentimientos, necesidades y peticiones a los demás de un modo que evite el lenguaje evaluativo que etiquete o defina a los interlocutores o a terceros.
En la adolescencia, aumentan los conflictos familiares y se produce un distanciamiento entre los adolescentes y sus padres. Pasan menos tiempo interactuando juntos, los hijos hablan menos de sus asuntos espontáneamente y la comunicación se hace más difícil1. Es una etapa en la que los padres buscan asesoramiento y sacan provecho de programas de empoderamiento familiar y parentalidad positiva, como los que desarrollamos en el Centro de Salud Manuel Merino de Alcalá de Henares (http://adolescentes.blogia.com). Contenidos básicos en nuestros programas para padres de adolescentes2–6 son la educación para la autorrealización, el entrenamiento para la acción basado en valores, adoptar una perspectiva proactiva, la resolución pacífica de conflictos y la comunicación empática o no violenta (CNV). El fin es el empoderamiento familiar, proceso mediante el cual las propias familias adquieren un mayor control sobre las decisiones y acciones que afectan a su bienestar físico y psicosocioemocional.
La autorrealización consiste en desarrollar todo nuestro potencial para convertirnos en todo lo que somos (llegar a ser uno mismo en plenitud).
Tiene que ver con la autenticidad, con ser lo que se es, y no con lo que se ha aprendido (yo idea) o con lo que uno pretende ser (yo ideal) —alejado de su verdad o realidad interior (ser).
Conlleva un trabajo de desarrollo personal. Dentro de nosotros existe una fuerza o impulso dinámico que nos invita a desarrollar lo que somos, y a actualizar y sacar afuera nuestro potencial (yo experiencia).
Cada uno tiene que actualizar su potencial, no el del otro. Al actualizar su potencial, uno se vive en plenitud. Lo que se busca no es la autoestima, sino la vivencia plena del ser.
He de aprender a descubrir la vida que yo soy, a actualizar en mi interior mi propia energía, que es la base de mi seguridad y de mi noción de realidad. He de desarrollar mi capacidad de amar, no de ser amado; la capacidad de comprender las cosas objetivamente y con amplitud, y no de un modo tendencioso e infantil. Y eso lo he de desarrollar por mí mismo y en mí mismo; eso no puedo recibirlo del exterior. Estoy constantemente buscando que los demás me den seguridad, satisfacción, me den todo lo que deseo, pero nada puede sustituir la necesidad fundamental de vivir y crecer por uno mismo. Solo en la medida que yo viva y desarrolle mi propia energía, mi propia capacidad de amar, mi propia capacidad de ver, de comprender, de discernir, solo en esta medida alcanzaré una plenitud interior7.
Se trata de entrenar a los hijos en 5 puntos clave:
En la adolescencia aumentan los conflictos familiares, se produce un distanciamiento entre los adolescentes y sus padres y la comunicación se hace más difícil.
La adolescencia es una etapa en la que los padres buscan asesoramiento y sacan provecho de programas de empoderamiento familiar y parentalidad positiva.
En estos programas para padres de adolescentes se tratan contenidos como la educación para la autorrealización, el entrenamiento para la acción basado en valores, adoptar una perspectiva proactiva, la resolución pacífica de conflictos y la comunicación empática o no violenta (CNV).
Valentía para salir de zona de confort (límite de mi experiencia actual).
Poner el foco atencional (allí donde alumbramos) en lo útil.
Darse cuenta de los valores con los que trabajamos para alcanzar los sueños.
Asumir la responsabilidad (desarrollar locus de control interno).
La valentía es cuestión de actitud y aprendizaje. Es básico educar para que el error sea una forma de aprendizaje. Elbert Hubbard decía: «Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia». No fue el caso de Thomas Edison: «No he fracasado. He encontrado 10 mil formas que no funcionan».
Dejemos de lado la conducta vaca (rumiar) y preguntémonos qué tenemos que cambiar para alcanzar nuestro sueño.
No esperemos a que algo pase (como las princesas de los cuentos), ¡vayamos a por ello! La ansiedad y la incertidumbre son parte del progreso. No nos atrevemos, no damos un paso adelante porque no enfocamos bien, porque pensamos de forma inútil. ¿Si no deseamos que ocurra algo porque centramos nuestros pensamientos en ello? La atención tiene que estar puesta en lo que se desee hacer en lugar de donde se puede fracasar.
Los valores son los aspectos emocionales que nos impulsan a la acción y nos hacen sentir bien con nosotros y satisfechos con lo que estamos haciendo. La estrategia es hacerlos conscientes y ser consecuente con los valores propios (no los que decimos que valoramos o los que el entorno nos plantea que deberíamos valorar, sino aquellos que realmente valoramos).
Educar para la autorrealización supone que el hijo tiene que actualizar su potencial, no el del otro, aunque sea su padre o madre.
El adolescente ha de desarrollar su capacidad de amar, no de ser amado; la capacidad de comprender las cosas objetivamente y con amplitud, y no de un modo tendencioso e infantil.
El entrenamiento para la acción basado en valores busca entrenar a los hijos en 5 puntos clave: valentía para salir de zona de confort (límite de mi experiencia actual), poner el foco atencional en lo útil, darse cuenta de los valores con los que trabajamos para alcanzar los sueños, asumir la responsabilidad (desarrollar locus de control interno) y apasionarse.
Dejemos de luchar contra lo que no controlamos y dirijamos nuestra atención hacia lo que depende de nosotros. Un objetivo desafiante está al alcance de todos. Busquemos en qué medida éxito y fracaso dependen de nosotros. Preguntémonos: ¿qué tengo yo de exitoso que me permite éxito en la vida? Abandonemos el victimismo.
Seamos apasionados. La pasión desaparece cuando dejamos de centrar la atención en lo que nos apasiona. Si no lo sentimos, no podremos hacerlo, y para sentirlo, atención solo en una tarea. ¡Una cosa cada vez! La multitarea inhibe la pasión.
Una perspectiva proactiva es la que intenta resolver los problemas futuros aprovechando los problemas actuales, frente a una perspectiva reactiva, centrada en resolver los problemas pasados y saldar las cuentas. En la tabla 1 se comparan las actitudes proactiva y reactiva. La perspectiva proactiva convierte la resolución de un problema actual en prevención de un problema futuro8.
Actitud proactiva versus actitud reactiva
Actitud proactiva Actitud reactiva
Actúa a priori, se anticipa a los problemas Actúa a posteriori, sigue a los problemas
Intenta resolver el futuro Intenta resolver el pasado
Considera el orden como un medio para facilitar el aprendizaje Considera el orden como un fin en sí mismo
Busca construir la convivencia Busca ajustar cuentas, dejar saldos a cero
Ve los conflictos como una ocasión Ve los conflictos como un problema
Ve los conflictos como algo natural y positivo Ve los conflictos como algo extraordinario y negativo
«Esto merece ser analizado para que no vuelva a ocurrir», «qué debo hacer para que no vuelva a ocurrir» «Esto merece un castigo», «esto merece un escarmiento», «esto no puede quedar así»
En las tabla 2 se presentan recomendaciones para afrontar un conflicto familiar.
Recomendaciones para afrontar un conflicto familiar
1. Comunicarse Lo primero es escuchar y después valorar los efectos de las respuestas que vayamos a dar
2. Aceptar y tratar a cada persona como es, no como nos gustaría que fuese No solo es necesario saberse aceptado, hay que sentirse aceptado y recordar que las expectativas que tengamos sobre nuestros hijos condicionarán su desarrollo
3. Dar la oportunidad a todos los miembros de la familia de tomar decisiones autónomas Cuando una decisión nos afecta a todos, hay que tomarla, en la medida de lo posible, entre todos. Son las decisiones grupales o consultivas, en las que como mínimo pedimos su opinión. La autonomía requiere tolerancia y práctica
4. Ser empáticos, comprender al otro desde sus necesidades, no imponerle las nuestras ni convertir sus problemas en nuestros. Aprender a vivir y expresar nuestras emociones es requisito imprescindible para saber cómo se sienten los demás. Muchas veces, los padres tenemos miedo a expresar nuestros sentimientos ante nuestros hijos porque nos hace vulnerables a sus ojos. Pero es que lo somos, igual que ellos.
La resolución pacífica de un conflicto pasa por las siguientes fases:
Elegir la solución que se considere mejor y elaborar un plan para llevarla a cabo: en la elaboración de este plan hay que anticipar cuáles son las dificultades que pueden surgir y de qué manera se prevé resolverlas.
Valorar los resultados obtenidos: en el caso de que no se ajusten a los deseados, tenemos que volver a poner en práctica los pasos anteriores con el fin de mejorarlos.
Es importante hacer una interpretación realista y positiva y sustituir el concepto de fracaso por el de «problema a resolver»9.
La CNV10–13 enfatiza la importancia de expresar con claridad observaciones, sentimientos, necesidades y peticiones a los demás de un modo que evite el lenguaje evaluativo que etiquete o defina a los interlocutores o a terceros.
Considera que todas las acciones se originan en un intento de satisfacer necesidades humanas universales, pero tratan de hacerlo evitando el uso del miedo, la culpa, la vergüenza, la acusación, la coerción y las amenazas.
El ideal de la CNV es que las propias necesidades no se satisfagan a costa de otra persona.
El objetivo no es lograr que las personas hagan lo que queremos, sino crear el tipo de conexión necesaria para que las necesidades de todos sean satisfechas.
Un principio clave de la CNV que facilita esto es la capacidad de expresarse sin usar juicios sobre lo que está bien o mal, sobre lo que es correcto o incorrecto, por eso se hace hincapié en expresar sentimientos y necesidades, en lugar de críticas o juicios morales.
Existen 4 pasos en la comunicación empática o CNV
Observación (descripción o narración de los hechos como vistos por el lente de una cámara). El primer componente de CNV es observar sin acusar o culpabilizar. El propósito de la observación según la técnica de CNV es iniciar una conexión. Con no acusar y no culpabilizar, se pretende fomentar la receptividad en la otra parte y desestimular la reactividad y la actitud defensiva en el otro. La «observación» no contiene evaluaciones, inferencias, deducciones u opiniones de nuestra parte. Cuando se empieza una comunicación con una acusación, es muy probable que la otra persona se ponga a la defensiva y no se establezca una comunicación, sino 2 monólogos paralelos, en que ninguna de las partes escucha a la otra. Al hacer una observación sin juzgar a la otra persona, ni criticarla, aumentamos la posibilidad de que nos escuche sin ponerse a la defensiva. Aún cuando no verbalizamos un juicio, si en nuestro fuero interno sentimos o pensamos un juicio acusativo, intuitivamente la otra persona lo puede percibir.
La resolución pacífica de un conflicto pasa por 6 fases: definir adecuadamente el conflicto, establecer cuáles son los objetivos y ordenarlos según su importancia, diseñar las posibles soluciones al conflicto y valorar cada una de ellas, elegir la solución que se considere mejor y elaborar un plan para llevarla a cabo, llevar a la práctica la solución elegida y valorar los resultados obtenidos.
La CNV enfatiza la importancia de expresar con claridad observaciones, sentimientos, necesidades y peticiones a los demás de un modo que evite el lenguaje evaluativo que etiquete o defina a los interlocutores o a terceros.
Existen 4 pasos en la comunicación empática o CNV: observación, identificación de sentimientos evocados por la situación, identificación de necesidades relativas a la situación y formulación de una petición para satisfacer las necesidades identificadas.
Los 2 modos de la comunicación empática o CNV: escuchar con empatía y expresión de honestidad.
Identificación de sentimientos evocados por la situación. En la tabla 3 se explicitan sentimientos indicativos de necesidades satisfechas y sentimientos indicativos de necesidades no satisfechas.
Indicativos de necesidades satisfechas Indicativos de necesidades no satisfechas
Afectuoso Abrumado
Agradecido Agotado
Alegre Angustiado
Aliviado Ansioso
Calmado Apenado
Cómodo Avergonzado
Confiado Confundido
Conmovido Culpable
Contento Desanimado
Encantado Desconfiado
Energético Desesperado
Feliz Disgustado
Intrigado Enojado
Interesado Estresado
Tranquilo, en paz Furioso
Optimista Impaciente
Orgulloso Incómodo
Identificación de necesidades relativas a la situación. En la tabla 4 se muestran las principales necesidades universales.
Aceptación Contribución Integridad
Amistad Cooperación Juego
Amor Creatividad Justicia
Apoyo Descanso Libertad
Aprecio Diversión Orden
Aprendizaje Duelo Nutrición
Armonía Eficacia Paz
Atención Ejercicio Pertenencia
Autonomía Esperanza Progreso
Belleza Estabilidad Propósito
Claridad Expresión Recreación
Compañía Humor Respeto
Comprensión Independencia Sentido de logro
Conexión Inspiración Ser escuchado
Confianza Seguridad Solidaridad
Autenticidad Empatía Privacidad
Consideración Salud Tranquilidad
Aire Alimento Expresión sexual
Formulación de una petición para satisfacer las necesidades identificadas. Una petición es una manera de explorar si el otro está dispuesto a ayudarnos a satisfacer nuestras necesidades, de la manera específica que le pedimos. Una petición es: clara, concreta, realizable, en tiempo presente y expresada en lenguaje positivo (es decir, dice qué queremos, en vez de lo que no queremos). Hay que tener en cuenta que una petición es diferente de una exigencia. Es posible que la persona se niegue a concedernos lo que pedimos. En ese caso, podemos recurrir a la empatía tanto para nosotros por la negación recibida como con el otro, para averiguar cómo se siente con nuestra petición y qué necesidades suyas está percibiendo como impedimento o factor limitador para acceder a nuestra petición. Un «no» es un indicador de que la otra persona considera que sus necesidades no serán atendidas apropiadamente si accede a nuestra petición. Cuando el otro dice «no» a algo está diciendo «sí» a otra cosa. Con empatía, podemos averiguar cuáles son las necesidades que el otro teme no sean satisfechas, podemos asegurarle que sus necesidades también serán tomadas en cuenta y que son importantes para nosotros, y podemos invitarle a explorar en conjunto posibles estrategias que nos sirvan a todos. Cuando sentimos que nuestras necesidades también son tomadas en cuenta, estamos más anuentes a cooperar. Otra razón por la que la persona se niega a una petición, es por resistirse a lo que ella percibe como una exigencia nuestra, aún cuando, de nuestra parte, no fuera esa la intención al emitir el mensaje. Cuando la persona escucha una exigencia, en vez de una petición, siente amenazada su autonomía, su derecho a elegir lo que quiere hacer y tiende a resistirse, aún cuando vea el propósito de lo que le pedimos y generalmente desearía hacerlo. Muchas veces emitimos exigencias, y no peticiones, aún cuando usemos un tono dulce o digamos «por favor». Aceptar que nos digan «no» es darse cuenta de que toda necesidad puede ser satisfecha por distintas fuentes.
En la tabla 5 se describe cómo se expresan los 4 pasos en cada uno de los 2 modos de la comunicación empática o CNV: escuchar con empatía y expresión de honestidad.
Expresión del mensaje en los 2 modos de la comunicación empática o comunicación no violenta
Escuchar con empatía Expresión de honestidad
Cuando… Cuando veo/escucho…
¿Tú sientes… Yo siento…
porque necesitas/valoras…? Debido a que necesito/valoro…
¿Te gustaría…? ¿Estarías dispuesto a…?
A. Parra, A. Oliva.
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References: resolución 
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