Source: http://www.libertadidioma.com/2013/20130527.htm
Timestamp: 2020-06-01 18:43:00+00:00

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AGLI Recortes de Prensa Lunes 27 Mayo 2013
Manuel Llamas Libertad Digital 27 Mayo 2013
Trabajar en la Administración Pública tiene evidentes ventajas, desde contar con un puesto de por vida –en el caso de los funcionarios– hasta disfrutar de condiciones laborales ventajosas en comparación con las del sector privado, tales como sueldos más elevados (un 40% más de media), un horario laboral más reducido, una menor carga de trabajo o más días de asueto. El sector público ha sido el último en iniciar el necesario ajuste que vienen protagonizando familias y empresas desde el estallido de la crisis, y, de hecho, aún está muy lejos de alcanzar su tamaño óptimo. No en vano, los recortes salariales no llegaron hasta 2010, mientras que el adelgazamiento de trabajadores tan sólo empezó a producirse a finales de 2011. Y, pese a ello, la burbuja pública que sufre España todavía no ha explotado: el déficit superó los 100.000 millones de euros en 2012 por cuarto año consecutivo, la deuda ya roza el 90% del PIB –algo no visto desde 1910–, el gasto estatal equivale casi a la mitad de la economía nacional y el número de empleados públicos aún supera los 2,8 millones.
Es decir, todavía queda mucha grasa que eliminar, y ésta no se encuentra sólo, ni mucho menos, en los gastos políticos superfluos que denuncia la demagogia imperante de lo políticamente correcto –coches oficiales, dietas y demás chocolate del loro–, sino en el núcleo duro del mal llamado Estado del Bienestar. Hay que reducir de forma drástica el tamaño de la estructura estatal, y eso conlleva, ineludiblemente, prescindir de empleo público y rebajar condiciones laborales. Estos ajustes son la raíz de las protestas que desde hace meses protagonizan determinados colectivos en las calles. En este sentido, destaca especialmente la Comunidad de Madrid, con sus mareas blancas, manifestaciones educativas y huelgas de transporte. Médicos, profesores y conductores cargan contra el Gobierno regional de Ignacio González al grito de "La sanidad no se vende, se defiende" o "Por una educación pública y de calidad", cuando, en realidad, su único objetivo es mantener con uñas y dientes los privilegios obtenidos durante los engañosos años de bonanza económica.
El sueldo de los médicos hospitalarios en España oscila entre los 2.600 y los 5.000 euros al mes en términos constantes (paridad de poder adquisitivo). El salario promedio se sitúa en algo más de 3.200 euros, en la media de la UE, por encima de lo que se paga en Italia, Portugal y Grecia (no más de 2.800 euros) y no muy por debajo de lo que se cobra en Francia o en Irlanda (cerca de 4.000 euros), según admiten los propios sindicatos del sector con datos de 2011. Es decir, los médicos españoles no están mal pagados en comparación con sus colegas europeos. Además, casi un tercio (unos 30.000 profesionales) trabaja también en la sanidad privada, donde, naturalmente, perciben otro sueldo. La posibilidad de compatibilizar ambos empleos es una excepción de la que no disfrutan todos los funcionarios. Ésta es, precisamente, una de las razones por las que rechazan privatizar el servicio, ya que no podrían trabajar para dos empresas distintas a la vez. Además, curiosamente, el absentismo entre los médicos de los centros públicos triplicó la tasa del sector privado en 2012, con una media de casi 22 días de baja.
El problema no radica en el sueldo de estos profesionales –los buenos médicos y cirujanos de la pública cobrarían mucho más en la privada–, sino en la baja calidad del servicio. La sanidad pública española se sitúa en el puesto 22, de un total de 32, en el Health Consumer Index, por detrás de Portugal, Chipre o Hungría y a años luz de Holanda, cuyos servicios están completamente privatizados. La prueba irrefutable de las graves deficiencias que presenta la sanidad pública es que el 82% de los funcionarios (médicos inclusive), los únicos que pueden elegir libremente, opta por la sanidad privada a través de aseguradoras. ¡Valiente hipocresía!
Algo similar sucede en la educación. Los profesores de la pública se manifiestan para apartar a las desvalidas familias de las malvadas garras de las empresas privadas, interesadas tan sólo en ganar dinero con la educación de sus hijos… O eso dicen. En realidad, es este colectivo el que propugna un egoísmo aberrante y contraproducente, al condenar a futuras generaciones a una educación pública mediocre con tal de mantener intacto su ventajoso statu quo. Para empezar, España es uno de los países que destina más gasto público per cápita a la enseñanza y el que presenta una menor ratio de alumnos por profesor de toda la OCDE. Lo relevante es que el 80% del dinero se va, única y exclusivamente, en gastos de personal, y el resultado es bien conocido por todos: España se sitúa a la cola de los informes PISA en calidad educativa.
¿Será, entonces, que están mal pagados y, por tanto, carecen de incentivos? No. Los docentes españoles tenían en 2008 una retribución superior en todos los niveles educativos a la media de la OCDE: los de ESO, un 12% más; los de Primaria, un 10% más; los de Bachillerato, un 7% más. La comparativa es aún más llamativa con la educación privada a nivel nacional. En 2008, según un estudio de UGT, cada hora de clase impartida por profesores de colegios concertados costó un 30% menos que en los colegios públicos. Incluyendo sexenios, y tomando como ejemplo la Comunidad de Madrid, los sueldos de los profesores públicos oscilaron entre los 28.000 y 37.000 euros al año, entre 1.500 y 8.500 euros más que un docente de la concertada, a pesar de contar con un horario más reducido. Y ello sin necesidad, en muchos casos, de demostrar un mínimo nivel de conocimientos para impartir clase.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 27 Mayo 2013
El Waterloo de Mariano Rajoy
Javier Orrico Periodista Digital 27 Mayo 2013
A Mariano Rajoy no le gusta discutir. En nuestro desconcierto, no habíamos advertido hasta ahora que el rasgo más característico de su personalidad es la aversión a la polémica. Salvo que sea en sede parlamentaria. Supongo que allí lo considera un deber profesional, y siempre se ha mostrado como un excelente orador. Pero fuera de las Cortes, a él eso de hablar le parece innecesario. Su fuerza táctica, no sabemos si por gallego o por arriolo, consiste en no discutir. A los españoles nos quema la sangre, pero es hora de que aceptemos que estamos gobernados por un hombre con el que no vamos a conseguir discutir. Ni siquiera Aznar, con su descenso del Sinaí para advertirle de que no pisará la tierra prometida; ni Mas, con su chantaje y su chulería y sus insultos a España, han conseguido que don Mariano pierda su compostura trapense.
Lo de los señoritos catalanes, junto a la rehabilitación de la ETA pactada con Zapatero, es lo que le va costar el Gobierno. El paro es una tragedia. La economía, una tumba. Pero ahí estaríamos todos, empujando, si alguien nos hubiera hablado, explicado, convocado a una tarea y un rumbo. Lo que no podemos perdonarle es lo que sí está completamente en su mano: frenar al nazionalismo, aplicar la ley, desmontar sus mentiras, hacer frente a la infamia y a las calumnias contra España que los catalanistas están sembrado por el mundo. Y encima con el dinero de todos. La asimetría es una ofensa. No se puede justificar con las regiones mediterráneas, que son las peor financiadas de España, mientras Cataluña es la cuarta con mejor financiación desde que ZP les hizo un traje a medida en 2009. No es justo, sino de tontos sin remedio, darles un margen de déficit superior al resto para que lo sigan usando en financiar la independencia. El silencio es aquí claudicación. Un día se despertará y los dinosaurios, Junqueras y Mas, ya no estarán allí. Cataluña será su Waterloo.
El berrinche de un acabado Aznar, triple tragedia política
S. McCoy El Confidencial 27 Mayo 2013
Llego tarde al análisis de la entrevista concedida por el ex presidente del gobierno José María Aznar en Antena 3 la semana pasada. Se ha especulado mucho sobre las razones que llevaron al que fuera primer ejecutivo del país salir a la palestra de manera tan inoportuna para los intereses de Mariano Rajoy, en lo que supone un error garrafal más del equipo de (no) comunicación que le rodea.
El hecho de que la comparecencia pueda tener su origen en distintas causas, algunas de ellas especialmente sensibles, debería ser per se objeto de reflexión. Excusatio non petita... Me vienen de inmediato a la cabeza tres: los charcos ligados a Miguel Blesa (al que toleró, como a Juan Villalonga, todo tipo de abusos de poder, en términos salariales, y de aventuras empresariales suicidas); el dinerete de la Gurtel (porque, ya saben, lo normal en la lista de bodas de un yerno cualquiera es incluir el pago de la fiesta por aquellos a los que vas a invitar, junto con los marcos de plata y la tele de 52 pulgadas); postularse para su vuelta a primera plana de la política (cuando su segunda legislatura ha sido, probablemente, la peor de la democracia española en términos de coste de oportunidad, de lo que se pudo hacer y, por las ínfulas imperiales de un inspector de hacienda reciclado, nunca se culminó; de aquellos barros…).
Esta última es, quizás, la razón más interesante en términos de implicaciones ya que, de ser real la candidatura, cosa que dudo, supondría el primer intento serio de romper la derecha española, no por el lado ideológicamente conservador, como tantas veces se ha temido, sino por el económicamente liberal. Curioso. El lanzamiento al espacio como globo sonda y aviso a navegantes de un Aznar que tiene muy poco que perder y mucho que ganar en el envite preliminar, supone en cualquier caso la triple constatación de la tragedia política en la que está inmersa la España del 2013.
En primer lugar, el PP ya es tan socialdemócrata como el PSOE. O incluso más. No hay un espectro ideológico real en nuestra democracia. Por ese motivo existe espacio para la alternativa planteada. La convergencia de políticas de uno u otro signo es abrumadora y encuentra su germen en la necesidad de ese representante devenido en profesional de la política, de mantener un statu quo -en muchos casos nunca soñado- a costa del representado, como ha quedado suficientemente demostrado a lo largo de esta legislatura. La actividad privada productiva no es prioritaria sino subsidiaria a la acción pública: interesa el estado por encima del individuo. Es esta realidad, esta sangrante confusión de roles, la que puede terminar matando al bipartidismo en nuestro país. Y, ¿después, quien gestiona esto?
En segundo término, que emerja como estadista la figura del ex presidente, por más que aunque quiera no pueda llegar a ocupar ese espacio, pone de manifiesto la ausencia total de liderazgo en una sociedad que lo está reclamando a voz en grito. Las cinco medidas por él anunciadas en su estelar presencia televisiva podrían ser suscritas por una parte sustancial de los votantes del Partido Popular que confiaron en Rajoy y… por otro tanto de los del PSOE que ya no confían en sus dirigentes. Pero, en este caso, más importante que el fondo, es la forma: al presentar una idea de nación, una hoja de ruta por la que, a juicio del mandatario jubilado, debería transitar el futuro inmediato de la estructura administrativa, impositiva y exterior de España, un proyecto capaz de alinear a todos los agentes económicos y sociales en la consecución de una serie de objetivos comunes, ocupa un espacio que nunca debería ser delegado por el gobierno. La esperanza triunfa donde fracasa la experiencia.
Por último, que la regeneración democrática en la piel de toro se personalice en José María Aznar dice muy poco de la calidad de los que integran el sistema, de la capacidad de renovación de los partidos, de la exigencia de unos votantes a los que la mediocridad de los votados no se les escapa a estas alturas de la política. Es verdad que en el ámbito municipal, e incluso autonómico, una nueva generación de gobernantes está ganándose el respeto de los habitantes de sus pueblos o regiones. Pero le falta valentía de plantear y/o exigir un cambio. Y la administración del estado es coto vedado para ellos. La endogamia prima por encima de cualquier otro considerando, siendo prueba de ello la misma composición del primer gobierno del gallego ausente. La savia nueva, esa que hace que el árbol viva, tiene que esperar. El problema es que, para cuando quiera llegar, estará muerto de raíz.
Tres tragedias tres -uniformidad de políticas con independencia de las siglas, merma suicida de liderazgo y falta de alternativa personal ilusionante- a la que hemos llegado, no se equivoquen, por una inexcusable dejación de nuestra responsabilidad como electores, tolerantes como hemos sido ante la mediocridad, el abuso o la incapacidad de la casta gobernante. Hemos despertado abruptamente a la realidad y nos hemos encontrado con un muro de impotencia difícil de escalar dada la estructura de la partitocracia nacional. Sin embargo, lo peor que podríamos hacer es renunciar al voto como arma, a la urna como instrumento de cambio. Es hora de revertir la perversión del sistema, desde dentro con nuestra participación en las organizaciones, y desde fuera con nuestra exigencia y castigo electoral a la impunidad que hasta ahora ha acompañado todo incumplimiento. Solo así podremos, entre todos, levantar España.
Roberto Centeno El Confidencial 27 Mayo 2013
No hace falta ser adivino para darse cuenta que la banca española no podrá sobrevivir como conjunto, los depósitos no podrán ser devueltos, ni los garantizados ni los sin garantizarEsto conlleva repercusiones enormes, pero menciono una: la relación entre deuda computable y PIB real no es del 88%, sino del 111%, lo que nos coloca en la posición más vulnerable de Europa, y explica por qué nadie quiere ya deuda española a largo, sólo se coloca a corto y medio plazo. Pero además la computable no es toda la deuda; lo que debemos son los pasivos en circulación: 1,17 billones, y eso es ¡el 141% del PIB!, una cifra que jamás podrá ser devuelta.
Francisco Rubiales Periodista Digital 27 Mayo 2013
Los grandes partidos políticos españoles con representación parlamentaria se niegan a regenerarse. A todos les ha ido tan bien sin democracia, subvencionados con dinero público, repartiendose poder, dinero y privilegios y practicando el engaño, la corrupción y el abuso de poder, que ahora se niegan a cambiar.
En la conmemoración del 30 aniversario de la llegada al poder de los socialistas, en 1982, un Felipe González caducado, sobrepasado por la historia, aburguesado y con rostro de dinosaurio, recomendó a su partido, abandonado por los ciudadanos y en caida libre, una receta vieja y sin mordiente: que miraran al pueblo sin sectarismo y que le escucharan. Mas de lo mismo, una salida frustrante y alienante que ignora lo que el partido realmente necesita para resucitar: abandonar la corrupción,renunciar al dinero público, adoptar el servicio al ciudadano como norma de comportamiento, abrazar la democracia, jubilar a sus momias caducas, nunca más hacese una foto con sátrapas y desalmados que despiertan el odio ciudadano, como Zapatero, cuya última fechoría conocida es que "birló" 17.000 millones de euros a la seguridad social española, y enarbolar la bandera de la ética y la regeneración conduciendo a los españoles hacia un futuro más justo, decente y próspero.
Delante de las canas
César Vidal La Razón 27 Mayo 2013
Relata el libro que los judíos denominan Vayikrá y los cristianos Levítico que cuando Moisés recibió la Torah, entre los mandatos más relevantes estaba uno que afirmaba: «Delante de las canas te levantarás y respetarás la presencia del anciano y reverenciarás a tu Dios. Yo el Señor». El precepto tenía una enorme relevancia. Ante los ancianos, primero, había que levantarse en disposición de servir y luego respetarlos. Semejante mandato, por añadidura, venía vinculado a dos referencias concretas a Dios. La primera derivaba de la misma orden de manifestar reverencia ante Dios y la segunda era la firma del propio Creador rubricando la trascendencia del mandamiento.
Recuerdo todo esto porque, desde hace años, los distintos gobiernos nos han ocultado que la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones a medio y largo plazo implica condenar a la miseria a millones de jubilados. Ya en 2011, ZP retrasó la edad legal de jubilación de 65 a 67 años y amplió el período mínimo de cotización de 15 a los últimos 25 años de vida laboral. Ahora el Ministerio de Hacienda ha elaborado un documento sobre el impacto real que tendrán esa reforma y la futura del PP sobre los jubilados. Según dicho estudio, los futuros jubilados cobrarán, con suerte, entre 615 y 390 euros al mes de media (a precios constantes) frente a los 976 euros de hoy. Al fin y a la postre, el resultado será una pérdida total de entre el 37% y el 60% sobre las pensiones actuales entre 2012 y 2050. El informe señala que la aplicación de estos factores solventaría el problema de sostenibilidad, pero también generará la creación de bolsas de pobreza en la población pensionista, «ya que se produce una reducción considerable de las pensiones recibidas».
Ésos son los datos desnudos, pero ante ellos no cabe la mera pasividad. En realidad, urge realizar un reajuste del gasto porque si una sociedad considera que el mantenimiento de las embajadas de Cataluña, el aseguramiento de las prebendas de las castas privilegiadas o las subvenciones a las más diversas instancias son más importantes que el futuro de los ancianos, es que ha comenzado a morir y está condenada a su extinción. A fin de cuentas, como el propio Dios le indicó a Moisés al entregarle la Torah, si una sociedad desea sobrevivir y prosperar ha de levantarse ante sus ancianos, reverenciarlos y recordar que esa conducta emana de una Ley muy por encima de las normas nacidas de la voluntad de los hombres.
Editorial www.gaceta.es 27 Mayo 2013
Es un hecho que el PP y el PSOE, en innumerables aspectos, se han convertido en estructuras de reparto de poder frecuentemente ajenas a los intereses reales de sus votantes y a cualquier regla de democracia interna.
Cunde la preocupación en los cuarteles generales del PP y del PSOE por la creciente desconfianza que el bipartidismo inspira en los ciudadanos españoles. Todas las encuestas de los últimos años, sin excepción, apuntan a una progresiva pérdida de credibilidad del modelo bipartidista consagrado en nuestro país por una ley electoral que privilegia a las dos principales formaciones políticas. En los años setenta se pensó que el mejor modo de organizar la convivencia sería polarizar el voto en torno a dos grandes opciones democráticas que, a derecha e izquierda, vertebraran la vida pública. No faltan voces para defender que el modelo ha funcionado razonablemente bien. Pero hoy, casi cuarenta años después, son cada vez más los que verían con buenos ojos un cambio, y ello por razones de índole estrictamente democrática.
Este descrédito del bipartidismo bebe en razones objetivas. Es un hecho que el PP y el PSOE, en innumerables aspectos, se han convertido en estructuras de reparto de poder frecuentemente ajenas a los intereses reales de sus votantes y a cualquier regla de democracia interna. Más aún, su proyección sobre el resto de los poderes del Estado, desde la judicatura hasta las televisiones públicas pasando por las entidades de crédito o las universidades, ha terminado revelándose como una caja de hierro que ha encerrado al conjunto de la vida pública en una atmósfera asfixiante. Para colmo de males, el complemento de ese bipartidismo –lo que en otros países son los “partidos bisagra”– en España han sido formaciones de tipo separatista que desde hace años aspiran abiertamente a romper la unidad nacional. Es un modelo suicida.
La realidad sociopolítica europea, en general, es mucho más rica que un mapa bicolor. Eso que se llama “derecha” e “izquierda” alberga en realidad corrientes muy distintas en cada uno de los casos.
En los últimos años hemos asistido al nacimiento de plataformas que agrupan a diversas sensibilidades para concurrir a unas elecciones con mejores expectativas de éxito. El caso italiano es el más evidente. En líneas generales se observa una tendencia a polarizar el voto en una gran formación de centro-derecha y otra de centro-izquierda. Pero también se ha hecho patente en el último decenio que la realidad civil desborda el modelo bipartidista. La pregunta debería ser esta: ¿qué hay que salvar, el sistema o la democracia? Nuestra respuesta es clara: el sistema debe estar al servicio de la democracia, y no al revés.
PABLO SEBASTIÁN www.republica.com 27 Mayo 2013
Mientras los españoles seguimos enredados en los numerosos casos de la corrupción (mas de 1.600 en los tribunales), en las peleas internas de lo partidos políticos, mientras permanecemos a la espera de que Merkel gane sus elecciones de septiembre y que la Unión Europea acabe de deshojar su margarita del millón de pétalos sobre la unión monetaria, fiscal y bancaria. Este país se desliza lentamente por una pendiente hacia no se sabe donde sin mas horizonte ni mas esperanza que la resignación.
A sabiendas que las tímidas reformas estructurales del Gobierno no llevan, a corto o medio plazo, a ninguna parte sin inversión pública y sin crédito privado, y todos sumidos en desencuentros que van desde los problemas de la unidad nacional hasta inútiles discrepancias ideológicas sobre el aborto, la religión o la calidad de la Sanidad, tres debates inoportunos que este Gobierno ha añadido, nadie sabe el por qué, a la cuestión central del paro y la recesión.
Y en medio de tan lamentable situación aparece Rajoy, como para dar réplica a su ex jefe y expresidente del Gobierno -del que ha sido cinco veces ministro con él y que lo nombró a él líder del PP- José María Aznar, y dice solemnemente, como quien desafía al más fiero de sus enemigos, que él no está dispuesto a cambiar el rumbo de la política. Pero ¿qué rumbo o qué política? ¿Acaso el rumbo y la política que nos han llevado a tan lamentable estado nacional y que carece de horizonte?
Salvo unas ilusas promesas de futuro como las que Rajoy nos ha presentado de cara a los años 2015 y 2016 no hay nada de bueno o más exitoso en el pretendido rumbo y política del Gobierno de Rajoy. Una prima de riesgo y unos tipos de interés algo más bajos pero pendientes del informe de la ‘troika’ que anda por Madrid, de la morosidad añadida del sistema financiero y de lo que haga la FED en EE.UU., o lo que pase en el entorno de la UE. Y ¿eso es todo?
Pues parece ser que sí. De la reforma política esperada para bajar el demencial gasto público y mejorar la vida democrática nada de nada. Lo que es peor se anuncia una involución democrática en la Justicia con los planes del ministro Gallardón y, por supuesto, ni una palabra sobre la esperada reforma de la ley electoral o para la democratización de las instituciones y los partidos políticos.
De planes de choque contra el paro y la recesión, nada de nada. De bajar los impuestos, a pesar de que el Estado recauda menos que antes de subirlos, tampoco hay novedades. Tampoco llegan ‘regalos’ del BCE para facilitar créditos a las empresas y menos aún de nuestros propios bancos. Como tampoco hay nada que nos permita esperar de este Gobierno una actitud decisiva para frenar el disparate del desafío catalán, o para hacer frente a los casos de corrupción. Al contrario, se pretende callar a los nacionalistas con inmensas sumas de dinero público y tapar los grandes escándalos de la corrupción con la ayuda del ministerio fiscal.
Pues todo esto es el rumbo y la política de Rajoy. Lo que explica la huida ciudadana de la política y de los grandes partidos, en una desbandada también sin rumbo que ya veremos en 2014 en donde piensa recalar si es que para entonces no han decidido una masiva abstención. ¿Cabe una alternativa a esta situación? Desde luego que existe en todos y cado uno de los problemas planteados, pero semejante alternativa tampoco se aprecia en el primer partido de la oposición. Por lo que el desamparo y la orfandad son al día de hoy la sensación general.
PRIMO GONZÁLEZ www.republica.com 27 Mayo 2013
Ni el paraguas que ampara la pertenencia a un mismo partido político, que en teoría debería haber limado las diferencias al calor de la pertenencia a unas mismas siglas y a una ideología similar, ha sido suficiente para que los representantes autonómicos pongan en orden sus ideas y acuerden resolver el disparate económico presupuestario del déficit público. Los denominados “barones” del PP no se han puesto de acuerdo en cómo hay que administrar y cómo tolerar el nivel de déficit de cada Autonomía. Rajoy ha fracasado en el intento de poner a todos los barones regionales de su partido en una misma línea de pensamiento y en una sintonía contable capaz de arreglar las distancias entre unos y otros, de forma que hoy tenemos en España no un déficit, sino tantos como Autonomías más el general, con la particularidad de que cada uno es fruto de circunstancias y criterios diferentes, a la medida de cada gobernante, sea o no del mismo partido político que el vecino. Es decir, un auténtico despropósito.
La primera conclusión que se podría extraer es la de que la cuestión autonómica ya no es un asunto ideológico ni partidario sino un conflicto de intereses localistas, al calor de los cuales se pueden armar las más diversas alianzas interpartidistas. No sería la primera vez que en una cuestión autonómica, las alianzas entre partidos conservadores y progresistas se entremezclan en abierto desafío a la lógica. Es así como se explican alianzas entre el PP de Extremadura y la coalición IU en temas puntuales, incluso en programas de Gobierno. No se comprende, si no, el hecho de que los dirigentes regionales del PP necesiten varias semanas para fijar una posición común en la materia.
El hecho de que se esté hablando de déficits diferentes para cada Autonomía no deja de constituir una grave anomalía del sistema. Lo lógico sería que las Autonomías cerrasen sus cuentas en equilibrio. El Estado reparte cada año el dinero atendiendo a unos criterios muy contrastados y bien conocidos, asegurando de este modo los ingresos que cada Autonomía necesita para atender a sus necesidades básicas, reconocidas por el Estado e iguales para todos los ciudadanos. Pero, en la práctica, las Autonomías gastan más dinero del que les asigna el Estado, con la pretensión clientelar de proporcionar a sus ciudadanos unos niveles de vida diferentes y que suelen rivalizar con las ofertas de otras Autonomías. Es un estado de cosas al que se ha llegado tras sucesivos retoques al reparto que inicialmente había establecido el Consejo de Política Fiscal y Financiera, un órgano que en la práctica ha sido desposeído de las funciones y la autoridad que en su momento se le encomendaron para gestionar el reparto de la financiación según las competencias asignadas a cada entidad autonómica.
Este papel tan desdibujado del Consejo se ha visto desbordado por la creciente competencia de las Autonomías para establecer impuestos propios, además de modular a su gusto los cedidos, lo que ha convertido a España en un mosaico fiscal difícil de comprender y mucho más complicado de gestionar, cada vez más alejado de principios como la unidad de mercado que deberían facilitar nuestro progreso económico como país bien organizado. A la postre, la casi total libertad de las Autonomías a la hora de fijar impuestos y niveles de gasto, ha convertido a España en un Estado de corte claramente federal, a pesar de que hay en la clase política quienes propugnan esta forma de Estado. No se han enterado todavía, o no han querido enterarse, de que en la práctica España es ya un Estado Federal en el que muchas Autonomías tienen más poderes que muchos Estados federados en países con estructura oficial de Federación, caso de Alemania o Estados Unidos, por citar dos casos.
Con este esquema organizativo, el caos está servido, máxime cuando el Estado Central carece de medios suficientes para imponer orden y disciplina, que a veces es asunto tan sencillo como la exigencia de que se cumpla la ley. El hecho de que el PP se haya convertido también en un galimatías autonómico no es una buena noticia, pero desde luego era una situación que estaba latente y antes o después tendría que ponerse en evidencia. España es ya un Reino de Taifas y ni siquiera podría invocarse en este caso la necesidad de un pacto de Estado entre las dos grandes organizaciones políticas. Su propia división interna hace inviable dicho pacto. Por ello, los Gobiernos tendrán que acostumbrarse a gestionar el desbarajuste con la mejor voluntad posible, sabiendo que su autoridad internacional y en los organismos supranacionales, como la Eurozona, nos aboca a una situación de escasa credibilidad.
Zapatero y la inmersión lingüística
Redacción www.vozbcn.com 27 Mayo 2013
“[...] Mi impresión es que esa llamada deriva soberanista [en Cataluña] no va a ir a ningún sitio, no va a ir a ningún sitio. Creo que si hay insistencia por parte de CiU… yo conozco a sus líderes, creo, sinceramente, que no son independentistas. Lo he dicho en alguna ocasión y he hablado mucho con ellos en mi etapa de gobierno. [...] Artur Mas es un político con estatura, con formación, europeo… sabe muy bien que la evolución de la inserción de Europa en la economía global va en una dirección que no tiene nada que ver con la aparición para constituirse en un territorio, relativamente pequeño aunque importante, como Cataluña. Es una distorsión histórica. [...] Estamos viendo una estrategia política… no lo sé [si busca la independencia], pero sí se van poniendo los pasos para que parezca que se busca eso [la secesión]. [...] No comparto la posición del PSC [que apoya un referendo de secesión], porque todos sabemos que el llamado derecho a decidir no es un derecho que forma parte ni de nuestra estructura [legislativa], ni de nuestro sentido constitucional, ni de nuestro pacto constitucional, que fue un pacto constitucional de unidad. [...] El PSC ha jugado durante todo el proceso democrático, y está llamado a jugar, un papel de equilibrio y de integración. No podemos desconocer que, en estos momentos, en Cataluña hay un sentimiento que se ha agudizado en lo que es la distancia hacia la gestión global de lo que podemos llamar el Gobierno del Estado o el Estado. Creo que la crisis [económica] tiene mucho que ver [en ello]. [...] Quizás las dos posiciones [del ministro José Ignacio Wert y de Mas, en el tema de la reforma educativa] son un poco excesivas. [...] Apuesto por el diálogo [...]. Debo decir que, para mí [el asunto lingüístico], fue una preocupación muy constante porque tenía las dos visiones muy contrapuestas, desde los partidos y las instituciones catalanas siempre se me decía: no hay ningún problema, la inmersión lingüística ha funcionado muy bien, y quien quiere tiene derecho al castellano; y sin embargo, yo era consciente de que había algunas quejas con probable fundamento de que eso no era así. Esta es una cuestión… parece que hay un deseo de que esto esté permanentemente abierto y, sinceramente, deseo que se pongan a dialogar, y pueda haber un acuerdo en el que las palabras gruesas que a veces escuchamos, sobre temas tan sensibles, como es la lengua, las dejemos atrás”.
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 27 Mayo 2013
Al diario El País, el asesino que degolló a un soldado ingles y luego se hizo grabar la “hazaña”, le parece, y así tituló a cuatro columnas “un buen chico rodeado de malas compañías”. No hace otra cosa el periódico que ser fiel a un manta de nuestro pretendido progresismo de tener siempre una exculpación para según que atrocidades siempre y cuando hayan sido cometidas según y porque personas o motivos. El islam tiene cierta bula. Como me escribía una lectora en un tuit tan preciso como contundente “Cuando se nos asesina se nos asesina en nombre del islam, siempre hay un gilipollas que lo justifica”. Incluso cuando asesinan a 192 compatriotas en unos trenes un 11-M.
La reacción buenista hacía ellos pero inquisitorial y descalificadota hacia quien ose siquiera exponer el asunto es de sobra conocida. Uno será acusado de inmediato de xenófobo y racista. Como poco. Y con eso se dan por contentos y dan el problema por resuelto. La culpa es de nosotros que no los integramos ni los respetamos. Listo. Sucede luego que en esos barrios, en esas ciudades donde las clases más populares sufren la verdad de lo que pasa, sin que valgan pegatinas, sus habitantes, que se sienten amenazados e intimidados acaban votando a Le Pen. Si, esos obreros que votaban al PCF o a los socialistas, esos suecos que están hasta los pelos de que cuadrillas de jovenzuelos subsidiados por sus impuestos les quemen los coches, las casas y las escuelas o esos ingleses a quien no les guste nada que “un buen chico” les degüelle a uno de sus soldados en pleno Londres. No vale con el sambenito de reaccionarios o de extrema derecha. No vale. Si hay algo retrogrado, si hay algo atroz, medieval, tenebroso y terrible para el ser humano es precisamente es islam que esos predican y que intentan imponer a todos. Pero aquí somos tan estúpidos que encima aplaudimos alborozados sus avances como hemos hecho ñoñamente con la jaleada “primavera árabe”.
EDITORIAL Libertad Digital 27 Mayo 2013
En política antiterrorista, más vale prevenir
La presencia de unidades terroristas autónomas, que se pueden auto activar en el momento menos pensado, no sólo no ha de suavizar el control y seguimiento sobre los núcleos de radicalización, sino que obligan a activar al máximo los sistemas de detección y detención de posibles futuros asesinos.
El anuncio del presidente de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama, con respecto a la utilización de reglas más restrictivas para el uso de los drones, aviones sin tripulación, así como darle un empujón más enérgico para intentar el cierre de la prisión de Guantánamo, no se ha producido en el mejor momento. El buenismo zapateril de Obama en medio de la guerra de cuarta generación contra un casi invisible rival islamista, se ha producido coincidiendo con el salvaje atentado en Boston y con la macabra acción asesina de Londres que causó la muerte de un soldado británico.
La presencia de unidades terroristas autónomas, que se pueden auto activar en el momento menos pensado, no sólo no ha de suavizar el control y seguimiento sobre los núcleos de radicalización, sino que obligan a activar al máximo los sistemas de detección y detención de posibles futuros asesinos. En el caso de los chechenos de Boston, así como el de los ingleses de origen guineano de Londres, estaban fichados por las respectivas policías y los servicios de inteligencia, pero sin embargo, una excesiva mano blanda permitió que su libertad acabara con la vida de inocentes.
Los senadores republicanos han dado la voz de alarma advirtiendo que Obama piensa que E E UU ya ha ganado la guerra. Si esto fuero así, estaríamos ante una situación en la que un presidente piensa que se ganó la guerra de Irak y supuestamente se está ganado la de Afganistán, pero no quiere ser consciente que el nuevo formato de guerra es el de los lobos solitarios, que han dejado a la red de redes de Al Qaeda casi como algo del pasado. Y la única manera de prevenir futuros ataques y atentados en nuestras calles será con la prevención y no con la derogación de la conocida como Autorización para el Uso de la Fuerza Militar.
Obama aludía a que la nación más poderosa e importante del mundo no podía seguir teniendo detenidos en una cárcel, situada además en territorio que no es norteamericano como Guantánamo, sin juzgar como mera estrategia preventiva. Y no dudamos que los juicios han de llevarse a cabo. Pero también hay que ser realistas y ser conscientes de que si Tamerlan Tsarnaev o Michael Adebolajo hubieran estado bajo detención preventiva, los asesinatos de Boston y Londres habrían sido evitados.
Un cinismo de pacotilla
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 27 Mayo 2013
Menudo escándalo montaron en Cataluña los guardianes de las esencias arcaicas cuando las Cortes de Aragón aprobaron, con los votos del PP y el PAR, la nueva Ley de Uso, Protección y Promoción de las Lenguas y Modalidades Lingüísticas Propias. La variante del catalán que se habla en la Franja limítrofe se transformó, por imperativo legal, en la Lengua Aragonesa Propia del Área Oriental, cuya sigla, lapao, se presta a toda clase de sarcasmos. El somatén mediático arremetió en un editorial (LV, 11/5) contra la presidenta de esa comunidad, Luisa Fernanda Rudi, porque creyó
prioritario (pese a que las urgencias de nuestros días son otras y bien obvias) borrar el nombre de una lengua –el catalán– que en Aragón hablan 60.000 personas, y de otra –el aragonés– que conocen 12.000. Y para su consejera de Educación y Cultura, Dolores Serrat, quizás sea posible afirmar sin sonrojarse, como hizo ayer, que esta norma legal que priva de su nombre a dos lenguas enraizadas en Aragón es "una herramienta para su defensa". Hoy en día se hace lo contrario de lo que se dice con asombroso desparpajo.
Y para remachar, el columnista Magí Camps dictaminó (LV, 10/5):
Es otra prueba fehaciente de que en este Estado las personas y la cultura van por un lado y las leyes por otro. La lengua es la línea roja que nunca se debería haber traspasado y, en cambio, algunos políticos se dedican constantemente a pisarla.
Típico vicio totalitario
El asombroso desparpajo que clama al cielo es precisamente el de estos detractores de la ley aragonesa. Tanto el editorialista del somatén mediático como los plumillas que repiten, sin sonrojarse, sus falacias hacen gala de un cinismo de pacotilla. Toda la artillería del secesionismo, o sea de "la minoría más activa y organizada" (Francesc-Marc Álvaro dixit, LV, 6/5), está dirigida contra el castellano, la lengua que hablan todos, absolutamente todos, los catalanes, incluidos aquellos –uno de cada tres (nuevamente Francesc-Marc Álvaro dixit)– que están comprometidos con la balcanización. ¿Qué son los 60.000 aragoneses que hablan y seguirán hablando, si lo desean, una de las muchas variantes del catalán, se llame como se llame, cuando se los compara con los cientos de miles de niños a los que la Generalitat niega, año tras año, y desobedeciendo las sentencias judiciales, el acceso al castellano como lengua vehicular?
No es que las personas y la cultura vayan por un lado y las leyes por otro, como quiere hacernos creer Magí Camps. Lo que sucede es que a los políticos secesionistas que pisan, pisotean y traspasan las líneas rojas que marca la Constitución les importan un rábano las personas y la cultura: ni Salvador Espriu ni Juan Ramón Jiménez. Ellos van a lo suyo: la manipulación del poder puesto al servicio de "la minoría más activa y organizada". Mientras movilizan una gigantesca maquinaria de propaganda dogmática que no deja espacio para heterodoxias políticas o culturales. Pese a que, como señalaba el editorial arriba citado, "las urgencias de nuestros días son otras y bien obvias".
Los argumentos con que el agitprop pretende ocultar esta realidad están impregnados de ese aire ofensivo que siempre envuelve al cinismo de pacotilla. En una comunidad orgullosamente bilingüe como la catalana, Artur Mas incurrió en el típico vicio totalitario de atribuirse la representación de una voluntad popular monolítica. Amenazó (LV, 20/5):
Que no se equivoquen, la lengua catalana es patrimonio de todos y cada uno de los catalanes y de las catalanas, de 7,5 millones de personas, y todos la defenderemos, los que llevan apellidos catalanes y los que llevan apellidos que no son de Catalunya.
Y a continuación faltó a la verdad al afirmar que el proyecto de la Lomce pretende "españolizar a los niños en las aulas de las escuelas catalanas", ya que prevé implantar el castellano como lengua vehicular. Segunda lengua vehicular junto al catalán, debería haber dicho.
Operación expansionista
Si una óptica de nulo alcance cultural hace pensar a los secesionistas que el bilingüismo en las aulas españoliza a los niños, ¿qué impide que los aragoneses, los valencianos, los ciudadanos de las Islas Baleares y demás territorios donde se hablan variantes del catalán teman que la implantación de esta lengua, con su nombre, sea el preludio de una operación expansionista? Ya tienen el antecedente de lo que sucedió en la propia Cataluña, donde la inmersión lingüística fue ajena, incluso antagónica, al progreso cultural, y se convirtió en el instrumento ideal para ejecutar un premeditado experimento de ingeniería social disgregadora. Sólo los cínicos de pacotilla pueden negar esta evidencia. Antoni Puigverd impugna con saña sectaria la política defensiva de las Cortes aragonesas, pero al mismo tiempo confiesa (LV, 13/5):
La politización del catalanismo, ya en el siglo XIX, complicó aun más la percepción que valencianos, mallorquines o aragoneses de la Franja tenían de la lengua común.
Este es el quid de la cuestión. Y es el motivo por el que se gestó esa innovación aparentemente ridícula que es el lapao. El secesionista simpático Josep Antoni Duran Lleida quiso exhibir dotes de humorista y aprovechó su condición de nacido en la Franja para escribir su página web en lapao, con variantes dialectales propias de su área de origen, para demostrar la "aberración" que cometieron las Cortes de Aragón al aprobar que no se llamara el catalán por su nombre (LV, 18/5). Haciéndose el listo, añadió irónicamente que "del mismo modo podría decirse que en Latinoamérica no se habla castellano sino lunam (lengua utilizada normalmente en América Latina)".
El argumento rezuma ese cinismo de pacotilla al que recurren quienes menosprecian a sus interlocutores. Incluso el señor Duran Lleida sabe que si España no respetara la soberanía de los países de América Latina, hiciera circular mapas con el rótulo de Países Españoles y subvencionara movimientos políticos empeñados en volver atrás las páginas de la historia para refundar los virreinatos coloniales, utilizando como pretexto la lengua común, se diría, efectivamente, que en ese continente se habla lunam u otras lenguas con denominaciones autóctonas, pero no la lengua de los neocolonizadores, aunque fueran idénticas a esta. Afortunadamente, esto no sucede porque tanto los centros culturales que dependen de la Agencia Española de Cooperación Internacional como el Instituto Cervantes se atienen a su función divulgativa y no practican la intromisión irredentista.
Es revelador subrayar, en este contexto, que los secesionistas saben hasta dónde pueden llegar con sus provocaciones. Manuel Valls, ministro del Interior de Francia, es un descendiente de catalanes, nacido en Barcelona, que cultiva la lealtad a los valores republicanos de su patria de adopción. No se ha esclerosado en sus raíces y no está para bromas con apelaciones a identidades ancestrales adquiridas en la cuna. Pilar Rahola diría que es un catalán víctima del autoodio. Escribe el informado gurú Enric Juliana (LV, 14/4):
El Govern de Catalunya y la fuerza política que lo sustenta, Convergència i Unió, han tomado la decisión de reducir el activismo catalanista en el departamento francés de los Pirineos Orientales, unidad administrativa que reúne las comarcas de habla catalana del Rosselló, Conflent, Vallespir, Capcir, Alta Cerdanya y la Fenolleda (esta última de habla occitana) (…) Es propósito del Govern de la Generalitat comunicar a las autoridades francesas que el proyecto soberanista catalán se circunscribe al Principat, sin enfoque irredentista. "Ni hacia el norte, ni hacia el sur", según palabras textuales de un miembro del Govern.
La reacción virulenta de los secesionistas ante los tropiezos que sufren en Aragón, Valencia y las islas Baleares hace que sea poco creíble esta promesa de moderación. Los mapas de los Països Catalans y la retórica expansionista de ERC y la CUP terminan de convertirla en otra muestra de cinismo de pacotilla. Un cinismo que, exhibido en todos los órdenes de la vida institucional, terminó por irritar incluso al habitualmente circunspecto José Antonio Zarzalejos (LV, 19/5):
La esquizofrenia del Govern impulsando estructuras de Estado, por una parte, y, por otra, negociando a calzón quitado con Madrid asuntos de régimen ordinario, desquicia cualquier análisis que pretenda discurrir por argumentaciones coherentes.
Súmese a esto el hecho de que el Gobierno de la Generalitat amenaza con impugnar la Lomce ante el Constitucional, cuya autoridad desconoce y cuyos fallos desobedece, y ya queda completo el cuadro del cinismo de pacotilla.
La parodia internacional de ETA
Editorial La Razón 27 Mayo 2013
La internacionalización del denominado conflicto vasco, que no es otra cosa que la actividad de una banda terrorista sanguinaria durante décadas, ha sido una aspiración histórica de ese mundo. Los etarras han perseguido la legitimidad y el reconocimiento que, en su opinión, les habría proporcionado la participación o la mediación de organismos, entidades transnacionales o gobiernos de otros países.
No lo lograron, afortunadamente. España consiguió que no calara en la comunidad internacional la imagen de ETA como idealistas luchadores por la libertad de un pueblo contra el opresor, sino la real: asesinos responsables de la muerte de cientos de inocentes y de una excepcionalidad liberticida en una democracia como la española. Pese a todos los reveses, la banda ha mantenido siempre como un valor estratégico dar pasos en esa dirección. Desde que anunciara el presunto cese definitivo de sus actividades, ETA «compró» afectos y servicios en los círculos de los calificados profesionales de la resolución de conflictos. En este tiempo, si algo ha resultado evidente en el papel del abogado Brian Currin y su séquito, ha sido que han contribuido a la estrategia de ETA y han formado parte de ella como un instrumento más en su política de imagen y propaganda para socavar y doblegar la posición firme de España. La Conferencia de Ayete en octubre de 2011 fue el primer gran acto de blanqueamiento internacional de un historial aberrante.
Hoy, San Sebastián acogerá un nuevo capítulo de esa campaña con la presentación de las conclusiones del «Foro Social», que se celebró en marzo en Pamplona y Bilbao. LA RAZÓN adelanta que una de las propuestas de ese encuentro es que la ONU, la Unión Europea e, incluso, la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE) intervengan para desbloquear el «conflicto vasco». Es un planteamiento condenado al fracaso, y ETA y su mundo no pueden ignorar esa realidad. La comunidad internacional ha respaldado y lo hace de forma explícita la posición del Gobierno de no negociar con los terroristas, y cualquier otro planteamiento no se sostiene con hechos. La dirección terrorista no está satisfecha con el desarrollo de los acontecimientos, pues, pese a lo que alguien pudo poner encima de la mesa en otros tiempos, el Gobierno del PP ha aplicado la única política antiterrorista posible, con la persecución policial y el acoso judicial como ejes. Hay que insistir en que no habrá atajos ni más salidas para los terroristas que su desaparición, la entrega de las armas, la petición de perdón a las víctimas, la asunción de responsabilidades penales y la colaboración con la Justicia.
El Estado de Derecho no cejará. No se puede permitir que los asesinos escriban la historia ni un final en el que alguien pudiera interpretar que asesinar sirvió para algo.
La Generalitat manipula su déficit fiscal al ofrecer datos parciales, y el Gobierno, al no dar ninguno.
Editorial El País 27 Mayo 2013
El cansino y vociferante pulso entre los enfoques territoriales extremistas, centrípetos y centrífugos, entre el síndrome centralista y la afición secesionista, ahoga cualquier discusión racional y razonable sobre los asuntos autonómicos. Al apelar a los elementos más sentimentales de las distintas identidades colectivas, este pulso perjudica a los ciudadanos, rehenes de los respectivos niveles de gobernanza. Y si además menudean las ofensas o el secuestro de datos económicos, el resultado es inaceptable.
Sucedió ya en el primer envite de la discusión sobre el reparto asimétrico de los márgenes del déficit público entre comunidades, dificultando un debate que debe realizarse sobre criterios económicos objetivables. Algunos líderes de comunidades subvencionadas, por la UE y por las comunidades contribuyentes netas, formularon prejuicios catalanofóbicos, basados en supuestos “privilegios” que el Gobierno estaría concediendo al independentismo, o poniendo como ejemplo su propia ejecutoria, exhibida como más brillante, sobre todo si se olvidan las transferencias recibidas de quienes son objeto de sus críticas.
Algunos todavía no han entendido que la asimetría buscada con razón por el Gobierno de Mariano Rajoy es la traducción interna de la asimetría existente en la UE: no de objetivo (al final todos tendrán el mismo déficit), sino de recorrido. Quien necesita un calendario más amplio en esta fase, para llegar a cumplir, es quien está más lejos del objetivo. No es Finlandia ni Luxemburgo, ni Madrid ni Extremadura, que ya cumplen.
ROGELIO ALONSO El Correo 27 Mayo 2013
Años atrás, en su editorial del 10 de febrero de 2003, EL CORREO afirmaba: «Mientras el nacionalismo gobernante trata de manejar con sumo cuidado los equilibrios dentro de la comunidad abertzale, el nacionalismo violento prosigue con su plan de limpieza ideológica. Mientras el nacionalismo gobernante prepara la cesta electoral para recoger cuanto voto se desprenda de Batasuna, los no nacionalistas se enfrentan de nuevo a la dificultad de asegurar su presencia en los próximos comicios». Otro diario ratificaba el certero análisis indicando que la estrategia de acoso terrorista quería provocar el abandono de la vida pública de los no nacionalistas. Estas citas recuerdan que los asesinatos de ETA tienen una motivación política, como reconocen sus representantes en las instituciones y otros dirigentes nacionalistas. Pero esa admisión obliga también, y sobre todo, a no ignorar las consecuencias políticas de dichos crímenes.
albert rivera. ABC Cataluña 27 Mayo 2013
presidente de ciudadanos (C's)
Quiero que todos los ciudadanos españoles, vivan donde vivan, tengan las mismas libertades
Si a un alemán le pidieran que escribiera un artículo para explicar por qué es alemán en Baviera o Hesse, o a un norteamericano cómo se puede ser del estado de Nueva York o de Virginia y sentirse ciudadano de los Estados Unidos de América, seguramente se lo tomaría a broma. Pero lamentablemente el nacionalismo catalán ha conseguido, después de 33 años gobernando mi comunidad autónoma, que los que sabemos que ser catalán y ser español es complementario y no incompatible, como intentan vendernos algunos, nos veamos en la obligación de explicar una y mil veces por qué somos y queremos seguir siendo españoles en esta parte de España, Cataluña.
Y explicaré algunos de los motivos de por qué soy y quiero seguir siendo español desde la razón y desde la emoción, al fin y al cabo ambas cosas nos hacen humanos.
El debate que se está reproduciendo en Cataluña en las últimas décadas es el mismo que se produjo a finales del siglo XVIII antes de la revolución francesa, el mismo que tuvo lugar cuando se reunió el constituyente en las Cortes de Cádiz y el mismo que en parte se produjo en el constituyente español en 1978 y que se aplazó sin solución final. Es el debate entre el estado liberal y contemporáneo de ciudadanos libres e iguales, y la nación de naciones tribales e identitarias. Y si yo quiero ser español y ciudadano de la Unión Europea es fundamentalmente porque creo en un estado liberal, moderno, donde los pilares fundamentales de nuestra sociedad sean la libertad, la igualdad, la solidaridad y la unión de ciudadanos. Y porque no creo que existan derechos históricos, ni identidades colectivas por encima de individuos, ni fronteras, ni batallas pasadas que justifiquen fronteras futuras ni privilegios territoriales.
Y hoy en esta parte de España más que nunca hay que defender esos cuatro pilares básicos —libertad, igualdad, solidaridad y unión— porque la desidia, la connivencia y la irresponsabilidad de los sucesivos gobiernos nacionales, y la acción continua de desgaste del separatismo desde las instituciones que han ocupado y sus redes clientelares, han ido erosionando esos valores fundamentales que cualquier nación occidental que ha querido ser fuerte y estable siempre ha blindado para su continuidad.
La ideología nacionalista es antagónica a esos valores por los que nació Ciudadanos y que hoy defendemos en las instituciones y en la sociedad española. Quiero que todos los ciudadanos españoles, vivan donde vivan, tengan las mismas libertades. El nacionalismo, en cambio, considera que las libertades constitucionales son violables en favor de la construcción de una identidad única. Un ejemplo entre muchos es que la libertad de empresa y la libertad lingüística de un comerciante son menoscabadas por las multas lingüísticas que impone la Generalitat si rotulas en español en esta parte de España.
Quiero ser español porque creo que todos los ciudadanos de este país debemos ser iguales en derechos y obligaciones, y que la sanidad, la educación, la justicia o las pensiones deben ser derechos garantizados para todos los españoles. No queremos vivir en un Estado, como desearían algunos de los oligarcas que gobiernan Cataluña, donde los grandes logros sociales y de igualdad de oportunidades que hemos conseguido entre todos no fueran garantizados por nuestra constitución.
Como ciudadano catalán quiero contribuir con mis impuestos a la solidaridad con todos los ciudadanos de mi país, no solo con los de una parte del territorio, como pretenden algunos de los que nos gobiernan en Cataluña. Cualquier sistema de financiación autonómica es mejorable, pero la discrepancia no justifica posiciones separatistas o xenófobas, como las que sostienen algunos líderes nacionalistas con soflamas inmorales y populistas, véase «España nos roba». Y mucho menos cuando los que nos roban, viendo los últimos sumarios y juicios de dirigentes nacionalistas, viven muy cerca.
Y finalmente, quiero seguir siendo español porque creo que la unión hace la fuerza, y no habrá salida a la crisis política, democrática y económica que sufrimos todos los españoles si lejos de separarnos no estamos más unidos, dentro de España y en la Unión Europea. Porque nuestro futuro político pasa por una España plural, moderna y cohesionada dentro de los futuros Estados Unidos de Europa, una federación democrática de estados europeos que piense más en los ciudadanos que en los burócratas, los lobbies y las identidades.
Y junto a todas estas razones para seguir siendo español, también hay emociones. Quiero seguir siendo lo que soy, sin renegar de parte de mi familia, quiero seguir teniendo dos lenguas y que mis hijos se eduquen en el respeto, en hacer de la riqueza cultural e histórica de nuestro país una virtud y no un problema. No quiero ir a visitar a amigos y parientes con pasaporte ni ver más fronteras, porque reconozco que se me ponen los pelos de punta cada vez que escucho a políticos separatistas poner Kosovo y los Balcanes como ejemplo a seguir por Cataluña.
Las naciones identitarias y tribales no tienen futuro, ya que se construyen desde la diferencia, el odio y la exclusión. Nuestro futuro solo se puede construir desde los valores civiles, desde un patriotismo respetuoso que no imponga sentimientos a nadie, si no que nos une a través de lo que queremos compartir, la libertad, la igualdad y la solidaridad.
España vive una crisis nacional que, a la vez, es una gran oportunidad. Es el momento de transformar nuestro país para acabar siendo de una vez por todas una nación de ciudadanos -no de territorios- libres e iguales. En este país hay demasiadas cosas que no funcionan, y hay días que da vergüenza leer los periódicos o escuchar las noticias. Pero merece la pena intentarlo: España hay que arreglarla, no romperla.
La exclusión del castellano en las señales de tráfico utilizadas por el Ayuntamiento de Barcelona abre al puerta a los recursos para la retirada de las sanciones por incumplir varias normativas de ámbito nacional.
Ante la pasividad del Gobierno y de la justicia para hacer cumplir a la Generalidad y a los ayuntamientos catalanes con el bilingüismo institucional ordenado por leyes y tribunales, la sociedad civil se moviliza.
Según ha podido saber LA VOZ DE BARCELONA, Alternativa Ciudadana Progresista (ACP) ha presentado esta semana un recurso contencioso administrativo contra el Ayuntamiento de Barcelona por excluir el español de las señales de tráfico.
La impugnación se ha producido después de que el Consistorio desestimara una petición por parte de la entidad para corregir esta flagrante ilegalidad, una situación que desde ACP consideran que podría suponer un delito de prevaricación por parte de los responsables del Ayuntamiento, lo que incluiría no solo al propio alcalde, Xavier Trias (CiU), sino también al gerente del Área de Seguridad, Joan Delort (ex responsable de los Mossos d’Esquadra durante el tripartito), y al Intendente Mayor y Jefe de la Guardia Urbana, Evelio Vázquez.
Toda la normativa vigente exige rotulación bilingüe
La señalización viaria en la ciudad de Barcelona, dependiente del Ayuntamiento, está rotulada exclusivamente en catalán (salvo alguna excepción puntual), lo que contraviene diversas normativas, que ordenan una rotulación bilingüe en las CCAA con dos lenguas oficiales.
El artículo 56 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, establece que ‘las indicaciones escritas de las señales se expresarán al menos en el idioma español oficial del Estado’. Y el artículo 138 del Reglamento General de Circulación indica que ‘las indicaciones escritas que se incluyan o acompañen a los paneles de señalización de las vías públicas, e inscripciones, figurarán en idioma castellano y, además, en la lengua oficial de la comunidad autónoma reconocida en el respectivo estatuto de autonomía, cuando la señal esté ubicada en el ámbito territorial de dicha comunidad’.
Además, en mayo de 2012, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anuló e interpretó buena parte del Reglamento de Uso de la Lengua Catalana del Ayuntamiento de Barcelona por discriminar a los castellanohablantes.
El TSJC advirtió de que el Consistorio debe dirigirse siempre en catalán y castellano al ciudadano, y no anuló el artículo 27.1 del citado reglamento porque, aunque establece que los rótulos y la señalización viaria ‘han de figurar preferentemente en catalán’, también indica que esto debe hacerse ‘sin perjuicio de lo que disponen las normas que regulan el tráfico y la seguridad vial’, esto esto es, los dos artículos citados anteriormente, tal y como subrayó explícitamente el tribunal.
El Ayuntamiento prefiere retirar las multas antes que rotular en bilingüe
A pesar de la sentencia, Trias aseguró que no cambiaría la forma de actuar del Ayuntamiento. “Lo que no hacemos es cosas que querrían algunos, que no hacemos y no haremos, y es toda la información darla en bilingüe. No tiene sentido, estamos en Cataluña, estamos en Barcelona, que es la capital de Cataluña y de la catalanidad”, anunció tras la decisión del TSJC.
De hecho, tal y como ha recogido LA VOZ DE BARCELONA, en los últimos años el Ayuntamiento ha preferido retirar las multas de aparcamiento a aquellos ciudadanos que deciden recurrirlas por incumplir la normativa lingüística, antes que rotular las señales en las dos lenguas oficiales de Cataluña.
Sin embargo, este no es el único caso. El Ayuntamiento de Pontevedra ha visto como una reciente sentencia judicial daba la razón a un ciudadano que recurrió una multa de aparcamiento porque la señal estaba rotulada únicamente en gallego. De igual forma, la Guardia Civil de Tráfico ha decidido paralizar las multas impuestas en Galicia en base a señales de circulación cuando estas no son bilingües.
El Defensor del Pueblo y el Síndic de Greuges advierten al Ayuntamiento
La entidad recurrente también recuerda en su escrito que el informe del Defensor del Pueblo relativo al año 2012, hecho público en febrero pasado, denuncia esta irregularidad en la que incurre el Consistorio barcelonés. ‘El Ayuntamiento de Barcelona no ha aceptado una recomendación para que las indicaciones escritas que se incluyan o acompañen a los paneles de señalización de las vías urbanas de su titularidad figuren no solo en catalán sino también en castellano’, indica el informe.
No deja de ser sorprendente la respuesta que el Ayuntamiento dio al Defensor del Pueblo. Según su interpretación, y habida cuenta que el artículo 56 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial habla del ‘idioma español oficial del Estado’, el Ayuntamiento considera que ‘al ser el catalán la lengua oficial de Cataluña y siendo constitucionalmente el catalán un idioma español que es oficial a nivel del Estado en Cataluña, no se estaría produciendo incumplimiento’ de dicho artículo, ‘y, por tanto, no sería necesario que las indicaciones escritas de las señales se expresen también en castellano‘.
En todo caso, el Defensor del Pueblo ha dejado claro que, ‘aun siendo las dos lenguas, el castellano y el catalán, lenguas españolas, solo el castellano es la lengua oficial del Estado, como se dice de forma expresa tanto en la Constitución como en el Estatuto [de Autonomía] de Cataluña’. Además, el artículo 138 del Reglamento General de Circulación sí especifica que, además de en la lengua autonómica correspondiente, las señales han de estar rotuladas ‘en idioma castellano’.
Por otra parte, el Síndic de Greuges (el defensor del pueblo autonómico) también ha señalado en alguna ocasión (lo hizo en el informe relativo al año 2010, pero no en los dos posteriores) que la rotulación de la señales viarias únicamente en catalán vulnera la ley y supone una discriminación lingüística.
Campaña por el bilingüismo institucional en Barcelona
ACP es una joven entidad catalana que surgió para ‘colaborar en la consolidación de proyectos políticos situados en el ámbito de la izquierda política con el objetivo de configurar una alternativa a la actual hegemonía nacionalista‘, así como para promover la ‘lucha por la igualdad y la libertad como valores máximos de la sociedad democrática, basada en la justicia social y en la solidaridad entre los ciudadanos’.
El recurso contencioso administrativo se enmarca en una campaña de ACP para garantizar los derechos lingüísticos de los castellanohablantes en Cataluña, una iniciativa que ya cuenta con otro proceso judicial abierto con el Ayuntamiento de Barcelona por excluir el castellano de todas las informaciones escritas y visuales en instalaciones deportivas municipales.
Redacción www.lavozlibre.com 27 Mayo 2013
En el caso del Parlamento Balear, Jorge Campos ha utilizado la via legal que, a través de la Comisión de Peticiones que preside el popular Oscar Fidalgo, permiten solicitar a los diputados de la cámara que insten al Gobierno Balear a revisar los expedientes que concedieron las subvenciones. También ha dirigido su petición a la presidenta del Parlamento Balear, Margarita Durán.
VICTORIA DEL BILINGÜISMO EN BALEARES
El gobierno de Bauzá, a un colegio: "El recreo no es horario lectivo para dar castellano"
La consejería de Educación ha dado la razón a unos padres que reclamaban su derecho a que sus hijos recibieran también educación en castellano.
O. MOYA SEGUIR A @OLIVIAMOYA Libertad Digital 27 Mayo 2013
Doris y Joaquín por fin han visto reconocido su derecho a que sus hijos puedan recibir educación en castellano y no ser acosados por ello. El gobierno de José Ramón Bauzá, y en concreto el nuevo equipo al frente de la consejería de Educación, ha dado la razón a esta familia y ha recordado a la directiva del colegio Na Caragol que "tiene que aplicar correctamente la normativa, dado que no se pueden considerar como lectivas las tres horas y cuarenta y cinco minutos del tiempo de recreo, que ha computado como horas durante las cuales se ha aplicado horario de lengua castellana".
Recuerda el Ejecutivo del PP que el castellano "se tiene que aplicar a otros bloques de la etapa de Educación Infantil, además del conocimiento de sí mismo y autonomía personal, como son el Conocimiento del entorno y Lenguajes: comunicación y representación". Además, la resolución – firmada por el secretario autonómico, Guillermo Estarellas – recuerda que "según las directrices de la UNESCO, el aprendizaje de la lectura y la escritura se tiene que iniciar en lengua materna".
"Los padres de los niños de Artá, de 3 y 5 años de edad, han sufrido durante este curso escolar el acoso constante del equipo directivo del colegio Na Caragol, encabezado por la directora Magdalena Torrens, el secretario Biel Tous y la jefa de estudios, Margalida Riera, por el simple hecho de hacer uso de un derecho que contempla la ley y que no es otro que poder escolarizar a sus hijos en su lengua materna, en este caso, el español, lengua oficial del Estado y cooficial en Baleares", ha denunciado la Fundación Círculo Balear.
Los padres de los pequeños se mostraron muy satisfechos este lunes durante la rueda de prensa que han ofrecido en la sede de FNCB. La Consejería "finalmente nos da la razón ante el caso de acoso y discriminación que hemos sufrido en el colegio Na Caragol". Contentos con la salida del consejero Bosch, Doris y Joaquín destacaron cómo el señor Estarellas prometió, entre otras cosas, acabar con el adoctrinamiento y discriminación que suponía las clases de castellano en la hora del patio". Y lo hizo al "día siguiente" del encuentro que mantuvieron, "lo que supuso un gran alivio para nosotros, ya que fueron cuatro meses de discriminación y maltrato hacía nuestro hijos", dijeron.
Por ello, pidieron sanciones para los infractores. "Consideramos muy grave que personal que se dedica a la educación de nuestros menores no tengan escrúpulos en castigar y discriminar a niños inocentes, y linchar mediáticamente a sus padres, para hacer valer sus ideologías, incluso saltándose la ley, como es el caso. No nos daremos por satisfechos hasta que esta gente no reciba su merecido castigo". El presidente de FNCB, Jorge Campos, informó que el expediente sancionador se encuentra pendiente de resolución.
Campos quiso también hacer un llamamiento "a todos los padres que se sienten coaccionados por el catalanismo que controla los centros educativos, a que no se queden de brazos cruzados y reclamen sus derechos".
Vidal-Quadras: 'No creo que repita como eurodiputado del PP, la lista la hace Cospedal'
EL VICEPRESIDENTE DEL PARLAMENTO EUROPEO CREE QUE SU PARTIDO NO LE ELEGIRÁ PORQUE ES CRÍTICO Y HABLA SIN "TAPUJOS"
Europa Press www.lavozlibre.com 27 Mayo 2013
Madrid.- El vicepresidente del Parlamento Europeo Aleix Vidal-Quadras ha augurado este lunes que no repetirá como eurodiputado del PP en las próximas elecciones europeas porque es crítico con el partido y habla "sin tapujos".
En una entrevista de Catalunya Ràdio, ha vaticinado que, considerando que la composición de las listas la decide el partido, no volverá a formar parte de la candidatura del PP: "Yo supongo que no; con el sistema actual, no, porque la lista la hará Cospedal".
Sin embargo, el ex presidente del PP catalán ha insinuado la posibilidad de concurrir a las elecciones europeas bajo otro paraguas: "A ningún ciudadano español se le puede negar el derecho a presentarse a unas elecciones".
Vidal-Quadras ha criticado de nuevo la tibieza que, a su juicio, muestra el Gobierno central con el proceso soberanista de Cataluña, y ha argumentado que un "gobierno serio" dejaría de prestar dinero a la Generalitat hasta que abandonase su apuesta por la secesión.

References: resolución 
 artículo 56
 artículo 138
 artículo 27
 artículo 56
 artículo 138
 resolución