Source: https://www.yoguiola.com/2015/10/20/la-regulacion-del-yoga-en-espana/
Timestamp: 2019-12-08 09:13:27+00:00

Document:
¡Oh cielos! La profesionalización del yoga en España
Quien práctica yoga se une a sí mismo, se unifica. Con la práctica va juntando sus facultades sensoriales para hacerlas converger con las psíquicas, las mentales y las espirituales, hasta tener una conciencia unificada “Atman”. Así, el yogui debe practicar una serie de “disciplinas” (niyama) corporales y psíquicas: la pulcritud, la serenidad (santosa); la ascesis (tapas); el estudio de la metafísica yoga y el esfuerzo para hacer de Dios (Īśvarapranidhana) el motivo de las propias acciones (Eliade,1977).Ello es así, porque el yoga integra una dimensión física y mental, una dimensión filosófica y una dimensión mística. Sin embargo, la práctica del yoga en Occidente y concretamente en España se ha popularizado fundamentalmente en su dimensión física. El culto al cuerpo, el bienestar y los hábitos saludables son valores en alza en nuestra sociedad que han encontrado en la práctica del yoga un estilo de vida acorde con ellos. Es en este contexto en el que han tenido lugar una serie de normativas jurídicas de carácter nacional (Real Decreto 1034/2011; Real Decreto 1076/2012) y, en algunos casos, de carácter autonómico con la finalidad de profesionalizar el yoga en nuestro país.
Desde la publicación en el BOE el Real Decreto 1076/2012,de 13 de Julio del 2012, el subsistema de formación para el empleo podrá ser aplicado en las Comunidades Autónomas a través de sus distintos servicios públicos de empleo, (SOC en Cataluña, SERVEF en la Comunidad Valenciana, etc.) para ofertar el curso de Instrucción en Yoga (dirigido a desempleados) y otorgar dicho certificado.
La oferta actual de centros donde se puede obtener es muy limitada en el conjunto del territorio español (puede consultarse en la web del ministerio). Se trata de centros formativos de la red colaboradora de los servicios de empleo que ofrecen otras formaciones de carácter deportivo. No hace falta decir, que la mayoría, por no decir todas las escuelas/centros de yoga desde los cuales se ha venido practicando e impartiendo esta práctica quedan fuera de entrada (aunque la ley añade que también podrá realizarse dicha formación en ellos/as cuando dispongan de las instalaciones y del personal adecuado a los efectos de la acreditación de la competencia o cualificación profesional).
Una segunda vía para obtener el certificado de profesionalidad y que ha traído de cabeza a los centros/escuelas y profesionales del yoga en España es la de la evaluación y acreditación de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral o de vías no formales de formación (también reconocidas en la ley mencionada). Esta abre la puerta a todos aquellos que ya han obtenido una formación en los centros/escuelas donde hasta ahora se han venido impartiendo dichas enseñanzas de forma no oficial. Todos/as ellos/as son los profesionales que por una parte están formando a los actuales profesores de yoga y por otra están dando clases de yoga en espacios deportivos (polideportivos y gimnasios) principalmente, pero también educativos (escuelas de adultos) y culturales (casas/casales de juventud y casas de cultura).
Esta segunda vía ha sido activada solamente en la comunidad autónoma de Cataluña, debido a que dicha comunidad contaba con la Llei 3/2008, del 23 d’abril, de l’exercici de les professions de l’esport que incluye en el deporte todas las actividades físicas, entre ellas el yoga, de forma que, tal y como se publica en el blog de la Federació Catalana de Ioga: “las escuelas privadas que vienen formando en yoga, y que son las que realmente saben de yoga, no solamente no pueden dar un título válido para ejercer la profesión de profesor de yoga porque aún no están acreditadas para ello sino que además, esta formación se convierte en una práctica delictiva, eso sí, solamente en Cataluña” (por lo que se ha publicado una moratoria hasta el año 2017).
Para el resto de comunidades autónomas el proceso de acreditación y habilitación abierto en Cataluña les ha creado un gran desconcierto. Puesto que, en primer lugar, desconocen la ley catalana, motivo por el cual se ha tenido que activar dicho proceso. En segundo lugar, tampoco saben en qué posición quedan respecto a los catalanes; ya que ellos están obteniendo la titulación y el resto no. Tal como manifiesta Mayte Criado, directora de la Escuela Internacional de Yoga y vicepresidenta de la FEDEFY en una entrevista publicada en la revista especializada Yoga e n Red, “lo primero (y también lo más desesperante) es esperar a que cada Comunidad Autónoma anuncie oficialmente una convocatoria”. Parece que en el caso de las comunidades autónomas de Madrid, País Vasco y Andalucía están en conversaciones para activar dicho proceso. Cabe señalar que AEPY, y otras asociaciones están ajustando su temario y a través de sus escuelas de formación en «Instrucción en yoga» para emitir el certificado de estudios correspondiente al programa de cualificación. Por ello, ha programado un curso de primeros auxilios, para poderse presentar a la Acreditación (de momento en Catalunya).
En el resto de comunidades autónomas, como por ejemplo en el caso valenciano, se observa como este proceso se ve todavía desde la distancia, aunque se entiende que cambiará radicalmente la formación de yoga en nuestro país. Porque “es muy importante haber elegido para formarse una escuela de yoga cuyo programa incluya los contenidos del Certificado de Instrucción en yoga, ya que llegado el momento, deberá expedir a sus alumnos y ex-alumnos un certificado detallado, firmado y sellado, con las horas exactas y los contenidos cursados durante la formación realizada” (Mayte Criado, Yoga en Red) y en caso contrario, estos alumnos no podrán obtener dicho certificado.
Profesora del departamento de Sociólogia y Antropología Social en la Univèrsitat de Valencia
Proceso de regulación en la profesionalización del yoga en España
A raíz de la regulación jurídica, en forma de Reales Decretos, que se han publicados en los últimos años en nuestro país, estamos asistiendo a un proceso de profesionalización de la práctica del yoga. El primero de ellos, el Real Decreto 1034/2011, de 15 de julio, complementa el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, mediante el establecimiento de cinco cualificaciones profesionales de la familia profesional de Actividades Físicas y Deportivas. Entre ellas se encuentra la de Instrucción en Yoga. Pero nos interesa detenernos especialmente, en el Real Decreto 1076/2012, de 13 de Julio de 1012, por el que establece seis certificados de profesionalidad de la familia profesional Actividades físicas y deportivas que se incluyen en el Repertorio Nacional de certificados de profesionalidad. Entre ellos se encuentra el de la Instrucción en yoga y en él aparecen ligeramente modificados la relación de módulos formativos, así como los requisitos que debe cumplir el formador/a y las instalaciones. En lo que sigue reproducimos lo que dice dicho decreto al respecto:
Para poder acceder a dicha formación, se deberán cumplir alguno de los siguientes requisitos: a) Estar en posesión del Título de Bachiller. b) Estar en posesión de un certificado de profesionalidad del mismo nivel del módulo o módulos formativos y/o del certificado de profesionalidad al que desea acceder. c) Estar en posesión de un certificado de profesionalidad de nivel 2 de la misma familia y área profesional para el nivel 3. d) Cumplir el requisito académico de acceso a los ciclos formativos de grado superior, o bien haber superado las correspondientes pruebas de acceso reguladas por las administraciones educativas. e) Tener superada la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años y/o de 45 años. f) Tener los conocimientos formativos o profesionales suficientes que permitan cursar con aprovechamiento la formación.
PRESCRIPCIONES DE LOS/AS FORMADORES
Dominio de las técnicas específicas de yoga ·Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o el título de graduado correspondientes u otros títulos equivalentes.·Diplomado, Ingeniero Técnico, Arquitecto Técnico o el título de grado correspondientes u otros títulos equivalentes. 3 años
Programación de actividades de instrucción en yoga •Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o el título de graduado correspondientes u otros títulos equivalentes.•Diplomado, Ingeniero Técnico, Arquitecto Técnico o el título de grado correspondientes u otros títulos equivalentes. 2 años
Metodología de la instrucción en sesiones de Yoga •Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o el título de graduado correspondientes u otros títulos equivalentes.•Diplomado, Ingeniero Técnico, Arquitecto Técnico o el título de grado correspondientes u otros títulos equivalentes. 1 año
Primeros Auxilios · Licenciado en medicina y cirugía o el título de grado correspondiente u otros títulos equivalentes.· Diplomado en enfermería o el título de grado correspondiente u otros títulos equivalentes 1 año
Espacio Formativo Superficie m215 alumnos Superficie m225 alumnos
Aula taller de actividades físico-deportivas 60 100
Taller para prácticas de primeros auxilios 60 100
Sala de yoga 60 90
Aula taller de actividades físico-deportivas X X X X
Taller para prácticas de primeros auxilios X
Sala de yoga X X X X
Almacén X X X X
Aula taller de actividades
físico-deportivas – Mesa y silla para el formador, mesa y sillas del alumnado, pizarra, rotafolios, equipos audiovisuales (DVD, cañón, portátil), material de aula, PCs instalados en red, conectados a Internet.– Hardware y Software específico de aplicación para la valoración de la condición física y biológica.– Medios y equipos de oficina– Hardware y Software específico.– Materiales convencionales para la valoración de la condición física, biológica y psicosocial: cuestionarios, pinza para pliegues cutáneos, cinta métrica, báscula, antropómetro, plomada, podoscopio, cronómetro, pulsómetro, metrónomo, máquinas de resistencia, dinamómetros.
Taller para prácticas de primeros auxilios Botiquín:– Protector facial y mascarilla para RCP.– Apósitos adhesivos de distintos tamaños (tiritas).– Vendas 5X5 cm. y 10X10 cm. (elásticas, autoadhesivas, de crepé,rizadas, etc.).
– Compresas y vendas, que produzcan frío instantáneo, o que puedan
– Juego completo de férulas hinchables para inmovilizar,
– Camillas fijas con fundas desechables (ideal: 2-3)
– Maniquí de R.C.P
– Equipo de oxigenoterapia
– Desfibrilador automático
– Carros de parada (adultos y pediátricos)
– Instrumental para urgencias (tijeras, pinzas, guantes, etc.)
– Medicamentos de urgencia médica
– Dispensador de papel
– Cubo de pedal con bolsa de basura
Aula de yoga Colchonetas, mantas, cintas, bloques y cojines de distintos tamaños, taburetes o safus de meditación– Equipo de música– Petaca-micrófono de comunicación inalámbrica
Almacén – Estanterías– Maquinaria de transporte
Cabe recordar que el certificado de profesionalidad tiene carácter oficial y validez en todo el territorio español. Son expedidos por el SEPE y los órganos competentes de las Comunidades Autónomas.
Desde la publicación en el BOE del citado decreto, que contempla el certificado de profesionalidad de instrucción en yoga, el subsistema de formación para el empleo podrá, a partir de ahora, ser aplicado en las Comunidades Autónomas que a través de sus distintos servicios públicos de empleo, (SOC en Cataluña, SERVEF en la Comunidad Valenciana, etc.) podrá ofertar el curso de Instrucción en Yoga. Para poder realizar dicha oferta, necesita formadores que impartan dichos cursos y éstos, han de cumplir con los requisitos de formación y experiencia profesional que exige el mencionado decreto y que hemos visto en el apartado anterior para cada módulo de formación. Así, por ejemplo, un antiguo diplomado o actualmente graduado en magisterio que posea un curso de formación como profesor de yoga y pueda acreditar la experiencia correspondiente podrá impartir clases en los módulos 1, 2 y 3, mientras que para el módulo 4 se requiere la titulación específica en el campo de la salud.
Son pues, los servicios públicos de empleo de cada comunidad autónoma los que buscado a las personas que se ajustan a este perfil a través de sus bases de datos y los que actualmente están confeccionando los materiales didácticos necesarios, así como las programaciones, etc… Para ofertar dichos cursos, que al menos en un primer momento estaban dirigidos exclusivamente para desempleados.
La oferta actual de centros donde se puede obtener el certificado de profesionalidad de Instrucción en yoga es muy limitada en el conjunto del territorio español. Aunque en la sede electrónica del SPEE, del Ministerio de Empleo y Seguridad Social aparecen un total de 22 centros que ofrecen dicha formación (8 en Madrid, 5 en Andalucía, 3 en Comunidad Valenciana, 2 en Navarra, 1 en Asturias, 1 en el País Vasco, 1 en Murcia y 1 en Cataluña) en realidad dicha oferta todavía no se ha materializado. A excepción del caso de la Universidad Politécnica de Madrid, uno de los centros colaboradores que ya está ofreciendo dicha formación. Se trata de centros formativos de la red a la que se refiere la disposición adicional quinta de la Ley Orgánica 5/2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y de la Formación Profesional, previamente reconocido para ello por el Sistema Nacional de Empleo. Se trata de centros que ofrecen otras formaciones de carácter deportivo y que forman parte de la lista de centros colaboradores con los servicios de empleo de que dispone cada comunidad autónoma. No hace falta decir, que la mayoría, por no decir todas las escuelas/centros de yoga desde los cuales se ha venido impartiendo esta práctica quedan de entrada fuera aunque la ley añade que también podrá realizarse dicha formación en la propia empresa cuando la misma dispusiere de las instalaciones y del personal adecuado a los efectos de la acreditación de la competencia o cualificación profesional, sin perjuicio de la necesidad, en su caso, de la realización de periodos de formación complementarios en los centros de la red mencionada.
Una segunda vía para obtener el certificado de profesionalidad es la de seguir los procedimientos establecidos para la evaluación y acreditación de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral o de vías no formales de formación que también reconoce la ley y que abre la puerta a todos aquellos que ya han obtenido una formación en los centros/escuelas donde hasta ahora se han venido impartiendo dichas enseñanzas de forma no oficial y que son los profesionales que por una parte están formando a los actuales profesores de yoga y por otra están dando clases de yoga espacios deportivos (polideportivos y gimnasios) principalmente, pero también educativos (escuelas de adultos) y culturales (casas/casales de juventud y casas de cultura).
En este proceso de regulación, han tenido un papel protagonista una veintena de asociaciones de yoga[2] del territorio español que con la voluntad de aglutinar en una sola voz el yoga español crearon la Federación Española de Entidades Formadoras de Yoga (FEDEFY), con el objetivo de crear una plataforma de diálogo para aglutinar a todas las entidades sin ánimo de lucro bajo cualquier linaje y/o escuelas que se dediquen a la formación profesional de instrucción en yoga, para colaborar en la aplicación de la normativa sobre la cualificación profesional de Instrucción en Yoga. Pretenden pues, y así lo explicitan en su página web, ser un interlocutor válido y representativo del sector ante las administraciones públicas del Estado y cualquier otra de ámbito internacional, y los ciudadanos. Cabe tener en cuenta que podrán pertenecer a la Federación aquellas asociaciones que no tengan ánimo de lucro y que no estén sometidas a un régimen asociativo específico, previamente inscritas en el correspondiente registro, que tengan interés en el desarrollo de los fines de la Federación y que realicen cursos de formación de Instrucción en Yoga, adaptados al Anexo DCXVI, del Real Decreto 1034/2011, de 15 de julio, por el que se complementa el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.
Ésta segunda vía mencionada, ha sido activada solamente en una comunidad autónoma, Cataluña, debido a que dicha comunidad cuenta con la Llei 3/2008, del 23 d’abril, de l’exercici de les professions de l’esport, publicada en el DOGC y que tiene por objeto regular aspectos esenciales del ejercicio de determinadas profesiones del deporte, reconocer expresamente cuales son estas profesiones, asignarles las competencias asociadas, especificar las titulaciones o las acreditaciones, determinar las titulaciones necesarias para ejercerlas y atribuir a cada profesión el ámbito funcional específico que le corresponda.
Esta ley catalana incluye en el deporte todas las actividades físicas ejercidas en el deporte federado, el deporte escolar, el deporte universitario o en toda estructura o organización que promueva, organice o difunda este tipo de actividades, con independencia de la finalidad a que la actividad este destinada, ya sea de competición, iniciación, aprendizaje, tecnificación, salud, turismo, recreación, ocio o con finalidades análogas. En este sentido, afecta claramente a la práctica del yoga y es exclusivamente aplicable al ejercicio profesional en el ámbito territorial de Cataluña. De forma que hasta la aparición de los certificados de profesionalidad de Instrucción en Yoga, para ejercer como profesor de yoga en Cataluña se necesitaba la titulación como monitor deportivo que expedía la Escuela Catalana del deporte, sin embargo, ahora, tal como se publica en el blog de la Federació Catalana de Ioga:
“Actualmente, el yoga al estar equiparado a una práctica deportiva y los profesionales del yoga a monitores deportivos, es la Escuela Catalana del Deporte quien puede cualificar a estos profesionales, pero resulta que la formación de tres años y la titulación de la Escuela Catalana del Deporte que permite ser monitor no da ni medio minuto de yoga, y por tanto no cumple las 550 horas que regula el Real Decreto 1076/2012, donde se fijan los módulos formativos y la duración de la formación en instructor de yoga. De esta forma, las escuelas privadas que vienen formando en yoga, y que son las que realmente saben de yoga, no solamente no pueden dar un título válido para ejercer la profesión de profesor de yoga porque aún no están acreditadas para ello sino que además, esta formación se convierte en una práctica delictiva, eso sí, solamente en Cataluña”
Como hemos enunciado los certificados de profesionalidad son expedidos por el Servicio de Ocupación y empresa de la Generalitat (SOC) que según regula el Real Decreto 189/2013, es a quién le corresponde la autorización, evaluación, seguimiento y control respecto a estas acciones formativas. Actualmente el SOC está trabajando para establecer los procedimientos y medidas necesarias para garantizar la adecuación y calidad de la formación impartida con financiación privada. El SOC, como organismo responsable de la autorización de esta formación y de la expedición de los certificados de profesionalidad en Cataluña, tiene la obligación de verificar que las acciones formativas se impartan de acuerdo con la normativa derivada del Real Decreto 34/2008, de 18 de Enero, así como de los reales decretos que regulan los certificados de profesionalidad impartidos.
En julio de 2013, se abrió la primera convocatoria de acreditación para obtener el certificado de profesionalidad de Instrucción en Yoga, aunque a día de hoy todavía no están en vigor, puesto que están pendientes de configuración. A esta convocatoria podían presentarse todos aquellos que dispusieran de una formación cursada en la Asociación Española de Practicantes de Yoga (AEPY). Si dicha formación se había realizado hacía más de diez años, era necesario presentar la experiencia profesional de forma certificada. Es decir, especificando el puesto de trabajo como técnico o profesor de yoga durante al menos tres años con un mínimo de 2000 horas, en los últimos diez años. La persona autónoma podía presentar una declaración jurada.
Cerrado el plazo de esta primera convocatoria se publicó una lista de admitidos y otra lista de espera de los aspirantes para proceder a una sucesión de entrevistas (informativas, de asesoramiento para la confección de dossiers) y finalmente una entrevista personal con cada uno de los aspirantes. Superada esta última entrevista, se entrega un certificado con el que debe hacerse la correspondiente solicitud al SOC que es el órgano competente para expedir el certificado de profesionalidad. Una vez finalizado el proceso de Acreditación es necesario apuntarse a la oficina de empleo, aunque sea como solicitud de mejora del puesto de trabajo. Esto sirve para que el ICQP transfiera los resultados al Servicio público de Empleo Estatal (SEPE).
Fueron numerosos los aspirantes que no obtuvieron dicha acreditación y que quedaron en lista de espera, de forma que la Resolución ENS/1236/2014 de 27 de mayo, abrió nuevamente una convocatoria pública para la evaluación y acreditación de competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral o de vías no formales para el año 2014. Esta convocatoria estaba restringida únicamente a las personas que no obtuvieron plaza por falta de vacante en la convocatoria del año 2013 y dirigida, en primer lugar a las personas que quedaron excluidas por falta de vacante y a las personas que se les asignó pero quedaron en lista de espera. De esta forma, fueron muchos los que nuevamente quedaron excluidos de este proceso. En este proceso que se está desarrollando en Cataluña, siguen habiendo muchos interrogantes sin resolver, como el lugar donde podrán realizar las 120 horas de prácticas no laborables en un centro autorizado.
Para el resto de comunidades autónomas el proceso de acreditación y habilitación abierto en Cataluña les ha creado un gran desconcierto. Puesto que, en primer lugar, desconocen los motivos por los que en otras comunidades autónomas no se está realizando y cuando tratan de acceder a esta información y se dirigen a la administración autonómica tampoco la conoce y por lo tanto no puede ofrecerla. En segundo lugar, tampoco saben en qué posición quedan respecto a los catalanes. Puesto que ellos están obteniendo la titulación y el resto no. Así, están a la expectativa de ver cómo se va desarrollando el proceso en Cataluña y cuáles son las vías y los mecanismos que se activan en cada comunidad. Tal como manifiesta Mayte Criado, directora de la Escuela Internacional de Yoga y vicepresidenta de la FEDEFY en una entrevista publicada en la revista especializada Yoga en Red, “lo primero (y también lo más desesperante) es esperar a que cada Comunidad Autónoma anuncie oficialmente una convocatoria”. Parece que en el caso de las comunidades autónomas de Madrid, País Vasco y Andalucía están en conversaciones para activar dicho proceso. Cabe señalar que AEPY, está ajustando su temario y a través de sus escuelas de formación en «Instrucción en yoga» para emitir el certificado de estudios correspondiente al programa de cualificación. Por ello, ha programado un curso de primeros auxilios, para poderse presentar a la Acreditación (de momento en Catalunya).
En cambio, en el resto de comunidades autónomas, como por ejemplo en el caso valenciano, se observa como este proceso se ve todavía desde la distancia, aunque se entiende que cambiará radicalmente la formación de yoga en nuestro país. Porque “es muy importante haber elegido para formarse una escuela de yoga cuyo programa incluya los contenidos del Certificado de Instrucción en yoga, ya que llegado el momento, deberá expedir a sus alumnos y exalumnos un certificado detallado, firmado y sellado, con las horas exactas y los contenidos cursados durante la formación realizada” (Mayte Criado, Yoga en Red) y en caso contrario, estos alumnos no podrán obtener dicho certificado.
Son muchos los interrogantes abiertos en este proceso, queda claro que en el caso catalán para impartir clases de yoga se necesita tener el certificado de profesionalidad de instrucción en yoga, porque así lo explicita la ley catalana. Sin embargo, en el resto del territorio español se desconoce a partir de qué momento se exigirá dicho certificado para impartir clases de yoga en los mencionados espacios deportivos, educativos y culturales puesto que no se han activado los procesos de acreditación y habilitación para los profesionales que están ejerciendo actualmente. ¿Esperarán a que los centros colaboradores de los servicios de empleo dispongan de un compendio suficiente de personas formadas?. Ello, claramente, dejará fuera a todos aquellos que están ejerciendo actualmente si no se activa la vía de acreditación y habilitación en su comunidad autónoma correspondiente, lo cual, como hemos dicho, depende de que la administración realice la convocatoria pertinente.
Posteriormente, el Real Decreto 189/2013 de 15 de marzo, modifica el Real Decreto 34/2008, de 18 de Enero, por el cual se regulan los certificados de profesionalidad, introduciendo la posibilidad de impartir certificados de profesionalidad no financiados con fondos públicos desarrollados por empresas y centros de iniciativa privada. Lo que abre la puerta a que los centros y escuelas de yoga, siempre y cuando adapten sus instalaciones a lo que dice la ley, puedan ofertar esta formación de forma privada y reconocida a todos aquellos que lo deseen sin tener que ser necesariamente desempleados. Establece a su vez, medidas para favorecer la gestión eficaz de esta oferta para mejorar el seguimiento de la calidad en el desarrollo de la actividad formativa. Actualmente se prevé una Orden Ministerial que desarrolle dicho Real Decreto.
En este proceso de regulación, han tenido un papel protagonista una veintena de asociaciones de yoga del territorio español que con la voluntad de aglutinar en una sola voz el yoga español crearon la Federación Española de Entidades Formadoras de Yoga (FEDEFY), con el objetivo de crear una plataforma de diálogo para aglutinar a todas las entidades sin ánimo de lucro bajo cualquier linaje y/o escuelas que se dediquen a la formación profesional de instrucción en yoga, para colaborar en la aplicación de la normativa sobre la cualificación profesional de Instrucción en Yoga.
Asociación Internacional de Profesores de Yoga, Mª Teresa Poch López de Briñas;
Asociación Española de Practicantes de Yoga, Nelic Gironès Manzano;
Asociación Centro de Yoga Sivananda Vedanta, Gopala (José María Márquez Jurado);
Escuela Internacional de Yoga Mayte Criado Regidor;
Asociación Centro de Yoga Milarepa-Centro de Estudios Yoguicos, Alejandro Torrealba Álvarez;
Asociación de Yoga Sadasiva, Juan Antonio Sánchez Payán;
Asociación Profesional de Profesores de Yoga Asmita; Saúl Martínez Calvo;
Asociación de Yoga Sanatana Dharma Joan Gibert Canyadell;
Asociación Nacional de Profesores de Yoga y Expertos en Indología, Francisco Luis Escuela (Swami Tirthananda);
Asociación Española Yoga en la vida cotidiana, María Almudena Basanta Albares (Lila);
Asociación Española de Yoga Iyengar, José María Vigar Gutiérrez;
Asociación Internacional Yoga Mandir, Gloria Rosales Cantarell;
Asociación ETY Viniyoga España, Jaume Grau Font;
Asociación Yoga Síntesis, Julián Peragón Casado (Arjuna);
Asociación Española de Kundalini Yoga, Andrea Märtens Alfaro;
Associació Yoga Studio Barcelona, Xavier Sola Casas;
Asociación de Yoga Naradeva, Luís Luna García;
Federación Española de Yoga Satsanga, José Antonio Elosua Oliden;
Asociación Nacional de Yoga Sadhana, Carlos Fiel Jareño;
la Federación de Yoga Yoguismo, José Luís Hernansáiz Martínez.
Prev:Ahimsa Yoga i Mes
Next:ATRIHOST
25 octubre, 2015 at 9:42 am
Me podrian indicar en que legislación sale la regulación por la que se debe de obtener las cualificaciones profesionales para el 2017?
Un saludo y muy buen articulo!
Hola Ari está en el B.O.E Julio del 2012

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto