Source: https://hayderecho.expansion.com/2020/03/19/la-funcion-notarial-en-tiempos-del-corona-que-son-actuaciones-urgentes/
Timestamp: 2020-04-10 13:58:39+00:00

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La función notarial en tiempos del Corona: qué son actuaciones urgentes. - Hay Derecho
19 marzo, 2020 /6 Comentarios/en Blog /por Ignacio Gomá Lanzón
Pero lo primero es atender a la norma: la Instrucción de la Dirección General de la Seguridad Jurídica y Fe Pública, dictada el 15 de marzo dentro de sus competencias de organización del notariado que, como hemos dicho, tiene la condición de funcionario, y también a la Circular 2/20 de la Comisión Permanente del Consejo General del Notariado de fecha 18 de marzo; Circular simplemente interpretativa y no Circular de Obligado Cumplimiento del artículo 344 A.6, que exige consulta a la Dirección General, y acuerdo del pleno, salvo delegación expresa. No obstante, en casos de urgencia el art. 339 habilita a la Comisión para actuar y la Instrucción incluye a la comisión permanente en su punto cuarto.
La Circular establece diversas normas y procedimientos que habremos de implementar los notarios interna y externamente, pero creo que lo más importante es intentar determinar qué es urgente. La urgencia es un concepto jurídico indeterminado no fácil de precisar. Creo que, a pesar que hayamos desechado que el notario pueda autorizar lo que acepte voluntariamente -porque la regla general es el confinamiento- podría defenderse un criterio relativamente flexible del concepto de urgencia dado que, como se ha dicho, no se ha paralizado totalmente la actividad económica. Sin embargo, la Circular entiende que el concepto de urgencia ha de interpretarse restrictivamente, en la medida en que supone un desplazamiento prohibido en el estado de alarma decretado y que además debe ser justificada. Pero a continuación, después de establecer unas reglas relativas a la justificación de la urgencia, establece algunos supuestos que están exentos de justificación: Todas aquellas operaciones que determine el Gobierno en esta materia y conlleven intervención notarial; y también, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 7.1 f) del Real Decreto 463/2020 de 14 de marzo, así como en el Real Decreto-Ley 8/2020, de 17 de marzo: 1) La actividad de financiación propia de las entidades financieras y sus garantías accesorias. 2) La actividad propia de las entidades aseguradoras.
Al final, en definitiva, se impone una llamada al sentido común, inevitable cuando manejamos conceptos jurídicos indeterminados. Hemos de valorar la urgencia en función de nuestra capacidad de mantener entornos sanitarios seguros, dando prioridad a aquellas actuaciones más urgentes, aplazando o poniendo en segundo lugar las menos urgentes, y posponiendo las nada urgentes. Pero no firmando como si estuviéramos en una situación de normalidad, porque generalmente estas situaciones no son seguras por aglomeración de personas: hay que espaciar las firmas.
Etiquetas: Coronavirus, Medidas, notarial, Pandemia
Iñigo Romero de Bustiilo Dice:
19 marzo, 2020 en 14:45
Gracias Nacho por tu estupendo artículo como todos los tuyos en estos tiempos de “ còlera “como diría Gabriel García Márquez .
Penosos momentos para los ciudadanos y para la salud, para la economía en todos sus aspectos y para sectores como el sanitario o el notarial que deben por imperativo categórico y legal poner en riesgo muchas cosas.y sobre todo su vida y no exagero .
19 marzo, 2020 en 20:25
Felicito al prestigioso notario, autor de tan valioso y ponderado artículo, ejemplo de técnica jurídica y sentido común, y a “Hay Derecho ” por su acertada publicación. Pienso que otros sectores
no han interpretado igual de bien el famoso Real Decreto, y creo que, en beneficio de España, debería primar siempre la autorización de acudir a los lugares de trabajo. Vista la crisis de nuestras estructuras económicas, y sin poder ya caer en la tolerancia y respeto al “caso a caso” de Boris Johnson, procede hacernos el menor daño posible!
José Iribarne Blanco Dice:
20 marzo, 2020 en 12:38
Estimado compañero, me alegra que hagáis públicos este tipo de artículos… Tengo un par de dudas, no obstante…
1.- Se ha planteado la la posible ilegalidad de la Instrucción 15 de marzo de 2020 sobre la adopción de medidas que garanticen la adecuada prestación del servicio público notarial, y de las consiguientes circulares que la desarrollan, por infracción del principio de jerarquía normativa contrariando al Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, por el que, entre otras medidas, se restringe la libre circulación de las personas salvo una serie de supuestos excepcionales, en el que no figura el “acudir a la notarías o similares”, con urgencia o sin ella, según el artículo 7 de aquél. Asimismo, tampoco se nos excepciona en el artículo 10 de la suspensión generalizada de apertura al público, de locales y establecimientos (bajo el epígrafe; Medidas de contención en el ámbito de la actividad comercial, equipamientos culturales, establecimientos y actividades recreativos, actividades de hostelería y restauración, y otras adicionales), y entre los cuales no figura la “apertura de notarías”.
Entendiéndose que, al restringirse el ejercicio de derechos y libertades fundamentales, como las que contempla el articulo 19 de la Constitución Española, entre otros, tales limitaciones han de ser objeto de interpretación restrictiva, y, en ningún caso, pueden ser alteradas por una norma de rango inferior, mucho menos en un contexto de pandemia sanitaria y cuarentena y confinamiento de los ciudadanos, prácticamente sin excepciones.
Y todo ello, en aplicación de lo dispuesto en al Artículo 3 de la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio:
Dos. Quienes como consecuencia de la aplicación de los actos y disposiciones adoptadas durante la vigencia de estos estados sufran, de forma directa, o en su persona, derechos o bienes, daños o perjuicios por actos que no les sean imputables, tendrán derecho a ser indemnizados de acuerdo con lo dispuesto en las leyes.”
20 marzo, 2020 en 12:49
2.- Se ha planteado, en aplicación de la Regla Cuarta de la Instrucción, la posibilidad de restricciones a la “libre elección de notario”…? Pues de acuerdo con el contexto de cuarentena, confinamiento y restricción de la movilidad y circulación de todos los ciudadanos decretada por el gobierno, hacen muy complicado, cuando no en ocasiones imposible, el ejercicio de dicho derecho, y dando lugar a situaciones espurias y que denotan una absoluta falta de solidaridad corporativa y ciudadana.
En mi opinión, en una situación de Estado de Alarma declarado, no se pueden aplicar los principios y criterios del ejercicio profesional en libre competencia (si un ciudadano, con urgencia o con ella, no puede desplazarse desde Madrid a su notario de Zaragoza, es obvio que no podrá hacer uso de su derecho a la libre elección de notario, luego nuestro ejercicio profesional no se puede seguir rigiendo en modo alguno por dichos principios, pues queda adulterada completamente su prestación).
Por tanto, en relación al contexto actual, considero que la mejor y más solidaria y colaborativa decisión de la corporación notarial ha de ser decretar el cierre de prácticamente todas las notarías, reduciendo al mínimo los espacios, oficinas y locales evitando convertirlos en focos de contagio o propagación de la epidemia, evitando al máximo la exposición de empleados, notarios, clientes, y familiares de todos ellos; no convirtiéndonos, además, en el peor de los casos, en colaboradores necesarios de la infracción de la cuarentena impuesta por el Gobierno por parte de nuestros clientes (eso de que porque se les permita ir a trabajar, puedan ir a la notaría a legitimar una firma o comprar una finca rústica…).
Entiendo que la seguridad sanitaria, en un contexto como el actual y como no puede ser de otra forma, se impone a la seguridad jurídica.
Siendo consciente, no obstante, de los beneficios que nuestro sistema público notarial aporta a la seguridad y confianza del tráfico jurídico y económico, y la necesidad de su prestación, aún en este contexto de crisis sanitaria pandémica, con las medidas de seguridad que aconseja el Ministerio de Sanidad y ello junto a la muy probable extensión en el tiempo de esta situación, hacen necesario adoptar medidas que garanticen la prestación de dicho servicio, que, en ningún caso se corresponde con la actual medida de apertura obligatoria total, lo que nos conduciría, más pronto que tarde (según los datos del Ministerio de Sanidad sobre el índice de contagio y transmisión del virus en España), al cierre total de las oficinas por baja o contagio en algunos distritos notariales de gran parte del territorio y sin posibilidad siquiera, ahora sí, de guardias.
En mi opinión, en este contexto de imposibilidad de aplicar los principios y normas de la libre competencia,el sistema de un turno de guardias rotatorias en todas las plazas por duraciones a pactar (una semana, un notario, una oficina y empleados que considere, por ejemplo) por cada Colegio o distrito, reduciendo así los focos de propagación del contagio, garantizando la prestación del servicio público notarial únicamente en los casos de urgente necesidad unificando criterios al respecto y evitando que unos notarios, de manera espuria, se beneficien de los principios de libre competencia en una situación de cuarentena nacional.
Josu Fernández Dice:
22 marzo, 2020 en 10:26
Pido disculpas si no es lugar adecuado pero expondré mis dudas.
El 6 de marzo firmé un contrato privado de compraventa de un piso en el que se establecía el pago del 10% (no aparece la palabra arras en el contrato) al momento de firma, y el resto en el momento de escritura pública. Se daba de plazo máximo antes del 8 de mayo para realizar la compraventa.
En el contrato se establece una claúsula de rescisión por mi parte (comprador) condicionada a la no obtención de la hipoteca, teniendo 25 días naturales desde la fecha de firma del contrato, para ejecutarla.
Me he leído el Real Decreto del Estado de Alarma y he hablado con la inmobiliaria.
La inmobiliaria me dice que el plazo para ejercer la claúsula de rescisión se suspende.
Mis dudas son si la disposición adicional cuarta, o quizás también la tercera, abarcarían el plazo de 25 días para ejercer la rescisión del contrato.
Y también si abarca el plazo máximo de antes del 8 de mayo para finalizar la compraventa.
23 marzo, 2020 en 21:15
Muchas gracias Ignacio, estoy de acuerdo en todo y en particular en el tema del sentido común. Aparte de interpretar la norma, al valorar la urgencia hay que tener en cuenta los dos bienes jurídicos en conflicto: por un lado, evitar la paralización de la economía y los graves daños a particulares y empresas; por otro, la salud, es decir evitar el contagio.
Por poner un ejemplo: no es lo mismo una escritura en la que viene una persona joven a otorgar un poder que una venta en la que han de venir seis vendedores mayores de 80 años. No es lo mismo realizar un acta de fotos en una obra en la que no hay nadie trabajando que el mismo tipo de acta de fotos en una residencia de ancianos.
Y por la misma razón, no se trata solo de valorar la urgencia: también de intentar que nuestros empleados trabajen desde casa, tomar precauciones de distanciamiento rigurosas en las firmas, etc…
RDL 8/2020 de medidas urgentes para hacer frente al COVID-19: análisis de... Un caótico CGPJ ante la crisis del coronavirus

References: artículo 344
 artículo 7
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 7
 artículo 10
 Artículo 3
 Real Decreto