Source: http://salondeltrono.blogspot.de/2013/02/
Timestamp: 2018-02-19 02:22:30+00:00

Document:
Publicado por Defensor Regis en 0:35 No hay comentarios:
Caballero Comendador de la
El Rey, en su calidad de Jefe de Estado, goza de un status especial que no puede ser indiferente hacia la función simbólica. En la Constitución, no sólo se protegen los actos del Monarca, sino también su propia persona. Si se trata de un sujeto que no puede cometer delito, tampoco puede exigírsele responsabilidad legal por ello. Nos encontramos entonces ante una causa personal en base al cargo que desempeña en el ordenamiento jurídico interno e internacional, y al respeto y salvaguarda que precisa.
1.- El Alto Patronazgo de las Reales Academias. Que es una función cultural debido a la relación histórica entre la Corona y las Reales Academias. Con el deseo de expresar la vinculación de la Corona con la cultura, fomentando el sentido integrador de la sociedad que la misma debe desempeñar.
2.- Ser informado de los asuntos de Estado y presidir, a estos efectos, el Consejo de Ministros. El artículo 62.g) de la CE atribuye al Monarca una función que podríamos calificar de pasiva en la que no debe realizar una actuación especial. Tal presidencia constituye un reconocimiento honorífico de la posición del Rey como Jefe de Estado y símbolo de permanencia del mismo.
3.- Acreditación de los representantes diplomáticos extranjeros ante el Rey. En este sentido, el Rey, no tiene ningún poder de decisión al respecto pues son los Gobiernos de los Estados con representación diplomática en nuestro país los que deciden quienes serán las personas que ocuparán los cargos diplomáticos.
4.- Los mensajes regios. Que son una expresión solemne del criterio político del Jefe del Estado. Y a pesar del componente simbólico que encierran, consecuencia del aspecto simbólico de la Corona, ninguno carece de elementos políticos[1].
5.- Las visitas oficiales. Que el Monarca efectúa a otros países u organizaciones internacionales en calidad de Jefe de Estado, esto es, como representante de la unidad y permanencia del Estado español.
6.- La sanción y promulgación de las leyes. Así, el Rey, pone fin al procedimiento legislativo en el que ya ha participado el Parlamento mediante la elaboración de la ley en cuestión, y el Gobierno, cuando la ley es resultado de un proyecto de ley.
7.- La disolución de las Cortes y convocatoria de elecciones. El Monarca no conserva ninguna discrecionalidad a la hora de fijar la fecha exacta de las elecciones dentro de los márgenes establecidos en la Constitución.
8.- Nombramiento y separación de los miembros del Gobierno. Que constituye una facultad reglada y en la que el Rey debe acatar la decisión del Presidente del Gobierno.
9.- La convocatoria de referéndum. Al tratarse de una competencia debida del Rey que firma el Decreto de convocatoria, con el refrendo del Presidente del Gobierno.
10.- La expedición de los decretos acordados por en el Consejo de Ministros. Como así establece el artículo 62.f) CE. Siendo un requisito formal y previo a la publicación.
11.- Administración de Justicia. Que será en nombre del Rey y efectuada por los Jueces y Magistrados constituyendo una manifestación de la unidad política al relacionar al Poder Judicial y a la Jefatura del Estado.
12.- Conferir los empleos civiles y militares. El Rey es quien nombra al Presidente del Tribunal Supremo, al Fiscal General del Estado o a los miembros del Tribunal Constitucional, culminando un acto decidido por otro órgano, con lo que se refleja la relación funcional entre los mismos dentro del funcionamiento de la vida pública del Estado.
13.- La manifestación del consentimiento del Estado español para obligarse internacionalmente por medio de tratados. Una tarea que la Constitución confiere al Monarca en el artículo 63.2, como un símbolo de unidad política al manifestar un solo parecer.
14.- La concesión de honores y distinciones. Se encuentra recogida en el artículo 62.f) CE y se realizará de acuerdo a las leyes y deberá ser refrendada o firmada.
15.- Nombramiento de los Presidentes de las Comunidades Autónomas. Intervención que se realiza “por imperativo constitucional (art. 152.1 CE) y estatutario, con lo que se ha querido hacer visible el nexo por medio del cual se vincula al Estado, de cuya unidad y permanencia el artículo 56 de la Norma fundamental defina al Rey como símbolo”[2].
Por último, y como punto final de este estudio, con la atribución del Mando Supremo de las Fuerzas Armadas al Rey de España que se efectúa en el artículo 62 h) CE, se produce una vinculación entre el orden civil y militar dentro del Estado, posibilitando la integración entre ambas jurisdicciones, configurando al Rey como la máxima autoridad militar y la máxima institución estatal, pero en ambos casos, desprovisto de poderes efectivos.
En resumidas cuentas, la función simbólica, que también se entiende como un modo de definir al Rey (como símbolo de unidad y permanencia del Estado) se proyecta en mayor o en menor medida en todas las demás funciones constitucionalmente reconocidas al mismo, pues se trata de una función inseparable de la actuación regia y en consecuencia, presente en cada uno de los actos que realiza como Monarca. Así, pues podríamos considerar que en cierta manera, la función simbólica se desintegra en determinadas funciones que se reconocen todas por la unificación que supone el ejercicio de unas titularidades originariamente dispersas.
[1] HERRERO DE MIÑÓN, M.: op. cit.
[2] Sentencia del Tribunal Constitucional 5/1987, de 27 de enero, en su Fundamento Jurídico núm.5.
Publicado por Defensor Regis en 0:18 No hay comentarios:
A raíz de la Revolución Rusa, Persia se había convertido en un campo de batalla. En 1917, Gran Bretaña utilizó a Irán como trampolín para un ataque a la Rusia bolchevique intentando, sin éxito, revertir la Revolución. La Unión Soviética respondió con la anexión de zonas del norte iraní y la creación de la República Socialista Soviética de Persia.
Los soviéticos fueron imponiendo a los gobernantes iraníes cada vez más humillantes concesiones. En 1920, el gobierno había perdido prácticamente todo el poder fuera de la capital: las fuerzas británicas y soviéticas ejercían el control sobre la mayor parte del territorio iraní.
A finales de 1920, los soviéticos se prepararon para marchar sobre Teherán con una fuerza guerrillera de 1.500 jangalis, kurdos, armenios y azeríes, reforzada por el Ejército Rojo. Esto, junto con varios otros disturbios en el país, creó una aguda crisis política en la capital.
El 21 de febrero de 1921, Reza Khan entró en Teherán al frente de la Brigada Cosaca, tomando el control de la capital y formalizando un golpe de estado. El gobierno fue cesado y se impuso uno nuevo con Seyyed Tabatabaee Ziaeddin como Primer Ministro.
Reza Khan pasó a ser Comandante en Jefe del del Ejército iraní (Sardar Sepah) y Ministro de la Guerra.
El golpe de estado de 1921 fue apoyado por el gobierno británico, que deseaba poner fin a la penetración de los bolcheviques de Irán, en particular debido a la amenaza que representa para las posesiones británicas en la India.
Reza Khan pasó el resto de 1921 asegurando interior de Irán, en respuesta a una serie de revueltas que estallaron contra el nuevo gobierno. Entre las mayores amenazas para la nueva administración estaban la autoproclamada República Socialista Soviética de Persia, que había sido establecida en Gilán, y el alzamiento de los kurdos en Khorasán.
El Majlis, reunido en asamblea constituyente, lo declaró el Sha de Irán el 12 de diciembre de 1925, de conformidad con la Constitución Iraní. Tres días después, el 15 de diciembre de 1925, prestó su juramento imperial y se convirtió así en el primer shah de la Dinastía Palhavi.
La coronación de Reza Shah tuvo lugar mucho más tarde, el 25 de abril de 1926. Fue en ese momento cuando su hijo, Mohammed Reza Palhavi, fue proclamado Príncipe de Persia.
Reza Shah continuó el proceso de modernización del país iniciado por el Shah Naser al-Din Qajar, pero que se había detenido a causa de las dificultades surgidas durante la Primera Guerra Mundial. Durante sus dieciséis años de gobierno, Reza Shah impulsó grandes proyectos de construcción de carreteras así como el ferrocarril Transiraní. Se introdujo la educación moderna y se creó la Universidad de Teherán. El gobierno patrocinó la educación en centros europeos para muchos estudiantes iraníes.
Reza Shah durante la inauguración de la Universidad de Teherán
Reza Shah impulsó como gobernante el programa "Despertar de la Mujer" (1936-1941). Este movimiento buscaba la eliminación del velo islámico de la sociedad iraní. Sostenía que el velo impedía el ejercicio físico y la capacidad de las mujeres para integrarse en la sociedad y contribuir al progreso de la nación. Este movimiento se encontró con la oposición de las autoridades religiosas.
En esta línea de actuaciones fue el impulsor de la Ley de Matrimonio de 1931 y el IIº Congreso de las Mujeres del Este en Teherán.
Reza Shah fue el primer monarca iraní en 1400 años que rezó en una sinagoga cuando en su visita a la comunidad judía de Isfahán, un acto que le valió la estima de los judíos iraníes a quienes se les permitió vivir fuera de sus tradicionales guetos.
Prohibió también la vestimenta clerical y el chador en favor de la vestimenta occidental.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Reza Shah declaró la neutralidad de Irán y su negativa a permitir que el territorio iraní se utilizara como corredor de transporte para el envío de armas a Rusia para auxiliar su esfuerzo de guerra contra Alemania.
Reza Shah rechazó de igual modo las peticiones de los aliados para que fueran expulsados los alemanes que residían en Irán.
El Shah recibió con incredulidad y como una humillación personal, su derrota, y la noticia de que quince divisiones iraníes se habían rendido sin mucha resistencia.
Debido a su importancia en la victoria de los aliados, Irán fue llamado "El Puente de la Victoria" por Winston Churchill.
Reza Shah fue trasladado por las fuerzas británicas, primero a las islas Mauricio, luego a Sudáfrica (Durban y Johannesburgo, donde según sus captores británicos, murió el 26 de julio de 1944 de una dolencia cardíaca. Tenía sesenta y seis años de edad en el momento de su muerte.
Su cuerpo fue llevado a Egipto, donde fue embalsamado y sepultado en la Mezquita Real de Al Rifai de El Cairo. Muchos años después, sus restos fueron llevados de vuelta a Irán, y enterrados en un mausoleo en su honor en la ciudad de Ray, en los suburbios del sur de la capital, Teherán.
El Parlamento iraní (Majlis) le concedió entonces el título de "el Grande", que se añadió a su nombre.
El 14 de enero de 1979, poco antes de la Revolución Iraní, sus restos fueron trasladados de nuevo a Egipto donde fueron sepultados, por segunda vez, en la Mezquita Real de Al Rifai de El Cairo.
El 20 de febrero de 1882, a propuesta del ministro de la Guerra, general Martínez Campos, S.M. el Rey Don Alfonso XII firmó el Real Decreto por el que se creaba en el Alcázar de Toledo la Academia General Militar, consolidándose así un sistema unitario de enseñanza militar que cerraba los anteriores de cadetes de cuerpo, colegios particulares de las armas y otras muchas procedencias.
Proponía un perfil de carrera distribuido en dos etapas, una común en la Academia General Militar y una segunda a realizar en las Academias de Aplicación. Se pretendía mantener el nivel científico y técnico de las Academias de los Cuerpos así como mejorar el nivel físico y moral de los futuros Oficiales. En la General de la 1ª Época, confluyen el modelo militar del Ejército prusiano y las tendencias pedagógicas más innovadoras del momento, dando lugar al cambio más radical en la historia de nuestra pedagogía militar. Se trataba de formar a un "Oficial Educador", que no sólo fuera líder en el combate sino que devolviera al Soldado, intelectual y moralmente mejorado a la sociedad.
La Academia fue cerrada el 8 de febrero de 1893, Una vez más se truncaba una magnífica experiencia. Se habían formado 2.250 Tenientes en diez promociones que vivieron las guerras de Cuba y Marruecos. De ellos es importante citar a Don Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, su primer General y artífice de su reapertura en Zaragoza.
La 2ª Época abarca desde 1927 a 1931 en la ciudad de Zaragoza. Durante estos años el "Espíritu de la General" seguía vivo. pero la llegada del General Primo de Rivera en 1923 a la Presidencia del Gobierno va ha ser decisiva ya que era consciente que muchos de los problemas que aquejaban al Ejército se solventarían reabriendo la Academia General Militar. Se trata del séptimo proyecto de Enseñanza General Militar. El 20 de febrero de 1927, el Ministro de la Guerra D. Juan O´Donell Vargas presentaba al Rey un Decreto por el que se creaba la Academia General Militar en Zaragoza. En enero de 1928 es nombrado Director el General DonFrancisco Franco Bahamonde, el cual impone un estilo de formación integral conjugando aspectos técnicos, físicos y morales y Jefe de estudios Don Miguel Campins Aura, encargado de definir el marco pedagógico adecuado para el desenvolvimiento de este tipo de enseñanza. Las obras de la Academia se realizaron en un estilo arquitectónico en boga, el mudéjar aragonés.
Proclamada la II República el 14 de abril de 1931, el Ministro de la Guerra D. Manuel Azaña, firma un Decreto por el que se disuelve la Academia, alegando diferentes razones, siendo la más destacada lo desproporcionado del coste y estructuras de la Academia General Militar. El 14 de julio el General Franco se despide de sus alumnos con un emotivo discurso en el que resaltaba el valor de "la Disciplina" nunca bien entendida ni comprendida .
Este nuevo intento de la unificación de la Enseñanza Militar había durado tres años, tres Promociones con 740 Cadetes.
La 3ª Época abarcará desde 1942 a nuestros días. Una Ley de 1940 restablece la Academia General Militar en Zaragoza y cuya finalidad es "educar, instruir y preparar moralmente a los futuros Oficiales" Se consolida la primacía de la educación sobre la instrucción. La disciplina y el cultivo de los valores morales sobre los que se cimentaba " El Espíritu de la General " siguieron vivos y marcaron toda la formación de los alumnos. Este era el octavo y definitivo proyecto de centro de Enseñanza General Militar. La disposición de los 5 Cursos que constan la Carrera Militar han ido variando a lo largo de esta Época. El último cambio fue en los 80, la Ley Orgánica 11/1983 de Reforma Universitaria y las disposiciones que la desarrollaron obligan a la Ley 17/89 Reguladora del Régimen del Personal Militar Profesional a desarrollar un nuevo Sistema de Enseñanza Militar, estudiándose en la actualidad, los 3 primeros cursos en la Academia General Militar de Zaragoza y los dos últimos en las Academias de Especialidades fundamentales.
Entre los años 1955 y 1957, S.M. Don Juan Carlos I realizó sus estudios militares en esta Academia y en 1985 ingresa como Cadete Don Felipe de Borbón y Grecia, SAR el Príncipe de Asturias.
Por Real Decreto 1025/1980 de 19 de mayo (BOE del 29) se creó, por el extinto Ministerio de Universidades e Investigación, la Medalla al Mérito en la Investigación y en la Educación Universitaria. Esta disposición legislativa permanece aún vigente y sin cambios a pesar de haber trascurrido más de 30 años.
Esta medalla sirve para premiar los servicios relevantes prestados por aquellas personas físicas o jurídicas, nacionales o extranjeras, que hayan destacado en el campo de la educación universitaria y de la investigación científica, y en su apoyo y fomento, siendo acreedores de un público reconocimiento que, a la vez que sirva de justa recompensa para quienes se han distinguido por tan meritoria actuación, estimule a otras personas y entidades a seguir su ejemplo. Por ello, el Consejo de Ministros en su reunión del día 16 de mayo de 1980 decidió la creación de este galardón.
Se creó, a efectos honoríficos, la Medalla en la Investigación y en la Educación Universitaria, para distinguir a las personas y entidades que hayan destacado, de modo eminente, en el desarrollo y fomento de la educación universitaria y de la investigación científica y técnica.
El Consejo Asesor de la Medalla al Mérito en la Investigación y en la Educación universitaria tendrá como misión asesorar al ministro sobre los meritos que concurran en la persona o entidades propuestas para la concesión de esta recompensa.
La composición del Consejo Asesor es la siguiente (desconocemos a fecha de hoy si ha habido cambios):
Presidente: El subsecretario del Ministerio de Universidades e Investigación (es de suponer que en la actualidad será el subsecretario del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, o persona designada por el ministro).
Vocales: El presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas; cuatro rectores designados por el Ministerio; cuatro personalidades relevantes de la Universidad o de la investigación nombrados por el Ministerio; un representante de cada una de las categorías de oro, plata y bronce de la medalla.
Secretario: El oficial mayor del Ministerio.
Por Orden de 15 de julio de 1980 (BOE del 28 de agosto) se fijaron las características y dimensiones de la Medalla al Mérito en la Investigación y en la Educación Universitaria.
La Medalla al Mérito en la Investigación y en la Educación Universitaria, en sus tres categorías, de oro, plata y bronce, está constituida, en el anverso, por una cartela acompañada de dos ramas de laurel, que llevara un escudo ovalado con las armas tradicionales de Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada, y en el centro tres flores de lis, rodeado todo ello de la leyenda al "MERITO EN LA INVESTIGACIÓN Y EN LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA". Sobre el conjunto se fija una corona real.
En el reverso, efigie del rey Alfonso VIII, como monarca fundador de la primera Universidad española (el
Estudio General de Palencia) con la leyenda "ADEPHONSVS VIII. REX. STUDIUM. PALENTINVM. A.D. MCCVIII. INSTITVIT".
Los elementos metálicos de la medalla son de oro, plata o bronce, según la respectiva categoría, y sus dimensiones, 85 milímetros de largo por 47 milímetros de ancho. La medalla se usa colgada de una cinta verde de 45 milímetros de ancho con una lista blanca central de 4 milímetros (en la única concesión de esta medalla está cinta fue sustituida por un cordón entrelazado con los mismos colores verde y blanco).
En las categorías de oro y plata esta condecoración lleva además en el lado izquierdo del pecho una placa formada por la medalla de la orden realizada a tamaño reducido y sobrepuesta a un rafagado de 80 milímetros de diámetro, todo ello en oro o plata, según la categoría de la medalla. También podrá usarse un botón (miniatura) con las dimensiones de 15 milímetros de diámetro.
A pesar de de todo lo dicho no será hasta el 19 de noviembre de 2010 en que se conceda por un Real Decreto del Ministerio de la Presidencia y a propuesta de los ministros de Ciencia e Innovación y de Educación la primera Medalla al Mérito en la Investigación y Educación Universitaria, en su categoría de oro, al profesor don Santiago Grisolía García.
Los circunstancias que hicieron valedor de este galardón al profesor Grisolía son la dedicación plena a la investigación en diversos campos del área de la bioquímica, principalmente en la enzimología del metabolismo del nitrógeno relacionado con el ciclo de la urea y en la degradación de las pirimidinas, alcanzando sus estudios gran proyección mundial. Ha publicado más de cuatrocientos trabajos científicos y ha impartido docencia en universidades de todo el mundo, en especial España y Estados Unidos. Su labor institucional ha sido igualmente intensa, presidiendo diversos comités nacionales e internacionales, entre los que destaca el Comité Científico de Coordinación del Proyecto Genoma Humano de la UNESCO. Es miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes, académico de honor de la Real Academia de Doctores de España y miembro fundador del Colegio Libre de Eméritos.
El acto de imposición de la, hasta ahora, única medalla de oro al Mérito en la Investigación y Educación Universitaria tuvo lugar el pasado 1 de marzo de 2011 en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en donde la entonces ministra de Ciencia y Innovación Cristina Garmendia hizo entrega de la medalla actuando como maestra de ceremonias Margarita Salas, que fue la presidenta del Tribunal que concedió dicha condecoración.
AUTOR DEL TEXTO: Don David Ramírez Jimenez
FOTOGRAFÍAS: numismaticodigital.com salvo la última fotografía: sebbm.es

References: artículo 62
 artículo 62
 artículo 63
 artículo 62
 artículo 56
 artículo 62
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto