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Timestamp: 2020-05-25 23:43:37+00:00

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Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 5 de Mayo de 2009 - Jurisprudencia - VLEX 60181775
Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 5 de Mayo de 2009
A fin de emitir pronunciamiento de mérito, la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia entra a conocer el recurso de casación interpuesto por INGENIERIA CYASA, S.A. en contra de la Resolución de 13 de octubre de 2005 dictada por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso ordinario que le sigue ASSA, COMPAÑIA DE SEGUROS, S.A.
Mediante el correspondiente libelo, ASSA, COMPAÑIA DE SEGUROS, S.A. instauró demanda ordinaria en contra de INGENIERIA CYASA, S.A y C.A.A.S., con el propósito de que se les condene a pagar la suma de B/.68,442.29 en concepto de capital, más los intereses generados hasta la efectiva cancelación de la deuda, las costas y los gastos del proceso.
Los hechos que fundamentan la pretensión del demandante, según este, tienen su origen en el contrato de fianza suscrito entre WICO COMPAÑIA DE SEGUROS, S.A. e INGENIERIA CYASA, S.A. el cual está respaldado con garantía hipotecaria sobre bienes muebles y fianza solidaria del señor C.A.A.S.. En virtud de este hecho, WICO emitió una fianza de cumplimiento para garantizar el pago por suministro de combustible y lubricantes realizado por la COMPAÑIA TEXACO DE PANAMA, S.A. a INGENIERIA CYASA, S.A. hasta por la suma máxima de B/.35,000.00 la cual fue aumentada posteriormente a B/.90,000.00 por convenio entre las partes, mediante el Endoso No.01 y posteriormente reducida a 68,442.29 mediante el Endoso No.2
Posteriormente, WICO, COMPAÑIA DE SEGUROS, S.A. se fusionó con ASSA, COMPAÑIA DE SEGUROS, S.A., quedando esta última como sociedad sobreviviente y, en consecuencia, cesionaria de todos los derechos, créditos y obligaciones pertenecientes a WICO.
Por otra parte, INGENIERIA CYASA había incumplido el pago de B/.68,442.29 que le adeudaba a la COMPAÑIA TEXACO, por lo cual esta última requirió de WICO el cumplimiento de dicha obligación, procediendo la cesionaria ASSA a cumplir con el correspondiente pago.
Al subrogarse ASSA, en los derechos de la COMPAÑIA TEXACO frente a INGENIERIA CYASA, la aseguradora reclamó de esta y del fiador solidario C.A.A.S., el pago de la suma desembolsada por la demandante, sin que dicho requerimiento haya sido atendido por los demandados.
La actora se ratificó de las pruebas aportadas con el secuestro previamente solicitado y en adición, presentó otra serie de pruebas documentales.
Los hechos de la demanda fueron negados en su totalidad por un defensor de ausente, compareciendo posteriormente el demandado C.A.A. SUCRE en su propio nombre, y en nombre de la sociedad demandada a constituir apoderado judicial.
Cumplida la etapa probatoria y habiendo presentado las partes sus alegatos de conclusión, el juez de la causa dictó la Sentencia No.17 del 31 de mayo de 2005 que, en su parte resolutiva desestimó la pretensión ensayada por la parte actora y levantó la medida cautelar de secuestro previamente decretada, procediendo a fijar la correspondiente condena en costas, todo ello con fundamento en las deficiencias que presentaba el caudal probatorio aportado por la parte demandante.
De la anterior resolución se dio por notificada la actora mediante memorial en el cual apeló la referida sentencia, procediendo a sustentar su recurso en tiempo oportuno, haciendo otro tanto la contraparte respecto de su oposición.
Después de haber hecho una nueva ponderación del material probatorio obrante en el proceso, el tribunal de apelación dictó la Resolución de 4 de agosto de 2005 por la cual reformó el fallo del juez primario en el sentido de condenar a la sociedad demandada por la cantidad reclamada, más los intereses y costas del proceso, manteniendo la absolución de C.A.S., y ordenando levantar la medida cautelar en cuanto a los bienes de este demandado, reduciendo proporcionalmente las costas a su favor.
Es contra esta resolución que se interpone el presente recurso de casación, respecto del cual la Sala conoce y se apresta a decidir.
RECURSO DE CASACION Y CRITERIO DE LA SALA
La casación es en el fondo, siendo el concepto de la infracción el de error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba.
Los dos primeros motivos hacen referencia a la errónea valoración del documento obrante a fojas 33-34, el cual consiste en copia fotostática del contrato de garantía personal (fianza) No.06-01-109584-0; el tercer motivo se refiere a la inadecuada apreciación del documento visible al folio 36, consistente en el endoso No.1 de la garantía de cumplimiento, y el último motivo hace referencia al valor probatorio que se le dio a la declaración testimonial consultable a fojas 78-81.
El recurrente estima infringidos los artículos 1100, 1103 y 1130 del Código Civil; 194, 195 y 807 del Código de Comercio y 781, 798, 844 y 871 del Código Judicial.
En concreto, el primer cargo de injuridicidad que se endilga al fallo recurrido consiste en el error de valoración en que incurrió el tribunal de segunda instancia, al estimar que el contrato de suministro estaba debidamente acreditado conforme al contrato de fianza No.06-01-109584-0 visible a fojas 33-34, "al enjuiciar que 'el reconocimiento' ha operado en dicha modalidad por el hecho que, aún luego de constituir apoderado, la demandada no ha negado la procedencia de la firma de su representación ni tachado el documento."
Agrega el casacionista que el documento cuya valoración se objeta es una fotocopia de un documento privado "expedido por un particular que, además fue suscrito por un tercero que no es parte en el proceso. Por otro lado, es una prueba (documento) de naturaleza dispositiva, toda vez que, del mismo se desprende un acto de voluntad que produce efectos jurídicos, como lo es el obligarse al pago bajo los términos y condiciones que en ese documento se indican."
El recurrente hace referencia a este documento al explicar las infracciones a los artículos 1100, 1103 y 1130 del Código Civil; 194 y 195 del Código de Comercio y 781, 798 y 871 del Código Judicial.
Al consultar el fallo impugnado, la Sala puede apreciar lo expuesto al respecto por el tribunal de alzada, cuyo extracto pertinente se transcriben a continuación:
"De foja 33-34 consta el documento que acredita la existencia de la Fianza No.06-01-109584-0. Con relación al mismo recae la polémica respecto a su valor, si se trata en realidad de una fianza y si presta mérito para acreditar la existencia de un contrato de suministro entre INGENIERIA CYASA, S.A. y Compañía Texaco de Panamá, S.A.. En cuanto lo primero, el Tribunal participa del criterio que no se puede tener por reconocido tácitamente por el defensor de ausente, sin embargo, el reconocimiento ha operado en dicha modalidad por el hecho que, aun luego de constituir apoderado, la demandada no ha negado la procedencia de la firma de su representación ni ha tachado el documento." (Fs. 163-164).
El extracto transcrito pone de manifiesto que el tribunal de segundo grado hace referencia al artículo 861 del Código Judicial, así como al inciso 3 del artículo 856 del mismo texto legal, los cuales se refieren a los documentos privados en general. No obstante, el documento cuya valoración se objeta pertenece a una categoría específica de documento privado, este es, el presentado en copia fotostática, al cual el numeral 3 del artículo 857 del Código Judicial le señala el requisito específico que debe cumplir para que tenga valor como prueba documental. Dicho requisito consiste en que sea autenticado por el funcionario encargado de la custodia del original.
Cabe señalar, sin embargo, que el casacionista no señaló como infringida la disposición contenida en el artículo 857 del Código Judicial, en su inciso 3, la cual debe preceder, dicho sea de paso, a todas las otras disposiciones que se dicen infringidas, respecto de las cuales la Sala se pronuncia a continuación.
No se ha infringido el artículo 1100 del Código Civil, porque el demandante cumplió con aportar el medio probatorio que creyó necesario para acreditar uno de los supuestos de hecho sobre el cual fundamentaba su pretensión (la copia del contrato de fianza).
No se infringe el artículo 1103 del Código Civil porque, siendo el de suministro un contrato mercantil, le son aplicables primeramente las disposiciones generales sobre contratos mercantiles, contenidas en el Código de Comercio y, sólo de manera supletoria, a falta de disposición que regule el punto controvertido, serán aplicables las disposiciones del derecho común, cuando no haya costumbre mercantil al respecto. Sobre el particular, resulta claro el artículo 246 del Código de Comercio cuando dispone que "la prueba de testigos será admisible en los negocios mercantiles, cualquiera que sea la cantidad que importe la obligación o excepción que se trate de probar."
No se infringe el artículo 1130 porque, siendo el contrato de suministro, de naturaleza mercantil, y no habiendo una disposición que determine formas especiales para su validez, por ser sobre todo un contrato atípico, rige lo dispuesto en el artículo 195 del Código de Comercio sobre la libertad de formas en la contratación mercantil.
No se infringe el artículo 194 del Código de Comercio puesto que ya ha señalado la Sala que existen disposiciones especiales del Código de Comercio que tienen prevalencia por sobre las generales del Derecho Civil.
No se infringe el artículo 195 del Código de Comercio porque el contenido de dicha disposición es precisamente lo que desvirtúa la alegada necesidad de la prueba por escrito, por parte del recurrente.
No se infringe el artículo 781 del Código Judicial porque, como ya ha observado la Sala, el contrato de suministro no es solemne.
No se infringe el artículo 798 del Código Judicial, porque los usos y costumbres no guardan relación con el punto controvertido.
No se infringe el artículo 844 del Código Judicial porque la ley sustancial no establece la forma escrita para el contrato de suministro.
Finalmente, no se infringe el artículo 871 del Código Judicial, porque el documento cuya valoración se cuestiona no emana de tercero, aspecto este al cual se referirá la Sala a continuación.
Como bien observa el ad quem, consta al folio 41 la certificación del Registro Público que acredita la fusión de WICO COMPAÑIA DE SEGUROS S.A. con ASSA COMPAÑIA DE SEGUROS, S.A. y, de conformidad con el artículo 76 de la Ley 32 de 1927 (sobre Sociedades Anónimas), a partir de la inscripción del convenio de fusión, ASSA sucede a WICO en todos los derechos, deudas y obligaciones. En consecuencia, no se puede considerar a WICO COMPAÑIA DE SEGUROS como tercero en el proceso.
No habiéndose infringido ninguna de las disposiciones señaladas por el recurrente, respecto de este motivo, procede desestimar el mismo, dado que la Sala no puede considerar fundado un motivo, en base a la infracción de normas que no han sido señaladas en el recurso.
Tal ha sido el criterio reiterado de esta Sala, de acuerdo con los extractos jurisprudenciales que a continuación se transcriben:
"En este recurso extraordinario la Corte carece de facultad para juzgar el fallo impugnado con fundamento en el quebrantamiento de normas que no han sido señaladas en el recurso". (Registro Judicial, Septiembre, 1981, p.39).
"El recurso de casación es un medio extraordinario de impugnación que no permite al Tribunal de Casación iniciativa para señalar como infringida una disposición legal, porque ello equivaldría a introducir en el debate un hecho jurídico no cuestionado en el recurso." (Sentencia de 7 de julio de 1977).
El segundo cargo de injuridicidad que se endilga al fallo recurrido consiste en la errónea valoración que hizo la sentencia objeto de censura, respecto del mismo documento cuya valoración se objetó en el motivo anterior, es decir, el contrato de garantía No. 06-01-109584-0 del cual se dedujo el indicio de la existencia del contrato de suministro.
Sobre el particular, el tribunal superior expresó:
El hecho de que la fianza presupone un contrato principal y que esta fianza, de la que INGENIERIA CYASA, S.A. participó como fiado, tiene por contrato principal uno de suministro, celebrado entre INGENIERIA CYASA, S.A. y Compañía Texaco de Panamá, S.A. aporta un indicio, claro y fuerte, contra INGENIERIA CYASA, S.A., acerca de la existencia de dicho contrato.
En principio, nada tendría que objetar la Sala a lo expuesto por el tribunal de apelación, puesto que, siendo la fianza un contrato accesorio o de garantía, el cual depende, para su nacimiento, de un contrato principal, cuyo cumplimiento garantiza, y que en el presente caso sería el contrato de suministro, según el texto del documento visible a fojas 33-34, la existencia de un contrato de fianza que garantiza el cumplimiento del contrato de suministro presupone la existencia de este último.
El punto problemático surge con la falta de presentación del documento contentivo del contrato de fianza, el cual debe constar por escrito, de acuerdo con el artículo 807 del Código de Comercio, el cual se estima infringido por el recurrente.
Al pretender que el contrato de fianza constituya indicio de la existencia del contrato de suministro, es menester que el contrato de fianza esté debidamente probado, tal como lo previene el artículo 982 del Código Judicial. Pero tal prueba ha de consistir en el contrato escrito, tal como dispone el artículo 245 del Código de Comercio. La copia fotostática no es el contrato sino una reproducción del mismo, por lo que tal documento no sustituye el original sino cumple con las exigencias previstas en el artículo 844 del Código Judicial y en el numeral 3 del artículo 857 del mismo texto legal.
Al no reunir el documento consultable a fojas 33-34 los requisitos legales para acreditar el contrato de fianza, mal puede este documento constituir indicio de la existencia del contrato de suministro.
Si bien el casacionista no alegó la infracción del artículo 245 del Código de Comercio, considera la Sala que se configura la infracción de los artículos 807 del Código de Comercio y 844 del Código Judicial por lo cual, y en consecuencia, se configura también el cargo de injuridicidad expresado en el motivo que se examina.
No obstante lo anterior, ese preciso tener presente que, para casar la sentencia recurrida, es menester que la causal haya influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida, tal como lo previene el artículo 1169 del Código Judicial. Por otra parte, el recurso de casación sólo se refirió a la valoración de aquéllas de las pruebas que tenían por objeto demostrar la existencia del contrato de suministro, por lo cual la Sala se circunscribirá al examen de los medios probatorios aportados con la finalidad de demostrar la existencia del referido contrato.
En el tercer motivo, el recurrente se refiere a la inadecuada valoración del documento visible al folio 36 denominado endoso No.1 correspondiente al contrato de garantía personal No.06-01-109584-0
Señala el casacionista que el fallo de alzada infringió el artículo 807 del Código de Comercio al tener, como prueba de la existencia del contrato de fianza, el referido endoso, puesto que la disposición señalada establece que la fianza mercantil ha de constar por escrito, como también ha de constar por escrito cualquier modificación a dicho contrato, de acuerdo a lo que preceptúa el artículo 196 del Código de Comercio.
Al respecto, la sentencia recurrida expresa:
"El hecho de que la fianza presupone un contrato principal y que esta fianza, de la que INGENIERIA CYASA, S.A. participó como fiado, tiene por contrato principal uno de suministro, celebrado entre INGENIERIA CYASA, S.A. y Compañía Texaco de Panamá, S.A. aporta un indicio, claro y fuerte, contra INGENIERIA CYASA, S.A., acerca de la existencia de dicho contrato. Este indicio de existencia de un contrato de suministro se refuerza con la prueba del endoso No1... Allí se señala expresamente que lo garantizado es el suministro de combustible..." (Folio 165 - Lo resaltado es de la Sala).
Según el extracto transcrito, la resolución censurada se refirió al documento consultable al folio 36 denominado Endoso No.1, como un refuerzo del indicio de la existencia del contrato de suministro. Sin embargo, el recurrente sostiene que el fallo de segunda instancia le atribuyó a dicho documento el mérito de probar la existencia del contrato de fianza.
La importancia de distinguir la idea expresada en la sentencia recurrida, de la expresada por el casacionista, radica en el hecho de que el endoso No.1, visto como indicio de la existencia del contrato de suministro, tendría mayor valor probatorio al tener una mayor relación, o una relación más directa con el hecho que se trata de probar, de acuerdo con el artículo 983 del Código Judicial. En tanto que el endoso, visto como indicio de la existencia del contrato de fianza, no sólo mermaría su valor probatorio sino que, incluso, carecería de dicho valor puesto que, la conjetura de la existencia del contrato de suministro no se apoyaría en un hecho probado, como sería el endoso No.1, sino en un hecho no probado (el contrato de fianza) cuyo indicio de existencia, a su vez, estaría constituido por el endoso (indicio de indicio), situación esta que se haya prevista en el artículo 982 del Código Judicial. Mas no es este el caso que se presenta, ya que al folio 36 consta el documento con el membrete de WICO COMPAÑIA DE SEGUROS, S.A., el cual se tiene por firmado por las partes contratantes, ya que el mismo no fue objetado oportunamente, e identificado como ENDOSO No.01 de la póliza No. 06-01-0109584-0, teniendo como beneficiario a la Compañía Texaco de Panamá, S.A. y como fiado a INGENIERIA CYASA, S.A. En dicho documento se señala que se garantiza "SUMINISTRO DE COMBUSTIBLE".
Para que se pueda apreciar de un modo más claro el documento denominado Endoso No.1 como indicio de la existencia del contrato de suministro, es preciso tener presente, primeramente, la naturaleza del documento que, con impropiedad terminológica, se denomina "endoso".
El endoso, en sentido estricto, es una forma de transmitir un título a la orden, mediante la firma u otra fórmula escrita al reverso de dicho documento. Definiciones semejantes a esta son las que recogen todos los diccionarios jurídicos consultados. Así lo ha observado el abogado y empresario en el ramo de seguros C.A.V.P., quien sostiene que el mal llamado endoso, en el ámbito de los contratos de seguro, constituye en realidad un anexo en las pólizas, en virtud del cual se modifican las condiciones de dicho contrato. Continúa el autor consultado, señalando que el llamado endoso constituye parte integrante del contrato original o póliza matriz (Hablemos de Seguros, p.p. 120-121), lo que pone de manifiesto la naturaleza contractual del endoso.
Si bien es cierto que el endoso, visto como documento contentivo de las modificaciones a las cláusulas originales de una póliza, es propio del ámbito de los contratos de seguros, es preciso tener presente que las compañías aseguradoras han venido constituyéndose en garantes de cumplimiento (fiadoras) en los contratos de fianza mercantil, sobre todo, antes del advenimiento de las empresas afianzadoras. En consecuencia, los contratos de fianza que estas aseguradoras suscriben como garantes suelen extenderse, igualmente, en pólizas, y sus modificaciones posteriores, en endosos, tal como se puede apreciar en el documento obrante al folio 36.
En consecuencia, el documento denominado Endoso No.1, visible al folio 36, no infringe en forma alguna los artículos 196 y 807 del Código de Comercio. ya que el mismo consta por escrito, en original, firmado por las partes contratantes, y no ha sido objetado por la parte contra la cual se presenta. Además, constituye claro indicio de la existencia del contrato de suministro, no configurándose así el cargo de injuridicidad que el recurrente señala en el tercer motivo.
El último cargo de injuridicidad que se endilga a la sentencia impugnada, contenido en el cuarto motivo, hace referencia al valor probatorio que se dio a la declaración testimonial del señor EUSTIQUIO CHANIS, consultable a fojas 78-81 "cuyo sentido o alcance pugna con el texto de las normas probatorias en obligaciones mayores de B/.5,000.00". El recurrente estima infringidos, entre otros, los artículos 1103 del Código Civil y 844 del Código Judicial.
Sobre el particular, ya la Sala se refirió a esta circunstancia al estudiar los motivos anteriores, señalando que, siendo el de suministro, un contrato atípico de naturaleza mercantil se rige, primeramente, por las disposiciones generales relativas a los contratos mercantiles, establecidas en el Código de Comercio, una de las cuales (art.246) dispone que la prueba de testigos será admisible en los negocios mercantiles, cualquiera que sea la cantidad que importe la obligación, salvo que la ley mercantil requiera la forma escrita.
En consecuencia, no se vulneran los artículos 1103 del Código Civil ni el 844 del Código Judicial, ni ninguna de las otras disposiciones que el casacionista señala como infringidas, no configurándose así este último cargo de injuridicidad.
Del examen de los motivos alegados por el casacionista se pudo apreciar que el tribunal de alzada se apoyó en diversos medios probatorios para considerar acreditada la existencia del contrato de suministro, es decir, no se limitó al contrato de fianza aportado en copia fotostática, cuya valoración configuró el cargo de injuridicidad. Dicho cuerpo colegiado se apoyó, además, en el documento denominado Endoso No.1 correspondiente al contrato de fianza, así como en el testimonio del señor E.C., consultable a fojas 78-81.
Además, al folio 165 se aprecia igualmente que el tribunal de apelación tomó en consideración "la ausencia de negación expresa de la demandada de haber sostenido un contrato de suministro con Compañía Texaco de Panamá, S.A. ..."
De igual forma, el ad quem tomó en consideración la prueba documental visible al folio 38, cuya ponderación por parte de dicho tribunal se expresó en los siguientes términos:
"En el proceso obra también prueba del pago que ASSA, Compañía de Seguros, S.A. hizo a Compañía Texaco de Panamá, S.A.. Esta prueba viene constituida por la certificación expedida por dicha sociedad (v.f.38), y reconocida en el curso del proceso por su suscriptor (v.f.79), en la que se deja constancia de haber recibido el pago, mediante cheque No24438 del Banco Continental de Panamá, S.A., por B/.68,442.29, '... con el cual se cancela el reclamo sobre la póliza número 06-01-0109584-0 (WICO) 866B2342 (ASSA) del Ramo de FIANZAS por el Fiado Ingeniería Cyasa, S.A.". Según el talonario, consultable a foja 39, el cheque fue girado el 21 de mayo; la certificación data del 24 de mayo siguiente."
Es el criterio de la Sala, que obran en el proceso suficientes medios probatorios, sin necesidad de considerar el contrato de fianza, para arribar a la conclusión de la existencia del contrato de suministro, por lo que considera la Sala que no procede casar el fallo recurrido.
En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA, SALA CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Sentencia de 13 de octubre de 2005 dictada por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso ordinario que ASSA, COMPAÑIA DE SEGUROS, S.A. le siguiera a INGENIERIA CYASA, S.A. y C.A.A.S..
Las obligantes costas se fijan en la suma de B/.500.00
OYDÉN ORTEGA DURÁN -- ALBERTO CIGARRUISTA CORTEZ

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 artículo 195
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 artículo 245
 artículo 844
 artículo 857
 artículo 245
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 artículo 983
 artículo 982