Source: http://www.legaltoday.com/blogs/gestion-del-despacho/blog-manual-interno-de-gestion/cul-es-el-dies-a-quo-para-el-cmputo-de-la-prescripcin-en-materia-de-honorarios?voto=3
Timestamp: 2019-04-24 02:39:08+00:00

Document:
24 de abril de 2019 | 04:39
La jurisprudencia y doctrina han venido manteniendo que las acciones de reclamación de honorarios profesionales de abogado han de ser admitidas a trámite siempre y cuando aquéllas no se encuentren prescritas conforme dispone el artículo 1961. 1º del CC, que establece que “por el transcurso de tres años prescriben las acciones para el cumplimiento de las obligaciones siguientes: 1.ª La de pagar a los Jueces, Abogados, Registradores, Notarios, Escribanos, peritos, agentes y curiales sus honorarios y derechos, y los gastos y desembolsos que hubiesen realizado en el desempeño de sus cargos u oficios en los asuntos a que las obligaciones se refieran”
En tal sentido, el día inicial para el cómputo de la prescripción ha venido determinándose por el momento en que dejaron de prestarse los concretos servicios reclamados con base a lo dispuesto en el artículo 1969 del CC (el tiempo para la prescripción de toda clase de acciones, cuando no haya disposición especial que otra cosa determine, se contará desde el día en que pudieron ejercitarse)
Sin embargo, dicha interpretación ha sufrido una importante variación a tenor de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo de 13 de junio de 2014. Dicho órgano, entrando a valorar el interés casacional del recurso interpuesto por dos letrados, que impugnaban la aplicación de la prescripción por el transcurso de tres años, ha dictado una sentencia, cuyo ponente es Xavier O`Callaghan (TS Sala de lo Civil, Sección 1ª, Sentencia núm. 338/2014 de 13 de junio), a cuyo tenor el dies a quo se identificó con el día en que finalizan los servicios profesionales del abogado, considerados globalmente, es decir, teniendo en consideración la finalización de la prestación de todos diferentes servicios que venían prestándose al cliente, cualquiera que fuera su naturaleza.
Veamos el texto de la fundamentación de dicha resolución:
"El ejercicio de la profesión de abogado no implica que cada asunto del que presta sus
servicios profesionales deba ser reclamado su precio, antes de la prescripción trienal conforme al artículo 1967.1º del Código civil (la aplicación a este número del último párrafo de este artículo está hoy fuera de duda, según doctrina y jurisprudencias). No se trata de prescripción de cada asunto, sino prescripción de todos ellos, que forman el servicio profesional conjunto; ni siquiera se exige que vayan interrelacionados. Se computa desde que "el abogado reclamante dejó de prestar sus servicios..." ( sentencia de 14 febrero 2006 (RJ 2006, 4439) ) o que "el letrado reclamante siguió prestando los servicios..." ( sentencia de 16 abril 2003 (RJ 2003, 3717) ), "sería anormal que el abogado reclamase el pago por cada una de tantas actuaciones judiciales como realice en un pleito en defensa de su cliente" ( sentencia de 8 abril 1997 (RJ 1997, 2707) ). La cuestión que se presenta en el presente caso es si precisamente hubo -y se haya probado- la continuidad de los servicios profesionales.
El dies a quo, es el día en que finalizan los servicios profesionales del abogado, considerados globalmente. Como dice la sentencia de 14 febrero 2006 "el artículo 1967 del Código civil in fine determina que la fecha de inicio de la prescripción de los créditos que contempla será el día "en que dejaron de prestarse los referidos servicios", que ha sido aplicado por la doctrina de este Tribunal al primer párrafo del artículo 1967 del Código civil , aunque el inciso final no se refiera directamente al mismo, (así, las sentencias de 15 de noviembre de 1996 (RJ 1996, 7977) y 8 de abril de 1997 (RJ 1997, 2707) ). La Audiencia considera que el dies a quo que determina el inicio de la prescripción es el de la fecha del contrato de transacción, momento en el que el abogado reclamante dejó de prestar sus servicios con relación al concreto pleito, puesto que con el mismo y mediante la transacción, acabó la ejecución de la sentencia de condenaba a X. Este hecho está probado y no ha sido impugnado por el cauce debido por el recurrente. Por ello siendo la prescripción de tres años y empezando a contar el plazo el día 31 de enero de 1991, fecha de conclusión de la referida transacción, es obvio que había ya transcurrido el plazo de prescripción cuando se interpuso la demanda, el 25 de septiembre de 1995".
En consecuencia, el Tribunal Supremo no comparte el argumento de que "cada asunto debe reclamarse en forma independiente" y la continuidad de los servicios debe ser en "con relación al concreto pleito" pues ello contradice la doctrina jurisprudencial indicada de que la actuación del abogado es global en el conjunto de asuntos que controla respecto al mismo cliente, que las puede minutar conjuntamente sin escindir las reclamaciones caso por caso.
Una interpretación ciertamente ajustada a la realidad de la relación abogado-cliente.

References: artículo 1961
 artículo 1969
 artículo 1967
 artículo 1967
in fine
 artículo 1967