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Timestamp: 2017-07-26 15:29:50+00:00

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Abuso en aulas de Jalisco by EL INFORMADOR - issuu
El abuso sexualen las aulasde Jalisco
LUIS ALBERTO HERRERAEl abuso sexualen las aulasde Jalisco
LUĂ?S HERRERAEl universo grita. El hormigón acusa la violencia
con la que fue fraguado como muro. El hormigón grita.
La hierba gimotea bajo los dientes del animal.
Michel Houellebecqel abuso sexual en las aulas de jaliscoCAPITULO PRIMEROAbusos en escuelas rebasan a la sej
Los casos forman parte de la estadística anual de la SEJ.
En el periodo 2000-2011 se han presentado 116 denuncias de agresiones
sexuales de docentes hacia el alumnado, la SEJ confirmó 92%
Sólo 45% de los casos confirmados concluyó
con el cese del profesor inculpadoLos registros de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) en un periodo
de 12 años, de 2000 a 2011, lo demuestran. No hay un solo año en
que no se haya presentado un cúmulo de estos abusos, desde palabras
y miradas de hostigamiento sexual a los infantes o tocamientos, hasta
Estos hechos en Jalisco se presentan en todos los niveles de la educación básica: hay, inclusive, jardines de niños con antecedentes de
abuso sexual confirmados por la SEJ, aunque las secundarias y primarias concentran la gran mayoría de estos sucesos.
Dentro de este lapso de estudio, la SEJ registró 116 casos por denuncias de agresión sexual hacia el alumnado de parte de los maestros;
en 92% de éstos las indagatorias de la autoridad confirmaron la responsabilidad del docente, por lo que concluyeron con la imposición
de una sanción en el ámbito administrativo.
La mitad de todos los casos se originó en planteles de secundaria,
mientras que en un segundo lugar pero con una proporción muy cercana (45%) fueron las primarias públicas las que sirvieron como es-EL INFORMADOR78el abuso sexual en las aulas de jaliscocenario de esta conducta que es, en realidad, un delito: en estos dos
niveles, por lo tanto, se focaliza 95% de las agresiones sexuales que
produce el sistema educativo estatal básico.
En el 5% restante, sin embargo, se encuentran las agresiones que
sucedieron en los jardines de niños, específicamente con 3% de los
hechos, y donde se han presentado cuatro denuncias: una en 2008 y
dos en 2010 —en estas tres la Secretaría confirmó actos de abuso sexual contra los menores—; hubo otra anterior, de 2006, pero la indagatoria concluyó con la improcedencia de la acusación.
Existe un 2% final de todos los casos registrados en Jalisco en los
cuales la SEJ no precisa el origen del plantel que tuvieron las denuncias.
En este sentido, de todos los casos en que la SEJ confirmó con sus
procedimientos la responsabilidad del docente en un acto de abuso
sexual infantil, en menos de la mitad —sólo 45%— se determinó la
destitución, mientras que en 51% la autoridad se limitó a la imposición de castigos que únicamente fueron desde una amonestación hasta una suspensión de 30 días sin goce de sueldo.
Los archivos de la autoridad educativa no muestran que recurra
al cambio de plantel del maestro como medida sancionatoria, pero
la baja proporción de destituciones es cuestionada por asociaciones
civiles que piden una respuesta mucho más severa ante esta forma de
violencia escolar, que trae repercusiones trascendentales para el desarrollo psicológico del menor.
Esto es que, de cada dos maestros que abusan sexualmente de su
alumno en Jalisco, uno pierde el empleo; el otro, no. También es cierto,
no obstante, que hay denuncias categorizadas como “actos inmorales”
que terminaron con una de las 48 destituciones de profesores que se
han decretado por la SEJ en el periodo citado, por haber vulnerado de
esta manera la integridad de los infantes que tenían bajo su resguardo.
Únicamente en 7% de todos los casos investigados por la SEJ por
agresiones sexuales en los planteles educativos se concluyó la inocencia del docente que había sido acusado.
“…mi esposo y la de la voz revisábamos calificaciones de mi hija en compañía de ésta; y
comenzamos a hablar del maestro citado, a intercambiar opiniones sobre si era bueno o malEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscomaestro, y al estarlo citando por su nombre nuestra hija se quedó callada y se fue a encerrar
a su cuarto. Como nos pareció rara su actitud fui hacia mi hija y le pregunté qué le pasaba;
al principio no quería decir nada y, luego de que la convencí de que me dijera qué le pasaba
para poder ayudarle, me dijo que el maestro, cuando le dio clases en primero y segundo año
de primaria, abusó de ella y de sus compañeras; le pregunté a mi hija en qué consistió el abuso
y me dijo que la agarraba de los brazos, la sentaba en sus piernas, y que le había agarrado su
colita (vagina) en varias ocasiones; además me dijo que lo mismo hacía el maestro con otras
compañeras a las que les besaba el cuello y les jadeaba con en sus oídos y que no me había
dicho nada porque tenía miedo. Quiero agregar que esto es muy doloroso para la de la voz
y para mí esposo, más aún, a sabiendas de lo traumático que puede ser para nuestra hija…”Abren 69 averiguaciones previas contra delitos de índole sexual en escuelas
Sus registros en el periodo 2007-2011
72% fueron por atentados al pudor, seguidos por el hostigamiento
y acoso sexual y violaciónSi las agresiones sexuales que genera el sistema educativo estatal de
nivel básico se han normalizado hasta el grado de registrarse año con
año, como lo muestran las estadísticas de la SEJ, debía entonces proyectarse en las de la Procuraduría General de Justicia del Estado de
Jalisco (PGJEJ), al estar de por medio una conducta ilícita.
La PGJEJ carece de archivos pormenorizados anteriores a su actual gestión; sin embargo, confirma que en el periodo de 2007 a 2011
recibió 57 denuncias por delitos de índole sexual cometidos al interior
de los planteles educativos de la SEJ en la metrópoli (Guadalajara,
Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá), como violación, hostigamiento y
acoso sexual, pornografía infantil y atentados al pudor.
Doce por ciento de las denuncias hizo referencia a una violación
dentro del plantel escolar (siete casos), 14% se trató de hostigamiento y acoso sexual (ocho casos), 2% a pornografía infantil (un caso) y
72%, la gran mayoría, fueron sobre atentados al pudor (41 casos).
En las 57 denuncias penales los señalados como victimarios son integrantes del personal docente y servidores públicos en general de la SEJ.EL INFORMADOR910el abuso sexual en las aulas de jaliscoA éstas deben sumarse otras 12 denuncias penales que se generaron en las delegaciones regionales que la PGJEJ tiene para perseguir
los delitos en el resto de los municipios del Estado, también por ataques sexuales de parte del profesorado al alumnado: una en la Zona 1
Norte Colotlán, dos en la Zona 2 Lagos de Moreno, tres en la Zona 5
Tamazula de Gordiano, una en la Zona 6 Ciudad Guzmán, dos en la
Zona 8 Autlán de Navarro y dos en la Zona 9 Costa Norte.
Se trata, entonces, de 69 denuncias penales en total por agresiones sexuales que fueron generadas por el aparato educativo estatal en
Jalisco, 83% en los cuatro municipios metropolitanos referidos.
Es llamativo, sin embargo, que en ese periodo (2007-2011) la
PGJEJ haya recibido más denuncias por este tipo de hechos al interior de las escuelas públicas que la misma SEJ en su área jurídica, pese a que los casos habrían ocurrido en sus instalaciones. Mientras la
PGJEJ reporta 69 denuncias penales con este contenido directamente relacionado con el funcionamiento de la SEJ y la vulneración de la
integridad del alumnado en esos cinco años, a la autoridad educativa
sólo llegaron 46 casos.
Esto puede explicarse, como lo afirma María del Refugio Ruiz
Moreno, presidenta de la Asociación Jalisciense de Padres de Familia
en Contra de la Violencia y el Acoso Escolar en la Educación Básica
(Asjapava), al descrédito que impera entre los padres de familia sobre la
SEJ por lo que, consideran, es una pobre capacidad de respuesta a estos
hechos que no son resueltos de manera ágil ni con sanciones severas.
La misma Ruiz Moreno reconoce que cuando uno de estos casos
llega a su Asociación para que intervenga, ella prefiere acompañar y
orientar a los padres de familia para que acudan al Ministerio Público
antes que a la misma SEJ.
“…es que ahora en la mañana cuando estaba desayunando, porque ya me iba a llevar a la
escuela mi mamá, estaba en un cuarto viendo las noticias, siempre las ve y me dijo ‘Ven a ver lo
que están diciendo de tu escuela’, y cuando yo llegué al cuarto dijeron que el maestro les hacía
cosas malas a las niñas que eran sus alumnas y en eso me mencionaron a mí, porque me dijeron
que entre esas niñas se encontraba una de nombre [Alumna 2] que soy yo, y mi mamá se asustó
y me dijo que si era cierto lo que estaba diciendo y yo le dije a mi mamá que sí era cierto y meEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscodieron muchas ganas de llorar porque me sentí triste, y fue cuando le dije a mi mamá que sí era
cierto y que también a mis amigas. Cuando estaba en segundo de primaria, porque en primero
no me pasó nada, pero no le dije a mi mamá nada de lo que me había pasado, solamente le dije
que sí, y el maestro cuando llegábamos que nos daba las clases nos ponía hacer trabajos y, luego
de que terminábamos, teníamos que ir a su escritorio para que nos revisara lo que habíamos hecho y nos dijera si estaba bien o estaba mal; entonces, me acuerdo que un día, que yo terminé
lo que nos puso a hacer, yo fui a su escritorio y el maestro me agarró de mis manos y me jaló
cerquita de su silla y, cuando estaba a un lado de él, con sus dos manos me tocó de aquí de mi
cintura y me sentó de lado encima de sus piernas, y yo me asusté y me quedé callada por que me
dio como miedo y, entonces, como yo lo estaba viendo, el maestro me metió una mano por la
cintura y, como mi falda era de resorte, no me apretaba y metió su mano hasta que me empezó a
tocar en mi colita por donde hago pipí. Así me hizo lo mismo el otro día y dos de mis compañeras vieron cuando me estaba tocando en la segunda vez, porque ellas estaban junto al escritorio
del maestro porque les iba a calificar sus trabajos, pero ellas no dijeron nada porque yo ya había
visto cuando las tocaba en su colita el maestro a ellas, por eso nos quedamos calladas porque nos
dio mucho miedo y por eso yo no le dije a mi mamá…”Legislación obliga a SEJ a notificar abusos a PGJEJ: no se cumpleEn Jalisco, cuando un docente abusa sexualmente de uno de sus alumnos y los padres de familia acuden a la SEJ para denunciarlo, la autoridad educativa, de naturaleza administrativa, lo investigará básicamente desde el marco de las leyes para los Servidores Públicos del Estado
de Jalisco y sus Municipios y de Responsabilidades de los Servidores
Públicos. Hasta ahí se limitará, sin hacerlo del conocimiento de la
PGJEJ aunque esté de por medio un delito y esté obligada a ello.
Dentro del mecanismo de respuesta que ha adoptado sobre los
casos de abuso sexual la Dirección General de Asuntos Jurídicos de
la SEJ, ésta decidió que la denuncia penal por cada ataque que se
presenta en los planteles educativos, aun cuando se confirme por
sus procedimientos administrativos, “corresponde interponerla a
los padres de familia de los menores”, según una respuesta brindada por la dependencia con el folio 1166/2011 y entregada el 10 de
enero de 2012.EL INFORMADOR1112el abuso sexual en las aulas de jaliscoAsí es como ha actuado la SEJ durante los últimos 12 años (20002011). Aunque llegó a confirmar la responsabilidad del docente sobre
92% de los 116 casos que indagó en este periodo, la autoridad educativa se ha abstenido de presentar alguna denuncia penal al respecto o
de notificar el hecho a la PGJEJ, pues concibe esto como una obligación de los padres de familia y no suya.
Esta manera de proceder de la SEJ, vigente hoy en día, transgrede,
sin embargo, el artículo 42 de la Ley General de Educación del país,
que fue reformado en 2010 para incluir esta obligación: “En caso de
que las y los educadores así como las autoridades educativas tengan
conocimiento de la comisión de algún delito en agravio de las y los
educandos, lo harán del conocimiento inmediato de la autoridad correspondiente”.
De hecho, esta obligación en la Ley General es citada por la propia
Secretaría de Educación Pública (SEP), del Gobierno federal, como
uno de los lineamientos que debe guiar la actuación de las autoridades
educativas ante el abuso sexual de los profesores hacia los alumnos, en
una consulta para esta investigación.
A pesar de ello, si se quiere que estos hechos delictivos en el ámbito escolar de Jalisco tengan un cauce e implicaciones de índole penal, y no sólo administrativa, dependerá enteramente de los padres
de familia, quienes, básicamente, se ven orillados a denunciar dos o
hasta tres veces en busca de justicia: una ante la SEJ —que parecería la
instancia más cercana—, otra ante la PGJEJ y otra ante la Comisión
Estatal de Derechos Humanos (CEDHJ).
“…una madre de familia del citado plantel escolar vía telefónica me informó que el servidor público de quien me quejo abusa sexualmente de los alumnos, diciéndome que tuviera
cuidado con mis hijas, ya que los compañeritos decían que quien el citado maestro constantemente tocaba su cuerpo era precisamente a mi hija; de momento lo dudé, el comentario de
esta madre de familia, de nombre… ignoro sus apellidos; entonces, impactada por la información proporcionada por esta madre de familia, me entrevisté con mi niña, a quien cuestioné qué era lo que pasaba con el maestro; entonces, mi hija, al momento, se soltó en llanto
y demasiado consternada me empezó a platicar lo que le hacía el citado profesor, diciéndome
con palabras textuales que el maestro a la hora de clases la ponía a realizar un trabajo y luegoEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscole hablaba, diciéndole: ‘Ven a mi escritorio y aquí junto a mí vas a trabajar’. Entonces mi niña
llegaba a su escritorio con su cuaderno y su lápiz, y el profesor la empezaba a acariciar en todo
su cuerpo y su vagina, luego el maestro le bajaba sus pantaletas, en tanto él se bajaba el cierre
de su pantalón y se sacaba el pene, después sentaba en sus piernas a mi hija y le introducía su
miembro en su vagina; esto la hacía en presencia de los demás compañeritos, refiriéndome
también mi niña que, después de que el citado profesor abusaba sexualmente de ella, iba al
baño y se daba cuenta de que de su colita le salía sangre y que le dolía mucho…”Sólo dos de cada 10 delitos sexuales
ocurridos en las escuelas son consignadosEl MP ha confirmado la comisión de pornografía infantil,
corrupción de menores y atentados al pudor al interior
de las aulas públicas de JaliscoLas indagatorias que ha emprendido la PGJEJ sobre los abusos sexuales que se han originado en las aulas públicas de nivel básico del
Estado, por parte del personal docente hacia a los alumnos, muestran
un rezago importante en la obtención de los resultados conclusivos.
Si en el periodo de 2007 a 2011 la Procuraduría emprendió 69
averiguaciones previas sobre ilícitos como violación, hostigamiento y
acoso sexual, pornografía infantil, corrupción de menores, estupro y
atentados al pudor, atribuidos en su comisión a integrantes del mismo
sistema educativo estatal (profesores y servidores públicos de la SEJ),
hasta el momento sólo ha consignado ante un juez 15 casos, apenas
En las averiguaciones previas que se encuentran concluidas con una
consignación, el Ministerio Público encontró, sin embargo, las pruebas
suficientes para afirmar que se han registrado los siguientes delitos al interior de las escuelas públicas que tiene en su encargo la SEJ:
•	Seis casos de pornografía infantil (quien induzca, obligue o
entregue a un menor de 18 años para que realice o simule actos de
naturaleza sexual para sacar un producto de ello, como fotos, videos,
revistas, etcétera).EL INFORMADOR1314el abuso sexual en las aulas de jalisco•	Uno de corrupción de menores (quien facilita, provoca o induce a un menor de edad a la iniciación o práctica de la actividad sexual, o al consumo de drogas, al delito o la mendicidad).
•	Uno de atentados al pudor (quien ejecuta en un menor de 12
años un acto erótico-sexual sin la intención de llegar a la cópula; también puede darse para mayores de 12, pero sin su consentimiento).
•	Cuatro de corrupción de menores y atentados al pudor.
•	Uno de maltrato de menores (quien agrede a un menor de
edad causándole alteración en la salud o integridad física).
•	Dos de estupro (quien tiene cópula con una persona mayor de
12 años pero menor a 18, obteniendo su consentimiento por medio
de la seducción o el engaño).
Desde una perspectiva más amplia y con números generales sobre su desempeño, la Procuraduría sólo llega a consignar una de cada
cuatro averiguaciones previas (según las estadísticas del periodo 20072010), lo cual muestra que, tratándose de ilícitos de naturaleza sexual
en el ámbito educativo, su indicador alcanza un nivel muy parecido,
aunque un poco por debajo.
Así las cosas, durante esta gestión, de cada 10 averiguaciones previas
que emprendió el Ministerio Público estatal para perseguir delitos de índole
sexual cometidos en las escuelas públicas de la SEJ, sólo consignó dos.
“…en virtud de la minoría de edad de la menor declarante se procede a realizar la
presente diligencia a base de preguntas y respuestas. ¿Por qué estás en este lugar? Porque
me trajo mi mamá para que dijera lo que me hace mi maestro ¿En qué año estas? En primer año. ¿Qué es lo que te hace tu maestro? Cuando estamos en clases y tengo que entregarle una tarea me dice que me acerque frente a él, me baja mi pantalón y mi pantaleta
y él se baja su pantalón y su calzón y se saca su cola por donde hace pipí y me la repega
en mi panza. ¿Qué más es lo que hace tu maestro? Me besa en la boca y me dice que si lo
quiero. ¿Esto te lo hace frente a tus compañeros del salón? Sí. ¿Cuántas veces te ha tocado tu maestro? Muchas veces, casi diario que teníamos clases. ¿Alguna vez te amenazaba
tu maestro para que no dijeras nada? Sí, me decía que, si yo le decía a mis papás lo que
me hacía, me iban a correr de la escuela y ya no me iban a recibir en ninguna escuela.
¿Hace cuánto le dijiste a tu mamá lo que te hacía tu maestro? Apenas ayer, porque tenía
miedo de que me corrieran de la escuela…”EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoEstadísticas oficiales de abuso sexual en las escuelas:
¿visos de algo más grande?
Para organizaciones no gubernamentales (ONG) y la misma CEDHJ
es probable que las cifras con que cuenta la autoridad educativa en
materia de agresiones sexuales de parte del cuerpo docente hacia el
alumnado sean, más bien, un sub-registro que no es capaz de mostrar
las dimensiones reales de esta problemática.
El aparato educativo público en Jalisco se hace cargo de un millón
470 mil 384 alumnos en el nivel básico, tiene 61 mil 805 docentes repartidos en 11 mil 123 planteles por toda la entidad, pero en un promedio anual, de lo suscitado en el periodo de 2000 a 2011, sus registros no rebasan los 10 casos de esta naturaleza.
No hay manera de esclarecer la veracidad de las cifras, advierte María del Refugio Ruíz Moreno, presidenta de la Asociación
Jalisciense de Padres de Familia en Contra de la Violencia y el Acoso
Escolar en la Educación Básica (Asjapava), pero su organización está
en un contacto permanente con estos hechos y es, dice, más común
que eso que informa la SEJ con sus estadísticas:
“La violencia sexual existe en todas las etapas y con mayor razón
se está viendo en preescolar, en primaria y en secundaria. Todos los
días recibimos algo de agresión sexual, desde el kínder, en los primeros años de las primarias… ¿qué estamos haciendo?”
La Consulta Infantil y Juvenil 2012 que elaboró el Instituto
Federal Electoral (IFE) midió el abuso sexual dentro de las escuelas
del país. En Jalisco, sin distinguir planteles públicos o privados, el
11.5% de los estudiantes de seis a nueve años contestaron positivamente a “Tocan mi cuerpo y me dicen que no lo cuente”; el 7.9% del
rango 10 a 12 años dijeron que sí al reactivo “Tocan mi cuerpo contra mi voluntad y me siento mal”; el 3.5% de los alumnos de 13 a 15
años confirmaron el de “Sufro violencia sexual”.
Hay distintos factores, dice Ruiz Moreno, que influyen en que
los padres de familia no se acerquen a la SEJ a denunciar este tipo
de casos, desde una falta de confianza en la institución y pocas expectativas sobre su eficiencia; hasta el temor de verse envueltos en
un proceso administrativo muy dilatado e, incluso, “el que dirán”EL INFORMADOR1516el abuso sexual en las aulas de jaliscode la sociedad que, desde su experiencia, llega a ser tan poderoso
como las otras variables.
En el mismo periodo de 12 años la CEDHJ atendió 102 quejas
contra profesores por agresiones sexuales a los alumnos, menos incluso que las registradas ante la propia SEJ (los padres de familia suelen
acudir a ambas instancias y al Ministerio Público). El cuarto visitador
general de la CEDHJ, dice al respecto:
“Efectivamente, la SEJ es muy grande en cuanto al número de
personal que ahí labora, en todo el Estado de Jalisco hablamos de miles de escuelas de los tres niveles de educación básica, de jardín de
niños hasta secundaria; efectivamente, parece el número (de abusos)
muy bajo para que pudiera ser real, pero yo no tendría elementos para
poder decir que hay más casos aunque no descarto la posibilidad porque, además, son temas en los que luego se cohíbe el agraviado para
externarlos y poner una denuncia o una queja”.
La presidenta de la Asjapava apunta como otra posibilidad que la
SEJ carezca de los medios indicados para promover la denuncia de ésta y cualquier otro tipo de irregularidad en el ámbito educativo.
Al respecto, puede mencionarse que, según un informe reciente
elaborado por la SEJ sobre el funcionamiento de la Línea 01-800 3M
CUIDA, puesta en marcha penas el 7 de junio de 2011 para denunciar casos de violencia sexual y de otros tipos en los planteles educativos, en un lapso de 10 meses (hasta el 16 de marzo de 2012) ya había
recibido 13 quejas de abuso sexual, esto es, más de lo que registra comúnmente en todo un año.
Otras instancias no gubernamentales como la Federación de
Asociaciones de Padres de Familia con sede en el municipio de Guadalajara,
tiene un promedio anual de recepción de 50 quejas que hacen referencia a
algún tipo de abuso sexual de parte del profesorado hacia los alumnos.
Las estadísticas oficiales de la SEJ podrían ser, entonces, sólo visos
de algo más grande y que no es percibido en toda su magnitud.
“…se enteraron de que el profesor tocaba a las niñas en sus partes íntimas y me
pidieron que las acompañara para levantar una denuncia en contra del maestro; yo les
contesté que primero platicaría con mi hija para ver si a ella le había pasado algo pero
mi niña me dijo que a ella no le había pasado nada. Un mes después de que estas señorasEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscofueron a mi domicilio, también acudieron la mamá del maestro y otra señora y me pidieron que si podía llevar a mi hija para que declarara a favor del maestro, ya que él era
inocente; después ellas platicaron con mi hija, yo no escuché la plática que sostuvieron,
pero mi sorpresa fue cuando vi a la mamá del maestro llorando y después se retiraron y
ya no me pidieron que la llevara a declarar; antes de retirarse me dijo que a mi niña no le
había pasado nada, que durante la plática que sostuvo con ella le manifestó que no le había pasado nada y que hasta quedaron como amigas; por último, quiero decir que hasta
la fecha mi hija [Testigo 2] no ha querido confiar en mí para decirme si ella sufrió algo o
no. Acto seguido se le concede el uso de la voz a la menor [Testigo 2]: Cuando entramos
a primero de primaria nos dio clase el maestro, y cuando empezó el año yo creí que era
buena onda pero luego empezó a hacer sus cosas; un día cuando [Agraviada 5] terminó
la tarea fue con el maestro y le dijo que ya había terminado y el maestro se la sentó en las
piernas y la empezó a acariciar, en otras ocasiones también hacía esto con [Agraviada 3],
[Alumna 2] y [Agraviada 1], se las sentaba en las piernas y les metía la mano por debajo de su falda y él se bajaba el cierre del pantalón, yo veía esto cuando estaba sentada en
mi butaca y cuando me agachaba para ver y el maestro me observaba y las aventaba y él
se subía el cierre, esto lo hizo en varias ocasiones cuando estuvimos en primero y en segundo año, ahorita yo estoy en tercero (de primaria). Acto seguido el visitador actuante
cuestiona a la menor [Testigo 2], en el sentido de que si a ella la había tocado, y la menor
guardó silencio por un rato y manifestó que sí, que a ella también la había tocado…”Respuesta a los abusos debe articularse
con la Procuraduría, dice la SEJ
La SEJ reconoce como una flaqueza en la atención de las agresiones
sexuales en el ámbito educativo la carencia de un mecanismo de articulación con la PGJEJ, que le evite a los padres de familia pasar por,
al menos, dos procesos de denuncia ajenos uno de otro, en medio de
una situación emocional tan extrema, como sucede hoy en día, a lo
que se le llama una “doble victimización”.
El trámite de índole administrativa que hacen los padres de familia en la SEJ luego deben repetirlo en una localización distinta,
en la PGJEJ, para sus efectos penales, siguiendo formas muy similares como la narración de los hechos, lo cual, además, lleva tiempo,
cuando en el fondo está la probable comisión de un ilícito que tuvo
como escenario a un salón de clases.
EL INFORMADOR1718el abuso sexual en las aulas de jaliscoLa Asociación Jalisciense de Padres de Familia en contra de la
Violencia y el Acoso Escolar en la Educación Básica (Asjapava) ha
advertido la existencia de esta “doble victimización” para los papás:
primero, la que causa el propio aparato educativo que, en lugar de
protegerlo, agredió a su hijo; luego, con un trámite ante la autoridad
que, lejos de ser ágil y expedito, más bien se cuenta por partida doble,
y que llega a fallar en un acompañamiento tan cercano que le brinde
certidumbre a los denunciantes sobre sus avances y resultados.
Fabiola González Vallardo, directora de Vinculación e Imagen
institucional de la SEJ, dice al respecto: “Podemos mejorar en cuanto a los tiempos sobre todo para dar respuesta. Lo que sería nuestro
siguiente paso es asumir un grupo: a esta dependencia (la SEJ) integrarla junto con la Procuraduría porque la mayoría de las denuncias
se van para allá; ahí tenemos que tener muy buena coordinación, si
estuviéramos más unificados sería más instantáneo el proceso, más inmediato: vienes (a la SEJ), traes una queja y de inmediato la presentarías (la denuncia penal) aquí. Es lamentable que un menor o los
padres que están pasando por una situación así vengan, se entrevisten, se hace todo el trámite interno de la SEJ y luego tienen que ir a la
Procuraduría a hacer casi lo mismo”.
La autoridad educativa, no obstante, ha intentado ir mejorando
en el abordaje de estos actos de violencia contra el alumnado. El 7
de junio de 2011 puso en marcha la línea 01-800 3M CUIDA, que
cuenta con ocho profesionales de la psicología y el trabajo social para escuchar, orientar y canalizar las denuncias de agresiones sexuales y
otros tipos de ataques en el ámbito escolar. “Las personas que contratamos tienen experiencia en el trato con menores ya sea de violencia
intrafamiliar o de abuso sexual, es gente preparada que sabe cómo tratar y escuchar a las personas”, asegura la funcionaria estatal.
“…El grupo de tercero A está conformado por 28 estudiantes, de los cuales 20 son niñas
y ocho son varones; nos presentamos con el grupo y se les habló de sus derechos y deberes, se
les solicitó que escribieran en una hoja, en dos columnas, lo que les gusta y si había algo que
no les gustara de su escuela. En la revisión de los escritos se describen los siguientes comentarios de 16 alumnas: [Alumna 3]: ‘Yo pensaba que era un buen maestro, no me gustaba que
les agarrara a mis amigas, les agarraba sus partes íntimas y se las tocaba a mis compañeras, eraEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscomuy malo’; la niña describe en un dibujo a su profesor llamándola y ella contestando ‘¡Yo no!
Yo no me dejé que me tocara’. [Testigo 3]: ‘Que nos gritaba feo, que a mis amigas las violara’;
en su dibujo escribe: ‘Los derechos de los niños, todos tenemos derechos’; dibuja dos figuras,
aparece una de niña y una adulta, la niña con la leyenda de: ‘Mamá escúchame por favor es
urgente’. [Alumna 5]: ‘Que manoseaba a las niñas, que abrazaba a las niñas’. En su dibujo escribió lo siguiente: ‘A mí no me hizo nada, yo veía al maestro manosear a las niñas’. [Alumna
6]: ‘Que las besara’. En su dibujo escribió: ‘Enfrente de todos les hacía todo’; dibuja a dos niñas y al centro a su maestro con una leyenda: ‘Bájate el pantalón’, y el dibujo de las niñas con
la leyenda: ‘No, no quiero’ y ‘Ayy’. [Alumna 8]: ‘Lo que me gusta, nada; lo que no me gusta,
todo’. En su dibujo describe a una niña sentada en las piernas del maestro. [Alumna 8]: ‘Lo
que no me gustaba de mi maestro fue de que se sentaba en las piernas a las niñas y no me gustó’; realiza un dibujo en el que describe que es el maestro y la niña tiene una leyenda que dice:
‘No quiero’ y en el profesor una leyenda: ‘Vámonos para el salón’. [Agraviada 1]: ‘Que nos
toque, que no nos acaricie’; en su dibujo la alumna pinta una silla color rojo; además, dibuja
a su profesor y ella sentada en sus piernas con una leyenda que dice: ‘Yo soy a mí me pasó’…”.Según la directora de Vinculación e Imagen Institucional de
la SEJ, el proyecto de la línea de atención telefónica habría nacido
de la “preocupación” del titular de la dependencia, Antonio Gloria
Morales, ante estos abusos sexuales que comete el mismo personal docente, una situación “bastante alarmante”, y que puede darse sólo con
palabras y miradas con una connotación sexual.
La investigación de estos hechos al interior de la SEJ comienza
con la labor de la Contraloría Interna, que se encarga de recabar las
primeras pruebas confirmatorias; luego pasa a la Dirección General
de Asuntos Jurídicos, que sigue hasta concluir con sanción o exoneración del profesor inculpado. De la atención psicológica de las víctimas se encarga la Dirección de Psicopedagogía de la SEJ, la cual, sin
embargo, no cuenta con una instancia específica para estos hechos,
ni del nivel de especialización que sí tiene la Unidad de Atención al
Maltrato y Abuso Sexual Infantil (UAMASI), grupo que forma parte
de la autoridad educativa local del Distrito Federal.
Durante esta administración estatal (2007-2011), en Jalisco se
han presentado 46 denuncias por agresiones sexuales en las que se
señala al profesorado como responsable de haber abusado sobre los
alumnos de educación básica.EL INFORMADOR1920el abuso sexual en las aulas de jalisco“Ya era un número (de casos) el año pasado que notamos en el ciclo (escolar) que iba subiendo. El secretario se empezó a preocupar, a
poner un ojo ahí y a analizar sobre qué podíamos hacer para darle una
atención adecuada y —no es que no lo estemos haciendo—, para de
verdad darle un cauce, me dijo que preparáramos un proyecto para
dar una solución”, narra González Vallardo.
De ahí partió la línea de atención. Si del 7 de junio al 16 de marzo
de 2012 había recibido 442 llamadas telefónicas, 3% hizo referencia
al abuso sexual (13 casos), 52% a otros tipos de abuso (físico, sicológico y social, 232 casos) y 23% al acoso entre iguales o bullying (103
casos); el resto fueron peticiones de información o asuntos que salían
de la competencia de la SEJ (94 casos).
“… [Alumna 15]: ‘Que me arrimaba junto a él’; en su dibujo anotó lo siguiente: ‘Me
llamaba para que me hiciera eso’, así relata su dibujo con la figura de una niña llorando con
la leyenda: ‘Tengo miedo’. Se cuenta con un dibujo muy parecido al de la niña [Alumna 6],
en donde describe a su maestro con la lengua de fuera y dos niñas a su lado con las leyendas
‘No quiero’ y ‘No puede ser’. En otro dibujo pegado en las paredes del salón, que fue elaborado por una de las niñas entrevistadas, aparece la figura de dos niñas, una con una flor en el
vestido y la otra apenas se nota en el papel por los colores tenues que utilizó. Este dibujo se
titula: ‘Los derechos de los niños, todos tenemos derechos’. El diálogo de una de las figuras
dice: ‘Mamá, escúchame por favor es urgente’, firma la [Testigo 2]. Otra niña intentó dibujar una figura en una silla con otra figura más pequeña sobre las piernas pero las tachó y dijo
‘No puedo’...”.No hay política transversal contra las
agresiones sexuales en las aulas: UPN
Esta institución brinda formación al personal docente sobre sexualidad
humana integral, que permite detectar vulneraciones a los
derechos sexuales dentro de la comunidad escolarEl sistema educativo estatal de nivel básico en Jalisco en su conjunto
no está preparado para hacer frente a una problemática como la del
abuso sexual al interior de las aulas, no sólo en la reacción frente alEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscohecho de parte del órgano administrativo: tampoco en su prevención,
en su investigación académica, en la formación docente, ni en la elaboración misma de los programas de estudio.
A decir de Guadalupe López García, académica de la Universidad
Pedagógica Nacional (UPN), todo parte de la necesidad de jerarquizar y colocar a los derechos sexuales como un contenido transversal en
todo el sistema educativo, porque se enmarcan en la exigibilidad de
cualquier otro derecho humano, y porque lo mismo permitiría infundirlos en el alumno, para que pueda hacerlos valer por sí mismo y defenderse, que en el profesorado, que sabrá lo que está transgrediendo
y la dimensión de sus implicaciones.
“Hay una necesidad inaplazable, imperiosa y humana de tener conocimientos acerca de
la sexualidad humana en forma integral; esto vendría a dar una prevención de los problemas
relacionados con el abuso, las violaciones sexuales y el acoso escolar, con las discriminaciones
en la escuela y las exclusiones”.Si los derechos sexuales estuvieran considerados como un contenido transversal en el sistema educativo estatal, refiere, las propias estructuras directivas de la SEJ y las secciones del SNTE en Jalisco estarían
conscientes de las necesidades de capacitación y formación en este sentido de todos sus empleados, principalmente los maestros y maestras.
La propia carencia de una investigación a profundidad sobre el
abuso sexual en el ámbito educativo por parte de la autoridad como
un fenómeno actual, y con un enfoque académico, para acercarse a su
dimensionamiento real, muestra que sigue estando lejos de ser atendido como merece.
Análisis estos que servirían “para documentar este tipo de problemas y para prevenirlos después”, pero siempre difundiendo los resultados para contar con la participación de la ciudadanía, porque investigar por investigar, sin dar a conocer las conclusiones, o sin utilizarlas
como herramientas para redireccionar políticas educativas, “pues no
le encuentro mucho sentido”.
“…el profe era muy llevado con las niñas y es que yo me comencé a dar cuenta qué era
lo que estaba pasando porque en primero de primaria, sin recordar bien la fecha, pero un díaEL INFORMADOR2122el abuso sexual en las aulas de jalisco[Agraviada 3], de la cual no recuerdo su nombre pero es mi amiga, me dijo que si tenía un
celular con cámara y yo le dije que sí, que le iba a pedir permiso a mis papás para llevarme
mi teléfono celular, yo le dije a [Agraviada 3] que para qué, y ella me dijo que luego me decía
y al día siguiente lo llevé y me dijo que grabara a una de las niñas del salón cuando se sentara en las piernas del maestro, pero yo no le entendí y luego, cuando esa niña se bajó de las
piernas del profe, [Agraviada 3] me regañó porque no la grabé y le pregunté por qué; me dijo
[Agraviada 3] que cuando las niñas de la clase se sentaban en las piernas del profe se bajaba
el cierre y que cuando la niña se le sentaba al profe éste se movía para arriba y para abajo, y
luego yo me comencé a fijar bien y en varias ocasiones vi que lo hacía una vez con [Agraviada
3], también vi que le hizo lo mismo a mis amigas de nombres [Agraviada 5] y [Alumna 6]; yo
nunca le tomé video ni foto al maestro cuando esto pasaba porque el teléfono celular hacía
un ruido muy fuerte al momento de grabar y me daba miedo que el maestro se diera cuenta
de que lo quería hacer, pero de esto yo le platiqué a mi mamá pero como que no me creyó,
y le seguí insistiendo para que ya no me llevara a la escuela, hasta que me creyó, y no regresé
a la escuela, y fue hasta hoy que vimos en las noticias lo que pasó de la denuncia y vinimos
aquí; quiero decir que a mí el profesor nunca me tocó o me hizo algo, pero yo nunca me dejé
y siempre me sacaba cuando intentaba jalarme para con él…”En su unidad de Guadalajara, la UPN imparte un diplomado específico sobre sexualidad humana integral en el que participa la entrevistada, para el personal docente en la entidad, el cual considera todos estos
aspectos. No sólo se abordan los derechos sexuales fundamentales, sino
también el aprendizaje y la enseñanza de la materia desde la base científica, la equidad de género y la diversidad sexual, entre otros temas.
Esto debe llevar sin duda, refiere la académica, a la preparación de
los docentes en la detección de vulneraciones a los derechos sexuales
de los alumnos y el resto de la comunidad escolar, también de situaciones de riesgo de abuso sexual, así como en la atención oportuna y
adecuada de estos ataques al interior de los planteles educativos.
“Para la detección y para reaccionar, para autorreconocerse sexuados, para reconocer a las demás personas sexuadas y con derechos,
dentro de un marco pedagógico-crítico, y desde las ciudadanías”.
Sin embargo, en lo que refiere únicamente a la respuesta sobre las
agresiones que se suscitan, no debe soslayarse la urgencia por contar
con un instrumento eficiente que puede ser la combinación de instan-EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscocias especializadas y marcos normativos específicos para estos eventos:
“Es necesario un mecanismo que prevenga, detecte, registre, atienda y sancione a quien comete delitos de carácter sexual en las escuelas
y no sólo mover o trasladar de una escuela a otra, porque eso es muy
parecido a cuando la jerarquía católica no resuelve los abusos sexuales tan mencionados, donde se oculta o se pretende sancionar en casa,
siendo juez y parte. Por supuesto que debe haber este mecanismo”.
Esto lleva implícito que la sociedad aprenda y aprecie dicho instrumento de denuncia, lo que no ocurrirá sin la construcción previa
Los derechos sexuales según la Asociación Mexicana para la Salud Sexual son 11Derecho a la libertad sexual
Derecho a la educación sexual integral; derecho a la atención de la
“…Hace como dos meses, una madre de una alumna del mismo grupo y grado que cursa
mi hija me preguntó si mi hija no había sido víctima de algún abuso sexual por parte del maestro señalado. En esa ocasión me sorprendió la pregunta y le contesté a la señora que no tenía
noticias de ese tipo de sucesos. Ese mismo día interrogué a mi hija al respecto y me platicó que
dicho maestro, cuando le dio clases, le levantaba su falda, le acariciaba la pierna y los glúteos, la
besaba en el cuello y respiraba agitado en su oreja; todo eso lo hacía cuando le llamaba dizque
para revisar sus tareas. Mientras eso pasaba, el maestro volteaba a la puerta para ver si no lo veían
de afuera lo que estaba haciendo. Ese tipo de actos lo hizo el maestro frecuentemente con mi
hija y con otras alumnas a las que sus padres ya sacaron de la escuela para no exponerlas. Mi hijaEL INFORMADOR2324el abuso sexual en las aulas de jaliscoactualmente es alumna de otra maestra en el grado tercero (de primaria), grupo A; sin embargo,
el señalado profesor fue su maestro en el primero y segundo grado, grupos A…”.La SEJ gana 89% de los juicios concluidos
contra docentes inconformes con su ceseSeis de cada 10 maestros que son destituidos por su involucramiento en abuso
sexual del alumnado, impugnan la resolución de la SEJ ante el tribunal
En 2007 tuvo que reinstalar por una orden judicial a un maestro que había
cesado por una agresión sexual, le pagó 373 mil 139 pesos por salarios caídosA las destituciones que llega a decretar la SEJ contra profesores que
fueron confirmados en la participación de agresiones sexuales contra
el alumnado, es común que éstos respondan con una demanda ante
el Tribunal de Arbitraje y Escalafón intentando ganar su reinstalación
como docentes del sistema educativo público de nivel básico.
Esta defensa y representación legal del docente la realiza generalmente el Sindicato Nacional de Trabajadores por la Educación
(SNTE), en sus dos secciones con representación en Jalisco (16 y 47),
aunque legalmente está la posibilidad de que los profesores opten por
un abogado privado, lo que es poco usual.
La SEJ brindó sus registros bien detallados de las destituciones a las
que ha llegado por agresiones sexuales en las aulas, y su consecución en
el Tribunal de Arbitraje y Escalafón, en el periodo de 2000 a 2011.
En este lapso la Secretaría cesó a 48 maestros que se volvieron victimarios de los infantes a su cuidado, de los cuales, más de la mitad (el 60% o en 29 casos, 10 de estos aún en trámite) recurrieron al
Tribunal para exigir la reinstalación en su cargo dentro del aparato
público educativo en Jalisco, mientras que en el resto de las ocasiones
los docentes aceptaron la determinación a la que llegó la SEJ con respecto a su conducta.
La verdad es que, de acuerdo a los registros a los que se pudo acceder de la Secretaría, su desempeño ante el tribunal en la defensa legalEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscode sus resoluciones administrativas ha sido exitoso durante el periodo
de 12 años que puede ponerse bajo análisis, pues de los 19 juicios que
se encuentran concluidos en estos momentos, en su gran mayoría (el
89%) terminaron favoreciendo a la autoridad educativa.
Esto quiere decir que el Tribunal validó en 17 de 19 ocasiones los
argumentos y el sustento jurídico que llevó a la SEJ a cesar al personal
docente involucrado, lo que evitó, por otra parte, que éste regresara
a desempeñarse a sus labores; desde otra perspectiva, lo que hizo el
Tribunal fue confirmar que el ámbito educativo se ha vuelto uno que,
contrario a su naturaleza misma, aloja este tipo de agresiones sexuales
hacia el alumnado.
En este periodo en estudio (2000-2011) sólo hubo un juicio, por
lo tanto, en el que la SEJ fue vencida, perdió el caso y se le obligó a
reinstalar al maestro que, con su indagatoria interna, había cesado al
concluir su participación en este tipo de hechos. El caso data del 13
de diciembre de 2006 (ahí comenzó el procedimiento de responsabilidad), la denuncia fue por acoso sexual en una escuela primaria.
En el año 2007 el Tribunal ordenó que se le regresara su plaza laboral al docente y que se le pagaran 373 mil 139 pesos por los salarios
que no pudo devengar. Según la autoridad educativa éste es el único
antecedente desfavorable en el periodo de 12 años citado (en el juicio
que resta por precisar de los 19 existentes, el maestro murió durante el
desarrollo del pleito legal, antes de que hubiera una sentencia dentro
“…me decía que fuera con él, que me llevara mi cuaderno y mi lápiz para hacer la tarea
en su escritorio, entonces iba a donde sienta el maestro y hacía su silla poquito para atrás y yo
me ponía adelante de él, esto por que me decía el maestro que me pusiera en frente de él, entonces el maestro me agarraba de atrás y me metía la mano por debajo de mi falda. También
me daba besos en el cuello y me decía que estaba muy bonita, esto me lo hacía en lo que mis
compañeros acababan la tarea, y después me decía que me fuera a sentar. Luego otros días me
hablaba el maestro y me decía que me pusiera frente de él y a veces después se escuchaba que
se bajaba el cierre de su pantalón, me sentaba en sus piernas y así fueron muchas veces, no me
acuerdo cuántas pero sí fueron muchas veces, y siempre fue así el maestro. Le hacía lo mismo
a una niña que está en mi salón y que se llama [Agraviada 2], a ella también le hacía lo mismo
que a mí frente a todos los niños y las niñas del salón…”EL INFORMADOR2526el abuso sexual en las aulas de jaliscoPrevención y denuncia contra el abuso sexual en escuelas: Asjapava“Así como hay malos padres de familia que son perversos, y que
violan y matan a sus hijos, que son parricidas, que son capaces de meter a sus hijos al crimen organizado, también hay muy malos maestros: somos más los buenos”.
Esta verdad, dice María del Refugio Ruiz Moreno, presidenta de la
Asociación Jalisciense de Padres de Familia en contra de la Violencia
y el Acoso Escolar en la Educación Básica (Asjapava), la deben tener
muy presente los padres de familia para estar al tanto de sus hijos, con
una comunicación estrecha y siendo observadores de sus cambios de
ánimo y actitud.
La SEJ, advierte Ruiz Moreno, debe capacitar a toda la comunidad escolar pero en especial a su estructura administrativa, en la atención profesional de los casos de abuso sexual y los otros tipos de violencia, y otorgarle un acompañamiento más cercano a los padres de
familia y sus hijos cuando han pasado por una situación tan extrema.
“No están actuando bien; de hecho, no son atendidos debidamente (los padres) porque siguen siendo hasta victimizados por la misma
institución, victimizados por la escuela, victimizados por parte de los
directivos o profesores en la escuela. La verdad de las cosas es que su
departamento jurídico no le da la certeza ni legalidad a estas criaturas
que son afectadas. Los papás ya no quiere hacer nada, porque las víctimas terminamos siendo victimizados por las mismas instituciones”.
Alrededor de esta problemática, sin embargo, deben reconocerse las responsabilidades que están fuera de las instituciones, como la
de los propios padres de familia, dice Ruiz Moreno, que pueden estar
mucho tiempo ausentes del cuidado de sus hijos o que, desmotivados,
no denuncian el abuso sexual.
“Los padres ya no se quieren quejar ante la SEJ: muchos de ellos
han usado la línea 01 800, muchos de ellos han ido directamente a
poner su queja a los departamentos de la SEJ, pero no han obtenido respuestas; yo misma he puesto quejas y no he obtenido respuestas. Los padres de familia están desesperados, hay unos con conductas
violentas, ha habido padres que van a agredir a los maestros porque
están desesperados, nadie les hace caso”.EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoLa Asjapava orienta e insta a los padres de familia a que, a pesar de
esto, denuncien cualquier tipo de violencia en los planteles educativos,
ya sea en la SEJ, en la PGJEJ o en la CEDHJ (aunque se decanta más
por estas últimas). Los papás sienten alejamiento respecto de las instituciones, dice Ruiz Moreno, más cuando sus hijos, a los que suponían
cuidados profesionalmente, han sido víctimas de una agresión sexual.
Entonces prefieren no denunciarlo por “miedo, desconocimiento
y por el qué dirán, y el que gana es el qué dirán”. Pero “lo único que va
a parar la violencia escolar en cualquier modalidad: sexual, psicológica,
física, cibernética, es la denuncia y la prevención. Se debe hablar de valores, de educación sexual, que nadie tiene derecho a tocar tu cuerpo”.
El SNTE, puntualiza, debe velar por los docentes profesionales,
no por los malos maestros en el sistema educativo estatal: “El sindicato está para ver y proteger los derechos de los trabajadores y se los
aplaudo; lo que no deben hacer es proteger la impunidad laboral, para
eso no nacieron, y da la desgracia que lo que protegen y hacen impunes es a gente que no son maestros, porque no todos son iguales”.
“Eso es lo que ha provocado que haya los que no son pedagogos
en las primarias: son gente que a lo mejor no encontró otra chambita
y se fueron para allá, habiendo tan buenos maestros o egresados sin
chamba”, dijo a manera de conclusión.
“…refiere que ‘el maestro les decía a todos que no les dijeran a sus papás sobre que se
desnudaban’, que en la obra de teatro les obligaba el maestro a quitarse la ropa, los calzones
y el brasier ‘y muchas de nosotras no lo hicimos’. Refiere que ‘a las niñas el maestro las abrazaba mucho y a los niños no’, refiere ‘que el maestro le decía que le enseñara las piernas y que
en varias ocasiones le manoseó los pechos encima de la blusa en el salón de clase a la hora de
recreo; que él estaba en su escritorio y que le agarraba su mano para que le agarrara su miembro; que le acariciaba la cara y la besaba en su frente; que hace un me, ‘en el salón de clase, a
la hora del recreo’, la abrazó y ‘se puso detrás de mí y me tocaba mi vagina por encima de la
ropa, y me amenazó que si decía algo me reprobaba, y que tendría problemas’…”EL INFORMADOR2728el abuso sexual en las aulas de jaliscoSituación en JaliscoSANCIÓN:
o sin materiaCASOS INDAGADOS
POR LA SEJ 2000-20114 2168SANCIÓN:
DestituciónPlanteles donde
ocurrieron10SANCIÓN:
Amonestación52
Primarias13SANCIÓN:
de suspensión58Secundarias
4 Preescolar2420Total SEJ: 116
Total CEDHJ: 1021512
6141312106
512119482 Sin precisarSANCIÓN:
30 días de suspensiónCASOS ATENDIDOS DE 2000 A 2011
20SANCIÓN: SANCIÓN:
Suspensión En proceso
sin precisarSANCIÓN:
SANCIÓN: en el proceso
suspensión10910
200020012002200320042005200620072008200920102011Para saber
Entre los 116 casos que reporta la SEJ de abuso sexual, y dentro de la
variada semántica que usa la dependencia para su clasificación, sólo
tres fueron clasificados como “violación” del menor; esto es cuando
hay penetración vaginal y/o anal con cualquier parte del cuerpo u objetos; cuando se practica sexo oral o masturbación al menor; cuando
se obliga al menor a practicar sexo oral o masturbación al agresor.
Dos en el año 2000 (uno de éstos en una primaria, el otro no se
precisa) y uno en 2001 en una secundaria. Los más tempranos terminaron con la destitución del docente; en el de 2001, su registro es
ambiguo y la autoridad educativa señala: “Se dejó sin efectos suspensión”, sin precisar su destino final.
Sin embargo, otros conceptos que usa, como “abuso sexual”, y
“agresión sexual” (aplicados en cinco hechos), podrían considerar
también como tal un acto de violación.
EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoConceptosGuía Escolar de Intervención para
Situaciones de Emergencia, Crisis y Vulnerabilidad de la SEJ
de laAbuso sexual infantil auditivo, visual y cibernéticoIncluye actos con connotación sexual que no implican contacto
físico, como exhibicionismo; obligar a la víctima a ver pornografía
o actos sexuales; hacer comentarios sexuales, obscenos e intimidatorios de manera personal o por otras vías (teléfono, correo electrónico,
mensajería instantánea, chat, redes sociales, etcétera); en casos extremos, es utilizar a un menor para producir pornografía infantil o explotación sexual infantil.
Abuso sexual infantil por tocamientoActos sexuales perpetrados por la fuerza contra un menor de edad:
un agresor toca o acaricia con cualquier parte de su cuerpo los genitales o cualquier parte del cuerpo de la víctima con intención sexual, ya
sea sobre la ropa o debajo de ella; así como obligar a la víctima a practicar los mismos tocamientos al agresor. No necesariamente involucra
Abuso sexual infantil por violaciónActos sexuales muy severos perpetrados por la fuerza contra un
menor de edad: penetración vaginal y/o anal con cualquier parte del cuerpo u objetos; practicar sexo oral o masturbación al menor; obligar al menor a practicar sexo oral o masturbación al agresor.
Generalmente involucra violencia física.EL INFORMADOR29el abuso sexual en las aulas de jaliscoCAPÍTULO SEGUNDOSancionan abuso sexual de maestros
con ocho días sin goce de sueldoAunque estos hechos en las escuelas de Jalisco son parte
de la estadística anual de la SEJ, se carece de lineamientos específicos
para su atención como existen en el DFLa SEJ ha llegado a confirmar abusos sexuales por tocamiento cometidos por integrantes del personal docente hacia los alumnos de nivel
básico y, pese a ello, castiga estos hechos con una sanción de sólo ocho
días de suspensión laboral sin goce de sueldo, algo que indigna a asociaciones civiles dedicadas a erradicar la violencia del sistema educativo.
En el caso que investigó la CEDHJ y que dio como resultado la
recomendación 51/2011, del 8 de diciembre de 2011, dirigida a la
SEJ, una alumna de tercer grado de primaria declaró lo siguiente sobre el abuso que había sufrido por parte de su maestro:
“...se portaba mal conmigo, y es que un día el maestro nos dijo que nos iba a revisar la
tarea, y nos pasa de a uno por uno para revisarnos la tarea y, cuando me tocó a mí que me revisaran, yo me levanto de mi asiento, voy al escritorio del maestro, me pongo enfrente de él
y le dejo mi cuaderno, y en eso el maestro me jaló con una de sus manos hacia con él, y con
la otra mano me agarraba mi colita (vagina) y me hacía así (la menor en estos momentos,
con su mano derecha, se toca el dorso de la mano izquierda y hace movimientos de caricia de
arriba hacia abajo), pero lo hizo por encima de mi falda de mi uniforme, y después me dijoEL INFORMADOR3132el abuso sexual en las aulas de jaliscoel maestro que si yo le decía algo a mi papá o a mi mamá que él los iba a matar, y a mí me dio
miedo, por eso no dije nada, y esto me lo hizo el maestro como quince veces, más o menos,
a veces, que yo traía mi falda del uniforme o a veces que yo traía mi pants del uniforme de
educación física; también me acuerdo que, un día que yo estaba en la escuela, nada más no
sé la fecha, pero era a la hora de la salida de la escuela, el maestro me dijo que me esperara un
poquito, y yo me esperé un ratito y me dijo que por qué estaba tan seria, yo no le contesté,
entonces ya se habían salido todos mis compañeros del salón de clases, y yo ya me iba a salir
cuando el maestro me agarró de mi brazo y me recorrió hacia con él y después me abrazó así
por mi espalda y con la otra mano me agarró mi senito, que esta aquí (la menor señala su pecho, lugar en donde se encuentra su busto, del lado izquierdo) y me hizo así (la menor con
su mano derecha toca su seno izquierdo acariciándolo y haciendo movimientos hacia arriba y
hacia abajo), pero lo hizo por encima de mi ropa, de mi uniforme…”.Al concluir el procedimiento administrativo que desahogó al respecto la SEJ para la indagación del hecho, esta autoridad llegó a la
siguiente conclusión, la cual puede consultarse dentro de la recomendación que emitió la CEDHJ:
“Por lo anteriormente expuesto, tomando en cuenta que la falta de respeto por parte del procedimentado hacia la menor [agraviada] consistió en haberle tocado sus partes íntimas por encima
de la ropa, sin que haya habido consecuencias que lamentar, resulta procedente decretar ocho días
de suspensión sin goce de sueldo, de su empleo y cargo al servidor público, profesor…”.En dicho expediente peritos de Psicología Forense del Instituto
Jalisciense de Ciencias Forenses habían determinado la veracidad del abuso sexual a la menor de edad a través del dictamen
IJCF/01026/2011/12CE/PS/01, donde se estableció:
“Sobre la base de lo anterior y desde el punto de vista psicológico, se concluye que la [agraviada], al momento de la evaluación, presenta una leve afectación en su estado psicológico y
emocional compatible con la sintomatología característica en personas menores de edad que
han sufrido algún tipo de agresión de carácter sexual, por lo que se determina que manifiesta
daño moral y psicológico en su persona por los hechos cometidos en su agravio. Por todo lo anterior se recomienda que reciba atención de tipo psicológica con orientación sexual de parte de
algún especialista en el campo, por lo menos durante seis meses, como parte del proceso de rehabilitación, reelaboración y readaptación ante los sucesos que le han infligido daño”.EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoEn la misma resolución administrativa de la SEJ consta que llegó a la determinación de sancionar con sólo ocho días de suspensión
al maestro agresor, aun cuando tuvo en consideración el testimonio de la víctima, pues, en las conclusiones de su procedimiento,
la autoridad educativa afirma que desde el inicio del ciclo escolar
2010-2011, y hasta mediados de noviembre de 2010, el profesor
inculpado, “durante todo ese tiempo, en diversas ocasiones le faltó
el respeto en ese entonces a su alumna [agraviada], ya que, cuando
se encontraban dentro del salón y en clase, la alumna en mención
se acercaba al escritorio del maestro para que le revisara la tarea, poniéndose enfrente, entonces el docente la agarraba de la mano y la
jalaba hasta quedar junto a él, es decir, la hacía rodear el escritorio y
entonces aprovechaba cubriéndose con el escritorio y con su cuaderno para con una mano calificarle y con la otra la pasaba por encima
de su hombro y la bajaba por delante, agarrándole su pecho, hasta
llegar a tocarle su parte íntima por encima de la ropa, amenazándola
el profesor que, si decía a alguien lo que le hacía, la iba a expulsar o
que, si le decía a sus papás, los iba a matar, causándole temor y daño
psicológico, al grado de que la alumna ya no quería asistir a la escuela, con lo que dejó de salvaguardar la imparcialidad y eficiencia que
debió observar en el desempeño de su empleo, sin cumplir con la
máxima diligencia el servicio público de la educación que se le tiene
encomendado, no tratando con respeto a sus alumnas con quien tiene relación con motivo de sus funciones”.
La Asociación Jalisciense de Padres de Familia en contra de la
Violencia y el Acoso Escolar en la Educación Básica (Asjapava) advierte que la SEJ no puede seguir fincando sanciones tan bajas ante el
abuso sexual de menores y esperar después que se erradique la violencia del sistema educativo de esta manera, sin castigos ejemplares para
“Eso es lo que sucede, es un premio… te suspenden”, dijo su presidenta, María del Refugio Ruiz Moreno, cuando se le expuso el caso:
“Son poderosos los maestros. Es una situación nefasta. No es posible
que sigamos tolerando como mexicanos esta situación. Si queremos
que la educación de Jalisco cambie, tenemos que empezar a cambiar
estas actitudes; por eso no creemos en las instituciones”.EL INFORMADOR3334el abuso sexual en las aulas de jaliscoPareciera, dice la activista, como si gobierno y sociedad hubieran
desarrollado una tolerancia muy alta para la violencia dentro del sistema educativo. Alguien que comete atentados al pudor —esto es,
quien ejecuta en una persona menor de 12 años de edad un acto erótico-sexual, sin la intención de llegar a la cópula— merece de seis meses
a tres años de prisión, según el Código Penal de Jalisco.
En el Distrito Federal cualquier conducta de connotación sexual
con tocamiento está clasificada por la autoridad educativa local como
un “maltrato físico severo”; así está en sus “Lineamientos para la atención de quejas o denuncias por violencia, maltrato, acoso escolar y/o
abuso sexual infantil, en los planteles de educación inicial, básica, especial y para adultos”.
Por su parte, la Guía Escolar de Intervención para Situaciones
de Emergencia, Crisis y Vulnerabilidad, que promueve la SEJ en sus
planteles, define el abuso sexual infantil por tocamiento así: “Actos
sexuales perpetrados por la fuerza contra un menor de edad: un agresor toca o acaricia con cualquier parte de su cuerpo los genitales o
cualquier parte del cuerpo de la víctima con intención sexual, ya sea
sobre la ropa o debajo de ella; así como obligar a la víctima a practicar
los mismos tocamientos al agresor. No necesariamente involucra violencia física”.
“…La [Agraviada 1] dice que el 10 de marzo del año en curso empezó todo. Había estado en la escuela desde pequeña, pero tuvo que abandonar el barrio por un tiempo y la inscribieron en otra escuela. Dice que cuando llegó se percató de que la [Agraviada 3] era de
las alumnas preferidas del maestro, antes de que ella ocupara su atención. Menciona que el
maestro tenía una forma particular de mostrar sus preferencias en el salón de clases, pues las
mandaba sentarse frente a él para mirarles las piernas. Menciona que en una ocasión platicó
con una niña de nombre Linda, y ésta le comentó que el maestro le tocaba los pechos. Dice
que no está muy segura pero piensa que tal vez también sucedió algo con otra niña de nombre Ana…”.EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoJalisco carece de lineamientos específicos
para atender el abuso sexual en aulasLa normativa de la autoridad educativa del DF
y su unidad especializada para responder a estos hechos (UAMASI)
son considerados de avanzada por asociaciones civilesSus propias estadísticas anuales demuestran que el abuso sexual es una
problemática que se ha posicionado como un componente más del funcionamiento habitual del sistema educativo estatal, por lo menos desde
el año 2000. La Secretaría de Educación Jalisco (SEJ), no obstante, carece hasta el momento de lineamentos específicos que normen la respuesta de las autoridades de cada escuela ante uno de estos hechos.
Tiene, es cierto, un material de estudio que considera este tipo
de abusos sexuales (Guía Escolar de Intervención para Situaciones de
Emergencia, Crisis y Vulnerabilidad), pero contiene sólo recomendaciones a seguir para la comunidad escolar ante distintos incidentes
riesgosos, sin hacer obligatorio acatarla en ningún aspecto ni, mucho
menos, definir las responsabilidades que cada actor del plantel tiene
ante la comisión de uno de estos delitos.
Con base en las respuestas que otorgaron a este diario las 32 entidades federativas del país, únicamente en el Distrito Federal (DF) está
normado bien a bien cuáles son los pasos obligatorios que debe cumplir cada servidor público dentro de un plantel escolar cuando se da
una agresión sexual, incluyendo al profesorado, por supuesto, quienes
también tienen advertidas claramente las consecuencias y sanciones
que traería la transgresión de estas reglas.
La educación en la capital del país está en manos de la
Administración Federal de Servicios Educativos del DF (AFSEDF),
un organismo de la SEP. El documento rector que expidió se llama:
“Lineamientos para la atención de quejas o denuncias por violencia,
maltrato, acoso escolar y/o abuso sexual infantil, en los planteles de
educación inicial, básica, especial y para adultos”. Comienzan con un
reconocimiento público fundamental de la situación actual:
“Mientras un alumno (a) se encuentre dentro de las instalaciones de un plantel educativo, la guardia, custodia y cuidado es responsabilidad del director con el apoyo de los profe-EL INFORMADOR3536el abuso sexual en las aulas de jaliscosores, personal administrativo, de apoyo a la educación y escolar. Sin embargo, muchas de las
quejas y denuncias por violencia, maltrato, acoso escolar y/o abuso sexual infantil (conductas
de connotación sexual) presentadas en la AFSEDF son debido a faltas cometidas en agravio
de los menores por parte de los trabajadores al servicio de la educación, directivos, docentes,
prefectos, asistentes de servicio, personal de apoyo, etcétera. Asimismo, la guardia, custodia y
el cuidado se extienden fuera del plantel, en aquellos casos que, por algún motivo, los alumnos salen del plantel para realizar alguna actividad educativa, visitas, recorridos, etcétera”.La figura del director del plantel será, pues, central en la atención
del abuso sexual, pues fija en ella la responsabilidad de seguir y coordinar una serie de medidas indispensables dentro de cualquier plantel,
como obtener la atención médica necesaria y notificar la agresión sexual a instancias educativas superiores y de seguridad pública, así como a los padres del menor. La reacción inicial de todo el sistema educativo público ante un abuso sexual vendrá de su parte.
“Sin excepción, toda queja o denuncia por violencia, maltrato,
acoso escolar y/o por conductas de connotación sexual, en contra de
algún alumno o usuario de los servicios educativos de apoyo, deberá
ser atendida y documentada de manera inmediata, de acuerdo al procedimiento establecido en los presentes Lineamientos, por el director
del plantel o su autoridad inmediata superior jerárquica y, en su caso,
por el responsable de la unidad de apoyo”.
“…yo me di cuenta de esta problemática a finales del mes de septiembre del año
pasado cuando uno de esos días, sin recordar la fecha exacta, mi hija me platicó que el
maestro la llamó para calificarle un trabajo que realizó y la sentó en sus piernas y le tocó las de ella y mi hija sintió algo duro y se asustó; en ese momento llegó la directora al
salón y fue entonces que la soltó. Minutos después sonó el timbre del recreo y todos salieron del salón; dos días después acudí a la escuela a una junta general y fue cuando le
comenté a la directora lo sucedido, ella me abrazó y me dijo que tratáramos dentro de
la escuela para que no se hiciera escándalo; me pasó al salón y mandó llamar al maestro,
quien negó los hechos; la directora sólo mencionó que habría que revisar el asunto de mi
hija ya que ella podría estar traumada, que podría traer un trauma y que posiblemente
estaba viendo pornografía, y fue todo lo que hizo. En consecuencia, mi hija ya no quiso
ir a esa escuela, por lo que días después decidí darla de baja e inscribirla en otra; y fue así
que yo empecé a regar la voz con otros padres de familia para que estuvieran alertas deEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscolo que estaba pasando con el maestro, y resultó que mi hija no era la única afectada, sino
que había varias niñas más de primero y segundo grado…”.La protección de cualquier educando en las escuelas del DF es una
responsabilidad que recae en el director; también, ejecutar las acciones que su “cuidado necesario para preservar su integridad física, psicológica y social, con base en el respeto a su dignidad”.
Será el director también quien deba solicitar la intervención de la
Unidad de Atención al Maltrato y Abuso Sexual Infantil (UAMASI),
un grupo especializado en la respuesta de este tipo de hechos que
forma parte de la estructura de la misma autoridad educativa, la
AFSEDF, algo que en Jalisco simplemente no existe.
Con estos Lineamientos vigentes en el DF se faculta al director
para que realice una primera investigación cuando se da un abuso sexual recabando los testimonios (los del infante, no sin contar antes
con la autorización de los padres, que deben ratificar la relatoría), para
luego levantar un acta de hechos.
Incluso, se le da la atribución de impedirle al maestro el contacto con menores, de manera provisional pero inmediata, si valora que
hay un riesgo de por medio: “En caso de que la queja sea derivada de
una presunta conducta por parte de un trabajador de la AFSEDF, que
ponga en riesgo grave la integridad física, psicológica, sexual y/o social de los alumnos o usuarios, sin prejuzgar acerca de la veracidad o
falsedad de la queja, se tomarán las medidas pertinentes con la intención de que el trabajador involucrado realice actividades en las que no
tenga contacto con los alumnos o usuarios, sin agraviar con esto sus
derechos como trabajador”.
Será, por su parte, la UAMASI la que se encargará de valorar las
heridas físicas y psicológicas de los menores agredidos, de brindarles
asesoría y acompañamiento profesional y de elaborar una indagatoria
que, de contar con indicios y pruebas, será continuada y ampliada por
la Coordinación de Asuntos Jurídicos de la AFSEDF para determinar
la sanción al docente.
“…llevé a mi hija a la escuela y, a la entrada, la señora […] me dijo que si podía hablar
conmigo y me pidió que primero llevara a mi hija a la escuela y así lo hice. Después esa señoraEL INFORMADOR3738el abuso sexual en las aulas de jaliscome dijo que el asunto era delicado, ya que había rumores de que el maestro tocaba a las niñas
y que, al parecer, mi hija era una de las afectadas; entonces entré a la escuela y le pedí que me
dijera lo que había pasado con el maestro y me confirmó lo que me habían dicho: que, efectivamente, a ella la había tocado el maestro en sus partes íntimas; ese mismo día hablé de este
asunto con la encargada de la Dirección y ella me comentó que lamentablemente no había
pruebas, que hiciera un escrito para poder investigar los hechos; la señora y la de la voz elaboramos ese escrito y lo presentamos con el inspector de zona, quien nos recibió y nos dijo que
él no podía hacer nada y nos mandó a la SEJ que está cerca del Trompo Mágico, donde nos
atendió una licenciada de quien desconozco su nombre, quien nos dijo que ya había pasado
mucho tiempo, que mejor acudiéramos a Derechos Humanos, que ahí investigaban a fondo
y, sólo así, la Secretaría también entraría a conocer del asunto…”Los Lineamientos capitalinos no sólo definen lo que cada actor educativo debe hacer ante el abuso sexual: prohíben también
que se confronte a los menores abusados con el agresor y contienen medidas contra la impunidad de estos ataques que pueden
provenir de docentes, personal de apoyo o los mismos directivos:
“La autoridad educativa será sujeto de responsabilidad si se comprueba que aplicó indebidamente a un trabajador una medida
disciplinaria menor para evitar la que le correspondería de acuerdo a la conducta realizada”.
El gran margen de discrecionalidad en que se deja a la actuación
del director frente a un abuso sexual, en entidades federativas como
Jalisco, donde no hay reglas específicas para ello, ha sido advertido
por la Secretaría de la Función Pública (SFP) del Gobierno federal como una condición muy vulnerable a la corrupción y al encubrimiento
de los profesores involucrados.
Los Lineamientos que están vigentes en el DF fueron expedidos
apenas el 3 de mayo de 2011, pero es desde 2002 que cuentan con un
cuerpo de normas especial para la actuación de las autoridades ante
casos de maltrato y abuso sexual en los planteles de educación básica,
que se ha venido actualizando al paso de los años.
Aquellos Lineamientos iniciales de 2002 tuvieron una primera reforma en 2009 a propuesta de la SFP, pues ésta advirtió que, mientras
las obligaciones del personal de las escuelas, concretamente de los directores, no fueran plasmadas con la suficiente claridad ante el abusoEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscosexual —como hoy persiste en Jalisco—, se dejaba la puerta abierta
para que ocultaran los eventos y protegieran al maestro:
“La falta de una definición adecuada de responsables, especialmente en las atribuciones y obligaciones delegadas en estos Lineamientos
a los directores de escuelas, debido a la discrecionalidad con que éstos
pueden proceder, genera incertidumbre a los involucrados, opacidad
en el proceso, y esto sin duda puede constituir un alto riesgo de abuso
La SFP también concluiría sobre ese documento de 2002, ahora
mejorado: “Actualmente el procedimiento en su etapa inicial (queja)
es filtrado por las direcciones escolares, sin que esto sea normativamente correcto; debe delimitarse la actuación del director del plantel
educativo y su competencia para actuar en esta materia, así como de
aquellas conductas cometidas por los docentes referentes a su control
de asistencias, al cumplimiento de su cátedra, etcétera, toda vez que
existe el riesgo de que el director no actúe de manera imparcial al conocer de estos hechos”.
En Jalisco lo más que se ha hecho en este sentido es incluir apenas
un motivo de infracción en la Ley de Educación del Estado para el director, durante la última reforma de 2012, que reza: “Tolerar o consentir, por parte de los directivos, que maestros o personal de apoyo
utilicen un lenguaje obsceno, lascivo o blasfemo contra los alumnos,
o realicen conductas de hostigamiento o violencia en contra de los
escolares por cualquier medio”. Nada más allá de eso. Por eso grupos
como la Asjapava consideran de avanzada a la regulación capitalina.
“…la [Agraviada 2] y la [Agraviada 1], ambas de 12 años de edad, narraron que otras chicas también han sido molestadas por el maestro. Han tratado de hablar con el director del plantel, el maestro Salvador, pero no les ha creído ni les ha brindado apoyo; por el contrario, dicen
que afirmó que ‘el maestro es ejemplar’. Manifiestan que tienen miedo de lo que pueda pasar
en la escuela, de los chismes que ya corren por todas partes, pues según dice [Agraviada 1] que
hasta cuando va a la tienda le preguntan ‘si fue violada’. Su temor también tiene que ver con la
sospecha de que el ‘maestro Chava’ esté encubriendo al maestro. Al finalizar la entrevista con las
chicas, la señora [Quejosa 1], madre de la [Agraviada 1], manifestó que ha perdido su empleo
por la inversión de tiempo que supone la denuncia y queja ante las instancias respectivas, los
citatorios y la atención que su hija necesita. También mencionó que fue a hablar con el directorEL INFORMADOR3940el abuso sexual en las aulas de jalisco(maestro Chava) junto con las otras dos señoras madres de la [Agraviada 2] y [Agraviada 3], y
fueron tratadas en forma grosera, ‘como si fuéramos delincuentes…’”.La CEDHJ advierte necesidad de reglamentar la respuesta al abuso sexual
Para la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ)
está clara la necesidad de que la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ)
defina protocolos específicos de actuación contra las agresiones sexuales en los planteles educativos, como existen en el DF, para establecer
las respuestas obligatorias y responsabilidades inherentes a cada uno
de los actores de la comunidad escolar en estos casos.
El cuarto visitador general, Arturo Martínez Madrigal, saluda la expedición del Reglamento para el Gobierno y Funcionamiento de las
Escuelas de Educación Básica del Estado de Jalisco del 18 de agosto de
2010, y los manuales de organización a los que dio lugar el 9 de abril
de 2011 para la vida interna de los planteles de preescolar, primarias y
secundarias. Pero aún no existe un documento tan específico como el
de la capital del país y sus “Lineamientos para la atención de quejas o
denuncias por violencia, maltrato, acoso escolar y/o abuso sexual infantil, en los planteles de educación inicial, básica, especial y para adultos”.
“Desde luego (se requieren lineamientos similares para Jalisco).
Las leyes y los reglamentos son muy generales y por eso mismo no
aterrizan para casos muy específicos, y para eso son los manuales de
operación, precisamente, donde ya se prevén aspectos concretos y se
establecen las funciones y responsabilidades específicas del director, el
maestro, el prefecto, entre otros”.
El manual de organización para las escuelas primarias de Jalisco,
por ejemplo, establece entre las responsabilidades del director:
“Denunciar ante las autoridades competentes los hechos ocurridos en
las instalaciones de la escuela a su cargo que puedan entrañar la comisión de un delito” y “Vigilar que el alumnado y personal que labora en
el plantel a su cargo cuenten con la seguridad y el respeto que les permitan desarrollar libremente sus actividades en el interior del mismo,
así como en los eventos en que la escuela participe”.
Pero el manual no supera este grado de generalidad, y evita normar la actuación del director ante situaciones concretas como las agre-EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscosiones sexuales, tampoco define cuáles son los pasos y las instancias a
las que debe llamar en un caso así; no le da facultades para una reacción inmediata como la separación del maestro del alumnado; ni lo
instruye a documentar debidamente el suceso…
“Son temas muy preocupantes porque los agraviados son entes a
los que deben otorgarse toda la protección y cuidado que las leyes
brindan para los niños; podríamos válidamente decir que se trata de
un grupo vulnerable por el simple hecho de ser niños”, dice el cuarto
Este año la Comisión espera profundizar en cursos de capacitación con la estructura media de la SEJ para darles herramientas a sus
integrantes en la prevención y detección temprana de estas agresiones
al alumnado, y sensibilizarlos sobre su importancia. El objetivo es que
desde este nivel los conocimientos se distribuyan entre la plantilla del
“Es una situación que, con una sola queja que hubiera acreditada,
pues es preocupante, porque el maestro en un plantel hace las veces
de un papá en casa, pero, en lugar de educar para el respeto a los derechos humanos, realiza conductas totalmente reprochables en agravio
de un niño que no tiene todavía la capacidad suficiente para resolver
sobre ese tipo de actos”.
“…un día una de mis compañeras le dijo a la directora lo que pasaba y no le creyó, yo no
le había dicho nada a mi mamá porque me daba miedo, pero un día mi mamá me preguntó
que si el maestro me tocaba y le dije que sí, entonces me llevaron a la Procuraduría y ahí les
dije todo lo que el maestro nos hacía a mí y a mis compañeras...”EL INFORMADOR4142el abuso sexual en las aulas de jaliscoReforma a legislación estatal excluyó
a maestros de “violencia escolar”
El concepto se definió, junto al “acoso escolar”, como la que es exclusiva entre
los estudiantes, por lo que omite los abusos que provienen del profesoradoEl 27 de marzo de 2012 se concretó una reforma a la Ley de Educación
del Estado de Jalisco para incluir todo un apartado exclusivo sobre la
violencia que se presenta en las aulas, pero que fue recortada en sus alcances para delimitar el concepto de violencia como una que es exclusiva para las agresiones que se presentan entre los alumnos, y excluyó a
la figura del profesorado, pese a que también es un generador de abusos y a que se había considerado su inclusión originalmente.
La propuesta definía inicialmente que se entiende “por violencia o
acoso escolar el hostigamiento e intimidación entre cualquier miembro de la comunidad escolar, y se referirá a la acción de violencia sistemática, física, verbal, psicológica, sexual, escrita, por señales o tocamientos, generada entre los miembros de dicha comunidad escolar”.
La comunidad escolar considera por definición tanto a los alumnos como a los directivos, profesorado, personal de apoyo e incluso
padres de familia. Pero el concepto final que se encuentra ya en la ley
dejó fuera a los servidores públicos e integrantes del SNTE, pues dice que se entenderá “por violencia o acoso escolar el hostigamiento e
intimidación entre estudiantes, y se referirá a la acción de violencia
sistemática, física, verbal, psicológica, sexual escrita, por señales o tocamientos, generada entre estudiantes”.
Organizaciones como la Asjapava, que participaron en la elaboración de la reforma, temían que, de reducirse en sus alcances el concepto
de violencia escolar como un fenómeno que se da sólo entre estudiantes, todo el Título Noveno de la Seguridad y la Convivencia Escolar que
se agregó a la legislación local atendería básicamente a la problemática
del bullying, que es relevante, pero omitiría procedimientos de actuación contra la violencia que genera también el profesorado.
Inclusive, el artículo 172 estaba concebido para prever al docente
como un actor educativo que puede generar violencia y marcaba lasEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscosanciones que ello le acarrearía: “Para el caso de que el actor de una
conducta de violencia y acoso escolar sea un servidor público del sistema educativo estatal, se estará a lo dispuesto en el artículo 100, y en su
caso la ley que regula las causales de responsabilidad de los mismos”.
Todo este párrafo fue omitido en la reforma final, por lo que ese
mismo numeral ya integrado hoy en día a la ley sólo dice: “Cuando se
presenten situaciones de conflicto escolar, la autoridad superior inmediata del centro educativo de que se trate intentará armonizar la relación entre dichas personas, y en su caso derivará a los involucrados a
un especialista, para solucionar el conflicto”.
“…estaba sola la escuela y el maestro, [Alumna 2] y yo estábamos sacando copias en la
impresora para el evento del Día de las Madres, y luego terminamos y me dijo ‘que si podíamos platicar’, y le dije que sí, y luego le dijo a [Alumna 2] que se retirara a cuidar su camioneta, y ya fue que me dijo que si ya no le tenía confianza o por qué no le había platicado lo que
yo había hablado con [Agraviada 2] y que le demostrara mi confianza, porque ya no estaba
tan seguro; yo le dije que le tenía confianza y me dijo: ‘Déjame cerrar la puerta; bueno, ven
para acá al locker’, y nos fuimos al fondo del salón y me dijo: ‘Voltéate y cierra tus ojos’, y
me empezó a quitar el brasier y me agarró los pechos, y luego como a los diez minutos tocó
[Alumna 2] y me vestí rápido y yo me salí…”.Como se ha expuesto, en materia de la violencia que genera el profesorado, la reforma en Jalisco se limitó a incluir otro motivo de infracción para el director del plantel por “tolerar o consentir, por parte de los
directivos, que maestros o personal de apoyo utilicen un lenguaje obsceno, lascivo o blasfemo contra los alumnos, o realicen conductas de hostigamiento o violencia en contra de los escolares por cualquier medio”.
La ley ahora tiene la novedad de establecer la obligación para los
planteles de elaborar un informe semestral a la SEJ sobre incidentes
de acoso y violencia escolar, para que “exista un registro que arroje
la incidencia, los avances o retrocesos en relación con el tema”. Esto
pudo haber sido el origen de una estadística más acabada sobre las
agresiones sexuales que genera el personal docente, pero, como el concepto legal de violencia considera sólo a la que se da entre alumnos,
tendrán que incluirse únicamente los eventos protagonizados por el
estudiantado.EL INFORMADOR4344el abuso sexual en las aulas de jaliscoLos lineamientos para atender el abuso sexual de la autoridad
educativa en el Distrito Federal incluyen en el concepto de “violencia escolar” a todos los actores educativos de la comunidad, esto
es, también a profesores y directivos: la define como la “conducta
intencional que se ejerce entre las personas de la comunidad escolar dentro y/o en el entorno de la institución educativa con el objeto de intimidar, someter, controlar y causar daño, pudiendo ser
psicológico, físico, sexual y/o por omisión. Existen tres características distintivas de la violencia escolar: intencionalidad, está dirigida a intimidar, someter, controlar y causar daño; direccionalidad
hacia cualquier persona de la comunidad educativa, y frecuencia:
esta conducta puede presentarse en una ocasión o puede repetirse
durante días, semanas o años”.
El “acoso escolar” sí se delimita en el DF a las agresiones entre
estudiantes (su autoridad educativa es un organismo de la SEP). En
Jalisco la legislación mezcló los dos conceptos (violencia y acoso escolar) y resulta incluso disímil la ley a lo que la SEJ promueve en los
planteles con su “Guía Escolar de Intervención para Situaciones de
Emergencia, Crisis y Vulnerabilidad”.
En este documento se señalan 20 entornos de crisis y emergencia
posibles para las escuelas y se recomiendan pasos para cada uno. El
número 19 es “Violencia en la escuela” y aquí hay un apartado que
habla de “Violencia de maestros a alumnos”, esto es, una conceptualización de la violencia distinta a la plasmada en la legislación.
“…unas compañeras de nombre… me dijeron que mi hermana estaba dentro del salón
de usos múltiples con el maestro, solos, y que ella estaba en puros calzones, ya que lo habían
visto por un hoyito; entonces yo me fui a asomar al salón ya que la puerta estaba abierta y vi
que el maestro estaba parado junto a mi hermana y ella estaba inclinada hacia un lado, dando
la espalda a donde yo estaba, y vi que andaba en puros calzones; entonces rápido salí y me fui
con mis compañeras y comentamos que eso no estaba bien, que teníamos que sacar a mi hermana de ese salón, y por eso me volví a meter al salón y cuando entré me fijé que mi hermana
la seguía en puro calzón y traía una blusa…”EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoMaría y Herlinda
María Guadalupe Peña López y Herlinda Virgen Dávila son dos madres de familia que han comenzado uno de estos procedimientos de
queja ante la SEJ por el abuso sexual que, afirman, vivieron sus hijas
en su plantel educativo en 2011; su caso ilustra los efectos de la carencia de una regulación específica en Jalisco.
El problema se encuentra en la secundaria general 76 “Mariano
Otero”, en el municipio de Tlaquepaque. Sus hijas les hablaron de haber sido acosadas verbalmente por uno de los docentes, quien les habría dirigido miradas de hostigamiento e, incluso, tocamientos.
Cuenta la primera: “Yo acompaño a mi hija al cíber a hacer su tarea y ella escribió un relato de lo que le había pasado un día anterior;
entonces, a la hora de revisar yo los papeles, le dije: ‘¿Y esto qué es?’.
Me dijo: ‘Es que esto me pasó ayer con el maestro Fulano, a tales horas’. Entonces, aprovecho al otro día que teníamos una reunión escolar para decir públicamente lo que estaba pasando”.
Fue en una junta de toda la comunidad escolar del 8 de noviembre de
2011 cuando las quejas estallaron de parte de los padres de familia. Virgen
Dávila, por su parte, se enteró de lo que sucedía con su hija en voz de una de
las hermanas a quien había narrado la situación con anterioridad.
“Ya hablé con mi hija y ella, asustada y llorando, me dijo: ‘No, mamá, es que yo tenía
miedo de decirle a usted porque usted se iba a enojar’, y le dije: ‘No, tenías que haberme dicho’ ¿por qué no me dijiste a mí?”.Ambas acudieron a la dirección del plantel en busca de una solución pero no obtuvieron de ello, aseguran, más que un par de palmadas en la espalda mientras las conducían amablemente a la puerta y
una petición de confianza por que pronto todo se arreglaría. Pero nada pasó. Con lineamientos como los de la autoridad educativa del DF,
el director habría estado obligado a documentar el caso; a realizar una
investigación y levantar un acta de hechos; a solicitar la intervención
de su unidad especializada (UAMASI) y a impedir que el maestro siguiera en contacto con los alumnos si detectaba un riesgo grave. Pero
nada de eso existe ni está normado en Jalisco.EL INFORMADOR4546el abuso sexual en las aulas de jaliscoLas madres de familia interpusieron, entonces, su queja ante la SEJ en
el mismo mes de noviembre de 2011; a estas alturas no han sabido de una
resolución; de hecho, la autoridad no se ha comunicado con ellas, dicen,
ni siquiera para tenerlas al tanto de los avances o para algún otro tipo de
acompañamiento, psicológico, legal ni de ninguna otra índole.
Peña López narra que, aproximadamente un mes y medio después de
haber presentado su queja ante la SEJ, se les notificó que se había presentado un extravío de la documentación del expediente que corresponde a
su denuncia, por lo que habría que repetir el proceso, lo que incluía una
nueva declaración de parte de su hija. Así tuvieron que hacerlo.
El malestar de los padres de familia en ese plantel ha generado
ya tres quejas ante la CEDHJ: 5476/2011, 5481/2011 y 5482/2011,
así como una denuncia penal ante la PGJEJ. El único avance del que
hablan es una medida cautelar dictada por la Comisión para que el
maestro fuera retirado del salón de las agraviadas, pero sólo fue cambiado de aula en el plantel, así que sigue en la misma secundaria, teniendo contacto con todos los alumnos.
Si ambas madres de familia llegaron a pensar que la autoridad del
plantel serviría como un apoyo en este proceso, ha sido todo lo contrario: perciben que hay un encubrimiento. Virgen Dávila cuenta que
su hija tuvo que dejar de asistir a la escuela por estos hechos y seguir el
estudio en una modalidad abierta: “No se hizo nada, no hace nada el
director, pero, si no hacemos por luchar que salgan ellos, va a seguir lo
mismo y al rato otros niños salen y muchos ya no quieren ni entrar”.
Según la Federación de Asociaciones de Padres de Familia, uno de
estos procedimientos administrativos de parte de la SEJ puede llevar,
en promedio, un año para su conclusión.
“…su hermano estaba muy enojado y dijo que no le había parecido que la tuviera en puros calzones y que les iba a decir a sus papás; entonces yo les dije: ‘Saben qué, mejor vámonos
para donde está [Agraviada 3] y el maestro para estar al pendiente’. Entonces llegamos y nos
quedamos afuera del salón de usos múltiples; al ver que era muy tarde y no se escuchaba ruido, fue cuando se me ocurrió entrar y decirle a [Agraviada 3] que su mamá le hablaba por teléfono; entonces le hablé a una amiga y le dije que se hiciera pasar por la mamá de [Agraviada
3], que se la iba a pasar y que le dijera a [Agraviada 3] que le siguiera el juego. Entré y lo primero que vi fue a [Agraviada 3] parada sobre una bolsa de plástico, y ella sólo traía puesto unEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscobrasier y su calzón y, al verme, el maestro se asustó, y me dijo: ‘¿Qué pasó?, y le dije que ya habíamos terminado los bolos y, como traía el celular en la mano, le dije a [Agraviada 3] que le
hablaba su mamá; entonces le pasé el teléfono y en eso el maestro dijo: ‘A ver, pásamela’ y comenzó hablar con mi amiga, quien le dijo que necesitaba que sus hijos regresaran a la casa, al
momento que [Agraviada 3] se me acercó y me dijo gracias. Salimos juntas y ya cuando dejamos al maestro le pregunté qué le había hecho; me dijo que le pidió que se quitara la ropa, le
pedía que se quitara todo pero ella no había querido, y que el maestro la amenazó diciéndole
que, si decía algo, le iba hacer daño a sus papás. El maestro nos alcanzó y dijo: ‘Yo las llevo’, y
él nos llevó en su camioneta y nos dejó a cada uno en su casa. Al día siguiente [Agraviada 3]
me dijo que no la dejara sola, y le dije que no la iba a volver a dejar sola, pero que les dijera a
sus papás; yo veía que el maestro tenía mucha preferencia por las niñas delgaditas…”.No existe programa para la reparación del daño a la víctima
Los planteamientos de la CEDHJ no son aceptados por la SEJ, pues
ésta asegura que la reparación del daño no es una figura integrada
a la legislación de los servidores públicosEn un periodo de 12 años comprendido entre 2000 y 2011, la
CEDHJ ha emitido tres recomendaciones a la SEJ por la confirmación de hechos de abuso sexual que fueron perpetrados por su profesorado hacia alumnos del nivel básico.
A través de estas investigaciones, la Comisión se encontró lo mismo con un maestro de primaria que tocaba a las alumnas en la vagina
y las nalgas durante el transcurso mismo de la clase y ocultándose sin
éxito tras su escritorio, hasta el que obligaba a las menores a desnudarse frente a él con el pretexto de la realización de una obra de teatro.
En las tres recomendaciones (una de 2010, dos de 2011) la
CEDHJ conminó a la SEJ a que procediera con la reparación del daño que le causó a los alumnos y alumnas que fueron abusadas sexualmente por su personal docente; esto es, que los indemnizara:
“El cumplimiento de esta indemnización tiene el significado de
una justa reivindicación y el reconocimiento de la injusticia cometida,
aunado al de una exigencia ética y política de que las autoridades edu-EL INFORMADOR4748el abuso sexual en las aulas de jaliscocativas prevengan tales hechos y combatan su impunidad. Porque, finalmente, tal actividad irregular no sólo es responsabilidad del maestro, sino también de la SEJ”.
La reparación del daño que planteaba la Comisión consistía en la
prestación de la “atención psicológica necesaria tendente revertir los
padecimientos que presenten, hasta su total restablecimiento”, pero
también poniendo “en práctica un plan de acompañamiento y seguimiento de la situación jurídica y emocional de las menores de edad y
del cuidado y apoyos adicionales que se le brinden, que incluyan salud, educación y cultura, entre otros”.
Dicho plan indemnizatorio de acompañamiento y “apoyos adicionales” para las víctimas no existió nunca. La SEJ no acepta los planteamientos de reparación del daño, ni cuenta con un programa para ello, porque
asevera que el marco jurídico bajo el que se desenvuelven los servidores
públicos en Jalisco no se ha adaptado para darle validez a esa figura.
Cuando se le preguntó directamente a la SEJ de qué manera reparó el daño a las víctimas como respuesta a las tres recomendaciones,
esto fue lo que respondió bajo el folio 123/2012: “Respecto al cuestionamiento relativo a la reparación del daño de la víctima, se informa que, en virtud de no estar contemplada dicha figura en la Ley para
los Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios, ni en
la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado de
Jalisco, no es posible que en los respectivos resolutivos esta dependencia se pronuncie al respecto”.
La CEDHJ ha argumentado a favor de las víctimas que la figura
de la reparación del daño está mencionada en la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 113, donde se puede
leer: “La responsabilidad del Estado por los daños que, con motivo de
su actividad administrativa irregular, cause en los bienes o derechos de
los particulares, será objetiva y directa. Los particulares tendrán derecho a una indemnización conforme a las bases, límites y procedimientos que establezcan las leyes”.
En el periodo 2000-2011 la Comisión recibió 102 quejas por abusos sexuales del personal docente hacia el alumnado; en 43 encontró
indicios de responsabilidad contra el profesor, por lo que se resolvieron a través de conciliaciones; en tres la confirmación fue total, de ahíEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscovienen las recomendaciones. Mientras tanto, la SEJ indagó 116 casos
de agresiones sexuales y en 92% de ellos confirmó la responsabilidad
“…el maestro dijo que nos daría clases de actuación y que le bailáramos delante de
él y que le moviéramos la cintura, ya que la obra de teatro sería días después y nos hizo
que nos probáramos los vestuarios mis compañeras y yo, haciéndonos que nos desnudáramos para cambiarnos delante de él, y como tenía vergüenza y pasado un minuto, como vio que fui la última en cambiarme ya que me daba vergüenza, me dijo que pasara
al frente y que tenía que quitarme la vergüenza. Como a los dos días, un domingo, en la
escuela, me sentó en una silla y me empezó a hablar muy feo y me dijo que sabía muchas
cosas de mi familia, amenazándome que si decía algo iba a decir muchas cosas de mi familia y yo tenía que aceptar lo que él me dijera, y que habría veces en que nos tendríamos que agasajar y que también nos tendríamos que besar, y que después de las clases de
actuación me tendría que quedar con él treinta minutos más después de las clases, y fue
cuando me empecé a sospechar por la forma en que hablaba, comentándole esto a otra
alumna de la clase de actuación de nombre [Alumna 2] lo que me había dicho el maestro, diciéndole que no me dejara sola con él…”Alianza por la Educación servirá
SNTEcomo un filtro del personal docente:Si la SEJ tuviera una unidad especializada en la atención
del abuso sexual también sería positivo para los profesores,
para evitar que haya denuncias sin sustentoLa creación de un ente similar a la Unidad de Atención al Maltrato
y Abuso Sexual Infantil (UAMASI), que funciona en el DF, traería
efectos positivos no sólo para las víctimas de las agresiones sexuales en
el ámbito educativo de Jalisco, sino también para el propio profesorado, expone Rafael Wenceslao Ríos Guerrero, secretario técnico de la
Sección 16 del SNTE en Jalisco.
El maestro ha participado muy de cerca en la defensa legal de profesores inculpados por este tipo de hechos en la Entidad, así que co-EL INFORMADOR4950el abuso sexual en las aulas de jalisconoce muy bien tanto el proceso jurídico que se sigue como la manera
de reaccionar de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ).
Desde su perspectiva (una que se centra en la defensa del trabajador), la especialización del personal de la Secretaría para la atención de
esta forma de violencia en un grupo como la UAMASI serviría para evitar que prosperen señalamientos infundados que pueden acarrearle un
perjuicio muy grave a un profesor que, en realidad, era inocente.
“Sí se necesita (un área) que vaya ya a un análisis psicológico de
la personalidad de quien está demandando, porque a veces nos quejamos porque a cualquier situación que se comparece se le da un seguimiento y, cuando el trabajador se ve afectado, dura tres o cuatro
años (en el proceso legal, primero lo administrativo, luego ante el tribunal), que repercute en su ingreso salarial, y somos trabajadores que
tenemos familias y afecta la percepción de la familia”.
—¿Cómo califica el desempeño del área jurídica de la SEJ sobre
esta clase de denuncias de abuso sexual?
—No creo que esté preparada en lo que es lo jurídico. Tiene un
departamento legal que, sin duda alguna, actúa por la vía legal de manera oportuna, pero, ya para hacer una aclaración de esa naturaleza,
no creo que tenga un departamento que califique claramente una acción de éstas (de abuso sexual). Creo que, si tuviera ese tipo de departamentos (como la UAMASI), por lo menos el actuar del departamento jurídico estaría más apegado a la justicia que tenga que hacerse. Sería una buena medida para evitar dejar en el estado de vulnerabilidad que está al trabajador de la educación.
Según los registros de la SEJ, en 92% de las denuncias por abuso
sexual que investiga encuentra la responsabilidad del personal docente señalado, pero hay un 7% que, efectivamente, concluye exonerando al maestro que pasó por una acusación de esta gravedad.
La generación de agresiones sexuales en el ámbito escolar es una
problemática muy seria, dice el secretario técnico de la Sección 16:
“No es un asunto menor; naturalmente, debe ser atendido porque,
a quien le ocurre, lo marca de por vida; sin duda es un asunto que se
debe de atender con el profesionalismo que se requiere, debe de ser
detectado, porque a veces tenemos la oportunidad hasta de salvar a la
persona que tiene esas tendencias con una terapia, y de salvarle por-EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoque no nada más destruye la vida de quien es abusado: también la vida del abusador y de la familia”.
“…se considera que la menor sí presenta, en el momento de la
evaluación, sintomatología asociada a una víctima de un delito de carácter sexual, que se encuentra generando un grado de afectación psicológica y daño moral considerado como moderado, manifestado en
una inestabilidad emocional, resultado de los hechos que se investigan. La experiencia de la agresión sexual sufrida deterioró en la menor
[Agraviada 2] sus conceptos, valores y hábitos morales; a mediano y/o
a largo plazo puede afectar el desarrollo de su personalidad. Se sugiere
que, de acuerdo a las características de personalidad y al daño sufrido
en la menor, a la [Agraviada 2] se le proporcione tratamiento psicológico por un tiempo mínimo de seis meses, en una sesión semanal. El
objetivo de este tratamiento es la aplicación de técnicas y procesos psicológicos sistematizados encaminados a restablecer las secuelas y alteraciones emocionales que ha generado la experiencia vivida; la técnica
de dicha intervención dependerá del especialista responsable. La menor de edad, al momento de la evaluación, presenta alteraciones en su
estado emocional reflejadas en un daño psicológico moderado, manifestado en aislamiento, inseguridad, miedo y alteraciones en el sueño
a consecuencia de los hechos vividos…”.
Incluso, precisa el secretario técnico de la Sección 16 del SNTE,
deberá ser de gran ayuda para la prevención de estos hechos la Alianza
por la Calidad de la Educación que signaron el Gobierno federal y el
SNTE, pues contiene evaluaciones para el personal docente que podrán servir a manera de filtro para detectar a los que no tienen un perfil psicológico idóneo para estar con menores.
“Con la Alianza por la Calidad de la Educación, de entrada, deberán pasar por un examen en el que tienen que demostrar conocimientos. Hay quien pasa este examen pero tienen que pasar otro filtro, que
es el psicométrico; entonces, hay algunos que no lo pasan, y éstos sí
ya afortunadamente son los menos, es una prevención; esa gente, con
toda seguridad, no tendrá este tipo de problemas, pero se está haciendo con las generaciones actuales: ése es el problema, si eso se hubieraEL INFORMADOR5152el abuso sexual en las aulas de jaliscovenido haciendo. Se hizo con nosotros, pero sin duda, con el paso del
tiempo, se tiene que volver a valorar una situación de éstas”.
—¿La evaluación psicométrica del personal docente no existía antes de la Alianza?
—Tengo 25 años de servicio y lo pasé; en aquel entonces teníamos
los de las Normales, que egresábamos plaza automática, pero ya hacíamos ese examen.
—¿Entonces cuál es la diferencia a partir de la Alianza por la
—A veces las contrataciones no eran nada más de normalistas, sino que por otras vías también había contrataciones (sin aplicar el examen psicométrico), pero ahora no, ahora hay un filtro para todas las
—¿Ahora todas las contrataciones de maestros están condicionadas
con los resultados de los exámenes de conocimiento y psicométrico?
—Sí, a partir de la Alianza, vamos por el tercer examen de oposición y eso previene estos casos y, sin duda alguna, aunque es mínimo
el porcentaje (de profesores involucrados en agresiones sexuales), sí se
puede erradicar. Mejor si no hay un solo caso, es lo óptimo por el bien
de la niñez mexicana y del Estado”.
“…en la escuela en el salón de usos múltiples nos tocó organizar la disco para la escuela y
yo estaba arreglando las cortinas y también estaba [Alumna 1] y la [Agraviada 2], y el maestro
le dijo a la [Agraviada 2] y a [Alumna 1] que fueran a buscar broches a otro salón, y se fueron
y el maestro me dijo ‘que me bajara de las mesas, y que si le seguía teniendo confianza’, a lo
cual yo le dije que sí; me dijo: ‘Necesito saber si todavía me tienes confianza’ y me dijo: ‘Ven
atrás de la puerta de metal’, y me dijo: ‘Vístete bien’ y que me enseñara a vestir elegante, que
no se me veían bien los tirantes del brasier por fuera, y me dijo: ‘Quítate el brasier’, y me lo
quité y me dijo que me desabrochara la blusa y me dijo: ‘Voltéate y cierra los ojos…’”.EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoCAPITULO TERCEROEl abuso sexual en las aulas del país
Sólo 25 de las 32 entidades federativas tienen registros al respecto
de esta problemática en el sistema educativo de nivel básico
Con sus archivos hay constancia de mil 158 casos
de abuso sexual en el periodo 2000-2010
De cada 100 denuncias de este tipo que llegan a las autoridades educativas
locales, en 63 se confirma el abuso de parte del docente; en 34 es exoneradoLa problemática del abuso sexual en el ámbito escolar no es exclusiva,
por supuesto, de Jalisco; es, antes, una con alcances nacionales y, sin
embargo, no hay normas generalizadas para su atención ni una instancia en el país que aglutine con precisión la estadística que va generando y que dé luz sobre sus dimensiones reales.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) no cuenta con un panorama nacional sobre el abuso sexual que se presenta en los salones
de clases del país, no tiene registros al respecto, argumenta, debido
a los efectos que trajo el Acuerdo Nacional para la Modernización
de la Educación Básica, del 18 de mayo de 1992, suscrito por el
Gobierno federal, los gobiernos estatales, y el Sindicato Nacional de
“Se descentralizó la educación y la información referente a servicios educativos, que en el caso que nos ocupa se trata de los niveles
preescolares, primarios y secundarios; pasaron a ser de la competencia de la autoridad educativa en cada entidad federativa, debido a queEL INFORMADOR5354el abuso sexual en las aulas de jaliscoel Gobierno federal les transfirió las atribuciones técnicas, operativas
y administrativas a los gobiernos estatales”, es la respuesta de la SEP
cuando se le consulta al respecto.
La SEP, por lo tanto, remite a cada una de las autoridades educativas locales en las 32 entidades para poder obtener, de una a una, sus
registros sobre las agresiones sexuales que han sufrido los alumnos de
parte del personal docente. Este diario así lo hizo. Le preguntó a todas
las secretarías estatales de Educación de qué tamaño era este problema
en su localidad en el periodo 2000-2010.
Todas contestaron, lo que no significa que todas dispongan de una
base de datos al respecto. Así están las cosas en el país:
Hay 25 entidades federativas (78%) cuyas autoridades educativas
sí cuentan con una base de datos de las agresiones sexuales que se han
presentado en los planteles educativos de nivel básico, Jalisco entre éstas. No todas presentan el mismo nivel de desarrollo ni de precisión
en su información: algunas son raquíticas en sus datos, otras son de lo
(Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Chiapas,
Coahuila, Distrito Federal, Durango, México, Guanajuato, Guerrero,
Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla,
Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz,
Yucatán y Zacatecas).
Seis entidades (18%) tienen autoridades educativas que, simplemente, no llevan una base de datos sobre las agresiones sexuales a sus
alumnos. El argumento más común al que recurren es que, al tratarse
de un delito, recae en el Ministerio Público estatal, por lo que queda
fuera de su competencia (pese a que también implica una transgresión
administrativa que sí les compete).
La Secretaría de Educación de San Luis Potosí dice, por ejemplo, que estos hechos “son competencia de las agencias del Ministerio
Público y el Poder Judicial, razón por la cual no se cuenta con la información requerida por no ser del ámbito de competencia de esta
Secretaría”.
Otras simplemente dicen que no tienen denuncias. Es el caso de
Nayarit: “En esta Dirección Jurídica a mi cargo no existen expedientes
ni procedimientos administrativos en contra de maestros por las razo-EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscones expuestas (abuso sexual)”, o Colima: “Esta dependencia no tiene
registro de casos de abuso sexual por parte de docentes hacia alumnos”.
(Chihuahua, Colima, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí,
Tlaxcala y Veracruz).
Sólo una (Baja California) reservó la información.
“…Casi siempre después de que entrábamos del recreo nos llamaba a mí y a mis compañeros para revisarnos la tarea y si alguno estábamos mal nos volvía a llamar y entonces, cuando a mí me tocaba que me revisaba la tarea, me levantaba la falda y me sentaba en sus piernas,
metía su mano por debajo de mi calzón y me agarraba mi colita de adelante, y cuando hacía
eso yo me quería bajar de sus piernas, y entonces él me decía que me fuera a mi lugar, y esto lo
hacía varias veces en los años que estuve con él, y también a otras niñas de mi salón, y esto no
se lo dije antes a mi mamá por que me daba miedo, y también le tenía miedo al maestro…”Así las cosas, fue posible elaborar una base de datos nacional que
refiere la generación de mil 158 casos de agresiones sexuales a manos
del personal docente y teniendo como víctima al alumno, en los 11
años comprendidos en el periodo 2000-2010.
El 37% de los casos se originaron en las secundarias del país (424
registros); apenas por debajo, en 35%, siguieron las escuelas primarias
(403). De esta manera, de cada 10 abusos de índole sexual en un aula de México, siete suceden dentro de las secundarias y primarias del
país, donde se concentra 72% de estos hechos en la educación básica.
El nivel de preescolar aparece con 5% de los registros: de los jardines de niños provienen 61 casos de abuso sexual en las entidades.
Existe, sin embargo, todo un 20% de incidentes de los que las autoridades educativas no brindan ninguna referencia o certidumbre sobre
el tipo de plantel en el que ocurrieron (3% hace mención a otras modalidades de atención; por ejemplo, la educación indígena).
Con los archivos proporcionados por las autoridades educativas
del país, se puede conocer con precisión (o algún grado de ella) la manera en que procedieron frente a este tipo de hechos en mil 082 de los
mil 158 casos.
De cada 100 denuncias por agresiones sexuales que se suscitan en
el ámbito educativo nacional, las proporciones en que terminarán son
las siguientes:EL INFORMADOR55•	21 con la destitución del docente involucrado.
•	22 con una sanción de menor rango al cese, que va desde una
amonestación o el cambio de suscripción hasta una suspensión laboral.
•	20 con una sanción no clarificada por la autoridad; pudo haber sido un cese, o sólo una amonestación y un exhorto a la vida decorosa.
•	34 con la exoneración del profesorado señalado, ya sea porque
la investigación confirma su inocencia o porque no hubo manera de
recabar las pruebas necesarias.
•	El 3% restante hace referencia a procedimientos administrativos de las autoridades educativas que aún continúan desahogándose,
o en los que incidieron otras variables como la jubilación del docente
señalado o su renuncia voluntaria.
En términos más generales, por lo tanto, puede decirse también
que, de cada 100 de estas denuncias por abuso sexual, 63 concluirán con la confirmación de la culpabilidad del docente involucrado,
mientras que otras 34 con su exoneración.
Las estadísticas nacionales también revelan, por otra parte, que
entre las sanciones que determinan las autoridades educativas locales
ante este tipo de hechos se sigue recurriendo al cambio de plantel del
docente señalado, con los riesgos que ello implica.
Hubo 55 casos en el país que concluyeron con el cambio de suscripción del maestro implicado: representan 5% de todas las denuncias con resultados conclusivos, pero 23% de todas las que, se sabe,
terminaron con una sanción de menor rango que el cese definitivo, lo
que coloca a esa medida con una proporción importante entre las penas que aplican los entes educativos estatales.
“…me fui corriendo con Liz para no quedarme sola con él y después de eso me metí
al salón con ella para ayudarle a hacer los bolos, y el maestro fue por mí para ayudarle en
algo y me regañó, ya que me había dicho que tenía que quedarme treinta minutos con
él, y que íbamos a empezar con el vestuario de la obra. Fue que en ese momento me dijo:
‘Quítate la ropa’ y le hice caso y me empecé a quitar la ropa, sin quitarme los calzones,
y ya después me dijo que por qué no me quitaba los calzones y me empezó a insistir queel abuso sexual en las aulas de jaliscome quitara los calzones y yo decía que no, y ya después se agachó y dijo que, si quería
estar en las clases de actuación, tenía que ser muy abierta (…) me volvió a decir que me
pusiera delante de él y que le bailara, lo hice y me empezó a agarrar las ‘bubis’ y ya después me dijo que me cambiara porque vio que venía alguien. Mi maestro, en el salón de
clases, me habló y me dijo ‘que por qué estaba tan distraída’, y yo le dije que porque tenía problemas con mi mamá, mi padrastro y mi hermano, y él me dijo que ‘él iba a hacer
todo lo posible por ayudarme, y que le tuviera confianza, y que le diera una muestra de
confianza’, y que consistía en que me fuera al baño y me quitara el calzón, cosa que hice
y así me fui al salón de clase para que él me viera en el salón; así pasó, salimos al recreo y
como a los veinte minutos, antes de la salida, fui al baño y me puse mis calzones; ya a la
hora de la salida me dijo el maestro ‘que me había ganado su confianza’ y que podía hablar de manera más abierta con él…”De acuerdo con lo expuesto por la SEP y con las respuestas que
otorgaron las entidades federativas, no existe a escala nacional un lineamiento estandarizado o un protocolo que defina con certeza la actuación que las autoridades educativas deben seguir ante agresiones
sexuales del profesorado hacia los alumnos, ni sobre la manera de generar estadística en la materia.
Esto se refleja en el hecho de que haya seis entidades donde ni siquiera existe una base de datos al respecto y donde se niega la competencia propia para intervenir, incluso la del ámbito administrativo, sin
que haya ningún tipo de implicación o responsabilidad para sus autoridades educativas locales.
En este grupo de Estados hay alrededor de dos millones 260 mil
alumnos de nivel básico atendidos por el aparato público, con más de
100 mil docentes distribuidos en más de 21 mil planteles, pero ni un solo dato disponible con respecto a los antecedentes de abuso sexual que
se pudieran haber cometido en un periodo de 11 años (2000-2010).
Y en las 25 entidades en donde sí se lleva un registro y se emprenden procedimientos de responsabilidad por estos abusos, sin embargo, los aparatos educativos estatales reaccionan bajo su propia interpretación del marco jurídico: sólo el Distrito Federal demuestra contar con lineamientos específicos para estos hechos violentos.
En 2011 el Gobierno federal emitió un Manual de Seguridad
Escolar para el país, pero sólo considera las amenazas de violencia queEL INFORMADOR5758el abuso sexual en las aulas de jaliscosurgen del exterior del plantel educativo, principalmente por los hechos vinculados con el crimen organizado.
“…el maestro nos dijo a [Alumna 1] y a mí que le ayudáramos a calificar exámenes, ya
que los alumnos de nuestro salón estaban afuera contestando los exámenes, y luego le dijo a
[Alumna 1] que se fuera más para allá en una mesa y que no volteara para con nosotros y que
siguiera calificando, y luego le dijo que se saliera; ya el maestro se sentó en una butaca junto a
la mía y me agarró las piernas y luego me dijo que ‘cerrara la puerta’, y fui a cerrarla y me salí,
fui al baño y ahí me encontré a [Alumna 1] y le dije que no me dejara sola con el maestro…”Por otra parte, las sanciones que se imponen al personal docente
involucrado y su correspondencia con el tipo de falta también varían
de una entidad a otra; en algunas, verbigracia, se sigue recurriendo al
cambio de suscripción del profesorado; en otras esta alternativa no se
utiliza; en Yucatán se emiten “exhortos a una vida decorosa”.
La misma semántica que se utiliza en la estadística disponible puede ser muy disímil. La Secretaría de Educación de Guanajuato categoriza todo como “conductas de tipo sexual”; otros se ciñen a la tipología del delito de su código penal estatal.
Ninguna entidad federativa reporta haber presentado denuncias penales por agresiones sexuales que fueron de su conocimiento, ni haberle
notificado el hecho al Ministerio Público; por lo tanto, se replica la misma problemática que en Jalisco con respecto a la transgresión del artículo 42 de la Ley General de Educación del país, que obliga a las autoridades educativas desde 2010 a darle parte a la autoridad correspondiente.
“En caso de que las y los educadores, así como las autoridades
educativas, tengan conocimiento de la comisión de algún delito en
agravio de las y los educandos, lo harán del conocimiento inmediato
de la autoridad correspondiente”.
Esto sigue sin acatarse. Todas las respuestas fueron recabadas en
2011 pero los criterios no habían cambiado en este sentido. El caso
de Puebla es ilustrador. Su respuesta dice: “En relación al inciso donde refiere ‘se me informe por cada caso si la dependencia presentó una
denuncia penal contra el maestro inculpado’, le manifiesto que esta
Secretaría de Educación Pública no tiene competencia para instaurar
acción penal en contra del docente, ya que estamos en presencia de
hechos entre particulares”.EL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoLa Secretaría de Educación y Cultura de Coahuila sostiene algo similar: “En caso de acoso sexual, agresiones o extorsiones a alumnos, dichos
delitos se persiguen por querella, y sólo los afectados, representantes legales, padres o tutores están facultados para presentarla, por tal motivo”.
“…y esto lo hacía en presencia de mis demás compañeros, y él esto la hacía tapándose con mi falda, y yo me sentía desesperada y me quería zafar pero él no me dejaba, y hasta
que él quería me soltaba y él mismo me subía mi ropa interior, y esto me lo hizo muchas veces cuando fui su alumna en primero y segundo grado, y también a otras compañeras como
[Agraviada 2], [Agraviada 1], [Alumna 2] y antes no se lo conté a mi mamá porque me daba
miedo mi maestro, aunque no me amenazaba pero yo le tenía miedo…”Los efectos del abuso sexual en el aula
Los infantes que han vivido la experiencia del abuso sexual de parte
de su maestro en el ámbito escolar pueden llegar a replicar este tipo
de violencia en los que lo rodean, según lo advierte la coordinadora
del Programa de Atención a Víctimas de Delitos Sexuales del Centro
de Evaluación e Investigación Psicológica, Marta Catalina Pérez
González, una institución de la Universidad de Guadalajara.
Los daños que le causará al niño su paso por una de estas situaciones de violencia serán correspondientes a distintas variables, desde
la modalidad del abuso mismo (miradas y palabras hostigadoras, exposición de genitales, tocamientos, violación, etcétera), la edad de la
víctima, su relación con el agresor (profesor-alumno), cuánto tiempo
duró el abuso, con qué frecuencia se presentaba, cuál fue la estrategia
de acercamiento del victimario, por mencionar algunas.
“Obviamente hay una alteración en el desarrollo sexual, en el
desarrollo normal de su sexualidad y, en algunos casos extremos, vemos que puede haber intentos o ideas suicidas; que empiecen ellos
también a tener conductas de abuso hacia otros, sobre todo por tener ya una alteración de sus valores de manera cotidiana o de la manera de convivencia con los demás, y se ven envueltos en estas relaciones precoces sexuales que nos hablan de ese despertar temprano,
de ese despertar abrupto a la sexualidad de manera no consentida”.EL INFORMADOR5960el abuso sexual en las aulas de jaliscoLos efectos en el plano emocional y de la conducta de un niño
violentado sexualmente pueden ser muy diversos: tristeza, cambios de
ánimo muy abruptos, enojo, coraje, rebeldía, miedo, terror nocturno, fobias, vergüenza, culpa, ansiedad, depresión, hasta trastornos del
sueño y alimenticios.
Pueden desarrollar también conductas de fuga o evasión que los
pueden conducir al consumo de drogas legales o ilegales para dejar
de tener contacto con la realidad, o insertarlos en grupos “que van en
contra de las normas”.
“…La [Agraviada 1] expresa su temor de salir a la calle, también dice
que tiene pesadillas y se despierta sudando. A veces estas pesadillas tienen
que ver con que sueña la cara del maestro que la persigue. La [Agraviada 2]
también tiene pesadillas en las que es perseguida por el maestro. Ambas se
sienten perseguidas por él. Sus hábitos alimenticios han cambiado, pues
a la [Agraviada 1] se le ha quitado el apetito, mientras que a la [Agraviada
2] le sucede lo contrario, dice que ahora come más…”.
Si la víctima es muy pequeña, las formas que tiene de protegerse,
las señales para mostrar su dolor, serán más corpóreas o somáticas,
pueden vomitar o tener temperatura: “Es la forma de decirnos ‘me
duele o tengo problemas’, porque no lo expresan, no saben cómo expresarlo, todavía no está elaborada esa idea de sensación o de pena”.
El abuso sexual que se presenta en el ámbito escolar generalmente se
asocia a la teoría del “hechizo”, la que describe el proceso gradual de manipulación psicológica a través del cual el agresor, antes que llegar a atacar
de inmediato, primero logra volverse “indispensable” para la víctima.
“Ser amigos, estar presente, tener un espacio de la víctima ya comprometido; a veces ella tiene ciertos huecos emocionales que el agresor
llega a cubrir; ante esta sensación de completitud es que empieza a acceder a cuestiones de comprometer el cuerpo, los besos, las caricias, y entre el dar cariño y estar comprometiendo precisamente estas conductas
ya de abuso, el sujeto llega a programar, de alguna manera, que si el niño quiere tener afecto tendrá que otorgar este tipo de dádivas al sujeto”.
“…volvimos [Alumna 1] y yo al salón y el maestro me dijo ‘que cuando diera una orden
obedeciera’, y seguimos calificando y luego salió porque le informaron que había una junta, yEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscoentraron todos los del salón y, cuando regresó el maestro, los regresó otra vez para afuera para
que siguieran contestando el examen, y le dijo a [Alumna 1] que se saliera y me dijo: ‘Ven para acá, cierra tus ojos y voltéate’, o sea, a un lado del escritorio, cosa que hice porque le tengo
miedo, y me subió mi blusa y mi brasier y me agarró los senos otra vez, y me dijo ‘que si le
decía a alguien de todo esto me iba a ir mal, también a mis papás, y a mí’, por eso no le decía
a nadie de lo que me pasaba…”.Los efectos dañinos del abuso pueden revertirse más fácilmente
cuando no se utilizó la estrategia del “hechizo”. Esta dinámica puede comprenderse en tres momentos: efracción, cuando el agresor comienza a hacerse presente y a desarrollar la cercanía personal con la
víctima satisfaciendo sus necesidades emocionales; captación: el agresor logra la atención del niño y “comprometer” su conducta, le da
tantas cosas en todos los aspectos que lo ha vuelto “cautivo”; y entrenamiento o programación: aquí ya hay amenazas para seguir con el
abuso del menor, y el agresor puede llegar a retirarle momentáneamente ciertas de las “bondades” que le otorga y luego reponerlas con
la finalidad de incrementar el control.
“Ignoran estas condiciones de abuso en las que viven o estos
‘hechizos’ y solamente se sienten a gusto con él (el victimario),
de ahí que nosotros tengamos que identificar la situación: el niño
no sabe que está siendo abusado, y tenemos que darle elementos
para que lo detecte. Ellos están confundidos; a veces piensan que
eso sucede con todos los niños, como si fuera una realidad generalizada; sin embargo, a la luz de las pláticas con otros o de estar en
contacto con otras realidades, el niño se da cuenta de que eso no
es normal, que eso debe parar, y es ahí donde se rebela y puede decir no, o hacer algo al respecto. A veces el niño puede vivir en esa
inducción o fantasía de que está siendo normal por mucho tiempo, por lo que sí es conveniente platicar con los padres de que esto
puede pasar, y cómo es que pueden evitarlo”.
“…mis compañeros se me quedaban viendo y en el receso me preguntaron qué me había
hecho el maestro, a lo que les dije que después les decía, y no les dije porque al terminar el juego
el maestro se quedó solo conmigo y me dijo que si yo decía algo me iba a ir mal, que él me iba a
reprobar; creo que esto pasó en el mes de abril. El maestro nos sacó del salón a todos y nos pusoEL INFORMADOR6162el abuso sexual en las aulas de jaliscoa hacer un trabajo y nos hablaba de una en una al salón para platicar con nosotras; primero pasó
[Alumna 11], después de esto me habló a mí y me dijo: ‘Acércate’, estaba sentado y dijo: ‘Ahí, pobrecita’ y me abrazó por la cintura. En eso me dijo: ‘Abrázame’; yo estiré los brazos e hice como
que lo abrazaba y él quitó una mano y empezó a agarrarme los pechos y me apretaba, después me
acarició mi vagina por encima de la falda; a mí se me hizo mucho rato lo que duró agarrándome, y
me soltó haciéndose para atrás y diciéndome: ‘Mete las manos a tus bolsas del suéter porque ya sé
cómo acostumbras a poner las manos’, yo me quedé ahí parada y me dijo: ‘Ya salte…’”.Un punto muy importante es que el abuso sexual sin contacto físico que también está presente en los planteles educativos —el profesor que se limita a las miradas hostigadoras, los comentarios sexuales,
los gestos o al acercamiento sugestivo— puede generar en ciertas personas los mismos efectos que una violación.
“La víctima por supuesto que se siente igual con estas sensaciones
de incapacidad, de falta de credibilidad, porque el abusador genera ciertas conductas que lo hacen no tener evidencia, piensa que no será creíble su historia, que nadie lo puede denunciar y navega en aguas solitarias para poder asirse de alguien; sin embargo, los efectos se pueden
detectar como si fuera una persona que sufre un abuso de penetración,
porque a nivel psicológico se presenta con la misma fuerza como si se
presentara con o sin el tocamiento. De ahí que nosotros tenemos que
evaluar estos casos para darnos cuenta de las heridas sicológicas que se
están refiriendo en lo que se llama estrés postraumático, trastornos de
ansiedad o depresivos que pueden presentar la víctima a partir de que
está siendo abusada y que empieza a desarrollar los síntomas”.
—La SEJ cuenta con una línea telefónica para reportar casos de
abuso sexual. ¿Le parece, en general, que la dependencia está bien preparada para atender este tipo de violencia y sus consecuencias psicológicas en los menores?
—El problema es que todavía falta mucho por trabajar, porque
hasta ahora son medidas de contención para cuando ya apareció el
problema. Creo que tenemos que ir un poco más allá y abonarle a la
prevención, a que ni siquiera haya casos que se estén reportando, a
que se esté previniendo la formación de agresores en casa, a que haya niños que puedan repeler el proceso de abuso. Creo que desde ahí
tenemos que trabajar la educación en la familia, con la gente, porqueEL INFORMADORel abuso sexual en las aulas de jaliscopuede haber procesos de intervención pero de uno a uno no vamos
a acabar: prevenir las conductas, a eso es hacia donde tenemos que
dirigirnos; para eso hace falta mucho tiempo. Qué bueno que están
preocupados, pero no es suficiente, falta mucho más.
“…cuando estuve con él me hablaba para calificarme la tarea o las actividades del día,
entonces me decía: ‘Ven para acá’, y ya me acercaba a él me subía a sus piernas y me empezaba a acariciar mis piernas, y también por atrás, cuando traía falda metía sus manos en mis
pompas, agarrándomelas, y luego me besaba el cuello y hasta la mejilla y me chupaba y luego
respiraba muy agitado, y yo a veces trataba de bajarme pero él me agarraba fuerte y no me soltaba, y esto también vi cuando se lo hizo varias veces a [Agraviada 3], a [Agraviada 5] y otras
que ya no me acuerdo, y esto se lo dije a mi mamá hasta hace unos días, cuando la hija de la
señora Sandra, que también está en tercero pero en otro grupo, le contó a su mamá; entonces
mi mamá se enteró y me preguntó a mí, y yo le conté la verdad…”.Panorámica
2000-20101200
8001,1581,082600Casos
totalesCon sanción
conclusiva400
0POR SANCIÓN
CONCLUSIVAPOR NIVEL230
Ceses23722%Sanciones de
menor rango28Otros3%221Sanciones no
precisadas36634%403
PrimariaExoneraciones20%42421%
Kinder615%Otros niveles
y centros23137%Secundaria393%20%No precisadoEL INFORMADOR63All pages:7891011121314151617181920212223242526272829313233343536373839404142434445464748495051525556575859606162636465InfoSaveLikeShareDownloadMoreAbuso en aulas de Jalisco Published on Oct 17, 2012 Abuso en aulas de Jaliscoel_informadorFollowRead moreRead moreSimilar toPopular nowJust for youGo explore

References: artículo 42
 resolución 
 resolución 
 artículo 172
 artículo 100
 artículo 113
 artículo 42