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Timestamp: 2017-07-20 12:31:11+00:00

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MULTINACIONALES, CRISIS Y ACUMULACIÓN | MARXISMO-LENINISMO
MULTINACIONALES, CRISIS Y ACUMULACIÓN
Agosto1995
1.‑ SITUACIÓN INTERNACIONAL 1.1 Imperialismo 1.2 Europa 1.3 Maastrich y sus consecuencias 1.4 La crisis y la estrategia neoliberal 1.5 España 1.6 El sector metalúrgico 2.‑ LAS MULTINACIONALES 2.1 Multinacionales en el sector del automóvil 3.‑ VOLSKWAGEN 3.1 VW: mercado, producciones, empleo y periferia 3.2 VW y la crisis 3.3 La fuerza sindical en VW 4.‑ JORNADAS Y COSTES DE SALARIO EN EL SECTOR 5.‑ LA DESCENTRALIZACIÓN PRODUCTIVA Y LA DESREGULACIÓN DEL TRABAJO
5.1 Segregación y desintegración productiva
6.‑ SEAT 6.1 Cronología de una crisis 6.2 Posición de CC.OO desde la Resolución 6.3 Responsabilidad política de UGT 6.4 Del XI al XIV Convenio 6.5 El nuevo lenguaje de VW: Fraktal 6.6 Papel de CGT 6.7 Jornada, productividad y organización del trabajo. Ideas básicas 6.8 Comités y Acción Sindical 1. SITUACION INTERNACIONAL
No se ha valorado en su justa medida lo que está significando en la actualidad el derrumbe de la URSS y de la gran mayoría de los países socialistas del Este de Europa. Si bien la Revolución de Octubre supuso un flujo revolucionario a nivel mundial con sus etapas (auge del movimiento obrero, derrumbe del imperio colonial y ascenso de la lucha antiimperialista de los pueblos) con una correlación de fuerzas cada vez mas grande para las fuerzas antiimperialistas a nivel mundial. El derrumbe ha tenido su efecto contrario en la correlación de fuerzas, donde la ruptura del equilibrio mundial, le permite al imperialismo un marco de hegemonía total.
En primer lugar, el derrumbe de la URSS favorece a la estrategia del capital de obtener altas tasas de beneficio, utilizando como un resorte mas del Estado, el desmantelamiento de los costos económicos del Estado de bienestar, destinando las cuantía de los recortes a otros fines favorables al capital monopolista: pago de la deuda pública, exenciones fiscales al capital monopolista … ; y la desregulación del mercado de trabajo en materia de legislación laboral.
La URSS supuso un muro de contención, favorable al Movimiento Obrero de Europa Occidental principalmente, y el Estado de Bienestar fue un efecto de las luchas de clases dentro de los países de Europa Occidental con el ascenso del movimiento obrero organizado, y producto de la influencia que ejercía la existencia de un bloque socialista en el continente. Por lo que el imperialismo se vió empujado a conceder a la clase obrera derechos sociales (pensión, asistencia sanitaria, fondo de desempleo…) que a la vez sirviera para estabilizar el sistema en su conjunto sin saltos hacia adelante. Las últimas huelgas generales en Francia, Italia y España, tienen un denominador en común, la lucha contra las consecuencias de la aplicación de estas políticas económicas de reestructuración y ajuste capitalista, y la defensa de una política que favorezca los derechos y conquistas de los trabajadores recogidos en el Estado de bienestar.
En segundo lugar, con la actual situación se ha potenciado la acción militarista de los Estados capitalistas, la guerra del Golfo en 1.991 potenciada por el imperialismo yanqui, la guerra de Yugoslavia potenciada por el imperialismo alemán, la guerra de Ruanda potenciada por el imperialismo francés, la guerra de Chechenia potenciada por el gobierno ruso, etc. Con lo cual los complejos militar industrial siguen encontrando en el panorama mundial nuevas formas a través de la multiplicación de los conflictos locales y la militarización de los Estados para dar salida a sus negocios, pasando a sustituir a la confrontación de bloques.
En tercer lugar, la actual coyuntura ha disminuido la capacidad de respuesta antiimperialista de los países subdesarrollados, y el reforzamiento del dominio imperialista en ellos y por lo tanto el aumento de la dependencia económica en todos sus terrenos (comercial, financiera y tecnológica). La existencia del bloque socialista suponía una válvula de escape para las economías de países en subdesarrollo que abrazaban la vía no capitalista de desarrollo, sustituyendo el intercambio desigual que se establece dentro del imperialismo y causa del subdesarrollo, por una colaboración económica y de intercambio igual con los países socialistas. Esto hoy no existe, y el ejemplo de lo que decimos lo tenemos en el bloqueo criminal a Cuba para destruir el proceso revolucionario en la isla. Hoy la deuda externa mezclada con el intercambio desigual hace de los países periféricos exportadores netos de capital al centro, capital obtenido de los intereses de la deuda y de los beneficios repatriados de las empresas filiales allí ubicadas. El 80% del comercio de los países del centro se realiza entre ellos y solo el 20% va a la periferia. Al revés de lo que sucede en la periferia donde el 80% del comercio va al centro y solo el 20% de lo que produce la periferia se queda allí.
En cuarto y último lugar, la perspectiva no puede ser más favorable. Por un lado, la marcha hacia la economía de mercado de los países de la Europa del Este abre a medio plazo unas perspectivas de expansión de capital en una zona donde el modo de producción capitalista parecía haber desaparecido. Con la caída del socialismo real, se va a marchas forzadas hacia un mundo unipolar imperialista en el que los EE.UU juegan el papel de gendarme mundial de cara a imponer un Nuevo Orden. La incorporación al ciclo mundial de la reproducción del capital de territorios no conquistados por el capital monopolista hasta el derrumbe de la URSS, agudiza a nivel mundial la lucha interimperialista entre Estados que buscan la hegemonía dentro de la cadena imperialista, por la conquista de nuevos territorios que fruto del desarrollo desigual del sistema garantizan el dominio imperialista de los mas fuertes. Encontrándonos en una coyuntura donde el imperialismo japonés y alemán avanzan, y el imperialismo yanky cede en el terreno económico e industrial, a pesar de su dominio militarista.
Ante dicha situación se está desarrollando y de forma desigual a nivel político y social, la recomposición de fuerzas y movilizaciones en contra de los efectos del dominio imperialista: huelgas generales en España, Francia, Italia, luchas campesinas en Grecia, movilizaciones en Alemania oriental contra los efectos de su absorción, triunfo electoral del CNA en Suráfrica, resurgir del movimiento guerrillero en México, avance de la izquierda en algunos países de Europa occidental y oriental coincidiendo con el declive de la socialdemocracia … etc. Pero donde todavía no se rebasan los marcos nacionales, no existiendo un marco de coordinación que practique la solidaridad internacionalista dentro de la clase obrera y los países subdesarrollados en situaciones concretas.
La actual etapa se expresa por la tendencia hacia el dominio mundial del capitalismo monopolista con la construcción de zonas supranacionales de integración económica, dominadas bajo tres grandes núcleos imperialistas: EE.UU, Japón y Europa Occidental (Alemania, Gran Bretaña y Francia), Es en estas tres zonas donde se concentra el 78% del comercio mundial, dejando para el resto el 22%. Este proceso se inicia a partir de los años 50, después de la II Guerra Mundial, donde la nueva élite financiera internacional, busca en colaboración con el capitalismo monopolista de Estado, primero su expansión exterior, y segundo la creación de formas supranacionales que legitimen su dominio: el FMI y el Banco Mundial, OCDE como núcleos de decisión financiera y la CEE, ASEAN, OEA como formulas supranacionales de integración económica supeditadas al dominio y expansión de los monopolios. Asegurando una interrelación económica de los mercados y los centros productivos para la planificación monopolista de la extracción y reparto de plusvalía a nivel internacional: Desarrollo autocentrado de la acumulación de capital.
Después de la II G. M. la exportación de capitales se dirige fundamentalmente al centro creando filiales que forman parte de la estructura orgánica de una empresa matriz. Las filiales se funden con las economías nacionales donde se instalan y producen productos acabados tanto para el mercado interno como mundial. Si bien al principio el dominio del capital yanky era incuestionable con la instalación de filiales productivas y control financiero en Europa Occidental durante los años 50/60/70, hoy este se encuentra a partir de la crisis de los 70, en una situación de retroceso, con respecto a los capitalistas japoneses y europeos, al centrarse los últimos mas en la inversión productiva y los primeros encerrados en la industria militar, lo cual da muestras de la existencia de las contradicciones imperialistas y del desarrollo desigual del sistema.
El capitalismo japonés se fortalece penetrando en todos los mercados mundiales: Asia oriental, Norteamerica y CEE, tanto es así que como respuesta a la penetración del capital japonés en los EE.UU, donde dispone de empresas productivas propias, el capital yanki se ha visto obligado a constituir las llamadas PLATAFORMAS PARA LA EXPORTACION, de instalación de fábricas en países subdesarrollados (Singapur, México … ) que beneficiándose de reducciones fiscales, una legislación laboral represiva y antisindical con la limitación y/o prohibición de las huelgas y sindicatos de clase, garantizan una productividad alta, unos salarios bajos y por lo tanto una tasa de explotación de los trabajadores rentable, las cuales producen productos (calculadoras, ordenadores, relojes … ) dirigidos al consumo interno en los EE.UU, para arrebatarle mercado nacional al capital japonés.
El imperialismo logra equilibrio en la acumulación a costa de conseguir salarios bajos en la periferia y el intercambio desigual, manteniendo bajos los precios de las materias primas y productos agrícolas extraídos. Existe una especialización en la periferia de industrias del textil, automóvil y la electrónica a partir de la crisis de los 70 y producida por medio de la instalación de filiales de las multinacionales, mientras el centro se dedica a una nueva revolución tecnológica. Se introduce en la periferia así un desarrollo industrial nacional (México, Corea, Singapur … ) los cuales no solo exportan materias primas y productos agrícolas, sino productos manufacturados en la industria ligera de elevada productividad y gran utilización de la mano de obra. Las oligarquías financieras nacionales y los Estados de la periferia se transforman en apoyos de la oligarquía internacional vinculada a una cadena productiva/comercial/financiera con filiales en todos los países del mundo. Se crea una relación de dependencia donde la alta tecnología de equipo se establece en el centro y la baja tecnología en la periferia, en el centro desarrollo multifacético de la economía en la periferia especialización en algunas facetas productivas y con escasos recursos financieros propios. En ciertos aspectos los desplazamientos de facetas y ramas productivas a la periferia, en la etapa del imperialismo el desarrollo multifacético de la economía nacional ya no es tan pleno como en la etapa inicial del desarrollo del capitalismo en los estados nacionales del centro. Resultado: desarrollo del subdesarrollo en la periferia.
En medio de esta guerra desencadenada entre los tres centros imperialistas ondea la “Europa de los ciudadanos”. Una Europa en crisis, con 32 millones de pobres, 18 millones de parados y 16 millones de inmigrantes sometidos a una brutal sobreexplotación y segregación racista.
El actual proceso de integración europea a través del Tratado de Maastrich persigue la legalización de una dualidad existente, producto del desarrollo desigual en la cadena imperialista. Lo cual servirá a los monopolios para legitimar dicho desarrollo desigual, a la vez que lo agudizará, construyendo una Europa de dos velocidades: el centro industrializado y la periferia atrasada. Las políticas de ajuste duro de los gobiernos europeos obedecen a la lógica de concentración y centralización internacional del poder del capital monopolista. Se genera una nueva relación centro‑periferia donde Estados de débil desarrollo monopolista se plegan al capital monopolista de los estados imperialistas mas fuertes (Alemania, Francia y Gran Bretaña). El nivel de integración decidirá cual de los tres se lleva el gato al agua en la hegemonía dentro de Europa.
Dentro del marco de la construcción de la Europa para los monopolios, se configuran las ciudades donde la relación no se desarrolla con el Estado nacional, sino con el papel que puede desempeñar garantizando las infraestructuras y los servicios necesarios a los grandes monopolios internacionales. Producto de ello, la ciudad como un espacio de vida social, se debilita y pasa a convertirse en un centro nodal de transportes y comunicaciones, en el nuevo contexto de espacios económicos que acelera la rotación del capital, y en torno a la cual se vertebra el desarrollo regional. De ahí la propuesta de crear las euroregiones, que se expresa en polarizar los crecimientos económicos por zonas, como por ejemplo el eje Barcelona/Marsella/Milan concentrará el crecimiento económico del sur de Europa, con la disponibilidad de redes de servicio industrial/comunicaciones para la flexibilidad de las multinacionales y el comercio.
Se está desarrollando un proceso de creación de tejidos industriales, de pequeña y medianas empresas en la periferia metropolitana de Barcelona, que coexiste con una importante destrucción del empleo industrial en los lugares centrales de la ciudad, en que se asentaban los procesos productivos basados en la gran fábrica fordista. En concreto Barcelona se terciariza y se traslada el cinturón industrial a las comarcas colindantes, ampliando la región metropolitana. Se ha pasado de la coyuntura de los años 60‑70 caracterizada por la gran concentración industrial fordista, con bajas tasas de desempleo, con una clase obrera homogeneizada en lo económico y social y con un fortalecimiento amplio del movimiento obrero y sindical, al desarrollo post/fordista de los años 80‑90 donde el obrero‑masa es sustituido por el obrero diversificado, con una a floración amplia y estable de un ejercito de reserva que erosiona la fuerza de trabajo y debilita su organización, con una composición heterogénea de la clase obrera con diferentes estatus laborales.
Las políticas de ajuste duro de los gobiernos europeos obedecen a la lógica de concentración y centralización internacional del poder del capital monopolista, para ello pretende acabar con el movimiento obrero, con el sindicalismo de clase, e imponer a través del Consejo Económico y Social de la CEE, un modo de relaciones que se basen en la institucionalización del movimiento sindical, a través de la aceptación por parte de los sindicatos, de esas políticas de ajuste duro, y servir de intermediarios ante los trabajadores. Tal es el papel, que el capitalismo monopolista internacional reserva al movimiento sindical en la Europa del Acta Única. Pero las tendencias del movimiento sindical europeo, se expresan a través de las huelgas generales realizadas en estos últimos años en España, Francia, Italia y Portugal, las huelgas generales de sector en Alemania, Italia, Gran Bretaña, Francia … Todas ellas tienen un denominador en común, la lucha contra las consecuencias de la aplicación de estas políticas económicas de reestructuración y ajuste capitalista, y la defensa de una política que favorezca los derechos y conquistas de los trabajadores.
1.3‑Maastrich y sus consecuencias
El capital multinacional junto con la derecha política y la socialdemocracia europea, han ultimado la fabricación de los motores para un modelo de acumulación capitalista más acorde con las necesidades de realización del capital: la planificación económica a nivel transnacional en Europa de los beneficios, de las plusvalías arrancadas del sudor y la sangre de los trabajadores. El engendro tiene nombre y se llama Maastrich, donde no se asegura una política social en base al reequilibrio socioeconómico entre regiones y países, donde se sigue dependiendo del militarismo de los EE.UU a través del reforzamiento de la OTAN, etc. El Consejo europeo, que es el que parte el “bacalao” en materia de poder político, refuerza el poder de los países del centro que es donde esta concentrado el gran capital multinacional europeo, sobre los países de la periferia que es donde está el capital mas subsidiario y parásito. Los países del centro cuentan con 54 votos de los 76 que existen en el Consejo de Europa.
Todo ello, de cara a asegurar en lo político una Europa antidemocrática y autoritaria, y en lo social fascista, insolidaria y xenófoba, a dos velocidades centro/periferia, consolidando el desarrollo desigual entre sectores económicos y territorios enteros. Y es que la lógica de la acumulación capitalista no ha sido otra a lo largo de su historia: concentración y centralización de producción y bienes en unos polos y desertización económica en otros: Acumulación de riqueza en un polo y de pobreza en el otro.
El sí “crítico” a Maastrich es una verdadera chorrada, pues se esta a favor o se esta en contra, no valen medias tintas cuando el problema no es un sí al nuevo proceso y modelo de acumulación capitalista, sino un NO ROTUNDO. NO a la pobreza y desertización económica, NO al ajuste duro para los trabajadores, NO a la igualación por la baja de las conquistas obreras, NO a la pérdida de derechos democráticos, etc. NO a Maastrich, que es todo eso. SI a Europa, pero no la Europa imperialista, racista y xenófoba del capital, sino solidaria y del Atlántico a los Urales, donde la izquierda real, el movimiento obrero, podamos apostar de verdad por la transformación social y política del sistema capitalista, de un sistema que no es el nuestro, que no es el de los trabajadores. Maastrich no es Europa, esta contra Europa y contra los trabajadores.
Este proceso de internacionalización también política de las relaciones, sirve de objeto para amortiguar los efectos del desarrollo desigual del sistema, que lleven a rupturas revolucionarias en el o los eslabones más débiles de la cadena imperialista, que puedan pronunciarse coyunturalmente. La propuesta reformista que para justificar la integración imperialista en Europa plantea la necesaria simultaneidad del proceso de avance del socialismo en Europa, es una pura utopía y niega las posibilidades revolucionarias de transformación social al no querer comprender el desarrollo desigual del conjunto del sistema (económico, político e ideológico) en las luchas de clases de las distintas formaciones sociales, y que la superestructura jurídico/política transnacional, servirá a los monopolios para legitimar dicho desarrollo desigual a la vez que lo agudizará, construyendo una Europa de dos velocidades: el centro industrializado y la periferia atrasada.
Solo puede existir un proceso revolucionario a través del eslabón mas débil de la cadena imperialista, otra cosa seria caer en el economismo evolucionista de la II Internacional y de algunos dirigentes de la Internacional Comunista (Zinóviev, Bujarin), mientras que a los primeros les sorprendió la revolución bolchevique, los segundos no llegaron a comprender el auge del fascismo y sus causas. Dar mas libertad de actuación al capital monopolista en Europa, es un freno a las transformaciones sociales que sin duda empezaran en el eslabón más débil de la cadena y no en toda la cadena simultáneamente. El Estado supranacional facilitara la intervención político/militar/represiva, allí donde se agudice la lucha de clases o la clase obrera tome el poder político.
Bajo el lema neoliberal de “Una Europa Unida, fuerte y competitiva”, la socialdemocracia cae en la estrategia de competencia con los EE.UU y Japón, para protegerse de la invasión económica y comercial, en base a favorecer las concentraciones y fusiones de capital, continuando con los procesos de reestructuración necesarios para la constitución del Mercado Único y flexibilizar las relaciones laborales.
La aplicación del Plan de Convergencia va en este sentido, y supone sacrificios a la clase obrera de la periferia al ir dirigida a la reducción del déficit público, lo cual afecta a los niveles de asistencia social, al reducirse el gasto público. Ello exige del movimiento obrero y sindical una respuesta eficaz para no quedarse a la zaga. Realizando una defensa enérgica del Estado del Bienestar (defensa del carácter público de la seguridad social y otras prestaciones sociales) teniendo claro sus limites y sus funciones, pues el Estado del bienestar no deja de ser una forma del sistema capitalista, y en épocas anteriores ha ayudado a su estabilización, pero que hoy se ve atacado y su defensa es la defensa de conquistas del movimiento obrero frente al auge de las políticas neoliberales, que pretenden privatizar la seguridad social, minar el poder sindical, recortar el derecho de huelga, desmantelar sectores productivos y servicios (algunos de ellos del Estado) y lograr la igualación por abajo de los trabajadores europeos.
Uno de los retos mas importantes que el capitalismo monopolista internacional va ha ofrecer, va a ser la política del llamado dumping social, que no es otra cosa que el aprovechamiento por parte de los monopolios de Europa de la libertad que les dará el Acta Única, para trasladar centros enteros de trabajo a otros países, en función de menores costos en lo económico y lo social para ellos. La periferia esta especializada en el suministro de fuerza de trabajo a bajo costo para las multinacionales del centro, mientras que en el centro y en el norte (Alemania, Japón, EE.UU es donde se concentra el alto valor añadido. Los países intermedios como Italia y España verán atacados sus avances sociales producto de las grandes luchas obreras, debido a la libertad de las multinacionales de poder enviar los centros productivos a otros países periféricos (Portugal, Este de Europa … ). De esta manera el capital conseguiría igualar a la baja los diferentes estatus de la clase obrera a nivel europeo.
Es evidente que dada la nueva situación se desprende la necesidad de coordinar la lucha sindical a nivel internacional, a nivel de federaciones de ramo de los distintos sindicatos europeos y dentro de las multinacionales, planteando movilizaciones a nivel europeo. La formación de Comités de empresa europeos debe de contribuir a la coordinación sindical. El dumping social, la amenaza de trasladar producciones de un país a otro, se puede combatir a través de una Coordinación sindical basada en la solidaridad de clase internacionalista, forjada en una estrategia contraria al capital, que busque nivelar al alza la situación diversa de la clase obrera en Europa. La directiva del Consejo de Unión Europea sobre la constitución de los Comités de empresa europeo, debe de servir para sentar las bases de una estrategia dirigida a homologar las condiciones de trabajo y salario, de los trabajadores de una multinacional, al alza.
El ingreso de CC.OO en la CES hay que saludarlo como un avance de la unidad sindical a nivel europeo en la pluralidad, y avance de las posiciones democráticas e independientes de la CES, esto sin olvidar que todavía quedan por ingresar dos de los sindicatos mas combativos en Europa, de mayor influencia de los comunistas y mayoritarios a nivel nacional: la CGT francesa y la I-CGT portuguesa. Dos han sido las razones de retraso del ingreso de estas 3 organizaciones en la CES, primero su gran componente comunista y segundo su oposición a la CEE, la Europa de los mercaderes capitalistas. Hay que luchar por eliminar este tipo de sectarismos en el seno del movimiento sindical europeo, y a CC.OO le toca ser en la CES la máxima defensora del ingreso de la CGT francesa y la Intersindical portuguesa.
El plan de desertización industrial llevado en nuestro país a través de los gobiernos central y autonómicos, van enmarcados en los raíles que se dirigen a la creación del Mercado Único, y la aplicación del Plan de Convergencia, en donde Maastrich es la superestructura política que legitima y garantiza jurídicamente el nuevo modelo de acumulación del capital. En el parlamento europeo se necesita la mayoría simple para adoptar medidas de reestructuración económica, saltando por encima de la opinión del pueblo afectado, y por contra para las cuestiones sociales que nos interesan a los trabajadores se necesita el voto unánime. Se pisotea la soberanía nacional de los pueblos y los intereses de los trabajadores, para que el capital pueda practicar sin problemas su política terrorista de destrucción masiva de núcleos industriales y urbanos, trasladando centros productivos de un país a otro allí donde el capital tenga más facilidad de realización para solventar su “crisis” de beneficios. Allí donde exista una fuerza de trabajo más barata, y una fuerza sindical y obrera más débil.
1.4 La crisis y la estrategia neoliberal
La base estructural de las crisis, reside en la contradicción establecida entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, o lo que es lo mismo, entre el carácter cada vez más social de la producción y la forma privada de su apropiación. Bajo esta lógica y a lo largo de toda la existencia del modo de producción capitalista, su desarrollo ha desembocado en crisis periódicas de producción y de desbarajuste en el mercado. A través de estas crisis, Marx veía como el capitalismo es incapaz de asegurar un desarrollo permanente y ampliado, sin interrupciones, de la producción, el intercambio y el consumo. El ciclo de circulación del capital, está determinado por fa lógica interna del sistema de acumulación y apropiación privada de capital, lo cual provoca interrupciones en el cielo, lo cual hace de la crisis algo estructural y permanente.
Ante cada crisis cíclica, la salida capitalista de la misma, ha sido la de reorganizar el sistema productivo sin cambiar su carácter, con grandes repercusiones en la división internacional del trabajo entre el centro y la periferia; y con modificaciones importantes en el consumo de la fuerza de trabajo (creación del ejercito de reserva, trabajo precario, congelación salarial … ) provocando cambios reales y jurídicos en las relaciones laborales que repercuten en la situación y composición de la clase obrera; y por último, con repercusiones para el comercio mundial acentuando el intercambio desigual.
Evidentemente, la consolidación de este proceso no se hace sin un desarrollo y desenlace de la lucha de clases favorable para el capital. Por todo lo cual estas modificaciones vienen acompañadas de profundos cambios en las formas de dominación política, pasando a dictaduras como el caso de Chile, Argentina, Perú, etc, o a cambios democráticos bajo la dirección de la clase dominante, como la transición política española. En definitiva, cada crisis cíclica le supone al capitalismo un cambio en el desarrollo económico y político, para mantener el funcionamiento y la estabilidad del sistema en su globalidad. De ahí que los sectores mas revolucionarios de la clase obrera, vean ante la crisis la ruptura revolucionaria como única salida viable, si de verdad se quiere impedir una reorganización económica y política del sistema, que implique evidentemente la sumisión y pago de la crisis a costa de la propia clase obrera, y por lo tanto un deterioro en el proceso revolucionario. Puestas así las cosas, si decimos con Lenin que el capitalismo en su fase imperialista es un sistema parasitario en descomposición, esto es cierto en la medida en que la vanguardia revolucionaria de la clase obrera y el conjunto del movimiento obrero, asuman que la salida a la crisis coyuntural, no es el cambio del modelo de desarrollo del ciclo del capital, sino el cambio estructural del modo de producción, basado en nuevas relaciones que no pongan limites al desarrollo economico‑productivo y social. Y esto solo será posible a través del planteamiento de la ruptura revolucionaría y el cambio de poder político, es decir a través del planteamiento del pase al socialismo.
La crisis estructural del capitalismo, puesta de manifiesto con toda su crudeza a partir de 1.970, fue el inicio de un imparable proceso de reestructuración económica y social del capitalismo. Se creó una situación revolucionaría en Europa Occidental durante los años 70, producto del fuerte ascenso del movimiento revolucionario y comunista organizado (España, Francia, Italia, Portugal, Grecia), que declinó a finales de los 70 al pasar de la estrategia de ruptura con el sistema, a una “estrategia” de cogestión de la crisis en Italia y España (eurocomunismo), lo cual hizo declinar el nivel de conciencia de clase alcanzado por el movimiento obrero y la clase obrera. El capitalismo demostró una vez mas, su capacidad para integrar el conflicto de clase y aprovecharlos para su propia reestructuración. Para conseguirlo ha ido poniendo en marcha todo un conjunto de medidas, para liquidar las bases sociales, a partir de las cuales se articula el movimiento obrero organizado, y pasar así a reorganizar las relaciones de producción capitalistas.
En la fase de la actual crisis de los 90, la política neoliberal es hoy dominante en los países de capitalismo avanzado, los salarios han retrocedido su participación en la renta nacional, se vislumbra un retroceso del Estado de bienestar. El aumento del gasto público y del déficit no es el tipo de política que el capital necesita para salir de la crisis, y por el contrario, contribuye a impedir tal salida. El aumento de la tasa de beneficio que se produjo durante la fase ascendente de la actual onda larga iniciada a partir de los 50, permitió que hubiera recursos suficientes para que los gastos del Estado crecieran y se extendiera el Estado del bienestar, y para que una parte sustancial de los mismos, se financiara con cargo a impuestos. Pero con la crisis en la fase descendente, ocurre todo lo contrario, por un lado la tasa de beneficio ha caído y su recuperación requiere de un aumento de la tasa de explotación. Esto se puede conseguir reduciendo los salarios reales, pero también actuando sobre los llamados salarios indirectos (sanidad, enseñanza, etc) y diferidos (pensiones), reduciendo el valor de reproducción de la fuerza de trabajo. Por otro lado, la recuperación de los beneficios capitalistas, exige una reducción de los impuestos que recaen sobre ellos, lo que agravaría el déficit público.
La reducción de los gastos variables del capital (valor de la fuerza de trabajo), en ausencia de otros fenómenos supondría un aumento de la composición orgánica del capital, que empujaría hacia abajo a la tasa del beneficio. Para evitarlo, el aumento de la tasa de explotación debe compensar con creces el crecimiento de la composición orgánica del capital, y esto se consigue aumentando la intensidad de la explotación de los trabajadores, con el aumento de la jornada de trabajo (plusvalía absoluta), y el aumento de la productividad del mismo (plusvalía Extra). De esta forma, la aparición del paro debe de coexistir con un proceso de sustitución de trabajo vivo por máquinas, con el aumento de los ritmos de trabajo. Es decir, debe de haber una producción material mayor, con un número menor de trabajadores. A ello se suma, la inversión de capitales en zonas de países de la periferia de baja composición orgánica de capital, que mantienen el equilibrio de la tasa de ganancia a nivel mundial.
En medio de esta contradicción, surge la ofensiva capitalista de echarle la culpa a los salarios de la subida de la inflación y por lo tanto, de la misma crisis. En realidad, el crecimiento de los salarios no se traduce en una elevación de los precios, sino en un descenso de la plusvalía y consiguientemente de la tasa del beneficio, de forma que según la teoría marxista del valor la inflación salarial no existe. Lo que ocurre es que dentro de los marcos del ciclo de capital, el descenso de la tasa de beneficio afectaría a la acumulación. De esta manera, el capital monopolista interviene para contrarrestar la tendencia desfavorable a la acumulación de capital, registrándose un incremento continuado de los precios y de la circulación monetaria, que reduce el poder adquisitivo de los salarios, los trabajadores reivindican revisiones para resarcirse, a lo que los empresarios y el Estado responden elevando nuevamente los precios. Es la famosa espiral inflacionista de precios y costes, de la que sistemáticamente se culpa a los trabajadores, y a la que se intenta cortar limitando el crecimiento de sus ingresos.
A pesar de los retrocesos, el nivel de resistencia que aún mantiene la clase obrera de los países del capitalismo avanzado, impide que la clase dominante pueda lograr una recuperación de la tasa de beneficio, de la intensidad que se requeriría para iniciar una nueva fase de prosperidad para el capital, similar a la de los años 50 y 60.
La política neoliberal tiene como objetivo reducir el nivel de conciencia social de la clase obrera, con el propósito de facilitar su derrota política. Cuando la clase obrera no lucha por la defensa de sus intereses inmediatos, por mantener el empleo y el poder adquisitivo de sus salarios, su capacidad de respuesta a las ofensivas del capital se deteriora y de esta forma retrocede su conciencia social. Tales medidas vienen acompañadas de una ofensiva ideológica, justificándose en aras del “interés nacional”, que exige el sacrificio de los trabajadores para salir de la crisis, se insiste hasta la saciedad de que la mejor forma para luchar contra el paro, es admitir la reducción de los salarios y el deterioro de las condiciones laborales, se hace un canto a la iniciativa privada y de la “conveniencia” de privatizar todo lo público, etc. Cuando los intereses de las dos clases fundamentales son más conflictivos, cuando los capitalistas tratan de aumentar la plusvalía por todos los medios, se intenta de convencer a los trabajadores de que deben permitirlo.
En España, se ha estado asistiendo durante los últimos 15 años, a un proceso de reestructuración de empresas y penetración de las multinacionales, dejando nuestra economía industrial en una total dependencia del capitalismo monopolista internacional (Seat‑VW, Motor Iberica‑Níssan, Santana‑Suzuki, Domar-Corbero, Electrolux Montesa‑Honda, Ert‑KIO … ). La política económica, desarrollada por los gobiernos central y autonómicos, presentando a las multinacionales como garantía de un mayor desarrollo industrial y tecnológico, dándoles todo tipo de facilidades, ha sido el detonante de la desindustrialización y destrucción de empleos (Maquinista, Meinfesa, Enasa … ), de la desmantelarían de sectores industriales (Sagunto, Hunosa, comarcas como Begueda y Ripolles convertidas en desiertos industriales, etc), con la consiguiente desertización de concentraciones urbanas obreras.
Ello muestra la carencia de una política de planificación industrial pública, y la conversión definitiva de la clase capitalista española, en una élite subsidiaria dentro de la planificación mundial capitalista, al refugiarse en el sector comercial y financiero, para arriesgar lo mínimo y ganar lo máximo a corto plazo, incrementando las inversiones improductivas y abandonando la inversión industrial, transfiriendo empresas y mercados a las multinacionales. La clase capitalista española dentro del capitalismo monopolista internacional, tiende a convertirse en un capital subsidiario, como sector residual y secundario de la economía mundial, totalmente sometido a los dictados del capital monopolista internacional, no solo cede fabricas de producción, sino las redes de comercialización al capital transnacional, y el Estado español ha pasado a ser el máximo defensor del capital monopolista internacional. La patronal española ha demostrado incapacidad en ser competitiva, en temas esenciales como la Investigación, Formación y gestión, realización de inversiones productivas, etc.
La política de austeridad y reconversión, ha logrado la reestructuración de sectores industriales completos en función de la división internacional del trabajo dictado por el capital transnacional, lo cual está favoreciendo a la incorporación de nuevas tecnologías.
La falta de una política industrial por parte del Gobierno, hipoteca a la industria pública, el empleo y la soberanía nacional, dejando que las decisiones una vez más se tomen fuera. Las reconversiones las planifican las multinacionales, dejando a los trabajadores con la única alternativa de negociar las salidas menos traumáticas.
El actual proceso de reconversión de los años 90, proviene de la adecuación de nuestra industria a los objetivos de la CEE, que comenzó en los años 70, y que ahora culmina con los procesos derivados de los acuerdos de Maastrich y del plan de Convergencia. Los recortes en materia social, la venta del patrimonio público industrial trozo a trozo a las multinacionales, y la aprobación de la contrarreforma laboral, son fruto de la AGRESION SOSTENIDA que mantiene el capital con los trabajadores, donde el primero cuenta con el apoyo logístico del Gobierno.
El Estado español a través de los Gobiernos de UCD y PSOE ha jugado el papel de servidor de los monopolios a cuatro bandas:
1° Privatización y venta de empresas del INI al capital extranjero, y supeditación de la actividad económica de los monopolios del Estado a los monopolios privados. Las mercancías y servicios ofrecidos a los monopolios se venden por debajo del precio de producción (materias primas, transportes, energía… ), y a la inversa, cuando los monopolios venden al Estado (equipos y materias primas), los precios son de monopolio. Esta plusvalía extraordinaria se extrae de los trabajadores de las empresas públicas, y del resto de trabajadores a través del aumento del déficit público.
2° Exenciones fiscales, ayudas publicas, aumento de impuestos indirectos que gravan las rentas de salario y elevan los precios.
3° Legislación laboral que introduce diferentes estatus dentro de la clase obrera: 1.981 el E.T, 1.984 Reforma del E.T., 1.986 las 27 medidas con participación de la UGT y la CEOE, 1.993 la Contrarreforma laboral aprobada por el Gobierno.
4° Contención del gasto publico para sufragar el déficit con fuertes recortes sociales (fondo de pensiones y de desempleo).
Esta política supone un suculento botín para el capital y las multinacionales. Los Presupuestos Generales del Estado para el año 1.994 expresan claramente lo que decimos. Se incrementan en 589.000 millones las partidas destinadas a pagar la deuda pública, cuyo principal beneficiario es el capital financiero. Se desfiscaliza el impuesto de sociedades que ahorrará 370.000 mill. a la patronal, a los cuales hay que sumarle los 6 billones de pts. de fraude fiscal a Hacienda y a la Seguridad social. Se incrementan los gastos de Defensa en 22.000 millones, 20.000 millones mas para que Cultura pueda pagar a los Thyssen, y 25.000 millones mas para la Presidencia. Sin embargo, los ingresos totales del Estado apenas se incrementan en un 0,2%.
Por contra, se recortan 670.000 millones para el INEM. 110.000 mill. menos para los trabajadores de la administración pública, producto de la congelación salarial. 29.000 millones menos para los pensionistas, a pesar de haberse incrementado en un 2% el número de pensionistas. Los impuestos directos disminuyen un 9,5%, y los indirectos aumentan en un 15,5%, ello da la idea de que la recaudación global penaliza el consumo y con ello a las rentas de salario, Por otro lado, los impuestos directos, el IRPF, los únicos que pagamos a tocateja somos los asalariados. Es decir, que a los trabajadores en su conjunto, nos toca pagar mas al Estado, y a los patronos pagar muchísimo menos, a parte del fraude fiscal permitido por el Gobierno. Y por último, durante 1.994 se privatiza a empresas solventes como ENDESA, REPSOL … Todo en sintonía con la estrategia de acoso y derribo del Estado del bienestar.
Todas las medidas gubernamentales en esta materia, van dirigidas a facilitar la liquidez de los monopolios y recuperar la tasa de ganancia. En nuestro país han existido 6 pactos sociales que han tratado de atajar la crisis de acumulación de capital. Todos los pactos tienen su denominador común: limitar las políticas de renta por debajo del crecimiento de los precios, y reestructurar el mercado de trabajo. Así se ha conducido a un aumento de la tasa de explotación de la clase obrera, y la han conducido a la actual situación de altas tasas de paro y pérdida de derechos, a parcelizarla rompiendo la eficacia de la negociación colectiva con el fomento de salidas individuales e insolidarias potenciando las relaciones laborales individuales y el antisindicalismo.
Con los pactos de la Moncloa de Octubre de 1.977, se inició una etapa de subordinación de la negociación colectiva a la política macroeconómica, y a la limitación de los crecimientos salariales en función del objetivo gubernamental de inflación. Se introdujo además la eventualidad y precarización del empleo.
¿En que hemos ganado los trabajadores y el movimiento obrero con tanto pacto social? En torno al consenso político de los pactos de la Moncloa se paralizaron las movilizaciones Se estableció la estabilidad del sistema, dentro de los marcos de la democracia burguesa, En este cambio se delimitaba claramente quienes ganaban y quienes perdían. Ganaba el nuevo componente político de la clase dominante, para quienes su dominio se hacia incompatible con el mantenimiento de la dictadura franquista y peligraba por la fuerte conflictividad política y social. Ganaban los capitalistas, que de ser la máxima beneficiaria del autoritarismo franquista, lo era ahora de la democracia. Perdía la clase obrera, a la que en nombre de la racionalidad económica se le iba a exigir la supeditación al mercado, a cambio de la democracia burguesa.
CC.OO fue la organización que tuvo que asumir la responsabilidad fundamental de garantizar, una relativa desmovilización durante la transición política, dada su implantación mayoritaria y su experiencia organizativa durante el franquismo. El pacto social era contrario a la cultura sindical que ha ido ligada a la constitución y consolidación de las CC.OO El acentuado protagonismo de garantizar la paz social, tuvieron como contrapartidas la consolidación del sistema político burgués actual.
Con posterioridad, las contradicciones con la política del PSOE evolucionaron más rápidamente en CC.OO que en UGT. A partir de 1.983, CC.OO no participa en ningún acuerdo sobre política de rentas, y el IV° Congreso Confederal (1.987) definió una postura matizadamente contraria a los acuerdos globales a nivel centralizado. Una de las evoluciones que tuvo un papel importante en el creciente distanciamiento de los sindicatos respecto a la política económica del gobierno socialdemócrata, es la experimentada por la trastocación del mercado de trabajo, en el sentido M espectacular aumento de las modalidades eventuales de contratación introducidas por el Gobierno, parcialmente propiciado por los sindicatos al darse en la etapa de la concertación, primero con la firma del E.T en 1.981, firmado solo por UGT, y segundo con la reforma de] mismo en 1.984. Esta etapa fue considerada primero por CC.OO, y despues por UGT, como un fuerte peligro para los propios sindicatos como organizaciones, que tendería a agravar la ya crítica situación a nivel de afiliación.
A partir de la Huelga del 20 de Julio de 1.985, contra la contrarreforma de las pensiones, convocada solo por CC.OO, se produce un proceso de inflexión en el movimiento sindical, primero la salida del Secretario general de UGT del grupo parlamentario del PSOE, la recuperación en algunos sectores de la unidad de acción reivindicativa, y la posterior puesta en escena del proceso desencadenante del 14‑D del 88. La Huelga general del 14 de Diciembre de 1.988, situó a los sindicatos a la ofensiva contra la desregulación del mercado de trabajo, y sentó al gobierno ante la negociación de la Plataforma Sindical Prioritaria (PSP), la primera negociación centralizada desde la transición donde no se planteaba el pacto de rentas, sino una plataforma que reivindicaba: Incremento y ampliación de las pensiones, protección sindical de los contratos, simplificación de las modalidades eventuales de contratación y aumento de su duración, reforma progresiva del IRPF, etc, en definitiva un aumento de los salarios indirectos y diferidos, y un aumento del salario directo al negociar los convenios por encima del tope previsto. Faltó una segunda movilización, para que no solo el Estado, sino fundamentalmente la patronal pagara su parte en la concertación social, a través de la reforma fiscal progresiva, la conversión de las horas extras en empleo, y la dedicación por ley de una parte de los beneficios a generar empleo.
Después de la PSP, se ha atravesado un proceso de inacción. Sólo hubo respuestas generalizadas en la cornisa cantábrica, Asturias y Cartagena. En zonas donde la desindustrialización comenzaba a ser un drama social. En Catalunya hubo una movilización limitada a las empresas en crisis. Esta falta de presión sostenida ante la agresión sostenida, se ha ido traduciendo en llamar a los sindicatos para negociar concesiones y rebajas, intento del Gobierno de pactar el plan de competitividad en 1.992, que afortunadamente no cuajaron, pero que como consecuencia de la inacción y la política de Maastrich, comenzaron a llover las medidas antisociales con el decretazo, que fue contestado con una huelga parcial en todo el estado el 28‑M de 1 .992, la cual fue puramente testimonial.
La movilización vuelve a diluirse, no se producen avances en la situación, y el Gobierno vuelve a agredir a los trabajadores al aprobar la contrarreforma laboral. Como consecuencia se llega a la huelga general del 27 de Enero, la cual fue un éxito total, pero de la que el Gobierno hizo oídos sordos, resignándose otra vez mas el movimiento sindical a encerrarse en las fábricas, y parchear la legislación aprobada empresa a empresa. Con lo que se está afrontando la recuperación capitalista, con escasas alternativas sectoriales, sin estudios rigurosos de los sectores y sin ir a la raíz de los problemas. Se gestionan los expedientes de crisis y se cicatrizan sus aspectos más negativos. No se confederaliza la problemática. Poco campo le queda a un Comité de empresa, o una sección sindical de un centro de trabajo, ante un plan de viabilidad y sin un marco general o sectorial.
La aprobación del Gobierno de la contrarreforma laboral, han supuesto la aplicación de medidas concretas en el mercado de trabajo, dirigidas a atomizar aun mas a la clase obrera y derrotarla social y políticamente. La precarización de la mano de obra a través de los contratos basura consigue tres objetivos:
A) Profundización de la dualidad existente en la clase obrera, entre los fijos sindicalizados y lo precarios asindicales, con la consiguiente proliferación legalizada de las redes de contratación privadas.
C) Modificación de las estructuras salariales, de modo que la intensificación de los ritmos de trabajo, y la prolongación de jornada sean los parámetros sobre los que descanse la remuneración de los trabajadores.
Este es el pacto social que necesitan los capitalistas para salir de su crisis de acumulación. Se trata, de un ataque directo contra las conquistas del Movimiento obrero, al principio del trabajo como un derecho. Pero no se detendrán ahí, se intenta avanzar en línea privatizadoras tanto de empresas públicas, como de servicios públicos y conquistas como la Seguridad Social, el INEM y coberturas sociales aún en manos públicas. En definitiva, se pretende menos Estado desde lo público para los trabajadores.
La consecuencia directa para el movimiento obrero y sindical, de imponer el capital su lógica y de triunfar con la alternativa con que se nos amenaza, se puede sufrir un retroceso muy importante; volver a los tiempos anteriores de la 1 Revolución Industrial, con los trabajadores desorganizados y desestructurados, habiendo perdido casi todas sus conquistas sociales y políticas. El fenómeno de la individualización de las relaciones laborales, el tener a los trabajadores divididos entre los que trabajan y los parados, entre los fijos y los eventuales, los regulados y los irregulados por el mercado legal de trabajo, los “nacionales” y los “extranjeros”, sin una alternativa sindical clara, conduce a una nueva derrota de la que será difícil recuperarse. Los sectores como los pensionistas, jóvenes y mujeres, los mas afectados por la precariedad y el desempleo los dos últimos, y por las pensiones de miseria los primeros, necesitan de propuestas sindicales, medios organizativos, solidaridad de clase e intervención si no queremos que se alejen cada vez mas de los sindicatos.
La contrarreforma laboral supone un ataque directo y una reducción del poder de la clase obrera con efectos disciplinarios, de cara a controlar, dirigir y gestionar la crisis, y su salida a costa de mermar nuestras condiciones de vida y trabajo. Este conjunto de medidas, es una consecuencia clara y rotunda de las políticas de frenazo de las movilizaciones, que estamos viviendo desde el 27‑E de 1.994, y que ha colocado al movimiento obrero en una situación de paz social encubierta. Las direcciones sindicales confederales, se están deslizando por una senda peligrosa de alejamiento de los trabajadores al retener las movilizaciones, sin tener en cuenta la fragmentación de la clase obrera, los fenómenos de individualización de las relaciones laborales, y la todavía débil presencia de los sindicatos en el seno de empresas y sectores. Lo cual deja en indefensión a la mayoría de los trabajadores de este país, ante la contrarreforma laboral. Precisamente, el planteamiento táctico de regular empresa a empresa y convenio a convenio, las actuales condiciones impuestas por la contrarreforma, olvida que si bien hay empresas de gran implantación sindical, donde se pueden conseguir acuerdos por encima de la actual situación legislativa, ¿que pasa con los trabajadores de las PYMES donde apenas se tiene poder de presión?.
Hoy la precarización alcanza a un 40% de los trabajadores, a los que uniendo un 22% de parados, más de un 60% de la población activa está fuera de lo que ha venido a ser la estructura clásica del movimiento sindical.
Hoy es necesario un giro en la política sindical a nivel confederal, se ha de asegurar una táctica por la defensa de nuestras conquistas, nuestro empleo y el mantenimiento adquisitivo de nuestros salarios a toda costa, a través de la movilización sostenida, Demostrando el espíritu resistencialista que todavía existe en la clase obrera, el cual ha impedido todavía que el capitalismo monopolista aplique sus medidas para salir de la onda larga. De esta manera, se consigue una agudización de la lucha de clases, que puede generar condiciones objetivas y subjetivas para un cambio revolucionario. Por lo contrario, la recuperación de la tasa de beneficios a costa de lo dicho anteriormente, significaría la derrota de la clase obrera, y el triunfo de un nuevo modelo de dominación política y social del capitalismo imperialista.
La alternativa pasa por la elaboración de una Plataforma de Reivindicativa Sindical, que tenga como objetivo principal el mantenimiento de las conquistas sociales de los trabajadores, la creación de empleo y el reimpulso de las movilizaciones iniciadas a raíz del 27.E:
1-Causalidad en la contratación: a puesto de trabajo fijo, contrato fijo.
1.6 El sector metalúrgico
La política de Maastrich se ha aplicado en el sector metalúrgico, los ministros de industria de la CEE plantearon al Gobierno español en 1.993, que el plan de reconversión del sector en España es insuficiente, el comisario de industria de la CEE propuso la eliminación de 50.000 puestos de trabajo del sector en Europa durante el mismo año. El plan de reconversión industrial dictado desde Bruselas, y los EREs se han convertido en la espada de Damocles que pesa sobre la cabeza de los trabajadores del metal: Altos Hornos, Ensidesa, Brauhn, Corberó Santana‑Suzukí, Seat…
¿Para que queremos 3 carteras de ministros: Economía, Trabajo e Industria?. Si todos dicen lo mismo: moderación salarial, más paro y menos empleo. ¿Acaso se trabaja en un plan de reindustrialización, o más bien se dedican a seguir los dictados de Bruselas? Se gastan grandes sumas de dinero para desmantelar el sector industrial, es decir, para hacer lo contrario de lo que debieran de hacer: invertir en Nuevas Tecnologías, regenerando la industria del país e invirtiendo en Investigación y Desarrollo. El ministerio de Industria, ni crea una política industrial ni vela por su cumplimiento, nuestra competitividad la quiere basar única y exclusivamente, en la flexibilidad laboral y niveles salariales bajos.
Durante el proceso de reconversión industrial iniciado en España en los años 80, el movimiento sindical y particularmente CC.OO inició un proceso de movilizaciones resistencialistas, para hacer frente a la ofensiva anti‑industríal: Sagunto, Aceriales, Construcción Naval, etc. Las movilizaciones que la política de reconversión provocó, siempre fueron a la defensiva porque la reconversión en los términos que se planteaba era una agresión a los trabajadores. Este carácter defensivo, limitaba la capacidad de extender la lucha sindical a otros ámbitos y sectores más allá de los implicados. Y esta incapacidad de elevar el nivel de lucha se puso de manifiesto en Sagunto, que se fue convirtiendo en un foco de resistencia. El Gobierno logró aislar los conflictos que iba generando con la reconversión, acallando las voces de los trabajadores y acusando a CC.OO de defender intereses corporativistas.
Hoy se esta repitiendo la historia en los 90, la ola de regulaciones de empleo permitidas, financiadas por el Gobierno y practicada por las multinacionales, y las reestructuraciones (Seat, Meinfesa, Santana…), focalizan los problemas y aísla los conflictos. Parece que a pesar del tiempo no se ha avanzado mucho en los análisis y alternativas.
Brauhn, Corbero, Meinfesa…allí los EREs no son de suspensión de empleo parcial sino total, lo de Seat y Santana son verdaderas reconversiones, y la orientación lanzada por la Federación del Metal de CC.OO, de negociar regulaciones no fraudulentas y buscar salidas no traumáticas, no valen. No valen como estrategia, porque no es una estrategia, sino un salir del paso y bailar al son de las multinacionales y el Gobierno sin plantarles cara de forma seria.
La política industrial hay que reivindicarla, exigirla, pero también defenderla. No podemos quedarnos pasivos viendo como destruyen nuestro sector. La marcha de hierro de los trabajadores de Altos Hornos de Vizcaya y de Ensidesa, con la concentración final de 450 trabajadores en Bruselas para protestar contra la reconversión en 1.993, las huelgas en las plantas de esas empresas, han sido ineficaces al no plantearse una lucha en el sector y a nivel general. Si dejamos que ante las medidas del capital se vaya respondiendo de forma individualizada empresa por empresa, el sindicalismo y los trabajadores caeremos en el corporativismo, es decir en la antítesis de lo que debe de ser la lucha contra la patronal: colectiva y coordinada. Habrá empresas donde se conseguirán medidas no traumáticas en la reducción de plantillas, mientras en otras las medidas sociales serán leoninas, pero la que es mas importante no se parará la estrategia de Desmantelación/atomización del sector industrial en nuestro país.
Tenemos un sector industrial atomizado, los únicos grupos industriales españoles de cierto tamaño son los públicos y estos se encuentran sometidos a un proceso de reducción y venta. La inversión extranjera, vinculada principalmente a la ganancia de mayores cuotas de mercado español para las multinacionales, no ha supuesto en la mayoría de los casos un fortalecimiento de la estructura productiva de las empresas. La dependencia de una multinacional ha supuesto para muchas fábricas españolas la eliminación de las partes del proceso productivo que más valor añadido incorporaban, y en otros casos ha reducido la producción a elementos mínimos, quedándose principalmente con actividades de reparación y mantenimiento a la vez que se desarrollaban las áreas comerciales para la distribución de productos importados.
Hay que apostar por la movilización de sectores y no solo el público, sino el privado para poder responder a la política del capital multinacional y de Maastrich, para arrancarle conquistas al capital mismo. Hay que apostar por la movilización sostenida. Solo con la movilización general de los trabajadores se consigue salir del corporativismo y hacer frente a las reconversiones. La fuerza de los trabajadores y sindicatos en las negociaciones con la patronal o con el Gobierno, solo son producto y a raíz de las grandes movilizaciones, cuando estas agotan sus posibilidades de fuerza en las mesas de negociación, la movilización debe de retornar como estrategia sostenida en la negociación.
La movilización es el factor de fuerza que consolida la negociación, si esta es insuficiente debe de plantearse de forma sostenida. Cuando el Gobierno adelanta mas medidas de ajuste hacia los trabajadores, sigue las directrices de reestructuración industrial de Bruselas, no retira el decretazo, solo se preocupa de negociar lo que le interesa (ley de Huelga), y aprueba la contrarreforma laboral, nos esta dando el toque de queda, nos están diciendo que la fuerza demostrada el 28 de Mayo del 92 y la del 27 de Enero del 94 se han agotado, ya es débil y frágil para poder consolidar acuerdos positivos para los trabajadores. Ante ello, la defensa de la negociación por la negociación, a parte de marear la perdiz, va restando fuerza, desmoralizando a los trabajadores y es caldo de cultivo del corporativismo. Solo una movilización general masiva puede dar nuevas fuerzas a las negociaciones fuertes donde se puedan consolidar los objetivos marcados.
Ante la multinacionalización de nuestro tejido industrial, el sindicato debe de repensar estrategias de negociación sobre marcos de actuación nuevos. Es necesario plantear la Negociación colectiva por sectores, por que el marco de actuación que nos dejan los Convenios colectivos de empresas, son limitados por varias razones:
1° No evitan la estrategia de competitividad entre trabajadores de diferentes marcas dentro del Estado, lo cual va en detrimento de las condiciones laborales y profundiza la división orgánica de la clase obrera.
2° Son espacios limitados e insuficientes para la defensa de los derechos de los trabajadores ante las ofensivas de reconversión de las multinacionales. Los ejemplos de Seat y Santana son bastante ejemplificadores.
Por otro lado dentro de las multinacionales se debe de contrarrestar la tendencia a:
1° Vacío jurídico a nivel internacional, ante la existencia de diferentes estatus dentro de los trabajadores con diferencias entre países, lo que permite la competitividad dentro de las multinacionales.
2° Vacío político ante la existencia de sindicatos en las casas‑matriz de las multinacionales que defienden a una parte de la clase obrera, producto de su política chovinista y de cogestión, como por ejemplo la IG Metal en Alemania.
Reivindicando que los CEE busquen un marco de acción y negociación dentro de las multinacionales, coordinando la acción sindical y peleando por la homologación de los estatus de los trabajadores al alza.
La internacionalización del ciclo del capital ha significado un cambio decisivo en el sistema capitalista. Los procesos de valorización del capital y de producción, se hacen en el marco mundial. La empresa multinacional es capaz de articular en distintos territorios en un proceso productivo único, segmentando los entramados industriales, y ensamblándolos según el criterio del capital, que organiza y planifica globalmente.
La firma transnacional aparece después de la II Guerra Mundial, y se caracteriza por la dispersión de las actividades productivas internacionalmente, esparcida en filiales dentro y fuera del continente. Realizan productos duraderos (aparatos domésticos, eléctricos, electrónicos, coches … ), integrados a través de la marca y los servicios de venta de la casa matriz.
El poderío de las multinacionales es inmenso, en 1.976 el volumen de ventas de las multinacionales y sus filiales, componían el 90% de la exportación de todos los países capitalistas. Esto permite la imposición de los precios de monopolio para las mercancías exportadas, y precios bajos para las materias primas y alimentos importados de los países subdesarrollados.
Con las NN.TT, la oligarquía financiera y los monopolios obtienen un papel mas eficaz para sus intereses ante las crisis, disponen de unas facilidades técnicas para la reducción acelerada del capital fijo, y su situación de monopolio le permite salir con beneficios de la crisis. Las multinacionales controlan el 80% de los trabajos de investigación y elaboraciones tecnológicas, dentro del mundo capitalista, a través de lo cual obtienen la plusvalía extraordinaria en la competencia con las empresas no monopolistas.
Las diferencias salariales entre las filiales y la empresa matriz son notorias, por ejemplo, en la industria electrónica los salarios de los trabajadores de Asia oriental son 7 veces más bajos, que los salarios de los trabajadores de los EE.UU en el mismo sector. No es de extrañar que el capital yanky se decidiera a constituir las Plataformas para la Exportación en esos países, para poder hacer frente al capital japonés en la competencia dentro del mercado EE.UU.
Se establece una relación/división centro‑periferia. En el centro se reúnen las actividades estratégicas, investigación e innovación tecnológica, y la producción de los equipos esenciales más complejos que exigen una mano de obra altamente cualificada, con los medios de producción mas sofisticados. Mientras en la periferia se trata de la producción de elementos o productos acabados de bajo valor añadido, que con ayuda de equipos importados exige una mano de obra poco cualificada.
A pesar de su nombre, la firma transnacional sigue siendo nacional en sus orígenes y dirección suprema, es en el centro donde se toman las decisiones estratégicas del consorcio, la periferia se supedita y compite entre sí. La antigua división del trabajo, en que los países subdesarrollados proporcionan materias primas y los países desarrollados productos manufacturados, se sustituye por una nueva, en la que los primeros proporcionan los productos primarios y manufacturados, y los segundos los equipos y la tecnología. De este modo reproduce sus propias contradicciones, dividiendo el mercado mundial del trabajo en mercados nacionales estancos, caracterizados por fuertes desigualdades salariales. Profundiza el intercambio desigual, haciéndole interior a la firma. La dependencia tecnológica estimula la transferencia de maquinaria del centro a la periferia, que ya es obsoleta en el centro supeditando la industria a las necesidades productivas y financieras del imperialismo.
La división internacional del trabajo impide a la periferia tomar iniciativa para su desarrollo, y multiplica la transferencia de valores de la periferia al centro a titulo de remuneración del capital invertido, del monopolio de los bienes de equipo y de la tecnología importada. Esta centralización de los eslabones rectores en el centro y la dispersión de los eslabones dependientes en la periferia, que permiten la competencia entre pequeñas naciones y reducen el poder de negociación de los trabajadores, aumenta el déficit de algunos eslabones. La firma transnacional agrava la competencia entre los países de la periferia, los cuales se someten al diktat de las multinacionales buscando la especialización, y dejando a un lado el desarrollo de espacios económicos integrales dentro de la nación, concentrando el desarrollo industrial solo en algunas ciudades.
Este tipo de industrias filiales engendra una clase obrera mal pagada con respecto al centro, pero privilegiada por la seguridad en el empleo respecto al resto de la masa proletarizada, condenada al paro y a los trabajos eventuales.
Estos procesos de dominación‑dependencia característicos entre el centro y la periferia, son comparables a los procesos de desarrollo desigual interiores en los países del centro.
2.1 Estrategia ante la crisis
El capital necesita de una gran reestructuración de los medíos de producción y de la mano de obra, para generar nuevos pulmones a la acumulación y expansión del mismo, el sector productivo del auto entra dentro de esta lógica.
Las actuales teorías del postfordismo, toyotismo, etc, no se pueden ver como un exclusivo desarrollo de las fuerzas productivas con el factor trabajo (polivalencias, integración de tareas y responsabilidades, organización del trabajo, conocimientos, formación y capacitación manual e intelectual, etc.) y factor tecnológico (medios de producción y aplicación de la ciencia), Bajo este prisma exclusivista caeríamos en el más puro mecanicismo y en el esquematismo. Las teorías modernas que expresan los últimos cambios directos en el desarrollo de las fuerzas productivas son un efecto directo de la lucha de clases, expresan la necesidad material de las relaciones de producción capitalistas para recomponer los resultados de la crisis como estrategia de recuperación de la tasa de ganancias del capital.
Son dos elementos contradictorios que conviven dentro de las relaciones de producción capitalistas, por un lado el desarrollo de unas fuerzas productivas cada vez más potentes y socializables en su tecnología, organización y gestión de la producción, y por otro la diversidad en la composición cada vez mas heterogénea de la condición obrera, producto de la sobreexplotación de amplios sectores de la clase obrera que la diluyen apuntalando las relaciones capitalistas de producción.
Las multinacionales están ajustando los mercados por debajo de su capacidad productiva generando déficits (caso Zona Franca Seat), como medio de desvalorizar capitales e iniciar un nuevo proceso de acumulación. Se reconvierte la industria del auto por medio de tres vías:
1°‑Aumento de la tasa de explotación de la clase obrera, a través de la introducción de nuevos métodos de explotación que conllevan el aumento de la cualificación de los trabajadores, y una disminución del empleo de la fuerza de trabajo, simplificando el proceso de producción pasando del fodismo al neofordismo.
2°‑Preponderancia de la lucha ideológica a través de la introducción de la flexibilidad productiva, horas extras, productividad, etc, en momentos de crisis que sitúan a la clase obrera ante la disyuntiva de la solidaridad de clase o la atomización. De esta forma se consigue también la reconversión de medios de producción que permanecen inutilizados y la desvalorización de la fuerza de trabajo al reducirse su capacidad de empleo.
3° Abaratamiento de la fuerza de trabajo, trasvasando medios de producción inutilizados del centro a la periferia, de la gran empresa a la pequeña empresa, fragmentando el proceso de producción y elaboración del producto en la gran empresa, con la proliferación de amplias redes de pequeñas empresas suministradoras, de baja composición orgánica de capital, y una fuerza de trabajo desvalorizada en salario y condiciones de trabajo, que pasan a sustituir a partes del proceso productivo y del empleo de la gran empresa. Esto es la política de sacar elaboraciones de servicios al exterior, que se realizan dentro de la misma gran empresa por empresas pequeñas (limpieza, mantenimiento…), de fases del proceso productivo dentro de la gran empresa (fraktalidad), y fuera de la empresa en una red de pequeñas empresas suministradoras.
La industria capitalista del auto se concentra en tres núcleos fundamentalmente: Norteamérica, Japón y Europa Occidental, concentrándose el 84% a nivel mundial.
En el Japón hay un exceso de capacidad productiva del 50% que debe de cubrirse con el mercado exterior, lo cual le sitúa ante la necesidad de una profunda reconversión ante la crisis. Aunque en Norteamérica parece que las ventas sobrepasan la capacidad productiva, la mayor parte de ese exceso la cubren los automóviles japoneses y algunos de fabricación europea, lo cual quiere decir que el la industria norteamericana del auto ya ha realizado su reestructuración durante los años 80, efecto de la penetración del capital y la industria japonesa en el mercado norteamericano.
En Europa occidental, aunque mucho más levemente que en Norteamérica, se ve amenazada por una reestructuración menos profunda. El capital japonés dispone de un 9,2% de las ventas (1.992) y el Norteamericano en un 24%, situando al capital europeo en una cuota de ventas del 66,8% en donde se refleja el total dominio del capital alemán (28,3%).
La competitividad interimperialista dentro del sector va a favor del capital japonés, el cual abastece su mercado al 100%, un 22% de la cuota de mercado en Norteamerica y un 9,2% en Europa occidental. Después se sitúa el capital europeo, el cual se encuentra con la apertura de los países del este su botín de mercado al 100%, tanto para la inversión de capital como para la instalación industrial.
3.1 Volkswagen Mercado, producciones, empleo y periferia
VW es una multinacional esparcida por 4 continentes con un volumen de negocios de 85.000 millones de marcos (unos 7 billones de pts.). El grupo VW produjo un total de 3,5 millones de unidades en 1.992, el 26% a nivel de Europa occidental y el 10,3% a nivel mundial situándose en el cuarto productor mundial de vehículos y primero en Europa.
Principales productores (1992):
General Motors (EE.UU) 6.956.000 U.
Ford (EE.UU)
5.712.000 U.
5.278.000 U.
VW (ALE)
3.500.000 U.
Nissan (JAP)
3.047.000 U.
Comparación de cuotas de mercado en Europa occ. VW/industria japonesa:
Mercado de EE.UU:
Cuotas de mercado mundial de VW en 1.992:
Ventas %VW
18,9% 2.556.000
China/África/Oriente Medio 1.100.000
Japon/Oceania
9,9% 3.500.000
VW se situó con una cuota de mercado mundial del 9,9% siendo el número 1 de ventas en Europa occidental que es el mercado con más cuota de todo el mundo (38,7%). El peso de VW en los dos siguientes mercados de importancia mundial, Norteamérica y Asia/Oceanía es insignificante, mientras que el gran peso de cuota de ventas de la multinacional VW en el resto de mercados (África, Oriente Medio, Europa del este, China y Sudamérica) se ve contrarrestado por la baja cuota mundial de esos mercados. VW mantiene en Europa occidental una cuota del 73,1 % de sus ventas a nivel mundial. El dominio de ventas en Norteamérica corresponde a las multinacionales yanquis y en Asia/Oceanía a las japonesas.
Abastecimiento a clientes en países de Europa occidental 1992:
%Europa %Mundial
1.248.833
48,8% 35,7%
363.916 14,2% 10,4%
217.266 8,5% 6,2%
184.190 7,2% 5,3%
Gran Bretaña 106.793 4,2% 3,1%
87.906 3,4% 2,5%
347.096 13,6% 9,9%
Total 2.556.000 100% 73,1%
El mercado de Europa del este, merece un análisis singular dado el reciente cambio en el rumbo político-económico. El capital monopolista hace poco que se ha instalado en esos mercados, y la mayoría de las industrias del auto de los países del este siguen siendo de carácter estatal, de ahí la todavía baja cuota de ventas en ese mercado de la VW, el 51 a nivel mundial.
La multinacional alemana ha empezado a introducirse en este mercado. Desde 1.990 a través de un acuerdo con el gobierno checo, VW detenta el 31 % de Skoda y tiene previsto incrementar esta participación a un 70% en 1.995, se piensa pasar de las 200.000 unidades de producción en 1.992 a las 400.000 en 1.997. Esta penetración se ha realizado no sin traumas, el gobierno checo ha restando 4.200 empleos de los 21.000 existentes, se aumentó la productividad y la situación de Skoda mejoró hasta el punto de subir las ventas en el mercado nacional. Después de vender alrededor de 48.000 vehículos en 1.991, las ventas de 1.992 alcanzaron la cifra de 95.500. En 1.991 se creó la VW Bratislava para la producción del Passat, donde la multinacional cuenta con el 80% de la participación, la fabricación total ha sido de 2.230 vehículos y la fuerza de trabajo está compuesta por 450 trabajadores.
También llegó a un acuerdo en 1.993 con el gobierno polaco para el montaje de furgonetas Transporter T4 en las plantas FSR‑Antoninek. VW y FSR crearan una empresa conjunta en la que la multinacional tendrá el 25,2% del capital y el gobierno polaco aportará el 74,8%.
Con la absorción de la ex‑RDA la multinacional se ha introducido en este mercado, en Mosel se produce el Golf-III y se integra una nave de producción construida para los armazones de carrocerías empleando a 3.450 trabajadores a finales de 1.992. También se crearon más de 12.000 empleos en las proveedoras de abastecimiento de componentes a VW, y 10.000 empleos en las redes de comercialización. En 1.992 en Chemnitz se inauguró una nueva fábrica de motores que dará empleo a 550 trabajadores y suministrará a la fábrica de Mosel.
En diciembre de 1.991 se terminaba la construcción de una planta en Setúbal (Portugal) para la producción de una limusina conjuntamente con la Ford al 50% de participación. La capacidad productiva alcanza los 180.000 coches/año y 3.000 empleos.
La política seguida por los gobiernos locales para la penetración de la multinacional ha sido la de seguir sus dictados, no escatimando inversiones publicas para infraestructuras de transporte, comunicación, exenciones fiscales y ayudas públicas.
La expansión de la multinacional otros lugares periféricas (Europa del este y Portugal), busca un objetivo que es desvalorizar la fuerza de trabajo (en la Skoda el salario es 4 veces mas bajo que en Seat mientras que la productividad alcanza la mitad de Seat) e introducir la competitividad entre países y trabajadores, para desmovilizar respuestas a nivel de la multinacional contra los plantes de reestructuración.
Con lo que la multinacional VW espera del entreguismo del sindicato de Skoda y la colaboración del gobierno checo alcanzar altas cotas de productividad en la empresa.
165.133 59,7% 1.576.080 9,5% (3)
España 28.666 10,4% 552.210
Autolatina 25.863 9,4% 293.451
11,3%(1)
Mexico 18.643 6,7% 208.939
R. Checa 16.359 5,9% 109.686
Bélgica 7.695 2,8% 211.462
China 3.064 1,1 %
1.003 0,4%
1.856 0,7% Suráfrica
8.214 3%
Total 276.496 100% 3.238.024 (1) Plantas de Brasil y Argentina, fusión de Ford y VW con propiedad de un 51% para VW y un 49% para Ford.
(2) Republica Checa, Productividad en 1.992: 12,5%
(3) En cuanto a la productividad comparativa este parámetro no tiene en cuenta el grado de integración, aunque en Alemania aparezca que la productividad es mas baja, hay que tener en cuenta que se contabiliza no sólo las plantillas de ensamblaje, mientras que en otras empresas fabricantes filiales están subcontratadas en las zonas francas como proveedores.
La mayor parte de la fuerza de trabajo (59,7%) y de las producciones (47,3%) se encuentra en Alemania, donde existe una industria totalmente integrada. Mientras que en el resto se concentra un 52,7% de las producciones con un porcentaje menor de trabajadores (40,3%). Los índices mas altas de productividad se encuentran en Bélgica (27,5%), efecto de las NN.TT, y en España (19,3%), producto del proceso de desintegración productiva iniciado a partir de 1.988 (segregaciones, elaboraciones y servicios al exterior) y de los altos ritmos de producción alcanzados por la fuerza de trabajo.
Producción de VW por sucursales en 1.992:
SEAT 578.000 16,5%
200.000 5,7%
AUDI 492.000 14,1%
VW ALEMANIA 1.658.000 47,3%
VW OTROS
572.000 16,3%
Producción centro/periferia:
1.983 1.992
1.413.000 /66,7% 1.930,000/55,1 %
703.000 /33,3% 1.570.000/44,9%
2.116.000 3.500.000
Plantilla centro/periferia:
156.000/67,2% 164.000/60%
76.000/32,8% 112.000/40%
232.000 276.000
La mayor parte de las producciones en 1.992 se concentró en Alemania con un 55,1 % del total de las producciones y una fuerza de trabajo del1 60%. Mientras que la periferia con un 44,9% del total de las producciones se emplea una fuerza de trabajo relativamente inferior, el 40%. En relación a 1.991 en la periferia se observa una reducción relativa de las producciones pasando del 52,7% al 44,9% y absoluta pasando de 1,662 M. de unidades a 1,570 M, mientras sucede lo contrario en Alemania. De todas maneras la evolución en los 10 años anteriores ha sido expansiva hacia la periferia, incrementándose la capacidad productiva de un 33,3 % en 1.983 a un 44,9 %, mientras el empleo ha tenido un aumento relativo y absoluto con respecto al centro, pasando durante el mismo periodo de un 32,8% a un 40% en la cuota de empleo, producto de la absorción de empresas públicas de otros estados (Seat, Skoda).
3.2 Volkswagen y la crisis
De 1.983 a 1.992 el volumen de negocios de VW pasó de 40.000 millones de marcos (3,2 billones de pts.) a 85.000 millones (7 billones), lo que significa un incremento del 113%. La producción aumentó durante el mismo periodo en un 65% pasando de 2,1 millones de vehículos a 3,5 millones. La producción nacional aumentó el 37%, mientras que la producción exterior aumentaba el 123% durante el mismo periodo. El empleo evolucionó en un + 19% (+ 3,5% en Alemania y 15,5% en el exterior) quedando bien por detrás de la producción, del volumen de negocios y beneficios incrementados durante el mismo periodo. De esta manera el porcentaje de costos laborales ha pesar del incremento del empleo, ha disminuido del 31% en 1.983 al 24%, aumentándose la composición orgánica del capital lo cual ha generado el decrecimiento de la tasa de ganancias.
VW entra a finales de 1.992 en el final del período de auge que conoció unos resultados record en lo que se refiere al volumen del mercado y a los activos en inversiones, pero con unos niveles mas bajos que nunca en relación con las ganancias la cual es ya insuficiente para relanzar la acumulación de capital. Por lo que se hace necesario bajo esta lógica una reestructuración de las fuerzas productivas dentro de la multinacional: de los medios de producción e instalaciones, de las redes comerciales, de mejoras en el transporte y las comunicaciones que reduzcan su coste, y de la fuerza de trabajo a través del aumento de la tasa de explotación, aumentando ritmos de trabajo, congelando salarios y reduciendo el empleo. Medidas dirigidas a reducir el valor de la composición orgánica del capital e inicie un nuevo proceso de acumulación. Otro aspecto que ayuda a bajar la tasa de composición orgánica del capital vienen a ser las inversiones realizadas en países de la periferia en la que esta es baja, de ahí las inversiones de los 90 en la Europa del este y Portugal son una apuesta de la multinacional por recuperar la acumulación.
1.992 1.993
68.418 mill.
70.182 mill.
47.250 mill.
16.000 milL
Los beneficios del grupo han sido de 68.418 millones en 1.990 y de 70.182 millones en 1.991 (2,6% mas de crecimiento de la tasa de beneficios de capital) y de 47.250 millones en 1.992 (-32,7% de tasa decreciente de beneficios de capital). Este es el punto donde el capital sitúa su estancamiento y su imposibilidad de agrandar más la acumulación: el decrecimiento de la tasa de ganancias.
El empleo empieza a disminuir dentro del grupo en su globalidad en 1.992 a pesar de los incrementos de producción y los aumentos de productividad. Por contra el empleo aumenta en Autolatina, China y Republica Checa (de 16.359 en 1.991 a 17.000 en 1.992). En conjunto de la multinacional el empleo se redujo en 1.992 en un 1,4% mientras que la producción aumento un 8,1 % esta reducción afectó mayormente a VW AG. La contracción del mercado en Europa Occidental en 1.993 que tiene como punto de partida la crisis de acumulación, y del que se prevé que no recuperarán los niveles records de 1.992 hasta el año 1.995, genera un plan de fuerte reducción de plantillas que afecta a las empresas de Europa occidental en Alemania, Bélgica y España. Aunque en la Republica Checa todavía es reciente la reducción de plantillas que data de 1.991 con la pérdida de 4.200 empleos.
El primer objetivo que se enmarcan los jerarcas de la multinacional es la reducción de la plantilla en 36.300 empleos desde 1. 992 hasta 1 .997, repartidos entre Alemania -20.400 empleos, y el resto -15.200 empleos (España, Bélgica, México, Suráfrica, China), Pasando así la multinacional de tener 276.000 trabajadores en 1.992 a 240.400 en 1.997. Conforme se desenvuelve la crisis durante 1.993 el objetivo se amplía de pasar a 220.000 empleos en 1.995 y se plantea la filosofía fraktal.
Las fechas como podéis ver coinciden, y no es pura casualidad, como tampoco son casualidades las políticas industriales fomentadas por la acumulación de capital. A parte, nos faltan datos para contabilizar la cantidad económica de las subvenciones recibidas por la CEE, para la reconversión del empleo en el sector, y por lo tanto la cantidad recibida por la multinacional, no olvidemos que en 1.991 la patronal del sector a nivel europeo (ACEA) solicito 1 billón y medio de pts. para la reducción del empleo entre un 20 y un 40%, extinciones de contratos (prejubilaciones, bajas incentivadas y rescisiones de contratos eventuales). Ante esta ofensiva de las multinacionales, ha faltado un análisis y respuesta colectiva de las fuerzas sindicales a nivel europeo.
Se reduce la plantilla en la fábrica de VW Bruselas en 2.400, pasando de 7.300 trabajadores en 1.992, a 5.900 en 1.994 a través de la aplicación de Regulaciones y prejubilaciones anticipadas a los 52 años. En Audi (Alemania) se reducen 5.726 puestos de trabajo, pasando de 37.900 en 1992 a 32.174 en 1994. En VW Alemania se pasa de 126.100 empleos en 1992 a 102.000 en 1994. En México se reducen 1.400 empleos pasando de 12.000 en 1.992 a 10.600 en 1.994. La mas fuerte reducción de plantilla se da en Seat pasando de 28.300 empleos en 1.992 a 13.000 en 1.995 con la perdida de 15.300 empleos, donde se incluyen las plantillas segregadas de Fundición Zona Franca, Red Audi‑VW y la fábrica de Pamplona dentro de la reducción, Las plantillas de Skoda y Autolatina se estabilizan durante el periodo de crisis.
Las fuertes reducciones de plantilla se dan en Alemania y España, pero el tratamiento es bien distinto. En la primera parte de las prejubilaciones anticipadas, se introduce con acuerdo sindicato‑VW una reducción de jornada, pasando de las 35 horas semanales a las 28,8 h., de 5 días laborales a 4 para evitar nuevas reducciones de plantilla (30.000 en concreto). En la segunda se dan medidas traumáticas con el despido de 2.350 trabajadores eventuales entre 1.992‑94 en Zona Franca, Landaben y Martorell; se prejubilan anticipadamente entre 1.993‑95, 4.600 trabajadores, y se segregan durante 1.992‑95 las plantillas de Fundición Zona Franca, Landaben, la Red de informática y la Red Audi‑VW, no se reparte el empleo al no reducirse la jornada, por contra se incrementan la flexibilidad productiva con los festivos adicionales, verdadera fuente de horas extras.
En realidad la crisis afecta fundamentalmente al centro, y VW aprovechándose de las relaciones de vasallaje dentro de la multinacional, se aprovecha para trasladar la crisis a la periferia. Seat como todas las empresas del sector sufre la contracción del mercado de ventas en Europa occidental durante el año 1.993, pero nunca alcanza las dimensiones que se da en VW. Durante el primer trimestre del año 1.993, las ventas de la marca Seat bajaron un 13,4% frente a las de VW que bajaron entre el 34% y el 54%.
3.3‑ La fuerza sindical en VW
En VW AG existen 6 comités de empresa con 246 componentes repartidos de la siguiente forma: Wolfsburg 69, Hannover 39, Salzgiter 33, Ernden 35, Kassel 39, Braunschweing 31.
Existen dos colegios de representación, los trabajadores de producción con 204 delegados y los trabajadores asalariados con 44 delegados. La IG Metal es el sindicato mayoritario y cuenta con 223 delegados (187 de producción y 36 de los asalariados), existen otros dos sindicatos minoritarios y corporativistas, la CGM de los trabajadores de producción con 13 delegados, y el DAG de los trabajadores asalariados con 6 delegados.
Mientras los comités de empresa de las diferentes fábricas y lugares de producción, y el comité de empresa general actúan en tanto que representantes de todos los empleados de la compañía vinculados por la legislación laboral, los delegados sindicales actúan en tanto que representantes de los intereses de aquellos trabajadores que están sindicados en la IG Metal vinculados por los estatutos y orientaciones del sindicato. Los delegados sindicales en su conjunto constituyen la presencia sindical dentro de la compañía. Existen alrededor de 8.000 delegados sindicales en VW AG, los cuales representan a los 135.000 afiliados a IG Metall.
El 30 de Agosto de 1.990 se creó en Wolfsburg el primer CEE (Comité europeo de empresa). Dicho organismo decidió dedicar la mayor parte de sus energías a salvaguardar el empleo y mantener la producción en las instalaciones existentes, combatiendo la práctica del dumping social. La competitividad a ultranza entre las fábricas nacionales y extranjeras de producción, solamente puede evitarse a través de una acción conjunta basada en el espíritu de solidaridad de clase y anti‑imperialista.
El 7 de Febrero de 1.992 la dirección de la multinacional VW firmaba un contrato sobre el CEE reconociéndolo de esta manera como el organismo oficial de representación de los intereses de los trabajadores. El CEE de VW está compuesto actualmente de un total de 17 miembros repartidos de la siguiente forma: 8 procedentes de las fábricas de VW AG (IG Metall), 2 representantes de Audi AG (IG Metall), 2 de Bélgica y 5 de España (3 de UGT y 2 de CC.OO). La representación del CEE deberá ampliarse a las plantas ubicadas en la República Checa (Skoda), la ex‑RDA (Mosel), Eslovaquia (VW Bratislava), Polonia y Portugal. De momento Skoda tiene 3 observadores y VW Bratislava 1.
El texto protocolario de fundación del CEE dice: “La estrategia sindical europea en el grupo VW se basará en los intereses comunes de las plantillas de todas las plantas europeas, ocupando el primer lugar la protección de los puestos de trabajo, de las fábricas y de las estructuras locales. Pero no por ello quedan relegados a un segundo plano nuestros intereses en cuanto a buenos salarios y prestaciones sociales, así como condiciones de trabajo humanas. Queremos impedir que nos puedan confrontar, y que las plantillas entren en una competencia en la que todos, ya sea en la RFA, en Bélgica o en España, saldríamos perdiendo. Con ello queremos sentar también las bases para conseguir la armonización de las jornadas laborales, retribuciones y condiciones de trabajo a un buen nivel”.
La declaración no deja de llevar un enfoque solidario y anti‑imperialista contra las maniobras de la multinacional, en su afán imperialista de sustituir unos lugares de producción por otros donde el coste sea mas barato, donde tratarán de enganchar a los trabajadores alemanes en contra de los del resto del grupo, en connivencia con la política imperialista del estado alemán, a cambio de mantener un estatus económico y social privilegiado a costa del resto de trabajadores de la multinacional.
Las multinacionales están utilizando mucho dentro de su estrategia del dumping la construcción de plantas nuevas donde domina la filosofía Toyota, existiendo una estructura organizativa jerárquica y militarizada producto de la inexistencia de sindicatos, lo cual les garantiza una alta flexibilidad y productividad, y unos salarios acorde con el mercado de ventas y productividades. Dichas plantas se han introducido en EE.UU y Europa occidental a través de las multinacionales Toyota, Nissan, Honda, SIA, General Motors y Opel.
Es evidente que dada la nueva situación se desprende la necesidad de coordinar la lucha sindical continental, a nivel de federaciones de ramo y dentro de las multinacionales. La creación del CEE en VW debe de servir precisamente para ello (recoge el derecho de representación a nivel del grupo multinacional, con derecho a la información de tipo técnico y económico, y consulta sobre la planificación europea de la empresa), contribuyendo a la coordinación sindical dentro de la multinacional, intercambiando informaciones y experiencias, elaborando propuestas comunes en materia de política industrial, organización del trabajo, jornada, etc.
El CEE debe de servir para situar a la vanguardia al movimiento sindical, la actual coyuntura que se está atravesando dentro de los trabajadores del Grupo, en las fábricas de Alemania, Bélgica y especialmente en España donde se están aplicado las medidas de ajuste a rajatabla es debido al vacío sindical existente, a la falta de solidaridad efectiva de IG Metall y su compromiso político con la VW y el Gobierno alemán, pues no olvidemos que este sindicato es miembro del consejo de dirección de VW.
Es necesario replantearse una intervención del movimiento obrero y sindical sobre bases solidarias, internacionalistas y antiimperialistas para hacer frente a las multinacionales. No es coherente que los trabajadores checos, alemanes, españoles y belgas seamos compartimentos estancos dentro de la multinacional con intereses corporativistas, El primer objetivo debe de ser luchar por la unidad sindical y de clase dentro de VW, y combatir el dumping social que es un arma de chantaje permanente que busca nivelar a la baja los salarios y los niveles de empleo. Hay que pasar a defender niveles de empleo estables y recurrir a la movilización coordinada y solidaria ante cualquier decisión de desmantelar cualquier centro productivo. El CEE debe de permitir ejercer una estrategia sindical que combata la competitividad y disgregación de la clase obrera, sentando bases para armonizar al alza las jornadas laborales, los salarios y las condiciones de trabajo.
La CGT de Seat realiza análisis falsos sobre la configuración de las fuerzas sindicales dentro de la multinacional, al señalar que “Los trabajadores alemanes comienzan a ver a la plantilla de Seat como enemigos … el sindicato IG Metal reprocha claramente a UGT‑CC.OO su complacencia con los planes de la empresa, que pone en peligro los objetivos teóricos del Comité de grupo”. La realidad es bien distinta, el rebaje de jornada en primer lugar hacia las 35 horas en VW AG, y a las 28 horas después, se realiza dentro del período de máxima explotación de los trabajadores de Seat, y se aplica como alternativa a la crisis, con lo que la crisis una vez más la soporta la periferia. Lo cual nos da a entender que es a fuerza de romper esa solidaridad tan cacareada, y de los recursos sacados de la sobreexplotación de los trabajadores de la periferia el cómo se dan esas medidas suavizadoras en el centro con el rebaje de jornada. La valoración de CGT lo sitúa en sentido inverso, en VW (Alemania) se retrocede por el papel de los sindicatos que lo firman todo en la periferia (España), cuando en la práctica se ve claramente que la aplicación de las 35 horas semanales no es un retroceso sino un avance, mientras la verdadera postura de clase es avanzar todos juntos hacia esa reducción de jornada, hacia esa homologación al alza de las condiciones de los trabajadores dentro del Grupo. En medio de la crisis en VW se reduce jornada y se suaviza la flexibilidad productiva, en Seat se incrementan la flexibilidad productiva y las horas extras, dos sentidos opuestos.
En el CEE la IG Metall tiene 10 miembros sobre 17, en medio de la ofensiva desatada contra la viabilidad del centro de Zona Franca, y la vulneración de los acuerdos firmados por CC.OO y UGT para garantizar la continuidad del mismo, la IG Metall no ha movido ni un dedo ni ha actuado solidariamente con posturas firmes ante la multinacional, su mayoría en el CEE ha sido la garantía en la aplicación por la dirección del consorcio de las medidas de ajuste en Seat. No podemos ser como pretende la CGT los malos de la película para justificar su situación minoritaria dentro del panorama sindical español. Hay que saber que el sindicato IG Metall es de corte socialdemócrata y el sindicato belga de orientación socialcristiana.
Otro ejemplo ilustrativo de la falta de solidaridad de clase por parte de las fuerzas sindícales nacionales la tenemos dentro de la misma Alemania. El Gobierno alemán está intentando anular numerosos derechos sociales conquistados por el movimiento obrero durante décadas, mientras tanto la DGB está facilitando al Gobierno tal ataque a los trabajadores de la ex-RDA. Destacan fenómenos de corrupción, de compra de acciones especulativas por parte del secretario de IG Metall. En la prolongada lucha de los mineros de Bischoffaodl, que ocupan la mina y realizan una huelga de hambre mientras un amplio movimiento de solidaridad los ayuda, el sindicato los conmina a aceptar el plan de la patronal que los condena al paro. La Teoría debe de proceder de la Práctica, es necesario hoy mas que nunca la practica solidaria e internacionalista.
Precisamente esto es lo que ha faltado en el proceso de reestructuración interna que se ha dado dentro de VW y que ha afectado a todos los trabajadores. Se ha practicado el nacionalismo, ha predominado el chovinismo nacionalista en el seno de la IG Metall a la hora de definir las estrategias para hacer frente a la ofensiva de VW, ante la destrucción de empleos y centros, y ha optado por la cogestión de la salida a la crisis favorable a la patronal olvidándose del internacionalismo de clase.
4. JORNADAS Y COSTES DE SALARIO EN EL SECTOR DEL AUTO
De los países capitalistas más avanzados, son los trabajadores de Japón, los que realizan más horas. El sector del auto no es una excepción los trabajadores de Nissan y Toyota realizan mas de 2.300 horas anuales, lo cual comprende mas de 400 horas extras al año por trabajador. En comparación con el Japón, los trabajadores alemanes realizan casi 700 horas anuales menos. A partir de Abril de 1.993, el promedio semanal de horas/trabajo en Alemania se redujo de 37 a 36 horas, lo cual significa una reducción total de 46 horas anuales menos por trabajador. Los trabajadores de auto en los EE.UU, trabajan entre 100 y 300 horas anuales menos que los de Toyota. Los trabajadores del auto en otros países europeos, con excepción de Suecia, realizan algunas horas más que los alemanes, pero menos que los de EE.UU. En la industria del auto británica, la semana laboral se ha reducido a 37,5 horas, pero las horas extraordinarias son mas numerosas que en Alemania.
Horas de trabajo anuales:
General Motors 2. 100
Las grandes diferencias en las horas de trabajo, se deben a 3 factores:
· la longitud de la semana de trabajo,
· las vacaciones pagadas y el número de fiestas oficiales,
· reglamentación mas estricta de las horas extras.
Por ello las bajas cifras alemanas, son el resultado de:
· 6 semanas anuales de vacaciones,
· una semana laboral de 36 horas,
· mas fiestas oficiales que en Japón,
· reglamentación estricta de las horas extras.
En la industria alemana del auto, las horas extras están limitadas a 20 mensuales y 240 al año como máximo, y por encima de cierto nivel hay que compensarlas con tiempo libre compensatorio, después de 11 horas extras al mes. Según la IG Metall, los trabajadores del auto en Alemania, realizaban a fines de los años 80, por término medio, menos de 100 horas extras al año, y la tercera parte de ellas se compensaban con tiempo libre, las horas por encima de la norma, solo pueden utilizarse para superar el estancamiento temporal de la producción o incrementos de la demanda.
El largo año laboral japonés se debe a:
· 400 horas extras al año,
· menos vacaciones pagadas, que se toman solo parcialmente como tiempo libre,
· menos fiestas oficiales.
En el caso de Toyota, hay 20 días de vacaciones como máximo frente a los 30 en Alemania, y a finales de los 80, solamente un poco mas de la mitad de las vacaciones pagadas se utilizaron en la realidad. Una parte considerable de las vacaciones japonesas se toman para cubrir breves periodos de enfermedad, pero no utilizan vacaciones Como tal fin. Un incentivo para esa dedicación al trabajo, es la práctica de hacer grandes deducciones de las primas por ausentismo, que constituyen una parte importante de los ingresos de los trabajadores japoneses (unos 6 meses de sueldo), El ausentismo da lugar a puntos negativos en las evaluaciones de rendimiento. La supresión de estos desincentivos de tomar tiempo libre en caso necesario, y la autorización de períodos razonables de enfermedad, serían pasos importantes hacia la reducción de las horas de trabajo.
En este aspecto, el tiempo libre compensatorio es una estrategia sindical muy eficaz, para que las horas extras no se conviertan en norma. Es el factor clave que justifica el bajo número de horas extras en Alemania. Exigir que las compañías compensen las horas extras realizadas, en un momento dado con tiempo libre, hace imposible realizar constantemente horas extras durante largos períodos.
El trabajo excesivo causa daños a los trabajadores en Japón, incluso cuando somete a los trabajadores de otros países a presiones competitivas, que menoscaban beneficios sociales conquistados duramente. Además, la jornada exagerada en el Japón, ha situado a su industria en un exceso de capacidad productiva llevándole a la recesión, como resultado de la cual se empieza a reducir el tiempo de trabajo, Norteamérica está más próxima a las normas japonesas en horas de trabajo que a Europa. Bajo este panorama de presión a la baja, de los derechos y conquistas de los trabajadores, en materia de jornada en los países del centro fuera de Europa, hacen aumentar las presiones sobre la IG Metal, para que renegocie las reducciones del tiempo de trabajo, que permitan la jornada de 35 horas a partir de 1.994. Está claro que bajo esta situación se hace difícil grandes progresos.
En América latina, Asia y África las horas se sitúan entre los extremos alemán y japonés, pero en esos países existen unas condiciones de trabajo tercermundistas, y una amplísima gama de horas de trabajo anuales. Los datos de la FITIM, muestran que en Latinoamérica, los trabajadores realizan más de 40 horas semanales, y que cada vez hay menos días libres de vacaciones. Existe la lógica del capital, de presionar a los gobiernos de éstos países, para reducir e incluso eliminar muchas de las conquistas sociales logradas por los trabajadores, a través de largos años de lucha, consagradas en la legislación o en los contratos colectivos de trabajo, bajo el pretexto de que impiden la competitividad mundial.
En una de las periferias mundiales de fabricantes del auto, como Latinoamérica, las jornadas de trabajo de larga duración son la regia:
43 h. y 45min.
42 h. y 42min.
La media de la jornada laboral en los tres principales países fabricantes de vehículos de Latinoamérica, sobrepasan las 40 horas semanales. En cuanto a las vacaciones anuales de disfrute, en Brasil se dispone de 30 días/año, mientras que en México y Argentina los días de vacaciones van en función de la antigüedad en la empresa, disponiendo las multinacionales Ford y VW, implantadas en esos países, de amplias jornadas por esta vía.
Costes salariales en Marcos/hora:
R. Unido 14,95
Salario bruto/hora::
País 1.980
Japón tiene el más alto nivel de salarios brutos por hora, en el sector mundial del auto. Sin embargo, Japón se encuentra a medio camino dentro del sector, con unos costos salariales totales de 33,20 DM para 1.992. Ello es debido a que en el Japón, los costos sociales (seguros, vacaciones pagadas, etc.) son mucho mas bajos (6,23 DM/hora), de ahí la poca diferencia entre el salario/hora y el coste salario/hora en Japón.
En 1.992 los dos primeros países con el coste salarial más alto dentro de los países de capitalismo avanzado, son Alemania con 47,07 DM/hora y Suecia con 46,50 DM/hora, Entre los 3 últimos se encuentran, España, Francia y Reino Unido. En dos países se produce una reducción del coste salarial de 1.991 a 1.992, son los EE.UU y el Reino Unido. Ello es producto de la reducción de los gastos sociales en dichos países.
Prestaciones sociales salario/hora:
20,71 DM/h.
18,60 DM/h.
17,75 DM/h.
17,11 DM/h.
12,26 DM/h.
11,83 DM/h.
10,05 DM/h.
7,26 DM/h.
6,23 DM/h.
En 1.991 los tres países de la zona, con los salarios más bajos fueron, España, Italia y Francia.
Aumento de los costos salariales a nivel mundial (1.980‑92)
Los 3 países en los que más ha avanzado el coste salarial en los últimos 12 años, y por encima del 100%, son Corea del Sur, Japón y España. Mientras que Francia, EE.UU y Canadá han tenido un incremento por debajo del 40%.
Los costos salariales de Corea del Sur y Taiwán son aproximadamente los de 113 los productores europeos de bajos costos salariales (Reino Unido y Francia): 9,1 DM/hora. En Europa occidental, Portugal es la cola del coste salarial en el sector, los salarios y las prestaciones sociales en 1.991, estaban por debajo de los 9DM/hora, lo que es inferior a los de Corea del Sur y Taiwán. Las cifras de la FITIM, indican que los salarios y prestaciones sociales, en los tres dominantes países latinoamericanos del sector, también están por debajo de Corea del Sur y de Taiwán: País
7,5 DM/h.
7 DM/h.
6,6 DM/h.
Las citadas cifras, representan costos para los fabricantes y no poder adquisitivo de los salarios. En otras palabras, no pueden utilizarse para comparar niveles de vida de los trabajadores. Esto solo puede hacerse utilizando paridades del poder adquisitivo, o la cantidad de tiempo que hay que trabajar para obtener bienes de consumo. En 1.990 la paridad del poder adquisitivo, indica que en términos relativos, los tipos de cambio dan un coste de vida inferior en el Reino Unido y en Italia con respecto a Japón, Francia, Alemania y Canadá. Con la excepción de Alemania, todos los países con costos superiores o comparables a los EE.UU quedarían por debajo de este país, dado que todos ellos tienen unas paridades mas elevadas en el poder adquisitivo, del orden del 16% aproximadamente.
5 LA DESCENTRALIZACION PRODUCTIVA Y LA DESREGULACIÓN DEL TRABAJO La descentralización productiva es una herramienta más del capital monopolista para aumentar la tasa de explotación de la clase obrera e iniciar un nuevo modelo de acumulación de capital.
Su efecto mas inmediato es el de la consolidación del mercado irregular de trabajo: el trabajo .sumergido” bajo sus distintas formas (a domicilio, mercantil, depreciación del salario…), llevando a cabo lo que ha venido a llamarse la gran fábrica difusa (de lo que SEAT es hoy un buen modelo), frente a la fábrica jurídica y real, en la que el sindicato esta implantado y tiene un marco de actuación. Este fenómeno tiene como consecuencia evidente que el empleo clandestino destruye, por su propia definición, la acción sindical que se desarrolla en el ámbito oficial. Las relaciones laborales en este mercado irregular se hacen al margen de cualquier reglamentación pactada en el mercado regular (E,T, LOLS y decretos), y se basa, no en la negociación colectiva, sino en la relación trabajador/intermediario/empresario, con el desconocimiento total del sindicato, con lo cual este colectivo también esta hambriento de derechos sindicales.
La fragmentación del mercado de trabajo en SEAT se inició a principios de los 90 con la aplicación del proyecto Europa con la salida de elaboraciones productivas y la habitabilidad en Zona Franca de empresas subcontratistas (limpiezas), extendiéndose al copick, puentes, pintado de la furgoneta y taloneras, empaquetadora, prensas pequeñas y de forma parcial a servicios de logística y mantenimiento, diversificando la relación laboral con los trabajadores personal de SEAT/personal bajo subcontrato, como forma de abaratar costes laborales.
La táctica fraktal va en el mismo sentido, con la única variante de introducirse dentro del proceso productivo de acabado final del producto, ubicadas dentro de la misma gran fábrica.
Del debate en la década de los 80 sobre la mal llamada economía sumergida expresada exclusivamente en el trabajo irregular, de la cual dependían una parte de los procesos de producción y cambio, surgió como vencedora la tesis socialdemócrata la teoría de que había que reflotar y legalizar el trabajo irregular, el cual siempre se había utilizado por el capital como recurso para la recuperación de sus beneficios. Pero claro, dicha legalización no suponía el igualar al alza las condiciones de la fuerza de trabajo equiparando en derechos y condiciones a los trabajadores irregulares con los trabajadores estables, sino a la inversa, reconocer las condiciones irregulares (salarios bajos, precariedad, prestaciones sociales inexistentes) para iniciar un proceso de ataque a las conquistas de los trabajadores con retrocesos profundos en los derechos y condiciones conquistadas por la clase obrera (estabilidad en el empleo, prestaciones sociales, poder adquisitivo, etc.), igualando a la baja todas las conquistas del movimiento obrero.
A partir de ahí ya conocemos en España las distintas Reformas Laborales posteriores al Estatuto de los Trabajadores -E.T-, cuyo contenido ha pasado por la flexibilización del mercado de trabajo (abaratamiento del despido, ampliación de las causas del mismo, reconocimiento de la inestabilidad en duración de la contratación, recorte de las prestaciones sociales: pensiones, por desempleo, etc.), para terminar con la implantación de las ETT.s como fase final del proceso de legalización y extensión del trabajo irregular en todo el Estado. Profundizando la sobreexplotación de mujeres, inmigrantes y jóvenes obreros, castigando a su vez a los trabajadores de mayor edad expulsados del mercado de trabajo. Más de 3 millones de personas realizan trabajo irregular en España, con lo cual no solo se ha legalizado la precariedad laboral sino que el trabajo irregular sigue existiendo: trabajadores sin alta en la seguridad social, contratos no legales, incumplimiento de las normas en salario, jornada, descanso, vacaciones, trabajo a domicilio no declarado.
La consolidación y la expansión del mercado irregular de trabajo es una consecuencia intrínseca de la crisis y de los límites del sistema, caracterizados por la caída de la tasa de beneficios o ganancias, fruto de la creciente composición orgánica del capital, con la consiguiente disminución de la proporción del capital variable en el importe total del capital. La ley de tendencia decreciente de la tasa de ganancia, entraña una contradicción para el capital y el sistema en su globalidad: el descenso de la tasa de ganancia va acompañado del crecimiento de la masa de ganancia que se obtiene, lo cual acelera todavía mas la acumulación de capital y el aumento de la producción. Al propio tiempo, el descenso de la tasa de beneficios y la necesidad de realizar en el mercado gigantescas masas de mercancías, levantan mayores obstáculos a la acumulación. La creación de un mercado irregular de trabajo es necesario para ir contrarrestando la tendencia general de caída de la tasa de ganancias, en donde la depreciación de la fuerza de trabajo por debajo de su valor juega un papel de freno a esa caída. Con ello se consiguen dos de los cinco factores que según Marx actúan en contra de la tendencia de caída de la tasa de ganancia, primero el incremento de la explotación de la clase obrera mediante el aumento de la plusvalía absoluta y relativa, y segundo la fijación de salarios por debajo del valor de la fuerza de trabajo.
El capitalismo necesita descentralizar el proceso productivo, para así junto con el abaratamiento de costos y la racionalización de los recursos debilitar a la clase obrera y al sindicato, generando un permanente “ejercito de reserva” dócil y manejable para sumergirlo o aflorarlo, según las necesidades de cada coyuntura económica, o ciclo del capital. La superpoblación relativa o fuerza de trabajo excedentaria, es un producto consustancial a la acumulación de capital.
No es de extrañar que el sector sumergido durante el período 1.988‑94, es el que en SEAT, lo mismo que en el país, ha generado más puestos de trabajo, y constituye la expresión más descarada de la disgregación y precariedad del mercado de trabajo. El sindicato no llega a esos trabajadores que se encuentran en una total indefensión ante los empresarios, empresarios ocultos, latentes, a los que el sindicato no conoce.
Hoy en el seno del capitalismo monopolista prolifera el desarrollo desigual de la economía e industria, lo cual es causa del desarrollo del colonialismo interno en la economía capitalista, donde se asegura la proliferación de los pequeños y medios capitalistas “malthusianos” y de los centenares de millares de intermediarios vinculados a este sistema, desde donde los monopolios se embolsan las sobreganancias de margen diferencial. El subcontratista obtiene su ganancia logrando que los obreros le realicen el trabajo a un precio menor del legalmente establecido, si el patrón le recorta el precio al subcontratista, este recorta los salarios o el empleo de los obreros a su cargo. Esta forma de trabajo no es nueva sino que pertenece a la forma de trabajo doméstico anterior al advenimiento de la industria, esta forma de explotación se ha ido desarrollando de forma gradual con el advenimiento de la fase monopolista del capital.
Nos encontramos pues ante un problema (de gran envergadura a nivel estatal pues el 20% de la actividad productiva es sumergida) de descentralización del proceso de trabajo, que incrementa el volumen de los trabajadores irregulares y “periféricos” por su ubicación (a la vez que disminuye el volumen de los trabajadores regulares), desprotegidos sindicalmente, con menos salario, peores condiciones de trabajo y sin ningún tipo de seguridad social. Esto no deja de ser una amenaza para el sindicalismo de clase.
El mercado de trabajo en SEAT y en España caminan hacía un deterioro tal en lo jurídico, y por lo tanto mercado regulado legalmente pero que implanta la flexibilidad en la contratación destruyendo el empleo fijo; y en lo irregular, fuera del mercado regulado; en donde se genera una desintegración y atomización de la clase obrera, imponiendo el capital sus propias pautas en las relaciones laborales y de mercado a la clase obrera. Estableciéndose un retroceso en las condiciones de vida y trabajo de los obreros. Este proceso se viene a agravar con la aplicación de la contrarreforma laboral.
Si el sindicato cayese en la trampa o en la vía fácil de centrar sus reivindicaciones y acciones puntuales, prioritaria o exclusivamente para defender los derechos adquiridos de los trabajadores mejor colocados, esto supondría el fin del movimiento obrero, el fin del sindicalismo de clase, que tiene sus raíces en la solidaridad de clase, Supondría la vuelta al sindicato de profesión determinada, de colectivo de terminado, sería caer en las redes del sistema desintegrando a la clase obrera, cayendo en la defensa pancista y gregaria de intereses exclusivamente corporativistas, seria retrotraer al sindicalismo a sus orígenes (Engels denuncio en el movimiento sindical británico la vieja organización exclusiva de los obreros cualificados, mejor situados salarialmente y mas estables, identificándolos como una aristocracia de la clase obrera totalmente opuestos a la nueva organización sindical de trabajadores no cualificados).
En este sentido pues, el sindicato tiene la obligación de presentarse y ser portador de los intereses y aspiraciones universales de toda la clase, es decir no solo de los ocupados estables, sino también de los eventuales, ocupados marginales, parados…
La clase obrera en su conjunto debe de agruparse, obreros marginales y obreros regulados, para hacer frente a la política de los monopolios a partir de la defensa de las condiciones de vida y de salarios dignos e integrales, combatiendo la marginalidad de la explotación capitalista, o lo que es lo mismo, combatiendo la sobreexplotación a través de la lucha contra esos sectores parasitarios del capital, medianos y pequeños, que nutren de sobrebeneficios al capital monopolista. Esto pasa por luchar no solo por mejorar las condiciones de venta de la fuerza de trabajo en el mercado regulado, sino por buscar la abolición del trabajo irregular. Y en SEAT esto se concreta en la lucha y organización solidaria de esos sectores de subcontratas. Ya no se trata solo de luchar por el mejoramiento de los salarios, del empleo y las condiciones de trabajo de los trabajadores de SEAT, que agrupados tienen más posibilidad de bloquear la producción y combatir a la patronal, que los trabajadores de contratas. Recogiendo la experiencia de los trabajadores de otros monopolios, se comprueba que cada vez que los trabajadores de una empresa de ensamblaje logran reducir a través de un proceso de lucha y negociación colectiva la tasa de explotación de la que son objeto, la patronal de la empresa recupera, al menos parcialmente, una parte de las pérdidas de ganancia registradas recayendo su gravamen sobre los términos de los contratos firmados con las empresas subsidiarias, las que a su vez lo recuperan a costa de sus obreros. Es decir, si haciendo números SEAT considera que la negociación colectiva de sus trabajadores le ha costado 1.000 millones de pts. de más, esa cantidad de dinero trata de reducirlo con menos pago a las empresas e intermediarios que sirven a SEAT y estos lo reducen de los salarios de sus obreros. Si no se reconduce la lucha sindical tendente a solidalizar a toda la clase obrera, defendiendo sus derechos estaremos pues como ya se ha dicho arriba cayendo en el corporativismo, pues a fin de cuentas estaremos facilitando la transferencia de la extracción de la plusvalía de una fracción de la clase obrera a otra. Hay que potenciar la solidaridad de los trabajadores de la empresa/matriz con respecto a los trabajadores marginales, a través de una visión y lucha sindical de clase y por lo tanto no corporativista. Las nuevas fábricas flexibles deben de concebirse como una fábrica integrada, donde el sindicalismo esté organizado con independencia del origen de los trabajadores (subcontratas, ETTs, etc.), aunque estén encuadrados en diferentes ramos, lo cual quiere decir que el sindicalismo organizado de la empresa-matriz debe de conocer la nueva realidad industrial y laboral que la segmentación productiva provoca y avanzar en la coordinación sindical con los trabajadores de las empresas subsidiarias.
Se trata de buscar la formula organizativa adecuada a través de las federaciones correspondientes (Actividades diversas, Construcción, Metal, Químicas, etc) y del territorio, para establecer un control y seguimiento de los trabajadores por contratas y en empresas subsidiarias, y organizarlos sindicalmente de cara a defender sus derechos ante su patrono inmediato que se enriquece a costa de sus ilegales condiciones de trabajo, potenciar la organización sindical en dichas empresas, articular la negociación de los Convenios y buscar la equiparación laboral y social con los trabajadores de la empresa matriz y coordinar la actividad sindical, pues contradictoriamente la concentración y simplificación del número de empresas proveedoras y fabricantes de componentes facilita la acción y organización sindical. Es la cara negativa para la patronal del modelo postfordista, ayer multitud de empresas pequeñas y dispersas y hoy empresas no tan pequeñas y no dispersas. Un paro coordinado en las empresas proveedoras afectaría a la producción de Seat más eficazmente que un paro interno.
Para ello es necesario realizar un estudio de su situación socio laboral y relacionarlos con los convenios correspondientes de ramo que estén vigentes en el ámbito territorial más inmediato:
· condiciones de contrato: salario, horario, jornada…
· modalidad de contratación: temporal, autonomo, tiempo parcial…
· condiciones de trabajo: seguridad, salud…
· estructura de la mano de obra: jovenes, mujeres…. profesiones, escala categorial … etc.
· listado de las empresas e intermediarios subcontratístas, que se aprovechan del desempleo existente en el sector y se forma un mercado barato de mano dé obra.
A partir de ahí ver las reivindicaciones pertinentes a situar en la defensa por sus derechos, en una contribución en la lucha por la unidad y solidaridad de la clase obrera, y contra la precariedad en el empleo. En este aspecto se debe de adecuar la utilización de los instrumentos y derechos, a las condiciones aludidas para desarrollar las acciones reivindicativas pertinentes, acciones tendentes en este sector a la aplicación de las normas laborales establecidas (dadas las condiciones de trabajo por debajo de lo legal y el incumplimiento de la legislación sobre salario), lo cual será mas fácilmente asumible por este tipo de trabajadores con escasa conciencia de clase. Las primas voluntarias, las recompensas económicas de buena conducta pendientes de la apreciación personal de los encargados, el incumplimiento de la legislación sobre sistemas de primas, salario, horas extras etc., la existencia de instrumentos de trabajo en malas condiciones de uso, las deficientes condiciones de trabajo, el sometimiento a mandos intermedios frecuentemente incompetentes que desempeñan mas bien funciones jerárquicas y autoritarias, que funciones técnicas…oct., son prácticas utilizadas con mucha mayor frecuencia en relaciones laborales irregulares (por debajo de lo legal). De esta manera se contrarresta la tendencia patronal de ir descentralizando el proceso de producción, por que le sale mas barato, precisamente organizando a los nuevos colectivos de trabajadores sindicalmente. . La experiencia de VDO (componentes) y TNT (logística) corroboran este planteamiento del avance del movimiento sindical.
Por otro lado debe de proliferarse la solidaridad hacia estos compañeros por parte de los trabajadores de SEAT, evitando la colaboración con la multinacional cuando cualquier colectivo a subcontratas quiera manifestar sus justas reivindicaciones y utilice el derecho de huelga, como continuamente ocurre. Al mismo tiempo es necesario oponerse sindicalmente a la tendencia de la multinacional de desintegrar el proceso productivo, sacando mas elaboraciones o servicios al exterior o fases del proceso productivo (proyecto Europa‑fraktalización porque este es un acicate que la empresa utiliza para desvalorizar la fuerza de trabajo, con fuertes repercusiones en la estabilidad del empleo y la estructura del mercado laboral con la continua tendencia a su precarización y mas flexibilidad para la patronal.
En Seat‑VW la política de subcontratas llegó al paroxismo durante las vacaciones los meses de Julio/Agosto de 1.993, 50 trabajadores extranjeros realizaron faenas de pintura, construcción y limpieza en las instalaciones de Martorell bajo las peores condiciones de trabajo: jornada de 9 horas, sábados y domingos, sin derecho a pausas de descanso, con contratos ilegales donde estaban de alta en la seguridad social, percibiendo el 50% del salario mínimo según convenio… Bajo estas condiciones de absoluta represión y sobre-explotación se han producido accidentes mortales, y agresiones físicas hacia los trabajadores que reivindicaban sus derechos.
Estos trabajadores, con el soporte de CC.OO han denunciado el caso, y se ha descubierto la implicación de 5 empresas intermediarias, observándose irregularidades en la inscripción del registro mercantil por parte de estas empresas. La actuación sindical de CC.OO ha ayudado a mejorar la situación laboral de tales compañeros y dotarles de la organización. La contratación de fuerza de trabajo extranjera ha llegado a las puertas de Seat, es necesario luchar por extender la solidaridad hacia estos compañeros en la defensa de sus legítimos derechos y por la unidad de la clase obrera, superando y combatiendo las indiferencias y actitudes xenófobas que por desgracia algunos trabajadores de esta empresa han ejercido descaradamente. Estos trabajadores, con el soporte de CC.OO han denunciado el caso, y se ha descubierto la implicación de 5 empresas intermediarias, observándose irregularidades en la inscripción del registro mercantil por parte de estas empresas. La actuación sindical de CC.OO ayudó a mejorar la situación laboral de tales compañeros y dotarles de la organización.
En el tema de las segregaciones la política de la multinacional es bastante clara. El nuevo esquema a nivel mundial de la división internacional del trabajo, es uno de los rasgos característicos que forma parte del nuevo esquema de acumulación de capital. Ello conlleva a una transformación de los aparatos productivos, empresas situadas en el centro que se dedican a la producción de modelos de gama media y alta con tecnología propia y producción de componentes básicos (motores), y empresas situadas en la periferia que se dedican a la producción de modelos de gama media y baja con tecnología dependiente del centro y sin la producción de los componentes básicos del producto.
En todas las empresas de la multinacional, tanto en las del centro como en las de la periferia, se produce a través de las diferentes formas del subcontrato industrial, un cierto fraccionamiento y desintegración del ciclo productivo. Las grandes multinacionales tratan así de liberarse de ciertas secciones de la producción, dispersándolas o bien en una periferia de pequeñas industrias y talleres que siguen estando bajo su dependencia (elaboraciones al exterior), o bien segregando las secciones productivas donde la responsabilidad y aportación económica es compartida con otras multinacionales y el costo individual por lo tanto es inferior. Este proceso va acompañado de una segmentación del trabajador colectivo de la gran empresa, donde se encuentra dividido en una multiplicidad de estatus laborales que encubren grandes diferencias dentro y fuera de la gran empresa.
Así se realiza una economía brutal que permite a la gran empresa repartir las actuales dificultades de la valorización del capital, haciéndolas recaer sobre las empresas y trabajadores segmentados, reduciendo el espacio de las Relaciones Laborales y Sindicales que son sustituidas por Relaciones Mercantiles. Ante esta estrategia una alternativa es la negociación de un Plan Industrial que garantice la no segregación de fases productivas, defendiendo el modelo de empresa integrada, o como mínimo garantizar los derechos adquiridos sociales y laborales por los trabajadores segregados: seguir dependiendo de la negociación colectiva de la empresa SEAT, y garantía de retorno voluntario a SEAT o en caso de quiebra de la empresa segregada. De esta forma se consigue atacar la segmentación de los trabajadores, a la par que se mantienen el mismo estatuto laboral que la de los trabajadores de SEAT (caso Gearbox-El Prat y Fundición Zona Franca). 6. SEAT:
Producción/día
Factura/M
Benef/M
Invers/M Factura/trab.
‑28,389
‑3.339
‑12.756
Desde que VW se hizo con Seat en 1.986 el mercado de ventas se amplió considerablemente, de 1.986 a 1.992 en un 70%. La producción de coches durante el mismo período ha aumentado en un 70,8% y la facturación en un 156,6%. Las inversiones. generadas por el esfuerzo productivo de los trabajadores de Seat se han incrementado en un 2.317%. La productividad ha crecido un 63,9%. Por contrapartida el empleo ha tenido un pobre incremento del 16,1 % y el salario de un 41,4% durante el periodo 1987‑92 (cuando la riqueza generada por trabajador se ha incrementado en un 83,6% durante el mismo período. En 1.992 la facturación del sector en España fue de 2,8 billones de pesetas, situándose Seat a la cabeza con el 22,7% de las facturaciones, seguida de Renault con 525.569 M., el 18,8%.
Desde 1.982 a 1.986, la empresa automovilística Seat fué saneada económicamente con fondos públicos, el coste de este saneamiento giró entorno los 400.000 millones de pts. Este fue el precio exigido por la VW para hacerse cargo de la empresa, su previo saneamiento económico a cargo del Estado. La multinacional alemana solo tubo que invertir la ridícula cantidad 4 000 millones de pts. para que dos años mas tarde en 1.988 esta empresa volviera a tener beneficios. 1.873 millones de pts. Dicha inversión entró a formar parte del capital SEAT (84.000 Mill.), de 1.987 a 1.989 en Zona Franca se invirtieron a través de préstamos 38.199 millones, durante el período comprendido en 1.988-91 los beneficios fueron de 23.356 millones (61% de lo prestado), no obstante las inversiones en Fca. Martorell y Zona Franca durante el período 1.988-93 (500.000 millones), no entraron a formar parte del capital SEAT, fueron préstamos de VW que endeudaron a la empresa.
VW ganó con la adquisición de Seat para sus productos, al disponer de una red comercial distribuida por todo el estado español, que le ha permitido llegar a cotas de penetración en el mercado impensables antes de 1.986, llegando a superar el 15% cuando su presencia era simbólica. Por contra Seat ha tenido que comercializar sus productos en el mercado exterior a través de una red propia, obviamente limitada y que ha encarecido sus costes globales.
VW adquiere una empresa con una capacidad productiva de 400.000 coches fabricados de forma integral, con una gama renovada por el anterior gestor (INI) situando a Seat en un nivel competitivo. La tendencia de la multinacional ha sido la de ir reduciendo los niveles de integración a la par que aumentar la capacidad productiva de ensamblaje: el proyecto Europa de desintegración productiva y pase de servicios al exterior, la transformación de la fuerza de trabajo tendente a reducir el personal indirecto absorbiendo sus tareas por el de producción, la flexibilidad de jornada con la Jornada Industrial (fabrica abierta), los cuellos de botella, y la acentuación de los ritmos de trabajo, los cuales se incrementaron infernalmente durante el matrimonio UGT‑CGT, esta última mayoría en Zona Franca, durante el período 1988‑90, pasando de 16,8 coches/trabajador a 20,5, incrementando la productividad en un 22% sin ningún tipo de contrapartida en lo salarial ni en el empleo, bajando este un 4,4% durante el mismo periodo.
Se segregan el centro de cambios de El Prat, Fundición Zona Franca, las Redes Comerciales Seat, VW y Audi, y la red de informática durante 1.990 a 1.992. Bajo acuerdo sindical se consigue el mantenimiento de Convenio Seat para las plantillas segregadas.
La coyuntura dentro de Seat no ha podido ser mas favorable sí además tenemos en cuenta las grandes ventajas en salario, jornada y jubilación con respecto a la casa matriz. Datos en 1.992:
Jornada Salario Of.2° Vacaciones
ObreroSeat
170.000 29 d. 110MTM
59años/58 dism ObreroVW
36h./s 323.000
30 d. 100MTM
Los gastos de fabricación en Alemania suponen para el Golf y el Vento un total de 495.000 pts./coche mientras que el Ibíza y el Toledo se sitúan en torno a las 263.000 pts./coche. Es decir los costos salariales brutos en modelos similares son en España del 53% los de Alemania (100%).
6.1‑Cronología de una crisis.
A partir de Agosto de 1.992 el Gobierno y sus aparatos ideológicos han ido realizando una ofensiva en toda regla para hacemos tragar la situación de crisis económica, que ya sabemos todos quien la ha generado, para corresponsabilizarnos a los trabajadores de que debemos de pagarla. Con razonamientos de que las medidas a introducir son irreversibles, y que son la única y mejor manera de salir de la crisis. El objetivo de esta ofensiva es garantizar la paz social desmovilizando a los trabajadores, de cara a la aplicación de un pacto social que suponga un ajuste duro histórico en estos momentos a la clase obrera.
Seat no se salva y antes de que finalice el año se despiden a 400 eventuales y se efectúa un ERE de 6 días. Se empieza a cuestionar la viabilidad del centro productivo de Zona Franca y se concede otro ERE de 20 días, siguiendo la misma tónica en el sector donde el Gobierno concede regulaciones a diestro y siniestro, supeditándose a las exigencias de las multinacionales y actuando como su “Estado benefactor”. Las regulaciones de empleo dentro del sector durante 1.993 afectaron a 45.000 trabajadores con un coste superior a los 40.000 millones.
Los reajustes de plantilla, las regulaciones de empleo, las reducciones de producción y la cancelación de las inversiones están a la orden del día en el sector para situarse en la salida de la crisis.
En Seat se llega a los acuerdos de Abril de 1.993, donde la empresa se compromete a mantener el centro productivo de Zona Franca, garantizando para ello la inversión de 45.000 millones para renovar su estructura, modelos actuales y futuros con nuevos proyectos: furgoneta VAN, ROSE, y sustituto del Toledo. Por contra partida se aprueba un ERE rotativo de 3 años para 6.000 trabajadores, así como prejubilaciones anticipadas a los 59 y 58 años para 1.993, que reducen la plantilla.
En Landaben se aplica un ERE que afecta a 500 trabajadores, mas la no renovación de 550 eventuales que rotaran en el desempleo bajo acuerdo sindical, manteniendo la antigüedad con el compromiso pactado de hacerlos fijos.
En Martorell no se renueva el contrato a 300 eventuales bajo el acuerda pactado de mantenerles la antigüedad y recontratarlos a los 8 meses. A cambio de renovar a 150 eventuales se acuerda doblar la producción adicional en sábados pactada en Convenio, pasando de 3 a 6 “preferentemente voluntarios” después de una espiral de horas extras y festivos realizadas por los trabajadores durante el año. A lo cual la empresa recurrió interesadamente sin alcanzar la capacidad productiva de los 15 turnos de Lunes a Viernes, con el claro objetivo de conseguir una mínima plantilla y reventar los tiempos de trabajo, en una situación en la que el 80% de los trabajadores no disponían de carga de trabajo y los tiempos se aplicaban al 116 MTM, cuando lo pactado en Convenio era el factor corrector después de la aplicación del 6%, el cual está por debajo.
La multinacional alemana supone un poderío económico y político importante dentro de la economía capitalista, por eso ha sido normal que Seat apareciera reiteradamente en los medios de comunicación. En lo concreto, esta es una de las formas de reflejarse en una empresa como Seat dicha ofensiva, la cual utiliza uno de los resortes más válidos: el atemorizamiento. Atemorizar a los trabajadores de Seat ha sido una práctica que ha hecho moda, y va en la línea de garantizarle a la patronal la paz social para la aplicación de sus medidas.
Ya hemos reflejado que ha faltado una estrategia de movilización sostenida para estar a la altura, en el movimiento sindical. Por contra, se ha quedado cruzado de brazos durante 1.993, mientras se aplicaban la ola de regulaciones e implantaban la lógica de la crisis cerrando empresas. A falta de orientación los trabajadores han empezado a asumir la crisis como suya, disminuyendo su conciencia social.
En Seat ocurre lo mismo durante todo el periodo anterior a las movilizaciones del último trimestre del 93. La multinacional maniobra y consigue segregar psicológicamente a todos los trabajadores a su centro de trabajo, los corporativiza. Las medidas de ajuste para las plantillas de Zona Franca y Landaben (400 eventuales despedidos y ERE‑puente para Zona Franca, ERE para 500 en Landaben), se sucedieron sin la solidaridad necesaria de la plantilla de Martorell para detenerlas. Al contrario, Martorell pasó a ser la cuna de las horas extras, mientras se realizan las regulaciones y despidos, A través de dicha situación se llegan a destruir alrededor de 1 .000 empleos con las horas extras.
Esto ha sucedido precisamente por el vacío sindical y la falta de propuestas. Ha faltado la presión sostenida en Seat para mantener unida a la plantilla, ha faltado orientación, no se ha sabido armar ideológicamente a los trabajadores. Cuando era necesario situarse a la ofensiva durante la negociación del Plan Global, no se movilizó a los trabajadores ante la Generalitat y el Gobierno de Navarra, no se movilizó en Martorell para parar las horas extras como arma solidaria y de presión dentro de la empresa, de cara a exigir con consignas claras la descongelación de las inversiones para el centro de Zona Franca, el cumplimiento de los acuerdos de Abril, y el mantenimiento de Landaben en Seat. Faltaron dos orientaciones, una global a todos los trabajadores de Seat y otra contra las horas extras y festivos.
A partir de este vacío está claro quien dirige, y dirige la multinacional, la empresa, las jefaturas que atrapan en sus redes a los trabajadores. En Martorell con el tema de las horas extras se hizo lo mismo, no se realizó un llamamiento a la plantilla y para mas inri se legitima la actitud insolidaria de una parte de la plantilla al firmar los festivos adicionales de carácter forzoso y sin ningún control.
En Junio de 1.993 se hacen públicos los 12.000 millones de pérdidas, que se aumentan en Septiembre hasta llegar a los 100.000. Esta es la salida para el inicio de una nueva fase: la reestructuración de Seat.
La devaluación de la peseta frente al marco encarece para Seat los componentes fabricados en Alemania y que se utilizan en el ensamblaje de vehículos en Seat, nada menos que el 50% de los componentes que se ensamblan vienen de Alemania. La operación endeudamiento de Seat ha venido implicada por esta transferencia a través de tres vías:
1° El sobreprecio de los componentes importados ha generado 20.000 millones de pérdidas, un 30% más caro que si se hubiera fabricado en el país;
2° El encarecimiento de la deuda en marcos es valorada en 36.000 millones;
3º El rédito anual de las inversiones se cifra en 44.000. Todo un verdadero botín financiero para VW al que se le añaden las facilidades que ofrece la devaluación de la peseta para comprar la factoría de Landaben a bajo precio.
Las inversiones en el centro de Martorell han sido financiadas con cargo a Seat a través de créditos de la propia VW, lo cual ha encarecido los réditos ante la devaluación de la peseta, cuando las mismas se podían haber realizado en moneda española.
A través de una maniobra ya clásica de las multinacionales, VW endeuda a Seat a cargando los precios de transferencia a la cuenta de Seat. Los precios de transferencia entre las filiales de una multinacional repartidas internacional mente, pueden servirle para evadir impuestos y trasladar déficits o beneficios donde interese. La multinacional VW aprovecha el intercambio desigual entre el marco y la peseta, produciéndose una devaluación de la peseta en un 33,8% frente al marco pasando en un año de 62 pts./marco a 83 pts./marco. Ello provoca una perdida total durante el ejercicio de 1.992 de 12.756 millones. A partir de ahí, VW absorbe el patrimonio económico de la factoría de Landaben, en donde los terrenos e instalaciones son propiedad de Seat, y la filial Fiseat a precio de saldo, 120,000 millones para amortizar las pérdidas en Seat generadas por la política de transferencias de VW. Siendo VW propietaria al 99% de la marca Seat esta operación no deja de ser una maniobra sucia cuando en vez de gastarse el dinero en comprar Landaben, lo podría gastar ampliando el capital en Seat, garantizando directamente las inversiones en Zona Franca y Landaben o liquidando sus deudas, y cuando los beneficios de Landaben a corto plazo son muy superiores a los costos de su segregación, Con este movimiento se sentaron también las bases para segregar el centro y la plantilla de Landaben del resto de Seat, aspecto en el que por aquel entonces empezaban a coincidir la UGT y LAB, enmarcado dentro del objetivo de la multinacional de desintegrar la marca Seat.
En Septiembre VW se desdice de los acuerdos firmados por los sindicatos y Seat en Abril, sitúa un excedente de plantilla de 9.000 trabajadores y anuncia el cierre de la factoría de
Zona Franca y su conversión en un parque de proveedores que incluya a Prensas de Zona Franca dada la escasa capacidad productiva de Prensas MTR.
A partir de ahí se inicia un proceso de grandes movilizaciones de carácter ya defensivo-resistencialista, que desembocan en la Resolución del 18 de Diciembre de 1.993.
En realidad la crisis afecta fundamentalmente al centro, y VW aprovechándose de las relaciones de vasallaje dentro de la multinacional, traslada la crisis a la periferia. Seat como todas las empresas del sector sufre la contracción del mercado de ventas en Europa occidental durante el año 1.993, pero nunca alcanza las dimensiones que se da en VW. Durante el primer trimestre del año 1.993 las ventas de la marca Seat bajaron un 13,4%, frente a las de VW que bajaron entre el 34% y el 54%, mientras Seat pasa del 11° puesto al 4° en ventas de un total de 22 marcas en medio de la crisis. Tampoco se puede esgrimir el argumento de la baja productividad o del posicionamiento poco competitivo de los centros españoles para justificar la política de ajuste sobre Seat, puesto que los niveles de productividad son el doble de VW.
La causa reside en que la multinacional VW ha pasado del periodo 1.983-92 de continuo crecimiento de los beneficios e inversiones expansívas, a la actual 1.992-94 donde se produce un descenso de la tasa de ganancia y donde VW inicia su reestructuración, paraliza las inversiones y reconvierte las fuerzas productivas, medios de producción, instalaciones y fuerza de trabajo. Ante el exceso de capacidad productiva VW opta por una reconcentración productiva eliminando centros productivos de la periferia para potenciar los propios. Mientras en Alemania se toman medidas coyunturales como la semana de 4 días, trasladan medidas estructurales a los centros periféricos cierre del centro productivo de Zona Franca, anulación de la planta de motores en Skoda … etc.
La capacidad productiva de Seat Zona Franca y Martorell alcanza los 780.000 coches/año, llegando se al año 1.993 con una infrautilización del 56% de la misma. El objetivo del VW era trasladar la producción de ensamblaje de Zona Franca a Martorell en todos sus modelos. Las ventajas que obtiene de ello son las siguientes:
1° La capacidad productiva en los dos centros es la misma: 1.700 coches día a 3 turnos, 390.000 coches/año. En 1.992 en el centro de Zona Franca se producen 356.210 coches con una capacidad utilizada del 86,4%, y en Martorell dos años después (1.994) se producen 328.688 alcanzando una capacidad productiva del 79,7%, no llegando al 88% de utilización previsto para ese año en la Resolución.
2° La tecnología empleada en Martorell ha simplificado procesos de ensamblaje, lo que ha repercutido en los volúmenes de productividad y por lo tanto en el volumen de la plantilla. Pasando de una plantilla de 18.436 trabajadores entre los dos centros en 1.992 a otra de 12.580 en 1.995.
Ante la situación, la posición de los gobiernos central y autonómicos PSOE‑CiU ha sido totalmente entreguista, al dictar en Diciembre una Resolución administrativa que le concede a VW el cumplimiento del 80% de sus objetivos. Paralelamente, en Junio de 1.994 el ministro de industria y la Generalidad de Catalunya firman un acuerdo con VW, concediendo una aportación pública sin participación de 38.000 millones de pts. (30.000 del central y 8.000 del autonómico), a lo que se suman 10.000 mas de la CEE.
El gobierno sabía ya en 1.986 cuando vendió Seat a VW, que entre los planes de la multinacional se incluía el cierre de Zona Franca hacia 1.990 o 1.991. Esa posibilidad se preveía en el anexo 13 del contrato de venta firmado en 1.986, por el entonces presidente de Seat Díaz Álvarez y Luis Carlos Croissier presidente del INI.
Las concesiones cedidas por el Estado a VW no han sido pocas:
1° 400.000 de pts. soltados del erario publico para sanear las cuentas.
2° La venta de la totalidad de las acciones, descargándose el Gobierno de responsabilidad en el control de la empresa.
3° La venta de la patente del motor System Porsche.
4° Reconversión de Zona Franca y reducción de la plantilla.
5° Cabe la posibilidad de que los parámetros de VW vayan hacia la liquidación de la marca.
La Resolución recogía dos aspectos de la reestructuración planteada por la multinacional: estructura de empleo y estructura industrial. En la primera se aplican medidas que reducen la plantilla, se despiden a 1.400 eventuales, se aplica un ERE de dos años para 4.600 trabajadores y se prejubilan anticipadamente a 3.000 trabajadores. En la segunda se recoge el aspecto industrial, el cual se desenvuelve en parte como efecto de las movilizaciones que se efectúan durante el último trimestre de 1.993. Durante las mismas no todas las fuerzas sindicales actúan al unísono, UGT controlada por el PSOE, partido responsable en todo lo que acontece, actúa de freno en las movilizaciones defiende la Segregación de Landaben (apoyado por LAB y CGT), y apuesta por la insolidaridad al provocar que no se secunden huelgas durante el proceso en el centro de Pamplona, impulsando psicológicamente la desintegración de las plantillas y apostando por la desintegración de Seat. Solo CC.OO mantiene una postura movilizadora y de clase al defender la continuidad de Zona Franca, de Seat como empresa única y la unidad de los trabajadores de todos los centros de Seat.
Los aspectos del Plan Industrial aprobados en la Resolución son los siguientes:
· Inversiones de 99.371 millones durante 1994‑97, repartidos entre los modelos actuales Ibiza y Córdoba, los futuros VAN, S5, en el traslado del Toledo a Martorell, en estructura de Zona Franca y Martorell, y para Investigación y Desarrollo (Centro Técnico).
· Realización de la furgoneta VAN y el S5 sustituto del Toledo.
· Pasar del 54% al 67% en la nacionalización de componentes que se instalan en el parque de proveedores de Zona Franca
· Concentración de la producción de Seat en Martorell.
· Recuperación de elaboraciones del exterior (comedores, vigilantes, limpieza…)
· Continuidad en Zona Franca de Prensas, Fundición, Subconjuntos y Staff. Plantilla Seat: 2.900 trabajadores. Instalación de proveedores.
· Empleo: pasar de la actual plantilla de 18.436 trabajadores en 1.993 a 9.475 en 1.995 (Prejubilaciones, despido de eventuales, regulación y recolocaciones)
Si bien hay aspectos muy positivos dentro del Plan Industrial, como la continuidad de la marca, modelos actuales y futuros, la potenciación del Centro Técnico. y la nacionalización de un 13% de componentes existen déficits indudables:
1° No se recupera accionariado de la empresa para facilitar su control por el INI, a pesar de las posteriores inversiones públicas en Junio del 94.
2° Continuidad en el trato desigual de los productos en las redes comerciales de la multinacional, mientras Seat se encarga de facilitar las ventas de VW, Audi y Skoda en la península, VW no hace lo mismo en Europa con los productos Seat, la cual tiene que comercializar sus productos en el extranjero con una red limitada.
3° No se evita la tendencia de conversión de Seat de empresa integral a empresa de ensamblaje, la recuperación de servicios del exterior es coyuntural y además no se cumple, y la nacionalización de componentes es ridícula, no se recuperan componentes fundamentales como el System Porsche.
Después de la Resolución han habido modificaciones importantes, el nivel de empleo previsto en 9.475 trabajadores se incrementa a 12.580, se llega a un acuerdo con los sindicatos CC.OO y UGT en febrero de 1.995, para recolocar antes de Octubre a todo el personal del ERE de 2 años o prejubilaciones y bajas médicas. El Marbella continúa su producción hasta el año 2.000 en Martorell cuando estaba previsto su finalización en Junio de 1.996. No se aplican a fecha de hoy las inversiones para nuevos modelos, con lo que el sustituto del Toledo sigue siendo una incógnita. Y la multinacional ha planteado una nueva táctica de desintegración la fábrica fraktal, en Octubre de 1.994, donde prevé realizar en Martorell el proceso de pintura de la VAN a través de una empresa del exterior ubicada en el taller 2.
Con todo, la multinacional tiene ahora dos objetivos necesarios para el avance de su estrategia de desintegración productiva, la eliminación de la marca y la no aplicación del Plan Industrial aprobado en la Resolución. Para ello cuenta con dos bazas políticas:
1° Elgran comisario político del Gobierno en Seat, el Sr. Llorens.
2° La división sindical instalada por la dependencia política de los dirigentes de UGT, comisarios políticos del PSOE, los cuales defendieron en 1.986 siendo mayoría en el Comité, el regalo de Seat a VW. Y en 1.994 junto a otros dirigentes de LAB y CGT apoyaron la separación de Convenio de los trabajadores de Landaben. ..todo en línea con la estrategia del Gobierno y la multinacional: divide y vencerás.
6.2 Posición de CC.OO desde la Resolución
CC.OO ha demostrado ser la única organización independiente y de clase ante los planes de la multinacional de desintegración de Seat. Mantiene en solitario ante el Referéndum de Landaben la postura de no segregar industrialmente y separar de Convenio a los trabajadores de Pamplona. El referéndum se realiza en Marzo del 94, y el resultado es favorable a VW que cuenta con el apoyo a la segregación de los sindicatos UGT/LAB/CGT. Consiguiendo además explotar a trabajadores con Conveníos diferentes: uno para Seat, otro para Fanasa Las consecuencias de dejar a Landaben hoy Fanasa, sin Plan Industrial dentro de Seat, garantizando empleo, modelos y producciones, se han pagado con el trasvase del 30% de las producciones del Polo a Alemania, con lo que aumenta el desempleo temporal de los fijos de plantilla (ERE) y se despide a todos los eventuales del centro de Landaben. CC.OO se opone a la fraktalización de Seat en cualquier centro, mientras UGT está de acuerdo.
CC.OO ha defendido la aplicación a rajatabla del Plan Industrial por encima de lo aprobado por la Generalitat, exigiendo la continuidad de Zona Franca como fábrica de coches. Se demostró claramente en Junio de 1.994 cuando la empresa planteó aumentar en un 30% la productividad del Marbella o mandar el modelo a un proveedor. CC.OO movilizó a la plantilla de Zona Franca, cuando la empresa mandó a los cronometradores contando con la pasividad de UGT que estaba de acuerdo y de CGT.
Ha sido la única organización que inmediatamente realizó recurso de alzada contra la Resolución y mantuvo el contencioso administrativo, buscando su cumplimiento en los apartados mas favorables a los trabajadores y suavizar las medidas de ajuste anti‑social. Empezó a denunciar en solitario sus incumplimientos, a partir de que la empresa empezara a mandar servicios al exterior (limpieza técnica y ordinaria) recuperando ambos y recolocándose personal del ERE en la limpieza (Abril 1.994).
CC.OO propuso la incorporación en la plataforma para el XIV Convenio Colectivo firmado en Octubre del 94 de un apartado especifico para la aplicación de la Resolución de los temas industriales (utilización de la máxima capacidad productiva en MTR, mantenimiento de Zona Franca como centro productivo y plan de renovación de los modelos Seat) y de empleo (eliminación del ERE y recolocaciones),de lo que es fruto el acuerdo firmado por CC.OO y UGT en febrero de 1.995, donde se consiguió pactar la recolocación de todos los regulados antes de Octubre, a pesar del descuelgue de las movilizaciones de UGT que aceptaba una tregua de 15 días, CC.OO con la movilización forzó el acuerdo.
CC.OO ha sido abanderada del empleo al plantear la aplicación correcta del Convenio y del Plan Industrial, cuando la empresa en Noviembre de 1.994 convocó 3 festivos adicionales forzosos en Martorell, mientras la capacidad productiva no alcanzaba los 15 turnos. UGT y CGT apoyaron la interpretación sui generis de la empresa, la cual amenazaba de sanción con carta inclusive a los que se negaran a vulnerar el Convenio, invirtiendo los términos del mismo. Contrariamente, en Zona Franca UGT y CGT apoyan la postura de CC.OO ante los festivos adicionales convocados en Diciembre de 1.994 para ese centro.
Ante el apartado de los turnos especiales recogidos en el XIV Convenio para Prensas y Mantenimiento, la empresa ha intentado chantajear con llevarse al exterior servicios de Mantenimiento y Prensas-Zona Franca, ante la negativa de la plantilla de no trabajar en festivos, postura totalmente correcta esta última. CC.OO propuso la alternativa del 4º turno para dar empleo a compañeros en desempleo (regulados, eventuales despedidos), ampliando así la plantilla de Seat para hacer esos trabajos en festivos. La postura de UGT y CGT no ha podido ser mas rotunda al apoyar a los caciques de las jefaturas, que movilizan al personal no para generar empleo, ni para oponerse al trabajo en festivos, sino para buscar mas dinero con el encarecimiento de las horas extras recogidas en Convenio, potenciando la insolidaridad y el corporativismo, y dándole carnaza a la empresa en su estrategia de conseguir los 18 turnos. Mientras tanto, en Landaben se aplica el 4° Turno (1.994), donde están de acuerdo todos los sindicatos (CC.OO‑UGT‑LAB‑CGT) generando la recolocación de 50 trabajadores del ERE y la recuperación de 50 eventuales del paro pasándolos a fijos. Lo mas expresivo fue la postura totalmente pasiva mantenida por UGT y CGT, cuando la empresa en medio del conflicto en de Enero‑Febrero del 95, intentó sacar matrices de prensas Zona Franca para llevárselas a una empresa del exterior, solo CC.OO novelizó a sus fuerzas para evitarlo.
Como conclusión, diremos de CC.OO ha sido en todo momento la única organización sindical que ha defendido posiciones de clase sin entrar en contradicciones, mientras UGT y CGT han practicado en un centro de trabajo posturas contrarias a las defendidas por las mismas organizaciones en otros centros, favoreciendo la estrategia de la patronal de dividir y enfrentar trabajadores y plantillas.
6,3 Responsabilidad Política de UGT
Durante 1.993 se produce la derechización definitiva de UGT en toda Catalunya, en el Metall se montan gestoras para varias empresas, entre ellas la de Seat, Ello es la consecuencia de 10 años de desgaste político del PSOE que ante la batalla electoral quiere tener bien atada a su base social que es la UGT, consiguiendo su fidelidad electoral.
En Seat, UGT demuestra su irresponsabilidad por mantener su organización como un fin en si mismo por encima de los trabajadores, al producirse una purga interna que favorece la paralización de las negociaciones dando mas margen de maniobra a los gestores de la empresa. En momentos de ofensiva antiobrera por parte de la multinacional, los elementos mas recalcitrantes de PSOE campean en la dirección de UGT, son antisindicalistas, y tienen la mayoría representativa en el Comité de Empresa.
Se inician las movilizaciones por la defensa de Seat y su industria a partir de Octubre de 1.993, dichas movilizaciones no impiden la Resolución administrativa el 18 de Diciembre del mismo año, La dirección de UGT no está dispuesta a ir mas allá de la Resolución y las movilizaciones cesan.
La posición del Gobierno PSOE en la venta de Seat en 1.986 no pudo ser mas claudicante, mientras en la Skoda el gobierno checo tiene el 30% de las acciones, y el belga el 20%., el Gobierno español tiene el 0%. Y además permitiendo el cierre de Zona Franca. Así es como se enriqueció el PSOE “salvando” Seat.
El Gobierno y la multinacional cuentan con aliados importantes dentro del movimiento sindical en Seat, los cuales son los comisarios políticos del PSOE disfrazados de sindicalistas. Los mismos que en 1.986 avalaron la política del Gobierno para vender Seat a VW, vuelven a la palestra y siguen defendiendo los acuerdos Gobierno‑VW del 86. Su postura desmovilizadora en todo momento, la defensa de los parámetros de VW de desintegrar el Grupo Seat separando Landaben, etc, no es pura coincidencia, sino complicidad premeditada dirigida por el Gobierno a través de los comisarios políticos en UGT‑Seat.
Estos comisarios políticos no se acaban en UGT sino que se extienden a directivos importantes de la empresa, entre ellos su presidente Llorens. En la financiación del PSOE por las empresas de capital extranjero también ha intervenido Seat, como se demostró con la aparición del cheque de 150 millones firmado por Díaz Álvarez, anterior presidente de la compañía. El resultado sindical es directo, los dirigentes de la empresa que apoyan la política de reestructuración, potencian a UGT concediéndole prebendas para tratar de contrarrestar la oposición de los trabajadores a través de CC.OO.
6.4 Del XI al XIV Convenio
(1.986) UGT defendió la venta de Seat a la multinacional VW, mientras CC.OO defiende la empresa pública. El resultado ya lo conocemos.
(1987‑88) XI Convenio. Mayoría en el Comité de CC.OO Se consigue el ascenso a categoría de 3° para 6.000 especialistas. Se crean a través de acuerdos (cuellos de botella, jornada industrial) 1.800 nuevos empleos. Con el acuerdo de prejubilaciones a los 55 y 58 años pasan 900 eventuales a fijos en el 89 (700 mas en 1.990-91). Se establece un control sindical y se eliminan las horas extras al aplicarse a rajatabla los cuellos de botella, la remuneración de los mismos se establece lineal para todas las categorías. Se revoca el Comité promovido por la empresa, la cual moviliza a los PEC y a los colectivos corporativistas de la plantilla. UGT potencia a CGT, inexistente en Seat, y revientan la mayoría de CC.OO a través de un Referéndum, rompiendo el Comité de empresa pasando este de ser un organismo ejecutivo a burocrático. En las EE. SS de junio del 88 UGT pasa a ser mayoría intercentros y CGT mayoría en Zona Franca.
(1989‑90) XI Convenio de eficacia limitada firmado por UGT, prorrogando la resolución administrativa de cuellos de botella (sentencia del 88 provocada por una denuncia de CGT) introducida en el Convenio (anexo 71) sentando precedente para futuros Convenios al legalizar la producción adicional en sábados. Se pasa del Comité ejecutivo al burocrático, apostando por la parcela sindical en deterioro del Comité. CGT durante la negociación del XII Convenio monta una movilización en solitario (23 Marzo del 88), y al no asumir como le permite la ley la negociación del mismo sienta las condiciones para que UGT firme la eficacia limitada. Durante la existencia de la nueva mayoría en el Comité UGT‑CGT (1.988‑90) se incrementa la productividad en un 25% sin ningún acuerdo, pasando de producir 16 coches a 20 coches/trabajador/año, destruyendo el empleo. Se contratan a 1.300 jóvenes durante 6 meses sin acuerdo sindical. La suma de los dos anteriores temas da como resultado el despido de 1.135 eventuales (440 en 1.989 y 695 en 1.990) de los cuales muchos no vuelven a la plantilla. La Comisión de Productividad del Comité en Zona Franca no actúa, la mayoría está en manos de CGT a quien apoya UGT CC.OO moviliza en solitario a la plantilla contra las filmaciones de vídeo, mientras UGT‑CGT se excusan en que está firmado en Convenio. Mientras tanto, CGT solicita a la empresa las promociones a encargados, en una muestra más de corporativismo.
(1991‑92) XIII Convenio negociado en minoría por CC.OO, después de que UGT hiciera boicot al resultado del Referéndum. Aplicación del 6% y de la acumulación del coeficiente de fatiga por debajo de lo establecido en Convenio, gracias al control sindical realizado por los delegados de CC.OO. en los talleres, teniendo en contra a la empresa que esperaba facilidades, mientras UGT y CGT se limitaban a darle la razón a la patronal. Así se demostró con el Conflicto de pinturas en Zona Franca, donde UGT llegó ha potenciar el corporativismo al tratar de lanzar a los MOI contra los MOD.
(1.993‑94) Intento de dividir las vacaciones en Martorell por parte de UGT. Ofensiva de la multinacional. Plan Global de disolución de la marca y reducción de los puestos de trabajo. UGT junto a LAB y CGT, se entregan a VW y al Gobierno en la defensa de la separación de los trabajadores en la pelea por el Plan Industrial. No vamos a incidir puesto que ya está desarrollado en el punto 4,2.
El XIV Convenio es el que impone la situación, ofensiva de la multinacional y el Gobierno, de reconversión y contrarreforma laboral. En primer lugar, CC.OO opta por la movilización como arma en la negociación, planteando 2 días de huelga indefinida a la semana, antes de la firma del Convenio para mejorar lo que había en la mesa de negociación, CGT y UGT se vienen abajo y rechazan esta vía. En segundo lugar, se logra frenar la contrarreforma laboral en todos los temas (empleo, contrataciones, movilidad, productividad, organización del trabajo), y se introduce el desarrollo del Plan Industrial. En tercer lugar, durante la aplicación del Convenio una vez más, CC.OO es la única que moviliza a la plantilla (postura ante los festivos, ante el Marbella ante las recolocaciones, etc.).
La diferencia entre el XII y el XIII Convenio en productividad es clara, en el 1° no se pacta pero se aplica y en el 2° se pacta con compensación económica y bajo control sindical. Un aspecto negativo introducido en los Convenios XIII y XIV es el concepto de festivos “preferentemente adicionales” de producción, los cuales son un arma favorable para la empresa en su lucha ideológica por las horas extras.
1° Partiendo de la filosofía de que la lucha sindical debe de ser permanente, no se debe caer en el maximalismo oportunista de CGT, que solo entiende la lucha sindical como algo puntual durante la negociación colectiva, donde hay que derrochar todas las fuerzas del Movimiento obrero y sindical de fábrica, a través de la movilización constante, como sí esta fuera no un medio sino un fin en sí mismo en el conflicto laboral. Esta postura es infantil y errónea, pues no entiende que después de la firma de un Convenio tanto si se valora como bueno o malo, las conquistas que los trabajadores hayamos conseguido en él, la empresa nos lo arrebata a través de la explotación intensiva del trabajo (plusvalía relativa), y las horas extras (plusvalía absoluta), como muestra durante 1.991 se realizaron 3 millones de horas extras, lo cual supuso la no generación de 1.712 empleos. Hay que tener en cuenta de que la patronal siempre aprovecha los dos momentos claves para el aumento de los ritmos: después de la firma de los Convenios donde se dan aumentos salariales, pues su lógica capitalista le manda la recuperación de los márgenes de beneficios que tales aumentos salariales han reducido, y cuando se producen necesidades de aumentar la producción global, tendiendo a vulnerar hasta el Convenio. De ahí que sea necesario plantear la Acción sindical como elemento permanente, articulando la movilización puntual con la organización y orientación de los trabajadores, bajo una actitud reivindicativa consciente y constante, que frene la tendencia intensiva de la explotación.
En síntesis, organizar la resistencia cotidiana como antítesis de las pretensiones de la patronal, combatiendo todo aumento unilateral de ritmos que no se haya negociado colectivamente, bajo un control de los tiempos pactados, haciendo frente fundamentalmente a los tiempos preventivos combatiendo la tendencia a su continuo recorte, oponiéndole una constante vigilancia obrera y sindical,
2° El corporativismo de los trabajadores es un elemento desnivelador de todo proceso reivindicativo que lleven los trabajadores más conscientes de la clase. UGT y CGT han predicado y practicado el mismo, como ya hemos podido ver. Este es un elemento muy a tener en cuenta de cara al futuro, si se quiere vencer los manejos de las jefaturas y la multinacional.
3° CGT ha hecho escuela en SEAT del antisindicalismo al potenciar la confrontación y reivindicar la desafiliación para defender su parcela sindical. Lo cual ha producido desgaste sindical ante la empresa. La insolidaridad extendida en la plantilla contra los eventuales desde 1.988, fue pregonada por CGT, CC.OO movilizó a los eventuales en solitario en 1.989, mientras CGT envenenaba a la plantilla, usando como base la argumentación de “hemos perdido conquistas por culpa de la entrada de los jóvenes”, tan difundido por los propios sindicalistas de CGT y asumida por una plantilla preñada de corporativismo y desconfianza. La lucha por el empleo fijo en Seat, no ha encontrado el eco de otras empresas donde CC.OO. es mayoría: Telefónica, Pirelli, etc.
6.5 El nuevo lenguaje de VW: fraktal
En esta línea todas las multinacionales han aceptado mediados de los 80 la política de desintegración productiva, o sea, el pasar de la fábrica integral a la fábrica difusa, afectando no sólo a las empresas periféricas de las multinacionales sino en la misma casa matriz. En el mercado español Ford y Seat son la vanguardia, los suministradores no se dedican a facilitar los componentes sueltos del auto, sino a fabricar bloques de componentes, simplificando el número de suministradores y proveedores, localizándolos en una red industrial colindante a la casa matriz, como sucede en Seat-Martorell, aplicando la lógica del Justo a Tiempo (JIT), y Ford España instalará 36 empresas en el parque de proveedores que ha diseñado la Generalitat valenciana en los alrededores de la factoría de Almussafes. A su vez se realiza la política de fábrica modular, de introducción de fabricantes externos para la producción de fases del producto o modelo dentro de la fábrica matriz, la salida de elaboraciones al exterior y las segregaciones. En este sentido el Nuevo Ibiza que sale de Martorell fabricado entre 10 y 30 empresas de equipos y componentes, que suministran los subconjuntos completos a la cadena de producción. La empresa matriz se dedica únicamente al ensamblaje en cadena, reduciendo el tiempo de ensamblaje del coche con este sistema.
La táctica de la fábrica fraktal iniciada en 1.994, va en el mismo sentido, con la única variante de introducirse dentro del proceso productivo de acabado final del producto, ubicadas dentro de la misma gran fábrica
El sector del auto en Europa, tiende hacia el 2.000 a concentrarse en 3 grandes grupos de multinacionales, donde VW juega a ser la hegemónica. La reciente fusión de Renault y Volvo (Enero 1.994) confirman la tendencia iniciada por VW (VW, Audi, Seat, Skoda) y el grupo P.S.A (Citroen, Peugeot, Talbot). En línea con la competitividad capitalista, las multinacionales han apostado por la fractalización de sus empresas por dos razones de fondo:
1° Aumentar la tasa de beneficios, dado que consigue disminuir el gasto salarial al cambiar empleo fijo por empleo precario, introduciendo proveedores dentro del mismo proceso productivo, partiendo a trozos la fábrica.
2° Borrar del mapa la conflictividad eliminando al sindicalismo de clase, al crear diferentes status dentro de los trabajadores, con diferentes Convenios, diluyendo su Unidad y su capacidad de respuesta.
VW quiere aplicar esta teoría dentro de Seat con la furgoneta VAN, aunque ya lo intentó realizar con el Marbella en Zona Franca sin ningún resultado a través de la oposición de CC.OO.
· En Alemania se ha modificado la legislación laboral para poder implantarlo.
· En Wolfsburg están planificando el coche pequeño para fabricarlo por debajo de las 10 horas.
· Mlada Boleslav está planificando un coche, gama media, en 14 horas de fabricación.
· Mercedes Benz construye una nueva fábrica en Francia, para la fabricación de un coche mini en concepto fraktal, con 30 proveedores, en 7 horas.
· En Seat‑VW dentro de la factoría de Martorell, se introduce un proveedor que pintará la furgoneta VAN.
Con el nuevo taller de pinturas, se garantizará una capacidad productiva en Martorell de 2100 coches día en cada planta tecnológica de la fábrica. El contrato con la empresa proveedora VANEMA durará 7,5 años y podrá ser prorrogable. El personal adicional para la producción de 312 unidades/día a tres turnos, será de 300 para VANEMA y 1.027 para Seat.
Ante esta política de hechos consumados en lo referente a la VAN, CC.OO propuso una reunión del Comité Intercentros para establecer una posición unitaria que garantice la aplicación del Plan Industrial, antes de que el WOLSFBURG la multinacional apruebe el paquete de inversiones y producciones para el periodo 1.995‑99, y establecer a continuación un calendario de negociaciones, asambleas y movilizaciones. También propone realizar unas jornadas de todos los delegados sindicales de Seat, donde se analice hacia donde va la empresa y se puedan situar elementos y alternativas comunes.
UGT acepta entrar a negociar pero se opone a las jornadas, asambleas y movilizaciones. Y asume junto con CGT el negociar con la empresa mandar más elaboraciones al exterior, favoreciendo el proceso de desintegración y deteriorando el empleo Seat. CC.OO se opone a esta medida y por contra plantea recuperar elaboraciones del exterior.
La propuesta de CC.OO es la siguiente: a) Compromiso:
• Mantener y consolidar plantillas de Seat y del Grupo Seat
• Continuidad de Seat y Grupo Seat
• Intervención conjunta en todos los temas de importancia global.
b) Planificación de 5 años sobre modelos sustitutos e inversiones.
c) Fijar producciones anuales por centros y medidas a tomar ante determinadas situaciones. Discutir conjuntamente en cada momento, la necesidad o no de entrar/sacar elaboraciones, así como otras posibles alternativas.
d) Fijar compromiso definitivo sobre las plantillas acordadas, en Seat y Grupo Seat.
f) Furgoneta VAN: Fijar propuesta de negociación sobre la base del pase definitivo a SEAT, de la instalación de pinturas y su plantilla.
La propuesta va dirigida a evitar la desintegración industrial y de la marca, y evitar la introducción de la contrarreforma laboral.
6.6‑Papel de CGT
CGT teóricamente es un sindicato, que en la práctica destaca por introducir el antisindicalismo en el seno de los trabajadores, potenciando el individualismo y el corporativismo.
Pero su “Acción Sindical” no se acaba ahí, sino que además son abanderados de posiciones amarillas coincidentes con los propios planteamientos de la CEOE, pues indirectamente defienden la legislación laboral vigente en todos sus terrenos, al no potenciar Acuerdos colectivos que defiendan a los trabajadores de Seat de las agresiones del Gobierno en materia de legislación.
¿Que hubiera sucedido sino se pactan en el XIV Convenio los tumos especiales para Mantenimiento o Prensas? Hubiera sucedido que la sentencia sobre el conflicto colectivo interpuesto por los tres sindicatos hubiera sido favorable a la empresa, pues el Estatuto del Trabajador refleja que es decisión del empresario la modificación de las condiciones de trabajo (artículo 41)
Con más descaro CGT ha defendido la ley del gobierno al criticar los acuerdos de regulaciones de empleo, planteando que la ley no permite la realización de regulaciones mientras existen eventuales en plantilla, defendiendo indirectamente el despido de compañeros eventuales. No ha firmado el acuerdo de adelantar la eliminación del ERE de 2 años aprobado en la resolución del 18 de Abril, ni el ERE de 15 días que hace fijos a 275 eventuales de plantilla. Con lo que CGT demuestra ser un sindicato amarillo de retroceso en las condiciones de trabajo y organización de los trabajadores.
CGT ha hecho escuela en SEAT del antisindicalismo al potenciar la confrontación y reivindicar la desafiliación para defender su parcela sindical. Lo cual ha producido desgaste sindical ante la empresa.
La insolidaridad extendida en la plantilla contra los eventuales desde 1.988, fue pregonada por CGT, a través de su conocido discurso “hemos perdido conquistas por culpa de la entrada de los jóvenes”. En 1.993 CGT en Zona Franca defendió la eliminación del ERE de 2 años a cambio de despedir a los eventuales, engañando a los mismos en Martorell con una actitud contraria. En el tema de tumos especiales CGT ha defendido también las horas extras, al oponerse al 4° Tumo situándose del lado de las jefatura, oponiéndose a la ampliación de la plantilla que supusiera recuperar personal regulado y eventuales.
CGT también ha sido entreguista al permitir la desintegración productiva, apoyando el corporativismo que ha ayudado a segregar Landaben y separar a sus trabajadores del Convenio Seat.
Sin embargo, CGT son una fuerza consolidada. Mientras en Catalunya solo representan a un 1,8% de los trabajadores (EE.SS), en Seat representan a un 18% de la plantilla. CC.OO. debemos de tenerlo muy en cuenta a la hora de actuar, no permitiendo que nadie nos pase por la izquierda.
6.7‑ Jornada, Productividad, y Organización del Trabajo. Ideas básicas.
La tendencia marcada dentro del sector desde finales de los 80, va hacia la “terciarización” de las jornadas, planteándose el incremento de la plusvalía en términos absolutos, a través de la flexibilidad de jornada (fábrica abierta, producción en festivos) y el alargamiento de la misma. Ajustando las producciones en base a las necesidades de mercado.
En este aspecto, el tiempo libre compensatorio es una estrategia sindical muy eficaz, para que las horas extras no se conviertan en la norma.
Hay diversas experimentaciones dentro del sector: 4° tumo, días a cambio … Los parámetros reivindicativos en tomo a la jornada frente a la actual estrategia de la patronal deben de fijarse en 4 puntos básicos, de cara a eliminar las horas extras y repartir el empleo:
1° Rebaje de jornada hacia las 35 horas.
2° Acuerdos que amplíen el empleo ante la aplicación de la jornada flexible.
3° Tiempo libre compensatorio a mentando el coeficiente. Por 1 día festivo trabajado 1,5 días de descanso.
4° Saturación al 100% de los medios de producción de Lunes a Viernes.
Por otra parte, de nada sirve conseguir rebajes de jornada y reparto del trabajo, si el sindicato no logra controlar los temas de organización del trabajo y de productividad, que es donde la patronal logra conseguir amplios márgenes de plusvalía relativa, los cuales van en detrimento no solo del salado real de los trabajadores, sino que neutraliza la generación de empleo.
Durante la existencia de la nueva mayoría en el Comité UGT‑CGT (1.988‑90) se incrementó la productividad en un 22% sin ningún acuerdo, pasando de producir 16,8 coches a 20,5 coches/trabajador/año, coincidiendo con una reducción del 4,4% del empleo. Durante 1.991 se realizan 3 millones de horas extras en Zona Franca que destruyen 1.712 empleos.
El avance en los temas de productividad durante la aplicación del XIII Convenio se demostró claramente. Se pactó una aplicación del 6% de productividad y de la acumulación de la fatiga del 4,55% con compensación económica, y a través del control sindical se consiguió aplicar solo un 50% del recorte de tiempos pactado. Sin embargo, un aspecto negativo introducido en los Convenios XIII y XIV es el concepto de festivos “preferentemente adicionales” de producción, los cuales son un arma favorable para la empresa en su lucha ideológica por las horas extras. Y ello se ha demostrado claramente en dos ocasiones, en 1.991 durante el lanzamiento del Toledo con la realización de 3 millones de horas extras y durante 1.993 en Martorell durante el lanzamiento del Córdoba y el Nuevo Ibiza. Sí bien hemos avanzado en los temas de productividad, con el control del rendimiento pactado, en el tema de las horas extras hemos retrocedido.
La conclusión más inmediata de ello es que la defensa del empleo, solo se puede realizar eficazmente a través una política global de reducción de la jornada, eliminación de las horas extras, y el control de la productividad y la organización del trabajo.
La empresa siempre ha intentado vulnerar Convenio para recuperar márgenes de beneficios después de la firma de los mismos, lo cual hace necesario de una Acción sindical permanente dirigida al control sindical de los temas aludidos. La Comisión de Productividad debe de ser una herramienta de trabajo que sirva no solo para el control sindical, sino también para orientar a los trabajadores a la resistencia en contra de la tendencia marcada por las jefaturas a recortar tiempos a través principalmente de mejoras continuadas y kvps.
Uno de los problemas que tenemos hoy dentro de la empresa es la continua vulneración de las secuencias del Mix, lo cual hace imposible que las cargas se cumplan, con lo que hay que reivindicar que o bien se pague el coche mas caro al 100% o que se elimine el efecto acordeón.
6.8‑Comités y Acción Sindical
Los Comités de empresa deben de seguir jugando un papel importante dentro de Seat, como organismo no solo unitario sino ejecutivo en la resolución de los problemas de Productividad, Salud Laboral, Clasificación y ascensos. ..etc. Independientemente de la necesidad organizativa que tiene el sindicato de crecer, a través de los servicios de la organización y de la propia Acción Sindical independiente de las otras organizaciones sindicales.
Sería ridículo aplicar para Seat los mismos parámetros que en la pequeña empresa, donde el nivel de afiliación es mas bajo, y donde sí es necesario primar la organización sindical de los trabajadores en detrimento de su representación legal en los Comités, dado que el sindicato es la herramienta mas inmediata que existe en la defensa de los intereses de los trabajadores, y por muchos comités que existan sin sindicato no hay estrategia sindical.
Pero donde los sindicatos son fuertes y con porcentajes de afiliación altísimos (gran empresa) CC.OO debe de explotar la existencia de los Comités para ganar en Acción Sindical y en organización, y esto solo se realiza organizando comités y comisiones del comité que sean ejecutivas, independientemente de las ideas y posturas de cada sindicato. Lo contrario sería dar cancha a las organizaciones sindicales que al utilizar el comité como vehículo de parcela sindical, hacen proliferar el clientelismo el corporativismo y el escamoteo de la Acción Sindical cuando es necesaria. No olvidemos que precisamente uno de los objetivos que perseguían aquellos que revocaron el Comité en 1.988 (UGT y CGT), fue precisamente cargarse el mismo para convertirlo en una burocracia al servicio de intereses corporativistas y antisindicales.
Por otro lado, el sindicato no puede acabar convirtiéndose en un mero competidor sindical que base su actuación en el clientelismo y los servicios. Ello que es necesario para el mantenimiento de la organización, pues hay trabajadores que se acercan al sindicato a partir de solucionar problemas que son particulares, no debe de obviar la primacía de la Acción sindical cotidiana de la organización, y que es la mejor herramienta de afiliación demostrada hasta ahora. Es la única forma de animar a los trabajadores de forma colectiva hada el sindicalismo, entrar de lleno en una competitividad sindical con UGT o CGT convirtiéndonos en “destacadas” nos lleva al descalabro, puesto que al final los trabajadores no ven al sindicato como herramienta real de reivindicación, mientras lo inverso nos sitúa en una mejora de la visión que los trabajadores tienen del sindicato.
Reivindicar destacadas de nóminas, cargas de trabajo, solución de los problemas de Salud laboral, en Martorell, recurriendo incluso a la movilización, llevó a CC.OO durante el año 1.993 a un crecimiento afiliafivo alucinante, teniendo enganchada a la mayor parte de la plantilla ante los problemas de taller y de toda la fábrica. Esta tónica debemos recuperarla a través de Acción Sindical.
En los talleres los Consejos deben de estructurar permanentemente Plataformas reivindicativas que recojan los problemas (Productividad, Seguridad, categorías… ) que afectan a los trabajadores buscando vías de solución dentro del mismo. Estas plataformas deben de servir de herramienta cotidiana de trabajo del sindicato en el taller trasladando al mismo la política global de Acción Sindical.
Fuente: VW bajo el signo del cambio (FITIM Abril 1.993)

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sui generis
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