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FEDERACIÓN ARGENTINA DE INSTITUCIONES DE CIEGOS Y AMBLIOPES - FAICA
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Shortlink FAICA firmó un CONVENIO con la HONORABLE CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA NACIÓN
By noetome on 27/11/2013 in Noticias El Presidente de FAICA, Dr. Daniel Manzano firmó en la tarde de ayer, 26 de noviembre de 2013, un Convenio de Cooperación Técnica con el Presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, Dr. Julián Domínguez.
El objetivo del acuerdo es acompañar a la Cámara en el proceso de incorporación de trabajadores y trabajadoras con discapacidad visual en el marco del Programa de Formación e Inserción Profesional de Personas con Discapacidad que la Cámara ha puesto en marcha recientemente.
Nuestra Federación aportará toda su experiencia en inserción laboral de más de 12 años de labor, la cual ha posibilitado capacitar a 2600 personas e insertar laboralmente a 700 personas con discapacidad visual entre febrero de 2001 y noviembre de 2013.
Todo este trabajo ha sido posible gracias a la cooperación de la Fundación ONCE para la Solidaridad con Personas Ciegas de América Latina (FOAL) y una gran cantidad de actores estatales y privados que acompañaron nuestra gestión.
El acto contó además con la presencia del Ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada que subscribió un convenio de similares características con la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
Shortlink XII Jornadas Argentinas de Estudios de Población Bahía Blanca, 18-20 de septiembre de 2013 “POBLACIÓN INVISIBLE LOS RETOS DE UNA INCLUSIÓN QUE TRASCIENDA LAS NORMAS Y LOS DISCURSOS” FERNANDO G. GALARRAGA CAROLINA V. BUCETA FEDERACIÓN ARGENTINA DE INSTITUCIONES DE CIEGOS Y AMBLIOPES FAICA
By noetome on 30/09/2013 in Noticias El 18 de septiembre FAICA ha presentado una ponencia en las XII Jornadas Argentinas de Estudios de Población realizada en Bahía Blanca que pueden leer a continuación.
En este trabajo nos propusimos reflexionar acerca de las barreras y los obstáculos que impiden una interrelación simple, abierta y desprejuiciada entre personas con y sin discapacidad.
Luego de plantear el tema y identificar cómo la población con discapacidad es un grupo bien definido, ofrecemos una breve recorrida por los modelos principales que han servido para catalogar y ubicar en la sociedad a esta población.
A continuación nos permitimos reflexionar acerca de los prejuicios existentes y sus principales causas. Para ello nos valemos de dos conceptos que nos permiten avanzar en este análisis: el “IMAGINARIO” y el “OTRO”.
El testimonio aportado para este trabajo por parte de personas con discapacidad nos permitió identificar algunos elementos que siempre se manifiestan en la interrelación con personas con discapacidad. Esto nos lleva a, finalmente, extraer algunas conclusiones y plantear ciertos recorridos que podrían ensayarse para pensar en una inclusión más real de las personas con discapacidad.
La población con discapacidad en los últimos 30 años se ha venido configurando como un segmento poblacional bien definido y caracterizado.
Si bien existen personas con discapacidad en todos los grupos poblacionales identificados y estudiados largamente, son las PCD un emergente social que ha adquirido un perfil propio a partir de necesidades bien identificadas y no satisfechas.
El conjunto de la sociedad, a través de sus distintas instancias institucionales, ha construido un cuerpo legal, de todo tipo.
Las mismas van desde el campo de la salud hasta la inclusión educativa; desde la prevención hasta la atención en instituciones de alta complejidad; desde la adopción de tratados internacionales hasta la adaptación de la legislación nacional.
Sin embargo, y a pesar de un cambio de paradigma que se está desarrollando desde lo médico a lo social, estamos persuadidos que el contacto persona a persona es donde se pone en juego todo lo que la sociedad ha construido para hacer real la inclusión.
Y es en este punto donde todavía no se han dado los pasos necesarios para que el prejuicio y el estigma que señalan a las personas con discapacidad, se corran para dar lugar a la aceptación de la diversidad en la cotidianeidad.
El desafío para dar tantas respuestas es monumental si se tiene en cuenta que la cultura imperante tiene muy pocas grietas por donde emerge un discurso alternativo, abierto, plural e inclusivo, que no teme a las diferencias y se enriquece en la diversidad.
La idea central que motiva esta ponencia consiste en las reacciones de la gente cuando se relaciona con una persona con discapacidad. Los elementos que entran en juego en esta relación para originar que este contacto pueda ser productivo, paralizante o inquietante para ambas partes, y qué cambios pueden lograrse a partir de este primer vínculo.
La cultura normalizante que impera en el capitalismo, que estandariza, clasifica y rotula con precisión, ha caracterizado a la población con discapacidad y ha dispuesto un profuso cuerpo de normativas para integrarlo sin que este grupo deje de exhibir claramente sus rótulos que permiten visualizarlo y a la vez invisibilizarlo en un conjunto estandarizado.
De tal modo, las leyes son disposiciones que se cumplen sólo a medias, se invierte recursos en adaptaciones físicas con el fundamento de la seguridad y la accesibilidad, se diseñan procedimientos que más que favorecer el acceso al trabajo de las PCD se limitan a construir largas nóminas de aspirantes y una extensa lista de acciones basadas en las normativas nacionales e internacionales que dilatan el desarrollo de modelos realmente inclusivos. Mientras tanto, muchos de los ejecutores de estos programas están ganados por los temores y los prejuicios; las Personas con Discapacidad, por su parte, permanecen al margen esperando y reclamando por una inclusión real, palpable y concreta, por oportunidades significativas para ser y no parecer, por relaciones humanas abiertas y no prejuiciosas.
A lo largo de la historia las personas con discapacidad fueron visualizadas de diferentes formas y partiendo de diversas concepciones, según el modelo vigente; y por supuesto, de acuerdo a la mirada de cada época, las relaciones interpersonales entre personas con y sin discapacidad se desarrollaron bajo estas lupas.
Vale la pena aquí realizar un breve recorrido histórico para describir la evolución de estas concepciones y apreciar de manera sintética cómo se encuadraba a las personas con discapacidad y los retos que existen hoy en un período de transición vigente.
Durante la vigencia del denominado Modelo de Prescindencia, la persona con discapacidad debía ser eliminada. Los supuestos esenciales de este enfoque son dos: la justificación religiosa de la discapacidad y la consideración de que la persona con discapacidad no tiene nada que aportar a la comunidad.
En la antigüedad, cuando nacía un bebé con discapacidad, se lo mataba o se lo consideraba un castigo divino por algo que habría hecho mal la familia, los padres o la tribu.
Prácticamente no existía interacción entre la persona con discapacidad y la sociedad.
Aparece posteriormente el modelo rehabilitador después de una serie de modificaciones especialmente determinadas por el cristianismo y más adelante por los efectos de las dos grandes guerras mundiales.
Este modelo se nutre esencialmente de la necesidad de “normalizar” a las personas con discapacidad que terminan siendo cautivas del saber médico y de la dependencia de los grupos familiares -si los tuviera- o de su institucionalización en establecimientos específicos.
Si bien esta etapa arrojó resultados positivos en cuanto a la posibilidad de minimizar las consecuencias discapacitantes a través de tratamientos intensivos, no permitió reivindicar a la persona con discapacidad como titular de derechos, significando esto una mayor incidencia de las limitaciones o imposibilidades en lugar de destacar sus potencialidades, en tanto se consideraba a la persona afectada un enfermo permanente, objeto de protección.
Y se arriba mucho más acá a lo que hoy se denomina el Modelo social de la Discapacidad, el cual está en plena implantación y tiene como principal referencia jurídica el primer tratado de derechos humanos del siglo XXI: La convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con discapacidad de Naciones Unidas.
En este modelo, la discapacidad excede el ámbito de lo personal. Las limitaciones que normalmente se le atribuían a la persona, se trasladan a los factores ambientales o sociales en que la persona con discapacidad se encuentra inserta.
De este modo, partiendo de la premisa de que toda vida humana es igualmente digna, desde el modelo social se sostiene que lo que puedan aportar a la sociedad las personas con discapacidad se encuentra relacionado con el grado de inclusión y la aceptación de la diferencia, que no debe ser negada sino comprendida y aceptada.
El origen de este modelo social debe ser ubicado geográficamente en Estados Unidos e Inglaterra, donde las mismas personas con discapacidad tomaron la iniciativa e impulsaron sus propios cambios políticos; en EEUU por cuestiones educativas y en Inglaterra reclamando su desinstitucionalización.
El movimiento de vida independiente fue el embrión de lo que hoy denominamos modelo social. Su nacimiento podría situarse cronológicamente el día en que Ed Roberts —un alumno con discapacidad severa ingresó en la Universidad de California, Berkeley, institución que si bien no contaba con las condiciones de accesibilidad que él necesitaba, fue elegida por su excelencia académica.
Ed debió derribar muchas barreras —arquitectónicas y mentales—, hasta que fue admitido y alojado en la Enfermería universitaria dado que no podía hacerlo en el campus junto a sus
compañeros, por las barreras arquitectónicas. La Universidad comenzó a recibir solicitudes de admisión de otras personas con movilidad reducida y se fue formando un grupo de estudiantes con discapacidad que comenzaría a abogar por ciertos cambios en las estructuras universitarias. Roberts comenzó a evaluar las acciones que desarrollaban las mujeres que rechazaban la idea de que la “anatomía impusiera el destino” y que habían puesto mucho énfasis por alcanzar el control de sus propios cuerpos, lo que emparentó con la idea de “desmecalizar” los cuerpos de las personas con discapacidad. El hecho de vivir alojados en la Enfermería de la Universidad se constituía, en un estigma para quienes ocupaban el rol de estudiantes de día y pacientes de noche. Y esa era la imagen que Roberts y sus compañeros querían modificar, resaltando que, más allá de sus diversidades funcionales, ellos se encontraban tan sanos como el resto de estudiantes del campus. Se comenzó a buscar una solución a los fines de que los estudiantes con discapacidad pudieran residir en igualdad de condiciones que el resto de estudiantes sin discapacidad.
Ello tuvo una significación fundamental sobre el reclamo de tomar sus propias decisiones y elegir dónde, con quién y cómo vivir.
Después de graduados, Roberts y sus compañeros advirtieron que no podían vivir en un Berkeley inaccesible sin cambios importantes de la infraestructura física y programática de esa comunidad. Así, la lucha traspasó las puertas de la Universidad y apuntó a crear estructuras en el ámbito comunitario basándose en la autonomía y en la dignidad de la persona.
En el año 1972, nació el primer Centro de Vida Independiente, que fue dirigido por personas con discapacidad; abordaban sus problemas como cuestiones sociales, trabajaban con la más amplia gama de discapacidades y apuntaban a la integración en la comunidad como su principal objetivo. La independencia era evaluada en relación con la capacidad individual de tomar las propias decisiones y con la disponibilidad de la asistencia necesaria para alcanzar dicho control. Esta fue la primera vez que personas con diferentes tipos de discapacidad se unieron en un grupo para empezar a defenderse por ellas mismas, formular diferentes planteamientos de organización a la comunidad y enseñar estas habilidades a otras personas con discapacidad, difundiendo la filosofía entre familiares y profesionales e influyendo en las políticas legislativas sobre discapacidad.
El movimiento de vida independiente fue de este modo extendiendo su filosofía por todo el país, para luego traspasar las fronteras nacionales. Ha tenido una enorme influencia en países como Suecia, Canadá, Inglaterra; e incluso, desde hace unos años, España.
En el Reino Unido, las personas con discapacidad organizadas en instituciones decidieron seguir el ejemplo norteamericano.
En dicho momento, las personas con discapacidad del país que no tuvieran familias que les apoyasen, o no dispusieran de dinero para pagar de forma privada el apoyo que necesitaban, carecían de otra alternativa que estar encerradas en una institución.
Así pues propusieron aplicar las ideas y principios de la vida independiente en el contexto británico. Esto significó que —como los sistemas sociales y políticos de los dos países eran diferentes—, las personas con discapacidad en el Reino Unido tuvieron que adaptar un sistema de vida independiente que se ajustara al modelo de Estado de Bienestar vigente, adoptando los términos de «vida integrada» o «vida inclusiva» en lugar del original de «vida independiente». El movimiento de personas con discapacidad del Reino Unido reconoce que los humanos son por definición seres sociales y que todos los seres humanos son interdependientes y, por tanto, es inconcebible un estilo de vida verdaderamente “independiente”.
Desde esta perspectiva, las ideologías y prácticas que justifican la opresión sistemática de las personas con discapacidad dentro de la sociedad capitalista son similares a aquellas que legitiman la opresión de otros grupos de la población en exclusión social, tales como mujeres, grupos de minorías étnicas, homosexuales y personas mayores.
Debe destacarse muy especialmente que el modelo social ha dado origen a un nuevo tipo de movimiento en discapacidad más centrado en el ejercicio de los derechos humanos de sus integrantes con cualquier tipo de discapacidad, haciendo hincapié en la importancia del protagonismo directo de sus titulares en reivindicación de su dignidad, sin permitir que se los segregue por patologías ni que terceros actúen en su representación en los ámbitos de decisión.
EL PREJUICIO Y LA INFORMACIÓN
Partimos en este trabajo que la falta de información imperante en la sociedad acerca de las personas con discapacidad da lugar a innumerable cantidad de prejuicios que se encuentran muy afianzados y que pasan a formar parte de los saberes populares (IMAGINARIOS), que se repiten y se defienden como si fueran construcciones científicas bien comprobadas pero que, a poco de intentar profundizar, se desarman y nadie puede explicar su origen o fundamentar de manera clara. Los prejuicios convierten a la persona con discapacidad en un “OTRO”, alguien “ajeno a mí”, alguien al que no se integra ni mucho menos se incluye.
Néstor García Canclini afirma que los individuos comunes en las ciudades construyen imaginarios donde hay huecos, insuficiencias o vacíos para interpretar lo real y tener su visión del mundo. Estos imaginarios son heterogéneos y subjetivos en su mayor parte, si bien Canclini afirma que no se puede atribuir a la subjetividad en forma exclusiva su construcción porque ésta también está condicionada por diversos factores relacionales y comunicacionales.
Es la situación de discapacidad un generador constante de estos huecos donde queda patentizado con claridad lo que puede generar la falta de información. La más de las veces estos vacíos se llenan con prejuicios instalados, afianzados y que a menudo, a pesar de la interacción entre personas con y sin discapacidad, la difusión de información pertinente y la promulgación de normativas nacionales e internacionales, parecen casi imposibles desmontar.
Suele darse que muchos de estos prejuicios conllevan una mirada que se entiende positiva o valorativa de la condición de discapacidad, si bien creemos que esto se da en el menor de los casos. Lo habitual, lo mayoritariamente predominante es la mirada compasiva, limitante, peyorativa.
A modo de ejemplo, en el campo educativo los prejuicios están presentes en los docentes que piensan que al incluir un niño/a con discapacidad tendrán más trabajo, estos no podrán ir al mismo ritmo que el resto de la clase o deberán tener mayores cuidados que con los demás estudiantes.
En el campo laboral las respuestas de los empleadores siempre suelen transitar por el mismo camino: “No alcanzarán la misma productividad, tendrán mayor nivel de ausentismo o se deberá realizar grandes inversiones para eliminar las barreras existentes”.
De las personas sordas afirman los empleadores que estos son muy aptos para trabajos relacionados con la informática porque no sufrirán desconcentración por parte del entorno que no escuchan.
Es común escuchar que las personas ciegas escuchan más o tienen más memoria, que las personas con discapacidad motriz no realizan actividades físicas para no sufrir dolores corporales o que las personas con discapacidad mental son más afectuosas porque son buenos, no reprimen y pueden demostrar su afecto con toda libertad.
La lista de prejuicios arraigados profundamente en la sociedad podría ser -lamentablemente- mucho más extensa.
Pero cabe preguntarnos qué pasa a nivel de las relaciones humanas cuando, a pesar de que muchas personas cuentan con información, las conductas que evidencian los prejuicios siguen presentes.
Por ello entendemos que vale la pena ahondar en un concepto que puede ayudar a explicar estas reacciones: el “OTRO”.
Fue el filósofo polaco Bronislaw Malinowski quién revolucionó las investigaciones sobre el “OTRO” y demostró mediante sus trabajos una característica o debilidad que aparece en distintos grados en todas las sociedades: les cuesta comprender a otras culturas o a aquellos individuos que se perciben como portadores de los rasgos esenciales de otra cultura dentro de la propia.
Malinowski, que conmovió su época al postular que no hay culturas superiores e inferiores, y que sólo hay culturas diferentes con formas diversas de satisfacer las necesidades de sus integrantes, nos posibilita llevar el concepto del “OTRO” a la reflexión sobre la inclusión de las personas con discapacidad en el contexto de sociedades cada vez más híbridas, donde las distintas expresiones culturales se manifiestan con mayor fuerza para que sus características esenciales no sean negadas, reprimidas y puedan ser visibles para todos.
Siguiendo esta línea, cabe preguntarnos si son percibidas las personas con discapacidad como parte de otra cultura. Y aún más ¿existe una cultura de la discapacidad dentro de cada sociedad?
Sabemos con claridad que la discapacidad es transversal, que está presente en todos los estamentos de una sociedad. Pero, las distintas conceptualizaciones, las normativas vigentes y ciertos discursos han configurado a la población con discapacidad como un segmento bien definido y caracterizado que puede llegar a percibirse como un “OTRO” cultural por aquellos que no ven en la diversidad una fuente de riqueza para las relaciones humanas.
Por otro lado, una respuesta muy habitual a esta mirada de parte de la sociedad, es que las mismas personas con discapacidad se sientan un “OTRO” y busquen su propio espacio, más cerrado pero más protegido de miradas y reacciones que poco tienen que ver con la inclusión y con un acercamiento sincero.
Como afirmamos antes, es la convención Internacional sobre los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad la gran referencia del modelo social de la discapacidad y el principal instrumento que hoy permite luchar por la inclusión de esta población en todos los países que la han ratificado.
Es importante destacar que este tratado no inventa nuevos derechos para la población con discapacidad; por el contrario, se encarga de enumerar los mismos derechos que ya se contienen en el marco internacional de derechos humanos, pero poniendo énfasis en un sector bien definido y caracterizado que permanentemente ve obstaculizado su acceso al pleno disfrute de los mismos. La convención es un reconocimiento claro y concreto que la población con discapacidad no accede a estos derechos y que se demandarán acciones inmediatas, sistemáticas y transversales para poder garantizarle al sector su pleno ejercicio.
Basta Recorrer la Convención para apreciar cómo en cada artículo se reflejan las relaciones humanas de todos los días que las personas con discapacidad desarrollan y cómo, a través de las distintas enumeraciones, quedan evidenciadas las monumentales barreras existentes en cada ámbito donde estas relaciones se desenvuelven.
El acceso a la educación, al trabajo, a la vida autónoma, la rehabilitación o a las actividades culturales, son apenas algunos ejemplos que se mencionan de manera contundente donde se deben implementar acciones concretas para asegurar a las personas con discapacidad su pleno acceso a estos derechos.
Como se aprecia, son actividades básicas y esenciales de todos los seres humanos, pero esta población no puede acceder a ellas con igualdad de oportunidades con el resto de la población que no vive en situación de discapacidad.
Esto nos permite preguntarnos cuáles son los factores que inciden para que existan barreras y obstáculos para el goce de estos derechos por parte de las personas con discapacidad.
Y -de acuerdo a nuestra mirada- se trata justamente de lo invisible que resulta esta población para el resto de la sociedad lo que determina la presencia tan arraigada de barreras de todo tipo que impiden una inclusión real, palpable, que vaya más allá de los discursos correctos pero vacíos.
A pesar de la gran cantidad de normativas, disposiciones y políticas que se van generando, este factor de “no ser visible” condiciona enormemente cualquier esfuerzo por la inclusión que se realice de manera legítima.
Entendemos que cuando muchas personas están frente a alguien que les genera inquietud porque no saben cómo acercarse, porque desconoce qué implica su condición, pueden reaccionar de dos maneras bien concretas y distintas: 1: se despierta su curiosidad, se informa, pregunta de manera abierta e incorpora estos aprendizajes.
2: Recurre a supuestos saberes que posee, rotula y observa de una manera ya condicionada por estos arraigados prejuicios que incluso lo llevan a no internalizar la información que pueda recibir.
Estas formas de reaccionar condicionarán de ahí en más cómo actuará la persona sin discapacidad al momento de relacionarse con otra persona con discapacidad. Son reacciones que están presentes en cada momento de la vida de la población con discapacidad y condicionan de manera muy significativa sus oportunidades de acceder a una inclusión real.
La convención reconoce en su artículo 5 que existe discriminación por causa de discapacidad e insta a los estados a impulsar acciones concretas para garantizar la igualdad de todos los seres humanos.
Sin embargo, de acuerdo a entrevistas realizadas para este trabajo con personas con distintos tipos de discapacidad, esa igualdad está muy lejos todavía, de acuerdo a la percepción que tienen los entrevistados. Si bien se trata de un número pequeño de personas, entendemos que la muestra es válida para ejemplificar esta percepción.
MODELO DE ENCUESTA UTILIZADO
•	Indique el tipo de discapacidad
•	¿En qué situaciones se ha sentido discriminado, por su situación de ser persona con discapacidad? Relate al menos 2 situaciones de ámbitos diferentes, para ilustrar su respuesta.
•	¿Cuáles cree que son las barreras preponderantes que se manifiestan en el relacionarse en el día a día con personas sin discapacidad?
•	¿Qué acciones concretas propone para generar cambios en las interacciones entre personas con y sin discapacidad?
•	¿Conoce la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad?
•	¿Desea hacer algún comentario al respecto?
•	Fueron encuestadas 25 personas
•	13 mujeres y 12 varones
•	Entre 25 y 70 años
•	Territorios: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe
•	13 personas con discapacidad visual, 6 con discapacidad motriz, 2 con discapacidad auditiva, 2 con discapacidad intelectual y 2 con discapacidad psicosocial
•	Recurrencia en los resultados: Se mostraron evidencias de barreras en las relaciones interpersonales en los ámbitos laboral, educativo, recreativo, turístico, cultural y de participación en la vida política y social.
A continuación resumimos 10 testimonios de todas las entrevistas realizadas, donde se pueden apreciar con claridad situaciones de discriminación por causa de discapacidad y donde queda patentizado que la falta de información es un factor recurrente para originar esta reacción por parte de las personas sin discapacidad en ámbitos muy diferentes.
Mercedes, de 48 años y usuaria de silla de ruedas, expresa: “La discriminación no existe por falta de información sobre los sectores a los que se discrimina. Es por años de que nos hayan enseñado que los sectores no hegemónicos tienen menos derechos y deben ser tratados de otra manera. La discriminación social debe ser combatida con acciones porque las sociedades no se transforman por ósmosis”. Para ella la accesibilidad es la principal barrera y lo que la ha hecho sentirse discriminada al no poder ingresar a un hospital para visitar a su pareja o al no poder asistir a una muestra deportiva de su hija por no poder llegar mediante el transporte público.
Alejandra, de 35 años y con ceguera por retinopatía del prematuro sostiene por su parte: “La discriminación por razones de discapacidad la sufrí de manera bien concreta en dos ámbitos. El primer caso fue cuando estaba por finalizar la carrera de licenciatura en psicología y me inscribí en una materia llamada violencia familiar; al rato de haber ingresado al teórico la docente titular me comunica de mal modo que no puedo cursar esa asignatura porque había que leer expedientes y luego se dirigió a la dirección de alumnos para que me asignaran alguna otra materia. Y el segundo caso fue cuando me impusieron la necesidad de contar con testigos a la hora de comprar electrodomésticos en algunos lugares o al momento de cobrar el sueldo”. Facundo, con discapacidad intelectual y de 31 años relata: “cuando me sobreprotegen demasiado me siento discriminado; yo no tengo problemas para relacionarme pero hay amigos que se sienten muy mal porque los padres le organizan la vida y no le dan espacio para decidir”. Para Facundo, los padres deben preparar a sus hijos con discapacidad para la vida autónoma y no crearles espacios como boliches para personas con discapacidad, por ejemplo.
Carlos es ciego y tiene 65 años. El expresa: “Me siento discriminado al desplazarme por la ciudad y encontrar innumerables veredas rotas y con obstáculos imprevistos”. Agrega además que lo mismo siente al no poder adquirir equipos tecnológicos que serían de gran ayuda para su desempeño profesional como psicólogo.
Silvia, que utiliza silla de ruedas y es escritora y diseñadora de modas expresa: “Me he sentido discriminada en muchas ocasiones como por ejemplo al realizar trabajos junto a personas sin discapacidad y he sentido, en algunas oportunidades un tratamiento desigual y me sentí excluida; en lo actitudinal, en los establecimientos de salud, específicamente y en algunos educativos me han tratado como si yo fuera “una silla de ruedas” y no “una persona que usa silla de ruedas”. Para Silvia las barreras actitudinales engendradas por el desconocimiento y el miedo son las más fuertes y difíciles de erradicar. “Hoy en día ni una maestra (ni nadie) debería recibir un título para enseñar en las escuelas sin tener los conocimientos necesarios sobre discapacidad”, nos agrega.
Analía, de 39 años y con baja visión expresó: “Me sentí discriminada en mi trabajo porque cuando pedí -por prescripción médica- un cambio de modalidad de trabajo, y me contestaron de manera tajante que lo único que yo podía hacer en la organización era atender un teléfono, que me habían adaptado el puesto para que realizara esa tarea en particular y que el banco no estaba preparado para reubicarme en otro sector. Sentí que me estaban descalificando por causa de mi baja visión y que no tomaron en cuenta para nada mi formación profesional de psicóloga”. Para Analía la falta de información que tiene la gente sobre la discapacidad genera miedo pero está convencida de que esto no es un obstáculo insalvable.
Jorge tiene discapacidad psicosocial y es periodista. En relación a sentirse discriminado en alguna ocasión relató: “Fue al postularme para un trabajo y me han dicho que soy una persona muy inestable. La gente que me ha conocido en situaciones críticas (irritabilidad, agresividad) lo toma como parte constitutiva de mi personalidad”. Para Jorge son los mitos y los prejuicios la gran barrera que impide una abierta interacción con las personas sin discapacidad.
Andrea, periodista ciega de 26 años, nos relató dos situaciones concretas donde se sintió discriminada por causas de discapacidad: “El primer caso fue en un taller literario del Centro Cultural Ricardo Rojas de la UBA y donde el profesor era un escritor reconocido. Yo fui sin haber avisado previamente que tenía una discapacidad visual y cuando me vio el profesor, me dijo que él no podía admitirme en su taller, puesto que en la mayoría de las clases la principal actividad consistía en dar una vuelta manzana. Le pregunté cuál era el impedimento, ya que en una caminata no sólo puede haber detalles visuales que inspiren un relato. Me respondió que su taller se basaba en el paisaje que los alumnos veían en las caminatas, y que a partir de esos paisajes debían escribir un cuento por semana. El segundo caso también fue en la UBA, al rendir un examen del CBC. La profesora había pactado conmigo de antemano que me tomaría oral luego de que mis compañeros terminaran sus exámenes escritos. Fuimos a la sala de profesores y cuando estaba desarrollando la primera pregunta, entró otra docente y mi profesora comenzó a conversar con ella. Hablaron cerca de diez minutos, hasta que la otra docente se retiró de la sala. Yo seguí desarrollando la pregunta, como pude, porque ya no me acordaba dónde había terminado. La profesora me interrumpió para decirme que me haría una última pregunta y me pidió que fuera breve porque ella tenía que irse rápido. Respondí casi sin pensar, tratando de apurarme, y cuando terminé, la profesora me dijo: “La verdad que tu examen estuvo flojo”. Cuando les comenté la situación a mis compañeros, me dijeron que a ellos les había tomado cinco preguntas”.
María Pilar, comunicadora social de 60 años que tiene Hipoacusia bilateral profunda expresa: “Me sentí discriminada en mi ámbito laboral y también en la falta de información en el transporte público donde por escrito no se avisa nada sobre demoras o accidentes”.
Andrés es abogado con discapacidad visual y tiene 47 años. Sobre las ocasiones que se ha sentido discriminado por causas de discapacidad relata: “al buscar colegio para la secundaria varios establecimientos se negaron a inscribirme alegando falta de capacitación en los docentes para trabajar conmigo; entonces había un colegio bastante malo que si recibía a estudiantes ciegos pero donde no nos prestaban mucha importancia, nos eximían en materias como matemática, educación física o química” sin pensar en ninguna adaptación curricular”. En otro ámbito totalmente distinto relata otra situación muy concreta de discriminación por falta de información: “cuando con mi novia viajamos a hacer una excursión por el lago Nahuel Huapí, el guía estaba desconcertado porque además de dos ciegos había sordos en el catamarán y entonces nos ignoró al repartir números para el sorteo de una foto y al pretender describir el paisaje dijo en forma escueta que sólo se veían montañitas por todos lados”.
Como cierre de este rico fragmento de entrevistas nos permitimos señalar distintos elementos identificados en todas las consultas, tanto las seleccionadas para reflejar en este trabajo como las que no fueron volcadas en forma textual.
Una respuesta recurrente de todos los entrevistados para este trabajo tiene que ver con la falta de información que perciben en cada interacción con personas sin discapacidad al hacer compras, ir al médico, viajar en transporte público o desenvolverse en cualquier otro ámbito. Además, en la mayor parte de las consultas se identificó la presencia de una situación que, si bien es cotidiana, expresa de manera contundente la inseguridad y el temor que muchas personas sin discapacidad sienten al entablar un diálogo con personas en situación de discapacidad, y es cuando se dirigen a un tercero y no le hablan de manera directa, sin importar el tipo de discapacidad de que se trate.
Asimismo, la presencia obstinada de prejuicios en la sociedad es otro elemento del cual dieron cuenta los entrevistados en forma unánime por lo cual no se mencionarán ya que sería repetir los ya descriptos más arriba.
En cuanto a las propuestas, todos los consultados se manifestaron a favor de las campañas de difusión a través de los medios y las charlas en ámbitos educativos, laborales y otros, a fin de dar a conocer las características esenciales de cada discapacidad y poder despejar dudas y llenar los profundos vacíos que la gente tiene sobre la temática.
Lamentablemente las campañas de difusión que se han realizado se agotan en episodios cortos y de poca frecuencia de aparición. Una de las últimas que realizó CONADIS en 2011 fue sumamente breve, con spot bien realizados y valiosos, pero que aparecieron en pocas ocasiones en pantalla, lo que debilita mucho su impacto.
No se ha seguido, ni por parte del estado ni por parte de alguna organización privada, ejemplos como las campañas para prevenir los accidentes de tránsito, campañas de vacunación o para la prevención de adicciones que permanecen largo tiempo en los medios, se actualizan con periodicidad y recurren a varios formatos de emisión.
En la época donde uno de los principales retos es la convivencia con un “OTRO CULTURAL” que está presente y es fruto de las migraciones, la profunda penetración mediática y la globalización de los mercados, el gran desafío para las personas con discapacidad es no sentirse un “OTRO” en su propia casa.
¿Pero cómo puede lograrse esto si las personas sin discapacidad que no están ligadas a la temática de manera mayoritaria imaginan lo que no saben, totalizan sus prejuicios y evitan mirarse en ese espejo que les devuelve una situación que les genera profundo miedo?
Mientras que, por otro lado, muchas personas que si conocen, investigan y trabajan en este ámbito, no logran desprenderse de parte de estos prejuicios y ven en algunos casos como un “OTRO” a las personas con discapacidad.
Los testimonios recogidos muestran que estas dos situaciones están muy presentes y arraigadas en la gente, si bien no puede negarse la gran cantidad de avances registrados en distintos espacios y que están orientados a la inclusión genuina de las personas con discapacidad.
Pero indudablemente, la coexistencia de modelos es un gran obstáculo todavía ya que las concepciones más antiguas emergen en las interrelaciones entre personas con y sin discapacidad a cada momento y en cualquier ámbito.
No existe una receta que pueda transformar esta situación de forma rápida y definitiva, ya que estamos hablando de singularidades y subjetividades, y estas se construyen de mil formas distintas. Pero hay factores donde sí se puede incidir para comenzar a transitar un camino más real de inclusión que haga visible a la población con discapacidad y que supere los discursos correctos pero vacíos.
El gran potencial de los medios de comunicación, por ejemplo, no se aprovecha todavía para promover la inclusión de manera sistemática. La discapacidad es un recurso noticioso utilizado (es cierto) con mayor frecuencia pero desde una mirada que ubica al protagonista como alguien excepcional; en los contenidos de ficción la temática casi no existe y el discurso mayoritario de periodistas de todos los medios está plagado de construcciones peyorativas y amarillistas.
A pesar de que desde distintos ámbitos se viene insistiendo desde hace mucho tiempo, no se han incorporado contenidos sobre discapacidad en la currícula de diferentes carreras universitarias, a no ser lo que se aborda en aquellas específicas ligadas a la temática. En tanto, en los niveles educativos inicial, primario y medio sólo se aborda cuando se presenta un caso de integración escolar o queda limitado el tratamiento a iniciativas aisladas.
El campo laboral es uno de los escenarios más hostiles para la inclusión de las personas con discapacidad. Aquí el rótulo, el prejuicio y las antiguas concepciones parecen ser inconmovibles a pesar de todo lo hecho para lograrlo. Si bien, gracias a los programas de intermediación laboral muchas personas con discapacidad han ingresado al mundo del trabajo, todavía se está muy lejos de transformar la realidad que muchos trabajadores viven como fruto de estas concepciones que los prejuzgan y los marginan en puestos estáticos y muchas veces aislados del resto.
En todos estos espacios las relaciones interpersonales evidencian el gran esfuerzo que debe hacerse desde todos los sectores para cambiar, desde las pequeñas cosas la falta de inclusión y disminuir lo más posible las conductas discriminatorias.
El esfuerzo debe ser colectivo, social, sistemático y con perdurabilidad, ya que está profundamente demostrado que los hechos aislados contribuyen poco a realizar transformaciones sociales significativas.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con discapacidad de Naciones Unidas (ratificada por Argentina en 2008) ofrece en su artículo VIII una descripción bien concreta y concisa de los caminos a transitar para derrumbar los estereotipos y dar lugar a una toma de conciencia que pueda abrirse a una diversidad que nos enriquezca a todos.
1: Lindon Alicia: Diálogo con Néstor García Canclini; 2007;
¿Qué son los imaginarios y cómo actúan en la ciudad?
Revista Eure, Vol. XXXIII, No 99, Santiago de Chile..
2: Malinowski, en Kapuscinski, Ryszard; 2005; Conferencia brindada en LA APERTURA DEL CICLO DE VERANO EN LA Universidad Jagielloniana de Cracovia.
(Traducción: Zoraida J. Valcárcel).
3: Organización de Naciones Unidas; 2006;
Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. 4: Palacios, Agustina; 2008; “El Modelo Social de la discapacidad” – Orígenes, Caracterización y Plasmación en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Colección Nº 36
5: REDI Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad; 2011;
el derecho a la vida autónoma.
Cap. El modelo social: páginas de la 31 a la 45.
Shortlink Monedas de dos pesos en circulación
By w2000188 on 26/02/2012 in Noticias Ya comenzaron a circular las monedas de dos pesos con una identificación clara para las personas ciegas que evitará su confusión con las vigentes de un peso.
FAICA realizó gestiones para que las recientemente lanzadas monedas de dos pesos, similares en tamaño a las de un peso, cuenten con una clara identificación que permita a las personas ciegas identificarlas sin dificultad y en forma autónoma. Continue reading →
Shortlink FAICA participa en el Plan Conectar Igualdad
By w2000188 on 15/12/2011 in Noticias En el marco del Plan Nacional Conectar Igualdad, que tiene el objetivo de equipar a los alumnos con discapacidad visual de todo el país con netbooks con programas adaptados, la Federación Argentina de Instituciones de Ciegos y Amblíopes, F.A.I.C.A., ha sido convocada para seleccionar un equipo de formadores en informática que serán los encargados de capacitar a los docentes de todo el país en el uso del programa NVDA, lector de pantalla para personas con discapacidad visual.
Shortlink Misión y Visión
By w2000188 on 10/12/2011 in Sin categoría Nuestra Misión
FAICA es una asociación civil que tiene por objeto consolidar la unidad solidaria y activa del movimiento tiflológico, y luchar en todo el país por la promoción integral de las capacidades de las personas ciegas y amblíopes, por su bienestar general y por el justo reconocimiento de su condición de ciudadanos útiles y activos; sustentando como principios fundamentales la preservación de la dignidad de las personas ciegas y amblíopes, y su derecho a intervenir en todos los asuntos que les conciernen. Para concretar la misión que define la existencia de la federación, es deber de faica:
Coordinar la acción específica de las instituciones federadas.
Tomar exclusivamente a su cargo la realización de las gestiones de interés general para las personas ciegas y amblíopes, ante las instituciones públicas y privadas con relación a educación, rehabilitación, trabajo, asistencia social, derechos y obligaciones y bienestar general, salvo las que correspondan a las instituciones afiliadas en razón de la jurisdicción y de la tarea específica de cada una.
Promover la educación y capacitación de las personas ciegas y amblíopes, y asegurar las mismas igualdades de oportunidades y la formación profesional tendiente a la obtención de ocupaciones adecuadamente remuneradas, de acuerdo con las peculiaridades del medio.
Propiciar la creación de instituciones o centros tiflológicos oficiales y/o privados, donde las circunstancias lo aconsejen.
Auspiciar y organizar conferencias, encuentros y congresos en general sobre asuntos tiflológicos, y en particular en materia institucional, técnica, artística y deportiva, en el orden local, regional, nacional e internacional.
Informar a las instituciones afiliadas y a la comunidad, acerca de todas las disposiciones y experiencias que tengan relación con las actividades tiflológicas.
Implementar en general acciones tendientes a mejorar la situación de la mujer ciega y amblíope, y en particular la situación de la madre de familia.
Impulsar el estudio y aplicación de métodos y medios, tendientes a la conservación y al mejoramiento del remanente visual de las personas amblíopes.
Promover las actividades relacionadas con la educación física, la recreación y el deporte, con miras a proporcionar a las personas ciegas y amblíopes un pleno desarrollo psico físico social y una movilidad independiente.
Apoyar las acciones que en pro de la prevención de la ceguera, se realicen tanto en el orden estatal como privado.
Propiciar una activa vinculación con los familiares de los niños, jóvenes y adultos ciegos y amblíopes, así como con el personal técnico y docente que trabaje en el área de la tiflología.
Promover la conservación, estudio y difusión del acervo histórico de la tiflología Argentina.
Promover el progreso de la legislación atinente a las personas ciegas y amblíopes, y velar por la plena vigencia de sus derechos humanos.
Realizar todo otro acto o gestión que se considere útil para elevar el nivel económico, cultural y social de las personas ciegas y amblíopes.
FAICA es la Federación Argentina de Instituciones de Ciegos y Amblíopes que nuclea a asociaciones civiles sin fines de lucro de todo el país, vinculadas de formas diversas con la discapacidad visual. Los integrantes de la federación, se agrupan en cuatro categorías definidas:
Instituciones afiliadas activas
Instituciones afiliadas adherentes
Shortlink Estatuto Social
By w2000188 on 10/12/2011 in Sin categoría CAPITULO I
CONSTITUCIÓN, NOMBRE, DOMICILIO, FINALIDADES,PRINCIPIOS, ACCIONES, RECURSOS.
ARTÍCULO 1°: En la ciudad de Buenos Aires, República Argentina, a los trece días del mes de diciembre de 1986, por iniciativa de la Federación Argentina de Instituciones para Ciegos, FADIC, de la Unión Argentina de Ciegos y Ambliopes, UACA, de las instituciones que las componen y de aquellas no federadas firmantes del acuerdo fundacional, se constituye la Federación Argentina de Instituciones de Ciegos y Ambliopes, FAICA, asociación civil sin fines de lucro, con domicilio legal en la ciudad de Buenos Aires, la que tendrá por finalidad consolidar la unidad solidaria y activa del movimiento tiflológico y luchar en todo el país por la promoción integral de las capacidades de las personas ciegas y con baja visión, por su bienestar general y por el justo reconocimiento de su condición de ciudadanos, sustentando como principios fundamentales promover el respeto de la dignidad de las personas ciegas y con baja visión, la igualdad de oportunidades y la no discriminación y el derecho de las personas con discapacidad visual a participar en todos los asuntos que les conciernen. ARTÍCULO 2°: Definiciones: a) Para este Estatuto y otros documentos emanados de la FAICA, las Personas con Discapacidad Visual incluyen a aquellas que sean ciegas o tengan baja visión, conforme los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud. b) Entiéndese por organizaciones de ciegos, aquellas mayoritariamente constituidas, lideradas y dirigidas por personas ciegas o con baja visión, cuyo objetivo primordial sea lograr a través de acciones políticas, programas y servicios el desarrollo integral y el bienestar de las personas con discapacidad visual. Los órganos de dirección de tales organizaciones deben ser electos periódicamente por la Asamblea General constituida por sus miembros. c) Las demás organizaciones que tengan como objetivo principal la promoción y atención de las personas con discapacidad visual y no sean organizaciones de ciegos según este Estatuto, se considerarán organizaciones para ciegos. ARTÍCULO 3°: Finalidades y propósitos. Para la consecución de las finalidades antedichas la FAICA deberá: a) Coordinar la acción específica de las instituciones federadas. b) Tomar exclusivamente a su cargo la realización de las gestiones de interés general para las personas ciegas y con baja visión, ante las instituciones públicas y privadas con relación a educación, tecnología y acceso a la información, rehabilitación, trabajo, asistencia social, derechos humanos y bienestar general, salvo las que correspondan a las instituciones afiliadas, en razón de la jurisdicción y de la tarea específica de cada una. c) Promover la educación y capacitación de las personas ciegas y con baja visión, y asegurar las mismas igualdades de oportunidades y la formación profesional tendiente a la obtención de ocupaciones adecuadamente remuneradas, de acuerdo con las peculiaridades del medio. d) Propiciar la creación de instituciones o centros tiflológicos oficiales o privados donde las circunstancias lo aconsejen. e) Auspiciar y organizar conferencias, encuentros y congresos, en general sobre asuntos tiflológicos y en particular en materia institucional, técnica, artística, deportiva, en el orden local, regional, nacional e internacional. f) Reunir antecedentes y recopilar datos sobre materiales tiflológicos que puedan ser de utilidad para asegurar, promover o facilitar la educación, la rehabilitación, el acceso a la información, el empleo, la realización de actividades recreativas y culturales. Difundir los sitios para su adquisición, sus aplicaciones y resultados, fomentando en tanto sea posible la producción nacional de dichos materiales o instrumentos, así como el establecimiento de facilidades para su importación, propiciándose la coordinación de los productores y distribuidores de tales materiales auxiliares. g) Informar a las instituciones afiliadas y a la comunidad, acerca de todas las disposiciones y experiencias que tengan relación con las actividades tiflológicas. h) Implementar acciones específicas para visibilizar la especial situación en la que se encuentran las personas con discapacidad visual tales como: mujeres, las niñas y niños, los adultos mayores, los descendientes de pueblos originarios y los residentes en zonas rurales, para favorecer su desarrollo más pleno. i) Difundir la información acerca de avances científicos y aplicaciones tecnológicas y recursos no tecnológicos para mejorar la calidad de vida de las personas con baja visión. j) Promover las actividades relacionadas con la educación física, la recreación y el deporte, con miras a proporcionar a las personas ciegas y con baja visión el más pleno desarrollo psico-físico-social y movilidad independiente. k) Apoyar las acciones que a favor de la prevención de la ceguera se realicen tanto en el orden estatal como privado. l) Propiciar una activa vinculación con los familiares de los niños, jóvenes y adultos con discapacidad visual, así como con el personal técnico y docente que trabaje en el área de la tiflología. ll) Promover la conservación, estudio, y difusión del acervo histórico de la tiflología Argentina. m) Promover el progreso de la legislación atinente a las personas con discapacidad en general y en particular las que tienen discapacidad visual y velar por la plena vigencia de los derechos humanos de este colectivo. n) Realizar todo otro acto o gestión que se considere útil para elevar el nivel educativo, laboral, económico, cultural y social de las personas ciegas y con baja visión. ARTÍCULO 4°: Para cumplir su cometido la FAICA, integrará un fondo que se formará con: a) Cuotas que abonen las instituciones afiliadas; b) Subsidios, subvenciones, donaciones y legados; c) Rentas de bienes muebles e inmuebles; d) Lo recaudado por todo otro medio lícito, de conformidad con el carácter no lucrativo de la entidad. CAPITULO II
ARTÍCULO 5°: La FAICA estará constituida por tres categorías de integrantes, a saber: a) Instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS; b) Instituciones afiliadas ACTIVAS PARA CIEGOS; c) Miembros honorarios. ARTÍCULO 6°: Integrarán la FAICA como instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS, aquellas entidades de primer grado, firmantes del acta constitutiva y las que en el futuro soliciten su incorporación y sean aceptadas por la Comisión Directiva ad- referendum de la Asamblea, que sean organizaciones de ciegos, gocen de personería jurídica, cuyos fines y realizaciones coincidan con los de la FAICA , siempre que sus estatutos no establezcan discriminaciones raciales, políticas o religiosas ni limiten en forma alguna el derecho de las personas ciegas o con baja visión a elegir y ser elegidas para todo sus cargos directivos o cualesquiera sea su función. Las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS, podrán intervenir en las Asambleas hasta con tres delegados, debiendo ser por lo menos uno de los mismos, persona con discapacidad visual. El voto de cada institución equivaldrá a una unidad, sin perjuicio de lo cual todos sus delegados gozarán de voz. Los delegados mayores de edad, podrán ser electos para desempeñar cargos en la Comisión Directiva o en las Asambleas, conforme las particularidades que se especifican en este estatuto. Las delegaciones, al constituirse la Asamblea o al incorporarse a la misma, deberán informar a ésta qué delegado ejercerá el voto y en qué orden será sucedido en caso de estar ausente al momento de las votaciones, debiendo encabezar el orden de prelación los delegados con discapacidad visual. ARTÍCULO 7°: Integrarán la FAICA como instituciones afiliadas ACTIVAS PARA CIEGOS, aquellas entidades de carácter privado definidas como “para ciegos”. Las instituciones afiliadas ACTIVAS PARA CIEGOS podrán intervenir en las Asambleas hasta con tres delegados con voz y al constituirse la Asamblea o integrarse a la misma se deberá indicar cual de ellos ejercerá el voto. Sus delegados podrán ser electos para desempeñar cargos en la Comisión Directiva o en la Asamblea conforme las limitaciones que se especifican en este estatuto. ARTÍCULO 8°: Son deberes y atribuciones de las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS o ACTIVAS PARA CIEGOS: a) Actuar en el orden local, provincial o regional con entera autonomía, pudiendo requerir cuando fuera menester el apoyo institucional y técnico de la FAICA. Por su parte ésta podrá solicitar todo tipo de información a fin de ilustrar su conocimiento acerca de las realidades institucionales y tiflológicas locales y regionales. b) Representar por delegación a la FAICA en el orden local, provincial o regional cuando no fuere menester la intervención directa de la misma, y hacerse representar por ésta en el orden nacional e internacional cuando se trate de gestiones de interés general o representaciones institucionales de segundo grado. Sin perjuicio de ello, en toda ocasión que sea posible, la FAICA y las entidades que las integren actuarán concurrentemente. c) Prestar a la FAICA cuando ésta lo requiera, el apoyo institucional y técnico que fuera menester. Por su parte requerir de la misma todo tipo de información a fin de ilustrar su conocimiento acerca de las realidades institucionales y tiflológicas nacionales e internacionales. d) Sostener los principios, impulsar las políticas y ejecutar las acciones en el orden local, provincial y regional, que prevé el artículo primero de este estatuto. e) Respetar y hacer respetar estos estatutos y las resoluciones de los órganos de la institución. f) Acceder en forma inmediata a los libros y archivos institucionales y técnicos de la FAICA, facilitar el conocimiento de los propios. g) Participar de las Asambleas con los alcances y en la forma prevista en los artículos sexto, séptimo y demás normas aplicables de este estatuto. Las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS y ACTIVAS PARA CIEGOS, podrán incluir por medio de la Comisión Directiva, puntos en el orden el día de las Asambleas Generales ordinarias, solicitud que podrá presentarse hasta treinta días posteriores a la fecha del cierre del ejercicio anual. Por su parte las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS o ACTIVAS PARA CIEGOS podrán: por requerimiento de la mayoría absoluta de las mismas solicitar de la Comisión Directiva la Convocatoria de una Asamblea Extraordinaria para el tratamiento de temas de interés general para la FAICA y sus afiliados, así como a requerimiento de dos tercios de las entidades pertenecientes a cada una de las categorías, requerir de la Comisión Directiva la convocatoria de una Asamblea Extraordinaria para la reforma del Estatuto Social. h) Proporcionar en las Asambleas ordinarias un informe acerca de sus actividades, de conformidad con lo dispuesto por este Estatuto. i) Tener a su cargo la organización de las actividades de sede con motivo de celebrarse Asambleas y encuentros de la FAICA en la localidad en que se hallan emplazadas. j) Organizar encuentros regionales de carácter institucional, técnico, artístico y deportivo que patrocine la FAICA. k) Abonar dentro del segundo cuatrimestre de cada año la cuota social que como mínimo fije la Asamblea, procurando en la medida de sus posibilidades contribuir con mayores aportes. l) Implementar acciones locales, provinciales o regionales en colaboración con otras entidades afiliadas o no afiliadas, pudiendo requerir para su realización el apoyo institucional de la FAICA. ll) Remitir a la FAICA en la fecha de convocatoria de sus respectivas Asambleas, la Memoria y los Estados Contables, así como la nómina de su Comisión Directiva. m) Recibir de la FAICA y proporcionar a la misma toda información en materia legislativa, educacional, rehabilitatoria, laboral, medios técnicos, acciones institucionales y de cualquier otro carácter que sean de utilidad para el mejor y más amplio desenvolvimiento de las personas ciegas y ambliopes y sus organizaciones.
n) Utilizar los medios de difusión de la FAICA para divulgar sus iniciativas y actividades de interés general y a su vez, difundir los principios y el accionar de la FAICA por todos los medios a su alcance. ñ) Participar activamente en la expansión del movimiento de unidad surgido con la FAICA y en la planificación y ejecución de las acciones que la misma deba emprender. Asimismo promoverán en sus asociados, el conocimiento y participación en todo el quehacer federativo. o) Participar de todas las reuniones consultivas que en general se convoquen por la Comisión Directiva de la FAICA o a petición de la mayoría absoluta de las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS o dos tercios de las ACTIVAS PARA CIEGOS. ARTÍCULO 9°: Son miembros honorarios de la FAICA aquellas personas que, a propuesta de la Comisión Directiva o de una o más instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS, sean designadas por la Asamblea, a mérito de los servicios prestados a la FAICA o a la causa de las personas con discapacidad visual en general. Los miembros honorarios podrán intervenir en las Asambleas con voz. CAPITULO III
ARTÍCULO 10°: La Asamblea es la autoridad máxima de la FAICA. Estará integrada por los delegados de las instituciones afiliadas, por los miembros honorarios, con arreglo a los artículos 6,7, 9 y demás normas aplicables. Podrán asistir asimismo como observadores con derecho a voz, personas físicas involucradas con la temática de la promoción de los derechos de las personas con discapacidad visual, conforme las previsiones que fije el reglamento de los presentes estatutos. Para participar de la misma, las instituciones deberán estar al día con el pago de la cuota social. ARTÍCULO 11°: Como acto previo a la iniciación de sus deliberaciones, las Asambleas designarán de entre los delegados de las Instituciones afiliadas que estén presentes, un Presidente que dirigirá los debates, un Secretario que tendrá a su cargo la redacción del acta correspondiente y dos delegados que suscribirán dicha acta conjuntamente con las autoridades de la Asamblea. El presidente y el secretario de las Asambleas deberán ser personas con discapacidad visual. ARTÍCULO 12°: Las Asambleas se reunirán en forma ordinaria dentro del término de ciento veinte días posterior al cierre del ejercicio anual, lo que se produce el treinta y uno de Diciembre de cada año, conforme a lo dispuesto en estos Estatutos, con el fin de considerar el siguiente orden del día: a) Entender en relación con las solicitudes de afiliación, así como en cuestiones disciplinarias, en este caso con arreglo del capítulo V de este Estatuto. b) La Memoria y los Estados Contables que deberán someter a consideración la Comisión Directiva. c) El establecimiento de las políticas y cursos de acción tendientes a la consecución de las finalidades de la FAICA. d) La exposición por parte de las instituciones afiliadas acerca de sus actividades específicas. e) La determinación de la cuota social mínima que deberán abonar las instituciones afiliadas, pudiendo la Asamblea mediante criterios objetivos aprobados por el voto de las dos terceras partes de las instituciones ACTIVAS DE CIEGOS y ACTIVAS PARA CIEGOS presentes en la asamblea, fijar montos diferenciales de cuotas entre las afiliadas, atendiendo a los ingresos y la situación económica general de las mismas. f) La determinación de la localidad en que se desarrollará la siguiente Asamblea, siguiéndose un orden rotativo a través de las localidades en que existan instituciones afiliadas, pudiéndose designar también localidades de modo de promover la actividad federativa. g) Elegir entre los delegados de las instituciones afiliadas, los componentes de la Comisión Directiva, o reelegir a los miembros salientes de las mismas, con arreglo a lo dispuesto en este Estatuto.
h) Todo otro tema incluido en el orden del día por iniciativa de la Comisión Directiva o de una o más instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS o ACTIVAS PARA CIEGOS con arreglo del artículo 6º inc. g). ARTÍCULO 13º: La Asamblea se reunirá en sesión extraordinaria en los siguientes casos: a) Por convocatoria de la Comisión Directiva. b) A requerimiento de las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS y ACTIVAS PARA CIEGOS con arreglo del artículo 8º inc. g) y que estén al día con el pago de la cuota social. Las peticiones señalarán claramente los puntos a considerar, a los efectos de su inclusión en el correspondiente orden del día. En tales casos la Comisión Directiva deberá convocar la Asamblea en un plazo no mayor de quince días, para una fecha que no exceda en cuarenta y cinco días a la fecha de recepción del pedido respectivo. ARTÍCULO 14°:
Las Asambleas sesionarán válidamente con la presencia de la mayoría absoluta de las Instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS y ACTIVAS PARA CIEGOS. Transcurrida las dos horas de la fijada para su iniciación, las asambleas pueden sesionar siempre que haya representantes de afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS presentes y que su número sea mayor al de las afiliadas ACTIVAS PARA CIEGOS, y adoptará sus decisiones por mayoría absoluta de delegados presentes en la Asamblea, salvo en los casos en que este Estatuto establece proporciones especiales. Las votaciones serán nominales y se tomarán por orden alfabético de las denominaciones de las instituciones con derecho a voto representadas en la Asamblea, en el momento de efectuarse cada votación, siendo dirimente el voto del Presidente de la Asamblea en caso de empate. CAPITULO IV
ARTÍCULO 15°: La Comisión Directiva de la FAICA estará integrada por un Presidente, un Vicepresidente, un Secretario General, un Tesorero, un Secretario de Relaciones Institucionales y Comunicación, un Secretario de Rehabilitación, Promoción Social y Empleo, un Secretario de Educación Acceso a la Información y Cultura, un Secretario de Legislación y Derechos Humanos y dos secretarios suplentes. ARTÍCULO 16°: Para ser electos o reelectos como miembros de la Comisión Directiva las personas deberán tener mayoría de edad, ser delegados de las afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS o ACTIVAS PARA CIEGOS y tener además un aval institucional para ocupar un cargo en la FAICA. Para los casos del Presidente, Vicepresidente, Secretario o Tesorero de la FAICA las personas deberán ser ciegas o con baja visión y ser delegados de instituciones ACTIVAS DE CIEGOS. Al menos la mitad de los demás miembros de la Comisión Directiva deberán cumplir para ser elegidos también estas condiciones y en todos los casos deberán ser socios de la institución de base proponente. En la distribución de cargos de la Comisión Directiva se procurará que exista representación de las distintas regiones y realidades del país. ARTÍCULO 17°: Los miembros titulares y suplentes de la Comisión Directiva, durarán tres años en el ejercicio de sus funciones, pudiendo ser reelectos en sus cargos sólo por una vez. En caso de que un miembro de comisión directiva de FAICA pierda la condición de socio de la institución de base proponente, cesará inmediatamente en su condición de miembro de comisión directiva de FAICA. El Presidente no podrá sucederse con el Vicepresidente en su cargo, y si el Presidente fuera reelecto, no podrá cumplir una vez finalizado su mandato, ninguna otra función en la Comisión Directiva. ARTÍCULO 18°: Los integrantes de la Comisión Directiva serán electos en Asamblea por las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS y ACTIVAS PARA CIEGOS, de entre todos los delegados presentes con arreglo a las previsiones contenidas en este Estatuto. Al llegarse al punto del orden del día relativo a la elección de los miembros de la Comisión Directiva, las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS y ACTIVAS PARA CIEGOS podrán proponer los candidatos para desempeñar los distintos cargos. En forma inmediata se pasará a un cuarto intermedio en el que una Junta Electoral compuesta por dos instituciones ACTIVAS DE CIEGOS y una ACTIVA PARA CIEGOS, cuyos delegados gozarán de voz y voto, verificará sumariamente la aptitud estatutaria de los candidatos y oirá las eventuales impugnaciones y defensas, resolviendo en consecuencia. Este procedimiento deberá sustanciarse en el término máximo de una hora, con lo cual con los elementos de juicio disponibles la Junta Electoral deberá expedirse. Seguidamente, en la Asamblea, las instituciones afiliadas procederán a la elección de las autoridades correspondientes. Cuando sea postulado más de un candidato para desempeñar un cargo, la elección del mismo deberá ser secreta. ARTÍCULO 19°: La Comisión Directiva se reunirá en sesión ordinaria una vez por mes y en sesión extraordinaria en los casos siguientes: a) Por convocatoria de la Presidencia; b) A requerimiento por lo menos de tres de sus miembros titulares. En este caso el Presidente convocará dentro de las cuarenta y ocho horas para una fecha que no exceda en cinco días a la fecha de recepción del pedido correspondiente. La Comisión Directiva sesionará validamente con quórum formado por la mayoría absoluta de sus miembros titulares; los suplentes podrán integrar el quórum conforme las previsiones del artículo 27°. Las decisiones serán adoptadas por simple mayoría de votos, salvo en los casos previstos en este Estatuto. En caso de empate quien presida la reunión ejercerá el voto dirimido. Las reuniones podrán hacerse en forma presencial o virtual de sus integrantes, debiéndose en ambos casos labrarse un acta con los principales sucesos y resoluciones adoptadas. El Presidente podrá convocar a un voto postal o electrónico a los miembros de la Comisión Directiva, siempre que en su opinión sea necesario adoptar una solución a un asunto urgente cuya resolución no pueda esperar hasta la próxima reunión. En tal caso para que la resolución sea válida, deberán haber emitido sus votos al menos 5 miembros titulares. Las decisiones que se adopten deberán insertarse en el Acta de la siguiente reunión de la Comisión Directiva. ARTÍCULO 20°: La Comisión Directiva tendrá a su cargo: a) La realización de los planes trazados por la Asamblea; b) La administración de los bienes de la FAICA; c) Convocar anualmente la Asamblea a sesión ordinaria, con treinta días de anticipación a la fecha fijada para la misma, conforme el Art. 12; d) Convocar a Asamblea extraordinaria, con arreglo a lo establecido en los artículos 8º inc. g) y Art. 13º. Las convocatorias a que se refieren los incisos c) y d) serán notificadas mediante comunicaciones por escrito en las que se transcribirán el orden del día, adjuntándose además copia de la documentación correspondiente; e) Someter a la consideración de la Asamblea la Memoria y los Estados Contables correspondientes al último ejercicio; f) Proponer a la Asamblea el aporte a cargo de las instituciones federadas, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 12 inciso e; g) Admitir y rechazar solicitudes de afiliación ad referendum de la Asamblea; h) Convocar coetáneamente a la realización de las Asambleas Generales Ordinarias, a un Encuentro Tiflológico Nacional. Asimismo, promover conjuntamente con las instituciones afiliadas, la realización de Encuentros Regionales, teniendo como propósito básico incentivar la participación de las personas ciegas y con baja visión y de los miembros solidarios de la comunidad; i) Otorgar licencias a sus integrantes por un término no mayor de dos meses, siempre que se mantenga el quórum; j) Entender en cuestiones disciplinarias con arreglo a lo dispuesto en el Capítulo V de este Estatuto; k) Gestionar por intermedio de su Presidente y Secretario General la personería jurídica y la inscripción como entidad de bien público, y aceptar o recurrir las modificaciones que los organismos competentes puedan hacer a este Estatuto. ARTÍCULO 21°: El Presidente de la Comisión Directiva, que es a su vez el Presidente de FAICA, ejercerá la representación legal de la misma, vigilará el cumplimiento de las resoluciones emanadas de los órganos de la FAICA y firmará la correspondencia y documentación social con los directivos que corresponda. Convocará las sesiones de la Comisión Directiva y podrá adoptar en los casos imprevistos o de urgencia, las resoluciones que juzgue necesarias con cargo de informar al cuerpo de que forma parte, en la sesión siguiente. ARTÍCULO 22°: El Vicepresidente colaborará con el Presidente en el cumplimiento de sus funciones y lo reemplazará automáticamente en los casos de ausencia, licencia, renuncia, suspensión, cesantía o fallecimiento. Asimismo tendrá a su cargo atender las relaciones con las instituciones y organismos públicos. ARTÍCULO 23°: El Secretario General tendrá a su cargo el ordenamiento y archivo de toda documentación no contable de la Institución. Suscribirá con el presidente y con el miembro directivo que pudiere corresponder las notas y documentaciones no contables, y preparará las que le incumban o le sean derivadas. Confeccionará las actas de las reuniones de la Comisión Directiva, suscribiéndolas junto con el Presidente y las remitirá a las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS y ACTIVAS PARA CIEGOS. Será el jefe de personal. ARTÍCULO 24°: El Tesorero tendrá a su cargo la percepción y custodia de los fondos sociales, los que se depositarán en las instituciones bancarias que determine la Comisión Directiva, pudiendo retener en caja chica los fondos necesarios para el funcionamiento regular de la FAICA, hasta la suma que establezca mensualmente la Comisión Directiva. Será responsable del movimiento de fondos y su documentación, siendo personalmente responsable de todo pago sin previa autorización de la Comisión Directiva o del Presidente de la FAICA. Informará a la Comisión Directiva cuando ésta lo requiera, del movimiento de fondos y del estado patrimonial de la institución y suscribirá la documentación contable con el Presidente. El Tesorero será responsable de la confección de la documentación contable con la intervención de un Contador Público Nacional. Dicha documentación incluirá la preparación de los Balances Anuales e Inventarios y Cuenta de Gastos y Recursos correspondientes, para su presentación en la Asamblea General Ordinaria de la FAICA. Promoverá la recaudación de fondos y recursos conforme a lo previsto en el artículo 4º y gestionará todo tipo de franquicias y apoyos para la realización de las labores sociales. ARTÍCULO 25°: El Secretario de Relaciones Institucionales y Comunicación tendrá a su cargo atender la relación con las instituciones afiliadas y las instituciones privadas no afiliadas. Es de su incumbencia además, promover la afiliación de instituciones a la FAICA. Será además el responsable de difundir los principios, objetivos y actividades de la FAICA a la comunidad en general y a las organizaciones tiflológicas y personas con discapacidad visual en particular. Funcionarán bajo su área los órganos de difusión que se le asignen y tendrá a su cargo la emisión de una circular mensual como mínimo, con la información institucional y tiflológica. Dentro de la órbita de esta secretaría se creará el Consejo de Fomento Regional, que estará formado como mínimo por representantes de las siguientes regiones del país: NEA, NOA, Centro, Patagonia y Cuyo. Los integrantes de este consejo podrán participar de las reuniones de Comisión Directiva con derecho a voz. ARTÍCULO 26°: El Secretario de Rehabilitación, Promoción social y Empleo tendrá a su cargo las tareas propias del área de su competencia. ARTÍCULO 27°: El Secretario de Educación Acceso a la Información y Cultura tendrá a su cargo el velar por el mejoramiento de la educación de las personas ciegas y con baja visión en todos los niveles de la enseñanza, y promover el desarrollo de actividades de carácter cultural en general, artístico en particular y todo lo atinente al mejoramiento en el acceso a la tecnología y a la información por parte de las personas con discapacidad visual. ARTÍCULO 28°: El Secretario de Legislación y Derechos Humanos elaborará o hará seguimiento de los proyectos de ley u otras normativas vigentes que a nivel nacional puedan estar relacionados con el ejercicio de los derechos y obligaciones de las personas con discapacidad visual o sus organizaciones. Será además el responsable de participar en representación de FAICA de los comités de seguimiento que a nivel nacional puedan establecerse en el marco de las Convenciones Internacionales aprobadas por ley 25280 y 26378.
ARTÍCULO 29°: Los Secretarios Suplentes reemplazarán automáticamente a los directivos titulares en caso de ausencia, licencia, renuncia, suspensión, cesantía o fallecimiento. Deberán asistir a las reuniones de la Comisión Directiva, gozando de voz. Cuando no se alcanzare el quórum previsto en el artículo 17º, lo integrarán gozando en este caso de voz y voto. Se harán cargo de todas las tareas que le sean encomendadas por la Comisión Directiva. Al asumir la titularidad, la Comisión Directiva, por razones fundadas de utilidad o necesidad, podrá proceder a la redistribución de los cargos, no pudiendo afectar tal redistribución la presidencia o la vicepresidencia y deberá realizarse considerando las exigencias previstas en el artículo 16. ARTÍCULO 30°: La Comisión Directiva tendrá a su cargo el determinar los cursos de acción a seguir en todas las tareas que asuma la entidad.
Cada miembro directivo es personalmente responsable de las funciones y labores que le asignen estos Estatutos o los órganos sociales, sin perjuicio de la responsabilidad solidaria que le corresponde asumir a la Comisión Directiva en pleno.
Los miembros directivos se deben colaboración entre sí, pudiendo los órganos sociales disponer la integración de grupos de trabajo con los mismos, así como reasignar funciones por fundadas razones de utilidad o necesidad.
Las funciones o tareas que no estén asignadas por este Estatuto a un directivo en particular, serán asignadas por los órganos sociales a uno o más directivos, a una persona ajena a la Comisión directiva o a un grupo de estudio o de trabajo. ARTÍCULO 31°: A fin de facilitar la ejecución de las tareas, promover la formación dirigencial y asegurar la más plena participación: a) Cada miembro directivo constituirá un grupo de estudio y trabajo que lo secunde en el cumplimiento de sus funciones. b) La Comisión Directiva podrá conformar todas las comisiones de estudio y trabajo que, presididas por un miembro directivo titular o suplente o coordinadas por una persona ajena a dicho órgano, fuere menester para la consecución de los objetivos sociales. c) La FAICA receptará y canalizará las aspiraciones y las peticiones colectivas de las personas con discapacidad visual y, nucleadas en torno a intereses específicos, estableciendo para abordar tales inquietudes cursos de acción orgánicos, en los que participarán necesariamente los interesados. La Comisión Directiva creará dentro de los plazos y conforme las condiciones que fije la reglamentación al presente, Consejos de Mujeres, Juventud y Adultos Mayores, cuyos titulares podrán asistir con voz a las reuniones de la Comisión Directiva. CAPÍTULO V
ARTÍCULO 32°: En todos los procedimientos de carácter disciplinario, las resoluciones deberán ser fundadas y notificadas por escrito; el derecho de defensa estará debidamente garantizado, así como los recursos de reconsideración y apelación.
Cuando interviniere la Asamblea en dichos procedimientos, la misma entenderá en el caso y tomará la resolución pertinente inmediatamente después de constituida.
Si fuere una institución afiliada ACTIVA DE CIEGOS o ACTIVA PARA CIEGOS la sometida al procedimiento disciplinario, la misma no concurrirá a la formación del quórum ni tendrá derecho a voto, sin perjuicio de su facultad a ser oída con motivo de la vigencia del derecho de defensa. ARTÍCULO 33°: La Comisión Directiva, con el voto de dos tercios de la totalidad de sus miembros y por la comisión de acciones contrarias a los principios y disposiciones de este Estatuto y a las resoluciones de los órganos sociales, podrá: a) Suspender hasta por tres meses en el ejercicio de sus funciones a los miembros de la Comisión Directiva, constituyendo asimismo una causal específica para la imposición de esta medida disciplinaria, al incurrir en graves irregularidades en el desempeño del cargo. Cuando el involucrado fuere un directivo titular, en el momento en que específicamente se sustancia el procedimiento del caso, el mismo no votará ni integrará el quórum, pasando a ocupar su lugar, sea cual sea el número de directivos titulares presentes, el directivo suplente que corresponda. b) Suspender hasta por seis meses a los miembros individuales. c) Suspender hasta por seis meses, ad referendum de la Asamblea, a las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS o ACTIVAS PARA CIEGOS. ARTÍCULO 34°: La Asamblea, con el voto de dos tercios de las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS presentes y por las causales previstas en el artículo precedente, podrá: a) Confirmar, modificar o rechazar las medidas disciplinarias aplicadas por la Comisión Directiva. b) Suspender hasta por seis meses a los Miembros de la Comisión Directiva. c) Suspender hasta por un año a las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS o ACTIVAS PARA CIEGOS.
d) Separar de sus cargos cuando las circunstancias del caso lo justifiquen, a los miembros de la Comisión Directiva.
e) Por el voto de dos tercios del total de las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS, separar de la FAICA a las instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS o ACTIVAS PARA CIEGOS, cuando las circunstancias del caso lo justifiquen. CAPÍTULO VI
ARTÍCULO 35°: La FAICA declara la utilidad de las coordinadoras o federaciones provinciales o regionales existentes o que pudieren crearse y establecerá con las mismas vínculos de solidaridad y cooperación. Asimismo, declara que es compatible para las entidades de primer grado, el revistar como afiliadas de la FAICA y de aquellas organizaciones. ARTÍCULO 36°: Este Estatuto podrá ser reformado por una Asamblea Extraordinaria convocada especialmente al efecto. El proceso de reforma y la convocatoria a dicha Asamblea podrá ser impulsado por la Comisión Directiva o un tercio de las afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS. En este caso la convocatoria a la Asamblea Extraordinaria deberá realizarse con 60 días de anticipación, debiendo circularse en la oportunidad las propuestas de enmiendas. Las afiliadas podrán presentar hasta 30 días antes de la Asamblea en la que serán tratadas modificaciones u observaciones, las que deberán ser circuladas por el Secretario General y tratadas en la sesión de la Asamblea correspondiente. Las reformas deberán ser aprobadas por dos tercios del total de las instituciones con derecho a voto. ARTÍCULO 37°: La FAICA subsistirá mientras cuente por lo menos con ocho instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS. En caso de disolución, la Asamblea nombrará una Comisión Liquidadora compuesta por representantes de cinco instituciones afiliadas ACTIVAS DE CIEGOS. Los bienes de la FAICA pasarán a una o más instituciones tiflológicas que gocen de personería jurídica y estén exentas del pago de impuestos por parte de la Dirección General Impositiva de la Nación y de todo otro gravamen nacional, provincial o municipal. En caso de no existir al tiempo de la disolución una entidad que reúna los requisitos enunciados precedentemente, los bienes pasarán al Estado Nacional, con cargo de asignarlos a organismos que atiendan la problemática de las personas con discapacidad visual. ARTÍCULO 38°: La Comisión Directiva de FAICA, está facultada para realizar los trámites ante la Inspección General de Justicia, con el objeto que dicho organismo apruebe las reformas introducidas a su Estatuto Social; asimismo está habilitada para efectuar los cambios que correspondan con el fin de ajustarlo a los requerimientos y exigencias formales de la Inspección General de Justicia. DISPOSICIONES TRANSITORIAS
ARTÍCULO 39°: La Comisión Directiva de FAICA queda facultada para efectuar los ajustes que surjan de la aprobación de la reforma del artículo 12º del Estatuto Social. ARTÍCULO 40°: Para el cómputo de las previsiones del artículo 17 el presente mandato de la Comisión Directiva electa el 29 de noviembre del año 2008 se considerará como primer período.
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