Source: https://www.virtualizados.net/2020/04/samsung-galaxy-s20-analisis/
Timestamp: 2020-08-12 23:29:14+00:00

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Samsung Galaxy S20, review y análisis con opinión - Virtualizados
La gama Galaxy S de Samsung se actualizó hace tan solo unos meses. Samsung decidió lanzar tres nuevos modelos de Galaxy S20. Esta vez, con la eliminación de la versión ‘e’ y con un S20 Ultra con cámara de 108 megapíxeles. Esto hace que la versión más económica sea el Samsung Galaxy S20. En Virtualizados hemos probado este dispositivo: un gama alta compacto con una pantalla excelente y una cámara que da mucho juego. Este es mi análisis.
Pero antes, es importante conocer la gama Galaxy S, ya que hay hasta dos modelos diferentes de cada dispositivo. Por un lado, tenemos al Samsung Galaxy S20. Es el móvil que he podido probar durante más de 15 días. En concreto, se trata de la versión con conectividad 5G de 128 GB. También hay una versión 4G con un precio menor, pero con la misma memoria. Por otro lado, tenemos el Samsung Galaxy S20+, con una pantalla mayor y un sensor más en la parte trasera. El más diferente es el Galaxy S20 Ultra, que cambia completamente en cámara y pantalla.
Samsung Galaxy S20, características
Una pantalla de 120Hz
Un Teleobjetivo que no es realmente un tele
Aplicación de cámara y modos
Bixby: progresa adecuadamente
Smart Things o cómo tiene que ser la integración con los objetos inteligentes
Rendimiento, autonomía y seguridad
Samsung Galaxy S20, puntuación
Comenzamos hablando por el aspecto físico del terminal, que es sin duda, uno de los puntos más positivos del Galaxy S20. No por su diseño, sino por su tamaño compacto. Es un móvil que mide 152 mm de alto y que cuenta con un grosor de unos 8 milímetros. No es un tamaño muy compacto, como podría ser el del Pixel 4, pero sí que tiene unas dimensiones perfectas para sujetarlo y navegar con la pantalla con una sola mano. Además, los marcos de aluminio tienen un acabado redondeado, y esto hace que tengan una mejor sujeción. También ayuda la trasera con los cantos curvados.
Y hablando de la trasera; es de cristal, con un acabado brillante. En mi caso, he podido probar la unidad en color azul. Personalmente, la más bonita. Tiene unos reflejos de colores cuando la luz incide en el cristal, y el acabado tan claro hace que las huellas no se marquen con tanta facilidad. En esa misma trasera está el módulo de cámara: tiene una forma rectangular y sobresale ligeramente del borde. En ese módulo nos encontramos tres sensores y un flash LED. Personalmente, el diseño de esta cámara no me disgusta. No es tan exagerado como el del S20 Ultra.
Los marcos son de aluminio, con un grosor de 7.9 mm en las zonas más gruesas (parte superior e inferior) ya que en los cantos, como la trasera es curvada, son más finos. La botonera está en la zona derecha. En la parte inferior nos encontramos con el USB C y un altavoz principal, mientras que en la zona superior está la bandeja para las tarjetas SIM y micro SD. Los marcos tienen un acabado brillante en un tono plata que combina muy bien con la trasera.
Sin duda, lo más llamativo es la pantalla. Es un panel de 6.2 pulgadas y cuenta con marcos mínimos, tanto en la zona superior como en la parte inferior. La cámara está directamente en la pantalla, es un pequeño punto en la parte superior que se alinea con la barra de notificaciones. El altavoz para las llamadas está escondido en el marco superior. Apenas se ve, pero se escucha perfectamente.
Un detalle interesante del frontal es que la curvatura no es tan pronunciada como en modelos anteriores. Sí notamos esa pequeña inclinación en los cantos a la hora de pasar el dedo, pero es mucho más sutil. Esto hace que el sombreado no sea tan pronunciado. Además, evitamos las pulsaciones fantasmas.
He de reconocer que el diseño del Galaxy S20 me ha gustado mucho. Lo cierto es que, en imágenes, no me parecía un diseño adecuado para la gama alta. Sin embargo, con solo sacarlo de la caja cambié de opinión. Se nota el mimo que ha puesto Samsung en el aspecto, con materiales muy premium y unos tonos de colores muy bien conseguidos. La sensación a la hora de coger el dispositivo es muy buena.
Dimensiones y peso 152 x 68 x 7.9 mm, 164 gramos
Pantalla AMOLED de 6.2” con resolución QHD+ y 120Hz
Cámara principal 12 MP + 64 MP telefoto + 12 MP gran angular Vídeo en 8k
El Samsung Galaxy S20 tiene una pantalla de 6.2 pulgadas. Admite un máximo de resolución QHD+ (3200 x 1440 píxeles). Así como una tasa de refresco máxima de 120 Hz. Sin embargo, para poder utilizar esta frecuencia, necesitas aplicar el modo en Full HD+ (2400 x 1080 píxeles). Samsung no admite aplicar la resolución QHD+ con los 120 Hz, posiblemente porque el gasto de batería sería mayor.
Lo cierto es que merece más la pena aplicar la pantalla en resolución Full HD+ con los 120 Hz ¿El motivo? Porque apenas vas a notar diferencia entre QHD+ y Full HD+, pero sí que notarás los 120 Hz frente a los 60 Hz.
La pantalla del Samsung Galaxy S20 es de las mejores que he probado.
El panel del Galaxy S20 es IN-CRE-I-BLE en todos los sentidos: tanto a nivel de nitidez, brillo y colores. Es una de las mejores panrallas que podemos encontrar en la actualidad. En calidad de imagen, muy similar a la de los iPhone 11 Pro. Y este Galaxy S20 le gana en frecuencia de actualización. El pequeño inconveniente es que los cantos curvados hacen un ligero sombreado en los fondos blancos. Algo que ya viene sucediendo en la mayoría de dispositivos con pantalla curvada.
Los 120 Hz tienen sus puntos positivos y negativos . Lo positivo, que el movimiento de la pantalla es extremadamente fluido. Se nota, sobre todo, si vienes de un móvil con pantalla a 60 Hz. La fluidez es extrema, todo fluye a las mil maravillas. El contenido optimizado a 60 fps o más se ve estupendamente. Lamentablemente, y aunque Samsung dice que escalan los 120 Hz en el contenido no compatible, no hay muchos juegos que admitan esta frecuencia. Además, los 120 Hz gastan más batería. Afortunadamente podemos cambiar la tasa de refrescos en los ajustes del sistema.
Y hablando de ajustes, Samsung nos permite modificar algunos parámetros de la pantalla, más allá de la resolución o la frecuencia. Podemos modificar la temperaturas de color, por si preferimos tonos más cálidos o fríos. También podemos modificar el zoom de la pantalla, así como aplicar el filtro de la luz para reducir la fatiga ocultar.
Vamos con el apartado fotográfico, uno de los puntos estrella del Samsung Galaxy S20. En este caso, contamos con una triple cámara principal. Es la misma que la que vemos en los Samsung Galaxy S20+, salvo que este modelo no cuenta con un sensor ToF, como sí tenemos en la versión Plus. ¿Qué perdemos con esta cuarta cámara del modelo Plus? Principalmente, unos mejores resultados en el modo retrato, ya que en el S20 no es tan preciso a nivel de hardware. También perdemos precisión a la hora de realizar actividades en realidad aumentada, además de algún que otro modo secundario para la cámara.
La cámara principal del Galaxy S20 es de 12 megapíxeles. Le sigue una segunda lente telefoto con resolución de 64 megapíxeles, así como otra lente ultra gran angular con 12 MP de resolución.
Comenzamos hablando de la cámara principal, que tiene una resolución de 12 megapíxeles. Las fotografías a plena luz del día son muy buenas, con un detalle excelente y un color muy bien conseguido. El brillo también es muy bueno, aunque en algunas ocasiones notamos algo de sobre exposición, sobre todo en aquellas zonas con luz directa que contrastan con la sombra. Eso sí, el detalle en los cantos es muy bueno.
En interiores los resultados son muy similares, buen color y detalle en la fotografía. De nuevo, una ligera sobre exposición en las zonas más iluminadas. Parece que algo de culpa la tiene el procesado final, que es algo mejorable en cuanto a la interpretación del brillo y sombras. Sin embargo, no es algo preocupante, y mucho menos hace que sea una cámara mala. Las pruebas reflejan que la cámara principal del Galaxy S20 es una de las mejores que podemos encontrar actualmente.
La cámara del Samsung Galaxy S20 nos permite hacer fotos con una resolución de 64 MP, aquí se activa la segunda cámara, que también se usa para el zoom. Con estos 64 MP, el detalle es mucho mejor, sobre todo en situaciones alejadas. Eso sí, la diferencia no es abismal frente a la cámara de 12 MP, por lo que solo es recomendable utilizar este modo cuando le vayas a dar un uso más profesional (edición, por ejemplo) o para imprimir la fotografía a gran escala. Ya que así apenas pierde calidad. Sin embargo, si solo vas a tomar la fotografía para guardarla en la galería o subirla a redes sociales, no es recomendable utilizar esta resolución.
Modo retrato normal
Modo retrato angular
El modo retrato del Galaxy S20 también está muy bien conseguido. El recorte es bueno, tanto en personas como en objetos. Además, podemos ajustar el nivel de desenfoque de fondo, así como la posibilidad de cambiar entre la cámara normal o la ultra gran angular.
Samsung Galaxy S20 | GALERÍA DE FOTOS.
Pasamos a las escenas nocturnas. Como es normal, se pierde bastante detalle en la imagen. En este escenario el procesado es bueno, ya que nos ayuda a conseguir algo más de brillo. No hay una sobre exposición en las luces. En general, la calidad es muy buena. La cámara incluye un modo noche que nos ayuda a conseguir algo más de luz en situaciones oscuras.
La segunda cámara, de 64 megapíxeles, se encarga de hacer las fotografías con zoom. Realmente, este sensor telefoto no es un telefoto. Samsung utiliza una mezcla de zoom óptico y digital para realizar un 2x. Para el resto de aumentos, Samsung recorta la imagen de 64 MP. Realmente es fácil saber si exactamente se trata de un sensor teleobjetivo, con un 3x por defecto. En este caso, no lo es, ya que podemos activar un modo de 64 Mpx para hacer fotografías con un zoom 1x.
Ojo, esta configuración no tiene por que ser mala. Como este sensor ofrece un mayor detalle en zonas alejadas, apenas notamos diferencias respecto a un zoom teleobjetivo. Al menos, eso es lo que he podido comprobar al hacer las pruebas. El Zoom 3x, es muy similar al que encontramos en otros modelos. Las fotografías con zoom 3x tienen un buen detalle y color, con resultados similares a la cámara principal. Incluso en interiores se consiguen muy buenos resultados. Contra más aumentemos el zoom, más pérdida de detalle vamos a tener, aunque se mantiene el buen color y estabilización es muy buena.
El tercer sensor es una lente ultra gran angular. Tiene la misma resolución que la lente frontal: 12 megapíxeles. ¿Los resultados? Muy buenos. El ángulo es lo suficientemente amplio para capturar más información en la imagen, pero sin distorsionar la fotografía. Buen detalle en las zonas más alejadas, salvo cuando tiene que capturar mucha información, como, por ejemplo, un bosque con muchos árboles (se puede ver en la imagen). En interiores se pierde algo, pero hace buen trabajo. Este modo de cámara es perfecto para fotografiar paisajes, hacer fotos en grupo o incluso buscar un enfoque más artístico. Por ejemplo, capturando en posición vertical.
Un detalle muy interesante: el cambio entre cámaras es extremadamente fluido. Podemos pasar de un zoom 30x al 0.5x (gran angular) en unos segundos, y con una interfaz completamente fluida.
La cámara frontal tiene una resolución de 10 megapíxeles. Puede parecer algo baja frente a la competencia. Por ejemplo, la del Huawei P40 es de 32 megapíxeles. Sin embargo, los resultados son muy buenos. Notamos algo de sobre exposición con el procesado, pero tiene unos colores muy bien conseguidos y un detalle excelente. Eso sí, en situaciones nocturnas flojea bastante.
En cuanto al vídeo, la cámara del Galaxy S20 permite grabar hasta en 8K. Es una resolución muy muy alta. Es aconsejable grabar a esta resolución si tienes un televisor Samsung 8K o si vas a subir el vídeo a YouTube en esta resolución. Si no, lo recomendable es dejarlo en un máximo de 4K.
La calidad de vídeo es muy buena. Una de las mejores que he probado en un móvil. Buen color y un detalle increíble en las escenas. Además, una estabilización muy conseguida. Un detalle importante: podemos cambiar de cámaras durante el vídeo con un movimiento extremadamente fluido y sin ningún corte.
La app de cámara del Samsung Galaxy S20 es muy buena. La interfaz tiene un diseño minimalista, con controles útiles y ajustes muy buen ubicados. Uno de sus fuertes es que podemos colocar los modos de la cámara en la posición que queramos. Y hablando de modos, son muchas las opciones que podemos encontrar para la fotografía. Por ejemplo, el modo AR, que nos permite hacer vídeos con dibujos de realidad aumentada. También hay modos para la cámara, como el ‘Profesional’, para ajustar parámetros de forma manual.
En la zona superior hay algunos ajustes muy interesantes, como la posibilidad de cambiar la resolución de la cámara, escoger entre diferentes filtros o efectos, o ajustar el temporizador. Desde aquí también podemos activar un modo de fotografía animada, donde podemos hacer una fotografía con una pequeña toma de vídeo. La cámara también incluye un modo de optimizador de escenas, donde ajusta la cámara de forma automática, dependiendo de lo que esté enfocando, para conseguir la mejor fotografía.
Esto hace que algunas escenas salgan algo más saturadas y con colores menos reales. Por lo tanto, lo más aconsejable es mantener esta opción desactivada.
El Samsung Galaxy S20 llega con One UI 2.0, una capa de personalización propia que corre bajo Android 10. One UI 2.0 ya está en algunos terminales Samsung, y las diferencias respecto a la primera versión de One UI son mínimas, salvo pequeñas mejoras en algunos elementos de la interfaz.
One UI es, en mi opinión, una de las mejores capas de personalización que podemos encontrar en Android, después de Android Stock y Oxygen OS, que es la capa de personalización de OnePlus. Es una interfaz muy limpia, con un unos colores muy acertados y un diseño en los iconos muy bien implementado. El contenido es visible y los elementos que vemos son los justos y necesarios. Por supuesto, One UI cuenta con el modo oscuro de Android 10.
One UI cuenta con algunas prestaciones extra para estos Galaxy S20. Tenemos la pantalla Edge, que cuenta con un acceso directo en uno de los laterales Este muestra diferente información en pestañas. Por ejemplo, podemos tener acceso a las aplicaciones más importantes, los contactos favoritos o a ‘Smart Select’, que nos da la posibilidad de hacer capturas de pantalla a un área concreta, o incluso de crear GIFs a través de los vídeos. No es una función que vayas a utilizar mucho, pero ahí esta, y viene muy bien.
Los Samsung Galaxy S20 incorporan la navegación con gestos. Es muy intuitiva y fácil de usar, en poco tiempo de acostumbras. Es muy similar a la que vemos en otros dispositivos:
Para retroceder: desliza desde uno de los laterales
Para ir al Home: desliza desde la parte inferior hacia el centro de la pantalla
Para abrir la multitarea: desliza desde la parte inferior y mantén el dedo en el centro de la pantalla
Para abrir el Asistente de Google: desliza desde uno de los laterales.
El único punto negativo que le he encontrado: cuando activamos Samsung Pay, el gesto de la parte inferior se solapa con la pestaña para abrir las tarjetas y pagar con el móvil. Por lo tanto, al hacer el gesto para ir al home o para abrir el cajón de aplicaciones, se abre Samsung Pay ¿Solución? desactivar la pestaña del inicio en la app.
También nos encontramos con algunas aplicaciones propias, como Game Launcher. Es una app de gestor de juegos. Podemos ver todos los que tenemos instalados, así como juegos recomendados. También nos da la posibilidad de conocer un histórico con las partidas jugadas, los ‘Games’ más populares y un Discord propio para chatear con los jugadores.
Bixby es el asistente virtual de Samsung. Comparte espacio junto con el Asistente de Google, aunque este está en un segundo plano. Bixby se compone de dos categorías. Por un lado, Bixby Home. Es una especie de ‘Feed’ que aparece en la zona izquierda de la pantalla de inicio. Desde ahí podremos ver recomendaciones y widgets de las aplicaciones, recomendaciones, el tiempo o las noticias más importantes. Lo cierto es que está muy bien implementado, y podemos editarlo para añadir apps de terceros compatibles.
Por otro lado está Bixby Voice, el asistente de voz. Se convoca presionando el botón de apagado. Bixby habla en Español, y parece entender a la perfección la mayoría de comandos. Podemos preguntarle por el tiempo, las últimas noticias, que ponga una canción en Spotify, que añada un evento en el calendario etc. Nos responderá con una voz natural y de manera inmediata. Algunas aplicaciones de terceros también son compatibles.
Con Bixby también podemos crear rutinas, de forma que realice algunas acciones a determinadas horas. Por ejemplo, podemos pedirle que ponga música y nos diga qué tiempo hace cuando nos despertemos.
Lo cierto es que el ecosistema de Samsung está muy avanzado, pero parece que no tiene tanto protagonismo como el de Apple o el de Google. Smart Things es la app donde podemos controlar todos los dispositivos del hogar. Si tenemos un televisor, ordenador u otro dispositivo inteligente de la marca Samsung, podremos controlarlo desde ahí. Pero no solo podemos enlazar los productos de la marca. También tenemos la posibilidad de acoplar otros accesorios. Por ejemplo, una bombilla inteligente de Philips o Xiaomi.
De esta forma, podremos controlar los accesorios desde la App, así como sincronizarlos con Bixby Voice para las rutinas o para pedir que encienda / apague / ajuste el dispositivo a través de la voz. Lo que más me ha gustado de Smart Thins es la interfaz tan intuitiva y bonita, además de lo fácil que es enlazar un dispositivo.
No es todo positivo en la capa de personalización de Samsung. Durante estas semanas de uso he notado ajustes que no me han gustado. En primer lugar, la publicidad de la propia marca. De vez en cuando Samsung activa notificaciones promocionales de sus productos. Esto no tiene mucho sentido cuando estamos pagando 900 euros en un móvil. Eso sí, no es tan exagerada como la que podemos ver en los terminales de Xiaomi. En mi caso, durante los 15 días, me han aparecido 3 notificaciones de publicidad. En los ajustes del dispositivo se pueden desactivar las opciones de publicidad, pero no es fácil encontrarlo.
Además. algunas apps, como Samsung Pay, también muestra publicidad bastante intrusiva. La app de pagos debería ser extremadamente sencilla y minimalista (hace unas versiones, lo era). Sin embargo, se ha convertido en un portal de publicidad, incluso a la hora de pagar en un comercio.
En definitiva, One UI es una de las mejores capas de personalización que podemos encontrar en la actualidad: bonita, intuitiva, con un ecosistema muy maduro y un asistente que cada vez mejora más. Esperamos poder ver unos ajustes algo menos confusos para controlar, por ejemplo, el tema de la publicidad.
Samsung ha optado por un procesador Exynos para este Galaxy S20. No nos sorprende, ya que en Europa llevan un tiempo con chips propios, mientras que en Estados Unidos y otros mercados apuestan por procesadores Qualcomm. En concreto, el Snapdragon 865. En este caso, el Galaxy S20 está acompañado con 8 GB de memoria RAM, así como un almacenamiento interno de 128 GB, que es ampliable mediante micro SD.
Hay algo de polémica por el tema de los procesadores, y es que parece que el Exynos 990 que monta, es algo menos potente que el Snapdragon 865 de Qualcomm. Está claro que no es un problema para la mayoría de usuarios, porque el Exynos de Samsung hace un increíble trabajo: funciona a las mil maravillas, incluso con los juegos más potentes que podemos encontrar en Android. Las 8 GB de RAM también son más que suficientes para las tareas más exigentes. En ningún momento he encontrado LAG o cortes en el sistema o navegación.
Una batería suficiente
Llegamos al apartado de la autonomía. El S20 tiene una batería de 4.000 mAh, una capacidad más que decente teniendo en cuenta su tamaño de pantalla y la optimización de un procesador de gama alta. Sin embargo, los 120 Hz y la conexión 5G pueden afectar bastante en el rendimiento. En mi experiencia, los 4.000 mAh han aguantado bien, llegando al final del día con un uso normal / medio intensivo, y utilizando la pantalla a 60 Hz con resolución Full HD+
Con un uso algo más intensivo: brillo al máximo y 120 Hz activados los resultados no son tan deseados y difícilmente conseguimos llegar al final del día. Por lo tanto, si quieres tener activada esta frecuencia de pantalla, será mejor que evites jugar a juegos a no ser que tengas un cargador a mano.
Cuenta con un posibilidad de carga rápida: en 30 minutos podemos cargar el 50 por ciento de la batería. Podemos cargar el dispositivo de forma inalámbrica con cualquier cargador Qi. Además, admite el modo ‘PowerShare’, que hace del Galaxy S20 un cargador inalámbrico para cargar, por ejemplo, los auriculares.
El Samsung Galaxy S20 cuenta con un lector de huellas dactilares integrado en la pantalla. Además, tenemos la posibilidad de activar el reconocimiento facial a través de software.
Vamos con el lector de huellas dactilares, ya que es el método que he utilizado en la mayoría de ocasiones. Funciona muy bien, es muy rápido y está en una posición cómoda para el dedo. Eso sí, en alguna ocasión falla el reconocimiento y nos obliga a posicionar el dedo de forma exacta en el lector.
En cuanto el reconocimiento facial, este se realiza a través de software. No hay ningún sensor 3D que escanee nuestro rostro para tener un reconocimiento más preciso. Sin embargo, funciona muy bien: es rápido y con solo levantar el terminal se desbloquea. Un detalle interesante (y que personalmente, me ha encantado), es la pequeña animación que hace el aro de la cámara cuando el terminal se desbloquea con el reconocimiento facial. Son detalles sin importancia, pero que están muy bien en un gama alta.
El Samsung Galaxy S20 ya está a la venta. Llega en tres colores diferentes: negro, azul y rosa. Solo hay una versión con 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, aunque hay dos versiones: una con 4G, que tiene un precio de 900 euros, y otra con 5G, que cuesta 100 euros más: 1.000 euros.
Es un terminal caro, pero ofrece muy buenas características. Uno de los puntos más positivos es su pantalla. El Galaxy S20 tiene un panel increíble, con una calidad excelente y una tasa de refresco que hace que no quieras volver a los 60 Hz. Aunque es pequeña, resulta perfecta para consumir contenido multimedia.
Otro de los puntos positivos de este terminal es la cámara: buenas tomas en la mayoría de situaciones, con una app excelente y un gran angular muy bien parado. El ‘telefoto’ también consigue muy buenos resultados, y la grabación de vídeo es excelente. Una muy buena opción que podamos capturar hasta en 64 megapíxeles.
One UI sigue madurando muy bien. La interfaz ha conseguido situarse en una de las mejores que podemos encontrar en un móvil. Bonita, minimalista, con buenos controles y rápida. Bixby se mantiene y avanza poco a poco. ¿El rendimiento? También es excelente, con muy buenos resultados incluso en los juegos más exigentes.
El Samsung Galaxy S20 es pequeño, pero matón.
El Samsung Galaxy S20 también tiene algunos puntos negativos. La batería es algo justa cuando tenemos los 120 Hz activados, y la cámara flojea en algunos puntos.
En definitiva, el Samsung Galaxy S20 es una buena opción para aquellos usuarios que buscan un gama alta compacto, con buena pantalla y sin sacrificar en el apartado fotográfico. Este terminal es una muy buena alternativa al iPhone 11 o al Pixel 4.
Compra aquí el Samsung Galaxy S20.
Le falta algo más de batería
Algunas apps de Samsung tienen demasiada publicidad propia

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