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ACTAS OFICIALES DE LA ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD N 94 ,/. -.1 PRIMER INFORME SOBRE LA SITUACION SANITARIA MUNDIAL - PDF
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Miguel Gil Martín
1 ACTAS OFICIALES DE LA ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD N 94,/. -.1 _V PRIMER INFORME SOBRE LA SITUACION SANITARIA MUNDIAL ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD PALAIS DES NATIONS GINEBRA Noviembre 1959
2 NOTA En mayo de 1956 la Novena Asamblea Mundial de la Salud invitó a los Estados Miembros de la OMS a que, dando en algún modo cumplimiento a las obligaciones que les imponía el Artículo 61 de la Constitución, preparasen un informe que en lo posible abarcase el periodo transcurrido desde principios de 1954 hasta fines de y pidió al mismo tiempo al Director General que presentase a la 11 Asamblea Mundial de la Salud el primer informe sobre la situación sanitaria mundial para resumir los que hubieran enviado los Estados Miembros. La 11 Asamblea Mundial de la Salud examinó en junio de 1958 el informe preparado por el Director General y, después de agradecer la ayuda que habían prestado los Estados Miembros facilitando aquel material, invitó a estos últimos a que propusieran las modificaclones oportunas para su redacción definitiva. 2 La exposición general que forma la Parte I del presente volumen es una síntesis que resume por grandes grupos de materias el contenido de los informes enviados por los Estados Miembros, informes que, con las rectificaciones propuestas por los gobiernos, se reproducen en la Parte II. 1 Resolución WHA9.27: Act. of Org. mund. Salud 71, 27 2 Resolución WHA11.38: Act. of. Org. mund. Salud 87, 34 PRINTED IN SWITZERLAND
3 INDICE Preámbulo Págin a víl Introducción 1 PARTE I - EXPOSICION GENERAL Capítulo 1. Factores que intervienen en la salud de los pueblos 7 1. Clima y otras condiciones geográficas 7 2. Condiciones del medio 8 3. Factores generales 10 Capítulo 2. El estado de la salud pública La medición de la salud Fuentes de información estadística Tendencias en el estado de salud de diversos paises en curso de desarrollo Evolución de la salud física y mental. Niveles de nutrición 23 Capítulo 3. La administración de los servicios y actividades sanitarios El papel de diversos departamentos gubernamentales Papel y estructura de las administraciones sanitarias 28 Capítulo 4. La distribución de funciones en los servicios sanitarios Asistencia médica (hospitales, dispensarios, servicios de rehabilitación y servicios de asistencia domiciliaria) Higiene maternoinfantil Salud mental Higiene del trabajo Educación sanitaria Higiene dental Nutrición Sanidad veterinaria Sanidad y saneamiento Lucha contra las enfermedades transmisibles Las enfermedades crónicas degenerativas y el envejecimiento 61 Capítulo 5. Centros e instituciones Institutos nacionales de sanidad y laboratorios de salud pública Hospitales, consultorios, centros sanitarios, centros rurales de sanidad, etc Servicios de estadística Servicios domiciliarios de sanidad Servicios de preparación e inspección de medicamentos, productos biológicos y alimentos 77 ri e('us -m
4 Página Capítulo 6. Ènseñanza y formación profesional Enseñanza de la medicina 2. Las enseñanzas de enfermería y la formación de enfermeras de salud pública 3. El personal auxiliar de los servicios sanitarios Capítulo 7. Perspectivas Tendencias de la acción sanitaria 2. Las perspectivas en la administración sanitaria 3. La preparación de planes a largo plazo 4. Programas específicos a corto plazo 5. Lucha contra las enfermedades transmisibles 6. El desarrollo de la sanidad rural 7. Disponibilidades de personal médico 8. Mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo 9. Los planes de desarrollo comunal 10. La salud y las radiaciones 11. Investigaciones y estudios prácticos 12. La colaboración internacional PARTE II - DESCRIPCION POR PAISES Región de Africa Página Región de Africa (continuación) Página Africa Ecuatorial Francesa 101 Sierra Leona 137 Africa Occidental Francesa 103 Somalia (Protectorado Británico) 139 Angola 105 Suazilandia 141 Basutolandia 107 Tanganyika 142 Bechuania (Protectorado) 108 Togo (República Autónoma) 144 Cabo Verde 110 Uganda 146 Comores (Archipiélago) 110 Unión Sudafricana 148 Congo Belga 112 Zanzíbar 151 Gambia (Colonia y Protectorado) 114 Ghana 117 Guinea Portuguesa 119 Región de las Américas Kenya (Colonia y Protectorado) 120 Alaska 155 Liberia 122 Antillas Neerlandesas 156 Madagascar 124 Argentina 157 Mauricio y dependencias 125 Bahamas (Islas) 159 Mozambique 126 Barbada 160 Nigeria (Federación de) 128 Bermudas (Islas) 161 Reunión 131 Bolivia 162 Rhodesia y Nyasalandia (Federación de) 132 Brasil 164 Ruanda -Urundi 133 Canadá 166 Santa Elena y dependencias 134 Colombia 170 Santo Tomé y Principe 136 Costa Rica 171 Seychelles 136 Cuba IV -
5 Región de las Américas (continuación) Página Región de Europa (continuación) Chile 174 Finlandia 254 Departamentos Franceses de América 176 Francia 258 Ecuador 177 Gibraltar 262 El Salvador 178 Grecia 263 Estados Unidos de América 179 Hungría 265 Guatemala 183 Irlanda 269 Guayana Británica 184 Islandia 273 Haití 186 Italia 275 Hawaii 187 Luxemburgo 279 Honduras 188 Marruecos 280 Honduras Británico 189 Mónaco 282 Jamaica 190 Noruega 282 Leeward (Islas) 191 Países Bajos 285 México 193 Polonia 289 Nicaragua 195 Portugal 292 Panamá 197 Reíno Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. 294 Panamá (Zona del Canal) 198 Rumania 300 Paraguay 199 Suecia 304 Perú 200 Suiza 306 Puerto Rico 201 Turquía 309 República Dominicana 203 Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas 312 Surinam 205 Yugoeslavia 315 Trinidad y Tabago 206 Uruguay 207 Región del Mediterráneo Oriental Venezuela 208 Aden (Colonia y Protectorado) 321 Vírgenes Americanas (Islas) 210 Windward (Islas) 210 Página Arabia Saudita 322 Chipre 324 Egipto 326 Región de Asia Sudoriental Etiopía 329 Afganistán 217 Irak 330 Birmania 218 Irán 331 Ceilán 220 Israel 333 India 222 Jordania (Reino Hachemita) 335 India Portuguesa 224 Líbano 336 Indonesia (República. de) 226 Libia (Reino Unido) 338 Nepal 229 Pakistán 339 Tailandia 229 Siria 341 Somalia Francesa 342 Región de Europa Sudán 343 Túnez 344 Alemania (República Federal) 235 Yemen 346 Austria 238 Bélgica 240 Bulgaria 243 Región del Pacífico Occidental Checoeslovaquia 245 Australia 349 Dinamarca 247 Borneo Septentrional 351 España 252 Brunei 353 -V --
6 Región del Pacífico Occidental (continuación) Página Región del Pacífico Occidental (continuación) Página Camboja 354 Nueva Guinea Neerlandesa 374 Cook (Islas) 355 Nuevas Hébridas 375 Corea (República de) 355 Nueva Zelandia 377 China (República de) 357 Papua y Nueva Guinea 378 Federación Malaya 359 Polinesia Francesa 379 Islas Fiji 361 Protectorado Británico de las Islas Salomon 381 Filipinas (República de) 362 Samoa Americana 382 Gilbert y Ellice (Islas) 365 Samoa Occidental 382 Guam 365 Sarawak 383 Hong Kong 367 Singapur 384 Japón 369 Territorio en Fideicomiso de las Islas del Pacífico 386 Laos 371 Timor Portuguesa 387 Macao 372 Tokelau (Islas) 388 Niue (Isla) 373 Tonga 388 Nueva Caledonia y dependencias 373 Viet Nam 389 Indice de países 393 GRAFICOS 1. Regiones climáticas frente a 8 2. Densidad de la población frente a 9 3. Notificación de casos de viruela, por continentes, Regresión de la frecuencia del cólera, Regresión de la frecuencia del tifus: Casos notificados de tifus transmitido por piojos, Región de Africa Región de las Américas Región de Asia Sudoriental Región de Europa Región del Mediterráneo Oriental Región del Pacífico Occidental vl -
7 PREAMBULO Este informe, referente al periodo , es el primer informe sobre la situación sanitaria mundial. Los informes anuales del Director General han tratado de las actividades de la OMS año por año, habiéndose presentado de esta manera un amplio examen de lo realizado por la Organización en diversos países. Este Informe Anual se ha convertido merecidamente en una característica esencial de las funciones de la OMS, y la experiencia acumulada, procedente de diez años de actividad, ha constituido una auténtica contribución a la historia internacional. No obstante, y por razones diversas, la obligación aceptada por los Estados Miembros en el Artículo 61 de la Constitución de la OMS, de informar sobre los progresos realizados hacia el mejoramiento de la salud, ha quedado en suspenso durante estos primeros años. Este hecho ha sido reconocido por la Asamblea Mundial de la Salud, habiendo motivado recientemente el que reafirmara 1 la responsabilidad de la Organización Mundial de la Salud en lo que se refiere a examinar la situación sanitaria en el mundo y el que confirmara que esto es una función esencial de la Organización. La asistencia que la OMS ha tenido el privilegio de prestar a muchas naciones en cuestiones tales como educación y adiestramiento de personal, lucha contra enfermedades transmisibles y administración sanitaria, ha quedado documentada en cierto número de publicaciones, entre las que figuran el Bulletin de la Organización Mundial de la Salud y la Serie de Informes Técnicos ; pero un análisis más profundo muestra la importancia que tiene también para cada país el contar con una oportunidad para exponer por sí mismo su situación sanitaria. Como los países difieren tanto en extensión, población y recursos, es esencial que cada exposición del progreso de los servicios sanitarios se destaque sobre un fondo de realidad. Sería absurdo esperar que un país pequeño y escasamente poblado tenga los mismos planes sanitarios que un estado muy industrializado y de enormes dimensiones ; sin embargo, su historia de superación de dificultades podría ser bien comprendida y convertirse en un gran motivo de aliento para otros paises que se hallan en la misma senda de progreso. Para una organización internacional como la OMS, uno de los métodos de servir a los Estados Miembros consiste en presentar fielmente, en un esbozo claro y sencillo, una imagen del estado de salud de cada país y territorio, basada en la información de que se dispone en la actualidad, y en destacar debidamente los nuevos acontecimientos. Por este medio, cada país mantendría al mundo informado de sus proyectos y actividades, y así todos los pueblos estarían más familiarizados con los problemas de los demás, viéndolos en relación con determinados recursos de personal, dinero y equipo. Además, el mundo descubriría lo que se está haciendo en la gran empresa de mejorar la salud en una escala mundial. Por lo tanto, yo pediría a las autoridades sanitarias nacionales que, al leer este informe, dirigieran su atención especialmente a los esfuerzos que se están llevando a cabo, a menudo frente a grandes dificultades, para elevar el nivel de salud y de bienestar de pueblos que les eran antes poco conocidos. Este es el motivo de que la descripción de los servicios sanitarios de cada país vaya precedida de una breve y muy sencilla exposición de términos de referencia directa o accidental, que puede ser fácilmente comprendida por todos. Las autoridades sanitarias nacionales poseen, naturalmente, un conocimiento detallado de su propia situación y servicios, y pueden pensar quizá - especialmente en los países mayores - que parte de la información es demasiado obvia para una presentación seria. Sin embargo, cuando se lee el estudio de un país poco conocido, se agradece mucho un mínimo de información general, que coloca la situación sanitaria en un marco realista y muestra su fase de desarrollo. Aun siendo una primera tentativa, este informe cumple dos finalidades distintas. Una de ellas es la descripción (hasta donde se dispone de datos) de la situación sanitaria en cada una de las unidades 1 Resolución WHA11.38 de la 118 Asamblea Mundial de la Salud, junio de 1958 (Act. of Org. mund. Salud 87, 34) - VII -
8 políticas o administrativas de población, ya sea independiente o sin gobierno propio, de modo que resulte posible un examen verdaderamente mundial de la salud. Es probablemente la primera vez que en el servicio internacional se ha intentado reunir, en una sola esfera, una documentación tan amplia, y es innecesario decir que la información facilitada en cada estudio particular se halla lejos de ser completa, pero da por lo menos una idea de conjunto de la salud mundial. Una representación completa y suficiente de tal concepto de la salud mundial sólo puede lograrse gradualmente y con la cooperación activa de todos los Estados Miembros, grandes y pequeños. Esto no puede hacerse en un año, y quizá tampoco en una década ; pero cada avance en el intercambio de experiencia es terreno ganado. Puede esperarse confiadamente una cooperación internacional eficaz y continua cuando las administraciones sanitarias nacionales se den cuenta de la semejanza que en lo esencial tienen sus problemas con los planteados en otros países y comprendan las fases ineludibles del paso de una era a otra. La segunda finalidad para la que servirá este informe es la de destacar claramente diversos aspectos de la labor sanitaria, tal y como se observa en diferentes países, desde el punto de vista de la medicina moderna, no como una disciplina aislada, sino como una rama viva de las ciencias sociales y biológicas. Los siete primeros capítulos, que han sido preparados como introducción a los estudios breves por países, sirven, no como un resumen, sino como una síntesis de los temas tratados en los estudios y presentados por cada uno de los países. Las prácticas e ideales sanitarios variables no representan lo que está sucediendo en ningún país determinado, pero dan una imagen compuesta de una serie de destacados acontecimientos y esfuerzos en muchos países. La parte principal del informe ofrece, pues, un estudio amplio de la «situación sanitaria» actual del mundo en un sentido colectivo. Y respecto al porvenir? Como una rama de las ciencias biológicas y sociales que trata directamente del bienestar humano, un informe sobre la situación sanitaria no estaría completo si no se tuvieran en cuenta todos los aspectos sociales, culturales y económicos que afectan a la salud de una población. Desde el punto de vista de la OMS es esto especialmente importante, habida cuenta de la definición de salud que figura en su Constitución. El conocimiento y la experiencia actuales en las esferas de la medicina y de la sanidad han permitido que el personal de salud pública proyecte sus actividades de tal modo que se pueda garantizar razonablemente la salud mental y física de los pueblos, pero la falta de información equivalente respecto al «bienestar social» le plantea muchos problemas sobre los que no puede influir. Los administradores sanitarios están examinando estas cuestiones urgentes y familiarizándose con los riesgos sociales y económicos que afectan a la salud, avanzando de esta manera hacia los objetivos del bienestar social. Este primer informe sobre la situación sanitaria mundial está lejos de ser completo en muchos aspectos, pero el haber empezado es un acto de fe. Esto es el burdo armazón de una estructura que creo que con el trascurso de los años se hará estable, bien organizada y plenamente representativa. Director General
9 INTRODUCCION En su Introducción al Informe Anual correspondiente al año 1954, el Director General hacía observar que el aspecto más alentador de las peticiones recibidas por la Organización Mundial de la Salud durante el año fue el deseo activo mostrado por muchos países de obtener ayuda de la OMS en la elaboración de planes a largo plazo para el desarrollo progresivo y ordenado de sus servicios sanitarios. Esta tendencia, como muchos países han demostrado en sus resultados, es de la máxima importancia porque representa un movimiento hacia un sistema organizado de planeamiento y ejecución. El progreso va mas allá que esto, como señalaba el Director General: indica una creciente disposición a emprender una acción conjunta para la resolución de problemas que afectan a más de un país, disposición bien demostrada en el considerable número de planes interpaíses e interregionales. En el Informe correspondiente al siguiente año se indicaba que los efectos favorables de las campañas de mejoramiento «no representarán un beneficio patente para la salud pública a menos que se logre desarrollar con eficacia los servicios sanitarios nacionales». De estas y otras indicaciones podemos deducir que las naciones, grandes y pequeñas, tienen conciencia del valor de la autoayuda al asumir la responsabilidad del desarrollo de sus propios servicios; y buscan asistencia principalmente en tres direcciones: la lucha mundial contra las enfermedades transmisibles, el mejoramiento de los servicios sanitarios ya establecidos y la elevación de los niveles de educación y adiestramiento para todos los tipos de personal sanitario. Hasta ahora, y con bastante justificación, la Organización Mundial de la Salud ha expuesto año por año los fines de un programa sanitario y los pasos que ha dado, a petición de un país y otro, para acercarse a estos objetivos. No obstante, puede percibirse un sentimiento de descontento por el hecho de que en algunos casos la misma inaccesibilidad de las cumbres de la salud y el bienestar ha servido para desanimar a un país, cuando un objetivo más modesto podría haber resultado alentador. Antes de llegar a las cimas es esencial que se explore el terreno intermedio. Esta idea puede ser ilustrada simplemente mediante la referencia a la educación y el adiestramiento del personal sanitario. Desde un punto de vista ideal puede ser conveniente tener en todas las zonas un cupo completo de personal médico y de enfermería altamente preparado, con toda la serie de auxiliares que requiere un servicio plenamente desarrollado. Sin embargo, esta misma plenitud podría quizá resultar contraproducente al causar en las personas una innecesaria preocupación por las enfermedades. Además, el ideal estaría tan alejado de la realidad en algunos países, que resultaría un verdadero obstáculo para el progreso. Debemos contentarnos con un método más sencillo: asegurar el nivel más alto factible de asistencia médica y construir sobre esta base. El mejor comienzo consiste en examinar detenidamente lo que hay, lo que es técnica y educativamente posible en una región o país determinado, teniendo en cuenta las limitaciones impuestas por las costumbres, tradiciones y recursos, y examinar desde estos puntos de vista la situación durante el periodo de tres años a que corresponde el informe. Esta es la clase de cimiento sobre el que podemos construir. Es cierto que en la Constitución de la Organización Mundial de la Salud figura una descripción amplia y cuidadosamente redactada del estado de salud ideal. Es justo y adecuado que se fijen tales ideales; pero es esencial que la contemplación de estos objetivos no nos aparte de la actividad para satisfacer las necesidades inmediatas urgentes de la asistencia sanitaria y del fomento de la salud. Conviene determinar primeramente, por lo tanto, los objetivos compatibles con el progreso sostenido en una comunidad, y mostrar lo que puede hacerse aquí y ahora para fomentar la salud en el sentido más amplio y concreto de la palabra. Cómo puede hacerse esto? El primer paso consiste en invitar a los pueblos a hablar por sí mismos y exponer su propia historia de dificultades y triunfos. Esto se ha llevado a cabo recientemente, y muchos gobiernos han respondido a preguntas, sencillamente y con un profundo sentido del deber público, acerca de la salud y el bienestar de su pueblo. Otros, que no han estado todavía en condiciones de reunir datos estadísticos completos y exactos, han suministrado valiosa información obtenida mediante estudios parciales y que da una indicación muy útil de las tendencias generales en cuestiones tales como población e índices de salud. Algunos países no han obtenido todavía cifras básicas, pero se espera que la evolución futura será en esa dirección, ya que estos datos son de tan gran importancia para la comunidad mundial. Hay varias maneras de exponer la historia sanitaria de un pueblo, y cada una de ellas tiene sus ventajas e inconvenientes. La primera de estas maneras consiste, como se ha indicado, en mantener un registro cuidadoso de los acontecimientos conforme suceden, acontecimientos tales como nacimiento, muerte y enfermedad y las cifras proporcionales corres
10 2 PRIMER INFORME SOBRE LA SITUACION SANITARIA MUNDIAL pondientes, mortalidad infantil y materna, causas de enfermedad y muerte a diversas edades, estado de nutrición y educación del pueblo, etc. En segundo lugar, la historia de un pueblo puede ser escrita corrientemente por expertos - asesores seleccionados teniendo en cuenta su conocimiento especializado de determinados asuntos -, o por otros que posean una mente inquisitiva y una pluma fácil. Y en tercer lugar, a un nivel que es aun más importante, la historia de un pueblo puede ser escrita de manera continua por el pueblo mismo. En cada zona del mundo debería haber un volumen creciente de experiencia escrita acerca del progreso de cada nación y estado, año por año, exponiendo en términos sencillos la situación existente y las posibles formas de proyectar y alcanzar las fases siguientes. En muchos aspectos, la historia expuesta por las naciones mismas es la más vital; puede ser defectuosa en los detalles, unilateral de una u otra manera o incluso estar deformada por opiniones contradictorias, pero es, no obstante, lo que el pueblo pensó y dijo en una época determinada. La medicina preventiva sin archivos es como un buque sin brújula. Las estadísticas demográficas han contribuido inmensamente a la obtención de conocimientos, porque han encauzado su progreso. Al aumentar nuestro conocimiento de las causas de las cosas, aumenta también la necesidad de registros más amplios. Sin embargo, debemos evaluar constantemente nuestras estadísticas para ver si en realidad nos hacen avanzar o simplemente proporcionan cifras rutinarias para fines administrativos generales. En la evaluación de la salud y el bienestar de las naciones no podemos ya contentarnos con el material estadístico normal, a pesar de su utilidad como término de comparación. Es esencial una ampliación de la información estadística en zonas en las que los resultados ordinarios son pobres en calidad y cantidad. En casos como éstos, naturalmente, es posible y a menudo conveniente organizar una serie de estudios especiales, como, por ejemplo, sobre alojamiento, enfermedades transmisibles, enfermedades crónicas, trastornos mentales y problemas de la vejez. Estos estudios, llevados a cabo por especialistas, tienen un valor muy grande; pero están sujetos a ciertas objeciones, sobre todo en zonas en las que la cooperación del pueblo es, en cualquier momento, difícil. Existe siempre un considerable riesgo de imbricación cuando cada estudio requiere, como es corriente, visitas a hogares individuales o a los mismos grupos de personal sanitario. Diferentes grupos de especialistas han de explorar los mismos antecedentes, teniendo que hacerse las mismas preguntas una y otra vez; y el resultado final inevitable es la exasperación de las personas expuestas a este procedimiento. Existe además el peligro de que una serie de investigaciones especializadas lleven, por su misma especialización, y a pesar de estar perfectamente justificadas en sí mismas, a una visión en cierto modo deformada de las necesidades del país en conjunto. Aunque sólo sea por esta razón, hay mucho que decir en favor del estudio general de una zona limitada, especialmente cuando el personal y las gentes de la localidad se consideran partícipes en la empresa. Cuál es el valor de un informe anual correspondiente a un país, redactado por el director nacional de sanidad? La respuesta es triple. En primer lugar, contribuye de manera singular al progreso sanitario al estimular a los funcionarios locales a que informen sobre la situación de sus zonas, tal y como ellos la ven, con exactitud y en términos sencillos. De esta manera se dan cuenta de que están haciendo una aportación realmente personal a los archivos de su país y de que están participando en la creación de un servicio. El segundo punto es que el director nacional mismo está dedicado a una importante e interesante labor de correlación, reuniendo información local sobre la salud, escrita quizá en diferentes idiomas y comprendiendo distritos de costumbres y tradiciones muy variables. Es conveniente que se sienta responsable ante su pueblo y su gobierno de informar sobre la situación sanitaria. Sus informes resultarán valiosos para todo su departamento con el trascurso de los años, ya que permitirán que se hagan comparaciones exactas del servicio como un todo, así como de cada uno de sus componentes, tales como higiene materno - infantil o enfermedades transmisibles. Además, se comprueba generalmente que los informes anuales sobre la salud de una comunidad son de gran interés y valor para el personal médico de territorios vecinos, en parte para fines comparativos y en parte porque a veces sirven para aclarar problemas que se resisten a quedar confinados dentro de las fronteras hechas por el hombre. Al elaborar su informe anual, el director de sanidad está dando cuenta de su administración. Con respecto al consumo de tiempo y dinero, ofrece un término de comparación con otras actividades y gastos, y fomenta una sana rivalidad y labor de equipo con otros departamentos del gobierno. En nuestro tiempo, el director nacional de sanidad no puede cumplir su misión en un compartimiento aislado : la salud, la asistencia médica, la educación y el progreso del medio son funciones sociales inseparables. Hay un tercer punto que justifica la publicación de un informe anual por el director nacional de sanidad. El mundo se ha empequeñecido, y todos los países son vecinos. Su nación vive ahora en una parroquia de la comunidad mundial. Su informe circula, por lo tanto, entre pueblos que tienen intereses conjuntos, muchos problemas en común, y actividades que sólo pueden tener éxito como esfuerzos cooperativos. En los estudios por países que figuran en la Parte II de este trabajo, la finalidad principal ha sido la de presentar en términos sencillos dos exposiciones descriptivas de cada país y de su pueblo. La primera parte, que es la información general, consiste en un breve resumen de hechos fácilmente determinables acerca de cada país y de su pueblo. La razón de que demos esta información general directa es la de que prepara el escenario, como si dijéramos, para la importante segunda parte. Ha habido tantos cambios durante los últimos años en los gobiernos y fronteras y en la
11 INTRODUCCION 3 evolución material, que parece conveniente facilitar términos de referencia sencillos y concretos para el estudio preparado por cada país. Estas descripciones han sido obtenidas de recientes obras de consulta, de informes publicados y de otros datos oficiales y generalmente accesibles. Hay todavía probablemente errores de hecho y de interpretación, así como también lagunas, en la información presentada, y se procurará que las futuras ediciones del informe sean más completas.
13 Parte I EXPOSICION GENERAL
15 CAPITULO 1 FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA SALUD DE LOS PUEBLOS 1. CLIMA Y OTRAS CONDICIONES GEOGRÁFICAS Para trazar una imagen de la situación sanitaria mundial es preciso reunir y seleccionar una gran cantidad de datos, estadísticos y de otra naturaleza, acerca del estado de salud de los pueblos, de la frecuencia de las enfermedades y del registro de defunciones en cada país y territorio. Si esta masa de datos se dibuja en un mapa, el efecto es como el de un cuadro de la escuela puntillista, en el que cada toque del pincel, aunque carece de significación individual, contribuye al efecto general. En este caso, el efecto general es muy claro. Los sombreados más densos, si representan los niveles más altos de mortalidad, aparecen generalmente en los países tropicales y ecuatoriales. En realidad, el oscurecimiento del mapa es evidente en la comparación no sólo de países sino también de partes de éstos, que incluso pueden ser lo bastante grandes para tener varios climas. Ejemplos de esto son los Estados Unidos de América, Chile, China e incluso Italia. Un examen más detenido del mapa revela, además, que los países contiguos y que comparten en general las mismas condiciones de clima tienen niveles muy semejantes de salud. Esto se aplica asimismo a países que, aunque muy alejados y en otro hemisferio, gozan de climas semejantes. Si comparamos un mapa sanitario con otro en el que se expresa gráficamente el nivel de educación, podemos ver que la salud y la educación - en términos del número de personas que saben leer y escribir y del de las que poseen una formación superior - se hallan en estrecha correlación. Si pudiéramos dibujar un mapa que expresara el desarrollo económico, no en función de la agricultura, la minería o la producción de petróleo nacionales, sino en términos de la capacidad adquisitiva de los ingresos medios individuales, podríamos ver asimismo una asociación entre la salud y el desarrollo económico, y el dibujo resultaría lo bastante claro para eliminar los efectos del azar. La salud, la educación y la economía no influyen sobre el clima, pero, como veremos, aquéllas han sido grandemente influidas por este y otros factores geográficos. Incluso un análisis general, aunque más bien esquemático, de la influencia que ha ejercido la geografía sobre la salud está indicado en un documento sobre la situación sanitaria tal y como la observamos hoy. Contribuye a colocar los acontecimientos sanitarios actuales en su debida perspectiva y, haciendo justicia a aquellos países en los que la situación actual parece poco satisfactoria, llama la atención sobre las dificultades naturales con que ha tropezado su actividad. Este proceso puede ayudarnos a predecir los progresos futuros, así como a apreciar la importancia y mérito de los avances ya conseguidos. Los efectos sanitarios del aislamiento y la aglomeración Aparte de las consecuencias generales del aislamiento o la aglomeración del hombre sobre su desarrollo social y cultural, hay ciertos resultados inmediatos y directos. En el estrecho sector de la salud pública, el aislamiento completo ha tenido por consecuencia, después de una o dos generaciones sin contactos con el exterior, la pérdida de la inmunidad adquirida a muchas de las infecciones más corrientes. Un pueblo aislado puede ser saludable y físicamente sano si su alimentación es adecuada, pero se hace cada vez más susceptible a ciertas infecciones. Si comerciantes o marinos del exterior entran en contacto con ellos, llevándoles los gérmenes incluso de las enfermedades más benignas, se desencadena en la comunidad una epidemia que a menudo resulta muy grave y extensa. Esto explica los grandes estragos causados en poblaciones aisladas como, por ejemplo, en las islas del Pacífico, a consecuencia de la introducción del sarampión o, más recientemente, los numerosos casos de parálisis como consecuencia de la poliomielitis en poblaciones análogas. La aglomeración, por otra parte, ya sea en tribus nómadas o en aldeas, crea más oportunidades de inmunización contra las enfermedades más corrientes; la frecuencia de la infección y, por lo tanto, de la inmunidad aumenta con la cuantía de la población correspondiente. En las grandes comunidades urbanas son máximas las probabilidades de adquisición de infección y formación de resistencia a una edad temprana. Mientras la población de las aldeas tenía poco contacto con las grandes ciudades, sus habitantes se mantenían relativamente sanos, pero fueron presa fácil de las enfermedades transmisibles, especialmente de la tuberculosis, cuando sus contactos con las ciudades se hicieron frecuentes. Esta es la razón de que el «robusto» recluta campesino pasara a menudo una parte considerable de su primer año de servicio militar sometido a asistencia médica, mientras que el recluta criado en la ciudad, físicamente inferior, no sufría ningún daño. Esta es también la razón de que en los
16 8 PRIMER INFORME SOBRE LA SITUACION SANITARIA MUNDIAL países urbanizados se consideraran en un principio como plaga de las grandes ciudades las enfermedades transmisibles, las cuales, sin embargo, con el transcurso del tiempo, invadieron centrífugamente las ciudades y aldeas más remotas, para disminuir finalmente. Con respecto a la tuberculosis, por ejemplo, este proceso fue observado en la mayor parte de los países europeos durante el siglo pasado y está todavía en curso en muchas partes de Africa, América del Sur y Asia. La infección de la población y la inmunidad consiguiente no son, naturalmente, el único efecto de la aglomeración humana. Ya sea en la aldea o en la ciudad, la congregación de seres humanos lleva a la contaminación del suministro de agua y de la tierra, originando enfermedades transmitidas por el agua y por los alimentos, a lo que contribuye también la proliferación de las moscas. La congregación humana en los pueblos ha incrementado también el establecimiento y mantenimiento de enfermedades parasitarias de todo tipo, especialmente del paludismo, al crear un reservorio humano permanente. Uno de los grandes acontecimientos del siglo pasado ha sido la lucha, mediante esfuerzos sanitarios conscientes, contra estos terrenos naturales favorables al desarrollo de enfermedades. El desarrollo urbano ha creado sus propios problemas sanitarios. Las enfermedades respiratorias crónicas y agudas resultantes de la contaminación del aire; las enfermedades profesionales, incluida la neumoconiosis ; los trastornos psicosomáticos y las enfermedades cardiovasculares resultantes de diversas tensiones de la vida moderna están demasiado presentes en el espíritu de los sanitarios de hoy para que se requiera algo más que una mención de pasada. Ruptura de la cadena entre el clima y la salud De una manera general, la actual distribución de la humanidad sobre la superficie terrestre, favorecida en las zonas templadas y dificultada hasta cierto punto en las zonas tropicales por lo que se refiere tanto a la salud como al desarrollo social y económico, confirma la poderosa asociación entre la salud y los factores geográficos. Por otra parte, debemos reconocer que las técnicas modernas están modificando estos factores cada vez en mayor proporción. Gracias al aumento del conocimiento científico y de su aplicación, la cadena de influencia entre el clima y la salud puede ahora ser rota casi en cualquier punto. Los transportes modernos permiten alimentar a los hombres en regiones estériles y proporcionarles viviendas confortables en zonas glaciales o tórridas. Nuevos métodos de asistencia médica protegen a los seres humanos en grado creciente contra los diversos microorganismos de los que han estado siendo una presa natural. Para todos los fines prácticos, el medio en que vive el hombre ha sido dominado y mejorado más allá de toda medida merced al desarrollo de instrumentos mecánicos. La extensión del mundo habitable está aumentando de año en año merced a las innovaciones en materia de calefacción central y acondicionamiento de aire y la protección por los métodos modernos de aislamiento contra el calor y el frío excesivos. Los nuevos métodos de riego de la tierra ideados por el ingenio y la perseverancia del hombre han aumentado en gran medida la cuantía y la variedad de la producción de alimentos. El agua ha sido aprovechada para la producción de electricidad y para regar la tierra en zonas que de otro modo serían estériles. El mar mismo ha sido expulsado para obtener más tierras fértiles, ha sido explorado en todos sus tesoros de alimentos y ahora está siendo aprovechado para la producción de calor y fuerza en cantidades ilimitadas. 2. CONDICIONES DEL MEDIO La influencia de las condiciones del medio sobre la salud de una zona se manifiesta directa o indirectamente. El suministro de agua no contaminada a una ciudad tiene por consecuencia directa una disminución de las enfermedades transmitidas por el agua, tales como la fiebre tifoidea y otras infecciones intestinales. El efecto secundario depende del uso que de los servicios sanitarios hagan los ciudadanos. La relación entre la mejora del medio y la del estado sanitario ha quedado tan bien demostrada, que apenas si necesita nueva confirmación. Un estudio del descenso de la mortalidad y la morbilidad durante el siglo pasado demuestra que hay una relación directa con el despertar que se produjo durante dicho periodo en la ciencia sanitaria, o que ambas tendencias han sido el resultado de algún factor común, tal como la marcada mejora social. Los datos sugieren elocuentemente que hay muchas relaciones directas: por ejemplo, en la ciudad de Filadelfia alcanzaba la fiebre tifoidea antes de 1906 cifras de 600 a 700 casos de enfermedad por habitantes. En 1906 se instaló la filtración en el suministro de agua de la ciudad, y cuatro años después había descendido la cifra de casos de tifoidea a menos de 100 por habitantes. La práctica del tratamiento del agua con cloro se inició en 1913, y desde entonces la proporción anual de casos de enfermedad ha sido invariablemente inferior a 50. Hoy ha llegado prácticamente al punto de desaparición. En el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte puede observarse una relación directa análoga. No sólo se han proporcionado durante el siglo a las grandes ciudades del Reino Unido amplios sistemas de suministro de agua y de alcantarillado, sino que en la actualidad hay pocas localidades de 2500 habitantes que no tengan un suministro público de agua y, en la mayor parte de los casos, también un sistema de alcantarillado. Asimismo, un número constantemente creciente de pueblos y ciudades menores cuenta ahora con el servicio de sistemas regionales de suministro de agua y alcantarillado. Estas mejoras sanitarias han ejercido un efecto directo sobre la mortalidad por fiebre tifoidea. Durante el periodo de 1901 a 1905, la
17 I ' :. I 1 I. - ' 1 I I '.... : f I I I I I I I I I I I I I ' I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I. I 1. I I.. I l...,.. ::: I I 0' `\\I VII. :!IGRÁFICO 1. e I, I I I IIA ti _ ''../.. ' '. gg ;' ;i -..$ -_ Iii j ; s l _ ' '.,,. : : i; i i.. t'.;..:''....fr?..,t.:', 1 :..-;- :..i`'e ;,, t,; ' r. '-r _-"- J Q\ r IIII I REGIONES CLIMATICAS o \ i 4. e ir. :` 4O..,- S vi si 1!DAe. ō i is.+e.+. : :. i i. i;.:. e 9i;I 90.i... ii.o :i..'. I oo,,:o,o. o.,.;. ;, m I l' r *1 =`!`r' :i S - i, r1.i : s. )/,, `::>::>> >:: ::::<:<::.,::.:.: :. ', _.,,.ÿ.. f.r :;;;,:...:.: w. Ç a, CLIMAS ' :::,: ';: - -.r _ r ṙbenignor.i: : / O1i ::::4;:.--1= ' We--:1- :::.,_ v % -r.- ::i E stepa...e _.- Desierto sji' / ;. ',r: 'O, r '. t 1. / d, viï lr(t, l'1tl '4',v./ /.:;;::i s::. ' < o, r `: v R-_ F-- 1 I,. Selva tropical húmeda Sabana tropical Benigno Iluria estival Iluvia invernal Continental templado Maritimo templado Otros climas-eon invierno riguroso. fi9 : -.:;:.O i::o i.: 1 Jic- /: ii7... r. i ;,:1? \ p. :'::'i;;r:;,.: p y.,qe;::.: TROPICALES e i _ >::;:: ti;seós.v. -.., S e e...44' i e i::: : h4`'os.' *ee0iiid!''. f3iyi':eiei ` I f ÁRIDOS.:...\EO!'ee MESOTERMICOS MICROTERMICOS '. 6 ` I CI' P )IPr w'w 9187 Clasificación de Kóppen (según R. E. James, R. J. Russel y G. T. Renner)
18 GRAFICO 2. DENSIDAD DE LA POBLAC16N \,,::\ \ \\::\\ \\\\\\\\\ \. \\\, \\\\\ \\\\\\\\,\\\ \\\\\\\\\\\\ \,\\\\\\\ \\\\\\\\ \\\\\\\\\\ r.\,..\\,\ \ :. \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\,..\\,\\\\\\\\\\ :.. `: \\\ \ \`\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\\\\\ \ \ \\\\\ \ \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\ \\\\\\ \,\\\\\\,\\, \\\\\\\\\\\\\\\\\\,\\.\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\,\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\,\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\\\.\,\\\\\\\\ aa,.\\\\\\\:::::.,:..: \\\\\\\\\\\\\\\\,\\\\\\\\\\,\\\\\\\\\\\\\\\\\,\\\ \\\\\\\\\\\\\.:..;:\\\ : \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\.\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\,..a\\\\\,\\\\\\\\,\\\\\\ l?.,\\\,\\,\\\\\ y\\\\,\\\ ::\\\\:\\\\\\\,\\\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\: \\\\\\\\\\\\\\\, \\\\\\ \\\\, : :4:.' \\\\ \\\.\ \ ::;;:;;s>:;. >i': :;:;:\ \\\\\\\ ' \\\ \\\\\\\ \\\ \\\\\\\ \\\\ \\\\\\\\\\\ \\\\,\\\\\\\\\\\\\\\\ \`\\\\\\\\ \\\\\\\ \\\\\\\\\\ \ \ \\\ \\\\\\\,\ \\\\ \\\ t\\\\\\\\\ \\\\,\,\\\\\, \\\\\\\\\\\ \\\ \ \\\ <,... \ \\: :3 \\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\: \,\\\ \\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\ \`:: \\\ :::\ \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\,\\\\\\\\ \\,\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\,\\\\\ ; \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\, \\\\\\\\,\\\\\\\\\\.\\,\\\\\\\\\\\\\ \\\\\\\\\\\\\\ :;:.:..>.. :>:>:U.a->...:: ::.. \.`':;' \\... \, -\\,\\\ i2r:,... =...,...,\\\\\ c\\\\\\\ \\\\\\\\\ y\\\\,\\\\; DENSIDAD DE LA POBLACION Por Km= Por millo cuadrada p. 0.4 p- 1
19 FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA SALUD DE LOS PUEBLOS 9 mortalidad media anual por fiebre tifoidea en las ciudades de más de 8000 habitantes en la Zona de Empadronamiento era de 34,6 por No era infrecuente que en algunas ciudades se elevara a más de 100. En 1915, la cifra en todas las ciudades de la Zona de Empadronamiento había descendido a 11,6. En 1930 era de 2,9 y en 1948 se había reducido a sólo 0,1. Es evidente que el empleo adecuado de los suministros de agua y de los sistemas de eliminación de aguas residuales ha sido la causa de la mayor parte de esta disminución, aunque parte de ella obedece, naturalmente, a mejores métodos de tratamiento de la enfermedad, a la vacunación y a un mejor saneamiento general del medio. Podrían multiplicarse los ejemplos de esta clase haciendo referencia al progreso del saneamiento del medio en muchas de las grandes ciudades del mundo durante la última generación, y a la extensión de los sistemas de suministro de agua a muchas ciudades y zonas rurales. Han de cumplirse ciertas condiciones, sin embargo, antes de que un suministro de agua pura pueda ejercer todo su efecto secundario. En primer lugar, debe ser fácilmente accesible desde las viviendas. Si un ama de casa puede elegir entre un pozo contaminado a su puerta y una fuente en el centro del pueblo o incluso junto a la carretera a cien metros de distancia, elegirá el pozo mientras el agua de éste sea clara y de sabor aceptable. Su elección será más resuelta si el agua del suministro público contiene cloro o ha sido tratada de tal manera que ofrezca un sabor u olor desagradable. También utilizará - para lavar, por lo menos - el agua de lluvia de un depósito próximo con preferencia al agua gorda que hay que llevar desde más lejos. El primer requisito es, pues, la accesibilidad. El segundo requisito, que sigue de cerca al primero, es la comodidad de su empleo. No es probable que una familia conserve fácilmente la limpieza - del cuerpo, de las ropas o de la vivienda -a menos que el agua llegue por una tubería dentro de la casa hasta un sumidero con desagüe. La conservación de la limpieza y la salud se facilita muchísimo si hay en la casa algún medio para calentar el agua. En la mayor parte de los climas más cálidos del mundo, un suministro de esta clase apenas si es algo más que la sombra de un sueño. En las zonas más frías se aproxima a ser una necesidad de la vida. En los países económicamente menos desarrollados, la situación actual está lejos de ser alentadora. Hay grandes variaciones en la proporción en que las ciudades suministran agua innocua. La mayor parte de ellas tienen por lo menos sistemas limitados de suministro por tuberías de agua tratada con cloro, pero hay muchas ciudades de las zonas más cálidas en las que el suministro público no es innocuo. Frecuentemente su cantidad es también escasa e insuficiente para llegar a los míseros suburbios, que es precisamente donde más se necesita. La consecuencia es que muchos de los habitantes de estos distritos rápidamente crecientes, aglomerados y sin ordenación, tienen que recorrer largas distancias para obtener agua de las fuentes públicas; o, peor todavía, son abastecidos mediante camiones cisterna o aguadores. Otros, especialmente en las ciudades menores, tienen que obtener el agua de pozos no protegidos o de corrientes contaminadas. En algunas ciudades africanas cuya población ha aumentado muy de prisa recientemente, las condiciones sanitarias son a menudo peores que en las zonas rurales de las que han emigrado las personas, sobre todo porque la mayor parte de los sistemas de suministro de agua y de eliminación de aguas residuales son completamente ineficaces. Incluso cuando existía un sistema, generalmente no ha logrado mantener el ritmo de las crecientes necesidades. Gran número de estas poblaciones urbanas viven fuera de los limites reglamentados y utilizan pozos sin revestimiento que a menudo están cerca de letrinas. No es de extrañar que la frecuencia de infecciones intestinales sea realmente muy elevada. Una gran parte de la disentería amebiana de las ciudades de Africa está relacionada con la falta de inspección de los alimentos; y los suministros de leche no son seguros por el agua utilizada para la limpieza de los recipientes o bien por la adulteración. En la América Latina, el reciente crecimiento extraordinario de zonas urbanas ha originado grandes penurias de suministro de agua y saneamiento. En las ciudades mayores, del 10 al 30 % de las viviendas carecen de estas instalaciones, y, naturalmente, la situación es mucho más precaria en las viviendas rápidamente construidas de los suburbios pobres. Muchas zonas de construcción reciente cuentan con un suministro de agua «colectivo», es decir, una fuente en un patio común. La situación de las pequeñas ciudades y aldeas en América Latina y Asia se caracteriza a menudo por malas viviendas, falta de suministro de agua y electricidad y, en muchas zonas, una falta de vida común organizada. Casi todos los países latinoamericanos han introducido un programa de viviendas baratas, pero por lo general los suburbios míseros crecen más de prisa que los proyectos de construcción de viviendas. Por otra parte, los servicios sanitarios y de asistencia médica son mucho mejores en las zonas urbanas que en las rurales, y un número considerable de ciudades muestran un lento descenso de los índices de enfermedad. Por ejemplo, la mortalidad infantil durante los diez años últimos en la ciudad de México, Sao Paulo y otras aglomeraciones urbanas ha descendido por primera vez por debajo de 100 por 1000 nacidos vivos. Muchas de estas ciudades han compartido también el descenso general de la mortalidad por tuberculosis. Es indudable que el tratamiento del agua con cloro, las campañas de vacunación, el empleo de DDT, y la expansión de los servicios médicos y de la educación sanitaria son factores todos ellos que han contribuido a esta considerable mejora. La notable contribución que los países del Mediterráneo Oriental han hecho durante la última década, poco más o menos, a la salud de sus pueblos ha consistido en dominar importantes enfermedades epidé-
20 10 PRIMER INFORME SOBRE LA SITUACION SANITARIA MUNDIAL micas. Ha habido notables victorias sobre el cólera, pero el progreso más sostenido se ha hecho contra el paludismo. Las poblaciones de las aldeas y pequeñas ciudades sufren todavía graves dificultades como consecuencia de enfermedades endémicas debilitantes que sólo pueden ser eliminadas mediante una marcada mejora de las viviendas y otras condiciones del medio y por las extensas consecuencias de la educación sanitaria. Existe una urgente necesidad de adiestrar y emplear a mucho más personal médico, de enfermería y auxiliar. El Asia Sudoriental es una inmensa región en la que las variaciones de cultura y tradición, de tierra y clima, son tan grandes, que resulta difícil generalizar. Al mismo tiempo, hay ciertas amplias influencias que afectan a la salud de los pueblos y que pueden ser combinadas en un tipo común. En lo que se refiere al medio, la situación se ha complicado por el fenomenal crecimiento de la población durante las dos últimas décadas : Calcuta ha pasado de habitantes en 1931 a en 1951; Delhi, de a , y Karachi, de a en el mismo periodo. Y este proceso está adquiriendo una urgencia cada vez mayor. El paludismo sigue ocupando el primer lugar como causa de pobreza, depresión y mal estado crónico de salud física y mental. La lucha contra la tuberculosis resulta dificultada por la pobreza del pueblo, sus viviendas míseras, la falta de saneamiento y espacios abiertos, tales como parques, y el hacinamiento tanto en la ciudad como en el campo. En las regiones más cálidas, la relación entre las malas condiciones de las viviendas y la salud del pueblo es menos evidente que la que existe entre las enfermedades y la desnutrición. La falta de vivienda no produce daños inmediatos e incluso el hacinamiento está mitigado por el hecho de que muchas actividades se llevan a cabo normalmente al aire libre. Las malas condiciones de vivienda están extendidas, y hay amplios y graves efectos del hacinamiento, de la falta de ventilación, del ruido, de la suciedad y de la infestación que merecen especial atención. En los climas templados y fríos del mundo, las condiciones del medio y de la vivienda son en conjunto mejores que en las regiones tropicales y subtropicales. Una razón obvia de esto es la necesidad fundamental de calor y agua corriente, así como de una construcción razonablemente sólida de las viviendas. Estas condiciones se reflejan fielmente en la buena salud general, la baja mortalidad infantil y la satisfactoria ausencia de las infecciones y enfermedades endémicas comunes. Una característica distintiva de los países septentrionales es el planeamiento imaginativo de las ciudades y de los distritos que las rodean, así como la vigilancia que se ejerce sobre toda clase de construcción. Las condiciones del medio en algunos países del hemisferio sur, tales como Nueva Zelandia y Australia, se parecen mucho más a las de los países económicamente comparables del norte que a las condiciones en Asia Sudoriental, aunque la migración a las ciudades está originando cierta ansiedad en el planeamiento urbano. Un suburbio mísero ha sido definido como «una zona urbana ocupada predominantemente por personas indigentes que se alojan en viviendas tan deterioradas, tan inferiores o tan malsanas que constituyen un peligro para la salud, la seguridad, la moralidad o el bienestar de los ocupantes y de la comunidad adyacente».1 El factor más importante en la creación de una zona de suburbios míseros es la pobreza, que lleva a las personas a viviendas de bajo nivel, exponiéndolas así a las influencias depresoras del deterioro de la vivienda, de la falta de servicios y, por lo general, del hacinamiento. 3. FACTORES GENERALES Antecedentes sociales, culturales y de educación En los breves estudios de los distintos países que se incluyen en este informe se ha intentado presentar un esbozo de los antecedentes sociales, culturales y de educación de los pueblos. Excepto en casos raros, es prácticamente imposible indicar el progreso en términos numéricos. Las condiciones sociales han de juzgarse en relación con su marco y teniendo en cuenta si éste es agrícola o fundamentalmente industrial. Está bastante claro que una de las cuestiones más urgentes que han de estudiarse hoy sobre una base mundial es la urbanización. Desde el punto de vista de la salud, el paso de las condiciones rurales a las urbanas requiere tanto una adaptación psíquica al rápido cambio de la forma de vida como una adaptación física a los cambios en la vivienda, distancia del trabajo, métodos de transporte, etc. Obstáculos al progreso social Los mayores obstáculos con que tropieza el progreso social - la enfermedad, la ignorancia y la pobreza - están siendo atacados por los gobiernos de todo el mundo con energía creciente. Cuando las condiciones se valoran por los índices usuales, resulta evidente que muchas de las enfermedades que originan sufrimiento, miseria y pérdidas económicas están siendo ya dominadas. Por lo que respecta a la ignorancia, de una manera imperfecta, mediante cálculos del analfabetismo, se han demostrado recientemente progresos generales. La educación básica, por otra parte, está introduciendo conocimientos y habilidades para la vida práctica antes de que se establezca la enseñanza escolar regular. El progreso contra la miseria ha sido muy desigual, 1 GRAVES, L. M. y FLETCHER, A. H. (1941): «Enforcement and subsidy in the control of slums». American Public Health Association, Committee on the Hygiene of Housing, Housing for Health, Lancaster, Pa., página 28

References: Artículo 61
 Resolución 
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