Source: http://eotransits.foroactivo.com/t253-dictamen-de-arcadio-y-blanca
Timestamp: 2018-03-23 20:24:33+00:00

Document:
Dictamen de Arcadio y Blanca
por ellv el Sáb 1 Abr 2017 - 13:01
DICTAMEN DE ARCADIO Y BLANCA (BLANCA Y ESPERANZA)
I.-. Arcadio contrajo matrimonio canónico con Blanca en Londres, el 1-agosto-2006, sin que dicho matrimonio se inscribiera en Registro Civil alguno. Fijaron su residencia en Valladolid, donde el 1-junio-2007 nacieron sus dos hijos comunes y gemelos, Carina y Carlos.
II.-. El 15-junio-2007, Damián, padre de Blanca, contento con el nacimiento de sus nietos, donó a éstos, por mitades indivisas, un solar en Sevilla de doscientos metros cuadrados; a Carina un piso en Valencia; a Carlos un apartamento en Cullera; y a Arcadio una finca rústica en término de Onteniente, y un solar en Benidorm. Se otorgaron correctamente las respectivas escrituras públicas, pero no fueron presentadas al Registro de la Propiedad.
III.-. El 25-junio-2008 Arcadio compró a Heliodoro el pleno dominio de otro solar en Sevilla, pero de trescientos metros cuadrados. Se fijó un precio de cinco millones, que en cuanto a un millón confesó el vendedor haberlo recibido, aplazándose el resto hasta el 25-junio-2016 sin devengo de interés, pero garantizándose su pago con condición resolutoria expresa. La escritura, en la que Arcadio manifestó estar soltero, se inscribió en el Registro de la Propiedad.
IV.-. Arcadio, ocultando el hecho de su matrimonio, contrajo matrimonio civil con Esperanza, el 1-marzo-2013, en Castellón, y se inscribió en el Registro Civil. De él nacieron otros dos gemelos: Federico y Gerardo, en Cherta (Tarragona), donde accidentalmente se encontraba la madre el 20-enero-2014.
V.-. El 1-Octubre-2014, Arcadio, alegando ser titular único de la patria potestad sobre sus hijos Carina y Carlos, vendió a Ignacio, en documento privado, el piso de Valencia. El precio de tres millones se pagó en el mismo acto de firmar el documento; se entregó la posesión; y rápidamente el comprador Ignacio cedió dicho piso en arrendamiento a José, quien lo ocupó con su mujer e hijos, y desde entonces paga puntualmente la renta de mil euros mensuales, que Ignacio ha ingresado en una cuenta correinte destinada al efecto, de la que todavía no ha retirado ninguna cantidad.
VI.-. El 6-Octubre-2014, Arcadio compró otros dos solares en Sevilla: uno de cien metros cuadrados, por el que pagó precisamente los tres millones que había recibido del piso de Carina; y otro de ciento cincuenta metros cuadrados, que pagó en cuanto a un millón, con dinero producto de su trabajo; y en cuanto a otro millón con el producto de un premio de lotería que le había tocado con un décimo que le regaló Esperanza. Ambas ventas se otorgaron a favor de Arcadio, quien también manifestó estar soltero, y se inscribieron en el Registro a su nombre.
VII.-. Inmediatamente, Arcadio, comenzó la construcción de un edificio ocupando la totalidad de los solares de doscientos, trescientos, cien y ciento cincuenta metros cuadrados, así como sobre uno de quinientos metros cuadrados que había heredado de sus padres antes de 2000. Todos los solares eran colindantes; y ninguno de los demás interesados en el dictamen tuvo conocimiento de las obras. El edificio fue rápidamente construido y consta de planta baja y dos elevadas (éstas con dos viviendas en cada planta).
VIII.-. Arcadio vendió en documento privado en Abril de 2016 la planta baja del total edificio a Mario, quien pagó doce millones de euros, que recibió Arcadio en el momento de la firma. Montó una serrería mecánica, obteniendo grandes beneficios con su explotación.
En la misma fecha cedió Arcadio en arrendamiento las dos viviendas de la primera planta a Olga y Elena, por precio de quinientos euros mensuales cada una de ellas, que desde entonces han ingresado puntualmente en una cuenta corriente del propio Arcadio, de la que no se ha retirado tampoco ningún dinero.
Y, el mismo día, vendió las dos viviendas de la segunda planta: una a Fulgencio por precio de cinco millones, recibidos; y otra a Nicolasa, por seis millones de los que recibió dos y aplazó los otros cuatro hasta 25-junio-2018 con condición resolutoria expresa.
Todos los negocios se realizaron en documento privado en el que Arcadio manifestó estar soltero. En los contratos de arrendamiento se estipuló que todos los gastos de comunidad o escalera serían satisfechos por las arrendatarias; y en los de venta, que los compradores pagarían la parte proporcional de la escritura de Declaración de Obra y División Horizontal cuando se otorgase, facultando todos a Arcadio con carácter irrevocable para hacerla por sí solo. El comprador también abonaría la parte proporcional del Impuesto Municipal de Bienes Inmuebles correspondiente a ese ejercicio.
IX.-. Con el producto de su respectivo trabajo Blanca compró un chalet en las afueras de Valladolid; y también con el producto de su trabajo, Esperanza compró un chalet en la playa de Benicasim. Ambas escrituras se otorgaron en 2015¸ y en ellas ambas manifestaron estar casadas con Arcadio, inscribiéndose en los respectivos registros a nombre de ellas, pero con carácter ganancial.
X.-. Arcadio falleció en 3-julio-2016, habiendo otorgado testamento el 8-febrero-2015, en el cuál:
a-) Legaba a sus esposas Blanca y Esperanza, cuanto por legítima les correspondiese, si es que les correspondía algo. (Ninguna conocía la existencia de la otra, ni la doble vida de Arcadio).
b-) Dejaba a cada uno de sus cuatro hijos lo que por legítima esctrícta pudiera corresponderles.
c-) Mejoraba en el tercio de mejora a Carina y Federico.
d-) Legaba un piso en Madrid (heredado de sus padres) a su amigo Julian como fiduciario, siendo fideicomisarios de residuo los hijos que Carina tuviera al fallecimiento del fiduciario.
e-) Legaba a su amigo Roberto un cuadro de Picaso que había adquirido en 2015 en subasta pública, y que había pagado con los frutos que había heredado de sus padres antes de 2000.
f-) Instituía universal heredero a su compañero de oposiciones Rogelio (pues pensaba que nunca llegaría a aprobarlas, aunque esto último no lo dijo en el testamento).
g-) Nombraba contador/partidor a Damián.
X.-. Ignoraba Arcadio que diez días antes de su fallecimiento, había muerto Carina en un accidente de tráfico; y que Rogelio hacía un mes que había aprobado las oposiciones.
En esta situación aparece nuestro viejo amigo Creso, preguntando cuál es la situación jurídica de cada uno de los bienes relacionados en el supuesto, para adquirirlos con la máxima seguridad jurídica. Asimismo le interesa saber qué acciones va a poder ejercitar cada uno de los interesados.
Se advierte que todos están sujetos al derecho civil común; que no se otorgaron capitulaciones en ninguno de los matrimonios de Arcadio; que el edificio de Sevilla amenaza ruina por silicosis y que tanto los adquirentes como los arrendatarios van a ejercitar la acción de saneamiento por vicios ocultos.
Arcadio carece de otros bienes, pues en 2015 permutó la finca de Onteniente por un yate con Salustiano. El yate se hundió días antes de su fallecimiento; pero estaba asegurado por cinco millones, habiéndose señalado en la póliza como beneficiario del seguro su hijo Federico. También había vendido a Begoña en 2015 el solar de Benidorm por precio de diez millones al contado.
Rogelio que es solvente, acepta la herencia de forma pura y siempre, pues siempre había creído que Arcadio tenía una gran fortuna. Pero lo cierto es que ya se ha gastado el metálico percibido por las distintas ventas que ha efectuado a lo largo del dictamen.
El seguro del yate está todavía sin cobrar. Todos los interesados pretenden ejercitar cuantas acciones les correspondan sobre los distintos bienes.
Oliva, 15-Febrero-1983
Dictamen de Arcadio y Blanca-Solución-I
por ellv el Miér 12 Abr 2017 - 13:12
ARCADIO Y BLANCA (BLANCA Y ESPERANZA)-SOLUCIÓN
Programa: Matrimonio de Arcadio y Blanca. Matrimonio de Arcadio y Yolanda. Piso de Valencia. Apartamento de Cullera. Finca de Benidorm. Finca de Onteniente. Yate. Chalet en Valladolid. Chalet en Benicasim. Sucesión de Carina. Sucesión de Arcadio. Solares de Sevilla.
MATRIMONIO DE ARCADIO Y BLANCA.
El derecho canónico es universal, y por tanto se aplica en todos los países de La Tierra.
Y el matrimonio se perfecciona y surge a la vida por el consentimiento de los cónyuges prestado en alguna de las formas legales. Una de ellas es la religiosa.
En consecuencia, aunque no se haya inscrito en el Registro Civil, surte todos sus efectos, entre los que nos interesa destacar:
-.- Los deberes personales.
-.- El régimen económico-primario.
-.- El régimen económico-matrimonial.
-.- Y los derechos sucesorios, que son la legítima y la posibilidad de suceder ab intestato.
II.- Momento de la existencia del matrimonio.
En la actual legislación española esta materia está resuelta por una serie de preceptos, que el opositor hará muy bien en transcribir:
-.- Artículo 61: El matrimonio produce efectos civiles desde su celebración. Para el pleno reconocimiento de los mismos será necesaria su inscripción en el Registro Civil. El matrimonio no inscrito no perjudicará los derechos adquiridos de buena fe por terceras personas.
-.- Artículo 60: El matrimonio celebrado según las normas del Derecho canónico o en cualquiera de las otras formas religiosas previstas… produce efectos legales.
De estos preceptos se deduce claramente que:
-.- Todo matrimonio existe desde que se celebra. Y se celebra cuando se cumple con la forma adecuada para prestar el consentimiento.
-.- Cuando se trate del matrimonio canónico hay una remisión total a las normas de este derecho: si el matrimonio es válido según el derecho canónico, es válido para el derecho civil español.
-.- La inscripción del matrimonio en el Registro Civil español (sea canónico, sea civil, sea de cualquier otra religión reconocida), TAN SÓLO PRODUCE EL PLENO RECONOCIMIENTO DE LOS EFECTOS DEL MISMO.
III.- Consecuencias del matrimonio de Arcadio y Blanca.
El problema es determinar qué efectos produce o qué efectos no son plenamente reconocidos.
Tal como dijimos, los produce todos:
-.- Los efectos personales, que no interesan.
-.- La imposibilidad de que cualquiera de los cónyuges celebre un ulterior matrimonio válido, si éste no se ha disuelto.
-.- La aplicación de las reglas del régimen económico-primario.
-.- El surgimiento del régimen económico-matrimonial, que siendo ambos de vecindad civil común y no habiéndose pactado nada será el régimen legal supletorio de gananciales del código civil.
-.- Las distintas preferencia que en diferentes lugares del código se conceden a los cónyuges para ser preferidos como administradores del otro cónyuge en caso de ausencia, incapacidad o tutela de su consorte.
-.- Y la adquisición de los derechos sucesorios que corresponden a los cónyuges por ministerio de la ley, que son la legítima y el derecho a suceder intestado.
IV.- Efectos de la no inscripción.
El problema es determinar precisamente cuáles son los efectos que NO PRODUCE la falta de inscripción en el Registro Civil.
Y aquí es dónde nos quedamos en fuera de juego, pues no sabemos con seguridad cuál deba ser la solución. Por supuesto, de los preceptos transcritos resulta que:
-.- El matrimonio inscrito existe y produce todos los efectos indicados.
-.- Pero para ejercitar algunos derechos derivados de la existencia del matrimonio será necesaria su inscripción en el Registro Civil.
Así, seguramente será necesaria dicha inscripción:
-.-Para poder inscribir en el propio Registro Civil los hijos como matrimoniales.
-.- Para poder solicitar los derechos laborales derivados del matrimonio.
-.- Para poder obtener algunos beneficios públicos derivados del matrimonio, como ayudas, etc. Aunque tal vez se encuentren mejor protegidas las madres solteras que las madres casadas.
-.- Para poder solicitar esos cargos tutelares o similares del otro cónyuge.
-.- Para obtener la declaración de herederos in testados.
Esto no significa que esos derechos no se tengan desde el momento de la celebración del matrimonio. Por supuesto que se tienen. Pero para exigirlos y que sean reconocidos por la autoridad será necesaria la previa inscripción en el Registro Civil.
El problema está en qué se entiende con el no perjuicio de tercero. Por supuesto, aquí estamos ante terceros puramente civiles, no solamente ante los terceros hipotecarios.
En este sentido creemos que debe entender que cualquier persona que debería sufrir un perjuicio como consecuencia de un efecto del matrimonio, al no constar éste inscrito, dicho matrimonio no puede perjudicarle.
Imagínate que un tal Vicente está casado con Matilde, ambos sevillanos; y van a vivir a Cataluña. Allí Vicente, manifestando estar soltero compra un piso mediante escritura pública y lo inscribe en el Registro de la Propiedad correspondiente, lógicamente como privativo.
Después Vicente, manifestando seguir soltero, procede a otorgar la correspondiente escritura de venta del piso a favor de un tal Inocente. E Inocente inscribe su adquisición en el Registro.
En este caso, la enajenación a favor de Inocente por Vicente, es anulable tanto por el a. 1377 como por el artículo 1320. Y en consecuencia, Inocente no está protegido por el a. 34 LH, sino que se le aplica el 33: La inscripción no convalida los actos y contratos que sean nulos con arreglo a las leyes (por supuesto el TS ha dicho que también el precepto comprende a los anulables).
Pues bien. Si el matrimonio está inscrito Matilde reclamará y prosperará su acción. Pero si el matrimonio no consta inscrito en el Registro Civil, por mucho que se haya celebrado, no perjudicará a tercero. En este caso Inocente queda protegido no por el a. 34 LH, sino por el a. 61 transcrito: no necesita la protección del Registro porque tiene la derecho civil.
(El supuesto detallado está recogido y explicado en el Dictamen de Vicente, que trata fundamentalmente de las cuestiones que se originan en Cataluña porque aunque administrativamente todos sean catalanes, una porción son efectivamente de vecindad civil catalana, mientras otros lo son de derecho común (en principio lo eran todos los emigrantes). Y hay que recordar que los cambios de vecindad, por el transcurso del tiempo o por opción, modifican efectivamente los derechos sucesorios de quiénes cambian de regionalidad; pero no alteran el régimen económico-matrimonial de los cónyuges. Tal régimen sólo se modifica por pacto en Capitulaciones o por resolución judicial de separación o divorcio.
V.- Comentario.
En realidad estamos ante una situación absurda de nuestro ordenamiento jurídico. Porque os pregunto: ¿Yo estoy soltero o casado? Y si fuera lo segundo ¿Cómo podeís comprobar si lo estoy y cuál sea mi régimen económico-matrimonial.
¿Acaso podeís tener idea de dónde me casé? ¿O de dónde nací?
Pensad que la inscripción del matrimonio se realiza en el Registro civil correspondiente al lugar de celebración del matrimonio; y la inscripción de nacimiento en el lugar donde éste tiene lugar (ahora ya es posible realizarla en el registro correspondiente al domicilio de los padres).
Así pues, para averiguar si estoy soltero o casado teneís que saber donde nací; porque en la hoja de nacimiento, CASI SIEMPRE, porque algunas veces se omite por error, se hace constar el matrimonio). Y la existencia de capitulaciones se refleja en la hoja del matrimonio.
Pero claro, si contraigo matrimonio con persona de distinta regionalidad y no otorgamos capitulaciones, los datos de primer domicilio y demás, no constan en ningún sitio; como tampoco constan los cambios de regionalidad, salvo que se trate de la elección tras dos años de residencia.
Este sistema no puede funcionar tal como está. Es necesario crear o un registro general de personas dónde estemos todos con todos nuestro datos; o un registro general de matrimonios; o un registro general de capitulaciones matrimonios.
Además, como después veremos, por muy fuerte que a primera vista parezca, no quedará más remedio que modificar nuestra legislación para que la inscripción en el Registro Civil sea constitutiva del matrimonio. O dicho de otra forma. Que todo el mundo tenga que contraer matrimonio civil. Después cada uno que haga la ceremonia o la fiesta que quiera según su religión.
En consecuencia, y a los efectos ulteriores del dictamen, debemos extraer estas conclusiones:
-.- El matrimonio entre Arcadio y Blanca, existe, es válido y surtirá todos sus efectos.
-.- Entre ellos, por supuesto, existirá régimen económico matrimonial.
-.- Pero ya hemos dicho que este matrimonio no inscrito no podrá perjudicar los derechos de cualquier clase adquiridos por terceros de buena fe.
MATRIMONIO DE ARCADIO Y ESPERANZA.
De nuevo hay que recordar aquí algunos preceptos del CC:
-.- El a. 61-3: El matrimonio no inscrito no perjudicará los derechos adquiridos de buena fe por terceras personas.
-.- El a. 46-2: No pueden contraer matrimonio: 2º: los que estén ligados con vínculo matrimonial.
-.- El a. 73: Es nulo, cualquiera que sea la forma de su celebración: 2º el matrimonio celebrado entre las personas a que se refiere el a, 46.
-.- El a. 79: La declaración de nulidad del matrimonio no invalidará los efectos ya producidos respecto de los hijos y del contrayente o contrayentes de buena fe. La buena fe se presume.
II.- Datos previos.
Cualquiera que sean los efectos del presunto matrimonio celebrado entre Arcadio y Esperanza, hay que admitir que:
-.- En ningún caso originarán la desaparición del matrimonio entre Blanca y Arcadio.
-.- En ningún caso privarán de eficacia al régimen económico-matrimonial entre Blanca y Arcadio.
-.- En ningún caso pueden privar de derechos sucesorios a Blanca.
Y ello, aparte del sentido común, porque ningún precepto del Código civil nos dice que se extingue el matrimonio, el régimen económico-matrimonial ni los derechos sucesorios del cónyuge, por el hecho de contraer ulterior matrimonio con otra persona, sin haber disuelto el anterior.
Esta afirmación es interesante. Y significa que cuando un precepto del Código (o de cualquier otra ley) concede un derecho, para considerar que se ha extinguido debemos exigir otro precepto que lo deje sin efecto.
Para la efectividad de los derechos derivados del primer matrimonio de Arcadio, el realizado con Blanca, se precisará la inscripción del matrimonio en el Registro civil. Porque entretanto, no perjudicará a los derechos adquiridos de buena fe por terceras personas.
III.- Situación del matrimonio de Arcadio y Esperanza.
Todo dependerá de la interpretación que le demos a los citados a. 61-3 y al 79.
Creemos que el 61-3 no puede entenderse hasta el sentido de considerar eficaz este segundo matrimonio. Indudablemente Esperanza tiene buena fe, y su matrimonio consta inscrito en el Registro Civil. Pero pensamos que por mucha buena fe que tenga y por mucha inscripción que se haya practicado, no implica que este segundo matrimonio de Arcadio sea eficaz frente al primero.
Creemos que el matrimonio entre Arcadio y Esperanza es un matrimonio ineficaz, nulo en la terminología del código; un tres en nuestra terminología.
Por tanto existirá una apariencia de matrimonio, que en las relaciones frente a terceros puede producir efectos, pues da la sensación de que existe (por ejemplo a los efectos de aplicarles los a. 1318 y 1319); incluso podrá producir ciertos efectos entre ellos mismos, como los derechos personales.
Pero en realidad no existe, y cualquier interesado podrá ejercitar frente a ellos las pertinentes acciones para conseguir que se decrete su ineficacia.
IV.- Matrimonio putativo.
Admitido todo lo anterior como hipótesis de trabajo, el problema ahora es determinar los efectos que este segundo matrimonio de Arcadio haya podido producir.
Por supuesto los hijos serán matrimoniales (lo que ahora importa poco, porque todas las clases de hijos tienen los mismos derechos) (siempre he dicho que todos los hijos son iguales; lo que hay es distintas clases de padres, que, al engendrar a sus hijos se encuentran en distintas situaciones: solteros, casados, separados, divorciados, viudos, religiosos, etc; pero que la sociedad siempre ha aplicado a los hijos, no a los padres, las actuaciones de éstos).
Pero en este caso, a nosotros nos interesan más los efectos patrimoniales que son los que debemos resolver en el dictamen.
2º-) Régimen primario.
Ya hemos apuntado que posiblemente las normas del régimen primario de los a. 1318 y ss del Código civil, podrán seguramente aplicarse, tanto las establecidas en beneficio de los acreedores, ya citadas, como las relativas al domicilio conyugal y a las aventajas.
Claro que así como las normas en beneficio de los acreedores se aplicarán tanto a Arcadio como a Esperanza; las que se establecen en interés de los cónyuges como el 1320 y 1321 se deben aplicar exclusivamente a favor de Esperanza, porque ella es la que tiene la buena fe. No a favor de Arcadio, quien indudablemente actúa con mala fe.
3º-) Régimen económico-matrimonial.
El CC parte de la base de que las apariencias de matrimonio tienen unos efectos económico-matrimoniales; que el régimen existe; y que se extingue; y que consecuentemente hay que liquidarlo.
Esto resulta claro en todos aquellos casos en que el matrimonio se anula por cualquiera de las causas generales. Pero ¿también en los casos de bigamia?
Recordemos que ya hemos dicho que el régimen de gananciales entre Arcadio y Blanca debe subsistir íntegramente.
Desde un punto de vista teórico es posible apuntar las siguientes posibilidades:
-.- Subsisten los gananciales con Blanca. Y no se puede tener gananciales con dos personas; luego no hay gananciales con Esperanza. Esto significa que:
-.- Lo que gane Blanca será ganancial con Arcadio.
-.- Lo que gane Arcadio será ganancial con Blanca.
-.- Lo que gane Esperanza será privativo de ella.
-.- El matrimonio no inscrito no perjudica los derechos adquiridos por Esperanza de buena fe. Y, por tanto, es Esperanza la que tiene gananciales con Arcadio, y en consecuencia:
- -.- Lo que gane Blanca será privativo suyo.
-.- Lo que gane Esperanza será ganancial con Arcadio.
-.- Lo que gane Arcadio será ganancial con Esperanza.
Esta solución parece que jamás podrá mantenerse, porque si Esperanza tiene buena fe, al menos Blanca, aunque no haya inscrito su matrimonio tiene la misma buena fe. Y ya hemos dicho que en ningún precepto se especifica que se extinguen los gananciales por el hecho de contraer el cónyuge ulterior matrimonio sin disolver el primero.
-.- Tesis mixta. Como el matrimonio no inscrito no perjudica los derechos adquiridos por terceros de buena fe, Esperanza debe tener gananciales con Arcadio. Pero esto no puede extinguir los gananciales con Blanca; luego esta también los tiene. Esto significa lo siguiente:
-.- Lo que gane Blanca está en su sociedad de gananciales con Arcadio.
-.- Lo que gane Esperanza estará en su sociedad de gananciales con Arcadio.
-.- Lo que gane Arcadio:
-.- En cuanto a la primera mitad se incluye en sus gananciales con Blanca.
-.- Y la segunda mitad se incluye en sus gananciales con Esperanza.
Ya sabemos que los bienes gananciales no pertenecen a ambos cónyuges por mitad; pero estamos hablando para entenderlos con las cuotas. Significa que cuando Arcadio gana cien, cincuenta se incluyen en los gananciales con Blanca y otras cincuenta en los gananciales con Esperanza.
De nuevo recordad que el opositor cumple exponiendo las diferentes posibilidad, explicando sus consecuencias, y eligiendo la que más le guste.
Pero de nuevo hay que recordar otros preceptos del CC:
-.- Artículo 98: El cónyuge de buena fe cuyo matrimonio haya sido declarado nulo tendrá derecho a una indemnización si ha existido convivencia conyugal, atendidas las circunstancias previstas en el a. 97.
-.- Artículo 1395: Cuando la sociedad de gananciales se disuelva por nulidad del matrimonio y uno de los cónyuges hubiese sido declarado de mala fe, podrá el otro optar:
-.- Por la liquidación del régimen matrimonial según las reglas geneales.
-.- O por las disposiciones relativas al régimen de participación, y el contrayente de mala fe no tendrá derecho a participar en las ganancias obtenidas por su consorte.
4º-) Régimen sucesorio. Aquí el problema es similar al caso anterior. Incluso podríamos ser más considerados con Esperanza y darle también su legítima de un tercio en usufructo. Pero creemos que no le corresponde.
Pero ¿Qué ocurriría si Arcadio careciera de descendientes y ascendientes y tuviera que abrirse la sucesión intestada?
¿Serían llamadas por mitad ambas esposas de buena fe? ¿La primera excluiría a la segunda? ¿O la segunda a la primera?
Por supuesto partimos de la base de que todos han ejercitado sus derechos y se ha decretado la nulidad del matrimonio. Y creemos que la única que tiene derecho a legítima es Blanca, la verdadera esposa. Pero reconocemos que la cuestión es discutible.
5º-) Jurisprudencia española.
a-) STS 19-Enero-1926.
-.- María contrae matrimonio con Bernardo en 1893 y tienen una hija: Inmaculada.
-.- María contrae segundo matrimonio con Carlos en 1908, sin que se haya disuelto el primero.
-.- María fallece habiendo otorgado testamento en el que manifiesta que no tiene hijos, e instituye heredero a Carlos.
-.- Inmaculada reclama solicitando su preterición, y que como el segundo matrimonio había sido contraído por su madre de buena fe (imaginamos que pensaría que su primer marido había fallecido), su madre tenía derecho a gananciales con Carlos.
-.- El Juzgado desestima la demanda; la Audiencia admite la preterición, pero dice que el segundo matrimonio no había podido generar gananciales. El Supremo no admite la casación.
b-) STS 29-mayo-1962.
-.- En 1909 José contrae matrimonio canónico en Argelia con Matilde y en 1916 tienen un hijo: Rafael.
-.- En 1916, José (sin que se haya disuelto su anterior matrimonio) contrae segundo matrimonio canónico con Rafaela en Málaga; y en 1919 tienen una hija, María-Teresa.
-.- Tras diversas vicisitudes y tras el fallecimiento de José, Rafaela tiene conocimiento del primer matrimonio de su esposo y reclama porque ella lo ha contraído de buena fe.
-.- El Tribunal de Primera Instancia y la Audiencia le dan la razón.
-.- Pero el TS afirma que el segundo matrimonio produce efectos civiles en general. PERO QUE NO PUEDE ATRIBUIR AL CÓNYUGE DEL BINUBO NI GANANCIALES NI DERECHOS SUCESORIOS.
c-) STS 7-marzo-1972.
-.- Angel contrae matrimonio canónico en España con Leonor de la que tiene dos hijos: José y Josefa.
-.- Angel marcha a América, y antes de disolver su primer matrimonio celebra otro civil en Nueva York con Encarna.
-.- Encarna regresa a España y compra una parcela sobre la que construye un chalet con dinero privativo suyo (según afirmaba ella sola en la escritura).
-.- Antes de morir Angel revela a Encarna que tiene una primera mujer y unos hijos de ese primer matrimonio.
-.- Fallece Angel y Encarna se encarga de buscar a esa primera mujer y a esos hijos de Angel. Y los encuentra.
-.- Rápidamente los hijos demandan la nulidad del segundo matrimonio; y piden que se les atribuya la parcela y el chalet, porque afirman que fueron comprados con dinero de Angel que le había donado a Encarna (donación entre cónyuges prohibida por el CC en aquel momento).
-.- Juez y Audiencia admiten la demanda y afirman que tanto el chalet como la parcela son de Angel, porque habían sido comprados con dinero de éste, que había donado a Encarna.
-.- El TS declara nulo el matrimonio civil de Angel y Encarna; pero entendió que Encarna era cónyuge de buena fe. Y POR TANTO EXISTÍA UNA SOCIEDAD DE GANANCIALES, pero como Angel era de mala fe, no tenía derecho alguno en la parte de gananciales que le pudiera corresponder.
d-) Otros supuestos.
También debieron producirse muchos supuestos similares en los años 1940 cuando concurrían las siguientes circunstancias, pero creemos que ninguno de ellos llegó al TS:
-.- Matrimonios canónicos contraídos antes de 1930.
-.- Surge la Ley del Divorcio de la Segunda República.
-.- Conforme a esta norma, se decreta el divorcio del primer matrimonio.
-.- Seguidamente uno de los divorciados contrae matrimonio civil con otra persona. Hasta aquí todo totalmente legal con la normativa aplicable.
-.- Tras la Guerra Civil se modifica la legislación, según la cual:
a-) Todos los divorcios decretados al amparo de dicha ley quedan sin efecto.
b-) Y por tanto son nulos los matrimonios contraídos tras el divorcio, por alguno de los divorciados.
-.- En esta situación fallece el cónyuge bínubo.
-.- Y tanto el cónyuge del primer matrimonio canónico, como el del segundo
e-) Conclusiones. Estos supuestos son mucho más frecuentes de lo que podeis imaginar.
Piensa en jóvenes que se van a pasar una temporada al extranjero, a estudiar o trabajar; conocen allí al amor de su vida y se casan civilmente en los respectivos países. Luego el español regresa a España, y deja a su cónyuge más o menos amistosamente.
Aquí se olvida, y como el matrimonio primero no consta en ningún registro civil español, pues contrae segundo matrimonio sin haber pasado por los trámites del divorcio del primero.
6º-) Conclusiones para continuar el dictamen.
Para continuar con el supuesto propuesto, y aunque no hay argumentos fuertes para defender una situación u otra, creemos más lógico partir de la base de que:
-.- El matrimonio entre Arcadio y Blanca, existe, subsiste, y produce gananciales y derechos sucesorios.
-.- El matrimonio entre Arcadio y Esperanza, produce efectos para el cónyuge de buena fe, en nuestro caso Esperanza. Pero no origina régimen económico-matrimonial, ni le concede derecho sucesorios por ministerio de la ley.
-.- Pero el primer matrimonio no puede perjudicar a otros derechos de terceros de buena fe.
PISO DE VALENCIA.
El piso de Valencia:
-.- Era de Damián.
-.- Damián lo donó a su nieta Carina. Se nos dice que el otorgamiento de la escritura fue correcto; luego ésta adquirió el dominio.
Por tanto iniciamos su estudio en esta situación.
II.- Venta a Ignacio.
1º-) Titulares de la patria potestad.
Los cotitulares de la patria potestad son el padre y el madre; y la ejercen de forma conjunta. Luego le corresponde a Arcadio y Blanca.
A efectos del dictamen, creemos que después de sentar este principio general, debemos referirnos al artículo 156 que prevé algunos supuestos en que un padre puede actuar solo:
-.- Uso social.
-.- Circunstancias.
-.- Urgente necesidad.
Hay que aludir también a los dos últimos párrafos:
-.- Ausencia, incapacidad o imposibilidad de uno de los padres, que será ejercida exclusivamente por el otro.
-.- Y padres separados.
Y por último hay que recordar al tribunal el párrafo tercero: Respecto de terceros de buena fe, en los primeros casos, se presumirá que cada uno de los progenitores actúa en el ejercicio ordinario de la patria potestad con el consentimiento del otro.
Una vez, que el tribunal tenga claro que conocéis la doctrina, entonces, SALVO QUE EL SUPUESTO DE HECHO OS LO DIGA EXPRESAMENTE, jamás se deben aplicar estos supuestos de excepción. Y aunque se nos diga expresamente dudaremos mucho de su aplicación, pues en la compra o en la venta de un inmueble, nunca pueden ser cubiertos por el uso social, la buena fe o la urgencia.
En consecuencia, debemos partir de la base que PARA TODOS LOS ACTOS O NEGOCIOS JURÍDICOS DE UN DICTAMEN, el ejercicio de la patria potestad ha de ser conjunto de ambos padres.
Las excepciones pueden ser, la aceptación de una donación pura y simple; incluso el arrendamiento de una finca del hijo (aunque sería también discutible), y por supuesto, ropas, alimentos, etc.
2º-) Eficacia de lo realizado por un solo progenitor.
En los casos en que es necesario el concurso de ambos progenitores y sólo actúa uno de ellos, el problema es determinar cuál la situación jurídica y naturaleza del acto.
En ningún caso se puede afirmar que se trate de un UNO. Negocio eficaz desde el momento inicial e inatacable.
No puede considerarse como un DOS: es decir no es un negocio que produzca el efecto jurídico querido, y que lo más que concede al menor o al otro cotitular de la patria potestad es la posibilidad de ejercitar la acción de anulabilidad.
Sólo puede entenderse que estamos ante un TRES: es decir en ningún caso se habrá producido el efecto jurídico querido. Pero las dudas están en si debemos incluirlo en qué categoría de los treses:
-.- Si los actos incompletos, en cuyo caso bastaría el consentimiento del otro cotitular de la patria potestad para que surtiera efecto.
-.- O de los llamados nulos, siendo entonces preciso el nuevo consentimiento de los dos progenitores (el que prestó el consentimiento y el que no); y también de la contraparte.
Por nuestra parte vemos muy claro que se trata de un negocio incompleto, pues es mucho más sencillo que preste consentimiento el progenitor que no lo hizo, para que el acto o negocio aparezca en la vida jurídica y produzca sus efectos.
Todo esto hay que entenderlo tan sólo en los supuestos en que baste el consentimiento de ambos cotitulares de la patria potestad para que se preste el consentimiento; no cuando además sea necesaria la autorización judicial, cuya situación vamos a examinar seguidamente.
3º-) Eficacia de lo actuado contraviniendo el a. 166.
El artículo 166 ha ido cambiando varias veces de redacción desde 1981, por lo que habrá que aplicar la vigente en cada momento. En su redacción actual establece que:
-.- Los padres no podrán renunciar a los derechos de que los hijos sean titulares ni enajenar o gravar sus bienes inmuebles, establecimientos mercantiles o industriales, objetos precioso y valores mobiliarios, salvo el derecho de suscripción preferente de acciones, sino por causas justificadas de utilidad o necesidad y previa la autorización del Juez del domicilio con audiencia del Ministerio Fiscal.
-.- Los padres deberán recabar autorización judicial para repudiar la herencia o legado deferidos al hijo. Si el Juez denegase la autorización, la herencia sólo podrá ser aceptada a beneficio de inventario.
-.- No será necesaria la autorización judicial si el menor hubiese cumplido dieciséis años y consistiere en documento público, ni para la enajenación de valores mobiliarios siempre que su importe se reinvierta en bienes o valores seguros.
No es el momento de examinar detalladamente este precepto (está realizado en uno de mis temillas), pero sí que hay que apreciarlo con relación a la presunta enajenación del piso de Valencia.
Por supuesto de nuevo estamos ante un tres. Esto no se puede discutir. Y de nuevo habrá que ver si es incompleto o nulo.
Siempre me había parecido que el acto o negocio jurídico era radicalmente nulo; y que no podía existir una maldad mayor. Pero en esta situación, hace muchos años, me dí cuenta de que tanto DE CASTRO, como DIEZ-PICAZO, afirmaban que podría tratarse de que fuere un negocio jurídico incompleto.
Y también hace muchos años que entendí la posición de estos juristas, hacia la que desde luego nos inclinamos:
-.- El negocio realizado por el titular de la patria potestad cuando precisando la autorización judicial no se ha obtenido, NO HA PRODUCIDO ABSOLUTAMENTE NINGÚN EFECTO.
-.- Como tampoco lo puede producir el hecho de que tú, opositor que me estás leyendo, y sin ninguna relación familiar conmigo, procedas a pretender enajenar la vivienda de mi hijo sometido a mi patria potestad. También será uno de los supuestos del a. 1259 del CC.
-.- Pero mira por dónde, mi hijo llega a los dieciocho años, y adquiere la mayoría de edad. Y entonces, acude al notario y dice: Señor notario, hace unos años, un extraño procedió a vender mi piso. Estoy de acuerdo con lo que hizo.
-.- Eso se llama ratificación. Y es así como se sanan los negocios incompletos. Y recuerda que la ratificación sólo produce efectos jurídicos frente a terceros desde que que se otorga. (Al revés que la confirmación, que sana los anulables; y que los sana con efectos retroactivos frente a terceros).
-.- Y si así se sanan los negocios que tú extraño puedas realizar con relación a los bienes de los hijos sometidos a mi patria potestad, parece que me situación no puede ser peor.
-.- Y por tanto, lo efectuado por mí sin autorización judicial (al igual que lo que puedas haber hecho tú)I, no produce ningún efecto. Pero mi hijo al llegar a la mayoría de edad, lo puede ratificar al igual que puede ratificar lo que tú hagas. Y, en consecuencia, lo así actuado por mí es también incompleto.
La jurisprudencia del TS en este sentido ha dicho muchas tonterías vacilando de un lugar a otro:
-.- Un grupo de sentencias, teniendo en cuenta los perjuicios que se pueden originar a los sometidos a la patria potestad, los declara totalmente nulos.
-.- Otro grupo de sentencias, teniendo en cuenta que el acto puede ser beneficioso al menor, prefiere considerarlos anulables, y que sea éste quién al llegar a la mayoría de edad, decida.
-.- No falta alguna muy interesante que afirma que estamos ante una confirmación-ratificatoria. Lo cuál ya es mezclar muchas instituciones.
-.- Y, naturalmente, el derecho catalán, lo declara anulable, por aquello de llevar la contra; sólo por eso.
-.- Pero, como no podía ser menos, podemos afirmar que la doctrina actual del TS, es la de afirmar que en efecto estamos ante un negocio jurídico incompleto con todas sus consecuencias que hemos explicado.
En consecuencia, hoy hay que entender sin género de dudas que el negocio es incompleto y que ABSOLUTAMENTE NO PRODUCE NINGUN EFECTO: ni se ha transmitido el dominio de la cosa, ni se ha transmitido el dominio del precio; ni surgen obligaciones entre las partes, más que las restituciones de lo que acaso se haya podido entrega.
Con esta teoría el menor jamás queda obligado a nada por el acto incompleto; y tampoco gana ni pierde nada. Sólo quedará obligado si con capacidad civil y natural examina dicho acto, y dice, vale: lo ratifico. Nunca puede haber perjuicio para él antes de esta ratificación.
Esta diferenciación entre negocios nulos, incompletos y anulables en un dictamen no hay que darla nunca por sabida. Hay que explicarla siempre con unas pocas palabras (muchas menos de las que yo he utilizado) para que se den cuenta de que entendéis la situación. Y por supuesto, no sobran un par de ejemplos, como la del extraño que os he puesto yo.
Así que un posible ejercicio para vosotros puede ser, repetir la argumentación por escrito a mano, de cuando en cuando.
4º-) La aplicación de estas reglas al supuesto.
-.- La enajenación de Arcadio a favor de Ignacio es un acto totalmente ineficaz, al que falta, tanto la autorización judicial, como el consentimiento de Blanca. Lo que determina, según nuestra tesis, que estemos ante un negocio doblemente incompleto.
-.- Consecuentemente, aunque haya presunto título, éste es radicalmente ineficaz. Y aunque haya modo, por la entrega de la posesión, ello sólo implica que ésta se ha transmitido a Ignacio, pero sólo la posesión, no el dominio. Ignacio será todo lo más un poseedor de buena fe.
-.- Por tanto el pleno dominio de la finca sigue siendo de Carina.
Por supuesto Ignacio tendrá pleno derecho a exigir a Arcadio la devolución de la cantidad que ha entregado más los daños y perjuicios; y Blanca tendrá derecho a solicitar la devolución de la posesión de la vivienda de su hija. Y naturalmente cuando Carina sea mayor podrá ratificar la venta, o recuperar la posesión, y ya se aclarará Ignacio con Arcadio (o sus herederos).
III.- Arrendamiento por Ignacio.
En nuestro derecho la facultad de celebrar arrendamientos de fincas es muy amplia, ya que la tiene el mera administrador, e incluso el simple poseedor (con los efectos que determinan las leyes aplicales).
No obstante en este caso podemos discutir la eficacia del arrendamiento porque Ignacio ni es propietario, ni tiene ningún derecho sobre la vivienda, ni tan siguiera es administrador.
Pero ¿Puede el poseedor de buena fe arrendar la vivienda que ocupa?
En principio, poder, puede. Ya vemos que lo ha hecho; lo que no se sabe es cuál sea la situación en que se encuentran los presuntos arrendatarios, que son quiénes de hecho ocupan la vivienda.
La legislación civil sobre esta materia, ha sido modificada seis o siete veces desde este dictamen, por lo que nos vamos a la redacción actual. La solución se halla contenida en el a. 9 tras su reforma por ley de 6.junio-2013, conforme al cuál;
“Tratándose de finca no inscrita, también durarán tres años los arrendamientos de vivienda que el arrendatario haya concertado de buena fe con la persona que parezca ser propietaria en virtud de un estado de cosas cuya creación sea imputable al verdadero propietario, sin perjuicio de la facultad de no renovación a que se refiere el apartado 1 de este artículo. Si el arrendador enajenase la vivienda arrendada, se estará a lo dispuesto en el artículo 1.571 del Código Civil. Si fuere vencido en juicio por el verdadero propietario, se estará a lo dispuesto en el citado artículo 1.571 del Código Civil, además de que corresponda indemnizar los daños y perjuicios causados.»
Luego resulta claro que Ignacio sí que tenía la posibilidad de arrendar la finca, podrá cobrar las rentas sin más, y le corresponderán todos los derechos y obligaciones del arrendador.
Cuando se resuelva la situación se procederá de la forma que corresponda. Todo estará perfectamente hecho, si Carina lo ratifica; y habrá que realizar las oportunas devoluciones, en los supuestos en que ocurra otra cosa.
4º-) Fallecimiento de Carina.
En el momento en que se produce el fallecimiento de Carina, viviendo su abuelo Damián procederá la aplicación del derecho de reversión del piso de Valencia, conforme a las reglas generales.
Recuperará su dominio, podrá extinguir el arrendamiento en la forma que determina el propio a. 9 de la LAU vigente; e Ignacio ya reclamará a Arcadio o sus herederos la devolución del precio que abonó más los daños y perjuicios que se le han ocasionado.
APARTAMENTO DE CULLERA.
Este apartamento era de Damián y lo donó a Carlos, luego éste adquirió el dominio.
Como Carlos sigue viviendo, y sige siendo menor de edad, Creso tendrá que ponerse en contacto con su madre Blanca, que es ahora la única titular de la patria potestad. Y Blanca para enajenarlo a Creso, precisará la oportuna autorización judicial en los términos que hemos visto del a. 166 del CC.
SOLAR DE BENIDORM.
Pertenecía a Damián, quien contento por el nacimiento de sus nietos Carina y Carlos, los donó mediante escritura pública a su yerno Arcadio; y aunque no se inscribiera la adquisición en el Registro de la Propiedad, al afirmarse en el supuesto de hecho que se otorgaron correctamente las escrituras, resulta claro que Arcadio devino titular del pleno dominio de la misma.
II.- Venta a favor de Begoña.
De los datos del supuesto resulta que Arcadio lo vendió a Begoña por precio de diez millones al contado. No se nos dice ni la forma (documento privado, o escritura), ni si recibió o no el precio.
Como se nos dice que carecía de otros bienes, resulta claro que bien se otorgase mediante escritura (que lleva implícita la tradición), bien se otorgase en documento privado, seguido de la tradición, Begoña ha adquirido el dominio del solar.
Esta venta no podría inscribirse en el Registro de la Propiedad, sin la previa inscripción de la posesión. Pero, lo que resulta claro es que tras la enajenación el solar ya no se encuentra en la herencia de Arcadio al tiempo de su fallecimiento.
III.- ¿Reserva vidual?
1º) Planteamiento.
Hay que preguntarse en primer lugar si la donación de Damian a Arcadio entra en o no en la letra del a. 969: bien adquirido por donación de pariente del otro cónyuge en consideración a éste.
Si entendemos que la donación se hace en contemplación al nacimiento de los cnietos, no entrará en la letra del precepto; y, consiguientemente no habrá reserva.
Por el contrario, si consideramos que la donación si bien se hace como consecuencia del nacimiento de los nietos, también puede pensarse que la razón fundamental es que es el marido de su hija; y consiguientemente habría reserva.
Desde el punto de vista del dictamen, es indistinto que elijamos una u otra solución. Lo que no podemos es pasarlo de alto, y olvidarnos de la posible existencia de la reserva, y de sus consecuencias.
Por una parte es cierto que el donatario ha contraído segundo matrimonio; pero ya hemos dicho que se trata de un matrimonio ineficaz; pero de él le han nacido hijos. Y precisamente la finalidad de la reserva es preservar el patrimonio donado en la familia del donante.
Pero hay que tener en cuenta que aquí quien ha fallecido ha sido el donatario Arcadio, que en ningún momento ha quedado viudo. Y la reserva ordinaria siempre se impone al “viudo”.
Acaso se le pudiera aplicar el 980: la obligación de reservar será también aplicable al viudo que durante el matrimonio haya tenido o en estado de viudez tenga un hijo no matrimonial.
Claro que los hijos de Arcadio y Blanca son matrimoniales; y claro que Arcadio en ningún caso ha sido viudo. Bígamo sí; pero viudo no.
Y a nosotros siempre se nos ha explicado que las normas odiosas, como las reservas, siempre hay que interpretarlas restrictivamente.
Por supuesto, uno se puede quedar con cualquier posición. Sin duda es más justo afirmar que existe reserva, porque la razón de su existencia, es precisamente una de las que se da en el supuesto.
Pero tal vez la solución más acorde con los textos legales sea la contraria, es decir que está obligado a reservar.
Y aunque podríamos quedarnos con cualquiera de las dos interpretaciones, nos parece hoy mejor afirmar que hay reserva, aunque sea exclusivamente para examinar qué es lo que ocurre con la enajenación de la finca a favor de Begoña.
Pues de nuevo hay que discutir. Según el a. 974 son válidas las enajenaciones de los bienes inmuebles reservables antes de surgir la reserva, sin perjuicio de la obligación de indemnizar.
Por el contrario, según el a. 975 afirma que serán impugnables las enajenaciones de inmuebles realizadas después del nacimiento de la reserva.
Muy bien. Y en este supuesto ¿cuándo nace?
-.- ¿Cuándo contrae matrimonio con Esperanza?
-.- ¿Cuándo tiene el primer hijo con Esperanza?
Nuevas dudas. Pero así es cómo se ganan puntos en los dictámenes: sabiendo dónde están los posibles problemas, y apuntarlos, y tratar de solucionarlos.
Y en el supuesto de que afirmásemos la existencia de la reserva y que ésta ha tenido lugar desde el nacimiento del hijo (lo que no he mantenido en otros casos, pero aquí estoy afirmándolo para seguir con los problemas), ¿Qué acción corresponde a los reservatarios para impugnar la enajenación:
-.- Un sector doctrinal afirma que la acción de nulidad. No nos gusta; porque ello significa que el comprador en ningún momento ha adquirido el dominio de la finca.´(Según esta opinión, en nuestra terminología, sería un tres).
-.- Otro sector entiende que la acción es la de anulabilidad. Y consecuentemente sería un dos; y podrían ejercitarla durante cuatro años desde el fallecimiento del reservista. Es la que más me gusta.
-.- Y, finalmente HERNANDEZ-GIL afirma que se trata de una acción de rescisión. También es un dos. Pero la diferencia fundamental entre esta posición y las anteriores, es que aunque no hubieran pasado cuatro años, la acción no se puede ejercitar si la finca está en manos de un tercero que no ha actuado de mala fe. Mira el artículo 1295-2.
Dictamen de Arcadio y Blanca-SOLUCIÓN-II
por ellv el Miér 12 Abr 2017 - 13:13
FINCA DE ONTENIENTE.
Era de Damián, quien la donó a Arcadio, y consiguientemente, éste adquirió el dominio.
Por supuesto, se plantea con ella la misma problemática que con el solar de Benidorm, en cuanto a la posible reserva vidual, y las posibilidades, en su caso de impugnar su enajenación.
Es innecesario repetirlo; pero es necesario llegar aquí a las mismas conclusiones que se llegaron con la finca anterior.
II.- Enajenación a Salustiano.
En principio, la permuta es un negocio jurídico por el cual cada una de las transmisiones es independiente de la otra, aunque tengan una causa común, y sean la contraprestación de la otra.
Pero en la permuta, cada una de las transmisiones se rige por las reglas generales del título y el modo (título más entrega), y es perfectamente posible que la prestación de alguna de las partes se haya realizado correctamente (y la contraparte haya adquirido su dominio); mientras que la prestación de la otra parte, todavía no se haya realizado por completo, y en consecuencia, el otro permutante todavía no haya adquirido el dominio.
En principio si la permuta se realiza mediante escritura pública y en ella nada se dice, no habrá problema: porque ésta equivale a la tradición. Hay que recordar que el a. 1541 establece claramente que en todo lo que no se halle determinado en su título, se regirá la permuta por las disposiciones de la venta.
Por tanto fuera de las dos reglas especiales de los a. 1539 y 1540 del CC, aplicaremos las reglas de la permuta; pero habrá que tratar cada una de las transmisiones de forma independiente, como si en realidad fueran dos ventas distintas.
Con relación al supuesto de hecho, sólo se nos dice que Arcadio en 2015 permutó esta finca con Salustiano.
Por tanto hemos de dar por supuesto que la permuta está correctamente realizada; y consecuentemente Salustiano adquirió el dominio de esta finca; y Arcadio el del yate.
Y lógicamente, si se entiende que no existe reserva vidual en la finca de Onteniente, Salustiano será titular del dominio libre de la misma; y con él tendrá que ponerse de acuerdo nuestro amigo Creso para adquirirla.
Si, por el contrario, afirmamos que sobre ella existe la reserva vidual antes tratada, no quedará otro remedio que considerar que los reservatarios (los hijos de Arcadio y Blanca), podrá realizar la impugnación de la enajenación y recuperar la finca.
Y, en este último caso, como Salustiano perdería por evicción la cosa que recibió en permuta, entrará en juego el a. 1540 ya citado: el que pierda por evicción la cosa recibida en permuta, podrá optar:
-.- Entre recuperar la que dio en cambio.
-.- O reclamar la indemnización de daños y perjuicios.
Pero sólo podrá usar del derecho a recuperar la cosa que él entregó mientras esta subsista en poder del otro contratante, y sin perjuicio de los derechos adquiridos entretantos sobre ella con buena fe por un tercero.
Lo cual es totalmente lógico, porque el otro permutante había adquirido la cosa como libre; y los negocios que sobre ella haya celebrado surten plenos efectos en la vía civil.
El yate era de Salustiano y lo transmitió en permuta a Arcadio. Luego éste adquirió su dominio con carácter privativo, porque aunque estaba casado bajo régimen de gananciales, conforme al a. 1346-3 como ha sido adquirido en sustitución de otro bien privativo, será privativo.
El naufragio del yate determina su desaparición del comercio y su extinción como cosa de la vida jurídica, una vez transcurridos los plazos para reflotarlo, que a nosotros no nos interesan.
Pero sí que importa el hecho que estaba asegurado.
II.- El seguro.
En un contrato de seguro pueden existir tres partes:
-.- El asegurador o compañía de seguros, que en principio es quien cobra las primas y está obligado a satisfacer en su caso el capital del seguro.
-.- El tomador del seguro, que es la persona que contrata con la compañía de seguros; y en principio está obligado a satisfacer las primas.
-.- Y el asegurado o beneficiario del seguro, que puede ser, bien el propietario de la cosa en el seguro de daños; o el beneficiario en el seguro de vida.
III.- El seguro de vida.
Tratándose del seguro de vida, no cabe duda de que el beneficiario es persona distinta de la persona sobre cuya vida se estipula el seguro. Normalmente soy yo quien celebro el contrato de seguro de mi vida, y te designo a ti como beneficiario.
Pero también puedo asegurar la vida de un tercero (mira el a. 83 ley de Seguro).
A los efectos del dictamen nos interesa que cuando yo contrato un seguro sobre mi vida, y te nombro a ti beneficiario; y fallezco. Tú tienes derecho a recibir el capital íntegro, incluso frente a mis posibles acreedores y a los legitimarios que acaso pueda tener.
Pagarás, eso sí, el correspondiente impuesto de sucesiones, conforme a la cuantía del capital y al parentesco que nos una.
Acreedores míos y legitimarios, hemos dicho que nada pueden reclamarte del capital.
Pero sí, de las primas. Las primas deben considerarse como donaciones que te he ido haciendo a lo largo de la vida; y como tales donaciones es posible unir su cuantía a los demás bienes míos para fijar la legítima. Y, en consecuencia, mis legitimarios van a poder incluso solicitar su reducción o supresión. Y, tú, naturalmente vas a tener que acceder.
De igual modo, si se consideran como donaciones, los acreedores anteriores al pago de las mismas, van a poder dirigirse contra ti, como pueden hacerlo contra cualquier donatario conforme a las reglas generales del código civil.
IV.- El seguro de daños.
El seguro de daños es algo distinto. Por supuesto, pueden existir las tres personas de compañía aseguradora, tomador del seguro y asegurado. Y ello porque no hay ningún inconveniente en que yo asegure tu yate a tu favor y pague las primas.
Lo dudoso es que pueda ser beneficiario una persona distinta del que sufre el daño. Porque precisamente la finalidad de este seguro es garantizar que el dueño de la cosa al perderla mantiene la misma situación que antes. Y ello hasta el punto que hay numerosas reglas especiales para el caso de que el tomador del seguro pretenda tasar la cosa en un valor superior al real.
El beneficiario del seguro en ningún caso puede lucrarse con el riesgo. Y por eso Federico carece de todo interés en la conservación del yate (realmente lo que le interesa es que se hunda).
Por eso podríamos considerar como muy dudosa su designación como beneficiario. Y si la admitiéramos, no dejaría de ser un contrato aleatorio celebrado en favor de un tercero, en el que el tomador del seguro (el propio Arcadio), establece que la prestación que a él debía realizarse, se haga a favor de un tercero, su nieto Federico. Si lo admitiéramos, podríamos aplicar todas las consecuencias que con relación a las primas acabamos de pergeñar en el seguro de vida.
Y, puestos a discutir más, como se trataría de una especie de una estipulación a favor de tercero a título gratuito, tendría que haber sido aceptada por Federico antes del fallecimiento de Damián.
Pero si no la admitiéramos, como tampoco la compañía puede lucrarse con el contrato de seguro, tendría que pagar el capital del seguro al patrimonio del titular, el propio Arcadio, y consecuentemente una vez fallecido éste, se incluiría en la comunidad hereditaria.
CHALET DE VALLADALID.
Según el supuesto de hecho, Blanca compró el chalet de Valladolid con el dinero procedente de su trabajo. Manifestó estar casada con Arcadio bajo gananciales, y se inscribió así en el Registro de la Propiedad.
Dijimos al principio del supuesto que Blanca había contraído matrimonio con Arcadio siendo ambos de derecho común, y no habiéndose pactado nada sobre su régimen económico-matrimonial, resulta claro que:
-.- Conforme al a. 1247-1 son gananciales los bienes obtenidos por el trabajo de cualquiera de los cónyuges.
-.- Y que conforme al a. 1247-3 lo son los bienes adquiridos a título oneroso a costa del caudal común.
Luego el bien estará integrado en la comunidad de gananciales pendiente de liquidación entre Blanca y Arcadio; estando la cuota de Arcadio incluida en su comunidad hereditaria.	Por tanto, Creso tendrá que ponerse de acuerdo con Blanca y todos los herederos de Arcadio, para la adquisición de dicho chalet.
I.- Chalet en Benicasim.
Si existiera régimen de gananciales entre Esperanza y Arcadio, la situación sería la misma que en el caso anterior, aunque Esperanza todavía no ha fallecido.
Pero si no existiera régimen de gananciales, entonces cada uno de los cónyuges mantiene su absoluta independencia económica, y por tanto Esperanza es titular del dominio del producto de su trabajo; y, por supuesto, de lo adquirido con éste.
II.- Un paseo por los cerros de Úbeda: la sociedad universal de ganancias.
En sede de sociedad civil, encontramos en el CC algunos preceptos de interés. Afirma el CC que:
-.- La sociedad es universal o particular.
-.- La sociedad particular tiene únicamente por objeto cosas determinadas, su uso o sus frutos, o una empresa señalada, o el ejercicio de una profesión o arte.
-.- La sociedad universal puede ser de todos los bienes presentes, o de todas las ganancias.
-.- La sociedad universal de todos los bienes presentes es aquella por la cuál las partes ponen en común todos los que actualmente poseen, con ánimo de partirlos entre sí, como igualmente todas las ganancias que adquiera con ellos. Y la sigue regulando el a. 1674.
-.- La sociedad universal de ganancias comprende todo lo que adquieran los socios por su industria o trabajo mientras dure la sociedad. Los bienes muebles o inmuebles que cada socio posee al tiempo de la celebración del contrato, continúan siendo de dominio particular, pasando sólo a la sociedad el usufructo.
¿Podrían haber contraído Esperanza y Arcadio una sociedad universal de ganancias?
Por supuesto que sí. Es el mismo problema que se plantea en las uniones de hecho. Pero:
-.- En primer lugar, será necesario demostrar el acuerdo de constitución de la sociedad, cosa harto difícil, si no se ha documentado.
-.- Y, en segundo lugar, hay que tener en cuenta que en los contratos, lo que es esencial es la designación del concepto en que interviene cada uno de los otorgantes.
Yo puedo ser el presidente del gobierno, el administrador único de una sociedad, el presidente de la comunidad de propietarios de un edificio, el titular único de la patria potestad sobre mi hijo menor, y por supuesto yo.
Cuando voy al notario para adquirir una vivienda (o cuando firmamos un documento privado), TENGO QUE EXPRESAR EN ÉL EL CONCEPTO EN QUE INTERVENGO.
Si compro para España, ésta adquiere; si como para la sociedad, lo hace la misma; si actúo para la propiedad horizontal, ésta recibirá la piscina; si intervengo en nombre de mi hijo, éste será el beneficiario. Y si no digo nada, o digo que intervengo en mi propio nombre, adquiriré para mí.
Es decir, por muchas sociedades universales que tenga, y por muchas representaciones que ostente:
-.- Uno adquiere para quién dice que está interviniendo, si puede justificar su representación.
-.- En su defecto para quien ordene la legislación, como ocurre en gananciales cuando adquiero con dinero común.
-.- Y en su defecto, adquiero para mi patrimonio privativo.
No vale, FRENTE A TERCEROS, afirmar después que compré para Perico de Los Palotes.
La representación indirecta, el negocio fiduciario, y todas esas cosas existen y son verdad. Pero son verdad ante los Tribunales de Justicia, donde debe justificarse suficientemente.
En la vida profesional no podemos hacer caso. Es muy bonito decir después de diez años, que cuando compre el piso lo compré para ti. Podrá surtir efectos entre nosotros. Pero no podrá perjudicar al posible usufructuario, arrendatario o acreedor hipotecario del mismo.
Igual ocurre en esas pretendidas sociedades universales de todos los bienes o de todas las ganancias, o en las uniones de hecho. No hay unos gananciales tácitos; no hay sociedades tácitas. Habrá enriquecimientos injustos, habrá lo que el Tribunal de Justicia crea conveniente.
Imagínate que celebro contigo una sociedad universal de todos los bienes presentes y futuros. Y tengo un piso en Valencia. Muy bien, según el código se hace común sin más, y parece que se hace común, incluso aunque no lo hayamos especificado en el contrato social (claro que si se aportan bienes inmuebles deberá otorgarse la correspondiente escritura, e inventariarse el piso).
Seguidamente, sin haber especificado el inmueble, pero sí otorgada la escritura pública, vendo una mitad indivisa del piso a Pedro y la otra mitad a Juan. Juan inscribe su adquisición en el Registro.
Resulta claro que Juan está protegido por el a. 34 LH. Pero ¿Es verdad que contra Pedro podrás dirigirte por esa sociedad universal de todos los bienes presentes?
¿Cómo se ha producido la transferencia de dominio de mí a la sociedad? No ha habido escritura. ¿Ha habido tradición?.
Habrá que discutirlo, y lo pondremos en otro supuesto de hecho, para tratarlo mejor.
SUCESIÓN DE CARINA.
Al fallecimiento de Carina a tan corta edad, se producen los siguientes acontecimientos:
-.- Son llamados a su herencia intestada, sus dos padres Arcadio y Blanca por partes iguales, de conformidad con lo establecido en los a. 912 (fallece sin testamento), 935, y 936.
-.- Al fallecer sin descendientes se produce la reversión de lo donado por Damián, de conformidad con el a. 812 del CC, es decir:
-.- El pleno dominio del piso de Valencia.
-.- La mitad indivisa del solar de Sevilla, que luego estudiaremos.
II.- Fallecimiento de Arcadio.
Aunque después veremos la sucesión de Arcadio ahora nos interesa destacar que Arcadio, llamado a la sucesión de su hija Carina, fallece sin aceptar ni repudiar su herencia, Luego procede el derecho de transmisión del a. 1006 del CC.
(Las sucesiones deben ser examinadas siempre por el opositor, aunque como en este caso, al parecer como consecuencia de la reversión, carezca de patrimonio alguno).
Pero ¿a favor de quién procede el derecho de reversión?
Sin género de dudas: a favor de quién sea su heredero.
Nosotros siempre hemos mantenido la tesis subjetiva: el heredero se subroga en la posición jurídica del causante; es el mismo causante; y, como consecuencia, adquiere todos los derechos que le correspondían.
¿Pero los legitimarios son herederos?
Aunque podemos discutir si los legitimarios como tales son herederos del causante, parece más segura mantener en la actualidad la tesis de VALLET de que los legitimarios tienen derecho a una porción de bienes del causante, que pueden recibir por cualquier título: herencia, legado, incluso donación.
En consecuencia, serán o no herederos, según lo haya decidido el causante en su testamento.
Si, como veremos, el heredero de Arcadio, una vez aceptada la herencia de Arcadio y adquirir todos los derechos que a éste corresponden (entre ellos la facultad de aceptar o repudiar la herencia de Carina), hace a Arcadio renunciar a la herencia de Carina, como tal repudiación como consecuencia del a. 989 deben retrotraerse al tiempo del fallecimiento de Carina, se habrá producido un llamamiento frustrado en la sucesión de ésta.
Y entonces existirá el llamado derecho de no decrecer a favor de Blanca, que será llamada a la totalidad de la sucesión de Carina.
SUCESIÓN DE ARCADIO.
Son numerosos los problemas que nos plantea esta sucesión y trataremos de resolvernos uno detrás de otro.
II.- Legado a las viudas.
Ya hemos dicho que, por supuesto, Blanca tiene todo el derecho del mundo a su legítima de conformidad con los a. 807 y 834 del CC, correspondiéndole el usufructo del tercio destinado a mejora.
La duda, como vimos, es si Esperanza, contrayente de buena fe tiene o no derecho a legítima. Ya lo hemos examinado con el detalle posible. Y llegamos a la conclusión de que carecía tanto de régimen económico-matrimonial como de legítima.
Pero la duda de la disposición es si se puede traducir en un legado del usufructo de una tercera parte de la herencia a favor de Esperanza (por supuesto, con cargo al tercio libre).
Y aunque Arcadio así lo podría haber ordenado, lo cierto es que no lo ha hecho; y al mencionar que “les deja la legítima”, “si tienen alguna”, resulta evidente que de conformidad con nuestras anteriores conclusiones Esperanza carece de ella.
III.- Legado de legítima a los hijos.
Seguidamente ordena un legado de pago de legítima estrícta a cada uno de sus cuatro hijos.
Ya hemos dicho que a nuestro juicio, se trata de un simple legado y por tanto sucesión a título universal; y que no atribuye a los así llamados la cualidad de sucesores del causante, sino tan sólo de destinatarios de un conjunto de bienes.
Por otra parte, como Carina ha premuerto a su padre, carece lógicamente de todo derecho de legítima en su herencia. Y en consecuencia, se produce el derecho de no decrecer a favor de los restantes legitimarios, correspondiendo a cada uno de los hijos Carlos, Federico y Gerardo 1/9 parte de la herencia. Todo ello de conformidad con lo establecido en los a. 806, y 808 del CC.
Pero no resulta totalmente claro, como seguidamente veremos. Recordemos que a nuestro juicio, la legítima estricta se define así:
-.- Dos tercios de la herencia.
-.- Menos mejora efectiva.
-.- Dividida por el número de estirpes de legitimarios.
Eso significa que hay que estar siempre al caso concreto. Que la legítima estricta teórica es en efecto un tercio dividido por el número de estirpes de legitimarios.
Pero que son posibles tres situaciones:
-.- El testador no ha utilizado la mejora. En cuyo caso la legítima estricta de cada estirpe son dos tercios partidos por el número de legitimarios.
-.- Que el testador ha utilizado todo el tercio de mejora: entonces la legítima estricta si que es de verdad un tercio partido por el número de estirpes de legitimarios.
-.- Y que el testador sólo haya utilizado parte del tercio destinado a mejora. En cuyo caso la legítima estricta, en este caso concreto será el tercio de legítima, más la porción no utilizada del tercio de mejora, partida por el número de estirpes de legitimarios.
IV.- Mejora a favor de Carina y Federico.
Y, como sabemos, Carina ha premuerto a Arcadio, y carece de derechos. ¿Qué ocurre con su porción de mejora?
-.- La que podríamos llamar clásica que entiende que en la mejora no hay posible acrecimiento, porque al tratarse en el fondo de legítima no existen las posibilidades de disponer libremente de la misma. Y, en consecuencia, si uno de los llamados a la mejora origina un llamamiento frustrado por premoriencia, incapacidad o repudiación, su porción no acrece a los restantes mejorados, sino que se une al tercio de legítima estricta y se distribuye conforme a las reglas de ésta.
-.- Y la que podríamos considerar como más moderna que afirma que si bien es cierto que la mejora es legítima, en realidad el testador tiene una cierta disponibilidad de ella; y puede distribuirla de la forma que estime conveniente entre sus descendientes. Por eso no hay problema en ordenar una sustitución vulgar a favor de otro descendiente, o de admitir expresamente el derecho de acrecer entre los mejorados. Y, entonces, lógicamente, cuando el testador no ha previsto expresamente la sustitución vulgar, ni el derecho de acrecer, deberán entrar en juego las reglas generales de la sucesión testamentaria. Y de conformidad con el aq. 982 y 983, si se dan sus presupuesto, habrá derecho de acrecer.
En consecuencia, podríamos seguir una u otra posición. Pero en el momento actual parece más segura la tesis del acrecimiento. Y a los efectos ulteriores del dictamen entendemos que todo el tercio de mejora debe ir destinado a Federico.
V.- Piso de Madrid.
De los presupuestos de que partimos resulta que era privativo de Arcadio por haberlo adquirido por herencia de sus padres. Y lo lega a su amigo Julián, pero sólo como fiduciario, imponiendo una sustitución fideicomisaria de residuo a favor de los hijos que pueda tener Carina al tiempo del fallecimiento del propio Julián.
Bien, Carina ha premuerto al causante, y al tiempo de su fallecimiento no tiene hijos, ni los puede tener jamás.
Entonces el problema que se plantea es qué hacemos con la cláusula del fideicomiso, ya que podemos entender dos cosas:
-.- Que se trata de un legado sin efecto, y por aplicación del a. 888 del CC, si Julián no ha dispuesto de la finca, ésta será adquirida por el heredero de Arcadio.
-.- Que en la sustitución fideicomisaria existen dos llamamientos recíprocamente limitados. Y consecuentemente, si falla el fiduciario adquiere el pleno dominio el fideicomisario; y si falla el fideicomisario, adquiere el pleno dominio el fiduciario.
Esta es la tesis más segura, y consecuentemente, entendemos que Julián está adquiriendo el piso de Madrid (después de ser capaz y aceptar), como libre.
Claro que si Arcadio carece de otros bienes, no quedará más remedio que reducir o suprimir el legado, porque recordemos que el orden de pago es:
-.- Primero los acreedores.
-.- Después los legitimarios.
-.- Más tarde los legatarios.
-.- Y lo que quede, si queda, para los herederos.
También se puede plantear el problema de si el heredero que ha aceptado de forma pura y simple debe pagar los legados, incluso con sus propios bienes. Recordad que en nuestro derecho hay diversos órdenes de pago de legados.
-.- Por una parte el 887, con carácter general.
-.- El 820, cuando trata de las legítimas y reducción de donaciones y legados.
-.- Y la normativa hipotecaria cuando tratándose de legados de cantidad da preferencia a los que anotaron en tiempo (ciento ochenta días), sobre los que no anotaron.
Por nuestra parte siempre hemos creído que hay una institución preciosa en nuestro CC, y que sobran las disputas: la aceptación de la herencia a beneficio de inventario.
Si el heredero no quiere pagar deudas ni legados, lo tiene muy fácil: que acepte a beneficio de inventario y ya está.
Si no lo hace, se convierte en el causante, y pagará incluso con su patrimonio las deudas de la herencia, y creemos que también los legados ordenados por el causante.
Y el a. 887 lo reservamos para dos casos: el primero precisamente para cuando se ha aceptado la herencia a beneficio de inventario; y el segundo para el supuesto de que toda la herencia se haya distribuido en legados.
Claro que con esta posición mía, no estoy seguro de tener razón. Y es más dudosa que otras mantenidas por mí.
VI. Cuadro de Picaso.
El problema de este cuadro es determinar si es un bien privativo o ganancial del matrimonio entre Arcadio y Blanca.
Por supuesto, conforme al a. 1347-2 del CC son gananciales los frutos de toda clase de bienes, ya sean privativos o gananciales.
El problema es el de determinar qué parte de los frutos se había obtenido antes de su matrimonio con Blanca, y qué porción después.
Pero en la duda tendremos que acudir al a. 1361 conforme al cual se presumen gananciales todos los bienes del matrimonio mientras no se pruebe que eran privativos de uno de los cónyuges.
Luego mientras Arcadio o sus herederos no pruebe que esos frutos fueron adquiridos antes del matrimonio y que son precisamente con los mismos con los que se ha pagado el importe de la subasta, el cuadro será ganancial.
Una forma de acreditarlo ante un Juzgado sería que esos frutos se hubieran depositado en un banco, y no hubieran tenido movimiento, y se hubiera pagado el remate precisamente con un cheque contra esa cuenta.
Pero mientras eso no ocurra, no queda más remedio que aplicar el 1361, reputarlo ganancial, y consecuentemente acudir al a. 1380: la disposición de un bien ganancial producirá todos sus efectos si fuere adjudicado a la herencia del testador. En caso contrario se entenderá legado el valor que tuviera al tiempo del fallecimiento.
VII.- Institución de heredero.
Lo que el testador tuviera en la mente en el momento de otorgar el testamento importa o no según los casos. En este caso creemos que, de todas formas habrá que citar el a. 797, la expresión del objeto de la institución, y el a. 767, la expresión de una causa falsa.
Todos los preceptos que puedan resultar aplicables al supuesto debemos ponerlos; e incluso muchas veces copiarlos. PERO SIN PASARSE. El tribunal debe saber que conoces el derecho, pero no le abrumes demasiado con las cuestiones que realmente no están en el supuesto.
En el presente caso creemos que se trata de una institución pura; y el ulterior aprobado en las oposiciones a registros de Rogelio no debe contar para nada.
Tampoco afecta a la validez y eficacia de la aceptación el error cometido por Rogelio creyendo que Arcadio disponía de una cuantiosa fortuna. De todas formas habrá que citar una serie de preceptos, tales como:
-.- 990: la aceptación no puede hacerse condicionalmente.
-.- 997 la aceptación es irrevocable salvo que aparezca un testaento desconocido o exista vicio que anule el consentimiento.
-.- 1265: será nulo en consentimiento prestado por error.
-.- 1266: para que el error invalide el consentimiento deberá recaer sobre las condiciones de la cosa que principalmente hubieran dado motivo a celebrarlo.
-.- ¡266: el simple error de cuenta sólo dará lugar a su corrección.
Podremos discutir un poco; pero pensamos que Rogelio no logrará impugnar su aceptación.
VIII.- Nombramiento de contador.
No tiene mayor problemática. Sólo interesa recordar que:
-.- Como hay menores la citación para el inventario deberá hacerse de conformidad con el a. 1057-3.
-.- Que como Blanca tiene intereses contrapuestos con su hijo Carlos deberá nombrarse a éste un defensor judicial.
-.- Que como Esperanza no tiene intereses contrapuestos con sus hijos, podrá representar a ambos en el inventario.
-.- Que una vez realizada por Damián la citación al inventario a los interesados, que acudan o no es indiferente.
-.- Que para hacer la partición será requisito previo la realización de la previa liquidación de gananciales que deben hacerla el contador con la viuda Blanca, según entiende la jurisprudencia y resulta muy cómodo.
-.- Que conforme la legislación hipotecaria, una vez realizada la partición, el contador podrá entregar los legados.
-.- Y que la partición realizada por el contador sin la concurrencia de los herederos es inscribible. Pero desde hace ya algunos años la DG considera que esta inscripción que se hace sin que conste el consentimiento expreso de los herederos, es meramente condicional, y está subordinada a la aceptación de cada uno de los interesados.
SOLARES DE SEVILLA.
I.- Solar de doscientos metros.
Era de Damián, quien lo donó a sus nietos Carina y Carlos por partes iguales, luego éstos adquirieron su dominio en esa proporción.
Al fallecimiento de Carina, sin descendientes, la mitad indivisa suya, revertirá a su abuelo donante Damián, ya que según el a. 812 se produce la reversión en los mismos objetos donados si existen en la sucesión; y si hubiesen sido enajenados el donante sucederá en:
-.- Todas las acciones que el donatario tuviera con relación a ellos.
-.- En el precio si se hubieren vendido.
-.- O en los bienes con que se hayan sustituido, si los permutó o cambió.
Dejemos aquí la cuestión, para resolverla más adelante cuando expliquemos qué pueda ocurrir con la construcción del edificio sobre los distintos solares.
II.- Solar de trescientos metros cuadrados.
Pertenecía a Heliodoro quien lo vendió a Arcadio, quien se fingió soltero, cuando en realidad estaba casado con Blanca.
No se nos dice el origen de la contraprestación. Sólo que pagó su precio, en parte al contado y en parte a plazos.; y éste por aplicación del ya citado a. 1361 debe considerarse ganancial.
Por tanto todo el solar, diga lo que diga Arcadio, y se haya inscrito como se haya inscrito en el Registro, si es que se ha inscrito, es ganancial de Arcadio y Blanca. Así resulta del a. 1356: los bienes adquiridos por uno de los cónyuges, constando la sociedad por precio aplazado, tendrán naturaleza ganancial, aunque los plazos restantes se satisfagan con dinero privativo. Si el primer desembolso tuviere carácter privativo, el bien será de esta naturaleza.
Por tanto el dinero con el que se paguen los restantes plazos carece de importancia.
El problema es determinar qué ocurre en el caso de que la totalidad del precio hubiera quedado aplazado. Son posibles, al menos, tres interpretaciones:
-.- Será ganancial por el a. 1361.
-.- Será de la naturaleza del dinero con el que se pague el primer plazo aplazado, según resulta del a. 1356.
-.- Pero para mí, habrá que atender a la persona que resulta deudora del precio aplazado. ¿Es el comprador? ¿Es la comunidad de gananciales que carece de personalidad jurídica?
El a. 1370 establece que por el precio aplazado del bien ganancial adquirido por un cónyuge sin el consentimiento del otro responderá siempre el bien adquirido, sin perjuicio de la responsabilidad de otros bienes según las reglas de este código.
Claro que ya parte de la base de que el bien ha adquirido antes el carácter de ganancial.
Personalmente nos gustan las soluciones seguras. No me gusta que toda la naturaleza del bien dependa de que el primer plazo lo paguemos con dinero sacado de un bolsillo o del otro.
Por eso nos parece mejor entender que en tal caso debe ser privativo del comprador, porque el patrimonio que responde de la obligación contraída es indudablemente el privativo de quién lo adquiere.
III.- Solar de cien metros cuadrados.
1º-) Naturaleza del dinero recibido por la venta del piso de Valencia.
Recordemos que había un piso en Valencia que pertenecía a Carina por donación de su abuelo Damián, y Arcadio, sin consentimiento de Blanca, ni autorización judicial procedió a la venta del citado piso.
Bien. No interesa ahora la cuestión ya examinada de la situación de la compraventa, y la imposibilidad de que el presunto comprador adquiriera el piso de Valencia.
Lo que nos interesa es determinar la naturaleza del dinero que paga el presunto comprador, y que está en poder de Arcadio. Podría ser:
-.- Propio de Carina, porque Arcadio lo ha recibido en su nombre.
-.- Podría ser ganancial de Arcadio y Blanca.
-.- Podría ser privativo de Arcadio, porque conforme al a. 1351 son gananciales las ganancias obtenidas por cualquiera de los cónyuges… procedentes de otras causan que eximan de la restitución.
Y como, evidentemente, Arcadio estará obligado a devolver el importe al presunto comprador del piso de Valencia, no puede ser ganancial, porque hay obligación de restituir.
Por tanto sólo caben dos posibilidades: de Carina, o de Arcadio.
2º-) Naturaleza de lo comprador con dicho dinero.
De nuevo existen diversas posibilidades:
-.- Es de Carina, porque el dinero era de Carina.
-.- Es ganancial pues se trata de una adquisición constante matrimonio, realizada con dinero cuya naturaleza privativa no consta.
-.- La adquisición será privativa de Arcadio, pues está comprando con un dinero robado a su hija (en términos más jurídicos, con dinero del que se ha apropiado indebidamente).
Interesa destacar que el principio de subrogación real (que siempre hay que plantearse a efectos de dictamen), no siempre se aplica.
En primer lugar, ya antes hemos indicado que debe prevalecer la voluntad del adquirente (en nombre de España, de la sociedad, o en el suyo propio), siempre que no haya un precepto expreso que lo determine.
Y en segundo lugar, habrá que tener en cuenta otras cuestiones, pues… Si te entrego un millón para que lo ingreses en mi cuenta, y con él te compras un piso.. ¿Es tuyo o mío?
¿Y si luego lo vendes por millón y medio? ¿Qué es tuyo y qué es mío? ¿Y si sólo lo vendes por quinientos?
Hagámoslo más sencillo. Siempre he puesto el ejemplo de mi empleado que al terminar la jornada laboral va a ingresar mi dinero en mi cuenta. Por el camino ve un objeto en la tienda y lo compra ¿Es mío o suyo?
Por supuesto que el objeto o el piso es suyo. Me ha robado el dinero. Pero lo que adquiere con él le pertenece. Otra cosa que me deba lo que me ha robado más los daños y perjuicios.
Y el mismo problema se plantea en la comunidad post-ganancial. Tengo la desgracia que mi mujer fallece; sus herederos son nuestros hijos. En esta situación de viudo extraigo dinero de una cuenta corriente que era ganancial y compro un piso.
Hay quien dice que el piso seguirá la naturaleza del dinero, y por subrogación real se incluirá en la masa post-ganancial. No, no y no. Yo no tengo ni la administración ni la disposición de ese dinero que pertenece a la comunidad postganancial integrada en la comunidad hereditaria de mi difunta esposa.
Estoy robando ese dinero a mis hijos. El piso será privativo mío, con todas sus consecuencias; y les deberé el dinero, más los daños y perjuicios originados.
Muy bien, pero a efectos de este dictamen las cosas no son tan sencillas, por aquello de que se nos está diciendo expresamente que COMPRA PRECISAMENTE CON ESE DINERO.
Pero de todas formas, creemos que lo fundamental no es el comprar con el dinero de su hija para que se produzca la subrogación real; sino si está comprando para sí o para su hija. Y lo que nos dice el supuesto es que no se trata de dinero ganancial, luego el solar tendrá que ser privativo de Arcadio.
Una última discusión, en el dinero robado hay que distinguir:
-.- Lo robado sin más, que ya he dicho que será privativo del ladrón.
-.- Y lo robado por el ladrón profesional, en cuyo caso está adquiriendo algo por la industria o trabajo suyo, luego debería ser ganancial conforme al a. 1347-1.
No es muy serio; pero es lo que dice nuestro CC. Y os aseguro que el ladrón profesional, tiene claro que su profesión es la de ladrón; y normalmente su cónyuge también.
IV. Solar de ciento cincuenta metros cuadrados.
1º-) Lo obtenido por el trabajo.
Conforme al a. 1347-1 es indudablemente ganancial.
2º-) Premio del décimo.
Por supuesto, hay que citar el a. 1351: las ganancias obtenidas por cualquiera de los cónyuges en el juego son gananciales.
Este precepto significa que:
-.- Cuando compro un décimo con dinero ganancial un décimo de cien euros y me toca un millón, TODO EL MILLÓN ES GANANCIAL.
-.- Si no estuviera el precepto podría entenderse que al comprar el décimo me estoy apropiando de los cien euros gananciales (robándolos), y que el millón que me ha tocado es privativo mío. Entonces con devolver los cien euros a la comunidad de gananciales, todos tan contentos.
Pero este precepto determina claramente que todo el millón es ganancial, y aparentemente hemos terminado de discutir.
¿Seguro? Pues no.
-.- Compras un décimo de soltera; te casas bajo gananciales, toca el premio.
-.- Estás casada bajo gananciales, te regalo un décimo. Toca.
-.- Compras un décimo con dinero que se ha probado que es privativo. Toca.
-.- Compras un décimo con dinero ganancial. Tienes la desgracia que muere tu cónyuge. Toca.
En la práctica no hay duda de la dificultad de demostrar cuál sea la naturaleza del dinero con el que se compra el décimo (Podría comprarse con tarjeta de crédito, si es posible, de una cuenta de dinero que tenías antes del matrimonio, y en la que durante él no se haya ingresado nada).
Pero creemos que no se puede entender que la suerte es ganancial, sino aplicar aquí el principio de subrogación real. En todos los casos anteriores seguro que lo ves más justo: cuando el décimo es privativo, el premio será privativo. Si el décimo es ganancial, el premio será ganancial.
Como consecuencia de lo expuesto, creemos que este solar:
-.- En cuanto una mitad indivisa será ganancial de Arcadio y Blanca.
-.- Y la otra mitad indivisa será privativa de Arcadio, pues el décimo con cuyo premio pagó el importe lo había recibido por donación de Esperanza, y le aplicamos el principio de subrogación real.
V.- Solar de quinientos metros cuadrados.
Indudablemente es privativo de Arcadio, pues lo adquirió antes de contraer matrimonio con Blanca; así lo establece el a. 1346-1 del CC.
VI.- Construcción del edificio.
Sea cual sea la solución que seguidamente adoptemos, lo cierto es que:
-.- El edificio está ahí, en Sevilla, y construido.
-.- Y al edificio tendremos que atribuirle alguna naturaleza.
-.- A efectos del dictamen, no vale decir “no lo se”. Hay que exponer diversas soluciones y elegir una de ellas.
2º-) Posibles soluciones.
No se nos dice la naturaleza del dinero con el que se realizó la construcción. De nuevo tendremos que acudir al a. 1361, y concluir que es dinero ganancial.
El problema es la atribución de una o varias naturalezas jurídicas a la totalidad del edificio, ya que en el derecho actual ha desaparecido la antigua regla de la accesión invertida del viejo 1404-2 del primitivo CC, el cuál convertía en gananciales los edificios construidos con dinero ganancial, aunque lo hubiera sido sobre solar privativo.
En la actualidad se aplica el a. 1359 conforme al cual las edificaciones… que se realicen en los bienes… tendrán el carácter correspondiente a los bienes que afecten… Es decir, que todas las edificaciones realizadas por los casados en gananciales siguen la naturaleza del terreno sobre el que están construidas (sin perjuicio de que en base al a. 1355 los cónyuges a realizar la adquisición, determinen otra cosa).
Parecen posibles tres soluciones:
-.- Aplicar la tesis del a. 1354: valorar los distintos solares y el edificio; y crear una comunidad en la que participen los titulares de los solares en proporción al valor de su respectivo solar. (No vale lo mismo, aunque estén juntos, un solar que de al paseo marítimo que otro cuya fachada se encuentre en la calle posterior).
-.- Aplicar la tesis del 1359: Considerar que se crea la comunidad, pero no en proporción al valor de los solares, sino en proporción a la naturaleza de cada uno de los solares que lo integran.
Por supuesto, si admitiéramos cualquiera de estas soluciones, el patrimonio ganancial tendría un derecho de crédito contra los restantes patrimonios por los gastos ocasionados por las obras realizadas para la construcción del edificio.
-.- Y la tercera y última solución, es la de entender que es todo de Arcadio. Así resultaría si se aplicara la tesis de la construcción extralimitada. De una forma u otra Arcadio tenía la administración de todos los solares (uno de sus hijos sometidos a su patria potestad, otros gananciales, otros privativos suyos) (aunque es cierto que en algunos casos precisaba el consentimiento de su mujer Blanca).
Según esta tesis, cuando se construye en terreno propio, pero se ocupa también parcialmente algo de terreno ajeno, todo el edificio debe pertenecer al edificante. Aunque el edificante debe abonar al dueño del terreno, el valor del solar, así como los daños y perjuicios que acaso se le pudieran derivar de ver disminuida la superficie de su finca.
Esta tesis, que sepamos, nunca ha sido admitida del todo por la jurisprudencia española, aunque sí que es seguida por parte de la doctrina más moderna. Pero no es admitida por el sector doctrinal más importante, que en todo caso exige la buena fe del constructor. Y si ésta no existe le atribuye al dueño del solar lo edificado sobre su terreno, o el derecho a obligar al constructor a demolerlo.
Una vez expuestas las distintas soluciones, parece que la más justa la primera de ellas, considerar que existe una comunidad entre los titulares de los solares, en proporción al valor respectivo que tenía cada uno de ellos; y que éstos deben indemnizar a la comunidad de gananciales los gastos ocasionados por la construcción.
VII. Transmisiones de locales y viviendas.
La eficacia de las transmisiones dependerá de la naturaleza que hayamos predicado al solar. Quien afirme que todo es de Arcadio deberá entenderlas bienes realizadas. Quien afirme que se trata de una comunidad cada una de las enajenaciones estará parcialmente bien realizada (en la parte que corresponde a Arcadio), será simplemente anulable (en la parte que corresponde a la sociedad de gananciales de Arcadio y Blanca); y será un negocio jurídico incompleto en la parte que hayamos entendido que se edifica sobre un solar de los hijos.
VIII.- Amenaza de ruina.
Nos encontramos con diversas clases de preceptos:
-.- Por una parte, en sede de la compraventa, el a. 1484 y ss impone al vendedor el saneamiento por los vicios ocultos que tuviera la cosa vendida, en los términos que se desprenden de dicho precepto.
-.- Por otra parte, existe el artículo 1591, que impone la responsabilidad decenal con carácter general al contratista que edifica un edificio; y que entendemos también aplicable, cuando quien construye vende.
-.- Y, finalmente, hay que recordar la ley de la edificación que impone al constructor responsabilidad por tres, cinco o diez años, según los casos; y obliga para la enajenación de las viviendas a la existencia de un seguro que cubra los posibles daños.
Por último hay que plantearse si la compraventa realizada de un piso en un edificio amenazado o contaminado de aluminosis, es un negocio jurídico nulo o anulable, o resoluble.
Para nosotros no puede ser un negocio nulo, porque ha surtido efecto de momento, sin perjuicio de que después deje de producirlo; luego no puede ser un uno.
Tendrá que ser un negocio de tipo dos: anulable lo suelo predicar de falta de consentimiento. Luego me parece más segura la tesis de afirmar que se producirá la resolución del contrato de compraventa (y también de los de arrendamiento), por falta de idoneidad de la cosa vendida.
Y,a nuestro juicio, procederá la aplicación del a. 1486 que concede al comprador la doble facultad de desistir del contrato (resolución), o una rebaja proporcional en el precio.
Valencia, 16-junio-1991
Revisión, julio-2016.
Caso de Arcadio y Blanca- Caso en "Notarios y Registradores"
por ellv el Miér 12 Abr 2017 - 13:15
CASO DE ARCADIO Y BLANCA.
La discusión del doblemente casado, recuerda el supuesto base del dictamen de Arcadio y Blanca (publicado en 4-Octubre-2004, pero que data de 1983). Es también muy distraido:
-- Arcadio contrae matrimonio canónico con Blanca en Londres Y NO SE INSCRIBE EN EL REGISTRO CIVIL.
-- Después Arcadio contrae matrimonio civil con Esperanza en Castellón Y SE INSCRIBE EN EL REGISTRO CIVIL.
Tiene hijos de los dos matrimonios; tanto Blanca, como Esperanza, como Arcadio, compran bienes después del segundo matrimonio, con dinero obtenido de su respectivo trabajo.
Están todos sujetos al derecho civil común. Y al final Arcadio fallece sin que se haya decretado la nulidad de ninguno de sus dos matrimonios, puesto que cada una de sus mujeres ignoraba la existencia del otro matrimonio; y en su testamento deja a Blanca y a Esperanza cuanto por legítima les corresponda e instituye herederos a sus hijos.
-- ¿Existe el primer matrimonio? ¿Existe el segundo?
-- ¿Regímen económico-matrimonial del primero, en su caso?
-- ¿Régimen económico-matrimonial del segundo, en su caso?
-- ¿Derechos sucesorios de Blanca y Esperanza?
-- ¿Naturaleza de lo comprado por Blanca antes y después del segundo matrimonio de Arcadio?
-- ¿Naturaleza de lo comprado por Esperanza tras su matrimonio?
-- ¿Naturaleza de lo comprador por Arcadio tras su segundo matrimoniio?
El primer matrimonio de Arcadio con Blanca es canónico, y esté contraido donde esté contraido (el derecho canónico es igual en todo el mundo), surte plenos efectos civiles en España, sin necesidad de que esté inscrito. (a. 60 y 61 CC).
De ello se deducen, al menos, dos consecuencias: Arcadio y Blanca están sometidos al régimen económico-matrimonial de gananciales; y Blanca tiene derecho a legítima (en el supuesto de hecho no están separados).
Interesa destacar que en ningún precepto se establece que el régimen de gananciales cesa cuando un cónyuge contrae otro matrimonio antes de que se disuelva el primero; ni que se pierde la legítima en tal caso.
Por tanto es evidente que Arcadio y Blanca tienen gananciales; y son legitimarios el uno del otro.
Tampoco cabe duda de que el matrimonio civil que celebran Arcadio y Esperanza es nulo por aplicación del a. 73-2. Pero ha sido contraido de buena fe por Esperanza, y además SE HA INSCRITO EN EL REGISTRO CIVIL.
Pero hay que analizar dos preceptos.
El a. 61-3: "el matrimonio no inscrito no perjudicará los derechos adquiridos de buena fe por terceras personas".
Y el a. 79: "la declaración de nulidad del matrimonio no invalidará los efectos ya producidos respectos de los hijos o del contrayente o contrayentes de buena fe. La buena fe se presume".
Con relación al primer precepto se suele considerar que se refiere a los derechos económicos de terceros incluso civiles. El ejemplo típico es el de que Arcadio (ya casado con Blanca y antes de contraer matrimonio con Esperanza), comprase un bien y dijera que está soltero. Seguidamente lo vende a Pedro sin el consentimiento de Blanca. Tal enajenación sería anulable por el 1377 y 1322. Pero como el matrimonio no está inscrito, el a. 61-3 protege al adquirente. (OJO: No confundir el supuesto con el de la venta por Vicente del chalet de Tremp o piso de Lérida: lo pondré luego para que lo tengamos claro).
Con relación al matrimonio putativo (a. 79) resultará que los hijos serán siempre matrimoniales: y en todo caso hoy todos los hijos tienen siempre lo mismos derechos; el cónyuge de buena fe podría resultar emancipado o tener facilidades para adquirir la nacionalidad española...
Lo dudoso son los efectos que interesan ¿Tiene Esperanza legítima? ¿Tiene Esperanza gananciales con Arcadio?.
Del texto del precepto podría deducirse cualquier solución. Y no conozco argumentos a favor o en contra de ninguna de las tesis.
No sería tan absurdo reconocerle la legítima (aunque tendríamos que hacerla recaer sobre el tercio libre o subordinarla al previo fallecimiento de Blanca). Pero parece más adecuado entender que no.
Más absurdo parece entender que está casada bajo gananciales con Arcadio (pero también sería posible). Aunque también me parece mejor excluirlo.
Si entendiéramos que existen gananciales también con Esperanza, habría una segunda comunidad en la que se integraría: todo lo adquirido por Esperanza con dicha naturaleza; más la cuota que correspondiese a Arcadio en la liquidación de los bienes que se integren desde la segunda boda en los gananciales con Blanca.
Explicando esto a lo bruto y sin atender a la naturaleza de los gananciales: Cuando Arcadio compra con dinero de su trabajo un bien valorado en cien; cincuenta pertenecerán a Blanca; y de los cincuenta de Arcadio, veinticinco serían para éste y otros veinticinco para Esperanza.
Piensa que si estás casado bajo régimen de gananciales con un cónyuge, no TIENES NINGÚN PROBLEMA PARA CONSTITUIR UNA SOCIEDAD DE GANANCIAS CON OTRA PERSONA: a. 1675.
Por supuesto, todo lo comprado por Esperanza se incluiría en esta comunidad de gananciales (o sociedad civil); y TAMBIÉN LA PORCIÓN QUE CORRESPONDIESE A ARCADIO DE LO ADQUIRIDO POR BLANCA. (Ya se que son valores, no cuotas, pero con cuotas nos aclaramos mejor). ....
Lo comprado por Blanca en cualquier tiempo con dinero obtenido de su trabajo será ganancial de Arcadio y Blanca.
Lo comprado por Esperanza en cualquier tiempo, después de su matrimonio con Arcadio, será ganancial, si le reconocemos tal régimen; pero privativo suyo si no se lo reconocemos. Por tanto las ventas que haya hecho ella sóla serían anulables si hubiera gananciales; pero correctas si no lo admitimos.
Lo adquirido por Arcadio con su dinero tras su segundo matrimonio sería ganancial con Blanca; y con relación a Esperanza su cuota (en los términos expresados) se integraría en esta segunda subcomunidad si admitimos esos gananciales. O Esperanza nada tendría, si no le reconocemos dicho régimen.
Por las dificultades que conlleva todo este sistema de dobles gananciales, parece mucho mejor y más claro no admitirlo.
Y, por tanto, los efectos del a. 79 actual, serán todos, salvo que el segundo cónyuge por muy buena fe que tenga, carecerá de legítima y además no existirá esa segunda sociedad de gananciales con todas sus consecuencias.
Pero insisto, no conozca argumentos para mantener una u otra solución.
Luego expondré la jurisprudencia que conozco sobre este punto; pero antes insistir que en un dictámen se cumple exponiendo las distintas soluciones y eligiendo una de ellas.
Las únicas sentencias del TS que conozco sobre esta materia son las siguientes, que recojo de DIEZ-PICAZO: "Estudios sobre la jurisprudencia Civil"-III. Tecnos 1981. Creo que después no hay ninguna o no ha llegado a mis manos.
STS 29-mayo-1962.
-- En 1909 José contrae matrimonio canónico en Argelia con Matilde y en 1916 tienen un hijo Rafael.
-- En 1916 José (sin que se haya disuelto el anterior matrimonio) contrae otro matrimonio canónico con Rafaela en Málaga y en 1919 tienen una hija María-Teresa.
Tras diversas vicisitudes y tras el fallecimiento de José, Rafaela tiene conocimiento del primer matrimonio de su esposo y reclama que ella lo ha contraido con buena fe.
El Tribunal de Instancia y la Audiencia afirman que sí; pero el TS en la citada sentencia afirma que produce efectos civiles en general; PERO QUE NO PRODUCE NI GANANCIALES NI LEGíTIMA.
STS 19-Enero-1926.
-- María contrae matrimonio con Bernardo en 1893 y tienen una hija: Inmaculada.
-- María contrae segundo matrimonio sin que se haya disuelto el primer matrimonio, con Carlos en 1908.
-- María fallece habiendo otorgado testamento en el que indica que no tiene hijos e instituye heredero a Carlos.
-- Inmaculada reclama solicitando su preterición, y que como el segundo matrimonio había sido contraido de buena fe, su madre tiene derecho a gananciales con Carlos.
-- El Juzgado desestima la demanda; la Audiencia admite la preterición, pero dice que el segundo matrimonio no había podido generar bienes gananciales.
STS 7-marzo-1972.
-- Angel contrae matrimonio canónico en España con Leonor de la que tiene dos hijos José y Josefa.
-- Angel marcha a América y antes de disolver su primer matrimonio celebra otro civil en Nueva York con Encarna.
-- Encarna viene a España y compra una parcela sobre la que construye un chalet con dinero privativo suyo (según decía ella sóla).
-- Antes de morir, Angel revela a Encarna que tenía una primera mujer y unos hijos de ese primer matrimonio.
-- Fallece Angel y Encarna se encarga de buscar a esos hijos y los encuentra.
-- Los hijos demandan la nulidad del segundo matrimonio; y por lo visto piden que la parcela y el chalet se atribuyan a su padre, porque fueron comprados con dinero de éste.
El Juez de Primera Instancia admite la demanda y afirma que chalet y parcela son de Angel porque habían sido comprados con dinero que éste había donado a Encarna (donación prohibida en aquél momento si era esposa).
La Audiencia parece que llega a las mismas soluciones.
Pero el TS declaró nulo el matrimonio civil de Angel y Encarna; pero entendió que ésta era cónyuge de buena fe; y por tanto EXISTIA SOCIEDAD DE GANANCIALES, pero como Angel era de mala fe, no tendrá derecho alguno en la parte de gananciales que le pudiera corresponder.
Como habeís visto, tampoco los Tribunales se ponen de acuerdo sobre el asunto; e importa destacar que dos STS niegan los gananciales; y una tercera los reconoce.
ELLV. En Foro “Notarios y Registradores” sobre 2007.
Re: Dictamen de Arcadio y Blanca

References: Artículo 61
 Artículo 60
 artículo 1320
 resolución 
 Artículo 98
 Artículo 1395
 artículo 156
 artículo 166
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1295
 artículo 1591
 resolución