Source: http://circulodemediacion.com/la-entrevista/
Timestamp: 2018-03-24 14:05:55+00:00

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Entrevistas | Circulo de Mediación
Entrevista a Rosalía Fernández Alaya, Coordinadora del Punto Neutro Pro Mediación en Canarias
Coordinadora del Punto Neutro Pro Mediación en Canarias ¿Considera adecuado que se proceda a la derivación judicial a mediación ante la solicitud de sólo uno de los litigantes?
En principio, la legislación procesal no prohíbe tal posibilidad. Personalmente considero que una vez que conste en actuaciones la contestación de la demanda, el Juez estaría en condiciones para valorar si el asunto es susceptible de mediación. Si una de las partes ya lo pide en sus escritos, es posible acordar la derivación intrajudicial a mediación sin tener que aguardar a la celebración de la vista en el juicio verbal o, en caso del juicio ordinario al acto de celebración de la audiencia previa.
¿En qué sectores ajenos a los contenidos en la Ley 5/2012 de mediación en asuntos civiles y mercantiles consideras que podría aplicarse la mediación como método para resolver conflictos?
En el ámbito contencioso-administrativo se está llevando a cabo un proyecto piloto en Canarias respecto a la mediación administrativa, en el cual se handerivado unos 20 casos por dicha vía, con un balance positivo. No obstante, entiendo que el principio de igualdad de las partes tiene más dificultades de encaje en estos casos, ya que las partes son la administración y el administrado.
Por otra parte entiendo que el ámbito donde sí debe aplicarse la mediación es en el orden penal. Actualmente está contemplada la mediación en la legislación sobre responsabilidad penal del menor, pero debe ampliarse. En este sentido se han llevado experiencias pioneras interesantes en Cataluña y Murcia. También en el ámbito de la jurisdicción social.
La mediación penal y la justicia restaurativa tienen mucho que decir sobre todo al abandonar el tradicional binomio víctima-culpable (los grandes olvidados del derecho procesal penal) para abordar lo primordial: arreglar un problema entre las personas mediante la reparación del daño. No se trata de sustituir el proceso punitivo, sino de complementarlo para otorgar mayor protagonismo a los implicados y darles la oportunidad de expresarse y entenderse mutuamente.
Actualmente se está trabajando con la Viceconsejería para abrir una vía a la mediación penal en nuestro archipiélago.
¿Considera usted que, a los efectos de eficacia y efectividad en su desarrollo, la Mediación debería ser institucionalizada o se enmarcara en el ámbito privado?
La cuestión es un tanto complicada. Mi opinión es que en lo que concierne a la organización de la mediación, ésta sí debe tener un control institucional, sobre todo en lo que se refiere a quienes pueden ejercer como mediadores. Pero no se debe dejar de lado la decisión voluntaria de los mediados, es decir, que éstos puedan tener la libertad de elegir qué profesional de la mediación sea el que gestione la resolución de su conflicto. En este sentido quizás me decline más por el aspecto privado de la mediación.
¿Qué opina sobre la voluntariedad de las partes en mediación intrajudicial al ser derivados por una autoridad?¿Sería posible adelantar la derivación al inicio, cuando contactan con sus abogados inicialmente?
Esa es la idea, ese es el futuro, pero por algún sitio había que empezar. Si bien lo ideal sería intentar con carácter previo la mediación, es cierto que hoy por hoy la mediación intrajudicial está siendo un potente medio de difusión. Además, dentro de las iniciativas de difusión se encuentra contactar y trabajar para que desde el punto de información que ya existe en el Colegio de Abogados, y otros puntos de información que se puedan establecer se de a conocer desde el inicio, a las personas que se acerquen, que existe la opción de la mediación y sus beneficios.
Muchas de las mediaciones no finalizan con éxito debido al mal asesoramiento de los abogados a sus respectivas partes. ¿Se es consciente de este problema? ¿Se ha pensado en darle solución?
Somos conscientes de que esto está ocurriendo y está entre nuestros objetivos poner los mecanismos necesarios para hacerle frente. Nos encontramos en los inicios de este proyecto de difusión y concienciación, concienciar al colectivo de profesionales involucrados en el procedimiento es esencial y prioritario.
Tenemos por delante una larga y ardua tarea, pero confío en que finalmente se obtendrán los resultados esperados.
¿Qué opinión tienes sobre el uso de medios electrónicos en la mediación o sobre el uso de la mediación on-line?
Por ahora no lo veo, hasta que no se implante bien la mediación presencial, más adelante sí, pues tenemos que ponernos al día y actualizarnos según la sociedad avanza.
La regulación de la Mediación requiere cambios y ampliación de competencias para la mediación civil, mercantil, familiar, penal y contencioso administrativo. ¿Cómo ve la figura de otras titulaciones en la mediación.
La Profesión del mediador tiene entidad propia y se irá viendo el ámbito de sus competencias en el desarrollo futuro.Es muy importante deslindar sus funciones de otras profesiones relacionadas.
¿Es posible una mediación en casos de violencia de Género?
Como sabemos, en estos casos está expresamente prohibida la posibilidad de mediación. Pero entiendo que en algunos supuestos muy concretos, de episodios puntuales, la mediación sería no sólo útil sino muy conveniente. Podría contribuir incluso a erradicar ciertas formas de violencia. Soy no obstante consciente de que se trata de un tema complejo, muy delicado, que habría de tratarse en profundidad.
¿Cómo se podría inculcar a la infancia una cultura por la paz y solución de conflictos?
Con nuestro ejemplo. Desde la familia, desde la escuela y desde las instituciones, con programas educativos integrales que incluyan habilidades sociales, habilidades para la vida, tolerancia a la frustración, apertura al diálogo, respeto, asunción de las propias responsabilidades, talleres de mediación en el ámbito deportivo. Transmitiendo valores humanos indispensables para la convivencia por encima de cualquier ideología. Hay mucho que trabajar en este ámbito.
¿Qué opinión tiene del borrador del próximo Decreto de Mediación Familiar en Canarias?
Considero que es manifiestamente mejorable en muchos aspectos , uno de ellos el apartado de la formación de los mediadores. Pero me consta que desde la Viceconsejería de Justicia se está trabajando en ello, el Decreto de 2007 está en vías de reforma y adaptación.
Entrevista a Mónica Robledo, miembro del Círculo de Mediación
¿Crees realmente en la mediación como forma de resolución de conflictos?
Creo en la mediación como método para gestionar un conflicto por sus grandes posibilidades de reconstruir historias e identidades de manera pacífica.
Me apasiona ver cómo una persona es capaz de reconstruirse después de una etapa difícil y por otra parte, me impresiona de igual manera, cómo tenemos la posibilidad de quedar atrapados en nuestras historias de enemistad y venganza.
¿Reconstruir historias?
Todos nos contamos historias, sobre nuestro pasado, nuestro recorrido en la vida, sobre nuestras raíces, sobre lo que nos hicieron o sobre lo que hicimos a otros. Necesitamos contarnos de manera más o menos coherente lo que vamos viviendo para darle sentido a nuestra vida y saber quiénes somos.
Nos afecta cómo otros cuentan nuestra historia y cómo la contamos nosotros mismos.
¿Por qué necesitaríamos cambiar nuestra propia historia?
Algunas veces esas historias nos hacen mucho daño porque son fruto de hechos muy dolorosos. Estas historias merecen mucho respeto, tienen en sí mismas la posibilidad de ser grandes historias y si se cuentan de una nueva manera pueden ayudar mucho a otras personas.
Hay historias que nos condenan a actuar siempre de la misma manera. Si me he dedicado a hablar mal de mí “ex” ante toda mi familia y amigos me estoy condenando a mirar todo lo que hace como sospechoso, y cuando mi “ex” hace un esfuerzo por mejorar la relación, sólo se me ocurre pensar: “Algo querrá, seguro es una estrategia para hacerme algo malo”. Lo mismo los padres cuando consideran que su hijo no tiene remedio y éste intenta mejorar, suelen decir: “¿Qué me va a pedir ahora?”
¿Cómo se relaciona todo esto con la mediación?
La mediación sirve para lograr acuerdos, pero estos acuerdos serán eficaces sólo si se ha modificado la visión de nuestro problema. En la mediación se ha de comenzar a contar la historia de otra manera.
El diálogo en la mediación tiene poco que ver con los debates familiares que vemos en la televisión en los que unos a otros se echan en cara reproches para defender su propia historia.
¿Pero no se dice tanto que no importa lo que digan otros… eso no debe afectarnos?
No es tan sencillo. No nos damos cuenta del poder que tiene lo que decimos de otros. No es exagerado decir “El lenguaje crea realidades” Me he topado tantas veces con familias (o equipos de trabajo) que tienen una imagen tan negativa de otra persona que poco le falta para ser un monstruo o ser considerado un psicópata. Resulta increíble constatar como todos los miembros del grupo describen a esa persona con las mismas palabras y utilizando las mismas anécdotas o ejemplos. Cabe decir que además es común encontrar expresiones como “sacó su verdadero yo” “quien se lo imaginaría” para poder justificar que de un día a otro nos parezca tan mala persona.
En realidad no somos totalmente buenos ni totalmente malos, pero lo que decimos de otro puede mostrar sólo su aspecto positivo (cuando se está enamorado por ejemplo) o su aspecto negativo.
¿Se trata entonces de vivir dejando atrás el pasado?
Tampoco se trata de eliminar el dolor de nuestra vida sino de valorar cómo nos hemos repuesto de una situación difícil y cómo eso también es parte importante de nuestra historia y de nuestras capacidades actuales.
En el caso de la mediación familiar, cuando unos padres realizan un buen proceso de divorcio, regalan a sus hijos una historia familiar y personal que pueden contar sin vergüenza y sin miedo, una historia que es motivo para sentirse orgullosos.
¿Es difícil contarnos una nueva historia?
Yo diría que sí. Se necesita mucha valentía para iniciar este proceso. Si lo miramos a gran escala encontramos algunas experiencias muy interesantes de pueblos enteros que han decidido contar su historia de guerras o genocidios de manera diferente, creando lo que se llama “comisiones de la verdad o de la reconciliación”. Han sido experiencias importantes, difíciles pero posibles.
Resulta difícil también porque nos acostumbramos a contar las mismas historias una y otra vez con poca imaginación, historias donde unos son buenos y otros malos, unos tienen la razón y otros no, donde unos son verdugos y otros víctimas, etc.
Por último es también difícil porque llega un momento en el que nos encontramos tan cómodos con nuestra propia historia que tememos perder las “ventajas” que obtenemos de ella.
Cambiar nuestra historia es difícil porque dedicamos mucho tiempo y energía a construirla. Para algunas personas, familias o equipos de trabajo, destrabar las propias interpretaciones es casi imposible porque las historias conflictivas se refuerzan unas a otras. Desde el conflicto palestino-israelí, los divorcios, hasta los pleitos entre compañeros de primero de primaria.
¿Cómo se logra contar una nueva historia?
Para saber más nos vemos en Círculo de Mediación.
Por ahora dos recomendaciones para saborear:
Entrevista a Zoila Mª Brito Pérez, Secretaria del Colegio Oficial de Diplomados en Trabajo Social y Asistentes Sociales de Las Palmas
¿Cómo surge la idea de formar un punto de conexión entre el Ayuntamiento de Telde y la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia en materia de mediación?
Ante la realidad existente de los casos de mediación familiar llevados a cabo desde el Partido Judicial de Telde; surge la iniciativa de crear un punto de conexión entre las dos Administraciones mediante un convenio, donde los ciudadanos del municipio puedan disfrutar de un servicio de mediación para solucionar conflictos del ámbito familiar.
¿ Cuál es tu experiencia personal en el programa municipal de Mediación Familiar?
Al presentarse el modelo familiar cada vez más complejo, siendo la familia el primer y fundamental grupo humano al que el individuo pertenece y que las vivencias que se establecen en ella le influirán durante toda su vida, trasladándose a todas sus relaciones humanas posteriores; se ha visto la necesidad de informar sobre la posibilidad de la mediación, así como atender y orientar a los ciudadanos. Además desde este servicio se realizan las sesiones informativas, así como el proceso de solicitud de mediación que se envía a a la Sección de Mediación de la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia para la posterior designación del mediador. Desde mi experiencia como agente social de los Servicios Sociales Municipales considero necesario crear un espacio específico con profesionales cualificados en Mediación Familiar para que puedan dedicar el mayor tiempo posible a promover y atender a la población en materia de mediación. Aunque desde un primer momento he sido la que ha gestionado el punto de mediación; he procurado que todos los técnicos que se encuentran en dichas dependencias, estén implicados en dicho proyecto así como en la divulgación de la mediación facilitando la misma información.
¿ Qué sería necesario para que las instituciones públicas se implicarán en la mediación?
Creo necesario y cuanto más importante que se desarrollen iniciativas y proyectos mediante un equipo especifico y cualificado en mediación familiar; estableciéndose un mecanismo de información constante entre los distintos profesionales tanto social, sanitario y educativo, ya que son instituciones que llegan más a la población.
¿Crees que se podría llevar a cabo un caso de violencia de género a un proceso de Mediación Familiar?
No. Si partimos que la violencia de género consiste en el poder y el control que el hombre quiere ejercer constantemente en su pareja, provocando una desigualdad entre las partes, hace que un proceso de mediación no se pueda llevar a cabo.
¿ Crees que los ciudadanos conocen la Mediación como alternativa a la resolución de conflictos?
Creo que como herramienta quizás pero como alternativa a la resolución de conflictos no. Si los propios profesionales del ámbito social no conocen la Mediación como alternativa, es poco probable que llegue a la población en general; por tanto tenemos las obligación como agentes sociales de implicarnos en la divulgación.
¿ Cómo crees que debería funcionar la Mediación familiar a corto plazo?
Hoy en día, podemos darnos cuenta del gran número de problemas que tienen que afrontar las familias: desempleo, separaciones, problemas de comunicación con los hijos, problemas de comunicación con la pareja, violencia doméstica. Y todo ello, en paralelo a los cambios que se producen en nuestra sociedad y en la estructura familiar La mediación como proceso que facilita la comunicación entre personas que están en conflicto intenta mostrar un camino hacia la solución de los problemas familiares. Y los resultados evidencian una opinión positiva hacia la mediación.
¿ Crees que la Mediación familiar se ejerce de igual manera desde el ámbito social,jurídico o psicológico?
Es importante resaltar el papel del mediador, como persona imparcial y neutral, que no es protagonista del proceso de mediación. Ha sido y será complicado quitarnos el sombrero como psicólogos, abogados, trabajadores sociales, educadores y poner el uniforme de mediador. Muchas veces sin darnos cuenta siguiendo nuestro protocolo de actuación nosolvidamos de la esencia de la familia, o de la pareja, de que son ellos y no nosotros los que tienen en sus manos el poder de hallar una solución a sus
problemas. Debemos pues, tener cuidado de no confundir nuestra profesión, nuestro trabajo con el trabajo de mediador. Lo que no podremos evitar es enriquecer nuestra profesión con el conocimiento sobre mediación y así mismo, utilizar nuestras habilidades de comunicación para facilitar la difícil tarea de ser mediador.
¿Crees que hay suficiente divulgación de la Mediación Familiar por parte de los profesionales?
La verdad es que son grandes desconocidos. En nuestro país se habla de mediación pero no del trabajo que realizan. Creo que ha sido un error no vender a la opinión pública la labor de los mediadores.
¿Qué nuevas iniciativas se pueden llevar a cabo para dar a conocer la Mediación Familiar?
La mediación es una opción poco conocida y hasta la fecha, la mayoría de las personas que la conocen es a través del método por el boca a boca. Es por ello que se hace difícil aplicar la mediación, precisamente porque no se conoce. Desde mi punto de vista, la información debe ser concreta, clara y precisa; además de saber exponerlo según los objetivos y destinatarios. Y en lo que se refiere al “cómo y dónde” se transmite el mensaje; debe hacerse a través de canales especializados como pueden ser los medios de comunicación escritos, radiofónicos o audiovisuales. Otra forma y no menos importante es creando puntos de información en los centros educativos y sanitarios mediante charlas breves y de fácil comprensión o mediante jornadas o cursos a los profesionales.O bien mediante las redes sociales; creando perfiles en Facebook o Twitter con enlaces a páginas o vídeos donde los usuarios puedan conocer o consultar sobre mediación: un ejemplo de ello es el programa “ Piensa en ti , escribe tu propia historia”.
Entrevista realiza por: Gema Santana Robaina (Trabajadora Social ) y Davinia Quintana Aguilera (Educadora Social)
Entrevista a Daniel Montesdeoca Rodríguez
Eres abogado y criminólogo de profesión, con formación posterior en mediación. ¿Cómo te defines en cada campo?
Comencé mi carrera profesional desde la Criminología, en concreto desde la Victimología. En aquella época, hablo de la década de los 90, ya comenzábamos a oír un nuevo concepto, el de la mediación penal, que estaba instaurándose en algunos países del centro de Europa, en EE.UU y Canadá. Tuve la maravillosa oportunidad de poner en práctica la mediación penal en casos en dónde aparentemente era inviable, y resultados fueron sorprendentemente eficaces. Mi recorrido por la Justicia Restaurativa me llevó a defender la idea que el Derecho debía de nutrirse de sus técnicas. De ahí posteriormente di el salto al derecho penal y actualmente implemento mis conocimientos criminológicos en el ejercicio de la profesión como abogado penalista y especialista en Justicia Restaurativa.
Fuiste uno de los organizadores del Seminario Práctico Internacional de Justicia Restaurativa celebrado en Gran Canaria
Con ésta ya son dos las ediciones del Seminario Internacional que hemos organizado. Desde el Foro Canario de Justicia Restaurativa, entidad pionera en Canarias sobre Justicia Restaurativa que tengo el honor de presidir, nos hemos propuesto celebrar este encuentro de ámbito mundial cada dos años en Las Palmas de Gran Canaria. Ya estamos trabajando en la tercera edición y también en un nuevo proyecto para este año que anunciaremos próximamente.
Es un nuevo paradigma que busca hacer más cercana y más humanizada la Justicia Penal, dando mayor protagonismo en el proceso a la víctima y al infractor y proponiendo técnicas que ofrezcan mayor eficacia y un mejor resultado al conflicto. Bajo esta denominación se enmarca pues un paradigma influenciado por diversas corrientes, como las teorías victimológicas, los movimientos por la humanización del Derecho Penal, las alternativas a la prisión, las que postulan la ineficacia de los modelos de justicia excesivamente verticalizados, así como el movimiento restaurativo y pacificador liderado por Claus Roxin, conocido como Proyecto Alternativo de Reparación alemán de 1992.
Podríamos glosar sus fundamentos de la manera siguiente:
– La necesidad de dotar a la víctima del delito de un mayor protagonismo en el proceso penal al objeto de intentar acabar así con su estigma de gran olvidada dentro del sistema jurídico-penal;
– Ofrecer canales adecuados para conseguir una solución consensuada, mediante la comunicación directa entre la víctima y ofensor (victimario), introduciendo en el proceso aspectos subjetivos que suelen quedar al margen del proceso penal, y que pueden ser relevantes para una correcta y eficaz pacificación del conflicto;
– Favorecer el ejercicio de responsabilidad por parte del victimario, asumiendo el hecho cometido y el daño infringido a la víctima, aspecto éste que, unido a otros elementos de valoración, ayuda a disminuir los factores de riesgo en la reincidencia, provocando así una evolución positiva en la re-socialización;
Como consecuencia de lo anterior, en la medida en que algunos de los conflictos tendentes a dirimirse en juzgados del orden penal, puedan ser susceptibles de solucionarse a través de los instrumentos que ofrece la Justicia Restaurativa, ocasionaría una disminución de la carga de trabajo actual de la Administración de Justicia, provocando, de forma indirecta, que ésta esfuerce su atención en otros procedimientos con mayor celeridad y eficacia.
¿Qué relación se puede establecer entre Justicia Restaurativa y Mediación?
La Justicia Restaurativa es el paradigma, es la fuente dogmática en la que se inspiran las técnicas restaurativas, entre ellas la mediación penal.
Como técnica restaurativa, en el proceso de mediación penal, la víctima y ofensor (victimario), realizan todo un ejercicio de responsabilidad, participando ambos en una solución final satisfactoria de acuerdo con sus necesidades y dentro de los límites del marco legal. Éste proceso conlleva necesariamente una comunicación directa entre las partes, a través de un tercero neutral, en el que se dialoga fundamentalmente sobre el hecho cometido y las consecuencias para ambos. La víctima se encuentra de esta forma con un verdadero espacio de diálogo, obteniendo información directa acerca de su proceso de victimización, encontrando un camino correcto hacia una efectiva reparación. Ésta reparación no tiene porque ser económica, en la medida en que las víctimas de determinados delitos requieren como mayor necesidad una reparación de orden moral.
En cuanto al victimario o infractor, su relación directa con la persona ofendida le ayuda a posicionarse empáticamente, y le permite además, ofrecer explicaciones, motivos y causas que le han llevado a cometer el delito. Este acercamiento a la víctima ayuda sin duda en su proceso de reinserción, permitiendo otra forma de intervención más eficaz en la disminución de la reincidencia.
La mediación penal por tanto, debe ser necesariamente enmarcada dentro del sustento teórico de la Justicia Restaurativa. Su práctica es muy compleja, de ahí que no basta con una internalización de conocimientos en técnicas de mediación. Los mediadores penales deben impregnarse primero de una especialización multidisciplinar sólida, porque su ejercicio profesional, con desconocimiento del Modelo Restaurativo, puede llevar a consecuencias dramáticas e irreversibles, no sólo para la víctima sino también para el victimario.
En resumen, la mediación penal no debe utilizarse sin el paraguas teórico de la Justicia Restaurativa, ya que el mediador penal debe tener esos conocimientos para establecer los soportes necesarios en donde desarrollar el proceso.
¿Ves a la Mediación con futuro, entendiéndose como alternativa al proceso tradicional de resolución de conflictos?
Tengo que decir como así lo he venido afirmando en distintos foros, que entiendo la Justicia Restaurativa y sus técnicas como un paradigma compatible con la Justicia Penal, nunca como alternativa. Se trata desde una perspectiva crítica, de proponer sumando y no restando, mejorando lo existente y no excluyendo.
¿Qué medios crees que serían necesarios implantar desde las instituciones públicas para que la mediación tuviera éxito como alternativa?
Si entendemos la mediación penal como técnica complementaria y compatible con el proceso tradicional e implementado en él, tengo que decir que se están dando los pasos para su institucionalización. De hecho, en el proyecto de reforma del nuevo Código Procesal Penal, viene recogida la técnica de mediación penal como una figura formal. Es una cuestión de tiempo para que veamos su integración completa en nuestro ordenamiento jurídico, como así ha recomendado a sus estados miembros la Unión Europea, consagradas éstas en distintas y reiteradas Decisiones Marco del Consejo.
Criminólogo y Abogado Penalista
Presidente del Foro Canario de Justicia Restaurativa
Entrevista realizada por: Heriberto Luis Sanabria Pérez. Psicólogo, Experto en Psicopatología y Salud y Mediador Familiar
Entrevista a Pascual Ortuño. Vicepresidente europeo de GEMME, asociación de magistrados pro mediación
Como uno de los impulsores de la Mediación en España. ¿Cree que se han dado las pasos correctos para su implantación y desarrollo en España?
Sinceramente, no ha sido así. A pesar de que las administraciones públicas no han cumplido las recomendaciones del Consejo de Europa, los profesionales involucrados en el ámbito de la conflictología son los que están haciendo posible que la mediación sea una realidad. Pero ha faltado una acción decidida de gobierno.
¿Qué hace falta para su consolidación?
Lo primero que necesitamos son excelentes mediadores. Si queremos introducir un método de resolución de conflictos que sea una alternativa real a la contienda judicial clásica, hay que ofrecer un buen producto. Y ya sabe, se dice que no existe la mediación, sino que lo que existe son los buenos mediadores.
¿De qué carece el mediador para ejercer de una forma correcta su función?
La experiencia práctica es esencial para llegar a un punto de excelencia profesional que prestigie su función. Lamentablemente es la pescadilla, que se muerde la cola. No hay mediaciones suficientes, y los nuevos profesionales no pueden hacer prácticas. Los rol-play no aportan experiencia real.
¿Hay demanda suficiente para tantos mediadores que van surgiendo cada día?
El buen profesional siempre es buscado. El problema es que si lo que queremos es que la administración pública cree un cuerpo de mediadores y convoque unas oposiciones, la realidad económica nos va a decir que no. La demanda surge cuando hay una buena oferta.
¿Qué estrategia se debería seguir para que la ciudadanía entienda la Mediación como una alternativa a la solución de conflictos?
Yo no tengo la respuesta, aunque pienso que hay muchas vías. Desde la judicatura estamos impulsando los “puntos neutros pro mediación” que pretenden crear en cada ciudad un grupo de trabajo interprofesional que estudie las condiciones existentes e imagine proyectos piloto. Hemos celebrado en septiembre un simposio nacional con este objetivo cuyas conclusiones se pueden consultar en la web www.mediacionesjusticia.com
En un artículo suyo manifestaba “que la implantación de la mediación no depende del impulso legal ni gubernamental sino de la aptitud que adopten los profesionales que tradicionalmente trabajan en lo que se denomina justicia…” ¿Sigue pensando lo mismo?
Efectivamente. En los países que se ha pretendido implantar a golpe de decreto, ha fracasado. Hay que ganar la confianza de los profesionales, especialmente de los abogados.
¿Qué Pascual Ortuño nos vamos a encontrar en estas jornadas , el abogado, el juez, el mediador, el investigador …?
A estas alturas de mi vida ya es difícil separar unas facetas de otras. Me gustaría presentarme como un jurista preocupado por buscar soluciones a los problemas de las personas.
Entrevista a Matilde García Cabrera, Abogada Mediadora
¿Qué fue lo que te motivó a formarte como mediadora?
Cuando comencé a ejercer como abogada en el año 1994, los procedimientos matrimoniales se desarrollaban todos por escritos, el juez habitualmente ni veía ni oía la las partes. Esto que hoy puede resultar sorprendente y difícil de entender, era la forma habitual de tramitar este tipo de procedimiento, hasta que en el año 2000 se aprobó nuestra actual Ley de Enjuiciamiento Civil, desde esta fecha existen las vistas orales y afortunadamente hoy se ve y se oye a las partes. No obstante, haber mejorado el procedimiento judicial en los conflictos de familia, matrimoniales o no, seguía sin creer que los tribunales de justicia fuesen la mejor opción para resolverlos, por la complejidad de los mismos unido al fuerte componente emocional que suele acompañar a este tipo de asuntos.
Con posterioridad, hace unos años, leí algo sobre mediación familiar, me interesó y seguí informándome hasta que llegué al convencimiento de que la misma es la mejor opción para resolver los conflictos en casos de ruptura de parejas. A medida que profundizaba en el conocimiento de la mediación me fue “enganchando” hasta llegar a querer formarme como mediadora familiar, cosa que hice en el año 2009.
¿En qué momento decidiste fundar la Asociación Canaria de Juristas por la Mediación (ACJM)?
Al finalizar mi formación como mediadora coincidí con un grupo de adeptos incondicionales, como yo, de la mediación y decidimos que había que hacer algo para darla a conocer si queríamos que realmente se implantase como otra forma para resolver los conflictos.
¿Con qué propósito surgió la asociación?
Como te decía el propósito fue, y sigue siendo, dar a conocer la mediación pues nos dimos cuenta de que no era lo suficientemente conocida ni para los ciudadanos en general ni para los propios abogados.
¿Es posible compaginar la resolución de conflictos a través de la mediación y el sistema jurídico español?
Hoy en día lo es en la jurisdicción civil, al haberse aprobado en el año 2012 la Ley de mediación en asuntos civiles y mercantiles y el pasado año su regalmento, y esperamos que se vaya legislando para que se pueda ampliar a otras jurisdicciones.
¿Cómo te imaginas que debería funcionar la mediación en España en un futuro próximo?
Espero que cada vez más personas la conozcan y se recurra a ella de forma habitul y no como algo excepcional como hasta ahora.
¿Qué consideras que la sociedad necesitaría para hacer de la mediación una forma adecuada para la resolución de sus conflictos?
Creo que la sociedad necesita más información acerca de lo que es la mediación y sus ventajas. Y en ese empeño estamos todos los que apostamos por ella.
¿Crees que es compatible ser abogada de familia y mediadora familiar?
Pienso que sí. Es una ventaja conocer la práctica diaria de los tribunales de familia, tanto en los procedimientos de mutuo acuerdo como en los contenciosos, para realizar adecuadamente la mediación. Esto te da una visión completa del problema, no olvidemos que el acuerdo que se logre en mediación debe de ser susceptible de traducción a términos jurídicos para convertirlo en un convenio regulador que pueda presentarse en un procedimiento de mutuo acuerdo. Por supuesto, es necesario saber deslindar cuando actúas como abogado y cuando como mediadora, ya que las herramientas que se utilizan son muy diferentes.
Matilde García Cabrera
Entrevista realizada por: Ana García
Entrevista a Charo Mesonero, Psicóloga y Mediadora Familiar
¿Lo tuyo por la mediación que es vocación, o devoción?
Para mí es una elección consciente y voluntaria.
Hay teorías que defienden que el orden de nacimiento modela la personalidad e incluso afecta a la elección del trabajo, considerando a los nacidos en medio, como más hábiles para ver las cosas desde distintos puntos de vista.
Si esto fuera cierto, al ser mi caso, tendría una cierta predisposición a la mediación.
De todas formas, aunque pienso que tiene que existir una actitud previa, sin la formación adecuada no es posible ser un buen mediador o mediadora.
¿Podrías explicar como está siendo tu experiencia personal como mediadora familiar en la actualidad?
La mediación familiar es una de las actividades que realizo en mi práctica profesional. Suelo trabajar en co-mediación con una abogada. Para mí ésta forma de trabajo es muy positiva, aunque también más complicada, pues requiere mayor tiempo y esfuerzo; lo cual no nos supone problema a ninguna de las dos porque creemos en lo que hacemos y estamos convencidas de los beneficios del trabajo en equipo.
Mi faceta como mediadora es muy satisfactoria, pues aunque lo ideal es que las partes lleguen a un acuerdo, aun cuando no se logra el mismo, suele haber un cambio en las personas, un cambio en su manera de relacionarse. En muchos casos, es la primera vez que se hablan después de muchos años comunicándose a través de sus abogados, móviles o mensajes. Otras veces y esto es lo más grave, por medio de los hijos.
Me llena de orgullo saber que estoy contribuyendo a desarrollar y a promover la cultura de la paz y del respeto mutuo, que es a lo que contribuye la mediación.
Sabemos que desde el colegio de psicólogos se está impartiendo un Máster en Mediación Familiar, ¿puedes explicar como está resultando esta experiencia?
Es una experiencia muy gratificante pues me ha permitido conocer a genuinos profesionales de la mediación con los que he compartido ideas, ilusiones, y momentos muy entrañables. Por si esto fuera poco, tienen un potencial humano, que se expresa en su trabajo y en su forma de ser y estar en el mundo. En definitiva, son personas que han asumido la mediación como filosofía de vida.
Cuando el Centro de la Familia de Tenerife, con quienes el colegio de psicólogos estamos realizando el Máster, nos hicieron la propuesta, me pareció una idea magnífica porque además de ofrecer la oportunidad de formación a nuestro colectivo, me parecía estupendo dar un ejemplo a la sociedad Canaria de lo importante que era la unión de las dos provincias para conseguir un objetivo , en este caso la formación de la mediación, que sería beneficiosa para toda la comunidad, aplicando el principio de sumar y no dividir.
Estamos en estos momentos ultimando la formación práctica del primer Máster y en octubre empezamos con una nueva edición.
¿Qué seria necesario hacer para que la mediación se conociera más en la sociedad canaria?
La mejor forma de conocer algo es hablar de ello, pero no de cualquier forma, sino bien.
Creo que es necesario un cambio de actitud de toda la sociedad respecto a la creencia generalizada de que el proceso judicial es la única manera de resolver conflictos.
Para poder cambiar las actitudes y dado que nos dejamos influir más por las personas que percibimos como expertas en el tema en cuestión y en el caso de las separaciones, la gente se fía de los juristas, por ser lo que más conoce, creo que una buena medida sería que ellos hablaran de los beneficios de la mediación.
Está claro que los medios de comunicación pueden influir positivamente en la actitud de las persona hacia la misma, por lo que creo que una inversión en publicidad sería muy adecuada, mediante películas donde la gente acudiera al mediador y donde esa figura fuera muy conocida. Seguro que muchos niños querrían ser mediadores y esta profesión se integraría en nuestra cultura.
¿Te resulta complicado mediar sin impregnar el proceso con los conocimientos de psicología clínica que posees?
Todos los que ahora somos mediadores llegamos a ella con una profesión de origen que nos aporta una identidad profesional por estar incorporadas hace tiempo a la cultura.
Recuerdo que en una ocasión un mediado, después de explicarle que aunque todos los mediadores teníamos una formación de base antes de hacer mediación, pero que cuando hacíamos de mediadores, actuábamos solo como tales, me respondió: “Sí, ya,…Como que usted cuando entra aquí, deja fuera toda la psicología”.
Como imagino que nos pasa a todos, hay momentos en los que pienso como psicóloga. La gran ventaja de trabajar en co-mediación es que ese sesgo es más fácil controlarlo.
Es cierto que algunos de los conocimientos que poseo como psicóloga, y como psicoterapeuta no puedo ni debo dejarlos en la sala de espera, pues me son muy aprovechables para la mediación. Cuando empecé a formarme como tal, me di cuenta de que si bien los objetivos son distintos en terapia y en mediación, mi formación me era de gran ayuda. Por ejemplo, me ayuda a saber manejar las emociones, a que las partes cambien su percepción del conflicto, a facilitar la comunicación entre los mediados y a conducir a las partes hacia la cooperación.
¿Estas satisfecha con el nuevo decreto de Mediación Familiar? A tu entender, que debería incluir/ampliar,…
El número de horas de formación me parece del todo insuficiente. Me hubiera parecido más adecuado tener en cuenta los parámetros europeos, donde la formación está en unas 200 Horas.
Una formación de calidad para mí pasaría por estar impartida por profesionales de la mediación que se han hecho mediadores. Y eso implica un cambio cognitivo y predicar con el ejemplo. Los conocimientos teóricos se pueden adquirir en los libros y para interiorizarlos se requiere mucho entrenamiento y aprender de lo que vemos, no de lo que nos cuentan.
Por otro lado, la inscripción en el Registro de Mediadores debería ser obligatoria y no voluntaria, pues supondría un filtro para ejercer como tal y aunque eso no garantizaría que se hiciera una buena mediación, si sería una garantía.
Me parece positivo que la mediación esté reconocida por una Ley y un Reglamento, da a la mediación un sitio propio y un protagonismo que antes no existía.
Dña. Charo Mesonero Mesonero
Psicóloga; Mediadora Familiar
Miembro de Junta de Gobierno del C.O.P Las Palmas, y de la Comisión de Psicología Jurídica y Mediación.
Entrevista realizada por: Mª Ana Tamayo Heredia. Psicóloga; Especialista Universitaria en Mediación familiar y Psicología Forense
Entrevista con Esther Pradilla Mediadora y Abogada Ententia
¿Cómo se crea un espacio de mediación?
El primer paso que hay que dar consiste en hacerse con una sólida formación, para dominar las diferentes técnicas y métodos necesarios para poder ofrecer este servicio. Hay que tener en cuenta que al mediar, las personas ponen en nuestras manos aspectos muy importantes de sus vidas y hay que estar bien preparado para poder asesorar bien.
El segundo paso es ponerle mucho esfuerzo y mucha ilusión, porque al estar en un campo en el que todavía la demanda es limitada, necesitas invertir mucho tiempo y recursos para que tu entorno llegue a conocer lo que haces y a entender de qué manera puede utilizar tus servicios, para qué sirven y cuándo los necesita.
El tercer paso, como especialista en mediación familiar, ha sido decidir el modelo de trabajo de mi espacio, Ententia. En mi caso, busqué ofrecer un servicio multidisciplinar y una solución integral para parejas, de manera que se pusiera a disposición de las personas que desean divorciarse tanto el servicio de mediación, como la tramitación jurídica de su caso, así como el apoyo emocional que necesiten a través de asesoramiento psicológico y psicopedagógico.
Desde tu espacio, ¿qué importancia se da a la mediación?
La mediación siempre ha sido una herramienta muy importante porque era el eje sobre el cual giraban los demás servicios que ofrecía. Desde la mediación se valoraba si era necesario un asesoramiento psicológico o jurídico y una vez que se realizaba el acuerdo de mediación, se realizaba la tramitación jurídica correspondiente.
¿Cuál es tu opinión de la actual normativa de mediación?
En mi opinión, no se está apostando por una mediación de calidad, en cuanto a formación se refiere. Cuando yo comencé a formarme en mediación, la mayoría de las formaciones tenían una duración mínima de 300-350 horas y aún así necesitábamos hacer prácticas después y rodaje para poder realizar mediaciones. Sinceramente creo que con 100 horas es muy difícil que los mediadores estén suficientemente formados y no creo que con la formación continua que se exige sea bastante.
Desde Ententia seguiremos ofreciendo tanto mediación familiar, como un completo servicio para personas que desean divorciarse de mutuo acuerdo, llamado Divorcio Responsable. Nuestra idea es continuar poniendo a disposición de las parejas en crisis este servicio.
Además de esto, en este momento estoy enfocada en ofrecer a parejas formación en comunicación y apoyo para mejorar su relación. De esta manera aplico la experiencia que he adquirido durante casi veinte años con parejas que se divorcian, para hacer una labor preventiva. En este sentido, los métodos de resolución de conflictos que se practican en la mediación se convierten en elementos clave para esta labor.
www.ententia.com
Entrevista con Fermín Romero
¿Quién es Fermín Romero?
¿Cómo te surge la idea de ser Mediador?
¿Te acuerda de su primera mediación?
¿Qué le ayuda más en la Mediación , su condición de cura o de Sociólogo?
¿Qué se hace desde el Gobierno de Canarias por la Mediación?
¿Por qué no se conoce la Mediación en la Sociedad?
¿Qué significa el Centro de Orientación Familiar para ti?
Para terminar, permíteme, amigo Fernando, que aproveche el espacio de tu página web para publicitar las dos próximas actividades de carácter formativo, dirigidas a los profesionales de la mediación y a otros afines a la misma:
– Seminario- Taller sobre “Impacto del Reglamento de la Ley 5/2012 en el desarrollo y práctica de la Mediación. Herramientas de coaching para mediadores”, a celebrar los días 27, 28 de febrero y 1 de marzo. Será impartido por D. Pascual Ortuño Muñoz y Maite Usón;
– Jornadas Científicas: “Nuevas tendencias en el Derecho de Familia. Coparentalidad/Mediación/Pluridisciplinariedad”, a celebrar en los comienzos del mes de mayo: dia: 8 de 16 a 20/30hh; día 9 de 9/30 a 20/30 y día 10 de 9/30 a 13hh.
Para mayor información, se puede acudir a nuestra página web: www.mediacionfamiliarcofdecanarias.es
Amigo Fernando. Te agradezco tu gentileza al pensar en mí para hacerme esta entrevista. Te felicito por la iniciativa que has tenido al crear tu página web, dedicada al conocimiento y divulgación de la mediación. Te auguro importantes éxitos. Continúa en este “tajo”, tan necesario en estos momentos para la sociedad.
Entrevista con Círculo de Mediación
¿Por qué surge Círculo de Mediación?
Círculo de Mediación surge como un reto planteado por mediadores que pretenden divulgar la mediación, profundizar en el conocimiento y las habilidades necesarias para realizar esta tarea, formar a los futuros mediadores, así como aportar a la sociedad una herramienta que ayude y facilite la resolución de conflictos en diversos campos (familiar, educativo, mercantil, etc).
Está constituido por profesionales de diversos campos de intervención (abogados, psicólogos y trabajadores sociales), todos con formación en Mediación, los cuales participan de forma igualitaria y se construye conocimiento de forma colegiada.
¿Cuál es el papel de un abogado, psicólogo o trabajador social en Mediación?
Todos ellos, psicólogo, abogado o trabajador social, que a su vez sean mediadores, son profesionales que colaboran con los mediados de forma neutral e imparcial en la resolución del conflicto que se pretende abordar, gestionándolo, no aportando soluciones y propiciando que las partes asuman el protagonismo en la resolución del mismo.
Cada profesión de origen le da al mediador una perspectiva única sobre la mediación, enriqueciendo su labor como mediador:
El psicólogo/a aporta al equipo herramientas para considerar si existe algún tipo de bloqueo por el que sea necesaria la intervención de otro profesional antes o durante la mediación.
El abogado/a es aquel profesional convencido de que defender los intereses de su cliente consiste muchas veces no en ganar, sino en lograr un acuerdo que satisfaga a todas las partes, por medio de un proceso de diálogo, de manera que dicho acuerdo tenga mayor probabilidad de cumplimiento que una sentencia impuesta. Dentro de la mediación debe velar por descubrir cualquier ilegalidad que pueda existir en los acuerdos. Será un abogado, quien dé a los acuerdos la formalidad jurídica que requieran.
El trabajador/a social puede aportar una visión global sobre otros factores sociales que puedan ayudar a las partes involucradas en un conflicto a solucionar sus problemas.
Hasta ahora en Círculo de Mediación contamos con dichos profesionales pero estamos abiertos a la riqueza que sin duda pueden aportar otras disciplinas.
Nos encontramos ante una encrucijada. Nuestro mundo plural, en el que el cambio y la incertidumbre son “la constante”, nos demanda soluciones más satisfactorias que las tradicionales en todos los ámbitos: familiar, empresarial, hipotecario, escolar, penal, etc. La sociedad quiere, necesita y está preparada para el cambio de paradigma en resolución de conflictos.
La mediación tendrá futuro y espacio, a no ser que una incorrecta legislación o aplicación de la misma la condenen y la devuelvan al ostracismo.
Asimismo, en el aspecto más práctico observamos que cada día los juzgados y administraciones públicas se encuentran más sobrecargados. Gran parte de las demandas son debidas a situaciones que se pueden resolver sin necesidad de judicializar el conflicto, o bien son consecuencia de incumplimientos de sentencias ya dictadas, que al no haber sido fruto de un acuerdo alcanzado por las partes intervinientes, producen nuevos conflictos.
La Mediación, como espacio neutral de diálogo y comunicación, da la oportunidad a las partes en conflicto de que sean ellos mismos los que determinen el acuerdo que mejor les favorezca a todos, lo que permite que pueda perdurar en el tiempo y satisfacer a todos.
Estamos seguros que la Mediación una vez que se dé a conocer y se vean que tanto las garantías (confidencialidad, voluntariedad e imparcialidad), como sus ventajas (flexibles, consensuadas, rápidas y económicas) son más positivas que un proceso judicial, será un gran apoyo para la sociedad, asegurando el derecho al acceso a una justicia más duradera.
¿Qué hace falta para que se extienda la Mediación?
En el fondo todos/as deseamos tener la capacidad de resolver nuestros conflictos de manera pacífica y autónoma, pero se desconoce que existe un profesional específico para ello. Es necesario entonces abrir nuestra visión y acceder sin miedo a otros campos de oportunidades en la resolución de nuestros conflictos.
La mediación se extenderá cuando las personas que han participado en ella reconozcan sus ventajas, cuando los profesionales crean en ella y deriven a mediación los conflictos que pueden ser gestionados por las partes. También se logrará cuando se promueva una educación para la paz, basada en el diálogo y la participación democrática.
El apoyo del sistema judicial es sin duda esencial para el desarrollo de esta forma de resolución de los conflictos.
A medida que se vaya implantando la Mediación se comprenderá que es mejor llegar a acuerdos que beneficien a todos los implicados, que aquellas soluciones que vienen impuestas, o pensadas sin la participación de las partes en conflicto. Así nuestras instituciones serán más adultas y buscarán resolver las situaciones conflictivas sin necesidad de llegar a un juicio.
En esta labor de divulgación de la Mediación es esencial que la formación del mediador sea correcta y adecuada para que su actuación permita reflejar las bondades y beneficios que tiene la Mediación.
Entrevista a Pedro Joaquín Herrera Puentes. Viceconsejero de Justicia del Gobierno de Canarias y Magistrado en situación de servicios especiales
¿Cuál es su opinión sobre el Real Decreto 980/2013, de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles?
Mi opinión es positiva, pero con matices.
He de reconocer que durante 2012 con la ley y durante el 2013 con el decreto, (que ha llegado después de una larga y diría que inquietante espera), se ha experimentado un avance legislativo importante. Esta normativa estatal va a aportar la base sobre la que actuar y por tal motivo va a ser determinante en el desarrollo de la Mediación en España. Hay que prestarle, por tanto, una atención especial a su futura proyección.
Considero en esencia correcta la regulación que se hace del aspecto formativo, me convence el carácter abierto y básico que se le pretende dar. Para mi no es tan importante el número de horas, por lo que no cuestiono la exigencia mínima de 100 horas, lo esencial es el contenido del curso y la calidad del profesorado. También me parece muy oportuno que se resalte de manera expresa la importancia del nivel práctico y se exija un porcentaje mínimo. Es fundamental contar con profesionales debidamente formados y esta formación no se obtiene con cursos teóricos y telemáticos que tanto han proliferado. En tal sentido, se debía haber incidido en la importancia de la clase presencial y, por otro lado, hecho en falta una mayor concreción en lo referente al proceso de habilitación legal de los centros de formación. La inclusión de la formación continúa, tal y como se hace, me parece bien, pues hay que reciclarse y estar al día, quizás se debería haber reducido el número de años de cinco a tres.
Entiendo que la regulación que se hace a nivel estatal del registro de mediadores y de las instituciones de mediación es compatible con la existencia de otros registros a nivel autonómico. No comparto la inclusión en este apartado de un registro para los mediadores concursales, pues dada su regulación legal para mi no son verdaderos mediadores y están fuera de las previsiones de la ley 5/12, además para estos últimos la inscripción registral es obligatoria y para los otros voluntaria.
Aplaudo la exigencia del aseguramiento de la responsabilidad civil profesional del mediador y no considero posible, ni creo en el procedimiento de mediación por medios electrónicos, por muy simplificado que se regule y limitado que sea su alcance.
¿Cómo afecta a la normativa autonómica en materia de Mediación?
Pueden perfectamente coexistir ambas normativas. Si bien, resultaría muy aconsejable aprovechar el momento actual para llevar a cabo una labor de revisión del elenco normativo autonómico.
En Canarias estamos analizando nuestra vigente normativa, que como se conoce se ciñe a la mediación familiar, con el fin de mejorarla y adaptarla a la normativa estatal. Y además queremos ampliar nuestros horizontes y no quedarnos estancados, en el ámbito familiar, por lo que pretendemos extender las competencias de la Consejería de Presidencia, Justicia e igualdad a otros ámbitos de la mediación como lo es el civil, el mercantil, el penal, (tanto en el tema de menores como de adultos), el socio comunitario, el educativo e, incluso, el que deriva de las relaciones institucionales o del administrado con las distintas administraciones territoriales. Para ello, vamos a modificar y completar nuestra legislación tomando como base y referencia la estatal.
No hay que entrar en conflicto, pero tampoco perder nuestro campo de actuación. Como he dicho ambas legislaciones pueden coexistir, pero hay que evitar contradicciones que generen conflictos burocráticos y de aplicación de leyes, y que finalmente deriven en situaciones que perjudiquen el desarrollo y la futura consolidación de la mediación en nuestro entorno, como sistema adecuado y solvente para la solución de conflictos.
¿Qué balance haría de la situación actual de la Mediación en Canarias y que se hace desde la Consejería de Justicia?
La valoración a nuestra labor tienen que hacerla los demás, lo que sí puedo hacer es un breve resumen de lo que se ha hecho desde que el equipo actual de Justicia asumió esta interesante labor de gestión pública.
Se ha reforzado nuestro Servicio de Mediación Intrajudicial Familiar. Este servicio se inició en Octubre de 2009 y sólo para que derivasen asuntos a mediación los Juzgados capitalinos de familia. En la actualidad se extiende territorialmente a toda la comunidad y pueden derivar asuntos a mediación los juzgados de todos los partidos judiciales con competencia en materia de familia y en derecho hereditario. También se ha extendido este servicio a la segunda instancia y ya contamos con el primer asunto derivado a mediación por la Audiencia Provincial de Las Palmas. Por otro lado, se ha modificado nuestro protocolo actuación para que sean los propios interesados que aceptan ir a la mediación quienes de común acuerdo designen al mediador, eso sí, dentro de los que están inscritos en nuestro registro de mediadores familiares; es una forma de buscar desde el inicio un compromiso mayor con la cultura de la gestión consensuada del conflicto a través de la comunicación y el diálogo. No obstante, de no hacerlo se le nombraría por nuestra parte. Este servicio de mediación Intrajudicial es gratuito y no supone ningún coste para las partes.
Se ha creado en el 2012 el denominado Espacio Común de Mediación, que, como su propio nombre indica, es un espacio abierto a todas las instituciones, colegios profesionales, colectivos y demás interesados con el fin de aunar esfuerzos, compartir criterios y analizar las posibilidades que existen para seguir avanzando en la divulgación y en la idea de consolidar en nuestro territorio insular la Mediación.
Se trabaja para potenciar la mediación prejudicial familiar, es decir antes de que se judicialice el conflicto. Para alcanzar este primordial objetivo nos hemos puesto en contacto con distintas entidades locales y ya se ha firmado en el 2013 un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Telde que constituye la primera experiencia en este campo.
También se trabaja en el desarrollo del aspecto formativo de la Mediación, y al respecto se colabora con distintas instituciones y colectivos, como lo son las dos Universidades Canarias, el Colegio de Abogados de Las Palmas, Las Cámaras de Comercio de Gran Canaria y Tenerife, etc…
No quiero concluir mi respuesta sin hacer una mención expresa a la importante labor que están haciendo dos personas que trabajan en la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia del Gobierno de Canarias. Me refiero a María Jesús López-Neira, jefa del servicio de Justicia y Asuntos Generales, y a Elisa Santiago, jefa de sección de Mediación y asuntos generales.
¿Se conoce la mediación en la calle?
La verdad es que no se conoce suficientemente.
En Canarias, y diría que también en el resto del territorio español, los ciudadanos no están todavía familiarizados con la mediación, como ocurre en otros países de nuestro entorno social, político y económico. Un ejemplo de país donde está muy arraigada y consolidada la mediación es Holanda. Y a nosotros nos queda todavía un camino largo que recorrer.
No se ha alcanzado el objetivo esencial de consolidar en nuestra cultura la Mediación. Es de resaltar, como he venido señalando, que se han experimentado ciertos avances a nivel institucional y legislativo. Y estos primeros, indecisos y, a veces, confusos pasos que se están dando van generar, sin duda en un futuro próximo, la base necesaria para que esa meta no quede en un mero deseo y se convierta en una realidad. Se ha de reflexionar, no sólo sobre lo conseguido hasta ahora, sino sobre todo lo que aún queda por hacer, y por tal motivo hay que prestar una atención especial a su proyección social, -divulgación y difusión-. Es fundamental que se conozcan las ventajas de la mediación y que se acuda a este proceso con confianza, predisposición y sin perjuicios.
Entiendo que el mediador se hace, pero necesita de unas habilidades para el buen desarrollo de su labor profesional que no todos consiguen tener.
Me explico, para ser un buen mediador se precisa de una buena e importante base técnica y saber hacer uso de la misma, lo que se consigue con la formación inicial y continuada, práctica y la experiencia. Pero además se precisa de una serie de habilidades, que pueden ser innatas o adquiridas, conectadas con el análisis del conflicto, la comunicación y el desbloqueo que si no se tienen difícilmente van a generar la conjunción armónica de los anteriores factores. Hay personas que nacen con esas habilidades y tienen que pulirlas y darle forma, otras que las que pueden adquirir con trabajo y esfuerzo, pero hay quienes lamentablemente ni las traen de serie ni las van adquirir.
¿Cómo puede intervenir la iniciativa privada en la formación y control de calidad de los mediadores?
Aunque yo me muevo en el ámbito de lo institucional y de lo público, entiendo que la iniciativa privada tiene su hueco y espacio en el aspecto formativo conectado con la Mediación.
Como he dicho antes lo importante es el contenido del curso y la calidad del profesorado. En el ámbito privado se puede, claro está, diseñar, proyectar y ejecutar buenos cursos de formación y ser perfectamente válidos para formar mediadores. Eso sí, y me remito al decreto estatal, esos cursos, al igual que los impartidos por instituciones públicas, deben superar un control de calidad o contar con una habilitación legal que, desde mi punto visto de vista, sólo debería ser otorgada o concedida por el departamento público autonómico competente en la materia. Lo que hace falta es articular un proceso adecuado para llevar a cabo tal menester con operatividad y funcionalidad.
¿Hay respaldo de los órganos judiciales hacia la mediación?
La implicación del colectivo judicial español es cada vez mayor, pero todavía se necesita más. Hay profesionales dentro de este ámbito que no conocen la mediación o, peor, que desconfían de este método de solución de conflictos. Sin embargo, afortunadamente, va creciendo el número de los que ven la mediación como un recurso positivo para desjudicializar el conflicto y para paliar los costes emocionales, económicos y de tiempo que conlleva el proceso judicial para las partes. Incluso sería un buen recurso para descargar de trabajo a los ya muy saturados órganos judiciales.
En este aspecto está haciendo una magnífica labor la delegación española de la asociación GEMME, (Grupo europeo de magistrados por la mediación), asociación a la que pertenezco y cuya presidenta la magistrada del Tribunal Supremo Lourdes Arastey va a visitar a finales de este mes nuestra comunidad, con el fin de involucrarnos en un proyecto que se denomina Punto Neutro para la Promoción de la Mediación, que nace para desde los postulados de la colaboración profesional crear una dinámica de acercamiento a la mediación y de conocimiento de la misma, al objeto de facilitar la actividad mediadora. Ya se han constituido en Andalucía, Aragón, Baleares, Cataluña, Madrid, Murcia, Valencia, etc… Y espero que pronto queden constituido en Canarias.
¿Qué hace falta para que la mediación ocupe en España el nivel que tiene en otros países?
Voy a ser escueto y contundente. Y lo que se precisa es que cambie la forma en la vemos y vivimos el conflicto en nuestra cultura latina.
Nos atrae la idea de vivir intensamente el conflicto, lo vivimos con entusiasmo. Da la sensación que si el conflicto pierde intensidad y beligerancia nos desinflamos, pues ya no entretenemos a los demás y perdemos relevancia. No nos interesa la gestión consensuada del problema, no entretiene y nos quita protagonismo. Esta concepción hay que transformarla y cambiarla, desecharla, y nos va a costar, pero hay que evitar la perpetuación del estado de conflicto y reconducir nuestra visión negativa hacia otra positiva, lo importante no es el conflicto sino el tratamiento que se hace del mismo.
Si fuera mediador que estilo de mediador encaja más con su perfil, el de Harvard, Transformativo, Narrativo …
Puestos a elegir me quedo con el transformativo, ya que es un modelo que se centra en lo relacional.
A través de la interacción que los participantes mantienen con el mediador se genera el verdadero diálogo por el cual se enteran de sus respectivas realidades y acceden a cómo viven y como les afecta el conflicto. Este intercambio de información, y principalmente de necesidades e intereses, determina el acercamiento de los participantes y la posibilidad de llegar a un acuerdo que los beneficie mutuamente. El final del proceso puede determinar un acuerdo, en cambio también existe la posibilidad de que, por distintos motivos, no se llegue a concretar, sin embargo lo que resulta inevitable es que al final del proceso mediador, los que han participado tengan una visión y valoración del conflicto completamente diferente y su relación haya sufrido un cambio positivo que, aunque no sea manifiesto, sea menos distante en comparación a cómo llegaron al inicio de la Mediación.
Lo más importante no es si se llega o no a un acuerdo, sino la transformación relacional generada. Por supuesto que sí todo ello culmina al final con un acuerdo, mucho mejor.

References: resolución 
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 Real Decreto