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Timestamp: 2014-04-24 11:13:47+00:00

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Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad.
Publicado en BOE n�m. 22 de 26 de Enero de 2000
Vigencia desde 27 de Enero de 2000. Esta revisi�n vigente desde 12 de Octubre de 2012
Vigente desde 27/Ene/2000 hasta 5/Oct/2003
Vigente desde 5/Oct/2003 hasta 22/Feb/2004
Vigente desde 22/Feb/2004 hasta 27/Dic/2009
Vigente desde 27/Dic/2009 hasta 18/Feb/2012
Vigente desde 18/Feb/2012 hasta 12/Oct/2012
Vigente desde 12/Oct/2012
�Baremos
�Calificaci�n de la minusval�a
�Grado de minusval�a
�Competencias: titularidad y ejercicio
�Organos t�cnicos competentes para la emisi�n de dict�menes t�cnico - facultativos
�Valoraci�n y calificaci�n de grado de minusval�a
�Revisi�n de grado de minusval�a
�Reconocimiento del tipo de minusval�a
�Actualizaci�n terminol�gica y conceptual
CAPITULO 1.�
CAPITULO 2.�
Sistema musculoesquel�tico
CAPITULO 3.�
CAPITULO 4.�
CAPITULO 5.�
CAPITULO 6.�
Sistema hematopoy�tico
CAPITULO 7.�
CAPITULO 8.�
CAPITULO 9.�
CAPITULO 10.�
CAPITULO 11.�
CAPITULO 12.�
CAPITULO 13.�
O�do, garganta y estructuras relacionadas
CAPITULO 14.�
CAPITULO 15.�
CAPITULO 16.�
.�Factores sociales complementarios
Baremo para determinar la necesidad de asistencia de otra persona (Arts. 148 y 186 del R.D.L. 1/1994, de 20 de Junio)
Baremo para determinar la necesidad de asistencia de tercera persona
Baremo para determinar la existencia de dificultades para utilizar transportes colectivos (Art. 25 del R.D. 383/1984, de 1 de febrero)
Baremo para determinar la existencia de dificultades para utilizar transporte colectivos
R.D. 1971/1999, 23 diciembre, rectificado por Correcci�n de errores (�B.O.E.� 13 marzo 2000). T�tulo redactado conforme establece el apartado uno del art�culo �nico del Real Decreto 1856/2009, de 4 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad, y por el que se modifica el Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre (�B.O.E.� 26 diciembre).Vigencia: 27 diciembre 2009 T�ngase en cuenta que en la Disposici�n adicional segunda del presente Real Decreto se introduce la actualizaci�n terminol�gica y conceptual para su adaptaci�n a lo establecido en la disposici�n adicional octava de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoci�n de la Autonom�a Personal y Atenci�n a las personas en situaci�n de dependencia y en la nueva clasificaci�n de la Organizaci�n Mundial de la Salud, �Clasificaci�n Internacional de Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud� (CIF-2001).
El Real Decreto 1723/1981, de 24 de julio, sobre reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n de las condiciones de subnormal y minusv�lido, dictado al amparo de lo dispuesto en el Real Decreto-ley 36/1978, de 16 de noviembre, de Gesti�n Institucional de la Seguridad Social, la Salud y el Empleo, procede a la unificaci�n en el Instituto Nacional de Servicios Sociales (INSERSO) de las competencias y facultades en orden al reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n de la condici�n de minusv�lido.
La Orden del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de 5 de enero de 1982, por la que se establecen normas para la aplicaci�n y desarrollo del Real Decreto 1723/1981, de 24 de julio, vino a regular las actuaciones t�cnicas de los centros base del Instituto Nacional de Servicios Sociales para la emisi�n de dict�menes sobre las circunstancias f�sicas, mentales y sociales de las personas con minusval�a.
La Orden del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de 8 de marzo de 1984 establece el baremo para la determinaci�n del grado de minusval�a y la valoraci�n de diferentes situaciones exigidas para tener derecho a las prestaciones y subsidios previstos en el Real Decreto 383/1984, de 1 de febrero, por el que se establece y regula el sistema especial de prestaciones sociales y econ�micas previsto en la Ley 13/1982, de 7 de abril, de Integraci�n Social de los Minusv�lidos.
Por su parte, el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio, en sus art�culos 144, c), 180, 182 y 185, respectivamente, establecen la necesidad, para ser beneficiarios de la pensi�n de invalidez en su modalidad no contributiva y protecci�n familiar por hijo a cargo minusv�lido, de que la persona est� afectada de un determinado grado de minusval�a.
La determinaci�n de dicho grado de minusval�a, as� como la necesidad de concurso de otra persona, seg�n lo establecido en el art�culo 10 del Real Decreto 356/1991, de 15 de marzo, por el que se desarrolla en materia de prestaciones por hijo a cargo; la Ley 26/1990, de 20 de diciembre, por la que se establece en la Seguridad Social prestaciones no contributivas, y el art�culo 21 del Real Decreto 357/1991, de 15 de marzo, por el que se desarrolla, en materia de pensiones no contributivas, la Ley 26/1990, de 20 de diciembre, se efectuar� previo dictamen de los equipos de valoraci�n y orientaci�n dependientes del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales o de los �rganos correspondientes de las Comunidades Aut�nomas a quienes hubieran sido transferidas sus funciones.
Ambos Reales Decretos precisan que el requisito de grado de minusval�a ha de establecerse aplicando los baremos contenidos en la Orden del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de 8 de marzo de 1984.
Asimismo, seg�n lo establecido en los Reales Decretos 356 y 357/1991 en sus disposiciones adicional primera. 2 y adicional segunda. 2, respectivamente, los citados baremos ser�n objeto de actualizaci�n mediante Real Decreto, con el fin de adecuarlos a las variaciones en el pron�stico de las enfermedades, a los avances m�dico - funcionales y a la aparici�n de nuevas patolog�as.
En consecuencia, la calificaci�n del grado de minusval�a constituye, por tanto, una actuaci�n facultativa �nica por lo que se refiere a los equipos competentes para llevarla a cabo y a los baremos determinantes de la valoraci�n.
Las distintas normas citadas, promulgadas con posterioridad a la entrada en vigor del Real Decreto 1723/1981, de 24 de julio, as� como la diversidad de fines para los que actualmente se requiere un determinado grado de minusval�a hacen precisa una regulaci�n actualizada de la valoraci�n y calificaci�n de las situaciones de minusval�a.
El presente Real Decreto pretende desarrollar la normativa que regula el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de minusval�a en el �mbito de los Servicios Sociales y de la Seguridad Social, y actualizar los baremos vigentes para dar cumplimiento al mandato reglamentario de las disposiciones adicionales primera y segunda, respectivamente, de los Reales Decretos 356 y 357/1991, ambos de 15 de marzo.
En su virtud, previa audiencia a las Comunidades Aut�nomas, a propuesta del Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, con la aprobaci�n del Ministro de Administraciones P�blicas y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 23 de diciembre de 1999, DISPONGO:
Objeto La presente norma tiene por objeto la regulaci�n del reconocimiento de grado de minusval�a, el establecimiento de nuevos baremos aplicables, la determinaci�n de los �rganos competentes para realizar dicho reconocimiento y el procedimiento a seguir, todo ello con la finalidad de que la valoraci�n y calificaci�n del grado de minusval�a que afecte a la persona sea uniforme en todo el territorio del Estado, garantizando con ello la igualdad de condiciones para el acceso del ciudadano a los beneficios, derechos econ�micos y servicios que los organismos p�blicos otorguen.
Art�culo 2 modificado conforme establece el apartado uno del art�culo �nico del R.D. 1364/2012, de 27 de septiembre, por el que se modifica el R.D. 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad (�B.O.E.� 11 octubre).Vigencia: 12 octubre 2012 Art�culo 3
Calificaci�n de la minusval�a A los efectos previstos en este Real Decreto las situaciones de minusval�a se califican en grados seg�n el alcance de las mismas.
Grado de minusval�a 1. La calificaci�n del grado de minusval�a responde a criterios t�cnicos unificados, fijados mediante los baremos descritos en el anexo I del presente Real Decreto, y ser�n objeto de valoraci�n tanto las discapacidades que presente la persona, como, en su caso, los factores sociales complementarios relativos, entre otros, a su entorno familiar y situaci�n laboral, educativa y cultural, que dificulten su integraci�n social.
El grado de minusval�a se expresar� en porcentaje.
2. A los efectos previstos en este Real Decreto, la calificaci�n del grado de minusval�a que realicen los �rganos t�cnicos competentes, a los que se refiere el art�culo 8 de este Real Decreto, ser� independiente de las valoraciones t�cnicas efectuadas por otros organismos en el ejercicio de sus competencias p�blicas.
Valoraci�n 1. La valoraci�n de la discapacidad, expresada en porcentaje, se realizar� mediante la aplicaci�n de los baremos que se acompa�an como anexo I, apartado A), del presente Real Decreto.
2. La valoraci�n de los factores sociales complementarios se obtendr� a trav�s de la aplicaci�n del baremo contenido en el anexo I, apartado B), relativo, entre otros factores, a entorno familiar, situaci�n laboral y profesional, niveles educativos y culturales, as� como a otras situaciones del entorno habitual de la persona con discapacidad.
3. Para la determinaci�n del grado de minusval�a, el porcentaje obtenido en la valoraci�n de la discapacidad se modificar�, en su caso, con la adici�n de la puntuaci�n obtenida en el baremo de factores sociales complementarios en la forma prevista en el p�rrafo siguiente y sin que �sta pueda sobrepasar los 15 puntos.
El porcentaje m�nimo de valoraci�n de la discapacidad sobre el que se podr� aplicar el baremo de factores sociales complementarios no podr� ser inferior al 25 por 100.
4. La evaluaci�n de aquellas situaciones espec�ficas de minusval�a que se establecen en los art�culos 148 y 186 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, para tener derecho a un complemento por necesitar el concurso de otra persona para realizar los actos m�s esenciales de la vida, as� como en el art�culo 25 del Real Decreto 383/1984, de 1 de febrero, por el que se establece y regula el sistema especial de prestaciones sociales y econ�micas para minusv�lidos para ser beneficiario del subsidio de movilidad y compensaci�n por gastos de transportes, se realizar� de acuerdo con lo que se establece a continuaci�n:
a) La determinaci�n por el �rgano t�cnico competente de la necesidad del concurso de tercera persona a que se refieren los art�culos 145.6, 182 bis 2.c) y 182 ter, del LE0000008227_20130317
Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio
, se realizar� mediante la aplicaci�n del baremo establecido conforme a lo dispuesto en el LE0000237889_20130101
art�culo 27.2 de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre
, de Promoci�n de la Autonom�a Personal y Atenci�n a las personas en situaci�n de dependencia.
Se estimar� acreditada la concurrencia de la necesidad de concurso de tercera persona cuando de la aplicaci�n del referido baremo se obtenga una puntuaci�n que d� lugar a cualquiera de los grados de dependencia establecidos.
Letra a) del n�mero 4 del art�culo 5 redactada por el apartado dos del art�culo �nico del R.D. 1364/2012, de 27 de septiembre, por el que se modifica el R.D. 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad (�B.O.E.� 11 octubre).Vigencia: 12 octubre 2012 b) La relaci�n exigida entre el grado de minusval�a y la determinaci�n de la existencia de dificultades de movilidad para utilizar transportes colectivos a que se refiere el p�rrafo b) del art�culo 25 del Real Decreto 383/1984, de 1 de febrero, se fijar� por aplicaci�n del baremo que figura como anexo III de este Real Decreto.Se considerar� la existencia de tal dificultad siempre que el presunto beneficiario se encuentre incluido en alguna de las situaciones descritas en los apartados A), B) o C) del baremo o, aun no est�ndolo, cuando obtenga un m�nimo de 7 puntos por encontrarse en alguna de las situaciones recogidas en los restantes apartados del citado baremo.
5. A los efectos de garantizar la uniformidad en los criterios de aplicaci�n de los baremos en todo el territorio del Estado, se crear� una Comisi�n Estatal, integrada por representantes del Ministerio de Sanidad y Pol�tica Social y de los �rganos correspondientes de las comunidades aut�nomas a quienes hubieran sido transferidas las funciones en materia de valoraci�n de situaciones de discapacidad y calificaci�n de su grado. Tambi�n se integrar� en esta comisi�n estatal un representante de la asociaci�n de utilidad p�blica m�s representativa en el �mbito estatal de los diferentes tipos de discapacidad.
N�mero 5 del art�culo 5 redactado por el apartado dos del art�culo �nico del Real Decreto 1856/2009, de 4 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad, y por el que se modifica el Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre (�B.O.E.� 26 diciembre).Vigencia: 27 diciembre 2009 Art�culo 6
Competencias: titularidad y ejercicio 1. Es competencia de los �rganos correspondientes de las Comunidades Aut�nomas a quienes hubieren sido transferidas las funciones en materia de calificaci�n de grado de discapacidad y minusval�a o del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales:
a) El reconocimiento de grado de minusval�a.
b) El reconocimiento de la necesidad de concurso de otra persona para realizar los actos esenciales de la vida diaria, as� como de la dificultad para utilizar transportes p�blicos colectivos, a efectos de las prestaciones, servicios o beneficios p�blicos establecidos.
c) Aquellas otras funciones referentes al diagn�stico, valoraci�n y orientaci�n de situaciones de minusval�a atribuidas o que puedan atribuirse por la legislaci�n, tanto estatal como auton�mica.
2. Dichas competencias, as� como la gesti�n de los expedientes de valoraci�n y reconocimiento de grado de minusval�a, se ejercer�n con arreglo a los principios generales y disposiciones de com�n aplicaci�n contenidos en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, sobre R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n, con las especialidades que se establecen en este Real Decreto y sus normas de desarrollo.
Competencia territorial Ser�n competentes para ejercer las funciones se�aladas en el art�culo anterior los �rganos correspondientes de las Comunidades Aut�nomas a quienes hubieran sido transferidas las funciones en materia de calificaci�n del grado de discapacidad y minusval�a y las Direcciones Provinciales del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales en Ceuta y Melilla, en cuyo �mbito territorial residan habitualmente los interesados.
Si el interesado residiese en el extranjero, la competencia para el ejercicio de tales funciones corresponder� al �rgano correspondiente de la Comunidad Aut�noma o Direcci�n Provincial del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales a cuyo �mbito territorial pertenezca el �ltimo domicilio habitual que el interesado acredite haber tenido en Espa�a.
Organos t�cnicos competentes para la emisi�n de dict�menes t�cnico - facultativos 1. Los dict�menes t�cnico-facultativos para el reconocimiento de grado ser�n emitidos por los �rganos t�cnicos competentes dependientes de los �rganos correspondientes de las Comunidades Aut�nomas a quienes hubieran sido transferidas las funciones en materia de calificaci�n del grado de discapacidad y minusval�a y por los equipos de valoraci�n y orientaci�n del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales en su �mbito competencial.
De los anteriores �rganos t�cnicos y equipos de valoraci�n y orientaci�n formar�n parte, al menos, m�dico, psic�logo y trabajador social, conforme a criterios interdisciplinarios.
2. Ser�n funciones de los �rganos t�cnicos competentes y de los equipos de valoraci�n y orientaci�n:
a) Efectuar la valoraci�n de las situaciones de minusval�a y la determinaci�n de su grado, la revisi�n del mismo por agravaci�n, mejor�a o error de diagn�stico, as� como tambi�n determinar la necesidad de concurso de otra persona para realizar los actos esenciales de la vida diaria y las dificultades para utilizar transportes p�blicos colectivos.
b) Determinar el plazo a partir del cual se podr� instar la revisi�n del grado de minusval�a por agravaci�n o mejor�a.
3. El r�gimen de funcionamiento de los �rganos t�cnicos competentes de las Comunidades Aut�nomas y de los equipos de valoraci�n y orientaci�n del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales ser� el establecido en el cap�tulo II del T�tulo II de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n.
La composici�n, organizaci�n y funciones de los equipos de valoraci�n y orientaci�n dependientes del IMSERSO, as� como el procedimiento para la valoraci�n del grado de minusval�a dentro del �mbito de la Administraci�n General del Estado ser�n desarrollados por Orden del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
4. La aplicaci�n del baremo establecido conforme a lo dispuesto en el LE0000237889_20130101
, de Promoci�n de la Autonom�a Personal y Atenci�n a las personas en situaci�n de dependencia, para la determinaci�n de la necesidad de concurso de otra persona, se llevar� a cabo por los �rganos t�cnicos que determinen las comunidades aut�nomas y el IMSERSO en su �mbito competencial.
Respecto a las personas valoradoras que apliquen el baremo, a los efectos previstos en el p�rrafo anterior, en relaci�n a los conocimientos y formaci�n b�sica a requerirles como cualificaci�n profesional en dicha funci�n, ser�n de aplicaci�n los criterios adoptados por Acuerdo del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonom�a y Atenci�n a la Dependencia, en cumplimiento de lo previsto en el LE0000237889_20130101
art�culo 28.5 de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre
N�mero 4 del art�culo 8 introducido por el apartado tres del art�culo �nico del R.D. 1364/2012, de 27 de septiembre, por el que se modifica el R.D. 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad (�B.O.E.� 11 octubre).Vigencia: 12 octubre 2012 Art�culo 9
Valoraci�n y calificaci�n de grado de minusval�a 1. La valoraci�n de las situaciones de minusval�a y la calificaci�n de su grado se efectuar� previo examen del interesado por los �rganos t�cnicos competentes a que se refiere el art�culo 8 del presente Real Decreto.
2. Dichos �rganos t�cnicos podr�n recabar de profesionales de otros organismos los informes m�dicos, psicol�gicos o sociales pertinentes para la formulaci�n de sus dict�menes.
3. El �rgano t�cnico competente emitir� dictamen propuesta que deber� contener necesariamente el diagn�stico, tipo y grado de la minusval�a y, en su caso, las puntuaciones de los baremos para determinar la necesidad del concurso de otra persona y la existencia de dificultades de movilidad para utilizar transportes p�blicos colectivos.
4. Cuando las especiales circunstancias de los interesados as� lo aconsejen, el �rgano t�cnico competente podr� formular su dictamen en virtud de los informes m�dicos, psicol�gicos o, en su caso, sociales emitidos por profesionales autorizados.
Resoluci�n 1. Los responsables del �rgano correspondiente de las Comunidades Aut�nomas a quienes hubieran sido transferidas las competencias en materia de valoraci�n de situaciones de minusval�a y calificaci�n de su grado o los Directores provinciales del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales, en el �mbito territorial de su competencia, deber�n dictar resoluci�n expresa sobre el reconocimiento de grado, as� como sobre la puntuaci�n obtenida en los baremos para determinar la necesidad del concurso de otra persona o dificultades de movilidad, si procede.
2. El reconocimiento de grado de minusval�a se entender� producido desde la fecha de solicitud.
3. En la resoluci�n deber� figurar necesariamente la fecha en que puede tener lugar la revisi�n, de acuerdo con lo que se establece en el art�culo 11 de esta norma.
Revisi�n de grado de minusval�a 1. El grado de minusval�a ser� objeto de revisi�n siempre que se prevea una mejor�a razonable de las circunstancias que dieron lugar a su reconocimiento, debiendo fijarse el plazo en que debe efectuarse dicha revisi�n.
2. En todos los dem�s casos, no se podr� instar la revisi�n del grado por agravamiento o mejor�a, hasta que, al menos, haya transcurrido un plazo m�nimo de dos a�os desde la fecha en que se dict� resoluci�n, excepto en los casos en que se acredite suficientemente error de diagn�stico o se hayan producido cambios sustanciales en las circunstancias que dieron lugar al reconocimiento de grado, en que no ser� preciso agotar el plazo m�nimo.
3. Los Directores provinciales del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales, en el �mbito territorial de su competencia y dentro del plazo m�ximo previsto, deber�n dictar resoluci�n expresa en todos los procedimientos incoados para revisar el grado de minusval�a previamente reconocido.
Reclamaciones previas Contra las resoluciones definitivas que sobre reconocimiento de grado de minusval�a se dicten por los organismos competentes, los interesados podr�n interponer reclamaci�n previa a la v�a jurisdiccional social de conformidad con lo establecido en el art�culo 71 del texto refundido de la Ley de Procedimiento Laboral, aprobado por el Real Decreto legislativo 2/1995, de 7 de abril.
Reconocimiento del tipo de minusval�a
1. A instancia de la persona interesada o de quien ostente su representaci�n, se certificar� por el organismo competente el tipo o los tipos de deficiencia o deficiencias que determinan el grado de discapacidad reconocida, conforme a la informaci�n que conste en el expediente, a los efectos que requiera la acreditaci�n para la que se solicita.
2. El organismo competente emitir� el certificado a que se refiere el apartado anterior en el plazo m�ximo de 15 d�as naturales siguientes al de la presentaci�n de la solicitud.
3. El organismo competente atender� la solicitud a que se refiere el apartado anterior en el plazo m�ximo de 15 d�as naturales desde su presentaci�n, con la emisi�n por escrito de la correspondiente ampliaci�n de reconocimiento.
Disposici�n adicional �nica introducida por la disposici�n final tercera del R.D. 290/2004, de 20 de febrero, por el que se regulan los enclaves laborales como medida de fomento del empleo de las personas con discapacidad (�B.O.E.� 21 febrero).Vigencia: 22 febrero 2004 Disposici�n adicional primera modificada conforme establece el apartado cinco del art�culo �nico del R.D. 1364/2012, de 27 de septiembre, por el que se modifica el R.D. 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad (�B.O.E.� 11 octubre).Vigencia: 12 octubre 2012 Disposici�n adicional segunda
Actualizaci�n terminol�gica y conceptual En consonancia con lo establecido en la disposici�n adicional octava de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoci�n de la Autonom�a Personal y Atenci�n a las personas en situaci�n de dependencia y en la nueva clasificaci�n de la Organizaci�n Mundial de la Salud, �Clasificaci�n Internacional de Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud� (CIF-2001), se realizan las siguientes actualizaciones terminol�gicas:
1. Todas las referencias hechas en la redacci�n original de este real decreto al t�rmino �minusval�a� quedan sustituidas por el t�rmino �discapacidad�.
2. Todas las referencias hechas en la redacci�n original de este real decreto a los t�rminos �minusv�lidos� y �personas con minusval�a� quedan sustituidas por el t�rmino �personas con discapacidad�.
3. Todas las referencias hechas en la redacci�n original de este real decreto al t�rmino �discapacidad� quedan sustituidas por �limitaciones en la actividad�.
4. Todas las referencias hechas en la redacci�n original de este real decreto al t�rmino �grado de minusval�a� quedan sustituidas por �grado de discapacidad�.
5. Todas las referencias hechas en la redacci�n original de este real decreto al t�rmino �grado de discapacidad� quedan sustituidas por �grado de las limitaciones en la actividad�.
A los efectos anteriores, se entender� por �grado de las limitaciones en la actividad�, las dificultades que un individuo puede tener para realizar actividades, expresadas en porcentaje. Una �limitaci�n en la actividad� abarca desde una desviaci�n leve hasta una grave, en t�rminos de cantidad o calidad, en la realizaci�n de la actividad, compar�ndola con la manera, extensi�n o intensidad en que se espera que la realizar�a una persona sin esa condici�n de salud.
Disposici�n adicional �nica introducida por la disposici�n final tercera del R.D. 290/2004, de 20 de febrero, por el que se regulan los enclaves laborales como medida de fomento del empleo de las personas con discapacidad (�B.O.E.� 21 febrero).Vigencia: 22 febrero 2004 Disposici�n adicional segunda introducida por el apartado tres del art�culo �nico del Real Decreto 1856/2009, de 4 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad, y por el que se modifica el Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre (�B.O.E.� 26 diciembre). Su contenido literal se corresponde con el de la anterior disposici�n adicional �nica.Vigencia: 27 diciembre 2009 DISPOSICION TRANSITORIA UNICA
Exenci�n de nuevo reconocimiento para los declarados minusv�lidos en un grado igual o superior al 33 por 100.
Quienes, con anterioridad a la entrada en vigor de este Real Decreto, hubieran sido declarados minusv�lidos en un grado igual o superior al 33 por 100 con arreglo al procedimiento establecido en el Real Decreto 1723/1981, de 24 de julio, y disposiciones de desarrollo, incluidos los supuestos de reconocimiento de grado por homologaci�n de las situaciones de invalidez declarados por la Seguridad Social, no precisar�n de un nuevo reconocimiento. Ello sin perjuicio de las posibles revisiones que, de oficio o a instancia de parte, sea procedente realizar posteriormente.
Derogaci�n normativa Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan al presente Real Decreto y, expresamente, las siguientes:
a) Art�culos primero y octavo de la Orden de 24 de noviembre de 1971 por la que se dictan normas de aplicaci�n y desarrollo del Decreto 2531/1970, de 22 de agosto, en materia de reconocimiento de la condici�n de minusv�lido (�Bolet�n Oficial del Estado� n�mero 287, de 1 de diciembre de 1971).
Real Decreto 1723/1981, de 24 de julio, sobre reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n de las condiciones de subnormal y minusv�lido.
c) Orden del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de 5 de enero de 1982, por la que se establecen normas para la aplicaci�n y desarrollo del Real Decreto 1723/1981, de 24 de julio, sobre reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n de las condiciones de subnormal y minusv�lido (�Bolet�n Oficial del Estado� n�mero 60, de 11 de marzo de 1982).
Orden de 8 de marzo de 1984 por la que se establece el baremo para la determinaci�n del grado de minusval�a y la valoraci�n de diferentes situaciones exigidas para tener derecho a las prestaciones y subsidios previstos en el Real Decreto 383/1984, de 1 de febrero, ecepto para la revisi�n del subsidio de garant�a de ingresos m�nimos y el subsidio por ayuda de tercera persona.
Facultad de aplicaci�n y desarrollo Se faculta al Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales para dictar las normas de aplicaci�n y desarrollo de lo dispuesto en el presente Real Decreto.
ANEXO 1 INTRODUCCION Estos baremos establecen normas para la evaluaci�n de las consecuencias de la enfermedad, de acuerdo con el modelo propuesto por la Clasificaci�n Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusval�as de la O.M.S.
En el anexo 1.A se fijan las pautas para la determinaci�n de la discapacidad originada por deficiencias permanentes de los distintos �rganos, aparatos o sistemas. La Clasificaci�n Internacional de la O.M.S. define la discapacidad como �la restricci�n o ausencia de la capacidad para realizar una actividad, en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano�.
Es por tanto la severidad de las limitaciones para las actividades el criterio fundamental que se ha utilizado en la elaboraci�n de estos baremos.
El anexo 1.A consta de 16 cap�tulos.
El cap�tulo 1.� contiene las pautas generales que han de ser aplicadas en la evaluaci�n. Los restantes cap�tulos establecen normas para la calificaci�n de deficiencias y discapacidades de cada uno de los aparatos o sistemas. La calificaci�n viene expresada en porcentaje de discapacidad. Al final del anexo 1.A se ofrece una tabla de valores combinados que debe utilizarse siguiendo las indicaciones que se especifican en cada uno de los cap�tulos. En el anexo 1.B se establecen los criterios para evaluar las circunstancias personales y sociales que pueden influir sobre la persona discapacitada en sentido negativo, agravando la situaci�n de desventaja originada por la propia discapacidad. Los factores sociales se grad�an seg�n una escala de valores que comprende de cero a quince puntos.
El grado de minusval�a se determinar� sumando al porcentaje de discapacidad resultante de la aplicaci�n del baremo contenido en el anexo 1.A el que se deduzca de aplicar el baremo de factores sociales (anexo 1.B). El porcentaje m�nimo de valoraci�n de la discapacidad sobre el que se podr� aplicar el baremo de factores sociales no podr� ser inferior al 25 por 100.
ANEXO 1 A CAPITULO 1Normas generales
En este cap�tulo se fijan las normas de car�cter general para proceder a la determinaci�n de la discapacidad originada por deficiencias permanentes:
1.� El proceso patol�gico que ha dado origen a la deficiencia, bien sea cong�nito o adquirido, ha de haber sido previamente diagnosticado por los organismos competentes, han de haberse aplicado las medidas terap�uticas indicadas y debe estar documentado. 2.� El diagn�stico de la enfermedad no es un criterio de valoraci�n en s� mismo. Las pautas de valoraci�n de la discapacidad que se establecen en los cap�tulos siguientes est�n basados en la severidad de las consecuencias de la enfermedad, cualquiera que �sta sea.
3.� Debe entenderse como deficiencias permanentes aquellas alteraciones org�nicas o funcionales no recuperables, es decir, sin posibilidad razonable de restituci�n o mejor�a de la estructura o de la funci�n del �rgano afectado.En las normas de aplicaci�n concretas de cada cap�tulo se fija el tiempo m�nimo que ha de transcurrir entre el diagn�stico e inicio del tratamiento y el acto de la valoraci�n. Este per�odo de espera es imprescindible para que la deficiencia pueda considerarse instaurada y su duraci�n depende del proceso patol�gico de que se trate.
4.� Las deficiencias permanentes de los distintos �rganos, aparatos o sistemas se eval�an, siempre que es posible, mediante par�metros objetivos y quedan reflejadas en los cap�tulos correspondientes. Sin embargo, las pautas de valoraci�n no se fundamentan en el alcance de la deficiencia sino en su efecto sobre la capacidad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria, es decir, en el grado de discapacidad que ha originado la deficiencia. La deficiencia ocasionada por enfermedades que cursan en brotes debe ser evaluada en los per�odos intercr�ticos. Sin embargo, la frecuencia y duraci�n de los brotes son factores a tener en cuenta por las interferencias que producen en la realizaci�n de las actividades de la vida diaria.
Para la valoraci�n de las consecuencias de este tipo de enfermedades se incluyen criterios de frecuencia y duraci�n de las fases agudas en los cap�tulos correspondientes.
La evaluaci�n debe responder a criterios homog�neos. Con este objeto se definen las actividades de la vida diaria y los grados de discapacidad a que han de referirse los Equipos de Valoraci�n.
Actividades de la vida diaria. Se entiende por actividades de la vida diaria aquellas que son comunes a todos los ciudadanos. Entre las m�ltiples descripciones de AVD existentes, se ha tomado la propuesta por la Asociaci�n M�dica Americana en 1994:
1. Actividades de autocuidado (vestirse, comer, evitar riesgos, aseo e higiene personal...) 2.
Otras actividades de la vida diaria:
2.1 Comunicaci�n
2.2.1 Intr�nseca (levantarse, vestirse, reclinarse...) 2.2.2 Funcional (llevar, elevar, empujar...) 2.3 Funci�n sensorial (o�r, ver...) 2.4 Funciones manuales (agarrar, sujetar, apretar...) 2.5 Transporte (se refiere a la capacidad para utilizar los medios de transporte) 2.6 Funci�n sexual 2.7 Sue�o
2.8 Actividades sociales y de ocio. Grados de discapacidad. Grado 1: discapacidad nula. Los s�ntomas, signos o secuelas, de existir, son m�nimos y no justifican una disminuci�n de la capacidad de la persona para realizar las actividades de la vida diaria.
Grado 2: discapacidad leve. Los s�ntomas, signos o secuelas existen y justifican alguna dificultad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria, pero son compatibles con la pr�ctica totalidad de las mismas. Grado 3: discapacidad moderada. Los s�ntomas, signos o secuelas causan una disminuci�n importante o imposibilidad de la capacidad de la persona para realizar algunas de las actividades de la vida diaria, siendo independiente en las actividades de autocuidado. Grado 4: discapacidad grave. Los s�ntomas, signos o secuelas causan una disminuci�n importante o imposibilidad de la capacidad de la persona para realizar la mayor�a de las A.V.D. , pudiendo estar afectada alguna de las actividades de autocuidado. Grado 5: discapacidad muy grave. Los s�ntomas, signos o secuelas imposibilitan la realizaci�n de las A.V.D.
Determinaci�n del porcentaje de discapacidad. Tanto los grados de discapacidad como las actividades de la vida diaria descritos constituyen patrones de referencia para la asignaci�n del porcentaje de discapacidad.
Este porcentaje se determinar� de acuerdo con los criterios y clases que se especifican en cada uno de los cap�tulos. Con car�cter general se establecen cinco categor�as o clases, ordenadas de menor a mayor porcentaje, seg�n la importancia de la deficiencia y el grado de discapacidad que origina. Estas cinco clases se definen de la forma siguiente:
CLASE I Se encuadran en esta clase todas las deficiencias permanentes que han sido diagnosticadas, tratadas adecuadamente, demostradas mediante par�metros objetivos (datos anal�ticos, radiogr�ficos, etc., que se especifican dentro de cada aparato o sistema), pero que no producen discapacidad.
La calificaci�n de esta clase es 0 por 100.
CLASE II Incluye las deficiencias permanentes que, cumpliendo los par�metros objetivos que se especifican en cada aparato o sistema, originan una discapacidad leve.
A esta clase corresponde un porcentaje comprendido entre el 1 por 100 y el 24 por 100. CLASE III Incluye las deficiencias permanentes que, cumpliendo los par�metros objetivos que se especifican en cada uno de los sistemas o aparatos, originan una discapacidad moderada. A esta clase corresponde un porcentaje comprendido entre el 25 por 100 y 49 por 100. CLASE IV Incluye las deficiencias permanentes que, cumpliendo los par�metros objetivos que se especifican en cada uno de los aparatos o sistemas, producen una discapacidad grave.
El porcentaje que corresponde a esta clase est� comprendido entre el 50 por 100 y 70 por 100.
CLASE V Incluye las deficiencias permanentes severas que, cumpliendo los par�metros objetivos que se especifican en cada aparato o sistema, originan una discapacidad muy grave.
A esta categor�a se le asigna un porcentaje del 75 por ciento.
Clase V del apartado dedicado a la �determinaci�n del porcentaje� del Cap�tulo 1 del Anexo I.A redactada por el apartado cuatro del art�culo �nico del R.D. 1364/2012, de 27 de septiembre, por el que se modifica el R.D. 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaraci�n y calificaci�n del grado de discapacidad (�B.O.E.� 11 octubre).Vigencia: 12 octubre 2012 CAPITULO 2Sistema musculoesquel�tico
Este cap�tulo se divide en secciones relativas a la extremidad superior, la extremidad inferior y la columna vertebral. En ellas se describen y recomiendan m�todos y t�cnicas para determinar las deficiencias debidas a amputaci�n, restricci�n del movimiento, anquilosis, d�ficit sensoriales o motores, neuropat�as perif�ricas y vasculopat�as perif�ricas. Se incluyen, tambi�n, tablas con estimaciones de deficiencias relacionadas con trastornos de las extremidades superior e inferior y de la columna.
Los criterios de valoraci�n s�lo se van a referir a deficiencias permanentes, que se definen como �aquellas que est�n detenidas o estabilizadas durante un per�odo de tiempo suficiente para permitir la reparaci�n �ptima de los tejidos, y que no es probable que var�en en los pr�ximos meses a pesar del tratamiento m�dico o quir�rgico�.
Las normas concretas para la evaluaci�n, recomendadas en este cap�tulo, deben realizarse de forma exacta y precisa de manera que puedan ser repetidas por otras personas y obtenerse resultados comparables. Asimismo, es necesario un registro adecuado de los datos y hallazgos cl�nicos y, por supuesto, la valoraci�n siempre debe basarse en hallazgos y signos actuales.
Las tablas de este cap�tulo se basan en la amplitud de movimiento activo, pero es preciso que sus resultados sean compatibles y concordantes con la presencia o ausencia de signos patol�gicos u otros datos m�dicos. Asimismo, puede aportarnos informaci�n valiosa la comparaci�n de la amplitud de movimiento activo del paciente con la amplitud de movimiento pasivo. En general, los porcentajes de deficiencia mostrados en las tablas tienen en cuenta el dolor que puede acompa�ar a las deficiencias del sistema musculoesquel�tico. En cada secci�n se incluyen, adem�s, tablas de conversi�n del porcentaje de deficiencia de cada extremidad a porcentaje de discapacidad de la persona. En columna vertebral estos porcentajes se refieren directamente a porcentaje de discapacidad.
Extremidad superior En esta secci�n se aborda la evaluaci�n de las deficiencias del pulgar, los otros dedos de la mano, la mu�eca, el codo y el hombro. En cada apartado se incluyen los valores correspondientes a las deficiencias debidas a amputaci�n, p�rdida de sensibilidad y limitaci�n de movimiento. Adem�s, se tratan las deficiencias de la extremidad superior debidas a lesiones de los nervios perif�ricos, el plexo braquial y los nervios raqu�deos, problemas vasculares y otros trastornos.
Cuando existen varias deficiencias en una misma regi�n de un miembro, por ejemplo limitaci�n de movimiento, p�rdida sensorial y amputaci�n de un dedo, deben combinarse los diferentes porcentajes de deficiencia y posteriormente realizar la conversi�n a la siguiente unidad mayor; en este caso, la mano (tablas 1 y 2). Tabla 1: Relaci�n de la deficiencia de los dedos con la deficiencia de la mano
Tabla 2: Relaci�n de la deficiencia de la mano con la deficiencia de la extremidad superior
Las deficiencias regionales m�ltiples, como las de la mano, la mu�eca, el codo y el hombro, se expresan como deficiencia de la extremidad superior y se combinan utilizando la tabla de valores combinados. Este �ltimo valor se convierte a porcentaje de discapacidad utilizando la tabla 3. Tabla 3: Relaci�n de la deficiencia de la extremidad superior con el porcentaje de discapacidad
Es posible que un paciente refiera dolor u otros s�ntomas en una regi�n de la extremidad superior, pero que no presente signos de deficiencia permanente, ya que sus s�ntomas pueden reducirse al modificar las actividades de la vida diaria o las tareas relacionadas con el trabajo. De acuerdo con estas normas, esa persona no tendr�a una deficiencia permanente.
Evaluaci�n de una amputaci�n.
La amputaci�n de toda la extremidad superior, o deficiencia del 100 por 100 del miembro, equivale a un porcentaje de discapacidad del 49 por 100. La amputaci�n por debajo del codo, distal a la inserci�n del b�ceps y pr�xima a la articulaci�n metacarpofal�ngica, se considera como una deficiencia del 95 por 100 de la extremidad superior que equivale a un porcentaje de discapacidad del 47 por 100 (tabla 3).
Cada dedo recibe un valor relativo respecto a la mano: el pulgar el 40 por 100, los dedos �ndice y medio el 20 por 100 cada uno, los dedos anular y me�ique el 10 por 100 cada uno. La amputaci�n a nivel de cada porci�n de un dedo recibe un valor relativo de p�rdida de todo el dedo: articulaci�n metacarpofal�ngica, 100 por 100; interfal�ngica del pulgar, 50 por 100;interfal�ngica pr�xima de los dedos, 80 por 100, y interfal�ngica distal, 45 por 100. La amputaci�n de todos los dedos a nivel de la articulaci�n metacarpofal�ngica se considera como una deficiencia de la mano del 100 por 100 o una deficiencia de la extremidad superior del 90 por 100 (tabla 2), que equivale a un porcentaje de discapacidad del 44 por 100 (tabla 3).
Evaluaci�n de la p�rdida sensorial de los dedos.
Las deficiencias se estiman de acuerdo con la calidad sensorial y con su distribuci�n en la cara palmar de los dedos. La p�rdida sensorial en la superficie dorsal no se considera una deficiencia. La evaluaci�n de la funci�n sensorial de la mano tiene en cuenta todas las modalidades sensoriales, incluidas la percepci�n de dolor, calor, fr�o y tacto. La recuperaci�n sensorial despu�s de una lesi�n nerviosa se grad�a de la siguiente manera: en primer lugar, no existe sensibilidad; a continuaci�n aparece una gama de sensaciones protectoras, que incluyen la percepci�n de dolor, calor, fr�o y cierto grado de tacto fino; por �ltimo, se produce la recuperaci�n de las funciones del tacto discriminativo fino. Por lo tanto, si un paciente presenta una discriminaci�n de dos puntos normal, no es necesario evaluar las otras submodalidades sensoriales; de hecho, se supone que est�n presentes.
Una prueba �til para explorar la p�rdida sensorial en los dedos es la prueba de discriminaci�n de dos puntos cl�sica de Weber.
La clasificaci�n de la calidad sensorial y la estimaci�n de la deficiencia del dedo se realizan de la siguiente forma:
- Discriminaci�n de dos puntos mayor de 15 mm: p�rdida sensorial total o deficiencia sensorial del 100 por 100. No existe respuesta al tacto, el pinchazo, la presi�n y el est�mulo vibratorio.
- Discriminaci�n de dos puntos entre 15 y 7 mm: p�rdida sensorial parcial o deficiencia sensorial del 50 por 100. Existe una localizaci�n deficiente y una respuesta anormal al tacto, el pinchazo, la presi�n y el est�mulo vibratorio.
- Discriminaci�n de dos puntos igual o inferior a 6 mm: sensibilidad normal, o deficiencia sensorial de 0 por 100. Existe una localizaci�n y una respuesta normales al tacto, el pinchazo, la presi�n y el est�mulo vibratorio. La distribuci�n de la p�rdida sensorial se determina por el nivel de afectaci�n de uno o los dos nervios colaterales y se clasifica de la siguiente forma:
1. P�rdida sensorial transversal: est�n afectados los dos nervios colaterales.La p�rdida sensorial transversal total es una p�rdida sensorial del 100 por 100 y se le asigna el 50 por 100 del valor de deficiencia por amputaci�n para ese nivel. La p�rdida sensorial transversal parcial es una p�rdida sensorial del 50 por 100 y se le asigna el 25 por 100 del valor de deficiencia por amputaci�n para ese nivel.
2. P�rdida sensorial longitudinal: est� afectado un nervio colateral, ya sea el de la cara cubital o radial del dedo.
Las deficiencias por p�rdida sensorial longitudinal total se basan en la importancia relativa de la cara del dedo para la funci�n sensorial en las actividades de la mano: en el pulgar y el dedo me�ique, un 40 por 100 del dedo para la cara radial y un 60 por 100 para la cara cubital; en los dedos �ndice, medio y anular, un 60 por 100 del dedo para la cara radial y un 40 por 100 para la cara cubital.
La sensibilidad de la cara externa de uno de los dedos extremos se grad�a de forma m�s elevada. Si el dedo anular se convierte en un dedo extremo por amputaci�n del dedo me�ique, la p�rdida de sensibilidad a lo largo del borde cubital ser�a del 60 por 100 del dedo y la del borde radial del 40 por 100.
Los porcentajes de deficiencia de los dedos en las p�rdidas sensoriales longitudinales parciales se calculan de acuerdo con el nivel de afectaci�n y el valor relativo de la cara del dedo afectada (tablas 4 y 10).
Evaluaci�n de la limitaci�n de movimiento.
Para la evaluaci�n de la limitaci�n del movimiento de la extremidad superior, el sujeto debe realizar un movimiento activo de la mayor amplitud posible, la cual ser� medida por el examinador; pueden necesitarse varias determinaciones para obtener resultados fiables. Si la articulaci�n no puede ser movida de forma activa por el sujeto o de forma Los porcentajes de deficiencia de los dedos pasiva por el examinador, debe registrarse la posici�n de anquilosis.
La amplitud de movimiento de una articulaci�n es el n�mero total de grados de movimiento trazados por un arco entre los �ngulos extremos de movimiento de la articulaci�n, por ejemplo, desde la extensi�n m�xima a la flexi�n m�xima.
La �posici�n de funci�n� o �posici�n funcional� de una articulaci�n es la posici�n que se considera menos limitante cuando dicha articulaci�n est� anquilosada. En general, las determinaciones de amplitud de movimiento se redondean a la decena de grados m�s cercana. Estas medidas se convierten a porcentajes de deficiencia mediante las tablas correspondientes.
EVALUACION DE LAS DEFICIENCIAS DEL PULGAR Amputaci�n. Determine la longitud del pulgar que permanece despu�s de la amputaci�n y consulte la figura 2 en su escala superior para establecer la deficiencia del pulgar.
Las amputaciones a trav�s del hueso metacarpiano se consideran deficiencias del pulgar del 100 por 100 y no reciben valores adicionales.
Figura 2: Deficiencia del pulgar debida a amputaci�n a varios niveles (escala superior) o a p�rdida sensorial transversal total (escala inferior)
P�rdida sensorial transversal. La figura 2 en su escala inferior muestra el porcentaje de deficiencia del pulgar por p�rdida sensorial transversal total seg�n el nivel en que tiene lugar. A la p�rdida sensorial transversal parcial se le asigna el 50 por 100 de los valores de la escala inferior de la figura 2.
P�rdida sensorial longitudinal. La tabla 4 muestra el porcentaje de deficiencia del pulgar por p�rdida sensorial longitudinal parcial o total seg�n el

References: Real Decreto 
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