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Timestamp: 2019-09-17 06:20:45+00:00

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Noticias | Gesdecom Denia
Ya ha comenzado la campaña para hacer la declaración de la Renta por los rendimientos generados en 2017, y con ella, la oportunidad de obtener las deducciones pertinentes. ¿Tienes una vivienda en alquiler y has obtenido ingresos por ella? Debes declarar la propiedad de la vivienda tanto como los rendimientos obtenidos gracias al alquiler de la misma. Pero, no todo es negativo, ya que puedes obtener unas importantes deducciones derivadas de los gastos: un 60% de reducción sobre la cantidad resultante de restar los gastos generados a los ingresos obtenidos. Declaración de la Renta 2017-2018 La campaña de la renta comenzó el pasado 4 de abril con fecha límite hasta el 2 de julio, ya puedes hacer el borrador por internet. El 8 de mayo se podrá pedir cita previa para realizar el trámite de manera presencial en una oficina de la Agencia Tributaria. Desde el año pasado se puede hacer la declaración a través de internet gracias al programa PADRE, que facilita la obtención del borrador y su posterior declaración. En principio todos los ciudadanos están obligados a presentarla, pero hay algunas excepciones según los ingresos, en principio están exentos todos aquellos que hayan ganado menos de 22.000 euros anuales de un mismo pagador. Aunque, en el caso de las ganancias por el alquiler hay que declarar siempre todos los ingresos. Gastos deducibles para la declaración de renta 2018 Como comentábamos, puedes obtener importantes deducciones sobre los gastos. Aunque, como siempre, estos gastos deberán estar justificados. Hay algunos alquileres que no están incluidos en las deducciones como el turístico, vacacional o por temporadas. El alquiler a estudiante sí se incluye, porque tal y como informa Elena Sanz, experta inmobiliaria de ”El Confidencial”: «La Agencia Tributaria entiende que, por ejemplo, de septiembre a junio es un periodo lo suficientemente amplio para no ser entendido por un arrendamiento de temporada». Los gastos deducibles en la declaración por alquiler son los siguientes: Intereses hipotecarios: todo interés derivado de los préstamos, capitales ajenos para la mejora e inversión en la vivienda. En definitiva, los intereses generados de toda financiación podrán tener deducciones de hasta un 60%. Tasas estatales: Se incluye toda tasa estatal y tributos que no tengan carácter sancionador. ¿Un ejemplo? IBI, tasa de basuras, alumbrado, las tasas por limpieza, vado, gastos de comunidad, etc. Gastos de formalización: Tal y como informa Sanz «Estos incluyen los gastos de formalización del arrendamiento, subarriendo, cesión o constitución de derechos y los de defensa de carácter jurídico relativos a esto». Gastos por la conservación y reparación de la vivienda: Se incluye toda obra de conservación y reparación que sea importante para el correcto uso y disfrute de la vivienda. Los arreglos de las instalaciones, pintura y arreglo o sustitución de elementos importantes para el funcionamiento y habitabilidad de la vivienda. Seguro del hogar, tanto privado como de responsabilidad civil. Gastos de los suministros: Tales como luz, agua o gas, entre otros. Para ello el inmueble debe ser de uso habitual. Saldos cuyo cobro es dudoso: El arrendador debe declarar esos no-ingresos como ingresos, a pesar de no haberlos cobrado. En caso de existir una demanda de desahucio por impago, no se necesita un periodo impositivo, ya que la misma demanda sirve como prueba de dudoso cobro. Amortización del inmueble: Para que la amortización cumpla el requisito de efectividad no debe exceder la aplicación del 3% sobre el mayor de los valores ”coste de adquisición satisfecho o el valor catastral, sin incluir el valor del suelo”. Los documentos necesarios para solicitar las deducciones son todos aquellos justificantes de los gastos: recibos, facturas y justificantes bancarios tanto como judiciales. Es importante guardar bien estos documentos, ya que de otra manera no se pueden demostrar los gastos ante Hacienda. La deducción que se...
La mediación como método alternativo al proceso judicial en la resolución de conflictos en las comunidades de propietarios Como todos sabemos, la convivencia entre vecinos no siempre es fácil ni pacífica. Es habitual la existencia de conflictos en las comunidades de propietarios, derivados de las reclamaciones vecinales, situaciones de morosidad, problemas de convivencia, desahucios, ruidos, mascotas, malos olores, impugnación de acuerdos y en general aquellos conflictos que surgen por razones de vecindad. Así pues, múltiples son los motivos que generan desencuentros, y múltiples las consecuencias que llevan al deterioro de estas relaciones que, en muchas ocasiones, terminan alterando y entorpeciendo la convivencia entre el resto del vecindario o comunidad. Cuanto más se prolongue el conflicto más complicada será la convivencia y más difícil la gestión del Administrador de Fincas. Supondrá un mayor coste económico de gestión y resolución que requerirá recursos adicionales de tiempo y dinero que deberían destinarse a otras cuestiones más necesarias. Es de la máxima importancia que puedan alcanzarse soluciones a estos conflictos rápidamente y de manera satisfactoria. De no resolverse así, pueden ser tan difíciles de gestionar que se haga necesario acudir a los tribunales. En la situación actual donde la justicia está desbordada, ésto supondría un alargamiento de los contenciosos en el tiempo. Y con él, un aumento exponencial de su coste económico. Para evitar los largos y costosos procedimientos judiciales se puede utilizar la mediación como método alternativo para la resolución de conflictos en las comunidades. Es esencial un diagnóstico precoz de la situación por parte del Administrador. Esto permitiría contar con la colaboración de un mediador que es un profesional experto en la resolución eficaz de conflictos. La mediación es un procedimiento de resolución de conflictos sencillo pero muy efectivo, mediante el cual las partes son las protagonistas de la solución alcanzada, asumiendo el control de la propia situación, siendo responsables de sus decisiones y de cómo llevar adelante el acuerdo alcanzado. En el Título II de la Ley de Mediación, se establece que es un proceso voluntario, flexible, confidencial y participativo. Está dirigido por un profesional que ayuda a las partes implicadas a llegar a acuerdos de forma constructiva y beneficiosa para todos, potenciando su capacidad de diálogo y comunicación. Los mediadores tienen un modo de actuar muy flexible, que se adapta a las particularidades de cada caso. Necesariamente tienen que ser neutrales e imparciales, y mantener la confidencialidad de todas sus sesiones. De hecho, los participantes en una mesa de mediación se comprometen por escrito a mantener la confidencialidad de sus deliberaciones. El acuerdo alcanzado vincula a las partes a su cumplimiento, tiene validez jurídica, y puede elevarse a escritura pública. Ventajas de la mediación en la resolución de conflictos en las comunidades Las ventajas de la mediación respecto del procedimiento judicial, en la resolución de conflictos en las comunidades, son las siguientes: Descongestiona la carga de trabajo de los órganos judiciales. Ahorro económico frente a la vía de la instancia judicial. Tiempo, ya que los problemas comunitarios se solucionan más rápidamente, sin alargarse en el tiempo. Previene que el conflicto vaya a más. Mayor agilidad y confidencialidad en el proceso. Mayor cumplimiento de los acuerdos al ser las partes quienes deciden el acuerdo íntegramente. Suele ser una solución duradera. Mayor flexibilidad procedimental. Mejora las relaciones entre las personas y favorece su continuidad en el futuro. Al buscar la cooperación de las partes, se alcanza un acuerdo satisfactorio para ambas. El papel del administrador en la mediación para resolver los conflictos en las comunidades Cada vez es más importante para el Administrador tener capacidad de gestionar los conflictos comunitarios de...
Si se sufren ruidos por un bar, academia de baile o un vecino, se debe intentar solucionarlo con el ruidoso y, si no funciona, tratar el conflicto en la comunidad y que sea ella la que denuncie Taconeos y castañuelas de una academia de baile en el bajo del inmueble, vivir la fiesta del bar de abajo desde el sofá del salón, portazos sin fin y a deshoras… A veces, en una comunidad de propietarios el ruido es un vecino más. ¡Y muy molesto! Cuando esto sucede, ¿qué se puede hacer? ¿Cómo reclamar? Si se tienen problemas por ruidos, se debe intentar solucionarlo de manera amistosa y, si no funciona, tratar el conflicto en una reunión comunitaria y que sea la comunidad la que defienda o denuncie. Las denuncias por ruido necesitan que se aporten pruebas y que se deje constancia de haber avisado a la Policía y escrito al Ayuntamiento para advertir de las molestias, entre otras actuaciones que se detallan a continuación. Desde hace años, España está considerado como el país más ruidoso de la Unión Europea y el segundo después de Japón a nivel mundial, tal y como refleja el listado mundial de ciudades ruidosas elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Coches, talleres, cafeterías u obras son los principales responsables del ruido en la calle. ¿Y cuándo los ruidos están en el propio edificio de la vivienda y afectan al hogar? En este caso, la situación es aún peor y puede llegar a convertirse en insoportable, pues a veces no es posible concentrarse, descansar ni relajarse. ¿Cómo será vivir encima de una academia de baile no insonorizada en la que no se cesa de taconear y poner la música a todo volumen, como les ha sucedido a 116 familias de Madrid durante tres años? ¿Y residir encima de un bar ruidoso con terraza que obliga a encerrarse en el salón con las ventanas cerradas? Preguntado a expertos y abogados sobre cómo solucionar este problema, que puede acabar con la salud, física y psíquica de los vecinos afectados, una conclusión es clara. Lo primero que hay que hacer es intentar solucionar el problema de ruidos de manera amistosa y, si no se consigue, contar con la comunidad de propietarios para denunciar o para que defienda los derechos de los habitantes del inmueble. Habría que seguir los siguientes cuatro pasos: 1. ¿Cómo reclamar por ruidos? ¿Denuncio? Dentro de las relaciones de vecindad nadie puede molestar a otro vecino, ya sea una familia o un negocio que haya en la finca. La clave está en si las molestias que se ocasionan son admisibles dentro de la tolerancia normal socialmente aceptada por cualquiera, ya sea por la intensidad o la cantidad de ruidos. Así, si la guitarra eléctrica del vecino no deja dormir a otro o se vive sobre una sala de fiestas no insonorizada, se podrá denunciar al causante del ruido. ¿Cómo hacerlo? ¿Puede denunciar un solo vecino o es preciso que lo haga la comunidad de propietarios en conjunto? Caben ambas posibilidades. Lo deseable, como señala Ricardo Ayala, abogado especialista en ruidos, es lo siguiente: 1. “Ponerlo en conocimiento directo e inmediato al agente contaminante”. 2. Si no reacciona, hay que comunicarlo a la comunidad de propietarios para que se trate el conflicto en una reunión. “Y, si no se soluciona, que sea la comunidad la que nos defienda. Si esta no lo asume, se puede y debe demandar, ya sea un solo perjudicado o un grupo de vecinos afectados”, explica el abogado. 3. Si no se obtiene una pronta solución, se debe presentar demanda...
El bar debe retirar el extractor de humos de la azotea por causar molestias. En este caso, la propietaria de un bar fue condenada en primera instancia a retirar la salida de humos situada en la azotea del edificio. La propietaria apeló argumentando que tenía autorización de la comunidad de propietarios concedida en una junta anterior. La Audiencia Provincial, a la vista de los términos de dicho acuerdo y de las circunstancias concretas del caso, confirmó la sentencia de instancia. Sentencia Audiencia Provincial de Baleares, 02-04-2014 (Extracto) Sin embargo, este tribunal entiende que el acuerdo comunitario trascrito no concedía autorización a la copropietaria interesada a instalar un extractor en cualquier lugar de la azotea sino únicamente en aquel punto en que “sea legal y no moleste a ningún vecino”. El primero de los requisitos -la legalidad de la instalación-, podría entenderse cumplido administrativamente por la inexistencia de licencia municipal y por la circunstancia de que las denuncias interpuestas ante el Ayuntamiento no han prosperado. En cambio, la concurrencia del segundo de los requisitos a los que se supeditaba la autorización – ausencia de molestias a los vecinos- no se ha acreditado. Así, en el acta de 17 de noviembre de 2010, en el punto 8 relativo a “ruegos y preguntas”, se consigna lo siguiente: “los vecinos comentan las molestias que les provoca el olor a fritos y a comidas que suben de los bares de abajo por las chimeneas de salidas de humos, piden que se revisen dichas instalaciones”; y que “varios asistentes preguntan cuando doña Carmela propietaria del bar Can Pas quitará el extractor de humos instalado sin ningún permiso en la zona comunitaria de la terraza de la comunidad ya que el ruido que provoca dicho elemento les molesta”. Requisitos para el éxito de la acción de cesación de actividades molestas en comunidades de propietarios. Las quejas sobre actividades molestas en comunidades de propietarios son un asunto frecuente. El artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal establece la prohibición, entre otras, de llevar a cabo actividades molestas disponiendo además los requisitos de procedibilidad para llevar a cabo la acción de cesación de tales actividades. Además, para que la acción de cesación de actividades molestas tenga éxito judicialmente se necesitan ciertos requisitos como recuerda la Audiencia Provincial de Albacete en sentencia de febrero de 2014. Sentencia Audiencia Provincial de Albacete, 19-02-2014 (Extracto) (…) acreditan la concurrencia de los requisitos para calificar la conducta de los demandados como altamente molesta, concurriendo todos los requisitos que la jurisprudencia exige para el éxito de la acción de cesación: 1) que sé de una actividad, lo que supone cierta continuidad o permanencia de la realización de actos singulares (STS 22 diciembre 1970); 2) que la actividad sea incómoda, es decir, molesta para terceras personas que habiten o hayan de permanecer en algún lugar del inmueble en el que se desarrolle la actividad (SSTS 8 abril de 1965, 18 enero 1961 y 30 abril 1966), esto es, que exista un sujeto pasivo determinado al que la actividad incómoda pueda afectar, siendo éste las personas que habitan o hayan de permanecer en la misma finca y no personas indeterminadas o inconcretas (SSTS 7 octubre 1964 – y 10 abril 1967); y 3) que la molestia sea notoria y ostensible, esto es, no basta una pequeña dificultad o trastorno, sino que se exige una dosis de gravedad, una afectación de entidad a la pacifica convivencia jurídica lo que obliga a una ponderación de cada caso concreto (STS 8 abril 1965), teniendo sentado el Tribunal Supremo que la base de la notoriedad está constituida...

References: resolución 
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 artículo 7