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Real Decreto Legislativo 3/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas. T�TULO II.�Determinaci�n de la capacidad econ�mica sometida a gravamen (Vigente hasta el 20 de Noviembre de 2005).
Real Decreto Legislativo 3/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas (Vigente hasta el 20 de Noviembre de 2005).
Vigencia desde 11 de Marzo de 2004. Esta revisi�n vigente desde 01 de Enero de 2005 hasta 20 de Noviembre de 2005
T�TULO IIDeterminaci�n de la capacidad econ�mica sometida a gravamen
Determinaci�n de la base imponible y liquidable 1. La base imponible del Impuesto estar� constituida por el importe de la renta disponible del contribuyente, expresi�n de su capacidad econ�mica.
2. La base imponible se determinar� aplicando los m�todos previstos en el art�culo 49 de esta ley.
3. Para la cuantificaci�n de la base imponible se proceder�, en los t�rminos previstos en esta ley, por el siguiente orden:
1.� Se determinar� la renta del per�odo impositivo de acuerdo con las siguientes reglas:
a) Las rentas se calificar�n y cuantificar�n con arreglo a su origen. Los rendimientos netos se obtendr�n por diferencia entre los ingresos computables y los gastos deducibles.
Las ganancias y p�rdidas patrimoniales se determinar�n, con car�cter general, por diferencia entre los valores de transmisi�n y de adquisici�n.
b) Se aplicar�n las reducciones sobre el rendimiento �ntegro o neto que, en su caso, correspondan para cada una de las fuentes de renta.
c) Se proceder� a la integraci�n y compensaci�n de las diferentes rentas seg�n su origen.
2.� Se minorar� la renta del per�odo impositivo en el m�nimo personal y familiar establecido en esta ley, en funci�n de las circunstancias personales y familiares del contribuyente.
3.� El resultado de estas operaciones dar� lugar a la parte general y especial de la base imponible.
4. La base liquidable ser� el resultado de practicar en la base imponible, en los t�rminos previstos en esta ley, las reducciones por rendimientos del trabajo, prolongaci�n de la actividad laboral, movilidad geogr�fica, cuidado de hijos, edad, asistencia, discapacidad, aportaciones a patrimonios protegidos de las personas discapacitadas, aportaciones y contribuciones a los sistemas de previsi�n social y pensiones compensatorias, lo cual dar� lugar a las bases liquidables general y especial.
CAP�TULO IDefinici�n y determinaci�n de la renta gravable
Rendimientos �ntegros del trabajo 1. Se considerar�n rendimientos �ntegros del trabajo todas las contraprestaciones o utilidades, cualquiera que sea su denominaci�n o naturaleza, dinerarias o en especie, que deriven, directa o indirectamente, del trabajo personal o de la relaci�n laboral o estatutaria y no tengan el car�cter de rendimientos de actividades econ�micas.
Se incluir�n, en particular:
d) Las dietas y asignaciones para gastos de viaje, excepto los de locomoci�n y los normales de manutenci�n y estancia en establecimientos de hosteler�a con los l�mites que reglamentariamente se establezcan.
e) Las contribuciones o aportaciones satisfechas por los promotores de planes de pensiones, as� como las cantidades satisfechas por empresarios para hacer frente a los compromisos por pensiones en los t�rminos previstos por la disposici�n adicional primera del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre, y en su normativa de desarrollo, cuando aqu�llas sean imputadas a aquellas personas a quienes se vinculen las prestaciones. Esta imputaci�n fiscal tendr� car�cter obligatorio en los contratos de seguro de vida que, a trav�s de la concesi�n del derecho de rescate o mediante cualquier otra f�rmula, permitan su disposici�n anticipada en supuestos distintos de los previstos en la normativa de planes de pensiones, por parte de las personas a quienes se vinculen las prestaciones. No se considerar�, a estos efectos, que permiten la disposici�n anticipada los seguros que incorporen derecho de rescate para los supuestos de enfermedad grave o desempleo de larga duraci�n, en los t�rminos que se establezcan reglamentariamente.
Letra e) del n�mero 1 del art�culo 16 redactada, con efectos desde el d�a 1 de enero de 2005, por el apartado uno del art�culo cuarto de la Ley 22/2005, de 18 de noviembre, por la que se incorporan al ordenamiento jur�dico espa�ol diversas directivas comunitarias en materia de fiscalidad de productos energ�ticos y electricidad y del r�gimen fiscal com�n aplicable a las sociedades matrices y filiales de estados miembros diferentes, y se regula el r�gimen fiscal de las aportaciones transfronterizas a fondos de pensiones en el �mbito de la Uni�n Europea (�B.O.E.� 19 noviembre).
1.� Las pensiones y haberes pasivos percibidos de los reg�menes p�blicos de la Seguridad Social y clases pasivas y dem�s prestaciones p�blicas por situaciones de incapacidad, jubilaci�n, accidente, enfermedad, viudedad, orfandad o similares.
2.� Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de mutualidades generales obligatorias de funcionarios, colegios de hu�rfanos y otras entidades similares.
Regla 3.� de la letra a) del n�mero 2 del art�culo 16 redactada, con efectos desde el d�a 1 de enero de 2005, por el apartado dos del art�culo cuarto de la Ley 22/2005, de 18 de noviembre, por la que se incorporan al ordenamiento jur�dico espa�ol diversas directivas comunitarias en materia de fiscalidad de productos energ�ticos y electricidad y del r�gimen fiscal com�n aplicable a las sociedades matrices y filiales de estados miembros diferentes, y se regula el r�gimen fiscal de las aportaciones transfronterizas a fondos de pensiones en el �mbito de la Uni�n Europea (�B.O.E.� 19 noviembre).
4.� Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de contratos de seguros concertados con mutualidades de previsi�n social, cuyas aportaciones hayan podido ser, al menos en parte, gasto deducible para la determinaci�n del rendimiento neto de actividades econ�micas, u objeto de reducci�n en la base imponible del Impuesto.En el supuesto de prestaciones por jubilaci�n e invalidez derivadas de dichos contratos, se integrar�n en la base imponible en el importe de la cuant�a percibida que exceda de las aportaciones que no hayan podido ser objeto de reducci�n o minoraci�n en la base imponible del Impuesto, por incumplir los requisitos subjetivos previstos en el p�rrafo a) del apartado 2 del art�culo 60 de esta ley.
5.� Las prestaciones por jubilaci�n e invalidez percibidas por los beneficiarios de contratos de seguro colectivo que instrumenten los compromisos por pensiones asumidos por las empresas, en los t�rminos previstos en la disposici�n adicional primera del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones, y en su normativa de desarrollo, en la medida en que su cuant�a exceda de las contribuciones imputadas fiscalmente y de las aportaciones directamente realizadas por el trabajador.
6.� Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de los planes de previsi�n asegurados.
b) Las cantidades que se abonen, por raz�n de su cargo, a los diputados espa�oles en el Parlamento Europeo, a los diputados y senadores de las Cortes Generales, a los miembros de las asambleas legislativas auton�micas, concejales de ayuntamiento y miembros de las diputaciones provinciales, cabildos insulares u otras entidades locales, con exclusi�n, en todo caso, de la parte de aquellas que dichas instituciones asignen para gastos de viaje y desplazamiento.
d) Los rendimientos derivados de la elaboraci�n de obras literarias, art�sticas o cient�ficas, siempre que se ceda el derecho a su explotaci�n.
e) Las retribuciones de los administradores y miembros de los Consejos de Administraci�n, de las Juntas que hagan sus veces y dem�s miembros de otros �rganos representativos.
f) Las pensiones compensatorias recibidas del c�nyuge y las anualidades por alimentos, sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo 7 de esta ley.
g) Los derechos especiales de contenido econ�mico que se reserven los fundadores o promotores de una sociedad como remuneraci�n de servicios personales.
h) Las becas, sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo 7 de esta ley.
i) Las retribuciones percibidas por quienes colaboren en actividades humanitarias o de asistencia social promovidas por entidades sin �nimo de lucro.
j) Las retribuciones derivadas de relaciones laborales de car�cter especial.
3. No obstante, cuando los rendimientos a que se refieren los p�rrafos c) y d) del apartado anterior y los derivados de la relaci�n laboral especial de los artistas en espect�culos p�blicos y de la relaci�n laboral especial de las personas que intervengan en operaciones mercantiles por cuenta de uno o m�s empresarios sin asumir el riesgo y ventura de aqu�llas supongan la ordenaci�n por cuenta propia de medios de producci�n y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producci�n o distribuci�n de bienes o servicios, se calificar�n como rendimientos de actividades econ�micas.
4. Las aportaciones realizadas al patrimonio protegido de las personas con discapacidad, regulado en la Ley de protecci�n patrimonial de las personas con discapacidad y de modificaci�n del C�digo Civil, de la Ley de Enjuiciamiento Civil y de la Normativa Tributaria con esta finalidad, tendr�n el siguiente tratamiento fiscal para el contribuyente discapacitado:
a) Cuando los aportantes sean contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, tendr�n la consideraci�n de rendimientos del trabajo hasta el importe de 8.000 euros anuales por cada aportante y 24.250 euros anuales en conjunto.Asimismo, y con independencia de los l�mites indicados en el p�rrafo anterior, cuando los aportantes sean sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades, tendr�n la consideraci�n de rendimientos del trabajo siempre que hayan sido gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades con el l�mite de 8.000 euros anuales.
Estos rendimientos se integrar�n en la base imponible del contribuyente discapacitado titular del patrimonio protegido por el importe en que la suma de tales rendimientos y las prestaciones recibidas en forma de renta a que se refiere el apartado 3 del art�culo 17 de esta ley exceda de dos veces al salario m�nimo interprofesional.
Cuando las aportaciones se realicen por sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades a favor de los patrimonios protegidos de los parientes, c�nyuges o personas a cargo de los empleados del aportante, �nicamente tendr�n la consideraci�n de rendimiento del trabajo para el titular del patrimonio protegido.
Los rendimientos a que se refiere este p�rrafo a) no estar�n sujetos a retenci�n o ingreso a cuenta.
b) En el caso de aportaciones no dinerarias, el contribuyente discapacitado titular del patrimonio protegido se subrogar� en la posici�n del aportante respecto de la fecha y el valor de adquisici�n de los bienes y derechos aportados, pero sin que, a efectos de ulteriores transmisiones, le resulte de aplicaci�n lo previsto en la disposici�n transitoria novena de esta ley.
A la parte de la aportaci�n no dineraria sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones se aplicar�, a efectos de calcular el valor y la fecha de adquisici�n, lo establecido en el art�culo 34 de esta ley.
c) No estar� sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones la parte de las aportaciones que tenga para el perceptor la consideraci�n de rendimientos del trabajo.
Porcentajes de reducci�n aplicables a determinados rendimientos del trabajo 1. Los rendimientos �ntegros se computar�n aplicando, en su caso, los porcentajes de reducci�n a los que se refieren el apartado siguiente o el art�culo 94 de esta ley.
2. Como regla general, los rendimientos �ntegros se computar�n en su totalidad, excepto que les sea de aplicaci�n alguna de las reducciones siguientes:
a) El 40 por ciento de reducci�n, en el caso de rendimientos que tengan un per�odo de generaci�n superior a dos a�os y que no se obtengan de forma peri�dica o recurrente, as� como aquellos que se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo.El c�mputo del per�odo de generaci�n, en el caso de que estos rendimientos se cobren de forma fraccionada, deber� tener en cuenta el n�mero de a�os de fraccionamiento, en los t�rminos que reglamentariamente se establezcan.
En el caso de que los rendimientos deriven del ejercicio de opciones de compra sobre acciones o participaciones por los trabajadores, la cuant�a del rendimiento sobre la que se aplicar� la reducci�n del 40 por ciento no podr� superar el importe que resulte de multiplicar el salario medio anual del conjunto de los declarantes en el Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas por el n�mero de a�os de generaci�n del rendimiento. A estos efectos, cuando se trate de rendimientos obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, se tomar�n cinco a�os.
b) El 40 por ciento de reducci�n en el caso de las prestaciones establecidas en el art�culo 16.2.a) de esta ley, excluidas las previstas en el apartado 5.�, que se perciban en forma de capital, siempre que hayan transcurrido m�s de dos a�os desde la primera aportaci�n. El plazo de dos a�os no resultar� exigible en el caso de prestaciones por invalidez.
c) Las reducciones previstas en este apartado no se aplicar�n a las prestaciones a que se refiere el art�culo 16.2.a) de esta ley cuando se perciban en forma de renta, ni a las contribuciones empresariales imputadas que reduzcan la base imponible, de acuerdo con el art�culo 60 de esta ley.
3. Los rendimientos del trabajo derivados de las prestaciones obtenidas en forma de renta por las personas con minusval�a correspondientes a las aportaciones a las que se refiere el art�culo 61 de esta ley tendr�n derecho a una reducci�n en este Impuesto de hasta un importe m�ximo de dos veces el salario m�nimo interprofesional.
Trat�ndose de prestaciones recibidas en forma de capital por las personas con minusval�a correspondientes a las aportaciones a las que se refiere el art�culo 61 de esta ley, la reducci�n prevista en el p�rrafo b) del apartado anterior ser� del 50 por ciento, siempre que hayan transcurrido m�s de dos a�os desde la primera aportaci�n.
Rendimiento neto del trabajo 1. El rendimiento neto del trabajo ser� el resultado de disminuir el rendimiento �ntegro en el importe de los gastos deducibles.
2. Tendr�n la consideraci�n de gastos deducibles exclusivamente los siguientes:
c) Las cotizaciones a los colegios de hu�rfanos o entidades similares.
d) Las cuotas satisfechas a sindicatos y colegios profesionales, cuando la colegiaci�n tenga car�cter obligatorio, en la parte que corresponda a los fines esenciales de estas instituciones, y con el l�mite que reglamentariamente se establezca.
e) Los gastos de defensa jur�dica derivados directamente de litigios suscitados en la relaci�n del contribuyente con la persona de la que percibe los rendimientos, con el l�mite de 300 euros anuales.
Definici�n de rendimientos del capital 1. Tendr�n la consideraci�n de rendimientos �ntegros del capital la totalidad de las utilidades o contraprestaciones, cualquiera que sea su denominaci�n o naturaleza, dinerarias o en especie, que provengan, directa o indirectamente, de elementos patrimoniales, bienes o derechos, cuya titularidad corresponda al contribuyente y no se hallen afectos a actividades econ�micas realizadas por �ste.
No obstante, las rentas derivadas de la transmisi�n de la titularidad de los elementos patrimoniales, aun cuando exista un pacto de reserva de dominio, tributar�n como ganancias o p�rdidas patrimoniales, salvo que por esta ley se califiquen como rendimientos del capital.
2. En todo caso, se incluir�n como rendimientos del capital:
a) Los provenientes de los bienes inmuebles, tanto r�sticos como urbanos, que no se hallen afectos a actividades econ�micas realizadas por el contribuyente.
b) Los que provengan del capital mobiliario y, en general, de los restantes bienes o derechos de que sea titular el contribuyente, que no se encuentren afectos a actividades econ�micas realizadas por �ste.
Subsecci�n 1Rendimientos del capital inmobiliario
Rendimientos �ntegros del capital inmobiliario 1. Tendr�n la consideraci�n de rendimientos �ntegros procedentes de la titularidad de bienes inmuebles r�sticos y urbanos o de derechos reales que recaigan sobre ellos, todos los que se deriven del arrendamiento o de la constituci�n o cesi�n de derechos o facultades de uso o disfrute sobre aqu�llos, cualquiera que sea su denominaci�n o naturaleza.
2. Se computar� como rendimiento �ntegro el importe que por todos los conceptos se reciba del adquirente, cesionario, arrendatario o subarrendatario, incluido, en su caso, el correspondiente a todos aquellos bienes cedidos con el inmueble y excluido el Impuesto sobre el Valor A�adido o, en su caso, el Impuesto General Indirecto Canario.
Gastos deducibles y reducciones 1. Para la determinaci�n del rendimiento neto, se deducir�n de los rendimientos �ntegros los gastos siguientes:
a) Todos los gastos necesarios para la obtenci�n de los rendimientos. Se considerar�n gastos necesarios para la obtenci�n de los rendimientos, entre otros, los siguientes:
Los intereses de los capitales ajenos invertidos en la adquisici�n o mejora del bien, derecho o facultad de uso y disfrute del que procedan los rendimientos, y dem�s gastos de financiaci�n.
Los tributos y recargos no estatales, as� como las tasas y recargos estatales, cualquiera que sea su denominaci�n, siempre que incidan sobre los rendimientos computados o sobre el bien o derecho productor de aqu�llos y no tengan car�cter sancionador.
Las cantidades devengadas por terceros como consecuencia de servicios personales y los gastos de reparaci�n y conservaci�n.
b) Las cantidades destinadas a la amortizaci�n del inmueble y de los dem�s bienes cedidos con �ste, siempre que respondan a su depreciaci�n efectiva, en las condiciones que reglamentariamente se determinen. Trat�ndose de inmuebles, se entiende que la amortizaci�n cumple el requisito de efectividad si no excede del resultado de aplicar el tres por ciento sobre el mayor de los siguientes valores: el coste de adquisici�n satisfecho o el valor catastral, sin incluir el valor del suelo.En el supuesto de rendimientos derivados de la titularidad de un derecho o facultad de uso o disfrute, ser� igualmente deducible en concepto de depreciaci�n, con el l�mite de los rendimientos �ntegros, la parte proporcional del valor de adquisici�n satisfecho, en las condiciones que reglamentariamente se determinen.
No obstante, el importe m�ximo deducible por la totalidad de los gastos no podr� exceder de la cuant�a de los rendimientos �ntegros.
2. En los supuestos de arrendamiento de bienes inmuebles destinados a vivienda, el rendimiento neto calculado con arreglo a lo dispuesto en el apartado anterior se reducir� en un 50 por ciento.
3. Los rendimientos netos con un per�odo de generaci�n superior a dos a�os, as� como los que se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, se reducir�n en un 40 por ciento.
Rendimiento en caso de parentesco Cuando el adquirente, cesionario, arrendatario o subarrendatario del bien inmueble o del derecho real que recaiga sobre el mismo sea el c�nyuge o un pariente, incluidos los afines, hasta el tercer grado inclusive, del contribuyente, el rendimiento neto total no podr� ser inferior al que resulte de las reglas del art�culo 87 de esta ley.
Subsecci�n 2Rendimientos del capital mobiliario
Rendimientos �ntegros del capital mobiliario Tendr�n la consideraci�n de rendimientos �ntegros del capital mobiliario los siguientes:
1. Rendimientos obtenidos por la participaci�n en los fondos propios de cualquier tipo de entidad.
a) Quedan incluidos dentro de esta categor�a los siguientes rendimientos, dinerarios o en especie:
1.� Los dividendos, primas de asistencia a juntas y participaciones en los beneficios de cualquier tipo de entidad.
2.� Los rendimientos procedentes de cualquier clase de activos, excepto la entrega de acciones liberadas que, estatutariamente o por decisi�n de los �rganos sociales, faculten para participar en los beneficios, ventas, operaciones, ingresos o conceptos an�logos de una entidad por causa distinta de la remuneraci�n del trabajo personal.
3.� Los rendimientos que se deriven de la constituci�n o cesi�n de derechos o facultades de uso o disfrute, cualquiera que sea su denominaci�n o naturaleza, sobre los valores o participaciones que representen la participaci�n en los fondos propios de la entidad.
4.� Cualquier otra utilidad, distinta de las anteriores, procedente de una entidad por la condici�n de socio, accionista, asociado o part�cipe.
5.� La distribuci�n de la prima de emisi�n de acciones o participaciones. El importe obtenido minorar�, hasta su anulaci�n, el valor de adquisici�n de las acciones o participaciones afectadas y el exceso que pudiera resultar tributar� como rendimiento del capital mobiliario.
b) Los rendimientos �ntegros a que se refiere el p�rrafo a) anterior, en cuanto procedan de entidades residentes en territorio espa�ol, se multiplicar�n por los siguientes porcentajes:
1.� 140 por ciento con car�cter general.
2.� 125 por ciento, cuando procedan de las entidades a que se refiere el art�culo 28.2 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo.
3.� 100 por ciento, cuando procedan de las entidades a que se refiere el art�culo 28.5 y 6 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, de las entidades acogidas al r�gimen especial regulado en el cap�tulo III del t�tulo VII del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, de las cooperativas protegidas y especialmente protegidas reguladas por la Ley 20/1990, de 19 de diciembre, sobre R�gimen Fiscal de las Cooperativas, de la distribuci�n de la prima de emisi�n y de las operaciones descritas en el p�rrafo a).3.� y 4.�Asimismo, se aplicar� el porcentaje del 100 por ciento a los rendimientos que correspondan a beneficios que hayan tributado a los tipos previstos en el apartado 8 del art�culo 28 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades. A estos efectos, se considerar� que los rendimientos percibidos proceden en primer lugar de dichos beneficios.
Tambi�n se aplicar� el porcentaje del 100 por ciento a los rendimientos que correspondan a valores o participaciones adquiridas dentro de los dos meses anteriores a la fecha en que aqu�llos se hubieran satisfecho cuando, con posterioridad a esta fecha, dentro del mismo plazo, se produzca una transmisi�n de valores homog�neos. En el caso de valores o participaciones no admitidos a negociaci�n en alguno de los mercados secundarios oficiales de valores definidos en la Directiva 93/22/CEE del Consejo, de 10 de mayo de 1993, el plazo ser� de un a�o.
Letra b) del n�mero 1 del art�culo 23 redactada por el art�culo quinto de la Ley 23/2005, de 18 de noviembre, de reformas en materia tributaria para el impulso a la productividad (�B.O.E.� 19 noviembre).
2. Rendimientos obtenidos por la cesi�n a terceros de capitales propios.Tienen esta consideraci�n las contraprestaciones de todo tipo, cualquiera que sea su denominaci�n o naturaleza, dinerarias o en especie, como los intereses y cualquier otra forma de retribuci�n pactada como remuneraci�n por tal cesi�n, as� como las derivadas de la transmisi�n, reembolso, amortizaci�n, canje o conversi�n de cualquier clase de activos representativos de la captaci�n y utilizaci�n de capitales ajenos.
a) En particular, tendr�n esta consideraci�n:
1.� Los rendimientos procedentes de cualquier instrumento de giro, incluso los originados por operaciones comerciales, a partir del momento en que se endose o transmita, salvo que el endoso o cesi�n se haga como pago de un cr�dito de proveedores o suministradores.
2.� La contraprestaci�n, cualquiera que sea su denominaci�n o naturaleza, derivada de cuentas en toda clase de instituciones financieras, incluyendo las basadas en operaciones sobre activos financieros.
3.� Las rentas derivadas de operaciones de cesi�n temporal de activos financieros con pacto de recompra.
4.� Las rentas satisfechas por una entidad financiera, como consecuencia de la transmisi�n, cesi�n o transferencia, total o parcial, de un cr�dito titularidad de aqu�lla.
En el caso de transmisi�n, reembolso, amortizaci�n, canje o conversi�n de valores, se computar� como rendimiento la diferencia entre el valor de transmisi�n, reembolso, amortizaci�n, canje o conversi�n de los mismos y su valor de adquisici�n o suscripci�n.Como valor de canje o conversi�n se tomar� el que corresponda a los valores que se reciban.
Los rendimientos negativos derivados de transmisiones de activos financieros, cuando el contribuyente hubiera adquirido activos financieros homog�neos dentro de los dos meses anteriores o posteriores a dichas transmisiones, se integrar�n a medida que se transmitan los activos financieros que permanezcan en el patrimonio del contribuyente.
Rendimientos dinerarios o en especie procedentes de operaciones de capitalizaci�n y de contratos de seguro de vida o invalidez, excepto cuando, con arreglo a lo previsto en el art�culo 16.2.a) de esta ley, deban tributar como rendimientos del trabajo.En particular, se aplicar�n a estos rendimientos de capital mobiliario las siguientes reglas:
b) En el caso de rentas vitalicias inmediatas, que no hayan sido adquiridas por herencia, legado o cualquier otro t�tulo sucesorio, se considerar� rendimiento de capital mobiliario el resultado de aplicar a cada anualidad los porcentajes siguientes:
1.� 45 por ciento, cuando el perceptor tenga menos de 40 a�os.
2.� 40 por ciento, cuando el perceptor tenga entre 40 y 49 a�os.
3.� 35 por ciento, cuando el perceptor tenga entre 50 y 59 a�os.
4.� 25 por ciento, cuando el perceptor tenga entre 60 y 69 a�os.
5.� 20 por ciento, cuando el perceptor tenga m�s de 69 a�os.
Estos porcentajes ser�n los correspondientes a la edad del rentista en el momento de la constituci�n de la renta y permanecer�n constantes durante toda su vigencia.
c) Si se trata de rentas temporales inmediatas, que no hayan sido adquiridas por herencia, legado o cualquier otro t�tulo sucesorio, se considerar� rendimiento del capital mobiliario el resultado de aplicar a cada anualidad los porcentajes siguientes:
1.� 15 por ciento, cuando la renta tenga una duraci�n inferior o igual a cinco a�os.
2.� 25 por ciento, cuando la renta tenga una duraci�n superior a cinco e inferior o igual a 10 a�os.
3.� 35 por ciento, cuando la renta tenga una duraci�n superior a 10 e inferior o igual a 15 a�os.
4.� 42 por ciento, cuando la renta tenga una duraci�n superior a 15 a�os.
d) Cuando se perciban rentas diferidas, vitalicias o temporales, que no hayan sido adquiridas por herencia, legado o cualquier otro t�tulo sucesorio, se considerar� rendimiento del capital mobiliario el resultado de aplicar a cada anualidad el porcentaje que corresponda de los previstos en los p�rrafos b) y c) anteriores, incrementado en la rentabilidad obtenida hasta la constituci�n de la renta, en la forma que reglamentariamente se determine. Cuando las rentas hayan sido adquiridas por donaci�n o cualquier otro negocio jur�dico a t�tulo gratuito e inter vivos, el rendimiento del capital mobiliario ser�, exclusivamente, el resultado de aplicar a cada anualidad el porcentaje que corresponda de los previstos en los p�rrafos b) y c) anteriores.No obstante lo previsto en el p�rrafo anterior, en los t�rminos que reglamentariamente se establezcan, las prestaciones por jubilaci�n e invalidez percibidas en forma de renta por los beneficiarios de contratos de seguro de vida o invalidez, distintos de los contemplados en el art�culo 16.2. a), y en los que no haya existido ning�n tipo de movilizaci�n de las provisiones del contrato de seguro durante su vigencia, se integrar�n en la base imponible del impuesto, en concepto de rendimientos del capital mobiliario, a partir del momento en que su cuant�a exceda de las primas que hayan sido satisfechas en virtud del contrato o, en el caso de que la renta haya sido adquirida por donaci�n o cualquier otro negocio jur�dico a t�tulo gratuito e inter vivos, cuando excedan del valor actual actuarial de las rentas en el momento de la constituci�n de �stas. En estos casos no ser�n de aplicaci�n los porcentajes previstos en los p�rrafos b) y c) anteriores. Para la aplicaci�n de este r�gimen ser� necesario que el contrato de seguro se haya concertado, al menos, con dos a�os de anterioridad a la fecha de jubilaci�n.
e) En el caso de extinci�n de las rentas temporales o vitalicias, que no hayan sido adquiridas por herencia, legado o cualquier otro t�tulo sucesorio, cuando la extinci�n de la renta tenga su origen en el ejercicio del derecho de rescate, el rendimiento del capital mobiliario ser� el resultado de sumar al importe del rescate las rentas satisfechas hasta dicho momento y de restar las primas satisfechas y las cuant�as que, de acuerdo con los p�rrafos anteriores de este apartado, hayan tributado como rendimientos del capital mobiliario. Cuando las rentas hayan sido adquiridas por donaci�n o cualquier otro negocio jur�dico a t�tulo gratuito e inter vivos, se restar�, adicionalmente, la rentabilidad acumulada hasta la constituci�n de las rentas.
4. Otros rendimientos del capital mobiliario.Quedan incluidos en este apartado, entre otros, los siguientes rendimientos, dinerarios o en especie:
a) Los procedentes de la propiedad intelectual cuando el contribuyente no sea el autor y los procedentes de la propiedad industrial que no se encuentre afecta a actividades econ�micas realizadas por el contribuyente.
b) Los procedentes de la prestaci�n de asistencia t�cnica, salvo que dicha prestaci�n tenga lugar en el �mbito de una actividad econ�mica.
c) Los procedentes del arrendamiento de bienes muebles, negocios o minas, as� como los procedentes del subarrendamiento percibidos por el subarrendador, que no constituyan actividades econ�micas.
d) Las rentas vitalicias u otras temporales que tengan por causa la imposici�n de capitales, salvo cuando hayan sido adquiridas por herencia, legado o cualquier otro t�tulo sucesorio. Se considerar� rendimiento del capital mobiliario el resultado de aplicar a cada anualidad los porcentajes previstos por los p�rrafos b) y c) del apartado anterior de este art�culo para las rentas, vitalicias o temporales, inmediatas derivadas de contratos de seguro de vida.
e) Los procedentes de la cesi�n del derecho a la explotaci�n de la imagen o del consentimiento o autorizaci�n para su utilizaci�n, salvo que dicha cesi�n tenga lugar en el �mbito de una actividad econ�mica.
5. No tendr� la consideraci�n de rendimiento de capital mobiliario, sin perjuicio de su tributaci�n por el concepto que corresponda, la contraprestaci�n obtenida por el contribuyente por el aplazamiento o fraccionamiento del precio de las operaciones realizadas en desarrollo de su actividad econ�mica habitual.
6. Se estimar� que no existe rendimiento del capital mobiliario en las transmisiones lucrativas, por causa de muerte del contribuyente, de los activos representativos de la captaci�n y utilizaci�n de capitales ajenos a los que se refiere el apartado 2 de este art�culo.
7. No se integrar�n en la renta del per�odo impositivo los dividendos y participaciones en beneficios a que se refieren los p�rrafos 1.� y 2.� del apartado 1.a) de este art�culo, que procedan de beneficios obtenidos en per�odos impositivos durante los cuales la entidad que los distribuye hubiera tributado en el r�gimen de las sociedades patrimoniales.
Gastos deducibles y reducciones 1. Para la determinaci�n del rendimiento neto, se deducir�n de los rendimientos �ntegros exclusivamente los gastos siguientes:
a) Los gastos de administraci�n y dep�sito de valores negociables. A estos efectos, se considerar�n como gastos de administraci�n y dep�sito aquellos importes que repercutan las empresas de servicios de inversi�n, entidades de cr�dito u otras entidades financieras que, de acuerdo con la Ley 24/1988, de 28 de julio, del Mercado de Valores, tengan por finalidad retribuir la prestaci�n derivada de la realizaci�n por cuenta de sus titulares del servicio de dep�sito de valores representados en forma de t�tulos o de la administraci�n de valores representados en anotaciones en cuenta.No ser�n deducibles las cuant�as que supongan la contraprestaci�n de una gesti�n discrecional e individualizada de carteras de inversi�n, en donde se produzca una disposici�n de las inversiones efectuadas por cuenta de los titulares con arreglo a los mandatos conferidos por �stos.
2. Como regla general, los rendimientos netos se computar�n en su totalidad, excepto que les sea de aplicaci�n alguna de las reducciones siguientes:
a) Cuando tengan un per�odo de generaci�n superior a dos a�os, as� como cuando se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, se reducir�n en un 40 por ciento.El c�mputo del per�odo de generaci�n, en el caso de que estos rendimientos se cobren de forma fraccionada, deber� tener en cuenta el n�mero de a�os de fraccionamiento, en los t�rminos que reglamentariamente se establezcan.
b) Los rendimientos derivados de percepciones de contratos de seguro de vida o invalidez recibidas en forma de capital se reducir�n en los t�rminos previstos en el art�culo 94 de esta ley.No obstante, en el caso de percepciones derivadas del ejercicio del derecho de rescate parcial, s�lo ser�n aplicables las reducciones se�aladas en el p�rrafo anterior a los rendimientos derivados de la primera de cada a�o natural.
Esta reducci�n ser� compatible con la que proceda como consecuencia de la extinci�n del contrato.
Rendimientos �ntegros de actividades econ�micas 1. Se considerar�n rendimientos �ntegros de actividades econ�micas aquellos que, procediendo del trabajo personal y del capital conjuntamente, o de uno solo de estos factores, supongan por parte del contribuyente la ordenaci�n por cuenta propia de medios de producci�n y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producci�n o distribuci�n de bienes o servicios.
2. A efectos de lo dispuesto en el apartado anterior, se entender� que el arrendamiento o compraventa de inmuebles se realiza como actividad econ�mica, �nicamente cuando concurran las siguientes circunstancias:
a) Que en el desarrollo de la actividad se cuente, al menos, con un local exclusivamente destinado a llevar a cabo la gesti�n de la actividad.
b) Que para la ordenaci�n de aqu�lla se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa.
Reglas generales de c�lculo del rendimiento neto 1. El rendimiento neto de las actividades econ�micas se determinar� seg�n las normas del Impuesto sobre Sociedades, sin perjuicio de las reglas especiales contenidas en este art�culo, en el art�culo 28 de esta ley para la estimaci�n directa, y en el art�culo 29 de esta ley para la estimaci�n objetiva.
A efectos de lo dispuesto en el art�culo 108 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades para determinar el importe neto de la cifra de negocios se tendr� en cuenta el conjunto de actividades econ�micas ejercidas por el contribuyente.
2. Para la determinaci�n del rendimiento neto de las actividades econ�micas no se incluir�n las ganancias o p�rdidas patrimoniales derivadas de los elementos patrimoniales afectos a las mismas, que se cuantificar�n conforme a lo previsto en la secci�n 4.� del presente cap�tulo.
Se entender� que no ha existido afectaci�n si se llevase a cabo la enajenaci�n de los bienes o derechos antes de transcurridos tres a�os desde �sta.
4. Se atender� al valor normal en el mercado de los bienes o servicios objeto de la actividad, que el contribuyente ceda o preste a terceros de forma gratuita o destine al uso o consumo propio.
Elementos patrimoniales afectos 1. Se considerar�n elementos patrimoniales afectos a una actividad econ�mica:
b) Los bienes destinados a los servicios econ�micos y socioculturales del personal al servicio de la actividad. No se consideran afectos los bienes de esparcimiento y recreo o, en general, de uso particular del titular de la actividad econ�mica.
c) Cualesquiera otros elementos patrimoniales que sean necesarios para la obtenci�n de los respectivos rendimientos. En ning�n caso tendr�n esta consideraci�n los activos representativos de la participaci�n en fondos propios de una entidad y de la cesi�n de capitales a terceros.
2. Cuando se trate de elementos patrimoniales que sirvan s�lo parcialmente al objeto de la actividad econ�mica, la afectaci�n se entender� limitada a aquella parte de los mismos que realmente se utilice en la actividad de que se trate. En ning�n caso ser�n susceptibles de afectaci�n parcial elementos patrimoniales indivisibles.
Reglamentariamente podr� determinarse las condiciones en que, no obstante, su utilizaci�n para necesidades privadas de forma accesoria y notoriamente irrelevante, determinados elementos patrimoniales puedan considerarse afectos a una actividad econ�mica.
3. La consideraci�n de elementos patrimoniales afectos lo ser� con independencia de que la titularidad de �stos, en caso de matrimonio, resulte com�n a ambos c�nyuges.
Normas para la determinaci�n del rendimiento neto en estimaci�n directa Junto a las reglas generales del art�culo 26 de esta ley se tendr�n en cuenta las siguientes especiales:
No tendr�n la consideraci�n de gasto deducible los conceptos a que se refiere el art�culo 14.3 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades ni las aportaciones a mutualidades de previsi�n social del propio empresario o profesional, sin perjuicio de lo previsto en el art�culo 60 de esta ley.
No obstante, tendr�n la consideraci�n de gasto deducible las cantidades abonadas en virtud de contratos de seguro, concertados con mutualidades de previsi�n social por profesionales no integrados en el r�gimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o aut�nomos, cuando, a efectos de dar cumplimiento a la obligaci�n prevista en el apartado 3 de la disposici�n transitoria quinta y en la disposici�n adicional decimoquinta de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de ordenaci�n y supervisi�n de los seguros privados, act�en como alternativas al r�gimen especial de la Seguridad Social mencionado, en la parte que tenga por objeto la cobertura de contingencias atendidas por la Seguridad Social, con el l�mite de 3.005 euros anuales.
2.� Cuando resulte debidamente acreditado, con el oportuno contrato laboral y la afiliaci�n al r�gimen correspondiente de la Seguridad Social, que el c�nyuge o los hijos menores del contribuyente que convivan con �l, trabajan habitualmente y con continuidad en las actividades econ�micas desarrolladas por el mismo, se deducir�n, para la determinaci�n de los rendimientos, las retribuciones estipuladas con cada uno de ellos, siempre que no sean superiores a las de mercado correspondientes a su cualificaci�n profesional y trabajo desempe�ado. Dichas cantidades se considerar�n obtenidas por el c�nyuge o los hijos menores en concepto de rendimientos de trabajo a todos los efectos tributarios.
3.� Cuando el c�nyuge o los hijos menores del contribuyente que convivan con �l realicen cesiones de bienes o derechos que sirvan al objeto de la actividad econ�mica de que se trate, se deducir�, para la determinaci�n de los rendimientos del titular de la actividad, la contraprestaci�n estipulada, siempre que no exceda del valor de mercado y, a falta de aqu�lla, podr� deducirse la correspondiente a este �ltimo. La contraprestaci�n o el valor de mercado se considerar�n rendimientos del capital del c�nyuge o los hijos menores a todos los efectos tributarios.
Lo dispuesto en esta regla no ser� de aplicaci�n cuando se trate de bienes y derechos que sean comunes a ambos c�nyuges.
4.� Reglamentariamente podr�n establecerse reglas especiales para la cuantificaci�n de determinados gastos deducibles en el caso de empresarios y profesionales en estimaci�n directa simplificada, incluidos los de dif�cil justificaci�n.
5.� Tendr�n la consideraci�n de gasto deducible para la determinaci�n del rendimiento neto en estimaci�n directa, las primas de seguro de enfermedad satisfechas por el contribuyente en la parte correspondiente a su propia cobertura y a la de su c�nyuge e hijos menores de veinticinco a�os que convivan con �l. El l�mite m�ximo de deducci�n ser� de 500 euros por cada una de las personas se�aladas anteriormente.
Normas para la determinaci�n del rendimiento neto en estimaci�n objetiva El c�lculo del rendimiento neto en la estimaci�n objetiva se regular� por lo establecido en el presente art�culo y las disposiciones que lo desarrollen.
1.� En el c�lculo del rendimiento neto de las actividades econ�micas en estimaci�n objetiva, se utilizar�n los signos, �ndices o m�dulos generales o referidos a determinados sectores de actividad que determine el Ministro de Hacienda, habida cuenta de las inversiones realizadas que sean necesarias para el desarrollo de la actividad.
2.� Reglamentariamente podr� regularse la aplicaci�n para actividades o sectores concretos de sistemas de estimaci�n objetiva en virtud de los cuales se establezcan, previa aceptaci�n por los contribuyentes, cifras individualizadas de rendimientos netos para varios per�odos impositivos.
3.� La aplicaci�n de los m�todos de estimaci�n objetiva nunca podr� dar lugar al gravamen de las ganancias patrimoniales que, en su caso, pudieran producirse por las diferencias entre los rendimientos reales de la actividad y los derivados de la correcta aplicaci�n de estos m�todos.
Reducciones Los rendimientos netos con un per�odo de generaci�n superior a dos a�os, as� como aqu�llos que se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, se reducir�n en un 40 por ciento.
Concepto 1. Son ganancias y p�rdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasi�n de cualquier alteraci�n en la composici�n de aqu�l, salvo que por esta ley se califiquen como rendimientos.
2. Se estimar� que no existe alteraci�n en la composici�n del patrimonio:
b) En la disoluci�n de la sociedad de gananciales o en la extinci�n del r�gimen econ�mico matrimonial de participaci�n.
3. Se estimar� que no existe ganancia o p�rdida patrimonial en los siguientes supuestos:
En reducciones del capital. Cuando la reducci�n de capital, cualquiera que sea su finalidad, d� lugar a la amortizaci�n de valores o participaciones, se considerar�n amortizadas las adquiridas en primer lugar, y su valor de adquisici�n se distribuir� proporcionalmente entre los restantes valores homog�neos que permanezcan en el patrimonio del contribuyente. Cuando la reducci�n de capital no afecte por igual a todos los valores o participaciones propiedad del contribuyente, se entender� referida a las adquiridas en primer lugar.
Cuando la reducci�n de capital tenga por finalidad la devoluci�n de aportaciones, el importe de �sta o el valor normal de mercado de los bienes o derechos percibidos minorar� el valor de adquisici�n de los valores o participaciones afectadas, de acuerdo con las reglas del p�rrafo anterior, hasta su anulaci�n. El exceso que pudiera resultar se integrar� como rendimiento del capital mobiliario procedente de la participaci�n en los fondos propios de cualquier tipo de entidad, en la forma prevista para la distribuci�n de la prima de emisi�n, salvo que dicha reducci�n de capital proceda de beneficios no distribuidos, en cuyo caso la totalidad de las cantidades percibidas por este concepto tributar�n de acuerdo con lo previsto en el apartado 1.� del art�culo 23.1.a) de esta ley. A estos efectos, se considerar� que las reducciones de capital, cualquiera que sea su finalidad, afectan en primer lugar a la parte del capital social que no provenga de beneficios no distribuidos, hasta su anulaci�n.
b) Con ocasi�n de transmisiones lucrativas por causa de muerte del contribuyente.
c) Con ocasi�n de las transmisiones lucrativas de empresas o participaciones a las que se refiere el apartado 6 del art�culo 20 de la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.Los elementos patrimoniales que se afecten por el contribuyente a la actividad econ�mica con posterioridad a su adquisici�n deber�n haber estado afectos ininterrumpidamente durante, al menos, los cinco a�os anteriores a la fecha de la transmisi�n.
d) En la extinci�n del r�gimen econ�mico matrimonial de separaci�n de bienes, cuando por imposici�n legal o resoluci�n judicial se produzcan adjudicaciones por causa distinta de la pensi�n compensatoria entre c�nyuges.
El supuesto al que se refiere este p�rrafo no podr� dar lugar, en ning�n caso, a las actualizaciones de los valores de los bienes o derechos adjudicados.
4. Estar�n exentas del Impuesto las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto:
a) Con ocasi�n de las donaciones que se efect�en a las entidades citadas en el art�culo 69.3 de esta ley.
b) Con ocasi�n de la transmisi�n por mayores de 65 a�os de su vivienda habitual.
c) Con ocasi�n del pago previsto en el art�culo 98.3 de esta ley y de las deudas tributarias a que se refiere el art�culo 73 de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist�rico Espa�ol.
5. No se computar�n como p�rdidas patrimoniales las siguientes:
c) Las debidas a transmisiones lucrativas por actos �nter vivos o a liberalidades.
e) Las derivadas de las transmisiones de elementos patrimoniales, cuando el transmitente vuelva a adquirirlos dentro del a�o siguiente a la fecha de dicha transmisi�n.Esta p�rdida patrimonial se integrar� cuando se produzca la posterior transmisi�n del elemento patrimonial.
f) Las derivadas de las transmisiones de valores o participaciones admitidos a negociaci�n en alguno de los mercados secundarios oficiales de valores definidos en la Directiva 93/22/CEE del Consejo, de 10 de mayo de 1993, cuando el contribuyente hubiera adquirido valores homog�neos dentro de los dos meses anteriores o posteriores a dichas transmisiones.
g) Las derivadas de las transmisiones de valores o participaciones no admitidos a negociaci�n en alguno de los mercados secundarios oficiales de valores definidos en la Directiva 93/22/CEE del Consejo, de 10 de mayo de 1993, cuando el contribuyente hubiera adquirido valores homog�neos en el a�o anterior o posterior a dichas transmisiones.
En los casos previstos en los p�rrafos f) y g) anteriores, las p�rdidas patrimoniales se integrar�n a medida que se transmitan los valores o participaciones que permanezcan en el patrimonio del contribuyente.
Lo previsto en los p�rrafos f) y g) no se aplicar� en las transmisiones realizadas en los plazos a los que se refiere el art�culo 23.1.b) de esta ley.
Importe de las ganancias o p�rdidas patrimoniales. Norma general 1. El importe de las ganancias o p�rdidas patrimoniales ser�:
2. Si se hubiesen efectuado mejoras en los elementos patrimoniales transmitidos, se distinguir� la parte del valor de enajenaci�n que corresponda a cada componente del mismo.
Transmisiones a t�tulo oneroso 1. El valor de adquisici�n estar� formado por la suma de:
a) El importe real por el que dicha adquisici�n se hubiera efectuado.
b) El coste de las inversiones y mejoras efectuadas en los bienes adquiridos y los gastos y tributos inherentes a la adquisici�n, excluidos los intereses, que hubieran sido satisfechos por el adquirente.
En las condiciones que reglamentariamente se determinen, este valor se minorar� en el importe de las amortizaciones.
2. El valor de adquisici�n a que se refiere el apartado anterior se actualizar�, exclusivamente en el caso de bienes inmuebles, mediante la aplicaci�n de los coeficientes que se establezcan en la correspondiente Ley de Presupuestos Generales del Estado. Los coeficientes se aplicar�n de la siguiente manera:
a) Sobre los importes a que se refieren los p�rrafos a) y b) del apartado anterior, atendiendo al a�o en que se hayan satisfecho.
b) Sobre las amortizaciones, atendiendo al a�o al que correspondan.
3. El valor de transmisi�n ser� el importe real por el que la enajenaci�n se hubiese efectuado. De este valor se deducir�n los gastos y tributos a que se refiere el p�rrafo b) del apartado 1 en cuanto resulten satisfechos por el transmitente.
Por importe real del valor de enajenaci�n se tomar� el efectivamente satisfecho, siempre que no resulte inferior al normal de mercado, en cuyo caso prevalecer� �ste.
Transmisiones a t�tulo lucrativo Cuando la adquisici�n o la transmisi�n hubiera sido a t�tulo lucrativo se aplicar�n las reglas del art�culo anterior, tomando por importe real de los valores respectivos aqu�llos que resulten de la aplicaci�n de las normas del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
En las adquisiciones lucrativas, a que se refiere el p�rrafo c) del apartado 3 del art�culo 31 de esta ley, el donatario se subrogar� en la posici�n del donante respecto de los valores y fechas de adquisici�n de dichos bienes.
Normas espec�ficas de valoraci�n 1. Cuando la alteraci�n en el valor del patrimonio proceda:
a) De la transmisi�n a t�tulo oneroso de valores admitidos a negociaci�n en alguno de los mercados secundarios oficiales de valores definidos en la Directiva 93/22/CEE del Consejo, de 10 de mayo de 1993, y representativos de la participaci�n en fondos propios de sociedades o entidades, la ganancia o p�rdida se computar� por la diferencia entre su valor de adquisici�n y el valor de transmisi�n, determinado por su cotizaci�n en dichos mercados en la fecha en que se produzca aqu�lla o por el precio pactado cuando sea superior a la cotizaci�n.Para la determinaci�n del valor de adquisici�n se deducir� el importe obtenido por la transmisi�n de los derechos de suscripci�n.
No obstante lo dispuesto en el p�rrafo anterior, si el importe obtenido en la transmisi�n de los derechos de suscripci�n llegara a ser superior al valor de adquisici�n de los valores de los cuales procedan tales derechos, la diferencia tendr� la consideraci�n de ganancia patrimonial para el transmitente, en el per�odo impositivo en que se produzca la transmisi�n.
Cuando se trate de acciones parcialmente liberadas, su valor de adquisici�n ser� el importe realmente satisfecho por el contribuyente. Cuando se trate de acciones totalmente liberadas, el valor de adquisici�n tanto de �stas como de las que procedan resultar� de repartir el coste total entre el n�mero de t�tulos, tanto los antiguos como los liberados que correspondan.
b) De la transmisi�n a t�tulo oneroso de valores no admitidos a negociaci�n en alguno de los mercados secundarios oficiales de valores definidos en la Directiva 93/22/CEE del Consejo, de 10 de mayo de 1993, y representativos de la participaci�n en fondos propios de sociedades o entidades, la ganancia o p�rdida se computar� por la diferencia entre su valor de adquisici�n y el valor de transmisi�n.Salvo prueba de que el importe efectivamente satisfecho se corresponde con el que habr�an convenido partes independientes en condiciones normales de mercado, el valor de transmisi�n no podr� ser inferior al mayor de los dos siguientes:
El te�rico resultante del balance correspondiente al �ltimo ejercicio cerrado con anterioridad a la fecha del devengo del Impuesto.
El que resulte de capitalizar al tipo del 20 por ciento el promedio de los resultados de los tres ejercicios sociales cerrados con anterioridad a la fecha del devengo del Impuesto. A este �ltimo efecto, se computar�n como beneficios los dividendos distribuidos y las asignaciones a reservas, excluidas las de regularizaci�n o de actualizaci�n de balances.
El importe obtenido por la transmisi�n de derechos de suscripci�n procedentes de estos valores o participaciones tendr� la consideraci�n de ganancia patrimonial para el transmitente en el per�odo impositivo en que se produzca la citada transmisi�n.
Cuando se trate de acciones parcialmente liberadas, su valor de adquisici�n ser� el importe realmente satisfecho por el contribuyente. Cuando se trate de acciones totalmente liberadas, el valor de adquisici�n, tanto de �stas como de las que procedan, resultar� de repartir el coste total entre el n�mero de t�tulos, tanto los antiguos como los liberados que correspondan.
c) De la transmisi�n de valores o participaciones en el capital de sociedades patrimoniales, la ganancia o p�rdida se computar� por la diferencia entre el valor de adquisici�n y de titularidad y el valor de transmisi�n de aqu�llas.A tal efecto, el valor de adquisici�n y de titularidad se estimar� integrado:
Primero.- Por el precio o cantidad desembolsada para su adquisici�n.
Segundo.- Por el importe de los beneficios sociales que, sin efectiva distribuci�n, hubiesen sido obtenidos por la sociedad durante los per�odos impositivos en los que tribut� en el r�gimen de sociedades patrimoniales en el per�odo de tiempo comprendido entre su adquisici�n y enajenaci�n.
Tercero.- Trat�ndose de socios que adquieran los valores con posterioridad a la obtenci�n de los beneficios sociales, se disminuir� el valor de adquisici�n en el importe de los dividendos o participaciones en beneficios que procedan de per�odos impositivos durante los cuales la entidad tuviera la consideraci�n de sociedad patrimonial.El valor de transmisi�n a computar ser�, como m�nimo, el te�rico resultante del �ltimo balance cerrado, una vez sustituido el valor neto contable de los activos por el valor que tendr�an a efectos del Impuesto sobre el Patrimonio, o por su valor de mercado si fuese inferior.
Lo dispuesto en este p�rrafo se entender� sin perjuicio de la aplicaci�n, cuando proceda, de lo previsto en materia de derechos de suscripci�n en los dos p�rrafos anteriores.
d) De las aportaciones no dinerarias a sociedades, la ganancia o p�rdida se determinar� por la diferencia entre el valor de adquisici�n de los bienes o derechos aportados y la cantidad mayor de las siguientes:
Primera.- El valor nominal de las acciones o participaciones sociales recibidas por la aportaci�n o, en su caso, la parte correspondiente del mismo. A este valor se a�adir� el importe de las primas de emisi�n.
Segunda.- El valor de cotizaci�n de los t�tulos recibidos en el d�a en que se formalice la aportaci�n o el inmediato anterior.
e) En los casos de separaci�n de los socios o disoluci�n de sociedades, se considerar� ganancia o p�rdida patrimonial, sin perjuicio de las correspondientes a la sociedad, la diferencia entre el valor de la cuota de liquidaci�n social o el valor de mercado de los bienes recibidos y el valor de adquisici�n del t�tulo o participaci�n de capital que corresponda.
En los casos de escisi�n, fusi�n o absorci�n de sociedades, la ganancia o p�rdida patrimonial del contribuyente se computar� por la diferencia entre el valor de adquisici�n de los t�tulos, derechos o valores representativos de la participaci�n del socio y el valor de mercado de los t�tulos, numerario o derechos recibidos o el valor del mercado de los entregados.
f) De un traspaso, la ganancia patrimonial se computar� al cedente en el importe que le corresponda en el traspaso.Cuando el derecho de traspaso se haya adquirido mediante precio, �ste tendr� la consideraci�n de precio de adquisici�n.
g) De indemnizaciones o capitales asegurados por p�rdidas o siniestros en elementos patrimoniales, se computar� como ganancia o p�rdida patrimonial la diferencia entre la cantidad percibida y la parte proporcional del valor de adquisici�n que corresponda al da�o. Cuando la indemnizaci�n no fuese en met�lico, se computar� la diferencia entre el valor de mercado de los bienes, derechos o servicios recibidos y la parte proporcional del valor de adquisici�n que corresponda al da�o. S�lo se computar� ganancia patrimonial cuando se derive un aumento en el valor del patrimonio del contribuyente.
h) De la permuta de bienes o derechos, la ganancia o p�rdida patrimonial se determinar� por la diferencia entre el valor de adquisici�n del bien o derecho que se cede y el mayor de los dos siguientes:
i) De la extinci�n de rentas vitalicias o temporales, la ganancia o p�rdida patrimonial se computar�, para el obligado al pago de aqu�llas, por diferencia entre el valor de adquisici�n del capital recibido y la suma de las rentas efectivamente satisfechas.
j) En las transmisiones de elementos patrimoniales a cambio de una renta temporal o vitalicia, la ganancia o p�rdida patrimonial se determinar� por diferencia entre el valor actual financiero actuarial de la renta y el valor de adquisici�n de los elementos patrimoniales transmitidos.
k) Cuando el titular de un derecho real de goce o disfrute sobre inmuebles efect�e su transmisi�n, o cuando se produzca su extinci�n, para el c�lculo de la ganancia o p�rdida patrimonial el importe real a que se refiere el art�culo 33.1.a) de esta ley se minorar� de forma proporcional al tiempo durante el cual el titular no hubiese percibido rendimientos del capital inmobiliario.
l) En las incorporaciones de bienes o derechos que no deriven de una transmisi�n, se computar� como ganancia patrimonial el valor de mercado de aqu�llos.
m) En las operaciones realizadas en los mercados de futuros y opciones regulados por el Real Decreto 1814/1991, de 20 de diciembre, se considerar� ganancia o p�rdida patrimonial el rendimiento obtenido cuando la operaci�n no suponga la cobertura de una operaci�n principal concertada en el desarrollo de las actividades econ�micas realizadas por el contribuyente, en cuyo caso tributar�n de acuerdo con lo previsto en la secci�n 3.� de este cap�tulo.
n) En las transmisiones de elementos patrimoniales afectos a actividades econ�micas, se considerar� como valor de adquisici�n el valor contable, sin perjuicio de las especialidades que reglamentariamente puedan establecerse respecto a las amortizaciones que minoren dicho valor.
2. A efectos de lo dispuesto en los p�rrafos a), b) y c) del apartado anterior cuando existan valores homog�neos se considerar� que los transmitidos por el contribuyente son aqu�llos que adquiri� en primer lugar. Asimismo, cuando no se transmita la totalidad de los derechos de suscripci�n, se entender� que los transmitidos corresponden a los valores adquiridos en primer lugar.
3. Lo dispuesto en los p�rrafos d) y e) del apartado 1 de este art�culo se entender� sin perjuicio de lo establecido en el cap�tulo VIII del t�tulo VII del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.
4. El importe obtenido por la transmisi�n de derechos de suscripci�n preferente resultantes de ampliaciones de capital realizadas con objeto de incrementar el grado de difusi�n de las acciones de una sociedad con car�cter previo a su admisi�n a negociaci�n en alguno de los mercados secundarios oficiales de valores previstos en la Ley 24/1988, de 28 de julio, del Mercado de Valores, seguir� el r�gimen previsto en el p�rrafo a) del apartado 1 de este art�culo.
La no presentaci�n de la solicitud de admisi�n en el plazo de dos meses, a contar desde que tenga lugar la ampliaci�n de capital, la retirada de la citada solicitud de admisi�n, la denegaci�n de la admisi�n o la exclusi�n de la negociaci�n antes de haber transcurrido dos a�os del comienzo de la misma, determinar�n la tributaci�n del total importe obtenido por la transmisi�n de los derechos de suscripci�n, de acuerdo con el r�gimen previsto en el p�rrafo b) del apartado 1 de este art�culo.
Reinversi�n en los supuestos de transmisi�n de vivienda habitual Podr�n excluirse de gravamen las ganancias patrimoniales obtenidas por la transmisi�n de la vivienda habitual del contribuyente, siempre que el importe total obtenido por la transmisi�n se reinvierta en la adquisici�n de una nueva vivienda habitual en las condiciones que reglamentariamente se determinen.
Ganancias patrimoniales no justificadas Tendr�n la consideraci�n de ganancias de patrimonio no justificadas los bienes o derechos cuya tenencia, declaraci�n o adquisici�n no se corresponda con la renta o patrimonio declarados por el contribuyente, as� como la inclusi�n de deudas inexistentes en cualquier declaraci�n por este impuesto o por el Impuesto sobre el Patrimonio, o su registro en los libros o registros oficiales.
Las ganancias patrimoniales no justificadas se integrar�n en la base liquidable general del per�odo impositivo respecto del que se descubran, salvo que el contribuyente pruebe suficientemente que ha sido titular de los bienes o derechos correspondientes desde una fecha anterior a la del per�odo de prescripci�n.
CAP�TULO IIIntegraci�n y compensaci�n de rentas
Integraci�n y compensaci�n de rentas 1. Para el c�lculo de la renta del per�odo impositivo, las cuant�as positivas o negativas de las rentas del contribuyente se integrar�n y compensar�n de acuerdo con lo previsto en esta ley.
2. La renta del per�odo impositivo se dividir� en dos partes, la parte general y la parte especial.
Integraci�n y compensaci�n de rentas en la parte general de la renta del per�odo impositivo La parte general de la renta del per�odo impositivo estar� constituida por la totalidad de la renta del contribuyente, excluidas las ganancias y p�rdidas patrimoniales previstas en el art�culo 40 de esta ley, y ser� el resultado de sumar los siguientes saldos:
a) El saldo resultante de integrar y compensar entre s�, sin limitaci�n alguna, en cada per�odo impositivo, los rendimientos y las imputaciones de renta a que se refieren el t�tulo VII y el art�culo 96 de esta ley y el cap�tulo II del t�tulo VII del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.
Integraci�n y compensaci�n de rentas en la parte especial de la renta del per�odo impositivo 1. La parte especial de la renta del per�odo impositivo estar� constituida por el saldo positivo que resulte de integrar y compensar exclusivamente entre s�, en cada per�odo impositivo, las ganancias y p�rdidas patrimoniales que se pongan de manifiesto con ocasi�n de transmisiones de elementos patrimoniales adquiridos o de mejoras realizadas en los mismos con m�s de un a�o de antelaci�n a la fecha de transmisi�n, o de derechos de suscripci�n que correspondan a valores adquiridos, asimismo, con la misma antelaci�n.
2. Si el resultado de la integraci�n y compensaci�n a que se refiere el apartado anterior arrojase saldo negativo, su importe s�lo se podr� compensar con el positivo que se ponga de manifiesto durante los cuatro a�os siguientes.
La compensaci�n deber� efectuarse en la cuant�a m�xima que permita cada uno de los ejercicios siguientes y sin que pueda practicarse fuera del plazo a que se refiere el p�rrafo anterior mediante la acumulaci�n a p�rdidas patrimoniales de ejercicios posteriores.
CAP�TULO IIIM�nimo personal y familiar
M�nimo personal y familiar El m�nimo personal y familiar de cada contribuyente estar� formado por la suma de las cuant�as que resulten de acuerdo con los art�culos 42 y 43 de esta ley, y se aplicar�, en primer lugar, a reducir la parte general de la renta del per�odo impositivo, sin que �sta pueda resultar negativa como consecuencia de tal disminuci�n. El remanente, si lo hubiera, se aplicar� a reducir la parte especial de la renta del per�odo impositivo, que tampoco podr� resultar negativa.
El resultado de estas minoraciones dar� lugar a la parte general y especial de la base imponible, respectivamente.
M�nimo personal Los contribuyentes podr�n reducir en concepto de m�nimo personal, con car�cter general, la cantidad de 3.400 euros anuales.
M�nimo por descendientes 1. Los contribuyentes podr�n reducir en concepto de m�nimo por descendientes, por cada uno de ellos soltero menor de veinticinco a�os o discapacitado cualquiera que sea su edad, siempre que conviva con el contribuyente y no tenga rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, la cantidad de:
A estos efectos, se asimilar�n a los descendientes aquellas personas vinculadas al contribuyente por raz�n de tutela y acogimiento, en los t�rminos previstos en la legislaci�n civil aplicable.
Entre otros casos, se considerar� que conviven con el contribuyente los descendientes que, dependiendo del mismo, est�n internados en centros especializados.
2. Cuando dos o m�s contribuyentes tengan derecho a la aplicaci�n del m�nimo previsto en este art�culo respecto de los mismos descendientes, su importe se prorratear� entre ellos por partes iguales.
No obstante, cuando los contribuyentes tengan distinto grado de parentesco con el descendiente, la aplicaci�n del m�nimo corresponder� a los de grado m�s cercano, salvo que �stos no tengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, en cuyo caso corresponder� a los del siguiente grado.
3. No proceder� la aplicaci�n de los m�nimos por descendientes a que se refiere el apartado 1 anterior, cuando las personas que generen el derecho a los mismos presenten declaraci�n por este impuesto o la comunicaci�n prevista en el art�culo 100 de esta ley.
4. La determinaci�n de las circunstancias familiares que deben tenerse en cuenta a efectos de lo establecido en este art�culo, se realizar� atendiendo a la situaci�n existente en la fecha de devengo del Impuesto.
5. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, en caso de fallecimiento de un descendiente que genere el derecho a practicar la reducci�n prevista en este art�culo, el m�nimo por descendientes ser� de 1.400 euros.
CAP�TULO IVReglas especiales de valoraci�n
Estimaci�n de rentas 1. La valoraci�n de las rentas estimadas a que se refiere el art�culo 6.3 de esta ley se efectuar� por el valor normal en el mercado. Se entender� por �ste la contraprestaci�n que se acordar�a entre sujetos independientes, salvo prueba en contrario.
2. Si se trata de pr�stamos y operaciones de captaci�n o utilizaci�n de capitales ajenos en general, se entender� por valor normal en el mercado el tipo de inter�s legal del dinero que se halle en vigor el �ltimo d�a del per�odo impositivo.
Operaciones vinculadas 1. Se aplicar�n en este impuesto las reglas de valoraci�n de las operaciones vinculadas en los t�rminos previstos en el art�culo 16 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.
2. En el caso de que la operaci�n vinculada con una sociedad corresponda al ejercicio de actividades econ�micas o a la prestaci�n de trabajo personal por personas f�sicas, �stas deber�n efectuar su valoraci�n en los t�rminos previstos en el art�culo 16 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, cuando impliquen un aumento de sus ingresos.
En este caso, tambi�n la entidad proceder� a realizar dicha valoraci�n a efectos del Impuesto sobre Sociedades.
En todo caso, se entender� que la contraprestaci�n efectivamente satisfecha coincide con el valor normal de mercado en las operaciones correspondientes al ejercicio de actividades profesionales o a la prestaci�n de trabajo personal por personas f�sicas a sociedades en las que m�s del 50 por ciento de sus ingresos procedan del ejercicio de actividades profesionales, siempre que la entidad cuente con medios personales y materiales para el desarrollo de sus actividades.
Rentas en especie 1. Constituyen rentas en especie la utilizaci�n, consumo u obtenci�n, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aun cuando no supongan un gasto real para quien las conceda.
Cuando el pagador de las rentas entregue al contribuyente importes en met�lico para que �ste adquiera los bienes, derechos o servicios, la renta tendr� la consideraci�n de dineraria.
2. No tendr�n la consideraci�n de rendimientos del trabajo en especie:
b) Las cantidades destinadas a la actualizaci�n, capacitaci�n o reciclaje del personal empleado, cuando vengan exigidos por el desarrollo de sus actividades o las caracter�sticas de los puestos de trabajo.
c) Las entregas a empleados de productos a precios rebajados que se realicen en cantinas o comedores de empresa o economatos de car�cter social. Tendr�n la consideraci�n de entrega de productos a precios rebajados que se realicen en comedores de empresa las f�rmulas indirectas de prestaci�n del servicio cuya cuant�a no supere la cantidad que reglamentariamente se determine.
d) La utilizaci�n de los bienes destinados a los servicios sociales y culturales del personal empleado. Tendr�n esta consideraci�n, entre otros, los espacios y locales, debidamente homologados por la Administraci�n p�blica competente, destinados por las empresas o empleadores a prestar el servicio de primer ciclo de educaci�n infantil a los hijos de sus trabajadores, as� como la contrataci�n de este servicio con terceros debidamente autorizados.
f) Las primas o cuotas satisfechas a entidades aseguradoras para la cobertura de enfermedad, cuando se cumplan los siguientes requisitos y l�mites:
1.� Que la cobertura de enfermedad alcance al propio trabajador, pudiendo tambi�n alcanzar a su c�nyuge y descendientes.
2.� Que las primas o cuotas satisfechas no excedan de 500 euros anuales por cada una de las personas se�aladas en el p�rrafo anterior. El exceso sobre dicha cuant�a constituir� retribuci�n en especie.
g) La prestaci�n del servicio de educaci�n preescolar, infantil, primaria, secundaria obligatoria, bachillerato y formaci�n profesional por centros educativos autorizados, a los hijos de sus empleados, con car�cter gratuito o por precio inferior al normal de mercado.
Valoraci�n de las rentas en especie 1. Con car�cter general, las rentas en especie se valorar�n por su valor normal en el mercado, con las siguientes especialidades:
1.� Los siguientes rendimientos del trabajo en especie se valorar�n de acuerdo con las siguientes normas de valoraci�n:
a) En el caso de utilizaci�n de vivienda, el 10 por ciento del valor catastral.
En el caso de inmuebles cuyos valores catastrales hayan sido revisados o modificados, de conformidad con los procedimientos regulados en los art�culos 70 y 71 de la Ley 39/1988, de 28 de diciembre, Reguladora de las Haciendas Locales, y hayan entrado en vigor a partir del 1 de enero de 1994, el cinco por ciento del valor catastral.En la actualidad, v�anse art�culos 69 y 70 del R.D. Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (�B.O.E.� 9 marzo).
b) En el caso de la utilizaci�n o entrega de veh�culos autom�viles:
En el supuesto de entrega, el coste de adquisici�n para el pagador, incluidos los tributos que graven la operaci�n.
En el supuesto de uso, el 20 por ciento anual del coste a que se refiere el p�rrafo anterior. En caso de que el veh�culo no sea propiedad del pagador, dicho porcentaje se aplicar� sobre el valor de mercado que corresponder�a al veh�culo si fuese nuevo.
En el supuesto de uso y posterior entrega, la valoraci�n de esta �ltima se efectuar� teniendo en cuenta la valoraci�n resultante del uso anterior.
c) En los pr�stamos con tipos de inter�s inferiores al legal del dinero, la diferencia entre el inter�s pagado y el inter�s legal del dinero vigente en el per�odo.
d) Por el coste para el pagador, incluidos los tributos que graven la operaci�n, las siguientes rentas:
e) Por su importe, las contribuciones satisfechas por los promotores de planes de pensiones, as� como las cantidades satisfechas por empresarios para hacer frente a los compromisos por pensiones en los t�rminos previstos por la disposici�n adicional primera del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones y su normativa de desarrollo.
Letra e) del apartado 1.� del n�mero 1 del art�culo 47 redactada, con efectos desde el d�a 1 de enero de 2005, por el apartado tres del art�culo cuarto de la Ley 22/2005, de 18 de noviembre, por la que se incorporan al ordenamiento jur�dico espa�ol diversas directivas comunitarias en materia de fiscalidad de productos energ�ticos y electricidad y del r�gimen fiscal com�n aplicable a las sociedades matrices y filiales de estados miembros diferentes, y se regula el r�gimen fiscal de las aportaciones transfronterizas a fondos de pensiones en el �mbito de la Uni�n Europea (�B.O.E.� 19 noviembre).
f) No obstante lo previsto en los p�rrafos anteriores, cuando el rendimiento de trabajo en especie sea satisfecho por empresas que tengan como actividad habitual la realizaci�n de las actividades que dan lugar al mismo, la valoraci�n no podr� ser inferior al precio ofertado al p�blico del bien, derecho o servicio de que se trate.Se considerar� precio ofertado al p�blico el previsto en el art�culo 13 de la Ley 16/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, deduciendo los descuentos ordinarios o comunes. Se considerar�n ordinarios o comunes los descuentos que sean ofertados a otros colectivos de similares caracter�sticas a los trabajadores de la empresa, as� como los descuentos promocionales que tengan car�cter general y se encuentren en vigor en el momento de satisfacer la retribuci�n en especie o que, en otro caso, no excedan del 20 por ciento.
2.� Las ganancias patrimoniales en especie se valorar�n de acuerdo con los art�culos 32 y 35 de esta ley.
2. En los casos de rentas en especie, su valoraci�n se realizar� seg�n las normas contenidas en esta ley. A dicho valor se adicionar� el ingreso a cuenta, salvo que su importe hubiera sido repercutido al perceptor de la renta.
Planes generales de entrega de opciones de compra sobre acciones o participaciones El l�mite m�ximo de reducci�n previsto en el tercer p�rrafo del art�culo 17.2.a) de esta ley se duplicar� para los rendimientos del trabajo en especie, derivados del ejercicio de opciones de compra sobre acciones o participaciones por los trabajadores, que cumplan los siguientes requisitos:
CAP�TULO VM�todos de determinaci�n de la base imponible
M�todos de determinaci�n de la base imponible 1. La cuant�a de los distintos componentes de la base imponible se determinar� con car�cter general por el m�todo de estimaci�n directa.
2. La determinaci�n de los rendimientos de actividades econ�micas se llevar� a cabo a trav�s de los siguientes m�todos:
a) Estimaci�n directa, que se aplicar� como m�todo general, y que admitir� dos modalidades:
La simplificada. Esta modalidad se aplicar� para determinadas actividades econ�micas cuyo importe neto de cifra de negocios, para el conjunto de actividades desarrolladas por el contribuyente, no supere los 600.000 euros en el a�o inmediato anterior, salvo que renuncie a su aplicaci�n, en los t�rminos que reglamentariamente se establezcan.
En los supuestos de renuncia o exclusi�n de la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa, el contribuyente determinar� el rendimiento neto de todas sus actividades econ�micas por la modalidad normal de este m�todo durante los tres a�os siguientes, en las condiciones que reglamentariamente se establezcan.
b) Estimaci�n objetiva de rendimientos para determinadas actividades econ�micas, que se regular� reglamentariamente con arreglo a las siguientes normas:
1.� Los contribuyentes que re�nan las circunstancias previstas en las normas reguladoras de este m�todo, determinar�n sus rendimientos conforme al mismo, salvo que renuncien a su aplicaci�n, en los t�rminos que reglamentariamente se establezcan.
Que determinen el rendimiento neto de alguna actividad econ�mica por el m�todo de estimaci�n directa.
Que el volumen de rendimientos �ntegros en el a�o inmediato anterior supere cualquiera de los siguientes importes:
A estos efectos, s�lo se computar�n las operaciones que deban anotarse en el Libro registro de ventas o ingresos previsto en el art�culo 65.7 del Reglamento de este Impuesto, aprobado por el Real Decreto 214/1999, de 5 de febrero, o en el libro registro de ingresos previsto en el art�culo 40.1 del Reglamento del Impuesto sobre el Valor A�adido, aprobado por Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre, y las operaciones por las que est�n obligados a emitir y conservar facturas, de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturaci�n, aprobado por el Real Decreto 1496/2003, de 28 de noviembre.T�ngase en cuenta que la referencia efectuada en este apartado al art�culo 65.7 del R.D. 214/1999 de 5 febrero, debe entenderse realizada al art�culo 67.7 del R.D. 1775/2004 de 30 de julio, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas (�B.O.E.� 4 agosto).
Que el volumen de las compras en bienes y servicios, excluidas las adquisiciones de inmovilizado, en el ejercicio anterior supere la cantidad de 300.000 euros anuales. En el supuesto de obras o servicios subcontratados, el importe de los mismos se tendr� en cuenta para el c�lculo de este l�mite.
4.� El �mbito de aplicaci�n del m�todo de estimaci�n objetiva se fijar�, entre otros extremos, bien por la naturaleza de las actividades y cultivos, bien por m�dulos objetivos como el volumen de operaciones, el n�mero de trabajadores, el importe de las compras, la superficie de las explotaciones o los activos fijos utilizados, con los l�mites que, para el conjunto de actividades desarrolladas por el contribuyente, se determinen reglamentariamente.
5.� En los supuestos de renuncia de la estimaci�n objetiva, el contribuyente determinar� el rendimiento neto de todas sus actividades econ�micas por el m�todo de estimaci�n directa durante los tres a�os siguientes, en las condiciones que reglamentariamente se establezcan.
3. El m�todo de estimaci�n indirecta se aplicar� de conformidad con lo dispuesto en la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.
En la estimaci�n indirecta de los rendimientos procedentes de actividades econ�micas se tendr�n en cuenta, preferentemente, los signos, �ndices o m�dulos establecidos para la estimaci�n objetiva, cuando se trate de contribuyentes que hayan renunciado a este �ltimo m�todo de determinaci�n de la base imponible.
CAP�TULO VIBase liquidable
Base liquidable general y especial 1. La base liquidable general estar� constituida por el resultado de practicar en la parte general de la base imponible, exclusivamente y por este orden, las reducciones a que se refieren los art�culos 51, 52, 53, 54, 55, 56, 58, 59, 60, 61 y 62 de esta ley, sin que pueda resultar negativa como consecuencia de dichas disminuciones.
La base liquidable especial ser� el resultado de disminuir la parte especial de la base imponible en el remanente, si lo hubiera, de las reducciones previstas en el p�rrafo anterior, sin que pueda resultar negativa como consecuencia de tal disminuci�n.
2. Si la base liquidable general resultase negativa, su importe podr� ser compensado con los de las bases liquidables generales positivas que se obtengan en los cuatro a�os siguientes.
Reducci�n por rendimientos del trabajo 1. Cuando se obtengan rendimientos netos del trabajo, la base imponible se reducir� en los siguientes importes:
2. Esta reducci�n, incrementada en su caso de acuerdo con lo previsto en los art�culos 52 y 53 siguientes, tendr� como l�mite m�ximo el importe de los rendimientos netos del trabajo.
Reducci�n por prolongaci�n de la actividad laboral Los trabajadores activos mayores de 65 a�os que contin�en o prolonguen la actividad laboral, incrementar�n en un 100 por ciento el importe de la reducci�n prevista en el art�culo anterior.
Reducci�n por movilidad geogr�fica Los contribuyentes desempleados inscritos en la oficina de empleo que acepten un puesto de trabajo que exija el traslado de su residencia habitual a un nuevo municipio, en las condiciones que reglamentariamente se determinen, incrementar�n en un 100 por ciento el importe de la reducci�n prevista en el art�culo 51 de esta ley.
Esta reducci�n se aplicar� en el periodo impositivo en el que se produzca el cambio de residencia y en el siguiente.
Reducci�n por cuidado de hijos En concepto de cuidado de hijos la base imponible se reducir� en 1.200 euros anuales, por cada descendiente menor de tres a�os, que genere derecho a la aplicaci�n del m�nimo por descendientes.
En los supuestos de adopci�n o acogimiento, tanto preadoptivo como permanente, esta reducci�n se podr� practicar, con independencia de la edad del menor, en el per�odo impositivo en que se inscriba en el Registro Civil y en los dos siguientes. Cuando la inscripci�n no sea necesaria, la reducci�n se podr� practicar en el per�odo impositivo en que se produzca la resoluci�n judicial o administrativa correspondiente y en los dos siguientes.
Reducci�n por edad 1. Cuando el contribuyente tenga una edad superior a 65 a�os, la base imponible se reducir� en 800 euros anuales.
2. Por cada ascendiente mayor de 65 a�os o discapacitado cualquiera que sea su edad que conviva con el contribuyente y no tenga rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, la base imponible se reducir� en 800 euros anuales.
Reducci�n por asistencia 1. En concepto de asistencia la base imponible se reducir� en 1.000 euros anuales, cuando el contribuyente tenga una edad superior a 75 a�os.
2. Por el mismo concepto y por cada ascendiente mayor de 75 a�os que cumpla los requisitos previstos en el apartado 2 del art�culo anterior, la base imponible se reducir� en 1.000 euros anuales.
Normas comunes para la aplicaci�n de las reducciones por cuidado de hijos, edad y asistencia Para la determinaci�n de las reducciones previstas en los art�culos 54, 55 y 56, se tendr�n en cuenta las siguientes normas:
1.� Cuando dos o m�s contribuyentes tengan derecho a la aplicaci�n de las reducciones respecto de los mismos ascendientes o descendientes, su importe se prorratear� entre ellos por partes iguales.No obstante, cuando los contribuyentes tengan distinto grado de parentesco con el ascendiente o descendiente, la aplicaci�n de la reducci�n corresponder� a los de grado m�s cercano, salvo que �stos no tengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, en cuyo caso corresponder� a los del siguiente grado.
2.� No proceder� la aplicaci�n de estas reducciones cuando los ascendientes presenten declaraci�n por este Impuesto o la solicitud de devoluci�n prevista en el art�culo 100 de esta ley.
3.� La determinaci�n de las circunstancias personales y familiares que deban tenerse en cuenta a efectos de lo establecido en los art�culos 54, 55 y 56 de esta ley, se realizar� atendiendo a la situaci�n existente en la fecha de devengo del Impuesto.
4.� Para la aplicaci�n de las reducciones por edad y por asistencia correspondientes a los ascendientes, ser� necesario que �stos convivan con el contribuyente, al menos, la mitad del per�odo impositivo.
Entre otros casos, se considerar� que conviven con el contribuyente los ascendientes discapacitados que, dependiendo del mismo, sean internados en centros especializados.
Reducciones por discapacidad Adicionalmente a las reducciones anteriores se minorar� la base imponible en los siguientes supuestos:
Reducci�n por discapacidad del contribuyente. Los contribuyentes discapacitados reducir�n la base imponible en 2.000 euros anuales. Dicha reducci�n ser� de 5.000 euros anuales, si el grado de minusval�a es igual o superior al 65 por ciento.
Reducci�n por discapacidad de ascendientes o descendientes. Por cada uno de los descendientes que genere derecho a la aplicaci�n del m�nimo por descendientes a que se refiere el art�culo 43, o de los ascendientes que genere derecho a la reducci�n por edad a que se refiere el apartado 2 del art�culo 55, ambos de esta ley, que sean discapacitados, cualquiera que sea su edad, la base imponible se reducir� en 2.000 euros anuales. Dicha reducci�n ser� de 5.000 euros anuales, si el grado de minusval�a es igual o superior al 65 por ciento.
Reducci�n por discapacidad de trabajadores activos. Los contribuyentes discapacitados que obtengan rendimientos del trabajo como trabajadores activos reducir�n la base imponible en 2.800 euros anuales.Dicha reducci�n ser� de 6.200 euros anuales para los trabajadores activos discapacitados que acrediten necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida, o un grado de minusval�a igual o superior al 65 por ciento.
El importe m�ximo de las reducciones a practicar en la base imponible por este concepto y por la reducci�n por rendimientos del trabajo prevista en el art�culo 51 de esta ley, incrementada en su caso de acuerdo con lo se�alado en los art�culos 52 y 53, no podr� superar la cuant�a de los rendimientos netos del trabajo.
Reducci�n por gastos de asistencia de los discapacitados. En concepto de gastos de asistencia, los contribuyentes discapacitados que acrediten necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida, o un grado de minusval�a igual o superior al 65 por ciento, reducir�n la base imponible en 2.000 euros anuales.Por cada ascendiente o descendiente que genere el derecho a la reducci�n prevista en el apartado 2 anterior, y que acredite necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida, o un grado de minusval�a igual o superior al 65 por ciento, la base imponible se reducir� en 2.000 euros anuales.
5. Para la aplicaci�n de las reducciones previstas en los apartados 1, 2 y 4 de este art�culo se tendr�n en cuenta los requisitos previstos en el art�culo 57 de esta ley.
6. A los efectos de este Impuesto, tendr�n la consideraci�n de discapacitados los contribuyentes que acrediten, en las condiciones que reglamentariamente se establezcan, un grado de minusval�a igual o superior al 33 por ciento.En particular, se considerar� acreditado un grado de minusval�a igual o superior al 33 por ciento en el caso de los pensionistas de la Seguridad Social que tengan reconocida una pensi�n de incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez y en el caso de los pensionistas de clases pasivas que tengan reconocida una pensi�n de jubilaci�n o retiro por incapacidad permanente para el servicio o inutilidad. Igualmente, se considerar� acreditado un grado de minusval�a igual o superior al 65 por ciento, cuando se trate de minusv�lidos cuya incapacidad sea declarada judicialmente, aunque no alcance dicho grado.
Reducciones por aportaciones a patrimonios protegidos de las personas discapacitadas 1. Las aportaciones al patrimonio protegido del contribuyente discapacitado efectuadas por las personas que tengan con el discapacitado una relaci�n de parentesco en l�nea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, as� como por el c�nyuge del discapacitado o por aquellos que lo tuviesen a su cargo en r�gimen de tutela o acogimiento, dar�n derecho a reducir la base imponible del aportante, con el l�mite m�ximo de 8.000 euros anuales.
El conjunto de las reducciones practicadas por todas las personas que efect�en aportaciones a favor de un mismo patrimonio protegido no podr� exceder de 24.250 euros anuales.
A estos efectos, cuando concurran varias aportaciones a favor de un mismo patrimonio protegido, las reducciones correspondientes a dichas aportaciones habr�n de ser minoradas de forma proporcional sin que, en ning�n caso, el conjunto de las reducciones practicadas por todas las personas f�sicas que realicen aportaciones a favor de un mismo patrimonio protegido pueda exceder de 24.250 euros anuales.
2. Las aportaciones que excedan de los l�mites previstos en el apartado anterior dar�n derecho a reducir la base imponible de los cuatro per�odos impositivos siguientes, hasta agotar, en su caso, en cada uno de ellos los importes m�ximos de reducci�n.
Lo dispuesto en el p�rrafo anterior tambi�n resultar� aplicable en los supuestos en que no proceda la reducci�n por insuficiencia de base imponible.
Cuando concurran en un mismo per�odo impositivo reducciones de la base imponible por aportaciones efectuadas en el ejercicio con reducciones de ejercicios anteriores pendientes de aplicar, se practicar�n en primer lugar las reducciones procedentes de los ejercicios anteriores, hasta agotar los importes m�ximos de reducci�n.
3. Trat�ndose de aportaciones no dinerarias se tomar� como importe de la aportaci�n el que resulte de lo previsto en el art�culo 18 de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de r�gimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo.
Estar�n exentas del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto en el aportante con ocasi�n de las aportaciones a los patrimonios protegidos.
4. No generar�n el derecho a reducci�n las aportaciones de elementos afectos a la actividad que realicen los contribuyentes por el Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas que realicen actividades econ�micas.
En ning�n caso dar�n derecho a reducci�n las aportaciones efectuadas por el propio contribuyente discapacitado titular del patrimonio protegido.
5. La disposici�n en el per�odo impositivo en que se realiza la aportaci�n o en los cuatro siguientes de cualquier bien o derecho aportado al patrimonio protegido de la persona con discapacidad determinar� las siguientes obligaciones fiscales:
a) Si el aportante fue un contribuyente del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, dicho aportante deber� integrar en la base imponible del per�odo impositivo en que se produzca el acto de disposici�n, las cantidades reducidas de la base imponible correspondientes a las disposiciones realizadas m�s los intereses de demora que proceden.
b) Cualquiera que haya sido el aportante, el titular del patrimonio protegido que recibi� la aportaci�n deber� integrar en la base imponible del per�odo impositivo en que se produzca el acto de disposici�n, la cantidad que hubiera dejado de integrar en el per�odo impositivo en que recibi� la aportaci�n como consecuencia de la aplicaci�n de lo dispuesto en el apartado 4 del art�culo 16 de esta ley, m�s los intereses de demora que procedan.En los casos en que la aportaci�n se hubiera realizado al patrimonio protegido de los parientes, c�nyuges o personas a cargo de los trabajadores en r�gimen de tutela o acogimiento, a que se refiere el apartado 1 de este art�culo, por un sujeto pasivo del Impuesto sobre Sociedades, la obligaci�n descrita en el p�rrafo anterior deber� ser cumplida por dicho trabajador.
c) A los efectos de lo dispuesto en el apartado 5 del art�culo 43 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, el trabajador titular del patrimonio protegido deber� comunicar al empleador que efectu� las aportaciones, las disposiciones que se hayan realizado en el per�odo impositivo.En los casos en que la disposici�n se hubiera efectuado en el patrimonio protegido de los parientes, c�nyuges o personas a cargo de los trabajadores en r�gimen de tutela o acogimiento, la comunicaci�n a que se refiere el p�rrafo anterior tambi�n deber� efectuarla dicho trabajador.
La falta de comunicaci�n o la realizaci�n de comunicaciones falsas, incorrectas o inexactas constituir� infracci�n tributaria leve. Esta infracci�n se sancionar� con multa pecuniaria fija de 400 euros.
A los efectos previstos en este apartado, trat�ndose de bienes o derechos homog�neos se entender� que fueron dispuestos los aportados en primer lugar.
No se aplicar� lo dispuesto en este apartado en caso de fallecimiento del titular del patrimonio protegido, del aportante o de los trabajadores a los que se refiere el apartado 2 del art�culo 43 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.
Reducciones por aportaciones y contribuciones a sistemas de previsi�n social Podr�n reducirse en la base imponible las siguientes aportaciones y contribuciones a sistemas de previsi�n social:
1. Las aportaciones realizadas por los part�cipes a planes de pensiones, incluyendo las contribuciones del promotor que le hubiesen sido imputadas en concepto de rendimiento del trabajo.
Apartado 1 del art�culo 60 redactado, con efectos desde el d�a 1 de enero de 2005, por el apartado cuatro del art�culo cuarto de la Ley 22/2005, de 18 de noviembre, por la que se incorporan al ordenamiento jur�dico espa�ol diversas directivas comunitarias en materia de fiscalidad de productos energ�ticos y electricidad y del r�gimen fiscal com�n aplicable a las sociedades matrices y filiales de estados miembros diferentes, y se regula el r�gimen fiscal de las aportaciones transfronterizas a fondos de pensiones en el �mbito de la Uni�n Europea (�B.O.E.� 19 noviembre).
2. Las aportaciones y contribuciones a mutualidades de previsi�n social que cumplan los siguientes requisitos:
1.� Las cantidades abonadas en virtud de contratos de seguro concertados con mutualidades de previsi�n social por profesionales no integrados en alguno de los reg�menes de la Seguridad Social, en la parte que tenga por objeto la cobertura de las contingencias previstas en el art�culo 8.6 del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones siempre que no hayan tenido la consideraci�n de gasto deducible para los rendimientos netos de actividades econ�micas, en los t�rminos que prev� el segundo p�rrafo de la regla 1.� del art�culo 28 de esta ley.
2.� Las cantidades abonadas en virtud de contratos de seguro concertados con mutualidades de previsi�n social por profesionales o empresarios individuales integrados en cualquiera de los reg�menes de la Seguridad Social, en la parte que tenga por objeto la cobertura de las contingencias previstas en el art�culo 8.6 del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones.
3.� Las cantidades abonadas en virtud de contratos de seguro concertados con mutualidades de previsi�n social por trabajadores por cuenta ajena o socios trabajadores, incluidas las contribuciones del promotor que les hubiesen sido imputadas en concepto de rendimientos del trabajo, cuando se efect�en de acuerdo con lo previsto en la disposici�n adicional primera del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones, con inclusi�n del desempleo para los citados socios trabajadores.
b) Los derechos consolidados de los mutualistas s�lo podr�n hacerse efectivos en los supuestos previstos, para los planes de pensiones, por el art�culo 8.8 del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones.Si se dispusiera, total o parcialmente, de tales derechos consolidados en supuestos distintos, el contribuyente deber� reponer las reducciones en la base imponible indebidamente practicadas, mediante las oportunas declaraciones-liquidaciones complementarias, con inclusi�n de los intereses de demora. A su vez, las cantidades percibidas por la disposici�n anticipada de los derechos consolidados tributar�n como rendimientos del capital mobiliario, salvo que provengan de los contratos de seguro a que se refiere el apartado 3.� del p�rrafo a) de este apartado 2, en cuyo caso, tributar�n como rendimientos del trabajo.
3. Las primas satisfechas a los planes de previsi�n asegurados. Los planes de previsi�n asegurados se definen como contratos de seguro que deben cumplir los siguientes requisitos:
a) El contribuyente deber� ser el tomador, asegurado y beneficiario. No obstante, en el caso de fallecimiento, podr� generar derecho a prestaciones en los t�rminos previstos en el texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones.
b) Las contingencias cubiertas deber�n ser, �nicamente, las previstas en el art�culo 8.6 del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones, y deber�n tener como cobertura principal la de jubilaci�n. S�lo se permitir� la disposici�n anticipada, total o parcial, en estos contratos en los supuestos previstos en el art�culo 8.8 del citado texto refundido. En dichos contratos no ser� de aplicaci�n lo dispuesto en los art�culos 97 y 99 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro.
d) En el condicionado de la p�liza se har� constar de forma expresa y destacada que se trata de un plan de previsi�n asegurado. La denominaci�n Plan de Previsi�n Asegurado y sus siglas quedan reservadas a los contratos de seguro que cumplan los requisitos previstos en esta ley.
e) Reglamentariamente se establecer�n los requisitos y condiciones para la movilizaci�n de la provisi�n matem�tica a otro plan de previsi�n asegurado.
En los aspectos no espec�ficamente regulados en los p�rrafos anteriores y sus normas de desarrollo, el r�gimen financiero y fiscal de las aportaciones, contingencias y prestaciones de estos contratos se regir� por la normativa reguladora de los planes de pensiones, salvo los aspectos financiero-actuariales de las provisiones t�cnicas correspondientes. En particular, los derechos en un plan de previsi�n asegurado no podr�n ser objeto de embargo, traba judicial o administrativa hasta el momento en que se cause el derecho a la prestaci�n o en que se hagan efectivos en los supuestos de enfermedad grave o desempleo de larga duraci�n.
4. El conjunto de las aportaciones anuales m�ximas que pueden dar derecho a reducir la base imponible realizadas a los sistemas de previsi�n social previstos en los apartados 1, 2 y 3 anteriores, incluyendo, en su caso, las que hubiesen sido imputadas por los promotores, no podr�n exceder de las cantidades previstas en el art�culo 5.3 del texto refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones.
Las prestaciones percibidas tributar�n en su integridad sin que en ning�n caso puedan minorarse en las cuant�as correspondientes a los excesos de las aportaciones y contribuciones.
5. Los l�mites de estas reducciones ser�n:
a) 8.000 euros anuales para la suma de las aportaciones a planes de pensiones, mutualidades de previsi�n social y los planes de previsi�n asegurados previstos en el apartado 3 anterior, realizadas por los part�cipes, mutualistas o asegurados.No obstante, en el caso de part�cipes, mutualistas o asegurados mayores de cincuenta y dos a�os, el l�mite anterior se incrementar� en 1.250 euros adicionales por cada a�o de edad del part�cipe, mutualista o asegurado que exceda de cincuenta y dos, y con el l�mite m�ximo de 24.250 euros para part�cipes, mutualistas o asegurados de 65 a�os o m�s.
A estos efectos, no se computar�n las contribuciones empresariales a que se refiere el p�rrafo b) siguiente.
b) Las cantidades previstas en el p�rrafo a) anterior, para las contribuciones empresariales realizadas por los promotores de planes de pensiones de empleo o mutualidades de previsi�n social que act�en como instrumento de previsi�n social empresarial a favor de los part�cipes o mutualistas e imputadas a los mismos.Las aportaciones propias que el empresario individual realice a mutualidades de previsi�n social o a planes de pensiones de empleo de los que, a su vez, sea promotor y part�cipe o mutualista se entender�n incluidas dentro de este mismo l�mite.
Apartado 5 del art�culo 60 redactado, con efectos desde el d�a 1 de enero de 2005, por el apartado cuatro del art�culo cuarto de la Ley 22/2005, de 18 de noviembre, por la que se incorporan al ordenamiento jur�dico espa�ol diversas directivas comunitarias en materia de fiscalidad de productos energ�ticos y electricidad y del r�gimen fiscal com�n aplicable a las sociedades matrices y filiales de estados miembros diferentes, y se regula el r�gimen fiscal de las aportaciones transfronterizas a fondos de pensiones en el �mbito de la Uni�n Europea (�B.O.E.� 19 noviembre).
6. Los part�cipes, mutualistas o asegurados que hubieran efectuado aportaciones a los sistemas de previsi�n social a que se refiere este art�culo, podr�n reducir en los cinco ejercicios siguientes las cantidades aportadas incluyendo, en su caso, las aportaciones del promotor que les hubiesen sido imputadas, que no hubieran podido ser objeto de reducci�n en la base imponible por insuficiencia de la misma. Esta regla no resultar� de aplicaci�n a las aportaciones y contribuciones que excedan de los l�mites m�ximos previstos en los apartados 4 y 5 anteriores.
7. Con independencia de las reducciones realizadas de acuerdo con los l�mites anteriores, los contribuyentes cuyo c�nyuge no obtenga rentas a integrar en la base imponible, o las obtenga en cuant�a inferior a 8.000 euros anuales, podr�n reducir en la base imponible las aportaciones realizadas a planes de pensiones, a mutualidades de previsi�n social y a planes de previsi�n asegurados de los que sea part�cipe, mutualista o titular dicho c�nyuge, con el l�mite m�ximo de 2.000 euros anuales.Estas aportaciones no estar�n sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
Reducciones por aportaciones y contribuciones a planes de pensiones, mutualidades de previsi�n social y planes de previsi�n asegurados constituidos a favor de personas con minusval�a 1. Las aportaciones realizadas a planes de pensiones a favor de personas con un grado de minusval�a igual o superior al 65 por ciento, de acuerdo con lo previsto en la disposici�n adicional d�cima de esta ley, podr�n ser objeto de reducci�n en la base imponible con los siguientes l�mites m�ximos:
a) Las aportaciones anuales realizadas a planes de pensiones a favor de personas con minusval�a con las que exista relaci�n de parentesco o tutor�a, con el l�mite de 8.000 euros anuales.Ello sin perjuicio de las aportaciones que puedan realizar a sus propios planes de pensiones, de acuerdo con los l�mites establecidos en el art�culo 60 de esta ley.
b) Las aportaciones anuales realizadas por las personas minusv�lidas part�cipes, con el l�mite de 24.250 euros anuales.El conjunto de las reducciones practicadas por todas las personas que realicen aportaciones a favor de un mismo minusv�lido, incluidas las del propio minusv�lido, no podr� exceder de 24.250 euros anuales. A estos efectos, cuando concurran varias aportaciones a favor del minusv�lido, habr�n de ser objeto de reducci�n, en primer lugar, las aportaciones realizadas por el propio minusv�lido, y s�lo si las mismas no alcanzaran el l�mite de 24.250 euros se�alado, podr�n ser objeto de reducci�n las aportaciones realizadas por otras personas a su favor en la base imponible de �stas, de forma proporcional sin que, en ning�n caso, el conjunto de las reducciones practicadas por todas las personas que realizan aportaciones a favor de un mismo minusv�lido pueda exceder de 24.250 euros.
2. El r�gimen regulado en este art�culo tambi�n ser� de aplicaci�n a las aportaciones a mutualidades de previsi�n social y prestaciones de las mismas, a favor de minusv�lidos que cumplan los requisitos previstos en la disposici�n adicional d�cima de esta ley, y a las primas satisfechas a los planes de previsi�n asegurados y las prestaciones de los mismos que cumplan los requisitos previstos en el art�culo 60 y en la disposici�n adicional d�cima de esta ley. En tal caso, los l�mites establecidos en el apartado 1 anterior ser�n conjuntos para las aportaciones a planes de pensiones, mutualidades de previsi�n social y planes de previsi�n asegurados.
La disposici�n de derechos consolidados de estas mutualidades de previsi�n social en supuestos distintos de los previstos en la citada disposici�n adicional d�cima tendr� las consecuencias previstas en el art�culo 60.2.b), segundo p�rrafo, de esta ley.
3. Las aportaciones a los planes de pensiones, mutualidades de previsi�n social y a los planes de previsi�n asegurados constituidos a favor de personas con minusval�a, realizadas por las personas a las que se refiere el apartado 1 de la disposici�n adicional d�cima de esta ley, no estar�n sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
Reducciones por pensiones compensatorias Las pensiones compensatorias a favor del c�nyuge y las anualidades por alimentos, con excepci�n de las fijadas en favor de los hijos del contribuyente, satisfechas ambas por decisi�n judicial, podr�n ser objeto de reducci�n en la base imponible.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
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in fine