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Autor Tema: Va de militares (Leído 287417 veces)
« Respuesta #3280 en: 06 de Mayo de 2019, 00:00:21 am »
Para solucionarlo ya están Milhouse y los Marqueses de Galapagar.
« Respuesta #3281 en: 07 de Mayo de 2019, 14:44:04 pm »
Tráfico de drogas en la academia militar de Talarn
El Juzgado Togado Territorial de Barcelona investiga una denuncia del director del centro de formación de suboficiales del Ejército sobre trapicheo de estupefacientes
Imagen de archivo de la Academia General Básica de Suboficiales.
07 DE MAYO DE 2019 (01:04 H.)
La justicia pone la lupa en la Academia General Básica de Suboficiales, y lo hace por un presunto delito de tráfico de drogas. Un juzgado ha incoado un sumario para esclarecer los hechos denunciados por el coronel director de esta academia situada en Talarn (Lérida).
El asunto ha recaído en el Juzgado Togado Militar Territorial nº 31, con sede en Barcelona, pero por estar vacante la plaza la instrucción la ha asumido un juez militar de Zaragoza.
En esta academia se imparte la enseñanza militar para el ingreso en la Escala de Suboficiales (que agrupa a sargentos, sargentos primeros, brigadas, subtenientes y suboficiales mayor), así como el curso de actualización para el ascenso a brigada del Cuerpo General del Ejército de Tierra, el curso de actualización para el ascenso a cabo mayor del Ejército de Tierra y las jornadas de actualización para subtenientes seleccionados para el ascenso a suboficial mayor.
Como se ha indicado, fue el coronel director de la Academia General Básica de Suboficiales quien puso los hechos en conocimiento del Juzgado Togado Militar Territorial nº 31. Entendía que podían ser constitutivos de algunos de los delitos que el Código Penal Militar recoge en el Libro II, Titulo IV-Delitos contra los deberes del servicio-, Capitulo VII-Delitos contra la eficacia en el servicio-.
Concretamente, el artículo 76 del Código Penal Militar establece que “el militar que cometiere alguno de los delitos previstos en los artículos 368 a 371 del Código Penal en instalaciones afectas a las Fuerzas Armadas o a la Guardia Civil, buques de guerra, buques de la Guardia Civil, aeronaves militares, campamentos o durante ejercicios u operaciones, será castigado con las penas allí establecidas incrementadas en un quinto de su límite máximo, salvo que el lugar de comisión o la condición de autoridad o funcionarial del sujeto activo del delito hayan sido tenidas en cuenta por el referido Código al describir o sancionar el delito. Todo ello sin perjuicio de la aplicación del artículo 21 del presente Código. Serán asimismo aplicables por los Tribunales Militares los artículos 372 a 378 del Código Penal”.
Todos estos artículos del Código Penal persiguen a quienes “ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines”, que implica varios años de cárcel, según distintas circunstancias.
ECD ha tratado de ampliar la información sobre este caso. Sin embargo, desde el tribunal en el que se instruye el caso y también desde el Tribunal Militar Central explican que el caso se encuentra bajo secreto sumarial, por lo que no pueden facilitar más información sobre esos hechos sucedidos en la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn y que llevaron al director del centro a denunciarlos ante la justicia militar.
EN EL ‘ELCANO’ Y EN LA BASE DE LA LEGIÓN
De confirmarse por los tribunales que se ha producido un delito de tráfico de drogas en la academia de Talarn, se sumaría a algún otro suceso similar que ha ocurrido en el seno de las Fuerzas Armadas.
El más llamativo fue el del buque escuela de la Armada, el ‘Juan Sebastián Elcano’. Al regresar del crucero de instrucción en el que se forman los marinos de la Armada, la Guardia Civil encontró 127 kilos de cocaína durante un registro al buque escuela en el arsenal de La Carraca (Cádiz).
El caso, que tuvo una gran repercusión, provocó que a partir de entonces se intensificaran los controles sorpresa en buques y vehículos de las Fuerzas Armadas. También se descubrió a un legionario de Viator (Almería) con varias mochilas cargadas de hachís.
« Respuesta #3282 en: 08 de Mayo de 2019, 08:08:30 am »
Familias de militares aprovechan la base aérea de Tablada como parking de la Feria de Sevilla
Quejas internas por el uso de las instalaciones para personal ajeno y más allá del horario laboral
Entrada al acuartelamiento de Tablada (Sevilla).
photo_cameraEntrada al acuartelamiento de Tablada (Sevilla).
08/05/19 access_time 1:04
Más de tres millones de personas visitan cada año la Feria de Abril de Sevilla, que este año, por la Semana Santa, comenzó el pasado sábado 4 de mayo. Es uno de los grandes acontecimientos de la capital de Andalucía, que atrae a visitantes y mueve a miles de sevillanos, que acuden al recinto Real de la Feria y recorren las casetas típicas.
A menos de trescientos metros de uno de los acceso al recinto de la Feria de Abril se encuentra el Acuartelamiento Aéreo de Tablada, donde se ubican la Dirección de Enseñanza del Mando de Personal del Ejército del Aire, el Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA) y la Maestranza Aérea de Sevilla (MAESE).
Confidencial Digital ha podido conocer, por denuncias de personal del acuartelamiento, que durante la celebración de la Feria de Abril de Sevilla estas instalaciones del Ejército del Aire se convierte en un auténtico aparcamiento para personas, también ajenas a la base, que aprovechan para poder estacionar su coche particular y acudir al Real.
Pases de acceso para personas ajenas
Fuentes internas del Acuartelamiento de Tablada explican a ECD que esta situación se da desde hace años, y en este 2019 no ha cambiado la situación. Todo parte del hecho de que, durante los días que dura la Feria de Abril, la Policía Local de Sevilla establece controles de acceso a los alrededores del recinto del Real de la Feria.
Los vecinos del barrio tienen que realizar una serie de gestiones con el ayuntamiento y el distrito de Los Remedios para obtener un permiso con el que, como residentes, pueden entrar con sus coches en esa zona.
Para los militares que trabajan en Tablada, la Sección de Identificación del acuartelamiento gestiona unos permisos para que los policías locales les permitan entrar y salir de esa zona cuando acuden al acuartelamiento.
Consultados por ECD, los responsables de Tablada aseguran que “el Acuartelamiento expide autorizaciones de entrada de acuerdo con las normas al respecto. Dadas las especiales circunstancias de la Feria de abril, el Ayuntamiento de Sevilla exige un pase específico durante este periodo”.
Sin embargo, las fuentes internas de este acuartelamiento del Aire explican que desde hace años, incluso en la época anterior a la del actual coronel, en el Acuartelamiento de Tablada se expiden pases de vehículos durante la Feria de Abril para personas ajenas a la base.
En muchos casos, se trata de familiares de militares de dicha base; en otros casos, de personalidades, mandos de Fuerzas de Seguridad...
Ninguno de ellos, como es obvio, accede esos días al Acuartelamiento de Tablada para trabajar allí, sino que aprovecha el pase que le expiden para poder aparcar su coche en el interior de dicho acuartelamiento y acudir al Real de la Feria, que como se ha indicado antes, se encuentra sólo a unos 300 metros.
Vea uno de esos pases para vehículos expedido por el acuartelamiento, el año pasado. La beneficiaria fue la esposa de un suboficial destinado en Tablada. ECD ha decidido ocultar todos los datos personales e identificativos del pase:
Pase de vehículo de la Feria de Abril.
Aparcamiento en el campo de fútbol
Esta práctica, que lleva años en funcionamiento, ha provocado la indignación de algunas personas conocedoras, que han decidido denunciarla para tratar de poner fin a lo que ellos consideran “una injusticia” y un trato de favor hacia familiares y amigos de mandos y otros militares del Acuartelamiento de Tablada.
Las fuentes consultadas por ECD explican que durante la Feria de Abril, el espacio de hierba dedicado a un campo de fútbol dentro del acuartelamiento se convierte en un amplio parking, en el que según algunos llegan a aparcar hasta 200 personas para ir a la feria. Se instalan unos cordones y militares tienen que controlar el estacionamiento de las personas con este pase del Acuartelamiento de Tablada.
Además, pese a que en estos días de Feria de Abril el horario laboral de esta base sevillana del Ejército del Aire empieza a las 7:30 y termina a las 12:30, el permiso expedido permite superar los filtros de la Policía Local más allá de esas horas.
« Respuesta #3283 en: 08 de Mayo de 2019, 15:46:18 pm »
Cita de: Der Kaiser en 06 de Mayo de 2019, 00:00:21 am
Mejor vox
« Respuesta #3284 en: 08 de Mayo de 2019, 17:25:30 pm »
Cita de: sincadenas en 08 de Mayo de 2019, 15:46:18 pm
Mejor Milhouse, los Marqueses y VOX, todos juntitos.
« Respuesta #3285 en: 08 de Mayo de 2019, 21:30:56 pm »
Hoy he escuchado a la Monasterio,esa que habla como el Aznar....sin abrir la boca y decía que cuando entren en Madrid ,los que se van a reír son ellos.
Por eso yo voy a votar a vox...para reírme
« Respuesta #3286 en: 10 de Mayo de 2019, 12:17:10 pm »
https://youtu.be/rDGDkIjgh10
« Respuesta #3287 en: 11 de Mayo de 2019, 08:20:07 am »
Por qué la soldado Noemí no consiguió que la Justicia militar creyera que fue violada
Un tribunal castrense de Sevilla ha absuelto a un acusado de violación y ha archivado la causa de una presunta agresión sexual en grupo.
11 mayo, 2019 03:14
“Me han sobado todos (...) Qué voy a hacer si son mis jefes. Me he sentido como un cacho de carne”. La soldado de 36 años Noemí M. presentó una denuncia ante la Policía Nacional el 12 de diciembre de 2017. Contó que, tras una noche de copas con varios compañeros del cuartel de Bobadilla, en Antequera (Málaga), había sufrido una violación en grupo. En ella, dijo, habrían participado algunos de sus superiores.
“Es que no veas cómo vienes. Un día de estos te voy a drogar”. Esas fueron algunas de las palabras que dijo haber escuchado en un pub horas antes de volver al acuartelamiento, donde se habrían producido los hechos.
Noemí M. contó a los agentes policiales que pensaba que le habían echado algún tipo de estupefaciente en la bebida para después aprovecharse de ella. Añadió que, tres meses antes, otro compañero de cuartel también la había agredido sexualmente pero que no había denunciado en su momento por vergüenza.
Aquella denuncia, adelantada por EL ESPAÑOL, derivó en dos casos judiciales distintos. Pero ahora la justicia castrense ha archivado el primero de ellos, el de la violación grupal, y ha absuelto al soldado investigado por un “delito de abuso sexual sobre otro militar en lugares afectos a las fuerzas armadas”, recogido en el código penal militar.
El Prenda, vitoreado en la Feria de Sevilla: condenado a 9 años, disfruta de su libertad
Silvia GilSergio, el autor del vídeo, ha reconocido que algunas personas lo “vitoreaban” durante su paseo por la Feria de Abril.
En ambos casos, los jueces castrenses no encuentran probado ninguno de los hechos denunciados por la soldado, perteneciente al grupo de Policía del Ejército del Aire. Las dos resoluciones judiciales, a las que ha tenido acceso este periódico, no otorgan credibilidad ni verosimilitud en las pruebas a la narración de los hechos dada por Noemí M.
En el fallo de la absolución de su compañero se explica que el encuentro sexual de septiembre de 2017 entre ambos fue voluntario y que ella accede al sexo anal porque se encuentra con la menstruación. También se subraya que, según reconoció la propia soldado, ella amenazó al militar con contarle el encuentro a su novia si éste le explicaba a alguien del cuartel que ella había manchado las sábanas de sangre.
Por otro lado, en el auto de archivo de la causa por la presunta violación grupal el Tribunal Togado Militar número 2 de Sevilla señala, en base a un análisis de cabello de la soldado realizado por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid, que Noemí M. es una consumidora habitual de éxtasis -una peligros droga recreativa- y que en dicho estudio no se pudo “apreciar ninguna sustancia que produzca los efectos descritos por la denunciante”.
“Desde los seis meses anteriores a la toma de muestra, los análisis son compatibles con la exposición repetida a MDMA (éxtasis)”, añade el fallo. Éste, además, recoge que en el dictamen del perito forense “no se objetivan hallazgos de interés en genitales externos ni internos, ni en el resto de superﬁcie corporal".
En el fallo del tribunal se afirma también que, en base a un estudio genético de dos restos de semen aparecidos en las medias de la denunciante, “se obtiene el perﬁl genético de un varón desconocido, no siendo coincidente con ninguno de los perﬁles genéticos obtenidos” de los compañeros a los que ella acusó.
Entrada al cuartel de Bobadilla, en Antequera (Málaga).
Entrada al cuartel de Bobadilla, en Antequera (Málaga). EE
La militar Noemí M., nacida en Málaga en julio de 1982, presentó una denuncia a las 14.02 horas del 12 de diciembre de 2017. Aseguró que fue violada en grupo durante la madrugada del 10 al 11 de dicho mes en el cuartel de Bobadilla. En un principio no dio una cifra concreta de cuántas personas podrían haber participado en la agresión sexual. Semanas más tarde dijo recordar que eran dos.
Noemí M. contó que, con motivo de la patrona del Ejército del Aire, la Virgen Loreto, estuvo de celebración en el cuartel durante las primeras horas del día y que sobre las 16 horas de la tarde del 10 de diciembre ella y un grupo de entre 10 y 15 compañeros se trasladaron al pub Gabana de Bobadilla para tapear algo. La mujer contó que habló con casi todos ellos, que consumió dos copas y cerveza en botellín, y que hubo un momento en que ausentó para ir al baño.
En ese instante, dejó su botellín en la barra junto a dos compañeros, un cabo mayor y un sargento primero. Al volver del retrete notó en la cerveza un sabor amargo. En el pub Gabanna se sintió acosada por esos dos superiores. La víctima de la supuesta violación contó que el cabo mostró un “especial interés” por ella y su vida, “acercándose más de lo debido” -le acarició la pierna-.
Según su relato de la denuncia, ella notó otra mano que le tocaba el muslo por la parte trasera. Reaccionó dando un manotazo. Al poco, otros dos militares, no recordaba quiénes, se acercaron y le dijeron al oído: “Es que no veas cómo vienes”.
La mujer, dijo, creía que en esos momentos ya debía de estar drogada porque no lograba recordar sus rostros. “Me sentí muy incómoda, con ganas de llorar por su comportamiento, tocándome y diciéndome groserías”.
Durante la noche, la mujer salió a la puerta del local a fumar. Le contó lo ocurrido a un compañero. “Me han sobado todos (...) Qué voy a hacer si son mis jefes (...) Me he sentido como un cacho de carne”.
Noemí M. explicó también a la Policía que esa noche tenía planeado dormir en la habitación de una compañera que se marchó a su domicilio familiar, aunque se fue sin darle las llaves. Dijo que a la una de la madrugada del 11 de diciembre un compañero que la vio aturdida la acompañó hasta el cuartel y la ayudó a ponerse el pijama en el vestuario. Ella era incapaz. La dejó durmiendo en una habitación que suelen ocupar los cocineros cuando se quedan a dormir en el recinto.
Aquella noche la habitación estaba vacía. La llave estaba puesta en el pomo. Durante los días siguientes, según iba recordando más detalles de lo sucedido, la mujer amplió en dos ocasiones su denuncia, y otras cinco más a posteriori. Contó que se había notado doloridos sus genitales, el labio superior de la boca y el costado izquierdo a la altura del pecho.
Olor a preservativo
La denunciante dijo ante los policías que aquel día no bebió mucho, que nunca se había sentido así tras una noche de borrachera y que recordaba dentro de su habitación al menos a dos hombres entre luces y sombras: uno de tez morena y otro junto a ella, muy cerca de su rostro, que le lamía el pecho izquierdo. Añadió otro detalle: recordaba haber olido a preservativo.
Durante la instrucción del caso se aportó el informe presentado por la soldado al superior del acuartelamiento. La militar dio algunos detalles más. Contó que tras ir al baño de aquel pub volvió, leyó algunos mensajes y no pudo contestarlos.
“No me encontraba en mis plenas facultades. A partir de las 00.00 horas no recuerdo absolutamente nada”, le explicó a su jefe. “En medio de la noche, mientras dormía, me desperté con ganas de ir al baño, sintiéndome desubicada y desorientada, necesitando largo tiempo para salir de la habitación. No recuerdo como volví a la habitación”.
La mujer aportó a los investigadores toda la ropa que vistió aquella noche y también la que llevaba puesta al despertarse a la mañana siguiente: un vestido, un saco de dormir, el pijama, su sujetador, las bragas, unas medias… La Brigada Provincial de la Policía Científica de Málaga confirmó la existencia de dos restos de semen en las medias de la presunta víctima.
La Policía Nacional llamó a declarar a 13 personas, todas militares destacados en el citado cuartel malagueño. Nueve de esas 13 personas, todos varones, aceptaron someterse a una prueba de ADN. Todos negaron las acusaciones. Ahora saben que el caso se ha sobreseído, aunque cabe recurso de apelación.
La militar Noemí M., de 36 años, denunció haber sufrido dos violaciones.
La militar Noemí M., de 36 años, denunció haber sufrido dos violaciones. EE
"Busco a tu novia y se lo cuento"
En esa denuncia Noemí M. también contó que no era la primera vez que un compañero de cuartel la violaba. Relató que la noche del 5 de septiembre de 2017 él y otro soldado comenzaron a besarse y a tocarse en uno de los cuartos del recinto militar. En ese momento un cabo abrió la puerta de la habitación. Al verlos tumbados en la cama besándose, pidió perdón, cerró la puerta y se marchó a otra habitación situada a unos 12 metros de distancia.
Según la sentencia que ha absuelto al imputado, Noemí M. vio llegar a aquel cabo. En cambio no se percató el militar encamado con ella. La soldado Noemí apartó al hombre con el que se encontraba, salió de la habitación, llegó hasta la que ocupaba su otro compañero y le pidió que se marchara de allí. Quería dormir, le contó.
Pero el cabo se negó. Le dijo a Noemí M. que quería hablar con otra soldado que estaba en esa dependencia. En ese instante se acercó el militar con el que se había besado Noemí M. Le pidió charlar. Ella accedió y la pareja se fue junta a la habitación de él. Una vez dentro comenzaron a besarse con la luz apagada. A continuación se tumbaron en la cama del soldado.
Él se desnudó por completo. Ella, de cintura hacia abajo. Cuando el soldado introdujo un dedo en la vagina de su compañera ella accedió a que la penatrara analmente. Lo hizo sin preservativo y eyaculó dentro de ella, recoge el fallo. Cuando de nuevo encendieron la luz, el militar vio que su cama estaba manchada de sangre, lo cual reprochó a Noemí.
El militar contó ante la Policía y luego ante el juez que su compañera le dijo: “De esto no cuentes nada a nadie y si lo haces busco a tu novia y se lo cuento". Poco antes de las 07.30 horas de la mañana, momento del cambio de turno, Noemí M. se fue a la habitación de su compañera, a quien le contó que aquel soldado había intentado mantener relaciones sexuales con ella, pero que no había podido porque tenía el período. Dijo también que la situación “fue desagradable”.
"50 veces que no"
Ante el juez, Noemí M. aseguró que le dijo al soldado “50 veces que no", pero el magistrado da por acreditado, en base al testimonio de varios testigos, que nadie oyó nada a pesar de que en el cuartel “se oía todo”, “incluso las conversaciones telefónicas de una habitación a otra".
En la sentencia se subraya además que, a pesar de haberle dicho “50 veces que no", la soldado continuó en la habitación del compañero, que no gritó porque no quería que los demás se enterasen. Sin embargo, maniﬁesta en su declaración judicial del 30 de mayo de 2018 que le dijo a su acompañante que “la dejase porque si no gritaría y se iba a enterar todo el mundo".
Ese tipo de contradicciones, más otras que recoge el fallo como que le gustaron los besos y que luego dijera que no, restan credibilidad a la denunciante, según se lee en la sentencia, que da por acreditada la ausencia de violencia o intimidación por parte del varón y por las propias “manifestaciones de la víctima”. “Su libertad de acción y voluntad eran completamente libres”, añade sobre Noemí M, la militar a la que la justicia castrense ha desarmado en dos ocasiones.
« Respuesta #3288 en: 12 de Mayo de 2019, 10:12:11 am »
Una militar admirable
La teniente coronel María Antonia Barreiro Cereijo falleció a los 51 años en A Coruña
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/coruna/2019/05/11/militar-admirable/0003_201905H11C6998.htm
« Respuesta #3289 en: 12 de Mayo de 2019, 17:09:55 pm »
« Respuesta #3290 en: 19 de Mayo de 2019, 07:10:13 am »
El oficial fue cesado
La tripulación de un submarino de EEUU creó una lista de violación de compañeras
Un informe secreto de 74 páginas reconoce que los mandos no gestionaron adecuadamente la situación tras descubrir los hechos.
sábado, 18 mayo 2019, 13:55
Los marinos de un submarino de Estados Unidos, el 'USS Florida' elaboraron unas "listas de violación" en las que hacían una clasificación de sus compañeras en función de las que consideraban más atractivas, según se desprende de un documento secreto obtenido por Military.com.
La investigación se saldó con la destitución del oficial al mando del submarino, el capitán Gregory Kercher, en agosto de 2018, pero los hechos no han trascendido públicamente hasta ahora. El 'USS Florida' es el segundo submarino que admite mujeres entre su tripulación.
El informe, de 74 páginas, reconoce que los mandos no gestionaron adecuadamente la situación tras descubrir esta "lista de violación" y que "toleraron comentarios y chistes indecentes y sexistas".
Además subraya que la confianza en la cadena de mando "era inexistente". Dos marinos ya no están de servicio y varios más han recibido sanciones administrativas en represalia.
Uno de los subalternos de Kercher le alertó de la existencia de dos listas en junio de 2018, una en la que se puntuaba a las marinas con un sistema de estrellas y otra que incluía comentarios sexuales junto a cada uno de los nombres.
"Los rumores de la existencia de una 'lista de violación' se difundieron entre la tripulación y un importante número de mujeres se sintió preocupada por su seguridad. Varios hombres que conocieron la existencia de la lista sintieron también repulsión", señala el vicealmirante Jeff Jablon en un informe remitido a su superior poco antes de que Kercher fuera relevado del mando.
« Respuesta #3291 en: 20 de Mayo de 2019, 07:14:25 am »
El Ejército aprueba un método para detectar presencia de marihuana sintética en los militares
El Instituto de Toxicología de la Defensa ha desarrollado un sistema para encontrar en la orina rastros de drogas CBS, que tienen efectos mucho más potentes que el cannabis natural
oles.
20/05/19access_time 1:05
Los militares van a tener más difícil burlar los controles antidrogas que se realizan en las Fuerzas Armadas. El Instituto de Toxicología de la Defensa ha probado con éxito un nuevo método capaz de detectar en la orina la presencia de marihuana sintética (CBS), una sustancia que imita a la marihuana natural y que hasta ahora no daba positivo en los test de cribado de drogas.
Los CBS o cannabinoides sintéticos son compuestos que simulan los efectos del delta-9-tetrahidrocannabinol, principal constituyente psicoactivo del cannabis o marihuana. Están clasificados como “nuevas sustancias psicoactivas” (NSP), y en los últimos años el consumo de esta droga, con denominaciones populares como K2 y Spice, está creciendo en todo el mundo.
Confidencial Digital ha podido consultar un informe elaborado por cuatro farmacéuticos del Instituto Toxicológico de la Defensa (un coronel, un teniente coronel, un capitán y un civil), en el que presentan las conclusiones de un experimento con resultado positivo, que permitirá utilizar a partir de ahora ese método de detección y cuantificación de metabolitos (moléculas) de CBS.
En el informe “Detección e identificación de cannabinoides sintéticos en muestras sólidas y biológicas”, publicado en la Revista de Sanidad de las Fuerzas Armadas, los cuatro farmacéuticos del Instituto de Toxicología de la Defensa detallan el desafío que suponen estas drogas emergentes, que imitan a la marihuana y también se fuman, pero que llegan a tener efectos más graves: en algunos casos llevan a sus consumidores a deambular desorientados hasta desmayarse; de ahí que el Spice sea denominado “droga zombie”.
Fácil de comprar, difícil de detectar
“En el ámbito de las Fuerzas Armadas, el análisis toxicológico de los CBS presenta evidentes problemas”, explican los autores del experimento. Los problemas son que estas nuevas drogas, estos tipos de marihuana sintética, “no se detectan en el análisis presuntivo estándar; su apariencia es aparentemente inocua; existen problemas legales para el registro de taquillas; y es fácil su adquisición, tanto en territorio nacional como en zona de operaciones”.
A ello se unen otras ventajas que están provocando el aumento del consumo de los cannabinoides sintéticos: “El costo más bajo en comparación con la marihuana y otras NSP, su vacío legal mientras no se ilegalizan, su percepción de inocuidad, la fácil disponibilidad a través de Internet y la falta de detección e identificación en los análisis sistemáticos de drogas”.
Ante el problema que suponía que esta sustancia no se detectara en los test de droga habituales que se realizan en el ejército, el Instituto de Toxicología de la Defensa se puso manos a la obra para tratar de encontrar un método que sí revele la presencia de metabolitos de CBS en el organismo de los militares, ya que este instituto opera como laboratorio central de referencia para identificar y confirmar el consumo de drogas entre los efectivos de las Fuerzas Armadas.
Una técnica nueva
Para analizar los CBS o cannabinoides sintéticos se utiliza como técnica de referencia la denominada cromatografía de gases con espectrometría de masas. Los farmacéuticos del Instituto de Toxicología de la Defensa probaron como técnica analítica instrumental un equipo de cromatografía líquida de alta resolución (HPLC) acoplada a espectrometría de masas de alta resolución (HRMS).
Al laboratorio llegaron ocho muestras de compuestos herbáceos y también 30 muestras de orina de consumidores sospechosos de CBS.
Mediante ese sistema probado por primera vez, de cromatografía líquida de alta resolución acoplado a espectrometría de masas de alta resolución, los farmacéuticos constataron en los ocho casos de compuestos herbáceos la presencia de marihuana sintética o cannabinoides sintéticos (CBS).
En los compuestos herbáceos analizados -a un militar se le incautaran unas hierbas similares a la marihuana-, en uno de ellos el método desarrollado consiguió identificar un cannabinoide sintético denominado MDMD-CHMICA (disponible en el mercado de drogas europeo desde 2014), cuyo consumo, según el informe del Instituto de Toxicología, “es muy peligroso y se relaciona con numerosos casos de intoxicaciones agudas y de muertes”. Además, algunos informes indican que su consumo puede provocar actos de violencia y agresión, y también supone un riesgo mayor en conductores que lo han consumido.
En cuanto a las pruebas sobre muestras de orina de sospechosos de haberlo consumido, se confirmaron dos positivos por CBS.
Uno de estos cannabinoides sintéticos detectados, el CBS UR-144 es muy popular como alternativa “legal” al cannabis clásico, en países donde aún no se ha prohibido. Su distribución es amplia, y produce efectos tan variados como “dificultad para hablar, pupilas dilatadas, reacción pupilar anormal y lenta, comportamiento alegre, mala coordinación y marcha inestable, verbosidad, pupilas mióticas, pérdida de conciencia, palidez o enrojecimiento facial, lipotimia, euforia, agitación, alucinaciones, ausencia de comunicación, temblor de manos, convulsiones, somnolencia, movimientos retardados, enrojecimiento conjuntival y taquicardia”.
Otro tipo de marihuana sintética que se detectar pruebas es el JWH-018, muy similar al cannabis natural pero con mayor toxicidad y mayor potencia: fumar menos cantidad que la marihuana normal provoca mayores efectos. De hecho, dosis altas pueden poner en peligro la vida.
Resultado: “Apto para su uso”
En base a esos resultados, al haber podido detectar en el laboratorio el rastro de sustancias que antes, con los test antidroga normales, pasaban desapercibidas, el Instituto de Toxicología concluye que este método analítico “ha sido desarrollado satisfactoriamente” y los estudios demuestran que “es apto para su uso previsto”.
Esta técnica de cromatografía líquida de alta resolución (HPLC) acoplada a espectrometría de masas de alta resolución (HRMS), además, también servirá en el futuro para analizar si una persona -en este caso, un militar de las Fuerzas Armadas españolas- ha consumido algún tipo de cannabinoide sintético utilizando no sólo muestras de orina, también el pelo y la saliva. De confirmarse, tendría notables ventajas respecto a los análisis de orina: disminuye el tiempo de análisis, es más sensible y más exacto, y es menos invasivo.
Lucha antidrogas en las Fuerzas Armadas
Tanto las Fuerzas Armadas como las Fuerzas de Seguridad mantienen una lucha interna contra los casos de tráfico y consumo de drogas en el seno de sus plantillas.
En el ámbito militar, recientemente ECD publicó que un juzgado togado investiga una denuncia del coronel director de la Academia General Básica de Suboficiales, en Talarn (Lérida), que puso en conocimiento de la justicia posibles delitos de tráfico de drogas en sus instalaciones.
Anteriormente ha habido otros casos. El más sonado de los últimos años, el hallazgo de 127 kilos de cocaína en el buque escuela de la Armada, el ‘Juan Sebastián de Elcano’.
Además, buen número de las condenas en la justicia militar se deben a casos de detección de que el militar consumía drogas.
También en la Guardia Civil se están tomando medidas, como la reforma de una orden general para establecer la forma de realizar controles a los agentes para ver si beben alcohol en horas de servicio o si consumen drogas.
« Respuesta #3292 en: 20 de Mayo de 2019, 17:26:24 pm »
Me citan como investigado sin informarme quién ni por qué me denuncia
by Luis Gonzalo Segura
La Justicia española vuelve a estar en entredicho ¿Es ciega e imparcial?
Es cierto que cuando uno acude a la Justicia española no sabe qué le espera, o lo sabe demasiado bien, pero lo último es una broma de muy mal gusto. Resulta que he recibido una citación para comparecer el próximo 5 de junio de 2019 en el Juzgado de Instrucción nº 31 de Madrid por un delito “Contra las Instituciones del Estado”, pero no se me ha informado de quién me denuncia ni por qué me denuncia.
¿Cuándo he cometido ese acto por el que se me imputa un delito? ¿En qué consistió? ¿Fue algo que dije, algo que escribí o algo que hice? Nada. Pero ¿cómo voy a poder defenderme, cómo mi abogado va a poder defenderme, sin ningún tipo de información?
Lo cierto es que he realizado múltiples denuncias como para saber exactamente qué se me imputa. Quizás sea por aseverar que Juan Carlos I es un delincuente. Si es así, me ratifico. Tal vez sea por mi denuncia por los homicidios por negligencia de la cúpula militar. No solo me ratifico, ampliaría mis ratificaciones. No se puede descartar que se trate por mis imputaciones a la cúpula de la Guardia Civil por los suicidios de los guardias. Me ratifico… Ahora que lo pienso, quizás sea por las publicaciones en la revista El Jueves o pudiera ser una denuncia de la ministra de Defensa, Margarita Robles, pues ya me denunció en persona la anterior ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal…
Más allá de esta desagradable situación, esta denuncia vuelve a revelar la preocupante situación de los denunciantes de corrupción o malas prácticas. De los críticos en general. Cada denuncia de estas características supone un quebranto económico mayúsculo, un esfuerzo por parte de abogados y un desgaste físico y psicológico. Mientras ello sucede, los corruptos tienen ‘tarifa plana’ para denunciarnos y, además, cuentan con una legislación y una clase política que les protege.
Los denunciantes seguimos abandonados, una vez más, por la mayoría de partidos políticos, siendo Esquerra Republicana de Catalunya y EH Bildu (Ahora Repúblicas) los que mayor compromiso han adquirido con nosotros. Un compromiso que espero y deseo adquieran el resto de los partidos políticos.
Luis Gonzalo Segura es exteniente expulsado por denunciar corrupción en el Ejército de Tierra y autor de ‘Un paso al frente’ (2014), ‘Código rojo’ (2015) y ‘El libro negro del Ejército español’ (2017).
« Respuesta #3293 en: 21 de Mayo de 2019, 07:20:54 am »
El Supremo considera que llamar a alguien “negro” no es ofensivo
En la sentencia por la denuncia de un soldado del Ejército de Tierra, asegura que en un contexto de camaradería y confianza “no supone un menosprecio para la dignidad”
21/05/19access_time 1:02
Que un subteniente llame “negro” a un soldado no es abuso de autoridad. Al menos, no en el caso que ha llegado a la Sala Quinta del Tribunal Supremo, que ha desestimado un recurso de casación presentado por un soldado del Ejército de Tierra que se sintió menospreciado por su superior.
Al Supremo llegó el recurso de un soldado al que la justicia militar había sobreseído una denuncia presentada por unos hechos en los que, a su juicio, en la unidad del Ejército de la que forma parte, se le ofendía llamándole “negro”.
Concretamente, este soldado llevó el asunto ante un juzgado togado militar al entender que su superior, un subteniente, había cometido un delito de abuso de autoridad al dirigirse a él con expresiones como “vete negro”, “oye negro”, “trae negro”, todo en referencia al color de piel del soldado denunciante.
Le llamaba “negro” de forma “degradante”
El Juzgado Togado Militar Territorial nº 11 decidió el sobreseimiento definitivo de la causa en 2016. El soldado recurrió, y el Tribunal Militar Territorial Primero confirmó la propuesta de sobreseimiento. Ambas instancias de la justicia militar entendieron que los hechos investigados no eran constitutivos de delito alguno, “independientemente del posible tratamiento de los mismos en vía disciplinaria militar”, ya fuera del ámbito judicial.
El soldado denunciante no cejó en su empeño, y presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo al entender que la juez militar decretó el sobreseimiento de la instrucción “sin practicar ni el más mínimo acto de investigación ni aportar al procedimiento ningún otro acerbo probatorio que a su entender pueda llevar a la misma”.
En su recurso, la defensa del soldado alegó que el superior, el subteniente denunciado, lo trataba “continua y reiteradamente de forma degradante al llamarle con el epíteto que hace alusión al color de su piel para identificarlo y refiriéndose a él de manera que le hacía desmerecer en su consideración personal ante sus compañeros”.
Además, argumentó que la utilización de la palabra “negro”, cuando se usa en un ambiente o entorno en que ninguno de los demás lo es, “se hace con una carga de menosprecio o rebaja en la consideración de su titular que no se refiere en realidad y de una manera descriptiva a la pigmentación de su tez, sino sobre todo y con intenciones peyorativas a una supuesta inferioridad en las capacidades físicas y/o intelectuales que indican un menor valor entre todos los demás del grupo de quien así es llamado”.
Y sobre por qué hasta entonces había aguantado que le llamaran así, la defensa del soldado aseguró que “no se trataría de aceptación o conformidad, sino única y exclusivamente de resignación, […] de conformidad a la fuerza por quien se ve en inferioridad de condiciones ante el mayor poder del "grupo" y no tiene más remedio que aceptar lo inevitable, tanto más cuanto que de ese grupo también forma parte el Superior que debería velar por su integridad moral impidiendo a los demás que se le insultara y no lo impide”.
“Si es mi color de piel...”
Frente a estos argumentos del soldado que se vio ofendido al verse llamado “negro”, el Tribunal Supremo hace suyas las conclusiones de la juez que sobreseyó el caso, y también del fiscal. Para ello, pone de relieve los testimonios que se aportaron a este caso, en el que declararon varios miembros de esa misma unidad, que explicaron el contexto en el que se llamaba “negro” al soldado.
Por ejemplo, la sentencia del TS recoge una declaración, según la cual el subteniente denunciado le dijo al soldado: “Te llamamos negro porque tú quieres, si en algún momento te molesta, lo dices y lo paro”, a lo que el soldado contestó: “Por qué me va a molestar que me llamen negro si es mi color de piel”.
Los jueces de la Sala Quinta del Supremo consideran que, cuando la juez sobreseyó la denuncia, el debate no estaba en que “el superior se haya podido comportar con el subordinado de modo inadecuado y que tal conducta pueda ser considerada susceptible de reproche”, algo en lo que no entra.
“Negro” sin finalidad injuriosa
El asunto decisivo era “que los hechos denunciados puedan indiciariamente contemplarse como delictivos, por suponer una vejación o menosprecio de la dignidad del ofendido que entrañan objetivamente un nivel de gravedad susceptible de provocar una situación degradante en la víctima”. Y, en ese sentido, el Tribunal Supremo se posiciona al lado de la juez, y también del fiscal: en este caso no llegó a producirse esa vejación o menosprecio de la dignidad del ofendido con ese nivel requerido para ser delito.
Además, el TS hace suyas la argumentación del Tribunal Militar Territorial Primero, y entiende que “la expresión utilizada por el subteniente para dirigirse al recurrente haciendo mención al color de su piel, era utilizada -como señala el auto recurrido- ‘sin finalidad injuriosa o despectiva por parte del suboficial denunciado’, y ha quedado acreditado que por sí misma no solo no provocaba, según las propias manifestaciones del propio recurrente, sentimiento negativo alguno en él, sino -antes al contrario- de orgullo, sin crear temor, angustia o inferioridad, susceptibles de humillarle, de envilecerle y de quebrantar en él su resistencia moral”.
De ahí que acabara desestimando el recurso de casación del soldado del Ejército de Tierra y confirmara la decisión del Tribunal Militar Territorial Primero de ratificar el sobreseimiento de la instrucción de esta denuncia por un delito de abuso de autoridad contra el subteniente,
« Respuesta #3294 en: 01 de Junio de 2019, 09:15:34 am »
Un tribunal militar de Sevilla ratifica la sanción a una legionaria por no ir a un desfile para cuidar de su hija
Según la sentencia, "tiempo suficiente" para estudiar alternativas que pudieran evitar el conflicto de derechos y obligaciones
31/05/2019 - 18:48h
El Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla ha ratificado una sanción disciplinaria de tres días de sueldo a una legionaria al Tercio de la Legión 'Juan de Austria' al no acudir a un desfile militar para cuidar a su hija de 18 meses.
En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el tribunal señala que la legionaria "no ha acreditado ni probado que se esforzara lo suficiente" por probar todas las alternativas posibles "para que alguien se hiciera cargo de su hija de 18 meses".
La Sala considera que los requisitos de inevitabilidad e inminencia del mal que se trataba de evitar "no concurren en el presente supuesto", ya que ha quedado acreditado que la Dama Legionaria conocía "con la suficiente antelación", una semana, el nombramiento de servicio, "tiempo suficiente" para estudiar alternativas que pudieran evitar el conflicto de derechos y obligaciones.
El fallo añade que "no ha acreditado ni probado que se esforzara por probar todas las alternativas posibles para que alguien se hiciera cargo de su hija y que este despliegue de alternativas fuera infructuoso", por lo que no se advierte que el conflicto entre el mal propio que trataba de evitar y la infracción del deber generador de su responsabilidad disciplinaria penal "no surgió de forma inesperada" ni se creó "de manera inminente" la situación de peligro del bien jurídico que se trataba de salvaguardar "ni probara que había intentado todos los medios posibles para que alguien cuidara de su hija".
La sentencia "impide" conciliación
Por otra parte, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), cuya gabinete jurídico recurrió la sanción al referido tribunal, ha lamentado que esta sentencia "impide" la conciliación familiar y argumenta "un razonamiento absurdo" ya que "se pronuncia a valorar el esfuerzo de una madre por dejar a su hija con alguien extraño, por tener que acudir a un acto".
En un comunicado, ATME ha censurado que la administración militar "siga sometida" a una justicia "corporativista" y "alejada de la realidad social y los derechos".
"Parece mentira que hace unos meses se celebrara a bombo y platillo la integración de las mujeres en las Fuerza Armadas, que se hable de la conciliación familiar y profesional en las Fuerzas Armadas como un ejemplo a seguir y un Tribunal Militar, sea capaz de pronunciarse de semejante manera", ha concluido la asociación.
« Respuesta #3295 en: 10 de Junio de 2019, 07:08:40 am »
El Ejército prohíbe el acceso a sus bases de trabajadores con símbolos religiosos o políticos
Así lo establece en acuerdos suscritos con la empresa pública ISDEFE: deberá garantizar que no entre personal con simbología contraria a la neutralidad de las Fuerzas Armadas
10/06/19access_time 1:02
Disciplina, jerarquía y unidad y deber de neutralidad política: esas son las características de las Fuerzas Armadas que recogen las Reales Ordenanzas y la Ley Orgánica de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, y al menos la última de ellas el Ejército de Tierra trata de que se aplique incluso más allá de sus militares.
Confidencial Digital ha podido comprobar que desde hace unos meses, Tierra incluye una cláusula a este respecto en algunos acuerdos de encomienda de gestión que firma para encargar determinados trabajos a empresas externas.
Concretamente, al menos ha ocurrido en tres de estos acuerdos firmados con ISDEFE, la empresa pública Sociedad Estatal Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España, SAU, para la realización de trabajos de asistencia técnica y consultoría en ingeniería de sistemas.
El más reciente es un acuerdo firmado en mayo por el que el Ejército de Tierra encarga a ISDEFE “la realización de trabajos de asistencia técnica y consultoría en ingeniería de sistemas”. Pero dicha cláusula también se encuentra en el encargo (en diciembre de 2018) de unos “trabajos de asistencia técnica y consultoría en ingeniería de sistemas en beneficio de las UCO,s en Zona de Operaciones”, y en el de septiembre de 2018 “para la realización de trabajos de asistencia técnica y consultoría en ingeniería de sistemas”.
Que no entre nadie con símbolos no neutrales
El punto en cuestión sobre la neutralidad política aparece en la cláusula “Quinta. Personal”, que desgrana una serie de condiciones que el Ejército establece sobre el personal de ISDEFE que participe en la ejecución del trabajo encargado.
“En cumplimiento con los criterios de actuación dictados por el EME [Estado Mayor del Ejército], ISDEFE velará por el estricto cumplimiento de los criterios de actuación que garanticen la neutralidad política en las BAE,s [bases, acuartelamientos y establecimientos] del ET [Ejército de Tierra], evitando el acceso o presencia en BAE del ET de personal que porte simbología contraria a dicho principio de neutralidad política de las Fuerzas Armadas”, comienza el punto 5 de esa cláusula Quinta.
En el documento no se desarrollan en profundidad esos criterios de actuación dictados por el Estado Mayor del Ejército, pero queda claro que van en la línea de establecer medidas para impedir cualquier circunstancia que ponga en cuestión la neutralidad política del Ejército de Tierra y de las Fuerzas Armadas en general.
Prohibidos signos políticos y religiosos
El aviso que el Ejército de Tierra ha incluido en estos acuerdos contiene cierta contradicción, al tratar de equilibrar una postura firme contra el uso de símbolos políticos por personal de la empresa contratada con la realidad (que admite) de que no va a expulsar a nadie por ostentarlos.
“Al no existir cláusula específica sobre uniformidad y vestuario para el personal de la empresa ISDEFE, y de empresas subcontratadas”, se explica en este cláusula en los tres acuerdos entre Tierra e ISDEFE citados, “se refleja en este apartado del Encargo la prohibición y restricción de ostentar por sus trabajadores de signos visibles políticos, religiosos, etc. en su lugar y horario de trabajo”.
En virtud de esa exigencia, el Ejército de Tierra establece que “ISDEFE deberá comunicar a sus empleados todo lo referente a los criterios a cumplir del deber de neutralidad política, exigir el estricto cumplimiento de las normas éticas y de buena fe derivadas del puesto de trabajo, en especial las correspondientes al decoro, higiene y uso de la vestimenta adecuada para el desarrollo de su trabajo”.
Eso se concreta en que ISDEFE no permita, a los empleados que tengan que acudir a bases, acuartelamientos e instalaciones de Tierra para participar en los trabajos encargados, “ostentar, cualquiera que sea su indumentaria, lemas, insignias, distintivos o emblemas contrarios a la normativa citada; y en caso necesario tomar las medidas oportunas para su cumplimiento”.
Es decir, el Ejército traslada a la empresa, Sociedad Estatal Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España, la exigencia de encargarse de que sus empleados no incumplan esa prohibición de lucir símbolos políticos, religiosos o de otro tipo que sean contrarios al principios de neutralidad de las Fuerzas Armadas.
Aunque no se puede denegar el acceso
Sin embargo, admite que si finalmente “se produce la infracción y se detecta un trabajador intentando acceder al recinto militar con alguno de los símbolos aludidos, deberá tenerse en cuenta que no puede denegársele el acceso a las instalaciones”.
Sólo añade que “en todo caso, se procederá acorde al procedimiento que marca la normativa de aplicación”, que se entiende que son los criterios de actuación dictados por el Estado Mayor del Ejército sobre neutralidad política en sus instalaciones.
También contempla la posibilidad de que el incumplimiento, es decir, la exhibición de simbología política o religiosa que rompa con la neutralidad exigida se realiza una vez que el trabajador ya esté dentro de las instalaciones militares. En ese caso, “se dará cuenta al Responsable de Certificación del MALE, reiterándose el procedimiento citado anteriormente”.
Eso sí, remarca que el Ejército de Tierra y su Mando de Apoyo Logístico (el órgano de contratación en los tres acuerdos con ISDEFE) tienen facultad para “exigir el debido cumplimiento de las condiciones del Encargo y la adopción, en su caso, de las penalidades recogidas en el mismo”.
Por eso se prevé que la sociedad pública ISDEFE designe a un representante como interlocutor válido ante el Mando de Apoyo Logístico del Ejército. Como en realidad el Ejército “carece de potestad para dirigir o controlar a los empleados de ISDEFE directamente”, los mandos de Tierra trasladarán a ese representante de ISDEFE las quejas y advertencias en caso de que los trabajadores de la empresa pública que acceden a las bases militares incumplan el principio de neutralidad con símbolos políticos o religiosos.
Manifiestos sobre Franco y tatuajes ultras
El empeño de las Fuerzas Armadas por evitar que se politice la institución militar se concreta en distintas medidas. Por ejemplo, en los últimos meses el Ministerio de Defensa y los tres ejércitos han abierto expedientes informativos y disciplinarios que suscribieron con su firma o bien el manifiesto a favor de la figura de Francisco Franco (a raíz del proceso de traslado de sus restos mortales), o bien otro texto contra el dictador que un grupo de militares hicieron circular para responder al anterior.
Además, en la línea de la neutralidad en la vestimenta de los trabajadores que entran a las bases del Ejército, en los últimos años las Fuerzas Armadas han realizado una discreta labor para mantener controlados y poner coto a los militares de tendencia ultraderechista. En muchos casos, estos militares lucen tatuajes con símbolos extremistas, que también se pretenden evitar.
« Respuesta #3296 en: 18 de Junio de 2019, 12:06:54 pm »
El Supremo avala expulsar a un militar por consumo reiterado de cannabis en su casa
Se considera una falta muy grave consistente en "consumir drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas de forma reiterada fuera de servicio"
‌ EFE
PUBLICADO 18.06.2019 - 11:46
El Tribunal Supremo ha avalado que se expulse del Ejército a un marinero de la Armada castigado por consumir de forma reiterada cannabis fuera de servicio, ya que fue advertido de su prohibición y de sus consecuencias y no puede alegar que el consumo domiciliario está social y profesionalmente aceptado.
"Este parecer constituye una percepción personal de la parte recurrente que no puede ser aceptado pues en el ámbito castrense el consumo reiterado de drogas tóxicas, aunque sea fuera del servicio, configura exactamente la falta por la que ha sido sancionado", subraya la Sala de lo Militar del alto tribunal.
El marinero de la Armada fue castigado en 2016 con la sanción de "resolución del compromiso" -su expulsión de las Fuerzas Armadas- por una falta muy grave consistente en "consumir drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas de forma reiterada fuera de servicio".
Pero él recurrió la sanción al considerar que no era proporcionada ni individualizada y que se había vulnerado su derecho de defensa.
El Supremo rechaza su argumento y recuerda que en la resolución sancionadora se reseñó que se ha tenido en cuenta especialmente tanto el número de positivos y su reiteración -dio positivo en cannabis durante cuatro años en los análisis anuales que se realizan para prevenir el consumo de drogas en las Fuerzas Armadas- como "la gravedad de la conducta del autor".
Según esa resolución, hizo caso omiso a las sucesivas advertencias y ello deriva "en la afectación de la disciplina y el interés del servicio, esenciales en la profesión de las armas". Era además reincidente, pues ya había sido suspendido un año de empleo por cinco consumos de cannabis y cocaína.
Sanción proporcionada
En opinión del Supremo, esta motivación cumple las exigencias del Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas y la sanción es proporcionada "al valorar con acierto la gravedad intrínseca de la conducta", su reiteración, las circunstancias del marinero y los factores que pueden afectar a la disciplina y al interés del servicio.
« Respuesta #3297 en: 19 de Junio de 2019, 06:48:39 am »
El Defensor del Pueblo se pronunciará sobre la salida de militares de las Fuerzas Armadas a los 45 años
Una asociación de exminilitares ha remitido un escrito al Defensor del Pueblo denunciando los "incumplimientos" que a su juicio se hacen de la ley que regula la salida de las Fuerzas Armadas de los militares temporales al cumplir los 45 años.
Se trata de la Asociación de Reservistas de Especial Disponibilidad (ARRED), una figura que surgió con la Ley de la carrera militar por la que los militares que han estado en las Fuerzas Armadas con compromiso de larga duración abandonan la carrera a los 45 años a cambio de una retribución de algo más de 600 euros, compatible con un sueldo privado.
La Ley prevé además una serie de medidas para facilitar su reincorporación al mercado laboral civil, como cursos de formación cuando aún están en la milicia o convenios con otras administraciones públicas para la reserva de plazas.
Sin embargo, estas medidas son las que la asociación denuncia que no se cumplen, dejándoles en un "desamparo absoluto" que dificulta su reincorporación al mercado laboral civil, después de años dedicados a labores muy especializadas dentro de las Fuerzas Armadas.
Reducción de la asignación
La asociación también interpreta de la ley que la asignación que reciben "solo podrá ser revisada al alza" y denuncian que en el año 2010 fue rebajada mediante un real decreto. Además, la legislación apunta que los reservistas serán "objeto de un seguimiento activo e individualizado por parte del Ministerio de Defensa". "Nadie nos hace ningún seguimiento. Estamos abandonados", denuncia la ARRED.
"Nuestra asociación quiere presentar una queja porque las leyes que afectan a los Reservistas de Especial Disponibilidad solo se cumplen en los aspectos que nos perjudican, como la expulsión del ejército a los cuarenta y cinco años. En el resto de aspectos es incumplida sistemáticamente dejándonos en una situación de precariedad e indefensión", lamenta la asociación en su escrito al Defensor.
« Respuesta #3298 en: 20 de Junio de 2019, 06:47:48 am »
Los militares no tienen derecho a denunciar en la prensa el mal estado del material
El Tribunal Supremo desestima la alegación de un teniente del Ejército del Aire, arrestado por asegurar en El Mundo que los helicópteros Superpuma de salvamento estaban “hechos un cristo”
“Estos helicópteros llevan 40 años sometidos al ambiente salino, no deberían volar”, “Yo ya he enterrado a siete compañeros y pueden ser más”, “Están todos hechos un cristo, nadie quiere volar en ellos”, “Estoy dispuesto a que esto me cueste mi carrera militar, no puedo callarme. Yo mismo podría morir en uno dentro de seis meses”...
Estas declaraciones al diario El Mundo le costaron treinta días de arresto a un teniente del Ejército del Aire destinado en el Ala 49, en la base aérea de Son San Joan (Palma de Mallorca). Confidencial Digital ha podido saber que esa sanción ha sido reducida de treinta a quince días de arresto en una sentencia del Tribunal Supremo que, sin embargo, rechaza uno de los motivos de alegación que hizo el teniente sancionado: el referente a la vulneración del derecho fundamental a la libertad de expresión.
Facebook y El Mundo
Los hechos sucedieron en 2016, y se iniciaron con una publicación en Facebook realizada por este teniente del Aire. Acababa de conocerse el vuelco de un helicóptero Puma del Ala 49 en un aeropuerto de Marruecos, y el militar escribió en su perfil:
-- “Otro accidente!! Y van tres!! En esta ocasión le toca a mi escuadrón, a mis compañeros, si bien han tenido mejor fortuna que los anteriores puesto que todos están perfectamente. Cuánto tiempo vamos a alargar esta situación??”
“El SAR está para salvar vidas, no para perderlas. Llevo años callado viendo como nuestras máquinas voladoras y todo el personal que las rodea dan diariamente el mil por mil para ofrecer este servicio a todo aquel que lo pudiera requerir, yo he sido un rescatado, se de lo que hablo. Hasta cuándo tenemos que seguir así?? BASTA!! Renovación del SAR urgente!!!”.
Este comentario lo vio un periodista de El Mundo, que era amigo suyo. El periodista contactó con él y le entrevistó para ampliar ese comentario de queja. La entrevista se publicó en la web de El Mundo, con una foto del teniente y el titular “Un piloto militar denuncia el estado de los helicópteros: están hechos un cristo”.
Además de las citas literales antes transcritas, el militar hizo otras muchas declaraciones de denuncia, sobre todo al constatar que ese accidente en Marruecos, sin víctimas, se sumaba a los dos accidentes mortales de otros Superpuma del Ejército del Aire, que cayeron al Atlántico cerca de Canarias en marzo de 2014 y octubre de 2015, con cuatro y tres fallecidos respectivamente.
En la entrevista aparecía una foto del teniente y su nombre. Como consecuencia de ello, el geenral jefe del Mando Aéro General le impuso una sanción disciplinaria de treinta días de arresto en establecimiento disciplinario militar como autor de una falta grave consistente en hacer quejas o manifestaciones contrarias a la disciplina... así como formularlas a través de los medios de comunicación social”.
“Vulneración de la libertad de expresión”
El Ajema confirmó la sanción, el teniente recurrió ante el Tribunal Militar Central y éste no le dio la razón. Así que presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo por cinco motivos, por la vulneración de cinco derechos; entre ellos, por la “vulneración del derecho fundamental a la libertad de expresión”.
La sentencia de la Sala Quinta, de lo Militar, del Tribunal Supremo se detiene especialmente en dar respuesta a esta alegación, que termina rechazando. Los jueces citan distinta jurisprudencia del propio Supremo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que admite que “entre las limitaciones impuestas a los miembros de las Fuerzas Armadas se hallan las relativas al ejercicio del derecho a la libre expresión”, pero como se trata de limitar un derecho fundamental recogido en la Constitución, “el problema se circunscribe a precisar los casos en que los militares no pueden ampararse en el derecho a la libertad de expresión a la hora de emitir sus opiniones o ideas”.
La conclusión teórica es que “sólo cabe limitar el derecho de expresión de los militares cuando exista una ‘necesidad social imperiosa’, lo que ocurrirá allí donde pueda tener lugar una amenaza real para la disciplina y la cohesión interna de las Fuerzas Armadas”.
La “debida discreción” del militar
Sobre esa base teórica, el Supremo considera en esta sentencia que el teniente sancionado se excedió al utilizar las expresiones referidas a los helicópteros que “están hechos un cristo, nadie quiere volar en ellos”, así como cuando se refiere a las comisiones de investigación para determinar las causas de los accidentes de otros Superpuma.
Y es que recuerdan que la ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, establece en su artículo 12.1 “determina que el militar tiene derecho a la libertad de expresión y a comunicar y recibir libremente información en los términos establecidos en la Constitución, sin otros límites que los derivados de la salvaguarda de la seguridad y defensa nacional, el deber de reserva y el respeto a la dignidad de las personas y de las instituciones y poderes públicos”.
Además, el artículo 21 estable que el militar “guardará la debida discreción sobre hechos o datos no clasificados relativos al servicio de los que haya tenido conocimiento por su cargo o función, sin que pueda difundirlos por ningún medio ni hacer uso de la información obtenida para beneficio propio o de terceros o en perjuicio del interés público, especialmente de las Fuerzas Armadas”.
“Afectó a la disciplina”
En base a esos preceptos legales, el Supremo entiende que “tanto la salvaguarda de la seguridad y defensa nacional, el deber de reserva y el respeto a la dignidad de las personas y de las instituciones y poderes públicos, constituyen límites que modulan la libertad de expresión que se reclama por el recurrente”.
Sobre el caso concreto de la entrevista concedida por el teniente del Ejército del Aire a El Mundo sobre los accidentes de helicópteros, los magistrados de la Sala Quinta de lo Militar consideran que “las expresiones antes aludidas constituyen un quebrantamiento del deber de reserva que indiscutiblemente, en principio, pesa sobre todos los cargos públicos y, especialmente, como en el caso que nos ocupa, en un oficial del ejército del aire en relación con asuntos conocidos en el ejercicio de sus funciones”.
Además, añade que “tanto el modo elegido para dar dicha información como el contenido mismo de ella no son conformes a la prudencia exigibles a un oficial de las Fuerzas Armadas, pues si estimara que en aras de la precaución, debe dar a conocer determinados hechos habría de hacerlo a sus superiores y siguiendo el conducto reglamentario del modo más objetivo posible”.
Es decir, el reproche principal es que la denuncia por el mal estado de los helicópteros la hiciera públicamente, a través de un medio de comunicación, y no por el conducto reglamentario de quejas del Ejército del Aire.
“Ha habido una actuación no ajustada a derecho que es imputable al recurrente. Igualmente resulta innegable que se ha realizado una descalificación a todas luces excesiva e injusta para con las comisiones de investigación de accidentes aéreos, y también, ha quedado en entredicho la actuación profesional tanto de pilotos como de los mecánicos de las aeronaves que el expedientado conoce por razón de su empleo y destino”, reprocha también el TS.
Por eso confirma que con sus declaraciones a El Mundo, el teniente “afectó con grave intensidad el valor esencial de la disciplina como factor de cohesión dentro de la organización castrense”, de ahí que la sanción por haber concedido la entrevista no suponga una vulneración del derecho a la libertad de expresión: “La restricción experimentada en el caso por la parte recurrente en el ejercicio a la libertad de expresión ha sido legítima, idónea y adecuada a la finalidad dicha de preservar tanto de deber de reserva como la disciplina militar”.
« Respuesta #3299 en: 27 de Junio de 2019, 12:34:39 pm »
Seis años de cárcel para el militar que se masturbaba delante de su subordinada
La sentencia considera probado que el subteniente F.C.A. se masturbó repetidamente delante de la soldado, tanto en el lugar de trabajo como en un viaje de trabajo
Fragmento de una las declaraciones judiciales de la víctima del acoso sexual.
Juicio para un militar que se masturbó durante dos años delante de su subordinada y la acosó
Expulsan del Ejército a la soldado que denunció que un superior se masturbaba ante ella
Defensa readmite a la soldado expulsada tras denunciar que su jefe se masturbaba ante ella
27/06/2019 02:07
La Justicia Militar ha condenado al subteniente, ahora ya teniente en la reserva, del Ejército del Aire acusado de masturbarse durante dos años delante de su subordinada, a la que acosó sexualmente y denigró durante todo ese tiempo. Los hechos, como ya publicó este periódico el pasado 24 de enero, ocurrieron en la Escuela Paracaidista deAlcantarilla (Murcia), y han causado graves secuelas a la soldado, que además fue expulsada del Ejército. Posteriormente, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ordenó dejar sin efecto la suspensión de esta militar hasta que hubiera una resolución judicial.
La sentencia del Tribunal Militar Territorial Primero condena al subteniente a seis años y medio de prisión por los delitos de trato denigrante, inhumano o humillante en concurso ideal con un delito de lesiones psíquicas, por acoso sexual y otro de abuso sexual. Todos los delitos se consideran consumados y han sido castigados con tres años y un día, dos años y un año de prisión, respectivamente.
Además, el tribunal ha considerado que el condenado debe indemnizar a la soldado con 106.000 euros por los 720 días de baja médica que ha sufrido, más las secuelas de estrés postraumático y el perjuicio personal y moral ocasionado por esas secuelas. Además, los jueces han declarado que como los delitos se cometieron en el lugar de trabajo, se declara al Estado como responsable civil subsidiario, por lo que si el subteniente no paga la indemnización, lo harán las arcas públicas.
La sentencia considera probado que el subteniente F.C.A. se masturbó repetidamente delante de la soldado, tanto en el lugar de trabajo como en un viaje de trabajo que hicieron juntos a Cartagena (en la ida y en la vuelta), y que estuvo durante dos años acosándola para intentar mantener relaciones sexuales con ella.
Según refleja el sumario de la causa, el subteniente le decía habitualmente frases como "mira cómo me pones" o, mientras se sacaba el pene en el despacho: "Te gustaría comértela. Me gustaría correrme en tu boca".
LA FOTO PROBATORIA
Cada vez que se quedaban solos en el despacho, F.C.A. se sacaba su miembro y empezaba a insinuarse. Ella le pedía siempre que la dejara en paz y denunció múltiples veces la situación a sus superiores, pero no le dieron crédito hasta que ella se atrevió un día y le hizo una foto totalmente explícita que demostraba la situación.
Esa foto fue objeto de debate durante el juicio celebrado los pasados días 21, 22 y 23 de mayo, ya que el acusado negaba ser él (no se le ve la cara) pero la sentencia explica que en anteriores declaraciones el acosador ya había reconocido ser él, así que se ha dado por válida.
Sin embargo, la sentencia relata que las principales pruebas son, por una parte, el relato coherente y verosímil de la víctima, que detalla numerosos pasajes en los que su jefe la vejó, pero también los múltiples informes y testimonios de psicólogos y trabajadores sociales que la han tratado durante este tiempo, ya que la denuncia se interpuso en 2016.
Hay un voto particular que pide la absolución por no considerar probados los hechos, como pedía la defensa, y solicita aplicar el principio de in dubio pro reo. La sentencia es recurrible ante la Sala Quinta del Tribunal Supremo.
El abogado de la víctima, Antonio Suárez-Valdés, dijo a este periódico que valora «muy positivamente la sentencia. Los jueces militares han cumplido con su trabajo, pero ahora Defensa debe enmendar el error de haber expulsado a la víctima por la patología psicológica sufrida, declarando que su depresión no tenía relación con dicho acoso, cuando los jueces corroboran que sí fue así».
"Ahora los tribunales han hablado y corresponde a la ministra enmendar su error de inmediato, garantizando la protección de la víctima y reconociendo que el daño causado lo fue como consecuencia del acoso de un miembro de las Fuerzas Armadas", dijo Suárez-Valdés.
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References: artículo 76
 artículo 21
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 12
 artículo 21
 resolución 
in dubio