Source: http://www.un.org/es/documents/sc/scaction/2003/terrorism.htm
Timestamp: 2018-01-18 03:08:53+00:00

Document:
Consejo de Seguridad - Recapitulación sobre la labor en 2003
Según la información proporcionada por los Presidentes del Comité contra el Terrorismo (Comité establecido en virtud de la resolución 1373 (2001)) a lo largo del año se habían realizado progresos en la lucha internacional contra el terrorismo. El Comité se había creado para que supervisara la aplicación de la resolución, entre otras cosas, con informes de los Estados sobre las medidas adoptadas a tal fin.
Dos semanas después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra los Estados Unidos, el Consejo aprobó la resolución 1373, en la que se pedía a los Estados Miembros que previniesen y reprimiesen la financiación del terrorismo, se abstuviesen de proporcionar todo tipo de apoyo a las entidades o personas que participasen en la comisión de actos de terrorismo y denegasen refugio a quienes financiasen, planificasen o cometiesen actos de terrorismo, o prestasen apoyo a esos actos. Las actividades del Comité se centraron en tres esferas principales: la colaboración con los Estados Miembros para aumentar su capacidad de derrotar al terrorismo a nivel nacional, la promoción de programas de asistencia para acelerar el proceso de aumento de la capacidad y la creación de una red mundial de organizaciones regionales e internacionales.
El 20 de enero, el Consejo, reunido a nivel ministerial, aprobó la resolución 1456, que contenía una declaración en la que se reafirmaba la gravedad de la amenaza mundial del terrorismo y se pedía a todos los Estados que tomasen medidas urgentes para impedir y reprimir el apoyo activo o pasivo al terrorismo. En esa reunión, el Secretario General, Kofi Annan, insistió en el papel jurídico e institucional indispensable y cada vez más importante que las Naciones Unidas debían desempeñar en la campaña contra el terrorismo. También pidió que se adoptasen medidas para solucionar las controversias políticas y los prolongados conflictos que generaban apoyo al terrorismo.
El 6 de marzo, el Consejo se reunió con unas 60 organizaciones subregionales, regionales e internacionales, para alentarlas a desarrollar un criterio coordinado en la comunidad internacional sobre las cuestiones relativas a la lucha contra el terrorismo.
Los Presidentes del Comité contra el Terrorismo (el Reino Unido hasta el 4 de abril y España a partir de esa fecha) informaron al Consejo los días 20 de enero, 20 de febrero, 4 de abril, 6 de mayo, 23 de julio y 16 de octubre.
El 4 de abril, el Presidente saliente, Jeremy Greenstock (Reino Unido), dijo que la lucha contra el terrorismo se había globalizado. Las iniciativas colectivas darían sus frutos, porque ningún país podía prevenir el terrorismo de forma aislada. Dijo que había sido necesario un horrible atentado terrorista a menos de 5 millas del Salón del Consejo para que la comunidad internacional aprobase las normas mundiales jurídicamente vinculantes contenidas en la resolución 1373, pero los recuerdos se pueden olvidar al igual que el sentido de la responsabilidad. La energía de un órgano central y catalizador podía marcar una diferencia enorme para el mantenimiento del orden público a escala mundial y eso es lo que es ahora el Comité.
El 16 de octubre, el Presidente entrante del Comité, Inocencio F. Arias (España), dijo que la labor del Comité estaba pasando de la fase “A”, que consistía básicamente en cerciorarse de que la legislación se adaptaba a la lucha, a la fase “B”, que consistía en pasar a aplicar efectivamente esas medidas legislativas. El Comité colaboraba cada vez más con los países que tenían dificultades en aplicar las disposiciones de la resolución. Se habían afianzado los vínculos con las organizaciones subregionales y regionales y se habían adoptado medidas para asegurar la cooperación entre el Comité y el Comité establecido en virtud de la resolución 1267, que supervisaba la aplicación de las sanciones contra los talibanes y Al-Qaida.
Los oradores que participaron en los debates celebrados tras las sesiones informativas recalcaron la necesidad de prestar mayor atención a las causas profundas del terrorismo, a saber, la pobreza, la intolerancia, los conflictos regionales y la denegación de los derechos humanos. En la lucha contra el terrorismo, se deben respetar el derecho nacional e internacional, los derechos humanos y la Carta de las Naciones Unidas. Asimismo, se señaló la relación entre el terrorismo, la delincuencia transnacional organizada, las drogas ilícitas, el blanqueo de dinero y el tráfico de armas ilícitas.
Se instó a los países que todavía no lo hubieran hecho a que firmaran y ratificaran los 12 convenios relativos al terrorismo. Se lamentó que las diferencias políticas retrasasen la elaboración de un convenio mundial de lucha contra el terrorismo y los actos de terrorismo nuclear, para lo cual era un obstáculo que no se hubiera llegado a un acuerdo respecto de la definición de terrorismo. Algunos oradores insistieron en el derecho a la libre determinación de los pueblos y dijeron que no debía dejar de examinarse el fenómeno del terrorismo de Estado.
En una declaración del Presidente formulada a raíz del debate celebrado el 16 de octubre, el Consejo reiteró que el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones constituía una de las más graves amenazas a la paz y la seguridad y que todo acto de terrorismo era delictivo e injustificable, independientemente de los motivos a que obedeciera, dondequiera y quienquiera lo perpetrara.
Comité establecido en virtud de la resolución 1267 (1999)
El 17 de enero, el Consejo, en la resolución 1455, mejoró la aplicación de las medidas contra los talibanes y los miembros de la organización Al-Qaida, congelando los fondos de los talibanes y de Osama bin Laden y sus asociados e imponiendo un embargo de armas y la prohibición de viajar. El Consejo también recalcó la necesidad de que mejorará la coordinación entre el Comité establecido en virtud de la resolución 1267 y el Comité contra el Terrorismo.
El 29 de julio el Presidente del Comité establecido para supervisar la aplicación de las sanciones impuestas a Osama bin Laden, Al-Qaida y los talibanes (Comité establecido en virtud de la resolución 1267 (1999)) informó al Consejo. Heraldo Muñoz (Chile) señaló que, aunque la comunidad internacional había tenido un cierto éxito frente a Al-Qaida, entre otras cosas con la detención de algunos de sus dirigentes, los atentados ocurridos recientemente en varios países habían venido a subrayar los problemas que plantea la lucha contra el terrorismo internacional. El Comité había mejorado el formato y el contenido de la “lista consolidada de personas y entidades vinculadas o asociadas con los talibanes y Al-Qaida”.
El 13 de febrero, el Consejo, en virtud de la resolución 1465, condenó “en los términos más enérgicos” el atentado con bomba de la semana anterior en Bogotá (Colombia). El 20 de agosto, en una declaración del Presidente, el Consejo condenó categóricamente el ataque del 19 de agosto contra la sede de las Naciones Unidas en Bagdad (Iraq) por tratarse de un atentado contra toda la comunidad internacional y declaró que la misión de la Organización en el Iraq “no se dejará intimidar”. El 20 de noviembre, el Consejo, en la resolución 1516, condenó los atentados con bombas de los días 15 y 20 de noviembre en Estambul (Turquía).
Comunicado de prensa SC/7982 del 16 de enero de 2004.

References: resolución 
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