Source: http://www.iuriscivilis.com/2009/10/la-rendicion-de-cuentas-del-tutor.html
Timestamp: 2014-04-18 00:16:08+00:00

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La rendición de cuentas del tutor | IurisCivilis
Conforme al artículo 215 del Código Civil la guarda y protección de la persona y/o los bienes de los menores e incapacitados se realizará mediante la tutela, la curatela o por medio del defensor judicial. En una ocasión anterior publicamos un artículo ofreciendo una visión general de la tutela y la curatela. No obstante, en esta ocasión vamos a centrarnos en un aspecto esencial de la función del tutor. El cumplimiento de la obligación de rendir cuentas de su cargo, durante el ejercicio de sus funciones. La aceptación del cargo de tutor de un menor de edad o persona incapacitada implica, necesariamente, la asunción de una serie de obligaciones en el ejercicio de sus funciones. Entre ellas, cobra especial relevancia la obligación de naturaleza puramente económica, de la fiscalización de la gestión y administración del patrimonio de la persona tutelada. Antes de entrar en su estudio, conviene advertir que la concreción de todas las funciones y obligaciones del tutor durante el ejercicio de su cargo depende, en buena medida, de las disposiciones que, al respecto, haya adoptado el Juzgador en la oportuna sentencia o en posteriores resoluciones. Por ello, el artículo 216 del Código Civil previene que: “Las funciones tutelares constituyen un deber, se ejercerán en beneficio del tutelado y estarán bajo la salvaguarda de la autoridad judicial”. A pesar de ello, el Código Civil regula con sumo detalle algunos aspectos de las funciones y obligaciones correspondientes al tutor en los artículos 259 a 275. En primer lugar, todas las funciones y obligaciones del tutor nacen con su nombramiento. Comienza el artículo 262 por señalar la obligación de realizar un inventario de los bienes del tutelado dentro del plazo de sesenta días, a contar de aquel en que hubiese tomado posesión de su cargo. No obstante este plazo puede ser prorrogado por la Autoridad judicial si concurriere causa para ello (artículo 263). A esta primera exigencia le da continuidad lo dispuesto en el artículo 269.4º, donde se le exige que rinda al Juez cuenta anual de su administración. Esta obligación se extingue con el cese de sus funciones, momento en el que, conforme dispone el artículo 279, deberá rendir la cuenta general justificada de su administración. Recordemos que la ley establece que el tutor único o el que estuviera encargado de los bienes, si se hubiera nombrado a más de uno, es el administrador legal del patrimonio de los tutelados y está obligado a ejercer dicha administración con la diligencia de un buen padre de familia. (art. 270 CC). Sin embargo, hay ciertos bienes que escapan a esta obligación genérica por criterio de la autoridad judicial y por previsión del artículo 265, los cuales quedan depositados en un establecimiento destinado a este efecto (dinero, alhajas, objetos preciosos y valores mobiliarios o documentos que, a juicio de la autoridad judicial,). Los gastos ocasionados por este deposito quedan sujetos al patrimonio del tutelado. En consecuencia para la rendición de cuentas se habrá de atender a los bienes que se encuentran bajo la custodia y administración del tutor. Anotemos las características principales de la obligación de inventario que fija el Código Civil. En inventario se formará judicialmente con intervención del Ministerio Fiscal y con citación de las personas que el Juez estime conveniente (art. 264 del CC). El tutor que no incluya en el inventario los créditos que tenga contra el tutelado se entenderá que los renuncia (art. 266 del CC). Por otra parte, el artículo 261 impone la prestación de una fianza para garantiza el debido cumplimiento de las funciones y obligaciones del tutor, siempre que no sea una entidad pública que ejerza la tutela por mandato de la ley o por resolución judicial, correspondiendo su exigencia y cuantía a la determinación del Juzgador. Esta facultad discrecional del Juez queda ratificada en el precepto siguiente -el art. 261-, al señalar que: “También podrá el Juez, en cualquier momento y con justa causa, dejar sin efecto o modificar en todo o en parte la garantía que se hubiese prestado” Con independencia de la presentación de las cuentas anuales el artículo 279 del CC establece que la obligación del tutor, al cesar en su cargo, de rendir la cuenta general justificada de su administración ante la Autoridad Judicial en el plazo de tres meses, prorrogable con justa causa. La acción para exigir la rendición de esta cuenta prescribe a los cinco años, contados desde la terminación del plazo establecido para efectuarlo. La aprobación de la cuenta corresponde al Juez, quien antes de tomar una decisión, oirá al nuevo tutor y a la persona que hubiera estado sometida a tutela o a sus herederos. En cualquiera de ambos casos, rendición de cuentas anuales o de la cuenta general, el principal escollo se presenta porqué el tutor no suele tener conocimientos contables, pues el Código Civil no contempla ninguna norma sobre la forma de presentar las cuentas. Atendiendo a estas razones y desde un punto de vista estrictamente práctico, resulta que bastará seguir las normas y principios básicos de la contabilidad en general. Para ello, tenemos dos opciones. La primera recurrir a los servicios de un experto contable o realizar las operaciones el propio tutor. En cualquier caso, los gastos ocasionados por la rendición de cuentas son directamente imputables al patrimonio del tutelado. Evidentemente, la aprobación judicial de las cuentas no impide el ejercicio de las acciones oportunas que recíprocamente puedan asistir al tutor y al tutelado o a sus causahabientes por razón de la tutela según dispone el artículo 285 del CC. Por otra parte, el saldo final de las cuentas devengarán el correspondiente interés legal, a favor o en contra del tutor, según dispone el artículo 282 del CC. El devengo de intereses se producirá desde que el tutelado sea requerido para el pago, previa entrega de sus bienes, si el saldo es a favor del tutor (art. 283 del CC) o si el saldo es contra el tutor desde la aprobación de la cuenta (art. 284 del CC). En previsión de esta posible dificultad de elaborar los informes anuales y generales de las cuentas resultantes de la administración del patrimonio del tutelado en este artículo nos ofrecen un modelo general que puede servirnos de orientación para la realización de las mismas. I.- Inventario inicial ( art. 262 ) 1.- Relación de inmuebles ( pisos, casas, fincas, etc), y de su contenido (muebles y utensilios), incluyendo localización geográfica y situación dispositiva (uso propio del tutelado, arrendada, u otras situaciones que habrá que especificar). 2.- Bienes muebles no vinculados a los inmuebles relacionados en el punto anterior (vehículos y otros). 3.- Acciones o participaciones en el capital de entidades ( se especificará el nombre del título o valor, número, importe de adquisición, etc) 4.- Otras inversiones financieras distintas de las acciones o participaciones en capital (bonos, obligaciones, fondos de pensión o de inversión, préstamos concedidos, imposiciones a plazo) con especificación de su vencimiento y rentabilidad. 5.- Cuentas corrientes bancarias con especificación de saldos y titulares o apoderados. 6.- Rentas de percepción periódica para el tutelado ( alquileres, pensiones, salarios, etc.). 7.- Declaraciones de la renta y de patrimonio del tutelado de los tres ejercicios anteriores. II.- Cuenta anual a rendir: (art. 269) 1.- Declaración de la renta y del patrimonio del periodo correspondiente. 2.- Copia de los extractos bancarios con los movimientos del periodo. 3.- Descripción y justificación de las diferencias, si existieran, respecto a los bienes y derechos integrantes de la cuenta anual del ejercicio anterior o del inventario inicial, si se tratara del primer periodo. 4.- Resumen de los gastos corrientes o básicos por cuenta del tutelado: - Vestido y alimentación. - Educación y gastos médicos (medicinas, rehabilitación, etc.) - Alojamiento (residencias, alquileres, luz, agua, gas, etc) - Reparaciones en su vivienda habitual - Otros ( gastos por vacaciones, pólizas por responsabilidad civil que cubran los riesgos derivados de la conducta del incapacitado, retribución del tutor, etc.) 5.- Ingresos obtenidos durante el ejercicio y gastos atendidos con ellos: - Ingresos: a) Pensiones o retribuciones b) Rentas del capital mobiliario ( dividendos, intereses, etc.) c) Rentas del capital inmobiliario (alquileres, etc) d) Otros a especificar (enajenación de muebles e inmuebles, valores o vencimiento de inversiones, herencias, etc) - Destino: a) Gastos del tutelado. b) Reinversión, describir la naturaleza e importe de la reinversión. c) Gastos derivados del mantenimiento de las inversiones (obras, ampliaciones de capital de sociedades, auditores, abogados, expertos, etc. ). Además, nos advierten que a efectos de la elaboración y justificación de esta cuenta anual será imprescindible que el tutor guarde constancia justificativa de todos los gastos e ingresos realizados por cuenta del tutelado, si bien se le puede eximir de ello en relación con los gastos corrientes o cotidianos de comida o vestido, siempre que no superen una cifra razonable que puede ser determinada por la autoridad judicial. Comparte este artículo en las redes sociales

References: artículo 215
 artículo 216
 artículo 262
 artículo 269
 artículo 279
 artículo 265
 artículo 261
 resolución 
 artículo 279
 artículo 285
 artículo 282