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Timestamp: 2019-02-18 16:24:07+00:00

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La lucha por la independencia de Puerto Rico - Ojos para la paz
04/07/2015 por Alejandro Torres Rivera
Foto: D. Alejandro Torres Rivera, en el centro, acompañado por los miembros de la Junta Directiva del Ateneo Literario, Artístico y Científico de Cádiz (fundado en 1858). De izquierda derecha, D. Vicente Mira, D. Carlos Gutiérrez, D. Ignacio Moreno Aparicio (Presidente), D. Andrés Ortega y D. Antonio Jiménez Castellanos. En la foto también la ateneísta Dña. Purificación González de la Blanca y la esposa de D. Carlos Gutiérrez
Buenas noches a los asistentes a este encuentro. Agradecemos enormemente la oportunidad que se nos brinda de dirigirnos a ustedes aquí, en el Ateneo de Cádiz,con el objetivo de presentarles una perspectiva histórica y actual de la situación colonial puertorriqueña, de nuestra lucha por la independencia nacional, de sus antecedentes históricos, su vigencia y sus perspectivas.
Dentro del marco del llamado Encuentro de dos Mundos, precisamente partiendo desde estas costas, los españoles llegaron a Puerto Rico,entonces bautizada como ¨Isla de San Juan Bautista¨, el 19 de noviembre de 1493. El inicio del proceso de población y colonización de la Isla, no comenzó sino hasta el año 1508.Por su ubicación geográfica, colocada en medio de las principales rutas de navegación en el Caribe y hacia ¨tierra firme¨, Puerto Rico fue siempre considerada por España un importante bastión militar. Así también la consideraron otras potencias coloniales europeas como fueron Holanda e Inglaterra, que en más de una ocasión durante los primeros tres siglos de coloniaje, intentaron capturar la misma mediante ataques militares.
A raíz de la invasión francesa a España en 1808 y la implantación en casi la totalidad del territorio español del reinado napoleónico a través de su hermano José Bonaparte, el gobierno en armas establecido aquí en Cádiz aprobó una Constitución liberal en 1812. En ella declara a Puerto Rico y Cuba ¨parte integrante y Provincia de la Nación Española¨. De acuerdo con Francisco Moscoso1,a raíz de la invasión napoleónica a España en 1808, se desarrollaba dentro del territorio español peninsular lo que se ha conocido como ¨la Guerra de Independencia¨. Así, nos indica Moscoso:
“En el reducto bajo control patriótico en Cádiz se organizó una Junta Suprema asistida por unas Cortes (parlamento) para gobernar en nombre del rey ausente. Fue en ese contexto que el Gobierno se acordó de sus colonias y las invito a enviar diputados a las Cortes. España procuraba mantener intacto su imperio colonial y movilizar sus hombres y recursos en su defensa¨. Pero las colonias estaban maduras para otra cosa. Toda Hispanoamérica envió representantes a Cádiz con pliegos de demandas. El enviado de Puerto Rico, Ramón Power*, en el conjunto de las llamadas “Instrucciones de 1809”, propone el equivalente de un ¨Programa Político¨ criollo, considerado como el ¨primer programa de carácter nacional puertorriqueño.”
Indica Moscoso que entodas las colonias se escogieron sus representantes dividiéndose en tres tendencias: la conservadora, que favorecía la dominación española; la reformista, que procuraba un mayor poder político para la élite criolla; y la revolucionaria, que era partidaria de la independencia. El levantamiento independentista en Venezuela en 1810 y más adelante, ante el fracaso de las gestiones de Ramón Power Giralt, enviado puertorriqueño a Cádiz, aviva en Puerto Rico el proceso de organización de un primer levantamiento independentista, el cual se planificó para las Navidades de 1811 en la municipalidad de San Germán. Durante la década de 1820 otros esfuerzos similares serían desarrollados, como el encabezado por María de las Mercedes Barbudo en el Suroeste de Puerto Rico (1823); o el plan desarrollado por el Mayor General Antonio Valero de Bernabé junto al ejército del Bolívar (1826); o los desarrollados por los hermanos Andrés, Juan y Lorenzo Vizcarrondo en 1838. Otros eventos que fortalecieron el reclamo nacional en Puerto Rico se producen como resultado de las transformaciones operadas en el país en el plano económico a raíz de la aprobación de la Cédula de Gracias de 1815; las manifestaciones de resistencia por parte de los esclavos entre 1795 y 1848 y la lucha contra el régimen de la libreta de jornaleros. Otras manifestaciones de afirmación nacional surgen con el desarrollo de una literatura puertorriqueña, como también otras manifestaciones del quehacer cultural. Todas ellas vinieron a definir la personalidad del pueblo puertorriqueño como uno diferenciado del español; todas ellas forman parte de los ingredientes, que al mezclarse, abonaron definitivamente a la formación de la nacionalidad puertorriqueña.
Hacia 1866-67 se estructuró la “Junta Informativa de Madrid”2. Comisionados puertorriqueños fueron una vez más electos para representar al país. Como antes,una vez más se elaboraron sus peticiones a nombre de Puerto Rico para ser planteadas al Gobierno español.
Ennoviembre de 1867, desde Saint Thomas, el Padre de la Patria Ramón Emeterio Betances, lanzó su Proclama titulada Diez Mandamientos de los Hombres Libres, el cual recoge los aspectos básicos del reclamo independentista. En ella demandaba: 1) Abolición de la esclavitud; 2) Derecho a votar todos los impuestos; 3) Libertad de culto; 4) Libertad de palabra; 5) Libertad de imprenta; 6) Libertad de comercio; 7) Derecho de reunión; 8) Derecho de poseer armas; 9) Inviolabilidad del ciudadano; 10) Derecho de elegir nuestras autoridades.3
Si de acuerdo con Moscoso, en la Revolución Puertorriqueña de 1868: El Grito de Lares, Op. Cit , pág. 30, “[H]acia mediados del siglo 19 y antes del Grito de Lares, Puerto Rico vivió un renacer cultural y de afirmación puertorriqueña”, el cual se manifestó en la poesía y la literatura en general”, en el caso de Betances, nacido el 8 de abril de 1827, los efectos de esa ola literaria también se dejaron sentir en sus años de estudiante en Francia cuando escribió su novela Los Dos Indios4. Esta novela está basada en un tema indigenista, humano y sentimental, donde a raíz de la conquista y colonización de Puerto Rico, se aproximan en el amor una hija de españoles en su relación con un guerrero indígena que se resiste al vasallaje y esclavitud. A través de la narración en la novela, Betances utilizará episodios del momento de la conquista y colonización para denunciar las condiciones prevalecientes tres siglos después en su patria.514 En este esfuerzo literario, valga mencionar también a manera de ejemplo, se encuentran las aportaciones de jóvenes como Alejandro Tapia y Rivera en 1852 con la publicación de La palma del cacique;de Eugenio María de Hostos con La Peregrinación de Bayoán en 1855; de Manuel Alonso con El Gíbaro en 1849; en el poema épico Agüeybaná el Bravo, de Daniel de Rivera en 1854; o sencillamente, en el esfuerzo de recopilación histórica de José Julián Acosta en la edición anotada la Historia de Puerto Rico del Siglo 18 de Abad y Lasierra en 1866. Otras expresiones en el arte podemos mencionarlas en la pintura de José Campeche; y en la poesía de María Bibiana Benítez, Alejandrina Benítez y José Gualberto Padilla. Desde 1866 el gobierno español estaba preocupado por el desarrollo de planes revolucionarios en Puerto Rico de parte de la Junta Republicana de Cuba y Puerto Rico, establecida en la ciudad de Nueva York.
A pesar de no guardar relación el incidente militar con la actividad independentista que venía desarrollándose, Marchesi aprovechó el evento para decretar el destierro hacia España de importantes patriotas como Segundo Ruiz Belvis, José de Celis Aguilera, Vicente María Quiñones, Carlos E. Lacroix, Rufino de Goenaga, Julián E. Blanco, Pedro G. Goyco, Calixto Romero y Ramón Emeterio Betances, prohibiéndoles el regreso a Puerto Rico. Betances y Ruiz Belvis optaron por irse a la fuga.6
El 6 de enero de 1868, estando Betances en Santo Domingo, junto con los dominicanos Ramón Mella y el sacerdote Fernando de Meriño, así como los puertorriqueños Carlos E. Lacroix y Mariano Ruiz Quiñones, hermano de Segundo Ruiz Belvis, se funda el Comité Revolucionario de Puerto Rico. También formaron parte del Comité José Francisco Basora y José de Celis Aguilera, quienes estaban en esos momentos en Nueva York. El 10 de enero de 1868 se aprobó la Constitución de la organización estableciendo en su primer artículo que el “Gobierno Revolucionario se ha constituido con el nombre de Comité Revolucionario de Puerto Rico”. Mediante su artículo 2, se establecía que el Comité “tiene por objeto la independencia de Puerto Rico, bajo la forma democrática republicana”.De acuerdo con Moscoso
La labor organizativa efectuada desde el exterior por Betances junto al trabajo de decenas de hombres y mujeres en el interior del país, permitieron que más de un millar de puertorriqueños se organizaran a través de sociedades secretas de los cuales cientos de ellos participarían directamente en lo que nuestra historia nacional identifica como el ¨Grito de Lares¨, ocurrido el 23 de septiembre de 1868. Del censo levantado por el Juez Nicasio Navascués en la investigación oficial de los sucesos que le fuera encargada por el gobierno colonial, establece en 551 el número de participantes capturados. Por su parte, Germán Delgado Pasapera, en su libro Puerto Rico: sus luchas emancipadoras,nos habla de 545 encausados, de los cuales solo 34 eran extranjeros.
La profesora Olga Jiménez de Wagenheim7,da cuenta de 490 participantes de los cuales 39% eran jornaleros; 18% profesionales, empleados y funcionarios; el 15% labradores; el 10% esclavos; el 7% integrantes de la burguesía comercial, pulperos y artesanos, y el 4.5% de la clase hacendada. Desde el punto de vista de su composición social, los datos demuestran que los insurrectos incluían representantes de todos los sectores de clase de la sociedad puertorriqueña.
Desde el punto de vista geográfico, a base de los datos disponibles, las ramificaciones de la red conspirativa en diversas regiones de Puerto Rico hace del Grito de Lares un movimiento con el potencial de ser un suceso de carácter nacional y no estrictamente local. De acuerdo con la historiadora Loida Figueroa Mercado8, los revolucionarios capturados en el municipio de San Sebastián del Pepino, donde fue derrotado el levantamiento armado, procedían de 27 pueblos en la Isla. Las operaciones militares iniciadas en Lares no concluyeron sino hasta el 28 de octubre de 1868 cuando se capturó a Bernabé Pol. El día anterior los jefes revolucionarios de la región de Mayagüez, Francisco Arroyo y Juan Terreforte habían sido también capturados. Estudios más recientes9 destacan no solo el papel de la mujer en el Grito de Lares, sino una cantidad mayor de participantes en el mismo.
El 25 de agosto de 1894 Betances, al referirse a los sucesos por él organizados, publicaría en el periódico Patria10 su valoración histórica sobre el Grito de Lares:
El fracaso militar del Grito de Lares llevó a la causa independentista puertorriqueña a concentrar su quehacer político y conspirativo en el adelanto de la causa de la independencia de Cuba. Desde el mismo momento del Grito de Yara el 10 de octubre de 1868 y a partir del inicio de la Guerra de los 10 Años, la sangre y sudor de cientos de luchadores independentistas regaría los campos de batalla cubanos. En este esfuerzo destacaría uno de los combatientes del Grito de Lares, el Mayor General Juan Ríus Rivera, quien acompañó al final de la Guerra al General Antonio Maceo en la ¨Protesta de Baraguá¨ y pondría posteriormente, una vez más,bajo las órdenes de Maceo su espada a disposición de la causa de la Independencia en Cuba en la ¨guerra necesaria¨ por el Apóstol de la Independencia de Cuba, José Martí.
No es casual ni fortuito que en las Bases Constitutivos del Partido Revolucionario Cubano, José Martí dejara constancia de esta vinculación histórica de cubanos y puertorriqueños. Allí, en su Artículo 1, el documento consigna: “El Partido Revolucionario Cubano se constituye para lograr con los esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia absoluta de la Isla de Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico.”11 Tampoco es casualidad que fuera precisamente en Nueva York, el lugar donde puertorriqueños y cubanos que luchaban por la independencia de ambas Antillas, fundaran el 22 de diciembre de 1895 la ¨Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano¨.12
Esta vinculación de la lucha de las dos Antillas por su independencia se hermana simbólicamente en las banderas que desde entonces representan a ambos pueblos y que inmortalizarala poeta puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió en sus versos: “Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas, reciben flores y balas en el mismo corazón.”
El 10 de diciembre de 1898 se firma el Tratado de París, el cual puso fin a las hostilidades entre Estados Unidos y el Reino de España, conocidas como la Guerra Hispanoamericana, o más correctamente, la Guerra Hispano–Cubana–Americana. En ella España pierde sus posesiones en el Océano Atlántico, Cuba y Puerto Rico; y en el Océano Pacífico, las Islas del archipiélago de Filipinas y Guam.El proceso de ratificación del Tratado de Paris concluyó el 11 de abril de 1899, cuando el mismo fuera proclamado en Washington por los vencedores en la guerra, el gobierno de Estados Unidos de América.
Si bien se indica que la Guerra dio comienzo el 25 de abril de 1898, lo cierto es que ya desde el 20 de abril, Estados Unidos había dado un ¨ultimátum¨ demandando de España que abandonara la Isla de Cuba. Tal exigencia anticipaba el inicio de las hostilidades entre ambos países. Aunque comúnmente se ha afirmado que la Guerra se extiende a Puerto Rico con la Invasión efectuada el 25 de julio de 1898, la realidad es que las operaciones militares comienzan el día 12 de mayo, cuando la Escuadra Naval del Almirante Sampson abre fuego sobre la ciudad de San Juan. La flota naval estadounidense contaba con una capacidad de fuego compuesta por 164 cañones.Contra la Capital se efectuaron 1,362 disparos de artillería, quefueron repelidos por las pocas baterías de costa, las cuales totalizaban 28 piezas de artillería,ubicadas en los fuertes de El Morro y San Cristóbal desde donde efectuaron, en respuesta, 441 disparos.
Ya desde el 21 de abril de 1898 el General Manuel Macías Casado, Gobernador y Capitán General de Puerto Rico bajo la Carta Autonómica, había suspendido las garantías individuales conferidas por la Carta. Puerto Rico vivía un estado de guerra. Desde el 10 de mayo la Isla había sido sometida a un bloqueo naval. La invasión por tierra ocurrida, a partir del 25 de julio, así como las operaciones militares, se prolongaron hasta el día 13 de agosto, fecha en que se firmó el Protocolo de Armisticio entre España y Estados Unidos. El último contingente español en suelo puertorriqueño saldrá de Puerto Rico el día 23 de octubre de 1898.13
El 2 de agosto de 1898, en momentos en que en Nueva York se procedía con la disolución de la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano, Eugenio María de Hostos (independentista) junto con Julio Henna (anexionista) y Manuel Zeno Gandía (autonomista), fundan la Liga de Patriotas14 en un esfuerzo supremo por salvar la patria de una anexión forzada. En un discurso presentado en Nueva York el día 1 de septiembre de 1898 Hostos indicaba:
¨En Estados Unidos no hay autoridad, ni fuerza, ni poder ni voluntad que sea capaz de imponer a un pueblo la vergüenza de una anexión llevada a cabo por la violencia de las armas, ni que urda contra la civilización más completa que hay actualmente entre los hombres, la ignominia de emplear la conquista para domeñar las almas.¨15
Desde el primer momento de su firma, patriotas puertorriqueños colocaron en entredicho la legalidad del Tratado de París sobre Puerto Rico. Entre los primeros en cuestionar tal legalidad se encontró Eugenio María de Hostos, quien decía que dicha Guerra, al no ser hecha por Puerto Rico, ni contra Puerto Rico, ni con el concurso de Puerto Rico, privaba a España de la facultad para disponer a su antojo de nosotros mediante la cesión de nuestro país y sus habitantesa Estados Unidos. Señalaba que España no podía ¨ceder a Puerto Rico como se cede una cosa ya que Puerto rico tenía personalidad propia¨.
La tesis de Hostos denunciando la ilegalidad de la cesión de Puerto Rico, tomó un nuevo impulso en su discurso en 1900 cuando Estados Unidos, luego de un gobierno militar que duró dos años, impuso sobre Puerto Ricoun gobierno civil en virtud de la Ley Foraker. Decía Hostos en aquel momento que dicha legislación no hacía otra cosa ¨que dar fuerza de ley y apariencias de procedimiento constitucional al hecho de la sujeción de Puerto Rico por la fuerza a los Estados Unidos.¨16
Muerto Hostos en 1903, este mismo razonamiento fue elaborado y desarrollado por Enrique López Díaz17 en su ensayo El liberalismo o razón cívica: actitud americana, situación puertorriqueña. López Díaz, a la vez que denuncia la ilegalidad y nulidad del Tratado de París, sosteníala tesis de que Puerto Rico es una ¨nación intervenida¨. Más adelante, José de Diego, siendo Presidente de la Cámara de Delegados constituida a raíz de la Ley Foraker, cuestionóuna nueva ley orgánica aprobada por el Congreso de Estados Unidos en 1917 que impuso la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños, conocida como Ley Jones. De Diegopropusoque para las elecciones de 1920 se realizara una consulta plebiscitaria en la cual los puertorriqueños optaran por un status donde escogiéramos entre la independencia y la integración como un estado dentro de la Unión. Para entonces, la independencia era la alternativa más favorecida por los puertorriqueños entre las tres opciones históricas en las cuales se debatía nuestro pueblo desde el siglo anterior. De Diego consideraba que ninguna de las dos leyes orgánicas aprobadas por el Congreso de Estados Unidos se habían inspirado en la voluntad del pueblo puertorriqueño.
El tema de la nulidad el Tratado de París fue una vez más retomado a partir de la década de 1920 por Pedro Albizu Campos18. Indicando que dicho Tratado no podía obligar a Puerto Rico, argumentando que España no tenía como tal la facultad para realizar tal cesión, ni Estados Unidos el derecho a exigir la entrega de Puerto Rico. Para Albizu Campos, ¨los puertorriqueños constituíamos una nacionalidad definida y reconocida por la misma España y por todo estado civilizado en el momento en que se celebró dicho tratado¨. Desde entonces, el tema de la ilegalidad del Tratado de París y el carácter interventor de la presencia de Estados Unidos en Puerto Rico, subyace y permea todo discurso independentista en Puerto Rico.
La década de 1930 marcó con sangre patriota la historiadel desarrollo político puertorriqueño. Durante el quinquenio de 1932 a 1937 el gobierno de Estados Unidos estableció en Puerto Rico las bases materiales dirigidas a procurar la destrucción del ideal de independencia. La represión desatada por Estados Unidos perseguía evitar que el movimiento político nacionalista en reclamo de la independencia, de manera orgánica y masiva, se insertara en la lucha de las masas trabajadoras por alcanzar importantes reivindicaciones económicas y sociales. Un movimiento político con tal potencial de vinculación social, hubiera sido capaz de echar por la borda el marco de las relaciones políticas coloniales prevalecientes en Puerto Rico. Los antecedentes, sin embargo, debemos examinarlos a partir del surgimiento y desarrollo del Partido Nacionalista de Puerto Rico desde la década de 1920 y la figura de Don Pedro Albizu Campos.
Durante la conmemoración del natalicio de José de Diego el 16 de abril de 1925, mientras consumía su turno como orador quien fuera el primer presidente que tuvo el Partido Nacionalista, como era la tradición en los partidos políticos de la época, dirigía al inicio de su intervención su saludo a la bandera de Estados Unidos considerándola como la bandera que representa “la libertad y la primera república de América”19. Al corresponderle su turno en la tarima a Pedro Albizu Campos, entonces Vicepresidente de dicho partido, éste se negó a saludar la bandera de Estados Unidos. Por el contrario, al consumir su turno expresó que en Puerto Rico esa bandera representaba “la piratería y el pillaje”. Señaló, además, “que ese pabellón fue izado sobre las espaldas de los negros norteamericanos y sigue siendo sostenido por la esclavitud de esos mismos infelices y de los inmigrantes explotados de Europa y actualmente es símbolo luctuoso para la humanidad entera.”
“Libremos al obrero inmediatamente del caudillaje del obrerismo desorientado de origen yanqui, que, bajo la sugestiva denominación de socialista, pero sin definición política alguna, y, por tanto, los más hábiles y eficaces defensores del coloniaje, lo han hecho portador de la bandera norteamericana, bajo cuya sombra impera este coloniaje que nos ha convertido en esclavos de las corporaciones y empresas norteamericanas.”20
“Organizará a los obreros para que puedan recabar de los intereses extranjeros o invasores la participación en las ganancias a que tienen derecho, asumiendo su dirección inmediata, poniendo hombres de talla, responsabilidad y patriotismo para dirigirlos.”21
Establecida la anterior premisa, la cuestión social toma un giro distinto en el seno del Partido Nacionalista de Puerto Rico procurando así vincular el desarrollo de la lucha por la independencia al desarrollo de la lucha por las conquistas de los trabajadores. Quedaría establecido en el Programadel Partido Nacionalista la formulación de una línea de trabajo en la cual ambas luchas, la política y la económica, se conciben vinculadas y entrelazadas como parte de una lucha común en la lucha de independencia. En los movimientos sociales más trascendentales de esa época en las cuales estaría involucrada la clase trabajadora y el pueblo en general, el nacionalismo estuvo presente asumiendo un rol de dirección en las mismas.
Las coordenadas estaban delimitadas. Para el nacionalismo, la vinculación de la reivindicación nacional de la independencia con una clase social como la clase trabajadora permitíacuestionar de manera más contundente el proyecto colonial e imperialista de Estados Unidos en Puerto Rico. Para el imperialismo también quedaba claro el peligro que representaba para sus intereses que ese reclamo político de libertad, soberanía e independencia pudiera fundirse en un programa común con los reclamos sociales y económicos de las clases trabajadoras en Puerto Rico.
Dentro del contexto del desarrollo de una huelga general de los trabajadores de la caña de azúcar, ante la traición del liderato del Partido Socialista y la Federación Libre de Trabajadores al aliarse con la clase patronal y el gobierno, en 1934 los trabajadores convocaron a Albizu Campos a la dirección del proceso huelgario. Albizu Campos asumió así el liderato del proceso huelgario. Al comparecer a una tribuna pública en el pueblo de Guánica para dirigirse a los trabajadores,encontró el lugar desde donde se dirigiría a los trabajadores rodeado de policías, supervisados personalmente por el coronel estadounidense a cargo de la Policía de Puerto Rico, Francis E. Riggs. El propósito de la presencia policiaca era impedir que los trabajadores pudieran acercarse para escuchar su mensaje. En su discurso, Albizu lanzó una severa advertencia a la Policía indicando: “Si por las balas de la policía muere un obrero, morirá el gobernador Winship. Y si por las balas de la policía muere un trabajador, morirá Riggs”. Finalizó su mensaje indicando: “Si aquí suena un tiro, matamos al gobernador inmediatamente.”
Se indica que fue a partir de ese momento que se elaboraron por parte del gobierno de Estados Unidos los planes para enfrentar el llamado peligro nacionalista. Para ello diseñaron dos opciones o cursos de acción: sobornar al nacionalismo como organización y domesticarla; o destruirla como organización. Paralelo con este propósito y momento histórico, comienzan a llegar a Puerto Rico como resultado de unas recomendaciones económicas bajo la política del Nuevo Trato del Presidente Roosevelt, ciertos programas de beneficencia junto a transferencias económicas federales. Mientras se intensificaba la labor de sobornar a dirigentes independentistas dentro y fuera del Partido Nacionalista, el Jefe de la Policía Francis E. Riggs, con el aval del gobernador estadounidense en Puerto Rico Blanton Winship, formuló la consigna Guerra, guerra, guerra al nacionalismo.22
Las medidas del gobierno contra el nacionalismo no se hicieron esperar. El 23 de marzo de 1935 Albizu Campos había sido invitado por el movimiento estudiantil a dirigirse a ellos dentro de los predios de la Universidad de Puerto Rico. En las inmediaciones del campus universitario cinco nacionalistas fueron emboscados por la Policía de Puerto Rico,de los cuales cuatro resultaron asesinados quedando un quinto gravemente herido. Estos sucesosse conocen en nuestra historia como la ¨Masacre de Río Piedras¨.En el mensaje ofrecido por Albizu Campos al despedir el duelo de los mártires en el cementerio donde fueron enterrados sus cadáveres, luego de una fuerte denuncia al régimen colonial de Estados Unidos en Puerto Rico, éste convocó a los asistentes a que esos asesinatos no quedaran impunes. Indicó en su discurso que la historia de la libertad de la patria “se amasa con nuestra sangre y se amasa también con la sangre de los yanquis”. Albizu, declarando la guerra al gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico, tomó a los presentes el siguiente juramento:
“Juramos todos que el asesinato no perdurará en Puerto Rico”.23
A la Masacre de Río Piedras siguió un proceso de encarcelamientos sin fianza de nacionalistas, registros y allanamientos de sus residencias, así como otros abusos por parte de la Policía. En diciembre de ese mismo año se celebró una Asamblea del Partido Nacionalista donde Albizu Campos fue reelegido Presidente. La asamblea aprobó una Resolución promovida personalmente por Albizu donde se llamó “a desafiar al aparato represivo gubernamental¨. Allí tambiénse aprobó la abstención electoral y se hizo un llamado por Albizu a¨la confrontación defensiva” por parte del nacionalismo. Es entonces cuando Albizu hace el llamado a los nacionalistas a “armarse bien” y “no dejarse registrar en la calle”.
El 1ro. de enero de 1936 el Partido Nacionalista convocó al servicio militar a todos los nacionalistas mayores de 18 años “como una necesidad de defensa nacional inmediata”. Se declara formalmente por el Partido Nacionalista “el estado de guerra entre los Estados Unidos y Puerto Rico¨ y sedemandade dicho país ¨la desocupación inmediata de nuestro territorio o de lo contrario se apelaría a las armas”.
Desde una correlación de fuerzas muy desigual, el Partido Nacionalista concentra sus energías en llevar a cabo la guerra contra Estados Unidos en Puerto Rico haciendo valer la palabra empeñada. El 23 de febrero de 1936 un comando nacionalista compuesto por Hiram Rosado y Elías Beauchamp reivindica en San Juan los asesinatos perpetrados en la ¨Masacre de Río Piedras¨. En las calles es ajusticiadoel coronel Riggs, autor intelectual de la Masacre de Río Piedras y Jefe de la Policía. Horas más tarde, encontrándose arrestados dentro del Cuartel de la Policía al cual fueron llevados los dosnacionalistas capturados que formaron parte del comando, fueron extrajudicialmente fusilados por la Policía. Poco antes de su fusilamiento, en momentos en que era arrestado, Elías Beauchamp le dijo a sus captores:
“Suéltenme, no se apuren. Que yo no voy a disparar contra mis hermanos puertorriqueños. Yo solo mato americanos. Al Coronel Riggs lo maté porque era un sinvergüenza y por el asesinato de Río Piedras.”24
El culto al heroísmo no es un culto romántico. El culto al heroísmo es el culto a la eternidad.”25
En abril de 1936 se iniciaron los procesos judiciales en la Corte de Distrito de Estados Unidos en Puerto Rico contra varios dirigentes del Partido Nacionalista, acusados por el gobierno federal,de conspirar para derrocar al Gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico; de incitar a la rebelión armada y reclutar soldados para tales fines. El 19 de julio, el jurado que entendía en el caso no pudo ponerse de acuerdo en un veredicto. Los puertorriqueños, que integraban el jurado, insistían en la no culpabilidad de los acusados, mientras que los norteamericanos que en él participaban insistían en la culpabilidad. Un nuevo grupo de jurados controlados por la Fiscalía Federal fue escogido para un nuevo juicio, el cual comenzó el 27 de julio. Con la participación de diez jurados estadounidenses de 12 que componían el panel, Albizu Campos y el liderato nacionalista fue encontrado culpableen los tres cargos imputados, entre ellos el delito de conspiración sediciosa. Fueron condenados a 10 años de prisión. Días más tarde, en los accesos hacia la entrada de la isleta de San Juan, otro comando nacionalista atentaría contra la vida del juez federal que intervino en el juicio.
Encontrándose encarcelado el liderato nacionalista en espera de una revisión de las sentencias por parte del Tribunal del Circuito de Apelaciones de Boston, se produjeron los sucesos del Domingo de Ramos de 1937, los cuales pasarían a conocerse en la historia de nuestro país como la ¨Masacre de Ponce¨. En un abuso de poder sin límites la Policía de Puerto Rico por instrucciones del gobierno colonial abrió fuego contra la manifestación, resultando muertas19 ciudadanos y cerca de 200 heridos. Allí quedó sellada finalmente la ruta de la resistencia del pueblo puertorriqueño frente al colonialismo yanqui.
La política del Partido Nacionalista de llevar adelante la “guerra defensiva” contra Estados Unidos no encontró descanso. Cada golpe infligido por el Gobierno de Estados Unidos contra el independentismo, fue devuelto con acciones contundentes del nacionalismo, recordándole a Estados Unidos que en Puerto Rico se mantenía viva la lucha por la independencia,lucha ésta en la cual el nacionalismo estaba dispuesto a pagar el precio que fuera.
Según exponeen septiembre de 1939Juan Antonio Corretjer Montes, Secretario General del Partido Nacionalista, encontrándoseél y Albizuen prisión junto con el resto del liderato nacionalista, un puertorriqueño de nombre Pedro Capó Rodríguez, actuando por encomienda del Departamento de Estado de Estados Unidos, les visitó. Su propósito era ofrecerle al Partido Nacionalista y a Albizu Campos la gobernación de Puerto Rico a cambio de su renuncia a la violencia como método para alcanzar la independencia y el cese de la campaña anti americana desarrollada en Puerto Rico. Indica Corretjer Montes que Capó les indicó lo siguiente:
¨[Que] traía instrucciones de ‘su’ gobierno de reconocer que Estados Unidos estaba inevitablemente enfilado hacia una guerra, y reconocía lealmente que no podía enfrentarse a las responsabilidades de una guerra mundial sin la ‘solidaridad hemisférica’. Y que la tal ‘solidaridad hemisférica’ tenía un obstáculo en su camino: los errores ‘involuntarios’ cometidos por Estados Unidos en Puerto Rico. El peor de estos errores, decía él, era nuestro encarcelamiento. El gobierno, seguía diciendo, reconocía que no era aquella prisión nuestro sitio, sino Puerto Rico, en donde debíamos ocupar las posiciones de bien público que mejor que ningún otros puertorriqueños merecíamos. Y él tenía la autoridad de ‘su’ gobierno para asegurarnos que el gobierno estaba dispuesto a ponernos pronta, inmediatamente en Puerto Rico ‘sanos y salvos como entraron en Atlanta’. Además, el gobierno hacía solemne promesa de ‘garantizar unas elecciones libres’, para que el Partido Nacionalista ganara las elecciones de 1940, substituyendo al desacreditado General Winship con ‘una figura prestigiosa’ que devolviera al gobierno el prestigio ‘perdido’. Y se comprometía además el gobierno a extender a Puerto Rico ‘una autonomía tan amplia, como que equivaldría a una independencia sin bandera’… lo único que nosotros teníamos que hacer– nosotros pobres presos en tierra enemiga, a miles de millas de nuestra patria– lo único sería declarar que ‘la independencia no está en issue’ y pedir a nuestros amigos en América Latina que suspendieran la intensa campaña pro independencia de Puerto Rico que en aquellos tiempos agitaba todo el continente hispanoparlante.”26
Así, Winship y el líder colonialista Rafael Martínez Nadal, se fueron percibiendo crecientemente como interlocutores políticos inaceptables.”27
En el año 1938 Luis Muñoz Marín fundó el Partido Popular Democrático. El mismo surge de una ruptura en el seno del Partido Liberal por parte de los sectores más radicales que allí impulsaban la independencia, junto con representantesdel movimiento obrero que entonces, a diferencia del nacionalismo, participaban del proceso electoral. En las elecciones de 1940 Muñoz Marín se posiciona, al ser electo con el beneplácito del gobierno de Estados Unidos, a la cabeza del Senado de Puerto Rico. Desde allí logra reorientar la dirección de dicho partido para que eventualmente deje a un lado el discurso sobrela lucha por la independencia nacional y lo sustituya por otro de carácter populista, dirigido a atender en lo inmediato la realidad económica por la que atravesaba el país, posponiendo para otro momento la discusión en torno al reclamo de independencia. Es este esfuerzo, dentro del marco de la participación del gobierno de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, donde Puerto Rico pasó a ser la gran plataforma militar para el aseguramiento de los intereses de Estados Unidos e Inglaterra en el Caribe, el proceso de inversiones económicas y militarización de Puerto Rico se incrementó por parte del gobierno federal.
Para 1944 el Partido Popular Democrático hace incompatible la militancia independentista con los objetivos que dicho partido se traza. Mientras el independentismo convoca a un Congreso Pro Independencia y en 1947 se funda el Partido Independentista Puertorriqueño, a través del Partido Popular Democrático se desarrollaun proceso dirigido a la legitimación de un nuevo modelo de relación colonial con Estados Unidos que comienza con la designación por parte de Estados Unidos de un gobernador colonial puertorriqueño y más adelante, con la autorización de unas elecciones para que los puertorriqueños escogieran su gobernador. En 1950 el Congreso de Estados Unidos, estando ya como Gobernador de Puerto Rico Luis Muñoz Marín, el Congreso de Estados Unidos aprueba una ley autorizando a los puertorriqueños, si así éstos lo acuerdan, elaborar una constitución.
El 30 de octubre de 1950, en repudio a la nueva estrategia imperialista, el Partido Nacionalista llama a la insurrección en Puerto Rico y se desata un levantamientoarmadoen varios pueblos y localidades del país. Para sofocar el mismo, se movilizaron miles de efectivos de la Guardia Nacional de Estados Unidos en Puerto Rico, con sus componentes de tierra y aire. Al menos dos pueblos fueron objeto de ataques aéreos por aviones de combate, mientras miles de puertorriqueños fueron encarcelados. El 1 de noviembre de 1950 un comando nacionalista atacó la Casa Blair, donde entonces residía el Presidente de Estados Unidos. La represión desatada contra el nacionalismo se extendió al independentismo en general, así como contra los militantes del Partido Comunista de Puerto Rico.
La Asamblea General de la ONU aprobó el día 27 de noviembre de1953 mediante votación de 26 votos a favor, 11 votos en contra y 19 abstenciones su Resolución 748 (VIII). Concluyó la ONU que el acuerdo a que habían llegado los Estados Unidos de América y el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, ¨al constituir una asociación política que respeta la individualidad y la fisonomía cultural de Puerto Rico, mantiene los lazos espirituales entre Puerto Rico y América Latina y constituye un vínculo de solidaridad continental¨, Puerto Rico ¨ha alcanzado un nuevo status constitucional¨. Resuelve también que la asociación concertada había sido de ¨común acuerdo¨; que Puerto Rico ¨ha ejercido efectivamente su derecho de autodeterminación¨; que el pueblo puertorriqueño ha sido ¨investido de atributos de soberanía política¨ que le colocan en el plano de una ¨entidad política autónoma¨, por lo que, en consecuencia, cesa la obligación de Estados Unidos de rendir informes sobre Puerto Rico al amparo del Capítulo XI de la Carta de la ONU.
El 20 de marzo de 1953el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Henry Cabot Lodge, de manera unilateral comunicó al Secretario General de las Naciones Unidas que su país, conforme a lo dispuesto en la Carta de la ONU, no continuaría enviando informes sobre Puerto Rico. Desde entonces, Estados Unidos no rinde ante la Asamblea General informe alguno a los fines de cómo Estados Unidos viabiliza el ejercicio del derecho del pueblo puertorriqueño a su libre determinación.
La respuesta a tal afrenta no se hizo esperar. El 1 de marzo de 1954, otro comando nacionalista atacaba a tiros el Congreso de Estados Unidos denunciando la condición colonial de Puerto Rico y provocando varios heridos entre los congresistas allí reunidos.
Al día siguiente,15 de diciembre de 1960, mediante la Resolución 1541 (XV), la Asamblea General de la ONU adoptó los principios que deben servir de guía a los fines de determinar si existe o no la obligación de transmitir información conforme al Artículo 73 de la Carta de las Naciones Unidas.
Sesenta años desde la aprobación por parte de la Asamblea General de la ONU de la Resolución 748 (VIII) son testigos de la continuidad del carácter colonial de la presencia de Estados Unidos en Puerto Rico.28
De la misma manera que para los pueblos en lucha latinoamericanos, Cuba fue el faro o referente común a la posibilidad del desarrollo de una sociedad socialista en América Latina; Puerto Rico representó para Estados Unidos ese modelo alterno, colocándonos como la ¨vitrina de la democracia¨ frente a nuestros hermanos latinoamericanos.Con un modelo de industrialización por invitación, construido a partir de la existencia de mano de obra barata; de las exenciones contributivas; de la apertura para la exportación de los productos de Puerto Rico hacia Estados Unidos;del libre tránsito hacia dicho país que aseguraba a los puertorriqueños la ciudadanía estadounidense; de las llamadas ¨ayudas¨ o ¨transferencias de fondos federales¨ al país, fuimos por mucho tiempo la respuesta de Estados Unidos al mundo. Todo ello, sin embargo, se desarrolló dentro del marco de la represión del independentismo y la política seguida por las autoridades federales y puertorriqueñas dirigidas a la invisibilización de la lucha de independencia.
A partir de finales de la década de 1950, sin embargo, conel surgimiento de la Federación de Estudiantes Pro Independencia;del Movimiento Pro Independencia;de la participación electoral en el proceso político del Partido Independentista Puertorriqueño, que ya existía como expresión política en el país desde la década de 1940; así como de otras organizaciones que retomaron, una vez más la lucha armada como método de lucha en Puerto Rico, el independentismo comienza a rearticular sus luchas.
En este proceso el pueblo puertorriqueño obtuvo importantes victorias. Se derrotó el proyecto minero y el establecimiento de un superpuerto petrolero; se libraron importantes batallas por la afirmación de nuestra nacionalidad y nuestra cultura frente a Estados Unidos; se logró el cierre de importantes instalaciones militares, incluyendo el cese de los ejercicios de la Marina de Guerra de Estados Unidos de Culebra y eventualmente, la salida de la Marina de Guerra de Vieques y el cierre de varios de sus polígonos de entrenamiento. Se han librado, además, importantes movilizaciones en las luchas contra la implantación del modelo neoliberal y la preservación del idioma español. Ha sidonuestra perseverancia, a pesar de no haber alcanzado hasta ahora la anhelada independencia y la justicia social a la cual aspiramos, el testimonio de un pueblo en lucha, con identidad caribeña y latinoamericana, que cada día manifiesta su voluntad de seguir siendo una nación con su propia identidad.
Hoy Puerto Rico tiene una deuda pública muy superior a su PIB. La deuda privada, estimada en no menos de $50 mil millones, igualmente casi excede su PIB. Esta deuda privada que coloca a cada puertorriqueñoal momento de nacer adeudando la suma de $17,000.00.La deuda pública consolidada, para un país de 3.5 millones de habitantes, alcanza la astronómica cifra de $167,846 millones. Esta deuda conlleva que cada uno de los puertorriqueños adeude a los organismos financieros internacionales en el mercado de bonos, la suma aproximada de $47,845.00. Mientras más crece la deuda privada y pública, los servicios a la población se reducen dadas las insuficiencias fiscales que tiene el país y su gobierno.
¿Qué dicen los datos? Anualmente los puertorriqueños compramos directamente a Estados Unidos $22,600 millones en mercancías y bienes producidos en dicho país. Las empresas multinacionales de Estados Unidos en Puerto Rico, por su parte, obtienen en rendimientos de capital por sus inversiones, es decir, ganancias netas anuales, que ascienden a $34 mil millones de dólares. Si a lo anterior se suma el costo que nos imponen las leyes federales, obligándonos a que todos los productos provenientes desde Estados Unidos tenganque transportarse en barcos de matrícula estadounidense y que hayan sido construidos en Estados Unidos, tal exigencia representa un incremento adicional en el costo anual de dichos productos valorado en $1,500 millones de dólares, todo ello para un total anual de $58,100 millones de dólares.
En lo que concierne a las llamadas ¨transferencias monetarias federales a Puerto Rico¨, de un total anual estimado en $13,530.00, aproximadamente $8,902 millonesson ¨transferencias devengadas¨; es decir, se trata de ¨aportaciones¨ por las que ya los puertorriqueños han cotizado o hemos pagado por servicios prestados a Estados Unidos, por lo que, en consecuencia, representan derechos ya adquiridos por nosotros. Entre estas transferencias se encuentran los pagos del Seguro Social, las pensiones a veteranos de sus fuerzas armadas y los pagos salariales a los empleados del Gobierno Federal que trabajan en Puerto Rico. El restante de estas asignaciones se divide en $2,704 millonesen aportaciones del gobierno de Estados Unidos al gobierno de Puerto Rico; y $1,923 millones correspondientesa programas de asistencia social distribuidas directamente a individuos y familias, como es el caso del ¨Programa de Asistencia Nutricional¨ y los fondos dirigidos al Departamento de Educación u otros Departamentos del Gobierno de Puerto Rico.
Como indicamos antes, cada año decenas de miles de personas abandona el país hacia Estados Unidos en busca de empleo.En los últimos quince años han sido fundamentalmente los jóvenes y profesionales quienes emigran. Los precios de los productos de consumo incrementan día a día mientras las personas se estancan en sus niveles de ingreso; surgen menos oportunidades de empleo y la mayor parte de los que se crean no sustituyen los perdidos. Gran parte de los empleos que se crean son a jornada parcial o empleos precarios.La tasa de participación de la fuerza de trabajo se limita a un 40.1%, decrecimiento día a día el producto bruto real. El barco de la colonia hace agua y amenaza con hundirse en un contexto donde el capitán y su tripulación carece de los poderes políticos necesarios que le posibilite al menos, conducirlo a puerto seguro.
Se impone, pues, para el pueblo puertorriqueño, la imperiosa necesidad de acceder a esos poderes que desde 1898 conculca el Congreso de Estados Unidos y que mantienennuestra subordinación colonial a dicho país. Es necesario que aquellos sectores que promovemos la descolonización y afirmamos la posibilidad de un nuevo modelo de desarrollo económico nacional que permita revertir el procesode crisis social y económica que vive nuestro país, logremos romper el nudo gordiano que nos limita. Para ello la soberanía y la independencia, junto con un claro proyecto de justicia social hecho suyo por la inmensa mayoría de nuestro pueblo, es necesario. Por ello, es tarea inmediata e ineludible redirigir nuestros esfuerzos colectivos como pueblo en un proyecto político alterno.
No quiero terminar estas palabras sin traer ante su atención una petición muy especial. A lo largo de los 117 años de relación política entre Puerto Rico y Estados Unidos, no ha habido una sola década en esa sin que hayan habido prisioneros políticos puertorriqueños en prisiones de Puerto Rico, como también, en las prisiones del Imperio. Por más de un siglo, nuestros luchadores han sido objeto de encarcelamientos por todo tipo de acusaciones por violaciones a leyes impuestas por Estados Unidos, dirigidas a intentar frenar nuestras ansias de libertad política.
En la década de los ochenta, por ejemplo, veintenas de hombres y mujeres fueron condenados a prisión en cárceles federales en Puerto Rico y Estados Unidos como resultado de la lucha anti colonial. A pesar de que al presente la inmensa mayoría de estos luchadores encarcelados en los años ochenta se encuentran ya en libertad, aún permanece encarcelado en Estados Unidos un prisionero político puertorriqueño acusado, del delito de sedición; es decir, conspirar para derrocar el gobierno de Estados Unidos.El pasado mesde mayo, ese prisionero, Oscar López Rivera, cumplió 34 años encarcelado en prisiones federales. Se trata del mismo delito por el cual en la década de 1930 fueran a prisión tantos nacionalistas y el mismo delito por el cual fue condenado en África del Sur, Nelson Mandela.
Oscar López Rivera es hijo de una trabajadora puertorriqueña que emigró a la ciudad de Chicago, Estados Unidos, en la década de 1950. Su juventud la vivió en el barrio puertorriqueño de dicha ciudad. Reclutado bajo la legislación que entonces imponía el Servicio Militar Obligatorio, fue enviado a pelear en la Guerra de Vietnam donde permaneció un año. Allí Oscar se distinguiópor su valor en combate. Por ello fue condecorado con la ¨Estrella de Bronce¨. A su regreso a Chicago en 1967, Oscar se involucró en el movimiento de los derechos civiles entonces vigente en Estados Unidos; en las luchas por la protección de su comunidad; en el trabajo social voluntario; en las luchas y resistencia comunitaria contra el racismo;en la defensa de los derechos de las minorías nacionales; así como también, en la lucha organizada por la independencia de Puerto Rico. En Chicago contribuyó a la formación y desarrollo de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).
Cuando el presidente Clinton en 1999, luego de casi veinte años de prisión, conmutó las sentencias a la mayor parte de sus compañeros y compañeras, a Oscar se le ofreció ser puesto en libertad luego de cumplir un término adicional de diez años. A varios de sus compañeros no se les extendió oferta alguna para salir de prisión. En aquel momento Oscar optó por rechazar su oferta mientras algunos de sus compañeros a los cuales no se le ofreció la conmutación de sus sentencias permanecieran encarcelados. Oscar en alguna medida repitió lo que le llevó a ser condecorado años antes en Vietnam en medio de un fuego intenso, negándose a abandonar a sus compañeros. Éstos, sin embargo, salieron de prisión bajo supervisión hace ya cerca de cinco años. El gobierno de Estados Unidos, sin embargo, se ha negado a excarcelar a Oscar. Indican sus carceleros que la fecha para ¨considerar¨ su salida de prisión será el año 2025. Para entonces Oscar habrá cumplido 82 añosde edad de los cuales habría extinguido 44 años de prisión.
Oscar es hoy el preso político latinoamericano que más años de prisión ha cumplido por luchar por la independencia de su patria. Oscar ha cumplido más años de prisión que aquellos que cumplió Mandela por el mismo delito29. Oscar es el prisionero político latinoamericano que más tiempo ha permanecido en prisión, y ciertamente puede decirse hoy, que es uno de los prisioneros políticos más antiguos del Hemisferio y del mundo. Oscar no merece estar un día más en prisión. Su delito ha sido por luchar por la independencia de su patria. ¡Queremos traerlo a casa ya! En manos del presidente de Estados Unidos está la facultad para así ordenarlo sencillamente conmutando su sentencia por el tiempo ya cumplido, o concediéndole un indulto. Por eso recabamos de ustedes su solidaridad en este reclamo.
La lucha de independencia que nos ha tocado librar, particularmente en los últimos 117 años, ha sido ardua, difícil y fuera de toda proporción. A diferencia de otros pueblos que han enfrentado la lucha anti colonial frente a imperios decadentes, a nosotros nos ha tocado librar esta lucha, siendo un país pequeño con una población muy reducida, contra el imperio más poderoso que ha conocido la historia. Contra nosotros, Estados Unidos ha ensayado todo procurando destruir nuestra identidad nacional. Aún así, no han logrado quebrarnuestro espíritu de lucha. A pesar de todo su poderío, nuestra nacionalidad sigue afirmándose en nosotros como parte de América Latina y el Caribe. Los puertorriqueños(as) seguimos soñando, amando, y expresándonos, tanto en el plano individual como colectivamente, en el idioma de nuestros padres y madres; seguimos afirmándonos en nosotros mismos como pueblo, incluyendo tanto aquellos que vivimos en la Isla como millones más que viven en la Diáspora estadounidense. Los puertorriqueños(as) mantenemos nuestras costumbres y nuestra personalidad como país, una personalidad de la cual nos sentimos orgullosos y orgullosas, donde el proyecto de absorción y asimilación ha fracasado.
Estamos conscientes que la independencia de Puerto Rico tiene que ser obra de los puertorriqueños y puertorriqueñas y así será. Sin embargo, en la lucha por la independencia de los pueblos, siempre la solidaridad de otros pueblos ha sido una importante en el esfuerzo que nos toca librar a aquellos y aquellas que luchamos por ella. ¡Acompáñenos cada uno de ustedes en este esfuerzo!¡Apoyemos el reclamo por la excarcelación de Oscar López Rivera! ¡Apoyemos el reclamo del pueblo puertorriqueño por ejercer su derecho a la libre determinación e independencia!
1Moscoso Francisco,La Revolución Puertorriqueña de 1868: El Grito de Lares, Cuadernos de Cultura del Instituto de Cultura Puertorriqueña (2003).
*Ramón Power tiene erigido un busto en La Alameda de Cádiz, muy próximo a uno de los grandes ficus.
2De acuerdo con Francisco Moscoso, Programa de la Revolución Puertorriqueña de 1868: Patria, Justicia, Libertad, publicado como capítulo 4 en su libro Clases, Revolución y Libertad: Estudios sobre el Grito de Lares(2006), los comisionados seleccionados fueron Manuel Zeno Gandía, Segundo Ruíz Belvis, José Julián Acosta y Francisco Mariano Quiñones. Estos tres últimos se pusieron de acuerdo y sometieron tres informes en los que reclamaron de España la abolición de la esclavitud con o sin indemnización; el fin del régimen de la libreta de jornaleros; propulsaron el desarrollo de la libertad de empresa y trabajo libre asalariado; libertad de comercio, pesca e industria marítima, remover los impedimentos al desarrollo agrícola, una reforma contributiva y una reforma en las tarifas aduaneras; el reconocimiento de derechos individuales; elecciones populares; y el fin de las facultades omnímodas de los gobernantes españoles.
3Haroldo Dilla y Emilio Godínez, Colección del Pensamiento de Nuestra América, Ramón Emeterio Betances, pág. 58, Casa de las Américas(1983).
4Betances, Ramón Emeterio, Los Dos Indios, Congreso Nacional Hostosiano (1998).
5Félix Ojeda Reyes, en su ensayo El Masón con fuego en la frente, el cual forma parte de su libro Peregrinos de la Libertad(1992), rescata del texto de Los Dos Indios el siguiente relato:
6Pasapera Delgado, Germán, Puerto Rico: sus luchas emancipadoras (1984).
7Jiménez de Wagenheim, Olga: El Grito de Lares: sus hombres, sus causas, (1985).
8Figueroa Mercado, Loida: El Grito de Lares: Ángulosinadvertidos de un tema al parecer trillado, publicado en Siete Voces hacia el Grito de Lares (2000).
9Rosario Rivera, Raquel: Mariana Bracety una patriota que no claudicó (2014).
10Patria, Edición de 25 de agosto de 1894, Haroldo Dilla y Emilio Godínez, Colección del Pensamiento de Nuestra América, Ramón Emeterio Betances,Op. Cit. pág. 58.
11Martí, José, Obras Completas, Tomo I (1975)
12Pasapera Delgado, Germán, Op. Cit. Indica Delgado Pasapera que el 8 de diciembre de 1895 los exiliados puertorriqueños en la ciudad de Nueva York constituyeron un Directorio. Más adelante, en una segunda reunión efectuada el 17 de diciembre, se acordó celebrar una reunión en Chimney Corner Hall, en la Sexta Avenida y la Calle 25 el domingo 22 de diciembre de 1895. Allí se reunieron 59 puertorriqueños fundando ¨Guerra de Independencia Cuba y Puerto Rico, Sección Puerto Rico¨, la cual más adelante adoptaría el nombre oficial de ¨Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano¨. En esa ocasión se adoptó, también como bandera, nuestro actual pabellón nacional.
13Rivero, Ángel: Crónica de la Guerra Hispanoamericana en Puerto Rico (1971)
14Auffant Vázquez, Vivian: La Liga de Patriotas (2012).
15De Hostos, Eugenio María: Obras Completas, Tomo V, Madre Isla (1969)
16De Hostos, Eugenio María: Mi opinión sobre la Ley Foraker, Obras Completas, Tomo V, Madre Isla (1969)
17López Díaz, Enrique: El liberalismo o razón cívica: actitud americana, situación puertorriqueña(1908).
18Albizu Campos, Pedro: Obras Escogidas, recopilación hecha por Benjamín Torres, Tomo I (1975).
19Albizu Campos, Pedro: Op. Cit. Tomo I, (1975).
20Albizu Campos, Pedro, Op. Cit., Tomo I, (1975).
21Albizu Campos, Pedro, Op. Cit., Tomo I, (1975).
22Denis, Nelson A.: War Against All Puerto Ricans(2015).
23Albizu Campos, Pedro, Op. Cit., Tomo II, (1981).
24Rosado Marisa, Pedro Albizu Campos:Las llamas de la aurora, un acercamiento a su biografía (1991)
25Albizu Campos, Pedro, Op. Cit., Tomo III, (1981).
26Corretjer, Juan Antonio: La lucha por la independencia de Puerto Rico, (1969).
27Beruff Rodríguez, Jorge: Las Memorias de Leahy: Los relatos del Almirante William D. Leahy sobre su gobernación de Puerto Rico (1939-1940), publicado en 2002.
28Torres Rivera, Alejandro:La Asamblea Constitucional de Estatus: alternativa para la revisión de las relaciones políticas entre Puerto Rico y Estados Unidos (2014). El libro recoge el debate sobre las opciones de estatus político para Puerto Rico a lo largo del pasado siglo, sus propuestas procesales y sustantivas, y sus formulaciones al presente.
29Estados Unidos también mantiene en prisión, incluso por más años que los que ha cumplido Oscar, prisioneros políticos pertenecientes a su población originaria como es el caso de Leonard Pielper y prisioneros políticos del movimiento de lucha afroamericano de las Panteras Negras.

References: artículo 2
 Artículo 1
 Resolución 
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 Resolución 
 Artículo 73
 Resolución