Source: http://www.hechosdestacados.com/2008/11/miedo.html
Timestamp: 2019-02-20 08:34:23+00:00

Document:
HECHOS DESTACADOS.+): Del 27jul07 al 20Nov08
jue20nov08
Una sensación se extiende rápidamente entre la gran mayoría de los actores económicos, sociales, religiosos y, aunque en menor medida, también políticos: el miedo. Existe un temor a lo desconocido. Las certidumbres modifican el ánimo. Nadie sabe qué es lo que va a pasar en nuestro bendito país.
Las bolsas extranjeras y los mercados locales están impredecibles; al igual que los precios tan necesarios de los comoditties; la inseguridad está desatada; la calle se recalentó en diversas protestas y bloqueos de calles, al tiempo que la recesión y la desocupación vienen marchando de la mano del aumento de la pobreza.
Hay quienes imaginan un diciembre parecido al del 2001; otros, presiones financieras que terminarían convirtiéndose en corridas para principios de enero. ¿Cuál es el sustento de estos temores? La impredecibilidad que caracterizó a la administración Kirchner; más aún, que fue su principal arma secreta.
Curiosamente, el kirchnerismo -léase, Néstor Kirchner- parecería haber emprendido un embate contra uno de los cuatro hombres más poderosos de la Argentina a su criterio, Hugo Moyano (los otros son Héctor Magnetto, de Clarín; el cardenal Jorge Bergoglio, y él mismo).
De acuerdo con la información y sus interpretaciones, el procurador Esteban Righi había emitido un dictamen que dejaba poco lugar para una Corte que es, en términos políticos, más liberal que el Ejecutivo. De ser así, el Gobierno esperaba este fallo por más que lo niegue.
Tal vez se vio asaltada por la oportunidad en la que fue emitido: de cara a la sanción de la estatización de los ahorros jubilatorios y a pocos días de las internas del justicialismo, donde Moyano es vicepresidente y los trabajadores tienen un rol fundamental. Bastante poca fue la repercusión que tuvo hasta el momento.
De cara a un año financiera y electoralmente comprometido, se ve a Kirchner buscando sorprender y asustar. De hecho, volvió a acudir al método Moreno. Pero no se conforma con éso y seguirá aumentando su apuesta hasta que consolide su poder, o procure su retiro caribeño.+
vie14nov08
El fallo de la Corte Suprema de Justicia respecto de la libertad sindical marcó un antes y un después respecto de la gobernabilidad del kirchnerismo. A juzgar por la reacción de la Confederación General del Trabajo (CGT), el movimiento trabajador responsabilizará al Poder Ejecutivo por los efectos políticos de la sentencia.
Si uno evalúa las bases de sustentación del Gobierno, podríamos decir que la paz con Clarín, la decisión del Partido Justicialista de que ayudar a los Kirchner a terminar su mandato y el apoyo de Hugo Moyano, son críticos. Actualmente, el manejo de la caja ha disminuído mucho como elemento de seducción; el alineamiento por la generación de conflictos y el miedo -a perder algo: poder, dinero, algún beneficio- funcionan ahora como factores de supervisión y control de la tropa.
A Moyano ya no lo incluiría tan alegremente en el oficialismo, a partir de esta decisión judicial. Se podría inferir que el alejamiento de la CGT oficial y su impacto en el peronismo debilitarán sensiblemente el poder K. ¿Porqué lo hacen?
Hay que analizar la herencia que dejará el gobierno de Cristina, a casi un año de gestión: la recuperación de YPF, la expropiación de Aerolíneas, la estatización de las jubilaciones, la libre afiliación sindical, ahora impulsan una despenalización del aborto... ¿que hubo problemas? Los K dirán que los que hubo fueron provocados por los sectores afectados por estas políticas revolucionarias: los oligarcas sojeros, la crisis financiera internacional provocada por la torpe gestión Bush, los mercados financieros, la irritable clase media, la Iglesia, los sindicalistas más gordos.
Visto desde este punto de vista, es el momento de profundizar el modelo progresista hasta el hueso. Mientras peor, mejor. Podrían esperar a legitimarse en las urnas, en 2009, y con esa fuerza renovada co ntinuar con la gesta revolucionaria. Pero tal vez tengan malos pronósticos y quieran jugarse a todo o nada. Dirán "esto es lo que hay" ¿y si sale mal y todo se desbanda? ¿el exilio caribeño?
vie07nov08
La frustración colectiva anda merodeando nuestras calles. La enorme cantidad de mails convocando a la manifestación del miércoles pasado frente al Congreso contrastaron con la baja afluencia de asistentes, que no alcanzaron los 10.000, y con la categórica aprobación de un proyecto que va ganando repudio en la prensa y en los sectores medios del "que se vayan todos", porque es el mismo segmento perjudicado por la confiscación de ahorros en 2001.
Es cierto que el día era tórrido y que, a medida que se acerca fin de año, las inquietudes políticas pierden espacio en el interés de la población. Los nuevos autoconvocados no han logrado aún concitar el interés de la gente, como lo lograra el campo en su lucha contra la resolución 125; lo cierto es que el campo caía más simpático que estos ahorroristas ricos y liberales.
El oficialismo aceleró el tratamiento para que pese más el elemento de estatización previsional y la poca simpatía de las AFJP, que la creciente preocupación acerca del destino de los ahorros jubilatorios a cada una de las personas. Pero los medios y la oposición martillando en este punto pueden hacer volcar tardíamente las opiniones al respecto.
Muchos opinators coinciden en que el tratamiento en el Senado será más difícil que en Diputados, donde la votación fue aplastante. Pero, cualquiera sea el resultado, la presión sobre la materia expone nuevamente al Gobierno a un nuevo revés, ya sea porque prospera o porque se traba la aprobación. Al igual que con la Guerra Gaucha, uno supone que son elementos muy significativos los que impulsaron esta medida para asumir semejantes riesgos.
El martes, los norteamericanos eligieron un nuevo presidente y el discurso de Barak Obama contrastó tanto con la acción política kirchnerista que, por más carta de felicitación que enviara la Presidente, los argentinos sentimos un abismo con lo que es una democracia real.
Aún así, no está claro que a Obama le vaya a ir bien. Es muy difícil el desafío que le toca. Wall Street se pronunció el primer día, con una importante baja en las cotizaciones bursátiles. El mundo se apresta a transitar por un sendero lleno de peligros y amenazas.
La Argentina, mientras tanto, bucea en un turbio mar de la duda para encontrar alguna certidumbre.
sab01nov08
MAR DEL PLATA.- Si hay algo que se respiró en la Ciudad Felíz, durante el Coloquio de IDEA, fue incertidumbre. El ser humano no soporta vivirla, porque le produce miedo. El miedo es una sensación que se despierta ante lo desconocido o frente a una amenaza que no puede dimensionar. La reacción ante el miedo depende de cada uno, pero en general no engendra comportamientos deseables.
¿Qué pasaría si el miedo se introdujera en el ánimo de los gobernantes? Si, de pronto, el matrimonio presidencial sintiera que Olivos no es una muralla que contiene el fervor sino la furia popular. Si, finalmente, los temibles lobbies ganaran el favor de la gente, convencieran a la carnérica dirigencia y los enfrentaran con una irremediable debilidad política. La gobernabilidad se convertiría en una quimera y el exilio venezolano en un sano remedio, en una droga que ayudaría a combatir tantos fantasmas. En el Coloquio de IDEA faltaron funcionarios oficialistas, excepto el ministro de Educación que -al decir de un destacado intelecutal- "lo único que tiene que explicar es qué es lo que hace en este Gobierno". Hubo, aunque no en forma masiva como en 2007, opositores que esta vez captaron el interés de los asistentes. También habían estado el año pasado Hermes Binner y Francisco de Narvaez, pero nadie diría que estos dirigentes tenían por entonces tantas chances de constituirse en serios candidatos a presidente y gobernador, respectivamente. Ahora los tiempos se aceleran. Nadie sospecha que pudieran producirse acciones desestabilizadoras. Al menos, no se puede pensar que la marcha convocada por dirigentes del campo, el rabino Sergio Bergman y los bloques parlamentarios de la oposición para el miércoles próximo, en el Congreso, lo sea; tampoco que lo sean los cada vez más SMS que llaman a cacerolear, los mensajes de correo que citan en lugares públicos a manifestarse en contra de la confiscación o los eventos anti K que proliferan en el facebook. Ya no hace falta una movilización de 300.000 personas para sensibilizar a las autoridades. Basta que ladre un perro, siempre que sea fuerte y en forma más o menos sorpresiva para lograrlo. Ejecutivos y empresarios se paseaban distendidos por los pasillos y el lobby del Sheraton de Mar del Plata, sin temor a que un periodista los consultara, a cruzar unas palabras con algún político opositor ni a que nadie les reclamara por el solo hecho de estar allí. Algo ha cambiado en este sector, que se sintió orgulloso de proveer su participación en un acto que constituye dirigencia empresarial. Ya no hay hijos y entenados, porque todos sufren una misma situación y enfrentan las mismas dificultades. Los autos parten hacia Buenos Aires con los baúles llenos de preocupación, pero el alma satisfecha de haber cumplido con el deber de reunirse y discutir cómo hacer de la Argentina una tarea de todos.+
jue23oct08
¿Los Kirchner están analizando seriamente adelantar su propia jubilación? De otra manera no se entiende esta forma de encarar una tormenta financiera internacional cómo la que estamos viviendo, y con una nave averiada.
A esta altura del partido, afirmaría que la mecánica de funcionamiento político de la administración K se podría enunciar de la siguiente manera: procurar aumentar sistemáticamente su poder político a partir de grandilocuentes decisiones neopopulistas que contrasten con los íconos representativos del rito neoliberal de modo de tal de reforzar su capacidad de gobierno o, en caso de fracasar, ser víctima de sus enemigos. En síntesis, polarizar las posiciones y provocar divisiones irreconciliables. Trascendió de muchas maneras la intimidad presidencial de Olivos en aquella noche del Voto No Positivo de Cobos, cuando Néstor Kirchner propuso a su esposa abandonar la Presidencia y ofrecerse como ofrenda popular en el altar de la burguesía. Según esa lógica, una victimización le hubiese permitido retener la legitimidad de su proyecto, acusar al golpísmo y volver en el futuro por sus fueros ilegítimamente arrebatados. La permanencia en el poder, desde ese punto de vista, solamente obtuvo una sangría en términos de gobernabilidad, a niveles en los que Kirchner no parece estar acostumbrado a maniobrar. Un aquitecto que suele asesorar a este columnista dijo en ese momento: "Kirchner va a estar buscando la primer liebre que aparezca para tirarse abajo y denunciar un atropello". Sin la 125, la caja siguió diezmada y ahora apareció otro sector con amigos y enemigos entre las filas indicadas: las AFJP y sus accionistas, los bancos; siempre en términos genéricos. Hay que ver cómo fue el proceso: adelanto en tapa de Página 12, el lunes último; confirmación oficial durante el día y anuncio al día siguiente en donde, hay que reconocerlo, el funcionario de apellido fetiche hizo una interesante alocución respecto de la iniciativa que se traían los Kirchner entre manos. Amado "el Muñeco" Boudou es un típico caso de funcionario de gobierno en la retranca. Una propuesta semejante debería haber sido piloteada por algún ministro de fuste. La búsqueda de nuevas figuras, jovenes y ejecutivas, son todo un síntoma que manifiestan el desgaste del gabinete, en general. Pero parecería que el oficialismo volvió a equivocar el diagnóstico. Porque nadie que quiera perdurar más allá del Efecto Jazz anuncia semejante cosa con la hipersensibilidad financiera en pleno. La clase media volvió a irritarse como en los peores momentos de la Guerra Gaucha y, aún cuando eso no se haya explicitado aún en un cacerolazo, las vibraciones registradas en los circuitos virtuales de internet y la crispación que se respira en ciertos encuentros sociales, son registros que podrían estar incluidos en la escala Richter. ¿Es que el Gobierno ha perdido el contacto con la realidad o busca provocar una crisis terminal, con corrida bancaria y cambiaria incluida? Pareciera que los Kirchner vuelven a jugar a todo o nada.+
vie17oct08
Basta de especulaciones tan anticipadas. Falta un año para las elecciones, verano mediante. Es muy relativo quién mide cuánto, hoy. Las elecciones se dirimen en los últimos meses y hay sobrados ejemplos de bruscos cambios de tendencia en los últimos días.
Este fue un año hiperpolitizado y el público se cansó de tanto tires y afloja. Ibarómetro distribuyó una encuesta que muestra una enorme dispersión de los candidatos capitalinos: Gabriela Michetti (17,4%), Alberto Fernández (13,6), Aníbal Ibarra (12,1), Alfonso Prat Gay (7,8), Jorge Telerman (6,1), Carlos Heller (4,6) y Jesús Rodríguez (2,4); a pesar de tratarse de una medición de 700 casos en el Área Metropolitana de Buenos Aires, no vincula a estos nombres con partidos y arroja un dato muy llamativo: el 36,1 por ciento no sabe por quién volcarse. La campaña electoral redistribuirá esos caudales.
Las especulaciones bonaerenses tienen, en cambio, otro hito que son las internas del PJ de noviembre. Aún así, hablar de Daniel Scioli para candidato a constituyente -lo que sería incompatible, según Javier Varani- o Néstor Kirchner, a diputado, no son más que señales de humo para alinear a la tropa. Aunque en el caso del ex presidente también sea mostrarse vivo y desafiante para que le teman.
Otra cosa es lo que hizo Mauricio Macri. Al colisionar con Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires se rebajó al terreno político que menos agrada a la opinión pública y degradó a la oposición con su comportamiento.
Pero tal vez lo más destacado de la semana fue la anunciada voluntad del presidente republicano de los Estados Unidos, George W. Bush, por expropiar bancos. Los británicos, cuna de Adam Smith y otros juglares del liberalismo, festejan a su premier Gordon Brown por su anticipada decisión hiperintervencionista. Hasta los suizos tuvieron que auxiliar a sus dos naves insignias, el UBS y el Credit Swiss.
A mediados del siglo XX, el pensador neomaquiavellista John Burnham publicó La Revolución de los Directores. En su obra planteaba el cambio producido en las sociedades por las grandes burocracias públicas y privadas. El mundo ya no es de reyes y terratenientes, una burguesía que quiere colarse y una masa de oprimidos. La realidad es mucho más compleja y, para colmo, los actores cambiaron de ropaje y no son fácil es de reconocer. ¿Dónde estaban los propietarios de esos bancos para quejarse? Nadie los conoce, están muy atomizados y sus intereses dependen completamente de una línea directiva de burócratas, que manejan la empresa a su antojo y desaprensivamente. Por eso fue más ruidoso el debate sobre la decisión parlamentaria de cortar el bono de los ejecutivos de las empresas malogradas.
Anoche veíamos a Cristina con "empresarios" concertando el plan de contención de la crisis económica. ¿Eran todos empresarios o había muchos ejecutivos de empresa? No es lo mismo. La Guerra Gaucha tuvo ese otro elemento de legitimidad, porque aún cuando no fueran grandes todos eran empresarios. No está mal ser ejecutivo, pero sí hacerse llamar empresario. Eso confunde. Lo mismo corre para los sindicalistas; está bien que se los denomine dirigentes mas no trabajadores, ya que algunos ni siquiera se desempeñaron en el gremio y su carrera se ciñe exclusivamente a la organización.
Es evidente que los que pensaron la Edad Contemporánea -marxistas y liberales- se ocupaban de buscar soluciones para problemas que ya no están vigentes en nuestra sociedad, y partían de una serie de valores y disvalores que ya ni compiten ni rigen la vida de las personas; al menos, tal como se las concebía. En cambio, los nuevos problemas aparecen insinuados, ni siquiera definidos; las propuestas para solucionarlos aún no dividen a la sociedad, que no llega a evaluar su impacto efectivo en su vida diaria.
Una nueva era se abre ante nuestros ojos y hechos como los que están sucediendo en estos días son tal vez mucho más significativos de lo que parecen. Hay que parar la pelota para poder advertirlos en toda su dimensión.+
jue09oct08
Feo aniversario
El 23 de enero de 1989 un grupo de milicianos del Movimiento Todos por la Patria (MTP) copó el Regimiento de Infantería Mecanizada III de La Tablada, en lo que se sospecha que fue la operación de inteligencia más turbia que sucedió en lo que va desde la restauración democrática de 1983.
A menos de una semana de descubrir el busto del ex presidente Raúl Alfonsín en vida, la presidente Cristina Kirchner firmó el decreto 1578/08 por el cual autorizó al juez federal de Morón, Germán Castelli, a tener "acceso irrestricto" a los documentos de inteligencia relacionados con la causa.
Según los memoriosos, la operación que concluyó con más de 30 muertos, tres desaparecidos, sesenta heridos y cinco cadáveres que nunca se lograrían indentificar, habría sido una maniobra con fines electoralistas. El gobierno radical que había logrado enjuiciar y condenar a la junta militar y a la conducción guerrillera, estaba acosada por una terrible crisis económica y necesitaba recuperar la iniciativa de cara a las elecciones presidenciales de ese año.
La estrecha relación entre el hermano del operador gubernamental Julio Nosiglia -hermano del "monje negro" que llegaría luego a ocupar la titularidad del Ministerio del Interior-y el dirigente del MTP Francisco Provenzano, presuntamente fusilado en el momento en que se entregaba- es una de las claves del misterio. Según allegados a la víctima, Provenzano no estaba de acuerdo políticamente con efectivizar el operativo y había dejado una carta en la que aseguraba que no pensaba pelear hasta morir, sino que estaba totalmente dispuesto a entregarse en el caso de que la relación de fuerzas le fuera adversa.
Este enero, cuando los argentinos rememoremos ese espantoso suceso, el actual Gobierno Nacional se encontrará en una difícil encrucijada. Con una economía de escases y un conflictivo año de gestión cristinista a cuestas, el oficialismo intentará consagrar a Néstor Kirchner como diputado nacional. El plan, de ser exitoso, catapultaría al ex presidente a una nueva elección presidencial en 2011.
Si llegara a fracasar en su objetivo y la administración K no pudiera escapar a una derrota parlamentaria en 2009, es probable que nos encontremos con un vertiginoso proceso de vaciamiento de poder en 2010 que complicaría la gobernabilidad hasta 2011.
Tenemos fe en que el año siguiente al venidero no sea recordado por otra cosa que no fuera el Bicentenario de la Revolución de Mayo.+
vie03oct08
Cobos Gringos
Un puñado de representantes republicanos dejaron en evidencia una inimaginada realidad política norteamericana. El efecto Jazz anuncia realineamientos mundiales.
Muchos años de seguir la actividad política facilitan una comprensión de lo que uno supone que pasó en los Estados Unidos esta semana. La política tiene muchas similitudes, en todas partes.
Vamos a ponerlo en nuestros términos, así lo entendemos más fácilmente. Me imagino a George W. Bush viendo una oportunidad cuando asomaba crisis, y dirigiéndose a los candidatos Barak Obama y John Mc Cain: "Tengo una buena y una mala noticia. Empiezo por la mala: Necesitamos aprobar un paquete de ayuda de unos US$700.000 para evitar la caída ya no sólo de entidades financieras clave para el sistema económico norteamericano, sino la desaparición de la hegemonía política de los Estados Unidos y de su defensa del sistema democrático en el mundo. La buena es que esta situación podría favorecer las arcas de los comités de finanzas de sus respectivas campañas".
Aplicando el más duro estilo K W obvió un pequeño detalle, a los parlamentarios. Ellos seguramente dijeron: ¿así que no le alcanzó con la guerra y la reconstrucción de Irak, que ahora va por Wall Street, a pocas semanas de abandonar el poder? ¿y yo porqué tengo que asociarme a él en esta locura? A mí nadie me vino a decir nada. Mi corazón dice otra cosa; mi voto no será positivo.
La política terminó llegando al salón Oval y, finalmente, el Senado introdujo importantes modificaciones que facilitaron la aprobación de un proyecto de salvataje financiero. Ahora seguramente los representantes aprobarán la ley. Hace falta una docena de legisladores republicanos; sería muy difícil que no puedan convencerlos de votar a favor. Es un proceso similar al que se pudo ver en el Congreso Argentino en los últimos meses.
Pero lo importante de esta noticia es el impacto mundial de la crisis. Así como la administración Reagan será recordada por el triunfo americano sobre la Unión Soviética, es probable que la gestión Bush Jr. se evocada por el atentado contra las Torres Gemelas y por la crisis financiera. Pareciera que luego de la W nada será igual en el globo.
El nuevo imperio ruso, enojado por el episodio georgiano, devolvió la gentileza con una visita militar al Caribe de la mano del presidente venezolano, Hugo Chavez. Rusia empieza a desbalancear nuevamente el mapa geopolítico. Ojo; la sangre no llega al río. En un rarísimo episodio de piratería de armas, Estados Unidos y Rusia actuaron como un solo hombre para repeler a los malandras. Pero hubo un giro en esa relación.
Volvamos al análisis. China, por su parte, lanzó tres astronautas al espacio. La misión fue exitosa. La NASA se vio obligada a anunciar una nueva misión a la Luna, con asentamiento de base, y todo. Parecería que los movimientos se volverán a militarizar, de alguna forma.
Europa aparece tan ensimismada por el crack como por detener inmigrantes. Japón nombró a un primer ministro tan conservador como católico, en una señal tardía a Occidente. El único líder de esta parte del mundo relativamente bien orientado, gracias al dialogo interreligioso, es Benedicto XVI. Es un operador fundamental de cara al mundo árabe. América latina, Africa y la mismísima Oceanía miran estas pujas por TV.
Puede que la crisis permita un barajar y dar de nuevo, en la mesa del poder internacional. El desafío argentino será aprovechar los reposicionamientos internacionales, consecuentes de la crisis, para buscar algún tipo de liderazgo entre los hispano parlantes.+
vie26sep08
Son muchos los cuestionamientos que se escuchan sobre la incapacidad de la oposición para capitalizar la baja de popularidad del oficialismo. Las argumentaciones a veces son fundadas en términos profesionales pero otras, son meras sentencias generalistas.
Desde el advenimiento de la democracia, la mala imagen de los partidos políticos los hizo merecedores de grandes podas en materia de recursos y de facultades.
Los regímenes de financiación política y partidaria se volvieron tan complejos, que florecieron las fundaciones. Hasta que también se acotó el margen de maniobra de estas entidades "sin fines de lucro". En materia electoral, las sábanas se retorcieron tanto que terminaron por ahorcar a la identidad partidaria, con las denominadas "listas espejo".
No vamos a entrar ahora en la validez de las fundamentaciones que condujeron a este proceso hasta donde llegó. Pero no podemos dejar de señalar las evidentes consecuencias que provocó: un sistema de partidos basado en personalismos; fuertemente influenciados por sectores sociales o económicos; delgados en materia de funcionamiento institucional y en el reclutamiento de partidarios; débiles en cuanto a la formación de dirigentes y la elaboración de propuestas; vacíos de contenido ideológico, y prácticamente sin proyección nacional.
La política quedó relegada exclusivamente a un diálogo entre sectores y el Gobierno mientras que la oposición, frustrada de sí misma, multiplica su oferta debilitándose invariablemente.
Así y todo, vale destacar algunos logros obtenidos por la oposición esta misma semana, por no ir más lejos:
+ Pudo demorar la votación en el Senado de la movilidad jubilatoria, presentándola como un triunfo ante la sociedad. Sin contar con la mayoría con que la población bendijo al kirchnerismo, el bloque opositor -liderado por la capacitada bancada radical- obtuvo una semana adicional para que la opinión pública pueda conocer las debilidades del proyecto oficialista, e intentar detenerlo.
+ Crítica anunció hoy la suspensión de la licitación del Tren Bala, lo que supondría el final del controvertido proyecto. Es justo reconocer el esfuerzo que el Fernando "Pino" Solanas, Claudio Lozano y otros dirigentes de izquierda pusieron en impulsar el "Tren para Todos", con una simple página web y una película, "La Próxima Estación".
+ El peronismo no oficialista se escudó en el movimiento de los trabajadores detrás de "Operación Traviata" para cuestionar la política de derechos humanos del Gobierno -y apuntar al protagonismo de ciertos funcionarios en aquel suceso-, con ocasión del 35° aniversario de la muerte de José Ignacio Rucci. El anticipo del libro de Ceferino Reato fue profusamente anticipado en los medios y favoreció la cobertura de los homenajes al líder metalúrgico asesinado en 1973.
+ Las entidades ruralistas amenazan con volver a la protesta; esta vez se analizan acciones de índole comercial. El campo fue uno de los sectores más favorecidos por la política desde lo que en el Congreso se reconoce como los 125, que trabaja permanentemente en el soporte político de esa protesta; son quienes desercomiendan retomar con los viejos métodos.
+ En esta línea, fue más importante la reunión de Julio Cobos con el gobernador santafecino, Hermes Binner, por lo que puede significar electoralmente, que la visita que le hizo el jefe del Gobierno porteño al Vicepresidente en ejercicio.
Por todo esto es que tiene más relevancia que la Presidente haya logrado estabilizar su imagen positiva en 30 por ciento (aunque carga con un 35 de mala reputación, según Poliarquía) al deslucido papel que tuvo su visita a los Estados Unidos.
Por otra parte, los hechos -el pago al Club de Paris, la propuesta a los hold outs, el cumplimiento de los deberes protocolares en la principal nación del mundo- ofrecen un horizonte de previsibilidad que la Argentina debe aprovechar para fortalecer su economía y, como solicitábamos más arriba, su funcionamiento institucional, sin sofismas ni falsas e hipócritas muletillas.+
vie19sep08
Cristina Fernandez de Kirchner asumió la presidencia de la Nación como un estamento institucionalmente superior al de su marido, Néstor. Al menos, eso fue lo que promoció en su campaña. Parecía el triunfo de un sector por sobre otro en donde los moderados se imponían sobre los más duros.
En el plazo que fue de la elección hasta la asunción, la presidente electa tuvo mensajes contradictorios al respecto. Ratificó el gabinete y la cúpula militar, ante los primeros rumores de renovación.
A pocos días de asumida, el huracán Antonini agitó las paredes y ventanas de la Residencia de Olivos. Pero ella se mantuvo incólumne y aceptó el consejo aquel de que nunca hay que cambiar de caballo en el medio del río; ante las presiones, hay que ratificar funcionarios y no removerlos. Sólo despidió al controvertido Uberti, cuyas huellas digitales pintaban toda la escena meditática.
Los diversos tifones y temporales hicieron que, en lugar de cambiar, la dirección de la administración Kirchner se profundizara. Por el contrario, palomas como Alberto Fernández o Abad, tuvieron que irse ante la arremetida de los halcones. Convengamos que la asunción de Sergio Massa, estrenando su puesto en una conferencia de prensa para anunciar la solución Aerolíneas junto con Julio de Vido y Ricardo Jaime fue una invalidación directa de la intención que se anunciaba.
Ahora, que se ha perdido el toque mágico del poder, el enemigo dispara al cuerpo e intenta tomar las barricadas. Por otra parte, se despiertan los jugadores internos; por ejemplo, Nilda Garré pudo conquistar la jefatura de Ejército. Al menos, desalojar a un "pingüino descuelga cuadros" e intentará influir más en las decisiones militares.
Pero una sombra se cierne sobre el núcleo duro del poder K: el juicio por la Valija, en Miami. Cristina podrá mostrarse de una forma o de otra, pero ya admitió que su gestión es la continuidad del anterior. Al menos, de hecho en los temas estratégicos. Sus protagonistas son ahora señalados por el escándalo del financiamiento de la campaña.
El dilema se presenta con total crudeza: o se aferra al lastre o se libera de él.+
vie12sep08
De embajadores y hemisferios
De pronto, América latina pisó el acelerador a fondo hacia el conflicto hemisférico.
La expulsión del embajador norteamericano en Bolivia, en Venezuela y el resonado caso del ventilador Antonini Wilson, que enfrentó a la Argentina con los Estados Unidos, son episodios de un capítulo que se empezó a escribir con la decisión de Hugo Chavez de realizar un ejercicio militar conjunto con Rusia en aguas caribeñas.
Las relaciones entre Rusia y Occidente se han visto seriamente deterioradas en las últimas semanas con motivo del conflicto caucásico. Allí el gigante eslavo no había hecho otra cosa que responder a una agresión por parte de un aliado de George W. Bush. Sin embargo, la sonora reacción rusa y los posteriores sucesos llevaron a un enfrentamiento que se terminó globalizando.
La circunstancia ofrece menos margen de acción desde el momento en que los yanquis dirimen la sucesión de Bush. En estos casos, la opinión pública sobredimensiona los problemas que, en materia internacional, se potenciaron con la conmemoración del séptimo aniversario del atentado a las torres gemelas durante la semana que pasó.
Si algo faltaba en el escenario del caos, una crisis financiera que afecta ni más ni menos que a los sensibles créditos hipotecarios apareció raudamente y con feroz voracidad. El mundo devora uñas temiendo que el crack económico termine por derribar sueños y expectativas de progreso.
Es importante mirar los procesos con perspectiva y desde distintos puntos de vista para intentar entender para dónde se dirigirán en lo sucesivo. Es difícil que el Tío Sam vaya a tener una postura blanda en el momento en que todos los fantasmas de la seguridad se agitan.
Dios quiera que el Gobierno argentino evalúe el contexto y evite arrojar nafta a un fuego que se puede ver en el Altiplano.+
vie05sep08
Cristina es poskirchnerista
La gestión de la Presidente empieza a diferenciarse de la de Néstor. Pero nadie lo percibe de esa forma. Ella habla con el corazón, pero una fría indiferencia está congelando a los espíritus más poderosos.
El tren de la furia está lleno de empresarios amigos del poder que permiten un servicio deplorable; de funcionarios que viajan en auto, porque no se subirían nunca a un tren o a un avión; de militantes sociales y de izquierda, pero también de razones contundentes.
Porque es puede ser que haya una llamativa coincidencia entre el estreno del documental de Fernando "Pino" Solanas y el incendio de un vagón en Castelar. Pero también es obvio que la bronca de los pasajeros empezó a manifestarse hace un par de años y estalla cada vez más seguido por razones evidentes de destrato y mal servicio.
Un mes atrás, la llamarada nos hubiese aterrado. En este nuevo contexto podríamos decir que el convoy ya pasó las estaciones Maxi y Darío y Néstor K para dirigirse a Olivos, donde Cristina anda cortando flores en los jardines presidenciales que distribuye indiscriminadamente en cada uno de los lugares que visita.
Hoy estuvo en Santa fe, en la planta de calzado de los Grimaldi, a quienes les agradeció y los felicitó tan vehementemente que no parecía kirchnerista. Porque Néstor no elogiaba a los empersarios; a lo sumo, los chicaneaba. También saludó cariñosamente a los trabajadores; siempre lo hace, y queda al borde de la lágrima.
Cristina Fernandez le ha dado alguna previsibilidad a su gestión. Tal vez se haya quedado sin crédito. Quizás siempre que mueve una ficha, el torpe codo revuelve el tablero. Pero las intenciones presidenciales son cada vez más claras: lanzar señales de ortodoxia, sin caer en el neoliberalismo. Paga al Club de Paris, pero estatiza Aerolíneas en la misma semana.
El kircherismo se ha dispersado y perdió poder de fuego. Se registran algunos movimientos sospechosos. ¿No hubo una movida sorda del núcleo duro K contra Agustín Rossi en Diputados? Pero no pasará nada; en todo caso, lo fortalecerá. El kirchnerismo lo acusa de blando; el peronismo, de rígido y de mal pagador. Por otra parte, Hugo Moyano habló de paro general y a nadie se le movió un pelo de la cabeza. Tampoco a Jorge Telerman, que hace movimientos en el banco del poskirchnerismo.
El alsinismo está convulsionado en la disputa por la renovación de autoridades partidarias. Los intendentes, que son cada vez más justicialistas, buscan mantener el equilibrio entre kirchneristas y duhaldistas. Ahora con casi todos poskirchneristas.
Desde el andén todavía se pueden ver a muchos funcionarios de la administración anterior, a la inseguridad y a la inflación (con el absurdo traje de Tiendas Indek), en el mismo tren cristinista que a Sergio Massa, las conferencias de prensa, los paseos amorosos por el interior y la razonabilidad económica. Habrá que ver quién se termina imponiendo.+
vie29ago08
Si uno tuviera que definir el estado actual de la gobernabilidad es el de la supervivencia, caracterizado por dos factores fundamentales: a) la falta de voluntades para desplazar al Gobierno y b) la esperanza de recuperar el espacio perdido por parte de los Kirchner.
Estamos presenciando una gran transformación presidencial, que cada vez se asemeja más a aquella adorable docente de nuestra infancia (Jacinta Pichimahuida) y de Néstor Kirchner, que ahora parece considerar a quienes sacaron los pies del plato (Carlos Reutemann, Felipe Solá), más aún que a aquellos que los dejaron.
Cristina ha mostrado un despliegue impresionante. Viajó, besó y habló en estos últimos tiempos, muchísimo más que en la campaña electoral. Lo hizo bien asesorada, cuidándose de ofender y todo.
No hicieron mal los deberes. El Indice de Confianza de Gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella arrojó una recuperación de diez puntos. Es cierto: sigue estando 0,62 por ciento abajo del promedio histórico de toda la serie, que empieza en 2001, pero hay un signo sensible de vitalidad.
No obstante, como el escorpión de la fábula, Cristina no pudo con su genio y salió a confrontar con el Banco de España. No se puede creer que alguien que ha hecho política toda su vida no mida la cuestión de las jerarquías: ¿tenía que ser ella misma la que le responda a los técnicos que elaboraron el informe que expresaba algo que mucho piensan?
De paso, la Argentina sumó porotos en contra de una de las pocas relaciones internacionales que cultiva. Parece un chiste de gallegos la forma en que la administración Kirchner ha tratado a sus amigos peninsulares; no han dejado trastada por hacer.
Trató, en cambio, de recuperar terreno con los norteamericanos. Pero parece que el crédito está algo gastado: las expectativas en torno del Council of the Americas bajaron al punto de que la concurrencia mermó en un cuarto. No hubo anuncios ni consecuencias, que no fueran la desmentida de un posible acuerdo con el club de París.
La semana presidencial se consagró con un acto demagógico, como el de mejorar el ingreso y la capacidad del consumo de los trabajadores a través del cambio en el impuesto ganancial. Suponemos que en los próximos días vendrá un baño de realismo que termine por guardar los fantasmas de la desestabilización, que anduvieron paseándose por las calles porteñas en las últimas semanas.+
vie22ago08
A principios de junio y de julio proyectamos sendos escenarios que planteaban como más probable el que denominamos Camino Poceado. No es el caos, ni mucho menos la panacea. Es un sendero tortuoso, de parálisis ejecutiva, de divisiones en el oficialismo, asfixia económica y aislacionismo internacional, entre otras cosas.
La media sanción en Diputados del proyecto oficial para nacionalizar Aerolíneas Argentinas constituyó la primer noticia positiva para el Gobierno en toda esta semana, y se convierte en un verdadero tobogán de aire para una admnistración que se salió de pista.
En este contexto, el cafecito que compartieron el senador Carlos Reutemann y Néstor Kirchner fue un mojón de concordia en medio de tanta crispación política. Evidentemente, el reaparecido ex presidente ha tomado nota de que los movimientos políticos que amenazan a la gobernabilidad no dejarán lugar para una salida victimizada que le permita reaparecer en el futuro, reivindicado.
Es que el fantasma por él más temido, Eduardo Duhalde, y Kirchner tienen algo importante en comun: más que capacidad de construir tienen un alto potencial destructivo. Por su parte, las nuevas generaciones empiezan a comprender que la crisis que comenzó a principios de la centuria terminará su ciclo con una nueva camada de dirigentes.
El Gobierno tiene todos los turnos tomados para la sala de tormentos. Si la inseguridad recrucede, cualquier suceso aparece en todos los medios; si el narcotráfico hace su aparición en sociedad lo hace de la mano de un aportante para la campaña, en un thriller de ribetes novelescos; si deciden limitar el dúplex a Radio Continental, toda la intelectualidad lo critica; si no producen cambios en el Indec hasta los propios funcionarios del Gobierno se corren; si se pelean con el Vaticano, les renuncia el propio candidato a embajador.
Las protestas de campo arrancaron el fin de semana con las manifestaciones lideradas por Eduardo Buzzi y Alfredo de Angeli en Santa fe y Entrre Ríos, respectivamente; continuaron en Bahía Blanca con los trigueros, y culminarán mañana en Olavarría con los ganaderos.
Pero no ha sido de balde. El secretario de Agricultura comenzó a recuperar funciones que habían migrado a Comercio Interior y a imponerse por sobre las rudas políticas que predominaron durante el primer mandato kirchnerista. Lo que no se entiende, si iban a terminar cediendo, es porqué no lo hicieron antes y no se ahorraron el costo político.
Con la política de subsidios sucede igual. Es probable que Cristina decrete aumentos tarifarios que vayan más allá de los eléctricos que se establecieron hace unas semanas y que también plantée alguna solución para el Indec, de modo de recuperar la confianza que la economía necesita para domar el irreductible potro inflacionario. Nuevamente, se hace después de que el diario La Nación haya llevado a tapa las crecientes preocupaciones de los agentes financieros internacionales y de que las medidoras de riesgo soberano hayan bajado la cotización de los bonos argentinos. Emitió títulos que ahora nuestro país debe recomprar. Mal negocio.
El Episcopado se reunió e hizo un enorme esfuerzo para no confrontar. Excepto en el terreno del deterioro social, que es un clásico de la Iglesia. Se limitó a pedir que se respeten los "derechos adquiridos" en materia de radiodifusión. Esperemos que a nadie se le ocurra salir a asustar a la arisca realidad, y que en algún momento la azafata nos anuncie que podemos desajustarnos los cinturones de seguridad porque pasó la turbulencia.+
vie15ago08
Es un título algo fuerte para una realidad aparentemente transitoria: el viaje de Cristina a Paraguay puso al Vicepresidente en ejercicio del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, son muchas las especulaciones que se hacen en torno de que este supuesto se convierta en una realidad permanente, y numerosos los dirigentes que trabajan sobre escenarios muy diversos y que se prueban trajes que aún no tienen (y que no podrían alcanzar en el actual contexto).
60 días es una cifra que se ha escuchado repetirse en estás últimas horas. La repiten analistas económicos, diplomáticos extranjeros, dirigentes políticos, lobbyistas. No responde a una lógica específica, excepto que los tiempos se han acelerado vertiginosamente, que dentro de dos meses faltará un año para las elecciones legislativas, que hay muchas decisiones económicas que se deberán tomar necesariamente -y se descree que se vayan a tomar- y que para esa fecha se recordará el Día de la Lealtad.
Es que la Presidente continúa sin aportar razones para tranquilizar a los agentes económicos y a las corporaciones de cualquier índole, que se empiezan a preocupar por las falencias en materia de gobernabilidad.No hace falta hacer mucho para estabilizar el rumbo. Pero hay que hacerlo. Se ve que el Doble Comando dificulta las maniobras más elementales. Jorge Asis dice que, a pesar de que parece imposible, los Kirchner chocaron la calesita.
A esta altura de los acontecimientos, soltarle la mano a Guillermo Moreno es comenzar una serie de planteos que terminará primero con Néstor y, luego, en Cristina Kirchner. Es que ya es tarde para una renovación parcial. Aún los cambios de fondo aparecen como cosméticos para la opinión pública, y parece que se ha vuelto políticamente incorrecto salir a respaldarlos.
Por otra parte, la estabilidad de la gestión Kirchner parecería estar atada al manejo de una caja que parece acabarse. El parate económico provoca un efecto horripilante: con la comida no se jode.
Sergio Massa pudo haber sido un buen impulso para rescatar al Gobierno de la debacle. Un buen reemplazo para Alberto Fernández. Pero lo pusieron a defender lo indefendible y parecieran haberle dejado muy poco margen de maniobra. Ahora está muy atado a la recuperación de credibilidad del Indec y a la aprobación del proyecto de nacionalización de Aerolíneas. Dos problemas de muy difícil resolución.
Los cambios siguen siendo involuntarios (la salida de José Sbatella de la Comisión de Defensa de la Competencia, la dilatada renuncia de Carlos Fernández). No es la manera de recuperar la iniciativa.
La solución al más grave inconveniente parece muy trabada. Sería muy difícil que los países de la región acepten el exilio de Néstor Kirchner en la secretaría general de la Unasur. Ha sido muy reacio a confraternizar con ellos; siempre privilegió el conflicto exterior.
En estas condiciones parece imposible que Cristina pueda darle brillo a su gestión. Pero es necesario que haga lo posible por llegar, por lo pronto, al 2009. Es más fácil verlo a Néstor intentar que le hagan un penal en el área; es decir, que alguna de las corporaciones que tanto ha maltratado le haga una zancadilla para dejarse caer. Para eso necesita del concurso de Cristina... y llegar hasta el área.+
jue31jul08
Cuando se gestiona bajo una tremenda presión, no se puede abrir la ventana de a poco; o se abre o se deja cerrada.
El ingreso de Sergio Massa en la Jefatura de Gabinete es una señal de esa ventana entreabierta, en medio del huracán.
¿De qué sirvió nombrar una persona dialoguista, abierta, desperjuiciada e hiperactiva, si se le iba a pedir que haga una profundización del continuismo con otra cosmética?
La poca claridad de las señales mereció una pobre respuesta de parte de la dirigencia oficialista y opositora, de la prensa y del empresariado. Es que nadie sabe, a ciencia cierta, a qué atenerse.
Por otra parte, la existencia de un Vicepresidente de popularidad reforzada ofrece más certidumbre a un eventual futuro de sucesión que a un tenebroso presente de conflictos permanentes.
Las venganzas, en política, son muy malas pagadoras. Si se percibe esa actitud vengativa, las chicanas que no se hicieron se les atribuirán igual. Me refiero al caso de los violentos incidentes con estatales en Córdoba y a su eventual infiltración externa.
Si no hay un dialogo, difícilmente pueda darse una reconstrucción del poder. Es altamente desrecomendable fatigar al músculo republicano, agotado por el tratamiento de las retenciones, con el inmediato envío de un proyecto de ley de Radiodifusión o de nacionalización de Aerolíneas Argentinas.
¿Qué buscan los que quieren apuran tales iniciativas parlamentarias? ¿Qué pasaría si no salen aprobados? ¿No sería mejor mandar por un tiempo proyectos que reúnan más consenso, como el de las jubilaciones, para evitar que se angoste cada vez más el margen de maniobra?
El agotamiento de la caja quedó manifestada por el aumento de las tarifas eléctricas. Evidentemente, ante la falta de retensiones a la soja hubo que ceder a disminuir los subsidios.
Parecería que el Gobierno sigue atado a su concepción absoluta del poder. ¿Creen que pueden mantener a funcionarios impopulares sin pagar el costo político o es que prefieren "que se quiebre pero que no se doble"?
No les costaría nada, a esta altura de los acontecimientos, sentarse con el Campo y apacigüar las tensiones que aún se respiran en la atmósfera política. Sin embargo, el más dialoguista de sus dirigentes se verá obligado a mantener la actitud crítica en la inauguración de la próxima edición de la Exposición Ganadera que se desarrolla en La Rural. Nadie mejor que Miguens para un gesto de caballerosidad. Pero hay que ayudarlo un poco.
Este cronista a veces piensa que se puede ser optimista, porque el buen funcionamiento de las instituciones puede resolver -incluso con más solvencia- los problemas de la política nacional sin necesidad de que exista una figura fuerte en el Ejecutivo. Al contrario, el estilo de Cristina Fernández sería ideal para este esquema institucional. Pero es necesario que se desprenda de quienes promueven una acción permanentemente confrontativa. De lo contrario, el optimismo se desvanecerá.+
jue24jul08
Es un momento muy extraño. De pronto, las declaraciones presidenciales perdieron peso y fueron los hechos los que crecieron en significación.
La Presidente se mostró muchas veces en la semana: inaugurando la renovación del aeropuerto de Resistencia, anunciando la nacionalización de Aerolíneas, convocando al Consejo del Salario Mínimo, otorgando becas, presentando la ampliación del transporte de gas. En todas las ocasiones apareció sin Néstor Kirchner, habló del tema en cuestión sin referirse a lo que Clarín llamó "la crisis política" y no abordó ningún tema urticante.
Pero también hubo una serie de acontecimientos que le marcaron la agenda en una dirección indeseada. Numerosos gobernadores y dirigentes pidieron "autocrítica", como Daniel Scioli, o cambios en el gabinete, para el caso de José Luis Gioja o Mario Das Neves.
Contra lo que el Gobierno hubiese querido tuvo que dejar ir a Alberto Fernández y a Javier de Urquiza, jefe de gabinete y secretario de Agricultura, respectivamente. En su reemplazo aparecieron funcionarios que no significan cambios de fondo, aunque sí un desbalanceo interno que difícilmente pueda durar mucho tiempo. Se esperaba, más bien, la partida de Julio de Vido, Guillermo Moreno o Ricardo Jaime. Ahora éstos se convertirán en una mochila muy pesada para Cristina.
El kirchnerismo se encerró en sí mismo y dejó entrever que, en la medida en que las críticas lluevan sobre los funcionarios cuestionados, no harían otra cosa que confirmarlos en sus puestos. Enbuenahora para la oposición, que se quedará afónica de atacarlos para que el otrora superpoderoso Gobierno continúe a la defensiva.
El peronismo no entiende la falta de reflejos para la superviviencia; no sale de su asombro ante las actitudes del matrimonio presidencial. En el Congreso hay y seguirá habiendo realineamientos en los próximos días.
El único cambio que se decidió proactivamente fue el despido de los cobistas que ocupaban posiciones ejecutivas. Es una insensatez no darse cuenta de que "la Gran Cobos" no hizo otra cosa que demostrar que las instituciones ofrecen un recambio posible, que no sería un salto al vacío. Era el momento de abrazarlo al Vicepresidente, no de echarlo de al lado.
Lo mismo se hizo con el campo. La asunción del reemplazante de Urquiza se efectuó sin presencia de las populares entidades agrarias; y luego le dejó servida la inauguración de la exposición ganadera de Palermo a Mauricio Macri.
La Presidente se mostró muy recostada sobre tres bonaerenses: Scioli, Florencio Randazzo y la nueva estrella, Sergio Massa. No vienen del sur del conurbano -es más, dos son de Tigre-, pero son bonaerenses. Pensar que hace meses había terminado con la tradición de dar a esa provincia la Cámara de Diputados, entre otros operativos de limipieza geográfica.
La gente, no obstante, quiere creer. Según Ibarómetro, sólo el 32 por ciento no cree que el país empezó a normalizarse al menos algo, una vez superado el conflicto con el campo. el 54 por ciento de los 700 consultados ayer en el área metropolitana tiene expectativas favorables respecto del nombramiento de Massa y la mitad cree que fue positiva la salida de Alberto Fernández.
Pero el 73 por ciento cree que es inconveniente que Kirchner intervenga en el gobierno de su esposa, y una cantidad similar considera que aún debe haber más cambios en el Gabinete Nacional. Sólo falta que ellos se den cuenta.+
sab19jul08
Esta es la tercer proyección de escenarios que realizamos desde el 8 de junio. Hasta ahora hemos acertado en gran medida. Deseamos firmemente estar en lo cierto, nuevamente esta vez. 19jun08.
A continuación establecemos los tres escenarios que venimos evaluando desde hace dos meses. Vale destacar que ellos no son estáticos, sino que muchas veces mezclan elementos de unos y de otros. Pero el planteo permite realizar proyecciones.
Por otra parte, los porcentajes de probabilidad los hemos cambiado sensiblemente. Pero creemos que es difícil hacer modificaciones demasiado grandes sin desvirtuarlos.
1) Un país más serio: Reina la división de poderes. El Ejecutivo disminuye su hegemonía en favor del Congreso y de la Corte. La Presidente baja su exposición. Cambia su gabinete -aunque lo más probable sea que introduzca cambios de segundas línes tendientes a la desnestorización- y premia la fidelidad y la imagen de racionalidad en sus designaciones. El Justicialismo se divide. Surge una versión opositora con otra denominación, que intenta reunir a la oposición de centro derecha y de derecha. Se unifica el radicalismo y hace otro polo opositor con el socialismo y la Coalición Cívica. La economía tiene en las instituciones el respaldo que necesita y, con la solución de los temas del campo, las inversiones vuelven a fluir. Tras el involuntario enfriamiento, se reactiva la economía. Difícilmente se pueda poner coto a las demandas sindicales, que tal vez puedan resolverse por la vía fiscal (acotar el impuesto a las ganancias) o de arreglos disimulados. La Justicia y la prensa van a empezar a encontrar chanchullos y a difundirlos. Habría aumentos de tarifas para disminuir los subsidios y también sinceramientos en la economía, tales como la corrección de los índices inflacionarios. Se intentaría saldar la cuenta con el Club de Paris. Se reestablecería la conexión con el mundo. Se consolida Daniel Scioli como el "dueño" del PJ bonaerense. Néstor Kirchner se llama a silencio, de alguna manera (mediante alguna misión política especial o, sencillamente, pasa a un segundo plano); se produce un divorcio político. Cristina se aboca al Segundo Centenario. Se regionalizan las eleccciones de 2009 para evitar la segura derrota; el Gobierno se parapeta detrás de un triunfo ajustado en la provincia de Buenos Aires, pero pierde definitivamente en 2011. La región vuelve a tender a Occidente. Podríamos asignarle un 60 por ciento de probabilidades de suceso.
2) Camino poceado: Néstor Kirchner sigue siendo el poder detrás de la Presidente. Los conflictos se reiteran. Cristina intenta imponerse, pero sólo lo logra en ocasiones. Hay un inocuo cambio de gabinete. Con estas contradicciones internas, la economía nunca encuentra sosiego y se estanca. La satisfacción de las demandas salariales son la única forma de mantener al sindicalismo consigo. Estos, a su vez, acotan el crecimiento piqueteril. La inflación se vuelve incontenible hasta llegar a la irritación social. La división de la sociedad sigue siendo la estrategia oficial y los enfrentamientos políticos, económicos y sociales se reiteran. La oposición que más se destaca es la más destructiva, la más agresiva. Los primeros brotes de violencia imponen nuevos realineamientos políticos que dejan huérfano al Gobierno. La estabilidad es una fantasía. La prensa pega cada vez con más virulencia, y elige una figura de recambio en la oposición. La Justicia se despega del Gobierno. Los empresarios también, aún los amigos. Se producen estallidos en los sectores más postergados. Este escenario puede llegar a 2009, con pronóstico reservado. Puede tener un 30 por ciento de chances. En un escenario 2b habría que evaluar un cambio de condiciones establecidas, pero producto de una posible guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán o una crisis financiera que den por terminado el contexto externo favorable que rige en la actualidad. Este elemento distorsivo pocearía también el camino.
3) Pandora: Se impone Néstor Kirchner. Ocupa toda la escena. Cristina cae deprimida. Triunfan los elementos más radicalizados que, en poco tiempo, convierten sus planteos en violencia. Se arrincona a la oposición y a la prensa. Aparece la economía de la superviviencia con hiperinflación. Le damos un diez por ciento de probabilidades. En este contexto podríamos asignar como hipótesis B, pero más agravada, la cuestión internacional planteada en el segundo escenario.+
vie18jul08
Lo que se viene es mejor que lo que pasó.
En un país culturalmente itálico, el capital debe prestar más atención a los hechos que a los dichos o a los gestos.
Si nadie sacó los pies del plato de la democracia y de la república, ante tanto enfrentamiento, los capitales pueden volcarse nuevamente a la inversión porque su seguridad estará garantizada por el buen funcionamiento de las instituciones.
La gran ausente de esta semana fue la violencia. A pesar de tanto ladrido, nadie mordió a nadie. Con la excepción de Facundo Moyano, que lanzó su horda contra la sede sanisidrense de Autopistas del Sol. Pero fue un hecho aislado, que no debe quedar impune.
El campo debería reconocer que fue la Corte la que persuadió a la Presidente a enviar la resolución 125 al Congreso debido a su debilidad legal; que el Ejecutivo le hizo caso, y que el Congreso puso un freno a un proyecto abusivo y sin consenso, a pesar de las mayorías electorales. El kirchnerismo anunció que acataría la decisión parlamentaria, y cumplió.
El oficialismo tuvo sus propios contrapesos en la racionalidad y en lalegitimidad. La oposición, mal que le pese a tantos -que uno ya no sabe qué esperan de ella-, estuvo a la altura de las circunstancias, operando con firmeza y capacidad.
Se terminó el unicato. Renació el radicalismo. Con él, se recuperó parte de la dirigencia política que estaba en vías de jubilarse, y que tanto le costó al país capacitarla. También muchos justicialistas con muchos años por delante, y de gran capacidad, salieron del limbo.
Las entidades agrarias le enseñaron a aquella población que aún no está convencida de los mecanismos institucionales vigentes que vale la pena el compromiso cívico y, al resto de las asociaciones empresariales, que la unidad hace la fuerza.
La creación de una nueva central obrera promete una carrera por los salarios. Pero tiene ofrece costado débil en la división.
La Presidente se vio obligada a restcatar por estos días a las Fuerzas Armadas de un injusto y peligroso olvido. Esto fortalecerá a nuestra defensa.
En un intento por retomar la iniciativa, Cristina Fernández anunció la "recuperación" de nuestra erolínea de bandera. Pero, seamos justos, aclaró que para ella era un mal menor ya le convence más la gestión privada de los servicios públicos.
Queda el fantasma de Néstor en el aire. Y la necesidad de oxigenar el gabinete.
Si el Gobierno no interfiere, un nuevo impulso de inversión agrícola puede reactivar el país. Eso cambiaría el humor social, que se cierne amenazante sobre el futuro.
Nadie renunció. Las amenazas no se cumplieron. Se disiparon los temores. Renació la esperanza.+
jue10jul08
De hechos que sucedieron y de otros, más importantes, que podrían suceder.
La semana que pasó ocurrieron infinidad de pequeños hechos políticos. Suceden a tal velocidad que no podemos registrarlos a todos, ni mucho menos a mensurarlos. Pero se pueden inferir algo más que sensaciones.
Uno de los datos más significativos fue la Cena de Camaradería con las Fuerzas Armadas. Allí la Presidente acudió sin su cónyuge, el ex presidente, y compartió la mesa con el Vicepresidente Julio Cobos. Pero lo importante fue que la cada vez más reiterada aparición de Cristina en actos militares. En esta oportunidad, les ofreció un 19 por ciento de aumento; pero hacía pocos días les había entregado viviendas, y se muestra insistentemente en las fechas patrias con ellos a sus anchas. Quizás se sienta segura con ellos. De hecho, les prometió un cese de hostilidades.
Otra perla es el desalojo de los piqueteros en la Plaza de Mayo por parte de la Policía. Se empieza a constatar la utilización de las fuerzas de seguridad para garantizar el espacio público. Esto es novedoso. No obstante, la calle por estos días tiene diversos dueños: piqueteros oficialistas y opositores, el campo, los pasajeros de tren, los que cortan las vías, la autopista Illia, las avenidas. El peregrino ya no sabe quién obstruye su camino, sólo entiende que no lo dejan llegar a destino.
Durante la semana se llevó el conteo, voto por voto, para el dictamen sobre las retenciones en el Senado. Aparecen figuras que estaban guardadas en los tiempos de kirchnerismo rabioso. Carlos Reutemann y Rubén Marín, como en Diputados Felipe Solá, son caras de una misma moneda. También, en otras pasarelas, se pasean Eduardo Duhalde y José Manuel de la Sota.
El propio Luis Barrionuevo podría ser una expresión distinta del mismo sindicalismo peronista. Es más negocio para ellos estar divididos, como lo es para estas viudas del poder político aparecer en la vereda de enfrente a los depreciados Kirchner. La nueva CGT podría liberarle las manos a Hugo Moyano, que va a sumar argumentos para despegarse del kirchnerismo. La K expulsa de su lado a gran parte del peronismo que quiso conducir y del movimiento obrero, que se proponen como alternativa para 2009 y 2011.
El matrimonio presidencial parece no aprender nada de las encuestas. A falta de conflictos, avanza hacia la intervención de Aerolíneas en tiempos de vacaciones invernales. Uno puede imaginarse la temperatura a la que pueda alcanzar una terminal aeroportuaria, si estas cosas se hacen por la fuerza.
Así y todo, lo más importante es lo que está por suceder. El acto del campo, el martes 14 en el Monumento de los Españoles y la votación del miércoles 16 en el Senado, serán hitos críticos para el Gobierno. La administración nacional podrá intentar profundizar el conflicto, pero habrá que ver si tiene quorum para llevarlo a cabo. Cada vez son menos los dirigentes que desean acompañar al oficialismo en sus movilizaciones.
Le atribuyen a Duhalde la consigna "acotar pero no obstruir". Es el horizonte más difícil para los Kirchner, que están acostumbrados a todo o nada, o a victimizarse. Esto de administrar pobreza es un escenario para el que no están preparados. Pero es el único que puede devolver a Cristina al control de la Primera Magistratura.+
mie09jul08
El 08jun08 planteamos tres escenarios de lo que podía llegar a suceder con la gobernabilidad, desde la óptica de la crisis agraria. A seis meses de gobierno de Cristina, pretendemos proyectar eventualidades futuras - Elaborado el 21.06.08
El escenario que hace una quincena proyectamos como el más probable es el que finalmente sucedió; tal vez con algunos elementos de las otras dos proyecciones. Veamos ahora si podemos repetir aquella hazaña.
Escenarios por venir:
1) Un país más serio: El Congreso soluciona el conflicto con el campo. Resuelve la cuestión de las retenciones a las exportaciones de granos y se aboca a la carne, la leche, los cereales, las economías regionales. El país vuelve la mirada al Parlamento y el poder, actualmente muy centralizado, se atomiza. Los legisladores vuelven a tener protagonismo; entre ellos y los gobernadores, comienzan a aparecer nuevos lideragos políticos. Los dirigentes de todos los sectores comienzan a expresarse sin temores y la prensa lo refleja, sin censuras de ningún tipo. El modelo productivista logra incentivos, que no dependen de los subsidios nacionales. La Presidente decide renovar su gabinete y dedicarse al mejoramiento institucional que pregonó durante su campaña proselitista. La preparación del Segundo Centenario es un proyecto de todos los argentinos. Néstor y sus adláteres pasan a un riguroso segundo plano. La economía recupera su brío, al viento de un contexto internacional que no parece cambiar. Si bien se sufre el impacto de los últimos Cien Días, el enfriamiento de la economía permite retomar las metas macroeconómicas necesarias para la salud del sistema.
Podríamos asignarle un 25 por ciento de probabilidades de suceso. Si disfrazaran los resultados del 2009 mediante la regionalización de los resultados y se agazapan detrás del gobernador bonaerense, podrían alcanzar una derrota digna en 2011, u obtendrían la continuidad a través de Scioli.
2) Camino poceado: El tratamiento de las cuestiones agrarias se empantana en el Congreso y el conflicto amaga permanentemente con regresar. Se mantienen las condiciones internacionales. Vicepresidente, gobernadores y legisladores, apoyados en la existencia de una Corte Suprema de Justicia que no avalaría ningún disparate, estarían en la búsqueda permanente de soluciones institucionales que vayan enmendando las averías. La prensa se dedica a desnudar los defectos salientes del oficialismo: corrupción, populismo, impericia. La oposición se acomoda y se reúne. La economía se resiente aún más y los sujetos económicos sufren pérdidas. Las clases más postergadas descienden un escalón y se recalienta el clima social.
Podríamos asignarle un 50 por ciento de probabilidades de suceso. Implica una derrota indisimulable en 2009 y pronóstico reservado para 2011.
3) Pandora: Néstor Kirchner sigue subiendo la apuesta. Se victimiza. Busca aumentar las diferencias y forzar los alineamientos. La violencia política asomaría permanentemente por la ventana de la sociedad. La economía caería aceleradamente en una crisis coyuntural, exclusivamente soluble a través de la vía política. Los gobernadores tomarían el control de las instituciones a través del Congreso. Los Kirchner se alinearían con sus aliados bolivarianos. El país caería en una nueva crisis institucional. La economía sufriría, pero retomaría su salud una vez resuleta la institucionalidad.
Le asignamos un 25 por ciento de probabilidades. No se llega al 2009 y es muy prematuro para analizar el 2011.
Es importante tener en cuenta el factor internacional.
Si bien no tenemos suficientes elementos para juzgar el marco externo, podemos aventurar que una guerra de gran magnitud en Medio Oriente no está lejana. Los Estados Unidos, urgidos por Israel, podrían querer aprovechar la salida de George Bush, que ya tiene el estigma del mal, para acabar con la amenaza nuclear iraní. Un éxito podría fortalecer al poder norteamericano y darle sustentabilidad a su hegemonía. En el corto plazo se mantendrían las condiciones del contexto -que atribuímos a capitales especulativos que se refugian sus USD en commodities para sacarlos de un EEUU debiitado-, pero podrían amainarse en el mediano plazo.
vie04jul08
Más allá de lo que salga del Congreso, el ex presidente dejó su antigua investidura hecha hilachas. Nunca se ha visto tan desprovisto de poder. El principal interrogante de cara al futuro tiene que ver con sus posibles reacciones.
Néstor Kirchner llevó toda la presión al límite. La política es un hervidero. Nadie sabe qué puede llegar a hacer el Consorte Presidencial si sus planes no resultan exitosos. O, peor aún, si logra sus resultados y la presión del público se vuelve insoportable.
Fuentes de Olivos aseguran que Cristina llegó a su límite y, apuntándole a Carlos Zanini, le habría reprochado a su propio marido todas las dificultades que le han sumado a su Gobierno. Esa misma versión afirma que el estallido derivó en una crisis de nervios, que hubo que atender con medicaciones durante el resto de la semana.
Mientras tanto, Néstor tomó el mando y habló por ella: "La Presidenta quiere que les diga que..." o, sencillamente, actuó de exégeta de sus dichos. Fue y vino, con un despliegue febril.
En su derrotero, visitó la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para bendecir a un metalúrgico en la conducción de la CGT, en una verdadera provocación a su aliado Hugo Moyano. ¿Es que lo considera un díscolo? Si cree que de esa manera lo condiciona, se equivoca; al chucearlo, le desata las manos. Moyano cuenta los días que le quedan para el 8 de julio -en que se decide la nueva conducción cegetista-, como preso en un calabozo. No sabe hasta qué punto le suma o le resta el apoyo presidencial.
Kirchner también incomodó a la Corte Suprema de Justicia y a su presidente, Ricardo Lorenzetti, con ocasión de una nota publicada por Joaquín Morales Solá en el diario La Nación en la que aseguraba que el alto tribunal tendría los votos para declarar inconstitucional a la resolución 125. El sarcasmo con el que se refirió al episodio motivó un comunicado de prensa de los dignatarios judiciales, además de un aterrador silencio de radio.
Kirchner no se olvidó de la prensa: llamó "diario opositor" al que fuera fundado por Mitre y la gente de Clarín tuvo que volver a observar leyendas entre los manifestantes.
Forzó a sus legisladores, y a quienes los conducen, con mensajes despectivos e irónicos respecto de su capacidad operativa. Metió al Vicepresidente en la heladera, y tal vez al jefe de Gabinete de Ministros.
Así y todo, logró el dictamen que necesitaba para las retenciones. No está claro si la urgencia por obtener la sanción de la 125 responde a necesidades de poder político... o fiscales; este último asunto sería muy serio, porque eso querría decir que también se ha mentido en lo que a la recaudación y superávit se refiere.
Supongamos que el ex presidente logra una ley a la medida de sus deseos e intereses, ¿quién asegurará la gobernabilidad política? ¿él, con semejante desgaste? ¿y qué hará si no la consigue, después de haber tirado toda la carne al asador?
Néstor está muy jugado.+
jue03jul08
Cristina faltó
Un acto para inaugurar la necesaria expensión de gasoductos en la planta de Transportadora Gas del Sur (TGS), en la Rotonda Gutiérrez, esta mañana, debió suspenderse por la inesperada ausencia de la Presidente. Un mar de especulaciones inundó la carpa del evento.
Las ceremonias, en general, son pervisibles y muy redituables. Cuesta mucho organizarlas. Pero, una vez que se realizaron todas las tareas, no hay que ser muy creativo para convertirlas en un hecho favorable. Excepto que algo falle. En tal caso, todo se registrará en la cuenta del déficit con creces.
Esto es lo que pasó esta mañana en una ceremonia que debía realizarse en la puerta de acceso del gasoducto General San Martín, que fuera inaugurado por el propio General Perón.
Cuando toda la gente se había reunido en la Carpa Blanca de Hudson para celebrar un acontecimiento muy grato, tal como lo es una obra que viene a descomprimir los cuellos de botella al abastecimiento de gas en el Area Metropolitana Buenos Aires, el director de Relaciones Institucionales de TGS, Daniel Perrone, anunció que por causas de la niebla que acababa de acostarse sobre el litoral porteño -"Niebla del Riachuelo", como dice el tango- la Presidenta había decidido suspender el acto.
No delegó la palabra en el gobernador Daniel Scioli, que estaba listo para acceder a la carpa; ni al interventor del Enargas, Antonio Pronsatto, que estaba al pie del estrado; tampoco lo mandó a Julio de Vido o a Alberto Fernández o a cualquier otro para hablar en su nombre, como suele hacerse en estos casos. Solamente lo postergó hasta una fecha que aún no se conoce.
La gente allí reunida se convirtió en un coro de chismosos, esgrimiendo diversas hipótesis:
+ La primera refería que la Presidente temía un escrache como el que sufrió Scioli en Olavarría. "Es poco creíble -acotó el otro-, porque el acto no se había anunciado hasta esta mañana".
+ La segunda traía a colación el dato de que el fin de semana había sido muy agitado en Olivos; allí, por primera vez, Cristina le habría enrostrado a Néstor Kirchner que le estaba imposibilitando la gestión. Como consecuencia, podría pensarser en un cambio de gabinete: "No es ilógico -agregó uno, que manoteaba un sushi y lo bañaba en la oscura salsa-, ya que no quiso delegar en nadie su alocución". El nombre de Alberto Fernández sonaba en bando de los perdedores, cargando una cruz hecha con tallos de soja.
+ Alguno especuló con un impacto regional desconocido derivado de la liberación de Ingrid Batancourt. Pero no hubo datos que lo sostuvieran.
+ Finalmente, hubo quien apeló a la lógica temporal: "no consiguieron los votos en el Congreso y se armó la bronca". Esta merecía numerosos cabeceos, como en un tiro de esquina.
Cualquiera sea el motivo, la gente estaba muy alterada. Importantes dirigentes auguraban un futuro nefasto para el matrimonio presidencial, y hablaban de Daniel como si fuera el Jefe. Entre la masa, uno levantó levemente la voz y se le pudo escuchar decir: "muerto Puccio, ¡viva Neurus!".
vie27jun08
Cobos se despacha
HDS - El Vicepresidente recibió a las más significativas representaciones institucionales en su despacho, habló de otro modo de solucionar el conflicto agrario y dio señales de previsibilidad ante posibles eventualidades.
Un día, todos miraron al Vicepresidente.
Es que nadie se anima a aventurar que harán los Kirchner en el futuro inmediato si, tal como parece, no alcanzan a sumar los votos que necesitan para imponer su proyecto de retenciones sin ninguna modificación. Porque los más oficialistas, por lo bajo, saben que no es diez sino treinta el faltante de diputados para la aprobación virginal. El riocuartense Alberto Cantero Gutiérrez, que preside la comisión de Agricultura, es un claro exponente de lo que pueda pasar con los diputados que decidan apoyar la iniciativa presidencial.
El matrimonio presidencial ha tironeado tanto de ese proyecto, que cualquier modificación será vista como una derrota y una enorme pérdida de poder real -ya no de imagen- para Cristina y Néstor Kirchner.
Dado que no pudo reunir a los legisladores propios, por recomendación de los suyos; entonces, les habló por tele, desde la Bancaria: "ponganlá", dijo, enigmático, Kirchner.
Ahora le disputan el poder sindical a Hugo Moyano. Nadie sabe bien quién está detrás de los metalúrgicos; si es una jugada de los gordos, de Alberto o del propio Néstor. Lo cierto es que Hugo Moyano va tachando los días que le quedan para el 8 de julio, como un preso en una celda. Ese día se lo reeligiría en la CGT. Moyano secretamente sueña con el preciso instante en que podrá despachar a su carcelero con destino desconocido.
También la Corte Suprema de Justicia dio un respingo y le negó la aprobación de la alerta temprana al ministro de Justicia. Pero tampoco favoreció a San Luis en su fallo por las retenciones. Guarda equilibrio, sin sacar los pies del plato.
Sólo quedarán Daniel Scioli y otros poquitos en torno de los Kirchner. ¿Lo soportarán?, ¿tendrán un plan B para ese escenario tan desolador?
Mientras tanto, Cobos recibe en su despacho a ruralistas, a dirigentes opositores, al cardenal primado, a los periodistas de Clarín -que hoy abren el diario con su pacificadora declaración de consenso antes que votos-, y va afinando los mecanismos institucionales.
Los empresarios reunidos en AEA ven con buenos ojos la reacción del ex gobernador radical de Mendoza porque la economía empieza a sufrir los pesares del desencuentro, que suena en la plaza de los Dos Congresos como una manifestación de democracia explícita.-
vie20jun08
Fue el gobernador santafecino Hermes Binner quien lo advirtió: "se acabó esta forma de gobernar". No pidió que se acabe sino que, sencillamente, proclamó su finalización. La Presidente asumió el rol que le correspondía; y el presidente del PJ, el suyo.
Dado que la Justicia avanzaba con la judicialización del conflicto agrario, los Kirchner apelaron a la última posibilidad de retener algo de la Cajita Felíz que necesitan para cubrir tanto subsidio prometido. Vale decir que, por estos días, son muchos los que denuncian en voz baja su impago.
Mandar el proyecto al Congreso demuestra que esta administración no está dispuesta a apelar a la ilegalidad. Juega con los límites y es audaz; hasta fastidia con la crispación. Pero es democrática. Retomó el dialogo con la prensa –a su modo, por cierto- y ofreció el juego parlamentario. No importa qué proyecto haya mandado, sino que haya abierto el juego al Poder Legislativo.
Ahora, los legisladores parlamentan y tendrá que atenerse a su decisión. Los gobernadores amagan con reunirse; también es parte del juego. Y del riesgo que corren los Kirchner. La oposición se organiza; con Duhalde dentro del peronismo y sin él, por fuera.
Las encuestas han caído estrepitosamente. Las de ambos. Las de Cristina descendieron 36 puntos en seis meses; 26 en los últimos tres. Néstor también sufrió por igual. Su imagen se mantenía mejor que la de la Presidente y él podría creer que la gente tenía un problema con ella. Pero, en cuanto se expuso él, la marabunta lo deglutió.
Los cacerolazos del lunes a la noche sonaron como un campanario llamando a la oración. Esta semana terminó la transición de un gobierno a otro. Se fue Néstor y asumió Cristina. La Presidente tiene innumerables desafíos, además de la propia gobernabilidad: el desabastecimiento, la crisis energética, la inflación, la desaceleración económica.
Los desfachatados conquistaron un protector segundo plano. Ahora podría esperarse su despedida. Y un significativo cambio de gabinete. Pero pueden ser meras esperanzas.
Tampoco está ahora tan clara la continuidad de Hugo Moyano al frente de la CGT, ni el monopolio de la representación que ostenta esa central de trabajadores. No en vano vimos a Julio Piumato en la conferencia de prensa del martes y a las huestes de la CTA, en la Plaza del miércoles. Pero los Moyano pelean, y le llenaron de taxis el tránsito porteño a Mauricio Macri el mismo jueves.
Hoy es el Día de la Bandera. Es bueno recordar que Manuel Belgrano quiso identificar a nuestra Patria con los colores del cielo.+
jue12jun08
Es cada vez más factible que la Argentina llegue a ser un país serio. Esto, según nuestra Constitución Nacional, significa ser representativo, republicano y federal.
Tal vez el camino elegido no sea el ideal. Nuestra vida como país es corta. Somos una nación joven, adolescente, que hace 25 años optó por la democracia; es decir, que decidimos tener nuestro propio gobierno. Es un brevísimo lapso desde una perspectiva histórica.
El domingo pasado publicamos una nota que planteaba tres escenarios posibles para el corto plazo. Pareciera que se está confirmando el que manifestábamos como el más probable que, lamentablemente, no era el mejor... ni tampoco el peor, gracias a Dios.
La Presidente no se puso los pantalones. Pero ganó protagonismo. Néstor no se fue al Calafate, pero el oficialismo ha disminuído la agresividad o al menos no la aumentó.
Tal como consignábamos allí, la Justicia tiende a ocupar el rol que institucionalmente le corresponde como contralor de los demás poderes, guardiana de la constitucionalidad y defensora de los derechos de los ciudadanos. Esto se percibió en la aparente atención que dará a los reclamos de los productores agropecuarios y de la provincia de San Luis, sino decide también acceder a la solicitud de los diputados del PRO que claman porque se le reconozca el derecho de legislar en materia impositiva. La oposición en el Senado, por su parte, intentó derogar los superpoderes y llamativamente, fue el propio el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, quien condujo la sesión.
Los radicales K, esta vez sin presencia de Cobos, sesionaron y emitieron un documento de cara al despegue del oficialismo: "Somos radicales", se tituló. Los justicialistas están desesperados porque, en plena sesión de la flamante conducción del Partido, el ex presidente Néstor Kirchner admitió una eventual derrota, a la que habría calificado de digna. Sabemos que el peronismo considera que no hay dignidad en la derrota, y que por lo tanto -ahora que saben que su conductor no es de su mismo pedigree- no tienen la obligación de acatarlo.
De hecho, no "arrugó" con el Campo, pero se achicó en la interna santafecina ante Carlos Reutemann, que acababa de enfrentarlo en cuanto medio le prestó algún espacio.
El Gobierno hizo llamar a los lecheros, liberó algo de trigo a la exportación e intentará dar nuevas señales al campo. Todas, como decíamos en los escenarios, "con gusto a poco". Complicó a los ruralistas con la movida de los transportistas, pero después no pudo contenerlos y ahora se enfrenta con un posible desabastecimiento.
Hablando de los camioneros, y después de la significativa jugada de la diputada Graciela Camaño en la Cámara -y que se consignó hace una semana en agenciafoia.com-, ahora habrá que ver si Hugo Moyano puede mantenerse al frente de la CGT. Especialmente, ahora que trascendió que el Gobierno volvió a prometer el reconocimiento a la CTA.
Si somos pacientes, con el tiempo el funcionamiento de las instituciones depurará la crisis. Los argentinos habremos pagado un nuevo costo económico, pero habremos dado un nuevo paso en el crecimiento político.+
dom08jun08
1) Deseable: Cristina se calza los pantalones
Despide a Néstor, y lo manda a El Calafate. Reconoce errores. Plantea una política de conciliación: convoca a los argentinos a construir desde mañana mismo la Patria del Tercer Centenario. Introduce profundos cambios en el gabinete para evitar que se profundicen las fugas dentro del oficialismo y fortalecer su base política: nombra a un santafecino en Agricultura (desde donde se irían encontrando soluciones a la cuestión agraria), a un cordobés en Industria, a otro bonaerense del Conurbano en Seguridad, a un entrerriano en Ambiente, cambia de política militar y retoca la política exterior para alejarse del Caribe bolivariano. Profundiza el modelo productivista, pero se concentra en contener la inflación. Monta una presidencia de bajo perfil, pero de acciones sectoriales básicas. Desplaza a los impresentables de su lado. Deja que los trabajadores resuelvan sus internas.
Efectos: la economía, que ya sufrió un enfriamiento, se recuperaría lentamente. Pero es muy difícil prever qué hará su marido, el ex Presidente. Lo más probable es que no la favorezca. Esto mismo es lo que nos permite prever un buen nivel de factibilidad para este escenario.
Probabilidades: muy bajas.
2009: perdería a nivel nacional, pero tal vez lograría que Néstor se consagre senador por la provincia de Buenos Aires (para poder asumir luego la presidencia provisional del Senado). Una regionalización de los resultados podría disimular el fracaso electoral. Pero no alcanzaría para evitar el síndrome norteamericano del "Pato Rengo" y el fin de la administración K en 2011.
2) Probable: No pasa nada
El conflicto con el Campo, con el tiempo, se va diluyendo en su intensidad. La Justicia empieza a fallar en favor de los productores y se van resolviendo cuestiones de la lechería, de la carne, de los granos y de las economías regionales. Pero con gusto a poco, sin satisfacer. El Congreso empieza a mostrar las divisiones en el oficialismo. Las intrigas paralizan la gestión. En el Senado se discuten cuestiones de fondo, de poder, como la Coparticipación Federal. Los gobernadores pactan mutua defensa entre sí para contener eventuales furias.
Efectos sobre la economía, que sufre una lenta asfixia. Se profundiza el aislamiento nacional e internacional.
Lamentablemente tiene altas probabilidades de suceso. Implica una derrota indisimulable en 2009 y pronóstico reservado para 2011.
3) Dios no lo permita: el caos
Néstor no introduce cambio alguno y sigue, sin prisa y pausa, hacia el precipicio. Continúa la agitación hasta que se desata la violencia social. Victimiza a la K y deja que pasen a degüello a la pingüinada, con la vista puesta en su vengativo retorno. Este escenario es muy difícil de imaginar. Manda Murphy: todo lo que pueda pasar, ocurrirá y con una intensidad inusitada.
Efectos: los Kirchner abandonarían, cuanto menos, el poder. La economía sufriría aún más. Las soluciones al conflicto serían más que polémicas.
No hay 2009, que resulta lejanísimo en este escenario que se desarrollaría en cuestión de días. Ni es posible asignar posibilidades a aquellas cosas que la razón no permite auscultar.+
vie06jun08
Debemos reconocer que lo que creíamos que era una luz al fondo del tunel era un tren en la dirección contraria, sobre nuestra misma vía. No solamente no pasó nada con la declaración de los obispos, sino que las palabras de Cristina Kirchner y todo lo sucedido entre ayer y hoy dejan muy poco lugar para una solución, dentro de los carriles que ofrece esta circunstancia.
+ Si el Gobierno pelea de igual a igual con un sector socioeconómico y cultural.
+ Si el principal emergente del peronismo para el 2011, el gobernador Daniel Scioli, se pone de ese mismo lado que el Poder Ejecutivo Nacional.
+ Si la única posibilidad que ve el oficialismo es vencer al sector mediante la asfixia o la represión
+ Si Néstor Kirchner va a ser el poder real detrás del poder institucional, y va a continuar con sus traumáticos mecanismos de pacificación.
+ Si lo que hagan Luis D'Elía, Hugo Moyano y Guillermo Moreno es lo que mejor que puede ofrecer el kirchnerismo
Es que quedan pocos resquicios para la paz. En cambio,
+ Si hay más dirigentes que se sumen a las manifestaciones de cordura y sensatez que han presentado Hermes Binner, Juan Carlos Schiaretti, Jorge Busti, Carlos Reutemann y Mauricio Macri.
+ Si el Campo resiste las provocaciones que intentan descentrarlo.
+ Si hay más sectores sociales que, como la Iglesia, claman por la resolución del conflcito.
+ Si el Congreso o la Corte Suprema de Justicia plantean una solución técnica a la inconstitucionalidad del aumento en las retenciones a las exportaciones de grano.
No obstante, queda un gran interrogante respecto de los Kirchner. ¿Qué lugar ocuparán ellos si gana la violencia? ¿y si es la paz la que se termina imponiendo?
Un dirigente de segunda línea respondía ayer de igual manera a la que lo hicieron otros de primera línea en días anteriores: "Se me quemaron todos los manuales".+
jue05jun08
Excepto para los viajeros frecuentes, una salida al exetrior puede ser muy productiva en cuanto a que implica un forzoso cambio de perspectiva.
La Presidente y la comisión ejecutiva del Episcopado no solamente coincidieron en Roma, sino también en un interlocutor: el secretario de Estado del Vaticano, Tarsicio Bertone. Nadie reconoce en Bertone, ni en los salesianos, la cintura política de los jesuitas. Pero puede ser que el cardenal primado de la Argentina, monseñor Jorge Bergoglio, haya tramado algo que permita superar el actual estado de las cosas en la Argentina.
Mientras esperamos que la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina haga un llamado al dialogo y a la pacificación, dirigido tanto al Gobierno como al Campo, Cristina Fernández deberá tomar una decisión fundamental para que este gesto extraordinario que ofrece la Iglesia no caiga en saco roto: el retiro de su marido a cuarteles de invierno, de la misma manera que Guillermo Moreno y Luis D'Elía bajaron los decibeles de sus bravatas en los últimos diez o quince días.
La convocatoria eclesial tal vez sea la última oportunidad para una salida pacífica del conflicto que está llevando a los argentinos a una situación sin retorno. Porque el ex presidente Néstor Kirchner sigue tensando la soga. Esta semana que pasó, juntó a legisladores, radicales K, al justicialismo bonaerense; pero empieza cada vez a notarse más las pocas ausencias que desafían al estalinismo K, que la enorme aglomeración de dirigentes que acuden silenciosamente a escuchar al profeta del odio.
"Está loquísimo", confesaba anoche un importante dirigente peronista que acudió a una de esta reuniones. "Es como en esas películas en la que el tren avanza lentamente hacia el precipicio -agregó-; lo único que rogamos es que los frenos funcionen correctamente". A este humilde escriba le impresionó que se utilizara una imagen que FOIA usó hace un par de meses. Nada ha cambiado. Tal vez la velocidad, que muestra una aceleración con el paro de los camioneros y la amenaza del impopular desabastecimiento.
Pasaron casi desapercibidas tres jugadas sensibles para el oficialismo: la reunión entre Mauricio Macri y Daniel Scioli, en los pagos del kirchnerista Darío Díaz Pérez, que desafía el aislamiento al que estaba confinado el dirigente del PRO; el planteo judicial de la provincia de Córdoba contra la retención de fondos en la Nación, y la sonora negativa de Graciela Camaño de apoyar un proyecto del oficialismo en la Cámara de Diputados (ver Desde el Agora).
Si el Congreso no puede tomar la posta, la Corte Suprema de Justicia podría actuar de facilitadora de la iniciativa de los prelados. Porque para iniciar un nuevo proceso político es menester, primero, resolver la cuestión agraria.
Néstor debería leer la nota que publicó El País, de España, en la que afirman que la carrera de Bill Clinton terminó con la derrota de su esposa Hillary, en las urnas de su propio Partido Demócrata. De paso, debería ojear las notas sobre los juicios por la muerte del maestro Fuentealba, en una represión en la provincia de Neuquen duarnte su gestión, y las que refieren a las visitas de Claudio Uberti, en el contexto el affair de la valija, a la Quinta de Olivos. Si leé Clarín, notará también una solicitada en la que Antonio Caló, de la UOM, apoya al Gobierno (a cambio de pedir reemplazar a Hugo Moyano en la CGT).
Luego de alejar a K-traska y recuperar la paz social, habrá que resolver el flagelo de la inflación, que es lo que más movilizó a los obispos. El impacto de la suba de precio en los más desprotegidos es implacable. Un destello de luz asoma al fondo del túnel y esperamos que no sea un tren que viene en dirección contraria sobre la misma vía.+
mar03jun08
"Sólo aquellos que ganaron mucha renta, mucha riqueza, pueden darse el lujo de estar 90 días sin trabajar". De la señora presidente Cristina F. de Kirchner, en un acto en La Matanza
"Espero un gesto de estadista de la Presidenta". Cardenal Jorge Bergoglio a la prensa italiana en el Aeropuerto de Fiumicino, 04jun08
"Cada vez que lee que renuncio, (mi hijo) salta en una pata". Del jefe de Gabinete de Ministros Alberto Fernandez en declaraciones en la radio Global Station
(El conflicto del campo) "nos preocupa y plantea un problema jurídico que en corto o largo plazo llegará a la Corte". Ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, Clarín 04jun08
"Si se cree que el que piensa distinto conspira o es golpista, estamos en el horno"
Ex presidente Eduardo Duhalde, en la cena anual de la Asociación de Amigos de la Fundación Konrad Adenauer, 02jun08.
"No tendría ningún problema en disputarle la conducción de la CGT a Hugo Moyano, si así lo deciden los afiliados". Del Secretario General de la U.O.M. Antonio Caló, 01jun08
"Cuando son 80 días de discusión, me da la impresión de que no hay voluntad de arreglar". Senador Nacional Carlos Reutemann, en declaraciones a Radio 10, 02jun08
"El kirchnerismo ingresó en su fase represiva". Elisa Carrio, 31may08
"No es hora para tibios (...).Aquellos que están a favor del modelo deben decirlo porque ahora, el que no suma, resta.". Del ministro Julio De Vido, 27may08, en el Congreso Ordinario de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte.
"Nunca seré parte de un partido que tenga componente estalinista, donde se lo obligue a uno a adherir a un pensamiento único". José Manuel De La Sota, Comunicado del PJ crítico al gobierno, 28may08.
"Necesitamos un solo Presidente", Hermes Binner, 26abr08
lun02jun08
GRACIELA CAMAÑO CLAVÓ BANDERA
Una cuestión técnica causó un enorme impacto en el bloque oficialista.
En el tratamiento de un proyecto de ley que venía en revisión del Senado a la Cámara de Diputados se corrigieron modifcaciones que introdujeron los senadores, cuando según el Reglamento solamente se puede aceptar o insistir en el proyecto que originalmente votó la misma Cámara.
El expediente 513-D.-2006 y 2.216-D.-2006, de ley, trata sobre la posibilidad de celebrar convenios de corresponsabilidad gremial y cuestiones conexas entre la Asociación de Trabajadores Rurales y las entidades empresarias de la actividad.
El radical jujeño Alejandro Mario Nieva fue el primero en postular "que el Ejecutivo vete los párrafos que se están cuestionando". Mientras el jefe de la bancada del Frente Para la Victoria, Agustín Rossi, agregó que "sí se pueden tachar algunos de manera tal que la resultante pueda ser absolutamente convergente y permitir que el dictamen sea votado por una gran cantidad de diputados. El jefe de Gabinete me transmitió el compromiso del Gobierno en el sentido de que vía reglamentación quedará taxativamente explicitado que el uso de los convenios de corresponsabilidad gremial estará destinado exclusivamente a las tareas del ámbito rural. (...) nosotros votaremos la aceptación de las modificaciones introducidas por el Honorable Senado".
María América González (ex ARI) fue muy dura al expresar que "¡me importa un cuerno lo que me diga 'Albertito' Fernández desde el Poder Ejecutivo! Ahora, graciosamente decimos que sí porque hay un llamado telefónico. ¡Quiero la promesa de la señora presidenta de la Nación! ¡No me quite el uso de la palabra, señor presidente! Es una vergüenza lo que pasa en el Congreso de la Nación. No puedo creer que el oficialismo haya estado una hora con una propuesta y ahora la retire".
Pero quien fue más lejos, dado su peso y reconocimiento en el bloque oficialista, fue la diputada Graciela Camaño: "La verdad es que en este recinto, en nombre de mejorar, hemos hecho ya demasiadas cagadas. (...) Me parece mucho más grave lo que se va a hacer, y en lo personal no desconfío del Jefe de Gabinete de Ministros. Creo que efectivamente la señora presidenta de la Nación va a estar conteste en el veto, pero señores, no me pidan que vote semejante barbaridad".
La votación arrojó 118 por la afirmativa y 23 por la negativa. Pero en el paladar de muchos legisladores quedó un sabor amargo.+
vie30may08
La semana comenzó con la cancha inclinada en desfavor del Gobierno: el Rosariazo habría reunido unas 400.000 personas, según fotos satelitales.
En el interior de la Pingüinera, esa noche del fatídico domingo, Alberto y Cristina Fernandez impulsaron un gesto significativo para el campo, mientras que Néstor Kirchner se manuvo firme en la idea de que no se debe retroceder ni aflojar nunca. Las discusión fue más acalorada que lo habitual. Pero el resultado quedó a la vista, al igual que el liderazgo del ex presidente.
El recio del Sur convocó a la cúpula del PJ -no del justicialismo, sino del Pejota como suele decir él despectivamente-, a sus piqueteros, a los abandonados legisladores del justicialismo; rodeada de algunos gobernadores, la Presidente ofreció finalmente una "medida correctiva".
De haber entregado algo, hubiese logrado generar dudas, incertidumbres o divisiones en el frente agrario. Pero su ofrenda fue mezquina, y no alcanzó para que los halcones del campo tuvieran que levantar la medida de fuerza.
Kirchner apuntó a dividir al campo. Pero está logrando aislarse del justicialismo. No hay peronista que no haya sabido leer lo que pasó en Rosario este domingo. De allí las caras atribuladas que se observaron en gobernadores, funcionarios y legisladores del oficialismo en cada uno de los mencionados actos de esta semana. Las caras de Alberto Fernandez y de Daniel Scioli de ayer eran elocuentes.
Un destacadísimo periodista relata las grandes discusiones que se están produciendo en el bloque de senadores nacionales. Ya no hay quien se quede mudo ante el interrogante de cómo sigue esta película; ahora algunos se animan a señalar a los gobernadores que esperan a la salida del túnel, con un nuevo documento de catorce puntos (en referencia a los objetivos que le plantearon los representantes del federalismo a Eduardo Duhalde en 2002).
Dos frases que resonaron recientemente reflejan el contrapunto en forma impecable. El ministro Julio de Vido, con su sentencia nítidamente K: "el que no suma, resta"; y el ex gobernador José Manuel de la Sota diferenciándose del "componente estalinista" que ha teñido al PJ.
Kirchner tensó la cuerda al máximo, o degüella o se corta.+
lun26may08
ROSARIO, MUY CERCA
ROSARIO.- No fue en Buenos Aires, sino en el interior. Aún así, copó toda la atención. Era toda gente de campo, no se vio mucho citadito. Pero era un público muy heterogéneo. Este enviado se cruzó con muy poca gente por él conocida, pero se topó con columnas de pueblos originarios, con tucumanos, con chaqueños, con ovejeros santacruceños, con muchos litoraleños y bonaerenses, con paisanos, con propietarios, con contratistas.
Pude observar a gente de la Corriente Clasista Combativa (CCC) cumpliendo funciones de seguridad en el acto. Recordé que hace una semana productores autoconvocados de Tandil, en devolución de gentilezas, compartieron una combi para marchar a la Plaza de los Dos Congresos a apoyar los reclamos de la CCC, del Movimiento de Trabajadores Desocupados de La Matanza (MTD) que conduce Toti Flores, y de una facción de la Federación de Tierras y Vivienda (FTV) disidente de Luis D'Elía. Están pasando cosas impresionantes en la Argentina. Kirchner lo hizo.
Visto desde el cielo, las rutas debían parecer senderos de hormigas. Un flujo constante e intenso. Los baños colapsaban ante los ríos de orín juntado en muchos kilómetros de viaje y los dispensers se agotaban ante la demanda de agua caliente para mate para despejar el madrugón.
Salir de Buenos Aires fue abandonar de apoco un lugar nublado y frío. A medida que se llegaba, el día se despejó y el sol empezó a calentar.
Desde el cielo, la concentración era un mar de gente. El Monumento a la Bandera hervía de la emoción ante la enorme masa humana que lo acaloraba, con espíritu festivo y patrio. Rosario no vivía algo así desde hacía décadas.
Los discursos estuvieron muy bien planteados, en lo que a la lógica discursiva se refiere. Estos viejos dirigentes se han puesto cancheros en sus funciones. Hasta su rigidez y torpeza les queda simpático. Hablaron los Fabulosos Cuatro y el prócer, luego de que un poeta gaucho hiciera una endecha y el cura del pueblo leyera la Oración que los obispos compusieron en 2001 para pedir por el país. Alfredo de Angeli pegó duro; el titular de Coninagro explicó los problemas del campo; el de la Rural, las dificultades para la negociación, y los de CRA y de la Federación Agraria fueron más políticos en sus planteos, y sus conceptos fueron ingeniosos y divertidos.
La desconcentración fue rápida y disciplinada. En menos de una hora se había vaciado el predio y los convoyes volvían a llevar a los visitantes a sus pagos.
Las palabras de la Presidente no llegaban, no llegaron; fueron pocos los gobernadores presentes en el palco, y la gente tampoco estuvo en Salta. No llegaban a un diez por ciento de los presentes en Rosario. Ni el Chaqueño Palavecino fue.
Hasta el propio titular de la CGT, Hugo Moyano, se mostró muy contemplativo del campo, en una entrevista que dio esa misma tarde a Radio Diez. No le preocupó que Eduardo Buzzi haya dicho que "los Kirchner son un obstáculo para el desarrollo y la felicidad de los argentinos", porque era en el calor de la tribuna.
El Gobierno entró en un callejón sin otra mejor salida que el reconocimiento de errores. Si no se quieren quedar solos.+
Siguiendo la metodología del diagnóstico por imágenes que utilizamos la semana pasada, podríamos decir que el Gobierno actuó como alguien que invita a un asado, asó la carne, recibió a los invitados, los hizo sentar y, cuando estaban por servir, el anfitrión, que estaba sentado en la mesa con ellos, se levantó y les anunció por teléfono que había decidido suspender la comida.
Porque el Campo había levantado el paro y consiguió hacerlo con el corte de rutas de los productores autoconvocados, esperó la cita presidencial, que se demoró injustificadamente, acudió y los dejaro plantado, escuchando las conclusiones de una reunión que no había concluido, por los medios.
Indudablemente, el Gobierno debe estar haciendo otra evaluación de los hechos. Alguien -probablemente desde el peronismo- le hizo llegar un mensaje, en forma pública: los diarios reprodujeron una encuesta de Poliarquía que asegura que la imagen presidencial retrocedió 20 puntos desde que empezó el Paro Agrario. Fueron dos las encuestas que, casualmente, fueron difundidas ayer. También Management & Fit hizo trascender números aterradores para el oficialismo.
El kirchnerismo supuso que esa situación complicaría la convocatoria del domingo. Nada más lejano a la lógica. Eso hizo imparable el acto que el Campo realizará el 25 de mayo al pie del Monumento a la Bandera, donde ya se espera un mínimo de 200.000 personas, además de poner al sector al borde de un nuevo paro. Habrá que ver qué espera a los peregrinos del Rosario: es altamente probable que algún malvado intente embarrar esa cancha con conatos de violencia.
El Gobierno debe especular que el tiempo juega a su favor. Lo que habrá que ver es la reacción de los gobernadores e intendentes que habían convencido a la Mesa de Enlace de volver a la negociación.
En el medio, el valor de la acción presidencial cae como una piedra y no hay acto en el Luna Park con sindicalistas ni cumbre sudamericana que la detenga.
Hace algunas semanas repetimos que, ante situaciones tan complejas como ésta, lo único que faltaba era azuzar a la Iglesia. Pareciera que los frentes de batalla con Clarín y con el Campo no fueron suficientes para la avidez de conflicto oficial. Probablemente desconformes con la actitud eclesial, María José Lubertino resucitó un proyecto de matrimonios homosexuales que ni siquiera llegó a sorprender a los clérigos.
Esto libró de compromisos a Jorge Bergoglio, que convocó a una misa de Corpus Christi en la Plaza de Mayo. Esta procesión tuvo correlatos históricos muy polítizados, ya que la del 55 fue para muchos lo que determinó la caída de Juan Perón. Dicen que las palabras del Cardenal serán durísimas. El domingo partirá al Vaticano para analizar las relaciones diplomáticas entre ese Estado y el argentino.
No se espera nada desagradable, pero tampoco apacible en el Tedeum salteño. Mons. Cargnello es el pastor de una comunidad muy conservadora que no ve con agrado las ceremonias demasiado progresistas. Por lo tanto, habrá solamente algunos elementos ecumenistas. Pero no se privará de hacer una homilia como Dios manda. Su telenovela pierde rating, en medio de tanta catástrofe.
Cuando el anfitrión el lunes vuelva a la mesa, la carne estará fría, rancias las ensaladas y en lugar de los invitados estarán los amigos comunes, pidiéndole una explicación.+
mie14may08
Asumio Kirchner
El estadio de Almagro es pequeño. No estaba lleno, ni mucho menos. El escenario era enorme. Estaba plagado de figurones de la política.Finalmente, la Presidente acudió a la cita y habló.Luego de que hicieran uso de la palabra el nieto recuperado Juan Cabandié; el jefe de la CGT, Hugo Moyano, y el gobernador chaqueño, Jorge Capitanich, y cuando se esperaba al nuevo persidente del PJ, éste cedió su lugar a la Presidente de la Nación. El Hombre cedió su espacio a su mujer, demostrando que son una sola cosa.A pesar de las palabras de Moyano, de que "los conflictos se resuelven en la mesa del diálogo" -en referencia directa al Campo-, sus seguidores y los de la Uocra, se las agarraron a los palazos, en el fondo del estadio... ¡mientras Cristina hacía su discurso! Alguien contó escasos diciocho policías en el lugar. Los efectivos estaban, como correspondería a la lógica, del lado de afuera. Nadie previó que se pudieran repetir los hechos de San Vicente, ¿o si?Se leyó algún cartel acusando "Clarín miente". Pero no fue un mensaje duro. Decir conciliador sería exagerado. No había terminado la transmisión que la TV ya mostraba imágenes de la violencia. En el aire quedó un aire enrarecido; eran gases lacrimógenos.¿y Marijuan? "Le pegaron poco", respondió Luis D?Elía al cronista del diario La Nación que lo consultaba por las agresiones físicas recibidas por el titular de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens. ¿Y el fiscal Guillermo Marijuán, dónde está? ¿No había justificado su investigación sobre Alfredo de Angeli en la verbalización de la violencia, por una entrevista que el prócer ofreció en el diario Crítica? ¿Entonces qué tenemos que hacer con D'Elía, Marijuan?El otro que estuvo expuesto a la fuerza de las armas fue el ministro de Economía, Carlos Fernandez. A cien metros de dejarlo en su casa, en Bernal, sus guardaespaldas se batieron en un tiroteo con delincuentes que pugnaban por el dominio de su vehículo. Mientras su secretario se protegía detrás de una planta, uno se imaginaba cuál sería el tratamiento de la prensa frente un eventual e indeseable deceso en manos de la inseguridad. Pocos antecesores en su cargo han sido más intrascendentes que él.
Desde hace unas cuantas semanas consultamos a gente informada, a excelentes analistas, a protagonistas y a personas experimentadas, pero nadie se atreve a contestar qué es lo que creen que pueda pasar en nuestro país.
Ante el interrogante, la expresión de la cara es siempre la misma: una gran incertidumbre. Se trata de una situación sin precedentes que tiene a todo el mundo descolocado.
Lo que podemos es enumerar una serie de hechos que apuntan en una dirección:
+ Las declaraciones del gobernador de Córdoba, Juan Carlos Schiaretti, respecto de la cuestión rural vuelven a despegarlo del lado oficial y se suman a las de su par Hermes Binner. Los dirigentes del campo tienen previsto entrevistar en los próximos días a gobernadores e intendentes, de modo de presionarlos a desligarse del Gobierno Nacional. Resulta un fabuloso favor para quienes ya no se sienten seguros apoyando al Poder Ejecutivo y buscan cualquier excusa para correrse del incendio.
+ El Congreso recibió directivas y sus líderes pisaron a fondo contra el sector agropecuario y contra Clarín, pero recibieron muchos cuestionamientos y empezaron a escucharse voces propias y ajenas avergonzadas por el triste papel que les toca jugar en esta crisis.
+ En el ámbito parlamentario se empieza a conversar, en voz muy baja, alternativas de sucesión ante escenarios hoy impensables y a la discusión de la Coparticipación Federal, una vez que los jefes provinciales definan posiciones.
+ La imagen del matrimonio presidencial se derrumba. Trascendió que un grupo de intendentes bonaerenses se encontrarían esta semana con el sociólogo Artemio López para conocer la situación de la imagen, a fin de establecer cursos de acción alternativos. Cabe destacar que los Kirchner impusieron su férreo manejo a caballo de altos índices de popularidad que ahora estarían esfumándose.
+ El famoso relanzamiento de la gestión Kirchner, el próximo 25 de mayo, probablemente en Salta, puede quedar truncado por la manifestación que está preparando el Campo en el Monumento a la Bandera de Rosario, y complicar definitivamente su gobernabilidad.
La permanente recurrencia al conflicto como modo de resolución de los problemas es un arma de doble filo.+
vie02may08
Desgaste sin tregua
Lo único que explicaría la forma en que el Gobierno se relaciona con la dirigencia rural es creerque detrás de ellos se agaza una intentona golpista: no cumplió con el larguísimo plazo de 30 díaspara llegar a un acuerdo; durante este mes, la sometió al maltrato de Guillermo Moreno; acordó y desacordó intempestivamente -jugando a la torpe parodia del negociador bueno y el malo- y, para colmo de males, y trató de desautorizarla y de dividirla.Objetivamente hablando, el principal perjudicado fue el kirchnerismo. Las encuestas que fuimos publicando durante estas semanas así lo demuestran. Además, favoreció el proceso de despegue de su costado a muchos gobernadores, intendentes y legisladores, y ayudó a fortalecer al Campocomo un activo factor de poder.Aparentemente, Kirchner -no importa cuál- estaba convencido de que el Campo aceptó la tregüa de mala manera, pero que no veía la hora de volver a la calle a hacer desastres. Mala percepción de la realidad: los ruralistas saben que no pueden ponerse a la opinión pública en contra y, por el contrario, caminarán el interior para que la ciudadanía urbana entienda y apoye sus reclamos.Más allá de lo que concluya la Asamblea de Gualeguaychú en la voz cantante del prócer Alfredo de Angeli, el campo no va a agredir a la población. Si De Angeli y los autoconvocados se alinean, bien; sino, peor para ellos. Serán voces aisladas.El Gobierno sigue encerrado planeando un lejano 25 de mayo. Habrá que ver si esa plaza será de ellos o de los gauchos, si es que para entonces no logra calmar a esas fauces. Dicen que viene un nuevo Pacto Social. ¿Será una cuestión discursiva, o estarán perparando modificaciones de fondo? No han hecho nada para demostrar una voluntad de cambio. Carlos Fernández podrá decir lo que quiera respecto de la inflación y del Indec; la gente quiere creer en él y en la Presidente, pero los K no hacen nada para conquistar esa confianza.Tampoco seducen al capital que tanto necesitan para quebrar las causas que producen inflación. Su proximidad a Evo Morales y a Hugo Chavez, con sus nacionalizaciones revolucionarias, no son la mejor receta. La vicepresidente española se bajó del avión que la traía para acompañar al canciller Moratinos, aduciendo razones de agenda. Es que el Gran Aliado ya no aguanta el maltrato que se les dá a las empresas peninsulares en el país. Por si eso era poco, la Audiencia Real no autorizó la extradición de Isabelita, que reclamaba nuestro país. ¡Qué ironía volver a hablar de Chabela!Si faltaban problemas, Kirchner decidió dar la madre de todas las batallas contra el Grupo Clarín.¿Ve fantasmas por todos lados, o quiere victimizarse?Lo que no da tregüa es el desgaste kirchnerista.+
vie11Ab08
Lo que más dañó a la gobernabilidad de Cristina es la propia dinámica gubernamental.
El conflicto con el campo se agravó luego del primer discurso de la Presidente, el día del Cacerolazo, 25 de marzo. Según Datamática, casi el 60 por ciento juzgó equivocada su alocución contra un 6 que le dio la razón; eso mutó en 35 a 16 en el discurso del 1 de abril. Los encuestados están en un 60 por ciento en contra de los cortes de rutas, contra un 38 que los apoya; sin embargo, sólo un ocho por ciento responsabilizó exclusivamente al campo de que el conflicto continúe. Un 61 por ciento desestima que la medida de fuerza pueda terminar con el Gobierno de Cristina. Sólo un 36 por ciento cree que ella buscó soluciones, mientras que un 42 estima que quiso generar enfrentamientos y un 22 ni siquiera supo qué pretendió hacer. El apoyo al campo descendió del 66 al 51 por ciento, mientras que el sostén del Gobierno trepó escasamente al 16 por ciento, durante los últimos 20 días de marzo.
Sobre 4055 casos en 68 ciudades de 23 provincias, la imagen positiva de Cristina Fernández partió el 11 de marzo de un 40,5 para tocar el 29 por ciento el 2 de abril; la negativa trepó del 27 al 39, mientras que la regular se mantuvo levemente por encima de los 20.
Habría que medir lo que impactó en este proceso la interna entre Julio de Vido y Alberto Fernández, y entre Guillermo Moreno y Martín Lousteau. No fue mucho más positivo el activismo de Luis D'Elía y sus Desfachatados. En los últimos días se percibió que el Gobierno intenta mostrar otra clase de manifestantes: los intendentes de la FAM, los sindicalistas conducidos por Hugo Moyano, La Cámpora dirigida por Máximo Kirchner.
Pero el persistente ataque a la prensa disparado desde la juvenil agrupación -y regulado desde el Observatorio de Medios- no hizo otra cosa que afiebrar a los periodistas en contra de la gestión K. Las alocuciones del matrimonio presidencial transitaron el camino de la irritación al igual que las decisiones administrativas y, ahora también, legislativas.
Los medios que responden a los lineamientos de Alberto, Crítica y Página, atacan a la línea De Vido - Moreno, en diversos aspectos. Subrepticiamente, reapareció el caso Skanska en los diarios y las notas sobre la crisis energética, cuyo origen podría ser tan privado como público. Mario Das Neves es un gobernador que saltó de la más próxima a cercanía a atacar con pulso de cirujano al jefe de Gabinete. Alberto Descalzo fue categórico: Kirchner es el conductor.
Las guerras intestinas son las que más debilitan. Los K no quieren mostrarse en debilidad ante su tropa, a la que sospechan como la más veleidosa. Mientras tanto, chocan contra todos los demás sectores de la sociedad que no sean el PJ y la CGT.
El amigo bolivariano nacionalizó Sidor, de Techint. ¿Justo ahora? Es cierto que venía estatizando compañías, como la cementera. Pero ¿éste es el gesto de un mandatario amigo? Es cierto que Cristina se reunió con el secretario adjunto de Asuntos Hemisféricos, Tom Shannon. Pero esto tampoco la cauteriza; la causa de la Valija seguirá su curso y los organismos internacionales siguen criticando la veracidad del Indec.
La oposición reaccionó. Mauricio Macri multó a las empresas de servicios públicos, a las que acusó por los baches, y ahora se corta solo detrás de la Antorcha Olímpica. El resto de los partidos impulsó acciones desde el Congreso, pidió un millón de firmas para anular el aumento de las retenciones, se reunió en San Francisco, dialogó en la provincia de Buenos Aires. Pero no tiene una cabeza visible.
No sería oportuno. Hoy solamente se vislumbra, en la vereda de enfrente a la del Gobierno, a Alfredo De Angeli, a los titulares de las cuatro entidades ruralistas y a los productores autoconvocados.
El miedo, terrible consejero, es un peligro; cuando cunde la paranoia, la profecía autocumplida pide pista.+
vie04ab08
Tregua, según el diccionarios de la RAE: "1. Suspensión de armas, cesación de hostilidades, por determinado tiempo, entre los enemigos que tienen rota o pendiente la guerra. 2. Intermisión, descanso."
Si el Gobierno llegara malinterpretar los sucesos que acaba de sufrir, estaría en un serio problema. De prosperar las rígidas posturas que primaron en los días de Paro Agrario, según parece inspiradas por el ex presidente Néstor Kirchner, Cristina Fernández estaría en un desfiladero hacia la pérdida de poder sistemática y constante.
Aunque es imposible que no haya percibido el cambio de clima dentro del oficialismo y en la sociedad. Pero hay que ver qué medica para ese diagnóstico. Demorar hasta el lunes las conversaciones, en sí, no es grave; dilatarlas hasta el punto de dilapidar los 30 días estipulados por el campo sería una locura, una irresponsabilidad.
Las cuatro entidades agrarias y los productores autoconvocados en las rutas contra la política agropecuaria del Gobierno decidieron dar una tregua e 30 días al Gobierno, luego de 21 días de paro. Poco antes de que el desabastecimiento empezara a oradar la gobernabilidad de la administración Kirchner, la asamblea reunida en Gualeguaychú decidió dar 30 días de tregua para dialogar y encontrar soluciones concretas para la problemática del campo.
El contraste de la llamada "plaza del Campo" con la "Plaza del Subsidio" del día anterior fue total. Por lo pronto, tanto en esta oportunidad como en todos los piquetes, las comunicaciones por vía celular estuvieron misteriosamente interrumpidas, según pudimos constatar en nuestros intentos por localizar a nuestros enviados a Gualeguaychú.
Lo mejor del acto fue la entonación de una poesía que leyó un viejo chacarero relativa al conflicto y, envalentonado por las hurras, el recitado homenaje a las Malvinas. También fue superlativa la alocución del representante de los autoconvocados. Siguieron, en un muy buen nivel de disertaciones, las de los representantes de las cuatro entidades, las palabras de Alfredo de Angelis y la bendición final. Todos signos de fraternidad con instituciones históricamente afines.
Para mañana a las 13 se ha convocado a una Marcha Federal en Azul, de modo de mantener a los autoconvocados en estado de alerta y movilización. Los líderes del levantado piquete intentan llevar al veterano de Malvinas que no pudo disertar en el acto oficial del 2 de abril.
En un acto genuino y multitudinario, con clima festivo, el campo se recibió de sector influyente en la vida nacional. Apuntó a las autoridades ejecutivas, pero dejó en manos del Congreso la resolución del caso (aunque ahora asoma la Justicia, con la aprobación de medidas cautelares). Los paisanos evidenciaron, en todo momento, dolor por el trato presidencial. Hasta los autoconvocados hablan de Coparticipación y distribución geográfica de la riqueza, de modo de llevar el planteo a niveles más accesibles como gobernadores e intendentes.
Falta poco para que el campo se estructure y logre montar una organización como la que tienen los industriales o los sindicalistas.
Cristina Kirchner, por su parte, encabezó el acto oficial en El Palomar. Fue la mejor intervención de los Kirchner frente a los uniformados, desde que están en el poder. Los consideró militares, en lugar de genocidas o fragoteros, y los trató de héroes, en algunos casos. El Brig. Chevalier, jefe del Estado Mayor Conjunto, volvió a ser destacado como veterano y sus actitudes de arrojo y entrega vital quedaron enaltecidos ante los veteranos, quienes se esforzaron por felicitar a la primera mandataria al término de su discurso.
Luego trascendió el episodio del veterano Esteban Tries. Pero esto no debería opacar el gesto novedoso de la Presidente.
Sería interesante que reconsidere ahora su posición frente a la Iglesia, que nuevamente se ofrece para mediar en el conflicto con los ruralistas, donde históricamente los curas tuvieron buena llegada.
Fuentes variadas aseguran que la imagen positiva presidencial está por debajo del 40 por ciento. Una encuesta de la UAI le asigna 20,4 de buena y 7 de muy buena (27,4%); 41 por ciento regular, y 14,9 de mala y 10,2 de muy mala (25,1%).
Hace un año el maestro Carlos Fuentealba era ultimado en una protesta docente, en Neuquén, y muchos pensamos que eso condicionaría las elecciones de octubre último; especialmente, teniendo en cuenta lo que había significado la derrota misionera en octubre de 2006. Sin embargo, aunque con un considerable costo, el kichnerismo se impuso con el 45 por ciento. Aunque debemos considerar que el caso Fuentealba fue precedido por la derrota en Misiones y la marcha de Blumberg, hitos que sistemáticamente oradaron la solidez aparente de la administración K.
Las cosas ahora suenan diferentes. Mauricio Macri y Hermes Binner, en Capital y Santa fe, respectivamente, se muestran como gobernantes responsables. Juan Schiaretti mismo se proyecta con una imagen autónoma al FPV. El entramado de dirigentes del oficialismo quedó desfigurado y nadie sabe a ciencia cierta si Néstor logrará ser elegido jefe del Justicialismo, Hugo Moyano conducirá la CGT o si no aparecerán nuevos liderazgos.
Los sindicatos, por su parte, se han alineado. Aunque sin mucho entusiasmo. Algunos, como los bancarios, han firmado por el 19,5 por ciento de recomposición salarial. Respetaron el monto de ajuste aparente. Pero la actitud del Momo Venegas señala una grieta en el muro gremial.
Cristina deberá analizar si no necesitará una renovación del gabinete para recuperar la iniciativa, y para aclarar quién tiene la sartén por el mango.+
vie22Feb08
Es excepcional, pero cada tanto sucede que la autoridad partidaria sea más fuerte que la que ejerce el Poder Ejecutivo. Obviamente, era más común cuando la democracia estaba más partidizada y era menos susceptible a la presión corporativa.
Lo fue con Fernando De la Rúa, cuando Raúl Alfonsín tomaba muchas de las decisiones gubernamentales y la Alianza competía en influencia con la propia autoridad presidencial. También lo fue con Héctor Cámpora y con Isabelita.
No tiene sentido ir más allá. Lo que hay que evaluar es qué tanto hay de fenómeno institucional, cuánto de conflicto familiar y qué influencia tiene el afecto societario entre los K en este Eclipse Presidencial.
De lo que se pudo consultar, todos coinciden en que la Presidente está afectada por la atracción que siente el poder por las nuevas oficinas de Néstor Kirchner en Puerto Madero y la poca consideración que se tiene por Balcarce 50.
Algunos afirman que ella -confirmando las versiones preelectorales que la diagnosticaban de bipolar- está deprimida; otras, simplemente enojada. Nadie, excepto algunos que hacen conjeturas puramente analíticas, cree que a ella esto le parezca normal, ni que es lo que ella esperaba de su período mandatario.
De hecho, ni los más críticos opositores afirmaron que los acontecimientos que azotan al Gobierno se desenvolvieran con esta vertiginosa velocidad. Concretamente, hay estudiosos que no deben ni haber terminado sus pesquisas sobre los casos de pacto social en el mundo, que ya deben haber guardado sus papeles. ¿Quién cree que esto será posible? Los empresarios dice que trasladarán los aumentos salariales, que se han disparado mucho más allá de la inflación medida el Indec, a los precios. La espiral inflacionaria acecha detrás de las plantas.
Los dos escenarios que se aventuran como más factibles ahora son un sinceramiento del protagonismo de Néstor Kirchner o una reacción por parte de Cristina Fernández.
En el primero de ellos, se analiza la posible asunción del Consorte como jefe de Gabinete de Ministros. En tal caso, se podrían producir movimientos en el gabinete que podrían contemplar hasta el ingreso de Roberto Lavagna en Economía.
La otra alternativa contempla dos posibilidades: una, más violenta, en la que la Presidente desautorice a su marido y se divorcie políticamente de él para dar un nuevo impulso a su administración; y otra, más gradual, en la que ella se ponga a maltratar a los delegados de Néstor en el Ejecutivo o a hacerle difícil el trabajo, para priorizar a los que son más leales a ella.
En esta última hipótesis, Néstor podría pelear la senaduría vacante en la provincia de Buenos Aires, traccionar votos en 2008 y ocupar desde allí el espacio institucional que su mujer tuvo entre 2003 y 2007.
Parece mentira que tengamos que estar analizando estos escenarios.
vie08feb08
Había dos borrachos en una esquina. Uno le dijo al otro: "rajemos, que viene la perrera". A las seis cuadras, el otro beodo frenó al profeta del encierro y le pregunta: "¿porqué corremos, si nosotros no somos perros?". Con gran dificultad le responde: "es cierto, pero hasta que les expliquemos..."
No hay muchos paralelos entre la tercer esposa del General Juan Perón y Cristina Fernández de Kirchner, pero en la medida en que la opinión pública no lo entienda así eso le acarrerará muchos problemas a la gobernabilidad.
La maniobra del ex presidente Néstor Kirchner de recuperar la figura del ex ministro y candidato opositor Roberto Lavagna para el oficialismo es un capítulo de un impresionante zaga de despligue mediático que, probablemetne sin querer, opacó la figura de la Presidente.
Kirchner apareció fotografiado en la residencia de Olivos con su antigüo ministro, anunciado en la tapa de Clarín, en una operación que parecía orientada a dar soporte al gobierno de su mujer. Sin embargo, el efecto resultante parece ser todo lo opuesto.
Es cierto que los K se comen una pieza importante del tablero político... de 2007. De cara a las legislativas del 2009, la unificación de los peronistas en un solo partido es una jugada sana en términos institucionales, pero ingenua desde el punto de vista electoral. En todo caso, manifiesta una necesidad de soporte político partidario que hasta hace poco relativizaba.
En el futuro se perciben con nitidez tres polos políticos: el progresismo, que encarnan Hermes Binner con los socialistas, la Coalición Cívica de Carrio y Stolbizer, más los radicales; un segmento neoperonista de centro derecha en donde se encuentran Mauricio Macri, Francisco de Narváez y, tal vez, el huérfano Daniel Scioli y, por último, el oficialismo. Así planteado, el kirchnerismo corre el riesgo de diluirse por los costados izquierdo y derecho y, al mismo tiempo, facilita la reconstrucción de aquellas estructuras.
Tal vez se estén preparando para un 2008 agitado, ya que hay cuatro grandes cuestiones que amenazan la paz social:
+ El cocktail que mezcla una recesión regional anunciada desde Uruguay por el embajador norteamericano en Montevideo y por el FMI, entre muchos otros analistas financieros; un nivel de inflación que Alcadio Oña en Clarín interpretó de entre el 22 y el 26 por ciento anual, según las inferencias que surgen de las mediciones de los organismos de estadísticas provinciales -particularmente del mendocino-, y la espiral salarial. En este último punto hay quienes creen que ni siquiera el moyanismo aceptará las pautas de limitación a las pretenciones de incremento, y no habrá Guillermo Moreno que los haga recapacitar.
+ Si el sindicalismo no cabrestea, habrá conflictividad social. Esto se sumará a los niveles de violencia política y gremial que se pudieron observar en los municipios del conurbano y en la interna entre moyanistas y opositores.
+ El contexto regional con un conflicto latente entre Colombia, por un lado, y Venezuela Ecuador, Nicaragüa y las FARC, por el otro; más la posible repercusión de un conflicto entre Bolivia y sus vecinos, si es que los Estados Unidos deciden aprovechar para apoyar a sus aliados y atacar a los representantes del Eje del Mal en su versión latinoaermicana.
+ Al regreso de sus vacaciones, en la medida en que reaparezca el calor, veremos nuevamente el acoso de los cortes energéticos.
En tal caso, la Operación Lavagna fue fruto de una emergencia política que no contempló el horizonte 2009, en donde el titular de Ecolatina se puede ver proyectado hacia una candidatura porteña o bonaerense. Parecería ser que hay alguna cosa que aún no se ha dicho. Por lo pronto, qué beneficio sacará el ex ministro de este acuerdo, ya que no se presentó una agenta temática detrás del reencuentro. En el pasado reciente, Lavagna se había mostrado muy en desacuerdo con la gestión oficial. Algo lo hizo convencer de volver al calor del oficialismo.+
vie11Ene08
Esta semana se cumplió el primer mes de gestión de la presidente Cristina Fernández de Kirchner. Un balance preliminar permite observar un estilo de gestión muy diferente al de su antecesor y una sensación de crisis generalizada. Analicémoslo con detenimiento.
La actitud de Cristina frente a la crisis energética significó un giro de 90 grados con respecto de la de su marido. Ella asumió rápidamente su existencia. Alguno dirá que el desborde era evidente y que ya no se podía tapar más el sol con las manos. Otros pensaremos que siempre se puede ejercer la negación, más aún cuando el método de los funcionarios sea la prepotencia. Lo que no queda claro es cómo ejercer esta nueva política con los viejos métodos. Daría la impresión de que habrá cambios, de gente o de política.
Por otra parte, pareciera haberse recostado en el consejo del Secretario de Energía, Daniel Cameron, respecto de la aplicación de un programa de Uso Racional. Es cierto que, a este nivel de la criticidad, parece absurdo intentar resolver un problema de tal magnitud con el frágil cambio de lamparitas. Pero en el juego de las fichas, a pesar de lo que parece verse a primera agua, el mentor ideológico esta vez fue Cameron y no De Vido. Energía siempre tuvo claro cuál era el problema y cómo evitarlo. Habrá que ver si la dupla Cristina - Cameron sabe como resolver la crisis ahora declarada.
Es interesante analizar cómo actuó Cristina este mes y durante la transición.
Cuando estallaron las internas en torno de la renovación de la cúpula militar como consecuencia del relevamiento de un jefe de inteligencia, Cristina ratificó rápidamente a los mandos castrenses
Cuando la puja entre la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Planificación se volvió peligrosa, la Presidente nominó al su equipo ministerial a las pocas horas.
Si lo comparamos con su marido, otra rareza tiene que ver con la hiperactividad de aquél, que no se ha reflejado en ella. Al menos todavía. Se tomó unas buenas vacaciones y no se inmutó ante los ruidos crecientes provenientes de la Capital; no hizo declaraciones ni viajes intempestivos, y se mantuvo en la paz de su reducto imperturbable ante la marabunta de protestas y desmanes que se vivían en la ciudad porteña.
Hay una cuestión que no permite llegar a una conclusión rápida. Suponiendo que hayamos interpretado correctamente los hechos, ¿porqué no toma sus propias decisiones en forma clara? Ella ha dicho que nadie le permitirá echar culpas a la gestión anterior, y lo bien que hace al pensarlo, pero dado que en sus hechos contrasta con los gestión de su marido, ¿porqué no bendice a su propia gente y se desprende de los antiguos y denostados antecesores? ¿será que, como se ha dicho, prefiere que los De Vido boy's se lleven el descrédito de una crisis energética descontrolada para designar, recién en marzo, a su propia gente?
Con la gente enardecida por los cortes masivos y las calles piqueteadas, algo tendrá que hacer, en algún momento, para recuperar la iniciativa.
vie14dic07
América Patina
Habrá pensado que las relaciones internacionales eran una excelente arma de distracción; muchos la consideran de ese modo. O habrá calculado que era un terreno más fácil para lucirse que el entramado local; en los diarios se perciben de esa forma. Pero no fue así. Apenas Cristina abrió una ventana al mundo, entró un huracán que la despeinó y que casi la sienta de un golpe.
La semana, su gestión, había empezado majestuosamente. En democracia las formas son muy importantes. A la informalidad de un gobierno propio, de todos y para todos, hay que reforzarla con límites para que no haya desbandes; el protocolo es básicamente eso. Las ceremonias honran a un hecho, lo hacen honorable. Cristina entendió eso y cuidó todos los detalles, al punto de tener que poner en caja a su marido y ex presidente en una ocasión. Por eso se autonominó moderna, y no posmoderna. El, Néstor, sólo entendió la lógica del poder y despreció el resto de las consideraciones. Eso le dio un aspecto brutal. Fue útil para reforzar a la institución presidencial, pero la población trajo nuevas demandas.
Sin embargo, a cinco días de su asunción, la Presidente ya se ha tenido que poner la ropa de combate y pintarse la cara con betún (no con la tradicional base). Había que verla, mesurada pero dolida, respondiéndole a los Estados Unidos y mostrándose solidaria con la Bolivariana Venezuela. A ella, que pretendía sacar pasaporte y que quería ser la Presidente Canciller, tanto como su antecesor avocarse la economía.
Si Antonini Wilson es un doble agente, o no, es una cuestión menor. Lo cierto es que a la Presidente se le angostó la cancha internacional con sólo ingresar en el campo de juego. En su discurso presidencial, ella había bregado por el multilateralilsmo contra el Imperio, al que responsabilizó del terrorismo internacional; apretó al presidente uruguayo, que había tenido la deferencia de cruzar el agitado Río de la Plata, y descolocó al presidente colombiano con un reclamo destemplado. Si la movida del FBI responde a ese estímulo es harina de otro costal porque de todos modos, como en el juego de la Oca, la administración Kirchner retrocedió cuatro meses de casilleros.
Ahora Cristina se mostró cercana de Hugo Chávez. No le quedó margen, excepto que optase por saltar el cerco. Prefirió quedarse del lado de Evo Morales, cuya Nación se encuentra al borde de la escisión. ¿Tiene espacio para continuar las gestiones ante Uribe? ¿Fracasará en la mediación que le encargara Sarkozy?
Lo malo de optar por Chávez y por Evo es tener que alinearse con el eje del mal latinoamericano tan precipitadamente. En la semana que se fue, Evo convocó a las Fuerzas Armadas para respaldar la unión nacional y Daniel Ortega también, aunque para enfrentar a Colombia por unas islas cuya suerte gracias a Dios ya se ha encarrilado. La situación boliviana pone en situación de alarma a sus vecinos chilenos, peruanos y paraguayos, anque brasileños y argentinos. Nadie puede descartar que a alguno de estos se le suelte la cadena y ponga en acto alguna reivindicación histórica contra la Nación del Altiplano. Afortunadamente, Cristina fue benévola con los militares argentinos, a los que prometió mirarlos a los ojos en el Bicentenario venidero.
En lo que a la política vernácula se refiere, uno de los principales aliados de Néstor, Hugo Moyano, amenazó pasarse "a la vereda de enfrente". Es todo tan raro. La Presidente, en uno de los más destacados párrafos de su discurso, había criticado a sus aliados políticos docentes por la crisis educativa. Ellos constituyen uno de los pilares de la CTA, opositora de la moyanista CGT. Pero, al mismo tiempo que los denostaba, se supo que aquellos recibieron la promesa de un histórico reconocimiento institucional en desmedro del sindicalismo peronista. Por el enojo de Moyano, que hasta faltó a la asunción, debemos entender que el camionero está perdiendo más que sus adversarios. Lo que nadie logra desentrañar aún es la serie de atentados contra gente vinculada a su movimiento de trabajadores del transporte.
Hablando de veredas, 25 organizaciones piqueteras y asambleístas de Gualeguaychú cortaron las calles de Buenos Aires, recordando los peores días de la administración anterior. Afortunadamente, el clima fue más llevadero que en aquellos días de fuego.
Cristina ya tiene su Julio López, Héctor Febres. Si el prefecto se suicidó o lo suicidaron, no es tan importante como el impacto que obtiene con su propia fuga en el mismo día conmemorativo de los derechos humanos.
No está fácil la cosa. Tanto el frente interno como el externo se muestran complicados. Al decir de un cómico añejo, Cristina podría preguntarse "¿dónde me pongo, dónde me pongo?".-
vie07dic07
Es imposible analizar la semana que pasó sin contemplar el hecho de que el lunes asumirá la Presidencia Cristina Fernández de Kirchner, en una jornada que incluye un pomposo asueto administrativo incluido y pocas celebridades internacionales de fuste.
Pero han sucedido cosas interesantes, como el hecho de que el ministro de Economía designado pero que aún no está en funciones anuncie medidas para intentar evitar una crisis lechera y que, para colmo, supedite sus palabras al poderoso Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Todo un síntoma de debilidad.
También hubo sucesos novedosos, como los acuerdos parlamentarios ocultos entre oficialismo y oposición. Cristina pudo aprobar la ley de Emergencia Económica en Diputados y Mauricio Macri su presupuesto en la Legislatura, merced a arreglos no explicitados pero funcionales a ambos. Hay que reconocer un gran sentido del pragmatismo de parte del nuevo gobierno porteño, que ha sufrido numerosas operaciones sobre su designado gabinete.
Al mismo tiempo, hubo un novedoso golpe de efecto de presuntos aliados -algunos senadores peronistas y radicales K- contra el Gobierno venidero; algo así como un desafío de quien se siente que puede ganar algo contra lo que ya ha perdido.
En la ceremonia del lunes estará presente el presidente venezolano, que ha experimentado una significativa derrota en el referendum constitucional el último domingo. Esta presencia tiene un costo implícito: un bajo nivel de representación norteamericano. Otro mandatario extranjero aliado y devaluado por una importante crisis política es Evo Morales. Estos referentes revolucionarios llegan debilitados a nuestro país por vez primera.
Aún así, la Presidente intentará lucirse en el ámbito internacional con una agenda nutridísima, cuyo principal plato será el francés. Una rareza, que no tiene mayores explicaciones; los capitales franceses han salido de la Argentina como corridos por la peste durante la gestión de Néstor Kirchner. Es cierto que había otro presidente; ahora Sarkozy manda una delegación de relieve y pide al Gobierno Argentino que lo ayude en la liberación de Ingrid Betancourt, lo que ratifica cómo visualiza el mundo a la Argentina respecto de la conexión bolivariana.
Lo que es evidente es que, con tanto revuelo, la Presidente electa no quiere que ni Macri ni Daniel Scioli le quiten protagonismo a su asunción. Han hecho todo lo posible para hacer deslucir los gabinetes de ambos y han logrado un guiño del cardenal Jorge Bergoglio para estar presente en su toma de mando; más aún, recibió del Consejo Permanente del Episcopado una invitación para encontrarse con ellos en esta primera semana.
Pero el oficialismo es multifacético y, por más que se esmere, tiene a Ginés González García reglamentando el tratamiento de los abortos no punibles como una de sus últimas acciones antes de abandonar su cargo. Podría suponerse que es una devolución de gentilezas mal entendidas contra las críticas del arzobispo platense, Héctor Aguerr, a la cuestión de la deuda pública.
Pareciera que el kirchnerismo nunca terminará de entender las motivaciones eclesiásticas, porque las palabras de Mons. Aguerr podrían explicarse en un contexto vaticano. El arzobispo de La Plata aspiraba a ser cardenal y tal vez no quedó conforme con el resultado de la visita del Secretario de Estado Tarsicio Bertone a nuestro país con motivo de la beatificación de Ceferino Namuncurá, en la cual visitó al matrimonio presidencial.
Los otros que están haciendo méritos para evitar el lucimiento de la asunción de la señora Cristina son los sindicalistas. La interna entre moyanistas y barrionuevistas ha tocado límites insospechados y puede traer consecuencias aún más bonitas. Ya está visto que los propios pegan peor que los extraños.-
vie30Nov07
Hay un esfuerzo de la senadora Cristina Kirchner para que su administración luzca distinta a la de su esposo Néstor. Negarlo sería necedad.
Muchos afirman que el nombramiento y la reciente ratificación del canciller Jorge Taiana responde a su autoría. Tiene lógica. La Presidente electa ha puesto el eje en la política internacional y, al decir de un importante analista consultado, eso puede implicar compromisos costosos.
El jefe de Gabinete de Ministros fue muy contemplativo de las empresas privatizadas en sus declaraciones de esta mañana en Radio Continental. Pero la ley de Emergencia Pública se prorrogaría igual.
Antes de asumir, la senadora bonaerense habrá visitado ya a los principales aliados de la Argentina: a los Estados Unidos, para la Asamblea de las Naciones Unidas, unas semanas antes de las elecciones; a España la honró con su presencia en Santiago de Chile en ocasión de la promocionada Cumbre Iberoamericana que impulsan los peninsulares, y fue a Brasil acompañada por cuatro de sus designados ministros.
Esta semana visitó, curiosamente al Paraguay. Los analistas, confundidos, no sabían a qué atribuirlo. ¿Es que la Argentina priorizará su vínculo guaraní por sobre el rioplatense? ¿Le preocupará la suerte de su congénere que competirá con Lino Oviedo por las internas del Partido Colorado? ¿O ya sabe que la crisis energética es un imperativo de su gestión presidencial?
Lo cierto es que el Gran Chaco limita con la patria socialista de Evo Morales, cuya culminación está próxima, guerra civil mediante. Puede ser que ahora se haya tomado la política de defensa en serio y que nos hayamos equivocado la semana pasada al hablar de cortinas de humo. No está claro, porque sino por qué se preocupó por confirmar a los mandos militares con tanta anticipación. Nada es tan comprensible en una gestión que aun es una incógnita, sin antecedentes. ¿Es una transición o una reelección, como se preguntan algunos? Es una nueva presidente, aunque esté asociada a su antecesor.
Por algo, Hugo Moyano sigue presionando. Ahora habla del nivel salarial que debe respetarse. Y el Gobierno afirma que comprende su posición. Pero nadie entiende qué es lo que realmente pasó con el tesorero de su gremio, Abel Beiroz, asesinado con saña. "Fue un intento de robo", dijeron; ¿y las muertes del hermano de Viviani y del secretario general de ladrilleros? La Argentina se está poniendo muy violenta.
En sus fronteras habrían perecido una treintena de bolivianos, según fuentes extraoficiales; y hasta la hermana nación oriental nos cerró sus fronteras. ¿Qué estamos esperando? Como cantaba Miguel Cantilo en los '70, pareciera que "algo está por suceder".
Pero la Presidente electa insiste y trata de diferenciarse. Por eso le dio una entrevista a la prensa. En Página 12, incluso, mencionó en un tono no crítico a IDEA. Pero en la semana, el escorpión pudo más: criticó, por el episodio de los tickets a los empresarios por corruptos, a la prensa por un título que juzgó injusto -a través de Alberto Fernández en su presentación parlamentaria- y a los jueces, a los que amenazó con aplicarles el aumento a las ganancias, molesta por el fallo en favor de los ajustes a jubilados.
Emitió señales positivas al Vaticano, pero sus aliados rionegrinos y pampeanos ya amenazan con proyectos contra la vida.
Son demasiados interrogantes para adivinar. La ansiedad crece por saber si Cristina es Kirchner o Fernandez de Kirchner.
vie23Nov07
La transición entre el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner es algo más espinosa de lo que esperaba. Los tempranos anuncios sobre el nuevo gabinete así lo demuestran. La interna sigue en pleno.
El domingo pasado, cuando todavía se hacían especulaciones respecto de los nombramientos minisetriales, Perfil publicó denuncias contra gente de Julio de Vido, y a los pocos días se conoció que la mujer del ministro, Alessandra Miniccelli, abandonará su cargo en la Sigen.
El jefe de la CGT se reunió con él, Ricardo Jaime y Guillermo Moreno a festejar la continuidad de las políticas que lo benefician. Es que Hugo Moyano es mucho más que un jefe sindical. Esta semana dio una sonora batalla en el Congreso por un sonoro premio de 4000 millones de pesos, que es el volumen que manejan las empresas de tickets; de incorporarse al salario, la carga social sería de unos 280 millones, a repartirse entre el Estado y los trabajadores.
En aquella comida, De Vido le habría adelantado a Moyano la continuidad de sus cuatro funcionarios afines en los ámbitos del transporte automotor, ferroviario, aerocomercial y navegable. ¿Será a cambio de la garantía de éxito del Pacto Social?, ¿y si el 11 de diciembre Cristina dispone el alejamiento del ministro de Planificación, qué suerte correría ese acuerdo?
Mientras, el Presidente evadía compromisos de reconocimiento a la CTA, que tan buenas relaciones han establecido con el jefe de Gabinete de Ministros. En la Legislatura Porteña, por su parte, Moyano también logró adormecer la ley que perjudicaba a los taxistas y automovilistas infractores.
El macrismo parece complicado por varios frentes, ya que también dispuso la marcha atrás de su intento de reforma constitucional para modificar la cuestión de las comunas en el corto plazo. Se percibe cierto desgaste antes de la asunción del nuevo jefe del Gobierno Porteño, aunque no sea difícil de revertir en cuanto tome posesión. Así y todo, Mauricio Macri, Hermes Biner –que esta semana visitó a la Presidente electa- y Daniel Scioli, parecen ser figuras rutilantes de cara al 2011. Sí, Scioli; curiosamente se ha escuchado de sectores muy kirchneristas hablar de este proyecto, con verdadero entusiasmo. Pero... ¿y Cristina, y Néstor?
Hubo una tapa de La Nación que no puede pasar desapercibida. Repsol pidió seguridad jurídica y previsibilidad para sus inversiones. No lo hizo un dirigente suelto, equívoco, sino el propio Antoni Brufau desde España. Tampoco hubo comunicados que lo desmientan. Se veía venir: la aplicación de retenciones al sector energético no iba a salir gratis.
En medio de tanto ruido, aparecen los ataques de unos cuantos funcionarios contra Elisa Carrio respecto del modo de sustentación de la líder de la Coalición Cívica. Al mismo tiempo se produjo una escisión de elementos progresistas en su bloque de diputados, que parecieron complicar su situación. ¿No era más lógico que los ataques gubernamentales a la blonda dirigente hubieran llegado en plena campaña? ¿Qué buscaban?
Es cierto que renunciado Ricardo López Murphy y debilitada la UCR oficial por la pobre performance de Roberto Lavagna, la Coalición Cívica parece ser el nuevo nombre del radicalismo. Pero eso no parece ser hoy una amenaza para el Gobierno. ¿Porqué tanto interés en levantar ese tema?
¿Y el insólito apresamiento de Luis Patti? Su presuntamente precipitada prisión viene a sumarse a la controvertida renuncia del jefe II del Ejército y de la curiosísima encuesta a oficiales militares publicada por La Nación el lunes respecto de la política de Defensa. ¿Tan importante se ha vuelto el tema militar para el kirchnerismo? ¿o es que los uniformados aparecen cada vez que hay que tapar algo?
vie16nov07
+ La semana que pasó trajo una serie de definiciones fundamentales para entender cómo será el futuro Gobierno de Cristina (obviaremos el Fernández de) Kirchner. Básicamente nos referimos a la definición de su gabinete ministerial.
+ Una primer conclusión nos dice que nada cambiará, que el matrimonio presidencial es un sujeto de dos cabezas y que leyó los resultados electorales de octubre último como una reelección plebicitaria y que, por lo tanto, no sienten necesidad de modificación alguna. Por el contrario, podrían pensar que “la gente votó esto”, sin equivocarse demasiado. De allí que se haya confirmado la continuidad de ministros como Julio de Vido o Aníbal Fernandez, y que se haya preferido dejar irse al economista Miguel Peirano por no sentirse obligados a sacar a Guillermo Moreno.
+ Un dato novedoso es que esta es una de las extrañísimas oportunidades en las que se ven obligados a tomar una decisión estratégica por razones de fuerza mayor. En este caso fue la interna la que se estaba devorando al Gobierno. Uno se permite preguntar si es que Cristina, y hasta el mismo Néstor, tienen margen para desplazar a de Vido ya que se han abstenido de asumir determinaciones ante situaciones mucho más exigidas desde el punto de vista de las políticas públicas.
+ La interna, que obligó a Alberto Fernández a referir a una increíble buena relación con de Vido y a anunciar el mismo la ratificación de su contrincante intestino, pudo más. Una duda: ¿dónde están en estos anuncios las mejoras de calidad institucional que se esperaban?, ¿en la unificación de Justicia con Seguridad, o en la nominación en esa área de Aníbal Fernandez?
+ Otra información imprescindible es el ajusticiamiento de dos de sus aliados políticos: el peronismo bonaerense y el radicalismo K. Nombrar a Florencio Randazzo sin dar nada a cambio a Felipe Solá es vaciar de su principal operador político al referente de la primera minoría del PJ provincial. A él le dirán: “Tampoco le dimos nada al ‘Mono’ Díaz Bancalari”, lo que también es cierto.
+ Kirchner descabezó al Justicialismo alsinista y sólo disputará su liderazgo con Daniel Scioli. Dicho sea de paso, Scioli también nombró a su gabinete y no se perciben injerencias de ningún tipo, y alianzas solamente con el sindicalismo. Esto, sumado a la renovación de alguna porción de intendentes conurbánicos, señala una próxima renovación dirigencial en este espacio geopolítico.
+ Vale decir que en esta jugada el kirchnerismo no cambió interlocutores con los principales factores de poder: los sindicatos con Carlos Tomada, la Policía con el mismo Fernández, a los industriales tuvo que cambiarles a Peirano por pedido de él mismo pero les nombró a un funcionario de perfil similar, a los banqueros no les tocó a Redrado, a los comerciantes y energéticos a Moreno, a los militares les dejó a Nilda Garré, a sus aliados internacionales (Estados Unidos, Brasil y España) a Jorge Taiana con el sólo retoque del ascenso de Héctor Timerman de cónsult a embajador de los Estados Unidos.
+ Lo llamativo fueron las retenciones a dos factores tan poderosos como las petroleras y el campo. Se ve que se sienten fortalecidos por el resultado comicial.
+ Volviendo al distrito bonaerense, los Kirchner ni siquiera le respetaron la tradición del la presidencia en la Cámara de Diputados de la Nación. Pero recomendamos allí prestar mucha atención a Eduardo Fellner. El gobernador jujeño no es un recién llegado a la política, es un hombre de muy buen relacionamiento y, excepto por el hecho de pertenecer a una pequeñez geográfica, tiene todas las condiciones para destacarse en la política nacional de los próximos años.
+ De los tres nombramientos efectivamente novedosos, quedan mencionar a dos referentes bonaerenses más: Martín Lousteau, que apunta a sacarle un poco de Alfonso Prat Gay a Carrio y de Javier González Fraga a Roberto Lavagna, más que sacarle alguien a Solá, y el ministro de Ciencia y Teconología, que fuera nombrado a instancias de Los Grobo, capitanes sojeros surgidos de la campiña de Buenos Aires.
+ Los radicales K, fuera del vicepresidente, no obtendrían nada más que el ataque de la Unión Cívica Radical comandada por Gerardo Morales.
+ Uno no puede dejar de preguntarse si las primeras medidas de Cristina alcanzan para enfrentar los problemas que empieza a mostrar la realidad argentina respecto a la cuestión inflacionaria y energética, por un lado, y los desarreglos institucionales cuya solución se proclamaba desde el slogan de campaña: “el cambio recién comienza”.
vie12oct07
Boicot y tomatina
+ Esta semana la suba del tomate y la calabaza cristalizaron e instalaron en la mesa familiar el efecto inflacionario que se viene padeciendo. El Indek y las variables porcentuales quedaron esta vez a un costado y la realidad imposible de distorsionar se vio en la calle, desde verdulerías y supermercados hasta bares y restaurantes publicaron en sus vidrieras que debido al alto costo del tomate, éste no estaba disponible.
+ El boicot contra los productos vino de la mano de las asociaciones de consumidores que a partir de la instalación del “no compre” produjeron la caída del precio. ¿Estamos de cara a un nuevo modelo?
+ Los anuncios económicos siguen estando en las tapas. El Presidente salió a anunciar un acuerdo con supermercados y almaceneros para bajar el índice de precios de los productos de la canasta básica. Kirchner ya anunció incluso la presentación de una lista de aquellos bienes que exhibirán descuentos. Pero los números y el Gobierno demostraron no llevarse muy bien, y los consumidores todavía se muestran reacios a creer en las supuestas rebajas.
+ En el Congreso, el envío por parte del Ejecutivo de la modificación de la Ley de Bienes Personales fue un anuncio que con bombos y platillos busca generar un impacto inmediato entre electores. Sin embargo su sanción y efectiva aplicación deberá esperar a que se retome la actividad, fecha indefinida.
+ Desde la oposición se tratan de capitalizar los desaciertos del kirchnerismo, sobre todo en materia económica e inflacionaria. Pero hasta el momento se percibe algo muy tímido. Carrió aparece mejor posicionada que el resto, pero de todas formas muy lejos, buscando acercarse a los empresarios y consolidar un equipo de trabajo. Más atrás y con varias indefiniciones Lavagna se trató de mostrar más peronista y se alejó un poco de su vice, quien está haciendo campaña por su parte.
+ La Justicia también copó la escena ésta semana. Primero la resolución del caso Von Wernich y la condena a reclusión perpetua logró satisfacer tanto al oficialismo como a la oposición, que unánimemente consideraron ejemplar el fallo emitido. El miércoles luego de una sentencia favorable de la Justicia al congreso del peronismo disidente, “el Alberto” pidió la prórroga de las elecciones para imprimir en sus boletas el escudo y el nombre de Partido Justicialista.
+ Si bien las posibilidades de que esto se concrete son prácticamente nulas, lo cierto es que el fallo que declaró nula la sentencia de Servini de Cubría, fue un duro golpe para el Gobierno.
vie05oct07
Violencia sindical en la recta final
Durante esta semana se produjeron una serie de acontecimientos que analizaremos en función de la gobernabilidad:
+ Luego de los traspiés y las dudas que arrojaron las elecciones en Córdoba y Chaco, la transparencia electoral preocupa a la sociedad, mientras el gobierno se muestra indiferente. El Presidente durante su paso por Córdoba evitó el tema y se mantuvo alejado de la contienda.
Desde la oposición presionan por los fondos de campaña que no llegan y por el resguardo de la institucionalidad en el desarrollo de las elecciones.
+ Las vacilaciones respecto al título de abogada de Cristina, consiguió darle vuelta el cojinillo al gobierno. Esta vez la operación de prensa instaló dudas respecto a la validez del título de abogada de la candidata. Evidentemente la estrategia de “títulos falsos” para deslegitimar a los candidatos es una constante de esta elección, inclusive más que las propuestas. Sin embargo, la primera dama salió airosa de la situación.
+ Con la idea de presentar otra cara al exterior, Cristina se mostró en buenos términos con Lula, incluso mejores que su marido. No obstante el resultado de su encuentro con empresarios del país vecino no habría sido tan positivo. La atracción de capitales al país no resulta una tarea fácil hoy, sobre todo si se tienen en cuenta que la incoherencia política interna se trasmite al exterior y el avance sobre empresas como Shell tiene sus repercusiones.
+ La decisión del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones) a favor de la empresa estadounidense Sempra Energy tampoco suma y representa otro traspié para la gestión K en el manejo de los conflictos internacionales. No hay que olvidar que Argentina tiene veintinueve juicios pendientes frente al CIADI y este podría ser el primer revés.
+ En la costa uruguaya del Paraná no parece haber cambios y todo indica que el próximo mes la finlandesa Botnia empezará a producir. Otra derrota argentina en el plano exterior, a la cual el gobierno ya le busca bajar el tono.
+ Mientras familiares y allegados de Pinochet fueron arrestados por malversación de fondos, Michelle Bachelet se hizo a un costado de la decisión judicial acudiendo a la institucionalidad y la impera de la Ley.
+ A veintitrés días de la elección el gobierno buscó fotografiar a Cobos con los kirchner para reflotar su imagen y anticipar a través de él un nuevo sistema de medición que suplante la actual del Indek. Su aparición, tras la expulsión del radicalismo, intenta desmentir los rumores de fractura y malestar en la alianza, que cada vez parece tener menos futuro y cosas en común.
+ La última difusión del Indek previa a los comicios presidenciales se produjo en medio de la conocida estrategia confrontacionista, uno de los principales caballitos de batalla K. En esta ocasión se acusó a la oposición de querer desestabilizar al gobierno con datos tergiversados sobre la inflación y los datos que arroja el Indec. Pero más allá de los comentarios de la oposición y las publicaciones del organismo, el tomate y su precio record se ganó varias tapas de diarios y vidrieras de restaurantes.
+ El asesinato del dirigente ladrillero Miguel Orellana eleva el nivel de violencia que rodea la interna sindical. Este se suma al sospechoso suicidio de Horacio Viviani, perteneciente al Sindicato de Peones de Taxis y hermano del secretario general. Los hechos ponen sobre el tapete que en su lucha interna el sindicalismo transmite mucho menos de lo que realmente sucede.
+ Al mismo tiempo, la mesa chica del kirchnerismo está analizando la posibilidad de desplazar a Hugo Moyano y producir cambios en la conducción de la central obrera. Según trascendidos, Cristina y Alberto ya tienen nombres en mente. La cuestión reside en el impacto que podría tener éste y otros cambios en el accionar de los sindicatos y su relación con el gobierno.
lun01Oct07
Contra lo que decíamos en la última columna, ésta sí fue una semana con hechos importantes para la gobernabilidad a pesar de la proximidad de las elecciones. Ya decíamos allí que el Presidente descubrió las relaciones internacionales en un momento muy delicado para la paz mundial.
Lo cierto es que actuó en forma más clara que lo habitual: atacó a Irán, alineándose a los Estados Unidos y su lucha contra el terrorismo, y situándose del lado de la comunidad judía internacional. El gobierno iraní contraatacó, pero no pasó a mayores.
Aprovechando la situación el presidente le bajó el tono al conflicto por las papeleras, dejando en claro que las cartas estaban echadas. Horas después, desde Nueva York organizó un encuentro para esta semana con el gobernador entrerriano, Jorge Busti, el intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen y sus respectivos sucesores, Segrio Uribarri y Juan José Bahillo.
Ahmadinejad visitó Bolivia y se fotografió con Evo Morales, pero eso no causó ningún impacto en Buenos Aires. Hay una maduración.
La visita de Néstor –discurso incluido- y de Cristina Kirchner a la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas, y su cafecito con Bill Clinton, no alcanzaron para que los Estados Unidos no deje de reclamar a nuestro país para que inicie conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) si quiere renegociar su deuda con el Club de Paris ni para sentar a Hillary Clinton cinco minutos con la Señora de Kirchner.
La senadora tampoco pudo convencer a los potenciales inversores en el Consejo de las Américas. Tal vez ya sea tarde para empezar este tipo de acciones. De hecho, tal comportamiento tampoco evitó que el Reino Unido haya ido a reclamar una ampliación del litoral marítimo de las Malvinas.
En nuestro país sigue habiendo cierto tufillo. La preocupación de los empresarios por la inflación, registrada en una encuesta encargada por IDEA; la controversia entre el gobernador y candidato a vicepresidente por la Convergencia, Julio Cobos, con el Indec por la medición del crecimiento de los precios en la provincia cuyana, y la declaración del Secretariado para la Familia de la Conferencia Episcopal (“cuando el que mata es el Gobierno, pierde toda credibilidad y también muere la democracia”) fueron señales tremendas para la estabilidad del sistema.
Una encuesta encargada por La Nación a Poliarquía manifiesta que la elección está prácticamente decidida. Para más, el Gobierno dice preocuparse por el crecimiento de Carrió, ya que la supone menos candidata a triunfar en un eventual balotaje.
Faltando un mes no hay motivos para preocuparse por el corto plazo, pero habrá que medir lo que pueda suceder en los primeros meses de la gestión de Cristina.-
vie07Sep07
Señales al Capital
El aplastante triunfo de José Alperovich en Tucumán, hace diez días, quedó sepultado por las elecciones del domingo último.
El triunfo de Hermes Binner -segundo gobernador socialista, ya que la primera es Fabiana Ríos- fue una muestra del carácter del cambio político que se viene: ideológicamente ecléctico y fragmentado por regiones. ¿Qué significan Mauricio Macri, Luis Juez y Binner, sino? El socialista le ganó a un candidato claramente identificado con el presidente Néstor Kirchner, quien además hizo los últimos días de la campaña una evidente manifestación de apoyo a Rafael Bielsa. Nadie interpretó que eso complique las chances electorales de la Primera Dama.
El episodio cordobés fue mucho más sonoro, porque las denuncias de "robo" electoral hechas por el contendiente impactaron en el escenario electoral. Los dos principales referentes de la oposición nacional, Roberto Lavagna y Elisa Carrió, se subieron al escándalo mediterráneo para advertir lo que pueda suceder el 28 de octubre y pedir veedores internacionales.
Es complicado el paulatino deterioro de las posibilidades de éxito de Cristina Kirchner, pero más aún la sombra de corrupción -en este caso en materia institucional- que vuelve a manchar al Ejecutivo Nacional. Los dos postulantes cordobeses pidiendo al Gobierno Nacional que se abstenga de intervenir hicieron destacar las huellas que habían dejado allí la gente de Planificación y de Jefatura de Gabinete, por cuerda separada.
Sin embargo, lo más serio es la denuncia del arzobispado docto respecto de eventuales "incidentes". Se refería, con eufemismos, a la violencia tan mentada en nuestros últimos informes.
Por otra parte, el gobernador José Manuel de la Sota asomó su blanca cabellera en el horizonte opositor, desde el propio justicialismo K. Un dato similar es la renuncia de Manolo Quindimil, prácticamente una momia política, a una onceava reelección. Acusó que le retacean fondos para obras públicas.
Notable fue el mensaje de la Corte Suprema de Justicia, que no avaló el manejo discresional de los fondos publicitarios por parte del Estado. Aunque fue un fallo contra el gobernador neuquino Jorge Sobisch, eso limita al Gobierno Nacional.
Una variable clave para evaluar el futuro próximo es la presentación de las candidaturas de mañana y la eventual impugnación a la candidatura de Daniel Scioli, que hoy generaba sospechas en ámbitos legislativos. Se habla de una reunión entre el Vicepresidente de la Nación y el presidente de la Cámara de Diputados para llevar a la gobernación al senador José Pampuro en el caso de que fracase la gestión del motonauta.
Finalmente, hubo señales positivas al capital. Los discursos de Cristina y Néstor Kirchner en IDEA y en la UIA, respectivamente, fueron gestos inconfundibles de cordialidad. Lo de la senadora fue tácito, mientras que lo del Presidente fue explícito. Aunque, como en el cuento del escorpión y el sapo, el acoso contra Shell empaña todos los guiños que emite la pareja presidencial.-
vie17ag07
Una crisis financiera internacional de imprevisibles consecuencias locales merodean alrededor del principal capital político del Gobierno: la bonanza económica.
Esto debe sumarse a una crisis energética que esta semana dio un respiro pero que parece tomar fuerzas de cara al verano y a un proceso inflacionario creciente. De hecho, una de las principales decisiones políticas de la semana, el aumento a los jubilados del 12,5 por ciento, al día siguiente de la discusión de Guillermo Moreno respecto del precio del pan, quedó más asociada a un sostenimiento del ingreso antes que a una recuperación del poder adquisitivo de los gerentes.
Algo parecido puede decirse de las discusiones gremiales dentro de la CGT y respecto de la contendiente CTA. Por una parte, el liderazgo de Hugo Moyano parece opacarse junto con el del sistema de gobernabilidad montado por Néstor Kirchner, en gran parte a través de Julio de Vido. Moyano ya intenta su reelección para el año que viene. La Señora de Kirchner, suponen quienes le conocen su heterodoxia justicialista, estaría a favor de la ruptura del monopolio de la representación sindical que ejerce la Confederación –no hay más que ver las alianzas electorales de Alberto Fernández y Daniel Filmus en Capital-; por otra parte, aún dentro de esa entidad, preferiría otra clase de conducción.
Esta clase de disputas difícilmente se resuelvan en paz. Si a un contexto inflacionario como el presente le añadimos la cuota diaria de violencia (por mencionar sólo incidentes recientes: la Escuela Técnica 666 en You Tube; la toma de la Legislatura jujeña por parte de jubilados y estatales; la disputa interna de los Borrachos del Tablón; las protestas de los colegiales del Mariano Acosta), no tenemos cómo imaginar un buen augurio para el normal desarrollo de las instituciones.
El mundo trae noticias preocupantes. La predica constante del papa Benedicto XVI contra las guerras son un dato clave para esta hipótesis; pero la sorda guerra comercial que se produjo esta semana entre China y los Estados Unidos, y las curiosas maniobras a las que ya nos tienen acostumbrados los rusos, son elementos combustibles para el conflicto.
Hay muchos otros episodios que se alinean en esta dirección, tales como la frágil situación en Oriente Medio, pero es muy notable si analizamos el cambio de clima regional. Hay tensión en las fronteras entre Perú y Chile, Colombia y Venezuela, y Argentina y Uruguay. También hay carrera armamentista.
El elemento más interesante es el nacionalismo que suponen las políticas exteriores de casi todos los países importantes del mundo. Con la excepción de unos pocos –más bien alineados en el Eje del Mal-, todos mantienen relaciones internacionales de cara a sus electorados. Eso exacerba, en algún punto, los vigores nacionalistas. Sintéticamente, hay combustible y comburente; sólo falta el chispazo.
En nuestro país, se vive un intenso clima electoral. Ganó José Luis Gioja en San Juan con el 60 por ciento. Pero se conoce que el hombre es kirchnerista de Néstor mas no de Cristina, y que ante todo es peronista y dueño de su territorio. Habíamos adelantado que su triunfo no iba a llamar la atención. Lo mismo podemos decir de San Luis, que tiene elecciones el domingo venidero.
Otra es la situación de La Rioja. Un éxito de Carlos Menem, a quien se había decretado políticamente difunto, sería muy molesto para el Gobierno Nacional. Al igual que una mala recepción para Kirchner en su Río Gallegos, a la que no regresa desde hace cinco meses.
Afortunadamente para el Gobierno Nacional, la oposición le juega a favor. La determinación de Mauricio Macri de apoyar a Ricardo López Murphy exclusivamente en Capital no fortalece a ninguno de los candidatos a presidente que disputan el poderío pingüino. Por el contrario, debilita a su aliado y a Roberto Lavagna, que contaba con ese apoyo.
Hoy recupera terreno Elisa Carrio, con su causa antipingüina. Pero su perfil asegura un techo bajo a sus pretensiones electoralistas. Es una candidata ideal para el oficialismo, porque no garantiza gobernabilidad (que sería el costado fuerte de esta administración).
Por más que la postulante oficial se dé el lujo hasta de corregir a sus seguidores (les recomendó acostumbrarse a llamarla “pre-si-den-ta”) en su lanzamiento del martes último, y que Romina Picolotti reaparezca en el escenario presidencial, con una oposición así tenemos resultados previsibles para octubre.-
vie10ag07
La semana empezó con todo. Los ecos de la protesta de la Rural y de la reacción aireada del Secretario de Agricultura ensombrecieron rápidamente el nombramiento de Alberto Balestrini como candidato a vicegobernador provincial.
Curiosa elección la de Balestrini. No parece ser la persona más indicada para que el kirchnerismo le confíe la gobernabilidad del sistema. Hay caudillos conurbánicos que han mostrado una lealtad más creíble, como Julio Pereyra. ¿Será otra señal de debilidad?
Es que nadie sabe hasta dónde va a calar la zaga de denuncias por hechos de corrupción y cuál es el verdadero piso de la agitación financiera internacional. Sería prudente prever mecanismos a prueba de balas para el momento en que el mal humor social se imponga. Para ese escenario, Carlos Kunkel –por irritante que pueda resultarle a algunos- era el más indicado.
El triunfo de los Rodríguez Saa en la capital puntana fue también efímero, como lo será el triunfo de José Luis Gioja en San Juan. No son distritos referentes. Excepto que el oficialismo no gane y estemos en presencia de un cambio de tendencia que pueda llamar la atención nacional.
Algo así puede pensarse de la extensa reunión que mantuvieron el lunes a primera hora el Presidente con el actual gobernador bonaerense Felipe Solá, el candidato a ocupar ese puesto Daniel Scioli y el titular del Anses, Sergio Massa. ¿Qué hacía el joven funcionario en esa reunión? ¿No estarían analizando su potencial candidatura para el caso de que la de Scioli se vea impugnada?
Los dos principales contendientes para la provincia de Buenos Aires pueden recibir idéntica invalidación de candidaturas. ¿Qué sería del proceso electoral más importante del país? ¿Cuáles serían las consecuencias en el orden nacional? Imposible adivinar.
El martes, medio gabinete y la candidata presidencial Cristina de Kirchner participó del filo norteamericano Council of the Americas. Las graciosas pantomimas de un Gobierno que quiere caer en gracia del Imperio chocan con las palabras de Hugo Chavez, que los acusaba de estar desprestigiándolos con una valija llena de billetes que terminó costándole el puesto al representante del Ministerio de Planificación ante la nación bolivariana.
El oficialismo reaccionó contra la mala racha y suspendió, por la vía del Consejo de la Magistratura, al juez Tiscornia, que amenazaba con cobrarse a Nilda Garré como nueva víctima de la corrupción oficial. Pero la violencia dijo presente y abortó cualquier intento de recuperación al estallar una guerra de barra bravas e impedir el funcionamiento de la asamblea en la Universidad de Buenos Aires.
Si todo esto resulta extraño e incomprensible, de acuerdo a los parámetros tradicionales para analizar la gestión K, Néstor Kirchner visitó Moreno, donde entregó viviendas, y realizó un notable elogio del obispo casarettista Fernando Bargalló y de “los pastores de mi Iglesia”, a quienes les agradeció su acompañamiento.
Esto permite revisar los recientes discursos del cardenal Jorge Bergoglio. Principalmente en el de San Cayetano. Con la excepción de una crítica velada a la política clientelar, su homilía no fue tan dura como se esperaba. Tampoco lo fue en la misa para la recolección de fondos de la Iglesia de San Ignacio, cuya reconstrucción se logrará en gran medida a fondos públicos.
Muchas veces, a la virazón le sigue la tormenta.-
vie03ag07
La negativa de Mauricio Macri a presentarse como candidato a la Presidencia de la Nación clarifica el escenario de 2007. Lo único que podría sorprender es que la Justicia invalide la candidatura de Daniel Scioli a gobernador, cosa que ahora parece muy improbable.
Mientras tanto se perciben tres grandes polos políticos de cara a los comicios de octubre: el oficialismo, por un lado, y dos grupos filo radicales, por el otro. La ausencia de una opción atractiva de parte del peronismo o de segmentos conservadores no peronistas resultan funcionales a la propuesta del Gobierno.
La oferta electoral presentará una novedosa opción nacional progresista, encarnada en Cristina-Fernández-que-es-Kirchner; una opción radical encabezada por un peronista, Roberto Lavagna, y una opción progresista, apoyada en el Partido Socialista, en el ARI y en parte del radicalismo, que propone a Elisa Carrió.
La prescindencia de Macri quita fuerza a las opciones del Peronismo Residual, que se reuniera hace semanas en Potrero de Funes, y de Ricardo López Murphy, al mismo tiempo que evita una fuga de votos desde el oficialismo. Un referéndum para solicitar la autonomía o el apoyo explícito a Roberto Lavagna podrían complicar en algo lo que parece en estas circunstancias un casi seguro triunfo de la Primera Dama.
Debe reconocerse el hecho de que un futuro Gobierno de ella va a procurar algunos cambios en la política oficial. Por lo pronto, el reciente viaje a España provocó la reanulación del diálogo entre la Argentina y Uruguay, en Nueva York.
La gira mexicana tiene un alto contenido de política internacional: relativizó la dependencia brasileña y ratificó cierto nivel de confrontación con los Estados Unidos; en cuanto a Hugo Chávez, por un lado lo irrita con los acuerdos aztecas y por otro, le vende otros mil millones de dólares más de bonos y lo recibirá el próximo lunes en Buenos Aires.
Nadie dijo que más política internacional era mejor. Pero reconocer la dimensión regional, que por momentos parecía ausente, es un paso adelante.
En el orden local, empiezan a sonar nombres más sofisticados para desempeñar cargos ejecutivos nacionales. Siempre se dice que Cristina aportará más calidad institucional que su marido, aunque nadie cree en una diferencia geométrica sino aritmética, parcial.
Resta saber si eso significará un avance o, por el contrario, si puede comprometer todo el sistema. Dicho de otro modo, uno puede mantener a la multitud y a los poderosos presionados a garrote pelado –no hay más que escuchar los condicionamientos que presenta el gremialismo moyanista-; pero uno no puede aflojar un poco sin que eso se convierta en un río de sangre.-
vie27jul07
Las turbulencias financieras de estos últimos días son ilustrativas de lo que le está ocurriendo al Gobierno en este 2007. Apenas logra imponer un tema de agenda, como lo fue la visita de Cristina-que-es-Kirchner a España, algún episodio desgraciado para la buena imagen de la gestión gubernamental se lo lleva puesto.
El viaje peninsular de la Reina Cristina había empezado razonablemente bien. Había críticas respecto de la limitación fotográfica impuesta por el Rey, pero lo cierto es que la familia real le franqueó el paso a la exclusiva residencia veraniega. Sin embargo, el oficialismo no logró mantener la noticia por mucho tiempo. Los temblores financieros que presionaron sobre el dólar se impusieron en el tope de la preocupación informativa y, para colmo, una destemplada intervención del presidente Néstor Kirchner contra los lobbyistas financieros y empresariales desembocó en un respaldo gubernamental español en favor de los acusados por Kirchner. En el juego de la Oca diríamos: Vuelve al Comienzo.
Tampoco el Gobierno pudo sostener los anuncios electoralistas relativos a una suba en los mínimos no imponibles para el impuesto a las ganancias y a la reducción de las cuotas de los créditos hipotecarios. No debemos subestimar la forma en que el Gobierno procuró convertir la crisis en una oportunidad, ya que el anuncio fiscal fue inmediatamente posterior a los paros de los petroleros privados que amenazaban con agudizar la crítica situación del abastecimiento energético y a una violenta protesta de los sindicatos marítimos en contra de empresas pesqueras en Puerto Deseado.
A principios de esta semana, habían llegado a la opinión pública argentina informes críticos de la economía argentina, particularmente centrados en el riesgo inflacionario, de Morgan Stanley y Eurasia Group. No sirvió de mucho que el vapuleado Indec haya registrado esta semana un costo de vida del 0,7% para el mes de junio. La cabeza de ese organismo rodó esta semana, luego de que la Justicia allanara su sede presionada por una tapa de Ambito que acusaba una quema de documentos estratégicos y la dilación del proceso judicial. El flamante ministro de Economía, que la semana pasada había afirmado que los índices del costo de vida eran confiables, tuvo que guardar violín en bolsa. El Secretario de Comercio Interior, que había ganado mucho protagonismo en los últimos tiempos, habría estado prácticamente estos dos últimos días reunido con el Presidente para analizar su continuidad en la gestión.
Como si fuera música de fondo, las causas judiciales contra distintos funcionarios del Poder Ejecutivo siguió sonando. Las acusaciones contra el juez Tiscornia ante el Consejo de la Magistratura evidencian que no hay ningún cambio de fondo en el kirchnerismo, por un lado, al tiempo que recuerdan la vigencia de la causa contra Nilda Garré. El llamado a indagatoria de Felisa Micelli también vino a recordar otro paso en falso de la gestión K. La respuesta del Presidente fue interesante; en lugar de desmentir tales acusaciones, dijo que no ponía las manos en el fuego por nadie y atacó a los medios por no hacer destacar “un traspié” judicial de una figura de la oposición, el probable jefe de gabinete del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de la gestión macrista Horacio Rodríguez Larreta (quien no podría responder a semejante ataque por encontrarse de vacaciones).
Es que el Gobierno teme a una encuesta de Poliarquía, que habría envalentonado al sector triunfante en la ciudad capital. La medición en cuestión arrojaría una diferencia de poco más de diez puntos a favor de Cristina, en caso de que Mauricio Macri se presentara como candidato a Presidente. En tal sondeo, la Señora de Kirchner sumaría un 35 por ciento de los votos en la primera vuelta. En tal escenario, un balotaje sería algo muy accesible para el jefe de Gobierno electo.
Algunos dirán que para Macri lanzarse hoy a la candidatura presidencial no sería Pro. El podrá responderles que sin plena autonomía él no podría darle a los porteños lo que les prometió, que Gabriela Michetti no fue una figura decorativa de su fórmula y que él debe ocuparse de buscar en el orden nacional los recursos que el Presidente le mezquina. Perderá un puñado de votos calificados y ganará muchos votos que ansían ver al Presidente de Boca en el Sillón de Rivadavia.
Si teníamos dudas sobre lo que piensa el candidato porteño, tenemos que ver qué dijo su jefe de prensa, Ivan Pavlovsky, al respecto: “La vocación de Mauricio es asumir el 10 de diciembre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”. No dijo que será el jefe de Gobierno en tal fecha, ni que la decisión es ésa. Quedan dudas. Tanto Michetti como Rodríguez Larreta están de viaje; sería muy difícil que Macri tome una decisión sin incluirlos en el proceso de consultas.
No obstante, la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires respecto de la candidatura de Daniel Scioli a la Gobernación, que es clave para el triunfo de Cristina, puede cambiar todo el tablero político. Para esta semana se esperaba un fallo sobre la candidatura de Francisco de Narváez, al cual estaría encadenado el de Scioli. Tal determinación se demoró unos días. Hay muchos cabildeos; muchos interesados en que la débil sustentación legal de la postulación del motonauta naufrague. Eso sería una bomba neutrónica del actual tablero electoral.

References: resolución 
in fine
 resolución 
 resolución 
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 resolución 
 resolución 
 resolución