Source: http://espanyaicatalans.org/index.php/articulos/noticias/144-jaque-al-estado-constitucional-autor-clemente-polo
Timestamp: 2017-06-25 19:12:53+00:00

Document:
JAQUE AL ESTADO CONSTITUCIONAL (autor: Clemente Polo)
Artículo publicado en el diario Expansión el 11 de enero de 2015
Mas burlánose del gobierno español y del Tribunal Constitucional el 9 de noviembre de 2014.
Nuevo jaque debería haber dicho, en realidad. El primero se produjo cuando Artur Mas, presidente del gobierno de la CA de Cataluña, desobedeció el mandato del Tribunal Constitucional (TC) y organizó y financió con dinero público la consulta independentista el 9 de noviembre de 2014. El segundo jaque se produjo cuando Forcadell, elegida presidenta del Parlament de Catalunya, anunció en su discurso de toma de posesión el 26 de octubre de 2015que daba por terminada “la etapa autonómica” y concluía su deslavazada arenga con un “¡Viva la república catalana!”.
Forcadell aplaudida por la bancada del gobierno catalán tras ser elegida presidenta del Parlament de Cataluña.
Turull, Baños y Romeva presentando las enmiendas a la resolución del inicio del proceso hacia la independencia el 6 de noviembre 2015.
El anuncio se materializó días después en la resolución conjunta de la plataforma Junts pel Sí y la CUP que aprobó el Parlament el 6 de noviembre, en la que se instaba al nuevo gobierno catalán a no reconocer otra legalidad que las normas emanadas del Parlament y fijaba un plazo de treinta para iniciar el proceso de ruptura con el Estado poniendo en marcha un proceso constituyente y la creación de una hacienda y una seguridad social propias. Como no podía ser de otra manera, el TC declaró por unanimidad nula a todos los efectos la citada resolución el 2 de diciembre de 2015.
Acuerdo in extremis para desestabilizar el Estado
Puigdemont, presidente de AMI, y Sánchez, presidente de la ANC.
El acuerdo alcanzado entre Junts pel Sí y la CUP el 9 de enero para investir presidente a Carles Puigdemont, hombre de confianza de Mas, alcalde de Gerona y presidente de la Asociación de Municipios por la Independencia, eleva a un nuevo nivel el proceso de con el Estado. Pasado el trámite de la investidura, el nuevo gobierno catalán intentará satisfacer el mandato de ruptura aprobado por el Parlament poniendo en marcha iniciativas legislativas tales como la redacción de la constitución de la república catalana y la redacción de leyes para crear la hacienda y seguridad social propias. Su tramitación puede demorarse bastantes meses y la experiencia indica que el nuevo gobierno de Mas en la sombra intentará obrar con “astucia” para evitar la confrontación directa que podría terminar con la suspensión del Estatut de Autonomía. Y los independentistas son conscientes de que mantener el control de las instituciones autonómicas y seguir recibiendo dinero de Madrid resulta vital para promover y financiar su causa.
Mas con la sonrisa algo forzada da una palmadita a Puigdemont, el hombre de confianza que ha elegido para sustituirle al frente del gobierno catalán.
Rajoy recibiendo a Mas en La Moncloa.
El objetivo de Mas en la última legislatura fue desestabilizar el Estado español para intentar crear un clima de opinión en la UE más favorable a su causa que, como no podía ser de otra manera, goza de nula simpatía entre los principales gobiernos de la UE y los Estados Unidos. Y está claro que sin dicho respaldo internacional, sólo la CUP, la ANC y algún sector de ERC estarían dispuestos a realizar una declaración unilateral de independencia. Durante los últimos cuatro años, la existencia de un gobierno sólido en España ha permitido afrontar los sucesivos jaques de Mas con cierta parsimonia, deslegitimando las sucesivas iniciativas aplicando la ley. En el nuevo escenario que surgió tras las elecciones del 20-N, resulta mucho más complicado afrontar la grave crisis política que España viene arrastrando desde que el PSC formó gobierno con ERC en 2003 y los partidos catalanistas e independentistas aprobaron el proyecto de Estatut, de corte confederal y anticonstitucional, en septiembre de 2005.
Maragall con Carod y Montilla y Rodríguez Zapatero haciendo de Don Tancredo en el balcón del Palau de la Generalitat.
con Rodríguez Zapatero
Las razones de Mas y la respuesta del Estado
Mas con Junqueras y Romeva al final del fallido debate de investidura el 9 de noviembre de 2015.
Varias razones han inclinado a Mas a renunciar a su exigencia de presidir el gobierno catalán en el último minuto, cuando parecía ya inminente la convocatoria de nuevas elecciones anticipadas. Primera, los resultados electorales del 20-D indican que CDC podría haberse convertido en un partido irrelevante si ERC se hubiera negado a concurrir en una plataforma conjunta; en consecuencia, ni Puigdemont ni cualquier otro dirigente de CDC, sobre los que Mas tiene notable ascendencia, habrían tenido opciones de presidir el nuevo gobierno, y el desenlace habría resultado fatal para los intereses de CDC y la familia Pujol-Ferrusola.
Mas con el defraudador confeso Pujol y su esposa Ferrusola también imputada ¡Qué tiempos tan felices!
Rajoy y Sánchez antes de iniciar el debate, el 15 de diciembre de 2015
Segunda, la ajustada mayoría de que disponen ahora Junts pel Sí y la CUP en el Parlament para sacar adelante iniciativas legislativas podría haberse evaporado tras unas nuevas elecciones. Tercera, Mas y el resto de fuerzas independentistas no podían desaprovechar que Sánchez haya rechazado la oferta del PP de negociar la formación de un gobierno de coalición.
El presidente de la ANC, Jordi Sánchez, junto a la expresidenta Carme Forcadell, antes del inicio del acto de los ayuntamientos por la independencia. Que realizar nuevas elecciones no era la opción más favorable para los intereses del movimiento independentista, lo demuestran los reproches y ataques velados que tanto Mas y Forcadell como Sánchez (ANC) dirigieron a los dirigentes de la CUP en los días previos al acuerdo. A quienes defendemos el orden constitucional, la cuestión que debe preocuparnos ahora es otra: cómo afrontar los viejos y nuevos desafíos. Empezaré por los primeros. A bastantes ciudadanos corrientes, se nos escapan las razones por las que nuestro Estado democrático es tan lento en sus respuestas. Han pasado catorce meses desde que Mas protagonizó su desacato al TC a cuenta de la organización de la consulta el 9 de noviembre de 2014, pero todavía no ha sido juzgado por los cuatro delitos que se le imputan. Nos preguntamos qué ocupaciones tan ineludibles impiden al Tribunal Superior Justicia de Cataluña dilucidar si los graves delitos que se le imputan merecen o no inhabilitarlo para ejercer cargos públicos. Entretanto, Mas ha continuado al frente de la presidencia y ha empleado la institución para fraguar acuerdos con otras fuerzas políticas –como la citada resolución parlamentaria aprobada el 6 de noviembre de 2015– contrarios al orden constitucional.
Mas acude arropado por los miembros de la plataforma Junts pel Sí a declarar desafiante ante el TSJC el 15 de octubre de 2015.
Y, en cuanto a los nuevos desafíos, la inmensa mayoría de los ciudadanos tampoco entenderemos que si el gobierno de Puidemont y el Parlament de Cataluña crean una comisión para redactar la constitución de la república catalana independiente, las instituciones centrales del Estado esperen tranquilamente a que la cámara apruebe el texto y éste se publique en el DOGC para llevarlo ante el TC. Soy lego en estas materias pero me parece inverosímil que el presidente del gobierno catalán, la presidenta del Parlament y quienes participen en cualquier comisión relacionada con el desarrollo de la resolución que el TC anuló el 2 de diciembre de 2015, no incurran en los mismos delitos que se le imputan al hasta ayer President en funciones: desobediencia grave, prevaricación, malversación de caudales públicos y usurpación de funciones.
De haberse producido dislates semejantes a los vividos en Cataluña en algún estado de los Estados Unidos, no me cabe ninguna duda de que sus responsables habrían sido ya juzgados por contravenir el artículo 6 de la Constitución que establece la primacía de la Constitución y las leyes de los Estados Unidos a las de cualquier estado, y la obligación de “los miembros de las distintas legislaturas estatales y todos los miembros del poder ejecutivo y judicial de los Estados Unidos y los distintos estados”de respaldar esta Constitución mediante juramento o promesa. El Estado español tiene que responder con firmeza al intento de los independentistas catalanes de anteponer su legalidad autonómica a la que emana de la Constitución de 1978, y evitar que la creciente inestabilidad política ponga en riesgo la recuperación de la economía española, y, hasta si me apuran, la estabilidad financiera de la Eurozona. Pasó el tiempo de las buenas palabras y los matices y ha llegado el momento de anteponer los intereses generales a los partidistas y apoyar la formación de un gobierno de coalición que aplique la Constitución y las leyes en Cataluña y ponga fin a esta aventura políticamente antidemocrática y socialmente retrógrada.
Lincoln jurando su cargo en 1861.
Clemente Polo Andrés Responsable del Área de análisis político y económico de "Espanya i Catalans" Encuentranos también en:

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 6