Source: http://www.un.org/es/documents/sc/scaction/2008/africa.shtml
Timestamp: 2017-02-20 12:31:44+00:00

Document:
Consejo de Seguridad 2008: Recapitulación
Ir al menú Ir al contenido
Naciones Unidas Portada Documentos seleccionados África El Oriente Medio Asia Europa Las Américas Organizaciones Judiciales Internacionales Terrorismo La paz y la seguridad Los civiles en los conflictos armados Las mujeres y la paz y la seguridad Los niños y los conflictos armados La consolidación de la paz después de los conflictos La reforma del sector de la seguridad Métodos de trabajo El informe anual África
Sudán: Darfur
Alain Le Roy, Secretario General Adjunto de Operaciones de Mantenimiento de la Paz expresó al Consejo el 19 de diciembre que en el año transcurrido desde que se transfirió la autoridad de la Misión de la Unión Africana en el Sudán a la Operación Híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID), el despliegue de la misión había hecho progresos constantes pero a la vez, había tardado mucho en proporcionar verdaderas mejoras a los ciudadanos comunes, quienes seguían siendo aterrorizados y desplazados por el conflicto que se desató en 2003 entre los rebeldes, el Gobierno y las milicias aliadas Janjaweed (comunicado de prensa SC/9550).
Dicha evaluación —junto con la petición de que se proporcionaran recursos a la UNAMID— fue prefigurada por el Sr. Le Roy, su predecesor Jean-Marie Guéhenno y otros, en reuniones informativas periódicas durante todo el año (comunicados de prensa SC/9222, SC/9243, SC/9271, SC/9304, SC/9330 y SC/9485). En la reunión de diciembre, Susana Malcorra, Secretaria General Adjunta de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno dijo que la UNAMID estaba alcanzando su objetivo de recortar en un 60% el total autorizado de 19.555 efectivos para fin de año. Sin embargo, la Misión se vio constantemente obstaculizada por la inseguridad, los problemas logísticos y la falta de helicópteros y otros recursos fundamentales. La Misión perdió a 21 funcionarios durante el año a consecuencia de los ataques que el Consejo condenó firmemente en enero y julio (comunicados de prensa SC/9224 y SC/9397). El mandato de la UNAMID fue prorrogado el 31 de julio (comunicado de prensa SC/9412) hasta esa misma fecha en 2009.
Durante todo el año, se recordó al Consejo en todas las reuniones de información que el progreso político era fundamental para poner fin al sufrimiento y proporcionar condiciones para una misión de mantenimiento de la paz eficaz. No obstante, Jan Eliasson, Enviado Especial de las Naciones Unidas, Ahmed Salim, Enviado Especial de la Unión Africana y Edmond Mulet, Subsecretario General del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz expresaron al Consejo que las partes involucradas carecían de la determinación para renunciar a las armas y aprovechar lo logrado en las conversaciones que tuvieron lugar en Sirte (Libia) en 2007 (comunicados de prensa SC/9304 y SC/9370). En cambio, el año se caracterizó por luchas entre facciones y ejércitos rebeldes, en particular por el Ejército de Liberación del Sudán (JEM), y campañas militares terrestres y aéreas en gran escala del Gobierno del Sudán, que causaron la muerte de numerosos civiles y decenas de miles de nuevos desplazamientos. El ataque del JEM del 10 de mayo en las afueras de Jartum, la capital del Sudán, fue firmemente condenado el 13 de mayo por el Consejo por medio de una declaración de la Presidencia (comunicado de prensa SC/9329).
En cuanto a los derechos humanos, tras una declaración del Fiscal Luis Moreno Ocampo ante el Consejo el 5 de junio en la cual expresó que la región entera de Darfur era escenario de crímenes y denunció a la totalidad del aparato estatal del Sudán (comunicado de prensa SC/9349), el Consejo, en una declaración de la Presidencia de 16 de junio (comunicado de prensa SC/9359), exhortó al Gobierno a que cooperase plenamente con la Corte Penal Internacional para poner fin a la impunidad en Darfur. La solicitud posterior del Fiscal de que se emitiera una orden de arresto contra el Presidente Omer al-Bashir —por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad— dividió al Consejo; los Estados Unidos se abstuvieron de aprobar la prórroga del mandato (comunicado de prensa SC/9412) porque el texto no recogía la acusación. Otros miembros del Consejo expresaron que querían suspender la acusación o separarla de las cuestiones relacionadas con la UNAMID, debido a la necesidad de que el Gobierno cooperase para el despliegue de la misión. Mientras se esperaba en enero de 2009 la decisión por parte de la Corte Penal Internacional respecto a la orden de arresto del Presidente Al-Bashir, el Sr. Moreno Ocampo compareció nuevamente ante el Consejo el 3 de diciembre para tratar de obtener una acción unificada a fin de que la orden de arresto fuera ejecutada.
El 15 de octubre, el Consejo prorrogó el mandato del Grupo de Expertos que vigilaba la prohibición de armas en Darfur hasta el 15 de octubre de 2009 (comunicado de prensa SC/9497).
Para apoyar el Acuerdo General de Paz que en 2005 puso fin a 21 años de guerra civil en el Sudán Meridional, el Consejo prorrogó el mandato de la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán (UNMIS) hasta el 30 de abril de 2009 (comunicado de prensa SC/9317). Tras una reunión informativa en la cual Ashraf Qazi, Representante Especial del Secretario General, declaró que la paz sigue siendo precaria (Comunicado de prensa SC/9256), el Consejo exhortó al Gobierno de Unidad Nacional a prepararse para las elecciones y aceptara la presencia de observadores en la región rica en petróleo y objeto de controversias de Abyei.
Tras un brote de violencia el 18 de mayo en Abyei, en el cual la ciudad fue incendiada y saqueada y 50.000 personas debieron abandonar sus hogares, el Consejo dio a conocer una declaración de la Presidencia en la que se acogía con beneplácito el acuerdo sobre una hoja de ruta para la zona y se exhortaba a las partes involucradas —el Partido del Congreso Nacional (NCP) y el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés (SPLM)— a aprovechar las oportunidades que presentaba el acuerdo para resolver todas las diferencias pendientes, incluida la demarcación de las fronteras (comunicado de prensa SC/9371). El 18 de agosto el Sr. Qazi volvió a informar al Consejo, señalando que a pesar de que el mandato de la UNMIS debería ser revisado, la Misión había cumplido con su cometido durante la crisis de Abyei (comunicado de prensa SC/9424). En una reunión informativa del 5 de noviembre (comunicado de prensa SC/9493), Edmond Mulet, Subsecretario General de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, expresó que las partes involucradas estaban cooperando y que las personas desplazadas estaban regresando a sus hogares, pero que la celebración de elecciones libres y justas y el acuerdo sobre otras cuestiones básicas del Acuerdo de Paz General seguían presentando grandes dificultades.
Misión del Consejo de Seguridad en África
Durante una semana, la misión del Consejo en África visitó el Sudán, Somalia, el Chad, la República Democrática del Congo y Côte d’Ivoire, y los Miembros que dirigían conjuntamente la misión —Sudáfrica y el Reino Unido— informaron al Consejo el 18 de junio sobre sus conclusiones respecto a dichos países (comunicado de prensa SC/9363).
Después de una visita al Sudán y el Chad, John Holmes, Subsecretario General de Coordinación de Asuntos Humanitarios y Socorro de Emergencia, informó al Consejo el 3 de diciembre que los ataques a los trabajadores de asistencia humanitaria en el Sudán habían alcanzado su nivel más alto en 2008, con más de 261 robos de automóviles y 172 irrupciones en las instalaciones de la misión. En el Sudán Meridional, la violencia de Abyei había empeorado la situación de los desplazados. En el Chad, las tensiones se habían reducido desde el ataque a la capital en febrero, pero la situación seguía siendo frágil debido a las tensiones persistentes, a las repercusiones del conflicto en Darfur y al bandolerismo que amenazaba a las personas desplazadas y los trabajadores de asistencia humanitaria en el oriente del país (comunicado de prensa SC/9517).
El 2 de diciembre, los miembros del Consejo escucharon la información que presentó François Lonseny Fall, Representante Especial del Secretario General y Jefe de la Oficina de las Naciones Unidas de Apoyo a la Consolidación de la Paz en la República Centroafricana (BONUCA), ocasión en que anunció que en diciembre se celebraría en Bangui el tan esperado diálogo político y que se centraría en política y gobernanza; seguridad y grupos armados; y desarrollo socioeconómico. Esta reunión de dos semanas ayudaría a crear el entorno pacífico necesario para las elecciones generales de 2010 (comunicado de prensa SC/9515).
En respuesta al aumento de la violencia provocada por grupos armados en contra del Gobierno del Chad, el Consejo emitió una declaración de la Presidencia el 4 de febrero en la cual condenaba firmemente los ataques y acogía con beneplácito los buenos oficios de la Unión Africana. Nuevamente, el 16 de junio, el Consejo condenó los ataques realizados por grupos armados desde el 11 de junio así como los intentos de desestabilizar la situación en el Chad por medio de la fuerza. El Consejo exhortó a todas las partes a que respetaran el acuerdo de Sirte de 25 de octubre de 2007 entre el Gobierno y los principales grupos rebeldes (comunicados de prensa SC/9360 y SC/9238).
La República Centroafricana, el Chad y la Subregión
A fin de hacer frente a la amenaza humanitaria planteada por los grupos armados en las fronteras de la región de Darfur en el Sudán, en 2007 el Consejo autorizó una presencia multidimensional en las regiones del este del Chad y del nordeste de la República Centroafricana, compuesta por la nueva Misión de las Naciones Unidas en la República Centroafricana y el Chad (MINURCAT) y tropas desplegadas por la Unión Europea (EUFOR).
En una reunión de información, el 19 de septiembre, Victor da Silva Angelo, Representante Especial del Secretario General y Jefe de la MINURCAT, informó al Consejo que la situación en la República Centroafricana y el Chad seguía siendo frágil y que era importante establecer una presencia internacional en la región una vez que la EUFOR se retirara en 2009. El 24 de septiembre, el Alto Representante de la Unión Europea, Javier Solana, indicó al Consejo que para poder prevenir un vacío de seguridad tras el fin del mandato de la EUFOR, era esencial una operación de las Naciones Unidas. Ese mismo día, el Consejo prorrogó el mandato de la MINURCAT hasta el 15 de marzo de 2009 y expresó su intención de autorizar un componente militar de las Naciones Unidas para suceder a la EUFOR una vez que su mandato concluyera el 15 de marzo de 2009 (comunicados de prensa SC/9449 y SC/9454).
El 12 de diciembre, el Sr. Da Silva Angelo informó al Consejo que el Chad estaba de acuerdo con el despliegue de una fuerza de las Naciones Unidas a partir del 15 de marzo de 2009 compuesta por 4.900 efectivos e informó a los miembros de las opciones para la presencia de las Naciones Unidas en el nordeste de la República Centroafricana (comunicado de prensa SC/9536).
El Consejo de Seguridad se reunió 16 veces en relación con Somalia y escuchó alegatos en favor de una fuerza multinacional o el establecimiento de una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas que reemplazaría a la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), cuyo mandato fue prorrogado en dos ocasiones este año por seis meses, y abordó la cuestión de la piratería en las costas de Somalia.
El 15 de febrero, el Observador Permanente de la Unión Africana formuló un llamamiento “solemne” para que se adoptaran medidas urgentes para el despliegue de una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en Somalia que apoyará la estabilización a largo plazo y la recuperación después del conflicto en el país (comunicado de prensa SC/9249). El 20 de marzo, el Representante Especial del Secretario General para Somalia, Ahmedou Ould Abadía, exhortó al Consejo a ampliar significativamente su presencia en Somalia (comunicado de prensa SC/9282). El 15 de mayo, el Consejo hizo suyas las recomendaciones sobre un enfoque triple, sugerido por el Secretario General en su informe del 14 de marzo, en que se reúnan e integren iniciativas políticas, de seguridad y programáticas conforme a una secuencia determinada y de forma que se refuercen mutuamente (comunicados de prensa SC/9505 y SC/9331).
En una reunión informativa del 23 de julio, el Representante Especial del Secretario General indicó que el acuerdo entre el Gobierno Federal de Transición y la Alianza para la Nueva Liberación de Somalia ofrecía la primera oportunidad en 10 años de poner fin a la violencia persistente y exhortó al Consejo a enviar un mensaje firme de apoyo, tal vez por medio del traspaso de efectivos de la AMISOM o desplegando una fuerza internacional de estabilización (comunicado de prensa SC/9404). En una declaración de la Presidencia de 4 de septiembre, el Consejo acogió con beneplácito la firma de un acuerdo de paz y reconciliación en Djibouti y tomó nota de que, en el Acuerdo de Djibouti, las partes pedían que las Naciones Unidas, en un plazo de 120 días, autorizaran y desplegaran una fuerza internacional de estabilización (comunicado de prensa SC/9440).
El 20 de noviembre, el Consejo escuchó exposiciones de representantes de la Secretaría y de la Unión Africana. Se informó a los Miembros de que la propuesta de una fuerza multinacional como precursora de una posible operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas aún no había recibido promesas significativas de contribuciones de tropas, recursos o dirección.
Frente al creciente número de incidentes de piratería en las costas de Somalia, el 2 de junio el Consejo aprobó la resolución 1816 que permitía a los Estados entrar en las aguas territoriales de Somalia por un período de seis meses con el fin de reprimir actos de piratería por todos los medios. El 7 de octubre, el Consejo exhortó a todos los Estados interesados en la seguridad de las actividades marítimas a que participaran activamente en la lucha contra la piratería en alta mar frente a la costa de Somalia, en particular desplegando buques de guerra y aeronaves militares. El 2 de diciembre, el Consejo prorrogó la autorización por un período de 12 meses y el 16 de diciembre, por medio de la resolución 1851, el Consejo autorizó a los Estados y organizaciones regionales llevar a cabo operaciones terrestres en Somalia para la lucha contra la piratería (comunicados de prensa SC/9344, SC/9467, SC/9514 y SC/9541).
A fin de poder controlar la circulación de las armas en Somalia, el 29 de abril el Consejo prorrogó por un periodo de seis meses el mandato del Grupo de Vigilancia sobre Somalia, encargado de vigilar el embargo de armas en Somalia, estipulado en la resolución 733 (1992). El 19 de diciembre, el Grupo de Vigilancia fue restablecido por un año con un mandato prorrogado. El 20 de noviembre, el Consejo también endureció el embargo de armas por medio de restricciones de viaje amplias y congelación de los bienes de las personas y entidades que participaran en actividades que socavaran la paz y procesos políticos y obstruyeran la asistencia humanitaria (comunicado de prensa SC/9315, SC/9546 y SC/9504).
Asimismo, el 30 de octubre, el Consejo aprobó una declaración de la Presidencia en la que condenaba en los términos más enérgicos los ataques terroristas suicidas que habían tenido lugar en las poblaciones de Hargeysa y Bozazo, en Somalia, el 29 de octubre de 2008 contra las oficinas gubernamentales y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), causando numerosos muertos y heridos (comunicado de prensa SC/9491).
En las 10 sesiones que el Consejo celebró este año en relación con la República Democrática del Congo predominó una gran consternación acerca de la persistente violencia en las provincias orientales del país y de las consiguientes muertes de civiles. Dos declaraciones de la Presidencia del mes de octubre condenaron firmemente los ataques perpetrados por el Ejército de Resistencia del Señor en la provincia oriental (LRA) (comunicado de prensa SC/9477) y las acciones militares ofensivas llevadas a cabo por Laurent Nkunda y su Congrès national pour la défense du people (CNDP), las cuales estuvieron a punto de tomar Goma, la capital de Kivu del Norte, y matando, tratando brutalmente y desplazando a miles de personas (comunicado de prensa SC/9488).
El 26 de octubre, el Representante Especial del Secretario General, Alan Doss, informó al Consejo que tan solo durante ese mes ya habían sido desplazadas 250.000 personas a causa de los combates, y subrayó que después de 10 años, la estructura operacional de la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUC) debería reconfigurarse para abordar los problemas en la región oriental (comunicado de prensa SC/9511). En consecuencia, el mandato de la MONUC, prorrogado el 22 de diciembre hasta el 31 de diciembre de 2009, fue fortalecido y reorientado hacia la protección de la población civil en las provincias orientales (comunicado de prensa SC/9552).
Ese año inició de manera más positiva, con una declaración de la Presidencia que acogía con beneplácito el acuerdo de cesación del fuego y reconciliación logrado por los representantes del Gobierno y los grupos armados en una reunión que se celebró en Goma del 6 al 23 de enero. En una resolución aprobada en enero, el Consejo también autorizó la prestación de asistencia por la MONUC a las autoridades congoleñas en la organización, preparación y celebración de elecciones locales (comunicado de prensa SC/9236).
El 15 de febrero, en la resolución 1799, el Consejo prorrogó hasta el 31 de marzo el régimen de sanciones, consistente en un embargo de armas contra los grupos armados así como la prohibición de viajar y la congelación de bienes a las personas que violen el embargo. El 31 de marzo, el régimen de sanciones fue nuevamente prorrogado en la resolución 1799 hasta el 31 de diciembre y con algunas reformas técnicas. El 22 de diciembre, el régimen fue prorrogado una vez más hasta el 30 de noviembre de 2009 con modificaciones adicionales (comunicados de prensa SC/9236, SC/9289 y SC/9553).
Gravemente preocupado por la presencia permanente de grupos armados en la región oriental de la República Democrática del Congo que perpetuaba la inseguridad en la región entera, el 13 de marzo el Consejo aprobó la resolución 1804 (2008) en la cual exigió que los miembros de esos grupos depusieran de inmediato las armas. Exigió también que las Fuerzas Democráticas de Liberación de Rwanda (FDLR), las ex Fuerzas Armadas Rwandesas (ex FAR)/Interahamwe y otros grupos armados rwandeses que operaban en el este de la República Democrática del Congo pusieron fin de inmediato al reclutamiento y la utilización de niños. El Consejo también exhortó a los Gobiernos de la República Democrática del Congo y la República de Rwanda a que intensificaran su cooperación para cumplir los compromisos contraídos en el Comunicado de Nairobi firmado en noviembre de 2007 (comunicado de prensa SC/9257).
En una declaración de la Presidencia del 22 de diciembre, el Consejo de Seguridad condenó enérgicamente los ataques realizados recientemente por el Ejército de Resistencia del Señor (LRA) en la República Democrática del Congo y en el Sudán Meridional y exigió que el LRA dejara de reclutar y utilizar a niños y que pusiera inmediatamente en libertad a todas las mujeres, niños y demás no combatientes (comunicado de prensa SC/9555).
Acogiendo con beneplácito las medidas recientes para el restablecimiento de la paz y la estabilidad en la región de los Grandes Lagos, el 10 de julio, por medio de la resolución 1823 (2008) el Consejo de Seguridad dio por terminadas varias medidas impuestas tras el genocidio de Rwanda de 1994, para prohibir la venta de armas o pertrechos para su uso en ese país (comunicado de prensa SC/9393).
La situación política y de seguridad en Burundi empeoró notablemente durante el primer semestre de 2008. El 24 de abril, los miembros del Consejo acordaron una declaración de prensa en la que reiteraron su preocupación por los recientes enfrentamientos entre el Palipehutu-FNL y las Fuerzas Nacionales de Defensa de Burundi, subrayaron la necesidad de un cese de las hostilidades e instaron a las partes a aplicar sin reservas el Acuerdo General de Cesación del Fuego de septiembre 2006 (comunicado de prensa SC/9309).
El 22 de mayo y el 26 de agosto, el Consejo escuchó una exposición de los Presidentes de la configuración encargada de Burundi de la Comisión de Consolidación de la Paz. Se prestó atención tanto a la situación económica internacional y nacional que complicaba el proceso de consolidación de la paz, así como al progreso realizado y los obstáculos existentes para la organización de elecciones libres e imparciales previstas para 2010 (comunicado de prensa SC/9338 y SC/9433).
El 11 de diciembre, Charles Nqakula, Ministro de Seguridad de Sudáfrica y Facilitador del proceso de paz de Burundi informó al Consejo que el 4 de diciembre, el Gobierno de Burundi y el Partido para la Liberación del Pueblo Hutu —FNL ultimaron un acuerdo sobre las cuestiones que amenazaban con hacer fracasar el Acuerdo General de Cesación del Fuego (comunicado de prensa SC/9531).
El 22 de diciembre, el Consejo decidió prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2009 el mandato de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Burundi (BINUB) (comunicado de prensa SC/9554).
El Consejo de Seguridad prorrogó el mandato de la Operación de las Naciones Unidas en Côte d’Ivoire (ONUCI) y de la fuerza francesa que le da respaldo hasta el 15 de enero, y nuevamente hasta el 13 de enero de 2009 para ayudar con la organización de elecciones libres e imparciales, fijadas para el 30 de noviembre. El 29 de octubre, el Consejo también renovó por un año más su embargo de armas y de comercio de diamantes en bruto a Côte d’Ivoire, así como restricciones financieras y de viaje a entidades que participaran en actividades que socavaran las etapas del proceso de paz en el país del África occidental (comunicados de prensa SC/9225, SC/9409 y SC/9486).
En una declaración de la Presidencia de fecha de 29 de abril, el Consejo acogió con beneplácito la aprobación por las autoridades de Côte d’Ivoire de la propuesta de la Comisión Electoral Independiente de organizar elecciones presidenciales el 30 de noviembre. En un principio, las elecciones se habían planificado para el 27 de octubre de 2007 (comunicado de prensa SC/9315).
Tras una reunión de información el 27 de octubre acerca del proceso de identificación y de inscripción de votantes, a cargo de Choi Young-jin, Representante Especial del Secretario General y Jefe de la Operación de las Naciones Unidas en Côte d’Ivoire (ONUCI), el Consejo emitió una declaración de la Presidencia el 7 de noviembre, expresando profunda preocupación por un posible retraso de las elecciones por tercera vez. [Las elecciones se cancelaron el 10 de noviembre.] (comunicados de prensa SC/9482 y SC/9496).
Para seguir aplicando el proceso de reducción de la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL), iniciado en 2007, el Consejo prorrogó el 29 de septiembre el mando de la Misión por un año. Aunque redujo la presencia militar a 1.460 efectivos, incrementó la presencia policial a 240 oficiales (comunicado de prensa SC/9461).
Ante el Consejo de Seguridad, el 14 de abril de 2008, Ellen Margrethe Løj, Representante Especial del Secretario General para Liberia y Jefa de la Misión de las Naciones Unidas en Liberia, describió a Liberia, un país libre de conflictos desde 2003 tras una devastadora guerra civil de 14 años, como un lugar de esperanza pero también advirtió que esa esperanza se veía empañada por una paz tenue y frágil debido a que la seguridad aún depende en gran medida de la presencia militar y policial de las Naciones Unidas (comunicado de prensa SC/9297).
El 18 de junio, el Consejo prorrogó hasta el 20 de diciembre el mandato del Grupo de Expertos encargado de supervisar la financiación del comercio ilícito de armas; el cumplimiento de la congelación de los bienes del ex Presidente Charles Taylor; la participación del Gobierno de Liberia en el Sistema de Certificación del Proceso de Kimberley; la aplicación de la legislación forestal; los progresos realizados en el sector de la madera y de los diamantes. El 19 de diciembre, el Consejo decidió prorrogar el mandato del actual Grupo de Expertos por un nuevo período, que concluirá el 20 de diciembre de 2009 (comunicados de prensa SC/9362 y SC/9547).
Para consolidar el progreso de Sierra Leona tras una guerra civil devastadora que concluyó en 2002, el 4 de agosto el Consejo decidió establecer una oficina para la consolidación de la paz en ese país de África occidental (comunicado de prensa SC/9414). Posteriormente el 7 de mayo se organizó una reunión informativa acerca del informe más reciente del Secretario General, en el cual expresó que el Gobierno, junto con la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Sierra Leona (UNIOSIL), que sustituía a la misión anterior, habían hecho avances en su programa de reforma (comunicado de prensa SC/9325).
Tras la conclusión de la labor de la UNIOSIL, el Consejo autorizó la nueva Oficina Integrada de las Naciones Unidas para la Consolidación de la Paz en Sierra Leona (UNIPSIL) para un período de 12 meses a contar desde el 1° de octubre de 2008. Se le encomendó dar prioridad a la prestación de asistencia al Gobierno para la resolución de tensiones políticas, la aplicación de reformas, el fortalecimiento del sector de la justicia, la reforma de los cuerpos de seguridad y la potenciación del papel de los jóvenes y las mujeres. Esta labor apoyaría los marcos establecidos en conjunción con la Comisión de Consolidación de la Paz, dentro de cuyo programa Sierra Leona ha sido uno de los primeros casos.
El Consejo se reunió en cuatro ocasiones para examinar la situación en Guinea-Bissau, centrándose en los esfuerzos de consolidación de la paz, las elecciones y la amenaza para la estabilidad que representa el tráfico ilícito de drogas. El país había recibido ayuda desde 1999 de la Oficina de las Naciones Unidas de Apoyo a la Consolidación de la Paz en Guinea-Bissau (UNOGBIS) tras la guerra civil de 1998. El año pasado, el país pasó a ser el tercer Estado bajo la égida de la Comisión de Consolidación de la Paz.
El 26 de marzo y el 25 de junio, el Consejo escuchó las exposiciones informativas del Representante del Secretario General para Guinea-Bissau y del Presidente de la configuración encargada de Guinea-Bissau de la Comisión de Consolidación de la Paz, así como del Director Ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (el 25 de junio) (comunicado de prensa SC/9285 y SC/9373).
El 7 de octubre, el Consejo escuchó la información presentada por B. Lynn Pascoe, Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos, quien indicó que las actividades internacionales puestas en marcha para fortalecer la capacidad nacional de luchar contra los traficantes de drogas, quienes se habrían transformado en una grave amenaza para el país y sus vecinos, no habrían sido suficientes. Sugirió el envío de un Grupo de Expertos encargado de estudiar la problemática (comunicado de prensa SC/9468).
Si bien acogió con beneplácito el compromiso del Gobierno de celebrar elecciones legislativas el 26 de noviembre, en una declaración de la Presidencia de fecha 15 de octubre, el Consejo declaró que continuaba estando profundamente preocupado por el aumento incesante del narcotráfico y pidió que se siguiera prestando apoyo internacional para el fomento de la capacidad de las autoridades nacionales y judiciales. El Consejo también expresó preocupación respecto al alza del precio de los alimentos y de los combustibles y alentó al Gobierno a que prosiguiera el diálogo y la cooperación con las instituciones financieras internacionales (comunicado de prensa SC/9437).
Etiopía y Eritrea
El 30 de junio, el Consejo de Seguridad dio por terminado el mandato de la Misión de las Naciones Unidas en Etiopía y Eritrea (MINUEE) con efecto a partir del 31 de julio de 2008. La operación se estableció tras la guerra fronteriza de 1998-2000 entre ambos países y el Consejo lamentó, al cerrar la misión, que los obstáculos que Eritrea interpuso a la Misión de las Naciones Unidas en Etiopía y Eritrea (MINUEE) hubieran llegado al extremo de menoscabar el fundamento del mandato de la Misión y obligado a la MINUEE a salir temporalmente de Eritrea, destacando que este traslado se hizo sin perjuicio de lo establecido en los Acuerdos de Argel ni de la integridad de la zona temporal de seguridad, y recordando que el Consejo de Seguridad había condenado anteriormente la falta de cooperación de Eritrea (comunicado de prensa SC/9410).
En enero, el Consejo había prorrogado el mandato de la MINUEE hasta el 31 de julio, exigiendo que ambos países adoptaran de inmediato medidas concretas a fin de concluir el proceso que comenzó con el Acuerdo de Paz de 12 de diciembre de 2000 permitiendo la demarcación física de la frontera (comunicado de prensa SC/9237). Una declaración de la Presidencia de fecha 15 de febrero, así como una posterior del 30 de abril (comunicado de prensa SC/9318), condenaron enérgicamente al Gobierno de Eritrea por su falta de cooperación con la MINUEE, así como por las limitaciones logísticas que impuso a la misión en sus intentos de reubicación (comunicado de prensa SC/9250).
El 3 de abril, el Consejo de Seguridad decidió prorrogar el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) por un período de 3 años, o sea hasta el 30 de abril de 2009. La misión había estado en el territorio no autónomo desde 1991 para supervisar la cesación del fuego entre Marruecos y el Frente Popular para la Liberación de Saguía el-Hamra y de Río de Oro (Frente Polisario) y realiza el plebiscito referente a la libre determinación, proceso estancado desde hacía mucho tiempo (comunicado de prensa SC/9319).
A medida que la situación en Zimbabwe empeoraba y la violencia aumentaba, entre la primera ronda de las elecciones presidenciales del 29 de marzo y la segunda ronda prevista para el 27 de junio, B. Lynn Pascoe, Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos, celebró una reunión informativa con el Consejo de Seguridad el 23 de junio. En una declaración de la Presidencia, el Consejo condenó al Gobierno por negar a sus opositores políticos el derecho de hacer campañas de una manera libre, lamentó la falta de condiciones para la segunda ronda de elecciones libres y justas, y señaló que los resultados de la elección del 29 de marzo deberían ser respetados (comunicados de prensa SC/9368 y SC/9369).
El 8 de julio, la Sra. Asha-Rose Migiro, Vicesecretaria General informó al Consejo que tres misiones de observación en África habían condenado inequívocamente el proceso electoral que culminaba en la segunda ronda de elecciones y sus resultados. Agregó que el dirigente de la oposición Morgan Tsvangirai se había negado a participar en dichas elecciones tras la matanza de más de 80 partidarios de su Movimiento para el Cambio Democrático (MDC) debido a la violencia promovida por el Estado. También subrayó que 5,1 millones de personas podrían estar en grave peligro si la situación humanitaria no recibía suficiente atención (comunicado de prensa SC/9387).
Finalmente, los esfuerzos del Consejo por tomar las medidas necesarias para sancionar al Presidente Robert Mugabe fracasaron cuando el 11 de julio, China y la Federación de Rusia, dos de los 15 miembros permanentes del Consejo, votaron en contra del proyecto de resolución que hubiera impuesto un embargo de armas a Zimbabwe, así como la prohibición de viajar y la congelación de bienes del Presidente y 13 funcionarios superiores del Gobierno y oficiales de seguridad (comunicado de prensa SC/9396).
El 10 de junio, el Consejo de Seguridad se enfrentó con un nuevo conflicto en la región del Cuerno de África cuando estallaron combates en la frontera entre Djibouti y Eritrea. El 12 de junio, una declaración de la Presidencia pidió a las partes, sobre todo a Eritrea, que participaran plenamente en los esfuerzos para resolver la crisis e invitó al Secretario General a que con carácter urgente usara sus buenos oficios para facilitar las conversaciones bilaterales (comunicado de prensa SC/9353).
Durante una sesión de emergencia celebrada el 24 de junio, el Primer Ministro de Djibouti informó al Consejo que las tropas eritreas habían invadido y ocupado territorio de Djibouti y estaban levantando construcciones allí. El representante de Eritrea dijo que las acusaciones carecían de fundamentos y que el objetivo de la actual campaña era frustrar los intentos de Eritrea de desalojar legalmente a Etiopía de su territorio. Los miembros del Consejo hicieron un llamamiento para que se regresara de inmediato a la situación que imperaba antes de la crisis (comunicado de prensa SC/9372).
Según un informe del 12 de septiembre (documento S/2008/602), una misión de determinación de los hechos de las Naciones Unidas había visitado Djibouti y Etiopía; sin embargo, las autoridades eritreas se negaron a emitirles visados. A fin de reducir las tensiones, la misión recomendó, entre otras cosas, que el ofrecimiento de buenos oficios por parte del Secretario General fuera una cuestión prioritaria y urgente. Y en caso de que la oferta fuese rechazada, el asunto debía remitirse al Consejo para que éste adoptara las medidas apropiadas.
El Consejo se reunió nuevamente el 23 de octubre para escuchar al Presidente de Djibouti y al representante de Eritrea. Según el Presidente de Djibouti, las prioridades eran desmilitarizar la zona y establecer confianza mutua, tal vez por medio de un arbitraje de la demarcación de fronteras. En la sesión del 24 de junio, el representante de Eritrea reiteró la postura de su país, expresando que no habían nuevos avances. Los miembros del Consejo instaron a entablar un diálogo para la adjudicación pacífica de las fronteras y la mediación por conducto de la Unión Africana, la Liga Africana y los buenos oficios del Secretario General (comunicado de prensa SC/9480).
El 6 de febrero, y tras la violencia provocada por las controvertidas elecciones del 27 de diciembre en Kenya, el Consejo de Seguridad aprobó una declaración de la Presidencia, expresando su profunda preocupación por el hecho de que civiles siguieran siendo asesinados, maltratados y desplazados. También expresó su preocupación por el impacto político, económico y sobre la seguridad de la zona en toda la región. El Consejo manifestó su apoyo a la Unión Africana y al Grupo de personalidades africanas eminentes, dirigido por el ex Secretario General de las Naciones Unidas Kofi Annan, en sus esfuerzos por frenar la violencia (comunicado de prensa SC/9242).
El 25 de febrero, el Consejo escuchó una exposición del Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios y Coordinador del Socorro de Emergencia, John Holmes, en la que informó sobre su viaje a Kenya del 8 a 10 de febrero (comunicado de prensa SC/9263).
El 19 de agosto, el Consejo aprobó una declaración de la Presidencia en la cual condenó el derrocamiento por los militares mauritanos del Gobierno de Mauritania, elegido democráticamente, y exigió la inmediata liberación del Presidente Sidi Mohamed Ould Cheikh Abdellahi y la restauración de las instituciones legítimas, constitucionales y democráticas inmediatamente. Antes de la aprobación de la declaración de la Presidencia, el representante de Mauritania aseguró al Consejo que el país no estaba dándole la espalda a la democracia y que el cambio correctivo que tuvo lugar el 6 de agosto, apoyado masivamente por el pueblo, no debía ser considerado como golpe de Estado debido a que las libertades fundamentales habían sido preservadas y la administración funcionaba normalmente (comunicado de prensa SC/9428).

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución