Source: https://legislativo.parlamento.gub.uy/temporales/20171122s0043581440.html
Timestamp: 2019-05-23 22:43:10+00:00

Document:
43ª Sesión Extraordinaria del 22 de noviembre de 2017
N.º 43 - TOMO 574 - 22 DE NOVIEMBRE DE 2017
43.ª SESIÓN EXTRAORDINARIA
–	El señor senador Camy presenta un proyecto de ley por el que se designa Daniel Fernández Crespo la ruta terciaria del departamento de San José, ramal ruta 11, en el tramo comprendido entre el kilómetro 2 y la intersección con la ruta nacional n.º 45.
–	Varios señores senadores presentan un proyecto de ley por el que se incorpora a texto expreso la materia infraccional adolescente al régimen de doble juez establecido en el Código del Proceso Penal.
5)	Exposiciones escritas
–	El señor senador Camy solicita se cursen las siguientes exposiciones escitas:
•	con destino al Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública y al Consejo de Educación Inicial y Primaria, relacionada con la situación de la escuela rural n.º 79 de Picada de Gambeta, departamento de San José;
•	con destino a la Universidad del Trabajo del Uruguay y a la Dirección de la Escuela de Maquinaria Agrícola de Libertad, departamento de San José, relacionada con el cincuenta aniversario de la inauguración de dicha escuela.
7) y 13) Solicitudes de licencia e integración del Cuerpo
–	El Senado concede las licencias solicitadas por los señores senadores Carámbula, Lacalle Pou, Xavier, Bordaberry, Tourné, Alonso, Delgado y Mieres.
–	Quedan convocados los señores senadores Suárez, Saravia, Olesker, Eguiluz, Pardiñas, Iturralde y Ramos.
8)	Sistema de subsidios a la demanda habitacional
–	Proyecto de ley por el que se establecen modificaciones a la Ley n.º 13728.
9) y 11) Ingeniero Eladio Dieste Saint Martin
–	Proyecto de ley por el que se declara de interés nacional la conmemoración del centenario de su nacimiento.
10)	Arquitecto Juan Pablo Terra
–	Proyecto de ley por el que se designa con su nombre el edificio sede de la Dirección Nacional de Vivienda.
14)	Profesor Lucio Gabino Núñez
–	Proyecto de ley por el que se designa con su nombre el liceo de San Gregorio de Polanco, departamento de Tacuarembó.
15)	Señora Ana Inés Rocanova Rodríguez. Designación como representante permanente de la república ante la Aladi y la Secretaría del Mercosur
–	Solicitud de acuerdo del Poder Ejecutivo.
16)	Acuerdo de cooperación en materia de defensa entre la República Oriental del Uruguay y el Reino de España
17)	Acuerdo entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre cooperación en materia de defensa
18)	Tratado entre la República Oriental del Uruguay y Ucrania sobre relaciones de amistad y cooperación
19)	Acuerdo de cooperación técnica entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno del Estado de Palestina
«Montevideo, 20 de noviembre de 2017
La CÁMARA DE SENADORES se reunirá en sesión extraordinaria el próximo miércoles 22 de noviembre, a las 09:30, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente
1.º) por el que se establecen modificaciones a la Ley n.º 13728, de 17 de diciembre de 1968, sobre el Sistema de Subsidios a la Demanda Habitacional;
Carp. n.º 876/2017 - rep. n.º 537/17
2.º) por el que se declara de interés nacional la conmemoración del centenario del nacimiento del ingeniero Eladio Dieste San Martín;
Carp. n.º 937/2017 - rep. n.º 540/17
3.º) por el que se designa Arquitecto Juan Pablo Terra el edificio sede de la Dirección Nacional de Vivienda, dependiente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, en la ciudad de Montevideo;
Carp. n.º 922/2017 - rep. n.º 538/17
4.º) por el que se designa Profesor Lucio Gabino Núñez el liceo de San Gregorio de Polanco, departamento de Tacuarembó, dependiente del Consejo de Educación Secundaria, Administración Nacional de Educación Pública;
Carp. n.º 901/2017 - rep. n.º 539/17
5.º) Informe de la Comisión de Asuntos Internacionales relacionado con la solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo, a fin de designar en calidad de representante permanente de la república ante la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y la Secretaría del Mercado Común del Sur (Mercosur), a la señora Ana Inés Rocanova Rodríguez.
Carp. n.º 926/2017 - rep. n.º 541/17
6.º) por el que se aprueba el Acuerdo de cooperación en materia de defensa entre la República Oriental del Uruguay y el Reino de España, suscrito en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay, el 26 de marzo de 2015;
Carp. n.º 822/2017 - rep. n.º 513/17
7.º) por el que se aprueba el Acuerdo entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre cooperación en materia de defensa, suscrito en la ciudad de Moscú, Federación de Rusia, el 16 de febrero de 2017;
Carp. n.º 843/2017 - rep. n.º 514/17
8.º) por el que se aprueba el Tratado entre la República Oriental del Uruguay y Ucrania sobre relaciones de amistad y cooperación, firmado en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay, el 25 de abril de 2012;
Carp. n.º 877/2017 - rep. n.º 542/17
9.º) por el que se aprueba el Acuerdo de cooperación técnica entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno del Estado de Palestina, suscrito en Ramala, el 3 de diciembre de 2016.
Carp. n.º 844/2017 - rep. n.º 544/17
ASISTEN: los señores senadores Amorín, Aviaga, Ayala, Baráibar, Bianchi, Camy, Carámbula, Cardoso, Carrera, De León, Delgado, Eguiluz, Gallicchio, García, Garín, Heber, Iturralde, Larrañaga, Lazo, Martínez Huelmo, Mieres, Moreira, Olesker, Otheguy, Pardiñas, Passada, Payssé y Saravia.
FALTAN: con licencia, los señores senadores Alonso, Bordaberry, Lacalle Pou, Michelini, Mujica, Pintado, Tourné y Xavier; y con aviso, los señores senadores Besozzi y Coutinho.
•	por el que se autoriza al Poder Ejecutivo a transferir a rentas generales, desde el Fondo de Estabilización Energética creado por el artículo 773 de la Ley n.º 18719, de 27 de diciembre de 2010, el monto que exceda del valor objetivo de cobertura del fondo anual más un incremento del 50 % (cincuenta por ciento).
Por el que se designa Doctor Juan Gómez Gotuzzo el liceo n.º 1 del departamento de Artigas, dependiente del Consejo de Educación Secundaria, Administración Nacional de Educación Pública.
El Poder Ejecutivo remite mensajes por los que solicita, de conformidad con lo establecido en el numeral 12 del artículo 168 de la Constitución de la república, la venia correspondiente a fin de designar:
• en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante la República Árabe de Egipto, al señor Enrique Ribeiro;
• en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de la república ante el Estado de Palestina, al señor Jorge Cassinelli Scarpa.
• por el que se modifican artículos de la Ley n.º 17823, de 7 de setiembre de 2004, Código de la Niñez y la Adolescencia;
• por el que se autoriza la participación de personal y medios de la Fuerza Aérea Uruguaya en los ejercicios militares combinados Río 2017 y ejercicio Tanque;
• por el que se autoriza la salida del país del buque ROU 04 Gral. Artigas, su plana mayor y tripulación, compuesta de 140 efectivos, con la finalidad de realizar la campaña antártica Operación Antarkos XXXIV, entre el 15 de noviembre de 2017 y el 30 de marzo de 2018, efectuando escala en el puerto de Punta Arenas, República de Chile.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social remite respuesta del Banco de Previsión Social a un pedido de informes solicitado por la señora senadora Walkiria Olano el 11 de julio de 2017, relacionado con las pensiones de supervivencia en caso de concubinato.
–OPORTUNAMENTE FUE REMITIDA A LA SEÑORA OLANO.
La Cámara de Representantes remite aprobado un proyecto de ley por el que se declara de interés general la promoción del voluntariado social.
Asimismo, comunica que ha aprobado un proyecto de ley por el que se autoriza la salida del país del buque ROU 01 Uruguay con su plana mayor, tripulación y alumnos aspirantes de la Escuela Naval, a efectos de participar de la Operación Esnal II, entre el 12 y el 22 de diciembre de 2017, efectuando escala en el puerto de Itajaí, República Federativa del Brasil.
La Comisión de Asuntos Internacionales eleva informado un proyecto de ley por el que se aprueba el Acuerdo de cooperación técnica entre la República Oriental del Uruguay y el Estado de Palestina, suscrito en la ciudad de Ramala, Estado de Palestina, el 3 de diciembre de 2016.
–HA SIDO REPARTIDO Y SE ENCUENTRA INCLUIDO EN EL ORDEN DEL DÍA DE LA SESIÓN DE HOY.
La Comisión de Hacienda eleva informado un proyecto de ley por el que se crea una prestación pecuniaria coactiva de asistencia al Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas.
La Comisión de Salud Pública eleva informado un proyecto de ley por el que se establecen normas para la expedición del certificado de defunción.
• con destino al Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública y al Consejo de Educación Inicial y Primaria, relacionada con la situación de la escuela rural n.º 79 de Picada de Gambeta, departamento de San José;
• con destino a la Universidad del Trabajo del Uruguay y a la Dirección de la Escuela de Maquinaria Agrícola de Libertad, departamento de San José, relacionada con el cincuenta aniversario de la inauguración de dicha escuela.
La Junta Departamental de Florida remite copia de la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por el señor edil Miguel González, relacionadas con la instalación de una Escuela Técnica de Lechería en la localidad de Cardal, departamento de Florida.
–OPORTUNAMENTE FUE REMITIDA A LA COMISIÓN DE GANADERÍA, AGRICULTURA Y PESCA.
La Junta Departamental de Canelones remite copia de la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por la señora edila Lyliam Espinosa, relacionadas con el mes de la lucha contra el cáncer.
La Junta Departamental de Lavalleja remite copia de una resolución relacionada con la implantación del chip canino.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «El señor senador Carlos Camy presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se designa Daniel Fernández Crespo la ruta terciaria del departamento de San José, ramal ruta 11, en el trayecto comprendido entre el kilómetro 2 y la intersección con la ruta nacional n.º 45.
5) EXPOSICIONES ESCRITAS
Se va a votar si se remiten a los destinos en ellas indicados, las exposiciones escritas presentadas por el señor senador Camy.
(Texto de las exposiciones escritas).
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- En la sesión ordinaria del 15 de noviembre no se registraron inasistencias.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Montevideo, 21 de noviembre de 2017
Por este medio solicito al Cuerpo me conceda licencia, por asuntos particulares, al amparo de la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004, el día 27 del corriente.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Montevideo, 20 de noviembre de 2017
De acuerdo a lo establecido en la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004, solicito al Cuerpo que usted preside se sirva concederme el uso de licencia para el 22 de noviembre de 2017, por motivos personales.
Señora Lucía Topolansky
A través de la presente, solicito al Cuerpo me conceda licencia, por motivos personales, el día 22 de noviembre del corriente año.
A través de la presente, solicito al Cuerpo que usted preside me conceda licencia al amparo del artículo 1.º de la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004, por motivos personales, por el día 22 de noviembre del presente año.
A través de la presente, solicito al Cuerpo me conceda licencia al amparo del artículo 1.º de la Ley n.º 17827, por motivos particulares, los días 28 y 29 de noviembre de 2017.
Por la presente solicito a usted licencia, por motivos personales, para la sesión extraordinaria del día 22 del corriente.
Sin otro particular, la saludo con la más alta estima.
Se comunica que los señores Daniel Peña, Daniel López Villalba, Daniella Pena, Eber da Rosa, Jorge Gandini, Ana Lía Piñeyrúa, Omar Lafluf y Adriana Peña han presentado nota de desistimiento informando que por esta vez no aceptan la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que queda convocado el señor Pablo Iturralde, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
8) SISTEMA DE SUBSIDIOS A LA DEMANDA HABITACIONAL
SEÑORA PRESIDENTE.- El Senado ingresa al orden del día con la consideración del asunto que figura en primer término: «Proyecto de ley por el que se establecen modificaciones a la Ley n.º 13728, de 17 de diciembre de 1968, sobre el Sistema de Subsidios a la Demanda Habitacional. (Carp. n.º 876/2017 - rep. n.º 537/17)».
SEÑOR CARRERA.- Señora presidenta: la Comisión de Vivienda y Ordenamiento Territorial pone a consideración del Cuerpo el proyecto de ley sobre el Sistema de Subsidios a la Demanda Habitacional, que ya tuvo media sanción en la Cámara de Representantes.
El trabajo en comisión se limitó a realizar algunas modificaciones mínimas de redacción, mejorándolo en su parte formal, pero manteniendo in totum sus aspectos sustanciales.
En términos generales, y como introducción, debemos recordar cómo venía funcionando el sistema de subsidios para la adquisición de viviendas.
Desde siempre, los subsidios utilizados por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente se basaron en dos esquemas: subsidios de capital y subsidios a la tasa de interés. En el primer caso, el Estado destina una cantidad importante de recursos económicos con la finalidad de reducir el valor de la compraventa de viviendas; y, en el segundo, la mecánica consiste en reducir la tasa de interés de los préstamos a largo plazo, pudiendo llegar, a futuro, a valores que implican una importante depreciación de los recuperos.
Ambos tipos de subsidios omitieron un factor importante que este proyecto de ley pretende tomar en consideración, que son las características socioeconómicas de las familias destinatarias, ya que ciertos núcleos familiares, en el sistema actual, pueden obtener más subsidio del que requieren, mientras que otras familias pueden terminar no accediendo a una vivienda.
Como fue manifestado por el Poder Ejecutivo al remitir el proyecto de ley en consideración, esta forma de subsidios se otorga en un momento único, por lo que no contempla las variaciones de la vida de una familia, ya sea aquellas derivadas del ciclo vital de sus integrantes u otras relacionadas con el contexto económico particular, local, nacional o regional. De esta manera, se propone la modificación de algunas características del actual régimen de subsidios para transformarlo en un sistema de subsidio a la demanda habitacional.
Debemos recordar que actualmente la política de vivienda apuesta a la permanencia de las personas en la vivienda una vez que hayan accedido a esta, y el subsidio a la cuota es una de las herramientas fundamentales a la hora de asegurar esa finalidad. Por tanto, resulta razonable que el subsidio pueda ser solicitado en cualquier momento del período del préstamo, pero también pueda ser modificado o retirado si la familia cambia su situación. La política a seguir consiste en brindar apoyo a las familias que no pueden pagar la totalidad del monto de la cuota del crédito hipotecario, aportando el porcentaje que no puedan cubrir.
Ingresando en el proyecto de ley en sí, queremos decir que el artículo 1.º sustituye al artículo 35 de la Ley n.º 13728, cuya última redacción es la dada por el artículo 2.º de la Ley n.º 16237. En la nueva redacción se establece que los plazos de amortización de los préstamos otorgados por el Fondo Nacional de Vivienda serán de hasta veinticinco años, pudiendo darse una prórroga hasta treinta y cinco años, de forma excepcional.
En el caso de las cooperativas de vivienda, tanto de usuarios como de propietarios, esas condiciones se aplicarán a cada socio.
Por otro lado, se introducen cambios que simplifican la operativa administrativa de los préstamos de vivienda, que también están expresados en este artículo 35. Asimismo, se agrega que ninguna amortización de préstamos puede superar el 25 % de los ingresos familiares.
El artículo 2.º sustituye al artículo 48 de la Ley n.º 13728, en la redacción dada por el artículo 1.º de la Ley n.º 16237, y refiere a los planes quinquenales, que deberán establecer determinadas pautas para definir la población objetivo, los diferentes tipos de solución habitacional a financiar, el aporte solicitado a la familia y la forma de reintegro en cuanto corresponda.
El artículo 3.º sustituye al artículo 64 de la Ley n.º 13728, y redefine lo que se entiende como subsidio habitacional, especificando que es «la ayuda estatal directa aplicada a una familia, para acceder a una solución habitacional, que se otorga sin cargo de restitución por parte del adjudicatario».
El artículo 4.º sustituye al artículo 66 de la Ley n.º 13728; allí se expresan las diferentes formas que podrán tener los subsidios habitacionales, que pueden ser contribuciones en dinero, especie o mano de obra. Además, amplía el destino del subsidio incluyendo, por ejemplo, la ampliación de obra o su mejora, destacando que los subsidios son al capital. Se incluye la contribución al pago de cuotas de amortización e intereses, al pago de alquileres de viviendas de propiedad privada, y también la prestación de servicios gratuitos tales como la asesoría técnica.
El artículo 5.º sustituye al artículo 67 de la Ley n.º 13728 en la redacción dada por el artículo 1.º de la Ley n.º 16237. Aquí se definen los niveles de ingresos y los topes diferenciales en función de esos niveles para determinar la población beneficiaria. Se establece el porcentaje de afectación de los ingresos familiares en función de los ingresos totales del núcleo familiar y el número de miembros (ingreso per cápita), midiéndose en unidades de canasta básica de alimentación.
El artículo 6.º sustituye al artículo 70 de la Ley n.º 13728, en la redacción dada por el artículo 341 de la Ley n.º 17930. Allí se establece que cuando se otorgare un subsidio en la forma de contribución monetaria, especie o mano de obra para la construcción, mejora, ampliación o adquisición, se deberá dejar constancia en el título del monto del subsidio y del porcentaje del valor de la vivienda que representa. La casa no podrá ser vendida o alquilada, ni podrá cederse su uso bajo ningún título en el plazo de vigencia a tener en cuenta desde la ocupación. De lo contrario, se deberá devolver, en forma previa o simultánea, el monto reajustado del subsidio, entendiéndose que otro tipo de subsidios –tales como contribuciones al pago de la cuota destinada a la permanencia en el hogar, fijación de alquileres, obras complementarias o ayudas al pago de alquiler–, cesarán de forma inmediata en caso de alquiler, subalquiler, venta o no uso de la vivienda por parte del beneficiario.
El artículo 7.º sustituye al artículo 71 de la Ley n.º 13728, y establece que las violaciones a las obligaciones que establece el artículo anterior –el artículo 70– serán penadas con la devolución del subsidio, pudiendo llegar hasta al 100 % del monto del valor del subsidio al momento de la falta.
Finalmente, el artículo 8.º –que es el último– sustituye al artículo 72 de la Ley n.º 13728 y establece que los beneficios de subsidio tendrán carácter temporal, revisable y revocable. Se realizará una periódica inspección de la situación del hogar beneficiado y, de acuerdo con ello, la modificación del subsidio si correspondiera.
Realmente, señora presidenta, esta es una norma muy importante ya que cambia la política de subsidios en la forma que otorga el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.
Esto era cuanto teníamos para informar.
SEÑOR OLESKER.- Pido la palabra.
SEÑOR OLESKER.- Señora presidenta: como lo ha expresado el señor miembro informante, este es un proyecto de ley sumamente importante, por lo que me gustaría hacer alguna referencia a la historia de la política de vivienda en el Uruguay.
En el mundo existen tres formas de actuar para subsidiar el acceso a la vivienda: operar sobre la oferta, sobre la demanda y sobre el costo financiero. Los subsidios a la oferta se definen en la Ley de Acceso a la Vivienda de Interés Social, aprobada en el año 2011, que subsidia un porcentaje de los costos de los constructores. Los subsidios a la tasa de interés están basados en tasas diferenciales, como por ejemplo las que tuvo el Banco Hipotecario durante muchísimo tiempo, que eran tres. Lo novedoso de esto es que agrega un tercer mecanismo, que es el subsidio a la permanencia, que subsidia la cuota de vivienda.
En la Ley n.º 13728 –ley madre de vivienda, que cumplirá cincuenta años el próximo año– ya existía este subsidio. Todos sabemos que hoy en día esa ley es tomada como ejemplo en muchos países, en particular el modelo de cooperativa de vivienda, y más específicamente el modelo de ayuda mutua. Casi toda América Central, Bolivia, y algunos países de África han construido modelos de cooperativas de vivienda por ayuda mutua tomando como referencia el modelo uruguayo. Luego de aprobada la mencionada ley, un poco antes de junio de 1973, se sancionó la Ley n.º 14105, en la cual se establecía que el subsidio que contenía la Ley n.º 13728 –que era único– se otorgaría por tramos, según el nivel de ingreso de las personas, utilizando un indicador llamado nivel teórico de suficiencia, que nunca quedó claro cómo se construiría. Sucedió que durante la Dictadura y los períodos posteriores esa Ley n.º 14105 nunca fue reglamentada –incluso fue derogada–, lo que hizo que surgiera la necesidad de recuperar la idea del subsidio a la vivienda. Eso se concretó en la llamada reglamentación 2008 –que fue el decreto que incorporó el subsidio– y luego se consolidó en la reglamentación 2011, quedando finalmente establecido el subsidio por la vía del decreto.
Como decía el señor miembro informante, la incorporación del subsidio a la permanencia, además de resolver el problema de la permanencia resuelve otros problemas. La Ley n.º 13728, muy inteligentemente, creó la unidad reajustable, que se regula por el índice medio de salarios, para fijar los ajustes de las cuotas de vivienda. Esta es una muy buena medida porque determina que la cuota de vivienda estará en línea con la evolución del salario. Pero como todos sabemos, el índice medio de salarios es un promedio, por lo que hay personas a las cuales el salario les crece más que al promedio y a otras les crece menos. A quienes les crece menos, la cuota de vivienda se les va escapando del salario, pero el subsidio resuelve este problema. Durante mucho tiempo se cuestionó si la unidad reajustable era la mejor medida para seguir manteniéndola como indicador de las cuotas de vivienda, y creo que sí lo es; pero si la cuota se escapa del salario, el subsidio resuelve ese problema. Entonces, como dije, el subsidio no solo resuelve el problema en sí, sino también el tema de la unidad reajustable.
Este subsidio también resuelve el problema de la tasa de interés, porque si está subsidiada, se convierte en un subsidio genérico. Supongamos que hay una tasa subsidiada para todos quienes vayan a construir bajo ciertas condiciones; en esas condiciones puede haber personas que necesiten el subsidio y otras que no. El subsidio a la demanda resuelve ese problema, aun con una tasa de interés más alta, porque si la cuota de esa tasa supera o escapa al salario, opera el subsidio.
En definitiva, este subsidio tiene una mirada que va mucho más allá del subsidio a la permanencia, ya que tiene que ver con la tasa de interés y con la unidad reajustable. Es una visión integral de la permanencia en la vivienda.
Finalmente, quería fundamentar por qué es mejor el subsidio que se ha planteado ahora que el que teníamos en la Ley n.º 13728. Varios de los motivos ya los enumeró el señor miembro informante. El primero es el carácter dinámico que tiene esto, es decir que opera en cualquier momento: entra o se retira según las circunstancias coyunturales. Uno puede pedir un préstamo a veinticinco años con una situación económica compatible con el subsidio, y a los cinco años su situación deja de serlo, quizás para ser nuevamente compatible a los diez años, y así sucesivamente. Entonces, el subsidio a la permanencia opera de manera dinámica en cada momento, lo que constituye una gran ventaja respecto al sistema anterior.
El segundo motivo es que amplía el concepto: no solo es para propiedad de vivienda, sino también para alquileres y para mejoras, tal como señaló el señor miembro informante.
La tercera razón es que incorpora un indicador bastante objetivo de la situación económica de las personas, que es la canasta básica alimentaria. Este índice, desde el momento en que se mide por canastas –cero a una, cero a tres, tres a seis, en fin–, es el reflejo de una parte del costo de vida de las personas, que es el alimentario; toma como referencia la canasta básica alimentaria para una persona y luego la va ponderando según el número de integrantes de la familia. En ese sentido, supera las limitaciones que tenía el indicador llamado «nivel teórico de suficiencia», u otros que se utilizan en distintas partes del mundo, como puede ser número de salarios mínimos. Me parece que este es muy acertado como elemento de medida.
La cuarta y última ventaja es que vuelve a incorporar los tramos. No es lo mismo el subsidio a la vivienda para quien gana menos de tres canastas básicas alimentarias, que para quien gana cinco o siete. No es un 20 % general; no se trata de no pagar más de un 20 %, como establecía la Ley n.º 13128, sino que ahora es un 20 % para cierto nivel, pero en un hogar de tres integrantes en el que se gana entre 2,6 y 3,5 canastas básicas, la cuota no puede superar el
14 %. Este es un cambio muy sustantivo y novedoso. En el mundo, en general, los subsidios a la demanda son fijos o, a lo sumo, tienen dos tramos: hasta cierto nivel, y luego de ese nivel. ¡Esta es una innovación extremadamente importante! Aunque la Ley n.º 14105 tenía, si mal no recuerdo, cuatro tramos, acá hay cinco, lo que, reitero, es una innovación muy importante.
Quiero culminar diciendo que esta ley –que consolida una reglamentación que, como dije, se aprobó en el año 2008 y se modificó en 2011– tiene otra virtud, y es que hace hincapié en la política integral de vivienda.
La Ley de Acceso a la Vivienda de Interés Social ha sido una apuesta muy importante a la construcción de viviendas en el país. Este no es el momento ni el lugar para hacer una evaluación de esa normativa, pero está claro que la trama urbana del país ha cambiado a partir de las construcciones desarrolladas luego de la aprobación de esa ley. Sin embargo, el tema de los costos ha ido más allá de lo que estaba previsto, y este proyecto de ley de subsidio a la permanencia viene a actuar sobre aquella ley, porque pone un tope y permite que ingresen personas a un desarrollo de viviendas importante en la trama urbana del país –en particular de la zona metropolitana, que es donde más se ha desarrollado esta ley– sin afectar sus ingresos, porque en caso de hacerlo, opera la ley. O sea que hay un efecto combinado del proyecto de ley que estamos discutiendo con la Ley de Acceso a la Vivienda de Interés Social. Por lo tanto, no es una cosa puntual, sino que tiene una mirada integral sobre la política de vivienda.
Quería hacer estas apreciaciones desde la historia de la política de subsidios, destacando, particularmente, el papel que cumple hoy en la política integral de vivienda.
SEÑOR MIERES.- Señora presidenta: obviamente, vamos a acompañar este proyecto de ley que, como se ha dicho en sala –tanto por parte del señor miembro informante como del señor senador Olesker–, mejora sustancialmente la política de subsidios, además de ser moderno y flexible.
Más allá de eso, quiero llamar la atención sobre un asunto que está pendiente y que hemos tratado de resolver en el período de gobierno anterior, y ahora nuevamente a partir del desarchivo de la carpeta correspondiente. Se trata de una iniciativa impulsada por el señor representante Posada, que tiene que ver con la situación que viven los deudores hipotecarios en unidades reajustables. Por las mismas razones que recién se mencionaron –el reajuste por el índice medio de salarios en el caso de las cuotas en unidades reajustables, contra el sistema de unidades indexadas, que ajusta por el IPC–, se ha ido generando una situación de notoria injusticia y de dificultad crecientes para un conjunto de deudores –unas veinte mil personas– al momento de pagar sus cuotas; al mismo tiempo, estos deudores se encuentran también en una situación de exclusión con respecto a soluciones que se dieron para otros.
Recuerdo que en el período de gobierno anterior presentamos un proyecto de ley por el cual se pretendía reajustar la cuota considerando la diferencia generada entre la evolución de la unidad indexada y de la unidad reajustable para recalcular el saldo de la deuda, pero lamentablemente no hubo respaldo para que esa iniciativa se convirtiera en ley.
Queremos dejar esa constancia y decir que seguiremos empujando para que esta solución, que consideramos justa, pueda traducirse y extenderse. Si este mismo proyecto de ley contuviera alguna norma hacia atrás, quizás podría haberse constituido en un mecanismo interesante, pero lamentablemente no es así, y queda pendiente la deuda que tiene el sistema político con los deudores en unidades reajustables del Banco Hipotecario del Uruguay.
SEÑOR LARRAÑAGA.- Señora presidenta: en la misma línea que plantea el señor senador Mieres, debemos convenir que hoy hay una situación de tremenda angustia para miles de personas en todo el territorio nacional, como consecuencia de su condición de deudores del Banco Hipotecario del Uruguay y de la Agencia Nacional de Vivienda, por la diferencia de cálculo entre la unidad indexada y la unidad reajustable. Nos referimos a miles de personas –más de veinte mil– que, a pesar de que en muchos casos han pagado su vivienda al menos un par de veces, siguen con la angustia de ir corriéndola siempre de atrás en este tema. No estoy haciendo un cargo político puntual y específico, sino que estoy hablando de un sistema que inexorablemente ha tenido esas consecuencias sobre muchos sectores de la población, trayendo y agravando problemas en mérito a lo que sucede en la vida, que es el orden sucesorio natural.
Ya que estamos hablando de mecanismos de subsidio a la demanda habitacional –lo cual me parece bien–, consideramos que es necesario tomar en cuenta a ese conjunto de sectores y de ciudadanos que, lamentablemente, están en una situación de angustia, porque después de muchísimos años siguen debiendo buena parte del valor de su vivienda, con la probabilidad real y concreta de que quizás nunca lleguen a terminar de pagarla. ¡Este es un tema central!
No podemos hablar de vivienda social cuando los costos de construcción se han disparado de tal forma, que de social no tienen nada. Diríamos que las viviendas solamente están sirviendo como mecanismo de especulación para quienes tienen recursos económicos y quieren una renta beneficiada a través de la incorporación al mercado de alquileres.
Reconozco que esta es una temática compleja y árida, en la cual los problemas de plata –como muchos de los que tiene el país– se arreglan con plata, y no con voluntarismos ni con fórmulas demagógicas, a las cuales no nos afiliamos. Sí alertamos, leal y honestamente, sobre una situación que no ha tenido amparo, ya que el disparo de la relación UI-UR no tiene contención y ha determinado bolsones de endeudamientos, de colgamentos –o como se les quiera llamar–, es decir, paquetes de deudas que arrastran miles de personas en todo el territorio nacional y que debemos enfrentar.
En línea con lo expresado por el señor senador Mieres, estoy de acuerdo con que este Parlamento encare el tema con extrema urgencia, porque después de pagar durante tantos años, mucha gente fallece y deja toda esa situación a sus herederos, y así sucesivamente. Es más, hay personas que tienen jubilaciones que prácticamente solo les permite sobrevivir, pero no hacer frente a lo que significa este endeudamiento.
SEÑOR LARRAÑAGA.- Con mucho gusto.
SEÑOR HEBER.- Señora presidenta: quiero sumarme a las palabras pronunciadas por el señor senador Larrañaga.
Este es un viejo tema que ha tenido una enorme cantidad de iniciativas, muchas de ellas impulsadas por el propio Frente Amplio cuando era oposición, mediante las cuales se perdonaban deudas. No estoy buscando una solución como las que se plantearon cuando el Frente Amplio era oposición, pues ello podría generar una situación financiera comprometida, pero sí tenemos que articular una solución como la que propone el señor senador Larrañaga. Hubo soluciones para algunos colectivos. Seguramente todos recuerden que las viviendas de carácter social aglutinadas alrededor de Fucvam tuvieron quitas importantes de sus deudas –diría que importantísimas–, lo cual no me parece mal, porque era un tema que se venía arrastrando desde la época de la Dictadura y muchos vecinos de los complejos de viviendas resultaron estafados en su construcción.
En reuniones de gente vinculada a complejos de viviendas se ha visto que se les ha reclamado pagos por lo que estaba construido. Es realmente una vergüenza. En esa época en que se hacía este tipo de construcciones
–que, creo, casi todos conocemos porque no es un tema nuevo para ningún partido político–, no había garantías. Y muchos vecinos han sido estafados. Alguno podrá decir: «Bueno, pero esa estafa no tiene que afectar al Banco Hipotecario del Uruguay, antes, ni tampoco a la Agencia Nacional de Vivienda», pero debemos estudiar una solución de quitas. Si no me equivoco, en la Cámara de Representantes hay al respecto una iniciativa del Partido Independiente.
En estos días estoy teniendo reuniones con deudores en unidades reajustables del Banco Hipotecario del Uruguay y me he enterado de que, realmente –como dice el senador Larrañaga–, están pagando cifras siderales por una vivienda, ¡por lo que no vale en el mercado! O sea que si ellos pagan incluso los colgamentos –que de alguna manera se pretende cobrar–, estarán pagando tres veces el valor de esa vivienda, teniendo en cuenta el barrio en el que se encuentra.
Ahora bien, yo participo de buscar una solución legislativa que termine con este calvario que han vivido tantas familias uruguayas y al que, lamentablemente, no le hemos encontrado una solución.
También me afilio a las consideraciones de carácter político en el sentido de que no se trata de hacer demagogia política y presentar lo mismo que en el pasado –¡no!–, sino de buscar una solución para que la gente en esa situación no se sienta estafada por el propio Estado.
Agradezco al señor senador Larrañaga esta interrupción que me ha concedido y que me ha permitido sumarme a esta preocupación. Naturalmente, vamos a acompañar el proyecto que ha informado el senador Carrera, porque nos parece de recibo, pero tenemos una asignatura pendiente que no queremos dejar pasar porque, lamentablemente, estos complejos siguen siendo un problema social grave para muchas familias del Uruguay.
SEÑORA PRESIDENTE.- Puede continuar el senador Larrañaga.
SEÑOR LARRAÑAGA.- He terminado, señora presidenta.
SEÑORA PRESIDENTE.- Muchas gracias.
SEÑOR CARRERA.- Señora presidenta: formulo moción en el sentido de que se suprima la lectura del articulado en virtud de que en mi exposición ya hice referencia a cada uno de los artículos.
SEÑORA PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada por el señor senador.
En consideración el artículo 5.º.
–La presidencia quiere dejar constancia de que se mezclaron dos discusiones y de que fue tolerante porque el proyecto de ley que está en consideración en la Cámara de Representantes sobre el problema del Banco Hipotecario del Uruguay es otro, pero como todo trataba del tema de la vivienda, flexibilizó la discusión.
SEÑORA AYALA.- Pido la palabra.
SEÑORA AYALA.- Señora presidenta: en realidad, el proyecto de ley que se votó no va al Poder Ejecutivo sino que vuelve a la Cámara de Representantes, porque en la comisión se hicieron correcciones de redacción al articulado.
SEÑORA PRESIDENTE.- Como no se mencionó si el proyecto de ley había sido modificado, no me quedaba claro.
Queda aprobado, pues, el proyecto de ley, que vuelve a la Cámara de Representantes.
9) INGENIERO ELADIO DIESTE SAINT MARTIN
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en segundo término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se declara de interés nacional la conmemoración del centenario del nacimiento del ingeniero Eladio Dieste San Martín. (Carp. n.º 937/2017 - rep. n.º 540/17)».
SEÑORA MOREIRA.- Señora presidenta: este es un proyecto de ley que tiene la firma de todos los partidos políticos y, creo, de todos los senadores.
Tiene un artículo único, por el que se declara de interés nacional la conmemoración del centenario del nacimiento del ingeniero Eladio Dieste Saint Martin y su aporte al patrimonio cultural de nuestro país.
En la exposición de motivos se señala que el homenaje a tributársele es en ocasión de cumplirse los cien años de su nacimiento. Es por esto que se considera pertinente rendir un homenaje a su trayectoria y a su legado.
Las obras diseñadas por el ingeniero Eladio Dieste son un patrimonio cultural e histórico, en particular el sistema que desarrolló de cerámica armada y las bóvedas de doble curvatura.
Entre sus obras más destacadas se encuentran la parroquia de San Pedro, en Durazno; la parroquia de Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, en Atlántida; la ex Terminal Municipal de Ómnibus de Salto, así como el depósito de Julio Herrera y Obres, en el puerto de Montevideo. Fueron declaradas Patrimonio Histórico tres de sus obras: el Centro Deportivo Municipal Carolino, la Torre de las Telecomunicaciones de Maldonado y la Casa Berlingieri, también en Maldonado.
Recopilando algunas de las muchas cosas que se han escrito sobre Eladio Dieste –creo que habrá más senadores, sobre todo alguno oriundo de Artigas, que querrán hablar sobre su obra y su personalidad; también se estarán celebrando actos de conmemoración durante todo este año–, he encontrado un video –que en su momento voy a pedir que pasen– que hizo Antel a propósito de la obra de este insigne ciudadano. Se podrán observar allí las pintorescas y llamativas construcciones con paredes y techos curvos –que son su marca registrada–; lo que él llamó «economía cósmica»; el racionalismo en las fórmulas y los cálculos; el humanismo ético de construcciones con materiales locales, especialmente el ladrillo, que es un material barato.
Además de ser ingeniero –en algún momento Arana se ha quejado de que fue demasiado ingeniero y ha dicho que debería haberse dedicado más al arte–, fue un artista nato. La búsqueda de la belleza fue el motor de sus trabajos. Su obra está inserta en el paisaje y, además, es para el uso público, para las grandes masas. Son obras que uno llamaría populares.
Eladio Dieste egresó de la Facultad de Ingeniería en 1943. Como dije, su obra se caracterizó por la utilización del ladrillo, y la gran mayoría de sus construcciones están pensadas para albergar grandes masas de gente. Es por eso que se destacan las iglesias, las terminales de autobuses, los depósitos, los galpones y algún shopping. Hoy en día es estudiado en varias universidades alrededor del mundo. Le Corbusier era su emblema –por eso la abundancia de curvaturas–, pero también tiene puntos de encuentro con Joaquín Torres García.
Algunos autores –he recopilado este material para hacer esta exposición de motivos– hablan del manejo plástico y efectivo de la luz, y dicen: «Esta capacidad que demostró Dieste en sus obras para darle el lugar adecuado a la iluminación, demuestra la importancia que le daba a la naturaleza y su fina sensibilidad».
Otro concepto que desarrolló fue la economía de medios. Se inspiró en las necesidades de su pueblo, entre ellas la falta de espacios y la baja capacidad económica.
Su técnica se denominó «cerámica armada». Se caracterizó por las construcciones en forma de bóveda realizadas con ladrillo, armaduras de cemento y una utilización mínima de hormigón, logrando así la máxima liviandad posible.
El 2005 fue designado, por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Universidad de Princeton y el MIT de Massachusetts, como el Año Eladio Dieste.
El Día del Patrimonio 2006 de Uruguay –que se realizó en las jornadas del 7 y 8 de octubre– se celebró bajo el lema «Tradición e innovación. Eladio Dieste: el señor de los ladrillos». ¡No el señor de los anillos, sino el señor de los ladrillos!
Eladio Dieste dejó un importante legado en Uruguay en la iglesia Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, en Atlántida; en la iglesia San Pedro, en Durazno; en la fábrica TEM S. A.; en el Banco de Seguros del Estado; en el Packing Caputto, en Salto; en el Mercado Público de Porto Alegre, en Brasil; en el Mercado Central de Maceió, en Brasil; en la Terminal de Ómnibus de Salto; en el Montevideo Shopping Center; en los muelles de Nueva Palmira; en la planta de Refrescos del Norte, en Salto; en la planta de refrescos Fagar, en San Juan; en fin, es una lista grande que, en un momento, en el video podremos recorrer un poquito más.
Ciro Caraballo, un reconocido experto en patrimonio histórico, que encabeza en México la asesoría externa de la Unesco para declarar toda la obra de Dieste como Patrimonio Mundial de la Unesco, dice: «La obra de Eladio Dieste tiene una particularidad: es única». Claro está que allí Caraballo señala que para que la obra sea declarada Patrimonio Mundial de la Unesco primero hay que declararla patrimonio nacional por Gobiernos o intendencias. Hasta ahora solo cuatro edificios cumplen con este requisito: la iglesia de San Pedro, en Durazno; la iglesia de Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, en Atlántida; el depósito del puerto de Montevideo, y la Casa Dieste.
Junto con el Ministerio de Educación y Cultura, un grupo de más de doscientos estudiantes realizó el inventario –no sé si total– de sus obras e identificaron cuarenta, basándose en planos, memorias y fotografías. Parte de esta obra está bastante deteriorada y muy desgastada. Como los edificios están vivos –como señala alguien– se usan, pero también se desgastan.
El arquitecto Arana ha señalado: «Tuvimos la suerte de tenerlo acá y la desgracia de que no hiciera más obras inequívocamente arquitectónicas». Pero si bien es cierto que Eladio Dieste hizo hincapié en la funcionalidad de las obras –es decir, que fueran obras que se usaran–, el uso sustentable de los recursos y de lo que él llamaba «economía cósmica» eran sus grandes preocupaciones.
Consideraba que la funcionalidad de las obras respondía, en sus propias palabras, «a toda la riqueza que tiene lo humano, cuyas completísimas necesidades y apetencias no son fáciles de reducir en palabras».
No sé si se está en condiciones de proyectar el pequeño video que realizó Antel a propósito de la obra de Eladio Dieste, que creo que dura aproximadamente dos minutos y que traduce, en forma gráfica –porque lo interesante de la obra de Dieste justamente es verla–, buena parte de lo que he expresado.
(Se proyecta el video de Antel sobre la obra de Eladio Dieste).
–Es en función de todo esto –quería que se proyectara este breve video porque creo que condensa parte del significado de la obra de Eladio Dieste– que recomendamos vivamente la aprobación de este proyecto de ley.
SEÑOR BARÁIBAR.- Pido la palabra.
SEÑOR BARÁIBAR.- Señora presidenta: creo que la exposición que ha realizado la señora senadora Moreira es suficientemente amplia y abarcativa para mostrar la obra del ingeniero Eladio Dieste a quienes no la conocían –aunque creo que acá la inmensa mayoría está familiarizada con ella–, así como también este video –realmente espléndido– de Antel, una obra de divulgación ciertamente muy valiosa.
No quería dejar de intervenir en esta ocasión en que se declara de interés nacional la conmemoración del centenario del nacimiento del ingeniero Eladio Dieste y su aporte al patrimonio cultural de nuestro país, lo que habilitaría la posibilidad de una declaración de interés mundial.
Lo conocí bastante en los comienzos del año setenta. Tuve mucho vínculo con él, sobre todo en el departamento de Artigas, y también con su familia.
Simplemente voy a contar una anécdota que complementa, en parte, lo que ya señaló la senadora Moreira. En un viaje que hice a Estados Unidos con motivo de una invitación para visitar la Universidad de Harvard –donde tuvimos algunas entrevistas– pude ver, en un anfiteatro lleno de estudiantes, un panel integrado por seis o siete técnicos, entre los que había algunas caras conocidas, entre ellas, la de uno de los hijos del ingeniero Dieste que, a su vez, ha seguido la misma profesión y ha continuado trabajando en la misma disciplina de su padre. Pude conversar con ellos: efectivamente era un grupo de técnicos uruguayos que trabajaban en el estudio de Dieste y Montañez, que habían estudiado el tema y que habían sido invitados –esta palabra es importante– por la Universidad de Harvard para realizar un seminario –que duraba una semana o diez días– en el que se explicara, con todo detalle, a los estudiantes de la universidad, cómo era la técnica constructiva que se utilizaba, porque era algo que no tenía antecedentes y generaba enorme expectativa por su utilidad desde el punto de vista constructivo y arquitectónico.
Así que quiero adherir a este homenaje, saludar a su familia e hijos y apoyar con entusiasmo lo hecho por este hombre nacido en el departamento de Artigas, donde tuvo una gran actividad, y con el que pude compartir tantos momentos.
SEÑORA AYALA.- Buenos días.
Señora presidenta: hace un rato observaba que en el orden del día hay tres puntos que no dejan de tener cierta coincidencia: uno es el que tiene que ver con el sistema de subsidios a la demanda habitacional –que acabamos de votar–; otro, es este, relativo al ingeniero Dieste, quien más allá de su profesión, se preocupó durante toda su vida por la justicia social, por tender una mano al quizás no tan favorecido y por el tema de la vivienda; y otro, un tercer punto –que trataremos a continuación de este asunto–, que refiere a otra persona, a otro miembro distinguido de la sociedad a lo largo de la historia, que para nosotros es muy importante, Juan Pablo Terra, quien también era amigo de Dieste y hacía referencia a él.
Eladio Dieste nació el 1.º de diciembre de 1917 en la ciudad de Artigas, departamento de Artigas, y fue reconocido –como ya se dijo en sala– como el «señor de los ladrillos».
Fue el padre de la cerámica armada y, consecuentemente, como este año marca el centenario de su natalicio, se propiciará el reconocimiento pendiente del pueblo ante el extenso legado de tan brillante artiguense.
La obra y el pensamiento del ingeniero Eladio Dieste han sido reconocidos y elogiados por las más importantes academias, universidades, museos e institutos de todas las latitudes. Su técnica revolucionaria, así como sus ideas comprometidas con la construcción de una sociedad mejor para todos, lo hicieron merecedor de la admiración de varias generaciones. Fue un hijo de nuestra comunidad oriental, un orgulloso de su tierra y de su gente, y con una extraordinaria visión del hombre obrero como ser social y cooperario. La mayoría de sus construcciones están pensadas para albergar grandes masas de gente, y por eso se destacan sus iglesias, terminales de ómnibus, depósitos, galpones y gimnasios. Fue asimismo el creador de la cerámica armada, único material para la construcción uruguaya que actualmente es usado en el mundo entero.
La obra de Dieste ha sido postulada ante la Unesco para que sea reconocida como patrimonio cultural, aunque el conocimiento en su propia tierra no alcanza la altura de la trascendencia lograda a nivel mundial. Corresponde sí –es mi deber hacerlo– reconocer la labor constante llevada adelante por el arquitecto Ciro Caraballo, consultor de Unesco, en pos de conseguir postular la obra de Dieste a la categoría de Patrimonio Mundial de la Humanidad. Debo decir también, humildemente, que desde Artigas intentamos que la obra del gimnasio municipal, por donde pasamos una generación tras otra –y seguirán pasando los chiquilines que hacen educación física–, sea tomada en cuenta como patrimonio mundial; sin embargo, como ha tenido algunos retoques a lo largo de la historia –lejos se estaba de pensar que el gimnasio podría ser postulado a tal distinción–, no cumple con todos los requisitos necesarios. Entiendo que se continúa trabajando a tales fines.
La concepción que tuvo del mundo y de la vida trasciende sus obras y adquiere una dimensión superior. Su cuestionamiento al poder despótico, a la explotación y a la injusticia refleja los valores de una persona íntegra y comprometida. Siendo profesor de la Facultad de Ingeniería abandona el cargo cuando llega la intervención de la Dictadura. Ante la propuesta del arquitecto Juan Pablo Terra, el ingeniero Eladio Dieste asume la responsabilidad histórica de ser el primer candidato a la intendencia de Artigas por el Frente Amplio.
No hay duda alguna de que el ingeniero Eladio Dieste no necesitará de bronce para ser recordado; bastará que alguien se arriesgue a inventar algo y ponga ladrillo sobre ladrillo o se indigne ante la injusticia, para que su obra y su lucha continúen. Al decir de Juan Grompone: «La enorme importancia de la obra de Eladio Dieste está en haber sido maestro y ejemplo de generaciones de ingenieros. Su historia es una fuente de aliento y de inspiración sin igual para intentar cada día seguir el duro camino de creación tecnológica en el tercer mundo. Además, muestra que es posible».
Lo que prevalece en el tiempo es su actitud ética y su integridad, y por ello entendemos necesario, en este año, celebrar su nacimiento y su existencia.
SEÑOR MIERES.- Señora presidenta: como bien dijo la señora senadora Ayala, la casualidad quiso que tuviéramos en el orden del día de hoy un proyecto de ley absolutamente justo, que ha sido firmado por todo el sistema político, por todos los partidos, como es la declaración de interés nacional que hace referencia al ingeniero Eladio Dieste, e inmediatamente después, en el punto siguiente, una iniciativa por la cual se le pondrá el nombre Juan Pablo Terra a la sede de la Dirección Nacional de Vivienda. Se trata de una casualidad feliz –como decía la señora senadora Ayala–, porque ambos fueron amigos y compañeros de militancia socialcristiana, con un sentido progresista y de enorme preocupación social por la suerte de los más débiles en nuestro país.
Eladio Dieste tiene la característica de haber sido un genio monumental. La señora senadora Moreira hizo referencias más que necesarias y suficientes sobre la obra por él desplegada. Así que, simplemente, quiero decir que cuando era niño, en casa había un libro de la historia del arte con una serie de referencias a obras de artistas de todo el mundo, y la única que tenía que ver con Uruguay era la foto de la iglesia de Estación Atlántida, que es una de las obras más paradigmáticas de Eladio Dieste. Después, por razones de la vida, tuve oportunidad de visitarla varias veces, y puedo afirmar que realmente es impresionante –al igual que su propia casa– y está llena de elementos simbólicos que tienen que ver no solo con la construcción en sí. No olvidemos que, por ser ingeniero, esto es particularmente peculiar, porque en general los arquitectos son más propensos a la construcción con una mirada más artística. Sin embargo, Dieste era un fenómeno que conjugaba esa capacidad de ingeniero excepcional con la incorporación de elementos. La iglesia de Estación Atlántida está construida sobre la base del gran conocimiento que él tenía del Evangelio, de la Biblia y de los componentes religiosos, de manera que cada uno de los detalles en la construcción está relacionado con lo que representa, desde el punto de vista teológico, cada parte de la iglesia. A su vez, el uso de la luz, particularmente en su casa familiar, es un componente central: ha pensado muy bien por dónde pasa el sol y cómo proyecta su sombra, de modo de ir generando impactos sorprendentes. Ni hablar sobre su capacidad estrictamente de ingeniero para realizar esas construcciones autosustentadas en base a ladrillos, que se articulan de manera tal que pueden suspenderse en el aire de una forma impactante.
Por lo tanto, creo que lo que hace hoy la Cámara de Senadores, que obviamente se verá reflejado la semana próxima en la conmemoración que se hará en Artigas, su pueblo, es de total justicia. Además, hay que destacar que ser un hombre comprometido con el cambio, en las épocas en que a Eladio Dieste le tocó vivir, no era changa; era muy complicado, pero él mantuvo permanentemente sus convicciones, lo que por supuesto tuvo los costos, para él y su familia, que todos sabemos que debió afrontar cuando llegó la Dictadura.
También aprovecho para reconocer a varios de sus numerosos hijos y particularmente a su sobrino, Enrique Dieste, que es representante de nuestro partido en el departamento de Artigas.
La obra de Eladio Dieste tiene un destino mundial, un carácter universal, y ha demostrado ser un aporte desde la ingeniería al arte mundial, por lo que solo nos resta manifestar nuestro más fuerte sentimiento de admiración.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo Único.- Declárase de interés nacional la conmemoración del centenario del nacimiento del Ingeniero Eladio Dieste San Martín, y su aporte al patrimonio cultural de nuestro país».
–La Mesa adhiere a este pequeño homenaje realizado al ingeniero Eladio Dieste, de quien se podría hablar por horas.
10) ARQUITECTO JUAN PABLO TERRA
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en tercer término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se designa Arquitecto Juan Pablo Terra el edificio sede de la Dirección Nacional de Vivienda, dependiente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, en la ciudad de Montevideo. (Carp. n.º 922/2017 - rep. n.º 538/17)».
Tiene la palabra el miembro informante, señora senadora Ayala.
SEÑORA AYALA.- Señora presidenta: Juan Pablo nace el 3 de setiembre de 1924, y es hijo de Margarita y de Horacio. Se casa con María del Carmen Ortiz, se gradúa como arquitecto –egresado de la Universidad de la República– en 1949, y es electo diputado para el período 1967-1972. Fue alma mater y protagonista de la Ley n.º 13728, Plan Nacional de Viviendas que, como ya se dijo aquí hace un momento, el año que viene cumple sus cincuenta años. En su momento, fue miembro informante de esa ley. También fue parte responsable del movimiento de cooperativas de vivienda.
Fundador del Frente Amplio en 1971, fue electo senador, cargo que ocupó hasta el golpe de Estado del 27 de junio de 1973. En el momento del golpe, acababa de presentar un proyecto de ley que promovía la creación del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, y otro que formulaba el marco de ordenamiento territorial del país, conocido como «Ley de pueblos y ciudades».
En torno al tema de la vivienda, decía en el debate parlamentario: «Hay sobre este tema mucho que indagar, que desentrañar, muchísimo que comprender. Necesitamos saber cómo, saber por qué, saber explicar y saber resolver, más allá del gran esquema de interpretación político-social, que es indispensable pero no suficiente. No basta haber entendido que el cantegril y la callampa son manifestaciones de un orden social inhumano, a enjuiciar y modificar como un todo. Hay que comprender en detalle y en profundidad, tanto para hacer algo eficaz hoy como para construir mañana estructuras nuevas que no produzcan los mismos o similares efectos».
Desde su accionar político, participó en la Internacional Demócrata Cristiana, de la que fue vicepresidente. A su vez, fue consultor de organismos como la Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico –CIDE–, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe –Cepal–, las Naciones Unidas y Unicef, así como fundador del Centro Latinoamericano de Economía Humana, Claeh.
Como ideólogo, su trabajo Mística, desarrollo y revolución, publicado en 1968, constituye una pieza central de un ideario democrático cristiano y ha servido de referencia para el resto de los países de América Latina.
En noviembre de 1988, en un reportaje que le hizo Di Candia para el semanario Búsqueda, decía: «Yo soy arquitecto y me entusiasma hacer arquitectura en serio. He sido más que eso, un investigador sociológico, que es mi vocación y realmente me apasiona. Hoy estoy dedicado fundamentalmente a la investigación y me entusiasma. Y, por último, soy político».
El edificio que hoy ocupa la Dirección Nacional de Vivienda, padrón n.º 3056, sito en la esquina de las calles 25 de Mayo y Zabala, fue construido en el año 1907 para albergar al Banco Popular del Uruguay, obra del arquitecto Cayetano Buigas y Monravá, exponente del modernismo catalán, y es una de las esquinas emblemáticas de la Ciudad Vieja de Montevideo.
La comisión entiende de orden coronar la trayectoria de figuras relevantes como la de Juan Pablo Terra, quien ha realizado un aporte especial a la construcción de nuestro país.
Por los motivos expuestos, sugerimos al plenario la aprobación del proyecto de ley, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Representantes.
SEÑOR BARÁIBAR.- Señora presidenta: como bien señaló el senador Mieres, en el día de hoy se da la coincidencia de que el Senado recuerde a dos personas con las que me tocó tener vínculos de amistad muy fuertes hace muchos años, como fueron el ingeniero Eladio Dieste y el arquitecto Juan Pablo Terra.
Tanto aquí como en muchos otros ámbitos se ha destacado correctamente la labor de Juan Pablo Terra como docente, investigador y analista; por su parte, la señora senadora Ayala también la ha reseñado a cabalidad. Sin embargo, quisiera poner énfasis en el período en que tuvo un particular protagonismo en el campo político, puesto que fue diputado y también senador.
Recuerdo que en esta misma sala realizó una serie de denuncias con respecto a la violación de los derechos humanos y la tortura, tomando una posición muy audaz. En particular, creo que los frenteamplistas debemos reconocer a Terra su papel decisivo en la construcción del Frente Amplio, experiencia que sigue obteniendo logros en América, puesto que recientemente hemos sido testigos de lo que ha sucedido en Chile con el Frente Amplio que se formó en ese país y que obtuvo resultados que sorprendieron a todos.
En el año 1968, fruto de la confrontación que había en nuestro país con el Gobierno de Pacheco Areco y por la adopción de las medidas prontas de seguridad, Terra hizo un llamado a todas las fuerzas opositoras para constituir una alianza. Esa idea quedó en el imaginario colectivo y se conversó mucho sobre ella, pero no maduraba, y en 1970 se empezó a desarrollar a impulso de Terra. Modestia aparte, debo decir que Juan Pablo Terra, junto a quien habla y a compañeros como Héctor Lescano –hoy nuestro embajador en Argentina–, José Luis Veiga –director de la Secretaría de Comunicación de la Presidencia de la República– y Miguel Vasallo –uno de los directores del INAC–, entre otros, tomó la decisión de impulsar la construcción del Frente Amplio.
En lo personal, me tocó acompañarlo en varias entrevistas que mantuvimos con todos los sectores que luego formaron nuestro partido. Eso le costó serios dolores de cabeza desde el punto de vista internacional, porque era difícil entender cómo, por primera vez en la historia, se estaba construyendo un acuerdo entre movimientos tan distintos como el Partido Demócrata Cristiano y el Partido Comunista. Obviamente, en esa alianza que se estaba construyendo y que tenía la fortaleza que nos ha permitido llegar al día de hoy, también estaban presentes otras fuerzas como el Partido Socialista, el 26 de Marzo, etcétera.
Lo cierto es que Juan Pablo Terra jugó un papel muy importante en esa etapa de promoción del Frente Amplio. Recuerdo que en diciembre de 1970 fundamos, junto con Zelmar Michelini, el Frente del Pueblo, y que el 5 de febrero de 1971, en la antesala del Senado, se convocó la primera reunión constitutiva del Frente Amplio.
A su vez, hay otro hecho que es poco conocido, que fue el que habilitó que el Frente Amplio pudiera constituirse como tal, en el que Terra fue, sin duda, el factor decisivo para que esto pudiera concretarse. En el año 1971 y también en 1984 el Frente Amplio votó bajo el lema Partido Demócrata Cristiano. En ese momento había dos lemas permanentes: el Fidel, Frente Izquierda de Liberación, y el Partido Demócrata Cristiano, y se aceptó que el lema fuera el de este último. Luego, en 1989, en un momento crítico para el Frente Amplio, se votó por unanimidad, gracias a un acto de sabiduría que debo reconocer a todos los partidos políticos, una ley que habilitó el carácter permanente –el señor senador Heber me hace señas, y es cierto, lo reconozco como un hecho importante– del lema Frente Amplio.
No quisiera terminar mi intervención sin contar una anécdota vinculada, casualmente, a estas dos personas y a Seregni. Lilí Lerena, ya viuda de Seregni, me llamó un día y me dijo: «Carlitos –me llamaba así; yo había viajado muchas veces con Lilí, por lo que tenía gran confianza con ella y con Seregni–, me llamó María del Carmen –se refería a María del Carmen Ortiz de Terra, viuda de Juan Pablo– y me dijo que no tenía fotos de la actividad política desarrollada por su esposo durante los primeros años de la década de los setenta». Quería saber si ella tenía alguna. Como Lilí sabía que tengo la mala costumbre de recolectar documentos y libros, me llamó para saber si yo tenía.
En ese momento no había muchas fotografías –no es como ahora, que todos sacan fotos–, pero algunas tenía. Hice una carpetita –no muy grande porque no tenía muchas fotos– y se la llevamos con María Sara, mi esposa –senadora en ocasiones anteriores–, a la casa de la familia Terra, ubicada en la calle Dufort y Álvarez. Cuando le entregamos la carpeta a María del Carmen, se quedó muy emocionada porque en ese momento casi nadie tenía esas fotos.
Y yo hice algo que, probablemente, para la historia es bueno que quede registrado en la versión taquigráfica del Senado. Llamé por teléfono a Lilí y le dije: «Lilí, estoy cumpliendo con el mandato que usted me pidió; estoy entregando a María del Carmen las fotos de Juan Pablo Terra, de la campaña del año 1971. Hablen ustedes y vean que la experiencia se concretó de esa manera». Al poco tiempo, ambas fallecieron.
Quiero destacar que, efectivamente, cumplí con el mandato que me habían encomendado. Pienso que ese mandato tiene mucha tónica personal, pero hace fuerte referencia a la experiencia de Juan Pablo Terra y de su esposa que, sin duda, es bueno que quede registrada cuando se haga la conmemoración, muy justa, que apoyaremos.
Saludo al Partido Independiente por la iniciativa de designar Arquitecto Juan Pablo Terra el edificio sede de la Dirección Nacional de Vivienda.
Efectivamente, como decía el señor senador Baráibar al finalizar su intervención, esta es una iniciativa del diputado Daniel Radío, representante del Partido Independiente. Yo diría que es muy acertada la iniciativa de designar Arquitecto Juan Pablo Terra, nada menos que el edificio de la Dirección Nacional de Vivienda, con la que él tuvo tanto que ver y tanta vinculación.
Para nosotros es ineludible hacer referencia a quien, a nuestro juicio, es uno de los inspiradores de nuestra fuerza política. Al mismo tiempo, para mí y también para muchos compañeros del Partido Independiente, fue un referente político de primer orden, un líder en el que nos reconocimos durante mucho tiempo.
Juan Pablo era una figura multidimensional, una persona con capacidades realmente excepcionales. Fue arquitecto y también urbanista, porque su mirada trascendió no solamente desde el punto de vista de la construcción de viviendas sino también del ordenamiento territorial.
Fue también, en los hechos, sociólogo, investigador social y consultor internacional para Naciones Unidas. Realizó su famoso estudio La infancia en el Uruguay –por el que todavía, treinta años después, lo siguen citando–, una investigación a través de la que puso al descubierto el drama que significaba el hecho de que el cincuenta por ciento de los niños nacían en condiciones de pobreza. Esa investigación fue realizada desde el Claeh y contó con el apoyo de Unicef. Fue uno de los tantos estudios e investigaciones que realizó.
A su vez, estuvo al frente del primer estudio El Uruguay rural, también desde el Claeh, con el apoyo de la cooperación francesa. Se trató del primer trabajo de campo en el medio rural.
Además, Juan Pablo fue un político y yo diría que también fue un ideólogo. Su libro Mística, desarrollo y revolución es un trabajo de construcción ideológica, de pensamiento socialcristiano, pensado desde una perspectiva de izquierda, una perspectiva progresista de transformación social, realmente fantástico. Debo decir que este libro me abrió la cabeza y se convirtió en una especie de marco de referencia del accionar político.
Como político, fue una figura de enorme destaque. Juan Pablo propició y fue uno de los grandes conductores del proceso de la democracia cristiana en el Uruguay, que transcurre en los años sesenta, para convertirse en una fuerza progresista, de transformación, y fundador, por lo tanto, del Frente Amplio, por el que fue diputado y senador.
Posteriormente, en 1984, abandona la política para reaparecer, en 1989, en el Nuevo Espacio. Juan Pablo Terra es uno de los impulsores y creadores de esa fuerza política que surge a raíz de una división dentro del Frente Amplio y que conformamos, en ese entonces, el Partido Demócrata Cristiano, el Partido por el Gobierno del Pueblo y la Unión Cívica.
La última acción política de Juan Pablo antes de su fallecimiento –debido, lamentablemente, a un error médico en 1991– fue su candidatura al Senado por la Democracia Cristiana, dentro del Nuevo Espacio. En esa campaña electoral no salió electo. Es de hacer notar que hizo la campaña estando enfermo. En ese momento ya tenía un problema de salud importante que, obviamente, lo afectó en todo ese proceso. Luego, se produjo ese error médico del que hablábamos.
Pero yendo al punto concreto de por qué consideramos que el nombre de Juan Pablo Terra es más que acertado para denominar el edificio de la Dirección Nacional de Vivienda, quiero señalar que él fue un impulsor de la Ley n.º 13728, «Plan Nacional de Viviendas», como decía la señora senadora Ayala. Fue su miembro informante y, además, un constructor de esa ley del año 1968 que el año que viene cumplirá cincuenta años.
Es más, de ese trabajo legislativo y con un gran impulso por parte de Juan Pablo nace, nada más y nada menos que un movimiento vinculado a la vivienda: Fucvam. La Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, que nace a partir de la ley de vivienda y del Centro Cooperativista Uruguayo –como bien dice el señor senador Baráibar–, ve a Juan Pablo Terra como uno de sus grandes arquitectos, valga la redundancia, es decir, constructor de ese movimiento social que ha dado muy importante respuesta a mucha gente, a muchas familias, a través de ese mecanismo tan valioso, como es la ayuda mutua. Eso significa que el propio beneficiario aporta horas de trabajo para cooperar en la construcción de su vivienda, lo que genera –lógicamente– una sinergia mayor en la apropiación de la vivienda, a la que no solo se aporta por la vía de la cuota, sino también con horas de trabajo.
Cuando llega la Dictadura, Terra estaba promoviendo dos proyectos de ley. A través de uno de ellos se proponía la creación del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, y por el otro se establecía el ordenamiento territorial del país, lo que se llamaba la ley de pueblos y ciudades. Ambas cosas no pudieron concretarse porque se produce el golpe de Estado y se disuelve el Parlamento.
Juan Pablo, por supuesto, siguió trabajando desde el llano y desde la situación de persecución que se abrió, dando sustento a su familia que, al igual que la de Dieste, también era numerosa –tener varios hijos era una característica de los políticos cristianos de aquella época–, y desempeñándose en distintos ámbitos como consultor de Naciones Unidas, pero viviendo en el país porque pudo hacerlo. A pesar de que muchas veces se le ofreció el exilio y cargos en el exterior, él prefirió permanecer aquí.
Este proyecto de ley presentado por el diputado Daniel Radío –que ahora se va a votar– es, realmente, un homenaje más que merecido a una figura que es referente indiscutible, no solo para nosotros, sino también para el conjunto del país.
Damos la bienvenida a los alumnos de la escuelas n.º 79 de Artigas, n.º 62 de Río Negro y n.º 135 de Cerro Largo.
SEÑORA PRESIDENTE. Tiene la palabra el señor senador.
SEÑOR GARÍN.- Buenos días. A este justo reconocimiento, la designación de la sede de la Dirección Nacional de Vivienda con el nombre Arquitecto Juan Pablo Terra, queremos sumar algunas palabras desde una perspectiva que nos vincula –aparte de su obra– al movimiento cooperativo de viviendas.
Los senadores preopinantes han destacado claramente lo polifacético y dinámico que fue, en su vida, el arquitecto Juan Pablo Terra, desde el punto de vista de su actividad profesional, política y académica. En particular, queremos poner un poco más de énfasis en la función que cumplió como promotor social del acceso a la vivienda. El arquitecto Terra se convirtió en un referente, sin lugar a dudas, reconocido por muchos de los actores del Centro Cooperativista Uruguayo en ocasión de la discusión y del informe de lo que, a la postre, se convirtió en la ley de vivienda de 1968.
Justamente, coincide que en el primer punto del orden del día –hecho que ya mencionaron la señora senadora Ayala y el señor senador Mieres, entre otros– figura la modificación de la Ley n.º 13728, creada a instancia del arquitecto Terra en 1968, que se entrelaza con acciones hacia la vivienda y con el ingeniero Dieste.
En particular, nos interesa remarcar un aspecto que sigue siendo importante y que figura en los artículos 1.º y 2.º de la Ley n.º 13728. Allí se reconoce la vivienda como un derecho de la familia y establece, además, que el Estado debe estimular la construcción de las viviendas. Esos dos elementos han atravesado cincuenta años de nuestra historia y continúan, muy firmes, promoviendo la vivienda como un derecho para la familia.
En su momento, esa ley creó varios institutos y fondos sociales –incluso, la Dirección Nacional de Vivienda–, pero generó también todo el movimiento cooperativo de viviendas de propietarios y de ayuda mutua, que tuvieron su gran expansión a partir de la década de los setenta.
No es raro que se haya dado ese momento de expansión y de preocupación por establecer movimientos cooperativos, ya que a fines de los sesenta –esto no hay que perderlo de vista– el salario real de los trabajadores había disminuido notoriamente. Hay algunas estimaciones que marcan que entre el año 1957 –previo a la firma de la Carta de Intención con el Fondo Monetario Internacional– y fines de los sesenta, el salario de los trabajadores en el Uruguay había perdido 25 % de su capacidad de compra. Y a fines de los sesenta, el acceso a la vivienda era una problemática generalizada en los sectores sociales de menos ingresos y de los trabajadores. Por ello, estas iniciativas fueron muy bien recibidas por vastos sectores de la sociedad. Con la aparición de las cooperativas por ayuda mutua muchos trabajadores pudieron acceder a sus viviendas.
En aquel momento se pudieron instalar grandes complejos de viviendas. En este sentido, son muy emblemáticas las Mesa creadas en el Uruguay. Debo remarcar que hay cuatro Complejos Habitacionales Mesa en el país que, curiosamente, se instalaron sobre inmuebles pertenecientes a bancos fundidos a fines de la década de los sesenta, destinados a esa obra social: la instalación de cooperativas de vivienda por ayuda mutua.
La ley de vivienda del año 1968 –el arquitecto Terra fue uno de sus grandes impulsores, junto a importantes actores sociales vinculados a movimientos de la Iglesia– también incorporó algunas innovaciones sociales muy importantes, que llegan hasta nuestros días y que han tomado enorme valor en nuestra sociedad. Voy a mencionar cuatro de ellas.
La ley de vivienda incorporó el concepto del acceso a la vivienda como un derecho de uso y goce, sustituyendo la propiedad privada, en virtud de que se establecían emprendimientos sociales, como son las cooperativas de viviendas.
Se creó la unidad reajustable –ya se mencionó más temprano–, que tenía la gran virtud de ajustarse, en momentos en que los salarios disminuían, por el índice medio de salarios. Por tanto, con la creación de la unidad reajustable, los trabajadores tenían la posibilidad de acceder a una capacidad de ahorro y de préstamo. Todos sabemos lo que ha significado la creación de esta unidad económica en nuestra vida cotidiana y en nuestra sociedad.
Además, incorporó el techo liviano, sustituyendo la planchada.
Y el cuarto punto que queremos mencionar –muy importante– refiere a que en las cooperativas de vivienda hubo que hacer una organización social para manejar con autonomía esa obra colectiva que era la propia cooperativa, y administrarla no solo en la etapa de construcción de las viviendas, sino también durante todo su uso.
Esto, que llega hasta nuestros días, a nuestra manera de ver y por la vía de los hechos –varios lo han expresado– se ha convertido en lo que hoy son verdaderas escuelas de ciudadanía y de convivencia, donde la tolerancia mutua en los barrios cooperativos ha logrado una construcción de ciudadanía, que alcanza a las generaciones fundadoras de estos emprendimientos y, ahora mismo, también a las generaciones siguientes. De esto puedo dar constancia porque integro una de esas Mesa, ya que vivo desde hace veinte años en el Complejo Habitacional Mesa 3, y mis hijas, que son la tercera generación, hoy están tomando el control de la gestión de ese bien colectivo y social, que es la cooperativa.
Se podrían decir muchas cosas más, pero quiero redondear el concepto de que las cooperativas de viviendas –que han generado un poderoso movimiento como el de Fucvam, que recién mencionó el senador Mieres– han permitido el acceso a la vivienda de calidad, para una vida digna, a muchos sectores de la población. Las cuantificaciones del año 2015 hablan de 30.000 viviendas en régimen de uso y goce. No pudimos encontrar con precisión las viviendas que son cooperativas de propietarios, pero tenemos presente que, para este período de la Administración en curso, se está manejando la creación de 10.000 nuevas viviendas en el marco del movimiento cooperativo que, sin lugar a dudas, tiene origen en aquella Ley n.º 13728, de 1968, que tuvo al arquitecto Juan Pablo Terra como uno de sus grandes impulsores.
Queríamos remarcar todo esto que, en última instancia, refiere a los hombres, a su obra, y especialmente a sus efectos, porque entendemos que el arquitecto Terra fue uno de los grandes artífices para construir este camino, del cual hemos reseñado algunos resultados.
Y como los hombres deben ser recordados por sus acciones y sus obras, nos parece una muy buena iniciativa que la sede de la Dirección Nacional de Vivienda lleve el nombre Arquitecto Juan Pablo Terra, uno de sus grandes creadores. Sin ningún lugar a dudas, ello ayudará a recordar su nombre y, especialmente, su obra a lo largo de las diversas generaciones.
Era cuanto queríamos manifestar.
SEÑOR LARRAÑAGA.- Señora presidenta: me parece de total justicia este proyecto de ley, por el cual se designa Arquitecto Juan Pablo Terra el edificio sede de la Dirección Nacional de Vivienda.
Los compañeros y compañeras integrantes de este Cuerpo ya han hecho referencia a la personalidad del arquitecto Juan Pablo Terra y quiero sumarme a todas y cada una de sus expresiones porque son de estricta justicia. Es más, integró una generación de ciudadanos –hombres y mujeres de todos los partidos– constructores de democracia, arquitectos de la democracia nacional en tiempos difíciles para la vida de todos los uruguayos. En aquellos tiempos de fin de la Dictadura y comienzo de la democracia yo tenía veintipico de años y recuerdo con emoción la participación de esos referentes políticos de todos los partidos. Siempre he expresado que, en mi opinión, fue uno de los tiempos más hermosos de la democracia uruguaya porque todos estábamos juntos en las calles, en los actos, en los lugares de referencia, porque valían las consignas partidarias de todos y porque todos estábamos animados por un objetivo común: la recuperación de la democracia.
Además de todos sus méritos en el marco de la lucha por la vivienda cooperativa y de sus aportes a la vida nacional –suficientemente explicitados por quienes me antecedieron en el uso de la palabra–, el arquitecto Juan Pablo Terra contribuyó como integrante superlativo de un elenco político muy importante que avanzó en tiempos oscuros y negros de la vida nacional, en pos del advenimiento de la nueva república a partir de 1984. Por eso, nuestra colectividad política va a votar esta iniciativa con la que se le hace un justiciero homenaje.
SEÑORA PRESIDENTE.- Adherimos a esta justa designación –¡nada más oportuno!–y agradecemos la iniciativa. Simplemente, quiero agregar que, junto con el senador Gallicchio, tuvimos la suerte de haber sido alumnos de Juan Pablo Terra.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo único.- Desígnase con el nombre de “Arquitecto Juan Pablo Terra” el edificio sede de la Dirección Nacional de Vivienda, dependiente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, en la ciudad de Montevideo».
11) INGENIERO ELADIO DIESTE SAINT MARTIN
SEÑOR CARÁMBULA.- Señora presidenta: solicito que se reconsidere el proyecto de ley sobre el ingeniero Eladio Dieste a los efectos de corregir su segundo apellido. El ingeniero Eladio Dieste es hijo de Elisa Saint Martin y su apellido está mal escrito en el proyecto de ley que acabamos de aprobar. Al mismo tiempo, me sumo al homenaje a este gran hombre.
SEÑORA PRESIDENTE.- Se va a votar la reconsideración del proyecto de ley.
En consideración nuevamente.
SEÑOR CARÁMBULA.- El artículo debe decir: «Declárase de interés nacional la conmemoración del centenario del nacimiento del Ingeniero Eladio Dieste Saint Martin, y su aporte al patrimonio cultural de nuestro país».
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Varios señores senadores presentan, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se incorpora a texto expreso la materia infraccional adolescente al régimen de doble juez establecido en la Ley n.º 19293, de 19 de diciembre de 2014, Código del Proceso Penal.
13) SOLICITUDES DE LICENCIA E INTEGRACIÓN DEL CUERPO
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Montevideo, 22 de noviembre de 2017
A través de la presente, solicito al Cuerpo que usted preside me conceda licencia desde el 30 de noviembre hasta el 3 de diciembre de 2017 inclusive.
Motiva dicha solicitud, la invitación que recibiera de Project Interchange, para participar como panelista en el encuentro del Instituto Belfer para Asuntos Latinos y Latinoamericanos a realizarse en la ciudad de Bogotá.
Solicito dicha licencia al amparo del literal D del artículo 1.º de la Ley n.º 17827.
Se comunica que los señores Alejandro Draper y Mercedes Antía han presentado notas de desistimiento informando que por esta vez no aceptan la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que queda convocado el señor Jorge Saravia, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
Por la presente, solicito al Cuerpo me conceda licencia al amparo del artículo 1.º de la Ley n.º 17827, literal D, de 14 de setiembre de 2004 –por razones inherentes al cargo–, del 29 de noviembre al 1.º de diciembre, por ausentarme del país para asistir a la ciudad de Beijing, al diálogo de alto nivel “CPC in Dialogue with World Political Parties”.
Se comunica que el señor Iván Posada ha presentado nota de desistimiento, informando por esta vez no acepta la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que queda convocado el señor Conrado Ramos, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo».
14) PROFESOR LUCIO GABINO NÚÑEZ
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en cuarto término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se designa Profesor Lucio Gabino Núñez el liceo de San Gregorio de Polanco, departamento de Tacuarembó, dependiente del Consejo de Educación Secundaria, Administración Nacional de Educación Pública. (Carp. n.º 901/2017 - rep. n.º 539/17)».
Tiene la palabra el miembro informante, señor senador Amorín.
SEÑOR AMORÍN.- Señora presidenta: la semana pasada estuve visitando San Gregorio de Polanco y escuché referencias de un personaje muy querido por sus vecinos. Me refiero al profesor Lucio Gabino Núñez, quien llegó a ejercer como representante nacional por el Partido Colorado, más exactamente como suplente de la entonces representante Martha Montaner.
Cuando consulté sobre el ciudadano don Lucio –tan querido en la ciudad fundada por Gregorio Suárez después de la Guerra Grande y de la denominada Paz de Octubre de 1851, donde se consagró el lema «Ni vencedores ni vencidos»– tomé conocimiento de las bondades que todos le reconocen como padre de familia, vecino, educador y ser humano fraternal. Entre las facetas que más remarcan sus vecinos y amigos está la de su amor por San Gregorio del Polanco, cuidad a la que dedicó toda su vida adulta, convirtiéndose en un verdadero promotor del desarrollo local.
Don Lucio era de ese tipo de ciudadanos que, por su acción desinteresada –en una entidad social o en la actividad política– y su condición humana de referente social en nuestros pueblos de la campaña y del interior del país, siempre terminan asumiendo la responsabilidad de convertirse en promotores del bien común de los residentes de su localidad, sin distinción de tipo alguno. Pues bien, don Lucio Gabino Núñez fue uno de esos ejemplos que, con su incansable trabajo de reclamo en pos de mejoras para la ciudadanía, logró para San Gregorio la ampliación en los servicios públicos de enseñanza, salud, electricidad y comunicaciones, siempre golpeando puertas, pero para que los beneficios fuesen para todo San Gregorio, sin distinción de ningún tipo.
Pero, además, don Lucio Núñez tenía un empeño muy especial en el progreso educativo de su pueblo. Por eso, doy mi más ferviente apoyo a la propuesta de designar Profesor Lucio Gabino Núñez el liceo de San Gregorio de Polanco, departamento de Tacuarembó, tal como lo aprobó la Cámara de Representantes con el informe favorable de las autoridades educativas y del propio Poder Ejecutivo.
San Gregorio de Polanco, así como los hombres y mujeres que en el pasado y en el presente han construido esta ciudad, merecen un especial reconocimiento público. Es bueno empezar por don Lucio Núñez.
Desde fines de los años noventa, la entonces diputada Martha Montaner había planteado la justicia de este reconocimiento a don Lucio; tanto, que el entonces diputado por Rivera, Guido Machado Fajardo, también se hizo eco y presentó un proyecto que durmió el sueño de los justos. En el año 2013, la diputada Martha Montaner volvió a presentar y a justificar la propuesta de designar el liceo de San Gregorio de Polanco con ese nombre. Es bien interesante releer los fundamentos de esa propuesta pues nos indican la calidad del ciudadano con cuyo nombre denominaremos esa institución educativa. Expresaba Martha Montaner: «La nominación de un centro educativo tiene sin duda un objeto simbólico. Cuando se opta por proponer el nombre de una persona de trayectoria relevante en alguna dimensión de la vida social a un centro educativo, de lo que se trata es de trasmitir ciertos valores que son importantes para la comunidad. Tal es el caso del presente proyecto de ley. La personalidad del profesor Lucio Gabino Núñez reviste esas características porque su iniciativa de fundar un liceo popular en San Gregorio de Polanco abrió una “ventana de oportunidades” para los jóvenes de esta comunidad.
Antes de la fundación del liceo, la trayectoria educativa de buena parte de los niños culminaba al finalizar el ciclo escolar. La distancia de San Gregorio a otras localidades del departamento y las frecuencias del transporte público hacían casi imposible que los alumnos se trasladaran diariamente para cursar la educación secundaria. La única alternativa era que los adolescentes pasaran a residir en centros de alojamiento, lo cual significaba costos muy difíciles de asumir por sus familias, la mayoría de condición humilde. Tampoco había esperanza para aquellos alumnos residentes en la zona rural próxima a San Gregorio.
Dadas estas circunstancias, la creación del liceo tuvo una significación muy importante para la comunidad, pues estableció la diferencia para los jóvenes, entre estar condenados a una vida limitada por falta de oportunidades y la posibilidad de continuar desarrollando sus capacidades y vocaciones.
Lucio Gabino Núñez nació en Rocha el 13 de diciembre de 1916. Llegó a San Gregorio en setiembre de 1947 como encargado de la Administración de Rentas…» –Dirección General Impositiva–, «luego fue jefe de la misma hasta el año 1979. Quisieron trasladarlo para otras partes del país, pero se negó a irse de San Gregorio.
Se casó en 1950 con Ángela Neme, oriunda de San Gregorio, tuvieron 3 hijos: Pedro, Ángel Gabino y María de los Ángeles.
Desde ese momento decidió no irse más de San Gregorio y se puso a trabajar para mejorar el pueblo y fundar el liceo, dedicando gran parte de su vida al ejercicio de la docencia. En el año 1951 –año en que fundó el liceo– comenzó su larga trayectoria, ejerciendo como docente y secretario, en forma honoraria, con tan solo 35 años de edad.
De esta forma delineó y lideró el proyecto de un liceo para esta localidad, de modo que sus alumnos tuvieran la oportunidad de continuar sus estudios.
La razón no podía concebir la organización y el funcionamiento de un Liceo de Enseñanza Secundaria en aquel poblado y en aquel momento, donde tal idea era sensatamente impensable.
Trabajó incansablemente para conseguir un terreno y lograr el edificio; fue profesor efectivo de Dibujo y Educación Cívica y Democrática; fue Director en varias oportunidades, hasta que en 1979 se jubiló.
En paralelo a esta responsabilidad que había asumido…» –con total compromiso– «de llevar adelante tan destacado emprendimiento», sin jamás cruzarse de brazos, se tornó en activo promotor social local, siendo en 1955 «fundador del Aero Club de San Gregorio y del Rotary Club Social Uruguay; fue fundador de UTU de la cual fue profesor por muchos años; en 1977 fue Secretario de la Comisión de Educación Física; en 1978 fue Secretario de los festejos del Aniversario de San Gregorio.
Fallece el 15 de enero de 2000.
Este proyecto de ley obedece al propósito de plasmar en la realidad esa voluntad de reconocimiento a Lucio Gabino Núñez», tal lo expresado por, reitero, la entonces diputada Martha Montaner en la exposición de motivos del proyecto de ley presentado el 8 de noviembre de 2013.
La justicia de este proyecto de ley ha hecho que finalmente fuera retomado por la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Representantes, hoy presidida por la diputada de Tacuarembó, doctora Susana Montaner, e informado el pasado 9 de agosto en forma unánime, oportunidad en la que se recibió la opinión favorable a la aprobación de esta iniciativa por la que se designa Profesor Lucio Gabino Núñez el liceo de San Gregorio de Polanco, de Tacuarembó.
Por todos estos motivos, señora presidenta, solicitamos al Cuerpo que vote afirmativamente la designación del liceo de San Gregorio de Polanco, departamento de Tacuarembó, con el nombre Profesor Lucio Gabino Núñez.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Artículo único.- Desígnase con el nombre “Profesor Lucio Gabino Núñez” el Liceo de San Gregorio de Polanco, departamento de Tacuarembó, dependiente del Consejo de Educación Secundaria, Administración Nacional de Educación Pública».
15) SEÑORA ANA INÉS ROCANOVA RODRÍGUEZ. DESIGNACIÓN COMO REPRESENTANTE PERMANENTE DE LA REPÚBLICA ANTE LA ALADI Y LA SECRETARÍA DEL MERCOSUR
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en quinto término del orden del día: «Informe de la Comisión de Asuntos Internacionales relacionado con la solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo a fin de designar, en calidad de representante permanente de la república ante la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y la Secretaría del Mercado Común del Sur (Mercosur), a la señora Ana Inés Rocanova Rodríguez. (Carp. n.º 926/2017 - rep. n.º 541/17)».
SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Señora presidenta: el Poder Ejecutivo nos envía este proyecto de resolución fundamentándose en la capacidad y eficiencia de la doctora Ana Inés Rocanova Rodríguez, a fin de designarla como representante permanente de la república ante la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y la Secretaría del Mercado Común del Sur (Mercosur). A esos efectos, la iniciativa consigna un importante acervo personal y una foja curricular de muy buen nivel, como podrán observar los señores senadores.
Esta misión que se asigna a la doctora Rocanova es realmente importante. Antes que nada, es necesario decir que está puntualmente detallada en el artículo 6.º de la Constitución de la república, cuyo segundo inciso expresa: «La República procurará la integración social y económica de los Estados Latinoamericanos, especialmente en lo que se refiere a la defensa común de sus productos y materias primas». Nosotros votamos a muchos embajadores y personalidades que nos representan en los distintos ámbitos, pero tanto la Aladi como el Mercosur son espacios muy particulares en lo que refiere a la integración latinoamericana y regional.
La actividad profesional de la doctora Rocanova está claramente definida, tanto en su carrera funcional y en su actividad en el exterior y en la Cancillería, como en la sólida formación académica que presenta su foja curricular.
Como es de estilo, la doctora Rocanova presentó un informe oral en la Comisión de Asuntos Internacionales, detallando lo que habrá de ser su presupuesto para actuar en el cargo para el cual fue propuesta por el Poder Ejecutivo. Cabe decir que nos dio una información del presupuesto respecto a la Aladi que es importante detallar para que quede consignado en este informe, pues definió con mucho realismo cuál va a ser su presencia ante esa asociación. Expresó que «la Aladi claramente no es un ámbito que esté exento de críticas y de escepticismo, pero entendemos que es necesario rescatar la continuidad de este ámbito de integración regional, así como el acervo jurídico que ha sido construido a lo largo de cuatro décadas. Sin perjuicio de ello» –nos decía la doctora Rocanova–, «también sabemos que resulta un desafío imperativo trabajar muy intensamente para potenciar y actualizar la agenda de la Aladi. Es por ello que hemos centrado nuestras prioridades en tres ámbitos: uno de ellos refiere a la agenda arancelaria, otro a la agenda no arancelaria, y por último están los referentes a los mecanismos de ampliación de este ámbito de integración regional».
Con respecto a la agenda arancelaria, es muy interesante haber escuchado decir a la embajadora que estos acuerdos de complementación económica son, claramente, los instrumentos más visibles de todo el acervo con el que cuenta la Aladi y que, además, constituyen el marco jurídico preferencial en el cual se basa el comercio interregional. Claramente es el caso de Uruguay con el Mercosur y de los acuerdos que el Mercosur ha firmado con distintos países que integran la Asociación Latinoamericana de Integración.
También se refirió a la agenda no arancelaria. En este aspecto es preciso focalizar más detenidamente su informe, porque la embajadora Rocanova dice que sobre ese punto Uruguay entiende que existe un amplio margen para poder trabajar y que los avances que pueden registrarse en estos ámbitos van a coadyuvar a la consolidación de la plataforma comercial, a visibilizar los contenidos y los alcances de los acuerdos, y a facilitar el comercio y el uso que hagan los operadores privados de la plataforma que brinda la Aladi.
Un ejemplo de la importancia que tiene esta agenda paraarancelaria podemos encontrarlo en todo lo que hace al proceso de aproximación entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico, que parece ser un centro de su trabajo futuro –así nos lo dice la propia embajadora Rocanova–, en virtud de lo que rompe los ojos: durante los próximos 100 años la cuenca del Pacífico va a seguir creciendo hasta abarcar entre el 50 % y el 60 % del comercio mundial. Entonces, señora presidenta, estas actividades de promoción comercial y cooperación aduanera, de apoyo a las pymes y, al mismo tiempo, de identificación de posibles cadenas regionales de valor para facilitar el comercio, son un punto alto de lo que la señora embajadora Rocanova manifestó con respecto a lo que va a ser su trabajo en la Aladi.
Introdujo, además, algunos elementos –en los que no voy a abundar– referidos a Aladi, y otros que forman parte, obviamente, de lo que va a ser su actividad en la delegatura del Mercosur.
En cuanto al Mercosur, simplemente quiero decir que la embajadora Rocanova promete que la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur que va a integrar hará el seguimiento y la gestión de los proyectos Focem, que constituyen –y concordamos– la principal herramienta de dicho mercado para la reducción de las asimetrías del bloque regional, principalmente en beneficio de las economías menores. Allí Uruguay realiza un aporte anual correspondiente al 2 % del total del fondo, pero recibe como contrapartida USD 36:000.000 anuales que, obviamente, es mucho más que ese porcentaje. En esta primera instancia o década del fondo, nuestro país ya cuenta con doce proyectos, nueve en ejecución y tres que ya han finalizado.
Por lo tanto, señora presidenta, en nombre de la comisión –que lo aprobó por unanimidad– aconsejamos al Senado que apruebe este proyecto. Fue muy rica la presencia de la embajadora Rocanova en la comisión y resultó una grata sorpresa escuchar a una profesional que tiene objetivos tan claros y definidos para abordar el trabajo que le encomienda el Gobierno de la república.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Artículo único.- Concédese al Poder Ejecutivo el acuerdo solicitado para acreditar en calidad de Representante Permanente de la República ante la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y la Secretaría del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) a la señora Ana Inés Rocanova Rodríguez».
SEÑOR CARÁMBULA.- Señora presidenta: quiero sumarme brevemente a las palabras que, en nombre de la comisión, ha expresado el señor senador Martínez Huelmo.
Conocemos a Ana Inés Rocanova Rodríguez desde su infancia y su designación es un orgullo para nosotros. Se trata de una pedrense, una canaria muy destacada, que ha desarrollado una gran tarea y que ejerce su profesión con enorme inteligencia y, fundamentalmente, con capacidad de trabajo, con rigor, con espíritu innovador y con responsabilidad. Tenemos plena confianza en el destino actual y futuro de Ana Inés Rocanova Rodríguez.
16) ACUERDO DE COOPERACIÓN EN MATERIA DE DEFENSA ENTRE LA REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY Y EL REINO DE ESPAÑA
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en sexto término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se aprueba el Acuerdo de cooperación en materia de defensa entre la República Oriental del Uruguay y el Reino de España, suscrito en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay, el 26 de marzo de 2015. (Carp. n.º 822/2017 - rep. n.º 513/17)».
SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Señora presidenta: este proyecto de ley se aprobó por unanimidad en la comisión y, como bien ha dicho la señora presidenta, persigue la aprobación del Acuerdo de cooperación en materia de defensa entre la República Oriental del Uruguay y el Reino de España.
Es menester destacar –tal como lo resaltamos en el informe, en virtud de lo que entendió la comisión– que hay un conjunto de rasgos particulares que distinguen a nuestro país a la hora de suscribir esta clase de instrumentos internacionales. Por ello, hemos coincidido con el mensaje del Poder Ejecutivo cuando expresa que reafirma «los principios de soberanía, igualdad y solidaridad, la no intervención en los asuntos internos del otro Estado y el compromiso irrestricto con el sistema democrático».
Todos estos elementos conforman una base importante, señora presidenta, a la hora de poder visibilizar las escalas materiales de los países que suscriben estos acuerdos de defensa. Estamos hablando de España, que es una potencia –más adelante hablaremos de Rusia, que es otra potencia–, pero es muy importante destacar que Uruguay sigue este tipo de acuerdos con base en principios de igualdad internacional. Es fundamental ratificar esto, como se expresó en el documento que nos envía el Poder Ejecutivo. Solamente bajo estas perspectivas de respeto y reconocimiento mutuos con notorias potencias es posible atender la búsqueda de intereses comunes, a fin de fortalecer el intercambio y la cooperación en esta delicada materia.
Este acuerdo se presenta por medio de un preámbulo y siete secciones.
El preámbulo nos retrotrae al Tratado General de Cooperación y Amistad con el Reino de España, contenido en la Ley n.º 16386, de 16 de junio de 1993, que en varias de sus aristas tiene plena vigencia y potencialidad a los efectos del tradicional desarrollo de la relación diplomática de amistad entre Uruguay y España.
La sección 1 establece llevar a cabo acciones en pos de materializar la cooperación acordada. En ese conjunto de acciones se destaca el intercambio de visitas a nivel político de alta jerarquía ministerial, la promoción de intercambio de delegaciones a efectos de realizar reuniones de expertos en diversos temas de defensa y el establecimiento de una Comisión Mixta Hispano-Uruguaya integrada por autoridades de defensa de las partes.
La sección 2 dispone una serie de áreas sobre las que las partes se proponen desarrollar la cooperación, lo que se llevará a cabo por medio de contactos entre las instituciones de las Fuerzas Armadas. Se trata de campos con naturales a la función de las Fuerzas Armadas y las políticas de defensa. Por esto se buscará –dice el acuerdo–, la participación de representantes de las Fuerzas Armadas, que se dará en calidad de observadores ante maniobras y ejercicios militares, así como en eventos académicos y conferencias.
La sección 3 atiende la promoción de contactos científicos y de investigación en diferentes áreas de interés recíproco de la defensa.
La sección 4 persigue la cooperación en el área de la industria de la defensa, en base a intercambio de información técnica, de encuentros de expertos en armamento y equipamiento, así como a otros niveles que se detallan aquí.
La sección 5 es una disposición frecuente en los acuerdos internacionales en materia de defensa. Aquí se establece la protección de la información intercambiada o generada dentro del marco de este acuerdo, en línea con la legislación nacional de cada parte. Aquí se prevé la posibilidad de un acuerdo específico para el intercambio y la protección mutua de la información clasificada; es decir que admite que, a posteriori –con el convenio en vigor–, pueda haber un acuerdo específico para este intercambio y esta protección.
La sección 6 acuerda aspectos financieros para atender las actividades de la cooperación. Esos aspectos serán cubiertos con un criterio de reciprocidad.
Por último, la sección 7 establece disposiciones que afinan el presente acuerdo. Entre ellas se establece que las áreas de cooperación definidas en él pueden ser modificadas por consentimiento escrito entre las partes; se habilita concluir acuerdos específicos a fin de completar y desarrollar la cooperación en las áreas determinadas en el mismo; se determina que las partes podrán requerir en cualquier momento la revisión del presente acuerdo a efectos de entender sobre eventuales enmiendas que, una vez acordadas, serán parte de él, y se establece que las controversias –como es natural en este tipo de documento– se resolverán mediante consultas entre las partes. Esta sección también dispone sobre la entrada en vigor y la eventual denuncia.
Señora presidenta: la Comisión de Asuntos Internacionales examinó con detenimiento el presente proyecto de ley, deliberó sobre él y lo aprobó por unanimidad, recomendando a este Cuerpo darle idéntico tratamiento.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Artículo único.- Apruébase el “Acuerdo de Cooperación en Materia de Defensa entre la República Oriental del Uruguay y el Reino de España”, suscrito en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay, el 26 de marzo de 2015».
SEÑOR BARÁIBAR.- Señora presidenta: solicité el uso de la palabra por la vía del fundamento de voto a efectos de no dar al tema más trascendencia de la que pueda tener.
Quiero subrayar dos o tres frases –que para mí son muy importantes– del informe que remite el Poder Ejecutivo, ya que el contexto en el que fue firmado este tratado en el año 2015, por el hoy extinto Eleuterio Fernández Huidobro, en ese entonces ministro de Defensa Nacional, es distinto a la situación que hoy está viviendo España.
Concretamente, dice: «ANTECEDENTES. Reafirmando los principios de soberanía, igualdad y solidaridad, la no intervención en los asuntos internos de otro Estado y el compromiso irrestricto con el sistema democrático, la República Oriental del Uruguay, en particular el Ministerio de Defensa, desarrolla una política de defensa nacional que procura establecer, en esta área, la búsqueda de intereses comunes a fin de potenciar el intercambio material, profesional y la cooperación a nivel internacional».
A su vez, la sección 2 del acuerdo dice: «2. Las Partes facilitarán la participación de representantes de las Fuerzas Armadas de cada una de ellas, como observadores, en maniobras y otros ejercicios militares nacionales.
3. Las Partes facilitarán la asistencia mutua de miembros de las Fuerzas Armadas y el intercambio de conferenciantes en cursos de formación, seminarios y simposios organizados por los participantes.
4. Las Partes patrocinarán la participación mutua de Oficiales de las Fuerzas Armadas en los acontecimientos nacionales oportunos».
Creo que la participación como observadores en los ejercicios militares implica estar muy atentos, habida cuenta de los hechos que han ocurrido recientemente en la materia.
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en séptimo término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se aprueba el Acuerdo entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre cooperación en materia de defensa, suscrito en la ciudad de Moscú, Federación de Rusia, el 16 de febrero de 2017. (Carp. n.º 843/2017 - rep. n.º 514/17)».
SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Señora presidenta: este es otro importante acuerdo en materia de defensa, que tiene las mismas características que el anterior y que la mayoría de los acuerdos de defensa que se aprueban en el Parlamento. Viene a ser como una especie de modelo, cosa que facilita su trámite. Por lo tanto, vale lo expresado para el acuerdo con el Reino de España. En este caso, estamos haciendo un acuerdo en materia de defensa con lo que podríamos definir como una megapotencia en materia militar.
Debemos aclarar que Uruguay tiene una larga relación diplomática con Rusia, que data de 1857, es decir, desde la Rusia zarista, pasando por la vieja URSS, hasta llegar a la actual federación. La relación histórica con la gran potencia euroasiática se mantiene; si bien ha tenido algunos altibajos, como dije, es una relación larga y permanente.
Este acuerdo surge a raíz de la visita de nuestro presidente de la república, doctor Tabaré Vázquez, a la Federación de Rusia, realizada entre el 16 y el 17 de febrero pasado. En esa oportunidad, los Gobiernos de ambos Estados signaron el presente acuerdo, que se presenta por medio de un preámbulo y diez artículos.
El preámbulo expresa el interés de las partes en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, la comprensión mutua en el ámbito de la política de defensa de ambos Estados y la solución pacífica de los conflictos internacionales.
El articulado comprende disposiciones que son de uso en este tipo de instrumento internacional.
El artículo 1 persigue desarrollar la cooperación acordada, así como también encuadrarla en el respeto de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Esta referencia importa porque en dicha carta se establecen derechos, deberes y garantías para los Estados en materias que hacen a su derecho, tales como la igualdad soberana, la integridad territorial, la inviolabilidad y la no intervención en los asuntos internos de otros Estados.
Si bien estas disposiciones son de uso común, siempre es importante reafirmarlas –como dije respecto al acuerdo con el Reino de España– en virtud de que nosotros, como Estado, a tono con la Carta de las Naciones Unidas, valemos uno, al igual que Rusia o España, sin medir la escala material de los países. Por lo tanto, es importante que el país lo ratifique cuantas veces sea necesario, como base de nuestro relacionamiento internacional con el mundo.
El artículo 2 establece las áreas de cooperación según se detalla de modo no taxativo.
El artículo 3 dispone las formas, es decir, cómo se habrá de concretar la citada cooperación. Cabe destacar que tanto lo relativo a las áreas como a las formas citadas en este artículo, corresponden a la práctica habitual en materia de defensa a nivel universal.
El artículo 4 refiere a las instituciones encargadas por las partes para cumplir el presente acuerdo, misión que recae en sus ministerios de defensa por ser las entidades especializadas en la materia. Eso es a los efectos de preparar y coordinar la cooperación acordada.
El artículo 5 establece que cada uno de los firmantes se hará cargo de los gastos de sus representantes en las actividades de cooperación.
El artículo 6 refiere a la protección de la información clasificada. Se trata de una disposición común –como lo vimos en el acuerdo con el Reino de España– y aceptada en este tipo de instrumento internacional, según la cual toda la información trasmitida en el marco del presente acuerdo debe ser utilizada exclusivamente para sus fines. La información recibida de una de las partes en este marco no debe ser utilizada en perjuicio de la otra. Las partes se obligan a no trasmitir a terceros información sobre cooperación en materia de defensa o legislada en la ejecución del presente acuerdo, sin el consentimiento por escrito de la otra parte. Las partes determinarán el carácter reservado de la información emanada de la cooperación respectiva y, al recibir información confidencial, asegurarán su protección de acuerdo con la respectiva legislación nacional.
Se prevé que el intercambio de información «de secreto estatal» por parte de la Federación de Rusia y de «reservada» por parte de Uruguay, realizado a la luz de este documento, se regulará por acuerdo aparte. Eso se hará una vez que entre en vigor este acuerdo, y veremos cómo se redacta.
El artículo 7 prevé el régimen de prestación de asistencia médica a los participantes en las actividades desarrolladas en el marco del presente acuerdo.
Los artículos 8 y 9 remiten a formalidades propias de documentos de esta naturaleza, en donde los Estados participantes acuerdan que por la vía de enmendar o complementar el instrumento, podrán adaptarlo a nuevas circunstancias.
El artículo 10 dispone la entrada en vigor del acuerdo, le otorga vigencia ilimitada, y refiere a la denuncia y a la no afectación de derechos y deberes de cada parte con el cumplimiento de otros acuerdos internacionales vigentes.
Este asunto fue examinado con detenimiento por la comisión, en virtud de su importancia y de la legendaria relación con esta potencia, y fue aprobado por unanimidad. Por lo tanto, la Comisión de Asuntos Internacionales recomienda al Senado idéntico tratamiento.
SEÑOR BARÁIBAR.- Señora presidenta: suscribimos con mucho interés este tratado de cooperación con la Federación de Rusia porque, como bien señaló el miembro informante, las relaciones, primero con Rusia, luego con la Unión Soviética, y después nuevamente con Rusia, fueron permanentemente mantenidas por los Gobiernos de distintos signos que tuvo nuestro país. Ese es un dato no menor, pues da a estos acuerdos la jerarquía de una política de Estado y no de una política de tal o cual partido que haya estado en el Gobierno. Por eso, creo que el tratado, cuyo detalle acaba de brindar el senador preopinante, es claro.
En el año 1997, siendo presidente de la Cámara de Representantes, se celebraron cuarenta años de relaciones diplomáticas con Rusia –ya era Rusia, pues la caída del Muro de Berlín, y como consecuencia la caída del Estado soviético, fue en el año 1989– y en esa oportunidad hice una exposición en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en un acto organizado por la Embajada de Rusia, para la que me preocupé bastante por estudiar las relaciones. Sinceramente, no sabía que hoy iba a estar este tema en el orden del día; de lo contrario, hubiera traído ese material. En esa exposición hablaba de que, efectivamente, las relaciones fueron permanentes y de todos los partidos, y hay anécdotas muy importantes. Ese trabajo dio lugar a que la Embajada de Rusia hiciera una publicación –que tuvo una difusión bastante amplia– sobre esas relaciones entre Uruguay y Rusia, que se han mantenido y hoy las tenemos con el Gobierno del presidente Vladimir Putin –en una circunstancia muy distinta a la de otras épocas– y son de gran valor, y en ellas se enmarca la reciente visita que ha hecho el presidente de la república a ese país.
En mi archivo documental conservo dos fotos en las que se ve al expresidente Julio María Sanguinetti, al expresidente Jorge Batlle y al general Líber Seregni, entre otros; una de ellas está sacada en la Plaza Roja de Moscú, y la otra en el Kremlin, en una reunión con el presidente de la Unión Soviética de aquel momento. No nombré al Partido Nacional porque, aunque estaba presente, no recuerdo quién estaba.
Tengo otra foto en la que está Shevardnadze –quien fuera ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de Brézhnev y luego gobernador del Estado de Georgia– con Wilson Ferreira Aldunate, Julio María Sanguinetti, Enrique Iglesias y Líber Seregni. Con mucho gusto pongo a disposición esas fotos, por si alguien quiere verlas. Creo que son elementos de la historia pasada –y no tan pasada– que coadyuvan a explicar la conveniencia de la aprobación de este tratado en el día de hoy.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo único.- Apruébase el Acuerdo entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre Cooperación en Materia de Defensa, suscrito en la ciudad de Moscú, Federación de Rusia, el 16 de febrero de 2017».
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en octavo término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se aprueba el Tratado entre la República Oriental del Uruguay y Ucrania sobre relaciones de amistad y cooperación, firmado en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay, el 25 de abril de 2012. (Carp. n.º 877/2017 - rep. n.º 542/17)»
SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Señora presidenta: este proyecto llegó de la Cámara de Representantes aprobado por unanimidad, y ni bien fue asignada la carpeta a la comisión, recibimos la llamada –y también un mensaje por correo electrónico– del señor cónsul de Ucrania en Uruguay, doctor Diego Guadalupe, quien estaba impulsando el tratamiento de este proyecto en la comisión, para que pudiera promulgarse a los efectos de que quedara convertido en ley este Tratado entre la República Oriental del Uruguay y Ucrania sobre relaciones de amistad y cooperación.
El Poder Ejecutivo reiteró el mensaje de este asunto, que ya había sido enviado el 29 de enero de 2013, pues se mantienen vigentes los fundamentos que llevaron a firmar este acuerdo el 25 de abril de 2012, en la ciudad de Montevideo, por parte del expresidente José Mujica. Ahora el presidente Vázquez vuelve a ratificar el mensaje.
A los efectos de ahorrar tiempo, quiero decir que en el informe hice una breve crónica de las relaciones diplomáticas entre Ucrania y Uruguay, que fueron establecidas en 1992, una vez que implosionó la antigua Unión Soviética y Ucrania se independizó. Figuran en el informe una serie de datos que implican acercamientos de distinto tipo entre Uruguay y Ucrania, y el corolario es este tratado, que reúne las características de todos los tratados de amistad y cooperación: son acuerdos generales en los que se va encuadrando la relación, y se habla de todo un poco para poder, luego, seguir ciñendo en acuerdos específicos la relación diplomática que se inicia.
Por lo tanto, señora presidenta, lo que figura en el informe es lo que yo podría decir.
La comisión trató este asunto con mucho detenimiento, como lo hace habitualmente, y lo aprobó por unanimidad, luego de lo cual me encomendó expresar a este plenario que se recomienda el mismo tratamiento.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo único.- Apruébase el Tratado entre la República Oriental del Uruguay y Ucrania sobre Relaciones de Amistad y Cooperación, firmado en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay, el 25 de abril de 2012».
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en noveno término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se aprueba el Acuerdo de cooperación técnica entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno del Estado de Palestina, suscrito en Ramala el 3 de diciembre de 2016. (Carp. n.º 844/2017 - rep. n.º 544/17)».
SEÑORA MOREIRA.- Señora presidenta: este acuerdo de cooperación técnica tiene como antecedentes el reconocimiento del Estado palestino por parte del Gobierno uruguayo.
El 15 de marzo de 2011 el Gobierno uruguayo, a través de la Cancillería, comunicó a la Autoridad Palestina la decisión de reconocer el Estado palestino como Estado independiente y soberano, de acuerdo con los principios de derecho internacional y la Resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, votada el 29 de noviembre de 1947, la Resolución 3236, de 22 de noviembre de 1974, y la Resolución 242, adoptada por el Consejo de Seguridad el 22 de noviembre de 1967.
En la comunicación de la Cancillería se señalaba que esta decisión era el resultado del progresivo fortalecimiento de los vínculos de Uruguay con el pueblo y con la Autoridad Nacional Palestina y recordaba la decisión de ambos Estados de establecer sus respectivas oficinas de representación en las ciudades de Ramala y Montevideo. En el año 2015 se instala la Embajada palestina en la calle Lieja, y en la apertura el expresidente Mujica señala que este proyecto es un reconocimiento a la necesidad de convivir.
¿Cómo está Palestina? No podría hablar de este tratado de cooperación técnica sin decir algunas palabras al respecto, por un lado porque pertenezco al grupo Amigos de Palestina y, por otro, porque este tratado no podría existir si no hubiera existido el Estado palestino, que llevó muchísimo tiempo que fuera reconocido y aprobado.
Empiezo por algunos datos. Las cifras de la Oficina Central de Estadísticas de Palestina, establecen que para 2017 el número total de habitantes del Estado de Palestina es de cerca de 5:000.000: en Cisjordania residen 3:000.000, y en la franja de Gaza casi 2:000.000. Se calcula que la población palestina en los Estados de Israel y Palestina es de 6:000.000 de personas. Hay más de 1:000.000 de ciudadanos árabes que viven en Israel. Por otro lado, en 2009 se calculó que el pueblo palestino consta de casi 11:000.000 de habitantes divididos de esta manera: 5:000.000 en Palestina, 1:000.000 en Israel y 5:000.000 en los países árabes.
Hay que recordar, sobre todo, la Nakba, que es la expulsión de unos 700.000 palestinos en 1948 durante la guerra árabe-israelí. Cuando concluye el conflicto del 48, Israel niega a los refugiados palestinos el derecho a retornar a sus hogares y se apropia de sus tierras y propiedades. Ese fue el origen de una gran migración que hace que la mitad del pueblo palestino viva fuera de frontera –Jordania es el único país del mundo que ha naturalizado a los palestinos que viven allí– y sea el pueblo con la diáspora más grande del mundo. Un 10 % de la población libanesa es palestina, o sea, 500.000 personas; en Siria hay más de 600.000; en Egipto hay entre 50.000 y 71.000; en Kuwait, 360.000; en Arabia Saudita entre 240.000 y 400.000, y en América Latina, Chile es quien tiene la comunidad palestina más grande fuera del mundo árabe, con alrededor de 400.000.
El informe dice que tanto la Nakba del 48 como la guerra de los Seis Días representan el empuje migratorio de los palestinos al mundo. El 81 % de los migrantes palestinos se instala en Chile en las primeras décadas del siglo. En Argentina hay 1100; en Colombia, 12.000; en Honduras, 27.000, y en México, 13.000, pero no pude conseguir la cifra de la comunidad palestina en Uruguay.
Recordemos que Palestina es muy antigua. En el año 3000 a. C. era Canaán, la tierra de los cananeos. Los jebuseos fueron los que fundaron Jerusalén, que significa «ciudad de paz», pero poca paz ha tenido el pueblo palestino.
A inicios del siglo xx Palestina era pequeña: tenía 500.000 habitantes, que ocupaban el 99 % de la tierra. En un racconto muy rápido de su historia, siempre hay que recordar la Declaración de Balfour de 1917, en la que Inglaterra se compromete a crear un hogar nacional judío, luego de haber pedido ayuda a los palestinos contra Turquía al estallar la Primera Guerra Mundial. Por lo tanto, los palestinos quedan muy enojados con los ingleses y la Declaración de Balfour, y realizan entonces su primera conferencia en 1919, pidiendo la creación de un Estado independiente. Es decir que hace 98 años que los palestinos están pidiendo la creación del Estado palestino.
En 1948 surge el segundo hito, que es la creación del Estado de Israel, y con el fin de la Segunda Guerra Mundial los palestinos, que constituían el 70 % del total de la población y tenían el 92 % de la tierra, fueron reducidos al 43 % del territorio. El 14 de mayo de 1948 tenemos el Estado de Israel, y la demanda por la creación del Estado palestino ya se había presentado en 1919.
En 1967 se produce la segunda gran demarcación de tierras y la guerra de los Seis Días. Allí se vuelve a realizar una demarcación que expulsa a los palestinos de su propio territorio. Israel ocupa toda Jerusalén, el Golán sirio, el Sinaí de Egipto y los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza. La propia Organización de las Naciones Unidas, después de la guerra de los Seis Días, llama a Israel a retirarse de los territorios árabes y declara el derecho de los palestinos al retorno y a la autodeterminación. Hay que recordar la creación de la OLP; hay que recordar a Yasser Arafat y la doble faz de la OLP, tanto de la estrategia de la lucha armada como de la estrategia diplomática.
En 1975, la Asamblea General de las Naciones Unidas adopta, por una votación de 72 a 35, con 32 abstenciones, la Resolución n.º 3379, que estableció que el sionismo es una forma de racismo y discriminación racial. Esta resolución se revoca en 1991.
En 1968, el programa de la OLP admite como solución temporal el establecimiento de un Estado palestino independiente. En 1980, se celebran los Acuerdos de Camp David entre Begin y el-Sadat, muy cuestionado y debatido por palestinos e israelíes, por los que Israel se comprometía a retirarse de la península del Sinaí. Sin embargo, todos recordamos que luego de los Acuerdos de Camp David, se multiplican los asentamientos en Cisjordania y sigue la apropiación de tierras palestinas, y todas las votaciones que las Naciones Unidas hicieron para respaldar el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino quedan desprovistas de efecto práctico por el veto que impone Estados Unidos hacia cualquier tipo de sanción que se establezca contra Israel.
Por supuesto, tenemos la Intifada en 1987. En 1980 se dieron los Acuerdos de Camp David. En cuanto a las masacres, son incontables. En 1982 se producen en los campamentos de refugiados de Sabra y Chatila, llevadas adelante por el Ejército libanés. Esto provoca la simpatía por la causa palestina en el mundo. A su vez, aparecen pequeños grupos pacifistas dentro de la propia Israel, reclamando por una solución pacífica. Esto también sucede dentro del propio sistema de partidos israelíes.
En 1987 tenemos la famosa Intifada o levantamiento popular en la franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén. La Intifada marca una nueva etapa en la lucha palestina. Por primera vez, la población –jóvenes, niños y ancianos– se levantaba contra el ejército de ocupación. Muchos civiles desarmados arrojaban piedras en las luchas callejeras, hecho que causó impacto mundial debido a que la ocupación israelí utilizó armamento pesado para reprimir las protestas. La Intifada duró cinco años y socavó la ya precaria economía de los habitantes de los territorios ocupados.
En 1988, el Consejo Nacional Palestino –que era un parlamento en el exilio– proclama el Estado palestino independiente, de acuerdo con la resolución de Naciones Unidas del año 1948, que dividía Palestina en dos Estados. Días después –estoy hablando de 1988–, cincuenta y cuatro países ya reconocen el nuevo Estado palestino.
En 1991 se da esa conferencia clave por la paz para Oriente Medio. La Casa Blanca hace una declaración de principios para Israel y para la OLP, y establece un plazo de cinco años para que Israel se retire de los territorios ocupados. Reitero que estamos hablando del año 1991.
Entre 1994 y 1997 Arafat se instala allí. Rigen las autonomías palestinas. Lamentablemente, se elige a Netanyahu. Y lo cierto es que este y el Likud hacen que la instalación de Arafat, rigiendo la autonomía palestina, no solo no detenga los asentamientos ilegales, sino que, además, ocasione muchísimo conflicto.
En el año 2000 Bill Clinton invita a Arafat para la Cumbre de Paz Camp David II, pero las condiciones de Estados Unidos no fueron de recibo para los palestinos porque no se desmantelaban los asentamientos ilegales en Cisjordania, no se contemplaba acoger a los refugiados y tampoco se contemplaba el control palestino de las fronteras. De modo que Jerusalén, la ciudad de la paz, se convirtió en el mayor obstáculo para la negociación entre las partes.
En 2001 se avanza hacia el reconocimiento del Estado de Palestina. Discúlpeme, señora presidenta, pero tengo que hablar de esto porque llevó cien años ese reconocimiento. A Israel le llevó solo veintiocho años –desde 1920 a 1948– lograr que su Estado fuera reconocido; los palestinos, en cambio, lucharon durante cien años por el reconocimiento de su Estado.
En el citado año 2001 pasan algunas cosas buenas. Se celebra en Beirut –aun con Arafat prácticamente sitiado en un búnker, para que no pudiera asistir– la Cumbre de países árabes, que termina con la aprobación de un plan de paz, el cual incluía: la decisión histórica de que los palestinos reconocían el Estado de Israel siempre que este se retirara a las fronteras existentes antes de 1967 y permitiera el regreso de los tres millones de refugiados palestinos, y la formación de un Estado palestino con parte de Jerusalén como su capital. Obviamente, Israel califica de inaceptable la propuesta.
Israel ha protestado mucho contra el reconocimiento del Estado palestino, pero, en fin, el Estado de Palestina ya está. Y recordemos que allí también hay un conflicto grande entre al-Fatah y Hamás. El líder de al-Fatah, Mahmud Abás, en marzo de 2003, junto a Bush y Sharon hacen la hoja de ruta impulsada por el denominado «Cuarteto de Medio Oriente» –integrado por Estados Unidos, la Unión Europea, Naciones Unidas y Rusia–, que debía conducir a la creación de un Estado palestino en el año 2005.
Llegamos a 2017. Uruguay reconoce oficialmente al Estado de Palestina, en el marco de un reconocimiento que también tiene lugar en Argentina y en Brasil; es decir, América Latina es un continente que rápidamente se suma a ese reconocimiento. En 2015 se instala la embajada.
Señora presidenta: estuve en la franja de Gaza –hace unos cinco años– y vi con mis propios ojos el bloqueo y las condiciones realmente miserables en que viven las más de un millón de personas que allí se encuentran.
Entonces, bienvenido sea un acuerdo de cooperación técnica con el Estado de Palestina, y lo mismo digo respecto a la instalación de la Embajada de Palestina en este país.
El acuerdo a consideración fue suscrito en diciembre de 2016 y promueve la cooperación técnica mutua. Espero que realmente se le «ponga carne» a esto. Palestina tiene muchos problemas con el agua y Uruguay puede contribuir mucho en esa materia, pero habrá que dar contenido específico a estos acuerdos.
En el artículo I se prevé la creación de una comisión conjunta para coordinar y promover la cooperación técnica mutua.
En el artículo II las partes se comprometen a promover la preparación y la ejecución de proyectos.
En el artículo III se enumeran las distintas formas que podrá tener la cooperación técnica: seminarios, conferencias, reuniones, capacitación y desarrollo de expertos.
El artículo IV señala que las partes facilitarán la participación de entidades de ambos países en la ejecución de programas y proyectos.
El artículo VI es muy importante porque refiere a facilitar la entrada y salida de la otra parte. En algunas ocasiones los diputados palestinos han tenido muchos problemas para llegar a Uruguay.
En el artículo VIII se establece una comisión conjunta integrada por representantes de ambas partes.
Y los artículos IX, X y XI refieren la forma de resolución de las interpretaciones de este acuerdo que sigue los marcos clásicos.
Señora presidenta: insisto en que me tomé un poquito más de tiempo porque siempre me gusta recorrer la historia y la lucha del pueblo palestino por su autodeterminación.
Espero que este acuerdo de cooperación tenga carne, tenga materia, que participen la Universidad y también la sociedad civil. Y ojalá podamos hacer algo más que declaraciones por la difícil suerte del pueblo palestino, un pueblo resiliente, resistente, insistente y tenaz.
SEÑOR HEBER.- Señora presidenta: naturalmente, vamos a acompañar el Acuerdo de la República Oriental del Uruguay con el Estado de Palestina para la cooperación técnica. Se trata de un acuerdo que está enmarcado en la legalidad dado que el Gobierno uruguayo ha reconocido al Estado palestino.
La señora senadora Moreira nos ha brindado su visión de la historia y, con todo respeto, debo decir que me parece muy parcial. Por eso, además de acompañar con nuestro voto este tratado, queremos decir que no coincidimos con esa visión de la realidad, una visión que es muy, muy compleja. Y como a mí también me apasiona la historia, pienso que otro día podemos discutir a fondo –hoy no estoy preparado para hacerlo, a diferencia de la señora senadora– sobre la historia que rodeó la influencia, la injerencia y el colonialismo que existió en toda la zona de Medio Oriente y que, como es natural, históricamente hemos rechazado. Me explico. No se puede omitir lo que fue el nacimiento de un pueblo desde Abraham hasta nuestros días. Ese pueblo existió, estuvo allí. No se puede negar u omitir lo que fue la lucha del pueblo judío por volver a instalarse en la tierra prometida, en lo que fue la fundación de la ciudad de Jerusalén, el reinado de David y Salomón y la creación del Estado de Judea. ¿Eso no existió? ¿No es parte de la historia?
Naturalmente, señora presidenta, coincido con los comentarios que hizo la señora senadora Moreira sobre la solución Balfour o ley Balfour. En lo personal, siempre me llamó la atención el hecho de que una ley de Inglaterra tuviera injerencia en las zonas de Medio Oriente, pero lo cierto es que fue, sí, el incumplimiento de una promesa. ¿Por qué hablo de incumplimiento? Porque el cumplimiento implicaba la creación de una nación árabe por parte de los ingleses; sin embargo, no crearon una nación árabe, sino que generaron –inventaron– naciones como muchas de las que lamentablemente hoy existen, producto de una imposición imperial.
En lo que hoy se llama, para unos, Palestina, y, para otros, Judea, convivían familias judías y palestinas, en paz. ¡En paz! Y fue esa injerencia, señora presidenta, sobre todo, de Inglaterra, de Francia y de los países que ganaron la Primera Guerra Mundial, a partir de 1917, la que generó la creación de un Estado judío que luego fue limitado por el mismo imperio en aquel famoso Libro Blanco donde se impedía a judíos que se establecieran en esta nueva nación que se creaba. Había un movimiento internacional en el sentido de instalarse allí, donde realmente no existía nada salvo familias palestinas y judías que vivían en paz, sin violencia, en lo que hoy es Jerusalén. Ese Libro Blanco limitó la posibilidad de que judíos compraran tierras que eran arena, desierto. Y de manera arbitraria –como todo lo que hacían los imperios en esa época– generaron, inventaron naciones, a la vez que limitaron a pueblos y los trasladaron. Hasta el día de hoy estamos pagando el costo de todas esas decisiones. Mucha de la violencia que actualmente viven estos pueblos es producto de la injerencia de otras naciones que, por sus intereses económicos, dividieron para reinar. Repito: dividieron para reinar.
Entonces, señora presidenta, consideramos que no se puede ver solamente una parte de la historia y desconocer otra.
Después de la Segunda Guerra Mundial vienen las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas; hasta ese momento –o antes– era la Sociedad de las Naciones –vestida de organismo que no existía como tal, sino que era la reunión de las grandes potencias en el mundo– la que tenía esa injerencia.
Después de la Resolución n.º 48 de la Organización de las Naciones Unidas, se establecen dos Estados. Y nos seguimos afiliando a esto en función de lo que, en representación de Uruguay, manifestó en esa Asamblea General el gran embajador Rodríguez Fabregat. Precisamente en estos días se realizará un homenaje a esta gran figura; según creo, el canciller hará uso de la palabra y recordará esto que acabo de señalar, que enaltece la posición uruguaya a la que nos afiliamos: la creación de dos Estados.
Cuando se firmó y se votó esa resolución, hubo una declaración de guerra, de expulsión y de exterminio, ¡de exterminio! Eso generó las guerras que hemos visto desde el año 1948 hasta el día de hoy, que tuvieron distintas modalidades: unas formales –atacando y, naturalmente, generando toda una invasión bélica que fue rechazada por el Estado de Israel–, y también, señora presidenta, otros tipos de guerras que se han mencionado aquí y que tienen que ver con los ataques terroristas que han generado la posibilidad de defensa de un Estado que quiere vivir.
A mí me resulta muy extraño, después de toda la sangre y las vidas que se han perdido, ver hoy a muchas naciones árabes reclamar lo que en el año 1948 se delimitó como la división del Estado de Israel y el Estado de Palestina. Naturalmente, eso significa retroceder en lo que pueden ser los territorios ocupados, que fueron tomados para garantizar la paz y la tranquilidad de un pueblo. No sería buena cosa que tomáramos parte en ese conflicto; si tenemos que tomar parte en algo, debe ser en el rechazo de la injerencia de estos imperios que llevaron a la división y al enfrentamiento de muchos pueblos que, hasta ahora, no han tenido paz. Son ellos los que originaron ese germen de enfrentamiento violento y hoy, increíblemente, son las naciones que se llaman para generar la paz. Ellos, los que actúan en nombre de la Organización de las Naciones Unidas para generar la paz, son los que originaron esta historia, muy triste, de pueblos que tienen derecho a vivir y a estar, y que deben hacerlo. Me refiero al Estado de Israel y al Estado de Palestina; hablo de los dos, señora presidenta, pero no mirando la historia ni los sucesivos procesos que generaron los enfrentamientos –artificiales– de estos pueblos que, como señalé, convivían y que, como muchos dicen, hasta son primos hermanos en su origen.
Simplemente quiero dejar constancia de que tenemos otra visión de la situación, del conflicto, de la guerra.
También estuve en el Estado de Israel, al lado de la franja de Gaza, y vi a judíos uruguayos que viven allí y trabajan la tierra; tenían –si no recuerdo mal– once segundos de tiempo para poder protegerse, en refugios antiaéreos, de los cohetes que muchas veces venían del otro lado de la frontera para atacar a quienes en esa instancia cultivaban la tierra. Como dije, estuve con ellos, y también tuve la oportunidad de estar en una reunión en el kibutz, señora presidenta, por lo que sé de la incomprensión que había en el Uruguay acerca de los ataques que ellos sufrían. Muchos de ellos no podían ni siquiera abandonar la tierra que trabajaban porque, de hacerlo, tenían que someterse a los misiles, a las bombas y al ataque terrorista que venía del otro lado de la franja de Gaza.
Estuve presente y vi la cercanía en la que viven estos pueblos. Por eso, realmente indigna que muchos de los pueblos que quieren solo trabajar y generar felicidad tengan que enfrentarse a todo esto –vuelvo a decir–, por culpa de quienes, en definitiva, se metieron en donde no debían para poder tener injerencia, en razón de un interés económico que hasta el día de hoy sigue estando presente en estas tierras. Como todos sabemos, son tierras muy pobres pero que, a la vez, tienen un subsuelo muy rico –como lo es el de toda esa zona de Medio Oriente– en cuanto a la producción de petróleo. ¡Ese es el interés que tienen las grandes naciones, para seguir dividiendo, enfrentando y generando guerras que, lamentablemente, les han costado vida a los pueblos!
Sin ánimo de tomar partido, señora presidenta, decimos que la historia, al menos como nosotros la vemos, es muy distinta a la que visualiza la señora senadora Moreira. Es claro que no es momento de discutir esto ahora, pero como se hicieron manifestaciones al respecto no podíamos quedar en silencio, admitiendo lo dicho.
Respetamos las visiones de todo el mundo y, de igual modo, esperamos que se respete la nuestra. En ese sentido, quizás nos debamos una discusión a fondo, ya con datos concretos –que en esta oportunidad no tenemos arriba de la mesa– como para probar muchas de las afirmaciones que, de alguna manera, hemos hecho en el mediodía de hoy.
Como dijimos al comienzo, vamos a acompañar este acuerdo, que es de cooperación técnica, pero sin adherir a las otras connotaciones que realizó la señora miembro informante.
SEÑOR BARÁIBAR.- Señora presidenta: el Acuerdo entre la República Oriental del Uruguay y el Gobierno del Estado de Palestina sobre cooperación técnica tiene una enorme significación. No es un acuerdo más, de los muchos que aprobamos frecuentemente, sino que es muy especial porque, sin duda, como decían la señora senadora Moreira y el señor senador Heber –que manifestó su punto de vista–, es una zona que mantiene un alto nivel de conflictividad y, por tanto, lo que se haga en esa materia es bienvenido.
Creo que lo que está haciendo Uruguay es positivo. Nuestro país se está poniendo en línea con lo que ocurrió el 15 de marzo de 2011, cuando el Gobierno uruguayo, a través de la Cancillería, comunicó a la Autoridad Palestina la decisión de reconocer al Estado de Palestina como estado independiente y soberano, de acuerdo a los principios de derecho internacional, la Resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas votada el 29 de noviembre de 1947, la Resolución 3236 de 22 de noviembre de 1974 y la Resolución 242, adoptada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 22 de noviembre de 1967. Quiere decir que estamos hablando de una historia que abarca muchos años de los siglos xx y xxi.
Asimismo, considero que la instalación de la Embajada de Palestina en Montevideo, en setiembre de 2015, fue importante. Quiero resaltar las palabras del expresidente Mujica: «Es un reconocimiento a la necesidad de convivir»; una frase breve, pero muy sintomática de lo que se pretendía.
A continuación, quiero subrayar dos artículos del acuerdo. La señora senadora Moreira explicó todo el tratado e hizo una espléndida exposición sobre todo el proceso palestino, más allá de que –obviamente– es un tema lleno de matices y puede haber diferencias, como las del señor senador Heber, que son de recibo y que escuché con mucha atención, como también antes escuché a la señora senadora Moreira.
El artículo 5.º, expresa: «En los casos apropiados, por invitación de ambas Partes, personal técnico, agencias gubernamentales e instituciones de terceros países podrán participar en proyectos y programas, conforme a este Acuerdo». Me parece que la invitación por ambas partes de personal técnico, agencias gubernamentales e instituciones de terceros países abre un campo de acción a este tratado, cuyos límites no logro imaginar, pero sí creo que tiene mucha importancia.
Luego, el artículo 8.º dice: «A fin de implementar el presente Acuerdo, las Partes acuerdan establecer una Comisión Conjunta integrada por representantes de ambas Partes para coordinar y promover la cooperación técnica mutua. La Comisión Conjunta se reunirá, tal cual sea acordado, alternativamente en la República Oriental del Uruguay y en el Estado de Palestina, para analizar el progreso de la cooperación técnica entre las partes. Esta Comisión Conjunta establecerá, cuando sea necesario, Grupos de Trabajo y designará expertos y asesores para asistir a las reuniones». Hay una amplitud de posibilidades –a las que le atribuyo un gran significado– en cuanto a avanzar en la línea de lo que considero que se debe seguir con relación al Cercano Oriente. El artículo 8.º, continúa diciendo: «La Comisión Conjunta tendrá, en particular, las siguientes funciones:
1. Ser el nexo entre las Partes;
2. Intercambiar información sobre asuntos técnicos concernientes a las Partes;
3. Analizar el progreso de la cooperación y sugerir medidas que fortalezcan tal cooperación;
4. Formular propuestas y realizar recomendaciones para el beneficio futuro de ambas Partes a través de la cooperación mutua». Y creo que esto es muy importante. Si bien Uruguay ha tenido excelentes relaciones con el Estado de Israel –fui invitado por el Estado de Israel a una misión, a la que también concurrió el senador Amorín, el hoy diputado Penadés y algunos otros parlamentarios–, ahora quisiera hacer referencia a una experiencia que tuve hace cincuenta años.
En 1970 –siendo bastante más joven que ahora– me encontraba en Moscú invitado por el Komsomol soviético –que era la juventud del Partido Comunista de la Unión Soviética– y, al momento de finalizar los eventos, se planteaban visitas a distintos lugares de aquel mundo inmenso que era la Unión Soviética. Recuerdo que pedí para ir a un encuentro que se iba a realizar en Damasco, la capital de Siria. En aquella época su presidente era Háfez al-Ásad, padre del actual presidente. Mi petición produjo sorpresa entre los que me invitaban, que estaban vinculados al Partido Comunista de la Unión Soviética y al Movimiento de Solidaridad Internacional palestino. Yo quería ir para trabajar por la paz. Recuerden que estoy hablando de 1970 y era bastante más joven que ahora, pero las ideas siguen siendo las mismas y, lamentablemente, las perspectivas de futuro todavía son tan inciertas, como lo eran en aquella época. Para ir, me pusieron una condición que en principio no me gustó, pero al final acepté. La condición era que tenía que escribir el discurso y, al final, decidí hacerlo. Era un acto de solidaridad con los movimientos palestinos y el pueblo palestino en el año 1970. En mi discurso escribí una frase que decía que la paz entre Israel y Palestina se iba a lograr el día que hubiera un acuerdo entre ambos. Esa frase no les gustó nada, pero al final la aceptaron y, entonces, la dije en el discurso; lo tengo en mi archivo y está a disposición de quien quiera leerlo.
Uruguay, con Rodríguez Fabregat, aprobó el tratado por el que se creó el Estado de Israel y ahora, en enero, se conmemorará otro aniversario del reconocimiento del Estado judío, en un acto que se realiza habitualmente. Me parece bien que mantengamos las buenas relaciones con Israel, pero también quiero decir claramente que la situación prevaleciente en la zona de Israel, Jordania, Cisjordania y Altos del Golán en 1967, cuando fue la guerra de los Seis Días, es el tema clave, el tema medular. En eso es en lo que hay que trabajar para llegar a un acuerdo, aunque al día de hoy lo veo muy difícil. Pienso que pueden pasar muchos años y quizá ninguno de nosotros lleguemos a verlo porque el conflicto va a continuar. Entiendo que debería trabajarse en esa línea y las partes acercarse a lo que era el territorio de Israel y Palestina previo a la guerra de los Seis Días, en 1967.
Señora presidenta: entiendo que la comisión técnica que se crea tiene espacio de sobra y si bien –sin duda– son temas políticos, se le puede dar un carácter técnico. El tema del agua que aquí se mencionó es esencial. Los israelitas en los kibutz y los palestinos realizan una cantidad de obras y nosotros deberíamos aprender mucho de ambos, así como ellos también tienen mucho para aprender de nosotros. Uruguay debe trabajar en el sentido de un acuerdo con equidistancia –sé que esta palabra puede no gustar a muchos– entre Israel y Palestina, pero con vocación de confluencia. Me parece que esa es una línea imprescindible para trabajar y creo que este tratado va en ese camino. Por eso, voy a votar este proyecto de ley con mucho entusiasmo y espero que dé muy buenos frutos.
SEÑORA MOREIRA.- Señora presidenta: me informan de Secretaría que el texto del artículo único requiere una corrección y debería decir: «Apruébase el Acuerdo de Cooperación Técnica entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno del Estado de Palestina, suscrito en Ramalla, Palestina, el 3 de diciembre de 2016».
Léase el artículo único del proyecto de ley con la corrección propuesta por la señora senadora Moreira.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo único.- Apruébase el Acuerdo de Cooperación Técnica entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno del Estado de Palestina, suscrito en Ramalla, Palestina, el 3 de diciembre de 2016».
(Así se hace, a las 12:40, presidiendo la señora Lucía Topolansky y estando presentes los señores senadores Ayala, Baráibar, Carámbula, Cardoso, Carrera, Gallicchio, Garín, Heber, Lazo, Martínez Huelmo, Moreira, Olesker, Pardiñas, Passada, Payssé y Saravia).

References: artículo 773
 artículo 168
 resolución 
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 35
 artículo 2
 artículo 35
 artículo 2
 artículo 48
 artículo 1
 artículo 3
 artículo 64
 artículo 4
 artículo 66
 artículo 5
 artículo 67
 artículo 1
 artículo 6
 artículo 70
 artículo 341
 artículo 7
 artículo 71
 artículo 70
 artículo 8
 artículo 72
 artículo 5
 artículo 1
 artículo 1
 resolución 
 artículo 6
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 3
 artículo 4
 artículo 5
 artículo 6
 artículo 7
 artículo 10
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 5
 artículo 8
 artículo 8