Source: http://docplayer.es/1201346-Alfredo-bullard-la-prohibicion-imposible-como-tratar-a-los-monopolios-en-la-constitucion.html
Timestamp: 2016-10-27 18:39:29+00:00

Document:
⭐Alfredo Bullard. La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución?
Alfredo Bullard. La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución?
Download "Alfredo Bullard. La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución?"
Jaime Vázquez San Segundo
1 759 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? Alfredo Bullard l. Introducción Uno de los aspectos centrales del modelo económico constitucional es la regulación de los monopolios. La importancia del tema ha impulsado una corriente importante que ha conducido para que cada vez más las Constituciones incluyan en su articulado normas que se refieren a la libre competencia y al rol del Estado en preservarla. Pero la experiencia histórica nos muestra que no todos los países, y en consecuencia sus Constituciones, siguen el mismo camino. Como veremos, algunos han optado como camino, negar la existencia de monopolios. Por ello, han establecido en sus textos la prohibición abierta a la existencia de monopolios. Dentro de esa visión se usa un argumento relativamente simple: los monopolios son malos. Si son malos hay que prohibirlos. Pero estos sistemas han quedado atrapados en un imposible que ha conducido a las legislaciones y a la jurisprudencia a efectuar verdaderos «malabarismos conceptuales» para salvar una prohibición tan irreal como derogar la ley de la gravedad. Otros países, en cambio, no han comprendido el monopolio como la antítesis de la existencia de competencia, sino, por el contrario, como un fenómeno que en ocasiones se presenta precisamente como parte del proceso competitivo. Ello no implica desentenderse del problema, sino centrar el asunto en la prohibición de prácticas mediante las cuales se distorsiona la competencia, antes que en la prohibición del monopolio en sí mismo. Como se verá en el presente trabajo, la prohibición del monopolio es una respuesta no solamente inadecuada, sino, en la práctica, imposible de2 760 Alfredo Bullard implementar. Tanto por la inconveniencia de la norma como por la inevitable consecuencia de que la prohibición sea continuamente incumplida, el modelo de prohibir el monopolio per se 1 está condenado a fracasar. Así, este trabajo demuestra la inconveniencia de establecer una norma que prohíba la existencia de monopolios, y sostiene que debe mantenerse la línea de la Constitución vigente que sanciona las prácticas y conductas desarrolladas por quienes ostentan una posición de dominio, y no la estructura del mercado en sí misma. Sin embargo, consideramos que debe mantenerse al menos una prohibición: la de los monopolios legales. Ello porque son dichos monopolios los realmente malos para los consumidores y para la economía en general. Su prohibición implica referirse directamente a lo que sí es una conducta desarrollada por el Estado: la creación, en uso de sus facultades legislativas y administrativas, de monopolios o restricciones a la competencia que expropian el derecho de los consumidores a elegir y decidir. 2. La prohibición imposible El artículo 133 de la Constitución de 1979 prohibía los monopolios. Y nada perjudica más la conciencia de que la Constitución debe cumplirse, que los incumplimientos de la misma. Cuando se prohibe algo imposible de prohibir entonces la Constitución se desprestigia en su integridad. Podemos.todos coincidir que la congestión de tráfico en las calles es una situación indeseable y todos quisiéramos que no se diera. La congestión de tráfico genera pérdida de tiempo, desperdicio de recursos, accidentes de tránsito, contaminación ambiental y muchas otras situaciones similares. Pero la congestión del tráfico no es una conducta, es una situación. Esa situación es causada por numerosos factores. Cada conductor que decide sacar su automóvil a la calle contribuye, sin quererlo, a generar tráfico. Cada deseo de viaje que lleva a generar demanda de transporte 1 Entendemos por prohibición per se aquella que establece sin posibilidad de una justificación de razonabilidad, que una conducta o situación se de. Ello se contrapone con la llamada «regla de la razón>> según la cual algo está prohibido solo si sus efectos no son razonables, luego del análisis de la situación concreta. Así, pasarse una luz roja está prohibido per se. Realizar una maniobra temeraria cuando uno conduce un automóvil, en cambio, está sujeto a un análisis de razonabilidad de la conducta para determinar si es o no temeraria.3 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? 761 público hace lo mismo. Cada decisión de no ampliar la infraestructura vial o no reparar un semáforo o parchar un bache contribuye a más congestión. La forma de conducir los vehículos es otro factor. El tráfico no depende de nadie pero a su vez depende de todos. Se imagina el lector una norma en la Constitución que prohiba la congestión de tráfico? Sería la norma más incumplida y correría una suerte similar al artículo 133 de la Constitución de Y es que cuando se prohibe la generación de una situación que se produce por la conjunción de diversos factores, ninguno de los cuales puede por sí solo ocasionar el problema pero contribuye a que ocurra, se va a ninguna parte. Cuando la ley quiere aliviar los problemas que genera el tráfico, no prohibe la congestión. En la práctica no podría hacerlo. Solo regula algunas conductas para minimizar el riesgo de que ocurra la congestión y los daños que el tráfico genera una vez que este se presenta. Y entonces se dan las normas de tránsito, cuyo objetivo es precisamente lidiar con una situación que, todos sabemos, es en realidad inevitable, al menos si basamos el intento de evitarlo en una mera declaración de la ley o de la Constitución. El monopolio, o más genéricamente, la concentración de poder de mercado es como la congestión de tráfico: más que una conducta, es una situación, un estado de cosas. Se puede prohibir que alguien haga algo, pero no se puede prohibir que una situación se presente como consecuencia de la interacción de numerosas personas (en este caso, proveedores y consumidores). Es tan iluso prohibir el monopolio, como lo es tratar de establecer un número determinado de competidores. Podría una Constitución decir que en una industria determinada solo puede haber tres competidores, ni más ni menos? Evidentemente no, porque el número de competidores depende de diversas condiciones, ninguna de las cuales es controlada en exclusiva por una sola persona. El número de competidores depende precisamente de la estructura del mercado, así como de las condiciones de oferta y demanda existentes. Tratar de que el funcionamiento de la economía determine una estructura distinta por decreto, es una mera ilusión. El monopolio se puede producir por una conjunción de factores totalmente diversos. El crecimiento interno de una empresa es una modalidad. Las fusiones empresariales es otra modalidad. La quiebra o salida de competidores también puede generarlo. Todas ellas operan en medio de una diversidad de factores distintos. El crecimiento interno no conduce al monopolio si otras empresas tam-4 762 Alfredo Bullard bién crecen. En cambio la caída de la demanda de un producto puede conducir al monopolio, si las nuevas condiciones no permiten la existencia de más de una empresa. Una fusión no lleva al monopolio si existen condiciones que permiten el ingreso al mercado de otros competidores. La entrada de un competidor más eficiente y con mejores productos a más bajos precios puede llevar a que los que ya estaban en el mercado salgan dejando al entrante como un monopolio. En cambio la apertura del mercado a mayor competencia puede conducir a la quiebra de varios competidores y la consolidación de unos pocos sobre los otros. Una norma que pretenda determinar que no puede haber un solo proveedor de un bien o servicio tendría que prohibir no conductas, sino situaciones, cuya ocurrencia no depende de la voluntad de una sola persona. En otras palabras, es una prohibición cuyo obligado a cumplirla no puede ser determinado con precisión. En esa línea una prohibición de una situación como el monopolio, la congestión del tráfico, el hambre o la pobreza es una norma ilusa, pues es una prohibición sin obligado determinado. Nadie puede ser culpado, y menos sancionado, de un resultado que es consecuencia de una serie de factores diversos, muchos de los cuales no puede controlar. 3. Qué tan malo es el monopolio? Pero adicionalmente, ello se conjuga con que no necesariamente el monopolio es económicamente ni socialmente malo, pues, en muchas ocasiones es la mejor manera de producir. Así, prohibir el monopolio muchas veces es perjudicar a los consumidores a quienes precisamente las normas que promueven la competencia deben buscar favorecer. Es perjudicar la competitividad misma al reducirse precisamente los incentivos para competir. En un mercado determinado, un monopolio se presenta cuando se verifican ciertas condiciones específicas como la existencia de un único proveedor, la inexistencia de bienes sustitutos que de alguna manera satisfagan la demanda de los consumidores y la presencia de barreras de entrada al mercado que impidan la aparición en el corto plazo de opciones para los consumidores.5 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? 763 Es claro que los monopolios pueden generar un costo social. En la medida en que el monopolista es un vendedor que puede elevar el precio de su producto en el mercado restringiendo la oferta, un grupo de consumidores, que valoriza el bien en un monto superior al de su costo de producción, no va a poder adquirirlo al precio monopólico. La competencia conduce a que el precio de los bienes refleje el costo de producirlos. El monopolio podría alejarnos de esa meta y con ello reducir la producción y elevar los precios. Sin embargo, el monopolio puede ser muy positivo, tanto desde un punto de vista estático como desde un punto de vista dinámico. Desde un punto de vista estático, en determinadas industrias, dada la demanda existente y los costos en que debe incurrir una empresa para producir, tener más de una empresa es malo. Ello porque la inversión necesaria para tener varias empresas compitiendo es demasiado alta para poder sustentarse en la demanda existente. Curiosamente empujar más empresas en el mercado es empujar la elevación de costos de producción en su conjunto, lo que a su vez conduce, paradójicamente, a precios más altos y/o al desperdicio de recursos escasos. En tales circunstancias, el monopolio es bueno. Esto es especialmente cierto en economías pequeñas como la peruana. Si una economía es pequeña y pobre, es posible que la capacidad que sus consumidores tienen para demandar productos y servicios no pueda sustentar muchas empresas a la vez. El resultado natural es un mayor nivel de concentración en sus industrias. Es eso malo? No necesariamente. Si se enfrenta como un hecho dado la existencia de una demanda limitada, tener muchas empresas puede ser peor. Forzar a que haya muchos competidores significa que para poder sobrevivir, todos deben fijar precios más altos. La «necesidad» de forzar la competencia podría impedir a las empresas alcanzar economías de escala y de alcance, y con ello conducir a resultados ineficientes e injustos no solo para las empresas sino para los propios consumidores quienes se verán forzados a pagar precios elevados. En la misma línea, normas que pretendan prohibir los monopolios pueden afectar la competitividad de la industria y productores nacionales frente a la competencia extranjera. Si se «prohibe» a una empresa crecer, esta no podrá alcanzar economías de escala que la hagan eficiente. Sus costos serán mayores a los que enfrenta una empresa que, por provenir de una economía mayor a la nuestra, o simplemente, que no enfrenta legis-6 764 Alfredo Bullard laciones de competencia que limiten tan estrictamente su capacidad de crecimiento, puede crecer más y reducir sus costos de operación. El resultado es el desplazamiento final de la empresa peruana que, limitada por la legislación que prohibe el monopolio, no puede competir con una empresa que no está sujeta a la misma limitación. Pero también hay un aspecto dinámico que es importante tener en cuenta. A veces es bueno que el monopolio incremente sus precios precisamente para mandar señales claras al mercado sobre la escasez de los productos y servicios. El mercado competitivo funciona como un lenguaje relativamente sofisticado pero fácil de entender por todos. Los precios altos indican escasez. Los precios bajos indican abundancia. Un derrumbe que bloquea una carretera e impide traer fruta de la selva se refleja en precios inmediatamente. Esa subida de precios es buena porque indica a los consumidores que mejor cambien su dieta de fruta por unos días; los conduce a consumir otros productos más abundantes. Y la elevación de precios de la fruta crea, por otro lado, incentivos para buscar satisfacer la demanda por otros medios, como transporte aéreo o importación. Eso es bueno para los consumidores. Cuando se produce una situación de monopolio, si la empresa sube sus precios siembra el germen de la destrucción de su monopolio pues indica que lo que produce es escaso y, por tanto, quien entra a producir o vender lo mismo ganará más. El resultado es la entrada de nuevos competidores que darán más opciones y con ello reducirán los precios. El monopolio puede ser parte de ese proceso dinámico que contribuye a asignar correctamente los recursos. Pero si los competidores no pueden entrar a competir con este mono productor a pesar de sus precios, es porque es muy superior a ellos en términos de eficiencia. Prohibirle el monopolio sería como atar plomos a los pies a un jugador de fútbol de excepcional habilidad solo para que los demás puedan quitarle la pelota o el suplente pueda entrar a reemplazarlo. Dudo mucho que la competencia futbolística se vería beneficiada con tal medida. Bork se pronuncia de manera muy clara en ese sentido: «Si la empresa líder en un mercado concentrado está restringiendo su producción 12ara obtener precios por encima del nivel competitivo, sus eficiencias deben ser lo suficientemente superiores a las de sus rivales actuales o potenciales para neutralizar su comportamiento. Si ello no es así, los rivales estarán en la capacidad de ampliar su parti-7 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? 765 cipación de mercado como consecuencia de los precios anormalmente altos y entonces la industria se desconcertará. En consecuencia, la rivalidad en el mercado automáticamente contrapesa las respectivas influencias de la eficiencia y la restricción de producción y nos lleva al tamaño de empresas y la estructura de la industria que sirve mejor a los consumidores.» 2 Lo que sí nos debe preocupar es el supuesto en que producido el monopolio las barreras estatales o privadas de acceso perpetúen el monopolio e impidaen que el mercado genere una estructura competitiva. Por eso es tan importante, por un lado, prohibir el monopolio legal, es decir, el monopolio creado por el Estado, y, en segundo lugar, prohibir ciertas prácticas empresariales que contribuyen a distorsionar la competencia y la entrada o permanencia de competidores en el mercado a través de mecanismos indebidos. 4. El rol de las normas de competencia: tutelar la expresi6n de las preferencias de los consumidores Las normas de competencia económica deben entenderse de la misma manera como son comprendidas aquellas de competencia política, es decir, como se entiende el sistema electoral. Su función es garantizar que el resultado de la agregación de preferencias de los ciudadanos sea respetada en decisiones que reflejen dichas opciones. Es decir que, al igual como uno vota por su candidato y tiene derecho a que dicho voto cuente y sea considerado, las normas de competencia deben proteger el derecho de los consumidores de «votar» por los productos y servicios que deseen y elegirlos libres de limitaciones indebidas. 2 Robert Bork, The Antitrust Paradox, Maxwell Macmillan, New York, p Traducción libre del siguiente texto: «Jfthe leadingfirms in a concentrated industry are restricting their output in order to obtain prices above the competitive leve!, their efficiencies must be sufficiently superior to that ojal! actual and potential rivals to offiet the behavior. Were this not so, rivals would be enabled to expand their market shares because ofthe abnormally high prices and would thus deconcentrate the industry. Market rivalry thus automatically weighs the respective influences of efficiency and output restriction and arrive at the firm sizes and industry structure that serve consumers best>>8 766 Alfredo Bullard Las bondades de un sistema electoral en el campo político no se miden por la calidad del Presidente o Congresista elegido, sino porque el elegido fue el preferido por los electores. La transparencia entre lo querido y lo logrado es lo que determina que el organismo electoral cumplió con su cometido. Lo mismo ocurre con el rol del Estado al promover la competencia. Este se cumple no garantizando un resultado (muchos competidores), sino asegurando que lo que se produce es consecuencia de la decisión y deseo de los consumidores en el contexto de ciertas limitaciones económicas existentes. Si los consumidores entregan sus preferencias a pocos competidores, ese resultado debe ser respetado. Y ese rol se asegura permitiendo que no existan barreras de acceso al mercado, sean estas públicas, es decir, creadas por el propio Estado, o privadas, generadas por medio de prácticas ilegales de las empresas. Es en este último aspecto que le corresponde al Estado velar por la existencia de una sana competencia. 5. La paradoja de la libre competencia. De cómo «soñar en el monopolio incentiva la competencia» Como ya se dijo, si bien el monopolio puede tener consecuencias negativas para los consumidores, su prohibición puede generar daños a esos mismos consumidores. El proceso competitivo se alimenta de la aspiración de todo empresario por aumentar su participación en el mercado. El esfuerzo de todo empresario por reducir costos y bajar precios, mejorar la calidad de sus productos o el servicio a los consumidores se orienta precisamente a aumentar la participación que dicha empresa tiene en el mercado. Si se le pregunta a un empresario qué soñó la mañana que se levantó con una sonrisa en los labios, es que soñó que tenía un monopolio. Es ese sueño el que impulsa la actividad económica y el esfuerzo de las empresas por mejorar, por la vía de mejorar a su vez lo que ofrece a sus consumidores. Finalmente, es el deseo de ser más grande el que inspira a las empresas a ponerse al servicio de los consumidores. Si se prohibe a rajatabla el monopolio y se imponen sanciones por crecer, sin analizar las causas del crecimiento empresarial, ese sueño se volverá una pesadilla y el resultado será reducir los incentivos para mejorar la situación de los consumidores. Ese sueño, de no existir barreras al mercado, casi nunca se realizará. La propia competencia {es decir, el deseo de9 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? 767 todos los competidores por alguna vez alcanzar un monopolio) controla esa capacidad. Esa es la paradoja: que exista competencia implica aceptar el riesgo de un monopolio. Lo que entonces nos debe preocupar, antes que el monopolio en sí, son los medios por los cuales se alcanza una mayor participación de mercado, de un lado, y los posibles abusos que, una vez alcanzada una posición dominante en el mercado, puedan cometerse. Por ello, tal como nos recuerda Ross en la siguiente cita, no preocupa tanto el monopolio, sino el carácter indebido del medio por el que se alcanza o defiende: «[... ] el elemento final del intento de monopolización requiere demostrar que el demandado se involucró en una conducta indebida. Dado que la mera tenencia de un monopolio no es ilegal bajo la Sección 2 (de la Sherman Act), el mero intento de alcanzar tal poder no puede ser prohibido. Por el contrario, el demandado debe haberse involucrado en una conducta que, de ser exitosa, pueda ser caracterizada como una adquisición «intencional» de poder monopólico. El demandado que inventa un nuevo producto puede estar intentando asegurar su monopolio mediante innovación, pero dicha conducta obviamente no puede constituir un intento ilegal de monopolización.»3 Esta paradoja es precisamente la base de la evolución que, como veremos, se ha producido en el enfoque que el Derecho da al problema de los monopolios. La competencia no es solo un problema de precios. Tiene que ver con inversión, innovación, calidad y servicios a los competidores. A veces fomentar una mayor competencia de precios reduce los incentivos para innovar o invertir. Es decir, según esa paradoja, precisamente generar más competencia por precios puede reducir la competencia en otros elementos también importantes para los consumidores. 3 Ross, op cit, p. 1 O l. Traducción libre del siguiente texto: «the final element ofattempted monopolization requires a showing that the defendant engaged in misconduct. Because the mere attainment of monopoly power is not illegal under Section 2, the mere attempt to attain such power likewise cannot be prohibited. Rather, the defendant must have engaged in conduct that, if successfol could be characterized as the «willfol» acquisition of monopoly power. A defendant who invents a superior product may attempt to secure a monopoly through its innovation, but such conduct obviously would not constitute illegal attempted monopolization».10 768 Alfredo Bullard Esto explica, por ejemplo, el reconocimiento universal que el Derecho da a las patentes de invención. Esas patentes pueden conceder un monopolio temporal al creador de una invención para explotarla. Ello, sin duda, genera precios más altos para los productos derivados de dicha creación en el tiempo que dura la vigencia de la patente. Pero reconocemos dicho monopolio, porque si no lo respetamos reducimos los incentivos futuros para crear nuevas invenciones. La renta monopólica temporal se acepta ante el riesgo que nunca se desarrolle una invención por falta de incentivos para usar la creatividad humana. Lo mismo ocurre con otros aspectos de la actividad económica. Si una empresa invierte para mejorar su producción y así hacer productos mejores, más baratos y más seguros para los consumidores con el objeto de desplazar a su competencia, y luego se le priva del derecho de crecer, entonces deja de invertir. Y al dejar de invertir perjudica a los consumidores que ya no gozarán de los beneficios de dicha inversión (mejores productos, mejor tecnología, mejores condiciones, etc.). Como bien dice el tratadista peruano Baldo Kresalja: «[... ] no deben confundirse las limitaciones a la competencia que nacen de la competencia misma de las que tienen su origen en una práctica destinada expresamente a ese fin, pues mientras las primeras son la esencia misma del sistema competitivo; las segundas son una perversión del sistema y constituyen el objeto del Derecho antitrust [ ] ))4 Irwing Kaufman, el famoso juez norteamericano que resolvió el caso United States v. Alcoa 5 decía: «[... ] el competidor exitoso, al que se le ha exigido competir, no debe ser castigado si es que gana» 6 4 Baldo Kresalja, <<La reserva de actividades económicas a favor del Estado y el régimen de los monopolios en las Constituciones de 1979 y 1993>>, en : Ius et Véritas No 22, p F. 2d 416 (2d Cir. 1945). 6 Traducción libre del siguiente texto:«[... ] the successfol competitor, having been urged to compete, must not be turned upon he wim».11 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? 769 En la misma línea, Viscusi, Vernon y Harrington señalan que debe diferenciarse la adquisición intencional, mediante estrategias indebidas, de poder de mercado, del caso en que el poder de mercado se logra por crecimiento o desarrollos propios derivados del esfuerzo empresarial, superioridad de sus productos o un simple accidente histórico. 7 Comentando la legislación norteamericana, estos mismos autores señalan: «[... ] dada la existencia de poder monopólico, la segunda parte del análisis de la regla de la razón es determinar cuándo el monopolio fue adquirido y/o mantenido por prácticas que no pueden calificarse como eficiencia superior o accidente histórico. Esto es, un monopolio sobre bienes causado en una mayor eficiencia en producir esos bienes no es una violación a la Sherman Act.» 8 Es que no hay que perder de vista el impacto invisible de prohibir el monopolio. Normalmente solo nos fijamos en la consecuencia ocurrida cuando el monopolio se da y el titular de dicho monopolio abusa del mismo, eleva los precios y limita las opciones de los consumidores, pero perdemos de vista cuánto perdería la sociedad si se redujeran los incentivos para competir mediante la penalización del crecimiento empresarial. Esta paradoja no tiene una solución fácil. Sin embargo a la fecha, el mejor modelo desarrollado legislativamente es el reconocido por la Constitución actual, es decir, no penalizar el monopolio sino la práctica monopólica o restrictiva de la competencia. Un concepto central para entender ello es el de «daño concurrencia!». La posibilidad que la competencia beneficie a los consumidores lleva implícita la posibilidad que la competencia dañe a los competidores. Y la opción por la libre competencia es una opción a favor de los consumidores. La manifestación más clara de ese daño al competidor es la pérdida de participación de una empresa o incluso su eventual salida del mercado. 7 Kip Viscusi, John Vernon y Joseph Harrington, Economics of Regulation and Antitrust, MIT Press, London, 1997, p Ibid, p Traducción libre del siguiente texto: «given the existence ofmonopoly power, the second part ofthe rule ofreason test is to determine whether the monopoly was acquired andlor maintained by practices that cannot qualify as superior efficiency or historical accident. That is, a monopoly o ver widgets beca use ofsuperior efficiency in producing widgets is not in violation ofshermanact».12 770 Alfredo Bullard Pero ese es un daño legítimo. A ese daño se le conoce como daño concurrencial. Se considera como daño concurrencial a todo perjuicio causado a los competidores mediante el uso legítimo de políticas de precios, calidad y condiciones ofrecidas a los consumidores. En términos sencillos es daño concurrencial el que se basa en la elección que los propios consumidores hacen libremente, y que implica desplazar sus preferencias de una opción a otra. Solo cuando ese desplazamiento es producido por actos diferentes a méritos legítimos, el Derecho debe preocuparse por ello. Si la concentración del mercado responde a preferencias de los consumidores entonces es legítima. Ello no quiere decir que solo el crecimiento interno justifica la concentración de mercado. Esta puede provenir de otros canales, como sería el caso de una fusión. En ese supuesto, si bien la concentración inicial puede ser consecuencia de un acto empresarial, si esta genera eficiencias que repercuten en el bienestar de los consumidores y no existen barreras de entrada al mercado, la preferencia de los consumidores por los productos y servicios de la nueva empresa concentrada es una señal de aprobación que el sistema legal debe respetar. Así, la no entrada de otros competidores nuevos debe leerse como el voto de los consumidores a favor de gozar de los beneficios generados por la concentración, salvo que existan prácticas privadas ilegítimas dirigidas a frenar dicha entrada en contra de la ley. Y a ello debe añadirse que no existen incentivos claros para que las empresas se fusionen si no va generar eficiencias que reducen costos y mejoran el funcionamiento del proceso productivo. Si la fusión es ineficiente elevará los costos de producir y con ello perjudicará no solo a los consumidores sino a la propia empresa. Bork se pronuncia en ese sentido, respecto de las eficiencias del crecimiento interno y de las fusiones entre empresas: «[... ] tanto el crecimiento interno como las fusiones horizontales eliminan rivalidad, y lo hacen de una manera más permanente que un acuerdo de cartel. [... ] La razón por la que no declaramos estas eliminaciones de rivalidad per se ilegales es que involucran integración de la actividad productiva y en consecuencia tienen la capacidad de crear eficiencia. Las integraciones contractuales [... ] también son capaces de crear eficiencias. El derecho de la integración contractual y de la13 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? 771 integración de propiedad deben, por tanto ser simétricas. No hay razón para suspender la regla per se en un área y no en la otra.» 9 En un sentido bastante similar Ross y comentando el trabajo de Ronald Coase, Premio Nobel de Economía y de Oliver Williamson, nos dice: «Las implicaciones de la «teoría de la empresa» es que el derecho de la Competencia no debería ser escéptico de que las fusiones, los joint ventures o los contratos entre empresas, y deberían evitar interferir en estas maneras de hacer negocios de manera eficiente.» 10 Así, no debe penalizarse la capacidad de lograr la preferencia de los consumidores, sino las prácticas que distorsionen dichas preferencias o consigan resultados antagónicos con ellas. Ese es el rol del Derecho en este campo. 11 Esa línea explica, como bien dice el tratadista peruano Baldo Kresalja, la perspectiva adoptada por la doctrina moderna del Derecho de la competencia, la que ha desarrollado con un alto nivel de sofisticación el concepto de abuso de posición de dominio en el mercado: «El gran desarrollo que en la doctrina y la legislación modernas tiene el concepto de «abuso de posición de dominio» se basa, entre otras 9 Bork, o p. cit., p 264. Traducción libre del siguiente texto: «both interna/ growth and horizontal merger eliminate rivalry, and they do so more permanento/ than do cartel agreements. Price are fixed and markets allocated within.firms. The reason we do not make these eliminations of rivalry illegal per seis that they involve integration ofproductive activities and therefore have the capacity to crea te efficiency. Contract integrations (including those integrations involving price-fixing and market- division agreements) are also capable ofproducing efficiency. The law ofcontract integration and ofownership integration should, therefore, be made symmetrical There is no justi.fication for suspending the per se rule in one area and not the othm> 10 Stephen Ross, Principies of Antitrust Law, The Foundation Press, New York, 1993, p. 4. Traducción libre del siguiente texto:«thus, the implications ofthe «theory ofthe.firm» is that antitrust law should not be skeptical ofmergers, joint ventures, or contract agreements among.firms, and should be wary interfering with these ways of efficiento/ doing business.>> 11 Esto explica porqué no es recomendable el control de fusiones en una economía pequeña. El mercado suele tener mecanismos más efectivos para discriminar las fusiones dañinas de aquellas que no lo son. En cambio la regulación de fusiones eleva los costos de transacción del reordenamiento empresarial, reduce los incentivos a la inversión y conduce a que las empresas soporten costos que, finalmente son pagados por los consumidores.14 772 Alfredo Bullard razones, en la creencia que ya no es pertinente condenar a los monopolios u oligopolios por sí mismos, sino las prácticas abusivas al amparo de una posición de dominio.» 12 Esta perspectiva explica posiciones como la del español José Eugenio Soriano, quien indica: «[... ] la libre competencia es una técnica de lucha contra el abuso de los monopolios. Al menos contra los monopolios no conseguidos en justa competencia, a los cuales hay que vigilar estrechamente precisamente para que no abusen frente al ciudadano y frente a potenciales competidores.» 13 Y es que no puede cuestionarse el monopolio en sí mismo, pues como estableció en el sistema comunitario europeo, al resolver el célebre caso Michelin: «Declarar que una empresa tiene una posición dominante no es por sí mismo un reproche sino simplemente significa que, sin tener en cuenta las razones por las que tiene posición dominante, la empresa de que se trata tiene una responsabilidad especial de no permitir que su conducta impida una competencia genuina y no falseada en el mercado común.» El modelo constitucional de 1979 vs. el modelo constitucional de 1993: Prohibición de monopolio vs. prohibición de prácticas A la luz de los conceptos señalados en los puntos anteriores uno puede entender la notoria diferencia existente entre la Constitución de 1979 y la Constitución de Casi podríamos decir que la evolución del Derecho de la Competencia en sus más de cien años de existencia está resumi- 12 Baldo Kresalja, <<La reserva de actividades económicas a favor del Estado y el régimen de los monopolios en las constituciones de 1979 y 1993>>, en: lus Et ~ritas No 22, p José Soriano García, Derecho Público de la Competencia, Madrid, 1998, p Asunto 322/81 Michelin c. Comisión (1983). Rep15 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? 773 da en la variación de catorce años entre el texto de 1979 y el texto de La legislación de libre competencia fue denominada en sus orígenes (y aún conserva la «chapa») de «legislación antimonopolios». Es importante notar dos elementos de esta terminología. La primera es que denota una posición antagónica contra la existencia de los monopolios en sí mismos. Así, según esa terminología la legislación combate el monopolio. El segundo aspecto relevante es que el término «antimonopolio» es una mala traducción del inglés. Como sabrá el lector, a esta legislación se le conoce en el sistema anglosajón como el Derecho <<antitrust». Pero antitrust no quiere decir antimonopolios. La palabra «trust>> alude acuerdos entre empresas y denota que con la promulgación de la Sherman Act en los Estados Unidos.. a finales del siglo XIX lo que estaba en la mente de quienes bautizaron esta rama del Derecho eran principalmente los carteles de precios. Si bien la norma también hacía referencia a prácticas de monopolización y abuso de poder de mercado, quienes bautizaron a la nueva rama pensaron antes en los acuerdos anticompetitivos, principalmente aquellos en los que un grupo de competidores se ponen de acuerdo para fijar precios o distribuirse mercados y así restringir la competencia entre ellos. La palabra «antimonopolios» con la cual llega a nuestra legislación, además de una mala traducción, denota que el problema es combatir el monopolio en sí mismo, y no la práctica que restringe o afecta la competencia. Esto contribuyó por años a pensar que el problema era el monopolio en sí mismo y no las prácticas que distorsionan la competencia. La evolución poco a poco fue mostrando los inconvenientes de considerar al monopolio como el enemigo, para que la legislación, y sobre todo los encargados de aplicarla, fueran comprendiendo que su rol, antes que destruir monopolios, era promover competencia. Así, esta rama fue, poco a poco, siendo rebautizada, para llamarse «políticas de ccompetencia», «llegislación de llibre ccompetencia», «legislación de ppromoción de la ccompetencia» u otros nombres similares. Hoy casi ninguna legislación -al menos de las modernas- se autodenomina a sí misma como «legislación antimonopolios»; por lo general, usan un nombre más orientado a la promoción del proceso competitivo. Ello implica no solo un cambio de nombre, sino de perspectiva. La labor de la legislación, antes que destructiva, es constructiva. Antes que perseguir un resultado (que no haya monopolios), persigue que se den las condiciones para que la competencia funcione.16 774 Alfredo Bullard Como se dijo, este proceso evolutivo de un siglo, que tiene por justificación los fundamentos desarrollados en los puntos anteriores de este trabajo, se vio reflejado en catorce años de historia de nuestro texto constitucional. Así, recordemos nuevamente el texto del artículo 133 de la Constitución de 1979: «Artículo Están prohibidos los monopolios, oligopolios, acaparamientos, prácticas y acuerdos restrictivos en la actividad industrial y mercantil. La ley asegura la normal actividad del mercado y establece las sanciones correspondientes». Esta norma siguió la tradición de todas las constituciones peruanas del siglo XX, que con textos bastante similares, prohibieron el monopolio. Si bien la norma también hace mención a prácticas y acuerdos restrictivos, prohíbe a rajatabla el monopolio. Pero además el texto constitucional de 1979 no menciona ni una vez el término «competencia» o «libre competencia» salvo para referirse al sentido de «competencia», como facultad o capacidad de decisión de una autoridad pública. Esta omisión tiene además un sesgo ideológico claro. Note el lector que en el propio artículo 133 se escabulle el uso del término «libre competencia» para tener una redacción forzada y poco precisa al referirse a «prácticas y acuerdos restrictivos de la actividad mercantil». Allí la Constitución de 1979 perdió perspectiva. Lo que beneficia a los consumidores y a la economía en general no es que no haya monopolios, sino que haya competencia. Pero la palabra «competencia» brilla por su ausencia en el texto constitucional. De hecho la Constitución de 1979 era «antimonopólica». La situación cambia radicalmente con el texto constitucional de 1993, casi como si hubieran pasado cien años entre un texto y el otro. El artículo 61 de la Constitución establece: «Artículo 61.- El Estado facilita y vigila la libre competencia. Combate toda práctica que la limite y el abuso de posiciones dominantes o monopolios. Ninguna ley ni concertación puede autorizar ni establecer monopolios.»17 La prohibición imposible. C6mo tratar a los monopolios en la Constitución? 775 Varios puntos son destacables. El primero es que no hay prohibición del monopolio, sino la asignación de una obligación del Estado de facilitar y vigilar la libre competencia (ya usa ese término evadido en el texto de 1979). Así, su labor principal es promover la competencia antes que perseguir monopolios. En segundo lugar, el modelo constitucional de 1993 señala que lo que se combate es la práctica que limitae la competencia {es decir, que pueda crear un monopolio o un efecto análogo al mismo, como un cartel entre competidores por ejemplo) o el abuso de posiciones monopólicas o dominantes en el mercado. Ae descarta la eliminación del monopolio y se centra el tema en las conductas que fomentan la concentración de mercado por medios ilegítimos o el abuso del poder que confiere un monopolio. En tercer lugar.. prohíbe el monopolio legal como única forma de monopolio vedada por la Constitución 15 Si bien esta última parte recoge un texto algo confuso, por las referencias a concertaciones que crean monopolios, cuando las concertaciones no tienen que hacer con acumular poder de mercado en un monopolio, sino limitar la competencia para que varios, mediante un acuerdo, se beneficien de cargar precios más altos. Sin perjuicio que el texto es perfectible, la superioridad en técnica legal y en comprensión del fenómeno económico respecto del texto de es notoria. Y retroceder a un texto similar al anterior sería no solo inadecuado, sino ilusorio porque no podría ser puesto en vigencia. Así, como bien señala Kresalja: «En las normas constitucionales peruanas del siglo XX, el régimen de los monopolios ha evolucionado, pasando de una prohibición contra los monopolios privados a su aceptación tácita. Se reconoce así que la concentración de poder económico en manos privadas no es siempre algo negativo o sancionable, siendo lo propio vigilar que ello no termine perjudicando a los consumidores, más aún cuando el éxito empresarial, en algunos casos, puede responder al reconocí- 15 En realidad existe otro supuesto prohibido, en el segundo párrafo del artículo 61, referido al monopolio de los medios de comunicación, pero ello, más que por razones de competencia pura, se centra en una regla que garantice el ejercicio plural de la libertad de expresión.18 776 Alfredo Bullard miento que los propios consumidores otorgan a las empresas que mejor atienden sus necesidades.» Los modelos constitucionales y las legislaciones de libre competencia comparados El análisis de los textos constitucionales que regulan el tema de las políticas de competencia, nos conduce a la conclusión que existen modelos que establecen una prohibición del monopolio, mientras otros solo se refieren a la prohibición de las prácticas monopólicas. Sin embargo, en los países que han prohibido expresamente en sus constituciones el monopolio, las leyes y la jurisprudencia que han desarrollado dichos preceptos constitucionales han restringido el alcance de la prohibición, quizás simplemente como un reconocimiento al hecho de que se trata prohibir lo que es imposible prohibir. Conviene hacer una breve referencia a los dos modelos de legislación de competencia más importantes del mundo: el sistema norteamericano, que regula estos temas en la llamada Sherman Act, dictada a finales del siglo XIX, y el sistema europeo que regula este tema en los artículos 85 y 86 del Tratado de Roma. Ninguno de estos sistemas ha prohibido a rajatabla el monopolio, sino las prácticas abusivas. Los órganos que han aplicado estas regulaciones se han mantenido precisamente en esa línea. En el caso de la Sherman Act, la Sección 1 se refiere a los acuerdos de precios o restrictivos de la competencia. La Sección 2 se refiere a los casos de monopolización. Dicha norma no cuestiona la existencia del monopolio, sino solo las prácticas indebidas que tienen por objeto monopolizar un mercado. 17 Por su parte, el Tratado de Roma -virtualmente la Constitución de la Unión Europea- tampoco prohíbe el monopolio, sino la práctica monopólica. Con una estructura similar a la Sherman Act, regula en su 16 Baldo Kresalja, «La reserva de actividades económicas a favor del Estado y el régimen de los monopolios en las constituciones de 1979 y 1993>>, en: Ius Et Veritas N 22, p <<5ection 2. Every person who shall monopolize or attempt to monopolize, or combine or conspire with any other person or persons, to monopolize any part of the trade or commerce among severa! States, or with foreign nations, shall be deemed guilty ofa felony {.. ]».19 La prohibición imposible. Cómo tratar a los monopolios en la Constitución? 777 artículo 85 los acuerdos entre competidores, y en el 86 el tema del abuso de posición de dominio en el mercado. Este último artículo, más pertinente al tema del monopolio, tampoco lo prohíbe, y solo sanciona el aprovechamiento indebido de una posición de dominio. la Entre las Constituciones que prohíben expresamente el monopolio se encuentran la de Bolivia 19 -, aunque con un lenguaje ambiguo que permite interpretar que no es una prohibición absoluta- Costa Rica, 20 Guatemala, 21 México, 22 Panamá, 23 Paraguay, 24 República Dominicana, 25 Venezuela, 26 entre otros. 18 Artículo 86.-Será incompatible con el mercado común y quedará prohibida, en la medida en que pueda afectar al comercio entre los Estados miembros, la explotación abusiva. por parte de una o más empresas. de una posición dominante en el mercado común o en una parte sustancial del mismo. [... ]» 19 Articulo No se permitirá la acumulación privada de poder económico en grado tal que ponga en peligro la independencia económica del Estado. N o se reconoce ning.una forma de monopolio privado. Las concesiones de servicios públicos, cuando excepcionalmente se hagan, no podrán ser otorgadas por un período mayor de cuarenta años. 20 Artículo 46.- Son prohibidos los monopolios de carácter particular. y cualquier acto, aunque fuere originado en una ley, que amenace o restrinja la libertad de comercio, agricultura e industria. Es de interés público la acción del Estado encaminada a impedir toda práctica o tendencia monopolizadora. Las empresas constituidas en monopolios de hecho deben ser sometidas a una legislación especial. Para establecer nuevos monopolios en favor del Estado o de las Municipalidades se requerirá la aprobación de dos tercios de la totalidad de los miembros de la Asamblea Legislativa. 21 Artículo Prohibición de monopolios. Se prohiben los monopolios y privile ~- El Estado limitará el funcionamiento de las empresas que absorban o tiendan a absorber, en perjuicio de la economía nacional, la producción en uno o más ramos industriales o de una misma actividad comercial o agropecuaria. Las leyes determinarán lo relativo a esta materia. El Estado protegerá la economía de mercado e impedirá las asociaciones que tiendan a restringir la libertad del mercado o a perjudicar a los consumidores. 22 Artículo 28.- En los Estados Unidos Mexicanos quedan prohibidos los monopo ~ las prácticas monopólicas, los estancos y las exenciones de impuestos en los términos y condiciones que fijan las leyes. El mismo tratamiento se dará a las prohibiciones a titulo de protección a la industria. 23 Artículo No habrá monopolios particulares. 24 Artículo De la Libertad de Concurrencia. Se garantiza la competencia en el mercado. No serán permitidas la creación de monopolios y el alza o la baja artificiales de20 778 Alfredo Bullard Sin embargo la declaración Constitucional no opera en la práctica. Basta revisar las legislaciones de competencia de los países que tienen estas normas constitucionales para descubrir que las mismas no contienen propiamente prohibiciones a los monopolios. En la mayoría de casos como en Panamá, Venezuela o México, las legislaciones solo prohíben las conductas abusivas y eventualmente incluyen algún sistema de control de fusiones. Pero nada más. Así, la propia realidad ha forzado a dar una interpretación restrictiva a las normas constitucionales. Lo que suele ocurrir es que estas legislaciones han interpretado la prohibición a los monopolios como proscripción de la posibilidad de que el Estado conceda monopolios a particulares. En otras palabras, se ha interpretado que la proscripción no se aplica de manera general a todo monopolio, sino básicamente al monopolio legal. A través de esta línea precios que traben la libre concurrencia. La usura y el comercio no autorizado de artículos nocivos serán sancionados por la Ley Penal. 25 Artículo 8.- Se reconoce como finalidad principal del Estado la protección efectiva de los derechos de la persona humana y el mantenimiento de los medios que le permitan perfeccionarse progresivamente dentro de un orden de libertad individual y de justicia social, compatible con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos. Para garantizar la realización de esos fines se fijan las siguientes normas_u: 12. La libertad de empresa, comercio e industria. Solo podrán establecerse monopolios en provecho del Estado o de instituciones estatales. La creación y organización de esos monopolios se harán por ley. 26 Artículo N o se permitirán monopolios. Se declaran contrarios a los principios fundamentales de esta Constitución cualquier acto, actividad, conducta o acuerdo de los y las particulares que tengan por objeto el establecimiento de un monopolio o que conduzcan, por sus efectos reales e independientemente de la voluntad de aquellos o aquellas, a su existencia, cualquiera que fuere la forma que adoptare en la realidad. También es contraria a dichos principios el abuso de la posición de dominio que un particular, un conjunto de ellos o ellas o una empresa o conjunto de empresas, adquiera o haya adquirido en un determinado mercado de bienes o de servicios, con independencia de la causa determinante de tal posición de dominio, así como cuando se trate de una demanda concentrada. En todos los casos antes indicados, el Estado adoptará las medidas que fueren necesarias para evitar los efectos nocivos y restrictivos del monopolio, del abuso de la posición de dominio y de las demandas concentradas, teniendo como finalidad la protección del público consumidor, los productores y productoras y el aseguramiento de condiciones efectivas de competencia en la economía. Cuando se trate de explotación de recursos naturales propiedad de la nación o de la prestación de servicios de naturaleza pública con exclusividad o sin ella, el Estado podrá otorgar concesiones por tiempo determinado, asegurando siempre la existencia de contraprestaciones o contrapartidas adecuadas al interés público. Mostrar más
LA EVALUACIÓN DE LAS CONDUCTAS ANTICOMPETITIVAS BAJO LA REGLA PER SE O LA REGLA DE LA RAZÓN IVO GAGLIUFFI PIERCECHI Resumen El presente artículo efectúa un análisis de la aplicación de las denominadas Más detalles Lima, 16 de marzo de 2011 I. ANTECEDENTES
Sala de Defensa de la CompetenciaNº 1 PROCEDENCIA : COMISIÓN DE DEFENSA DE LA LIBRE COMPETENCIA DENUNCIANTES : ASOCIACIÓN DE GANADEROS LECHEROS DEL PERÚ FONDO DE FOMENTO PARA LA GANADERÍA LECHERA DE LA Más detalles LA REGLA DE LA RAZÓN Y CONDUCTAS PER SE ILEGALES EN EL DERECHO DE LA
LA REGLA DE LA RAZÓN Y CONDUCTAS PER SE ILEGALES EN EL DERECHO DE LA COMPETENCIA ECUATORIANO: REFLEXIONES PARA LA APLICACIÓN DE LA LEY DE REGULACIÓN Y CONTROL DE PODER DE MERCADO Oscar Ghersi Rassi Abogado Más detalles GUÍA PARA EL ANÁLISIS DE OPERACIONES DE CONCENTRACIÓN HORIZONTALES
GUÍA PARA EL ANÁLISIS DE OPERACIONES DE CONCENTRACIÓN HORIZONTALES OCTUBRE 2012 www.fne.gob.cl PRESENTACIÓN La presentación y difusión de este documento representa un esfuerzo de la Fiscalía Nacional Económica Más detalles MBA. MBA. Master en Administración de Empresas MÓDULO I PARTE 1. TOMO 1: ENTORNO. Eduardo Pérez Gorostegui
MBA MBA. Master en Administración de Empresas MÓDULO I PARTE 1. TOMO 1: ENTORNO Eduardo Pérez Gorostegui MBA-UNED 2 INDICE 1. LA NATURALEZA DE LA EMPRESA 1.1. INTRODUCCIÓN 1.2. LA EMPRESA COMO ORGANIZACIÓN Más detalles GARANTÍAS LEGALES EN LA LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDEOR: elementos para un análisis económico
GARANTÍAS LEGALES EN LA LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDEOR: elementos para un análisis económico Hugo Acciarri (Departamento de Derecho, UNSur) Andrea Barbero (Departamento de Economía, UNSur) Andrea Castellano Más detalles Valor público: una reflexión institucional
Valor público: una reflexión institucional Documento de trabajo Elaborado por el Centro para el Desarrollo Democrático Agosto, 2012 Introducción El cambio es lo único permanente en las organizaciones de Más detalles La Sociedad por Acciones Simplificada. Por: Carlos Alberto Velásquez Restrepo
La Sociedad por Acciones Simplificada Por: Carlos Alberto Velásquez Restrepo Creada mediante la Ley 1258 del 5 de diciembre de 2008, la sociedad por acciones simplificada y no sociedad anónima simplificada Más detalles Las Fallas de Chile: Qué Falta para ser Desarrollados?
ÁLVARO BARDÓN M. HARALD BEYER HERNÁN BÜCHI B. ÁLVARO FISCHER MARIO MARCEL Las Fallas de Chile: Qué Falta para ser Desarrollados? JORGE MARSHALL SERGIO MELNICK CARLOS PEÑA G. EUGENIO TIRONI PRESENTACIÓN Más detalles LA COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCANCÍAS LA MODALIDAD FOB
LA COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCANCÍAS LA MODALIDAD FOB (Tesis doctoral) Dirigida por el Profesor Ignacio Arroyo Martínez DANIEL BOYERAS SCHUMANN Licenciado en Derecho UAB LA COMPRAVENTA INTERNACIONAL Más detalles Economía para todos. Carlos Massad. Programa Economía para la Mayoría
Economía para todos Carlos Massad Programa Economía para la Mayoría Economía para todos Carlos Massad Publicación encargada por el Banco Central de Chile Este libro tiene como objetivo la difusión; por Más detalles CAPITULO 3. FORMULACIÓN DE LA ESTRATEGIA. 3.1. Introducción
CAPITULO 3. FORMULACIÓN DE LA ESTRATEGIA 3.1. Introducción La formulación de la estrategia se refiere a las diferentes opciones o alternativas estratégicas de que se disponen en base a dar respuesta a Más detalles Los Instrumentos de Responsabilidad Social Empresarial en las Relaciones Económicas Internacionales
Los Instrumentos de Responsabilidad Social Empresarial en las Relaciones Económicas Internacionales En la agenda económica multilateral, así como en las agendas nacionales de muchos países, se ha instalado Más detalles UNA NUEVA VISIÓN DEL CUADRO DE MANDO INTEGRAL PARA EL SECTOR PÚBLICO
UNA NUEVA VISIÓN DEL CUADRO DE MANDO INTEGRAL PARA EL SECTOR PÚBLICO João Batista Barros da Silva Filho Ricardo Rodríguez González Universidad de Valladolid RESUMEN El Cuadro de Mando Integral, una herramienta Más detalles PALABRAS CLAVES: BUEN GOBIERNO / EQUIDAD / PARTICIPACIÓN CIUDADANA / DERECHOS HUMANOS / ESTADO / CIUDADANÍA
a artículos José Alberto Bonifacio** La función pública en el buen gobierno* ABORDA EL TEMA MANIFESTANDO QUE EL BUEN GOBIERNO BUSCA EL INTERÉS GENERAL, LA EQUIDAD, LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA, RESPETA LOS Más detalles Historia de los derechos fundamentales:
Resumen Los derechos fundamentales son todos aquellos derechos de los cuales es titular el hombre por el mero hecho de serlo, es decir que le pertenecen al ser humano sin distinción de raza, condición, Más detalles HACIA UNA NUEVA INTERPRETACIÓN DEL DESPIDO SIN JUSTA CAUSA
HACIA UNA NUEVA INTERPRETACIÓN DEL DESPIDO SIN JUSTA CAUSA ANDRÉS MAURICIO CASTILLO LOZANO CARLOS GUILLERMO VILA TORRES PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS BOGOTA D.C. 2002 Más detalles UNIVERSIDAD NACIONAL DE ASUNCIÓN
UNIVERSIDAD NACIONAL DE ASUNCIÓN FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS SEMINARIO DE PREPARACIÓN DE TESIS CALIFICADORAS DE RIESGO EN PARAGUAY: CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE SU INEXISTENCIA (PERIODO 1993-2007) MARCELO Más detalles Manual de Normas de Control Interno 2008. Honduras, C.A.
MANUAL DE NORMAS DE CONTROL INTERNO Honduras, C.A. 1 MANUAL DE NORMAS DE CONTROL INTERNO CERTIFICACIÓN ACUERDO ADMINISTRATIVO Nº. 027/2003 El Tribunal Superior de Cuentas CONSIDERANDO: Que el mejoramiento Más detalles Introducción a la Gestión Empresarial
L I B R O I Introducción a la Gestión Empresarial Pedro Rubio Domínguez INSTITUTO EUROPEO DE GESTIÓN EMPRESARIAL ISBN-10: 84-689-7602-4 Nº REGISTRO 06/21440 INSTITUTO EUROPEO DE GESTION EMPRESARIAL 1 Presentación Más detalles REGULACION DE PRECIOS DE TRANSFERENCIA Y VALOR ADUANERO EN EL MERCADO COMUN DEL SUR
REGULACION DE PRECIOS DE TRANSFERENCIA Y VALOR ADUANERO EN EL MERCADO COMUN DEL SUR Autores: Aidé Pulgar León y José Luis González Galarza. Adscripción: Universidad Simón Bolívar, Valle de Sartenejas, Más detalles INFORME DEL GRUPO ESPECIAL DE TRABAJO SOBRE BUEN GOBIERNO DE LAS SOCIEDADES COTIZADAS
INFORME DEL GRUPO ESPECIAL DE TRABAJO SOBRE BUEN GOBIERNO DE LAS SOCIEDADES COTIZADAS 19 de mayo de 2006 1 ÍNDICE Introducción 3 ANEXO I - Código Unificado de Buen Gobierno I. Principios Básicos 7 II. Más detalles Guía sobre Contratación Pública y Competencia
Guía sobre Contratación Pública y Competencia Índice Presentación 01 1. Introducción 03 A quién va dirigida esta Guía? 04 Cuál es el objetivo de la Guía? 04 Por qué es importante tener en cuenta la competencia Más detalles FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS
UNIVERSIDAD ABIERTA INTERAMERICANA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Trabajo Final para obtener el título de Abogado EL ACUERDO PREVENTIVO Y LOS ACREEDORES (Argentina 1995-2004) TUTOR: Dr. Daniel Agostino Más detalles Curso 2012-2013. Analisis económico y financiero de Santalucia Seguros y sus competidores.
Curso 2012-2013 Analisis económico y financiero de Santalucia Seguros y sus competidores. Economic and financial analysis of "Santalucia Seguros" and its competitors. Realizado por: Dª María Rosa Saludes Más detalles ESTUDIO SOCIOECONÓMICO SOBRE LA ACTIVIDAD DE LA BANCA-SEGUROS Y SU INCIDENCIA EN EL REPARTO DEL MERCADO
ESTUDIO SOCIOECONÓMICO SOBRE LA ACTIVIDAD DE LA BANCA-SEGUROS Y SU INCIDENCIA EN EL REPARTO DEL MERCADO Estudio elaborado para el Consejo General de Mediadores de Seguros bajo la dirección técnico jurídica Más detalles ESCUELA POLITÉCNICA DEL EJÉRCITO SEDE LATACUNGA FACULTAD DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS TEMA: Viviana Alexandra Bonilla Nieto
ESCUELA POLITÉCNICA DEL EJÉRCITO SEDE LATACUNGA FACULTAD DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS PROYECTO DE GRADUACIÓN PREVIO A LA OBTENCIÓN DEL TÍTULO DE INGENIERO EN FINANZAS, CONTADOR PÚBLICO - AUDITOR TEMA: EL Más detalles DOS REFLEXIONES AL HILO DE LA NUEVA NORMATIVA DE OPAS: LIMITACIÓN DE LA ACTUACIÓN DEL OFERENTE; OPAS, DUE DILIGENCE E IGUALDAD INFORMATIVA
66 Actualidad Jurídica Uría Menéndez / 18-2007 DOS REFLEXIONES AL HILO DE LA NUEVA NORMATIVA DE OPAS: LIMITACIÓN DE LA ACTUACIÓN DEL OFERENTE; OPAS, DUE DILIGENCE E IGUALDAD INFORMATIVA CARLOS PAREDES Más detalles DuocUC - Vicerrectoría Académica Dirección de Formación General PROGRAMA DE FORMACIÓN GENERAL. Manual de Ética. para el Diseño
Manual de Ética para el Diseño Prof. María Gabriela Huidobro S. Viña del Mar 2005 1 INTRODUCCIÓN DuocUC tiene por misión formar personas en el área técnico-profesional con una sólida base ética, capaces Más detalles Las normas son importantes porque ellas están alrededor de los negocios, no de la tecnología. Jim Converse, Kod

References: artículo 133
 artículo 133
 artículo 133
 artículo 133
 artículo 61
 artículo 61
 artículo 85
 Artículo 86
 Artículo 46
 Artículo 28
 Artículo 8