Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/37177
Timestamp: 2019-12-12 12:45:32+00:00

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Gaceta: LXII/1PPO-24/37177
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN Y ADICIONAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY DE VIVIENDA
QUE REFORMA Y ADICIONA DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY DE VIVIENDA, A CARGO DE LA SENADORA ANGÉLICA ARAUJO LARA.
La suscrita, Senadora Angélica Araujo Lara, integrante de la LXII Legislatura del H. Congreso de la Unión, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, y con fundamento en el artículo 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y de los artículos 164 numerales 1 y 3, 169 numerales 1 y 4, 172 numerales 1 y 2 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de la Asamblea la siguiente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 2; SE ADICIONAN LAS FRACCIONES XVII Y XVIII AL ARTÍCULO 8; SE REFORMA EL ARTÍCULO 17, APARTADO A, FRACCIÓN II Y APARTADO B, FRACCIÓN II; SE REFORMAN LAS FRACCIONES IV Y V Y ADICIONA LA FRACCIÓN XXIII AL ARTÍCULO 19, LAS FRACCIONES VII Y VIII Y EL ÚLTIMO PÁRRAFO AL ARTÍCULO 22, ASÍ COMO EL ARTÍCULO 33 EN SU ÚLTIMO PÁRRAFO Y EL ARTÍCULO 74 DE LA LEY DE VIVIENDA, de conformidad con la siguiente:
En los últimos decenios del siglo XX, la dinámica del comercio, la industria y la actividad económica capitalista, han puesto en aumento los riesgos que afectan a las ciudades y sus modos de vida y formas urbanas. La población ha crecido rápidamente y cada vez son más las demandas de servicios que deben ser atendidas. Hoy se requiere una respuesta que conjugue la transferencia y reproducción de formas y objetos propuestos por países más industrializados, pero valorando la elaboración de las formas y objetos locales, que nos identifican como mexicanos.[1]
En el crecimiento de las ciudades se observa nuestra cultura, forma de vida y la problemática que nos aqueja. La falta de vivienda digna es un flagelo que ataca a nuestra sociedad, no permitiendo el desarrollo de las familias; afectando o poniendo en riesgo su salud. Es importante que entendamos lo que la falta de vivienda digna puede ocasionar en las personas; los mexicanos más desprotegidos se encuentran en situación de franca vulnerabilidad, viviendo en hacinamiento o en viviendas con piso de tierra exponiéndose a diversas enfermedades, ya que en el caso de las personas que por su condición de pobreza no pueden acceder a un crédito, se les orilla a la autoconstrucción en zonas alejadas y de alto riesgo.
Desde mi formación, identifico la falta de vivienda digna como causa de la delincuencia, el establecimiento en asentamientos ilegales, la falta de planeación urbana, contaminación y afectación de la calidad de vida, pero igualmente es ahí donde se encuentra la oportunidad para promover el desarrollo económico y social del país, al tener un efecto multiplicador en empleos y cantidad de bienes y servicios provenientes de aproximadamente 37 ramas industriales.
Es un hecho que bienestar y vivienda se encuentran íntimamente ligados; es posible advertirlo en la evaluación de las acciones de piso firme realizadas en el estado de Coahuila y elaborado por académicos de la Universidad de Berkley, en el que se identifican efectos como la reducción en un 78% de enfermedades por parásitos, 49% en diarreas, 81% en anemia y de 36 a 96% en desarrollo cognitivo (se midieron habilidades de comunicación y lenguaje). Asimismo, mejora el bienestar de los adultos a través de un aumento en satisfacción con su vivienda y menores tasas de depresión y estrés. [2]
Enrique Ortiz identifica distintos impactos que se desarrollan a partir de los procesos organizados de producción de vivienda: fortalecimiento organizativo, incidencia en la lucha democrática, en políticas públicas, en la gestión ambiental y de espacios públicos, fortalecimiento de la economía popular, solidaridad y apoyo a otras iniciativas sociales, fortalecimiento del poder local y gestión o planeación participativa. De igual forma, identifica otros elementos que se pueden impulsar a partir de estos procesos de organización social: acciones de convivencia cultural y deportiva, apoyo a grupos especiales, mejoramiento ambiental, participación de la mujer, acciones de capacitación, de generación de ingreso, de apoyo al consumo, de salud y seguridad.[3]
En este sentido, mi compromiso incluye el diseño de una nueva sociedad, donde se priorice la vivienda como el principal elemento de desarrollo en la vida del hombre, procurando la conservación y desarrollo del medio ambiente en concordancia con los avances tecnológicos y los fundamentos de la vida económica y social de cada uno de los mexicanos.
Como hemos dicho, la población mexicana va en aumento,[4] lo cual indica que en breve se requerirá un incremento proporcional en bienes y servicios públicos, es entonces tiempo de prevenir para el futuro, es tiempo de valorar elementos como la cultura de cada grupo a fin de no alterar los espacios y la identidad del lugar.
Se estima que dentro del periodo de 2005-2030, los 24.8 millones de hogares existentes se agreguen alrededor de 16 millones que plantearán necesidades de vivienda, con lo que el número de hogares llegará a casi el doble de los registrados en el año 2000. Su ritmo promedio de incorporación oscilará alrededor de los 650 mil por año.
Para el periodo 2006-2012 se requerirán 5.5 millones de viviendas nuevas para atender la formación de nuevas familias y otros 3 millones de mejoramientos para la conservación del parque habitacional existente, lo que significa pasar de una producción anual de 750 mil viviendas en el 2007 a 841 mil para el año 2012, además de los mejoramientos existentes.[5]
En principio, esta propuesta se basa en el marco jurídico que proporciona el párrafo quinto del articulo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley de Vivienda publicada en el Diario Oficial de la Federación el 26 de junio de 2006 y el Programa Nacional de Vivienda 2007-2012, pero se puso especial énfasis en las necesidades reales que convergen en el contexto actual del país.
Nuestra propuesta, contempla redefinir el concepto de vivienda incorporando elementos de: funcionalidad y los niveles superiores de calidad, estableciendo criterios de sostenibilidad ambiental y de ecoeficiencia en el proceso de edificación, así como la incorporación de características de la vivienda donde se contemplen espacios adecuados para salvaguardar la intimidad y comodidad personal, y la cultura como parámetro para el diseño de las ciudades. Se plantea fomentar la autoconstrucción, estableciendo que las entidades federativas y los municipios reduzcan requisitos e incluso el pago de impuestos, lo que permitirá garantizar a todas las personas el ejercicio del derecho a una vivienda digna.
Asimismo, se pretende reformar la Ley de Vivienda para incorporar al contenido del Programa Nacional de Vivienda líneas de acción y estrategias para los jóvenes.
Se toma en cuenta que en la labor que esta ley encomienda a las entidades federativas y a los municipios, se priorice con atención preferente los programas de vivienda de las personas con discapacidad y con respeto absoluto a las comunidades y pueblos indígenas, escucharlos y tomar en cuenta sus características que le son propias.
Se fortalece la Comisión Nacional de Vivienda, dotándole de nuevas atribuciones que debido a la concepción del país como una federación, deviene en obligaciones de apoyo a las instituciones de vivienda de las entidades federativas, a fin de procurar la organización y armonización de los planes y programas de vivienda federal, estatal y municipales procurando que todos los mexicanos en igualdad de condiciones disfruten de este derecho fundamental. Asimismo, se propone que se realicen periódicamente los diagnósticos que resulten necesarios para evaluar la demanda de vivienda de la población que carece de prestaciones sociales a fin de dirigir primordialmente a éstos las políticas públicas.
En cuanto a su Junta de Gobierno, se incorpora a un representante por cada uno de los estados de la república y uno por el Distrito Federal, preferentemente quien presida los Institutos de la Vivienda, así como a un coordinador de cada uno de los municipios de la república que tengan una población superior a 500 mil habitantes, procurando la presencia municipal.
Considerando de primer orden la participación de la sociedad civil organizada, se posibilita su incorporación a través de invitaciones para asistir a sus sesiones, con voz pero sin voto, conforme lo acuerde la propia Junta de Gobierno y de conformidad con el tema.
Se sigue el mismo esquema en cuanto a la comisión intersecretarial, que por su naturaleza; la incorporación de las entidades federativas se propone a través de los encargados de las instituciones de vivienda de las entidades federativas, de acuerdo con los temas de que se trate.
Para finalizar, en las acciones de vivienda que se realicen en las entidades federativas y municipios, se propone que se valoren igualmente los elementos de la cultura y los recursos naturales de cada lugar.
Por lo anteriormente expuesto y fundamentado, someto a consideración de ésta honorable asamblea, la siguiente iniciativa de ley con proyecto de
Artículo Único. Se reforma el artículo 2; se adicionan las fracciones XVII y XVIII al artículo 8; se reforma el artículo 17, Apartado A, fracción II y Apartado B, fracción II; se reforman las fracciones IV y V y adiciona la fracción XXIII al artículo 19, las fracciones VII y VIII y el último párrafo al artículo 22, así como el artículo 33 en su último párrafo y el artículo 74 de la Ley de Vivienda, para quedar como sigue:
Artículo 2. Se considerará vivienda digna y decorosa la que cumpla con las disposiciones jurídicas aplicables en materia de asentamientos humanos y construcción, habitabilidad, salubridad, funcionabilidad, cuente con los servicios básicos y espacios adecuados, brinde a sus ocupantes seguridad jurídica en cuanto a su propiedad o legítima posesión, y contemple criterios de sostenibilidad ambiental y de ecoeficiencia en el proceso de edificación, así como para la prevención de desastres y la protección física de sus ocupantes ante los elementos naturales potencialmente agresivos.
XVII. Las estrategias y líneas de acción para el financiamiento y créditos de vivienda para las y los jóvenes;
XVIII. Estímulos a constructores que privilegien la generación de empleos, promoviendo a su favor la reducción de trámites e impuestos;
XIX. Los requerimientos mínimos que deban ser materia de coordinación con entidades federativas y municipios para la regulación de las construcciones para asegurar calidad, seguridad y habitabilidad de la vivienda, y
II. Instrumentar mecanismos indicativos de las tendencias del desarrollo urbano y el ordenamiento territorial a mediano y largo plazo, así como realizar la planeación, programación y presupuestación de las acciones de suelo y vivienda de la entidad federativa, otorgando atención preferente a la población en situación de pobreza, discapacidad; escuchando a la población indígena en atención a sus características propias en su caso;
II. Instrumentar mecanismos indicativos de las tendencias del desarrollo urbano y el ordenamiento territorial a mediano y largo plazo, así como realizar la planeación, programación y presupuestación de las acciones de suelo y vivienda en su ámbito territorial, otorgando atención preferente a la población en situación de pobreza, discapacidad; escuchando a la población indígena en atención a sus características propias en su caso;
IV. Procurar con el apoyo de las instituciones de vivienda del país, la organización y armonización de los planes y programas de vivienda federal, estatales y municipales;
V. Dictar las políticas tendientes a organizar y armonizar los planes y programas de las instituciones de vivienda en el país, tomando como parámetro lo establecido en el Plan Nacional de Vivienda;
VI. a XXII. …
XXIII. Realizar periódicamente los diagnósticos que resulten necesarios para evaluar la demanda de vivienda de la población que carece de prestaciones sociales;
XXIV. Promover y apoyar la constitución y operación de organismos de carácter no lucrativo que proporcionen asesoría y acompañamiento a la población de bajos ingresos para desarrollar de mejor manera sus procesos productivos y de gestión del hábitat, y
VII. Un representante por cada uno de los estados de la república y uno por el Distrito Federal, preferentemente por quienes presidan los Institutos de la Vivienda;
VIII. Un Coordinador por cada uno de los Municipios de la República que tengan una población superior a 500 mil habitantes;
IX. El titular de la Secretaría de la Reforma Agraria, y
X. El director general de la comisión, quien fungirá como secretario técnico, que tendrá voz pero no voto.
A las sesiones de la Junta de Gobierno se podrá invitar con voz pero sin voto a los servidores públicos y especialistas, organizaciones civiles dedicadas a la investigación y a la vivienda que, por la naturaleza de los asuntos a tratar, acuerde la propia Junta de Gobierno. Cada miembro propietario designará a su suplente.
A las sesiones de la Comisión Intersecretarial podrán ser invitados a participar otras dependencias y entidades de la administración pública federal y los encargados de las instituciones de vivienda de las entidades federativas, de acuerdo con los temas de que se trate.
Artículo 74. Las acciones de vivienda que se realicen en las entidades federativas y municipios, deberán ser congruentes con las necesidades de cada centro de población, su cultura y recursos naturales; así como con los planes y programas que regulan el uso y el aprovechamiento del suelo, a fin de garantizar un desarrollo urbano ordenado. Además, establecerán las previsiones para dotar a los desarrollos de vivienda que cumplan con lo anterior, de infraestructura y equipamiento básico y adoptarán las medidas conducentes para mitigar los posibles impactos sobre el medio ambiente.
Primero. Quedará sin efecto cualquier disposición que se ponga al presente ordenamiento.
Salón de Sesiones del Senado de la República, a 04 de octubre de 2012.
[1] Gessner, Volkman, Los conflictos sociales y la administración de justicia en México, UNAM, México, 1983, página XV.
[2] Cattaneo, Matías D., Sebastián Galiani, Paul Gertler, Sebastián Martínez, Rocío Titiunik, “Housing,
Health and Happiness”, Impact Evaluation Series núm. 14, World Bank Policy Research, Working Paper
4214, abril de 2007.
[3] Torres Rino, La producción social de vivienda en México. Su importancia nacional y su impacto en la economía de los hogares pobres, UAM/ Conafovi/ Conacyt, Coalición Habitat México/ Coalición Internacional para el Hábitat, México, 2006. p. 53.
[4] De acuerdo a la estructura de la población por edades, se estima un incremento de las personas que se encontrarán por edad de demandar vivienda pasarán de 47 por ciento en el año 2000, al 57 por ciento en el 2025. Datos Conapo.
[5] Programa Nacional de Vivienda 2007-2012, hacia un desarrollo habitacional sustentable.

References: artículo 71
 ARTÍCULO 2
 ARTÍCULO 8
 ARTÍCULO 17
 ARTÍCULO 19
 ARTÍCULO 22
 ARTÍCULO 33
 ARTÍCULO 74
 artículo 2
 artículo 8
 artículo 17
 artículo 19
 artículo 22
 artículo 33
 artículo 74

Artículo 2

Artículo 74