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Timestamp: 2017-08-17 14:38:51+00:00

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Vigencia desde 18 de marzo de 2010. Esta revisi�n vigente desde 18 de marzo de 2010.
1. La definición y reconocimiento del concepto de vía ciclista como nuevo tipo de camino con características propias y esenciales a un tipo de infraestructura básica específica para el desarrollo de la movilidad no motorizada, preferentemente ciclista, y diferenciada de otros tipos de infraestructuras de transporte.
2. La regulación de la planificación, proyección, construcción, modificación, conservación, explotación, uso y defensa de la Red Foral de Vías Ciclistas del Territorio Histórico de Álava para el desarrollo de la movilidad ciclista peri/interurbana, que promueva la movilidad sostenible. A tal fin, la red responderá a unos objetivos funcionales de movilidad alternativa cotidiana en bicicleta, por un lado, y de acercamiento al medio natural y de ocio y deporte, por otro. Así, quedará conformada una nueva red viaria estructurante del Territorio, que deberá ser complementada con otros desarrollos más locales, de responsabilidad concejil-municipal-comarcal
3. La determinación de las limitaciones de uso del suelo adyacente a la referida Red.
4. El disponer de herramientas específicas para la potenciación del uso de la Red Foral de Vías Ciclistas.
Artículo 2. Definición y tipología de las infraestructuras ciclistas.
1. Se entiende por vía ciclista aquella vía de dominio público proyectada y construida o específicamente acondicionada para la circulación de bicicletas, con la señalización horizontal y vertical correspondiente, siempre y cuando su ancho y régimen de circulación garanticen el paso seguro de estos vehículos.
2. La tipología de las infraestructuras ciclistas será establecida en función de la conformación de su plataforma en relación a los modos motorizados y peatonal y el grado de separación con respecto a estos. Se establece de este modo la siguiente clasificación:
2.1.Vías Segregadas del tráfico motorizado: aquéllas que están separadas físicamente del tráfico motorizado.
Pista-bici: Vía ciclista unidireccional o bidireccional segregada del tráfico motorizado y peatonal, pero con trazado y plataforma independiente.
Acera-bici: Vía ciclista unidireccional o bidireccional dispuesta sobre la acera, que puede presentar distintos grados de diferenciación y protección con respecto a la movilidad peatonal.
Carril-bici protegido: Vía ciclista que ocupa parte de la plataforma de la carretera y que está segregada físicamente de la misma y del tráfico motorizado, así como de la acera, mediante elementos laterales como bolardos, bordillos u otros elementos de separación o protección. Su sentido puede ser unidireccional o bidireccional.
2.2. Vías Integradas: aquellas vías compartidas por el tráfico de ciclos y vehículos a motor o con una mínima diferenciación de usos, sin segregación de modos.
Carril-bici: Vía ciclista unidireccional adosada a la calzada y que está diferenciada, que no segregada físicamente de la misma y del tráfico motorizado, y que discurre en el mismo sentido de circulación.
Arcén-bici: Vía ciclista que ocupa el arcén de la carretera, que transita en el mismo sentido de la circulación motorizada, no segregada físicamente pero sí diferenciada mediante señalización y marcas viales, cambios de color y/o textura, ligeros cambios de rasante u otros métodos.
Vía señalizada compartida o mixta: Vía urbana o interurbana debidamente tratada para facilitar la coexistencia de la circulación ciclista con el tráfico motorizado, en la que el diseño, la baja densidad motorizada y lo atemperado de su tráfico, así como su regulación, permiten un tránsito suficientemente cómodo y seguro en bicicleta; sin los niveles de diferenciación anteriores, en régimen de coexistencia.
1. El ámbito de aplicación de la presente Norma Foral se extenderá al conjunto de las vías ciclistas de titularidad foral que se designen y se incluyan como tales en el Catálogo de Vías Ciclistas del Territorio Histórico de Álava. Quedan expresamente excluidas de la presente regulación las denominadas Vías Verdes y los caminos rurales.
2. Las vías ciclistas recogidas en el párrafo anterior tendrán a todos los efectos la consideración de Vías Ciclistas Forales y constituirán una infraestructura básica para el desarrollo y extensión de la movilidad sostenible.
3. A los efectos de la presente Norma Foral constituyen ámbito de su aplicación las zonas de protección de las vías ciclistas forales, así como todas aquellas áreas o elementos asociados a su buen funcionamiento, tales como áreas de servicio y descanso, aparcamientos u otras análogas.
4. En los supuestos de vías ciclistas que se encuentren asociadas a una carretera foral (generalmente del tipo denominado carril bici protegido, carril bici o arcén-bici) se estará a lo dispuesto en la normativa de carreteras, en base a la cual se establecerá el alcance de esta Norma Foral en cada caso.
5. Cuando expresamente así sea previsto y quede garantizada y señalizada la adecuada coexistencia de los desplazamientos a pie y en bicicleta, será posible el uso peatonal de las vías ciclistas forales.
6. Es responsabilidad de la Diputación Foral la planificación, proyección, construcción, mantenimiento, mejora, explotación, promoción y vigilancia de las vías ciclistas forales.
1. La protección de las vías ciclistas forales se extenderá al control de los usos del suelo de la propia vía y a toda la superficie de su zona de protección según las condiciones reguladas en el Título II.
2.Las zonas de protección establecidas para las vías ciclistas forales serán las que siguen:
La zona de dominio público
Artículo 5. Zona de dominio público.
1. Pasarán a integrar parte de la zona de dominio público aquellos terrenos ocupados por las Vías Ciclistas Forales, así como sus elementos funcionales.
2. Juntamente con dichos terrenos, se considera zona de dominio público la franja de terreno colindante a la infraestructura ciclista de un metro de anchura, a cada lado de la vía, medidas en horizontal y perpendicularmente al eje de la misma, desde la arista exterior de la explanación.
A todos los efectos, se considera arista exterior de explanación la intersección del talud del desmonte, del terraplén o de los muros de sostenimiento colindantes con el terreno natural.
En el caso de puentes, viaductos, túneles, estructuras u obras análogas, la arista exterior de la explanación podrá quedar establecida en la línea de proyección vertical del borde de las obras sobre el terreno. Será considerado en todo caso de dominio público aquel terreno ocupado por los soportes de la estructura.
3. En los casos en que la Vía Ciclista Foral esté construida en las franjas de terreno colindantes o próximas a una carretera foral y, por consiguiente, dentro de su franja de dominio público, a efectos de fijar la nueva franja de dominio público prevalecerá la superior resultante de aplicar ambas mediciones.
Artículo 6. Zona de servidumbre.
1. Las Vías Ciclistas Forales dispondrán de una zona de servidumbre fijada por dos franjas de terreno a ambos lados de las mismas, delimitadas interiormente por la zona de dominio público definida en el artículo anterior y exteriormente por dos líneas paralelas a las aristas exteriores de la explanación a una distancia de tres metros y medio, medidas desde las citadas aristas.
3. En la zona de servidumbre no podrán realizarse obras ni se permitirán más usos que aquellos que sean compatibles con la seguridad vial, previa autorización, en cualquier caso, del órgano competente de la Diputación Foral, sin perjuicio de otras competencias concurrentes.
4. En todo caso, el órgano competente de la Diputación Foral podrá autorizar la utilización de la zona de servidumbre por razones de interés general o cuando lo requiera el mejor servicio de la vía ciclista.
Artículo 7. Zona de afección.
1. La zona de afección de una vía ciclista consistirá en dos franjas de terreno a ambos lados de la misma, delimitadas interior -mente por la zona de servidumbre y exteriormente por dos líneas paralelas a las aristas exteriores de la explanación a una distancia de cinco metros y medio, medidas desde las citadas aristas.
2. Para llevar a cabo en la zona de afección cualquier tipo de obra en edificaciones o instalaciones preexistentes o modificar el uso de éstas, será precisa la autorización de la Entidad titular, sin perjuicio de otras con competencias concurrentes. La no autorización por parte del titular de la vía estará fundamentada en posibles interferencias y dificultades que las actuaciones propuestas puedan causar en el normal desarrollo de la movilidad autorizada en la vía ciclista afectada y, por tanto, en la funcionalidad de la propia infraestructura ciclista.
Artículo 8. Régimen demanial.
Las vías ciclistas forales se consideran bienes de dominio y uso público, por lo que no son enajenables, embargables ni prescriptibles. En ningún caso, su titularidad o las actuaciones públicas referidas a la construcción, conservación o explotación de las Vías Ciclistas Forales están sometidas a tributo alguno.
Artículo 9. Catálogo y denominación de las Vías Ciclistas de Álava.
1. La Diputación Foral aprobará un Catálogo de Vías Ciclistas Forales que contendrá la relación detallada y la clasificación de todas las vías ciclistas forales con expresión de su identificación y denominación oficial. El mismo será revisado y actualizado periódicamente.
2. El Catálogo de las Vías Ciclistas Forales de Álava será objeto de modificación en los casos que siguen:
Con motivo del cambio de titularidad de las vías ciclistas forales existentes en virtud de acuerdo mutuo de aquellas Administraciones Públicas interesadas.
Con motivo de la construcción por parte de la Diputación Foral de Álava de nuevas vías ciclistas forales.
3. La denominación de las Vías Ciclistas Forales se realizará de acuerdo a lo establecido en el Decreto Foral que disponga su designación e incorporación al Catálogo, y con arreglo a lo establecido en el artículo 10 de la Ley 10/1982, de 24 de noviembre, Básica de Normalización del Uso del Euskera.
4. La identificación y denominación de las Vías Ciclistas Forales de Álava será acordada y coordinada junto con las Administraciones Locales del Territorio Histórico, así como con las de los territorios limítrofes.
Artículo 10. Titularidad y transferencia de las vías ciclistas.
1. Las vías ciclistas situadas en el Territorio Histórico de Álava pertenecen a aquélla de las entidades públicas de carácter territorial que acreditare su titularidad por cualquiera de los medios probatorios admitidos por la Ley.
2. Los tramos de vías ciclistas que integran el conjunto de las Vías Ciclistas Forales y que se considere adecuado pasen a integrar las vías de otros entes territoriales podrán ser traspasadas a las entidades locales por las que discurran junto con sus elementos funcionales y las cargas correspondientes. La entrega deberá efectuarse por acuerdo de las partes y en adecuado estado de conservación. Asimismo, en el acto de entrega deberá quedar garantizada la continuidad y funcionalidad futura de la Red de Vías Ciclistas en relación al tramo objeto de traspaso, así como el mantenimiento del mismo.
3. En el mismo sentido, aquellas vías de titularidad municipal que se estime conveniente, podrán ser objeto de traspaso, previo acuerdo entre las partes, pasando a integrar la Red Foral de Vías Ciclistas junto a sus elementos funcionales. En cualquier caso, la vía deberá ser entregada en adecuado estado de conservación.
4. El traspaso de las vías ciclistas requerirá acuerdo expreso de la Diputación Foral sobre su inclusión o exclusión del Catálogo previa audiencia a las entidades locales afectadas. El acto de traspaso será perfeccionado mediante publicación en el BOTHA.
La Diputación Foral de Álava y las Entidades Locales orientarán sus relaciones en cuestión de vías ciclistas a los deberes de información mutua, colaboración, coordinación y respeto a sus respectivos ámbitos competenciales velando solidariamente por la continuidad y funcionalidad de las vías ciclistas del Territorio Histórico.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES DE ÁLAVA.
Las Vías Ciclistas Forales deberán ajustarse, con carácter general, a los siguientes requisitos:
Seguridad: deberán de considerarse las condiciones mínimas de diferenciación/segregación y ordenación de los diferentes tránsitos y, especialmente, respecto a aquellos viales destinados específicamente a los vehículos motorizados. Los puntos que precisen de inter-sección, suponiendo un conflicto en el trazado, requerirán de especial atención.
Continuidad y coherencia: las interrupciones del trazado serán evitadas en la medida de lo posible a fin de lograr un trazado adecuado a las necesidades de las personas usuarias de la vía. Asimismo, el trazado deberá conectar los puntos reconocidos como principales generadores de demanda ciclista, garantizando la conexión con el resto de vías, independiente de su titularidad.
Direccionalidad del trazado: el trazado de la vía procurará en todo momento asegurar el acceso al lugar de destino, sin perjuicio de los criterios de seguridad, comodidad y respeto por el entorno.
Diseño: la tipología de la vía y de las personas usuarias y el grado de utilización deberán constituir los principales elementos a tener en cuenta a la hora de fijar las características geométricas de la vía para procurar la comodidad y seguridad de la misma. De otro lado, el diseño deberá considerar las condiciones mínimas de pendiente, firme, señalética y equipamiento.
Medio ambiente: se analizarán y respetarán los valores ambientales y de sostenibilidad del territorio, buscando las soluciones más integradoras con el entorno, independientemente de que éste sea urbano, periurbano, rural o natural.
Accesibilidad: se procurará que las Vías Ciclistas Forales tengan un fácil acceso a/o desde los principales núcleos de población por los que transcurran o de no ser así, que se puedan aplicar criterios de intermodalidad facilitando su acceso mediante otros medios de transporte que no sean el vehículo privado a motor.
Coexistencia: si bien las vías ciclistas están especialmente acondicionadas para el tráfico ciclista deberá atenderse a la posible coexistencia con el tráfico peatonal preexistente o potencial, siempre y cuando sea viable observando las características de la vía.
Artículo 13. Normas Técnicas y de Señalización de las Vías Ciclistas Forales.
1. La señalización utilizada en las Vías Ciclistas Forales será la contemplada en el Reglamento General de Circulación, así como en la normativa concordante.
2. Sin perjuicio de lo establecido en el párrafo anterior, la Diputación Foral será competente en el desarrollo de normativa técnica y de señalización para la configuración de las vías ciclistas forales, pudiendo en su caso, crear aquellas señales que estime conveniente para el correcto funcionamiento de la infraestructura ciclista. En cualquier caso, las Vías Ciclistas Forales deberán contar con la suficiente señalización, de modo que su presencia resulte evidente para quien transite por las mismas, y aquélla deberá estar normativizada, de modo que sea única y reglamentada para el conjunto de la Red Foral de Vías Ciclistas.
3. La Diputación Foral dictará cuantas disposiciones sean precisas para el desarrollo y aplicación de los conceptos y contenidos recogidos en los capítulos 14 a 18 de la presente Norma Foral.
Artículo 14. Firme y pavimentación.
Las Vías Ciclistas Forales responderán a las necesidades de firme y pavimentación adecuadas a los vehículos ciclistas, a la tipología de las personas usuarias de dichas vías y a los usos que en ellas sean autorizados. Además serán considerados con especial atención los siguientes criterios:
Garantizar la regularidad de la superficie del trazado.
Procurar un óptimo grado de resistencia al deslizamiento.
Evitar las barreras u obstáculos susceptibles de causar accidentes, tales como rejillas y tapas de registro, o en su caso procurar su adecuación de la manera más segura posible al uso ciclista.
Procurar la distinción visual con el resto de viales, bandas y usos.
Procurar soluciones integradas de firme y pavimentación de acuerdo con el entorno por el que transcurra la vía, respetando los valores ambientales, de sostenibilidad y paisajísticos.
Artículo 15. Alumbrado.
Se dotará del alumbrado mínimo necesario a aquellos tramos en túnel o estructura similar de la infraestructura ciclista que por razones de seguridad y uso lo precisen.
Artículo 16. Intersecciones.
1. Será imprescindible garantizar la seguridad de las intersecciones con los diferentes tipos de tráfico, prestando especial atención a las intersecciones con las vías de tráfico motorizado. El diseño y construcción de las intersecciones procurará, en todo caso y con la suficiente antelación, que tanto ciclistas como peatones y automovilistas dispongan del tiempo y del espacio de reacción adecuados para su seguridad. Para ello, se establecerán las prioridades de cada modo con la suficiente claridad, evitando maniobras confusas o peligrosas derivadas de los tiempos y comportamientos propios de cada modo.
2. Al objeto de garantizar la continuidad, direccionalidad y comodidad en cada itinerario, se procurará reducir el número de paradas y tiempos de espera ciclista.
Artículo 17. Servicio de aparcamientos.
1. Será considerado como aparcamiento toda estructura específicamente destinada al estacionamiento de bicicletas.
2. Cuando el uso de cada vía ciclista así lo requiera y las necesidades derivadas así lo reflejen, se procederá a la dotación de aparcamientos en los puntos de mayor demanda ciclista, tanto en origen como en destino, prestando especial atención a los centros de inter-modalidad.
3. La dotación de aparcamientos ciclistas tendrán las siguientes características:
Accesibilidad: el servicio de aparcamientos ciclistas se establecerán en los destinos considerados de mayor uso, procurando además, el fomento de la intermodalidad con otros medios de transporte tales como autobús o tren.
Seguridad: se ubicarán en aquellos lugares que por sus características procuren una mayor seguridad frente a posibles robos o actuaciones vandálicas, procurando a su vez que la estructura del aparcamiento sea la óptima para garantizar la correcta fijación del vehículo ciclista.
Comodidad: Se procurará su colocación en aquellos lugares que por su orientación, grado de exposición y otras variables puedan resultar de menor incidencia meteorológica. Al mismo tiempo, se garantizarán unas condiciones básicas que faciliten las maniobras de amarre y desamarre.
Polivalencia: las estructuras destinadas al aparcamiento posibilitarán el amarre y desamarre de cualquier tipo y tamaño de bicicleta habituales en el mercado.
1. En las Vías Ciclistas Forales serán vinculantes aquellas normas de circulación contenidas en la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a motor y Seguridad Vial, en la Ley 43/1999 sobre Ciclismo-Circulación Urbana e Interurbana. Adaptación de las normas de circulación a la práctica del ciclismo , y en el Reglamento General de Circulación, así como en el resto de normativa concordante.
2. Con independencia de lo establecido en el párrafo anterior, la Diputación Foral podrá establecer un régimen particular de circulación en las vías ciclistas de su titularidad, donde la velocidad máxima establecida para las personas ciclistas se adecuará a la tipología y usos permitidos en cada una de ellas.

References: Artículo 2

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9
 artículo 10

Artículo 10

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15

Artículo 16

Artículo 17