Source: https://m.xatakafoto.com/analisis-y-pruebas/sony-rx100-iv-analisis
Timestamp: 2019-02-21 13:05:36+00:00

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Sony RX100 IV, Análisis. Review con características, precio y especificaciones - Xata
Sony ha logrado con la serie RX uno de sus grandes éxitos. Una compacta pequeña pero muy potente y de grandes aspiraciones. La cuarta generación llegaba para dar el relevo cuando aún se puede encontrar en el mercado la primera generación. Pero desde el fabricante japonés no pierden la oportunidad para seguir mejorando más y más una de sus joyas. Porque la Sony RX100 IV apunta a ello (también en precio). Para confirmarlo y probar sus nuevas aportaciones la hemos analizado.
Hay que recordar que se trata de una compacta de altos vuelos. Esto es, posee lo último en tecnología y calidad en su construcción para seducir a los usuarios avanzados más exigentes y para profesionales que quieran una cámara en su bolsillo con el que no sentirse en demasiada inferioridad con su equipo habitual. La RX100 IV incorpora algunas novedades destacadas con respecto a la RX100 III y las vemos a continuación.
CMOS Exmor RS® tipo 1.0 (13,2 x 8,8 mm), relación de aspecto 3:2
Equivalente al formato de 35 mm, f = 24-70 mm.
Electrónico retráctil, XGA OLED Tru-Finder™ con 2.359.000 puntos y revestimiento ZEISS T*
LCD TFT Xtra Fine de 3 pulgadas, formato 4:3, resolución 1.228.000 e inclinable hacia arriba 180º y hacia abajo 45º (aprox)
XAVC S, compatible con el formato AVCHD, versión 2.0, MP4
Sony RX100 IV: diseño y ergonomía
Pocos cambios encontramos aquí a destacar. Un tamaño realmente de bolsillo, muy compacto, con una construcción sólida y de calidad que se aprecia en cuanto se tiene en la mano. Pero prácticamente idéntico a la generación anterior. Lo que está bien no se toca. Quizás esta es la máxima que se han aplicado en Sony y, por ello, no han cambiado casi nada y mantiene en esencia el mismo aspecto que el modelo anterior.
Vuelve a incorporar un curioso visor electrónico retráctil, ahora con una resolución mayor
Sigue teniendo el mismo objetivo, el curioso visor electrónico retráctil (que ahora aumenta de resolución) y resto de botones personalizables y pantalla abatible (misma resolución y también permite alcanzar hasta 180º hacia arriba para mantenerse a la moda de los selfies).
Con este tamaño resulta cómodo transportarla siempre, es fácil llevarla en un bolsillo, pero a la hora de un trabajo intenso con ella, la ergonomía no es la mejor. Le falta algún pequeño grip para mejorar el agarre. Y al ser una compacta tan pequeña, los que tengan manos grandes tendrán mayores dificultades para realizar un manejo ágil y preciso, especialmente en modos manuales.
El anillo personalizable en la base del objetivo funciona muy bien y, si elegimos que sirva para seleccionar aperturas, su manejo posee gran similitud con cámaras clásicas.
El visor electrónico es llamativo, podemos dejarlo oculto o accionar la palanca para usarlo, lo que conlleva un segundo accionamiento para extraerlo y que esté operativo. Algo no muy práctico pero es el precio de ocultar un estupendo visor en unas dimensiones tan reducidas. El tamaño es realmente pequeño y cansa cuando se utiliza durante una sesión larga, pero su calidad es muy notable, con un gran brillo y con una resolución magnífica. Quizás cueste acostumbrarse a utilizar un visor en una cámara de estas dimensiones, pero para determinadas situaciones (con mucha luz) es útil para un buen encuadre sin distracciones.
Las novedades están en su interior: velocidad por bandera
Donde sí encontramos las principales novedades es su interior. Incorpora un nuevo sensor, se trata de un captador CMOS de 1 pulgada con una resolución de 20,1 megapíxeles, en concreto, un Exmor RS “apilado”. Esto es, está diseñado con circuitería alojada en una capa diferente y separada de los fotodiodos. Algo que, según las especificaciones del fabricante, incrementa la capacidad de captación de luz de cada fotorreceptor, por lo que la sensibilidad nativa de esta cámara debería ser mayor que la de sus predecesoras.
En la práctica notamos un magnífico rendimiento, especialmente cuando se compara con otros modelos de compactas avanzadas. Y concretamente cuando la situación lumínica se vuelve complicada. En escenas interiores o muy oscuras, la RX100 IV consigue captar detalles con sorprendente brillo. A lo que hay que unir que se posee un objetivo zoom de gran calidad y muy luminoso.
Si queremos sacarle todo el partido debemos utilizarla con tarjetas de memoria muy potentes, rápidas y de alta capacidad
Pero, al margen de la sensibilidad y alta resolución del sensor (recordemos que es de una pulgada, algo mayor que lo habitual en muchas compactas pero inferior a la creciente moda de sensores APS-C en cámaras pequeñas), hay que apuntar que el sensor también posee un chip de memoria DRAM de alta velocidad, que incrementa su capacidad de procesado y le permite extraer los datos recogidos por los fotodiodos cinco veces más rápido que los sensores introducidos en las anteriores versiones de la RX100.
¿Y se nota? Mucho. Esta cámara destaca por su altísima velocidad. Tanto que es muy exigente en este terreno y si queremos sacarle todo el partido debemos utilizarla con tarjetas de memoria muy potentes, rápidas y de alta capacidad (en este caso, para las pruebas de imagen fija hemos utilizado una tarjeta Trascend UHS-I Clase 3 (U3)).
Otro aspecto que destaca siendo una compacta tan pequeña es su potente sistema de enfoque automático. En esta nueva RX100 IV han mejorado el autofocus por contraste. Al nivel de las compactas más rápidas del mercado actual. Resulta uy efectivo, especialmente unido a opciones como reconocimiento de caras o de sonrisas, donde resulta casi infalible. Especialmente indicado para disparos rápidos sin mucho tiempo para encuadrar y disparar, el enfoque resuelve con enorme solvencia cada escena.
Su nuevo y potente obturador antidistorsión permite una velocidad máxima de obturación de 1/32.000 s
Las posibilidades de disparar en ráfaga son tan elevadas que sorprenden a cualquiera. Estamos hablando de su capacidad para disparar 16 fotogramas por segundo en disparo continuo, así como su potente obturador electrónico (antidistorsión) capaz de permitir una velocidad máxima de obturación de 1/32.000 s. Dos argumentos muy sólidos que hablan muy bien del trabajo realizado por los ingenieros de Sony con una compacta que aspira a ser una referencia en última tecnología. Ahora bien, tengamos en cuenta que estos avances conllevan un elevado precio.
Grabación en cámara lenta y vídeo 4K
Otras de las pesadas novedades que trae la cuarta nueva generación de la RX100 es la incorporación de grabación de vídeo en 4K. Aquí han puesto toda la carne en el asador y convierten a esta pequeña en toda una delicia para los amantes de la imagen en movimiento. Recordemos que es capaz de grabar vídeos de hasta 5 minutos de duración en calidad 4K/UHD (3.840 x 2.160 puntos) con una cadencia de imágenes máxima de 30 fps (en Full HD alcanza los 60 fps) y utiliza los códecs XAVC S y AVCHD.
La RX100 IV también nos permite grabar vídeos de alta velocidad a 720/120p y tomar fotografías de 16,8 megapíxeles durante la grabación de los vídeos 4K/UHD.
El modo HFR o cámara superlenta permite grabación hasta 1000 fps y resulta realmente espectacular
La opción de cámara superlenta posee su propio modo en el dial principal (HFR, siglas de High Frame Rate) y su utilización es realmente espectacular. Tendremos que acudir al menú interior y seleccionar algunas de las características que permite porque son varias y con resultados diferentes. Permite grabar vídeos a cámara superlenta a un máximo de 40x, esto es a 1000 fps, aunque también permite 500 fps y 250 fps y graba 2 ó 4 segundos antes de pulsar el botón para captar el momento justo. Los resultados dan mucho juego y permitirá gran diversión a los que les guste esta opción.
Sony RX100 IV @ 24mm, 1/200 seg; f/5,6; ISO 125
Con todo lo comentado, no podemos olvidar que Sony ha puesto la última tecnología y una gran potencia y calidad de sensor para ofrecer unos resultados a la altura. Es una cámara a la que se le puede exigir puesto que los modelos anteriores pusieron el listón muy alto.
La RX100 IV ofrece una excelente calidad de imagen. Y su solvencia en elevadas sensibilidades está al mismo nivel, a pesar de que tenga un sensor de una pulgada y una alta resolución, el ruido no es el principal problema y nos permite subir a valores altos con unos resultados muy aceptables. El sensor retroiluminado y su novedosa construcción mucho tienen que ver en este sentido. Con todo, hay que indicar que llegar hasta 6.400 ISO es una meta aceptable en la mayoría de escenas, con resultados con ruido pero no excesivo. A partir de ahí, podemos optar por utilizarlo pero ya perdiendo calidad y nitidez, además de aumentar la presencia de ruido.
Sony RX100 IV @ 24 mm, 1/160 seg; f/1.8; ISO 125
Por supuesto, no podemos olvidar que posee conectividad WiFi y NFC para expandir las opciones de compartir imágenes o de control remoto de la cámara.
Ver galería completa » Sony RX100 IV (19 fotos)
Estamos ante un nuevo reto en compactas con aspiraciones profesionales por parte de Sony. No ha cambiado apenas nada en su diseño exterior pero el nuevo sensor, su construcción, la elevada velocidad de enfoque y disparo, junto con el obturador electrónico permiten alcanzar cotas de calidad y rendimiento hasta hace poco impensables en una compacta.
¿Tiene algo menos positivo? Por supuesto. Podemos destacar aspectos que ya se repetían en modelos anteriores, como es una ergonomía mejorable, un zoom no demasiado largo aunque sí muy luminoso que lo compensa, un consumo de batería elevado (aunque se nota ligera mejoría en este sentido con respecto a las generaciones anteriores) y… el precio. Es muy elevado. Esta nueva RX100 IV ha salido al mercado en 1.150 euros, lo que es sin duda su gran handicap.
Entendemos que incorporar la última tecnología en una cámara hace que se encarezca. Poder grabar en 4K con su calidad, o clips en cámara superlenta son opciones que la colocan en un nivel muy alto, así como la velocidad de disparo y calidad global de imagen. Sobre el papel el precio parece justificado, lo vale. Y es que no se trata de una cámara para cualquiera, está pensada para un uso profesional o muy específico (quien pueda extraer el máximo partido a la alta velocidad).
Y mucho nos tememos que un profesional o un usuario exigente se pensará mucho antes de gastarse más de mil euros en esta cámara que no deja de ser una compacta. Por tanto, su precio nos parece excesivo, especialmente cuando en el mercado aún podemos encontrar los modelos anteriores a un precio mucho más competitivo (500 euros la primera RX100, 650 euros la RX100 II o 850 euros la RX100 III oficialmente, aunque se pueden encontrar por menos en algunas tiendas y distribuidores).
Sony RX100 IV: la nota de Xataka Foto
Controles e interfaz 7
Grabación 4k y cámara superlenta
Alta velocidad de enfoque y ráfaga
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