Source: https://www.tuexperto.com/2020/07/20/te-explicamos-que-significa-cada-tecnologia-de-las-teles-oled-quantum-dots-nanocell-hdr10/
Timestamp: 2020-08-15 07:54:30+00:00

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Te explicamos qué significa cada tecnología de las teles: OLED, Quantum Dots, NanoCell, HDR10+
¿Estás buscando tele nueva y te lías con la gran cantidad de términos que utilizan los fabricantes? Con esta guía sabrás perfectamente qué necesitas.
Publicado por Antonio Mira | 20 julio 2020 | TV | 0
Si quieres aprovechar este año para cambiar de televisor y llevas un tiempo mirando modelos, es muy posible que tengas un buen lío de términos en la cabeza. En realidad a nivel tecnológico puede que no haya tantas tecnologías diferentes, pero los fabricantes se empeñan en renombrar algunos términos para adecuarlos a su propio marketing. De ahí que cuando nos ponemos a mirar características veamos tantas siglas y nombres diferentes. Esto puede liarnos y hacer que no sepamos exactamente qué estamos comprando.
En este artículo nos hemos propuesto explicaros qué significa cada uno de los términos y tecnologías que encontramos en los televisores actuales. Tranquilos, no lo vamos a hacer tan técnico que solo los ingenieros lo entiendan. Al contrario, queremos que todos los que estáis interesados en comprar un televisor sepáis de qué os están hablando cuando os digan palabras como OLED, QLED, Dolby Vision o NanoCell. Vamos a ello.
LED, OLED, QLED, ULED y NanoCell: dos grandes tecnologías con diferentes nombres comerciales
Lo primero que vamos a tener que decidir a la hora de comprar un televisor es qué tipo de panel vamos a escoger. Aunque los fabricantes utilizan muchos nombres comerciales para sus televisores, lo cierto es que solo existen dos grandes tecnologías al hablar de paneles: LED y OLED. Entonces, ¿qué son QLED, ULED, NanoCell y demás terminologías que vemos en las páginas web y anuncios de los fabricantes? Vamos a intentar explicarlo.
Los televisores QLED, ULED y NanoCell son televisores con tecnología LED evolucionados. Todos ellos utilizan la tecnología de puntos cuánticos, o Quantum Dot, para ofrecer una mayor calidad de imagen. El uso de puntos cuánticos ofrece un nivel de brillo superior y una reproducción de los colores capaz de cubrir el 100% de volumen de color.
La otra tecnología, como ya imaginaréis, es la OLED. Es una tecnologí­a autoluminiscente, basada en semiconductores compuestos por carbono. Es decir, cada subpí­xel emite su propia luz sin necesidad de filtros o retroiluminación. Esto significa que cada pí­xel se ilumina o brilla por sí­ solo, no necesita iluminación externa.
¿Cuál es la mejor? Resumiendo mucho podríamos decir que la tecnología OLED. Sin embargo, la distancia entre una tecnología y otra depende mucho de los modelos de televisor que comparemos. Si comparamos los televisores OLED con algunos modelos LED de gama muy alta, como el Samsung Q95T, las fuerzas se igualan mucho. Y es que, como luego veremos, no todos los televisores LED son iguales.
Para que os hagáis una idea de lo que os vais a encontrar si elegís una u otra tecnología, vamos a contaros, a grandes rasgos, los puntos fuertes y débiles de la tecnología OLED y la tecnología LED.
Los televisores OLED ganan en nivel de negros, ya que al ser píxeles autoluminiscentes cuando se muestra en la pantalla una imagen en negro simplemente se apagan, así que tenemos un negro puro. Se evitan así los molestos efectos de clouding (una especie de nubes de luz que aparecen en la pantalla cuando tenemos una imagen negra) o la contaminación lumínica.
Otra de las ventajas de los modelos OLED es que, gracias en parte a su nivel de negro, son capaces de ofrecer un contraste prácticamente infinito. Así pues, la imagen parece que cobra vida. Y no podemos olvidarnos de los ángulos de visión, ya que un televisor OLED se puede ver prácticamente en horizontal a la pantalla sin perder calidad.
Entre sus debilidades podríamos hablar de las famosas retenciones o quemados. Al ser una tecnología orgánica, los paneles OLED corren el riesgo de “quemarse” si mantenemos una imagen fija en la pantalla durante mucho tiempo. El ejemplo más habitual es la mosca (el logotipo) de un canal de televisión o los marcadores que tienen algunos juegos. Es decir, imágenes estáticas que pueden permanecer muchas horas en el mismo sitio.
Si abusamos de este tipo de imágenes, al cambiar a otra imagen diferente podemos ver que se queda una marca de la imagen que ha estado más tiempo en pantalla. Pero lo cierto es que en los televisores actuales (y en los de hace al menos 2-3 años) es muy complicado que esto pase. Los fabricantes saben de esta limitación e incluyen en sus modelos un sistema de limpieza del panel que elimina estas marcas. Tendríamos que estar muchas horas con la misma imagen para que una retención de este tipo se convirtiera en permanente. Sin embargo, el riesgo está y es algo que debemos tener en cuenta.
Otra de los que podríamos considerar puntos débiles de la tecnología OLED es su limitación en brillo. Los modelos más top alcanzan los 1.000 nits, pero no es lo habitual. La mayoría de televisores OLED suelen rondar los 700-800 nits. Si lo comparamos con los 2.000 nits de los modelos QLED 4K más avanzados, la diferencia es clara.
Pasemos ahora a la tecnología LED. A nivel general, la gran desventaja de los televisores LED es que no son capaces de ofrecer un negro tan profundo como el que consiguen los modelos OLED. Esto se debe a la incorporación de un emisor de luz que es el que realmente ilumina los LED. Aquí debemos hacer algunas aclaraciones, pero mejor lo dejamos para un poco más adelante.
Otras de las desventajas es que el contraste es inferior al de un televisor OLED y que los ángulos de visión son mucho peores. Es decir, si somos una familia muy grande y algún miembro de la misma tiene que ver la tele muy de lado, seguramente no la vea con la misma calidad que tendría si la ve de frente.
Entre las ventajas de los modelos LED tenemos una tolerancia total a los quemados. Es decir, podremos tener una imagen fija todo el tiempo que queramos sin miedo a que se queda marcada en la pantalla. Esto los hace ideales para, por ejemplo, jugadores o personas que tienen el televisor encendido durante muchas horas al día.
Otro aspecto en el que los televisores LED ganan a los OLED es en la capacidad de brillo. Como hemos comentado antes, los televisores QLED más modernos son capaces de alcanzar un brillo máximo de más de 2.000 nits. Esto hace que los contrastes sean más profundos y que el brillo se amplíe para revelar los detalles más ocultos en áreas muy oscuras o brillantes.
Por último, debemos tener en cuenta que tanto las ventajas como las desventajas de los paneles LED pueden variar según el televisor que compremos. No os lo mismo optar por un televisor de gama de entrada que un modelo de gama muy alta.
Edge LED, Direct Full Array, Local Dimming, IPS, Pure Colors y otros términos
Antes de pasar a otros temas como la resolución o el HDR, vale la pena comentar algunos términos que veréis en las descripciones de los televisores y que afectan al tipo de iluminación y las características de los paneles LED.
Los modelos OLED están claramente diferenciados y, más allá de algunos ajustes específicos de cada fabricante, todos ofrecen una calidad de imagen muy similar. Sin embargo, como comentábamos en el apartado anterior, la gama de televisores con panel LED es tan amplia que podemos encontrar modelos de 300 euros y modelos de 3.000 euros. Es aquí donde entran otros términos que debemos conocer.
El más importante es, sin duda, Full Array. Los televisores LED pueden iluminarse de diversas formas. El término Edge LED hace referencia a un sistema de iluminación colocado en los lados del televisor (algunos modelos lo cambian a la parte superior e inferior del dispositivo). Es decir, la fuente de luz que ilumina la pantalla está colocada a izquierda y derecha. Este es el sistema más común y el que utilizan la gran mayoría de modelos de gama baja y media.
Como este sistema no es nada eficiente, ya que provoca clouding, contaminación lumínica y fugas de luz entre otros problemas, los modelos de gama media-alta y gama alta utilizan el sistema Direct Full Array. Este consiste en la colocación del sistema de iluminación en la parte trasera del panel, lo que permite que el televisor controle de una forma mucho más precisa las zonas que está iluminando en cada momento.
Si te gusta revisar las características de varios modelos antes de comprar seguro que has visto que muchos fabricantes ponen “apellidos” al sistema Direct Full Array. Así pues, podemos encontrar términos como Direct Full Array Plus o Direct Full Array Pro, entre otros.
Aunque en ocasiones pueden ser simple marketing, generalmente se refieren a la cantidad de zonas de iluminación que tiene el sistema. Un sistema Full Array con 500 zonas de iluminación independientes será capaz de controlar mucho mejor la emisión de luz que un sistema que tenga 50 zonas de iluminación. Lo malo es que no siempre los fabricantes nos dicen cuántas zonas de iluminación tiene cada modelo. Pero lo normal es que cuanto más subamos en la gama más zonas de iluminación tenga. En cualquier caso, cualquier sistema Full Array será mejor que el Edge LED.
Incluso entre los televisores con iluminación Full Array podemos tener grandes diferencias. ¿Por qué? Porque aquí entra en juego otra tecnología llamada Atenuación por zonas o Local Dimming. Este sistema es el que se encarga de controlar el encendido y apagado de los LED, así que es realmente importante. Cada fabricante y cada modelo pueden contar con una implementación más o menos acertada de este sistema.
Al repasar las características de los televisores encontraremos muchos más términos, la mayoría de ellos específicos de cada fabricante. Por ejemplo, los televisores NanoCell utilizan la tecnología Pure Colors para ofrecer unos colores más vivos. Por otro lado, los modelos QLED de este año llegan con Adaptive Picture, un sistema que utiliza la IA para ajustar el brillo y la intensidad automáticamente al detectar variaciones en la iluminación.
Estos son solo dos ejemplos, pero los fabricantes utilizan muchos más. No vamos a describirlos todos porque haríamos el artículo eterno, pero algunos puede que sí tengan un impacto en la calidad de imagen y otros serán solo una estrategia de marketing.
8K, 4K, FULL HD y HD: la resolución no es lo único a tener en cuenta
En 2020 es muy probable que ya sepas que significa que un televisor sea 4K. Y es que podríamos decir que hoy en día tenemos este término hasta en la sopa. Efectivamente, se refiere a la resolución que ofrece el televisor. También veremos este término cuando estemos buscando contenido, por ejemplo en plataformas de streaming.
Lo conocido como SD es la resolución que se utilizaba antes en la TDT y que todavía hoy en día podemos ver en los canales no principales de los medios de comunicación, como FDF o Neox entre otros. La resolución Full HD o FHD (1.920 x 1.080 píxeles) la podemos ver también como 1080p y es la resolución que encontramos en las películas Blu-Ray originales, en algunos servicios en streaming como HBO y en los canales principales de la TDT. O al menos eso es lo que debería ser, ya que son muchos los canales terrestres que no usan un FHD real, sino que utilizan un escalado.
Del FHD pasamos al 4K hace solo unos años. En realidad el 4K utilizado en los televisores no es un 4K completo, de ahí que en la gran mayoría de carteles publicitarios veáis el término 4K UHD, que corresponde a una resolución de 3.840 x 2.160 píxeles. Es una resolución muy superior al FHD, algo que se nota en contenido que realmente esté grabado en esta resolución. Se ha convertido en el nuevo estándar, haciendo incluso que sea muy complicado encontrar hoy en día televisores con resolución FHD.
El último en llegar, y que seguro habéis visto en algunos anuncios de televisión, es el 8K, que corresponde a una resolución de 7.680 X 4.320 píxeles. Es decir, estamos doblando la resolución 4K con un total de 33 millones de píxeles frente a los 8 millones de píxeles de la resolución 4K. El problema es que, en este momento, todavía no existe contenido con resolución 8K nativa. Además, los televisores 8K siguen teniendo un precio bastante prohibitivo para la mayoría de usuarios.
HDR10, HDR10+, Dolby Vision y HLG: el HDR es tan o más importante que la resolución
La resolución tiene mucho protagonismo a la hora de hablar de las características de un televisor, pero muchas veces nos olvidamos de otra característica que es todavía más importante: el HDR. En Tuexperto hemos hablado muchas veces del HDR, pero no está de más recordar qué es y qué tipos de HDR tenemos actualmente en el mercado.
Las siglas HDR corresponden en inglés a High Dynamic Range, o Alto Rango Dinámico. Es un término que los aficionados a la fotografí­a conocen muy bien, pero que en vídeo no era tan habitual. El objetivo de esta tecnologí­a es proporcionar imágenes más realistas, más cercanas a lo que vemos a través de nuestros ojos. Es decir, busca que lo que veamos en un televisor sea similar a lo que verí­amos en una escena de la vida real.
Por otro lado, un televisor sin HDR muestra 10 tonos de un color mientras que un televisor con HDR es capaz de mostrar hasta 1.000 tonos. Es decir, tenemos una imagen mucho más detallada tanto en escenas con mucha luz como en escenas muy oscuras.
El HDR también ha ido evolucionando a lo largo de los años, así que ahora tenemos varios tipos de HDR en los televisores. Es decir, actualmente las productoras tienen varios estándares de HDR disponibles para crear el contenido. Y son ellas las que deciden cuál utilizar en sus películas y series.
El más común es el HDR10, siendo este el que podríamos denominar como HDR básico. Es un estándar basado en una plataforma abierta. Ha sido bautizado con dicho nombre porque utiliza una escala de cuantificación de colores de 10 bits. Cada fabricante lo puede implementar como quiera, de ahí que algunas veces veamos nomenclaturas como HDR1000. Se trata de un sistema de HDR estático, es decir, es fijo, no cambia con la imagen. Es el que tienen la mayoría de películas y series.
Basado en el HDR10 tenemos el HLG (Hybrid Log Gamma), un estándar de HDR creado para transmisiones televisivas. Pero, ¿por qué es necesario un estándar especial? Según los técnicos de la BBC, la actual tecnologí­a HDR es muy sensible a interferencias y pérdidas de conexión. Este sistema se puede utilizar en contenido preparado, como pelí­culas o series, pero no en emisiones en directo. Por ello se empezó a desarrollar el sistema HLG, el cual combina imágenes de rango dinámico estándar e imágenes de alto rango dinámico en una sola señal de ví­deo. Esta se reproduce como SDR en pantallas normales y como HDR en pantallas compatibles con HLG.
Con el paso de los años el sistema HDR10 ha ido avanzando y han llegado al mercado el HDR10+ y el Dolby Vision. Estos dos sistemas de HDR utilizan metadatos dinámicos, siendo capaces de optimizar cada escena para mostrar el contenido como tiene que verse, no forzando ni brillos ni colores.
Y de los dos, parece que Dolby Vision está siendo el ganador. La gran mayoría de productoras han optado por este formato para sus películas 4K UHD, habiendo ya muchos títulos disponibles en el mercado, tanto en físico como en plataformas en streaming como Netflix.
Dolby Vision es un sistema superior al HDR10, ya que propone una cuantificación de 12 bits y un control riguroso desde la calibración del registro máster en la etapa de postproducción hasta el visionado. Esto básicamente significa que sube de los 10 bits del HDR normal a los 12 bits (cuantos más bits más calidad de imagen), y que se controla al máximo la calibración del contenido en postproducción para que llegue al televisor tal y como quería el director.
En cuanto al HDR10+, también se trata de un sistema dinámico. Se trata de un estándar libre, es decir, los fabricantes no tienen que pagar por aplicarlo en sus televisores. De ahí que veáis que algunos modelos solo son compatibles con este formato y no con Dolby Vision. Sin embargo, a nivel técnico está por debajo del Dolby Vision, lo cual hace que actualmente sea muy poco el contenido que ha optado por este formato.
Dolby Vision IQ, Dolby Atmos y FILMMAKER MODE: los términos de moda en 2020
Son los últimos en llegar. Términos como Dolby Vision IQ o Filmmaker Mode solo los verás en los televisores de 2020. De hecho, son dos de las pocas novedades que veremos en los modelos de este año respecto a los de 2019.
Con Dolby Vision IQ, el brillo de la pantalla, el color y el contraste se ajustan de forma inteligente según el género del contenido y de las condiciones de luz. Es decir, se trata de un sistema que modifica las imágenes Dolby Vision para que se vean de forma correcta en cualquier condición, ya sea que estamos en una habitación totalmente oscura o con mucha luz.
El Filmmaker Mode es simplemente un nuevo modo de imagen que veremos incluido en algunos televisores. Este modo de imagen desactiva la interpolación de movimiento y todos los efectos que aplican los televisores actuales para intentar mostrar las películas y series con la intención creativa y la experiencia cinematográfica que buscaban sus creadores. Ha llamado bastante la atención porque se trata de un modo creado por gente muy importante de la industria de Hollywood, pero no es nada que no se pueda conseguir con un buen ajuste del televisor.
Dolby Atmos, sin embargo, es un viejo conocido. Ya llevamos algunos años oyendo hablar sobre este sistema, pero ha sido en 2019 cuando hemos visto como llegaban al mercado multitud de dispositivos con esta tecnología. Y son cada vez más los televisores que dicen tener sonido Dolby Atmos, así que es un término que debíamos incluir en este artículo.
Dolby Atmos es una tecnología de sonido que destaca por ser el primer sistema híbrido de sonido envolvente. Mezcla los canales clásicos del sonido (5.1, 7.1 o 9.1), denominados ‘Beds’, junto con objetos de sonido dinámicos conocidos como ‘Objects’. La tecnología Dolby Atmos permite colocar hasta 128 de estos objetos en cualquier parte de la sala, con total versatilidad de movimientos e intensidad. Para ello se utilizan metadatos, que un equipo de audio compatible sabrá colocar en los diferentes altavoces de la sala. Así que, cuantos más altavoces tengamos, mejor resultado obtendremos.
Imagino que ahora te estarás preguntando, ¿y cómo es posible que un televisor tenga sonido Dolby Atmos? En realidad no lo es. Cuando un fabricante dice que su televisor tiene Dolby Atmos suele referirse a que es compatible con este formato. También puede ser que tengan un sistema de sonido que simule el sonido espacial, pero como es lógico si no tenemos altavoces repartidos por la sala no vamos a tener un efecto demasiado llamativo. Por último, muchas veces también se refiere a la capacidad del televisor de pasar este tipo de audio a un equipo externo.
Tizen OS, webOS, Android TV, My Home Screen y VIDAA U: el sistema operativo determinará qué podemos ver con nuestra Smart TV
Si vas a comprar un televisor nuevo seguro que quieres que sea un modelo Smart TV. Sí, es cierto que hoy en día prácticamente todos lo son, pero mucho ojo porque no todas las marcas utilizan el mismo sistema operativo. Y es una decisión que puede condicionarnos en un futuro a la hora de poder disfrutar de cierto contenido.
Entre los sistemas Smart TV principales que podemos encontrar en el mercado destacan dos: Tizen OS y webOS. El primero es el que utiliza Samsung, mientras que webOS es el que incluyen los televisores de LG. Al ser estos dos los fabricantes que más televisores venden en España, cuentan con sistemas muy reconocidos y que incluyen prácticamente cualquier aplicación que imaginemos.
Otro de los sistemas más comunes es Android TV, incluido en los televisores de marcas como Philips, Sony, Xiaomi o TCL. El sistema de Google es algo más pesado a la hora de moverse que el de Samsung o LG, pero es uno de los más completos y en él podemos encontrar algunas aplicaciones que no tendremos en Tizen o webOS. Pero lo mejor es que incluye todas las aplicaciones de streaming, que son al fin y al cabo las que más buscan los consumidores.
Los tres sistemas anteriores son los más extendidos y conocidos, pero no los únicos. Son varios los fabricantes que han optado por crear un sistema operativo propio, pero lo cierto es que no han tenido tanto éxito como Samsung y LG.
Así pues, en los televisores Panasonic podemos encontrar el sistema My Home Screen. Es un sistema operativo que funciona bien, pero al cual le faltan aplicaciones tan importantes como Disney+, HBO o Movistar+. Este es el principal problema que también encontramos en VIDAA U, el sistema operativo de los televisores Hisense.
HDMI 2.1, eARC, VRR, ALLM, FreeSync y G-Sync: para vosotros jugadores
No queríamos acabar el artículo sin explicaros algunos términos que, sin ser exclusivos de los modelos de este año, es en 2020 cuando han cogido mucho más protagonismo.
Empezamos por los conectores HDMI. Estos conectores digitales llevan mucho tiempo entre nosotros, así que seguro que sabéis de qué conectores os estamos hablando. Sin embargo, es bueno saber que no todos los conectores HDMI son iguales, ya que existen varias versiones. La más habitual es el HDMI 1.4, que será el que tengamos si tenemos un televisor con algunos años.
Si nuestro televisor es del año pasado o incluso puede que de 2018 lo más probable es que tengamos un conector HDMI 2.0, al menos si se trata de un modelo de gama alta. De hecho, es el conector más común también para este año. Sin embargo, algunos modelos como los OLED de LG, llegan ya con HDMI 2.1.
Pero, ¿qué diferencias existen entre ellos? La versión de HDMI determina, a groso modo, la resolución y los Hz con los que puede trabajar nuestro televisor. Así pues, el HDMI 1.4 soporta 4K solo a 24 Hz, el HDMI 2.0 soporta 4K a 60Hz y el HDMI 2.1 soporta hasta 8K a 120 Hz.
Además de aumentar la resolución y la velocidad, los conectores HDMI 2.1 llegan con otras ventajas muy interesantes para los jugadores. Entre ellas están VRR y ALLM, dos tecnologías diseñadas para reducir el retraso de entrada y conseguir un menor tiempo de respuesta.
También con el HDMI 2.1 ha llegado el sistema eARC, un canal de retorno de audio mejorado con el que podremos enviar sonido HD desde el televisor hasta la barra de sonido o equipo de audio externo. Este es necesario si queremos enviar sonido Dolby Atmos de plataformas como Netflix a nuestro sistema de cine en casa.
Sin embargo, los fabricantes han conseguido incluir algunas de estas características en conectores HDMI 2.0, así que muchas veces no será 100% necesario que el televisor cuente con un HDMI 2.1 completo. Eso sí, os recomendamos que si tenéis pensado comprar una de las consolas de nueva generación optéis por un televisor que tenga al menos un conector con características HDMI 2.1.
Y estos son la gran mayoría de términos que os vais a encontrar al buscar información sobre los televisores actuales. Puede que haya más, pero lo más probable es que correspondan a características muy concretas de cada marca. Para guiaros un poco por los modelos que cada fabricante lanzará este año, aquí os dejamos el vídeo de uno de nuestros últimos podcasts en el que hablamos sobre los televisores de 2020.
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