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Timestamp: 2017-02-20 06:52:40+00:00

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Real Decreto 1116/1984, de 9 de mayo, sobre restauración del espacio natural afectado por las explotaciones de carbón a cielo abierto y el aprovechamiento racional de estos recursos energéticos (Vigente hasta el 14 de Junio de 2009).
Publicado en BOE núm. 141 de 13 de Junio de 1984
Vigencia desde 03 de Julio de 1984. Esta revisión vigente desde 03 de Julio de 1984 hasta 14 de Junio de 2009
R.D. 1116/1984, 9 mayo, derogado por el número 2 de la disposición derogatoria única del R.D. 975/2009, de 12 de junio, sobre gestión de los residuos de las industrias extractivas y de protección y rehabilitación del espacio afectado por actividades mineras («B.O.E.» 13 junio), el 14 de junio de 2009.
En virtud de lo dispuesto en el artículo 5.º, 3, de la Ley de Minas, de 21 de julio de 1973; el Real Decreto 2994/1982, de 15 de octubre, sobre restauración del espacio natural afectado por actividades mineras, configura un sistema que fija las condiciones de protección del medio ambiente, en el aprovechamiento del conjunto de los recursos minerales, que son objeto de la Ley de Minas.
En el caso de la minería del carbón a cielo abierto, dadas las características de los yacimientos y las explotaciones, que en los últimos años han venido alcanzando un gran desarrollo, se precisa una normativa específica, en orden al aprovechamiento racional de estos recursos energéticos, y a la restauración del espacio natural afectado por las explotaciones mineras. Motivos ambos que han dado lugar a la aprobación, por parte del Congreso de los Diputados, de una proposición no de Ley, instando al Gobierno al establecimiento urgente de medidas de ordenación de las actividades extractivas a cielo abierto.
Dadas las características de esta minería, el plan de restauración se realiza, en su mayoría, formando parte de las labores de explotación, y por ello se ha seguido el criterio de que el titular de dichas labores quede obligado, en cualquier caso, a ejecutar por sí mismo el plan de restauración, a la vez que se prevé la exigencia de garantías para que los trabajos pendientes puedan ser completados en el caso de cesar la actividad extractiva.
Por otra parte, debe tenerse en cuenta que el presente Real Decreto, al regular los planes de explotación y de restauración, señala su contenido mínimo, esto es, básico, pudiendo las Comunidades Autónomas que posean competencias legislativas al respecto establecer normas adicionales de protección.
La presente disposición tiene por objeto regular el contenido mínimo de los planes de explotación y de restauración en las explotaciones de carbón a cielo abierto, pudiendo las Comunidades Autónomas, en el ámbito de su competencia, establecer normas adicionales al respecto.
El Plan de explotación Los titulares de todas las explotaciones de carbón a cielo abierto deberán presentar para su aprobación, ante la Dirección Provincial del Ministerio de Industria y Energía o, en su caso, el órgano de la Comunidad Autónoma competente en materia de minería, un plan de explotación, para cada una de ellas, ajustado a las normas técnicas que para su elaboración disponga el Ministerio de Industria y Energía, en orden al aprovechamiento racional de estos recursos energéticos y la restauración del espacio natural.
El plan de restauración 1. Los titulares de todas las explotaciones de carbón a cielo abierto, con el fin de proceder a la restauración de los efectos ocasionados por las labores en el espacio natural, deberán presentar para su aprobación, ante la Dirección Provincial del Ministerio de Industria y Energía o, en su caso, el órgano de la Comunidad Autónoma competente en materia de minería, un plan de restauración coordinado con el de explotación, y ajustado a las normas que para su elaboración disponga el Ministerio de Industria y Energía.
2.1Parte informativa sobre las condiciones existentes antes del comienzo de la explotación, que servirá de base para la elaboración del plan, incluyendo, como mínimo, lo siguiente:
Impacto ambiental.- El titular de la explotación presentará un estudio del impacto ambiental de la actividad sobre los recursos naturales de la zona y el medio en general, evaluándose los efectos transitorios y definitivos, con el fin de planificar la restauración y protección ambiental necesaria.
Programa de restauración.-
Se desarrollará conforme a los dos apartados siguientes:
Presentación del plan de restauración:
a) Cuando se trate de concesiones ya otorgadas con anterioridad a la vigencia del presente Real Decreto y tanto para las explotaciones en actividad a la entrada en vigor del mismo como para reanudar las temporalmente inactivas, o emprender otras nuevas, los titulares de la explotación presentarán el plan de restauración como anexo y simultáneamente al plan de explotación. La restauración procederá, en todo caso, en las áreas aún no explotadas, debiendo tenerse en cuenta, además, la posibilidad de restaurar o corregir, al menos parcialmente, los efectos negativos que, en su caso, se hubieran ocasionado anteriormente por labores a cielo abierto, a los espacios naturales afectados. A tal efecto, el titular de la explotación propondrá en el plan las soluciones oportunas, pudiendo el órgano administrativo competente en minería imponer las medidas necesarias para la restauración de zonas afectadas por las labores ya realizadas.
1. El órgano administrativo competente en minería, a la vista de los planes de explotación y restauración, podrá aprobarlos, exigir ampliaciones o introducir modificaciones en los mismos, sin perjuicio de solicitar, en su caso, informe de otros Organismos competentes. Para el plan de restauración, su aprobación requerirá un informe previo del Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza o, en su caso, del órgano ambiental competente de la Comunidad Autónoma, sin perjuicio de otras autorizaciones que sean procedentes, con arreglo a la legislación vigente.
Los trabajos correspondientes al plan de restauración y su inspección final deberán estar supervisados por el órgano administrativo competente en minería, con la colaboración del Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza.
2. La obligatoriedad de la ejecución de los planes de explotación y restauración aprobados tendrá la consideración de condición especial del título concesional a los efectos previstos en la Ley de Minas.
Los trabajos correspondientes al plan de restauración serán realizados, en cualquier caso, por el titular de la explotación.
1. En el caso de abandono de las labores por parte del titular de la explotación por agotamiento del recurso, renuncia al título o cualquier causa, el órgano administrativo competente en minería no aceptará la renuncia ni autorizará la caducidad del título o el abandono del laboreo en tanto no se proceda a ejecutar íntegramente el plan de restauración aprobado.
2. Sin perjuicio de lo anterior y con objeto de asegurar la ejecución de las labores de restauración programadas, el órgano administrativo competente en minería exigirá garantías suficientes que, pudiendo ser variables en el transcurso de la explotación, tengan en cuenta los daños pendientes de corrección en cada momento, sin olvidar las acciones necesarias posteriores a la explotación. A estos efectos se exigirá al titular de la explotación la constitución de un depósito, aval u otras formas de garantía previstas por la legislación vigente que afiancen debidamente actualizado el coste de dicha restauración. Dicho afianzamiento podrá hacerse de una sola vez o mediante la constitución periódica de un fondo económico, de acuerdo con la producción, el terreno afectado, el programa o condiciones que presente el titular de la explotación y acepte el órgano administrativo competente en minería.
3. El incumplimiento del plan de restauración, sin perjuicio de las sanciones que correspondan, conforme a la legislación de minas, conllevará la correspondiente pérdida, total o parcial, de la garantía presentada por el titular de la explotación. En el caso de que éste procediera, por cualquier causa, al abandono de las explotaciones, el órgano administrativo competente en minería aplicará el importe de dicha garantía a la restauración de los terrenos.
Una vez aprobados los planes de explotación y restauración, los sucesivos planes de labores que anualmente los desarrollan en virtud de la vigente Ley de Minas se ajustarán al programa de actividades y calendario previstos en aquéllos. Si más adelante, a juicio del órgano administrativo competente en minería o a instancia del titular de la explotación procediera a modificarse el plan de explotación, por razones de yacimiento, circunstancias ambientales, tecnológicas o cualquier otra, el plan de restauración habrá de adaptarse y coordinarse simultáneamente al nuevo plan de explotación.
El aprovechamiento y explotación de recursos minerales no contemplados por este Real Decreto continuará rigiéndose por el Real Decreto 2994/1982, de 15 de octubre, que asimismo se aplicará supletoriamente para completar el régimen jurídico establecido en la presente norma.
Por el Ministro de Industria de Energía se dictarán las normas a que deben ajustarse la elaboración y aprobación de los planes de explotación y restauración, así como las disposiciones necesarias en orden al desarrollo del presente Real Decreto, procurando que los planes de labores para 1985 puedan aprobarse de acuerdo con estas normas.
Para las explotaciones que se encuentren en actividad a la entrada en vigor del presente Real Decreto -a las que también se exige la presentación, para su aprobación, de un plan de explotación, dada la necesidad de adaptar los planes actuales a la restauración del espacio natural, dentro del aprovechamiento racional de estos recursos energéticos-, el plazo de presentación de los planes de explotación y restauración finalizará el 1 de septiembre de 1984.

References: artículo 5
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