Source: https://www.dexiaabogados.com/blog/delito-amenazas/
Timestamp: 2020-07-05 01:34:50+00:00

Document:
El delito de amenazas y sus tipos • Dexia Abogados
El delito de amenazas y sus tipos
17/02/2020 09/06/2020
Dentro de los delitos contra la libertad encontramos el delito de amenazas, que a su vez tiene varios tipos que a continuación desglosaremos, pero antes vamos a definir qué son las amenazas.
Entendemos que hay amenazas cuando se realiza una acción o se emite una expresión con la que se anticipa a la pretensión de hacer daño o de poner en peligro a otra persona.
Dentro del Código Penal existen varias modalidades de amenazas:
Las amenazas de mal constitutivo de delito: artículo 169 del Código Penal.
Las amenazas de mal constitutivo de delito cuando se dirigen contra un colectivo, es decir, las modalidades agravadas: artículo 170 del Código Penal.
Las amenazas (condicionales) de mal no constitutivo de delito: artículo 171.1 del Código Penal.
El chantaje: artículo 171.2 y 171.3 del Código Penal.
Las amenazas leves consideradas como delito leve: artículo 171.4 a 7 del Código Penal.
En Dexia Abogados somos abogados especialistas en delitos de amenazas. Si necesita un despacho con amplia experiencia en Derecho Penal, contacte con nosotros e infórmese sin compromiso.
1. Amenazas de mal constitutivo de delito
Se castiga a quien amenazare a otro con causarle a él, a su familia o a otras personas con las que esté íntimamente vinculado un mal que constituya delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden socioeconómico.
La pena varía en función de si la amenaza es condicional o no. Además, en caso de exigirse una cantidad o imponerse cualquier otra condición también se tiene en cuenta si el culpable ha conseguido su propósito o no:
Si el sujeto ha conseguido su propósito, la pena de prisión es de 1 a 5 años.
Si el sujeto no consigue su propósito, tentativa, la pena de prisión es de 6 meses a 3 años.
Cuando la amenaza no es condicional, la pena de prisión es de 6 meses a 2 años.
Puede generar dudas de si estamos ante un delito de amenazas o un delito de coacciones, pues bien, la STS de 12 de noviembre de 2009, dice que: “ambas conductas, coacciones y amenazas, integran parte de los delitos contra la libertad. El bien jurídico protegido es la libertad de obrar del individuo y exige la interacción de alguna forma de violencia que puede ser física o psíquica. Sin embargo, en la coacción existe una mayor inmediación entre el coaccionante y el coaccionado y debe concurrir el elemento de la violencia física”.
2. Amenazas de mal constitutivo de delito dirigidas contra un colectivo
Dentro de las modalidades agravadas tenemos dos tipos:
Amenazas dirigidas a atemorizar a un colectivo
Se castiga las amenazas de un mal que constituyere delito cuando éstas fuesen dirigidas a atemorizar a los habitantes de una población, grupo étnico, cultural o religioso, o colectivo social o profesional, o a cualquier otro grupo de personas y tuvieran la gravedad necesaria para conseguirlo.
Las penas son las superiores en grado a las previstas en el art. 169 del Código Penal.
Reclamación pública de la comisión de acciones violentas por parte de organizaciones o grupos terroristas
Se castiga con la pena de prisión de 6 meses a 2 años a los que, con la misma finalidad y gravedad que el apartado de arriba, reclamen públicamente la comisión de acciones violentas por parte de organizaciones o grupos terroristas.
Ciertamente, este tipo penal castiga, de forma específica, los siguientes actos preparatorios: la difusión pública de mensajes o consignas que tengan como finalidad o sean idóneos para incitar a otros a la comisión de delitos de terrorismo y la incitación pública a su comisión.
3. Amenazas (condicionales) de mal no constitutivo de delito
Se castigan las amenazas de un mal que no constituya delito, solo cuando ésta sea condicional y la condición no consista en una conducta debida.
Respecto al contenido del mal al que se refiere este tipo, no pudiendo serlo de delito, tendrá que serlo de cualquier otro ilícito contrario al Derecho Administrativo, Laboral o Civil.
Pongamos un ejemplo: exigir a la psicóloga que trabaja con él que firme certificaciones de reconocimientos médicos en los que no interviene o en los que no existen pruebas que lo sustenten bajo amenaza de despido.
La penalidad depende de si el culpable consigue o no su propósito:
Serán castigadas con prisión de 3 meses a 1 año o multa de 6 a 24 meses, atendida la gravedad y circunstancias del hecho, las amenazas condicionales de mal no constitutivo de delito cuando no se logre la finalidad perseguida.
Si el autor de la amenaza consigue su objetivo se le impondrá la pena en su mitad superior.
1. Las amenazas de un mal que no constituya delito serán castigadas con pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses, atendidas la gravedad y circunstancia del hecho, cuando la amenaza fuere condicional y la condición no consistiere en una conducta debida. Si el culpable hubiere conseguido su propósito se le impondrá la pena en su mitad superior
Artículo 171.1 del Código Penal
4. Chantaje
Dentro de este tipo existen dos modalidades diferenciadas:
Se castiga la exigencia a otro de una cantidad o recompensa bajo la amenaza de revelar o difundir hechos referentes a su vida privada o relaciones familiares que no sean públicamente conocidos y puedan afectar a su fama, crédito o interés.
Para aclarar conceptos, entendemos como recompensa que no significa necesariamente pago o compensación en metálico, sino que puede referirse a provecho, ventajas, beneficios o privilegios evaluables o no con precisión en su quantum, pero que resultan lucrativos para quien los recibe.
La penalidad prevista es la de prisión de 2 a 4 años si se ha conseguido la entrega de todo o parte de lo exigido. Si no se consiguiere lo exigido, la pena de prisión es de 4 meses a 2 años.
2. Si alguien exigiere de otro una cantidad o recompensa bajo la amenaza de revelar o difundir hechos referentes a su vida privada o relaciones familiares que no sean públicamente conocidos y puedan afectar a su fama, crédito o interés, será castigado con la pena de prisión de dos a cuatro años, si ha conseguido la entrega de todo o parte de lo exigido, y con la de cuatro meses a dos años, si no lo consiguiere
Artículo 171.2 del Código Penal
Se prevé la modalidad de chantaje cuando consista en la amenaza de revelar o denunciar la comisión de algún delito. La acción ha de relacionarse siempre con la amenaza de revelar un hecho que ha de serlo de alguna infracción cometida en el marco de la vida privada o relaciones familiares del amenazado.
Con respecto a la pena, el Ministerio Fiscal podría abstenerse de acusar y el juez o tribunal podría rebajar la pena en uno o dos grados.
Artículo 171.3 del Código Penal
5. Amenazas leves consideradas como delito leve
Tenemos que distinguir distintas modalidades:
La pena prevista es de prisión de 6 meses a 1 año o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80 días y, en todo caso, privación del derecho a la tenencia y porte de armas de 1 año y 1 día a 3 años; si el juez o tribunal lo estima necesario en interés del menor o incapaz, inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento hasta 5 años.
El que amenace de modo leve a la persona especialmente vulnerable que conviva con el autor; la pena será la misma que para el caso de violencia de género.
El que amenace de forma leve con armas u otros instrumentos peligrosos a descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad propios o del cónyuge o conviviente, o sobre los menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección que con él convivan o que se hallen sujetos a la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente o sobre personas amparadas en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar; la pena impuesta será de prisión de 3 meses a 1 año o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80 días, privación de tenencia y porte de armas e incluso privación del ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento por tiempo de 6 meses a 3 años.
Artículo 171.5 del Código Penal
Otras amenazas leves
Estos delitos solo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
Por un lado, las que se realizan con armas u otros objetos peligrosos, en el contexto de una riña. Por otro, las que se realizan contra un tercero, no previsto en relación con la violencia doméstica y de género.
La pena aplicable es de multa de 1 a 3 meses.
Artículo 171.7 del Código Penal
¿Cómo demostrar las amenazas?
El delito de amenazas, al igual que todos los delitos, debe ser probado ante los tribunales.
Para ello, las principales formas de demostrar que te están amenazando son las siguientes:
Conversaciones y mensajes a través de redes sociales, audios recibidos, vídeos, fotografías; que serán cotejados en el Juzgado para comprobar su origen y veracidad.
Las grabaciones de las conversaciones también pueden presentarse como medio de prueba, aunque deben tenerse en cuenta ciertos aspectos como el de estar presente tú mismo en la conversación, ya que hay que preservar el respeto a la intimidad y los datos personales; el respeto a la intimidad también debe tenerse en cuenta con respecto a las fotos, vídeos, etc. que presentemos. Hasta hace relativamente poco, las grabaciones de las conversaciones, así como los mensajes recibidos, eran vistos con no muy buenos ojos por los juzgados a la hora de ser tenidos en cuenta como pruebas válidas en un procedimiento, principalmente por lo que comentamos del derecho a la intimidad. Pero, poco a poco, y dada la globalización y la inmediatez de este tipo de comunicaciones, tanto la doctrina como la jurisprudencia han ido acogiéndolas a la hora de valorarlas como a nivel probatorio.
Testigos. Muy importante que el testimonio que presten ante los tribunales sea lo más detallado posible, sin dudas ni titubeos, ya que pueden ser utilizados como arma de doble filo en un juicio en caso de que existan contradicciones o no sean declaraciones firmes. El Juez valorará si estuvo o no presente en el momento de cometerse el delito y si el testigo tiene algún interés en favorecer a la víctima.
Correos electrónicos o cualquier otra vía telemática de comunicación en la que se pueda investigar la propia dirección de correo que ha enviado el mensaje o, si es anónimo, que se pueda investigar la IP del ordenador.
Pericial. A la hora de reclamar daños y perjuicios, podría ser de vital importancia tener un informe de un médico o facultativo que pruebe que usted ha sufrido daños psicológicos al recibir este tipo de amenazas.

References: artículo 169
 artículo 170
 artículo 171
 artículo 171
 artículo 171

Artículo 171

Artículo 171

Artículo 171

Artículo 171

Artículo 171