Source: https://alvarezprietoabogados.blog/2020/03/17/regimen-de-visitas-y-real-decreto-ley-7-2020-de-12-de-marzo/
Timestamp: 2020-08-03 17:23:19+00:00

Document:
Régimen de visitas y Real Decreto 463/2020 de 14 de Marzo.
En éstos días, no han sido pocos los que de una manera u otra se han puesto en contacto con nosotros a fin de obtener una respuesta, ante la presente situación que estamos viviendo en España, relativo al Covid-19; ello conlleva al planteamiento de la necesidad o no del cumplimiento no o del régimen de visitas y estancias de los menores.
Cierto es que esta novedosa situación nos pilla de sorpresa, y en determinadas circunstancias, y ante el desconocimiento y la alarma social, no son pocos los que se encuentran ante esta situación de traslado de los menores, cuando sanidad recomienda la estancia en nuestra viviendas; a ello se suman el cierre de centros docentes y organismos que sirven de control y apoyo a las familias, principalmente en casos espaciales, conflictivos y urgentes.
Éstas se han centrado, no sólo respecto de algún incumplimiento o intento de incumplimiento por parte de uno de los progenitores,; sino respecto de la mejor forma de proceder a la práctica del régimen de visitas y estancias, protegiendo en interés y la salud de los menores, o forma de no incumplir las directrices dadas por el Gobierno y la Sentencia dictada en su día.
Es cierto que no encontramos con ciertos impedimentos; así el cierre de los centros educativos o docentes, lugares en los que debería realizar se el intercambio, cese de actividad o cierre de los puntos de encuentro, donde debería realizarse la entrega o recogida de los menores, limitaciones en el tránsito por espacios públicos y la estancia en el domicilio; ¿Qué ocurre entonces cuando los menores han de trasladarse de domicilio, o incluso estando el domicilio del otro progenitor en otra provincia o localidad, o cuando el menor ha de desplazarse en medios como tren o avión, cuando éstos ven restringidos incluso cancelados?
Además de ello, nos encontramos que afecta, o puede afectar también al ritmo y circunstancias de las custodias compartidas, en el momento en que ha de producirse el cambio de residencia, como respecto de la custodias compartidas
El primero de ellos, pudiera ampararse en ciertos aspectos, como es el impedimento del transito por espacios públicos, el cierre de centros, tanto docentes o educativos, por lo que no pudiera proceder a realizarse el intercambio, tal y como establece a Sentencia o resolución.
En el segundo caso, nos encontraríamos, con el progenitor que, de manera irresponsable, desea proceder a la recepción del menor, existiendo una causa, que determine y aconseje en impedimento de dicho periodo de visita y estancia; alegando por tanto el incumplimiento por parte del oro progenitor.
En cualquier caso, entendemos que hay formas y maneras de proceder a cumplir, siempre y cuando ambos padres encuentren la cordura en su acciones e intervenciones; incluso, en el caso de, por el motivo que fuera, el régimen de visitas y/o estancia no se pudiera realizar, imaginemos infección de alguno de ellos, o dolencias de alguno de ellos, como sucede cotidianamente, nos iríamos a la compensación de días, tal y como hacemos de manera habitual, como en el presente caso de alerta sanitaria por virus infeccioso.
Por ello, en estos casos deberemos ser consecuentes con la situación, no precipitarnos a la toma de decisiones, movidos por el nerviosismo o el pánico, y claro está, no aprovechar la presente situación para encubrir nuestros deseos o bien como escusa para perjudicar, no sólo al progenitor, sino a los menores.
Debemos de tener en consideración, tal y como hemos expuesto en reiterados post publicados en el presente espacio, cualquier actuación que realizaremos deberá primar el interés del menor.
Como fundamento de la cuestión, el artículo 94 del Código Civil, referido al derecho de visitas y estancias del progenitor que no posea la titularidad de la custodia del menor o menores, deben estar en relación con el artículo 160 del mismo cuerpo legal, el cual se refiere al derecho de los hijos menores, a relacionarse con sus padres, e incluso con los abuelos; como expusimos en el post titulado Interés superior del menor en régimen de visitas y Tribunal Supremo.
Otra de las cuestiones planteadas, sería la de la posibilidad de contagio o bien por afección y riesgo para alguno de los menores.
En estos casos, claro está; deberemos proteger en todo momento la salud de todos los intervinientes, tanto progenitores, como y principalmente respecto de los menores.
Tampoco deberemos entender falta de incumplimiento, en el caso que el progenitor no pueda recepcionar a los menores, ya sea en régimen de visitas o estancia con el progenitor no custodio, como respecto del progenitor custodio, el cual en el periodo de tiempo pudiera ser consistente de la afección vírica, como posibilidad de haberse infectado.
Además de todo ello, nos encontramos con progenitores que deben acudir a su centro de trabajo, además de las lecciones que deben seguir los menores de manera on line.
A nuestro modo de ver, deberán ser los padres lo que, de manera lógica y equilibrada deberán determinar la viabilidad de la estancia, la viabilidad del régimen de visitas, etc… en caso contrarío deberá, tal y como establece la Ley, intervenir un Juez, si bien ello llevaría un tiempo, por lo que, abogamos por la sensatez, el equilibrio en las relaciones y las decisiones a tomar, en aras a lo mejor para todos.
En ciertas ocasiones, como la presente, lo mejor sería establecer el rigor, y posteriormente ya se verá y gestionará la equidad entre los progenitores y los menores. Ante todo sensatez y tranquilidad.
Seamos por tanto consecuentes con las situaciones que se nos plantean, teniendo en cuenta que las decisiones deberán acomodarse a dos cuestiones, la situación social, y la protección de los menores; así posteriormente podremos plantearnos una solución con respecto a los días no disfrutados, tales como una compensación de días, como hemos realizado en no pocas ocasiones, a fin de igualar los periodos de estancia y disfrute de los menores con ambos progenitores, y viceversa.
Es ta solución la hemos aplicado en otras ocasiones en las que no ha sido posible cumplir con los horarios días y periodos establecidos, ya fuera por circunstancias que afecten a los menores, pongamos por caso una enfermedad, etc… o bien por motivos que afecten a uno de los progenitores.
Recordemos que principalmente y para el caso de que uno de los progenitores por los motivos que fueran no pudiera cumplir con el régimen interpuesto y decretado tanto en convenio, como en resolución judicial, será el otro progenitor el que deberá hacerse cargo de los menores; en su caso serán asistentes o familiares directos, lo que podrán hacerse cargo de los mismos.
En el peor de los casos que podemos hacer, ¿en caso de impedimentos del régimen de visitas por parte de uno de los progenitores, o negativa de realizar el régimen sin causa justificada por el otro progenitor.?.
Bien lo primero y principal, como todo sabemos y conocemos, deberemos tener conocimiento del contenido del fallo o parte dispositiva de nuestra demanda, y cumplirla; nadie como los progenitores conocen los parámetros dictados en la misma.
En el pero de los casos, tal y como determina la Ley podremos proceder a la ejecución de sentencia, instar procedimientos tanto de lo previsto en el artículo 158, así como del 156 del Código Civil, y en ultima instancia, para los casos mas graves, o que suponga la actuación una vulneración de los derechos del menor, o respecto de aquellas actuaciones irresponsables procederíamos a instar un procedimiento de modificación de custodia, si fuer pertinente.
A tales efectos;
1.- Recurramos a la cordura.
No podrá justificarse de manera activa o pasiva la negativa al cumplimiento del régimen de visitas.
Además de los motivos que ya hemos alegado, y dispone la normativa aplicable, debemos traer a colación y como novedad lo dispuesto en el Real Decreto Ley de 7 /2020 de 12 de Marzo, el cual, si bien limita la libertad de circulación de las personas, por los motivo de sobra conocidos, establece unas excepciones, esto es;
Por ello, en modo alguno podrá fundamentarse la no entrega, como la no recepción de los menores por parte de alguno de los progenitores, vinculados a la obligación del limite o impedimento de los desplazamientos, puesto que no es cierto que el Real Decreto impida los desplazamientos, todo lo contrario, lo permite y facilita expresamente en su articulado.
2.- Busquemos un acuerdo entre los progenitores, en su caso, contactemos con nuestros Letrados a los efectos de una mejor solución, dado que ellos conocen nuestro caso en particular, y los entresijos del mismo.
En caso de no ser posible y viable, o de hacerse imposible la práctica del régimen de visitas, estimamos que podrá compensarse los días a cargo de días de vacaciones.
3.- Debemos recordar, que además del régimen de visitas los menores, deberán tener un contacto diario con el otro progenitor, ya se no custodio o en caso de alternancia como en el caso de la custodia compartida, tanto por vía telefónica como por medios audiovisuales.
Dada la presente situación, se deberá facilitar en todo momento, el acceso a dicho encuentro virtual entre el progenitor y los hijos; mucho más en el caso de no ser factible la visita o estancia
A tales efectos recomendamos el procurar el prolongar la conversación al menos una media hora mas, siempre y cuando no altere la vida y horarios de los menores, en cu caso variar o adelantar la hora de contacto.
3.- Dado que los centros educativos y docentes, así como los puntos de encentro familiar se encuentran temporalmente carentes de servicios, deberemos encontrar modo de facilitar el periodo de visita o estancia.
En éstos casos, principalmente en lo concerniente a las entregas en los puntos de encuentro, la relación entre los progenitores es ciertamente conflictiva, deviene de un procedimiento de violencia, o de ciertas adicciones por parte de alguno de los progenitores; motivo por el que dichos centros recepciona las entregas, y emiten informe de las circunstancias.
Son muy diversas las causas que han llevado a ello, o la evolución de la causa durante el tiempo en el que se ha hecho uso de tales servicios; en su caso, tal y como hemos determinado con anterioridad en otros casos problemáticos, será necesaria la ayuda de algún familiar directo, y siempre en sede de autoridad, ya sea guardia civil, o policía local, autonómica o nacional; y todo ello con el fin de evitar males mayores.
4.- Evitemos el tener que acudir a la intervención de los Juzgados y Tribunales, salvo, obviamente, causas verdaderamente justificadas, en cuyo casó deberemos determinar y acreditar el incumplimiento del régimen de visitas.
En tal sentido tendremos en nuestra mano la posibilidad de solicitar una ejecución de la sentencia dictada en su día en procedimiento matrimonial o bien en procedimiento de medidas paterno filiales.
Además podemos acudir a los medios que nos proporciona, principalmente el artículo 158 del Código Civil, sin olvidar el artículo 156 del mismo cuerpo legal, para otras cuestiones que pudieran devenir de dicha situación.
En casos mas graves podremos solicitar la modificación del sistema de custodia, mediante o a través del oportuno procedimiento.
Todo ello, con imposición de las costas.
5.- En caso de internamiento del menor, deberá comunicarse al otro progenitor la situación a la mayor brevedad posible, y su consentimiento para determinadas practica sanitaria o de intervención, salvo de extrema urgencia; y en la media de lo posible, y para el caso de que fuera viable, facilitar las visitas y estancia en centro hospitalario, incluido el telefónico y/o audiovisual.
Etiquetas: Real Decreto ley 7/2020 12 Marzo, Regimen de visitas
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References: Real Decreto 
 artículo 94
 artículo 160
 resolución 
 artículo 158
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 158
 artículo 156
 Real Decreto