Source: http://www.eumed.net/ce/2006/jmrh.htm
Timestamp: 2018-05-27 17:48:12+00:00

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LA FRANQUICIA EN ESPAÑA: ALGUNOS ASPECTOS, EVOLUCIÓN Y SITUACIÓN ACTUAL
José Manuel Ramírez Hurtado (CV)
La franquicia es una fórmula comercial que ha experimentado un enorme crecimiento en muchos países durante los últimos años. Muchas empresas se plantean su objetivo de expansión mediante esta forma de comercio. De igual modo, la franquicia supone una excelente oportunidad de desarrollo personal y empresarial para muchas personas, de ahí que una gran cantidad de empresarios, antes de constituirse como tal, se informen del funcionamiento de este sistema, así como de sus ventajas e inconvenientes.
El objetivo que se plantea con este trabajo es ofrecer una visión sintética y actualizada de la franquicia en España, que pueda servir tanto a los franquiciadores como a los franquiciados para tener un conocimiento de la situación real de este sector tan importante para la economía española. Asimismo se señala la normativa nacional y europea aplicable en España, así como se describen las asociaciones y las ferias y salones de franquicia existentes en España, que pueden facilitar la obtención de información sobre este sistema.
Palabras clave: franquicia, comercio, asociaciones, normativa, feria.
Clasificación JEL: F10, F14, M13, M30, D30.
Ramírez Hurtado, J.M. “La franquicia en España: algunos aspectos, evolución y situación actual" en Contribuciones a la Economía, mayo 2006. Texto completo en http://www.eumed.net/ce/
2. La franquicia como sistema comercial
El comercio se puede definir como aquella actividad consistente en la transmisión de bienes y servicios con un fin lucrativo (Díez et al, 2005). El sistema comercial comprende al conjunto de empresas, personas y organizaciones que, actuando como intermediarios entre la oferta y la demanda, se dedican a la distribución de bienes y servicios en un ámbito geográfico determinado.
A nivel general, hay que señalar que el sistema comercial ha experimentado profundos cambios en las últimas décadas. Estos cambios, caracterizados por la tendencia a la concentración, mayor exigencia del consumidor y la incorporación de las nuevas tecnologías, entre otros, han propiciado la aparición de nuevas formas comerciales e instrumentos de negocio con capacidad para actuar en el nuevo orden comercial (Bermúdez, 2002). La franquicia se constituye como una de estas nuevas formas comerciales capaz de afrontar los retos de esta nueva estructura comercial, destacando su agilidad en la expansión empresarial hacia nuevos mercados, su capacidad en la consolidación de negocios existentes y refugio para el comercio tradicional. Este sistema comercial se nutre de una interrelación basada en la experiencia, de la que hay que aprender (Zuber, 2002).
Hay numerosas fórmulas mercantiles y estrategias empresariales a las que se les ha atribuido la denominación de franquicia, siendo esta denominación en algunas ocasiones de forma incorrecta (Bermúdez, 2002). Definir el concepto de franquicia presenta enormes dificultades, ya que según el punto de vista desde el que afrontemos su estudio (jurídico, comercial, institucional,...) prestaremos mayor atención a unos aspectos u otros.
El Artículo 62 de la LEY 7/1996, de 15 de enero, sobre Ordenación del Comercio Minorista en España, define a la franquicia como aquella actividad comercial que se lleva a efecto en virtud de un acuerdo o contrato por el que una empresa, denominada franquiciadora, cede a otra, denominada franquiciada, el derecho a la explotación de un sistema propio de comercialización de productos o servicios.
Díez et al (2005) definen la franquicia como un sistema de cooperación entre empresas diferentes, ligadas por un contrato en virtud del cual una de ellas – la franquiciadora – otorga a la otra (u otras), denominadas franquiciadas, a cambio de unas contraprestaciones (pagos), el derecho a explotar una marca y/o una fórmula comercial materializada en unos signos distintivos, asegurándole al mismo tiempo la ayuda técnica y los servicios regulares necesarios destinados a facilitar dicha explotación mientras dure el contrato. De esta definición se pueden extraer algunas características de la franquicia:
- Es un sistema de cooperación.
- La relación entre las partes se plasma en un contrato.
- Las partes son la empresa principal o matriz, denominada empresa franquiciadora y las empresas que firman el contrato con el principal, denominadas franquiciados.
- El franquiciador proporciona a sus franquiciados una marca, una fórmula comercial o know-how y una asistencia y ayuda técnica mientras dure el contrato.
Otra definición importante es la de Bermúdez (2002). Este autor considera a la franquicia como un sistema de cooperación empresarial con vocación de vincular a largo plazo, y contractualmente, a dos partes económica y jurídicamente independientes, en virtud de la cual una de ellas (franquiciador), de buena fe, otorga a la otra (franquiciados) el derecho de explotación de su negocio y la fabricación, distribución y/o comercialización de los productos tangibles y/o intangibles, de calidad contrastada. Estos últimos estarán compuestos por servicios principales y adicionales, protegidos (patentes, marcas,...) y desprotegidos (saber hacer), todos ellos suficientemente probados, eficaces y autorizados mediante licencia. A cambio, cada franquiciado se obliga a realizar diferentes pagos periódicos y/o únicos, directos y/o indirectos, como contraprestación a la cesión de aquellos derechos, ya sean industriales o comerciales.
Desde el punto de vista empresarial, el sistema de franquicia es una alternativa para la creación de empresas donde el riesgo asumido es menor, como consecuencia de repetir un modelo de gestión de éxito probado. Por tanto, la franquicia supone un desarrollo para estructuras empresariales ya establecidas.
Resulta importante señalar que no toda empresa o actividad puede ser franquiciada. Para que esto ocurra es preciso que las claves determinantes del éxito, probadas ya por el franquiciador, sean identificables y transmitibles al futuro franquiciado a través de un proceso de formación adecuado. Si este proceso no se lleva de la mejor forma posible, el proceso de franquiciar una empresa fallará a corto o medio plazo.
En cualquier caso, es indudable que la franquicia, como sistema comercial, presenta más ventajas que inconvenientes, toda vez que permite al franquiciado explotar una opción de negocio original y de rentabilidad probada, reduciendo en definitiva los riesgos que conlleva la creación de toda nueva empresa (Alonso, 1997).
3. Normativa nacional y europea aplicable a la franquicia en España
La legislación que se aplica a todas las franquicias en España (incluidas las franquicias master) está siendo cada vez más sólida. El sistema de franquicias en España viene regulado por el artículo 62 de la LEY 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista y por el REAL DECRETO 2485/1998, de 13 de noviembre, por el que se desarrolla el artículo 62 de la Ley 7/1996, de Ordenación del Comercio Minorista.
Junto con las normas anteriores, otras materias legislativas que regulan la actividad comercial mediante el sistema de franquicias son las siguientes:
& REAL DECRETO 157/1992 que desarrolla el artículo 5 de la Ley 16/1989, de 17 de julio, de Defensa de la Competencia.
& REAL DECRETO 378/2003, de 28 de marzo, por el que se desarrolla la Ley 16/1989, de 17 de julio, de Defensa de la Competencia, en materia de exenciones por categorías, autorización singular y registro de defensa de la competencia.
& LEY 16/89 de 17 de julio de Defensa de la Competencia.
& LEY 3/91 de enero, sobre Competencia Desleal.
& LEY 7/96 de Ordenación del Comercio Minorista.
& REAL DECRETO 2485/1998, de 13 de noviembre por el que se desarrolla el artículo 62 de la Ley 7/1996, de Ordenación del Comercio Minorista, relativo a la regulación del régimen de franquicia, y se crea el Registro de Franquiciadores.
& LEY 34/2002 de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y comercio electrónico.
& LEY DE PROTECCIÓN DE DATOS de carácter confidencial.
& REGLAMENTO CEE 2790/1999 de la Comisión, relativo a la aplicación del apartado 3 del artículo 81 del Tratado CEE, que deroga el anterior Reglamento CEE 4087/88 de la Comisión, de 30 de noviembre.
& LEY 46/2002, de 18 de diciembre de reforma parcial del Impuesto sobre La Renta de las personas Físicas y por la que se modifican las Leyes de los Impuestos sobre Sociedades y sobre la renta de no Residentes.
& LEY 11/86 de 20 de marzo de Patentes y LEY 32/88 de 18 de noviembre de Marcas.
& REAL DECRETO 687/2002 que aprueba el Reglamento para la ejecución de la Ley 17/01 de Marcas.
& LEY 17/2001 de Marcas.
& REAL DECRETO LEGISLATIVO 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual.
& LEY 22/1994, de 6 de julio, de Responsabilidad Civil por los daños causados por los productos defectuosos.
& PROYECTO DE LEY (año 2002) sobre garantías en la venta de bienes de consumo.
& LEY 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje.
& Normas generales de contratación del Código Civil, así como aplicación analógica de las figuras afines.
& Otras Fuentes del derecho, aplicables a diferentes apartados específicos del contenido del Contrato de Franquicia.
Dentro de la actividad franquiciadora hay que hacer mención especial al Código Deontológico Europeo. El Código Deontológico Europeo es un manual de buenas costumbres y buena conducta para los usuarios de la franquicia en Europa. Fue elaborado por la Federación Europea de la Franquicia (EFF)[1], como resultado de la experiencia y del trabajo de la misma y de sus miembros. El actual Código Deontológico Europeo entró en vigor el día 1 de enero de 1991. No es en sí una norma jurídica sino un instrumento para que las decisiones que tomen ambas partes lleven consigo una buena relación, es decir, constituye el referente básico para que las relaciones se entiendan y se practiquen con eficacia y honestidad por ambas partes. El Código recoge, de forma clara y sencilla, las obligaciones del franquiciador y franquiciado, la manera de proceder en la captación y selección de franquiciados y los puntos esenciales que debe contener un contrato de franquicia. La Asociación Española de Franquiciadores (AEF)[2] ha adoptado como propio el Código Deontológico Europeo y exige su cumplimiento por parte de sus asociados, a la vez que defiende su aplicación por parte de toda empresa franquiciadora y propugna su adaptación en los países iberoamericanos, con los que mantiene una estrecha relación. Este Código se aplica a la relación entre el franquiciador y sus franquiciados individuales e igualmente entre el franquiciador maestro y sus franquiciados individuales, sin embargo, no se aplica a la relación entre el franquiciador y sus franquiciados maestros.
La mayoría de los países en los que la franquicia opera como sistema comercial poseen o adoptan un Código Deontológico, siempre con la idea principal de ser un manual de buenas costumbres y buena conducta para los usuarios que participan en el citado sistema.
4. Asociaciones de la franquicia en España
En España existen dos asociaciones a nivel nacional relacionadas con la franquicia: la Asociación Española de Franquiciadores (AEF) y la Asociación Española para el Desarrollo y Defensa del Franquiciado (AEDEF). A nivel de Comunidad Autónoma existen asociaciones dedicadas a la franquicia, como son los casos de Andalucía, Aragón, Castilla y León y Madrid.
La Asociación Española de Franquiciadores es una organización empresarial constituida al amparo de la Ley 19/1977 de 1 de abril y del Real Decreto 873/1977 de 22 del mismo mes. Reúne a aquellos franquiciadores que desarrollan actividades en España, comprometidos con los principios éticos del sistema de franquicias y que, por ello, se comprometen a cumplir con las normas del Código Deontológico Europeo de la franquicia. Pueden ser también miembros colaboradores aquellas empresas o profesionales relacionados con el sistema de franquicia. Actualmente, la facturación de los miembros asociados representa el 66% del volumen de negocio del mercado nacional y también. Entre sus fines principales destaca la defensa de los principios deontológicos y de las bases teóricas que deben regir la franquicia en España, armonizando las relaciones entre franquiciadores y franquiciados, y resolviendo, en su caso, los posibles conflictos de intereses que se puedan plantear.
La Asociación Española para el Desarrollo y Defensa del Franquiciado (AEDEF), es una entidad sin ánimo de lucro, constituida el 23 de julio de 1996, con el objetivo de proteger los intereses de los empresarios que actúan como franquiciados en otras empresas, y de contribuir al fortalecimiento de la franquicia como fórmula de desarrollo de negocios independientes.
5. Ferias y salones
En España se celebran anualmente varios encuentros, dirigidos a empresarios y a público en general, en los que se pueden establecer contactos para obtener información sobre todos los aspectos relacionados con la posible relación entre los franquiciadores y franquiciados, así como aspectos tales como consultoría, oportunidades de negocio, proveedores, entidades financieras, etc. En la actualidad se celebran de manera continuada las siguientes ferias y salones:
- BNF. Salón Internacional de Franquicias y Licencias (Barcelona).
- EXPOFRANQUICIA (Madrid).
- FERIA DE COMERCIO ASOCIADO & FRANQUICIA DE ANDALUCÍA (Córdoba).
- FRANQUIATLÁNTICO (Vigo).
- SIF&CO. Salón Internacional de la Franquicia, las Oportunidades de Negocio y el Comercio Asociado (Valencia).
6. Las cifras de la franquicia en España
A la hora de analizar la evolución y situación actual de la franquicia en España hay que resaltar dos aspectos fundamentales: la consolidación del sistema en España y la búsqueda clara que las principales franquicias españolas han iniciado para expandirse a otros mercados (Barbadillo, 2004). Al contrario de como venía ocurriendo en los últimos años, en los cuales se generaba una cantidad importante de proyectos, muchos de los cuales eran proyectos fallidos, en la actualidad existe una gran cantidad de enseñas consolidadas que representan una alternativa clara de futuro para aquellos emprendedores que pretendan desarrollar su actividad comercial o empresarial como franquiciados de las mismas. Paralelamente a esta consolidación, algunas enseñas, las más activas, las más agresivas y las más convencidas de su propia fortaleza, han comenzado un proceso de expansión a otros mercados, como continuación de su proceso de expansión en España. Así pues, los dos conceptos claves que caracterizan al sistema actual de la franquicia en España son consolidación e internacionalización. Todo ello se traduce en el establecimiento de un menor número de nuevos proyectos, pero más profesionalizados y una mejor preparación para poderse extender a otros mercados.
La franquicia es una fórmula comercial que ha experimentado un enorme crecimiento en muchos países desde sus comienzos hasta la actualidad. Este crecimiento se puede observar a partir de algunos datos como pueden ser los referentes a la evolución del número de cadenas franquiciadoras o de enseñas, del número de establecimientos franquiciados, de la facturación global del sector, de la inversión total. También otros indicadores de este crecimiento pueden ser la distribución actual y evolución del número de enseñas y del número de establecimientos franquiciados por sectores, así como por comunidades autónomas. Por último, también es interesante hacer una comparación de la franquicia con respecto al comercio minorista, lo que permite determinar el peso de la misma dentro de él.
Muchos de estos datos pueden ser obtenidos de las principales asociaciones existentes al respecto, tales como la Asociación Española de Franquiciadores (AEF) o la Asociación Española para la DEfensa del Franquiciado (AEDEF). Otra fuente de la que se pueden obtener datos es la correspondiente a las publicaciones y a los portales de internet de las principales consultoras de la franquicia en España, entre las que destacan entre otras Tormo & Asociados, Barbadillo Asociados, MundoFranquicia Consulting o FDS Consulting. También la proliferación de muchos otros portales de internet dedicados a la franquicia ha hecho que se puedan obtener y contrastar bastantes datos sobre dicho sistema en la red.
En España fue fundamentalmente a partir de finales de los años 80 cuando el crecimiento de la franquicia se acentuó más. En la tabla 1 podemos observar la evolución del número de enseñas y del número de establecimientos franquiciados en España, desde sus comienzos hasta el año 2005.
Tabla 1. Evolución del nº de enseñas y del nº de establecimientos en España.
Nº de enseñas
Fuente: elaboración propia a partir de varios anuarios y guías.
Gráficamente podemos observar los datos de los últimos años referentes a la evolución del número de enseñas en el gráfico 1. Siguiendo la Guía de Franquicias y Oportunidades de Negocio de la consultora Tormo & Asociados, se continúa con una tónica alcista imperante en los últimos años, ya que de 640 cadenas de franquicias que operaban en el año 1999, se ha pasado a las 902 actuales. Hay que señalar que en el año 2004 no se produjo un descenso en el número de enseñas con respecto a los años anteriores, sino que los datos para estos años están obtenidos de la consultora Tormo & Asociados, la cual consideró como franquiciadoras a partir del año 2004 solamente a aquellas empresas que tenían una mínima estructura financiera y empresarial para poder ser consideradas como tal.
Gráfico 1. Evolución del número de enseñas.
Fuente: Guía de Franquicias de Tormo & Asociados (2006).
Conviene señalar que las principales consultoras de franquicias existentes en España no ofrecen los mismos datos, sino que hay pequeñas variaciones, lo que muestra que en muchas ocasiones los datos no gozan de una fiabilidad total.
Atendiendo al número de establecimientos franquiciados existentes hay que destacar no sólo el incremento en el mismo, llegando a alcanzar los 63.751 establecimientos en el año 2006, sino el incremento que se ha producido en el número medio de establecimientos por cadena de franquicia, que se ha establecido en casi 72 unidades, dos más que en el año anterior. A pesar de haberse contabilizado en el año 2004 un menor número de enseñas, sin embargo, el número de establecimientos franquiciados ha continuado creciendo, lo que muestra que la franquicia se concibe como una oportunidad de autoempleo para muchas personas o bien como una inversión para otras muchas. En el gráfico 2 podemos observar la evolución del número de establecimientos durante los últimos años. Del total de 63.751 establecimientos 12.117 son establecimientos propios mientras que 51.634 son establecimientos franquiciados, lo que supone unos porcentajes del 19,01% y del 80,99%, respectivamente.
Gráfico 2. Evolución del número de establecimientos franquiciados.
En el gráfico 3 podemos observar la clasificación de las enseñas para el año 2006 en función del número de establecimientos que dispone cada una de ellas. Se puede ver que el mayor porcentaje de franquicias tiene de 1 a 9 establecimientos y de 25 a 49 establecimientos, correspondiendo respectivamente a un 36,92% y a un 21,62%.
Gráfico 3. Clasificación de las enseñas en función del número de establecimientos.
Si analizamos la facturación global en el año 2006 podemos observar que ha experimentado un crecimiento del 9,47% con respecto al año anterior (gráfico 4), lo que muestra la tónica alcista de los últimos años.
Gráfico 4. Evolución de la facturación global.
Del mismo modo si analizamos la inversión global podemos observar que en el año 2006 ésta ha experimentado un crecimiento del 8,94% con respecto al año anterior (gráfico 5), continuando también con el crecimiento alcista de los últimos años.
Gráfico 5. Evolución de la inversión total.
El análisis de los datos de la franquicia a través de sectores presenta el inconveniente de la clasificación de la misma en diferentes sectores. Las diferentes fuentes de información no presentan las mismas clasificaciones por sectores, lo cual impide en muchos casos la comparación de los datos ofrecidos por unas fuentes y otras. En este sentido sería conveniente establecer una clasificación sectorial universal para poder realizar comparaciones entre países, para estudiar y analizar la evolución de un sector concreto y para soporte básico de información para la incorporación de candidatos a franquiciados (Díez et al, 2005). La tabla 2 recoge el número de enseñas y el número de establecimientos franquiciados por sectores, según la clasificación que proporciona el Registro de Franquiciadores de España.
Podemos observar que los sectores en los que está más presente la franquicia en cuanto al número de enseñas son el sector de otros servicios de comercialización y distribución de productos y/o servicios (23,61%), el sector de confección, moda y complementos (15,08%), el sector de hostelería y restauración (15,08%) y el sector de belleza y cosmética (8,20%). Si atendemos al número de establecimientos franquiciados los sectores más destacados son el sector de comercialización y distribución de productos y/o servicios (36,77%), el sector de hostelería y restauración (11,43%), el sector de alimentación (8,87%) y el sector de confección, moda y complementos (8,33%).
Tabla 2. Clasificación del nº de enseñas y del nº de establecimientos por sectores.
Construcción, decoración mobiliaria y
Otros servicios de comercialización y
distribución de productos y/o servicios
Fuente: elaboración propia a partir del Registro de Franquiciadores y de la Guía de Franquicias de Tormo & Asociados de 2006.
Si comparamos la franquicia con respecto al comercio minorista (tabla 3) podemos observar que la facturación global de la franquicia en el año 2005 fue de 17.585 millones de euros, lo que supone un 14,68% con respecto a la facturación total del comercio minorista. En el ejercicio anterior esta cifra fue de un 13,88%. Referente al número de establecimientos franquiciados, en el año 2005 existían 63.751, lo que suponía un 9,90% con respecto al número total de establecimientos en venta minorista. En el ejercicio anterior esta última cifra fue de un 8,97%. Todo esto muestra la importancia de la franquicia como sistema comercial para la economía de España, ya que permite generar riqueza mediante la creación de empresas, las cuales a su vez generan de empleo, bien sea de forma directa o bien sea de forma indirecta.
Tabla 3. Franquicia versus comercio minorista en España (año 2005).
Facturación del comercio minorista:
119.736 millones de €
Establecimientos de venta minorista:
Facturación global de la franquicia:
17.585 millones de €
Porcentaje de la franquicia sobre el total
Fuente: web de la consultora Tormo & Asociados (2006).
También hay que señalar, tal como se ha comentado anteriormente, que la franquicia proporciona 261.000 empleos directos y 88.000 empleos indirectos, lo que supone también un incremento del 7,4% y del 4,8% respectivamente con respecto al año anterior.
Si observamos la distribución del número de enseñas y del número de establecimientos por Comunidades Autónomas podremos ver que Madrid y Cataluña presentan un claro dominio sobre el resto de comunidades, aglutinando casi el 59% del total de enseñas y casi el 44% del total de establecimientos, seguidas de la Comunidad Valenciana y Andalucía (tabla 4). En total son 894 enseñas las que tienen su central en el territorio español, siendo 8 el número de centrales de franquicia que ubican su sede fuera de España.
Tabla 4. Nº de enseñas y nº de establecimientos por Comunidades Autónomas.
Por último, si analizamos la procedencia de las cadenas observamos que hay un predominio absoluto de las redes nacionales frente a las extranjeras. De las 902 cadenas que operan en España 747 son nacionales, lo que supone un 82,8%, mientras que 155 son cadenas que proceden del extranjero, lo que supone un 17,2% (gráfico 6). Las cadenas nacionales aportan 50.519 establecimientos (79,24%), mientras que las cadenas extranjeras aportan 13.232 establecimientos (20,76%).
Gráfico 1.6. Procedencia de las cadenas.
Como conclusiones importantes hay que resaltar a la franquicia como una fórmula comercial importante dentro de la economía de muchos países. El constante crecimiento de las empresas franquiciadoras y la multiplicación de sus nuevos establecimientos comerciales hacen que la franquicia sea uno de los pilares en el mantenimiento y en el desarrollo del sector comercial y, por tanto, de la economía en general.
Haciendo una comparativa entre las ventajas de la franquicia con respecto a otras formas comerciales, quizá ésta presente más ventajas que inconvenientes, tanto para el franquiciador como para el franquiciado, pero ello no quiere decir que sea un negocio infalible, sino que al igual que todo negocio hay que saber aplicar de forma correcta cada uno de los aspectos propios que conlleva consigo esta fórmula comercial.
En relación a la legislación de la franquicia hay todavía un vacío importante que trae consigo que muchas empresas que no cumplen con los requisitos mínimos para poder franquiciar sean consideradas como tal. Para ello quizá sea necesario, al igual que en otros muchos sectores, la implantación de Certificaciones de Calidad, cuyo objetivo primordial es garantizar al potencial franquiciado que todas aquellas empresas franquiciadoras en disponibilidad de dicha certificación cumplen escrupulosamente los requisitos para poder franquiciar, tanto en los aspectos de información precontractual como en los referidos a capacidad de organización, formación y asistencia y gestión de la red (Tormo, 2005). Cabe destacar también de forma especial el Código Deontológico Europeo, es decir, el manual de buenas costumbres y buena conducta para los usuarios de la franquicia en Europa. En la medida en que este código sea llevado a cabo por franquiciadores y franquiciados se desarrollará de forma más adecuada la franquicia, con los consiguientes beneficios tanto para unos y otros.
En cuanto a las cifras de la franquicia en España hay que destacar el continuo crecimiento de estos últimos años, tanto en lo que se refiere al número de enseñas como en lo que se refiere al número de establecimientos franquiciados. Madrid y Cataluña siguen siendo las dos comunidades que acaparan un mayor peso de la franquicia. Por sectores destacan, tanto en el número de enseñas como en el número de establecimientos, según la clasificación que presenta el Registro de Franquiciadores, el sector de otros servicios de comercialización y distribución de productos y/o servicios, el sector de confección, moda y complementos y el sector de hostelería y restauración. También resulta interesante destacar la importancia de la franquicia dentro del comercio minorista, cuyas cifras muestran un peso importante de esta forma de comercio. También hay que señalar que el mayor peso de las cadenas que operan en España sigue siendo el nacional, existiendo tan sólo un 17,2% de cadenas que proceden del extranjero.
En definitiva, la franquicia en España es un modo de comercio que goza de una gran aceptación y en el que existen todavía grandes oportunidades de mercado, tanto para muchas empresas que desean actuar como franquiciadores, como para muchas personas que desean actuar como franquiciados.
Alonso Prieto, M. (1997): Una franquicia para mi nuevo negocio: todo lo que necesita conocer para ser un franquiciado, ediciones Selida Olmedo, Madrid.
Asociación Española de Franquiciadores: www.franquiciadores.com
Asociación Española para el Desarrollo y Defensa del Franquiciado: www.aedef.com
Barbadillo, S. (2004): Guía de Franquicias de España 2004, Gestión 2000, Madrid.
Barbadillo Asociados (2004): Guía de Franquicias de España 2004, Gestión 2000, Madrid.
Bermúdez González, G. J. (2002): La franquicia: elementos, relaciones y estrategias, Esic, Madrid.
Díez de Castro, E. C.; Navarro García, A. y Rondán Cataluña, F. J. (2005): El sistema de franquicia. Fundamentos teóricos y prácticos. Pirámide, Madrid.
Ramírez, J. M. (2005): “Una primera aproximación sobre los criterios utilizados por los franquiciados en la selección de una enseña franquiciadora”, XIX Reunión Anual ASEPELT, Badajoz, España.
Tormo & Asociados (2006): Guía de franquicias y oportunidades de negocio 2006. Madrid.
Tormo, E. (2005): www.tormo.com
[1] La Federación Europea de la Franquicia (E.F.F.) es una entidad, constituida el 23 de septiembre de 1972, cuyos miembros son asociaciones o federaciones nacionales de franquicias establecidas en Europa, y cuyo objeto principal es el estudio objetivo y científico de la Franquicia, bajo todos sus aspectos, la coordinación de las acciones de sus miembros, la promoción en general y los intereses de los asociados en particular.
[2] La Asociación Española de Franquiciadores (AEF) reúne a aquellos franquiciadores que desarrollan actividades en España, comprometidos con los principios éticos del sistema de franquicias y que, por ello, se comprometen a cumplir con las normas del Código Deontológico Europeo de la Franquicia.

References: Artículo 62
 artículo 62
 REAL DECRETO 
 artículo 62
 REAL DECRETO 
 artículo 5
 REAL DECRETO 
 REAL DECRETO 
 artículo 62
 artículo 81
 REAL DECRETO 
 REAL DECRETO 
 Real Decreto