Source: https://www.scribd.com/doc/95622273/Aedo-La-Boleta-Bancaria-de-garantia
Timestamp: 2016-02-11 09:37:55+00:00

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LAS GARANTÍAS DEL ACREEDOR FRENTE AL INCUMPLIMIENTO. ESPECIAL REFERENCIA A LA BOLETA BANCARIA DE GARANTÍA
THE CREDITOR´S GUARANTEES FACED TO THE DEBTOR’S BREACH. SPECIAL REFERENCE TO THE COUPON BANK GUARANTEE
RESUMEN: El presente artículo pretende examinar el concepto de garantía, tanto en su sentido amplio, como técnico. Una vez que ha operado el incumplimiento y siempre que sus consecuencias sean imputables al deudor, el acreedor goza de un conjunto de remedios para hacer efectiva la responsabilidad del deudor. Todos estos mecanismos son inherentes a la obligación y se fundamentan en el derecho de prenda general. Además, el acreedor cuenta con la posibilidad de reforzar su posición jurídica, a través de las denominadas cauciones y, en general, las garantías en sentido técnico. A ellas y, especialmente a algunos aspectos de la boleta bancaria de garantía nos referiremos en los párrafos siguientes. Palabras clave: Derecho de prenda general, garantía, caución, boleta bancaria de garantía. ABSTRACT: This article aims to explore the concept of guarantee, both in its broad sense, as a technician. Once that has operated the breach and provided that its consequences are attributable to the debtor, the creditor has a set of remedies for the enforcement of liability of the debtor. All these mechanisms are inherent in the obligation and are based on the right overall pledge. In addition, the creditor has the opportunity to strengthen its legal position, through the so-called bonds, and generally guarantees in the technical sense. To them, and especially to some aspects of the coupon bank guarantee discussed in the following paragraphs. Key words: Right overall pledge, guarantee, coupon bank guarantee.
I. LAS GARANTÍAS EN SENTIDO AMPLIO: EL MAL DENOMINADO DERECHO DE PRENDA GENERAL
El concepto de garantía es bastante complejo, pues, como sucede frecuentemente con toda noción jurídica, este no es unívoco. En un sentido amplísimo, comprende todos los mecanismos de tutela del crédito, de ahí que existan dificultades para determinar su contenido1. Según Roca: “…la garantía está concebida como un sistema de asegura-
* Profesor de Derecho Civil, Escuela de Derecho Universidad Católica del Norte. Doctorando en Derecho por la Universidad de Deusto. Becado por el Ministerio de Educación, proyecto Mecesup UCN0301. Correo electrónico caedo@ucn.cl. Teléfono 55-355725. Dirección postal: Avenida Angamos 0610. Antofagasta. 1 Como afirma V ICENT C HULIÁ (1996) p. 37: “Esta materia es buen ejemplo que el Derecho es eminentemente lenguaje, con rica y plurívoca terminología, cuyas voces son empleadas con variante significado por cuatro grandes coros hasta hoy faltos de batuta que los coordine: el de los contratantes en la práctica, el de la doctrina, el de la jurisprudencia y el de los legisladores”.
19 y 20. Todos estos mecanismos de tutela. como en el caso de los seguros por incumplimiento. Entre otros. son tres los ángulos de estudio posibles: A) caución o garantía del cumplimiento de la obligación principal. vol. el vínculo jurídico de la obligación es: “…como un pedazo o corte de la vida social que aparece organizado dentro del ordenamiento jurídico. Siguiendo nuevamente a Roca3. pero que no pueden ser consideradas garantías en sentido técnico2. d) tampoco existiría garantía en sentido técnico cuando se transfiere el riesgo a un tercero. que. b) las situaciones generales dirigidas a evitar que la conducta del deudor haga ilusoria la prestación pactada. Corresponde a lo que en nuestro sistema conocemos como los derechos auxiliares del acreedor. FUEYO LANERI (1992) pp. cuya finalidad esencial es preservar el interés del acreedor. señala: “En atención a las funciones que puede desempeñar este instituto. se explican desde la perspectiva del mal denominado derecho de prenda general o garantía general de los acreedores. Sin embargo. facultades o cargas de todos los sujetos agrupados en torno a la obligación” 5. la autora considera la cláusula penal como una pena y no una garantía. como su nombre lo indica. pp. los siguientes mecanismos de tutela: a) las obligaciones derivadas de determinados contratos por causa onerosa. asegurando el cumplimiento de la prestación”. BLANCO GÓMEZ (1996) pp.310 [2008] AEDO BARRENA. siendo el ejemplo más claro la cláusula penal4. como indica R OCA T RÍAS (1996) p. por todos. El crédito es un derecho subjetivo que tiene el acreedor para exigir una conducta. 136. la deuda es un deber jurídico en sentido estricto. 350. Este derecho es propio del especial vínculo denominado obligación. legal o voluntario. C) multa de arrepentimiento. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
miento. como veremos.294
Revista Chilena de Derecho. los preceptos dedicados a la cláusula penal parten del respeto a la libertad contractual. así como las garantías en sentido amplio. ROCA T RÍAS (1996) pp. constituyendo una caución personal. 9. admitiéndose incluso una función exclusivamente sancionadora para este tipo de estipulaciones”. por un especial principio jurídico y por una especial función económica o social. y en tal forma la considera Somarriva en su Tratado de las Cauciones. 135 y 136. Por eso. 293 . c) la agregación de una nueva obligación por parte del propio deudor. consideradas en sentido técnico. 134 y 135. Para Díez-Picazo. D E AMUNÁTEGUI (1993) p. deberes. 465 y 466. 35 N 0 2. además de permitir pactar aquellas funciones que las partes crean conveniente. S OMARRIVA U NDURRAGA (sin año) p.
. B) liquidación convencional anticipada. Al respecto. Esta es la médula de la relación obligatoria y designa la contraposición que existe entre un crédito y una deuda. quien señala: “En nuestro Derecho. en virtud de la autonomía de la voluntad. Por su parte. la mayoría de la doctrina española considera que la cláusula penal cumple una función de garantía que permite asegurar el cumplimiento de la obligación y el resarcimiento del daño. 20. en principio deben distinguirse de las garantías.
ROCA T RÍAS (1996) pp. por existir un mejor derecho anterior. en un sentido amplio. el concepto garantía comprende también unos mecanismos cuya finalidad es también el aseguramiento del derecho del crédito. pone el acento en el carácter de garantía personal de la cláusula penal. Nuestra doctrina siempre ha reconocido en la cláusula penal el cumplimiento de diversas finalidades. es una sanción por dejarse de cumplir. que imponen al deudor una reparación en caso que la cosa no sirva para la finalidad con arreglo a la cual se contrató o bien cuando el acreedor se vea desposeído de la cosa. pero sin que ella compense necesaria y exactamente la prestación incumplida”. De esta naturaleza orgánica derivan todos los derechos. 4 Sin embargo. 5 DÍEZ -P ICAZO (1964) p.
el acreedor cuenta con acciones específicas derivadas de ciertas relaciones contractuales. incluida la propia garantía general de los acreedores o derecho de prenda general. que constituyen un conjunto de potestades dirigidas unas veces contra el deudor. Además de los mecanismos señalados. En este estadio. 293 . la voz garantía puede emplearse en un sentido amplísimo. FUEYO (1992) pp. Desde el punto de vista del deudor sucede lo mismo. De esta garantía sobre el patrimonio del deudor nacen todos los mecanismos de tutela de crédito. Por el lado activo de la relación obligatoria. puesto que la ley se ha ocupado de él. que corresponde al régimen de responsabilidad al cual se encuentra sujeto el deudor tanto antes del cumplimiento –para ello baste pensar en algunos derechos auxiliares–. constituido por su legítimo derecho a accionar. en contra de terceros. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
con determinadas características. existe. La relación es ahora entre el acreedor y el patrimonio del deudor7. también llamada espera o expectativa jurídica. En un segundo momento. pp. La doctrina alemana ha desarrollado la teoría de la deuda y la responsabilidad (Schuld y Haftung). significa que junto con el derecho subjetivo. 35 N0 2. Esta fase afecta directamente al patrimonio del deudor. situaciones jurídicas. no pueden ser calificados
DÍEZ-PICAZO (1964) pp. el acreedor goza de los derechos de solicitar la resolución del contrato. Este deber es jurídico. que le conecta directamente con el denominado derecho de prenda general. señalando la forma de cumplimiento o pago. existen ciertas facultades y cargas en el desarrollo de la obligación6. como las acciones de “garantía” propia de los contratos a título oneroso. Es decir. otras en contra de otros acreedores y. para el cumplimiento de su obligación. siempre en esta primera etapa lógica y cronológica del deber de cumplimiento. Como conclusión. constituido por el débito solamente. Así. confluyen también cargas y acaso deberes. como en la etapa de incumplimiento. no es posible para el deudor oponerse arbitrariamente a la acción del acreedor. que se cristaliza en el derecho de recibir. cuyos bienes se perseguirán forzadamente para la obtención del cumplimiento. los que son inherentes a este. el cumplimiento forzado. que es la que explica mejor la naturaleza del vínculo obligatorio. otras. los acreedores pueden exigir que se vendan todos los bienes del deudor presentes o futuros. Todos estos mecanismos de tutela. una legítima expectativa del acreedor. el deudor queda sometido al poder de agresión del acreedor. Dicha expectativa se encuentra tutelada por el Derecho en caso de incumplimiento por parte del deudor. correlativamente. De acuerdo con esta teoría pueden distinguirse dos fases en el orden lógico y cronológico: un primer momento. 37 y 38
. el deber del deudor. Sin embargo. tanto el crédito como la deuda son. la indemnización de perjuicios y de ejercitar los derechos auxiliares. ante todo. Este poder de agresión se funda en lo que en Chile se mal denomina el derecho de prenda general. En virtud de este. si miramos la posición del acreedor y la entendemos como situación jurídica. sobre la base de la responsabilidad patrimonial del deudor. es decir.310 [2008] AEDO BARRENA. Se encuentra consagrado en los artículos 2465 y 2469 del Código Civil chileno. ya que al lado del deber del deudor. 349 y ss. vol.Revista Chilena de Derecho.
395. 395. de tal manera que es esa adición o esta yuxtaposición lo que refuerza al acreedor la seguridad de que su derecho será satisfecho10. no se extingue cuando se enajenan los bienes que se han destinado a esta función11. d) en algunos supuestos. al que nada añaden8. añadiendo la responsabilidad de un tercero. L ECAROS S ÁNCHEZ (1995) p. empresarial o bancaria
DÍEZ-PICAZO (1983) p. como hemos visto. el que las define como toda obligación que se contrae para seguridad de una obligación propia o ajena. sino solo a aquellos que han pactado. el derecho legal de retención. particularmente las cauciones. Pero el mismo derecho de prenda general es el que permite fundar las garantías en sentido técnico. en otros casos. pues. 7 y 8. pp. para luego señalar que las cauciones suplen las deficiencias de la garantía general del acreedor9. o de manera más específica. No todas las garantías son cauciones.296
Revista Chilena de Derecho. a las que nos referiremos en el numeral siguiente. 11 R OCA T RÍAS (1996) p. 12 Así lo expresa S OMARRIVA (sin año) p. vol. En el mismo sentido. LA CAUCIÓN
La garantía en sentido técnico. En nuestro sistema varias de las garantías se encuentran reguladas como cauciones. son algo inherente al crédito mismo. Como se aprecia. Los autores distinguen los conceptos de garantía y caución. Las cauciones están establecidas en el artículo 46 del Código Civil. que el de los acreedores que no han pactado derechos de garantía concretos. siguiendo a Díez-Picazo. son aquellas definidas en el artículo 46 del Código Civil.
II. 10 D ÍEZ -P ICAZO (1983) p. pero todas estas son garantías 12. LA GARANTÍA EN SENTIDO TÉCNICO O ESTRICTO. En el mismo sentido. Esta es la misma perspectiva desde la cual analiza la institución DÍEZ DUARTE (1991). 143. siguiendo a Díez-Picazo. Se detiene en el análisis del derecho de prenda general –consagrado en nuestro Código Civil. es una norma de derecho o un precepto de autonomía privada que viene a añadir al crédito algo que el crédito no tiene. 35 N 0 2. c) no afecta a todos los acreedores. 10. Para Roca. el concepto de garantía que utiliza nuestra doctrina se corresponde con lo que hemos denominado garantía en sentido amplio 13. el apremio personal en las obligaciones de hacer y las arras en garantía
. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
de “garantías en sentido propio”. la garantía en sentido estricto presenta cuatro características: a) permite satisfacer el interés del acreedor de manera independiente. De manera que entre ambas existe un vínculo de género a especie. 8. cuya nota distintiva es la accesoriedad. 209 y ss. mientras que las cauciones constituyen un grupo de garantías en sentido estricto. b) actúa sobre bienes concretos del patrimonio del deudor o refuerza las posibilidades del acreedor. 13 Puede apreciase muy claramente esta cuestión en F UEYO (1992) pp.. quien trata como medios compulsivos dirigidos al cumplimiento de las obligaciones las “astreintes”. 293 .310 [2008] AEDO BARRENA. en el artículo 2465–. ROCA TRÍAS (1996) p. mientras que las cauciones. Las garantías comprenden los diversos medios de que pueda hacer uso el acreedor para ponerse a cubierto de la insolvencia del deudor. es la práctica comercial. Somarriva explica la institución desde la perspectiva de la caución. 140 SOMARRIVA (sin año) pp. Algunas de ellas tienen una regulación particular en nuestro sistema y.
Es un efecto similar al contemplado en el artículo 1635 del Código Civil para la novación imperfecta. este puede situarse en el contexto de los créditos y garantías bancarias. En el caso de la comisión. distingue entre mandato inicial de crédito que una vez ejecutado por el mandatario determina la responsabilidad del mandante de forma similar a la de un fiador y el mandato de crédito propio. En cuanto a las reales.Revista Chilena de Derecho. pues corresponde más o menos a lo que en nuestro sistema se conoce como delegación imperfecta. Son personales por cuanto se suman patrimonios para responder en caso de insatisfacción del crédito. V ICENT C HULIÁ (1992) pp. Las cauciones se clasifican en reales y personales. Para otro sector esta no sería más que una caución. frente al acreedor. se constituye en fiador de las obligaciones pactadas con el comisionista.
. 15 V ICENT C HULIÁ (1996) p. pp. esta no es más que la descripción de la novación imperfecta por ex promisión imperfecta. los que se explican mejor si se recurre a la clásica distinción entre mandato a nombre propio o a nombre ajeno. 19 Nuevamente se trata de un supuesto que no puede ser calificado de “atípico”. 17 V ICENT C HULIÁ (1992) p. Es dudoso que en nuestro sistema esta figura pueda ser calificada de “atípica” desde que se encuentra contemplada en el artículo 1635 del Código Civil y en menor medida en el artículo 258 del Código de Comercio. estas figuras distan bastante de ser contratos atípicos. 18 Como hemos visto. En nuestro sistema. 375 16 Para esta cuestión. especialmente aquella a primer requerimiento. añadido junto al primitivo.310 [2008] AEDO BARRENA. en cuyo caso. siendo las más importantes la solidaridad y la fianza. La adhesión a la deuda es una declaración por la que una persona se incorpora como nuevo obligado. en el cual el mandante responde como tal. Tanto los artículos 2116. respondiendo el mandante de las resultas del negocio17. si bien es cierto. que. A nuestro juicio. estas afectan un bien determinado. 35 N0 2. entre las segundas. véase S ÁNCHEZ -C ALERO G UILARTE (1995). la adhesión de deuda. es decir. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
las que las ha ido imponiendo. ni la garantía a primer
Básicamente. En lo que respecta al contrato autónomo de garantía. Entre las cauciones personales se ubican la fianza. es un contrato por el que una persona se obliga con el deudor a cumplir su obligación sin que este quede liberado de la misma frente al acreedor19. la asunción de deuda y el contrato autónomo de garantía16. algunos autores distinguen entre garantías atípicas. cuando un nuevo deudor toma la iniciativa. pero análogas a la fianza y garantías totalmente atípicas15. regulado junto con la novación y cuyos efectos se consagran en el citado artículo 1635 del Código Civil. al menos en nuestro sistema. el Código de Comercio admite que aun actuando el comisionista a nombre propio. puede el comitente tomar sobre sí el negocio. En cuanto a la asunción de deuda. 293 . como la garantías independientes y. en la medida que debe dejar indemne al mandatario. con todas las modalidades que entre ellas pueden adoptarse. algunos autores españoles incluyen el mandato de crédito. 2119 y 2120 del Código Civil. como los artículos 233 y 238 del Código de Comercio admiten esta clase de mandatos. En el apartado siguiente nos ocuparemos de la boleta bancaria de garantía 14. las garantías en sentido técnico que no pueden ser encuadradas en las cauciones son algunas garantías atípicas. En cuanto a las atípicas. sea mueble o inmueble y otorgan al acreedor un derecho real sobre la cosa. Por el mandato de crédito el mandatario se obliga al encargo del mandante de dar crédito a un tercero. como veremos. 388. A las garantías típicas ya nos hemos referido. la cláusula penal y la solidaridad pasiva. Son la prenda y la hipoteca. 387 y ss. dando lugar a una posición jurídica contractual conjunta18. vol. alguna doctrina la vincula con la boleta bancaria de garantía. conforme al artículo 258. Las garantías personales pueden clasificarse en típicas y atípicas y. no se ha desarrollado el contrato bancario autónomo de garantía.
se le denomina “boleta de garantía”21. denominado tomador. el cumplimiento de una obligación derivada de un contrato. que fijó el texto refundido. 35 y 36. la emisión de un documento denominado depósito o boleta de garantía. Su origen se encuentra en la práctica bancaria y posteriormente fue incorporada por el legislador al ordenamiento jurídico. puede consultarse también la clásica obra de GONZÁLEZ S AAVEDRA (1962) pp. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
requerimiento. en su memoria de prueba GONZÁLEZ SAAVEDRA (1962) pp.298
Revista Chilena de Derecho. 9. Cuando el depósito se constituye en forma efectiva por el tomador. en virtud del cual el banco se obliga a pagar a la persona cuyo favor se extiende (beneficiario) una cierta cantidad de dinero. como explica GONZÁLEZ SAAVEDRA (1962) p. desde hace bastante tiempo opera en la práctica comercial y bancaria la denominada boleta bancaria de garantía. el vínculo entre ambas figuras. 22 W INTER IGUALT (1995) p. siguiendo nuevamente a CAPRILE B IERMANN (2002) pp. que modificó la ley bancaria de esa época –Decreto Ley N° 559. que se documenta generalmente mediante un pagaré. Winter la define como: “Un documento emitido por un banco (banco emisor) a solicitud y por cuenta de un cliente (tomador). denominado beneficiario. desde luego.310 [2008] AEDO BARRENA. de 11 de abril de 2005. 15 23 Los autores están de acuerdo en que se trata de una figura propia de la práctica comercial bancaria chilena. 18 y 19. Con todo. 18 y 19. contra la sola presentación del documento de cobro” 22. la que distingue entre depósito y boleta de garantía. 23. al igual que CAPRILE BIERMANN (2002) pp. 26 y ss. según si el tomador tiene la disponibilidad de fondos equivalentes al importe de la boleta y está dispuesto a inmovilizarlos en poder del banco. En el mismo sentido y al describir sus características. Ley General de Urbanismo y Construcciones. de 13 de abril de 1976. en el artículo 69 N° 13. a la que nos referiremos en el apartado siguiente. El autor.007. de manera que para el autor. DFL N° 3. no podía incluir la importante modificación contenida por la incorporación del artículo 138 bis en el DFL 458. En cuanto a las modalidades de la operación. estos distintos mecanismos no alteran la naturaleza jurídica del instrumento. 35 N 0 2. de 15 de mayo de 1931. Actualmente está regulada en el artículo 69 N° 13 de la Ley General de Bancos. de 1925–. 382. por Ley 20. la boleta bancaria no es más que una garantía a primer requerimiento que opera en el derecho interno chileno20. ni afectan la posición jurídica del beneficiario. además de los textos legales que la exigen. ciertos vínculos con la carta de crédito stand by. Ya en 1962. cuando el tomador obtiene un crédito en el mismo banco emisor. La reforma fue operada por la Ley 19. LA BOLETA BANCARIA DE GARANTÍA: CONCEPTO Y NATURALEZA JURÍDICA
La boleta bancaria de garantía supone que un sujeto. mediante Decreto con Fuerza de Ley N° 192. 11 y ss.. La figura admite dos modalidades. sistematizado y concordado de la Ley General de Bancos. especialmente con la carta de crédito fronterizo stand by. señalaba que era original del ordenamiento jurídico chileno. de 3 de febrero de 2004 y con una modificación posterior. se le llama propiamente depósito en garantía.
CAPRILE BIERMANN (2002) pp. pp. aunque reconociéndole. A la boleta bancaria de garantía nos referiremos en los párrafos siguientes. CAPRILE BIERMANN (2002) pp. 293 . pero además indica que se da una identidad en cuanto a la finalidad que persiguen y a su naturaleza jurídica. Con el nuevo artículo 138 bis se va a regular y exigir la boleta bancaria de garantía para los contratos promesa celebrados entre privados. cita las otras fuentes normativas de la boleta bancaria.
III. vol. solicita a una institución bancaria. de 19 de diciembre de 1997. 35. WINTER IGUALT (1995) p. Según Caprile. 9 y ss. 17. Es la propia Ley General de Bancos. consiste en las razones que originaron ambas figuras. para asegurar a un tercero.
. Así lo señala CAPRILE BIERMANN (2002) p.
293 . de las que destacaremos sus principales virtudes y debilidades. 26 Es la teoría de V ARELA V ARELA (1948). 231. publicado en RDJ. 28 Es bastante conocido el fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago. Es la misma opinión que señala SOMARRIVA (sin año) p. 50. 35 N0 2. de 19 de julio de 2000 (indicador LexisNexis 22146). ni excepcionarse en el contrato base suscrito por el tomador y el beneficiario. Según una tesis.Revista Chilena de Derecho. En suma. Según CAPRILE BIERMANN (2002) p. que el banco pague la boleta al beneficiario. Prueba de ello es que la boleta debe ser pagada al beneficiario sin que el banco pueda cuestionar la oportunidad del pago. se trataría de un acto complejo. De esta manera. pp. por el que se resolvió el recurso de protección interpuesto por Dinamex Chile S. el
. no se trataría de una figura distinta de otras. y el banco está también obligado por su parte a pagar sin delación”. 147 y ss. Luego. El documento constituiría. porque ello desvirtúa la prenda. la extinción del contrato principal trae como consecuencia la extinción de la caución27. En el caso sublite. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
Tal vez el aspecto más importante de la boleta bancaria de garantía dice relación con la determinación de su naturaleza jurídica. En consecuencia. t. A partir del año 1996. es decir. el que tendría un carácter irregular. 32. 27 Así lo dispone el artículo 2381 N° 3 para la fianza. a falta de norma especial que la regule. el tomador no puede impedir. Analizaremos solo las más importantes. A. las del tomador con el beneficiario por las de la prenda de dinero26. como regla general. el depositante estipularía en favor de un tercero. deben aplicarse las normas generales. sección quinta. sin ser contratos dependientes. Por el contrario. vol. se califica la boleta bancaria de garantía como una prenda del tomador a favor del beneficiario. una prenda de dinero25.310 [2008] AEDO BARRENA. La Corte estimó que: “El beneficiario en cuyo favor se emitió la letra se hace dueño de ese depósito y el tomador no puede oponerse a que el banco pague su monto al beneficiario ni aunque alegue que este no ha cumplido la obligación caucionada. nuestra jurisprudencia se ha uniformado en rechazar recursos de protección planteados por el tomador destinados a impedir el pago de la boleta28. Le sigue GONZÁLEZ S AAVEDRA (1962) pp. cuyas partes eran Servicio de Vivienda y Urbanización Bío Bío Empresa de Servicios Sanitarios Bío Bío S. finalmente. Es evidente que ello no ocurre con la boleta bancaria. conforme a lo dispuesto en el artículo 2221 del Código Civil. entre tomador y banco existiría un contrato de depósito. artículo 2406 para la prenda y el artículo 2434 para la hipoteca. A. 94. La más importante dice relación con el carácter accesorio que posee el contrato de prenda. que da lugar a una prenda de dinero. en contra del Cuerpo Militar del Trabajo. Todas las cauciones presentan como característica la accesoriedad.. Se ha dicho que esta postura presenta algunas deficiencias notorias. pero ellas dependerán de la calificación y naturaleza que se atribuya al instituto24. y. En la sentencia de la Corte de Apelaciones de Concepción. pp. quien no participa en la convención. Al respecto se han formulado varias teorías. de 27 de septiembre de 1996. el tomador efectuaría un depósito de dinero en las arcas del banco emisor. Como indica Caprile. con naturaleza y efectos propios. Por su parte. se encuentran vinculados al acto o contrato al que acceden y penden de las obligaciones que garantizan. el beneficiario. N° 2. consistente en un depósito irregular unido a una estipulación en favor del beneficiario. 45 y ss. entre el banco y el beneficiario las relaciones se regirían por una estipulación en favor de un tercero. es la teoría mayoritaria en nuestra doctrina.
C APRILE B IERMANN (2002) p.
del 5% de la oferta. 35 N 0 2. obligándose a restituir una suma de dinero equivalente una vez satisfecha la deuda principal o garantizada. 29 C APRILE B IERMANN (2002) pp. En el mismo sentido. Todo lo dicho respecto de la prenda de dinero es aplicable a los vales vista bancarios o boletas de garantía” 30. toda vez que las partes lo habían pactado expresamente. La Corte estimó que dicho procedimiento constituía un atentado a varias garantías constitucionales. para garantizar el fiel cumplimiento del contrato. Guarda. hizo efectivo el cobro de la boleta bancaria. de lo contrario.. El criterio fue confirmado plenamente por la Corte Suprema en el fallo antes citado. Se aproximaría. el acreedor se haría dueño del dinero. La ventaja que tiene la prenda de dinero es que evita la necesidad de realizarla cuando el deudor no cumple la obligación garantizada. del precio del contrato. Puelma Accorsi. Es por ello que este sector doctrinal justifica la imposibilidad de oponerse al pago de la letra. se intentó paralizar el cobro de una boleta bancaria de garantía. A. la Corte estimó que el cobro de boletas bancarias de garantía destinadas a caucionar el fiel cumplimiento de un contrato no vulneraba el derecho de propiedad del tomador de la boleta. sobre un recurso de protección interpuesto por Juan Opazo Ramírez contra la Municipalidad de Antofagasta. 230 y 231. y. emplea igual justificación. pudiendo usarlo. en el fallo de la Corte Suprema de 25 de mayo de 2005 (indicador LexisNexis 32239). en tal sentido mucha relación con el cuasi usufructo. conforme al artículo 1545 del Código Civil y que la autoridad administrativa no podía decidir por sí y ante sí la existencia de un incumplimiento. con posterioridad al fallo en comento. el Código Civil admite que pueda celebrarse el contrato de compraventa con arras como prenda de la celebración del contrato. por lo que el contrato se desfiguraría y pasaría a ser título traslaticio de dominio. estimó que la Municipalidad se encontraba facultada para poner término unilateral al contrato suscrito con el recurrente consistente en la construcción de un parque deportivo y de esparcimiento y hacer efectivo el cobro de la boleta bancaria de garantía. Esta misma circunstancia constituiría una violación del derecho a un juez natural. que hemos citado. Sin ir más lejos. de 19 de julio de 2000. 29. del 2%. ya que. 30 L ECAROS S ÁNCHEZ (1995) p. pp. Lecaros explica que el caso de la prenda de dinero. por sentencia de 13 de abril de 2005. S OMARRIVA (sin año) pp. en un recurso de protección deducido por Manuel Muñoz Guzmán en contra del Gobierno Regional de la VI Región. pretendiendo aplicarla a una cláusula penal compensatoria que las partes habían pactado. no recurrido (indicador 35910 LexisNexis). nuestros tribunales se uniformaron en el rechazo de los recursos de protección que pretendían detener el pago de las boletas bancarias de garantía. Considerando el Ejército que existía incumplimiento por parte de Dinamex Chile S. Así. especialmente la igualdad ante la ley y el debido proceso. en virtud del dominio que detenta el acreedor respecto del dinero dado en prenda. conforme a los artículos 1803 a 1805. En el fallo de la Corte de Apelaciones de Rancagua. cuando resuelve que el tomador
recurrente se había adjudicado el suministro de diversos vehículos militares. Sin embargo. otra. Podemos citar algunos ejemplos que determinan esta tendencia. quedando estas como parte del precio o en señal de quedar convenidos. reconocido en el artículo 19 N° 3 del texto constitucional. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
De otra parte. si existían atrasos injustificados de las obras. aun cuando ninguno de ellos se hace cargo del problema de su naturaleza jurídica. 52 y ss. la Corte de Apelaciones de Antofagasta. de 9 de febrero de 2007.310 [2008] AEDO BARRENA. vol. Agrega: “El acreedor se haría dueño del dinero. 293 . Caprile29 explica que en las obligaciones de dar es fundamental el ánimo con el que se entregue el dinero. En primera instancia. una. entregando dos boletas bancarias de garantía.300
Revista Chilena de Derecho. en tal caso a una compraventa de cosas muebles con pacto de retroventa. En este sentido.
. gozarlo y disponer de él. El fallo de la Corte de Concepción. La Corte estimó que las partes estaban sometidas al principio de igualdad. critica la tesis descrita señalando que no existiría una genuina entrega del tomador al beneficiario. para garantizar la seriedad de la oferta. se vulneraría la garantía del debido proceso. con el mutuo y sobre todo con el depósito irregular (artículo 2395 y 2221).
128 y 129. incorporado en el concepto amplio de caución32. genuinamente accesorio. se encontrarían unidos de manera indisoluble. de donde se deduce que las partes pueden hacerlo. dado que la prenda es un contrato real. en relación con el artículo 1442 del Código Civil. a diferencia de la teoría anterior. solo en cuanto el artículo 69 N° 13 de la Ley General de Bancos dispone que las boletas bancarias de garantía no son embargables por terceros. Por el contrario estima que se trata de un negocio fiduciario. por el contrario. las relaciones entre tomador y el banco y entre este y el beneficiario serían idénticas a las de la doctrina anterior. definida en los términos del artículo 46 del Código Civil. el tomador podrá sostener en juicio cuestiones relativas al contrato de origen y en virtud de ello puede pedir una medida precautoria. Para Varela Morgan la boleta de garantía sería un título de crédito que contiene una promesa unilateral del banco. De hecho. Por otra parte. nos parece que parte del supuesto que se trata de una caución. ni de un préstamo para el tomador. la única razón jurídica por la que el tomador puede solicitar una medida de este tipo consiste en una discusión sobre el contrato que da origen a la boleta bancaria. prejudicial o no. pues el beneficiario en cuyo favor se otorgó la boleta se hace dueño del depósito en su favor. 32 P UELMA A CCORSI (1971) pp. El tomador. debemos reconocer que esta doctrina lleva cierta razón cuando afirma que la relación beneficiario-tomador está constituida por una prenda. En este caso. se trataría de un depósito irregular unido a una estipulación en favor de otro. Sostiene que el depósito y el mutuo. vol. pueden serle formuladas las mismas críticas que a la doctrina anterior. Se trataría de un negocio fiduciario con fines de garantía. en relación con la boleta. sino. por no existir entrega de cosa alguna. En general. Pero. Agrega que no se trata de un depósito para el banco. incondicionada y abstracta. Es decir. el Capítulo 8-11 de la Recopilación de Normas de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras califica la boleta como “caución”. el embargo es entendido en un sentido amplio. comprendiendo todas las medidas judiciales que embaracen o limiten la libre disposición del bien. al hacer un depósito a favor de un tercero está realizando un acto fiduciario que es real. se trataría de un servicio que presta a su cliente. Es decir. quien señala expresamente que los contratos accesorios son las cauciones.Revista Chilena de Derecho.310 [2008] AEDO BARRENA. no ve en las relaciones entre tomador y beneficiario una prenda de dinero. de la que emana la obligación de este a favor del beneficiario. Así
Para un tratamiento de los contratos principales y accesorios véase LÓPEZ S ANTA MARÍA (2005) pp. porque el banco no necesita dinero para otorgarla. pp.
. 35 N0 2. 88 y 89. por el contrario. Ello nos hace pensar que la boleta no tiene un carácter autónomo como se pretende. si las partes pueden embargar o deducir medidas precautorias en contra de la boleta. ni las partes han celebrado dicho contrato. disposiciones que definen la caución y regulan los contratos accesorios31. 293 . en su caso. Para Puelma. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
no puede oponerse al pago de la boleta. al igual que en el artículo 1464 N° 3 del Código Civil. cabe preguntarse: ¿en virtud de cuál razón jurídica podría el tomador embargar y solicitar una medida precautoria en relación con la boleta bancaria? A nuestro juicio. Luego. Cuando así lo hace.
se dispone que: “Acorde con la función para las que fueron creadas. la boleta bancaria de garantía tiene como esencia o nace esencialmente para garantizar una obligación. Agrega que se trataría de un negocio compuesto. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
como se puede dar en garantía una letra. la boleta bancaria de garantía sería un título de crédito intransferible. 092 admite que la letra puede ser endosada en garantía. En el apartado 1. pero en virtud de un mandato del tomador. La Recopilación de Normas de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras. WINTER (1995) (n 22). desde su nacimiento. dispone que la boleta bancaria es una caución que tiene por objeto garantizar el fiel cumplimiento de una obligación. no pueden ser girados en garantía. emanando los caracteres de independencia y abstracción propios de los efectos de comercio35. mediante endoso. Esta teoría presenta el problema que el instrumento no se aviene con la esencia de los títulos valores.302
Revista Chilena de Derecho. para que este a su vez la devuelva al banco. especialmente los efectos de comercio. 35 Para esta cuestión. que incorpora distintos actos jurídicos: un mandato mercantil entre el tomador y el banco. de forma y de fondo que permiten argumentar en favor de esta teoría. letra b). al que incluso le resultan aplicables las disposiciones de la Ley N° 18. de manera que dicho derecho circula con el documento. constituyendo la caución un contrato de prenda. cobrando su importe o bien. 2. En cambio. pero los títulos valores y.310 [2008] AEDO BARRENA. vol. También para Winter. pp. no está destinada a circular. Sin embargo. en la extensión de una boleta de garantía debe dársela a esta el carácter de nominativa y no endosable.1 se agrega: “Dado que la boleta es una caución. y que es pagadero con la sola presentación al cobro. Por consiguiente se trata de un documento nominativo que no admite endoso por parte del beneficiario. citado por GONZÁLEZ SAAVEDRA (1962) pp. tal parece que estas asumen que se trata de un título valor. emitido por un banco a nombre propio. con el exclusivo objeto de que este último lo utilice para garantizar al beneficiario el cumplimiento de la obligación que se consigna en su texto. sobre la base de lo preceptuado por el artículo 1° de la Ley N° 18.
MORGAN V ARELA . Capítulo 8-11. hay algunos argumentos. 293 . Estos consisten en un documento que incorpora un derecho. un título de crédito para explicar las relaciones entre el banco y el beneficiario. 88 y ss. Y en el apartado 1.
. se podría dar en garantía la obligación del banco frente al beneficiario de la boleta. para hacer su devolución al respectivo tomador de la misma. constituyendo una prenda. atendido que. Raúl. porque se desnaturalizan. 552. y un contrato innominado de garantía para explicar las relaciones entre el tomador y el beneficiario34. 35 N 0 2. en ningún caso puede disponerse de ella para una finalidad distinta de aquella para la cual fue tomada. Para este efecto deberá utilizarse únicamente la forma “El Banco… pagará a (nombre del beneficiario)”. a fin de dar por cancelada la garantía”. En lo que respecta a las de forma. 19 y ss. Cierto es que el artículo 30 de la Ley N° 18. pp. 27 y ss. debido a que se entrega al acreedor una cosa mueble –la obligación del banco– para seguridad de su crédito33. sino solamente su cancelación en caso de hacerse efectiva. si uno lee atentamente las disposiciones de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras. véase P UELMA A CCORSI (2006) pp. en el número 1. Capítulo 8-11. 092. Además.
Sobre esta cuestión volveremos luego. 301 y ss. Para el autor. Entre el banco y el beneficiario de la garantía surge el contrato de garantía en sentido estricto. 09236. es un contrato estrictamente bancario 38. agrega que es conveniente agregar la expresión “no endosable”. entre el requirente o tomador y el beneficiario. En este sentido. se podría considerar que el documento no es nominativo si se utilizan cláusulas tales como “a favor” o “a la orden”. vol. 552 y la Ley N° 18. al examinar la teoría que sustenta Caprile. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
de 20 de septiembre de 1986 relativo al tratamiento de los títulos de crédito. respecto de las relaciones banco-beneficiario. los autores que se refieren a la garantía a primer requerimiento distinguen las distintas relaciones que emanan del contrato. de 20 de septiembre de 1986. pueden ser explicadas desde la teoría de los títulos valores sin necesidad de recurrir a la teoría del contrato autónomo de garantía. Finalmente. sostiene que las distintas relaciones jurídicas dan lugar a contratos distintos.Revista Chilena de Derecho. 552. todas las teorías anteriores disgregan los vínculos que existen entre tomador. la boleta bancaria tiene el carácter de garantía a primer requerimiento. 092. Luego. 092. véase SANDOVAL LÓPEZ (2003) pp. En todo caso. salvo que incorporen la cláusula no endosable. el
Si se considera que la boleta. para evitar la aplicación de la Ley 18. en cuanto documento que incorpora un derecho autónomo y que circula con el documento. creemos que el principio de inoponibilidad de excepciones que evidentemente opera en la boleta. El contrato abstracto o autónomo de garantía y su subespecie.
. siguiendo a Canaris. 35 N0 2. una explicación unitaria para todas las relaciones envueltas en la generación de la boleta37. el contrato a primer requerimiento o primera demanda. Por último.310 [2008] AEDO BARRENA. conforme al Capítulo 8-11 de la Recopilación de Normas de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras. un efecto de comercio. de raíz germana. es un título valor. en virtud del artículo 1° de la Ley 18. Así. 552. En cambio. SÁNCHEZ CALERO GUI LARTE (1995) p. más concretamente. banco y beneficiario. conviene agregar en las boletas de garantía el término “no endosable”. desde que. como la Ley N° 18. 235 y ss. no obstante. para deducir desde ahí distintas relaciones contractuales típicas. 092 sobre letras de cambio y pagarés. la boleta es nominativa e intransferible y la ley que hemos citado exige que los títulos sean a la orden. En cuanto al fondo. 293 . Lo curioso es que normalmente las letras de cambio se emiten nominativas y. considerando implícitamente que el estatuto supletorio de la boleta sería la Ley N° 18. la doctrina de la garantía autónoma permite. permitiendo sin embargo el endoso en comisión de cobranza. Así. lo que constituye una prenda. En el mismo sentido. constituyendo un contrato atípico. 113 y 114. pp. En España. cabe tener presente que se trata de una opinión discutible. 38 Para un análisis general de los contratos bancarios en Chile. pueden endosarse. pero nominado. permite el endoso aun cuando el documento no esté a la orden. como en la mayoría de los contratos bancarios. para Caprile. la última normativa indicada dispone que la letra puede ser endosada en garantía. pueden encontrarse unidos por contratos de diversas naturalezas. todo lo cual se aviene con la naturaleza jurídica de este especial documento”. entre el tomador o requeriente y el banco existiría un mandato mercantil. 136. pues de otro modo no tendría sentido que discurriera sobre la aplicación de la Ley N° 18. 37 C APRILE B IERMANN (2002) pp. en su artículo 18. Es claro que las expresiones que utiliza la regulación de la Superintendencia consideran en algunas normas que la boleta es un título valor y. que el mismo artículo establece para que no proceda el endoso traslaticio de dominio. SAN J UAN CRUCELAEGUI (2004) pp. Por otra parte. le sería aplicable el endoso regulado en la Ley 18. Como indica Sánchez-Calero Guilarte. Primero dispone que las boletas deben ser nominativas.
Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
contrato autónomo de garantía: “es aquel por el que el banco garante responde frente al beneficiario por la obtención de un determinado o el mantenimiento de una concreta situación. pp. Carrasco Perera señala que es: “el contrato por la que un tercero (normalmente entidad de crédito) intercede ante el acreedor garantizando el cumplimiento de determinadas obligaciones de un deudor principal. 35 N 0 2.304
Revista Chilena de Derecho. El banco no cumple en lugar del deudor. constituyendo su impronta precisamente la inoponibilidad de las excepciones. En efecto. Por su parte. en el contrato de garantía no se busca reforzar el crédito del acreedor de esta. los autores suelen distinguir el contrato autónomo de garantía de la fianza. 41 C APRILE B IERMANN (2002) pp. cuando tiene por objeto asegurar el cumplimiento de una obligación principal. tiene un carácter accesorio41. Parece oportuno advertir. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 1442 del Código Civil. 688 y 689. la boleta bancaria responde a las características esenciales de la garantía autónoma a primer requerimiento. Por el contrario. destacando dicho carácter. 40 C ARRASCO P ERERA (1996) pp. 687. En ello se distinguiría de la fianza. Agrega el autor: “De este modo. por oposición a las reales. una garantía real. 126 a 129
. especialmente porque este último carece de la nota de accesoriedad propia del primero. bien por la simple manifestación de voluntad del beneficiario o estableciendo que dicha reclamación deba ir acompañada de documentos. En este sentido el autor señala que la prestación del banco es el núcleo del contenido de este contrato de garantía. de manera que no puede subsistir sin ella. de modo que si uno u otro no llegaran a producirse el garante se vería obligado a reemplazar el interés defraudado en tal supuesto al beneficiario” 39. 293 . con la particularidad de que la obligación de pago del garante se funda en. siendo este el rasgo fundamental de las garantías a primer requerimiento. Para su cumplimiento bastará la reclamación del acreedor formulada de acuerdo a las condiciones establecidas en el contrato de garantía. la que. y vence por la sola reclamación de pago hecha por el acreedor –unida acaso a otros requisitos formales–. vol. en cuanto caución. Según Caprile. sino que asume una obligación distinta. Además. sin que el garante pueda discutir la corrección material de esta reclamación desde la perspectiva del deudor principal ni oponer al pago las excepciones que este deudor pudiera oponer al acreedor en relación de valuta” 40 . el contrato es principal cuando subsiste por sí mismo y accesorio. También explica que la boleta bancaria es una garantía autónoma. consistente siempre en el pago de una cantidad de dinero. como indica Sánchez-Calero Guilarte. la falta de la accesoriedad se convierte en la fundamental nota diferenciadora de los avales bancarios frente a la fianza. que al referirnos al contrato de garantía bancaria estamos pensando exclusivamente en aquellas modalidades del mismo que realmente
SANCHEZ-CALERO GUILARTE (1995) pp. sino que prima asegurar la satisfacción de un interés económico. explica que a su respecto opera el principio de inoponibilidad de las excepciones. por tanto. debido a que la tesis mayoritaria la considera una prenda y.310 [2008] AEDO BARRENA. 139 a 141. aunque ello pueda parecer incluso obvio. Se trataría de una garantía personal. en el sentido que el garante no puede excusarse de pagar invocando excepciones o defensas derivadas del contrato garantizado.
35 N0 2. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
constituyen un contrato de garantía personal distinto de la fianza. quien explica que en la práctica y derecho americano se distinguen claramente ambas figuras. plantea una postura más crítica del contrato. La verdad es que la tesis de Caprile. especificado en la garantía. de manera que debe ser asimilado a alguna figura típica. solo permite volver al punto de partida. considerando inútil elaborar una construcción dogmática de un contrato que incluya la cláusula a primer requerimiento. más bien. pueden existir contratos típicos y nominados o típicos e innominados.Revista Chilena de Derecho. a las garantías a primera demanda” 42. especialmente al operar el principio de inoponibilidad de las excepciones. Precisamente por ello surge la necesidad de determinar las normas de fondo aplicables. en base a tres características: se trataría de una garantía personal y no real. que se corresponde con el tipo de garantía accesoria.
. En el caso de la boleta bancaria de garantía. En el mismo sentido y diferenciando claramente el instituto de la fianza. Así. el autor citado califica el contrato simplemente como una fianza. vol. Como hemos visto. Caprile señala que la boleta bancaria de garantía constituiría una garantía a primer requerimiento. para este autor la garantía a primer requerimiento no presenta las notas de abstracción e independencia que parte de la doctrina señala. con todo lo interesante que es. Al respecto. se genera precisamente ese problema. sino la “indemnidad” del beneficiario para cuando ocurra un suceso. a los efectos de precisar la normativa de fondo aplicable. Afirmar que se trata de una figura nueva. por cuanto afirmar que se trata de un contrato atípico o autónomo de garantía no determina la norma de fondo aplicable. y más concretamente. que se corresponde con el tipo de garantía accesoria y stand-by. Más adelante explica que la opinión común indica se trata de un tipo contractual distinto de la fianza. que admite distintas configuraciones. Agrega el autor: “Esta desconexión entre la garantía y su causa material se expresa comúnmente mediante la afirmación de que la gpr no “garantiza” el cumplimiento de la obligación básica. Los primeros tienen un nombre y fisonomía propia. así como contratos atípicos innominados. pero no se encuentran regulados en la ley. y es autónomo. pues lo considera simplemente como un contrato de fianza. Por eso. distinta de las típicas. consideramos que se trata de un contrato típico y nominado. pp. 223 y 224. Los segundos no encuentran regulación legal o la que existe es escasa o insuficiente. en cambio. que admite distintas configuraciones. que desde luego compartimos. pues en su concepto si bien es cierto este contrato crea una obligación distinta y autónoma de la obliga42 S ÁNCHEZ -C ALERO G UILARTE (1995) pp. caracterizado por el carácter autónomo y no accesorio de la obligación del garante. 688 y 689.310 [2008] AEDO BARRENA. CARRASCO PERERA (1996) pp. 102 y 103. La doctrina más moderna viene distinguiendo entre contratos nominados-innominados y contratos típicosatípicos. empleando la expresión guaranty. que indique la normativa supletoria aplicable. y que es la falta de cumplimiento del deudor ordenante de la garantía”. no permite resolver el problema que el mismo autor se plantea primeramente. Pero la consagración legislativa solo alcanza a su mención y la normativa de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras no permite resolver el problema de la naturaleza jurídica. considerando inútil elaborar una construcción dogmática de un contrato que incluya la cláusula a primer requerimiento. que comporta independencia respecto de la obligación garantizada. 293 . Es por eso que Carrasco Perera plantea una posición más crítica del instituto. SAN JUAN CRUCELAEGUI (2004) pp.
Le sigue S ÁNCHEZ LERMA (2001) pp. en circunstancias que en ambos casos se asegura un resultado que consiste en el incumplimiento de una obligación principal. se extingue también la obligación originaria hasta el monto de lo pagado. 695. Esta característica está consagrada en el artículo 12 de la Ley 18. en tal caso el acreedor puede dirigirse en contra del fiador o el deudor principal solo al vencimiento de la obligación. En cambio. quien considera la existencia de cierta equivalencia entre la cláusula a primer requerimiento y el pacto de solidaridad de la fianza. El principio. 45. en el caso del contrato a primer requerimiento. S ÁNCHEZ L ERMA (2001) p. 726. 45 Varios autores reconocen las similitudes del principio de inoponibilidad de excepciones que opera en los actos cambiarios y en la garantía a primer requerimiento. no puede oponer excepciones que estén fundadas en relaciones personales con anteriores portadores de la letra. en las que cada uno de los obligados responde de su propia obligación. el que adquiere el título adquiere un derecho distinto e independiente de las relaciones producidas entre los anteriores titulares del documento. por lo que parece. el fiador. ya desde un principio. 283 y 284. que no es otro que la finalidad de garantía respecto de otra obligación43. según la autora. 227 y 229. Así. Esto significa que. consagrado en el artículo 28 de la Ley 18. De otra parte. la independencia se relaciona con el carácter abstracto que algunos títulos valores tienen. además de perder el beneficio de excusión responde frente al acreedor sin necesidad de incumplimiento por parte del deudor principal. el denominado principio de inoponibilidad de excepciones deriva del carácter autónomo o independiente de los títulos valores. no producen novación. es decir. en clara conexión y conformidad con el carácter de accesoriedad de aquéllas. es un abuso de la semántica distinguir entre “cumplir por otro”. que se destaca por su carácter principal (…) La solidaridad es noción extraña a las garantías independientes. sostiene. 226. en las garantías a primer requerimiento. la autonomía implica que cada uno de los actos ejecutados sobre el título valor son independientes entre sí. Dispone la norma que las operaciones sobre letra de cambio no extingue las relaciones que les dan origen. en especial los efectos de comercio. 293 .306
Revista Chilena de Derecho. por lo que el garante no asume solidariamente la obligación del garantizado. a diferencia del derecho común. 44 En verdad. 35 N 0 2. salvo pacto expreso. sostiene que la garantía a primer requerimiento no es una obligación abstracta. S AN J UAN CRUCELAEGUI (2004) pp. el hecho que parezcan firmas falsas o falsificadas. especialmente. 092 significa que el obligado al pago. 283.310 [2008] AEDO BARRENA. pp. en los efectos de comercio. no invalida las obligaciones de los demás firmantes del título. la abstracción da lugar al efecto de la inoponibilidad de las excepciones que es en las garantías a primera demanda. aceptante. como hemos visto y distinguiendo claramente el contrato independiente de garantía de la fianza. endosante o avalista). señala que al igual que en las obligaciones cambiarias. pero subsistiendo la posibilidad de que el fiador oponga las excepciones derivadas del vínculo principal.092 y que se conoce como principio de independencia de firmas. la incapacidad de algunos de los signatarios de una letra de cambio. con arreglo al artículo 7 de la Ley 18. hay subsidiariedad en la fianza cuando el acreedor deba acreditar el incumplimiento para dirigirse en contra del garante. lo mismo ocurre en la fianza. por ejemplo. pues en tal caso. En contra de esta posición. Finalmente. b) en un segundo aspecto.092. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
ción principal. a diferencia de lo que ocurre con la cesión de créditos44. vol. 727 y 728. c) en un último aspecto. para la fianza e “indemnizar un resultado ajeno”. un efecto de su
. 225. Dicha autonomía se refleja en un triple aspecto: a) la independencia que cada uno de los poseedores del título tiene respecto de los poseedores anteriores del mismo.092. quien ni siquiera cree posible la aplicación supletoria de la regulación legal de la fianza. En este sentido indica que no es posible pactar solidaridad en la garantía a primer requerimiento: “La solidaridad es una característica típica y posible de la fianza cuando así es pactada por las partes. pero la obligación del garante emana de su propio contrato.
CARRASCO P ERERA (1996) pp. cualquiera que este sea (librador. Así. que regula el denominado efecto no extintivo. el principio de inoponibilidad de las excepciones es una característica que se presenta también en los títulos de crédito y. característica inadecuada para un tipo contractual como es el de las garantías independientes. sino exclusivamente la obligación de garantía”. Así. pues tiene un fin típico. pero si el obligado paga la letra. Este es el aspecto consagrado en el artículo 28 de la Ley 18.
De manera similar. en ningún caso puede disponerse de ella para una finalidad distinta de aquella para la cual fue tomada” 46. el artículo 69 N° 13 de la Ley General de Bancos dispone que esta no es embargable por terceros. la teoría de la prenda de dinero justifica esta cuestión sosteniendo que al tratarse de una prenda de dinero y. Sin embargo. la normativa parece entender que la boleta es un genuino efecto de comercio. Por un lado. Como hemos visto. vemos que conforme a la regulación de la boleta bancaria. El banco garante no respondería de la obligación base contraída por el tomador-deudor. la teoría del contrato independiente a primer requerimiento justifica esta cualidad de la boleta bancaria en el principio de la inoponibilidad de excepciones que emana del carácter autónomo y principal de la boleta. por una parte. de un contrato accesorio. pues en varios pasajes se la califica de una caución y. lisa y llanamente. es claro que en la boleta bancaria el garante –el banco– no puede oponer excepciones al pago que se funden en el vínculo que existe entre el deudor o tomador y el beneficiario-acreedor. esto supondría que el deudor no podría realizar alegaciones sustantivas o maniobras procesales tendientes a obstaculizar o impedir el pago de la boleta. lo cierto es que la teoría de Caprile tampoco recibe apoyo normativo. la normativa de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras tampoco contribuye a la teoría. Si las partes pueden embargar la boleta. Por su parte. el beneficiario se haría dueño del dinero depositado en su favor. es porque esta no se encuentra desvinculada del contrato principal o base de la cual emana. por tanto. En cambio.Revista Chilena de Derecho. no puede tener asidero en nuestro sistema. requiere una explicación un poco más detallada. Así. sin embargo.
. Y esta es la razón que nos hace pensar que la teoría del contrato de garantía a primer requerimiento. Aun cuando la pura descripción de la boleta coincide con la definición del contrato a primer requerimiento. 46 Y esto es sin perjuicio que. en la letra b) del numeral 1.
autonomía y el sentido de su no accesoriedad. reconoce como elemento común de ambas figuras el de la inoponibilidad de excepciones. con todos los méritos que presenta. por tanto.1 se dispone que: “Ya sea que el depósito se constituya en efectivo o como consecuencia de un préstamo bancario y cualquiera sea la obligación que caucione”. Ello nos hace suponer que la ley la considera. Menos sentido tendría que el deudor pudiese solicitar una media precautoria. una prenda. si no tiene como finalidad discutir el carácter del incumplimiento pretendido por el acreedor. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
Pero fuera de esta cuestión. De otra parte. 228. Más adelante se señala: “Dado que la boleta es una caución. 293 . pues esta se habría generado en una relación totalmente desvinculada del contrato base. Esta cuestión. pp. S AN JUAN CRUCELAEGUI (2004) p. sino que habría asumido una obligación independiente frente al beneficiario. como hemos visto. 2 del Capítulo 8-11. Ciertamente el acreedor podrá embargarla o precautoriarla para mejor aseguramiento de sus derechos. una prenda irregular.310 [2008] AEDO BARRENA. 35 N0 2. pero este aseguramiento no tendría sentido si no debe discutir primeramente la cuestión principal. aunque reconoce la autonomía de la garantía a primer requerimiento. especialmente el tomador o deudor. vol. las partes pueden discutir la oportunidad del pago e impedir que este se practique. en el número 1.
Sin embargo. ha de reconocerse que la circunstancia que la boleta pueda ser embargada por las partes. José Ignacio (Coord). CONCLUSIONES
Como hemos visto. sino solo a petición del beneficiario acreedor. 1ª Edición. Barcelona) 195 pp. le priva a esta de su carácter abstracto. CARRASCO PERERA. resulta evidente que el instrumento en análisis pierde el carácter autónomo que algunos autores le asignan. DE AMUNÁTEGUI. Juan José (1996): La cláusula penal en las obligaciones civiles: relación entre la prestación penal. Tratado de garantías en la contratación mercantil. Por eso. del derecho personal que envuelve la situación jurídica crédito. pues en un sentido amplio comprenden todos los remedios y mecanismos de tutela del crédito o. nos hemos referido especialmente al concepto y a la naturaleza jurídica del instituto. Ubaldo. Parte General y garantías personales (Civitas. 1ª Edición. 1ª Edición.310 [2008] AEDO BARRENA. o más exactamente. tanto del Derecho civil. Madrid) 148 pp. Santiago) 224 pp. Cristián “Las garantías del acreedor frente al incumplimiento”
IV. único marco procesal en el que podrá solicitar una medida precautoria sobre la boleta y. que inciden en importantes aspectos prácticos. Madrid) 890 pp. Tanto el artículo 69 N° 13 de la Ley General de Bancos. vol. Ángel (1996): “Las nuevas garantías personales: las cartas de patrocinio y garantías a primer requerimiento” en: NIETO CARROL. las garantías constituyen un instituto complejo. aún quedan pendientes problemas relacionados con la misma. como el Capítulo 8-11 de la Recopilación de Normas de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras permiten sostener que se trataría bien de una prenda de dinero o de un título valor. la prestación principal y el resarcimiento del daño (Editorial Dykinson.308
Revista Chilena de Derecho. Luis (1983): Fundamentos de Derecho Civil patrimonial (Editorial Tecnos. BONET SÁNCHEZ . las garantías solo importan obligaciones propias o ajenas que están destinadas a asegurar directamente el cumplimiento de una obligación. Ello ocurre precisamente con la boleta bancaria de garantía. Bruno (2002): La boleta bancaria de garantía. más bien. el tomador o deudor puede paralizar el pago de la misma discutiendo la cuestión de base. 293 . en un sentido estricto. tal como hemos analizado. Una garantía a primer requerimiento (Editorial Jurídica de Chile. especialmente por el tomador. pp. DÍEZ-PICAZO. como del Derecho comercial y del procesal. las garantías en sentido estricto se identifican con las cauciones. 35 N 0 2. original de nuestro sistema y de gran aplicación práctica. CAPRILE BIERMANN. en el que confluyen un número considerable de normas. Generalmente.
BLANCO GÓMEZ. Sin embargo. Madrid) pp 623 a 761. Pero. Cristina (1993): La función de la cláusula penal en la jurisprudencia del Tribunal Supremo (Editorial Bosch. en este sentido. Sin bien es cierto que el banco garante no puede oponer excepción alguna para proceder al pago de la boleta. 1ª Edición. En este contexto. Tomo I. 1ª Edición. la normativa que la regula es bastante confusa y no permite arribar a una postura clara. el deber jurídico de prestación del deudor. pero existen otras.
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