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junio | 2014 | Jaime David Abanto Torres Derecho, literatura, cine y música
“¡Oye Héctor! tu estas hecho,
siempre con hembras y en fiestas”
el público paga
Son mejor que los de ayer, compárenme criticones
Si no me quieren en vida, cuando muera no me lloren
Yo soy el cantante, vamo’ a celebrar,
no quiero tristezas lo mios es cantar, cantar
Yo te canto de la vida, olvida tus penas y tus dolores
Esta entrada se publicó en Música y está etiquetada con salsa en 29 junio, 2014 por Jaime David Abanto Torres.
Me llamas… Para decirme que te marchas,
Que ya estas harta…..
De domingos de fútbol, metida en casa
(José Luis Perales Me llamas)
Confieso que desde pequeño me gustó el fútbol. Un día un tío carnal me regaló la camiseta número 5 de Orlando “Chito” La Torre integrante de la selección nacional que llegó al Mundial de México 70. Me quedaba enorme, pero mi madre tuvo la paciencia de entallármela. Viví muchos años en el Rímac en la casa de mi abuelo y con mi tío, hinchas de la “U”, otro tío del Cristal y otro del glorioso Defensor Lima, hasta que tuve que mudarme con mis padres a un campamento minero en Cajamarca. Estando allí a mi corta edad, era el momento de resolver la cuestión trascendental de decidir de qué equipo sería hincha. Mi padre no era hincha de ninguno. Yo le pregunté a mi madre de qué equipo era hincha mi tío carnal. Ella me respondió que era del Alianza Lima. Y desde entonces decidí ser blanquiazul. Meses después, de regreso en Lima, descubrí mi error. Mi tío era crema hasta la médula. Pero para mí la decisión estaba tomada y para mí era irrevocable. Alianza Lima es el Perú, tenía a Cueto el poeta de la zurda, a Cubillas el máximo goleador en los mundiales, a Duarte, al patrón Velásquez, a Caico Gonzáles Ganoza, los potrillos y un largo etcétera.
Pero mi tío sutilmente quiso hacerme cambiar mi decisión. Varias veces me llevó al estadio invitado por jugadores de los equipos rivales para ver perder a mi equipo. Yo igual gritaba desde el banco de suplentes los goles del Alianza. Inocencia infantil, imprudencia temeraria para algunos. Lejos estaban las barras bravas, el vandalismo y el delito disfrazado de fanatismo. Las familias enteras podían ir a los estadios. Otra tarde mi tío me fue a buscar donde estaba jugando con mis amigos y en el acto nos fuimos a Matute. Esa tarde el Alianza rompió el Cristal, para las iras de mi tío.
Me acuerdo que mi padre me regaló la camiseta número 13 del equipo de la empresa donde trabajaba. Me la envió en una encomienda con una carta en la que me decía que no fuera supersticioso. Ya llevo ocho años trabajando en el piso 13 de uno de los edificios más altos del Centro de Lima. Pero pese a mi entusiasmo nunca fui muy bueno con la redonda. Recuerdo que jugaba fulbito con mis amigos del barrio en medio de la pista, con arcos marcados con ladrillos, o con piedras, sobre el asfalto. O bien utilizando las bancas centrales de un parque como arcos. Y era siempre de los últimos en ser elegido. Pese a mi empeño, y sudar la camiseta no entendía el sentido del juego. Corría tras la pelota como una flecha y trataba de meterla en el arco contrario. Tan sencillo como eso. Hasta que una tarde gloriosa me puse en el arco y tapé de todo. Cría fama y tírate a la cama. Pero la siguiente tarde no fue tan buena.
Recuerdo que fui a terminar la primaria a Chosica. En un encuentro de fulbito entre alumnos nuevos contra alumnos antiguos, éstos nos dieron una soberana paliza. Desde allí no quise saber nada con el deporte. En mi adolescencia, un amigo organizó un equipo de fútbol y me incluyó. Entrenábamos desde las 4 hasta las 6 de la mañana, a oscuras, en una cancha de arena. No era muy veloz pues tenía los pies planos, me cansaba pronto y la pelota me pesaba una tonelada, pero me sobraba el entusiasmo. Hasta que mis notas comenzaron a bajar y mi madre le puso punto final al fútbol.
Cuando llegué al tercero de secundaria asumió la dirección del colegio un Hermano que promovía el deporte. Inscribió al Colegio en Adecore, y estableció las Olimpiadas. Los tres años de secundaria estuve en el equipo de fútbol “C”. En tercero con los colores de Brasil, con el número 3. En Cuarto y Quinto usamos camisetas blancas y pedí el número 24. Todos corríamos como flechas tras la pelota sin plan de juego. Recuerdo que cuando estaba en Quinto, jugando con mis resbalosas zapatillas logré anotar un gol, para algarabía del resto de la promoción. En ese entonces estuvo de moda un futbolista uruguayo Cabañas que usaba el número 24. Cosas de la vida.
En mi barrio chosicano jugué el primer y el último partido de un campeonato infantil. Los dos los perdimos, Ya para entonces sin saberlo, era muy miope, y era muy delgado. En aquellos tiempos la pelota pesaba más que ahora y me era difícil patearla con fuerza más de dos metros. En la Universidad formamos un equipo de fulbito para un campeonato intercolleras que más parecía un círculo de estudios. Si mal no recuerdo el equipo se llamaba Lesión Grave. Aparte de la goleada que nos propinaron, llevé la peor parte en un choque y caí de bruces al piso. Un compañero que veía el partido desde el segundo piso del pabellón contiguo a la cancha me gritó. ¡Anda recoge tus huesos! Por poco le hice honores al nombre del equipo.
Recuerdo que mi esposa le compró a mi pequeña hija una de esas calabacitas del día de las brujas. Mi hija la vio en el suelo y le metió un puntapié y dijo “gol”. Mi hijo Gonzalo tenía una pequeña pelota de plástico y decía “coy” antes de decir papá. Luego vendrían sus pelotas más grandes. Recuerdo que una vez metió un cañonazo que rompió un fluorescente y lo tiró abajo con todo y aparato. Felizmente salió ileso. Pero le vi pinta de cañonero. Un Lolo Fernández vestido de blanquiazul.
Luego vendrían las Olimpadres del colegio de mi hija, donde uno de los líderes de la APAFA me enseñó a jugar de defensa y sin estorbar al arquero. Fueron los tiempos Los dolores de piernas después de los partidos. Después vendría la miniserie Perú Campeón que recordaba los tiempos de la selección peruana que por primera vez llegó a un mundial de fútbol por derecho propio. Recordemos que Perú asistió al primer Mundial de Fútbol de Uruguay por invitación. Tuve la suerte de ver la clasificación a los mundiales de Argentina 78 y España 82, con su triste despedida con goleada. 6 a 0 y 5 a 1.
Luego vendrían los años del colesterol, los triglicéridos y los kilos de más. Es así que unos colegas me invitaron a jugar fulbito en una cancha de césped sintético. El primer raspón solo puede ser descrito por Dostoievsky, como diría nuestro recordado Sofocleto. De allí en adelante comencé a jugar con buzo. Lo intenté de defensa pero no era un Chito La Torre, así que una buena tarde me puse bajo los tres palos con anteojos. Todo estaba bien, hasta que recibí un cañonazo en la cara, que felizmente no tuvo mayores onsecuencias, pues la pelota salió al corner. No fue un K.O., pero si sufrí un ligero rasguño en el tabique nasal, y por la mano de Dios, mis anteojos no se rompieron.
Desde entonces, uso anteojos especiales para jugar como medida de protección. Y juego de vez en cuando con mis colegas, de cara a las Olimpiadas del Colegio de mi hijo en la disciplina de minifútbol.
Mi hijo menor sigue adorando la pelota. Ojalá el pueda ser lo que yo no fui. Un gran arquero que ataje penales o un buen delantero, que forme parte de un buen equipo que lleve al Perú al Mundial. Mientras tanto, lo veremos por televisión cantando con Shakira: Samina mina ¡eh! ¡eh!, Waka Waka ¡eh! ¡eh!, Samina mina sam ¡aleguah!, porque esto es Africa2.
Hoy es domingo, y voy a ver mi partido por televisión y escucharlo por la radio que es más emocionante. ¡Arriba Alianza Corazón! Y si algún día el Alianza Lima se transformara en Sociedad Anónima Abierta, tengan por seguro que adquiriría al menos una acción3.
1 En El día en que ‘Gabo’ se hizo hincha del fútbol. En
http://elcomercio.pe/ediciononline/html/2009-01-03/el-dia-que-gabo-hizo-hincha-futbol.html.
2 SAMINA MINA SAM (AFRICA – FIFA WORLD CUP 2010 SONG). Es la melodía introductoria de El negro no puede, de Las Chicas del Can y una versión actualizada de Zamina de la agrupación camerunesa Golden Sounds Pueden escuchar las tres melodías en http://blog.pucp.edu.pe/item/185058/waka-waka
3 CIEZA MORA, Jairo ¡Sí se puede! (…) transformar las asociaciones en sociedades anónimas. Apropósito de la propuesta para cambiar el fútbol peruano y las recientes resoluciones del Tribunal Registral. En Dialogo con la Jurisprudencia, Abril 2005, Número 79. Lima, Gaceta Jurídica, p. 137-160. Asi mismo, ver la Ley 29504 Ley que promueve la transformación y participación de los clubes deportivos de fútbol profesional en sociedades anónimas abiertas. En http://www.congreso.gob.pe/ntley/imagenes/Leyes/29504.pdf.
Esta entrada fue publicada en Deportes el 29 junio, 2014 por Jaime David Abanto Torres.
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Homgres G
Se que no quieres ni escucharme.
Se que ya todo terminó.
Y yo no quiero hablarte,
Quiero escribirte una canción.
Y entonces tendras que escucharme.
Y por la radio oirás mi voz.
Intentaré tocarte…
En tu pequeño corazón.
Y una lágrima tuya…
Mojará este papel.
Solo un par de palabras,
Y me odiarás cuando me veas.
Y ni siquiera me mirarás.
Probablemente te reirás,
Siempre te ha gustado interpretar.
Pero la película terminó.
Y ya solo se oye mi canción…
Frase tras frase…
Va perforando tu corazón.
Y sabrás que te quiero…
Solo un par de palabras x3
Esta entrada se publicó en Música y está etiquetada con balada en 28 junio, 2014 por Jaime David Abanto Torres.
De la interferencia de la OCMA en asuntos evidentemente jurisdiccionales y de la violación de la independencia judicial
I.- De la inconstitucionalidad de la Resolución de Jefatura N° 081-2008-J-OCMA-PJ, que precisa los alcances de la medida cautelar de abstención
1.1.- Conforme al artículo 146 de la Constitución, la función jurisdiccional es incompatible con cualquiera otra actividad pública o privadaVale decir que un juez no puede ejercer la abogacía, salvo el caso excepcional del artículo 196 inciso 1 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que prohíbe “Defender o asesorar pública o privadamente, salvo en causa propia, de su cónyuge, concubino, ascendiente o descendiente y hermanos”.
Conforme al artículo 196 inciso 3 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, “es prohibido a los magistrados ejercer el comercio o la industria o cualquier actividad lucrativa personalmente o como gestor, asesor, empleado, funcionario o miembro o consejero de juntas, directorios o de cualquier organismo de entidad dedicada a actividad lucrativa”. Un juez tampoco puede ejercer actividad lucrativa alguna.
Con arreglo al articulo IV del Título Preliminar del Código Civil “La ley que establece excepciones o restringe derechos no se aplica por analogía”.
1.2.- Resulta claro, entonces que un juez que es objeto de una medida cautelar de abstención, no deja de ser magistrado. No pierde la función de la judicatura. Simplemente se suspende su ejercicio.
Por consiguiente, un juez abstenido, no puede ejercer la abogacía, salvo los excepcionales casos previstos, ni realizar actividad lucrativa alguna, pues ello contravendría lo prescrito por la Constitución y la Ley Orgánica del Poder Judicial, la misma que forma parte del bloque de constitucionalidad, conforme al artículo 79 del Código Procesal Constitucional1.3.- Con sorpresa hemos visto que el 15 de agosto de 2008 se ha publicado en el Diario Oficial El Peruano la Resolución de Jefatura N° 081-2008-J-OCMA-PJ de fecha 6 de agosto de 2008, que aclara que cuando la Jefatura Suprema de la OCMA dicta la medida cautelar de abstención de laborar en el Poder Judicial, se entiende que el Magistrado y/o servidor judicial sujeto a tal medida, tienen derecho de manera extraordinaria a ejercer sus actividades profesionales y económicas de carácter particular salvo función jurisdiccional o auxiliar en el Poder Judicial, debiendo mantener los principios de fidelidad, buena fe, y eticidad, en tanto no se extinga la relación laboral.
1.4.- La resolución bajo comento pretende garantizar el bien jurídico interés general constituido por la “confianza ciudadana en la administración de justicia” en armonía con el derecho al trabajo y subsistencia del trabajador o magistrado. Es decir la OCMA pretende creer que existe un conflicto entre derechos fundamentales y un bien jurídico constitucional. En primer lugar, no existe en el texto constitucional el bien jurídico “confianza ciudadana en la administración de justicia”. En segundo lugar, con la medida cautelar no se limita provisionalmente el derecho al trabajo, ni el derecho a la vida del magistrado abstenido. Todo lo contrario.
Es increíble que la Jefatura de la OCMA, para resolver un inexistente conflicto entre un bien jurídico constitucional y un derecho fundamental, no haya tenido mejor idea que vulnerar la Constitución y la Ley Orgánica del Poder Judicial, induciendo a los servidores o magistrados abstenidos a que hagan lo mismo.
1.5.- Más honesto hubiese sido que la OCMA cumpla con los plazos procesales y resuelva los procesos de los magistrados o servidores abstenidos con la celeridad que el caso amerita, en lugar de recurrir a argumentaciones constitucionalmente insostenibles.
Nos explicamos. Conforme al artículo 2 inciso 15 de la Constitución toda persona tiene derecho a trabajar libremente, con sujeción a ley. Por arte de magia, la Resolución de la Jefatura de OCMA pretende que los servidores y magistrados abstenidos ejerzan su trabajo contra legem y contra la Constitución, ejerciendo la abogacía o ejerciendo alguna actividad económica lucrativa. Es decir, que la propia OCMA induce a los servidores y magistrados abstenidos a violar la Constitución y la Ley Orgánica del Poder Judicial.
1.6.- Esperemos que el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial tome cartas en el asunto, y derogue la Resolución de Jefatura de la OCMA bajo comento, e inste a dicho órgano de control a respetar el derecho fundamental de los procesados al plazo razonable, más aún cuando se les ha dictado una medida cautelar de abstención, y no dilatar ad calendas griegas la resolución de los procesos disciplinarios de los magistrados y auxiliares jurisdiccionales.
II.- De la Resolución de Jefatura Nº 021-2006-J-OCMA relativa al cumplimiento de los precedentes vinculantes
2.1.- Por Resolución de Jefatura Nº 021-2006-J-OCMA2.2.- Al día siguiente, esto es, el 5 de abril de 2006, el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial publicó un comunicadola Constitución y 1 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, la potestad de administrar justicia se ejerce a exclusividad por el Poder Judicial a través de los órganos jerárquicos conforme a la Constitución y las leyes, y que los magistrados judiciales solo están sometidos a la Constitución y a la ley, y el Estado les garantiza su independencia jurisdiccional, consagrada en los artículos 146, inciso 1, de la Constitución y 2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
2.3.- En diversas resoluciones, el Tribunal Constitucional ha resaltado la vigencia de la Resolución de Jefatura Nº 021-2006-J-OCMAla Compañía de Exploraciones Algamarca, en la sentencia de fecha 8 de agosto de 2006, recaída en el Expediente N° 04245-2006-PA/TC, en los seguidos por la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Huancavelicala Resolución de Jefatura Nº 021-2006-J-OCMA y ha declarado que carece de valor jurídico el Comunicado publicado por el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial.
2.4.- Nosotros consideramos necesario incidir en que la OCMA carece de competencia en materia evidentemente jurisdiccional2.5.- En este punto resulta necesario, imprescindible, hilar fino la delicada madeja entre lo jurisdiccional y lo funcional, para discriminar de manera adecuada las competencias y atribuciones, por cuanto pareciera que el Tribunal Constitucional, consciente o inconscientemente, apunta a convertir a la Oficina de Control de la Magistratura en una suprainstancia oficiosa revisora de aspectos sustantivos de las decisiones jurisdiccionales, atribución que no le corresponde y que es de competencia exclusiva de los jueces que conocen del recurso de apelación.
2.6.- Así, resulta pertinente preguntarse si acaso tiene mayor valor la interpretación del precedente vinculante que tenga un órgano administrativo que la interpretación del órgano jurisdiccional competente, y si conoce el Tribunal Constitucional que no pocos magistrados tienen proceso disciplinario abierto precisamente por haber aplicado los precedentes vinculantes o la jurisprudencia del intérprete supremo de la Constitución.
2.7.- La Resolución de Jefatura N° 021-2006-J-OCMA/PJ, en nuestra opinión, de ser interpretada de manera ciega y sin perspectiva, puede llevar a invadir la competencia de los jueces en asuntos evidentemente jurisdiccionales que no son materia de la competencia de los órganos de control. De esa manera, el Tribunal Constitucional, quizá sin pretenderlo, al forzar la función del órgano de control llegue a desnaturalizarlo, convirtiéndolo en una suprainstancia revisora de las resoluciones judiciales en toda clase de procesos, con lo que podría generar caos e inseguridad jurídica, al borrar la línea divisoria que separa y distingue la función administrativa de la jurisdiccional, afectando de esa manera la independencia judicial. Esto reviste la mayor trascendencia, pues, entre otros efectos, puede generar incentivos perversos en abogados y litigantes, quienes podrían tener –o creer que tienen- el camino despejado para convertir errores in indicando o in procedendo, o vicios procesales, que son los argumentos de los recursos de apelación más recurrentes, en faltas disciplinarias pasibles de sanción.
2.8.- Esperemos que el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial tome cartas en el asunto, y derogue la Resolución de Jefatura de la OCMA bajo comento, puesto que los órganos jurisdiccionales superiores tienen pleno conocimiento de los alcances del artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional y ya existe el recurso de agravio constitucional a favor del precedente vinculanteIII.- Debe preservarse a toda costa la independencia en el ejercicio de la función jurisdiccional
3.1.- La independencia en el ejercicio de la función jurisdiccional no debe verse mellada por actos arbitrarios por parte de quienes deberían velar por la conducta funcional de los magistrados y auxiliares jurisdiccionales, combatiendo frontalmente los actos de corrupción, la recomendación de causas y el tráfico de influencias.
3.2.- Es clamoroso el abuso de la OCMA de las medidas cautelares de abstención. Más aún en asuntos que no son de su competencia, como sucede en el caso dedecisiones evidentemente jurisdiccionales, que no son materia de la competencia contralora.
De hecho, la OCMA se ha convertido en una suprainstancia revisora de las resoluciones judiciales, que invadiendo competencias exclusivas del órgano jurisdiccional superior, abre procesos disciplinarios por no estar de acuerdo con los fundamentos o el sentido de la decisión jurisdiccional, revisando las resoluciones judiciales como si fuera un tribunal de apelación o una corte de casación.
3.3.- Ningún órgano administrativo, ni ninguna autoridad pueden avocarse al conocimiento de causas pendientes ante el Poder Judicial. La OCMA lo hace todos los días, violando flagrantemente el artículo 139 inciso 2 de la Constitución3.4.- Felizmente, el Tribunal Constitucional ha ordenado la admisión de las demandas de amparo contra las resoluciones que dictan la medida cautelar de abstención3.5.- La independencia judicial es una garantía esencial del sistema democrático. Los órganos administrativos de control deben limitarse a los asuntos materia de su competencia, y cesar su interferencia en el ejercicio de la función jurisdiccional. La salud de nuestro sistema democrático así lo exige.
8. Dedicarse exclusivamente a la función judicial. No obstante, puede ejercer la docencia universitaria en materias jurídicas, a tiempo parcial, hasta por ocho horas semanales de dictado de clases y en horas distintas de las que corresponden al despacho judicial. Igualmente, con las mismas limitaciones, puede realizar labor de investigación jurídica, fuera de las horas del despacho judicial, e intervenir a título personal en Congresos y Conferencias;
la Resolución enhttp://www.justiciaviva.org.pe/nuevos/2006/abril/06/res-021-2006-J-OCMA-PJ.pdf.
la Circular en:
http://www.justiciaviva.org.pe/nuevos/2006/abril/06/comunicado_cepj.pdf.
la Resolución en:
http://www.justiciaviva.org.pe/nuevos/2006/abril/06/res-021-2006-J-OCMA-PJ.pdf.
http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2006/01567-2006-AA.html.
http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2006/04245-2006-AA.html.
ROF de la OCMA, Artículo 43.- Improcedencia de la queja.- El Jefe de la ODICMA o la Comisión de Procesos Disciplinarios, en los asuntos de su competencia, declarará la improcedencia de la queja, cuando de la calificación, advierta lo siguiente:
d) Esté dirigida a cuestionar hechos evidentemente jurisdiccionales.
la Dirección Regional de Pesquería de La Libertad, Fundamento 40. Enhttp://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2007/04853-2004-AA.html.
http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2008/00394-2008-AA%20Resolucion.html.
En http://www.derechoycambiosocial.com/revista015/violacion%20de%20la%20independencia%20judicial.htm
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References: Resolución 
 artículo 146
 artículo 196
 artículo 196
 artículo 79
 Resolución 
 resolución 
 artículo 2
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 139
 Resolución 
 Resolución 
 Artículo 43