Source: https://www.parcan.es/pub/ds.py/2012/25/9/
Timestamp: 2019-12-07 11:49:56+00:00

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Diario de Sesiones 25/2012, de fecha 6/3/2012 - Punto 9 - Parlamento de Canarias
Diario de Sesiones 25/2012, de fecha 6/3/2012 - Punto 9
· 8L/CG-0004 Comunicación del Gobierno, en relación con los permisos de investigación de hidrocarburos en las aguas próximas a las costas de Canarias.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Habiendo acabado las preguntas al señor presidente del Gobierno, conforme al acuerdo de la Junta de Portavoces, pasamos al punto segundo, de comunicación del Gobierno, en relación con los permisos de investigación de hidrocarburos en las aguas próximas a las costas de Canarias.
Para la presentación de la comunicación, por parte del Gobierno, el señor presidente del Gobierno, sin límite de tiempo, tiene la palabra.
De las decisiones que hoy quienes tenemos responsabilidades tomemos, o estamos tomando, es la herencia que vamos a dejar para el futuro. Canarias, a lo largo de su reciente historia, de sus últimos cuarenta años, fruto de la necesidad, fruto de momentos difíciles y duros, donde nuestra gente pasaba necesidades y donde el único camino que tenía era la emigración, fruto de la coyuntura ha crecido, ha tomado decisiones en periodos determinados pensando solo en la coyuntura. Solo atrapados por las dificultades del momento pero sin la visión estratégica de poner la vista más allá, mucho más allá del tiempo en el que a nosotros nos corresponde tomar esas decisiones, es decir, pensando en futuro, pensando en las nuevas generaciones de canarios. Creo que nuestro modelo de desarrollo, puesto en marcha en torno al sector turístico, que es el que nos ha permitido cambiar la dinámica, cambiar la historia de Canarias, de ser un pueblo emigrante a un pueblo capaz de generar actividad económica, capaz de generar actividad y bienestar, no solamente para la gente que vivía en Canarias sino para ser un polo de atracción muy importante para ciudadanos de todo el mundo, sin embargo, creo que mayoritariamente en Canarias estamos de acuerdo, la inmensa mayoría de los canarios estamos de acuerdo en que se nos fue la mano en el tiempo en el que se concentró un desarrollo que probablemente teníamos que haber hecho en cien años y se llevó a cabo en diez años. Y de esa herencia, miren por dónde, de esa herencia, de aquello que parecía tan mágico, tan extraordinario, que nos obnubilaba a todos, aquello que posibilitaba que nuestros jóvenes abandonaran los estudios porque cobraban, trabajando en cualquier sector, en el sector de la construcción o en cualquiera de sus derivados, 2.000 o 3.000 euros, porque todo había que construirlo para el día anterior; y en el que no solamente tuvimos ese problema del abandono de los estudios por nuestros jóvenes, obnubilados con lo fácil que se ganaba el dinero, sino que fuimos el polo de atracción para que 600.000 personas vinieran y se quedaran en Canarias y hoy hayamos pasado de una población de 1.400.000 habitantes a 2.100.000 habitantes, que a día de hoy en Canarias no hay capacidad para generar una actividad económica capaz de absorber al 100% esa mano de obra... Y todo esto fue fruto de pensar en la coyuntura. Se pensaba bien, con buena intención, pero nos equivocamos.
Ahora estamos ante otro asunto que tiene un principio y un final. Las potenciales extracciones de petróleo -si lo hubiera- cerca de las costas canarias tienen un principio y tienen un final, es coyuntural.
Señores diputados, las potenciales extracciones a llevar a cabo en las costas canarias de petróleo no generan puestos de trabajo. ¡No generan puestos de trabajo! Las potenciales extracciones de petróleo en torno de las costas canarias no aportan nada, desde el punto de vista económico, a Canarias. Las potenciales extracciones de petróleo en el entorno de las costas canarias pueden afectar a la extraordinaria y rica biodiversidad que tienen las aguas y las costas canarias. Las potenciales extracciones de petróleo cerca de las costas canarias pueden afectar al modelo económico de Canarias. Pueden afectar al recurso más importante que tiene la economía canaria y el que nos permitió, nos ha permitido, nos permite en estos momentos y nos tiene que permitir en el tiempo, seguir generando bienestar, porque significa globalmente el 30% del Producto Interior Bruto en Canarias, significa aproximadamente el 30% de los empleos en Canarias, y ese peso en la participación del Producto Interior Bruto y el peso en lo que es generación de empleo es superior en las islas de Lanzarote y Fuerteventura.
Por lo tanto, estamos hablando de un asunto que en el mejor de los casos, si se conceden autorizaciones, es para llevar a cabo la extracción dentro de nueve o diez años. Dentro de nueve o diez años, cuando la situación no es la coyuntura de hoy.
Una actividad que no tiene garantizado -son empleos especializados-, que no tiene garantizado generar empleo en Canarias. Una actividad en la que, a día de hoy, Canarias no tiene ningún beneficio económico. La sociedad que se constituya puede inscribirse en cualquier parte del mundo. La plataforma puede ser de bandera liberiana, la refinería puede ser en Nigeria. No tenemos unos beneficios claros para la gente que vive en Canarias y, por otra parte, resulta que es una actividad que puede dañar a lo que es la columna vertebral de nuestra economía.
Nosotros vivimos en el archipiélago en el que vivimos. Un archipiélago que tiene en sus valores naturales su mayor potencial. Desde esa perspectiva, somos imbatibles en el mundo. No hay lugar en el mundo que reúna las condiciones que tiene, que nos ha dado la naturaleza al archipiélago canario. Desde todos los puntos de vista: desde el punto de vista del clima, desde el punto de vista de la diversidad paisajística, desde el punto de vista de la calidad de las aguas de nuestro mar o del cielo. No hay ningún lugar en el mundo y por eso, desde la perspectiva económica, hay un sector que no solamente tiene, está garantizado que seguirá funcionando en los próximos decenios, sino un sector donde no solamente seremos importantes sino que podemos ser líderes en el mundo, porque no hay ningún lugar en el mundo que tenga las condiciones competitivas que tiene Canarias en el sector turístico, si las cosas se hacen bien.
Y esos valores naturales que tiene el archipiélago no son una filosofía. Este Parlamento, donde reside la soberanía del pueblo canario, a través de distintas iniciativas ha ido protegiendo nuestro entorno natural en su conjunto. Con distintas medidas que significan que el 46%, el 47% del territorio canario, hoy está protegido. Hoy hemos impulsado medidas para proteger nuestros cielos. Tenemos un tercio de los parques nacionales que hay en el Estado español, cuatro parques nacionales en Canarias; tenemos 146 espacios protegidos en Canarias. Tenemos cuatro leyes, cuatro leyes, cuatro disposiciones, que de una u otra manera reconocen los valores que tiene el mar de Canarias, el mar en el entorno de Canarias. La Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, la Ley de protección del mar, la Red Natura 2000 y la zona marítima de especial sensibilidad. La zona marítima de especial sensibilidad, que es muy restrictiva la denominación de estos espacios -a Canarias se le otorgó conjuntamente con Galápagos-, es un asunto que tenemos que tener muy en cuenta, muy en cuenta, porque lo que hace la Organización Mundial del Mar es canalizar a través de unos pasillos el paso de los petroleros, precisamente en evitación de cualquier tipo de riesgo de contaminación en las aguas del entorno de Canarias, debido a la riqueza de su fauna, a su biodiversidad, a las condiciones extraordinarias que tiene el mar de Canarias.
Por lo tanto, tenemos que reflexionar sobre estas cosas. Insisto, una actividad para llevarla a cabo dentro de diez años, una hipoteca. ¿Vamos a hipotecar el futuro de Canarias, hoy nosotros, con una actividad dentro de diez años? ¿Vamos a poner en riesgo los principales valores que tiene el archipiélago y que le han permitido... sobre el que descansa su desarrollo económico, su modelo económico? Puede ser que haya otros modelos económicos. El modelo económico de Canarias, desde nuestra perspectiva, desde la perspectiva del Gobierno, es un modelo económico que tiene como columna vertebral lo que significa nuestra principal actividad económica, el turismo, pero que tiene, que trabaja y que estamos poniendo en marcha distintas iniciativas para lograr complementar la actividad turística con otras actividades que nos den posibilidades de trabajo, de empleo y de bienestar a los canarios, y que tiene que ver con eso que se llama la diversificación económica. Que en estos momentos, para ello, trabajamos con distintas iniciativas. Primero, buscando la mejora de la competitividad de la economía canaria, introduciendo elementos que tienen que ver con la formación y con la innovación en todo el tejido productivo canario. Con distintas medidas que poco a poco, porque esto no se cambia con un decreto ni con una ley, poco a poco irán girando las condiciones competitivas de las 140.000 micro y pequeñas y medias empresas que tenemos en Canarias.
El modelo económico pasa por los acuerdos entre el sector turístico y el sector primario para incrementar el autoabastecimiento de Canarias y, por lo tanto, disminuir la dependencia exterior, incrementando el doble la presencia en el Producto Interior Bruto canario de nuestra agricultura, de nuestra ganadería y la parte de pesca, incluyendo la acuicultura, en la que podemos avanzar. Y es posible, ¡claro que es posible! Es posible hoy porque, en torno al modelo que tuvo que ver con la coyuntura del desarrollismo de hace doce años o quince años, que comenzó, en torno a eso se abandonaron otros sectores productivos en Canarias, como es, por ejemplo, la pérdida de la presencia en el Producto Interior Bruto del sector primario, porque era más fácil ganar el dinero en otros sectores. Pero ese problema lo tiene España también, donde ha descendido por debajo de la mitad la presencia del sector primario en el Producto Interior Bruto, o del sector industrial, que ha perdido 6 puntos en apenas diez años.
Tenemos que diversificar la economía apostando en la parte industrial, que permite una industria pensada no solamente en el consumo interior de Canarias sino en las posibilidades de la internacionalización de nuestras empresas con el tema de África. Tenemos que hacer una apuesta decidida, y en ello estamos, con todas las posibilidades para profesionales, para empresas y como prestadores de servicio en toda el África Occidental, que es un eje importantísimo. Y tenemos que aprovechar precisamente los valores que nos ha dado la naturaleza para, a través de ellos, derivarlos a una industria ligada al conocimiento, donde tenemos muchas posibilidades. Es decir, tenemos que aterrizar todas las posibilidades que nos da la astrofísica, donde somos líderes, derivarla a una industria donde dé posibilidades en Canarias. O, por ejemplo, desarrollar todo lo que significa la amplísima experiencia que tenemos ya, y que no necesitamos importar tecnología sino todo lo contrario, poner en marcha la fabricación de tecnología pensando en exportar nosotros, ligada a lo que es la desalinización, la depuración y la reutilización de las aguas, donde creo que nadie dude del liderazgo que tiene Canarias en este sentido. O por ejemplo, hablando del mar, las posibilidades del mar. Las posibilidades del mar, con el Instituto Canario de Ciencias Marinas, con el parque científico-marítimo que acaba de ponerse en marcha, con el banco de algas, con el Instituto Oceanográfico o con la Plataforma Oceánica de Canarias, de la que esperamos tanto. O una industria basada en el conocimiento, aprovechando precisamente la extraordinaria biodiversidad que tiene Canarias, que no la tiene ningún lugar en el mundo.
Es decir, tenemos una apuesta clara de a dónde queremos avanzar desde el punto de vista del modelo económico. ¿Puede haber otros modelos económicos?: sí. El modelo económico de Canarias se completa con esa decisión estratégica de limitar el uso del suelo y de reconducir en todo lo posible, a cambiar viejo por nuevo, a la rehabilitación y la renovación. Estamos avanzando, estamos avanzando en un modelo sostenible, un modelo que apuesta por la calidad, que apuesta por la excelencia, porque eso es lo que hoy es competitivo en el mundo.
Y en este esquema, pues, yo creo que hay cuatro razones de peso para decir no al petróleo en Canarias. Cuatro razones de peso para decir no a las autorizaciones que se pretenden otorgar para llevar a cabo labores de investigación y posterior extracción de recursos naturales en el entorno de las aguas canarias. Cuatro razones: razones político-sociales, razones económicas, razones jurídico-competenciales y razones medioambientales.
Razones político-sociales. La unidad de Canarias vale más que todo el petróleo que hay en el mundo. Sí, la unidad de Canarias vale más que todo el petróleo que pueda haber en el entorno de nuestras costas. Y en estos momentos nos encontramos con que en Canarias, que es algo más -me lo han oído muchas veces-, es algo más que Gran Canaria y que Tenerife, es algo más, mucho más, en Canarias en dos de las islas, digamos, no hablo de afectadas pero más próximas a las potenciales labores de investigación y, en su caso, extracción, pues, todas sus instituciones dicen no. ¡Todas! Todas las instituciones. Pero es que dice no también la sociedad.
He tenido, bajo la responsabilidad, la obligación de pulsar, a través de un trabajo sociológico de una empresa especializada en el ámbito español, pulsar la opinión en los últimos días de la sociedad de Fuerteventura y Lanzarote y la respuesta, por encima del 60%, es no; un 24% es que si le dan empleo, sí; un 6%, que depende, y un 8%, que no sabe, que no contesta. Pero más del 60% es no. Es decir, tenemos en Lanzarote y Fuerteventura todas las instituciones posicionadas en una determinada visión, y eso coincide socialmente con lo que piensan los ciudadanos de esas dos islas. Por lo tanto, política y socialmente creo que la respuesta en estos momentos es no.
Desde el punto de vista económico -antes hablaba de la coyuntura-, volvemos a estar pensando en la coyuntura y, que yo sepa, no hay ningún compromiso en esta situación que pueda digamos que directamente beneficiar a Canarias. O sea, desde el punto de vista económico, asumimos, se asumen riesgos y, sin embargo, no hay compensaciones. Las compensaciones son una multinacional. Por lo tanto, desde el punto de vista económico, no hay, desde la perspectiva canaria -desde la perspectiva canaria, otra cosa es desde la perspectiva de quien apoye a la empresa, desde la perspectiva empresarial-, desde la perspectiva canaria, no hay ningún beneficio para Canarias.
Desde la perspectiva jurídico-competencial, porque el artículo al que se refiere la Ley de Hidrocarburos que habla de la competencia, Canarias lo tiene impugnado ante el Tribunal Constitucional. Lo impugnó en abril del año 2008 el anterior Gobierno de Canarias, que me honro de haber presidido. Y, por tanto, está en estos momentos en discusión de quién es la competencia para otorgar las autorizaciones en esas aguas.
Y desde el punto de vista medioambiental, todas las razones a las que hacía referencia anteriormente, en el sentido de las cuatro leyes que afectan a las aguas en el entorno de Canarias, son razones suficientes para en estos momentos Canarias decir no. En esto queda un largo camino. Afortunadamente, la decisión sobre la extracción, no solo la extracción, sobre la investigación de si hay petróleo en Canarias, esa decisión no le corresponde al Ministerio de Industria. Y, por lo tanto, vamos a estar muy atentos. El Gobierno de Canarias estará muy atento ante los organismos competentes para que con una autorización del Ministerio de Industria no se pueda llevar a cabo ninguna labor de investigación, de perforación para investigar si hay petróleo en Canarias, porque no es el competente para eso. Es que el Supremo es muy claro en su sentencia. Una cosa es, una cosa es la autorización en un espacio, la autorización en un espacio, que es en lo que podría otorgar la autorización el Ministerio de Industria, un espacio que tiene tanta superficie como la que tiene el archipiélago canario, imagínense, 6.500 km2, en ese espacio es en lo que autoriza, es en lo que puede autorizar que se puedan llevar a cabo labores de investigación. Pero la empresa que opta a eso tiene que buscar un punto en esos 6.500 km2, y en ese punto tiene que presentar un proyecto, y ese proyecto tiene que estar sujeto a evaluación de impacto ambiental. Y es el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente el que tiene esa capacidad competencial para evaluar el impacto. Porque no me imagino yo que estuvieran pensando exonerar de la evaluación de impacto ambiental y llevar a cabo una perforación en esa superficie. No me lo quiero imaginar, porque si para hacer un cortafuegos de 30 metros de ancho y 100 de largo, necesitamos una evaluación de impacto ambiental, si para poner una granja de vacas, de 100 vacas, necesitamos una evaluación de impacto ambiental, o de 250 cerdos, ¿cómo no va a necesitar evaluación de impacto ambiental la perforación en una zona en el entorno de las aguas canarias, que tiene en estos momentos cuatro leyes que afectan a su biodiversidad, que protegen su biodiversidad?
Por lo tanto, señorías, creo que esto es un asunto que va más allá de la coyuntura. No nos resuelve los problemas del momento y, sin embargo, nos hipoteca de cara al futuro. Y creo que en ese sentido el Parlamento de Canarias tiene que adoptar también decisiones de alertar, alertar, a los organismos que tienen la capacidad del control de lo que suceda en las aguas canarias.
Sé que para muchos, como unos kilómetros más allá de la mediana, unos kilómetros más allá de la mediana, hay autorizaciones de un país que tiene, dentro de lo que es su soberanía, la capacidad para otorgar esas autorizaciones, el argumento es, "si no lo sacamos nosotros, lo sacan los otros". No, no. Esto no se pincha en un sitio y viene el petróleo para salir por el otro. ¡No, no! Nos intentan engañar (Ante un comentario que se efectúa en la sala). ¡No! ¡Nos intentan engañar! ¡No!, ¡no! Otra cosa distinta, otra cosa distinta es que el Gobierno de Canarias y el Parlamento de Canarias se dirijan a la Comisión Europea, a la organización mundial que controla todo lo relacionado con el Derecho marítimo, para demandar el apoyo a que las medidas que se lleven a cabo sean de la máxima seguridad, teniendo en cuenta las corrientes y el riesgo que pueda tener Canarias. Eso es otra cosa que tenemos que hacer. Pero eso lo podemos hacer, pero no ese argumento, así, vacío, de que, "no, es que pinchamos y nos llevamos nosotros el petróleo que está en la otra parte de las aguas". No. Técnicamente, esto no funciona así ni competencialmente funciona así. Aquí estamos de la parte que nos corresponde a nosotros, que es la parte de defender los intereses de Canarias, y en ese sentido el Gobierno de Canarias, con esta comunicación, lo que quiere es generar el ámbito de conciencia en la institución que representa a todos los canarios, que es el Parlamento, para estar alerta ante cualquier situación que nos lleve a hipotecar nuestro futuro. Y sobre todo que nos lleve a reflexionar qué futuro queremos para las nuevas generaciones de canarios: si es si Canarias sigue apostando por la sostenibilidad o apostamos otra vez por la coyuntura.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Muchas gracias, señor presidente.
Pasamos a las intervenciones de los distintos grupos parlamentarios. El Grupo Parlamentario Mixto va a dividir su intervención. La primera por parte de don Fabián Martín, por tiempo de cinco minutos, tiene usted la palabra.
El señor Martín Martín: Muchas gracias, señor presidente. Señor presidente del Gobierno, señores consejeros, señores diputados: muy buenos días a todos.
Como miembro del Parlamento de Canarias pero, asimismo, como consejero del Cabildo de Lanzarote, tuve la oportunidad de estar presente en la sesión extraordinaria que el cabildo celebró el pasado 28 de febrero, donde mi formación política dijo ya posturas respecto a las prospecciones petrolíferas. Al respecto, el grupo, el Partido de Independientes de Lanzarote manifestó, como que, desde aquella documentación aportada en el cedé a todos los grupos políticos, incluida la presidencia del cabildo, no -se refería en concreto al expediente 1.546, 1.554-, no se desprendía planificación ni medidas adicionales de protección especial al objeto de preservar los ecosistemas y la biodiversidad de las aguas de Canarias, habría que manifestarse en contra. El grupo PIL también manifestaba que aquellas medidas de protección medioambiental y de restauración, que se referían a la documentación entregada, fueron presentadas inicialmente en el año 2003/2004, sin que hasta el momento fueran revisadas ni actualizadas con los avances técnicos o las experiencias derivadas de accidentes recientes. Decimos no a las prospecciones petrolíferas.
Señor presidente, usted ha referido que en las costas de Lanzarote, en las costas de Fuerteventura, hay espacios naturales; hay tres espacios naturales protegidos en Lanzarote, hay un parque nacional, hay una reserva marina, hay cinco espacios naturales protegidos en Fuerteventura, así como otras figuras de interés comunitario -ZEPA- que corresponden a la legislación europea. Por todos esos motivos dijimos no a las prospecciones petrolíferas.
Pero además entendíamos, señor presidente, que desde el Partido de Independientes de Lanzarote no se podría convalidar un permiso de investigación a una compañía basándose en un acto, como le decíamos ya, que había sido previamente anulado, en su momento, por los tribunales de justicia.
Por estos cuatro motivos el Partido de Independientes de Lanzarote dijo no. No obstante, señor presidente, debo confesar que he asistido, como miembro de este Parlamento, a una intervención suya que creo que pone en evidencia un discurso controvertido. Un discurso en el que a veces se entiende un sí y en el que a veces se entiende un no. La posición del Partido de Independientes de Lanzarote es una postura ideológica, una postura clara, una postura evidente, una postura que pasa por entender a este territorio desde la soberanía nacional. Como tal, seguiremos defendiendo que esas autorizaciones de prospecciones petrolíferas deberán ser entendidas siempre desde el ámbito de Canarias. Ahora bien, me gustaría referirme a una intervención suya, en concreto a una entrevista publicada en el diario La Provincia el domingo 19 de febrero, en la que se dice: "no se nos puede engañar cuando se dice que estamos en el proceso de sondeo, que la extracción ya se verá si se autoriza o no"; en la que usted reconoce: "si perdemos la batalla del fuero, hablaremos de otra cosa". ¿De qué vamos a hablar, señor presidente? Esa es una gran pregunta que creo que todos los canarios y que yo como diputado del Partido de Independientes de Lanzarote me formulo: ¿de qué vamos a hablar si Canarias pierde la batalla del fuero?
Hacía usted referencia, señor presidente, a una pregunta muy clara cuando le preguntaba: "si dependiera de usted esa competencia, ¿autorizaría los sondeos y las extracciones?" El señor presidente del Gobierno de Canarias decía: "si tuviera las competencias, no haría actuación alguna sin consenso en Canarias". ¿Se refiere a un sí, se refiere a un no?
Lanzarote y Fuerteventura hemos mirado con cierta preocupación a determinadas formaciones políticas: cuáles han sido los vaivenes ideológicos, los posicionamientos institucionales que desde Coalición Canaria y desde los representantes de esa formación, no solamente en el Gobierno sino en las instituciones de Lanzarote y de Fuerteventura, se han producido en los últimos tiempos. Pero además decía usted, señor presidente, que Canarias tiene un modelo cambiante, que el modelo del petróleo responde a una coyuntura, pero al mismo tiempo reconocía que el modelo de desarrollismo -como usted mismo lo ha llamado- tiene que buscar nuevas alternativas. Mi pregunta es si usted, como presidente del Gobierno, ha puesto las bases suficientes para, dado el caso de que se pudiera proceder a esa autorización, contásemos en Canarias con la posibilidad de establecer las estructuras necesarias para poder garantizar también, de ese mismo modo, la explotación.
Señor presidente, la postura, como le decía anteriormente, es muy clara, es una postura ideológica, es una postura de firmeza, basada en el autogobierno, en la autonomía e incluso en el avance de las competencias que Canarias pueda determinar respecto a las prospecciones.
Me gustaría que en el turno de respuesta a cada uno de los grupos políticos aclarase su posicionamiento, aclarase el suyo como presidente del Gobierno y su partido político aclarase el suyo como formación, porque desde Lanzarote, desde Fuerteventura, se mandan unas señales pero desde el Gobierno de Canarias se mandan, ambiguamente, ambiguamente, señales que puedan hacer pensar que donde hoy se dice digo mañana se esté diciendo Diego.
Por parte del siguiente miembro del Grupo Mixto, don Román Rodríguez, por tiempo de diez minutos, tiene usted la palabra.
El señor Rodríguez Rodríguez: Señor presidente, señorías, señor presidente del Gobierno, de nuevo muy buenos días.
Mi grupo había presentado en esta Cámara, antes que el Gobierno, una PNL sobre este asunto, porque nos parecía que si alguna institución está llamada a opinar, a posicionarse sobre elemento tan controvertido, era el Parlamento, y habíamos presentado, por lo tanto, una PNL, que hemos retirado después de la comunicación del Gobierno por razones obvias.
El objeto de esa proposición no de ley estaba destinado a generar aquí una posición clara y lo más mayoritaria posible en torno a un objetivo que creo que podríamos compartir, que es parar las prospecciones. Parar las prospecciones, porque en los términos que se está desarrollando este episodio no son aceptables, ni desde el punto de vista democrático ni desde el punto de vista del respeto a las reglas que nos rigen. No es razonable que por parte de nadie, al margen de quién sea competente, se tome una decisión de esta trascendencia que puede comprometer los intereses generales de esta comunidad y para algunos los pudiera encauzar de esta manera precipitada, sin información, sin debate, sin oportunidad de contrastar las distintas visiones, versiones e intereses que en este asunto colisionan. No es tolerable que ningún gobierno de España, del titular que sea, establezca una imposición sobre semejante asunto sin un amplio y concienzudo debate, sin una información veraz sobre los riesgos medioambientales, sobre los supuestos beneficios económicos, sobre el impacto sobre la economía local. Y no es tolerable que se desprecie a los ciudadanos y ciudadanas de estas islas, a sus instituciones más genuinas, en un asunto como este.
Yo tengo mi opinión sobre la estructura competencial, con la Constitución, el Estatuto, la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Aguas Canarias en la mano. Creo que hoy, desgraciadamente -es una opinión, ya saben ustedes que las opiniones jurídicas pueden ser varias y la decisión final suele ser de los tribunales-, yo tengo la opinión de que hoy esta estructura competencial da el poder a la Administración General del Estado. Esa es mi opinión. Pero no retira un ápice a la posición claramente contraria de mi fuerza política a esta decisión por parte de la Administración del Estado.
De la misma manera que digo que si esta competencia fuera de la comunidad autónoma, y en este caso del Gobierno de Canarias, estaríamos también en contra de haber procedido de la manera que se ha procedido por parte de la Administración General del Estado. No es aceptable a estas alturas del desarrollo de la democracia en Canarias y en España que se imponga esta decisión por parte de nadie, por parte de la Administración General del Estado y, si fuera el caso, por parte de la comunidad canaria, porque los elementos que concurren en esta decisión bien merecen tiempo, debate y transparencia, y nada de esto se ha dado. Esta es una decisión con un notable elemento de manipulación, de usar la miseria y los problemas de esta tierra para legitimar una decisión que solo favorece a los particulares, a una multinacional, porque si entráramos a discutir, que no es el caso -lo haremos, porque esto va a tener tela, va a tener consecuencias, ¿eh?-, si entráramos a discutir las cuestiones de fondo, habría que plantearse de quién es la titularidad de los recursos naturales de un país, de un territorio, de una comunidad, y si el método o la fórmula de que sea de los particulares es la mejor salida o habría que recurrir a fórmulas ya contrastadas en otras latitudes del planeta, desde el norte al sur, desde el este y el oeste, y es que la titularidad de los recursos naturales tiene que ser de los pueblos y no de los particulares, caso de Noruega o caso de Brasil, por poner dos ejemplos.
Por lo tanto, señorías, al margen de la discusión de las competencias, al margen de la discusión de cuál es el método más eficaz, más justo para la explotación de los recursos naturales, las formas, los procedimientos en democracia, son esenciales y aquí hay un desprecio absoluto a la opinión pública canaria y a sus instituciones más genuinas. Y espero que hoy este Parlamento sea capaz de posicionarse para parar esta arbitraria, interesada, sesgada e injusta decisión por parte de la Administración General del Estado, con el mayor apoyo posible, buscando la mayor unidad, porque aquí se residencia una parte sustancial de la soberanía de este pueblo. Y no me vale, ni siquiera a los que podemos concluir que esta competencia es del Estado, para tomar esta decisión de forma unilateral, porque, entre otras cuestiones, sí es competencia de esta comunidad y exclusiva el turismo, es competencia de esta comunidad la ordenación y la protección de su territorio, y esta acción, esta medida, tiene consecuencias sobre las anteriores competencias. Esto no es razonable ni es tolerable.
Y menos razonable y tolerable es cuando el mismo Gobierno de España, en situaciones más claras que esta, ha abierto un debate con las autoridades locales de las islas Baleares y de la Comunidad Valenciana en un asunto de similares características. Esto ofende, esto se llama doble rasero, doble medida; tratar a unos como ciudadanos de primera y a otros como ciudadanos de segunda. ¡Es intolerable que el Gobierno español discuta con las autoridades locales de Valencia y Baleares una decisión que no tiene controversia desde el punto de vista administrativo y desprecie el diálogo, el sentarse con las autoridades locales de Canarias en un expediente que es discutible!
Yo me he leído atentamente la comunicación del Gobierno. Pretende tres cosas: evitar la convalidación del Real Decreto del 2001, con un conjunto de consideraciones jurídicas; enfatizar el valor estratégico del medio ambiente en toda actuación humana, y esta es de las más agresivas posibles; y, en tercer lugar, discutir la estructura competencial. Me parecen legítimas las tres estrategias del Gobierno. Yo soy mucho más partidario aquí, en la Cámara, en la representación del pueblo de Canarias, de hablar de política más que de procesos jurídico-formales, que entiendo que el Gobierno los utilice para frenar una decisión arbitraria, unilateral e injusta. Pero hoy lo que toca poner en evidencia en esta Cámara es que no podemos tolerar los representantes de este pueblo, en esta institución, el que se tome esta decisión por este procedimiento poco claro, sin información, para favorecer a los particulares, para poner en entredicho los intereses del futuro de esta tierra si las cosas salieran mal. Y salen mal con bastante frecuencia, lo decía la propia empresa potencialmente concesionaria, hablando de los 7.000 accidentes en los últimos cinco años provocados por ellos en distintas zonas del planeta, y además se va a hacer sobre una técnica realmente, escasamente experimentada, que es en profundidades marinas de 1.500, 2.000, 3.500 metros. No es razonable este tema.
Por eso yo creo que hoy aquí, al margen de las obediencias, debiéramos ejercer, aunque fuera por una vez, como diputados y diputadas de este pueblo y decirle al Gobierno de España que tiene la misma legitimidad democrática que el Gobierno de aquí, que el Parlamento de aquí, que toca parar estas prospecciones, sentarse a discutir, informar a los ciudadanos, escuchar a sus instituciones y tomar las decisiones que hubiere que tomar en su momento, con los consensos pertinentes, con las mayorías políticas institucionales adecuadas. Si no fuera así, desde luego nosotros, como nacionalistas, como demócratas, vamos a utilizar todos los mecanismos que el Estado de Derecho nos ponga en nuestras manos para tratar de parar esta arbitraria, injusta, sesgada, decisión del Gobierno de España, porque no respeta ni los más elementales procesos de una democracia madura y consolidada y no respeta a las instituciones de nuestra comunidad, que sean del color que sean son de nuestra comunidad, son de nuestra comunidad. Este Gobierno no es votado por Nueva Canarias, ni en las urnas ni aquí, pero es el Gobierno de Canarias y es el Gobierno que los ciudadanos han decidido, y tiene la legitimidad, la obligación, de defender nuestros intereses, aunque no coincidamos en algunas de las estrategias.
Por eso, señorías, yo creo que hoy toca hacer un esfuerzo para ejercer libremente...
El señor Rodríguez Rodríguez: ...(Sin micrófono.) futuro. Fíjense, cuando nosotros presentamos la PNL, no estábamos colocando en el texto la posición de Nueva Canarias, justamente para facilitar el acuerdo. Yo creo que la fase en la que nos encontramos, sin prejuzgar el futuro, las posiciones de las distintas opciones y de los distintos ámbitos institucionales, hoy, en esta fase, lo que nos puede poner de acuerdo es parar las prospecciones, frenar las prospecciones, hasta que tengamos información, hasta que se aclare la estructura competencial, hasta que sepamos los riesgos medioambientales y cómo se corrigen esas contingencias, hasta que sepamos de verdad la simplificación demagógica de lo que pasa con los dineros y la economía.
Y acabo. Y lo decía nuestra proposición no de ley: Marruecos. Marruecos en diez años no ha abierto un pozo. No me consta la actuación de Marruecos en sus aguas, no me consta, y al que le consta que lo diga y lo demuestre. En cualquier caso Marruecos se tiene que someter a las leyes de Europa y del mundo, que también le obligan, y es otra de las cuestiones que incorporaremos en la resolución.
Pasamos al siguiente grupo, al Grupo Parlamentario Socialista Canario. Don Manuel Fajardo, por tiempo de quince minutos, tiene usted la palabra.
Nos trae hoy aquí la comunicación del Gobierno sobre un tema bastante recurrente, porque se ha planteado no solamente en este año sino en años anteriores.
Hablo desde la legitimidad de haber sido quien al frente de la agrupación insular del partido de Lanzarote recurrió, en el año 2002, la decisión del Consejo de Ministros del señor Aznar que dio lugar a estas autorizaciones. Por tanto, si hoy estamos aquí es porque recurrimos en su día ese real decreto que se quiere activar por el Gobierno del señor Rajoy. Si hoy estamos aquí es porque el Tribunal Supremo nos dio la razón en parte, no en el total de los argumentos que esgrimimos en su día. Y estamos hoy aquí porque, como bien ha dicho el señor presidente del Gobierno, las instituciones de Lanzarote se han pronunciado, y las instituciones de Lanzarote han dicho no a las prospecciones, no a los permisos, no al beneficio solo y exclusivo de una multinacional, como bien han explicado quienes me han precedido en el uso de la palabra, no a afectar nuestro modelo económico, no a afectar nuestro modelo de vida, no al cambio de nuestra vida y al cambio de nuestros hijos y de las generaciones venideras. No es otra cosa lo que nos trae hoy aquí.
Y si estamos hoy aquí es para discutir algo importantísimo -también lo decía el presidente del Gobierno de Canarias-: Canarias no es solamente Gran Canaria y Tenerife. Canarias es mucho más que Gran Canaria y Tenerife; Canarias la componen desde los islotes que están al norte de la isla de Lanzarote hasta la isla de El Hierro. Canarias no solo puede quedar en el villancico de Navidades, en el que todos nos congratulamos de su letra; Canarias es mucho más. Y por eso, por eso estamos hoy aquí, para decidir algo que afecta a Canarias, y Lanzarote y Fuerteventura es Canarias, Lanzarote y Fuerteventura no es una parte ajena a Canarias. No queremos, no queremos, no queremos que pase, como ha pasado en otras ocasiones, que determinados fenómenos que afectaban a Lanzarote y a Fuerteventura -y que no voy a recordar aquí- dejaron de ser fenómenos que afectaban solo y exclusivamente a Lanzarote y Fuerteventura cuando empezaron a afectar a otras islas, y entonces empezaron a considerarse fenómenos que afectaban a la Comunidad Autónoma de Canarias.
El señor presidente del Gobierno, en su explicación, en su primera intervención, habló de los excepcionales valores ambientales presentes en Canarias y he de decir que las islas Canarias, con gran diferencia, son el territorio de la Unión Europea y, por tanto, de España con mayor biodiversidad del planeta, siendo una referencia mundial por sus valiosos recursos naturales de todo tipo. Y nuestra comunidad autónoma, desde su constitución y con los sucesivos gobiernos, ha dedicado una gran atención y un notable esfuerzo a desarrollar la normativa adecuada para tratar de preservar el territorio y el patrimonio natural de Canarias y a orientar las alternativas de progreso, desarrollo económico y social y, en especial, el sector turístico, la principal industria de las islas, hacia formas sostenibles y compatibles con la protección de dichos valores. Esta, señorías, ha sido precisamente la seña de identidad de la economía canaria y ahora en esta situación de crisis global lo es aún con mayor motivo, pues las únicas alternativas de éxito y viabilidad para el progreso y desarrollo para las islas son las que planteen formas más eficientes y ambientalmente sostenibles que las de sus competidores directos. Por esa razón, la comunidad autónoma canaria destaca por ser la que más ha avanzado -y lo han de reconocer todos los diputados que están en este Parlamento-, en España, no solo para dotarse de la normativa ambiental propia sino para integrar su normativa territorial por la protección ambiental. Podría hablar del texto refundido, de las leyes del territorio y de los espacios naturales, de las Directrices Generales, de otra normativa a la que se ha hecho alusión.
Señorías, este no es un compromiso solo del Parlamento de Canarias y de los gobiernos, es un compromiso de la sociedad canaria con su entorno y con el desarrollo sostenible. Se traduce en numerosos instrumentos propios de la normativa autonómica para la protección del territorio. Hablaba el señor presidente de que tenemos 146 espacios protegidos, con diferentes categorías, en todas las islas; por otra parte, la red de parques naturales; efectivamente, tenemos 4 de los 14 parques nacionales que tiene España. Pero además, dentro de la Unión Europea, tenemos, habiendo cumplido con la directiva Hábitats, tenemos 177 zonas especiales de conservación y 43 zonas de especial protección para aves, y estas prospecciones, de llevarse a cabo, afectarían a más de 30 zonas de especial protección canaria.
Miren, yo he de reconocer que lo que hay aquí de fondo es un problema entre apostar por las energías renovables y limpias o apostar por el petróleo, apostar por un modelo que ya veremos cómo califican los señores del PP de la Comunidad Valenciana y de Baleares con posterioridad. Un modelo a extinguir, según ellos, un modelo caduco.
Pero, señorías, han sido incuestionables y son incuestionables -que ya lo han dicho quienes me han precedido en el uso de la palabra- los riesgos ambientales que podrían provocar no solamente los vertidos sino las posteriores prospecciones que pudieran darse en aguas cercanas a Lanzarote y Fuerteventura. Es algo que es incuestionable. Repsol admite la posibilidad de derrames y vertidos en los sondeos como los de Canarias. Cerca de 7.000 derrames de Repsol en cinco años. Repsol tiene una página en su página web, Gestión de derrames. La última de ayer: "BP paga 5.800 millones a los afectados por el vertido del Golfo. Faltan por resolver las demandas presentadas por los gobiernos afectados". Por cierto, ¿saben cuánto tardó BP en poder cerrar el pozo, en poder cerrar el vertido? Tres meses. Y estamos hablando de BP. Señores, no hay dinero que pague, no hay dinero que pague, no hay indemnización que pague que una empresa, por ceder a las presiones de una empresa, que legítimamente busca unos beneficios, que pague el posible daño que se podría hacer a nuestra economía, a nuestro sistema de biodiversidad, a nuestra naturaleza.
Nosotros, el Partido Socialista lo ha tenido claro desde un principio. Defendimos ante el Tribunal Supremo nuestra postura, en su día. Es algo en lo que dice Soria verdad, el señor Soria verdad. Decía el señor Soria el día 4 de febrero en una entrevista que realizó, decía: "el ministro expuso ayer su mención, su intención de reactivar el real decreto sobre las prospecciones petrolíferas en aguas canarias, una vez haya finalizado el periodo de audiencia con las instituciones de las islas. Así lo manifestó el ministro en declaraciones a los periodistas en Santa Cruz de Tenerife. El ministro tiene la voluntad y la idea de reactivar este proyecto. Además -añadió Soria-, que el real decreto en cuestión lo dejó preparado un ministro socialista, en alusión a José Montilla, pero no pudo llevar a cabo el Consejo de Ministros por la negativa del anterior presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero". Esto es verdad, esto es verdad, y yo lo reconozco, pero el presidente del Gobierno de la nación, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo, y sigue manteniéndolo el Partido Socialista, que no a las prospecciones hasta en tanto no haya el consenso social e institucional necesario en Canarias. Y no lo hay, no lo hay, ni de las instituciones de Lanzarote y Fuerteventura ni de la sociedad de Lanzarote y de la sociedad de Fuerteventura.
Yo tengo por norma no adelantar, no adelantar fundamentos jurídicos ante la posibilidad de interponer en el futuro todo tipo de acciones. Que no solamente quedan en lo administrativo, porque quien está avisado de que puede dictar una resolución que puede ser manifiestamente injusta... -tenemos letrados ilustres en esta Cámara- saben perfectamente a qué pueden estar sometidos en el futuro. Máxime si están avisados y saben también que a lo que me refiero se puede cometer por acción o por omisión.
Bien. ¿Somos rara avis en Canarias para que el Partido Popular nos trate diferente a otras comunidades? Pues puede parecer que sí, y puede parecer que sí porque -ya ha hecho mención alguien en su intervención- aquí tengo diferentes noticias, en las que la señora Rita Barberá dice, entre otras: "el compromiso de Soria -con respecto a las prospecciones en Valencia- llega al punto de que ofreció la colaboración para redactar el reglamento de la Ley de Costas con el objetivo de paralizar cualquier intento". Dice: "Enrique Fajarnés y el senador José Sala expresaron que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo"...; expresaron la negativa de las instituciones, en este caso, de Valencia y de Baleares; "y el Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha manifestado a los parlamentarios ibicencos su negativa a cualquier actuación que perjudique al sector turístico de las islas, principal y, en algunos casos, única industria", señala el comunicado, además de que no va a permitir ninguna prospección, ninguna extracción, ningún estudio en aguas del Mediterráneo, porque puede afectar al medio ambiente.
Pero es que esto lo refrenda pocos días después también la señora Rita Barberá y en el Senado, en el Senado, y he de reconocer que era a propuesta, o contra una propuesta del Partido Socialista, decía el Partido Popular: "estamos totalmente en contra de los pozos de petróleo en el mar, así como del tráfico de barcos petroleros, y las conducciones marítimas suponen un grave riesgo para las zonas de alto interés ecológico, para los ecosistemas marinos y para la industria pesquera y turística. En su opinión, el riesgo ante un accidente medioambiental en aguas mediterráneas existe, ya que los reales decretos que autorizaban las investigaciones marítimas recogían que las compañías petroleras encargadas de estos trabajos debían suscribir un seguro de responsabilidad civil".
Pero es más -y esto les va a sonar un montón-: señor Blasco, Rafael Blasco, Partido Popular, Congreso: "Asimismo, ha recordado que la posición del PP y del Gobierno de la Generalitat es oponerse de manera firme y contundente a las prospecciones petrolíferas, porque representan un atentado a nuestra principal industria, que es la turística, y sobre todo -y sobre todo, escuchen esto- si se hace sin el debido consenso que debe reinar entre un Gobierno de España y una comunidad que debe defender sus intereses por encima de cualquier otra consideración". ¿Qué le hemos hecho los canarios al señor Soria? ¡No lo entiendo! ¡No lo entiendo, porque estos son sus compañeros de Valencia!
Pero no queda ahí. Es que viene la señora Lourdes Bernal, concejala del PP en el Ayuntamiento de Valencia, a decir: "la estrategia de Valencia, con Lanzarote y Fuerteventura, es de defensa del medio ambiente". "Barberá habló con Soria para conformar una articulación sólida para evitar las exploraciones".
Esto es lo que hay. Este es el doble rasero que tiene el Partido Popular, y lo digo no regocijándome de este hecho sino objetivando las declaraciones. Podríamos creer en Soria y entonces no debíamos estar hablando aquí, porque, claro, Soria dice: "sin garantías plenas, no habrá extracción". Esta fue la tune que hizo, la reparación de chapa y pintura, después de haber estado en Lanzarote. "No pongo en riesgo ni un milímetro de Canarias. Garantizo que no habrá prospecciones si hay riesgos para el medio ambiente". Y la última: "yo firmé la petición de audiencia a los cabildos". ¡Hombre, lo único que faltaba es que no se hubiera escuchado a los cabildos! Todos los entendidos saben que no hay ninguna empresa en el mundo que pueda garantizar, como dice el señor Soria, al 100% que no haya riesgos medioambientales. Por tanto, si hubiéramos tomado por su palabra al señor Soria -obviando la conferencia que dio con el cartel de Repsol detrás, obviando la obligación que tenía que cumplir de ir a defender los intereses de una empresa en Argentina, no voy a poner en duda eso-, podríamos estar, podríamos estar, podríamos no estar discutiendo este tema.
Miren, este debate, este debate de hoy, no es ni increíble ni estúpido ni irresponsable. Quizá sea un excelentísimo estúpido quien haya dicho esto, pero, pero este debate es pertinente, porque este debate, este debate, afecta a Canarias.
Señorías, nos podríamos preguntar por qué estamos aquí. Ya dije por qué al principio. Y esta pregunta también podría contestarse a través de otras subpreguntas: ¿empieza la crisis el 20 de noviembre de 2011 o empezó años atrás? ¿Intentó Repsol desde el año 2005 hasta ahora reactivar el Real Decreto del 2001? ¿Quién gobernaba España durante el periodo 2005-2011? ¿Quién gobierna España y quien es el ministro de Industria desde el 20 de noviembre de 2011? ¿Quién tiene un primo que niega la existencia del fenómeno del cambio climático? ¿Qué partido gobierna la Comunidad Valenciana y Baleares y qué partido gobierna en Canarias? ¿Quién calificó los vertidos del Prestige como "pequeños hilillos de plastilina"? ¿Quién dijo en su día que iba a incendiar Canarias ante el pacto PSOE-Coalición? Respondidas estas preguntas, a lo mejor podríamos estar respondiendo por qué estamos hoy aquí. Podríamos estar.
Pero bien, con independencia de estas preguntas que se pueden hacer todos los ciudadanos...
El señor Fajardo Palarea: ...(Sin micrófono.) cree que el anuncio por parte del Ministerio de Industria de aprobar un decreto que reactiva al proyecto de realizar prospecciones petrolíferas en aguas próximas a Lanzarote y Fuerteventura no aporta nada al desarrollo de Canarias y, por el contrario, supone una seria amenaza para la principal industria de las islas, el turismo. La petrolera es una actividad que no dinamiza la economía, como bien ha dicho el presidente, y que lo único que nos podría dar es disgustos.
Desde El Hierro a La Graciosa el modelo turístico por el que hemos apostado es del todo incompatible con la industria petrolera, entre otros motivos porque el turismo exige calidad medioambiental y es muy sensible a los daños en su entorno. No podemos, señorías, hipotecar nuestro futuro.
Lo lamentable, señorías, es que sea un canario, José Manuel Soria, quien actuando de forma temeraria y agitando como barman de Repsol el empleo, el paro, la crisis económica y el fantasma de Marruecos, el que está intentado hacernos comulgar con el petróleo, que nada aporta a la economía de Canarias.
Señorías, nuestra obligación como canarios no periclita en nuestra generación, va más allá y se proyecta en el tiempo para hacer que las generaciones venideras puedan disfrutar de nuestra tierra, igual que disfrutamos nosotros, y no vamos a permitir desde el Partido Socialista, no vamos a permitir que nos cambien nuestras vidas, que nos cambien la vida, que nos cambien la vida de nuestros hijos, de nuestros nietos.
El señor Fajardo Palarea: ...(Sin micrófono.)
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado. Tiene un segundo turno.
Por parte del Grupo Nacionalista... (El señor González Santiago solicita la palabra.)
Señor diputado, don Ignacio González, ¿a qué efectos me pide la palabra? Perdón.
El señor González Santiago (Desde su escaño): ...(Sin micrófono.)
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Perdón, perdón, perdón, no le he dado la palabra. Dígame a qué efectos.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): ¿Alusión? ¿A quién?
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Perdón, perdón, señor diputado...
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Perdón, señor diputado, no tiene usted la palabra.
No he observado, señor diputado...
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, señor diputado...
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): ...no ha sido insultado usted en esta Cámara en el día de hoy. Por lo tanto...
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, no ha sido usted insultado... (Rumores en la sala.)
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, le ruego que permanezca callado, está hablando el presidente.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): No hay ningún insulto a usted en este Parlamento ni se ha hecho en la mañana de hoy. No he oído en ningún momento que se haya pronunciado el nombre de don Ignacio González en esta palabra.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): No tiene usted la palabra, señor diputado. Le llamo al orden y le ruego que se siente.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, le llamo por segunda vez al orden. Le ruego que se siente.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Le ruego, señor diputado, que se siente, no tiene usted...
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, no tiene usted la palabra. Le ruego que se siente, por favor.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): El señor diputado no ha sido insultado ni aludido (Rumores en la sala). Usted, si no está de acuerdo, presente un escrito ante esta Mesa.
Señor portavoz del Grupo Nacionalista, tiene usted la palabra por tiempo de quince minutos (Rumores en la sala).
Perdón, señor Barragán. Señorías, ruego guarden silencio, por favor. ¡Señorías, guarden silencio!
Señor diputado, tiene usted la palabra.
El señor Barragán Cabrera: Gracias, señor presidente. Señorías, señor presidente del Gobierno.
Inició usted su intervención haciéndonos una reflexión de cómo ha sido el pasado reciente de Canarias, cómo apostamos por una industria como la turística y ha reconocido los errores que se cometieron en ese desarrollo, importante desarrollo, para Canarias, pero también con esas equivocaciones a las que hoy ha hecho usted mención en el día de hoy.
A mí me gustaría, señorías, plantear esta intervención en varios esquemas, en principio sobre los temas de procedimiento, sobre las competencias canarias, sobre los riesgos que existen para el medio ambiente y la economía y también, por último, los interrogantes que existen desde el punto de vista de Marruecos.
En el tema del procedimiento. Ya hemos dicho, y así lo ha decidido también el Gobierno de Canarias, y se oponen los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, de que no procede, en base a esa sentencia del Tribunal Supremo, convalidar el decreto actual.
Por otra parte, se han dado en Canarias cambios en la Ley de Hidrocarburos y, a raíz de ese cambio, el Gobierno de Canarias ha planteado un conflicto de competencias en base al artículo 32.9 del Estatuto de Autonomía y que el Tribunal Constitucional ha admitido a trámite.
También durante este tiempo se ha originado la Ley de Aguas Canarias. La Ley de Aguas Canarias que, a pesar de que a algunas personas no les gusta, es un instrumento legal, salvo que la deroguen, es un instrumento legal que sirve para adoptar decisiones también sobre el hecho competencial.
Pero la más importante de todas, señorías, la decisión más importante de todas se ha producido en el seno de la Unión Europea. Existe en estos momentos una propuesta de reglamento, una propuesta de reglamento que entraría en vigor al día siguiente de su publicación en el boletín de la Unión Europea. Un reglamento que precisamente lo que intenta es atender a los problemas de las prospecciones, de la explotación y de la producción de petróleo y gas, en el nombre que específica, en el mar adentro.
Señorías, ¿qué es lo que ha ocurrido entonces desde la comunicación de la Unión Europea en el año 2010 hasta ahora para que el ministerio, el recién ministerio, se haya dado tanta prisa en activar un real decreto?, ¿qué es lo que ha ocurrido? Hay tres elementos importantes que perjudican a la empresa y un elemento importante que perjudica al ministerio. Los elementos importantes son que, a raíz precisamente del desastre de la Deepwater Horizon en el año 2010, en las costas de Estados Unidos, 4 millones o casi 5 millones de barriles de petróleo fueron, en 85 días, volcados al mar y afectaron a 350, entre 350 y 400 km de costa estadounidense, con los peligros que ello ocasionó económicamente y desde el punto de vista medioambiental. Y como consecuencia de esto, señorías, tomaron cartas en el asunto, y en esas cartas en el asunto la Unión Europea dice en ese reglamento, primero, hemos detectado que hay graves deficiencias de seguridad en los operadores que hacen prospecciones petrolíferas en mar adentro y, por lo tanto, vuelca en ese reglamento una serie de condicionantes medioambientales, de seguridad, fiscales, para que las decisiones que se tomen a partir de ahora se tengan que tomar con mayor transparencia, con mayor consulta a la opinión pública y también a los países terceros afectados. Por lo tanto, cuestión que no gusta en el Ministerio de Industria: esperar a que ese reglamento esté en vigor. Segunda cuestión, las garantías medioambientales. Se exige por una autoridad independiente el impacto, el informe medioambiental. Y la tercera, ya la decisión sigue estando en los Estados soberanos, pero la autoridad para tomar la decisión no está en el ministerio, porque Europa lo que recomienda es que se cree una autoridad independiente en cada Estado, no dentro de cada gobierno, en cada Estado, una autoridad independiente, que no teniendo el interés legítimo, por otra parte, el interés económico legítimo, por otra parte, para tomar la decisión más en un sentido que en otro, pesando más el sentido económico que el medioambiental, dice que en todos los países debe adoptarse esa decisión. Recomienda que se paralicen todas las decisiones que hay, hasta el momento, adoptadas y después en las medidas de seguridad les da un tiempo a los operadores para que se pongan al día. Esa es una de las razones por las que el Ministerio de Industria tiene tanta prisa a ver si es capaz de sortear la legislación que en estos momentos, insisto, está como propuesta de reglamento en la Unión Europea.
Por otra parte, se ha planteado el tema de los riesgos. ¿Es que son riesgos de cuando se iniciaron las explotaciones marinas, o las prospecciones marinas, para sacar petróleo y gas? ¿Son de 1930, de 1940 o 1950 o de 1960 los 7.000 casos que reconoce de derrame de Repsol? ¿El que acabo que comentar anteriormente, el de 2009 en Australia? Vámonos más reciente, ¿el del año pasado en Tarragona? Con todo lo que ha avanzado la industria todavía no hay garantías y seguridad de las prospecciones petrolíferas y de gas en el mar. Y eso es lo que pone de manifiesto la Unión Europea: su tremenda y honda preocupación por que esto no está ni debidamente regulado ni con las garantías suficientes para que esto se haga, y pone más medidas y más seguridad para que esto se haga.
Señorías, el medio ambiente para nosotros...; ya lo explicó el presidente antes y algunas personas que me antecedieron en el uso de la palabra. Es imprescindible que los informes de impacto medioambiental estén hechos para ver el tema de la biodiversidad marina y también de lo que afecta o cómo puede afectar un derrame a lo que es nuestro litoral, a las zonas en que sí tiene competencia, como decía don Román Rodríguez, en las que sí tenemos competencia la comunidad autónoma y, por lo tanto, el legítimo derecho de defenderlas.
Está el informe de la Red Natura 2000, que habría que hacer; está el informe sobre los efectos a Canarias como área de sensibilidad marina, y está la directiva marina europea. Tres elementos importantísimos que tienen efectos y consecuencias desde el punto de vista medioambiental en Canarias y, por lo tanto, que habría que proteger.
Desde el punto de vista económico, los efectos, que no se han mencionado hoy aquí, sobre la industria pesquera. Contrastados, en todas las zonas donde hay explotaciones petrolíferas, un 30% de disminución de la pesca en esas zonas. Hay más de mil puntos de prospecciones petrolíferas en Europa autorizadas en estos momentos, es decir, plataformas en toda Europa, más de mil. Por lo tanto, el tema de la pesca no es una cuestión que nos inventamos nosotros, está contrastado. Habrá una disminución de la pesca en el caso de una explotación de petróleo en esa zona.
En el tema de la desalación de agua, dependiendo de si eso llega a la costa, podría, podría -y lo pongo en ese verbo-, podría tener consecuencias para la desalación de agua marina, que es el 90% de la que se nutren las islas de Lanzarote y Fuerteventura.
Y, como se ha comentado, los efectos sobre la industria turística. Vivimos del turismo. Hay otras islas que tienen una mayor diversidad económica, pero en Fuerteventura y Lanzarote vivimos del turismo. ¿Por qué se pretende cambiar? El riesgo enorme, solo el riesgo enorme de que nos pudiera ocasionar un vertido de más de 40 días -y vamos a ponerle la mitad de los barriles que se derramaron en Estados Unidos- y que llegara a cualquier punto de la costa de Lanzarote y Fuerteventura... La pregunta es, ¿cuál es nuestro principal atractivo de esas islas? Aparte de otros atractivos, el litoral, la costa, el clima. ¿Es que queremos cambiar, solamente un día, solamente un mes, el riesgo que eso podría ocasionar para la industria turística por un beneficio que no se queda en Canarias?
Posibles empleos de esta industria. Una plataforma lleva 250 empleados de media, dependiendo de la intensidad, el volumen que tenga. Esos 250 empleados, según todos los estudios, requiere un análisis psicológico cada una de las personas que va a trabajar allí, por las condiciones adversas y fuertes que significa trabajar en una plataforma. ¿Hay anuncios en Canarias para ir a trabajar en plataformas petrolíferas?: sí. Se anuncian, hay oferta de empleo. En Canarias, se busca en Canarias a trabajadores especializados, con el idioma adecuado en esa zona y con las garantías y las aptitudes adecuadas, porque a los empleos no cualificados ya van los filipinos, a esos puestos de trabajo ya van los inmigrantes de un montón de zonas, a ocupar esos puestos de trabajo. Por lo tanto, ¿qué puestos de trabajo estamos creando? Una plataforma sola, un solo pozo, 250 empleados. Vamos a poner que tengan, efectivamente, los tres turnos y que trabajen 20 días; vamos a ponerle 400 empleados, una sola plataforma extrayendo petróleo con un riesgo enorme. ¡Si 400 empleados los tiene cualquiera de los hoteles de cinco estrellas que hay en Lanzarote y Fuerteventura! ¿Y queremos poner en peligro toda una industria turística solamente por eso?
Los efectos positivos sobre la industria y el comercio canarios. He visto que hoy sale en la prensa un supuesto comunicado -digo supuesto comunicado- del Ministerio de Industria, diciendo que esto generaba 4.000 millones de euros, de que el trabajo se iba a revolucionar... ¡Una cosa impresionante! Si fuera así, yo firmaba. Pero la pregunta es, si todo esto es tan bueno para Canarias, ¿cómo es posible que todo un PP valenciano haya dicho que no a toda esa inmensa riqueza en medio del Mediterráneo? ¿Cómo es posible que el Partido Popular en Valencia y el Partido Popular en las islas Baleares renuncien a miles de millones de euros, a 49 estaciones para controlar el petróleo?, ¿cómo es posible? ¿Quién no está engañando: el PP valenciano, que apuesta por el turismo y el medio ambiente, o el Ministerio de Industria? Las dos cosas no pueden ser verdad. Si eso es tan bueno, tenía que haber convencido Soria a los valencianos de que dejaran las prospecciones y abrieran mil pozos más, en vez de estar negociando con ellos, que no se van a abrir las prospecciones e intentar echarlas abajo y aquí meterlas por la puerta de atrás.
Efectos positivos sobre los ingresos de la comunidad autónoma. Ninguno. Nos están vendiendo ahora el temita de 120 millones o algo así, vinculado a los impuestos. ¿Qué impuestos hay sobre el petróleo en España? Sobre el petróleo, no sobre los hidrocarburos ya elaborados: sobre el petróleo. ¿Qué impuesto hay, qué impuesto hay en la comunidad autónoma sobre ese tema? Lo que existen son avales, garantías, sobre los riesgos medioambientales que existen.
Y, por último, el tema de Marruecos. El tema de Marruecos, voy a ser ilustrativo en este sentido, porque, claro, se nos ha querido vender que la bolsa de petróleo es la misma, que hay una mediana imaginaria y que la plataforma, la cuestión está en si se pone un kilómetro más allá o un kilómetro más acá. Estas son las prospecciones autorizadas por Marruecos -fíjense que están pegadas a la costa- y estos son todos los sondeos autorizados por Marruecos, es decir, todas las zonas que tiene ahora mismo en investigación o autorizadas en concurso internacional (Mientras muestra una serie de documentos a la Cámara). Y estas son las nuestras. Si vemos esta y esta, va a ser difícil explicarle a alguien que la bolsa es tan inmensa -porque además no hay datos sobre eso, ni siquiera Repsol lo confirma-, que la bolsa es tan inmensa que... (Mientras muestra otra serie de documentos a la Cámara.) Como decía el presidente, esto no son los hilitos de plastilina, aquí no se mete un tubo por un lado y se chupa todo el petróleo. No es así.
Por otra parte, señorías -y voy acabando-, nosotros decimos no a las prospecciones. Decimos no a las prospecciones en los mismos términos en que lo está diciendo Europa...
El señor Barragán Cabrera: ...(Sin micrófono.) en condiciones de seguridad para que en estos momentos se ponga en riesgo la principal industria de Canarias y la biodiversidad de Canarias simplemente por una explotación.
Segundo. Ha cambiado mucho el panorama mundial, porque todos los días se están descubriendo nuevas reservas mundiales de petróleo. Por lo tanto, no hay un problema de suministro de combustible. Y en el año 2009, siguiendo las indicaciones de la Unión Europea, España mantiene las reservas de petróleo que le indica la Unión Europea en base a su capacidad económica. Tampoco tenemos problemas por esa parte.
Señorías, vi el otro día -termino, señor presidente- una película, que decía una frase, era de la película irlandesa donde se separaban los padres de una niña, Evelyn, y en esa película uno de los asesores jurídicos decía: "he visto ganar partidos a equipos que no podían vencer, he visto ganar partidos a equipos que no podían vencer". Este partido lo tiene que ganar Canarias. Lo ganarán los canarios y las canarias, lo ganará el sentido común, lo ganará la apuesta por las energías renovables...
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado. Sabe que tiene usted un segundo turno.
Por parte del Grupo Parlamentario Popular, don Miguel Cabrera tiene la palabra por tiempo de quince minutos.
El señor Cabrera Pérez-Camacho: Señor presidente, señorías, señores del Gobierno.
El Reino de Marruecos está gobernado por gentes astutas y agradecidas. La astucia la manifiestan mediante su silencio ante las posibles prospecciones españolas. Ni una nota oficial ni una queja diplomática, nada que alegar en cuanto a la mediana. Mutismo absoluto. ¿Para qué van a hablar? Les basta con leer los titulares de la prensa de Canarias. Don Paulino Rivero -titulares-: "nos oponemos frontalmente a las prospecciones". ¿Para qué perder el tiempo, dicen lo s alauitas, si ya el trabajo sucio nos lo está haciendo el Gobierno de Canarias? ¿Para qué malgastar esfuerzos diplomáticos si el Gobierno de Canarias, en vez de preocuparse por los tomates de Mohamed, que tanto daño están causando a la agricultura canaria, se dedica con denuedo -¡con denuedo!- a trabajar en la exclusividad para Marruecos de las prospecciones petrolíferas frente a las costas canarias? Ellos dicen que sigan peleando y nosotros seguimos perforando.
Pero el silencio no implica desagradecimiento. Son los marroquíes agradecidos. Y así, por tal razón y en pago a los servicios prestados por el Gobierno de Canarias, se proponen condecorar a don Paulino Rivero y a don José Miguel Pérez con el título de caballeros de la real orden de los ojos cerrados. Porque, señorías, si los debates de las comunicaciones que enviara el Gobierno de Canarias a este Pleno tuvieran título, este debate sería el de los ojos, porque así se refirió a él el vicepresidente del asunto colegiado el 31 de enero del pasado año, cuando aseveró terminantemente que el Partido Socialista Canario haría las prospecciones con los ojos cerrados, olvidando que el hombre es un esclavo de sus palabras y no de sus silencios y olvidando que las palabras pronunciadas nunca retornan a la boca. Al Partido Socialista en aquel momento le traicionaron sus malas costumbres, porque todos sabemos que el Partido Socialista, en los últimos años, hace casi todo con los ojos cerrados. Con los ojos cerrados hicieron el Plan Canarias; aprobaron, también con los ojos cerrados, la infumable y disparatada Ley de Aguas; con los ojos cerrados hundieron la economía española, dando subvenciones incluso para los estudios de investigación sobre la inmortalidad del cangrejo enano; llevaron a casi 5 millones de españoles al paro con los ojos cerrados. Con los ojos cerrados entraron de cualquier manera en el Gobierno de Canarias y obedecen ciegamente a Coalición Canaria hasta la humillación -hasta la humillación- e incluso contra los intereses generales de España, con los ojos cerrados, aun cuando dicha actitud, día tras día, les esté hundiendo más en el pozo de la más funesta derrota electoral, a donde se encaminan con los ojos cerrados.
Señorías, los grupos que apoyan a esta entente gubernativa intentan conducir el debate por los procelosos senderos de los defectos jurídico-formales, sin darse cuenta de que el Parlamento no es un tribunal de lo contencioso-administrativo. La mayor parte de la comunicación está dedicada a problemas procedimentales y de tramitación, que, de una manera o de otra, pueden ser solventados con convalidación o sin ella. Cuestión de tiempo, nada más. Se equivocan de plano quienes plantean así la cuestión. Este es un debate político, es un debate de oportunidad política y de competencias constitucionales y estatutarias y ninguno de los grupos que integran la mayoría puede rehuirlo, aunque uno de ellos quisiera. Desde la perspectiva política, de la oportunidad política, lo que tenemos que decirle claramente al pueblo canario es si queremos que se averigüe qué recursos tenemos a 50 o 60 km de nuestras costas y, si estos fueran de buena calidad, si queremos explotarlos; o, por el contrario, si preferimos que siga haciéndolo Marruecos en sus 61 prospecciones, que sigan ellos investigando nada más, con lo cual Marruecos, que está a 95, a 105 km, seguirá creando riesgos medioambientales, que estarán ahí, pero los beneficios que se produzcan, si se producen, solo engrosarán las arcas de la media luna y nosotros nos quedaremos sin plumas y cacareando.
La postura de nuestro grupo es terminante: ¡queremos las prospecciones! Queremos que se hagan con todas las garantías ambientales y de acuerdo con los procedimientos velados por nuestro ordenamiento jurídico. Queremos que se sepa qué tenemos enfrente de nuestras costas y que, si es de calidad, que se exploten dichas riquezas; y que esos beneficios redunden en beneficio de España y de nuestro archipiélago, haciendo alta política, sin demagogias, poniendo en valor nuestras posibilidades y nuestro futuro energético.
El Gobierno de Canarias dice que no, que no quiere que se hagan las prospecciones, que no quiere que el Estado dé las autorizaciones. Así lo dice la comunicación y así se ha confirmado en el día de hoy. ¿Quid prodest, señor Rivero? ¿A quién pretenden beneficiar? Al pueblo canario no, en absoluto. Todos y cada uno de los argumentos, todos, de los que se han expuesto esta mañana, son fácilmente desmontables, desde el primero hasta el último, y, sin embargo, al final nos encontraremos con una batallita más. Y para esta batallita se alegan títulos competenciales en favor de la comunidad autónoma, en la comunicación del Gobierno y, en concreto, en su conclusión primera. Conclusión primera, tengo que decir, falaz y paranoica; ejemplo auténtico de lo que un jurista nunca debe escribir y de lo que un partido político que lleve en sus siglas el término "español" nunca debería apoyar.
Debo reconocerles que cuando leí la conclusión primera me vino a la cabeza inmediatamente que cuando éramos niños, hace ya muchos años, en el colegio nos obligaban a copiar hasta 200 veces las cosas importantes que deberíamos conocer y las conductas en las que deberíamos perseverar. Yo voy a pedir que el Gobierno de Canarias y los diputados que más mal que bien lo apoyan escriban 200 veces el artículo 132.2 de la Constitución. Artículo 132.2 que responde a algo a lo que el señor don Román Rodríguez se preguntaba antes. Dice claramente: "Son bienes de dominio público estatal -dominio público estatal- los que determine la ley y, en todo caso -en todo caso-, la zona marítimo-terrestre, las playas, el mar territorial y los recursos naturales de la zona económica y plataforma continental". ¿Está claro, no? Con este precepto bastaría para zanjar cualquier debate competencial. En este precepto se inspiran nuestras leyes, nuestra jurisprudencia, a pesar de lo que hoy se ha dicho aquí, y los tratados internacionales suscritos por España y, no obstante, algunos atrevidos invocan en vano exactamente lo contrario, valiéndose del Estatuto, la fraudulenta Ley de Aguas y otras normas, confundiendo sus ideales de siete estrellas verdes con la realidad del ordenamiento jurídico. Y así amenazan con conflictos constitucionales de competencias, que perderán; hablan de aguas de soberanía canaria, que no existen, e incluso llegan a decir que el asunto de las prospecciones a 60 km de nuestras costas es un asunto interno de la comunidad autónoma, adentrándose ya en el mundo de la esquizofrenia jurídica. Intentan plasmar sus sueños vitales en normas imaginarias y ordenamientos irreales, ordenamientos absolutamente irreales, machacando la verdad hasta el infinito y sustentando sus ansias en una peculiar filosofía calderoniana: ¿Qué es la vida? Una ilusión/ una sombra, una ficción,/(...)/ porque la vida es un sueño/ y los sueños, sueños son.
Y por este camino, por esta ruta, nos llevan a anunciarnos que se va a establecer un tributo sobre el petróleo o sobre las extracciones -usan ambos términos-. ¡Un tributo sobre el petróleo!, señalando que actuará como elemento de persuasión. Fíjense ustedes qué expresión: "elemento de persuasión". ¿De persuasión de qué y a quién se pretende persuadir? Recuerda un poco a la famosa frase de don Vito Corleone cuando amenazaba con hacer una oferta que no se pudiera rechazar. Señores del Gobierno, al ustedes advertir de esa posibilidad tributaria están demostrando que algunos, por lo menos, son un poco pueblerinos. Nadie paga tributos nulos de pleno derecho. ¿Quién va a pagar ese tributo? ¿Estamos locos? No hay empresa que pague ese tributo ni que dé unos avales para los cuales no tienen competencias. En modo alguno. Por esa vía ni pararán los trabajos ni traerán un euro a las arcas de la comunidad autónoma. Para el Estado es muy fácil congelar una tontería como esa. El artículo 157.2 de la Constitución y la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas prohíben, claramente, a estas establecer medidas tributarias sobre bienes ubicados fuera de su territorio. ¿Entonces de qué estamos hablando? Ustedes son absolutamente incompetentes para establecer ese gravamen. Bueno, realmente son incompetentes para casi todo, pero, en cualquier caso, para establecer ese gravamen.
Hace pocos días un diario canario, de la provincia de Las Palmas, hablaba precisamente de este anuncio y decía: "el Gobierno de Rivero se lanza a establecer un tributo sobre las prospecciones". Decía "se lanza". Lo único que le faltó añadir es "el Gobierno del señor Rivero se lanza otra vez a una piscina vacía", advirtiéndonos de que entramos en una nueva batalla entre la Administración central y la autonómica. Otra batallita, otro engaño, más demagogia. Este Gobierno, señor Rivero, recuerda al puesto de mando del Costa Concordia, con mal rumbo, empeñado en chocar contra los arrecifes, sin liderazgo alguno. Lo malo es que no es un buque, señor Rivero, es nuestra tierra la que día a día se escora peligrosamente.
Por parte del Gobierno, señor presidente, para contestar a los distintos grupos, tiene usted la palabra.
Creo que en el transcurso del debate que estamos teniendo a lo largo de la mañana de hoy está muy claro que era necesario hacer esta reflexión seria sobre un tema estratégico para Canarias. Y creo que todos los grupos parlamentarios, que han intervenido desde distintas perspectivas, cada uno poniendo énfasis en lo que cree que son las posiciones que a su entender le dan una mejor cobertura en la defensa de los intereses de Canarias. Nos podemos equivocar pero poniendo énfasis, poniendo todas las capacidades para ver cómo defendemos los intereses de un modelo que entendemos para Canarias. Excepto un portavoz, que todos los esfuerzos los ha hecho para defender los intereses de Repsol, para defender los intereses de Repsol. Porque aquí no estamos para chistes, los chistes son muy bonitos para hablar de otra cosa, pero aquí estamos hablando de algo muy serio. ¡Estamos hablando del modelo económico de Canarias! Estamos hablando de la Canarias en la que se cree, en qué Canarias se cree. Primera cuestión, es un tema muy serio, no para chistes. Si se cree en una Canarias contando con Lanzarote y Fuerteventura, o con la sociedad de Lanzarote y Fuerteventura y sus instituciones, en contra de las decisiones que se tomen en Canarias. Al Partido Popular parece -y es bueno que lo sepan los majoreros y los conejeros- que la opinión de los ciudadanos y de sus instituciones no le importa. Y no le importan si tuviéramos en la balanza, pusiéramos en la balanza intereses generales de Canarias, intereses de alguna de sus islas, pero no, no es lo que está en juego aquí; aquí están en juego los intereses de una multinacional y los intereses de Lanzarote, de Fuerteventura y de toda Canarias.
Modelo de Canarias. El Gobierno cree en una Canarias cohesionada, solidaria y que avance hacia el fortalecimiento de la unidad y un único pueblo y situaciones como esta no ayudarían en ese avance a mejorar la cohesión de Canarias. Por eso el énfasis en el consenso, por eso el énfasis en que las actuaciones que se lleven a cabo en un tema trascendental como este sean desde la base del consenso con las instituciones más representativas del archipiélago y de las islas. ¿O es que es mucho pedir? ¿Es mucho pedir para una decisión que tiene largo recorrido, que puede afectar al modelo económico de las islas en general, el que se haga desde la base del consenso, desde el entendimiento, del diálogo? Creo que no es mucho pedir. Y, por lo tanto, tendremos que utilizar y vamos a utilizar todas las herramientas jurídicas que nos dé el Estado de Derecho para impedir que se extraiga petróleo en las aguas, en el entorno de Canarias. ¡Todas!, no vamos a dar tregua, ¡todas!
Segundo, estamos hablando de un modelo económico. No he escuchado al portavoz del Grupo Parlamentario Popular hablar del modelo económico en el que piensa en Canarias, porque esto es coherente, lo que estamos defendiendo, con algo que dije en el debate de investidura. En el debate de investidura tuve, en un pasaje de mi intervención dije que Canarias tenía que apostar por la excelencia, tenía que apostar por la calidad, que teníamos que trabajar para luchar por algo tan utópico como Canarias CO2=0, porque por ahí va el futuro y porque eso nos da fortalezas. Y eso, combinado con los valores naturales a los que hacía referencia en mi primera intervención, nos da posibilidades de liderazgo en un sector estratégico como es el turismo para nosotros, no para ahora sino sostenible en el tiempo, y en coherencia con esa apuesta por una Canarias menos contaminada, está la introducción de las energías limpias y está una posición razonada, que puede estar acertada o equivocada, pero es un modelo diferente de no a las prospecciones petrolíferas. Sobre todo porque estamos hablando, insisto, de algo que no es para resolver el problema de la coyuntura. No se puede estar engañando a la persona que lamentablemente en estos momentos no tiene trabajo pensando que va a tener una oportunidad de trabajo. Si los primeros trabajos, la primera posibilidad, en el supuesto de que haya petróleo, es dentro de nueve años. He tenido una reunión antes de venir al Parlamento, como ustedes saben, con el presidente y la dirección de Repsol para decirles que no al petróleo. Sí. Otros se reúnen para acelerar el procedimiento en contra de la opinión de los intereses de Canarias.
Digo que tenemos la obligación de decir las cosas con claridad. Esto no da oportunidades de trabajo -estamos hablando a nueve años vista- ni aporta nada en estos momentos a la economía canaria. Y tampoco se puede hablar ni se puede engañar a la gente diciendo que estamos hablando de un simple permiso para investigar si hay petróleo. No se puede engañar a la ciudadanía así. Hay que decirle a la gente que eso significa una inversión de en torno a 13.000 millones de euros y que, por lo tanto, de acuerdo con las leyes españolas, quien lleva a cabo las labores de investigación, si hubiera petróleo, tiene el derecho a sacarlo.
Esto no se trata, no es eso, de una cosa inocua, "no, no, no, no, es que vamos a ver si es que hay petróleo y luego ya decidiremos posteriormente". ¡No! Es que las labores de investigación en sus distintas fases significan una inversión de 13.000 millones de euros y evidentemente a quien invierte 13.000 millones de euros, pues, las leyes españolas le dan esa capacidad para extraer el petróleo.
Y, mire, no están juntas las bolsas de que se habla, lo de Marruecos y lo que se pretende investigar -entre comillas- en el área de Canarias. Está exactamente, como mínimo, exactamente, como mínimo a 31 km, 200 m. Así, con esa precisión. Como mínimo, a 31 km, 200 m, está el área, porque son grandes áreas, donde se pretende llevar la investigación o donde se están otorgando permisos en el área de Marruecos y en el área que se pretende cerca de las costas canarias. En medio hay 31 km, 200 m. Por lo tanto, ni estamos hablando de que pinchamos y chupamos el petróleo que está en el otro lado ni podemos hablar, no podemos articular el mismo discurso para decir que el nivel de riesgo es igual cuando se está a 10, 30, 40 o a 70 km. No es exactamente igual, es diferente.
Por lo tanto, creo que este es un debate muy interesante que nos debe llevar a algunas conclusiones y es respetable, es respetable, que tengamos distintos modelos de ver Canarias. Eso es respetable; ahora bien, eso no nos puede llevar a no reflexionar y aplicar algunas cosas que son, desde mi punto de vista, elementales en estos momentos. En estos momentos llevar a cabo cualquier labor de investigación, prospección y la posterior extracción de recursos naturales en las aguas cercanas a Canarias es más riesgo para Canarias que si no se llevan a cabo, sin ninguna duda. Y aquí de lo que se trata es de "asumo riesgos y no obtengo ningún beneficio". Eso en cualquier actividad, incluida la privada, pues, está claro, se dice no.
Creo que este Parlamento debe posicionarse claramente en algo que apuntó el portavoz de Nueva Canarias, que es que se aplique el sentido común. No voy a decir las leyes, el sentido común; y el sentido común dice que se paralice cualquier tipo de actuación que tenga que ver con las prospecciones en las aguas en el entorno de Canarias hasta que se produzca un acuerdo con el Gobierno de Canarias y las instituciones del archipiélago afectadas.
Para réplica de los grupos, por el Grupo Parlamentario Mixto, don Román Rodríguez, por tiempo de diez minutos, tiene usted la palabra.
Yo creo que hasta en los deportes, cuando hay problemas, se pide tiempo, y hay una condición aquí que me parece básica, entre otras cuestiones para aclarar las muchas incógnitas, que es tiempo. ¿Qué prisa hay, qué prisa hay, cuando ya se sabe que nadie se lo va a llevar? No hay ninguna prisa. En una sociedad moderna como la que estamos construyendo, en una sociedad democrática como la que pretendemos, es razonable que los asuntos estratégicos, relevantes, sensibles, se discutan, se contrasten, se intercambien, se estudien y yo, sinceramente, creo que estamos ante una decisión relevante, importante, que puede impactar para unos muy positivamente y para otros muy negativamente. Pero lo que sí es evidente es que aquí no hemos tenido los elementos de juicio, los datos, la información, para tomar una decisión justa, democrática y por quien corresponda.
Por eso yo creo que es razonable, es una decisión yo diría que moderada, parar las prospecciones y darnos un tiempo para evaluarlo todo: desde los impactos ambientales a los supuestos beneficios, a la búsqueda de la aclaración competencial y, de manera muy relevante, a buscar espacios de consenso para una decisión de estas características. No se trata aquí de abrir un supermercado, no se trata aquí de aprobar una carretera secundaria; se trata de una decisión muy sensible, muy relevante y muy significativa, y parece, insisto, razonable que paremos y abramos un periodo de intercambio, de evaluación.
Porque yo introducía en la anterior intervención algunos elementos -porque el tiempo es el que es-. Por ejemplo, en relación a este recurso natural potencial que pudiera existir en los mares profundos en torno a Canarias, pues, yo, por ejemplo, en relación a los recursos naturales en el mar y en tierra y también en el aire, defiendo que la titularidad debe ser pública. El Reino Unido -nada sospechoso de estar guiado por oscuros comunistas- se lleva el 85% de los beneficios del petróleo del mar del Norte. Dilma Rousseff, la presidenta de Brasil, acaba de adjudicar en concesión decenas de espacios de investigación y la titularidad es del pueblo brasileño. Este debate, si tenemos tiempo, será uno de los elementos que se pongan sobre la mesa. Se pondrá sobre la mesa los que creamos, los que creemos que en estos momentos existen razones más que suficientes de incompatibilidad de esta actividad con la actividad principal de Canarias, que es el turismo. Riesgo gravísimo, reiterado, insistente, publicado. Cada día hay un accidente en esta materia. Y algunos creemos que, aunque fuera nuestro, aunque fueran del pueblo canario esos recursos, tienen tanto riesgo los procesos de exploración, de investigación, de extracción y almacenamiento que puede ser comprometer el futuro de Canarias, porque vivimos de lo que vivimos. Y tendríamos en ese debate que posicionarnos en relación a este parámetro. En definitiva, parece razonable que lo que el Gobierno español considera para valencianos y gente de Baleares lo considere para Canarias. Parece razonable.
Y no vale el argumento falaz, manipulado, de lo de Marruecos. Primero, yo me pregunto -no voy a confesar aquí todo lo que sé sobre esto, porque hay algunas cuestiones que deben quedar en el ámbito de la confidencia-: ¿por qué creen ustedes que en Marruecos, en los once años transcurridos desde las concesiones administrativas dadas en su momento hasta ahora, no ha pasado casi nada? Porque se habla mucho de las exploraciones de Marruecos. Porque en Marruecos no estaba ni Zapatero ni la opinión pública de Lanzarote y Fuerteventura; porque en Marruecos las diferencias no se resuelven con astucia sino con palos, ¡con palos! Allí no hay opinión pública, allí el interés general lo representan unos pocos. De manera que habrá que preguntarse por qué en ese otro lado no se han tomado decisiones operativas.
En cualquier caso, no es verdad, es una mentira argumentada, manipulada, el que, si no lo cogemos nosotros, lo cogen los marroquíes. Y eso es un argumento que yo he escuchado a responsables políticos relevantes, con un poco más de sofisticación si ustedes quieren, pero este es el argumento, y no es razonable.
Por eso, sinceramente, creo que no podemos tolerar, no podemos tolerar ya como demócratas que se tome esta decisión sin respetar el derecho a la información de los ciudadanos, sin respetar las posiciones institucionales de espacios democráticos como los cabildos o el propio Parlamento, que creo que hay una mayoría clara a favor de al menos parar este tema hasta que se den las condiciones pertinentes, ¿eh? No creo que exista ni una sola razón confesable para persistir en que esto tiene que ser ahora y como dice el Gobierno español, para favorecer a una determinada empresa. Porque, claro, yo no soy jurista ni me meto en rollos jurídicos, porque yo soy un político y hablo de política siempre y estamos en una institución estrictamente política, pero no es lo mismo convalidar el real decreto, garantizando los derechos a los que están, que abrir un nuevo proceso. No es lo mismo. Si yo abro un nuevo proceso, habrá más candidatos y candidatas, y eso es, por ejemplo, un elemento relevante. Se va a la convalidación porque la convalidación garantiza un supuesto privilegio de los que en su momento tuvieron la concesión, y yo creo que en ese terreno también habría mucho que decir.
Y lo más importante de todo: ¿qué beneficio concreto, de verdad?, ¿por qué no se presentan los estudios? Hoy no hay nada que no se pueda investigar, desde los problemas de salud al medio ambiente, a la economía. ¡Son perfectamente medibles, evaluables, concretables, los impactos que una supuesta hipótesis de un pozo, 500 pozos, suponen para la economía y para el empleo! ¡No hay ni un papel! ¡Se están inventando los argumentos! Se los sacan a contrapelo. No hay argumentos. No es verdad, no genera empleo y, si lo genera, que lo demuestren. Aquí los beneficios se irán para los que se irán.
Y voy a decir una cosa, que espero no ofender a nadie pero que me preocupa, y lo hace casi todo el mundo por ahí: determinados políticos relevantes de la historia reciente de la democracia española, cuando se van de la política, acaban sentándose en consejos de administración de las grandes empresas. A mí esto me pone los pelos de punta. La última, la anterior ministra. Sí, pero hay listados, ¿eh? Yo los tengo, listados. Lo que quiero decir es que a lo mejor aquí, dentro de unos años, habrá puestos en los consejos de administración de esas grandes empresas. Es que es para sospechar cosas como esta. Pero no porque yo sea un malpensado sino porque la historia y los datos apuntan lo que apuntan.
Por eso yo les pido, señorías, que al margen de los matices, de las diferencias, de la orientación, de la percepción del medio ambiente, del turismo, de la titularidad de los recursos naturales, que en un debate sosegado, transparente, limpio, cada cual se posiciona donde considere más oportuno, ahora toca parar esta decisión. Parar esta decisión por los procedimientos formales, que yo no niego, creo que tienen un riesgo terrible -yo es que... en fin, las reglas son las que son-, y por los procedimientos políticos. Mayorías políticas en Lanzarote, mayorías políticas en Fuerteventura, mayorías políticas en este Parlamento y yo creo que, si lo hacemos bien, mayorías políticas en el pueblo de Canarias, si tuviera toda la información, sin manipulación, sin agobios, sin endosar los problemas, como algunos intentan. Y en este sentido yo creo que se debe pronunciar este Parlamento. Parar las prospecciones para dar la oportunidad a un debate limpio sobre el medio ambiente, sobre los beneficios económicos, sobre la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones y la búsqueda del consenso de lo que tenga que ser a través de los procedimientos pertinentes. Y también aclarar, porque hay controversias jurídicas en las que yo no entro... Yo tengo mi opinión -la he expresado reiteradamente y públicamente-, yo tengo mi opinión sobre la estructura competencial. Yo como nacionalista reclamo esa competencia para Canarias. Creo que hoy no es una competencia de Canarias, aunque sería deseable. Hay gente que piensa de manera contraria, pero esto es un asunto que, en fin, que se debe dirimir donde...
El señor Rodríguez Rodríguez: Ahora toca que nos pronunciemos responsablemente, buscando el encuentro entre todos, o la mayoría, para lo que nos puede unir ahora, y es tiempo para este debate. Datos, diálogo, responsabilidad, respeto institucional, defensa del interés general, y todo eso, en este proceso, está claramente en entredicho y desde mi fuerza política -modesta, como saben- vamos a pelear, no en el ámbito jurídico, que no nos toca, pero sí en el ámbito social y democrático, por parar esta decisión, que creemos un atropello, un abuso, algo que no hacen en otras latitudes del Estado español y nos las hacen a nosotros. Esto en Cataluña no hubiera pasado, tampoco en Valencia, tampoco en Baleares y yo creo que ni en Murcia.
Pasamos a la intervención del Grupo Parlamentario Socialista Canario. Don Manuel Fajardo, por tiempo de diez minutos, tiene usted la palabra.
Antes de empezar mi primera intervención, o la réplica, no quisiera que este debate pasara a los medios de comunicación, como el hecho más relevante de este debate pasara el enfado que ha tenido el compañero de Cámara, que es el señor Ignacio González, por unas palabras que yo proferí en mi primera intervención. Don Ignacio González: yo no he tenido ninguna intencionalidad de faltarle a usted el respeto. Yo a usted jamás lo he considerado un estúpido. Lo podría considerar otras cosas, pero estúpido desde luego no.
Por tanto, sirva esta primera intervención, por si usted se ha sentido aludido y me ha explicado el porqué, y lo hemos hablado en privado, para pedirle disculpas, porque yo soy de las personas que intervinimos en la redacción del Reglamento y soy de los primeros que entiendo que debe observarse la cortesía parlamentaria y el respeto entre los parlamentarios.
De todas maneras, también en privado le he dicho lo que he leído, a usted, me ha enseñado, sobre cómo calificar el debate que tanto preocupa a los ciudadanos de Lanzarote y Fuerteventura. Desafortunadas pueden haber sido mis palabras, porque usted se ha sentido aludido, también lo creo -y se lo he dicho con todo el cariño del mundo-, desafortunado el que se califique este debate como estúpido, ¿no?, porque en Lanzarote y en Fuerteventura, para los lanzaroteños y para las lanzaroteñas, esto no es una estupidez.
Bien. Señorías, yo creo que está todo dicho en el día de hoy o casi todo dicho. Perdón, Miguel, no pude escucharte tu intervención (Dirigiéndose al señor Cabrera Pérez-Camacho.), te pido disculpas también, porque la obligación de un parlamentario -sobre todo cuando interviene- es escuchar al resto de personas. Y perdón también al señor Barragán, porque estaba esperando precisamente aclarar el asunto con el señor González.
Está todo dicho. Yo creo que el Gobierno de Canarias tiene una misión fundamental, que es defender los intereses de esta tierra, defender los intereses de la comunidad autónoma canaria. Para eso estamos sentados aquí los 60 representantes del pueblo canario, no para defender otro tipo de intereses, y sin que ello signifique confrontar con el Gobierno central. Ahora -lo han dicho varias personas que me han precedido en el uso de la palabra-, nosotros no podemos abdicar de esa obligación, porque no es una obligación que nos afecta solo y exclusivamente a nosotros. Estamos hablando del cambio de nuestro modelo productivo, estamos hablando de algo mucho más importante, del cambio de nuestro modelo de vida, del cambio de nuestras vidas, de la presente, de la futura. ¿Para qué todo el trabajo realizado durante más de treinta años en esta autonomía para preservar nuestra biodiversidad, para preservar nuestro territorio, ante una expectativa como la que nos ofrece Repsol, a través del Gobierno de España, mediante la reactivación de un real decreto que estaba durmiente, del que nadie se había acordado pese a que había crisis? Porque, como dije en mi primera intervención, la crisis no empezó el 20 de noviembre de 2011, empezó mucho antes. De hecho, recuerdo que en este Parlamento se nos dijo en más de una ocasión que el Gobierno de Canarias había sido un visionario a la hora de atisbar la crisis, cuando otros no la atisbaron.
Las preguntas que me hice en mi primera intervención no eran despectivas. Eran preguntas que a lo mejor, respondiéndolas, podíamos dar lugar a responder a la gran pregunta: ¿por qué estamos aquí?
Miren, la ley que regula el sector de hidrocarburos en España establece que los derechos de los titulares de las concesiones de explotación de yacimientos de hidrocarburos, ya sean en tierra o en el subsuelo marino, son exclusivos. Y además se establece que los titulares de la concesión de explotación de yacimientos de hidrocarburos podrán vender libremente los hidrocarburos obtenidos. El grupo Repsol -y esto hay que reconocerlo- posee y opera cinco refinerías en España, todas en la Península, por lo que sus barcos no tienen motivos para atracar en Canarias. No hay ningún valor añadido ni crean empleo. Ya se le ha explicado por activa y por pasiva al Grupo Popular. Por tanto, la idea de que va a ser un revulsivo para la economía canaria o para algún puerto canario -y lo digo sin ánimo de ofender- para nosotros es pura demagogia. Mientras los posibles costes medioambientales afectarían decididamente a la economía insular, los efectos de arrastre y las externalidades positivas sobre la economía de las islas serían totalmente irrelevantes.
El Gobierno español -y porque me cabe recordarlo- autorizó, en diciembre de 2001, investigar las existencias de petróleo en aguas cercanas a las costas de Lanzarote y Fuerteventura y, según la opinión del Cabildo de Lanzarote y, como dije en mi primera intervención, según la Agrupación Insular del Partido Socialista en Lanzarote, lo hizo de forma ilegal. ¿Y qué dijo, qué dijo en su día el Supremo? Todos los que hayan leído la sentencia lo saben: anuló parte del real decreto. ¿Por qué?, porque, hombre, es que, por no tener, no tenían ni las más mínimas cautelas desde el punto medioambiental. ¿Ustedes creen que una sencilla agrupación insular y un Cabildo de Lanzarote, si no llegan a tener la razón de fondo, y razones muy poderosas desde el punto de vista jurídico, hubieran tumbado -coloquialmente hablando- un real decreto aprobado por un Consejo de Ministros? No. Lo cierto es que efectivamente eso fue lo que pasó. La ausencia de una adecuada protección medioambiental ocasionó que en el 2004 el Tribunal Supremo se pronunciara de la forma que se pronunció.
Lo han dicho también otras personas que me han precedido en el uso de la palabra, yo, sinceramente, no entiendo las prisas de Repsol y de Soria. Tienen una explicación: que está relacionada con el anuncio de una nueva normativa por parte de la Unión Europea para mejorar la seguridad para las operaciones de extracción de petróleo y gas en alta mar. Esta nueva normativa, y la conocen porque sé que los intervinientes la conocen, regula, entre otros, aspectos tan importantes como la concesión de licencias, los planes de emergencia, las inspecciones o la responsabilidad. Y esta nueva regulación europea entraría en vigor en el 2013. ¿Nos beneficiaría a los canarios que se aprobara esa reglamentación?: sí. ¿Perjudicaría posiblemente a Repsol?: sí. ¿En 120 millones de euros?: sí. Pero nosotros estamos para defender a Canarias, no para defender a Repsol. Si a Repsol le cuesta 120 millones de euros acomodar sus trabajos a la nueva normativa de la Unión Europea, ¿por qué las prisas en evitar que un reglamento a aprobar por la Unión Europea, de alguna manera, garantice en mayor medida la seguridad medioambiental de nuestras costas, de nuestro mar?
Por tanto, estamos en pleno proceso de actualización y replanteamiento de la normativa europea para la realización de prospecciones y extracciones de hidrocarburos. Un proceso que debe culminar con la aplicación de nuevas precauciones y nuevas responsabilidades ambientales y sobre los daños subsidiarios y que, de forma harto alocada, yo entiendo que el Gobierno y que Repsol intentan evitar, ni más ni menos. Esto es lo que subyace a las prisas.
Hemos hablado de los riesgos reales. Es que, como dije en mi primera intervención, no es que lo diga el Grupo Socialista, lo diga el Grupo de Coalición Canaria, lo diga el presidente del Gobierno, lo diga el Gobierno, lo diga el Grupo Mixto; es que lo dice Repsol. Es que Repsol tiene en su página una página dedicada solo y exclusivamente a este tipo de contingencias. ¿Y este tipo de contingencias nos podría hacer daño a Canarias? Miren, para Lanzarote y Fuerteventura sería el mayor desastre del mundo, del mundo, nos hundiría en la miseria. Nos podrían pagar 9.000, 10.000, los miles de millones de euros que quisieran, nos iban a hipotecar de por vida. Por eso yo pedía en mi primera intervención sensibilidad; sensibilidad del resto de las islas para con Lanzarote y para con Fuerteventura; sensibilidad del resto de las islas para las personas que vivimos en esas islas. Sensibilidad y no admitir declaraciones, como han hecho algunos, diciendo "plataformas sí, pero no en las costas de mi isla", porque eso desune Canarias, no une Canarias. Eso rompe la cohesión de Canarias. Todos somos Canarias, todos: Lanzarote, Fuerteventura, La Graciosa, Roque del Este, Roque del Oeste, Alegranza y Santa Clara.
Esas son las grandes incógnitas que se nos plantean con el tema de las prospecciones petrolíferas y que se intente reactivar, de forma totalmente irregular y sin consenso de ningún tipo con las instituciones y con la población de Canarias, el Real Decreto del 2011. Los juristas lo saben. ¡Hombre!, 10 días de alegaciones a los cabildos, más 10 días de alegaciones, de ampliación, como si se tratara -yo no sé si lo han dicho aquí porque estaba fuera- de la apertura de una cafetería, a alguna comunidad de vecinos para abrir una cafetería debajo, darles 10 días como si las prospecciones petrolíferas fueran una cafetería, me parece, sinceramente, sinceramente, poco democrático y además desdice mucho la primera oferta que nos hizo el señor Soria...
El señor Fajardo Palarea: ...(Sin micrófono.) instituciones de Canarias.
Yo creo que la confrontación no lleva o muy pocas veces lleva a algún sitio positivo. Creo en la lealtad institucional, creo en la cooperación del Gobierno central y del Gobierno de Canarias, creo que debemos buscar una solución con diálogo social y con diálogo institucional. Creo que el Partido Popular tiene una gran decisión que adoptar: o romper Canarias o cohesionarla.
Por el Grupo Parlamentario... (El señor González Santiago solicita la palabra.) Don Ignacio González, ¿a qué efectos, por favor?
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Le doy un minuto, señor González.
El señor González Santiago (Desde su escaño): Muchas gracias, señor presidente.
Si en la ocasión anterior me la hubiera dado, nos hubiéramos ahorrado todos muchos problemas.
...(Sin micrófono.) pero si aludí a una alusión, era absolutamente fundamentada. Si en un artículo de opinión publicado hace exactamente una semana, el martes 28 de febrero, expresaba mi opinión, firmada por mí, hablando del petróleo, un debate increíble, estúpido e irresponsable y hoy alude el portavoz socialista a las mismas palabras -que él ha dicho ahora que es una coincidencia, yo doy por bueno, doy pulpo por animal de compañía, acepto las disculpas, porque estamos en una Cámara parlamentaria; si no, estaríamos en un ring-, y dice que a lo mejor lo que habría que aplicarle al que expresa esta opinión es que es un excelentísimo estúpido, evidentemente ha habido una alusión clara. Que si la Mesa hubiera estado más atenta, seguro que también hubiera participado de mi opinión, me hubiera dado la palabra, se hubiera disculpado el diputado, hubiera yo aceptado las disculpas como ahora -vale pulpo por animal de compañía-... Recomiendo encarecidamente a todas sus señorías y al público en general la lectura de este artículo, al que usted le ha dado mucha publicidad...
El señor González Santiago (Desde su escaño): ...y cuestión zanjada.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado, y como usted ha manifestado, está claro que la alusión en principio no existía. Usted se sintió aludido, que es otra cosa.
Por parte del Grupo Parlamentario de Coalición Canaria, por tiempo de diez minutos, don José Miguel Barragán, tiene usted la palabra.
Señorías, nosotros estamos aquí, en este Parlamento, igual que la gente en el Cabildo de Lanzarote, en el Cabildo de Fuerteventura, de las instituciones de esas islas, para gobernar, conforme a la ley, pero también para formar una voluntad política. Y este Parlamento, excepto el Partido Popular, hoy está conformando una voluntad política; una voluntad política que es no a las prospecciones petrolíferas por el alto riesgo que tienen sobre su medio ambiente y sobre su modelo económico. Y esa voluntad política, una vez conformada en este Parlamento, se tendrá que ver, con la legalidad vigente, cómo se puede llevar a cabo. Incluso también, porque estamos en un Estado de Derecho, cambiarla si fuera necesario. Se ha hecho en muchas ocasiones, la han hecho ustedes, y están anunciando, por ejemplo, montones de voluntades políticas que se han conformado en la pasada legislatura y están anunciando -así lo prometieron a los electores- que también están dispuestos a removerlas y formar una nueva voluntad política en función de lo que acuerden, en este caso, en el Congreso de los Diputados.
¿Qué quiere decir con esto? Que si ahora mismo la Unión Europea nos está diciendo a todos los países miembro que, si hay alguna prospección, algún permiso de prospección -léase la comunicación de la propuesta para formular el reglamento-, debe paralizarse. Como recomendación, debe paralizarse. Es verdad, señoría, y tiene usted la comunicación. Si no se la ha leído, diga usted: "no me la he leído" (Ante los gestos de la señora portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Navarro de Paz). No, no se la ha podido leer porque está intentando contradecir, señoría, una cosa que además va a formar parte -ya se lo digo- de la propuesta de resolución y puede que usted quede en ridículo por decir una cosa que no existe. Señorías, el Reglamento, el Reglamento dice: "recomendamos a los países miembro que paralicen las prospecciones, los sondeos y los permisos de investigación -en este caso, más los permisos de investigación, que es el caso que nos trata- hasta tanto se resuelva por la Unión Europea este reglamento y se pongan las nuevas condiciones".
Yo les invito a una cosa: si queremos saberlo, y lo queremos saber en las nuevas medidas que está marcando la Unión Europea, porque le ha entrado una enorme preocupación porque no hay garantías en estos momentos en las prospecciones petrolíferas en alta mar que hay en el mundo, a raíz de los accidentes que existen en Europa, que cifra en más de 916 millones de euros anuales en gastos como consecuencia del daño medioambiental, el daño sobre la economía de los países, entre 214 y 916 millones de euros mensuales -por lo tanto, cifra, y cifra de cómo debe hacerse-, ¿por qué no podemos parar? ¿Se va a ir el petróleo de ahí, en el supuesto caso de que exista?, ¿se va a marchar? Ha estado miles de años ahí debajo, miles de años. Yo no sé si dentro de quince años, veinte años, cincuenta años o cien años la industria del petróleo evoluciona de tal manera que las garantías que hoy no tenemos las puede haber en ese tiempo. Igual que han ido evolucionando los operadores en sus medidas de seguridad y de control medioambiental. Es posible que dentro de quince años, dentro de veinte años, dentro de cincuenta años, quienes estén gobernando Canarias y quienes estén gobernando en el Estado se encuentren, si está definida la mediana, entre otras cosas, para ese tiempo, se encuentren con que hay garantía suficiente para, respetando el medio ambiente, respetando y dando seguridad de que no se afecta a Canarias, los que estén en ese momento, con esos datos en la mano, puedan decidirlo. Pero ahora mismo, señorías, no existen. Y no existen y les ruego que se lean, porque es muy ilustrativa, la comunicación y la propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y de la Comisión y del Consejo. Léase, porque es muy ilustrativa de lo que ha ocurrido, de lo que puede ocurrir y de los peligros que hay en las prospecciones petrolíferas de mar adentro.
Marruecos sí se ha quejado, no puede decir usted que no se ha quejado. En el 2001, cuando Aznar saca el real decreto, la primera queja diplomática que hay es Marruecos... -(Ante un comentario que se suscita en la Cámara.) Tranquilo, tranquilo-. En el año 94, sabe usted que hay firmado un acuerdo de relaciones comerciales entre Marruecos y España, que se ratifica en el año 2005. Fíjese en la fecha, en el 94 se firma y en el 2005 se ratifica, y está en vigor un acuerdo de cómo deben operar las distintas empresas entre Marruecos y España, incluido en la zona económica exclusiva, hablando de aguas, de ambos países. Tengo la copia ahí, si no ha tenido acceso a ella. Y da la casualidad de que cuando el Gobierno de Canarias le dice al Gobierno, en el año 2005 -creo que fue 2005 o 2006-, que se cree un grupo para definir la mediana, a la que invitaron al Gobierno de Canarias, a las reuniones, lo que sí es cierto es que ahora sabemos que los intereses de Repsol, igual que ha vendido parte de su participación y de riesgo a otras empresas, muy probablemente también Repsol esté comprando o haya comprado parte de ese riesgo a las otras empresas, porque así funciona el negocio. Diversificación de riesgos para tener también una parte de los beneficios. Puede ocurrir, puede ocurrir incluso que Repsol también tenga acuerdos -y que no tiene por qué comunicárselos a nadie- con las empresas del otro lado de las explotaciones. Puede ocurrir eso.
Y también hay que decir, señorías, que usted ha dicho, señor Miguel Cabrera Pérez-Camacho: "todos los argumentos que han dicho ustedes aquí se pueden desmontar uno a uno", pero no lo ha hecho. No ha desmontado ni el del empleo, no ha desmontado el daño medioambiental, no ha desmontado todos los elementos relacionados con la economía de Canarias, de qué vivimos y de qué podemos vivir si hay una tragedia. Pero debemos corregir, sí crea empleo el petróleo, crea mucho empleo: ochenta y cinco días, noventa días, ciento veinte días, es posible que durante un año. Estas, las brigadas que tendrían que venir después para limpiar el petróleo que saliera. Esto, esto es el empleo que se podría crear en Canarias con el petróleo. Y esto no es demagogia, esto lo estamos viendo. En al año 2010, en América, en el año 2009 en Australia, lo hemos visto hasta en el Prestige. Que además debo recordarles que los gallegos tienen un informe de que siete años después de esa tragedia siguen estando las playas contaminadas por hidrocarburos. Siete años después las playas... (Ante un comentario que efectúa la señora Navarro de Paz desde su escaño.) Bien, se lo pasaré también, se lo pasaré también. Los tengo todos, los tengo todos. Yo sé que sus señorías lo único que leen hoy es lo que viene del Ministerio de Industria, pero les aseguro, señorías, que existe muchísima más información que esa en el mercado. Yo me voy a comprometer a dos cosas, me voy a comprometer a dos cosas: a dárselo a ustedes y a entregárselo a la prensa. Y entonces por lo menos dirán: "no era mentira pero yo no lo había leído, no había llegado a mis manos".
Termino, señor presidente, constatando el enorme nerviosismo que entra en las filas del PP y la risa nerviosa ahora, porque cuando hay... Si hubiera elementos para que aquí hoy, en sede parlamentaria, se hubiera dicho "los puestos de trabajo que va a crear el negocio del petróleo son estos, los beneficios que vienen para Canarias, y, por lo tanto, trabajo, economía, para las empresas canarias son estos y además les aseguramos que no va a haber riesgos para la industria ni para el medio ambiente", ya lo hubieran dicho. Si existiera, señorías, si existiera ese argumento, y existiera y, por lo tanto, debería ser igual para cualquier otra región que se encontrara con el chollo, como ustedes dicen, del tema del petróleo, yo considero también que ese mismo argumento les podría ser válido en otras zonas donde también hay oposición a las extracciones de petróleo, en Valencia, en Tarragona, en las islas Baleares. No es así. No es un chollo, no existe ese dinero.
Y, por último, mire, yo no conozco a ningún abogado que desde que tomó posesión de la posibilidad de ejercer la abogacía haya ganado todos los juicios. Yo no conozco a ninguno. Vale. Por lo tanto, las argumentaciones jurídicas hay algunas veces que algunos las defienden con más vehemencia, otros con más argumentos jurídicos y los tribunales deciden. Yo no voy a cuestionar aquí que nuestra pretensión de tener competencias según el artículo 32.9 del Estatuto de Autonomía pueda llegar a buen fin. No soy jurista y no lo puedo asegurar.
El señor Barragán Cabrera: Pero lo cierto es que está planteado. Está planteado, ya veremos lo que ha ocurrido.
Si usted se fija en los argumentos jurídicos que empleó el abogado del Estado cuando el Partido Socialista y el Cabildo de Lanzarote intentaron echar abajo el decreto, verá que también se decían muchas cosas que para la abogacía del Estado eran solemnes y no concebía de ninguna de las maneras que una agrupación local o un cabildo se atrevieran a echar abajo un real decreto del Gobierno del Estado. Y lo hicieron. Cosas mejores, por no decir peores, se han visto en la justicia, y aquí es una cuestión de justicia.
Y una última cuestión. Acuérdese de una cosa: no estamos planteando tener competencias frente a las costas de Marruecos; lo que estamos planteando es la defensa de los intereses de Canarias, de la gente que vive en Canarias, y eso se puede defender, aunque el peligro venga de alta mar.
Por parte del Grupo Parlamentario Popular, don Miguel Cabrera, por tiempo de diez minutos, tiene usted la palabra.
Yo quiero empezar diciendo que no quería ni pretendía en modo alguno hacer ningún tipo de chiste. Yo cuando quiero sonreír me limito a leer la agenda de actividades de cada día del Gobierno de Canarias, sin tener que ver más chistes de ningún tipo.
Y yo no defiendo intereses de Repsol, señor Rivero. No, no defiendo intereses de ninguna compañía en particular. Otros no sé, como es el caso de la adjudicación de frecuencias de radio, pero yo, desde luego, intereses particulares de Repsol no defiendo aquí. Quiero defender los intereses de Canarias y los intereses de España. Quiero dejarlo, eso, muy claro.
Lo que ocurre es que de vez en cuanto se encuentra uno con chistes macabros, que son los relacionados con el modelo económico que usted ha planteado, porque, señor Rivero, usted no ha enviado al Parlamento, por parte del Gobierno, una comunicación sobre el modelo económico de Canarias, ha enviado una comunicación sobre las prospecciones. Si quiere que hablemos de economía, podemos hablar, pero es otra materia. Que tiene incidencia, obviamente, muy importante, pero no es sobre el modelo económico.
Bien. Y hablando de modelo económico, usted no ha mencionado aquí que, con su modelo económico, ayer los periódicos transmitieron que la inversión extranjera directa en Canarias en un año, del 2010 al 2011, había caído en un 67%, señor Rivero. Esa es la labor de su Gobierno, porque, seamos ecuánimes, gran parte es por la crisis económica, le doy la razón, pero gran parte es porque este Gobierno es incapaz de atraer la inversión exterior, porque en todas las agencias de calificación Canarias está señalada como un destino de inversión no deseable. ¿Por qué?: por las trabas, las pegas y la tremenda maraña administrativa que usted no ha sabido despejar.
Que no se diga que no podemos tomar como ejemplo de otros países para nuestro modelo económico el que existe. Yo se lo digo: Noruega. ¿Qué tiene Noruega? Tres fuentes de riqueza: su madera, su turismo y su petróleo, que ha creado un montón de puestos de trabajo y que garantiza un nivel de vida y una renta per cápita en Noruega que por supuesto, de alguna manera directa o indirecta, o en un porcentaje mayor o menor, también Canarias se vería beneficiada de ella. El Tesoro noruego se ha hinchado después de que toda la costa de Noruega, a pesar del turismo, a pesar del mundo de cruceros, está infectada. Hay más de 50 o 60 pozos petrolíferos en funcionamiento en la costa de Noruega y allí no ha pasado nada ni ha habido riesgos medioambientales notorios ni ha habido desastres ecológicos, porque los noruegos saben hacer bien las cosas. Lo que hay que hacer es que las prospecciones y las explotaciones se hagan con las debidas garantías, copiando a Noruega -tenemos el ejemplo ahí-, copiando a Noruega. Noruega sabe perfectamente equilibrar el desarrollo económico de su país y las prospecciones y explotaciones petroleras con la riqueza económica que produce el turismo. O sea, que hay un modelo. No nos vayamos a buscar modelos de países del tercer mundo. Que, por cierto, tampoco los Emiratos Árabes son países que estén muy pobres ni que hayan sido muy asolados por los desastres ecológicos. En modo alguno.
Pero, mire, señor Rivero, yo lo que le recomiendo es que, en cualquier caso, no planteemos conflictos: hablemos, hablemos, y una manera de hablar es la que nosotros le hemos propuesto. Hemos propuesto y aceptado de antemano que, si hubiese en algún momento beneficios provenientes de la explotación del petróleo o del gas o de lo que hubiera a 60 km, se prevea en las Cortes Generales, en la futura modificación del Régimen Económico y Fiscal, que Canarias tendrá una participación equitativa -la que se negocie- en cualesquier ingresos que el Estado genere como consecuencia de las prospecciones petrolíferas. Eso lo hemos propuesto nosotros, está aceptado. Está aceptado, va a ser así, si se llega a un acuerdo razonable y favorable. Bueno.
Pero lo que no podemos consentir es que se diga lo que se ha dicho aquí por varios portavoces del tema de Valencia y Baleares. No es cierto que estén descartadas Valencia y Baleares. Lo que ha habido es un acuerdo. ¿Por qué?, porque el anterior Gobierno socialista tenía programado poner las prospecciones a 3 o 4 km de las costas. No estamos hablando, como en Canarias, de 50 o 60, estamos hablando de 3 o 4 km, y estaba autorizado. ¿A qué acuerdo se ha llegado? Se ha llegado al acuerdo de que no esté a la vista de la costa; por lo tanto, de 20 km de distancia mínima hacia adelante. Pero no es que se ha haya dicho por Valencia y Baleares que no, se ha pedido distancia y que no se vea desde la costa.
No se puede decir, porque es un engaño, a pesar de las matizaciones que ha hecho el señor Barragán, no se puede decir que no se engaña. ¡Sí se engaña! Cuando se afirma en una comunicación que se tienen competencias en las 12 millas náuticas de mar territorial, en las 12 millas náuticas de zona contigua o en las 200 de plataforma continental y zona económica exclusiva, sí se está engañando. Se está haciendo creer al pueblo canario, dándole unas ilusiones que luego van a ser frustradas. Por lo tanto, se está engañando. Como cuando se dijo aquello, incluso por parte del presidente, se dijo aquello de que con la Ley de Aguas habría mayor financiación para Canarias porque aumentaba la superficie. Pues no, no va a haber más dinero por la Ley de Aguas ni para la policía del mar. En absoluto. Eso constituye un engaño y decir que se tienen competencias en unas materias en las que todas pertenecen al Estado es también un engaño.
Entonces seamos sensatos. Yo eludiría el camino de los conflictos. Por supuesto, por supuesto, que si hay que ir a los tribunales se irá. Es obvio que el Estado tiene instrumentos que puede utilizar y la comunidad autónoma también tiene instrumentos que puede utilizar, pero, en todo caso, yo no quiero pontificar. Lo que aparece hoy claramente en la Constitución, en el Estatuto y en las leyes es lo que yo he dicho. ¿Que los tribunales digan otra cosa a partir de ahora?, pueden decirlo. Pleitos tengas y los ganes, dijo el gitano, pero no es el camino correcto. El camino correcto es consensuar, que algún día se haga, se averigüe lo que hay allí, se vea si son de calidad, y si son de calidad, participemos en ellos, tanto España como Canarias, de forma razonable y equitativa, y así, en esa línea, van a ir nuestras propuestas de resolución, que esperemos que sean aceptadas.
Por parte del Gobierno, señor presidente.
(El señor vicepresidente del Gobierno y consejero de Educación, Universidades y Sostenibilidad, Pérez García, solicita la palabra.)
El señor presidente del Gobierno (Rivero Baute): Señor presidente...
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Perdón, perdón.
Señor diputado, el Gobierno... Perdón, ¿a qué efectos solicita?
El señor presidente del Gobierno (Rivero Baute): Ah, yo pensé que cerraba yo, pero en fin.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Señor diputado, señor vicepresidente, estamos en la comunicación, cierra el Gobierno. Es verdad que ha habido una alusión y usted tendrá, después de cerrar el Gobierno, un turno para contestar a esa alusión.
Señor presidente del Gobierno, tiene la palabra, sin tiempo.
Yo creo que en la última intervención del portavoz del Partido Popular, que la he escuchado, como siempre, con mucha atención, hay una cosa en la que yo estoy de acuerdo: que es que hay que evitar, en la medida de lo posible, los conflictos. Y estoy de acuerdo, pero aquí, en este asunto, hay una parte que se considera agredida por la actuación de otra. Sí. Si usted lo que me pide es que Canarias evite conflictos y que renuncie a defender los intereses de Lanzarote o Fuerteventura o de Canarias, no, Pero aquí lo razonable, lo razonable es aceptar su invitación a evitar conflictos y que el Gobierno del Estado paralice las autorizaciones hasta que tengamos un consenso con las autoridades canarias. Eso es lo razonable y yo estoy de acuerdo, si eso fuera así. La suspensión de la autorización hasta tanto se produzca un diálogo leal y respetuoso con las instituciones canarias y se alcance un acuerdo me parece razonable. Y es constructivo, porque, claro, usted habla... El tema de Noruega, el tema de Noruega es una referencia, sí, pero es que Noruega no es Canarias. Lamentablemente, para el modelo económico nuestro, Noruega no es Canarias. Noruega, aparte de los recursos que usted ha citado, el turismo del interior, debido a sus bellezas interiores terrestres, o a sus calas, y la importancia de la madera, y especialmente después de los años 70 el petróleo, que se explota a lo largo y ancho de toda su costa en 300 pozos, pero con unos niveles de profundidad que no son los 3.500 metros que hay en Canarias.
Y el recurso de la costa, del litoral, en Noruega no tiene el mismo efecto para su modelo económico que tienen las costas canarias. No es exactamente igual, son diferentes. Y Noruega tiene nacionalizado todo lo que significa la extracción de recursos naturales y en Noruega, en Noruega, el procedimiento, el Estado, el Gobierno es el propietario y en función de las prospecciones que vaya autorizando hace un concurso público para que compitan distintas empresas y puedan llevar a cabo, a través de la concesión correspondiente, compensada en las cantidades que en el concurso se prevean... las distintas empresas que compiten en este asunto.
Y en Noruega, que es un asunto que nos debe preocupar a todos, en Noruega, porque las cosas son fruto de ir acumulando a lo largo del tiempo experiencias... Esta es una experiencia novedosa, prácticamente -excepto en el tema de Tarragona-, en España. Por lo tanto, no estamos pertrechados con leyes potentes con respecto al medio ambiente. En Noruega hay seis leyes medioambientales, seis, y hay un sistema de compensación equilibrado, desde la instalación de zonas off-shore para energía renovable, proveniente precisamente de las prospecciones, hasta sistemas de almacenamiento y de equilibrios impresionante. Pero porque lo han ido acumulando, empezaron en el año 72 y han ido poco a poco acumulando, fruto de la experiencia y de la aparición de nuevas técnicas, y además de la creciente preocupación, no solamente en la sociedad noruega sino en todo el mundo, por los temas medioambientales, han ido acumulando una serie de leyes, de legislación que en estos momentos les permite ser muy sólidos en ese campo. Nosotros no tenemos experiencia en esto, no hay una experiencia en España en este asunto. Y, por lo tanto, es importantísimo para todos.
Esto no es una cuestión política, no debe ser una cuestión política, esto no es una cuestión... Yo no me muevo en este asunto por un tema ideológico. Se hizo referencia en el debate a si las posiciones ideológicas, pero en un asunto tan trascendente para el interés general de Canarias la ideología tiene que quedar, para mí, queda en un segundo término, el tema ideológico. No, es el tema del interés general de Canarias; y el interés general de Canarias es el elemento que nos une a todos, desde distintas vertientes, desde distintas perspectivas, todas ellas respetables. Y, por lo tanto, como lo que está en juego es tan importante, ¿pero qué es lo que va a pasar si hay un gesto para, desde la deslealtad institucional y la voluntad de diálogo, intentar articular consensos con respecto a este asunto con las instituciones canarias?, ¿pero qué es lo que va a pasar? Si hemos tenido en todo ese periodo, largo periodo, suspendidas las prospecciones, ¿qué es lo que va a pasar ahora, vamos a desequilibrar la cuenta de resultados de...? No pasa nada. Vamos a ponerlo sensu contrario: ¿nos va a resolver los problemas que tenemos ahora? Tampoco. Entonces, si no vamos a afectar directamente o a desequilibrar la cuenta de resultados de una empresa, si no vamos a resolver los problemas de España ahora con esta actuación, porque esto está diferido en el tiempo, si esto no nos resuelve los problemas que tenemos en Canarias ahora, ¿por qué, por qué acelerar todo este procedimiento y llevar a una fractura en las relaciones institucionales y a un conflicto, al que usted hacía referencia, innecesario?
No es voluntad del Gobierno de Canarias confrontar en conflictos; ahora, insisto, para defender los intereses de Canarias, para defender los intereses de Lanzarote y Fuerteventura el Gobierno de Canarias utilizará todas las herramientas que están en sus manos para, amparados en el Estado de Derecho, poder suspender en el momento oportuno cualquier tipo de actuación en las aguas cercanas a Canarias.
Don José Miguel Pérez, para contestar la alusión, tiene usted dos minutos.
El señor vicepresidente del Gobierno y consejero de Educación, Universidades y Sostenibilidad (Pérez García) (Desde su escaño): Señoría, como una alusión a una inexactitud, me gustaría que quedara clara.
El representante del Grupo Popular hizo una especie de equivalencia entre mis manifestaciones en su día a lo que ahora recoge el pr oyecto de decreto del Ministerio de Industria. Mi posición es absolutamente rotunda y clara: lo que hoy se recoge en el proyecto de decreto del Ministerio de Industria y ha sido remitido al Gobierno de Canarias no tiene nada que ver con el interés público, no tiene nada que ver con mi manera de entender cómo hay que abordar estos temas. Eso sí, entraña serios riesgos desde todos los puntos de vista: desde el punto de vista jurídico, desde el punto de vista medioambiental, desde el punto de vista económico y desde el punto de vista estratégico para Canarias. Por tanto, establecer una equivalencia entre lo que hoy tiene ante sí el Gobierno de Canarias, que es una iniciativa del actual Ministerio de Industria, encontrará en mi partido y en mí la misma respuesta que se le dio en su día, en el año 2001, y que, debido a esa iniciativa, como sabe usted, fue anulado aquel decreto.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado, señor vicepresidente.
Señor Cabrera, ¿a qué efectos?
El señor Cabrera Pérez-Camacho (Desde su escaño): Por alusión.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): No, perdón, el que dirige el debate soy yo, no usted, doña Australia (Ante las manifestaciones de la señor Navarro de Paz, desde su escaño).
Don Miguel, dígame a qué efectos, por favor.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): No, vamos a ver, la alusión, usted hace una alusión al vicepresidente expresamente y el vicepresidente le contesta a la alusión, pura y exclusivamente. No ha reabierto el debate. Si le doy la palabra a usted, se la tendré que volver a dar a don José Miguel.
Por lo tanto, señor don Miguel, ha habido un debate amplio, un debate en el que yo creo que no hay ninguna alusión a su contestación, ha contestado a lo que usted ha manifestado y ahí queda el debate.
Gracias. Gracias, señor diputado.
Señorías, conforme al Reglamento, se abre un plazo de 30 minutos para que los grupos parlamentarios presenten ante la Mesa las propuestas de resolución. Siendo las trece y catorce... (El señor Barragán Cabrera solicita la palabra.) Sí, señor Barragán, ¿a qué efectos, por favor?
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): El Reglamento, señor diputado, dice 30 minutos. La Mesa no tendría ninguna dificultad si hay unanimidad de la Cámara. No hay unanimidad de la Cámara; por lo tanto, se aplica el Reglamento, como no podemos hacer de otra manera. 30 minutos, se cierra el plazo, señorías, a las dos y quince minutos.
Solicita la palabra doña Australia. Dígame.
Si es tan amable y puede llamar a los portavoces, tal vez lleguemos a un entendimiento, pero no en el sentido que ha dicho el señor Barragán. Ahora, si quiere cortar cualquier propuesta...
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): Vale. Bien. Le entendí que usted se negaba...
La señora Navarro de Paz (Desde su escaño): No.
El señor vicepresidente primero (Cruz Hernández): ...pero si los portavoces quieren plantear una posibilidad de una negociación, esta Mesa no se va a negar.
Por favor, los portavoces acérquense a la Mesa (Los señores portavoces atienden el requerimiento de la Presidencia). (Pausa.)
Señorías, reconsiderándose de nuevo la unanimidad, la propuesta que se hace a la Cámara es que el plazo para la propuesta de resolución o las propuestas de resolución, se abre el plazo desde este momento hasta las cuatro, o dieciséis horas, del día de hoy.
¿Alguna oposición? (Asentimiento.)
Se entiende que se asume por toda la Cámara. Queda fijado ese plazo.

References: Real Decreto 
 real decreto 
 real decreto 
 real decreto 
 resolución 
 Real Decreto 
 artículo 32
 artículo 132
 Artículo 132
 artículo 157
 real decreto 
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 Real Decreto 
 resolución 
 artículo 32
 real decreto 
 resolución