Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Anterior/rd2611-1996.t4.html
Timestamp: 2016-10-23 03:35:18+00:00

Document:
Real Decreto 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicaci�n de enfermedades de los animales. TITULO IV.�Disposiciones especiales relativas a determinadas enfermedades.
Real Decreto 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicaci�n de enfermedades de los animales.
Vigencia desde 22 de Diciembre de 1996. Esta revisi�n vigente desde 17 de Junio de 2011
Sospecha de la enfermedad 1. Cuando en una explotaci�n se encuentre un animal sospechoso de brucelosis, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas oportunas para que en el plazo m�s breve posible se realicen las investigaciones oficiales encaminadas a confirmar la presencia o la ausencia de dicha enfermedad.
A la espera del resultado de estas investigaciones, las autoridades competentes ordenar�n:
a) La puesta bajo vigilancia oficial de la explotaci�n.
b) La prohibici�n de todo movimiento hacia dicha explotaci�n o a partir de la misma, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para la salida de dichos bovinos, destinados a ser sacrificados sin demora. No obstante, el movimiento de los bovinos castrados de dicha explotaci�n podr� ser autorizado por las autoridades competentes, previo aislamiento de los animales sospechosos, sin perjuicio de que los bovinos sean trasladados a explotaciones de engorde y despu�s al matadero.
c) El aislamiento dentro de la explotaci�n de los animales sospechosos.
2. Las medidas contempladas en el apartado anterior �nicamente se levantar�n cuando se confirme oficialmente la inexistencia de brucelosis en la explotaci�n afectada.
Confirmaci�n de la enfermedad. Cuando se confirme oficialmente la presencia de brucelosis, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas apropiadas para evitar la propagaci�n de dicha enfermedad y, en particular, para:
a) Prohibir todo movimiento hacia dicha explotaci�n o a partir de la misma, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para la salida de los bovinos destinados a ser sacrificados sin demora. No obstante, el movimiento de los bovinos castrados de dicha explotaci�n podr� ser autorizado por dichos �rganos previo aislamiento y marcado, para su sacrificio, de los bovinos reaccionantes positivos y de los bovinos considerados como infectados por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, sin perjuicio que los bovinos castrados sean trasladados hacia explotaciones de engorde y despu�s al matadero.
b) Aislar dentro de la explotaci�n a los bovinos en los que se haya confirmado oficialmente la existencia de la enfermedad, as� como los bovinos que puedan haber sido contagiados por aqu�llos.
c) Proceder sin demora a los ex�menes de investigaci�n de la brucelosis en la totalidad de la explotaci�n, y repetir las pruebas hasta que se obtengan en explotaciones no calificadas dos resultados favorables con un intervalo m�nimo de tres meses y un m�ximo de doce, y en explotaciones calificadas con un intervalo m�nimo de seis semanas y un m�ximo de ocho.
d) Aislar y marcar, hasta el sacrificio previsto en el art�culo 15, los bovinos en los que se haya confirmado oficialmente la existencia de la enfermedad, as� como los bovinos reaccionantes positivos a uno de los ex�menes previstos en el p�rrafo c).
e) Utilizar �nicamente la leche procedente de los bovinos infectados y/o reaccionantes positivos, para la alimentaci�n de los animales de la explotaci�n afectada, despu�s de un tratamiento t�rmico adecuado, sin perjuicio de lo dispuesto en el Real Decreto 1679/1994, de 22 de julio, por el que se establecen las condiciones sanitarias aplicables a la producci�n y comercializaci�n de leche cruda, leche tratada t�rmicamente y productos l�cteos.
f) Entregar, �nicamente y sin perjuicio de lo dispuesto en la normativa aplicable a la alimentaci�n humana, la leche procedente de bovinos de una explotaci�n infectada y/o con animales seropositivos, a una industria l�ctea para ser en ella objeto de tratamiento t�rmico adecuado.
g) Tratar, de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, las canales, medias canales, cuartos, trozos y despojos procedentes de bovinos destinados a la alimentaci�n de los animales y que no han sido declarados aptos para el consumo humano, de acuerdo con lo establecido en el apartado 2 del p�rrafo b) del apartado 1 del art�culo 5 del Real Decreto 147/1993.
h) Eliminar o destruir salvo que est�n destinados a ser analizados, los fetos, los terneros que nazcan muertos, los terneros muertos como consecuencia de la infecci�n bruc�lica despu�s de su nacimiento y las placentas.
i) Destruir inmediatamente, quemar o enterrar despu�s de haber sido rociadas con un producto desinfectante, la paja, la cama o toda materia y sustancia que hayan estado en contacto con los animales infectados o, en su caso, las placentas.
j) Controlar las industrias para la transformaci�n de animales muertos de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, de manera que se garantice que el producto fabricado no representa ning�n peligro para la propagaci�n de la brucelosis bovina.
k) Almacenar y rociar con un desinfectante adecuado y conservado por lo menos durante tres semanas, el esti�rcol procedente de los alojamientos o dem�s locales utilizados para los animales. No ser� necesario rociar el esti�rcol con desinfectante si se recubre de una capa de esti�rcol o de tierra no infectada. Los fluidos procedentes de los alojamientos o dem�s locales utilizados para el ganado deber�n ser desinfectados si no han sido retirados al mismo tiempo que el esti�rcol.
Sacrificio Los bovinos en los que se haya comprobado oficialmente la existencia de brucelosis, como consecuencia de un examen bacteriol�gico, anatomopatol�gico o serol�gico, as� como los animales considerados infectados por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, ser�n sacrificados bajo control oficial, lo m�s r�pidamente posible, y, a m�s tardar, treinta d�as despu�s de la notificaci�n oficial, al propietario o al poseedor, de los resultados de las pruebas y de la obligaci�n que le incumbe, en virtud del plan de erradicaci�n, de sacrificar en dicho plazo a los bovinos afectados.
Medidas profil�cticas 1. Despu�s de la eliminaci�n, mediante sacrificio, de los bovinos reaccionantes positivos, los alojamientos o dem�s locales en los que sean alojados los animales y el conjunto de los recipientes, instalaciones y dem�s objetos utilizados para el ganado deber�n ser limpiados y desinfectados bajo control oficial, con arreglo a las instrucciones dadas por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas.
La ejecuci�n y coste de estas acciones correr�n a cargo del propietario de la explotaci�n, propietario del ganado o tenedor del mismo.
2. La reutilizaci�n de los pastos en los que hayan anteriormente permanecido dichos animales, no podr� tener lugar antes de la expiraci�n de un plazo de sesenta d�as, despu�s de su retirada de tales pastos. No obstante los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas podr�n conceder una excepci�n a esta prohibici�n para los bovinos siempre que tales bovinos �nicamente puedan salir de dichos pastos para el sacrificio o para el traslado hacia instalaciones de engorde y despu�s al matadero.
3. Los medios de transporte, recipientes y utensilios deber�n ser limpiados y desinfectados despu�s del transporte de bovinos de una explotaci�n infectada. Las �reas de carga de dichos animales deber�n ser limpiadas y desinfectadas despu�s de su utilizaci�n.
4. El desinfectante que deba utilizarse y las concentraciones del mismo ser�n oficialmente aprobados por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas.
Movimiento y reposici�n 1. Despu�s de la eliminaci�n de los bovinos reaccionantes positivos, los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que:
a) Ning�n bovino pueda salir de la explotaci�n afectada, salvo autorizaci�n de las autoridades competentes para la salida de los bovinos destinados a ser sacrificados sin demora.
b) Se efect�en en la explotaci�n de que se trate ex�menes de detecci�n de brucelosis, con objeto de confirmar la eliminaci�n de la enfermedad, de acuerdo con lo establecido en el art�culo 19.1.c).
c) La repoblaci�n de la explotaci�n �nicamente puede llevarse a cabo despu�s de que los bovinos de m�s de 12 meses que queden en dicha explotaci�n hayan presentado un resultado favorable a uno o varios ex�menes de investigaci�n de la brucelosis. No obstante, para los bovinos vacunados, dicho examen �nicamente podr� efectuarse a la edad de 18 meses.
2. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas realizar�n los controles oficiales, previstos en la normativa vigente, a las explotaciones de los tipos B1 y B2 hasta que alcancen el estatuto sanitario del tipo B3 o B4.
3. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que se lleven a cabo �nicamente los siguientes movimientos de animales, dentro del territorio nacional, estando prohibidos el resto de movimientos con excepci�n de lo dispuesto en los apartados 4, 5, 6 y 7:
a) Los animales procedentes de explotaciones del tipo B4, siempre que adem�s sean del tipo T3, y oficialmente indemnes de leucosis enzo�tica bovina, podr�n tener s�lo los siguientes destinos:
1.� Explotaciones del tipo B4, siempre que adem�s sean del tipo T3, y oficialmente indemnes de leucosis enzo�tica bovina, siempre que, en los 30 d�as anteriores al traslado, los animales de m�s de 12 meses objeto de traslado hayan presentado un resultado favorable a una de las pruebas previstas en el anexo 2.
2.� Explotaciones del tipo B3, siempre que adem�s sean del tipo T3, y oficialmente indemnes de leucosis enzo�tica bovina, siempre que, en los 30 d�as anteriores al traslado, los animales de m�s de 12 meses objeto de traslado hayan presentado un resultado favorable a una de las pruebas previstas en el anexo 2.
3.� Explotaciones del tipo B2 negativas, que adem�s sean del tipo T2 negativas o T3, siempre que, en los 30 d�as anteriores al traslado, los animales de m�s de 12 meses objeto de traslado hayan presentado un resultado favorable a una de las pruebas previstas en el anexo 2.
4.� Ferias y mercados calificados, entendiendo como tales los calificados como oficialmente indemnes de brucelosis, que tambi�n lo est�n como oficialmente indemnes de tuberculosis y de leucosis enzo�tica bovina. En el supuesto de que el destino posterior a la feria o mercado sea para explotaci�n de reproducci�n o de recr�a de novillas, en los 30 d�as anteriores al traslado los animales de m�s de 12 meses objeto de traslado deber�n haber presentado un resultado favorable a una de las pruebas previstas en el anexo 2.
5.� Ferias y mercados no calificados, siempre que el destino inmediatamente posterior de los animales sea exclusiva y directamente para matadero.
6.� Cert�menes ganaderos, siempre que se cumplan las condiciones sanitarias previstas en la normativa correspondiente, y se cumplan las siguientes condiciones:
En los 30 d�as anteriores al traslado, los animales de m�s de 12 meses objeto de traslado habr�n presentado un resultado favorable a una de las pruebas previstas en el anexo 2.
En los 30 d�as anteriores al traslado, los animales de m�s de seis semanas objeto de traslado habr�n presentado un resultado favorable a una prueba de detecci�n de la tuberculosis, de acuerdo con un m�todo aprobado al efecto seg�n lo dispuesto en el anexo 1.
En los 30 d�as anteriores al traslado, los animales objeto de traslado habr�n presentado un resultado favorable a una prueba de detecci�n de la leucosis enzo�tica bovina, de las comprendidas en el anexo 3.
b) Los animales procedentes de explotaciones del tipo B3, siempre que adem�s sean del tipo T3, y oficialmente indemnes de leucosis enzo�tica bovina, podr�n tener s�lo los siguientes destinos:
1.� Explotaciones del tipo B3, siempre que adem�s sean del tipo T3, y oficialmente indemnes de leucosis enzo�tica bovina, siempre que:En el caso de los bovinos de m�s de 12 meses, hayan dado, en los 30 d�as previos al traslado, un resultado inferior a 30 unidades internacionales aglutinantes por mililitro en una seroaglutinaci�n, y un resultado negativo en una prueba de fijaci�n del complemento con arreglo a la legislaci�n vigente.
O tienen menos de 30 meses y han sido vacunados con vacuna viva de la cepa 19, si dan un resultado en la prueba de seroaglutinaci�n superior a 30 pero inferior a 80 unidades internacionales aglutinantes por mililitro, siempre que en la prueba de fijaci�n del complemento den un resultado inferior a 20 unidades CEE en todos los dem�s casos.
2.� Explotaciones del tipo B2 negativas, que adem�s sean del tipo T2 negativas o T3, siempre que:En el caso de los bovinos de m�s de 12 meses, hayan dado, en los 30 d�as previos al traslado, un resultado inferior a 30 unidades internacionales aglutinantes por mililitro en una seroaglutinaci�n, y un resultado negativo en una prueba de fijaci�n del complemento con arreglo a la legislaci�n vigente.
Tengan menos de 30 meses y han sido vacunados con vacuna viva de la cepa 19, si dan un resultado en la prueba de seroaglutinaci�n superior a 30 pero inferior a 80 unidades internacionales aglutinantes por mililitro, siempre que en la prueba de fijaci�n del complemento den un resultado inferior a 20 unidades CEE en todos los dem�s casos.
3.� Ferias y mercados del tipo B3, que tambi�n sean del tipo T3 y oficialmente indemnes de leucosis enzo�tica bovina, siempre que todos los animales que concurran en ese mismo d�a procedan de explotaciones radicadas en la misma comunidad aut�noma en que se ubica la feria o mercado, y el destino inmediatamente posterior de los animales sea exclusivamente:Dentro de dicha comunidad aut�noma.
O cebadero no calificado, o de forma directa a matadero, radicados en otra comunidad aut�noma.
4.� El resto de ferias y mercados no calificados, siempre que el destino posterior de los animales sea exclusiva y directamente para matadero.
5.� Cert�menes ganaderos, siempre que se cumplan las condiciones sanitarias previstas en la normativa correspondiente, y se cumplan las siguientes condiciones:En los 30 d�as anteriores al traslado, los animales objeto de traslado habr�n presentado un resultado favorable a una de las pruebas previstas en el anexo 2.
En los 30 d�as anteriores al traslado, los animales objeto de traslado habr�n presentado un resultado favorable a una prueba de detecci�n de la tuberculosis, de acuerdo con un m�todo aprobado al efecto seg�n lo dispuesto en el anexo 1.
Todos los animales que concurran en ese mismo d�a procedan de explotaciones radicadas en la misma comunidad aut�noma en que se ubica el certamen, y el destino inmediatamente posterior de los animales sea exclusivamente dentro de dicha comunidad aut�noma.
4. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que se lleven a cabo �nicamente los siguientes movimientos de animales con destino a cebaderos, quedando prohibidos el resto de movimientos:
, siempre que adem�s sean del tipo T
, y oficialmente indemnes de leucosis enzo�tica bovina, podr�n tener como destino cualquier cebadero, con independencia de su calificaci�n.
negativo, y oficialmente indemnes de leucosis enzo�tica bovina, podr�n tener como destino s�lo cebaderos no calificados.
negativas, que adem�s sean del tipo T
negativas, podr�n tener como destino s�lo cebaderos no calificados.
N�mero 4 del art�culo 22 redactado por el apartado tres del art�culo �nico del R.D. 727/2011, de 20 de mayo, por el que se modifica el R.D. 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicaci�n de enfermedades de los animales (�B.O.E.� 16 junio).Vigencia: 17 junio 2011 5. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que se permita el movimiento directo a matadero de animales procedentes de cualquier tipo de explotaci�n, salvo que por dichos �rganos se haya prohibido el citado movimiento. No obstante, los mencionados �rganos competentes podr�n exigir que se realicen, con car�cter previo, pruebas de detecci�n de la brucelosis, la tuberculosis y/o la leucosis enzo�tica bovinas.
6. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que se lleven a cabo �nicamente los siguientes movimientos directos de animales desde explotaciones de precebo a cebaderos:
a) Desde explotaciones de precebo calificadas, s�lo a cebaderos calificados o no calificados.
b) Desde explotaciones de precebo no calificadas, s�lo a cebaderos no calificados.
7. El movimiento intracomunitario de los animales se regir� por lo dispuesto en el Real Decreto 1716/2000.
Art�culo 22 redactado por el apartado tres del art�culo �nico del R.D. 1047/2003, 1 agosto, por el que se modifica el Real Decreto 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicaci�n de enfermedades de los animales (�B.O.E.� 9 septiembre). T�ngase en cuenta que el citado R.D. 1047/2003, de 1 de agosto de 2003, ha sido suspendido de aplicaci�n por el art�culo �nico del R.D. 1296/2003, de 17 de octubre (�B.O.E.� 18 octubre).Vigencia: 10 septiembre 2003 CAPITULO IIDisposiciones especiales relativas a la tuberculosis bovina
Sospecha de la enfermedad 1. Cuando en una explotaci�n se encuentre un animal sospechoso de tuberculosis, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas oportunas para que en el plazo m�s breve posible se realicen las investigaciones oficiales encaminadas a confirmar la presencia o la ausencia de dicha enfermedad.
b) La prohibici�n de todo movimiento hacia dicha explotaci�n o a partir de la misma, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para la salida de dichos bovinos, destinados a ser sacrificados sin demora.
2. Las medidas contempladas en el apartado anterior �nicamente se levantar�n cuando se confirme oficialmente la no existencia de tuberculosis en la explotaci�n afectada.
Confirmaci�n de la enfermedad Cuando se confirme oficialmente la presencia de tuberculosis, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas apropiadas para evitar la propagaci�n de dicha enfermedad y, en particular, para:
a) Prohibir todo movimiento hacia dicha explotaci�n o a partir de la misma, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para la salida de los bovinos destinados a ser sacrificados sin demora.
c) Proceder sin demora a los ex�menes de investigaci�n de la tuberculosis en la totalidad de los animales de la explotaci�n.
e) Utilizar �nicamente la leche procedente de los bovinos infectados y/o reaccionantes positivos, para la alimentaci�n de los animales de la explotaci�n afectada, despu�s de un tratamiento t�rmico adecuado.
g) Tratar, de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, las canales, medias canales, cuartos, trozos y despojos procedentes de bovinos destinados a la alimentaci�n de los animales y que no han sido declarados aptos para el consumo humano, de acuerdo con lo establecido en el apartado 1 del p�rrafo b) del apartado 1 del art�culo 5 del Real Decreto 147/1993.
h) Controlar las industrias para la transformaci�n de animales muertos de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, de manera que se garantice que el producto fabricado no representa ning�n peligro para la propagaci�n de la tuberculosis bovina.
i) Almacenar y rociar con un desinfectante adecuado y conservado por lo menos durante tres semanas, el esti�rcol procedente de los alojamientos o dem�s locales utilizados para los animales. No ser� necesario rociar el esti�rcol con desinfectante si se recubre de una capa de esti�rcol o de tierra no infectada. Los fluidos procedentes de los alojamientos o dem�s locales utilizados para el ganado deber�n ser desinfectados si no han sido retirados al mismo tiempo que el esti�rcol.
Sacrificio Los bovinos en los que se haya comprobado oficialmente la existencia de tuberculosis, como consecuencia de un examen bacteriol�gico, anatomopatol�gico, serol�gico o tubercul�nico as� como los animales considerados infectados por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, ser�n sacrificados bajo control oficial, lo m�s r�pidamente posible, y, a m�s tardar, treinta d�as despu�s de la notificaci�n oficial, al propietario o al poseedor, de los resultados de las pruebas y de la obligaci�n que le incumbe en virtud del plan de erradicaci�n, de sacrificar en dicho plazo a los bovinos afectados.
No obstante, para los animales que hayan presentado un resultado desfavorable a un examen de investigaci�n de la tuberculosis sin presentar s�ntomas cl�nicos de tal enfermedad, las autoridades competentes podr�n ampliar a tres meses como m�ximo el plazo previsto en el p�rrafo anterior para los siguientes supuestos:
b) El sacrificio de todos los bovinos pertenecientes a una ganader�a de m�s de veinte bovinos, en una regi�n en la que por razones de orden t�cnico derivadas de las capacidades de sacrificio de los mataderos reservados a este uso, dicho sacrificio no pueda realizarse en el plazo de treinta d�as.
Medidas profil�cticas 1. Despu�s de la eliminaci�n, mediante sacrificio, de los bovinos reaccionantes positivos, los alojamientos o dem�s locales en los que sean alojados los animales y el conjunto de los recipientes, instalaciones y dem�s objetos utilizados para el ganado, deber�n ser limpiados
y desinfectados bajo control oficial, con arreglo a las instrucciones dadas por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas.
2. Los medios de transporte, recipientes y utensilios deber�n ser limpiados y desinfectados despu�s del transporte de bovinos de una explotaci�n infectada. Las �reas de carga de dichos animales deber�n ser limpiadas y desinfectadas despu�s de su utilizaci�n.
3. El desinfectante que deba utilizarse y las concentraciones del mismo ser�n oficialmente aprobadas por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas.
b) Se efect�en en la explotaci�n de que se trate ex�menes de detecci�n de la tuberculosis, con un intervalo de seis meses tras el sacrificio del �ltimo animal de la explotaci�n positivo a las pruebas diagn�sticas, al objeto de confirmar la eliminaci�n de la enfermedad.
c) La repoblaci�n de la explotaci�n �nicamente puede llevarse a cabo despu�s de que los bovinos de m�s de seis semanas que queden en dicha explotaci�n hayan presentado un resultado favorable en uno o m�s ex�menes de investigaci�n de tuberculosis.
2. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que, en el marco del plan de erradicaci�n de la tuberculosis, la prueba de detecci�n de la tuberculosis, oficialmente controlada, y de acuerdo con un m�todo aprobado al efecto seg�n lo dispuesto en el anexo 1, sea efectuada cada seis meses, en todos los bovinos de m�s de seis semanas de edad, en las explotaciones de los tipos T1 y T2, hasta que alcancen el estatuto sanitario de explotaci�n del tipo T3.
3. El movimiento de animales se regir� por lo dispuesto en los apartados 3 a 7, ambos inclusive, del art�culo 22.
Art�culo 27redactado por el apartado cuatro del art�culo �nico del R.D. 1047/2003, 1 agosto, por el que se modifica el Real Decreto 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicaci�n de enfermedades de los animales (�B.O.E.� 9 septiembre). T�ngase en cuenta que el citado R.D. 1047/2003, de 1 de agosto de 2003, ha sido suspendido de aplicaci�n por el art�culo �nico del R.D. 1296/2003, de 17 de octubre (�B.O.E.� 18 octubre).Vigencia: 10 septiembre 2003 CAPITULO IIIDisposiciones especiales relativas a la leucosis bovina enzo�tica
Sospecha de la enfermedad 1. Cuando en una explotaci�n se encuentre un animal sospechoso de leucosis enzo�tica bovina, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas oportunas para que en el plazo m�s breve posible se realicen las investigaciones oficiales encaminadas a confirmar la presencia o la ausencia de dicha enfermedad.
A la espera del resultado de estas investigaciones, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas ordenar�n:
c) El aislamiento, dentro de la explotaci�n, de los animales sospechosos.
2. Las medidas contempladas en el apartado anterior �nicamente se levantar�n cuando se confirme oficialmente la no existencia de leucosis enzo�tica bovina en la explotaci�n afectada.
Confirmaci�n de la enfermedad Cuando se confirme oficialmente la presencia de leucosis enzo�tica bovina, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas apropiadas para evitar la propagaci�n de dicha enfermedad y, en particular, para que:
a) Se proh�ba todo movimiento de los bovinos de dicha explotaci�n, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para la salida de los bovinos destinados a ser sacrificados sin demora.
b) Se a�sle la explotaci�n de que se trate, de modo que los bovinos no puedan entrar en contacto con los bovinos que no pertenezcan a dicha explotaci�n.
c) Se utilice �nicamente la leche procedente de vacas infectadas para la alimentaci�n de los animales despu�s de recibir un tratamiento t�rmico adecuado o para ser entregada a una industria l�ctea para recibir en ella dicho tratamiento. La alimentaci�n de los animales con leche que no haya recibido tratamiento t�rmico podr� autorizarse en las explotaciones cuyos bovinos se destinen a ser sacrificados.
d) Se traten, de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, las canales, medias canales, cuartos, trozos y despojos procedentes de bovinos destinados a la alimentaci�n de los animales y que no han sido declarados aptos para el consumo humano, de acuerdo con lo establecido en el art�culo 5 del Real Decreto 147/1993.
e) Se controlen las industrias para la transformaci�n de animales muertos, de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, de manera que se garantice que el producto fabricado no representa ning�n peligro para la propagaci�n de la leucosis enzo�tica bovina.
f) La explotaci�n notifique al veterinario oficial la muerte o el sacrificio urgente de todo bovino de su explotaci�n.
Sacrificio Cuando se prevea, en el marco de un plan de erradicaci�n, el sacrificio de todos los bovinos pertenecientes a una ganader�a en la que se haya comprobado oficialmente la existencia de leucosis, dichos bovinos ser�n sacrificados en el plazo que fije el �rgano competente de la Comunidad Aut�noma de que se trate.
Asimismo, cuando dicho plan prevea el sacrificio �nicamente de los bovinos en los que se haya comprobado oficialmente la existencia de leucosis, as� como, en su caso, de los considerados infectados por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, dicho sacrificio tendr� lugar en un plazo de treinta d�as despu�s de la notificaci�n oficial al propietario o al poseedor de los resultados de las pruebas y de la obligaci�n que le incumbe, en virtud del plan de erradicaci�n, de sacrificar los bovinos afectados en ese plazo.
Medidas profil�cticas 1. Despu�s de la eliminaci�n, mediante sacrificio, de los bovinos reaccionantes positivos, los alojamientos o dem�s locales en los que sean alojados los animales y el conjunto de los recipientes, instalaciones y dem�s objetos utilizados para el ganado, deber�n ser limpiados y desinfectados bajo control oficial, con arreglo a las instrucciones dadas por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas.
Movimiento y reposici�n 1. Despu�s de la eliminaci�n de los bovinos reaccionantes positivos, el �rgano competente de la comunidad aut�noma correspondiente adoptar� las medidas necesarias para que:
a) Ning�n bovino pueda salir de la explotaci�n afectada, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas para la salida de los bovinos destinados a ser sacrificados sin demora.
b) Se efect�en en la explotaci�n de que se trate ex�menes de detecci�n de la leucosis enzo�tica bovina, con objeto de confirmar la eliminaci�n de la enfermedad.
c) La repoblaci�n de la explotaci�n �nicamente puede llevarse a cabo a partir de bovinos procedentes de explotaciones oficialmente indemnes de leucosis.
2. El movimiento de animales se regir� por lo dispuesto en los apartados 3 a 7, ambos inclusive, del art�culo 22.
Art�culo 32 redactado por el apartado cinco del art�culo �nico del R.D. 1047/2003, 1 agosto, por el que se modifica el Real Decreto 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicaci�n de enfermedades de los animales (�B.O.E.� 9 septiembre). T�ngase en cuenta que el citado R.D. 1047/2003, de 1 de agosto de 2003, ha sido suspendido de aplicaci�n por el art�culo �nico del R.D. 1296/2003, de 17 de octubre (�B.O.E.� 18 octubre).Vigencia: 10 septiembre 2003 CAPITULO IVDisposiciones especiales relativas a la perineumon�a contagiosa bovina
Sospecha de la enfermedad 1. Cuando en una explotaci�n se encuentre un animal sospechoso de perineumon�a contagiosa bovina, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas oportunas para que en el plazo m�s breve posible se realicen las investigaciones oficiales encaminadas a confirmar la presencia o la ausencia de dicha enfermedad.
b) La prohibici�n de todo movimiento hacia dicha explotaci�n o a partir de la misma, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para la salida de dichos bovinos, destinados a ser sacrificados sin demora en mataderos autorizados para tal fin, donde se realizar� un primer examen anatomopatol�gico. En caso de que se detecten lesiones sospechosas se efectuar� la remisi�n de muestras a los laboratorios contemplados en el art�culo 9 y al Centro Nacional de Referencia.
2. Las medidas contempladas en el apartado anterior �nicamente se levantar�n cuando se confirme oficialmente la inexistencia de perineumon�a contagiosa bovina en la explotaci�n afectada.
Confirmaci�n de la enfermedad Cuando se confirme oficialmente la presencia de perineumon�a contagiosa bovina, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas apropiadas para evitar la propagaci�n de dicha enfermedad y, en particular, para:
a) Aislar y marcar a todos los bovinos de la explotaci�n para proceder inmediatamente a su traslado para el sacrificio de los mismos en los mataderos autorizados a tal fin.
b) Marcar y poner bajo cuarentena a todos los bovinos de las explotaciones situadas en un �rea de 3 kil�metros pe di�metro alrededor del foco, o epizootiol�gicamente relacionadas con el mismo. Esta cuarentena podr� ser levantada cuando todos los bovinos de cada explotaci�n hayan mostrado resultados favorables a dos pruebas serol�gicas, con un intervalo de dos meses.
c) Autorizar �nicamente, durante el per�odo de cuarentena, el traslado de los bovinos de las explotaciones contempladas en el p�rrafo b), a mataderos autorizados donde se proceder� a su examen anatomopatol�gico y se tomar�n muestras para el an�lisis serol�gico en los laboratorios contemplados en el art�culo 9.En presencia de lesiones caracter�sticas o sospechosas de la enfermedad se tomar�n muestras de las citadas lesiones y se congelar�n inmediatamente para su env�o al Centro Nacional de Referencia para esta enfermedad.
d) Llevar a cabo un sistema de vigilancia en los mataderos sobre los animales procedentes de las zonas afectadas y sospechosas. Todas las lesiones sospechosas ser�n examinadas microbiol�gicamente, y se realizar�n investigaciones epidemiol�gicas sobre los animales que se trasladaron dentro y fuera de las explotaciones afectadas, durante un per�odo de seis meses previo a la detecci�n del foco.
e) Tratar, de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, las canales, medias canales cuartos, trozos y despojos procedentes de bovinos destinados a la alimentaci�n de los animales y que no han sido declarados aptos para el consumo humano, de acuerdo con lo establecido en el art�culo 5 del Real Decreto 147/1993.
f) Controlar las industrias para la transformaci�n de animales muertos, de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, de manera que se garantice que el producto fabricado no representa ning�n peligro para la propagaci�n de la leucosis enzo�tica bovina.
Sacrificio Los bovinos en los que se haya comprobado la existencia de perineumon�a, como consecuencia de un examen bacteriol�gico, anatomopatol�gico o serol�gico, as� como los animales considerados infectados por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, ser�n sacrificados bajo control oficial, lo m�s r�pidamente posible, y, a m�s tardar, treinta d�as despu�s de la notificaci�n oficial al propietario o al poseedor de los resultados de las pruebas y de la obligaci�n que le incumbe en virtud del plan de erradicaci�n, de sacrificar en dicho plazo a los bovinos afectados.
No obstante, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas podr�n ampliar este plazo de acuerdo con especiales circunstancias que as� lo exijan.
Movimiento y reposici�n 1. Despu�s de la eliminaci�n de los bovinos, el �rgano competente de la Comunidad Aut�noma correspondiente adoptar� las medidas necesarias para que la repoblaci�n de la explotaci�n �nicamente pueda llevarse a cabo con animales bovinos procedentes de explotaciones libres de enfermedad.
2. Los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que a todos los bovinos procedentes de �reas con antecedentes de esta enfermedad, se les realicen antes de cualquier traslado dos controles serol�gicos y cl�nicos, con un intervalo m�nimo de 30 d�as, con resultados favorables.
3. Los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que los bovinos de explotaciones libres de perineumon�a contagiosa bovina, no entren en contacto con bovinos procedentes de explotaciones afectadas o sospechosas.
CAPITULO VDisposiciones especiales relativas a la brucelosis ovina y caprina por �brucella melitensis�
Sospecha de la enfermedad 1. Cuando en una explotaci�n se encuentre un animal sospechoso de brucelosis por �brucella melitensis�, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas oportunas para que en el plazo m�s breve posible se realicen las investigaciones oficiales encaminadas a confirmar la presencia o la ausencia de dicha enfermedad.
b) La prohibici�n de todo movimiento hacia dicha explotaci�n o a partir de la misma, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para la salida de dichos ovinos y caprinos, destinados a ser sacrificados sin demora. No obstante, el movimiento de los ovinos y caprinos de dicha explotaci�n podr� ser autorizado por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, previo aislamiento de los animales sospechosos, sin perjuicio de que los ovinos y caprinos sean trasladados a explotaciones de engorde y despu�s al matadero.
2. Las medidas contempladas en el apartado anterior �nicamente se levantar�n cuando se confirme oficialmente la no existencia de brucelosis por �brucella melitensis� en la explotaci�n afectada.
Confirmaci�n de la enfermedad Cuando se confirme oficialmente la presencia de brucelosis por �brucella melitensis�, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas adoptar�n las medidas apropiadas para evitar la propagaci�n de dicha enfermedad y, en particular, para:
a) Prohibir todo movimiento hacia dicha explot�ci�n o a partir de la misma, salvo autorizaci�n de los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas para la salida de los ovinos y caprinos destinados a ser sacrificados sin demora. No obstante, el movimiento de los ovinos y caprinos de dicha explotaci�n podr� ser autorizado por dichos �rganos previo aislamiento y marcado, para su sacrificio, de los ovinos y caprinos reaccionantes positivos y de los ovinos y caprinos considerados como infectados por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, sin perjuicio que dichos animales sean trasladados hacia explotaciones de engorde y despu�s al matadero.
b) Aislar dentro de la explotaci�n a los ovinos y caprinos en los que se haya confirmado oficialmente la existencia de la enfermedad, as� como los que puedan haber sido contagiados por aqu�llos.
c) Proceder sin demora a las pruebas serol�gicas de brucelosis por �brucella melitensis�, y repetir las mismas hasta que se obtengan dos resultados favorables a las pruebas serol�gicas con un intervalo de seis meses como m�nimo en el caso de explotaciones no calificadas y de tres meses como m�nimo en el caso de explotaciones calificadas, sobre los ovinos y caprinos de m�s de seis meses de edad o m�s de dieciocho meses en el caso de que hayan sido vacunados.
d) Aislar y marcar hasta el sacrificio previsto en el art�culo 15, los ovinos y caprinos en los que se haya confirmado oficialmente la existencia de la enfermedad, as� como los reaccionantes positivos a uno de los ex�menes previstos en el p�rrafo c).
e) Utilizar �nicamente la leche procedente de los ovinos y caprinos infectados y/o reaccionantes positivos, para la alimentaci�n de los animales de la explotaci�n afectada, despu�s de un tratamiento t�rmico adecuado o a la producci�n de queso, sin perjuicio de lo dispuesto en el Real Decreto 1679/1994, de 22 de julio, por el que se establecen las condiciones sanitarias aplicables a la producci�n y comercializaci�n de leche cruda, leche tratada t�rmicamente y productos l�cteos.
f) Entregar, �nicamente y sin perjuicio de lo dispuesto en la normativa aplicable a la alimentaci�n humana, la leche procedente de ovinos y caprinos de una explotaci�n infectada y/o con animales seropositivos, a una industria l�ctea para ser en ella objeto de tratamiento t�rmico adecuado.
g) Tratar, de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, las canales, medias canales, cuartos, trozos y despojos procedentes de ovinos y caprinos destinados a la alimentaci�n de los animales y que no han sido declarados aptos para el consumo humano, de acuerdo con lo establecido en el art�culo 5 del Real Decreto 147/1993.
h) Eliminar o destruir, salvo que est�n destinados a ser analizados, los fetos, los corderos y/o cabritos que nazcan muertos, los corderos o cabritos muertos como consecuencia de la infecci�n bruc�lica despu�s de su nacimiento y las placentas, excepto si est�n destinados a ser analizados.
j) Controlar las industrias para la transformaci�n de animales muertos de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2224/1993, de manera que se garantice que el producto fabricado no representa ning�n peligro para la propagaci�n de la brucelosis por la �brucella melitensis�.
k) Almacenar y rociar con un desinfectante adecuado y conservado por lo menos durante tres semanas, el esti�rcol procedente de los alojamientos o dem�s locales utilizados para los animales. No ser� necesario rociar el esti�rcol con desinfectante si se recubre de una capa de esti�rcol o de tierra no infectada. Los fluidos procedentes de los alojamientos o dem�s locales utilizados para el ganado, deber�n ser desinfectados si no han sido retirados al mismo tiempo que el esti�rcol.
Sacrificio Los ovinos y caprinos en los que se haya comprobado la existencia de brucelosis por �brucella melitensis�, como consecuencia de un examen bacteriol�gico, anatomopatol�gico o serol�gico, as� como los animales considerados infectados por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, ser�n sacrificados bajo control oficial, lo m�s r�pidamente posible, y, a m�s tardar, treinta d�as despu�s de la notificaci�n oficial, al propietario o al poseedor, de los resultados de las pruebas y de la obligaci�n que le incumbe en virtud del plan de erradicaci�n, de sacrificar en dicho plazo a los bovinos afectados.
Medidas profil�cticas 1. Despu�s de la eliminaci�n, mediante sacrificio, de los ovinos y caprinos reaccionantes positivos, los alojamientos o dem�s locales en los que sean alojados los animales y el conjunto de los recipientes, instalaciones y dem�s objetos utilizados para el ganado, deber�n ser limpiados y desinfectados bajo control oficial, con arreglo a las instrucciones dadas por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas.
2. La reutilizaci�n de los pastos en los que hayan anteriormente permanecido dichos animales, no podr� tener lugar antes de la expiraci�n de un plazo de 60 d�as, despu�s de su retirada de tales pastos. No obstante, los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas podr�n conceder una excepci�n a esta prohibici�n despu�s de un pormenorizado estudio epizotiol�gico. Las explotaciones beneficiarias de tal excepci�n �nicamente podr�n trasladar sus animales hacia instalaciones de engorde y despu�s al matadero.
3. Los medios de transporte, recipientes y utensilios deber�n ser limpiados y desinfectados despu�s del transporte de ovinos y caprinos de una explotaci�n infectada. Las �reas de carga de dichos animales deber�n ser limpiadas y desinfectadas despu�s de su utilizaci�n.
4. El desinfectante que deba utilizarse y las concentraciones del mismo ser�n oficialmente aprobadas por los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas.
Movimiento y reposici�n 1. Despu�s de la eliminaci�n de los ovinos y caprinos, el �rgano competente de la comunidad aut�noma adoptar� las medidas necesarias para que:
a) Ning�n ovino y caprino pueda salir de la explotaci�n afectada, salvo autorizaci�n de las autoridades competentes para los ovinos y caprinos destinados a ser sacrificados sin demora. No obstante, el movimiento de los ovinos y caprinos de dicha explotaci�n podr� ser autorizado por las autoridades competentes, siempre que los ovinos y caprinos sean trasladados hacia cebadero y despu�s exclusiva y directamente al matadero.
b) Se efect�en en la explotaci�n de que se trate ex�menes de detecci�n de la brucelosis por brucella melitensis, con objeto de confirmar la eliminaci�n de la enfermedad.
c) La repoblaci�n de las explotaciones �nicamente puede llevarse a cabo despu�s de que los ovinos y caprinos de m�s de seis meses o, en caso de ser vacunados, de m�s de 18 meses que queden en dicha explotaci�n hayan presentado uno o varios resultados favorables a las pruebas serol�gicas seg�n lo establecido en el art�culo 39.c).
2. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas realizar�n los controles serol�gicos oficiales a las explotaciones de los tipos M1 y M2 hasta que alcancen el estatuto sanitario del tipo M3 o M4.
3. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que se lleven a cabo �nicamente los siguientes movimientos de animales, dentro del territorio nacional, y quedar�n prohibidos el resto de movimientos con excepci�n de lo dispuesto en los apartados 4 y 5:
a) Los animales procedentes de explotaciones del tipo M4 podr�n tener s�lo los siguientes destinos:
1.� Explotaciones del tipo M4.
2.� Explotaciones del tipo M3.
3.� Explotaciones del tipo M2 negativas.
4.� Ferias y mercados calificados, entendiendo como tales los calificados como oficialmente indemnes de brucelosis.
6.� Cert�menes ganaderos, siempre que se cumplan las condiciones sanitarias previstas en la normativa correspondiente, y en los 30 d�as anteriores al traslado los animales objeto de traslado, en funci�n de la edad prevista en la normativa vigente, hayan presentado un resultado favorable a una de las pruebas previstas en el anexo 5.
b) Los animales procedentes de explotaciones del tipo M3 podr�n tener s�lo los siguientes destinos:
1.� Explotaciones M4, siempre que los animales est�n identificados individualmente seg�n lo dispuesto en el art�culo 4.1.a) del Real Decreto 2121/1993, de 3 de diciembre, no hayan estado vacunados nunca contra la brucelosis o, si lo han estado, que haya sido m�s de dos a�os antes. No obstante, podr�n tambi�n ser introducidas hembras de m�s de dos a�os que hayan sido vacunadas antes de la edad de siete meses, siempre que hayan sido aisladas en la explotaci�n de origen bajo control oficial y durante ese per�odo hayan sufrido dos pruebas, con un intervalo de seis semanas como m�nimo, con arreglo al anexo C del citado real decreto, con resultados negativos.
4.� Ferias y mercados del tipo M3, siempre que todos los animales que concurran en ese mismo d�a procedan de explotaciones radicadas en la misma comunidad aut�noma en que se ubica la feria o mercado, y el destino inmediatamente posterior de los animales sea exclusivamente dentro de dicha comunidad aut�noma. No obstante, el destino posterior podr� ser a otra comunidad aut�noma en los siguientes supuestos:Si se cumplen los requisitos previstos en este p�rrafo b).1.�
5.� El resto de ferias y mercados no calificados, siempre que los animales tengan como destino posterior exclusiva y directamente matadero.
6.� Cert�menes ganaderos, siempre que se cumplan las condiciones sanitarias previstas en la normativa correspondiente, y se cumplan las siguientes condiciones:Que en los 30 d�as anteriores al traslado, los animales objeto de traslado, en funci�n de la edad prevista en la normativa vigente, hayan presentado un resultado favorable a una de las pruebas previstas en el anexo 5.
Que todos los animales que concurran en ese mismo d�a deber�n estar identificados individualmente seg�n lo dispuesto en el p�rrafo a) del apartado 1 del art�culo 4 del Real Decreto 2121/1993, no habr�n estado vacunados nunca contra la brucelosis o, si lo han estado, deber� haberlo sido m�s de 2 a�os antes. No obstante, podr�n participar tambi�n en los cert�menes las hembras de m�s de 2 a�os, de explotaciones M3, que hayan sido vacunadas antes de la edad de 7 meses, siempre que hayan sido aislados en la explotaci�n de origen bajo control oficial y durante ese per�odo hayan sufrido dos pruebas, con un intervalo de 6 semanas como m�nimo, con arreglo al anexo C del citado real decreto, con resultados negativos.
4. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que se lleven a cabo �nicamente los siguientes movimientos directos de animales con destino a explotaciones de cebo o cebaderos, o entre �stos:
a) Los animales procedentes de explotaciones de tipo M4 o M3 podr�n tener como destino cualquier explotaci�n de cebo o cebadero, y los de explotaciones del tipo M2 negativas s�lo explotaciones de cebo o cebaderos no calificadas.
b) No obstante, los animales procedentes de una explotaci�n calificada como M3 o de un cebadero calificado como indemne de brucelosis s�lo podr� tener como destino otra explotaci�n de cebo o cebadero calificada como oficialmente indemne de brucelosis siempre que no hayan estado nunca vacunados contra la brucelosis o, si lo han estado, que haya sido m�s de dos a�os antes.
N�mero 4 del art�culo 42 redactado por el apartado cuatro del art�culo �nico del R.D. 727/2011, de 20 de mayo, por el que se modifica el R.D. 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicaci�n de enfermedades de los animales (�B.O.E.� 16 junio).Vigencia: 17 junio 2011 5. Los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas adoptar�n las medidas necesarias para que se permita el movimiento directo a matadero de animales procedentes de cualquier tipo de explotaci�n, salvo que por dichos �rganos se haya prohibido el citado movimiento. No obstante, los mencionados �rganos competentes podr�n exigir que se realicen, con car�cter previo, pruebas de detecci�n de la brucelosis ovina y caprina.
6. El movimiento intracomunitario de los animales se regir� por lo dispuesto en el Real Decreto 2121/1993, de 3 de diciembre.
Art�culo 42 redactado por el apartado seis del art�culo �nico del R.D. 1047/2003, 1 agosto, por el que se modifica el Real Decreto 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicaci�n de enfermedades de los animales (�B.O.E.� 9 septiembre). T�ngase en cuenta que el citado R.D. 1047/2003, de 1 de agosto de 2003, ha sido suspendido de aplicaci�n por el art�culo �nico del R.D. 1296/2003, de 17 de octubre (�B.O.E.� 18 octubre).Vigencia: 10 septiembre 2003 ');

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto