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Timestamp: 2020-05-28 18:36:33+00:00

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Voto num. 438/2013 de Suprema Corte de Justicia, Pleno - Jurisprudencia - VLEX 779606161
Localizacion: Décima Época. Pleno. Gaceta del Semanario Judicial de la Federación.Libro 64, Marzo de 2019, Tomo I.Pág. 157.
Voto particular que formula el M.J.F.F.G.S. en la contradicción de tesis 438/2013, fallada por el Tribunal Pleno el día quince de mayo de dos mil dieciocho.(1)
La presente contradicción de tesis derivó de los criterios sustentados por la Primera y la Segunda Sala de este Tribunal, al resolver respectivamente, las contradicciones de tesis 222/2013(2) y 218/2013.(3)
Una vez analizadas las consideraciones de las ejecutorias correspondientes, se aprobó como punto de contradicción, el relativo a dilucidar si el hecho de que los menores de dieciocho años pero mayores de cierta edad puedan realizar diversos actos con efectos jurídicos, tal como los contratos de trabajo, les permite atender válidamente una diligencia de notificación de cualquier acto jurídico, ya sea un emplazamiento a juicio, un citatorio o algún otro que pudiera afectar a un tercero.
Tal afirmación se fundó en el hecho de que la Primera Sala indicó que las excepciones para celebrar actos jurídicos que prevén las legislaciones que entonces analizó, son de aplicación estricta, es decir, sólo en esos supuestos, mientras que la Segunda Sala sostuvo el criterio contrario, consistente en que la excepción relativa a que un menor de dieciocho años pero mayor de dieciséis pueda celebrar un contrato de trabajo, le otorga capacidad jurídica suficiente para entender la diligencia de notificación respectiva.
Al someterse a consideración del Tribunal Pleno, emití voto a favor respecto de los términos en que se fijó la litis a dilucidar; sin embargo, al proceder al análisis del estudio de fondo, la resolución de la mayoría concluyó que conforme a los artículos 22, 23, 24, 646 y 647 del Código Civil Federal, por regla general, las personas adquieren capacidad de ejercicio con la mayoría de edad, esto es, a los dieciocho años cumplidos, así como que el ordenamiento jurídico mexicano prevé diversas hipótesis o supuestos excepcionales en que un menor de edad, esto es, una persona que no ha cumplido dieciocho años puede realizar actos con efectos jurídicos, tal es el caso de los artículos 22 y 22 Bis de la Ley Federal del Trabajo que permiten que los mayores de quince años presten sus servicios con las limitaciones que establece la ley y, a la vez, prohíben emplear a menores de esa edad. No obstante, se consideró que el sistema jurídico nacional no prevé la posibilidad excepcional de que una diligencia de notificación surta plenos efectos jurídicos cuando es realizada con un menor de edad, a diferencia de lo que sucede con el contrato de trabajo que al efecto celebre. De ahí que, por regla general, la diligencia entendida con un menor de edad no puede surtir plenos efectos jurídicos y, por ende, es ilegal.
Es esta la conclusión que no comparto y, respecto de la cual, desarrollo el siguiente voto particular.
ARGUMENTO DEL VOTO.–No comparto la conclusión sustentada por el Tribunal Pleno, en tanto que como lo expresé desde que el tema fue discutido en la Segunda Sala con motivo de la contradicción de tesis 218/2013, en la que fungí como ponente, me parece que si bien conforme a la legislación civil los menores de edad no pueden realizar actos jurídicos, al no contar con capacidad de ejercicio, debiendo suplirse esa incapacidad para obrar, mediante la patria potestad o la tutela, también lo es que como se reconoce en la resolución de la mayoría, en el marco jurídico mexicano se encuentran reguladas excepciones a esa limitación tratándose de mayores de dieciséis y menores de dieciocho años.
Lo anterior, resulta aplicable de manera general con independencia de las notificaciones en materia fiscal que, en concreto, fueron analizadas por la Segunda Sala en la ejecutoria referida.
En efecto, para determinar si el estado de minoría de edad trasciende a la eficacia de la notificación, debe acudirse a las reglas del derecho federal común.
La minoría de edad incide en la litis, porque se encuentra vinculada con la capacidad jurídica entendida como la aptitud para ser titular de derechos y obligaciones. La capacidad va unida a la personalidad, de tal modo que todas las personas tienen capacidad jurídica pero no todas las personas pueden ejercitar esos derechos de la misma manera. Dentro del concepto de capacidad jurídica se distingue entre la de goce y aquella que se requiere para obrar y es ésta la que determina la eficacia de los actos y, por ende, la que está vinculada a la satisfacción de condiciones necesarias para que aquéllos cobren validez.
La capacidad de obrar puede ser plena, como ocurre en el caso de las personas mayores de edad no incapacitadas legalmente o bien, encontrarse sujeta a ciertas restricciones derivadas de la minoría de edad. En nuestro régimen jurídico, los menores de edad no pueden realizar actos jurídicos, debiendo suplirse esa incapacidad para obrar, mediante la patria potestad o la tutela.
Aunque este tipo de distinciones se da primordialmente en el ámbito del derecho civil, es necesario ver su implicación para el caso de la materia laboral, pues cuando se trate de trabajadores menores de edad debe dilucidarse si por el hecho de prestar una relación subordinada se confiere a éstos la capacidad de obrar en nombre de un tercero y, por ende, entender con eficacia, la diligencia de notificación de citatorio para levantamiento de acta final de visita domiciliaria.
La capacidad o falta de ésta en el caso de menores adultos se relaciona no sólo con su desarrollo físico, sino también intelectual, el cual se conforma por dos características principales, a saber, la voluntad y el discernimiento. En tal medida, es necesario destacar que los artículos 22, 23, 24, 450, fracción I, 646 y 647, todos del Código Civil Federal,(4) establecen que los menores de dieciocho años de edad tienen incapacidad natural y legal, lo cual implica de origen, una restricción a su personalidad jurídica y, por ende, a su posibilidad de obrar.
Así, la regla general es que conforme a las disposiciones del Código Civil Federal la minoría de edad es un motivo de incapacidad. Sin embargo, se observa que en el propio código sustantivo se confiere a los mayores de 16 años, la posibilidad de realizar actos jurídicos que involucran tanto el aspecto volitivo como la capacidad de discernir y de tomar decisiones.(5)
Esta regulación coincide con la que se desarrolla en el ámbito laboral, en el cual existe un régimen jurídico específico para los menores de edad. Del artículo 123, apartado A, fracciones II, III y XI,(6) de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y de los diversos 5o., 22, 23, 29 y 173 a 180, 191, 372 y 988, de la Ley Federal del Trabajo, deriva la regla de que el trabajo de menores de catorce años se encuentra prohibido.(7)
Por otra parte, se observa que los menores de edad que sean mayores de dieciséis años, el Legislador autoriza que presten libremente sus servicios con las limitaciones establecidas en ley.(8)
En efecto, la posibilidad de administrar el patrimonio presume una maduración completa del desarrollo y de los aspectos cognoscitivos. Esta afirmación se corrobora en tanto que la propia Ley Federal del Trabajo les establece la facultad de comparecer a juicio sin necesidad de autorización alguna.(9)
Por tanto, en esta línea debe concluirse válidamente que los mayores de dieciséis años gozan de capacidad plena para actuar en materia laboral, en tanto pueden prestar libremente sus servicios, es decir, sin requerir autorización previa y, por otro lado, porque pueden disponer del producto de su trabajo y comparecer a juicio para la defensa de sus intereses. Esto es, tienen la aptitud para celebrar actos jurídicos y consecuentemente, para obligarse a cuenta de otro y, por ende, pueden atender la diligencia de notificación a nombre de un tercero. De donde podemos afirmar que si tienen capacidad en este ámbito, también lo tienen para recibir notificaciones a nombre de un tercero.
Sin embargo, esta misma conclusión no puede hacerse extensiva a los mayores de catorce años, en tanto que en torno a éstos impera un régimen de restricción que lleva a concluir que carecen de capacidad jurídica conforme al régimen laboral aplicable, del que deriva que no tienen la posibilidad de prestar libremente sus servicios, sino que requieren de la autorización de sus padres o tutores y a falta de ellos, del sindicato a que pertenezcan, de la Junta de Conciliación y Arbitraje, del Inspector de Trabajo o de la autoridad política.(10)
Asimismo, se observa que se encuentran sujetos a una serie de medidas protectoras como una jornada máxima de seis horas,(11) la imposibilidad de prestar trabajo extraordinario,(12) trabajo nocturno industrial o después de las veintidós horas,(13) se prohíbe que presten sus servicios, si no han terminado su educación obligatoria, salvo que lo apruebe la autoridad correspondiente cuando a su juicio haya compatibilidad entre los estudios y el trabajo.(14)
Además, independientemente de la necesidad de contar con la autorización de ley para trabajar, deberán obtener un certificado médico que acredite su aptitud para el trabajo y someterse a los exámenes médicos que periódicamente ordenen las autoridades laborales correspondientes. Sin estos requisitos, ningún patrón podrá utilizar sus servicios.(15) Tampoco pueden trabajar en caso de declaratoria de contingencia sanitaria(16) ni formar parte de la directiva de los sindicatos(17) y para los patrones se establecen una serie de cargas.(18)
Como se advierte, aquellos menores de edad mayores de catorce pero menores de dieciséis años, no se les confiere legalmente la capacidad necesaria para obligarse por cuenta propia ni consecuentemente, a nombre de un tercero y por tal motivo, la diligencia de notificación entendida con ellos no confiere la certeza de que se enterará al interesado.
Es cierto que puede haber casos en los que por las circunstancias especiales en las que se ha desenvuelto un menor mayor de catorce años, pudiera considerarse que aquellos que trabajan han alcanzado un grado de madurez mayor respecto de otros que no lo hacen, pero atendiendo al régimen restrictivo que los norma, no es factible concluir lo contrario.
Tampoco pasa inadvertido que conforme a la Convención sobre los Derechos del Niño, se reconoce la posibilidad de que en las legislaciones locales pueda reconocerse una edad diversa a la de dieciocho años para alcanzar la mayoría de edad;(19) sin embargo, ello no sucede en el caso de nuestro país, además de que conforme a la propia Convención, el trabajo de menores queda sujeto a ciertas normas de protección.(20) Similar situación se advierte de los Convenios de la OIT, en concreto del número 138 que tampoco confiere la mayoría de edad por el simple hecho de prestar un trabajo subordinado.(21)
Por tales motivos, me parece que dentro del marco jurídico explicitado, el análisis de la materia consultada al Tribunal Pleno, debió ser en sentido diverso, esto es, señalando que las diligencias de notificación a nombre de un tercero, son válidas cuando se efectúan con un menor de edad, mayor de dieciséis y menor de dieciocho años de edad.
Como antecedentes de esta contradicción de tesis destacan los siguientes;
En sesión de seis de enero de dos mil quince, se puso a consideración del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el proyecto de resolución de la ontradicción de tesis 438/3013, en el que se proponía la inexistencia de contradicción de criterios.
En sesión de ocho de enero de dos mil quince, el Tribunal Pleno determinó desechar el proyecto correspondiente.
Los Ministros J.R.C.D., M.B.L.R., A.Z.L. de L., J.M.P.R., el Ministro presidente L.M.A.M. y el que suscribe, emitimos voto en contra, esto es, en el sentido de que sí existe la contradicción de tesis denunciada.
En la última sesión del Pleno de 10 de abril de 2018, el M.L. Potisek proponía declarar la inexistencia de la contradicción de criterios; sin embargo, en dicha sesión la mayoría de los Ministros determinó que se debía proponer la postura de la mayoría que votó en esa ocasión en contra de dicha inexistencia, por lo que el M.L. aceptó presentar una nueva propuesta en el sentido de que existe la contradicción denunciada.
Finalmente, en sesión de (sic), el Pleno de este Tribunal abordó el estudio del punto de contradicción de tesis, en los términos a los que me referiré en este voto y los cuales no compartí.
En la contradicción de tesis 222/2013 la Primera Sala (en cuanto al fondo por unanimidad de cuatro votos, estuvo ausente el M.P.R.) sostuvo, esencialmente, que si la capacidad de ejercicio es la aptitud que requieren las personas para ejercitar por sí mismas sus derechos y cumplir sus obligaciones; se adquiere con la mayoría de edad o con la emancipación y, por tanto, para que sea válido el acto de emplazamiento éste debe entenderse con persona mayor de edad, esto es, a partir de los dieciocho años, ya que el derecho presume que el menor no tiene el necesario discernimiento para decidir por propia voluntad la realización de actos jurídicos, esto es, en el caso concreto las implicaciones jurídicas que conlleva el que se atienda con él dicha diligencia, pues aun cuando no sea el destinatario de la misma, la ley establece para la validez de los actos jurídicos que realiza la mayoría de edad.
Lo anterior se afirmó, porque el emplazamiento es un acto procedimental que como notificación persigue dar a conocer al demandado la existencia de una demanda en su contra, y así enterarle de la petición del actor; y la oportunidad de contestarla dentro de un plazo, que procesalmente se entiende el lapso durante el cual se puede realizar la conducta ordenada por la ley o por el J., en cualquiera de los días en él comprendidos, y por este motivo este acto trascedente recibe el nombre de “emplazamiento”.
La Segunda Sala en la contradicción 218/2013 bajo su ponencia (por mayoría de 3 votos, emitieron su voto en contra la Ministra Luna Ramos y el M.V.H. resolvió que si bien las disposiciones del Código Fiscal no señalan la posibilidad de convalidar una notificación realizada con un menor de edad respecto del citatorio previo al levantamiento del acta final, lo cierto es que de la redacción del artículo 137, se advierte que la diligencia de notificación no queda vinculada necesariamente con la calidad del tercero que recibe la notificación, sino en atención a que se encuentre en el domicilio del contribuyente y a que demuestre el vínculo que lo une a éste.
Se consideró que los mayores de dieciséis años gozan de capacidad plena para actuar en materia laboral en tanto pueden prestar libremente sus servicios, es decir, sin requerir autorización previa y, por otro lado, porque pueden disponer del producto de su trabajo y comparecer a juicio para la defensa de sus intereses. Esto es, tienen la aptitud para celebrar actos jurídicos y consecuentemente, para obligarse a cuenta de otro y, por ende, pueden atender la diligencia de notificación a nombre de un tercero.
"I. Los menores de edad. ..."
"Artículo 646. La mayoría de edad comienza a los dieciocho años cumplidos."
"Artículo 647. El mayor de edad dispone libremente de su persona y de sus bienes."
En específico, el artículo 537, fracciones III y IV, prevén que el tutor deberá consultar al pupilo respecto del caudal a administrar si son mayores de 16 años, así como que la administración de los bienes que el pupilo ha adquirido con su trabajo, le corresponde a él y no al tutor.
En relación con dicho numeral, se advierte que en términos del artículo 435 del propio Código Civil Federal, los mayores de 16 años únicamente encuentran restricción para enajenar, gravar o hipotecar bienes raíces.
Entre las que destacan la utilización de menores de dieciocho años para la prestación de servicios fuera de la República,salvo que se trate de técnicos, profesionales, artistas, deportistas y, en general, de trabajadores especializados. En este sentido, se citan los siguientes preceptos:
"Artículo 29. Queda prohibida la utilización de menores de dieciocho años para la prestación de servicios fuera de la República, salvo que se trate de técnicos, profesionales, artistas, deportistas y, en general, de trabajadores especializados."
"V. Trabajos en minas."
"Artículo 691. Los menores trabajadores tienen capacidad para comparecer a juicio sin necesidad de autorización alguna, pero en el caso de no estar asesorados en juicio, la Junta solicitará la intervención de la Procuraduría de la Defensa del Trabajo para tal efecto. Tratándose de menores de 16 años, la Procuraduría de la Defensa del Trabajo les designará un representante."
"Artículo 177. La jornada de trabajo de los menores de dieciséis años no podrá exceder de seis horas diarias y deberán dividirse en períodos máximos de tres horas. Entre los distintos períodos de la jornada, disfrutarán de reposos de una hora por lo menos."
"I.T. para niños menores de catorce años;
"XII. Trabajo nocturno industrial o el trabajo después de las veintidós horas, para menores de dieciséis años."
"IV....
"I. Los trabajadores menores de dieciséis años..."
Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad."
"2. Los Estados Partes adoptarán medidas legislativas, administrativas, sociales y educacionales para garantizar la aplicación del presente artículo. Con ese propósito y teniendo en cuenta las disposiciones pertinentes de otros instrumentos internacionales, los Estados Partes, en particular:
"a) Fijarán una edad o edades mínimas para trabajar
"b) D. la reglamentación apropiada de los horarios y condiciones de trabajo;
"Todo Miembro para el cual esté en vigor el presente Convenio se compromete a seguir una política nacional que asegure la abolición efectiva del trabajo de los niños y eleve progresivamente la edad mínima de admisión al empleo o al trabajo a un nivel que haga posible el más completo desarrollo físico y mental de los menores.
"5. Cada Miembro que haya especificado una edad mínima de catorce años con arreglo a las disposiciones del párrafo precedente deberá declarar en las memorias que presente sobre la aplicación de este Convenio, en virtud del artículo 22 de la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo: (a) que aún subsisten las razones para tal especificación, o
(b) que renuncia al derecho de seguir acogiéndose al párrafo 1 anterior a partir de una fecha determinada."
"1. La legislación nacional podrá permitir el empleo o el trabajo de personas de trece a quince años de edad en trabajos ligeros, a condición de que éstos: (a) no sean susceptibles de perjudicar su salud o desarrollo; y (b) no sean de tal naturaleza que puedan perjudicar su asistencia a la escuela, su participación en programas de orientación o formación profesional aprobados por la autoridad competente o el aprovechamiento de la enseñanza que reciben.

References: resolución 
 resolución 
 artículo 123
 resolución 
 artículo 137
 artículo 537
 artículo 435
 artículo 22