Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2013/as201321454.html
Timestamp: 2019-03-18 20:01:01+00:00

Document:
as201321454
Auto Supremo: 454/2013
Sucre: 30 de agosto 2013 Expediente: CH-42-13-S
Partes: Héctor Nina Villarpando c/ Facundo Cardozo Soliz y Felipa Paricahua
Copa de Cardozo
Proceso: Pago de Honorarios Profesionales
VISTOS: El recurso de Casación interpuesto por Héctor Nina Villarpando de fs. 552 a 561, impugnando el Auto de Vista No. SII-190/2013 de 25 de abril de 2013, pronunciado por la Sala Civil, Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, dentro del proceso de Pago de Honorarios Profesionales seguido por Héctor Nina Villarpando contra Facundo Cardozo Soliz y Felipa Paricahua Copa de Cardozo, los antecedentes del proceso y:
Que, tramitada la causa, el Juez Quinto de Partido en lo Civil – Comercial de Sucre, emitió la Sentencia cursante de fojas 489 a 493, declarando IMPROBADA la demanda de fs. 68, ratificada a fs. 71, y PROBADAS las excepciones perentorias de prescripción bienal extintiva y falta de derecho planteadas por los demandados; PROBADA en parte la reconvención de fs. 77 a 87, únicamente en este punto 1) Porque el documento Transaccional que suscribieron en fecha 29 (¿?) de 2003 es nulo, porque modificó el régimen legal de la prescripción (Art. 1.495 del Cód. Civil), e IMPROBADAS las reconvenciones de nulidad de iguala profesional de 23 de marzo de 1998 y del documento transaccional de 29 (¿?) de 2003 por causa y motivo ilícito; así como el de INRIQUECIMIENTO ILEGÍTIMO; PROBADAS las excepciones perentorias de “ausencia de causa y motivos ilícitos en los contratos de fs. 1ra. y 2”, “ausencia de los requisitos y presupuestos exigidos en el numeral 3) del art. 549 del Código Civil”, “improcedencia de la acción prevista por el art. 961 del Código Civil” e IMPROBADAS las demás excepciones perentorias opuestas de fs. 132 a 135.
Recurrida la Sentencia mediante apelación (parcialmente) por Facundo Cardozo Soliz y Felipa Paricahua Copa de Cardozo por intermedio de sus apoderados de fs. 496 a 499, y Héctor Nina Villarpando de fs. 503 a 508 y vlta., la Sala Civil Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, mediante Auto de Vista No. SII-190/2.013 de 25 de abril de 2013, cursante de fojas 540 a 548 y vlta., CONFIRMA totalmente la SENTENCIA de fs. 489 a 493.
Resolución que dio lugar al recurso de casación, interpuesto por parte de Héctor Nina Villarpando, que se analiza.
a).- Violación y aplicación falsa y errónea del parágrafo I del Art. 508 del Código Civil.
No se habría acordado que el pago del honorario debía ser cancelado a la llegada de un acontecimiento futuro y cierto, lo cual fuera supuestamente el pronunciamiento de la Sentencia del proceso que habría dado lugar a la firma del instrumento, se denotaría ausencia del art. 508 del Código Civil en su redacción, que contrario no fundara la prescripción bienal en la referida norma, el entendimiento fuera la atención respecto de la primera instancia y no que el honorario debe ser cancelado una vez se pronuncie Sentencia, que no estuviera estipulado. Que jamás hubiera estado sujeto a la llegada de un acontecimiento futuro y cierto como falsa y erradamente se sostendría en el fallo, al haberse interpretado el art. 508 del Compilado Civil en un ilegal cómputo se habría aplicado falsa y erróneamente la norma aludida de manera oficiosa y ultra petita.
b).- Violación y aplicación falsa y errónea de los arts. 1493, 1494, numeral 1) del art. 1510 del Código Civil.
Como se reconocería por el A quo la iguala de fs. 1 no habría estipulado fecha alguna en la que debía ser cancelado el honorario de Abogado adeudado, no habría sido desvirtuado por ningún elemento probatorio, que el planteamiento de la excepción perentoria a más de citar normativa que se transcribe, no especificaría a partir de cuando se computa el término de la prescripción bienal extintiva. No se haría mención que el término de la prescripción debe computarse a partir de la fecha en que se pronunció la Sentencia en el proceso ordinario, aspecto que hubiera sido recogido de manera unilateral y de oficio por el A quo, con el añadido del art. 508 del Compilado Civil, lo propio que por el Ad quem.
La no determinación expresa de fecha de pago de los honorarios no podría dar lugar al comienzo de la prescripción establecido por el art. 1.493 del Código Civil, de manera errada el tribunal interpretaría que debiera efectivizarse una vez pronunciada la Sentencia, refiriendo la llegada de una acontecimiento futuro e incierto. No existiría el acuerdo de cancelación de una vez el Juez de la causa pronuncie Sentencia, y ninguna de las cláusulas de la iguala contendría ese entendimiento, que además no habría sido alegado por los demandados, entiende que no puede servir de sustento legal para computar el término de la prescripción bienal a partir del 9 de noviembre de 1998, en la que ciertamente se habría dictado Sentencia en el proceso que diera lugar a la suscripción de la iguala.
Refiere que la inexistencia de fecha, plazo o término dentro del cual se debia cancelar dicho honorario determina la falta de comienzo de la prescripción, conforme al art. 1493 del Código Civil, que en el caso no es posible determinar el comienzo de la prescripción, por lo mismo el cómputo menos la bienal invocada. Por lo que se determinaría la improcedencia e inaplicabilidad del numeral 1) del art. 1510 del Código Civil y esa ausencia de fecha, plazo o término determinaría la imposibilidad de computar el plazo de prescripción dispuesto por el art. 1494 de la norma citada. Que computar en sujeción a las normas referidas fuera ilegal y arbitrario, insiste en señalar que el término de la prescripción no habría comenzado a correr, que no ha expirado el plazo de los dos años, por lo que considera que no podían, es mas, no debía computar la prescripción desde que se pronunció Sentencia. En ese antecedente acusa la violación, aplicación falsa y errónea de los arts. 1493, 1494, 1510 num. 1 del Código Civil.
c).- Violación y aplicación falsa y errónea de la primera parte del art. 1505 del Código Civil.
Reconoce la no suscripción de documento adicional por la atención de los recursos, empero se habría prolongado a aquellos. Bajo sustento alguno se podría pretender pago de honorarios contemplado en iguala de fs. 1 prescribió el 9 de noviembre de 2000, por lo mismo tampoco el de fs. 2., que jamás se estipuló fecha, plazo o término y no habría operado la prescripción bienal acusada.
Que remitiéndose al transaccional de fs. 2 se verifica que los demandados tras reconocer que se les ha estado exigiendo el pago de honorarios, asumirían la obligación de con la venta del manzano “D” del proyecto de loteamiento, en la que tampoco se fijaría fecha, condicionando a la llegada de un acontecimiento futuro e incierto.
Que fuera menester dejar establecido que la norma prevista en el art. 1505 del Código Civil prescribe dos clases de reconocimiento, expreso y tácito que diferenciados en el caso se estaría frente al primero y bastaría que el mismo se lo haga por escrito como fuera el documento de fs. 2. Que concurriría la interrupción de la prescripción en el caso; que la Resolución de grado de fs. 540- a 548 - I el Tribunal habría violado y aplicado falsa y erróneamente la primera parte del art. 1505 del Compilado Civil.
c).- (bis) Violación del parágrafo I del art. 494 y numeral 2) del art. 1502 del Código Civil.
Que en el documento de fs. 2 tampoco se tendría estipulado de manera expresa en que fecha se debía cancelar el honorario del abogado, que se había acordado el pago con la venta del manzano “D” del proyecto de loteamiento y se hallaría a los efectos de un contrato condicional previsto en el parágrafo I del art. 494 del Sustantivo Civil. Tal venta fuera incierta y no se sabría cuando se venderá tal manzano con la cantidad de lotes, dado que la eficacia del documento transaccional de fs. 2 se hallaría sujeta a condición suspensiva, el término de la prescripción estaría suspendida por imperio del art. 1502 del Código Civil. Que para el cobro de los honorarios y comience a correr el término de la prescripción en el caso del acuerdo transaccional, se opere la prescripción bienal, constituiría un imperativo insoslayable que se diera la condición suspensiva, cual fuera la venta del manzano “D”. No se habría operado nunca la condición suspensiva y que no habría la venta del manzano aludido y la prescripción extintiva se hallara suspendido. Por lo anterior al no haberse dado la condición suspensiva consecuentemente suspendida la prescripción al declarar haberse operado la prescripción bienal respecto del documento de fs. 2 el fallo de segunda instancia habría violado el parágrafo I del art. 494 y numeral 1) del art. 1502 del Código Civil.
d).- Violación del parágrafo I del art. 454, arts. 519, 520, 945 y 949 del Código Civil.
Que se habría suscrito el documento transaccional en sujeción a lo previsto por el art. 454 paragrafo I del Código Civil, por lo determinado por el art. 945 del Compilado Civil, se habría disminuido ostensiblemente lo inicialmente pactado, por lo mismo fuera válido y vigente el mismo, teniendo en cuenta los efectos previstos por el art. 949 del Código Civil, las transacciones siempre que sean válidas, tienen entre las partes y sus sucesores los efectos de cosa juzgada. El acuerdo no podría depender de la iguala de fs. 1, y que toda pretensión de prescripción de transacción basada en la prescripción de la iguala carecería de sustento legal, e independientemente de la iguala se hallaría válida y vigente.
En merito a lo anterior el único documento que debe regir para el pago de honorarios fuera el documento cursante a fs. 2, y como el fallo de segunda instancia habría desconocido la libertad contractual, la eficacia de un contrato. La noción de la transacción, los efectos de cosa juzgada de la transacción y la ejecución de buena fe, violando el parágrafo I del art. 454, 519, 520, 945 y 949 del Código Civil.
e).- Violación, aplicación falsa y errónea del art. 1945, del Código Civil, Violación de los arts. 519, 520, 945 y 949 del Código Civil.
Que, remitidos a los documentos de fs. 1 y 2, no habría estipulado fecha, plazo o término para cancelar el honorario del abogado, no habría prevención para que se opere la prescripción bienal. El acuerdo tendría calidad de cosa juzgada conforme al art. 949 del Código Civil, máxime si en el acuerdo transaccional no se hace mención en absoluto de un plazo mayor o menor a los dos años previstos por el numeral 1) del art. 1510 del Código Civil. Que pese a las características especificadas y no haber pactado nunca plazo para que opere la prescripción, en el caso de autos a tiempo de confirmar el fallo apelado, el Tribunal habría violado el art. 1945 del Código Civil, 519, 945 y 949 del mismo cuerpo de leyes.
f).- Violación y aplicación falsa y errónea del art. 340 del Código Civil.
Que al no contemplar fecha, plazo ni término para el pago de honorarios de abogado, a falta de esa previsión, la referida obligación no fuera de plazo vencido, consecuentemente se hallaba en la imposibilidad de exigir el pago, sujeto a condición suspensiva, debía recurrir de mora a sus deudores en sujeción a lo previsto por el art. 340 del Código Civil, que en el caso fuera mediante Auto de fs. 52 y en el plazo otorgado no hubieran cancelado. Que requeridos de mora, en ese momento asumirían la obligación, de no hacerlo correría recién la prescripción bienal extintiva. Fuera una falacia insistir que el pago del honorario se hallaría sujeto a dictación de la Sentencia, que no fuera evidente que el requerimiento de mora se la habría practicado después de que la obligación se hallaba prescrita, en razón a que el plazo correría luego del plazo concedido para el pago de honorarios, que al emitir Auto de Vista, habría el Tribunal violado, y aplicado falsa y erróneamente el art. 340 del Código Civil.
g).- Violación y aplicación falsa y errónea del parágrafo I del Art. 46, parágrafo I del Art. 48, art. 123 y parágrafo II del Art. 410 de la Constitución Política del Estado.
Que, como profesional estuviera inmerso al derecho al trabajo con derecho a una remuneración justa y satisfactoria conforme reconocería el parágrafo I del art. 46 de la Constitución Política del Estado, que habría prestado atención profesional a los demandados, quienes de manera desleal pretenderían eludir el pago del honorario, con prescripción bienal. Que la remuneración por la labor desplegada es imprescriptible y como dispondría el parágrafo IV del art. 48 de la carta magna la imprescriptibilidad de manera preferente al num. 1) del art. 1520 del Código Civil por la primacía, en consideración a que el norma constitucional de manera expresa y puntual dispondría la imprescriptibilidad de los salarios y sueldos devengados y los derechos laborales no pagados, aspecto que no requeriría ley especial para ser aplicada como erradamente supondría ese Tribunal; habría el Tribunal violado y aplicado falsa y erróneamente el parágrafo I del art. 46 parágrafo IV del art. 48 y art. 123 de la Constitución Política del estado, así sea del art. II 410 del mismo.
Concluye con el petitorio que en base al art. 274 y num. 4 del art. 271 del Código de Procedimiento Civil CASAR el Auto de Vista y declarando probadas la demanda y las excepciones perentorias opuestas de su parte, e improbadas la mutua petición y las excepciones perentorias opuestas por contrario.
A efectos de resolver el recurso venido en casación, habrá que concretar que la pretensión del recurrente es hacer ver que en el caso en cuestión no se habría producido la prescripción de su derecho al cobro de honorarios a partir de la interpretación de los documentos de fs. 1 y 2 de obrados, en ese antecedente, sin embargo de que en sus diferentes acápites no existe precisión sobre lo que pudieran representar las infracciones de las normas citadas en su texto, empleando de manera genérica los términos, violación, aplicación falsa y errónea, que por ese hecho debiera declararse su improcedencia, en sujeción al nuevo orden constitucional que rige la administración de justicia a partir del art. 180 de la Constitución Política del Estado, ingresamos a considerar los argumentos en el orden expuesto.
1.-La presunta violación y aplicación falsa y errónea del Parágrafo I del Art. 508 del Código Civil, en relación al documento que cursa a fs. 1, señalar que sin embargo del análisis realizado por los de instancia se enmarcan a la realidad de los hechos, en razón a que ciertamente era posible computar el transcurso de la prescripción desde la dictación de la Sentencia, considerando que la iguala profesional se convino por la atención de la primera instancia, “hasta que se pronuncie Sentencia”, careciendo de relevancia si se continuó con la atención del mismo en etapa de recursos, pues de ellos no se hizo reclamo alguno, infiriéndose que estaban reatados a otro tipo de convenio por los servicios profesionales y estos fueron satisfechos por los demandados; para el análisis que realiza este Tribunal Supremo carece de relevancia ese aspecto, en consideración a que con la celebración del segundo documento cursante a fs. 2, los demandados renunciaron a cualesquier prescripción que pudiera haberse operado, de manera que al estar este punto abocado a razonar exclusivamente al documento de fs. 1, este Tribunal no hará mayor énfasis en su consideración.
2.-A la presunta violación y aplicación falsa y errónea de los arts. 1493 referida al comienzo de la prescripción, 1494 cómputo de la prescripción y art. 1510 num. 1) otras prescripciones bienales todos del Código Civil, en el pretendido argumento que no habría fecha alguna en la que debía ser cancelado el honorario profesional del abogado, al no haberse especificado el punto de partida para el cómputo de la prescripción bienal, habrá que remarcar que sí era posible determinar el comienzo del cómputo de la prescripción desde la dictación de la Sentencia como se analizó en Sentencia y Auto de Vista, sin embargo ante la existencia de un documento transaccional que cursa a fs. 2, es de aplicación lo determinado por el art. 1496 del Código Civil, es decir, la renuncia de la prescripción por parte de los demandados; no perdiendo de vista que el contenido del documento en cuestión no cambia su esencia de estar referido a una obligación de pago de honorarios profesionales, por lo mismo sujeto en cuanto al régimen de prescripción a lo que determina el art. 1510 -1) de la norma Sustantiva Civil.
Entonces corresponderá dilucidar cual el punto de partida para realizar el cómputo y el transcurso de los tiempos para establecer si se hubo operado la prescripción o no alegada por los demandados, en ese sentido primero verificamos de la lectura del documento de fs. 2 que se está frente a una obligación sin plazo de cumplimiento especificado en el acuerdo transaccional, tratándose de una obligación pura y simple pero relacionada al pago de honorarios de abogado por la prestación de servicios profesionales como se aclaró, y no como pretende el recurrente se entienda condicionado al cumplimiento futuro e incierto de un acontecimiento.
El recurrente sugiere la vulneración del art. 1493 del Código Civil, reclamando que no podía computarse la prescripción desde la dictación de la Sentencia en sujeción a lo mencionado en el documento de fs. 1 que hace referencia que los honorarios comprenderían hasta ese actuado, empero está aclarado que era posible realizar ese cómputo como se señaló supra, sin embargo al haberse suscrito el documento transaccional de fs. 2 la consideración de su argumento no es sustancial, y alegar la vulneración de la norma en cuestión sometiendo el análisis a la prueba que cursa a fs. 1, que según su entendimiento es la llegada de un acontecimiento futuro e incierto como punto de partida para establecer que la prescripción es la adecuada, si esto fuera así, existe un contrasentido cuando posteriormente en el mismo recurso pretende que ese acontecimiento futuro sea la venta de los lotes ubicados en el Manzano “D”, y ante la propia afirmación del demandante en sentido que no se habría vendido aun esos lotes, no tendría mayor relevancia el haber demandado mora y posteriormente exigir el cumplimiento de la referida obligación.
Del entendimiento de la lectura del art. 1510 - 1) del Código Civil, la prescripción del derecho por los servicios profesionales prescribe en dos años, esto tiene relación con lo referido en el art. 1512 – II de la misma norma Sustantiva Civil, que refiere “Para las retribuciones y gastos debidos a los abogados o apoderados, el término corre desde que concluye el proceso,…”, en el caso en cuestión, según lo convenido en el documento de fs. 1, esa prestación de servicios de abogado comprendía por la primera instancia, hasta la dictación de la Sentencia, a su pronunciamiento se hacía exigible el pago de los honorarios, empero en el plazo de los dos años posteriores no existió ni el pago por los demandados, ni la exigencia del mismo por el ahora demandante, operándose la prescripción, pasado ese tiempo, como ya se dijo anteriormente se suscribió el documento de fs. 2, en el que se renunció a ese transcurso de tiempo por los demandados, teniendo como válida esa literal (fs. 2) a efectos del cómputo de la prescripción, verificando la fecha de suscripción del referido documento como “veintinueve días del año dos mil tres” –A efectos de computo por la carencia de mención del mes este Tribunal considera se trata del mes de enero del referido año- entendiendo que regularmente un año cuenta con 365 días, salvo el bisiesto. Entonces si se firmó al transcurrir 29 días del año 2003, deduciremos se trata del mes de enero. Establecido aquello, será ésa fecha el punto de partida para realizar el cómputo del transcurso del tiempo para la prescripción conforme prevé el art. 1510 - 1) del Código Civil, concordante con lo previsto en el art. 311 del mismo Cód igo que señala que cuando no hay tiempo convenido, el acreedor puede exigir inmediatamente el cumplimiento; entendiéndose que desde entonces a la misma fecha del año 2005 el demandante estaba perfectamente facultado a realizar el cobro de sus honorarios, y según el entendimiento del documento en cuestión con la venta del manzano “D”, de manera que las normas legales mencionadas como violadas y aplicadas de manera falsa y errónea no son evidentes, mas aun cuando no se diferenció cómo se hubieran concretado esas vulneraciones, arribando a la conclusión de que fueron aplicadas en el marco de lo que permite la ley, aunque tomando como partida la dictación de Sentencia cuando lo correcto es que el cómputo de la prescripción debió hacérselo desde la fecha de celebración del documento transaccional, es decir, a partir de los “veintinueve días del año dos mil tres”; incluso, aun de realizar el cómputo desde el último día del año 2003, el plazo de los dos años habría fenecido el último día del año 2005, estando operada la prescripción a la fecha en que se activó la mora por memorial de 4 de noviembre de 2008 subsanado por memorial de 12 de noviembre del mismo año (fs. 49 y 51) con la que fueron citadas los demandados a 17 de noviembre de 2008.
3).- En cuanto a la denuncia de violación, aplicación falsa y errónea de la primera parte del art. 1505 del Código Civil, aclarar que en el caso de autos existe la evidencia de suscripción de un documento transaccional del que se entiende la renuncia a la prescripción, si esto es así, no tiene relevancia el considerar con mayor profundidad el tema en cuestión referida a una presunta interrupción del transcurso del tiempo desde la dictación de la Sentencia de primera instancia, cuando aquello –prescripción- ya se había producido, resaltando como ya se dijo, que el análisis debe versar desde la fecha de suscripción del documento de fs. 2, concluyendo que desde esa fecha no existió interrupción hasta el momento de la demanda de mora, y presentado éste ya había operado la prescripción, descartándose la denuncia genérica del presunto quebrantamiento del art. 1505 del Código Civil.
4).- Cuando señala a los arts. 494 – I y 1502 – 2) del Código Civil como violados, en el entendido que en el documento transaccional existe la referencia que el pago se lo haría con la venta del manzano “D” del proyecto de loteamiento, no se está frente a lo que entiende fuera el recurrente un contrato condicional, no depende su validez de un acontecimiento futuro e incierto, pues este razonamiento fuera correcto cuando el pago de los honorarios se condicionara “si se venden los lotes del manzano D”, o la referencia del “cuando se vendan los lotes del manzano D”, caso en el cual sí cabe la posibilidad de alegar la existencia de un acontecimiento futuro e incierto, y el contrato estuviera sujeto a una condición suspensiva, aspecto que no ocurre en el caso en cuestión, pues del entendimiento del contrato se establece el imperativo de señalar que el honorario adeudado será cubierto con la venta del manzano “D”, con lo que se descarta que el contrato en cuestión estuviera sujeto a condición suspensiva como pretende el recurrente; a fines aclaratorios recurrimos al criterio de Francesco Messineo que refiriendo a la condición dice: “Se llama condición (conditio, significa etimológicamente con-demostración) a un acontecimiento (evento, hecho) futuro e incierto; es decir, un acontecimiento que todavía no se ha verificado y se ignora si se verificará alguna vez; a su verificación, es decir, a que sobrevenga, subordinan las partes la eficacia del contrato (condición suspensiva).”
Coviello citado por Gonzalo Meza Mauricio en su Obra “El Negocio Jurídico” dice “Es la cláusula por la cual el autor o autores del negocio jurídico hacen depender su eficacia o resolución de un acontecimiento futuro e incierto, por lo cual se llama condición al mismo suceso futuro e incierto del que se hace depender la eficacia o la resolución del negocio”. Entonces de aquella comprensión establecemos que la condición como modalidad del acto jurídico, es un evento futuro e incierto, establecido por la voluntad del declarante o las partes, concluyendo que su verificación hace depender la eficacia o ineficacia de un acto jurídico. De lo anterior se colige que no se vulneró la norma señalada.
Lo propio ocurre con el art. 1502 – 2) del Código Civil, existiendo confusión en el entendimiento del recurrente que pretende en este acápite que la eficacia del documento estuviera sujeta a condición suspensiva, y que por lo mismo no habría la posibilidad de que la prescripción opere. Del análisis realizado supra estaremos de acuerdo en reiterar que el documento de fs. 2 no refiere aquella posibilidad, es decir, que el contrato cuestionado no esta sujeto a condición suspensiva y hacía exigible la obligación desde el momento mismo de la suscripción del documento transaccional.
Si el entendimiento fuera el expuesto por el recurrente y que el documento transaccional estuviera sujeto a condición suspensiva, y a ese fin su alegación es que los lotes del manzano “D” no se vendieron, no tiene mayor sentido el que se haya demandado mora y el cobro de honorarios, pues como dice el Profesor Ramela citado por Gonzalo Castellanos Trigo en su obra “Teoría General de los Contratos Conforme al Código Civil Boliviano” “…mientras la condición suspensiva no se ha cumplido, la obligación en rigor de verdad, no ha tenido nacimiento jurídico…”, existe confusión en interpretar lo que refiere el documento y el requisito esencial para la consideración del mismo para establecer que esta sujeto a condición suspensiva, bajo el análisis anterior entenderemos que no existe tal condición suspensiva, no se esta sujetando a algo futuro e incierto realizable o no, pues de lo contrario si el criterio del recurrente fuera la correcta y según su entendimiento el pago de sus honorarios estuviera condicionado a la venta de los lotes del manzano “D”, ante la no efectivización de esa venta hasta la fecha y no se sabría si se hará esa venta, no adquiriría efectividad el documento, y tampoco podía demandar la mora y menos el pago de honorarios.
5).- Cuando alega violación del art. 454-I del Código Civil, así como los arts. 519, 520, 945 y 949 también de la norma Sustantiva Civil, pretende el haber sujetado su actuar a la libertad contractual de determinar libremente el contenido de los contratos, y esto puede ser así, si consideramos que se realizó una transacción y se lo sujetó a lo previsto por el art. 945 y 949 del Código Civil, empero no hay que perder de vista que en el caso, seguirán como obligación de pago de honorarios profesionales, el problema radicó en establecer el tiempo de su ejecución y si ese documento transaccional tenía vigencia a tiempo de iniciar la demanda. Conforme hemos referido de principio, el documento cursante de fs. 2 es el que este Tribunal toma como parámetro para analizar si era posible efectuar el cobro en cualquier tiempo o si este hubo prescrito, y conforme lo razonado, a la fecha de inicio del proceso de mora la deuda por honorarios profesionales ya estaba prescrito.
6).- De manera reiterada se pretende violación, aplicación falsa y errónea de los arts. 519, 520, 945 y 949 del Código Civil, (con el añadido del art. 1945 que no existe en la norma Sustantiva Civil), para este reclamo este Tribunal ha señalado que el análisis para dilucidar el tema en cuestión debe partir desde la suscripción del documento de fs. 2, en ese sentido la discusión de las vulneraciones denunciadas pasan a segundo plano de análisis, al estar ya explicados.
7).-En cuanto a la pretensión de violación y aplicación falsa y errónea del art. 340 del Código Civil, su argumento ingresa en contradicción, pues de haber dicho que no estaba estipulado fecha en el documento transaccional o que el documento estaba sujeto a un acontecimiento futuro e incierto, que no se había producido, no se explica el fundamento para demandar la mora y posteriormente el cobro de honorarios. Bajo el análisis realizado anteriormente se estableció que la demanda de mora estaba presentado cuando la prescripción estaba ya operada.
Es evidente que los de instancia señalaron que el punto de partida para el cómputo de la prescripción era la dictación de la Sentencia, empero se ha establecido que hubo una renuncia expresa a cualesquier transcurso del tiempo por parte de los demandados, no obstante ello la demanda de mora se lo presentó evidentemente luego de haberse producido la prescripción, la pretensión de que al no contener fecha de pago el documento de transacción se habilitaría recién con la mora, no tiene sustento conforme a los fundamentos expuestos supra, de manera que la pretensión sin certeza de hacer ver que se violó, aplicó de manera falsa, o en cambio se lo hizo en forma errónea, no puede ser acogido de manera favorable para su recurso.
8).- Con relación a que fuera de aplicación de la normativa prevista en la Constitución Política del Estado, señalar que estamos frente a la pretendida ejecución de una obligación emergente de un contrato, es decir, de un aspecto enteramente civil sujeta a reglas específicas, que el propio demandante se ha encargado de proponer de manera pertinente, si esto es así estaremos de acuerdo que la procurada aplicación o vulneración de normativa constitucional no tiene vinculación alguna, debiendo dejarse de lado en consideración que no pueden ingresar a ser calificado como salario, sueldo devengado o derechos laborales no pagados, que tienen otra significancia, resultando por lo mismo impertinente su mención en recurso como vulnerados.
Hecho ese análisis, corresponde señalar que los de instancia han adecuado el razonamiento de sus fallos a la normativa legal vigente, aunque a efectos de los mismos deben considerarse como fundamentos complementarios los expuestos en el presente fallo.
Consecuentemente a lo anterior, corresponderá emitir fallo en sujeción a lo previsto por los arts. 271- 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo contenido en el memorial de fs. 552 a 561, presentado por Héctor Nina Villarpando contra el Auto de Vista No. SII-190/2013 de 25 de abril de 2013 de fs. 540 a 548 y vlta. de obrados. Con costas.

References: Resolución 
e contrario
 Resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 42