Source: https://html.rincondelvago.com/seguridad-e-higiene-industrial.html?url=seguridad-e-higiene-industrial
Timestamp: 2019-01-23 06:59:47+00:00

Document:
1.-	DEFINICIONES
Seguridad se define como: Confianza, situación de lo que está a cubierto de un riesgo. Aplícase a los dispositivos destinados a evitar accidentes. La Seguridad Social se define como el conjunto de leyes y de los organismos que las aplican, que tienen por objeto proteger a la sociedad contra determinados riesgos (accidentes, enfermedad, paro, vejez, etc.).
Es el conjunto de conocimientos técnicos y su aplicación para la reducción, control y eliminación de accidentes en el trabajo, por medio de sus causas, encargándose de implementar las reglas tendientes a evitar este tipo de accidentes.
Según el Artículo 474 de la Ley Federal del Trabajo, Accidente de Trabajo es toda lesión orgánica o perturbación funcional, inmediata o posterior, o la muerte, producida repentinamente en ejercicio, o con motivo de trabajo, cualesquiera que sean el lugar y el tiempo en que se preste. Quedan incluidos en la definición anterior los accidentes que se produzcan al trasladarse el trabajador directamente de su domicilio al lugar del trabajo y de éste a aquél.
Más ampliamente, el Accidente de Trabajo puede definirse como toda lesión médico-quirúrgica o perturbación psíquica o funcional, permanente o transitoria, inmediata o posterior, o la muerte, producida por la acción repentina de una causa exterior que puede ser medida, sobrevenida durante el trabajo, en el ejercicio de éste, o como consecuencia del mismo; y toda lesión interna determinada por un violento esfuerzo, producida en las mismas circunstancias.
b)	HIGIENE
Higiene se define como: Parte de la medicina que estudia la manera de conservar la salud, mediante la adecuada adaptación del hombre al medio en que vive, y contrarrestando las influencias nocivas que puedan existir en este medio.
Es el conjunto de conocimientos y técnicas dedicadas a reconocer, evaluar y controlar aquellos factores del ambiente, psicológicos o tensionales, que provienen del trabajo y que pueden causar enfermedades o deteriorar la salud.
Según el Artículo 475 de la Ley Federal del Trabajo, Enfermedad de Trabajo es todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen o motivo en el trabajo o en el medio en que el trabajador se vea obligado a prestar sus servicios. El Artículo 513 de la Ley Federal del Trabajo contiene una tabla relativa a Enfermedades de Trabajo, en la cual se detallan 161 enfermedades y las personas que pueden llegar a padecerlas debido las condiciones propias de su trabajo.
La Enfermedad Profesional se define como un estado patológico que sobreviene por una causa repetida durante largo tiempo, como obligada consecuencia de la clase de trabajo que desempeña la persona, o del medio en que tiene que trabajar y que produce en el organismo una lesión o perturbación funcional, permanente o transitoria, pudiendo ser originada por agentes químicos, físicos, biológicos, de energía o psicológicos.
c)	RIESGOS DE TRABAJO
Los riesgos de trabajo son los accidentes y enfermedades a que están expuestos los trabajadores en ejercicio o con motivo del trabajo. Cuando los riesgos de trabajo se presentan, pueden ocurrir:
Incapacidad temporal, es la pérdida de facultades o aptitudes que imposibilita parcial o totalmente a una persona para desempeñar su trabajo por algún tiempo. (Art. 478 de la Ley Federal del Trabajo). La persona no puede trabajar durante un período limitado, que al terminar, deja al lesionado tan apto como antes del accidente para efectuar su trabajo. Por ejemplo: la fractura de una mano.
Incapacidad permanente parcial, es la disminución de las facultades o aptitudes de una persona para trabajar. (Art. 479 de la Ley Federal del Trabajo). Imposibilidad parcial del cuerpo de un sujeto para efectuar un trabajo, que permanece prácticamente durante toda la vida del lesionado. Por ejemplo: la mutilación de un dedo.
Incapacidad permanente total, es la pérdida de facultades o aptitudes de una persona que la imposibilita para desempeñar cualquier trabajo por el resto de su vida. (Art. 480 de la Ley Federal del Trabajo). Es la incapacidad plena de un lesionado que permanece durante toda su vida. Pro ejemplo: pérdida de ambos ojos, pérdida de extremidades superiores o inferiores.
Muerte. Es el grado extremo de los accidentes.
d)	SEGURIDAD E HIGIENE EN EL TRABAJO
El Reglamento Federal de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente de Trabajo hace la siguiente definición: Seguridad e higiene en el trabajo.- Son los procedimientos, técnicas y elementos que se aplican en los centros de trabajo, para el reconocimiento, evaluación y control de los agentes nocivos que intervienen en los procesos de actividades de trabajo, con el objeto de establecer medidas y acciones para la prevención de accidentes o enfermedades de trabajo, a fin de conservar la vida, salud e integridad física de los trabajadores, así como evitar cualquier posible deterioro al propio centro de trabajo.
2.-	IMPORTANCIA PARA EL TRABAJADOR, LAS ORGANIZACIONES Y EL PAIS
La salud es un recurso con que cuentan los miembros de la organización, y esta no debe entenderse simplemente como la ausencia de enfermedad, sino además como un estado completo de bienestar físico, mental y social que permita el desarrollo cabal de la personalidad.
Es fundamental reconocer que la salud constituye un derecho de toda persona y de ninguna manera una concesión, tal como se menciona en el Artículo 3º de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”, es entonces una obligación del administrador preocuparse por la salud integral de los miembros de la organización así como por la protección contra accidentes.
Las condiciones higiénicas deficientes, así como las enfermedades profesionales, tienen un impacto psicológico sobre el trabajador: desarrollan en las personas amenazadas el temor constante de verse lesionadas gravemente y esto produce un ambiente de inseguridad personal que afectará su trabajo y su personalidad. En casos normales, la inseguridad personal, el temor de morir, la incapacidad de trabajar y ganarse la vida, desarrollan en las personas cambios de personalidad que pueden variar desde leves neurosis, a casos agudos de psicosis y trastornos mentales, además de la enfermedad orgánica que propiamente se ha desarrollado. En los casos más graves, a un trastorno completo de la personalidad y capacidad de trabajo, les siguen vicios, la muerte o el suicidio. Cuando el accidente acarrea incapacidad permanente, existen cambios de personalidad ocasionados por la necesidad de cambiar de trabajo o la imposibilidad de trabajar, por la reducción de ingresos, o por el sentimiento de no ser capaz de valerse por sí mismo; todos estos factores contribuyen a minar la salud mental del accidentado y, en los casos graves, puede desembocar en vicios (alcoholismo, drogadicción, etc.) o en el suicido. Y en cualquier caso, es indudable que la salud mental de la familia también se ve menguada.
Además del impacto psicológico, existe un impacto social: Hay que advertir que las enfermedades producen frecuentemente ausencias en el trabajo, lo cual va a implicar una disminución en la producción. Una población enferma carece de energía para el trabajo, por lo que ve mermados sus ingresos y su productividad; esto acarrea un estancamiento económico, sin que existan, por lo tanto, posibilidades de mejorar su salud, estableciéndose un círculo vicioso del cual es muy difícil salir. Aún cuando no se cuenta con estadísticas que permitan calcular el número de días-hombre perdidos y el valor de la producción perdida en el país por este concepto, es muy claro que este problema existe. Asimismo, debido a los accidentes laborales, aumenta el número de inválidos e incapacitados a los que hay que mantener y cuidar.
Entonces, los accidentes y las enfermedades profesionales también tienen repercusiones de tipo económico:
Pérdidas para la familia del trabajador por una baja de sus ingresos económicos y aumento de gastos al tener un enfermo en casa.
Pérdidas económicas para las empresas debidas principalmente al ausentismo (costo de lo que no se produce) y falta de energía o apatía (que conduce a una baja producción); el ausentismo y el descenso de la habilidad del personal conllevan a la selección de nuevo personal con nuevos gastos de adiestramiento.
Pérdida para las organizaciones en cuanto a producción, calidad, tiempo, prestigio, etc., que puede llevar a la pérdida de mercados extranjeros y nacionales por la disminución de la calidad y el aumento en el costo de los productos.
Pérdidas para el Seguro Social y otros organismos similares por el aumento de gastos médicos, auxiliares, medicamentos, etc.
Resumiendo lo anterior, las enfermedades y accidentes repercuten en forma negativa en el desarrollo integral (económico, social, cultural, etc.) del país en las siguientes formas:
Producción, ya que se pierde fuerza de trabajo y potencial de mercados extranjeros.
Mortalidad, que resta personas a la población económicamente activa y puede significar la pérdida de muchos talentos de todo tipo.
Gastos, que impiden destinar sumas a otros fines, como podrían ser higiénicos, educativos, sociales, etc.
Tal es su importancia, que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del Gobierno Federal emitió el Reglamento Federal de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente de Trabajo, cuyo Artículo 1º relativo a Disposiciones Generales, indica: El presente Reglamento es de observancia general en todo el territorio nacional, sus disposiciones son de orden público e interés social, y tiene por objeto establecer las medidas necesarias de prevención de los accidentes y enfermedades de trabajo, tendientes a lograr que la prestación del trabajo se desarrolle en condiciones de seguridad, higiene y medio ambiente adecuados para los trabajadores, conforme a los dispuesto en la Ley Federal de Trabajo y los Tratados Internacionales celebrados y ratificados por los Estados Unidos Mexicanos en dichas materia.
El Reglamento Federal de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente de Trabajo abarca los siguientes Títulos:
Título Primero.-	Disposiciones generales y obligaciones de los patrones y los trabajadores.
Título Segundo.-	Condiciones de seguridad.
Título Tercero.-	Condiciones de higiene.
Título Cuarto.-	Organización de la seguridad e higiene en el trabajo.
Título Quinto.-	De la protección del trabajo de menores y de las mujeres en período de gestación y de lactancia.
Título Sexto.-	De la vigilancia, inspección y sanciones administrativas.
3.-	SEGURIDAD E HIGIENE: FUNCIONES DE LA ADMINISTRACION DE PERSONAL Y OTROS ESPECIALISTAS
La organización de la seguridad y de las higiene en el trabajo corresponde tanto a las autoridades, como a los patrones y trabajadores. La Administración de Recursos Humanos es el proceso administrativo aplicado al acrecentamiento y conservación del esfuerzo, las experiencias, la salud, los conocimientos, las habilidades, etc., de los miembros de la organización, en beneficio del individuo, de la propia organización y del país en general.
Existen diversos organismos dedicados a la seguridad e higiene industrial:
Comisiones mixtas de higiene y seguridad.
Asociación Mexicana de Higiene y Seguridad.
Oficina Internacional del Trabajo (Ginebra, Suiza)
Asociación Interamericana de Seguridad Social (México, D.F.)
Organización de Salud Pública, dependiente de la ONU y de la UNESCO.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social promoverá programas tendientes a orientar a los patrones y trabajadores respecto de la importancia que tiene la adopción de medidas preventivas para evitar riesgos de trabajo. Las organizaciones obreras y empresariales coadyuvarán con el desarrollo de los programas. Para llevar a cabo lo anterior, se han desarrollado diversas comisiones de seguridad e higiene en el trabajo:
Comisiones Consultivas Estatales y del Distrito Federal.
La Comisión Consultiva Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo estará integrada por dos representantes de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, dos de la Secretaría de Salud y dos del Instituto Mexicano del Seguro Social, así como por seis representantes de las organizaciones nacionales de trabajadores y seis de las organizaciones nacionales de patrones, los cuales serán designados a partir de una Convocatoria formulada por la Secretaría del Trabajo. Por cada miembro propietario se designará un suplente.
La Comisión celebrará por lo menos dos sesiones plenarias anualmente y podrá invitar a participar a sus sesiones a representantes de los sectores público, social o privado, cuando se traten temas de su competencia, especialidad o interés; asimismo, podrá constituir subcomisiones y grupos de trabajo en función de los temas que son materia de estudio.
La Comisión Consultiva Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, tendrá las siguientes funciones:
Proponer los anteproyectos de Normas que juzgue convenientes, así como la modificación o cancelación de las que estén en vigor.
Practicar estudios en materia de seguridad, higiene y medio ambiente de trabajo y someterlos a consideración de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Proponer a la Secretaría, reformas y adiciones reglamentarias en la materia.
Coordinar, evaluar y presentar a la Secretaría, las propuestas de anteproyectos de Normas formuladas por las Comisiones Consultivas Estatales y del Distrito Federal de Seguridad e Higiene en el Trabajo.
Estudiar y proponer medidas preventivas de riesgos de trabajo y contribuir a su difusión.
Elaborar su programa anual de actividades.
Expedir su reglamento interior, que establecerá su organización y funcionamiento.
Las Comisiones Consultivas Estatales y del Distrito Federal, serán presididas por los Gobernadores de las Entidades Federativas y por el titular del Gobierno del Distrito Federal. En su integración participarán también un representante de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, de la Secretaría de Salud y del Instituto Mexicano del Seguro Social, así como dos representantes designados por cada uno de los sectores obrero y patronal. Por cada miembro se designará un suplente.
Estas Comisiones tienen las siguientes atribuciones:
Presentar a la Comisión Consultiva Nacional, propuestas de anteproyectos de Normas, así como de modificación o cancelación de las que estén en vigor.
Promover estudios en materia de seguridad, higiene y medio ambiente de trabajo, y someterlos a consideración de la Comisión Consultiva Nacional.
Proponer a la Comisión Consultiva Nacional, las reformas adicionales reglamentarias en la materia, para que dicha comisión, en su caso, la presente a su vez a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Elaborar su reglamento interior, que establecerá su organización y funcionamiento.
Dentro de las empresas, uno de los medios para prevenir los riesgos profesionales es la creación de las Comisiones Mixtas de Higiene y Seguridad, cuya finalidad principal estriba en conocer las causas de los peligros y las condiciones insalubres dentro de los centros de trabajo y tratar de prevenirlos hasta el máximo. La creación de estas comisiones tiene su base en el Artículo 509 de la Ley Federal del Trabajo, que dice: En cada empresa o establecimiento se organizarán las comisiones de seguridad e higiene que se juzgue necesarias, compuestas por igual número de representantes de los trabajadores y del patrón, para investigar las causas de los accidentes y enfermedades, proponer medidas para prevenirlos y vigilar que se cumplan.
Estas Comisiones deben estar integradas por igual número de representantes del patrón y de los trabajadores, cantidad que será variable dependiendo de los diversos procesos y actividades especializadas que integren la organización. Precisa que haya representantes de todas las actividades a fin de que puedan opinar, con conocimiento de causa, sobre los posibles riesgos que pueden presentarse, las condiciones insalubres y las que puedan causar enfermedades.
Requisitos para formar parte de las Comisiones de Higiene y Seguridad:
Ser trabajador de la organización y estar vinculado al proceso del trabajo; este requisito es válido ya sea representante de los trabajadores o del patrón.
Poseer la instrucción y experiencia necesarias para el buen desempeño del cargo.
Gozar de estimación general de los trabajadores.
No ser afecto a bebidas alcohólicas, drogas, enervantes o juegos de azar.
De preferencia, ser jefe de familia.
Obligaciones principales de las Comisiones Mixtas de Higiene y Seguridad:
Investigar las causas de los accidentes y enfermedades profesionales.
Vigilar que se cumplan las disposiciones de higiene y seguridad establecidas en los reglamentos en vigor y que tienden a conservar la salud de los trabajadores.
Poner en conocimiento del patrón y de las autoridades respectivas, las violaciones de los trabajadores a las disposiciones dictadas.
Proponer al patrón medidas para prevenir al máximo los riesgos que se presentan dentro del establecimiento.
Dar instrucciones sobre medidas preventivas a los trabajadores para orientarlos sobre el peligro en el trabajo que desempeñan.
Las Comisiones Mixtas de Higiene y Seguridad Industrial deberán reunirse por lo menos una vez al mes para discutir las causas de los riesgos acaecidos durante ese tiempo y los planes para evitarlos en el futuro; para ello, discutirán los medios de protección individual y colectiva que deban establecerse en el centro de trabajo, de acuerdo con las circunstancias que rodearon el riesgo, analizando los distintos factores de concurrencia. De estas reuniones se levantarán actas donde figuren los riesgos presentados, de las cuales se enviará copia a las autoridades del trabajo para que conste su actuación, y éstas procederán a complementar las investigaciones de las Comisiones y a rectificar o ratificar los dispositivos propuestos. Es importante mencionar que todos los miembros de la Comisión trabajarán dentro del organismo en forma gratuita, durante las horas hábiles de la jornada de trabajo que desempeñan.
4.-	CAUSAS O FACTORES DE ENFERMEDADES PROFESIONALES
La capacidad y la voluntad para trabajar dependen íntegramente de la salud, es decir, del grado de adaptación del individuo consigo mismo y con su ambiente; por lo tanto, la adaptación del ser humano a los elementos que componen su actividad laboral constituye un requisito indispensable para conservar y mejorar su salud. Si esta adaptación es difícil o imposible, por este solo hecho, su salud será precaria o desembocará en la enfermedad y la incapacidad.
Existen diversos factores del medio exterior que ejercen acción sobre el funcionamiento normal del organismo, los cuales pueden causar una enfermedad:
a)	Químicos.
La industria moderna requiere materias primas, todas de naturaleza química, que en su manejo o transformación son capaces por sí mismas o mediante sus derivados, de desprender partículas sólidas, líquidas o gaseosas, que absorbe el trabajador produciendo el cuadro nosológico de la enfermedad profesional de que se trate. La absorción de estas sustancias puede efectuarse por la piel, el aparato respiratorio y el digestivo. Por ejemplo: saturnismo, provocado por plomo; dermatosis, provocada por sales tánicas, cementos, talco, cal, petróleo o sus derivados; cromismo, provocado por el cromo y sus derivados, anilinas, fotografía, cromados metálicos y curtido de pieles.
Se reconocen todos aquellos en los que el ambiente normal cambia, rompiéndose el equilibrio entre el organismo y su medio. Se citan defectos de iluminación, calor o frío extremos, ruido y humedad excesivos, manejo de corriente eléctrica, exceso o defecto de presión atmosférica, presencia de polvos en la atmósfera, radioactividad, etc. Estas situaciones anómalas traen como consecuencia repercusiones en la salud, por ejemplo: disminución de agudeza visual, ceguera; alteraciones del sistema termorregulador del cuerpo; vasodilatación periférica o vasoconstricción; vértigo de Meniere o “mal de montaña” causado por el enrarecimiento del aire y la disminución de la presión atmosférica; trauma acústico, sorderas, neurosis por ruidos, etc.
Este tipo de factores tienen como origen la fijación dentro y/o fuera del organismo, o la impregnación del mismo, por animales protozoarios o etasoarios, parásitos, o toxinas de bacterias que provocan el desarrollo de alguna enfermedad. Por ejemplo: el paludismo, en zonas tropicales; o tétanos.
Medio tensional en el cual se desempeña el trabajo, que pueda causar alteraciones en la estructura psíquica y de personalidad de los trabajadores. Por ejemplo: neurosis, psicosis, histerias, etc.
De fuerza del trabajo.
Todos aquellos que tiendan a modificar el estado de reposo o de movimiento de una parte o de la totalidad del cuerpo vivo; es decir, a modificar su situación en el espacio y capaces de provocar enfermedades o lesiones. Por ejemplo: grandes esfuerzos físicos pueden provocar desgarres musculares, hernias, etc.
5.-	CAUSAS DE LOS ACCIDENTES
Prácticas inseguras, que son los actos personales que en su ejecución exponen a las personas a sufrir un accidente. Por ejemplo: no utilizar mascarilla en un lugar donde puede haber acumulación de gases; trabajar con ropas sueltas donde hay maquinaria en movimiento; trabajar en un andamio sin haber sujetado la herramienta, con el riesgo de que ésta caiga.
Indirectas o remotas
Son totalmente ajenas a las condiciones biológicas intrínsecas del accidentado, aunque pueden estar subordinadas o no al medio en que se trabaja en forma normal. El accidente puede deberse a condiciones o prácticas inseguras de personas ajenas a la conducta del accidentado, es decir que es una víctima inocente del riesgo que ocurra. Por ejemplo: una cuadrilla trabaja en un andamio sin haber sujetado la herramienta, con el riesgo de que ésta caiga sobre el trabajador.
6.-	DETECCION DE RIESGOS
Para eliminar las causas de los accidentes es necesario conocer los riesgos. La mayor parte son razones evidentes y basta el sentido común para reconocer su peligrosidad; sin embargo, otras requieren la experiencia para darse cuenta de su peligrosidad. Hay otras situaciones cuyo riesgo no puede ser reconocido más que por personas con educación y experiencia técnica.
Un instrumento muy valioso para encontrar las condiciones y prácticas inseguras son las inspecciones. Las inspecciones son búsquedas específicas de peligros (condiciones y prácticas inseguras) que pueden ocasionar accidentes, incendios o situaciones que podrían dificultar la protección, el tratamiento de lesiones y el combate de incendios.
Las inspecciones pueden encaminarse a localizar operaciones inseguras para observar los riesgos a que se expone una persona, o expone a los demás, elaborando un reporte adecuado de ellas y proponiendo la forma de corregirlas. Las inspecciones de lugares o cosas en busca de condiciones inseguras se realizan examinando edificios, herramientas, maquinarias y materiales que se usan, para descubrir los riesgos que representan, ya sea por su propia naturaleza, estado anormal, o cuando no se encuentran adecuadamente protegidos.
Tanto las inspecciones como las investigaciones deben terminar con la elaboración de un reporte escrito, ya que es muy importante para la corrección de los riesgos.
La corrección de las causas de accidente debe tratar de realizarse al máximo, basándose siempre en la responsabilidad que cada persona tiene por su seguridad y la de los demás, y en el desarrollo de la conciencia de seguridad de todos. Para ello, es importante atender los siguientes puntos:
Realizar exámenes médicos de ingreso y periódicos, para colocar a las personas en puestos adecuados a sus condiciones físicas y de salud.
Fomentar al máximo las buenas relaciones, dentro y fuera del trabajo; éstas favorecen la seguridad.
Difundir ampliamente las normas de seguridad en la colectividad.
Lograr que todos conozcan las consecuencias de los accidentes.
Obtener el apoyo general para los programas de seguridad.
7.-	PREVENCION DE ACCIDENTES Y ENFERMEDADES PROFESIONALES
Una vez definidos los riesgos existentes en una planta o empresa y la manera de protegerse de ellos, es indispensable darlos a conocer a todos los que van a estar expuestos a ellos.
Las reglamentaciones sobre higiene industrial han sido encaminadas a preservar la salud de los trabajadores y de las colectividades industriales y deben contener todas las medidas preventivas de control en locales, centros de trabajo y medios industriales. Algunas de ellas se refieren a:
Orientación y ubicación de los locales de trabajo.
Procedimientos de calefacción.
Alejamiento y neutralización de las aguas negras.
Aseo de los centros de trabajo.
Eliminación y transformación de basuras y materias de desecho.
Acondicionamientos higiénicos.
Materias primas, en las que conviene saber y reglamentar:
Elaboración y transformación que experimentan.
Jornada de trabajo, así como trabajo de mujeres y hombres.
Integración de comisiones mixtas de higiene y seguridad por trabajadores y representantes de la empresa, que tendrán funciones específicas dentro de la investigación y corrección de condiciones de higiene y seguridad dentro de una empresa.
Examen de ingreso: contratar solo a aquellas personas que reúnan las capacidades mínimas de salud física que el trabajo requiere, a fin de evitar mayores problemas futuros a la persona y a la organización.
Cooperar en el desarrollo de medidas adecuadas y efectivas para prevenir la exposición a agentes nocivos.
Practicar exámenes periódicos a aquellos empleados que están expuestos en su trabajo a o peligros materiales y agentes nocivos.
La eficacia de un programa de seguridad irá en razón directa con la eficacia del adiestramiento de todas las personas de la empresa. El entrenamiento en la prevención de accidentes debe señalar como criterio básico que la disminución de accidentes tiene que ser consecuencia del esfuerzo de todas y cada una de las personas.
El adiestramiento de seguridad supone dos fases:
El obrero debe aprender a comportarse y efectuar su trabajo de un modo seguro
Debe ser estimulado a poner en práctica sus conocimientos (motivación de seguridad).
La “motivación de seguridad” depende de la capacidad y habilidad que tengan las personas encargadas de la seguridad, para que los trabajadores estén pendientes, en todo momento, de mantener alerta la “conciencia de seguridad” que debe imperar en el centro de trabajo.
Existen diversas técnicas para fomentar la seguridad, tales como:
Concursos basados en el espíritu de competencia, relativos a alguna actividad determinada. Por ejemplo: menor número de horas-hombre perdidas por accidentes; o menor número de accidentes sufridos en un tiempo determinado.
Distinciones por haber cursado satisfactoriamente alguna materia de seguridad.
Metas. Por ejemplo: días trabajados sin accidentes.
Participación de todas las personas -ya que la responsabilidad corresponde a todos- según el puesto que se desempeñen en una organización.
Información de casos reales ocurridos en la organización -o en otras-, ya que con esto se convence a las personas de que pueden ocurrir y que las causas, por simples que parezcan, pueden ocasionar desastres.
Las ceremonias y festejos de seguridad tienden a recalcar entre el personal la importancia que se da a los logros de seguridad.
8.-	ERGONOMIA
Ergonomía se define como la adecuación de lugar de trabajo, equipo, maquinaria y herramientas al trabajador, de acuerdo a sus características físicas y psíquicas, a fin de prevenir accidentes y enfermedades de trabajo y optimizar la actividad de éste con el menor esfuerzo, así como evitar la fatiga y el error humano.
El Artículo 102 del Reglamento Federal de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente de Trabajo, indica lo siguiente: La Secretaría promoverá que en las instalaciones, maquinaria, equipo o herramienta del centro de trabajo, el patrón tome en cuenta los aspectos ergonómicos, a fin de prevenir accidentes y enfermedades de trabajo.
La ergonomía se dedica al estudio de la actividad humana, del trabajo humano; su preocupación principal es conocer la actividad planificada, pero también, y fundamentalmente, la tarea real llevada a cabo por un trabajador o por un grupo de trabajadores. Para lo anterior, se ocupa tanto de aquellos aspectos fisiológicos del hombre (por ejemplo, el rendimiento energético) o por sus aspectos anatómicos corporales (por ejemplo, las características antropométricas), así como por las cuestiones psicológicas y sociológicas de la relación entre el hombre y su trabajo.
La ergonomía utiliza los conocimientos creados por las investigaciones básicas de otras ciencias, tales como la fisiología, psicología y anatomía, pero no es una simple aplicación, sino que por su carácter integrador, la ergonomía tiende a transformar esos conocimientos básicos. Debido a las características de las situaciones o de los puestos de trabajo, o bien simplemente del trabajo humano que debe analizar, la ergonomía tiende también a generar o impulsar la creación de nuevos conocimientos a través de nuevas investigaciones, especialmente en los campos en los que la práctica demuestra que existen lagunas del conocimiento.
La principal característica de la ergonomía es que es antropocéntrica. En el momento de plantear el análisis de la actividad humana, la ergonomía propone centrar primero el análisis en el hombre. De una manera diferente a la mayoría de los enfoques de la psicología, o aún de otras ciencias o tecnologías aplicadas, la ergonomía no ve al hombre como una variable de ajuste, sino que trata de indagar sobre las situaciones laborales en las que él se encuentra, de manera que las condiciones de trabajo le permitan crecer y desarrollarse como persona.
La cuestión de los criterios ergonómicos se relaciona con los paradigmas desde los cuales se estudia el trabajo. Daniellou* sostiene que el trabajo es una desgracia generada socialmente; Cazamian*, por su parte, sostiene que la ergonomía es el estudio del trabajo “alienado”, que es necesariamente o por definición molesto, y del cual hay que limitar los efectos nocivos. Desde otra perspectiva aún, el trabajo puede ser visto como un instrumento de personalización, de construcción de la identidad, o bien de construcción de la experiencia personal. Desde el punto de vista de los valores del trabajo, el trabajo es una actividad que dignifica al hombre. Para que eso ocurra, sin embargo, J. Somavia*, Director General de la OIT, sostiene que tiene que ser un trabajo “decente”.
Quizá la cuestión más importante que plantea cualquier análisis ergonómico se refiere a cómo compatibilizar dos criterios aparentemente contrapuestos: el de mejorar la salud de los trabajadores y el de incrementar la eficacia económica de la actividad que desempeñan. La confrontación de estos dos criterios está siempre presente en la discusión de las mejoras ergonómicas que puedan realizarse en cualquier situación o puesto de trabajo.
Dentro de las actividades propias de un análisis ergonómico, en particular cuando comienza el proceso de elaborar soluciones para mejorar una determinada condición de trabajo, el ergonomista se enfrentará al siguiente dilema: ¿hasta dónde se puede, o conviene, o merece, o es pertinente, o es productivo (las opciones no son casuales), invertir en mejoras en condiciones de trabajo, en función, ya no de los recursos disponibles, sino del impacto que tales mejoras tendrán sobre la salud del trabajador y sobre la productividad?
En la búsqueda de indicios para responder esta pregunta, el ergonomista se confrontará con la famosa ecuación de costo-beneficio, sobre la cual a veces se trabaja en materia de seguridad industrial.
Asimismo, existe el enigma del trabajo: ¿qué relación existe entre la tarea planificada y la actividad real? Para la ergonomía esta es una cuestión también importante. Se refiere al hecho de que un trabajo real, cualquiera sea, jamás es meramente la simple ejecución de las consignas o los procedimientos establecidos en una descripción escrita de la tarea que debe realizarse en un puesto de trabajo. La percepción de esa distancia entre la teoría y la práctica, entre lo establecido en una oficina de proyectos y lo que en realidad ocurre en el taller de producción, representa una fuente de dificultades para el trabajador, y también para el ergonomista. Obviamente esa diferencia debe tratar de reducirse, por ejemplo, mediante una descripción más precisa de la tarea y de sus componentes, tales como las operaciones y aún los movimientos, pero sabiendo siempre que será imposible eliminarla.
La tarea teórica, tal como fuera imaginada por aquellos que la concibieron y por los organizadores del proceso de trabajo es, en realidad, una especie de “modelo congelado” o bien una “fotografía estática” de la actividad real. Desde esa perspectiva, gestionar la diferencia entre lo prescrito y la realidad es un problema de comunicación, o más bien de negociación, entre aquellos encargados de producir las prescripciones y aquellos que son los destinatarios. En la práctica rara vez ocurren esos procesos de comunicación y de negociación, por lo tanto, un objetivo que debería perseguir el ergonomista sería fomentar la instauración de nuevas formas de negociación, de nuevos espacios de confrontación y de acuerdo entre ambas partes interesadas (la empresa y los trabajadores) para contribuir a que tales diferencias disminuyan.
Otros autores han puesto énfasis sobre la capacidad creadora de los trabajadores, la cual se pone en evidencia mediante el análisis de la actividad de todas las situaciones de trabajo. Bajo esta perspectiva, el interés ha sido estudiar y analizar la manera y la posibilidad de que el trabajador pueda manejar las situaciones imprevistas, ya que las previstas están naturalmente bajo control y entonces tienen un interés secundario para el ergonomista. Para que el trabajador pueda controlar todas aquellas situaciones a las que pueda llegar a estar expuesto, deberían estar dentro de su conocimiento y de sus capacidades.
Además es importante tomar en cuenta los límites de la adaptación humana, los paradigmas de la “adaptación del trabajo al hombre”, por un lado, y de la “adaptación del hombre al trabajo”, por el otro.
Desde el primer punto de vista, las líneas de investigación realizadas por ingenieros y fisiólogos han puesto en evidencia que el hombre tiene ciertas características y límites inevitables, que pueden ser estudiados y determinados, pero que no se pueden modificar. Podría decirse que hay una cierta similitud entre estos enfoques cuantitativos y la resistencia de los materiales, en el sentido de que resultaría necesario conocer tales límites, zonas o rangos óptimos del funcionamiento y, por lo tanto, de la utilización del “material humano”.
Por otra parte, las preocupaciones éticas han contribuido al desarrollo de discusiones sobre lo que resulta “humanamente” aceptable, subrayándose que, aún si en ciertas situaciones la integridad física humana no estuviera amenazada, de todas maneras ciertas características de algunos trabajos podrían llegar a afectar la “humanización” del trabajo de los trabajadores.
Con base en lo anterior, el proyecto ergonómico se sumerge en un doble análisis, uno tecnológico y otro filosófico, que se encuentran fusionados en una cantidad de trabajos de investigación, en los que las motivaciones éticas individuales de los investigadores pueden desembocar en trabajos que esclarecen los límites fisiológicos o psicológicos de la especie humana.
A medida que la ergonomía avanza y se desarrolla, se va constatando la amplitud que hay que darle a los determinantes de la actividad. El concepto de “antropotecnología” de Wisner, por ejemplo, ha demostrado la necesidad de tener en cuenta los determinantes geográficos y culturales, para poder comprender las estrategias desarrolladas por los trabajadores en su trabajo.
Cabe entonces preguntarnos cuál sería un enfoque “apropiado” para un análisis ergonómico del trabajo. Esta cuestión obviamente no es independiente de aquella relativa a los modelos del hombre que se ponen en juego en los diferentes enfoques de análisis ergonómico.
Los modelos del hombre
La ergonomía está todavía lejos de alcanzar un consenso sobre los modelos del hombre que constituyen la tela de fondo de las investigaciones ergonómicas sobre el trabajo, sin embargo, cada investigación hace implícita o explícitamente referencia a un modelo de hombre, que tiene en cuenta una o varias de las dimensiones siguientes: una dimensión biológica, una cognitiva, una síquica, y una social.
Se podría analizar la actividad humana ocupándonos de una sola de esas dimensiones, pero también es posible considerar la actividad humana en el trabajo como una elaboración constante de compromisos multidimensionales, que integran el conjunto de esas dimensiones, en las que intervienen, también, el conjunto de los factores sociales. Estos últimos nos llevan a considerar las diversas maneras en las que se organiza la comunidad y el cambio social.
Los modelos de la sociedad y del cambio social
Las intervenciones ergonómicas implícitamente toman en cuenta los modelos de la sociedad, ya sea en términos de hechos sociales, donde las estructuras y los valores sociales existentes se imponen sobre los demás, o bien los modelos en términos de actividad social, donde las relaciones del trabajo o en el trabajo se reconstruyen día tras día por la actividad de los actores.
En cuanto al cambio social, ciertas intervenciones ergonómicas se apoyan en una hipótesis implícita de “optimización”, que permitiría maximizar la satisfacción de todos los actores (en una ecuación del tipo “todos ganan”), mientras que otras intervenciones se referirían más bien a una hipótesis en términos de “negociaciones de limitaciones”, o de una especie de “gestión de los compromisos” donde todos tienen algo que perder y que ganar.
Los ergonomistas hacen referencia al “comportamiento” o a las “conductas” del hombre en el trabajo; pero la noción de conducta introduce a su vez la de “motivos” o de “intención” o “intencionalidad” de la actividad laboral. Se busca, entonces, la comprensión de los motivos que desencadenan ciertas conductas en el trabajo, así como el “sentido” de tales conductas.
Mecanismos de acción del ergonomista
Cuando se ocupa de los trabajadores, el ergonomista hace referencia a una visión del hombre que es actor de su situación, que se moviliza para construir -para él mismo- modos operativos pertinentes, y para construir, en los grupos colectivos a los que pertenece, otras normas de interacción distintas de aquellas que resultan de la organización prescrita. De la misma manera en que lo hace para un trabajador, el ergonomista es llevado a describirse a sí mismo como un actor de la transformación de situaciones de trabajo, que interviene en los procesos de interacciones sociales.
El ergonomista actúa sobre la transformación de las situaciones de trabajo en dos formas:
Un mecanismo directo de intervención, sería elaborar un documento a partir de sus conocimientos y los resultados del análisis de la situación de trabajo, en el cual propone -en un informe con recomendaciones específicas- un conjunto de soluciones que transmite a quienes tienen el poder de decisión y a aquellos que se ocupan de concebir la situación de trabajo.
Otro mecanismo, complementario pero al mismo tiempo más amplio que el anterior, podría ser contribuir a transformar también a las personas, al introducir, en la interacción social entre los actores, otras descripciones de la situación de trabajo distintas de las que prevalecían hasta ese momento. Asume la misión de esclarecer los términos del debate y de las negociaciones, sometiendo a la consideración de las diferentes partes involucradas (es decir, el empleador y el trabajador) un conjunto de “proposiciones a discutir” que han surgido del análisis de un trabajo real, o bien del enfoque de un trabajo futuro.
La ergonomía es una disciplina que puede llegar a contribuir de manera significativa en el proceso de desarrollo económico y social de los países en desarrollo, para ello debe contar con un lugar entre las demás disciplinas conexas que se ocupan de aliviar el trabajo, mejorar sus condiciones, propiciar más seguridad y contribuir a una mayor salud laboral.
Arias Galicia, F.
Ed. Trillas, 2ª Edición, 1976
Berbera Editores, 1969 (Actualización a 1999)
Berbera Editores, 1997
Ediciones Larousse, 1ª Edición, 1984
Ergonomía y Ergonomistas: ¿Una Disciplina y Actores para el Desarrollo?
Hiba, J.C.
* Citados por Hiba, J.C.
Prevención de accidentes y enfermedades en el trabajoSalud laboralAdministración de personalErgonomía

References: Artículo 474
 Artículo 475
 Artículo 513
 Artículo 3
 Artículo 1
 Artículo 509
 Artículo 102