Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/penal/penal-II/2005/as200512075.htm
Timestamp: 2020-04-07 14:05:33+00:00

Document:
200503-Sala Penal Segunda-2-075
AUTO SUPREMO: Nº 75 Sucre 10 de marzo de 2005
PARTES: Remigio R. Orellana y otra c/ Alexander Arias Nagashima.
VISTOS: el recurso de casación de fojas 148 y vuelta interpuesto por Alexander Arias Nagashima contra el Auto de Vista saliente de fojas 146 a 147 provisto por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, en el juicio criminal seguido por María René Zegada Gutiérrez y Remigio Robles Orellana contra el recurrente por la comisión del delito de violación agravada, previsto y sancionado por el artículo 308 con relación al 310 del Código Penal, los antecedentes, las disposiciones acusadas de infringidas, la extinción de la acción penal, los requerimientos del Fiscal Adjunto de la Fiscalía General de fojas 153 a 154 y 156 a 158, y
CONSIDERANDO: que el Juez Sexto de Instrucción en lo Penal de la ciudad de Santa Cruz decretó procesamiento contra el encausado Alexander Arias Nagashima por existir suficientes indicios de culpabilidad en la comisión del delito de violación, previsto y sancionado por el artículo 308 del Código Penal, más la agravante del artículo 310 del citado cuerpo punitivo. Los actuados de instancia concluyeron con sentencia que declara a Alexander Arias Nagashima autor del delito de violación, condenándole a diez años de privación de libertad a cumplir en la Cárcel Pública de Palmasola de esa ciudad, más al pago de daños civiles y costas al Estado.
CONSIDERANDO: que los artículos 135 del Código de Procedimiento Penal y 37 del Código de la misma materia confieren a los jueces de instancia la facultad, privativa e incensurable en casación, de apreciar la prueba aportada y fijar la pena a aplicarse; se impone la casación en estos casos cuando se ha infringido la ley sustantiva penal en la calificación de los hechos reconocidos en la sentencia o en la imposición de la sanción a los hechos calificados.
Que la Corte ad quem, al dictar el Auto de Vista recurrido y revocar la sentencia de fojas 118 a 120 vuelta por la que declara a Alexander Arias Nagashima autor y culpable del delito de violación agravada, previsto y sancionado por el artículo 308 con relación al artículo 310 ambos del Código Penal, condenándole a la pena de privación de libertad de veinte años de presidio a cumplir en la Cárcel de Palmasola de la ciudad de Santa Cruz, más el pago de daños civiles y costas a favor del Estado, no ha infringido ley sustantiva alguna porque, con el arbitrio señalado anteriormente, sujetándose a las reglas de la sana crítica, aquél calificó el hecho como violación agravada y en cuanto a la pena impuso la máxima, al existir fuerza y violencia utilizada en la consumación del hecho delictivo en la víctima menor, que fue objeto de una brutal agresión física y psicológica que al momento del hecho contaba con once años, tres meses y diecinueve días de edad, conforme se puede apreciar por el certificado de nacimiento cursante en fotocopia a fojas 46 de obrados. La violencia es el elemento que tipifica este delito, pero ella no consiste solamente en el uso de la fuerza o de la intimidación objetivamente traducida porque hay violencia presupuesta ya por la ley, nacida de la minoridad, de la falta de resistencia física o de otras situaciones que vician la voluntad de la víctima y cuya ausencia impide exteriorizar su resistencia por imposibilidad, por inmadurez o por temor, la misma que excluye todo consentimiento de ella; de lo expuesto se concluye que el Auto de Vista recurrido no ha violado ley sustantiva alguna y que hay prueba plena en el proceso en contra del recurrente, sin que este haya probado en debida forma ninguna causa de justificación, limitándose en su recurso de casación a señalar que se habrían violado sus derechos a la defensa.
CONSIDERANDO: que por otra parte, en el caso materia de autos el Fiscal Adjunto de la Fiscalía General de la República, en cumplimiento de la Sentencia Constitucional Nº 0101/2004 de 14 de septiembre del año 2004, requiere de oficio porque se declare no haber lugar a la extinción de la acción penal, argumentando que el procesado ha observado una conducta desleal en la tramitación de la causa, provocando la dilación del mismo, opinión que refleja lo ocurrido en la litis, donde se observa la aplicación del principio constitucional del debido proceso a lo largo del litigio con una fundamentación coherente del Auto de Vista recurrido, como una adecuada aplicación del derecho vigente a la situación del hecho punible, conforme a las debidas acreditaciones de los cargos de violación agravada, dejando establecido que no existen causas imputables al órgano jurisdiccional ni al Ministerio Público que puedan ser invocadas como precedentes de dilación para la extinción de la acción penal, cuya única responsabilidad son del incriminado Alexander Arias Nagashima. Exigir responsabilidad jurídica frente a hechos lesivos, como en la especie, es uno de los instrumentos clásicos del derecho que sirve de base a la configuración y mantenimiento de un orden social mediante la protección de realidades valiosas como derechos, intereses y bienes jurídicos.
POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en uso de la atribución conferida por el artículo 59 numeral 1) de la Ley de Organización Judicial, artículo 307-2) del Código de Procedimiento Penal y de acuerdo con los requerimientos del Fiscal Adjunto de la Fiscalía General de la República cursante de fojas 153 a 154 y 156 a 158, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto a fojas 148 y vuelta de obrados y NO HA LUGAR a la extinción de la acción penal, con costas.
Sucre, diez de marzo de dos mil cinco.

References: artículo 308
 artículo 308
 artículo 310
 artículo 308
 artículo 310
 artículo 59
 artículo 307