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Timestamp: 2020-04-08 17:08:06+00:00

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Apoderados de una sociedad y Comité Consultivo - Administradores - Aspectos comunes a las sociedades mercantiles - Práctico Sociedades Mercantiles - Práctico Asesor - VLEX 66983319
El Comité consultivo es un órgano de carácter meramente asesor cuya creación pueden prever los estatutos sociales. Por otra parte, la Junta o el órgano de administración pueden nombrar a un apoderado, persona física o jurídica a quien se otorgarán facultades (poderes) concretos para realizar determinados actos.
1 Comité consultivo
2 Los apoderamientos
2.1 Concesión
2.1.1 Poderdante
2.1.2 Forma del poder
2.2 El apoderado
2.3 Contenido del apoderamiento
2.4 Forma de actuación del apoderado
2.5 Inscripción del nombramiento
2.6 Actuación del apoderado antes de la inscripción de su poder
2.7 Cese de facultades
2.8 Diferencia entre apoderado y administrador. Concurrencia.
2.9 Diferencia entre apoderado y consejero delegado
2.10 La substitución del Poder en el ámbito mercantil
2.11 Diferencia entre sustitución de poder y subapoderamiento
Comité consultivo Previsión legal
El Real Decreto 171/2007, de 9 de febrero, por el que se regula la publicidad de los llamados protocolos familiares, modificó el artículo 185 del Reglamento del Registro Mercantil (RRM), admitiendo la creación de Comités consultivos en los estatutos; ahora bien, deberá determinarse en los estatutos sociales si la competencia para el nombramiento y revocación del comité consultivo es del consejo de administración o de la junta general; su composición y requisitos para ser titular; su funcionamiento, retribución y número de miembros; la forma de adoptar acuerdos; las concretas competencias consultivas o informativas del mismo, así como su específica denominación en la que se podrá añadir, entre otros adjetivos, el término familiar. También podrá hacerse constar en los estatutos sociales cualquier otro órgano cuya función sea meramente honorífica e incluir en ellos el correspondiente sistema de retribución de los titulares de dicho cargo.
De acuerdo con esta norma, la creación del Comité Consultivo puede ser competencia de la Junta General o del Consejo de Administración, con las consecuencias lógicas en orden al cese de la Comisión o de sus miembros, según cual sea el órgano competente para su creación.
Ahora, el artículo 233 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) expresamente ha previsto en su último párrafo que cuando el consejo, mediante el acuerdo de delegación, nombre una comisión ejecutiva o uno o varios consejeros delegados, se indicará el régimen de su actuación.
Los apoderamientos
Compete a la Junta General de una sociedad el nombrar al órgano de administración y éste puede confieran apoderamientos a terceras personas que no ostenten el cargo de administradores; además, en el caso de que opere un Consejo de Administración éste podrá nombrar una Comisión Ejecutiva y Consejeros Delegados.
Concesión Poderdante
Tales apoderamientos pueden ser conferidos:
Por la Junta General. Es cierto que otorgar poderes es un acto externo de la sociedad y, por ello, la Junta no puede dar poderes directamente; pero si acuerda darlos, que podrá hacerlo, la elevación a público de tal acuerdo corresponderá a quien ostenta facultades para ello (administrador único, cualquiera de los solidarios, los mancomunados, el secretario del Consejo, el apoderado especial para elevar a públicos todos los acuerdos sociales). Esta doctrina se deduce de la Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN) de 13 de noviembre de 1.995. [j 1]
Por el órgano de Administración; así, el administrador único, el solidario, los mancomunados o el mismo Consejo pueden conferir poderes concretos, con facultades más o menos amplias.
a).- En el caso de dos administradores mancomunados:
La Resolución de la DGRN de 13 de diciembre de 2017 [j 2] trata el supuesto de dos administradores mancomunados que se dan un poder de carácter solidario, «de modo tal que cada uno de ellos podía ejercer esas facultades con independencia del otro, pero que entrará en vigor en el momento que uno de los administradores mancomunados del órgano de administración fallezca, padezca una incapacidad física temporal o una física y psíquica permanente. Dicha incapacidad deberá ser acreditada mediante certificado médico oficial».
Se trata de evitar la acefalia de la sociedad (aunque sería mejor el nombramiento de administradores suplentes por la junta general).
La DGRN acepta los términos del poder, afirmando que puede otorgarse un poder bajo condición que puede ser suspensiva o resolutoria y, asimismo, el poderdante puede someter el poder a término, que puede ser inicial cuando de su advenimiento depende el comienzo de eficacia del poder de representación, o final, si lo que depende de él es la cesación de los efectos del apoderamiento.
Un ejemplo de poder bajo condición suspensiva es aquel en el que la eficacia de ese apoderamiento depende, como suceso futuro e incierto, de la muerte, incapacitación de hecho o de derecho de uno de los administradores. En tanto no tenga lugar ese hecho futuro e incierto, el poder está latente. Al configurar así la condición, el apoderamiento conferido finaliza fatalmente siempre que el apoderado no consiga ese objetivo. Si el apoderado bajo condición suspensiva intenta contratar con tercero en nombre del representado, ese tercero exigirá a dicho apoderado la acreditación de que se ha producido la muerte o la incapacitación indicadas. Si el apoderado lo es bajo condición resolutoria y entabla negociaciones con un tercero para realizar una determinada operación jurídica en nombre del representado, ese tercero exigirá igualmente la acreditación de que no se ha producido la condición resolutoria.
b).- En el caso de Consejo de Administración: no hay que confundir la delegación de facultades a quienes ostentan el cargo de consejero (o sea, al consejero delegado o a la comisión ejecutiva integrada sólo por consejeros) con el apoderamiento a terceras personas no consejeros.
Lo que no cabe, (por razones de revocación y responsabilidad) como dice la Resolución de la DGRN de 27 de febrero de 2003, [j 3] es que un administrador se conceda un poder a sí mismo. Y por la mima razón, no pueden los mancomunados, como administradores, otorgarse poder para seguir actuando conjuntamente, en su cualidad de apoderados, en base a una representación voluntaria, y con las mismas facultades que ya podían ejercitar en base a su representación orgánica como administradores (Resolución de la DGRN de 10 de junio de 2016). [j 4]
Poder antes del inicio de las operaciones sociales: se plantea la Resolución de la DGRN de 21 de abril de 2016 [j 5] si puede un administrador otorgar un poder antes de la fecha fijada como de inicio de las operaciones sociales y afirma que puede otorgarse e inscribirse - una vez inscritos el cargo de administrador - ya que pretender que los actos de giro o tráfico directamente encaminados a realizar el objeto social queden en absoluto paralizados hasta la fecha de inicio de aquéllas sería tanto como impedir que la sociedad pudiera ir desplegando una actividad, o actuación, que no sólo es presupuesto, sino en muchas casos previa condición esencial para que pueda llevar a cabo, ulteriormente y con éxito, la actividad a la que propiamente encamina su objeto social y que requiere muchas veces numerosos actos preparatorios, los cuales, como en toda persona jurídica, han de ser realizados por sus representantes, sean los orgánicos o los voluntarios.
El poder se ha otorgado siempre mediante la pertinente escritura pública; ahora la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización permite los apoderamientos electrónicos (con sus problemas y dificultades), al decir el artículo 41:
Los apoderamientos y sus revocaciones, otorgados por administradores o apoderados de sociedades mercantiles o por emprendedores de responsabilidad limitada podrán también ser conferidos en documento electrónico, siempre que el documento de apoderamiento sea suscrito con la firma electrónica reconocida del poderdante. Dicho documento podrá ser remitido directamente por medios electrónicos al Registro que corresponda.
Puede ser cualquier persona, física o jurídica.
Puede incluso ser nombrado apoderado un consejero, sin que tenga la condición de consejero delegado. Así la Sentencia de Tribunal Supremo (STS) Sala Primera, de 19 de Febrero 1997 [j 6] dice:
no hay ningún fraude a la ley que reprimir cuando el Consejo de Administración, en uso de las facultades que le confieren los artículos 140.1 y 141.1 del Real Decreto Legislativo 1564/1989, de 22 de diciembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades Anónimas (LSA) – léase ahora artículo 248 y artículo 249 de la Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) - y los estatutos sociales, ha efectuado el nombramiento de un Apoderado General en la persona de un Consejero y no lo ha designado Consejero-Delegado. No hay ninguna norma imperativa que obligue a que el apoderado no pertenezca al Consejo de Administración, ni tampoco existe otra que delimite las facultades que ha de tener el apoderado para diferenciar su figura de la del Consejero-Delegado, de tal manera que la concesión más o menos amplia de los poderes califique jurídicamente su figura con independencia de la voluntad de las partes. El fraude de ley exige ante todo que el resultado conseguido vulnere una norma prohibitiva, que aquí no se ve por parte alguna.
Conviene advertir que la Ley 31/2014, de 3 de diciembre, por la que se modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo, (entrada en vigor el...

References: Real Decreto 
 artículo 185
 artículo 233
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 41
 Real Decreto 
 artículo 248
 artículo 249
 Real Decreto