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Timestamp: 2019-07-22 01:51:37+00:00

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octubre 2011 – Hay Derecho
¿Subvencionar a las asociaciones más representativas o a las más cercanas? UPTA, ATA, el Abogado del Estado y el Ministerio de Trabajo.
31 octubre, 2011 /en Crisis política e institucional, Sindicatos, Transparencia /por Francisco Javier García Vieira
En estos días difíciles, en los que la austeridad y eficiencia en la gestión de las cuentas públicas se han convertido en banderín de enganche enarbolado por políticos de uno y otro signo, la concesión de subvenciones por parte de las Administraciones Públicas se torna necesariamente en una práctica sujeta a un escrutinio público antes infrecuente. Dejando de lado que dicho escrutinio debería ser algo habitual, con independencia de que la crisis arrecie más o menos, y que deberían quedar proscritas para siempre visiones de la cosa pública como la de quien sostenía que “el dinero público no es de nadie”, lo cierto es que en épocas de escasez el lógico que los contribuyentes tengan más interés en saber qué actividades y a qué entidades se subvenciona, máxime cuando al mismo tiempo se reducen camas de hospital o se incrementan los impuestos.
Así, los medios de comunicación se hacen ahora eco de hechos que antes pasaban desapercibidos: que si tal Comunidad Autónoma ha destinado tantos millones de euros para ayudas a tal sindicato, que si tal asociación ha recibido determinada subvención de un Ministerio… Poco a poco, y en buena medida gracias a la crisis, el público en general tiene noticias de cómo se reparten algunos de sus impuestos. Noticias siempre fragmentadas y desestructuradas, que no se acercan en modo alguno al ejercicio de transparencia que se viene reclamando insistentemente desde este blog y que facilitaría una auténtica rendición de cuentas por parte de los poderes públicos.
Pero, al mismo tiempo, es también lógico que la cohorte de entidades e instituciones cuya sostenibilidad o mera existencia depende de la percepción de subvenciones y ayudas públicas, sabedoras del carácter menguante de éstas, hagan lo posible y lo imposible para mantenerse enganchadas a la ubre pública.
El pasado día 11 de octubre, el periódico El Mundo se hacía eco de la polémica generada en torno al reconocimiento de la representatividad de las asociaciones de autónomos por parte del Ministerio de Trabajo. Dos días más tarde, el presidente de una de las asociaciones supuestamente perjudicadas anunciaba la intención de su representada de no participar en el Consejo del Trabajo Autónomo por estar dicho órgano en entredicho al no reflejar la realidad.
La importancia de la determinación de la representatividad de las distintas asociaciones que representan a los autónomos españoles viene dada por la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del trabajo autónomo, que en su art. 21.5 otorga a las asociaciones “representativas” una posición jurídica singular, que les permite ostentar la representación institucional ante las AA.PP., ser consultadas por éstas en el proceso de diseño de políticas públicas, y… gestionar programas dirigidos a los autónomos; es decir, gestionar ayudas y subvenciones.
La representatividad de las asociaciones es declarada por el llamado “Consejo de Representatividad”, formado por cinco miembros de los que tres son funcionarios del Ministerio de Trabajo. Este Consejo viene regulado por el Real Decreto 1613/2010, de 7 de diciembre, que establece su composición y régimen de funcionamiento, así como los criterios objetivos que debe aplicar para determinar la representatividad de las distintas asociaciones. La Orden Ministerial TIN/449/2011 convocó el procedimiento para que las asociaciones interesadas en ser declaradas “representativas” pudiesen acceder, en régimen de concurrencia competitiva, a tal condición, por un periodo de cuatro años.
En Consejo de Representatividad, con fecha 3 de junio de 2011, resolvió el procedimiento, declarando a UPTA como asociación más representativa del sector, seguida por ATA. Disconformes con el resultado, algunas asociaciones recurrieron en reposición. Así las cosas, el Ministerio solicitó a la Abogacía del Estado que informase el procedimiento de declaración de representatividad.
Atendiendo dicha solicitud, el Abogado del Estado evacuó informe , señalando entre otras cosas que:
El Abogado del Estado elaboró su informe sin tener acceso a los datos presentados por las asociaciones cuando concurrieron a la convocatoria de la Orden TIN/449/2011.
Que hubiera sido conveniente expresar en la resolución de 3 de junio cuáles han sido los criterios y mecanismos por los que se otorgan puntuaciones en función del número de afiliados y de su distribución, pues UPTA resulta la segunda mejor puntuada pese a ser la cuarta por número de afiliados, lo que da a entender que su distribución sectorial ha sido determinante en su valoración, pero se desconoce el mecanismo de valoración de dicha distribución.
Que la resolución debería indicar cuántos afiliados tiene cada asociación, y en qué sectores, y debería poner estos datos en relación con los puntos asignados.
Que la resolución parece valorar, además del número de sedes permanentes de cada asociación, su distribución territorial, cuando éste último criterio no viene establecido ni en el Real Decreto 1613/2010 ni en la Orden TIN/449/2011. De hecho, en la resolución de 3 de junio sólo se cita el criterio de número de sedes, resultando UPTA con la mayor puntuación. Sin embargo, en la resolución desestimatoria de uno de los recursos de reposición citados por el Abogado del Estado en su informe (página 10 del mismo) se añade el criterio, no previsto en las bases, de distribución geográfica de las sedes para justificar que UPTA sea la mejor valorada pese a que ATA es la asociación con más sedes.
En general, la resolución no aporta datos concretos sobre los méritos de cada una de las asociaciones. No se recogen por ejemplo el número de sedes, los empleados permanentes, el número de convenios suscrito por cada asociación, etc, como soporte de la asignación de puntos realizada en aplicación de los criterios de valoración establecidos en el procedimiento.
Este informe y la reacción de las asociaciones perjudicadas por la resolución arrojan dudas sobre cómo se ha llevado a cabo la valoración de los méritos de cada una de las asociaciones, y dan pie a que el sesgo político de éstas se dé a entender como razón última de la puntuación obtenida, en detrimento de los criterios objetivos establecidos en el procedimiento. Y esto es lo que le llega al ciudadano: la idea de que la Administración no gestiona los recursos públicos conforme a las reglas, con el consiguiente deterioro del crédito de las instituciones.
La transparencia, como se viene insistiendo en este blog, es la mejor vacuna contra este descrédito. La adecuada motivación de las decisiones, y la publicación transparente y sin reservas de dichas decisiones con su motivación y todos los datos necesarios para entenderlas, son la mejor salvaguarda de la confianza que los ciudadanos desean depositar en los poderes públicos. Confianza cuya necesidad se hace más imperiosa si cabe en estos tiempos de estrecheces económicas. Porque la Administración no solo tiene que ser honesta (faltaría más), sino que, como la esposa del César, tiene que parecerlo a los ojos de los ciudadanos.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Francisco Javier García Vieira https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Francisco Javier García Vieira2011-10-31 10:40:292011-11-02 12:56:27 ¿Subvencionar a las asociaciones más representativas o a las más cercanas? UPTA, ATA, el Abogado del Estado y el Ministerio de Trabajo.
La difusión (gratuita y en tiempo real) del conocimiento jurídico.
30 octubre, 2011 /en Educación /por Isaac Ibáñez Garcia
Debemos congratularnos de que este blog esté adquiriendo el reconocimiento debido. Como señaló el profesor Juan Sánchez-Calero Guilarte en el post de su propio blog, de 1 de septiembre de 2011 (“De vuelta”. http://jsanchezcalero.blogspot.com/), “la abundancia de blogs de calidad que tratan sobre problemas mercantiles españoles tiene un significado evidente: se consolida una forma distinta de escribir, leer y opinar sobre nuestra materia. Una tendencia que tiene en el ámbito académico su principal expresión. Algunos (pocos) ya se han dado cuenta de éstos, mientras que otros …”. Podríamos citar otros blogs de contenido similar, como los del profesor Jesús Alfaro Aguila-Real (http://derechomercantilespana.blogspot.com/), o, por citar otro de Derecho Administrativo, el de José Ramón Chaves, “Sevach” (http://contencioso.es/). En cuanto al Derecho en general, puede verse el blog para abogados legaltoday (http://www.legaltoday.com/). Un blog te lleva a otros.
La blogosfera es una fuente inagotable de conocimientos, en este caso jurídicos y, por tanto, debemos congratularnos, de que los más doctos nos ofrezcan, de forma gratuita y en tiempo real, sus opiniones y experiencias.
Esperemos que todos se den cuenta de que se puede compatibilizar perfectamente la transmisión de conocimientos a través de este medio (la blogosfera, bien mediante blogs individuales, bien colectivos) y la de la transmisión en publicaciones convencionales.
Estos blogs son un instrumento en tiempo real que sirven de avanzadilla para adelantar ideas sobre temas candentes, para realizar comentarios de urgencia sobre nuevas normas, sobre todos las más polémicas. Se echa en falta, a mi juicio, una valoración de urgencia sobre normas tan injustas como la reciente ley de medidas de agilización procesal, que diseña, especialmente en lo contencioso-administrativo, una justicia para ricos. La abogacía parece guardar silencio sobre la misma, mientras que la institución del Defensor del Pueblo, en el Resumen del Informe a las Cortes Generales correspondiente al año2010, haindicado lo siguiente:
“Esta Institución debe llamar la atención sobre un riesgo añadido al que se enfrentan las medidas de reforma en marcha o proyectadas. Ante la evidente disminución de los recursos públicos disponibles para cubrir los gastos de la administración judicial, resultaría una equivocación acudir para la solución de todos los problemas a reformas legales, como las mencionadas tendentes a la agilización procesal, que inevitablemente pueden incluir alguna limitación en el conjunto de garantías de las que son titulares las personas o colectivos que comparecen ante la justicia. Es decir, debiera evitarse avanzar hacia un escenario en el que, sin haber resuelto los problemas de cobertura de las necesidades materiales del sistema judicial, se hubiera al mismo tiempo minorado el número de recursos jurídicos de los que hoy dispone la ciudadanía”.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Isaac Ibáñez Garcia https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Isaac Ibáñez Garcia2011-10-30 20:21:512012-02-13 13:29:40La difusión (gratuita y en tiempo real) del conocimiento jurídico.
¿Por qué no existen líderes en España?
30 octubre, 2011 /14 Comentarios/en Crisis política e institucional /por Abel B. Veiga Copo
¿O tal vez un mero desiderátum cuando no un imposible categórico? ¿Por qué no existen líderes en nuestro país? Líderes en lo social, en lo económico, en lo cultural, en lo intelectual, en valores, y como no, en la política. Desde hace semanas asistimos a la liturgia enmascarada de una anodina precampaña electoral sin ideas, sin proclamas, sin seriedad. Todo es cálculo, estrategia miope de cara a ganar y gobernar. Se dice por activa y por pasiva que no hay programa, también que ya no se vota a los programas porque se sabe que no se cumplen y que el ciudadano vota con las vísceras. Se vota como se vota y a quién se vota, a veces también contra.
Hoy más que nunca, en medio de la ciénaga de cuatro años de crisis y cuando no se avizora en el horizonte inmediato una salida clara y pronta, falta la energía de la acción, el coraje de la decisión, la valentía y arrogancia de atreverse a reformar lo que no funciona, es inoperativo e incluso insostenible. Los dos grandes partidos se lanzan a la diatriba mediática, el minuto de gloria televisivo, la radio y alguna declaración en los periódicos, pero poco más. Se enfangan en videos absurdos e incluso insultantes para la inteligencia media, o que como tal había que considerar. En la estulticia de la idiocia consentida para un electorado abúlico y sin demasiadas convicciones claras.
Esperpéntico y soez el espectáculo que la clase política está dando a propósito del anuncio de ETA. Hasta hace sólo unos días, el presidente del gobierno, Rajoy, Rubalcaba, Urkullu y muchos más, decían que el único anuncio que esperaban de ETA era el que anunciaba su disolución y entrega de armas. No ha hecho ni lo uno ni lo otro y se lanzan en una carrera desenfrenada de hipocresía, medallas y cortejo a los abertzales henchidos estos de soberbia y chulería. El mundo al revés, lágrimas en el atril público, fotos y reuniones no institucionales sino de una mesa de partidos que nada tiene que decidir y sí los gobiernos vascos y central y los parlamentos. Hay prisa por todo y no hay ni la pausa de la conciencia, la dignidad, el recuerdo y el ir con la cautela y prudencia necesarias. Incluso el lenguaje de los hasta ahora asesinos es unívoco y claro, cese definitivo de la violencia armada. Armada, no de otro tipo, pero en fin. No hay más ciego ni sordo que el que ve y oye y se empeña en no hacer ni lo uno ni lo otro. Al menos la sensatez como casi siempre se queda en las palabras y discurso de Basagoiti.
Seguimos en la zozobra de la indiferencia y la espera sin hacer nada. Cruzados de brazos, de ánimos y de pensamiento. Desidia y cobardía moral. Esquizofrenia de ideas y ocurrencias propagandísticas sin seriedad ni rigor. No se puede engañar tanto tiempo a tantos, pero lo consentimos. Algunos hace mucho que hablaban de un ERE a la clase político. No se lo tomen a broma. Son un problema, así se perciben por la inmensa mayoría de la sociedad hartos de sus políticos, o al menos de una gran mayoría de ellos, profesionales del cargo y de la política. Políticos profesionales pero donde las aristas de la responsabilidad se pulen y disimulan. Hoy más que nunca hace falta liderazgo, público y político, privado y persona. Difícil, extremadamente difícil en este ruego ibérico desarbolado e inconsciente.
Somos una sociedad vacía, vaporosa en medio de una crisis de todo y total. Las sociedades de hoy se han relajado, somos simples peones de ajedrez de una partida marcada. Marcadas las cartas, marcados los tiempos, los discursos, las modas y los pensamientos, eso sí, cuando se piensa, se despierta y se critica. De lo contrario, pasividad y silencio. Relajamiento y autocomplacencia, ciega y espuria. El otro sólo me importa mientras lo necesito o mientras no me molesta. La capacidad de abstracción individual y social no tiene límites. Lo colectivo, lo común se relativiza, así nos lo hacen creer. No hay un rumbo cierto y seguro. Hay miedo al compromiso, a la búsqueda de la verdad, la simple y desnuda verdad. Nos asusta.
Hay una clara disociación entre lo privado y lo público, lo individual y lo institucional. Y la sociedad rehúye de jugar el papel al que está llamada ensimismada en su propia dejadez. ¿Quién la ha desmoralizado, quién marca las pautas? La política ha sido superada por el partidismo, también por la demagogia, el sectarismo y cierta radicalidad. Han hecho que no sea compatible ética y comportamiento político. La política es prisionera de sus dilemas inapetentes, su falta de hondura y rigor intelectual, de firmeza prudente, ayuna de reflexión, huérfana de ideas. Muertas las ideologías, derecha e izquierda, o más bien esta derecha a medio camino del autoacomplejamiento y el centro reformista o tal vez liberal y una izquierda disfrazada e irreconocible, no hacen más que huir de la moderación, de la pulcritud, del decoro y la responsabilidad. Es la sociedad postmoderna sin ideologías ni principios, o el hombre masa que se desvertebra asimismo. Y el espejo no es sino el mismo reflejo de la política en la sociedad indolente, pasiva, líquida y a la vez vaporosa de valores. ¡Los valores! Nadie alza su voz. ¿Para qué pensar libremente? Cuántas paradojas, las paradojas de la libertad del amigo y politólogo Pendás. ¿Dónde está el liderazgo? O tal vez ¿por qué buscarlo si nadie lo exige?
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Abel B. Veiga Copo https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Abel B. Veiga Copo2011-10-30 10:36:292011-10-30 10:36:29¿Por qué no existen líderes en España?
Las propuestas electorales de ¿hay derecho? (VI) Las propuestas para acabar con la piratería.
29 octubre, 2011 /6 Comentarios/en Propiedad intelectual /por Jaime Castellano
En un post anterior, comentaba la importancia de establecer un clima que favorezca la aparición y consolidación de negocios relacionados con la distribución online de contenidos digitales (audio, video, etc) para intentar frenar la hasta ahora imparable piratería digital que ha afectado a sectores de la cultura tan arraigados como la música, el cine, etc.
La denominada “cultura del todo gratis” se ha instalado en el sector de los contenidos digitales, especialmente si estamos hablando de contenidos online (disponibles en Internet). Es un contexto en el que hay que trabajar pero no tiene porqué ser necesariamente negativo. Por ejemplo, el paradigma de empresa de Internet, Google, no cobra por la mayor parte de sus servicios y la publicidad es su principal fuente de ingresos.
Lo malo de la cultura del todo gratis es cuando el contenido al que se accede de forma gratuita es pirata, eso sí es negativo.
Pues aquí van nuestras propuestas electorales para acabar con la piratería
.Como suele decirse en ámbitos deportivos, la mejor defensa es un buen ataque. De forma análoga, para combatir la piratería es necesario promover la aparición de negocios legales. La necesidad (ahora también legal) de encontrar una alternativa al canon digital junto con el inicio de una nueva legislatura, nos sitúan en un momento idóneo para promover políticas públicas que favorezcan el emprendimiento y la creación de nuevas empresas (y por ende empleo). El sector de los contenidos digitales online tiene mucho recorrido en este sentido.
Hasta ahora las empresas que deciden emprender un negocio de distribución online de contenidos digitales (llámense Spotify, Netflix o Lastfm si queremos dar algún ejemplo nacional) se enfrentan a la siguiente situación:
– Se apuesta por un modelo en el que el contenido no se pueda descargar de forma ilimitada por parte del usuario. Esto implica o bien ofrecer el contenido vía streaming (no se descarga nada en el equipo del usuario) o limitar la validez de la descarga, por ejemplo a una serie de horas (si estamos hablando de un negocio de alquiler de películas online)
– Existen unos costes asociados al modelo de negocio que suponen una barrera de entrada. Estos costes se centran en cuestiones tecnológicas (almacenamiento/hosting), en licencias de copyright y en promoción y marketing.
– En numerosas ocasiones se tiende a un modelo de negocio freemium, que combina los ingresos publicitarios en servicios o contenidos ofrecidos de forma gratuita con ingresos obtenidos a través de servicios de pago (o premium). Para conseguir ingresos publicitarios es necesario tener una audiencia (o base de clientes/usuarios) importante, lo cual no se consigue si no se dedican recursos importantes en acciones de marketing/promocionales.
– Dificultad para conseguir un amplio repertorio de obras (musicales o audiovisuales) debido en parte a la necesidad de negociar con varios agentes y entidades de gestión. Este aspecto se hace más crítico cuando se plantea una proyección internacional del negocio, aspecto innato en cualquier proyecto que se emprende en Internet.
¿Qué se puede hacer para establecer un clima más favorable para la creación y consolidación de empresas que se quieran dedicar al sector de los contenidos digitales en general y específicamente a la distribución audiovisual online?
Establecer un diálogo activo entre todas las partes implicadas, desde entidades de gestión de derechos, operadores de telecomunicaciones, proveedores de contenidos, etc.
Avanzar hacia una ventanilla única digital, que permita negociar desde un único punto con los diferentes titulares de derechos de propiedad intelectual que pueden verse afectados según el negocio.
Aplicar los mecanismos de control existentes a la labor de las entidades de gestión de derechos para evitar que se reproduzcan casos similares a lo sucedido recientemente en la SGAE que minan la credibilidad del sector
Modificar las ventanas de explotación existentes del sector audiovisual, donde el vídeo online o video bajo demanda pueda competir de forma efectiva contra su equivalente en soporte físico (DVD)
Reorientar las políticas actuales de subvenciones y créditos en el ámbito de los contenidos digitales. En este sentido, se podría establecer una partida específica de apoyo al lanzamiento de iniciativas empresariales en el ámbito de la distribución online de contenidos, habilitando una convocatoria para subvencionar a empresas total o parcialmente los principales costes de inicio que incurren en sus negocios de distribución online de contenidos:
Infraestructura tecnológica (almacenamiento/hosting)
las licencias de copyright (lo cual redundará finalmente en beneficio de las entidades de gestión de derechos)
Promoción online (i.e por ejemplo plan de marketing y publicidad en medios online) (esta partida tendría sentido en modelos de negocio donde los ingresos publicitarios jueguen un papel relevante).
Ninguna de las medidas mencionadas a modo de ejemplo son sencillas ni de fácil aplicación pero merece la pena intentarlo aunque nos quedemos a mitad del camino (que será un avance porque significará que hemos avanzado algo con respecto a la situación actual). Si no, siempre nos quedará París… y el canon claro.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Jaime Castellano https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Jaime Castellano2011-10-29 10:13:112011-10-29 12:21:09Las propuestas electorales de ¿hay derecho? (VI) Las propuestas para acabar con la piratería.
Un nuevo número de la revista “El notario del siglo XXI”
28 octubre, 2011 /en Editores /por Los editores
Acaba de publicarse el número 39, correspondiente a septiembre-octubre, de la revista matriz de este blog, EL NOTARIO DEL SIGLO XXI.
En él se habla de la instrucción penal: ¿para el juez o para el fiscal? También de la intervención de las comunicaciones telefónicas y electrónicas, de propiedad intelectual desde diversos puntos de vista, de formas de rescatar a los deudores hipotecarios, de cancelaciones de hipoteca o de catastro, entre otras muchas materias.
Si quiere ver el contenido íntegro del mismo, puede hacerlo aquí.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Los editores https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Los editores2011-10-28 22:08:142011-10-28 22:14:55Un nuevo número de la revista "El notario del siglo XXI"
Las propuestas electorales de ¿Hay Derecho? (V): Gobierno abierto, transparencia y buen gobierno
26 octubre, 2011 /4 Comentarios/en Administraciones Públicas, Transparencia /por Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
En este blog creemos que muchos de los graves problemas que se detectan en la vida política española y en particular la brecha creciente entre la “casta” política y la mayoría de los ciudadanos podrían abordarse –y en parte solucionarse- desde la perspectiva del “open government” o “gobierno abierto”.
El gobierno abierto consiste fundamentalmente en abrir a través de INTERNET la información y la gestión de los asuntos públicos a los ciudadanos, de forma que estos puedan, de una parte, disponer de un mayor conocimiento, información y control sobre las actuaciones de sus políticos y gestores públicos y, de otra, intervenir, colaborar y participar en dicha gestión, facilitando la rendición de cuentas de políticos y gestores. Se trata de acercar de nuevo la gestión política a los ciudadanos. Exige, en definitiva, el acceso a la información pública de manera libre, gratuita y técnicamente sencilla (open data) y el establecimiento de los mecanismos y procedimientos para la colaboración y participación ciudadana así como- y esto es esencial en España- facilitar la exigencia de la rendición de cuentas (open action).
El Gobierno Abierto se basa, pues, en los siguientes tres principios:
1. Transparencia. La información pública es propiedad de los ciudadanos, y les permite acceder de forma transparente, fácil y gratuita a la acción del Gobierno, evaluarla y facilitar la rendición de cuentas.
2. Participación. Los ciudadanos deben poder canalizar su conocimiento, su opinión y su compromiso hacia su Gobierno, y éste ha de estar en disposición de aprovechar los vastos recursos que suponen el caudal de conocimiento y experiencia del conjunto de la sociedad y ponerlos al servicio del bien común.
3. Colaboración. La colaboración entre Administraciones Públicas y entre estas y todos los agentes de la sociedad civil, desde organizaciones no gubernamentales hasta sujetos individuales permite maximizar la eficiencia y la eficacia de la acción del Gobierno.
Después de esta introducción teórica podemos entrar en nuestra propuesta electoral que es muy sencilla: hay que abrir los asuntos públicos a los ciudadanos. Para que éstos tengan información, toda la información sobre los asuntos públicos. Para evitar las opacidades y la manipulación de datos que tanto no está costando en términos de credibilidad interna y externa. Para hacer frente a la crisis de confianza en Gobierno, Administración e instituciones provocada por el comportamiento de la clase política en su conjunto y como herramienta de regeneración de la propia clase política, convertida en una de las principales preocupaciones de los españoles, y con razón. Para que no nos tomen por tontos.
Recordemos que la transparencia y la información es un poderosísimo instrumento para facilitar la “accountability” o la rendición de cuentas de los políticos y gestores públicos de la que tan necesitada está hoy en día la democracia española, al estar prácticamente desmantelados o inoperantes los mecanismos administrativos e institucionales para hacer efectiva esta rendición de cuentas a todos los niveles, como estamos constatando todos los días. Sin que exista, evidentemente, incentivo alguno para que los propios responsables públicos asuman las consecuencias de sus errores. La opacidad y la falta de rendición de cuentas es causa, a nuestro juicio, de muchísimos de los escándalos que aparecen a diario en nuestros periódicos. Asimismo la falta de transparencia y la desaparición o ineficiencia de los controles “internos” (desde las auditorías, intervenciones, informes jurídicos de favor, manipulación de informes técnicos, sustitución de los funcionarios de carrera por contratados afines, etc, etc) produce un deterioro tremendo de la calidad de la democracia española, favoreciendo la proliferación de redes clientelares y la reaparición –sobre todo a nivel regional- de estructuras de poder caciquiles que creíamos felizmente olvidadas. El último remedio contra estas conductas desactivados todos los mecanismos de control previos o administrativos están siendo los Tribunales de Justicia, que no están diseñados para ejercer estos controles más que en casos extremos, por lo que resultan lentos e ineficientes, además de estar en buena parte condicionados por la politización de sus órganos de gobierno. Un panorama realmente desalentador para el futuro de la democracia y del Estado de Derecho en España.
Creo que no exagero si digo que existe en la sociedad española un enorme déficit de información acerca del funcionamiento real de las instituciones y organismos públicos (sobre la contratación pública, las políticas públicas, las subvenciones, las empresas públicas, el empleo en el sector público, los sindicatos, etc, etc.) por parte de los ciudadanos que no es remediada suficientemente por los medios de comunicación en España, excesivamente dependientes para subsistir, dada su situación económica, de los favores públicos, y, en el mejor de los casos, orientados a conseguir otro tipo de objetivos muy distinto de la “accountability” o rendición de cuentas. Y aunque no fuera así, los medios carecen con frecuencia de la capacidad precisa para analizar la información obtenida y hacerla comprensible y accesible a los ciudadanos. Por esta razón también, el Gobierno abierto tiene que ver, y mucho, con la libertad de prensa que surge en el siglo XIX hasta el punto de que podemos considerarla como su heredera. En definitiva el gobierno abierto es un remedio fundamental para la pérdida de los “checks and balances” que ha sufrido nuestra democracia en los últimos años por culpa fundamentalmente de los partidos políticos pero –no lo olvidemos- ante la pasividad de los ciudadanos y la sociedad civil.
En conclusión, el Gobierno abierto vinculado con la rendición de cuentas responde a la vieja idea de controlar al Poder político, supervisando, controlándolo y restringiéndolo por lo que adquiere una gran relevancia democrática.
Pero además, la transparencia y el gobierno abierto abren un cauce de participación y colaboración ciudadana fundamental en el momento de grave deterioro político e institucional que se vive en España, permitiendo a los ciudadanos expresar opiniones e ideas y en último término valorar la gestión y las políticas públicas que se realizan en un momento determinado.
Además, y a riesgo de ser pesada, debo de insistir en que la rendición de cuentas incluye, por un lado, la obligación de políticos y funcionarios de informar sobre sus decisiones y de justificarlas en público, pero también la capacidad de sancionar a políticos y funcionarios en caso de que hayan violado sus deberes públicos.
Y por último, el Gobierno abierto viene en ayuda de los políticos y gestores más honestos y capaces, ya que la transparencia favorece siempre a aquellos que prefieren actuar con claridad y con respeto a la legalidad y a los procedimientos existentes, primando además a los políticos responsables dispuestos a rendir cuentas de su gestión frente a los gestores que prefieren las políticas de pasillo, las componendas y la opacidad. En último término, el gobierno abierto es un poderoso instrumento frente a la corrupción y el despilfarro. Si se analiza la lista de asuntos sobre los que se carece de información relevante y donde hay mayor opacidad se verá como coincide con las principales causas de la corrupción y del despilfarro públicos y con los escándalos que están a la orden del día.
En ese sentido, hay que decir que el gobierno abierto puede ayudar a recuperar la ética del servicio público, tan gravemente dañada estos últimos años por comportamientos irresponsables de políticos y gestores públicos, puesto que la transparencia promueve el comportamiento responsable de los servidores públicos. La ética pública, ayudada por el gobierno abierto, debe volver a recuperar un conjunto de valores asociados tradicionalmente con el servicio y la función pública, tales como la honradez, la laboriosidad, la eficacia, la atención y el servicio al ciudadano, la imparcialidad, la objetividad y la cualificación técnica, que realizan la dignidad del trabajo en el sector público.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado2011-10-26 15:38:222011-10-26 15:38:22Las propuestas electorales de ¿Hay Derecho? (V): Gobierno abierto, transparencia y buen gobierno
Aparte de mi actividad profesional habitual, desde hace varios años estoy colaborando intensamente con una pequeña Fundación privada -pequeña en tamaño y en medios, no en actividad, ambición y entusiasmo- que mantiene, entre otras actividades complementarias, varias casas de acogida para niños de la calle en Bolivia. La Fundación se llama “Fundación Amazonia” (www.fundacionamazonia.org) nació por la voluntad y energía desbordante e inquebrantable de una reconocida pediatra establecida en Mallorca, y despliega una febril actividad en el país andino y en algunos otros enclaves del continente americano. Formar parte del equipo directivo de esta Fundación, aparte de aportarme desde el punto de vista personal una experiencia impagable, me ha permitido conocer las interioridades de un mundo, el de la Cooperación Internacional y las Organizaciones No Gubernamentales, que resulta un gran desconocido para la mayoría de los profesionales del Derecho, pero en el que se mueve una enmarañada red de normas, Administraciones y burocracia, e incluso complejos intereses políticos y económicos.
Mi experiencia en este mundo de la Cooperación comenzó en época de bonanza. Pero la intensidad y duración de la crisis económica que nos afecta está produciendo un verdadero seísmo en el mundo de las ONG, y obligando a éstas y a las Administraciones y empresas colaboradoras a replantear de arriba abajo las alegres bases económicas y de financiación en las que este mundo se había basado en la última década. El obligado adelgazamiento de las estructuras administrativas públicas, a todos los niveles, junto con el menor flujo de fondos de que disponen las empresas privadas, están obligando al mundo de la Cooperación Internacional a reinventarse sobre bases nuevas, menos costosas y más eficaces.
Algo importante está sucediendo en nuestro país en esta materia cuando hasta el propio Congreso de los Diputados, en una de sus últimas actuaciones antes de la disolución de las Cámaras a finales de septiembre, ha aprobado un importante “Informe para el estudio de las Perspectivas de la Cooperación Internacional para el Desarrollo Española”, que trata de redefinir las bases sobre las que debe asentarse todo este mundo en los años venideros. En España tenemos una Ley estatal de Cooperación Internacional, del año 1998, y un total de 16 Leyes autonómicas de Cooperación, la primera de ellas del año 1999, lo que da una idea de la dispersión normativa y administrativa que existe en este campo, en esto no tan diferente a bastantes otras materias conocidas de nuestro mundo jurídico, económico y social. Pero esas leyes existentes se están quedando ciertamente obsoletas para enmarcar lo que debe ser el futuro de una Cooperación Internacional eficaz.
Ni que decir tiene que, con semejante número de disposiciones normativas y de Administraciones estatales, autonómicas e incluso locales destinadas a la Cooperación, la política general imperante en nuestro país en esta materia descansaba esencialmente sobre la confortable base del dinero público. Pero el dinero público se ha acabado, lo que obliga, sin discusión posible, a redescubrir nuevas bases sobre las que apoyar estas actividades en los años venideros. Por ello, el citado Informe del Congreso de los Diputados reconoce que, a pesar de los efectos de la crisis económica, la política de Cooperación Internacional para el desarrollo es un imperativo ético, social, político y económico, que ha llegado a adquirir una dimensión estratégica para el conjunto de los partidos políticos y para la sociedad civil en general. Así surgió el Pacto de Estado contra la Pobreza, suscrito y actualizado desde al año 2007 por la práctica totalidad de los grupos parlamentarios. Y así piensa prácticamente todo el mundo que la Cooperación debe continuar, aunque sea evidente que no podrá hacerlo con la alegría que se había producido en un ciclo económico expansivo.
Dos son las bases principales sobre las cuales debe apoyarse la nueva Cooperación Internacional pública, según el citado Informe del Congreso. Por un lado, un muy necesario aumento en la eficacia y transparencia de la ayuda. Resulta curioso conocer que un mundo en principio tan filantrópico, y que genera tan amplio consenso social, está afectado por una burocracia terrible, de forma que resulta enormemente complejo y costoso conseguir acceder a fondos públicos para financiar o cofinanciar cualquier proyecto de Cooperación, y para su formulación, seguimiento y justificación económica. Y ello sin entrar en detalles sobre la excesiva proliferación de ciertas entidades o profesionales que ofrecen ayuda a las pequeñas ONG para conseguir con más “facilidad” o “seguridad” el acceso a los ansiados fondos públicos. Por otro lado, debe reducirse necesariamente el número de países receptores de la ayuda española. Y no sólo por razones puramente económicas, sino especialmente para conseguir un mayor y mejor impacto de la ayuda, y también una necesaria continuidad de los proyectos desarrollados en las zonas destinatarias. La dispersión de los últimos años de vino y rosas, favorecida por la descoordinación autonómica y local típica de nuestro flujo normativo y de nuestra estructura administrativa actual, no ha resultado nada buena en esta materia.
Además de lo anterior, debe jugar un papel preponderante en el futuro la iniciativa privada y las iniciativas mixtas. Una de las señas de identidad de la Cooperación española es su amplio tejido asociativo, que se ha manifestado en los últimos años en un gran número de ONG. Como reconoce el Informe del Congreso, las ONG son una importante expresión de la solidaridad ciudadana, expresamente orientadas, diseñadas y constituidas para el fin de la Cooperación al desarrollo, constituyendo una parte muy importante de la Cooperación española. A partir de ahora será de todo punto necesario fomentar fórmulas imaginativas que han demostrado sobradamente su eficacia: las alianzas público-privadas, que aprovechan los fondos empresariales disponibles junto con la experiencia de ciertas áreas de la Administración; los microcréditos, como instrumentos para facilitar el acceso al crédito a personas excluidas del sistema bancario, que han contribuido a que millones de personas hayan podido salir de la pobreza en muchos países en vías de desarrollo; los programas de cancelación de deuda externa, focalizados en los países que se hayan mostrado más eficaces en la gestión de la Cooperación, y sin barra libre para los demás; y, finalmente, la financiación del desarrollo en I+D de determinadas zonas del planeta, sector donde mayores carencias se concretan y donde en mayor medida se puede contribuir a la mejora de sus recursos humanos y de su competitividad internacional. Todos debemos recordar que no sólo debemos “repartir peces”, sino también “enseñar a pescar”.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Alvaro Delgado Truyols https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Alvaro Delgado Truyols2011-10-26 00:17:402011-10-26 10:31:46Las O.N.G. y la cooperación internacional: un replanteamiento debido a la crisis
La financiación de los grandes sindicatos ¿una parte del problema?
25 octubre, 2011 /10 Comentarios/en Crisis política e institucional, Sindicatos /por José María Pérez Gómez
Parte de este éxito reside en la atribución de unas funciones institucionales a las centrales sindicales consideradas como mayoritarias, lo que conlleva que gran parte de su financiación se realice con transferencias de fondos públicos aunque disimulándolo por muy diversas vías. Se trata de canales con cobertura legal y que, incluso en la mayoría de los casos tienen relativa publicidad al aparecer anunciados en los diversos boletines de las diferentes administraciones que los conceden. Sin embargo la cuantificación total de las cuantías es muy difícil de precisar dada la poca transparencia y la dispersión en la que todo este proceso se desenvuelve. En este artículo, más que intentar realizar una cuantificación nos limitaremos a repasar los muy diferentes conceptos por lo que estos sindicatos obtienen financiación, cuestión que, por sí, ya resulta reveladora.
Por lo que se refiere a sus infraestructuras, además de contar con la obligación legal que pesa sobre los empresarios de cederles locales en el lugar de trabajo y espacios para divulgar sus mensajes; los inmuebles donde tienen sus sedes han sido cedidos, en su inmensa mayoría, por los poderes públicos, bien bajo la figura de la devolución del patrimonio histórico sindical, bien por la subrogación de CCOO y UGT en la posición del antiguo Sindicato Vertical franquista. (Por ejemplo, la sede principal de la UGT en la Avenida de América de Madrid, que se encuentra en un edificio de nueva planta que se construyó para aquel), bien por la mera cesión de espacios derivada de la negociación colectiva. En estos días, precisamente, nos encontramos con que en Madrid, determinadas dependencias ministeriales ocupadas por centros directivos del Ministerio de Trabajo están siendo desocupadas y los funcionarios trasladados forzosamente para, luego, ser cedidas a CCOO.
Para cubrir sus gastos de gestión ordinarios, además de las cuotas de sus afiliados, todos los sindicatos reciben una subvención pública en virtud del número de representantes que obtienen en las elecciones sindicales. Además, una parte importante del coste de personal que necesitan para la realización de sus actividades es sufragada por las propias empresas que abonan los salarios del personal liberado que, a través de la figura de la acumulación del crédito horario de los representantes de los trabajadores en determinadas personas designadas (liberadas) por el sindicato, dejan de prestar sus servicios para la empresa o Administración que los contrató para dedicarse a tiempo completo a aquel. En este sentido, es importante destacar que durante los últimos años, un objetivo sindical en sus negociaciones con los empleadores del sector público ha sido el ampliar el número de liberados por encima de lo establecido con carácter mínimo por la legislación vigente, constituyendo este logro tanto una fuente indirecta de financiación, como un instrumento clientelar para privilegiar a algunos de sus afiliados.
Por otra parte, los sindicatos han desarrollado un eficaz mecanismo que captación de fondos públicos con carácter finalista presentándose con regularidad a las convocatorias de subvenciones anunciadas por las diversas Administraciones Públicas (central autonómica, local e institucional) para el fomento de la actividad asociacionista, la realización de todo tipo de estudios, programas sociales, planes de igualdad, integración de inmigrantes, etc…; siendo adjudicatarios de este tipo de ayudas como si se tratase de una organización no gubernamental más. Resulta tremendamente complicado determinar el monto total derivado de esta fuente de financiación pues la información de las subvenciones y ayudas concedidas aparece disgregada en los centenares de boletines oficiales del Estado, CCAA, Diputaciones, Ayuntamientos, etc…
Participar en los foros institucionales es una actividad, por lo general, retribuida. Unas veces lo es de manera directa al propio sindicato; así, por ejemplo, el Ministerio de Trabajo e Inmigración les concede anualmente una compensación económica por su participación en los órganos consultivos centrales y territoriales del Ministerio, de sus organismos autónomos y de las entidades gestoras de la Seguridad Social. También, en ocasiones, el abono se realiza a título personal a favor de aquellas personas que son designadas por el sindicato para participar en la comisión o consejo de administración correspondiente. De esta manera, representantes de los sindicatos pertenecían a los consejos de administración de las quebradas Cajas de Ahorros y siguen formando parte de los consejos de los entes públicos titulares de las televisiones y radios públicas; de los entes del sector empresarial y fundacional público estatal, autonómico o local; de los órganos que controlan el fondo de pensiones de los funcionarios públicos; de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, entre otras muchas instituciones.
Atención especial merece, el papel que para los sindicatos más representativos supone su participación en la gestión de los recursos recaudados a los trabajadores y empresarios bajo el concepto de “formación profesional”. La cuota de formación profesional es el resultado de aplicar el tipo de 0,70% a la base de cotización por contingencias profesionales a la Seguridad Social. De ese 0,70%, un 0,1% es la parte que se detrae de la nómina del trabajador y un 0,60% es la parte que soportala empresa. Una parte importante de lo recaudado es gestionado porla denominada Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, en la que participan el Ministerio de Trabajo e Inmigración por la Administración, la CEOE y CEPYME como representantes de la empresa y CCOO, UGT y CIG como organizaciones sindicales más representativas. La forma en la que se gestionan esos fondos ha sido hasta tiempos recientes muy opaca y, de hecho, en la página web institucional, los últimos datos ofrecidos se refieren al año 2008. Por otra parte, el Servicio Público de Empleo Estatal, distribuye directamente entre las centrales sindicales mayoritarias millones de euros con esta finalidad. También las Consejerías de trabajo de las Comunidades Autónomas, en desarrollo de sus políticas activas de empleo, les adjudican numerosos recursos para esta finalidad. El control financiero sobre la forma en la que esos fondos se aplican a la organización de cursos difiere de unas comunidades a otras, pero ha sido históricamente escaso y el control de calidad sobre el nivel de la enseñanza impartida en ellos y la cualificación de los ponentes que los imparten muchas veces es inexistente.
Asimismo, los sindicatos también perciben ingresos como prestadores de servicios a los trabajadores, tanto a los afiliados como a los no afiliados, destacando los servicios de carácter jurídico, pero salvo las primeras consultas, facturan por estos servicios unas cantidades que no divergen demasiado de los precios de mercado. También, por su participación en los expedientes de regulación de empleo, que es obligatoria por mandato legal, facturan un porcentaje sobre el importe de cada indemnización percibida por los trabajadores. Cuestión ésta que, al margen de la consideración ética que pueda merecer, incluso es dudoso que tenga un apoyo jurídico firme dado el carácter preceptivo de su intervención y la imposibilidad para el trabajador de poder optar por otras posibilidades. En su momento, intentaron incorporarse al negocio inmobiliario a través de la constitución de cooperativas de viviendas y al sector asegurador, pero en general con resultados muy poco alentadores.
Cada vez es menor la afiliación de los trabajadores a estas organizaciones y la diferencia entre la representación real obtenida por los grandes sindicatos y los múltiples sindicatos sectoriales, independientes o minoritarios que han ido surgiendo se acorta elección tras elección. Un ejemplo de ello es el resultado de las últimas elecciones enla Administración Generaldel Estado donde, hasta el 1 de septiembre de 2011, CCOO y UGT, si bien son las centrales con mayor número de representantes, obtienen juntas solo 411 de los 936 representantes. Es decir menos de la mitad del número total. Sin embargo, su influencia a la hora de liderar la negociación colectiva y su capacidad de percibir fondos públicos permanece intacta y es desproporcionadamente superior a la de sus competidores gracias a las sucesivas reformas legales que, cada vez, priman más el ámbito institucional de la representación sobre el ámbito de actuación de los representantes directamente elegidos por los trabajadores en cada centro de trabajo.
Así pues, podemos concluir que parece necesario reordenar esta situación, sistematizar mejor y dotar de mayor transparencia a las fuentes de financiación de los sindicatos considerados como más representativos y, en la medida de lo posible, facilitar una cierta autonomía financiera que no les haga tan dependientes del sector público. Es posible incluso, que sea conveniente revisar este mismo concepto de “sindicato más representativo” para que el rol institucional de cada agente social se corresponda mejor con la realidad social que representa en la práctica,. De esta manera, tal vez pudiera reforzarse la legitimidad de los sindicatos que, por tradición e historia, les corresponde y que sin embargo, ahora resulta cuestionada por amplios sectores sociales.
En ese sentido, revisar la Ley Orgánica de Libertad Sindical quizás sea también una de las tareas pendientes que haya que abordar para impedir que el movimiento sindical, en vez de ser una parte de la solución de la actual crisis del sistema, termine convirtiéndose en una parte del problema
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 José María Pérez Gómez https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png José María Pérez Gómez2011-10-25 08:58:102011-10-25 11:20:11La financiación de los grandes sindicatos ¿una parte del problema?
24 octubre, 2011 /14 Comentarios/en Comunidades Autónomas, Crisis política e institucional /por Jaime Castellano
Permítanme rebautizar la película de Ang Lee Sentido y Sensibilidad (1995, Emma Thompson, Kate Winslet) y llamarla Sentido y Responsabilidad para dar título a este post sobre embajadas autonómicas, donde pretendo analizar el sentido que tienen estas “embajadas” y apelar a la responsabilidad de los gobiernos autonómicos para que reflexionen sobre su necesidad. No existe ninguna duda de que las Comunidades Autónomas pueden establecer (y de hecho lo hacen) oficinas en el exterior, de la misma manera que una entidad privada. Otra cosa es la discusión sobre sus competencias y sobre su estatuto jurídico y el de su personal. Y otro asunto es la conveniencia, necesidad y función de las mismas sobre todo en el actual panorama actual de crisis económica que estamos atravesando.
La mejor aproximación sobre el número de “embajadas” la podemos encontrar en noticias de prensa del pasado 2010 que filtraron el contenido de la documentación recibida por el diputado del PP Eugenio Nasarre ante un requerimiento de información al Ministerio de Política Territorial y Administración Pública (ver noticia).
El primer dato reseñable es que todas las CCAA tienen una delegación en Bruselas. Curioso porque se ha demostrado que las CCAA pueden tener una relación directa con los representantes europeos al mayor nivel (véase la reciente reunión del presidente Barroso con nueve presidentes autonómicos, en la que por cierto les pedía trabajar conjuntamente con el Estado para atajar el déficit, ver noticia).
Otra cuestión de interés es relacionar el número de “embajadas” (en su mayoría oficinas comerciales de promoción económica, descontando la delegación que tienen todas las CCAA en la UE) con el número de empresas existente en cada Comunidad (para lo cual tomamos como referencia las cifras del Instituto Nacional de Estadística). Las oficinas exteriores comerciales están al servicio de las empresas de cada región, así que podemos ver lo privilegiadas que son las empresas asturianas, que “tocan” a 5.823 por “embajada”. Por el contrario, las peores paradas serían las castellano-manchegas, que “tocan” por oficina comercial a 130.079 empresas (una masificación en comparación con sus colegas asturianos).
Sin embargo, cuando hablamos de “embajadas” autonómicas la primera Comunidad que se nos viene a la mente es Cataluña y no Asturias. ¿Cataluña es la única CCAA con “embajadas”? Obviamente no, pero es la que más tiene, eso sí. ¿Es la que más ha promovido en los últimos años la apertura de delegaciones autonómicas (que no oficinas sectoriales de carácter comercial)? Probablemente sí. ¿Estas nuevas delegaciones han supuesto un importante desembolso para los contribuyentes catalanes? Pues también, porque independientemente de sus funciones, estas embajadas se han situado en edificios emblemáticos de altísimo coste (la “embajada” de Nueva York cuesta a los catalanes más de 90.000 euros anuales solo en concepto de alquiler y mantenimiento del edificio, ver noticia). Para más inri, estas “embajadas” se han establecido muchas veces en lugares donde Cataluña ya tenía representación de alguna oficina comercial o sectorial. De hecho, el fenómeno “multisede” de la acción exterior catalana se produce en diversos países: en Alemania hay cinco “embajadas” (la canciller Merkel se sentirá halagada por semejante despliegue), en Estados Unidos cuatro y tres tanto en México como en Reino Unido.
El nuevo Gobierno de CIU planea una “nueva orientación de las funciones y la gestión de las oficinas de acción exterior de la Generalitat, priorizando el máximo nivel de apoyo a las necesidades de internacionalización de la economía y la empresa catalanas” (ver noticia). Desde luego, trabajo tienen en este ámbito.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Jaime Castellano https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Jaime Castellano2011-10-24 08:55:382011-10-24 10:45:51Embajadas autonómicas: sentido y responsabilidad
Los temas que no están en el debate electoral y deberían (I): la energía.
23 octubre, 2011 /9 Comentarios/en Sector energético /por Mariano Martín Peña
En los momentos actuales que nos encontramos en plena campaña electoral y los líderes políticos no se cansan de prometernos medidas de todo tipo para mejorar nuestras condiciones de vida, conscientes de que si llegan al gobierno no van a poder aplicarlas debido a la grave situación económica en que nos ha dejado el actual Presidente del Gobierno, se echan en falta debates sobre problemas más serios que viene arrastrando España desde hace años. Uno de ellos es la situación energética, clave para el posible relanzamiento económico si es que se produce.
Tipo de energía Consumo % Producción nacional %
Carbón 10.353 7,9 3.778 12,6
f) Teniendo en cuenta que el Transporte, la Industria y los Servicios son los sectores destinatarios, a partes iguales, de la energía consumida, incidir sobre ellos para conseguir un uso más racional de la energía ahorrando un 20% de la energía consumida en los próximos diez años, que es otro de los puntos de la Comunicación de la Comisión Europea, potenciando el transporte público, incentivando la industria para mejorar sus procesos productivos y concienciando a los ciudadanos sobre este problema.
El otro asunto a debatir es el referente a la Comisión Nacional de Energía cuya situación actual es bastante cuestionable por su excesiva dependencia del Gobierno.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Mariano Martín Peña https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Mariano Martín Peña2011-10-23 01:07:532011-10-23 01:11:49Los temas que no están en el debate electoral y deberían (I): la energía.
Perú y España: dos trayectorias.
22 octubre, 2011 /4 Comentarios/en Crisis política e institucional, Internacional, Seguridad jurídica y eficiencia /por Fernando Rodríguez Prieto
Rodrigo Tena y yo acabamos de volver de un interesante viaje al Perú de una semana. El Perú, así escrito, con el artículo como hacen sus naturales, está dotado de unos preciosos paisajes, tan variados como asombrosos y de una riquísima mezcla de culturas, y cualquier viajero curioso encuentra abundantes satisfacciones. El motivo principal del viaje, un proyecto de cooperación para facilitar la titulación y formalización de la propiedad informal de los habitantes de barriadas humildes en el Departamento de Ica, que fueron afectados por el terrible terremoto de 2007, merecería por sí un post. Pero ése no es el que toca ahora, pues prefiero unas consideraciones más generales. Que se hacen más fáciles cuando, como es nuestro caso, hemos contado con excelentes anfitriones que entre otras muchas virtudes tienen la de compartir con los viajeros su penetrante análisis de la realidad peruana.
En realidad, casi cualquier viaje pone la perspectiva para una visión más certera de nuestra propia realidad cotidiana. Es alejarse de los árboles para ver el bosque. Por ello, conocer otro país, su evolución y sus problemas, y compararlo con el nuestro (como Elisa, casi tengo que pedir perdón por estar refiriéndome a España) nos permite hacernos con imágenes reveladoras. Nos contemplamos así en un espejo ajeno que nos da buenas pistas sobre nosotros mismos.
Es claro que hay que partir de una obviedad. El Perú es mucho, pero mucho más pobre que España. Pero no es esta comparación de términos absolutos la que me interesa aquí para este blog. Sino la de las trayectorias.
Efectivamente, viene ese entrañable país de un pasado demasiadas veces calamitoso, en el que ha padecido tiranías, populismos irresponsables y fases de una violencia atroz. Pero si vemos su evolución en los últimos doce años tales calamidades parecen haber quedado definitivamente atrás. Fujimori, en medio de sus excesos y con métodos más que discutibles, consiguió su estabilización económica, y aseguró a empresas e inversores un imprescindible marco de seguridad. El restablecimiento de las Instituciones en un nuevo marco democrático, pervertido por su antecesor, fue obra del siguiente Presidente, Alejandro Toledo. Desde entonces, ese nuevo marco jurídico y económico ha permitido al país el crecimiento económico asombroso de un nuevo dragón americano. Y ha sido sustancialmente respetado por los gobernantes sucesivos, Alán García y el actual Presidente Humala, a pesar de tener éstos sus orígenes en las izquierdas más populistas.
La economía peruana es cada día más abierta, y se ha incorporado con entusiasmo a la globalización, dispuesta a aprovechar sus oportunidades mejor que a criticarla desde retóricas victimistas como algunos de sus vecinos. Esta apertura se va traduciendo también en la propia sociedad. Hoy es indudable que la riqueza se está extendiendo por todas las capas sociales, y que frente a la vieja sociedad dual que tan bien describieron esas novelas inolvidables que no hace falta citar, va surgiendo una pujante clase media, en la que a veces se encuentran personas de humildísimos orígenes con antiguos miembros de la oligarquía tradicional.
Por supuesto que no todo es brillante. La Administración pública y la educación siguen lastradas por un bajo nivel general, faltan infraestructuras básicas y los servicios públicos siguen siendo deficientes. En la barriada de Pachacute en Callao, en las afueras de Lima, donde Rodrigo y yo pasamos un día emocionante descubriendo las diversas obras sociales de Coprodeli, vimos unos niveles de pobreza terrible, a pesar de lo mucho que, según nos dijeron, había mejorado, y de las pequeñas empresas que en ese entorno se van creando.
Sin embargo, y a pesar de los problemas, existe un clima general de optimismo en todo el país. Cada vez surgen más empresas, y su actividad va superando fronteras. Y es una idea generalmente aceptada que el rigor económico y el progresivo fortalecimiento institucional están en la raíz de este progreso, y por ello son tesoros que hay que incrementar. Dejo para otra ocasión el pormenizar otros datos, pero puedo contaros cómo nos sorprendieron, por ejemplo, pintadas electorales que permanecían de la última campaña de elecciones presidenciales, en la que junto al nombre de una candidata, aparecía como promesa suya: “títulos de propiedad”.
No me cabe duda de la íntima relación que existe entre la existencia de un sistema jurídico sólido que ofrezca seguridad, y la capacidad de crecimiento económico. Sobre todo si la Administración pública consigue ser dinamizadora y no obstaculizadora del desarrollo comercial y empresarial.
En contraste ¿Qué tenemos en España? Una Administración atomizada e hipertrofiada, demasiadas veces más al servicio de nuestra casta política que de intereses generales, y que consume inútilmente ingentes recursos. Un progresivo deterioro institucional, que va minando nuestro Estado de derecho, como hemos venido denunciando en este Blog. Y, no por casualidad, un estancamiento o incluso retroceso económico en un ambiente general de pesimismo donde vemos cada vez más empresas hundirse.
Efectivamente, a pesar de sus mayores niveles de pobreza, el viajero llega a contemplar la realidad peruana con una cierta celosa melancolía. Ellos están en la buena trayectoria. Nosotros hace tiempo que la perdimos, y urge cambiar el rumbo de forma radical. Pero ¿seremos capaces?
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Fernando Rodríguez Prieto https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Fernando Rodríguez Prieto2011-10-22 10:20:222011-10-22 10:20:22Perú y España: dos trayectorias.
21 octubre, 2011 /1 Comentario/en Crisis política e institucional, Sistema financiero /por Rodrigo Tena Arregui
Nuestro colaborador Fernando Irurzun publicó ayer en El País una tribuna sobre el requisito de la honorabilidad para ejercer determinadas profesiones, singularmente las financieras. Se trata de un resumen del post que publicó en nuestro blog el ocho de septiembre pasado. La tribuna de ayer se puede consultar aquí.
Por pura casualidad, ayer también publicó El Confidencial que la asamblea de inspectores del Banco de España (integrada por unos 250 profesionales) han emitido un comunicado en el que critica al gobernador, Sr. Fernández Ordóñez , por su inactividad en relación a la permanencia en el cargo del Sr. Alfredo Sáenz tras ser condenado en firme por el Tribunal Supremo.
Por lo que se ve no sólo hay indignados en la Puerta del Sol.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Rodrigo Tena Arregui https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Rodrigo Tena Arregui2011-10-21 14:10:262011-10-21 14:10:26Ser o no ser honorable
¿Eximente de responsabilidad para los cargos negligentes?
20 octubre, 2011 /6 Comentarios/en Administraciones Públicas, Crisis política e institucional /por Jose Luis Villar Ezcurra
Tenía pensado enviar este post, que ha surgido como consecuencia de reflexiones acerca de otro, publicado por Elisa de la Nuez hace tiempo (sobre “el mandatario infiel o la falta de rendición de cuentas”) cuando leo el nuevo artículo de Elisa en el Mundo (12/10/2011) titulado “El ministro en la gasolinera”. Magnífico artículo, al que me adhiero por completo, pero que me “pisa” una vez más el que ya tenía escrito, lo cual quiere decir, no sólo que estemos en sintonía de ideas, sino que el problema del que tratamos (la ausencia de responsabilidades de nuestros cargos públicos) es algo que requiere tomar decisiones urgentes. No obstante lo envío al blog tal y como estaba escrito a pesar de que pueda existir redundancia de planteamientos e ideas.
Porque a ver si los políticos se enteran de una vez que, por mucho que manden cuando ocupan cargos públicos, no dejan por ello de ser responsables ante todos nosotros de su gestión. Si están en el convencimiento de que los dineros públicos no son de nadie (frase pronunciada no hace mucho por una conocida política) vamos realmente mal, porque ese dinero es de todos los ciudadanos y es a ellos a quienes hay que rendir cuentas de su utilización. Rendir cuentas significa, ante todo, trasparencia en la gestión y asunción de las responsabilidades de todo orden por una mala gestión y, evidentemente, por utilizar los caudales públicos para favorecer a los amigos o a los políticamente afines. Así las cosas, resulta simplemente esperpéntico leer y escuchar, un día tras otro, noticias relacionadas con lo que han estado haciendo los políticos con nuestro dinero (ese que es de todos) no como si fuera suyo -que más cuidado habrían tenido- sino como si no fuese de nadie. Que cada uno con su dinero es muy dueño de hacer lo que quiera – invertirlo, gastarlo o regalarlo- pero con el dinero que otro deposita confiado en tus manos el asunto es muy diferente. Ese dinero ha de emplearse de la mejor forma posible, en beneficio de quien lo depositó, rindiendo escrupulosas cuentas y asumiendo la responsabilidad que corresponda por su uso indebido.
Aquí comienza la odiosa comparación entre la esfera pública y la privada, porque si una buena parte de nuestro dinero se utiliza para beneficiar a los amigos del gestor (vía subvenciones absurdas o contratando directamente para puestos sin contenido real no acorde con la remuneración que se paga) o para hacer frente a proyectos faraónicos sin ninguna clase de rentabilidad social o económica, el gestor debería dejar su cargo inmediatamente como primera medida. Y, a continuación, tendría que hacer frente a las responsabilidades de su insensata gestión asumiendo todas las consecuencias, entre las que debería encontrarse la inhabilitación para ejercer cualquier cargo público. Sin embargo, la realidad nos muestra cómo las cosas distan mucho de ser así, ya que a los malos gestores de la cosa pública no sólo no se les exigen responsabilidades sino que se les premia con un nombramiento “a dedo” o con un puesto en las listas electorales. ¿Que han dejado en la ruina a un Ayuntamiento o a una Comunidad Autónoma? Pues no pasa nada, o mejor dicho, pasa que encima reciben la recompensa de turno y a los ciudadanos se nos queda cara de pasmados ante tanta desfachatez en nuestras mismas narices. Total, como el dinero no es de nadie…
Con este tipo de planteamientos se utiliza, además, el conocido “y tú más ..” que parece servir para todo menos para poner un poco de orden y sentido común en las cosas. Porque el hecho de que “los otros” hayan caído en los mismos o semejantes errores (aún suponiendo que sea cierto) no veo en qué puede afectar a la responsabilidad de quien ha gestionado mal lo que tenía a su cargo. Eso mismo en una empresa privada puede suponer el despido inmediato sin que valgan para nada las excusas de que “fulanito” también ha actuado igual y, de momento, quien ha actuado irresponsablemente se va a la calle (luego veremos si fulanito le sigue también). Y es puede que hayamos perdido ya la capacidad para asombrarnos ante el derroche de dinero en aeropuertos sin aviones, estaciones del AVE sin pasajeros, carreteras a medio construir que conducen a la nada, y otros gastos similares. Probablemente la hemos perdido porque estamos conociendo ahora, también, la cantidad de subvenciones al cine (¿acaso es una profesión privilegiada?), a los Sindicatos (que sean financiados por sus afiliados) y a los propios partidos políticos (idem) sin que se haga nada al respecto. Claro que el hecho de que las subvenciones ala lenteja Renkahormonada (magnífico el artículo de Ansón sobre el asunto), al folklore o al fomento de una lengua se coloquen con preferencia a la sanidad o a la educación colman ya el vaso de los despropósitos.
A este paso, el tan proclamado Estado del bienestar (que se demanda, a veces, como expresión hueca) se va a trasformar en el bienestar de unos pocos y el malestar de muchos (entre los cuales ya hay casi cinco millones de parados). Y no me refiero ahora al bienestar de los “ricos” (esa es otra historia) sino al de unos políticos que pretenden gozar de una especie de eximente de responsabilidad en el ejercicio de sus cargos, lo cual resulta cada vez más inadmisible.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png 0 0 Jose Luis Villar Ezcurra https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Jose Luis Villar Ezcurra2011-10-20 23:00:552011-10-20 23:00:55¿Eximente de responsabilidad para los cargos negligentes?

References: Real Decreto 
 resolución 
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 Real Decreto 
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