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Timestamp: 2019-03-23 10:43:36+00:00

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La organización de masas de la clase obrera - Mansoor Hekmat
La organización de masas de la clase obrera
Una entrevista con la revista 'Komonist' (el órgano central del Partido Comunista de Irán)
Nº 37, marzo de 1988
Komonist: En la primera parte de la resolución, se afirma que la clase obrera iraní históricamente ha sido privado de sus organizaciones populares abiertas. ¿Cuáles son las principales causas de esto? Y teniendo en cuenta estos factores, ¿por qué las formas de la organización de los consejos podrá desarrollar ampliamente y sobre una base consistente? ¿Es la diferencia entre la forma del consejo de la organización y otros modelos de la organización de masas tan grandes como para dejarlo superar estos obstáculos en la realidad? ¿Tiene la organización de los consejos en sí misma una mayor resistencia a las invasiones de la burguesía?
Mansoor Hekmat: Permítanme decir esto primero que la "privación histórica" de la clase obrera iraní de las organizaciones de masas no es algo absoluto. Ha habido períodos en la historia del movimiento obrero en Irán, donde han emergido y desarrollado diversas formas de las organizaciones obreras masivas; por ejemplo, en el período antes de la dictadura de Reza Khan [el padre de Mohammad Reza Pahlaví-BM] , en la época posterior a la Segunda Guerra Mundial hasta al golpe de Estado de 19 de agosto, [el golpe de Estado de 19 de agosto 1953 por el cual el Sha llegó al poder-BM] y, por último, durante la revolución de 1979. Sin embargo, si tomamos los últimos veinte a treinta años (es decir, la experiencia de la última de uno y dos generaciones de los trabajadores), ya que nuestro período de referencia, nos damos cuenta de las grandes diferencias en el grado de la organización de masas de los trabajadores en Irán y aquél de otros países. Este es el caso en comparación no sólo con los países capitalistas más avanzados, sino también con muchos de los países dominados.
Las razones para esta situación son varias y podemos hablar de ellos a diferentes niveles. Los primeros factores cuales vienen a la mente son los siguientes: en primer lugar, el rápido cambio en la composición de la clase obrera después de la reforma agraria de la década de 1960 y la entrada consecuente de una gran parte de la población rural en el mercado laboral en las ciudades. Este fenómeno tanto intensificó la competencia entre los trabajadores (lo cual disminuyeron sólo a los mediados de las décadas setentas con la subida de los precios del petróleo y en la disponibilidad de empleos), y afectó a la auto conciencia de la clase obrera como clase. La experiencia de las últimas luchas tradeunionistas se limitaba a los oficios y profesiones particulares, por ejemplo, los textiles y la impresión, lo cual en las décadas de 1960 y 1970 han perdido su estatus tanto en la producción y, en gran medida, en el número de los trabajadores que emplearon. La nueva generación de los trabajadores asalariados en Irán crecieron junto con las nuevas industrias, las diversas tecnologías, y nuevas ramas de la producción. Las tradiciones organizativas de las últimas décadas - lo cual no eran muy significativa de todos modos - fueron socavados en las nuevas condiciones. Un joven clase obrera, una gran parte de los cuales no habían sido educados en la tradición de las luchas obreras organizadas y que no habían sido influenciados en gran medida por la historia de las luchas obreras organizadas llegaron a la escena. El otro factor es la mayor o menor existencia permanente de la severa represión política y el imperio de los regímenes policiales supresivas en Irán en el siglo 20 que sólo en ciertos períodos - los períodos de la crisis política - han disminuido. Los esfuerzos del movimiento obrero en Irán para organizarse y mantener su organización siempre se ha reunido con las supresiones policiales más agresivos. Los dirigentes y activistas del movimiento obrero han sido perseguidos más severamente.
Estos son los factores generales lo cual han hecho del surgimiento y persistencia de las organizaciones obreras en Irán difícil. Pero todavía no responden precisamente la cuestión. Podemos todavía preguntar por qué el movimiento obrero no ha sido capaz de superar estas limitaciones. Aquí entonces deberíamos hablar más específicamente sobre las "organizaciones de masas" y esto está relacionado con la segunda parte de su pregunta. Usted ha hablado de los consejos y los sindicatos como "modelos" de la organización de masas, pero la verdad es de que esos consejos, sindicatos, comités de fábrica, etc., no son sólo los "modelos" de la organización de masas. No son los esquemas lo cual supuestamente cumplen un requisito único y de los cuales los trabajadores puedan elegir la más adecuada. Los sindicatos y los consejos son las alternativas de los diferentes movimientos sociales y las diferentes tendencias en el movimiento de clase. En otras palabras, no deben ser vistos como los modelos y planes organizativos abstractos y, fuera del tiempo y el lugar, y que carecen de una historia definida y un contenido socio-histórico. El movimiento sindical, el movimiento de los consejos, el movimiento de los comités de fábrica, etc, son los movimientos distintos dentro de la clase obrera. Representan diferentes contenidos políticos y horizontes prácticos. Incluso su apoyo en diversos sectores de la clase obrera no es la misma. Así que la pregunta se debe poner más concretamente. ¿Por qué el movimiento sindical y tradeunionista no logrado en Irán? O, ¿por qué el movimiento de los consejos de no haber sido capaz de cumplir los necesidades de la organización de masas de los trabajadores? Aquí, pues, debemos ir más allá de la discusión de los obstáculos y dificultades generales. Debemos examinar el dinamismo y los problemas de estos propios movimientos.
Si miramos la pregunta de esta manera, vemos a la vez que los movimientos reales de la organización de masas de los trabajadores son parte de los movimientos sociales más grandes lo cual tienen sus alternativas particulares no sólo en cuanto a la forma de la organización de la clase obrera, sino también en toda la situación económica y política en la sociedad. Los movimientos tradeunionistas y consejistas son parte de los movimientos más amplios para hacer cambios en el conjunto de la sociedad en las direcciones definidas. Debemos desechar la visión ingenua tradicional lo cual es común en la izquierda, que los partidos políticos supuestamente representan la lucha política consciente, mientras que las organizaciones obreras expresan la actividad "espontánea" de los trabajadores para la mejora de sus condiciones. La verdad es que incluso si el tradeunionismo y el movimiento tradeunionista fue, en sus inicios en el siglo pasado, un movimiento "espontáneo" (lo cual no era), es décadas desde que se ha convertido en una parte integral de una política social general, es decir, del reformismo y la socialdemocracia. El tradeunionismo es la alternativa particular del reformismo y la socialdemocracia, como una corriente clara y bien definida de la clase político, para la organización de los trabajadores. Esta alternativa va más allá de la esfera obrera y tradeunionista. Con ella también viene una perspectiva definida sobre la forma del estado entero, sobre las formas y métodos de la toma de las decisiones económicas, e incluso las teorías y planes económicas particulares. Si elimina las otras partes de este alternativa social reformista y socialdemócrata, a continuación, el tradeunionismo no puede por sí mismo convertirse en un gran movimiento social. El movimiento tradeunionista es el ala de la clase obrera de un movimiento sociopolítico lo cual requiere de otros componentes: los líderes y partidos políticos, las alternativas económicas para la sociedad entera, su propio sistema administrativa concreta, etc. La privación de los trabajadores iraníes de los sindicatos no es sólo porque la burguesía ha impedido su formación. Es esencialmente debido al hecho de que - al menos desde después del golpe de Estado del 19 de agosto - el reformismo en Irán ha llegado al final de un período decisivo en su vida política y no lo hace, después de ese tiempo, ocupar un lugar significativo en la escena política iraní.
Esto es cierto en el caso del movimiento de los consejo también. El movimiento de los consejos no es también un modelo. Es la alternativa de una corriente social particular y una tendencia particular dentro de la clase obrera para la organización de los trabajadores. Aunque, históricamente, los consejos han sido en gran parte el centro de atención del anarquismo; se trata de un largo tiempo de que cada vez más se han convertido identificado y vinculado con el comunismo. Los eventos como la Comuna de París de 1871 y la Revolución de Octubre de 1917 han vinculado la idea de los consejos, y de la organización de los trabajadores en una base del consejo, con la teoría y la política comunista. Así, el movimiento de los consejos, también, es parte de un movimiento social distinta con su propio perspectiva política, económico y administrativo particular.
El estado de cosas del movimiento consejo también es precisamente relacionado con el estado de cosas del comunismo en Irán. El hecho de que en la Revolución de 1979, la idea del consejo triunfó sobre la idea de los sindicatos, refleja la flojedad y debilidad del reformismo y la socialdemocracia y la prevalencia global (bajo las condiciones revolucionarias) de las ideas comunistas generales y la política radical entre los trabajadores. El hecho de que este movimiento de los consejos no pudo obtener el vigor necesaria y la escala se debía a las limitaciones teóricas y prácticas particulares de comunismo en Irán en ese período específico.
En resumen, la discusión sobre los sindicatos y los consejos no está sobre la elección de uno u otro "modelo" de la organización de masas de los trabajadores. Es, más bien, el reflejo de la lucha de las alternativas de dos tendencias básicas dentro de la clase obrera: la tendencia comunista y radical, por un lado, y la tendencia reformista y socialdemócrata, por el otro. Si, en nuestra opinión, los consejos (en comparación con los sindicatos) tienen una base mucho más favorable material para el crecimiento y el desarrollo en Irán, este no es simplemente debido a la capacidad de demanda de ese modelo de la organización en particular. La mayor idoneidad de la forma de los consejos es debido a la prevalencia de las tendencias radicales entre los trabajadores de vanguardia y los líderes prácticos de los trabajadores y las condiciones materiales más favorables lo cual existen para la difusión de la política comunista dentro de la clase obrera, como contra la política reformista y socialdemócrata. Esto no es sólo nuestro reclamo. Esto está demostrado por la experiencia de la revolución de 1979, la práctica de los trabajadores de vanguardia, el estado de los movimientos tradeunionistas en comparación con aquél de los movimientos de los consejos, y hoy, por el creciente papel de las asambleas generales obreras en las luchas actuales de los trabajadores.
Déjenme decirles que esto no quiere decir que los comunistas no tienen lugar para los sindicatos en su política o que no deberían ser (o no han sido históricamente) las activistas del movimiento tradeunionista. El punto que estoy tratando de hacer es que los comunistas siempre han visto a los sindicatos y ha reconocido su existencia como las realidades objetivas en el movimiento obrero, como el producto de la práctica de las tendencias sociales no-comunistas entre los trabajadores. Es por eso que en la literatura comunista, siempre estamos enfrentamos a la cuestión de las "actitudes" comunistas al movimiento tradeunionista, y rara vez con la creación de los movimientos tradeunionistas por los comunistas. (La experiencia de los Sindicatos Rojos del Comintern (la tercera internacional comunista) también era precisamente un intento de formar una alternativa radical contra el tradeunionismo realmente existente, lo cual estaba bajo la influencia de la socialdemocracia.) La verdad es que el tradeunionismo no es la alternativa especial del comunismo para la organización de los trabajadores. La alternativa especial del comunismo es el movimiento de los consejos. Sin embargo, en muchas ocasiones y bajo ciertas condiciones sociales, los comunistas se han enfrentado a la tarea de la participación activa en los sindicatos obreros e incluso de intentar crear los sindicatos. Siempre han sido los elementos activos del movimiento tradeunionista; pero la historia del movimiento obrero muestra que allí donde la política comunista se ha convertido en la política primordiales del movimiento obrero, los consejos han emergieron y desarrollaron.
Por lo tanto, nuestra defensa de los consejos no es solamente porque existe un argumento más fuerte a su favor con respecto a su practicabilidad o porque se resiste los ataques de la burguesía más efectiva. Incluso si este no era el caso, debemos tratar de hacerlo así. Estamos, como comunistas, una vez más, planteando la alternativa de nuestro movimiento para la organización de nuestra clase. Digo "una vez más", porque la historia del movimiento obrero siempre ha sido el escenario de la confrontación de las alternativas comunistas y reformistas en el campo de las organizaciones y acciones obreras. El hecho de que los sindicatos de los países capitalistas avanzados se han convertido en las formas [organizativas] más eficientes para la unificación de los trabajadores (por supuesto, con las estrecheces y las perspectivas tradeunionistas), esto no ha sido porque los trabajadores se han preguntado en primer lugar sobre las características de estos "modelos" y luego pensaban que el sindicato para ser la forma más adecuada. Por el contrario, con respecto a la estabilidad capitalista después de la Segunda Guerra Mundial, en relación con el apoyo del ala izquierda de la burguesía ha dado al reformismo en estos países, y con respecto a la formación de los sucesivos gobiernos socialdemócratas en los países europeos, la política radical en su conjunto se ha retirado antes de la política reformista. Podemos ver este conflicto entre estas dos líneas más mejor en las condiciones de la revolución y la crisis. Después de la Revolución de Octubre, la confrontación entre los sindicatos y los Sóviets (consejo en lengua rusa) y los comités de fábrica intensificaron. Del mismo modo, hoy en día, vemos cómo, junto con el debilitamiento del movimiento tradeunionista en Europa Occidental, los intentos de crear las alternativas obreras para la organización de masas fuera de la estructura tradeunionista se han incrementado.
Estamos avanzando otra vez nuestra alternativa particular, sin dando la espalda al movimiento tradeunionista (si existe uno) o negando su deseabilidad (con respecto a la situación actual de los trabajadores iraníes). Sin duda, si existía los sindicatos en el actual Irán - incluso los sindicatos reformistas - esto contaría como una ventaja significativa para la clase obrera iraní. Los comunistas sin duda intervenir ampliamente en estas sindicatos. Las condiciones obreros serían, sin duda, sera mejor que ahora. Pero el punto entero está sobre este "si". El movimiento tradeunionista es aún menos probable para convertirse en una entidad material que el movimiento de los consejos. Bajo tales condiciones, no hay ninguna razón para que el trabajador socialista radical no avanzar directamente su propia alternativa; la alternativa lo cual debido a las condiciones específicas en Irán, que se menciona en la resolución, goza de aún mayor simpatía entre los trabajadores, y para la formación de la cual tanto material ya se ha creado. Decimos que los consejos proporcionan más métodos de la orientación de clase para las organizaciones obreras; expresan la voluntad directa de los trabajadores más mejor; que crean una unidad más firme; no aumentan las divisiones entre los trabajadores debido al comercio y la artesanía; permiten que menos oportunidades para la influencia de la política burguesa; que son mejores formas para la expresión del radicalismo de la clase obrera; que históricamente han sido propuestas por los comunistas; disfrutan de las mejores condiciones para el desarrollo en Irán, y así sucesivamente. Por lo tanto, consideramos a nosotros mismos como los activistas del movimiento de los consejos en Irán y un llamado a los trabajadores para luchar por la formación de los consejos.
Komonist: La experiencia ha demostrado que, incluso cuando las organizaciones obreras se imponen a la burguesía y el Estado está obligado a reconocer su existencia, se hacen los esfuerzos sistemáticos para refrenarlos dentro de lo que lo harían ya no funcionan como los órganos independientes de la lucha obrera. ¿No es posible que la organización de los consejos obreros se encuentra con el mismo fin, como algunos sindicatos en Europa y los Estados Unidos han hecho?
Mansoor Hekmat: Hemos experimentado esto en el caso de los sindicatos. Pero hay pocos ejemplos de los consejos cuales, habiéndose convertido comedido desde "adentro", todavía no han dejado de existir. Los consejos, como nos esperan que sean, es decir, como los órganos de la acción directa obrero y la democracia directa, harían, por regla general, ser desbandado y cerrado, con la supremacía de la burguesía. Por supuesto, es posible concebir una situación en la que los consejos pierden gradualmente su contenido real. Pero, puesto que para la burguesía, también, el consejo no es sólo una forma organizativa, sino un verdadero movimiento radical que debe ser suprimida, la debilidad de los consejos y la supremacía de la reacción ha llevado generalmente al aplastamiento y la prohibición de los consejos y la apariencia de las formas más conservadoras y manejables de las organizaciones obreros.
Komonist: Así que una continuación lógica de esta discusión sería la cuestión de si los consejos pueden mantener su existencia y la militancia como las organizaciones de masas de los trabajadores en los períodos no-revolucionarios, también. En los momentos no-revolucionarios y cuando la represión política está a la orden del día, los representantes conscientes de los trabajadores y los dirigentes radicales prácticamente no se muestran en las asambleas generales obreras - o lo hacen en una base consistente. Esto deja el campo libre a los líderes comprometedoras y conservadoras para arrastrar a las masas obreras, incluso si están organizados en los consejos, detrás de la burguesía. ¿Puede realmente ser posible que bajo una represión oscuro, pueden existir las organizaciones de masas lo cual, por su propia definición, "no quieren permanecer dentro del marco de las leyes existentes"?
Mansoor Hekmat: Ya sea una organización de masas permanece militante bajo los condiciones no-reaccionarias depende de muchos factores. Debemos ver cómo el equilibrio social de las fuerzas es; en qué medida se ha visto constreñido del marco legal para la lucha; cuán profundamente arraigada la tradición de las luchas obreras son; cuáles son las políticas de los líderes de los trabajadores en ese período de tiempo están siguiendo; y, en general, cuál es el significado y la dimensión de la militancia bajo esas condiciones es. Sin embargo, como la experiencia de los movimientos tradeunionistas muestra - en general, en un sentido negativo - la continuidad y la militancia de una organización de masas enteramente depende de cuánto tiempo puede mantener a las masas obreras en el ámbito de la lucha, cuánto tiempo puede permanecer un instrumento de una lucha amplia de masas, y hasta qué punto puede involucrar a los trabajadores en la toma de las decisiones y las políticas y implementarlas. Así, el consejo sigue siendo la forma organizativa más adecuada, ya que, a diferencia de la experiencia de muchos sindicatos, su razón de ser es la organización de la acción de masas obreras y su existencia como una fuerza de masas.
De todos modos, esta es una manera muy abstracta e hipotética de plantear la cuestión. El Partido Comunista de Irán está llamando a los trabajadores a la asamblea general y el movimiento de los consejos en un momento y lugar en particular, en un país en particular, y en un momento particular de la lucha de clases en Irán. Esta situación no-revolucionario de la reacción oscuro, ya existe. Las luchas actuales obreras ya están siendo no libraron por los sindicatos lo cual han aceptado la legalidad burguesa, sino por los trabajadores que están preparados para superar la limitación de las posibilidades legales (lo cual son insignificantes en Irán). Ellos se preparan para celebrar las asambleas generales ilegalmente, desafiando las órdenes del Estado y bajo la nariz de sus secuaces; están preparados para ir a la huelga, demostrar, etc, de forma ilegal. ¡Si alguien viene y se forma un sindicato de cualquier otra manera, es decir, de una manera "legal", lo cual, por la aprobación del Estado, tiene el derecho de huelga legalmente, rechazar la legislación laboral y movilizar a los trabajadores en contra de ella, apague todas las Sociedades islámicas y los Consejos islámicos y dar a los líderes obreros las manos libres, seremos los primeros en darle la bienvenida! El punto es que incluso un sindicato tal legal debe hacerse cumplir en el estado. La represión existente es tan fuerte y severa que cualquier protesta de los trabajadores es ilegal. Bajo tales circunstancias, ese movimiento se corresponde con la realidad de que es capaz de dirigir, organizar y unificar las luchas obreras ilegales existentes. Un movimiento lo cual puede imponer los derechos básicos obreros en la burguesía y sus leyes. Se trata de un movimiento de los consejos, el movimiento de la asamblea general, y no un movimiento lo cual primero presupone el reconocimiento legal por parte del Estado despótico existente. El movimiento sindical necesita un grado de la legalidad burguesa estable y un grado de la libertad de acción legal lo cual rara vez ha existido en Irán y en la actualidad existe menos que cualquier otro momento. Consideramos las luchas legales de los trabajadores para ser de importancia vital. Pero esto no puede significar dar prioridad a la política sindical sobre la política del consejo. Permítanme señalar que hoy en día nadie, salvo la tendencia Tudehista y la tendencia de la mayoría de Fedayín, entretiene tales ilusiones. Cualquier sindicalista que quiera, en cualquier grado, para ser realista, y por lo tanto radical, sería entender que incluso la construcción de los sindicatos requiere una amplia lucha "ilegal" por parte de los trabajadores, con su propia organización ["ilegal"]. Por lo tanto, algunos ahora a hablar de los "sindicatos clandestinos", es decir, el sindicalismo secreto ilegal; los sindicatos lo cual no son organizaciones de masas. Esto, por supuesto es para minar por completo el propósito inicial, ya que se suponía que el debate sobre los consejos y los sindicatos para tratar con la cuestión de la organización pública y masiva de los trabajadores. Lo que estamos diciendo es que incluso bajo el presente despotismo burgués islámica, es posible construir las organizaciones abiertas y masivas de los trabajadores lo cual obligan a sí mismos en el estado. Tales organizaciones no dudarían en tener contactos íntimos con las organizaciones del partido secretas y los grupos clandestinos de trabajadores de vanguardia.
La solución al problema es ni los sindicatos legales, ni los sindicatos clandestinos. La primera es la ilusión de cría y la confusión; se expresa las ilusiones del reformismo difunto en Irán. El segundo es un otra confirmación de la incapacidad del socialismo popular iraní en la comprensión de las necesidades de las luchas obreras en su dimensión pública masiva. Se trata de una alternativa intelectualista e idealista, irrelevante para la cuestión objeto de debate. El verdadero camino, la alternativa comunista, se trata del movimiento de la asamblea general y - a medida que desarrolla - el movimiento de los consejos obreros.
Komonist: En la introducción a la resolución, las tendencias sindicalistas han sido equiparados con las tendencias conservadoras y se menciona en un sentido negativo. Independientemente del papel de lo cual el sindicalismo puede desempeñar en varios períodos históricos y en diferentes condiciones del movimiento obrero, ¿se trata de una tendencia negativa en el movimiento obrero?
Mansoor Hekmat: En el preámbulo de la sección general de la resolución no hace referencia directa a los sindicatos. Mejor usted se refiere a la introducción de la última parte de la resolución (sección "D" en los sindicatos). Pero incluso allí, el sindicalismo en su conjunto no ha sido mencionada como una tendencia negativa. Se trata de observar un curso ya experimentado en los puntos débiles de los sindicatos destacan. La experiencia de los sindicatos hasta la fecha, es decir, la historia sindicalista, no es la historia de las intenciones de los tradeunionistas. Se trata de la historia de los propios sindicatos. Tales hechos como: la incapacidad de crear una amplia unidad de la clase; atrayendo cerca de, por lo que una relación íntima con los partidos y las políticas socialdemócratas reformistas; abandonando la democracia directa; la creación de un sistema administrativo burocrático (por lo que se nombra a los jefes permanentes de toda la vida en algunos sindicatos, y la impotencia de las reuniones y las sesiones de rango y fila), etc., lo cual se han mencionado brevemente en la resolución, son los rasgos característicos de tradeunionismo como lo ha sido prácticamente hasta ahora. Pero ninguna de ellas es suficiente para justificar la afirmación de que el sindicalismo en su conjunto es una "tendencia negativa". El papel de los sindicatos debe ser evaluado en un entorno social e histórico en particular. Muy a menudo, los sindicatos han sido los únicos instrumentos de la lucha de los trabajadores. Hoy en día, la minera británica en efecto no tiene otro medio que el Sindicato Nacional de Mineros (NUM) para defender sus derechos. En Sudáfrica, los sindicatos desempeñan un papel mucho más avanzado que los sindicatos en Europa Occidental. Aun con sus defectos pueden ser, estas organizaciones en ciertas coyunturas son los instrumentos de la lucha de los trabajadores. La pregunta, sin embargo, ¿es cómo estamos evaluando la forma tradeunionista de la organización? ¿En comparación con cuál alternativa? ¿En qué contexto? Después de la revolución de octubre, los sindicatos en Rusia se convirtió, durante un cierto tiempo, un refugio para las tendencias comprometedoras y reformistas. Para los trabajadores iraníes hoy en día, la existencia de un sindicato efectivo - incluso si defiende los derechos de sólo una sección de los trabajadores - es una ganancia positiva y valiosa. Pero si estamos hablando en un momento que no existan tales sindicatos, cuando la asamblea general y el movimiento de los consejos proporciona las alternativas más realistas, no podemos por más tiempo orientar el eje de la política de la construcción de los sindicatos por un partido obrero, con el argumento de que "después de todo, los sindicatos es mejor que nada".
Komonist: Los intentos de los partidarios de los sindicatos para construir los sindicatos en circunstancias en donde los trabajadores carecen de cualquier forma de la organización de masas, no significa necesariamente que quieren permanecer dentro de los límites de la sociedad capitalista. Su argumento puede ser: "Si organizando los trabajadores en una base de masas es la cuestión principal entonces debemos elegir esta forma conocida de la organización, ya que es más fácil de hacer que el Estado acepta su existencia. Esto se puede hacer, y tenemos muchos ejemplos que muestran que es práctico. Obviamente, cuando la sociedad y la clase obrera se convierten a la revolución, el sindicato también asumirá una función no-estándar, una función lo cual corresponde a las nuevas circunstancias." ¿Qué dice usted en respuesta a este argumento?
Mansoor Hekmat: Veamos primero para resolver una pregunta. ¿Es el sindicato "una forma conocida de la organización", o se trata de una organización lo cual cambia por el capricho de sus fundadores?
Pienso que la primera es cierto. El Sindicato es una forma conocida de la organización obrero. Por lo tanto, hay poco valor práctico en las promesas de comité a propósito de nuestra sindicato hipotética que su método de trabajo iba a cambiar en los períodos revolucionarios; que se convertiría, por ejemplo, más radical o trabajar en otras capacidades y de otras maneras. Del mismo modo que no podemos construir un partido reformista de hoy, con el argumento de que existe una represión, y la promesa de que íbamos en el momento, en la víspera de la revolución, convertirlo en un partido comunista, por lo que los defensores de los sindicatos no pueden formar un sindicato legal (es decir, uno lo cual puede ser enforzada sobre el estado) de hoy y la promesa de que el día después de la crisis política que lo convertirían en un órgano de poder y la acción directa de las masas. El curso de la lucha de clases no acepta tales escenarios. No son los fundadores de los sindicatos, las que determinarán el futuro de sindicato. Es, más bien, las características del propio movimiento sindical y las capacidades de los sindicatos en su "forma conocida de la organización" lo cual condicionan la escala de su futura acción y lucha política, y determinar sus líderes y los trabajadores organizados en el mismo. El movimiento sindical, en la medida en que se trata de todos modos capaz de contribuir al desarrollo de la conciencia política obrera, capacita a los trabajadores en un espíritu y perspectiva sindicalista. Es la propia definición del sindicato de sí mismo y de su posición social, lo cual trae al primer plano y entrena a las personas y los activistas apropiadas para ello. No sé si cualquier grupo en realidad ha avanzado el argumento hipotético en defensa de sindicato que usted ha mencionado, pero, de todos modos, mi respuesta sería que ese argumento se basa en una concepción subjetiva y voluntarista de las características de los movimientos sociales en general, y del movimiento obrero, en particular.
Sin embargo, el punto principal que estoy haciendo es que tal razonamiento básicamente no resuelve el problema, ya que, en mi opinión, la idoneidad de una organización de masas en Irán hoy no es juzgado por si al día siguiente de la revolución que sin duda funcionar como órgano de la acción revolucionaria de los trabajadores. Incluso una cooperativa obrera y un fondo obrero tiene su valor para nosotros. Así que esto no es la cuestión. La cuestión es si esta alternativa es realista y serio con respecto al nivel actual de las luchas obreras y sus demandas y la situación socio-política; y lo valioso que es, en comparación con la alternativa socialista radical, incluso para la situación actual. No nos hemos convertido en los defensores de los consejos porque "mañana" que actuarán revolucionaria, mientras que los sindicatos no lo hará; sino porque ya el consejo y el movimiento de la asamblea general tiene la capacidad de organizar a los trabajadores para la defensa de sus derechos e intereses. Por supuesto, debo señalar de nuevo que los sindicalistas que realmente quieren actuar de una manera revolucionaria mañana, hoy parecen ser, a diferencia del ejemplo que usted ha mencionado, no de los sindicatos legales de masas, sino de los sindicatos clandestinos. Y como dije, esto significa ir en contra del propósito original y evitar la cuestión de las necesidades de los trabajadores iraníes para las organizaciones de masas con capacidad para una amplia lucha jurídica público; algo lo cual creemos que el movimiento de la asamblea general puede cumplir.
Komonist: Con respecto a lo que has dicho, por favor elaborar un poco más en el aspecto práctico, en el punto de la resolución lo cual dice que apoyamos los intentos de los trabajadores para construir los sindicatos. ¿No el intento simultáneo de formar la organización de los consejos y el apoyo activo a los trabajadores que quieren construir los sindicatos, plantear problemas los prácticos?
Mansoor Hekmat: Apoyamos los esfuerzos de los trabajadores para construir los sindicatos ya que la mera expresión de apoyo por el partido a la forma del consejo de la organización, y la mera orientación de los trabajadores radicales y comunistas al movimiento de la asamblea general y la alternativa del movimiento de los consejos, no darían lugar a todos los trabajadores reuniendo detrás de nosotros. Nuestra clase continuará construyendo las plazas fuertes contra la burguesía en diferentes formas. Un tal forma es el intento de construir los sindicatos, ya sea en secreto o en público, etc. Apoyamos y nos esforzamos para fortalecer todos esos intentos por la clase obrera. No vamos a deshacer el avance organizativo más mínimo por los trabajadores en el curso de la lucha. Más bien, por nuestra intervención, por nuestro apoyo, y por nuestro sacrificio en las filas de cada batalla de clase, nos esforzaremos para impulsar estos esfuerzos en una dirección en los cuales creemos que los genuinos intereses de los trabajadores son realizados.Nuestro objetivo es hacer que el movimiento obrero lo más fuerte posible contra la burguesía. Estamos seguros de que el día de nuestra política se convierte en la tendencia principal dentro de la clase obrera, el poder obrero se encuentra su manifestación más grande. Pero mientras, junto a nosotros, otras tendencias militantes dentro del movimiento de la clase se dedican a la creación de otras formas de unidad, vamos a ofrecerles nuestra ayuda. Al mismo tiempo, vamos a tratar de hacer que el concejo y el movimiento de la asamblea general ganan aún mayor influencia y siguiendo entre los trabajadores; para, creemos que de esta manera los trabajadores alcanzarán su poder real en las luchas actuales y en la lucha por el poder político. Si hoy en día, algunos trabajadores deciden de formar los sindicatos, tendremos sin duda llamar su atención sobre las ventajas de trabajar para formar los consejos a través de la intensificación de los movimientos de la asamblea general. Pero si algunas personas ya han avanzado en esta dirección y realmente han dado un paso adelante hacia la construcción de sindicato que quieren, entonces pueden contar con los trabajadores comunistas como sus defensores y partidarios. Por supuesto, incluso en una situación de este tipo, como se ha afirmado en la resolución, vamos a tratar de asegurarse de que el movimiento sindical no se siente abrumado por la debilidad tradicional de los sindicatos; vamos a fomentar el uso de los experiencias positivas del movimiento de los consejos, como confiar en la democracia directa y la voluntad de los trabajadores, evitando el burocratismo, mantener fuera de los corrientes reformistas, etc.
Por otra parte, se afirma en la resolución que, en casos especiales, vamos a trabajar directamente a nosotros mismos para construir los sindicatos, pero hemos de asegurarnos de que tales sindicatos se convierten en el futuro íntimamente ligados al movimiento de los consejos, sobre la base de las reglas definidas.
Komonist: En la sección de la resolución titulada se ha dicho que "los puntos principales de nuestra política" que la incorporación de las capitales y la existencia de la propiedad estatal se resulta en el hecho de que una mejor organización de los trabajadores sería uno lo cual se basa en las organizaciones regionales de la fábrica. Ahora bien, el punto es que en la lucha económica en la cual el trabajador no está directamente enfrentado con el propietario, ya que el capital de una empresa puede pertenecer a muchos accionistas que no pueden siquiera han conocido a sus empleados. ... La lucha económica diaria se lleva a cabo en contra de un aparato de este tipo: Por ejemplo, el trabajador petrolero se enfrenta a la compañía petrolera, el electricista con la compañía de electricidad. Una organización lo cual quiere colocar a los trabajadores contra estos rivales, de manera unificada y directo, por supuesto, no puede ser una organización comercial o artesanal. Pero no puede ser una organización regional tampoco. Si los trabajadores de las refinerías petroleras de Teherán y Shiraz se unieron inmediatamente en una sola organización, entonces tendrían un arma cortante en sus luchas económicas, que si estuvieran unificados por el medio de las organizaciones regionales. ¿La forma del consejo de la organización corresponden con este tipo de la lucha económica? Toma esto como un ejemplo y, en general, a explicar cómo el movimiento de la Asamblea general que se describe en la resolución cumple con los diferentes y diversos problemas involucrados en la lucha de la clase obrera, al parecer sin la necesidad de modificar su estructura.
Mansoor Hekmat: Lo que la resolución está diciendo es que con la concentración de la producción y el desarrollo de grandes titularidades estatales y monopolistas, y también con el surgimiento del Estado como el principal órgano con el cual los trabajadores se enfrentan directamente, los problemas que afectan la vida de los trabajadores y las condiciones de trabajo, así como los medios por el cual tratan de mejorar su nivel de vida y la libertad de la acción política, asumen cada vez más carácter general, fuera de las limitaciones de la artesanía. Si usted mira la lucha de la clase obrera iraní en los últimos años, usted tendrá claramente, ver esta realidad. El derecho del trabajo, el plan de la clasificación profesional, la jornada laboral, el subsidio de desempleo, etc, fueron los principales problemas durante este período. En cada protesta obrera en Irán, incluso en un pequeño taller privado, inmediatamente involucra al Estado como el protector y guardián del empleador. Aquí, hay pocas veces han existido las federaciones de empleadores privados en las ramas particulares; en cambio, el estado principalmente realiza esta función para el sector privado. El trabajador iraní está confrontado rápidamente con el Estado, el Ministerio de Trabajo y las normas y reglamentos estatales.
Sin embargo, lo que está diciendo pone el dedo en un punto correcto. Hay y habrá muchos casos donde los trabajadores de una rama particular de la producción se enfrentan a las cuestiones comunes lo cual no pueden ser inmediatamente generalizables a otras ramas. Cada organización de masas de los trabajadores debe ser capaz de proporcionar el liderazgo de la lucha en estos casos. Los sindicatos - por supuesto en sus formas más familiares - que tradicionalmente se encargan de este trabajo. Pero lo hacen a las expensas de aislar la lucha en una rama particular de otras ramas. La experiencia de las luchas obreras de los trabajadores de la imprenta o de los trabajadores de la mina en Gran Bretaña durante los últimos años es un ejemplo clásico de esta debilidad de los sindicatos. Para salvar sus puestos de trabajo, los mineros heroicamente se declararon en huelga durante un año entero, decenas de miles de familias y, a veces, incluso las comunidades mineras enteras experimentaron la pobreza sin precedentes, pero el sindicato de transportes, el sindicato de electricistas, etc, ya que no lo hicieron se encuentran en peligro inmediato, se sentó con los brazos cruzados; peor aún, que sirvieron para romper la huelga. Poner demasiado énfasis en la identidad comercial o artesanal específica de los trabajadores socava sus luchas.
El movimiento de los consejos no tiene esta debilidad. Se apoya en la identidad de clase de los trabajadores y la concentración regional local. Uno puede estar preocupado, sin embargo, que no puede mostrar la misma sensibilidad lo cual los sindicatos específicos hacen hacia los problemas particulares de los trabajadores de una sucursal o comercial específica. Había que hacer algo sobre esto. Creemos que el movimiento y el sistema de los consejos tiene la capacidad de adaptarse a esta situación. La estructura principal y la columna vertebral del sistema de los consejos es la estructura regional local. Pero esto no impide que acomodar otros patrones lo cual coordinan y dirigen la lucha de los consejos obreros en una rama en particular. Los consejos nacionales o distritales pueden tener las comisiones y comités especiales para enfocarse en los asuntos de los trabajadores en las diferentes ramas de la producción dentro del ámbito de su actividad. El consejo nacional o distrital puede definir los poderes de estas comisiones y comités de tal manera que cumplan con las necesidades del liderazgo de la lucha en estos casos. En cualquier caso, debemos definir el punto de la referencia y la estructura principal, y basarnos en las realidades. El movimiento sindical toma como su base de la identidad y la posición de los trabajadores según lo determinado por la división del trabajo. A continuación, intenta - por lo general con poco éxito - para dar un tipo de liderazgo unitario para todos los trabajadores a través de las alianzas y las formaciones combinadas entre diferentes sindicatos. Por esta razón, el logro de la solidaridad de clase, más allá de los comercios o artesanías, es un problema constante del movimiento sindical. Por el contrario, el movimiento de los consejos confía en la posición común de los trabajadores como los trabajadores asalariados explotados contra el capital, es decir, que comienza a partir de la identidad de la clase obrera, y trata de cumplir con las necesidades específicas de los trabajadores en diferentes ramas y sectores de la producción. Ambas formas tienen sus dificultades. Pero en nuestra opinión, este segundo es el método más basada en la clase y con principios.
Komonist: Si la idea de los consejos es llegar a ser una realidad, entonces todos sus aspectos se debe dar las expresiones tangibles prácticos, como es el caso de los sindicatos donde existen los planes de la organización sindical totalmente definido, de sus diversas instituciones, de las reglas para trabajar en estas organizaciones, e incluso de sus reglamentos y estatutos internos. ¿El Partido elaborará la idea del consejo en sus aspectos prácticos y administrativos, o ha dejado este al movimiento en sí mismo?
Mansoor Hekmat: Permítanme señalar una vez más que, en mi opinión que los "planes definidos totalmente de los estatutos, los códigos de prácticas, las reglas, las instituciones y las organizaciones sindicales, etc", no sólo no es un punto de fuerza del movimiento sindical nada más, sino un obstáculo importante para su relación con las luchas militantes de los trabajadores. Cualquier tradeunionista hoy en día que quiere identificarse con las luchas militantes radicales de los trabajadores tiene que declarar una parte de estos planes, principios y códigos "definidos totalmente" como vacío. Esto es particularmente cierto en el caso de Irán. Los esquemas y reglas "definidas totalmente" para los sindicatos son los mismos esquemas de los sindicatos legales en Europa capitalista y los Estados Unidos. Para confiar en ellos en Irán ciertamente no traer uno incluso un paso más cerca de cualquier tipo de sindicato. Por esta razón, en la actualidad los elementos más militantes del movimiento sindical no se inicia a partir de estos códigos "definidos" sino de sus propias revisiones de las mismas. Por ejemplo, la noción de una asamblea general con los poderes de largo alcance no es parte de los estándares definidos de los sindicatos. Los defensores más radicales de los sindicatos en Irán están preparados para basar sus sindicatos en las asambleas generales. Aceptando a limitarse a una lucha económica dentro de las leyes existentes es una de estos estándares, "definidas y reconocidas", lo cual no tradeunionista militante está dispuesto a seguir. Por lo tanto, la definición de los esquemas y códigos necesarios también es un problema para el movimiento sindical en sí mismo. El tradeunionista iraní a finales del siglo 20 y bajo el régimen islámico puede hacer muy poco uso del legado del movimiento tradeunionista en materia de los reglamentos, las reglas y los estándares sindicales. Él mismo tiene que llegar a nuevas definiciones de sindicato y sus códigos de prácticas. De hecho, si lo miramos más detenidamente, vemos que los puntos de vista de los tradeunionistas actuales son mucho más ambiguo que las ideas de los defensores de los consejos. De la Mayoría de Fedayín y el Partido Tudeh abajo a la izquierda de los socialistas populares, todos ellos son partidarios de la formación de los sindicatos, pero sus esquemas - si tal básicamente existen - tienen muy poco que ver con la otra.
Pero, ¿el partido tiene un plan definido mejor con respecto a los consejos? Sí lo hace. Hasta ahora, hemos hablado mucho sobre los consejos y sus características. Podemos enfatizar los siguientes puntos acerca de la estructura del sistema de los consejos obreros:
1- El consejo de base es la asamblea general de los trabajadores de una unidad o de las secciones de una (mayor) unidad de la producción económica. Cada trabajador es un miembro directo y pleno del Consejo, no a causa de pagar las cuotas y recibir una tarjeta de membresía, pero a causa de ser un trabajador.
2- El consejo sigue una estructura regional, no de una estructura comercial o artesanal, es decir, el consejo superior es uno integrado por los representantes de los consejos de bases de una región definida. Esta estructura jerárquica es seguido en cuanto a la formación del consejo nacional.
3- Los representantes del Consejo en los consejos superiores pueden ser revocados y recordado siempre que sus electores decidan.
4- La asamblea general, a todos los niveles, del consejo de base al consejo de los representantes, es el órgano supremo de decisión de cada consejo. La asamblea general selecciona a sus unidades de ejecutivos y para el período comprendido entre los períodos de sesiones. Estas autoridades también tendrán en todo momento ser revocable y cambiable por la asamblea general.
5- Las reglas y los códigos de los consejos no les limitan a una lucha económica. Los consejos consideran a sí mismos como teniendo el derecho de intervenir en cualquier asunto social, política y administrativa dentro de su dominio y recurrir a protestar las medidas relativas a cualquier asunto que encuentran necesario.
6- Los consejos obreros pueden afiliarse con otras organizaciones obreras a sí mismos, ya sea a nivel local o nacional. Los propios consejos determinarán los criterios para tales afiliaciones, dependiendo sobre el caso.
Estos puntos dan una imagen general de la estructura de un sistema de los consejos. Pero los aspectos más prácticos y concretos serán definidos por el propio movimiento, en el curso de su desarrollo. El campo real de la acción de los consejos será en última instancia determinada por el equilibrio de las fuerzas de clases. Ningún regulaciones o estatutos anticipadas deben restringir este campo de acción.
Debo añadir otro punto sobre los consejos y el movimiento de los consejos lo cual es necesaria con el fin de explicar la base de la posición del partido. En la sociedad capitalista, el trabajador debe ser capaz de defender sus derechos inmediatos y mejorar su posición como el vendedor de la fuerza de trabajo; él también debe organizar su revolución contra el capitalismo, prepararse para la conquista del poder, por el poder obrero y para la demolición de la base del poder de las clases explotadoras. En la medida en que la izquierda básicamente reconoce cualquier función de las organizaciones de masas de los trabajadores, se ha encomendado generalmente la primera tarea a los sindicatos y la segunda a los consejos. Esta concepción es, sin duda relacionada con el curso de los acontecimientos hasta el momento en el movimiento obrero; en los períodos no-revolucionarios, hemos visto la actividad sindical y la ausencia de los consejos, y en los períodos revolucionarios, los consejos han asumido un papel prominente. Pero esta no es una ley preconcebida. Los sindicatos y los consejos no son modelos a cualquiera de los cuales los trabajadores recurren, de acuerdo con una decisión y un plan predeterminado, dependiendo de si estamos en una época de la revolución o de un momento de depresión. Como ya he dicho, los consejos y los sindicatos representan dos perspectivas políticas y de lucha diferentes lo cual, o bien se refuerzan o debilitan en diferentes períodos. De lo contrario, por regla general, los sindicatos deberían retirarse en favor de los consejos en los períodos revolucionarios, y los consejos deben disolverse oficialmente a favor de los sindicatos en las condiciones de reflujo revolucionario. Pero la verdad es que no existen tales leyes y acuerdos. En las condiciones revolucionarias, también, los sindicatos permanecen y tratan de mantener y extender su influencia. Por mucho que la historia de las revoluciones da testimonio, bajo tales condiciones de la rivalidad entre el movimiento de los consejos - o los comités de fábrica - y los sindicatos, sobre el liderazgo del movimiento obrero, se realza y cuando la contrarrevolución gana la partida, los consejos, por su parte, resistir a los intentos de su disolución y prohibición. Por lo tanto, la relación entre los sindicatos / consejos y las etapas políticas de la sociedad no es una relación teórica; no tiene una receta fija. La pregunta entonces es si el movimiento de los consejos y los consejos pueden ajustarse a las necesidades de la lucha de los trabajadores en un período no-revolucionario - al igual que los sindicatos tratan de ponerse de acuerdo con las nuevas realidades de una época revolucionaria. Creemos que esto es posible. Los consejos no están condenados a la actividad sólo en los períodos revolucionarios. Los trabajadores pueden hacer uso de los consejos como un medio de defensa de sus intereses [incluso] como vendedores de la fuerza de trabajo. Creemos que en el caso de Irán, este no sólo es factible, sino que la ausencia de las bases sociales y políticas favorables al tradeunionismo obliga al movimiento de los consejos para llenar este vacío. Este movimiento goza de las condiciones materiales adecuados en el Irán de hoy para llevar a cabo esta tarea. No hay duda de que en las actuales condiciones, el movimiento de los consejos no cumplirá la totalidad de su perspectiva de lucha. Sin duda, en sus primeras etapas, el movimiento de los consejos sufrirá de muchas limitaciones. Por esta razón, al principio y como primer paso, estamos hablando de un movimiento de las asambleas generales. Este es un movimiento para dar forma a los consejos de base y establecer un tipo de relación inmediata no-oficial entre ellos lo cual haría en las etapas posteriores hacen la creación de los consejos superiores posible.
Así, el movimiento de la asamblea general es a la vez una respuesta - en su propio derecho e independientemente - a las necesidades de las luchas actuales, y una piedra angular fundamental para el movimiento de los consejos en su conjunto. Los partidarios de otras formas de la organización de masas de los trabajadores - por ejemplo, los defensores de los sindicatos militantes - pueden y están justificados para considerar que el movimiento de la asamblea general de la base de su avance futuro para la construcción de los sindicatos. No sólo no vemos nada malo en esto, pero creo que si existe tal grado de la convergencia de los puntos de vista entre las secciones militantes del movimiento obrero, independiente de sus perspectivas a largo plazo, el movimiento de la asamblea general y, en consecuencia, , las luchas actuales de los trabajadores desarrollarán a un ritmo más rápido. Pero por nuestra parte, estamos seguros de que el movimiento de la asamblea general será más adecuado para la futura formación de una red de los consejos obreros que los sindicatos; que será una garantía para la mayor confianza de las futuras organizaciones de masas de los trabajadores, cualquiera que sea, en la democracia obrera directa.
Komonist: Solíamos hablar de los consejos como un tipo de la organización, mientras que en la resolución, es evidente que estamos hablando de un "movimiento de la asamblea general". ¿Qué se entiende por este movimiento? ¿Qué rasgos caracterizan este movimiento? ¿Qué otros objetivos se sigue además de dar lugar a una forma particular de la organización? ¿Dónde se supone que llevar?
Mansoor Hekmat: Nuestra propaganda en la asamblea general hasta ahora se ha enfocado en explicar la conveniencia y eficacia de la asamblea general como órgano de lucha de los trabajadores. Lo que estamos diciendo hoy es que debemos hablar de un movimiento de la asamblea general. En la historia de las luchas obreras, hay períodos cuales se definen por la aparición de los movimientos particulares. Por ejemplo, el movimiento de los comités de fábrica en Rusia, el movimiento tradeunionista en Irán a principios del siglo 20, el movimiento de los consejos obreros (los Shuras) durante la Revolución Iraní de 1979, el movimiento por el control obrero, etc. La diferencia entre la agitación de la asamblea general como órgano útil, y el esfuerzo de crear un movimiento de la asamblea general es que en este último caso queremos que la lucha por las asambleas se convierta en una orientación y un rasgo distintivo de un período de las luchas obreras. Estas luchas deben ser fusionados con el movimiento de la asamblea general; estos órganos deben ser formados en el número cada vez mayor; que deben fortalecerse y deben asumir un papel central en las protestas de la clase obrera. El movimiento de la asamblea general es nuestra respuesta inmediata y práctica a la organización de las protestas masivas de los trabajadores en la actual coyuntura. Los consejos y un movimiento de los consejos genuina sólo puede ser el resultado de un cierto grado de progreso del movimiento de la asamblea general.
Nos planteamos la idea de la asamblea general hace mucho tiempo. Entonces toda la izquierda populista intelectualista e fraseologísta llamaron a esta idea una idea idealista e extranjera. A pocos años de las luchas obreras en Irán demostraron que lo que era idealista y extranjera fue la concepción del socialismo popular de Irán del movimiento obrero de masas. No sólo los trabajadores establecieron estas asambleas en una escala creciente, utilizándolos en sus luchas, pero la idea misma y el eslogan de la asamblea general se convirtieron en parte de la mentalidad del trabajador consciente y de la vanguardia en Irán. Hoy, afortunadamente, muchos han aceptado la corrección de esta idea, o se han sometido a la misma. Decimos que los trabajadores comunistas deben ser los activistas del movimiento de la asamblea general, ya que es la única forma real de organizando a los trabajadores a gran escala y para llenar el vacío de la actividad pública masiva organizada de la clase obrera. La izquierda populista e intelectual puede prescindir de este problema, se puede llamar a esta preocupación de la nuestra el economicismo, puede dejar el asentamiento de todo para que el régimen islámico ha sido derrocado. ¡Los gustos de la Mayoría de Fedayín y el Partido Tudeh pueden entrar en los Consejos Islámicos; pueden enviar su representante autoproclamado de los trabajadores iraníes al 18 Congreso de los sindicatos en la URSS! Los tradeunionista tradicionales pueden esperar a la llegada de una situación en la cual el estado islámico iraní les concediera el permiso para construir los sindicatos. Los sindicalistas "clandestinas" pueden por el momento renunciar a la idea de organizar la acción de masas de los trabajadores. Pero vemos a la pregunta de otra manera. Creemos que tanto el comunismo y las ideas esenciales del movimiento de los consejos, así como la experiencia actual de los trabajadores iraníes de los últimos años de la lucha, nos han mostrado el método de la lucha masiva de la clase obrera bajo las condiciones represivas existentes. Uno sólo debe abrir los ojos para verlo. Este método es de establecer un movimiento de las asambleas generales obreras. La lucha de masas de cientos de miles de trabajadores puede bajo ninguna circunstancia ser una lucha secreta. El liderazgo central obrero puede ser secreto, pero la manifestación por las masas de la clase obrera - lo cual requiere una intervención continua por los líderes inmediatos / públicos de los trabajadores y la celebración de muchos tipos de las reuniones - no puede ser sino un liderazgo público. El partido obrero debe mostrar el camino práctico real de organizar la acción de las masas de la clase obrera. El movimiento de la asamblea general es este camino real.
Komonist: En la resolución, sólo unas pocas tareas se han esbozado para el activista del movimiento de la asamblea general. ¿Puede darnos una idea más concreta y detallada de los activistas de este movimiento? ¿Y para capacitar a los líderes competentes e incansables para este movimiento, lo que otros temas y cuestiones deben ser agitadas y enseñaron, además de los objetivos inmediatos del movimiento en sí mismo?
Mansoor Hekmat: Deberíamos hablar de este punto mucho y repetidamente. Aprovecho la oportunidad para tocar en una serie de puntos. El activista del movimiento asamblea general es aquel que no se inicia desde un ideal abstracto sobre la asamblea general sino de las luchas en curso de los trabajadores. Cualquiera que sea la discusión sobre los consejos y los sindicatos entre la izquierda puede ser, las protestas obreras que ya están en marcha y exigen la organización y el liderazgo adecuado, y una perspectiva para un avance inmediato. Si en lugar de vernos a nosotros mismos como la "fidelidad de consejo", nos consideramos los trabajadores más avanzados que van a resolver el problema de organizar las acciones de las protestas específicas en los lugares de trabajo específicos, entonces vamos a entender mejor el valor del esfuerzo a realizar las asambleas generales y del papel de estos órganos. Un activista de la asamblea general es él quien llama a los trabajadores a hacer uso de la asamblea general como un órgano eficaz de la lucha en las protestas actuales; que tratan de asegurarse de que está implementado en otros lugares de trabajo también; que se esfuerza para que estas asambleas adquieren una mayor continuidad, se unen unas con otras, y dan lugar a los liderazgos ejecutivos. El activista de la asamblea general es menos preocupados con el problema de ajustando a las asambleas a un esquema previamente elaborado, que con construyendo y ampliándolos. El activista de la asamblea general es él quien continuamente hace uso de su influencia como un trabajador más avanzada para convencer a los demás trabajadores y los líderes obreros prácticos inmediatas para confiar en este órgano; les muestra los méritos de la asamblea general y trata de ganar cada vez mayor número de los trabajadores militantes y los círculos obreros a una acción coordinada para establecer estas asambleas. Para capacitar a los activistas del movimiento de la asamblea general, el partido debe más que nada hacer hincapié en la relación entre este movimiento y las luchas actuales. En mi opinión, los dirigentes y activistas de este movimiento surgirán esencialmente de entre los líderes prácticos del movimiento de la protesta existente.
Una parte inseparable de nuestras agitaciones debe ser la explicación del hecho de que, incluso en la represión es posible organizar la actividad abierta y masiva de la clase obrera. Las relaciones clandestinas entre los trabajadores avanzados, las relaciones secretas del partido entre los trabajadores comunistas no son, por sí mismos, lo suficiente como para organizar las luchas actuales. Son vitales, pero no lo suficiente. Una vez que usted se priva los trabajadores de la posibilidad de la protesta colectiva, no quede nada del movimiento obrero.
Los tenderos pueden, en respuesta a las llamadas secretas de una autoridad en particular, todos cerraran sus tiendas en un día específico como gesto de la protesta. Los trabajadores, sin embargo, necesitan la concentración física y el esfuerzo colectivo del poder en sus luchas. Sólo de esta manera que se sienten fuertes y sólo de esta manera pueden los trabajadores avanzados desempeñar su papel al frente de las filas de los trabajadores. Por lo tanto, las ideas sobre los centros misteriosos que llevan los trabajadores individuales aislados deben desecharse. Debemos crear la posibilidad de la lucha colectiva unida obrera. Él quien que afirma la represión no nos deja de hacer eso, debe irse a la casa y descansar. Decimos que la asamblea general es el instrumento de esta lucha probado y intentado. Nuestros agitaciones deben aumentar la confianza en las asambleas generales y su eficacia.
Komonist: Y, por último, puede usted decir algunas palabras acerca de la relación entre los activistas del partido y del mismo partido y estas organizaciones de masas y los problemas prácticos que pueden enfrentar.
Mansoor Hekmat: Una respuesta completa a esta pregunta sólo puede concederse en el futuro y por el curso práctico de nuestra actividad. Muchas cuestiones prácticas aún no han presentado realmente a sí mismos. Por tanto, yo aquí sólo voy a referirme a algunos de los aspectos generales del problema. Las cuestiones que realmente enfrentamos son estos: la consolidación y la educación de la idea de los consejos, la creación de un auténtico movimiento de la asamblea general, y el establecimiento de una relación sana y creativa con los defensores de otras formas de las organizaciones de masas.
No hay ninguna ambigüedad en el primer caso. Debemos explicar continuamente la exactitud y la solidez de la idea del consejo y el movimiento de los consejos con una referencia vívida de las características esenciales del consejo, como la capacidad de organizar la energía masiva máxima de los trabajadores, dar alcance al trabajo de los líderes prácticos experimentados y conocidos de los trabajadores, que aplican la democracia directa, y preparar a los trabajadores para la toma del poder. Ya he hablado sobre el segundo punto, el movimiento de la asamblea general: debemos romper la cáscara puramente agitacional y comenzar a construir realmente estas asambleas, extenderlas y vincularlos entre sí. Pero me gustaría añadir y hacer hincapié en otro punto; como ya he dicho, el movimiento de la asamblea general es un movimiento para hacer una amplia acción de las masas de los trabajadores posible. Esto no significa que este movimiento se basa totalmente en una actividad pública y masiva. Los trabajadores comunistas y los activistas del movimiento deben organizar su propio íntimo y - con el propósito del trabajo ejecutivo - los contactos secretos con el fin de dirigir este movimiento. Detrás del movimiento de la asamblea general se encuentran las redes interconectadas de los centros y círculos obreros y la organización del partido de los trabajadores más avanzados. Hemos hablado previamente acerca de los diversos aspectos de la cuestión de la fusión de trabajo secreto con la actividad masiva abierta (por ejemplo, los artículos en la revista persa de Komonist sobre los agitadores públicos, nuestra política organizativa entre los trabajadores, etc.) Sólo quiero hacer hincapié en que dicha actividad secreto es vital para el éxito del movimiento de la asamblea general y por encabezar a las protestas obreras a través de las asambleas generales.
En relación con el punto final - nuestras relaciones con los defensores de otras formas de la organización de masas, como los sindicatos, etc. - debo referirme a los camaradas a las discusiones anteriores del Partido en la crítica de sectarismo. Pertenecemos a la tendencia de los trabajadores comunistas y radicales. Somos el elemento organizativo y activo de esta tendencia. Las relaciones internas de esta tendencia y su relación con otras tendencias dentro de la clase obrera se basan en una comprensión de los intereses fundamentales de la totalidad de nuestra clase, en el centro del cual se encuentra la unidad y el fortalecimiento de la fila de los trabajadores en la lucha contra la burguesía. Nos agitamos nuestras opiniones, nuestras políticas y alternativas con todo el vigor; tratamos de convertirlos en los puntos de vista y las políticas de las secciones cada vez más amplios de los trabajadores, sus líderes y sus círculos avanzados. Pero al mismo tiempo, siempre que haya una actividad en curso lo cual sirve como una herramienta para las luchas obreras, lo cual aumenta su unidad - incluso si en una sección - lo cual reclama cualquiera de los derechos negados de los trabajadores, ... Y nosotros le los primeros en tomar parte en esta acción. No hay ningún esfuerzo de la clase obrera a cuyo destino nos es indiferente. Construimos nuestra alternativa con la participación de cada vez mayor número de los trabajadores más avanzados y militantes. Explicamos constantemente y en todas las circunstancias la preferencia de nuestra política práctica. Pero, al mismo tiempo que hemos de ser los elementos activos de cada acción genuina de los trabajadores. El punto importante es distinguir entre las verdaderas acciones de los trabajadores para unir y luchar (en cualquiera de sus formas) y aquellos lo cual son irreal, imaginario, y dañino a la causa de las luchas obreras. Para hacer tales distinciones en cada caso concreto, no es difícil para un trabajador comunista y avanzado que está en estrecho contacto con la actividad obrera y que tiene los intereses de toda la clase en la mente; siempre, por supuesto, que nuestros activistas estudiar y analizar cada caso concreto con la sensibilidad y la simpatía necesaria.
Nuestra política consiste en intensificar la asamblea general y movimiento de los consejos. Nuestra política es no debilitar los esfuerzos de otras tendencias para construir los sindicatos y otras organizaciones de masas. Esperamos que con nuestros esfuerzos de la asamblea general y el movimiento de los consejos atraerán cada vez mayores sectores de las fuerzas de la clase obrera hacia sí mismo para la organización y la unidad.
La entrevista anterior se ha traducido de la revista Komonist, el (órgano central del Partido Comunista de Irán), Nº 37, marzo de 1988.
El mensaje bolchevique Nº 13, septiembre de 1988
hekmat.public-archive.net #2460sp

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