Source: https://fr.scribd.com/document/86480160/Informe-Impacto-Parques-Eolicos-Espana
Timestamp: 2020-02-18 12:35:34+00:00

Document:
Informe Impacto Parques Eolicos Espana | Granja eólica | Energía eólica
Informe Impacto Parques Eolicos Espana
Directrices para la evaluación del impacto de los parques eólicos en aves y murciélagos Version 3.0 SEO/BirdLife
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Ensayos Con Electric Id Ad
L06 Energía Eólica - Notas Digitales V18.1 (5)
ENERGIA EOLICA ver
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610-1469-1-PB
Articulo Savonius IEEE
Proyecto de Energia Eolica en Pajchani Molino
Congreso Sudamericano de Energía Eléctrica
Foto de portada: © Juan Bécares Foto de contraportada: Manuel Lobón Fotos: © Autores Textos: © SEO/BirdLife Maquetación: Simétrica Impresión: Netaigraf
Se autoriza y agradece toda la difusión sobre este documento siempre que se cite correctamente la fuente. Cita recomen- dada: Atienza, J.C., I. Martín Fierro, O. Infante, J.Valls y J. Domínguez. 2011. Directrices para la evaluación del impacto de los parques eólicos en aves y murciélagos (versión 3.0). SEO/BirdLife, Madrid.
En cualquier caso se recomienda comprobar la existencia de una versión actualizada en www.seo.org/?conservacion
Depósito legal: M-1017-2012 Fecha de edición: enero 2012
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Introducción Situación de la energía eólica en España
Impactos de la energía eólica
Magnitud del impacto de los parques eólicos en aves y murciélagos
La calidad los Estudios de Impacto Ambiental
Fragmentación de proyectos – Evaluación de impactos sinérgicos
Necesidad de unas directrices para los Estudios de Impacto Ambiental
Planificación y evaluación ambiental estratégica Situación de la planificación eólica terrestre y marina en España
Elementos a considerar en una planificación
Procedimiento recomendado para una adecuada planificación
Fase I - Determinación de objetivos de conservación de la biodiversidad
Fase 2 - Determinación de objetivos energéticos
Fase 3 - Inventario y diagnóstico inicial de los factores de aptitud
Fase 4 - Identificación de zonas potencialmente aptas
Fase 5 - Evaluación del cumplimiento de los objetivos energéticos
Fase 6 - Análisis de detalle de las zonas potencialmente aptas
El ejemplo de Cantabria
Evaluación de proyectos eólicos individuales Objetivo de los EsIA: Preguntas a las que debe responder un EsIA de un proyecto eólico
Definición de un proyecto de parque eólico
Análisis previo de la localización del emplazamiento y selección de alternativas viables
Determinación del área de afección
Procedimiento para la obtención de información
Red Natura 2000: parques eólicos próximos a los espacios protegidos
Programa de vigilancia ambiental en fase de explotación
Métodos de evaluación del medio terrestre
Mortalidad por colisión y/o electrocución
Línea Eléctrica Aérea de Evacuación
Registro de la información sobre incidencias
Índices de corrección de eficacia de búsqueda y desaparición de cadáveres
Estima de la mortalidad real del parque
Pérdida-Deterioro del Hábitat y molestias
Abundancia y Uso del Espacio de Especies Clave
Métodos de evaluación del medio marino
Estimar el riesgo y número de colisiones
Índice de vulnerabilidad
Índice de sensibilidad demográfica
Anexo I. Registro de colisiones de aves en parques eólicos Anexo II. Áreas de campeo y distancias buffer
Anexo III. Evaluación de la calidad de la información mínima necesaria para el EsIA
Anexo IV. Fichas para la toma de datos durante el Plan de Vigilancia Ambiental
Anexo V. Clasificación de Hábitats Españoles
Foto: Jordi Prieto- SEO/BirdLife
En España se ha producido una rápida implantación de la energía eólica habiéndose instalado ya más de 880 parques eólicos y 17.000 aerogeneradores. Debido al potencial impacto de este tipo de proyectos industriales sobre las aves, SEO/BirdLife ha investigado en el campo sobre su impacto, ha participado activamente en el procedimiento de evaluación de impacto ambiental (revisando más de 500 proyectos) y ha examinado decenas de informes de los planes de vigilancia de parques eólicos. La conclusión obtenida después de tan arduo trabajo es que los parques eólicos no están siendo evaluados de forma adecuada y eso conlleva la autorización de muchos parques que están provocando elevados impactos ambientales. Especialmente clarificador fue el análisis realizado por SEO/BirdLife sobre los más de 100 proyectos eólicos presentados en Extremadura en diciembre de 2006.
Con el objetivo de colaborar en la mejora del procedi- miento de evaluación de este tipo de proyectos, y así evi- tar la muerte de muchas aves, se ha elaborado esta guía aprovechando la experiencia obtenida de la revisión de tantos proyectos.
Esta guía ha sido desarrollada con la voluntad de ser actua- lizada periódicamente, por lo que se ha optado por una fórmula de versiones, similares a las que se utilizan para archivos digitales. De esta forma, sólo se publicarán en papel las ediciones que supongan grandes avances sobre versiones anteriores, publicándose ediciones digitales en formato pdf en la página web de SEO/BirdLife (www.seo.org/?conservacion).
Este formato permitirá incorporar los nuevos conocimien- tos que se vayan publicando o aportando en congresos y reuniones específicas, así como actualizar los diferentes anexos cuando se vayan conociendo nuevos datos.
Teniendo en cuenta la posibilidad de actualización periódi- ca de esta guía y el formato elegido, será muy bienvenido cualquier comentario o colaboración que pueda mejorar nuevas versiones.
Aerogenerador y línea eléctrica
SituacióndelaenergíaeólicaenEspaña
Según datos del Observatorio Eólico de la Asociación Empresarial Eólica (www.aeeolica.es) y la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), en España hay instalados a enero de 2011 más de 880 parques eólicos, con una potencia acumulada de 20.676 MW (figuras 1 y 2) lo que la convierte en el tercer país en potencia instalada,únicamen- te superado por Alemania y Estados Unidos (Deloitte,2009).
La potencia eólica instalada en el país durante 2010 fue de 1.516 MW,lo que supuso un crecimiento anual del 7.9 % res- pecto a lo instalado en 2009. Sin embargo, la mitad de los MW instalados corresponden a las cuotas establecidas para los años 2011 y 2012, y por lo tanto, la tendencia en el cre- cimiento anual es superior al necesario para alcanzar el obje- tivo del Plan de Energías Renovables de 20.155 MW en 2010 (figura 3).
Figura 1. Distribución de la potencia (MW) de energía eólica instalada en España (Fuente AEE, 2011)
Figura 2. Evolución anual de la potencia eólica instalada y tasa de variación (Fuente:AEE, 2011)
Figura 3. Evolución anual de la potencia eólica acumulada en España y previsión para 2011 y 2012 (Fuente:AEE, 2011)
Figura 4. Reparto de la potencia instalada de energía eléctrica por tecnologías en el sistema peninsular a diciembre de 2010 (Fuente:
AEE, 2011)
En 2010, la generación eólica en España alcanzó la cifra de 42.702 GWh,lo que supone un 16,4% de la demanda eléc- trica (figura 4). No solo España es uno de los países con mayor desarrollo eólico per capita sino que además el sector continuará cre- ciendo, ya que la eólica terrestre se consolida como la tec- nología clave para cumplir con los objetivos europeos del 2020. Según los objetivos del Plan de Energías Renovables 2011-2020 la energía eólica terrestre instalada (35.000MW) para 2020 representará el 55% del mix ener- gético renovable y la marina pasará de 0 a 750 MW.
La energía eólica se está utilizando como una herramienta para luchar contra el cambio climático y por ello su inne-
gable valor, sin embargo, la producción de energía eólica no está exenta de consecuencias negativas,tanto para la socie- dad como para la conservación de la naturaleza. Así, la ausencia en España de una Evaluación Ambiental de Planes y Programas de energía eólica ha propiciado que la rápida proliferación de parques eólicos que se ha dado en nues- tro país se haya producido en muchas ocasiones sin una adecuada planificación y seguimiento de éstos, generándo- se con ello un incremento de los efectos negativos que normalmente provocan. Dichos impactos se producen en todas las fases del proce- so, tanto en la construcción de las instalaciones y del ten- dido eléctrico asociado como en las fases de explotación y desmantelamiento; algunos de ellos son:
1. Impactos sobre la fauna: Los estudios existentes hasta la fecha demuestran que los grupos faunísticos más afectados son las aves y los murciélagos,aunque hay que indicar que no se ha estudiado en detalle el impac- to en otros grupos. Los principales impactos se pueden resumir en:
• Colisiones: Las colisiones se dan cuando las aves o murciélagos no consiguen esquivar las aspas de los aerogeneradores o líneas eléctricas de evacuación, siendo causa de mortalidad directa, así como de lesiones debido a la turbulencia que generan los rotores. Puesto que sus efectos son más evidentes y medibles es uno de los motivos principales de preo- cupación a la hora de considerar los riesgos de los parques eólicos.
• Molestias y desplazamiento: Los aerogeneradores, el ruido, el electromagnetismo y las vibraciones que provocan, así como el trasiego de personas o vehícu-
los durante las obras suponen unas molestias para la fauna que pueden llevar a que éstas eviten las zonas donde están emplazadas, viéndose obligadas a des- plazarse a otros hábitats. El problema surge cuando estas áreas alternativas no tienen la suficiente exten- sión o se encuentran demasiado lejos, en cuyo caso el éxito reproductivo y supervivencia de la especie puede llegar a disminuir. Por otra parte, durante la fase de funcionamiento la apertura de pistas facilita el acceso de personas y vehículos a zonas que antes permanecían inaccesibles. Se ha estimado que para la instalación de un parque eólico en España se abren en promedio 10 km de pistas, aumentando así la per- meabilidad del territorio.
• Efecto barrera: Los parques eólicos suponen una obs- trucción al movimiento de las aves, ya sea en las rutas de migración o entre las áreas que utilizan para la ali- mentación y descanso. Este efecto barrera puede tener consecuencias fatales para el éxito reproductor y supervivencia de la especie ya que las aves, al inten- tar esquivar los parques eólicos, sufren un mayor gasto energético que puede llegar a debilitarlas.
• Destrucción del hábitat: La ocupación de zonas de terreno por los parques eólicos supone que dichas áreas ya no estén disponibles para las aves, o que sufran una degradación importante en sus valores naturales y sistémicos.
2. Ocupación y degradación del terreno: La obra civil necesaria para la implantación de un parque eólico supone un levantamiento y movimiento de tierras, no sólo en el emplazamiento final de los aerogeneradores, sino en las zonas colindantes, en las que frecuentemen- te se construyen subestaciones, tendidos eléctricos de evacuación, vías de acceso para trasladar la maquinaria, etc. En caso de que se lleven a cabo desmontes y apla- namientos también la geomorfología del terreno se verá afectada, pudiéndose acentuar el riesgo de erosión. Además, el terreno se desbroza, eliminándose la cubier-
ta vegetal existente en él.
3. Impacto paisajístico: Éste es uno de los aspectos que más preocupa a la sociedad, puesto que la implan-
tación de los aerogeneradores no suele darse en zonas degradadas, industriales o las cercanas a núcleos pobla- cionales, sino en áreas naturales de montaña, próximas
a las líneas de cumbre, donde la fuerza del viento se
aprovecha mejor. El impacto visual que ello conlleva genera un gran rechazo social.
4. Ruido: producido por los componentes del aerogene- rador, tanto mecánica como aerodinámicamente.
Por tanto, puesto que el rápido crecimiento del número de parques eólicos que se prevé en un futuro supondrá una presión cada vez mayor sobre los espacios protegidos y la biodiversidad, es importante asegurarse de que este des- arrollo se dé de forma que se minimicen los impactos negativos medioambientales.
La Evaluación de Planes y Programas (EPP) y la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) son las herramientas que deben proporcionar medios eficaces para integrar factores ambientales en los procedimientos de planeamiento y toma de decisiones, de forma que se reduzcan al mínimo las consecuencias negativas para el medio ambiente. Actualmente, no existen en España directrices para la eva- luación de los impactos ecológicos provocados por la implantación de parques eólicos, ya sean terrestres, coste- ros o marinos.
La falta de Evaluación de Planes y Programas y de una ade- cuada evaluación de proyectos ha llevado a una implanta- ción caótica y con graves impactos ambientales. Para ilus- trar esta situación se expone, más adelante, a modo de ejemplo el desarrollo eólico en Extremadura, comunidad autónoma que durante muchos años no ha autorizado la instalación de parques eólicos y que, como es bien cono- cido, alberga una gran diversidad biológica.
Aunque hay muchos parques eólicos en funcionamiento en el mundo y más de 850 parques eólicos y 17.000 aerogene- radores instalados en España, la información publicada sobre el impacto de éstos sobre las aves y los murciélagos se basa en un pequeño número de parques eólicos. Con la informa- ción disponible, parece que la mortalidad directa producida por colisión con los aerogeneradores es inferior a la ocasio- nada por otras infraestructuras humanas (Crockford, 1992; Coulson et al., 1995; Gill et al., 1996; Erickson et al., 2001; Kerlinger, 2001; Percival, 2001; Langston y Pullan, 2002; Kingsley y Whittam, 2007). Además, parece que existe una gran variabilidad en la mortalidad detectada entre parques eólicos. No obstante, es complicado aproximarse al impacto real ya que: 1) solo se ha realizado un seguimiento de un porcentaje pequeño de los aerogeneradores,2) por lo gene- ral solo se analiza el impacto a través de las mortalidades detectadas y no sobre las poblaciones, 3) No se suelen uti- lizar correcciones usando la tasa de detección y de desapa- rición de los cadáveres, 4) existe una gran falta de transpa- rencia en los seguimientos del impacto por parte de las compañías y las administraciones y 5) en muchas ocasiones la metodología empleada no es la adecuada. Hay que tener en cuenta que las empresas no tienen especial interés en
que salga a la luz el hecho de que sus infraestructuras matan aves y murciélagos protegidos y en algunos casos en peligro de extinción con caros programas de recuperación y que los grupos ecologistas que, normalmente llaman la atención sobre este tipo de información, valoran más la lucha contra el cambio climático que la conservación de la biodiversidad.
En cualquier caso, no hay que perder de vista que pequeñas tasas de mortalidad pueden ser críticas para especies ame- nazadas o con productividades muy bajas (Langston y Pullan,
Por otra parte no hay que olvidar que existe muy poca infor- mación acerca de la mortalidad de paseriformes en los par- ques eólicos debido a los pocos estudios serios al respecto, la baja tasa de detección por parte de los observadores y la gran tasa de desaparición de estas aves. La tasa de desapari- ción de las aves pequeñas puede ser del 10% en las prime- ras 8 h. (Winkelman, 1989), ≤50% en las primeras 24 h, (Winkelman, 1992a), la mayoría en los 1–3 días (Kerlinger et al., 2000) o el 70–80% en los primeros dos días (Lekuona y Ursúa, 2007).
Con la información disponible se pueden hacer las siguien- tes aproximaciones:
1) La tasa de mortalidad por aerogenerador y año varía entre 0 a 9.33 aves en Estados Unidos (Cheskey & Zedan 2010).En España,varía entre 1,2 en Oíz (Vizkaya; Unamuno et al., 2005) y 64,26 en el Parque Eólico El Perdón (Navarra; Lekuona, 2001). 2) Hay indicios que sugieren que la mortalidad de aves en los parques eólicos se correlaciona positivamente con la densidad de aves (Langston y Pullan, 2003; Everaert, 2003;Smallwood yThelander 2004;Barrios y Rodríguez, 2004; Desholm, 2009) aunque hay estudios que no encuentran esta relación (Fernley et al., 2006;Whitfield
y Madders, 2006; de Lucas et al., 2008) tal vez porque
no solo es importante su densidad sino el uso del espa- cio que realicen en las inmediaciones del parque (de Lucas et al.,2008;Smallwood et al.,2009).Es posible que
la consideración de los dos factores procure una apro-
ximación más real del riesgo de colisión. Lekuona y Ursúa (2007) indican que la abundancia relativa de una especie no es un buen indicador de la frecuencia relati-
va con que colisiona con los aerogeneradores; sólo en algunas especies (buitre leonado y cernícalo) se confir- mó esta relación. 3) La localización de los aerogeneradores tiene un gran efecto en la probabilidad de colisión. Claramente los parques situados en, o cerca, de áreas utilizadas regu- larmente por un gran número de aves para su alimen- tación, reproducción, descanso o migración son más
peligrosas (e.g., Scott et al., 1972; Faanes, 1987; Henderson et al., 1996; Exo et al., 2003; Everaert y Stienen, 2006). 4) Determinadas características del paisaje, principalmente el relieve, pueden aumentar la mortalidad en parques eólicos. Los parques situados en crestas, valles, en pen- dientes muy pronunciadas,cerca de cañones y en penín- sulas y estrechos pueden producir una mayor mortali- dad entre las aves (Orloff y Flannery, 1992;Anderson et al., 2000; Kingsley y Whittam, 2007). 5) Las malas condiciones climatológicas, principalmente los días nublados o con niebla, aumentan la mortalidad de aves (Kingsley y Whittam, 2007), como ya ocurre con otro tipo de instalaciones humanas (Case et al., 1965; Seets y Bohlen, 1977; Elkins, 1988). 6) Los parques eólicos pueden generar importantes molestias en las aves, en especial en aves marinas y en aves esteparias (Kingsley y Whittam, 2007). 7) La mortalidad así como otros efectos negativos provo- cados por un parque eólico pueden depender de la cantidad de hábitat adecuado presente en la zona ya que la escasez de hábitat obliga a las aves a estar más cerca de los aerogeneradores (Landscape Design Associates, 2000). 8) Los aerogeneradores situados en los bordes de una ali- neación tienen un mayor riesgo de colisión, al evitar muchas aves pasar entre los aerogeneradores (Orloff y Flannery, 1992; Dirksen et al., 1998). 9) Los aerogeneradores tubulares parecen presentar una menor mortalidad que los de celosía,sin embargo,no se han demostrado diferencias en la mortalidad de otros avances tecnológicos (Orloff y Flannery,1992;Anderson et al., 2000). 10) Aunque por lo general los estudios se centran en los efectos de los aerogeneradores en las grandes rapaces se ha demostrado que un 78% de las aves muertas en Estados Unidos fueron paseriformes protegidos (Erickson et al., 2001). Probablemente ocurra lo mismo en Europa y no se haya documentado el efecto debido a la metodología utilizada a la hora de hacer los segui- mientos de la mortalidad. 11) Parece que las aves invernantes tienen tasas de morta- lidad superiores a las residentes (Kingsley y Whittam, 2007) y en especial se ven afectadas las aves migrado- ras (Johnson et al., 2002). La probabilidad de que las aves en migración colisionen con los aerogeneradores dependerá de varios factores, especialmente de la especie, de la topografía del lugar, de la meteorología del día, de la hora en la que crucen por el parque eóli- co (la altura de migración varía según el horario), de la cantidad de hábitat adecuado para el reposo, de la
densidad de migración por la zona, etc. (Kerlinger, 1995; Richardson, 2000; Robbins, 2002; Langston y Pullan, 2002; Mabey, 2004).
12) Aunque algún estudio no ha encontrado un efecto claro en la mortalidad debido al tamaño de los aerogenerado- res (Howell, 1995) lo cierto es que parece haber un claro efecto sobre la colisión por el tamaño de las estructuras especialmente en condiciones de baja visibi- lidad (Winkelman, 1992a; Ogden, 1996; Hötker et al., 2006). Por ejemplo, hay una clara evidencia de que las torres de comunicación son más peligrosas para los migrantes nocturnos cuanto más grandes son éstas (e.g., Crawford y Engstrom 2001).Por ello,varios autores aler- tan de que si se aumenta más la altura de los aerogene- radores podría aumentarse la tasa de mortalidad al inter- ceptar la altura de vuelo de las aves que realizan migra- ciones nocturnas (Kingsley y Whittam, 2007).
13) No hay evidencias que demuestren que se produce un fenómeno de habituación en las aves que haga que evi- ten los aerogeneradores y disminuya con el tiempo la mortalidad por colisión en los mismos. En estudios lle- vados a cabo a largo plazo no existen diferencias en la mortalidad entre años (de Lucas et al., 2008).
14) Pequeñas mortalidades en los parques eólicos pueden suponer un aumento considerable del riesgo de extin- ción en especies longevas (Carrete et al., 2009).
15) El comportamiento de las aves en el entorno de los aerogeneradores es muy importante a la hora de anali- zar la probabilidad de colisión. Comportamientos de búsqueda de alimento o interacciones con otras aves aumentan considerablemente el riesgo de colisión (Smallwood et al., 2009).
16) A altas velocidades de viento (>1,5 m/s) las aves dismi- nuyen su actividad siendo habitual ver menos aves volan- do,sin embargo son a partir de esas velocidades cuando más aves vuelan a menos de 50 m de los rotores. Esto ocurre justo cuando menos capacidad tienen las aves de evitar la colisión. Por ello, a altas velocidades de viento el riesgo de colisión es mayor (Smallwood et al., 2009).
17) Las luces instaladas en la parte superior de los aeroge- neradores para su reconocimiento por parte de aero- naves atraen a las aves suponiendo una amenaza para las aves migradoras nocturnas. Drewitt y Langston (2008) han realizado una revisión sobre este fenómeno llegando a las siguientes conclusiones:
a) Está ampliamente aceptado que las aves se sienten atraídas y desorientadas por las luces, especialmen- te en noches nubladas o con niebla (Laskey, 1954;
Cochran y Graber, 1958; Weir, 1976; Elkins, 1983; Verheijen, 1985; Gauthreaux y Belser 2006).
b) Las aves que son atraídas por la luz no sólo corren el riesgo de morir o herirse al colisionar con la infraestructura también corren el riesgo de agotar- se, pasar hambre, o ser depredados (Ogden, 1996; Hüppop et al., 2006).
c) Aunque todavía no se han estudiado en profundi- dad métodos que permitan una iluminación que reduzca la atracción por parte de las aves la sustitu- ción de las luces continuas rojas o blancas por una iluminación intermitente produce, en algunas cir- cunstancias, la reducción de la atracción y, por lo tanto, la mortalidad de los migrantes nocturnos (Baldwin, 1965;Taylor, 1981; Ogden, 1996; Kerlinger, 2000a; Gauthreaux y Belser, 2006).
d) Sin embargo, el efecto de sustituir las luces blancas por rojas presenta resultados contradictorios (ver Avery et al.,1976;Kerlinger,2000a).Algunos estudios sugieren que cualquier fuente de luz visible para los seres humanos también lo es para las aves y por lo tanto supone un peligro potencial (Verheijen, 1985).
e) Es probable que la intensidad de la luz y la frecuen- cia con la que se emita la luz son factores más impor- tantes que el color en sí: cuanto más largo es el periodo de oscuridad entre destellos de luz las aves son menos propensas a sentirse atraídas o desorien- tadas (Manville, 2000; Hüppop et al., 2006).
En el caso de los murciélagos la información existente es aún menor que para las aves al haber despertado menor interés por parte de las administraciones y los científicos, y por la mayor complejidad de trabajar con este grupo animal. De forma también sucinta se pueden dar las siguientes aproxi- maciones:
Se ha confirmado la muerte de veinte especies de mur-
ciélagos europeos y Eurobat considera que son 21 las especies potencialmente afectadas por la colisión con los aerogeneradores (Rodrigues et al., 2008). Mayoritariamente mueren más murciélagos a comienzo
del verano y en el otoño (Alcalde, 2003; Johnson et al., 2003) y frecuentemente son especies migradoras (Ahlén, 1997 y 2002; Johnson et al., 2003; Petersons, 1990). Aunque las especies sedentarias también se ven afectadas (Arnett, 2005; Brinkmann et al., 2006). En los parques eólicos en los que se han utilizado metodologías adecuadas para detectar las colisiones con los murciélagos se ha estimado su mortalidad entre 6,3 y 99 murciélagos por aerogenerador y año, lo que supone una magnitud mayor que en el caso de las aves.
En cualquier caso es necesario tomar con precaución lo antes expuesto ya que la magnitud del problema apunta a ser muy superior a lo detectado. La subestima de la amena- za puede ser debida a los siguientes factores:
Son pocos los estudios de seguimiento publicados.Por lo general existe una gran falta de transparencia en las empresas y administraciones públicas. Un mayor núme- ro de estudios podría cambiar los patrones detectados.
2) Se ha podido comprobar la ocultación de cadáveres por parte de trabajadores de los parques eólicos, tal vez pensando que su puesto de trabajo dependa de las aves que mueren en el parque, disminuyendo la
tasa de mortalidad obtenida en los planes de vigilancia. Es conocido que no todos los aerogeneradores de un mismo parque eólico tienen la misma probabilidad de ocasionar muertes por colisión y, sin embargo, en la mayoría de los estudios solo se analiza la mortalidad de un porcentaje pequeño de los aerogeneradores.
4) La metodología empleada suele ser inadecuada para
localizar aves de pequeño tamaño y murciélagos. En la mayoría de los casos publicados no se evalúa regionalmente el impacto, de alguna forma se fraccio- na la evaluación sin tener en cuenta otros parques eólicos próximos.
¿Cuántas aves mueren en los parques eólicos?
Hasta la fecha, no existen estimas oficiales sobre la mortalidad de aves en parques eólicos, sin embargo, no es demasiado com- plicado hacer una aproximación. Según el sector eólico la mortalidad en parques eólicos de aves y murciélagos es baja y para ello remiten a los datos obtenidos en los planes de seguimiento de parques eólicos que, subestiman de forma importante la mortalidad ya que, en los informes de vigilancia, solo se indica la mortalidad mínima detectada en el campo y sin aplicar facto- res de corrección por la desaparición de cadáveres (efecto de carroñeros) o por la eficiencia del observador en la detección de cadáveres. Además, los planes de vigilancia tampoco tienen en cuenta que los vigilantes ambientales no cubren la totalidad de la superficie en la que pueden encontrarse los cadáveres, y ello supone otro factor de subestimación de la mortalidad. Por lo tanto, para hacer una estima de la mortalidad de los parques eólicos es necesario tener en cuenta 1) la mortalidad mínima detectada en los parques eólicos, 2) el porcentaje de cadáveres que desaparecen por efecto de la depredación entre los muestreos realizados (por lo general en España son quincenales), 3) el porcentaje de cadáveres que son detectados por los vigilantes ambientales y 4) el porcentaje de superficie que es muestreada por los vigilantes ambientales respecto a toda la superficie en la que pueden caer los cadáveres. Pese a existir datos sobre la mortalidad mínima detectada en parques eólicos en todos los informes de vigilancia, no existe una información oficial de los resultados.Tras consultar SEO/BirdLife los informes de vigilancia de unos 136 parques eólicos de varias comunidades autónomas obtuvo una mortalidad mínima detectada media de unos 2 individuos/aerogenerador, datos coinciden- tes con lo aportado por alguna de las empresas en talleres sobre energía eólica. El porcentaje de cadáveres que desaparecen por efecto de la depredación entre los muestreos realizados varía necesariamen- te según la zona en la que se implante el parque eólico y el tamaño del cadáver, sin embargo, teniendo en cuenta que los muestreos se llevan a cabo cada 15 días, la mayoría de los estudios llevados a cabo coinciden en que la tasa de desaparición es superior al 95%. Esta tasa sería mucho menor si nos centrásemos solo en grandes aves como el buitre. El porcentaje de cadáveres que son detectados por los vigilantes ambientales es todavía más variable ya que depende de la estructura de la vegetación en la que se encuentren los parques eólicos, de la capacidad del observador, de las condiciones ambientales a la hora de hacer los muestreos, etc. En cualquier caso puede considerarse que la tasa de detección puede variar entre un 13,3% y un 53% (Lekuona, 2001; Ponce et al,. 2010). Además, los vigilantes ambientales no muestrean toda la superficie en la que pueden caer los cadáveres. Dependiendo de si consideramos un radio entre 50 y 200 metros en el que pueden caer los cadáveres de los individuos que colisionan con un aerogenerador y la metodología seguida para el muestreo (transectos lineales, en zigzag o en doble zigzag) se muestrea entre el 1,59 y el 35,65% de la superficie. Eso quiere decir que en el caso más favorable, hay más de un 60% de la superficie, y por lo tanto de los cadáveres, que no es considerada. Finalmente hay que tener en cuenta también la mortalidad que producen los tendidos eléctricos asociados a los parques eóli- cos. En el cálculo que sigue se han considerado que estos tendidos tienen un promedio de 9 km por parque eólico y una mortalidad mínima detectada de 1,07/individuos/km. Teniendo en cuenta estos parámetros, con la cautela que supone hacer un cálculo en el que las administraciones no proporcionan información oficial, y teniendo en cuenta las estimas más conservadoras sobre el porcentaje de superficie muestreada, se estima entre 6 y 18 millones de aves y murciélagos muertos en los 17.780 aerogneradores instalados en España. Independientemente, si consideramos como más aproximado la horquilla inferior o la superior, se puede afirmar que la cantidad de ejemplares que mue- ren en parques eólicos es muy grande, y que dependiendo del estado de conservación de cada especie en particular dichas mor- talidades pueden ser definitivamente inasumibles. Por otra parte,realizando una aproximación similar pero esta vez aplicando una mortalidad mínima detectada de 3 indiv./MW/año para Estados Unidos (Strickland et al., 2011), considerando que en España hay una potencia instalada de 26.676 MW en 2011) y aplicando las misma correcciones que en la estima anterior, arroja las cifras de 4,1 a 14,7 millones de individuos (estimando solo la mortalidad en aerogenerdores, a estas cifras habría que sumar la mortalidad por colisión con los tendidos eléctricos de evacua- ción que en España equivaldría a más de 1 millón de aves).
Algunos ejemplos pueden dar una idea de que la magnitud del problema puede ser muy superior:
• Águila real En un núcleo poblacional de 60-70 parejas nidificantes de águila real (Aquila chrysaetos), con presencia de numerosos polígonos de energía eólica, se registró la muerte de 30-40 ejemplares de la especie cada año; los aerogeneradores causaron el 42% de las muertes tota- les de las águilas reales (Hunt, 2002).
Smallwood et al.(2009) sugieren que el mayor riesgo de colisión de colisión para las águilas reales se produce cuando buscan alimento en los polígonos eólicos y cuando interaccionan con otros individuos en las zonas de aerogeneradores.
• Alimoche común Carrete et al. (2009) investigaron los efectos de los par- ques eólicos sobre la viabilidad de la población del ali- moche común (Neophron percnopterus). El estudio se centró en generar modelos que permitiesen evaluar el impacto de los parques eólicos en la supervivencia del alimoche común, tomando a esta especie como un buen modelo de especies especialmente longevas que colisionan con los aerogeneradores. En el estudio se comprobó que se ha construido un parque eólico en las proximidades de casi una tercera parte de todos los territorios de cría de la especie. Los modelos obtenidos en este estudio predicen una disminución de los tama- ños de población y, por tanto, un aumento de la proba- bilidad de extinción del alimoche común cuando se incluye en los modelos la mortalidad generada por los parques eólicos. Estos resultados ponen de relieve la necesidad de examinar los impactos a largo plazo de parques eólicos en lugar de concentrarse en la mortali- dad a corto plazo. Su conclusión es clara, a diferencia de otras causas no naturales de mortalidad difícil de erra- dicar o controlar, el aumento de mortalidad derivada de la instalación de parques eólicos puede ser reducido mediante una buena planificación y evaluación que
excluya la instalación de parques eólicos de las zonas críticas para las aves en peligro de extinción.
• Buitres Los buitres leonado y negro (Gyps fulvus y Aegypius monachus) son aves especialmente afectadas por los parques eólicos debido a que tienen una gran capacidad de movimiento y a depender en buena parte de sus desplazamientos del viento (el mismo recurso que utili- zan los aerogeneradores). Por otra parte, los buitres tie- nen una alta carga alar que en ausencia de corrientes de aire adecuadas hace que tengan una baja maniobrabili- dad (Tucker, 1971) lo que aumenta su riesgo de colisión con las aspas de los aerogeneradores (Pennycuick, 1975; Janss,2000;de Lucas et al.,2008).De hecho se ha obser- vado una mayor mortalidad en aerogeneradores altos y situados en lugares elevados que en los aerogenerado- res más bajos y situados en cotas más bajas (de Lucas et al., 2008).También se ha detectado una mayor mortali- dad de buitres leonados en invierno cuando las corrien- tes ascendentes son menos acusadas (de Lucas et al.,
En septiembre del 2007 ya el 50% de las cuadrículas de 10x10 km en las que nidificaba el buitre leonado se encontraban a menos de 30 km de un parque eólico y un 15% a menos de 10 km (tabla 1 y figura 5) (Tellería, 2009b). Esta situación demuestra una mala planificación del desarrollo eólico en España.
Hasta la fecha, a partir de una información muy reduci- da aportada por las administraciones autonómicas, SEO/BirdLife ha recopilado información sobre 645 muertes de buitre leonado en España (anexo I).En algu- nos parques la mortalidad de buitres es especialmente elevada. Lekuona (2001) estimaba casi 8 buitres muer- tos por aerogenerador y año en el Parque Eólico Salajones en Navarra y Lekuona y Ursúa (2007) consi- deran que el buitre leonado es la especie que más muere en parques eólicos en Navarra representando el 63.1% de las aves muertas.
POTENCIAL ÁREA DEAFECCIÓN
<30 km
42 (5.59%)
108 (14.38%)
(33.16%)
(50.73%)
Nº de aerogeneradores
(30.19%)
(42.20%)
(30.93%)
4804 (44.13%)
5880 (54.01%)
Tabla 1. Número y porcentaje de cuadrículas 10 x 10 km en la que se reproduce el buitre leonado incluídos en un área de afección potencial de 5, 10, 20 y 30 km de los parques eólicos (Fuente:Tellería, 2009).
Aunque la tendencia de la población de buitre leonado sea positiva en los últimos 20 años la reducción de la disponibilidad de alimento debido a la normativa deriva- da de la crisis de las vacas locas y este nuevo factor de mortalidad no natural puede tener un efecto a largo plazo sobre la población de buitres revertiendo su situa- ción actual. Es necesario tener en cuenta los modelos demográficos que incluyen como factor la mortalidad en parques eólicos para especies de rapaces especial- mente longevas (Carrete et al., 2009).
• Alondra ricotí En un estudio llevado a cabo en 2005 por investigado- res del CSIC se observó que en el 8% de las poblacio-
Figura 5. Arriba: distribución del buitre leonado.Abajo: distribución de posibles áreas de afección de 5,10,20 y 30 km alrededor de los par- ques eólicos instalados en España. (Fuente:Tellería, 2009b).
nes de alondra ricotí (Chersophilus duponti) estudiadas presentaban un hábitat adecuado para la especie par- ques eólicos y en un 36% más de poblaciones había anemómetros instalados que mostraban el interés por instalar nuevos parques (Laiolo yTella, 2006).
Por su parte en un estudio llevado a cabo en 2007 por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid para el Ministerio de Medio Ambiente se observó que un 11% de las subpoblaciones de alondra ricotí presentaban en su interior parques eólicos (Suárez y Garza, 2007).
Además, según el plan de acción internacional de la alondra ricotí de la Comisión Europea 1 los parques eóli- cos son una de las principales amenazas de la especie siendo considerada como Crítica.
• La provincia de Soria Según obra en poder de la Delegación Provincial de Soria, hasta julio de 2009, se ha documentado la muer- te en parques eólicos de 1.209 aves pertenecientes a 88 especies diferentes y 45 murciélagos de 5 especies dife- rentes. Entre las especies de aves identificadas caben destacar: aguililla calzada (Hieraaetus pennatus), culebre- ra europea (Circaetus gallicus),águila real (Aquila chrysae- tos), alondra ricotí (Chersophilus duponti), buitre leonado (Gyps fulvus), buitre negro (Aegypius monachus), cerníca- lo primilla (Falco naumanni), halcón peregrino (Falco peregrinus), milano real (Milvus milvus), mirlo capiblanco (Turdus torquatus) (J.M. Barrio de Miguel, in litt).
Sin embargo, cabe destacar que estas cifras infravaloran mucho el impacto de las eólicas ya que: 1) esta informa- ción es la comunicada por los promotores siguiendo un protocolo impuesto por la Delegación Provincial y no los datos recogidos en los informes del Plan de Vigilancia, 2) Se trata de cadáveres encontrados no habiéndose corregido ni por la tasa de detección ni por la tasa de desaparición de los cadáveres.
Tras analizar 23 informes semestrales de seguimiento pertenecientes a 15 parques eólicos de Soria, llevados a cabo básicamente entre 2005 y 2006, se identificaron
143 buitres leonados muertos.Algunos parques eólicos
como Las Aldehuelas se encontraron 29 cadáveres de
buitres, en Urano 28 cadáveres y en Bordecorex Norte
32 cadáveres (Biovent energía, S.A., 2006a, 2006b;
Endusa 2006; Portulano 2006a, 2006b, 2007; Biovent energía, S.A. 2007). En Soria hay 732 aerogeneradores en funcionamiento y la tasa de mortalidad de los buitres leonados en los parques analizados es de 0,31
1. http://ec.europa.eu/environment/nature/conservation/wildbirds/action_plans/docs/chersophilus_duponti.pdf
buitres/aerogenerador/año, por lo que la mortalidad anual podría rondar los 226 buitres muertos al año. Por ello, es urgente analizar todos los parques eólicos de la provincia de Soria con estudios que abarquen todos los aerogeneradores. De la misma forma en otros estudios en los que se analizaban a la vez varios parques en una misma región han encontrado tasas de mortalidad muy altas, por ejemplo en Navarra (Lekuona, 2001).
En este sentido, aunque la tendencia en la última década del buitre leonado en Soria es positiva, se observa en la IBA Tiermes-Caracena una inflexión a partir de 2005. De 1999 a 2005 aumentó la población de 238 a 474 parejas (una aumento de un 100%) mientras que en 2008 solo se reprodujeron 332 parejas produciéndose un descenso de un 30% (Hernández et al., 2005). Este descenso coincide con la entrada en vigor de las normas de recogida de cadá- veres ganaderos que disminuyen la disponibilidad de ali- mento y con el funcionamiento de varios parques eólicos en el entorno de estas buitreras en los términos municipa- les de Retortillo de Soria y Montejo de Tiermes en la Provincia de Soria y enAyllón y Grado del Pico en Segovia.
Por otra parte, aunque el número de colonias existentes en la provincia de Soria ha experimentado un progresivo aumento desde 1989, han desaparecido ocho colonias detectadas en anteriores censos, la mayoría de ellas de pequeño tamaño,estando alguna de ellas inmediatas a nue- vos parques eólicos donde se ha constatado una elevada mortandad de buitres en ellos (Fabio Flechoso, com. pers en Hernández, J. L. 2009).
A todo ello hay que añadir el impacto sobre la población
de alondra ricotí de Soria que se ha comentado en un apartado anterior.
Por todo ello, se observa que el impacto acumulado de todos los parques puede llegar a ser muy elevado y tener afecciones directamente sobre las poblaciones de aves.
Uno de los grandes problemas que presenta la Evaluación
de Impacto Ambiental, tanto a nivel europeo como a nivel nacional, es la falta de control de la calidad de los estudios de impacto ambiental (European Commission, DG ENV, 2009).También a nivel europeo algunos Estados Miembro han destacado los problemas que enfrentan para asegurar
la calidad de los datos empleados para realizar los Estudios
de Impacto Ambiental (EsIA).
La baja calidad de los estudios de imapcto ambiental puede conducir a una declaración de impacto ambiental errónea,
ya que el órgano competente está basando su decisión en una información inadecuada.
Con el objeto de evaluar la calidad de los estudios de imapcto ambiental en España, SEO/BirdLife analizó en detalle 116 EsIA presentados en Extremadura.
El 12 de diciembre de 2006, se publicó en el Diario Oficial de Extremadura el anuncio de información pública de 116 solicitudes de autorización administrativa de instalaciones de parques eólicos (1.952 aerogeneradores y 3.670 mega- vatios propuestos). Esto supone el fin de la moratoria que esta Comunidad Autónoma mantenía hasta ese momento con este tipo de producción energética.
Proyectos mal evaluados
Los Estudios de Impacto Ambiental presentados no cum- plen con prácticamente ninguna de las condiciones exigidas en los países de nuestro entorno para evaluar el impacto de los parques eólicos sobre la fauna, a pesar de que la riqueza faunística de Extremadura es mucho mayor y, por tanto, su responsabilidad en la conservación del medio ambiente debería ser superior que la de esos países.
Uno de los aspectos analizados fue el inventario de fauna. Evidentemente si no se conocen los animales que se distri- buyen por la zona difícilmente se podrá evaluar el impacto sobre la fauna tal y como obliga la Directiva 97/11/CEE de
Evaluación de Impacto Ambiental. De forma general se puede decir que ninguno de los estudios contó con un inventario suficiente para cumplir con el objetivo marcado por dicha Directiva. Para empezar, solo un 29% de los estu- dios contemplaban todos los grupos animales, mientras que otros se limitan a dar información sobre aves y/o mamíferos. En general se puede decir que ninguno ha iden- tificado las especies que se encuentran en paso migratorio
o en periodo invernal. Ésto se debe a dos razones funda-
mentales; en primer lugar, a que la mayoría de los estudios se basan exclusivamente en fuentes bibliográficas y no exis- ten atlas de invernantes, o de aves o murciélagos en paso,
y en segundo lugar, porque el periodo habilitado por la
Administración para definir los proyectos y evaluarlos era de enero a junio de 2006 y, por lo tanto, no había posibili- dad de hacer trabajo de campo. Esto es especialmente grave, ya que los pocos estudios que existen sobre el impacto de los aerogeneradores indican que es en el periodo de migración e invernada en el que éstos son especialmente mortíferos para las aves y los murciélagos (Kingsley yWittham,2007;Johnson et al.,2002,2003;Ahlén, 1997 y 2002; Petersons, 1990). A esto hay que añadir que sólo el 25% de los estudios contaron con salidas de campo
a la hora de hacer el inventario,aunque en ninguno de ellos
se hace referencia al número de días, las fechas y el núme-
ro total de horas empleadas ni la metodología empleada
en el campo, por lo que es difícil analizar su valía.También llama la atención que, salvo honrosas excepciones, los estu- dios no contasen con la información de la Administración
competente en conservación de la naturaleza, alguna espe- cialmente relevante como son los trabajos con murciélagos
o la localización de especies especialmente sensibles de aves como rapaces y planeadoras.
Por lo tanto, ninguno de los proyectos conocía en detalle las especies presentes en todas las épocas del año, y mucho menos el número de ejemplares involucrados ni el uso del espacio que realizan.
Solo el 47% de los proyectos indicaron el grado de protec- ción que tenían las especies identificadas en el inventario de fauna (Catálogos de Especies Amenazadas), y sólo un 29% el riesgo de extinción de las mismas (Libros Rojos). Incluso hay varios proyectos que siguen utilizando versio- nes antiguas del Libro Rojo.
Por otra parte, ningún proyecto ha presentado un verda- dero estudio de alternativas de posición, ni siquiera cuan- do puede afectar a Red Natura 2000. Por lo general se limitaron a definir el lugar elegido basándose en que la Administración extremeña ya ha propuesto zonas de exclusión, y en el mejor de los casos se proponen alterna- tivas para aerogeneradores individuales o alternativas tec- nológicas.Además, ningún proyecto definió y argumentó el área de afección del proyecto y por lo tanto la superficie en la que se evaluaron los impactos. La mayoría se limita- ron a definir como área de afección el polígono del parque, sin tener en cuenta que estos parques pueden afectar a especies que nidifican muy lejos del proyecto (p. ej. los bui- tres leonados pueden buscar su alimento a varias decenas de kilómetros de sus colonias).
Ninguno de los proyectos evaluó el impacto acumulado con otros proyectos propuestos en la zona, ya sean eólicos
o de otro tipo. Buena parte de la culpa lo tiene el proce-
dimiento elegido por la Junta de Extemadura, que obligaba
a presentar todos los proyectos con su Estudio de Impacto Ambiental a la vez.
Finalmente, con el fin de analizar si se había evaluado de forma adecuada el impacto de los proyectos en las aves se anotó la siguiente información:
Primero, si se habían tenido en cuenta todas las especies en la categoría de Vulnerable o superior del Catálogo Regional de Especies Amenazadas o del Libro Rojo, o pre- sente en el anexo I de la Directiva Aves, que son las que requieren de medidas especiales de conservación, y poste- riormente si la evaluación era adecuada. Para comprobar si se tuvieron en cuenta todas las especies, se comparó con la lista obtenida en las cuadrículas del atlas de aves nidifi- cantes en las que se localizaba cada proyecto. Para consi- derar si la evaluación fue adecuada se asumió que el eva- luador debía contar con la siguiente información: la distri- bución, abundancia, uso del territorio y del espacio aéreo en el lugar en el que se pretendía instalar el parque eólico.
Los resultados obtenidos fueron los siguientes (tabla 2):
Ningún estudio de impacto ambiental tuvo en cuenta todas las especies clave nidificantes ni todos los criterios sobre ellas. La abundancia es el criterio que más se tuvo en cuenta, ya que el 7,4% lo contempló para todas las espe- cies clave y el 11,8% para algunas de las especies. Ningún estudio estimó el uso que hacen del territorio estas espe- cies, ni mucho menos la utilización que hacen del espacio aéreo en la zona de los aerogeneradores. Esto contrasta con lo que se hace en otros países, donde se utilizan inclu- so radares para analizar la utilización del espacio por las aves que frecuentan el sitio. De forma general, se puede decir que más de un 80% de los proyectos ni siquiera tuvo en cuenta ninguno de estos criterios para especie alguna.
Probablemente, parte de la responsabilidad de esta hete- rogeneidad y de la mala calidad en los Estudios de Impacto Ambiental parta de la base de que no existe un marco de referencia en Extremadura para la evaluación de este tipo de proyectos.
Ninguna especie
Selección del hábitat
Uso espacio aéreo
Los 5 criterios anteriores
Tabla 2. Porcentaje de Estudios de Impacto Ambiental que han tenido en cuenta una serie de factores clave a la hora de la evaluación de los impactos en aves y murciélagos.
Mejora de los estudios de riesgo de mortalidad en parques eólicos
Otro problema detectado en los Estudios de Impacto Ambiental es la falta o inadecuada valoración del riesgo de mortalidad en parques eólicos. Ferrer et al. (2011) sugieren que el método más empleado en los Estudios de Impacto Ambiental (EsIA), que es la estima de la mortalidad poten- cial mediante la observación y registro de aves en el área propuesta para la instalación del parque, resulta una meto- dología inadecuada por tener un bajo poder predictivo.
Para mejorar los EsIA sugieren:
– Que las estimas de mortalidad por especie son más fia- bles. Se recomienda el uso de aproximaciones específicas.
– Realizar estudios previos con una duración mínima del año. El comportamiento de las aves y el uso del espa- cio se ve afectado por la dirección del viento. Se ha demostrado que los estudios previos no suelen repre- sentar adecuadamente esta variable lo que resulta en una subestima de la mortalidad.
– Las estimas del uso del espacio realizadas a partir de observaciones en puntos fijos resultan potencialmente sesgadas y conducen a subestimar el uso de determina- das áreas debido a la gran distancia que separa al obser- vador. Este error es especialmente importante para aves de tamaño pequeño y medio. Se recomienda la utiliza- ción de transectos o sistemas de radar para la obten- ción de datos más fiables.
– Una de las mayores debilidades de los estudios para evaluar el riesgo de mortalidad en parques eólicos pro- viene de asumir una relación lineal entre la frecuencia de aves observadas y las colisiones (Langston & Pullan, 2003). En consecuencia determinadas ubicaciones de aerogeneradores pueden resultar muy peligrosas para las aves aún cuando las densidades de aves en el área sean muy bajas. Los EsIA deben evaluar el riesgo para cada aerogenerador propuesto.
En la actualidad se están evaluando de forma fragmentada un porcentaje importante de los parques eólicos en España. Los promotores fragmentan los proyectos, con el consentimiento de las administraciones básicamente por tres razones: 1) acogerse a las primas, 2) ser evaluados por las comunidades autónomas y no por la Administración General del Estado y 3) reducir artificialmente el impacto unitario de cada parque eólico y así facilitar su autorización.
Independientemente de los elementos económicos e incluso competenciales, que no se tratarán en este manual, interesa destacar aquí el efecto que esta fragmentación tiene sobre la evaluación de impacto ambiental. Es frecuen- te que un mismo proyecto eólico de más de 50 MW se divida artificialmente en varios parques eólicos virtuales, mediante la simple estrategia de conectarlos a distintas posiciones de transformación en una misma subestación eléctrica. De esta manera, se tramitan como parques inde- pendientes con diferentes estudios de impacto ambiental. Sin embargo, es fácil de comprender que la suma de los aerogeneradores e infraestructuras asociadas de cada uno de los parques que conforman el proyecto eólico, aunque se tramite por separado, tiene efectos acumulados sobre los mismos elementos del paisaje y la biodiversidad. Por lo tanto, es necesario que todos ellos sean evaluados de forma conjunta. Dado que la fragmentación administrativa del proyecto no permite hacer un único estudio de impac- to ambiental, es necesario que cada uno de los estudios contenga un estudio de los impactos sinérgicos y acumula- tivos de los diferentes parques. Además de por sentido común, debe hacerse en cumplimiento de la legislación vigente 2 . De la misma manera debe obrarse cuando en una misma zona está previsto el desarrollo de varios parques eólicos, aunque estos pertenezcan a diferentes promoto- res. Sobre estos aspectos se han pronunciado ya de forma reiterada los tribunales en casos eólicos 3 .
2. Artículos 7 , 8 y 10 del Real Decreto 1131/1988, de 30 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento para la Ejecución del Real Decreto legis-
lativo 1302/1986, de 28 de junio, de Evaluación de Impacto Ambiental (que desarrolla el artículo 2 del referido RDL 1302/1986, posteriormente, artícu- lo 7 del Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero), y el artículo 5.3 de la Directiva 85/337/CEE de Evaluación de Impacto Ambiental y el art. 6.3 de la Directiva 92/43/CEE de Hábitats (y su transposición al ordenamiento interno,artículo 45 de la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de Biodiversidad, de 14 de diciembre), en lo referente a la obligación de evaluar los efectos combinados de los proyectos que pretendan ubicarse en espacios de la Red Natura 2000.
3. Sentencia nº 1448/2009, de 10 de junio de 2009, de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León; Sentencias nº 333/2010, de 10 de mayo de 2010, y nº 373/2010, de 21 de mayo de 2010, de la Sala de lo Contencioso Administrativo delTribunal Superior de Justicia de Castilla y León.-Burgos.
Por lo tanto, en cualquier estudio de evaluación de impac- to ambiental se debe incluir un capítulo detallado de los impactos acumulados y sinérgicos de todos los parques eólicos, autorizados o proyectados, así como de todas las infraestructuras asociadas (tendidos eléctricos de evacua- ción, subestaciones eléctricas, caminos de acceso, etc.). Esto requiere solicitar a la administración un listado y los datos básicos de cada uno de estos proyectos (ubicación de aerogeneradores y subestaciones, trazados de las líneas y caminos, etc.) así como una búsqueda en los boletines ofi- ciales con el objeto de detectar todos los proyectos trami- tados en el entorno. Con el objeto de definir el ámbito territorial en el que debe evaluarse el impacto podemos acogernos a los criterios definidos por los tribunales:
1) Por proximidad física. Por ejemplo, aquellos parques que se encuentren a 10-15 km del parque objeto de la tramitación.
Por afección a un mismo espacio protegido. Es decir, si el proyecto evaluado puede tener un efecto sobre un espacio protegido, por si solo o en conjunto con otros parques en la proximidad del mismo, deberán ser eva- luados de forma conjunta. De esta manera, el ámbito de estudio viene definido por el espacio protegido y su entorno y puede ser, por lo tanto, que tengan que eva- luarse parques que se encuentren a mucha distancia del proyecto evaluado inicialmente.
Por afección a un mismo elemento natural. Por ejem- plo, a una misma población de una especie amenaza- da.En este caso,el ámbito territorial viene definido por la distribución de esa población y de los parques o proyectos de parques que pudiesen afectarles.
En el caso de que existan proyectos de varios parques eóli- cos previstos en una misma zona suele ser más efectivo el que todos los promotores se pongan de acuerdo para hacer un solo estudio de impacto sinérgico.Así ocurrió por ejemplo con el desarrollo eólico llevado a cabo en las Tierras Altas de Medinaceli (Soria), aunque en este caso no se hizo bien ya que lo llevaron a cabo a posteriori en vez de hacerlo previamente a la autorización de los parques.
Por lo tanto,lo primero que debe definirse son los elemen- tos a tener en cuenta en la evaluación (especies, hábitats, o espacios protegidos) y a partir de este punto, el ámbito de actuación. Necesariamente, para el estudio de impacto sinérgico deberá contarse con personal especializado en los elementos a evaluar.
Los estudios de impacto acumulado y sinérgico deberán contar, al menos, con los siguientes contenidos:
1) Justificación de los elementos naturales tenidos en cuenta en la evaluación (especies, hábitats y espacios protegidos).
Justificación del ámbito de análisis sobre la base de los elementos y proyectos a evaluar.
Descripción de los proyectos considerados en el aná- lisis,que contenga al menos cartografía detallada de los mismos, así como sus principales características (potencia y altura de los aerogeneradores, superficie de pistas y plataformas, características del tendido eléctrico, etc.).
Caracterización de los elementos naturales tenidos en cuenta. En el caso de las especies y hábitats deberá describirse pormenorizadamente las características de su biología que le hacen susceptible a tener perjuicios por los proyectos estudiados. En el caso de los espa- cios deberá determinarse las especies y hábitats clave del espacio que deben ser estudiados, y justificar ade- cuadamente los niveles de impacto que se consideran aceptables para considerar que los proyectos no afec- tan la integridad del lugar o sus objetivos de conserva- ción.
Descripción de la situación de los elementos naturales tenidos en cuenta en el ámbito de análisis. Al menos deberán describirse para las especies su población, la selección del hábitat, su distribución, y su disponibili- dad.Y para los espacios sus objetivos de conservación y la existencia de instrumentos de gestión, que en caso de existir, se deberá incluir un análisis de la compatibi- lidad de los mismos con el desarrollo eólico. Todos estos elementos deben localizarse además en una car- tografía.
Descripción de los impactos de cada uno de los pro- yectos sobre cada uno de los elementos.Deberán eva- luarse, al menos, los siguientes impactos:
– Análisis de abundancia de las poblaciones y relación con la superficie de hábitat afectada por los par- ques eólicos
– Riesgo de colisión
– Alteración del hábitat
– Pérdida directa de hábitat
– Pérdida indirecta de hábitat
– En caso de hábitats fragmentados la afección a la funcionalidad de las teselas de hábitat
– Afección a los territorios
– Riesgo de predación inducido por el aumento de predadores generalistas
– Efectos sobre la conectividad ecológica de las poblaciones
Esta descripción deberá ser, en todos los caso, cuanti- tativa y basada en los mejores conocimientos científi- cos existentes. La información deberá exponerse de forma que sean fácilmente visualizados tanto los impactos individuales como el acumulado.
Medidas correctoras propuestas.
Evaluación, mediante un modelo predictivo del efecto de los diferentes proyectos sobre los elementos natu- rales estudiados. El modelo deberá tener en cuenta no solo el impacto acumulado, sino también los impactos sinérgicos que se puedan producir. El resultado, en el caso de las especies deberá ser un análisis de viabilidad poblacional que permita determinar el tamaño pobla- cional que resultará de construir todos los proyectos.
Dado que no todos los proyectos tienen porqué tener
la misma influencia sobre el resultado final, se podrán
hacer los análisis sobre la base de diferentes escena- rios. De esta forma puede haber un escenario de par- tida con los proyectos construidos y a partir de este, hacer nuevos escenarios a los que se les van sumando aquellos proyectos que estando aprobados no estan construidos, y posteriormente los que están en proce- so de ser autorizados. De esta manera, se puede llegar
a identificar diferentes escenarios, con su correspon- diente impacto acumulado y sinérgico sobre los ele- mentos estudiados.
Los modelos deberán tener en cuenta, tanto si no se tienen como si se aplican las medidas correctoras pro- puestas. El objetivo es evaluar directamente el impac- to residual del grupo de proyectos.
Es probable que para poder hacer este estudio sea nece- sario un trabajo de campo específico y análisis complejos, por lo que es muy importante tenerlo en cuenta desde el inicio del procedimiento, con el objeto de que no retrase de forma innecesaria la tramitación del proyecto.
Necesidad de unas directrices para los Estudios de ImpactoAmbiental
Actualmente España carece de una planificación eólica que contemple una implantación territorial capaz de compati- bilizar los objetivos energéticos con los de conservación de la naturaleza, sumado al hecho de que la evaluación de impacto ambiental de proyectos no garantiza la calidad del proceso y de los Estudios de Impacto Ambiental, y por lo tanto fracasa en evitar los importantes impactos sobre el medio ambiente.
Aunque el proceso de implantación eólica no ha sido igual en todas las comunidades autónomas, lo cierto es que la
calidad de los estudios no difiere mucho. Buen ejemplo de ello son los resultados de mortalidad de aves obtenidos en Navarra (Lekuona, 2001) o en Soria.
Dado las perspectivas del sector eólico en las que existe una clara tendencia a un mayor desarrollo, es necesario contar con directrices claras que permitan al procedimien- to de Evaluación de Impacto Ambiental cumplir con sus objetivos, entre los que destaca el reducir al máximo el impacto producido por los desarrollos humanos.
Por todo ello, se propone en este manual una metodolo- gía que se debe seguir para identificar, evaluar, supervisar y mitigar los efectos adversos que provocan los parques eóli- cos en la avifauna y los quirópteros.
PLANIFICACIÓN Y EVALUACIÓN AMBIENTAL ESTRATÉGICA
El desarrollo sostenible de la energía eólica solo se puede alcanzar realizando una planificación estratégica que permi- ta incorporar las variables ambientales en los primeros estadíos de la toma de decisiones. En este sentido, la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) es el instrumento de prevención encaminado a integrar los aspectos ambien- tales dentro de la fase de toma de decisiones de planes y programas públicos que puedan tener efectos significativos sobre el medio ambiente. La evaluación ambiental estraté- gica fue implantada en la Comunidad Europea a través de la Directiva 2001/42/CE, la cual ha sido transpuesta al ordenamiento jurídico español por la Ley 9/2006, sobre evaluación de los efectos de determinados planes y pro- gramas en el medio ambiente.
Lamentablemente, la implantación de la energía eólica en España se ha ido realizando de forma acelerada y desorde- nada. Los primeros parques eólicos fueron evaluados a nivel de proyecto, pero unos años más tarde ante la ava- lancha de proyectos presentados algunas comunidades autónomas se vieron ante la necesidad de declarar mora- torias y redactar sus propios planes eólicos, con el objetivo de planificar la implantación territorial de esta energía. Algunas comunidades como Andalucía y Castilla y León optaron por realizar planes provinciales y otras lo han hecho a nivel regional. En general, todas estas planificacio- nes ni han considerado de forma adecuada los impactos sobre la biodiversidad y sobre los espacios protegidos ni han sido adecuadamente evaluadas ambientalmente.
De hecho,desde la entrada en vigor de la Ley 9/2006 hasta la fecha solo dos planes eólicos han sido sometidos a este tipo de evaluación. Castilla-La Mancha aprobó el Plan Eólico horizonte 2014 y el Ministerio de Medio Ambiente la evaluación estratégica para la instalación de parques eóli- cos marinos. Ambos planes han dado por resultado una zonificación en la cual se identifica la incompatibilidad del desarrollo eólico con la conservación del medioambiente en determinadas zonas, así como también las zonas con aptitud adecuada. Estas dos planificaciones presentan
aspectos discutibles, pero suponen un gran avance respec- to a los planes anteriores.
El hecho de no someter a evaluación ambiental estratégi- ca los planes eólicos ha conducido, en muchos casos, a que los mismos se diseñaran únicamente en función de la dis- tribución del recurso eólico, dejando completamente fuera todas las cuestiones ambientales. Hay que recordar que la evaluación ambiental estratégica tiene un carácter preven- tivo y su fin último es evitar o minimizar los impactos sobre el medioambiente, buscando compatibilizar el desarrollo con la conservación del medio.
Por otra parte, el no sometimiento a evaluación ambiental estratégica, lejos de acelerar el procedimiento, puede conducir a largas demoras, como ha ocurrido en Cataluña, donde el Tribunal Superior de Justicia ha dictado una resolución cautelar que deja en suspenso la planificación de las zonas de desarro- llo prioritario de la energía eólica por falta de una evaluación ambiental. Lo mismo ha ocurrido en Cantabria, donde se han producido denuncias en los tribunales por la aprobación del plan sin haberlo sometido a Evaluación Ambiental Estratégica, incumpliendo por lo tanto la Directiva 2001/42/CEE y el Convenio de Aarhus en cuanto a información y participación de los ciudadanos en la toma de decisiones.
Está ampliamente reconocido que para conseguir una adecua- da implantación de la energía eólica es necesario una adecua- da planificación de la misma para asegurar que las plantas de generación eléctrica se instalen en lugares con un bajo impac- to ambiental (Langston y Pullan, 2003). Sin embargo, son muy escasos los planes serios y rigurosos aprobados por las admi- nistraciones así como los trabajos científicos al respecto.
Los pocos análisis sobre el impacto global que pueden pro- ducir los parques eólicos ya instalados muestran los graves errores de planificación y evaluación que se han llevado a cabo en España. Cabe resaltar como ejemplos el impacto global que tendrá la implantación eólica llevada hasta la fecha sobre los alimoches (Carrete et al., 2009) o sobre los buitres (Tellería, 2009b) o sobre las rutas migratorias (Tellería, 2009a y cuadro 1). No obstante, aunque en algu- nos países como en España donde ya hay un gran número de aerogeneradores instalados y existe una previsión de aumentar sensiblemente la implantación de esta energía 4 es necesario llevar a cabo planes nacionales y/o regionales.
4. Atendiendo a la Directiva 2001/77/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de septiembre de 2001, relativa a la promoción de la electricidad gene-
rada a partir de fuentes de energía renovables en el mercado interior de la electricidad, a la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones de 13 de noviembre de 2008 denominada «Energía eólica marítima:Acciones necesarias para alcanzar los objetivos de política energética para el año 2020 y los años posteriores» [COM(2008) 768 final – no publicada en el Diario Oficial] y a la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre la cuota de las fuentes de energía renovables en la UE. Informe de la Comisión de conformidad con el artículo 3 de la Directiva 2001/77/CE - Evaluación de la incidencia de los instrumentos legislativos y otras políticas comunitarias en el desarrollo de la contribu- ción de las fuentes de energía renovables en la UE y propuestas de medidas concretas [COM (2004) 366 final - no publicada en el Diario Oficial].
En este capítulo se proponen los elementos mínimos que requieren una adecuada planificación regional (o nacional) de la energía eólica a partir de las experiencias conocidas. También se hacen consideraciones sobre el procedimiento que ha de seguirse para su evaluación, ya que como todo
Plan en la Unión Europea debe ser evaluado según la Directiva 2001/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de junio de 2001, relativa a la evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente.
Centrales eólicas marinas
Un caso particular del desarrollo de la energía eólica lo constituye su implantación en el mar. Según el Plan de Acción Nacional de Energía Renovable 2010-2020 la energía eólica marina llegará a alcanzar en 2020 una pro- ducción cercana a 8000 GWh.
Para afrontar este desarrollo el gobierno español realizó el Estudio estratégico ambiental del litoral Español para la instalación de parques eólicos marinos,elaborado conjuntamente por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y el Ministerio de Industria,Turismo y Comercio en 2008, que definió una zonificación en tres niveles: zonas de exclusión, zonas aptas con condicionantes ambientales y zonas aptas.
En 2007, durante el desarrollo de dicho Estudio, SEO/BirdLife aportó resultados preliminares provenientes del Proyecto Life+ “Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBA) Marinas en España” para que pudie- ran ser tenidos en cuenta, destacando que éstas áreas debían considerarse como zonas de exclusión. No obstan- te, dado que el inventario de IBA Marinas no estaba completamente finalizado, el mapa resultante del estudio garantiza la exclusión de centrales eólicas marinas en parte de la superficie cubierta por el inventario. Pese a ello, la superficie de IBA marinas considerada aptas con condicionantes ambientales es muy notable, e incluye zonas de gran sensibilidad como algunas de las zonas identificadas como clave para la migración (especialmente en el noroeste ibérico) y zonas de alimentación tan relevantes como la plataforma marina del Delta del Ebro – Columbretes. En ocasiones incluso se proponen zonas aptas que coinciden con IBA marinas.
Es necesario asegurar la exclusión total de la explotación eólica del inventario de IBA marinas, más cuando éstas zonas están en fase de ser declaradas ZEPA en su práctica totalidad. La propuesta de ZEPA marinas sacada a información pública en octubre de 2011 va acompañada de un documento de principios básicos para la gestión, que por ahora no asegura dicha exclusión. Más allá del inventario de IBA/ZEPA, también es necesario revisar la sensibilidad de ciertas zonas, especialmente áreas de inten- sa migración que quedan fuera del inventario en el nor- oeste peninsular.
Si bien ya existe una planifica- ción territorial realizada en el marco del Estudio Estratégico Ambiental del Litoral Español, que identifica zonas de exclu- sión, zonas aptas y zonas aptas con condicionantes, es necesa- rio estudiar más a fondo los efectos negativos en la biodi- versidad a través de los estu- dios de impacto ambiental (Desholm et al., 2005, 2006; Fox et al, 2006).
Figura 6. Zonificación del estudio estratégico ambiental para la instalación de centrales eólicas marinas. Fuente: MARM y MICT
Elementos a considerar en una planifi- cación
Para elaborar una adecuada planificación de la energía eóli- ca es necesario contemplar los siguientes elementos:
Elementos imprescindibles para la producción de energía eólica
1) Mapa de vientos / Disponibilidad del recurso eólico aprovechable.
Acceso a la red de distribución de energía. En el caso de España a las Subestaciones Eléctricas de Transformación de REE.
Elementos que reduzcan el impacto sobre los espacios protegidos y los hábitats 3) Deben considerarse y excluirse todos los espacios protegidos (incluidos los Espacios Naturales Protegidos (ENP), los espacios de la Red Natura 2000
y los espacios derivados de los convenios internacio- nales como por ejemplo los humedales Ramsar). 4) Deben considerarse y excluirse todas las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBA de BirdLife International). 5) Deben considerarse y excluirse todos los hábitats prioritarios en virtud de la Directiva de Hábitats.
Debe analizarse si hay algún hábitat singular en la
región que sin estar contemplado en las normativas europeas merezca ser preservado y por lo tanto excluido del desarrollo eólico. Deben excluirse todos los hábitats listados en el Catálogo Español de Hábitats en Peligro de Desaparición.
Elementos que reduzcan el impacto sobre las especies sensibles o amenazadas
Deben considerarse y excluirse las áreas identificadas
en los Planes de Recuperación y Conservación de las especies más amenazadas (polígonos). Deben considerarse y excluirse las áreas de reproduc-
ción de las aves y murciélagos más sensibles y amena- zados (radios). 10) Deben considerarse y excluirse las cuadrículas con un Índice combinado de riqueza, singularidad e interés alto para las aves (cuadrículas). 11) Deben excluirse las áreas de reposo o invernada de las especies de aves y murciélagos más sensibles y amenazados (polígonos).
Elementos que reduzcan el impacto sobre el paisaje 12) Deben elaborarse mapas de impacto visual.
Otros elementos a tener en cuenta 13) Planeamiento urbanístico.
14) Otros planeamientos territoriales.
15) Accesibilidad de las zonas.
16) Pendientes del terreno.
17) Núcleos de población.
18) Vías de comunicación.
19) Deben elaborarse mapas de ruido.
Procedimiento recomendado para una adecuada planifi- cación.
Fase 1: Determinación de objetivos de conservación
Fase 2: Determinación de objetivos energéticos
Fase 3: Inventario y diagnóstico inicial de los factores de aptitud
Fase 4: Identificación de zonas
potencialmente aptas
Fase 5: ¿El resultado
cumple con los objeti-
vos energéticos?
Fase 6: Análisis de detalle de las zonas potencialmente aptas
Fase 1 - Determinación de objetivos de conservación de la biodiversidad
Los objetivos de conservación deben siempre primar sobre otro tipo de objetivos tanto energéticos como eco- nómicos o de cualquier otro tipo. La propia Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad identifica como principios inspiradores de la Ley “la incorporación del princi- pio de precaución en las intervenciones que puedan afectar a espacios naturales y/o especies silvestres; en contribuir a impulsar procesos de mejora en la sostenibilidad del desarro- llo asociados a espacios naturales protegidos; en la promoción de la utilización ordenada de los recursos para garantizar el aprovechamiento sostenible del patrimonio natural; y en la integración de los requerimientos de la conservación, uso sos- tenible, mejora y restauración del patrimonio natural y la bio- diversidad en las políticas sectoriales”.
Sin embargo, en algunas ocasiones las propias administracio- nes están esgrimiendo un interés público prevalente de los parques eólicos sobre la conservación de la biodiversidad alegando no solo un interés económico sino un interés supe- rior de la lucha contra el cambio climático al de conservación de la biodiversidad, pero no es más que una mala interpreta- ción de las normas,ya que el interés público prevalente no es tanto autorizar esas instalaciones sino que las mismas se rea- licen de acuerdo con las previsiones legales, toda vez que el principio de eficacia de la actuación administrativa ha de efec- tuarse siempre “con sometimiento pleno a la Ley y al Derecho”, como establece el artículo 103 de la Constitución. En este sentido,elTribunal Supremo se ha pronunciado en diferentes sentencias sobre la prevalencia de la protección medioam- biental sobre el interés público de la garantía de suministro eléctrico en la evaluación del impacto de los parques eólicos:
Sentencia del Tribunal Supremo Sala 3ª, sec. 3ª, de 11 octubre 2011, rec. 6608/2010
“En el caso de instalaciones singulares no ya de transporte -cuya incidencia general en el sistema eléctrico nacional es obvia- sino de generación de energía eléctrica aquellas con- sideraciones no son miméticamente reproducibles y debe atenderse a las especificidades de cada caso como, por lo demás, es obligado en toda resolución cautelar. En el que ahora hemos de resolver se trata tan sólo de un parque eólico respecto del cual la incidencia temporal de la medi- da cautelar no puede, por su propia naturaleza, sino ser limitada y su repercusión en los intereses generales del sis- tema eléctrico mínima. El conjunto de consideraciones que hace el tribunal de instancia, con particular atención a las que ponen de relieve las deficiencias ya subrayadas en las fases previas a la autorización administrativa, justifican la pertinencia de la medida cautelar".
Sentencia del Tribunal Supremo Sala 3ª, sec. 3ª, de 08 julio 2011, rec. 4222/2010
“Por lo demás, tampoco cabe acoger las alegaciones que giran en torno al periculum in mora¸pues bajo tal invoca- ción se critica la razonable ponderación de los intereses en conflicto realizada por la Sala de instancia, afirmando, desde una subjetiva perspectiva, que frente a la protección
medioambiental debía prevalecer el interés general de la garantía de suministro eléctrico. Esta censura dirigida al cri- terio mantenido en los autos impugnados no presenta fun- damento toda vez que la Sala valora correcta y razonable- mente los intereses en juego atribuyendo a cada unos de los contrapuestos su correspondiente valor específico y alcanza la conclusión coherente de que es interés prevalen-
te el que las instalaciones proyectadas se ajusten a las pre-
visiones legales.
La recurrente minimiza en su recurso la trascendencia de
la protección ambiental para defender un genérico interés
público, como es el de la garantía de suministro eléctrico,
que considera prevalente entendiéndose prevalente. No obstante, y aún cuando en algún supuesto de distinta índo- le, hemos considerado este interés como prevalente (ATS de 21 de octubre de 2008, recurso número 617/2007) concluimos que en el caso enjuiciado la ponderación expuesta pro la Sala es equilibrada y razonable y obedece
a la constatación de graves irregularidades en la tramita-
ción del expediente y sus eventuales efectos perjudciales en el medioambiente derivado de la instalación del parque eólico, y responde, en lo sustancial a nuestros parámetros jurisprudenciales entorno a la interpretación de la justicia cautelar”.
Por lo tanto, el objetivo de la planificación deberá ser bus- car las fórmulas que permitan sustituir la generación y el uso de energías sucias por energías limpias y renovables sin menoscabo de la conservación de la biodiversidad que está protegida por diversas directivas europeas (en espe- cial la Directiva de Aves Silvestres y la Directiva de Hábitats) y por la propia legislación española.
Dado que el objeto de planificación es justamente la pro- moción de la energía eólica y, por lo tanto es claro que ese interés será adecuadamente cubierto, es necesario en la primera fase identificar todos los objetivos ambientales relacionados con la conservación de la biodiversidad que se deriven de los compromisos legales de la administración con competencias en el territorio a planificar. En particular habrá que establecer objetivos sobre aquellos aspectos del medio natural que puedan verse más afectados por la ins- talación de parques eólicos y sus tendidos eléctricos de evacuación.
Con el objeto de hacer una buena planificación es necesa- rio contar con unos objetivos energéticos a satisfacer mediante nueva instalación de proyectos eólicos. En espe- cial es necesario contemplar los siguientes aspectos:
Potencia de energía eólica a instalar y escenario tem- poral para hacerlo.
2) Tamaño mínimo y máximo de los parques eólicos
aceptados por el órgano sustantivo. De esto depende-
rá el tamaño mínimo de los polígonos que deberán
identificarse en el proceso de planificación. 3) Tecnología eólica que se aplicará (aerogeneradores verticales u horizontales) y potencia unitaria máxima y mínima contemplada por aerogenerador.
4) Determinación de los valores máximo y mínimo de recurso eólico aprovechable (por ejemplo 4 m/s a 80
de altura).
Potencia máxima aceptada por REE en cada uno de los
puntos de acceso a la red de distribución de energía. Planificación de nuevas infraestructuras de distribución y de puntos de acceso a la red aprobada por REE.
El análisis debe ser llevado a cabo mediante un Sistema de Información Geográfico partiendo de las zonas que pre- sentan recurso eólico aprovechable y reduciendo progresi- vamente la superficie del territorio que se puede conside- rar como potencialmente apto, por eliminación sucesiva de las zonas afectadas por los criterios de exclusión que se estimen oportunos.
En la actualidad existen capas digitales sobre recurso eólico en todos los territorios. En España destacan las capas gene- radas por el Centro Nacional de Energías Renovables CENER (consultables en www.globalwindmap.com).El mapa de recursos eólicos de CENER se ha realizado mediante 5 años de simulaciones hora a hora con el modelo meteoro- lógico SKIRON en modo no hidrostático. La información se presenta de forma pública mostrando la velocidad del vien- to a 10 m de altura para la Península y Baleares con una resolución de 4,5 x 4,5 km, y para Navarra con una resolu- ción de 1 x 1 km (figura 7, ver pág. 27). No obstante, varias comunidades autónomas y empresas del sector cuentan con sus propios mapas de recurso eólico.
Los criterios de exclusión deben estar íntimamente ligados
los elementos que deben considerarse en la planificación
que se han descrito con anterioridad en este manual.
En particular deben excluirse los siguientes espacios cuan- do los mismos hayan sido designados para la conservación de especies sensibles a la instalación de parques eólicos:
Las Zonas de Especial Protección para las Aves.
Una zona de amortiguamiento ó buffer alrededor de las Zonas de Especial Protección para las Aves, cuyo tama- ño será en función de las especies por las que ha sido delcarado el espacio. Siendo recomendable un buffer mínimo de 10 km para las aves necrófagas, por ejemplo.
3) Los Espacios Naturales Protegidos y los Lugares de Importancia Comunitaria o Zonas Especiales de Conservación. 4) Áreas protegidas por instrumentos internacionales:
– Los Humedales de Importancia Internacional, del Convenio relativo a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas (Convención de RAMSAR).
– Los sitios naturales de la Lista del Patrimonio Mundial, de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural.
– Las áreas protegidas, del Convenio para la protec- ción del medio ambiente marino del Atlántico del nordeste (OSPAR).
– Las Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), del Convenio para la protección del medio marino y de la región costera del Mediterráneo.
– Las Reservas de la Biosfera, declaradas por la UNESCO.
– Las Reservas biogenéticas del Consejo de Europa.
5) Las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBA de BirdLife International) con un buffer simi- lar al de las ZEPA. 6) Las áreas sensibles definidas por los Planes de Recuperación y de Conservación de especies amenazadas. 7) Hábitats prioritarios según la Directiva de Hábitats. 8) Hábitats listados en el Catálogo Español de Hábitats en Peligro de Desaparición 5 . 9) Otros hábitats merecedores de conservación en el ámbito territorial de la planificación. 10) Zonas protegidas por ordenamientos territoriales (p. ej. por un Plan de Ordenación del Litoral, etc) o sec- toriales (p. ej. un Plan de infraestructuras).
5.A fecha de publicación de esta edición del manual todavía no se ha creado este catálogo.
11) Núcleos de población. 12) Vías de comunicación. 13) Elementos protegidos del patrimonio histórico-artístico. 14) Elementos protegidos del patrimonio geológico. 15) Zonas sensibles para aves 6 . 16) Áreas sensibles para murciélagos 7 . 17) Áreas sensibles para aves 8 . 18) Entornos de humedales importantes para aves acuáti- cas así como a vertederos que concentren aves. 19) Collados. 20) Zonas importantes para la migración de las aves 9 . 21) Zonas de servidumbre y policía correspondientes a bienes de dominio público (hidráulico, marítimo- terrestre, etc). Una mención especial merecen los planes de recuperación y conservación de las especies amenazadas, ya que nunca son tenidas en cuenta las áreas de alimentación y dispersión declaradas en ellos a la hora de realizar los planes eólicos.
Para lograr la recuperación de las especies amenazadas resulta imprescindible evitar la aparición de nuevos facto- res de mortalidad no natural (como es el caso de los par- ques eólicos) en todos los hábitats que la especie objeto de conservación utiliza para mantener sus funciones esen- ciales (incluyendo lugares de alimentación, nidificación, dis- persión, muda, descanso, parada migratoria y otros lugares utilizados durante la invernada).
La práctica más habitual en España es la inclusión de las áreas de cría de las especies amenazadas susceptibles de colisionar con los aerogeneradores dentro de las áreas de exclusión eólica, dejando las áreas de alimentación y dis- persión a categorías menos restrictivas.
Este tipo de carencias ha quedado evidenciada en el caso del Plan Eólico de Castilla-La Mancha, donde una vez apro- bado el plan, la Dirección de Evaluación Ambiental ha publicado un anuncio en el boletín oficial añadiendo nue- vas determinaciones entre las que se señalaba la no inclu- sión como Zonas de Exclusión de zonas del territorio que constituyendo importantes áreas de alimentación, repro- ducción o que actúan como corredores biológicos de unión entre poblaciones de especies de aves incluidas en el
Catálogo Regional de Especies Amenazadas y obligando a su inclusión en futuras revisiones del Plan en caso de detectarse posibles afecciones graves al hábitat de dichas especies. También, para paliar este problema el anuncio establece para la tramitación de la evaluación de impacto de proyectos que se localicen en zonas de dispersión de grandes rapaces la exclusión de al menos 3 km entorno a los nidos y la obligatoriedad de realizar un estudio con una duración mínima de 1 año de antelación que incluirá el radiomarcaje de ejemplares en la zona con el objeto de analizar el comportamiento y movimientos de dispersión de la especie (Anuncio de 03/06/2011, de la Dirección General de Evaluación Ambiental, sobre la realización de la evaluación ambiental del plan o programa denominado:
Plan Eólico de Castilla-La Mancha 2009-2012).
La instalación de parques eólicos y sus infraestructuras aso- ciadas, como las líneas eléctricas de evacuación y los cami- nos de acceso,conlleva la transformación o pérdida del hábi- tat,además,de la mortalidad por colisión con las aspas de los aerogeneradores, con la torre o con las líneas eléctricas de evacuación. La presencia de los aerogeneradores y/o la pre- sencia de vehículos y personas durante la construcción y mantenimiento del parque puede causar que las aves aban- donen la utilización de la zona, siendo desplazadas de sus hábitats preferentes. La necesidad de localizar nuevos terri- torios puede disminuir el éxito reproductor al incrementar el gasto energético. Los parques eólicos suponen una barre- ra para la movilidad de las aves, ya que fragmentan la cone- xión entre las áreas de alimentación, cría o dispersión. El efecto barrera puede provocar distintos procesos demográ- ficos que desencadenan un aumento de las probabilidades de extinción de una determinada población, que es mayor cuanto menor es el tamaño poblacional de la especie afec- tada. El agrupamiento de parques eólicos en el espacio mul- tiplica el efecto barrera y también el número de colisiones.
También hay que tener en cuenta que pese a la obligación de las comunidades autónomas de elaborar y aprobar los planes de recuperación y conservación de las especies amenazadas (Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad) existen hoy en día muchas especies que aún no tienen su Plan aprobado. Por lo tanto, para todas aque-
6. En España existe un índice combinado de riqueza, singularidad e interés de conservación realizado por SEO/BirdLife en cuadrículas de 10x10 km utili-
zando de forma ponderada todas las especies presentes en el territorio (Atienza et al. 2004). Bright et al. (2008) proponen un mapa de sensibilidad en cuadrículas de 1 x 1 km basado solo en especies del Anexo I de la Directiva de Aves.
7. Debe tener en cuenta además de la distribución de las especies tanto las colonias de cría como de reposo e invernada conocidos.
8. Debe tener en cuenta además de la distribución de las especies tanto las colonias de cría como de reposo e invernada conocidos.
9. En España no existen mapas de migración de aves, pero pueden usarse las recuperaciones de aves migradoras anilladas (véase p.ej.Tellería, 2009a).
llas especies amenazadas y sensibles a la instalación de par- ques eólicos que áun no cuenten con su respectivo plan, se deberá aplicar el principio de precaución, excluyendo de las áreas de aptitud sus áreas de cría, alimentación, disper- sión, invernada o pasos migratorios. Por otra parte, algunas comunidades poseen borradores de algunos planes que están en proceso de elaboración. Estos deberían ser utili- zados en la planificación eólica, aunque no sean definitivos, ya que se considera que es la mejor información disponi- ble al momento de hacer la planificación.
Con el objeto de identificar aquellas áreas donde hay una mayor probabilidad de que se produzcan efectos adversos sobre poblaciones de aves importantes deberán realizarse
mapas de sensibilidad. En dicho análisis se tendrán en cuen-
ta aquellas especies de aves que presentan un alto riesgo
de mortalidad en parques eólicos o sus infraestructuras asociadas. Los mapas de sensibilidad se basan en la distri-
bución de las especies con una elevada prioridad de con- servación y aquellas que resultan especialmente sensibles a
la instalación de parques eólicos. Se deberá utilizar la infor-
mación más reciente que esté disponible.
A partir de la información cartográfica de la distribución de
las aves se definen buffers cuyo tamaño dependerá de la especie (áreas de campeo, sensibilidad a las molestias, características del comportamiento, ecología de la pobla- ción, etc.) y del tipo de información disponible (reproduc- ción, invernada, dormidero, etc.). Una vez finalizada la revi-
sión de la documentación científica disponible para la determinación de las distancias de los buffer se recomien- da consultar a los científicos expertos en cada especie.
En el Anexo 2 se presentan distancias buffer propuestas para algunas especies, las cuales han sido determinadas a partir de datos de áreas de campeo estimadas en diferen- tes estudios de campo.
Las distancias buffer aquí propuestas pueden utilizarse como guía, aunque dependiendo de la región de aplica- ción del plan deberá utilizarse la mejor información dis- ponible que más se aproxime a la situación geográfica en cuestión. Además, dichas distancias deberán mantenerse actualizadas en función de las nuevas investigaciones dis- ponibles. Hay que tener en cuenta, que este sistema de aproximación tiene sus limitaciones, ya que el uso del espacio que realizan las aves no es homogéneo, y depen- de de muchos factores como la orografía, el hábitat, las fuentes de alimentación, etc. Incluso muchas especies, como el águila real, no utilizan regularmente todo el territorio variando las distancias según las estaciones del año (Haworth et al. 2006).
Aquellas especies susceptibles de tener efectos adversos por parques eólicos y que no se disponga de información suficiente como para determinar cuáles son sus zonas sen- sibles deberán ser identificadas como de “sensibilidad des- conocida”,con el objeto de poder valorar objetivamente el mapa de sensibilidad resultante.
Los mapas de sensibilidad son una herramienta que permi-
te guiar a las partes interesadas en el proceso de toma de
decisiones, como promotores, autoridades locales, etc., pero nunca podrán sustituir los estudios específicos que deberán realizarse a nivel de proyecto dentro de la Evaluación de Impacto Ambiental.
Fase 4 - Identificación de zonas poten- cialmente aptas
El resultado de la eliminación de las áreas que no disponen
de recurso eólico aprovechable así como las áreas que han de excluirse por los 20 criterios anteriormente descritos
es una tesela de polígonos en los que tras un primer aná- lisis podrían llegar a ser aptos.
En esta fase es necesario analizar con detalle cada uno de los polígonos identificados en la fase anterior con el fin de hacer una delimitación más precisa de los mismos y de obtener información detallada, que no se puede obtener en la fase de análisis general para toda la región.
En primer lugar es necesario excluir aquellas zonas que poseen reducidas dimensiones o constituyen entornos ais- lados o alejados de los posibles puntos de conexión a la red de distribución y que por lo tanto imposibilitan la ins- talación de parques eólicos.
Con las zonas restantes es necesario delimitar con mayor
exactitud los contornos inicialmente obtenidos (por ejem- plo, corrigiendo imprecisiones en alguna de las bases de datos, incorporando cambios que se hayan podido produ-
cir en la cobertera vegetal y usos del suelo, etc.), y también
recopilar información adicional, especialmente la relativa a
patrimonio arqueológico y a otros elementos sensibles (turberas, vegetación singular, etc.) mediante un análisis detenido por medio de fotografías aéreas estereoscópicas y posteriormente visitas sobre el terreno.
A este nivel de análisis es necesario determinar la magni-
tud del efecto visual de los parques y la posibilidad de incluir medidas de mitigación para evitar este impacto.
La Universidad de Cantabria ha propuesto la siguiente metodología para determinar la magnitud del efecto visual (Universidad de Cantabria, 2008):
Determinar el“área de visibilidad máxima”de un aero- generador teniendo en cuenta su altura en el punto culminante del polígono. Se entiende por visibilidad
máxima la superficie del territorio de la región desde
cual se podría ver el aerogenerador (independiente-
mente de la distancia a la que se encuentre el obser- vador) y se muestra junto con la red de carreteras nacionales y los núcleos de población. Igualmente se indica la superficie de las áreas de visibilidad de cada polígono, así como la población y los kilómetros de carreteras de distintos tipos que se encuentran dentro
de cada área de visibilidad.
Determinar la “magnitud del efecto visual” (MEV), expresada como:
MEV = AV x P xVC siendo:
AV: área de visibilidad (km2)
P: población dentro de AV (personas)
VC: vías de comunicación dentro de AV (km) MEV: magnitud del efecto visual (km3/personas)
3) Determinar el área de “visibilidad próxima” de cada polígono, para una cuadrícula de 16 km de lado con centro en el centroide de un hipotético despliegue de aerogeneradores a lo largo de la zona culminante del polígono. La razón de establecer las dimensiones citadas para la cuadrícula es que el efecto de intru-
sión visual de un objeto artificial en el paisaje se redu- ce de manera muy significativa a distancias superiores
De esta forma se contaría con la superficie, la población residente, los kilómetros de autovías de carreteras de cate- goría I y II y la magnitud del efecto visual (expresada en km3/personas) como elementos de juicio para excluir algunos polígonos con gran impacto en el paisaje.
En esta fase también deberían poder excluirse algunas zonas en las que la instalación de un parque eólico supu- siese dar acceso a zonas del medio natural que hasta la fecha no tienen acceso y pudiese suponer un impacto negativo para él.
Estos reconocimientos deberían permitir delimitar las zonas en las que sería admisible la instalación de aerogene- radores, sin que se puedan evaluar a este nivel de detalle otros impactos ambientales significativos sobre los elemen- tos considerados. Por supuesto esta planificación no exclu- ye la posterior evaluación a nivel de proyecto, aunque desde luego aumenta considerablemente la probabilidad de que estas ubicaciones no presenten grandes conflictos con el medio natural.
Fase 5 – Evaluación del cumplimiento de los objetivos energéticos
Una vez llegado a este punto es necesario evaluar si una vez identificadas todas las zonas aptas a nivel de plan para la instalación de parques eólicos existe suficiente superficie para poder cumplir con los objetivos energéticos.
Lo normal es que exista suficiente superficie para la insta- lación de parques eólicos.Si este es el caso entonces debe- rá establecerse una prioridad de las zonas “aptas” con el objeto de permitir la propuesta de proyectos en aquellas zonas con menor impacto ambiental. Para ello se puede utilizar la información de los análisis anteriores que no lle- garon a excluir zonas (por ejemplo el MEV).
En el caso de que no exista suficiente superficie habrá que ver si es necesario cambiar los objetivos energéticos. No necesariamente habrá que rebajar la potencia a instalar, tal vez sea necesario cambiar las condiciones técnicas para habilitar una mayor superficie para instalar parques eólicos. Por ejemplo, aerogeneradores más bajos tendrán un menor impacto visual y por lo tanto permitirán su instala- ción en más zonas.
Fase 6 –Análisis de detalle de las zonas potencialmente aptas
Una vez analizado la compatibilidad de la planificación con los diferentes elementos será necesario hacer un análisis de detalle de cada una de las zonas potencialmente aptas con el objetivo de incluir un condicionado a la presentación de proyectos en cada zona a tenor de sus peculiaridades.
De esta forma en cada zona se podrá autorizar un núme- ro máximo de aerogeneradores, o una altura máxima de aerogenerador, una fórmula específica de evacuación (enterrada, etc.), una fórmula específica para la construc- ción, etc. O incluso algunas directrices de elementos que deberán ser evaluados en detalle en el procedimiento de evaluación de impacto ambiental de proyectos.
Tras un largo periodo de moratoria a la energía eólica el Gobierno de Cantabria contempló desarrollar un plan que permitiese en unos pocos años tener 1.000–1.200 MW de potencia/año instalada, por medio de aerogeneradores de 2-3 MW de potencia unitaria, lo que supone unos 20-25 parques con 20 generadores cada uno.
Dada la política de excelencia medio ambiental esgrimida por la región de Cantabria, el Gobierno contrató a la Universidad de Cantabria para elaborar un documento técnico que garantizase el desarrollo de la energía eólica en la región de manera respetuosa con el entorno, reducien-
do al máximo los posibles impactos ambientales (Universidad de Cantabria-Genercan, 2008).
Para ello la Universidad de Cantabria siguió básicamente las fases presentadas en este manual y la información orni- tológica fue aportada por SEO/BirdLife.
Tras las diferentes fases se llegó a identificar tres grandes zonas potencialmente aptas para la instalación de par- ques eólicos con una acogida de entre 500 y 750 aero- generadores aproximadamente (figura 8). El resultado ofrece una superficie que podría satisfacer la instalación del doble de aerogeneradores previstos, aunque es necesario decir que algunas de estas ubicaciones pueden no ser aptas tras una evaluación detallada a nivel de pro- yecto.
La planificación llevada a cabo satisface los principales objetivos descritos en este manual, sin embargo el Gobierno de Cantabria decidió no someterlo a todas las formalidades de la Evaluación Ambiental de Planes y Programas lo que le supuso una crítica por parte de los grupos conservacionistas.
Evaluación ambiental del plan Si se siguen las fases que se indican en este capítulo a la hora de elaborar un plan eólico prácticamente se ha alcan- zado una buena parte de los objetivos de la evaluación según la Directiva 2001/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de junio de 2001, relativa a la evalua- ción de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente. Sin embargo, hay otros objetivos
que no se han tenido en cuenta y que deben ser llevados a cabo. Entre ellos se encuentra todo lo relacionado con la información pública del plan.
Uno de los principales objetivos de la Ley 9/2006 sobre evaluación de los efectos de determinados planes y pro- gramas en el medio ambiente es el fomento de la transpa- rencia y la participación ciudadana a través del acceso en plazos adecuados a una información exhaustiva y fidedigna del proceso planificador.
La legislación a este respecto es clara los planes deben ser evaluados, puestos a información pública y posteriormente aprobados y publicados.
Cuadro 1 – Impacto potencial de los parques eólicos en las rutas de migración en los Pirineos.
Un trabajo llevado a cabo por Tellería (2009b) explora el impacto potencial de los parques eólicos instalados en España hasta 2007 en el flujo masivo de aves a lo largo de la ruta migratoria del Pirineo occidental. Para identificar las principales rutas de entrada de palo- mas torcaces (Columba palumbus) emplea los datos de aves anilla- das recuperadas en el pirineo. El flujo principal de palomas (50% de las recuperaciones) se concentró en una franja de 50 km de ancho. Aunque los parques eólicos no se instalaron en gran número en esta franja central, si lo hicieron en un sector adyacente donde se regis- tró el 30% de las recuperaciones.Estos resultados sugieren una mala planificación de la implantación de la energía eólica que no ha teni- do en cuenta las entradas principales de migrantes en la península ibérica.
Figura 7. Mapa de vientos generado por CENER (www.globalwindmap.com)
Figura 8. Estrategia ambiental para el aprovechamiento de la energía eólica en Cantabria (Fuente: Universidad de Cantabria-Genercan, 2008).
EVALUACIÓN DE PROYECTOS EÓLICOS INDIVIDUALES
El principal objetivo de este capítulo es ofrecer un método
riguroso para llevar a cabo la Evaluación Ambiental de los proyectos de parques eólicos, de forma que se minimice la afección que éstos puedan tener en aves y murciélagos.
Para ello, se llevó a cabo una revisión exhaustiva de artícu- los científicos y de los estudios de seguimiento realizados
en parques eólicos situados en distintos países para, entre
otras cosas, determinar las especies que son susceptibles
de colisionar con aerogeneradores u otras infraestructuras
relacionadas, así como para comparar censos de mortali- dad de aves y murciélagos a fin de establecer una relación entre las mayores tasas de mortalidad y determinados fac- tores, como por ejemplo: ubicación del parque, condicio- nes meteorológicas, etc. En la elaboración del manual tam- bién se tuvieron en cuenta los sesgos existentes en la infor-
mación recopilada en los Estudios de Impacto Ambiental (EsIA) ya sea por ser más costosos de conseguir como por
la ausencia de información publicada (aves migradoras,
refugios de murciélagos, etc.).
También se emplearon informes de evaluación y recomen- daciones provenientes del marco de la cooperación comu-
nitaria, como los realizados por BirdLife International por encargo del Consejo de Europa (Langston y Pullan, 2003)
o los elaborados por el grupo de expertos europeo Eurobats (Rodrigues et al., 2008).
Asimismo, se procedió a estudiar otras iniciativas parecidas implantadas con éxito en otros países, como por ejemplo, la guía para la evaluación de parques eólicos que propone
el Servicio de Vida Silvestre de Canadá (Environment
Canada-Canadian Wildlife Service, 2006a), el manual reali- zado por el Ministerio de Medio Ambiente francés (Ministère de l'Ecologie et du Développement Durable, 2004), la guía estadounidense presentada por el Comité de Coordinación Nacional delViento (Anderson et al., 1999),
las directrices de seguimiento de quirópteros en Portugal
(ICNB, 2009), las directrices para planes de vigilancia de la LPO/BirdLife (André, 2004).
Objetivo de los EsIA: Preguntas a las que debe responder
un EsIA de un proyecto eólico
El paso previo a proponer metodología alguna para evaluar los impactos de un parque eólico es identificar claramente
la información que ha de obtenerse. El objetivo de los
Estudios de Impacto Ambiental es claro: dotar de la infor-
mación necesaria para que el órgano ambiental se pronun- cie sobre la viabilidad del proyecto desde el punto de vista exclusivamente ambiental. Para hacerse las preguntas, el primer paso es identificar los principales impactos produci- dos por los parques eólicos.De forma resumida puede tra- tarse de los siguientes: ruido, impacto paisajístico, ocupa- ción y degradación del terreno, impactos en la avifauna y quirópteros (colisiones, molestias y desplazamiento, efecto barrera, destrucción del hábitat).
Las principales preguntas a las que deberían dar respuesta los EsIA, en relación con las aves y los murciélagos, son las siguientes:
– ¿El parque eólico supondría una afección significativa para ejemplares de especies amenazadas o prioritarias?
– ¿Es esperable que se produzca una gran mortalidad de aves o murciélagos? ¿De qué especies se trataría? ¿Cuál sería su magnitud?
– ¿Existe un uso intensivo de la zona de instalación por parte de aves o murciélagos? ¿De qué especies? ¿Cuál es su estado de conservación?
– Suponiendo que fuera posible, y aceptable, desde el punto de vista ambiental, desarrollar el proyecto ¿Hay algunas ubicaciones que conllevarían un mayor riesgo para las aves o murciélagos? ¿Por dónde pasarán las aves? ¿A qué altura?
– ¿La construcción del parque eólico supondría facilitar el paso a un área de difícil acceso actualmente para los seres humanos? ¿Esto supondría una mayor frecuenta- ción de la zona por personas? ¿Existen especies que pueden ser molestadas por esta mayor frecuentación del área de influencia del parque eólico?
– ¿En la zona de instalación de los aerogeneradores exis- te algún hábitat de interés comunitario o alguna espe- cie vegetal amenazada o catalogada? ¿Se podrían ver afectados por la instalación de los aerogeneradores o de los caminos de acceso u otras infraestructuras aso- ciadas al parque eólico?
– ¿Se están teniendo en cuenta todos los elementos necesarios para la viabilidad del proyecto en esta eva- luación? ¿El proyecto no requiere de otros tendidos o subestaciones no considerados inicialmente en el pro- yecto para su viabilidad?
– ¿Existen planes o la posibilidad de que el mismo promo- tor amplíe el parque eólico en los próximos 10 años?
– ¿Hay especies especialmente sensibles a la colisión con tendidos eléctricos? ¿Cuáles y cuál es su estado de conservación y protección?
– ¿Existen en la zona otras infraestructuras o proyectos que puedan atraer a las aves y aumentar el riesgo de colisión (muladares, basureros, etc.)?
– ¿Existen en la zona otras infraestructuras, construidas o en proyecto, que puedan producir impacto sobre las mismas especies o hábitats?
– ¿Existen otros parques eólicos, o proyectos de parques eólicos,en la zona que puedan producir impacto sobre las mismas especies o hábitats? ¿Cuál será su impacto acumulado?
– ¿Existen otros proyectos de la misma u otra empresa en un radio de 5 km?
Un parque eólico es el conjunto de las instalaciones nece- sarias para generar electricidad a partir de la energía eóli- ca, a través de un conjunto de varios aerogeneradores, interconectados eléctricamente mediante redes propias, compartiendo una misma estructura de accesos y control, con medición de energía propia y con conexión a la red general a través de una o varias subestaciones eléctricas de transformación (SET) y una línea eléctrica de transporte (LET).
Por lo tanto, de cara a la evaluación ambiental de un pro- yecto de generación de energía eólica, deberán evaluarse los siguientes elementos:
Red de interconexión hasta la SET
Subestaciones eléctricas de transformación
Puesto de control (si fuera necesario)
Línea eléctrica de transporte hasta la conexión con la red general
Los cinco primeros elementos son necesarios para generar la electricidad y el sexto para su comercialización. De hecho,el artículo 21.7 de la Ley 54/1997,de 27 de noviem- bre, del sector eléctrico indica que la actividad de produc- ción deberá incluír la transformación de energía eléctrica, así como, en su caso, la conexión con la red de transporte o de distribución.
Por ello, todos estos elementos deben ser evaluados de forma conjunta para no caer en una fragmentación de pro- yectos que sería contrario al ordenamiento jurídico euro- peo.
Por otra parte,debe considerarse como un mismo proyec- to todos los aerogeneradores que mantengan menos de 2.000 metros de distancia con otro aerogenerador, así como todos los parques cuyo procedimiento de autoriza- ción administrativa se lleve al mismo tiempo y se encuen-
tren situados en un mismo término municipal o fronterizos
y que viertan la energía en un mismo punto de conexión
a la red eléctrica.
Deberá considerarse como una aampliación de un parque eólico cualquier solicitud de nuevo aerogenerador que se encuentre a menso de 2.000 metros de otro aerogenera- dor ya autorizado.
Se propone un esquema del procedimiento de evaluación muy sencillo, que se basa en:
una evaluación previa, sencilla, rápida y de bajo coste
económico para el promotor que facilita la elección de alternativas viables, una identificación objetiva del área de afección,
3) una obtención de información razonada enfocada a
proporcionar la base de la evaluación, y una evaluación objetiva basada en criterios aplicables a todos los parques eólicos.
Las distintas fases del procedimiento propuesto se mues- tran en el siguiente esquema:
Cuadro 2. Esquema del proceso de obtención de la información adecuada para evaluar el impacto de par- ques eólicos
Propuesta de ubicaciones
¿impacto potencial?
del área de afección
Análisis previo de la localización del emplazamiento y selección de alterna- tivas viables
La legislación española y europea exige que se tengan en cuenta diferentes alternativas a evaluar durante el procedi- miento de Evaluación de Impacto Ambiental. Las alternati- vas pueden considerar diferentes tecnologías y/o geome- tría de los proyectos eólicos, pero necesariamente deberán contar con al menos tres alternativas viables de localiza- ción. En este apartado se expone cómo debe realizarse el análisis previo para seleccionar las ubicaciones a ser evalua- das. Esta metodología no tiene en cuenta criterios técnicos ni otros que no estén relacionados con el impacto sobre aves y murciélagos.
Existe un amplio consenso acerca de la importancia que tiene la localización de un parque eólico a la hora de pro- ducir impactos negativos sobre aves y murciélagos (Infante, 2006). En las primeras etapas del proceso, ante una pro- puesta específica de localización o diseño de la instalación, es necesario prever si ésta es susceptible de provocar efec- tos negativos en la avifauna. Un primer análisis de la sensi- bilidad de la zona de ubicación, así como del proyecto y las infraestructuras que lo acompañan, nos permitirá determi- nar el nivel de afección del proyecto y, en base a él, esta- blecer una selección de alternativas de ubicación o diseño.
Un buen análisis inicial de la localización de los proyectos, además de servir para reducir el impacto ambiental, servi- rá para agilizar el procedimiento de evaluación y autoriza- ción de éstos, ya que está más que demostrado que los proyectos con mayores complicaciones ambientales suelen conllevar un procedimiento más largo, con el riesgo, ade- más, de no ser autorizado. Se trata por lo tanto de un aná- lisis que garantizará no solo un menor impacto ambiental, sino también una herramienta para la rápida toma de deci- siones por parte del promotor que le ahorre tiempo y recursos económicos.
Foto: Manuel Lobón
Buitre leonado colisionado contra un aerogenerador.
Foto: Simón/Sierra
Frecuentemente se instalan los parques eólicos en hábitats utilizados por especies amenazadas.
La probabilidad de que un aerogenerador produzca un episodio de mortalidad está en relación con la densidad de cada una de las especies presentes en el área de estudio y de la probabilidad de que cada una de estas especies coli- sione con las aspas (debido a su altura de vuelo, su cono- cimiento del lugar, su selección del hábitat, su atracción hacia las construcciones humanas, etc.). Por lo tanto, deben evitarse áreas con altas densidades de aves, en particular si éstas son sensibles a colisionar con aerogeneradores o están amenazadas o catalogadas. Por otra parte, la morta- lidad total del parque será el resultado del sumatorio de la mortalidad de cada uno de los aerogeneradores, por lo que el tamaño del parque tiene una gran relevancia en el impacto del parque eólico.
Existe una serie de variables que afectan directamente al impacto de los parques y que, por lo tanto, permiten clasi- ficar el potencial impacto de un parque eólico en una zona, basada en la sensibilidad de la zona y el tamaño del pro- yecto eólico.
En la tabla 3 se describen los criterios que incrementan el impacto de un parque eólico sobre aves y murciélagos. La
SENSIBILIDAD POTENCIAL
• Que en la zona haya presencia de especies de aves o murciélagos catalogadas comoVulnerables, Sensibles a la Alteración de su Hábitat o en Peligro de Extinción en el Catálogo Estatal (o regional) de Especies Amenazadas.
• Que en la zona haya presencia de especies de aves o murciélagos catalogadas como En Peligro de Extinción o En Peligro Crítico en el Libro Rojo.
• Que en la zona se hayan declarado áreas críticas o sensibles de especies de aves o murciélagos en sus corres- pondientes Planes de recuperación, conservación o manejo.
• Que la zona presente a menos de 5 km grandes colonias o dormideros de aves (ardeidas, larolimícolas, aves marinas, rapaces, etc.)
• Que la zona presente a menos de 15 km grandes colonias o dormideros de grandes rapaces.
• Que la zona presente a menos de 5 km refugios importantes de murciélagos.
• Que la zona esté designada como ZEPA, LIC (con presencia de murciélagos) o IBA.
• Que la zona se encuentre entre dos ZEPA, LIC (con presencia de murciélagos) o IBA y a menos de 15 km de ambas.
• Que la zona tenga grandes concentraciones de aves acuáticas.
• Que se trate de un corredor para la migración de aves o murciélagos.
• Que la zona presente altas densidades de rapaces.
• Que la zona presente al menos una cuadrícula de importancia para las aves muy alta (Atienza et al. 2004)
• Que la zona se encuentre dividiendo dos zonas húmedas o zonas forestales.
• Que la zona presente a menos de 5 km pequeñas colonias o dormideros de aves (ardeidas, larolimícolas, aves marinas, rapaces etc.)
• Que la zona haya presencia de especies de aves o murciélagos catalogadas comoVulnerables en el Libro Rojo.
• Que la zona presente a menos de 15 km pequeñas colonias o dormideros de grandes rapaces.
• Que a menos de 10 km exista una zona designada como ZEPA, LIC (con presencia de murciélagos) o IBA.
• Que la zona esté reconocida como un área de importancia regional o local para las aves.
• Si la zona no cumple ninguno de los condicionantes anteriores.
Tabla 3. Criterios para establecer la sensibilidad de las áreas en las que potencialmente se podría ubicar un parque eólico. El cumplimiento de uno solo de los criterios conlleva de forma automática la magnitud de la sensibilidad ambiental.
Número de aerogeneradores
<10 MW
10-50 MW
50-75 MW
75-100 MW
Tabla 4. Criterios para valorar el tamaño de un parque en base al número de aerogeneradores y su potencia con el objetivo de establecer el impacto potencial sobre aves y murciélagos. Solo se han indicado las combinaciones posibles con la tecnología actual.
mayoría de estos criterios se basan en la densidad de aves y murciélagos, la susceptibilidad de las diferentes especies y el estado de conservación de estas especies presentes en la zona. El otro factor fundamental para establecer el impacto
potencial de una zona es el tamaño del parque eólico. Realmente este factor puede ser dividido en dos: el número de aerogeneradores y la potencia de los mismos. En la tabla 4 se indica la forma en la que se puede valorar el tamaño de
los parques eólicos. Finalmente, el impacto potencial sobre aves y murciélagos de un proyecto en una zona concreta se puede obtener de la tabla 5, a tenor de la sensibilidad de la zona y del tamaño del proyecto, obtenido de las tablas 3 y 4 (véase el cuadro 3). De forma general, sólo deben conside-
rarse como una alternativa viable aquellos proyectos que tengan un impacto potencial medio o bajo. Este primer aná- lisis debe ser incluido ya en la memoria resumen con la que se inicia el procedimiento de evaluación ambiental y la pos- terior autorización (véase cuadro 4).
Tabla 5. Impac
to potencial de un proyecto en una zona concreta. Los valores de sensibilidad y el tamaño del proyecto se obtienen de las tablas
3 y 4. Sólo deben considerarse como una alternativa viable las que tengan un impacto potencial medio o bajo.
Cuadro 3. Impacto potencial de un proyecto para aves y murciélagos
Caso de estudio 1. Parque eólico en la Sierra de San Pedro.
Un promotor presentó un proyecto de 50 aerogeneradores de 2 MW de potencia cada uno en la Sierra de San Pedro (Cáceres). Un análisis previo muestra que esta zona ha sido designada como IBA y ZEPA, y que cuenta en las inmediaciones de las ubicaciones con varias parejas de águilas imperiales ibéricas (catalogada como En Peligro en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas; cuenta con un Plan de Recuperación y esta zona es un área crítica para la especie), buitres negros (catalogada como Sensible a la Alteración de su Hábitat en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas, cuenta con un Plan de conservación de su hábitat), águilas perdiceras (catalo- gada como Sensible a la Alteración de su Hábitat en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas, cuenta con un Plan de conservación de su hábitat), águilas reales, cigüeña negra, etc. Es decir, se trata de un proyecto Muy Grande en una zona de Sensibilidad Muy Alta, por lo que su impacto potencial es Muy Alto. Este simple análisis habría descartado la presentación y evaluación de este proyecto, sin embargo, el promotor lo presentó, financió el Estudio de Impacto Ambiental, y la Administración Extremeña desestimó su autorización. Este es un claro ejem- plo de una zona que no puede ser considerada como una alternativa viable.
Caso de estudio 2. Parque eólico en la Hoces del Rudrón.
Un promotor ha propuesto un parque eólico en Burgos con 33 aerogeneradores y 49,5 MW en una zona situa- da a 1 km del LIC y ZEPA “Hoces del Alto Ebro y Rudrón” y a 4 km del LIC y ZEPA “Humada-Peña Amaya”. Estas Zonas de Especial Protección para las Aves destacan por sus poblaciones de aves rupícolas, en especial de buitre leonado. Estas especies, aunque nidifican en la ZEPA, buscan su alimento fuera de ella. Dado que se sabe que las rapaces rupícolas se ven afectadas por los parques eólicos, el impacto potencial de la ubicación de este Parque debe ser considerado como Alto y por lo tanto no debe ser considerada como una alternativa viable.
Caso de estudio 3. Parque eólico en un polígono industrial
Un promotor propuso ubicar un parque eólico de 6 aerogeneradores y 12 MW en el borde de un polígono industrial en la isla de Gran Canaria. Se trata de una zona degradada que, sin embargo, presenta especies de aves catalogadas como vulnerables en el Libro Rojo debido a su tendencia negativa y su pequeña área de distribu- ción (se trata de subespecies endémicas). Por lo tanto, el tamaño del parque, a tenor del número de aerogene- radores y su potencia, debe ser considerado como Medio, y la sensibilidad potencial como Alta debido a la pre- sencia de estas especies amenazadas. Estas circunstancias suponen que el impacto potencial sea Medio, y que esta alternativa pueda ser considerada como viable para el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental, aun- que su autorización definitiva dependa, entre otros trámites, de la evaluación en detalle de su impacto.
Cuadro 4. Información básica de la memoria resumen
Las memorias resumen que son utilizadas para el proceso de consultas previas (scoping) deberán contener, además de lo exigido por la legislación vigente (Art. 6, R.D.L. 1/2008), la siguiente informa- ción:
1) Descripción de las alternativas (incluyendo las coordenadas de los diferentes elementos del proyecto)
2) Análisis de la sensibilidad de la zona y el tamaño del proyecto atendiendo a lo que se ha descrito en el punto anterior.En especial se deberán iden- tificar todos los aspectos incluidos en la tabla 3.
3) Identificación y cartografiado de todos los par- ques eólicos autorizados y en procedimiento de evaluación en un radio de 50 km.
4) Listado de las especies de aves y murciélagos presentes en la zona recogidos en los atlas de vertebrados y clasificación según su amenaza y grado de sensibilidad a los parques eólicos.
Debido a la movilidad de las aves y los murciélagos, un par- que eólico puede tener un impacto ambiental más allá del espacio físicamente ocupado por los diferentes elementos del proyecto. Por ello, el primer paso a la hora de evaluar las diferentes alternativas es definir el área de afección (o lo que en varios decretos que regulan el procedimiento de EIA aparece indicado como “territorio o cuenca espacial”). Por lo tanto, el área de afección se definiría como el área geográfica en relación a la cual se van a estimar los impac- tos ambientales.
En la mayoría de los casos el establecer un área de afec- ción es extremadamente difícil debido a la relatividad del concepto y a que diferentes factores ambientales pueden necesitar diferentes áreas en las que se evalúen los impac- tos. Con el objetivo de establecer los límites basados en valores ornitológicos para proyectos eólicos se propone hacer un análisis en tres pasos:
Primer paso: ¿Existen colonias o dormideros de buitres en un radio de 50 km de la zona seleccionada para el pro- yecto?
Los buitres son uno de los grupos de aves que mayor mor- talidad sufren como consecuencia de la colisión con las aspas de los aerogeneradores (Martí y Barrios, 1995; Janns, 2000;Lekuona,2001;Durr,2004;Barrios y Rodríguez,2004; de Lucas et al., 2004). Además, el carácter carroñero de estas rapaces puede a su vez atraerle a los parques eólicos para alimentarse sobre los restos de aves colisionadas pre- viamente con los aerogeneradores o sobre los propios cadáveres del ganado y aumentar así el riesgo de colisión de este grupo de aves amenazadas.
Aunque no hay muchos trabajos que determinen el área de campeo de las especies carroñeras, existen varios estu- dios que han detectado desplazamientos de al menos 50-
70 km lineales desde la colonia hasta los puntos de alimen-
tación en el buitre leonado (Donázar, 1993).
Para el buitre negro son los estudios realizados por Costillo et al. en Extremadura los que demuestran que esta especie puede utilizar áreas muy amplias de 250.000 ha como media. Estas áreas de campeo varían a lo largo del ciclo anual, y al contrario que otras rapaces,presentan áreas de campeo más pequeñas durante la época no reproductora que durante la temporada de cría.También varían en función de la disponi- bilidad de alimento en la zona y entre individuos, ya sean o no reproductores, presentando áreas de campeo más amplias los ejemplares no reproductores cuya actividad no está centrada en torno al nido y visitan además otras áreas que utilizan como dormideros (Costillo et al., en prensa).
Por ello, es necesario considerar en un área de al menos
50 km la presencia de colonias o dormideros de buitre leo-
nado y negro alrededor de las ubicaciones consideradas como alternativas.
Segundo paso:¿Existen nidos de grandes águilas o de ali- moche o dormideros de alimoche en un radio de 15 km de la zona seleccionada para el proyecto?
Las grandes águilas no sólo son unas especies muy amena- zadas; también se trata de especies susceptibles de colisio- nar con las aspas de los aerogeneradores. De hecho, se ha documentado en diversos parques eólicos la colisión de grandes rapaces: como el águila real Aquila chrysaetos (Thelander y Rugge, 2000; California Energy Commission, 1989; Erickson et al., 2001; Howell y Noone, 1992; Howell, 1997; Smallwood y Thelander, 2004; Lekuona, 2001) y pigargo europeo Haliaeetus albicilla (Durr, 2004).
En especial deberá comprobarse la distribución en las inmediaciones de parejas de águila imperial ibérica, águila real y águila-azor perdicera. Además, deberá comprobarse
la presencia de núcleos de cría y dormideros comunales de alimoche común.
Aunque no existen muchos trabajos sobre el área de cam- peo de estas especies la información existente recomien- da tomar como radio mínimo 15 km Por ejemplo,los resul- tados de un estudio del uso del espacio por parte de ocho ejemplares de águila imperial ibérica reproductores provis- tos de radio-emisores (DGCN-CC.AA., 1998), mostraron que de media utilizan un área de campeo de 29.845 ha (máximo de 97.644 y mínimo 2.900).
Las comunidades autónomas cuentan con censos anuales actualizados de la población de águila imperial ibérica y de águila-azor perdicera.También cuentan con la información del censo nacional de alimoche coordinado por SEO/BirdLife en el año 2000 (en 2008 se ha repetido el censo). Existen censos parciales de águila real llevados a cabo en los años 90 y algunas comunidades autónomas tie- nen información más actualizada. SEO/BirdLife ha coordi- nado un censo nacional en 2008.
Tercer paso: Considerar 10 km de afección para el resto de especies.
Para el resto de especies de aves y mamíferos habría que tener en cuenta 10 km de radio alrededor de las ubicacio- nes propuestas para el parque eólico.
Aunque los tres pasos anteriores cubren la mayoría de los casos, es necesario tener en cuenta otros factores que pueden condicionar la delimitación de las áreas de afec- ción. En concreto se destacan los siguientes:
el proyecto puede afectar a los valores por los que
se declaró un espacio protegido o IBA, el ámbito de
afección deberá incluir todo el espacio.
existen humedales a menos de 15 km.
existen otros proyectos eólicos en el entorno, sean
no del mismo promotor.
Basureros o vertederos que puedan atraer a aves.
Otros valores naturales a tener en cuenta (paisaje, sitios de interés geológico, etc.).
Muladares y puntos de alimentación para especies necrófagas.
Zonas de alimentación conocidas de grandes rapaces.
Áreas de dispersión de grandes rapaces.
Colonias y refugios de murciélagos.
Necesariamente la determinación del área de afección debe estar justificada y debe contar con una cartografía
propia que será utilizada en la evaluación de los diferentes impactos sobre todos los factores ambientales estudiados.
En ningún caso debe ser justificable analizar tan sólo como área de afección el polígono del parque eólico o la propie- dad en la que se instalarán los aerogeneradores.
Nunca podrán ser tenidos en cuenta a la hora de estable- cer el área de afección los límites administrativos, ya sean municipales, provinciales, autonómicos o nacionales. Sólo podrán ser considerados aquellos factores geográficos o antrópicos que representen una barrera efectiva para las especies objeto de análisis.
Foto: Ana Jancar
Murciélago de montaña (Hypsugo savii) encontrado muerto debajo de un parque eólico en Croacia.
Cuadro 5. Determinación del área de afección
Caso de estudio 1. Un proyecto de parque eólico con una colo- nia de buitres a 45 km.
Caso de estudio 3. Un proyecto de parque eólico con varias bui- treras y varios nidos de águilas a diferentes distancias.
Caso de estudio 2. Un proyecto de parque eólico que tiene a menos de 50 km varias buitreras.
Caso de estudio 4. Un proyecto de parque eólico con varias bui- treras y varios nidos de águilas
Una vez identificada el área de afección del proyecto, se procederá a recopilar toda la información ambiental acer- ca de ella, con varios objetivos:
– Validar la información obtenida en el análisis previo de la sensibilidad de la zona.
– Determinar la manera en la que las aves hacen uso de ella, para evaluar los posibles riesgos que la instalación conlleve.
– Disponer de información preliminar acerca del tipo de especies y número de ejemplares que utilizan la zona, de forma que podamos contrastarla en el posterior
análisis BACI (Before-After/Control Impact) que se realizará en el programa de seguimiento.
Información mínima necesaria
En cualquier caso, el primer paso es clarificar la información que será necesaria para la evaluación con el objetivo de centrar los esfuerzos en su obtención.
En este apartado se incluye aquella información mínima con la que se debe contar para la realización de la evaluación de los proyectos eólicos en aves y murciélagos. Por supuesto, según las características particulares del lugar en el que se quiera ubicar habrá que añadir otra información que le sea propia, de la misma manera que habrá que conseguir otra información para evaluar el impacto sobre otros elementos del medio de los que no se trata en este manual.
Desde luego la base de una buena evaluación es un buen inventario. Para ello no sólo es necesario conocer las espe- cies que se encuentran a lo largo de todo el año en el área de afección, sino que además es necesario conocer su abundancia y distribución. De forma general es necesario obtener la siguiente información:
• Listado de especies de aves.
• Distribución y abundancia de aves reproductoras.
• Abundancia y fenología de aves en paso.
• Distribución y abundancia de aves invernantes.
• Colonias y/o dormideros de aves (especies, tamaño, localización).
• Concentraciones de aves migratorias en áreas de des- canso.
• Concentraciones de aves rapaces.
• Concentraciones de aves limícolas.
• Distribución y abundancia de especies con displays reproductivos aéreos.
• Listado de especies de murciélagos.
• Distribución y abundancia de murciélagos reproduc- tores.
• Abundancia y fenología de murciélagos en paso.
• Colonias y refugios de murciélagos (especies, tamaño, localización).
Deben realizarse unos censos cuantitativos para estimar la abundancia, o abundancia relativa, de las aves repro- ductoras en la zona. Estos censos deberán ser de mayor envergadura cuanto mayor sea la superficie afectada, cuanto mayor sea el parque eólico propuesto, y cuanto
más complejo sea el hábitat presente en la zona a pros- pectar (por ejemplo, las zonas forestales son más comple- jas de censar que zonas agrícolas o humedales).
Estos muestreos deberán realizarse prospectando la zona de estudio, por ejemplo, mediante transectos estandarizados o puntos de escucha, con una frecuencia suficiente que depen- da de la avifauna del lugar. Deberán, además, analizar el uso del hábitat por parte de las aves, así como, los factores que pueden atraer a las aves a esa zona (fuentes de comida) y si es probable que estos factores varíen de un año a otro.
Existen diversos manuales en los que recabar metodologí- as para obtener la distribución y abundancia de las espe- cies que usan el área de afección (p.ej.Tellería, 1986; Bibby et al., 2000). En cualquier caso la metodología debe ser adecuada para repetirla en la fase operacional (análisis BACI) como parte del plan de vigilancia ambiental con el objetivo de conocer el impacto real del proyecto y deter- minar el área en el que se produce un descenso de la abundancia o riqueza de especies.
En el caso de los murciélagos se pueden seguir las sugeren- cias de Eurobat (Rodrigues et al., 2008) que incluye las siguientes características básicas para un adecuado inventa- rio de murciélagos:
a) Búsqueda de colonias de cría en un radio de 5 km.
b) Seguimiento de la actividad.
• Mediante detectores acústicos de murciélagos (tanto manuales como automáticos) en todas las fases de la actividad de los murciélagos con el obje- to de determinar: 1) un índice de actividad, nº de contactos por hora, para cada hábitat en el área de estudio en 1 km de radio alrededor del emplaza- miento previsto del parque eólico y para cada aero- generador. 2) La selección de hábitat por parte de cada una de las especies o grupos de especies.
• Mediante cámara de infrarrojos para aquellos indivi- duos en migración y que no utilizan ecolocalización.
c) Seguimiento del uso altitudinal
Mediante detectores automáticos acústicos de murcié- lagos localizados en globos, cometas, o preferiblemen- te en torres, aunque puede ser en cualquier otra estructura adecuada, con el objeto de obtener un índi- ce de actividad por especie y/o grupos de especies, en todas las etapas del ciclo de actividades a diferentes alturas. En especial a la altura de actividad de las aspas de los aerogeneradores. Esta técnica puede ser com- binada con radares y cámaras de infrarrojos.
d) Periodo de muestreo
Dependerá de las condiciones geográficas concretas y de la presencia de especies con períodos de hibernación muy cortos, en cualquier caso la intensidad del muestreo en los diferentes periodos de muestreo (así como las fechas) puede ser consultado en Rodrigues et al. (2008).
En España el 10% de los aerogeneradores producen entre un 40 y un 60% de la mortalidad en aves (Alvaro Camiña com. pers.; Miguel Ferrer, com. pers) por lo que la ubicación de cada uno de los aerogeneradores es especialmente importante a la hora de determinar la mortalidad de un parque eólico. Por ello, además de conocer las especies presentes y su tamaño de población es necesario conocer el uso del espacio que realizan en las proximidades del área de ubicación del parque, ya que el impacto sobre las dife- rentes especies diferirá dependiendo del hábitat en el que se pretenda instalar el parque eólico, la selección del hábi- tat de las especie y otras condiciones que determinen la forma de usar el espacio (topografía, corrientes de aire, meteorología,etc.).Por ejemplo,será mucho menos proba- ble que colisionen cernícalos primilla de una colonia próxi- ma a un parque eólico si éste se encuentra instalado en medio de un bosque que si está en un pastizal. Por ello, es necesario al menos contar con la siguiente información:
• Selección del hábitat de las especies clave.
• Uso del espacio aéreo en el entorno de los emplaza- mientos teóricos de los aerogeneradores (altura de vuelo,dirección,abundancia de las aves y mapas de tra- yectorias en las zonas de implantación de los parques eólicos; escala sugerida 1:25.000).
• Uso nocturno del espacio en el entorno de los aero- generadores (mediante radares móviles).
• Potencial uso del espacio en el entorno de la posible ubicación de los aerogeneradores a través de mode- los predictivos realizados mediante túneles de viento. Estos análisis deberán ser estacionales y tener en cuen- ta las condiciones metereológicas de la zona.
• Corredores de vuelo de aves migratorias.
Para la mayoría de las especies ya existen publicaciones en las que se describe su selección del hábitat, sin embargo, para otras será necesario tomar datos en el campo. Por una cues- tión de economía se puede restringir la obtención de infor- mación a una serie de especies clave que son las especies de aves y murciélagos catalogadas como Vulnerable, Sensibles a la Alteración de su Hábitat y En Peligro en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas,las especies de aves del Anexo I de la Directiva de Aves, las especies de murciélagos de los ane-
xos II y IV de la Directiva de Hábitats y las especies de aves
y murciélagos catalogadas comoVulnerables, En Peligro y En Peligro Crítico en los Libros Rojos.
Para obtener el uso del espacio aéreo alrededor de las
posibles ubicaciones de los aerogeneradores será necesa- rio establecer las líneas de vuelo más utilizadas en la zona
y transcribirlas en mapas de detalle.Esta información debe-
rá ser obtenida mediante el uso de radares ya que se ha demostrado que la utilización de observaciones directas de ornitólogos expertos situados en puntos fijos apenas
detectan el 20% de las aves que recorren el terreno.
Mediante el uso de radares se puede establecer cubos aéreos en los que determinar el número de aves que los usan y así poder definir las mejores ubicaciones para los aerogeneradores (véase cuadro 6). Para ello, se pueden usar fotografías realizadas desde los puntos fijos de censo a los que se les aplica un mallado. De esta forma se pueden definir aquellos pasillos más utilizados. Los cubos aéreos tienen que definir zonas bajo las aspas, a la altura de las aspas y por encima de ellas. Las observacio- nes en el campo deben ser estaciónales y abarcar todas las condiciones de viento existentes en la zona y que
Cuadro 6. Esquema de la determinación de usos aéreos por parte de las aves y selección para la ubicación de aerogenerado- res (los puntos definen cruces de aves por el cubo aéreo)
determinarán usos diferentes por parte de las aves. El número de muestras debe ser el adecuado para llevar a cabo los análisis estadísticos.
Esta información deberá ser complementada con prediccio- nes basadas en modelos a escala utilizados en túneles de viento. Se trata de modelos relativamente baratos que per- miten predecir la circulación de las corrientes y los vientos bajo todas las condiciones climáticas conocidas en la zona.
Otra forma de determinar el uso del espacio es mediante los sistemas de detección de aves en tiempo real. Esta nueva tecnología presenta ciertas ventajas respecto a la uti- lización de radar como abarcar un mayor campo de detec- ción con un rango que va de unos pocos metros hasta un kilómetro, la identificación de especies, la operación en con- diciones meteorológicas adversas y la operación continua desasistida. Por todo ello, resulta un sistema que facilita la recogida de datos, especialmente útil en zonas de difícil acceso o en medios dinámicos como es el mar. Por ejem- plo, el sistema DTBird ya ha sido instalado en Asturias con el objeto de evaluar el uso del espacio que realizan las aves marinas en una estación experimental de éolica offshore.
La presencia de especies viene condicionada a su vez por la presencia de los diferentes hábitats.Además, la Directiva 79/409/CEE (Directiva de Aves Silvestres) indica en su artí- culo 4.4 que los estados miembros tienen que evitar el deterioro de los hábitats importantes para las aves.
Por ello es necesario contar con, al menos, la siguiente información:
• Mapa de detalle de la vegetación y de los hábitats presentes.
• Estado de conservación de los hábitats en el área de afección.
• Cantidad de cada hábitat que será destruida o alterada.
Existen una serie de espacios especialmente designados para la protección de aves y/o murciélagos. Por tanto, debe obtenerse toda la información posible,en especial los obje- tivos de conservación del espacio (véase el artículo 6 de la Directiva de Hábitats), las especies por las que se declaró y los planes o instrumentos de gestión, si los hubiera, de los siguientes tipos de espacios:
• Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
• Lugares de Importancia Comunitaria (LIC).
• Zonas de Especial Conservación (ZEC).
• Área Importante para la Conservación de lasAves (IBA).
• Zonas Importantes para Mamíferos (ZIM).
Determinadas condiciones atmosféricas, como niebla densa o presencia de nubes bajas, pueden incrementar el riesgo de colisión de las aves con los aerogeneradores y con los tendidos eléctricos.También se han detectado rela- ciones entre las colisiones y la velocidad del viento.Por ello, al menos debe recogerse la siguiente información:
• Velocidad y dirección del viento.
• Número de días con baja visibilidad.
Uno de los impactos inducidos por la instalación de un par- que eólico es el aumento de la accesibilidad a la zona por peatones, vehículos motorizados, etc. por los viales de acce- so y mantenimiento de las instalaciones del parque eólico. Este aumento de personas incrementa a su vez las molestias sobre la fauna,atropellos por vehículos,el riesgo de incendios, etc., por lo que es necesario evaluar el número y tipo de uso humano de la zona, así como su potencialidad futura.
Los buitres leonados deben convivir con el riesgo de colisión.
Además, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos:
• Estado de conservación de las especies presentes.
• Estado de protección de las especies presentes.
• Listado de especies susceptibles de colisionar con aerogeneradores.
• Listado de especies susceptibles de colisionar con ten- didos eléctricos.
• Factores que puedan atraer a las aves a la zona (mula- dares, humedales, vertederos, etc.).
• Características topográficas especiales.
La información a obtener debe ser lo suficientemente extensa y rigurosa como para permitir una correcta iden- tificación de los impactos que el parque eólico puede pro- vocar, por lo que además de tener en cuenta la bibliografía y legislación existentes, que deberá ser válida y estar actua- lizada, será necesario realizar estudios de campo, cuya duración en ningún caso deberá ser inferior a un año. Dada la importancia de las características geográficas locales, se recomienda también tener en cuenta la información apor- tada por expertos locales.
Por ello, el proceso de recogida de información debe con- tar con cinco fases (véase también el cuadro 7):
Cuadro 7. Esquema del proceso de obtención de la información adecuada para evaluar el impacto de par- ques eólicos
Recopilación de la
información existente
¿es adecuada?
Planificación del trabajo de campo
Obtener la
– Fase 1: Identificación de la información necesaria para la evaluación.
– Fase 2:Recopilación de la información existente (basán- dose en la bibliografía disponible, en la experiencia local, en los inventarios publicados y en la información meteo- rológica).
– Fase 3: Evaluación de la información recopilada, así como su calidad.
– Fase 4: Planificación del trabajo de campo para cubrir la falta de información.
– Fase 5: Trabajo de campo propio del estudio.
En el Anexo III se incluyen las principales necesidades de información para la evaluación del parque eólico y algunos métodos para obtener la información. Esta tabla rellena debería ser obligatoria en todos los Estudios de Impacto Ambiental.
Fase 1 - Identificación de la información necesaria para la evaluación
El primer paso debe ser identificar toda aquella informa- ción que se necesitará para hacer la evaluación. Este paso requiere poco tiempo y evitará gastarlo en la recogida de
información superflua que no será de utilidad o bien, que tras un periodo amplio de recopilación de la información se llegue al momento de evaluar y existan carencias de
información. Por lo general, todos los proyectos eólicos necesitarán de una información mínima que se recoge en el Anexo III.
Fase 2 - Recopilación de la información existente
1 - Bibliografía existente La información publicada puede ser de gran importancia y aportar datos relevantes a tener en cuenta en el proceso de evaluación, por lo que a continuación se detallarán las diversas fuentes que deberían ser consultadas.
• Estudios de Impacto Ambiental de otros proyectos – En primer lugar, serán de mucha utilidad la revisión de los documentos existentes con información ambiental acerca del área en concreto, como las especies que utilizan el lugar, tipos de hábitats, vegetación, etc. Un examen de otros Estudios de Impacto Ambiental lle- vados a cabo en la zona (no necesariamente de par- ques eólicos) puede ser interesante para recabar toda la información significativa.
• Planes de Vigilancia ambiental de otros proyectos eóli- cos - También deben considerarse los resultados de los proyectos de seguimiento de otros parques eóli- cos, al menos de todos aquellos que estén situados en la misma provincia, en provincias limítrofes o en áreas que compartan las mismas especies. El objetivo de ello es identificar tendencias o similitud de problemas que puedan ser extrapolables a la zona del proyecto. Las interacciones existentes entre esas especies y los par-
ques eólicos probablemente se den también en el estudio, así que su identificación puede ayudar a crear modelos de predicción que eviten problemas futuros.
• Anuarios ornitológicos - Otra fuente relevante son los anuarios ornitológicos,publicados normalmente por gru- pos ornitológicos de la zona, que pueden aportar infor- mación más concreta y precisa, acerca de especies sen- sibles o situaciones especiales,como por ejemplo,dormi- deros de rapaces, cormoranes, rutas de migración, etc.
• Atlas y libros rojos – Los atlas de mamíferos y de aves reproductoras permiten una buena aproximación ini- cial, sin embargo, debe desestimarse basar únicamente el inventario en estos atlas de 10x10 km debido a su escala y a la baja exhaustividad de algunos de ellos (p.ej. el de mamíferos). Por otra parte el atlas de aves no recoge ni a las especies invernantes ni a las que uti- lizan el territorio en sus pasos migratorios. Por su parte los Libros Rojos aportan mucha información sobre el estado de conservación de las especies y sobre sus amenazas.
• Informes de la Administración – Las Administraciones Regionales tienen plenas competencias sobre la ges- tión del medio ambiente, lo que conlleva la contrata- ción de muchos estudios de campo cuyos resultados se concretan en informes que son de mucha utilidad para los Estudios de Impacto Ambiental. Entre los más interesantes se encuentran los censos de especies concretas, estudios para redacciones de planes de ordenación, etc. La administración está obligada a ceder la información ambiental relevante con la que cuente para evitar impactos sobre el medio ambiente.
• Información científica - Deberán consultarse también las tesis y tesinas existentes sobre aves y murciélagos de la zona, así como artículos científicos publicados, etc.
• Zonificación de espacios y de planes de recuperación de especies – Estos documentos cuentan con carto- grafía zonificada con implicaciones legales.
Como ya se ha mencionado, la información que se utilice debe ser rigurosa y veraz, así que debe diferenciarse entre publicaciones científicas,técnicas,divulgativas e informes inédi- tos, indicándose siempre la fecha de publicación de los datos.
2 - Experiencia local El carácter participativo del procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental implica que la consulta y el diálogo deberán darse continuamente durante todo el proceso. Aunque cada día existe más información publicada sigue siendo mucha la información y los conocimientos que exis- ten sin publicar.Además, es necesario tener en cuenta que
el trabajo de campo que se lleve a cabo para el Estudio de Impacto Ambiental difícilmente durará más de un año, por lo que no podrá documentar fenómenos que ocurren con una mayor frecuencia temporal (p. ej. invernada esporádica de alguna especie o afluencia de aves acuáticas en años llu- viosos) o tendencias que se observan a medio plazo (p. ej. que una especie se esté expandiendo en esa comarca o el declive de una especie). Por ello, es necesario identificar y consultar todas aquellas personas que pueden aportar información que ayude a determinar dónde pueden surgir posibles problemas y cómo pueden ser resueltos.
Contactar con expertos familiarizados con la zona de estu- dio puede ahorrar tiempo a la vez que proporcionar infor- mación muy útil, puesto que los expertos locales pueden identificar rápidamente aspectos ornitológicos inéditos, o advertir acerca de consideraciones locales, fenómenos observados u otros parámetros biológicos a tener en cuenta. Este proceso de consulta debe ser ordenado, por lo que la experiencia local debe ser documentada en un apéndice, indicando las personas u organismos selecciona- dos y sus aportaciones.
Entre los expertos locales a consultar deben estar, al menos, los siguientes:
– SEO/BirdLife y, en especial, sus grupos locales.
– WWF/Adena y sus grupos locales.
– Grupos conservacionistas provinciales.
– Agentes forestales / Celadores de la comarca / APN.
– Profesores de Universidad, tesinandos y doctorandos que hayan trabajado en la zona.
– SECEMU (Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Murciélagos).
En muchas ocasiones, los expertos locales se niegan a aportar la información de la que disponen por considerar que unos terceros, en este caso un promotor o una con- sultora,se van a aprovechar de todo su trabajo que en oca- siones les ha llevado mucho trabajo de campo. Para ello, es necesario hacer comprender a los expertos locales que la información servirá para evitar impactos ambientales en esa zona en las que han invertido tanto tiempo. Además, sería conveniente gratificar económicamente a estas perso- nas de acuerdo con la información que puedan aportar al estudio.Por lo tanto,en los presupuestos para la realización de los Estudios de Impacto Ambiental no habrá que olvi- dar una partida económica para conseguir esta informa- ción que difícilmente puede ser obtenida de otra forma.
3 - Inventarios sobre los recursos naturales
El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, las Administraciones Regionales y algunas ONG (SEO/BirdLife, SECEM, SECEMU, AHE, etc.) disponen de bases de datos de recursos naturales que pueden ser utili- zadas para determinar si una o varias especies sensibles al impacto de los parques eólicos son susceptibles de utilizar el área de estudio. En estas bases de datos se recogen tanto información sobre especies como sobre espacios y, por lo general, suelen estar más actualizadas que las publi- caciones existentes.
En estas bases de datos se puede obtener información acerca de:
Especies susceptibles de verse afectadas negativamen- te por parques eólicos (por ejemplo, aquellas de las que, a través de estudios, se tenga conocimiento que presentan una mayor tasa de colisión con los aeroge- neradores; véase Anexo I).
Distribución de especies sensibles.
Valores naturales.
Zonas sensibles, como IBA (Important Bird Areas o Áreas Importantes para la Conservación de las Aves), ZIM (Zonas Importantes para Mamíferos).
Zonas con alta biodiversidad para algún grupo zooló- gico.
- Datos meteorológicos
Las condiciones meteorológicas de la zona son importan-
tes puesto que pueden ser causa de magnificación de impactos negativos sobre las aves y los murciélagos o por
el contrario de su reducción.Así, por ejemplo, se ha encon-
trado una relación entre condiciones meteorológicas
adversas y la tasa de colisión de las aves y murciélagos. En
el caso de las aves, determinadas condiciones meteorológi-
cas, como la niebla, suponen un aumento de la mortalidad,
y al contrario ocurre con los murciélagos, que probable- mente eviten volar cuando las condiciones atmosféricas son adversas para desarrollar sus funciones biológicas (véase cuadro 8).
Por tanto, los datos meteorológicos de la zona de afección serán de gran utilidad puesto que en base a ellos se pue- den predecir potenciales efectos en la avifauna. Se debe evitar instalar los parques en aquellas zonas en las que se produzcan muchos días de poca visibilidad y tormentas, sobre todo cuando éstos coincidan con las épocas de mayor concentración de aves (migraciones, etc.). La infor- mación aportada deberá al menos incluir valores sobre:
Cuadro 8. Relación existente entre meteorología y mortalidad de los murciélagos
Un estudio realizado en el parque eólico de Meyersdale, Pensilvania, demostró que existe una relación negativa entre la fuerza del viento predomi- nante y las tasas de mortalidad de murciélagos, lo cual puede ser debido a que los murciélagos vuelan menos en condiciones de fuertes vientos (Fuente:
Arnett et al., 2005).
Colisiones/aerogeneradores/noche
– Velocidad del viento y dirección:
Estos datos son de obvia importancia en la evaluación del valor económico del parque eólico,a la vez que para predecir la afección que tendrá el parque sobre la avi- fauna. Así, existen estudios que ligan la velocidad del viento a la mortalidad de las aves,pues la turbulencia del viento puede hacer que éstas se vean incapaces de evi- tar los aerogeneradores o tendidos eléctricos. Algunos datos importantes sobre el viento son: velocidad media anual, dirección, distribución, intensidad de turbulencias y vientos extremos (magnitud y frecuencia).
– Días de niebla:
Las condiciones de baja visibilidad (por ejemplo menos de 200 metros de visibilidad horizontal) están asociadas normalmente con el riesgo de colisión de las aves (Langston y Pullan, 2002, 2003), por ello, no debería ins- talarse ningún parque eólico en una zona con más de 20 días al año de niebla. Actualmente, no se dispone de mapas de niebla, pero se pueden obtener a partir de las estaciones meteorológicas más próximas a los emplaza- mientos seleccionados,o las instaladas por los promoto- res del parque, y mediante información de personas locales (se puede obtener incluso mediante encuestas a agricultores y ganaderos).
Fase 3: Evaluación de la información existente así como su calidad
Una vez recogida toda la información existente, deberá evaluarse si es suficiente y si cuenta con un nivel de calidad aceptable para realizar la evaluación, ya que todas las carencias deberán ser completadas con trabajo de campo. Para realizar esta evaluación deberá construirse una tabla con todos los elementos recopilados en la Fase 1 y en dos columnas consecutivas exponer la información obtenida y una justificación del grado de adecuación de la misma al objetivo del trabajo. En el Anexo II se adjunta una tabla de ejemplo.
Fase 4: Planificación del trabajo de campo para cubrir la falta de información existente
Desgraciadamente, en la mayoría de los casos no existe toda la información necesaria para poder evaluar de forma adecuada un proyecto, por ello, como ya se ha comentado, las carencias de información identificadas en la Fase 3 deberán ser cubiertas con trabajo de campo. Como en cualquier otra faceta, la fase de planificación es fundamen-
Foto: J.C. Atienza-SEO/BirdLife
La colisión con las aspas de los aerogeneradores es causa de mor- talidad directa.
tal para asegurar que el trabajo de campo será el adecua- do, ahorrando de esta forma recursos. En este momento ya se sabrá también las fechas en las que se contará con toda la información y que, por lo tanto, se podrá comenzar con la evaluación. Posiblemente hasta este momento sea difícil definir con certeza la fecha de entrega del estudio de impacto al promotor.
En esta fase se deberá explicitar la metodología (incluyen- do fechas y esfuerzo) a utilizar para obtener la información que falta. Por lo general habrá que buscar metodologías específicas que sirvan para cubrir diversas carencias de información.
Fase 5: Trabajo de campo
Esta fase es muy importante, ya que en ella se recopilará la información que falta para poder hacer la evaluación. Conviene que el trabajo sea realizado por equipos multidis- ciplinares familiarizados con los métodos necesarios para obtener la información. Una buena solución puede ser la contratación de estudios concretos a equipos universitarios.
Es muy importante que los técnicos de campo contratados para esta fase tengan los conocimientos necesarios para identificar todas las aves que pueden presentarse en la zona visualmente y por sus cantos y reclamos y, en el caso de los murciélagos, el conocimiento del empleo de las téc- nicas de detección e identificación de quirópteros. El pro- motor deberá garantizar documentalmente esta capacidad (por ejemplo, en el caso de las aves, mediante la participa- ción por parte del técnico de campo en programas como el SACRE o cualquier otro que requiera el reconocimien- to de las aves por su canto).
Llama poderosamente la atención que cada uno de los estudios de impacto ambiental evalúe con criterios muy dispares el impacto de los parques eólicos, cuando al ser un mismo tipo de proyecto presenten el mismo tipo de
impactos (coincidiendo,por lo tanto,su caracterización y su valoración), sean las mismas acciones las que lo producen,
y se deban evaluar con los mismos criterios.
Por ello, se propone aquí la forma en la que debe llevarse
a cabo la evaluación en si misma.
Impacto de los proyectos eólicos
Entre las afecciones sobre la fauna y la vegetación a evaluar deben tenerse en cuenta al menos los siguientes:
Impactos directos:
Destrucción del hábitat. La instalación de aerogeneradores
e infraestructuras asociadas, como por ejemplo las líneas
eléctricas de evacuación y los caminos de acceso, conlleva
la transformación o pérdida de hábitat. La pérdida y altera-
ción del hábitat es, sin duda, una de las amenazas más importantes para la fauna (Coulson y Crockford, 1995; Madroño et al., 2004). Son múltiples los efectos que puede producir la pérdida de hábitat en las poblaciones animales. En el caso de que la pérdida suceda en áreas de reproduc-
ción se expresará en una reducción poblacional, mientras que pérdidas en áreas de invernada pueden expresarse también en una reducción del tamaño poblacional, o bien en cambios en las rutas migratorias, de difícil evaluación (Dolman y Southerland, 1995).
Colisiones. Las colisiones con las aspas en movimiento, con
la torre o con las infraestructuras asociadas, como las líne-
as eléctricas de evacuación, son causas de mortalidad directa. Por su parte los rotores pueden causar lesiones debidas a las turbulencias que producen.
Molestias. Los aerogeneradores suponen unas molestias que comportan que las aves los eviten e, incluso, pueden provocar que eludan utilizar toda la zona ocupada por el
parque eólico. Si las aves son desplazadas de sus hábitats preferentes por esta causa y son incapaces de encontrar lugares alternativos, puede disminuir su éxito reproductor
y su supervivencia, debido al incremento del gasto energé-
tico provocado por la necesidad de localizar nuevos terri- torios. Las molestias pueden estar causadas por la presen- cia de los aerogeneradores y/o por la presencia de vehícu- los y personas durante su construcción y su mantenimien- to. Muchas de las molestias se generarán debido al aumen-
to de accesibilidad que tendrá la zona permitiendo el paso de motoristas, quads, paseantes, etc., que previo a los pro- yectos tenían más dificultades para acceder.
Efecto barrera. Los parques eólicos suponen una barrera para la movilidad de las aves, ya que fragmentan la cone- xión entre las áreas de alimentación,invernada,cría y muda. Además, los movimientos necesarios para esquivar los par- ques eólicos provocan un mayor gasto energético que puede llegar a mermar su estado físico. Este tipo de efecto puede darse tanto en el caso de un gran parque eólico lineal como por el efecto acumulativo de varios parques. Una de las principales consecuencias de la construcción de una infraestructura de este tipo puede ser la creación arti- ficial de una barrera a los movimientos de individuos y poblaciones. En un primer término esta afección puede producir una reorganización de los territorios de los distin- tos individuos que ocupan las inmediaciones de la infraes- tructura, y en último término puede provocar distintos procesos demográficos y genéticos que desencadenan un aumento de las probabilidades de extinción de una deter- minada población (Fahrig y Merriam, 1994).
Destrucción de puestas y camadas. Se relaciona con la pro- babilidad de afección directa a lugares de reproducción de las especies de animales prioritarias. Este es un impacto que se produce casi exclusivamente en la fase de construc- ción. Se trata de una afección que suele estar positivamen- te correlacionada con la superficie de ocupación del suelo y con la calidad del hábitat.
Impactos indirectos:
La construcción y la explotación de un parque eólico con- llevan la construcción e instalación de otros elementos auxiliares como accesos a la Red Eléctrica Nacional. Estos elementos, a su vez, pueden generar una serie de impactos negativos propios sobre el medio ambiente: alteración y destrucción de hábitat, destrucción de puestas y camadas, molestias, electrocuciones, electromagnetismo, erosión, alteración del flujo hídrico, etc.
Impactos inducidos:
Aumento de la presión humana sobre los ecosistemas naturales. Puede conllevar, en concreto, el aumento de la presión cinegética y recolectora, del riesgo de incendios no naturales, etc. Es habitual la utilización de los viales de acce- so por motoristas, paseantes, etc. , lo que puede producir un descenso del éxito reproductor de algunas especies, lle- gando en algunos casos a producirse el abandono de lugar.
Impactos acumulativos:
El agrupamiento de parques eólicos en el espacio multiplica sus efectos negativos sobre las aves, al aumentar el efecto
barrera que producen sobre ellas y el número de colisiones. También se pueden dar efectos acumulados con otras infraestructuras en la zona (p.ej. muchos paseriformes son susceptibles de colisionar con las aspas de los molinos, pero también contra los vehículos en las carreteras próximas).
Estudio sinérgico
Cualquier estudio de evaluación de impacto ambiental debe incluir un capítulo detallado de los impactos acumu-
lados y sinérgicos de todos los parques eólicos,autorizados
o proyectados, así como de todas las infraestructuras aso-
ciadas (tendidos eléctricos de evacuación, subestaciones
eléctricas, caminos de acceso, etc.). Esto requiere solicitar a
la administración un listado y los datos básicos de cada uno
de estos proyectos (ubicación de aerogeneradores y subestaciones, trazados de las líneas y caminos, etc.) así como una búsqueda en los boletines oficiales con el obje- to de detectar todos los proyectos tramitados en el entor- no. Con el objeto de definir el ámbito territorial en el que debe evaluarse el impacto podemos acogernos a los crite- rios definidos por los tribunales:
1) Por proximidad física. Por ejemplo, aquellos parques que se encuentren a 10-15 km del parque objeto de la tra- mitación.
2) Por afección a un mismo espacio protegido. Es decir, si el proyecto evaluado puede tener un efecto sobre un espacio protegido, por si solo o en conjunto con otros parques en la proximidad del mismo, deberán ser eva- luados de forma conjunta. De esta manera, el ámbito de estudio viene definido por el espacio protegido y su entorno y puede ser, por lo tanto, que tengan que eva- luarse parques que se encuentren a mucha distancia del proyecto evaluado inicialmente.
3) Por afección a un mismo elemento natural. Por ejemplo, a una misma población de una especie amenazada. En este caso, el ámbito territorial viene definido por la dis- tribución de esa población y de los parques o proyectos de parques que pudiesen afectarles.
1) Justificación de los elementos naturales tenidos en cuen-
ta en la evaluación (especies, hábitats y espacios prote-
gidos).
2) Justificación del ámbito de análisis sobre la base de los elementos y proyectos a evaluar.
3) Descripción de los proyectos considerados en el análi- sis, que contenga al menos cartografía detallada de los mismos, así como sus principales características (poten- cia y altura de los aerogeneradores, superficie de pistas y plataformas, características del tendido eléctrico, etc.).
4) Caracterización de los elementos naturales tenidos en cuenta. En el caso de las especies y hábitats deberá des- cribirse pormenorizadamente las características de su biología que le hacen susceptible a tener perjuicios por los proyectos estudiados. En el caso de los espacios deberá determinarse las especies y hábitats clave del espacio que deben ser estudiados, y justificar adecuada- mente los niveles de impacto que se consideran acep- tables para considerar que los proyectos no afectan la integridad del lugar o sus objetivos de conservación.
5) Descripción de la situación de los elementos naturales
tenidos en cuenta en el ámbito de análisis. Al menos deberán describirse para las especies su población, la selección del hábitat, su distribución, y su disponibilidad.
Y para los espacios sus objetivos de conservación y la
existencia de instrumentos de gestión, que en caso de existir, se deberá incluir un análisis de la compatibilidad
de los mismos con el desarrollo eólico.Todos estos ele- mentos deben localizarse además en una cartografía.
6) Descripción de los impactos de cada uno de los proyec- tos sobre cada uno de los elementos. Deberán evaluar- se, al menos, los siguientes impactos:
– Análisis de abundancia de las poblaciones y relación con la superficie de hábitat afectada por los parques eólicos
– En caso de hábitats fragmentados la afección a la fun- cionalidad de las teselas de hábitat
– Efectos sobre la conectividad ecológica de las pobla- ciones Esta descripción deberá ser, en todos los caso, cuantita- tiva y basada en los mejores conocimientos científicos existentes. La información deberá exponerse de forma que sean fácilmente visualizados tanto los impactos indi- viduales como el acumulado.
7) Medidas correctoras propuestas.
8) Evaluación, mediante un modelo predictivo del efecto de los diferentes proyectos sobre los elementos natura- les estudiados. El modelo deberá tener en cuenta no solo el impacto acumulado, sino también los impactos sinérgicos que se puedan producir. El resultado, en el caso de las especies deberá ser un análisis de viabilidad poblacional que permita determinar el tamaño pobla- cional que resultará de construir todos los proyectos.
Dado que no todos los proyectos tienen porqué tener la misma influencia sobre el resultado final, se podrán hacer los análisis sobre la base de diferentes escenarios. De esta forma puede haber un escenario de partida con los pro- yectos construidos y a partir de este, hacer nuevos esce- narios a los que se les van sumando aquellos proyectos que estando aprobados no estan construidos,y posterior- mente los que están en proceso de ser autorizados. De esta manera, se puede llegar a identificar diferentes esce- narios, con su correspondiente impacto acumulado y sinérgico sobre los elementos estudiados.
Los modelos deberán tener en cuenta, tanto si no se tienen como si se aplican las medidas correctoras pro- puestas. El objetivo es evaluar directamente el impacto residual del grupo de proyectos.
Acciones de los proyectos susceptibles de producir impactos
Entre las acciones a evaluar adecuadamente en este tipo de proyectos deben tenerse en cuenta al menos las siguientes:
a) Ocupación permanente de terrenos
b) Ocupación temporal de terrenos
c) Movimiento y funcionamiento de maquinaria
d) Movimiento de tierras
e) Voladuras
f) Demanda de materiales
g) Vertido de materiales
h) Instalación de drenajes
i) Intervención de cauces fluviales
j) Taludes y desmontes
k) Desbroces y despejes
l) Nivelación del suelo
m) Construcción de viales de acceso y de mantenimiento
n) Control químico o mecánico de la vegetación
o) Cerramientos
Fase de explotación:
b) Movimiento y funcionamiento de maquinaria (inclui- dos los aerogeneradores)
c) Desbroces y despejes
d) Control químico o mecánico de la vegetación
e) Cerramientos
f) Movimiento y emisiones de vehículos
Caracterización y valoración global de los impactos
La caracterización y valoración global de los impactos debe ser similar en todos los proyectos ya que se trata exacta- mente de los mismos impactos. Otra cuestión es la evalua- ción particular de cada impacto en la zona propuesta para cada proyecto.
Para todos los proyectos se debería considerar la siguien-
te caracterización y valoración de impactos:
A tenor de la caracterización de cada uno de los impactos
se puede hacer una valoración de los mismos. Evidentemente un impacto negativo que sea sinérgico, acu- mulativo, permanente, irrecuperable, con una proyección extensa y una incidencia directa debe tener una valoración mucho más negativa que un tipo de impacto negativo sim- ple, intermedio, recuperable, localizado y reversible. En consecuencia se han valorado los diferentes impactos como Muy alto, Alto o Moderado (véase la última colum- na de la tabla 6).
Permanante 1
Circundante 2
de hábitat
Permanante 3
Circudante
Irreversible 4
de puestas
y camadas
Irreversible 5
Tabla 6. Caracterización y valoración global de los impactos según las definiciones del RD. 1131/1988
1. La superficie ocupada por el parque eólico (base de los aerogeneradores, subestación de transformación y los viales).
2. Se considera como proyección espacial la localización de la afección global en el área de estudio.
3. La afección será permanente durante toda la fase de explotación del parque eólico, pero de aparición periódica e irregular.
4.Teniendo en cuenta que la especie afectada tenga capacidad de respuesta reproductiva. Esta afección deberá, por tanto, prestar especial atención al estado de conservación de la especie implicada.
5. Irreversible si se considera a los individuos directamente afectados.
Una vez valorados cualitativamente (en el apartado anterior) cada uno de los impactos al medio conside- rados de forma global, es necesario afinar y diferenciar la gravedad de un mismo impacto, e incluso su existen-
cia o no, en los distintos proyectos. Para ello, y al obje- to de lograr la máxima objetividad, se definen en la siguiente tabla los criterios, basados en aspectos con- servacionistas y legales, para determinar la valoración del impacto.
Los parques eólicos ubicados en las cercanías de zonas de alimentación, como muladares, pueden provocar la muerte de un gran número de individuos.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 2
 Real Decreto 
 artículo 5
 resolución 
 artículo 3
 artículo 103
 resolución 
 resolución 
 artículo 21
 artículo 6