Source: http://asedef.org/articulos-colaboraciones/pacto-de-estado-por-la-sanidad-consejeria-de-salud-del-gobierno-vasco/
Timestamp: 2018-03-20 23:08:17+00:00

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PERSPECTIVA DESDE LA CONSEJERÍA DE SALUD DE UNA COMUNIDAD AUTÓNOMA
Relato de la segunda sesión del 20.11.2017[1]
Acompañan al ponente algunas autoridades de la Consejería de Salud como FÁTIMA ANSOTEGI ELORDI Viceconsejera de Administración y Financiación Sanitarias, IÑAKI BETOLAZA SAN MIGUEL, Director General de Farmacia y MIREIA ELKOROIRIBE ZENIKAONANDIA, Directora del Gabinete del Consejero. También asisten acompañando al Consejero AITOR ESTEBAN BRAVO Diputado y portavoz del Grupo EAJ/PNV, NEREA AHEDO CEZA, Senadora del Grupo EAJ/PNV y JOSÉ MARÍA CAZALIS EIGUREN, Senador del mismo grupo.
Tienen presencia en el estrado, además de los Académicos, diversos responsables y representantes de entidades y asociaciones profesionales entre otros JOSÉ RAMÓN LUIS-YAGÜE SÁNCHEZ, Director de Relaciones con las CC.AA. de Farmaindustria, ÁNGEL LUIS RODRÍGUEZ DE LA CUERDA, Director General de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos, REGINA MUZQUIZ, Directora General de la patronal BioSim, MARGARITA ALFONSEL, Secretaria de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, IGNACIO PARA RODRÍGUEZ-SANTANA, Presidente de la Fundación Bamberg. También está presente en el estrado JOSÉ MARÍA MARTÍNEZ GARCÍA, Director del “New Medical Economics”. Integran la audiencia de la sala distintos medios de comunicación y numeroso público.
Tras unas breves palabras de agradecimiento a los asistentes y de presentación de la sesión por las autoridades presentes en la mesa, se da paso a la sesión moderada por Mario Mingo Zapatero coordinador en nombre de ASEDEF de todo el ciclo.
El Sr. Mingo, tras agradecer la presencia de todos, explica las razones de la elección del País Vasco, en la persona de su Consejero de Salud, como representante de los responsables de la asistencia sanitaria de las Comunidades Autónomas, recordando a esos efectos que las competencias sanitarias en nuestro modelo de Estado corresponden a las Autonomías encargadas de prestar y garantizar los servicios asistenciales.
Agradece, por su parte, a la ASEDEF la invitación, la acogida de la Academia y la presencia de autoridades y asistentes, y, especialmente las palabras de presentación al Moderador, a continuación desarrolla su ponencia en cinco apartados:
ENCUADRE DEL SISTEMA SANITARIO VASCO.
Como introducción enmarcar al Servicio Vasco de Salud – Osakidetza- como el primer servicio de salud creado en una CCAA en 1983, y también el primero en recibir la transferencia de los recursos del Insalud en 1988. Las competencias del País Vasco en salud se enmarcan en la Constitución y en el Estatuto de Gernika. Posteriormente, en el 1983, la Ley de creación del Servicio Vasco de Salud Osakidetza, de inspiración en el modelo Beveridge. Osakidetza se configuró como un organismo autónomo, para prestar atención sanitaria integral a la ciudadanía, financiándose a través de los presupuestos del Gobierno Vasco y con la vocación de integrar en su seno a los servicios y dispositivos sanitarios públicos de Euskadi al objeto de conformar un único sistema asistencial con todos los recursos públicos existentes.
En 1997, la Ley de Ordenación Sanitaria de Euskadi, estableció un nuevo rumbo separando las funciones de planificación y financiación de la provisión de servicios asistenciales, y configurando Osakidetza como un ente público de derecho privado.
“Osakidetza se ha desarrollado bajo los principios de universalidad, equidad, solidaridad, calidad y participación, principios a los que se ha añadido la sostenibilidad y la transparencia. Principios que se han mantenido vigentes durante estas tres últimas décadas y son la clave del prestigio y de la aceptación social del modelo sanitario vasco.”
Hoy en día, de acuerdo a las sucesivas encuestas del barómetro de la Universidad de Deusto, el sistema sanitario de Euskadi es el servicio público mejor valorado por los vascos, y uno de los de mayor prestigio en el Estado. También en el Barómetro sanitario del Ministerio de Sanidad como en los informes de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública.
FORTALEZAS DEL SISTEMA SANITARIO DE EUSKADI
En Euskadi la esperanza de vida ha crecido en los últimos años hasta alcanzar los 83,2 años, de media en ambos géneros, hoy 3 años superior a la media del resto de ciudadanos de la UE 27 (80,6 años en 2015). La esperanza de vida libre de discapacidad, también es superior a la media europea, y una de las más altas; y la tasa de mortalidad infantil está muy por debajo de la media europea y entre las menores de la UE-27. Como fortalezas del sistema sanitario vasco destaca:
En primer lugar, es un sistema sólido, que ha mantenido una planificación continuada a lo largo de estas tres décadas.
En segundo lugar, cuenta con una enorme aceptación social y vigencia de sus principios.
En tercer lugar, cuenta con una inversión mantenida a lo largo del tiempo en políticas de salud como una prioridad de País. Euskadi es la CCAA que más se acerca a la media en gasto público en salud de la UE-27.
“Euskadi dispone de un sistema sólido, que ha mantenido una planificación continuada a lo largo de estas tres décadas, que cuenta con una enorme aceptación social, una inversión mantenida a lo largo del tiempo y con el compromiso, cualificación, trabajo y trato humano de sus profesionales.”
Y en último lugar, cuenta con el compromiso, cualificación, trabajo y trato humano de los profesionales sanitarios. Aunque las tasas de temporalidad del SNS son altas, Osakidetza siempre ha priorizado la estabilidad laboral de los profesionales, realizando Ofertas Públicas de Empleo en todas las legislaturas, en algunas más de una, lo que hace que a día de hoy el 92% de la plantilla estructural tenga un contrato estable fijo o interino.
En cuanto a la dirección política y la gestión de sistema sanitario, Euskadi ha sido más estable que la mayoría de las CCAA y que el propio Ministerio. De hecho, desde 1980, en las 11 Legislaturas del Gobierno Vasco, han sido 8 los consejeros de Sanidad o Salud que han desempeñado la responsabilidad.
En la anterior legislatura se ha aprobado el Plan de Salud 2013-2020 como hoja de ruta que guía la acción institucional en materia de salud, apostando por la transversalidad y por el enfoque de “Salud en todas las políticas”. La salud de la población no concierne únicamente al sistema sanitario, sino que son necesarias la corresponsabilidad, el compromiso y la colaboración tanto del resto de instituciones y de la comunidad. Esta es sin duda una de las claves de éxito, especialmente ante los actuales retos de envejecimiento e incremento de enfermedades crónicas y de la dependencia, que deben marcar las políticas sanitarias y la acción de los servicios de salud.
Facilita algunos datos del contexto sanitario actual en Euskadi: el número de consultas en primaria ha crecido en la última década un 7%, las consultas hospitalarias un 9,5% y las intervenciones quirúrgicas han crecido un 16%, la edad media de los pacientes ingresados en los hospitales ha aumentado en 6 años en la última década, pasando de 54 a 60 años, de los pacientes ingresados en los hospitales de agudos, en 2017, el 49% era mayor de 65 años, y un 22% mayor de 80 años, el 5,9% de la población vasca, son pacientes polimedicados (127.000 pacientes) con 8 o más fármacos para el tratamiento de enfermedades crónicas, siendo la media de fármacos por paciente polimedicado de 10.
La edad de los pacientes ha aumentado, pero en paralelo también lo ha hecho la edad media de los profesionales sanitarios. A día de hoy, en Osakidetza, es de 51,5 años, lo que supone que hay que afrontar en los próximos años, un número importante de jubilaciones, para las que habrá que estar preparados.
“Para hacer frente a la evolución de la demanda es indispensable en recursos humanos incrementar los egresados en las Facultades de Medicina, aumentar las plazas MIR, convocar OPEs con frecuencia, y eliminar la tasa de reposición de personal”
Otro aspecto crucial son las listas de espera y las demoras de atención muy condicionadas por la mayor demanda, fruto del envejecimiento de la población y por la exigencia creciente de la sociedad. Osakidetza tiene el compromiso de mantener las demoras en límites razonables: en cirugía oncológica no superar los 30 días y 6 meses para el resto.
CONTRIBUCIÓN AL PACTO DE ESTADO
“Desde el Gobierno vasco se considera que un Pacto de Estado por la Sanidad puede ser positivo y beneficioso para todos por lo que están dispuestos a colaborar y contribuir en la mejora del Sistema Nacional de Salud, siempre y cuando se respeten las competencias; un pacto de estado en ningún caso debe de basarse en un espíritu re-centralizador o de homogeneización a la baja”
¿Cuál debe de ser el modelo? Existe una posición muy mayoritaria por un sistema sanitario universal, equitativo, solidario y de calidad, como garante de una buena sanidad pública y como uno de los pilares fundamentales del bienestar y la justicia social. Se cuestiona la sostenibilidad del SNS y no solamente por la crisis económica, de ahí la propuesta de un “Pacto por la Sanidad” en cuya gestación se ha de contar con todos los agentes. Desde el Gobierno Vasco, creemos que hay que partir de unos principios, suficientemente consensuados y contrastados, en concreto, los de la Ley 14/1986, General de Sanidad: universalidad, financiación a través de impuestos y descentralización de competencias. Entre otras cuestiones:
En primer lugar, el acceso universal. Ahora bien el Real Decreto Ley 16/2012, de medidas urgentes aprobado por el Gobierno de manera unilateral, con carácter de urgencia y sin consulta al Consejo Interterritorial, ha puesto en solfa la universalidad, pasando de una universalidad real y efectiva a una conceptualización del derecho a la asistencia sanitaria en base a la cotización a la seguridad social.
En segundo lugar, la financiación a través de impuestos y no de cotizaciones. Lo que supone la contribución de todos a la sostenibilidad del sistema y a que este suponga una redistribución de la riqueza.
Y en tercer lugar, la descentralización del SNS como motor para la mejora de los servicios de salud, tanto en calidad como en eficiencia. La prestación sanitaria se ha de realizar en el entorno más cercano del ciudadano, para lo que es necesario contar con un modelo descentralizado, capaz de atender las necesidades específicas de las personas.
“Las transferencias de la sanidad pública a las CCAA, más allá de producir la diferenciación de cada Servicio de salud, ha supuesto un revulsivo para una gestión más eficaz y eficiente. Los Servicios de Salud han ido aprendido unos de otros, a pesar del escaso papel que ha tenido el Consejo Interterritorial”.
El Real Decreto Ley 16/2012 ha supuesto un antes y un después en el devenir del SNS. Es importante subrayar además que no surgió por la preocupación del Ministerio por la sostenibilidad del SNS, sino como consecuencia de la necesaria reducción del déficit marcado por Europa. El RDL 16/2012 regula aspectos de especial trascendencia, como:
La condición de asegurado y beneficiario, rompiendo el principio de universalidad de la Ley General de Sanidad de 1986,
La nueva categorización de la cartera de servicios del SNS,
La aportación económica en la prestación farmacéutica, ortoprótesis, transporte sanitario y productos dietéticos, y
La creación del Fondo de Garantía Asistencial (FOGA) para la compensación de la asistencia sanitaria a personas desplazadas a CCAA distintas a la suya.
“El Real Decreto Ley 16/2012 es el principal escollo de un posible Pacto”.
¿Alguien piensa, que es razonable aprobar estas medidas sin debate parlamentario, por Real Decreto Ley? Lo cierto, es que así ha sido, y ha supuesto de facto, un retroceso en materia de universalidad, dejando fuera del sistema al colectivo de personas inmigrantes sin permiso de residencia; ha supuesto una mayor carga económica para los pensionistas, por su aportación a la prestación farmacéutica; y ha supuesto un recorte en los presupuestos del Estado para compensar la asistencia sanitaria prestada en cada Servicio de Salud a personas de otras CCAA.
“La arquitectura del SNS es relativamente frágil”.
¿De qué sirve el Consejo Interterritorial de Sanidad si en la decisión de una cuestión de esta envergadura no ha tomado parte? La arquitectura del SNS es relativamente frágil, en parte por la falta de un Pacto de Estado sobre la Sanidad, también por la dinámica de los dos grandes partidos de ámbito estatal, PP y PSOE, de utilizar el sistema sanitario como arma política, y sobre todo por la dinámica del Ministerio de Sanidad alejada del interés general, con un Consejo Interterritorial (CIT) en el que se pretenden escenificar acuerdos entre las diferentes CCAA y entre estas y la Administración del Estado sin el necesario consenso.
En los últimos años, el CIT ha perdido su función original para ser utilizado como instrumento de enfrentamiento político entre los grandes partidos.
“Nos preocupa que a través de una modificación del reglamento interno del Consejo Interterritorial el Ministerio lo quiera convertir en un instrumento al servicio de la mayoría política imperante, obviando las competencias de las CCAA, y buscando una clara recentralización”.
Resulta esencial potenciar el papel coordinador y de debate del Consejo Interterritorial para vertebrar el SNS, desde el principio de defensa del interés general, con rendición de cuentas y transparencia. Se echa en falta un debate franco y transparente sobre las fortalezas y debilidades del SNS y los Servicios de salud de las CCAA, que redunde en una normativa común consensuada.
El Gobierno Vasco ha manifestado en numerosas ocasiones su rechazo frontal al Real Decreto Ley 16/2012 y ha trabajado desde su aprobación para paliar sus efectos. La primera medida fue impugnar dicho RDL, recurso que a día de hoy mantiene Adicionalmente, desde el Departamento de Salud se ha desarrollado diversas iniciativas legislativas para paliar sus efectos. Remarca el Consejero que fueron de las pocas CCAA que planteó alternativas jurídicas y normativas. La mayoría de las CCAA se limitaron a hacer caso omiso de los artículos referidos al aseguramiento sanitario, pero no opusieron resistencia legal al resto de medidas.
“El Gobierno Vasco ha manifestado en numerosas ocasiones su rechazo frontal al RDL 16/2012 y ha trabajado para paliar sus efectos.”
En Euskadi, desde la aprobación del RDL hemos desarrollado diversas iniciativas legislativas respecto al aseguramiento sanitario:
Se aprobó el Decreto 114/2012, que perseguía de facto la asistencia sanitaria universal a los inmigrantes con residencia no legal, y establecía compensaciones al copago farmacéutico a pensionistas y otros colectivos vulnerables. El Decreto fue recurrido ante el Tribunal Constitucional, que declaró no ajustado a derecho lo relativo al copago farmacéutico, pero levantó la suspensión en lo referido al aseguramiento sanitario y la asistencia a personas inmigrantes.
En la actualidad el Gobierno Vasco tiene en tramitación una modificación de este Decreto, para la obtención de la tarjeta sanitaria.
En resumen, desde el Gobierno Vasco sigue defendiendo el carácter universal de la asistencia sanitaria pública y lo defiende con acciones concretas. Además del ámbito del aseguramiento sanitario, ha actuado en cuanto al incremento del copago farmacéutico, buscando minimizar su impacto económico en los colectivos de personas en situación de fragilidad. Las iniciativas legislativas en este sentido han sido:
La aprobación del Decreto 447/2013, para regular ayudas económicas anuales destinadas a facilitar la adherencia a los tratamientos médicos prescritos por personal del Sistema Sanitario de Euskadi. Los colectivos de beneficiarios son pensionistas, desempleados y perceptores de Renta de Garantía de Ingresos todos ellos si su renta anual es inferior a 18.000 euros, e inmigrantes en situación irregular asegurados por el Decreto 114/2012.
Estas han sido en síntesis, las medidas adoptadas por el Gobierno Vasco sobre el RDL 16/2012, esperando que un futuro Pacto por la Sanidad pueda partir de su derogación.
“Los Fondos de Garantía Asistencial (FOGA) para compensar la asistencia a desplazados “motu proprio”, y de Cohesión Sanitaria (FCS) para compensar la asistencia a personas derivadas entre CCAA vía SIFCO, deberían disponer de un presupuesto propio y suficiente para hacer frente a estas compensaciones”.
En lo que respecta a los Fondos de Garantía Asistencial (FOGA) y de Cohesión Sanitaria (FCS): tanto el FOGA para compensar la asistencia prestada a las personas desplazadas “motu proprio”, como el Fondo de Cohesión Sanitaria para compensar la asistencia prestada a las personas derivadas entre CCAA vía SIFCO, deberían disponer de un presupuesto propio y suficiente para hacer frente a estas compensaciones. De hecho, así era antes del año 2013, sin embargo, el Gobierno del Estado decidió cambiarlo también por Real Decreto, sin consenso ni mucho debate previo, y sin atender las propuestas realizadas por algunas CCAA (Cataluña y Euskadi) para que todas las compensaciones se tramitaran por SIFCO.
Tampoco el Ministerio ha querido entrar en la problemática de las compensaciones económicas por la asistencia a personas que viven en municipios limítrofes. Dejando esta cuestión al albur de acuerdos bilaterales entre CCAA basados en un sistema de “trueque” de intercambio de servicios y prestaciones. El País Vasco considera que el FOGA debería haber posibilitado compensaciones económicas basadas en unas tarifas per cápita para las personas desplazadas de larga duración y para las limítrofes. Excepto para atención primaria y farmacia, tampoco ha sido posible compensar la asistencia a personas desplazadas para atención hospitalaria o urgencias.
Este estado de cosas está provocando conflictos entre CCAA y, lo que es más grave, situaciones adversas e inequidades para las personas desplazadas a CCAA distintas a la suya.
“Para llegar a un Pacto de Estado sobre la Sanidad cuatro son los principios básicos de mínimos: universalidad, financiación por impuestos, descentralización y respeto de las competencias estatutarias.”
El ponente hace una breve reflexión sobre la financiación, la descentralización y el respeto a las competencias propias. Es fundamental para la sostenibilidad de los Servicios de Salud contar con una asignación suficiente de recursos económicos, pero no debemos olvidar que ésta, más allá de las posibilidades financieras generales, depende de la voluntad política de los Gobiernos en cuanto al grado de prioridad que le otorguen. No considera necesario ni imprescindible una financiación sanitaria finalista, suficiente sí. En Euskadi, partiendo de la particularidad del Concierto Económico, las políticas de salud han constituido una prioridad para los sucesivos Gobiernos. No es casualidad la inversión pública en salud per cápita mantenida a lo largo del tiempo. En concreto, en el proyecto de presupuestos presentado para 2018, uno de cada tres euros del presupuesto del Gobierno Vasco se destina a salud, 1.673 euros por persona.
Es habitual escuchar que las CCAA de régimen foral, Euskadi y Navarra, disfrutan de mejores servicios sanitarios por su régimen singular de financiación; pero no es menos cierto que las diferencias del resto de CCAA entre si son muy notables, en algún caso de hasta un 22% respecto a la media, diferencias más significativas que las que tienen las CCAA de mayor gasto con respecto a Euskadi y Navarra.
Para finalizar hace una reflexión respecto a la sostenibilidad del SNS. Es habitual escuchar referencias cuestionando la sostenibilidad por causa del envejecimiento o por el coste de la atención a inmigrantes.
“El mayor determinante del incremento del gasto sanitario es el desarrollo tecnológico y farmacéutico. Múltiples estudios estiman que el desarrollo tecnológico y farmacéutico condiciona alrededor del 50% del aumento del gasto sanitario, las fórmulas para abordar la innovación constituyen una de las claves de la sostenibilidad.”
La innovación tecnológica cuando es coste-efectiva y se introduce en el momento oportuno, genera beneficios para los pacientes y para el sistema sanitario. Pero es conocido que, los sistemas sanitarios incorporan con gran rapidez nuevas tecnologías y fármacos, con costes cada vez más elevados y en muchas ocasiones sin garantía del valor aportado.
Es indispensable, una evaluación más rigurosa y objetiva de los nuevos fármacos y tecnologías, para asegurar que los beneficios serán reales y que se mejora el coste-efectividad de lo utilizado hasta ese momento. En esta línea, el trabajo y la colaboración de las Agencias de evaluación tecnológica de las CCAA y el Instituto Carlos III es importante, y podrían configurarse como una Agencia de Evaluación Tecnológica Sanitaria en red, independiente al estilo del NICE, podría ser un paso, para alcanzar prestigio y tener impacto real sobre la sostenibilidad del SNS.
Otro de los retos principales viene de la mano del gasto farmacéutico. La farmacia este año, en Euskadi, supondrá 811 millones de euros, el 22,4% del presupuesto global del Departamento. Su crecimiento, especialmente la farmacia hospitalaria, ha sido muy importante en los últimos años, a expensas de la hepatitis C, el cáncer, las enfermedades raras, y los fármacos biológicos, entre otros. Necesitamos ahondar en una mayor corresponsabilización entre el sistema sanitario y la industria farmacéutica, en pos de mejores acuerdos de financiación de los nuevos medicamentos, en la línea de pagar por resultados en salud, para asegurar que lo que invertimos aporta valor al paciente. En esta línea de trabajo el País Vasco quiere continuar extendiendo fórmulas de riesgo compartido y, también vamos a seguir reclamando nuestra participación de forma estable en la Comisión de Fijación de Precios de los Medicamentos del Ministerio. Con respecto a la Farmacia comunitaria apuesta por mantener el actual modelo de farmacia con sus ventajas, e integrarla mejor en el Sistema sanitario como un agente de salud más.
“En el Pacto habrá que contar con todos los agentes implicados (profesionales, pacientes, proveedores, gestores, políticos, etc.).”
Para concluir, se declara dispuestos a participar del contenido de un Pacto de Estado sobre la Sanidad, en términos generales, pero éste debe basarse sobre un sistema sanitario público y universal, que supere la regresión que el Real Decreto-Ley 16/2012 ha supuesto en materia de derechos.
“El Pacto sobre Sanidad deberá construirse sobre los principios de universalidad, financiación suficiente, descentralización y respeto de las competencias. Adicionalmente, el Pacto deberá garantizar un Consejo Interterritorial que sea realmente vertebrador del SNS, y con respeto escrupuloso de las competencias reconocidas en el Estatuto de Gernika.”
El Moderador, que felicita y agradece al ponente por su intervención, abre a continuación el turno de preguntas de los asistentes, que, en resumen, fueron las siguientes:
1ª. ¿Con independencia de la derogación del RDL 16/2012, y respetando las competencias respectivas de las Administraciones, qué consejos da para que fructifique un posible Pacto por la Sanidad?
2ª. Como no parece suficiente la modificación normativa del Consejo Interterritorial, que se ha interpretado en el sentido de que las Comunidades Autónomas podrían perder parte de sus competencias, ¿cuál sería su propuesta en relación con este órgano?
Contesta el Sr. Darpon que no sería quien para dar consejos. Reitera el ponente que en su exposición ha explicado fundamentalmente el modelo de Euskadi y su evolución que demuestra la continuidad institucional en este ámbito sea con el PNV o con el PSOE. Nunca se ha hecho borrón y cuenta nueva, siempre se ha partido de la aportación de anteriores Gobiernos, intentando no dar bandazos y manteniendo una planificación sostenida, lo que entienden bien los ciudadanos y los profesionales. Los sucesivos lehendakaris se han comprometido con el sistema sanitario mucho más de lo que se han comprometido los presidentes de los Gobiernos en España. A modo de ejemplo cita que en 30 años han habido 8 Consejeros vascos frente a 21 Ministros o Ministras.
Tener una financiación adecuada también ha sido importante. Es evidente que un Gobierno tiene que ocuparse de muchos ámbitos y puede tener muchas prioridades, tenemos también que construir infraestructuras, impulsar la industria, etc. No obstante, los sucesivos Gobiernos de Euskadi siempre han tenido en cuenta que la Sanidad -aunque sea costosa (porque es evidente que una buena sanidad cuesta mucho dinero)- han mantenido la suficiencia de financiación (aun a costa de otros departamentos), y así se ha recogido en los sucesivos presupuestos. Por otra parte, hemos intentado mimar mucho a los profesionales contando con ellos, estando cerca de ellos. Esas han sido líneas fundamentales de nuestro trabajo.
Finalmente, siempre hemos tenido vocación de colaboración con el CIT, siempre hemos ido a aportar nuestra experiencia y a aprender de la experiencia de otras Comunidades y del Ministerio. Pero estamos ahora absolutamente en contra de la modificación que se pretende hacer del Reglamento del CIT porque entendemos que el Consejo no es una Conferencia Sectorial mas, el Consejo se rige por una normativa propia. Estamos dispuestos a llegar a consensos pero no a someternos a una mayoría en el Consejo formada por los dos grandes partidos al margen de las Comunidades Autónomas. No somos quien para dar lecciones, pero preferimos quedarnos como estamos. Creemos que se puede reformar el Reglamento del CIT pero desde el consenso, somos solo una de las 17 CCAA y no estamos dispuestos a que desde el Consejo se nos condicione por votación. Baste un ejemplo de desequilibrio, si las decisiones del Consejo fueran a votos el Ministerio dispone de entrada de su voto de calidad, más los de Ceuta y Melilla y -en este momento- también de Cataluña.
3ª. ¿Cree que para favorecer el papel del Consejo sus decisiones deberían ser vinculantes, en qué casos y con qué condiciones?
Decisiones vinculantes menos que los dedos de una mano, decisiones por consenso de todos, las que se quieran.
4ª. ¿Cuáles son las diferencias entre Comunidades en porcentajes de gastos destinado a Sanidad? ¿Sin dotación finalista, cómo hacer para que las distintas Autonomías dediquen a la Sanidad la financiación suficiente para una asistencia de calidad?
La financiación adecuada es indispensable, aunque un sistema sanitario no es solo financiación, no se trata solo de dinero. Nosotros con Navarra tenemos singularidad financiera pero en el resto, que se rige por el sistema de financiación común, hay profundas diferencias de financiación entre Autonomías, más de un 22% entre presupuestos. En general las CCAA de la franja norte (Cantabria, Aragón, Asturias, Galicia, etc.) casi tienen los mismos porcentajes que Euskadi, frente a las del sur. La diferencia de presupuesto de Euskadi con las Comunidades del norte de España es inferior al 3%. Evidentemente en salud, para dar un buen servicio, hay que partir de un presupuesto adecuado, pero no debe ignorarse que la asignación de recursos es, en cada territorio, una prioridad de Gobierno que se basa en la libertad de las Autonomías para asignar sus recursos (educación, políticas sociales o industria) de acuerdo a sus necesidades.
5ª. En relación con la jubilación de profesionales sanitarios ¿Cuáles serían las propuestas en materia de recursos humanos para incorporar al Pacto de Estado?
Lo primero que quisiera es mandar un mensaje de tranquilidad sobre la situación de los profesionales sanitarios en España. No se puede decir que faltan médicos cuando somos el 4º país de la UE en médicos por habitante, no hay pues falta de profesionales, sino problemas de organización del sistema y de adecuada gestión de los recursos.
A mi juicio -y dentro de lo que son Administraciones públicas- el sistema sanitario es una empresa que levanta la persiana todos los días y tiene que saber hacer frente a la demanda de sus clientes (usuarios o pacientes), una empresa que presta sus servicios 24 horas los 365 días del año, con unas características que hay que tomar en cuenta. En Osakidetza un 79% de los empleados son mujeres, lo que indudablemente es una riqueza pero que tiene connotaciones específicas, una mayor incidencia en permisos y jornadas reducidas (cuidado de los hijos, de nuestras personas mayores, etc.). Por otro lado en las Administraciones tenemos unas tasas mayores por ITE que las empresas privadas, con las que tenemos que convivir y lo que condiciona una mayor demanda de profesionales.
Respecto a los médicos hay que aumentar el número de egresados de las facultades incrementando las plazas académicas y a su vez aumentar las plazas MIR. Actualmente el título de Medicina es un título sin valor después de 6 años por lo que no se deben formar estudiantes de medicina sin que tengan una plaza MIR disponible al finalizar su formación, tanto para los que estudian en las Universidades Públicas, que nos cuestan dinero a todos, como los que lo hacen en las Privadas. Para ello habrá que trabajar en ese caso con las Comisiones Nacionales de las Especialidades, desde el Ministerio de Sanidad. En el País Vasco consideramos necesario flexibilizar en lo posible el procedimiento de acreditación de plazas MIR ya que se tarda mucho tiempo en la acreditación, y en tal sentido hemos pedido en el CIT que se permita a las CCAA intervenir en la acreditación, aunque solo sea en una acreditación provisional, cumpliendo la normativa y las exigencias de las Comisiones de Especialidad.
Estamos en contra de las limitaciones establecidas por el Gobierno respecto a las tasas de reposición de los recursos humanos en Sanidad, que no se entienden. En ese sentido en Euskadi estamos a la espera (hace 14 meses) de que se nos autorice a ampliar las plazas acreditadas de MIR de algunas especialidades. En ese escenario como se ha puesto de manifiesto en el CIT hay problemas en distintas especialidades.
Habría que modificar los criterios actuales de organización que hace que el número de egresados en las facultades no coincida con las plazas MIR, lo que hace que muchos de ellos estén avocados al paro, al no poder comenzar a trabajar hasta finalizar el MIR. No se pueden imponer criterios de corte académico muy elevados y formar los profesionales durante 10 años para constituir solo una bolsa de paro.
También somos partidarios de atribuir nuevas y mayores funciones a la Enfermería (vemos con envidia la situación de otros países); hay múltiples tareas que realizan los médicos de carácter burocrático que se pueden delegar. Pero, en esa línea, no ha sido una buena experiencia lo ocurrido con el Real Decreto de prescripción de enfermería, que tras suscitar una enorme controversia, se han requerido 24 meses para su modificación).
6ª. Si los españoles dedicamos casi un 10% de PIB a nuestra salud por vía de pública -obligatoria- (6%) o privada -voluntaria- (4%) ¿Cómo ve la colaboración público-privada en este sector? ¿Con vista al Pacto de Estado, habría que fomentarla y regularla?
Hay que señalar de entrada que no hay concordancia en los datos de PIB dedicados a salud a nivel internacional, hay sensibles discrepancias en las distintas fuentes. Pero no solo hay que considerar los porcentajes de PIB a la hora de valorar los servicios sanitarios, que han de medirse en términos de resultados de salud, no habría que obsesionarse con los porcentajes de gasto. En ese sentido hay que decir que el SNS es uno de los servicios que se prestan con mayor eficiencia gracias a su carácter muy socializado y extendido.
Respecto a magnitudes, en Osakidezta dedicamos el 68% a sueldos y el 22% a farmacia, y ello teniendo en cuenta los menores niveles salariales de nuestros profesionales en relación con el exterior. No habría que obsesionarse con la equiparación a los porcentajes del PIB de la UE.
7ª ¿Cómo financiar las nuevas tecnologías?
La clave son los profesionales, muy buenos y comprometidos en el conjunto del Estado, aunque necesiten tecnología. Pero debemos ser conscientes de que no toda la tecnología tiene el mismo provecho. Hay que evaluar adecuadamente lo que incorporamos y el coste de lo que incorporamos revisando, a esos efectos, nuestro sistema de evaluación.
Respecto a la farmacia nos preocupa porque es el 22% del presupuesto en el País Vasco, y especialmente la farmacia hospitalaria que ha crecido espectacularmente un 4 y un 6 % en los dos últimos ejercicios, especialmente por la incidencia de la farmacia oncológica (sin unos resultados claramente significativos en algunos casos por lo que habría que promover una evaluación tecnológica profesional independiente y de prestigio), la hepatitis C (más de 72 millones de euros en la aplicación de los nuevos protocolos desde 2015) y las enfermedades raras. En relación con los nuevos medicamentos, la industria, sin perjuicio de la rentabilidad de sus inversiones, debería aceptar un retorno razonable. Por ejemplo en la hepatitis C los tratamientos de 12 semanas empezaron con un coste de 50 mil euros y ahora están en 9 mil. Es indudable que los responsables políticos, y todas las autoridades sanitarias, quieren incorporar las mejoras terapéuticas pero la industria tendrá que hacer un esfuerzo razonable sin perjuicio de su rentabilidad.
8ª. ¿Cuál es el papel de los profesionales farmacéuticos en 2018?
En Euskadi tenemos total confianza en el modelo de farmacia comunitaria que tenemos en el Estado. Las Farmacias son muy accesibles y quieren integrarse en el sistema, son el mejor ejemplo práctico de colaboración público-privada en salud. En Euskadi se han desarrollado con éxito diversos programas como los de VIH (intercambio de jeringuillas), test de detección precoz, programas de unidosis, control de pacientes polimedicados, etc. Es un campo a profundizar en el futuro.
9ª. ¿Qué papel correspondería a los pacientes, y a las asociaciones de pacientes, en un Pacto por la Sanidad?
La participación de los pacientes en el sistema sanitario no es fácil de articular; es uno de los sectores en que hay menos cultura de participación. En relación a la prestación de servicios, los profesionales sanitarios tendemos a creer que sabemos mejor que nadie lo que necesitan los pacientes, lo que hace difícil la apertura a la participación, aspecto que debemos superar. Hay experiencias que habría que incorporar (por ejemplo de los países nórdicos y de América o Canadá con situaciones más maduras) pero los pacientes deben asumir una función más allá de la permanente reivindicación. Las asociaciones en España tienen más cultura de reivindicación que de participación y además se encuentran muy atomizadas lo que dificulta la relación con la Administración. A modo de ejemplo, en Euskadi en relación con el Alzheimer hay 5 asociaciones.
10ª. ¿Qué programas hay de promoción de la salud pública y de educación para la salud?
Hay un problema de educación sanitaria en España y de utilización racional de los servicios sanitarios. Tenemos una cultura de consumo creciente y exigente de recursos por lo que habría que explicar y educar sobre el buen uso del sistema sanitario y sus costes; la asistencia sanitaria hay que mantenerla entre todos. Hay que racionalizar el uso de los recursos y la responsabilidad en el terreno de la educación es de todos (Administraciones, profesionales, pacientes, asociaciones de usuarios, medios de comunicación, etc.). La situación no va a cambiar a corto plazo pero hay que insistir cara al futuro.
11ª. ¿Cómo se ha ido incorporando en el País Vasco los programas de cribado en detección precoz?
Navarra y País Vasco han sido las primeras Comunidades en incorporar el cribado de cáncer de mama, actualmente para la detección en fase muy precoz. En Euskadi se aplica a la población entre 50/69 años habiéndose ampliado (2009/12) al segmento 40/50 con antecedentes familiares (madres o hermanas). El porcentaje de participación es del 79% de la población diana y los resultados son muy satisfactorios.
Desde 2008 se practica el cribado de cáncer de colon (fase piloto), extendido a partir de 2011 (población entre 50/69 años), y el cribado ocasional del cáncer de cérvix (voluntarias a través del médico de familia) que se institucionalizará en 2018 (primer trimestre) a través del censo y por las matronas (no ginecólogos) y con citologías liquidas centralizadas en un único laboratorio. En general estamos muy satisfechos de los resultados
12ª. ¿Para cuándo la libre elección de médico y centro?
En el País Vasco existe actualmente la libre elección de médico de familia en zona básica de salud (ZBS), y vamos a intentar la libre elección de enfermera y matrona dentro o fuera de la ZBS, en ese caso sin vinculación con la visita domiciliara. Se está estudiando, dentro de la sectorización de Osakidetza, si fuere posible la libre elección de especialistas. Entendemos además que podría suponer una mejora para la gestión de las listas de espera.
Tras estas últimas respuestas, y después de agradecer efusivamente la intervención del ponente, el Moderador da la palabra al Sr. Darpón para su despedida.
A continuación el Moderador levanta la sesión invitando a los asistentes a la tercera sesión del ciclo, que tendrá lugar el lunes 11 de diciembre próximo, con la presencia de la consejera de Economía, Empleo y Hacienda de la Comunidad de Madrid ENGRACIA HIDALGO TENA.
[1] Síntesis de las intervenciones elaboradas por el Relator de la Sesión DIEGO MARTÍNEZ©. Este documento se someterá a revisión del moderador y de ambos intervinientes antes de su difusión en los medios y se integrará, con los relatos de las restantes sesiones de este ciclo, en un libro final (bajo el titulo NUESTRA CONTRIBUCIÓN AL PACTO DE ESTADO POR LA SANIDAD) que editará la ASEDEF y distribuirá ampliamente entre todas las instituciones, entidades, asociaciones y agentes del sector salud.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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