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Timestamp: 2017-01-24 10:38:12+00:00

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Resol. 153/2001 Defensor ante TCP by alejandro alvarito - issuu
//Plata, 10 de julio de 2001.
La información recibida de los distintos departamentos judiciales de la provincia a través de los señores Defensores
Generales y de las áreas de ejecución en el Banco de Datos de casos de tortura y otros tratos o penas crueles,
inhumanos o degradantes (Res. 13/00); y
Condiciones ilegítimas de detención y trato inhumano;
B) torturas ;
c) obstaculización al ejercicio de la Defensa;
A) Condiciones ilegítimas de detención y trato inhumano
A.1.- Con fecha 30 de mayo de 2000, mediante la Resolución Nº 37 de la Defensoría de Casación, se impulsaron y
solicitaron medidas a la Suprema Corte, al Sr. Procurador General ante la misma, al Tribunal de Casación, a los Sres.
Defensores Generales Departamentales y a la Comisión Bicameral de Seguridad de la Legislatura provincial.
Ello ante la constatación de agravamientos ilegítimos en la forma y las condiciones en que se cumplían ciertas
privaciones de libertad, constitutivas de tratos inhumanos. En la resolución antes aludida se especificaron numerosas
violaciones a la ley, citándose a su vez, distintos informes de la CIDH y sentencias de la Corte Interamericana de
A su vez, se señaló en dicha oportunidad “que la nueva regulación en materia de excarcelaciones en la provincia de
Buenos Aires [marzo de 2000] ha provocado y provocará un considerable aumento en el número de detenidos que, en el
actual cuadro de situación de alojamiento de personas en unidades penitenciarias y dependencias policiales en las
condiciones aludidas, profundiza la crisis ya existente de manera acuciante...”
a.2 En la actualidad las condiciones de detención en comisarías se ha visto agravada de manera legalmente
insostenible: a mediados del mes de noviembre de 1999, había 2100 presos alojados en comisarías mientras que en la
actualidad -información obtenida del Ministerio de Seguridad con fecha 16 de abril de 2001- las comisarías alojan a 5797
Así, en las seccionales policiales de los departamentos judiciales del Conurbano -La Matanza, La Plata, Lomas de Zamora,
Morón, Quilmes, San Isidro y San Martín- la capacidad de alojamiento es de 2068 personas, encontrándose
encerradas -a la fecha arriba citada- 4603; a la fecha de esta resolución, el número de detenidos ha aumentado. Tal
superpoblación es constitutiva de penas o tratos crueles, inhumanos y degradantes.
No se cumple tampoco con lo que establecen los arts. 4º y 5º de la ley 12.256 y cctes. que establecen respecto a los
detenidos que: “...el fin último de la presente ley es la adecuada reinserción social de los procesados y condenados a
través de la asistencia, tratamiento y control” que “... estarán dirigidos al fortalecimiento de la dignidad humana.”
También prescriben el fin de la readaptación social, el art. 5º inc. 6 Convención Americana de Derechos Humanos
(CADH) y el art. 10º inc. 3º del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).
A modo de ejemplo, destaco las siguientes situaciones:
Dpto. Judicial La Matanza
El informe del Área de Ejecución Penal de la Defensoría General de La Matanza, a cargo de la Dra. Mariana Iaconaconstató “...conforme al relevamiento realizado,
casi todas las comisarías se encuentran alojando más de tres veces su capacidad. En estas dependencias, las
personas privadas de su libertad deben convivir en estado de hacinamiento y sin espacio físico para la más
mínima movilidad. // A modo de ejemplo, en la comisaría de Lomas del Mirador, una persona dormía sentada
en una silla en el baño, pues no tenía ni espacio físico ni colchón para ello. // En la comisaría de San Alberto, se
http://www.defensapublica.org.ar/BancodeDatos/153-01.htm
alojaba a 36 personas en un espacio físico para 10. // En San Justo se alojaba 54 personas donde existe capacidad para
25. // Se destaca asimismo que, a consecuencia de la superpoblación, muchas personas deben pernoctar en el piso,
debiendo realizarse al menos dos turnos para poder dormir [...] los sanitarios en todas las dependencias resultan
escasos, San Alberto posee dos baños para 34 personas alojadas; Villa Luzuriaga, un baño para 22 personas;
Gonzáles Catán, un baño para 45 personas... Don Bosco es la única dependencia que posee artefactos sanitarios (que
han sido colocados por una persona detenida), todas las demás tienen letrina o simplemente agujeros en el piso,
casi ningún baño posee lavatorio y lo que oficia de “ducha” son caños que emergen de la pared [...] // Otro gran
problema con respecto a los baños es que en muchas dependencias se encuentran fuera de los calabozos, lo que
implica que durante la noche no puedan ser utilizados y deban suplirse por baldes [...] Las personas detenidas
manifiestan que conviven con chinches, cucarachas, piojos y otros insectos, y que no se les provee de ningún tipo de
desinfectante [...] Las visitas [de familiares] se desarrollan una vez por semana y dentro de los mismos calabozos,
ninguna dependencia posee un espacio destinado a las visitas. [...] el trato brindado a los familiares no resulta el
adecuado dado que deben sufrir incomodidades como largas horas de espera en fila que deben formar en la calle,
soportando las inclemencias climáticas y antes de ingresar son revisados minuciosamente, muchas veces ofendiendo el
pudor de las mujeres [...] a las mujeres las revisan en un despacho con vidrio espejado y son observadas por la
policía sin que éstas lo noten”.
Según informe realizado por la Secretaria de Ejecución, Dra. Fabiana Ripani, la Seccional 1ª de La Plata, “...tiene una
capacidad informada por la Delegación de Obra Departamental para 3 detenidos y 4 contraventores encontrándose
alojadas 30 personas. [...] Dicha seccional está constituida por un pabellón con tres celdas, y un patio donde también se
alojan detenidos. En este sector, con capacidad para 3, se alojan 20 detenidos. Hay tres bases de cemento para apoyar
un colchón, los demás apoyan los colchones en el suelo, sobre el pasillo, y en el sector marcado como patio. El área que
figura en el plano para alojar contraventores, de aproximadamente 1,8 x 2,5m aloja 10 detenidos. [...] El pabellón que
aloja a 20 detenidos posee baño con letrina y ducha en regulares condiciones de higiene. En el pabellón que aloja 10
detenidos, se improvisó en un rincón del espacio, un baño con inodoro y ducha, sin ventilación ni luz natural, el cual se
encuentra en penumbras, al carecer de luz natural. [...] Se constata un grave hacinamiento [...] Es grave la situación del
sector que figuraría para contraventores (aloja 10 detenidos). No está preparada para tener detenidos”.
El cupo legal máximo para alojar personas en seccionales policiales en dicho departamento es de 529 plazas,
encontrándose alojadas 1137 personas.
Cabe señalar -respecto al limite legal de alojamiento- que, según el art. 26 del Reglamento de Detenidos de la
Policía de la Provincia de Buenos Aires, se establece que “las celdas individuales tendrán 2,8m de largo, 2m de ancho,
2,5m de alto; y las celdas comunes tendrán 4,8m de largo, 4,8m de ancho, 2,5m de alto, debiendo asegurar luz solar y
ventilación directa”.
El informe de los señores Defensores Oficiales señala “...como conclusión debemos resaltar que las condiciones de
detención de las personas actualmente alojadas en las comisarías de ese departamento judicial son infrahumanas en casi
todos los casos. Debemos destacar que a fin de evitar o tratar de prevenir el estallido de motines en comisarías, como
los que se vienen sucediendo en distintos lugares del Gran Bs. As., resulta crucial prestarle atención a las cuestiones
referidas precedentes”.
Dpto. Judicial Mercedes
En este caso, del informe del Área de Ejecución Penal de la Defensoría General de dicho departamento -a cargo del Dr.
Ricardo Oliveira Buscarini- se advierte que “...en la Seccional de Moreno 4ª hay alojados quince internos siendo el cupo
límite de 4, habiéndose constatado pésimas condiciones de alojamiento, constatándose que se encuentran alojados en
forma conjunta presuntos homicidas, violadores, e imputados de hurto simple y lesiones. // En la comisaría de Moreno
6ª, no obstante que el cupo máximo es para tres internos, se encuentran alojadas quince personas, habiéndose
constatado carencia de iluminación y ventilación”, informando el Secretario de Ejecución “...una sensación térmica
superior a los 40 grados centígrados en el interior de las celdas...”.
Depto. Judicial Morón
- Comisaría Hurlingham 1ª, con capacidad para alojar 12 detenidos, se constató el alojamiento de 34 en pésimas
- Comisaría Merlo 1ª, con capacidad para 18, hay alojados 48;
- Comisaría Haedo 2ª, capacidad para 12, se aloja a 34;
- Comisaría Ituzaingó 1ª, capacidad para 15, hay alojados 41.
El informe de los señores Defensores Oficiales del Dpto. Judicial Morón indica -con fecha 26-2-01-: “...respecto de las
comisarías señaladas, y como consecuencia de la superpoblación reinante en todas ellas, las condiciones de higiene y
vida son pésimas, y en las que los procesados deben turnarse para dormir, sin dejar de recalcar que el incremento
de detenidos en las mismas no fue acompañado con mejoras a nivel edilicio, ya que la estructura no ha variado en lo
más mínimo, y en muchas de las dependencias aludidas, por falta de recursos, parte de sus instalaciones han sido
clausuradas por no poder acondicionarlas o repararlas. // Se debe hacer especial mención que, en lo que respecta a las
comisarías de Hurlingham 1ª, Ituzaingó 3ª y Morón 6ª, éstas tienen problemas con los pozos ciegos, ya que se
derrumban y no tienen forma de hacer otros nuevos, lo que trae aparejado que los sanitarios de las celdas se
encuentren desbordados, provocando ello no sólo olores nauseabundos sino condiciones de vida intolerables.//
Comentario aparte merece la comisaría de Hurlingham 2ª, ya que si bien esta es la que debe alojar a menores de
edad, al ser visitada pude advertir que había dos personas mayores, haciendo un total de 7 individuos (entre
mayores y menores); que, si bien la infraestructura es adecuada para ese número de personas, la higiene y estado de
la celda es por demás malo, a lo que debe sumársele que uno de los mayores padece de tuberculosis”.
Dpto. Judicial Quilmes
En la seccional de Florencio Varela 4ª, los Sres. Defensores Oficiales informaron que había 17 detenidos alojados (siendo
la capacidad para 8) como asimismo una “...falta total de ventilación, la absoluta imposibilidad de ingreso de aire impide
respirar a los detenidos dentro de los calabozos y nosotros no ahogábamos en la visita. El lugar carece de luz natural, ya
que no posee ventanas ni ningún tipo de acceso para la entrada de luz. Las condiciones en que se encuentran los
detenidos es peor que animales en una jaula. Es imposible utilizar palabras precisas para narrar el horror. Si esta
Defensoría hubiera observado animales en esas condiciones deberíamos hacer una denuncia penal. Observar esas
condiciones infrahumanas que ofenden la dignidad humana en que están nuestros defendidos conmueve profundamente.
No alcanzan las palabras que implican normalizar el horror, es decir, describir un campo de concentración, un campo de
batalla, terapia intensiva. Durante la visita observamos que los presos las celdas, tamaño jaula, estaban inundadas por
los deshechos cloacales, pisados por mis defendidos...”
Se informan similares condiciones respecto de la Secc. 4ª de Berazategui.
En esa situación encontramos que “...la comisaría -Secc. 5ª. de Quilmes- aloja actualmente a 27 detenidos en dos celdas
con capacidad para no más de tres o cuatro personas cada una. Posee cada una de ellas una letrina en mal estado
de higiene. Carece por completo de iluminación natural. Entre ambas celdas existe un pasillo de 3m por 1m que también
es utilizado para pernoctar ...”
Dpto. Judicial San Isidro
El Dr. Adrián Angulo, Secretario de Ejecución, da cuenta numéricamente de la situación, en el informe que eleva,
mediante una comparación entre la capacidad máxima de alojamiento y el número de personas realmente alojada:
Seccional Capacidad legal máxima Cantidad de alojados
Vicente López Primera -Olivos- 8 22
Vicente López Segunda -Florida- 12 26
Vicente López Cuarta 9 22
San Isidro Primera 12 27
San Isidro Segunda 16 31
San Isidro Quinta 9 18
Tigre Segunda -Pacheco- 10 25
Tigre Tercera -Torcuato- 12 24
Pilar Segunda 8 20
Pilar Tercera -Del Viso- 4 14
Depto. Judicial San Martín
Según informe elevado por el Secretario de Ejecución, Dr. Juan Manuel Casolatti, la Seccional 4ª de San Martín (José
León Suárez), tiene capacidad para 15 personas, encontrándose en la actualidad alojados 29 detenidos. Una vez en el
sector de calabozos informa que el mismo se compone “de un compartimento con capacidad para 8 personas [...] Este
lugar no tiene nada de ventilación, excepto por la reja que comunica a un pasillo común y en el cual hay colocado un
extractor de aire. También posee un pequeño baño en el que hay un pozo y una canilla en la pared. Luego hay otro
compartimento dividido en dos celdas donde hay 9 detenidos en cada una, con dos baños precarios [...] no hay nada de
luz natural...”.
Los Defensores Oficiales interpusieron con fecha 15 de mayo de 2001 acción de habeas corpus correctivo en favor de la
totalidad de los sujetos alojados en calidad de detenidos en la comisaría de Zárate 1ª en base a que “la comisaría se
halla superpoblada en relación al cupo que Infraestructura de Jefatura de la Policía bonaerense tiene previsto [capacidad
para 8; población, 19] [...] Los calabozos cuentan únicamente con ocho camas individuales, y a la inspección, se
observan colchones, colchonetas y mantas apoyados directamente sobre el piso [...] algunos detenidos se ven obligados
a compartir un mismo colchón. La iluminación es artificial y deficiente, las celdas carecen de aberturas que permitan el
ingreso de luz natural. La totalidad de la población cuenta únicamente con un sanitario estilo letrina en deplorable estado
de higiene [...] Algunos de los detenidos han manifestado en oportunidad de comparecer ante esta defensoría que es
habitual que deban depositar sus excrementos en bolsas de nylon para luego tirarlas en recipientes fuera de las celdas
[...] El baño carece de puerta así como de agua caliente [...] el ambiente resulta virtualmente irrespirable [...] se
observa [...] que existen varios recipientes conteniendo orina dentro del mismo habitáculo donde duermen en el piso
numerosos detenidos. Junto a los bidones y tachos de orina se halla parte de la comida y bebida de quienes ocupan las
celdas”. Concluyen los señores Defensores su presentación sosteniendo que “la situación de alojamiento a la que los
detenidos se hallan sometidos -en algunos casos, durante meses- debe ser modificada sin más, ya sea a partir del
realojamiento [...] o bien a partir de la agilización de la derivación de los detenidos a centros de detención dependientes
del Servicio Penitenciario”.
A.3 Situación Carcelaria
Cabe señalar -según los informes remitidos por las Áreas de Ejecución de los distintos departamentos judiciales a mayo
de 2001- que, mientras en algunas Unidades Carcelarias ese encuentra excedido el cupo legal máximo (v.g. Unidad Nº 1
(Olmos): capacidad: 2182, población: 2552; Unidad Nº 2 (Sierra Chica): capacidad: 780, población: 1092; Unidad Nº
3: capacidad: 280, población: 346; Unidad 30 (General Alvear): capacidad: 972, población: 1717), en otros
establecimientos la capacidad no ha sido superada (por ejemplo, Unidad Nº 35: capacidad: 912, población: 824; Unidad
Nº 31: capacidad: 470, población: 437).
B) Torturas
De la información que remiten los Defensores Generales, Defensores Oficiales y los responsables de las Áreas de
Ejecución -incorporada ya al Banco de Datos- surge la existencia de 602 casos de torturas.
De dicho relevamiento surgen 340 casos denunciados ante los señores Fiscales respectivos y otros 262 casos puestos en
conocimiento de los distintos abogados que integran la Defensa Oficial de la Provincia -bajo secreto profesional- y que no
han merecido la formulación de denuncias judiciales ante el temor a represalias.
Hechos no
Un somero análisis de los numerosos casos de tortura que vienen ocurriendo en el territorio provincial pone en evidencia
que los mismos son cometidos por personal integrante de la policía de seguridad, al practicarse detenciones de los
sospechosos de delitos, al ser alojados preventivamente o bien en ocasión de efectuarse interrogatorios relacionados con
Se advierten, también, numerosos casos de tortura por parte del personal del Servicio Penitenciario de Buenos Aires,
victimizándose a los internos de distintas unidades penitenciarias por diversos motivos: requisas o bien ante la negativa
por parte de internos a realizar actividades que les piden que realicen.
La modalidad comisiva consiste, en la mayoría de los casos, en golpes de puño y patadas en varias zonas del cuerpo;
golpes con bastones; amenazas (en algunos casos, con arma de fuego).
También se han registrado casos de aplicación de picana eléctrica -v.g. personal policial del Comando de Patrullas de
Bahía Blanca, de la Seccional 21 de La Matanza- y submarino seco -por ej., personal policial de la Comisaría 3ª de La
Matanza-.
Cabe destacar los numerosos casos de tortura que no fueron seguidos de la formulación de denuncia judicial por miedo a
represalias, toda vez que las víctimas señalan que, de haberlas realizado, las consecuencias para su integridad física
serían gravísimas.
Desde luego que este relevamiento debería ser completado con la información que al respecto obra en las Fiscalías de
Cámara departamentales.
A modo de ejemplo, se citan los siguientes casos:
Depto. Judicial Azul
Presentación efectuada ante la Fiscalía de Instrucción Nº5 con fecha 11 de mayo de 2000:
“Denuncia: [...] que está cumpliendo condena en este Establecimiento (Unidad Nº 2 de Sierra Chica). Que hasta hace
quince días estuvo gozando de buena conducta, teniendo permisos extramuros [...] hasta que aproximadamente en esa
fecha es llamado por XX, ZZ e YY, quienes le manifiestan que ´habría la posibilidad de una salida (refiriéndose a una
fuga), siempre y cuando le entregara la suma de 20 mil pesos´, manifestándole el declarante que le era imposible
conseguir dicha suma, manifestando en consecuencia el director del penal que se le terminarían todos los beneficios y
desde ese día pierde la posibilidad de trabajar, ir al colegio [...], comenzando a ser objeto de agresiones, como así se le
propuso junto a los internos AA y BB proceder a darle muerte a CC [...] diciéndoles que debían quemarlo tirándole
petróleo, entregándosele las llaves de la celda, cosa que se negaron a hacer [...]. Manifiesta que hace una semana que
está siendo víctima de maltratos cada vez más graves, hasta que el día 10 de mayo del corriente, en horas de la mañana
personal de penitenciaria le abren la puerta del calabozo [...], le tiran dos pedazos de colchón encendido y cierran la
puerta. El dicente pedía que la abrieran, y como no lo hacían, toma una bolsa de nylon de azúcar y empieza a respirar a
través de ella [...] pasados diez minutos le abrieron la puerta, escuchando el dicente que decían las personas que
estaban afuera ´YA ESTA, YA ESTA´, por lo que sale corriendo el declarante, siendo tomado a golpes de puño y patadas
por el encargado, un karateca...”
Depto. Judicial Bahía Blanca
El Sr. Secretario de Ejecución, Dr. Germán Kiefl con fecha 25 de enero de 2001, informó:
“...al momento de ser aprehendidas las víctimas [de los apremios] se los lleva a las dependencias del Comando Patrullas,
y se les aplica “picana” eléctrica. Una serie de detenidos ha manifestado que al momento de ser aprehendidos, son
llevados las dependencias del citado Comando, y en una habitación que se encuentra en la parte superior del edificio, son
sometidos mediante el uso de picana eléctrica. La modalidad de este procedimiento, refieren los aprehendidos, consiste
en aplicar corriente en las esposas y en el dedo gordo del pie. Las víctimas de estos delitos no han querido formular
denuncia por temor a represalias”.
Depto. Judicial Quilmes
Presentación efectuada ante la Oficina de Denuncias de la Fiscalía de Cámaras con fecha 28 de febrero de 2001:
“...en el día de la fecha, se hace presente en este ministerio público el ciudadano más arriba mencionado y manifiesta
que es interno en la Unidad Penitenciaria Nº 29 [...] Menciona que el día 25 de enero [...] un grupo conformado por ocho
o diez personas pertenecientes al personal penitenciario al mando del Oficial XX lo condujo violentamente al sector
llamado admisión [...] que una vez llegado al lugar fue sometido a todo tipo de torturas, golpes de palo, goma, patadas,
trompadas, durante un lapso que no puede precisar [...] que una vez a solas con el oficial mencionado se inicia el
siguiente monólogo. ‘Vos sos un buchón, pero hay otro mucho más buchón que vos que nos perjudicó a todos [...]
necesito que me hagas un favor ¿Vos querés salir de acá?, te puedo parar la paliza, te puedo postular para la próxima
junta y te saco’. ¿Sabés lo que tenés que hacer? ‘¿Sabés de qué buchón te hablo? Vos lo conocés, es YY, tenés que darle
un par de puñaladas y nada más, no hace falta que lo mates, después nos encargamos nosotros’ Que el declarante
respondió en forma negativa [...] Que el día 11 del mes de febrero [...] un policía de quien no conoce datos pero podría
reconocer en caso de volver a verlo, le hace entrega de un elemento punzante de aproximadamente 25 cm de largo [...]
que el arma que le fuera entregada para apuñalar a YY se encuentra en el pabellón 00 en la ventana que da al patio”
El Sr. Defensor Oficial, Dr. Andrés Harfuch, informó con fecha 29 de abril de 2000:
“...el imputado al bajar del patrullero fue golpeado. Manifestó ser asmático y le pegaron culatazos en la cabeza. Le
pasaron una navaja por el cuello y la cara, manifestándole que lo iban a matar si no confesaba que había robado el auto.
‘Ahora vas a ver lo que es la maldita policía’ le dijeron en una piecita de la Comisaría de San Miguel 2ª (Bella Vista) y le
pegaron entre varios. Allí le agarró una convulsión asmática y se cayó al suelo. Lo levantaron de los cabellos, lo
empezaron a cachetear, le apretaron fortísimo las esposas y lo llevaron a tribunales”
Depto. Judicial San Nicolás
Presentación efectuada ante la Oficina de Instructores Judiciales, el 29 de julio de 2000:
“que procede a mantener una entrevista personal con cada uno de los detenidos que se hallaban en los calabozos de la
comisaría (Seccional 1ª de San Nicolás) [...] que entrevistado el detenido XX [...] el mismo manifestó que al momento
de su detención fue pisado en su cabeza como así también recibió tres patadas en los testículos por parte de dos
efectivos policiales [...] manifestó que nunca fue examinado aunque lo vio el médico de policía y que hallándose en la
Comisaría Primera, el mismo día de la detención, en un pasillo que va hacia los calabozos XX e YY le habían acercado un
aparato negro en los dedos que transmitía electricidad”.
Obstaculización al adecuado ejercicio de la Defensa
Con motivo de la reunión del Consejo de Defensores realizada el 29 de mayo de este año en la ciudad de Morón, se
analizó “...la reticencia por parte de las autoridades [del Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires] a aportar
información sobre los hechos, habiéndose negado a la remisión de legajos o de informes solicitados. Se pone en
conocimiento que en el día de la fecha y ante una visita sorpresiva a la Unidad 29 se verificó la llegada a la unidad de un
interno trasladado desde Bahía Blanca -donde fuera visto sin lesiones- con señales de haber sido fuertemente golpeado,
y como toda explicación se indicó ‘que se golpeó en el camión’. La Dra. Cortázar [Defensora General de Bahía Blanca]
hace saber que el oficial Barrionuevo [Jefe de la Unidad Penitenciaria 29], que controló toda la visita a la Unidad, tuvo
para con la Defensora expresiones amenazantes y de falta de consideración hacia sus funciones.[...] Sobre pedido de
informes y explicaciones, les son negados a la Defensa, a quien se le indica debe ‘dar motivo’ de por qué se piden
explicaciones. Es alarmante el ocultamiento de todos los procesos de calificación que se realizan. La Dra. Sara Peña
Guzmán [Defensora General de Quilmes] manifiesta haber sido objeto de expresiones similares [a las referidas por la
Dra. Cortázar] por parte del referido funcionario [Barrionuevo]”.
Cabe agregar todo lo referido a las reiteradas amenazas y agresiones -lesiones, ser denunciada, con motivo del ejercicio
de su función- que recibiera la Defensora General de San Isidro, Dra. María Dolores Gómez.
La actitud por parte de integrantes del Servicio Penitenciario de impedir el contacto directo y privado de los Defensores o
Secretarios de Ejecución con distintos detenidos ha ido -en algunos casos- acompañada de la invocación de directivas al
respecto por parte de la superioridad, exhibiéndose incluso copia de una resolución respaldatoria para interferir en el
contacto con los detenidos.
Es conveniente señalar que fueron perjudicados en el libre ejercicio profesional, además de los mencionados, la
Defensora Oficial, Dra. Marcela Piñero; el Secretario de Ejecución, Dr. Eduardo Madar -ambos de Lomas de Zamora-; y
los Secretarios de Ejecución de San Isidro, Dres. Adrián Angulo y Gabriel David.
a.El cuadro de situación descripto pone en evidencia el incumplimiento de normas destinadas a impedir que el trato
inhumano y las condiciones ilegítimas de detención aumenten sin límite alguno o no se pongan en movimiento los
mecanismos establecidos para prevenirlas y/o sancionarlas.
Me refiero al plexo normativo que conforman los arts. 18 de la C.N., 30 de la Constitución provincial, 144 bis incs. 2 y 3
y 144 ter del C.P.; 25 inc. 3 del C.P.P.- según arts. 7 y 8 de la ley 12.060-; 65 inc. 2 de la ley 12.061.
En efecto, la directiva de la Constitución Nacional que, mediante su art. 18, manda que las cárceles serán sanas y limpias
para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ella, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a
mortificarlos mas allá de lo que aquella exija, hará responsable al juez que la autorice.
En similar sentido lo prescripto por el art. 30 de la Constitución provincial.
Desde luego que los arts. 144 bis incs. 2 y 3 del C.P. también son atingentes y deben integrarse con lo relativo al cupo
legal máximo para alojar detenidos en un establecimiento pues, a partir de dicho límite, el alojamiento de un detenido
pasa a ser ilegal y que pone en juego responsabilidades concretas.
A su vez, el art. 26 del Reglamento de Detenidos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires contiene una clara
prescripción sobre el límite de cantidad de detenidos por inmueble.
Y las normas contenidas en la Reglas Mínimas para el Tratamiento de Reclusos de la ONU establecen el límite para los
restantes ámbitos carcelarios, o sea, las unidades penitenciarias provinciales. Así, la regla 9 -en sus apartados 1 y 2establece, por ejemplo, que las celdas para aislamiento nocturno será ocupadas por un solo recluso.
A su vez, en el ámbito provincial existen dos normas paradigmáticas con relación a este tema, me refiero a los arts. 65
inc. 2 de la ley 12.061 y 25 inc. 3 del C.P.P.-según arts. 7 y 8 de la ley 12.060-, que permitiría soluciones concretas (v.g.
arts. 145 primer párrafo, 159 y 163 del C.P.P.)
b.Por otra parte, el derecho de todas las personas privadas de libertad a ser tratadas humanamente y con el
respeto debido a la dignidad inherente al ser humano está protegido, también, por numerosas normas de derecho
internacional (artículo 10 del PIDCP), artículo 5.2 de la Convención Americana de Derechos Humanos (Convención
Americana), artículo XXV de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (Declaración Americana) y
Principio 1 del Conjunto de Principios para la Protección de Todas las Personas Sometidas a Cualquier Forma de
Detención o Prisión (Conjunto de Principios).
Estas normas imponen a los Estados la obligación de garantizar condiciones mínimas de detención y de proteger los
derechos de cada detenido mientras esté privado de su libertad.
El Comité de Derechos Humanos ha manifestado que las personas privadas de libertad no pueden ser “sometidas (...) a
penurias o a restricciones que no sean las que resulten de la privación de la libertad (...) Los Estados no pueden
argumentar falta de recursos materiales ni dificultades económicas como justificación de un trato inhumano (Comité de
Derechos Humanos, Observación General 21, párrafos 3 y 6) y están obligados a proporcionar a todos los detenidos y
presos servicios que satisfagan sus necesidades básicas (casos Kelly v. Jamaica, (253/1987), 8 de abril de 1991, informe
del CDH (A/46/40), 1991; y Párkànyi v. Hungary (410/1990), 27 de julio de 1992, Informe del CDH, (A/47/40, 1992).
c.A su vez, el derecho a no ser torturado ni maltratado debe ser especialmente respetado y garantizado en el caso de
las personas privadas de su libertad. Se trata de un derecho absoluto y no derogable, que se aplica a todas las personas.
Nunca puede ser suspendido, ni siquiera en tiempos de guerra, amenaza de guerra, inestabilidad política interna o
estados de excepción (artículo 4 del PIDCP y artículo 27.2 de la Convención Americana).
Todos los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley tienen prohibido infligir, instigar o tolerar la tortura u otros
tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes a cualquier persona. (artículo 2.3 de la Convención contra la Tortura,
artículos 5 y 8 del Código de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley, artículo 3 de la
Convención Interamericana contra la tortura).
d.Los Estados deben garantizar a toda persona que denuncie haber sido sometida a tortura en el ámbito de su
jurisdicción que el caso sea examinado imparcialmente. Asimismo, cuando exista denuncia o razón fundada para creer
que se ha cometido un acto de tortura en el ámbito de su jurisdicción, el Estado garantizará que sus autoridades
procederán de oficio y de inmediato a realizar una investigación sobre el caso y a iniciar, cuando corresponda, el
respectivo proceso penal (artículo 8, párrafos 1 y 2 de la Convención Americana para Prevenir y Sancionar la Tortura).
Con relación a la obligación de garantizar dichos derechos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso
Velásquez Rodríguez , ha especificado que ella “implica el deber de los Estados Parte de organizar todo el aparato
gubernamental y, en general, todas las estructuras a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder público, de
manera que sean capaces de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos. Como
consecuencia de esta obligación los Estados deben prevenir, investigar y sancionar toda violación de los derechos
reconocidos por la Convención y procurar, además, el restablecimiento, si es posible, del derecho conculcado y, en su
caso, la reparación de los daños producidos por la violación de los derechos humanos” [...] “la obligación de garantizar el
libre y pleno ejercicio de los derechos humanos no se agota con la existencia de un orden normativo dirigido a hacer
posible el cumplimiento de esta obligación, sino que comporta la necesidad de una conducta gubernamental que asegure
la existencia, en la realidad, de una eficaz garantía del libre y pleno ejercicio de los derechos humanos” (ver CIDH, caso
Velásquez Rodríguez, párr. 166 y 167).
Asimismo, la Convención contra la Tortura y la Convención Americana para Prevenir y Sancionar la Tortura establecen
obligaciones para los Estados Parte destinadas a prevenir, investigar, sancionar y reparar la tortura.
e.Por último, el Estado tiene el deber de garantizar que los abogados puedan desempeñar todas sus funciones
profesionales sin intimidaciones, obstáculos, acosos o interferencias indebidas y que, cuando la seguridad de los
mismos se viese amenazada a raíz del ejercicio de sus funciones, reciban de las autoridades protección adecuada
(principios 12, b, 15, 16 y 17).
Los Principios Básicos sobre la Función de los Abogados de la ONU establecen que los abogados están obligados y son
responsables de velar lealmente por los intereses de sus clientes y de prestarles asistencia en todas las formas
adecuadas así como de adoptar medidas jurídicas para protegerlos o defender sus intereses. Los gobiernos, por su parte,
deben garantizar que los abogados puedan desempeñar todas sus funciones profesionales sin intimidaciones, obstáculos,
acosos o interferencias indebidas. Cuando la seguridad de los abogados se viese amenazada a raíz del ejercicio de sus
funciones, deben recibir de las autoridades protección adecuada (principios 12, b, 15, 16 y 17).
Por su parte, el artículo 13 de la Convención contra la Tortura establece que el Estado debe asegurar que toda persona
que presente una queja con relación a un caso de tortura y a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y
los testigos estén protegidos contra malos tratos o intimidación como consecuencia de la queja o del testimonio
En el mismo sentido, el Principio 33 del Conjunto de Principios para la Protección de Todas las Personas Sometidas a
Cualquier Forma de Detención o Prisión establece que las personas detenidas o presas o su abogado, o un familiar de la
víctima u otra persona que tenga conocimiento de un acto de torturas u otros tratos crueles inhumanos o degradantes
tiene derecho a presentar a las autoridades encargadas del lugar de detención y a las autoridades superiores y, de ser
necesario, a las autoridades competentes que tengan atribuciones fiscalizadoras o correctivas una petición o recurso, que
podrán ser confidenciales si así lo pidiere el recurrente. Si la petición o recurso fueren rechazados o hubiere retraso
excesivo, el recurrente tendrá derecho a presentar una petición o recurso ante un juez u otra autoridad. Ni las víctimas
ni los recurrentes sufrirán perjuicios por haberlos presentado.
Situación institucional: responsabilidades
A.En el seno del Ministerio Público de la Defensa, al impulsar las correspondientes visitas a establecimientos carcelarios,
lugares de internación y comisarías -art. 6 Ley 12.061-, como así con motivo del desempeño de la función en sus
diversos aspectos, se ha ido constatando una compleja situación de trato inhumano a los detenidos y de aplicación de
torturas, lo que condujo a la creación de un Banco de Datos provincial de la Defensa, para sistematizar dicha información
y utilizarla en aras del cumplimiento de nuestras obligaciones funcionales.
A su vez se concretaron numerosas presentaciones -hábeas corpus, denuncias, peticiones departamentales- con dispares
Incluso el pedido efectuado mediante la Resolución Nº37 (30/5/00) de que los traslados sean efectuados con previa
decisión al respecto del juez a cuya disposición se encuentra el detenido- fue mayoritariamente desoído.
Debo poner de relieve lo informado insistentemente por los señores Defensores Oficiales acerca de la falta de impulso de
la gran mayoría de las causas originadas con relación a la temática que motiva la presente por parte de los señores
Agentes Fiscales intervinientes.
También se advierte por parte de dichos Magistrados requirentes que, frente a la realidad referida a los detenidos en
seccionales policiales, no se cumplen con las directivas legales que marca el art. 65 de la ley 12.061.
Asimismo debe destacarse una notoria ausencia de control por parte de los jueces a cuya disposición se encuentran los
detenidos alojados en comisarías como así el escaso control judicial de las situaciones de los detenidos en unidades
carcelarias (arts. 25 del C.P.P. y 7 y 8 de la Ley 12.060 y Acordada 2061 de la SCBA).
Tampoco se advierte que en miles de detenidos -v.g. los casi 6000 alojados en comisarías- se esté efectuando un
tratamiento -sean procesados o penados- que, fortaleciendo la dignidad humana, esté orientado a la búsqueda de una
adecuada inserción social de los mismos; por el contrario, se está generando o profundizando en ellos sentimientos de
odio o resentimiento (Arts. 5 ap.6 de la CADH, 10 inc. 3 del PIDCP y 4 y 5 de la ley provincial 12.256, entre otros)
Es evidente que la aplicación de torturas por parte de personal de la policía de seguridad -con motivo de la realización de
actividades investigativas- como así también por parte de personal de Servicio Penitenciario -respecto de la personas
alojadas en Unidades carcelarias- reclama tanto medidas como actitudes de integrantes de dichas instituciones como de
los responsables de las mismas y de los distintos sectores del Poder Judicial, de manera urgente.
Por último, es preocupante la actitud de obstrucción, por parte del Servicio Penitenciario provincial, a la realización del
correspondiente control judicial que, entre otros, debemos llevar a cabo los integrantes del Ministerio Público de la
En sus observaciones sobre Argentina de noviembre de 2000, el Comité de Derechos Humanos expresó “su preocupación
ante los ataques continuos de que son víctimas los defensores de los derechos humanos, jueces, denunciantes y
representantes de las organizaciones de derechos humanos, así como los representantes de los medios de comunicación
social. Asimismo, recomendó que “los ataques contra los defensores de los derechos humanos ... se deben investigar con
prontitud y se han de imponer a los autores las sanciones disciplinarias o punitivas que procedan. El Estado Parte debe
dar detalles en su próximo informe sobre los resultados de estas investigaciones y sobre los procedimientos seguidos
para imponer sanciones disciplinarias o punitivas a los autores de esta clase de actos” (ver Observaciones finales del
Comité de Derechos Humanos: Argentina. 3/11/2000 CCPR/CO/70/ARG (Concluding Observations/ Comments).
El Comité Contra la Tortura -órgano de supervisión del cumplimiento de la Convención contra la Tortura y otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes- en sus últimas observaciones sobre la Argentina en 1997, expresó que: “El
Comité aprecia dicotomía entre la regulación normativa de que se ha dotado el Estado, destinada a la prevención y
sanción de la tortura, que en calidad y cantidad satisfacen las prescripciones de la Convención, y la realidad que revela la
información que sigue recibiéndose sobre la ocurrencia de casos de tortura y malos tratos por parte de la policía y el
personal penitenciario, tanto en las provincias como en la Capital Federal, que parecen revelar omisión de acciones
efectivas para erradicar la práctica de esas conductas desviadas. // El examen de los antecedentes de varios casos de
torturas recibidos por el Comité son indicativos no sólo de la falta de colaboración eficaz y pronta por parte de la policía
en las investigaciones judiciales de las denuncias de tortura y malos tratos, sino también acciones de entorpecimientos
de esas investigaciones que más que incumplimientos excepcionales del deber de colaborar fielmente en la investigación
de esos crímenes pareciera revelar un modus operandi relativamente frecuente. // Preocupa también al Comité la
información que ha conocido sobre el incremento en cantidad y gravedad de prácticas de violencia policial, muchas con
resultado de muerte o lesiones graves de las víctimas y que no obstante no ser constitutivas de tortura, en los términos
del artículo 1 de la Convención configuran tratos crueles, inhumanos y degradantes, que el Estado tiene el deber de
reprimir y sancionar, como dispone el artículo 16 de la Convención” (ver Observaciones finales del Comité contra la
Tortura: Argentina. 21/11/97, A/54/44, paras. 52-69 (Concluding Observations/Comments).
B.El marco normativo y las distintas resoluciones de los órganos internacionales de protección de las Naciones Unidas Comisión de Derechos Humanos, Comité de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y
Comité contra la Tortura-, como de la OEA -Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Corte Interamericana de
Derechos Humanos-, marcan un camino que deja en evidencia la necesidad de poner en marcha distintos mecanismos y
medidas a los cuales, los que integramos distintos sectores del Estado, estamos obligados.
Por un lado, para la verificación de los incumplimientos de obligaciones que ha asumido el Estado Provincial, poniendo
ello en conocimiento de las autoridades correspondientes, para las pertinentes investigaciones y sanciones que hubiere
lugar -administrativas, civiles, penales-.
Y, a su vez, estamos obligados a impulsar medidas y mecanismos concretos de prevención, frente a casos de tortura
como así de condiciones ilegítimas de detención y/o tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes.
La sistematización de información a través del Banco de Datos del Ministerio Público de la Defensa de la Provincia de
Buenos Aires, se enmarca en la toma de medidas concretas para la verificación y prevención de los actos violatorios de
derechos humanos aludidos, pero son necesarias medidas de mejoramiento en el relevamiento y sistematización de
información, como así del contralor de cumplimiento (arts. 2-1., 13 y 14 de la Convención contra la Tortura y otros tratos
o penas crueles , inhumanos y degradantes).
La situación de “hacinamiento” o “superpoblación carcelaria” -encierro de personas mas allá del cupo legal máximoorigina gravísimos problemas de salud, seguridad, alimentación, supervivencia, visitas, (y, desde luego, impide tareas de
resocialización básicas, a saber: educación y trabajo) poniéndose en serio riesgo la vida y la salud de los detenidos así
como las del personal policial y penitenciario.
POR TODO ELLO, y en uso de las atribuciones legales pertinentes, el señor Defensor de Casación de la Provincia de
1. Elevar a conocimiento y consideración de la Suprema Corte provincial y del Sr.
Procurador General copia de la presente a los fines que estimen corresponder.
2. Peticionar a la Suprema Corte provincial se contemple la posibilidad de impulsar visitas
de inspección y control con mayor frecuencia a establecimientos carcelarios y comisarías
por parte de los señores Jueces que tienen la responsabilidad de supervisar las condiciones
en que se cumplen las privaciones de libertad de las personas -procesadas o
penadas-, considerándose en ese marco, la viabilidad de sistematizar en un registro el
efectivo cumplimiento de tales actividades, a través de informes mensuales que deberían
elevar a V.V.E.E.. Así también resultaría pertinente adecuar el Acuerdo 2061/84 incluyendo
en la obligación de visitas a las dependencias policiales.
3. Peticionar al señor Procurador General ante la Suprema Corte provincial contemple la
posibilidad de impulsar visitas sistemáticas de inspección por parte de los señores Fiscales
a los establecimientos carcelarios, lugares de internación y -en especial- a comisarías, en
virtud de lo normado por el art. 65 de la Ley 12.061, con informes periódicos que permitan
controlar el efectivo cumplimiento de tales visitas.
4. Solicitar al señor Procurador General ante la Suprema Corte provincial se arbitren las
medidas necesarias para que se dé el debido impulso a las distintas causas originadas con
motivo de la posible comisión de los delitos de torturas y otros tipos de tratos crueles,
5. Peticionar a la Suprema Corte y al Sr. Procurador General la creación de una comisión
provincial con la finalidad de designar comisiones departamentales de control de la
situación de detenidos en cárceles y comisarías, que informe periódicamente en forma
Dichas comisiones departamentales deberían estar integradas por un Juez, un Fiscal, un Defensor Oficial,
un representante del Colegio de Abogados departamental, un Legislador y un miembro del Poder
Ejecutivo, teniendo a su cargo la tarea de realizar visitas regulares, como así también no programadas a
los lugares de detención.
6. Peticionar a los Sres. Ministros de Seguridad y de Justicia a fin de que se arbitren los
medios para que de manera urgente no se alojen detenidos en los establecimientos bajo su
responsabilidad, mas allá del cupo legal máximo.
7. Solicitar al Sr. Ministro de Justicia provincial se dispongan las medidas necesarias a fin
de no obstaculizar las visitas carcelarias de distinto tipo que deben realizar los integrantes
del Ministerio Público de la Defensa.
8. Peticionar a la Suprema Corte, al Sr. Procurador General, al Sr. Gobernador y a los Sres.
Presidentes de las Cámaras de Senadores y Diputados, se arbitren las medidas necesarias
para la urgente puesta en funcionamiento de la Justicia de Ejecución en su totalidad, que de manera efectiva- permita ejercer la competencia propia de dicho fuero (arts. 25, 497 y
sgts. del C.P.P.B.A.)
9. Peticionar a las autoridades mencionadas en el punto anterior se arbitren las medidas
necesarias para la urgente implementación de la Policía Judicial, de manera que las
investigaciones judiciales no sean llevadas a cabo por personal de la policía de seguridad
provincial (Art. 166 in fine de la Constitución provincial).
10. Encomendar a las Áreas de Ejecución de esta Defensoría y de los 18 departamentos
judiciales la elaboración de un proyecto de planilla modelo para el relevamiento de
información que nutre el Banco de Datos. Tal tarea deberá llevarse a cabo en el Seminario
Permanente de Capacitación para Secretarios de Ejecución.
11. Encomendar al Área Disciplinaria de esta Defensoría el control del cumplimiento de las
tareas de verificación y protección relacionadas con la temática que se aborda en la
presente, por parte de los distintos integrantes del Ministerio Público de la Defensa.
12. Regístrese y comuníquese.
Resol. 153/2001 Defensor ante TCP
Condiciones ileg. detencion. Penas y/o tratos crueles, inhumanos y degradantes. Obstaculización del ejercicio de la defensa

References: Resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 5
 artículo 27
 artículo 3
 artículo 13
 Resolución 
 artículo 1
 artículo 16
in fine