Source: https://www.coe.int/es/web/compass/citizenship-and-participation
Timestamp: 2018-06-18 06:06:37+00:00

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Ciudadanía y participación - Council of Europe
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Las tradiciones y enfoques sobre ciudadanía varían a lo largo de la historia y a lo largo del mundo de acuerdo a los diferentes países, a la historia, a las sociedades, a las culturas y a las ideologías, lo que se traduce en muchas diferentes interpretaciones del concepto de ciudadanía.
No siempre es lo mismo ser un buen hombre y un buen ciudadano.
El origen de la ciudadanía se remonta a la Antigua Grecia, en el que “los ciudadanos” eran aquellos que tenían derecho a participar en los asuntos del estado. Sin embargo, de ninguna manera eran todos ciudadanos: los esclavos, los campesinos, las mujeres o los extranjeros residentes eran simples súbditos. Para aquellos que tenían la condición privilegiada de ciudadano, la idea de “virtud cívica” o ser un “buen” ciudadano era una parte importante del concepto, puesto que la participación no se consideraba solo un derecho, sino también, y ante todo, un deber. Un ciudadano que no cumplía con sus responsabilidades era considerado socialmente perjudicial.
“Ciudadanía es un proceso complejo y multidimensional que es necesario establecer en su contexto político e histórico…”. Ciudadanía democrática, específicamente, se refiere a la participación activa de los individuos en el sistema de derechos y responsabilidades que es el destino de los ciudadanos en las sociedades democráticas.
Reunión consultiva del Programa para Educación a la Ciudadanía Democrática del Consejo de Europa, 1996
Esta idea de ciudadanía tiene hoy su reflejo en la mayoría de los significados más comunes del término, que se refieren a la relación jurídica entre el individuo y el estado. La mayoría de las personas en el mundo son ciudadanos legales de uno u otro estado-nación, y ello les da derecho a ciertos privilegios o derechos. Ser un ciudadano también impone ciertas obligaciones en términos de lo que el estado espera de las personas sometidas a su jurisdicción. Por lo tanto, los ciudadanos cumplen ciertas obligaciones con su estado y a cambio pueden esperar la protección de sus intereses vitales.
Sin embargo, el concepto de ciudadanía tiene muchas más capas de significado que la de ciudadanía legal. Hoy en día “ciudadanía” es mucho más que una construcción jurídica y se refiere, entre otras cosas, a la sensación personal de pertenencia, por ejemplo, al sentido de pertenencia a una comunidad que puedas moldear e influir directamente.
Una comunidad puede definirse a través de una variedad de elementos, por ejemplo, a través de un código moral compartido, de un conjunto idéntico de derechos y obligaciones, de la lealtad a una civilización común, o a través de un sentido de identidad. Desde el punto de vista geográfico, el término “comunidad” generalmente se define a dos niveles principales, diferenciando entre la comunidad local, en la que vive la persona, y el estado, al que pertenece la persona.
En la relación entre el individuo y la sociedad se pueden distinguir cuatro dimensiones que se corresponden con los cuatro subsistemas que uno puede reconocer en una sociedad, y que son esenciales para su existencia: la dimensión política/jurídica, la dimensión social, la dimensión cultural y la dimensión económica.1
La dimensión política de la ciudadanía se refiere a los derechos políticos y responsabilidades con respecto a su sistema político. El desarrollo de esta dimensión viene a través del conocimiento del sistema político y la promoción de actitudes democráticas y participativas.
La dimensión social de la ciudadanía tiene que ver con el comportamiento de los individuos en una sociedad y exige cierto grado de lealtad y solidaridad. Las habilidades sociales y el conocimiento de las relaciones sociales de la sociedad son necesarias para el desarrollo de esta dimensión.
La dimensión cultural de la ciudadanía se refiere a la conciencia de un patrimonio cultural común. Esta dimensión se desarrolla a través del conocimiento del patrimonio cultural, de la historia y de las habilidades básicas (competencia lingüística, lectura y escritura).
La dimensión económica de la ciudadanía se refiere a la relación del individuo con la mano de obra y el mercado de consumo. Supone el derecho al trabajo y a un nivel mínimo de subsistencia. Los conocimientos económicos (para el trabajo y otras actividades económicas) y la formación profesional desempeñan un papel clave para que se desarrolle esta dimensión.
Estas cuatro dimensiones de la ciudadanía se alcanzan mediante los procesos de socialización que tienen lugar en la escuela, en las familias, las organizaciones cívicas, partidos políticos, así como a través de asociaciones, medios de comunicación de masas, el barrio y grupos de compañeros.
Al igual que con las cuatro patas de la silla, cada persona debe ser capaz de ejercer las cuatro dimensiones de manera equilibrada y equitativa, de lo contrario la ciudadanía plena no será equilibrada.
Pregunta: ¿Qué sentidos de pertenencia puedes reconocer en ti mismo?
Cuando somos parte de una comunidad, podemos influir, participar en su desarrollo y contribuir a su bienestar. Por lo tanto, la ciudadanía se entiende como una práctica, la de desempeñar un papel activo en nuestra sociedad. Esa participación podría ser dentro de nuestro barrio, en un grupo social formal o informal, en nuestro país, o en todo el mundo. El concepto de ciudadanía activa implica trabajar hacia el desarrollo de la comunidad a través de la participación para mejorar la calidad de vida de todos los miembros de la comunidad. Ciudadanía democrática es un concepto que hace hincapié en la creencia de que la ciudadanía debe basarse en principios y valores democráticos como el pluralismo, el respeto de la dignidad humana y el imperio de la ley.
Pregunta: ¿Te consideras un ciudadano activo?
Ciudadanía, participación y derechos humanos
Toda persona tiene derecho a participar libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en sus beneficios.
UDHT, el artículo 27
El artículo 15 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos reconoce el derecho a una nacionalidad, el derecho a cambiarla, y el derecho a no ser privado de ella. El derecho a la nacionalidad está confirmado en muchos otros instrumentos internacionales, incluidos el Convenio Europeo sobre la Nacionalidad del Consejo de Europa (1997). En el contexto de las normas internacionales, “nacionalidad” y “ciudadanía” se usan generalmente como sinónimos. Esto también es aplicable a la Convención como subraya en su Informe explicativo4: nacionalidad “… se refiere a una determinada relación jurídica entre una persona y un estado que es reconocida por el Estado. …En lo que respecta a los efectos de la Convención, los términos “nacionalidad” y “ciudadanía” son sinónimos”.
El derecho a la nacionalidad es muy importante debido a las consecuencias en la vida cotidiana de las personas de cada país. Ser un ciudadano reconocido en un país tiene muchos beneficios jurídicos, que pueden incluir entre otros, dependiendo del país, el derecho al voto, a ocupar cargos públicos, a la seguridad social, a los servicios de salud, a la educación pública, a la residencia permanente, a la propiedad de la tierra, o a participar en el empleo.
A pesar de que cada país puede determinar para sus nacionales y ciudadanos, los derechos y obligaciones que tienen, los instrumentos internacionales de derechos humanos plantean algunas limitaciones sobre la soberanía del estado con la ciudadanía. En concreto, el principio universal de los derechos humanos de la no discriminación y el principio de no tener ciudadanía deben evitar limitar la discrecionalidad del Estado en cuanto a la ciudadanía.
La participación en la vida política y cultural es un derecho humano fundamental reconocido en una serie de tratados internacionales de derechos humanos, empezando por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece el derecho a participar en el gobierno y las elecciones libres, el derecho a participar en la vida cultural de la comunidad, el derecho a la libertad de reunión y asociación pacífica y el derecho a afiliarse a los sindicatos. Participación es también un principio básico de los derechos humanos y es también una condición para la ciudadanía democrática de todas las personas.
Participación es uno de los principios rectores de la Convención sobre los Derechos del Niño. Este tratado dice que los menores de edad (todas las personas menores de dieciocho años) tienen el derecho a hacer oír su voz cuando los adultos están tomando decisiones que les afectan, y a que sus opiniones se tengan debidamente en cuenta, en función de la edad y la madurez del niño. Además tienen el derecho a expresarse libremente y a recibir y compartir información. La Convención reconoce la capacidad de los niños de influir en la toma de decisiones relevantes para cada uno de ellos, de compartir sus opiniones y, por lo tanto, de participar como ciudadanos y actores del cambio.
Sin el espectro completo de los derechos humanos, la participación resulta difícil si no imposible de acceder. Las malas condiciones sanitarias, los bajos niveles de educación, las restricciones a la libertad de expresión, la pobreza, etc. Todos esos factores tienen un impacto en nuestra capacidad de tomar parte en los procesos y estructuras que afectan a nuestros derechos. Igualmente, sin participación, muchos de los derechos humanos son de difícil acceso. Es a través de la participación que podemos construir una sociedad basada en los derechos humanos, fomentar la cohesión social, hacer oír nuestra voz para influir en la toma de decisiones y lograr el cambio, y finalmente ser el sujeto y no el objeto de nuestras propias vidas.
Pregunta: ¿Qué formas de compromiso o de participación, salvo el voto en las elecciones, son posibles para los ciudadanos?
Toda persona tiene derecho a tomar parte en el gobierno de su país, directamente o a través de representantes libremente escogidos.
DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, artículo 21
Muchos debates acerca de la ciudadanía se centran en el problema del decreciente compromiso o de la participación de los ciudadanos en los procesos de la sociedad democrática. Cada vez se dan más cuenta de que las votaciones periódicas de los ciudadanos son insuficientes, ya sea en términos de que los que gobiernan en el período de transición sean plenamente responsables o en promover sentimientos de empoderamiento de los ciudadanos. Además, la poca competencia electoral indica niveles de apatía política entre la población, lo que limita seriamente el funcionamiento eficaz de la democracia.
El artículo 20 de la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
Un segundo conjunto de cuestiones se refiere a la cuestión de los individuos que, por una razón u otra, no reciben la totalidad de los beneficios de la ciudadanía. Un aspecto de esto es el resultado de seguir los patrones de discriminación en las sociedades: muy a menudo los grupos minoritarios pueden tener nacionalidad del país en que viven, pero aún así se les puede impedir participar plenamente en la sociedad.
Un segundo aspecto del problema es consecuencia de la creciente globalización, incluidas las nuevas modalidades de trabajo y la migración, que conduce a un número significativo de personas en todo el mundo que residen en el extranjero, pero que no pueden solicitar la ciudadanía. En este grupo podemos incluir a los trabajadores migratorios, a los refugiados, a los residentes temporales o incluso a las personas que han decidido establecer su residencia en otro país.
Pregunta: ¿Deben tener los trabajadores inmigrantes algunos de los beneficios de la ciudadanía, incluso la ciudadanía formal?
Se calcula que unos 70.000-80.000 gitanos son ilegales en toda Europa5.
Un tercer aspecto es la cuestión de no tener patria. A pesar de que el derecho a la nacionalidad es un derecho humano garantizado por el derecho internacional de los derechos humanos, hay millones de personas en todo el mundo que no son ciudadanos de ningún país. ACNUR, la agencia para los refugiados de las Naciones Unidas, estima que hay 12 millones de personas ilegales a finales de 2010. El no tener patria es a menudo el resultado de la ruptura de países como la Unión Soviética o Yugoslavia, pero dentro de los ilegales podemos incluir también a las personas desplazadas, los migrantes expulsados y aquellos cuyo nacimiento no ha sido registrado por las autoridades.
La idea de la participación ciudadana es un poco como la de comer espinacas: nadie está en contra de ella en principio, porque es bueno para ti.6
La participación de los ciudadanos en su gobierno se cree que es la piedra angular de la democracia, y que puede tener lugar a través de diferentes mecanismos y formas, y a distintos niveles. Se han desarrollado varios modelos de participación: la primera y probablemente la más conocida es la escalera de participación Sherry Arnstein (1969).
Arnstein identificó ocho niveles de participación, cada uno de los cuales corresponde a un peldaño de la escalera, con poca o ninguna participación de los ciudadanos en un extremo hasta una forma totalmente ciudadana en el otro. Cuanto más alto esté en la escalera más poder se tiene a la hora de determinar el resultado. Los dos peldaños de la parte inferior, que son la manipulación y la terapia, no son participativos, y deben ser evitados. Los próximos tres, información, consulta y apaciguando, son meramente simbólicos; permiten a los ciudadanos tener una voz y ser escuchados, pero sus opiniones no pueden ser debidamente consideradas por quienes están en el poder. Los tres últimos pasos –asociación, delegación del poder y control ciudadano, son de verdadero poder ciudadano y la forma más completa de la participación de estos.
Derechos frente a la realidad
Las comunidades gitanas son habitualmente discriminadas en muchas partes de Europa. En algunos casos, se les niega la ciudadanía de los países en los que viven. Cuando Checoslovaquia y Yugoslavia se rompieron en la década de los 1990, algunos de ellos se quedaron sin nacionalidad, porque los estados sucesores les consideraron pertenecientes a otros lugares y aplicaron leyes que negaban su nacionalidad. Además, los padres gitanos que son considerados ilegales o han emigrado a otro país a menudo no inscribían a sus niños, aunque estos tuviesen derecho a la ciudadanía en virtud del derecho internacional. Como consecuencia de ello, esos niños no pueden acceder a algunos de sus derechos fundamentales como la salud o la educación. Otras comunidades itinerantes con estilos de vida, por ejemplo los viajeros en Gran Bretaña, enfrentan problemas similares.
Incluso cuando los gitanos están reconocidos oficialmente como ciudadanos pueden ser excluidos de la posibilidad de participar plenamente en sus comunidades y en la práctica ser tratados como ciudadanos de segunda clase, debido a la discriminación y los prejuicios.
Los Estados miembros reconocen los derechos del niño a la libertad de asociación y a la libertad de reunión pacífica.
El modelo de Arnstein fue desarrollado por Roger Hart y adaptado a la cuestión de los niños y a la participación de los jóvenes. Hart afirmó que la participación es un derecho fundamental de los ciudadanos7, porque esa es la manera de aprender lo que significa ser un ciudadano y cómo serlo. La participación de los jóvenes puede verse también como una forma de asociación entre jóvenes y adultos. Hay diferentes grados, para que los jóvenes puedan participar o asumir la responsabilidad, en función de la situación local, los recursos, las necesidades y nivel de experiencia. En la escalera de Hart sobre la participación se muestran diferentes grados de participación de los niños y de los jóvenes en los proyectos, las organizaciones o comunidades.
Estos son los ocho niveles de participación de los jóvenes:
Escalón 8: toma de decisiones compartida
Los proyectos o ideas son iniciados por los jóvenes, que invitan a los adultos a participar como socios en el proceso de toma de decisiones.
Escalón 7: iniciados y dirigidos por jóvenes
Los proyectos o ideas son iniciados y dirigidos por los jóvenes, los adultos pueden ser invitados a proporcionar el apoyo necesario, pero un proyecto puede llevarse a cabo sin su intervención.
Escalón 6: iniciados por adultos, comparten las decisiones con los jóvenes
Los proyectos son iniciados por los adultos, pero los jóvenes son invitados como asociados en pie de igualdad a compartir el poder de decisión y sus responsabilidades.
Escalón 5: jóvenes consultados e informados
Los proyectos son iniciados y ejecutados por adultos, pero los jóvenes ofrecen consejos y sugerencias y están informados sobre la manera en que esas sugerencias contribuyen a las decisiones finales o resultados.
Escalón 4: jóvenes asignados pero informados
Los proyectos son iniciados y ejecutados por adultos; los jóvenes son invitados a tomar algunas funciones específicas o tareas dentro del proyecto, pero son conscientes de cuál es la influencia que en realidad tienen.
Participación significa estar implicados, tener tareas y compartir y asumir responsabilidades. Significa tener acceso y estar incluido.
Peter Lauritzen3
Escalón 3: falsa integración de los jóvenes
A los jóvenes se les dan algunas funciones dentro de los proyectos pero no tienen influencia real en las decisiones. Hay una falsa apariencia creada (a propósito o involuntariamente) de que los jóvenes participan, cuando en realidad no tienen ninguna posibilidad de elección sobre el qué y el cómo de lo que se está llevando a cabo.
Escalón 2: decoración
Los jóvenes son necesarios en el proyecto para representarlos como grupo desfavorecido. No tienen un papel significativo (con la excepción de estar presentes) y, como con la decoración, se colocan en un lugar visible dentro de un proyecto u organización, a fin de que puedan ser fácilmente reconocidos para los que son ajenos al proyecto.
Véase también la escalera de participación en la página 484.
Escalón 1: manipulación
Se invita a los jóvenes a participar en el proyecto, pero no tienen una influencia real en las decisiones y los resultados. De hecho, su presencia se utiliza para conseguir algunas otras metas, como ganar las elecciones locales, crear una mejor imagen de la institución o intentar obtener algunos fondos adicionales de las instituciones que prestan apoyo a la participación de los jóvenes.
Hay muchas maneras por las que los jóvenes juegan un papel activo como los ciudadanos de sus sociedades. En 2011 se llevó a cabo un estudio de los jóvenes de entre 15 y 30 años que viven en los Estados miembros de la UE para averiguar cómo los jóvenes ciudadanos están participando en la sociedad. Se centró en su participación en las organizaciones (p. ej., clubes deportivos, organizaciones voluntarias…), las elecciones políticas, las actividades de voluntariado y el fomento de proyectos de cooperación con los jóvenes de otros países.
En todos los países, una minoría de los jóvenes declaró que habían participado en actividades encaminadas a fomentar la cooperación con jóvenes de otros países; desde el 4% en Italia al 16% en Austria.
Alrededor de una cuarta parte de los jóvenes adultos había participado en una actividad voluntaria organizada en 2010. Las tasas más altas se observaron en Eslovenia, Dinamarca, Irlanda y los Países Bajos (36% - 40%).
Entre los jóvenes, que tenían suficiente edad para votar, aproximadamente 8 de cada 10 dijeron que habían votado en unas elecciones políticas a nivel local, regional, nacional o de la Unión Europea en los tres años anteriores. Esto osciló entre el 67% en Luxemburgo al 93% en Bélgica (donde el voto es obligatorio).
Alrededor de un tercio de los jóvenes de la UE había tenido una participación activa en un club deportivo en 2010. Cerca de un sexto había participado en una organización juvenil y uno de cada siete lo había hecho en una organización de actividades culturales.8
Pregunta: ¿Cómo puedes hacer que tu voz sea escuchada en tu grupo de jóvenes, en una organización o en la escuela?
Participación de la juventud en el Consejo de Europa
El objetivo de la política de la juventud del Consejo de Europa es la de proporcionar a los jóvenes, las niñas y los niños, mujeres y hombres jóvenes igualdad de oportunidades y la experiencia que les permita desarrollar los conocimientos, habilidades y competencias para desempeñar un papel pleno en todos los aspectos de la sociedad.9
El Consejo de Europa desempeña un importante papel en el apoyo y fomento de la participación y de la ciudadanía activa. La participación es fundamental para la política de juventud del Consejo de varias formas:
Participación y ciudadanía activa consisten en tener el derecho, los medios, el espacio y la oportunidad y, en caso necesario, el apoyo para participar e incidir en las decisiones y colaborar en las acciones y actividades a fin de contribuir a la construcción de una sociedad mejor.
Carta Europea revisada sobre la participación de los jóvenes en vida local y regional.
Las políticas de juventud deben promover la participación de los jóvenes en los distintos ámbitos de la sociedad, especialmente aquellos que están más directamente relacionados con ellos. Esto incluye el apoyo a las organizaciones de juventud, los órganos consultivos o plataformas de jóvenes, reconociendo el papel de los consejos de estudiantes y sindicatos en la gestión de las escuelas, y así sucesivamente.
Las políticas de juventud se deben elaborar, aplicar y evaluar con los jóvenes, es decir a través de medios que tengan en cuenta las prioridades, perspectivas e intereses de ellos y con su participación en el proceso. Esto se puede hacer a través de los consejos y foros de la juventud (nacionales, regionales o locales) y/o a través de otras formas de consulta de los jóvenes, incluidas las formas de participación electrónica.
Las políticas y los programas para la juventud deben alentar enfoques centrados en el participante de aprendizaje y acción, como en la educación en los derechos humanos, a través de las cuales practican y aprenden la participación y la ciudadanía.
Estas dimensiones de la participación de la juventud reflejan los planteamientos de la Carta Europea sobre la implicación de los jóvenes en la vida local y regional, donde se destaca que:
Participar significa tener influencia y responsabilidad en las decisiones y acciones que afectan a la vida de los jóvenes o simplemente son importantes para ellos. Por lo tanto, en la práctica, esto podría querer decir votar en las elecciones locales, así como crear una organización de jóvenes o un foro de Internet para el intercambio de información sobre intereses y hobbies u otras formas creativas de pasar el tiempo libre. La definición de participación de la Carta muestra también un cambio en el enfoque hacia los jóvenes y la participación de estos. Los jóvenes no son tratados como víctimas o como un grupo vulnerable que necesita protección y ayuda (el denominado “enfoque basado en problemas”). No son tratados como objetos de intervención de adultos, entendiendo por adultos aquellos que saben lo que es mejor para los jóvenes. Los jóvenes son ahora considerados como agentes activos en las organizaciones, o en la vida de la comunidad; son vistos como socios con un gran potencial, talento y fortaleza. Deben tener la oportunidad de expresar sus necesidades y encontrar la manera de satisfacerlas10
La Carta Europea sobre la participación de los jóvenes en la vida local y regional11 (producida en 1992 y revisada en 2003) es un documento político internacional aprobado por el congreso de autoridades locales y regionales del Consejo de Europa. La Carta consta de tres partes relativas a los distintos aspectos de la participación de los jóvenes a nivel local. La primera con las directrices para los entes locales y regionales sobre cómo llevar a cabo las políticas que afectan a los jóvenes en una serie de ámbitos. La segunda parte proporciona las herramientas para promover la participación de estos. Por último, la tercera sección ofrece asesoramiento sobre la forma de proporcionar condiciones institucionales para la participación de los jóvenes.
Di lo que piensas, disponible en línea en 11 idiomas, es el manual de la Carta revisada sobre la participación de los jóvenes en la vida Local y Regional del Consejo de Europa12.
La carta describe 14 áreas en las que los jóvenes deben participar. Son las siguientes:
1. Deporte, ocio y vida asociativa.
2. Trabajo y empleo.
3. Alojamiento y transporte.
5. Movilidad e intercambios interculturales.
7. Igualdad entre mujeres y hombres.
8. Jóvenes en zonas rurales.
9. Acceso a la cultura.
10. Desarrollo sostenible y medio ambiente.
11. Violencia y crimen.
12. Lucha contra la discriminación.
13. Amor y sexualidad.
14. Acceso a la justicia y la ley.
Para llevar a cabo la participación de los jóvenes en la política de la juventud, el Consejo de Europa ha introducido una manera única; un sistema de cogestión en el sector de la juventud, en el que los representantes de las organizaciones no gubernamentales de jóvenes y los representantes de los gobiernos trabajan juntos para desarrollar prioridades y formular recomendaciones relativas a la juventud. Este sistema de cogestión consta de tres órganos: el Comité Directivo Europeo de la Juventud, el Consejo Consultivo de la Juventud y el Consejo Conjunto para la Juventud.
El Consejo consultivo está formado por 30 representantes de organizaciones no gubernamentales y redes de jóvenes, que ofrecen opiniones y aportes sobre todas las actividades del sector juvenil. Su tarea es la de emitir opiniones y propuestas sobre cualquier cuestión relativa a los jóvenes, en el ámbito del Consejo de Europa.
El Comité Directivo Europeo de la Juventud (CDEJ) está compuesto por representantes de los ministerios y organismos responsables de los asuntos de la juventud de los Estados miembros en la Convención Cultural Europea. Anima a una mayor cooperación entre los gobiernos en las cuestiones relacionadas con la juventud y proporciona un foro para comparar las políticas nacionales de juventud, el intercambio de las prácticas más adecuadas y la redacción de documentos. La CDEJ también organiza las conferencias de los ministros europeos responsables de asuntos de juventud, proyectos de ley y reglamentos de política de juventud de los estados miembros.
El Consejo Conjunto de la Juventud engloba al CDEJ y el Consejo Consultivo juntos en un órgano de decisión, en el que se establecen las prioridades, objetivos y presupuestos del sector de juventud.
El Foro Europeo de la Juventud
El Foro Europeo de la Juventud es una plataforma juvenil independiente, democrática, dirigida por los jóvenes, que representa más de 90 consejos nacionales de la juventud y organizaciones internacionales de jóvenes de toda Europa. El Foro Europeo de la Juventud trabaja para empoderar a los jóvenes de modo que participen activamente en la sociedad para mejorar sus propias vidas, representando y defendiendo sus intereses y necesidades, como las de sus organizaciones.13
1 Estas cuatro dimensiones de la ciudadanía fueron desarrolladas por Ruud Veldhuis, en “Educación para la Ciudadanía Democrática: Las dimensiones de ciudadanía, competencias básicas, Variables y Actividades Internacionales”, Estrasburgo, Consejo de Europa, 1997, documento DECS/CIT (97) 23, citado aquí de T-Kit 7 - En construcción, T-Kit sobre la Ciudadanía Europea, Consejo de Europa y Comisión Europea, Estrasburgo, 2003
2 T-Kit 7 - En construcción, T-Kit sobre la Ciudadanía Europea, Consejo de Europa y Comisión Europea, Estrasburgo, 2003
3 Peter Lauritzen, discurso sobre la participación en el curso de formación sobre el desarrollo y aplicación de proyectos de participación a nivel local y regional, Centro Europeo de la Juventud, junio de 2006
4 Informe explicativo del Convenio Europeo sobre la Nacionalidad, el artículo 2, párrafo 23:
http://conventions.coe.int/Treaty/en/reports/html/166.htm#FN2
5 Megan Rowling citando Thomas Hammarberg, Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa: “Jefa de derechos insta a Europa a hacer de los gitanos ilegales, ciudadanos”, Reuters AlertNet 2011 Agosto 23: www.trust.org/alertnet/news/interview-eu-governments-should-give-stateless-roma-citizenship-commissioner
6 Sherry R. Arnstein, “la Escalera de la Participación Ciudadana”, JAIP, Vol 35, n.º 4, julio de 1969, p 216.
7 Roger Hart, la participación de los niños: de la falsa participación a la ciudadanía, Centro de Investigaciones Innocenti del UNICEF, Florencia, 1992
8 “La Juventud en movimiento”, Informe analítico, Comisión Europea, 2011 mayo http://ec.europa.eu/public_opinion/flash/fl_319a_en.pdf
9 Resolución de la Comisión de Ministros (2008)23, sobre la política de juventud del Consejo de Europa
10 ¡Di lo que piensas!, Manual de la Carta Europea revisado sobre la participación de los jóvenes en el ámbito local y regional, publicaciones del Consejo de Europa, 2008
11 La carta está disponible aquí: www.salto-youth.net/downloads/4-17-1510/Revised%20European%20Charter%20on%20the%20Participation%20of%20YP.pdf
13 Más información sobre el Foro Europeo de la Juventud: www.youthforum.org
Una mezquita en Sleepyville
¡Cuidado, estamos observando!
Luchadores por los derechos
Deja que se escuche cada voz
18 de marzoPrimera elección parlamentaria por sufragio universal en Europa (1917)
5 de mayoDía de Europa (Consejo de Europa)
12 de agostoDía Internacional de la Juventud
19 de septiembreDía del Sufragio
Semana del 15 de octubreSemana Europea de la democracia local
5 de diciembreDía Internacional de los voluntarios para el desarrollo económico

References: artículo 27
 artículo 15
 artículo 21
 artículo 20
 artículo 2
 Resolución