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Timestamp: 2018-12-15 13:12:51+00:00

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Legislatura XLIV - Año I - Período Comisión Permanente - Fecha 19590108 - Número de Diario: 55
Legislatura XLIV - Año I - Período Comisión Permanente - Fecha 19590108 - Número de Diario 55
(L44A1PcpN055F19590108.xml)Núm. Diario:55
MÉXICO, D. F., JUEVES 8 DE ENERO DE 1959
AÑO I. - PERIODO ORDINARIO XLIV LEGISLATURA TOMO I. - NÚMERO 55
EFECTUADA EL DÍA 8
DE ENERO DE 1959
1. - Se abre la sesión. - Lectura de la Orden del Día. Lectura y aprobación del acta de la sesión de instalación.
2. - Se turnan a las Comisiones respectivas las solicitudes de permiso para que los CC. Luis Padilla Nervo, José Gorostiza, Antonio Ríos Zertuche, Joaquín Mier y Terán, Remigio Delfín Cazarín, Lamberto H. Obregón y Salvador Alva Cejudo puedan aceptar y usar condecoraciones que les confirieron gobiernos extranjeros, y para que los CC. Ricardo Mac Kinney Stephenson y George Pulford Jr., puedan aceptar y desempeñar el empleo administrativo de funcionario de relaciones públicas en la Embajada de los Estado Unidos de Norteamérica en esta capital y Vicecónsul Honorario de Dinamarca, en Tampico, Tamps., respectivamente.
4. - Agotados los asuntos de la Orden del Día, hacen uso de la palabra los CC. diputados Juan Sabines Gutiérrez y senador Abelardo de la Torres Grajales, para referirse a la cuestión internacional creada por la actitud del Gobierno de Guatemala al ametrallar y apresar naves pesqueras mexicanas, con saldo de muertos y heridos. El C. senador Antonio Mena Brito, Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de esta Comisión Permanente, hace un análisis de dichos acontecimientos que tuvieron efecto el 31 de diciembre último y presenta una proposición formulada por la Comisión de Relaciones Exteriores, en virtud de la cual la Comisión Permanente se declara solidaria de todos los actos y medidas que el Jefe del Poder Ejecutivo, realice o determine. Puesta a discusión la proposición, hace uso de la palabra para apoyarla el C. diputado José Vallejo Novelo. Considerado suficientemente discutido el asunto, se aprueba la proposición. Por acuerdo de la Presidencia se comisiona a los miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores para que hagan del conocimiento del C. Secretario de relaciones Exteriores el acuerdo de esta Asamblea, para que dicho funcionario la lleve al conocimiento del C. Presidente Constitucional de la República. se levanta la sesión y se pasa a sesión secreta.
C. MANUEL MORENO SÁNCHEZ
(Asistencia de 27 ciudadanos representantes).
El C. Presidente (a las 13.00 horas): Se abre la sesión.
- El C. secretario Sánchez Celís Leopoldo (leyendo):
"8 de enero de 1959.
"Oficios de la Secretaría de Gobernación en que se solicita permiso para que usen condecoraciones de gobiernos extranjeros los CC. Luis Padilla Nervo, José Gorostiza, Antonio Ríos Zertuche, Joaquín Mier y Terán, Remigio Delfín Cazarín, Lamberto H. Obregón y Salvador Alva Cejudo.
"Oficios de la Secretaría de Gobernación en que se solicita permiso para que el C. Ricardo Mac Kinney Stephenson acepte un empleo administrativo en la Embajada de los Estados Unidos de América y para que desempeñe un cargo consular el C. George Pulford Jr.
"Telegrama en que se participa que la XLI Legislatura de Yucatán inauguró su primer período de sesiones ordinarias del primer año de ejercicio legal.
"Oficio del Congreso de Veracruz en que participa la clausura del período ordinario de sesiones del tercer año de ejercicio y que designó su Diputación Permanente.
"Circular del Congreso de Chiapas en que participa el nombramiento del Oficial Mayor de ese H. Cuerpo.
"Circular del congreso de Oaxaca en que participa que clausuró el primer período ordinario de sesiones del tercer año de ejercicio.
"Sesión secreta.
"Acta de la sesión de instalación de la H. Comisión Permanente del XLIV Congreso de la Unión, celebrada el día treinta y uno de diciembre de mil novecientos cincuenta y ocho.
"Presidencia de la C. Marta Andrade de del Rosal.
"En la ciudad de México, a las trece horas y treinta minutos del miércoles treinta y uno de diciembre de mil novecientos cincuenta y ocho, reunidos en el Salón de Sesiones de la H. Cámara de Diputados los CC. representantes: Marta Andrade de del Rosal, Eliseo Aragón Rebolledo, Florencio Barrera Fuentes, Donato Bravo izquierdo, Rodolfo Brena Torres, Benito Contreras García, Vicente Dávila Aguirre, Abelardo de la Torre Grajales, Andrés Henestrosa Morales, Francisco Hernández y Hernández, Guillermo Ibarra, Mauricio Magdaleno, María Guadalupe Martínez de Hernández Loza, Francisco Martínez de la Vega, Antonio Mena Brito, Manuel Moreno Sánchez, José Muñoz Espinosa, Juan José Osorio Palacios, José Ricardi Tirado, Juan Sabines Gutiérrez, Vicente Salgado Páez, Leopoldo Sánchez Celis, Emilio Sánchez Piedras, Horacio Tenorio Carmona, Juan Manuel Terán Mata, José Vallejo Novelo , Natalio Vázquez Pallares y Aarón Villarreal Villarreal, designados por las Cámaras de diputados y de senadores del Congreso de la Unión, para representarlas en la H. Comisión Permanente, se abre la sesión de acuerdo con lo que dispone el artículo 171 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso, bajo la Presidencia de la C. Marta Andrade de del Rosal, quien da lectura al artículo antes citado.
"La Presidencia designa como secretarios auxiliares a los ciudadanos Juan José Osorio Palacios y Leopoldo Sánchez Celis. Se pasa lista de presentes y se comprueba la asistencia de veintiocho ciudadanos representantes, según declaró la Secretaría.
"Se procede a continuación a la elección, por cédula, de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente, obteniéndose el siguiente resultado: veintitrés votos para la siguiente planilla: presidente, C. senador Manuel Moreno Sánchez; vicepresidente, C. senador Juan Manuel Terán Mata; secretarios los CC. diputados Juan Sabines Gutiérrez, senador Eliseo Aragón Rebollado, diputado Florencio Barrera Fuentes y senador Leopoldo Sánchez Celis; un voto para la siguiente planilla: presidente diputado Emilio Sánchez Piedras; vicepresidente senador Juan Manuel Terán Mata; secretarios, los CC. diputado Juan Sabines Gutiérrez, senador Eliseo Aragón Rebolledo, diputado Florencio Barrera Fuentes y senador Leopoldo Sánchez Celis; un voto para la planilla integrada así: presidente, senador Manuel Moreno Sánchez; vicepresidente, diputado Emilio Sánchez Piedras; secretarios, diputado Juan Sabines Gutiérrez, senador Eliseo Aragón Rebolledo, diputado Florencio Barrera Fuentes y senador Leopoldo Sánchez Celis.
"La presidencia hace la declaratoria correspondiente de acuerdo con el resultado del escrutinio y la Mesa Directiva de la Comisión Permanente queda integrada por los siguientes ciudadanos representantes: presidente, senador Manuel Moreno Sánchez; vicepresidente, senador Juan Manuel Terán Mata; secretarios, diputado Juan Sabines Gutiérrez, senador Eliseo Aragón Rebolledo, diputado Florencio Barrera Fuentes y senador Leopoldo Sánchez Celis.
"Los ciudadanos representantes antes mencionados toman posesión de sus cargos.
"Presidencia del C. senador Manuel Moreno Sánchez.
"Puestos de pie todos lo presentes la presidencia hace la siguiente declaratoria: "La Comisión Permanente que funcionará durante el receso del primer año de ejercicio del XLIV Congreso de la Unión, se declara legítimamente instalada".
"La Mesa Directiva propone las siguientes Comisiones para el despacho de los asuntos de la competencia de esta Comisión Permanente: Agricultura y Fomento: diputado Vicente Salgado Páez, diputado Horacio Tenorio Carmona, senador Abelardo de la Torre Grajales y suplente senador Guillermo Ibarra; Comunicaciones: diputado Aarón S. Villarreal Villarreal, diputada María Guadalupe Martínez de Hernández Loza, senador Rodolfo Brena Torres y suplente senador Fidel Velázquez Sánchez, Educación Pública: diputado Francisco Martínez de la Vega, diputada Marta Andrade de del Rosal, senador Guillermo Ibarra y suplente senador Mauricio Magdaleno; Gobernación: diputado Emilio Sánchez Piedras, diputado Benito Contreras García, senador Fidel Velázquez Sánchez y suplente senador Antonio Mena Brito; Defensa: senador Vicente Dávila Aguirre, senador Donato Bravo Izquierdo, diputado José R. Muñoz Espinosa y suplente diputado Horacio Tenorio Carmona; Hacienda: diputado José Vallejo Novelo, diputado José Ricardi Tirado, senador Natalio Vázquez Pallares y suplente senador Vicente Dávila Aguirre; Relaciones Exteriores: senador Antonio Mena Brito, senador Mauricio Magdaleno, diputado Andrés Henestrosa Morales y suplente diputado Francisco Martínez de la Vega; Puntos Constitucionales: senador Rodolfo Brena Torres, senador Guillermo Ibarra, diputado José Vallejo Novelo y suplente diputado Juan José Osorio Palacios; Justicia: senador Francisco Hernández y Hernández, senador Mauricio Magdaleno, diputado Juan José Osorio Palacios y suplente diputado Benito Contreras García; Trabajo y Previsión Social: senador Fidel Velázquez Sánchez, diputado José R. Muñoz Espinosa, diputado Benito Contreras García y suplente senador Natalio Vázquez Pallares. La Asamblea, en votación económica aprueba la proposición de la Mesa Directiva.
"La Presidencia designa las siguientes Comisiones para participar la instalación de la H. Comisión Permanente: al C. Presidente de la República, la Comisión Permanente en pleno, en fecha y hora que oportunamente se comunicará a los miembros de la Comisión Permanente; a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los CC. senador Rodolfo Brena Torres, diputada Marta Andrade de del Rosal, senador Francisco Hernández y Hernández y diputado Florencio Barrera Fuentes.
"A las trece horas y cuarenta y siete minutos se levanta la sesión y se cita para el próximo jueves
ocho de enero a las doce horas en el Salón Verde de esta Cámara".
Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, se pregunta en votación económica si se aprueba. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Aprobada.
- El secretario Sánchez Celis Leopoldo (leyendo):
"Estados Unidos Mexicanos. - Poder Ejecutivo Federal. - México, D. F. - Secretaría de Gobernación.
"CC. Secretarios del Congreso de la Unión. - Presentes.
"La Secretaría de Relaciones Exteriores se ha dirigido a esta de Gobernación, con fecha 21 de noviembre próximo pasado, manifestando lo siguiente:
"He de agradecer a usted muy atentamente se sirva solicitar del H. Congreso de la Unión el permiso a que se refiere el artículo 37, inciso B), fracción III constitucional para que el C. licenciado Luis Padilla Novelo, secretario titular de esta dependencia del Ejecutivo, pueda aceptar y usar sin perder la ciudadanía mexicana la condecoración de la Bandera Yugoslava, de primera clase, que le otorgó el Gobierno de Yugoslavia".
"Hago del conocimiento de ustedes lo anterior, para los fines legales procedentes, reiterándoles mi consideración atenta.
"México, D. F., a 5 de diciembre de 1958. - Por Ac del C. secretario, el Oficial Mayor, licenciado Noé Palomares". - Recibo, y a la Comisión de Puntos Constitucionales.
"Estados unidos Mexicanos. - Poder Ejecutivo Federal. - México, D. F. Secretaría de Gobernación.
"En oficio fechado el 21 de noviembre próximo pasado la Secretaría de Relaciones Exteriores manifiesta a esta de Gobernación, lo siguiente:
"He de agradecer a usted muy atentamente se sirva solicitar del H. Congreso de la Unión el permiso a que se refiere el artículo 37. inciso B), fracción III constitucional para que el C. José Gorostiza Subsecretario de esta dependencia del Ejecutivo, pueda aceptar y usar sin perder la ciudadanía mexicana la condecoración de la Bandera Yugoslava, de primera clase, que le otorgó el Gobierno de Yugoslavia".
"Los que Transcribo a ustedes para su conocimiento y fines procedentes, reiterándoles mi consideración distinguida.
"México, D. F., a 5 de diciembre de 1958. Por Ac. del C. Secretario, el Oficial Mayor, licenciado Noé Palomares". - Recibo, y la Comisión de Puntos Constitucionales.
"Estados Unidos Mexicanos. - Poder Ejecutivo Federal. - México, D. F. - Secretaría de Gobernación:
"Para conocimiento de ustedes y fines procedentes, a continuación les transcribo oficio que la Secretaría de Relaciones Exteriores dirigió a esta de Gobernación, con fecha 21 de noviembre próximo pasado:
"Ruego a usted muy atentamente se sirva solicitar del H. Congreso de la Unión el permiso a que se refiere la fracción III inciso B) del artículo 37 constitucional, para el C. general de división Antonio Ríos Zertuche, pueda aceptar y usar, sin perder la ciudadanía mexicana la condecoración "Cruz de Servicios Distinguidos", que le confirió el Gobierno de la República de Guatemala".
"México, D. F., a 5 de diciembre de 1958. - Por Ac. del C. Secretario, el Oficial Mayor, licenciado Noé Palomares". - Recibo, y a la Comisión de Puntos Constitucionales.
"Estado Unidos Mexicanos. - Poder Ejecutivo Federal. - Secretaría de Gobernación. - México, D. F.
"Para su conocimiento de ustedes y fines legales procedentes, a continuación les transcribo oficio que la Secretaría de Relaciones Exteriores dirigió a esta de Gobernación. con fecha 24 de noviembre próximo pasado:
"Ruego a usted muy atentamente se sirva solicitar del H. Congreso de la Unión, el permiso a que se refiere la fracción III, inciso B) del artículo 37 constitucional, para que el C. Joaquín Mier y Terán, pueda aceptar y usar, sin perder la ciudadanía mexicana la condecoración de Caballero de la Orden Real danesa de Dannebrog que le confirió la Embajada Real de Dinamarca".
"México, D. F., a 5 de diciembre de 1958. - Por Ac. del C. Secretario, el Oficial Mayor, licenciado Noé Polomares". - Recibo, y a la Comisión de puntos Constitucionales.
"A continuación transcribo a ustedes para su conocimientos y fines procedentes, oficio que la Secretaría de Relaciones Exteriores dirigió a esta de Gobernación, con fecha 24 de noviembre último:
"Ruego a usted muy atentamente se sirva solicitar del H. Congreso de la Unión el permiso a que se refiere la fracción III, inciso B) del artículo 37
constitucional, para que el C. Remigio Delfín Cazarín, pueda aceptar y usar, sin perder la ciudadanía mexicana, la condecoración de Caballero de la Orden Real danesa de Dannebrog que le confirió la Embajada Real de Dinamarca".
"Estados Unidos Mexicanos . - Poder Ejecutivo Federal. - México, D. F. Secretaría de Gobernación.
"La Secretaría de Relaciones Exteriores se ha dirigido a esta de Gobernación, con fecha 24 de noviembre próximo pasado, manifestando lo siguiente:
"A pedimento del C. Lamberto H. Obregón, consejero del Servicio Exterior Mexicano, he de agradecer a usted muy atentamente se sirva solicitar del H. Congreso de la Unión el permiso a que se refiere el artículo 37 inciso B), fracción III de la Constitución Política, para que el interesado pueda aceptar y usar, sin perder su ciudadanía mexicana, la condecoración de la Orden de Dannebrog, que en el grado de Comendador le ha otorgado el Gobierno de Dinamarca".
"La Secretaría de Relaciones Exteriores se ha dirigido a esta de Gobernación, con fecha 3 del corriente, manifestando lo siguiente:
"Ruego a usted muy atentamente se sirva solicitar del H. Congreso de la Unión, el permiso a que se refiere la fracción III, inciso B) del artículo 37 constitucional, para que el C. Salvador Alva Cejudo, pueda aceptar y usar, sin perder su ciudadanía mexicana, la condecoración "Orange Nassau" que, en el grado de Comendador, le confirió el Gobierno de los Países Bajos".
"Lo que transcribo a ustedes para su conocimiento y fines procedentes, reiterándoles mi atenta y distinguida consideración.
"México, D. F., a 8 de diciembre de 1958. - Por Ac. del C. Secretario, el Oficial Mayor, licenciado Noé Palomares". - Recibo, y a la Comisión de Puntos Constitucionales.
"A continuación transcribo a ustedes para su conocimiento y fines legales procedentes, oficio que la Secretaría de Relaciones Exteriores dirigió a esta de Gobernación, con fecha 7 del actual:
"He de agradecer a usted muy atentamente se sirva solicitar del H. Congreso de la Unión el permiso a que se refiere la fracción II del inciso B) del artículo 37 constitucional para que el C. Ricardo Mac Kinney Stephenson pueda desempeñar, sin perder la ciudadanía mexicana, el empleo administrativo de funcionario de Relaciones Públicas en la Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica en esta capital".
"México, D. F., a 18 de noviembre de 1958. - Por Ac. del C. Secretario, el Oficial Mayor, licenciado Gustavo Díaz Ordaz". - Recibió, y a la Comisión de Relaciones Exteriores.
"Para conocimiento de ustedes y fines legales procedentes, a continuación les transcribo oficio que la Secretaría de Relaciones Exteriores dirigió a está de Gobernación, con fecha 10 del actual:
"El Señor George Pulford Jr., de nacionalidad Mexicana, quien ha sido nombrado vicecónsul honorario de Dinamarca, en Tampico, Tamaulipas, con fecha 4 de noviembre pasado, solicita de esta dependencia del Ejecutivo se gestione el permiso a que se refiere la fracción II del inciso "B" del artículo 37 de la Constitución General de la República, para ejercer las funciones que al expresado cargo corresponden. En tal virtud, he de agradecer a usted se sirva dirigirse al H. Congreso de la Unión, solicitándole el permiso constitucional a que se refiere el interesado".
"México, D. F., a 19 de diciembre de 1958. - Por Ac. del C. Secretario, el Oficial Mayor, licenciado Noé Palomares". - Recibo y a la Comisión de Relaciones Exteriores.
- El C. secretario Sánchez Celis Leopoldo (leyendo):
"Merida Yuc., 8 de enero de 1959.
"C. Presidente de la Comisión Permanente, H. Congreso de la Unión. - México, D. F.
"XLI Legislatura Yucatán inauguró hoy con formalidades rigor primer período sesiones ordinarias correspondientes primer año su ejercicio legal punto al participárselo es grato protestarle seguridades atenta y distinguida consideración.
"Carlos Bolio Ancona, D. P. - Ramón Mendoza Medina, D. S. - Humberto Fuente Encalada, D. S." - De enterado.
"Estados Unidos Mexicanos. - Poder Legislativo. - Estado Libre y Soberano de Veracruz Llave. - H. XLIV Legislatura.
"C. Presidente de la H. Cámara de Diputados. - México, D. F.
"Tenemos el honor de comunicar a usted que esta H. XLIV Legislatura del Estado Libre y Soberano de Veracruz Llave clausuró hoy, con las formalidades de estilo y de acuerdo con lo que dispone el artículo 52, reformado, de la Constitución Política Local, el período único ordinario de sesiones, correspondiente al tercer año de ejercicio legal; habiendo designado previamente la Diputación Permanente que funcionará durante el receso, la cual quedo constituida por los siguientes CC. diputados propietarios:
"Presidente, Manuel A. Caldelas; Secretario, profesor Tomás Gallegos Viñas; Vocal, Bulmaro Valencia Suárez.
"Suplentes: Andrés Uscanga Pérez, José Zúñiga Acevedo y Armando Olguín Guzmán.
"Al permitirnos participar a usted lo anterior, nos es grato reiterarle las seguridades de nuestra consideración atenta y distinguida.
"Jalapa, Ver., diciembre 31 de 1958. - H. Legislatura del Estado: José Zúñiga Acevedo D. P. - Francisco López Arias, D. S." - De enterado.
"Estados Unidos Mexicanos. - Congreso del Estado Libre y Soberano de Chiapas.
"C. Presidente de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D. F.
"Esta H. Legislatura en sesión ordinaria celebrada hoy, nombró como Oficial Mayor de la misma, al C. licenciado Javier Espinosa Mandujano.
"Al suplicarles se sirvan tomar nota de la firma del nuevo funcionario, aprovechamos la oportunidad para reiterarles las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.
"Tuxtla Gutiérrez, Chis., 5 de diciembre de 1958.
- Rafael García Corzo, D. S. Hermilo Flores Gómez, D. S." De enterado.
"Estados Unidos Mexicanos. - Poder Legislativo del Estado de Oaxaca. Secretaría.
"C. Diputado Secretario de la H. Cámara de Diputados al Congreso de la Unión.
"En cumplimiento de preceptos legales, comunicamos a usted (es) que con esta fecha y previas las formalidades de rigor, la XLIII Legislatura constitucional del Estado, clausuró el primer período ordinario de sesiones, correspondiente al tercer año de ejercicio legal; dejando integrada su Diputación Permanente en la siguiente forma:
"Presidente, licenciado Enrique Pacheco Alvarez; Vicepresidente, profesor Ramón Mendoza Cortés; 3er. miembro Juan Baños Aguirre; 4º miembro Zeferino González Diego; Secretario, capitán Emilio Alvarez Moguel.
"Suplentes: contador auditor Luis Mendoza Macauley y Pablo Ramírez Pérez.
"Reiteramos a usted (es) las seguridades de nuestra consideración distinguida.
"El Respeto al Derecho Ajeno es la Paz.
"Oaxaca de Juárez, a 12 de diciembre de 1958. - Fernando Gómez Sandoval, D. S - Manuel Hernández Hernández, D. S." - De enterado.
- El C. Presidente: ¡Algún ciudadano representante de esta Comisión Permanente desea hacer uso de la palabra!
- El C. Sabines Gutiérrez Juan: Pido la palabra.
- El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Sabines Gutiérrez.
El C. Sabines Gutiérrez Juan: Señor Presidente:
Son de dominio público los hechos ocurridos frente a las costas chiapanecas el 31 de diciembre próximo pasado para ser más exactos frente al lugar denominado
"La Cigüeña", a 20 kilómetros de la frontera con Guatemala, en donde aviones militares de aquel país, acatando órdenes del Presidente Ydígoras, ametrallaron con saña inaudita y con lujo de fuerza a indefensas naves mexicanas ante los atónitos ojos de mexicanos que así lo atestiguan. No sabemos realmente a qué atribuir estos hechos, si a una maniobra política de obscuro origen, arriesgada y torpe, desenfrenada y bastarda, o bien a un trauma psicológico, a cierta forma de debilidad mental, cercana al delirio y de complejas raíces. Es en verdad, para llamarlo de algún modo, un acto irresponsable. Nosotros sólo podemos formarnos una opinión acerca del Presidente Ydígoras, toda América se ha formado ya esta opinión en la cual hay muchos conceptos; el más benigno de los cuales lo representa como una gente nerviosa que actúa atropelladamente. Ojalá sea solamente esto. Pero al lado de la opinión de América está el juicio de su propio pueblo que a no dudar ha de pedirle cuentas porque y esto hay que subrayarlo: no es el pueblo hermano, el pueblo de Guatemala, el que ofende a México; es una persona que ostenta el poder transitoriamente. Felizmente, México ha llegado a madurez política y ha adoptado una actitud mesurada responsable y pacífica. No debemos responder a la violencia con la violencia. La fuerza de México no está en sus pistolas como pudiera creerse: está en su conducta moral, en su vigor intelectual, en su experiencia histórica y en su clara y limpia trayectoria internacional. Agradezca el Presidente Ydígoras el que México no le dé un coscorrón como
tal vez se lo merezca, sino que le tienda la mano para corregir sus propios errores.
Pero compresión y sensatez no son cobardía.
Exigimos en nombre del pueblo de México la libertad de los pescadores mexicanos y las indemnizaciones y satisfacciones correspondientes. Estamos dispuestos a olvidar este incidente, no como el adúltero que le puso cuernos a su mejor amigo, "Según desgraciada expresión del señor Ydígoras", sino como el amigo verdadero de América que ama el porvenir de sus virtudes, enterrando sus defectos de hoy.
- El C. senador De la Torre Grajales Abelardo: Pido la palabra.
- El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano senador Abelardo de la Torre Grajales.
- El C. senador De la Torre Grajales Abelardo: Señor presidente. Señores representantes:
Vengo a unir mi voz al clamor de indignación general que se levanta en todos los ámbitos de la República, y en particular en el Estado de Chiapas, por el injustificado y cobarde atentado que aviones militares guatemaltecos realizaron contra inermes compatriotas nuestros que se dedicaban a sus labores de pesca, con el saldo trágico de existencias mexicanas estérilmente sacrificadas y embarcaciones destruidas, a nombre de una pretendida salvaguarda de la soberanía nacional de un país vecino que nunca fue ofendida por mexicano alguno.
Vengo a la vez a solicitar desde la más alta tribuna del país la intervención inmediata, dentro de sus facultades, de esta honorable Comisión Permanente, para que en colaboración paralela y armónica a la gestiones del Ejecutivo Federal, se investiguen, con todos los elementos indispensables y en el término de la brevedad posible, los antecedentes, las causas y las circunstancias verdaderas del hecho que nos ocupa, se establezcan las responsabilidades y se exijan y obtengan las satisfacciones y reparaciones que amerite el caso.
La agresión artera ordenada por el mandatario guatemalteco, viola flagrantemente los más elementales principios consagrados por el Derecho Internacional para el ejercicio de las relaciones pacíficas entre países vecinos y sienta un lamentable precedente, destructor de la edificante armonía que existe entre las naciones integrantes de la Organización de Estados Americanos. Tal situación no debe permanecer indefinidamente incierta. Es menester que la justicia y la razón restauren los fueros de la dignidad y el honor mancillados por esa actitud irresponsable, logrando que la serenidad prospere por encima de la irreflexión.
Puedo afirmar que en la propia Nación guatemalteca, existe un clamor de sentimientos que condenan el acto de barbarie cometido por el jefe de su Gobierno; ya que los lazos de amistad y comprensión identifican y hermanan al pueblo de Guatemala con el de México, continúa siendo la mayor reprobación de la proditoria e infame agresión a que me refiero.
La ciudadanía chiapaneca, frontera con la de Guatemala, ha sabido mantener hasta la fecha una conducta de insospechable cordura y de elevado espíritu cívico para controlar su lógica inquietud patriótica que pugna por estallar en legítima protesta material, depositada en el régimen del señor Presidente de la República, licenciado Adolfo López Mateos, de que con la dignidad que caracteriza a todos sus actos y la enfática serenidad de la justicia que avala su conducta como gobernante, habrán de resolver las consecuencias de este grave problema, manteniendo la gloriosa tradición de nuestra patria como amante de la paz y promotora de la hermandad este las naciones amigas, sin menoscabo alguno para la dignidad nacional.
Solicito, pues señores miembros de la Comisión Permanente, se aborde este penoso incidente desde esta alta tribuna de la nación. (Aplausos)
- El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano señador Antonio Mena Brito.
- El C. senador Mena Brito Antonio: Señor Presidente. Señores representantes: la Comisión de Relaciones Exteriores de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, que me honro en presidir, ha estado muy atenta, desde el 31 de diciembre de 1958, al incidente suscitado por la fuerza aérea guatemalteca que atacara y hundiera varios barcos pesqueros mexicanos, usando bombas cohetes.
A partir de las noticias que se tuvieron sobre tan deplorables sucesos y, en cumplimiento estricto del Reglamento Interior del Congreso de la Unión, los componentes de la Comisión de Relaciones Exteriores hemos esperado esta primera sesión de la Comisión Permanente para dar cuenta del resultado de las investigaciones realizadas; en la inteligencia de que agotamos los medios de información relativos a los hechos, habiéndonos puesto en contacto con esferas de nuestro mundo oficial, con sectores representativos de la opinión pública, con especialistas en cuestiones internacionales, con autores de reconocida solvencia intelectual y moral en el derecho de gentes y con organismos responsables de la prensa nacional. Como conclusiones de esa labor, nos permitimos exponer los siguientes puntos de vista, no sólo ante los miembros de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, sino ante el juicio del pueblo de México.
En primer término, cual resultante del estudio que hicimos, cabe declarar que nos encontramos ante un hecho inusitado e inexplicable, casi único en los anales del Derecho Internacional, pues sólo la evidencia de los acontecimientos con su dolorosa realidad, nos ha convencido de que el Presidente de la República de Guatemala, nación amiga y hermana a la que nos unen múltiples lazos de historia, tradición, idioma, aspiraciones y mentalidad, haya adoptado una actitud tan drástica y excesiva.
Cuando se recibieron los primeros datos nos pareció increíble a nosotros y al pueblo mexicano, que una orden de la naturaleza de la que condujo al bombardeamiento de los barcos pesqueros en mención, hubiera venido a alterar, con la fría elocuencia de las detonaciones, los vínculos cordiales que siempre han unido a Guatemala y México Ante la dura verdad surgieron una serie de hipótesis explicativas que, por su variedad y
discrepancia sería imposible resumir, conformándonos con citar una de las más extremas, aquella que sostiene que recios conflictos internos condujeron al Presidente de Guatemala a tomar una decisión que afirmara su autoridad y eliminara oposiciones y obstáculos. Nosotros, desde luego, rechazamos semejante suposición en cuanto que consideramos que no se puede jugar con el destino de dos pueblos hermanos, aunque en uno de ellos funcionara dicha necesidad política.
Se informó sobre una declaración previa del Presidente de Guatemala, General Miguel Ydígoras, quien advirtiera que, a partir de las siete de la mañana del 31 de diciembre próximo pasado, la fuerza aérea guatemalteca hundiría los barcos pesqueros que operaran en aguas del vecino país Nuestra Secretaría de Relaciones Exteriores declaró el martes 30 de diciembre que la cancillería de Guatemala había pedido al través de la Embajada Mexicana en aquella nación, que nuestro Gobierno tomara medidas para que las tripulaciones de barcos pesqueros mexicanos no repitieran desembarcos no autorizados como el del sábado 27 de diciembre, pues de lo contrario se procedería enérgicamente.
Hay que hacer constar que la Secretaría de Marina del Gobierno de México ha exhortado a nuestros pescadores para que no ejerzan ilegalmente sus actividades en aguas guatemaltecas, y que nuestra cancillería reconoció el derecho de la República de Guatemala, para hacer respetar sus leyes, limitándose a expresar que esperaba que se ajustara al Derecho Internacional y a las normas de buena vecindad.
A las 8.30 horas del miércoles 31 de diciembre, tres barcos pesqueros, bajo el amparo de nuestra Enseña Nacional, fueron agredidos por aviones de guerra guatemaltecos, arrojando un trágico saldo de tres muertos y siete heridos. Nuestro embajador, don Francisco A. de Icaza, formuló una protesta primero verbal y después escrita ante la cancillería guatemalteca "por el empleo excesivo e impropio de la fuerza".
La multicitada advertencia no puede explicar ni menos justificar el drástico procedimiento, completamente desproporcionado a las posibles situaciones a que pudieran dar lugar los pesqueros agredidos. Por más que se alegue soberanía, patrimonio marítimo, seguridad, respeto y demás resulta a todos luces injustificable el no haber reducido a la obediencia a los barcos pesqueros por otros medios, aunque mediara otra advertencia previa a la orden ejecutiva que originó los hechos. Un análisis desapasionado del asunto concluye en que esos pescadores, suponiendo sin conceder, que se hubieran negado a abandonar aguas guatemaltecas y aún obstinándose en seguir su tráfico, nunca merecían, dentro de las normas más elementales, no digamos de Derecho sino de humanidad, el tratamiento bélico a que fueron sómetidos.
En declaraciones exclusivas a uno de nuestros principales periódicos, el propio Presidente Ydígoras Fuentes admite que, de haberse enterado de que se trataba de mexicanos, no hubiera dado la orden de disparar; pero tal reserva, que nos halaga como nación hermana de Guatemala, en nada amengua que dicho procedimiento, completamente desproporcionado a la situación, acuse sentimientos poco humanos, ya que, independientemente de la nacionalidad de los ametrallados, éstos no eran acreedores a semejante castigo, puesto que se trataba de hombres inermes frente a aviones armados, ante los cuales aquéllos no opusieron, la más mínima resistencia.
También se ha dicho, en apoyo de la justificación al trato excesivo en contra de nuestros buques, que la prensa mexicana le ha dado crédito a determinadas informaciones procedentes de empresas privadas con intereses en el asunto. En defensa de nuestros organismos de opinión pública hay que tener en cuenta que el ametrallamiento de pacíficos barcos pesqueros hubiera desatado en pueblo menos ecuánime que el nuestro, expresiones y excesos dignos de lamentarse.
Nuestra prensa, nuestros sectores oficiales y privados, nuestras organizaciones estudiantiles y juveniles han guardado una ponderación que no es ni puede ser indiferencia ni falta de patrimonio, sino expresión palpitante y concreta de la solidaridad real entre los pueblos de Guatemala y México.
Finalmente y para terminar el análisis, afirmamos que es ilógico y hasta increíble que barcos pesqueros de los cuales se viene diciendo que portaban fuertes contrabandos de armas, no hayan hecho uso de ellas para defender la vida de sus tripulantes. Tal extremo descarta la posibilidad de que los pesqueros de dedicaran al tráfico ilícito de armamento y, además, acentúa la agravante de que los aviones guatemaltecos atacaron naves indefensas.
Los acontecimientos que consideramos brindan la oportunidad de insistir en que nuestra posición internacional, sincera y clara, está por encima de los intereses o de los grupos que pretenden someter la soberanía mexicana a alternativas críticas o por lo menos desfavorables. La premisa fundamental del pensamiento lopezmateísta fue expresada en el mensaje del primero de diciembre de 1958, en la forma siguiente: "Lucha por la concordia, la cooperación y la paz en la justicia, por la no intervención y por el respeto recíproco de las naciones". Esa premisa ostenta aplicaciones múltiples siendo en el caso, pertinente recordar que invoca el robustecimiento de los medios de asistencia recíproca entre los pueblos, sin olvido de que, en América, que es nuestro ámbito natural, puede hacerse, según la convicción expresa del Primer Mandatario, acaso más, mucho más, que en cualquier otra parte del mundo, para dar realidad a ese género de asistencia que se concibe como una garantía de real solidaridad entre las naciones. Ante los sucesos referidos, cabe decir que, también en tal mensaje, el Presidente López Mateos reiteró la decisión de México a participar cada vez más intensamente en el trabajo de las instituciones creadas para promover un Régimen de Derecho y progreso colectivos. Desde este recinto parlamentario invocamos el alto ideal del Derecho Internacional americano que palpita doctrinaria y pragmáticamente en el multicitado mensaje presidencial, abriendo así
nuevas rutas tanto al Derecho de gentes como a la plena solidaridad entre las naciones hermanas del Continente.
La doctrina lopezmateísta expresa: "para nosotros, la solidaridad internacional habrá de fundarse en la fórmula de nuestros padres. Las Naciones, como los individuos, deben hacerse entre sí el mayor bien posible".
Y, conforme con ese principio, interpreta nuestra elevada tradición internacional, nuestra permanente vigilada en pro del principio de no intervención, nuestra defensa de los pueblos débiles y nuestra práctica del Derecho de asilo, muy por encima de dialécticas jurídicas o apasionamientos.
La solidaridad que postula el Jefe de la Nación encuentra fórmulas cordiales y asequibles, pues "la amistad que nos liga con las demás naciones es motivo de constante perfeccionamiento; la amistad entre los individuos, como entre los pueblos, debe cultivarse y se mejora cuando hay buena voluntad y decisión comprensiva"; nobles propósitos de nuestro Primer Mandatario a los que tenemos que recurrir en cualquier oportunidad en que factores de disturbio pretendan aprovechar el momento para convertir un incidente doloroso en la causa del distanciamiento entre dos naciones amigas. Debemos cuidar, por sobre todo, que los malintencionados y los perturbadores no logren sus dañinas finalidades y la generosa doctrina presidencial marca nuestra ruta y anima nuestra labor, siendo ella la que nos permitirá superar las naturales dificultades y proyectar, en el porvenir, mejores relaciones guatemaltecos - mexicanas.
Pero la vehemente postulación de una solidaridad amplia y real, no obsta para que el Jefe de la Nación mexicana haya de insistir sobre la dignidad de nuestra soberanía, al decirnos que "México ha luchado por liberarse de explotaciones internas y por sortear los riesgos del exterior", preconizándose así, no una soberanía teórica sino un principio efectivo capaz de controlar las manifestaciones desorientadoras de determinados intereses que presionan a países como el nuestro para llevarlos a situaciones críticas o precarias.
Debemos concluir que si la solidaridad internacional e intercontinental reclama sus fueros, también nuestra soberanía, resultado de la lucha de México por su libertad mantenida por los sagrados principios de nuestra Revolución y sostenida por los sacrificios de nuestro pueblo, reclama el más sagrado de los respetos.
Al abordar el principio de soberanía reiteramos que al tenor de la doctrina lopezmateísta "somos un campo propicio para las inversiones de buena fe de capital internacional; debemos apelar a la cooperación internacional para lograr una conjugación impulsora de nuestro desarrollo económico, una defensa equitativa de los precios de nuestros productos". Nosotros somos los primeros en darnos cuenta de que, en cuanto a intereses materiales, Latino América no es, ni podrá ser, tal vez en mucho tiempo, una "Unión
Económica". No obstante,, nuestros países tienen anhelos y objetivos en esa materia, no coincidentes en forma total, aunque tampoco opuestos o contradictorios, cual sucede con otras naciones poderosas y organizadas. Esos puntos de vista comunes han alentado y seguirán alentando en el terreno de la economía a la solidaridad internacional, pues el trabajo, según el Primer Mandatario, "debe fundarse en la equidad que fomenta el progreso de todos y cada uno y que reparte mejor los resultados de la tarea común y debe pugnar porque la producción exportable pueda ser objeto del libre comercio con los demás pueblos, en trato amistoso y reciprocidad conveniente para México".
No es ajeno al análisis que venimos practicando el rememorar que aquellos a quienes extraño la desusada importancia que la materia internacional adquirió en el mensaje leído ante el H. Congreso de la Unión por el Presidente López Mateos, revelan que no captaron plenamente cómo nuestro Primer Mandatario entiende la política internacional cuya finalidad, según su expreso testimonio, consiste en lograr con nuestra independencia nuestra integración añadiendo que ahora estamos empeñados en el desenvolvimiento general del país, cuyo sentido nace de nuestra tradición histórica y de los objetivos de nuestra Revolución social. Esos postulados implican que cuando México al ínvocar su soberanía no apela a un principio autoritario ni exacerba un nacionalismo absurdo sino que, fundándose en su tradición, se proyecta en el plano de la dignidad internacional y de la eficacia nacional.
Con respecto a determinadas interpretaciones de índole comercial que han surgido en este debate, insistiremos en que el 27 de abril de 1958, en Mexicali, B. C.; el Presidente López Mateos expresó que por lo que se refiere a la explotación de los productos que seguimos enviando al mercado internacional como materias primas, debemos recordar que nuestra política internacional comprende también la vigilancia y el auxilio a nuestros productores, pues si no somos buenos vendedores y si nuestras mercancías no alcanzan niveles de precios convenientes, no seremos mejores compradores para los demás países amigos. Lo anterior indica el amplio criterio de México en tal renglón, tanto en el terreno de los principios como en el campo de las actividades prácticas.
Los principios positivos de solidaridad real y no protocolaria entre los pueblos y, sobre todo, entre los de esta América nuestra, que han sido constantemente defendidos por la doctrina y la práctica mexicanas en el Derecho Internacional, no pueden ser desmentidos por nuestra parte, en el caso en mención, ya que nos vincula con la República de Guatemala no sólo la convivencia fronteriza sino traición, historia y cultura comunes.
El alegato jurídico y moral de México en esta ocasión, respaldado por su tradición democrática y libertaria e inspirado en la doctrina internacional lopezmateísta tiene en su apoyo tanto el fundamento jurídico como la decidida contribución de nuestros países a la solidaridad continental, al grado que, en el asunto que nos ocupa, no tendría nada de extraño que México apelara de nuevo a los organismos internacionales competentes, no como simple procedimiento legal o consuetudinario, sino
como recurso a una conciencia internacional superadora de intereses particulares, en la convicción de que de ella puede ofrecer un principio auténticamente válido en la resolución de cuestiones como la presente.
Los regímenes emanados de la Revolución mexicana, tomando en cuenta las experiencias internacionales, se han esforzado por forjar ese principio de convivencia como la mejor garantía de sus actividades para la preservación de la paz y de la seguridad. Los regímenes revolucionarios han sabido estar siempre, con la justicia, al lado de los débiles, respetuosos y entusiastas en la cooperación internacional, pero sin menoscabo de nuestra dignidad. Al mismo tiempo, han cultivado el patriotismo sin excesos ni desbordamientos. De allí que México pueda aspirar al fomento de una conciencia internacional cada vez más avanzada, en estrecho contacto con las naciones que abrigan ideales semejantes.
En el caso de referencia, la postulación de ese sentimiento internacional y recíproco, se torna aún más categórico al apelar a las relaciones no sólo amistosas sino fraternales que siempre ha mantenido México con Guatemala en todos los terrenos. desde las alternativas diplomáticas hasta el intercambio comercial, dado que, en múltiples ocasiones también personalidades y exponentes de esa República, encontraron nuestro sincero abrigo y nuestra cálida amistad.
México es un país pacifista, eminentemente respetuoso de la soberanía de todos los Estados.
México no quiere alterar la paz del Continente. México aspira a vivir en tranquilidad ya que su misma lucha interna por los postulados de la justicia social, al través de la gesta revolucionaria, lo mismo que la consolidación de sus instituciones públicas, le ha conferido normas internas y externas que se conjugan siempre en la defensa de los pueblos débiles y de sus preciados intereses nacionales, cual lo demuestra, sin falsa modestia, nuestra actuación en la Liga de la Naciones, en la Organización de las Naciones Unidas y en la Organización de los Estados Americanos, toda ella encaminada a consagrar principios democráticos y libertarios.
Siempre ha guardado México una sagrada tradición de respeto y de armonía para con las naciones del mundo, sin que sea inmotivado argumento sino evidente referencia el Derecho de asilo defendido en medio de múltiples dificultades por nuestros regímenes revolucionarios. México es así recinto de libertad, oasis de perseguidos, oportunidad para los derrotados, mano abierta para los hermanos de Hispanoamérica, al punto de que, en los momentos dramáticos de la persecusión política nuestras representaciones diplomáticas han sido y serán según testimonio de propios y extraños, ámbitos irreductibles en favor de los débiles y de los perseguidos.
Al margen de los acontecimientos que comentamos debemos apuntar, veraz y oportunamente, que ciudadanos centro y sudamericanos, sin distinción de ideologías ni de posiciones personales, han sido considerados, con sólo poner el pie en nuestro Territorio nacional, desde el Bravo hasta el Suchiate, en el mismo nivel que nuestros propios nacionales. Por ello el Derecho de asilo es entre nosotros tan sagrado que México ha preferido arrostrar problemas, exponerse a ataques y sobrellevar conflictos, antes de ceder, en lo más mínimo en esa esfera que es una proyección directa e inmediata de la solidaridad real y no ficticia, que el Presidente López Mateos defiende como principio de Derecho Público mexicano.
La inteligencia americana está llamada a desempeñar una noble función: ir estableciendo síntesis, aunque sean provisionales; ir aplicando previamente los resultados; ir verificando con valor la teoría en la carne viva de la acción. Se infiere de ello que nuestra mentalidad es naturalmente internacionalista, proyectándose así la inteligencia americana a la órbita de nuestro Derecho Internacional, es decir, de la comunidad de naciones íntimamente unidas por tradición, historia, idioma, anhelos y porvenir. Y ahora que nos encontramos ante un caso que exige el desenvolvimiento pleno de esa inteligencia americana no es fútil ni fuera de orden mencionar tal pensamiento con el objeto de invocar al pueblo de Guatemala, a ese conglomerado humano que tantas veces ha sentido idénticas aspiraciones a las nuestras, para que, abandonando pequeñeces y malos entendidos, reinvindiquemos en una actitud franca y viril la más noble función de la inteligencia de América y vayamos más allá o sea que en vez de síntesis provisionales, nos esforcemos en construir una síntesis total y, dentro de ella, quedarán resueltos no sólo el problema que en estos momentos nos preocupa sino cualquier otro que, en una u otra forma, obstaculice la solidaridad americana.
Finalmente, concluiremos que en un mundo conturbado por la amenaza de catástrofes no imaginadas, México ha asumido como siempre lo han hecho los regímenes revolucionarios una actitud ejemplar que debe continuar. Su vigorosa repulsión a cualquier forma de hegemonía externa; su inquebrantable respeto al derecho que todo pueblo tiene a darse las normas que mejor le acomoden; su innata simpatía para lo débiles y los oprimidos; su ausencia absoluta de prejuicios raciales; su aversión congénita a todas las injusticias; su acendrada devoción a la causa de la paz y, por encima de todo, su amor indomable a la libertad, le han permitido ocupar un sitio de honor entre los paladines de esas causas; tales normas han señalado y seguirán señalando el derrotero de México, porque son honradas, queridas y cumplidas por todos los mexicanos, quienes en medio del espectáculo de pueblos y de hombres en pugna, trabajan pacíficamente por un mundo mejor, coordinando nuestras voluntades y nuestros anhelos.
A continuación daré lectura a las siguientes declaraciones formuladas por la Comisión de Relaciones.
"1o. El martes 30 de diciembre próximo pasado nuestra Secretaría de Relaciones Exteriores recibió de la Cancillería de Guatemala un acta, en que
se le pedía que tomara las medidas necesarias para evitar que barcos pesqueros tripulados por mexicanos operaran en aguas territoriales de aquel país, pues en caso de que no se abstuvieran de hacerlo, se procedería a hacer fuego sobre ellos.
"2o. Ese mismo día, nuestro embajador ante la República de Guatemala, Francisco A. de Icaza, cumpliendo instrucciones de la cancillería mexicana, comunicó al Secretario de Relaciones de Guatemala la inconformidad de nuestro país por los términos de la advertencia, ya que estaba concebida fuera de la moral y del derecho internacionales, pues si bien es cierto que México reconoce el derecho de Guatemala de defender, en beneficio de su pueblo, sus recursos pesqueros, en ningún caso se podría justificar el procedimiento anunciado, ya que lo procedente sería aprehender a los infractores y juzgarlos de acuerdo con las leyes existentes al respecto. La cancillería guatemalteca, encontró congruente y, respetable el texto de la nota mexicana.
"3o. En las Primeras horas del día siguiente, 31 de diciembre, aviones de la fuerza aérea guatemalteca ametrallaron a cinco naves de matrícula mexicana, sin que se haya comprobado que en el momento de sufrir la agresión los barcos estuvieron operando en aguas territoriales de la vecina. República de Guatemala. Los barcos ametrallados fueron: "Aguila IV", "Eugenia II", Elizabeth", San Diego" y "Puerto de Salina Cruz número 1". Como consecuencia de la agresión murieron tres mexicanos y otros catorce resultaron heridos; algunos de éstos fueron hechos prisioneros y se decomisaron sus naves. Hasta el momento no se ha logrado ni la libertad de los prisioneros ni la devolución de las naves a sus propietarios o representantes, no obstante que México, desde un principio, ofreció depositar las garantías que de acuerdo con las leyes de Guatemala deban exigirse en tales casos.
"4o. El jueves primero del presente enero, al tener conocimiento oficial de la agresión, el Gobierno mexicano ordenó a nuestro representante en Guatemala, que formulara una enérgica protesta verbal por el injustificable atentado e iniciara gestiones para entrevistar a heridos y prisioneros. La protesta no fue aceptada por la cancillería guatemalteca ni fue permitida la entrevista. Posteriormente y previa solicitud formal por escrito, las autoridades guatemaltecas accedieron a la entrevista con los prisioneros.
"5o. En los días subsecuentes a la agresión y entretanto se preparaba la protesta formal y escrita de nuestra Cancillería, diferentes autoridades guatemaltecas y el propio Jefe del Estado, produjeron declaraciones públicas que muestran un espíritu de intransigencia e incomprensión. Se anunció que los prisioneros mexicanos serán juzgados militarmente, lo que no sólo está en desacuerdo con las normas internacionales que rigen la convivencia entre vecinos, sino en oposición abierta a lo mandado por las propias leyes guatemaltecas.
"6o. Ante estos hechos, que han provocado estupor y justa indignación del pueblo mexicano, que tantas y repetidas muestras ha dado de afecto y fraternidad hacia nuestro vecino del Sur, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión considera patriótica la intervención de nuestro Gobierno en defensa enérgica de la dignidad nacional, reafirmando la tradicional postura pacifista de México y su respeto y fe en la eficacia de los instrumentos de Derecho Internacional para lograr la solución pacífica de los conflictos entre las naciones y reiterando nuestro sincero y acendrado cariño por los pueblos hermanos de Latinoamérica.
"Conforme a lo anterior, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, declara:
"1o. El pueblo y el Gobierno de México se encuentran solidariamente unidos y acordes frente a este conflicto.
"2o. Según la doctrina internacional de México, no existe conflicto alguno entre los pueblos que no pueda resolverse por medios pacíficos; ni en la esfera de las relaciones individuales, ni en la de las relaciones internacionales, alguien puede hacerse justicia por su propia mano, ya que la convivencia nacional e internacional han creado instituciones jurídicas capacitadas, por virtud de la aceptación y conformidad de los hombres y de los pueblos libres y civilizados, para considerar los conflictos dentro de las normas del Derecho y la justicia.
"3o. El Gobierno de México, por los conductos correspondientes ha formulado la más enérgica y ejemplar protesta ante el Gobierno de Guatemala por los acontecimientos mencionados, insistiendo en que deben ser los principios fundamentales del Derecho de gentes los que rigen las relaciones entre las naciones, apelando a su tradicional postura del respeto a la soberanía de los pueblos y al mantenimiento de la paz y la solidaridad universal.
"4o. La Comisión Permanente del Congreso de la Unión distingue perfectamente entre el pueblo de Guatemala - a quien considera hermano y con quien el pueblo de México no tiene conflicto alguno - y el Gobierno de la República de Guatemala, que ha actuado fuera de las normas que rigen en América la convivencia pacífica que disfrutamos.
"5o. En caso de que el Gobierno de Guatemala no llegue a comprender nuestra actitud generosa, pacifista y apegada a la justicia y a la moral, nuestro Gobierno podrá recurrir a los procedimientos previamente establecidos y a los organismos internacionales que estime procedentes para plantear nuestra justa reclamación.
"6o. El Gobierno de México, al justipreciar la indignación del pueblo mexicano y con vistas al conjunto de las circunstancias que en el caso han mediado, estimará la modalidad a que deben someterse las relaciones entre México y Guatemala, hasta que no reciba nuestro país una satisfactoria respuesta dentro de la moral y el Derecho.
"7o. La Comisión Permanente se declara solidaria de todos los actos y medidas que el jefe del Poder Ejecutivo, como director de la política internacional de nuestro país realice o determine.
"La anterior declaración deberá ser puesta en manos del Secretario de Relaciones Exteriores con la atenta súplica de que dicho funcionario la
eleve al conocimiento del ciudadano Presidente de la República, licenciado Adolfo López Mateos.
"Sala de Sesiones de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, a ocho de enero de mil novecientos cincuenta y nueve.
"Comisión de Relaciones Exteriores de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión. - Presidente, Antonio Mena Brito. - Vocales: Mauricio Magdaleno.
- Andrés Henestrosa Morales y Francisco Martínez de la Vega".
El C. secretario Sánchez Celis Leopoldo: Está a discusión la proposición de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Comisión Permanente.
- El C. diputado Vallejo Novelo José: Pido la palabra.
- El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado josé Vallejo Novelo.
- El C. Vallejo Novelo José. Señor Presidente. Señores representantes: Hemos ya escuchado en tono de información las voces del señor senador Abelardo de la Torre Grajales, del señor diputado Juan Sabines Gutiérrez y la opinión detenida, sensata y prudente de la Comisión de Relaciones Exteriores de esta H. Comisión Permanente; pero de todas maneras he estimado prudente agregar algunas reflexiones a este acto y a este punto trascendente en la vida de la política internacional de nuestro país.
El incidente suscitado entre México y Guatemala con motivo del ametrallamiento y apresamiento de los barcos pesqueros mexicanos y su tripulación por aviones de la Fuerza Aérea guatemalteca, contemplado desde un ángulo estrictamente jurídico, tiene las siguientes características:
Si las embarcaciones pesqueras mexicanas se encontraban dentro del mar territorial de Guatemala extrayendo sin autorización oficial del Gobierno de esta República, productos marítimos, dicho Gobierno habría estado en su perfecto derecho de apresar a las mencionadas embarcaciones y a su tripulación para consignarlas judicialmente por el delito o delitos que se hubieran cometido de acuerdo con la legislación guatemalteca.
Lo que sí es contrario no sólo a las normas consuetudinarias del Derecho Internacional, sino a los principios humanitarios de todo país civilizado, es el ametrallamiento infame, injusto y aleve de las embarcaciones pesqueras nacionales por aviones de la Fuerza Aérea guatemalteca, hecho, que, según las noticias que se tienen, originó la muerte de varios compatriotas y graves lesiones a otros, así como el hundimiento de algunas de las mencionadas naves.
Guatemala, como ya se dijo en esta hipótesis planteada, habría tenido derecho de apresar tales embarcaciones y su tripulación, sin haber realizado los citados hechos punibles. Si los miembros de la tripulación de tales embarcaciones hubiesen cometido algún delito sancionado por la legislación guatemalteca, lo procedente, desde el punto de vista jurídico estricto, habría sido la consignación judicial de sus autores, pero jamás el ataque despiadado e infame de que fueron víctimas y que acusa una inaudita y flagrante violación a las normas del Derecho Internacional Público y Privado y al principio que consagra la cultura y la civilización jurídicas, como es el de audiencia, el de ser escuchados y cuando se toma en cuenta en forma vital y preponderante los conceptos soberanía, los conceptos libertad, en la conciencia no de Guatemala, no de México, sino del mundo entero, queda ya una larga historia de luchas del hombre y de las naciones por hacer desaparecer actitudes injustas, oscuras e imperialistas de los países fuertes sobre los derechos.
"Se han creado como prueba de permanente inquietud organismos internacionales para dirimir todo género de cuestiones, de contiendas y de polémicas.
Después de la oscura noche que terminó en el año de 1945, la Humanidad vive al amparo protector de una Carta formada en la Organización de las Naciones Unidas, y nuestro Continente, más allá de las viejas doctrinas de Monroe y de Estrada, vive también al amparo protector de una Carta de la Organización de los Estados Americanos. Cartas que nacieron simple y exclusivamente con el propósito de consolidar la paz entre los pueblos, de eliminar la agresión como único vehículo para dirimir contiendas; es decir, Cartas que no son más que la expresión superada de la cultura y de la civilización que aspira a la meta a que han llegado hombres y pueblos de todo el mundo en Derecho Internacional.
El Gobierno de Guatemala encuentra en esos altos tribunales la mejor tribuna para hacer defensa de supuestas violaciones a su soberanía, sus límites su economía y a todo aquello que integra el límite, su economía a todo aquello que integra el como México y todos los países de este ardiente Continente americano hemos sido celosos a través de toda nuestra historia. La política exterior de México se ha caracterizado siempre por su inquebrantable apego a las normas esenciales del respeto a la soberanía de las Naciones y a la convivencia pacífica entre los pueblos. La línea de conducta de nuestro país, en este aspecto, es tan clara como precisa y abundan en la historia pruebas irrefutables de ello.
Más aún, el prestigio internacional de México radica, entre otras cosas no menos importantes, en su condición de pueblo libre y soberano y su indeclinable postura de defensor de las Naciones débiles. El reconocimiento a los derechos elementales del hombre y a la libertad e independencia de los pueblos, defienden más claramente el contenido de su doctrina.
Demócrata en lo interior y pacifista en lo exterior, nuestro país ha jugado importante papel como defensor espontáneo de los débiles y de los perseguidos o como mediador amigable en los conflictos internacionales; la vigencia de estos principios irreductibles, constituye, por lo menos, su aspiración suprema y su preocupación mayor.
Por eso México puede ufanarse de ocupar sitio de vanguardia en la historia afirmativa de América. Son insospechables sus aportaciones en la consolidación política, económica y cultural de las Naciones americanas. Profesamos, por convicción e ideología, el sentimiento americano; jamás hemos actuado con
criterio de nacionalismo cerrado sino con amplitud de ligas y en atención a los intereses sagrados de la Humanidad. La integridad de América y la solidaridad continental son, entre otras cosas, postulados básicos del ideario mexicano.
Por las razones anteriores, sintéticamente invocadas, la conclusión es obvia: en el conflicto de Guatemala, nosotros somos los agredidos y ellos los agresores. A nosotros nos asiste la justicia y a ellos les corresponde la censura y la condenación. Hemos sido víctimas de la traición y la felonía por parte de un gobierno pretoriano que, con su arbitrario proceder, ha puesto de manifiesto los instintos primitivos que lo mueven.
Pero al condenar la injusta agresión de que hemos sido objeto, no condenamos al hermano pueblo de Guatemala sino al gobierno militar que ocasionalmente detenta sus destinos. El pueblo guatemalteco ha sido en el triunfo o en la adversidad, durante la guerra y en la paz, hermano y compañero del nuestro en las luchas por la libertad y la justicia. El progreso y la unidad han identificado a nuestras dos naciones desde los tiempos de Morelos, Bolívar y Morazán y han llegado así a ser efectivamente vecinas en la geografía y hermanas en lo espiritual.
México y Guatemala han sido por ello dos pueblos hermanos. Dejamos a salvo los vínculos fraternales que nos ligan; pero reprobamos con energía la conducta vituperable del actual Gobierno guatemalteco porque villanamente ha querido empañar la cordialidad del pasado con la turbia conducta del presente.
Al agredir injustamente a un grupo de compatriotas nuestros, el gobierno del general Ydígoras se ha hecho responsable de tan brutal atropello. Con sus atentatorios procedimientos, parece indicar en todo caso que es más partidario de la violencia que de la razón, más oficiante el poder de la fuerza que represente pacífico de la ley.
No creemos sinceramente que nuestros compatriotas hayan dado motivo para tan bárbara agresión. Pero suponiendo sin admitir que se hayan extralimitado en sus actividades pesqueras, de ninguna manera se justifica que los agentes del supuesto Mandatario guatemalteco los hayan victimado con tanta saña.
Nos parece incuestionable afirmar que los conflictos e incidentes entre las naciones no se resuelven por los caminos de la violencia sino por los senderos de la ley y la justicia. Y colocados en planos de absoluta serenidad, pero firmes en nuestra condición justiciera de mexicanos, reclamamos airadamente el desagravio por los ultrajes cometidos y la reparación efectiva por los daños causados.
Los pueblos de México y Guatemala deben, por lo tanto hacer valer su tesis pacifista y su derecho inalienable de seguir siendo buenos vecinos. El pueblo guatemalteco puede estar seguro de nuestra pacífica aunque patriótica actitud; pero que entienda bien el gobierno del general Ydígoras la gravedad de su error y la urgencia de que, cuanto antes, procure borrar las ofensas inferidas a nuestro país. Tal será acto de elemental justicia y medio efectivo de restablecer la tranquilidad, la cordura y la comprensión entre los dos países.
Para que las cosas no lleguen a mayores y la situación no se complique más, requerimos, en suma, el sometimiento inmediato a las normas del Derecho de gentes y la intervención autorizada de los organismos internacionales establecidos para el efecto. Que sea la razón la que prevalezca sobre la fuerza y que mediadores insospechables o tribunales internacionales resuelvan lo que aconseje la justicia y la dignidad.
Honorable Comisión Permanente:
Después de haber escuchado los puntos resolutivos que ha puesto a vuestra consideración la Comisión de Relaciones de esta H. Comisión Permanente, yo quiero pedir a ustedes que los aprueben con todo entusiasmo, con toda decisión y en su integridad, haciendo votos porque esto que puede ser un simple incidente no quebrante aquello que queríamos fuese realidad en los labios de Darío y en el pensamiento de Bolívar: "América, porvenir del mundo". (Aplausos)
- El C. secretario Sánchez Celis Leopoldo: Se pregunta si no hay algún otro miembro de la Comisión Permanente que desee hacer uso de la palabra. No habiéndolo, en votación económica se pregunta si se considera suficientemente discutida la proposición presentada por la Comisión de Relaciones Exteriores a esta Comisión Permanente. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Se considera suficientemente discutida.
En votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Aprobada.
Por acuerdo de la Presidencia, se comisiona a los miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores de la honorable Comisión Permanente para que hagan entrega de la proposición aprobada, al ciudadano Secretario de Relaciones Exteriores.
- El C. Presidente (A las 14.10 horas): Si ningún otro señor senador o diputado tiene otro asunto que tratar, se levanta la sesión pública y se pasa a sesíon secreta.
TAQUIGRAFIA PARLAMENTARIA Y

References: artículo 171
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 52
 resolución