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Timestamp: 2018-12-17 03:07:29+00:00

Document:
Reconstrucción de la Cuarta Internacional
Nuestro Balance de las Primeras Jornadas de Discusión por la Reconstrucción de la Cuarta Internacional
I- El boycot político y organizativo de la LBI a las Jornadas
El periódico de un grupo revolucionario, por más embrionario que este sea configura su expresión más concentrada, su orden de jerarquía en los temas y actividades de cara a la lucha de clases. Basta comparar los últimos números de "MASAS" con los de "LUTTA OPERARIA" para constatar un fuerte contraste en el lugar que dá uno y otro a las mentadas Jornadas: en el primer caso, se reflejan los debates; se anuncian actividades; se presenta la revista "Tribuna de Debates". En el segundo caso, NADA.
No sólo esto: contra el compromiso explícitamente acordado, la LBI no publicó en la edición de agosto un artículo del POR argentino sobre nuestro balance de las elecciones universitarias de Maranhao, que por supuesto sí aparece en MASAS 149.
Nuestra prensa refleja actividades realizadas y proyectadas de presentación pública de la Revista "Tribuna de Debates" en Buenos Aires, Neuquén, Rosario, Mendoza y San Nicolás. Tales actividades fueron precedidas por la mayor difusión pública posible: afiches, volantes, medios de prensa. En Buenos Aires, aún ya producido el episodio de crisis por la inclusión o no de la Fracción Trotskysta, nuestra regional tuvo una actitud de iniciativa militante sobre la pareja de simpatizantes del llamado GBCI, que estuvieron presentes en la charla, bien que no aceptaron, a pesar de nuestra invitación, integrar el panel de expositores.
En sucesivos e.mails, interrogamos a la LBI acerca de su campaña con la revista. Respuesta: silencio electrónico.
Uno de los compromisos fundamentales del "Acta de San Pablo" fue que cada organización presentara documentos de base sobre la temas programáticos y políticos en discusión. El POR lo hizo en tiempo y forma, y ya distribuyó dos tesis (una general, y otra particular sobre el Frente Unico). La LRP-COFI comprendió el sentido de la resolución, y aportó (hasta lo que sabemos) un documento específico sobre la cuestión policial. La LBI, no aportó ningún documento específico para el debate, salvo su resolución pública del 13-08-00, a la que nos referiremos punto por punto más adelante.
No sólo esto: el propio acta convocante a las jornadas firmada en Rosario, coloca como desafío fundamental de la convocatoria interesar a diversos grupos del mundo en la iniciativa. Que sepamos, la LBI nada hizo al respecto. Por nuestra parte, tomamos múltiples iniciativas en Argentina y en otros puntos del planeta, especialmente a través de nuestro trabajo en Europa. La presencia de la LRP-COFI en la jornadas es producto de esta actividad.
Finalmente, absolutamente todas las traducciones al inglés fueron trabajo del POR, a través de nuestro camarada Daniel Bengoechea.
Esta actitud política de boycot de las Jornadas se refleja, obviamente, en los aspectos organizativos de la misma.
Por iniciativa de la LBI, se fija como primer lugar de realización a San Pablo, estando a cargo de la LBI todos los aspectos de hospedaje e infraestructurales, como siempre estuvieron a cargo del POR tales aspectos cuando compañeros de la LBI nos visitaron en Buenos Aires y Rosario, y como también había cumplido con tal deber elemental la LBI cuando el camarada Gamboa estuvo en Fortaleza.
La fecha de las jornadas se fija (por la LBI y con acuerdo nuestro) al terminar el congreso de la CUT. Posteriormente, la LBI cambia el lugar de realización a Sierra Negra. Ya en ese lugar, después de haber estado casi dos días en San Pablo sin albergue de la LBI, y al cierre del Congreso de la CUT, acordamos el inicio de los debates para el día 20 de agosto, a las 14hs., en Sierra Negra. A tal fin, un compañero de la LBI y uno del POR nos comunicamos telefónicamente con los compañeros de la LRP (que se mantenían en San Pablo por cuestiones que ellos deben aclarar), para que vengan para Sierra Negra. ¡A las 9hs del día 20 de agosto, el camarada Carlos Alberto de la LBI nos comunica que ellos habían decidido realizar la discusión en San Pablo el día 21, y que ya habían avisado de tal cosa a la LRP-COFI! Ante nuestra tajante negativa a este manoseo (ya teníamos pagado hotel en Sierra Negra hasta el día martes 22 a fin de lograr un precio más accesible), con la lógica tensión provocada por las maniobras de la LBI, quedamos en reunirnos el 23 a las 14hs. en la Facultad de Historia y Filosofía de la USPI, en San Pablo. Sólo porque valorizamos el carácter militante de la LBI, y entendemos que sus enormes contradicciones con la concepción leninista de partido deben resolverse con la lucha política, aceptamos esta última instancia de encuentro.
Sin embargo, tal encuentro tampoco fue posible. El día 22 a las 23hs recibimos un llamado de Cristovam, informándonos que habían resuelto no discutir nada con nosotros, ya que todo lo que la LBI tenía por expresar estaba por escrito en la resolución de su CC del 13 de agosto.
Conclusión: unas jornadas programadas con mucho esfuerzo, con viajes, costo económico y laboral, que debían desarrollarse entre el 20 y el 24 de agosto, no se hacen por exclusiva responsabilidad de la LBI, que boycoteó su realización, mientras intentaba preservar las "relaciones fraternales" con nosotros y la LRP-COFI. Esperamos en el resto del documento ir más profundamente a las raíces ideológicas (en definitiva, de clase), que determina esta conducta de la LBI, que bajo la apariencia de un bolchevismo eficiente ha demostrado una inoperancia y un empirismo por mí nunca visto en un grupo político trotskysta.
II- Concepción de las Jornadas: la coherencia consecuente del POR y el centrismo de la LBI
En la resolución de su CC del 13 de agosto, la LBI parece sorprenderse de nuestra reivindicación del proceso de Comité Paritario con el PTS (Estrategia Internacional). Según la LBI, esa reivindicación que hacemos es "parte de su inconsistente trayectoria de "zigs-zags" desde que rompió con el lorismo".
A pesar de la crítica que en su momento hiciera la LBI al Comité Paritario con el PTS, nuestra posición política fue de rechazo total a la misma. No sólo así lo hizo el camarada Gamboa en su visita a Fortaleza, no sólo se firmó allí un acta con la Fracción Trotskysta donde se reivindicaba esa experiencia, sino que, lo más importante, nuestro IX Congreso ratificó lo correcto de nuestra conducta. Esta ratificación de nuestro máximo evento no fue una aprobación a libro cerrado. Hubo compañeros que cuestionaron duramente esta política (no sólo con el PTS, sino también con la LBI), a partir de una concepción que el Congreso caracterizó como sectaria.
Para demostrar la "inconsistencia" o "zigs-zags" de nuestra concepción para avanzar en reconstruir la IV Internacional, la LBI debe demostrar qué contradicción existe entre el acta principista y los documentos que firmamos con el PTS, y todos los textos que firmamos con la LBI.
Muy por el contrario, el POR supo colocar como área de debate aquellos puntos que expresaban profundas divergencias. El PTS bloqueó el debate, abortó la discusión, ante su propio proceso de fraccionamiento, y ante el peligro que el POR ganara influencias en sus filas debilitadas. La maniobra fue harto espúrea: la conocida posición del POR de apoyar los procesos de insuborinación de los uniformados a sus mandos (conflicto de la policía en Mendoza).
La LBI también aborta el debate, usando un recurso tan espúreo como el PTS: la conocida posición del POR de su concepción de reconstrucción de la Cuarta.
Efectivamente, a partir de nuestra ruptura con el lorismo, iniciamos un proceso de apertura y de búsqueda principista, la que está condensada en el documento de Gustavo Gamboa (aparecido en Estrategia Internacional, en MASAS, y en otros, medios, y elogiado en su momento por la LBI).
Para nosotros, la fenomenal crisis del trotskysmo se expresa en una multiplicidad de grupos y fracciones, que inevitablemente establecen entre sí "relaciones cruzadas". En ellas hay acuerdos y divergencias múltiples no cristalizadas, en permanente dinámica, que son el producto histórico del desarrollo de cada grupo, y de la capacidad de revisión y autocrítica que puedan producir, de cara a la intervención concreta en la lucha de clases.
Por eso, la conformación de una nueva Tendencia Cuarta Internacionalista, debe estar inevitablemente precedida de un intenso proceso de clarificación y delimitación ideológica, programática y metodológica.
Las "Jornadas", como el Comité Paritario con el PTS, son jalones, instancias en este recorrido.
¡Desde luego que nuestra aspiración era lograr la presencia en las Jornadas de compañeros del MAS de Argentina! ¿Qué mejor que el debate abierto, franco, en un marco fraternal, nada menos que con la "dura" LBI para avanzar en el proceso de bolchevización con estos valiosos camaradas?
En las conferencias previas que realizamos en Argentina, contamos con la presencia de muchos de estos compañeros, y si no vinieron a Brasil fue por dificultades económicas.
Le preguntamos a la LBI ¿para qué utilizó a las Jornadas? ¿qué incidencia hizo en el poderoso PSTU para atraer a compañeros a este debate? ¿Por qué no hubo la menor difusión de las mismas en el Congreso de la CUT?
Pensamos que es porque, para la LBI, que no puede tolerar en el debate siquiera a un pequeño grupo "hereje" que capituló al frente popular, las Jornadas son un mero escenario para maniobras de aproximación con el POR, para forzar el nacimiento de una nueva Tendencia Cuarta Internacionalista.
Ya dijimos en nuestro documento de base para las jornadas que esta concepción era "colocar el carro delante de los bueyes". Decimos ahora que es mucho peor que eso: el boycot de la LBI a las jornadas es colocar palos en las ruedas del carro, y es…matar a los bueyes.
En nuestra concepción de reconstrucción de la Cuarta Internacional hemos demostrado una coherencia. La LBI ha sido incoherente y centrista, ya que su pedante autoproclamación no cierra con haber mantenido relaciones durante casi dos años con el POR, con el objetivo de fundar una Tendencia Cuarta Internacionalista.
III- Acerca de las presiones, el urgentismo, y el vanguardismo de la LBI
¡Detenéos, LBI, vosotros no sois el faro que ilumina el mundo!
Según la resolución de su CC (¡basta leer rengón por renglón!), las relaciones entre la LBI y el POR se establecieron sobre el siguiente andarivel: a partir de nuestra ruptura "por izquierda" con el lorismo, nuestros inefables camaradas brasileños fueron pacientemente guiando nuestros pasos para ayudar a que lleguemos al buen puerto cuartainternacionalista: ¡ellos mismos! Al mismo tiempo, esta función de "faro que ilumina el mundo" se complementa con otra, también conocida por los viajeros: la de inspector de aduanas, que permite o no el ingreso al "país de las jornadas".
No sólo esta apreciación de nuestras relaciones no es exacta: en el afán por transmitir unilateralemente su visión sectaria de la historia, la LBI cae en inexactitudes que no tendrá más remedio que admitir: el POR no firmó jamás ninguna resolución sobre Irak con la LBI. Justamente en ese período iniciamos nuestra relación exploratoria con el PTS, y fue el proyecto de ese grupo político el que firmamos en general, con la aclaración de observaciones que sintetizamos en un documento con enmiendas, de amplia difusión. El acta convocante a las Jornadas, que se publica en "Tribuna de Debates", fue suscripta en Rosario, bajo la redacción conjunta de un compañero de la LBI y quien suscribe este documento (¿hace falta para la LBI que les recordemos quien tipeaba en la computadora?). En nuestra posición común sobre la Guerra de los Balcanes, cuyo correctísimo texto original sí fue producido por la LBI, hubo un decisivo avance en la línea de intervención, basado en el ángulo de crítica a Milosevic (por su política de capitulación al Imperialismo y de derrotismo en la guerra), aportado por nuestra organización. Ante los acontecimientos de enero de Ecuador, fue el POR el que rápidamente sacó un artículo-documento, el día mismo que los acontecimientos se estaban desarrollando. Nuestra propuesta a la LBI de una declaración común al respecto no fue respondida. Por el contrario, semanas después la LBI sacó una declaración (recordamos que ambos textos están publicados en "Tribuna…"), y una promesa de crítica a nuestro artículo. Esperábamos ansiosos las Jornadas para conocer esa crítica. Parece que en vano.
Nuestra organización valoriza y reivindica la saludable infuencia que la LBI realizó sobre nosotros. En especial, en la cuestión del defensismo revolucionario, de la caracterización de la situación en Brasil y el lugar del Frente Popular, y en la concepción leninista de Partido, combatiendo nuestro amateurismo militante.
Al mismo tiempo, y en nuestro grado aún limitado de maduración, la relación con la LBI (pero también con el PTS), nos permitió afirmar ciertas conquistas programáticas como nuestras política militar y la táctica del Frente Unico Antimperialista.
Tal valorización no cambia por el curso abortivo de los acontecimientos. Pero lamentamos sinceramente la impotencia de la LBI para comprender en qué etapa histórica estamos de reconstrucción de la IV, lo cual facilitaría enormemente el acercamiento con grupos y militantes que, lejos de "masturbarse académicamente" (la grosería corresponde al léxico de la LBI), buscan un camino de balance y de perspectiva de su propia militancia cuartista.
A diferencia de la LBI, que "…siempre tuvo la noción exacta de las tendencias contradictorias y de la limitaciones que marcaron el proceso de evolución del POR…" (resolución del CC…), nuestra organización aún hoy no se atreve a hablar con tanta certeza. Sinceramente ignoramos que grado de lucha interna hay al interior de la LBI, como contrarresta las presiones de clase sobre su militancia, que lucha de tendencias existe, que relación con las masas, etc.
Por ejemplo: nos enteramos en Brasil de que la LBI tenía rotas sus relaciones con el Sindicato de Municipales de Volta Redonda. No hace tanto, compañeros, que la LBI se jugó a fondo apoyando la chapa (lista) de dicho sector. Que sepamos, no estuvieron siquiera en el Congreso de la CUT. ¡En un momento la LBI habló de la posibilidad de hacer las Jornadas en Volta Redonda, por la infraestructura que les brindaba el Sindicato!
¿Qué es lo que pasó? ¿Qué balance? ¿Es nuestro atraso amateur que nos hizo "transpapelar" algún e.mail informativo? ¿No será que, como los niños traviesos y vivos, ustedes gritan a los cuatro vientos vuestros éxitos y victorias, y ocultan sigilosos vuestros yerros?
Reflexionad, camaradas. La autoproclamación, el autobombo, el paraíso de las certezas es un camino negador de los problemas. La Cuarta Internacional se construye para combatir, incluso, los problemas. Las "Jornadas…" que convocamos en común, y que ustedes boycotearon, hubieran sido un paso importante en la maduración de todos.
IV- Las relaciones con la FT y nuestro rechazo visceral a la chapa artificial:
¡Deteneos, LBI, no difaméis!
Si bien la LBI admite que nuestra posición acerca de las Jornadas, rechazando la exclusión de la FT (Vanguardia Proletaria), va mucho más allá que el tener "…una chapa oca –falsa, fría -en el Brasil", en varios párrafos del documento se deja entrever que éste sería el objetivo subalterno de nuestra conducta.
Con este mensaje entre líneas, lo que revela la LBI es que toda su concepción de , reconstrucción de la Cuarta es tener chapas (ocas o no) en otros lugares del mundo, y que le resulta intolerable coexistir en un mismo cuadro de debate con otro grupo brasileño (en este caso, la FT), que les presente un cuestionamiento -aún equivocado- a su infalibilidad política.
La LBI vuelve a acuñar en su conducta la moneda de "zonas de infuencia", de tan triste historia en los anales del autoproclamado trotskysmo.
La FT no ha sido, no es ni será la "sucursal" del POR argentino en Brasil. El trabajo de colaboración, aproximación y acción políticas con la FT fue y es parte inseparable, para nosotros, del mismo objetivo que tenemos con la LBI.
Al escribir este documento, ya hemos tenido dos sesiones de las Jornadas con la FT, con el grupo Organización Comunista Revolucionaria (OCR), y con el Partido Obrero Marxista de Diadema. En este debate volvimos a combatir lo que creemos es una desviación frentepopulista de la FT. También desarrollamos la relación entre el frentepopulismo y el foquismo, de cara a los planteamientos sobre "lucha armada" de la OTR. Notablemente, como no podría ser de otra manera, se volvieron a plantear debates cruzados, donde ratificamos otros acuerdos importantes con la FT (en general sobre todo nuestro documento de base para las Jornadas), trabajando juntos para argumentar y educar al extremadamente joven representante de la OTR.
Asímismo, preguntamos y escuchamos acerca del proceso de ruptura-expulsión del POM de la T.POR.
Conformamos entre todos un "Comité de Discusión por la Reconstrucción de la Cuarta Internacional". Además del foquismo y el frentepopulismo, están colocados a debate la concepción de partido, la política de clase ante la cuestión de la opresión de la mujer, racial y de las minorías sexuales, la lucha contra el caudillismo y el obrerismo, y la necesidad de superar el atraso que reina en la vanguardia, como expresión del atraso general de las masas.
Compañeros de la LBI: En la conversación telefónica en la cual fijamos el inicio de las Jornadas para el miércoles 23 de agosto a las 14 hs. en la USPI, vuestro camarada Carlos Alberto nos anticipó que no aceptarían un marco de reunión con Otavio Lisboa, dirigente de la FT, porque era un "difamador y calumniador". Honestamente, camaradas: ¿puede tomarse una crítica política expuesta en un periódico, por más errada que sea, ser recibida como calumnia? Creemos sinceramente que no.
Pero se nos ocurre una reflexión final:
En el Congreso de la CUT, yo escuché una brillante intervención de un militante del PSTU defendiendo vuestro derecho a presentar lista incompleta a la conducción. El, dirigiéndose a la mayoría de "Articulación Sindical", preguntó: ¿Cómo puede ser que un Plenario de miles tenga tanto miedo a 6 personas?
Parafraseando, también pregunto: ¿Cómo puede ser que el más bolchevique de los grupos del mundo tenga miedo de un pequeño militante de Maranhao?
V- La cuestión del Frente Popular y el principismo militante del POR: el "adentro" y el "afuera" en un partido revolucionario
En el capítulo de la resolución de su CC, entitulado "Un doble entendimiento de como combatir al Frente Popular", la LBI rompe totalmente con un abordaje marxista del problema.
Según nuestros inefables polemistas, si admitimos que las presiones del Frente Popular forman parte de nuestro interior eso significa que nuestro programa tiene buena parte de él. ¡Totalmente absurdo, mecanicista y antidialéctico! Con el mismo criterio, a la inversa, si el programa de un partido expresa su lucha contra el Frente Popular, esto significaría que está inmunizado, para no capitularle. ¡Notable contraste con la realidad, ya que tanto en los programas de Causa Operaria como del PSTU, se expresa "la lucha contra el Frente Popular", y sin embargo, como hemos comprobado y entendemos coincidimos con la LBI, se la pasan capitulando por la vía del centrismo.
En el Congreso de la CUT, conocimos a la Liga Quartainternacionalista (LQI), fracción de Norden del espartaquismo. Más allá del carácter extraterrestre de esta secta (que acusa a la LBI de…¡frentepopulista!, por reivindicar retrospectivamente el voto a Lula años atrás), nos dio abundante información sobre Volta Redonda: ¿ustedes no piensan, compañeros de la LBI, que en vuestra lucha contra el sindicalismo del grupo afín a ustedes, cuya chapa apoyaron fervientemente, no se expresan también las presiones del Frente Popular?
Las presiones de todo tipo de la burguesía se expresan al interior del más revolucionario de los partidos, como también al interior del más revolucionario de los militantes. El forjado bolchevique no consiste en negar este fenómeno de la realidad, sino en crear los anticuerpos para luchar contra esas presiones. El forjado bolchevique no consiste en construir dogmas infalibles a la medida de autómatas "hombres nuevos". Esto es propio de las sectas de todo pelaje. El forjado bolchevique es presentar batallas en todos los terrenos contra las presiones de la burguesía, entre ellas, y en particular en Brasil, contra el Frente Popular.
Para nosotros, la táctica del Frente Unico (antimperialista en Brasil, por el lugar fundamental que ocupa la opresión nacional), es justamente un recurso fundamental para combatir contra el frente popular, en el sentido de agrupar bajo la dirección proletaria revolucionaria, aún embrionariamente, a las tendencias y fracciones de la vanguardia (y por esa vía, de las masas), que entran en contradicción con sus propias ilusiones en el Frente Popular.
Contra lo que sostiene la FT, (que el Frente Popular sólo es tal si se expresa como poder del Estado burgués), nosotros consideramos que hoy, en Brasil, la función política de este mecanismo no se da tanto de esa manera, sino como chaleco de fuerzas a las tendencias a la lucha, a través de la política de conciliación de clases que dirige la CUT, el MST y la UNE. Es de esta forma que el PT y el PCdoB construyen, incluso, sus avances en el aparato del Estado. Poder estatal y poder sindical, por decirlo de alguna manera, cumplen para el Frente Popular funciones complementarias, que apuntan a un objetivo central: estrangular toda tendencia a la independencia de clase, para ofrecerse como seguros garantes del orden burgués.
Nosotros no tenemos ninguna "paciencia" ni "tolerancia" con la capitulación a la lista frentepopulista que cometió la FT en las elecciones de la Universidad de Maranhao. Pero también hemos estudiado el conjunto de la política de ese grupo, y lejos de ser de capitulación al Frente Popular, se ubica en el terreno de la lucha contra él, y en intentar desenvolver el Frente Unico para combatirlo con mayores posibilidades de éxito. La tesis presentada por la FT al Congreso de la CUT es una demostración de esto.
Nosotros reivindicamos la lucha contra el Frente Popular de la LBI en Brasil. Nos entusiasmamos y apoyamos las batallas que vimos que libraban en el Congreso de la CUT. Hubiéramos querido discutir más a fondo la política de Frente Unico, para apreciar que posibilidades de crecimento tiene hoy, en Brasil, la construcción de una alternativa anti-frentepopulista. Creemos que esta preocupación también forma parte de constituir los anticuerpos contra la colaboración de clases, contra las presiones del Frente Popular, para que, en el "adentro", nuestros cuadros se forjen con mayor firmeza y habilidad para derrotar al frentepopulismo en el "afuera".
La negativa de la LBI de incluir en el debate de las jornadas a la FT es una lamentable expresión de debilidad política para abordar en toda su magnitud el combate contra el Frente Popular.
Bajo una aparente firmeza por la vía de la excomunión del hereje, nos parece que existe fragilidad para combatir las enormes presiones que sufren nuestros queridos compañeros bolcheviques, especialmente, aquéllos que tienen responsabilidades dirigentes ante las masas. Creemos sinceramente que la LBI debiera revisar mejor su "adentro".
VI- Conclusión política y organizativa
Este documento iba a ser la base de nuestra exposición en la sesión prevista para el próximo 23 de agosto en San Pablo.
No pudo ser, al menos con la participación de la LBI. Con algunas correcciones de forma, lo publicamos tal cual fue escrito al calor de los encuentros...¡y de los desencuentros!
Cuando dimos nuestro informe de las Jornadas de Fortaleza, afirmamos que creímos encontrarnos con "auténticos revolucionarios". Lo seguimos pensando, pero hemos enriquecido un poco más nuestra caracterización. Creemos sinceramente que el comunismo puede tener varias enfermedades infantiles, que Lenin englobó en una de sus obras más célebres, bajo el cuadro clínico general de "izquierdismo". La LBI padece varias de sus manifestaciones, quizás de las más extrañas y poco descriptas (¡ojo, nosotros hemos estado algo graves de muchas patologías infantiles, y aún estamos padeciendo la convalecencia!), Llo peor que podríamos hacer todos es cerrarnos a madurar, a crecer, a aprender de las experiencias de los demás.
Sabemos que la ruptura de las jornadas de debate en común, como las concebimos, plantean un nuevo estadío en nuestras relaciones con la LBI.
Cremos también que tal fracaso (nos gusta llamar a las cosas por su nombre), también permite aprender, y a continuar nuestras relaciones con mayor madurez política.
Sabemos que ahora las cosas están muy calientes. Pero no descartamos que pasado algún tiempo, vosotros, compañeros de la LBI, puedan llegar a mandarnos un e.mail con un texto que diga más o menos así:
"Las dudas, tan fáciles de apartar,
eran terribles de resistir.
Fuera de tí, ¿quién podrá entenderlo?
Dime, ¿quién lo comprenderá?
Las dudas que nos empujaban en la noche,
mientras discutíamos acaloradamente,
amanecían en las calles
antes que se desvanecieran en la cabeza.
Ahora, entre nosotros, por la paz de Dios,
Ahora entre nosotros, se puede contar la verdad:
Ya hay fuerza para echar raíces,
y bondad para hacerse viejo.
Al fin hemos encontrado cosas en común,
y al fin, un acuerdo, y un credo,
y ahora yo puedo escribir sin riesgo,
y tú, también sin riesgo, puedes leer."
Terminado de esecribir el 25 de agosto, a pocas horas del 60° aniversario del asesinato de León Trotsky
Gustavo Gamboa (por el CC del POR argentino)
Ana (quien en calidad de simpatizante e interesada en las Jornadas es testigo de los acontecimientos y debates de los que participó como parte de su maduración política)

References: resolución 
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