Source: http://www.lexureditorial.com/leyes/cc04yr.htm
Timestamp: 2015-05-24 09:02:43+00:00

Document:
Real Decreto de 6 de octubre de 1.888
Título preliminar - De las normas jurídicas, su aplicación y eficacia.
Capítulo I - Fuentes del Derecho.
Capítulo II - Aplicación de las normas jurídicas.
Capítulo III - Eficacia general de las normas jurídicas
Capítulo IV - Normas de derecho internacional privado.
Capítulo V - Ámbito de aplicación de los regímenes jurídicos civiles coexistentes en el territorio nacional.
Título I - De los españoles y extranjeros
Título II - Del nacimiento y la extinción de la personalidad civil
Capítulo I - De las personas naturales
Capítulo II - De las personas jurídicas
Título III - Del domicilio.
Título IV - Del matrimonio.
Capítulo I - De la promesa de matrimonio
Capítulo II - De los requisitos del matrimonio.
Capítulo III - De la forma de celebración del matrimonio.
Sección 1ª - Disposiciones generales.
Sección 2ª - De la celebración ante el Juez, Alcalde o funcionario que haga sus veces.
Sección 3ª - De la celebración en forma religiosa.
Capítulo IV - De la inscripción del matrimonio en el Registro Civil.
Capítulo V - De los derechos y deberes de los cónyuges.
Capítulo VI - De la nulidad del matrimonio.
Capítulo VII - De la separación.
Capítulo VIII - De la disolución del matrimonio.
Capítulo IX - De los efectos comunes a la nulidad, separación y divorcio.
Capítulo X - De las medidas provisionales por demanda de nulidad, separación y divorcio.
Capítulo XI - Ley aplicable a la nulidad, la separación y el divorcio
Título V - De la paternidad y la filiación.
Capítulo I - De la filiación y sus efectos
Capítulo II - De la determinación y prueba de la filiación.
Sección 2ª - De la determinación de la filiación matrimonial
Sección 3ª - De la determinación de la filiación no matrimonial
Capítulo III - De las acciones de filiación.
Sección 2ª - De la reclamación.
Sección 3ª - De la impugnación.
Título VI - De los alimentos entre parientes
Título VII - De las relaciones paterno-filiales
Capítulo II - De la representación legal de los hijos
Capítulo III - De los bienes de los hijos y de su administración
Capítulo IV - De la extinción de la patria potestad
Capítulo V - De la adopción y otras formas de protección de menores
Sección 1ª - De la guarda y acogimiento de menores
Sección 2ª - De la adopción
Título VIII - De la ausencia.
Capítulo I - Declaración de ausencia y sus efectos
Capítulo II - De la declaración de fallecimiento.
Capítulo III - Del Registro Central de Ausentes.
Título IX - De la incapacitación.
Título X - De la tutela, de la curatela y de la guarda de menores o incapacitados.
Capítulo II - De la tutela.
Sección 2ª - De la delación de la tutela y del nombra miento del tutor
Sección 3ª - Del ejercicio de la tutela
Sección 4ª - De la extinción de la tutela y de la rendición final de cuentas.
Capítulo III - De la curatela.
Sección 2ª - De la curatela en casos de prodigalidad.
Capítulo IV - Del defensor judicial.
Capítulo V - De la guarda de hecho.
Título XI - De la mayor edad y de la emancipación.
Título XII - Del Registro de Estado Civil.
Libro II - De los bienes, de la propiedad y de sus modificaciones
Título I - De la clasificación de los bienes
Capítulo I - De los bienes inmuebles
Capítulo II - De los bienes muebles
Capítulo III - De los bienes según las personas a que pertenecen
Título II - De la propiedad
Capítulo I - De la propiedad en general
Capítulo II - Del derecho de accesión
Sección 1ª - Del derecho de accesión respecto al producto de los bienes
Sección 2ª - Del derecho de accesión respecto a los bienes inmuebles
Sección 3ª - Del derecho de accesión respecto a los bienes muebles
Capítulo III - Del deslinde y amojonamiento
Capítulo IV - Del derecho de cerrar las fincas rústicas
Capítulo V - De los edificios ruinosos y de los árboles que amenazan caerse
Título III - De la comunidad de bienes
Título IV - De algunas propiedades especiales
Capítulo I - De las aguas
Sección 1ª - Del dominio de las aguas
Sección 2ª - Del aprovechamiento de las aguas públicas
Sección 3ª - Del aprovechamiento de las aguas de dominio privado
Sección 4ª - De las aguas subterráneas
Sección 5ª - Disposiciones generales
Capítulo II - De los minerales
Capítulo III - De la propiedad intelectual
Título V - De la posesión
Capítulo I - De la posesión y sus especies
Capítulo II - De la adquisición de la posesión
Capítulo III - De los efectos de la posesión
Título VI - Del usufructo, del uso y de la habitación
Capítulo I - Del usufructo
Sección 1ª - Del usufructo en general
Sección 2ª - De los derechos del usufructuario
Sección 3ª - De las obligaciones del usufructuario
Sección 4ª - De los modos de extinguirse el usufructo
Capítulo II - Del uso y de la habitación
Título VII - De las servidumbres
Capítulo I - De las servidumbres en general
Sección 1ª - De las diferentes clases de servidumbres que pueden establecerse sobre las fincas
Sección 3ª - Derechos y obligaciones de los propietarios de los predios dominante y sirviente
Sección 4ª - De los modos de extinguirse las servidumbres
Capítulo II - De las servidumbres legales
Sección 2ª - De las servidumbres en materia de aguas
Sección 4ª - De la servidumbre de medianería
Sección 5ª - De la servidumbre de luces y vistas
Sección 6ª - Del desagüe de los edificios
Sección 7ª - De las distancias y obras intermedias para ciertas construcciones y plantaciones
Capítulo III - De las servidumbres voluntarias
Título VIII - Del registro de la propiedad
Libro III - De los diferentes modos de adquirir la propiedad.
Título I - De la ocupación
Título II - De la donación
Capítulo I - De la naturaleza de las donaciones
Capítulo II - De las personas que pueden hacer o recibir donaciones
Capítulo III - De los efectos y limitación de las donaciones
Capítulo IV - De la revocación y reducción de las donaciones
Título III - De las sucesiones
Capítulo I - De los testamentos
Sección 1ª - De la capacidad para disponer por testamento
Sección 2ª - De los testamentos en general
Sección 3ª - De la forma de los testamentos
Sección 4ª - Del testamento ológrafo
Sección 5ª - Del testamento abierto
Sección 7ª - Del testamento militar
Sección 8ª - Del testamento marítimo
Sección 9ª - Del testamento hecho en país extranjero
Capítulo II - De la herencia
Sección 1ª - De la capacidad para suceder por testamento y sin él
Sección 2ª - De la institución de heredero
Sección 3ª - De la sustitución
Sección 4ª - De la institución de heredero y del legado condicional o a término
Sección 5ª - De las legítimas
Sección 6ª - De las mejoras
Sección 7ª - Derechos del cónyuge viudo
Sección 8ª - Pago de la porción hereditaria en casos especiales
Sección 9ª - De la desheredación
Sección 10ª - De las mandas y legados
Sección 11ª - De los albaceas o testamentarios
Capítulo III - De la sucesión intestada
Sección 2ª - Del parentesco
Sección 3ª - De la representación
Capítulo IV - Del orden de suceder según la diversidad de líneas
Sección 1ª - De la línea recta descendente
Sección 2ª - De la línea recta ascendente
Sección 3ª - De la sucesión del cónyuge y de los colaterales
Sección 4ª - De la sucesión del Estado
Capítulo V - Disposiciones comunes a las herencias por testamento o sin el
Sección 1ª - De las precauciones que deben adoptarse cuando la viuda queda encinta
Sección 2ª - De los bienes sujetos a reserva
Sección 3ª - Del derecho de acrecer
Sección 4ª - De la aceptación y repudiación de la herencia
Sección 5ª - Del beneficio de inventario y del derecho de deliberar
Capítulo VI - De la colación y partición
Sección 1ª - De la colación
Sección 2ª - De la partición
Sección 3ª - De los efectos de la partición
Sección 4ª - De la rescisión de la partición
Sección 5ª - Del pago de las deudas hereditarias
Libro IV - De las obligaciones y contratos
Título I - De las obligaciones
Capítulo II - De la naturaleza y efecto de las obligaciones
Capítulo III - De las diversas especies de obligaciones
Sección 1ª - De las obligaciones puras y de las condicionales
Sección 2ª - De las obligaciones a plazo
Sección 3ª - De las obligaciones alternativas
Sección 4ª - De las obligaciones mancomunadas y de las solidarias
Sección 5ª - De las obligaciones divisibles y de las indivisibles
Sección 6ª - De las obligaciones con cláusula penal
Capítulo IV - De la extinción de las obligaciones
Sección 1ª - Del pago
Sección 2ª - De la pérdida de la cosa debida
Sección 3ª - De la condonación de la deuda
Sección 4ª - De la confusión de derechos
Sección 5ª - De la compensación
Sección 6ª - De la novación
Capítulo V - De la prueba de las obligaciones
Sección 1ª - De los documentos públicos
Título II - De los contratos
Sección 1ª - Del consentimiento
Sección 2ª - Del objeto de los contratos
Sección 3ª - De la causa de los contratos
Capítulo III - De la eficacia de los contratos
Capítulo IV - De la interpretación de los contratos
Capítulo V - De la rescisión de los contratos
Capítulo VI - De la nulidad de los contratos
Título III - Del régimen económico matrimonial
Capítulo II - De las capitulaciones matrimoniales
Capítulo III - De las donaciones por razón de matrimonio
Sección 2ª - De los bienes privativos y comunes
Sección 3ª - De las cargas y obligaciones de la sociedad de gananciales
Sección 4ª - De la administración de la sociedad de gananciales
Sección 5ª - De la disolución y liquidación de la sociedad de gananciales
Capítulo V - Del régimen de participación
Capítulo VI - Del régimen de separación de bienes
Título IV - Del contrato de compra y venta
Capítulo I - De la naturaleza y forma de este contrato
Capítulo II - De la capacidad para comprar o vender
Capítulo III - De los efectos del contrato de compra y venta cuando se ha perdido la cosa vendida
Capítulo IV - De las obligaciones del vendedor
Sección 2ª - De la entrega de la cosa vendida
Sección 3ª - Del saneamiento
Capítulo V - De las obligaciones del comprador
Capítulo VI - De la resolución de la venta
Sección 1ª - Del retracto convencional
Sección 2ª - Del retracto legal
Capítulo VII - De la transmisión de créditos y demás derechos incorporales
Capítulo VIII - Disposición general
Título V - De la permuta
Título VI - Del contrato de arrendamiento
Capítulo II - De los arrendamientos de fincas rústicas y urbanas
Sección 2ª - De los derechos y obligaciones del arrendador y del arrendatario
Sección 3ª - Disposiciones especiales para los arrendamientos de predios rústicos
Sección 4ª - Disposiciones especiales para el arrendamiento de predios urbanos
Capítulo III - Del arrendamiento de obras y servicios.
Sección 1ª - Del servicio de criados y trabajadores asalariados
Sección 2ª - De las obras por ajuste o precio alzado
Sección 3ª - De los transportes por agua y tierra tanto de personas como de cosas
Título VII - De los censos
Capítulo II - Del censo enfitéutico
Sección 1ª - Disposiciones relativas a la enfiteusis
Sección 2ª - De los foros y otros contratos análogos al de enfiteusis
Capítulo III - Del censo consignativo
Capítulo IV - Del censo reservativo
Título VIII - De la sociedad
Capítulo II - De las obligaciones de los socios
Sección 1ª - De las obligaciones de los socios entre sí
Sección 2ª - De las obligaciones de los socios con un tercero
Capítulo III - De los modos de extinguirse la sociedad
Título IX - Del mandato
Capítulo I - De la naturaleza, forma y especies del mandato
Capítulo II - De las obligaciones del mandatario
Capítulo III - De las obligaciones del mandante
Capítulo IV - De los modos de acabarse el mandato
Título X - Del préstamo
Capítulo I - Del comodato
Sección 1ª - De la naturaleza del comodato
Sección 2ª - De las obligaciones del comodatario
Sección 3ª - De las obligaciones del comodante
Capítulo II - Del simple préstamo
Título XI - Del deposito
Capítulo I - Del deposito en general y de sus diversas especies
Capítulo II - Del deposito propiamente dicho.
Sección 1ª - De la naturaleza y esencia del contrato de depósito
Sección 2ª - Del depósito voluntario
Sección 3ª - De las obligaciones del depositario
Sección 4ª - De las obligaciones del depositante
Sección 5ª - Del depósito necesario
Capítulo III - Del secuestro
Título XII - De los contratos aleatorios o de suerte
Capítulo II - Del contrato de alimentos
Capítulo III - Del juego y de la apuesta
Capítulo IV - De la renta vitalicia
Título XIII - De las transacciones y compromisos
Capítulo I - De las transacciones
Capítulo II - De los compromisos
Título XIV - De la fianza
Capítulo I - De la naturaleza y extensión de la fianza
Capítulo II - De los efectos de la fianza
Sección 1ª - De los efectos de la fianza entre el fiador y el acreedor
Sección 2ª - De los efectos de la fianza entre el deudor y el fiador
Sección 3ª - De los efectos de la fianza entre los cofiadores
Capítulo III - De la extinción de la fianza
Capítulo IV - De la fianza legal y judicial
Título XV - De los contratos de prenda, hipoteca y anticresis
Capítulo I - Disposiciones comunes a la prenda y a la hipoteca
Capítulo II - De la prenda
Capítulo III - De la hipoteca
Capítulo IV - De la anticresis
Título XVI - De las obligaciones que se contraen sin convenio
Capítulo I - De los cuasicontratos
Sección 1ª - De la gestión de negocios ajenos
Sección 2ª - Del cobro de lo indebido
Capítulo II - De las obligaciones que nacen de culpa o negligencia
Título XVII - De la concurrencia y prelación de créditos
Capítulo II - De la clasificación de créditos.
Capítulo III - De la prelación de créditos.
Título XVIII - De la prescripción
Capítulo II - De la prescripción del dominio y demás derechos reales.
Capítulo III - De la prescripción de las acciones.
De las normas jurídicas, su aplicación y eficacia.
2. Las leyes sólo se derogan por otras posteriores. La derogación tendrá el alcance que expresamente se disponga y se extenderá siempre a todo aquello que en la ley nueva, sobre la misma materia, sea incompatible con la anterior. Por la simple derogación de una ley no recobran vigencia las que ésta hubiera derogado.
. 1. Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas.
2. La equidad habrá de ponderarse en la aplicación de las norma si bien las resoluciones de los Tribunales sólo podrán descansar de manera exclusiva en ella cuando la ley expresamente lo permita.
1. Siempre que no se establezca otra cosa, en los plazos señalados por días, a contar de uno determinado, quedará éste excluido del cómputo, el cual deberá empezar en el día siguiente; y si los plazos estuviesen fijados por meses o años se computarán de fecha a fecha. Cuando en el mes del vencimiento no hubiera día equivalente al inicial del cómputo, se entenderá que el plazo expira el último del mes.
1. La ignorancia de las leyes no exime de su cumplimiento.
2. (Modificado) Los efectos del matrimonio se regirán por la ley personal común de los cónyuges al tiempo de contraerlo; en defecto de esta ley, por la ley personal o de la residencia habitual de cualquiera de ellos, elegida por ambos en documento auténtico otorgado antes de la celebración del matrimonio a falta de esta elección, por la ley de la residencia habitual común inmediatamente posterior a la celebración y, a falta de dicha residencia, por la del lugar de celebración del matrimonio
4. El carácter y contenido de la filiación incluida la adoptiva, y las relaciones paterno­filiales, se regirán por la ley personal del hijo.
5. La adopción constituida por Juez español se regirá, en cuanto a los requisitos, por lo dispuesto en la Ley española. No obstante, deberá observarse la Ley nacional del adoptando en lo que se refiere a su capacidad y consentimientos necesarios
1º Si tuviera su residencia habitual fuera de España.
2º Aunque resida en España, sí no adquiere, en virtud de la adopción, la nacionalidad española.
Para la constitución de la adopción los cónsules españoles tendrán las mismas atribuciones que el Juez, siempre que el adoptante sea español y el adoptando esté domiciliado en la demarcación consular. La propuesta previa será formulada por la entidad pública correspondiente al último lugar de residencia del adoptante en España. Si el adoptante nunca tuvo residencia en España no será necesaria propuesta previa, pero el Cónsul recabará de las autoridades del lugar de residencia de aquél informes suficientes para valorar su idoneidad.
En la adopción constituida por la competente autoridad extranjera, la ley del adoptando regirá en cuanto a capacidad y consentimientos necesarios. Los consentimientos exigidos por tal Ley podrán prestarse ante una autoridad del país en que se inició la constitución o posteriormente ante cualquier autoridad competente. En su caso, para la adopción de un español será necesario el consentimiento de la entidad pública correspondiente a la última residencia del adoptando en España.
6. La tutela y las demás instituciones de protección del incapaz se regirán por la ley nacional de éste. Sin embargo, las medidas provisionales o urgentes de protección se regirán por la ley de su residencia habitual.
7. El derecho a la prestación de alimentos entre parientes habrá de regularse por la ley nacional común del alimentista y del alimentante, no obstante, se aplicará la ley de la residencia habitual de la persona que los reclame cuando ésta no pueda obtenerlos de acuerdo con la ley nacional común. En defecto de ambas leyes, o cuando ninguna de ellas permita la obtención de alimentos, se aplicará la ley interna de la autoridad que conoce de la reclamación
8. La sucesión por causa de muerte se regirá por la ley nacional del causante en el momento de su fallecimiento. cualesquiera que sean la naturaleza de los bienes y el país donde se encuentren. Sin embargo las disposiciones hechas en testamento y los pactos sucesorios ordenados conforme a la ley nacional del testador o del disponente en el momento de su otorgamiento conservarán su validez, aunque sea otra la ley que rija la sucesión, si bien las legítimas se ajustarán, en su caso, a esta última. Los derechos que por ministerio de la ley se atribuyan al cónyuge supérstite se regirán por la misma ley que regule los efectos del matrimonio, a salvo siempre las legítimas de los descendientes.
9. A los efectos de este capítulo respecto de las situaciones de doble nacionalidad previstas en las leyes españolas se estará a lo que determinen los tratados internacionales y, si nada estableciesen. será preferida la nacionalidad coincidente con la última residencia habitual y, en su defecto, la última adquirida. Prevalecerá en todo caso la nacionalidad española del que ostente además otra no prevista en nuestras leyes o en los tratados internacionales. Si ostentare dos o más nacionalidades y ninguna de ellas fuera la española, se estará a lo que establece el apartado siguiente.
2. Los buques, las aeronaves y los medios de transporte por ferrocarril, así como todos los derechos que se constituyan sobre ellos quedarán sometidos a la ley del lugar de su a banderamiento, matrícula o registro. Los automóviles y otros medios de transporte por carretera quedarán sometidos a la ley del lugar donde se hallen.
3. La emisión de los títulos­valores se atendrá a la ley del lugar en que se produzca.
5. Se aplicará a las obligaciones contractuales la ley a que las partes se hayan sometido expresamente, siempre que tenga alguna conexión con el negocio de que se trate; en su defecto, la ley nacional común a las partes; a falta de ella, la de la residencia habitual común, y en último término, la ley del lugar de celebración del contrato.
10. La ley reguladora de una obligación se extiende a los requisitos del cumplimiento y a las consecuencias del incumplimiento, así como a su extinción. Sin embargo, se aplicará la ley del lugar de cumplimiento a las modalidades de la ejecución que requieren intervención judicial o administrativa.
11. A la representación legal se aplicará la ley reguladora de la relación jurídica de la que nacen las facultades del representante y a la voluntaria, de no mediar sometimiento expreso, la ley del país en donde se ejerciten las facultades conferidas.
Si tales actos fueren otorgados a bordo de buques o aeronaves durante su navegación, se entenderán celebrados en el país de su a banderamiento, matrícula o registro. Los navíos y las aeronaves militares se consideran como parte del territorio del Estado al que pertenezcan.
2. Si la ley reguladora del contenido de los actos y contratos exigiere para su validez una determinada forma o solemnidad. será siempre aplicada, incluso en el caso de otorgarse aquéllos en el extranjero.
2. En lo demás, y con pleno respeto a los derechos especia les o forales de las provincias o territorios en que están vigentes. regirá el Código Civil como derecho supletorio, en defecto del que lo sea en cada una de aquéllas, según sus normas especiales.
3. Si al nacer el hijo, o al ser adoptado, los padres tuvieren distinta vecindad civil, el hijo tendrá la que corresponda a aquél de los dos respecto del cual la filiación haya sido determinada antes; en defecto, tendrá la del lugar del nacimiento y, en último término, la vecindad de derecho común.
Sin embargo, los padres, o el que de ellos ejerza o le haya sido atribuida la patria potestad, podrán atribuir al hijo la vecindad civil cualquiera de ellos en tanto no transcurran los seis meses siguientes al nacimiento o a la adopción.
La privación o suspensión en el ejercicio de la patria potestad, o cambio de vecindad de los padres, no afectarán a la vecindad civil de los hijos.
En todo caso el hijo desde que cumpla catorce años y hasta que transcurra un año después de su emancipación podrá optar bien por la vecindad civil del lugar de su nacimiento, bien por la última vecindad de cualquiera de sus padres. Si no estuviera emancipado, habrá de ser asistido en la adopción por el representante legal.
4. El matrimonio no altera la vecindad civil. No obstante, cualquiera de los cónyuges no separados, ya sea legalmente o de hecho podrá, en todo momento, optar por la vecindad civil del otro.
5. La vecindad civil se adquiere;
2º. Por residencia continuada de diez años, sin declaración contrario durante este plazo.
Ambas declaraciones se harán constar en el Registro Civil y necesitan ser reiteradas.
2. El extranjero que adquiera la nacionalidad por carta de naturaleza tendrá la vecindad civil que el Real Decreto de concesión determine teniendo en cuenta la opción de aquél, de acuerdo con lo que dispone el apartado anterior u otras circunstancias que concurran en el peticionario.
1. Los conflictos de leyes que puedan surgir por la coexistencia de distintas legislaciones civiles en el territorio nacional se resolverán según las normas contenidas en el capítulo IV con la siguientes particularidades:
1ª Será ley personal la determinada por la vecindad civil.
2ª No será aplicable lo dispuesto en los apartados 1, 2 y 3 del artículo 12 sobre calificación, remisión y orden público.
2. El derecho de viudedad regulado en la Compilación aragonesa corresponde a los cónyuges sometidos al régimen económico matrimonial de dicha Compilación, aunque después cambie su vecindad civil con exclusión en este caso de la legítima que establezca la ley sucesoria. El derecho expectante de viudedad no podrá oponerse al adquirente a título oneroso y de buena fe de los bienes que no radiquen e territorio donde se reconozca tal derecho, si el contrato se hubiera celebrado fuera de dicho territorio, sin haber hecho constar el régimen económico matrimonial del transmitente.
3. Los efectos del matrimonio entre españoles se regularán por la ley española que resulte aplicable según los criterios del artículo 9 y en su defecto, por el Código Civil.
En este último caso se aplicará el régimen de separación de bienes del Código Civil si conforme a una y otra ley personal de lo contrayentes hubiera de regir un sistema de separación.
Si el adoptado es mayor de dieciocho años podrá optar por la nacionalidad española de origen en el plazo de dos años a partir de la constitución de la adopción.
1. Tienen derecho a optar por la nacionalidad española: a) Las personas que estén o hayan estado sujetas a la patria potestad de un español. b) Aquellas cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español y nacido en España. c) Las que se hallen comprendidas en el segundo apartado de los artículos 17 y 19. 2. La declaración de opción se formulará: a) Por el representante legal del optante, menor de catorce años o incapacitado. En este caso, la opción requiere autorización del encargado del Registro Civil del domicilio del declarante, previo dictamen del Ministerio Fiscal. Dicha autorización se concederá en interés del menor o incapaz. b) Por el propio interesado, asistido por su representante legal, cuando aquél sea mayor de catorce años o cuando, aun estando incapacitado, así lo permita la sentencia de incapacitación. c) Por el interesado, por sí solo, si está emancipado o es mayor de dieciocho años. La opción caducará a los veinte años de edad, pero si el optante no estuviera emancipado según su ley personal al llegar a los dieciocho años, el plazo para optar se prolongará hasta que transcurran dos años desde la emancipación. d) Por el interesado, por sí solo, dentro de los dos años siguientes a la recuperación de la plena capacidad. Se exceptúa el caso en que haya caducado el derecho de opción conforme al párrafo c). 3. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, el ejercicio del derecho de opción previsto en el apartado 1.b) de este artículo no estará sujeto a límite alguno de edad.
a) El interesado emancipado o mayor de dieciocho años
1. Para la concesión de la nacionalidad por residencia se requiere que ésta haya durado diez años. Serán suficientes cinco años para los que hayan obtenido la condición de refugiado y dos años cuando se trate de nacionales de origen de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal o de sefardíes. 2. Bastará el tiempo de residencia de un año para: a) El que haya nacido en territorio español. b) El que no haya ejercitado oportunamente la facultad de optar. c) El que haya estado sujeto legalmente a la tutela, guarda o acogimiento de un ciudadano o institución españoles durante dos años consecutivos, incluso si continuare en esta situación en el momento de la solicitud. d) El que al tiempo de la solicitud llevare un año casado con español o española y no estuviere separado legalmente o de hecho. e) El viudo o viuda de española o español, si a la muerte del cónyuge no existiera separación legal o de hecho. f) El nacido fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles. 3. En todos los casos, la residencia habrá de ser legal, continuada e inmediatamente anterior a la petición. A los efectos de lo previsto en el párrafo d) del apartado anterior, se entenderá que tiene residencia legal en España el cónyuge que conviva con funcionario diplomático o consular español acreditado en el extranjero. 4. El interesado deberá justificar, en el expediente regulado por la legislación del Registro Civil, buena conducta cívica y suficiente grado de integración en la sociedad española. 5. La concesión o denegación de la nacionalidad por residencia deja a salvo la vía judicial contencioso-administrativa.
Son requisitos comunes para la validez de la adquisición de la nacionalidad española por opción, carta de naturaleza o residencia: a) Que el mayor de catorce años y capaz para prestar una declaración por sí jure o prometa fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las leyes. b) Que la misma persona declare que renuncia a su anterior nacionalidad. Quedan a salvo de este requisito los naturales de países mencionados en el apartado 1 del artículo 24. c) Que la adquisición se inscriba en el Registro Civil español.
1. Pierden la nacionalidad española los emancipados que, residiendo habitualmente en el extranjero, adquieran voluntariamente otra nacionalidad o utilicen exclusivamente la nacionalidad extranjera que tuvieran atribuida antes de la emancipación. La pérdida se producirá una vez que transcurran tres años, a contar, respectivamente, desde la adquisición de la nacionalidad extranjera o desde la emancipación. No obstante, los interesados podrán evitar la pérdida si dentro del plazo indicado declaran su voluntad de conservar la nacionalidad española al encargado del Registro Civil. La adquisición de la nacionalidad de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal no es bastante para producir, conforme a este apartado, la pérdida de la nacionalidad española de origen. 2. En todo caso, pierden la nacionalidad española los españoles emancipados que renuncien expresamente a ella, si tienen otra nacionalidad y residen habitualmente en el extranjero. 3. Los que habiendo nacido y residiendo en el extranjero ostenten la nacionalidad española por ser hijos de padre o madre españoles, también nacidos en el extranjero, cuando las leyes del país donde residan les atribuyan la nacionalidad del mismo, perderán, en todo caso, la nacionalidad española si no declaran su voluntad de conservarla ante el encargado del Registro Civil en el plazo de tres años, a contar desde su mayoría de edad o emancipación. 4. No se pierde la nacionalidad española, en virtud de lo dispuesto en este precepto, si España se hallare en guerra.
1. Los españoles que no lo sean de origen perderán la nacionalidad: a) Cuando durante un período de tres años utilicen exclusivamente la nacionalidad a la que hubieran declarado renunciar al adquirir la nacionalidad española. b) Cuando entren voluntariamente al servicio de las armas o ejerzan cargo político en un Estado extranjero contra la prohibición expresa del Gobierno. 2. La sentencia firme que declare que el interesado ha incurrido en falsedad, ocultación o fraude en la adquisición de la nacionalidad española produce la nulidad de tal adquisición, si bien no se derivarán de ella efectos perjudiciales para terceros de buena fe. La acción de nulidad deberá ejercitarse por el Ministerio Fiscal de oficio o en virtud de denuncia, dentro del plazo de quince años.
Artículo 26 (Modificado)
1. Quien haya perdido la nacionalidad española podrá recuperarla cumpliendo los siguientes requisitos: a) Ser residente legal en España. Este requisito no será de aplicación a los emigrantes ni a los hijos de emigrantes. En los demás casos podrá ser dispensado por el Ministro de Justicia cuando concurran circunstancias excepcionales. b) Declarar ante el encargado del Registro Civil su voluntad de recuperar la nacionalidad española. c) Inscribir la recuperación en el Registro Civil. 2. No podrán recuperar o adquirir, en su caso, la nacionalidad española sin previa habilitación concedida discrecionalmente por el Gobierno, los que se encuentren incursos en cualquiera de los supuestos previstos en el artículo anterior.
Son personas jurídicas;
2º Las asociaciones de interés particular, sean civiles, mercantiles o industriales, a las que la ley conceda personalidad propia, independiente de la de cada uno de sus asociados.
Para el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de obligaciones civiles, el domicilio de las personas naturales es el lugar de su residencia habitual, y, en su caso, el que determine la Ley de Enjuiciamiento civil.
De los requisitos del matrimonio.
(Nuevo) El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.
No hay matrimonio sin consentimiento matrimonial, La condición, término o modo del consentimiento se tendrá por no puesta.
El Juez de Primera Instancia podrá dispensar, con justa causa o a instancia de parte, los impedimentos del grado tercero entre colaterales, y de edad a partir de los catorce años. En los expedientes de dispensa de edad deberán ser oídos el menor y sus padres o guardadores. La dispensa ulterior convalida, desde su celebración, el matrimonio cuya nulidad no haya sido instada judicialmente por alguna de las partes.
De la forma de celebración del matrimonio.
También podrá contraer matrimonio fuera de España con arreglo a la forma establecida por la Ley del lugar de celebración."
De la celebración ante el Juez, Alcalde o funcionario que haga sus veces.
La validez del matrimonio no quedará afectada por la incompetencia o falta de nombramiento legítimo del Juez, Alcalde o funcionario que lo autorice, siempre que al menos uno de los cónyuges hubiera procedido de buena fe y aquéllos ejercieran sus funciones públicamente."
Cuando concurra causa grave suficientemente probada el Ministro de Justicia podrá autorizar el matrimonio secreto, En este caso, el expediente se tramitará reservadamente, sin la publicación de edictos o proclamas.
El Juez, Alcalde o funcionario, después de leídos los artículos 66, 67 y 68, preguntará a cada uno de los contrayentes si consienten en contraer matrimonio con el otro y si efectivamente lo contraen en dicho acto y, respondiendo ambos afirmativamente, declarará que los mismos quedan unidos en matrimonio y extenderá la inscripción o el acta correspondiente."
De la celebración en forma religiosa.
De la inscripción del matrimonio en el Registro Civil.
Asimismo, practicada la inscripción o extendida el acta, el Juez, Alcalde o funcionario entregará a cada uno de los contrayentes documento acreditativo de la celebración del matrimonio."
De los derechos y deberes de los cónyuges.
Suprimido por la Ley 30/1981, de 7 de julio.
Suprimido por la Ley 30/1981 de 7 de julio.
Artículo 86 (Modificado)

References: resolución 
 Real Decreto 
 artículo 12
 artículo 9
 artículo 24

Artículo 26

Artículo 86