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Timestamp: 2018-11-17 07:23:56+00:00

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TABLA DE CONTENIDO 13. PANAMÁ FRENTE A LAS CUARENTA RECOMENDACIONES DEL GAFI Y AL REGLAMENTO MODELO DE LA CICAD-OEA. - PDF
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César Navarrete Escobar
1 TABLA DE CONTENIDO 13. PANAMÁ FRENTE A LAS CUARENTA RECOMENDACIONES DEL GAFI Y AL REGLAMENTO MODELO DE LA CICAD-OEA Aspectos penales Tipificación del delito Medidas cautelares Decomiso de bienes, productos e instrumentos Destino de los bienes, productos o instrumentos decomisados Aspectos administrativos Sujetos obligados Obligaciones de los sujetos obligados Identificación de clientes y mantenimiento de registros Disponibilidad de registros Registro y notificación de transacciones en efectivo Comunicación de transacciones financieras sospechosas Programa de cumplimiento obligatorio Extensión de las obligaciones a otros sujetos Responsabilidad de los sujetos obligados Autoridades competentes y sus facultades Autoridades de supervisión y regulación Unidades de Inteligencia Financiera Cooperación internacional Secreto o reserva bancaria II. CUADRO COMPARATIVO DE LEGISLACIÓN. III. ANEXO DE NORMAS
2 13. PANAMÁ FRENTE A LAS CUARENTA RECOMENDACIONES DEL GAFI Y AL REGLAMENTO MODELO DE LA CICAD-OEA ASPECTOS PENALES Tipificación del delito El Grupo Acción Financiera (GAFI), a su vez, aconseja a los países miembros que se amplíe la cobertura del delito de lavado de activos a los delitos graves y a aquellos que producen una gran cantidad de dinero (la Convención de Viena de 1988 ONU, recomienda la penalización del lavado de activos de bienes provenientes del narcotráfico), en el entendido que cada país determinara cuáles delitos corresponden a esa categoría penal. La tipificación del lavado de activos se menciona en las (Recomendaciones 4, 5 y 6 del GAFI) recomendando adicionalmente la responsabilidad penal de las personas jurídicas. El GAFI recomienda tipificar el lavado de activos intencional (es decir, doloso), en el entendido que elemento intencional puede inferirse de las circunstancias de hecho objetivas. Se considera en este documento (40 Recomendaciones del GAFI) como una herramienta valiosa para combatir el lavado de dinero y los delitos conexos, que en la legislación de cada país se acoja la figura de la extradición, teniendo el buen juicio de reglamentarla bajo parámetros sencillos de aplicación. (Recomendación 40) De otra parte, el Reglamento Modelo de la CICAD-OEA, dentro de su articulado establece una clara guía para que los países miembros tipifiquen el lavado de activos, recomendando ampliar esta figura a los delitos graves (artículo 1). En Panamá, el delito de lavado de activos se encuentra regulado en el artículo 3 de la ley 41 del 2000, el cual adicionó al Estatuto Penal el capítulo relativo al delito de Blanqueo de Capitales. Dicho capítulo comprende los artículos 389, , 392 y 393 del Estatuto Penal. Así, el delito de lavado de activos, o blanqueo de capitales como se denomina en la legislación interna panameña, se encuentra tipificado en el artículo 389 del Código Penal, modificado por el artículo 11 de la ley 1 del 5 de enero de Según esta disposición, incurre en el delito de blanqueo de capitales el que reciba, deposite, negocie, convierta o transfiera dineros, títulos, valores, bienes u otros recursos financieros, a sabiendas de que proceden de actividades relacionadas con el tráfico de drogas, estafa cualificada, tráfico ilegal de armas,
3 tráfico de personas, secuestro, extorsión, peculado, corrupción de servidores públicos, actos de terrorismo, robo o tráfico internacional de vehículos, o de delitos contra la propiedad intelectual en general, previstos en la ley penal panameña, con el objeto de ocultar o encubrir su origen ilícito o de ayudar a eludir las consecuencias jurídicas de tales hechos punibles. La sanción prevista es de pena de prisión de 5 a 12 años o de multa de 100 a 200 días. Por su parte, el artículo 390 de este mismo estatuto determina que incurre en la misma pena prevista para el delito de lavado de activos el que a sabiendas oculte o encubra la real naturaleza, origen, ubicación, destino, propiedad, o ayude a facilitar el beneficio de los dineros, títulos valores, bienes u otros recursos financieros, cuando éstos provengan o se hayan obtenido directa o indirectamente de alguna de las actividades ilícitas señaladas en el artículo 389 atrás mencionado. Igualmente, el que a sabiendas realice transacciones, por sí o por interpuesta persona, natural o jurídica, en establecimientos bancarios, financieros, comerciales o de cualquier naturaleza, con dineros, títulos valores, bienes u otros recursos financieros procedentes de algunas de las actividades ilícitas previstas en el artículo 389 y el que por sí o por interpuesta persona, a sabiendas, suministre a un establecimiento bancario, financiero, comercial o de cualquier otra naturaleza, información falsa para la apertura de cuentas o para la realización de transacciones con dineros, títulos valores, bienes u otros recursos financieros, cuando éstos provengan o se hayan obtenido de alguna de estas mismas actividades ilícitas. De lo anteriormente descrito se desprenden las siguientes características del delito: En Panamá el delito de lavado de activos ha sido tipificado como delito autónomo. Es monosubjetivo y de sujeto activo indeterminado. En este país el delito de lavado de activos sólo se puede cometer bajo la modalidad de dolo. Se establecen como verbos rectores del tipo penal del lavado de activos recibir, depositar, negociar, convertir y transferir. Los delitos fuente del lavado de activos son el tráfico de drogas, estafa cualificada, tráfico ilegal de armas, tráfico de personas, secuestro, extorsión, peculado, corrupción de servidores públicos, actos de terrorismo, robo o tráfico internacional de vehículos y delitos contra la propiedad intelectual en general
4 Ahora bien, es importante señalar que mediante la ley 50 del 2 de julio de 2003, se adicionó el Código Penal con un nuevo capítulo denominado TERRORISMO El delito de terrorismo es tipificado como aquel en el que incurre quien individualmente o perteneciendo, actuando al servicio o colaborando con bandas armadas, organizaciones o grupos, cuya finalidad sea la de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública, realice actos en contra de las personas, los bienes, los servicios públicos o los medios de comunicación y transporte, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, utilizando explosivos, sustancias tóxicas, armas, incendio, inundación o cualquier otro medio violento o de destrucción masiva. La sanción prevista es de pena de 15 a 20 años de prisión. Igualmente, quien intencionalmente financie, subvencione, oculte o transfiera dinero o bienes para ser utilizados en la comisión de cualquiera de los hechos atrás descritos, aunque no intervenga en su ejecución o no se lleguen a consumar, es sancionado con 15 a 20 años de prisión Se señala igualmente que es sancionado con prisión de 8 a 10 años: 1. Quien intencionalmente, promueva o auxilie las actividades realizadas por personas o grupos organizados para la ejecución de cualquiera de los hechos descritos, aunque no intervenga en su realización. 2. Quien oculte, albergue, hospede o reclute a personas para la ejecución de cualquiera de los hechos mencionados, o quien se incorpore a grupos que persigan tal finalidad. Para mayor información consultar la ley 41 del 2 de octubre del 2000., articulo 3, artículos 389, 390, 391, 392, 393 del Estatuto Penal, 1 Ley 50 del 2 de julio de 2003, artículo 11 de la ley 1 del 5 de enero de 2004 Cuarenta Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendaciones 4,5,6,40, Reglamento Modelo, articulo Medidas cautelares En las Cuarenta Recomendaciones del GAFI se invita a los países a adoptar las medidas cautelares o provisionales consagradas en la Convención de Viena que permitan el congelamiento o embargo para impedir la comercialización, transferencia o disposición de bienes vinculados al proceso por lavado de activos. (Recomendación 7)
5 De igual manera, uno de los aspectos que debe contener una política integral contra el lavado de activos, de acuerdo con lo consagrado en el Reglamento Modelo de la CICAD -OEA, (artículo 4), es el de establecer medidas cautelares (incautación, embargo preventivo) para preservar la disponibilidad de bienes o activos relacionados con los delitos fuente del lavado de activos. La legislación panameña, siguiendo los parámetros establecidos en el Reglamento Modelo de la CICAD- OEA, contempla que los instrumentos, dineros, valores y demás bienes empleados en la comisión de delitos relacionados con droga y los productos derivados de dicha comisión, pueden ser aprehendidos provisionalmente por el funcionario instructor competente, quedando fuera del comercio. Posteriormente deben ser puestos a órdenes de la Fiscalía Especializada en Delitos Relacionados con Drogas, hasta que la causa sea decidida en forma definitiva por el tribunal jurisdiccional competente. La orden de aprehensión provisional, cuando resulte procedente, es inscrita en el Registro Público. Cuando la aprehensión provisional recaiga en vehículos o establecimientos de propiedad de terceros no vinculados al hecho punible, el funcionario puede designar como depositarios a sus propietarios. Los dineros, valores y bienes, mientras dura la aprehensión provisional, se mantienen depositados en el Banco o Asociación de Ahorro y Préstamo donde se encuentran y de no estar depositados en ningún Banco o Asociación de Ahorro y Préstamo, se depositan en el Fondo de Custodia que, para tales efectos, tiene la Procuraduría General de la Nación en el Banco Nacional de Panamá. Cuando dichos dineros, valores y bienes se encuentren depositados en un Banco o Asociación de Ahorro y Préstamo garantizando un crédito de dicha institución, ésta puede compensar su acreencia, aunque las obligaciones no estén vencidas, salvo el caso de mala fe, tan pronto reciba del Funcionario de Instrucción la orden de aprehensión provisional. En este caso, los bienes que el sindicado obtenga a consecuencia de la transacción que originó la acreencia compensada, se consideran provenientes del delito investigado. Si luego de efectuada la compensación antes mencionada resultan excedentes, éstos se mantienen a órdenes de la Procuraduría General de la Nación, la cual los debe depositar en su Fondo de Custodia. En el caso de otros bienes que no sean dineros o valores, el Banco o la Asociación de Ahorro y Préstamo, puede declarar la deuda de plazo vencido y solicitar el remate judicial de dichos bienes, a fin de compensar la obligación.
6 Los excedentes se mantienen a órdenes de la Fiscalía Especializada en Delitos Relacionados con Drogas. Para mayor información consultar: Ley 23 del 30 de diciembre de 1986, modificada por la ley 13 de 1994, artículos 22, 23, 24 y 24 A. Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendación 7, Reglamento Modelo, articulo Decomiso de bienes, productos o instrumentos. La (recomendación 7 del GAFI) aconseja a los países adoptar medidas que permitan el decomiso de los bienes lavados, el producto de los mismos, los instrumentos utilizados o que se pensaba utilizar en la comisión del delito o de bienes equivalentes. Adicionalmente, consagra que deberían implantar sanciones económicas y civiles y explorar en la búsqueda de procedimientos o figuras jurídicas tendientes a lograr la anulación de aquellos contratos efectuados por las partes, cuando éstas sean conocedoras que frente al tipo contractual, el Estado no puede iniciar acciones que le permitan resarcir los daños. Además de las medidas cautelares, el Reglamento Modelo de la CICAD OEA, recomienda a los Estados miembros, incluir en sus legislaciones internas el decomiso de bienes, productos o instrumentos relacionados con los delitos (artículo 5). En la legislación panameña se prevé que serán comisados los instrumentos bienes y valores empleados en la comisión de los delitos de narcotráfico y conexos al igual que el producto de éstos. subir En el evento en que judicialmente se ordene el comiso de bienes, instrumentos, dineros o valores que sean producto del blanqueo de capitales, el juez, en la sentencia correspondiente, debe ordenar que sean puestos a disposición del Fondo Especial de Jubilados y Pensionados (FEJUPEN), con el propósito de que se defina su incorporación definitiva a dicho Fondo o su devolución al procesado o a la víctima, según sea el caso. Para mayor información consultar: Ley 27 de 1994, artículo 9 (el cual reformó el artículo 263 del Código Penal); Ley 41 del 2 de octubre del 2000, artículo 7.,Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendación 7, Reglamento Modelo, articulo 5
7 Destino de los bienes, productos o instrumentos decomisados En la nota interpretativa de la recomendación 38 del GAFI, se recomienda la creación de fondos para destinar los activos decomisados a fines de salud, educación, represión u otros pertinentes. Así mismo, se aconseja la adopción de medidas para el reparto de los bienes decomisados entre los países que hayan participado en acciones operativas coordinadas. Las recomendaciones internacionales, especialmente las contenidas en el Reglamento Modelo de la CICAD -OEA, consagran que los bienes, productos o instrumentos sean destinados a las entidades públicas que hayan participado en el decomiso o para programas de rehabilitación o reinserción social. Para la administración de estos bienes se recomienda la creación de Fondos Especiales. En relación con este aspecto, como se indicó en el punto anterior, la legislación panameña establece que los bienes, productos o instrumentos decomisados deben ser puestos a disposición del Fondo Especial de Jubilados y Pensionados (FEJUPEN). Lo anterior debe definirse en la sentencia en la cual se ordene el respectivo decomiso. Para mayor información consultar: Ley 41 del 2 de octubre del 2000, artículo 7, Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendación ASPECTOS ADMINISTRATIVOS Sujetos obligados En las (recomendaciones 8 y 9) el GAFI establece que además de los bancos deberían tener la calidad de sujetos obligados, las instituciones financieras no bancarias que estén supervisadas, como las casas de cambio. Además, recomienda considerar aplicar las medidas de prevención exigidas a las entidades financieras a empresas o profesiones que realizan actividades vulnerables (las cuales relaciona en el anexo de las 40 recomendaciones). De conformidad con el (artículo 10) del Reglamento Modelo de la CICAD OEA son consideradas instituciones financieras, entre otras, las siguientes: bancos comerciales, compañías fiduciarias, asociaciones de ahorro y crédito, asociaciones de construcción y crédito, bancos de ahorro, bancos industriales, cooperativas de crédito, y demás instituciones o establecimiento de ahorro autorizado por la legislación bancaria interna, sean de propiedad pública, privada o mixta.
8 Así las cosas, los países miembros deben determinar quienes son los integrantes del sector financiero con el fin de establecer su calidad de sujetos obligados al cumplimiento las normas sobre lavado de activos. Panamá, en diversas disposiciones, determina cuales son los sujetos obligados a adoptar mecanismos de prevención y control del lavado de activos. Es así como en el artículo 1 de la ley 42 de 2000 antes mencionada, se indica que los bancos, las empresas fiduciarias, las casas de cambio o de remesas y las personas naturales o jurídicas que ejerzan actividad de cambio o de remesa de moneda, sea o no como actividad principal, las financieras, las cooperativas de ahorro y préstamo, las bolsas de valores, las centrales de valores, las casas de valores, los corredores de valores y los administradores de inversión, se encuentran obligados a mantener, en sus operaciones, la diligencia y el cuidado conducentes a impedir que dichas operaciones se lleven a cabo con fondos o sobre fondos provenientes de actividades relacionadas con el delito de blanqueo de capitales y a evitar su comisión. Adicionalmente, en el artículo 7 de esta misma disposición se indica que las siguientes personas están obligadas a suministrar a la Unidad de Análisis Financiero declaraciones sobre las transacciones en efectivo y cuasi-efectivo por un monto superior a los diez mil balboas (B/.10,000.00): 1. Empresas establecidas en la Zona Libre de Colón, otras zonas francas y zonas procesadoras. 2. Lotería Nacional de Beneficencia. 3. Casinos y otros establecimientos dedicados a apuestas y juegos de suerte y azar. 4. Empresas promotoras y corredoras de bienes raíces. 5. Compañías de seguros, reaseguros y corredores de reaseguros. Así mismo, el artículo 3 de la ley 50 del 2 de julio de 2003 establece que las asociaciones sin fines de lucro tienen la obligación de llevar un control de los fondos que reciban, generen o transfieran. Para ello, deben llevar un registro detallado de las operaciones o transacciones financieras o de las donaciones que justifiquen su origen o naturaleza. Para mayor información consultar: Ley 42 del 2 de octubre de 2000 artículos 1 y 7., Ley 50 del 2 de julio de 2003 artículo 3, Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendaciones 8,9, Reglamento Modelo, articulo Obligaciones de los "sujetos obligados"
9 El GAFI recomienda exigir reglas de identificación del cliente y conservación de documentos. (recomendaciones 10, 11, 12 y 13) Mas concretamente pide: prohibir cuentas anónimas o con nombres ficticios; obligación de identificar clientes habituales y ocasionales; registrar la identificación; comprobar la existencia de las personas jurídicas (morales) y demás aspectos relacionados con la dirección y poderes de los directores (recomendación 10); tomar medidas razonables para obtener información acerca de la persona a nombre de quine se abre cuenta; (recomendación 11); registrar y conservar por lo menos por cinco años la información relacionada con sus clientes (recomendación 12). Las obligaciones que el Reglamento Modelo CICAD-OEA, recomienda establecer para las entidades financieras (y demás sujetos obligados), son las de identificar a los clientes y mantener registros (artículo 11), disponibilidad de tales registros para las autoridades (artículo 12), registro y notificación de transacciones en efectivo (artículo 13) y comunicación de transacciones sospechosas (artículo 14). Además tal como se expresa más adelante, deben adoptar programas de cumplimiento obligatorio (artículo 16) Las obligaciones que los organismos internacionales y especialmente el Reglamento Modelo CICAD-OEA, recomiendan establecer para las entidades financieras (y demás sujetos obligados), son las de identificar a los clientes y mantener registros (artículo 11); disponibilidad de tales registros para las autoridades (artículo 12); registro y notificación de transacciones en efectivo (artículo 13); y comunicación de transacciones sospechosas (artículo 14). Además tal como se expresa más adelante, deben adoptar programas de cumplimiento obligatorio (artículo 16) Identificación de los clientes y mantenimiento de registros Las Cuarenta Recomendaciones dan alcance a la presente obligación enfatizando que las instituciones financieras tienen el deber de identificar siempre a sus clientes ocasionales o habituales sobre la base de un documento oficial o de identificación fiable y establecer medidas que permitan aclarar la verdadera identidad del cliente (recomendaciones 10 y 11) Pone de presente la Recomendación numero 13 del documento en mención que los países deben considerar las nuevas tecnologías informáticas que
10 favorezcan el anonimato del cliente, para reglamentar las acciones que impidan su aplicación en el sistema financiero. (Recomendación 13) El Reglamento Modelo de la CICAD OEA (artículo 11) recomienda que las instituciones financieras deben abrir cuentas nominativas y no abrir cuentas anónimas ni que figuren bajo nombres ficticios o inexactos. Así mismo, deben registrar y verificar la identidad de sus clientes, actualizar y conservar la información de éstos. También recomienda mantener registros que permitan la reconstrucción de transacciones. En Panamá, la ley 42 del 2000, especifica como una de las principales obligaciones de los sujetos responsables, la de identificar adecuadamente a sus clientes. Establece la mencionada ley que para tal efecto los sujetos obligados deben requerir de sus clientes las debidas referencias o recomendaciones, así como las certificaciones correspondientes que evidencien la incorporación y vigencia de sociedades, lo mismo que la identificación de dignatarios, directores, apoderados y representantes legales de dichas sociedades, de manera que puedan documentar y establecer adecuadamente el verdadero dueño o beneficiario directo o indirecto. Dichos documentos, deben conservarse por un período de cinco años, pudiendo el Órgano Ejecutivo variar reglamentariamente dicho lapso de conservación. Por su parte, el Acuerdo 9 del 2000 de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá, indica en su artículo 1 que con el fin de impedir que sus operaciones se utilicen para cometer el delito de blanqueo de capitales o se lleven a cabo con o sobre fondos provenientes de actividades ilícita relacionada con ese delito, bien sea para ocultar la procedencia ilícita de dichos fondos o bien para asegurar su aprovechamiento por cualquier persona, todo Banco deberá identificar adecuadamente a sus clientes y el origen de los recursos utilizados por éstos en sus operaciones con el Banco, tanto en sus archivos como en sus sistemas de información. El deber de identificación adecuada también es exigido en los casos en que cualquier persona realice transacciones que puedan tratarse de operaciones sospechosas. Para los anteriores efectos, la legislación panameña entiende por cliente a toda persona natural o jurídica, incluyendo sociedades con acciones nominativas o con acciones al portador, que tengan una relación contractual de negocios con el Banco, en virtud de la cual dicha persona recibe un servicio de este último. El deber de identificación, incluye a los beneficiarios reales de las cuentas de depósito, aún cuando sean indirectos.
11 Así mismo, dicho Acuerdo contempla unos criterios de identificación, conforme a los cuales los bancos deben: 1) Identificar adecuadamente a sus clientes que soliciten cualquier tipo de servicio, especialmente aquellos que sean titulares de Cuentas de Depósitos A la Vista o A Plazo, ya sean locales o extranjeros, nominativos o cifrados, particularmente aquellas abiertas por montos superiores a DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00) o su equivalente en moneda extranjera, en efectivo, y a sus clientes por cheques (de gerencia, de viajero u otros) y órdenes de pago librados al portador, con endoso en blanco y expedidos en una misma fecha o en fechas cercanas y/o por un mismo librador o por libradores de la misma plaza por montos superiores a DIEZ MIL BALBOAS (DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00) o su equivalente en moneda extranjera. Para los anteriores propósitos, los bancos deben efectuar las siguientes operaciones: a. Requerir, desde la apertura de la cuenta, nombre, apellido, estado civil, profesión, oficio u ocupación, documento de identidad, nacionalidad, domicilio y residencia del cliente; b. Requerir recomendaciones o referencias del cliente para la apertura de la cuenta de Depósito A la Vista o A Plazo; c. Requerir las constancias de trámites migratorios del cliente estampadas en el documento de viaje (sellos de entrada en el pasaporte, por ejemplo), en el caso de personas residentes en el exterior presentes en Panamá solamente para la apertura de la cuenta de Depósito A la Vista o A Plazo; d. Requerir que el cliente indique si actúa como intermediario de otra persona que es el verdadero beneficiario de la operación y, en caso afirmativo, identificarlo adecuadamente; e. En el caso fideicomisos y de personas jurídicas, incluyendo sociedades con acciones nominativas o con acciones al portador, el Banco debe requerir las certificaciones correspondientes que evidencien la incorporación y vigencia de las sociedades, lo mismo que la identificación de dignatarios, directores, apoderados y representantes legales de dichas sociedades, de manera que puedan establecer y documentar adecuadamente el verdadero dueño o beneficiario de la cuenta, directo o indirecto. f. Dejar constancia escrita en el expediente respectivo de todas las diligencias realizadas para poder identificar adecuadamente a su cliente. Al momento de establecerse una relación de negocios contractual con un cliente por una suma mayor a diez mil Balboas (DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00), los Bancos deberán establecer en sus archivos un perfil de dicho cliente, para determinar el tipo, número, volumen y frecuencia de las operaciones bancarias, productos o servicios que posteriormente se reflejarán en la cuenta del cliente. Los procedimientos que adopte cada Banco deben permitir la recopilación de
12 información suficiente para completar adecuadamente el perfil de cada cliente, cuando proceda, y dar seguimiento a sus operaciones. La ley 48 del 23 de junio de 2003, exige que todas las operaciones o transacciones que realicen las Casas de Remesas de Dinero consten por escrito en los correspondientes formularios, los cuales deben contener por lo menos la siguiente información de carácter general: 1. Lugar y fecha de la transacción. 2. Detalle de la transacción: a. Nombre del remitente y del beneficiario. b. Clase y número de documento de identificación del remitente. c. Monto principal de la transacción efectuada. d. Tarifa cobrada. e. Lugar de origen y destino de la transacción. f. Número de control de la operación. g. Moneda en que se pagará la remesa y tasa de cambio acordada al momento de la transacción. Adicional a lo anterior, la Ley 50 del 2003, en su artículo 3, establece que las asociaciones sin fines de lucro tienen la obligación de llevar un control de los fondos que reciban, generen o transfieran, para lo cual deben llevar un registro detallado de las operaciones o transacciones financieras o de las donaciones que justifiquen su origen o naturaleza. Para mayor información ver: Ley 42 del 2 de octubre del 2000 artículo 1 numerales 1 y 9. Acuerdo 9 del 2000 de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá, artículos 1, 2, 3 y 4 numerales 1, 5 y 6, Ley 50 de 2003 artículo 3, Ley 48 de junio 23 de 2003, artículo 18, Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendaciones 10, 11, 13, Reglamento Modelo, articulo Disponibilidad de registros A la luz de las Cuarenta Recomendaciones del Grupo GAFI, el plazo mínimo de conservación de los documentos, soporte de las transacciones, es de cinco (5) años. Esos documentos que permiten la reconstrucción de operaciones y pueden
13 constituirse en pruebas en casos de lavado, deben estar a disposición de las autoridades competentes en cada país, (Recomendación 12) El Reglamento Modelo de la CICAD OEA (Artículo 12) establece que los "sujetos obligados" deben atender las solicitudes de información de las autoridades competentes, la cual, conforme a derecho, debe ser compartida con otras autoridades locales o extranjeras. El artículo 1 del Decreto 213 del 2001 indica sobre este particular que las informaciones obtenidas por la Superintendencia de Bancos y demás entidades del Estado autorizadas por la Ley para realizar inspecciones o recabar documentos relativos a operaciones fiduciarias y sus respectivos funcionarios sólo podrán ser reveladas a las autoridades administrativas y judiciales competentes, exclusivamente para el ejercicio y cumplimiento de las funciones legales y regulatorias de éstas. Por su parte, el decreto 163 del 2000 en su artículo 2 determina que la Unidad de Inteligencia Financiera está facultada para recabar de las instituciones públicas y de las entidades privadas declarantes toda la información relacionada con las transacciones financieras, comerciales o de negocios que puedan tener vinculación con el delito de blanqueo de capitales. La entidad financiera debe conservar cada formulario diligenciado y los documentos que sustentan cada operación por un plazo no menor de cinco (5) años, contados a partir de la fecha del respectivo formulario o documento, según el caso. Para mayor información consultar: Decreto 163 del 2000 artículo 2. Decreto 213 del 2001 artículo 1, Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendación 12, Reglamento Modelo, articulo Registro y notificación de transacciones en efectivo Las Cuarenta Recomendaciones del GAFI, al respecto contemplan los siguientes aspectos: La vigilancia y control del transporte transfronterizo de dinero en efectivo e instrumentos negociables al portador, sin que se restrinja de ninguna manera el movimiento de los capitales (recomendación 22) El estudio y viabilidad de un sistema central al cual las entidades financieras reporten toda operación superior a la suma que se estime conveniente, la cual cuente con una base de datos que puedan accesar las autoridades competentes en lavado. (recomendación 23)
14 La estimulación y promoción del uso de medios de pago diferentes al dinero en efectivo (recomendación 24). El Reglamento Modelo de la CICAD-OEA (artículo 13) recomienda dejar registros de las transacciones en efectivo que superen el monto fijado por la autoridad competente. Dichos registros deben contener información básica sobre la persona que realice la transacción, sobre el tipo de operación, fecha y monto. Estos registros deben estar debidamente conservados y estar a disposición de las autoridades competentes. Este aspecto, se encuentra ampliamente regulado en la legislación panameña. En efecto, de conformidad con lo establecido en la ley 42 del 2000, los sujetos obligados deben rendir declaraciones a la Unidad de Análisis Financiero y/o requerir de sus clientes, apoderados o representantes, las declaraciones que fueren necesarias en caso de depósitos o retiros de dinero en efectivo por un monto superior a diez mil balboas (B/.10,000.00) o transacciones sucesivas en fechas cercanas que, aunque inferiores a diez mil balboas (B/.10,000.00), individualmente consideradas sumen en total más de diez mil balboas (B/.10,000.00). En desarrollo de lo anterior, el Acuerdo 9 del 2000 establece que los sujetos obligados deben declarar, en los formularios establecidos para el efecto, la información relativa a: a. Depósitos o retiros por personas naturales, en o de cuentas personales, por un monto superior a DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00) en efectivo; b. Cambios de billetes de dinero en efectivo de denominaciones bajas por otros de denominaciones altas, o viceversa, por un monto superior a DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00), solicitados por personas naturales; c. Depósitos o retiros de personas naturales o jurídicas en o de cuentas comerciales por un monto superior en DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00) a los montos habituales en efectivo comunicados en la Declaración a la cual se refiere el literal "a" de este punto; d. Depósitos o retiros habituales de personas naturales o jurídicas en o de cuentas comerciales por un monto superior a DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00) en efectivo; e. Cambios de billetes de dinero en efectivo de denominaciones bajas por otros de denominaciones altas, o viceversa, por un monto superior en DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00) a los montos habituales declarados en la Declaración a la cual se refiere el literal "b" de este punto, solicitados por Personas Naturales o jurídicas; f. Cambios habituales de billetes de dinero en efectivo de denominaciones bajas por otros de denominaciones altas, o viceversa, por un monto superior a DIEZ
15 MIL BALBOAS (B/.10,000.00), solicitados por Personas Naturales o Jurídicas; y g. Cambios de billetes de lotería por dinero en efectivo por un monto superior a DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00). Adicionalmente, deben verificar, al final de cada semana laboral, si depósitos o retiros de dinero sucesivos en fechas cercanas inferiores a DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00), pero no inferiores a CINCO MIL BALBOAS (B/.5,000.00), individualmente consideradas, suman en total más de DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00). De ser así, el Banco debe declarar la operación por su valor acumulado al cierre de dicha semana laboral, en el formulario que le corresponda. Igualmente, tienen el deber de declarar, en el formulario establecido para el efecto, la información relativa a operaciones de personas naturales o jurídicas en cuentas personales o comerciales por un monto superior a DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00) en cheques (de gerencia, de viajero u otros) y órdenes de pago librados al portador, con endoso en blanco y expedidos en una misma fecha o en fechas cercanas y/o por un mismo librador o por libradores de la misma plaza y revisar cada seis (6) meses las operaciones de sus clientes titulares de cuentas comerciales con operaciones en efectivo habituales por montos superiores a DIEZ MIL BALBOAS (B/10,000.00), con el propósito de determinar si se mantienen los criterios de habitualidad establecidos por el Banco para dichos clientes. Para los efectos anteriores, la legislación panameña considera como transacciones "sucesivas en fechas cercanas" o simplemente, "en fechas cercanas", aquellas producidas dentro de la misma semana laboral. Los formularios que recogen las declaraciones no requieren la firma de la persona que lleva a cabo tales operaciones. Basta que el formulario sea firmado por el empleado bancario responsable. Así mismo, el Decreto 01 del 2000 indica que las Entidades Declarantes deben remitir a la Unidad de Análisis Financiero (UAF) dentro de los cinco (5) primeros días de cada mes un informe del monto agregado de las operaciones que califiquen, con un detalle en el que se indicará solamente el número, la fecha y el monto de las facturas correspondientes, en los formularios establecidos para este efecto por la Unidad de Análisis Financiero para la Prevención del Delito de Blanqueo de Capitales. La entidad declarante conserva cada formulario diligenciado y los documentos que sustentan cada operación por un plazo no menor de cinco (5) años, contados a partir de la fecha del respectivo formulario o documento, según el caso. Para mayor información consultar: Ley 42 del 2000 artículo 1 numeral 2. Acuerdo 9 del 2000 de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá, artículo
16 4 numerales 2, 3, 4 y 5; Decreto 01 del 2000 artículo 3., Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendaciones 22, 23 24, Reglamento Modelo, articulo Comunicación de transacciones financieras sospechosas Las Cuarenta Recomendaciones del GAFI invitan a los países a prestar especial atención a las operaciones complejas, inusualmente grandes que no tengan una causa económica o licita aparente y adoptar programas de prevención para detectar y reportar operaciones sospechosas. (recomendaciones 14 a 18.) Aconseja analizar con detalle las operaciones inusuales y reportar a las autoridades competentes las operaciones sospechosas que se detecten (recomendación 14 y 15) Se recomienda incluir normas que exoneren de todo tipo de responsabilidad por el reporte, que prohíban a las entidades que reportan el informar al cliente o a terceros que se ha suministrado información y además establece que las autoridades deben impartir instrucciones precisas para el cumplimiento de estas obligaciones (recomendación 16, 17 y 18). Se trata igualmente en este documento la necesidad que los países de modo bilateral o multilateral fijen criterios para el intercambio de información sobre operaciones sospechosas (recomendación 32) El Reglamento Modelo CICAD-OEA recomienda el reporte de "transacciones sospechosas" a las autoridades competentes. Los sujetos obligados a reportar tales transacciones no pueden poner en conocimiento de persona alguna el hecho de que una información ha sido solicitada o proporcionada a la autoridad competente. El reporte de buena fe exime de responsabilidad penal, civil y administrativa. En relación con este particular, la legislación panameña desarrolla de manera amplia la obligación de reportar operaciones sospechosas por parte de los sujetos responsables. Es así como la ley 42 del 2000, es su artículo 1 numerales 3 al 6 determina que es obligación de los sujetos responsables examinar con especial atención, cualquier operación, con independencia de su cuantía, que pueda estar particularmente vinculada al blanqueo de capitales provenientes de actividades ilícitas.
17 Es deber de los sujetos obligados comunicar directamente, y por iniciativa propia a la Unidad de Análisis Financiero, cualquier hecho, transacción u operación sobre el cual se tenga sospecha de que está relacionado con el delito de blanqueo de capitales, debiendo abstenerse de revelar, al cliente y a terceros, que se ha transmitido tal información a la Unidad de Análisis Financiero o que se está examinando alguna transacción u operación, por sospecha de que pueda estar vinculada al delito de blanqueo de capitales. Por su parte, el Acuerdo 9 del 2000 de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá, desarrolla ampliamente la obligación mencionada anteriormente. De conformidad con tal disposición todo Banco debe llevar un registro para las operaciones sospechosas originadas en o vinculadas con el blanqueo de capitales, debiendo cumplir con las siguientes diligencias: 1. Registrar la información sobre la operación. La información contendrá los datos de la(s) cuenta(s) que originan la operación, la(s) fecha(s) de dicha(s) operación(es), el(los) monto(s) y el tipo de operación; 2. Notificar la operación sospechosa al Oficial de Cumplimiento. El Oficial de Cumplimiento ordenará la revisión de la operación para verificar su condición de sospechosa; 3. Anotar en el Registro, de manera sucinta, las observaciones del funcionario que observa la operación, y las del Oficial de Cumplimiento. De dicha anotación se dejará constancia adicionalmente en el expediente de la(s) persona(s) y la(s) cuentas que originan la(s) operación(es); 4. Notificar la operación sospechosa al Director de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) en los formularios establecidos para el efecto. La notificación se llevará a cabo por conducta del Oficial de Cumplimiento, dentro de los sesenta (60) días siguientes a la anotación de que trata el numeral anterior; 5. Anotar en el Registro la fecha y el formulario de notificación a la UAF, así como la fecha y número de la nota de respuesta de esta Unidad; y 6. En los casos de operaciones sospechosas, actualizar el perfil del cliente respectivo. Adicionalmente, en el artículo 10 del Acuerdo 9 del 2000, se enumeran, a manera de ejemplo, algunas operaciones que merecen observación más atenta de cada Banco para determinar, conjuntamente con otros elementos de análisis, si constituyen operaciones sospechosas. Así, en dicho artículo se contemplan, las operaciones que no son consistentes con el tipo de actividad del cliente, los depósitos y retiros de fondos de cuentas de corporaciones que se hacen comúnmente en dinero en efectivo, en vez de cheques, la falta de retiro de fondos contra cheques depositados, la compra de
18 gran cantidad de órdenes de pago o cheques usando dinero en efectivo, las cuentas que tienen un gran volumen de depósitos en cheques, órdenes de pago, transferencias y otros instrumentos negociables, que no guardan relación con la naturaleza del negocio del cliente, las cuentas que muestran frecuentes transacciones con montos elevados (depósitos, retiros, compra de instrumentos monetarios), que no guardan relación con el tipo de negocio, cuentas que muestran frecuentes transacciones de dinero, para un negocio que generalmente no maneja grandes sumas de dinero en efectivo, entre otras. Se indica, así mismo, que en caso de notificación de operaciones sospechosas a la Unidad de Análisis Financiero que se originen en cuentas de depósitos, el Banco debe abstenerse, durante los tres (3) meses siguientes a la fecha de la notificación, de cerrar cualesquiera cuenta que mantenga en el Banco cualquier persona vinculada a la operación sospechosa, salvo que la respuesta de la Unidad de Análisis Financiero autorice expresamente el cierre anticipado. Para mayor información consultar: Ley 42 del 2 de octubre del 2000 artículo 1, numerales 3 al 6; Acuerdo 9 del 2000 de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá, artículos 9, 10, 11 y 12, Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendaciones 14 a 18, Programa de cumplimiento obligatorio Se establece en las Cuarenta recomendaciones del Grupo GAFI, que los programas de contra el lavado de dinero (adopción de procedimientos y controles internos, nombramiento de un oficial de cumplimiento al nivel de dirección, procedimientos adecuados de selección de empleados, programas de capacitación y sistemas de control para verificar el funcionamiento del sistema) implementados por las instituciones financieras sean supervisados por las autoridades competentes, para garantizar que dichos programas sean adecuados para evitar el lavado. Deben entonces las instituciones financieras asegurarse que tales principios se apliquen a sus sucursales y filiales en el extranjero. (recomendaciones 19, 20 y 21) El Reglamento Modelo de la CICAD-OEA (Artículo 16), recomienda que se le exija a los "sujetos obligados" adoptar, desarrollar y ejecutar programas, normas, procedimientos y controles internos para prevenir el lavado de activos, tales como: procedimientos que garanticen la integridad del personal; programas de capacitación; mecanismos de auditoría; designar funcionarios para verificar el cumplimiento de las normas de prevención (oficial de cumplimiento). En relación con este aspecto, establece la Ley 42 del 2000 (artículo 1 numerales 7 y 8) que los sujetos obligados deben establecer procedimientos y mecanismos de
19 control interno y de comunicación conducentes a prevenir la realización de operaciones vinculadas con el delito de blanqueo de capitales. La idoneidad de dichos procedimientos y mecanismos de control debe ser supervisado por el organismo de supervisión y control de cada actividad, el cual puede proponer las medidas correctoras oportunas, acordes con la viabilidad de las operaciones habituales de los usuarios legítimos. Igualmente, se señala que deben adoptar medidas oportunas para que los empleados de la entidad tengan conocimiento de los mecanismos de control y prevención de lavado de activos. Tales medidas deben incluir la elaboración de planes de formación y cursos para empleados, que los capaciten para detectar las operaciones que puedan estar relacionadas con el delito de blanqueo de capitales y para conocer la manera de proceder en tales casos. Por su parte, el Acuerdo 09 del 2000 de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá, en su artículo 7 determina que los Bancos deben contar con un manual sobre la ejecución de la política "Conozca a su cliente", el cual debe ser actualizado periódicamente. Los manuales deben ajustarse al grado de complejidad de las actividades de cada banco, y pueden contemplar distintas categorías de clientes, establecidos sobre la base del riesgo potencial de actividad ilícita asociada a las cuentas y transacciones de los mismos. Así mismo, el Acuerdo 10 del 2000 (artículo 1) de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá, señala que todos los bancos deben contar con un programa de cumplimiento adecuado a la organización, estructura, recursos y complejidad de las operaciones de la institución. Se entiende como programa de cumplimiento, las políticas y procedimientos que orienten a los empleados del banco en el acatamiento de las disposiciones legales y políticas internas vigentes. Cada banco debe revisar periódicamente la eficacia de su programa de cumplimiento, a fin de identificar sus deficiencias o necesidades de modificación derivadas de cambios en las leyes, reglamentos o políticas respectivas. Se establece igualmente la necesidad de que los bancos designen una o más personas de nivel ejecutivo al interior de su organización, denominadas "Oficial de Cumplimiento", que serán responsables de velar por la implementación y manejo del programa de cumplimiento. La Junta Directiva y la Gerencia General de cada banco deben atribuir al Oficial de Cumplimiento la suficiente autoridad, jerarquía e independencia respecto a los demás empleados del Banco, con el propósito de que pueda implementar y
20 administrar el programa de cumplimiento, así como ejecutar medidas correctivas eficaces. Cada Banco debe establecer la estructura administrativa de apoyo al Oficial de Cumplimiento, de conformidad con la naturaleza y volumen de sus actividades. Para mayor ilustración consultar: Ley 42 del 2 de octubre del 2000 artículo 1, numerales 7 y 8; Acuerdo 09 del 2000 de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá artículo 7; Acuerdo 10 del 2000 de la Superintendencia de bancos de la república de Panamá artículos 1 y 2., Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendaciones 19, 20, 21, Reglamento Modelo, articulo Extensión de las obligaciones a otros sujetos De conformidad con las Cuarenta Recomendaciones, es conveniente que todas aquella obligaciones propias de los sujetos obligados sean extendidas a todas las instituciones financieras no bancarias y al ejercicio de la actividad financiera autorizada por parte de empresas y profesiones que no sean instituciones financieras, por ejemplo, las casas de cambio (recomendaciones 8 y 9). En el documento que nos ocupa esta consignada la lista de actividades a las que el GAFI aconseja extender las medidas de prevención a que se alude en el párrafo anterior, la cual puede ser consultada en el anexo de las 40 recomendaciones. Por su parte, establece el Reglamento Modelo de la CICAD-OEA, que cuando la autoridad competente lo estime conveniente extenderá la aplicación de las disposiciones relacionadas con las entidades financieras a otros sectores o actividades económicas que puedan ser utilizadas para el lavado de activos (artículo 17). Como se señaló de manera precedente, la Ley 42 de 2000 extiende las obligaciones relacionadas con la adopción de mecanismos de control y prevención de lavado de activos a sujetos no relacionados con la actividad financiera y bursátil. Es así como en la legislación panameña se indica que están obligadas a suministrar, a la Unidad de Análisis Financiero declaraciones sobre las transacciones en efectivo y cuasi-efectivo por un monto superior a los diez mil balboas (B/.10,000.00), las siguientes entidades: 1. Empresas establecidas en la Zona Libre de Colón, otras zonas francas y zonas procesadoras. 2. Lotería Nacional de Beneficencia.
21 3. Casinos y otros establecimientos dedicados a apuestas y juegos de suerte y azar. 4. Empresas promotoras y corredoras de bienes raíces. 5. Compañías de seguros, reaseguros y corredores de reaseguros. Estas entidades deben mantener en sus registros el nombre del cliente, su dirección y su número de documento de identificación. El Órgano Ejecutivo puede variar las sumas de dinero en efectivo o cuasi-efectivo sobre las cuales se establece esta obligación. Como se observa, con la anterior previsión se da pleno cumplimiento a lo dispuesto en el Reglamento Modelo de la CICAD. Para mayor información ver: Ley 42 del 2000 artículo 7, Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendaciones 8,9, Reglamento Modelo, articulo Responsabilidad de los sujetos obligados El GAFI (recomendación 26) establece que las entidades supervisadas deben asegurase que los sujetos obligados han adoptado programas adecuados para evitar el lavado de activos. La responsabilidad administrativa de los sujetos obligados a adoptar mecanismos de prevención de lavado de dinero, está recogida en el (artículo 15) del Reglamento Modelo de la CICAD-OEA. De acuerdo con dicho Reglamento los empleados de entidades financieras que participen en el delito de lavado de activos deben estar sujetos a las sanciones más severas, y las instituciones financieras deben ser objeto de drásticas multas, la prohibición temporal de realizar operaciones o la suspensión o revocación de la licencia de funcionamiento. La legislación panameña, contempla sanciones drásticas para quienes incumplan con los mecanismos de prevención y control de lavado de activos. Así, se establece que sin perjuicio de las medidas previstas en el Código Penal o en otras leyes, decretos o reglamentos vigentes en la República de Panamá, el incumplimiento de las disposiciones relacionadas con los mecanismos de control y prevención de lavado de activos es sancionado por ese solo hecho con multas de cinco mil balboas (B/.5,000.00) a un millón de balboas (B/.1,000,000.00), según la gravedad de la falta y el grado de reincidencia. Las multas son impuestas por los respectivos entes u organismos de supervisión y control de cada actividad o la autoridad jurisdiccional, de oficio o a solicitud de la Unidad de Análisis Financiero, la cual les reporta cualquier incumplimiento manifiesto.
22 Para los efectos anteriores, los actos y conductas del personal directivo, dignatario, ejecutivo, administrativo o de operaciones, son imputables a las personas jurídica por cuya cuenta actúan. Por su parte, las personas naturales autoras de tales actos y conductas quedan sujetas a las responsabilidades civiles y penales conducentes. El Acuerdo 9 del 2000, por su parte, indica que el incumplimiento de los mecanismos de prevención y control de lavado de activos, son sancionadas por el Superintendente con multa de cinco mil Balboas (B/.5,000.00) hasta un máximo de un millón de Balboas (B/.1,000,000.00), según la gravedad de la falta o el grado de reincidencia. El incumplimiento o desacato de las instrucciones impartidas por la Superintendencia con relación a las disposiciones relativas a prevención y control de lavado de activos, es sancionado con una multa al banco no inferior a diez mil Balboas (DIEZ MIL BALBOAS (B/.10,000.00)) por cada día de incumplimiento, según la gravedad de la infracción o el grado de reincidencia. Para mayor información ver: Ley 42 del 2 de octubre del 2000, artículo 8; Acuerdo 9 del 2000 de la Superintendencia de Bancos de la República de Panamá, artículos 14 y 15, Recomendaciones del Grupo Gafi, recomendación 26, Reglamento Modelo, articulo AUTORIDADES COMPETENTES Y SUS FACULTADES Autoridades de supervisión y regulación En las Recomendaciones del GAFI, se resalta el papel de las autoridades competentes de cada país, como entes garantizadores de la eficaz aplicación de la Cuarenta Recomendaciones. En el mismo sentido, son estas autoridades las llamadas a establecer directrices para la detección de comportamientos sospechosos de los clientes de sus entes vigilados (recomendaciones 26, 27, 28, 29, 31) Las autoridades de supervisión deben colaborar con otras autoridades nacionales en la prevención y represión del lavado de activos (recomendación 26). La supervisión a otras profesiones o actividades que manejen dinero en efectivo (recomendación 27). Las autoridades deben dictar directrices que ayuden a las entidades financieras a detectar operaciones sospechosas (recomendación 28). Las autoridades deben evitar que posibles delincuentes participen en el capital de las entidades financieras (recomendación 29).

References: artículo 3
 artículo 389
 artículo 11
 artículo 390
 artículo 389
 artículo 389
 artículo 11
 artículo 9
 artículo 263
 artículo 7
 artículo 7
 artículo 1
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 artículo 3
in fine
 artículo 3
 artículo 1
 artículo 3
in fine
 artículo 1
 artículo 3
 artículo 18
 artículo 1
 artículo 2
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 artículo 1
 artículo 1
 artículo
16
 artículo 3
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 artículo 10
 artículo 1
 artículo 7
 artículo 1
 artículo 7
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 artículo 8