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Timestamp: 2017-10-20 14:33:30+00:00

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EL BATIBURRILO DE LOS SENADORES DESIGNADOS
Con la misma composición del Parlamento gallego que el año pasado, y desde las elecciones autonómicas de junio de 2005, han cambiado la designación de los tres senadores que corresponden a Galicia por población. Hasta el 15 de enero de 2008 y desde el 28 de marzo del 2000, los senadores designados, los de "a dedo", correspondían 2 al PP y 1 al BNG. En las elecciones autonómicas de 1997, el PP obtuvo 42 escaños, 18 el BNG y 15 el PSOE, con dos senadores para el PP y 1 para los nacionalistas. El PSOE se quedó sin ninguno por la proporcionalidad del señor D'Hondt. En las de 2001, el PP 41 y PSOE y BNG igualaron a 17, pero los nacionalistas con 11.04 votos más, continuaron en el Senado. ¡Qué tiempos aquellos del BNG! En 2005, el PP alcanza 37 escaños, 25 el PSOE y el BNG bajó hasta 13. Ahora por conveniencias, el PSOE abandona el sistema del señor D'Hondt en Santiago para restarle un senador de "a dedo" al PP, mientras que en Madrid se pasa al señor D' Hondt para privar a IU de un senador designado, y deja fuera de la Cámara Alta al partido de Llamazares.
El PP de Núñez Feijoo no supo defenderse, porque para dividir el grupo tendría que intuir en febrero la jugada que le preparaba el PSOE y encuadrar 14 diputados en el Grupo Mixto. Sin embargo, al final la jugada le favoreció. Socialistas y nacionalistas al día siguiente de pedir la retirada de la simbología franquista, designaron ellos solitos senador a Manuel Fraga, que como se sabe fue ministro de Franco. Esta política es de coña. Están recientes los apoyos de unos, socialistas, y otros, nacionalistas, a la dictadura de Fiidel Castro con su presencia en Cuba. El PP sacó adelante al único candidato que le permitieron sin votarlo al tachar al aspirante del BNG y añadir su otro candidato. Emitieron un voto nulo, mejor decir, 37 votos nulos. O sea, el PP no votó a Fraga pero la izquierda lo hizo senador. Y no se sabe como acabará este sainete, ya que IU de Madrid tiene planteado un recurso de inconstitucionalidad porque el PP en junio del año pasado le dejó sin senador por sustituir por sopresa la "proporcionalidad pura" por el método D'Hondt. El PSOE condenó aquella faena y apoyó a IU, y ahora en este marzo fueron los socialistas los que con la misma moneda le han vuelto a cerrar la puerta del Senado a IU. Los socialistas en Madrid abrazan al señor D'Hondt y en Santiago lo rechazan.
LA OPINION DE DOS PROFESORES
Xosé Luis Barreiro Rivas, profesor de Ciencia Política, escribió en su comentario de lavozdegalicia.es (23/03/2008) que "con la actual composición del Parlamento, al PP le corresponden dos y al PSOE uno. Así se hizo siempre, y debería hacerse hasta que, con el tiempo necesario y los informes pertinentes, se pactase otra interpretación aceptable para todos". En el mismo diario (25/03/2008), Roberto L. Blanco Valdés, catedrático de Derecho Constitucional, en su columna titulada "Canonjías, afinidades electivas y regla democrática" escribe: "como no hay posible regla justa, lo más adecuado es aplicar siempre la misma y no variararla a conveniencia. Variarla es, sin embargo, lo que han hecho ahora el BNG y el PSdeG, olvidando que democracia es también respetar los derechos de la minoría. Sobre todo, claro está, cuando, como en el caso de Galicia, la minoría es, en realidad, la mayoría".
Entonces, ¿a qué obedece el batiburrillo de la designación de senadores por las comunidades autónomas? La Constitución en su artículo 69 manda que "en cada provincia se elegirán cuatro Senadores por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto por los votantes de cada una de ellas, en los términos que señale una Ley Orgánica". En el apartado 5 del mismo artículo 69, se añade que "las Comunidades Autónomas designarán además un Senador y otro más por cada millón de habitantes de su respectivo territorio. La designación corresponderá a la Asamblea legislativa o, en su defecto, al órgano colegiado superior de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con lo que establezcan los Estatutos, que asegurarán, en todo caso, la adecuada representación proporcional".
Hasta 1985 no se promulgó la ley orgánica que mandaba la Constitución, la de Régimen Electoral General, que en su artículo 165 recoge que "las Comunidades Autónomas designan además un Senador y otro más para cada millón de habitantes de su respectivo territorio. La designación corresponde a la Asamblea Legislativa de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con lo que establezcan sus Estatutos, que aseguran, en todo caso, la adecuada representación proporcional. A efectos de dicha designación el número concreto de Senadores que corresponda a cada Comunidad Autónoma se determinará tomando como referencia el censo de población de derecho vigente en el momento de celebrarse las últimas elecciones generales al Senado".
En el artículo 10 del Estatuto de Autonomía (1981) se enumeran las funciones del Parlamento de Galicia, entre las que se encuentra la siguiente:
"Designar para cada legislatura de las Cortes Generales a los Senadores representantes de la Comunidad Autónoma gallega, de acuerdo con previsto en el artículo 69, apartado cinco, de la Constitución. Tal designación se hará de forma proporcional a la representación de las distintas fuerzas políticas existentes en el Parlamento de Galicia".
Donde la Constitución habla de "criterios de representación proporcional", la ley electoral señala el sistema del señor D'Hondt, excepto para Ceuta y Melilla donde "será proclamado electo el candidato que mayor número de votos hubiese obtenido". Pero la ley electoral que sacaron de la manga deja las cosas para que los políticos se muevan como Perico por su casa.
EL "ESCANDALOSAMENTE ANTIDEMOCRATICO" DE BENET
En fin, como escribió en septiembre de 1978, dos meses antes de aprobarse la Constitución, Josep Benet, recientemente fallecido, "las elecciones al Senado se harán con un sistema electoral escandalosamente antidemocrático". También dejó escrito el catalanista y antifranquista Benet que "el proyecto constitucional aprobado por el Congreso ha rechazado el sistema unicameral. No ha prosperado, pues, la opinión de los que creen que el Senado, en una democracia moderada, es innecesario". El artículo de Benet denunció las situaciones antidemocráticas que se dan hoy porque los senadores constituyentes no enmendaron el proyecto constitucional del Congreso de los Diputados. La Constitución tiene en el párrafo primero del artículo 69 que "el Senado es la Cámara de representación territorial". Sostenía Benet que "el Senado, como cámara de representación territorial, sólo puede ser el Senado de las comunidades autónomas. Como lo es en Italia, donde existe también una organización autonómica del Estado. Y debe ser elegido tomando como circunscripción el territorio de las comunidades autónomas".
De los 264 escaños actuales de la Cámara Alta, las comunidades autónomas designan este año 56, los otros 208 se eligen por sufragio universal a cuatro por provincia. Todas iguales, cuatro Madrid, con más de seis millones de habitantes y cuatro Avila con 168.638 y cuatro Barcelona con más de 5.300.000 y cuatro Segovia con 93.593 almas. Como ya se ha dicho, los 56 designados resultan de uno por cada Comunidad Autónoma y otro más por cada millón de habitantes. Andalucía, que supera los 8 millones de habitantes, designa 9, y sus ocho provincias eligen 32. Castilla y León, con poco más de dos millones y medio de habitantes, designa tres, pero sus 9 provincias eligen 36, en total 39. A Cataluña, con casi tres veces más población que Castilla y León, le corresponden 24. También Galicia supera en población a la improvisada (para jorobar a León) región castellano-leonesa, pero entre elegidos y "a dedo", le corresponden 20 menos. Pero aún hay quien escribía el año pasado, en un periódico de gran difusión nacional, que los "51 [actualmente 56] son elegidos por los 17 parlamentos autonómicos, que eligen los ciudadanos de forma indirecta". De elección, nada. "A dedo", aunque en algunas comunidades si se da una segunda votación de los diputados autonómicos y entre ellos para designar a los senadores de la Comunidad Autónoma. Esto ocurre en Cantabria, La Rioja, Canarias, Madrid y Cataluña, que envían al Senado a diputados autonómicos. Pero los designados tampoco representan a la Comunidad Autónoma, ya que tan pronto llegan al Senado se agrupan por partidos, excepto los catalanes y vascos que crean grupos propios. Pero en otras comunidades, entre ellas Galicia, se designa a cualquier ciudadano, que suele ser el amigo del mandamás del partido con más diputados.
EL TRISTE CASO DEL BNG
El pleno del Parlamento de Galicia viene de designar a Manuel Fraga (PP), Xavier Carro Garrote (PSOE) y Xosé Manuel Pérez Bouza (BNG). Se han lucido. Fraga abandonó la política gallega. Xavier Carro iba para diputado por Coruña, pero como no salió, Blanco o Touriño o los dos y ZP le compensaron con un puesto de senador. Peor aún es el caso de Xosé Manuel Pérez Bouza, que concurrió a las generales en la candidatura del BNG al Senado por Ourense y quedó de noveno con 27.132, mientras que su compañera Luisa del Carmen Escudero Centrón alcanzó el séptimo puesto con 30.195. Pero Quintana, el vicepresidente de la Igualdad, prefiere al hombre aunque la mujer consiguió 3.063 votos más de los electores de la provincia ourensán. Pero resulta que en la provincia de Coruña tuvo el BNG el candidato a senador más votado: Xosé Bieito González Domínguez con 116.394 votos, que sólo lo colocaron en el séptimo puesto. También en Lugo superó los 27.132 votos de Pérez Bouza una mujer del BNG, María Nieves Cando López, con 28.935. Pero donde la desigualdad chirría es en Pontevedra, donde una mujer del BNG, Iria Aboi Ferradás, obtuvo 80.190 votos. Ya que el BNG se decidió por designar a un candidato a senador que no tuvo apoyo suficiente del voto popular, era más democrático proponer al que contó con más apoyo electoral, que en hombre fue González Domínguez y en mujer, Iria Aboi. Pero no, elige un hombre que en su provincia no rascó bola. Ni igualdad ni rabo de gaitas. Como dice el refrán "una cosa es predicar y otra dar trigo".
LA SOLDADA DE LOS SENADORES
Las perras, que ahora son euros, pueden también explicar las raras decisiones que toman los mandamases de los partidos políticos. En la legislatura última, el "régimen económico y ayudas de los señores Senadores", según está en la página web del Senado, comprendía una asignación constitucional idéntica para todos los senadores de 3.126 euros al mes. Al portavoz de grupo le corresponde un complemento de 3.031 euros y de 2.318 al portavoz adjunto. Al presidente de Comisión 1.590 y 1.162 al vicepresidente. 775 euros para el secretario de Comisión, siendo de 1.162 el complemento para el portavoz de comisión, que se reducen a 775 para el portavoz adjunto.
Pero no acaba ahí la soldada de Sus Señorías. Los Senadores de la provincia de Madrid perciben una indemnización de 869 euros, que para los demás, o sea, los de provincias, asciende a 1.822, para que afronten los gastos de alojamiento y manutención en la villa del oso y el madroño que origine la actividad de la Cámara. Los Senadores que no disponen de teléfono oficial perciben una indemnización mensual en concepto de gastos en telefonía móvil de 99 euros. Todos los Senadores perciben una indemnización mensual en concepto de gastos por comunicaciones informáticas de 49,90 euros. Todas estas indemnizaciones están destinadas a cubrir gastos y por ello se hallan exentas de tributación.
El Senado cubre los gastos de transporte en medio público (avión, tren, automóvil o barco) de los Senadores. Asimismo el Senado entrega a los Senadores una Tarjeta-Taxi con un crédito mensual de 250 euros, válida para cubrir los desplazamientos en la ciudad de Madrid. En caso de uso del propio automóvil, y previa justificación, se abona 0,25 euros por kilómetro.
La cuantía de las dietas devengadas por los desplazamientos que los Senadores realizan en misión oficial se cifran en 150 euros por día en el supuesto de desplazamientos al extranjero, y 120 euros diarios en el de viajes dentro del territorio nacional. También la Cámara abona la cuota correspondiente a la Seguridad Social de los Senadores o los da de alta si no contaban con esa cobertura. Igual protección se presta si el Senador proviene de otro sistema diferente a la Seguridad Social.
Pero no quedan ahí las relaciones con la unidad monetaria. La Cámara, o sea, ellos mismos, han fijado subvenciones para los grupos parlamentarios. La ratio por Senador en 2007 era de 22.435 euros para los populares, de 22.818 para los socialistas, de 31.275 para los catalanes de Entesa, de 46.272 para los nacionalistas vascos, de 50.716 para los catalanes de CiU, de 66.269 para los de Coalición Canaria y de 66.269 para los del Grupo Mixto, donde estaba el Senador de "a dedo" del BNG.
EL SENADO ES COMO UNA CARABA
¿Y para qué sirve el Senado? Para gastar un pastón en el baturrillo, que, según la autoridad del Diccionario de la Academia, se dice coloquialmente "en la conversación y en los escritos, mezcla de cosas inconexas y que no vienen a propósito". El Senado es como una caraba, sólo que mucho más cara. Y todo porque los partidos políticos, las cúpulas claro, escapan de la Constitución. ¿Acaso conocen alguno que respete el mandato constitucional: "su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos"? Estos días los ejemplos se multiplican.
Pero, ¿por qué ningún partido tocó en campaña electoral la reforma de la treintañal Constitución, la regeneración democrática o la corrupción? A todos debe sentarle bien la contaminación de ese medio ambiente...
GALICIA, CONEJILLO DE INDIAS EN EL ASUNTO DEL TALADRO DEL MAIZ
Nadie en la federación de parroquias o de aldeas que debiera ser Galicia reclamó ensayos del Bt-MON 810, maíz genéticamente manipulado. Y a esta tierra que el poder público central margina desde siempre en tantas cosas elementales e inocuas, pero muy necesarias para progresar, le quieren meter de matute esa polémica semilla. Pero, ¿por qué? Según El País, Emilio Pérez Touriño, presidente del gobierno gallego, apoya que Galicia acoja estos ensayos: "Estamos hablando de proyectos impulsados por la UE, respaldados por el Gobierno español y con el aval de los organismos medioambientales de la Xunta".
Sin embargo, la UE no impulsó nada, más bien tolera. Las presiones de Estados Unidos y de las multinacionales de la agroquímica empujaron a la Comisión Europea a levantar en mayo de 2004 la moratoria que había establecido en octubre de 1998 sobre el maíz transgénico. El Gobierno español tampoco respalda nada. Ambos siguen la ruta que marcan las cuatro compañías multinacionales que están controlando todo el mercado de la ingeniería genética agraria. Y en cuanto al aval de los organismos medioambientales de la Xunta suena a broma. La contaminación transgénica existe. Sin embargo, es tema que requiere una investigación más prolongada, más transpariencia sobre los resultados de los experimentos, mayores controles y, en cualquier caso, suma precaución. Si Francia prohibió el cultivo de maíz transgénico, también lo puede hacer España. Y si el Gobierno español, contra la opinión pública, permite el cultivo de maíz modificado genéticamente (MG), el Gobierno gallego tiene competencias para adoptar un compás de espera ante la introducción de esas semillas. Asturias y País Vasco ya se han declarado zonas libres de transgénicos. Si los gallegos no quieren maíz transgénico en su terruño, no hay... Elena Espinosa ni Cristina Narbona que lo plante.
Las compañías productoras de semillas, que se mueven por la búsqueda del máximo lucro, defienden los organismos modificados genéticamente (OGM). Es su lucrativo negocio, tras una inversión importante en I+D y propaganda. Y con obscurantismo ganaron la primera batalla de la guerra de los MG. La primera planta transgénica data de 1983. Cuando ya los cultivos transgénicos ocupaban más de 80 millones de hectáreas del Planeta Tierra, una vez que en 1996 se inició la comercialización a escala mundial, la presión ecologista ganó su batalla. Pero la guerra sigue. Porque hay científicos competentes e independientes que aseguran que estos cultivos podrían afectar a la salud humana, al medio ambiente y a la coexistencia o contaminación con los cultivos convencionales. De otra parte, el Consejo de Estado francés ha rechazado el recurso interpuesto por los productores de semillas como Monsanto contra la decisión del Gobierno de prohibir el cultivo en territorio francés durante el año 2008 de maíz genéticamente modificado MON 810. El Gobierno francés formalizó la prohibición el pasado 8 de marzo y tomaba la decisión tras conocer el resultado de diversos estudios en los que se mostraba el grave impacto del maíz en el medio ambiente y las posibles sospechas de que a largo plazo incidiera negativamente en el organismo humano.
Ya en febrero pasado apareció en Faro de Vigo que el Gobierno central dio luz verde a la realización de ensayos con maíz transgénico en Galicia, en concreto en Lalín, Castro de Rei, Val do Dubra y Touro. Ahora se habla de que Monsanto pretende plantar el Bt-MON 810 en Arteixo, municipio con siete parcelas de 3.700 metros cuadrados de superficie media por explotación. Contra este dejar hacer del ministerio de Medio Ambiente se constituyó en Lalín, el último día del febrero bisiesto, la Plataforma Galega AntiTransxénicos, integrada por veinte organizaciones sociales, con el objetivo de conseguir la declaración de Galicia como zona libre de transgénicos.
Pero pongámonos en el caso de que mañana o pasado, la ciencia despeja todas las incógnitas que rodean a estos cultivos y descubre el camino para desarrollar productos OMG compatibles con el medio ambiente y la salud humana, entonces, la agricultura gallega si está dispuesta, si le quedan brazos y cabezas, puede introducir las semillas transgénicas. No se pierde nada con esperar a que se aclare la confusión. Expertos en la materia sostienen que el mayor problema que puede presentar la tecnología de plantas transgénicas aplicadas al control de plagas es la aparición de insectos resistentes. Es mejor prevenir que lamentar. Si Galicia en la década de los veinte del siglo pasado, obtuvo por obra de Cruz Gallástegui híbridos de maíz por primera vez en Europa, híbridos que después pasaron a diversos países europeos para beneficio de compañías europeas productoras de semillas, tampoco pasa nada si la agricultura gallega recibe ahora la contrapartida si las cosas llegan a marchar correctamente y con garantías de que no habrá daños irreparables.
Pero en este momento no tiene sentido autorizar a Monsanto y demás compañías a introducir en Arteixo ensayos del Bt-MON 810. Y el Gobierno central, que tanta tabarra da con el medio ambiente, hasta debiera dejar a Galicia, con competencias exclusivas en Agricultura, fuera de esos experimentos por simple precaución. Ya que si vienen mal dadas, siempre sería positivo tener una esquina libre de transgénicos y protegida por barreras naturales. ¡Que O Padornelo y A Canda nos protejan de gobernantes que creen que todo el monte es orégano! Tampoco debe olvidarse el famoso minifundio. Galicia está en el vagón de cola de superficie agrícola utilizada (SAU) por explotación. ¿Qué pintan las 7 hectáreas gallegas con las 38 de Madrid o Extremadura, las 46 de Aragón y las 54 de Castilla y León para establecer grandes plantaciones de maíz?
La superficie sembrada de maíz transgénico en España pasó de 25.000 hectáreas en 2002 a 32.000 hectáreas en 2003, aumentando a 58.000 hectáreas en 2004. La superficie de 2003 apenas representaba el 7% del total nacional, siendo Cataluña, Aragón, Castilla-La Mancha, Madrid, Navarra, Andalucía y Extremadura las comunidades con mayores superficies sembradas. (Los maizales de Castilla y León alcanzan 118.378 hectáreas, 65.512 los de Aragón, 54.925 los de Extremadura, 47.524 los de Castilla-La Mancha, 40.771 los de Andalucía y 38.866 los de Cataluña). Son esas comunidades las que tienen el "taladro del maíz" como plaga endémica.
El cultivo de maíz grano en Galicia, en datos de 2005, ocupaba 22.702 hectáreas con una producción de 112.825 toneladas, con rendimientos por debajo de la media nacional en parte por la falta de regadío. Tampoco hay que olvidar que Galicia sembró el 5,9% de la superficie de maíz híbrido y sólo obtuvo el 3% de la producción. En otros maíces, al 2,2% de la superficie sólo le correspondió el 1,1% de la cosecha. Los maizales gallegos ocupan el 5,4 % de la superficie española, pero sólo obtienen el 2,8 de la producción. Y no hay "taladro" en el bajo rendimiento. La cosecha española en 2005 alcanzó los 3,9 millones de toneladas, año en que las importaciones ascendieron a 4,4 millones frente a los 2,9 millones de 2004 y los 3,3 millones de 1987. España comenzó a cultivar el maiz transgénico en 1998.
Desde la adhesión a la Unión Europea, en 1986 y hasta 2005, la superficie dedicada a maiz se redujo en España el 22,2%, mientras que el porcentaje para Galicia llegó al 82,8. En 2005 Galicia dedicó 5,8 veces menos superficie al maíz que en 1986 y la producción fue 3,5 veces inferior. La falta de escuelas de práctica agraria deriva en una falta de formación agraria y es causa de la escasa productividad de la agricultura gallega. En 2005, según el INE, más del 90% de los jefes de explotaciones agrarias gallegas sólo tenían un nivel de formación de "experiencia exclusivamente práctica", el 1,6% formación universitaria agrícola y el 0,5 con formación profesional agrícola. Con estas mimbres es difícil, por no decir imposible, hacer cestos.
La falta de infraestructuras físicas y tecnológicas sigue en la agricultura gallega, de manera más acentuada desde la adhesión a la UE, sin embargo, en ese período han caído miles de millones de euros sobre el agro gallego. Jamás nunca en la historia de Galicia se ha invertido tanto dinero público en el campo gallego. ¿Para que ha servido todo ese gasto?
El maíz transgénico se ha obtenido para que sea resistente a los insectos lepidópteros Ostrimia nubilalis y Sesamia nonagrioides, conocidos como "el taladro del maíz", que cavan galerías por la caña de las plantas lo que provoca maduración incompleta de la mazorca. A consecuencia de este ataque disminuye el rendimiento del cultivo con pérdidas que a nivel mundial se estiman en un 7%, pero que pueden ser mayores o menores según el grado de infestación. La ingeniería genética ha utilizado la bacteria Bacillus thuringiensis, de la que procede el gen que caracteriza al maíz Bt, que produce una sustancia tóxica que protege a la planta contra el taladro. La toxina bacteriana provoca la muerte de la larva del insecto de la plaga del maíz en el área mediterránea. Donde más se está utilizando la semilla Bt es en Cataluña y Aragón, que son las áreas más infestadas, sin embargo, en Castilla y León, la región que dedica mayor superficie a este cultivo (el 3% de sus tierras), está ausente el maiz Bt. Sin duda por la insignificante infestación. La zona con mayor presencia del taladro es Sariñena, en la castigada región de Aragón, con amplias áreas dedicadas al monocultivo maicero y con explotaciones de 50 hectáreas de media, como ocurre en Huesca.
En la Galicia actual con 1.183 aldeas sin habitantes y en 711 núcleos rurales sólo vive un morador. Con esta situación y el agro en situación de abandono el taladro del maiz no es problema. El problema es el ministerio de Medio Ambiente, que sin contar con el pueblo gallego y sus instituciones, parece estar dispuesto a poner encima de una tierra con Red Natura, espacios protegidos, parques naturales y paseos marítimos el innecesario maiz Bt-MON 810 para mayor beneficio de las multinacionales. Por cierto, la figura de los parques nacionales se creó en Estados Unidos en 1878. Y España no declaró el primero hasta 1918. ¿Por qué, al menos en el caso de Galicia, no se espera unos años, menos de 40, antes de introducir una incógnita medioambiental en la Galicia que cultiva poco maíz y casi todo él en plan ecológico? A ver si de una vez surge un movimiento que rechace que se utilice a Galicia como conejillo de Indias.
SENADORES "A DEDO": LO QUE EL PSOE HACE EN MADRID ES "SOLEMNE TONTERÍA" EN GALICIA
El mismo día,14 de marzo, en el que el PSOE aplicaba la ley D'Hondt en Madrid para que IU no entrase en la Cámara Baja por el cupo de senadores designados por la Comunidad Autónoma, en Galicia se opuso a aplicar el mismo sistema. Socialistas y nacionalistas acordaron que los tres partidos con representación en el hemiciclo gallego lleven cada uno un senador de los tres que "a dedo" designará el Parlamento de Galicia. El PP no está de acuerdo con el reparto y pide que se aplique la ley D'Hondt, que daría dos de "a dedo" al PP y el tercero al PSOE. O sea, el PP reclama lo mismo que los socialistas acaban de aplicar en Madrid con IU. Pero para el portavoz socialista gallego la propuesta de los populares es una "solemne tontería". Si aquí es tontería en Madrid también lo será. Pero una tontería incomprensible, porque la Comunidad Autónoma madrileña aumentó un escaño en el cupo de los de "a dedo" por incremento de población. La Asamblea de Madrid designará siete en vez de los seis de la legislatura anterior. Y ahora que IU, con dos diputados ya ni tiene para grupo parlamentario en el Congreso, un senador, aunque sea de "a dedo", permitiría mantener su presencia en las instituciones legislativas. Pero el PSOE dice nones. Ya lo dice el refrán: "a perro flaco todo son pulgas".
Pero el asunto tiene antecedentes. En junio del año pasado, después de las elecciones autonómicas, el PP con mayoría absoluta impuso la ley D'Hondt y dejó a IU sin ningún senador. Cuatro fueron para el PP y dos para el PSOE. Entonces, el PSOE criticó duramente la decisión de los populares, que su portavoz calificó de "error político" y "torpeza", pero ahora apoya la singular aplicación del sistema D'Hondt para obtener el nuevo senador que gana Madrid por aumento de población. Esto para Félix Taberna, coordinador de IU, es "hipocresía política".
El caso es que la decisión del PP tras las elecciones autonómicas de 2007, ha sido recurrida por IU ante el Tribunal Constitucional, que aún no tuvo tiempo de pronunciarse. Y ahora el PSOE sigue los pasos del PP para ganar un escaño de "a dedo", ya que en estos comicios sólo obtuvo un senador por Madrid frente a los tres del PP. Por encima, un escaño más no le da mayoría en la Cámara Baja. Y uno menos sería coherencia y un detalle con IU que buena ayuda le prestó a lo largo de la legislatura anterior.
Pero ¿para qué sirve el Senado? Desde luego, no es la Cámara de representación territorial que dice la Constitución. Las provincias eligen por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto y secreto 208 senadores y las Comunidades Autónomas, de distintos modos, designan actualmente 56 senadores. Es una cámara antidemocrática, incluso en los de elección directa por la ciudadanía. Por ejemplo, La Rioja, con 308.968 habitantes, elige cuatro senadores, mientras que Pontevedra, con 947.639, tres veces más población, también 4. Todavía chirría más la comparación con Barcelona, que con 14 veces la población riojana, también elige 4 senadores. Las urnas de La Rioja registraron 340.404 votos para cuatro senadores. En Coruña, 1.056.018 votos, tres veces más, también para cuatro. La media de votos por senador en La Rioja fue de 85.101, mientras que en Barcelona se llegó a 1.148.204, trece veces más.
La Constitución española de 1931, la republicana, envió el Senado al desván de los recuerdos porque los legisladores lo consideraban innecesario. No había más Cámara que las Cortes o Congreso de los Diputados. 47 años después volvió de nuevo el Senado, pero cuando ya han transcurrido 30 años de Cámara Baja nadie sabe para qué. Bueno, algo se sabe, que su presupuesto ronda los 50 millones de euros. Y el Ave que arrancó de Andalucía hace 16 años, no es seguro que toque Galicia en 2020. Non hay cuartos, porque se gastan en instituciones que tal cual funcionan son innecesarias.
EN LAS CUATRO PROVINCIAS GALLEGAS GANÓ EL DE SIEMPRE
Basta con obtener un solo voto más, en democracia, para ganar las elecciones. En estos últimos comicios, en las cuatro circunscripciones electorales gallegas, las candidaturas del PP han superado en miles de votos al segundo clasificado, que fue el Partido Socialista. En la provincia de Coruña alcanzó 23.837 votos más, 13.021 en Lugo, 22.825 en Ourense y 26.072 en Pontevedra. Hay un claro ganador en votos de los electores, pero después la ley de Hont al asignar escaños suma en las cuatro provincias 11 para el PP y 10 para el PSOE. Y si la circunscripción de Coruña mantuviera los 9 escaños de los comicios de 2004, la lista socialista obtendría un diputado más, empatarían a 4, a pesar de que la candidatura de Antonio Erias Rey contó 23.837 votos más que la del ministro César Antonio Molina Sánchez. O sea, por una desastrosa ley electoral, cuya cuota de reparto retira un escaño a la provincia de Coruña a pesar de que aumentó la población, pero menos que Alicante, Toledo y Murcia, provincias que han elegido un diputado más que en las generales de 2004.
El PP ha ganado al PSOE en las cuatro provincias gallegas, lo que se repite en todas las elecciones desde 1989, año en que se presentó por primera vez, ya que en comicios anteriores concurrió como AP y CD. Pero que en este año gane el de siempre debiera hacer meditar a las dos formaciones del gobierno bipartito gallego. El electorado estaba harto de los distintos gobiernos de Fraga, y en las eleccciones autonómicas le retiró la mayoría absoluta y abrió un portillo para que le sustituyera un gobierno de coalición para progresar. La esperanza que una mayoría de la ciudadanía ponía en el gobierno bipartito se está convirtiendo en frustración. El PSOE se dedica más a fagocitar al BNG que al buen gobierno de Galicia. Y el Bloque tampoco está en el camino de rectificar errores e imposiciones anteriores que tanto criticaba cuando acontecían. El electorado aprovechó estas elecciones para exponer su descontento con la actual Xunta de Galicia, al tiempo que le echa una manita al PP castigando a la vieja guardia de Ourense, dando un empujón para que la renovación de los populares llegue a la única provincia que se resiste con uñas y dientes. Los resultados del PP, teniendo en cuenta que ya no gobierna en Galicia ni en dos diputaciones provinciales y es oposición en Madrid, debieran preocupar a Emilio Pérez Touriño, que en su carrera de predicar y no dar trigo, no pierde ocasión de atosigar al Bloque. Los aficionados a extrapolar los resultados del 9M al Parlamento gallego, calculan que daría 35 escaños al PP, 32 al PSOE y 8 al BNG. Los nacionalistas perderían 5 diputados y su socio ganaría 7. Pero el PP continuaría como fuerza mayoritaria, y como ya no está Manuel Fraga, ¿quién puede descartar un pacto de los populares y los nacionalistas? A Galicia no le prestan los gobiernos amigos en Madrid. El BNG le dio caña a los distintos gobiernos centrales en defensa de los intereses de Galicia, si bien con escasa o nula fortuna, porque dos diputados casi son nada. No obstante, en campaña electoral, Touriño le envió este mensaje a los nacionalistas: "El galleguismo no es hacer solitarios, ni tira y aflojas falsos" a La Moncloa. ¿Será galleguismo creer a pies juntillas lo que ordenan desde Ferraz y dejar las promesas sobre Galicia ad calendas grecas?
No obstante, bien harían socialistas y nacionalistas no olvidar que nunca es demasiado tarde para dar un golpe de timón. Están defraudando hasta a los forofos.
ZP Y LOS MÁS DE LOS MINISTROS CANDIDATOS PERDIERON EN SUS PROVINCIAS
José Luis Rodríguez Zapatero, María Teresa Fernández de la Vega Sanz, Mariano Fernández Bermejo, César Antonio Molina Sánchez, Alfredo Pérez Rubalcaba y Magdalena Álvarez Arza, presidente, vicepresidenta y ministros del Gobierno, respectivamente, que encabezaron candidaturas del PSOE en diversas provincias no triunfaron en las pasadas elecciones generales. En la lista de Madrid, cuyo primer puesto ocupaba el Presidente del Gobierno, también figuraban el vicepresidente Pedro Solbes Mira y las ministras Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo y Cristina Narbona Ruiz. El ministro José Antonio Alonso Suárez, cabeza de lista por León, ganó por 3 a 2, con un aumento de 2,7 puntos en votos. La ex ministra María del Carmen Calvo Poyato, cabeza de lista por Córdoba, con el ministro de Miguel Angel Moratinos Cuvaubé en el segundo puesto, mantienen los mismos escaños de candidatura ganadora, pero con menos votos que en las elecciones de 2004. La ministra Carme Chacón Piqueras y el ministro Joan Clos i Mateu, primeros puestos por Barcelona, han obtenido un brillante triunfo con dos escaños más. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, cabeza de lista por Valencia, mantiene los 7 escaños de los comicios anteriores, pero con 173.231 votos menos que la lista ganadora que obtuvo un escaño más para situarse en 9 diputados. En Murcia, el ministro Mariano Fernández Bermejo obtuvo un 32,5% frente al 61,4 del ganador. El ministro Bernat Soria, en Alicante, y el ministro Jesús Caldera Sánchez-Capitán, en Salamanca, tampoco triunfaron, aunque no perdieron escaños, cosa que no sucedió en Cádiz, donde la lista del ministro Alfredo Pérez Rubalcaba perdió un escaño. La candidatura de la ministra Elena Espinosa Mangana obtuvo un escaño más en Ourense, mientras que el ministro César Antonio Molina Sánchez perdió un diputado en la provincia de A Coruña. En Lugo tampoco triunfó la lista encabezada por José Blanco, secretario de Organización del partido socialista y promotor de crispadura, que obtuvo 13.021 votos menos que la candidatura ganadora. José Bono Martínez, futuro presidente del Congreso de los Diputados in pectore, si los nacionalistas pasan por ese trago, tampoco fue la lista más votada en Toledo.
En Madrid, la candidutura de Mariano Rajoy Brey ganó por segunda vez con 345.374 votos más que la de José Luis Zapatero. La candidatura del PP obtuvo 18 diputados, uno más que en los comicios anteriores y un incremento de voto de 146.734 papeletas, mientras que la de Rodríguez Zapatero perdió un diputado y redujo el resultado de 2004 en 166.680 votos. Ni una lista plagada de figuras y el apoyo de la plataforma de artistas sirvió a Rodríguez Zapatero para privar a Rajoy Brey de una nueva victoria en la circunscrpción de Madrid. De otra parte, los medios de comunicación más potentes de Madrid han defendido a Zapatero en su carrera hacia La Moncloa, mientras que los pocos medios que apoyaron a Rajoy más que ayudarle lo empujaron al fracaso.
El Partido Socialista obtuvo en las elecciones generales al Congreso de los Diputados 169 escaños y el Partido Popular 153. No obstante, si las listas socialistas encabezadas por ministros hubieran tenido la aceptación, por ejemplo, de la candidadura socialista de Vizcaya, que tenía en el primer puesto a Eduardo Madina Muñoz (no aparece nunca en los telediarios, aunque tendrá que padecer la excesiva asiduidad de José Blanco), que ganó un escaño, tendrían una mayor victoria. Sí, ocho o nueve diputados más. Pero poner a un país con los ministros de un lado para otro para pedir el voto y soltar promesas para no cumplir, olvidando sus tareas oficiales e incrementando el gasto público, hasta tiene su cara aceptable porque privó a los socialistas de una mayoría absoluta y al país de una pesada carga. También sería beneficioso para la transpariencia que la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero pasara por un gobierno de coalición. Un ministro no socialista, aunque sea sin cartera, en un gobierno socialista sería muy positivo por mucho que la ley diga que "las deliberaciones del Consejo de Ministros serán secretas".

References: artículo 69
 artículo 69
 artículo 165
 artículo 10
 artículo 69
 artículo 69