Source: http://docplayer.es/866227-I-presentacion-de-la-consulta.html
Timestamp: 2017-06-28 19:15:35+00:00

Document:
I.- PRESENTACIÓN DE LA CONSULTA - PDF
I.- PRESENTACIÓN DE LA CONSULTA
Download "I.- PRESENTACIÓN DE LA CONSULTA"
Rodrigo Juárez Miguélez
1 CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS OPINIÓN CONSULTIVA OC-17/2002 DE 28 DE AGOSTO DE 2002, SOLICITADA POR LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS Condición Jurídica y Derechos Humanos del Niño I Presentación de la consulta... II Procedimiento ante la Corte... III Competencia... IV Estructura de la Opinión... V Definición de Niño... VI Igualdad... VII Interés Superior del Niño... VIII Deberes de la familia, la sociedad y el Estado Familia como núcleo central de protección... Separación excepcional del niño de su familia... Instituciones y personal... Condiciones de vida y educación del niño... Obligaciones positivas de protección... IX Procedimientos judiciales o administrativos en que participan los niños Debido proceso y garantías... Participación del niño... Proceso administrativo... Procesos judiciales Imputabilidad, delincuencia y estado de riesgo... Debido proceso... a) Juez Natural... b) Doble instancia y recurso efectivo... c) Principio de Inocencia... d) Principio de contradictorio... e) Principio de publicidad... Justicia alternativa... X Opinión...2 CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS OPINIÓN CONSULTIVA OC-17/2002 DE 28 DE AGOSTO DE 2002, SOLICITADA POR LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS Condición Jurídica y Derechos Humanos del Niño Estuvieron presentes: Antônio A. Cançado Trindade, Presidente; Alirio Abreu Burelli, Vicepresidente; Máximo Pacheco Gómez, Juez; Hernán Salgado Pesantes, Juez; Oliver Jackman, Juez; Sergio García Ramírez, Juez y Carlos Vicente de Roux Rengifo, Juez. Estuvieron, además, presentes: Manuel E. Ventura Robles, Secretario y Pablo Saavedra Alessandri, Secretario adjunto. LA CORTE integrada en la forma antes mencionada, emite la siguiente Opinión Consultiva: I.- PRESENTACIÓN DE LA CONSULTA 1. El 30 de marzo de 2001 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Comisión o la Comisión Interamericana ), en razón de lo que dispone el artículo 64.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (en adelante la Convención Americana, la Convención o el Pacto de San José ), sometió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Corte Interamericana, la Corte o el Tribunal ) una solicitud de Opinión Consultiva (en adelante la consulta ) sobre la interpretación de los artículos 8 y 25 de la Convención Americana, con el propósito de determinar si las medidas especiales establecidas en el artículo 19 de la misma Convención constituyen límites al arbitrio o a la discrecionalidad de los Estados en relación a niños, y asimismo solicitó la formulación de criterios generales válidos sobre la materia dentro del marco de la Convención Americana. 2. En criterio de la Comisión Interamericana la consulta tiene como antecedente que en distintas legislaciones y prácticas de los países americanos, la vigencia de los derechos y garantías reconocidos en los artículos 8 y 25 por la Convención Americana no es plena respecto a los niños como sujetos y actores en jurisdicción penal, civil y administrativa, por asumirse que la obligación de protección por el Estado para suplir la falta de plenitud de juicio de los menores, puede hacer pasar a segundo plano dichas garantías. Eso implica que los derechos de los menores de edad a las garantías judiciales y a la protección judicial pueden ser menoscabados o restringidos. Por ende también otros derechos reconocidos cuya vigencia depende de la efectividad de las garantías judiciales como los derechos a la integridad personal, a la libertad personal, a la protección de la honra y la dignidad, y a la protección de la familia. 3. De conformidad con las manifestaciones de la Comisión, existen ciertas premisas interpretativas que autoridades estatales aplican al momento de dictar medidas especiales de protección a favor de menores, las cuales tienden al debilitamiento de las garantías judiciales de éstos. Dichas medidas son las siguientes: a. Los menores son incapaces de juicio pleno sobre sus actos y por consiguiente su participación por sí o a través de sus representantes se reduce o anula tanto en lo civil como en lo penal. b. Esa carencia de juicio y personería es presumida por el funcionario judicial o administrativo, que, al tomar decisiones que entiende basadas en lo que considera los mejores intereses del niño, deja en segundo plano esas garantías. c. Las condiciones del entorno familiar del niño (situación económica y de integración familiar, falta de recursos materiales de la familia, situación educacional, etc.) pasan a ser factores centrales de decisión respecto al tratamiento cuando un niño o adolescente es puesto bajo la jurisdicción penal o administrativa para decidir su responsabilidad y su situación en relación con una presunta infracción, o para la determinación de medidas que afectan derechos como el derecho a la familia, a la residencia o a la libertad. d. La consideración de que el menor está en situación irregular (abandono, deserción educativa, falta de recursos de su familia, etc.) puede usarse para intentar justificar la aplicación de medidas normalmente reservadas como sanción para figuras delictivas aplicables sólo bajo debido proceso. 4. La Comisión incluyó en la consulta una solicitud a este Tribunal para que se pronuncie específicamente sobre la compatibilidad de las siguientes medidas especiales que algunos Estados adoptan en relación a menores, con los artículos 8 y 25 de la Convención Americana:3 a) la separación de jóvenes de sus padres y/o familia por considerarse, al arbitrio del órgano decisor y sin debido proceso legal, que sus familias no poseen condiciones para su educación y mantenimiento; b) la supresión de la libertad a través de la internación de menores en establecimientos de guarda o custodia, por considerárselos abandonados o proclives a caer en situaciones de riesgo o ilegalidad; causales que no configuran figuras delictivas sino condiciones personales o circunstanciales del menor; c) la aceptación en sede penal de confesiones de menores obtenidas sin las debidas garantías; d) la tramitación de juicios o procedimientos administrativos en los que se determinan derechos fundamentales del menor, sin la garantía de defensa del menor; y e) la determinación en procedimientos administrativos y judiciales de derechos y libertades sin la garantía al derecho de ser oído personalmente y la no consideración de la opinión y preferencias del menor en esa determinación. II PROCEDIMIENTO ANTE LA CORTE Mediante notas de 24 de abril de 2001, la Secretaría de la Corte (en adelante la Secretaría ), en cumplimiento de lo que dispone el artículo 62.1 del Reglamento de la Corte (en adelante el Reglamento )1, transmitió el texto de la consulta a los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (en adelante OEA ), al Instituto Interamericano del Niño, al Consejo Permanente y, por intermedio del Secretario General de la OEA, a los órganos de la Organización que -por sus competencias- pudieran tener interés en la materia. Asimismo, les informó que el Presidente de la Corte (en adelante el Presidente ), en consulta con los demás jueces que integran el Tribunal, dispuso que las observaciones escritas y otros documentos relevantes sobre la consulta deberían ser presentados en la Secretaría a más tardar el 31 de octubre de El 7 de agosto de 2001 el Instituto Interamericano del Niño presentó sus observaciones escritas en relación con la solicitud de opinión consultiva. 7. Los Estados Unidos Mexicanos y la República de Costa Rica presentaron sus observaciones escritas el 31 de octubre de De conformidad con la Resolución de la Corte de 13 de marzo de 2001 sobre Disposiciones Transitorias al Reglamento de la Corte, la presente Opinión Consultiva se dicta en los términos del Reglamento adoptado en la Resolución de la Corte de 16 de septiembre de Conforme a la prórroga del plazo de presentación de observaciones que el Presidente concedió a la Comisión Interamericana, ésta presentó nuevas precisiones el 8 de noviembre de Las siguientes organizaciones no gubernamentales presentaron sus escritos en calidad de amici curiae, entre el 16 y el 29 de octubre de la Coordinadora Nicaragüense de ONG s que trabaja con la Niñez y la Adolescencia (en adelante CODENI ); - el Instituto Universitario de Derechos Humanos, A.C. de México; y - la Fundación Rafael Preciado Hernández, A.C. de México. 10. Por Resolución de 12 de abril de 2002, el Presidente dispuso la realización de una audiencia pública sobre la consulta en la sede de la Corte el 21 de junio de 2002, a partir de las 10:00 horas, e instruyó a la Secretaría para que oportunamente invitase a participar en dicho procedimiento oral a quienes hubiesen sometido por escrito sus puntos de vista al Tribunal. 11. Las siguientes organizaciones presentaron sus escritos en calidad de amici curiae, entre el 18 de junio y el 2 de agosto de 2002: - Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente (en adelante ILANUD ); - Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (en adelante CEJIL ); y - la Comisión Colombiana de Juristas. 12. El 21 junio de 2002, con anterioridad al inicio de la audiencia pública convocada por el Presidente, la Secretaría entregó a los comparecientes el conjunto de escritos de observaciones y documentos presentados, hasta ese momento. 13. Comparecieron a la audiencia pública, por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: Mary Ana Beloff. por los Estados Unidos Mexicanos: Embajador Carlos Pujalte Piñeiro; Ruth Villanueva Castilleja; y José Ignacio Martín del Campo. por Costa Rica: Arnoldo Brenes Castro; Adriana Murillo Ruin; Norman Lizano Ortiz; Rodolfo Vicente Salazar;4 Mauricio Medrano Goebel; e Isabel Gámez Páez. por el Instituto Universitario de Derechos Humanos, A.C. de México: María Engracia del Carmen Rodríguez Moreleón; Enoc Escobar Ramos; María Cristina Alcayaga Núñez; y Silvia Oliva de Arce. por la Fundación Rafael Preciado Hernández, A.C de México: Dilcya Samantha García Espinosa de los Monteros. por el Centro de la Justicia y el Derecho Internacional: Juan Carlos Gutiérrez; Luguely Cunillera; y Lourdes Bascary. por el Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente: Carlos Tiffer. 14. Durante la audiencia pública, el Presidente señaló a los participantes que podrían enviar observaciones adicionales a más tardar el 21 de julio siguiente. El 12 de julio siguiente informó a las partes intervinientes que la Corte había programado las deliberaciones sobre la consulta en la agenda de su LVI Período Ordinario de Sesiones, del 26 de agosto al 6 de septiembre de Los Estados de México, la Comisión, CEJIL y la Fundación Rafael Preciado Hernández, A.C. de México presentaron sus observaciones dentro del plazo concedido para el efecto. 15. La Corte resume de la siguiente manera la parte conducente de las observaciones escritas del Instituto Interamericano del Niño, los Estados participantes en este procedimiento, la Comisión Interamericana y las Organizaciones no Gubernamentales: Instituto Interamericano del Niño: En su escrito de 7 de agosto de 2001 expresó: A partir de la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, los Estados del continente El texto completo de los escritos de observaciones presentados por los Estados, órganos, instituciones e individuos participantes en el procedimiento será publicado oportunamente en la serie B de publicaciones oficiales del Tribunal. iniciaron un proceso de adecuación de su legislación a la luz de la doctrina de la protección integral, en la cual se considera al niño como sujeto pleno de derechos, dejando atrás la concepción de que es sujeto pasivo de medidas de protección. En ésta se contempla una jurisdicción altamente discriminante y excluyente, sin las garantías del debido proceso, en la que los jueces tienen amplias facultades discrecionales sobre cómo proceder en relación con la situación general de los niños. Se dio así la transición de un sistema tutelar represivo a uno de responsabilidad y garantista en relación con los niños, en el cual la jurisdicción especial se enmarca en el principio de legalidad, siguiendo las debidas garantías y se adoptan medidas orientadas al reparo a la víctima y reeducación del menor de edad infractor a la ley, relegando a casos absolutamente necesarios el internamiento. La Convención Americana sobre Derechos Humanos establece que los derechos en ella contemplados son propios de todo ser humano y, por ello, el pleno goce y ejercicio de los mismos está garantizado también para los niños (artículos 3 y 1.2 de la Convención Americana). En este sentido, no se debe confundir la capacidad de goce de derechos, inherente a la persona humana y que constituye una regla de ius cogens, con la incapacidad, relativa o absoluta, que tienen los niños menores de 18 años de ejercer determinados derechos por sí mismos. En relación con las medidas especiales identificadas por la Comisión Interamericana, señaló lo siguiente: - Separación de los menores de sus padres por considerar la autoridad que su familia no posee condiciones para su educación y sustento: la carencia de recursos materiales no puede ser el único fundamento de la decisión, judicial o administrativa, que ordena la separación de la familia. Actuar de esa manera infringe garantías como, entre otras, la legalidad del procedimiento, la inviolabilidad de la defensa y la humanidad de la medida. La medidas de este tipo deben ser impugnadas y consideradas inválidas; -Internación de menores considerados abandonados o en situación de riesgo, que no han incurrido en ningún delito: la privación de libertad de jóvenes en situación de riesgo social, siguiendo los principios de la doctrina de la situación irregular, significa la aplicación de una sanción no tipificada, lo cual vulnera el principio de legalidad de la pena, con el agravante de que por lo general se ordena sin definir su duración. Asimismo, contraría las reglas del debido proceso. -Aceptación de confesiones de menores en sede penal sin las debidas garantías: no obstante que la mayoría de las legislaciones del continente reconoce garantías judiciales, por lo general las confesiones de niños se5 obtienen sin haber seguido un procedimiento de detención adecuado o sin la presencia del representante legal del niño o de un familiar, lo cual es suficiente para declarar nulo el procedimiento aplicado; -Tramitación de procedimientos administrativos o judiciales relativos a derechos fundamentales del menor, sin las debidas garantías y sin considerar su opinión o preferencias: procesos realizados de la manera descrita vulneran garantías fundamentales como los principios de culpabilidad, legalidad y humanidad, así como garantías procesales (jurisdiccionalidad, contradicción, inviolabilidad de la defensa, presunción de inocencia, impugnación, legalidad del procedimiento y publicidad del proceso). A la luz de las prácticas descritas, el Instituto estableció la necesidad de hacer una revisión del proceso de adecuación de las legislación de los Estados americanos a los principios de la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención Americana, pues todavía hoy existen países que no han armonizado enteramente su normativa a esos principios, de conformidad con el artículo 2 de la Convención Americana. Concluyó señalando que los artículos 8, 19 y 25 de la Convención Americana deben constituir un límite a la facultad discrecional de los Estados para dictar medidas especiales de protección a los niños. En consecuencia, aquéllos deben adecuar sus legislaciones y sus prácticas nacionales en consonancia a estos principios. Por otro lado el Instituto expresó, en sus anexos, que la realidad muestra que los sectores especialmente vulnerables de la sociedad se ven privados de la protección de sus derechos humanos, lo cual resulta contrario al principio de universalidad de los mismos. En este sentido, señaló que la llamada doctrina de la situación irregular considera que son niños quienes tengan sus necesidades básicas satisfechas, y menores, quienes se encuentren marginados socialmente y no puedan satisfacer sus necesidades básicas. Para tratar a estos últimos se desarrollan legislaciones que consideran a los niños como objetos de protección y control, y se establecen jurisdicciones especiales, las cuales resultan excluyentes y discriminatorias, niegan a los niños la condición de sujetos de derecho y vulneran sus garantías fundamentales. Asimismo, judicializan los problemas psicosociales de la niñez y crean la figura del juez de niños, quien, con amplias facultades discrecionales, tiene la función de resolver los problemas de este grupo social, ante la falta de políticas sociales de protección por parte del Estado. Dichas jurisdicciones desatienden el principio de legalidad, la distinción entre las capacidades de ejercicio y goce de derechos, la proporcionalidad de la pena y el debido proceso. Asimismo, el sistema no respeta las edades para los diversos tipos de intervención, no se inspira en políticas resocializantes o reeducativas y propicia que niños no infractores sean internados, indiferenciadamente, con menores de edad que han infringido la ley. Se pudo determinar, a través de un estudio del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente (en adelante ILANUD ), que el perfil del niño infractor se conforma con los siguientes datos: sexo masculino, retraso escolar de 4 años, residente en zonas marginales, desarrollo de actividades ilícitas para contribuir al soporte de su núcleo familiar, familia desintegrada, o con padre que se desempeña en una actividad laboral de menor ingreso o está desempleado, y madre dedicada al servicio doméstico o a una actividad de baja calificación laboral. La Convención sobre los Derechos del Niño desarrolló una nueva concepción que distingue entre abandono y conducta irregular. La primera figura requiere políticas de orden administrativo, mientras que la segunda supone decisiones de carácter jurisdiccional. Se establece, asimismo, que los niños son inimputables penalmente, aunque a los sujetos de 12 a 18 años que infringen la ley se les somete a una jurisdicción especial, que puede aplicar sanciones consistentes en medidas socioeducativas. Este sistema de justicia especial, además de los caracteres básicos de todo órgano jurisdiccional, se basa en los siguientes principios: a. responsabilidad ante la infracción: el contenido sancionatorio de la nueva jurisdicción sólo se debe aplicar a niños mayores de 12 años y menores de 18 años que hayan infringido la ley penal -por la inimputabilidad de los menores de 18 años-, y las medidas adoptadas pueden ser recurridas por los mismos niños. El Estado debe adoptar sobre estas personas una política rehabilitatoria, de manera que los adolescentes que infrinjan la ley se hacen merecedores de una intervención jurídica distinta de la prevista por el código penal para los adultos. En particular, deberán establecerse jurisdicciones especializadas para conocer de las infracciones a la ley por parte de niños, que además de satisfacer los rasgos comunes de cualquier jurisdicción (imparcialidad, independencia, apego al principio de legalidad), resguarde los derechos subjetivos de los niños, función que no compete a las autoridades administrativas. b. despenalización del sistema de justicia juvenil: en consideración a que la sanción en esta jurisdicción especial busca rehabilitar y no reprimir, el internamiento debe ser la última medida. Antes deben valorarse otras medidas de carácter socio-educativo como: orientación familiar, imposición de reglas de conducta, prestación de servicios a la comunidad, obligación de reparar el daño y libertad asistida. Las medidas deben ser siempre proporcionales y estar fundamentadas en el interés superior del niño y su reintegración familiar y comunitaria;6 c. separación de funciones administrativas y jurisdiccionales: se debe diferenciar entre la protección social, que busca ofrecer las condiciones necesarias para que el niño desarrolle su personalidad y satisfaga sus derechos fundamentales, y protección jurídica, entendida como una función de garantía que tiene como objetivo decidir sobre los derechos subjetivos de los niños; d. garantía de los derechos: las garantías englobadas dentro del debido proceso deben respetarse en tres momentos: i. al momento de la detención, la cual debe sustentarse en una orden judicial, salvo casos de infracciones in fraganti, y debe ser ejecutada por personal policial capacitado en el tratamiento de adolescentes infractores, es decir, personal especial; ii. en el desarrollo de los procedimientos judiciales, tanto los de carácter sustantivo (principios de culpabilidad, legalidad y humanidad), como los de carácter procesal (principios de jurisdiccionalidad, contradicción, inviolabilidad de la defensa, presunción de inocencia, impugnación, legalidad del procedimiento y publicidad del proceso); y iii. en el cumplimiento de una medida reeducativa o de internamiento. Esta debe ser supervisada por el órgano competente. En caso de privación de libertad, se debe acatar la prohibición de recluir a niños en establecimientos para adultos, y en general, respetar los derechos del niño a conocer el régimen al cual está sujeto, recibir asesoría jurídica eficaz, continuar el desarrollo educativo o profesional, realizar actividades recreativas, conocer el procedimiento para presentar quejas, estar en un ambiente físico adecuado e higiénico, contar con atención médica suficiente, recibir visitas de sus familiares, mantener contacto con la comunidad local y ser reintegrado gradualmente a la normalidad social. e. Participación de la comunidad en las políticas reeducativas y de reinserción familiar y social: constituye un elemento esencial dentro de la nueva justicia juvenil, pues las medidas buscan la reinserción gradual y progresiva de los niños infractores en la sociedad. Costa Rica: En sus intervenciones, tanto escritas como orales, el Estado de Costa Rica manifestó: a. En relación con la interpretación de los artículos 8, 19 y 25 de la Convención Americana: Las garantías de los artículos 8 y 25 de la Convención Americana, en relación con el artículo 19 del mismo instrumento deben interpretarse en dos sentidos: uno negativo, en razón de que dichas disposiciones sí constituyen límites al arbitrio de los Estados, pues éstos no pueden legislar en detrimento de esas garantías básicas; y otro positivo, que implica permitir su adecuado ejercicio, tomando en cuenta que los artículos mencionados no impiden adoptar disposiciones específicas en materia de niñez que amplíen las garantías ahí contempladas. Las garantías de los artículos 8 y 25 de la Convención Americana deben aplicarse a la luz de la especialidad que el propio Pacto de San José ha reconocido a la materia de infancia y adolescencia, en el sentido de proteger reforzadamente los derechos de niños, tal como sucede con otras situaciones especiales como son las consagradas en sus artículos 5.5 y 27 de la Convención. Por ello deben leerse transversalmente -y utilizando criterios amplios de interpretación- con lo establecido en la Convención sobre los Derechos del Niño. Por esa razón, la aplicación de dichos artículos debe considerar los principios de interés superior de los niños, protección integral, justicia especializada, presunción de minoridad, principio de lesividad, confidencialidad y privacidad, y formación integral y reinserción en la familia y la sociedad, así como la precisión acerca de la manera y condiciones en que los niños pueden acceder a esos recursos judiciales, tomando en cuenta que su capacidad de actuar no es plena, sino que está vinculada al ejercicio de la autoridad parental, y determinada por su grado de madurez emocional y capacidad de discernimiento. El artículo 19 de la Convención Americana obliga a los Estados a desarrollar la normativa para garantizar las medidas de protección que los niños requieran en su condición de tales, de manera que cualquier desarrollo normativo que los Estados elaboren en torno a las medidas de protección para la niñez debe reconocer que los niños son sujetos de derechos propios, que deben realizarse dentro del concepto de protección integral. Estas medidas positivas no consagran una potestad discrecional del Estado con respecto a esta población. Los derechos reconocidos en los artículos 8 y 25 de la Convención han sido contemplados y desarrollados en el artículo 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Asimismo, agregó que son relevantes para esta solicitud de opinión los artículos 3, 9, 12.2, 16, 19, 20, 25 y 37 del mismo instrumento internacional. La Convención sobre los Derechos del Niño reconoce la protección especial que el Estado debe brindar a los niños, particularmente en materia de administración de justicia, y reconoce como una prioridad que los conflictos en los que haya niños involucrados se resuelvan, siempre que ello sea posible, sin acudir a la vía penal; en caso de recurrir a ésta, siempre se les deben reconocer las mismas garantías de que gozan los adultos, así como aquellas específicas propias de su condición de niños. Dicha Convención se remite, asimismo, a otros instrumentos internacionales como las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para la Administración de Justicia a Menores (Reglas de Beijing), las Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil (Directrices de Riad) y las Reglas de las Naciones Unidas para la Protección de los Menores Privados de Libertad.7 En Costa Rica, específicamente, estas normas internacionales han sido introducidas en las instancias administrativas, judiciales y penitenciarias. Además, existe un Código de la Niñez y la Adolescencia (1998), que establece un proceso especial de protección en caso de acción u omisión de la sociedad o el Estado, de los padres o responsables, o de acciones u omisiones que los niños cometen en su propio agravio. Este proceso está a cargo del Patronato Nacional de la Infancia, en primera instancia, y contempla la posibilidad de que las decisiones de éste sean recurridas en la vía jurisdiccional. Por otro lado, existe también una Ley de Justicia Penal Juvenil (1996), en la que se consagran garantías rigurosas y medidas de protección de naturaleza y contenido diferentes, aplicables a los niños que infringen la ley penal. Para la observancia de dichas garantías a nivel judicial se requería la creación de Juzgados Penales Juveniles, el Tribunal Superior Penal Juvenil, Juzgados de Ejecución de la Pena, Defensa Penal Juvenil, Ministerio Público especializado, [y] Policía Judicial Juvenil. En relación con las medidas concretas identificadas por la Comisión, Costa Rica manifestó que dichas situaciones no puede entenderse como medidas de protección válidas en los términos del artículo 19 de la Convención Americana, pues éstas responden a situaciones que en Costa Rica se dieron antes de la entrada en vigor de la legislación actual, que es acorde con la Convención sobre los Derechos del Niño. - Separación de los jóvenes de sus padres por considerar la autoridad que su familia no posee condiciones para su educación o mantenimiento: ésta resultaría violatoria del artículo 19 de la Convención Americana, así como de los artículos 8 y 25 [del] mismo cuerpo legal y de los artículos 9, 12.2 y 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño. En Costa Rica se puede aplicar una medida, conforme al Código de la Niñez y la Adolescencia, con garantía de debido proceso la cual se trata de una medida de protección provisional en familias sustitutas, o abrigo temporal en entidades públicas o privadas. - Internación de menores en establecimientos de custodia, por considerarlos abandonados o en situación de riesgo o ilegalidad, sin que hayan incurrido en delito: esta medida constituye un reflejo de la doctrina de la situación irregular, y por lo tanto, resultaría violatoria de los artículos 7, 8, 19 y 25 de la Convención Americana, así como de los artículos 25, 37 y 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño. En Costa Rica, cuando viene al caso una medida como la descrita, se otorga la posibilidad de apelación en vía judicial, bajo los parámetros del debido proceso y escuchando la opinión del niño. - Aceptación de confesiones de menores en sede penal sin las debidas garantías: se vulneraría los artículos 19, 8.2 inciso g) y 8.3 de la Convención Americana, además de la garantía señalada en el artículo 40, inciso 2.b). Conforme a la legislación costarricense, el niño tiene el derecho de abstenerse de declarar. - Tramitación de procedimientos administrativos relativos a derechos fundamentales del niño, sin la garantía de defensa de éste: la hipótesis planteada violaría los artículos 8, 19 y 25 del Pacto de San José, así como los artículo 12, inciso 2) y 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño. En el caso de Costa Rica, la legislación ha sido adaptada a los instrumentos internacionales mencionados. En conclusión, el Estado afirmó que se ha superado la concepción de que los niños son seres incompletos que deben ser objeto de protección, desde un punto de vista técnico, los artículos 8 y 25 de la Convención Americana no constituyen límites a la actividad del Estado en tanto?? que no impiden mejorar el estándar de tutela y garantía especificando estas disposiciones para la materia de la niñez. De esta manera, los menores de edad por su condición pueden y deben gozar de mayores y especiales garantías a las establecidas para los adultos, pero en ningún caso de menores garantías o de debilitamiento de ellas con el pretexto de una protección mal entendida. f. Sobre la Convención sobre los Derechos de Niño: A nivel internacional se ha reconocido la existencia de un principio universal de protección especial a la niñez, en razón de encontrarse en una posición de desventaja y mayor vulnerabilidad frente a otros sectores de la población, y por enfrentar necesidades específicas. En ese sentido se pronuncia la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de la ONU en Sin embargo, fue hasta 1989, con la Convención sobre los Derechos del Niño, que se dio una verdadera transformación cualitativa en la interpretación, comprensión y atención de las personas menores de edad, y por consiguiente en su condición social y jurídica. Dicha Convención contiene una serie de principios y disposiciones relativos a la protección de los niños y constituye un paradigma de las nuevas orientaciones que deben regir la materia. En particular, contempla la necesidad de atender el interés superior del niño, la regla de que no sea separado de sus padres contra la voluntad de éstos y la posibilidad de que el niño sea escuchado en todo procedimiento judicial o administrativo que lo afecte; los niños infractores de la ley deben ser tratados de manera acorde con el fomento de su sentido de la dignidad y la importancia de promover una función constructiva en la sociedad.8 g. Doctrina de la protección integral: Con la Convención sobre los Derechos del Niño se abandonó la antigua doctrina de la situación irregular, que consideraba a los niños incapaces de asumir responsabilidad por sus acciones. Por ello, se constituían en objetos pasivos de la intervención proteccionista o represiva del Estado. Además, esa doctrina creaba una distinción entre niños, que tenían cubiertas sus necesidades básicas, y menores, que eran miembros de la población infantil con sus necesidades básicas insatisfechas, y se encontraban por lo tanto, en una situación irregular. Para este segundo grupo, el sistema tendía a judicializar e institucionalizar cualquier problema vinculado con su condición de menores, y la figura del juez tutelar sobresalía como una forma de restituir las carencias del niño. Esta Convención, junto con otros instrumentos internacionales, acogió la doctrina de la protección integral, que reconoce al niño su condición de sujeto de derecho y le confiere un papel principal en la construcción de su propio destino. En materia penal, específicamente, significó el cambio de una jurisdicción tutelar a una punitivo-garantista, en la cual, entre otras medidas, se reconocen plenamente los derechos y garantías de los niños; se les considera responsables de sus actos delictivos; se limita la intervención de la justicia penal al mínimo indispensable; se amplía la gama de sanciones, basadas en principios educativos; y se reduce al máximo la aplicación de las penas privativas de la libertad. h. Surgimiento del Derecho de la niñez y la adolescencia: La Convención sobre los Derechos del Niño, entre otros instrumentos internacionales, y la elaboración de la doctrina de la protección integral trajeron consigo el surgimiento del Derecho de los niños como una nueva rama jurídica, basada en tres pilares fundamentales: el interés superior del niño, entendido como la premisa bajo la cual se debe interpretar, integrar y aplicar la normativa de la niñez y la adolescencia, y que constituye, por ello, un límite a la discrecionalidad de las autoridades en la adopción de decisiones relacionadas con los niños; el menor de edad como sujeto de derecho, de manera que se reconocen a éste tanto los derechos humanos básicos como los que sean propios de su condición de niño; y el ejercicio de los derechos fundamentales y su vínculo a la autoridad parental: siendo que la autoridad parental tiene como único fin procurar al niño la protección y los cuidados indispensables para garantizar su desarrollo integral, constituye una responsabilidad y un derecho para los padres, pero también un derecho fundamental para los niños a ser protegidos y orientados hasta alcanzar su plena autonomía. Por ello, el ejercicio de autoridad debe disminuir conforme avanza la edad del niño. Como conclusión, Costa Rica manifestó que las disposiciones de los artículos 8 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos resultan insuficientes por sí mismas para asegurar a las personas menores de edad el respeto de las garantías y derechos reconocidos por ese instrumento a todas las personas, y por ello deben considerarse una serie de principios y garantías propias de la materia de la niñez, para conformar así un núcleo fundamental sobre los derechos de los niños, que contemple un principio de discriminación positiva con el propósito de procurar una equidad y compensar, mediante el reconocimiento de mayores y más específicas garantías, estas situaciones de franca desigualdad que existen en la realidad. Para esto, afirmó, es necesario que todos los Estados ratifiquen la Convención sobre los Derechos del Niño y armonicen su legislación con los principios en ella contemplados. Estados Unidos Mexicanos: En sus comunicaciones escritas y orales, México manifestó: Los niños no deben ser considerados objetos de protección segregativa, sino sujetos de pleno derecho que deben recibir protección integral, y gozar de todos los derechos que tienen las personas adultas, además de un grupo de derechos específicos que se les otorga por la particularidad de que los niños se encuentran en desarrollo. No sólo se deben proteger sus derechos, sino también es necesario adoptar medidas especiales de protección, conforme al artículo 19 de la Convención Americana y un conjunto de instrumentos internacionales en materia de niñez. Los dos grandes principios que rigen los derechos humanos son los de no discriminación e igualdad ante la ley, cuyo reconocimiento debe realizarse a favor de todas las personas, sin distinguir si el beneficiario de estos [derechos es un niño, un joven o un adulto]. En consecuencia, las medidas que plantea la Comisión Interamericana en su escrito de consulta estarían relacionad[as] con cuestiones de eficacia de las normas de la Convención, más que de compatibilidad de sus respectivos alcances. - Separación de los jóvenes de sus padres por considerar la autoridad que su familia no posee condiciones para su educación o sustento: se rechaza el término jóvenes, por su ambigüedad, y se opta por el concepto de menores, que resulta más preciso para referirse a este sector de la población. Asimismo, el Estado considera que debe distinguirse entre la separación del menor motivada por la falta de condiciones de sus familiares para su educación, y segundo la separación del menor por la falta de condiciones para su mantenimiento. Al respecto, es indudable que en ambos casos el órgano facultado para tomar dicha determinación debe de respetar siempre las reglas del9 debido proceso legal. Conforme al artículo 9 de la Convención sobre los Derechos del Niño, la separación del niño de sus padres debe ser excepcional, limitarse a los casos de maltrato o descuido, y adoptarse para proteger el interés superior del niño. En ese sentido, los artículos 8 y 25 de la Convención Americana, más que representar un límite al arbitrio o a la discreción de los Estados para dictar medidas de protección de acuerdo al artículo 19 de la misma, constituyen el cauce por el cual deben transitar necesariamente dichas acciones para ser consideradas acordes con las obligaciones del Estado derivadas de la propia Convención. - Internación de menores en establecimientos de custodia, por considerarlos abandonados o en situación de riesgo o ilegalidad, sin que hayan incurrido en delito: en las tres hipótesis planteadas, abandono, riesgo o ilegalidad, corresponde a los Estados instrumentar programas de protección social de los niños. Dichos programas deben contemplar la existencia de órganos de control que supervisen la aplicación y legalidad de aquéllos, así como la adopción de medidas oportunas para prevenir o remediar las situaciones descritas por la Comisión en que se encuentren los niños. El Estado debe adoptar medidas para la protección y el cuidado de los niños abandonados, por tratarse de un sector social muy vulnerable, incluso sujeto a mayor protección que la población en situación de peligrosidad que, de conformidad con el artículo 19 de la Convención Americana, los artículos 3.2 y 20 de la Convención sobre los Derechos del Niño y el artículo 9 de las Directrices de Riad. El internamiento de niños en establecimientos de guarda debe tener carácter provisional y considerarse una medida que ayudará al niño a encauzar debidamente su proyecto de vida. Los Estados deberán cuidar que el internamiento de niños en establecimientos de guarda o de custodia, tenga carácter cautelar o provisional, y que su pertinencia y duración estén debidamente sustentadas en estudios especializados y sean revisadas periódicamente por la vía administrativa o judicial. En México, el abandono de niños constituye un delito. Los niños en situación de riesgo, llamados niños de la calle, también deben ser abarcados por medidas de prevención y protección. Siguiendo los términos establecidos por este Tribunal en el Caso Villagrán Morales y otros, los Estados deben adoptar medidas, tanto legislativas como institucionales, para proteger y garantizar los derechos de los niños en situación de riesgo. Entre estas medidas puede figurar, igual que en el caso de los niños en estado de abandono, el internamiento en establecimientos de guarda o custodia, siempre que éstos sirvan al objetivo de garantizar el pleno y armonioso desarrollo de la personalidad del niño. La medida debe adaptarse con observancia de las garantías correspondientes, previa consideración del punto de vista del niño, tomando en cuenta su edad y madurez, y ser siempre impugnable. El Estado tiene la obligación de elaborar programas de prevención del delito. El internamiento de niños sin que hayan cometido una falta y sin respetar las garantías del debido proceso, constituiría una violación a los artículos 7 y 8 de la Convención Americana, al artículo 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño, a la Constitución mexicana y al principio, fundamental en el Derecho penal de nulla poena sine lege. En el supuesto de privación de la libertad de los niños, la detención debe realizarse conforme a la ley, durante el período más breve que proceda y siguiendo los principios de excepcionalidad, determinación temporal y último recurso. Asimismo, las condiciones en las que el niño puede ser detenido deben ser las mismas que rigen la detención de los adultos, pero reconociendo que la niñez requiere de derechos adicionales y de un cuidado especial. Además, para la detención de niños deben darse condiciones mucho más específicas en las que resulte imposible resolver la situación con cualquier otra medida. - Aceptación de confesiones de menores en sede penal sin las debidas garantías: el Estado señaló que todo niño debe gozar de garantías mínimas cuando se desarrolla un proceso judicial contra él, entre ellas: presunción de inocencia, obligación de la autoridad de dar aviso a los representantes del niño de cualquier actuación que se adopte para o contra éste, derecho a ser asistido legalmente y derecho de ofrecer pruebas. En consecuencia, cualquier declaración en sede penal que se obtenga sin las garantías procesales mínimas, no debe tener valor probatorio. - Tramitación de procedimientos administrativos relativos a derechos fundamentales, sin la garantía de defensa del menor: los niños tienen derecho a ser asistidos por un abogado, en cualquier procedimiento seguido contra ellos. El desarrollo de procesos o procedimientos administrativos sin esa garantía constituye una violación de los derechos consagrados en los artículos 8 y 25 de la Convención Americana. - Determinación en procedimientos administrativos o judiciales de derechos fundamentales del menor, sin haber oído a éste y considerar su opinión: conforme a la Convención sobre los Derechos del Niño, el Estado debe garantizar al niño las condiciones que le permitan formarse un juicio propio y expresar opinión en los asuntos que lo afecten. Sin embargo, la libertad de expresar su opinión no es ilimitada; la autoridad debe valorarla según la posibilidad que tenga el niño de formarse un juicio propio, atendiendo a su edad y madurez, de conformidad con el artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Asimismo, el derecho a ser oído constituye una garantía fundamental que debe respetarse en todo procedimiento administrativo o judicial, como han reconocido el sistema interamericano de protección a los10 derechos humanos y el orden jurídico mexicano, tanto en lo que respecto a la legislación, como en lo que toca al desarrollo jurisprudencial. Ante la ausencia de un instrumento interamericano que regule específicamente el derecho de los niños, la Convención sobre los Derechos del Niño constituye, como lo ha señalado esta misma Corte, parte del corpus iuris que debe servir para fijar el contenido y los alcances de la disposición general definida, justo en este artículo 19 a que se hace referencia. Finalmente, el Estado señaló que el niño es sujeto de derechos, incluso antes de su nacimiento, sin perjuicio de que la capacidad de ejercicio se adquiera hasta la mayoría de edad, es decir: sea un menor trabajador, sea un menor estudiante, sea un menor discapacitado, sea un menor infractor, tiene el derecho a la tutela, por su condición especial de menor de edad. Comisión Interamericana En sus intervenciones escritas y orales, la Comisión de Derechos Humanos: Interamericana manifestó: La aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño constituyó la culminación de un proceso durante el cual se construyó el llamado modelo o doctrina de la protección integral de los derechos del niño. Este nuevo sistema se caracteriza por: i. reconocer a los niños como sujetos de derechos y la necesidad de brindarles medidas especiales de protección, las cuales deben impedir intervenciones ilegítimas del Estado que vulneren sus derechos, y prever prestaciones positivas que les permitan disfrutar efectivamente sus derechos; ii. haber surgido con base en los aspectos críticos del modelo de la situación irregular que imperó en nuestra región por más de ochenta años; iii. dejar atrás la judicialización de asuntos exclusivamente sociales y el internamiento de los niños o jóvenes cuyos derechos económicos, sociales y culturales se encuentran vulnerados; iv. evitar la utilización de eufemismos justificados por el argumento de la protección, lo cual impida emplear los mecanismos de protección de derechos fundamentales propios del debido proceso; v. brindar un trato diferenciado entre los niños cuyos derechos se encuentran vulnerados, y aquellos otros a quienes se les imputa la comisión de un hecho delictivo; vi. adoptar las medidas de protección que promuevan los derechos del niño y que de ninguna manera los vulneren, considerando el consentimiento del niño y de su grupo familiar; vii. desarrollar políticas públicas universales, así como focalizadas y descentralizadas, tendientes a hacer efectivos los derechos de los niños; y viii. establecer un sistema de responsabilidad especial para adolescentes, respetuoso de todas las garantías materiales y procesales. Con este nuevo modelo, los Estados se comprometen a transformar su relación con la infancia, abandonando la concepción del niño como incapaz y logrando el respeto de todos sus derechos, así como el reconocimiento de una protección adicional. Además, se enfatiza la protección a la familia por ser el lugar por excelencia donde deben efectivizarse en primer lugar los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes cuyas opiniones deben ser priorizadas para la toma de decisiones familiares. Esta protección a la familia se basa en los siguientes principios: a. Importancia de la familia como ente de crianza y principal núcleo de socialización del niño ; b. Derecho del niño a tener una familia y a convivir con ella, de manera que se evite la desvinculación de sus padres biológicos o de su familia extendida; de no ser ello posible, se deben buscar otras modalidades de ubicación familiar o, finalmente, recurrir a entidades de abrigo de la comunidad ; y c. Desjudicialización de los asuntos relativos a cuestiones socioeconómicas y adopción de programas de ayuda social al grupo familiar, tomando en consideración que la simple falta de recursos del Estado no justifica la ausencia de estas políticas. A pesar de que la Convención sobre los Derechos del Niño es uno de los instrumentos internacionales con mayor número de ratificaciones, no todos los países en el continente americano han armonizado sus legislaciones internas con los principios establecidos en ella, y los que lo han hecho han enfrentado dificultades para llevarlos a la práctica. La Convención sobre los Derechos del Niño establece dos ámbitos de protección: a) de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes en general, y b) el de los niños que han cometido un delito. En este último campo, los niños no sólo deben recibir las mismas garantías que los adultos, sino, además, una protección especial. El Estado, incluido el Poder Judicial, tiene la obligación de aplicar los tratados internacionales. En ese sentido, la Comisión reconoce que la Convención sobre los Derechos del Niño, junto con otros instrumentos internacionales, constituyen un corpus iuris internacional para la protección de los niños, que puede servir como guía interpretativa, a la luz del artículo 29 de la Convención Americana, para analizar el contenido de los artículos 8 y 25 y su relación con el artículo 19, de la misma Convención.11 Asimismo, aquellos instrumentos - entre los que se encuentran las Reglas de Beijing, las Reglas de Tokio y las Directrices de Riad - desarrollan la protección integral de los niños y adolescentes. Esta implica considerar al niño como sujeto pleno de derechos y reconocen las garantías con que cuenta en cualquier procedimiento en el que se afecten esos derechos. En el sistema interamericano, el niño debe disfrutar determinadas garantías específicas en cualquier proceso en el cual esté en juego su libertad o cualquier otro derecho. Esto incluye cualquier procedimiento administrativo, artículos 8 y 25 de la Convención Americana. Dichas garantías deben ser observadas, en especial, cuando el procedimiento significa la posibilidad de aplicar una medida privativa de libertad (llámese medida de internación o medida de protección ). En la aplicación de medidas de privación de libertad de un niño, es preciso considerar dos principios: a) la privación de libertad constituye la ultima ratio3, y por ello es necesario preferir medidas de otra naturaleza, sin recurrir al sistema judicial, siempre que ello resulte adecuado4; y b) es preciso considerar siempre el interés superior del niño lo cual implica reconocer que éste es sujeto de derechos. Este reconocimiento supone en el caso de los niños se consideren medidas especiales que implican mayores derechos que los que se reconocen a todas las otras personas. Los artículos 8 y 25 de la Convención Americana, en concordancia con el artículo 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño, recogen garantías que deben observarse en cualquier proceso en el que se determinen derechos de un niño, entre ellas: a. Juez Natural: Toda persona tiene derecho a ser juzgada por un juez que sea competente, independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley. En este sentido, el artículo 5.5 de la Convención Americana contempla la necesidad de que los procesos acerca de menores de edad sean llevados antes jueces especializados. 3 Artículo 37 (b) de la Convención sobre los Derechos del Niño. 4 Artículo 40(3)(b) de la Convención sobre los Derechos del Niño. 5 La Comisión advierte que si bien la consulta es en relación con los artículos 8, 25 y 19, la norma citada en el artículo 5 de la Convención se relaciona con la materia sujeto a consulta. El artículo 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño extiende la garantía del juez natural a los supuestos en los que se trate de autoridades estatales diferentes de los órganos jurisdiccionales, o de mecanismos alternativos, no judiciales, para resolver el conflicto. b. Presunción de inocencia: no se deberá tratar como culpable a una persona acusada de haber cometido un delito, sino hasta que se haya establecido efectivamente su responsabilidad. La garantía abarca a los niños, imputables o no. En materia de niñez, las legislaciones latinoamericanas tienden a considerar que se trata de un sistema de derecho penal de autor y no de acto, lo cual vulnera la presunción de inocencia. Con anterioridad a la entrada en vigor de la Convención sobre los Derechos del Niño, el juez ejercía un papel proteccionista que le facultaba, en caso de encontrarse el niño en una situación de peligro o vulnerabilidad, a violentar sus derechos y garantías. Inclusive bastaba la simple imputación de un delito para suponer que el niño se encontraba en situación de peligro, lo cual atraía la imposición de alguna medida, por ejemplo, de internación. Sin embargo, gracias a la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño, los jueces están obligados a respetar las garantías de éste. Es necesario considerar la investigación y eventual sanción de un niño, en función del hecho cometido y no de circunstancias personales. Resulta claro que las debidas garantías no pueden ser desconocidas por el interés superior del niño. Por ello, cuando se presenta al juez un niño inculpado de un delito, y el sujeto se encuentra en especial estado de vulnerabilidad, debe darse intervención a los mecanismos que haya creado el Estado para ocuparse de esa situación particular, y tratar al niño como inocente, sin considerar su situación personal. c. Derecho de defensa: incluye varios derechos: contar con el tiempo y los medios para preparar la defensa, tener intérprete o traductor, ser oído, conocer la acusación e interrogar y presentar testigos. Esto mismo se dispone en el artículo 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño. En esta garantía subyace el principio del contradictorio y se supera la idea de que el niño no necesita defensa, pues el juez asume la defensa de sus intereses. El derecho del niño a ser oído contempla la oportunidad de expresar su opinión en cualquier procedimiento en el cual se discutan sus derechos, siempre que esté en condiciones de formarse un juicio propio. Este elemento es angular para el debido proceso del niño, a fin de que sea leído como una instancia de diálogo, en la que la voz del niño sea tenida en cuenta, de modo de considerar que lo que él o ella consideren respecto al problema de que está involucrado. d. Doble instancia: (artículos 8.2.h de la Convención Americana y 40.b.v de la Convención sobre los Derechos del Niño): el niño debe gozar del derecho a que un tribunal revise la medida que le ha sido impuesta, para controlar así el poder punitivo de las autoridades. Dicha garantía debe estar vigente en cualquier procedimiento en el que se determinen los derechos del niño, y en especial cuando se apliquen medidas privativas de libertad.12 e. Non bis in idem: (artículo 8.4 de la Convención Americana) la garantía de que un niño que ha sido procesado por determinados hechos no podrá ser enjuiciado nuevamente por los mismos hechos, se encuentra contemplada en el artículo 8.4 de la Convención Americana. En la Convención sobre los Derechos del Niño no existe una disposición semejante. f. Publicidad: (artículo 8.5 de la Convención Americana) vinculada con el sistema democrático de gobierno, esta garantía debe tomar en consideración la privacidad del niño, sin disminuir el derecho de defensa de las partes ni restar transparencia a las actuaciones judiciales, para no caer en el secreto absoluto de lo que pasa en el proceso, sobre todo respecto de las partes. En la Convención sobre los Derechos del Niño no se encuentra una disposición semejante. Las garantías del debido proceso, consagradas en el artículo 8 de la Convención Americana, poseen un doble valor: intrínseco, mediante el cual la persona es considerada sujeto en el desarrollo de ese diálogo; e instrumental, como medio para obtener una solución justa. En este sentido, la Convención sobre los Derechos del Niño reclama el reconocimiento de la autonomía y subjetividad del niño y establece el peso que su opinión puede y debe tener en las decisiones de los adultos. El derecho a un recurso efectivo, establecido en el artículo 25 de la Convención Americana, implica no sólo la existencia de un instrumento procesal que ampare los derechos violados, sino también el deber de la autoridad de fundamentar la decisión sobre el reclamo y la posibilidad de revisión judicial de la medida adoptada. En conclusión, la Comisión manifiesta que la Convención sobre los Derechos del Niño debe ser utilizada por los órganos del sistema interamericano de protección de los derechos humanos en la interpretación de todas las normas de la Convención Americana, en aquellos asuntos que involucren a niños, y en particular en lo relativo a la interpretación y aplicación del artículo 19 de la Convención Americana. Asimismo, la aplicación de esta última disposición debe hallarse precedida y acompañada por el respeto de las garantías contempladas en los artículos 8 y 25 de la Convención Americana. Finalmente, la Comisión señaló la importancia de que los Estados, y en particular los jueces, cumplan con la obligación de aplicar los tratados internacionales, adaptando su legislación, o dictando resoluciones que cumplan con los estándares fijados por los tratados de Derechos Humanos. Instituto Universitario de Derechos Humanos y otras Organizaciones en la materia, A.C. de México Consejo para la Defensa de los Derechos Humanos del Valle de México, Cadenas Humanas, El Ahora Juventud el Mañana Sabiduría, Centro de Monitoreo para la Defensa de los Derechos Humanos, Asociación de Guanajuatenses de México, Confederación de Jóvenes Mexicanos, que agrupa 500 organizaciones juveniles, el Niño Fuente de Amor, el Instituto Mexicano de Prevención del Delito e Investigación Penitenciaria, Centro de Estudios de Post Grado en Derecho, Compromiso por la Unidad Nacional, Consejo Nacional de la Juventud de México, A.C., el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana, Colegio de Abogados y Penitenciaristas del Valle de México, Asociación Mexicana de Promoción y Cultura, Fundación León XIII, Instituto de Ciencias Jurídicas de Abogados Egresados de la UNAM, Campus Aragón, Fundación Economía Solidaria, Colegio Mexicano de En sus intervenciones escritas y orales, manifestó que: Los principios de no discriminación, interés superior del niño e igualdad son primordiales en todas las actividades que conciernen a los niños y en la correspondiente legislación. Es preciso tener en cuenta la opinión de los niños en los asuntos que les conciernen. Los sistemas legales deben establecer jurisdicciones de niños que privilegien la prevención, así como fomentar su rehabilitación y reinserción social, evitando en lo posible la penalización y la privación de la libertad. En la audiencia agregó que deben considerarse los diversos ámbitos de prevención: primaria, en la familia, secundaria, en la sociedad, y terciaria cuando el Estado deba intervenir en la adopción de alguna medida. - Separación de los jóvenes de sus padres por considerar la autoridad que su familia no posee condiciones para su educación o sustento: el término joven debe ser rechazado, pues abarca tanto a mayores como a menores de 18 años. El término menor es jurídico; y contempla la asistencia y la tutela que se debe dar a la persona que, en razón de su edad no posee la capacidad de ejercicio de sus derechos. La separación de los niños de sus padres debe adoptarse bajo las debidas garantías judiciales, privilegiando siempre el interés supremo del menor, el cual puede verse menoscabado por la falta de condiciones para su debido desarrollo integral. Por ello, el Estado sólo puede disponer esa reparación, en su calidad de promotor y protector de los derechos del niño, ante circunstancias que coloquen a éste en riesgo de sufrir violencia, maltrato, abuso y explotación sexual, entre otros peligros. - Internación de menores en establecimientos de custodia, por considerarlos abandonados o en situación de riesgo o ilegalidad, sin que hayan incurrido en delito, sino por condiciones personales o circunstanciales del menor: el Estado debe adoptar medidas de protección, mediante procedimientos legítimos de intervención y con la debida aplicación de la ley, cuando los niños se encuentren en situación real de abandono familiar o social que se traduzca en riesgo o13 vulneración de los intereses supremos de la niñez. Una de estas medidas es la internación de niños en establecimientos de custodia que atiendan al objetivo de garantizar su desarrollo y el ejercicio de sus derechos. Las situaciones de riesgo e ilegalidad no son sinónimas como aparece en el planteamiento. - Aceptación, en sede penal, de confesiones de menores que se obtengan sin las debidas garantías: la confesión de niños, entendida como una declaración autoinculpatoria, debe rendirse siempre con garantías y el respeto pleno de sus derechos. Es necesario establecer un procedimiento especial para la justicia de niños, lo cual no implica necesariamente el desarrollo de un procedimiento penal. - Tramitación de procedimientos administrativos relativos a derechos fundamentales del menor, sin la garantía de defensa del menor: se debe distinguir entre los procedimientos administrativos para la atención de niños infractores y otros procedimientos relativos a conductas no tipificadas en las leyes penales. En estos últimos casos la ausencia del defensor no implicará violación de los derechos. - Determinación, en procedimientos administrativos o judiciales, de derechos fundamentales del menor, sin haber oído a éste ni considerar su opinión: es preciso distinguir la posibilidad de que el niño exprese su opinión libremente, por sí mismo o por medio de un representante, del derecho considerado en conformidad con el artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Esto implica la necesidad de analizar a fondo sobre la forma que se debe adoptar ese derecho ya que el menor no puede de manera ilimitada expresar su opinión, sino que se debe atender a las condiciones particulares de cada menor, en función de su edad y madurez. Federación Coordinadora de ONG s que trabajan con la Niñez y la Adolescencia- CODENI, de Nicaragua: En su escrito de 16 de octubre de 2001, manifestó que: En Nicaragua la aprobación del Código de la Niñez y la Adolescencia, en el año 1998, ha generado cambios estructurales en el tratamiento de los adolescentes infractores de la ley. No obstante, estos cambios no han sido sustanciales, debido a la falta de asignación de un presupuesto específico para la aplicación integral del código. En relación con este sector de la población, resulta conveniente emplear la terminología niñas, niños y adolescentes, para rescatar su condición de sujetos sociales y de derecho, producto de su personalidad jurídica, y dejar atrás la política de la situación irregular, que emplea el vocablo menores en forma peyorativa. La inimputabilidad del niño debe permitir identificarlo y brindarle un tratamiento diferente del que corresponde a un presunto infractor, en consideración a que el acto incurrido [responde] a una situación particular y no necesariamente [a] un hecho premeditado o aprendido tal como la plantea la política de situación irregular. La ley debe considerar, al momento de determinar las causas de la comisión de un hecho delictivo, el estudio biopsicosocial del sujeto implementado en Nicaragua y que muestra que casi en un 100% [de ] los actos delictivos devienen de circunstancias fuera del alcance de ellos/ellas o de situaciones específicas del mismo sistema, por cuanto los niños proclives o propensos a caer en situaciones de riesgo o ilegalidad son los pobres hijos e hijas de prostitutas y delincuentes, entre otros. Hay principios que están relacionados con el debido proceso, como los de culpabilidad, humanidad, jurisdiccionalidad, contradicción e inviolabilidad de la defensa, que deben ser aplicados a la niñez: a) Principio de Culpabilidad: la publicidad que se genera desde el momento de la comisión del delito, el no atender al victimario y el dejar de brindar un tratamiento especializado por personas expertas en el tema, produce la culpabilidad anticipada de los niños y niñas. Además, debe considerarse parte de las obligaciones del Estado el tener expertos en temas de niñez y adolescencia en la Magistratura, la Procuraduría y ladefensa Pública. b) Principio de Humanidad: la tipología de los delitos que debe regir con respecto a los adolescentes debe ser distinta de aquella prevista en la ley común; las medidas correctivas deben procurar la resocialización del victimario, más que su simple reclusión, ya que está demostrado que esta medida no causa efectos positivos. Asimismo, la ley debe establecer una clara tipificación de la conducta y considerar que el proceso judicial es una instancia de protección especial y no de inquisición. c) Principio de Jurisdiccionalidad: la ley debe delimitar los campos y los roles de cada actor responsable. Es preciso aplicar medidas socio-educativas que permitan la resocialización del niño. La instancia administrativa vigilará el cumplimiento de esas medidas. d) Principio contradictorio: el derecho a ser escuchado se relaciona con el reconocimiento de la personalidad jurídica, en tanto ambos no se observen desde la misma dirección, difícilmente una persona adulta y sin experiencia, establecerá las diferencias prácticas de la terminología. e) Principio de la inviolabilidad de la defensa: En general, la defensa de los niños no corre a cargo de especialistas en temas de la niñez y la adolescencia. Esto no contribuye al respeto de los derechos del niño y la niña. Es fundamental el papel del Estado y la familia, no como espectadores o sancionadores del individuo, sino como alternativas para superar el problema. La existencia de especialistas psicosociales que atiendan a los niños y la correlación de esta atención con la familia, constituyen obligaciones del Estado. Fundación Rafael Preciado Hernández, A.C, de México: En sus presentaciones escritas y orales:14 Se toma como punto de partida para el desarrollo del tema la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas, de 1989, por ser el instrumento internacional que marcó el inicio de la doctrina de la protección integral que define a los infantes como sujetos plenos de derecho no como objetos de tutela. La interpretación solicitada de los artículos 8, 19 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos debe incorporar plenamente el modelo presentado y adoptado en la Convención sobre los Derechos del Niño. Se destacan algunas directrices pertinentes para la interpretación propuesta, a saber: a. Prohibición de separar a las niñas, los niños y los adolescentes de su medio familiar o comunitario por cuestiones meramente materiales. El actual modelo de protección a la infancia se plantea sobre la base de una responsabilidad conjunta entre el Estado y los padres (o responsables de los niños). Con fundamento en el principio de solidaridad, aquél no debe tomar al infante bajo su tutela, privándole del ejercicio de sus derechos, sobre todo del derecho de libertad, en razón de la carencia de condiciones mínimas de subsistencia o como consecuencia de su especial situación personal, social o cultural, y los padres deben brindar al menos condiciones de vida adecuadas. Es decir, tanto el Estado como la familia son responsables solidarios de brindar y garantizar al niño o niña las condiciones mínimas de subsistencia. Esto implica que las legislaciones que se desarrollan conforme al principio de tutela y criminalizan la pobreza, despojando de garantías judiciales al manejo de los conflictos jurídicos de los sectores más desfavorecidos de la población, deben ser objeto de reconsideración con el objeto de ajustarlas al modelo y a la realidad imperantes. b. Delimitación de las órbitas de la administración y de la actividad jurisdiccional. Las cuestiones de naturaleza jurisdiccional relativas a los derechos de niñas, niños y adolescentes, sean de derecho penal, civil o de familia, a la luz de la Convención, deben ser realizadas por jueces con capacidad plena y específica para dirimir conflictos de naturaleza jurídica, con las características de técnica, imparcialidad e independencia inherentes a su cargo y limitados por las garantías individuales. La Convención sobre los Derechos del Niño, principal normatividad en el seno internacional que ha venido a reemplazar a las antiguas leyes tutelares, establece el carácter complementario de los mecanismos especiales de protección de los niños, que no es autónomo sino fundado en la protección jurídica general (artículo 41) Convención sobre los Derechos del Niño) para lo cual también establece clara separación entre lo asistencial y lo penal. Desde esta perspectiva se señala que todo proceso seguido a un infante debe respetar los siguientes principios: 1. Jurisdiccionalidad: implica el respeto de ciertas características mínimas de la jurisdicción, tales como, la intervención del juez natural y la independencia e imparcialidad del órgano llamado a tomar la decisión pertinente. 2. Inviolabilidad de la defensa: obliga a la presencia del defensor técnico en la toma de decisiones que afecten al niño y en todo proceso en el que éste intervenga. 3. Legalidad del procedimiento: todo procedimiento que implique la presencia de un niño o la toma de decisiones que afecten al mismo debe estar previamente determinado en la ley, para evitar la aplicación de criterios discrecionales y garantizar el desarrollo justo y equitativo de los sujetos, evitando de esta manera la adopción de decisiones basadas en las condiciones personales del niño o la niña. 4. Contradicción: implica la posibilidad de conocer los hechos y las pruebas que concurren al proceso, así como la de hacerles frente mediante la respectiva asistencia legal. 5. Impugnación: presupone la existencia de un órgano superior ante el cual se pueda recurrir la decisión adoptada. 6. Publicidad: tiene dos manifestaciones; por un lado, la posibilidad de acceder a todas las piezas procesales para garantizar la defensa adecuada; y por el otro, la protección de la identidad de los niños y niñas para evitar su estigmatización. c. Los niños como sujetos plenos de derecho. El artículo 3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos reconoce la personalidad jurídica de todas las personas y esto, por supuesto, incluye a los infantes. Sin embargo, el antiguo modelo tutelar solo veía a los niños como objetos de protección y no como sujetos de derecho. Por lo tanto, aquéllos no gozaban del reconocimiento de sus derechos. En la actualidad, el preámbulo de la Convención sobre los Derechos del Niño y los principios de la Carta de las Naciones Unidas dejan en claro que los niños son sujetos de derecho, en condiciones de igualdad y con fundamento en la dignidad intrínseca de todos los seres humanos. Según el modelo de protección integral adoptado, los niños tienen derecho a ser partícipes de los procesos que impliquen la toma de decisiones que les afecten, no sólo dentro del ámbito familiar sino también en las actuaciones que se realicen ante las autoridades competentes. En razón de estos criterios, se considera pertinente exhortar a los países miembros de la OEA a que adopten en su legislación interna las directrices establecidas por el derecho internacional en materia de protección y tutela a15 los infantes, a fin de reconocer a éstos como titulares de derechos y obligaciones. Esto incluye el derecho a un debido proceso. En el caso de México, se observa claramente la adopción del modelo tutelar. La legislación considera al niño inimputable e incapaz, y de esta forma le brinda un tratamiento similar al que corresponde a los discapacitados mentales, negándoles el acceso al debido proceso que se observa en las decisiones jurisdiccionales sobre adultos. Según la legislación mexicana, los niños están sometidos a un proceso no jurisdiccional abstraído de la garantía judicial del debido proceso. Aquél implica un tratamiento que consiste en la privación de la libertad decidida sin garantía alguna, y que en vez de contribuir a la protección de los infantes trae consigo una serie de violaciones sistemáticas a los derechos y garantías de los niños niñas y adolescentes. La legislación mexicana debe adoptar el modelo de protección reconocido por la normativa internacional. Instituto Latinoamericano para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente de Naciones Unidas (ILANUD): En sus argumentaciones escritas y orales el ILANUD hizo las siguientes apreciaciones: Respecto de la primera cuestión planteada por la Comisión y que se relaciona con la separación de los jóvenes de sus familias por razones de educación y sustento, el Instituto estableció que los artículos 8 y 25 de la Convención constituyen límites al arbitrio y discreción de los Estados para dictar medidas de protección de acuerdo con lo establecido en el artículo 19 de este mismo instrumento. La separación de los jóvenes de sus padres y/o familias y sin el debido proceso, por considerar que sus familias no poseen las condiciones para brindarles educación y mantenimiento, viola el artículo 2 de la Convención sobre los Derechos del Niño, así como los principios establecidos en el Derecho Internacional y Derechos Humanos; el principio de igualdad y el derecho a la no discriminación. Con respecto a la medida relacionada con la supresión de la libertad de personas menores de edad, por considerárseles abandonados o proclives a caer en situaciones de riesgo o ilegalidad, consideró que las garantías establecidas en el artículo 8 y 25 de la Convención Americana [...] constituyen un límite para los Estados Partes, para decidir sobre estas medidas especiales. La práctica de acordar la supresión de la libertad considerando circunstancias especiales de los menores de edad, viola el Derecho a la Integridad Personal (artículo 5) y el Derecho a la Libertad Personal (artículo 7), ambos de la Convención Americana [...], lo mismo que los principios de Derecho Internacional y Derechos Humanos como el principio pro libertatis, y el principio pro homine. También se violaría claramente el principio de igualdad y no discriminación. Respecto de la admisión de confesiones de personas menores de edad, sin las debidas garantías, en sede penal, manifestó que las garantías judiciales y la protección judicial establecidas en los artículos 8 y 25 de la Convención, constituyen límites y derechos mínimos que deben respetar los Estados partes cuando se recibe confesión o declaración a cualquier persona, y especialmente a los menores de edad. Aceptar estas medidas especiales en forma discrecional y sin límites, configura una violación al principio de especialidad de la justicia de menores establecido en el artículo 5.5 de la Convención Americana, al igual que debido proceso. Con relación a los procesos administrativos en los que se determinan derechos fundamentales sin la garantía de la defensa, señaló que esta práctica viola las garantías judiciales establecidas en el artículo 8 y 25 de la Convención Americana por lo que sí constituyen límites al arbitrio y discreción para los Estados Partes. Asimismo consideró que dichas prácticas atentan contra el derecho a la defensa establecido en el artículo 40, inciso 2, párrafo ii de la Convención sobre los Derechos del Niño. Este derecho supone que se respeten todas las garantías judiciales, como son los derechos a conocer la acusación, la presunción de inocencia y a la doble instancia, entre otros. Por último, con relación a la cuestión planteada por la Comisión Interamericana referida a determinar en procedimientos administrativos o judiciales derechos y libertades sin la garantía de ser oído personalmente, y la no consideración de opinión de la persona menor de edad, argumentó que ésta violaría lo consagrado en los artículos 8 y 25 de la Convención Americana, pues estas normas constituyen límites al arbitrio y discreción de los Estados partes como derechos mínimos, que se deben respetar a todos sus ciudadanos y en especial a los niños y adolescentes. Asimismo esta situación atentaría contra lo establecido en el artículo 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño, así como principios del derecho internacionalmente aceptados y reconocidos como por ejemplo: el principio del interés superior del niño, el reconocimiento de personas menores de edad como sujetos de derecho, el principio de la protección integral, el principio de jurisdicción especializada, el principio de formación integral y reinserción a la familia y la sociedad. Luego de la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño la mayoría de las legislaciones latinoamericanas empezaron a cambiar la teoría tutelar, usualmente aplicado en la vía judicial o administrativa, de acuerdo a cada Estado, por la de protección integral establecida en el instrumento internacional mencionado. Para tal efecto se utilizó una técnica legislativa que podría ser denominada códigos omnicomprensivos, llamados códigos de la niñez que regulan todo tipo de las situaciones tanto de omisión de derechos, como también de infracción a la ley penal. Centro por la Justicia y el Derecho Internacional: En su escrito y en su exposición oral manifestó que: La Convención sobre los Derechos del Niño:16 La principal reacción frente al sistema de la situación irregular en el campo normativo fue la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, la cual significó un cambio de paradigma al reconocer a los menores como sujetos de derechos y establecer el principio del interés superior del niño como una norma de resolución de conflictos entre derechos, y/o como una guía para la evaluación de leyes, prácticas y políticas referidas a la infancia, así como principios tales como el respeto a la opinión del niño, el principio de sobrevivencia y desarrollo y el principio de no discriminación. Asimismo, la Convención sobre los Derechos del Niño consagró normativamente la doctrina de la protección integral, mediante la cual se delimita la labor del juez a la resolución de conflictos de naturaleza jurídica, se fortalecen las garantías procesales y se establecen obligaciones a cargo del Estado de establecer políticas de carácter integral que respeten los derechos y garantías protegidas en la mencionada Convención. Este impulso de la doctrina de la protección integral ha significado una serie de modificaciones en las legislaciones de la región; no obstante, las prácticas de la administración de justicia y la política de Estado siguen sin adecuarse a los preceptos de la Convención [sobre los Derechos del Niño]. Asimismo, en algunos países se vive en un entorno cada vez más excluyente (social y políticamente) para los menores de edad y las violaciones graves o sistemáticas de sus derechos humanos ponen en evidencia el incumplimiento de los Estados de sus obligaciones internacionales. Situación legislativa actual: Algunos países de la región han desarrollado nuevas legislaciones en sus ordenamientos con el propósito de brindar una protección especial para los menores de edad. Sin embargo, la carencia de reformas legislativas orientadas a fortalecer las políticas sociales básicas constituye un obstáculo para el goce efectivo de los derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño. Además, existen países en los cuales no se ha iniciado la readecuación legislativa o ésta se debe profundizar para lograr la efectiva adecuación de la normativa a los preceptos de la Convención sobre los Derechos del Niño, principalmente en materia de garantías. Asimismo, inclusive en aquellos países en los cuales se ha adoptado una nueva legislación, existen una serie de deficiencias que resulta necesario corregir, como lo son, entre otras, la creación de instalaciones necesarias para la aplicación de medidas privativas de libertad con condiciones dignas y la desvinculación de las legislaciones del viejo sistema de la doctrina de la situación irregular. De esta manera, la doctrina de la protección integral se ha encontrado con muchos obstáculos de diversa naturaleza, como lo son: - Económicos: la falta de partidas presupuestarias para brindar una adecuada función tutelar de los derechos de los niños; - Políticos: el gasto social no constituye una prioridad para los gobiernos, y cuando se realiza resulta incoherente en las ejecuciones por la falta de una adecuada planeación ; - Ideológicos: es necesario promover una mayor sensibilización y compromiso frente a las nuevas exigencias de la infancia, frente a una extendida cultura autoritaria y represiva ; - Institucionales: existe una carencia de capacitación de los operadores jurídicos y sociales en esta materia, pues no entienden los alcances de su competencia ni logran desvincular plenamente esta función de la función sancionadora, frente a un niño infractor. - Informativos: es necesario realizar un proceso de capacitación a los abogados, debido a su especial participación a nivel de control y exigencia frente a las instituciones estatales encargadas de ejecutar las medidas de protección; - Legislativos: los avances en este campo han sido lentos y de carácter formal; y - Formativos: a pesar de los logros alcanzados, no existe una masa crítica de profesionales que esté en la capacidad de crear opinión sobre esta materia. Problemática actual de la niñez: En la región, millones de niños viven en condiciones de pobreza y marginación, siendo víctimas de un inmenso e imperdonable olvido y productos de grandes fallas estructurales, relacionadas con políticas nacionales e internacionales. Se destacan las siguientes problemáticas: a. La niñez en situación de conflictos armados: Este tipo de conflictos han ido aparejados de violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario en perjuicio de niños y adolescentes de la región, con consecuencias para ellos que resultan aún más intensas y traumáticas que para los adultos. Asimismo, los conflictos generan más pobreza al destinarse a estos fines mayores recursos; sucede también que aumenta la malnutrición ante la escasa producción de alimentos, así como aumentan los obstáculos para acceder a los servicios. Además, los niños deben enfrentarse muchas veces al desplazamiento y separación de sus familias, privándolos de un entorno seguro. Al respecto, es importante la existencia del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de los niños en conflictos armados como una forma de complementar las obligaciones mínimas de los Estados establecidas en la Convención sobre los Derechos del Niño en relación con los niños en conflictos armados y su recuperación, pues, entre otras cosas, se eleva la edad mínima para el reclutamiento de 15 a 18 años.17 Asimismo, no obstante que muchos Estados reconocen la existencia de niños soldados reclutados por las fuerzas armadas y que adquieren el compromiso de dictar disposiciones para evitar nuevos reclutamientos, por lo general sucede que no han elaborado disposiciones para facilitar la desmovilización de los niños actualmente reclutados, impidiéndoles a estos últimos el acceso a la educación, la reunificación familiar o la alimentación y albergue necesarios para su reintegración social. Además, en relación con los desplazamientos internos de los menores de edad, el no darle el marco legal a la situación de la manera completa que ésta requiere coloca a la infancia en desprotección por la no existencia de un recurso legal específico para proteger esa situación, en detrimento del derecho de no desplazarse como un corolario del derecho de Circulación y de Residencia. b. Refugio y Nacionalidad: Para definir el alcance de las medidas de protección que contempla el artículo 19 de la Convención Americana respecto de los niños refugiados o solicitantes de asilo, resulta fundamental integrar las normas y principios consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, como un marco jurídico consolidado de protección. En consecuencia, las medidas de protección deben ser tomadas en consideración al realizar la determinación de la condición de refugiado y en el trato que los niños refugiados y buscadores de asilo deben recibir, en particular cuando han sido separados de sus padres o guardianes. Las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos exigen que los derechos contemplados en los diferentes tratados se garanticen a todas las personas, sin considerar su edad. Por ello, la discriminación en razón de la edad sólo puede admitirse en algunas circunstancias, de conformidad con la propia jurisprudencia de la Corte, siempre que la distinción responda a criterios razonables y objetivos y que las medidas adoptadas resulten proporcionales. Aún más, tratándose de niños, los Estados deben tomar medidas especiales para protegerlos, con fundamento en el principio del interés superior del niño. Las garantías judiciales contempladas en el artículo 8 de la Convención Americana, las cuales se extienden a todo procedimiento -administrativo o judicial- donde se determinen derechos, deben aplicarse en el trámite de determinación de la condición de refugiado, por cuanto este mecanismo permite establecer si la persona cumple las condiciones para disfrutar del derecho al asilo y la protección contra el refoulement. Asimismo, el derecho a un recurso sencillo y rápido que ampare contra actos que violen derechos fundamentales, establecido en el artículo 25 de la Convención Americana, debe aplicarse sin discriminación a todas las personas sujetas a la jurisdicción del Estado, incluyendo a los individuos que no son nacionales de ese Estado. En particular, se debe considerar el respeto de las siguientes garantías en el proceso de determinación de la condición de refugiado: - el derecho a una audiencia para que el niño presente su solicitud de asilo y exprese su opinión libremente, en un plazo razonable y ante una autoridad competente, imparcial e independiente. Esto a su vez presupone la protección contra el refoulement y la devolución en la frontera. Asimismo, para garantizar la mayor participación posible del niño, se le debe explicar adecuadamente cómo funciona el procedimiento, cuáles decisiones se han tomado y cuáles pueden ser las consecuencias de las mismas; además, cuando corresponda, el Estado debe garantizar que el niño cuente con la asistencia de un representante legal con la preparación para realizar esta función; - la adopción de medidas especiales que permitan estudiar la solicitud de asilo de un niño de una manera más flexible, en consideración de que los niños, por lo general, experimentan la persecución de manera diferente que los adultos; estas medidas podrían comprender el otorgamiento del beneficio de la duda al analizar la credibilidad de su solicitud, estándares de prueba menos rígidos y un procedimiento más expedito; y - una evaluación del grado de desarrollo mental y madurez del niño por parte de un especialista con la preparación y experiencia debida; de no contar el niño con la suficiente madurez, es necesario considerar factores más objetivos al analizar su solicitud, tales como las condiciones de su país de origen y la situación de sus familiares. Igualmente, la protección a la familia, como unidad social básica, también se encuentra contemplada en los tratados internacionales de derechos humanos. Por ello, cualquier decisión estatal que afecte la unidad familiar, debe adoptarse con apego a las garantías judiciales consagradas en la Convención Americana. El respeto por la unidad familiar hace necesario que el Estado no sólo se abstenga de cometer actos que signifiquen la separación de los miembros de la familia, sino que adopte acciones para mantener la unidad familiar o para reunificarlos, de ser el caso. En este sentido, se debe presumir que el permanecer con su familia o reunirse en caso de haberse separado, va en beneficio del interés superior del niño. No obstante, existen circunstancias en las cuales esta separación resulta más favorable para el niño. Previo a tomarse esta decisión, es necesario escuchar el parecer de todas las partes interesadas. Asimismo, es obligación del Estado no sólo el abstenerse de tomar acciones que puedan resultar en la separación de la familia, sino que además debe adoptar aquellas medidas que permitan mantener la unidad familiar o la reunificación de sus miembros, en caso de haber sido separados. De igual manera, la detención de los solicitantes de asilo resulta indeseable debido a las consecuencias negativas en sus posibilidades de participar en el procedimiento de solicitud de asilo y porque puede resultar una experiencia traumática. En este sentido, el Comité Ejecutivo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados18 (ACNUR) ha manifestado que las personas que solicitan asilo y que han sido admitidas en un país para la determinación de la condición de refugiado no deben ser sancionados o expuestos a un tratamiento desfavorable basado sólo en que su presencia en ese país sea considerada ilegal. De esta manera, la detención de estas personas -de ser necesaria- debe darse durante un período corto y debe tener carácter excepcional, dando preferencia a otras medidas alternativas. Asimismo, la situación particular de cada persona debe ser estudiada antes de ordenar su detención. En consecuencia, este Comité ha identificado cuatro supuestos en los cuales la detención de la persona podría considerarse necesaria : i. para verificar su identidad; ii. para determinar los elementos en que se basa la solicitud de condición de refugiado o asilado; iii. para tratar los casos en que los solicitantes de refugio o asilo han destruido su documento de identidad o han utilizado documentos fraudulentos con el propósito de inducir a error a las autoridades; o iv. para proteger la seguridad nacional o el orden público. En el caso de menores de edad, éstos criterios deben ser aún más restrictivos y, en consecuencia, como regla, los niños no debe ser detenidos y, por el contrario, deben recibir hospedaje y una supervisión adecuada por parte de autoridades estatales protectoras de la infancia. Ante la falta de alternativas, la detención debe ser una medida de ultima ratio y por el período más corto posible; asimismo, los niños deben recibir, al menos, las mismas garantías procesales otorgadas a los adultos. Por otro lado, los niños cuyos padres solicitan asilo o reciben refugio se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad en relación con las políticas restrictivas de control migratorio existentes en la región, ya que las familias se encuentran cada vez más marginadas y vulnerables frente a los abusos. Asimismo, los niños se ven expuestos a ser repatriados forzadamente sin las condiciones de seguridad y garantías mínimas. Asimismo, la existencia de niños sin nacionalidad hace que éstos se encuentran en una situación de desprotección en la esfera internacional, ya que no reciben los beneficios y derechos que los ciudadanos disfrutan y, además, al negarles el Estado sus partidas de nacimiento cuando nacen en el país de refugio, se les coloca en un riesgo permanente de ser expulsados arbitrariamente y en consecuencia de ser separados de sus familias, lo cual muchas veces genera que se le conculca a la infancia a través de un primer derecho muchos otros. c. Casos de peligro a la vida y la salud: Cuando los niños son víctimas de abusos, no sólo les causa daños psicológicos, físicos y morales, sino que además los expone a enfermedades de transmisión sexual, acentuando aún más el peligro que corre su vida. Lamentablemente, estos hechos muchas veces quedan en el entorno familiar y en otros casos el Estado no actúa, aunque se encuentra facultado a ejercer los mecanismos adecuados para su protección. Asimismo, los mecanismos sancionatorios en contra de los victimarios carecen de efectividad, negando el acceso a la justicia y contrariando toda idea de protección a la niñez. d. Casos de niños y adolescentes especialmente vulnerables: La falta de provisión de los Estados en brindar una adecuada protección a niños que se encuentran en una situación especial por alguna incapacidad física o mental, coloca a estos niños en un estado de indefensión, lo cual se agrava cuando se les somete en un sistema de internación que no cuenta con los recursos adecuados para estos efectos. e. Casos de guarda o tutela (adopción): La problemática de las adopciones ilegales, así como la prostitución y pornografía infantil generan una profunda preocupación a nivel internacional. Esta problemática tiene lugar mayormente cuando se dan fallas de tipo legislativo que no implican ningún tipo de obstáculo para este tipo de ilícitos. Especialmente en relación con la adopción, debe lograrse la intervención judicial para controlar su ejecución, ya que es importante que sea un acto tendiente al bienestar del niño y la falta de control sobre ella puede dar lugar a abusos y acciones ilícitas. f. Niños y adolescentes que no pueden acceder a la educación: Todos los niños tienen derecho a la educación, como un derecho fundamental universalmente reconocido. Sin embargo, existen millones de niños en edad para asistir a la escuela primaria que no tienen la posibilidad de hacerlo, encontrándose en una situación de negación del derecho a la educación, la cual está unida a violaciones de derechos civiles y políticos, tales como el trabajo ilegal, la detención en prisiones y la discriminación étnica, religiosa o de otras condiciones, y que se agrava cuando se trata de niños en circunstancias especialmente difíciles como niños de minorías étnicas, huérfanos, refugiados u homosexuales. Asimismo, la existencia de violencia para mantener la disciplina en las aulas y para sancionar a los niños con mal rendimiento académico son factores que, aparte de las consecuencias directas que puedan ocasionar, constituyen obstáculos al acceso a la educación que los Estados deben comprometerse a eliminar. El desarrollo del artículo 19 de la Convención Americana: Con base en el artículo 19 de la Convención Americana, el niño tiene derecho a recibir medidas de protección por parte de los Estados, las cuales deben ser brindadas sin discriminación. De manera que para dar contenido a esta19 disposición, se debe tomar en cuenta lo establecido en otros instrumentos internacionales, de conformidad con el criterio interpretativo del artículo 29 de la Convención Americana que consagra el principio de aplicabilidad de la norma más favorable al individuo, así como las normas y principios de la Convención sobre los Derechos del Niño, que se manifiesta especialmente en el principio del interés superior del niño. Las medidas de protección especial que los niños deben recibir superan el exclusivo control del Estado y el artículo 19 de la Convención Americana exige a los Estados la existencia de una política integral para la protección de los niños y la adopción de todas las medidas necesarias para garantizar el disfrute pleno de sus derechos. Garantías sustantivas y procesales relativas a la protección especial consagrada en el artículo 19 de la Convención Americana: Las garantías del proceso y la protección judicial son plenamente aplicables al momento de resolver disputas que involucran a niños, niñas y adolescentes, así como respecto a procesos o procedimientos para la determinación de sus derechos o situación. A. Garantías sustantivas: Los artículos 8 y 25 de la Convención Americana tienen el propósito de garantizar la tutela efectiva de los derechos, rodeando a la misma de los resguardos procesales y sustantivos indispensables para la realización de los derechos de los niños. Se destacan principalmente tres: i. Principio de culpabilidad (nulla poena sine culpa): Reconocido en diversos tratados internacionales, este principio consiste en la necesidad de la existencia de culpa para ser castigado. Según su concepción actual, el principio de presunción de inocencia es considerado una regla probatoria o regla de juicio y una regla de tratamiento de imputado. En relación con las prácticas que la Comisión propone en su solicitud, resulta necesario establecer que la culpabilidad se encuentra estrechamente vinculada con la imputabilidad, de manera que quien carezca de facultades psíquicas y físicas, bien por no tener la madurez suficiente o por padecer graves alteraciones físicas, no puede ser declarado culpable y, en consecuencia, no puede ser responsable penalmente de sus actos, aunque éstos sean típicos y antijurídicos. Así, la inimputabilidad se erige como una limitación de la responsabilidad penal basada en la capacidad intelectiva y volitiva, así como en otros factores relevantes que debe considerarse para la determinación de la imputabilidad. El juicio de imputabilidad no debe significar discriminación alguna, ni procesos estigmatizantes contra los inimputables, como los niños, en el sentido de considerarlos seres inferiores o incapaces, sino que simplemente son personas en situaciones de desigualdad. Por ello, la determinación de inimputables debe proceder de una decisión sociopolítica y político-criminal, que reflejen la obligación del Estado de considerar su especial condición en la sociedad, de manera que sí deben responder por sus actos, pero de una manera distinta que los adultos. Debe aplicarse entonces el principio de igualdad, en el sentido de que hay que tratar desigual a los desiguales, para convertirlos en iguales. En relación con los niños, el reconocimiento de las especiales necesidades que éstos tienen debe tomarse en cuenta al momento de otorgarle la titularidad de sus derechos, así como al momento de exigirles responsabilidades. En la actualidad, no se busca extender la imputabilidad penal a los adolescentes, sino [ ] establecer su responsabilidad penal, de forma que sus actos, si bien no serán considerados delitos, sí tendrán consecuencias jurídicas, las cuales serán congruentes con su condición de persona, su dignidad, sus derechos y las características especiales de cada niño. En consecuencia, se estima que los niños menores de 18 años, pero mayores de 12 ó 14 años, no deberían ser considerados penalmente imputables, pero sí penalmente responsables, tomando en consideración que, en virtud de su condición de niño, es una persona inimputable que ha tenido obstáculos para participar igualitariamente en la sociedad y para satisfacer sus necesidades, y por ello el Estado debe tomar en cuenta estas circunstancias y promover las condiciones que les permitan integrarse a la sociedad. ii. Principio de legalidad (nullum crimen, nulla poena sine lege): Entendido como garantía procesal, este principio busca garantizar que todo procedimiento se lleve delante de acuerdo a la ley, así como determinar un marco de acción a la autoridad que debe decidir sobre alguna cuestión relativa a los menores de edad. Este principio se encuentra desarrollado en la jurisprudencia de la Corte y contemplado en la normativa internacional, e impone la imposibilidad de penar un acto sin una ley que lo haya sancionado como un crimen previamente. Asimismo, obliga a reconocer la inimputabilidad del menor de edad respecto de su responsabilidad penal, tanto para fijar los límites en que inicia y termina esta causa de inimputabilidad, como para el tiempo en el que se debe imponer el tratamiento resocializador del menor infractor. Algunas veces el principio de legalidad se encuentra confrontado con la realidad, ya que existen legislaciones que contemplan disposiciones que implican un menoscabo a los derechos de los niños y niñas, basados únicamente en condiciones personales o circunstanciales de éstos.20 No obstante que las constituciones de los países de la región contemplan la prohibición de ser privado de la libertad arbitrariamente, frecuentemente las autoridades incumplen con esta garantía cuando se trata de asuntos de menores de edad, pues no cuentan con una orden judicial para realizar la detención, no ponen al niño ante autoridad judicial competente en un plazo máximo de 24 horas o por las mismas condiciones de detención, todo lo cual pone en peligro al menor de que se cometan en su perjuicio ulteriores violaciones. iii. Principio de humanidad: Este principio tiene el propósito de prohibir a las autoridades la comisión de abusos durante el cumplimiento de una pena o durante la institucionalización de un niño o niña. Tiene tres consecuencias principales: la prohibición expresa de aplicar torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes; señalar los fines reeducativos y tendientes a la reinserción social de los niños que reciben las medidas; y la prohibición de aplicar la pena de muerte a personas que tenían menos de 18 años al momento de los hechos. En consecuencia, una medida privativa de libertad en ningún caso puede implicar la pérdida de algunos de los derechos que sean compatibles con ella e incluso debe reconocérseles todos aquellos derechos que sean necesarios para su adecuada socialización. Asimismo, muchos centros de detención no tienen las condiciones de infraestructura adecuadas, ni recursos humanos ni profesionales con capacidad de desarrollar los programas de educación y trabajo que permitan la reeducación y la reinserción social que éstas medidas pretenden. B. Garantías procesales: Estas se refieren a todas aquellas garantías que deben respetarse por ser necesarias en cualquier situación judicial donde se busque decidir una controversia sobre un derecho de forma equitativa. De esta manera, deberán ser reconocidas no sólo en los procesos donde se definan responsabilidades penales, sino en todos aquellos procesos judiciales o administrativos en donde se discuta, directa o indirectamente, sobre un derecho fundamental de los niños. i. Principio de jurisdiccionalidad: La administración de justicia debe estar a cargo de un juez natural, competente, independiente e imparcial, de conformidad con el artículo 8 de la Convención Americana. Asimismo, al decidir sobre controversias o situaciones que involucren niños y adolescentes, debe buscar preservarse la especialidad de los organismos encargados de esta tarea. Además, en materia penal, la autoridad deberá ser judicial, salvo cuando se presenta la figura de la remisión a sede administrativa, en casos en que sea lo mejor para las partes involucradas, especialmente, el niño o niña. Igualmente, debe brindarse la capacitación de las autoridades que resuelven los conflictos de los menores de edad, como un requisito fundamental del ejercicio de sus funciones. ii. Principio del contradictorio: Resulta fundamental la determinación de las partes involucradas en un proceso, tanto como el garantizar los derechos consagrados en la ley. Por ello, es necesario que se confiera igualdad de oportunidades a las justiciables para la alegación y defensa de sus pretensiones y se brinde el debido equilibrio entre los sujetos procesales. Asimismo, debe procurarse que el proceso cuente con una parte actora, acusadora o solicitante diferenciada claramente de la función judicial encargada de la decisión. La adecuada asesoría jurídica y la participación de los padres o tutores durante le proceso permiten que se garantice la protección que por su especial condición el niño o niña necesitan. iii. Principio de la inviolabilidad de la defensa: Este principio significa que toda persona disfrute efectivamente del derecho de preparar su defensa adecuadamente, lo que implica conocer los cargos y las pruebas en su contra, así como el derecho a una asistencia letrada idónea durante todo el proceso, lo cual no es sustituible por padres, psicólogos, asistentes sociales. Además, este derecho implica no someter a la persona detenida a torturas para obtener una confesión sobre la comisión de las conductas delictivas. iv. Principio de publicidad del proceso: De conformidad con este principio, todas los sujetos procesales deben conocer y tener acceso a las actuaciones procesales como un medio de poder controlar el desarrollo del proceso y evitar poner en una posición de indefensión a alguno de ellos. Asimismo, cuando se trata de menores de edad, la publicidad debe ser limitada en beneficio de su dignidad o intimidad, así como en aquellos supuestos donde el debate del caso pueda tener consecuencias negativas o estigmatizantes. v. Principio de impugnación o revisión: Toda persona, incluyendo al niño, tiene el derecho de disfrutar de la posibilidad de revisión de una resolución con el propósito de valorar la correcta aplicación de la ley y apreciación de los hechos y pruebas, en todo proceso en donde se decida sobre algunos de sus derechos fundamentales. Asimismo, este derecho siempre es ampliado con la posibilidad de utilización de recursos expeditos (hábeas corpus o acciones similares) contra resoluciones que signifiquen privaciones de la libertad o su prolongación. Conclusiones Mostrar más
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS OPINIÓN CONSULTIVA OC-17/2002 DE 28 DE AGOSTO DE 2002, SOLICITADA POR LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS Condición Jurídica y Derechos Humanos del Niño Más detalles La niñez y la protección del derecho a la legalidad en México
La niñez y la protección del derecho a la legalidad en México Laura Salinas Beristáin La contradicción que existe en materia de derechos humanos de niños, niñas y adolescentes entre las normas secundarias Más detalles CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS * CASO LIAKAT ALI ALIBUX VS. SURINAME
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS * CASO LIAKAT ALI ALIBUX VS. SURINAME RESUMEN OFICIAL EMITIDO POR LA CORTE INTERAMERICANA SENTENCIA DE 30 DE ENERO DE 2014 (EXCEPCIONES PRELIMINARES, FONDO, REPARACIONES Más detalles LA MEDIDA CAUTELAR DE PRISION PREVENTIVA EN EL NUEVO SISTEMA PENAL.
LA MEDIDA CAUTELAR DE PRISION PREVENTIVA EN EL NUEVO SISTEMA PENAL. Con la reforma a los artículos 16, 17, 18, 19, 20, 21 y 22; las fracciones XXI y XXIII del artículo 73; la fracción VII del artículo Más detalles SISTEMA DE JUSTICIA JUVENIL
SISTEMA DE JUSTICIA JUVENIL JUSTICIA JUVENIL Y DERECHOS HUMANOS / D &RPLVLyn Interamericana de Derechos Humanos es un Òrgano SULQFLSDOGHOD 2UJDQL]DFLyn de los Estados Americanos (en adelante OEA ) encargado Más detalles PROYECTO DE DECLARACION IBEROAMERICANA SOBRE JUSTICIA JUVENIL RESTAURATIVA
PROYECTO DE DECLARACION IBEROAMERICANA SOBRE JUSTICIA JUVENIL RESTAURATIVA Recordando la Declaración Universal de Derechos Humanos y todos los tratados internacionales pertinentes, entre ellos el Pacto Más detalles JURISPRUDENCIA DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
JURISPRUDENCIA DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS Derecho de defensa Caso Cabrera García y Montiel Flores vs. México Sentencia de 26 de noviembre de 2010 (Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones Más detalles PRINCIPIOS BÁSICOS SOBRE LA FUNCIÓN DE LOS ABOGADOS
PRINCIPIOS BÁSICOS SOBRE LA FUNCIÓN DE LOS ABOGADOS Aprobados por el Octavo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado en La Habana (Cuba) del Más detalles Cuáles son las principales características del nuevo Proceso Penal?
CPNNA/RES. 1 (XXI-14) RESOLUCIÓN UNIFICADA XXI CONGRESO PANAMERICANO DEL NIÑO, LA NIÑA Y ADOLESCENTES Niñez y adolescencia: construyendo ambientes de paz (Presentado por la Delegación de la República Federativa Más detalles ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA PROYECTO DE LEY CREACIÓN DEL MECANISMO NACIONAL DE PREVENCIÓN
ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA PROYECTO DE LEY CREACIÓN DEL MECANISMO NACIONAL DE PREVENCIÓN CONTRA LA TORTURA, Y OTROS TRATOS O PENAS CRUELES, INHUMANOS O DEGRADANTES VARIOS DIPUTADOS Más detalles EXPOSICIÓN DE MOTIVOS NACIONALES DERECHO A FORMAR UNA FAMILIA ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO Considerando que:
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS NACIONALES DERECHO A FORMAR UNA FAMILIA ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO Considerando que: El artículo 8 de la Constitución Política del Estado, determina en el parágrafo I. El Estado Más detalles INSTRUMENTOS INTERNACIONALES
DERECHO AL DEBIDO PROCESO INSTRUMENTOS INTERNACIONALES CONCEPTO El debido proceso es un derecho fundamental de aplicación inmediata que faculta a toda persona para exigir un proceso público y expedito Más detalles Bloque Justicialista
LA CAMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA SANCIONA CON FUERZA DE L E Y : Artículo 1º.- Adhiérese la Provincia de La Pampa a los principios y disposiciones previstas en la Ley Nacional Nº 26.061, Más detalles Resolución aprobada por el Consejo de Derechos Humanos*
Naciones Unidas Asamblea General Distr. general 14 de octubre de 2011 Español Original: inglés A/HRC/RES/18/12 Consejo de Derechos Humanos 18º período de sesiones Tema 3 de la agenda Promoción y protección Más detalles CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS RESUMEN OFICIAL EMITIDO POR LA CORTE
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS CASO VÉLEZ LOOR VS. PANAMÁ RESUMEN OFICIAL EMITIDO POR LA CORTE SENTENCIA DE 23 DE NOVIEMBRE DE 2010 1 (EXCEPCIONES PRELIMINARES, FONDO, REPARACIONES Y COSTAS) Más detalles LIC. Y C. P NÉSTOR FRANCO RÍOS.
PRINCIPIO NON BIS IN IDEM EN EL DERECHO FISCAL. INTRODUCCIÓN. LIC. Y C. P NÉSTOR FRANCO RÍOS. De conformidad con la definición que otorga el maestro Rafael de Pina Vara en su Diccionario de Derecho, la Más detalles CONVENCIÓN CONTRA LA TORTURA Y OTROS TRATOS O PENAS CRUELES, INHUMANOS O DEGRADANTES *
Conclusiones de la reunión organizada por el CEJ y la Fiscalía General del Estado en relación con el uso de la videoconferencia en los procedimientos penales y en cooperación judicial internacional Durante Más detalles Reglas mínimas de las Naciones Unidas para la administración de la justicia de menores «Reglas de Beijing»
Reglas mínimas de las Naciones Unidas para la administración de la justicia de menores «Reglas de Beijing» La Asamblea General, Teniendo presentes la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Más detalles CONJUNTO DE PRINCIPIOS PARA LA PROTECCIÓN DE TODAS LAS PERSONAS SOMETIDAS A CUALQUIER FORMA DE DETENCIÓN O PRISIÓN
CONJUNTO DE PRINCIPIOS PARA LA PROTECCIÓN DE TODAS LAS PERSONAS SOMETIDAS A CUALQUIER FORMA DE DETENCIÓN O PRISIÓN Ámbito de aplicación del conjunto de Principios Adopción: Asamblea General de la ONU Resolución Más detalles Reunidos para la acción pública
VOLVER A El AGORA PARA PENSAR, ASOCIARNOS Y ACTUAR El Agora es la plaza pública donde los antiguos griegos se juntaban a deliberar. Reunidos para la acción pública Es Posible? Dos modos diferentes de mirar Más detalles ABC del nuevo Sistema de Justicia Penal
ABC del nuevo Sistema de Justicia Penal ABC del nuevo sistema de justicia penal ABC del nuevo sistema de justicia penal Contenido Presentación 1. Ampliar los derechos de la víctima u ofendido. 2. Implementar Más detalles Sobre dichas cuestiones, la Secretaría General Técnica expresa su parecer, a través de las siguientes consideraciones.
Por parte de algunas empresas de seguridad privada y en concreto, de la Federación de Trabajadores de vigilancia y seguridad de la Unión Sindical Obrera, se han formulado diversas consultas, en las que Más detalles PROCEDIMIENTO DISCIPLINARIO
PROCEDIMIENTO DISCIPLINARIO El procedimiento disciplinario es un procedimiento administrativo de oficio, especial y de orden interno e implica la regulación del ejercicio de los poderes disciplinarios Más detalles OFICINA DEL ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS. Discriminación contra los no ciudadanos. 05/10/04
DIRECTRICES DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA PREVENCION DE LA DELINCUENCIA JUVENIL. (DIRECTRICES DE RIAD) Aprobada en la fecha: 14 de diciembre de 1990 Por: Asamblea general. Resolución: 45/112. I. Principios Más detalles DECRETO NÚMERO 7-2011 EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA CONSIDERANDO: Que las debilidades del sistema de justicia penal deben ser atendidas y
DECRETO NÚMERO 7-2011 EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA CONSIDERANDO: Que las debilidades del sistema de justicia penal deben ser atendidas y resueltas con medidas oportunas, de aplicación inmediata Más detalles CAMBIO DE PARADIGMA... Reseña Histórica... Enfoque de derechos en el diseño de políticas públicas.
Documento borrador Comisión de Capacitación INDICE CAMBIO DE PARADIGMA... Reseña Histórica.... Enfoque de derechos en el diseño de políticas públicas. MARCO NORMATIVO Ley Nº 26.061 de Protección Integral Más detalles IGNACIO BARRIENTOS PARDO ASESOR JURÍDICO DEFENSORÍA REGIONAL DE ANTOFAGASTA PROFESOR UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL NORTE NOVIEMBRE 2010
IGNACIO BARRIENTOS PARDO ASESOR JURÍDICO DEFENSORÍA REGIONAL DE ANTOFAGASTA PROFESOR UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL NORTE NOVIEMBRE 2010 Sistema recursivo penal carece, en determinados aspectos que se analizarán Más detalles Constitución Española de 1978
Constitución Española de 1978 Tema 1: Constitución Española de 1978: estructura, contenido básico y principios generales. Los derechos y deberes fundamentales de los españoles Características Texto de Más detalles I. ÍNDICE LEGAL ALFABÉTICO (1)
I. ÍNDICE LEGAL ALFABÉTICO (1) A Abogados Ver Letrado del menor Acción Civil, arts. 22.3, 61 y 64 Imprudente, art. 9.6 Particular, art. 25 Actividades formativas, art. 7.1.a), b) y f) Agresión sexual, Más detalles EN MATERIA DE VIOLENCIA DE GÉNERO
ANÁLISIS COMPARATIVO DE LEGISLACIONES EN MATERIA DE VIOLENCIA DE GÉNERO I. Ley Orgánica 1/2004 (España) Medidas de apoyo a víctimas: 1. Se reconoce a la víctima el derecho a la reducción del tiempo de Más detalles LEY DE MECANISMOS ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS PARA EL ESTADO DE SONORA *
LEY DE MECANISMOS ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS PARA EL ESTADO DE SONORA * TEXTO ORIGINAL CAPÍTULO I Disposiciones generales Art. 1o.- La presente Ley es de orden público y de interés social Más detalles ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS WASHINGTON, D.C. 2 0 0 0 6 EEUU. 17 de junio de 2011
INTER - AMERICAN COMMISSION ON HUMAN RIGHTS COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS COMISSÃO INTERAMERICANA DE DIREITOS HUMANOS COMMISSION INTERAMÉRICAINE DES DROITS DE L'HOMME ORGANIZACIÓN DE LOS Más detalles RESOLUCIÓN DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS * DE 22 DE NOVIEMBRE DE 2010 CASO HERRERA ULLOA VS. COSTA RICA
RESOLUCIÓN DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS * DE 22 DE NOVIEMBRE DE 2010 CASO HERRERA ULLOA VS. COSTA RICA SUPERVISIÓN DE CUMPLIMIENTO DE SENTENCIA VISTO: 1. La Sentencia de excepciones preliminares, Más detalles AMBITO DE APLICACIÓN DEL CONJUNTO DE PRINCIPIOS
Conjunto de Principios para la Protección de Todas las Personas Sometidas a Cualquier Forma de Detención o Prisión, A.G. res. 43/173, anexo, 43 U.N. GAOR Supp. (No. 49) p. 298, ONU Doc. A/43/49 (1988). Más detalles LOS PRINCIPIOS EN EL NCPP ARSENIO ORÉ GUARDIA
LOS PRINCIPIOS EN EL NCPP ARSENIO ORÉ GUARDIA Moyobamba, 2010 Esquema de conferencia I. Introducción II. El sistema del CPP de 2004, como elemento determinante de los principios del nuevo modelo 1. El Más detalles Declaración Universal de Derechos Humanos
Declaración Universal de Derechos Humanos Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948 Preámbulo Considerando que la libertad, la justicia y la Más detalles LA MEDIACIÓN PENAL JUVENIL EN ESPAÑA, con especial referencia a la experiencia desarrollada en Cataluña Jaime Martín y José Dapena
LA MEDIACIÓN PENAL JUVENIL EN ESPAÑA, con especial referencia a la experiencia desarrollada en Cataluña Jaime Martín y José Dapena Los cambios producidos en los últimos cuarenta años en toda Europa en Más detalles Tratado de Extradición con los Estados Unidos de América
Tratado de Extradición con los Estados Unidos de América TRATADO DE EXTRADICION ENTRE EL GOBIERNO DE LA REPUBLICA DE COSTA RICA Y EL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA El Gobierno de la República Más detalles CURSO SUPERIOR ESPECIALISTA EN DERECHO PENAL RECONOCIDO POR EL ILUSTRE COLEGIO DE ABOGADOS DE MADRID
RECONOCIDO POR EL ILUSTRE COLEGIO DE ABOGADOS DE MADRID C/ Santa Cruz de Marcenado nº 31 1º 19. 28015. Telf. 91 549 03 09. Fax: 91 549 04 72. E-mail: info@ceij.org. www.ceij.org El Centro de Estudios e Más detalles Sobre la Convención Interamericana para prevenir, sancionar, y erradicar la violencia contra la mujer. Marcela V. Rodríguez
Sobre la Convención Interamericana... Sobre la Convención Interamericana para prevenir, sancionar, y erradicar la violencia contra la mujer. Marcela V. Rodríguez INTRODUCCION La violencia contra las mujeres Más detalles LAS MEDIDAS CAUTELARES EN EL CÓDIGO PROCESAL PENAL. CARLOS ENRIQUE MUÑOZ POPE Catedrático de la Universidad de Panamá
1 LAS MEDIDAS CAUTELARES EN EL CÓDIGO PROCESAL PENAL CARLOS ENRIQUE MUÑOZ POPE Catedrático de la Universidad de Panamá Conferencia pronunciada el día 11 de agosto de 2009, en la Escuela Judicial. 2 I. Más detalles Instituciones Nacionales de Derechos Humanos: su rol en la prevención de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes
POSTURA DE LA APT Instituciones Nacionales de Derechos Humanos: su rol en la prevención de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes En la última década, numerosos estados crearon Más detalles CRC/C/OPSC/COL/CO/1. Convención sobre los Derechos del Niño. Naciones Unidas
Naciones Unidas Convención sobre los Derechos del Niño CRC/C/OPSC/COL/CO/1 Distr. general 17 de junio de 2010 Español Original: inglés Comité de los Derechos del Niño 54º período de sesiones 25 de mayo Más detalles Exp: 04-001980-0007-CO Res: 2004-04421 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las ocho horas con treinta y nueve minutos
Exp: 04-001980-0007-CO Res: 2004-04421 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las ocho horas con treinta y nueve minutos del treinta de abril del dos mil cuatro.- Recurso de amparo Más detalles Medidas socio educativas y sistema de Justicia Penal Juvenil. Defensa de Niñas y Niños Internacional Sección Argentina AÑO 2010
Medidas socio educativas y sistema de Justicia Penal Juvenil Defensa de Niñas y Niños Internacional Sección Argentina AÑO 2010 Experiencias en justicia penal juvenil Defensa de los Niños y Niñas Internacional Más detalles EL JUICIO RÁPIDO ATENCIÓN AL CIUDADANO DE DELITOS CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL
ATENCIÓN AL CIUDADANO EL JUICIO RÁPIDO DE DELITOS Qué delitos se pueden enjuiciar Trámites del juicio rápido Derechos y obligaciones de víctimas y perjudicados La citación y modos de citación CONSEJO GENERAL Más detalles CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES La Protección transfronteriza de los niños: El Derecho del Niño a una Familia a través de la Preservación Familiar, la Adopción Nacional e Internacional 7 y 8 de septiembre, Más detalles INSTRUMENTOS INTERNACIONALES DE DERECHOS HUMANOS
INSTRUMENTOS INTERNACIONALES DE DERECHOS HUMANOS NO CONTRACTUALES. VALOR JURÍDICO I. Introducción Una de las características definitorias del derecho internacional en general, y del derecho internacional Más detalles LA HONORABLE XIII LEGISLATURA CONSTITUCIONAL DEL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE QUINTANA ROO, D E C R E T A:
DECRETO NÚMERO: 273 POR EL QUE SE REFORMAN, ADICIONAN Y DEROGAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY DE ADOPCIÓN DEL ESTADO DE QUINTANA ROO. LA HONORABLE XIII LEGISLATURA CONSTITUCIONAL DEL ESTADO LIBRE Y Más detalles 4. El régimen disciplinario del personal laboral se regirá, en lo no previsto en el presente Título, por la legislación laboral.
E.B.E.P. TÍTULO VII Régimen disciplinario Artículo 93. Responsabilidad disciplinaria. 1. Los funcionarios públicos y el personal laboral quedan sujetos al régimen disciplinario establecido en el presente Más detalles LEY GENERAL DE LOS DERECHOS DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES. Elaborado por Lluvia Alejandra Ayala Jiménez
LEY GENERAL DE LOS DERECHOS DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES. Elaborado por Lluvia Alejandra Ayala Jiménez DISPOSICIONES GENERALES * Orden público * Interés Social * Observancia general * Objeto: Reconocer Más detalles JÓVENES EN ESPACIO DE ENCIERRO
Marisa Rigo JÓVENES EN ESPACIO DE ENCIERRO Un joven preso por robo, otra joven detenida por asesinato, titulares que llenan las páginas de los diarios, anunciando un hecho que después de unos días desaparece Más detalles Responsabilidad disciplinaria de los funcionarios públicos
1 Responsabilidad disciplinaria de los funcionarios públicos En primer término entiendo necesario felicitar a las autoridades y funcionarios de la Dirección General Impositiva por estas jornadas, que sé Más detalles 1. La implementación del TLC debe someterse al marco constitucional y legal colombiano
Análisis del TLC EEUU Colombia Mínimos a considerar en la elaboración de un procedimiento para la observancia del derecho de autor que exima de responsabilidad a los Proveedores de Servicios de Internet Más detalles NOTAS. CONSEJO GENERAL DE LA ABOGACÍA ESPAÑOLA Nº Registro: RS-07718 Of.Registro:Recoletos 19/07/2012 10:08:57 Página: 2 de 10 REGISTRO SALIDA
Página: 2 de 10 NOTAS El Consejo de la UE, adoptó el 30 de noviembre de 2009 una resolución sobre un plan de trabajo para reforzar los derechos procesales de sospechosos o acusados en los procesos penales, Más detalles Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Preguntas y Respuestas
Tribunal Europeo de Derechos Humanos Preguntas y Respuestas Preguntas y Respuestas QUÉ ES EL TRIBUNAL EUROPEO DE DERECHOS HUMANOS? Estas preguntas y respuestas han sido elaboradas por la Secretaría del Más detalles C o n t r o l D o c e n c i a
C o n t r o l D o c e n c i a E s t a t u t o b á s i c o e m p l e a d o p ú b l i c o Ley 7/2007, 12 de abril CAPÍTULO III. DERECHOS RETRIBUTIVOS Artículo 30. Deducción de retribuciones. 1. Sin perjuicio Más detalles RECOMENDACIONES A LA POLÍTICA DE EQUIDAD DE GÉNERO DEL GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL
El Consejo de Evaluación del Desarrollo Social del Distrito Federal con fundamento en los artículos 42 párrafo cuarto, 42 C fracción I, VII y XIV y 42 D de la Ley de Desarrollo Social para el Distrito Más detalles Derecho a la libertad personal
Derecho a la libertad personal 1.- Precisiones terminológicas Libertad personal Libertad individual Libertad individual / libertad personal Declaración Universal de Derechos Humanos (3º, 9º). Declaración Más detalles Declaración Universal de los Derechos humanos
Declaración Universal de los Derechos humanos Adoptada y proclamada por la Resolución de la Asamblea General 217 A (iii) del 10 de diciembre de 1948 El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Más detalles OBSERVACIÓN GENERAL Nº 2 (2002)
NACIONES UNIDAS CRC Convención sobre los Derechos del Niño Distr. GENERAL CRC/GC/2002/2 15 de noviembre de 2002 ESPAÑOL Original: INGLÉS COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO 32º período de sesiones 13 a 31 Más detalles LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN COMO GARANTÍA CONSTITUCIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN COMO GARANTÍA CONSTITUCIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS Por: Rodrigo Trujillo Orbe INREDH En el Ecuador, el cambio de un Estado Liberal con modelo constitucional a un Estado Constitucional Más detalles 2. La Resolución de la Corte de 7 de septiembre de 2001, mediante la cual decidió:
RESOLUCIÓN DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS DE 26 DE AGOSTO DE 2002 MEDIDAS PROVISIONALES RESPECTO DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA CASO DEL PERIÓDICO LA NACIÓN VISTOS: 1. Los hechos enunciados Más detalles El juicio de conformidad en el proceso penal español y
El juicio de conformidad en el proceso penal español y el juicio sumarísimo en el proceso penal mexicano Edgar Humberto Muñoz Grajales Coordinador de Magistrados del Cuarto Circuito Sumario: Introducción Más detalles En nombre de la protección
En nombre de la protección Dr. Javier M. Palummo Planteamiento La sentencia que a continuación se comenta recayó en un proceso seguido contra un adolescente por infracción a la ley penal, tramitado en Más detalles Seguimiento y Análisis
Corte Interamericana de Derechos Humanos Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile Resuelto el 24 de febrero de 2012 Temática Discriminación por orientación sexual Interés superior del niño Derecho a la vida Más detalles Uruguay: Proyecto de Ley de las Comunicaciones
Uruguay: Proyecto de Ley de las Comunicaciones Julio 2013 Tabla de Contenidos Introducción... Análisis del Proyecto de Ley... 4 Aspectos positivos... 5 Rasgos problemáticos... La regulación de las licencias Más detalles EXAMEN PERIODICO UNIVERSAL COMPROMISOS VOLUNTARIOS QUE ASUME LA REPUBLICA DEL ECUADOR
EXAMEN PERIODICO UNIVERSAL COMPROMISOS VOLUNTARIOS QUE ASUME LA REPUBLICA DEL ECUADOR En cumplimiento de la Resolución 5/1 del Consejo de Derechos Humanos, de junio 18 de 2007, sobre Construcción Institucional Más detalles LEY DE ENJUICIAMIENTO CRIMINAL Y LEY DEL JURADO. 19ª Edición 2012 ACTUALIZACIÓN (XI)
LEY DE ENJUICIAMIENTO CRIMINAL Y LEY DEL JURADO 19ª Edición 2012 ACTUALIZACIÓN (XI) La Ley Orgánica 5/2015, de 27 de abril, modifica la Ley de Enjuiciamiento Criminal en los siguientes términos: *. Se Más detalles Tema: Investigaciones y procesos penales
Tema: Investigaciones y procesos penales Resumen del contenido: Límites de acceso a información de investigaciones y procesos penales, Información acumulada para prevención e investigación de delitos, Más detalles FACTORES EXPLICATIVOS PARA CREAR UNA COMUNIDAD DE FROFESIONALES CRIMINÓLOGOS EN LAS PRISIONES ESPAÑOLAS
guía práctica del Procedimiento JUICIO DE FALTAS Nº4 COLECCIÓN PAJ Guías DE PROCEDIMIENTOS JUDICIALES PARA CIUDADANOS SECRETARÍA GENERAL DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA 1ª Qué es el juicio de faltas? Más detalles La Convención sobre los Derechos del Niño y su aplicación en la justicia penal de adolescentes en Centro América
La Convención sobre los Derechos del Niño y su aplicación en la justicia penal de adolescentes en Centro América Medidas Alternas a la Privación de Libertad en Guatemala, El Salvador y Panamá Equipo de Más detalles La legislación laboral colombiana señala el deber de ejecutar el contrato
LA NUEVA LEGISLACIÓN SOBRE ACOSO LABORAL EN COLOMBIA (LEY 1010 DE 2006) Ana María MUÑOZ* La legislación laboral colombiana señala el deber de ejecutar el contrato de trabajo de buena fe, 1 así como la Más detalles Reglas mínimas de las Naciones Unidas sobre las medidas no privativas de la libertad (Reglas de Tokio)
Reglas mínimas de las Naciones Unidas sobre las medidas no privativas de la libertad (Reglas de Tokio) Adoptadas por la Asamblea General en su resolución 45/110, de 14 de diciembre de 1990 I. Principios Más detalles CRC/C/65/Add.13 página 196. 1009. Véanse los párrafos 975 a 1008 supra.
página 196 1009. Véanse los párrafos 975 a 1008 supra. VIII. MEDIDAS ESPECIALES DE PROTECCIÓN (Artículos 22, 38, 39, 40, apartados b) a d) del artículo 37 y artículos 32 a 36) 1. Los niños refugiados (Artículo Más detalles COMITÉ DE APELACIONES DEL SISTEMA FINANCIERO. San Salvador, a las diez horas y treinta minutos del veinticuatro de enero de dos mil catorce.
REF: CA-1-2014 COMITÉ DE APELACIONES DEL SISTEMA FINANCIERO. San Salvador, a las diez horas y treinta minutos del veinticuatro de enero de dos mil catorce.- El Pleno del Comité de Apelaciones del Sistema Más detalles POLÍTICA DE IGUALDAD DE GÉNERO DEL PODER JUDICIAL DE COSTA RICA SECRETARÍA TÉCNICA DE GÉNERO
POLÍTICA DE IGUALDAD DE GÉNERO DEL PODER JUDICIAL DE COSTA RICA SECRETARÍA TÉCNICA DE GÉNERO B. Aprobada por Corte Plena en sesión Nº 34-05, del 07 de noviembre del 2005, articulo X1V. Modificado el término Más detalles AL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Pr. Dr. Juan José Bonilla Sánchez AL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL DÑA. XXXX, Procuradora de los Tribunales designada de oficio de XXXX, según tengo debidamente acreditado en los autos de referencia al margen, Más detalles Modelo de Gestión Tipo de la SETEC
Modelo de Gestión Tipo de la SETEC PROCESOS. DIAGNÓSTCO ORGANIZACIONAL OPERADORES DEL NSJP ESTRUCTURAS PUESTOS D IRECCIÓ N GEN ERA L DE A SISTEN CIA T É C N I C A D i r e c c i ó n de R e o r g a n i z Más detalles JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL EN MATERIA PENAL. M. A. Yasmine María Letona Estrada
JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL EN MATERIA PENAL M. A. Yasmine María Letona Estrada Medios de Impugnación Casación: Fallo de 22/06/11 expediente 170-2011 A. R. auto de rechazo de casación planteada por motivo Más detalles La responsabilidad de los funcionarios públicos. Armando Mendoza Ugarte
La responsabilidad de los funcionarios públicos Armando Mendoza Ugarte La función pública La función pública tiene por finalidad satisfacer el interés general y el bien común mediante la prestación de Más detalles MEDIACIÓN UNA NUEVA FORMA DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN MATERIA SANITARIA EN CHILE.
PROCESO SOBRE TUTELA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES Y LIBERTADES PÚBLICAS 1. INTRODUCCIÓN - Los derechos fundamentales gozan de máxima protección judicial (art. 53.2 CE) ante los tribunales ordinarios, Más detalles 1.- DEFINICIÓN. Departamento de Protección de Derechos Servicio Nacional de Menores 1
ORIENTACIONES TÉCNICAS Familias de Acogida Departamento Protección de Derechos SERVICIO NACIONAL DE MENORES MINIESTRIO DE JUSTICIA 2004 1.- DEFINICIÓN El Programa de Familias de Acogida es una modalidad Más detalles C O N C L U S I O N E S VII CONGRESO NACIONAL DE MEDIACION FOROS DE ANÁLISIS DIALÉCTICO ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA
C O N C L U S I O N E S VII CONGRESO NACIONAL DE MEDIACION FOROS DE ANÁLISIS DIALÉCTICO ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA 1. El modelo integrador promueve el cambio de paradigma, de una justicia retributiva al Más detalles DEL MODELO TUTELAR AL MODELO DE RESPONSABILIDAD A LA LUZ DE LA CONVENCIÓN INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO 1
DEL MODELO TUTELAR AL MODELO DE RESPONSABILIDAD A LA LUZ DE LA CONVENCIÓN INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO 1 Ana Cecilia Garay Molina SUMARIO: I. A manera de Introducción. II. La Convención Internacional Más detalles CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS CASO FORNERON E HIJA VS. ARGENTINA RESUMEN OFICIAL EMITIDO POR LA CORTE INTERAMERICANA
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS CASO FORNERON E HIJA VS. ARGENTINA RESUMEN OFICIAL EMITIDO POR LA CORTE INTERAMERICANA DE LA SENTENCIA DE 27 DE ABRIL DE 2012 (Fondo, Reparaciones y Costas) El Más detalles (Libro de Acordadas Nº 14, Folio Nº 228/233 Nº 132) En la. ciudad de San Salvador de Jujuy, capital de la Provincia de
(Libro de Acordadas Nº 14, Folio Nº 228/233 Nº 132) En la ciudad de San Salvador de Jujuy, capital de la Provincia de Jujuy, a los veintinueve días de agosto de dos mil once, los señores Jueces del Superior Más detalles LEY GENERAL DE LOS DERECHOS DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
LEY GENERAL DE LOS DERECHOS DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES El 04 de diciembre de 2014 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el cual se expidió la Ley General de los Derechos de Más detalles LEY GENERAL PARA LA IGUALDAD ENTRE MUJERES Y HOMBRES
TEXTO VIGENTE Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federación el 2 de agosto de 2006 Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Presidencia de la República. Más detalles Documento compartido por el SIPI
El SIPI sistematiza la información sobre las acciones orientadas al cumplimiento de los derechos de la primera infancia en América Latina, y da cuenta del grado de cumplimiento de estos derechos. www.sipi.siteal.org Más detalles CODIGO DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA Artículos 1 a 22
CODIGO DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA Artículos 1 a 22 CAPITULO I PRINCIPIOS GENERALES ARTICULO 1º. (Ambito de aplicación).- El Código de la Niñez y la Adolescencia es de aplicación a todos los seres humanos Más detalles La Nulidad de los Actos Administrativos. Ricardo Salazar Chávez 2014
La Nulidad de los Actos Administrativos Ricardo Salazar Chávez 2014 Nulidad del Acto Administrativo (reglas de invalidez de los actos administrativos) Nulidad del Acto Administrativo Precisión Conceptual Más detalles Programa de Derecho Procesal I. 2. Análisis de las condiciones sociológicas, psicológicas, tecnológicas, geográficas, etc. del Proceso.
NOCIONES PRELIMINARES 1. Sociedad. Derecho y Proceso. 2. Análisis de las condiciones sociológicas, psicológicas, tecnológicas, geográficas, etc. del Proceso. TEMA I EL PROCESO 1. Noción y elementos que Más detalles SISTEMA NACIONAL INTEGRADO DE CUIDADOS (SNIC)
Carpeta Nº 138 de 2015 Repartido Nº 126 Anexo I Agosto de 2015 SISTEMA NACIONAL INTEGRADO DE CUIDADOS (SNIC) Creación - Comparativo entre el proyecto de ley sustitutivo aprobado por la Comisión de Población, Más detalles PROGRAMA DE DERECHO PROCESAL PENAL (6 créditos) INTRODUCCIÓN
PROGRAMA DE DERECHO PROCESAL PENAL (6 créditos) INTRODUCCIÓN LECCIÓN 1.El proceso penal. 1. Derecho penal y Derecho procesal penal.- 2. El enjuiciamiento de los hechos punibles: sistema acusatorio, sistema Más detalles 2017 © DocPlayer.es Política de privacidad | Condiciones del servicio | Feedback

References: artículo 64
 artículo 19
 artículo 62
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 2
 artículo 19
 artículo 19
 artículo 40
 artículo 19
 artículo 19
 artículo 40
 artículo 12
 artículo 19
 artículo 9
 artículo 19
 artículo 19
 artículo 9
 artículo 40
 artículo 12
 artículo 19
 artículo 29
 artículo 19
 artículo 40
 artículo 5
 Artículo 37
 Artículo 40
 artículo 5
 artículo 40
 artículo 40
 artículo 8
 artículo 8
 artículo 25
 artículo 19
 artículo 12
 artículo 3
 artículo 19
 artículo 2
 artículo 8
 artículo 5
 artículo 8
 artículo 40
 artículo 40
 resolución 
 resolución 
 artículo 19
 artículo 8
 artículo 25
 artículo 19
 artículo 19
 artículo 29
 artículo 19
 artículo 19
 artículo 8
 resolución 
 artículo 73
 RESOLUCIÓN 
 artículo 8
 Artículo 1
 Resolución 
 Resolución 
 RESOLUCIÓN 

RESOLUCIÓN 
 resolución 
 Artículo 93
 resolución 
 Artículo 30
 Resolución 
 Resolución 

RESOLUCIÓN 
 Resolución 
 resolución 
 artículo 37
 RESOLUCIÓN