Source: http://sabersiocupalugar.blogspot.com.es/2015/02/
Timestamp: 2017-06-25 06:59:55+00:00

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saber si ocupa lugar: febrero 2015
Si este gastado cliché sólo quiere transmitir añoranza del hogar, sentimiento de lo propio como lo acogedor y más entrañable…, nada hay que reprocharle. Somos de un lugar y miembros de un círculo familiar, hemos crecido dentro de un paisaje doméstico y amparados por unos muros protectores. Es natural que en ellos encontremos nuestro más cálido refugio. Pero con demasiada frecuencia, y por regla general entre las personas más acríticas, esa expresión entraña actitudes poco o nada presentables. Significa sobre todo que lo mío, y después lo nuestro, es mejor tan sólo por ser mío o nuestro. Mis cosas (mi comida, mis costumbres, mi equipo de fútbol, mi modo de vivir, etc) valen más que todas las de los otros. Son estas otras cosas que, por lo general, no conozco y a lo más imagino desde mis torpes prejuicios. Eso implica que lo ajeno, nada más que por ser ajeno, no me interesa o me interesa menos.
Santiago Calatrava – Esculturas óseas de acero y hormigón
Los puentes, torres, estaciones o auditorios de Santiago Calatrava son fáciles de reconocer por su audacia estructural y por su atrevida silueta dinámica que parece desafiar la gravedad. Pero ante una obra de Calatrava sería difícil decidir si nos encontramos ante una arquitectura orgánica, una escultura a tamaño colosal o una compleja obra de ingeniería. La aspiración es la obra de arte total que aúna arquitectura y tecnología, arte y ciencia. Los antecedentes de esta fusión de disciplinas los encontramos en el espíritu de las catedrales góticas, con sus esbeltos esqueletos de piedra, en las estructuras diseñadas por los ingenieros del siglo XIX, pioneros en el empleo de hierro y del cristal, o en el afán experimental de las vanguardias artísticas contemporáneas que desearon romper los límites entre las distintas artes. Leer Mas...
¿Son efectivos contra enfermedades como la artrosis los brazaletes magnéticos de cobre?
Teniendo en cuenta el tiempo que llevan en circulación estos brazaletes y lo populares que se han hecho, cabría esperar una abundancia de estudios sobre su eficacia; pues no es así. Una búsqueda hasta mediados de los años sesenta arroja poca luz sobre los modos de investigación, y lo que se ha encontrado, aporta indicios, pero no conclusiones. Un estudio australiano publicado en 1976 y realizado en varios cientos de enfermos de artrosis confirmó que muchos de ellos conseguían un beneficio terapéutico real al llevar los brazaletes de cobre. El por qué dista mucho de estar claro. Las mediciones sugieren que cantidades mínimas de cobre pasan de los brazaletes al cuerpo, pero otros estudios no han determinado que el cobre tenga efecto alguno sobre la artrosis. Muchos médicos no dudarán de los beneficios positivos, puesto que no infravaloran el efecto placebo (que a menudo conlleva mejoras en hasta un 30% de los pacientes para un amplio abanico de enfermedades), pero, en general, la cuestión de los brazaletes de cobre es un buen ejemplo del latiguillo de que “son necesarias más investigaciones”. Un estudio más reciente sobre los brazaletes magnéticos realizado por médicos británicos en unos doscientos hombres y mujeres con coxoartrosis (artrosis de cadera) o gonartrosis (artrosis de rodilla) encontró indicios sobre su eficacia, pero, nuevamente, queda por determinar si se trata de algo más que el mero efecto placebo (lo cual no quiere decir que los brazaletes magnéticos no sirvan para nada). Leer Mas...
Si criásemos a un tigre clonado como a un dulce gatito, ¿se acurrucaría en nuestra falda? ¿O existe un comportamiento salvaje codificado en su ADN que espera el momento para manifestarse? Sí, los clones son sin duda animales salvajes con instintos salvajes. Muerden y arañan. No puedes tocarlos sin guantes ni redes. Se han utilizado gatos domésticos como madres de alquiler de embriones de gatos africanos clonados, y aunque una gata normal puede calmar a su gatito, su influencia no dura mucho. No patalean ni se pelean tanto, pero, cuando los apartas de los gatos domésticos, sobre todo cuando comienza la pubertad, aparece su instinto de supervivencia agresivo. Los clones no son tabulas rasas. Son copias genéticas exactas de otra criatura. El comportamiento que hace de los gatos salvajes africanos unos cazadores exitosos en la sabana, fundamentalmente, se hace posible por la activación de un gen preciso en un momento determinado. El primer gato salvaje africano al que el ADN le dijo al cerebro “Oye, cómete a ese ratón de campo” tenía más posibilidades de sobrevivir y de reproducirse, y, al hacerlo, sus descendientes heredaron ese rasgo y automáticamente tuvieron el mismo comportamiento para sobrevivir. Estos genes también se transmiten cuando se clona a un animal. El comportamiento de nuestros clones refuerza la tesis de que los instintos, al menos en parte, son genéticos. De modo que si los científicos clonan a un tigre dientes de sable, no acabará en un espectáculo de Las Vegas, sino que seguramente se zampará tu brazo. Y, por desgracia, un dodo resucitado no sabría cómo evitar repetir la historia y se quedaría quieto tranquilamente, como lo hicieron antes sus antepasados, esperando a extinguirse de nuevo. Leer Mas...
¿Estoy salvando el planeta comprando “vuelos neutrales de carbono” o soy un bobo?
En los últimos años, la búsqueda del llamado “carbono neutral”, es decir, la eliminación de las emisiones de efecto invernadero gracias a las actividades de apoyo a los proyectos ecológicos, se ha convertido en una industria multimillonaria. Corporaciones industriales, films de elevado presupuesto, bandas de rock como los Rollling Stones o Coldplay e incluso la Super Bowl americana, han convertido la “carbono-neutralidad” en uno de sus signos de identidad, compensando sus emisiones mediante la financiación de proyectos de granjas en Nebraska o plantando árboles de mango en la India. Decenas de compañías están deseosas de aceptar el dinero de sus clientes para ayudarles a lavar su mala conciencia ante el calentamiento global. Por ejemplo, hay agencias de viaje online que ofrecen la opción de neutralizar el CO2 generado por el viaje. Según la Agencia de Protección Medioambiental el americano medio genera 9.000 kg anuales de dióxido de carbono, que pueden ser neutralizados por 100 o 200 dólares. ¿Se trata de un fraude? No necesariamente. La clave está en asegurarse de que el dinero se destinará a proyectos que realmente van a frenar y reducir las emisiones más allá de lo que se conseguiría por las vías mercantiles habituales, un concepto conocido en la industria como “adicionalidad”. Una organización que trabaja para informar a los consumidores sobre qué programas toman medidas reales es Clean Air-Cool Planet. La idea es evaluar a los proveedores comprometidos con la compensación de emisiones, situándolos en una escala de 1 a 10. De las treinta compañías evaluadas, solo ocho obtenían una puntuación igual o superior a 5. Mientras, el grupo europeo de vigilancia Gold Standard Foundation certifica los proyectos de compensación bien gestionados utilizando un sistema que trabaja de forma similar a la del “comercio justo” de café y las etiquetas “100% orgánico”. Hay que tener cuidado con las antiguas compañías que se declaren carbono neutrales. Es el salvaje Oeste. ¿El mensaje principal? En lugar de pagar a un intermediario para reducir las emisiones, investigar un poco y hacer una contribución directa a una organización contrastada. Y recuerda, el mejor modo de garantizar que las emisiones se reduzcan es reducirlas uno mismo. El dinero no es suficiente, algo que Coldplay experimentó de forma amarga. Los árboles de mango que plantaron en la India murieron por falta de cuidados. Leer Mas...
La mayoría de la gente imagina un telescopio como un instrumento tubular que nos permite ver objetos a gran distancia. Técnicamente, sin embargo, un telescopio es un instrumento que recoge la radiación procedente de objetos lejanos. Además de la luz visible, dicha radiación incluye luz infrarroja, luz ultravioleta, rayos X, rayos gamma, rayos cósmicos, neutrinos y ondas de radio. La mayoría de los telescopios astronómicos son telescopios ópticos: telescopios basados en las ondas luminosas de la parte visible del espectro. Leer Mas...
El premio Nobel de Física de 2009 fue otorgado a tres científicos, por una parte Charles Kuen Kao, el padre de la fibra óptica, y por otra a Willar Sterling Boyle y a George Elwood Smith por “su invento de un circuito electrónico semiconductor que sirvió de base para la construcción de los CCD, y por tanto, de las imágenes digitales”. Así enunciado, es seguro que casi nadie entendería el por qué de ese premio. Y antes de nada, ¿qué es un CCD? ¿Y por qué eso sirve para que existan las imágenes digitales? No es fácil explicar lo que es un CCD, iniciales de Charge-Coupled Device (“sensor de carga acoplada”); ni tampoco por qué ese invento, ya antiguo –data de 1969-, mereció un Nobel cuarenta años más tarde. Todo ello tiene que ver, en realidad, con la auténtica revolución que se ha producido en el mundo de la imagen, donde hemos pasado del celuloide en el que llevábamos guardando imágenes desde que se inventó la cámara fotográfica...al CCD, precisamente. Leer Mas...
Calentamiento global, agujeros en la capa de ozono y exuberantes campos de golf en el desierto son una muestra de la capacidad del hombre para hacer estragos en el planeta. Pero al núcleo del planeta, protegido por la corteza terrestre de 1.600 km y 4.400 ºC de metal líquido, no parece que vayan a afectarle nuestras acciones. Los sistemas de energía geotérmica no aprovechan el calor directamente del núcleo, sino que lo hacen del calor que irradia la corteza –los 32 km de roca de la superficie terrestre- ya sea extrayendo bolsas de agua caliente o por el agua en circulación en un sistema cerrado en el interior de la roca. Las plantas eléctricas utilizan el vapor que desprende el agua caliente para activar las turbinas y producir electricidad. La energía geotérmica genera de 7 a 10 mil millones de vatios en todo el mundo, que apenas supone el 0.05% del consumo global de energía y bastante menos que los 44 billones de vatios que se estima produce el planeta. Pero aprovechar la energía de la corteza no conllevaría que el planeta se enfriara: el calor se renueva por la virtual desintegración progresiva de los elementos radiactivos que la componen. Leer Mas...
No hay casi nada que parezca más ordenado que las piezas de ajedrez antes de empezar una partida. Sin embargo, con el primer movimiento comienza una espiral hacia el caos. Después de que ambos jugadores hagan un movimiento, existen 400 posiciones posibles en el tablero. Después del segundo turno hay 197.742 posibles, y después de tres movimientos, hay 121 millones. En cada turno, los jugadores crean un recorrido cada vez más diferente, y cada partida evoluciona hacia una partida que probablemente nunca se ha jugado. El número de partidas de ajedrez posibles es tan inmenso que no merece la pena esforzarse por calcular el número exacto. Algunos estiman que puede ser 10 elevado a 100.000. De estas, 10 elevado a 120 partidas son “típicas”: con una media de 40 movimientos y 30 posibilidades por movimiento. Para ponerlo todo en perspectiva, sólo hay 10 elevado a 15 cabellos en total en todas las cabezas del mundo, 10 elevado a 23 granos de arena en la Tierra y unos 10 elevado a 81 átomos en el universo. La cantidad de partidas de ajedrez típicas es muchas veces mayor que todos estos números multiplicados, algo impresionante para 32 piezas de madera alineadas en un tablero. Leer Mas...
Ningún producto o servicio tiene valor en un almacén o un despacho. Desde luego, debe satisfacer los deseos y las necesidades del cliente a un precio razonable, pero antes de ser consumido tiene que ser dado a conocer, presentado formalmente de un modo atractivo y comercializado a través del canal adecuado. Y aún antes se realizan estudios de mercado, diseños alternativos, pruebas y controles de calidad… Después es necesario valorar la aceptación del producto para mejorarlo y conseguir que sobreviva y gane cuota de mercado. Realmente vender es una actividad entre el arte y la ciencia cuando la competencia acecha. Leer Mas...
Lo más importante es dónde ordeñaron la vaca. La leche orgánica a menudo debe transportarse a centros de distribución que están a miles de kilómetros. Para poder soportar el viaje y luego el tiempo que estará en la nevera, los granjeros suelen pasteurizar la leche orgánica a temperaturas más altas que la leche convencional. Casi toda la leche se pasteuriza, o se calienta, para eliminar microbios que pueden causar enfermedades. Calentar la leche hasta los 93.3ºC en vez de a los más usuales 71.7ºC aniquila a más organismos responsables del deterioro de la leche. Con estos organismos fuera de combate, la leche orgánica dura de 25 a 40 días más que la leche convencional. Pero hay una pega. El calor extra es caro y puede dar a la leche un sabor a cocinado o a quemado. En todo caso, asegúrate de bebértela después de abrir el envase, porque, expuesta al aire, la leche orgánica se estropea tan rápido como cualquier otra. Leer Mas...
Una pastilla de jabón constituye un milagro químico: un bloque aromatizado que desencadena fuerzas moleculares cuando se sumerge en agua. Las moléculas de jabón tiene la propiedad particular de que a uno de sus extremos lo atrae el agua mientras que al otro lo repele. Esto aporta al jabón dos propiedades clave a la hora de conseguir limpiar las cosas: en primer lugar, reduce la atracción que las moléculas de agua sienten unas por otras, haciendo que éstas se distribuyan de manera más efectiva sobre aquello que se ha introducido en el agua jabonosa, y, en segundo lugar, permite que las moléculas de jabón se introduzcan en la suciedad, la arranquen y la saquen junto con montañas de moléculas, cosa que también evita que la suciedad vuelva flotando a la ropa. Curiosamente, aunque fueron los babilonios los que elaboraron jabón por primera vez hace unos 4.800 años (y probablemente por error), éstos lo utilizaban sobre todo para tratar afecciones de la piel. El poder del jabón para eliminar la suciedad no se asimiló hasta la época medieval. Dado que muchas infecciones bacteriológicas y víricas (en especial, los resfriados) se transmiten por contacto, la invención del jabón debe considerarse como uno de los mayores logros médicos de la historia. Su efecto sobre las moléculas de agua viene muy bien para limpiar los espejos empañados cuando las diminutas gotas de agua condensada impiden que refleje bien las imágenes. Una ligera capa de jabón sobre el espejo rompe la tensión superficial de las gotas, de manera que éstas se separan y nos dejan ver nuestro reflejo, suponiendo que queramos, claro. Leer Mas...
Londres fue severamente bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial, y gracias a varias atracciones turísticas como las Cabinet War Rooms sabemos que la ciudad construyó su alter ego subterráneo. Sin embargo, la existencia de una red de túneles desde Parliament Square a Trafalgar Square para proteger a los trabajadores de Whitehall (el corazón del Gobierno británico) sigue siendo un rumor sin confirmar. A finales de 1939, cuando la guerra daba sus primeros pasos, el servicio de correos británico inició un plan conocido con el número de referencia 2845. El plan consistía en construir una red de túneles a unos 30 metros de profundidad para proteger el sistema de cables que aseguraba el funcionamiento de las comunicaciones telefónicas y telegráficas del Gobierno. Se cree que esos túneles se pueden haber ampliado entre 1,6 y 3,2 km y que se accede a ellos a través de una serie de ascensores y escaleras. Se han sugerido dos vías de acceso para el personal: por la central de Whitehall situada en Craig´s Court, y por la vieja estación de metro de trafalgar Square. La primera sección importante del túnel estaba operativa hacia 1941, y unía la Oficina de Guerra, el Ministerio del Aire y el Almirantazgo. Una posterior ampliación debió llegar hasta Cabinet War Rooms (Estancias del Gabinete de Guerra). Con la ciudad en situación tan vulnerable, no cuesta imaginar que estos túneles se adaptaran para poder transportar a grupos grandes de trabajadores del Gobierno en caso de emergencia, como por ejemplo un ataque con gases. De hecho se sabe que en 1955 la red, conocida como Q-Whitehall (cuyo nombre podría proceder del código postal QWHI), se usó para probar cómo afectaría en superficie un ataque con gases en los túneles. En 1946, se habló con detalle del plan del servicio postal en una publicación de la propia institución llamada The Post Office Electrical Engineers Journal, pero, inmerso en el clima de la Guerra Fría, el Gobierno tuvo que tomar medidas drásticas para poner fin a esos artículos. La mayoría de los ciudadanos recordaba aún el eslogan, famoso durante la guerra, “hablar sin cuidado cuesta vidas”. Sea como fuere, se sabe que en los años cincuenta se hicieron mejoras significativas (y posiblemente una ampliación) en los túneles del servicio postal, aunque los documentos relacionados con este tema se guardan en el Archivo Nacional esperando a ser desclasificados, lo cual no ocurrirá, al menos, hasta 2026. A tenor de las pruebas, algunos creen que Q-Whitehall se sigue usando hoy día para que los funcionarios accedan de manera cómoda y rápida a los edificios del Gobierno. Leer Mas...
Pelar o trocear una cebolla provoca una cadena de reacciones químicas que llevan a que acabemos hechos un mar de lágrimas. Las células de la cebolla que hemos dañado liberan dos tipos de sustancias químicas: moléculas orgánicas, sulfóxidos de aminoácidos que confieren a las cebollas su sabor, y enzimas, las alinasas. Las enzimas transforman los sulfóxidos en un tercer compuesto, el syn-propanotial-S-óxido, responsable del picor ocular. A modo de defensa, los ojos responden generando lágrimas que diluyen la concentración de las sustancias químicas; o por lo menos lo intentan hasta que nos da por restregárnoslos con los dedos impregnados de los componentes químicos. A lo largo de los años, he oído numerosos remedios para esta situación. Mi método preferido es cortar las cebollas dentro de un cuenco con agua, porque así se evita que los vapores asciendan hasta los ojos. Hay gente que insiste en otras soluciones –como chupar un azucarillo, limón o incluso un trozo de pan-, para las cuales no encuentro ninguna explicación. Leer Mas...
1313-Lamentación sobre Cristo muerto – Giotto di Bondone
En “Lamento sobre Cristo Muerto” (un fresco localizado en la Capilla de los Scrovegni, Padua), Giotto di Bondone creó, por primera vez en la historia del arte, una imaginería imbuida de naturalismo y auténtica humanidad. Con esta poderosa obra, el artista atrae inmediatamente la atención del espectador expresando mediante la pintura emociones genuinas y terrenales. Una figura reclinada, el cuerpo muerto de Cristo, es sostenido cariñosamente por sus seres queridos en duelo. Su madre, María, acuna el torso de su hijo como si aún fuera un niño y su cara muestra auténtico sufrimiento y angustia. Todos los elementos gestuales presentes en este desgarrador trabajo narrativo tienen como misión crear una descorazonadora sensación de dolor y pena. Detrás de María aparecen figuras importantes con gesto de horror. San Juan –personaje central en la composición- se inclina hacia delante moviendo sus brazos hacia atrás con desesperación; incluso los diez ángeles del cielo reflejan el lamento de los humanos bajo ellos. Arriba a la derecha se pueden ver brotes verdes de una nueva vida que surgen de un árbol desnudo y solitario. Estas tímidas señales de la Naturaleza son los únicos elementos en la escena que expresan esperanza y redención. A través de esta pintura podemos ver que Giotto no sólo fue un artista genial que liberó al arte de las fórmulas estéticas medievales y la tradición bizantina para llevarlo a un nuevo mundo de realismo, sino alguien que vivió, amó y lloró. Leer Mas...
El estallido de la Segunda Guerra Mundial tuvo, entre otras consecuencias, el de que la Humanidad tuviera conciencia de la perentoria necesidad de crear mecanismos que impidieran que el mundo se viera sumergido de nuevo en un desastre de características similares. Antes del estallido de la guerra, había existido un organismo de ese tipo, la Sociedad de Naciones. Sin embargo, la política de los fascismos italiano y alemán –en buena medida ayudada por los temores y pasividades de las democracias- tuvo como resultado directo el de su eclipse, primero, y el de su final, después. No deja por ello de ser significativo que el primer compromiso de establecer una nueva organización internacional quedara plasmado en la denominada Carta del Atlántico de 14 de agosto de 1941, un documento en que el presidente norteamericano Roosevelt, cuyo país aún no había entrado en guerra contra Alemania, y el primer ministro británico Churchill se comprometían a crear un sistema permanente y más amplio de seguridad general en el que deberían quedar engranadas todas las naciones en el plano económico. En diciembre de 1941, el bombardeo japonés de Pearl Harbor provocó la entrada en guerra de Estados Unidos, lo que no sólo alteró el signo del conflicto, sino que además amplió la perspectiva del documento anterior y generó el concepto de Naciones Unidas, acuñado por Roosevelt. Éstas fueron identificadas con los 26 países que combatían en aquellos momentos contra el Eje y que firmaron la Declaración de las Naciones Unidas el 1 de enero de 1942. Esta última circunstancia implicaba de manera nada encubierta que la nueva organización tenía una vocación de internacionalidad, pero que ese carácter internacional incluiría de manera irrenunciable la división del mundo en áreas de influencia relacionadas con los tres aliados más importantes en la causa anti-Eje. En 1943, en una conferencia celebrada en Moscú, se dieron los primeros pasos para proporcionar su forma definitiva a esta nueva organización y se firmó el 30 de octubre un acuerdo al respecto entre la URSS, Gran Bretaña y Estados Unidos además de China, a la que se contemplaba no como una gran potencia pero sí como el poder que tendría la posibilidad de sustituir en su dominio hegemónico al Japón. En noviembre del mismo año, en la conferencia de Teherán, Roosevelt, Churchill y Stalin volvieron a afirmar su voluntad de crear esa organización encaminada a desterrar el azote y el terror de la guerra. En el otoño de 1944, representantes de las cuatro potencias se reunieron en Dumbarton Oaks, en Washington, y aprobaron un borrador de carta de las Naciones Unidas. El método de votación que debería seguir el Consejo de Seguridad se reveló entonces como el mayor problema en la medida en que de éste derivaría la puesta en práctica de las zonas de influencia que ya habían acordado las potencias. Esta cuestión no quedó resuelta hasta febrero de 1945 cuando Stalin, Roosevelt y Churchill se reunieron por última vez en la conferencia de Yalta y se aceptó la tesis estalinista del derecho al veto en cuestiones esenciales. El 25 de abril de 1945, menos de dos semanas antes del final de la Segunda Guerra Mundial en Europa, se reunieron en San Francisco delegados de cincuenta países. El resultado fue la redacción de una carta que recogía los extremos bosquejados en Dumbarton Oaks y modificados en Yalta. Su aprobación se llevó a cabo el 25 de junio y su firma, el día siguiente. Una vez ratificada por la mayoría de los delegados, entró en vigor el 24 de octubre de 1945. El 10 de diciembre del mismo año, el Congreso de los Estados Unidos cursó una invitación a la ONU para que estableciera su sede en este país. La respuesta fue afirmativa y así, en agosto de 1946, se produjo un establecimiento provisional en Lake Success (Nueva York). A mediados de 1952, se produjo el traslado a su sede definitiva en Manhattan, donde se hallan actualmente la sala de la Asamblea General, el edificio del Secretariado, el edificio de Conferencias y la biblioteca Dag Hammarskjöld. Para aquel entonces, tanto la Carta de las Naciones Unidas como la Organización derivada de la misma ya habían comenzado a cambiar la historia. En buena medida, la Carta de las Naciones Unidas es un documento asentado sobre notables contradicciones, derivadas del deseo de alumbrar una organización internacional con participación democrática de todas las naciones del mundo y, a la vez, de mantener la posición hegemónica de cinco potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial. Esa circunstancia provoca que exista en primer lugar un espíritu igualitario recogido en el Preámbulo de la Carta y en los Propósitos y Principios incluidos en el capítulo primero y, a la vez, un funcionamiento de carácter semihegemónico sometido a las grandes potencias descrito en los capítulos siguientes. Los propósitos pretenden ante todo mantener la paz mediante la adopción de medidas colectivas de seguridad: 1. Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con esa finalidad: tomar medidas colectivas efectivas para la prevención y la eliminación de las amenazas contra la paz, y para la supresión de actos de agresión o de otras rupturas de la paz, y solucionar mediante medios pacíficos y de conformidad con la ley internacional las disputas internacionales o las situaciones que pudieran conducir a un quebrantamiento de la paz. 2. Desarrollar relaciones amistosas entre las naciones basadas en el respeto al principio de los derechos iguales y a la autodeterminación de los pueblos, y a tomar otras medidas apropiadas para fortalecer la paz universal; 3. Conseguir la cooperación internacional en la resolución de problemas internacionales y de carácter económico, social, cultural o humanitario, y promover y estimular el respeto en favor de los derechos humanos y de las libertades fundamentales para todos sin distinción de raza, sexo, lengua o religión, y 4. Ser un centro de armonización de las acciones de las naciones en la consecución de estos fines comunes. El Artículo 2 de la Carta exige que los miembros solventen sus disputas de manera pacífica y que eviten el recurso a la guerra, aunque se insiste en que la Organización no intervendrá en los asuntos nacionales de cada país miembro. Los nuevos miembros son admitidos a propuesta del Consejo de Seguridad y deben ser aceptados por una mayoría de dos tercios en la Asamblea General. El Capítulo III de la Carta establece la existencia de seis órganos principales, que son la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social, el Consejo de Tutela, el Tribunal Internacional de Justicia y el Secretariado o Secretaría General. En la Asamblea General (art.10-22) se hallan representados todos los estados miembros y constituye el principal organismo deliberativo de la ONU. Aunque la Asamblea es un órgano democrático que se reúne o bien anualmente en sesiones regulares o bien en sesiones especiales a petición de una mayoría de sus miembros o del Consejo de Seguridad, su carencia de poder es notable. De hecho, no tiene autoridad para imponer el cumplimento de sus resoluciones, que no pasan de ser recomendaciones a los Estados miembros. Semejante limitación –realmente esencial- apenas queda paliada por el hecho de que la Asamblea pueda establecer agencias y programas encargados de traducir sus recomendaciones a la práctica. Una situación muy distinta es la que la Carta contempla para el Consejo de Seguridad (arts. 23-32). A diferencia de la Asamblea, este órgano se encuentra reunido en sesión permanente y, por su propia naturaleza, constituye la institución encargada de mantener la paz. Su constitución, sin embargo, no fue concebida como democrática, sino como hegemónica. Así, de sus 15 miembros, un tercio son fijos y con derecho a vetar las resoluciones aprobadas por la mayoría. Esos cinco miembros no son otros que las grandes potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial: China, Francia, Gran Bretaña, Rusia y los Estados Unidos. Los dos tercios elegidos lo son por dos años y renovables en su mitad anualmente. El Consejo Económico y Social (ECOSOC) (arts. 61-72) se reúne una vez al año y cuenta con 54 miembros. Éstos ejercen un mandato trianual y son renovados anualmente por tercios por la Asamblea General. Las funciones del ECOSOC son de tipo económico y social, como indica su nombre, y colaboran con él agencias como la OMS, la UNESCO, la FAO y la OIT que, en la práctica, disfrutan de una autonomía considerable. El Consejo de Tutela (arts.75-91) aparece en la Carta como el órgano que debía supervisar la situación de once territorios sometidos a control colonial que se encontraban en régimen de fideicomiso en 1945. La emancipación total de estos territorios comenzó ya en la misma década en que se fundó la Organización de las Naciones Unidas, pero no concluyó hasta 1994, cuando el archipiélago de las Palau accedió a la independencia. El Tribunal Internacional de Justicia (arts.92-96) tiene, siguiendo una tradición anterior a la guerra, su sede en La Haya (Holanda) y constituye el organismo judicial, y también consultivo, de la organización. Está compuesto por quince jueces elegidos por la Asamblea General y el consejo de Seguridad por un mandato de nueve años. Finalmente, el Secretariado General (arts. 97-101) es un organismo concebido al servicio de los demás pertenecientes a la ONU como ejecutor de las decisiones de los mismos. Al frente del Secretariado se encuentra el Secretario General, que es nombrado por la Asamblea General pero siguiendo una recomendación del Consejo de Seguridad. La existencia de la ONU ha sido objeto de ataques desde el inicio de su fundación. Se ha insistido en su escaso poder operativo para llevar a cabo los objetivos que los artículos 33 a 38 de la Carta atribuyen al Consejo de Seguridad y que pueden resumirse en la resolución de los conflictos internacionales por medios pacíficos, como las negociaciones, la investigación, la mediación, la conciliación, el arbitraje y la vía legal. Resulta obvio que la existencia de la ONU no ha significado el final de las guerras y que incluso éstas han sido, y son, más numerosas ahora que en 1945. Con todo, no debería afirmarse que la Carta haya sido un documento totalmente estéril. De hecho, puede decirse que ha cambiado la historia de manera decisiva al menos en cuatro aspectos: la determinación de la hegemonía compartida, la intervención en determinados conflictos para lograr su detención o su extensión, la descolonización y la ayuda internacional. En primer lugar, es obvio que la ONU proporcionó, sobre todo a los dos grandes vencedores de la Segunda Guerra Mundial, un escenario desde el que hacer presente el nuevo orden mundial emergido del conflicto, pero también un medio para que sus diferencias no pasaran del enfrentamiento diplomático. El mecanismo del veto proporcionó, en términos generales, una vía para impedir que cualquiera de los grandes poderes lograra imponer sus decisiones al otro o quebrara el equilibrio fraguado en las conferencias de Teherán, Yalta o Potsdam. En segundo lugar, la Carta permitió que determinados conflictos quedaran localizados o incluso se detuvieran en condiciones de relativa solución. Así, cuando las tropas de Corea del Norte atacaron el Sur el 25 de junio de 1950, la organización (aprovechando la ausencia en el Consejo de Seguridad del representante de la URSS) respondió creando un ejército bajo mando de la ONU y dirección real de Estados Unidos que impidió que triunfara la invasión y que finalmente, logró que se volviera a la situación previa a ésta con la firma del armisticio el 27 de julio de 1953. La guerra de Corea fue en buena medida un precedente (hasta cierto punto con éxito) de lo que serían otras intervenciones de la ONU para preservar la paz. Las intervenciones de la ONU en zonas especialmente conflictivas se han extendido así a Oriente Medio desde 1956, Chipre desde 1964, Congo desde 1960 hasta 1964, Angola, Sáhara Occidental, Sudáfrica, Mozambique, Camboya, las guerras del Golfo, Somalia, la antigua Yugoslavia…
Con todo, posiblemente donde el influjo de la ONU ha sido mayor es en el terreno de la descolonización. De hecho, el artículo 73 de la Carta constituyó una promesa de emancipación para todas las colonias existentes al final de la Segunda Guerra Mundial y, en términos generales, esa promesa no tardó en comenzar a hacerse realidad. Cuando en los años sesenta entraron a formar parte de la ONU un conjunto de Estados que habían accedido recientemente a la independencia, la mayoría de la Asamblea votó a favor de ampliar los objetivos del artículo 73, que condenaba el colonialismo. Es discutible si los imperios coloniales se hubieran desintegrado o no de no existir la ONU, pero, en cualquier caso, y sea cual sea la respuesta que se dé, lo cierto es que la organización prestó un apoyo esencial a la descolonización. No sólo es que algunas de las cuestiones más candentes se solventaron ya en la década de los cuarenta (como el caso de la partición de Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío, o en el de la independencia de la India) sino que en adelante el proceso se mantuvo imparable hasta sus últimas consecuencias. En el caso de las colonias portuguesas en África, por ejemplo, ya durante los años sesenta tanto el Consejo de Seguridad como la Asamblea General condenaron a la metrópoli y a partir de agosto de 1974 el Gobierno portugués inició un proceso que tuvo como consecuencia la independencia de Guinea-Bissau (10 de septiembre de 1974), Mozambique (25 de junio de 1975), Cabo Verde (5 de julio), Santo Tomé y Príncipe (12 de julio) y Angola (11 de noviembre de 1975). De manera similar, el Gobierno de la minoría blanca de Rhodesia del Sur fue condenado en 1965 por la Asamblea General y en 1980 pasó a ser un régimen de mayoría negra denominado Zimbabwe. En el caso de Namibia, ya en 1962 el Tribunal Internacional de Justicia declaró ilegal la aplicación de la política del apartheid y en 1971 dictó una resolución similar relativa a la continuación de la presencia surafricana en el territorio. En diciembre de 1988, Sudáfrica accedió de modo oficial a permitir que Namibia accediera a la independencia, y se llegó formalmente a esa situación el 21 de marzo de 1990. Dentro de esa misma lucha contra el colonialismo, hay que incluir el acoso a que la ONU sometió durante décadas al régimen de apartheid. A partir de 1971, Sudáfrica no pudo participar en la Asamblea General y en 1977 el Consejo de Seguridad estableció un embargo de armas obligatorio a Sudáfrica. En 1991 quedó derogada la base legal del apartheid y en 1993, tras producirse las primeras reuniones entre blancos y gente de color para establecer las bases de una nueva constitución, la ONU decretó el final de las sanciones. Finalmente, la ONU ha desempeñado un papel que no siempre es estimado en lo suficiente en la tarea de paliar las calamidades que asolan a los países miembros a través de organizaciones como el PNUD, la UNICEF y la UNCTAD. Sin embargo, como en el caso de la contraposición entre la democrática Asamblea General y el hegemónico Consejo de Seguridad, estas organizaciones se encuentran en buena medida sometidas al control de las naciones más poderosas. Así, la propuesta de países del Tercer Mundo encaminada en 1952 a crear un Fondo Especial de las Naciones Unidas para el Desarrollo Económico fue malograda por la acción de los países más desarrollados, que han preferido actuar a través del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (BIRD), en el que las decisiones no se toman democráticamente, sino en función de la escala de las contribuciones de sus miembros. De esta manera, las instituciones financieras de los países industrializados, como principales contribuyentes, conservan la mayoría en lo que al voto se refiere. Aunque se critica con frecuencia la efectividad de las resoluciones de la ONU, lo cierto es que en no pocas ocasiones su papel ha sido cuestionado precisamente por los países más afortunados económicamente, que consideran que se ha convertido en un instrumento demasiado poderoso de presión de las naciones tercermundistas. Semejante juicio (que en algún caso ha llevado a suspender las ayudas económicas a la organización) seguramente es exagerado, pero, a la vez, indica que el papel ejercido por ella no es tan mínimo como se indica habitualmente. Ciertamente, la Carta fundacional no ha logrado contemplar el triunfo de todos sus planteamientos y objetivos. Sin embargo, nadie puede negar que ha cambiado la historia. La creencia en la necesidad de una fuerza internacional de intervención así como su articulación en casos concretos, la colaboración internacional en la ayuda a niños y refugiados, la conjuración del peligro de un holocausto nuclear, la descolonización, la conciencia identitaria de un Tercer Mundo, el final del apartheid y el cuestionamiento del orden económico mundial y de sus efectos sobre el medio ambiente no se han debido única y exclusivamente a la Carta y a la organización derivada de ella. Sin embargo, sin ambas habrían sido más arduas y difíciles y quizá en algún caso imposibles. Leer Mas...

References: resolución 
 Artículo 2
 resolución 
 artículo 73
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 resolución