Source: https://fr.scribd.com/document/21614662/Proyecto-educativo-nacional-PEN-2021
Timestamp: 2020-02-28 20:34:23+00:00

Document:
Proyecto educativo nacional (PEN-2021) | Educación primaria | Maestros
Documento de planificación de la educación nacional al 2021
enregistrerEnregistrer Proyecto educativo nacional (PEN-2021) pour plus tard
Cuestionario Residencia Psicología 2013
POASESAN Plan Operativo Anual
Plan Operativo Anual ITAI
Aportes a La Ley Universitaria CNE
La educación que queremos para el Perú Propuesto por el Consejo Nacional de Educación y asumido como desarrollo de la décimo segunda política de Estado por el Foro del Acuerdo Nacional. Aprobado como política de Estado por Resolución Suprema N° 001-2007-ED Enero de 2007
Este documento ha sido elaborado por el Consejo Nacional de Educación, luego de un intenso proceso de diálogos y consultas con la ciudadanía, en cumplimiento del mandato del artículo 81 de la Ley General de Educación, tomando como base las políticas acordadas en el Acuerdo de Gobernabilidad del Foro del Acuerdo Nacional, en la Ley General de Educación 28044, en el plan de Educación Para Todos, entre otros.
Este documento puede reproducirse en totalidad para su difusión y debate siempre y cuando se mencione la fuente, con la finalidad que toda la ciudadanía se informe sobre su contenido, y participe de manera comprometida en el enriquecimiento y aplicación de esta propuesta de mejora esencial de la educación peruana.
Consejo Nacional de Educación Av. De la Policía 577 Lima 11 - Perú Teléfono: 2619522 www.cne.gob.pe
Diseño y diagramación Evelyn Núñez Alayo
Corrección Oscar Carrasco Molina
Cuidado de edición Mónica Delgado Ch. y Luis Guerrero Ortiz
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú N°2006-9930
“PROYECTO EDUCATIVO NACIONAL AL 2021: LA EDUCACIÓN QUE QUEREMOS PARA EL PERÚ”
RESOLUCIÓN SUPREMA N° 001-2007-ED
Que, en cumplimiento de lo señalado en el considerando anterior, el Consejo Nacional de Educación ha elaborado el "Proyecto Educativo Nacional al 2021: La Educación que queremos para el Perú" que ha sido aprobado por el Foro del Acuerdo Nacional considerándolo como el desarrollo de la política 12 del Acuerdo Nacional: Acceso universal a una educación pública gratuita y de calidad y promoción y defensa de la cultura y el deporte;
Que, de conformidad con el artículo 79° y el inciso b) del artículo 80° de la Ley N° 28044 Ley General de Educación, el Ministerio de Educación es el órgano del Gobierno nacional que tiene por finalidad definir, dirigir y articular la política de educación, cultura, recreación y deporte, en concordancia con la política general del Estado y formula, aprueba, ejecuta y evalúa el Proyecto Educativo Nacional;
Artículo 1°.- Aprobar el "Proyecto Educativo Nacional al 2021: La Educación que queremos para el Perú", elaborado por el Consejo Nacional de Educación, expresado en los objetivos estratégicos del mismo y que forma parte integrante de la presente Resolución.
Artículo 2°.- El Ministerio de Educación dictará las normas y disposiciones complementarias específicas, en lo que le corresponda y que resulten necesarias para la mejor aplicación y evaluación del Proyecto Educativo Nacional, aprobado precedentemente.
Artículo 3°.- La presente Resolución Suprema será refrendada por el Ministro de Educación.
PALABRAS DEL MINISTRO DE EDUCACIÓN JOSÉ ANTONIO CHANG
El Estado y la sociedad peruana asumen este Proyecto Educativo Nacional como un conjunto de políticas de
Seis son los objetivos estratégicos planteados por el
Este Proyecto surge como mandato de la Ley General
“el Proyecto Educativo Nacional es el conjunto de políticas que dan el marco estratégico a las decisiones que conducen
Estado, con visión de largo plazo, y que se debe de poner
desarrollo de la educación. Se construye y desarrolla en
en práctica inmediatamente. Este Proyecto es una larga
actuar conjunto del Estado y la sociedad a través del
aspiración del Estado, de los padres de familia, de los estudiantes y docentes del país. Este proceso de elabora-
diálogo nacional, del consenso y la concertación política, a efectos de garantizar su vigencia. Su formulación responde
ción de las políticas ha sido liderado por el Consejo
la diversidad del país”. Me permito agregar que su
Nacional de Educación, tomando como base al Acuerdo Nacional, al plan Educación Para Todos y a un conjun- to de consultas ciudadanas para recoger observaciones en todas las regiones. Hoy tenemos un Proyecto Educativo Nacional que cubre todas las perspectivas para lograr la calidad de una educación en la excelencia.
vigencia debe sustentarse en la legitimidad social y en una viabilidad técnica, financiera y política. Su aplica- ción debe hacerse con la participación de todos en la gestión gubernamental y social, para así lograr una edu- cación de calidad y equidad, que atienda prioritaria- mente a los excluidos.
Saludo y felicito a los miembros del Consejo Nacional de Educación y a todos aquellos que han participado en este proceso neutral, plural y técnico.
Proyecto Educativo Nacional: Que todos tengan oportu- nidades y resultados educativos de buena calidad sin exclusiones de ningún tipo; que los estudiantes logren aprendizajes pertinentes y de buena calidad que les per- mita desempeñarse en la perspectiva del desarrollo humano; y que los maestros debidamente preparados ejerzan con profesionalismo y vocación. Otro de los obje- tivos es lograr una gestión descentralizada, democrática, que logra resultados y esté financiada con equidad; que la educación superior sea de calidad y que se convierta en
El Proyecto Educativo Nacional es un producto, que trasciende los conceptos de planificación, elaborado en la mesa de conocidos expertos, cuyo trabajo merece nuestro reconocimiento. Es expresión y a la vez resulta- do de una experiencia de diálogo y concertación social, donde han participado numerosos actores de todas las regiones, que representan a la comunidad educativa y a diversos sectores del Estado y la sociedad civil.
El Proyecto Educativo Nacional no es un plan de gobierno, sino asegura la continuidad de los procesos iniciados, con una perspectiva de largo plazo. Corresponderá a cada gobierno el compromiso de avanzar un tramo de este proceso.
factor favorable para el desarrollo y la competitividad nacional; y que tengamos una sociedad que educa bien a sus ciudadanos y los comprometa con su comunidad.
de Educación y que como señala el artículo 7
Fragmento del discurso del Ministro de Educación, José Antonio Chang, en ceremonia de aprobación del Proyecto Educativo Nacional. Lima, 5 de enero de 2007.
“No podemos, por cierto, curar con un solo trazo deficiencias arraigadas, satisfacer totalmente necesidades angustiosas o recuperar, en uno o dos años, o en unos cuantos años, el tiempo perdido o malgastado, o no integralmente empleado por generaciones anteriores, cuyos esfuerzos constructivos, por otra parte, no debemos ni podemos desconocer sino, por el contrario, necesitamos reconocer y honrar. Urge que podamos educar no sólo a niños, adolescentes y analfabetos adultos, sino también a nuestra opinión pública y a nuestras clases o sectores dirigentes y a estos últimos para que comprendan y se resignen a que los problemas educativos sean estudiados, confrontados y abordados técnicamente y en forma adecuada y a largo plazo”.
Jorge Basadre Materiales para otra morada, 1960
Proyecto Educativo Nacional al 2021 contiene las voces de muchos peruanos, incluidas decenas de aportes de diversas entidades y expertos que demandan cambiar nuestra educación con urgencia. Una vez más, ha sido inva- lorable el aporte de docentes, redes educativas y funcionarios del sector educación, de la sede central y de sus diversas oficinas regionales y locales, de los gobiernos regionales y sus gerencias de desarrollo social, así como de los Consejos de Participación Regional en Educación de todo el país.
Hemos incorporado aportes de especialistas en educación, tanto como de expertos y profesionales de otras entida- des públicas, como los ministerios de Salud, de la Mujer y Desarrollo Social; y de diversos Consejos Nacionales como el de Competitividad, Juventud, Medio Ambiente y de Ciencia y Tecnología, entre otros.
Fue especialmente importante en este proceso la participación de instancias plurales de concertación de planes y propuestas, como el Foro del Acuerdo Nacional o la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza.
Esta segunda edición ha podido recoger también experiencias y perspectivas de la sociedad civil, es decir, de orga- nizaciones no gubernamentales, asociaciones de educadores, gremios estudiantiles, sindicatos, la cooperación internacional, partidos políticos, agrupaciones juveniles, empresarios y medios de comunicación. También han aportado municipios, comités vecinales, grupos impulsores de lectura, así como universidades, institutos, formado- res de docentes, expertos e investigadores connotados de la comunidad académica nacional e internacional.
A todos ellos nuestro más afectuoso reconocimiento.
UNA MIRADA INTEGRAL AL PROYECTO Objetivos, resultados y políticas
La urgencia de un nuevo horizonte
1 Una visión del país vinculada a la educación que queremos
Un horizonte general: el desarrollo humano
d. Reforma del Estado e integración
2 ¿De qué realidad educativa partimos? Viejos problemas y nuevas promesas
Educación hoy: un futuro por recuperar
Recursos y avances educativos: un camino por ensanchar
a. Recursos sociales
b. Recursos propiamente educativos
c. Recursos políticos y normativos
Resultados y políticas
OBJETIVO ESTRATÉGICO 2 Estudiantes e instituciones educativas que logran aprendizajes pertinentes y de calidad
OBJETIVO ESTRATÉGICO 3 Maestros bien preparados ejercen profesionalmente la docencia
OBJETIVO ESTRATÉGICO 4 Una gestión descentralizada, democrática, que logra resultados y es financiada con equidad
OBJETIVO ESTRATÉGICO 5 Educación superior de calidad se convierte en factor favorable para el desarrollo y la competitividad nacional
OBJETIVO ESTRATÉGICO 6 Una sociedad que educa a sus ciudadanos y los compromete con su comunidad
El Perú debe tener un Proyecto Educativo Nacional. Este
Han revisado, criticado y aportado al texto numerosas
es un mandato de la Ley General de Educación (artículo
organizaciones sociales de base y asociaciones civiles,
7), un compromiso asumido por el Foro del Acuerdo
como medios de comunicación. La propuesta se
Nacional (Pacto Social de Compromisos Recíprocos por
nutrido también de las opiniones informadas de
la Educación, disposición final) y una necesidad sentida por cuantos entienden y desean confrontar los desafíos del desarrollo del país y de sus ciudadanos.
instituciones y expertos nacionales e internacionales, habiéndose tomado en cuenta propuestas educativas formuladas en otros espacios institucionales y gremia-
como el proyecto educativo del SUTEP o los pla-
En el marco de la Ley, y en respuesta a las miles de per- sonas y cientos de instituciones que han participado en el proceso de su elaboración a lo largo y ancho del país durante los últimos tres años, el Consejo Nacional de Educación (CNE) cumple con presentar a la nación y a sus autoridades la propuesta de “Proyecto Educativo Nacional al 2021”. Corresponde ahora al Gobierno y al Foro del Acuerdo Nacional determinar la ruta con- creta que permitirá su puesta en marcha.
Esta propuesta es resultado de los diálogos y aportes recibidos después de la difusión del documento titula- do “Hacia un Proyecto Educativo Nacional” en setiem- bre del año 2005. Ha sido debatida en las 26 regiones del país, en articulación con los procesos de elabora- ción de sus Proyectos Educativos Regionales. Han par- ticipado en su formulación maestros, autoridades regionales, educativas y de otros sectores, así como empresarios y productores, profesionales de diversas especialidades, líderes de opinión, jóvenes, dirigentes de organizaciones sociales y del mundo de la cultura.
nes de gobierno de los diferentes partidos políticos.
Esta propuesta de Proyecto Educativo Nacional repre- senta, en buena cuenta, un mayor desarrollo de la 12.ª Política de Estado del Acuerdo Nacional, especifican-
do un conjunto consistente de políticas y medidas que
permitirían concretarla.
Una preocupación especial al momento de su construc-
ción ha sido la de procurar articularla con otros esfuer- zos, como el Foro Nacional de Educación para Todos, con el cual comparte la preocupación central por la equidad y la calidad educativas. En el mismo sentido se
ha tomado en cuenta los diversos planes con vincula-
ciones con la educación: el Plan Nacional de Acción
por la Infancia, Plan Nacional de Ciencia, Tecnología
e Innovación Tecnológica, Plan Nacional de
Competitividad, el Plan Nacional de Reparaciones en Educación, las Medidas de Urgencia de la Mesa de Concertación para la lucha contra la pobreza, el Plan Nacional de Derechos Humanos, el Plan Nacional de
Descentralización, los Lineamientos de Política Nacional de Juventudes, entre otras iniciativas.
Para el CNE el Proyecto Educativo Nacional es un ins- trumento tanto para la formulación y ejecución de polí- ticas públicas, como para la movilización ciudadana. Así lo ha demostrado el proceso de su formulación.
Ahora, corresponde dar paso a una nueva etapa, en la que las propuestas de políticas se conviertan en planes
operativos y presupuestos, los consensos sobre el sentido de la educación en concertaciones para la acción, las experiencias innovadoras en propuestas de cambio, el reclamo y la reivindicación en un movimiento ciudada- no por la educación.
UNA MIRADA INTEGRAL AL PROYECTO
comunicación asumen
con iniciativa su rol
familias promueven
Una sociedad que educa
a sus ciudadanos y los
compromete con su
resultados educativos de
igual calidad para todos.
y técnicos forman
desde la primera infancia, acceden al
mundo letrado, resuelven problemas, practican
desarrollo personal y el
calidad se convierte en factor
valores, saben seguir aprendiendo, se asumen
favorable para el desarrollo y
ciudadanos con derechos y responsabilidades,
y contribuyen al desarrollo de sus
comunidades y del país combinando su
capital cultural y natural con los
acogedoras e
integradoras, enseñan
bien y lo hacen con
Renovado sistema de
democrática, que logra
resultados y es financiada
y administrada con
eficaz, ética,
descentralizada y con
Magisterial renovada.
OBJETIVOS, RESULTADOS Y POLÍTICAS
RESULTADO 1: LA PRIMERA INFANCIA ES PRIORIDAD NACIONAL
Los derechos a la vida y a la educación desde el nacimiento están plenamente garantizados para toda la infancia, a través de oportunidades diversas y de calidad para su óptimo desarrollo.
POLÍTICAS AL 2021
Asegurar el desarrollo óptimo de la infancia a través de la acción intersectorial concertada del Estado en cada región.
1.1. Satisfacer las necesidades básicas de niños y niñas de 0 a 3 años.
1.2. Apoyar a la familia para una crianza sana, estimulante y respetuosa de niños y niñas.
1.3. Promover entornos comunitarios saludables, amables y estimulantes para niños y niñas.
1.4. Promover un óptimo desarrollo educativo del potencial humano desde la primera infancia.
La educación básica está universalizada y garantiza igualdad de oportunidades y resultados educativos a infantes, niños, niñas y jóvenes en todo el país.
Ampliar el acceso a la educación básica a los grupos hoy desatendidos.
2.1. Universalizar el acceso a la educación inicial formal de niños y niñas de 4 y 5 años de edad.
2.2. Universalizar el acceso a una educación secundaria de calidad.
2.3. Alfabetizar y desarrollar capacidades fundamentales y tecnológicas de los jóvenes y adultos excluidos de la Educación
Asegurar condiciones esenciales para el aprendizaje en los centros educativos que atienden las provincias más pobres de
3.1. Dotar de insumos y servicios básicos a todos los centros educativos públicos que atienden a los más pobres.
3.2. Asegurar buena infraestructura, servicios y condiciones adecuadas de salubridad a todos los centros educativos que
atienden a los más pobres.
Articular las políticas de equidad educativa a programas de desarrollo productivo y de lucha contra la pobreza.
Prevenir el fracaso escolar en los grupos sociales más vulnerables. Asegurar aprendizajes fundamentales en los primeros grados de primaria. Prevenir la deserción y la repetición en la educación primaria.
Superar discriminaciones por género en el sistema educativo Superar discriminaciones por discapacidad en el sistema educativo.
RESULTADO 1: TODOS LOGRAN COMPETENCIAS FUNDAMENTALES PARA SU DESARROLLO PERSONAL Y EL
PROGRESO E INTEGRACIÓN NACIONAL
En todas las instituciones de educación básica, todos los estudiantes aprenden de manera efectiva y alcanzan las competencias que requieren para desarrollarse como personas, aportar al desarrollo humano del país y a la cohesión social, superando exclu- siones y discriminaciones.
Establecer un marco curricular nacional compartido, intercultural, inclusivo e integrador, que permita tener currí-
culos regionales.
Establecer un marco curricular nacional orientado a objetivos nacionales compartidos, unificadores y cuyos ejes principales
incluyan la interculturalidad y la formación de ciudadanos, en la perspectiva de una formación en ciencia, tecnología e innovación.
Diseñar currículos regionales que garanticen aprendizajes nacionales y que complementen el currículo con conocimien-
tos pertinentes y relevantes para su medio.
Definir estándares nacionales de aprendizajes prioritarios y evaluarlos regularmente.
6.1. Establecer de manera concertada estándares nacionales de aprendizaje.
6.2. Ampliar, mejorar e institucionalizar las evaluaciones nacionales de logros de aprendizaje escolar.
Instituciones autónomas y organizadas que gestionan y aplican prácticas pedagógicas donde todos aprenden con éxito, de manera crítica, creativa y orientada a propiciar una convivencia grata, libre de discriminación e imposición cultural.
7.1. Asegurar prácticas pedagógicas basadas en criterios de calidad y de respeto a los derechos de los niños
7.2. Fortalecer el rol pedagógico y la responsabilidad profesional tanto individual como colectiva del docente.
7.3. Fomentar climas institucionales amigables, integradores y estimulantes.
7.4. Uso eficaz, creativo y culturalmente pertinente de las nuevas tecnologías de información y comunicación en todos los
8.1. Fomentar y apoyar la constitución de redes escolares territoriales responsables del desarrollo educativo local.
8.2. Establecer Programas de Apoyo y Acompañamiento Pedagógico, con función permanente de servicio a las redes escolares.
8.3. Incrementar progresivamente la jornada escolar y el tiempo efectivo de aprendizaje.
Articular la educación básica con la educación superior técnica o universitaria.
RESULTADO 1: SISTEMA INTEGRAL DE FORMACIÓN DOCENTE
Sistema integral de formación docente inicial y continua acorde a los avances pedagógicos y científicos, a las prioridades edu- cativas y a la realidad diversa y pluricultural del país; propicia equipos docentes que se desempeñan de manera ética y com- petente y son valorados por ella y sus estudiantes.
Mejorar y reestructurar los sistemas de formación inicial y continua de los profesionales de la educación.
Generar estándares claros sobre la buena docencia y acreditar instancias de formación y desarrollo profesional docente,
condicionando a su acreditación la capacidad de certificar a los docentes.
Reestructurar y fortalecer la formación docente en servicio, articulada a la formación docente inicial.
RESULTADO 2: CARRERA PÚBLICA MAGISTERIAL RENOVADA
Carrera Pública Magisterial renovada contribuye de manera eficiente al logro esperado en los resultados de aprendizaje de los estudiantes y en el desempeño profesional docente.
11.1. Evaluar a los docentes para el ingreso y permanencia en la Carrera Pública Magisterial, y su asignación laboral.
11.2. Vincular los ascensos e incrementos salariales al desempeño profesional y a las condiciones de trabajo.
11.3. Promover la revaloración social de la profesión docente, en base al reconocimiento de sus buenas prácticas.
RESULTADO 1: GESTIÓN EDUCATIVA EFICAZ, ÉTICA, DESCENTRALIZADA Y CON PARTICIPACIÓN DE LA
Una gestión eficiente y descentralizada, altamente profesional y desarrollada con criterios de ética pública, coordinación intersectorial y participación. Asimismo, una gestión informada, transparente en sus actos y desarrollada tecnológicamente en todas sus instancias.
Cambiar el actual modelo de gestión pública de la educación basándola en procedimientos democráticos y en el planea-
miento, promoción, monitoreo y evaluación de políticas estratégicas nacionales.
Reformar la gestión educativa regional y articularla con los ejes de desarrollo nacional y regional con criterios de coor-
dinación intersectorial.
Fortalecer las capacidades de las instituciones y redes educativas para asumir responsabilidades de gestión de mayor
grado y orientadas a conseguir más y mejores resultados.
Fortalecer una participación social responsable y de calidad en la formulación, gestión y vigilancia de las políticas y pro-
yectos educativos.
Moralizar la gestión en todas las instancias del sistema educativo
RESULTADO 2: EDUCACIÓN FINANCIADA Y ADMINISTRADA CON EQUIDAD Y EFICIENCIA
Financiamiento prioritario, suficiente, bien distribuido, sostenido y oportuno de la educación nacional con un presupuesto utilizado eficaz y eficientemente.
Incrementar sostenidamente el presupuesto asegurando calidad educativa para todos, asignando recursos con crite-
rios de equidad, calidad y eficiencia.
Estimular y procurar el aumento de la contribución social al financiamiento de la educación.
Renovar la estructura del sistema de la educación superior, tanto universitaria cuanto técnico-profesional.
20.Consolidar y dar funcionamiento efectivo al Sistema Nacional de Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior.
Producción permanente y acumulativa de conocimiento relevante para el desarrollo humano, socioeconómico y cultural que per- mita igualar el nivel de investigación, innovación y avance tecnológico de los países vecinos.
Articulación de la educación superior con la realidad económica y cultural.
Fomentar la investigación para la innovación y el desarrollo tecnológico en actividades competitivas.
Desarrollar el potencial artístico, cultural, deportivo y natural del país.
Educación superior ligada a la investigación y a la planificación.
Transformación de la calidad de la formación profesional.
25.2. Fortalecer la educación técnico-productiva articulada con áreas claves del desarrollo.
25.3. Asegurar oportunidades continuas de actualización profesional de calidad.
RESULTADO 1: GOBIERNOS LOCALES DEMOCRÁTICOS Y FAMILIAS PROMUEVEN CIUDADANÍA
Municipios asumen rol educador y formador de ciudadanía gobernando democráticamente, cumpliendo sus obligaciones, garantizando los derechos de todos y fomentando los deberes cívicos.
Municipios fomentan la identidad local y la cohesión social.
26.1. Fomentar la identificación de los vecinos con su comunidad
26.2. Generar espacios y oportunidades permanentes de integración social
Participación y movilización social en torno a desafíos centrales
27.1. Fomentar la participación de la ciudadanía en el gobierno de la comunidad.
27.2. Promover la lectoescritura y el acceso a información en la comunidad.
27.3. Promover actividades artísticas y deportivas para toda la comunidad.
27.4. Proteger a niños y jóvenes de factores nocivos para su salud física y mental que existen en el medio.
27.5. Realizar acciones permanentes de educación ambiental en las comunidades.
Familias asumen rol educador y colaboran con los aprendizajes y con prácticas de vida en comunidad.
RESULTADO 2: EMPRESAS, ORGANIZACIONES Y LÍDERES COMPROMETIDOS CON LA EDUCACIÓN
Empresas, organizaciones sociales, organizaciones políticas y asociaciones civiles comprometidas con la educación y con la formación ciudadana en la comunidad.
29. Fomento de la responsabilidad social de las empresas locales a favor de la educación.
30. Fomento de compromisos de líderes e instituciones con la educación.
30.1. Promover el compromiso con la educación de instituciones con liderazgo.
30.2. Promover el compromiso educativo de líderes locales.
RESULTADO 3: MEDIOS DE COMUNICACIÓN ASUMEN CON INICIATIVA SU ROL EDUCADOR
Los medios de comunicación masiva asumen su rol educador facilitando campañas educativas y se hacen corresponsables en la transmisión de valores y la formación de ciudadanía.
31. Promoción de la función educativa, informativa y cultural de los medios de comunicación.
32. Autorregulación de la prensa a favor de los derechos ciudadanos.
33. Observatorio ciudadano para mejorar la responsabilidad cívica de los medios.
1 UNA VISIÓN DEL PAÍS VINCULADA A
Los peruanos constituimos un pueblo con un prometedor horizonte, con un futuro de bienestar, prosperidad, paz y democracia que debemos decidirnos a realizar. Contamos para este objetivo con enormes recursos no siempre apreciados en su justo valor: reconocida riqueza natural, así como una generosa biodiversidad que todavía espera ser conocida y explorada en medida suficiente. Se suma la viva creatividad de la población peruana —joven en una considerable proporción— así como su capacidad de iniciativa y su acuciosidad en el mundo productivo. Talento que se muestra en el vigoroso florecimiento de empresas pequeñas y medianas —las denominadas pymes— en las últimas décadas, fruto de conductas emprendedoras e innovadoras que día tras día transfor- man el desempleo en nuevas formas de productividad y construyen seguridad económica ahí donde sólo había precariedad y exclusión. Hay que contar también, en una mirada panorámica de nuestras fortalezas, la impresio- nante diversidad cultural del país y los conocimientos locales y tradicionales que se sostienen en dicha variedad. La creciente fama internacional de la gastronomía perua- na es sólo una pequeña muestra del cúmulo de posibili- dades que nos reservan nuestras particularidades cultura- les. La promesa de una industria turística organizada y profesional que permita atender una afluencia masiva de visitantes atraídos ya sea por nuestro rico patrimonio monumental, por las manifestaciones contemporáneas de nuestras culturas o por una naturaleza diversa y gene- rosa es otro punto a nuestro favor.
El Perú es escenario de considerables cambios demográficos que han dado lugar a nuevas formas de asentarnos en
nuestro territorio. El paso de un país principalmente rural
a uno mayormente urbano fue lo dominante en la segun-
da mitad del siglo XX. En las últimas décadas, se ha dado paso a otro fenómeno: el desarrollo de un distinto urbanis- mo que convive, en amalgamas sorprendentes, con nuevas formas de ruralidad. Culturas convergentes, nuevas aspi- raciones, formas variadas de imaginarnos el futuro y de ir hacia él: todo ello configura un Perú inédito que hace falta reconocer para detectar en él promesas de dinamismo, de creatividad, todavía no muy bien advertidas.
Nuevos desarrollos científicos y tecnológicos y novedo- sas circunstancias en el comercio mundial abren para el Perú un amplio horizonte de oportunidades y desafíos. La revolución informática se ha acondicionado no sólo en el mundo productivo y financiero sino en parte de nuestro paisaje cotidiano por medio de la masificación del acceso a Internet y sus aplicaciones derivadas, a pesar que la tasa de equipos informáticos por población es todavía baja. La globalización, por lo demás, tiene sus rigores y sus promesas, y es en esa doble dimensión que hay que considerar la paulatina incorporación de nues- tro país a las formas más abarcadoras de la economía global. La integración comercial es un reto por asumir
y al mismo tiempo una ventana de oportunidades por
aprovechar, construir o moldear para beneficio de nuestra población.
UN HORIZONTE GENERAL:
Ser conscientes de esos recursos y potencialidades nos
invita a cultivar visiones optimistas de nuestro futuro. Proponernos tener en un plazo definido un país donde
la realización plena de las personas sea una posibilidad
cierta. No significa, por tanto, plantear un fin inalcan- zable sino señalar un conjunto de metas que debemos
y podemos realizar. ¿Cómo es esa visión realizable? ¿Cuáles son sus posibles componentes?
La transformación nacional que vislumbramos contiene elementos muy numerosos y sobre todo plantea la con- solidación del desarrollo humano. A partir de ahí hay que afirmar avances concretos, que sirvan a ese fin mayor, en las cuatro siguientes dimensiones: desarrollo económico y competitividad; bienestar y equidad; afir- mación de la institucionalidad democrática; reforma del Estado e integración territorial, social y cultural del país.
El desarrollo humano constituye, en rigor, el gran hori- zonte del país que deseamos construir; abarca y da senti- do a las demás transformaciones necesarias. Su conteni- do es ético y está dirigido a hacer del Perú una sociedad en la cual nos podamos realizar como personas en un sentido integral. En esta noción están contemplados los ideales de justicia y equidad que resultan, a fin de cuen- tas, los principios que dan legitimidad a una comunidad.
Entendemos el desarrollo humano como un «proceso de expansión de las capacidades y derechos de las per-
sonas, dentro de un marco de igualdad de oportunida- des, en el cual todos pueden progresar en libertad» y en el cual cada uno debe avanzar al mismo tiempo que progresan todos 1 .
En primer lugar, esta concepción de desarrollo implica una comprensión de las personas como portadoras de necesi- dades y de potencialidades, metas y derechos que deben ser atendidos; no sólo en lo referido a la subsistencia y a la protección, sino conteniendo también las necesidades y capacidades de libertad, creatividad, afecto, identidad, trascendencia y sentido. Al mismo tiempo, cada peruano y cada peruana poseen facultades creativas e inventivas, apti- tudes para el diálogo y la interacción con los demás.
En segundo lugar, el desarrollo implica construir un espacio para la igualdad en la diversidad: una sociedad que crece en un espacio integrador que acoge con igua- les derechos y oportunidades y, al mismo tiempo, res- peta las diferencias que nacen de nuestra cualidad de seres libres y autónomos, así como las diferencias colectivas, que surgen de nuestra condición de seres con historia, raíces culturales y tradiciones. En ese Perú del futuro, la unidad y la cohesión deben coexistir con la libertad individual y también con las particularidades culturales de las distintas colectividades humanas. Así, el desarrollo que merecemos consiste en erradicar la exclusión, la discriminación y la desigualdad de opor- tunidades fundadas en la condición socioeconómica, étnica, física, mental, de edad o de género, e implica luchar contra la subordinación excluyente que sufren las otras culturas y lenguas.
1 PNUD Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2005. Hagamos de la competitividad una oportunidad para todos. Lima, 2005.
El desarrollo será sostenible también por la capacidad para mantener los logros de bienestar que vayamos conquistando. Por ello, es preciso dotar a las personas de recursos y capacidades, de oportunidades de participación y de facultades para decidir. En suma, habilitarlas para gobernar sus existencias individuales y colectivas sin que ello atenúe el compromiso del Estado con el bienestar de todos, sin exclusiones.
En tercer lugar, el desarrollo debe ser un proceso soste- nible. La satisfacción de las necesidades de hoy no debe poner en riesgo poder cubrir las demandas de las próximas generaciones. Esa sostenibilidad exige el uso racional y respetuoso de los recursos naturales. El desarro- llo reclama superar en el Perú la mentalidad social depredadora, que no conoce límites cuando se trata de satisfacer el deseo de rentabilidad o las simples necesi- dades de supervivencia. El desarrollo será sostenible también por la capacidad para mantener los logros de bienestar que los peruanos vayamos conquistando. Por ello, es preciso dotar a las personas de recursos y capa- cidades, de oportunidades de participación y de facul- tades para decidir. En suma, habilitarlas para gobernar sus existencias individuales y colectivas sin que ello atenúe el compromiso del Estado con el bienestar de todos, sin exclusiones.
El Perú puede ser en un futuro cercano un país con desarrollo económico sostenido sobre la base de los recursos físicos, humanos y sociales existentes, por medio de una creativa y competitiva inserción en la
economía regional y mundial. Para lograr este fin se debe superar ciertas barreras históricas. Algunas de ellas están asociadas a la forma en que nuestro país se vincula a la economía mundial en un contexto de gran apertura a la competencia internacional, que no toma en cuenta las viejas desigualdades entre regiones y paí- ses. Otras barreras son las derivadas de una estructura centralizada del sector productivo y del mercado inter- no. En su lugar han de existir economías regionales consolidadas con ciclos propios de producción, de cir- culación y de consumo y, al mismo tiempo, en corres- pondencia creativa con el resto del país.
El florecimiento de cadenas productivas autosostenidas servirá para mantener ese crecimiento diversificado y para generar nuevos campos de generación y aplicación de conocimientos y de innovación. Ello debe ayudar, a su vez, a expandir y diversificar la oferta exportable, cuya limitación es hoy en día uno de los grandes frenos de nuestra economía, dependiente del comercio de produc- tos con escaso valor agregado y avaros en la generación de empleos. Esto requiere de políticas amplias de articu- lación, integración y fortalecimiento del mercado nacio- nal y de los mercados regionales, y así propiciar espacios
Ser competitivo en nuestro país es considerar las potencialidades de nuestra diversidad cultural, así como de nuestros recursos naturales
para su preservación a partir de una gestión eficiente [
término con acepciones de índole económica, incluye tomar en cuenta el valor de las culturas que conforman el país.
] no es sólo un
adecuados para la realización de las capacidades de la población, que es joven en una apreciable proporción.
Esta integración, que no suprime la diversidad sino que crece sobre ella, supone también fortalecer la infraes- tructura que posibilite el comercio y mejore la rentabi- lidad de las más diversas actividades productivas y de servicios y la puesta en valor de los variados recursos físicos y conocimientos locales por medio de una capa- citación técnica y administrativa que propicie su pro- yección a escala nacional e internacional.
La competitividad y el crecimiento económico sostenido demandan una inversión mayor y mejor focalizada en políticas sectoriales y redistributivas vigorosas. También se precisa, desde luego, mayor reinversión y, consiguien- temente, mayor acumulación de capital, así como se hace necesario dar un salto en nuestro paradigma productivo —tecnológico, administrativo, de gestión— que sólo es posible con más y mejor capital humano que, a su vez, incremente la competitividad internacional del Perú.
Asimismo, el país precisa un marco normativo e insti- tucional que haga posible que las distintas y creativas iniciativas de la población encuentren cauces de legali- dad y, por consiguiente, de seguridad, y acceso a medios de financiamiento que permitan su sostenibili- dad y expansión en el mediano plazo. Esto ha de estar
combinado con políticas laborales que aseguren que el crecimiento económico se traduzca en incremento de la oferta de empleo y, al mismo tiempo, que éste sea de calidad en lo relativo a la productividad, al cumpli- miento de derechos y a los niveles remunerativos.
Ser competitivo en nuestro país es considerar las poten- cialidades de nuestra diversidad cultural, así como de nuestros recursos naturales para su preservación a par- tir de una gestión eficiente. Pero ser competitivo no es sólo un término con acepciones de índole económica, incluye tomar en cuenta el valor de las culturas que conforman el país. En primer lugar, se trata de cambiar la mirada etnocentrista de la competitividad encasilla- da sólo en tecnologías occidentales. Hace falta incorpo- rar la mirada intercultural, donde la competitividad parte del reconocimiento y valoración de las tecnologías, saberes, expresiones, fortalezas e historias propias y enriquecerlas con tecnologías modernas. Este diálogo debiera provenir de ambos sectores, pues el enrique- cimiento es mutuo, pero requiere además del reconoci- miento al valor de los «productos», de los «productores», de los creadores de una y otra vertiente. En segundo lugar, implica también que los peruanos, herederos de tecnologías ancestrales, fortalezcan su identidad y su autopercepción como sujetos, dejando atrás el estigma del atraso y la inferioridad para dar paso a culturas afir- madas y de verdad competitivas.
La única razón del crecimiento arriba propugnado debe ser el logro de un bienestar general y creciente, donde las personas y las familias experimenten un paulatino mejoramiento de sus condiciones de vida mientras que la sociedad en conjunto ve incrementar y expandir sus posibilidades, oportunidades y capacidades. Pero exis- ten elementos en contra que impiden mejorar esta cali- dad de vida. Por un lado, la rígida y asimétrica realidad económica mundial y la manera como el Perú se inser- ta en ella, y por otro lado, determinados rasgos históri- cos de nuestra sociedad como la marginación, la discri- minación cultural y racial, además de la pobreza. Estas últimas son permanentes generadoras de inequidad y a la vez deficiencias que se reproducen sin tregua.
Construir una sociedad equitativa es, ciertamente, una meta ambiciosa; pero también es ineludible. Demanda actuar sobre diversas dimensiones del tejido institucio- nal y social del país. De un lado, el rostro más visible de la necesaria equidad puede ser el acceso a servicios básicos como son la atención de salud, educación de calidad, seguridad social, vivienda, seguridad ciudada- na y acceso a la justicia. Al mismo tiempo, sólo es fac- tible hablar de equidad ahí donde la población tiene
también acceso a un empleo digno y productivo, a un ambiente saludable y a disfrutar de esparcimiento y de bienes culturales.
Los peruanos debemos y podemos consolidar una democracia genuina e integral en sus aspectos legales e institucionales y en su condición de forma de convivencia humana. A través de un Estado de Derecho concebido para el máximo respeto de las personas y el atajo de todo posible abuso de poder: una Constitución que garantice los derechos de los ciudadanos y un conjunto de poderes públicos en equilibrio y respetuosos de la ley, requisitos básicos para hablar de una democracia. Junto con ello, y con similar importancia, nuestro ordenamiento político debe asegurar que toda persona —independientemente de su condición socioeconómica, étnica, de género o cualquiera otra— ejerza sus dere- chos políticos, civiles y sociales, vea respetados irres- trictamente sus derechos humanos, y disfrute de la riqueza existente en una sociedad que garantice un nivel aceptable de bienestar. El cumplimiento de los derechos se ha de complementar, además, con una clara percepción de nuestros deberes y responsabilida- des como miembros de una colectividad.
El rostro más visible de la necesaria equidad puede ser el acceso a
servicios básicos [
equidad ahí donde la población tiene también acceso a un empleo digno y productivo, a un ambiente saludable y a disfrutar de esparcimiento y de bienes culturales.
Al mismo tiempo, sólo es factible hablar de
La democracia que buscamos es inseparable de la exis- tencia de una sociedad civil organizada y activa en defensa de sus derechos y demandas, apta para partici- par en las decisiones públicas y fiscalizar el ejercicio del poder, y también consciente de sus propios deberes ciu- dadanos. El papel de los medios de comunicación inde- pendientes y honestos es esencial para este propósito. Y resulta igualmente indispensable la existencia del con- junto básico de instituciones civiles por las que las demandas ganan expresión política ordenada y trans- parente; esto es, un sistema de partidos políticos esta- bles y representativos, con propuestas expuestas con claridad y sometidas al escrutinio público, integrados por personas con vocación de servicio y obligados a rendir cuentas ante sus electores. Asimismo, esa demo- cracia contará con canales de participación efectiva de la población en las decisiones que afectarán su presen- te y su futuro. Esto supone, también, la existencia de una administración pública moderna, eficaz e impar- cial que ponga a disposición de la ciudadanía los mecanismos de fiscalización adecuados y que sea sen- sible a las aspiraciones de la población.
Todo lo dicho está vinculado, en última instancia, con un elemento insustituible: una ciudadanía que construye pau- latinamente una democracia y está dispuesta a defenderla porque la vive como un valor propio. Esta experiencia es
dable ahí donde prevalece el principio según el cual la per- sona humana es el fin supremo de la sociedad y del Estado.
Finalmente, ese Perú que queremos ver realizado ha de ser una nación integrada en el plano territorial y cultu- ral. No significa la instauración de una sociedad unifor- me que desconozca o, peor, que reprima las diferencias culturales y regionales, sino aquella donde sepamos cultivar, respetar y celebrar la unidad en la diversidad y en la que las oportunidades de realizarse individual y colectivamente estén al alcance de todos.
Esta visión demanda una reforma sustancial del Estado:
de sus hábitos, de sus instituciones, de la forma en que él organiza a nuestra sociedad y se relaciona con cada peruano. Se trata no solamente de un cambio hacia la eficiencia administrativa sino también de una transfor- mación política del manejo de la vida pública del Perú.
El Estado peruano es todavía centralista, patrimonial y excluyente. Es centralista porque ha expropiado las oportunidades de desarrollo de las diversas regiones del país distintas de la capital, en donde se concentran fuera de toda proporción los servicios sociales y admi- nistrativos. Es patrimonial porque ha permitido las más
La democracia que buscamos es inseparable de la existencia de una sociedad civil organizada y activa en defensa de sus derechos y demandas, apta para participar en las decisiones públicas y fiscalizar el ejercicio del poder, y también consciente de sus propios deberes ciudadanos.
Reformar el Estado es modificar la forma en que se ejerce el poder público en el Perú. Una manera indispensable de hacerlo es mediante el avance y el perfeccionamiento de la descentralización ya iniciada.
diversas formas del aprovechamiento de lo público para fines privados: desde el nepotismo hasta la simple y desnuda sustracción de los dineros públicos. Es exclu- yente porque es un Estado de legitimidad precaria, con baja credibilidad entre sus ciudadanos y débil para con- ducir el país hacia metas de desarrollo.
Es también depredador de la diversidad cultural y de sus recursos naturales, bienes que son vistos desde un enfo- que meramente económico, a partir del cual se obtienen bienes inmediatos y no consideran la mirada ontológica de los pueblos originarios frente a estos mismos bienes, es decir, desde la crianza y la conservación de toda la riqueza natural y cultural. Esa visión es hacer de nuestra diversidad un elemento fundamental para un desarrollo sostenible. Por esta razón, es necesario un Estado demo- crático, descentralizado y pluricultural.
Corrigiendo esa realidad histórica, el Estado debe cam- biar su acercamiento a los ciudadanos y desterrar prác- ticas centralistas, el desigual tratamiento jurídico a la población, las decisiones opacas e inequitativas de gasto público y otros usos de vieja data que han terminado por dibujar una sociedad de grandes privilegios y gran- des exclusiones.
Reformar el Estado es modificar la forma en que se ejerce el poder público en el Perú. Una manera indispensable de hacerlo es mediante el avance y el perfeccionamiento
de la descentralización ya iniciada. En ese proceso, los ciudadanos, mediante sus decisiones y su capacidad de fiscalización, percibirán al Estado como una realidad pro- pia y significativa. Una descentralización bien realizada será todo lo contrario de un factor de disgregación: permi- tirá una verdadera integración territorial, económica y cultural basada en el respeto y el reconocimiento mutuos.
Esta integración interna del país ha de tener, por otra parte, como correlato necesario, un fortalecimiento de nuestros vínculos con la comunidad internacional. Ésta no tendrá que ser solamente económica y comercial. Los lazos entre pueblos afines por proximidad física y por una historia compartida son múltiples y abarcan tam- bién un intenso diálogo cultural y un firme entendimien- to para hacer avanzar la democracia en cada región.
Hacer realidad dicha visión demanda transformar nuestra educación. Es cierto que una buena educación no será suficiente por sí sola para llevarnos a la demo- cracia y el desarrollo. Pero también es verdad que, sin ella, las reformas que hagamos en otros campos resul- tarán a la postre estériles o de corta vida. ¿Qué funcio- nes ha de cumplir la educación en la transformación general del país?
Una educación renovada ayudará a construir una sociedad integrada —fundada en el diálogo, el sentido de pertenencia y la solidaridad— y un Estado moderno, democrático y eficiente. Dotará al país de ciudadanos participativos, fiscalizadores, propositivos, con capacidad de liderazgo e innovación dando así vida sostenida a la descentralización.
En cuanto fuente de la realización de las personas, la educación es en sí misma un fin en todo proceso de desarrollo humano y no puede ser sacrificada o poster- gada por otros fines. Pero en cuanto generadora de ciu- dadanos capaces y eficientes, imbuidos de una concien- cia cívica, prestos al aprendizaje permanente y dotados de iniciativa y espíritu emprendedor, la educación es, también, un medio para el desarrollo.
Una educación transformada es indispensable para la democracia pues formará ciudadanos alejados de las prácticas y valores que hacen posible el autoritarismo, la exclusión y la violencia. La educación básica ha de impulsar la vida democrática al moldear personalida- des autónomas, con iniciativa y conscientes de los dere- chos propios y ajenos. Con prácticas pedagógicas y for- mas de convivencia renovadas, la educación debe ser la primera experiencia de los peruanos sobre el valor de las leyes, el diálogo, la participación, las instituciones y la coexistencia pacífica.
Esta educación debe ayudar también a construir un país más equitativo. Una educación deficiente es una repro- ductora perniciosa de la inequidad y del atraso. Por el contrario, hay evidencias de cómo los progresos en edu- cación habilitan a las personas para satisfacer mejor sus necesidades y ejercer mejor sus derechos. La educación
es generadora de facultades. Inviste a las personas de los poderes requeridos para gobernar sus vidas; es decir, para elegir su destino.
De otro lado, una educación universal de calidad favore- cerá el mejor rendimiento económico de nuestra socie- dad al promover la adquisición de saberes nuevos y la recuperación y revaloración del saber propio, la innova- ción, el manejo eficiente de los recursos y la capacidad de adaptación a entornos cambiantes. Ningún país puede aspirar al éxito en la sociedad mundial de hoy con la esca- sa inversión en educación y en promoción de la investiga- ción y la innovación que mantiene el Perú. Sin embargo, al señalar esto es imposible omitir que, junto con la inves- tigación, la educación peruana tiene otras tareas básicas pendientes de cumplimiento como asegurar un dominio adecuado de las destrezas fundamentales y fomentar acti- tudes creativas hacia la vida productiva tales como auto- nomía, capacidad de iniciativa y de liderazgo, aptitudes para el trabajo en equipo, disciplina, entre otras.
Finalmente, una educación renovada ayudará a cons- truir una sociedad integrada —fundada en el diálogo, el sentido de pertenencia y la solidaridad— y un Estado moderno, democrático y eficiente. Dotará al país de ciu- dadanos participativos, fiscalizadores, propositivos, con capacidad de liderazgo e innovación dando así vida
EDUCACIÓN Y REFORMA INSTITUCIONAL
sostenida a la descentralización. Cambiar nuestra vida pública, reformar el Estado para una mejor convivencia entre peruanos, es una meta que también necesita de mejores escuelas, mejores docentes y, en suma, de una mejor concepción de la educación que precisamos —esto es, de la imagen de nosotros mismos que queremos construir y con la que deseamos vivir.
Ahora bien, ¿cómo debe ser esa educación llamada a producir tales efectos y a entrelazarse creativamente con los demás cambios institucionales necesarios en el Perú? Esta propuesta de Proyecto Educativo Nacional explica, más adelante con detalle, la naturaleza y carac- terísticas de tal educación bajo la forma de seis objeti- vos estratégicos.
LA TRANSFORMACIÓN EDUCATIVA REQUIERE Y PROPICIA GRANDES CAMBIOS INSTITUCIONALES
Para hacer realidad la educación que el Perú necesita y la visión de país que recogemos se debe reformar nuestra vida institucional en varios aspectos. Sin ser exhaustivos y tomando como base una orientación del desarrollo nacional en una perspectiva de redistribución de la riqueza y de justicia social, cabe enfatizar la necesidad de cambios instituciona- les como los siguientes:
ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA Un sistema de administración de justicia que sea efectivo garante de los derechos de la población y que supere la corrupción, la lentitud y la negligencia en el cumplimiento de sus funciones.
realiza la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza. Planes que deben conciliarse con el necesario afi- namiento de un modelo de desarrollo que ataque las causas mismas de la pobreza y la desigualdad.
DERECHOS HUMANOS Una promoción y defensa de los derechos humanos en todas las esferas del Estado de acuerdo con el Plan Nacional de Derechos Humanos existente y con atención a las secuelas de la violencia vivida por el país entre los años 1980 y 2000.
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Una administración pública que adopte como principio rec- tor la construcción de un Estado al servicio de los ciuda- danos tomando en cuenta, para compensarlas, sus desven- tajas fundadas en ubicación geográfica, condición socio- económica, condición étnica, género o cualquiera otra.
POLÍTICAS SOCIALES DE LUCHA CONTRA LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN Un fortalecimiento de las políticas sociales de lucha contra la pobreza y la exclusión con un impulso poderoso a las políti- cas sectoriales así como a iniciativas específicas como la que
GENUINA DEMOCRACIA Cambios para propiciar una representación política genuina- mente democrática, comprometida con el desarrollo del país y la superación de las exclusiones históricas, con un espíritu de servicio, propuestas identificables y serias y una apertura permanente a la fiscalización y la rendición de cuentas.
Esta propuesta de Proyecto Educativo Nacional se sus- tenta en la firme convicción de que el cambio es posible. Por tanto, es optimista sobre el futuro de nuestra educa- ción y de nuestro país; sin embargo, se ha de apoyar en una visión realista de la situación actual así como de los recursos e iniciativas con que se cuenta desde ahora.
EDUCACIÓN HOY:
UN FUTURO POR RECUPERAR
Es imposible desconocer que el sistema educativo vigente desde hace décadas guarda una estrecha correspondencia con nuestra realidad social. La defraudación de la prome- sa de “educación de calidad para todos” ha permitido que se haga más evidente la desigualdad entre los peruanos, haciendo que se vea —en un sentido general— más sombrío el futuro de nuestro país. Las numerosas y viejas fallas y distorsiones de la educación peruana, nos llevan a poner más énfasis en la necesidad de un cambio integral y estructural, así como en la urgencia de empezarlo cuanto antes. A manera de ilustración de ese futuro cancelado que necesitamos reabrir, cabe señalar, por el momento, las áreas básicas de esos fracasos:
• La expansión de la educación en el Perú no ha cumpli- do su promesa de universalidad y calidad. Todavía son muchos los excluidos, principalmente los niños más pequeños y los jóvenes de las zonas rurales más pobres
del país. Muchos de los que sí acceden al sistema educativo reciben, sin embargo, servicios ineficaces y de mala calidad.
• El aprendizaje se encuentra confinado a prácticas ruti- narias y mecánicas que privan a niños, niñas y jóvenes de lograr realmente las competencias que requieren de manera efectiva, creativa y crítica. Tal vez no exista expresión más emblemática de esta situación que el fracaso en el aprendizaje de la lectura y la escritura, especialmente grave entre la población rural y bilin- güe, víctimas de una suerte de apartheid educativo.
• La gestión del aparato educativo se encuentra sumi- da en un marasmo de escasez de recursos, manejo ineficiente e inequitativo del presupuesto disponible, rigidez administrativa, burocratismo y, sobre todo, corrupción proliferante en todos los niveles. Esto hace del sistema actual una segura garantía para con- tinuar la línea de fracasos antes mencionados.
• Los docentes peruanos se encuentran desmotivados e incrédulos ante cualquier anuncio de cambio. Los esfuerzos que muchos de ellos realizan por innovar y dar de sí, en medio de condiciones de trabajo muy desfavorables, no son valorados por el Estado y la sociedad. Recibe igual trato aquel maestro que hace méritos extraordinarios y aquel que ni siquiera cum- ple con sus obligaciones mínimas.
En toda la historia republicana no hemos contado con políticas educativas de largo plazo, presididas por visiones de futuro esperanzadoras, levantadas por estadistas, organizaciones políticas o sectores de poder, dirigidas a transformarlo.
• Nos habituamos por décadas a situar el aporte de las familias en los aspectos materiales y económicos del funcionamiento de los colegios, sustituyendo la no pre- sencia del Estado, situación que ha enajenado o debili- tado su participación en el aprendizaje de sus hijos y en la gestión escolar. Convencidas de que la enseñanza es una responsabilidad sólo del docente y que el éxito o no en los aprendizajes es un asunto sólo de sus hijos, las familias han declinado en la posibilidad de contri- buir informadamente a mejorar su educación.
• El abandono de la formación de ciudadanos, de perso- nas conscientes de sus derechos y apercibidas de sus deberes, sensibles a sus compromisos con los demás, deseosas de ser protagonistas en su entorno local, regional o nacional, es parte de una desidia colectiva. En ciertas etapas y lugares, la formación orientada a la práctica de la democracia ha sido incluso desalentada por culturas educativas proclives al autoritarismo y al dogmatismo. Todo esto ha debilitado el surgimiento de líderes sociales democráticos.
• La educación superior no está vinculada con las necesidades de desarrollo del país. Seguidora de un modelo de reproducción de saberes recibidos, ella ha dejado decaer la pasión por la investigación y la innovación, para la cual no tiene planes estratégicos
ni recursos. El desarrollo del Perú ha perdido así, el que debería ser uno de sus principales motores.
• En contraste con todas estas situaciones, tenemos en el país instituciones educativas de primer nivel que ofrecen una educación básica o superior de gran cali- dad, en estupendas condiciones materiales y tecnoló- gicas, con maestros preparados y continuamente asis- tidos técnicamente, que garantizan óptimos resultados de aprendizaje, pero que atienden sólo a un sector de peruanos, aquellos cuyas familias tienen el nivel de ingresos que les permiten pagar sus costosos servicios.
Estos hechos revelan que estamos ante un sistema edu- cativo que reproduce las desigualdades e injusticias his- tóricas de la sociedad, desgajado de las necesidades de desarrollo del Perú y de los peruanos. En toda la histo- ria republicana no hemos contado con políticas educa- tivas de largo plazo, presididas por visiones de futuro esperanzadoras, levantadas por estadistas, organizacio- nes políticas o sectores de poder, dirigidas a transfor- marlo. La sólida continuidad de este orden de cosas nos lleva a inferir, más bien, la existencia de un proyecto educativo “oculto” o “implícito” que se ha vuelto senti- do común, que se ha mantenido por años, y que no ha sido modificado por las iniciativas de modernización o por los avances en áreas específicas.
Poco a poco, pero con firmeza, se viene entendiendo que el derecho a la educación no se reduce a la existencia de cuatro paredes y un pizarrón, sino que abarca una serie de condiciones y propiedades que se sintetizan en las nociones de acceso, disponibilidad, permanencia y calidad.
Se necesita, entonces, un Proyecto Educativo Nacional que evidencie objetivos por cumplir, marque un derro- tero por seguir y ponga en acto una vigorosa voluntad colectiva de movilización para el cambio de nuestra educación. Dicho proyecto se hace indispensable para salir de una postración histórica y para que muchas situaciones inaceptables e incluso indignantes que hoy criticamos y a las que nos hemos mal acostumbrado, no existan nunca más.
RECURSOS Y AVANCES EDUCATIVOS:
UN CAMINO POR ENSANCHAR
Por otro lado, si la realidad presente es sumamente críti- ca, también es cierto que no caminamos sobre un terre- no baldío. Una consideración rápida de los recursos con que se cuenta debe dejar constancia de lo siguiente:
La transformación integral que se necesita cuenta con importantes recursos existentes en la propia sociedad, y un ejemplo es la creciente conciencia que tiene la población sobre la educación que tiene derecho a exi- gir. Poco a poco, pero con firmeza, se viene entendien- do que el derecho a la educación no se reduce a la exis-
tencia de cuatro paredes y un pizarrón, sino que abar-
ca una serie de condiciones y propiedades que se sinte-
tizan en las nociones de acceso, disponibilidad, perma- nencia y calidad. Asimismo, se abre paso la conciencia de que esa educación no es una gracia que el Estado nos concede sino un derecho que se puede exigir y que
se encuentra amparado por la Constitución y por las
leyes de la República. Esto representa un importante recurso para el cambio, pues saber a qué tenemos dere- cho en cuanto ciudadanos hace posible la existencia de una demanda pública ordenada, firme y democrática como parte de los deberes del Estado peruano.
En los últimos años, diversas organizaciones sociales interesadas en la promoción educativa se han revelado, con sus iniciativas, como una auténtica fortaleza nacional para emprender el difícil camino de la transformación. Existe ahí un rico capital humano y social que ha de ser fundamental para el cambio integral que requerimos.
La convicción de la necesidad del cambio, la concien- cia de que tenemos derecho a una educación de calidad
y la acumulación de conocimientos y capacidades
sociales en este campo resultan, en síntesis, factores favorables para una vigorosa movilización educativa
desde la sociedad misma que motive, sostenga y com- plemente las acciones ineludibles del Estado.
El capital humano y social, que se viene movilizando en los últimos años en el marco de la ventana de oportuni- dades que ofrece el proceso de descentralización educa- tiva, ha posibilitado que en diversas regiones germinen importantes experiencias de participación de institucio- nes civiles y públicas, de docentes y padres en la cons- trucción de Proyectos Educativos Regionales.
Esta práctica participativa genera diversos beneficios. En primer lugar, tenemos al aprendizaje directo de la comu- nidad en la planificación del mismo proceso educativo, lo que es fundamental para un sistema más democrático, sujeto a rendición de cuentas y sostenible. En segundo lugar, se viene gestando una nueva cultura de consulta y responsabilidad entre las autoridades, así como una acti- tud de diálogo y demanda razonable de parte de los padres de familia y otros miembros de la comunidad educativa. En tercer lugar, los Proyectos Educativos Regionales que van surgiendo son en sí mismos frutos con los que habrá que contar para el cambio de gran envergadura que aquí se postula.
Es importante reconocer que el sistema educativo actual, a pesar de todos sus defectos y limitaciones, con-
tiene también una gran riqueza humana que debe ser puesta en valor, la cual se expresa en la amplia cobertu- ra educativa existente, en el gran contingente de maes- tros disponibles y con experiencia, en las capacidades y potencialidades de millones de estudiantes peruanos.
El Estado, en el período 2001-2006, ha avanzado signifi- cativamente en la mejora del salario magisterial, en el ordenamiento del diseño curricular en la educación bási- ca, en la provisión de textos y materiales educativos para todos los estudiantes de primaria y secundaria, en la ampliación de la jornada escolar en marzo, así como en el reordenamiento de los institutos superiores pedagógicos.
Se añaden a estos pasos novedosas experiencias de ges- tión; mediciones de calidad y difusión de los resultados obtenidos; el trabajo en los Proyectos Educativos Regionales, los Consejos Educativos Institucionales; regiones y municipios que empiezan a dar parte de su presupuesto a educación; experiencias concretas y efecti- vas de mejora en áreas rurales, en formación docente, en educación ambiental; en promoción de la lectura por ini- ciativa de organizaciones sociales y no gubernamentales, de la cooperación internacional, de algunas empresas y del propio Estado. Ellas representan una muestra viva de lo que el Proyecto Educativo Nacional se propone.
El capital humano y social, que se viene movilizando en los últimos años en el proceso de descentralización educativa, ha posibilitado que en diversas regiones germinen importantes experiencias de participación de instituciones civiles y públicas, de docentes y padres en la construcción de Proyectos Educativos Regionales.
El Estado ha venido haciendo eco de diversos movimientos y discursos por el cambio de la educación, como lo demuestran decisiones, normas o leyes innovadoras cuya importancia no debe pasarse por alto.
Asimismo, la existencia de importantes organizaciones estatales y civiles que han venido realizando acertados diagnósticos, investigaciones profundas y propuestas innovadoras para la transformación educativa tanto a
precedente relevante es la Consulta Nacional “Puertas Abiertas” del año 2000, donde buena parte de la socie- dad peruana expresó su opinión y sus expectativas sobre lo que debe ser la educación.
nivel nacional como regional significa un acervo de conocimiento que es, sin duda, un buen punto de apoyo para un nuevo proyecto educativo nacional.
También hay que contar los nuevos consensos entre sec-
tores políticos y sociales que se han expresado en el últi- mo lustro en el Acuerdo Nacional y en el Pacto de Compromisos Recíprocos por la Educación suscrito en
También es un recurso valioso la apertura a la coopera- ción entre instituciones educativas y el enlace, todavía
marco de dicho acuerdo. Estos documentos son inva-
por profundizar, entre estas y otras redes sociales que pueden potenciar el aprovechamiento de los recursos disponibles para la educación. La experiencia impor-
lorables en la medida que traducen un reconocimiento del problema y de la importancia de tomar acciones decisivas y prontas. De aquí debieran surgir decisiones
tante de las escuelas hermanadas ha sido valiosa tanto
responsabilidades al más alto nivel que apuesten por
para sus estudiantes como para los docentes, padres de
cambio en la educación. Del mismo modo, la urgen-
familia y autoridades educativas y locales. De esta manera, los recursos de una escuela contribuyen al aprendizaje de más de un grupo de escolares. Del mismo modo, representa una oportunidad para cono- cer, valorar, respetar e incorporar en nuestra visión del
cia y el sentido de una transformación estructural del sistema educativo han sido enfatizados por la Comisión de la Verdad y Reconciliación como parte de las reco- mendaciones de reforma institucional que efectuó al final de su investigación sobre la violencia en el Perú.
mundo los saberes y vivencias de otras y otros, tan dife- rentes y tan iguales a nosotros.
El Plan de Educación para Todos, elaborado en articula- ción a la propuesta del Consejo Nacional de Educación por un Foro Nacional con significativa participación
El Estado ha venido haciendo eco de diversos movi- mientos y discursos por el cambio de la educación, como lo demuestran decisiones, normas o leyes innova- doras cuya importancia no debe pasarse por alto. Un
del Estado y la sociedad civil, representa una muestra de cómo pueden confluir procesos de formulación de políticas para impulsar algunas de las propuestas del Proyecto Educativo Nacional, en este caso aquellas que proponen equidad. Finalmente, y como elemento más
importante y prometedor obtenido hasta el momento, hay que mencionar a la nueva Ley General de Educación, una norma que —no es exagerado decirlo— ofrece un sólido sustento jurídico para el cambio sus- tancial y abarcador que se postula en la presente pro- puesta de Proyecto Educativo Nacional.
Hoy en día el Estado peruano cuenta con recursos financieros que no tenía antes; vivimos un periodo eco- nómico favorable, dado entre otros factores por los altos precios de los productos primarios, principalmen- te mineros, que el Perú exporta. Tenemos la responsa- bilidad de aprovechar este momento para iniciar un ciclo de desarrollo autosostenido más amplio e integra- dor; al mismo tiempo, existe la obligación de aprove- char los nuevos recursos disponibles para aplicar las
medidas cruciales que requiere la educación peruana. De lo contrario, el momento actual podría sumarse al elenco de las “oportunidades perdidas” que hemos venido deplorando desde hace décadas. Que no se haya elevado la inversión pública en educación a un equiva- lente del 6% del PBI en el pasado quinquenio es un lla- mado de alerta que debe servir para tomar, ahora sí, las decisiones correctas y justas.
Por otro lado, los recursos que el Estado posee en la actualidad no son solamente económicos. Además, existe una mejora en la calidad de los servidores públi- cos, una cultura administrativa parcialmente renovada, una cierta descentralización del proceso educativo, ya mencionada, que debe confluir creativamente con las necesidades de un nuevo sistema educativo eficiente y concebido para desarrollar de manera plena el inmen- so potencial humano en todos los peruanos.
El momento actual podría sumarse al elenco de las “oportunidades perdidas” que hemos venido deplorando desde hace décadas. Que no se haya elevado la inversión pública en educación a un equivalente del 6% del PBI en el pasado quinquenio es un llamado de alerta que debe servir para tomar, ahora sí, las decisiones correctas y justas.
Una respuesta integral,
Como se ha advertido, el problema educativo descrito y las grandes metas nacionales que enfrentamos deman- dan una solución integral —no parcial ni transitoria— que debe cobrar la forma de un Proyecto Educativo Nacional, entendido como un amplio acuerdo en que se expresan las principales aspiraciones de la sociedad
peruana respecto al sentido y la función que deberá tener
la educación a largo plazo en el desarrollo del país.
La visión, las prioridades, las opciones y las decisiones que este Proyecto quiere reflejar constituyen una políti- ca de Estado y se concretan en una matriz de políticas educativas con plazos, logros y resultados verificables que deben comprometer a todas las instancias del poder político y movilizar a la sociedad entera.
Es una política de Estado en la medida que enmarca, delimita y orienta sucesivas políticas de gobierno y de sector en materia educativa, asegurando la continuidad
y coherencia de los procesos iniciados en una perspec-
tiva de largo plazo y evitando, por lo tanto, el arraiga- do hábito de enterrar lo avanzado y volver siempre al
punto de partida con cada gestión gubernamental o incluso con cada cambio ministerial.
El carácter nacional de este proyecto se construye mediante una interlocución continua y en distintos niveles con actores muy diversos, con aquellos que for- man parte del aparato de la educación formal pero también con el resto de la comunidad: familias, empre- sarios, medios de comunicación y, desde luego, todos los sectores del Estado además del educativo. Este pro- yecto convoca también a quienes se encuentran en los distintos ámbitos regionales o en cualquiera de los espa- cios sociales donde está representada la enorme diver- sidad sociocultural existente en el Perú.
El objeto de un Proyecto Educativo Nacional se sitúa en dos dimensiones indisociables y mutuamente influ- yentes: una educación para la realización personal de todos los peruanos y una educación para la edificación colectiva de la democracia y del desarrollo del país.
Para lograr esta educación, los peruanos necesitamos tomar y ejecutar decisiones concretas, reconocer nues- tras fortalezas y capacidades, dejar atrás divisiones menudas o de fundamentos egoístas y consolidar una voluntad colectiva dirigida tenazmente hacia una misma dirección.
¿Qué dirección debe ser ésta? Es imperativo reconocer en primer lugar, como verdad fundamental, que la edu- cación es un derecho individual y colectivo y que el ejercicio de ese derecho debe ser una experiencia de disfrute y de enriquecimiento de nuestra humanidad. Sobre la base de esa convicción, para el Consejo Nacional de Educación son seis los cambios que requiere la educación peruana:
• Sustituir una educación que reproduce desigualdades por otra que brinde resultados y oportunidades edu- cativas de igual calidad para todos, ajena a cualquier forma de discriminación.
• Convertir cada centro educativo en un espacio de aprendizaje auténtico y pertinente, de creatividad e innovación y de integración en una convivencia respetuosa y responsable en el ejercicio de deberes y derechos.
• Organizar una gestión éticamente orientada, con participación, descentralizada y con más recursos, los cuales utiliza con eficiencia óptima.
• Pasar de un ejercicio docente poco profesional y masificante a una docencia con aspiraciones de exce- lencia profesional y conducida mediante un reconoci- miento objetivo de méritos y resultados.
• Propiciar la creación, la innovación y la invención en el ámbito de la educación superior con plena conciencia de que debe ser un soporte para superar nuestra histórica situación de pobreza y para alcan- zar el desarrollo social y la competitividad del país.
• Romper las fronteras de una educación encerrada en las estrechas paredes de la escuela para fortalecer una sociedad que forma a sus ciudadanos, los comprome- te con su comunidad y dibuja la educación del futuro.
Es imperativo reconocer en primer lugar, como verdad fundamental, que la educación es un derecho individual y colectivo y que el ejercicio de ese derecho debe ser una experiencia de disfrute y de enriquecimiento de nuestra humanidad.
Toda escuela peruana debe recibir un paquete de insumos y condiciones elementales, elementos que hoy son asumi- dos en muchos casos por los padres de familia, sobre todo en las escuelas más pobres: materiales educativos, biblio- tecas de aula, acceso a Internet y recursos tan esenciales como agua potable y energía eléctrica. Esa dotación debe provenir del Estado en el caso de las escuelas públicas.
Sobre esa base, la política debe enfocarse en lo siguiente:
hacer que la educación inicial sea universal para los niños de 4 y 5 años; lograr aprendizajes fundamentales en los primeros años de la primaria (lectura y escritura, operaciones aritméticas, resolución de problemas, cono- cimientos científicos, despliegue de destrezas corporales, formación en valores y otros) para constituir la principal acción alfabetizadora del país; además de la alfabetiza- ción funcional y tecnológica de todos los estudiantes, incluyendo los adultos. Los grupos de población que deben ser atendidos en forma prioritaria y con estrate- gias diferenciadas son los de las áreas rurales y en extre- ma pobreza, con énfasis particular en las niñas así como las personas que experimentan alguna discapacidad.
Estas políticas cobran su mayor sentido si van de la mano de políticas intersectoriales de desarrollo productivo y de lucha contra la pobreza, que otorguen a las zonas más deprimidas del país posibilidades de progreso. Así
también si se asocian a la expansión de redes de protección infantil que promuevan la educación temprana y aten- ción integral de los niños de 0 a 3 años y de sus madres para disminuir la tasa de mortalidad infantil, mejorar la nutrición, orientar las pautas de crianza hacia el desarro- llo del rico y diverso potencial humano con una acción masiva sobre los padres de familia y comunidades.
Las políticas anteriores ofrecen un sólido marco de acción que permitirá que cada escuela se convierta en un foco de innovación sustentado en el aprendizaje colabo- rativo e intercultural, y que hará posible la creación de un clima institucional amigable, integrador y estimulante.
La acción del Estado debe fortalecer y estimular esa innovación y promover redes de intercambio entre cen- tros educativos de manera tal que unos aprendan de otros. Asimismo, debe apoyar de manera directa a aque- llos que no estén en condiciones de crecer por sí mismos. Para ello el Estado reconoce al centro educativo autono- mía en sus decisiones en tres temas clave: recursos (defini- dos a partir de sus necesidades y no a partir de demandas predeterminadas en un escritorio), selección de docentes (dentro de una carrera pública magisterial) y formación de
sus equipos docentes; teniendo participación en la evalua- ción docente de acuerdo a marcos evaluativos legislados.
Esta política se complementa con una definición de las metas de aprendizaje elaboradas participativamente a partir de lineamientos nacionales, y que los estudiantes y sus familias tienen el derecho de exigir. Esta propuesta se traduce en un marco curricular básico, cuyos linea- mientos generales deben garantizar la cohesión de la sociedad peruana y sirvan de base para diseñar currícu- los regionales, los mismos que deben posibilitar una mayor pertinencia de los aprendizajes tanto con la cul- tura y la lengua de cada población como con las diver- sas realidades sociales, económicas y geográficas que tenemos en el país. Todo ello debe asegurar el pleno desarrollo personal, social, productivo de los ciudada- nos. Estas metas son evaluadas periódicamente para identificar los factores que permiten que algunas escue- las avancen y otras no, retroalimentando a las mismas instituciones y políticas educativas.
Asegurar el desarrollo profesional docente, revalorando su papel en el marco de una carrera pública centrada en el
desempeño responsable y efectivo, así como de una formación continua integral.
Los docentes que laboran en los centros educativos del país son un factor clave de los cambios que propone el Proyecto Educativo Nacional. Hoy en día los maestros no gozan de incentivos, sino al contrario, para actuar con creatividad, profundizar su formación profesional o realizar esfuerzos adicionales a favor de sus estudian- tes suelen enfrentar muchos obstáculos. El cambio que se propone demanda que los profesores puedan hacer carrera profesional con criterios objetivos de promo- ción, que se les posibilite una formación a la medida de sus necesidades para optimizar su contribución al cen- tro educativo y que reciban incentivos acordes con su condición de profesionales y especialistas en una tarea fundamental para el país.
El Consejo Nacional de Educación discrepa con quie- nes consideran que el despido de docentes es la solu- ción de los problemas de la educación. Sin embargo, y con igual determinación, considera también que una Carrera Pública Magisterial debe ser un espacio de tra- bajo y de oportunidades de desarrollo profesional sólo para los maestros que demuestren aspiraciones de pro- greso y mejoramiento en su desempeño, que participen activa y responsablemente en sus centros educativos y en cuya práctica profesional puedan verificarse de
El cambio que se propone demanda que los profesores puedan hacer carrera profesional con criterios objetivos de promoción, que se les posibilite una formación a la medida de sus necesidades para optimizar su contribución al centro educativo.
Es indispensable contar con maestros formados en una perspectiva intercultural, es decir, con capacidad de relacionarse con diversas configuraciones socioculturales, pero no sólo para comprenderlas y valorarlas, sino para organizar la enseñanza sobre la base del reconocimiento de esta diversidad en el aula, partiendo del capital cultural de los estudiantes y sus comunidades, propiciando el diálogo entre distintas cosmovisiones, valores y representaciones.
manera progresiva e inobjetable criterios esenciales de calidad, de inclusión y buen trato.
Tampoco se ignora el grave problema que significa el exceso de institutos y facultades de educación y el daño acumulado por entidades de educación superior sin recursos ni organización para asumir la tarea de formar nuevos educadores. La puesta en marcha del sistema de acreditación con resultados que sean conocidos por la población constituye el principal mecanismo que permi- tirá ir corrigiendo esta situación. No se debe dejar de atender las nuevas demandas educativas que el Proyecto Educativo Nacional plantea con docentes especializa- dos en la educación inicial de niños de 0 a 3 y de 4 a 5 años de edad, en los primeros grados de la primaria y en los últimos años de secundaria.
Asimismo, es indispensable contar con maestros for- mados en una perspectiva intercultural, es decir, con capacidad de relacionarse con diversas configuraciones socioculturales, pero no sólo para comprenderlas y valorarlas, sino para organizar la enseñanza sobre la base del reconocimiento de esta diversidad en el aula, partiendo del capital cultural de los estudiantes y sus
comunidades, propiciando el diálogo entre distintas cosmovisiones, valores y representaciones.
La educación peruana ha abundado en buenas intencio- nes y ha sido escasa en resultados. Poco o nada ha cam- biado en las últimas décadas porque la transformación de la gestión educativa no se ha enfrentado con serie- dad. Urge, por ello, tomar la determinación clara de romper el círculo vicioso de la ineficiencia transforman- do el triángulo «centro educativo-instancia intermedia- sede central»: una escuela con poder para hacer los cam- bios que necesita y que reciba el soporte técnico que soli- cita; en cada región una entidad que articula la educación con las políticas sociales; la educación superior con la básica; al sector productivo con el Estado y la sociedad
En el nivel regional se definen las políticas regionales, se provee el servicio educativo y se realiza la articulación intersectorial. En el nivel local, las UGEL se concentran en las cuestiones administrativas y se crea un sistema de asistencia técnica a los centros educativos articulado a municipios, ISP, o a terceros.
civil para que la educación sea relevante, útil para el des- pegue de la región. Un nivel central que asume un rol de liderazgo, y no de simple administrador, es responsable por los aprendizajes de los estudiantes, funciona para el logro efectivo de objetivos de política educativa, garan- tiza su unidad y continuidad, la compensación de dife- rencias, el financiamiento suficiente.
Se hace así visible un nuevo “organigrama” del sistema educativo. En el nivel nacional (que no debe ser toma- do como central) el MED no administra escuelas sino que gestiona políticas nacionales en corresponsabilidad con las regiones. Por su parte, el Sistema Nacional de Evaluación Acreditación y Certificación Educativa hace una evaluación externa de los aprendizajes e ins- tituciones y el Consejo Nacional de Educación se ocupa de las políticas de Estado. En el nivel regional se definen las políticas regionales, se provee el servicio educativo y se realiza la articulación intersectorial. En el nivel local, las Unidades de Gestión Educativa Locales (UGEL) se concentran en las cuestiones admi- nistrativas y se crea un sistema de asistencia técnica a los centros educativos articulado a municipios, ISP, o a terceros. En el nivel de las instituciones educativas, estas funcionan con poderes de decisión en cuanto a la conducción pedagógica, la selección de personal y el manejo del presupuesto. Las IE tienden a constituir
redes para compartir aprendizajes y recursos que no podrían tener todas individualmente.
No es realista pensar en una reestructuración endóge- na: ella no se hará solamente desde dentro de la admi- nistración educativa, sino que reclama la participación informada de la ciudadanía, ya que todo centro educa- tivo tendrá la obligación de comunicar los resultados logrados por sus estudiantes así como de las razones que facilitan o impiden el aprendizaje. Lo mismo hará la autoridad regional y nacional. Esta participación implica también mayores cuotas de decisión para los padres de familia y los centros educativos, así como una mayor presencia del Estado en las zonas excluidas del país para que la población renueve sus expectativas en la educación y constate que sus derechos no son letra muerta sino realidades tangibles.
El financiamiento de la educación tiene que ser entendi- do como el costo de todo un proyecto, es decir, de objeti- vos, resultados y políticas. Ello demanda un incremento sostenible y un mejor gasto de los recursos del Estado bajo criterios de equidad; implica también que se destine más recursos a las regiones o poblaciones más excluidas o con mayores desventajas, así como un adecuado meca- nismo de control (evaluación y monitoreo) de la ejecu- ción orientado a los resultados priorizados.
Asegurar la calidad de la educación superior y su aporte al desarrollo socioeconómico y cultural en base a prioridades, así como a una inserción competitiva en la economía mundial.
Aunque resulte inverosímil, en el país no existe una política de educación superior. Las universidades se gobiernan con autonomía; mientras que la educación superior profesional, técnico profesional y la modali- dad ocupacional, que abarcan aproximadamente 1,4 millones de matriculados, están dirigidas por una sub- dirección del Ministerio de Educación. Creemos que el principio de autonomía universitaria no es incompati- ble con una política nacional de amplio alcance que debería adecuar nuestra educación superior a las nece- sidades de desarrollo el país.
La inversión en investigación e innovación debe ser la locomotora de una reforma de la educación superior para que ella cumpla su aporte a la construcción de nuestro propio camino de desarrollo.
Son cuatro las políticas que se deben emprender:
• En primer lugar, sentar las bases para que las univer- sidades e institutos generen ciencia e innovación tec- nológica con recursos especialmente dedicados a eso. Actualmente el Perú invierte menos que Bolivia y Ecuador en estas tareas. En una sociedad globaliza-
da, lo que hará distintiva a una universidad o institu- to peruano respecto de uno extranjero será la ciencia
y la innovación tecnológica propias que logren impri-
mir en aquellas actividades en las que el país es com- petitivo internacionalmente así como en conocimiento
y en prospectiva para el desarrollo.
• En segundo lugar, transformar la formación profe- sional en una perspectiva de educación permanente que atienda tanto a quienes necesiten una forma- ción técnica específica como a aquellos que requie- ren formaciones especializadas más allá incluso de los grados de maestría y doctorado.
• En tercer lugar, la acreditación debe ser la palanca para que cada institución emprenda un camino de mejora de la calidad.
En una sociedad globalizada, lo que hará distintiva a una universidad o instituto peruano respecto de uno extranjero será la ciencia y la innovación tecnológica propias que logren imprimir en aquellas actividades en las
que el país es competitivo internacionalmente [
• Finalmente, en cuarto lugar, es necesario plantearse la necesidad de un sistema de educación superior que, respetando las particularidades, articule y poten- cie a la universidad y a los institutos de formación profesional y los vincule creativamente con las nece- sidades de desarrollo local, regional y nacional.
Los aprendizajes que propone el Proyecto Educativo Nacional no se logran sólo dentro de las instituciones sino que requieren, además, convertir el espacio público en un lugar de aprendizaje convergente a los mismos propósitos.
Un factor de impacto significativo para el desarrollo económico y social es la generación de un nuevo capi- tal social, lo que comprende aspectos como valores compartidos, normas, cultura, la capacidad de concer- tar, construir redes, sinergias, clima de confianza, inte-
ligencia de las instituciones u orientación al trabajo voluntario. Por eso, programas y actividades en campos como la movilización de la cultura popular, la promo- ción del asociacionismo, la apertura de canales concre- tos para la acción sin fines de lucro son parte esencial de las políticas educativas. Lo es también el fortaleci- miento de capacidades de las redes sociales y comuni- tarias ya existentes, la generación de nuevos arreglos institucionales o pactos familia-escuela, sociedad- medios de comunicación.
El Consejo Nacional de Educación destaca el papel del
gobierno local no sólo como un administrador del ser- vicio educativo sino, fundamentalmente, como cons- tructor de una ciudad educadora, que forma en ciuda- danía y en convivencia social; o como el catalizador del
desarrollo en las áreas rurales. El Proyecto Educativo Nacional llama también a los líderes de organizaciones sociales, partidos políticos y empresas, a jugarse por la educación; mostrando un estilo de liderazgo que sea pedagógico, pero también promoviendo el compromiso de sus instituciones con la educación de sus miembros
y su comunidad. Finalmente, el Proyecto Educativo
Nacional llama a los medios de comunicación a ejercer bien el papel que tienen en la formación ciudadana a través de la información.
El papel del gobierno local no es sólo como un administrador del servicio educativo sino, fundamentalmente, como constructor de una ciudad educadora, que forma en ciudadanía y en convivencia social.
1. Asegurar el desarrollo óptimo de la infancia a través de la acción intersectorial concertada del Estado en cada región.
Educación básica universalizada que garantiza igualdad de oportunidades y resultados educativos a infantes, niños, niñas y jóvenes.
2. Ampliar el acceso a la educación básica a los grupos hoy desatendidos.
2.3. Alfabetizar y desarrollar capacidades esenciales y tecnológicas de los jóvenes y adultos excluidos de la EBR.
3. Asegurar condiciones esenciales para el aprendizaje en los centros educativos que atienden las provincias más pobres de la
3.2. Asegurar buena infraestructura, servicios y condiciones adecuadas de salubridad a todos los centros educativos que atienden
3.3. Articular las políticas de equidad educativa a programas de desarrollo productivo y de lucha contra la pobreza.
4. Prevenir el fracaso escolar en los grupos sociales más vulnerables.
4.1. Asegurar aprendizajes fundamentales en los primeros grados de primaria.
4.2. Prevenir la deserción y la repetición en la educación primaria.
4.3. Superar discriminaciones por género en el sistema educativo
4.4. Superar discriminaciones por discapacidad en el sistema educativo.
DE QUÉ SITUACIÓN PARTIMOS
La desnutrición crónica infantil, la carencia de programas efectivos de salud que aseguren la sobrevivencia de la primera infancia en las zonas y sectores más vulnerables del país y la limitada cobertura de la educación inicial, son grandes barreras para garantizar un buen inicio en la vida a 3 millones de niños menores de 5 años.
La desnutrición crónica en niños de esta edad se ha mantenido casi constante en la última década, afectando a uno de cada 4 niños y a más de la mitad de la población infantil en las regiones más pobres. La mitad de niños entre 0 y 5 años tampoco va a recibir ningún tipo de atención educativa hasta que entre a la escuela. Suman cerca de un millón los niños entre los 3 y 5 años que no asisten a un centro o programa de educación inicial, por no contar con el servicio en su comunidad.
Se ha logrado casi generalizar el acceso a la educación primaria con un 95% de matrícula, pero no a inicial ni
a secundaria. Al 2004, el 34,5% de la población en edad escolar entre 12 y 16 años no estaba matriculada en
secundaria. Más aún, un 16% de la población rural o en extrema pobreza culmina sus estudios tres o cinco años
después de cumplir los 16 años de edad. Además, el 25% de centros poblados de zonas rurales no tiene cole- gios secundarios.
Pero los centros educativos en situación de pobreza tampoco ofrecen condiciones mínimas para estudiar con digni- dad y provecho. Dos de cada diez locales escolares carecen de servicio de agua, 4 de cada 10 no tienen desagüe y las dos terceras partes tienen sus servicios higiénicos en estado deficiente, cifra que sube al 73% en el caso de los situados en el área rural. En cuanto a aprendizajes, la situación es más crítica en los primeros grados de primaria, donde estudian un millón 300 mil niños. En la Encuesta Nacional 2004, sólo el 15% de alumnos de 2.º grado logró el nivel suficiente en Comunicación y 9,6% en Matemáticas.
Las deficiencias más graves se encontraron en las escuelas unidocentes o multigrado, en especial las que atienden
a poblaciones hablantes de lenguas nativas. Sólo 1 de cada 10 niños culmina 2.º grado en una escuela pública com-
prendiendo lo que lee, versus la mitad de quienes lo hacen en una escuela no estatal. De otro lado, el analfabetismo subsistente afecta más a los más pobres, a la población rural, a las mujeres mayores y a los peruanos de más edad. En las zonas rurales, los analfabetos son el 43% de la población mayor de 40 años, el 16% de los que tienen entre 25 y 39 años y el 8% de los que cuentan con 15 a 24 años de edad.
COBERTURA DE LA EDUCACIÓN INICIAL
En zonas de la sierra la desnutrición cróni-
ca infantil está sobre el 50%, superando a
los países más pobres de Asia y África.
Esta cifra no ha disminuido pese a la inver-
sión en diversos programas alimentarios. Las regiones
con mayor mortalidad infantil –Cusco, Huancavelica y
Apurímac– superan los 70 por mil nacidos vivos, mien-
tras en Lima, Ica y Tacna esta tasa no llega a 25 por mil 1 .
En el año 2003 3 , el 66% de los niños y
niñas peruanos de cuatro y cinco años fue
atendido por la educación inicial (55% en
el sector público y 11% en el privado). Es
decir, estaba excluido de este servicio el 34% del total de
la población en estas edades, que correspondía a 413 110
Cada año nacen en el Perú 600 mil niños, de
los cuales menos del 3% es atendido en
algunos marcos institucionales como los
Wawa Wasi, cunas o programas de estimu-
lación temprana. La gran mayoría no va a recibir ningún
tipo de atención hasta los 5 ó 6 años, tiempo en que el 95%
de este grupo de edad es matriculado en una escuela 2 .
El 23% de las instituciones educativas no
tiene agua saludable, alrededor del 35,5%
del total se encuentra en regular estado y
13,3% del total está en mal estado, lo que
implica que 650 mil niños se encuentran en riesgo por
esta situación 4 .
UNICEF INEI. El estado de la niñez en el Perú. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Lima 2004.
MINISTERIO DE EDUCACIÓN. Plan Nacional de Educación para Todos 2005-2015. Lima, 2005. MIMDES, datos elaborados por este ministerio y
extraído del documento Plan Nacional EPT, 2005.
3 MINISTERIO DE EDUCACIÓN. Cifras de educación 1998-2003. Unidad de estadística educativa. Lima, 2004. Pág. 39.
4 Ministerio de Educación. Elaboración CNE - Comisión de Comunicaciones. Estadísticas básicas 2003. Unidad de estadística educativa.
Educativo QuillaForo
AEDJaime
de la población en el rango de 12-16 años no estaba matriculado en este nivel.
del grupo entre 6 y 17 años de edad trabaja.
de estudiantes que cursan la primaria se encuentra en situación de extraedad.
LA MATRÍCULA EN SECUNDARIA DE ADOLESCENTES
INVISIBILIDAD DE LA NIÑEZ TRABAJADORA
El sistema educativo peruano no ha logra-
do reconocer en toda su dimensión a un
sector altamente vulnerable como el de la
niñez trabajadora. El 28,6% del grupo entre
6 y 17 años de edad trabaja, es decir, 1987 165 niños y
adolescentes, número que tiende a acrecentarse y que es
mayor en zonas rurales, con riesgo de bajo rendimiento,
de abandono escolar o de falta de acceso 9 .
LA EXTRAEDAD
A consecuencia del ingreso tardío y la re-
petición, el 38,6% de estudiantes que cur-
san la primaria se encuentra en situación
de extraedad respecto de su grado; el
19,8% tiene atraso en un año, el 9,2% en dos años y el
9,6% en tres años. Los porcentajes se elevan cuando se
refieren a zonas rurales (54,2%) y a los estudiantes pobres
extremos (60,6%) 10 .
Educativo Foro EducativoForo
Al 2004 el 34,5% de la población en el rango de 12-16 años (edad normativa para secundaria) no estaba matriculado en este nivel 5 . La situación es peor en jóvenes de áreas rurales o de familias pobres, que suelen estar exclui- dos o siguen matriculados en primaria; un 16% de los que terminan la secundaria lo logra con un atraso de 3 a 5 años 6 . Ocurre que al 2000, el 25% de los centros poblados ubicados en zonas rurales carecía de colegios secundarios, a pesar de contar con población en edad para este nivel 7 .
ANALFABETISMO AFECTA A ZONA RURAL
Las estadísticas sobre analfabetismo son muy variadas. Según el censo de población 2005, el 8,1% de peruanos tiene tal condi- ción: 1 465 320 personas. Según la ENAHO 2002 la cifra era 12,3% de la población, 2 211 193 perso- nas. El analfabetismo afecta en mayor medida a la pobla- ción rural, los más pobres, las mujeres y los peruanos de más edad 8 .
5 Elaboración propia a partir de datos de población del INEI y de matrícula del MED.
6 MINISTERIO DE EDUCACIÓN. Indicadores de la Educación Perú 2004. Lima, 2005. Pág. 9.
7 Ídem, Pág. 112.
8 Ídem. Pág. 43.
9 Fuente: INEI - Boletín N.° 18. Citado por OIT.
1. ASEGURAR EL DESARROLLO ÓPTIMO DE LA INFANCIA A TRAVÉS DE LA ACCIÓN INTERSECTORIAL CONCERTADA DEL ESTADO EN CADA REGIÓN
Esta política se dirige a resolver los problemas de salud, nutrición y protección que ponen en riesgo la vida de un millón de niños menores de tres años de edad afectados por la pobreza, mediante una acción intersectorial soste- nida, basada en metas e indicadores de impacto distrital y regional, y en estrecha alianza con las comunidades. Busca además promover el desarrollo de las diversas capacidades infantiles desde el nacimiento en los ámbitos cognitivo, social, emocional, físico y motriz. Comprende las siguientes políticas específicas:
POLÍTICA 1.1.
Satisfacer las necesidades básicas de niños y niñas de 0 a 3 años
Aunque hay asistencia alimentaria y de salud en zonas de pobreza extrema, la lucha contra la desnutrición cróni- ca infantil se ha estancado y sigue afectando a dos de cada tres niños en las regiones más pobres del país. Esto sig- nifica que la sobrevivencia de los niños en sus primeros años no está asegurada en el Perú. Esta política busca con- tribuir desde la educación a asegurar nutrición adecuada para todos los niños, madres informadas y apoyo efecti- vo del Estado a las familias en el cuidado de sus hijos pequeños y la atención a sus necesidades básicas.
a. Atención básica integral para la madre y el niño, incluyendo asistencia y educación en salud, nutrición y pro- visión del cuidado diario infantil, gestionada intersectorialmente desde los gobiernos regionales y locales.
b. Fomento de la máxima participación local en la gestión y fortalecimiento y recuperación de las mejores prácticas cultura-
les y tradicionales de crianza y cuidado infantil existentes en cada comunidad.
c. Ampliación del Programa de Intervención Temprana (PRITE) para la detección y prevención de discapacida- des y enfermedades a todos los niños, niñas y madres gestantes.
POLÍTICA 1.2.
Apoyar a la familia para una crianza sana, estimulante y respetuosa de niños y niñas
Muchos niños conviven —con espeluznante normalidad— con la violencia, el maltrato constante, la indiferencia
o el abandono en su propia familia. Muchos padres dan a sus hijos lo mejor de sí mismos sin poder diferenciar
los aciertos de los errores, las decisiones sabias de las opciones perjudiciales, las buenas costumbres de los malos hábitos, y sin recibir orientación ni apoyo especializado para cumplir mejor sus responsabilidades. Esta política
busca que el Estado ofrezca a los padres, madres o tutores, en especial los que viven en condiciones de pobreza, oportunidades continuas para reforzar sus capacidades de crianza y desarrollo familiar, a partir de sus saberes más valiosos y sus mejores prácticas.
a. Programa intersectorial de educación familiar para una mejor crianza infantil que brinde y refuerce orientacio- nes sobre nutrición, crecimiento, seguridad, autonomía y socialización de los niños.
b. Programa intersectorial de promoción de ambientes familiares saludables que amplíe las fortalezas internas y
las capacidades de resolución de problemas de sus miembros (violencia familiar, alcoholismo, baja autoestima, etc.), así como las posibilidades de crear y fortalecer redes de apoyo mutuo, en especial a las familias que vivie- ron en las zonas donde se desarrolló la violencia política.
c. Programa intersectorial contra la violencia familiar y el abuso físico y psicológico a niños y niñas, promotor de estrategias correctivas basadas en el respeto a sus derechos.
POLÍTICA 1.3.
Promover entornos comunitarios saludables, amables y estimulantes para niños y niñas
Contaminación, escasez de áreas verdes, crecimiento demográfico son caracterísitcas que afectan el diseño ordena- do de las ciudades y dan lugar a conglomerados sin criterio de preservación del ambiente o prevención de riesgos para la salud pública. Frente a eso, se busca promover desde la educación, la salud ambiental, el respeto a los dere- chos del niño y oportunidades públicas de calidad para el desarrollo infantil, empezando por las comunidades más pobres y mediante alianzas entre las Direcciones Regionales de Educación (DRE), gobiernos locales y otros secto- res del Estado.
a. Impulso, desde los ministerios de Salud y Vivienda y los gobiernos locales y regionales, de mecanismos de promoción
y vigilancia de la salud ambiental y sus efectos en la vida de los niños, que incluyan indicadores, la difusión oportuna de información y el control de los peligros ambientales.
b. Programas de educación comunitaria y movilización social que impulsen estilos de vida saludables, la defensa
y el respeto de los derechos de los niños en el espacio público, el diseño urbano y la generación de oportunidades para el desarrollo de capacidades.
POLÍTICA 1.4.
Promover un óptimo desarrollo educativo del potencial humano desde la primera infancia
La educación de los niños pequeños ha estado muy ligada a la crianza y reducida al aprendizaje de reglas o hábi- tos más que al desarrollo de capacidades y aptitudes, asociándose la noción de educación a la enseñanza formal
y, por lo tanto, a edades posteriores. De este modo, el desarrollo de muchas cualidades infantiles en estado de ebu-
llición durante los primeros años suele ser desalentado, postergado o bloqueado. En ese contexto, esta política busca garantizar desde el Estado oportunidades educativas para los niños menores de tres años que promuevan el desarrollo óptimo y oportuno de sus capacidades cognitivas, sociales, emocionales, físicas y motrices y que privi- legien a la población en situación de pobreza y extrema pobreza.
a. Wawa wasis fortalecidos en todos sus componentes y con gestión descentralizada, además de su expansión según la demanda social identificada en cada región del país.
b. Inclusión de programas de educación psicomotriz, afectiva y cognitiva para niños menores de 3 años de edad
en establecimientos de salud, municipios, colegios, etc. Los programas deben empezar por las provincias de mayor pobreza, estar a cargo de personal especializado y ofrecer consejería a los padres en temas de crianza.
c. Habilitación de bibliotecas, ludotecas y videotecas infantiles en todos los municipios distritales, en convenio con el Ministerio de Educación y la Dirección Regional de Educación, con programas para padres dirigidos a pro- mover juegos en familia y la lectura diaria de textos estimulantes para los niños.
d. Reestructuración de la oferta educativa actualmente existente para niños de este rango de edad mediante la
acreditación de establecimientos y programas según cumplimiento de estándares de calidad de servicio y con pla- nificación para su expansión sistemática.
TRECE AÑOS DE BUENA EDUCACIÓN SIN EXCLUSIONES
2. AMPLIAR EL ACCESO A LA EDUCACIÓN BÁSICA A LOS GRUPOS HOY DESATENDIDOS
Estas políticas están dirigidas a incluir a grupos poblacionales rurales y urbanos en situación de pobreza hasta ahora marginados de la educación básica. Estos grupos están constituidos por niños de 4 y 5 años de edad, ado- lescentes sin acceso a la educación secundaria y jóvenes que no pudieron completar la educación primaria. Comprende las siguientes políticas específicas:
POLÍTICA 2.1.
Universalizar el acceso a educación inicial formal de niños y niñas de 4 y 5 años de edad
Casi la mitad de los niños de cuatro y cinco años de edad están fuera del sistema educativo, sin oferta de progra- mas o establecimientos de educación inicial, y todos ellos provienen de familias que viven bajo la línea de pobre- za, particularmente en zonas rurales y de la periferia urbana. Esta política se propone extender aceleradamente la oferta de educación inicial formal de buena calidad para los niños y niñas en este rango de edad y mejorar la actualmente existente, empezando por las zonas más pobres.
a. Ampliación planificada de la cobertura de la educación formal a la población infantil de 4 y 5 años, resolviendo
todas las barreras normativas que la limiten y con campañas masivas anuales para la escolarización de estos niños.
b. Reestructuración de los Programas No Escolarizados de Educación Inicial (PRONOEI) sobre la base de están-
dares de calidad de servicio, como oferta complementaria y no sustitutoria de la educación inicial escolarizada.
c. Especialización de la formación docente para la atención de las necesidades específicas de aprendizaje en estas
edades y los primeros grados de primaria, con estímulos a la permanencia de los mejores docentes en este ciclo I.
d. Provisión garantizada, en contextos bilingües, de una educación inicial que enseñe a los niños en su lengua
materna y los familiarice con el castellano.
e. Evaluaciones externas periódicas y apropiadas a la edad, de las competencias sociales, cognitivas y comunicacio- nales de los niños de 5 años, así como de sus capacidades de movimiento y dominio corporal.
f. Atención integral en alimentación (desayunos y almuerzos), en salud y en desarrollo psicológico a los niños de cada establecimiento público de educación inicial.
g. Implementación de ambientes de trabajo y recreación para los niños, con inclusión de áreas verdes adecuadas en
todos los centros de educación inicial.
POLÍTICA 2.2.
Universalizar el acceso a una educación secundaria de calidad
Numerosos adolescentes no pueden asistir a la secundaria, completarla o terminarla en la edad que les correspon- de porque no hay colegios en su localidad o porque necesitan generar ingresos, opción que la institución escolar en las condiciones habituales no se lo permite. Esta realidad es particularmente grave puesto que cinco de cada diez alumnos a la vez estudian y trabajan. Esta política busca ampliar el acceso de los adolescentes a la educación secundaria y retenerlos hasta que terminen, ofreciéndoles una educación seria y de calidad, sobre todo a la pobla- ción juvenil de las zonas rurales y de mayor pobreza.
a. Ampliación y fortalecimiento planificados de la cobertura de educación secundaria, priorizando la población no
atendida de las zonas rurales y en extrema pobreza, y efectuando campañas anuales de matrícula plena y oportuna.
b. Construcción de locales escolares pertinentes a cada realidad sociocultural y geográfica, empezando por la amplia-
ción de los locales de las escuelas rurales, para ofrecer 1.º y 2.º año de secundaria y para asegurar la polidocencia.
c. Plan de equipamiento de los colegios secundarios con pertinencia a las exigencias de los aprendizajes que se
deben garantizar e incluyendo recursos tecnológicos apropiados y culturalmente pertinentes, así como equipos que permitan el dominio de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC).
d. Aplicación continua y sistemática de modalidades flexibles (educación a distancia, educación en alternancia y
otras) que respondan con calidad y pertinencia a las condiciones reales de vida, cultura y trabajo en zonas rurales, enfaticen el desarrollo de competencias productivas, emprendedoras y de ciudadanía, y que puedan ser replicadas.
e. Atención integral en alimentación, salud y desarrollo psicológico a todos los estudiantes a través de programas distritales gestionados por los gobiernos locales.
f. Desarrollo de un calendario escolar ajustado a los ciclos productivos en las áreas rurales y eliminación de las barreras
legales y administrativas que pueden impedirlo, en el sistema de gestión y en la Ley de Carrera Pública Magisterial.
Vinculación de los Proyectos Educativos Institucionales de los centros secundarios de áreas rurales, con los retos
necesidades de los proyectos locales de desarrollo.
POLÍTICA 2.3.
Alfabetizar y desarrollar capacidades fundamentales y tecnológicas de jóvenes y adultos excluidos de la Educación Básica Regular (EBR)
La alfabetización de jóvenes o adultos no incluidos en el sistema regular suele ser efímera y deficiente y no ha aportado mucho a su inserción productiva en el mundo laboral, hecho doblemente lesivo si tienen hijos en edu- cación básica a cuyo buen rendimiento no pueden contribuir. Esta política propone alfabetizar población juve- nil y adulta, de 15 años a más, priorizando mujeres y personas con hijos en edad escolar, principalmente de zonas rurales, posibilitándoles el desarrollo de competencias básicas para su inserción al mundo productivo y ciudadano, hasta que se erradique el analfabetismo absoluto y funcional por debajo del 4%.
a. Programa multisectorial nacional de alfabetización de calidad, articulado a redes escolares locales y regionales
e iniciativas comunales o proyectos de capacitación; y promoción de comités y círculos de alfabetización en cada comunidad comprendida.
b. Estrategias pedagógicas diferenciadas según el grupo lingüístico y cultural de la población, incluyendo el uso
pertinente de materiales educativos.
c. Mecanismos regionales y locales que, priorizando mujeres rurales, aseguren a los beneficiarios de los pro- gramas de alfabetización una inserción adecuada en la Educación Básica Alternativa o en la Educación Técnico Productiva.
d. Formación intercultural de alfabetizadores para zonas rurales con especialización en metodologías para la
enseñanza de primera y segunda lengua.
e. Programas diferenciados de alfabetización para personas con discapacidad visual y auditiva que requieran el uso de medios y materiales adecuados.
f. Programa complementario de alfabetización tecnológica que impulse el uso culturalmente pertinente de nue-
vas tecnologías para mejorar la productividad de los alfabetizados.
g. Acceso de los incipientemente alfabetizados a una Educación Básica Alternativa fortalecida y a otras opciones
de educación comunitaria, asegurando una formación básica vinculada al desarrollo local y al mundo productivo.
3. ASEGURAR CONDICIONES ESENCIALES PARA EL APRENDIZAJE EN LOS CENTROS EDUCATIVOS QUE ATIENDEN A LAS PROVINCIAS MÁS POBRES
El propósito es asegurar infraestructura, equipamiento adecuado y mantenimiento permanente de los centros educativos de las zonas más pobres, así como articular políticas y programas de lucha contra la pobreza y de promoción del empleo para aumentar la educabilidad de los estudiantes de esas zonas focalizadas. Comprende 3 políticas específicas:
POLÍTICA 3.1.
Dotar de insumos y servicios básicos a todos los centros educativos públicos que atienden a los más pobres de la población nacional
Es normal y habitual que los centros educativos públicos, sobre todo los situados en zonas pobres, carezcan de insu- mos elementales para aprender. La posibilidad de tener lápices o papel, un laboratorio o un módulo deportivo no puede seguir dependiendo del aporte económico de las familias. Disponer de estos elementos es parte del derecho de los peruanos a recibir una educación de calidad. Esta política busca asegurar cada año equipamiento e insumos ade- cuados y mantenimiento permanente a los centros educativos públicos, así como condiciones dignas de salud.
• Material fungible (lápices, papel, borradores, cuadernos, papelógrafos, cartulinas) para las actividades coti- dianas de cada grado.
b. Funcionamiento de centros de recursos educativos distritales adscritos al municipio, dotados de equipos y
materiales educativos accesibles a todos los estudiantes y profesores.
POLÍTICA 3.2.
Asegurar buena infraestructura, servicios y condiciones adecuadas de salubridad a todos los centros educativos que atienden a los más pobres
Baños malogrados y sin agua cuya pestilencia llega a las aulas, recreos en medio de la tierra, salones sin ventanas ni ventilación o con techos de esteras no pueden seguir siendo parte del panorama de los centros educativos públi- cos que atienden a la población más pobre. Esta política busca asegurar buena infraestructura y el mantenimien- to permanente de todos los centros educativos públicos, así como condiciones sanitarias apropiadas.
Servicios de luz, agua limpia, desagüe y telefonía asegurados a todos los centros públicos de educación básica,
dando prioridad en las obras de saneamiento a aquellos ubicados en zonas con alta tasa de mortalidad y morbilidad.
b. Locales escolares en buen estado y con accesibilidad apropiada para personas con discapacidad.
c. Mantenimiento permanente de la infraestructura, equipos e instalaciones de los centros educativos públicos.
d. Reconstrucción de las instituciones educativas que se destruyeron en la época de la violencia o a raíz de los
POLÍTICA 3.3.
Articular las políticas de equidad educativa a programas de desarrollo y lucha contra la pobreza
Miles de jóvenes fracasan en el colegio o abandonan las aulas cuando la lucha por la sobrevivencia familiar se hace más crítica o los padres, en razón de su pobreza, no están en condiciones de ofrecerles el apoyo mínimo nece- sario a sus estudios. Esta política busca, por ello, asociar las políticas de equidad educativa a los programas de desarrollo productivo o de lucha contra la pobreza impulsados por otros sectores del Estado en cada región, a fin de provocar sinergias que ayuden a acortar o cerrar las brechas de desigualdad.
a. Vinculación de las políticas regionales de equidad educativa con programas públicos de promoción del empleo, mejora de ingresos, desarrollo productivo o lucha contra la pobreza.
b. Mantenimiento y ampliación de programas de lucha contra la pobreza y promoción del desarrollo productivo
que hayan tenido impacto positivo en los procesos y resultados de la educación básica.
c. Ejecución de proyectos de educación y desarrollo productivo con apoyo del presupuesto participativo de los gobiernos regionales y locales, del Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación Peruana (FONDEP), etc.
d. Programas de fomento a la responsabilidad social de las empresas en cada región y promoción de una educación
vinculada a experiencias productivas locales relevantes.
4. PREVENIR EL FRACASO ESCOLAR EN LOS GRUPOS SOCIALES MÁS VULNERABLES
Estas políticas buscan solucionar algunos de los problemas más graves que enfrentan los sectores más pobres y marginados en la educación básica: la deficiente alfabetización inicial, la repetición de grado y abandono escolar, y la exclusión o discriminación de determinados grupos sociales. Comprende las siguientes políticas específicas:
POLÍTICA 4.1.
Asegurar aprendizajes fundamentales en los primeros grados de primaria
Se ha convertido en un hecho normal y aceptado el fracaso sistemático y masivo de los niños de los primeros gra- dos de primaria en su dominio del lenguaje escrito. Aunque el logro de aprendizajes fundamentales en el inicio de la primaria es esencial para una buena trayectoria posterior, éste parece estar vedado a los más pobres. Esta política busca garantizar, sobre todo a los niños y niñas de familias pobres, el acceso exitoso a la alfabetización inicial y a los logros educativos esenciales durante los primeros grados de la primaria.
a. Especialización profesional de la enseñanza en el último año de inicial y primeros grados de primaria, con asig- nación exclusiva de docentes a este ciclo I de la educación básica.
b. Sistema de incentivos al buen desempeño y a la innovación pedagógica relevante y efectiva, en este ciclo I de
c. Mecanismos efectivos de difusión y uso de resultados de la evaluación externa del rendimiento escolar en el 2.º grado de primaria, en beneficio de las escuelas más pobres.
d. Equipamiento de las escuelas públicas con bibliotecas infantiles o fortalecimiento de las existentes, con publi-
caciones adecuadas para la edad y necesidades de los niños.
e. Impulso a políticas regionales y distritales de promoción de lectura dirigidas a la comunidad, en alianza de las
Direcciones Regionales de Educación (DRE) y Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) con los gobiernos locales.
f. Conversión de escuelas unidocentes en multigrado, que funcionen con un mínimo de dos docentes, uno espe-
cializado en la enseñanza de los primeros grados de primaria.
POLÍTICA 4.2.
Prevenir la deserción y la repetición en la educación primaria
La repetición de grado agrava la extraedad —superación de la edad normada para el grado— desalentando a los niños e incrementando el riesgo de fracaso o abandono. Pero la promoción de grado con bajo rendimiento acumu- la el déficit y habitúa a la mediocridad. Las escuelas no tienen mecanismos que prevengan estas situaciones o que las corrijan con rapidez, dejando a cada niño librado a su suerte. Esta política busca disminuir y suprimir los índi- ces de abandono y repetición escolar, en especial en zonas urbanas y rurales con mayor riesgo de fracaso, mediante la creación de sistemas de apoyo y acompañamiento educativo.
Sistemas de detección oportuna de niños y niñas en riesgo de repetición y abandono escolar, bajo la responsa- bilidad de los docentes en cada grado y sección.
Institucionalización de estrategias pedagógicas diferenciadas de recuperación, atención educativa y tutoría a
estudiantes en riesgo de repetir y abandonar el año, que incluya el empleo de horas adicionales.
Ampliación y fortalecimiento de programas compensatorios de subsidio directo o indirecto condicionado a la asis-
tencia escolar, para la superación de las desventajas iniciales y evitar el trabajo prematuro de niños y adolescen- tes en tanto interfiera con su educación.
Renovación de las escuelas rurales, dotándolas de un programa de alimentación y salud escolar, especialmen-
te en las escuelas que se ubican en zonas de frontera.
e. Especialización, certificación e incentivo de docentes que trabajen con población vulnerable o en situación de pobreza; pro- moción de prácticas innovadoras y buen desempeño pedagógico y de gestión; medidas para asegurar la enseñanza en la len- gua materna de los estudiantes en los primeros grados.
Criterios y mecanismos eficaces de selección de escuelas y docentes de Educación Intercultural Bilingüe (EIB),
que permitan acreditar instituciones educativas realmente bilingües y certificar a maestros que sepan la gramáti- ca de la primera y segunda lengua.
POLÍTICA 4.3.
Superar discriminaciones por género en el sistema educativo
Diversas situaciones sociales afectan negativamente las posibilidades de educación de niñas y adolescentes. También persisten desigualdades de trato basadas en consideraciones de sexo o género, que implican conductas discriminato- rias. Esta política busca que niñas y adolescentes, sobre todo las de extrema pobreza y zonas rurales, asistan a la escuela en edad oportuna, permanezcan en ella y gocen del respeto y las oportunidades a que tienen derecho.
a. Programa permanente de matrícula oportuna y retención de niñas y adolescentes, así como de aquellos que tienen algún
tipo de discapacidad, en zonas de mayor pobreza y en los diferentes niveles de educación básica regular, básica alternati-
va y escuelas especiales, apoyado en campañas nacionales de sensibilización acerca de su derecho a la educación.
b. Programa intercultural de educación sexual, para estudiantes de ambos sexos que culminan la primaria y secundaria,
técnicamente asistido por los Programas de Apoyo y Acompañamiento Pedagógico a las escuelas.
c. Defensoría Municipal del Niño y el Adolescente en cada red escolar, con programas de protección a los derechos de
niñas y adolescentes y con capacidad de respuesta inmediata a los problemas que se presentan en el centro educativo.
POLÍTICA 4.4.
Superar discriminaciones por discapacidad en el sistema educativo
Decenas de niños y niñas con discapacidad dejan de ir a la escuela por decisiones inapropiadas de sus padres o asis- ten en condiciones de desventaja, sin recibir el trato y las compensaciones o apoyos que les permitirían optimizar su rendimiento y estudiar con satisfacción. Esta política enfatiza la inclusión educativa de niños, niñas y adolescentes con algún tipo de discapacidad a fin de permitirles alcanzar logros que les garanticen una mejor calidad de vida.
a. Expansión de los Programas de Intervención Temprana (PRITE) orientados a la primera infancia para detectar a tiem- po problemas de discapacidad e instruir acerca de su tratamiento a las familias.
b. Programa de educación inclusiva para la Educación Básica Regular que responda a la diversidad y necesidades de cada
persona mediante una pedagogía inclusiva e intercultural, que enfatice sus potencialidades, facilite las adaptaciones curricu- lares, asegure la pertinencia de materiales educativos y recursos tecnológicos y la formación de docentes en esta perspectiva.
c. Programa de acompañamiento a estudiantes con discapacidad en centros regulares, bajo responsabilidad de profesiona-
les especializados de los Programas de Apoyo y Acompañamiento Pedagógico, incluyendo estímulos a las familias e hijos con discapacidad para asegurar su asistencia escolar.
d. Disponibilidad de aparatos compensatorios que mejoren las deficiencias físicas de estudiantes con alguna disca-
pacidad por medio del aporte de la sociedad civil y los empresarios locales.
e. Articulación de la educación básica con los centros de formación técnico-productiva y de educación superior que
permita el desarrollo académico de los estudiantes con alguna discapacidad, a través de los Programas de Apoyo y Acompañamiento Pedagógico.
f. Acondicionamiento de infraestructura en las escuelas para que cuenten con fácil acceso y disponibilidad para
Nos proponemos transformar las instituciones de educación básica en organizaciones efectivas e innovadoras, capaces de ofrecer a todos sus estudiantes una educación pertinente y de calidad que les permita realizar su potencial y aportar al desarrollo nacional.
RESULTADO 1: TODOS LOGRAN COMPETENCIAS FUNDAMENTALES PARA SU DESARROLLO PERSONAL Y EL PROGRESO E INTEGRACIÓN NACIONAL
5. Establecer un marco curricular nacional compartido, intercultural, inclusivo e integrador, que permita tener currículos regionales.
5.1. Establecer un marco curricular nacional orientado a objetivos nacionales compartidos, unificadores y cuyos ejes principales
5.2. Diseñar currículos regionales que garanticen aprendizajes nacionales y que complementen el currículo con conocimientos
pertinentes y relevantes para su medio.
6. Definir estándares nacionales de aprendizajes prioritarios y evaluarlos regularmente.
7. Transformar las prácticas pedagógicas en la educación básica.
7.4. Uso eficaz, creativo y culturalmente pertinente de las nuevas tecnologías de información y comunicación en todos los nive-
8. Impulsar de manera sostenida los procesos de cambio institucional.
9. Articular la educación básica con la educación superior técnica o universitaria.
Los resultados de diversas pruebas internacionales de rendimiento escolar (PISA 2001 o LLECE 1997) indican que el sistema educativo peruano está en un nivel por debajo de otros países latinoamericanos. Se han aplicado cuatro pruebas nacionales que evalúan a estudiantes de primaria y secundaria en las áreas de Comunicación y Matemática y, recientemente (2004), en el eje curricular de Formación Ciudadana. No obstante, sus malos resul- tados no han alimentado mejores políticas ni medidas correctivas.
Se han desarrollado capacidades de medición del rendimiento sobre todo en Comunicación Integral y Lógico Matemático, lo que es bueno pero insuficiente para una evaluación más integral de los aprendizajes y más aún para una evaluación global de la calidad educativa. Se han entregado, con destacable esfuerzo del Ministerio de Educación, trece millones de textos, 200 mil guías metodológicas para escolares y docentes de primaria y casi tres mil módulos de biblioteca para colegios públicos de secundaria. Sin embargo, a pesar de contar con nuevos y mejores insumos desde fines de los años 90, más del 90% de los estudiantes de segundo y sexto grado de pri- maria no exhibe capacidades matemáticas elementales, y el 85% y 88% de los estudiantes de segundo y sexto grado de primaria, respectivamente, muestran evidencias de no comprender lo que leen. Del mismo modo, sólo el 1,0% de alumnos de sexto de primaria tiene un nivel esperable en cuanto a manejo de información sobre ciu- dadanía y democracia.
Más allá de los pasos positivos que se han dado en materia de evaluación del rendimiento escolar, recién en el año 2005 se logró, después de casi una década de intentos fallidos, la articulación pedagógica de los diseños curriculares de los tres niveles educativos para la Educación Básica Regular, que antes estaba regida por instru- mentos distintos en enfoque y énfasis, donde no era posible establecer una línea de continuidad en los aprendi- zajes fundamentales.
Según la Evaluación Nacional del 2004, los profesores de los alumnos evaluados muestran dificultades en el domi- nio de algunas habilidades lectoras y matemáticas. La mayoría de ellos tiene capacidad de resolver sólo las tareas más sencillas. Hay que considerar, además, que el Perú tuvo durante los años 90 la jornada escolar de menor
duración en América Latina (400 horas en sector urbano y 200 en sector rural), pese a lo cual el Estado fue redu- ciendo la jornada docente hasta en 24 horas semanales, la más baja del continente. Por lo demás, en un país cul- turalmente diverso como el nuestro, la educación sigue mostrándose básicamente etnocéntrica. Un 73% de la población cuyo idioma materno no es el castellano no participa de programas bilingües o no está dentro del sis- tema educativo, siendo su tasa de conclusión de la primaria de 55%.
La deserción en esta población es significativamente más alta en el primer grado (3,5%) y en el sexto grado de pri- maria (3,9%), siendo el rendimiento de la escuela rural en general el más deficiente de todo el sistema público. Los estudiantes de segundo grado de estas escuelas que ya entienden lo que leen llegan al 2,5% versus el 14,5% de las escuelas urbanas. Un 50% de docentes de primaria declaró recientemente que la mayoría de sus alumnos tiene poca capacidad para aprender.
Los esfuerzos que se han hecho por modernizar la educación básica han adolecido de graves problemas de enfo- que e implementación. Suman 3 775 los centros educativos que cuentan con computadoras personales, pero sólo 257 cuentan con conexión a Internet, ofreciendo un máximo de una hora quincenal de tiempo de acceso por alumno. En general, el 83% de las personas que utilizan el Internet indican que acceden a través de cabinas públi- cas, las que se estiman conservadoramente en más de 5 mil a nivel nacional.
ALGUNOS RESULTADOS DE LA EVALUACIÓN NACIONAL
EVALUACIÓN NACIONAL DEL RENDIMIENTO ESTUDIANTIL 2004 11
85% y 88%
94% y 97,1%
de estudiantes de 2.º y 6.º grado de prima-
ria no ha logrado un desarrollo óptimo de
las capacidades matemáticas más ele-
mentales, demandadas por el currículo.
de los estudiantes de 2.º y 6.º grado de
primaria respectivamente, no han desa-
rrollado las habilidades básicas para leer
de manera comprensiva ni cuentan con
las herramientas necesarias para conti-
nuar su proceso de alfabetización.
de los estudiantes de 3º y 5º de secunda-
ria respectivamente, muestran limitacio-
nes para reflexionar, realizar inferencias y
para comprender y resolver las situacio-
nes de contenido matemático elemental
11 IV Evaluación Nacional 2004, Unidad de Medición de la Calidad - MED
CULMINACIÓN DEL PROGRAMA CURRICULAR
No está probada la factibilidad de que un
estudiante promedio de la costa urbana,
los más próximos al código cultural del
currículo, alcancen el máximo logro posi-
ble en todos los aprendizajes esperados en cada área
curricular y en los tiempos realmente disponibles para
aprender. Dado que el perfil del estudiante urbano coste-
ño no es prototípico, por la enorme diversidad cultural
existente, sumado al volumen de horas de clase perdidas
cada año y a la baja calidad de la enseñanza, acceder al
100% de logros en todos los ámbitos se vuelve una uto-
pía. En este contexto, las demandas curriculares aparecen
excesivas, e inducen a atenderse de manera rápida y
superficial, sin verificar logros, simulando en verdad el
Al 2004, el 27% de la población bilingüe en edad escolar
y que vive en zonas rurales, estaba atendida por el siste-
ma formal de Educación Bilingüe (123 380 estudiantes de
educación primaria, en 4 591 instituciones educativas).
Un 73% de esta población no participa de programas
bilingües o no están en el sistema educativo. Además, su
tasa de conclusión escolar es muy baja. Al 2004, sólo el
55% de la población escolar indígena entre 11 y 13 años
concluía la primaria, y el 83,2% entre los 14 y 16 años.
Hay que tener en cuenta que la tasa de conclusión de la
primaria en el 2003 fue del 73% para los estudiantes entre
11 a 13 años. En cambio, era del 91% para los estudian-
tes entre los 14 y 16 años 13 .
Tendencia a la aplicación parcial del currículo
Los contenidos curriculares que los docentes dejan de ense-
ñar pueden explicarse también por el escaso dominio sobre
ellos, aunque suela atribuirse esta deficiencia a la supuesta
incapacidad de los estudiantes para aprender más. Según
datos de la Evaluación Nacional 2004 del Ministerio, los
docentes del 53,4 % de estudiantes de 6.º grado de primaria
no cubren la totalidad del currículo en lo que respecta a la
«producción de textos»; y los docentes del 49% no lo cum-
plen en «lectura de textos». En promedio, los docentes del
51% de alumnos no cubren el currículo en el área de
Comunicación. Asimismo, los docentes del 66% de estu-
diantes del 6.° grado de primaria no terminan lo programa-
do en el currículo en el área de Lógico Matemática 12 .
12 Resultados de la IV Evaluación Nacional del Rendimiento
Estudiantil 2004. MED-UMC. Lima, noviembre 2005. Tema:
13 La participación de los pueblos indígenas y comunidades rurales en
el Proyecto de Educación en Áreas Rurales-PEAR 2005 - 2007,
Documento de trabajo, Dirección Nacional de Educación
Intercultural Bilingüe y Rural.
TODOS LOGRAN COMPETENCIAS FUNDAMENTALES PARA SU DESARROLLO PERSONAL Y PARA EL PROGRESO E INTEGRACIÓN NACIONAL
EN TODAS LAS INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN BÁSICA, TODOS LOS ESTUDIANTES APRENDEN DE MANERA EFECTIVA Y ALCANZAN LAS COMPETENCIAS QUE REQUIEREN PARA DESARROLLARSE COMO PERSONAS, APORTAR AL DESARROLLO HUMANO Y PRODUCTIVO DEL PAÍS Y CONTRIBUIR A LA COHESIÓN SOCIAL, SUPERANDO EXCLUSIONES Y DISCRIMINACIONES.
5. ESTABLECER UN MARCO CURRICULAR NACIONAL COMPARTIDO QUE SEA INTERCULTURAL, INCLUSIVO E INTEGRADOR Y QUE PERMITA TENER CURRÍCULOS REGIONALES
Esta política busca promover una ciudadanía inclusiva e informada que conozca, respete y valore las diferencias socioculturales y ambientales y que aporte al desarrollo y la cohesión social. Para esto propone un marco curri- cular nacional y la elaboración de currículos regionales pertinentes a cada realidad particular y en diálogo con el contexto global. Comprende las siguientes políticas específicas:
POLÍTICA 5.1.
Establecer un marco curricular nacional orientado a objetivos nacionales compartidos, unificadores y cuyos ejes incluyan la interculturalidad y la formación de ciudadanos, la formación en ciencia, tecnología e innovación, así como en medio ambiente
Con esta política se busca otorgar perspectiva intercultural a la enseñanza en todos los niveles educativos a fin de posibi- litar una ciudadanía inclusiva e intercultural que conozca, respete y valore las diferencias socioculturales y ambientales,
rechace toda forma de racismo y discriminación. Esto debe facilitar la generación de redes de intercambio, solidaridad
complementariedad, así como la consolidación de las identidades individuales y de los diversos grupos sociales.
PRINCIPALES MEDIDAS a. Elaboración de un marco curricular nacional intercultural que incluya aprendizajes referidos tanto al hacer y conocer como al ser y el convivir, que resulten consistentes con la necesidad de desempeñarnos eficaz, creativa
y responsablemente como personas, habitantes de una región, ciudadanos y agentes productivos en diversos contextos
ambientales y socioculturales y en un mundo globalizado. Deben tenerse en cuenta los aprendizajes que contemplen:
• Disciplinas académicas fundamentales que favorezcan el desarrollo del pensamiento lógico y abstracto, la com- prensión de la naturaleza y la sociedad y, especialmente, la capacidad de comunicarse, por diversos medios, con distintas audiencias y lenguas nacionales, empezando por la materna, y lenguas extranjeras.
• Derechos humanos que enfaticen el respeto, aceptación y reconocimiento de la diversidad, así como la coo- peración, solidaridad, pensamiento crítico, justicia social y ética, formando de ese modo ciudadanos inde- pendientes, tolerantes, responsables y con sentido de identidad nacional.
• Demandas de la realidad productiva y en general de las necesidades del desarrollo humano de cada región, lo que incluye la valoración y experiencia en todo tipo de trabajo, incluyendo el manual, el técnico y la investigación, en la perspectiva de una formación en ciencia, tecnología e innovación.
• La realidad ambiental nacional, regional y local, que forme para el uso racional de los recursos naturales para un desarrollo sostenible, así como de la conservación, promoción e investigación de los patrimonios cul- tural y ambiental del país y sus regiones, a fin de conservar la biodiversidad, los ecosistemas y los recursos naturales de las actuales y próximas generaciones.
• El conocimiento de sí mismo y el cuidado del cuerpo, así como del derecho de su disfrute y desarrollo con- tinuo a través de la actividad psicomotriz, la educación física, el deporte y la introspección.
b. Enfoque de equidad en la política pedagógica nacional, dirigida a evitar la reproducción de estereotipos y la
discriminación por razones de género, raza, opinión, religión, condición económica.
c. Diseño y ejecución de una política de materiales educativos coherentes con el currículo, que responda a la diver- sidad sociocultural de cada región y asegure aprendizajes culturalmente pertinentes, incluyendo programas infor- máticos (software), bibliotecas, ludotecas, videotecas y otros medios.
POLÍTICA 5.2.
Diseñar currículos regionales que garanticen aprendizajes nacionales y complementen el currículo con conocimientos pertinentes y relevantes para su medio
Esta política busca promover en todo el país currículos regionales interculturales en los distintos niveles y moda- lidades de la educación básica, los cuales atiendan a las diversas realidades y necesidades socioculturales y pro- ductivas de su región, cumpliendo al mismo tiempo con los lineamientos comunes del marco curricular nacional.
a. Participación amplia de instituciones y actores representativos de la diversidad regional, incluyendo especialmente representantes de los pueblos indígenas, en la construcción y generación de consensos sobre un currículo regional.
b. Diversificación del currículo regional en cada institución educativa en función de su realidad sociocultural y
las necesidades e intereses de sus estudiantes y la comunidad.
c. Currículos adaptados a las demandas de una educación bilingüe para las comunidades cuya lengua dominante
no es el castellano y asociados a una política de captación de profesores bilingües debidamente preparados y cer- tificados y con competencias bilingües e interculturales.
d. Currículos regionales promotores de una enseñanza basada en la recuperación y aprovechamiento continuo del
saber previo de los estudiantes y del capital social y cultural de la comunidad, incluyendo sus lenguajes y valores.
e. Sistema flexible de monitoreo del cumplimiento del currículo que responda a la diversidad de los estudiantes y de las realidades locales y regionales.
f. Autonomía del centro educativo para que incorpore el currículo regional en función del marco curricular nacio-
nal, desde su propio proyecto curricular, promoviendo el desarrollo de capacidades para hacer bien dicha labor.
6. DEFINIR ESTÁNDARES NACIONALES DE APRENDIZAJES PRIORITARIOS Y EVALUARLOS REGULARMENTE
Asegurar a todos los peruanos el acceso con calidad a un conjunto de aprendizajes fundamentales que faciliten el acceso a nuevos y mayores aprendizajes, que sean mensurables y comparables internacionalmente. Las políticas específicas que comprende esta política general son las siguientes:
POLÍTICA 6.1.
Establecer de manera concertada estándares nacionales de aprendizaje
Esta política busca hacer posible una medición rigurosa del logro educativo con estándares indispensables de aprendizaje que resulten aceptados, asumidos y aplicados en los ámbitos nacional, regional y local y respeten a la vez las particularidades socioculturales y el derecho de los estudiantes a un aprendizaje pertinente y de calidad.
a. Construcción de estándares nacionales y, más adelante, regionales, de aprendizaje para toda la educación bási-
ca pública y privada, con amplia participación de actores representativos del Estado y la sociedad, en el marco del Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación de la Calidad Educativa (SINEACE). Los estándares tendrán correspondencia con estándares internacionales. Fomentar a su vez capacidades regionales para que progresiva- mente se formulen estándares regionales.
b. Desarrollo prioritario de estándares en los siguiente ámbitos de aprendizaje:
• La comunicación —incluyendo la lectura comprensiva y la expresión escrita con diversos tipos de textos y en diversas situaciones.
• Las matemáticas —incluyendo el razonamiento lógico— y las ciencias —incluyendo la relación con el ambiente.
• La ciudadanía —incluyendo el sentimiento de pertenencia, el conocimiento y la valoración de normas; y prácticas de convivencia, integración y respeto por las diferencias.
• El desarrollo personal —en dimensiones vinculadas con la autonomía, la autoestima, la comprensión de sí mismo, la expresión estética, el cuidado y desarrollo del cuerpo, la psicomotricidad y la conducta moral.
• En el caso de los niños de 4 y 5 años, priorizar sus competencias sociales, cognitivas y comunicacionales, y sus capacidades de movimiento y dominio corporal.
POLÍTICA 6.2.
Ampliar, mejorar e institucionalizar las evaluaciones nacionales de logros de aprendizaje escolar
Esta política busca ampliar las evaluaciones del rendimiento escolar que se han venido aplicando en el país a fin de otorgarles mayor cobertura curricular y representatividad regional o local y obtener un mayor aprovechamiento efectivo de sus resultados en todo el país.
a. Continuación y ampliación de la cobertura curricular y poblacional de las evaluaciones nacionales del rendi-
miento escolar y generación de mecanismos que aseguren su aprovechamiento para el mejoramiento de la ense- ñanza y la gestión de la educación básica pública y privada, con especial énfasis en el uso inmediato de los resul- tados para mejorar la educación en los primeros grados de primaria.
b. Puesta en marcha del Instituto Peruano de Acreditación, Evaluación y Certificación de Calidad de la
Educación Básica (IPEBA) como organismo responsable de evaluar aprendizajes en educación básica, avanzan- do hacia evaluaciones con representatividad regional y local con la frecuencia necesaria y haciendo uso de la experiencia acumulada en la actual Unidad de Medición de la Calidad del Ministerio de Educación.
c. Difusión regular de los resultados de estas evaluaciones en todas las instancias de gestión del sistema educati-
vo, gobiernos regionales y ciudadanía, estableciendo mecanismos regulares de entrega y aprovechamiento eficaz de los resultados a los centros educativos y a todos los niveles de responsabilidad pedagógica, institucional y polí- tica regional y local para mejorar las decisiones de política y su rendición de cuentas ante la sociedad.
INSTITUCIONES ACOGEDORAS E INTEGRADORAS ENSEÑAN BIEN Y LO HACEN CON ÉXITO
INSTITUCIONES AUTÓNOMAS Y ORGANIZADAS QUE GESTIONAN Y APLICAN PRÁCTICAS PEDAGÓGICAS QUE PERMITEN A TODOS APRENDER CON ÉXITO, DE MANERA CRÍTICA, CREATIVA Y ORIENTADA A PROPICIAR UNA CONVIVENCIA GRATA, LIBRE DE DISCRIMINACIÓN E IMPOSICIÓN CULTURAL.
7. TRANSFORMAR LAS PRÁCTICAS PEDAGÓGICAS EN LA EDUCACIÓN BÁSICA
Estas políticas se dirigen a facilitar el proceso de cambio de las prácticas pedagógicas en las instituciones que ofrece la educación básica. Específicamente, buscan introducir nuevos criterios y prácticas de la buena enseñanza, incenti- var la responsabilidad profesional del docente, fomentar un clima institucional amigable en los centros educativos y promover el uso de las tecnologías de información y comunicación (TIC) para optimizar los aprendizajes.
POLÍTICA 7.1.
Asegurar prácticas pedagógicas basadas en criterios de calidad y de respeto a los derechos de los niños
Esta política pedagógica busca elevar la calidad de las prácticas pedagógicas en la educación básica de manera que los docentes puedan vincular los aprendizajes demandados por los currículos con la vida de los estudiantes y de las comunidades en sus distintas facetas y en una perspectiva intercultural, asegurar que los estudiantes ejer- zan su rol como protagonistas activos de su propio aprendizaje y propiciar eficazmente el acceso a los logros fun- damentales y las metas de aprendizaje establecidas para el país o la región.
PRINCIPALES MEDIDAS a. Difusión y promoción de enfoques pedagógicos innovadores aplicados con pertinencia cultural, que enfaticen:
• El diseño de planes de clases basados en el aprovechamiento de los conocimientos previos, las aptitudes, los estilos de aprendizaje y los intereses de los estudiantes.
• Una enseñanza basada en el estímulo permanente a las mejores cualidades, aptitudes y méritos de los estudiantes, así como en el apoyo continuo a aquellos que presentan dificultades.
• El diseño y ejecución de actividades de aprendizaje que respeten y atiendan de manera diferenciada la diversidad tanto individual como sociocultural existente en el aula y las condiciones particulares de escuelas multigrado.
• Una selección de estrategias y metodologías coherentes con el tipo de logros que se quiere promover y con las características de los estudiantes, que eviten la uniformidad forzosa y las rutinas memorísticas.
• El trabajo permanente en equipo, el aprendizaje por indagación, el diálogo, la controversia y el debate cons- tante entre estudiantes y con el docente.
• El uso activo, interactivo, reflexivo y crítico de materiales educativos para el logro de aprendizajes específicos.
• El uso de la evaluación como instrumento pedagógico para identificar aciertos y errores de alumnos y docen- tes y para mejorar tanto los aprendizajes como la enseñanza.
• El destierro del sedentarismo y la inactividad como estilo de aprendizaje en las aulas combinando de mane- ra continua el trabajo exclusivamente intelectual con la actividad física.
• Un clima de aula positivo, donde predomine la alegría, la motivación y el optimismo, dentro de una disci- plina grupal autorregulada, basada en reglas acordadas y supervisadas por todos.
• La demostración de valores éticos y normas de convivencia democrática en la conducta de docentes, direc- tivos y toda la organización escolar y la supresión del autoritarismo, el maltrato y la violencia de todo tipo.
b. Apertura del centro educativo a la comunidad, aprovechando al máximo los espacios, personajes y oportuni-
dades propicios al aprendizaje más allá de los muros de la institución escolar, complementando continuamente una labor pedagógica efectuada dentro y fuera de las aulas.
c. El desarrollo de la conciencia crítica y moral de los estudiantes basada en la observación y análisis del compor- tamiento de líderes, actores e instituciones sociales tal como se refleja en los medios.
d. Promoción de actividades deportivas, artísticas, productivas, científicas y de excursión dentro y fuera de su
localidad como estrategias de aprendizaje explícitamente vinculadas con las diferentes áreas del currículo.
e. Difusión entre las familias de los nuevos criterios de calidad de una buena enseñanza mediante programas perma- nentes de comunicación social.
f. Programa para estudiantes que promueva y financie viajes o expediciones para conocer el país y apreciar su
diversidad, canalizado a través de las redes.
POLÍTICA 7.2.
Fortalecer el rol pedagógico y la responsabilidad profesional individual y colectiva del docente
Esta política busca propiciar la reflexión colectiva sobre la propia práctica y el interaprendizaje constante entre los docentes de cada institución educativa a fin de propiciar la mejora continua de la actitud y el rol pedagógico del profesor y de su papel formador.
a. Divulgación social y promoción pública de los criterios de calidad de la enseñanza establecidos por la política
pedagógica, los que incluyen criterios relativos a la calidad del trato al estudiante así como de los estándares nacionales y regionales de aprendizaje.
b. Registro y divulgación de las fallas más comunes en la enseñanza y en el aprendizaje en cada institución edu-
cativa, de manera que se facilite la búsqueda de soluciones en los centros y redes educativas distritales.
c. Mecanismos para la evaluación periódica de la efectividad del papel administrativo, pedagógico y formador de los
directores y docentes, según sea el caso, y de las condiciones que favorecen o perjudican esos desempeños. Esta eva- luación debe contar con procedimientos que garanticen su transparencia, estar sujeta a criterios de calidad previamen- te concertados e incluir mecanismos institucionales para la autoevaluación la coevaluación y la heteroevaluación.
d. Difusión de mejores prácticas educativas encargando a las instituciones educativas con experiencias destaca-
bles el papel de formar docentes en otras escuelas de la misma red distrital.
e. Código de ética para docentes y directivos concertado en cada institución educativa, el cual debe abarcar res-
ponsabilidad, competencia profesional, respeto y buen trato a los estudiantes. El cumplimiento del código invo- lucrará la vigilancia y la cooperación del Consejo Escolar.
f. Sistema de incentivos individuales y colectivos (monetarios y no monetarios tales como becas, pasantías y reco-
nocimientos) que estimulen la obtención de logros especiales de equipos docentes o maestros individuales que demuestren buenas prácticas pedagógicas, efectivas, inclusivas, interculturales, con enfoque de género o buen uso de TIC, así como a la investigación e innovación pedagógica pertinente a contextos específicos.
POLÍTICA 7.3.
Fomentar climas institucionales amigables, integradores y estimulantes
Esta política busca convertir a las instituciones educativas en espacios acogedores, organizados expresamente para propiciar la cohesión de los estudiantes, así como una convivencia grata y productiva en el aula y en el centro edu- cativo entre todos los estudiantes y demás integrantes de la comunidad educativa.
a. Fomento continuo de la integración social entre estudiantes de diversas edades y grados de una misma institu- ción educativa.
b. Institucionalización del trabajo en colaboración en todos los grados y todos los niveles educativos, fomentando una cul-
tura del trabajo en equipo mediante criterios de cooperación, complementariedad, autorregulación y corresponsabilidad.
c. Detección de prejuicios, exclusiones y diversas formas de violencia existentes en cada centro educativo, así como la discusión abierta y sistemática de las creencias y valores que los sostienen.
d. Establecimiento de criterios e indicadores sobre formas de enseñar y aprender basadas en los derechos de los
niños y adolescentes y orientadas a la personalización, la comunicación y la confianza.
e. Programa de formación de líderes dirigido a directores, docentes y estudiantes que promuevan cohesión.
f. Promoción de la participación protagónica de los estudiantes a través de mecanismos que les permitan ser parte de la toma de decisiones.
g. Destierro de prácticas discriminadoras y excluyentes en todas las instituciones de educación básica.
POLÍTICA 7.4.
Uso eficaz, creativo y culturalmente pertinente de las nuevas tecnologías de información y comunicación en todos los niveles educativos
Esta política busca fomentar el empleo de las TIC como apoyo al aprendizaje de todas las áreas curriculares mediante la creación de incentivos, facilidades y oportunidades dirigidas a una utilización que mejore las prácti- cas docentes y haga más efectivo el trabajo pedagógico en aula.
a. Convenios con ‘cabinas públicas de Internet’ para su uso continuo por estudiantes de las instituciones educati- vas públicas locales que no están equipadas con computadoras o conectadas a la web.
Conexión en red de todas las instituciones de educación básica del país conectadas a Internet, a nivel nacional
con nodos regionales, estableciendo intercambios a nivel institucional y pedagógico.
Programa de promoción del uso productivo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) entre
los jóvenes mediante programas (software) recreativos dirigidos a estimular la creatividad o ampliar el horizon- te cultural de los usuarios. El Ministerio de Educación (MED) producirá programas o seleccionará lo mejor de la oferta disponible, aplicando un criterio de correspondencia o compatibilidad con las características de cada realidad regional.
d. Clubes de periodismo escolar virtual en cada región y localidad con incentivos para el centro educativo y para los
estudiantes que ingresen a este circuito y conformen una red regional mediante un convenio MED-gobiernos locales.
e. Clubes literarios y de amistad de carácter virtual que enlacen a las instituciones educativas de cada región
y localidad y con una proyección hacia redes internacionales. Algunas de sus actividades pueden ser materia de evaluación pedagógica.
8. IMPULSAR DE MANERA SOSTENIDA LOS PROCESOS DE CAMBIO INSTITUCIONAL
Esta política busca crear un conjunto de apoyos y condiciones en los centros educativos para que rompan su ais- lamiento y propicien de una manera sostenible procesos de cambio institucional, tanto en el plano pedagógico como en el de la gestión. Tiene tres expresiones: la constitución de redes escolares territoriales; la creación de pro- gramas itinerantes de apoyo y asistencia técnica permanente, en alianza con los gobiernos locales e institutos superiores pedagógicos y universidades acreditadas; y la ampliación del tiempo efectivo de aprendizaje.
POLÍTICA 8.1.
Fomentar y apoyar la constitución de redes escolares territoriales responsables del desarrollo educativo local
Esta política se propone constituir comunidades distritales de aprendizaje mediante la integración de todas las instituciones educativas de ese ámbito, en alianza con la sociedad civil local. Su propósito sería apoyarse mutuamente para aumentar la efectividad de su labor pedagógica, fomentar la investigación, el trabajo en cola- boración y la educación intercultural, así como en la implementación eficaz de las políticas educativas regio- nales y nacionales. Trabajarían en cooperación y complementariedad desde las propias identidades institucio- nales y aspiraciones.
b. Impulso de los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) a través de procesos concertados para que sea ins-
trumento clave para fortalecer los intercambios entre los centros que conforman una red, e impulso a los PEI de red cuando corresponda.
c. Fomento de la investigación pedagógica y difusión de métodos sencillos que los docentes puedan usar para sis-
tematizar sus prácticas, innovaciones y aprendizajes logrados tanto dentro como fuera de la escuela, y difusión de los resultados en la red.
POLÍTICA 8.2.
Esta política busca ofrecer de manera continua a docentes y directores de las Redes Escolares Distritales el acompañamiento y asesoramiento técnico especializado que requieren en los aspectos pedagógicos y de gestión escolar dentro de una estrategia global de gestión pedagógica orientada a poner en práctica las políticas de cali- dad y equidad de carácter regional y nacional, dirigidas a la institución educativa.
a. Creación de Programas de Apoyo y Acompañamiento Pedagógico itinerante para las Redes Escolares
Distritales con personal seleccionado y certificado para cumplir una función formadora, asesora y técnica.
• El personal provendrá de instituciones formadoras locales acreditadas o de escuelas locales: docentes inno- vadores destacados en cada localidad que reúnan los criterios necesarios.
• Los Programas deben tener planes operativos concertados con autoridades locales, estar dotados de recursos que les permitan cumplir su papel y estar vinculados con los municipios distritales por medio de convenios.
• Préstamo de materiales educativos o equipos y recursos diversos a todas las instituciones de la red, incluido un sistema de referencia de recursos disponibles en la comunidad.
• Apoyo técnico y financiero a proyectos de investigación sobre procesos de enseñanza y gestión a través de mecanismos como el Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación Peruana (FONDEP) y otros.
• Difusión a las familias y escuelas de los nuevos criterios de la buena enseñanza y la buena gestión así como de las buenas prácticas detectadas y los resultados de las evaluaciones nacionales y regionales del rendimiento escolar.
• Se debe empezar por el sector salud para poner a disposición de estudiantes y profesores odontólogos, nutri- cionistas, pediatras, psicólogos y otros profesionales de la salud.
• Los programas también tendrán convenios con otros sectores como Justicia, Desarrollo Social o Agricultura y deben tener el respaldo de los gobiernos locales.
d. Pactos con empresas, medios de comunicación, clubes y asociaciones culturales, entre otras organizaciones
locales, que fortalezcan la capacidad de servicio de los Programas de Apoyo a las instituciones de las Redes Escolares Distritales.
f. Fomento de vínculos entre las instituciones educativas de cada distrito y las entidades productivas y aquellas
que desarrollen ciencia y tecnología en sus respectivos entornos.
POLÍTICA 8.3.
a. Extensión progresiva experimental de la jornada escolar, que permita a los alumnos aprender más y mejor y a
los docentes hacer clases, investigar, planificar, evaluar o generar innovaciones dentro de su jornada laboral, empe- zando en zonas rurales y localidades urbanas menores donde se concentran los peores niveles de logros, pero donde a la vez haya infraestructura disponible.
b. Aplicación del incremento de horas a la atención preferente de alumnos con bajo rendimiento o problemas
c. Rediseño de los modelos de enseñanza de las instituciones educativas con una combinación de estrategias y
momentos de instrucción en el aula y en la comunidad. Se considera como tiempo efectivo tanto el invertido en el aprendizaje en la institución educativa como el dedicado a aprender en diferentes espacios comunales (desarro- llo de talleres vespertinos de arte o productivos, actividades deportivas) como parte del programa curricular ofi- cial y con metas de aprendizaje sujetas a evaluación.
9. ARTICULAR LA EDUCACIÓN BÁSICA CON LA EDUCACIÓN SUPERIOR TÉCNICA O UNIVERSITARIA
Lo que busca esta política es establecer mecanismos de articulación entre la educación básica y la educación supe- rior universitaria y no universitaria.
a. Evaluación nacional estandarizada al egresar de la educación básica, concluida la alta secundaria, por la cual
se asigne puntajes que posibiliten el acceso a las diferentes modalidades de la educación superior sin perjuicio de la autonomía de las universidades para establecer pruebas complementarias.
b. Programa permanente de orientación vocacional dirigido a los colegios con oferta de becas y basado en estra-
tegias de comunicación diversas. Se hará difusión de las carreras más requeridas por los planes de desarrollo nacional y regional y por el mercado laboral.
c. Control y vigilancia de la calidad de las academias preuniversitarias privadas y de las que son administradas por las mismas universidades.
d. Fomento de talleres productivos en primaria promovidos por instituciones de educación superior. Los talleres
deben ser efectuados dentro del horario escolar y como parte de las actividades curriculares regulares; además, deben estar articulados con los aprendizajes demandados para cada grado.
e. Cooperación de la educación superior con la educación básica en los diseños curriculares, la investigación y la evaluación, así como en la producción de materiales, medios didácticos y software educativo que sustenten una adecuada enseñanza de la ciencia y tecnología.
Sistema integral de formación docente inicial y continua acorde a los avances pedagógicos y científicos, a las prioridades educa- tivas y a la realidad diversa y pluricultural del país; propicia equipos docentes que se desempeñan de manera ética y competente y son valorados por ella y sus estudiantes.
10. Mejorar y reestructurar los sistemas de formación inicial y continua de los profesionales de la educación.
10.1. Generar estándares claros sobre la buena docencia y acreditar instancias de formación y desarrollo profesional docente,
condicionando a su acreditación la capacidad de certificar a los docentes
10.2. Reestructurar y fortalecer la formación docente en servicio, articulada con la formación docente inicial.
Carrera pública magisterial renovada, contribuye de manera eficiente al logro esperado en los resultados de aprendizaje de los estudiantes y en el desempeño profesional docente.
11. Implementar una nueva Carrera Pública Magisterial.
11.1. Evaluar a los docentes para su ingreso y permanencia en la Carrera Pública Magisterial, y su asignación laboral.
11.2. Vincular los ascensos y remuneraciones al desempeño profesional y a las condiciones de trabajo.

References: Resolución 
 artículo 81

RESOLUCIÓN 
 artículo 79
 artículo 80

Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3
 Resolución 
 artículo 7
 resolución 
in fine
 resolución