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Timestamp: 2017-10-17 01:53:11+00:00

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Book: Cognitive Enhancement, 1st Edition (Elsevier)
marzo 11, 2015 Publicaciones No Comments
This new book contains a vast amount of information regarding traditional and modern strategies aimed at enhancing cognitive function, both in animals and humans. The editors made an effort to make this book accessible to the general public, although some of the chapters may be more scientifically orientated than others. Nevertheless, the general goal of this book is to bring together the bulk of information available in this field, in the hope that this will eventually help scientists to develop new, more efficient approaches to treat cognitive impairment. … Continue Reading
Si te gustan los cómics y la neurociencia, no te pierdas NeuroCómic, una introducción conceptual e histórica al sistema nervioso
febrero 13, 2015 Destacado No Comments
Por Daniel Gómez y José Viosca
La librería Cervantes y Compañia es pequeña pero un paraíso para alguien a quien le gusten los libros. No se pueden ver las paredes, solo hay estanterías llenas de libros de toda temática, de novela negra a ciencia ficción, de autobiografías a textos filosóficos. Por eso, aunque sea pequeña cualquiera puede perderse en sus pasillos estrechos en busca de un buen libro. Si nos hubiéramos pasado por la librería el 9 de Enero nos habríamos extrañado al encontrar el pasillo lleno de sillas ensamblando un improvisado escenario.
En el centro de este escenario no hay personas, sino un libro. Un libro sobre neurociencia. Ahora mismo el lector se debe imaginar un libro lleno de parrafadas complicadas sólo legibles para los expertos en la materia, sin embargo, este libro está en un formato diferente a lo que solemos ver: es un cómic. Un NeuroCómic, cuya producción ha sido financiada por la Wellcome Trust.
La joven Neurociencia vuelve a casa por navidad
febrero 5, 2015 Meetings No Comments
El deseo de reencuentro aflora cada año al aproximarse el fin de año. Es un sentimiento que invade a la sociedad en su conjunto. Los escaparates de los comercios se llenan de espumillones y abetos, las mesas familiares se atiborran de turrón y mantecados, y hasta los centros de investigación celebran sus tradicionales simposios navideños para acoger a sus jóvenes neurocientíficos. … Continue Reading
Hacia una mayor reproducibilidad de la investigación en neurociencias
diciembre 8, 2014 Meetings No Comments
Está claro que repetir experimentos de otros no es tan excitante como descubrir un espectacular y novedoso mecanismo. Seguramente, ésto no te llevará a ganar un premio Nobel, pero su importancia está en el foco de atención en la comunidad neurocientífica.
SuperMI: un debate ciudadano sobre “neuromejora” (neuroenhancement) en Barcelona
noviembre 11, 2014 Eventos y Actividades 1 Comment
CosmoCaixa Barcelona acoge SuperMI un debate ciudadano sobre “neuromejora”, el 13 de Noviembre. La iniciativa tiene lugar en el marco de un proyecto europeo sobre innovación e investigación responsable en el que colabora la Fundación española para la Ciencia y la Tecnología. Participarán neurocientíficos y abogados, y un sistema de votación anónimo permitirá al público asistente transmitir su opinión sobre distintos aspectos de estas tecnologías. … Continue Reading
Agenda de actividades para Noviembre
noviembre 5, 2014 Destacado 1 Comment
Banco de cerebros: Los cerebros enfermos también nos enseñan
Los días 6 y 13 de Noviembre habrá disponible una visita al banco de cerebros del Hospital de Alcorcón. En ella se enseñará cómo se almacenan los cerebros y cómo nos pueden ayudar en la investigación de enfermedades como el Parkinson o el Alzheimer.
Ven a conocer cómo trabajan las células del sistema nervioso
Los días 5 y 12 de Noviembre la Universidad Complutense de Madrid ha organizado un taller con charlas y experimentos relacionados con la neurociencia para aprender de cerca cómo funciona tu cerebro.
El 80 aniversario de Ramón y Cajal se celebra en la “Semana Cajal”
octubre 24, 2014 Eventos y Actividades No Comments
Autorretrato de Ramón y Cajal en su laboratorio
Todos los neurocientíficos españoles conocemos de sobra a Santiago Ramón y Cajal, uno de los primeros científicos en asentar las bases de la neurociencia moderna. Sin embargo, hay cientos de anécdotas y curiosidades alrededor de su persona que posiblemente no sepas: ¿te has fijado que en la mayoría de fotografías tiene el puño cerrado? Era para ocultar el disparador de su cámara a la hora de sacar la foto. ¿Sabías que realizó avances realmente importantes en el mundo de la fotografía de su época y que incluso llegó a escribir novelas de terror y ciencia-ficción?
Con motivo del 80 aniversario de su muerte, la Real Academia Nacional de Medicina y la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno han organizado la Semana Cajal. Durante esta semana podrás asistir a una lectura continuada de las obras de Cajal, ver la exposición del legado Cajal (que normalmente se halla cerrada al público y en la cual se encuentra el material de su laboratorio y muestras biológicas inéditas) y enterarte de todas las curiosidades acerca de la vida del célebre científico. El viernes, como acto final, hay preparado un ciclo de conferencias sobre Cajal y la neurociencia actual, en la que varios científicos hablarán de su campo de investigación y su relación con los antiguos descubrimientos de Cajal, entre los ponentes se encuentra Mara Dierssen, presidenta de la SENC.
No puedes perderte esta cita histórico-científica. Si estás por Madrid, pásate por el Instituto Nacional de Medicina durante esta semana y conoce a Cajal.
En busca del buen camino: place cells & grid cells
octubre 16, 2014 Destacado No Comments
Por Maria Luz Montesinos. Universidad de Sevilla.
May-Britt Moser y Edvard Moser
El Premio Nobel en Fisiología (o Medicina) 2014 acaba de ser concedido a John O’Keefe (University College, London, UK) y, conjuntamente, a May-Britt Moser (Centre for Neural Computation, Trondheim, Norway) y Edvard I. Moser (Kavli Institute for Systems Neuroscience, Trondheim, Norway) “por el descubrimiento de las células que constituyen el sistema de posicionamiento en el cerebro”. Dichas células son las denominadas place cells y grid cells.
Las place cells se registraron por primera vez en ratas que podían moverse libremente, lo que permitió observar que ciertas neuronas del hipocampo se activaban cuando el animal estaba en posiciones concretas del terreno (O’Keefe & Dostrovsky, 1971). Por tanto, cada ambiente particular queda “mapeado” por la actividad de una combinación determinada de place cells.
Por otra parte, las grid cells se identificaron en la corteza entorrinal, vía principal de entrada de información al hipocampo. Estas neuronas mostraron tener un patrón de actividad aún más curioso, pues generan un “mapa hexagonal” del terreno, activándose cuando el animal se localiza en los vértices del mismo (Hafting et al., 2005). ¿Por qué un hexágono? Probablemente por “economía”, pues el patrón hexagonal permite obtener la resolución espacial más alta con el menor número posible de grid cells. Así, este sistema permite “medir las distancias”, complementando el mapa espacial generado en el hipocampo.
¿Quieres saber más? ¡Haz click aquí!:
www.nature.com/news/neuroscience-brains-of-norway-1.16079
www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/2014/advanced-medicineprize2014.pdf
De la microscopía a la “nanoscopía”. Un avance fundamental para la neurociencia.
octubre 16, 2014 Artículos científicos, Destacado No Comments
Por José Antonio Esteban. Centro de Biología Molecular Severo Ochoa-Madrid.
Dos de los recién anunciados Premios Nobel de este año tienen una clara relevancia para la comunidad neurocientífica. Por un lado, obviamente, celebramos el Premio Nobel de Medicina, que distingue este año a John O’Keefe, May-Britt Moser y Edvard Moser por sus investigaciones sobre los mecanismos neuronales que permiten codificar información espacial en el cerebro (place cells, grid cells). Por otro lado, el Premio Nobel de Química, aunque de índole más técnica, destaca a tres investigadores que nos han abierto las puertas a la visualización de procesos “submicroscópicos” (o nanoscópicos) en células vivas, utilizando técnicas de microscopía de fluorescencia. Los tres galardonados son William Moerner (Universidad de Stanford, California, EEUU), Eric Betzig (Janelia Research Campus, Virgina, EEUU) y Stefan Hell (Instituto Max Planck de Química Biofísica, Göttingen, Alemania).
Desde los trabajos de Camillo Golgi y Santiago Ramón y Cajal (también galardonados con el Premio Nobel de Medicina, en 1906), la microscopía ha sido una gran herramienta para la neurociencia, permitiéndonos explorar y escudriñar la estructura del sistema nervioso. Sin embargo, desde finales del siglo XIX, gracias al físico alemán Ernst Abbe, sabemos que la resolución de un microscopio no puede exceder el límite de difracción de la luz que utiliza. En un microscopio óptico habitual, esto supone que no podremos distinguir dos puntos individuales si están más próximos de unos 200-300 nanometros. Con el advenimiento de la biología molecular y celular en neurociencia, este límite ha resultado particularmente frustrante, ya que una gran riqueza biológica que sostiene el funcionamiento de las sinapsis se esconde precisamente debajo de esta barrera espacial. Por ejemplo, una espina dendrítica típica o un botón presináptico en el sistema nervioso central, tienen dimensiones del orden de 300-500 nm de diámetro. Multitud de estudios bioquímicos, genéticos, electrofisiológicos y de microscopía electrónica, nos sugieren la existencia de una compleja maquinaria interna en las sinapsis, que incluye múltiples compartimentos vesiculares de transporte de membrana, y sofisticadas estructuras de anclaje molecular y adhesión celular. Sin embargo, toda esta riqueza queda literalmente difuminada en una borrosa imagen cuando intentamos visualizarla, por ejemplo, con moléculas marcadas con GFP (por cierto, también objeto de otro premio Nobel de Química, en el año 2008). ¿Cómo consiguieron Moerner, Betzig y Hell superar esta barrera, y adentrarnos en la microscopía de super-resolución?
Es importante resaltar que la limitación de la microscopía óptica tradicional no se refiere a la detección objetos muy pequeños, sino a la capacidad de resolver (distinguir) objetos que se encuentran muy próximos. La genialidad de William Moerner y Eric Betzig consistió en desarrollar técnicas que permitieran detectar moléculas fluorescentes individuales una a una (o unas pocas de cada vez). La precisión en la localización de una molécula individual es muy alta en un buen microscopio óptico, y se acerca a los 20 nm. Por tanto, si podemos visualizar sólo una pequeña fracción de las moléculas (de forma que estocásticamente no aparezcan muy juntas) podremos posicionarlas con gran precisión. Si a continuación borramos (o apagamos) estas moléculas fluorescentes e iluminamos (o encendemos) otro conjunto de moléculas, y repetimos este proceso múltiples veces, conseguiremos reconstruir una imagen completa de alta resolución (tan alta como nuestra precisión en la localización). Esto fue precisamente lo que consiguieron poner en práctica Moerner and Betzig, por medio de moléculas fotoactivables o fotoconvertibles, que pueden encenderse o apagarse (o cambiar de color) cuando son iluminadas con luz de una longitud de onda determinada. Esta técnica, bautizada con múltiples acrónimos (PALM: photo-activated localization microscopy, STORM: stochastic optical reconstruction microscopy) es conceptualmente sencilla, y probablemente al alcance de múltiples laboratorios, aunque requiere un sistema de detección de gran sensibilidad y buena relación señal-ruido, así como un procesamiento de imágenes sofisticado para la localización e integración de una gran densidad de puntos. Una limitación de estas técnicas es quizá su baja resolución temporal, ya que están basadas en un proceso iterativo de visualización de sólo una pequeña fracción de los fluoróforos, hasta conseguir reconstruir una imagen completa. Sin embargo, esta técnica ostenta el record de resolución espacial hasta el momento (10-20 nm en el plano xy), y continuamente se avanza en su resolución temporal, con nuevos fluoróforos y algoritmos de procesamiento de imágenes.
De forma independiente, y unos diez años antes del desarrollo de las técnicas de PALM/STORM, Stefan Hell ya había conseguido romper el límite de resolución de la microscopía óptica utilizando una estrategia completamente distinta. En este, caso los fluoróforos se iluminan (excitan) de la forma habitual, es decir, en conjunto. Por tanto, cada haz de luz produce fluorescencia en el punto al que se dirige, más el halo de difracción que se genera a su alrededor. La innovación consiste en eliminar la fluorescencia de este halo utilizando un segundo haz de luz de una longitud de onda mayor, que apaga (“des-excita”) los fluoróforos del halo, pero preservando un pequeño foco en su interior. El tamaño de este foco puede hacerse arbitrariamente pequeño, aunque por consideraciones prácticas (alta intensidad de luz requerida y daño de la muestra biológica), se restringe habitualmente a 30-50 nm. Los fundamentos físicos de esta técnica, conocida como STED (stimulated emission-depletion), pertenecen a la óptica cuántica y son demasiado prolijos para esta pequeña nota (¡y para este pobre neurobiólogo!). Sin embargo, como reflexionaba el propio Stefan Hell, hubiera sido sorprendente que con todo lo ocurrido en física durante el siglo XX no se hubiera encontrado algún fenómeno que nos permitiera superar la barrera de difracción. A efectos prácticos para la investigación en neurociencia, la resolución temporal de STED es mejor que la de PALM/STORM, ya que se visualiza la muestra en su conjunto en tiempo real. Sin embrago, STED requiere una configuración óptica más sofisticada, y su resolución espacial en muestras biológicas aún no ha llegado al nivel de PALM/STORM (aun suponiendo un notable avance respecto a la microscopía de fluorescencia convencional).
Debido a su reciente creación y sofisticación tecnológica, todavía no son muy numerosos los grupos de investigación en neurociencia que emplean técnicas de microscopía de super-resolución (o nanoscopía). Sin embargo, estos estudios ya están revelándonos con increíble detalle la arquitectura molecular y el dinamismo de entidades fundamentales para la biología sináptica, como las vesículas de neurotransmisor en el proceso de fusión y reciclamiento en el interior de un terminal presináptico (Westphal et al., Science 2008), o el intricado citoesqueleto de actina en continua transformación dentro de las espinas dendríticas (Frost et al., Neuron 2010). Los trabajos iniciales de prueba de concepto utilizando estas técnicas en material neurobiológico ya están claramente establecidos. A partir de ahora, podremos adentrarnos en los procesos más básicos y más íntimos que son la base de la comunicación sináptica y el funcionamiento de los circuitos neuronales en el cerebro. Sin duda nos esperan tiempos apasionantes para la neurociencia celular y molecular. ¡Tomen nota los jóvenes neurocientíficos!
Crónica V Jornadas Olfativas (ROE)
julio 3, 2014 Destacado, Eventos y Actividades No Comments
Por Emilio Tejera Puente, Instituto Cajal-CSIC-Madrid
La Franca, Asturias, 2014
Todo comienza con un olor… o al menos algo muy parecido nos comentó el Dr. Josep de Haro al presentar su libro acerca del desarrollo neurosensorial en el feto. Aunque quizás no debiéramos retrotraernos tanto al pasado. Quizás baste con empezar con los primeros aromas captados al llegar a Asturias, a eucalipto y a lavanda, a prado y a montaña, para luego embriagarnos con la brisa salada procedente del mar… Quizás, si aguzamos un poco la nariz, podremos captar, conforme nos acercamos a La Franca, el agreste olor de la pólvora que en 1948 emplearon para emboscar y capturar en esta playa a guerrilleros disidentes o, incluso, si nos adentramos más lejos en el tiempo, captemos la fragancia de las especias que se intercambiaban de manera ilegal en este apartado rincón del globo unos cuantos siglos antes, para evitar de esta manera pagar impuestos en los puertos cercanos. Puede tal vez, que en los tiempos antiguos, cuando ni siquiera los seres humanos husmeaban por allí, algo de ámbar gris arribara a estas costas y, en la soledad de su superficie, nada ni nadie lo oliera… Lo cierto es que la playa invita, cercada entre rocas y cuevas, salvaguardada del mundo exterior, a considerarnos seres que han quedado aislados del mundo, dentro de un lugar idílico. Un paraíso, que nosotros vamos a tener el privilegio durante unos cuantos días de ocupar.
Empieza la ROE. Y lo primero de todo, con comida. ¡Demasiada comida!¡Que esto es Asturias, pardiez! Tanto que no sabemos si pedir más porque todo está de vicio, o desear que no nos traigan ningún plato nuevo, no sea que tengamos que rechazarlo porque nuestros sentidos -y nuestros estómagos- ya no dan más de sí. Y nada más terminar la comida, una charla procedente nada menos de la presidencia de la SENC explicando que las alimentaciones demasiado calóricas descolocan a los ratones y les alteran sus biorritmos. ¡A buenas horas nos llega el aviso!, lamentamos pesarosos después de tres platos y un postre. Pero no pasa nada, podemos seguir adelante porque las charlas se presentan interesantes y variaditas: desde ratones que despliegan su valentía ante olores adversos hasta seres humanos cuya personalidad puede estar en parte determinada por el olfato, pasando por metodologías relacionadas con la electrofisiología, el trasplante de médula ósea y el estudio del desarrollo cerebral en ratones. Primera sesión concluida, y nuestros asistentes aprovechan para contemplar con más calma la suave marea acariciando los granos de arena, las gaviotas que sobrevuelan con majestuosidad la superficie de un siempre traicionero (pero hoy afortunadamente tranquilo) mar Cantábrico, y también algún bañista osado que se atreve a desafiar el clima asturiano y a meter los pies o incluso todo su cuerpo dentro del agua. Bien se sabe que para olores, o para sensación térmica, cada cual tiene distintos umbrales.
Al día siguiente, a pesar de las advertencias previas, volvemos a caer en la tentación con un opíparo desayuno. Con el más o menos advertido soniquete del hilo musical en nuestros oídos, nuestro cerebro está empeñado en discutir acerca de las relaciones del olfato con entidades tan diversas como el sistema inmunológico, la sinapsis y distintos patrones de conexión entre componentes del cerebro, la enfermedad de Parkinson, las funciones de la mosca Drosophila, o incluso como destino de aplicaciones tan novedosas como el uso del grafeno. A lo largo de la mañana y de la tarde, descubrimos que el amor de las ovejas por sus corderitos se basa en reconocimientos olfativos; que las ratonas, para esto, son mucho menos discriminativas pero que es un golpe de olfato lo que les lleva a reconocer a los machos como enemigos, en una nueva versión del binomio sexo-violencia; que el hecho de emparejarse influye en la generación de neuronas en el bulbo olfatorio, una parte del cerebro en la cual nos adentramos también a partir de la distribución clonal de sus células, o de alteraciones producidas por influencia del olfato en su actividad eléctrica. Finalmente, dimos un repaso general a la aplicación de estudios comportamentales en el terreno olfatorio, antes de que el presidente de la IBRO nos comentara las interesantes posibilidades que esta organización ofrece para el estudio de todos estos aspectos, gracias a un sustancioso apoyo económico en forma de diversos programas y becas, y de que mantuviéramos un apasionante y apasionado debate acerca de las publicaciones Open Access y las llamadas revistas “de lujo” en el ámbito de la ciencia. Llega la noche y sentimos que nos quedan pocas horas: algunos aprovechan para socializar no tanto en el terreno olfativo como en el de la palabra, mientras unos pocos se animan a explorar nuevas fronteras saliendo de La Franca y marchando en dirección a Llanes. Queda ya poco tiempo para disfrutar de Asturias.
Pero no sin antes, al día siguiente, asistir a una sugestiva charla sobre el mundo del perfume que podría haber firmado Patrick Süskind y que nos dejó con dudas acerca de por qué pagamos dinero por oler de una determinada manera. Vimos entrar en acción, en el mundo del olfato, a actores que aún no habíamos contemplado, como las células NG2 y las chaperonas, y reincidimos en los cambios de comportamiento de las ratonas inducidos por la maternidad o por una curiosa hormona, de ecos “austenianos”, gracias a la cual podemos conseguir que una ratona hembra se enamore de un plátano. Y llega la hora de despedirse de Asturias, de La Franca y, después de tanta comida, de ponerse a hacer dieta: pero tal vez haya uno o dos aromas de estos tres días que, de nuestras narices, ya no se van a escapar.
¿Por qué es tan difícil controlar la #obesidad? https://t.co/2T1KIiIlRZ @IgnacioMorgadoB @INC_UAB #neurociencia vía @IyC_es about 7 hours ago
RT @FdeCastroS: @SENC_ @salabeckett El dibujo-reclamo es original de Fernando de Castro (1896-1967),no de Cajal. Ya pasó con TVE1 (prog. Ma… about 14 hours ago
Muestra de dibujos de Ramón y Cajal en la @salabeckett de Barcelona #neurociencia https://t.co/KB7pYpjbAE 12:01:17 PM octubre 14, 2017
RT @LOPEZMASCARAQUE: La UJI aborda el rol del olfato como indicador de Alzheimer o Parkinson @lavanguardia @redolfativaespanola https://t.… 01:26:42 PM octubre 13, 2017
¿Qué circuito exclusivo se activa en el #cerebro cuando odiamos? https://t.co/BgsRYsFkWw vía @agencia_sinc #neurociencia 10:16:00 AM octubre 13, 2017

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