Source: https://mexinternacional.mx/2014/03/
Timestamp: 2019-11-15 09:37:58+00:00

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marzo | 2014 | México Internacional
Ni Hipérbole Histórica, Ni Simplificacion:Ucrania
Bien se ha dicho, que la profundización de la crisis de Ucrania no debe llevarnos a la hipérbole histórica ni a las simplificaciones. No vamos a cumplir en junio próximo un centenario del comienzo de la Gran Guerra iniciando una tercera gran confrontación mundial; tampoco puede pasarse a la ligera este hecho histórico como un simple desencuentro entre las dos potencias buscando su lugar específico en el tablero euro-asiático de hoy. Son los escarceos entre una potencia sumida en sueños del pretérito que afloraron fehacientemente en Bruselas hace unos días, misma que ha perdido las riendas de la hegemonía internacional, contra otra que concibe que ha llegado el momento para lavar heridas y restaurar su posición mundial perdida en la guerra fría.
Antes de celebrarse el referéndum en Crimea, Rusia dio una clara exhibición de fuerza, amparada en los acuerdos de Budapest de 1998, por los que tenía la facultad de instalar 25,000 efectivos militares en Crimea, a los que sumó la transferencia de aviones de combate Sukhoi a Bielorrusia. A su vez la OTAN realizó un despliegue tropas terrestres y de aviones de combate en Polonia, Lituania y Rumania. En dicho escenario se efectuó el referéndum que arrojó una abrumadora mayoría en favor de la anexión de Crimea a la Federación Rusa, consecuente con la composición étnica de la península y las condiciones de bancarrota en que naufraga el régimen de Kiev y en una auténtica demostración del principio de autodeterminación.
En la argumentación que dio Putin al triunfo ruso, se mencionó un precedente, el de Kosovo, provincia de Serbia que realizó un referéndum sobre el estatus de ese territorio y que la Corte Internacional de Justicia en el año de 2010 consideró que la declaración de independencia no fue ilegal. Citando a un acreditado profesor español de derecho internacional “Occidente preparó una independencia de Kosovo que es ilegal. La violencia constituye una diferencia entre ambos casos. La agresión – en la antigua Yugoslavia- ocurrió casi una década antes de la declaración de independencia, pronunciada cuando el territorio kosovar se encontraba pacificado bajo el mandato de la ONU, y cuando ya había otros gobernantes en Belgrado. Occidente no se puede permitir reproches a Putin”.
Ante el referéndum, tanto Estados Unidos como la Unión Europea respondieron con amenazas de toda índole, a sabiendas de que no iban a revertir la anexión, intentando dar la impresión de que eran sanciones que nunca habían sido adoptadas y que eran las más enérgicas desde los tiempos de la guerra fría. Las sanciones incluyen una lista de personas a las que se les prohíbe el tránsito y congelamiento de sus bienes en Occidente. Agregaron la cancelación de la cumbre del G8 programada para junio próximo, pero nunca se llegó al punto de implementar medidas económicas, comerciales y energéticas que verdaderamente perjudiquen a la Federación Rusa. Mientras Putin aceleró los trámites para que Crimea ingrese a la nación Rusa incluso con el endoso de Mikhail Gorbachev. Rusia es el tercer socio comercial más importante de los europeos, y estos consumen un tercio del gas que exporta Rusia, ahí esa parte de la cruda verdad. A fin de convencer la “energía” de sus acciones combinadas, Obama tomó la decisión de trasladarse a Bruselas -sede de la Unión Europea y de la OTAN- y expresó frases agresivas y algunas sin fundamento
“Hemos aislado a Rusia políticamente, hemos impuesto sanciones que han dejado su marca en Rusia. El aislamiento se profundiza y las sanciones crecen. La toma de Crimea no anuncia el comienzo de una nueva guerra fría”. Y agregó que las sanciones y medidas dañaran la posición internacional de Rusia así como su economía.
Por otra parte, habiendo Rusia y China bloqueado una resolución condenatoria en el Consejo de Seguridad de la ONU, ésta fue transferida a la Asamblea General donde fue aprobada con 100 votos a favor incluyendo México, 11 en contra, 58 abstenciones y la ausencia de 24 estados. Se pudo percibir que los occidentales habían hecho un importante lobby, en el debate participaron a favor países como Canadá, Japón Turquía, Georgia, Noruega. También hicieron uso de la voz para sustentar su abstención China, Brasil, Argentina, Uruguay, India, El Salvador. Esa resolución no vinculatoria señala que el referéndum del 16 de marzo carece de validez y no puede servir de base para modificar el estatuto de la República Autónoma de Crimea o de la ciudad de Sebastopol y exhorta a todos los Estados a que no reconozcan ninguna modificación del estatuto sobre la base del referéndum. La elaboración de una hoja de ruta no debe descartarse.
Por ahora el asunto de Crimea, parece encontrar una solución eminentemente diplomática y no sencilla pero jamás una acción militar. La última reunión de Kerry y Labrov en Paris mostró que todavía hay posiciones irreconciliables mientras los rusos pretenden la federalización de Ucrania y garantías de que Ucrania no ingrese en la OTAN; los norteamericanos ignorando el fait accomplí hablan del retiro de las tropas rusas de Crimea y el desconocimiento del referendum. Estados Unidos tardará en aceptar estos hechos pero el asunto va a la mesa de negociaciones exhibiendo la incapacidad de Occidente para solventar los asuntos euro-asiáticos que privilegiadamente hoy le pertenecen a Rusia
Por otra parte habrá que recordar un hecho histórico, después de nuestra independencia, los territorios del norte se mantuvieron en el más completo abandono, lo que propició que colonos norteamericanos colonizaran Texas, parte de la provincia de Coahuila, posteriormente los texanos se levantaron en armas ante la notoria incapacidad de gobernar de Santa Anna quien además fue derrotado en San Jacinto. Lograda la independencia con los tratados de Velasco, se estableció la Republica de Texas. En plena implementación de la Doctrina del Destino Manifiesto el presidente Polk acepto la anexión. México a través de su ministro de relaciones exteriores protestó ante cualquier acto concerniente a la incorporación de la Republica Texana a la Unión Americana, la que aconteció el 29 de diciembre de 1845 siendo una de las causas de la intervención norteamericana el año siguiente.
¿Qué títulos tiene Estados Unidos para protestar ahora, si en el caso de Texas, desde 1836 maquinaba la anexión de ese territorio?
Las trepidaciones de Crimea
En este marzo del siglo XXI, cuando los aviones de la OTAN vuelan junto a la periferia europea de Rusia, la prensa publica reportes sobre el estado de alerta de las bases de proyectiles intercontinentales de Estados Unidos y sobre la concentración de tropas rusas en la frontera con Ucrania, por momentos pareció que la época de Brezhnev y Reagan se antojara como una verdadera “primavera”.
Pero aunque Obama nos ha querido tranquilizar diciendo que no hay una nueva Guerra Fría, lo cierto es que, un cuarto de siglo después de la caída de la Unión Soviética, el mundo cayó en cuenta que la vieja Guerra Fría nunca desapareció sino, que los vencedores la continuaron en la sombra. Estados Unidos y Europa Occidental –para emplear un término de nuevo en boga- llevaron la OTAN hasta las fronteras mismas de Rusia, pretendieron con argumentos no creíbles instalar bases de poderosos proyectiles en la República Checa y Polonia y quisieron hacer de Ucrania la cuña para reducir a la impotencia económica y política a un antiguo y derrotado enemigo, actual importante socio comercial y valioso coadyuvante para resolver crisis en otras áreas.
La inesperada reacción de Rusia con la anexión de Crimea y Sebastopol al acoso occidental por más de dos decenios, ha desatado una cadena de acontecimientos que van más lejos del enfrentamiento diplomático y que están conformando una redistribución del poder internacional en la que la preeminencia de Estados Unidos se ve seriamente acotada.
La semana del 24 al 28 de marzo dejó en claro que sin Europa Occidental, Estados Unidos no puede proyectar eficazmente su influencia. Las sanciones adoptadas por ambos, destinadas a provocar un distanciamiento entre V. Putin y sus principales colaboradores y partidarios, fueron simbólicas y totalmente ineficaces, pero hacerlas más amplias y profundas tendrán repercusiones más profundas en la Unión Europea que en Estados Unidos y ésta no está dispuesta a asumirlas en toda su dimensión.
Europa, y sobre todo Alemania, dependen de las importaciones de gas ruso y Obama, con ojos de especulador, ofreció paliar esa dependencia poniendo en el mercado un volumen igual al de las importaciones europeas de gas ruso. Pero ese gas no está destinado a Europa, sino que se ofrecerá en el mercado abierto a los precios internacionales. Si Europa lo quiere, deberá añadir la no despreciable prima del transporte y pagarlo más caro que el gas ruso. Dijo Obama:
“I think energy is obviously a central focus of our efforts and we have to consider very strongly. This entire event I think has pointed to the need for Europe to look at how it can further diversify its energy sources. And the United States is blessed with some additional energy sources that have been developed in part because of new technologies, and we’ve already licensed, authorized the export of as much natural gas each day as Europe uses each day. But it’s going into the open market; it’s not targeted directly. It’s going to private companies who get these licenses and they make decisions on the world market about where that energy is going to be sold”.
Descartado el uso de la fuerza, las sanciones asumieron el papel más importante en el regateo diplomático. ¿Qué pretenden con ellas Estados Unidos y Europa? ¿Castigar a Rusia? ¿Presionarla para revertir la anexión de Crimea y Sebastopol? ¿Impedir acciones militares en el este de Ucrania? ¿Determinar la influencia relativa de unos y otro en el futuro de Ucrania, con todos los temas que ello implica?
En un discurso el miércoles 26 de marzo preparado de antemano, Obama reconoció implícitamente que la situación de Crimea era irreversible cuando dijo que Rusia “no será desalojada de Crimea ni disuadida por la fuerza a no escalar el conflicto”. Después, en otros encuentros con la prensa, Obama insistió en el no reconocimiento de la anexión pero dejó a “la historia, con sus curiosas vueltas y giros”, una eventual reversión de la misma. Sin embargo, sí estableció un nexo claro entre las sanciones y la “continuación” de la misma política rusa al tiempo que se refería a los canales diplomáticos para resolver la crisis. En tanto que Estados Unidos y Europa Occidental han descartado el uso de la fuerza en Ucrania, las sanciones pasan a ocupar el arma de presión más importante con que éstos cuentan en cualquier negociación con Rusia.
La crisis comprende muchas cuestiones: una reforma constitucional para establecer un sistema federal, la composición del nuevo gobierno de Ucrania, los grupos políticos que deben quedar fuera del juego, como los violentos partidos fascistas Svovoda y Sector Derecha, el desarme de las bandas armadas, la autonomía de las regiones, la posibilidad o no de Ucrania de incorporarse a la Unión Europea, etc.
Rusia ya ha obtenido de Estados Unidos y Europa la promesa que Ucrania no ingresará a la OTAN, pero busca que Ucrania asuma ese compromiso en su constitución. En la entrevista de prensa del 26 de marzo en el Consejo de la Unión Europea, el presidente Obama dijo:
“I think that neither Ukraine or Georgia are currently on a path to NATO membership and there has not been any immediate plans for expansion of NATO’s membership. I know that Russia, at least on background, has suggested that one of the reasons they’ve been concerned about Ukraine was potential NATO membership. On the other hand, part of the reason that the Ukraine has not formally applied for NATO membership is because of its complex relationship with Russia. I don’t think that’s going to change anytime soon, obviously”.
La crisis puso en evidencia que si bien hay una estrecha interdependencia de Estados Unidos y Europa en su mutua seguridad militar, la percepción de los intereses de uno y otro no son necesariamente coincidentes o, siéndolo, no lo son en la misma proporción. Ante la alarma de algunos países colindantes con Rusia, Obama se vio en la necesidad de reiterar la obligación de la OTAN de responder de manera inmediata y solidaria en defensa de un miembro agredido, pero hizo énfasis en que las acciones de Rusia en Crimea y en la frontera de Ucrania no afectaban la seguridad nacional de Estados Unidos. En otras palabras, fuera de un ataque directo sobre un país miembro de la OTAN, Estados Unidos no se dejará arrastrar a un conflicto militar con Rusia o con cualquier otro país. Ésto no debió ser muy bien recibido entre los miembros europeos de la OTAN que se abstuvieron de invocar un argumento similar, cuando Estados Unidos les pidió que enviaran tropas en su apoyo a Irak y Afganistán.
En el terreno diplomático, desde el 16 de marzo la Casa Blanca se quiso mostrar como vocera de la comunidad internacional en sus condenas a la anexión de Crimea. Por su parte, Obama declaró que la “aplastante” mayoría de los países del mundo rechazaba la anexión de Crimea. Pero la realidad lo desmintió. El resultado de la votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas demostró que más del 48% de los países miembros de la organización no dieron su apoyo a la resolución que condenó la anexión.
Debe destacarse que el concepto de “excepcionalismo de Estados Unidos” no figuró en ninguno de los discursos o declaraciones de prensa del presidente Obama. No obstante, el tono siguió siendo de arrogancia y superioridad. Como dijo Anne-Marie Slaughter, antigua directora de Planificación Política del Departamento de Estado, las declaraciones de Obama estuvieron llenas de una “santurrona hipocresía”
Las repercusiones de este conflicto durarán decenios. Estados Unidos, siempre en necesidad de un enemigo, ha vuelto encontrar en Rusia a quien le justifique un control militar y político más firme de la voluntad del resto del mundo. Pero la crisis también ha puesto en evidencia las limitaciones a que se enfrenta para proyectar su poder. Los países europeos de la OTAN han visto que su seguridad, más que de las obligaciones jurídicas de la misma, puede depender de la manera cómo Estados Unidos perciba sus propios intereses de seguridad. Y aunque ésta no es una grieta, es una leve y profunda fisura que puede abrirse paso hasta la superficie. Por otra parte, el resultado de la votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas demuestra que muchos países siguen viendo con ansiedad a la unipolaridad y que ésta no es una garantía de su seguridad, sino todo lo contrario.
No es posible saber si Putin tenía este objetivo en mente cuando anexó a Crimea, pero la realidad objetiva es que el presidente de Rusia está firmemente construyendo una alternativa a Occidente. Contra lo afirmado por Obama, no puede ser débil un país que detiene a la potencia más grande de la historia on its tracks.
Texto íntegro Resolución Asamblea General NU sobre Crimea
Texto íntegro de la resolución aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 27 de marzo de 2014, por 100 votos a favor, incluído México, 11 en contra y 58 abstenciones. Hubieron 24 países que no votaron.
Distr. limitada 24 de marzo de 2014 Español Original: inglés
Tema 33 b) del programa
Prevención de los conflictos armados: fortalecimiento de la
función de mediación en el arreglo pacífico de controversias,
la prevención de conflictos y su solución
Alemania, Canadá, Costa Rica, Lituania, Polonia y Ucrania: proyecto de resolución
Reafirmando la importancia fundamental de la Carta de las Naciones Unidas en la promoción del estado de derecho entre las naciones,
Recordando las obligaciones que incumben a todos los Estados, con arreglo al Artículo 2 de la Carta, de abstenerse en sus relaciones internacionales de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado y de solucionar sus controversias internacionales por medios pacíficos,
Recordando también su resolución 2625 (XXV), de 24 de octubre de 1970, en la que aprobó la Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional Referentes a las Relaciones de Amistad y a la Cooperación entre los Estados de Conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, y reafirmando los principios que figuran en ella de que el territorio de un Estado no será objeto de adquisición por otro Estado derivada de la amenaza o el uso de la fuerza, y que todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un Estado o país o su independencia política es incompatible con los propósitos y principios de la Carta,
Recordando además el Acta Final de la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa, firmada en Helsinki el 1 de agosto de 1975, el Memorando de Garantías de Seguridad en Relación con la Adhesión de Ucrania al Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, de 5 de diciembre de 1994 (Memorando de Budapest), el Tratado de Amistad, Cooperación y Asociación entre Ucrania y la Federación de Rusia, de 31 de mayo de 1997, y la Declaración de Alma-Ata de 21 de diciembre de 1991,
A/68/L.39
Destacando la importancia de mantener un diálogo político inclusivo en Ucrania que refleje la diversidad de su sociedad y cuente con representación de todas las partes de Ucrania,
Acogiendo con beneplácito los constantes esfuerzos del Secretario General y de Ja Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y otras organizaciones internacionales y regionales con miras a reducir la tensión con respecto a Ucrania,
Observando que el referendo celebrado en la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol el 16 de marzo de 2014 no contó con la autorización de Ucrania,
1. Afirma su determinación de preservar la soberanía, la independencia política, la unidad y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente;
2. Exhorta a todos los Estados a que desistan y se abstengan de cometer actos encaminados a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de Ucrania, incluidos los intentos de modificar las fronteras de Ucrania mediante la amenaza o el uso de la fuerza u otros medios ilícitos;
3. Insta a todas las partes a que procuren alcanzar inmediatamente una solución pacífica para la situación en Ucrania mediante el diálogo político directo, actúen con moderación, se abstengan de adoptar medidas unilaterales y hacer declaraciones que enardezcan los ánimos y puedan aumentar las tensiones, y participen plenamente en las iniciativas internacionales de mediación;
4. Acoge con beneplácito las iniciativas de las Naciones Unidas, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y otras organizaciones internacionales y regionales para ayudar a Ucrania a proteger los derechos de todas las personas en Ucrania, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías;
5. Recalca que el referendo celebrado en la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol el 16 de marzo de 2014, al no tener validez, no puede servir de base para modificar el estatuto de la República Autónoma de Crimea o de la ciudad de Sebastopol;
6. Exhorta a todos los Estados, organizaciones internacionales y organismos especializados a que no reconozcan ninguna modificación del estatuto de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol sobre la base del citado referendo y a que se abstengan de todo acto u operación que pudiera interpretarse como un reconocimiento de ese estatuto modificado.
2/2 14-27347
Comentario de Lic. Edmundo G.Martínez Garza (Monterrey) “Lástima que no hubiera la ONU cuando EU se apoderó de Texas”
Texto íntegro de discurso de V.Putin ante la Duma el 18-III-2014 (inglés)
585-18-03-2014
Incidentally, the total population of the CrimeanPeninsula today is 2.2 million people, of whom almost 1.5 million are Russians, 350,000 are Ukrainians who predominantly consider Russian their native language, and about 290,000-300,000 are Crimean Tatars, who, as the referendum has shown, also lean towards Russia.
Now, many years later, I heard residents of Crimea say that back in 1991 they were handed over like a sack of potatoes. This is hard to disagree with. And what about the Russian state? What about Russia? It humbly accepted the situation. This country was going through such hard times then that realistically it was incapable of protecting its interests. However, the people could not reconcile themselves to this outrageous historical injustice. All these years, citizens and many public figures came back to this issue, saying that Crimea is historically Russian land and Sevastopol is a Russian city. Yes, we all knew this in our hearts and minds, but we had to proceed from the existing reality and build our good-neighbourly relations with independent Ukraine on a new basis. Meanwhile, our relations with Ukraine, with the fraternal Ukrainian people have always been and will remain of foremost importance for us.(Applause)
We accommodated Ukraine not only regarding Crimea, but also on such a complicated matter as the maritime boundary in the Sea of Azov and the KerchStrait. What we proceeded from back then was that good relations with Ukraine matter most for us and they should not fall hostage to deadlock territorial disputes. However, we expected Ukraine to remain our good neighbour, we hoped that Russian citizens and Russian speakers in Ukraine, especially its southeast and Crimea, would live in a friendly, democratic and civilised state that would protect their rights in line with the norms of international law.
Today, we are being threatened with sanctions, but we already experience many limitations, ones that are quite significant for us, our economy and our nation. For example, even during the times of the Cold War, the US and subsequently other nations restricted a large list of technologies and equipment from being sold to the USSR, creating the Coordinating Committee for Multilateral Export Controls list. Today, they have formally been eliminated, but only formally; and in reality, many limitations are still in effect.
In short, we have every reason to assume that the infamous policy of containment, led in the 18th, 19th and 20thcenturies, continues today. They are constantly trying to sweep us into a corner because we have an independent position, because we maintain it and because we call things like they are and do not engage in hypocrisy. But there is a limit to everything. And with Ukraine, our western partners have crossed the line, playing the bear and acting irresponsibly and unprofessionally.
I repeat, just as it has been for centuries, it will be a home to all the peoples living there. It will never follow in Bandera’s footsteps!
Let me say one other thing too. Millions of Russians and Russian-speaking people live in Ukraine and will continue to do so. Russia will always defend their interests using political, diplomatic and legal means. But it should be above all in Ukraine’s own interest to ensure that these people’s rights and interests and fully protected. This is the guarantee of Ukraine’s state stability and territorial integrity.
Ucrania: post script
La esperada reunión de Sergei Lvrov y John Kerry concluyó con decepcionantes augurios. Ninguno de los dos dio a conocer el contenido de sus respectivas propuestas, pero el resultado es una fotografía de la relación de poder político y diplomático entre Rusia, por un lado, y Europa y Estados Unidos por el otro.
Ni Estados Unidos ni Europa pueden o quieren ir más allá de sanciones puramente simbólicas que la prensa ha tratado de elevar a una importancia que no tienen. El nivel de relaciones económicas y financieras de Estados Unidos con Rusia no le confieren ninguna influencia sobre Rusia y las de ésta con Alemania y otros países europeos es de tal magnitud que medidas coercitivas financieras o comerciales de gran aliento redundarían en su propio detrimento.
Putin ha calculado bien que para Europa y Estados Unidos, Ucrania no merece un conflicto armado con Rusia y aunque las trepidaciones políticas de la crisis pueden durar decenios, Rusia ha vuelto casi imposible que Ucrania pueda incorporarse a la Unión Europea y, más aun, a la OTAN, objetivos estratégicos rusos de primera importancia, a menos que los occidentales quieran correr el riesgo de provocar una guerra civil y una intervención militar rusa en ese país.
Estados Unidos muy probablemente intentará neutralizar los efectos de esta derrota política apuntalando financieramente al régimen ucraniano de facto, pero difícilmente logrará que éste pueda ejercer un control político real sobre la mitad este del territorio ucraniano.
Aunque nada indica que Rusia tenga ambiciones territoriales sobre ningún país europeo, ni siquiera sobre los países bálticos, un cierto temor real o exagerado propiciará el fortalecimiento de la OTAN y de la influencia norteamericana sobre Europa. Ello no quiere decir que se fortalezca la preeminencia mundial de Estados Unidos. Todo lo contrario. La crisis de Ucrania puso en evidencia las enormes limitaciones regionales de esa ostensible preeminencia.

References: resolución 
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 Resolución 
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 Artículo 2
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