Source: http://escafandra.org/E-NOTICIAS-9-19.htm
Timestamp: 2019-10-19 01:53:20+00:00

Document:
Detonan en medio del mar una bomba alemana de la Segunda Guerra Mundial de casi una... (30.09.19)
La Unidad de Buceo de Ferrol documenta más restos del galeón de Ribadeo (27.09.19)
La Confederación Mundial confirma el escándalo de la descalificación española en el Campeonato...(26.09.19)
Varado en la historia (25.09.19)
España se proclama campeona del mundo de Video Submarino en Arona (Islas Canarias) (24.09.19)
La Guardia Civil blinda el control del patrimonio subacuático (23.09.19)
Record femenino de "caminata subacuática", 81 metros bajo el agua con una sola respiración (20.09.19)
La Unidad de Buceo de Ferrol saca a flote los tesoros arqueológicos de Camariñas (19.09.19)
Nueve días bajo el agua ayuda a los científicos a comprender cómo será la vida en una base lunar (18.09.19)
Localizan once sables de principios del siglo XIX en aguas de Formentera (17.09.19)
La costa gallega, la mayor concentración de barcos hundidos del mundo (16.09.19)
Los arqueólogos a punto de hallar los barcos de Hernán Cortés, hundidos ahora hace 500 años (13.09.19)
Inaugurado el Boeing 747 hundido en el parque de buceo más grande del mundo (12.09.19)
Víctor Vescovo: el mapa que muestra los puntos más profundos de cada océano visitados por... (11.09.19)
El saqueo de las tumbas submarinas (10.09.19)
Un nuevo yacimiento coloca a Mazarrón en el centro de la arqueología subacuática del mundo... (09.09.19)
Arqueólogos registran submarino de la Primera Guerra Mundial hundido en aguas mexicanas (06.09.19)
Así es el proceso de adiestramiento de los buceadores de asalto del Ejército de Tierra (05.09.19)
Trágico incendio en barco de buceadores deja 25 muertos y 9 desaparecidos en la costa de... (04.09.19)
China confirma sitio de naufragio de acorazado de Primera Guerra China-Japón (03.09.19)
¿Qué dice el borrador del informe de la ONU sobre océanos y zonas heladas? (02.09.19)
Reglas para tesoros hundidos en aguas cubanas (02.09.19)
El pecio del H.M.S. Terror, «congelado en el tiempo», sorprende a los arqueólogos (02.09.19)
Encuentran distintas especies de corales de alto valor ecológico en los fondos marinos de Murcia (02.09.19)
Jesús Ferreiro, presidente de la Fundación Titanic, nombrado Patrono de Honor de la... (02.09.19)
M. Arroyo / Ferrol | La tarea de velar por el patrimonio subacuático llevó el pasado fin de semana a los especialistas de la Unidad de Buceo de la Armada a la costa de Ribadeo.
A comienzos de este mes, la varada de un carguero en la zona donde se encuentran los restos del galeón -considerado el mejor conservado a nivel mundial- hizo saltar las alarmas.
La Confederación Mundial confirma el escándalo de la descalificación española en el Campeonato Mundial de Fotografía Submarina
El delegado técnico de la CMAS descarta que las botellas de aire fueran manipuladas por error y da por hecho que se hizo para obtener ventaja
Tinerfe Fumero | El delegado técnico de la Confederación Mundial de Actividades Submarinas (CMAS) en el XVII Campeonato Mundial de Fotografía Submarina, Rui Guerra, ha confirmado por escrito las irregularidades adelantadas ayer por diario de avisos acerca de la escandalosa eliminación del equipo español durante dicha prueba, que tuvo lugar durante la semana pasada en Arona, y que contó con la organización delegada de la Federación Canaria de Actividades Subacuáticas (Fedecas).
A pesar de que, a través de Facebook, Fedecas achacó dicha sanción a “una incidencia técnica”, el informe oficial elaborado por Rui Guerra, cuya copia obra en poder de este periódico, no puede ser más contundente.
Como adelantó el diario de avisos, la eliminación de la Selección Española en la categoría principal, la de fotografía, se produjo al descubrirse que sus botellas de aire estaban cargadas a mayor presión de la permitida. No debían superar las 200 atmósferas, como se fijó en la reunión técnica de la competición, pero en realidad estaban a 260 atmósferas, lo que no solo incumplía dicho pacto, sino que además ponía en peligro a los submarinistas, dado que el límite de lo saludable es de 220 atmósferas.
El delegado técnico de la CMAS detalla en su escrito lo sucedido el pasado sábado día 20. Sostiene que se interesó por las botellas del equipo español después de que el capitán del mismo le expresara sus dudas acerca de las mismas.
Cuando Rui Guerra las inspeccionó, descubrió el pastel, y así lo contó. “Siguiendo el procedimiento rutinario de verificaciones pre-inmersión en algunos de los barcos, y queriendo comprobar el problema con la carga de dichas botellas, yo fui al barco numero 7 (Claumar) donde estaban los equipos de Finlandia, Hungría y España. He comprobado todas las botellas del barco y cuatro de ellas estaban a 260 bares! [El signo de admiración está en el original]. Todas las demás tenían la presión esperada de entre 190 y 210 bares. Todas las botellas ya tenían los chalecos y reguladores montados. Las cuatro botellas en cuestión eran para ser usadas por 2 parejas de equipo español. He comprobado muchas otras botellas en varios barcos y ninguna de ellas tenía presión similar. Esta presión excesiva es la ventaja obvia en la competición para 2 equipos mencionados. Y además, la presión tan excesiva podría ser el riesgo para la seguridad en las altas temperaturas aquí en Tenerife. Puesto que todas las estaciones de carga tienen la válvula de seguridad que para la mayoría de los compresores a unos 220 bares de presión puedo concluir que el hecho de tener 260 bares en las botellas no puede ser un simple error”, concluye Guerra.
Ese mismo día, prácticamente el resto de los países participantes reclamó y, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 9 del Reglamento General de Fotografía Subacuática CMAS para Campeonatos del Mundo, se consumó la bochornosa descalificación del equipo español, que para más inri era el anfitrión.
Varado en la historia
El barco fenicio de Mazarrón, hundido hace 2.600 años, seguirá seis meses más sumergido. La solución provisional ya dura dos décadas
Inés Gallastegui | El barco fenicio más antiguo encontrado en el Mediterráneo sumará otro medio año a los 2.600 que lleva sumergido frente a la costa de Mazarrón, Murcia. Tras examinar el sarcófago metálico que lo protege de los temporales y lo oculta de la vista de los curiosos, los expertos del Ministerio y la Consejería de Cultura consideran que su estado de conservación es aceptable y realizarán nuevos estudios para decidir si lo reflotan definitivamente y lo muestran, por fin, al público. El Ayuntamiento de la localidad murciana no quiere que la embarcación 'zarpe' -como ocurrió con su 'hermano', el 'Mazarrón I', hallado unos años antes y hoy expuesto en el Arqua de Cartagena- y quiere convertir el pecio en protagonista de un museo local sobre el rico legado fenicio en la costa murciana. Todos los expertos coinciden en que la nave es única y da testimonio de los intercambios culturales y comerciales que aquel pueblo procedente del Mediterráneo oriental mantuvo durante doscientos años con la población local. «Ellos querían el plomo y la plata de las minas murcianas y trajeron a los indígenas novedades tecnológicas y productos manufacturados, el vino, el olivo, los tejidos púrpura o el pescado en salazón», explica el arqueólogo Juan Pinedo.
El 'Mazarrón II' fue encontrado a dos metros y medio de profundidad y a 50 de la playa de la Isla de Adentro en 1994, y los expertos debaten desde entonces qué hacer con él. Para protegerlo de las corrientes marinas, en el año 2000 fue cubierto con una especie de sarcófago de acero. En los últimos años ha habido diferencias de criterio entre los técnicos, pero en la reunión mantenida hace diez días las administraciones central, regional y local acordaron prorrogar un poco más la permanencia del pecio en el lugar donde fue hallado. Según las últimas pruebas realizadas, no es urgente moverlo, pero sí es conveniente estabilizar la carcasa que lo protege: al desplazarse la arena que tiene debajo, la 'caja fuerte' ha empezado a presionar la embarcación, apoyada sobre el fondo rocoso, y puede dañar su estructura.
El barco, de 8,10 metros de eslora y 2,25 de manga, fue construido entre los años 610 y 580 antes de nuestra era. Aparte de su singularidad y su antigüedad, los especialistas destacan la técnica de carpintería naval con que la pequeña nave fue construida, fruto del contacto entre los fenicios y los pobladores indígenas. El arqueólogo Carlos de Juan, asesor técnico de la Dirección General de Bienes Culturales de la Región de Murcia, explica que, mientras los griegos comenzaban por el armazón y después cosían las tablas entre sí, los fenicios empezaban por el casco con la técnica de «cajón, espiga y mortaja», es decir, ensamblando los listones unos a otros mediante lengüetas y clavijas.
No está claro cómo llegó al fondo este barco de cabotaje. «Es posible que, ante un empeoramiento del estado del mar, la tripulación buscara refugio en la playa de la Isla, sin éxito, y la embarcación zozobrara y volcara donde las olas, por el poco calado, se vuelven mayores», aventura De Juan.
Lo que sí se sabe es cómo fue descubierto. Manuel Martín Blanco, catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza y miembro de la comisión de seguimiento del barco fenicio de Mazarrón, recuerda que la nave debió de permanecer durante siglos cubierta por varios metros de arena hasta que, a causa de los cambios en la línea de costa y por consiguiente de las corrientes marinas, quedó al descubierto en 1994. Eso, junto a la extracción de las casi tres toneladas de lingotes de plomo litargirio, un mineral argentífero que llevaba la embarcación en el momento del naufragio, dejó el casco desprotegido frente a la acción destructora de temporales y microorganismos.
Por eso, casi todos los expertos coinciden en la necesidad de reflotar el pecio una vez que se realicen los estudios acordados. «El cofre fue una buena solución en su momento, pero se hizo con vocación de provisionalidad», subraya Martín Bueno, partidario de sacar el 'Mazarrón II' tan pronto como haya un proyecto integral para su extracción, restauración y posterior exhibición.
Carlos de Juan está de acuerdo: «Si el 'Mazarrón II' no está enteramente enterrado en arena, no se puede preservar en el medio plazo», subraya. Por lo tanto, su conservación bajo el agua es incompatible con su puesta a disposición del público y los investigadores.
Este profesor de arqueología submarina asegura que, pese a la «imagen idílica que dan las fotografías tomadas a cierta distancia», el pecio se encuentra «totalmente fisurado». Por ello, la extracción debería realizarse «en las porciones más grandes posibles». El proceso de conservación pasa por la extracción de la sal de la madera mediante un proceso de ósmosis, su impregnación en politienglicol, una resina para mantenerla fuerte, y finalmente su congelación y secado controlado en una sala de vacío, que permite extraer el agua trasformándola de sólida a gaseosa sin pasar por la líquida, para evitar que deforme el material. Quizá no pasen otros 2.600 años, pero el proceso no va a ser corto.
España se proclama campeona del mundo de Video Submarino en Arona (Islas Canarias)
Santa Cruz de Tenerife | La costa del municipio de Arona en Tenerife ha sido el escenario de la XVII edición del campeonato del mundo de fotografía y video submarino, auspiciada por la Conferencia Mundial de Actividades Subacuáticas (CMAS) y organizada por la Federación Española y Canaria de Actividades Subacuáticas, bajo el patrocinio del Ayuntamiento de Arona a través de sus Patronatos municipales de Turismo y Deportes, el Gobierno de Canarias y el Cabildo Insular de Tenerife.
Una treintena de agentes reciben formación en el Arqua sobre investigación y legislación para la protección de los bienes arqueológicos sumergidos
Murcia | El Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua) y la Guardia Civil celebraron esta semana la quinta edición de las Jornadas de Protección del Patrimonio Cultural Subacuático en la sede del museo, en Cartagena.
Record femenino de "caminata subacuática", 81 metros bajo el agua con una sola respiración
La buceadora Bilge Cingigiray realiza con una sola respiración la "caminata subacuática" más larga hasta la fecha, batiendo un nuevo record de 81,60 metros
Sammy Lloyd | Bilge Clingigiray es una atleta nacional de buceo libre de Turquía, que ha soñado con romper el récord femenino de "caminata" más larga con una sola respiración desde hace dos años.
La atleta turca batió con éxito el récord al caminar 81,60 metros, en un minuto, con una sola respiración.
¡Esto es equivalente a subir y bajar una bolera cuatro veces!
Este registro requiere que un pie toque el suelo en todo momento, por lo que para evitar el riesgo de subir a la superficie, Bilge usó una pesa para ayudarse a mantenerse por el fondo. Ha sido el paseo subacuático más largo con una sola respiración.
No es la primera vez que Bilge ha roto este récord. En 2017, originalmente estableció el récord al caminar 67.16 m (220.34 pies), sin embargo, esta distancia fue superada por la atleta rusa, Marina Kazankova en el mismo año.
Esto motivó a Bilge a entrenar más duro para recuperar su título, con duros entrenamientos que duraron dos años en completarse.
Ciertamente elevó el nivel, aumentando su distancia original en 14.44 metros, e incluso superando la distancia para la caminata subacuática más larga con una sola respiración masculina , que actualmente se encuentra en 79.94 metros.
El evento estuvo abierto para que el público lo viese en la piscina, Ağaoğlu My World Club en Estambul, Turquía.
Si bien la familia y los amigos de Bilge la apoyaron desde la superficie, fue su emocionado hijo de cuatro años el primero en felicitarla. Video Record Guinness
ESCAFANDRA/guinnessworldrecords
M. Arroyo / Ferrol | La Costa da Morte sepulta los restos de innumerables naufragios. Desde pecios pertenecientes a naves romanas, galeones o fragatas, las aguas embravecidas dejan asomar, en ocasiones, lo que queda de antiguos navíos que se fueron a pique.
Como nueve días bajo el agua ayuda a los científicos a comprender cómo será la vida en una base lunar
A medida que la NASA se prepara para regresar a la Luna en los próximos años y posiblemente incluso establecer bases, necesita una mejor comprensión de cómo se comporta el cuerpo humano en un hábitat tan inhóspito
Csilla Ari D`Agostino | Con ese fin, dos astronautas, dos investigadores (incluida yo) y dos técnicos participaron en un programa llamado Operación de la Misión de Medio Ambiente Extremo de la NASA (NEEMO) en el que descendimos 10 metros debajo de la superficie del océano en junio pasado, para pasar nueve días viviendo en una pequeña cápsula que imita cómo sería la vida en los espacios reducidos de una base lunar.
Soy neurocientífica, y la investigación de nuestro equipo durante esta misión se centró en evaluar cómo los humanos reaccionan ante el ambiente extremo de alto estrés mientras tienen una gran carga de trabajo. Tomados en conjunto, estos experimentos deberían establecer una línea de base sobre cómo funciona el cuerpo humano en entornos extremos. Estos datos deberían ayudar a la NASA a encontrar formas en que los astronautas y los acuanautas puedan mejorar el rendimiento físico y mental, al tiempo que protegen el cerebro, en ambos sexos durante futuras misiones de exploración submarina y en el espacio profundo.
Laboratorio bajo el mar
Entonces, ¿cómo yo, una neurocientífica especializada en cerebros de manta raya y comportamiento y fisiología del buceo, me convertí en miembro de la tripulación de la misión NEEMO 23 de la NASA? En 2017 coordiné proyectos de investigación y fui buzo de apoyo para un proyecto NEEMO. Mientras la NASA se preparaba para la próxima misión, necesitaba encontrar un miembro de la tripulación no astronauta con una sólida experiencia en buceo, experiencia operativa del trabajo de campo y antecedentes académicos relevantes. Resultó que me quedaba bien. Un par de meses después de NEEMO 22, para mi sorpresa, la NASA me invitó a unirme a la tripulación de NEEMO 23.
La misión NEEMO se lleva a cabo en la Base Aquarius Reef , ubicada a 62 pies debajo de la superficie del Océano Atlántico en el Santuario Marino Nacional Florida Keys . Es la única estación de investigación submarina del mundo que reproduce las condiciones de la misión espacial, incluida la oportunidad de experimentar la ingravidez. La NASA ha estado enviando equipos de "aquanauts" en las expediciones submarinas de NEEMO a la Base Aquarius Reef desde 2001, para entrenar a los astronautas, probar dispositivos espaciales y estudiar el costo físico y psicológico de vivir y trabajar en entornos extremos.
Durante NEEMO 23, mis compañeros de tripulación fueron Samantha Cristoforetti , quien posee el récord del vuelo espacial ininterrumpido más largo de un astronauta europeo; Jessica Watkins , candidata a astronauta de la NASA; y Shirley Pomponi , bióloga marina. Dos técnicos de hábitat masculinos, Mark Hulsbeck y Tom Horn, también formaron parte de la expedición.
Mi objetivo durante nuestra misión era comprender los cambios psicológicos en los miembros de la tripulación en este entorno de alto estrés. Durante nueve días, los seis estuvimos aislados del resto del mundo, en un espacio confinado, mientras tomábamos decisiones urgentes que tenían serias consecuencias.
Nuestro equipo lidió constantemente con dificultades técnicas y una gran carga de trabajo. También experimentamos agotamiento físico que podría haber afectado nuestro rendimiento. Al igual que las misiones espaciales, no hubo oportunidad de regresar a la superficie, y nuestros errores o fallas en el equipo podrían haber sido fatales.
Estudié cómo el estrés, la dinámica del equipo y la carga de trabajo afectaban el rendimiento. También exploré cómo cambian la fuerza, la destreza y las funciones sensoriales mientras vives y trabajas en Acuario. Para mi investigación, recopilamos datos sobre nuestro rendimiento cognitivo (tiempo de reacción, memoria a corto plazo, toma de decisiones y tolerancia al riesgo) dentro del hábitat y durante las actividades extravehiculares. El propósito de las actividades extravehiculares es simular caminatas espaciales por hasta cinco horas al día.
Por la noche, también utilicé un vehículo operado de forma remota como parte de mi proyecto National Geographic Open Explorer para monitorear el fondo marino para encontrar eventos de desove de esponjas (cuando las esponjas liberan esperma y huevos para que mi compañero de tripulación pueda intentar la fertilización in situ), recolecte muestras de plancton y detectar organismos marinos biofluorescentes que emiten luz alrededor del hábitat.
Nuestro equipo también se centró en la calidad del sueño, los cambios en los marcadores de inflamación en la sangre, la frecuencia cardíaca, los microbios dentro de nuestros cuerpos, también conocidos como el microbioma, y ​​la composición corporal. Al final del día nos quedamos dormidos rápidamente. Ni siquiera nos dimos cuenta de que estábamos bajo el agua.
También probamos un microscopio electrónico de barrido portátil por primera vez bajo el agua, rastreando dispositivos de realidad aumentada, simulando un aterrizaje lunar y probando una máquina de ejercicio espacial y un sistema de evacuación lunar para transportar astronautas inconscientes.
Para mí, el aspecto más desafiante de esta misión fue subir escaleras con el equipo pesado entrando al agua: el casco pesado (32 libras) ejerció mucha presión sobre los músculos del cuello y la espalda, además de las 50-60 libras de equipo de buceo. más 20 libras de peso extra para simular las condiciones que se experimentarían en la Luna.
La tripulación en su habitación de literas pasa por descompresión con un protocolo especializado de respiración de oxígeno antes de regresar a la superficie. Csilla Ari D \ `Agostino , CC BY-SA.
El momento más difícil y memorable de esta misión ocurrió cuando, después de que se reparó un mal funcionamiento del equipo en el último minuto, pude terminar los experimentos durante mi turno de actividades extravehiculares, recolectando muestras locamente y realizando pruebas que el equipo necesitaba. Más tarde escuché que mi productividad me ganó muchos vítores y saltos en tierra en el control de la misión, lo que me hizo muy feliz.
Durante nuestra misión tuvimos que adaptarnos rápidamente a nuevas situaciones. Y estábamos constantemente en modo de resolución de problemas, abordando problemas solos, con la ayuda de compañeros de equipo o con el apoyo de la superficie.
Probablemente la parte más peligrosa de la misión fueron las últimas 17 horas. Tuvimos que pasar por un estricto protocolo de descompresión para eliminar el nitrógeno que se acumulaba en nuestros cuerpos mientras respiramos aire a alta presión. Redujeron lentamente la presión dentro del hábitat, lo que creó el riesgo de que el agua ingrese al hábitat; y respiramos oxígeno puro durante una hora, lo que aumentó la posibilidad de sufrir convulsiones por la toxicidad del oxígeno del sistema nervioso central. Afortunadamente, todos regresamos a salvo.
Ahora hay muchos datos en espera de ser analizados en los próximos meses. Espero que el esfuerzo de nuestro equipo mejore la seguridad y la eficiencia de futuras misiones espaciales y submarinas.
La autora de este artículo, Csilla Ari D`Agostino es Profesora Asistente de Investigación de Psicología, Universidad del Sur de Florida. Es copropietaria de Ketone Technologies LLC y también representa a la Manta Pacific Research Foundation que financia su investigación.
ESCAFANDRA/theconversation
Las espadas se encuentran envainadas y en “muy buen estado” de conservación
Los sables podrían ser de origen español o francés
Los sables, que son todos rectos y con una longitud que oscila entre los 110 y 115 centímetros, podrían ser de origen español o francés, estiman los especialistas tras analizar los bien conservados guardamanos y gavilanes de las armas. Según Rodríguez, “muy probablemente” formen parte de un pecio del primer tercio del XIX que debe estar hundido en las proximidades de Es Caló de Sant Agustí.
Para Rodríguez, las armas han aparecido por las “dinámicas litorales” que se han registrado a lo largo de este año en la zona. De hecho, los sables se encontraban bajo una capa “muy fina” de arena. Ahora, estas armas serán trasladadas al Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera (MAEF) para determinar, a través de estudios, el estado de conservación del metal y restaurarlas.
Las armas han aparecido por las “dinámicas litorales” que se han registrado a lo largo de este año en la zona
Carme Mayans | Hace tan sólo unos días, Tono García, de la Escuela de Buceo Malpica, descubrió un sextante a 24 metros de profundidad en aguas de esta localidad gallega. Avisó de inmediato a las autoridades y, en poco tiempo, especialistas de la Armada y el arqueólogo subacuático Miguel San Claudio acudieron para descender hasta el lugar del hallazgo y comprobar de qué se trataba. La sorpresa fue mayúscula: descubrieron los restos de un vapor británico, el SS Solway, que el 7 de abril de 1843 zarpó del puerto de La Coruña rumbo a América, pero se hundió en esas aguas cuando colisionó contra los bajos marinos.
Este es el último pecio encontrado en el litoral de Galicia. Bajo sus aguas se han localizado en las últimas décadas nada menos que 1.600 barcos –aunque se calcula que puede haber unos ocho mil–, en investigaciones llevadas a cabo por la Armada española, el CSIC y las universidades de Gales, Lisboa, Southampton y Texas. Especialistas de todo el mundo han acudido a estas costas, consideradas el mayor yacimiento de barcos hundidos del mundo –que incluye barcos de todas las épocas–, hundidos a causa de conflictos bélicos o por causas meteorológicas.
En aguas de Galicia se han localizado en las últimas décadas 1.600 barcos hundidos, aunque los especialistas calculan que puede haber unos 8.000
Un gigantesco cementerio de barcos
Hace dos mil años, las naves que realizaban navegación de cabotaje (no perdían de vista la costa en ningún momento) por la región, chocaban contras las rocas, tan habituales en la cornisa atlántica, arrastradas por los temporales, y acababan hundiéndose. Cosa que al parecer era muy habitual dado el alto número de naves halladas, como explica el arqueólogo Miguel San Claudio, que colabora con el Institute of Nautical Archaeology de la Universidad de Texas. Según él, "creemos que hemos identificado desde 1987 sólo cerca del 10% de los naufragios ocurridos en la que puede ser considerada la vía más importante de comercio de la humanidad".
Pero ¿Por qué se han hundido tantos barcos en las costas gallegas a lo largo de la historia? Al parecer, la configuración del litoral, los vientos que lo azotan recurrentemente y las corrientes marinas contribuyeron definitivamente a ello. Los vientos del noreste en verano llevaban hasta allí a los galeones ingleses y holandeses que peleaban contra España en el siglo XVI. Incluso los investigadores creen haber localizado dos barcos ingleses de este siglo bajo las aguas. En cambio, los barcos españoles intentaban aprovechar los vientos en otoño e invierno para llegar a las islas británicas, aunque las tormentas no se lo ponían fácil, por lo que muchos barcos de la Armada real acabaron hundidos también en Galicia. En el municipio de Corcubión se han descubierto ocho de estos galeones hundidos en 1596. Ese mismo año, volviendo de un ataque a Inglaterra, el San Giacomo de Galizia se hundió frente a las costas de Ribadeo. Los arqueólogos han encontrado el pecio en muy buen estado de conservación.
La configuración del litoral gallego, los fuertes vientos y las corrientes marinas contribuyeron activamente a los naufragios en la zona
Justo en las dos guerras mundiales, la zona se convirtió también en un lugar de paso obligado para alemanes y británicos, además de un lugar preferente de enfrentamiento bélico. Sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial, alemanes y británicos lucharon encarnizadamente en aguas gallegas, por donde pasaba la principal vía a América. Hasta la fecha se han descubierto aquí 25 submarinos, sobre todo alemanes, 50 cazabombarderos británicos y un sumergible alemán de la Gran Guerra.
La Xunta de Galicia, la Armada y el CSIC colaboran activamente para explorar el inmenso yacimiento. A pesar de ello, Miguel San Claudio reclama un mayor esfuerzo a todas las administraciones para su estudio y para crear en el futuro un museo en Galicia dedicado exclusivamente a la "impresionante historia de la navegación en España".
Jesús García Calero | La playa de la Villa Rica de Veracruz es un hervidero estos días. Allí los arqueólogos buscan restos de los barcos que llevaron a los españoles a la costa de México hace cinco siglos. Frágiles vestigios de unos hechos que cambiaron el mundo para siempre: como la huella de Armstrong en la Luna, como las tablillas que dieron origen a la escritura. Con alta tecnología de investigación subacuática, los científicos tratan de revelar el punto exacto en el que fueron hundidos los famosos barcos de Hernán Cortés, una decena de naves que llevan enterradas desde julio de 1519 bajo el fondo marino.
Miguel Márquez | El Reino de Bahrain abrió el parque de buceo submarino más grande del mundo, inaugurado por el ministro de Industria, Comercio y Turismo, Zayed bin Rashid Al Zayani. El parque abarca un área de 100,000 metros cuadrados, en donde se puede visitar un Boeing 747 sumergido.
El Ministro de Industria, Comercio y Turismo, Zayed bin Rashid Al Zayani, dijo: Estamos orgullosos de lanzar este proyecto ecológico único en cooperación con el Consejo Supremo para el Medio Ambiente y el sector privado”.
ESCAFANDRA/transponder
Victor Vescovo: el mapa que muestra los puntos más profundos de cada océano visitados por el millonario y explorador
La fosa de las Marianas, en el océano Pacífico, se encuentra casi a 11 km bajo la superficie y es el punto más profundo en las aguas oceánicas del planeta. Hasta ese y otros rincones en las entrañas de los océanos llegó el estadounidense Victor Vescovo. Este sitio del océano es tan profundo, que la presión equivale a 50 jets jumbo apilados sobre una persona.
El financista y explorador acaba de convertirse en la primera persona en visitar los sitios más profundos en cada océano: el Pacífico, el Índico, el Atlántico, el Antártico y el Ártico. Y Vescovo también se sumergió hasta los restos del Titanic. Los sitios más profundos de los océanos son verdaderos tesoros, en gran parte desconocidos, para la ciencia.
Los abismos más profundos
Las fosas oceánicas a mayor profundidad son el resultado de la subducción de una placa tectónica bajo otra. Estos lugares remotos no han escapado al impacto de la actividad humana.
En la fosa de las Marianas, de más de 2.500 km de longitud y al este de las islas del mismo nombre, Vescovo encontró una bolsa plástica y envolturas de dulces. La contaminación del plástico ha llegado entonces a un lugar tan profundo que si el Everest estuviera en su base, la cima de la montaña estaría a más de dos km de la superficie del mar.
La fosa de Puerto Rico, a 8.376 metros de profundidad, se encuentra en el límite entre el mar del Caribe y el océano Atlántico y es el punto más profundo en este último. La fosa tiene una longitud de 1.500 km.
La fosa de las Sándwich del Sur, de una profundidad de 7.434 metros, se encuentra unos 100 km al este de las islas del mismo nombre.
La fosa de Java, de una profundidad de 7.192 metros, es la mayor del océano Índico.
Y el abismo de Molloy, de 5.550 metros de profundidad, se encuentra a unos 160 km del archipiélago noruego de Svalbard.
Es la tercera vez que los seres humanos llegan a las profundidades de la fosa de las Marianas. El oficial de la Marina estadounidense Don Walsh y el ingeniero suizo Jacques Piccard llegaron hasta el fondo de la fosa en 1960. Y el director de cine James Cameron se sumergió a la misma profundidad en 2012. Pero Vescovo pudo pasar horas explorando la fosa con su sumergible de 4,6 metros de longitud y 3,7 metros de altura.
El vehículo llamado DSV Limiting Factor fue construido por la empresa estadounidense Triton Submarines y fue diseñado para bajar repetidas veces a grandes profundidades. En su centro se encuentra una cápsula recubierta de titanio que puede soportar grandes presiones y acomodar a dos exploradores.
"Estas cosas deben hacerse," señaló Vescovo a la BBC luego de completar la última etapa de su expedición en el abismo Molloy.
"Mi filosofía es que no estamos aquí solamente para sobrevivir o vivir cómodamente, sino para contribuir de alguna forma". "Y el camino que elegí tiene algo de aventura pero también nos ayuda a avanzar como especie".
El equipo científico de la expedición colocó en las profundidades más de 100 instrumentos que registran la topografía y especies en distintos puntos del fondo del océano. Los científicos aseguran haber descubierto más de 40 nuevas especies, y una gran cantidad de muestras aún deben ser analizadas en el laboratorio.
Uno de los expertos de la expedición, Alan Jamieson, biólogo marino de la Universidad de Newcastle en Inglaterra, señaló que uno de los logros de la misión son los registros de salinidad y temperatura a grandes profundidades.
"Existen muy pocas mediciones a más de 6.000 metros de profundidad", señaló Jamieson.
Los datos de la expedición contribuirán al proyecto que busca mapear el fondo de todos los océanos para 2030.
Los datos también contribuirán a otra iniciativa, Nippon Foundation-GEBCO Seabed 2030 Project, que busca mapear la topografía del fondo de todos los oceános para 2030.
Hasta el momento solamente se ha cartografiado un 20% en buena resolución. La expedición de Vescovo se reflejará en un documental de Atlantic Productions en el canal Discovery Channel.
Ismael Arana / Hong Kong | Ni las pirámides de Egipto ni las necrópolis romanas. El “mayor robo de tumbas del mundo”, como así lo han calificado, se está produciendo bajo las aguas que bañan las costas de Malasia, Singapur e Indonesia. Durante los últimos años, del fondo de esos mares han desaparecido los vestigios de decenas de navíos hundidos durante la Segunda Guerra Mundial, un pillaje que se lleva por delante tanto los cascos de las embarcaciones como los restos humanos de los que cayeron en combate y que todavía se encuentran en el interior de los pecios.
Mientras, esta situación también ha provocado críticas internas en los países afectados, especialmente entre los colectivos de veteranos de guerra o de familiares de los marinos que perecieron en los buques. “Esto es muy malo, no les permite tener descanso. Ese barco era su tumba”, aseguró a la prensa Jet Bussemaker, nieta del comandante al frente de uno de los submarinos holandeses que se han "evaporado".
ESCAFANDRA/layuntamientoMazarron
Arqueólogos registran submarino de la Primera Guerra Mundial hundido en aguas mexicanas
ESCAFANDRA/economista
El Curso de Buceador de Asalto, en el que a menudo también participan militares de otros países, se hace en el río Ebro y en el pantano de La Sotonera. En él se instruye a los participantes en buceo y navegación, con recorridos subacuáticos diurnos y nocturnos, inmersiones profundas, infiltración, uso de explosivos bajo el agua, tiro desde embarcaciones e inserción y extracción desde helicópteros. Además, los miembros del Arma de Ingenieros tienen una instrucción específica mediante el Curso de Zapador Anfibio. Podéis ver aquí un vídeo publicado ayer por el Ejército de Tierra en el que muestra imágenes de la instrucción de sus buceadores
ESCAFANDRA/outono
Trágico incendio en barco de buceadores deja 25 muertos y 9 desaparecidos en la costa de California
Según las autoridades, un fuego se declaró a las tres de la madrugada mientras el navío estaba atracado y los clientes del viaje de submarinismo dormían en unas literas bajo la línea de flotación
David Alandete | Los buzos han encontrado 25 cuerpos después de que un incendio hundiera este lunes un barco empleado para cruceros de submarinismo frente a la costa de California, según han informado los Bomberos, que colaboran con la Guardia Costera de EE.UU. en la búsqueda de nueve desaparecidos. Se han salvado cinco tripulantes.
China confirma sitio de naufragio de acorazado de Primera Guerra China-Japón
Arqueólogos chinos señalaron que confirmaron el sitio del naufragio de un acorazado chino hundido en el mar Amarillo por la flota japonesa invasora en 1894.
Jinan | Un equipo arqueológico también recuperó más de 150 reliquias del acorazado Dingyuan, el barco insignia de la Flota Beiyang de la Dinastía Qing (1644-1912), hundido en la Primera Guerra Chino-Japonesa, se informó en un seminario que tuvo lugar en la isla Liugong, provincia de Shandong.
El descubrimiento se hizo después de dos meses de una búsqueda submarina realizada en conjunto por el Centro de Conservación del Patrimonio Cultural Submarino de la Administración Estatal de Patrimonio Cultural de China, el Centro de Investigación Arqueológica Submarina de Shandong, el Museo de la Guerra China-Japón (1894-1895) y el Museo Weihai.
Con base en investigaciones previas de 2017 y 2018, los arqueólogos usaron tecnologías de cartografía y fotografía para estudiar el sitio, y extrajeron capas gruesas de arena para dejar al descubierto parte del casco del acorazado hundido, dijo Zhou Chunshui, jefe del programa de investigación.
Con una desplazamiento de 7.670 toneladas largas, el Dingyuan fue construido en Alemania por encargo de la Dinastía Qing. Fue dañado por un torpedo de la flota japonesa invasora en febrero de 1985, antes de que su capitán ordenara el hundimiento.
El descubrimiento del acorazado Dingyuan es de gran valor histórico y científico para la investigación de la historia de la Armada china y de sus barcos de guerra, así como de la Primera Guerra China-Japón, comúnmente conocida en China como la Guerra Jiawu, mencionó Jiang Bo, funcionario del centro de conservación.
El 25 de julio de 1894, la flota japonesa atacó dos barcos chinos frente al puerto coreano de Asan. En esa época, Corea era tributario del Imperio Qing. Para marzo de 1895, el ejército y la Armada de China fueron vencidos, la primera ocasión que China fue derrotada por Japón en un conflicto militar.
Este año se conmemora el 125° aniversario del estallido de la Guerra de Jiawu. En los años recientes, arqueólogos chinos han descubierto dos barcos hundidos más: el Jingyuan y el Zhiyuan de la Flota Beiyang.
La Flota Beiyang fue establecida en 1888 en la isla Liugong. La isla ha sido convertida en una base educativa patriótica debido a que la guerra es considerada como "una lección amarga por aprender" de la historia china.
La cadena alimenticia de las aguas tropicales poco profundas podría declinar 40% en el 2100 debido entre otros fenómenos al calentamiento y a la acidificación.
Su fecha de publicación está prevista el 25 de setiembre en Mónaco.
Oxígeno: La concentración de oxígeno en el medio marino cayó 2% en 60 años y perderá entre 3 y 4% adicional para el 2100 con los niveles actuales de contaminación de CO2.
Nivel del mar: Comparado con finales del siglo XX, el nivel del mar subirá unos 43 cm para el 2100 si el calentamiento se limita a 2 ºC y 84 cm con la tendencia actual (+ 3 o 4 ºC). Los daños anuales causados por las inundaciones se multiplicarán por entre 100 y 1,000 en 2100.
En el siglo XXII, el ritmo de aumento del nivel del mar se multiplicará seguramente por 100, pasando de 3.6 mm anuales hoy en día a "varios centímetros".
Alimentos: La cadena alimenticia de las aguas tropicales poco profundas podría declinar 40% en el 2100 debido entre otros fenómenos al calentamiento y a la acidificación.
Adaptación: El aumento del nivel del mar forzará a todas las regiones costeras a adaptarse y las poblaciones más pobres podrían convertirse en refugiados climáticos. Sin adaptación, unos 280 millones de personas se verán desplazadas con un aumento de 2 ºC. Muchas islas-naciones y megaciudades a baja altitud experimentarán ciclones (también conocidos como supertormentas) anuales a partir del 2050.
Pantano: Estos desaparecerán entre 20 y 90% en el 2100, según el aumento del nivel del mar.
Casquetes polares: Los casquetes polares de Groenlandia y la Antártida perdieron más de 430,000 millones de toneladas de masa anuales desde el 2006, convirtiéndose en la principal causa del aumento del nivel del mar.
Glaciares: El deshielo de los glaciares montañosos continuará y empezará a declinar en el 2100. En el mundo, más de 2,000 millones de personas dependen de los glaciares para abastecerse en agua.
Los glaciares de baja altitud como en Europa Central, el Norte de Asia o Escandinavia habrán perdido más del 80% de su masa en el 2100.
Permafrost: Entre 30% y 99% de la capa superficial del permafrost - con una profundidad de unos tres metros -, podría fundirse con el ritmo de contaminación actual, soltando potencialmente una bomba de carbono.
Reglas para tesoros hundidos en aguas cubanas
Si algún cazatesoros pretendiera burlar las disposiciones del Código Civil, enfrentaría acusaciones según el artículo 235 del Código Penal e iría a cárcel
Alberto Méndez Castelló / Cuba | Los cazadores de tesoros (cazatesoros) profesionales cubanos hicieron circular entre ellos, allá por 1997, un “informe especial” con mapas adjuntos sobre “posibles zonas de trabajo en el norte de Oriente” y, releyendo ese informe, recordé lo que dice la ley cubana a quienes encuentren “dinero, alhajas u otros bienes de valor, ocultos en la tierra, en el mar o en otros lugares”, y me pregunté, ¿de qué vale afanarse por encontrar dineros hundidos en Cuba?
El informe dice en el “Caso No. 1” de la exploración realizada allá por los años 80, sin el empleo de detectores de metales, en la “zona de Puerto Padre, provincia Las Tunas, al W de la entrada de la bahía” donde a unos 7 metros de la orilla y en unos cabezos, “aparecieron algunas monedas de oro de gran tamaño” fechadas en el siglo XVIII.
Veamos. Al oeste de la bahía de Puerto Padre hay registrados entre 1781 y 1873, según investigué en 1999 para escribir el final de la novela Bucaneros, seis naufragios: el de la goleta Esquimaus, que navegaba rumbo a Charleston; el de la Fineza, que venía de Filadelfia; el de la corbeta Ramón Basabes, que había partido de Barcelona; el del vapor correo Fernando el Católico, que zarpó de Cádiz; el hundimiento del bergantín Glorioso, que levó anclas en Guárico y no debe confundirse con el bergantín San Ignacio de Loyola, también llamado Glorioso y, el 20 de marzo de 1781, donde mismo naufragó el Glorioso, se perdió un bergantín “corsario inglés de 18 cañones”, coinciden las fuentes consultadas en aquella oportunidad, cuando también consulté el Código Civil y el Código Penal y opté por no tocar lo que vi en algunas de esas exploraciones submarinas.
El informe de los cazatesoros precisa también en el Caso No. 1 que, “a unos cinco kilómetros hacia el E de dicha bahía (Puerto Padre) localizaron los restos de un naufragio (cañones, anclas, lastre y herrajes)”, lo que quizás obedezca al naufragio de la goleta Paulita, ocurrido en 1867, o al hundimiento en 1861 de la goleta Antillas, dedicada al transporte de esclavos.
Los cazatesoros citan un “Caso No. 2”, respecto al naufragio producido al norte de la Hacienda Malagueta, donde ocurrió “la pérdida entre 1762 y 1763 de un paquebot cuando conducía del Puerto de Veracruz hacia Santiago de Cuba, víveres, municiones, y más de cincuenta mil pesos en plata acuñada, de los cuales, según la información, sólo fueron recuperados unos diez mil pesos”.
Conozco la “hacienda Malagueta”, o más propiamente dicho, lo que fue el hato Malagueta fundado mucho antes de 1595, en los bosques al oeste de la bahía del mismo nombre; escenas de la novela Bucaneros dedicadas a la caza de ganado cimarrón y de tesoros transcurren allí, al tronar de las olas en los arrecifes. El “informe especial” relata un tercer y un cuarto “caso”, este último, el naufragio en 1521 de “la nao de 100 toneladas nombrada San Antón de la Esperanza, la cual traía un cargamento de 197 mil 245 castellanos de oro, más de media tonelada, de las minas de Santo Domingo y Santiago de Cuba”.
El historiador y arqueólogo César García del Pino, en su monografía Naufragios en aguas cubanas (1510-1898), Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 2015, al respecto dice: “Dos años más tarde, 1521, la nao mercante San Antón, de 100 toneladas, mandada por el capitán Gonzalo Rodríguez, se perdió en un arrecife de la costa noroeste de Cuba cuando navegaba hacia España”.
Producidos en el mar territorial de Cuba durante la época de navegación a vela y las primicias del vapor, sin faros para orientar a los marinos, suman cientos los naufragios ocurridos sobre los arrecifes de las costas cubanas. Incalculables deben ser, obtenidas mediante la conquista de América, las toneladas de oro y plata perdidas rumbo a España en esos hundimientos.
Cierto es. Los colonizadores españoles, atendiendo a su época, contaban con un sistema de rescate de tesoros hundidos tan bueno como el de los cazatesoros de hoy día. Barcos con tripulaciones dotadas con esclavos-buzos, primero aborígenes caribes y lucayos y luego africanos, diestros en la inmersión a pulmón, zarpaban rumbo a las zonas de desastre tan pronto llegada la noticia de los naufragios. Y no pocos tesoros fueron recuperados. Si no en su totalidad, sí en su mayor parte. Pero así y todo quedan fortunas perdidas en el mar territorial cubano. Y muy protegidos están por las leyes civiles y penales de Cuba esos tesoros.
La Ley No. 59, Código Civil, especifica en el artículo 195, apartado 1, que, “el dinero, alhajas u otros bienes de valor, ocultos en la tierra, en el mar o en otros lugares y cuya legítima pertenencia no conste, son propiedad del Estado.”
El apartado 2 del propio artículo 195 especifica que los bienes encontrados en las circunstancias antes dichas “deben ser entregados por su descubridor a una agencia bancaria de la localidad.”
Los apartados 3 y 4 del artículo 195 de la Ley No. 59 especifican que el descubridor de “dineros, alhajas u otros bienes de valor, ocultos en la tierra, en el mar o en otros lugares”, deben ser recompensados en “una cantidad ascendente al 25% del valor de los bienes”, pero, que esa recompensa, “no se abona a la persona que encontró esos bienes en el cumplimiento de las obligaciones específicas de su puesto de trabajo.” Buzos, guarda fronteras, oceanógrafos y toda una ristra de empleos, no cobrarían recompensa de encontrar uno de estos tesoros.
Y, si algún cazatesoro pretendiera burlar las disposiciones del Código Civil, enfrentaría acusaciones según el artículo 235 del Código Penal, con sanciones de cárcel de dos a cinco años si exportara “oro, plata, platino u otros metales preciosos en lingotes, metales crudos o manufacturados o en cualquier otra forma, o piedras preciosas, infringiendo las disposiciones legales”. El sólo hecho de alguien mantener en su poder los antes dichos bienes “con propósitos ilícitos”, implica cárcel de seis meses hasta dos años.
Dicho de otro modo: en Cuba los cazatesoros son vistos por las leyes cubanas como los colonizadores españoles vieron a los aborígenes y a los esclavos africanos empleados en rescatar tesoros perdidos en los naufragios: ésa es la regla para los cubanos y para los tesoros hundidos en aguas cubanas.
ESCAFANDRA/cubanet
Los investigadores descubren aspectos inquietantes de uno de los dos barcos perdidos durante la nefasta expedición de Franklin.jueves, 29 de agosto de 2019
Roff Smith | El pecio del H.M.S. Terror, uno de los barcos perdidos de la expedición de 1845 de sir John Franklin para encontrar el paso del Noroeste, está muy bien conservado. Eso dicen los arqueólogos de Parks Canada, que hace poco emplearon vehículos remotos (ROV) para estudiar el interior de este navío histórico.
«El buque está asombrosamente intacto», afirma Ryan Harris, arqueólogo principal del proyecto. «Al verlo cuesta creer que se trate de un pecio de 170 años. Estas cosas no se ven a menudo».
La nave naufragada, descubierta en 2016 en las gélidas aguas de la isla del Rey Guillermo en el lejano norte canadiense, no se había estudiado a fondo hasta ahora. Aprovechándose la insólita calma del mar y la buena visibilidad, un equipo de Parks Canada, en colaboración con los inuits, realizó siete inmersiones en el pecio legendario. Los buzos, que trabajaron deprisa en el agua gélida, introdujeron ROV en miniatura por las aperturas de la escotilla principal y los tragaluces de los camarotes de la tripulación, el comedor de los oficiales y los camarotes del capitán.
«Exploramos 20 camarotes y compartimentos, yendo de habitación en habitación», afirma Harris. «Todas las puertas estaban abiertas de par en par, era inquietante».
Lo que vieron los sorprendió y les encantó: platos y vasos aún en las estanterías, camas y mesas ordenadas, instrumental científico en su maletín e indicios de que los diarios, los mapas y quizá incluso algunas fotografías podrían haberse preservado bajo las capas de sedimento que cubren gran parte del interior del buque.
«Esos mantos de sedimento, junto al frío y la oscuridad del agua, crean un entorno anaeróbico casi perfecto que resulta ideal para preservar elementos orgánicos delicados, como tejidos o papel», afirma Harris. «Hay muchas probabilidades de encontrar ropa o documentos, y es posible que algunos sigan siendo legibles. Los mapas enrollados o doblados del armario de mapas del capitán, por ejemplo, podrían haber sobrevivido».
La única zona bajo la cubierta a la que los equipos no pudieron acceder fue el dormitorio del capitán. Al parecer, la última persona que salió cerró la puerta. «Resulta intrigante que fuera la única puerta cerrada del barco», afirma Harris. «Me encantaría saber qué hay ahí dentro».
Igualmente tentadora es la posibilidad de que haya fotos de la expedición a la espera de que las descubran. Se sabe que la expedición tenía una cámara de daguerrotipos y, asumiendo que la utilizaron, las placas de vidrio podrían seguir a bordo. «Y si siguen ahí, también es posible revelarlas», afirma Harris. «Se ha hecho con hallazgos de otros pecios. Las técnicas están ahí».
El destino de la expedición de Franklin ha sido uno de los grandes misterios de la historia.
Se sabe que sir John Franklin zarpó en mayo de 1845 con una tripulación de 133 hombres y la orden de descubrir el paso del Noroeste, una meta esquiva para los exploradores durante siglos.
Entonces, como ahora, la geopolítica era una fuerza impulsora de la exploración ártica y la Royal Navy quería conseguir ese legendario atajo al Pacífico antes que los rusos, que tenían sus propias aspiraciones marítimas. Con esto en mente, no se reparó en gastos.
Franklin estaba al mando de dos buques de última generación, el Erebus y el Terror, ambos equipados con robustos cascos revestidos de hierro y motores a vapor, así como el mejor equipo científico y comida y suministros suficientes para pasar tres años en el Ártico. Era una de las expediciones mejor equipadas y preparadas que zarpó de las orillas de Gran Bretaña.
Tras breves escalas en las islas Orcadas escocesas y Groenlandia, los dos barcos emprendieron el viaje hacia el Ártico canadiense con la esperanza de encontrar el camino entre este laberinto de estrechos, bahías e islas para finalmente llegar al océano Pacífico. Los últimos ojos europeos que vieron las naves fueron las tripulaciones de dos buques balleneros que se toparon con el Erebus y el Terror a finales de julio de 1845, en el cruce entre Groenlandia y la remota isla canadiense de Baffin. Nunca volvieron a verlos ni a tener noticia de ellos.
Como los años pasaban y no se sabía nada de la expedición, se enviaron partidas de búsqueda. Con el paso del tiempo, el descubrimiento de esqueletos y equipo descartado —así como perturbadoras pruebas de canibalismo— dejaron claro que la expedición terminó en catástrofe. Pero el misterio es cómo y por qué.
Una breve nota hallada bajo un montón de piedras cuenta parte de la historia. Con fecha de abril de 1848 y firmada por Francis Crozier —capitán del Terror que, por aquel entonces, había asumido el mando de la expedición—, rezaba que las naves habían quedado atrapadas en el hielo durante un año y medio, que 24 hombres ya estaban muertos —entre ellos Franklin— y que Crozier y el resto de los supervivientes tenían pensado caminar por tierra hasta un remoto puesto de venta de pieles a cientos de kilómetros, en el Canadá continental. Ninguno consiguió llegar.
Aún se desconoce qué hizo que una expedición tan bien equipada se torciera tanto. Pero en los últimos años, se descubrieron las dos mayores piezas del puzle: las propias naves. El Erebus, descubierto en 2014, yacía bajo 11 metros de agua frente a la isla del Rey Guillermo; el Terror, descubierto dos años después, se encontraba en una bahía a unos 72 kilómetros, a 24 metros de profundidad e intacto en gran medida.
Los arqueólogos esperan desentrañar por qué los buques acabaron tan separados, cuál se hundió primero y por qué y cómo se produjo el naufragio.
«No existe un motivo obvio para el hundimiento del Terror», afirma Ryan. «No había sido aplastado por el hielo ni había brechas en el casco. Con todo, parece haberse hundido deprisa y de repente, y se habría posado en el fondo con suavidad. ¿Qué ocurrió?».
Encontrar las respuestas no será tarea fácil, ni siquiera con la gran cantidad de objetos descubiertos. Se planea excavar ambos pecios, pero será un proceso lento que llevará años.
«Bucear aquí es dificilísimo», afirma Ryan. «El agua está muy fría, lo que imposibilita permanecer allí abajo durante mucho tiempo, y la temporada de buceo es breve. Unas semanas, con suerte, o unos pocos días, sin suerte».
Con todo, la labor de investigación en el Terror ya ha aportado pistas tentadoras que ayudarán a los investigadores a elaborar una cronología del desastre.
«Observamos que la hélice de la nave aún está en su lugar», afirma Ryan. «Sabemos que tenía un mecanismo para levantarla del agua en invierno y que el hielo no la dañara. Así que el hecho de que esté desplegada sugiere que el barco se habría hundido en primavera o en verano. Lo mismo que el hecho de que ninguno de los tragaluces estuvieran tapiados, como habrían estado para protegerse de la nieve en invierno».
Según Ryan, no cabe duda de que hay muchas más respuestas bajo los sedimentos de los camarotes. «De una u otra forma, estoy seguro de que llegaremos hasta el fondo de esta historia».
Jesús Ferreiro, presidente de la Fundación Titanic, nombrado Patrono de Honor de la Fundación Philippe Cousteau / Unión de los Océanos
Por toda una vida dedicada al mundo de la mar
Alicante | El secretario general de la Fundación Philippe Cousteau, Rafael Lobeto, ha dado a conocer, en el marco de la exposición Titanic The Reconstruction, que estos días se puede visitar en Alicante, la carta firmada por Herminio Menéndez, presidente de la Fundación Philippe Cousteau / Unión de los Océanos, en la que se nombra a Jesús Ferreiro Patrono de Honor.

References: artículo 9
 resolución 
 artículo 235
 artículo 195
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 artículo 235