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Timestamp: 2020-08-03 11:45:19+00:00

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El grado y/o el rango de Embajador en Chile - Revista Panorámica
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El grado y/o el rango de Embajador en Chile
Nuestro columnista Fernando Morales Barría, insigne chileno, nos hace conocer la Diplomacia chilena, cómo se han nombrado y cómo se nombran a los Embajadores, así como es que se realizan los nombramientos de los demás cargos diplomáticos. La existencia de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores, más conocida como DIRECON, así como él nos lo relata, es una “especie de Ministerio de Comercio Exterior de Chile”. Chile ha hecho realidad lo que se escucha en muchos países “la diplomacia económica”.
1.- Es frecuente que en el lenguaje común, por respeto al pasado de la persona y por una arraigada costumbre, en Chile denominemos con el rango de “embajador”, a quien en realidad ya ha dejado de serlo, pues dicho rango en Chile no es vitalicio como lo es en Francia y otros países, sino que depende de la confianza del Presidente de la República del momento.
2.- Durante la vigencia de la Constitución del año 1925, (derogada por la Constitución de 1980 del Gobierno Militar), el Presidente de la República era quien proponía al Senado de la República la persona que estimaba debía ser embajador, y era dicho Senado quien calificaba la idoneidad del candidato, aprobando o rechazando la nominación. Pero aún entonces, los embajadores así designados, no eran vitalicios.
3.- El Gobierno Militar cambió el método de nominación de embajadores, y en la Constitución de 1980 que nos rige actualmente, se privó al Senado de esta importante función fiscalizadora, quedando el nombramiento de embajadores sujeto a la exclusiva decisión del Jefe de Estado.
Don Heraldo Muñoz, Ministro de Rleaciones Exteriores de Chile.
4.- La potestad absoluta del Presidente de la República para designar embajadores, ha sido de dulce y agraz. En efecto, la gran mayoría de las veces el Jefe de Estado ha podido designar personas de gran experiencia y valía profesional y personal, y no ligadas a la política contingente (ejemplos hay muchos, como los ex embajadores Diego Valenzuela, Mario Barros van Buren, Pedro Daza, Octavio Errazuriz, Hernán Felipe Errazuriz, Enrique Bernstein, Raymundo Barros Charlín, Esteban Tomic, Sergio Fernandez Aguayo, Manuel Cárdenas, Carlos Huneeus, Carlos Eduardo Mena, Fernando Molina Vallejo, Celso Moreno, Francisco Perez Walker, Sergio Pizarro Mackay, Marcel Young, Francisco Bulnes Sanfuentes, Pedro Oyarce, Cristián Barros, Nelson Haddad, Juan Guillermo Espinosa, Roberto Pizarro Hofer, Mario Artaza, Hugo Cubillos, Luis Escobar Cerda, Radomiro Tomic, José Miguel Barros, Eduardo Rodriguez Guarachi, Luis Maira, Cristián Maquieira, y tantos otros que olvido por ahora y que sería larguísimo de enumerar). A la inversa, lamentablemente, en ocasiones felizmente muy contadas, el no paso por el Senado, ha permitido la designación de embajadores de tanta incompetencia diplomática, que es mejor no recordarlos.
5.- En la actualidad hay diversas leyes que facultan al Presidente de la República para designar libremente embajadores. Vamos viendo:
a) El DFL 33 de 2 de enero de 1979 del Ministerio de Relaciones Exteriores, que fija el Estatuto del Personal del Ministerio de Relaciones Exteriores, señala en su artículo 7°, que la Planta de Servicio Exterior se divide en Planta A Presupuesto en moneda extranjera y Planta B Presupuesto en moneda nacional. La Planta A tiene diversas estructuras de categorías y de grados, siendo la Primera Categoría Exterior la de Embajador. Ello implica remuneraciones propias a tan alto grado. (La carrera diplomática política contempla luego los grados de Ministro Consejero, Consejero, Primer Secretario, Segundo Secretario y Tercer Secretario). Sin embargo, es el Presidente de la República quien determina anualmente la cantidad de embajadores, y el tiempo de duración de ese cargo y de ese rango, pues los Embajadores no gozan del beneficio de inamovilidad de que goza el resto del personal de la Administración Civil del Estado (artículo 10 del DFL 33).
El artículo 11 del DFL 33 antes mencionado, permite al Jefe de Estado acreditar en el exterior a un Ministro Consejero con rango de Embajador (con rango de embajador, no con grado de embajador, lo que es importante por razones de presupuesto). Cuando estos funcionarios presentan su renuncia a esos cargos, se entiende que lo hacen a su rango y distinción como embajadores, pero que conservan su grado y categoría precedentes, a menos que se exprese lo contrario. Y luego el artículo 72 del referido DFL 33 complementa esta disposición señalando que “los funcionarios que sean destinados al exterior deberán ser necesariamente acreditados en el grado o categoría que tengan en el escalafón, con excepción de los Ministros Consejeros que sean acreditados como Embajadores”.
• El DFL 105 de fecha 4 de noviembre 1979, del Ministerio de Relaciones Exteriores, contempla una carrera diplomática “económica” sui generis, paralela a la carrera del denominado Servicio Exterior, para el personal profesional de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores (DIRECON, que es una especie de Ministerio de Comercio Exterior de Chile).
El DFL 105 aludido también permite al Presidente de la República designar embajadores o acreditar a una persona en esa calidad en el área de las relaciones económicas internacionales..
En virtud del artículo 8 y otros del referido DFL 105, se establecen también, para el personal de DIRECON, las categorías de Embajador (categoría ésta atribuida al Director General), Ministro Consejero, Consejero, Primer Secretario, Segundo Secretario y Tercer Secretario.
En virtud del artículo 10 del DFL 105, los funcionarios de DIRECON pueden también ser acreditados en el exterior con rango de Embajador, conservando eso si la propiedad del cargo que tengan antes de ser acreditados con el rango de Embajador. Cuando estos funcionarios presentan su renuncia a esos cargos, se entiende que lo hacen a su rango y distinción como embajadores, pero que conservan su grado y categoría precedentes, a menos que se exprese lo contrario.
a) En virtud del DFL 33 en comento, el Presidente de la República puede de su libre arbitrio:
a.1) Designar en la Planta A del Servicio Exterior de Embajadores, no vitaliciamente, a un Ministro Consejero del Servicio Exterior de su exclusiva confianza, a propuesta del Ministro de Relaciones Exteriores, por el período que estime.
a.2) Designar en la Planta A del Servicio Exterior de Embajadores, no vitaliciamente, a cualesquier persona de su confianza exclusiva confianza, por el período que estime.
a.3) Acreditar en el exterior con rango de Embajador a un Ministro Consejero. En este caso, el Ministro Consejero conserva la propiedad de su cargo de Ministro Consejero, y cuando éstos finalizan tal acreditación, se entiende que lo hacen a su rango y distinción, pero conservando su grado y categoría en el escalafón, a menos que expresen lo contrario.
b) En virtud del DFL 105 el Presidente de la República puede también acreditar como Embajador a una persona en funciones de relaciones económicas internacionales.
c) Actualmente en Chile solo se es Embajador hasta el día que el Jefe de Estado lo estima del caso. No existe pues la figura de Embajador Vitalicio, como tampoco la de ex Embajador, a diferencia de las Fuerzas Armadas de Chile, pues en el Gobierno Militar se creó especialmente la figura legal del oficial en retiro.
d) Sin embargo, lo anterior no impide que a muchas personas, que han sido alguna vez designadas o acreditadas como embajadores o con rango de tales, en virtud de alguna de las formas precedentemente descritas, se les continúe denominando como “Embajador”. Es un signo de respeto a la persona que, por la vía de la costumbre, equipara a Chile con aquellos países en donde ser Embajador es una tarea vitalicia.
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References: artículo 7
 artículo 11
 artículo 72
sui generis
 artículo 8
 artículo 10