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Timestamp: 2018-03-18 05:30:24+00:00

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Discurso y respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa conjunta al término de las negociaciones con su homólogo de El Salvador, Hugo Martínez, Moscú, 3 de marzo de 2017 - Novedades - Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia
3 marzo 201714:23
Discurso y respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa conjunta al término de las negociaciones con su homólogo de El Salvador, Hugo Martínez, Moscú, 3 de marzo de 2017
Las negociaciones con nuestros colegas salvadoreños han transcurrido en un ambiente constructivo. Hemos discutido de forma detallada un amplio abanico de cuestiones relativas a la agenda bilateral y multilateral.
Nos unen los lazos de amistad y simpatía mutua, la experiencia positiva de cooperación durante los últimos 25 años, desde que nuestros países establecieron las relaciones diplomáticas.
Haciendo el resumen de lo realizado hasta el momento nos hemos convencido hoy de que conseguimos poner unos sólidos cimientos para intensificar nuestra interacción en los ámbitos más diversos: desde el diálogo político, el comercio, la economía, los lazos humanos hasta los contactos y coordinación de pasos del escenario internacional. Para homenajear el 25 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas, los amigos salvadoreños propusieron organizar una exposición de fotos y el festival de cine ruso. Por nuestra parte apoyamos enérgicamente estas iniciativas confiando en que contribuyan a acercar más a nuestros pueblos.
El diálogo político entre nuestros países está en un alto nivel, mantenemos unos contactos regulares entre ministros y viceministros de asuntos exteriores, directores de departamentos. Hemos propuesto aprovechar más las buenas relaciones políticas para intensificar los lazos comerciales y económicos. El intercambio comercial entre nuestros países, sin duda, podría ser mucho más voluminoso. Hemos acordado estimular los contactos directos entre los círculos empresariales, desarrollar la práctica existente de participación en las ferias y foros empresariales tanto en Rusia como en El Salvador. Prestaremos una especial atención a animar la cooperación inversionista de la que ya tenemos un buen ejemplo. La empresa rusa Tiazhmash firmó el contrato para construir e instalar maquinaria para una de las centrales hidroeléctricas en El Salvador y participará en el concurso público para realizar suministros para otras centrales salvadoreñas. Toda una serie de otras empresas rusas, como la Power Machines (Silovíe Mashini), están interesada en cooperar con los socios salvadoreños.
Apreciamos que la delegación encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Hogo Martínez, esté interesada en aprovechar esta visita para impulsar los lazos económicos. Los miembros de la misma ya tuvieron contactos con los representantes de varias empresas rusas, en los que las partes discutieron las posibilidades de cooperación en diferentes ámbitos, incluido el de energía, transporte, industria farmacéutica. Según parece, se está preparando una visita de la delegación de empresarios rusos a El Salvador. Haremos todo para contribuir a que se lleve a cabo con éxito.
Un tema aparte es la pesca. Tenemos acuerdos entre los organismos competentes de los dos gobiernos. Hoy hemos confirmado la necesidad de ponerlos en práctica, incluyendo los aspectos como el intercambio de experiencia y tecnologías, la cooperación en la lucha contra la pesca ilegal, la formación de profesionales.
Dado que el año pasado firmamos el acuerdo sobre la supresión de visados para nuestros ciudadanos, confiamos en que esto contribuya al desarrollo del turismo, tanto receptor como emisor.
Hemos acordado continuar el trabajo dirigido a perfeccionar la base legal de nuestras relaciones. Ya tenemos concluidos toda una serie de acuerdos, incluido el de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Desde luego, estamos interesados en seguir desarrollando la cooperación en materia de educación. Apreciamos mucho que los salvadoreños muestren interés hacia la cultura y la lengua rusas. En los últimos tres años 60 ciudadanos de El Salvador fueron aceptados en las universidades de la Federación de Rusia. Para el próximo año académico concedemos a los salvadoreños 25 becas estatales. Hemos acordado agilizar los preparativos para firmar cuanto antes el convenio intergubernamental sobre el reconocimiento recíproco de los títulos de educación, lo cual hará la cooperación en este ámbito aún más concreta y útil tanto para los salvadoreños como para los rusos. A la vez que colaboramos en la formación de especialistas civiles, intensificamos la cooperación para preparar a los recursos humanos para los organismos responsables del orden público en El Salvador. Nuestros colegas salvadoreños tienen la posibilidad de realizar cursos de formación continua y reciclaje profesional en Rusia y en la sede regional en Nicaragua. La Academia Diplomática del MAE ruso ofrece, por tercer año consecutivo, un curso para los diplomáticos de las Embajadas de los Estados centroamericanos y caribeños, gracias al cual nuestros colegas salvadoreños profundizan sus conocimientos de nuestro país y su política exterior.
Como ya he dicho, apreciamos el interés hacia la lengua rusa que hay en El Salvador. Varias universidades de este país ofrecen estudios rusos. El centro «Russki mir» (El Mundo Ruso) planea ampliar la oferta enviando a un mayor número de profesores. Estimularemos de todas las maneras este tipo de contactos entre nuestros ciudadanos.
Tenemos unas posturas cercanas sobre las cuestiones clave de la agenda internacional. Hoy hemos analizado la coordinación de los pasos en la ONU, la Asamblea General de la ONU, en el Consejo de Derechos Humanos y el Consejo Económico y Social y hemos expresado nuestra satisfacción con la misma. Apreciamos la coautoría de nuestros socios salvadoreños en las resoluciones de la Asamblea General de la ONU referentes a la seguridad de la información, el compromiso de no ser el primero en emplazar armas en el espacio ultraterrestre, al igual que su apoyo de otras iniciativas nuestras incluido, y quiero hacer hincapié en ello, el respaldo constante que brinda El Salvador a la resolución sobre la inadmisibilidad de glorificación del nazismo.
Hemos estudiado detalladamente la interacción entre la Federación de Rusia y los organismos regionales y subregionales de corte integracionista en América Latina y el Caribe, incluida la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en la que El Salvador ostenta la presidencia este año, y nuestra cooperación con el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), dado el interés de Rusia de adherirse a este sistema en calidad de observador.
En general, estoy muy satisfecho con los resultados de las negociaciones. Hemos acordado crear un mecanismo especial de monitoreo para controlar la implementación de todos los objetivos planteados. Daremos una especial atención a formar las premisas adicionales para profundizar nuestras relaciones comerciales, económicas y de inversiones. A estas cuestiones está dedicado el mensaje del presidente de El Salvador, Salvador Sánchez, a nombre del mandatario ruso, Vladimir Putin, entregado durante la reunión de hoy por el canciller salvadoreño, Hugo Martínez.
Pregunta: Anteriormente, el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Marc Ayrault, criticó acerbamente a Rusia por haber vetado la aprobación de la resolución que preveía introducir nuevas sanciones contra Siria debido a un supuesto uso de las armas químicas por las tropas gubernamentales. ¿Cómo es la postura de Moscú en relación con esta crítica acerba?
Respuesta: He visto esta declaración y me ha hecho lamentar, porque estoy seguro de que su objetivo fue inducir a error a la comunidad francesa e internacional. Primero, se dice que Rusia vetó esta resolución y quedó aislada. No es verdad. Seis de los quince miembros del Consejo de Seguridad de la ONU no apoyaron la resolución: tres miembros votaron en contra y tres miembros se abstuvieron. Por eso es al menos injusto e incorrecto declarar sobre el aislamiento o de que Rusia no ha dejado aprobar una resolución “útil e importante”.
Además, ya hemos explicado los motivos de nuestra posición en la rueda informativa que tuvo lugar en el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores al término de la votación en el Consejo de Seguridad de la ONU. El informe del mecanismo creado entre la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) en que está basado el proyecto de esta resolución se divulgó ya en otoño del año pasado. No contenía algunos hechos probatorios del uso de armas químicas. Sólo contenía las conjeturas, sospechas y referencias a las organizaciones no gubernamentales que nunca habían visitado los lugares donde supuestamente se empleaban las armas químicas y a las noticias de los medios de comunicación hechas también en base a los materiales de los corresponsales quienes nunca habían estado en esta región. Se decía allí que, según muchos comunicados, los terroristas del Estado Islámico usaron las armas químicas también. Es muy importante y es necesario analizar de modo meticuloso e imparcial cada sospecha de este tipo, lo que propusimos hacer. Cuando en otoño del año pasado nuestros colegas de Francia y Gran Bretaña en el Consejo de Seguridad de la ONU prepararon en base a este informe poco convincente un proyecto de resolución junto con las listas de personas físicas y jurídicas contra las que se proponía introducir sanciones que fueron confeccionadas en algunos criterios desconocidos, explicamos que no podíamos apoyar esta resolución. No sólo Rusia sino también otros miembros del Consejo de Seguridad manifestaron serias dudas al respecto. Sin embargo, en diciembre pasado, se presentaron las aclaraciones y nuestros colegas de Francia y Gran Bretaña hicieron una pausa. Decidimos que un enfoque razonable predominó. Mientras, súbitamente esta idea se reanimó y se puso en votación apresuradamente, sin algún proceso negociador. Se hizo, ante todo, con un entendimiento que la resolución sería vetada, es decir, sus coautores querían producir una escisión en el Consejo de Seguridad de la ONU, y además, esto coincidió con el momento cuando en Ginebra reanudaron las negociaciones entre las partes del conflicto sirio que todos estuvimos esperando durante tanto tiempo. Resulta que el objetivo consistía no sólo en escindir el Consejo de Seguridad de la ONU, sino también en envenenar el ambiente de las negociaciones de paz para Siria en las que sólo empezaron a aparecer algunos brotes del movimiento hacia un acuerdo.
Destacaré de nuevo que nos pronunciamos por investigar de modo exhaustivo cualesquiera incidentes relacionados con un posible uso de armas químicas. Tomando en consideración los factores obtenidos por nuestros militares en Siria, dirigimos nosotros mismos el respectivo material a La Haya, sede de la OPAQ. Estamos dispuestos a cooperar con esta organización para que los hechos sean comprobados, pero nunca andaremos al hilo de los que no tienen intenciones de liberar a los civiles de sufrimientos adicionales sino tan sólo están interesados en reunir datos comprometedores contra las autoridades sirias y seguir con el rumbo hacia el derrocamiento del régimen.
Pregunta: ¿Podría usted, por favor, contar más detalladamente sobre el curso de sus negociaciones de ayer con el primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional de Libia, Fayez al Sarraj? ¿Qué posibilidades de encontrar fórmulas de compromisos hay entre el jefe del Ejército Nacional Libio, Jalifa Haftar, y el Gobierno de Libia? ¿Qué compromiso puede encontrarse, en general, para una solución política en Libia? ¿Propone Rusia algunos esfuerzos de mediación por su parte? ¿Da Moscú algunas garantías a las partes?
Respuesta: En lo que se refiere a las negociaciones de ayer con el primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional de Libia, Fayez al Sarraj, en el fondo de éstas fue nuestro deseo de superar la situación trágica que sobrevive Libia tras la intervención de la OTAN en una burda violación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Libia fue destruida exclusivamente para eliminar a su jefe indeseado. Lo que vemos ahora pone de relieve de nuevo que un cambio del régimen, especialmente con el uso de fuerza externa, nunca y en ningún país conlleva a algo bueno. Libia se convirtió en un territorio sin el Gobierno central, dividido en áreas que están bajo control de varios grupos armados. El Estado Islámico empieza a ocupar este territorio, por el que ya pasa también el tráfico de drogas, el contrabando de armas, los flujos de migración ilegal, etc. Está claro que hay que buscar una salida de esta situación.
En Libia ya hay el Gobierno de Unidad Nacional reconocido como legítimo por el Consejo de Seguridad de la ONU. En la ciudad de Tobruk hay un parlamento (Cámara de diputados) reconocido también como legítimo en una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que aprueba los llamados acuerdos de Sjirat. Estos acuerdos y la resolución prevén la necesidad de la aprobación por el parlamento del Gobierno de Unidad Nacional. El parlamento no lo ha hecho todavía, presentando sus argumentos, esperando que la composición del Gobierno sea más equilibrada para representar a todas las regiones de Libia. Es todo.
Hablar que sólo una parte libia merece ser reconocida, mientras que las demás deban obedecer es un nuevo intento de ingeniería geopolítica. Estos intentos nunca conllevaron a algo bueno y creo que no tendrán resultado esta vez tampoco. El resultado puede conseguirse sólo por incentivar un diálogo con la participación de todos los actores clave en Libia. Además de Fayez al Sarraj, tales son el presidente del parlamento en Tobruk, Aqilah Saleh, y el jefe del Ejército Nacional Libio, Jalifa Haftar. Incitamos a esto no sólo a Fayez al Sarraj durante la reunión de ayer, sino enviamos tales señales también a Jalifa Haftar (con el que mantuvimos contactos) y al presidente de la Cámara de diputados, Aqilah Saleh, durante su visita a Rusia.
Pregunta: Quisiera hacer una pregunta sobre la situación en torno al embajador de Rusia en EEUU, Serguéi Kisliak, y sus contactos con los representantes de la élite estadounidense. En una medida ya se han hecho “radiactivos”. ¿Cómo ve usted esta situación y qué está dispuesto a emprender al respecto? Quizás para descargar la atmósfera en torno a esta situación haya que publicar los contactos del embajador si no hay algo que esconder o sustituir al embajador? Una situación similar fue con el embajador de EEUU en Rusia, Michael McFaul, cuyos contactos con los representantes de la élite rusa y los funcionarios rusos Moscú percibía de modo muy negativo en una etapa.
Respuesta: En lo que se refiere a la situación en torno a las relaciones ruso-estadounidenses y concretamente en torno a los contactos que mantenía y mantiene el embajador de Rusia en EEUU, Serguéi Kisliak, sólo puedo decir que los embajadores se designan para mantener las relaciones con el respectivo Estado. Estas relaciones se mantienen mediante las reuniones, discusiones, contactos con los representantes oficiales del poder ejecutivo, los parlamentarios, los activistas sociales, los representantes de las organizaciones no gubernamentales. Esta práctica nunca se ponía en duda. Sólo puedo repetir una cita divulgada hoy por los medios de comunicación que todo eso se parece mucho a una “caza de brujas” o a los tiempos del “macartismo” que, creíamos, era asunto del pasado en EEUU, como país civilizado.
¿De qué se acusa al embajador Serguéi Kisliak y sus interlocutores? De que nuestro embajador se comunicó con los políticos estadounidenses quienes estaban en la oposición a la administración de Barack Obama. Francamente dicho, es el quid de las acusaciones. No queremos y no vamos a copiar este enfoque como monos, pero si el mismo criterio se aplicase a la actividad del embajador de EEUU en Rusia, John Tefft, y sus contactos, les aseguro que sería una historia muy divertida.
3 marzo 201712:26
Encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Hugo Roger Martínez Bonilla

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