Source: https://www.teknofilo.com/analisis-moto-g-2015
Timestamp: 2019-02-17 03:25:58+00:00

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Análisis del Moto G (2015) y opinión | Teknófilo
Teknófilo 2 octubre, 2015	Análisis Deja un comentario
Desde el lanzamiento del modelo original a finales de 2013, el Moto G se ha convertido en el terminal de referencia en lo que se refiere a prestaciones frente a precio.
Por ello, hace tiempo que no nos sorprende encontrar al Moto G de manera constante entre los teléfonos más vendidos de Amazon España. De hecho, a título personal he recomendado muchas veces el Moto G a personas que andan buscando un teléfono que ofrezca una buena experiencia de uso pero que no cueste mucho dinero.
El Moto G (2015) es la tercera generación de este terminal y llega con un precio tan atractivo como siempre, a partir de EUR 63,90. El Moto G (2015) incorpora algunas novedades muy interesantes, como una cámara trasera de 13MP con el mismo sensor que incorpora el Nexus 6, resistencia frente al agua/polvo, etc.
Hemos tenido la oportunidad de probar el Moto G (2015) durante unas semanas y a continuación os contamos nuestra opinión tras un detallado análisis.
El Moto G (2015) presenta un aspecto bastante parecido al de otros dispositivos Motorola, que cuentan con un diseño de aspecto industrial.
Como otros dispositivos de gama media, el Moto G (2015) está construido en plástico y no hay rastro de metal u otros materiales más sofisticados.
En algunos países Motorola pone a disposición de los usuarios Moto Maker, una herramienta web que permite personalizar el teléfono mediante el uso de distintos materiales y colores.
Lamentablemente Moto Maker no está disponible en España, por lo que tenemos que conformarnos con las opciones estándar.
El frontal del Moto G (2015) resulta poco atractivo, ya que su aspecto es muy parecido al de otros teléfonos Android “del montón”. Ni siquiera está presente el logotipo de Motorola, por lo que podría pasar por un teléfono de cualquier otra marca.
La cubierta trasera es el aspecto visual del teléfono que más ha variado respecto al Moto G (2014). En los modelos anteriores el logotipo de Motorola estaba en un hueco circular que quedaba hundido respecto a la superficie de la carcasa. Sin embargo, Motorola ha adoptado un nuevo diseño en sus últimos teléfonos donde la cámara, el flash y el logotipo están unidos por un tira de plástico de aspecto metálico que queda ligeramente hundida.
Además, la carcasa del teléfono tiene ahora una textura formada por multitud de rayas en diagonal que favorecen el agarre respecto a una superficie totalmente lisa. A esto también ayuda la forma curvada del teléfono en la parte trasera, que se adapta perfectamente a la forma de la palma de la mano.
El único aspecto que no nos ha gustado demasiado es que la carcasa trasera no parece ajustar bien con el cuerpo del teléfono, y queda una cierta holgura en ciertas zonas. Esto nos preocupa porque el teléfono es supuestamente resistente al agua.
El modelo que nosotros hemos probado es de color negro, pero si quieres dar un toque de originalidad al teléfono puedes hacerte con alguna de las carcasas oficiales que se comercializan en variados colores como azul, frambuesa, fucsia, turquesa, amarillo, blanco, borgoña, limón, rojo, etc. por unos 20 euros.
El Moto G (2015) apenas ha cambiado sus dimensiones y peso respecto a su antecesor, por lo que sigue siendo un teléfono con un tamaño abultado. La mayor parte de los teléfonos con un tamaño de pantalla similar se mueven en torno a los 8-9 milímetros de grosor, pero el del Moto G (2015) es de casi 12 mm.
Como hemos comentado anteriormente, el Moto G (2015) presenta un buen agarre y no hemos notado que se deslice en la mano. Las esquinas y los bordes son redondeados, lo que contribuye a que sea cómodo de sostener.
La parte frontal del teléfono está ocupada principalmente por la pantalla de 5″, que está rodeada de un marco con un grosor medio a izquierda y derecha, en línea con otros teléfonos similares.
Encima de la pantalla encontramos la cámara frontal a la derecha, el altavoz para el oído en el centro y los sensores de luz y proximidad entre ambos.
Lamentablemente Motorola ha decidido prescindir del LED de notificaciones en el Moto G (2015), a pesar de que los modelos anteriores incluían un LED de color blanco muy útil.
El Moto G (2015) no dispone de botones físicos, sino que estos aparecen dibujados en la parte inferior de la pantalla cuando es necesario.
Los tres elementos – cámara, flash y logotipo – están unidos por una tira de plástico que está algo hundida en al carcasa.
La carcasa trasera se puede retirar fácilmente para tener acceso al interior del teléfono. Hay que tener un cierto cuidado a la hora de retirarla ya que es tan fina que da la sensación de que vaya a romperse si la arrancamos con demasiada fuerza.
En el interior del teléfono encontramos una ranura para tarjeta micro-SIM y otra ranura para tarjeta micro-SD. Como hemos comentado anteriormente, la carcasa trasera puede ser sustituida por otras que comercializa Motorola en variados colores. La batería no puede extraerse, como ya ocurría en el Moto G (2014) del año pasado.
Como comentábamos antes, el Moto G (2015) es resistente al gua ya que cuenta con certificación IPX7. Esto significa que puede ser sumergido hasta 1 metro de profundidad durante treinta minutos. Aunque en nuestras pruebas no hemos llegado hasta ese punto, sí que le hemos dado algún que otro chapuzón sin ningún problema.
Las cubiertas traseras del Moto G (2015) cuentan con zonas de plástico que protegen las ranuras internas por las que se podría colar el agua. Aunque en nuestras pruebas el teléfono no ha sufrido ningún daño, sí que hemos podido comprobar que el agua ha entrado al interior de la carcasa (como era de esperar viendo las holguras que quedan en ciertas zonas entre tapa y cuerpo del teléfono)
Por ello recomendamos ajustar la cubierta trasera con firmeza, y tener cuidado a la hora de hacerse con cubiertas traseras que no sean oficiales, por los defectos de fabricación que pudieran tener.
En definitiva, el Moto G (2015) se siente bien en la mano, y la calidad de la construcción es más que aceptable para un teléfono en ese rango de precio.
Motorola ha decidido mantener el mismo tamaño de pantalla y resolución que el modelo del año pasado, por lo que cuenta con una pantalla IPS de 5″ con resolución 1280 x 720 píxeles.
Esto implica una densidad de píxeles de 294 ppp, más que suficiente para que los textos y los iconos se vean nítidos. Lógicamente nos hubiera gustado que Motorola incrementase la resolución hasta 1920 x 1080 píxeles, pero suponemos que el coste de un panel de estas características hubiera obligado a encarecer el precio.
Aún con todo, ya podemos encontrar terminales de gama media con pantalla de 5″ y resolución 1080p como el Huawei Honor 6, por lo que posiblemente pronto la mayoría de los terminales de gama media incorporen este tipo de pantallas.
En la práctica, la resolución 720p es lo suficientemente elevada como para que los píxeles individuales no sean distinguibles. A fin de cuentas, la densidad de píxeles se encuentra muy próxima a los 300 ppp, que es el umbral considerado por muchos expertos como el límite de resolución del ojo humano sin entrenar.
Al tratarse de un panel IPS LCD, la matriz de sub-píxeles es RGB, como se puede apreciar en la imagen adjunta donde se ven los tres sub-píxeles rojo-verde-azul uno a continuación del otro. Esto hace que la resolución de 1280 x 720 puntos sea real.
Matriz RGB de la pantalla del Moto G (2015)
El único momento donde hemos echado de menos una mayor resolución frente a un teléfono 1080p es a la hora de navegar por Internet.
Al colocar el Moto G (2015) (5″, 720p) junto a un Samsung Galaxy S5 (5,1″, 1080p), los textos pequeños se ven más nítidos y se leen mejor en el Galaxy S5, aunque también es cierto que la pantalla es 0,1″ más grande.
La pantalla del Moto G (2015) está protegida por Gorilla Glass 3, algo que tampoco es habitual en teléfonos de este rango de precios y que le dota de una protección extra frente a arañazos.
En cuanto a la calidad de la pantalla, hemos sometido al Moto G (2015) a diversas pruebas con el software CalMAN Studio y un colorímetro X-Rite i1Display Pro para conocer en detalle el comportamiento de esta pantalla.
El brillo máximo es bastante elevado, ya que se encuentra alrededor de los 454 nits según nuestras propias mediciones. Este nivel de brillo debería facilitar el uso del teléfono a plena luz del día pero lamentablemente la pantalla refleja bastante el entorno, lo que hace que no sea demasiado cómodo utilizar el teléfono en exteriores.
La gama de colores del panel del Moto G (2015) es adecuada, aunque estos carecen de la viveza que encontramos en otras pantallas AMOLED, como era de esperar. El error medio en la fidelidad de los colores es de 4,2 dE, que es claramente mejorable ya que en general los colores presentan un cierta sobre-saturación.
El color blanco presenta una temperatura de color de 7.480 ºK, por encima del nivel de referencia de 6.500 ºK, lo que implica un cierto tono azulado que es apreciable en aplicaciones con fondo blanco, como el navegador.
El color negro no es especialmente profundo, ya que se encuentra alrededor de 0,4 nits, por lo que el contraste resulta ser bastante bueno pero no espectacular, 1.100:1. Los ángulos de visión son amplios y los colores no se ven alterados al observar la pantalla desde un ángulo.
En definitiva, se trata de una pantalla correcta, con un nivel de brillo máximo bastante elevado para ser un teléfono de gama media, pero con margen de mejora en la reproducción de colores y en la profundidad del negro.
El Moto G (2015) cuenta con unas características mejoradas respecto a su antecesor.
En su interior encontramos un procesador Qualcomm Snapdragon 410 con cuatro núcleos Cortex-A53 a 1,4 GHz y una GPU Adreno 306.
El procesador Snapdragon 410 se ha convertido en uno de los “clásicos” que encontramos en teléfonos de gama media, aunque ya se ha quedado algo anticuado en comparación con los nuevos Snapdragon 615.
Aún con todo, se trata de un chip muy capaz, compatible con redes LTE/4G Categoría 4 (hasta 150 Mbps) y con soporte de 64 bits, que se ha convertido en algo obligatorio desde que Android se ha movido hacia este tipo de arquitectura.
El Moto G (2015) posee 1 o 2 GB de memoria RAM, en función de la variante por la que optemos. El modelo con 8GB de almacenamiento interno lleva 1GB de RAM, y el modelo con 16GB de almacenamiento incorpora 2GB de RAM.
En este punto conviene aclarar que hemos probado el modelo inferior con 1GB de RAM y 16GB de almacenamiento, por lo que si estás pensando en hacerte con el modelo superior, solo cabe esperar resultados mejores a los que puedes ver aquí.
En el benchmark AnTuTu v5.7.1 ha dado un resultado de 23.018 puntos, unos resultados bastante adecuados para un teléfono de gama media de 2015.
En el benchmark Geekbench ha conseguido 525/1.567 en las pruebas mono/multi-núcleo, unos resultados que de nuevo son excelentes para un terminal de gama media de 2015.
El test de Javacript SunSpider 1.0 ha dado 1.558 ms, un resultado peor que otros terminales de gama media.
El test rendimiento PCMark ha dado 3.890 puntos, un resultado que nos ha sorprendido gratamente ya que está por encima de otros terminales de gama media.
El test 3DMark centrado en las capacidades gráficas del teléfono ha producido un resultado de 4.429 puntos en el test Ice Storm Unlimited, bastante bajo para un teléfono actual de gama media.
Por último, en el test gráfico GFXBench, el teléfono ha entregado unos resultados no muy destacables en comparación con otros teléfonos de gama media.
Estos resultados confirman que el procesador Snapdragon 410 queda lejos del rendimiento del más moderno Snapdragon 615, que incorporan otros teléfonos de gama media que han surgido en 2015, como el Sony Xperia M4 Aqua o el ZTE Blade S6.
A pesar de esto, en el día a día el teléfono responde con fluidez gracias a la capa ligera de personalización de Motorola, prácticamente inexistente, por lo que no hemos tenido problemas de rendimiento en aplicaciones habituales como Google Maps, WhatsApp, Facebook, o Twitter, entre otras.
La navegación con Chrome funciona rápido. A pesar de que el modelo que hemos probado cuenta con tan solo 1GB de RAM del teléfono, las páginas web cargan rápidamente y el zoom funciona con suavidad.
Con un buen número de páginas web abiertas simultáneamente en distintas pestañas, el Moto G (2015) es capaz de navegar con fluidez.
Incluso realizando varias tareas a la vez, como utilizar una aplicación cuando estamos descargando otra, el rendimiento del Moto G (2015) se ha mantenido prácticamente inalterado.
Donde sí que se nota la menor potencia del teléfono es en los tiempos de carga y de instalación de aplicaciones, que no son los más rápidos, como era de esperar.
En cuanto a la potencia gráfica, la limitada resolución 720p del Moto G (2015) juega a su favor y hace que el rendimiento gráfico sea adecuado pero no espectacular ya que GPU Adreno 306 es simplemente una variante del Adreno 305 que no destaca por su rendimiento gráfico.
Hemos probado títulos exigentes como Asphalt 8, cuyo rendimiento ha sido bueno (en el modo de calidad media). El juego se mueve con una tasa de imágenes por segundo suficiente, aunque con menos suavidad que en otros teléfonos de gama alta.
Nos hubiera gustado que el Moto G (2015) llevase un procesador Snapdragon 615 con una GPU Adreno 405, mucho más potente que el procesador Snapdragon 410 con GPU Adreno 306.
El Moto G (2015) posee 8 o 16 GB de almacenamiento interno, y puede ser ampliado mediante tarjetas micro-SD.
El modelo básico de 8 GB posee unos 5 GB libres de fábrica, por lo que si estás pensando en cargar el teléfono con vídeos, música o juegos complejos te aconsejamos que optes por el de 16GB, que deja unos 13GB libres
En el aspecto de conectividad, el Moto G (2015) ofrece 4G, Wi-Fi 802.11 b/g/n en la banda de 2.4GHz, radio FM y Bluetooth 4.0, pero no cuenta con NFC ni emisor de infrarrojos.
Por suerte Motorola ha decidido incorporar la conectividad LTE/4G Cat. 4 (150 Mbps/50 Mbps) en el modelo base.
En las pruebas que realizamos la velocidad de Wi-Fi ha sido excelente. Se alcanzaron 37 Mbps de bajada y 13 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica 120/12 de Movistar.
En la prueba de velocidad 4G el Moto G (2015) ha conseguido 47 Mbps de bajada y 19 Mbps de subida con una rápida conexión de Vodafone .
Otro aspecto interesante del Moto G (2015) es que ha incrementado la capacidad de su batería desde 2.070 hasta 2.470 mAh, sin aumentar de tamaño. Esta capacidad es bastante elevada en comparación con otros teléfonos de gama media.
De acuerdo a Motorola es una batería que dura todo el día, y ciertamente es capaz de aguantar un día completo sin problemas.
En la prueba de batería de PCMark, con la pantalla calibrada a 200 nits, el teléfono ha dado un resultado de 7 horas y 27 minutos. Este resultado es mejor que el de otros teléfonos que hemos probado.
La carga de la batería de cero a cien con un cargador estándar lleva cerca de cuatro horas, y el proceso de carga es bastante lineal, como puede apreciarse en la gráfica.
El Moto G (2015) que hemos probado corre Android 5.1.1 Lollipop de fábrica, y suponemos que no tardará mucho en recibir Android 6 Marshmallow.
Esto garantiza también que las actualizaciones de Android llegarán al Moto G (2015) antes que a otros teléfonos donde el fabricante haya incorporado una capa de software por encima.
Motorola ha incluido tan solo dos aplicaciones propias en el Moto G (2015) llamadas Moto y Migración, pensadas para facilitar la vida a los usuarios.
Pantalla Moto: es posible activar la pantalla del teléfono cuando llegan notificaciones, bloquear aplicaciones para que no aparezcan en la pantalla Moto, definir cuánta información se mostrará, etc.
Acciones: permite agitar dos veces de arriba a abajo para encender o apagar la linterna, y girar dos veces la muñeca con rapidez para abrir la cámara en cualquier momento.
Migración facilita la labor de copiar los contenidos – mensajes, contactos, ficheros multimedia y ajustes – de un teléfono Android o iPhone al Moto G (2015).
Una de las funcionalidades más interesantes del Moto G (2015) es la Pantalla Activa, que consiste en que el teléfono ilumina parte de la pantalla cuando llega una notificación o cuando detecta movimiento al agarrar el teléfono. De esta forma podemos ver rápidamente si tenemos alguna notificación pendiente de leer.
A pesar de que pudiera parece que el Moto G (2015) cuenta con dos altavoces frontales estéreo, en realidad solamente el altavoz inferior produce sonido.
Esto hace que el sonido que emite el Moto G (2015) está lejos de los altavoces frontales estéreo BoomSound que incorporan los teléfonos HTC.
El Moto G (2015) emplea Google Play Music como reproductor de música por defecto. Play Music permite organizar nuestras canciones por géneros, artistas, álbumes y títulos.
El precio de una película como Vengadores: La era de Ultrón es de 2,99 € / 3,99€ (SD/HD) para alquiler y 13,99 € / 16,99 € (SD/HD) para compra.
Para comprobar la compatibilidad con diversos formatos de audio y vídeo, hemos sometido al Moto G (2015) a una completa batería de vídeos de prueba (todos ellos de corta duración):
A continuación hemos incluido los resultados de las pruebas efectuadas con el reproductor por defecto que incluye el Moto G (2015).
Planet 2.mp4 Sí No – No se reproduce
La cámara principal del Moto G (2015) ha experimentado una mejora notable respecto a la del modelo anterior. Mientras que el Moto G (2014) utilizaba un sensor IMX179 de Sony, el modelo de 2015 cuenta con un sensor IMX214.
El tamaño del sensor se ha visto incrementado de 1/3.2″ a 1/3.06″ (tamaño de píxel de 1.12 µm) y la resolución ha aumentado de 8MP a 13MP. La apertura también es mucho mayor, ya que ha aumentado de f/2.4 a f/2.0, lo que puede contrarrestar el ruido producido por píxeles más pequeños.
La mejora de cámara en términos de sensor es la misma que experimentó el Nexus 5 al pasar al Nexus 6, si bien este último cuenta además con estabilización óptica, lo que le da una cierta ventaja en condiciones de poca luz.
Dentro de las opciones de captura, encontramos HDR, Flash, control de enfoque y exposición, poca luz, modo de imagen (4:3 o 16:9), vídeo a cámara lenta, panorámica, temporizador, control de ubicación, y sonido del obturador.
La calidad de la cámara es más que notable para un teléfono de este rango de precios. En condiciones de buena luz las imágenes tienen colores realistas y ofrecen una buena nitidez. Sin embargo, en condiciones de poca luz, las imágenes tienen bastante ruido cromático y el enfoque es algo lento.
A continuación vamos a comparar la calidad de las imágenes captadas por el Moto G (2015) (13 MP) con las capturadas por el Lumia 640 (8 MP), iPhone 6 Plus (8 MP) y HTC One M9 (20 MP)
En primer lugar hemos querido probar el rendimiento de la cámara a plena luz del día y para ello hemos ampliado la misma zona de una imagen capturada por todas las cámaras en condiciones de buena luz.
Como se puede apreciar, la nitidez de la imagen captada por el Moto G (2015) es bastante buena en comparación con el resto de teléfonos con sensores de 8 MP. Sin embargo, el detalle capado por el HTC One M9 es muy superior, gracias a que el sensor posee una resolución mucho más elevada.
Por otro lado los colores de la imagen captada por el Moto G (2015) están algo sobresaturados, lo cual es agradable a la vista ya que hace que la imagen sea más viva, pero desvirtúa la realidad.
La imagen capturada por el Moto G (2015) muestra bastante ruido y carece de detalle. Ahora bien, la calidad de la imagen no es inferior a la de los teléfonos que tampoco cuentan con estabilización óptica, y solamente el iPhone 6 Plus posee una ventaja evidente gracias a esta funcionalidad.
Motorola ha optado por preservar el detalle antes que producir imágenes sin ruido pero completamente borrosas, como hace el HTC One M9. Creemos que la decisión es acertada y, en general, estamos muy satisfechos con la calidad de la cámara.
Aquí os dejamos con una galería de fotografías tomadas con el Moto G (2015) en tamaño original para que podáis apreciar la calidad de las imágenes en una gran variedad de situaciones.
El Moto G (2015) también puede grabar vídeos HD hasta 1080p con una calidad buena, aunque la ausencia de estabilización óptica pasa factura, como puede apreciarse en este vídeo.
Por último, la cámara frontal tiene una resolución de 5 megapíxeles con apertura f/2.2, por lo que cabe esperar una buena calidad en los selfies.
El Moto G (2015) de 8 GB puede adquirirse en Amazon España por EUR 63,90, mientras que el modelo de 16GB/2GB RAM está a la venta por EUR 63,11.
Al igual que ocurría con su antecesor, el Moto G (2015) posee un precio extremadamente competitivo para un teléfono de sus características. No nos sorprende que los terminales Moto G estén en las primeras posiciones entre los teléfonos más vendidos de Amazon España .
Otras opción interesante si estás evaluando un terminal Android de gama media es el Samsung Galaxy A5 ( -), que cuenta con unas características técnicas muy parecidas: pantalla SuperAMOLED de 5″ con resolución 720p, Qualcomm Snapdragon 410 de cuatro núcleos a 1.2GHz, 2GB de RAM, 16GB de almacenamiento ampliable con micro-SD, cámara principal de 13MP y frontal de 5MP.
A favor del Galaxy A5 tenemos un diseño más estilizado, pero a costa de una batería ligeramente más pequeña.
Otra opción interesante podría ser el HTC Desire 626 ( -), que también cuenta con unas características similares: pantalla LCD de 5″ con resolución 720p, procesador Snapdragon 410 a 1.2GHz, 2GB de RAM, 16GB de almacenamiento ampliable con micro-SD, cámara principal de 13MP y frontal de 5MP.
El HTC Desire 626 cuenta con un diseño de plástico estilizado muy colorido, pero una batería algo escasa.
El año pasado Motorola lanzó un Moto G (2015) con pequeños cambios respecto al modelo original, y este año la compañía ha querido dar un paso más allá con mejoras interesantes en sus especificaciones.
El aspecto exterior del Moto G (2015) no presenta grandes novedades respecto a sus antecesores, que nunca han destacado por contar con un diseño especialmente atractivo.
El teléfono sigue apostando por el plástico, y presenta un tamaño bastante abultado con un grosor por encima de otros teléfonos.
La pantalla del Moto G (2015) es uno de sus puntos fuertes ya que, aunque mantiene el tamaño y la resolución de modelos anteriores, el brillo ha aumentado y los ángulos de visión siguen siendo amplios. Es una pena que la pantalla produzca tantos reflejos y que los colores se muestren algo sobresaturados.
A nivel de rendimiento, el Moto G (2015) ofrece un resultado más que aceptable en los benchmarks. En el uso diario se trata de un teléfono que funciona con gran suavidad, sin parones de ningún tipo, gracias a un procesador medianamente potente y una versión de Android prácticamente pura.
El único aspecto donde queda algo por debajo de lo esperado es en el rendimiento gráfico, ya que la GPU se queda algo corta en comparación con otros terminales.
La autonomía del Moto G (2015) es excelente, por encima de otros teléfonos que hemos probado, incluso de gama alta. Motorola ha conseguido incrementar la capacidad de la batería sin aumentar el tamaño del teléfono, algo que es digno de alabanza en un año en el que muchos teléfonos han reducido la capacidad de su batería en lugar de aumentarla.
Otro aspecto destacable del Moto G (2015) es la cámara de fotos. No es habitual que alabemos la cámara de un teléfono de gama media, pero en este caso nos encontramos ante un sensor con características de gama media-alta que ofrece un buen rendimiento, aunque carece de estabilización óptica y esto pasa factura en las fotos con poca luz.
Por último, no podemos dejar de mencionar el excelente precio del Moto G (2015), que está a la venta a partir de EUR 63,90 y constituye una de las mejores opciones en prestaciones frente a precio..
Buena pantalla de 5″ con una densidad de píxeles adecuada, un brillo elevado, unos buenos ángulos de visión, y unos colores vivos (aunque algo sobre-saturados)
Calidad de la cámara destacable gracias a una elevada resolución y un buen rendimiento en condiciones de poca luz
Excelente autonomía de la batería, por encima de otros teléfonos de gama media
Resistencia frente al agua y el polvo
Diseño y construcción del teléfono con materiales poco sofisticados y con un aspecto neutro (aunque puede cambiarse la carcasa trasera por otra más colorida).
Elevado grosor del teléfono
Nota: El Moto G (2015) ha sido cedido amablemente por Motorola para la realización de este análisis.

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