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Timestamp: 2015-04-02 08:44:43+00:00

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VI Informe de seguimiento a la aplicación en Colombia de las recomendaciones del Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para los derechos humanos de las personas internamente desplazadas Julio de 2008 – junio de 2010
Presentación Diego Molano - Directo...
VI Informe de seguimiento a la aplicación en Colombia de las recomendaciones del Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para los derechos humanos de las personas internamente desplazadas Julio de 2008 – junio de 2010 Bogotá, febrero 8 de 2011Calle 72 # 12 – 65 piso 7 | www.coljuristas.org | info@coljuristas.org | teléfono: (+571) 376 8200 | fax: (+571) 376 8230 | Bogotá, Colombia 2.
VI Informe de seguimiento a la aplicación en Colombia de las recomendaciones del Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos de las personas internamente desplazadas (Julio de 2008 – junio de 2010) Tabla de contenidoPresentaciónIntroducciónCapítulo 1El desplazamiento forzado aumenta como consecuencia de las violaciones a los derechos humanos y lasinfracciones al derecho humanitarioCapítulo 2Marco normativo e institucionalCapítulo 3El debilitamiento de la independencia del Sistema de Alertas Tempranas ha influido negativamente enla prevención del desplazamiento forzadoCapítulo 4La vida y la integridad de las víctimas del desplazamiento carecen de protección efectiva4.1 La instrumentalización de la acción humanitaria por parte de la Fuerza Pública incrementa los riesgos para lapoblación desplazada4.2 Las personas en situación de desplazamiento son víctimas de violaciones contra su vidaCapítulo 5.La ausencia de una efectiva investigación para el delito de desplazamiento forzado no contribuye a suprevenciónCapítulo 6.Las víctimas del desplazamiento no cuentan con garantías para la restitución de sus tierras y viviendas6.1 Las tierras de las víctimas del desplazamiento no han sido restituidas6.2 Los derechos sobre la tierra de los poseedores, tenedores y las mujeres en situación de desplazamiento aúncarecen de garantíasCapítulo 7.Conclusiones y solicitudes al Relator EspecialAnexo 1Listado de casos de desplazamiento forzado masivo en Colombia(1° de junio de 2008 a 30 de junio de 2010)Anexo 2Listado de violaciones al derecho a la vida en contra de personas en situación de desplazamiento(1° de enero de 2007 a 30 de junio de 2010) 2 3.
VI Informe de seguimiento a la aplicación en Colombia de las recomendaciones delRepresentante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre losderechos humanos de las personas internamente desplazadas Julio de 2008 – junio de 2010PresentaciónEl trabajo de la Comisión Colombiana de Juristas –CCJ- a favor de los derechos humanoscomprende actividades de seguimiento y análisis del desplazamiento forzado en Colombia,entre las cuales se encuentra la elaboración de informes temáticos dirigidos a la CorteConstitucional, el Ministerio Público y órganos del sistema de las Naciones Unidas como laOficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos –Acnudh- y el Alto Comisionadopara los Refugiados –Acnur-. A partir de 1996 la CCJ ha participado en la preparación deinformes dirigidos a los Representantes Especiales del Secretario General de las NacionesUnidas sobre los derechos humanos de las personas internamente desplazadas, Señores FrancisM. Deng y Walter Kälin.En el marco del 8º Período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, celebrado en juniode 2008, la CCJ presentó al Representante Especial, Sr. Walter Kälin, el V Informe deSeguimiento a la aplicación de las Recomendaciones del Representante Especial del SecretarioGeneral de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas internamente desplazadas(Enero - junio de 2008).En esta oportunidad, la CCJ entrega al Relator Especial sobre los derechos humanos de laspersonas internamente desplazadas, Sr. Chaloka Beyani, el VI Informe de Seguimiento a laaplicación en Colombia de las Recomendaciones del Representante Especial del SecretarioGeneral de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos de las personas internamentedesplazadas, el cual cubre el período que va de julio de 2008 a junio de 2010. El propósito delpresente reporte es brindar información al Representante Especial acerca de las característicasdel desplazamiento y el estado de cumplimiento de las obligaciones internacionales del Estadocolombiano, en particular la aplicación de los Principios Rectores de los DesplazamientosInternos y las recomendaciones de formuladas por el Representante Especial, Sr. Kälin.El primer capítulo del presente informe se ocupa del empeoramiento de la situación dedesplazamiento forzado de la población causado por las violaciones a los derechos humanos ylas infracciones al derecho humanitario, y del impacto diferenciado de dicho fenómeno sobrelas poblaciones en condiciones de mayor vulnerabilidad como las mujeres, las comunidade safrocolombianas y los pueblos indígenas. Los capítulos siguientes están dedicados al análisis dela aplicación de las recomendaciones del Representante relativas a la protección contra eldesplazamiento y la protección durante el desplazamiento; el derecho a la justicia respecto del 3 4.
delito de desplazamiento forzado y la restitución del patrimonio de la población desplazada.En la sección final del reporte se exponen las conclusiones y las solicitudes al Relator Especial. 4 5.
IntroducciónEl Estado colombiano reconoció la existencia del desplazamiento interno solamente en 1994,luego de varios años durante los cuales los organismos de derechos humanos denunciaron laocurrencia de dicho fenómeno. Desde entonces, se ha desarrollado un amplio y complejomarco normativo para la prevención del desplazamiento forzado y la atención de la poblacióndesplazada.Adicionalmente, la Corte Constitucional ha señalado que los Principios Rectores de losDesplazamientos Internos de las Naciones Unidas 1, instrumento de protección de los derechoshumanos que reconoce los derechos de las personas desplazadas y señala las obligaciones delos Estados en cuanto a la protección contra el desplazamiento, la protección durante eldesplazamiento, la asistencia humanitaria y el retorno y el reasentamiento, integran el bloque deconstitucionalidad 2 y, por lo tanto, son de obligatorio cumplimiento por parte de lasautoridades.El desarrollo del marco normativo, la formulación de políticas para enfrentar eldesplazamiento forzado y el seguimiento a las mismas ha contado con la contribución de lascomunidades de población desplazada y las organizaciones de derechos humanos, y con lacooperación de órganos del Sistema de las Naciones Unidas como el Representante Especialdel Secretario General para los derechos humanos de las personas internamente desplazadas,las oficinas en Colombia de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos –Acnudh- y elAlto Comisionado para los Refugiados –Acnur- y el Consejo de Derechos Humanos, en elproceso del Examen Periódico Universal –EPU-. Dichos procedimientos, al igual que variosórganos de los tratados y relatores temáticos han formulado un conjunto de recomendacionesal Estado colombiano con respecto a sus obligaciones de prevención y atención aldesplazamiento.Lamentablemente, la implementación de la normatividad interna relativa al desplazamiento, dela jurisprudencia constitucional y de las recomendaciones internacionales ha sido muy precaria.Como se mostrará en los distintos capítulos del presente informe el Gobierno del presidenteÁlvaro Uribe V., en lugar de prevenir las causas del desplazamiento y diseñar una políticaespecífica para las víctimas de este fenómeno, priorizó la implementación de las estrategias1 Naciones Unidas, Comisión de Derechos Humanos, 54º periodo de sesiones, Informe del Representante del Secretario General, Sr.Francis M. Deng, Adición Principios Rectores de los Desplazamientos Internos, E/CN.4/1998/53/Add. 2*, 11 de febrero de 1998,E/CN.4/1998/53/Add. 2, febrero 11 de 1998.2 En la Sentencia T-327 de 2001 la Corte Constitucional conceptuó que ―[l]a interpretación más favorable a la protección de los derechoshumanos de los desplazados hace necesaria la aplicación de los Principios Rectores del Desplazamiento Interno consagrados en el Informe delRepresentante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para el Tema de los Desplazamientos Internos de Personas, los cuales son partedel cuerpo normativo supranacional que integra el bloque de constitucionalidad de este caso‖. Dicha posición ha sido reiterada en lassentencias T-268 de 2003 y T-419 de 2003. También en la sentencia T-821 de 2007 la Corte ha señalado que ―los PrincipiosRectores de los Desplazamientos Internos, consagrados en el Informe del Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para elTema de los Desplazamientos Internos de Personas (los llamados principios Deng), y entre ellos, los Principios 21, 28 y 2985 y los Principios sobrela restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las Personas desplazadas, hacen parte del Bloque de constitucionalidad en sentidolato, en tanto son desarrollos adoptados por la doctrina internacional, del derecho fundamental a la reparación integral por el daño causado (C.P. art.93.2)‖. 5 6.
militares de la política de “seguridad democrática”, y atendió a las víctimas del desplazamientomediante los programas de asistencia social dirigidos a las poblaciones en condiciones depobreza y vulnerabilidad.El período de este Informe (Julio de 2008 – junio de 2010) corresponde a la parte final delsegundo gobierno del Presidente de la República Álvaro Uribe Vélez, quien promovió unareforma constitucional que permitió el establecimiento de la figura de la reelección presidencialinmediata. Esta reforma tuvo implicaciones graves sobre el equilibrio de poderes y debilitó alEstado de Derecho. Además, durante los dos períodos del presidente Álvaro Uribe seimplementó la política de “seguridad democrática”, que derivó en el incremento de losregistros de violaciones a los derechos humanos atribuidas directamente a la Fuerza Pública, yque involucró a la población civil en el conflicto armado exponiéndola a los ataques de todoslos grupos que participan en las hostilidades, es decir: grupos guerrilleros, grupos paramilitaresy Fuerza Pública3.Aunque el Gobierno del presidente Uribe se empeñó en demostrar que dicha política era unapolítica de derechos humanos, en su aplicación incurrió en graves omisiones relativas a laprevención de las violaciones a los derechos humanos e instrumentalizó para propósitospolíticos y militares la asistencia a las víctimas de dichas violaciones, puesto que dicha políticase basa en la recuperación militar del territorio y el involucramiento de la población civil en elconflicto armado.Un elemento agravante de la situación descrita consiste en que las infracciones al derechohumanitario y las violaciones a los derechos humanos, incluido el desplazamiento forzado,permanecen en la impunidad. Así, en lugar de haber cumplido la obligación estatal de adoptarmedidas que garanticen el desmantelamiento del paramilitarismo y la no repetición de loscrímenes, durante los dos períodos de Gobierno del presidente Uribe se implementarondisposiciones que permiten que la mayoría de los paramilitares involucrados en la comisión dedelitos graves se beneficien de una amnistía de facto y que vulneran los derechos de lasvíctimas a la verdad, a la justicia, y a la reparación.Adicionalmente, el Gobierno del presidente Uribe promovió un ambiente hostil para ejercer elderecho a defender los derechos humanos, a través de manifestaciones públicasdescalificatorias y de acciones de inteligencia ilegal contra las instituciones del Estado queimplementan acciones de reconocimiento de derechos, como en el caso de la Corte Supremade Justicia, periodistas, las ONG de defensa de los derechos humanos y las organizacionessociales. Muchos líderes y miembros de las organizaciones de víctimas que reclaman susderechos a le verdad, la justicia y la reparación fueron blanco de amenazas y homicidios. Almismo tiempo, las organizaciones humanitarias enfrentaron importantes obstáculos paradesarrollar sus actividades como consecuencia de la militarización de la vida de las3 Ver al respecto: Comisión Colombiana de Juristas, Informe Alternativo al Sexto Informe Periódico presentado por el Estado de Colombiaal Comité de Derechos Humanos, junio de 2010. Disponible en http: //www.coljuristas.org 6 7.
comunidades y de la instrumentalización de la acción humanitaria por parte de la FuerzaPública.A partir de agosto de 2010 comenzó el período de Gobierno bajo la presidencia de JuanManuel Santos quien ha anunciado su voluntad de cumplir con las obligaciones estatales degarantizar el derecho de las víctimas de violaciones a los derechos humanos y el derechohumanitario a obtener reparación, incluyendo el derecho a la restitución de las tierrasdespojadas a la población desplazada, lo puede marcar una diferencia con respecto a laspolíticas de su antecesor frente a las víctimas de violaciones de derechos humanos.En tal sentido, el 13 de septiembre de 2010, la delegación del Gobierno del presidente JuanManuel Santos anunció ante el Consejo de Derechos Humanos las medidas que adoptaría paradar cumplimiento de las recomendaciones formuladas en 2008 en el marco del ExamenPeriódico Universal –EPU-4. Este anuncio puede representar un avance en el reconocimientode la problemática de derechos humanos y es a la vez un llamado a seguir el desarrollo de lasmedidas que adopte el Gobierno para cumplir sus compromisos en materia de derechoshumanos y respuesta al desplazamiento forzado.4 En la sesión de diciembre de 2008 del Consejo de Derechos Humanos examinó a Colombia mediante el mecanismo delExamen Periódico Universal –EPU-. En esa oportunidad, los representantes de los Estados señalaron los aspectos centrales dela crisis de derechos humanos en Colombia y formularon una serie de recomendaciones dirigidas al cumplimiento lasobligaciones internacionales del Estado en materia de derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario. Dichasrecomendaciones contemplan medidas para que el Estado garantice los derechos de las víctimas del desplazamiento forzadoen materia de protección contra el desplazamiento, protección de la vida durante el desplazamiento, protección de las tierrasabandonadas y su restitución, y medias diferenciales para las poblaciones indígenas y afrodescendientes. Las recomendacionesdel EPU se pueden consultar en Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, Décimo período de sesiones, ExamenPeriódico Universal, Informe del Grupo de Trabajo sobre el Examen Periódico Universal Colombia, A/HRC/10/82, enero 9 de 2009,párr. 87. 7 8.
Capítulo 1El desplazamiento forzado aumenta como consecuencia de las violaciones a losderechos humanos y las infracciones al derecho humanitarioLa crisis del desplazamiento forzado en Colombia se ha agravado progresivamente a través delos años. En su segunda misión al país, realizada en 1999, el entonces Representante Especialdel Secretario General para la cuestión de las personas internamente desplazadas, Sr. FrancisDeng, advirtió que: “Los desplazados internos en Colombia atraviesan una de las situaciones más graves del mundo. En el país hay más de un millón de desplazados internos, al paso que se siguen registrando nuevos desplazamientos. En los últimos años, la gran mayoría de las personas desplazadas han tenido que huir de sus hogares a causa del grave empeoramiento de la situación por lo que respecta a la seguridad. Con todo, el problema es de larga data y se remonta a varios decenios”5.La situación de desplazamiento forzado se ha agravado a la par con la crisis de derechoshumanos y la degradación del conflicto armado interno, ya que el desplazamiento esconsecuencia de las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos y de lasinfracciones al Derecho Internacional Humanitario cometidas por la Fuerza Pública, losgrupos paramilitares y los grupos guerrilleros. La Fuerza Pública es responsable deldesplazamiento, puesto que sus tropas desarrollan operaciones militares en lugares habitadospor las comunidades, generando temor en la población civil ante la inminencia u ocurrencia decombates. Las operaciones de la Fuerza Pública que generan desplazamientos son, entre otras,las restricciones a la movilidad de la población civil y el tránsito de sus víveres y combustiblesen las vías terrestres y fluviales; y los programas de erradicación y sustitución de cultivos de usoilícito, que involucran fumigaciones aéreas y ataques militares aéreos y terrestres y que confrecuencia son objeto de respuesta armada por parte de los grupos guerrilleros.Además, las partes del conflicto armado son responsables de hechos causantes dedesplazamiento forzado, tales como el reclutamiento forzado y la utilización de niños y niñasen las hostilidades, el uso de minas antipersona, la toma de rehenes, así como distintas formasde involucramiento de la población civil en las hostilidades. El Comité Internacional de la CruzRoja –CICR- encontró que las principales causas del desplazamiento durante 2009 fueron loscombates, las amenazas de muerte, el maltrato psicológico, el reclutamiento forzado y laerradicación de los cultivos ilícitos6.Como se expuso anteriormente, el desplazamiento interno en Colombia se ha incrementadoaño tras año. El Acnur estima que en el período comprendido entre 2003 y 2006 se5 Naciones Unidas, Comisión de Derechos Humanos, 56º período de sesiones, Informe del Representante del Secretario General sobrelos desplazados internos presentado de conformidad con la resolución 1999/47 de la Comisión. Adición Pautas de los desplazamientos: misión deseguimiento enviada a Colombia, E/CN.4/2000/83/Add.1 enero 11 de 2000, párr. 1.6 Comité Internacional del Cruz Roja –CICR-, Informe 2009 Colombia, pág. Bogotá, abril de 2010. 8 9.
desplazaron internamente un promedio de 200 mil personas por año 7. Fuentes nogubernamentales estiman que en 2007 fueron desplazadas 320 mil personas 8 y que en 2008fueron más de 380 mil personas 9. En 2009 fueron desplazadas más de 280 mil 10, con las que sellega a un acumulado aproximado de 4,9 millones de personas desplazadas internas, cifra queubica a Colombia a la cabeza de las crisis de desplazamiento más graves del mundo 11, contendencia al aumento 12. Adicionalmente, se estima que 350 mil personas han huido en busca deprotección hacia países vecinos como Venezuela, Panamá, Costa Rica y Ecuador 13.El desplazamiento forzado en Colombia se presenta bajo distintas modalidades, entre las quepredominan los desplazamientos individuales y familiares, mientras que los éxodos masivos 14son menos frecuentes, pero continúan ocurriendo (Ver en el Anexo 1 que a manera de ejemploregistra 83 casos de desplazamientos masivos ocurridos entre junio 1 de 2008 y junio 30 de2010). Además, se presentan desplazamientos intra-urbanos que generalmente nos sonregistrados por las autoridades. Comúnmente las víctimas afrontan una situación dedesplazamiento prolongado que, al no disponer de soluciones duraderas, se extiende durantevarios años.Las comunidades afrodescendientes y los pueblos indígenas resultan seriamente afectados porel desplazamiento, que generalmente está asociado a vulneraciones de sus derechos colectivossobre el territorio. Por tal razón órganos como el Comité para la Eliminación de laDiscriminación Racial ha expresado su preocupación por “la persistencia de un gran número dedesplazamientos en masa e individuales y del número desproporcionadamente elevado y cada vez mayor deafrocolombianos y pueblos indígenas entre los desplazados”15.Por su parte, el Relator Especial sobre los derechos humanos y libertades fundamentales de lospueblos indígenas, Sr. James Anaya, ha advertido recientemente que en Colombia “eldesplazamiento de pueblos indígenas se ha incrementado en los últimos cinco años de manera desproporcionadaen comparación con el resto de la población”16. En su informe, el Relator Especial hizo referencia a7 Acnur, Balance de la política pública para la atención integral al desplazamiento forzado en Colombia, enero 2004 - abril 2007, Bogotá D.C.,agosto de 2007, pág. 37.8 Internal Displacement Monitoring Centre, Internal Displacement Global Overview of Trends and Developments in 2007, page 44.9 Codhes Informa, Boletín Informativo No 75, Bogotá abril 22 de 2009.10 Codhes Informa, Boletín Informativo No 76, Bogotá enero 27 de 2010.11 Internal Displacement Monitoring Centre, Internal Displacement Global Overview of Trends and Developments in 2009, May 2010,page 13.12 Luego del cierre de este informe se conoció que el estimativo de personas desplazadas durante 2010 es de 280.041. Ver alrespecto: Codhes Informa, Boletín Informativo n.° 77, febrero 15 de 2011.13 El Acnur calcula que 135.000 colombianos viven en Ecuador. Consultar en: www.acnur.org/t3/operaciones/situacion-colombia/la-situacion-en-los-paises-vecinos/.14 En 2009, el CICR asistió 40 mil personas desplazadas individualmente en las 14 ciudades del país donde tiene oficinas y 25casos de desplazamiento masivo.15 Naciones Unidas, Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, 75º período de sesiones, 3 a 28 de agosto de2009, Examen de los Informes presentados por los Estados Partes de conformidad con el Artículo 9 de la Convención Observaciones finales delComité para la Eliminación de la Discriminación Racial COLOMBIA, CERD/C/COL/CO/14, 28 de agosto de 2009, párr. 16.16 Naciones Unidas, Relator Especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos y las libertadesfundamentales de los indígenas, “La Situación de los Pueblos Indígenas en Colombia: Seguimiento a las Recomendaciones hechas por elRelator Especial Anterior”, A/HRC/15/34/, 8 de enero de 2010, párr.30. 9 10.
varias de las casusas de los desplazamientos que involucran crímenes contra su supervivenciafísica y cultural de los pueblos indígenas; la presencia y las incursiones militares en losterritorios indígenas; la utilización de indígenas, incluidos niños, niñas y adolescentes, comoinformantes por parte de la Fuerza Pública; y la implementación de proyectos de explotaciónde infraestructura y de explotación recursos naturales sin consulta previa.En ese sentido, el Relator recomendó algunas medidas de prevención del desplazamiento delos pueblos indígenas, como el cumplimiento de las obligaciones establecida en la Declaraciónde las Naciones Unidas sobre derechos de los pueblos indígenas, concretamente la que señalaque: “Los Estados celebrarán consultas eficaces con los pueblos indígenas interesados, por los procedimientosapropiados y en particular por medio de sus instituciones representativas, antes de utilizar sus tierras oterritorios para actividades militares”17.El Relator Especial también insistió en la vigencia de la recomendación de su antecesor: “ Nodeben alentarse los proyectos de inversión, infraestructura, extracción y explotación de recursos naturales,desarrollo productivo etc. sin previa, amplia y legítima consulta y participación de los pueblos indígenas”18.Las preocupaciones expresadas por los órganos internacionales anteriormente citados no sehan materializado en la efectiva prevención del desplazamiento de los pueblos mencionados(En en el Anexo 1 se pueden ver 11 ejemplos de casos desplazamientos masivos decomunidades afrocolombianas y 25 de pueblos indígenas, ocurridos entre junio 1 de 2008 yjunio 30 de 2010).17 Naciones Unidas, Declaración de las Naciones Unidas sobre los pueblos indígenas, Resolución aprobada por la Asamblea General,A/61/295, numeral 2 del Artículo 30.18 Naciones Unidas, citado supra en Nota 16. 10 11.
Capitulo 2Marco normativo e institucionalComo se mencionó en la sección introductoria de este reporte, el Estado colombiano hadesarrollado un amplio y complejo marco normativo para la prevención del desplazamientoforzado y la atención de la población desplazada, cuya principal norma es la ley 387 de 1997 19.Años más tarde, fue aprobada la ley 1190 de 2008 20 que ordena la adopción de medidascoincidentes con las dispuestas en la ley 387 y en la sentencia T-025 de 200421, particularmenterespecto de las obligaciones de las autoridades locales; la coordinación interinstitucional y larendición de cuentas.La ley 387 de 1997 Por la cual se adoptan medidas para la prevención del desplazamiento forzado; laatención, protección, consolidación y estabilización socioeconómica de los desplazados internos por la violencia enla República de Colombia 22 reconoce los derechos de las personas forzadamente desplazadas;establece las obligaciones del Estado en cuanto a la prevención del desplazamiento y laasistencia y protección a la población desplazada; crea el Sistema Nacional de Atención a laPoblación Desplazada –SNAIPD- y el Consejo Nacional de Atención a la PoblaciónDesplazada –CNAIPD-; y ordena al Gobierno nacional, entre otras cosas, la formulación eimplementación de un Plan Nacional de Atención a la Población Desplazada.La ley 387 ha sido reglamentada gradualmente a través de numerosos decretos que seránmencionados a los largo del presente informe. Dicha reglamentación presenta una seriafalencia que consiste en la ausencia de reconocimiento de la calidad víctimas de violaciones alos derechos humanos a las personas desplazadas. Por lo tanto, generalmente dichos decretosno han adoptado medidas especiales para las víctimas, sino que orientan la atención yprotección de la población desplazada a los programas de asistencia social dirigidos a sectorespoblacionales en condiciones de pobreza y vulnerabilidad.Años más tarde, fue aprobada la ley 1190 de 2008 Por medio de la cual el Congreso de la República deColombia declara el 2008 como el año de la promoción de los derechos de las personas desplazadas por laviolencia y se dictan otras disposiciones23. Esta ley precisa las obligaciones de las autoridades localesen la atención a la población desplazada y define mecanismos de coordinacióninterinstitucional y rendición de cuentas.19 Ley 387 de 1997 Por la cual se adoptan medidas para la prevención del desplazamiento forzado; la atención, protección, consolidación yestabilización socioeconómica de los desplazados internos por la violencia en la República de Colombia.20 Ley 1190 de 2008 Por medio de la cual el Congreso de la República de Colombia declara el 2008 como el año de la promoción de los derechosde las personas desplazadas por la violencia y se dictan otras disposiciones.21 Sentencia T-025 de 2004, M.P.: Manuel José Cepeda Espinosa, Bogotá, 22 de enero de 2004.22 Ley 387 de 1997, citado supra en Nota 19.23 Ley 1190 de 2008, citado supra en Nota 20. 11 12.
Adicionalmente, la Corte Constitucional ha señalado que los Principios Rectores de losDesplazamientos Internos de las Naciones Unidas 24 son de obligatorio cumplimiento por partede las autoridades puesto que integran el bloque de constitucionalidad 25. Los PrincipiosRectores reconocen los derechos de las personas desplazadas durante el desplazamiento yestablecen las obligaciones del Estado en cuanto a la protección contra el desplazamiento(prevención); la protección durante el desplazamiento; la asistencia humanitaria; y el retorno, elreasentamiento y la reintegración.La jurisprudencia constitucional ha reconocido los derechos de la población desplazada en calidad de víctimas deviolaciones a los derechos humanosLa Corte Constitucional ha desarrollado un valioso trabajo de desarrollo jurisprudencial quecubre gran variedad de aspectos relativos a los derechos de la poblaci ón desplazada 26,reconociendo su condición de víctimas. Entre los aspectos de la jurisprudencia de la CorteConstitucional se pueden destacar los siguientes:- El desplazamiento forzado implica una violación múltiple, masiva y continua de losderechos humanos de las víctimas ante la omisión del Estado de su obligación de protegerlas.El Presidente de la República, de conformidad con la triple función que cumple dentro delordenamiento constitucional colombiano como Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y SupremaAutoridad Administrativa, es el órgano constitucional indicado para superar la situación deestancamiento en que se halla la prevención y atención al desplazamiento, (Sentencia SU-1150de 200027).- La interpretación más favorable a la protección de los derechos humanos de losdesplazados hace necesaria la aplicación de los Principios Rectores de los DesplazamientosInternos que hacen parte del cuerpo normativo supranacional que integra el bloque deconstitucionalidad. La condición de desplazado se adquiere desde el momento en que lapersona es forzada a salir de su lugar de residencia, por lo que el procedimiento de inscripciónen el registro oficial de población desplazada es solamente un requisito para acceder a losprogramas de atención del Estado (Sentencia T-327 de 200128).24 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1.25 En la Sentencia T-327 de 2001 la Corte Constitucional conceptuó que ―[l]a interpretación más favorable a la protección de losderechos humanos de los desplazados hace necesaria la aplicación de los Principios Rectores del Desplazamiento Interno consagrados en el Informe delRepresentante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para el Tema de los Desplazamientos Internos de Personas, los cuales son partedel cuerpo normativo supranacional que integra el bloque de constitucionalidad de este caso‖. Dicha posición ha sido reiterada en lassentencias T-268 de 2003 y T-419 de 2003. También en la sentencia T-821 de 2007 la Corte ha señalado que “los PrincipiosRectores de los Desplazamientos Internos, consagrados en el Informe del Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para elTema de los Desplazamientos Internos de Personas (los llamados principios Deng), y entre ellos, los 21, 28 y 29 y los Principios sobre la restituciónde las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las Personas desplazadas, hacen parte del Bloque de constitucionalidad en sentido lato, en tantoson desarrollos adoptados por la doctrina internacional, del derecho fundamental a la reparación integral por el daño causado (C.P. art. 93.2)”.26 La jurisprudencia nacional relacionada con el desplazamiento forzado está disponible en el portal de Internet del Acnur,http://www.acnur.org/secciones/index.php?viewCat=9727 Corte Constitucional, sentencia SU-1150 de 2000, agosto 30 de 2000, M.P.: Eduardo Cifuentes Muñoz.28 Corte Constitucional, Sentencia T-327 de 2001, Bogotá D.C., marzo 26 de 2001, M.P.: Marco Gerardo Monroy Cabra. 12 13.
- Las personas desplazadas tienen derecho recibir los beneficios consagrados en la ley 387de 1997 (asistencia humanitaria de emergencia, retorno voluntario y estabilizaciónsocioeconómica). Las víctimas del desplazamiento también tienen derecho a la justicia, quesurge de la aplicación de los preceptos constitucionales, y que implica el derecho a la verdad oal esclarecimiento de los hechos, el derecho a la reparación y el derecho a la justiciapropiamente dicha que implica que la persona responsable sea condenada y sancionadapenalmente y disciplinariamente cuando se trate de un servidor público. El delito dedesplazamiento forzado no debe quedar impune, por lo que se debe garantizar el acceso a laadministración de justicia a quien fue víctima del delito y el Estado colombiano debe velarporque la ocurrencia de tal hecho punible sea castigada por su aparato jurisdiccional a travésdel procesamiento, condena y ejecución de la pena del sujeto activo del delito (Sentencias T -327 de 2001 y T-821 de 200729).- Las víctimas del desplazamiento tienen derecho a la reparación integral por el dañocausado, la cual debe ajustarse al contenido de los Principios Rectores de los DesplazamientosInternos (n.° 21, 28 y 29) y los Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimoniode los refugiados y las Personas desplazadas 30 (Sentencia T-821 de 2007).- Los Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados y lasPersonas desplazadas son un instrumento de protección de los derechos humanos que haceparte del bloque de constitucionalidad, en tanto son desarrollos y adoptados por la doctrinainternacional (Sentencia T-821 de 2007).- La Corte Constitucional declaró un “estado de cosas inconstitucional” en la situación de lapoblación desplazada y ordenó la adopción de medidas específicas para prevenir eldesplazamiento y atender a la población desplazada, en cumplimiento de las obligacionesestatales establecidas en la legislación interna y en los Principios Rectores de losDesplazamientos Internos (Sentencia T-025 de 200431 y sus autos de seguimiento 32).La legislación interna y la jurisprudencia constitucional reseñadas en esta sección del presenteinforme no ha conducido a la adopción de una política pública que garantice la prevención deldesplazamiento y los derechos de sus víctimas. Por el contrario, el Gobierno del presidenteÁlvaro Uribe, al implementar política de “seguridad democrática”, implementó una serie demedidas que no están enfocadas sobre las casusas del desplazamiento ni protegen los derechoshumanos. Por el contrario, dichas medidas promueven el involucramiento de la población civilen el conflicto armado, incrementado el riesgo de desplazamiento de las personas y29 Corte Constitucional, Sentencia T-821 de 2007, Bogotá D.C., octubre de 2007, M.P.: Catalina Botero.30 Naciones Unidas, Comisión de Derechos Humanos, 57º período de sesiones. ―Informe definitivo del Relator Especial, Sr. PauloSergio Pinheiro - Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las personas desplazadas‖,E/CN.4/Sub.2/2005/17, 28 de junio de 2005.31 Corte Constitucional, citado supra en Nota 21.32 Puede consultar los autos de seguimiento de la sentencia T-025 de 2004 en el portal de Internet de la Corte Constitucional, através del vínculo http: //www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2004/t-025-04.htm y en el portal de Internet del Acnur, através del vínculo http://www.acnur.org/secciones/index.php?viewCat=97#1487 13 14.
comunidades. Al mismo, tiempo el Gobierno adoptó algunas medidas que debilitaron losmecanismos de prevención existentes, como ha sido el caso del Sistema de Alertas Tempranas. 14 15.
Capítulo 3El debilitamiento de la independencia del Sistema de Alertas Tempranas ha influidonegativamente en la prevención del desplazamiento forzadoEl Gobierno del presidente Álvaro Uribe V. implementó la política de “seguridaddemocrática”, la cual se está basada en estrategias de militarización e involucramiento de lapoblación civil en el conflicto armado. Dichas medidas empeoraron la crisis de derechoshumanos y desplazamiento forzado y debilitaron los mecanismos de prevención deldesplazamiento. Este es el caso del el Sistema de Alertas Tempranas –SAT- de la Defensoríadel Pueblo.La política de “seguridad democrática” vulneró el principio de distinción del DerechoInternacional Humanitario promovió el involucramiento de la población civil en el conflictoarmado, ya que consistió en la inversión de la carga de responsabilidad en materia de seguridad,trasladando a la ciudadanía, que debe ser sujeto de protección, funciones que son propias de laFuerza Pública y de las autoridades del Estado por mandato constitucional 33.La política de “seguridad democrática” ha influido negativamente sobre el funcionamiento delSistema de Alertas Tempranas (SAT), que es uno de los principales mecanismos de prevencióndel desplazamiento, ya que distorsionó su naturaleza, sus principios y su “ deber de protección de lapoblación civil, sin generar riesgos adicionales ni agravar los preexistentes [y] la promoción de la intervenciónhumanitaria, sin agravar los preexistentes [y] la promoción de la intervención humanitaria, sin propiciar oconstituir ventaja alguna para los actores que participan en la confrontación armada” 34.La conformación por parte del Gobierno de una instancia adicional denominada ComitéInterinstitucional de Alertas Tempranas (CIAT) desdibujó la naturaleza preventiva del SAT ytambién significó su pérdida independencia. El CIAT, conformado por el Ministerio delInterior y de Justicia, el Ministerio de Defensa Nacional y la Vicepresidencia de la República 35,concentró las decisiones sobre la emisión de las alertas tempranas y las respectivas respuestaspreventivas. Además, la reglamentación del CIAT restringió la participación de la Defensoríadel Pueblo en la emisión de las alertas tempranas.33 El 26 de junio de 2003, se aprobó el Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006 que establecía como uno de sus objetivos crearuna política de defensa y “seguridad democrática” que se concentraría en la recuperación del control territorial por parte de laFuerza Pública. En la consecución de este objetivo, se involucró directamente a la población civil a través de la red decooperantes, que preveían estarían conformadas por un millón de personas, y se estableció un programa de recompensas queotorgaría remuneraciones económicas a “los informantes que proporcionen a las autoridades datos oportunos y veraces sobre personas, bienes oactividades relacionadas con los grupos armados ilegales y la delincuencia‖. En las Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, elGobierno entrante ha planteado entre los objetivos de dicho Plan ―[a]fianzar los logros de la Política de Defensa y SeguridadDemocrática para consolidar la confianza en el país‖. Ver las Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014: Prosperidad para todos enhttp: //www.dnp.gov.co/portalweb/LinkClick.aspx?fileticket=PmpNQzO2JFg%3d&tabid=115734 Defensoría del Pueblo, Sistema de Alertas Tempranas, Naturaleza y principios, en www.defensoria.org.co/?_s=sat&_op=335 El decreto 2862 de 2007 Por el cual se conforma y reglamenta el Comité Interinstitucional de Alertas Tempranas, CIAT, en su Artículo 1creó “el Comité Interinstitucional de Alertas Tempranas, CIAT, como un grupo de trabajo interinstitucional encargado de coordinar una respuestaordenada y oportuna frente a los Informes de Riesgo (Focalizados y de Alcance Intermedio) y las Notas de Seguimiento provenientes del Sistema deAlertas Tempranas, SAT de la Defensoría del Pueblo”. 15 16.
Justamente en sentido contrario a la recomendación del Acnur de―[f]ortalecer el Sistema de AlertasTempranas y emplearlo como el núcleo de los esquemas de prevención‖ 36, el CIAT ha anulado laindependencia al SAT37 al imponer ―respuestas fundamentalmente policivas y militares‖ 38, en lugar dela adopción de medidas enfocadas a prevenir las causas del desplazamiento. Este enfoquemilitarista del CIAT se contrapone a los “Principios humanitarios, de protección, de imparcialidad, deceleridad y de respeto por las competencias”39 con los que originalmente fue creado el SAT.Al tiempo que se concentraron las decisiones sobre la emisión de las alertas tempranas en elCIAT, al igual que las recomendaciones dirigidas a las autoridades civiles, militares, de policía ya otras entidades públicas40, el papel del Defensor del Pueblo se redujo al de un ―invitadopermanente‖ en las sesiones del CIAT 41.Al despojar a la Defensoría del Pueblo de sus principales competencias en materia de alertastempranas, el Gobierno actuó de manera opuesta a la recomendación del anteriorRepresentante Especial del Secretario General para los derechos humanos de las personasinternamente desplazadas de ―[i]ncluir a la Defensoría, como principal autor de los informes sobreevaluación de los riesgos, en las deliberaciones del CIAT sobre las recomendaciones relativas a la alertatemprana, de conformidad con su mandato constitucional‖ 42.Como se indicará a continuación, el debilitamiento del SAT y la supeditación de este a lapolítica de “seguridad democrática” han tenido consecuencias negativas sobre la efectividadpreventiva de este mecanismo. Entre 2004 y 2006, la Defensoría del Pueblo emitió 121informes de riesgo para municipios con situación crítica de desplazamiento, sobre los cuales elCIAT solamente emitió 61 alertas tempranas 43. Entre julio de 2006 y diciembre de 2007,solamente 13 de los 33 informes de riesgo emitidos por la Defensoría fueron calificados por elCIAT como Alertas Tempranas 44. Asimismo, entre 2007 y 2008, de 144 situaciones de riesgoadvertidas a través de 59 Informes de Riesgo y 85 Notas de Seguimiento de la Defensoría delPueblo, ―el CIAT declaró 64 Alertas Tempranas, es decir el 44% del total‖ 45.36 Acnur, citado supra en Nota 7, pág. 43.37 El decreto 2862 de 2007, en el parágrafo 1 de su Artículo 3 establece que “[e]l proceso de toma de decisiones del CIAT, sus actas ylas recomendaciones relacionadas con la defensa y seguridad nacional, tienen carácter reservado (…)”.38 Acnur, citado supra en Nota 7, pág. 217.39 Defensoría del Pueblo, citado supra en Nota 34.40 Decreto 2862 de 2007, citado supra en Nota 37, Artículo 3.41 Ibídem, Artículo 5, parágrafo 2.42 Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, Cuarto período de sesiones Informe presentado por el Representante delSecretario General sobre los derechos humanos de los desplazados internos, Sr. Walter Kälin. Adición Misión a Colombia, A/HRC/4/38/Add.3, enero 24 de 2007, párr. 75.43 Acnur, citado supra en Nota 7, pág. 20.44 Comisión Colombiana de Juristas, IV Informe de seguimiento a la aplicación de las recomendaciones del Representante Especial delSecretario General de las Naciones Unidas para los derechos Humanos de las personas internamente desplazadas, Bogotá, (julio de 2006 adiciembre de 2007), febrero de 2008, págs. 48 y 49.45 Comisión Colombiana de Juristas, V Informe de seguimiento a la aplicación de las recomendaciones del Representante Especial del SecretarioGeneral de las Naciones Unidas para los derechos Humanos de las personas internamente desplazadas (enero - junio de 2008), Bogotá, marzode 2009, págs. 16 y 17. 16 17.
Asimismo, entre enero 1 y junio 30 de 2008, el SAT remitió al CIAT diez informes de riesgode carácter coyuntural 46, de los cuales solamente tres se tradujeron en Alertas Tempranas. En elmismo período, el SAT emitió dos informes de riesgo de inminencia47 con destino a lasautoridades civiles y a la Fuerza Pública de la región identificada en riesgo 48.En muchos casos, la desatención a los Informes de Riesgo elaborados por el SAT haconducido a la consumación de los hechos advertidos en estos. Según la Defensoría delPueblo, durante “el primer semestre de acuerdo a las notas de seguimiento emitidas para los municipiosadvertidos en el 2008 se consumaron desplazamientos en el departamento de Caquetá (informe de riesgo004.08 para el Doncella, Paujil, Puerto Rico y San Vicente del Caguán) y en Norte de Santander (Informe deriesgo 006.08 para los municipios de Tibú y El Tarra)” 49.Otros casos ocurridos en 2008 y 2009 por desatención a las advertencias de la Defensoría delPueblo son los siguientes:a) La masacre de siete personas cometida el 20 de julio de 2008 presuntamente por un grupoparamilitar en las veredas San Daniel y Lomaseca, del municipio de Puerto Libertador(Córdoba) y el posterior desplazamiento forzado de 550 familias campesinas. El SAT habíaadvertido la situación de vulnerabilidad de la población de esta zona por medio de “3 informes deriesgo en los municipios como Montelíbano, Valencia, Tierralta y Puerto Libertador”50.b) El asesinato de ocho indígenas Awá en el resguardo Tortugaña-Telembí (Nariño) porparte del grupo guerrillero Farc y el posterior desplazamiento de 400 miembros de lacomunidad51. Los hechos ocurrieron en enero de 2009 a pesar de la emisión del Informe deRiesgo n.° 53 el 5 de junio de 2008 en el que la Defensoría del Pueblo había advertido sobre elriesgo que corría el pueblo Awá52. Posteriormente, el 26 de agosto de 2009 doce indígenas Awá46 Los ―Informes de Riesgo Coyuntural‖ tiene carácter focalizado y alcance intermedio. Son emitidos por le SAT una vez han sidoverificadas y valoradas las amenazas y las dinámicas que caracterizan el conflicto armado en una región determinada.Contienen recomendaciones generales a las autoridades e instituciones competentes para que, en forma ágil y eficaz, adoptenacciones de prevención y mitiguen el riesgo de posible ocurrencia de violaciones masivas a los derechos humanos einfracciones al derecho humanitario. Su destinatario es el CIAT.47 El SAT emite de manera excepcional los “Informes de riesgos de inminencia” ante la gravedad y la alta probabilidad de concrecióndel riesgo con el objeto de que las autoridades adopten las medidas requeridas y ajustadas a la particularidad del riesgoidentificado. Sus destinatarios son las autoridades pertenecientes a la Fuerza Pública de carácter operativo con jurisdicción enla zona y las autoridades civiles de la región o localidad.48 Defensoría Delegada para la Evaluación de Riesgos de la Población Civil como Consecuencia del Conflicto Armado, SAT,Respuesta al derecho de petición presentado por la Comisión Colombiana de Juristas, Bogotá D.C., 6 de enero de 2009.49 Ibídem.50 “Masacre en Puerto Libertador estaba advertida por la Defensoría del Pueblo”, diario El Tiempo.com, julio 23 de 2008 enhttp://www.eltiempo.com/colombia/caribe/2008-07-2351 Comisión Colombiana de Juristas, Urgente llamado a la protección del pueblo Awá, Comunicado de prensa, febrero 17 de 2009.Disponible en: http: //www.coljuristas.org/Portals/0/ComunicadoAwá.pdf52 Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, Décimo período de sesiones, Informe anual de la Alta Comisionada de lasNaciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, A/HRC/10/032, 19 de febrero de2009, párr. 10. 17 18.
del resguardo Gran Rosario (Tumaco) fueron asesinados 53 por presuntos miembros del grupoparamilitar los Rastrojos 54.c) El SAT emitió el Informe de Riesgo n.° 031-2009 recomendando medidas preventivas parael resguardo Urada - Jiguamiandó de la comunidad Embera Katío de Alto Guayabal, que limitacon los resguardos indígenas de Chageradó y Turriquitadó del municipio de Murindó(Antioquia). Posteriormente, el CIAT declaró la correspondiente Alerta Temprana, el 19 deenero de 2010, por parte del Comité Interinstitucional de Alertas Tempranas –CIAT-55. Noobstante, el 30 de enero de 2010, tropas de la Brigada XVII del Ejército patrullaron.Simultáneamente, los militares realizaron ametrallamientos y bombardeos que causaron heridasa dos indígenas, al igual que la destrucción de cultivos y viviendas. Las organizacionesindígenas denunciaron que las acciones militares contra el pueblo Embera anteriormentereseñadas son la demostración de que el “interés del Estado y de las multinacionales es el dedesplazarnos” 56. En el territorio Embera está localizado el Cerro Careperro, donde la empresaMuriel Minning Corporation tiene la concesión Mande Norte sobre un área aproximada de 16mil hectáreas para la prospección y exploración de oro, cobre y molibdeno 57.A las numerosas manifestaciones de preocupación de los órganos de las Naciones Unidas conmotivo del debilitamiento de la naturaleza preventiva del SAT 58, se suma el llamado deatención del Acnur acerca la falta de garantías para el desempeño de la labor de los miembrosdel equipo de la Defensoría del Pueblo que tienen a su cargo el monitoreo y análisis deriesgos59. Asimismo, la Relatora Especial sobre los defensores de derechos humanos constatóla falta de colaboración de las autoridades locales con el equipo del SAT y la existencia de casosde hostilidad hacia ellos por parte de esas mismas autoridades 60.53 Comisión Colombiana de Juristas, Masacre en contra del Pueblo Awá vulnera los derechos de las mujeres, las niñas y los niños,Comunicado de prensa, septiembre 1 de 2009. Disponible en http://www.coljuristas.org/Portals/0/AWAAgosto09.pdfcompr.pdf54 “Marchas por masacre de Awás”, diario eltiempo.com, septiembre 2 de 2009. Disponible enhttp://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-359863955 Federación Iberoamericana del Ombudsman, ―Colombia: Defensor del Pueblo pide que se reparen dañosa comunidad indígena de Urada-Jiguamiandó‖. Disponible en http: /www.portalfio.org/inicio/index.php?option=com_content&view=article&id=3823:colombia-defensor-del-pueblo-pide-que-se-reparen-danos-a-comunidad-indigena-de-urada--jiguamiando&catid=179&Itemid=40013756 “Advierten que bombardeos buscan desplazar a los indígenas”, diario Elespectador.com, febrero 2 de 2010. Disponible enhttp://www.elespectador.com/noticias/nacional/articulo185479-advierten-bombardeos-buscan-desplazar-los-indigenas57 Informe misión humanitaria de verificación a la comunidad indígena Embera Katío de Alto Guayabal-Urada Jiguamiandó, municipio deCarmen del Darién, Antioquia-Choco, febrero 5 y 6 de 2010. Disponible en http://www.onic.org.co/img_upload/3068e9df14b050d72c4fa19fabbab2d7/INFORME_URADA.doc58 Ver los informes del Acnur, la Acnudh (A/HRC/4/48 , párr. 9), el Representante Especial del Secretario General de lasNaciones Unidas para los derechos humanos de las personas internamente desplazadas (A/HRC/4/38/Add. 3, párr. 42 y 43),el Relator Especial de las Naciones Unidas para los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas(A/HRC/15/34/, párr. 9 y 10), el Comité para la Erradicación de la Discriminación Racial (CERD/C/COL/CO/14, párr. 15)y la Relatora Especial para los defensores de los derechos humanos (A/HRC/13/22/Add.3, párr. 116 a 119).59 “Colombia: ACNUR advierte gravedad de amenazas contra Defensoría del Pueblo, otros funcionarios del Estado y líderes sociales‖, mayo 15de 2009, Disponible en http: //www.acnur.org/t3/noticias/noticia/colombia-acnur-advierte-gravedad-de-amenazas-contra-defensoria-del-pueblo-otros-funcionarios-del-estado-y-lideres-sociales/.60 United Nations, Human Rights Council, Thirteenth session, Report of the Special Rapporteur on the situation of human rightsdefenders, Margaret Sekaggya. Addendum Mission to Colombia (7–18 September 2009), A/HRC/13/22/Add.3, 1 March 2010, par. 116- 119. 18 19.
Capítulo 4La vida y la integridad de las víctimas del desplazamiento carecen de protecciónefectivaEl abandono forzado de sus lugares de origen no pone a las víctimas a salvo, puesto quedurante su situación de desplazamiento, en cualquier lugar de recepción, quedan expuestas adiversos factores de riesgo como son el involucramiento en el conflicto armado y las amenazasy ataques por parte de los actores armados. Este riesgo en los lugares de recepción seintensifica especialmente para las víctimas que participan en iniciativas de reclamaci ón de susderechos, debido a la ausencia de una política de respeto a los derechos humanos y el DerechoInternacional Humanitario y a la instrumentalización de las acciones humanitarias por parte dela Fuerza Pública a los que se ha hecho referencia en el presente texto.Esta situación de riesgo permanente a la que están sometidas las personas durante sudesplazamiento ha sido advertida por la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre lasituación de los defensores de derechos humanos, quien ha identificado la existencia de unriesgo mayor para los líderes de la población desplazada y para quienes defienden el derecho ala tierra: “Los líderes y activistas que trabajan a favor de las personas desplazadas y los campesinos quedefienden sus tierras han sido también sujetos a persecución”614.1 La instrumentalización de la acción humanitaria por parte de la Fuerza Pública incrementalos riesgos para la población desplazadaLa acción humanitaria dirigida a asistir a la población desplazada ha sido instrumentalizada porla Fuerza Pública a través de las acciones cívico-militares de la política gubernamental de“seguridad democrática”, en cuyo desarrollo la Fuerza Pública lidera la distribución deasistencia humanitaria y de brigadas de asistencia médica y odontológica, entre otras. Con el finde aprovechar la acción humanitaria para fines militares, el anterior Presidente de la República,por medio de la directiva 01 de 2009, creó un mecanismo cuya finalidad es “fortalecer la alineaciónde los esfuerzos militar, policial y antinarcóticos y los esfuerzos en el área social, de justicia, desarrollo económicoe institucional del Estado en zonas estratégicas del territorio nacional, llamado ‗Salto Estratégico‘”62. Estemecanismo consiste en la implementación Planes de Acción Regionales para “la articulación delos esfuerzos militares y civiles”. Dichos Planes de Acción incluyen la prestación de serviciossociales y asistencia humanitaria de emergencia, al igual que el ordenamiento de la propiedad,como parte de los ―esfuerzos civiles‖ que se encuentran supeditados a las operaciones de controlmilitar del territorio, puesto que el “Salto Estratégico” está a cargo del Centro de Coordinaciónde la Acción Integral –CCAI, es decir bajo mando del Ministerio de Defensa y loscomandantes de las Fuerzas Militares y la Policía 63.61 Ibídem, párr. 27.62 Presidencia de la República, Directiva Presidencial 01 de 2009, 20 de marzo de 2009.63 El Comité Ejecutivo del Centro de Coordinación de la Acción Integral –CCAI- está dirigido por el Ministro de Defensa, elComandante General de las Fuerzas Militares, el Director General de la Policía Nacional y el Alto Consejero para la AcciónSocial y la Cooperación Internacional. 19 20.
La directiva presidencial 01 hace caso omiso de la obligación estatal de garantizar el acceso a laasistencia humanitaria a las víctimas del desplazamiento de “conformidad con los principios dehumanidad e imparcialidad y sin discriminación alguna”. Dicha directiva contraviene la jurisprudenciade la Corte Constitucional en cuanto a la obligatoriedad de aplicación de los PrincipiosRectores de los Desplazamientos Internos que señalan que, entre otras cuestiones, ―no sedesviará la asistencia humanitaria destinada a los desplazados internos, ni siquiera por razones políticas omilitares‖64.La supeditación de la acción humanitaria a objetivos militares y políticos ha sido cuestionadapor organismos humanitarios internacionales. Así, el Comité Internacional de la Cruz Roja –CICR- han observado que “en el marco de un conflicto armado existe el riesgo de que la acción‗humanitaria‘ sea instrumentalizada y utilizada con fines políticos, militares, lo que distorsionaría los principiosde neutralidad, independencia e imparcialidad, y tal vez haría peligrar a civiles o socavaría la labor de lostrabajadores humanitarios, como los del CICR y de la Cruz Roja”65. El jefe de la delegación del CICRha advertido que ―en Colombia y en otros países hay una tendencia a querer disfrazar una acción militar,una acción política (...) con la acción humanitaria y eso trae consecuencias para la población civil (...) Lasconsecuencias de tales acciones pueden ser peligrosas cuando acciones militares tienden a querer ganar el corazóny la mente de personas que de buena fe acuden a una asistencia sin darse cuenta de que eso puede traerconsecuencias"66.4.2 Las personas en situación de desplazamiento son víctimas de violaciones contra su vidaLa legislación nacional señala la responsabilidad estatal de proteger a las personas durante sudesplazamiento. Concretamente, la ley 387 de 1997 establece la obligación del Ministerio delInterior de brindar “protección a las personas desplazadas por la violencia, con respecto de las cuales existanrazones fundadas para temer por su seguridad” 67. En la misma dirección, el Representante Especialdel Secretario General sobre la cuestión de las personas internamente desplazadas habíainsistido en el año 2000 en que“[d]ebería darse una respuesta eficaz a las amenazas contra la seguridadfísica de los desplazados, sus dirigentes y otras personas que laboran en su favor. En particular, cuando esasamenazas se señalan a la atención de las autoridades, incumbe a éstas adoptar las medidas pertinentes‖ 68.No obstante, las omisiones en el cumplimiento de la obligación estatal de protección hanconducido a una alarmante situación de violaciones contra el derecho a la vida de las personasdesplazadas en los últimos años. El Acnur advirtió que “[e]ntre el 2004 y el 2006 al menos 83personas desplazadas fueron asesinadas en el país (…)” 69.64 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, Principio Rector n.° 24.65 Colombia: legitimar a todas las víctimas del conflicto es hacerlas visibles, Informe 2009, Editorial, págs. 3 y 4. Disponible en http://www.icrc.org/WEB/SPA/sitespa0.nsf/html/colombia-report-main-22041066 ―Mindefensa busca aclarar con Cruz Roja informe sobre derechos humanos‖, diario El Espectador.com, abril 23 de 2010. Disponible enhttp: //www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo199715-mindefensa-busca-aclarar-cruz-roja-informe-sobre-derechos-humanos67 Ley 387 de 1997 citado supra en Nota 19, Artículo 29.68 Naciones Unidas, citado supra en Nota 5, Párr. 118.69 Acnur, citado supra en Nota 7, pág. 229. 20 21.
El riesgo para las personas desplazadas es mayor en el caso de los líderes que defienden elderecho a la tierra, tal como alertado otros observadores internacionales. La Relatora Especialde Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos destacó que los―líderes y activistas que trabajan a favor de las personas desplazadas y los campesinos que defienden sus tierrashan sido también sujetos a persecución‖ 70.Por su parte, la Corte Constitucional, a través del auto 200 de 2007 también ha manifestadoque “el derecho a la vida y a la seguridad personal de los líderes y representantes de la población despl azada,así como de personas desplazadas en situación de riesgo extraordinario, requiere de la adopción de medidasurgentes por parte de las autoridades para efectos de garantizar su protección, en el marco del proceso desuperación del estado de cosas inconstitucional existente en el campo del desplazamiento interno en el país ydeclarado en la sentencia T-025 de 2004‖ 71.Pero las amenazas y homicidios contra las personas desplazadas no han cesado. Durante 2008,la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos –Acnudh- tuvoconocimiento de la comisión de ―el homicidio aún no aclarado de nueve personas desplazadas y sobreamenazas contra por lo menos 250, muchas de las cuales son líderes de organizaciones de desplazados‖ 72.A pesar de los anteriores llamados de atención a las autoridades del Estado, las violacionescontra la vida de las víctimas del desplazamiento han seguido en aumento. Entre el 1° de enerode 2007 y el 30 de junio de 2010, la CCJ ha tenido conocimiento de por lo menos 153 casos depersonas en situación de desplazamiento que fueron víctimas de violaciones al derecho a lavida. Del total de casos en los que se conoce el sexo de la víctima (139), 18 eran mujeres. Seregistraron 8 víctimas de desaparición forzada previa al homicidio y 6 casos constitutivos demasacre que registran 33 víctimas. En los casos en los que se conoce el presunto autorgenérico de las violaciones (77 víctimas), el 79,22% de los casos se atribuyeron aresponsabilidad del Estado: por perpetración directa de agentes estatales el 15,58% (12víctimas); y por tolerancia o apoyo a las violaciones cometidas por paramilitares el 63,64% (49víctimas). A las guerrillas se les atribuyó la autoría del 20,78% de los casos (16 víctimas) 73.Entre las víctimas se encuentran líderes de organizaciones de población desplazada,afrocolombianas, campesinas, e indígenas.Es especialmente preocupante la vulnerabilidad de las mujeres desplazadas que participan eniniciativas de exigibilidad de sus derechos, puesto que con frecuencia ellas han sido70 United Nations, citado supra en Nota 60, párr. 27.71 Corte Constitucional, Auto 200 de 2007. Ref.: Sentencia T-025 de 2004 – Protección del derecho a la vida y a la seguridad personal delíderes de la población desplazada y personas desplazadas en situación de riesgo. Adopción de medidas de protección de los derechos a la vida y a laseguridad personal de algunos líderes de la población desplazada y ciertas personas desplazadas en situación de riesgo. M. P.: Manuel JoséCepeda Espinosa, Bogotá, D.C., agosto 13 de 2007.72 Naciones Unidas, citado supra en Nota 52, párr. 85.73 Comisión Colombiana de Juristas, Listado de Violaciones al derecho a la vida cometidas contra personas en situación de desplazamientoforzado (1° de enero de 2007 a 30 de junio de 2010), diciembre 16 de 2010. 21 22.
destinatarias de las amenazas de muerte de los grupos paramilitares que operan en distintasregiones del país, como en los casos de las mujeres desplazadas en Bogotá y Cartagena 74.La acción del Gobierno para proteger a las personas desplazadas ha sido inadecuada einsuficiente. El propio Gobierno admite que hasta 2002 “[s]e priorizó la seguridad en términosmilitares con diferentes estrategias y acciones ejecutadas por el Ministerio de Defensa Nacional, la PolicíaNacional y recursos de protección en términos de seguridad” 75.La respuesta estatal se ha limitado a introducir una reforma del Programa de Protección acargo del Ministerio del Interior y de Justicia76, mientras que argumenta que las medidasmilitares de su política de “seguridad democrática” corresponden a medidas para laprotección de la población desplazada.En esa lógica, el Gobierno sostiene que existe una política de prevención y protección que “sedesarrolla en el marco de las normas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del DerechoInternacional Humanitario, la doctrina y la jurisprudencia de los órganos nacionales e internacionales dederechos humanos, que consagran el deber y la obligación del Estado de respetar y garantizar los derechoshumanos de todos los individuos que se encuentren en su jurisdicción, así como del ordenamiento jurídico internovigente en materia de prevención y atención integral de la población desplazada”77. No obstante, en lapráctica han predominado medidas contrarias, sin que exista una política de protección queesté enfocada sobre los factores de riesgo que afectan a la población desplazada.Por otra parte, el Programa de Protección del Ministerio del Interior y de Justicia fue diseñadopara otros destinatarios diferentes a la población desplazada. El decreto 2816 de 2006 quereglamenta dicho Programa contempla medidas dirigidas a un amplio universo poblacional quecomprende a líderes de organizaciones políticas, organizaciones sociales y sindicales, gruposétnicos, ONG de derechos humanos y miembros de la misión médica, testigos de casos deviolación a los derechos humanos, miembros de la Unión Patriótica, periodistas, alcaldes,concejales, personeros y funcionarios públicos responsables de la política de derechoshumanos o de paz.Posteriormente, se introdujeron en el Programa del Ministerio algunas medidas de inclusión dela población desplazada, como la participación de representantes de dicha población en elComité de Regulación y Evaluación de Riesgos -CRER- del Programa y la provisión de apoyo74 El 27 de enero de 2010, la Corporación Sisma Mujer denunció públicamente las ―graves amenazas contra la vida de varios líderes ylideresas en situación de desplazamiento‖ transmitidas en el Séptimo boletín del grupo paramilitar “Águilas Negras” que fue enviadoal correo electrónico de la organización. El 28 de enero de 2010 la Liga de Mujeres Desplazadas denunció las continuasamenazas contra su Representante Legal, la señora Doris Berrío Palomino. El hijo de la señora Berrío había sido asesinado enCartagena el 31 de agosto de 2009.75 Sistema Nacional de Atención Integral a la Población Desplazada - SNAIPD -, Informe del Gobierno Nacional a la Corteconstitucional sobre la superación del estado de cosas inconstitucional declarado mediante la sentencia T-025 de 2004, Bogotá D.C., julio 1 de2010, pág. 376.76 Decreto 2816 de 2006 “Por el cual se diseña y reglamenta el Programa de Protección de Derechos Humanos del Ministerio del Interior y deJusticia y se adoptan otras disposiciones".77 SNAIPD citado supra en Nota 75, pág. 367. 22 23.
a la reubicación temporal para los beneficiarios del programa, a partir de lo dispuesto en lasentencia T-719 de 2003 de la Corte Constitucional 78. Tal como se ha expuesto, dichas medidashan sido insuficientes para garantizar la protección de la población desplazada.Un aspecto de preocupación adicional con respecto al Programa del Ministerio del Interior yde Justicia es que la evaluación del riesgo de las personas solicitantes de protección está a cargode la Policía Nacional y el Departamento Administrativo de Seguridad –DAS-. Laresponsabilidad de la evaluación del riesgo a cargo de dichos organismos es inconveniente paralos casos en los de las personas han sido desplazadas como consecuencia de las acciones de laFuerza Pública, lo mismo que para quienes se encuentran en riesgo derivado de las acciones deagentes estatales y para quienes han sido desplazados por los grupos paramilitares.Funcionarios de alto nivel del DAS están siendo investigados por su relación con los gruposparamilitares a los que entregaron listados de sindicalistas, activistas de partidos políticos deizquierda, profesores y estudiantes universitarios 79, y por haber ordenado interceptacionesilegales a las comunicaciones de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y defensoresde derechos humanos y operaciones de desprestigio en su contra. Por las anteriores razones, enmuchas ocasiones las personas desplazadas son renuentes a brindar información confidencialsobre su situación de riesgo al Programa de Protección.Por otra parte, en años anteriores el Consejo Nacional para la Atención Integral a la PoblaciónDesplazada –CNAIPD- adoptó dos medidas con las que buscaba dar cumplimiento a lasórdenes del auto 200 de 2007 de la Corte Constitucional, que como se explicó anteriormentehacen referencia a la protección de la vida y la integridad de las personas desplazadas.La primera de estas medidas es el acuerdo 009 de 2007 ―Por el cual se adoptan medidas tendientes aevidenciar y profundizar la coordinación y articulación entre el Programa de Protección a Población en situaciónde desplazamiento que lidera el Ministerio del Interior y de Justicia y el Sistema Nacional de Atención Integrala la Población Desplazada‖ 80. Sin embargo, el acuerdo 009 se limitó a impartir instrucciones a lasentidades públicas nacionales y territoriales que conforman el SNAIPD de enviar a AcciónSocial un protocolo para garantizar a la persona protegida por el Programa de Protección quelos miembros de su familia tendrán acceso a programas que garanticen el mínimo vital en cumplimiento dela Sentencia T- 025 de 2004‖ 81.Otra medida propuesta por el Gobierno con respecto a las órdenes del auto 200 de la CorteConstitucional consistía en una propuesta de reforma del Plan Nacional para la AtenciónIntegral a la Población Desplazada 82, mediante un proyecto de decreto ―Por el cual se adiciona ymodifica el Decreto 250 de febrero 7 de 2005 mediante el que ‗se expide el Plan Nacional para la Atención78 Corte Constitucional, Sentencia T–976 de 2004, M.P.: Jaime Araujo Rentería.79 Fiscalía General de la Nación, citada en Observatorio de derechos humanos y derecho humanitario de la CoordinaciónColombia – Europa / Estados Unidos, “La pesadilla del DAS‖, Bogotá, diciembre de 2003, págs. 30 y 31.80 Acuerdo 009 de 2007 del CNAIPD ―Por el cual se adoptan medidas tendientes a evidenciar y profundizar la coordinación y articulaciónentre el Programa de Protección a Población en situación de desplazamiento que lidera el Ministerio del Interior y de Justicia y el Sistema Nacionalde Atención Integral a la Población Desplazada‖.81 Ibídem.82 Decreto 250 de 2005 ―Por el cual se expide el Plan Nacional para la Atención Integral a la Población Desplazada por la Violencia y sedictan otras disposiciones‖. 23 24.
Integral a la Población Desplazada por la Violencia y se dictan otras disposiciones‘ ‖, que el Ministerio delInterior y de Justicia puso a consideración del Consejo Nacional para la Atención Integral a laPoblación Desplazada -CNAIPD. Dicho proyecto de decreto, no comprendía medidas paraprevenir las causas de las violaciones los derechos a la vida de las personas desplazadas, sinoque buscaba incorporar las acciones de la “Doctrina de Acción Integral” y de la estrategiamilitar de consolidación de la política de ―Seguridad democrática” que, tal como se ha expuestoen el presente informe, son contrarias a los Principios Rectores relativos a la protección durante eldesplazamiento83, puesto que desconocen principio de distinción entre civiles y combatientes y elprincipio de imparcialidad propio de la acción humanitaria.Las falencias y omisiones estatales en cuanto a la protección de la población desplazada sepueden resumir en los siguientes aspectos:a) No existe un análisis integral de los factores de riesgo que afronta la población desplazada,que reconozca la existencia del conflicto armado, la comisión de infracciones al derechohumanitario y la persistencia de los grupos paramilitares. El análisis sesgado de los riesgos quepredomina conduce a enfocar la acción estatal sobre los grupos guerrilleros.b) No se reconoce el riesgo generado a raíz de los señalamientos y acusaciones que algunosfuncionarios públicos lanzan contra las personas y comunidades desplazadas y las que seencuentran en riesgo de desplazamiento. Por lo tanto no existen instrucciones precisas a losfuncionarios públicos para que no emitan dichos pronunciamientos.c) Las acciones cívico-militares desarrolladas por la Fuerza Pública incrementan el peligropara las comunidades en riesgo de desplazamiento, las comunidades desplazadas y lascomunidades retornadas, porque presionan su involucramiento en el conflicto armado y lasexponen a posibles retaliaciones por parte de los grupos guerrilleros.d) El Gobierno no ha adoptado medidas que garanticen plenamente las condiciones devoluntariedad, dignidad y seguridad a la población desplazada que retorna, de conformidad conel Principio Rector de los Desplazamientos Internos n.° 15 relativo a la protección contra elretorno y el reasentamiento forzados 84. Las garantías para los derechos a la vida y la integridadpersonal no son el elemento principal en la valoración de las condiciones de seguridad para losretornos. Por el contrario, en la lógica de la política de “seguridad democrática” las operacionesmilitares contra los grupos guerrilleros y la presencia de la misma Fuerza Pública han sidoconsiderados como el medio para garantizar las condiciones de seguridad de los retornos. En lamisma lógica de dicha política, los retornos de la población desplazada basados en elacompañamiento de la Fuerza Pública resultan funcionales a la estrategia de recuperaciónmilitar del territorio.83 El Principio Rector de los Desplazamientos Internos n.° 10, en su numeral 2 establece que las personas desplazadas seránprotegidas contra los actos de violencia, entre los que se encuentran ―c) Su utilización como escudos de ataques contra escudos militareso para proteger, facilitar o impedir operaciones militares‖.84 El Principio Rector n.° 15 reconoce el derecho de las personas desplazadas a: “d) recibir protección contra el regreso forzado o elreasentamiento en cualquier lugar donde su vida, seguridad, libertad y salud se encuentren en peligro‖. 24 25.
e) No se ha reconocido que la impunidad para los responsables del delito de desplazamientoy las violaciones contra los derechos humanos de la población desplazada eleva el nivel deriesgo para dicha población. Como se expondrá en el siguiente capítulo del presente informe,el Estado no ha adoptado medidas efectivas para enfrentar la impunidad para los responsablesdel delito de desplazamiento forzado y las violaciones contra el derecho a la vida de laspersonas desplazadas.Las violaciones del derecho a la vida de las víctimas del desplazamiento forzado son de talmagnitud, que significan una crisis de desprotección inocultable. El propio Gobierno hareportado 1.499 homicidios de personas desplazadas 85 y 354 casos de desaparición forzosa86ocurridos entre 2007 y el primer semestre de 2010. No obstante, el Gobierno no reconoce queesta alarmante cifra homicidios y desapariciones de personas desplazadas representa una crisisproducto de las omisiones estatales en la obligación de protección durante el desplazamiento.Por el contrario, el Gobierno sostiene que ha cumplido su obligación de protección de la vidade la población desplazada ya que, un porcentaje de esta población del ―99.61% gozaefectivamente de este derecho‖ 87, como resultado de una serie de acciones y programas para preservarla vida, la integridad, libertad y seguridad de la población desplazada.De acuerdo con el informe oficial citado, las 1.499 personas desplazadas que han sido víctimasde homicidio en tres años y medio no serían objeto de mayor preocupación, ya que, según losargumentos del Gobierno, ―la tendencia de la relación entre homicidios a personas incluidas en el RUPDse ha mantenido estable durante los últimos 4 años. Se debe aclarar que estos homicidios no necesariamenteestán directamente relacionados con el evento del desplazamiento‖ 88. Con la misma lógica, el Gobiernopretende subvalorar esta crisis con el argumento de que el indicador de homicidios de personasdesplazadas es relativamente similar al nacional de homicidios, “pues mientras en el primer caso estácercano al 0.03% para el total nacional es de 0.02%”89.Las anteriores valoraciones oficiales no hacen más que confirmar la intención de mi nimizar lasituación de desprotección que afronta la población desplazada y confirman la ausencia devoluntad para adoptar medidas de protección que apunten a las causas del desplazamientocomo son las infracciones al derecho humanitario, las acciones militares y la persistencia de lasacciones de los grupos paramilitares contra la población. Asimismo, dichas valoracionesmuestran la ausencia de voluntad para impulsar investigaciones integrales de los homicidioscontra personas desplazadas que conduzcan a establecer patrones de comisión y la sanción delos responsables.85 SNAIPD -, citado supra en Nota 75, pág. 131.86 Ibídem, pág. 13787 Ibídem, pág. 130.88 Ibídem, pág. 131.89 Ibídem, pág. 132. 25 26.
Capítulo 5.La ausencia de una efectiva investigación para el delito de desplazamiento forzado nocontribuye a su prevenciónLa impunidad sobre el delito de desplazamiento forzado es un factor determinante derepetición de las violaciones a los derechos humanos de las víctimas. Sin embargo, dichaimpunidad no ha sido considerada por el Estado en el análisis de las causas ni en laformulación de la política de prevención del desplazamiento90. Como se indicó en el capítuloanterior, la impunidad para los responsables del delito de desplazamiento forzado tampoco hasido considerada en el análisis de los riesgos que afronta la población desplazada.La falta de efectividad en las investigaciones del delito de desplazamiento forzado forma partedel panorama general de impunidad en las violaciones a los derechos humanos en Colombia.La ley 600 de 2000 tipificó el delito de desplazamiento forzado 91, pero, transcurridos diez añosdesde su aprobación, son muy pocos los casos en que la Fiscalía General de la Nación hainiciado de oficio las investigaciones por dicho delito, lo que supone un grave incumplimientode la obligación estatal de investigar, perseguir y sancionar a los responsables de violaci ones alos derechos humanos.La falta de garantías para los derechos a la verdad, la justicia y la reparación hace parte delestado de cosas inconstitucional con relación a los derechos de las víctimas del desplazamientoforzado declarado en 2004 por la Corte Constitucional. En el auto 008 de 2009 la Corteidentificó los vacíos de la política pública de atención al desplazamiento con relación a lagarantía de los derechos a la verdad, a la justicia y a la reparación de las víctimas deldesplazamiento 92. En ese marco, la Corte se ha referido a la grave situación de impunidadexistente frente al delito de desplazamiento forzado y a las falencias atribuibles a la FiscalíaGeneral de la Nación, en lo que se refiere a registro y control de los procesos.La impunidad sobre el delito de desplazamiento forzado alcanza el 99.98% de los casosinvestigados. A septiembre de 2009, la Fiscalía General de la Nación, en el marco de la ley 600de 2000, reportó 2.649 casos activos por dicho delito, de los cuales 2.561 casos (el 96,68%) nocontaba siquiera con la identificación del presunto (os) autor(es), pues se encuentran en etapade indagación preliminar, y 88 casos (el 3,32%) se encontraba en etapa de instrucción.Además, según la Fiscalía, en el marco de la ley 906 de 200493, a la misma fecha de septiembrede 2009, según la Fiscalía existían 5.536 casos activos, de los cuales 5.529 casos (el 99,87%) nocontaban ni con individualización del autor, ya que se encontraban en la etapa de indagación;90 Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados -Acnur-, citado supra en Nota 7, pág. 205.91 Ley 600 de 2000 Por la cual se expide el Código de Procedimiento Penal.92 Corte Constitucional, Auto 008 de 2009, Ref. Persistencia del estado de cosas inconstitucional declarado mediante sentencia T-025 de2004. M.P.: Manuel José Cepeda Espinosa, enero 26 de 2009.93 Ley 906 de 2004 Por la cual se expide el Código de Procedimiento Penal. 26 27.
un caso (el 0,02%) estaba en etapa de investigación, cinco casos (el 0,09%) está en etapa dejuicio y un caso (el 0,02%) terminó anticipadamente 94.Las anteriores cifras evidencian que, a pesar de la masividad del delito de desplazamiento, unmuy bajo porcentaje de casos por ese delito son investigados. Tal como afirma la Fiscalía, hastaseptiembre de 2009 se conocían 8185 casos, de los cuales solamente cinco se encontraban enetapa de juicio.El deficiente desempeño de la justicia con relación al delito de desplazamiento forzadocontrasta con las obligaciones estatales de garantizar los derechos de las víctimas y con lajurisprudencia de la Corte Constitucional acerca del derecho de acceso a la justicia, cuyocontenido sustancial radica ―(…) sobre todo en la posibilidad real y verdadera, garantizada por el Estado,de que quien espera resolución —ya por la vía activa, ora por la pasiva— la obtenga oportunamente‖95.Adicionalmente, la baja efectividad de la justicia con relación al delito de desplazamientoforzado es demostración de la débil decisión estatal de aplicar las recomendaciones del anteriorRepresentante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para los derechoshumanos de las personas internamente desplazadas, quien luego de su misión a Colombia de2006 exhortó a que: ―El Fiscal General elabore un inventario completo de los procedimientos penales existentes hasta la fecha por el delito del desplazamiento forzado, y que inicie acciones por ese delito independientemente de otros posibles delitos y violaciones de derechos humanos, en lugar de considerarlo un aspecto accesorio o una mera consecuencia de un conflicto armado‖ 96La propia Fiscalía ha reconocido que el volumen de casos de violaciones a los derechoshumanos e infracciones al derecho humanitario ha desbordado la capacidad de sus Unidadespara Asuntos Humanitarios, y señala que los delitos de desplazamiento forzado y desapariciónforzada constituyen el mayor volumen de casos conocido por dicha entidad 97.Ante las órdenes del auto 008 de 2009 de la Corte Constitucional, la Fiscalía ha anunciado lacreación de una Unidad Nacional especializada para la investigación de los casos dedesplazamiento forzado y desaparición forzada 98, medida que, en caso de implementarseadecuadamente, representará un paso importante para reducir la impunidad sobre estos delitos.No obstante, resulta altamente preocupante que en el informe presentado a la CorteConstitucional, el Gobierno intentó justificar el incumplimiento de sus obligaciones de94 Fiscalía General de la Nación, Respuesta al Derecho de Petición DF 55/1 presentado por la Comisión Colombiana de Juristas,septiembre 19 de 2009. La Fiscalía no informó a la CCJ acerca total de casos inactivos, ya sea por preclusión, por haber sid oarchivados o por haber proferido algún tipo de sentencia absolutoria o condenatoria.95 Corte Constitucional, sentencia T-190 de 1995, M.P.: José Gregorio Hernández Galindo.96 Naciones Unidas, citado supra en Nota 42, párr. 81.97 Fiscalía General de la Nación, Informe Audiencia Pública Rendición de Cuentas Agosto 209 – mayo 2010, pág. 12.98 Ibídem, pág. 13. 27 28.
garantizar los derechos de las víctimas del desplazamiento a la verdad, la justicia y lareparación, con la excusa de que ―los autos anteriores a 2008 no contenían ninguna referencia a dichostérminos en la forma que son utilizados en la actualidad, en el marco de la justicia transicional‖ 99.En dicho informe, el Gobierno anunció la formulación de una política pública cuyo ―reto generalsería la garantía de goce efectivo de derechos a la verdad, la justicia y reparación integral de la poblacióndesplazada mediante la articulación y complementariedad de la respuesta estatal frente al desplazamientoforzado‖ 100. Esta política tiene como objetivo “[a]decuar y diseñar medidas institucionales ypresupuéstales para garantizar el goce efectivo de los derechos a la Verdad, Justicia y Reparación integral de lapoblación en situación de desplazamiento, que constituyan un aporte cierto y significativo a la superación delestado de cosas inconstitucional‖ 101.De esta manera, el Gobierno admite que hasta ahora no había considerado a las personasdesplazadas sus derechos como víctimas, y que no había considerado la jurisprudencia de laCorte Constitucional, particularmente las sentencias T-327 de 2001102 y T-821 de 2007103,citadas en la sección del presente documento dedicada a la jurisprudencia constituci onal,incumpliendo de este modo las obligaciones de garantizar a las víctimas sus derechos a laverdad, la justicia y la reparación.En su informe a la Corte, el Gobierno anuncia que, tras muchos años de aprobada lalegislación que estableció las obligaciones estatales en materia de desplazamiento, de latipificación del delito de desplazamiento forzado y de un rico desarrollo jurisprudencial,adoptará medidas que tienen los objetivos específicos de coordinación y fortalecimientoinstitucional que involucre reformas normativas; de articulación de la política de prevención yatención al desplazamiento con la reparación; para poner en conocimiento de los operadoresjudiciales y funcionarios públicos la normatividad nacional e internacional relativa a losderechos de las víctimas; y para garantizar el adecuado conocimiento de derechos por parte deestas últimas 104.Sin duda, la creación de una Unidad Nacional de la Fiscalía para la investigación de los delitosde desaparición forzada y desplazamiento forzado es una medida adecuada que forma parte delas garantías con las que deben contar las víctimas. Dicha Unidad debe asumir el importantedesafío de enfrentar la impunidad histórica para el delito de desplazamiento, para lo cual debetener a su disposición los recursos financieros y profesionales necesarios, que le permitanbrindar las garantías al derecho a la justicia de las víctimas del desplazamiento, en especial desus grupos poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad, como las poblacionesafrocolombiana e indígena, la niñez y las mujeres.99 SNAIPD, citado supra en Nota 75, pág. 567.100 Ibídem, Pág. 571.101 Ibídem.102 Corte Constitucional, citado supra en Nota 28.103 Corte Constitucional, citado supra en Nota 29.104 SNAIPD, citado supra en Nota 75, pág. 571. 28 29.
Los avances en la investigación de los casos de violencia sexual contra las mujeres en situación dedesplazamiento son escasosLa Corte Constitucional ha subrayado la necesidad de que la política pública de atenci ón aldesplazamiento integre un enfoque diferencial que atienda la vulnerabilidad de algunos sectoresde la población desplazada, como es el caso de las mujeres. En el proceso de seguimiento alcumplimiento de las órdenes de la sentencia T-025 de 2004, concretamente en el auto 092 de2008, la Corte ha advertido que “la violencia sexual contra la mujer es una práctica habitual, extendida,sistemática e invisible en el contexto del conflicto armado colombiano‖ 105. En ese sentido, considerandoque las víctimas de violencia sexual no cuentan con garantías para acceder a la justicia, la Corteordenó al Fiscal General de la Nación: ―[A]doptar a la mayor brevedad las medidas a las que haya lugar con el fin de asegurar que las investigaciones que estén pendientes avancen aceleradamente, y que se inicien los procedimientos investigativos de imperativo desarrollo respecto de los hechos que aún no han sido objeto de atención por la justicia penal ordinaria (…)‖ 106.No obstante, la Fiscalía no ha dado cumplimiento a las citadas órdenes del auto 092 de 2007.Así lo consideran las ONG especializadas en la defensa de los derechos humanos de lasmujeres que monitorean el cumplimiento de las órdenes del auto 092, las cuales han señaladola Fiscalía no ha cumplido efectivamente la disposición de la Corte Constitucional, puesto queeste organismo investigador no ha diseñado ni implementado una política pública quereconozca, enfrente y permita superar las barreras de acceso a la justicia que enfrentan lasmujeres víctimas de violencia sexual en el contexto del conflicto armado colombiano 107.En uno de sus informes, las mencionadas ONG concluyen que no se han alcanzado avancessignificativos ni consistentes en los procesos del anexo reservado del auto 092 que se adelantanpor violencia sexual ocurrida en el contexto del conflicto armado, y que, tal como ha indicadola Comisión Interamericana de Derechos Humanos, no se ha adoptado ―una política criminalintegral, ni se ha dado un alto nivel de prioridad a la violencia sexual como lo ordenó la CorteConstitucional‖ 108. Las ONG subrayan que persisten los obstáculos que impiden a las víctimas dela violencia sexual el acceso a la justicia, entre los que destacan “la situación de amenaza que recaesobre las mujeres víctimas de violencia sexual y desplazamiento forzado como uno de los mayores obstáculos aque se enfrentan para acceder a la justicia, el Estado no ha implementado una política efectiva en materia de105 Corte Constitucional, auto 092 de 2008, Ref.: Protección de los derechos fundamentales de las mujeres víctimas del desplazamiento forzadopor causa del conflicto armado, en el marco de la superación del estado de cosas inconstitucional declarado en la sentencia T -025 de 2004, M.P.:Manuel José Cepeda Espinosa, Bogotá, D.C., abril 14 de 2008.106 Ibídem.107 Corporación Casa de la Mujer, Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Corporación Sisma Mujer,Alianza Iniciativa de Mujeres Colombianas por la Paz, Ruta Pacífica de Mujeres, Centro de Estudios de Derecho, Justicia ySociedad, Mesa de Trabajo Mujer y Conflicto Armado, Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, ComisiónColombiana de Juristas, Liga de Mujeres Desplazadas y Organización Nacional Indígena de Colombia ONIC, Tercer informe deseguimiento al auto 092 de 2008, junio de 2010, pág. 24.108 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Informe Anual 2009, Capítulo V., numeral 83. 29 30.
prevención y protección que permita disminuir el riesgo al que las mujeres están expuestas. Por el contrario, losataques y amenazas contra las mujeres víctimas y sus defensoras se han incrementado en el último año‖ 109.Adicionalmente, las ONG indican que la Fiscalía General de la Nación no ha adoptado lasmedidas que se requieren para garantizar que las mujeres víctimas de los crímenes de violenciasexual cuenten con atención integral en salud física y mental, que les apoye en el acceso a lajusticia.Asimismo, el mencionado informe no gubernamental concluye que continúa existiendo unvacío en cuanto al diseño e implementación de una política integral que tenga como finalidadenfrentar la impunidad, y garantizar el acceso a la justicia y la debida diligencia en laprevención, investigación, juzgamiento, sanción y reparación de las violaciones a los derechoshumanos, y en particular de la violencia sexual ocurrida en el contexto del conflicto. Dichovacío es consecuencia del incumplimiento de las obligaciones del Estado derivadas del derechoa la justicia. Por las anteriores razones, el Estado ha incumplido su obligación de prevenir losriesgos que pueden derivarse de la participación procesal de las mujeres víctimas dedesplazamiento forzado y violencia sexualPor su parte, el Gobierno insiste en afirmar que el enfoque diferencial de género es un ejetransversal de la política pública de atención a la población desplazada y, en particular que ―lapolítica de verdad, justicia y reparación integral para la población desplazada reconoce las vulnerabilidades yriesgos específicos, así como los impactos que ha generado la violencia armada en las mujeres, los niños, las niñasy los adolescentes; la población indígena y comunidades afrocolombianas, y las personas en situación dediscapacidad‖ 110.En algunos documentos oficiales se identifican los riesgos a los que están expuestas las mujeresdesplazadas que reclaman sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación, tales como ladificultad para acceder a pruebas relacionadas con delitos sexuales; el desconocimiento porparte de las mujeres desplazadas de sus derechos como mujeres y como víctimas para acceder ala reparación; la escasez de abogados especializados en género que asesoren y asuman losprocesos; los estereotipos sexistas que pueden afectar los fallos 111, lo mismo que las amenazasy ataques por parte de los victimarios. Sin embargo, en las medidas de política pública relativasa la verdad, justicia y reparación que ha anunciado el Gobierno, no se contemplan accionesespecíficas para prevenir los riesgos enumerados anteriormente ni para garantizar los derechosa la verdad, la justicia y la reparación de las mujeres en situación de desplazamiento. Mientrastanto, como se ha señalado en el presente informe, las mujeres desplazadas que participan eniniciativas de reclamación de sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación son blanco delas amenazas de los grupos paramilitares.109 Corporación Casa de la Mujer y otros, citado supra en Nota 107, pág. 30.110 SNAIPD, citado supra en Nota 75, pág. 579.111 Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer y Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados –Acnur-, Directriz de atención integral para la población desplazada con enfoque diferencial de género, Bogotá, 2010, pág. 102. Disponible enhttp://www. http://www.acnur.org/paginas/index.php?id_pag=4556#D 30 31.
Capítulo 6. Las víctimas del desplazamiento no cuentan con garantías para la restitución de sus tierras y viviendasEn muchas ocasiones, el desplazamiento forzado de personas está motivado por el interés quetienen los terratenientes y grandes empresarios de apropiarse y explotar económicamente lastierras y los recursos naturales de las comunidades campesinas y afrodescendientes y de lospueblos indígenas. En efecto, el anterior Representante Especial observó que en Colombia: ―[A]lgunas de las causas subyacentes de los desplazamientos y de muchos de los obstáculos para encontrar soluciones duraderas guardan relación con cuestiones relativas a la propiedad de la tierra y a títulos de propiedad que no han sido solucionadas adecuadamente durante décadas. Los desplazados tienen la impresión generalizada de que no hay voluntad de devolverles la tierra y demás bienes y, en algunas regiones del país, sospechan que aunque la causa original de los desplazamientos podía haber sido el conflicto armado, la apropiación de las tierras por parte de grandes empresas era, cuando menos, un efecto colateral, si no parte de una política de desplazamiento forzado. Se denunció ante el Representante la ocupación ilegal de tierras, bien mediante la transferencia de títulos bajo coacción por una compensación financiera mínima o mediante su falsificación. Asimismo, se denunciaron muchos casos de adquisición de tierras indígenas y propiedades colectivas afrocolombianas en violación del artículo 60 de la Constitución de Colombia y la Ley Nº 70. De hecho, en el informe de la Procuraduría se indica que Acción Social informó de que durante los últimos diez años se habían abandonado más de 6 millones de hectáreas de tierra agrícola‖ 112.Asimismo, el anterior Representante manifestó especial preocupación por la ocurrencia deincursiones militares relacionadas con intereses económicos privados en los territorios de lospueblos indígenas y las comunidades afrocolombianas, y porque “se tomaban pocas medidas deprotección para evitar esto”113.La problemática de despojo de los bienes de la población desplazada en Colombia se haextendido como consecuencia del incumplimiento estatal de las obligaciones de garantizar laprotección de los derechos sobre la tierra y el patrimonio de las personas en situación dedesplazamiento. Dichas obligaciones están establecidas en los Principios Rectores de losDesplazamientos Internos, los Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimoniode los refugiados y las personas desplazadas, y otros instrumentos internacionales deprotección de los derechos humanos, tales como el Convenio 169 de la OIT sobre pueblosindígenas y tribales en países independientes114, la Declaración de las Naciones Unidas sobrelos derechos de los pueblos indígenas, la Convención Internacional sobre la Eliminación de112 Naciones Unidas, citado supra en Nota 42, párr. 53.113 Ibídem, párr. 70.114 Ley 21 de 1991 Por medio de la cual se aprueba el Convenio número 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, adoptadopor la 76a. reunión de la Conferencia General de la O.I.T., Ginebra 1989. 31 32.
todas las Formas de Discriminación Racial 115 y los Principios Internacionales sobre la Luchacontra la Impunidad 116, todos los cuales hacen parte del bloque de constitucionalidad, en virtudde lo dispuesto en la Constitución Política 117.Por otra parte, la normatividad interna establece las responsabilidades estatales de protecciónde las tierras abandonadas por población desplazada. Inicialmente, la ley 387 de 1997(Artículos 10 y 19)118 creó el registro de bienes abandonados por la población desplazada en elque se basa la ruta de protección individual de tierras. Posteriormente, el decreto 2007 de 2001,reglamentario de la ley 387, creó la ruta de protección colectiva de tierras 119. En términosgenerales, los avances en el registro de tierras abandonadas por la población desplazada hansido fruto del esfuerzo realizado por el Programa de Protección de Tierras y Patrimonio de laPoblación Desplazada –PPTP-, no del trabajo coordinado del SNAIPD, lo que explica que elregistro y la protección de las tierras han sido implementados con excesiva demora y demanera parcial.115 Naciones Unidas, Convención internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial. Adoptada y abierta a lafirma y ratificación por la Asamblea General en su Resolución 2106 A (XX), de 21 de diciembre de 1965. Ratificada porColombia el 2 de septiembre de 1981.116 Comisión Colombiana de Juristas, Principios internacionales sobre impunidad y reparaciones. Compilación de documentos de laOrganización de las Naciones Unidas. Bogotá, Colombia, enero de 2007.117 La Constitución Política en su Artículo 93 indica que ―[l]os tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, quereconocen los derechos humanos y que prohíben su limitación en los estados de excepción, prevalecen en el orden interno. Los derechos y deberesconsagrados en esta Carta, se interpretarán de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia‖.118 La ley 387 de 1997 en su Artículo 10, numeral 4 ordena al Gobierno ―[c]rear y aplicar mecanismos que brinden asistencia legal yjurídica a la población desplazada para garantizar la investigación de los hechos, la restitución de los derechos vulnerados y la defensa de los bienesafectados‖. En su Artículo 19 la ley estableció que el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria –Incora- (actualmenteInstituto Colombiano para el Desarrollo Rural –Incoder-) tiene la obligación de adoptar programas y procedimientosespeciales para la enajenación, adjudicación y titulación de tierras así como líneas especiales de crédito, dando prelación a lapoblación desplazada; llevar un registro de los predios rurales abandonados por la población desplazada e informar a lasautoridades competentes para que procedan a impedir cualquier acción de enajenación o transferencia de títulos de propiedadde estos bienes, cuando tal acción se adelante contra la voluntad de los titulares de los derechos respectivos, procedimientoconocido como Ruta de Protección Individual; y crear un programa para recibir la tierra de personas desplazadas a cambio de laadjudicación de otros predios de similares características en otras zonas del país, que correspondería a la alternativa delreasentamiento para la población desplazada.119 El decreto 2007 de 2001 Por el cual se reglamentan parcialmente los Artículos 7º,17 y 19 de la Ley 387 de 1997, en lo relativo a laoportuna atención a la población rural desplazada por la violencia, en el marco del retorno voluntario a su lugar de origen o de su reasentamiento enotro lugar y se adoptan medidas tendientes a prevenir esta situación creó la Ruta de protección colectiva, que consiste en un conjunto dede protección de los bienes en aquellas regiones donde se ha emitido la declaratoria de riesgo inminente de desplazamiento odesplazamiento forzado. Además, el decreto 2007 dispone que, durante los períodos en que se haya hecho declaratoria deriesgo de desplazamiento, a través de un inventario se establezcan los predios que podrían verse afectados, las personas queostentan titularidad de derechos bien sea en calidad de propietaria, poseedora o por cualquier otro vínculo con el bien quepodría verse amenazado con el abandono. La entidad encargada del registro de transacciones sobre los bienes, debe estar altanto de los inmuebles incluidos en zonas de declaratoria de riesgo para que se abstenga de inscribir enajenaciones o cualqui erotro trámite de transferencia de la propiedad. El decreto también establece la autorización de parte del Comité Municipal oDepartamental de Atención a la población desplazada, como requisito previo para que pueda realizarse la enajenación debienes rurales, que deberá ser exigida por el registrador de instrumentos públicos del lugar a fin autorizar la inscripción de latransacción. 32 33.
6.1 Las tierras de las víctimas del desplazamiento no han sido restituidasEl despojo de las tierras y viviendas y la ausencia de restitución de las mismas a las víctimas,están entre los principales desafíos en la búsqueda de soluciones duraderas que permitan a lasvíctimas encaminarse hacia la superación de la situación de desplazamiento. Sin embargo, elcomponente de tierras es uno de los aspectos de la política pública de atención a la poblacióndesplazada que presenta un desarrollo más precario.No existe información precisa sobre la magnitud del abandono de las tierras producto deldesplazamiento forzado. En 2004 la Agencia Presidencial para la Acción Social y laCooperación Internacional –Acción Social- calculaba que la población desplazada habíaabandonado 6,8 millones de has de tierras 120.Una parte considerable de las tierras abandonadas por la población desplazada no ha sidoprotegida. A la fecha del 31 de enero de 2009, es decir cinco años después de que AcciónSocial hiciera el estimativo de las 6,8 millones de has de tierras abandonadas, se encontrabanbajo protección menos de la mitad de dicha extensión de tierras: 3.042.121,56 has, quecomprendían 1.349.725,37 has de tierras colectivas y 1.692.396,19 has de prediosindividuales121.Por otra parte, el derecho a la restitución de los bienes de las víctimas del desplazamiento nocuenta con garantías, razón por la cual la Corte Constitucional en la sentencia T-821 de 2007122insistió sobre las obligaciones estatales de garantizar los derechos a la verdad, la justicia y alreparación y de aplicar los Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados ylas personas desplazadas. En dicho fallo, la Corte ordenó a Acción Social y a la ComisiónNacional de Reparación y Reconciliación – CNRR- la adopción de medidas para garantizar losderechos a la propiedad, la posesión y la restitución de los bienes de la población desplazada.En febrero de 2010, la CNRR presentó una versión preliminar del ―Programa de Restitución deBienes (Inmuebles urbanos/rurales - tierras-territorios)‖123. La propuesta de Programa de Restituciónelaborada por la CNRR intentaba abordar de manera integral la problemática del despojo y ental sentido incluía aspectos relativos al marco normativo y la jurisprudencia nacional einternacional, aspectos conceptuales del derecho a la reparación y once componentes. Además,el documento también dedicaba una sección a la cuestión de los recursos financieros, técnicos,humanos y operacionales que requeriría el Programa y las fuentes de financiamiento.120 Banco Mundial, Proyecto de la Red de Solidaridad Social, Banco Mundial/PCF, SIDA, OIM, Protection of patrimonial assets ofinternally displaced populations in Colombia, Project Management Unit, Washington D.C., mimeo, 22 febrero 2005.121 Acción Social, Proyecto Protección de Tierras y Patrimonio de la Población Desplazada, Comité Técnico Especializado,Taller de dimensión, localización y caracterización de las tierras despojadas a las víctimas de la violencia en Colombia; Aportespara la construcción para el programa de restitución de bienes marzo 3 de 2009, disponible enhttp://www.cnrr.org.co/restitucion/pdf_documents/documents/presentacion_accion_social_marzo_3_09.pdf122 Corte Constitucional, citado supra en Nota 29.123 Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación –CNRR-, Programa de Restitución de Bienes (inmuebles urbanos/rurales - tierras-territorios), Primer borrador, Bogotá, febrero de 2010. Esta propuesta de la CNRR no fue integrada al Proyecto de Ley deRestitución de Tierras presentado por el Gobierno que inició en agosto de 2010. 33 34.
Esta propuesta de Programa de Restitución de Bienes proponía ajustes al marco normativo einstrumentos de justicia ordinaria y transicional para la reparación y restitución de bienes.Además, el Programa de Restitución de Bienes buscaba su base legal mediante la inclusión enel articulado del Proyecto de Ley de Víctimas que se encontraba en tercer debate en la Cámarade Representantes, luego de haber sido aprobado por la plenaria del Senado, y que debía sersometido a conciliación, pero que fue archivado a solicitud del Gobierno del presidente ÁlvaroUribe V, quien argumentó que era inconveniente para la política de “seguridad democrática” yfalta de recursos fiscales 124.Por lo tanto, el Programa de Restitución de Bienes elaborado propuesto por la CNRR no fueadoptado en el Gobierno del presidente Álvaro Uribe V.6.2 El Gobierno promovió normas contrarias al derecho de restitución de las tierras de lapoblación desplazadaEn contraste con los escasos avances en el derecho de restitución de las tierras y viviendas a lapoblación desplazada, el Gobierno anterior respaldó la aprobación de un conjunto de leyes ypolíticas contrarias a dicho derecho, que facilitan la legalización del despojo perpetrado por losgrupos paramilitares y los empresarios que los apoyan. A continuación se reseñan las leyes ypolíticas contrarias al derecho de restitución de los bienes de la población desplazada:124 El Proyecto de ley 157 de 2007 Senado – 044 de 2008 Cámara ―Por la cual se dictan medidas de protección a las víctimas deviolaciones de la legislación penal, de normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario en el marco del conflictocolombiano‖ fue impulsado por el Gobierno del presidente Álvaro Uribe V. y la mayoría de su coalición en el Congresoreconocía la obligación del Estado de adoptar las medidas requeridas a fin de garantizar a las víctimas la restitución de losbienes de los cuales hayan sido despojados, con independencia de la calidad jurídica de propietario, tenedor o poseedor de lavíctima, que se acreditara con prueba sumaria. Sin embargo, el texto tenía serios problemas, entre los cuales estaban quepretendía discriminar a las víctimas de agentes de Estado al imponerles el requisito adicional de aportar una sentencia judicialprevia a la obtención de los beneficios de las medidas reparadoras, generando una exclusión con base en el victimario.Igualmente discriminaba a las víctimas futuras al imponer términos para la reclamación de las medidas de reparación y para lageneración de futuros hechos victimizantes, de cuatro y dos años, lo cual contraviene la prohibición de la prescripción en laetapa de investigación y en las penas. Adicionalmente, el proyecto de victimas propuesto por el gobierno, pretendía que elEstado protegiera, garantizara y reparara a las victimas con base en el principio de solidaridad y no con el principioresponsabilidad, al buscar que el Estado fuera solidario y no responsable de garantizar el bienestar de la sociedad. Asimismo, elproyecto de ley limitaba la reparación a las víctimas con los montos establecidos en el decreto 1290 de 2008, impidiendo laposibilidad de una reparación integral en relación con el daño sufrido, excluyendo y haciendo que perdieran autonomía lareparación administrativa y la reparación judicial. Además, pretendía obviar la reparación satisfactoria del patrimonio de lasvíctimas, que debe incluir bienes muebles e inmuebles y mecanismos ágiles de restitución de las tierras despojadas. Además, elproyecto no hacia distinción entre medidas de asistencia humanitaria y las medidas de reparación, ni entre medidas derealización de los derechos económicos, sociales y culturales y medidas de reparación. El proyecto fue rechazado por el Senadoluego de que el presidente Álvaro Uribe pidiera hundirlo, quien estaba en desacuerdo con que se aprobara que el Estadotuviera la obligación de indemnizar a las víctimas de agentes estatales sin una sentencia previa contra los culpables, porqueresultaría muy costoso para las finanzas del Estado y representaría una "grave amenaza" a la política de “seguridaddemocrática” porque "iguala a los terroristas con agentes del Estado, sin que estos últimos puedan tener un proceso judicial y una sentenciaejecutoriada". 34 35.
a) El decreto 128 de 2003 125 y la ley 975 de 2005 126 y sus decretos reglamentarios conforman elmarco normativo de los acuerdos entre el Gobierno y los grupos paramilitares. Este marconormativo concede beneficios a los victimarios en detrimento de los derechos de las víctimas ala verdad, la justicia y la reparación.El decreto 128 permite que el delito de desplazamiento forzado no sea judicializado, ya que delas denuncias por dicho ilícito presentadas a la Fiscalía General de la Nación ante losdespachos judiciales, se conoce de solamente 11 casos con sentencia 127. Por esta vía, muchosparamilitares lograron evadir su responsabilidad por la comisión de desplazamientos forzados yno aportaron ninguna información sobre los bienes que han usurpado.Por otra parte, la ley 975 de 2005 creó el Fondo Nacional de Reparaciones –FNR-128, el cual nobrinda garantías para la restitución directa de los bienes, ya que a él deben ingresar los bienesentregados por los paramilitares “desmovilizados” para reparar a las víctimas mediante lospagos de las reparaciones económicas con tales bienes y con los recursos que reciba delpresupuesto nacional y de donaciones. Por lo tanto, no existe posibilidad de que el propietarioo poseedor de un bien del cual haya sido despojado por los paramilitares beneficiarios de la ley975 reciba ese mismo bien de parte del FNR, pues el bien en cuestión podría ser entregado auna tercera persona, debido a que ni la ley 975 ni el decreto 4760 de 2005 129 fueron concebidospara garantizar la restitución directa de los bienes a la respectiva víctima. Por lo tanto, existe elriesgo de que el bien usurpado a una persona sea enajenado o fraccionado para realizaracciones de reparación en relación con otras víctimas.De acuerdo con las actas de bienes entregados por los paramilitares postulados a la ley 975,estos habían entregado a diciembre de 2009 predios rurales por una extensión de 2.053,7 has 130.125 El decreto 128 de 2003 por el cual se reglamenta la Ley 418 de 1997, prorrogada y modificada por la Ley 548 de 1999 y la Ley 782 de2002 en materia de reincorporación a la sociedad civil permite a todas las personas desmovilizadas que no tienen procesos judiciales ocondenas no amnistiables o indultables, no ser investigadas judicialmente. En estos casos, la Fiscalía General de la Nación n oindaga más si estas personas tienen información o están involucradas en otros delitos atribuibles al grupo armado en la regióndonde operaba. Así, todos los crímenes cometidos en los que no exista un proceso penal, o habiéndolo no esté individualizadoun paramilitar como presunto autor, quedan en la impunidad. Esta disposición se aplicó a la gran mayoría de los paramilitaresdesmovilizados.126 Ley 975 de 2005 ―Por la cual se dictan disposiciones para la reincorporación de miembros de grupos armados organizados al margen de la ley,que contribuyan de manera efectiva a la consecución de la paz nacional y se dictan otras disposiciones para acuerdos humanitarios‖.127 Fiscalía General de la Nación, Informe de Gestión 2008-2009. Bogotá, 2009, Pág. 135. Disponible enhttp://fgn.fiscalia.gov.co:8080/Fiscalia/archivos/RendiciondeCuenta/informe_de_gestion_09.pdf. Sin embargo, en laRespuesta del Consejo Superior de la Judicatura, Sala Administrativa, Unidad de Desarrollo y Análisis Estadístico del 29 deseptiembre de 2009, a Derecho de Petición formulado por la Comisión Colombiana de Juristas, este alto Tribunal indicó quetiene conocimiento de 9 sentencias condenatorias y 3 sentencias absolutorias.128 Ley 975 de 2005, citado supra en Nota 126, Artículo 54.129 Decreto 4760 de 2005 por el cual se reglamenta parcialmente la Ley 975 de 2005.130 Las cifras sobre bienes entregados en el marco de la ley 975 de 2005 fueron tomadas de las actas de recepción de bienes porparte de Acción Social, entidad encargada de administra el Fondo para la Reparación de las Víctimas. Las actas de entrega debienes a dicho Fondo están disponibles en http://www.accionsocial.gov.co/contenido/contenido.aspx?catID=455&conID=1667 35 36.
Asimismo, los resultados de la restitución de tierras en el marco de la aplicación de dicha leyson bastante desalentadores, pues a septiembre de 2009, “[l]a CNRR tiene conocimiento de dos casosen los que se ha restituido directamente el bien a las víctimas por parte de los postulados en el proceso de justiciay paz” 131. Se trataba de 885 has de la hacienda Costa de Oro, en el departamento de Córdoba, a97 familias; y 1.817 has de la finca El Encanto, en San Martín (Meta), a una familia.b) Los Planes Nacionales de Desarrollo 2002-2006 y 2006-2010 promovieron un modeloempresarial por la vía de la gran propiedad agroindustrial en detrimento de los derechos de laspoblaciones afrocolombianas, campesinas, indígenas y desplazadas.La ley 812 de 2003 aprobatoria del Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006132 sustituyó lasmedidas de reforma agraria establecidas en la ley 160 de 1994 133, formulando en su lugar unapolítica de desarrollo rural de tipo empresarial. Por medio del decreto 1250 de 2004 134,reglamentario de la ley 812, en lugar de la adjudicación de tierras contemplada en la ley 160 de1994, el Gobierno incluyó a las personas desplazadas como beneficiarias de un subsidio detierras135, bajo la condición de que se sometieran a los criterios de elegibilidad, prioridades,requisitos y condiciones del Incoder. Dichas condiciones incluyen una evaluación económica ytécnica de un proyecto agropecuario que debe presentarse al momento de la postulación alsubsidio para tierras.En la misma línea descrita, la ley 1151 de 2006 que aprobó el Plan Nacional de Desarrollo2006-2010 reforzó el modelo de desarrollo rural empresarial y la implementación demegaproyectos económicos que suponen un reordenamiento territorial a nivel nacional, endetrimento del derecho a la tierra de las poblaciones campesinas, afrocolombianas e indígenas,y de las víctimas del desplazamiento que han sido despojadas de sus bienes 136.Aunque la ley 1151 nombra la reparación y la restitución, en el componente relativo alDesplazamiento Forzado no incluyó una política específica para garantizar la restitución de lastierras y viviendas de las víctimas del desplazamiento. Por el contrario, dicho Plan Nacional deDesarrollo incorporó un enfoque de reconciliación forzada entre víctimas y victimarios, segúnla cual ―[e]l Estado colombiano consolidará una política orientada a la construcción de programas y accionesdestinados a la reconciliación de las víctimas y victimarios, la adopción de medidas que permitan la reparaciónde víctimas y la restitución de derechos transgredidos o violados‖ 137.131 Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, Respuesta al derecho de petición presentado por la CCJ, Ref. DF-53-1,Bogotá D.C., septiembre 22 de 2009.132 Ley 812 de 2003 por la cual se aprueba el Plan Nacional de Desarrollo 2003-2006, hacia un Estado Comunitario.133 Ley 160 de 1994 Por la cual se crea el Sistema Nacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino, se establece un subsidio para laadquisición de tierras, se reforma el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria y se dictan otras disposiciones.134 El decreto 1250 de de 2004 Por el cual se reglamenta parcialmente las leyes 160 de 1994 y 812 de 2003, en lo relativo al otorgamiento delsubsidio integral a beneficiarios de programas de reforma agraria, en su Artículo 3° establece el ―Campo de Aplicación: El Decreto regula lascondiciones para el otorgamiento del subsidio integral a los pequeños y medianos productores beneficiarios de programas de Reforma Agraria, paradesarrollar proyectos productivos de carácter empresarial rural‖.135 Ibídem, Artículo 4.2.136 Ley 1151 de 2007 por la cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo 2006 – 2010.137 Ibídem, pág. 11. 36 37.
Dicho Plan estuvo enfocado a promover un modelo de reordenamiento territorial favorable ala concentración de la propiedad de la tierra en pocas manos. A la vez, el Plan otorgó prioridada las grandes inversiones mediante el inventario del subsuelo y la ampliación de laspotencialidades mineras; la incorporación al mercado de grandes extensiones de tierras,mediante la expansión de la frontera agrícola; y el aumento de la infraestructura de transporte,agua, energía y telecomunicaciones138, que forman parte de la estrategia de integracióneconómica continental impulsado a través del Proyecto Mesoamérica139 y de la Iniciativa deIntegración de la Infraestructura Regional Suramericana –IIRSA-140.c) La ley 1133 de 2007, que fue aprobada con el respaldo del Gobierno, creó el programa AgroIngreso Seguro (AIS), cuyo propósito es ―empresarizar el campo‖ a través del otorgamiento decréditos condicionados a la reconversión del uso de la tierras para desarrollar proyectosagroindustriales a gran escala. Dicho programa ha otorgado beneficios económicos a grandesempresarios agrícolas, pasando por alto que muchas de las tierras usurpadas violentamente através del desplazamiento forzado cometido por los grupos paramilitares se encuentran enmanos de empresarios que las están explotando económicamente y que, a gracias a lossubsidios los usurpadores están consolidando los beneficios derivados de la apropiación de lastierras por medio de la violencia armada, ya que el programa AIS carece de mecanismos paraestablecer si los predios en los que se invertirán los subsidios estatales corresponden a tierrasusurpadas mediante la violencia paramilitar. En septiembre de 2009 se conoció que laimplementación del Programa AIS ha beneficiado a unas pocas familias acaudaladaspropietarias de extensos latifundios localizados en zonas de dominio y control paramilitar 141.Actualmente, la Fiscalía General de la Nación investiga al ex ministro de Agricultura yDesarrollo Rural por las irregularidades en el otorgamiento de los subsidios del programa AIS,cuyos beneficiarios resultaron ser auspiciadores de la segunda campaña presidencial de AlvaroUribe Vélez 142.138 El artículo 1, Numeral D, de la ley 1151 de 2006 plantea el objetivo correspondiente a una política encaminada alcrecimiento económico alto y sostenido, con “criterios enmarcados dentro de la Agenda Interna: desarrollo empresarial, innovación ydesarrollo tecnológico; formación de capital físico con énfasis en el transporte, abastecimiento energético y tecnologías de comunicación; formación decapital humano; y mejora en la competitividad del sector agropecuario; y un marco de instituciones y políticas que sea propicio para el crecimiento”.139 El Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica, originalmente llamado Plan Puebla-Panamá, consta de nueveáreas y 22 programas relacionados con electricidad, biocombustibles, salud, educación, telecomunicaciones, carreteras, entreotras, que integra a los nueve países de la región localizados desde México hasta Colombia. Colombia ha asumido el liderazgodel programa de biocombustibles.140 El Plan de Acción para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) fue aprobado en la reunión depresidentes de Suramérica celebrada en Brasilia en agosto de 2000. Contiene propuestas a diez años para la ampliación y lamodernización de la infraestructura física de América del Sur, en especial en las áreas de energía, transporte y comunicacionescon la finalidad de configurar ejes de integración y de desarrollo económico y social.141 Programa Agro Ingreso Seguro ha beneficiado a hijos de políticos y reinas de belleza, septiembre 24 de 2009. Disponible en http://www.cambio.com.co/paiscambio/847/ARTICULO-WEB-N.OTA_INTERIOR_CAMBIO-6185730.html142 “Andrés Felipe Arias es llamado a Interrogatorio”, diario El Espectador.com, agosto 11 de 2010. Disponible en http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-218541-andres-felipe-arias-llamado-interrogatorio 37 38.
d) La ley 1182 de 2008 ―por medio de la cual se establece un proceso especial para el saneamiento de lapropiedad inmueble‖143, aprobada también con el respaldo del Gobierno, creó un procedimientoespecial con condiciones favorables para la legalización de las tierras y las viviendas usurpadasa la población desplazada, que contrasta con la lentitud e ineficacia de los procedimientos deregistro, protección y restitución de las tierras a esta población. La ley no ofrece garantías paraque las víctimas del desplazamiento forzado puedan oponerse dentro del proceso desaneamiento.e) La ley 1382 de 2010 que reforma el Código de Minas afecta el derecho al territorio de lascomunidades afrocolombianas y los pueblos indígenas. De acuerdo con uno de los propósitosde incentivar la inversión privada en el sector minero expuesto en los Planes Nacionales deDesarrollo 2002-2006 y 2006 – 2010, el Ministerio de Minas y Energía presentó un proyecto dereforma al Código de Minas 144 que fue aprobado como la ley 1382 de 2010 145.La ley 1382 promueve e incentiva la inversión privada en todo el territorio nacional146,incluyendo algunas áreas de las reservas forestales protegidas, en las que estaban prohibidoslos usos de explotación económica147. Dichas zonas fueron sustraídas de dicha protección ypodrán ser exploradas y explotadas por las empresas mineras 148. Esta autorización representauna seria amenaza para los derechos colectivos de los pueblos indígenas y las comunidadesafrocolombianas muchos de sus territorios ancestrales están en las regiones del Pacífico y laAmazonía, regiones en donde también están localizadas las reservas forestales.f) La ley 1021 de 2006 “Por la cual se expide la Ley General Forestal” fue declarada inexequible porla Corte Constitucional al encontrar que, pese a que en su texto existían políticas que afectabanla autonomía territorial de las poblaciones indígenas y afrocolombianas para losaprovechamientos forestales en sus territorios, no fue consultada con dichas poblaciones, deconformidad con las obligaciones estatales emanadas del Convenio 169 de la OIT sobrepueblos indígenas y tribales149.g) La ley 1377 de 2010 Por medio de la cual reglamenta la actividad de reforestación comercial desconocelos derechos al pluralismo, la diversidad, a la autonomía en el propio desarrollo, a la propiedady al medio ambiente. Esta ley fue aprobada con el respaldo del Gobierno y de la Federación143 Ley 1182 de 2008 ―por medio de la cual se establece un proceso especial para el saneamiento de la propiedad inmueble‖.144 Proyecto de Ley 0010 de 2007/Senado ―Por el cual se modifica la ley 685 de 2001, Código de Minas‖.145 Ley 1382 de 2010 Por la cual se modifica la Ley 685 de 2001 Código de Minas.146 Entre 2002 y 2009, la inversión extranjera en Colombia en los sectores extractivos aumentó en un 500%. De acuerdo condel Ministerio de Minas y Energía, en 1996 la inversión extranjera en minería era del 2,2% del total y en 2009 la inversiónextranjera directa en los sectores de hidrocarburos y minería fue el 90% del total. Ver el Anuario Estadístico MineroColombiano 2009 en http: //www.simco.gov.co/Portals/0/Otros/DOC_ESP.pdf147 La ley 2 de 1952 Por la cual se dictan normas sobre economía forestal de la Nación y conservación de recursos naturales renovables, en suArtículo 1 estableció siete zonas con carácter de "Zonas Forestales Protectoras" y "Bosques de Interés General".148 El presidente de la República Juan Manuel Santos anunció que durante su Gobierno “cinco locomotoras” dinamizarán elcrecimiento económico: minería, agricultura, vivienda, infraestructura e innovación. La orientación de la política mineraconsiste, al igual que en el Gobierno anterior, en que el Estado ofrezca condiciones favorables para los grandes proyectosmineros de las empresas transnacionales.149 Corte Constitucional, Sentencia C-030 de 2008, M.P.: Rodrigo Escobar Gil, Bogotá D.C., enero 23 de 2008. 38 39.
Nacional de Industriales de la Madera –Fedemaderas-, agremiación que representa a 405empresas privadas 150, luego de que la ley General Forestal fuera declarada inexequible por laCorte ConstitucionalLa ley 1377 fomenta la actividad forestal con fines económicos sin tener en cuenta losderechos de las comunidades rurales. Para tal fin, considera los bosques como bienes mueblesy elimina la exigencia de la expedición de una licencia ambiental por parte de la autoridadcompetente. Además, la ley permite que el propietario de un cultivo forestal comercial puedaconstituir una garantía con cualquier entidad financiera sobre una plantación forestal futura,derecho que denomina ―vuelo forestal‖ 151, lo cual tiene serias implicaciones para los derechos delos campesinos propietarios y de la población desplazada, pues estos no pueden defender suderecho de propiedad o de posesión por haber sido desplazadas por la fuerza, aumentando asísu vulnerabilidad frente a terceros que pretendan establecer plantaciones forestales en sustierras abandonadas a causa del desplazamiento, y permite a terceros de mala fe consolidar lasacciones de despojo.h) La Corte Constitucional declaró la inconstitucionalidad de la ley 1152 de 2007 ―Por la cual sedicta el Estatuto de Desarrollo Rural, se reforma el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, INCODER,y se dictan otras disposiciones‖, debido a que dicha ley no surtió el procedimiento de consultaprevia a las poblaciones indígenas y afrocolombianas 152.Esta ley era especialmente lesiva para la víctimas del desplazamiento forzado y la garantía delos derechos de las comunidades afrocolombianas y campesinas y los pueblos indígenas, puesimpulsaba un modelo de desarrollo rural no distributivo, que privilegiaba la agroindustriaextensiva de exportación en detrimento de la economía campesina, las formas tradicionales deproducción de las poblaciones afrocolombianas e indígenas y la soberanía alimentaria.Es necesario subrayar que la ley 1152 debilitaba la ruta colectiva de protección de predios de lapoblación desplazada creada mediante el decreto 2007 de 2001, puesto que en su Artículo 128la ley reformaba el decreto 2007 al considerar que la declaratoria de inminencia de riesgo o d eocurrencia de los hechos que originaron el desplazamiento ya no sería prueba suficiente, sinosumaria, para que las personas desplazadas acreditaran la calidad de poseedor, tenedor uocupante.i) La política de “seguridad democrática” se encuentra al servicio del reordenamiento territorial quefavorece la agroindustria, la minería y las grandes obras de infraestructura, pero vulnera losderechos sobre la tierra de las poblaciones rurales y las víctimas del desplazamiento y eldespojo. Las estrategias de ―recuperación militar del territorio” y de ―recuperación social del territorio‖que hacen parte de la política de “seguridad democrática”, buscan fomentar la ―confianzainversionista‖ privada los propietarios latifundistas y la implementación de megaproyectos150 Ibídem.151 Ley 1377 de 2010 Por medio de la cual reglamenta la actividad de reforestación comercial., numeral 3 del Artículo 2.152 Corte Constitucional, Sentencia C-175 de 2009, M.P.: Luis Ernesto Vargas Silva, Bogotá D.C., marzo 18 de 2009. 39 40.
agroindustriales, mineros y de infraestructura en muchas zonas donde la población desplazadaha sido obligada a abandonar sus tierras. En ese sentido, la directiva presidencial 01 de 2009“Salto Estratégico”, citada anteriormente, incluyó funciones de “ordenamiento de la propiedad”en los planes de acción regional para la consolidación, los cuales están bajo la coordinaciónmilitar del CCAI.Debido a que persisten los nexos entre la Fuerza Pública y los grupos paramilitares, laasignación de funciones de ordenamiento de la propiedad a la Fuerza Pública puede favorecerla legalización de la usurpación de las tierras de la población desplazada por parte de estosgrupos paramilitares y los empresarios que los apoyan.Por las razones expuestas, es muy preocupante para las comunidades desplazadas o que seencuentran en riesgo de desplazamiento, que el Gobierno del presidente Juan Manuel Santospretenda ―[a]fianzar los logros de la Política de Defensa y Seguridad Democrática para consolidar laconfianza en el país”153, ya que se trata de la confianza de los grandes inversionistas y no de lascomunidades mencionadas.6.2 Los derechos sobre la tierra de los poseedores, tenedores y las mujeres en situación dedesplazamiento aún carecen de garantíasEn Colombia una parte importante de la población desplazada del campo no tiene el carácterde propietaria, ya que mantenía relaciones de posesión u otra forma de tenencia sobre la tierra.El Programa de Protección de Tierras y Bienes Patrimoniales de Acción Social –PPTP-154estima que el 29.15% de la población desplazada es propietaria, 40.21% poseedor, 13.75%ocupante, 8.17% tenedora, 0.14% ejerce derechos dentro de comunidades étnicas y el 8.56%está por determinar 155. Pese a esta situación de informalidad de los derechos de propiedad, elEstado no ha garantizado la protección de los derechos de las víctimas que son poseedoras,ocupantes o tenedoras de tierras y que se vieron obligadas a abandonarlas como consecuenciadel desplazamiento.Si bien legalmente los términos para sumar la posesión no se interrumpen con eldesplazamiento forzado156, en la práctica las víctimas de este delito enfrentan grandes153 Departamento Nacional de Planeación, Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014: Prosperidad para todos, pág. 2.Disponible en http: //www.dnp.gov.co/portalweb/LinkClick.aspx?fileticket=PmpNQzO2JFg%3d&tabid=1157154 El Programa de Protección de Tierras y Patrimonio de la Población Desplazada de Acción Social -PPTT- brinda asesoría,capacitación y acompañamiento a entidades, diferentes instancias y comunidades, se ha realizado a través de la formulación ydiseño de conceptos, procedimientos, instrumentos, herramientas informáticas, propuestas normativas y estrategiaspedagógicas, esfuerzos todos orientados a salvaguardar los derechos sobre las tierras y los territorios despojados, abandonad oso en riesgo de abandono. Disponible en http://www.accionsocial.gov.co/contenido/contenido.aspx?catID=3&conID=3341&pagID=6468155 Análisis de las estadísticas realizado por el Programa de Protección de Tierras y Patrimonio de Acción Social, citado porDepartamento Nacional de Planeación, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural Ministerio del Interior y de Justicia,Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, en ―Propuesta de lineamientos de política de tierras yterritorios para población víctima del desplazamiento forzado, en riesgo de desplazamiento forzado, y del despojo‖, junio 25 de 2009, pág. 6.156 La ley 387 de 1997, en su artículo 27 señala que ―[l]a perturbación de la posesión o abandono del bien mueble o inmueble, con motivo deuna situación de violencia que obliga al desplazamiento forzado del poseedor, no interrumpirá el término de prescripción a su favor”. 40 41.
dificultades para probar su derecho de posesión, que facilitan que terceros de buena o de malafe puedan ocupar y explotar las tierras abandonadas, o que se puedan convertir en propietariosde las mismas por la vía de la prescripción adquisitiva. Los poseedores, los ocupantes y lostenedores desplazados o que se encuentran en riesgo de serlo enfrentan dificultades para q uesus derechos sean identificados e incluidos en el Rupta, puesto que se les exige demostrar queefectivamente ocupaban y hacían uso de la tierra.Una falencia adicional que dificulta la protección de los derechos de las personas desplazadasque no son propietarias, se encuentra en el hecho de que el Estado colombiano ha resuelto lasgraves deficiencias en la información de catastro 157 sobre los predios rurales, de los cuales unalto porcentaje no cuenta con formación catastral, que es una responsabilidad a cargo delInstituto Geográfico Agustín Codazzi –Igac-, el cual obtiene su información de la cartografía 158Esta deficiencia en la información catastral obstaculiza la protección de los bienes, puesto quela información disponible para proceder a la protección de los bienes inmuebles abandonadosse limita a la inscripción, a los folios de matrícula inmobiliaria y a los títulos de propiedad,quedando así al margen la protección de los derechos de la población desplazada que no tienela calidad de propietaria.El PPTP ha desarrollado un conjunto de acciones con el objetivo de asesorar y capacitar a losfuncionarios de las entidades responsables del registro y protección de las tierras de lapoblación desplazada para que estas adopten medidas encaminadas a garantizar los derechosde las mujeres, los poseedores y tenedores en situación o en riesgo de desplazamiento.Adicionalmente, fue expedida la resolución 4906 del 30 de junio de 2009 de laSuperintendencia de Notariado y Registro que “estableció un código registral (0927) destinado a darpublicidad sobre la situación de desplazado del poseedor, tenedor u ocupante que solicita la protecciónpatrimonial” 159.Pese a los esfuerzos por parte del equipo del PPPT, los derechos de los poseedores y tenedoresse encuentran desprotegidos frente a las pretensiones de los grupos paramilitares y sus157 Catastro es el inventario o censo debidamente actualizado y clasificado, de los bienes inmuebles pertenecientes al Estado y alos particulares, con el objeto de lograr su correcta identificación física, jurídica, fiscal y económica; partiendo de la cartografíadetallada y de los estudios de la calidad de los suelos.158 La formación catastral es el conjunto de operaciones destinadas a obtener y relacionar información sobre los predios en losaspectos físico, jurídico, económico y fiscal. Concluida la formación se procede, mediante un acto administrativo, a lainscripción catastral que consiste en la incorporación del predio o mejora en el censo inmobiliario de un municipio, a nombrede alguna persona o de ninguna cuando se trata de “vacante catastral”. Conforme a la ley 14 de 1983 en su Artículo 3 lasautoridades catastrales tendrán a su cargo las labores de formación, actualización y conservación de los catastros. LaSubdirección de Catastro del Instituto Geográfico Agustín Codazzi –Igac- es la máxima autoridad catastral en el país,encargada de proponer a la Dirección General del Igac y a las instancias pertinentes, las políticas, reglamentos, planes,programas y proyectos para la producción, actualización, mantenimiento y difusión de información y datos catastrales y unavez aprobados, responder por su ejecución. Así, mantener actualizado el Sistema de Información de Tierras con base en elpredio y, la Base Nacional de Datos Catastrales con sus atributos físicos, económicos, jurídicos y fiscales, con fines tributariosy de apoyo a los órganos judiciales y de control.159 Acción Social, Proyecto Protección de Tierras y Patrimonio de la Población Desplazada, Respuesta al derecho de peticiónpresentado por la CCJ Ref. DF-57/1, Bogotá D.C., octubre 13 de 2009. 41 42.
testaferros, los empresarios y terratenientes. Como se ha explicado anteriormente, lasestructuras paramilitares provocan el desplazamiento forzado de la población y recurren a lacoacción, el despojo y la ocupación de las tierras por parte de sectores de empresariosagropecuarios y de ―desmovilizados‖. También promueven el repoblamiento de las tierras porparte de campesinos sin tierra, cuya mano de obra puede ser empleada en la agroindustria de lapalma aceitera, el caucho y la ganadería extensiva, entre otros.Asimismo, las mujeres viudas, quienes frecuentemente han sido víctimas de amenazas ycoacción por parte de los grupos paramilitares para que vendan a muy bajos precios suspredios, también enfrentan serios obstáculos para el reconocimiento de sus derechos sobre lastierras. Pese a que las prácticas de despojo han sido denunciadas reiteradamente, el Gobiernono ha tomado medidas de protección jurídica a los derechos de propiedad y posesión de lasmujeres desplazadas viudas o cabeza de familia.De conformidad con lo dispuesto en la ley 387 de 1997 160, el Plan Nacional de Atención a laPoblación Desplazada hace mención del enfoque diferencial. Sin embargo dicho Plan noincorporó medidas para proteger los derechos de propiedad de las mujeres desplazadas. Enconsecuencia, la política pública de atención a la población desplazada carece de mecanismospara garantizar el derecho de las mujeres desplazadas a la propiedad y tenencia segura de latierra, dejando así desatendida la situación de las mujeres desplazadas cabeza de familia,muchas de las cuales enfrentan condiciones adicionales de vulnerabilidad, tales como lacarencia de documentos de identidad o que certifiquen la relación marital y que comprueben laposesión sobre la tierra.Las escasas medidas diferenciales para garantizar los derechos de las mujeres desplazadas hansido adoptadas producto de las disposiciones de la Corte Constitucional contenidas en el auto092 de 2008. La Corte advirtió que las mujeres se encuentran en una “posición de desventaja” 161para acceder a la propiedad de la tierra y bienes inmuebles, ya que tradicionalmente son loshombres quienes ejercen más frecuentemente este derecho y las mujeres se consideran actorespasivos en ese ejercicio162.Acción Social desarrolla sus acciones relacionadas con los derechos sobre la tierra de lasmujeres desplazadas a través del PPTP, cuyo equipo participa en la mesa de trabajo “Programade prevención del impacto de género desproporcionado del Desplazamiento sobre lasmujeres”, que es coordinada por la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer. Lalabor de esta Mesa consiste en ―establecer la intervención de las entidades del Estado competentes en eltema de de atención a las mujeres víctimas del desplazamiento, en respuesta al auto 092 de 2008‖ 163.160 El artículo 10 de la ley 387 de 1997 establece que el Plan Nacional de Atención a la Población Desplazada debe ―brindaratención especial a las mujeres y niños, preferencialmente a las viudas, mujeres cabeza de familia y huérfanos‖ (objetivo 7).161 Corte Constitucional, citado supra en Nota 105.162 Corte Constitucional, auto 237 de 2008, Ref.: Incumplimiento de las órdenes impartidas en el Auto 092 de 2008 para proteger losderechos fundamentales de las mujeres en desarrollo de la sentencia T-025 de 2004, M. P.: Manuel José Cepeda Espinosa, Bogotá, D.C., 19de septiembre de 2008.163 Acción Social, Programa de Protección de Tierras y Patrimonio, citado supra en Nota 159. 42 43.
El PPTP ha desarrollado las actividades que buscan garantizar los derechos sobre la tierra delos poseedores, tenedores y las mujeres en situación de desplazamiento. Sin embargo, tal comose ha mencionado en el presente documento, tales medidas tiene un carácter de coordinación yasesoría a las entidades públicas, y aún no se han traducido en acciones efectivas por parte delconjunto de las entidades del SNAIPD que tienen responsabilidades legales relacionadas con elregistro y protección de las tierras de las víctimas.6.3 La Corte Constitucional ordenó al Gobierno reformular la política de tierras para lapoblación desplazadaEn los primeros meses de 2009, la Corte evaluó que el estado de cosas inconstitucional conrelación a los derechos de la población desplazada declarado en la sentencia T -025 de 2005 semantenía. La Corte destacó que componentes de la política pública tales como vivienda, tierray generación de ingresos, al igual que los derechos a la verdad, la justicia y la reparaciónadolecen de grandes falencias y vacíos.En efecto, la Corte constató que una de ―las áreas con resultados precarios es la política de tierras, tantoen lo que se refiere a la protección y restitución de tierras abandonadas por la población desplazada, como a lastierras entregadas para reubicación y desarrollo de proyectos productivos para la población desplazada. Elmismo gobierno señala este componente de la política como uno de los que requiere ser reformulado dado elatraso en que se encuentra‖ 164. Asimismo, la Corte subrayó que ―el retorno de los desplazados debecumplirse de acuerdo a los criterios de seguridad, voluntariedad y dignidad descritos en varias providenciasanteriores‖165.Adicionalmente, la Corte considera que ―no existe un desarrollo integral del componente de reubicaciónde la población desplazada como alternativa al retorno. Hasta ahora se han desarrollado algunos loscomponentes de la reubicación para casos puntuales, principalmente a través de la entrega de tierras para eldesarrollo de proyectos productivos frente a los cuales se han presentado problemas con la aplicación de losprincipios de voluntariedad, dignidad y seguridad. Lo anterior evidencia la necesidad de adoptar correctivosimportantes para que cuando se den los supuestos para un retorno o una reubicación en condiciones de seguridad,voluntariedad y dignidad, la política estatal cuente con las herramientas necesarias para garantizar lasostenibilidad del proceso‖166.Por consiguiente, el alto tribunal dispuso que los Ministros del Interior y de Justicia y deAgricultura y Desarrollo Rural, el Director de Acción Social y la Directora de PlaneaciónNacional debía reformular la política de tierras para la población desplazada, para alcanzar tresobjetivos: “i) Contar con un mecanismo para esclarecer la verdad de la magnitud, las modalidades y efectosde los abandonos y despojos de tierras ocurridos en el marco del conflicto armado; ii) Identificar reformasinstitucionales y normativos que sean necesarias para asegurar la restitución de bienes a la poblacióndesplazada; iii) Diseñar y poner en marcha un mecanismo especial para recibir, tramitar y resolver las164 Corte Constitucional, citado supra en Nota 92.165 Ibídem.166 Ibídem. 43 44.
reclamaciones de restitución de tierras de las víctimas de abandonos o despojos, teniendo en cuenta las distintasformas de relación jurídica de la población desplazada con los predios abandonados (propiedad, posesión,tenencia, etc.)” 167.Entre los aspectos a incorporar en el proceso de reformulación de la política de tierras, laCorte enfatizó la definición de presunciones de ilegalidad de las transacciones sobre los prediosabandonados por las víctimas del desplazamiento; la inversión de la carga de la prueba de losderechos sobre la tierras; medidas transitorias para garantizar a las víctimas la verdad, la justiciay la reparación; y la protección de territorios colectivos de comunidades afrocolombianas ypueblos indígenas.Por su parte, el Gobierno nacional conformó la Mesa Interinstitucional de Tierras, con elencargo de diseñar los ―Lineamientos de política de tierras y territorios para población víctima deldesplazamiento forzado, en riesgo de desplazamiento forzado, y del despojo‖ 168.En julio de 2009, la Mesa Interinstitucional presentó la propuesta de “Lineamientos de la políticade tierras”. El documento de Lineamientos consta de un diagnóstico sobre la magnitud delabandono y despojo de las tierras; los objetivos de la política de tierras; el ámbito de la política;la población objetivo; los principios y características de la política; las estrategias de la misma.La Mesa Interinstitucional recibió comentarios al texto de Lineamientos por parte del Acnur yde algunas ONG de derechos humanos que siguen el tema del desplazamiento forzado y lastierras con respecto a la necesidad de ajustar su contenido a los parámetros de derechoshumanos contenidos en los instrumentos internacionales de protección de los derechoshumanos y la jurisprudencia de la Corte Constitucional. Concretamente se recomendó a laMesa adecuar la reformulación de la política de tierras de conformidad con: a) Las órdenes de la sentencia T-821 de 2007 dirigidas a Acción Social y la CNRR para que cumplan con la obligación de establecer las políticas, los planes y procedimientos destinados a lograr la satisfacción efectiva del derecho a la restitución de los bienes de los cuales han sido despojadas las personas desplazadas 169. b) Los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos n. °s 15, 28 y 29, que se ocupan de las garantías que deben brindarse en caso retorno o reasentamiento de personas desplazadas; y n.° 21 relativo a la protección y propiedades de dichas personas. c) Los Principios sobre Restitución de la vivienda y el patrimonio de los refugiados y las personas desplazadas.167 Ibídem.168 Departamento Nacional de Planeación, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Ministerio del Interior y de Justicia yAgencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, Propuesta de lineamientos de política de tierras y territoriospara población víctima del desplazamiento forzado, en riesgo de desplazamiento forzado, y del despojo, Bogotá, 25 de junio de 2009.169 Corte Constitucional, citado supra en Nota 29. 44 45.
d) Las recomendaciones acerca de la cuestión de las tierras que fueron formuladas por el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para los derechos humanos de las personas internamente desplazadas acerca del registro y protección de tierras; respaldo al Programa de Protección de Tierras de Acción Social; protección de los territorios colectivos indígenas y afrodescendientes; promover que los paramilitares postulados a la ley 975 de 2005 confiesen los crímenes de desplazamiento y despojo de tierras y que la Fiscalía adelante las investigaciones correspondientes; y adoptar medidas que permitan la restitución directa de las tierras, evitando que sean canalizadas a través del Fondo Nacional de Reparación 170. e) Las recomendaciones del Acnur: en las soluciones duraderas, otorgar prioridad a la restitución de las tierras y viviendas que fueron despojados a la población desplazada; dar aplicación a los mecanismos de protección a los derechos colectivos de pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes171.En julio de 2010, el Gobierno reportó a la Corte los resultados de dicha reformulación, con lacual busca “contribuir a restablecer el goce efectivo de los derechos de la población sobre la tierra y el territorio,mediante una perspectiva de restitución y reparación con enfoque integral y diferencial. Para ello el documentodesarrolla las estrategias de i) restitución, ii) reparación, iii) prevención, iv) protección, v) formalización y dostransversales que comprenden la reforma normativa y los sistemas de información para mejorar la capacidadinstitucional de la política”172.En su informe el Gobierno indica que las estrategias de restitución y reparación son elprincipal objeto de la política pública sobre tierras de la población desplazada, las cualesconsisten en tres acciones de fondo: ―i) reforma normativa, tendiente a diseñar y aplicar procedimientosde justicia transicional, ii) creación de la Unidad de Gestión Integral de restitución y reparación comomecanismo institucional para la investigación y iii) sustanciación de los casos de la política que permite larestitución directa y por compensación de la pérdida de derechos sobre la tierra, la reparación por la pérdida deluso o expectativa de derechos sobre la tierra‖ 173.Como elementos transversales a estas acciones, el Gobierno subraya la necesidad de un marconormativo transicional que responda adecuadamente al fenómeno del despojo y del abandonode las tierras y territorios, la necesidad de contar con sistemas de información actualizados yarticulados y una institucionalidad especializada en la gestión integral de la restitución.Adicionalmente, el Gobierno en su informe a la Corte estableció que el 2010 sería un año detransición para poner en marcha la Política de Tierras, a través de los ajustes normativos einstitucionales mencionados174.170 Naciones Unidas, citado supra en Nota 42, párr. 80.171 Acnur, citado supra en Nota 7, págs. 44 y 47.172 SNAIPD, citado supra en Nota 75, pág. 514.173 Ibídem.174 El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural presentó “Una Política Integral de Tierras para Colombia” la cual consta de seiscomponentes: mejoramiento del acceso a la tierra, modificar el uso actual de la tierra, formalización de la propiedad rural, 45 46.
Al cierre del período de este informe, las víctimas del desplazamiento forzado continuabancareciendo de garantías para su derecho de restitución de las tierras y bienes. No obstante, elGobierno del presidente Juan Manuel Santos ha expresado el compromiso de emprendercambios normativos e institucionales en ese sentido. Es necesario que las medidas adoptadasgaranticen los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación integral, deconformidad con las obligaciones estatales definidas en los instrumentos internacionales acercade los derechos de las víctimas, en particular de las personas desplazadas internas.restitución de tierras, extinción de dominio a tierras ilícitas y modernización del impuesto predial. Asimismo, el 7 deseptiembre de 2010, el Gobierno radicó en la Cámara de Representantes el Proyecto de ley Proyecto de ley 85 de 2010 -Cámara ―Por la cual se establecen normas transicionales para la restitución de tierras‖. 46 47.
Capítulo 7 Conclusiones y solicitudes al Relator Especial7.1 Los órganos del sistema de Naciones Unidas han brindado una valiosa cooperación paraevidenciar y enfrentar la crisis del desplazamiento en Colombia, recomendando al Estadoacciones concretas y viables para que este cumpla con sus obligaciones de prevención yprotección. Sin embargo, el Estado no ha mostrado decisión política para aplicar lasrecomendaciones para prevenir y atender la crisis del desplazamiento forzado.Se solicita al Relator Especial reforzar el monitoreo a la crisis de desplazamiento interno enColombia y reiterar al Estado su obligación de aplicar los Principios Rectores de losDesplazamientos Internos a través de la aplicación de las recomendaciones formuladas por elanterior Representante Especial del Secretario General, del Consejo de Derechos Humanos –EPU-, el Acnur y la Acnudh.7.2 El Estado colombiano no ha atendido las recomendaciones relativas a su obligación deprevenir el desplazamiento respetando los derechos humanos y el Derecho InternacionalHumanitaria y de brindar asistencia a la población desplazada con pleno respeto a losprincipios humanitarios.Se solicita al Relator Especial reiterar el llamado al Estado colombiano a cumplir susobligaciones de protección contra el desplazamiento y de garantizar la asistencia humanitariade conformidad con los principios de humanidad e imparcialidad, sin discriminación alguna yrespetando la condición de la población civil y sin hacer ningún condicionamiento de ordenpolítico o de apoyo a las tareas propias de la Fuerza Pública.7.3 El Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo (SAT) es uno de losprincipales mecanismos de protección contra el desplazamiento. No obstante el SAT ha sidodebilitado gradualmente y su efectividad preventiva se ha reducido.Se solicita al Relator renovar su respaldo a la misión preventiva del SAT y hacer un llamado alEstado para que dicho mecanismo recobre su independencia y su naturaleza humanitaria, ypara que su equipo cuente con las garantías necesarias para desarrollar su trabajo deobservación, análisis y alerta.7.4 Las víctimas del desplazamiento enfrentan graves riesgos para su vida, siendo alarmanteslas cifras de homicidios contra ellas.Se solicita al Relator exhortar al Estado a cumplir urgentemente sus obligaciones de protecciónde los derechos humanos de las víctimas del desplazamiento, enfocando sus acciones sobre losfactores de riesgo para su vida e integridad, particularmente cuando se trata de personas que 47 48.
participan en procesos de reclamación de sus derechos a la verdad, la justicia y la reparaciónintegral, incluida la restitución de sus tierras.7.5 Los elevados niveles de impunidad sobre el delito de desplazamiento son un factor queinfluye negativamente la prevención del fenómeno y aumenta el riesgo y la v ulnerabilidad delas personas desplazadas.Se solicita al Relator instar al Estado a cumplir sin más dilaciones sus obligaciones deinvestigar, juzgar y sancionar a los responsables del delito de desplazamiento forzado, al igualque de las amenazas, desapariciones forzadas y homicidios de personas desplazadas.7.6 El incremento de los casos de desplazamiento forzado y de homicidios contra las víctimasdel mismo son facilitados por la ausencia de políticas adecuadas de protección de la poblacióncontra el desplazamiento y durante el desplazamiento.Se solicita al Relator exhortar al Estado a implementar decididamente medidas específicas deprevención del desplazamiento y de protección de sus víctimas que respeten plenamente losderechos humanos y el derecho humanitario, y que estén dirigidas a resolver las causas deldesplazamiento y las acciones de todos sus responsables (grupos guerrilleros, Fuerza Pública ygrupos paramilitares).7.7 En Colombia, la población desplazada padece las difíciles condiciones propias de lassituaciones de desplazamiento prolongado. La persistencia de las causas del desplazamiento yel escaso desarrollo de las políticas relativas a soluciones duraderas son factores quecontribuyen a prolongar la situación de desplazamiento.Se solicita al Relator Especial recomendar al Estado el cumplimiento de su obligación debrindar alternativas al retorno, tales como el reasentamiento y reintegración, basadas en lasgarantías de voluntariedad, seguridad y dignidad de las obligaciones establecidas por losPrincipios Rectores de los Desplazamientos Internos n.° 28 y 29.7.8 La ausencia de garantías para el derecho de las víctimas del desplazamiento a la restituciónintegral representa un obstáculo para la superación de la situación de desplazamiento.Se solicita al Relator exhortar al Estado colombiano a garantizar soluciones duraderas aldesplazamiento, de manera que las medidas administrativas y legislativas que se adoptengaranticen la reparación integral de los daños originados por el desplazamiento, la cual debecomprender la restitución de las tierras y viviendas, de conformidad con los parámetrosestablecidos en los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos y los Principios sobrela restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las personas desplazadas.7.9 El desplazamiento forzado afecta con mayor rigor a las poblaciones afrodescendientes eindígenas, lo mismo que a la niñez y las mujeres. 48 49.
Se solicita al Relator instar al Estado a que integre en la política pública de prevención yatención al desplazamiento un enfoque diferencial que garantice los derechos de las mujeres yniños en condición de desplazamiento, al igual que los derechos colectivos de las poblacionesindígenas y afrocolombianas.7.10 Asimismo, se solicita al Relator exhortar al Estado a garantizar el derecho de los pueblosindígenas y las comunidades afrodescendientes a ser consultados de manera previa, libre einformada en caso de adopción de normas y políticas que afecten sus derechos, lo mismo quecuando se planean proyectos de infraestructura y exploración y explotación de recursosnaturales en sus territorios ancestrales, de conformidad con lo dispuesto por el Convenio 169de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales y con la Declaración de las Naciones Unidas sobrelos pueblos indígenas.7.11 La Corte Constitucional ha desarrollado una importante jurisprudencia que reconoce losderechos de las víctimas del desplazamiento y especifica las obligaciones del Estado en lagarantía de dichos derechos. Sin embargo, gran parte de las disposiciones de la Corte no hasido cumplida por el Estado.Se solicita al Relator reiterar el respaldo a la labor de la Corte Constitucional en lo que respectaal desplazamiento forzado, en particular al seguimiento del cumplimiento de las órdenesencaminadas a superar el estado de cosas inconstitucional (sentencia T-025 de 2004 y sus autosde seguimiento) y a garantizar el derecho de restitución de las tierras y viviendas de lapoblación desplazada (sentencia T-821 de 2007).Febrero de 2011 49 Recommended
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