Source: https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=5150-D-2019
Timestamp: 2020-07-14 04:36:27+00:00

Document:
Expediente 5150-D-2019
Sumario: INSTITUYASE EN EL AMBITO DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD DE LA NACION LA "LENGUA DE SEÑAS ARGENTINA - LSA -".
CAPACITACION DE TODAS LAS FUERZAS DE SEGURIDAD DEL PAÍS CON LENGUA DE SEÑAS ARGENTINA (LSA)
LA CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA NACIÓN ARGENTINA…
Artículo 1.- Objeto. Capacítese a todas las fuerzas de seguridad de la República Argentina en Lenguaje de Señas Argentina (LSA).
Artículo 2.- Obligaciones. Los institutos y escuelas de formación de las fuerzas de seguridad deben incorporar en su currícula de estudios el curso de Lengua de Señas Argentina (LSA). Quedan obligados a brindar comunicación a través del lenguaje de señas a personas con discapacidad auditiva.
Artículo 3.- Alcance. Las disposiciones de esta ley se aplican a las fuerzas de seguridad en su totalidad. Policía Federal, Gendarmería Nacional, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Prefectura Naval.
Artículo 4.- Reglamentación. Reglaméntese en los programas de estudio de cada Instituto o Escuela de formación de Fuerzas de Seguridad dictada por sí o a través de convenios que realice con entidades habilitadas a tal fin, la incorporación de la capacitación en el uso de la Lengua de Señas Argentina a los futuros Agentes.
Artículo 5.- Autoridad de Aplicación. Corresponderá al INADI la verificación del cumplimiento de las obligaciones establecidas en el artículo 2°, debiendo denunciar ante la autoridad administrativa los incumplimientos que hubiese.
Artículo 6.- Comuníquese al Poder Ejecutivo. –
El lenguaje es un elemento primordial dentro de una sociedad. Al encontrarnos con personas con discapacidad auditiva, la lengua de señas se conforma en un pilar necesario para la interacción y para el acceso a la información.
Sin embargo, el conocimiento de este sistema de comunicación es muy limitado, las personas con discapacidad auditiva deben sortear muchas dificultades, como la de no poder realizar trámites y hasta deben circular en la calle sin que las personas conozcan su lenguaje, lo que también los limita en el aspecto social y laboral.
Para reducir esta brecha y garantizar una mayor inclusión es que se debe capacitar al personal de las Fuerzas Seguridad, quienes recorren las calles y tienen relación con los ciudadanos.
Manejar este lenguaje facilitaría la interacción entre el agente de la fuerza y el ciudadano que lo requiera, para así poder preguntar el nombre, identificar números y colores, aportes de testimonios o darle la posibilidad a las personas que lo necesiten de contar con el apoyo de las fuerzas a la hora de solicitar ayuda y comunicarse, entre otras cuestiones.
Es muy importante para las personas con hipoacusia ser interpretadas y comprendidas, por lo que se debe destacar que, en cualquier persona sorda, indistintamente de que haya aprendido la lengua de señas o no, es su canal natural de comunicación. De hecho, se observa en familias con algún integrante sordo, que logran comunicarse con un lenguaje propio, inventado por ellos mismos para poder desarrollar las tareas diarias. Esto es de gran utilidad, pero es algo que no le permite al niño sordo desarrollarse intelectualmente en la cultura de los oyentes a menos que aprenda un idioma acorde a su naturaleza, por esto es que se llama al lenguaje de señas, LSA en nuestro país, el idioma materno de la comunidad sorda, y es sólo a través de ese lenguaje que podrán desarrollarse en cualquier área del conocimiento.
Fundamentalmente las personas sordas o con hipoacusia deben ser entendidas y no discriminadas. No entenderles, no poder asistirlos, es una forma de discriminación. Por esto, los Agentes de Seguridad deben estar capacitados para brindar ayuda, darse a entender y comprender lo que la persona requiere, evitando la frustración de la persona en el intento.
Oliver Sacks fue un neurólogo y escritor británico conocido por sus libros sobre los efectos de los trastornos neurológicos, basados en las experiencias reales de sus pacientes (nació en Londres en 1933 murió en 2015 en Nueva York). Cuenta en una entrevista en 1989 la siguiente anécdota: ... “De cuando conoció a Joseph, un alumno de la Escuela para Sordos de Braefield. Cuando tenía 11 años, luego de diagnósticos equivocados como “retardo mental”, “autismo” y, finalmente, “sordomudo con retardo mental”. El niño: “parecía vivo y animado, más inmensamente desconcertado: sus ojos eran atraídos por las bocas que hablaban y por las manos que gesticulaban —saltaban de nuestras bocas a nuestras manos, inquisitivos, sin comprender y me parecía, anhelante. Él percibía que algo estaba “sucediendo” entre nosotros, pero no conseguía entender lo que era. Hasta entonces, no tenía casi ninguna noción de la comunicación simbólica, lo que era tener un medio de intercambio simbólico, de permutar pensamientos.”
Al comenzar a aprender la lengua de señas, “se veía su deleite”. Quería quedarse en la escuela todo el día, toda la noche, el fin de semana, todo el tiempo. Daba mucho dolor ver su aflicción al salir de la escuela, pues ir a casa, para él, significaba volver al silencio, retornar a un vacío de comunicación sin esperanzas, donde él no podía conversar, comunicarse con los padres, los vecinos o los amigos. Significaba ser dejado de lado, volverse nuevamente nadie”.
El lenguaje de señas les permitiría “escuchar” a través de la observación, ayudaría a conocer mejor al interlocutor, ya que los gestos permiten notar, entre otras cosas, los estados de ánimo, la sinceridad de lo expresado e incluso, los sentimientos que a veces ni siquiera se necesitan transmitir mediante las palabras.
La secretaria de Salud de la Nación considera que la discapacidad auditiva constituye aproximadamente el 18% de las incapacidades que existen en Argentina. Se divide en un 86,6% de dificultades auditivas y un 13,4% que corresponden a sorderas. Si bien no existe un censo exacto de cuántos sordos hay en el país, Asociaciones y personas interesadas calculan un número mayor a 70.000 sordos y más de 450.000 con algún tipo de discapacidad auditiva.
En 2008 se promulga la Ley 26.378, aprobando la Convención Internacional sobre Personas con Discapacidad, que fue sancionada por unanimidad de votos en el Congreso Nacional.
Esta Convención Internacional obliga a los Estados Parte a adoptar todas las medidas legislativas, administrativas y de otra índole que sean necesarias para hacer efectivos los derechos de las personas con discapacidad, para modificar o derogar leyes, reglamentos, costumbres y prácticas existentes que constituyan discriminación contra las personas con discapacidad, protegiendo y promoviendo los derechos humanos de las mismas, velando porque las autoridades e instituciones públicas actúen conforme a lo dispuesto en ella, tomando todas las medidas pertinentes para que ninguna persona, organización o empresa privada discrimine por motivos de discapacidad.
La seguridad ciudadana debe buscar el desarrollo integral de una comunidad. Para ello es menester que nuestras fuerzas de seguridad cuenten con las herramientas estructurales, como así también cognitivas para vincularse con la comunidad y saber de sus necesidades. La búsqueda de una sociedad más equitativa no debe nunca dejar de ser objetivo del estado sino por el contrario, en el desarrollo social ponderarse y ampliarse
Por todo lo anterior es que solicito a mis pares me acompañen con la aprobación de este proyecto

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5
 artículo 2

Artículo 6