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Timestamp: 2018-09-24 20:13:36+00:00

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Civil-Notarías-2015-075-Sociedad civil
por ellv el Lun 25 Sep 2017 - 1:31
(Civil-Notarías-2015) TE MA SETENTA Y CINCO
Programa: Contrato de sociedad: su naturaleza y personalidad jurídica. Clases. Régimen de la sociedad en el código civil.
CONTRATO DE SOCIEDAD: SU NATURALEZA Y PERSONALIDAD JURÍDICA.
El concepto de sociedad está recogido en el a. 1665 del CC, según el cual: “La sociedad es un contrato por el cual dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria, con ánimo de partir entre sí las ganancias.”
La doctrina señala que tiene como características:
-.- Es un contrato.
-.- Se trata de un contrato preparatorio.
-.- Consensual.
-.- Oneroso y conmutativo.
-.- Bilateral o plurilateral. Pero hay que tener en cuenta que las sociedades mercantiles de capital admiten también la existencia de la sociedad unipersonal, para limitar la responsabilidad del sujeto; pero dado el tipo de responsabilidad de la sociedad civil, donde no cabe tal limitación, resultaría poco útil tal tipo de sociedad.
-.- Es un contrato de confianza.
-.- Es un contrato de gestión colectiva, aunque puede organizarse de otra forma.
-.- Y es un contrato de tracto sucesivo.
La sociedad civil tiene las siguientes notas que la caracterizan:
1º-) Pluralidad de personas.
Como se desprende del propio 1665; y se deduce del comentario que hemos realizado.
2º-) Constitución de un fondo común.
Este fondo común se forma con las aportaciones de los socios, y en él podemos plantearnos una serie de preguntas.
a-) ¿Es esencial? La doctrina considera que para constituir la sociedad es esencial la creación de este fondo común. Y por tanto:
-.- Que cada uno de los socios aporte o se obligue a aportar algo a la sociedad.
-.- Y que lo aportado se haga común a todos los socios.
Si cada uno de los socios retiene para sí lo que aporta, o no es objeto de goce y disponibilidad común, no puede hablarse de contrato de sociedad.
b-) Naturaleza. Se discute cuál sea la naturaleza de este fondo social. Y parece que hemos de distinguir:
-.- Si la sociedad civil tiene personalidad jurídica, tal fondo común no es otra cosa que el patrimonio de la sociedad.
-.- Si la sociedad civil carece de personalidad jurídica, estaremos ante una comunidad de bienes o derechos, especial, si se quiere; pero en el fondo no es más que un patrimonio común a todos los socios, que les pertenecerá en proporción a su participación en la sociedad.
c-) Clases de aportaciones. No es necesario que todas las aportaciones de los socios tengan la misma naturaleza o sean de la misma cuantía. El CC admite tanto la aportación de bienes como las de industria; y la doctrina considera que también podrá ser objeto de aportación el solo nombre o crédito de uno de los socios.
d-) Título de las aportaciones. Las aportaciones de industria se efectúan siempre a título de goce. La de bienes puede ser hecha a título de propiedad o a título de goce; y en este último caso puede comprender un derecho personal o real.
3º-) Intento de obtener un lucro partible.
Lo que se desdobla en estos requisitos:
-.- La sociedad se constituye para obtener un lucro o ganancia.
-.- La ganancia ha de ser común para todos los socios, aunque pueden participar en distinta proporción.
-.- La ganancia o pérdida ha de ser repartida entre los socios. Sólo el socio de industria puede ser eximido de responsabilidad por las pérdidas.
4º-) La llamada “afecctio societatis”.
El derecho romano para entender si en un caso concreto existía o no sociedad acudía a lo que se denominaba afecctio societatis, es decir a averiguar si las partes habían tenido o no intención de constituir una sociedad.
En España la doctrina está dividida. CASTÁN afirma que no es exigible; mientras que URIA considera que también la solución romana es aplicable a nuestro derecho. Y también el TS en algún supuesto la ha elevado a la categoría de rango diferencial y constitutivo de la sociedad.
III.- La personalidad jurídica de la sociedad civil.
La personalidad jurídica de la sociedad resulta:
-.- Del a. 35-2 CC que reconoce la personalidad jurídica de las asociaciones de interés particular.
-.- Y del propio a. 1669 según el cual: “No tendrán personalidad jurídica las sociedades cuyos pactos se mantengan secretos entre los socios, y en que cada uno de éstos contrate en su propio nombre con los terceros. Esta clase de sociedades se regirá por las disposiciones relativas a la comunidad de bienes.”
2º-) Requisitos para la atribución de la personalidad jurídica.
Para que surja la personalidad jurídica:
-.- Algunos autores exigen la inscripción de la misma en algún Registro Público, lo que impuso cierta reforma del Reglamento Registro mercantil (1998), pero la disposición fue suprimida por los Tribunales (STS 24-Febrer-2000).
-.- Parte de la doctrina afirma que la personalidad se adquiere en el momento en que empieza a funcionar como tal en el tráfico jurídico mediante el ejercicio de su actividad en nombre de la sociedad.
-.- Pero parece más segura y lógica la posición de PAZ-ARES, quien afirma que la personalidad surge en el mismo momento en que se perfecciona el contrato de sociedad, sin necesidad de ningún hecho exterior
3º-) Posición de la DGRN.
La DGRN en una serie de resoluciones de 1997 negó la personalidad jurídica a las sociedades civiles; pero se vió obligada poco después a rectificar su posición.
Pero en la resolución de 21-junio-2012 vuelve a la doctrina sentada por esa serie de resoluciones y afirma de nuevo que la sociedad civil no inscrita en ningún registro público carece de personalidad. Además lo hace de mala fe, porque cita todas las resoluciones que la precedieron negándolo; pero olvida totalmente los casos en los que la admitió. Esta resolución fue impugnada con éxito ante los Tribunales de Justicia.
Y con posterioridad desconocemos que se haya dictado ninguna otra resolución sobre este punto.
I.- Civiles y mercantiles.
Las sociedades civiles y mercantiles se diferencia por el objeto; si es civil, serán civiles; si es mercantil, mercantiles.
Pero el a. 1670 establece que: “Las sociedades civiles, por el objeto a que se consagren, pueden resvestir todas las formas reconocidas por el Código de Comercio. En tal caso les serán aplicables sus disposiciones, en cuanto no se opongan al presente código.”
-.- Todas las sociedades de capital, anónimas y limitadas, serán siempre mercantiles, cualquiera que sea la naturaleza de su objeto social.
-.- Una sociedad con objeto mercantil no puede revestir la forma de sociedad civil.
-.- Y, finalmente, una sociedad con objeto civil, puede revestir el ropaje de una sociedad colectiva y comanditaria; en cuyo caso seguirá siendo civil, pero la responsabilidad de los socios será la que se derive de la forma adoptada.
II.- Clases de sociedades según el CC.
El CC, clasifica las sociedades de la siguiente forma:
-.- A. 1671: “La sociedad es universal o particular.”
-.- A. 1672: “La sociedad universal puede ser de todos los bienes presentes o de todas las ganancias.”
-.- A. 1673: “La sociedad de todos los bienes presentes es aquella por la cual las partes ponen en común todos los que actualmente les pertenecen, con ánimo de compartirlos entre sí, como igualmente todas las ganancias que adquieran con ellos.”
-.- A. 1674: “En la sociedad universal de todos los bienes presentes, pasan a ser propiedad común de los socios los bienes que pertencían a cada uno de ellos, así como todas las ganancias que adquiera con ellos.
Pueden también pactarse en ella la comunicación recíproca de cualesquiera otras ganancias, pero no pueden comprenderse los bienes que los socios adquieran posteriormente por herencia, legado o donación, aunque sí sus frutos.”
-.- A. 1675: “La sociedad universal de ganancias comprende todo lo que adquieran los socios por su industria o trabajo mientras dure la sociedad.
Los bienes muebles o inmuebles que cada socio posee al tiempo de la celebración del contrato continúan siendo de dominio particular, pasando sólo a la sociedad el usufructo.”
-.- A.- 1676: “El contrato de sociedad universal, celebrado sin determinar su especie, sólo constituye la sociedad universal de ganancias.”.
-.- A. 1678: “La sociedad particular tiene únicamente por objeto cosas determinadas, su uso o sus frutos o una empresa señalada o el ejercicio de una profexsión o arte.”
REGIMEN DE LA SOCIEDAD EN EL CÓDIGO CIVIL.
El CC tan sólo establece en el a. 1677 que: “No pueden contraer sociedad universal entre sí las personas a quienes está prohibido otorgarse recíprocamente alguna donación o ventaja”, supuesto que en la actualidad tan sólo puede referirse a tutor y el pupilo por el a. 221 del propio ¨CCº .
En líneas generales se puede distinguir:
-.- Capacidad para ser socio, que la ostenta cualquier persona física o jurídica, ya que en cualquier caso, siempre pueden adquirirla por título hereditario.
-.- Capacidad para constituir sociedad. No puede ser otra que la capacidad para prestar el consentimiento en los términos del a. 1263 del CC.
-.- Y capacidad para realizar la aportación, lo que dependerá de la naturaleza de los bienes, del estado civil de la persona, y, siendo casada, de su régimen económico matrimonial.
Se han planteado algunas dudas en la doctrina:
-.- Los menores sometidos a la patria potestad, no pueden constituirla por sí sólos, debiendo ser representados por los titulares de la patria potestad, quienes necesitarán la autorización judicial para los casos del a. 166.
-.- Menores sometidos a tutela, parece que el tutor también podrá constituir una sociedad en nombre del pupilo, aportando muebles; pero para inmuebles precisará la autorización judicial por el 271-2.
-.- Con relación a los menores emancipados, algunos autores le niegan tal capacidad por responder ilimitadamente de las deudas sociales con todo su patrimonio; ALBALADEJO les deja constituirla pero entendiendo que no responden con los inmuebles; ROCA y PUIG-BRUTAU lo permiten pero porque consideran que la aportación no es acto de enajenación. Y, finalmente, la práctica totalidad de la doctrina admite que pueden constituirla, aunque por supuesto, en los casos del a. 323 necesitará el complemento de capacidad.
-.- Finalmente, los casados bajo gananciales pueden constituirla por sí sólos, si aportan metálico; pero para aportar muebles o inmuebles precisan el consentimiento del otro cónyuge.
2º-) Elementos reales.
Según el a. 1666: “La sociedad debe tener un objeto lícito y establecerse en interés común de los socios.
Cuando se declare la disolución de una sociedad ilícita, las ganancias se destinarán a los establecimientos de beneficencia del domicilio de la sociedad, y, en su defecto, de la provincia.”
3º-) Elementos formales. Conforme al a. 1667: “La sociedad civil se podrá constituiren cualquier forma, salvo que se aportaren a ella bienes inmuebles o derechos reales, en cuyo caso será necesaria la escritura pública.”
Y añade el 1668 que “Es nulo el contrato de sociedad, siempre que se aporten bienes inmuebles, si no se hace un inventario de ellos, firmado por las partes, que deberá unirse a la escritura.”
Por tanto hay que distinguir:
-.- Si no hay aportación de inmuebles, la sociedad puede constituirse en cualquier forma.
-.- Pero si se aportan inmuebles, se exige como requisito esencial la escritura pública. La doctrina considera que es una casos especial de forma, que sin él no surge la sociedad; pero alguna STS lo atenúa entendiendo que no surte efectos entre terceros, pero sí con relación a los socios.
4º-) Momento en que surge la personalidad.
Según el a. 1679: “La sociedad comienza desde el momento mismo de la celebración del contrato, si no se ha pactado otra cosa.”
Ya hemos indicado las diferentes opiniones sobre el instante en que surge la personalidad.
II.- Obligaciones de los socios.
1º-) Aportaciones de los socios.
Conforme al a. 1681-1: “Cada uno es deudor a la sociedad de lo que ha prometido aportar a ella.” Pero hay que distinguir:
-.- Tratándose de dinero, según el 1682-1: “El socio que se ha obligado a aportar una suma de dinero y no la ha aportado, es de derecho deudor de los intereses desde el día en que debió aportarla, sin perjuicio de indemnizar, además, los daños que hubiese causado.”
-.- Aportación de cosa determinada: Constituye una obligación de dar que se rige por sus reglas. Además, según el 1681-2: “Queda sujeto a la evicción en cuanto a las cosas ciertas y determinadas que haya aportado a la sociedad, en los mismos casos y de igual modo que lo será el vendedor respecto del comprador.” CASTÁN, considera que por analogía también deberá responder de los vicios de las cosas.
-.- Aportación de industria. Indica el a. 1683 que: “El socio industrial debe a la sociedad las ganancias que durante ella haya obtenido en el ramo de industria que sirva de objeto a la misma.”
-.- Riesgos. Si se aporta a la sociedad el dominio de los bienes, los riesgos son a cargo de la sociedad. Pero según el a. 1687: “El riesgo de las cosas ciertas y determinadas, no fungibles, que se aportan a la sociedad para que sólo sean comunes su uso y sus frutos, es del socio propietario.
Si las cosas aportadas son fungibles, o no pueden guardarse sin que se deteriore o si se aportaren para ser vendidas, el riesgo es de la sociedad. También lo será, a falta de pacto especial, el de las cosas aportadas con estimación hecha en el inventario, y en este caso la reclamación se limitará al precio en que fueron tasadas.”
2º-) Subordinación del interés particular de los socios al interés social.
-.- A.- 1684: “Cuando un socio autorizado para administrar cobra una cantidad exigible, que le era debida en su propio nombre, de una persona que debía a la sociedad otra cantidad también exigible, debe imputarse lo cobrado en los dos créditos a proporción de su importe, aunque hubiese dado el recibo por cuenta de sólo su haber; pero, si lo hubiere dado por cuenta de la sociedad, se imputará todo en éste.
-.- Lo dispuesto en este artículo se entiende sin perjuicio de que el deudor pueda usar de la facultad que se le concede en el artículo 1172, en el sólo caso de que el crédito personal del socio sea el más oneroso.”
-.- Y según el 1685: “El socio que ha recibido por entero su parte de crédito sin que hayan cobrado la suya los demás socios, queda obligado, si el deudor cae después en insolvencia, a traer a la masa social lo que recibió, aunque hubiera dado el recibo por su sola parte.”
III.- Administración de la sociedad.
1º-) Si se ha estipulado en el contrato social.
En este caso son aplicables las siguientes reglas:
-.- A. 1692: “El socio nombrado administrador en el contrato social, puede ejercer todos los actos administrativos sin embargo de la oposición de sus compañeros, a no ser que proceda de mala fe; y su poder es irrevocable sin causa legítima.
El poder otorgado después del contrato sin que en éste se hubiera acordado conferirlo, puede revocarse en cualquier tiempo.”
-.- Si se han nombrado varios administradores, especificando las funciones de cada uno, a cada uno le corresponderán las que se le hayan señalado.
-.- A. 1693: “Cuando dos o más socios han sido encargados de la administración social sin determinarse sus funciones, o sin haberse expresado que no podrán obrar los unos sin el consentimiento de los otros, cada uno puede ejercer todos los actos de administración separadamente, pero cualquiera de ellos puede oponerse a las operaciones del otro antes de que éstas hayan producido efecto legal.”
-.- A. 1694: “En el caso de haberse estipulado que los socios administradores no hayan de funcionar los unos sin el consentimiento de los otros, se necesita el concurso de todos para la validez de los actos, sin que pueda alegarse la ausencia o imposibilidad de alguno de ellos, salvo si hubiere peligro inminente de un daño grave o irreparable para la sociedad.”
2º-) En defecto de estipulación.
En tal caso, según el a. 1695: “Cuando no se haya estipulado el modo de administrar se observarán las reglas siguientes:
-.- 1º.- Todos los socios se considerarán apoderados, y lo que cualquiera de ellos hiciere por sí solo obligará a la sociedad; pero cada uno podrá oponerse a las operaciones de los demás antes de que hayan producido efecto legal.
-.- 2º.- Cada socio puede servirse de las cosas que componen el fondo social según costumbre de la tierra, con tal que no lo haga contra el interés de la sociedad o de tal modo que impida el uso a que tienen derecho sus compañeros.
-.- 3º.- Todos socio puede obligar a los demás a costear con él los gastos necesarios para la conservación de las cosas comunes.
-.- 4º.- Ninguno de los socios puede, sin el consentimiento de los otros, hacer novedad en los bienes inmuebles sociales, aunque alegue que es útil para la sociedad.”
IV.- Distribución de ganancias y pérdidas.
Conforme al a. 1689: “Las pérdidas y ganancias se repartirán en conformidad a lo pactado. Si sólo se hubiera pactado la parte de cada uno en las ganancias, será igual su parte en las pérdidas.
A falta de pacto, la parte de cada socio en las ganancias y pérdidas debe ser proporcionada a lo que haya aportado. El socio que lo fuere sólo de industria tendrá una parte igual a la del que menos haya aportado. Si además de su industria hubiera aportado capital, recibirá también la parte proporcional que a él le corresponda.”
Y añade el 1690 que: “Si los socios se han convenido en confiar a un tercero la designación de la parte de cada uno en las ganancias y pérdidas, solamente podrá ser impugnada la designación hecha por él cuando evidentemente haya fallado a la equidad. En ningún caso podrá reclamar el socio que haya principiado a ejecutar la decisión del tercero o que no la haya impugnado en el término de tres meses, contados desde que le fue concedida.”
Se consideran nulos:
-.- El pacto de que corresponda a un socio la distribución de pérdidas o ganancias.
-.- El pacto de excluir a uno de los socios de toda parte en las ganancias.
-.- Y el pacto de excluir a uno de los socios de toda parte en las pérdidas, salvo que se trate de un socio de industria.
V.- Obligaciones de la sociedad y socios con terceros.
1º-) Obligación de la sociedad.
Según el a. 1697: “Para que la sociedad quede obligada con un tercero por los actos de uno de los socios, se requiere:
-.- 1º.- Que el socio haya obrado en su carácter de tal, por cuenta de la sociedad.
-.- 2º.- Que tenga poder para obligar a la sociedad en virtud de un mandato expreso o tácito.
-.- 3º.- Que haya obrado dentro de los límites que le señale su poder o mandato.”
Y conforme al a. 1698: “Los socios no quedan obligados solidariamente respecto de las deudas de la sociedad; y ninguno puede obligar a los otros por un acto personal, si no le han conferido poder para ello.
Lo dispuesto en este artículo se entiende sin perjuicio de lo establecido en la regla 1º del artículo 1695.”
2º-) Responsabilidad de los socios.
La sociedad, como toda persona jurídica, responde de sus deudas con todo su patrimonio. Sólo en cuanto las deudas excedan del patrimonio social, responden los socios.
La responsabilidad de los socios por las deudas sociales es mancomunada simple, debiendo responde cada uno tan sólo de su parte del pasivo; pero esta responsabilidad es ilimitada; y por tanto no sólo responde con los bienes aportados, sino con todo su patrimonio.
VI.- Otras reglas.
1º-) Reintegros y responsabilidad.
Cada uno de los socios debe reintegrar a la caja social las sumas que hubiese tomado para su particular beneficio desde el día que las separó así como los daños y perjuicios.
También debe responder frente a la sociedad de los daños y perjuicios que ésta haya sufrido por culpa del socio, sin que pueda éste compensarlos con los beneficios que por su industria o trabajo haya proporcionado a la sociedad.
2º.-) Obligaciones de la sociedad para con los socios.
Según el a. 1688: “La sociedad responde a todo socio de las cantidades que haya desembolsado por ella y del interés correspondiente; también le responde de las obligaciones que con buena fe haya contraído para los negocios sociales y de los riesgos inseparables de su dirección.”
3º-) Derechos de los socios.
Según el 1696: “Cada socio puede por si solo asociarse un tercero en su parte, pero el asociado no ingresará en la sociedad sin el consentimiento unánime de los socios, aunque aquél sea administrador.”
4º-) Derechos de los acreedores.
Finalmente, según el a. 1699: “Los acreedores de la sociedad son preferentes a los acreedores de cada socio sobre los bienes sociales. Sin perjuicio de este derecho, los acreedores particulares de cada socio pueden pedir el embarego y remate de la parte de éste en el fondo social.”
VII.- Extinción de la sociedad.
1º-) Causas generales.
Conforme al a. 1680: “La sociedad dura por el tiempo convenido; a falta de convenio, por el tiempo que dure el negocio que haya servido exclusivamente de objeto a la sociedad, si aquel por su naturaleza tiene una duración limitada; y en cualquier otro caso, por toda la vida de los asociados, salvo la facultad que se les reserva en el artículo 1700 y lo dispuesto en el artículo 1704.”
Además, conforme al a. 1700, “La sociedad se extingue:
-.- 1º.- Cuando expire el término por el que fue constituida.
-.- 2º.- Cuando se pierda la cosa o se termina el negocio que le sirve de objeto.
-.- 3º.- Por muerte, insolvencia, incapacitación o declaración de prodigalidad de cualquiera de los socios y en el caso previsto en el artículo 1699.
-.- 4º.- Por la voluntad de cualquiera de los socios, con sujeción a lo dispuesto en los artículos 1705 y 1707.
Se exceptúa de lo dispuesto en los número 3º y 4º de este artículo, las sociedades a que se refiere el a. 1670, en los casos en que debe subsistir con arreglo al Código de Comercio.”
2º-) Término.
Según el a. 1702: “La sociedad constituida por tiempo determinado puede prorrogarse por consentimiento de todos los socios. El consentimiento puede ser expreso o tácito, y se justificará por los medios ordinarios.”
Y añade el 1703 que: “Si la sociedad se prorroga después de expirado el término se entiende que se constituye una nueva sociedad. Si se prorroga antes de expirado el término, continúa la sociedad primitiva.”
3º-) Pérdida de la cosa.
Indica el a. 1701 que: “Cuando la cosa específica que un socio había prometido aportar a la sociedad, perece antes de efectuada la entrega, su pérdida produce la disolución de la sociedad.
También se disuelve la sociedad en todo caso por la pérdida de la cosa cuando, reservándose su propiedad el socio que la la aporta, sólo ha transferido a la sociedad el uso o goce de la misma.
Pero no se disuelve la sociedad por la pérdida de la cosa, cuando ésta ocurre después que la sociedad haya adquirido la propiedad de ella.”
4º-) Muerte de uno de los socios.
Establece el 1704 que: “Es válido el pacto de que, en el caso de morir uno de los socios, continúe la sociedad entre los que sobrevivan. En este caso el heredero del que haya fallecido sólo tendrá derecho a que se haga la partición, fijándola en el día de la muerte del su causante; y no participará en los derechos y obligaciones ulteriores, sino en cuanto sean una consecuencia necesaria de lo hecho antes de aquel día.
Si el pacto fuere que la sociedad ha de continuar con el heredero, será guarado, sin perjuicio de lo que se determina en el número 4º del artículo 1700.”
5º-) Voluntad de alguno de los socios.
La extinción por voluntad de alguno de los socios está recogido en los a. 1705 y siguientes que establecen estas reglas:
-.- A. 1705: “La disolución de la sociedad por voluntad o renuncia de uno de los socios únicamente tiene lugar cuando no se ha señalado término para su duración, o no resulta éste de la naturaleza del negocio.
-.- A.- 1706: “Es de mala fe la renuncia cuando el que la hace se propone apropiarse para si solo el provecho que debía ser común. En este caso el renunciante no se libra para con sus socios, y éstos tienen facultad para excluirlo de la sociedad.
Se reputa hecha en tiempo inoportuno la renuncia cuando no hallándose las cosas íntegras, la sociedad está interesada en que se dilate su disolución. En este caso continuará la sociedad hasta la terminación de los negocios pendientes.”
-.- A. 1707: “No puede un socio reclamar la disolución de la sociedad, que, ya sea por disposición del contrato, ya por la naturaleza del negocio, ha sido constituida por tiempo determinado, a no intervenir justo motivo, como el de faltar uno de los compañeros a sus obligaciones, el de inhabilitarse para los negocios sociales, u otro semejante, a juicio de los Tribunales.”
-.- A. 1708: “La partición entre socios se rige por las reglas de las de las herencias, así en su forma como en las obligaciones que de ella resultan. Al socio de industria no puede aplicarse ninguna parte de los bienes aportados, sino sólo sus frutos y beneficios, conforme a lo dispuesto en el artículo 1689, a no haberse pactado expresamente lo contrario.”
Monteolivete, 24-Septiembre-2017

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 1172
 artículo 1695
 artículo 1700
 artículo 1704
 artículo 1699
 artículo 1700
 artículo 1689