Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2014/as201421145.html
Timestamp: 2019-03-21 05:55:49+00:00

Document:
as201421145
Auto Supremo: 145/2014
Sucre: 16 de abril2014
Expediente: CB-3-14-S
Partes: Renato Carlos Loayza Blanco.c/Malena Jacqueline Ortega Castillo.
VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 301 a 303 vlta., interpuesto por Renato Carlos Loayza Blancocontra el Auto de Vista de 14 de octubre de 2013, cursante de fs. 298 a299 vlta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso ordinario de Divorcio seguido por Renato Carlos Loayza Blanco contraMalena Jacqueline Ortega Castillo, la respuesta al recurso de fs. 307 a 308, la concesión del recurso a fs. 309, los antecedentes del proceso y:
El Juez Sexto de Partido de Familia de la ciudad de Cochabamba, pronunció Sentencia de 24 de junio de 2011, cursante de fs. 221 a 223 de obrados, que declara: improbadas las excepciones perentorias opuestas a la demanda principal y a la mutua petición, y probadastanto la demanda principal de fs. 4 a 5, como la demandada reconvencional deducida de fs. 40 a 42 del proceso. En consecuencia se declara disuelto el vínculo conyugal que une a los esposos: Renato Carlos Loayza Blanco yMalena Jacqueline Ortega Castillo.
Resolución de primera instancia que es apelada por la parte actora mediante escrito de fs. 231 a 232, y por la parte demandada mediante escrito de fs. 235 a 236 vlta., que merece el Auto de Vista de 14 de octubre de 2013, cursante de fs. 298 a 299 vlta., que revoca en parte la Sentencia de fecha 24 de junio de 2011, y declara improbada la demanda principal de fs. 4 a 5 y manteniendo todas las demás determinaciones contenidas en la parte resolutiva de la Sentencia. Resolución de alzada que es recurrida de casación en la forma y en el fondo por la parte actora, que obtiene el presente análisis.
El recurrente en base a lo establecido por los arts. 252, 254 inc. 4) y Art. 275 todos del Código de Procedimiento Civil, y refiriendo que en el Auto de Vista recurrido de 14 de octubre habría incumplido el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, porque no se habría considerado la apelación formulada de su parte, al no haberse pronunciado sobre los puntos apelados, referidos a los agravios denunciados por su persona como apelante, sino que únicamente habría mencionado su apelación formulada sin pronunciarse sobre ella, ya que habría procedido a valorar la prueba presentada de su parte en función a la apelación formulada por la demandada, y no así la prueba aportada por ella en función a la apelación formulada de su parte, vulnerando normas procesales, por lo que solicita al Tribunal Supremo disponga la anulación del Auto de Vista referido, ordenando a la Sala emita nuevo pronunciamiento conforme a lo establecido por el Art. 236 del adjetivo civil, ya que se habría apartado de la línea jurisprudencial sentada por la Sentencia Constitucional 2542/2010-R de 19 de noviembre, transcribiendo al efecto la parte pertinente de dicha Resolución, y señala además entre otras las SSCC 1369/2001-R, 0752/2002-R, SC 577/2004-R, y 1365/2005-R, transcribiendo en lo pertinente también la SC 1369/2001-R de 19 de diciembre.
El recurrente argumenta que el Auto de Vista motivo del presente recurso habría ingresado en la causal de casación establecida por el art. 253 incs. 1) y 3) de la norma Adjetiva Civil, porque se habría violado la ley y no se habría valorado correctamente las pruebas vulnerándose el art. 1286 del Código Civil, conforme detalla:
1.Que, no se identificaría una clara fundamentación de derecho sino únicamente de hecho, en la Resolución motivo del recurso, careciendo así de fundamentación intelectiva destinada a relacionar normas Sustantivas y/o Adjetivas con los fundamentos de hecho expuestos, infringiendo normas Constitucionales y procedimentales propias de la materia, porque se referiría que de “la prueba testifical de cargose aprecia que la misma no es contundente para determinar la separación libremente consentida y continuada por más de dos años,” en este entendido no se tomaría en cuenta que el artículo 131 del Código de Familiaclaramente establecería que la separación de hecho libremente consentida y continuada por más de dos años, cualquiera sea el motivo de ella,limitándose la prueba a demostrar la duración y continuidad de la separación, por lo que la prueba testifical aportada sería suficiente al haber los testigos referido que están separados por más de dos años y que la continuidad existe.
2.Que, elAuto de Vista realizaría una nueva apreciación de la prueba aportada y erróneamente consideraría suficientepara probar el art. 130 núm. 1) del Código de Familia, la afirmación de un par de testigos de haberle visto con otra persona en situación de pareja, prueba que en definitiva no resultaría suficiente para generar convicción de que se haya incurrido en dicha causal. De haberse analizado correctamente por parte de los Vocales este extremo refiere que se hubiese llegado a la conclusión evidente de la inexistencia de dicha causal.
Por lo que solicita se acepte el recurso de casación tanto en la forma como en el fondo contra el Auto de Vista referido y sea una de las Salas Civiles especializadas del Tribunal Supremo de Justicia la que se pronuncie casando en la forma y el fondo el Auto de Vista recurrido en base a los fundamentos expresados de su parte, ordenando a la Sala que pronunció el Auto de Vista, dicte nueva Resolución conforme a lo establecido por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.
Estando interpuesto el recurso de casación en la forma y en el fondo, se procede al análisis inicial de la casación en la forma, por cuanto si es evidente el fundamento esgrimido se procederá con la nulidad procesal respectiva siendo innecesario el examen de fondo del recurso.
El recurrente funda su recurso en la forma, en el numeral 4) del art. 254 del Código de Procedimiento Civil,y señalaque se habría incumplido el art. 236 del mismo compilado legal, empero de forma ambigua y contradictoria refiere que no se ha considerado la apelación formulada de su parte y que no se hubiera pronunciado sobre los agravios denunciados,sino que solamente se habría mencionado su apelación sin pronunciarse sobre ella, ya que solo valoró prueba presentada de su parte en función a la apelación formulada por la demandada, y no así la prueba aportada por ella en función a la apelación formulada de su parte, vulnerando normas procesales.
Del agravio aludido en concreto, y en relación a que el Tribunal inferior no se habría pronunciado sobre los agravios denunciados, se tiene que la parte actora no especifica cuáles de los extremos apelados no hubieran sido considerados por el Tribunal de Alzada, es decir no especifica cuál la omisión por parte del Ad quem, que no fue considerada y fundamentada debidamente. Cabe enfatizar que el recurrente no individualiza los puntos que no fueron respondidos, o en su caso sobre cuál de los extremos deducidos en apelación existió ausencia de fundamentación, circulando su denuncia de incongruencia en una acusación general de violación del art. 236 del Código de Procedimiento Civil sin una concreción específica que sitúe al Auto de Vista en violación de la precitada norma, situación que inhibe a éste Tribunal de casación examinar de manera puntual el punto extrañado en concreto que mereciera tutela mediante éste recurso.
Por otra parte, se acusa al Ad quem de que habría procedido a valorar la prueba presentada de su parte en función a la apelación formulada por la demandada, asimismo la prueba aportada por la demandada habría sido valorada en función a la apelación formulada de su parte.Al respecto, conviene aclarar queel Tribunal de segunda instanciay en cumpliendo alo dispuesto por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, ha establecido en el Auto de Vista recurrido, en su tercer considerando párrafo cuarto, que las partes han producido prueba, tanto de cargo como de descargo, la misma en observancia de los arts. 1286 y 1330 del Código Civil y arts. 397 y 476 del Compilado Adjetivo Civil ha sido valorada en su conjunto, concluyendo que la prueba testifical de cargo no es contundente, en cambio ha encontrado mayor contundencia y credibilidad en los testigos de descargo, quienes desvirtúan la afirmación del actor, en relación a la separación de hecho por más de dos años antes de la presentación de la demanda.
Dedondese concluye que el Tribunal inferior ha considerado la apelación formulada por la parte actora, así como se ha pronunciado en concreto, sobre los agravios y puntos apelados por el mismo, que de igual manera en cumplimiento los arts. 1286 del Código Civil y 397 del Código de Procedimiento Civil, en segunda instancia ha examinado y valorada toda la prueba en su conjunto, y de la comunidad de la prueba producida, ha concluido de forma razonada y fundamentada que la prueba testifical de cargo no es contundente, en cambio ha encontrado mayor credibilidad en los testigos de descargo;consiguientementeno se propone agravio evidente en la forma,sino quede manera desorientada el recurrente,debate sobre el valor otorgado a la prueba testifical de cargo y de descargo producida en la instancia correspondiente, sin percatarse que estas aseveraciones no son propias para el recurso en la forma, sino de fondo, por lo que en definitiva no existe vulneración del art. 236 del Código adjetivo de la materia, menos de las Sentencia Constitucionales: 2542/2010-R, 1369/2001-R, 0752/2002-R, SC 577/2004-R, y 1365/2005-R.
Por lo señalado no se evidencia fundamento en la forma que permita un análisis más profundo, por lo que el recurso deviene en infundado.
De igual manera el recurrente fundamenta su recurso de casación en el fondo, de forma genérica en elinciso 1) y 3) del art. 253 del Código de Procedimiento Civil,empero no señala de forma objetiva la norma sustantiva o ley violada, interpretada erróneamente o aplicación indebida; asimismo, tampoco el recurrente plantea error de hecho o de derecho en la valoración de la prueba; por lo que tampoco se concreta en qué medio probatorio se encuentra el error, ya sea de hecho o de derecho, porque de modo inadecuado se refiere a la prueba testifical de cargo, sin especificar qué tipo de error se habría cometido en la apreciación de cada uno de esos medios probatorios, pues no basta nombrar los elementos de prueba y argumentar que estos sean contrarios a derecho o insuficientes, sino que debe demostrarse que en la apreciación de un determinado medio de prueba se ha incurrido en error de hecho o de derecho por parte del juzgador.
Sin embargo del deficiente planteamiento, éste Tribunal considera necesario puntualizar que:
Si bien el recurrente de forma genérica extraña la fundamentación de derecho en la Resolución recurrida, empero este hecho no es causal de casación en el fondo, sino se incurre en ésta causal cuando la resolución recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, o cuando contuviere disposiciones contradictorias,lo que no acontece en el presente caso de Autos, porque la Resolución recurrida mínimamente contiene la fundamentación jurídica necesaria, es más como se ha referido precedentemente el Tribunal de segunda instancia ha dado cumplimiento al art. 1286 del Código Civil.
Por otro lado,respecto a la causal de disolución del vínculo jurídico conyugal invocado por la parte actora,y que el Tribunal hubiere realizado una nueva apreciación de la prueba aportada y erróneamente consideraría suficiente la afirmación de un par de testigos para probar la causal 1ra. del art. 130 del Código de Familia, al respectocorresponde manifestar que de la revisión del Auto de Vista impugnado, se conoce que el Ad quem, en el tercer considerando señala quecon relación a la problemática planteada (apelación doble) corresponde que sea resuelta en función a lo dispuesto por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, a cuyo fin, y respecto al supuesto agravio aludido por el ahora recurrente, realiza las siguientes consideraciones:
- “Establece que la valoración o apreciación de la prueba, es una de las etapas más importantes de la secuencia procesal, porque ya no importa quién debe proveer la prueba, y de lo que se trata es determinar con la mayor exactitud posible, como gravitan y que influencia ejercen los diversos medios de prueba sobre la decisión que el magistrado debe expedir.
-Que, en el caso de Autos, entre los medios legales de prueba ofrecidos y producidos por ambas partes se encuentra la prueba testifical (fs. 172 a 176) y la prueba documental presentada por la parte demandada; en cuanto a la prueba testifical de cargo se aprecia que la misma no es contundente al determinar la separación libremente consentida y continuada por más de dos años, por cuanto si bien los testigos señalan que conocen de dicha separación pero no explican otras circunstancias que permitan valorar la veracidad de dicha afirmación; y por el contrario los testigos de descargo señalan que han visto al demandante caminar con una persona de sexo femenino identificada como María Flores en una situación de pareja o de enamoramiento, además de señalar los malos tratos de obra y de palabra del que era víctima la demandada, apreciando en dichas declaraciones que las mismas describen ser personas que conocen a los esposos debido a que sus hijos se encuentran en el Colegio La Salle de esta ciudad, además de indicar fechas aproximadas en las que habrían ocurrido los hechos, que obviamente desvirtúan la afirmación del actor de la separación de más de dos años antes de la presentación de la demanda.
-Que, de la documentación acompañada por la demandada se establece la existencia de denuncias presentadas por la misma en la Brigada de Protección a la Familia (fs. 110 a 115) por agresiones físicas por parte de su esposo, la última de fecha 15 de junio de 2009.
- Que,la demandada probó los extremos de su demanda respecto a los malos tratos de obra y de palabra, presentando prueba documental y prueba testifical, que conforme a lo dispuesto por el art. 397 del Código de Procedimiento Civil corresponde que sean apreciadas por el Juez de acuerdo a la valoración que les otorgue la ley, pero si esta no determinare otra cosa, podrá apreciarlas conforme a su prudente criterio o sana crítica”.
De donde se tiene que el Tribunal inferior en cumplimiento los arts. 1286 del Código Civil y 397 del Código de Procedimiento Civil,en segunda instancia ha valorada la prueba en su conjunto,concluyendo de forma razonada y fundamentada que la prueba testifical de cargo no es contundente, en cambio ha encontrado mayor contundencia y credibilidad en los testigos de descargo, quienes desvirtúan la separación de las partes de más de dos años antes de la presentación de la demanda, coligiendo que esta conclusión se encuentra enmarcada en la lógica jurídica, es decir, la conclusión de un proceso intelectual ordenado en la que se obtuvo un razonamiento correcto y válido, arribando al conocimiento de la verdad con el fin de alcanzar justicia.
Corresponde también precisar que éste Tribunal Supremo, en reiteradas oportunidades ha señalado que la valoración de la prueba a que hacen referencia los arts. 1286 del Código Civil y 397 del Código de Procedimiento Civil, supone el análisis crítico e integral del conjunto de los elementos de convicción reunidos e introducidos al proceso, de tal forma que la apreciación de la prueba conlleva para el juzgador el deber de valorar los elementos probatorios en conjunto y no en forma aislada, en otras palabras confrontarlos e integrarlos unos con otros, con el propósito de obtener una conclusión afirmativa o negativa sobre la cuestión que se pretende resolver; situación que el recurrente pretende desconocer pretendiendo que se tome en cuenta únicamente aquellos elementos que refieren la separación física de los esposos, dejando de lado la prueba de contrario.
Por lo señalado precedentemente el recurso en el fondo no se encuentra adecuadamente planteado menos contiene la fundabilidad suficiente para revertir la decisión asumida por el Tribunal de Alzada, debiendo declarase infundado.
Conforme lo explicado anteriormente corresponde fallar en sujeción a lo mandado por los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO,el recurso de casación en el fondo y en la forma,interpuesto por Renato Carlos Loayza Blanco contra el Auto de Vista de 14 de octubre de 2013, cursante de fs. 298 a 299 vlta., pronunciada por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia deCochabamba. Con costas.

References: Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 131
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
e contrario