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Timestamp: 2018-02-20 19:33:22+00:00

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El Club de los Filómatas: 1/06/08 - 1/07/08 1/06/08 - 1/07/08 | El Club de los Filómatas
La década de 1990 implicó la profundización del patrón económico de apertura y valori-zación financiera. En este marco, se llevó a cabo una serie de medidas de desregulación de la producción agropecuaria y del comercio interno e internacional, que transformaron a este sector en uno de los más abiertos del mundo. Los principales organismos del Es-tado encargados de la orientación y supervisión de las distintas actividades agropecuarias y agroindustriales –entre ellos la Junta Nacional de Granos y la Junta Nacional de Carnes– fueron disueltos o desarticulados. También se eliminaron las políticas regulatorias de fijación de cuotas de producción y de garantía de precios mínimos para los productores. Por diversos factores, a mediados de ese decenio la tendencia hacia la contracción se detuvo.
El sector agropecuario inició este nuevo ciclo de crecimiento, pero ahora en una situación novedosa, marcada por la salvaje desregulación. El fuerte aumento de los precios de los productos agrícolas de exportación en un primer momento, y la difusión de la soja transgénica después, implicaron un significativo aumento en la rentabilidad de las producciones agrícolas, que se plasmó en una enérgica expansión de la superficie culti-vada con cereales y oleaginosas, que pasó de los 21,2 millones de hectáreas en la cam-paña 1994/95 a los 27,1 millones de hectáreas en 2001/02.
Esta expansión se explica mayormente por la soja, que representa un 95,5% de dicho incremento. La incorporación de un nuevo paquete tecnológico a la producción sojera mediante el uso de semillas transgénicas, herbicidas a base de glifosato y procesos de siembra directa permitió un notable aumento de la rentabilidad. Si bien la soja genéti-camente modificada no incrementa sustancialmente el rendimiento por hectárea, permite una notable reducción de los costos a través de las menores tareas de desmalezamiento y la mayor facilidad en la siembra. A su vez, la intensificación en el aprovechamiento de las economías de escala condujo a la desaparición de los productores de menor tamaño.
Entre 1988 y 2002 disminuyó en 81.000 el número total de explotaciones agropecuarias. Asimismo, se generalizó el contratismo e hicieron su aparición los fondos de inversión agrícola y los pools de siembra, que operan sobre el arrendamiento de la tierra y permi-ten la incorporación de capitales extra sectoriales. La aparición de estos fondos puso en evidencia la profunda transformación que estaba aconteciendo en esos años en la pro-ducción agropecuaria, fundamentalmente pampeana, en donde el sector ya no expulsaba recursos sino que absorbía los excedentes financieros generados por el conjunto de la economía.
La expansión de la superficie sojera, sin embargo, no se tradujo sólo en un desplaza-miento de otros cultivos o de la ganadería. La existencia de áreas no sembradas como consecuencia de la preeminencia de las colocaciones financieras por sobre las productivas determinó la posibilidad de expandir notoriamente la producción sin reducir abrup-tamente las superficies destinadas a otros usos. En efecto, la evolución de los otros dos cultivos tradicionales de nuestro país (trigo y maíz) muestra que la superficie empleada en dichas producciones no se contrajo durante la década de 1990, sino que se expandió levemente. Más allá del aprovechamiento de superficies no utilizadas, la expansión de la superficie sojera implicó también la extensión de la frontera agrícola hacia tierras antes no cultivadas, el desplazamiento de algunos cultivos regionales tradicionales y el de la ganadería. Resulta paradójico que una de las mayores etapas de expansión de la pro-ducción agrícola en nuestro país se haya registrado en el contexto de la peor crisis económico-social de la historia.
Al tiempo que el país y los trabajadores se hundían en la miseria, en el campo florecía un nuevo modelo de explotación. Mientras que el Producto Bruto Interno (PBI) se reducía en un 8,4% en el período 1998-2001, la producción de cereales y oleaginosas pasaba desde los 53 millones de toneladas a más de 61 millones en 2001, lo que pone en evidencia la elevada rentabilidad de la producción agropecuaria en dicho período, a pesar de la existencia de un tipo de cambio notoriamente sobrevaluado y una economía en recesión.
EN LA POST-CONVERTIBILIDAD.
El colapso del régimen de convertibilidad a fines de 2001 y el mantenimiento por parte de las autoridades económicas de un tipo de cambio alto supuso un significativo incre-mento adicional en la rentabilidad de la producción agropecuaria. Los márgenes brutos por hectárea prácticamente se duplicaron con respecto a los vigentes anteriormente, primero por la devaluación de la moneda y luego por el fuerte aumento del precio de los productos primarios en el mundo. La reestructuración del campo avanzaba con viento de cola. La extraordinaria recuperación de la rentabilidad de la producción agrícola y ganadera tuvo lugar a pesar de la aplicación de retenciones a las exportaciones. De esta forma queda claro que la aplicación de este gravamen se sustenta en las excepcionales condiciones agro-ecológicas en que se desarrolla esta actividad en nuestro país, que permiten obtener tasas de rentabilidad extraordinarias.
Mirando más de cerca la evolución del sector, se observa que lejos de ser una maldición, las retenciones no llegaron a afectar la dinámica de la inversión y el crecimiento agrario. Por el contrario, la superficie destinada a la producción de cereales y oleaginosas continuó la expansión registrada desde mediados de los '90, pasando desde los 26,3 millones de hectáreas en la campaña 2000/01 a más de 30 millones de hectáreas en 2006/2007. Este proceso se reflejó –a su vez– en un incremento en los volúmenes de producción, que pasaron de 67 millones de toneladas a cerca de 94 millones de toneladas en dicho período, fruto del aumento tanto de la superficie sembrada como de los rendimientos por hectárea.
Pero este nuevo modelo no beneficia a todas las producciones ni a todos los productores por igual. Si bien tanto los márgenes agrícolas como los ganaderos se incrementaron significativamente en los últimos años, este proceso no fue homogéneo entre las distintas producciones (2). La mayor rentabilidad relativa de la producción agrícola, y en particular la sojera, ha conducido a la persistencia del desplazamiento de la actividad ganadera fuera de la zona núcleo de la región pampeana. Es más, en los últimos años se registraron elevados niveles de faena, tendencia que estaría indicando la presencia de una aguda fase de liquidación de stocks ganaderos.
A su vez, en el interior de la producción agrícola la elevada rentabilidad de la soja ha determinado el desplazamiento de algunos cultivos regionales. En el caso de la produc-ción algodonera de la provincia del Chaco este fenómeno ha sido muy intenso. La su-perficie sembrada con algodón, que promedió las 438.000 hectáreas durante la vigencia de la convertibilidad, se redujo a 158.000 tras el colapso de dicho régimen, en tanto que la superficie sojera pasó de 167.000 hectáreas a 689.000 hectáreas en idéntico período.
Más allá de las particularidades regionales y de cada cultivo, la elevación de los niveles de rentabilidad en la producción agropecuaria se ha traducido en un importante incremento del valor de la tierra, y –por ende– ha implicado una significativa ganancia patrimonial para los propietarios. La prevalencia de bajas tasas de interés en los mercados financieros local e internacional incentivó también la compra de tierras, reforzando la tendencia hacia el incremento de su precio.
Concretamente, en estos últimos años el alza del valor de la tierra en la zona núcleo de la región pampeana ha sido extraordinario, alcanzando por ejemplo en 2007 en la zona maicera de la provincia de Buenos Aires 9.100 dólares por hectárea, valor notoriamente superior al registrado durante la vigencia del régimen de convertibilidad, en donde pro-medió los 3.200 (3) dólares por hectárea. Así, los propietarios de tierras (los tradicionales "terratenientes"), sean grandes o pequeños, nacionales o extranjeros, se beneficiaron de un sustancial incremento patrimonial en dólares, precisamente en una época en que el eje de la política económica consiste en sostener un dólar caro.
Luego que la presidente de la nación anunciara el envío al Congreso vía la cámara de diputados el proyecto de ley (Mensaje Nº 941 del 17/06/2008), comenzó un interesante juego de ajedrez. El proyecto de ley tiene un doble propósito: a) ratificar o rechazar el esquema de retenciones móviles establecidos por la Resolución Nº 125 y sus modificatorias puestas en vigencia por las atribuciones que la Constitución Nacional le da al Presidente de la Nación y el Código Aduanero, y b) crear el FONDO DE REDISTRIBUCION SOCIAL con la finalidad enviar fondos subsidiados a hospitales públicos y centros de salud (60%), construcción de viviendas populares urbanas y/o rurales (20%) y la construcción y mantenimiento de caminos rurales (20%). El juego de ajedrez es tan interesante que los movimientos de piezas se producen a una velocidad supersónica y lo que uno puede analizar en este instante queda perdido en el tiempo.
LOS ARGUMENTOS DEL ESTADO. La Resolución 125 del 10/03/08 se enmarca en los artículos 4, 99 incisos 1 y 2 de la Constitución Nacional y en el artículo 755, apartado 1, inciso c y apartado 2 incisos a, b, c y d del Código Aduanero y en los Decretos 2752/91 y 2275/94. Las atribuciones del Poder Ejecutivo Nacional fijadas en los artículos 4 y 99 incisos 1 y 2 de la Constitución Nacional son incuestionables para el dictado de la resolución 125. Por otra parte el congreso tiene facultades para legislar en materia aduanera, estableciendo los derechos de importación y exportación (art. 75 inciso 1 de la Constitución Nacional).
LOS ARGUMENTOS DE LA OPOSICION
Todos se aglutinan detrás del concepto de la inconstitucionalidad, argumentando que los impuestos los fija el congreso. Es tan cierto como que la misma carta magna le otorga al PEN atribuciones para ejercer la administración del estado (art. 99,100 y siguientes de la CN). Lilita Carrió, rumbeo para el lado de la violación de la propiedad establecida por el art. 17 de la CN creo que es lo más sensato que le escuche hasta ahora (acostumbrada a lanzar cantos de sirena).
LAS RETENCIONES SON IMPUESTOS? Escuche este fin de semana un abogado constituciona-lista correntino decir que las retenciones son impuestos y por lo tanto debían los legisladores re-chazar la resolución. Los impuestos se definen como: contribución, gravamen, carga o tributo que se ha de pagar casi siempre en dinero, por las tierras, frutos, mercancías, industrias, actividades mercantiles y profesiones liberales, para sostener los gastos del estado y las restantes corporaciones publicas (OSSORIO M., Diccionario Jurídico, pág. 495 ). De suyo que las liquidaciones de impuestos se realizan sobre las base de las ganancias que generan los actores económicos, con deducción previa de gastos de explotación. Es decir grava la ganancia.
La tan mentada resolución 125 del 10/03/08, su modificatoria 141 de 13/03/08, se derogatoria 64 del 30/03/08 y sus complementarias 284 y 285 del 18/04/08 establece LOS DERECHOS QUE DE-BEN PAGAR LOS EXORTADORES PARA SACAR LOS FRUTOS DEL PAIS, con el mismo criterio que las resoluciones anteriores. Y se dictó en función de lo previsto en la Ley Nº 22.415 (Código Aduanero), en la Ley de Ministerios (texto ordenado por Decreto Nº 438/92) y sus modificaciones, y en uso de las facultades conferidas por los Decretos Nros. 2752 de fecha 26 de diciembre de 1991 y 2275 de fecha 23 de diciembre de 1994 y sus modificaciones. Los derechos de exportación tienen carácter económico que los particulares pagan al Estado por la autorización que se les concede para la salida de mercaderías hacia un país extranjero. También se define como un permiso que un industrial o comerciante cuenta para exportar sus productos. (OSSORIO M., Diccionario Jurídico, pág. 319)
El Código Aduanero (Ley 22.415) en su artículo 755 apartado 1 inciso c dice que el Poder Ejecutivo Nacional podrá modificar los derechos de exportación establecidos por el congreso cuando: a) se asegure el máximo posible de valor agregado, b) ejecute la política monetaria, cambiaria o de comercio exterior, c) promueva, proteja o conserve las actividades nacionales productivas de bienes y servicios y d) con el fin de estabilizar los precios internos a niveles convenientes a las necesidades de abastecimiento del mercado interno.
Por ello creo que la medida que fija los derechos de exportación no es inconstitucional. Ampliando el razonamiento, si las voces que se levantan por la derogación con el argumento del avasallamiento a la constitución, ¿Por qué no se levantaron antes con las predecesoras?
En puridad debe reconocerse que la presidente hasta hoy, dio los pasos que las cuatro entidades del campo y los sectores auto convocados reclamaban: devolución o reintegro de los derechos de exportación por encima del 35% a los pequeños productores que dicho sea de paso, constituyen un buen porcentaje de economía en negro o marginal o informal. También tiro el guante a quienes querían juntar el millón de firmas para que el congreso trate el tema de las retenciones.
El mensaje 941 del 17/06 dice “…Sin embargo el uso legítimo de las facultades constitucionales y leales ejercido por el gobierno, ha querido presentarse como una manera de menoscabar la participación del Congreso de la Nación. En la convicción de que cualquier mal institucional se cura con más respeto a las instituciones, pretendemos que el propio Honorable Congreso de la Nación tome plena participación, discusión y decisión en un tema que válida y prácticamente –atendiendo a la realidad de las urgencias que siempre imponen las políticas económicas– había sido oportunamente y válidamente delegado. A nadie agrede que el Congreso de la Nación, a instancias del Poder Ejecutivo, se pronuncie en una materia en donde la discusión de intereses ha cobrado inusitada virulencia. Antes bien, expresará de modo inequívoco la verdadera voluntad popular.
En puridad, debe reconocerse que los exportadores hicieron grandes ganancias con el manejo de los permisos de exportación. Durante la presidencia del doctor Eduardo Duhalde, el periodista Martín Granovsky informó en Página 12 que frente al aumento de las retenciones a las exportaciones se produciría una enorme ganancia neta para los exportadores, que habían registrado operaciones que en su mayoría eran falsas. El exportador tiene la obligación de registrar en la Secretaría de Agricultura una declaración jurada de sus ventas al exterior al día siguiente de su supuesta concertación. La principal consecuencia del registro de esa declaración jurada de venta es que las retenciones son las vigentes en el día de la supuesta venta, esto es, el anterior al registro de la declaración. Luego al chacarero le liquidan las operaciones con el nuevo nivel de retenciones, generando una enorme ganancia que no la percibe el estado y menos los productores. Este manejo dejó a fin de 2007 la no despreciable suma de 350 millones de dólares que engordaron la caja de los exportadores.
Más adelante el mensaje 941 dice “… no hay interés que pueda estar por encima del interés de la Patria, no puede haber sector que imponga coactivamente al conjunto, sus propios interés de lucro. Es la hora del ejercicio efectivo de la solidaridad, trabajando para la equidad, mejorando las oportunidades de todos.”
Allá por el mes de diciembre de 2007 hice una entrega que titulé ENCAPUCHADOS CON GARROTES relacionada con el funcionamiento de la protesta social a través de los piquetes y manifestaciones que en gran medida son manejados por extremistas de izquierda que desnaturalizan la protesta transformándola en violenta, aunque en grado menor. De hecho que encapuchados con garrotes no construirán una sociedad justa, más bien destruirán la esperanza de concretarla. Decía también en aquel artículo que los piqueteros son la contracara de los sectores especulativos que con su egoísmo aumentan la brecha social.
El mecanismo hoy es de uso casi anárquico. Cualquiera siente lesionado sus negocios y/o derechos y provoca una manifestación cortando la ruta, con una camioneta, un tractor, gomas con fuego y listo. Lo que en un momento como espectadores nos enojamos, cuando somos actores lo aplaudimos. Así es la cosa. En algunos casos, parecen inspirados en un neo anarquismo tipo John Holloway, que rechaza al Estado y a los partidos políticos, y recomienda la pereza y el sabotaje en el ciclo productivo. Claro, después de la destrucción total, se podrá cambiar el mundo.
El vicepresidente de CARSFE, Néstor Vittori dice que "la gran fortaleza del campo es que le da de comer a 37 millones de argentinos, tenemos que hacer una protesta cuya duración ponga en riesgo el abastecimiento de la alimentación de los argentinos, para que sean los argentinos los que le reclamen al Presidente que tenga un mejor trato hacia este sector que es el que le da de comer" (La Opinión de Rafaela, 21/01/2007).
Los cortes de ruta tienen como protagonistas hoy, a productores y transportistas de cereales; estos como consecuencia de la no comercialización de aquellos. Ahora, nuestros productores, los de la cuenca cañera digo, porque luchan? Cuál es la causa que lo impulsa?. Si bien es cierto que los mecanismos de retenciones son perversos desde un punto hacia arriba, no es menos cierto que la informalidad de la economía agrícola es una consecuencia de la destrucción del modelo de crecimiento del gobierno menemista. No hay dudas. Lo dije muchas veces. La concentración de capitales fue de tal magnitud que aquellos pequeños productores que en los años 70, 80 vivían dignamente, hoy constituyen una mano de obra calificada de la nueva clase dominante.
En el 91º Congreso Nacional de Federación Agraria Argentina, celebrado en el 2003, se aprobó un propuesta que, bajo el título "'Trabajo, producción y equidad para volver a ser Nación'", contenía fuertes críticas al modelo neoliberal y los procesos de concentración económica en el campo, así como también a los oligopolios en las cadenas de comercialización y exportación de los productos agropecuarios. Los intereses de la Sociedad Rural Argentina no son los mismos. El objetivo de la sociedad es velar por el patrimonio agropecuario de los dueños de la tierra, fomentar su desarrollo, promover el arraigo y la estabilidad del terrateniente en el campo y mejorar la vida rural, perfeccionar las tareas y los métodos aplicables a las tareas rurales y desarrollo de la industrias derivadas, también la defensa de los intereses agropecuarios de los grandes propietarios.
Es un amplio espectro de organizaciones que hoy confluyen en una protesta que es servil o funcional a los superiores intereses monopólicos exportadores y los pools agrícolas. La puesta en escena del conflicto entre el gobierno y el sector agropecuario, esconde realmente a los que motorizan a las bases. Los productores que no soportaron la crisis, se han convertido en una mano de obra calificada trabajando para quienes, gracias a un formidable capital, han concentrado el uso del suelo, planificando estrategias.
Esa es la tarea de los fondos de inversión o pools. Si bien muchos de los llamados pools en los últimos años redefinieron su marco legal y su seguridad jurídica bajo la figura de fideicomisos o fondos comunes de inversión, desde sus primeros inicios hace más de tres décadas no han sido otra cosa que una asociación entre ingenieros o emprendedores con management propio para administrar el dinero de terceros con el fin de alquilar campos y contratar los servicios. Impulsores de la tecnología, la actividad se profesionalizó más e inclusive algunos comenzaron a tener una cotización pública, inscriptos en la Comisión Nacional de Valores (CNV), captando plata de inversores y de las AFJP.
Según Gustavo López, consultor de Agritrend, en la Argentina los pools o fondos siembran entre el 6 y el 10% de la superficie total de 31 millones de hectáreas, lo que en concreto significarían entre 1,8 y 3 millones de hectáreas. Las pymes de arrendatarios, muchos de ellos contratistas, manejan mucho más: entre el 50 y el 60% del área. Pidiendo reserva de su nombre, un directivo de una mega compañía proyectó que las 50 empresas más grandes siembran 1,3 millones de hectáreas y facturan casi US$ 1000 millones al año. Ya sea que actúen como un pool, fondo o grupo de inversión o empresa familiar, en esa lista aparecen firmas como Adecoagro, El Tejar, Los Grobo, Cresud, MSU, Cazenave, Liag, La Redención-Sofro, Olmedo Agropecuaria y Unitec Agro, entre otras. "Hoy más que pool tenemos que hablar de sembradores de grandes superficies", afirmó Mariano Maurette, de Alzaga Unzué & Cía. “
¿Cuánto ganan los pools? El 10 al 15% por año en los últimos tres a cuatro años. Un pool que siembra 20.000 ha. hoy podría estar facturando US$ 15 millones, la utilidad descontada todos los gastos luego es del 10/15%, según el año. Precisamente, no todas las zonas y los años son iguales y de ello puede dar fe Oscar Faccioli, que lidera un grupo de siembra con base en el norte de Santa Fe. "En los últimos años nuestras rentas oscilaron entre 12 y 15%, pero en la campaña 2007/2008 estimamos un resultado negativo del orden del 20% (por el clima)"
La informalidad de la economía agrícola es altísima. En criollo, negreo. Según un informe de la Fundación Mediterránea, correspondiente a la encuesta permanente de hogares, el nivel de informatización laboral es muy variable. Por ejemplo, los sectores que tienen en blanco a más del 80% de su personal son los siguientes: Minas y Canteras (91.2%); Enseñanza (87%); Intermediación Financiera (86.6%); Electricidad, agua y gas (85.2%); Pesca (81.3%) y Administración Pública (81.1%). Por el contrario las actividades que registran la menor cantidad de trabajadores en blanco o las que más negrean a su personal son las siguientes: Servicio Doméstico (7.2%); Agricultura, ganadería y pesca (22.7%); Construcción (27.8%); Hotelería y restaurantes (44.3%); Comercio (51.5%) y Transporte y Almacenamiento (55.4%).
Debemos reconocer que a diferencia del promedio laboral donde el peón rural marchaba a la cabeza de la hambruna con un promedio de $ 1.173.- (ver informe de Clarín del 21/02/2008), en materia de negro laboral “el campo” no es el peor del grado. Bien por la negra Alarcón y sus republicans boys quienes sostienen siempre que pueden dejen que el campo descanse en paz.
Infupa Anunció fondo de MSU de u$s500M
Un nuevo emprendimiento de la firma de Villa Cañás liderada por Manuel Santos Uribelarrea que está dando que hablar en el sector agropecuario.La firma de Manuel Solanet actuó como asesora de la empresa de Villa Cañás
La firma local Infupa posee gran experiencia en el segmento de adquisiciones y fusiones y está especializada en las finanzas corporativas. Esta compañía, comandada por Manuel Solanet, recientemente cumplió su 25° aniversario, motivo por el cual anunció sus más importantes y últimos asesoramientos.
Entre éstos salió a la luz la conformación del fondo Santa Juana Ltd de la empresa agropecuaria MSU de hasta u$s500 millones.
MSU es una de las empresas líderes en producción agropecuaria en la Argentina y tiene como CEO a Manuel Santos Uribelarrea (hijo).
En el sector se especula que la conformación de este fondo estaría relacionada a una futura compra de campos en la Argentina y otros países, en donde la firma tiene presencia, como son Brasil, Uruguay y Paraguay.
Al mismo tiempo no se descarta la posibilidad de que también sea parte del proyecto en el que viene trabajando desde hace unos años Manuel Santos Uribelarrea: desembarcar en Ucrania.
A principios de este 2008 "Santito", como lo llaman sus allegados, declaró que estaba trabajando en la organización de un proyecto para que su empresa comience a prestar el servicio de management de negocios agropecuarios a posibles a inversores, y que este emprendimiento contaba con el aval de un importante banco ruso para producir en miles de hectáreas de tierras ucranianas.
En lo que respecta a Infupa, esta firma internivo en muy importantes transacciones de los últimos años. Sólo por mencionar una, en 2007 asesoró a Molinos Río de la Plata en la adquisición del paquete accionario del Grupo Estrella.
El equipo técnico de Infupa (Inversiones, Fusiones y Participaciones) está comandado por Manuel Solanet, quien también se desempeña como consejero académico de la Fundación de Investigaciones Económicas y Latinoamericanas (Fiel), fue secretario de Hacienda en la década del 80 y consultor del Banco Mundial, sólo por nombrar parte de su extenso currículum.
La trayectoria de esta firma junto con la magnitud del proyecto habrán sido factores determinantes para que MSU eligiera sus servicios.
En lo que respecta a la escala productiva, MSU se lleva un capítulo a parte. En la última campaña sembró entre campos arrendados y propios de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, 121.500 hectáreas, y obtuvo una producción de 480.000 toneladas de los principales granos (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y algodón). Respecto de su anclaje ganadero hoy cuenta con un rodeo bovino a ciclo completo de 10.000 cabezas. Al mismo tiempo, en Uruguay posee dos plantas de acopio básicamente dedicados al acondicionamiento de cereal.
En nuestro país también cuenta con una flota de doce camiones para su logística interna. Su facturación, en la última campaña, ascendió a $260 millones, con una ganancia después de impuestos de $45 millones.
El modelo de MSU se basa principalmente en brindar el servicio como gerenciadores y operadores agrícolas.
Para llevar adelante su emprendimiento MSU trabaja con una red de 111 empresas contratistas. La empresa liderada por Manuel Santos Uribelarrea pasó de producir en 7.000 hectáreas y tener un rodeo bovino de 6.500 cabezas en 1997 hasta los volúmenes de hoy en día.Incluso desde la compañía señalan que para la próxima campaña su área cultivada trepará a más de 200.000 hectáreas.
En 2004 realizó una inversión de u$s3,5millones para construir sus oficinas centrales en la localidad de Villa Cañás (Santa Fe) de 1.850 metros cuadrados cubiertos, con auditorio y sala de capacitación equipada con lo último en tecnología en comunicación.
En medio de la crisis que ya lleva tres meses, el Gobierno acaba de criticar a estos grupos como especuladores, de obtener ganancias extraordinarias y de estar detrás del conflicto; radiografía de un sector que creció y potenció el boom inversor en la agricultura
LANACION.com | Campo | Sábado 7 de junio de 2008

References: Resolución 
 Resolución 
 artículo 755
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 artículo 755