Source: https://m.xatakafoto.com/analisis-y-pruebas/blackmagic-pocket-cinema-camera-4k-analisis-pocas-camaras-ofrecen-esta-calidad-este-precio
Timestamp: 2018-11-14 18:40:47+00:00

Document:
Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K: análisis, características y valoraciones.
En abril de 2018 Blackmagic Design presentó la sustituta de su popular Pocket, la Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K. Una propuesta que lejos de ser perfecta sí tiene argumentos para colocarse como una de las grandes cámaras de este año. Porque la calidad capaz de ofrecer es muy superior a un gran número de cámaras que cuestan lo mismo o incluso más.
Durante unos días he podido probarla y admito que me ha convencido, podría ser perfectamente mi próxima cámara. Pero os cuento más detalles para que podáis sacar vuestras propias conclusiones. Y de paso, valorar si podría ser o no también la vuestra.
Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K, especificaciones
Sensor Sensor cuatro tercios
ISO ISO dual nativo máximo de 25.600
Conexiones Salida HDMI, salida auriculares 3,5mm, entrada micrófono 3,5mm, 1 x mini XLR (soporte alimentación phantom), USB C, conexión de carga
Micrófono Micrófono estéreo
Pantalla 5” LCD IPS táctil
Almacenamiento Ranura para tarjetas Cast y SD UHS-II (sistema de archivos ExFat para Windows y/o HFS+ para macOS
Captura de vídeo Vídeo hasta resolución 4K DCI a 60p, opción de grabar en HFR a 120 frases a resolución máxima 1080p
Extras Incluso DaVinci Resolve Studio gratis
Precio 1567€
Lo primero es conocer las especificaciones de la Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K, una cámara pensada para ofrecer la máxima calidad de imagen posible. Para ello cuenta con un sensor cuatro tercios y soporte ISO dual que le permiten grabar contenido a resolución 4K DCI a una tasa máxima de 60 cuadros por segundos. Este vídeo se puede capturar tanto en RAW (DNG a 12 bits) como en ProRes (10 bits). Y en breve llegará el soporte para Blackmagic Raw.
Junto a esto tenemos una interesante lista de conexiones con las que poder hacer prácticamente lo que queramos. Desde conectar micrófonos XLR con los que capturar sonido de calidad sin necesidad de grabadora externa o bien micrófonos de vídeo cámara con conexión jack de 3,5mm para audio de referencia. Aunque en ese sentido también tendríamos que destacar el micrófono estéreo integrado que sin ser la opción ideal da un plus de calidad frente a cualquier otro sistema visto en cámaras similares.
No obstante, vayamos apartado por apartado conociendo qué ofrece la cámara. Porque como cualquier otra tiene sus pros y contras.
DJi Ronin-S, análisis: la herramienta perfecta para todo creador de vídeo
Diseño: la Pocket menos Pocket
La Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K es bastante compacta y tiene un diseño elegante y moderno. Pero es cierto que no encaja en esa definición de cámara de bolsillo como sí lo hacía su antecesora. Aunque si la comparamos con cámaras como la URSA, Sony FS7 o Panasonic EVA resulta considerablemente más pequeña, cómoda de manejar y es capaz de ofrecer una calidad de imagen muy pareja.
De dimensiones generosas para ser demonimada Pocket la sujeción y comodidad en mano son muy buenas
Fabricada en poli carbonato y fibra de carbono, el otro elemento que destaca es la empuñadura que tiene un tamaño generoso. Eso junto a su buen tacto y peso reducido facilita mucho el agarre. Haciendo que operar con la cámara en mano resulte cómodo.
Aún así, por la ausencia de estabilizador integrado, sólo tendríamos el que pudiese incluir el objetivo, creo que es más una cámara para usar junto a un trípode, monopod o gimbal por ejemplo que en mano.
En temas de botones Blackmagic reduce para dejar aquellos que nos van a facilitar la configuración o acceso a determinadas funciones claves. Para todo lo demás tendremos la pantalla táctil que nos permite interactuar con el resto de opciones del sistema operativo de Blackmagic.
La Blackmagic Pocket 4K cuenta única y exclusivamente con los botones necesarios para interactuar con la cámara de forma ágil
De toda la botonera destacan los tres de la parte superior que son programables y a los que podremos asignar la función que queramos. También los tres botones de acceso rápido al balance de blancos, velocidad de obturación y valor ISO. Y luego los botones para tomar fotografías -un captura de un Frame con la ciencia de color de Blackmagic ya aplicada- y los dos de grabación más la rueda de desplazamiento.
Habrá quien piense que son pocos botones, puede ser, pero en lo personal me resultó muy cómodo trabajar con la cámara. Las opciones básicas e imprescindibles estaban muy a la mano y el resto eran fácil de acceder también gracias a la pantalla táctil y la propia interfaz del sistema operativo que gobierna la cámara.
Siguiendo con el repaso físico de la cámara encontramos en un lateral la tapa que da acceso a las dos ranuras para las tarjetas de memoria CFast 2.0 y SD UHS-II. En el otro las tapas de acceso a la entrada de micrófono y auriculares, salida HDMI, puerto USB C, puerto de alimentación y conexión mini XLR.
El factor de multiplicación de la Blackmagic Pocket 4K es de aproximada 1,88
Respecto a la montura, de tipo micro cuatro tercios, nos da opción de usar numerosos objetivos de fabricantes como Panasonic, Olympus, Samyang o bien los de otros tipos de monturas vía adaptadores. Como el popular Speed Booster de Metabones si queremos tener comunicación entre la electrónica de la cámara y el objetivo (siempre que sea compatible) o bien cualquier otro si vamos a usar lentes manuales.
Sí es importante conocer el factor de multiplicación de la cámara, aproximadamente 1,88x. Lo que significa que una lente como la Lumix 12-35 f2.8 se transformaría en equivalencia 35mm en el clásico 24-70 L de Canon.
Por último, en la parte frontal vemos los micrófonos estéreos y en la superior e inferior dos roscas para poder colocar la cámara en un trípode o bien otros accesorios extras.
Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K y su experiencia de uso
Desde mi punto de vista la Pocket 4K se basa en tres pilares claves: diseño, calidad de imagen y usabilidad. Visto el diseño y dejando la calidad de imagen para el final hablemos de la experiencia de uso.
El sistema operativo Blackmagic es intuituvo, sencillo y con las opciones realmente necesarias para el operador de cámara
Si habéis usado la URSA mini ya sabréis cómo es el sistema operativo que gobierna la cámara de Blackmagic. Si no es así os cuento rápidamente.
Junto a la reducción de botones a los justos y necesarios para trabajar de forma cómoda y eficiente con la cámara, lo que llama la atención nada mas encender la cámara es su interfaz. Muy sencilla tanto en la pantalla en modo visor como en la que los menús de ajustes, adaptarse a este sistema operativo es cuestión de minutos.
Todo está muy claramente estructurado. En la parte superior vemos diferentes pestañas por así llamarlas que nos dan acceso a Record, Monitor, Audio, Setup, Presets y Luts.
En cada uno de estos menús encontraremos ajustes que afectan a diferentes parámetros. Por ejemplo, podremos seleccionar en qué códec grabar, si en RAW (DNG) o ProRes, también la tasa de fotogramas, la resolución o bien otros ajustes que afectan al vídeo. También modificar los parámetros del audio, con qué micrófono se captura, la ganancia,… Como digo, todo es bastante fácil de entender.
Fácil e intuitivo, el sistema operativo Blackmagic sólo requiere unos minutos para adaptarnos a él y controlar todas sus opciones
Y es que Blackmagic elimina muchas opciones presentes en cámras sin espejo o DSLR que la mayoría de usuarios ni usan ni conocen exactamente para qué sirven. Por eso, aunque puedan parecer pocas creo que son las justas y necesarias para trabajar en todo tipo de situaciones.
Si vamos a la pantalla cuando estamos grabando veremos que podemos ocultar todos los elementos con sólo deslizar con el dedo sobre la pantalla hacia arriba. Y hacia abajo para volver a mostrarlas. Luego, cada uno de estos elementos que vemos se pueden tocar y dan acceso a una interfaz que nos permite, por ejemplo, variar el valor ISO, la temperatura de color, apertura, patrón cebra,…
La pantalla táctil también se aprovecha para establecer el punto al que queremos que enfoque la cámara. Un enfoque que podremos afinar más gracias al modo zoom que amplia la imagen para asegurarnos que estamos haciendo foco en el punto que queremos. Pero ya que hablamos de enfoque tenemos que comentar lo que para muchos será un problema: no tiene enfoque continuo.
Es decir, una vez fijado el punto a enfocar si queremos variarlo tendremos que volver a tocar en pantalla y el salto de un punto a otro no será lo suave que nos gustaría. Por tanto, sin enfoque contínuo, la opción es adquirir un sistema follow focus para nuestra lente y que seamos nosotros o un operador de cámara el que esté atento al enfoque.
Por lo demás, la experiencia de uso con la cámara es muy satisfactoria. A los pocos minutos de tenerla en la mano y tras un primer vistazo a todas sus opciones te sientes capaz de trabajar con ella sin muchos problemas. Otra cosa es conocerla a fondo para exprimir cada una de sus capacidades. Así como minimizar sus carencias.
Autonomía y el secreto de su puerto USB C
La autonomía ha sido el apartado que más desconcertado me ha dejado. Y el USB C el detalle más interesante de la cámara por todo lo que permite.
Empezando por la autonomía, la cámara hace uso de las baterías LP-E6 de Canon. Pero antes una nota importante. La cámara necesita una actualización de firmware para que el indicador de batería funcione correctamente.
En estos momentos el porcentaje de carga restante no se indica de forma fiel y eso hace que veamos saltos del 100% a un 43% o de un 55% al 3% sin ningún sentido. Y es que con un 3% de batería podemos estar a veces hasta 15 minutos grabando. Pero lo peor no son estos saltos, es que la cámara se apaga sin aviso previo.
Blackmagic debe solucionar el problema con el indicador de batería y así evitar molestias a sus usuarios
Debido a ese problema con el indicador podemos estar con un 35% de batería y la cámara se apaga repentinamente porque la batería en realidad ya se agotó por completo. Y eso no sólo es molesto por la inseguridad sino porque puede arruinar muchas tomas. Por ello espero que Blackmagic actualice rápido para darle solución.
Volviendo al modelo de batería usada, es importante que las que compréis sean de calidad. Si no es así el tiempo de grabación será más reducido. Con baterías de baja calidad rondará los 20 minutos mientras que con baterías de calidad llegará a unos 35-40 minutos.
Si ese tiempo máximo os parece poco y no queréis andar con varias baterías podremos recurrir al adaptador de corriente incluido en la caja que no sólo permite cargar la cámara sino también usarla conectado este a la corriente eléctrica. O bien a un cable opcional que gracias a un conector D-Tap nos permitirá conectar baterías externas.
Aunque ya que hablamos de baterías externas, gracias al conector USB C también podremos cargar y usar la cámara aprovechando este puerto y el uso conjunto de baterías externas.
La otra gran ventaja del conector USB C es que podremos conectar unidades SSD como la Samsung T5 o la de G Technology para grabar directamente el materíal ahí. De modo que tendríamos más capacidad de almacenamiento a un precio en la mayoría de ocasiones inferior al de las tarjetas SD UHS-II o CFast 2.0; y la opción de desconectar y conectar la unidad a nuestro equipo para comenzar a editar sin necesidad de volcado previo.
En la actualidad hay muchas y muy buenas cámaras con las que lograr resultados realmente impresionantes. Las Sony a7, las Pansonic Lumix GH5 y GH5s, la serie C de Canon, Sony FS7, Panasonic EVA… son cámaras increíbles pero sus precios también. La gran ventaja de esta Pocket 4K es que, por esos 1.500 euros aproximados que cuesta, pocas cámaras ofrecen esta calidad de vídeo.
Con un sensor cuatro tercios, con ISO dual nativo de 400 y 3200, el rendimiento que ofrece es realmente bueno incluso en situaciones de baja luz. Gracias a su rango dinámico de 13 pasos, la capacidad de captar información tanto en zonas claras como oscuras es muy alta.
Junto a tres perfiles de color disponibles (video, extended video y film) la imagen que se obtiene permite un nivel de corrección de color alto. De modo que con Resolve se puede sacar mucho partido para lograr el look deseado en cada producción.
Lo único “negativo” de todo esto es que vamos a necesitar invertir en almacenamiento rápido y de gran capacidad. Porque si no es lo suficientemente rápido la grabación se cortará o directamente no podremos grabar a máxima calidad. Y si no tenemos capacidad el tiempo de grabación será my reducido.
Almacenamiento rápido y con bastante capacidad será algo imprescindible para trabajar al máximo con esta Pocket 4K
Cuando grabamos en formato RAW (DNG a 12 bits) las imágenes que conforman cada secuencia pesan unos 6,5MB de media. Eso significa que 1 segundo de grabación a 25 frames por ejemplo pesa 162,5MB, y 1 minuto 7,9GB. Si tenemos en cuenta que es capaz de grabar a resolución 4K DCI a 60 cuadros pues haced cuentas. Con una tarjeta de 64GB tendremos unos 7 o 9 minutos a máxima calidad. En ProRes HQ (422 a 10 bits) la cosa mejora y los archivos son algo más manejables, aún así seguiremos necesitando tarjetas de bastante capacidad porque 1 minuto pesaría unos 5GB.
Junto a un buen rango dinámico el otro aspecto que interesa es el ruido. A pesar de tener un valor de ISO máximo de 25600, creo que 6400 es el valor máximo al que se puede trabajar sin problema alguno. Cuando aumentamos por encila el ruido se empieza a notar.
No es un ruido excesivamente molesto. Es más, incluso diría que en ocasiones se ve hasta estético pero no deja de ser ruido. Por suerte con el propio denoiser de Resolve o a través de plugins especificos para Premiere o Final Cut se podrá eliminar o reducir fácilmente. De modo que si nos vemos obligados a tirar de ISO para capturar ese momento que queremos podremos hacerlo.
En resumen, con una imagen con un toque cinematográfico muy interesante, con una capacidad de grabar cámaras lentas a 120 fps a resolución 1080p o la opción de capturar 4K DCI a 60fps, poco o muy poco se le puede reprochar a esta Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K. En la siguiente lista de reproducción podéis ver más vídeos grabados con la cámara y compartidos por Blackmagic.
La Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K es una gran propuesta, una cámara que si ahora mismo no está haciendo más ruido es porque Blackmagic no es capaz de entregar más rápido las unidades reservadas en múltiples distribuidores.
Por precio, calidad del producto, rendimiento y detalles es muy atractiva. Y es que sus 1439 euros son pocos si tenemos en cuenta que nos regalan una licencia de Davinci Resolve Studio que cuesta de forma independiente 329 euros.
Aún así no es una cámara perfecta. El tema del autofocus que no es continuo durante la grabación, el no tener pantalla abatible y otros detalles que cada uno podría encontrarle hacen que no se la opción universal para todo tipo de creadores. Pero si lo que buscas es una cámara con una calidad de imagen muy alta al menos deberías considerarla.
El dispositivo ha sido cedido para las pruebas por Camaralia. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas
Compartir Blackmagic Pocket Cinema Camera 4K, análisis: pocas cámaras ofrecen esta calidad por este precio

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución