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Timestamp: 2017-03-29 21:14:56+00:00

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Revista HUELLAS - Año 1, Volumen 1 (2014) by Revista HUELLAS - issuu
2014, todos los derechos reservados. – Las fotos y artículos publicados en esta revista son propiedad de APIE, la Revista HUELLAS y sus respectivos autores. Se
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Año I, Volumen 1, abril a junio, 2014.
La Revista Huellas es una publicación de la Asociación Puertorriqueña de Interpretación y Educación, Inc. (APIE). APIE es una organización sin fines de lucro que responde a la responsabilidad social corporativa de
AdvenTours y Birding PUERTO RICO.
Mensaje Presidente CET
Hoy, 13 de abril de 2014, marca una nueva etapa para la
Asociación Puertorriqueña de Interpretación y Educación, Inc.
(APIE) con el lanzamiento de la Revista HUELLAS, la cual sustituye
al Boletín HUELLAS que por varios años ha publicado nuestra
Recientemente acepté el reto de presidir el Comité de Educadores
en Turismo (CET) de la Asociación Puertorriqueña de
Interpretación y Educación, Inc. (APIE), al cual he pertenecido
desde sus comienzos. Como maestra retirada de Ciencias
Ambientales, Guía Turística Certificada y artesana, sé que CET
puede aportar un granito de arena en la gestión cultural y turística
Ésta es la primera revista puertorriqueña dedicada a la nueva
generación de Guías Turísticos, Intérpretes del Patrimonio,
Intérpretes Ambientales, Educadores en Turismo y maestros. Esta
revista es un esfuerzo colaborativo que se ha ido gestando
durante los últimos años hasta ver este sueño hecho realidad un
día tan especial como hoy.
HUELLAS será un foro abierto donde se podrán publicar trabajos
de investigación relacionados con el turismo y la profesión de Guía
Turístico en Puerto Rico. Ya contamos con columnas fijas a cargo
del profesor Osvaldo Gelabert (Ética del Turismo), la doctora
Magda Vázquez (El Botiquín de Boicia), la periodista Carolina
Rodríguez Plaza (Trota Caribe) y esta servidora (A Vuelo de Pájaro
y Abriendo Camino). Invitamos a las otras asociaciones de Guías
Turísticos en Caguas, San Juan y Cabo Rojo a unirse a esta
El artículo principal de esta primera edición está a cargo de la
arquitecta Mildred González Valentín, Subdirectora de
Conservación de Patrimonio del Programa de Patrimonio Histórico
Edificado del Instituto de Cultura Puertorriqueña quien comparte
la investigación que realizó sobre el Valle del Culebrina y la Central
Coloso en Aguada. Como colaboradoras invitadas contamos con
la Dra. Ileana N. Lugo y Mónica Salas de la Universidad
Interamericana de Puerto Rico, Recinto de Aguadilla. Mónica
preside la Asociación de Estudiantes de Turismo de dicho recinto
universitario. Este artículo complementa la investigación realizada
por el ICP, ya que ambas autoras nos explican los pasos para
producir azúcar.
A través de los años la misión de APIE ha cobrado más relevancia
al lograr dos de los tres postulados iniciales: (1) lograr que se
reconozca a los Guías Turísticos como profesionales y, (2) ofrecer
alternativas de capacitación y educación continua.
comenzamos a trabajar con el tercer postulado que es integrar a
los Intérpretes de Lenguaje de Señas, Intérpretes de Ciegos e
Intérpretes de Idiomas con el fin de atender las necesidades de
todas las personas que desean disfrutar y entender nuestro
Patrimonio. Esto incluye capacitar Guías e Intérpretes que estarán
cubriendo estas necesidades. Los voluntarios de la Reserva
Natural Punta Tuna en Maunabo fueron debidamente adiestrados
como Intérpretes Ambientales, ya que los esfuerzos de estos
voluntarios están enfocados en la educación ambiental, en
especial niños y ciegos en esa reserva natural.
La misión del Comité de Educadores en Turismo es cumplir con
estos tres postulados además de fomentar la conciencia turística y
el pensamiento crítico, dos elementos claves y esenciales cuando
hablamos de cultura turística.
En las próximas ediciones se nos unirán expertos en diferentes
ramas. En APIE y CET estamos comprometidos en compartir los
conocimientos y técnicas aprendidas a lo largo de nuestra
experiencia como Guías y educadores. Como Guías, somos
embajadores de nuestro País y tenemos que representar el mismo
de la mejor manera posible. El conocimiento adquirido se
comparte, cada cual hace su parte con un estilo único que lo
distinguirá entre sus colegas. ¡Acepta el reto!
Le dedico esta revista a mi señora madre, quien hoy hubiese
celebrado sus 86 años. ¡Mita, lo logramos!
La Revista HUELLAS es para ustedes.
Hilda G. Morales-Nieves, Presidente APIE
Carmen Rosado Olavarría, Presidente CET
Publicación gratuita para los miembros de APIE.
Prof. Osvaldo Gelabert
Hilda G. Morales-Nieves
El botiquín de Boicia
Dra. Magda Vázquez
El Valle del Culebrina y su Central
Coloso: Patrimonio Cultural de la
Arq. Mildred González Valentín
La caña de azúcar, procesos y
Dra. Ileana N. Lugo, Mónica Salas
Trota Caribe
Comité de Educadores en Turismo Informa
Este primer artículo de HUELLAS está dedicado a los Guías Turísticos, profesión que de primera intención parece algo fácil y divertido.
¿Suena atractivo? Y lo es, una vez la persona interesada en certificarse como Guía logra cumplir con los requisitos establecidos por la Ley
52 del 6 de mayo de 2008 y el Reglamento 8360 del 16 de mayo de 2013. Es este último el que define al Guía Turístico Certificado como:
“Persona cualificada, que de manera habitual y retribuida acompaña a los visitantes e interpreta el Patrimonio de Puerto Rico de
manera organizada, segura y hospitalaria y cuya preparación ha sido certificada por la Compañía en virtud de las disposiciones de este
Reglamento y conforme a la Ley Núm. 52 de 2008.”
En otras palabras se adopta y se adapta la definición de Guía Turístico de la Federación Mundial de Asociaciones de Guías Turísticos con
sede en Viena y la cual se incorpora como organización sin fines de lucro en 1987. La iniciativa de comenzar a celebrar el Día Internacional
del Guía Turístico el 21 de febrero de cada año surge en 1990 cuando Titina Loizides era Presidente de la FMAGT.
Puerto Rico se une a esta celebración a través de la Asociación Puertorriqueña de Interpretación y Educación, Inc. (APIE) en el año 2004.
Por primera vez en la historia del Jardín Botánico de la Universidad de Puerto Rico sus portones se abrieron en la noche como parte de esta
celebración gracias a los esfuerzos de Lilliam Dávila, Guía Turístico del Jardín en ese momento. La charla estuvo a cargo de Ana Cuevas,
estudiante de doctorado del a Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Ana nos llevó a explorar y conocer las fragancias de las plantas
Desde 2004, APIE organiza y coordina diferentes actividades para celebrar nuestra semana, incluyendo un taller de interpretación para
estudiantes universitarios, pero abierto a Guías, choferes, educadores y público en general.
Árbol de guayabota en el Jardín
Botánico de la Universidad de
© 2014, Hilda Morales-Nieves
Este año, la celebración del Día
Internacional del Guía Turístico en
Puerto Rico se llevó a cabo en el
Jardín Botánico y Cultural de Caguas.
La actividad comenzó con una
proclama de parte del honorable
alcalde, William Miranda Torres
reconociendo la labor de los Guías de
los diferentes museos de la ciudad
criolla de Caguas. La diversidad de
museos que allí se encuentran es una
de las mejores muestras de nuestro
Patrimonio cultural, todas en un
La creación de la Ruta del Beato
convierte al Municipio Autónomo de
Caguas como el primer Municipio en
Puerto Rico en establecer ruta guiada
enfocada en el turismo religioso.
Ese día, los Guías de los todos los
museos del distrito histórico de la
ciudad, así como los Guías del Jardín
Botánico, disfrutaron de una charla
sobre la nueva Ruta del Beato. La
charla estuvo a cargo de Hilda
Morales, Presidente de APIE, quien
fue contratada por el Municipio para
escribir el libreto que actualmente se
está utilizando en esta ruta. Luego
dimos un recorrido en el trolley para
que los Guías conocieran los edificios
que se incluyen en la ruta.
La caminata de aproximadamente dos
horas recorre las calles por donde
Charlie solía caminar y hacer su labor
apostólica. Además, se incluye una
parada en el Museo Casa Rosada, una
de las estructuras donde vivió con su
Para horarios y
reservaciones de la
Ruta del Beato y los
guiados que se ofrecen
en Caguas, pueden
Municipio Aut贸nomo
de Caguas al
787.653.8833,
extensiones 2908, 2917
y 2984, de 8:00 AM a
漏 2014, Hilda Morales-Nieves
Todo parece indicar que aparecen nuevas tendencias ante los crecientes desafíos en cuestiones
medioambientales y la erradicación de la pobreza, tal como lo establece la misión de la Organización Mundial
del Turismo (OMT) y sus colaboradores. El desarrollar nuevos modelos operacionales que puedan prevalecer en
el futuro va a estar ligados al desarrollo de las empresas innovadoras y como estas demuestren que es posible
desarrollar dichos modelos en beneficio de la industria.
Por muchos años hemos escuchado hablar de a ética en todos los aspectos profesionales existentes pero, qué es
la ética y qué relación tiene al turismo. La Ética según el diccionario de la real academia española (DRAE) es la
“parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre”. Entonces la moral es la ciencia que
trata del bien en general, y de las acciones humanas en orden a su bondad o malicia la cual está basada en la
conciencia por lo que nos ayudará a entender lo que es hacer bien o mal.
La conjetura de la ética del turismo nace adoptado por la resolución A/RES/406(XIII) de la Decimotercera
Asamblea General de la OMT en Santiago de Chile, el 27 de diciembre--1 de octubre de 1999) según se
establece. Es una guía para el desarrollo del turismo responsable y sostenible, la cual fue refrendada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas en 2001. El Código Ético consta de 10 principios, que cubren los
componentes económico, social, cultural y ambiental del turismo, tiene por objeto ayudar a ampliar al máximo
los beneficios del sector a la vez que busca minimizar cualquier posible impacto negativo. La intención del
Código Ético no es jurídicamente vinculante, incorpora un mecanismo de aplicación voluntaria mediante el
reconocimiento de la función del Comité Mundial de Ética del Turismo, creado en 2004 como órgano
independiente e imparcial, los interesados pueden remitir al Comité cualquier cuestión relacionada con la
interpretación y la aplicación del Código.
La industria turística mantiene un crecimiento a nivel mundial que ronda el 4.4 % anual (WTTC 2010), lo que nos
hace desarrollar conciencia sobre la importancia del turismo en el mundo. La pregunta que nos llega es
¿estamos preparados para enfrentar éste crecimiento? En la medida que la actividad turística crece, crece el
producto en los destinos por lo que es aquí donde el Código tiene pertinencia. El Código ofrece herramientas
para que todos los implicados en el turismo puedan establecer políticas para el desarrollo adecuado de la
industria en general. Los renglones que abarca el Código son los siguientes:
Artículo 1 Contribución del turismo al entendimiento y al respeto mutuo entre hombres y
Artículo 2 El turismo, instrumento de desarrollo personal y colectivo.
Artículo 3 El turismo, factor de desarrollo sostenible.
Artículo 4 El turismo, factor de aprovechamiento y enriquecimiento del patrimonio cultural de la
Artículo 5 El turismo, actividad beneficiosa para los países y las comunidades de destino.
Artículo 6 Obligaciones de los agentes del desarrollo turístico.
Artículo 7 Derecho al turismo.
Articulo 8 Libertad de desplazamiento turístico.
Artículo 9 Derechos de los trabajadores y de los empresarios del sector turístico.
Los artículos antes mencionados presentan una guía de estándares dentro del Código que es el resultado
de la recopilación de experiencias prácticas en las empresas y actividades turísticas en un proceso de
diálogo provenientes del sector del turismo, sindicatos, ONG, y de científicos y políticos. En lo personal
atribuyo la necesidad de estos artículos a la falta de prácticas sustentables de la actividad turística. Existen
interrogantes a plantearse en y luego de la actividad turística:
¿Qué queda en el país turístico cuando finaliza la temporada?
¿Pagan las empresas turísticas salarios aceptables a sus empleados, de modo que puedan alimentar
a sus familias?
¿Gestionan los complejos turísticos sus desechos de acuerdo con los principios medioambientales?
¿Los directores de viajes turísticos tienen en cuenta el trato que se le da a los recursos naturales,
por ejemplo, en el suministro de agua y energía?
¿Los alimentos que se ofrecen en el restaurante típico, realmente fueron producidos en el país?
¿Cuánto CO2 se genera en el desplazamiento hacia y desde el país turístico?
Las empresas del sector del turismo son responsables de las condiciones reinantes durante el viaje de un
turista. Esta responsabilidad se extiende, asimismo, hacia los temas de índole social, ecológico y
económico. Por esto es importante que las políticas dirigidas al turismo en un destino consideren el
desarrollo de estas en armonía con el Código Ético Mundial del Turismo y la Sustentabilidad. En la
sustentabilidad Heinz Fuchs, dijo; “Ya hace mucho tiempo, investigadores de tendencias del consumo han
logrado identificar el grupo de los consumidores LOHAS (Lifestyle of Health and Sustainability – Estilo de
vida sano y sostenible). Los LOHAS no rechazan el consumo y también gustan de los viajes. Actualmente, el
consumo que cumple con principios éticos gana cada vez más relevancia –los investigadores de tendencias
lo mencionan como una “revolución moral del consumo”.
En 2006, en Alemania, las ventas de productos del comercio justo registraron un incremento del 100%.
Aquellos consumidores que realizan viajes a países lejanos consumen este tipo de productos en mayor
grado que el resto de la población. Empresas de turismo con altos estándares de calidad propios no
deberían subestimar la importancia de este grupo de consumidores y deberían ofrecer mayor transparencia
respecto al trasfondo social de sus ofertas de viajes, aquí la importancia de la aplicación de las actividades
con carácter sustentable y que denoten el conocimiento y aplicación de lo que es el Código Ético Mundial
En las próximas ediciones abundaremos sobre los artículos de este Código, así como de otros códigos de
ética que se utilizan a nivel mundial.
Sancho A. Introducción al Turismo, Organización Mundial del Turismo (OMT) Educación Turística, 1998.
Por Hilda G. Morales-Nieves
Para muchos, la primera impresión cuando escuchan
al Pájaro Bobo Mayor es compararlo con un mono.
Para otros, éste es el pájaro que anuncia la lluvia. Su
cántico, más que una canción, se asemeja a un auto
dañado tratando de prender sin arrancar. La realidad
es que la mayor parte de las veces lo escuchamos
cantar, pero no lo vemos.
El Pájaro Bobo Mayor es un ave endémica, es decir, no
lo vamos a encontrar en ningún otro país.
Su pecho es blanco grisáceo, el vientre rufo (castaño
rojizo o azafrán), rabo largo con manchas blancas en
la parte de adentro, pico con leve curva (negro arriba,
amarillo en la parte inferior) y rojo alrededor del ojo.
Incluimos varias fotos para que puedan apreciar el
pájaro desde diferentes ángulos y aprendan a
reconcerlo.
cuando escuchan al
Pájaro Bobo Mayor
es compararlo con
Su nombre en inglés hace honor a sus hábitos
alimenticios, pues se le conoce como Puerto Rican
Lizard Cuckoo. Su género, Saurothera (del griego,
cazador de lagartijos) se encuentra solamente en el
Caribe: Puerto Rico, La Española, Jamaica y Cuba.
Recientemente (AUO 2006) fueron agrupados bajo el
género Coccyzus (del griego, yo grito).
BIAGGI, Virgilio: Las Aves de Puerto Rico, Editorial de la
Universidad de Puerto Rico, Río Piedras, PR, 1983.
¡El caza
lagartijos en
propósito de esta columna es proveer consejos de salud
prácticos para el cuidado de tu cuerpo durante las innumerables
horas donde Tú, como guía turístico, debes estar en pie
hablando e interactuando con tus clientes. Probablemente
pasas sentado varias horas manejando, quizás caminando bajo
el sol candente y sin contar el esfuerzo mental e intelectual de
proveer información al cliente en otro idioma.
Muchas veces ignoramos nuestros cinco sentidos, las señales
que el cuerpo nos da, hacemos caso omiso a nuestro
medioambiente y provocamos inconscientemente cambios
físicos y fisiológicos que afectan nuestra visión, la respiración,
la postura, la digestión y el bienestar general. Entre otros,
también son afectados la piel, el sistema inmunológico, el
sistema nervioso central y hasta el estado de ánimo. Y parecía
que no, ¿verdad? ¡Un área se maltrata o se daña y no
rendimos a la capacidad que creíamos!
Nombraremos los efectos de los rayos solares en los ojos y la
piel, como cuidarnos y cómo prevenir daños al sistema
inmunológico ahora y en el futuro. ¿Cómo se afecta la postura
en una caminata corta o subiendo y bajando senderos en el
Yunque o a la orilla del mar o por las calles del Viejo San Juan?
Si estamos corriendo bicicleta con grupos o remando en kayak,
¿cómo se altera mi cuerpo?
¿Qué tal la columna vertebral, especialmente el cuello, la
espalda y el área lumbar? Y si piensan que el olfato no es
importante, ¿qué les parece cuando el volumen de polen en el
medioambiente esta elevado o la humedad es muy alto?
¿Cómo se afectan las vías respiratorias en esos días que
caminas por veredas? No podemos olvidar a nuestros
amigos los pies, porque ellos nos llevan y traen, subiendo y
bajando veredas, colinas y valles con superficies de
diferentes tipologías: rocosa, pavimentada, arenosa,
irregular, resbaladiza, mojada. ¿Cómo se afecta mi
digestión si solamente estoy hablando con mis clientes,
caminando y ayudándolos a prevenir accidentes durante el
ejercicio de mi profesión?
En términos generales hablaremos del “mantenimiento
preventivo” de esa “máquina” perfectamente creada que es
nuestro cuerpo para que continúe trabajando a la mayor
capacidad. Los llevaremos por el camino de un corto
autoexamen “médico” de las áreas comúnmente afectadas,
las circunstancias que provocan las dolencias y cómo
ayudar a prevenir (atajar) los problemas musculares, cómo
cuidar la postura, cuán importante es el usar zapatos
adecuados, la importancia de hidratarse y muchos otros
temas del cuidado de la salud. Abordaremos estos de una
manera práctica, simple y amena.
Deseo darle las gracias a la directiva de la Revista Huellas
por tener la oportunidad de poder contribuir al conocimiento
del mejoramiento de la salud de nuestros guías turísticos.
Felicidades a este grupo de profesionales que disemina el
conocimiento de nuestra cultura pasada y presente de una
forma digna, ética y real para que nuestros visitantes
entiendan el por qué nos llamamos la Isla del Encanto.
Central Coloso, 1989
© Hilda G. Morales-Nieves
El Valle del Culebrina y su Central Coloso:
Patrimonio Cultural de la Región Oeste
Mildred González Valentín, M. Arq.
Subdirectora de Conservación de Patrimonio
Programa Patrimonio Histórico Edificado, ICP
La región oeste es una rica en recursos naturales y culturales (históricos, arquitectónicos y arqueológicos).
Es de conocimiento general el interés que han tenido inversionistas privados y del propio gobierno de
convertir la región oeste en el nuevo punto turístico de Puerto Rico (ejemplo: Discovery Bay Resort &
Marina en el Barrio Espinar de Aguada). Sin embargo, al proponer y desarrollar proyectos con este
propósito se suele obviar que los atractivos que buscan los turistas son aquellos que definen la
idiosincrasia del lugar. Aquí se incluye además de nuestras playas y exuberante naturaleza, los recursos
pertenecientes al patrimonio histórico construido: la arquitectura tradicional e histórica. Sobre este
aspecto estamos convencidos que la consideración, protección, conservación y manejo de estos recursos
culturales asegurará un adecuado desarrollo físico-ambiental y socio-económico no sólo para la región,
también para la Isla en general. Por ello, es importante y necesario identificar estos recursos, darlos a
conocer e integrarlos a cualquier plan o desarrollo que se quiera implementar en la zona.
Foto: Mildred González, ICP-Oeste, 2014
Los fértiles suelos del Valle Coloso o Valle del Culebrina, bañados por el Río Culebrinas y el Río Cañas,
por generaciones se han dedicado a las prácticas agrícolas. En el año 2000 cerca de 3,000 cuerdas
pertenecientes al valle fueron declaradas como la Reserva Agrícola del Valle de Coloso (RAVC). Esta
declaración constituyó un logro para el Municipio de Aguada al mantener la segunda reserva agrícola
más importante de Puerto Rico la cual se mantiene en producción agrícola continua (ñames, plátanos,
batata, yuca y hortalizas como pimientos y culantro). Sin embargo, sus terrenos designados de alto
valor agrícola, también constituyen un importante recurso natural de alto valor ecológico para los
pueblos de la región oeste, en especial, Aguada, Aguadilla y Moca. La reserva posee una gran riqueza
de vida silvestre y del recurso agua. Es un lugar de una laguna natural que protege especies en peligro
de extinción y de acuíferos subterráneos. La reserva provee espacios para el esparcimiento y recreación
debido a su alto valor escénico.
Además de todo lo anterior, y no menos importante, es un importante recurso cultural de alto
De hecho, desde el 2009, en el batey de la Central Coloso,
se celebra la Feria Agrícola del Valle de Coloso. La
organización de esta feria surgió como una inquietud de un
grupo de ciudadanos de Aguada preocupados por la
protección de los terrenos agrícolas en el Valle de Coloso y
su antigua central. Tiene como objetivo el promover la
actividad agrícola en el valle así como el consumo de los
productos que allí se cosechan.
© 2014, Mildred González Valentín , ICP – Oeste
En la Primera Feria Agrícola y Tradiciones del Valle del
Coloso se estimó la participación de ciudadanos de todas
partes de la Isla en aproximadamente 10.000 personas. Los
visitantes, turistas culturales y agro turistas, disfrutaron de
diversas actividades como exhibiciones de animales de la
finca, charlas y exhibiciones educativas, venta de productos
cosechados del país, bebidas y comidas típicas. Se contó
con la presencia de decenas de artesanos que mostraron al
público lo mejor de su arte.
El turismo cultural, bien manejado y promocionado,
además de económicamente viable, puede resultar uno
muy interesante, excitante, divertido, pero sobre todo, una
forma diferente e innovadora de educar. En el caso de los
recursos culturales pertenecientes al patrimonio histórico
construido, el turismo cultural además de promover la
protección y conservación de las propiedades históricas,
nos permite el ampliar y divulgar conocimientos sobre otro
aspecto importante de nuestra historia como pueblo.
Nuestra historia o parte de ella podrá ser conocida,
valorizada y apreciada a través de los edificios y paisajes
que sirvieron de escenario a las pasadas generaciones de
puertorriqueños. En la medida que en que valoricemos
nuestro patrimonio cultural, lo protegeremos y lo
conservaremos. Por ello, en el año 2002 el Programa de
Patrimonio Histórico Edificado del Instituto de Cultura
Puertorriqueña, con motivos de la discusión generada
alrededor de la implantación del Reglamento de Zonificación Especial para la Reserva Agrícola del Valle
de Coloso emitió sus comentarios y recomendaciones relacionadas a los recursos culturales que existen
dentro de los límites y circundantes a la mencionada reserva.
Hoy a doce años de estos comentarios, y a la luz de los nuevos acontecimientos en la Región Oeste con
el anuncio del Gobierno Estatal sobre la reactivación de la industria azucarera para producción de
melaza destinada al ron en la Central Coloso, nos parece menester traer nuevamente la atención hacia
estos recursos culturales y la importancia que los mismos revisten en el desarrollo socio-económico de
la zona, entre otros, por su alto potencial turístico.
El proyecto, conocido popularmente como “Se levanta un Coloso en el Oeste” representa un hecho
alentador, no solo por la creación de empleos directos e indirectos y por el estímulo dado al sector
agrícola, también porque promueve la conservación del patrimonio cultural rural, acrecentando aún
más sus posibilidades y potencial económico. La primera fase del proyecto ya dio inicio. Este
importante proyecto -Programa de Cañas del Valle Coloso- consiste en el desarrollo inicial de unas 1,000
cuerdas de terreno que se dedicarán al cultivo de la caña de azúcar las cuales producirán la melaza para
ser utilizadas por las destilerías de Puerto Rico en la producción de ron del país. Puerto Rico sigue
siendo el mayor productor mundial de ron y provee cerca del 80% del ron que se consume en los
Estados Unidos de América. Los que viajamos diariamente por la PR-2, entre Aguada y Aguadilla,
podemos disfrutar de esta transformación del paisaje y ser testigos de este importante acontecimiento.
El escenario en el cual se está manifestando el mismo es uno muy interesante y trasciende nuestras
fronteras. La propuesta gubernamental del renacer del cultivo de la caña en el Valle del Coloso y el
procesar el producto en los predios de la central nos ofrece la oportunidad de incorporar a la antigua
estructura en este esfuerzo de recuperación de la zona con un impacto no solo en la economía,
también en el turismo y en la educación.
El proyecto permitiría la puesta en valor de un ejemplo de nuestro patrimonio cultural e industrial con
la posibilidad de establecer un museo VIVO de la azúcar de Puerto Rico en una de las centrales más
antiguas y con mayor integridad que poseemos en la Isla (1834-2003). La importancia del patrimonio
industrial se basa en dos grandes valores: (1) el de ser testimonio del mundo del trabajo y de la vida
cotidiana de una época que cambió a Puerto Rico y (2) el de ser un documento que sirve para entender
mejor cómo se vivía y se trabajaba en esta época. La Información que disponemos de ellos es la que
determina su valor de testimonio y documento. En pasadas ocasiones hemos recomendado a la
Honorable Asamblea Legislativa del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, que además de declarar
monumentos históricos a las centrales o sus remanentes dispersos por la Isla, dado la importancia que
tuvo para la sociedad y economía de Puerto Rico la industria azucarera, dirija sus esfuerzos a recuperar
por lo menos UNA (1) de las Centrales Azucareras que se encuentre en mejor estado de conservación
asignando los recursos económicos necesarios y se desarrolle en la misma el Museo de la Azúcar de
Puerto Rico, el cual no existe al presente. De esta manera, se podrá tener en un lugar digno
documentación (gráfica y escrita) con maquinaria relacionada a esta importante industria y época. En
los casos que así se identifique, se podrán trasladar equipos y maquinarias dispersos que aún no hayan
sido desmantelados o vendidos al exterior para que complementen la información que puedan
transmitir los medios escritos y gráficos.
Así unidos bajo un mismo techo y en un solo lugar comuniquen a esta y futuras generaciones una
imagen física, completa y palpable, de la fue nuestra actividad económica más dominante. Y, a la vez,
por fin, se le daría el merecido reconocimiento a la industria y los obreros agrícolas y trabajadores de la
tierra que escribieron con trabajo y esfuerzo una parte importantísima de nuestra historia como
pueblo. La Central Coloso posee hoy más que nunca los méritos y requisitos para convertirse en este
museo. Allí turistas y estudiantes podrán disfrutar, en medio de una reserva agrícola viva, activa y
vibrante, de información pertinente al desarrollo de esta industria y disfrutar del imponente paisaje
natural que guarda y protege la reserva. Conozcamos, pues un poco más de nuestra Reserva Agrícola
del Valle de Coloso, la Central Coloso y de su entorno histórico.
LA RESERVA DEL VALLE DE COLOSO
Es en el año 2000, mediante la Ley Núm. 142, cuando la
Honorable Asamblea Legislativa de Puerto Rico, en
atención a la necesidad primordial de aprovechar al
máximo el potencial de desarrollo agrícola que poseían
los terrenos del Valle de Culebrinas o Valle de Coloso
declara el mismo una Reserva Agrícola. Esta reserva
incluía la extensa franja de terreno comprendida por
los límites territoriales de los municipios de Aguada,
Aguadilla y Moca. Como consecuencia, se adopta el
Reglamento de Zonificación Especial para la Reserva
Agrícola del Valle de Coloso.
Entre los objetivos enumerados en el mencionado
reglamento, además del énfasis en la protección para
fines agrícolas de los terrenos más productivos de la
zona, se encuentran: (1) el manejar y utilizar
juiciosamente los recursos naturales, ambientales y
culturales y (2) proteger los recursos naturales,
ambientales y culturales de la destrucción o daños
irreparables provocados por el uso de los mismos o por
la falta de prevención en atender el impacto adverso de
otras actividades sobre ellos. Por ello, en nuestras
ponencias y comentarios relacionadas a diversas
intervenciones, proyectos de ley y propuestas de
desarrollo para la zona siempre hemos recalcado la importancia que tienen los recursos culturales que
coexisten en la misma y, por lo tanto, la importancia de identificarlos, reconocerlos, incluirlos e
integrarlos en cualquier plan de desarrollo que se proponga.
Si bien es cierto que históricamente los terrenos que comprenden esta reserva siempre se han
distinguido por ser suelos de alto rendimiento agrícola y estar estrechamente relacionados al desarrollo
socio económico de la Región Oeste; no es menos cierto que podemos identificar, por lo menos tres
(3) aspectos adicionales que le imparten otro valor al valle que va más allá de lo meramente agrícola,
1. Zona del descubrimiento – antiguos Pozos de La Aguada (turismo cultural, ecoturismo)
2. Ermita del Espinar, Parroquia Santuario Protomártires de la Inmaculada Concepción, barrio
Espinar de Aguada, Monumento Histórico mediante la Ley Núm. 76 del 30 de mayo de
2008, según enmendada (turismo cultural, turismo de Fe o religioso, etc.).
3. Central Coloso, Reserva del Valle de Coloso, barrio Guanábano de Aguada Recurso de Valor
Histórico mediante la Ley Núm. 275 de 18 de agosto de 1999, según enmendada (turismo
cultural, agroturismo, ecoturismo).
Las fértiles tierras del Valle
escenario de significativos
eventos históricos de los
cuales quedan como testigos
sobre las mismas y que se
despierte el interés de
conservarlas,
protegerlas y sobre todo
integrarlas a nuestro diario
vivir para el disfrute de esta
Iniciemos este viaje en el
tiempo por el Valle del
Culebrinas o Valle de Coloso.
algunas de las historias que
Fase I – Resurgir del cañaveral-Siembra de 1,000 cuerdas de terreno
Reserva del Valle del Coloso
Foto: M. González, 2014
Todo el litoral que delimita al valle por la parte Oeste Noroeste conforma la extensión costanera que la
Academia Puertorriqueña de la Historia ha designado como la zona donde ocurrió el descubrimiento de
Puerto Rico por don Cristóbal Colón el 19 de noviembre de 1493. Citamos del escrito Sobre el lugar del
descubrimiento de Puerto Rico:
“La flota colombina surgió el 19 de noviembre de 1493 en la Ensenada de Aguada, Bahía
de Aguadilla. En la extensión de este arco distinguimos entre las zonas posibles de
desembarco, la costa de los barrios Guaniquilla, Carrizal, Espinar y seguidamente
Aguadilla hasta la colindancia de los barrios Santa Bárbara y Tamarindo. Por otra Parte,
se nos hace obvio que el barrio de Espinar es el núcleo, el corazón del área de interés
histórico de la Ensenada de Aguada”.
En el siglo XVI el barrio Espinar fue la sede del poblado de San Francisco de La Aguada, cuyo centro
religioso lo era la Ermita de Nuestra Señora de la Limpieza y Pura Inmaculada Concepción. En este
marco de referencia, estas ruinas, cuyo templo original estuvo localizado en las cercanías del puerto de
La Aguada, constituyen arquitectónicamente, un claro ejemplo de tempranos emplazamientos
relacionados con el periodo de la conquista en el siglo XVI. La historia esta ermita nos señala el gran
potencial histórico-arqueológico de todo el Valle del Coloso. Estos aspectos han sido objeto de análisis
e interpretación por el Dr. Jaime Noel Sepúlveda Carrero en su libro Aymaco y el encuentro de Boriquén:
Hallazgos recientes para la historia, San Juan, 1991.
Antiguas fuentes etnohistóricas nos refieren sobre la abundancia de
fuentes a agua fresca y potable en la región, particularmente en la
forma de los llamados “ojos de agua” y manantiales. El cronista y
cosmógrafo Juan López de Velazco en su escrito Geografía y
Descripción Universal de las Indias de 1571, señala que entre los ríos
Culebrinas y el de La Aguada existía un buen puerto, abrigado por los
vientos, donde hacían aguada los navíos. El aprovisionamiento de
agua se realizaba en el área de los manantiales de agua dulce,
cercanos al puerto, denominado de los Pozos de La Aguada. Se estima
que había más de ocho pozos, que se encontraban entre 150 y 900
metros de distancia del mar.
Tomado del libro Memoria Histórica de Aguada, por
Dr. Eugenio González González, 1964
Esto definitivamente constituyó desde los más tempranos periodos de la conquista y la colonización,
un importante incentivo y atractivo para las actividades de poblamiento y desarrollo del área. Como
dato interesante, las costas de Aguada se constituyeron en un área franca de contrabando con los
países europeos como Inglaterra, Francia y Holanda. Para 1690, conforme a un informe del Almirante
Gabriel de Villalobos al Rey de España se advertía que “los holandeses de Curazao tenían sentado su
comercio con los vecinos de la isla de Puerto Rico en el Puerto de la Aguada recíprocamente, bien
contra el servicio de Vuestra Majestad”. Esta práctica continuó durante el siglo XVIII. En el 1759 el
Gobernador de la Isla, Esteban Bravo de Rivero, afirmaba lo siguiente:
“En los pocos días de mi residencia en este comando he tenido bastante noticia de la
insolente libertad con que en la Aguada de San Francisco andan y comercian las
embarcaciones extranjeras que fondean en ella pretextando los ingleses la necesidad de
refrescos, como sucedió días pasados con la fragata de guerra y dos balandras
dinamarquesas, y después otras goletas de las mismas naciones con quienes han
contratado aquellos naturales permitiendo la extracción de ganado con malicioso
disimulo del Teniente de Guerra de aquel Partido.”
Don Antonio Cuesta Mendoza relata cómo para el 1515 llegaron a la isla frailes franciscanos y
establecieron ermita y biblioteca en rústico monasterio del Espinar…˝para verla arder a los pocos años
en la fogata infernal que incendiaron los furiosos indomables caribes”. Es cerca del año 1526 cuando se
establece una comunidad de ocho frailes franciscanos en el sitio del Espinar en La Aguada, Partido de
San Germán. Construyeron una rústica ermita de madera y paja la cual fue destruida en 1529 por un
ataque de los indios caribes. La historia oral cuenta que murieron cinco de los ocho frailes. Por eso la
tradición señala a este lugar como el sitio donde murieron los primeros mártires del cristianismo en
Puerto Rico. A finales del siglo XVI (c. 1585) otro grupo de frailes franciscanos regresó al lugar de la
vieja ermita y construyeron otra, pero esta vez de cal, ladrillo y canto. De este templo sobreviven las
ruinas, guardadas como un tesoro, en el interior de un nuevo templo levantado en 1973. La
construcción de la nueva ermita con culto a la Virgen acrecentó la actividad comercial y de intercambio
cultural en la zona del ya famoso puerto de la Aguada. Así como, propició el reagrupamiento de los
habitantes que estaban dispersos en el área. En el primer cuarto de siglo XIX los vecinos del Espinar
iniciaron gestiones para constituirse en un nuevo poblado. Sin embargo, su reclamo no fue atendido
Tomado del libro Memoria Histórica de Aguada,
por Dr. Eugenio González González, 1964
La generación actual desconoce que los alrededores de la Ermita de Espinar fueron lugar de una de las
ferias más antiguas que se tiene conocimiento en la historia de Puerto Rico. Las mismas duraban ocho
días consecutivos en honor a nuestra Señora de la Concepción, culminando el 8 de diciembre, día de la
patrona. Era parte de un proceso religioso y mercantilista que trasciende del siglo XVI. Se congregaban
en la zona de La Aguada para emprender una serie de romerías, fiestas y viajes marítimos. Se daban cita
los feligreses de toda la cuenca antillana. La vieja ermita fue lugar de culto mariano y encuentro entre
feligreses dominicanos y puertorriqueños devotos a la virgen. Los hijos de Quisqueya venían a la ermita
del Espinar “por el camino de Puerto Rico”, saliendo del puerto del Higüey a celebrar las romerías en
honor a la Inmaculada Concepción; el puertorriqueño cruzaba el Paso de la Mona hasta el Higüey a
participar de los actos religiosos en honor a Nuestra Señora de la Altagracia. En 1867, debido a la
comercialización que había alcanzado la feria, fue suspendida por orden del cura y Vicario de la Villa.
Con anterioridad a esto ya se había ordenado por la Diócesis a que las imágenes de la Ermita fueran
trasladadas a la Iglesia Parroquial. En 1868 se acordó cerrar la ermita debido a su estado de deterioro.
El culto a la Virgen en su ermita quedó muerto y la ermita descuidada y abocada a la ruina.
Estudio y limpieza de las ruinas llevadas (c.1960)
Visita de Don Ricardo Alegría, Archivos ICP-Oeste
Para año 1885, se informa sobre el desplome
de gran parte del techo de la Ermita debido a
unas torrenciales lluvias. El Sr. Cura Don
Ezequiel Santoni, le expresa al Sr. Obispo Puig
que “si bien valía poco por sus dimensiones,
sencilla arquitectura y ruinoso del edificio, valía
mucho empero, por lo que representaba y
significaba moralmente, por ser allí donde los
primeros fundadores rindieron al culto divino
su más ferviente amor y profundo respeto”. En
esta fecha sólo quedaban las paredes en pie. El
desuso y abandono posterior la convirtió en
No es hasta el siglo XX, en la década de 1970, cuando se
desarrolla un proyecto para levantar una réplica de la antigua
Ermita del Espinar. Esta intervención dejó las antiguas ruinas
(paredes y cimientos) expuestos en el interior de la nueva
estructura como un monumento de recordación a los
primeros fundadores y mártires del cristianismo. En el 1971
fue constituida en Parroquia junto con los barrios de Palmar
de Aguadilla y Tablonal de Aguada. Se le conoce como la
Parroquia Santuario Protomártires de la Concepción y fue
declarada monumento histórico de Puerto Rico mediante la
Ley Núm. 76 del 30 de mayo de 2008.
LA CENTRAL COLOSO
Es una de las primeras centrales que se fundaron en la Isla (c.1834) y de las últimas en cerrar (2003). Su
historia es la historia de la industria azucarera puertorriqueña, con sus altas y sus bajas, iniciando con la
fundación de una hacienda cañera hasta desarrollarse en un moderno complejo azucarero: la central. El
origen de la central Coloso se remonta a las primeras décadas del siglo XIX con la fundación de la
Hacienda Caño de Nazas. En diciembre de 1834 dos vecinos de Aguada, naturales de la isla de Córcega,
don Ángel Luis Santoni y Eugenio Alers, protocolizaron la creación de la sociedad agrícola Alers Santoni
para el fomento de la hacienda Caña de Nazas localizada en el barrio Guanábano de Aguada.
Tomada del libro Historia de Aguada: siglos XVI-XIX, por
Dr. Benjamín Nieves Acevedo, 2009
Cortesía Colección Julio Yuyo Ruiz
El capital consistía de terreno, esclavos, animales y otros bienes adquiridos. Durante la primera mitad
del siglo XIX la hacienda pasó por varias reestructuraciones que incluyeron la disolución de la sociedad
agrícola Alers Santoni y de maquinaria de molino movido por fuerza hidráulica a máquina de vapor de
doce caballos de fuerza. En 1862 don Ángel Luis Santoni, por motivos de su regreso a Córcega, decide
vender la hacienda a su segundo hijo Francisco Cirilo y al mayordomo Emilio Vadi, estableciéndose así la
sociedad agrícola Vadi Santoni. A partir de ese momento la Hacienda Caño de Nazas cambio su nombre
a Hacienda Coloso. En 1866 vuelve a cambiar de dueños al Francisco Cirilo Santoni vender su parte de
la Sociedad a la Casa Comercial Kuster. Francisco Cirilo Santoni también regresó a Córcega.
La nueva sociedad agrícola Kuster Vadi inicia la transformación de la hacienda a la hacienda central con
la compra e instalación de un nuevo molino a vapor fabricado por la sociedad industrial Mirlees, Tait &
Watson de Glasgow, Inglaterra. Este molino requería grandes cantidades de materia prima. Por lo que
comenzaron a comprar y arrendar haciendas para tener suficientes plantaciones de caña de azúcar
para la molienda. Para el 1873 Emilio Vadi, tras el arrendamiento de las haciendas aledañas, como la
Nueva Esperanza y Casualidad, alcanzó control sobre una extensión de 1,625 cuerdas de terreno y la
dotación de 179 esclavos. Esto lo convirtió en un gran competidor de la sociedad mercantil peninsular
Amell Juliá y Compañía en la producción azucarera en la región oeste.
Vadi continuó con la modernización y desarrollo de la central al instalar en el 1874 una máquina
centrífuga triple efecto Lillie para producir azúcar en Coloso. Ésta fue comprada a la sociedad industrial
Cail y Compañía de París Francia. La instalación de la máquina centrífuga continuó transformando la
hacienda central hacia lo que se conocería como una factoría central. La máquina centrífuga permitió la
producción de azúcar blanca o refinada. Esto convirtió a Coloso en la segunda refinería de azúcar que
tuvo la isla, ya que la primera fue instalada en Mayagüez cerca de cuatro años antes.
Las obras correspondientes al desarrollo y fortalecimiento de esta empresa incluyeron la instalación de
un ferrocarril, sistema “Decauville”, para transportar caña a la Central Coloso. El ferrocarril tenía 7
Kilómetros de vías férreas con una locomotora de 60 carros de hierro, instalado mediante
arrendamiento al ingeniero francés Raymundi Gauthiery D. Llovard.
Para la misma época se llevó a cabo el desmonte de poyales y disección de pantanos de las haciendas
Coloso, Nueva Esperanza y Placeres. En total, para el 1884, Emilio Vadi había concluido la disección de
500 de las 600 cuerdas de pantanos que serían utilizadas para fines agrícolas. Se construyeron zanjas de
desagües para proteger las plantaciones de caña de azúcar de las inundaciones del río Culebrinas y el
Caño de Carrizal. Sobre este acontecimiento el historiador Eugenio González en su Memoria Histórica
de Aguada nos trae detalles sobre las obras gestionadas y llevadas a cabo por el Sr. Emilio Vadi.
“….sometió a la consideración y estudio del Sr. Alcalde y cabildo, la necesidad imperiosa
y urgente de hacer unos grandes drenajes en las ciénagas y valles de la región cercanos a
la central porque estaban perpetuamente bajo agua y no podían ser utilizadas esas
tierras para fines agrícolas. Propuso, además, que el primer trabajo que había que
realizar era desviar el Río Culebrinas, por el sitio donde estuvo la Central Milagros y
conectarlo al Caño de Carrizal, para evitar que las aguas de las avenidas del Río fueran a
derramarse en los llanos, ciénagas y valles que le rodeaban. Discutido ampliamente el
asunto se le dio crédito y el gran valor al caso sometido por el Síndico Don Emilio Vadi.
Como el municipio no podía económicamente solventar esa obra de tal magnitud y costo,
acordaron pedir a la jefatura del Gobierno Insular de Obras Públicas que realizara esas
obras de gran valor a los intereses municipales. La contestación terminante de ese centro
insular fue que ellos no tenían dinero para los fines de esas obras, que reconocían
meritorias. Pero al mismo tiempo autorizaban a la Central Coloso a realizar las obras de
drenajes si sus recursos económicos se lo permitían.
Don Emilio aceptó la encomienda, realizó el desvío del río al caño de Carrizal: se hizo un ancho y
profundo canal de las ciénagas de los Cayures hacia el mismo caño y otro igual, pero de más longitud,
desde las colindancias de los barrio Carrizal y Guaniquilla, drenar las ciénagas de las Tinajas, El Peto y
los Placeres y conducir sus aguas estancadas hasta el mismo caño de Carrizal. Con esas obras
terminadas y que están activas y haciendo su labor efectiva a través de tantos años, rescató la central
Coloso y su brillante Administrador, Don Emilio Vadi, miles de cuerdas de tierras vírgenes para el cultivo
de caña, arroz y pastos abundantes y feraces para la ganadería. De estas obras de desvío del río
Culebrinas y la canalización de las ciénagas nació el caudal de agua del Caño de Carrizal, de donde tomó
el nombre del Río Culebrinas Nuevo o Hijo. Este caso histórico, desconocido, ha traído confusiones y
errores a los historiadores y cronistas.”
Para finales del siglo XIX, tras la muerte del Sr. Vadi, el Municipio de Aguada radicó un recurso de
embargo contra Coloso, cuyos propietarios eran la Sucesión de Emilio Vadi y Luis Godofredo Dyes, por
adeudar contribuciones. La hacienda Central Coloso estaba compuesta por 595 cuerdas de terreno. En
pago a la deuda se embargaron, entre los años 1895 al 1898, un total de 315 cuerdas, quedando ésta
reducida a solo 250 cuerdas. En 1898 las 250 cuerdas, donde enclavaban las instalaciones de la
hacienda Coloso, fueron compradas por Salvador Amell Massó quien era propietario de la Central
Monserrate. En 1899 las 315 cuerdas embargadas fueron vendidas al Sr. Francisco Juliá Massó.
Tomada del Libro de Oro de Puerto Rico, 1939
En el mes de marzo de 1902 ocurrió un devastador incendio en la Central Monserrate el cual destruyó
el edificio de máquinas. Lejos de implicar el cierre de ambas centrales, Amell Massó centralizó la
producción azucarera de sus haciendas trasladando los aparatos y tachos de la Central Monserrate a la
Coloso, remodelando las instalaciones de esta última. Por lo tanto, en Coloso se instaló un segundo
molino, un tacho al vacío fabricado por la sociedad Cail y Compañía, un cuádruple efecto Lillie,
clarificadoras y defecadoras, una caldera Sterling y una planta eléctrica. La caldera fue montada en un
edificio de ladrillos con un horno para quemar bagazo. La nueva maquinaria y la centralización de las
operaciones duplicaron la capacidad de molienda. La inversión, entre maquinaria y remodelación de
edificios, ascendió a los $71,000. Ahora se convertiría en la Factoría Central Coloso. Para esa época, y
conforme a la descripción dada por Ferreras Pagán contaba la misma con lo siguiente:
“Posee 3 magníficos edificios todos de mampostería; el uno construido al saliente del
edifico principal, es una hermosa casa de dos pisos con suficientes comodidades la que
ocupan su administrador y demás empleados; el otro al poniente es una especie de
cuartel para peones.
En el edificio principal, cuya topografía a regular distancia distingue uno de los primeros
centrales de la Isla, su celoso administrador se ha esmerado en reformas importantísimas
para la suficiente capacidad de los diversos aparatos y el trabajo desahogado de los
Tras el fallecimiento de Amell Massó en 1894, su viuda Sofía Pretel, vendió la Central Coloso por
$300,000.00 al comerciante y banquero aguadillano, quien residía en París, Francia, José Tomás Silva
Rodríguez. Esta fue incorporada como la “Sucreire Centrale Coloso de Porto Rico”. Durante las primeras
décadas del siglo XX, tras la Guerra Hispanoamericana, inversionistas estadounidenses establecieron en
la Isla grandes centrales azucareras; ejemplo: “Guánica Central” y la “Fajardo Sugar Company”. En el
caso de Coloso, también pasa a manos de capital estadounidense en el 1915 y se conoció como la
“West Puerto Rico Sugar Company”. Sin embargo, en 1921 bajo la reorganización de la corte federal
pasó a ser Central Coloso Inc. Poseía 300 acres de tierra y utilizaba el sistema de colonos para
completar su molienda. Para el año 1959 esta central llegó a contar con 1,763 colonos. De ahí en
adelante la fábrica continuó un programa de expansión, reemplazando los equipos por otros más
modernos y demás capacidad hasta llegar al año 1961, cuando alcanzó la producción más alta en
toneladas de caña: 741,106 toneladas y 573,969 sacos de azúcar (de 250 Lbs.). La cantidad máxima de
cuerdas sembradas de caña la tuvo en el 1966 cuando alcanzó las 24,395 cuerdas.
A pesar de la crisis que en general pasó la industria azucarera durante la segunda mitad del siglo XX,
Coloso continuó operando hasta el 1972, cuando el Gobierno de Puerto Rico, como parte del Programa
de Rehabilitación de la Industria Azucarera (PRIA) arrendó la Central. El 29 de enero de 1973 el
Gobierno crea la Corporación Azucarera de Puerto Rico, subsidiaria de la Autoridad de Tierras. Su
misión era mantener la producción de azúcar en un nivel que permitiera
atender las necesidades de los consumidores y de la industria. Sus
funciones básicas eran conservar, desarrollar, mejorar o intensificar el
cultivo de las tierras dedicadas a la producción de caña hasta donde
económicamente fuese viable y conservar, desarrollar, mejorar, y operar
las centrales dedicadas a la producción y elaboración del azúcar y
cualquier producto derivado. La Corporación opero 4 centrales entre ellas
Central Coloso desde el año 1976. La corporación adquiere la central y se
encargaría de administrarla y de arrendar los terrenos a colonos para que
estos los trabajasen. La Caña se procesaría en la fábrica de la Coloso. Para
de década de 1980 contaba con 6 molinos y una capacidad de molienda
diaria de 6,000 toneladas de caña y una nueva mesa de lavado para la
limpieza de caña que venía trozada por la cosechadora “CLAAS”. En 1986
toda la caña de la Isla, manejada por la Corporación Azucarera, pasó a
manos de colonos privados.
En 1996 mediante la Ley Núm. 189, según enmendada, el gobierno de
Puerto Rico transfiere la operación de Central Coloso a los cañicultores del
área suroeste y noroeste de Puerto Ricio. Los colonos, incorporados bajo
el nombre de Agroindustria azucarera del Oeste (AGRASO), toman
posesión del proyecto Coloso, ahora Central Agraso, el 1ro de marzo de
1998 y la zafra comienza la segunda semana de ese mes. A pesar de los
esfuerzos, las continuas pérdidas operacionales, y las deudas pendientes
con la Corporación azucarera de Puerto Rico, llevaron al cierre de la
misma en el 2003.
Hoy, enclavada en medio de la Reserva Agrícola del Coloso, la cual está activa mediante el
arrendamiento de terrenos para diversos cultivos por agricultores procedentes de las regiones norte,
oeste y sur y con la reactivación del cultivo de la caña, se mantiene en espera de su renacimiento como
el Coloso que fue. La Autoridad de Tierras de Puerto Rico evalúa las alternativas relacionadas al uso e
integración de la estructura de la antigua central en el proyecto de molienda y procesamiento de la
caña de azúcar. Conforme a la información que ha salido en los medios noticiosos de la región se da a
conocer que el Departamento de Estado de Puerto Rico en colaboración con el Departamento de
Agricultura y Compañía de Fomento Industrial, han recabado la cooperación a nivel internacional de
agencias líderes en el acceso al conocimiento técnico para la construcción y el manejo del nuevo
ingenio, o sea la maquinaria e instalaciones necesarias para procesar la caña de azúcar que se ha de
producir en el valle. Se identifican a Colombia, Guatemala y República Dominicana como los países que
participarán junto a Puerto Rico en el desarrollo de este proyecto. La ventana de posibilidades se
amplía y los recursos culturales existentes en el Valle del Coloso y su Reserva Agrícola no deben quedar
Esperamos que la antigua Central sea incorporada al proyecto. Esta vez no necesariamente como un
complejo industrial azucarero activo, entendemos que se requiere nueva maquinaria, sino visto como
un importante recurso cultural cuya puesta en valor (edificios y su entorno) fomentaría, promovería y
aportaría a la actividad económica de la región oeste por su gran atractivo turístico (cultural, agrícola y
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Central Coloso – Recurso de Valor Histórico Ley Núm. 275 de 1999, 2012
Cuando la caĂąa madura y la empiezan a moler
hasta el humo de la hornilla sabe a dulce, y miel.
Manuel FernĂĄndez Juncos
漏 2014, M贸nica Sslas
La caña de azúcar, procesos y productos
Mónica Z. Sosa Acevedo
Estudiante de Gerencia de Hoteles y Presidenta de la Hotel and Restaurant Management Student Association en la Universidad
Interamericana de Puerto Rico, Recinto de Aguadilla
Dra. Ileana N. Lugo
Catedrática Asociada de Gerencia de Hoteles y Restaurantes y Consejera de la “HRMSA”
El azúcar es un elemento básico y fundamental de la
gastronomía; es uno de los ingredientes más usados en la
cocina y en nuestros hogares. Alguna vez se ha
preguntado, ¿de dónde proviene el azúcar y cómo llega a
tu mesa? El azúcar común es un producto fabricado
principalmente de la planta Saccharum officinarum,
comúnmente llamada caña de azúcar.
La caña de azúcar le ha dado la vuelta al mundo. En sus
momentos de gloria, su valor llegó a ser comparado al del
oro. A través de la historia, se ha registrado que ésta ha
influenciado gran parte de desarrollos culturales y
económicos, la agricultura e identidad de muchos países
Punto de partida, la planta
La Saccharum officinarum, es una planta grande y
gruesa, oriunda del sur de Asia, la que pertenece a
la familia de las poáceas. Actualmente se siembra
en países tropicales y subtropicales para la
producción de azúcar y otros productos. Se ha
convertido en uno de los principales cultivos del
mundo. La caña de azúcar es una planta vivaz (frondosa)
de tallo ancho y grueso que puede llegar a medir hasta
seis metros de altura (19 pies) y de 2 a 8 centímetros de
Las partes de la planta son el tallo, los nudos, las hojas, la
flor y la raíz. La parte central del tallo está compuesta por
un tejido esponjoso y dulce. De esta fibra jugosa o
“pulpa” se extrae la sacarosa, que está en su jugo,
quedando así un residuo leñoso de caña de azúcar
llamado “bagazo”. La planta puede tener de uno a tres
tallos, esto va a depender del tipo de planta. Mientras
2014, Hilda Morales-Nieves
más cálido y tropical sea el clima más jugosa será la
“pulpa”.
Producto principal, el azúcar
El primer producto de la caña es su jugo o guarapo, el que
la gente disfruta como bebida refrescante. De éste se
obtiene la melaza y muchos otros productos. Más aún,
como se mencionó anteriormente, el azúcar es el
producto principal derivado de la caña.
El proceso de producción del azúcar está compuesto por
diez pasos. Estos son: cosecha, almacenaje, preparación
y extracción del jugo, clarificación, evaporación,
cristalización, centrifugado, secado y enfriado,
clasificación y envasado. Ahora, en arroz y habichuelas, la
caña de azúcar se corta, se pesa, se lava y se almacena; si
se almacena por más de 48 horas la calidad de la caña se
deteriora y el jugo se evapora.
Para facilitar la extracción del jugo (sacarosa) se pica en
pedazos y se “desmenuza”, luego se le echa agua caliente
y por medio de prensado (desfibrar los tallos de caña) se
le extrae el jugo. Este proceso ayuda a extraer alrededor
de un 90 por ciento del jugo. Se le aumenta la
temperatura y se le echa cal para quitarle la acidez al
jugo, los desperdicios e impurezas. Pasa por un proceso
de evaporación del cual se obtiene un jarabe
concentrado con un 60 por ciento de azúcar. La templa o
azúcar cristalizada que se encuentra en el jarabe es
separada de éste, secada con aire caliente y enfriada con
Según su contenido de humedad, se clasifica y se
determina su calidad. El azúcar suelta (blanca) se
coloca en sacos y se envía a los comercios que la
distribuyen y la venden.
Productos adicionales de caña
Hay diferentes tipos de azúcar que varían de
acuerdo a su apariencia y uso. El azúcar blanca
(granulada o de mesa), en polvo, morena y orgánico
son algunas de las más populares. Ya se describió el
azúcar blanca, la que se conoce como granulada o
de mesa y es pura sacarosa; hidrato de carbono que
se encuentra en frutas, usualmente, y que contiene
dos moléculas de glucosa, un hidrato de carbono
simple. La en polvo se hace moliendo la granulada y
pasándola por varios cedazos. También contiene
3% de almidón de maíz para evitar que se
endurezca al absorber humedad. Hay diferentes
finuras: 10X, la más fina y común en los Estados
Unidos; 6X 4X, la más gruesa y se utiliza para
glaseados dulces y para adornar productos de
La morena o marrón, en Estados Unidos, es
simplemente azúcar blanca a la que se añade
melaza. La melaza o miel de caña es el producto
líquido denso y viscoso que es parte del
procesamiento secundario y que contiene azufre.
De este no es posible recuperar, económicamente,
más sacarosa por los métodos. Es muy rica en
hierro, magnesio y vitaminas (del grupo B).
La tipo turbinado o Demera es el producto más
cercano a azúcar “cruda” que se consume. Es
parcialmente refinada, de color marrón claro o
crema y tiene cristales gruesos. Por último,
debemos mencionar la panela que es un producto
obtenido por evaporación directa del jugo de caña
de azúcar, especialmente un producto de centro y
Se puede conseguir compacta,
granulada, saborizada y empacada Otros productos
gastronómicos son el azúcar para ecorar
(“sanding”), que se utiliza mucho en colores en
pastelería y postres, y los cubitos, que se utilizan
para bebidas, especialmente en hoteles y
restaurantes de alto servicio (“gourmet”).
No podemos cerrar este documento sin mencionar
que en Puerto Rico el azúcar es y será la materia
prima para el ron y pitorro, fortalezas en nuestra
Este último producto,
recientemente representante legal en nuestra
Azcoytia, C. (2012). Historia de la Cocina y Gastronomía, Azúcar
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http:/www.procana.org/subproducto.php
Hilda G. Morales Nieves, GTC
© 2014 Hilda Morales
“Viajar sólo sirve para amar más nuestro rincón natal.”
Nos reuníamos de noche en los salones del edificio del Departamento de
Agricultura del Colegio de Mayagüez. Apenas comenzaba la década de los
noventa y todo apuntaba a que el Oeste iba a prosperar: las esperanzas estaban
puestas en el turismo.
De noventa y pico que se apuntaron para tomar el curso, menos de quince dijimos
presente la primera noche; de éstos, algunos no llegaron a la recta final. La meta
era tomar el examen para obtener la licencia de Guía Turístico. El curso, como si
lo hubiese creado un mago de la nada, sin un prontuario, ni libro, ni referencias,
sólo la buena voluntad de los profesores, traía más interrogantes que
Nadie dijo que iba a ser cuesta arriba.
El oeste, como muchos lugares de nuestro territorio, era en ese entonces terreno virgen, claro, en términos
turísticos. Tratar de mercadear nuevos negocios de excursiones no era, ni es, ni será fácil, especialmente cuando
no estamos a quince minutos del puerto o del muelle de San Juan. Los pocos negocios establecidos y
reconocidos a nivel mundial, se destacaban en la pesca y el buceo, además de los paseos nocturnos para admirar
el fenómeno de la bioluminiscencia en La Parguera. El Bosque Estatal de Guánica era más conocido fuera de
Puerto Rico que entre los mismos residentes.
Quizá la distancia fuera el impedimento mayor aunque se acortaba con los vuelos de la línea aérea
puertorriqueña Prinair (Puerto Rico International Air Lines) que se fundó en Ponce en el 1966 y se expandió a
diferentes lugares, incluyendo Mayagüez, a principios de la década del setenta. Sale la línea aérea del panorama
a mediados de los ochenta entrando en papel protagónico American Eagle. Con el tiempo a los vuelos del águila
americana se los tragó la tierra. De más está decir que volar con Prinair era una aventura, pues tal parecía que
las corrientes de aire tenía el control de la avioneta; había que persignarse antes de montarse en la avioneta.
El flujo de visitantes mermó, especialmente el mercado corporativo que se vio afectado por la carencia de vuelos
que los conectaran con facilidad y frecuencia desde y hacia el aeropuerto de San Juan con su lugar de origen.
Extender los días de viaje de negocio no era la opción, por lo que las reuniones se limitaron al área metro.
Los avances en la tecnología abonaron a la disminución del cliente corporativo en la región. A menos vuelos,
mayor uso de la tecnología, era la era de las teleconferencias y videoconferencias. El efecto multiplicador se
dejaba ver: a menos clientes corporativos, menos acompañantes, principalmente sus esposas. Éstas, en su
tiempo libre, solían disfrutar de la cultura, gastronomía y recursos naturales mediante las excursiones que
estaban disponibles en el área mientras sus esposos se encontraban en reuniones de negocio.
Vender un producto turístico más que un imposible, era un reto…un gran reto.
Lo primero que había que poner en práctica era lo aprendido en la clase de Técnicas de Excursiones. Escogimos
seis lugares emblemáticos: San Germán, Aguada, Mayagüez, Cabo Rojo, Maricao y Guánica. Los primeros tres
eran de corte histórico/cultural; los últimos tres, de inmersión con la Naturaleza. Visitamos cada rincón de estos
pueblos para poder tener un inventario de los posibles lugares a visitar, desde la infraestructura vial, su historia,
lugares naturales, estructuras históricas, alojamiento, restaurantes, etc.
Luego de varios meses de investigación, se trazaron las rutas con sus respectivos itinerarios y se le dio nombre a
cada una de éstas: San Germán Colonial, Ruta del Descubrimiento (Aguada, Rincón, Añasco, Mayagüez),
Mayagüez City Tour, Tierra de Piratas (Cabo Rojo), Guánica al Natural, La Ruta del Café (Mayagüez, Maricao, Las
Marías, Lares, Adjuntas, Ponce, Ciales, Jayuya).
Por lo novel de la idea, la ruta más complicada y difícil de mercadear sería la de la zona cafetalera.
La búsqueda de Mamá Pepa
“Si supiera dibujar, empezaría por la escalera que estaba en el mismo medio de la casa grande.”
Anones, La Mota, Mamá Pepa, El Credo, la escuelita, La Violeta, La Hernández,
la segunda unidad, el negro cimarrón, la masacre a machetazos para
apoderarse de las monedas de oro de la familia, los pilones, las pictografías y la
casa grande eran nombres o palabras que solía escuchar desde la niñez. La
odisea de viajar en los años sesenta desde San Juan hasta Mayagüez incluía la
resonada visita “al campo”. Las curvas, el limón verde para combatir los
mareos y la toalla en el espejo del pasajero para proteger de los rayos del Sol,
vienen siempre a la mente al organizar un viaje a la zona del café.
Carmen, una de las tías gemelas de mi mamá.
Mi tía Toña posando durante una de las visitas al “campo”.
Más que un viaje, era una búsqueda que terminó cuando finalmente dieron
con las ruinas de lo que un día fue la Hacienda La Hernández en Las Marías.
Remontarse al pasado es vivir la historia, esa historia ajena que estaba
recreándose en los recuerdos de quienes fueron sus protagonistas. La casa
grande ya no estaba, ni la pomposidad de la escalera en medio del edificio de
Lo único que pudieron reconocer fue la entrada y con ella la memoria empezó
a correr como si fuera una película silente. Cada cual tenía una historia que
contar, las anécdotas de cuando la vaca las corrió, las veces que se levantaron
temprano para prepararle café a los peones, el susto cuando el Tío Pepe
encontró a las primas jugando en refajo en una tarde calurosa de verano
cuando no había la malicia de este nuevo Siglo, el boquete debajo de una mesa
para no tener que salir en las noches frías y lluviosas para usar la letrina que
estaba en la parte posterior de la casona, las fiestas del acabe de café; todo
fluía como si fuera los años treinta.
En ese momento mi madre revivió los años de infancia. Los ojos de la pequeña Julia vieron la
luz en el valle de la Noriega, en plena primavera. Toño era mayordomo de una hacienda de
caña, pero vivía en Añasco. Sus hermanos Chembo y Pepe residían en Las Marías. Julia se
ocupaba de la pequeña y de los quehaceres de la casa, atendiendo a los empleados de la
Abuela Aña, mi bisabuela paterna.
Julia, mi abuela materna.
Todo ocurrió demasiado rápido. Mientras miraba las nubes aglutinarse en los Cielos, Julia
recordaba cómo que en par de días su primogénita cumpliría cinco meses sin saber que
pronto el País iba a ser impactado por el peor huracán en la historia de Puerto Rico, San Felipe.
Fue el tío Chembo quien llevó entre sus brazos a la pequeña por las aguas turbulentas de lo
que se conocía como los siete pasos del Río Grande de Añasco. Julia se apoyaba de su hombro
como quien se amarra a la vida. Las cosechas quedaron totalmente destruidas. Había que
En un abrir y cerrar de ojos, sus padres se habían divorciado. Luego ocurrió el secuestro de la
pequeña Julia por parte de sus tías gemelas. El Universo, Julia, la abuela Aña y sus hijas
gemelas conspiraron para lograr arrebatarle a la pequeña de manos de Toño. Julia, se fue a
vivir al barrio Anones en Las Marías donde al tiempo estableció su nuevo hogar en compañía
de Pareja. Al igual que Toño, Pareja era mayordomo de una hacienda, pero en ésta se
cultivaba y procesaba café: la Hacienda La Hernández. Allí creció la pequeña Julia,
acumulando vivencias de la vida en el campo en compañía de sus primos y nuevos hermanos
como quien protege el más rico tesoro del Planeta.
A cuatro años de San Felipe, San Ciprián se encargó de destruir todo lo que encontraba a su
paso, incluyendo las cosechas. De santo no tenía nada, tal parecía que le seguía el rastro a
Felipe. A mal tiempo, buena cara. Con una economía en decadencia, había que levantarse
La pequeña Julia, mi mamá..
La muerte súbita de Pareja, obligó a Julia, ahora cargada con más hijos, a regresar a La Quinta
en Mayagüez. Para la pequeña Julia, ésta pasaba a ser otra etapa de su temprana vida, pero
marcada con el sudor de haber trabajado en el cafetal desde pequeña para ayudar a su mamá.
Aún recuerdo el momento cuando encontraron las ruinas, aunque mi mente me traiciona para
precisar qué edad tenía en ese momento; debe haber sido a finales de los sesenta. La
búsqueda no terminó ahí, faltaba la escuelita, la iglesia y Mamá Pepa. Con el pasar de los años,
a finales de la década de los ochenta adquirí mi primer auto, un Honda Accord en segundas
manos y, por supuesto, nos dimos a la tarea de retomar los viajes “al campo”. Así fue que
encontramos la escuelita y la iglesia, pero no había rastros de Mamá Pepa.
El gran Tío Chembo.
Las manecillas del reloj continuaron dando vueltas y vueltas; habían transcurrido diez años de
estos viajes cuando comencé a tomar el curso para certificarme como Guía. Un año más tarde
ya había establecido el negocio. Era lógico pensar rendirle tributo a la historia de una familia
que había experimentado en carne propia lo que era vivir en una hacienda cafetalera.
Empezamos a reconstruir esa historia.
Disfrutando del Río Casey durante uno
de los numerosos viajes al “campo”.
Dándole forma a la ruta
Volvimos a la montaña, iniciando así una serie de viajes de campo para investigar el área más a fondo y hacer un
inventario de lo que podíamos incluir en el recorrido. En aquel momento no se hablaba de turismo sostenible,
apenas encontramos libros de referencia, ni imaginar que la tecnología iba a facilitar este proceso una década
después. Recurrimos al Instituto de Cultura Puertorriqueña donde conocimos a la arquitecta Mildred González,
pieza clave en nuestra investigación.
En aquel tiempo el costo de la gasolina no era motivo de preocupación. Recorrimos
los campos de Mayagüez, Maricao, Las Marías, Lares, Adjuntas, San Sebastián,
Jayuya, Ciales y Ponce. Cada lugar, cada estructura, nos narraba una historia.
Visitamos prácticamente todas las haciendas cafetaleras. Se identificaron
colmados, panaderías, cafeterías, artesanos, fincas con cultivo de frutos
menores, bananeras, cascadas, ríos, quebradas, bosques, gasolineras,
fábricas de dulces típicos, etc.; en fin, todo lo que fuese necesario para
garantizar la mejor experiencia para el visitante.
En uno de los numerosos viajes de campo me acompañó mi señora madre.
En esa ocasión volvimos a la montaña a través de los campos de Añasco que
conducen al barrio Anones de Las Marías. Fue allí donde me dijo “detente
aquí”. Cuando miramos desde lo alto de la montaña recordó el lugar donde
pasó momentos de su niñez. Preguntamos a los vecinos y nos señalaron donde
en algún momento estuvo la Hacienda La Violeta confirmando lo que ella acababa
Seguimos rumbo a Anones y nos paramos a la orilla de un puente a comprar ñame. Como era la costumbre,
conversamos un rato con los dos vendedores. Cuando pregunté si conocían el incidente del “negro cimarrón”
que había matado a machetazos a siete miembros de una familia para robarle las monedas de oro, ambos
caballeros comentaron que de pequeños habían escuchado la narración de esa historia. A esta fecha
desconocemos el lugar, pero al menos varias personas han confirmado el incidente.
Seguimos rumbo a Anones cuando volvió a pedir que me detuviera al reconocer los árboles de guaraguao a la
orilla de carretera. Los vecinos le confirmaron que estábamos en el barrio Bucarabones, hasta conocían los
nombres de las familias que habían vivido allí según ella se los mencionaba y sabían cómo llegar hasta el lugar
donde se encuentran las pictografías. Bajo la sombra de esos árboles había caminado cuando joven.
En la parada para comprar pinchos salió a colación que era pariente de los Beauchamp, por lo que era pariente
del pinchero…mundo pequeño. Nos explicaron cómo llegar a la escuelita, pues estábamos bien cerca. Por fin se
aclaró el misterio de Mamá Pepa cuando una de las vecinas de la escuelita señaló por donde se bajaba para llegar
a Mamá Pepa, un pequeño salto o cascada donde iban a refrescarse al salir de la escuelita.
La investigación había rendido fruto; sólo faltaba darle los toques finales al itinerario y bautizar la ruta. Si hubiese
sido una mera visita a una hacienda cafetalera, quizá el título sería Coffee Plantation Tour. El producto abarcaba
una diversidad de actividades y lugares a visitar que más que una excursión, era una ruta.
Nace La Ruta del Café
Después de años de investigación, la ruta tenía su nombre y un itinerario, el cual dependería de dónde
comenzaba la excursión, si la fecha coincidía con la cosecha de café, o si algún huracán había destruido la
cosecha y había que cambiar los planes.
El denominador común en La Ruta del Café era la vista al menos a una hacienda cafetalera, beneficiado y/o
torrefacción, o la suma de las anteriores, combinada la experiencia con paradas técnicas para utilizar el baño,
comer y hasta dar una caminata, ya fuese en un área protegida o explorando las innumerables cascadas que hay
en la zona montañosa. Para los más aventureros, parte de la ruta la hicimos en bicicleta disfrutando de las curvas
y el fresquito mañanero.
En el caso de Maricao, por ejemplo, era nuestro preferido, pues para ese entonces todavía estaba en operación
el Parador La Hacienda Juanita. Se combinaba la visita a una o dos haciendas antiguas, se caminaba por la finca,
luego se almorzaba en La Hacienda Juanita y, en ocasiones, la caminata obligada al Salto Curet o la visita a Los
Viveros, todo dependía de lo que el cliente decidiera, la opción corta o la de mayor duración. La observación de
aves era una de las alternativas más solicitadas. Recuerdo como si fuera hoy al mayordomo de la Hacienda
Delicias nos decía, “después que dejes el portón cerrado, puedes entrar. Puedes coger de cualquier fruto que
veas en la finca, pero deja todo limpiecito.”
En cada visita, la historia oral seguía cobrando fuerza, enriqueciendo así los relatos que se incluían durante los
recorridos. El Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) vuelve a entrar en juego cuando la Fundación para las
Humanidades anunció una convocatoria solicitando propuestas para otorgar fondos para proyectos culturales.
Por invitación de la arquitecta González del ICP, asistimos a una reunión en San Juan para ver cómo podíamos
dar a conocer la ruta. La Fundación acordó que sería el ICP quien estaría a cargo de la investigación de las
haciendas cafetaleras, pues los fondos debían otorgarse a causas sin fines de lucro. Como resultado, el ICP hizo
la investigación y a través de una exhibición rodante visitaron muchos lugares en Puerto Rico dando a conocer la
zona cafetalera de Maricao.
Visitar estas haciendas fue una experiencia gratificante. En algunas de ellas, nos mirábamos cuando los
mayordomos nos decían que un mero estornudo podía hacer caer la estructura. En uno de los viajes de campo,
Mildred encontró una capilla sumergida dentro de extensa vegetación; en otra propiedad aún estaba en pie la
panadería de la hacienda. A veces, entrar a la casa grande nos remontaba a un pasado, como si el tiempo se
hubiese detenido allí cuando los dueños abandonaron el lugar. Se encontraron hojas de jornaleros evidenciando
que uno o dos días después del paso de un huracán, los empleados volvieron a trabajar, libros para ordenar
maquinaria, entre otros documentos.
El resto es historia, desde 1992 se estableció La Ruta del Café, la cual ha dado a conocer su zona a cientos de
visitantes, ayudando así al desarrollo socioeconómico de los sectores visitados. Los viajes culturales constituyen
la modalidad turística más antigua en el Mundo. Veinte años después, muchos caficultores, reconociendo el
interés por este tema, han abierto al público y a otras compañías de excursiones las puertas de sus haciendas,
estructuras que nos narran historia de nuestro pasado y nos recuerdan de dónde venimos como pueblo, cultura
Para tener éxito en el diseño de una
ruta turística, tenemos que investigar
a fondo el área que vamos a ofrecer y
mercadear en un futuro.
Salto Curet – Maricao
© Chef Juan Miguel Muñoz
No estamos solos. Te invitamos a explorar
las demás islas del Caribe de la mano de la
periodista Carolina Rodríguez Plaza.
Vista de la Cordillera Central de la República Domnicana, al fondo se observa al
Pico Duarte. Es el punto más alto del Caribe con más de 10,000 pies de altura
© 2014, ComuEcoMedia
CCuando me dijo que serían los 91 kilómetros más largos de la historia… no se equivocó. Lo que dejó a mi
imaginación fue el espectáculo natural que acompañó un recorrido inesperado, sorpresivo y principalmente
enriquecedor. Otra lección de vida para seguir cultivando mi orgullo de ser Caribeña.
Fue un domingo cualquiera cuando
mi esposo, ecólogo y especialista en
conservación de anfibios, mi
hermana que estuvo de visita en la
República Dominicana, y yo
decidimos salir del bullicio de la
muy agitada capital dominicana
(donde residimos desde agosto de
2013), para sumergirnos en una
ruta de dos horas para llegar y…
cuatro para salir. Bien dice el refrán
que no es el destino, es el viaje lo
que realmente importa. Palabras
Salimos de nuestro centro de
mando ubicado en el mismo
corazón de Santo Domingo,
específicamente frente a la Plaza de
la Cultura (avenida Máximo Gómez,
Libertad…la sensación más exacta para
esq. César Nicolás Penson) hacia la
describir la experiencia en Valle Nuevo.
autopista Duarte, cruzando por
varias provincias hasta finalmente
llegar al municipio de Constanza, el
valle encantado del Caribe en la
provincia de La Vega. Indudablemente lo es. Una vez llegas te das cuenta del porqué el cognomento lleva la
palabra “encantado”. Desde sus incontables montañas, la constante neblina, su flora e innumerables cosechas,
hasta un clima que realmente te hace preguntar si te encuentras en el Caribe; Constanza sí es un valle
Constanza es un valle entre montañas, enclavado en la
parte oriental de la Cordillera Central, localizado a
3,900 pies sobre el nivel del mar. En la longitud 18 55
N, latitud 7 5 O. Entre sus aspectos físicos destaca
su origen lacustre en la Cordillera Central, cuenta con
cuatro valles intramontanos: Constanza, Tireo, La
Culata y Valle Nuevo, siendo este último el de mayor
altura (2,200 metros sobre el nivel del mar). Su
extensión territorial es de 70,000 tareas (medida local)
y su población de 90,000 habitantes.
Colibrí (Mango Antillano)
alimentándose del néctar
del maguey (Agave
antillano) en las cordilleras
de La Hispaniola.
Constanza es de especial y vital importancia para la
conservación de la naturaleza de la República Dominicana.
Es dueña y señora de varios parques nacionales y reservas
científicas. Algunos de éstos son el PN José Armando
Bermúdez, PN José del Carmen Ramírez, PN Juan Bautista
Pérez Rancier (Valle Nuevo; el altiplano más elevado de las
Antillas), Reserva Científica Ébano Verde y la Zona Protegida
Las Neblinas.
Por lo que constatamos las personas con las que
interactuamos fueron muy amables y simpáticas, incluyendo
el Director del Ministerio de Turismo de Constanza, Juan
Marun Tactuk quien nos hizo la advertencia del camino
eterno que nos faltaba por conocer y además, nos atendió
en una de las tres pizzerías que hay en la ciudad. ¡Excelente
la pizza por cierto!
Marun Tactuk se sorprendió al observar como tres boricuas,
en su “jeepeta” (así le llaman a las x en Quisqueya),
decidieron hacer turismo en la montaña y no en los muy de
moda “all inclusive” que posicionan la zona de Punta Cana y
Bávaro como el destino turístico por excelencia en el Caribe.El Caribe es mucho más que grandes construcciones que
pretenden (y consiguen) recrear mundos fantasiosos a
pequeña y en ocasiones gran escala.- El oficial del Ministerio
de Turismo se ofreció a orientarnos e incluso nos facilitó
mapa, literatura y promoción de la oferta turística de la
hermosa localidad central. Fue entonces que decidimos
dirigirnos hacia Valle Nuevo, pasando por la colonia
japonesa, una de las varias comunidades de inmigrantes que
se han establecido en la zona y adentrándonos por un
camino de tierra que disfrutamos como tres niños
descubriendo mundo.
Monumento de la Pirámide, Parque Nacional Valle Nuevo, Constanza
Entrada al Centro de Visitantes del Parque Nacional Valle Nuevo – Área de
Acampar aledaña a la Pirámide.
Las tierras de Valle Nuevo son fértiles; se cultiva papas, ajo, brécol, cebolla,
tomates y otros.
Muestra del camino en Valle Nuevo, se recomienda el uso de vehículos 4x4.
La entrada hacia la carretera #41 que da acceso al
Valle Nuevo puede resultar desconcertante entre un
paisaje natural tan agradable a la vista. Habiendo
visitado en varias ocasiones Haití, el plato de
entrada a nuestro destino me daba la impresión de
haber regresado a la otra parte de la Hispaniola sin
haber tocado frontera. Pobreza, rozando la miseria
y una forma de vida muy ajena a lo que he conocido
fue la antesala a un paraíso ecológico, un tesoro de
la biodiversidad caribeña.
Constanza y sus valles es uno de los lugares más
impresionantes que he visitado en el Caribe,
principalmente por su diversidad. Con el pago de
RD100 pesos dominicanos por persona, el
equivalente a $2.50 USD se consigue entrada a un
parque nacional, al lugar donde en el 14 de junio de
1959 tuvo lugar la Gesta Histórica contra el régimen
del dictador Trujillo, donde además, el 16 de
febrero de 1973 otro grupo de combatientes
comandados por el Coronel Francisco Alberto
Caamaño intentó derrocar al entonces presidente
Joaquín Balaguer resultando asesinado el militar al
que se erigió un monumento en su honor.
Dejando a un lado la parte histórica y vinculando la
importancia económica y agrícola de la zona que
contribuye al Producto Interno Bruto (PIB) con un
3.7%, el Valle Encantado es un lugar donde se
cultivan hermosas flores, incluyendo mis favoritos,
los lirios cala y donde su clima templado es ideal
para la cosecha de papas, ajo, brécol y hasta fresas.
En las cercanías al monumento al Coronel Caamaño
se pueden apreciar cultivos de manzana. Para mí
fue una grata sorpresa, pequeños detalles que con
frecuencia no se toman en consideración al pensar
puede bajar hasta los 2 F (-5 C) entre diciembre y
abril en las zonas montañosas, representa una
aventura más excitante aun. En mi opinión, es una
muestra de que aun estando en el mismo
archipiélago, compartiendo idioma, tradiciones,
gastronomía, flora y fauna; Puerto Rico y República
Dominicana son dos destinos muy distintos entre sí.
La región es perfecta para experimentar al menos
cinco de los ecosistemas reconocidos en el país:
Bosque Pluvial Subtropical y Tropical, Bosque
Húmedo Montano Bajo (latifoliado y nuboso), el
Alpino y Bosque de Transición. El recorrido por esta
área se convierte en un acervo ecológico invaluable
al permitir al turista disfrutar de un clima y
ambiente drásticamente opuesto a lo que se conoce
y se espera del paraíso caribeño.
En el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier,
mejor conocido como Valle Nuevo, han sido
identificadas aproximadamente 500 especies de
plantas, 138 de estas endémicas a la región. Por el
lado de los anfibios, han identificado 17 especies
endémicas de la Isla que pueden estar presente en
Valle Nuevo. Pudimos identificar el canto de al
menos tres especies de calcalíes, primos hermanos
de los coquíes; Eleutherodactylus patriceae,
Eleutherodactylus haetianus y Eleutherodactylus
wetmorei. Para los que disfrutan de los reptiles, la
Isla es custodia de 29 especies endémicas y varios
de estos pueden estar presentes en el parque.
También más de sesenta especies de aves y decenas
de variedades de mariposas.
Para una boricua, amante de la playa y el sol, la
experiencia de visitar un lugar en el Caribe donde la
temperatura media anual alcanza los 6 . F (18 C) y
Como si la abundancia en flora y fauna no fuera
suficiente, adentrarse al Valle Nuevo te brinda la
oportunidad de disfrutar como vista permanente al
fondo del Pico Duarte, el punto más alto del Caribe
con sus imponentes 10,164 pies. Por otro lado, la
quietud, el aire fresco sin aroma a combustible y la
ausencia de contaminación lumínica se añaden a la
riqueza que hace de Constanza y Valle Nuevo uno
de los lugares ideales para la observación de
biodiversidad y la realización de ecoturismo.
Entre las atracciones más
monumento conocido como La
Pirámide, un lugar ideal para
acampar y disfrutar de la
tranquilidad de la también
llamada Suiza del Caribe. Ubica en
el centro de una planicie poblada
de la gramínea endémica
conocida como Pajón Blanco o
Pajón Australiano, bordeada por
una impresionante pared de pinos
verdes. Debo advertir que el
monumento es modesto, sencillo
y opuesto a lo colosal que se
puede apreciar en México, Perú y
No obstante, la visita a la
Pirámide no debe faltar.
Como tampoco debe faltar
un buen abrigo, linternas,
adicional para el vehículo y
sobretodo… visitar el lugar
en el medio de transporte
adecuado; un todo terreno
4x4. Al concluir el paseo por Valle Nuevo, la acompañante adicional será la neblina que dificulta la visión en el
camino de regreso a la capital. Regresar de noche es todo una aventura!
En mi opinión, visitar Constanza solo una vez, no es suficiente para conocer y disfrutar del tesoro natural que
ofrece. La visión que se tiene del Caribe es un destino paradisiaco por sus playas, clima tropical, cocteles de
famosos rones, ropa colorida, música contagiosa, comida rica en fusiones de sabores y otros tantos elementos
que lo entronan actualmente como el principal destino para el turista europeo. Es cierto, el Caribe es todo lo
antes descrito. El Caribe es mucho más que lo antes descrito. Es una mezcla sorprendente de cultura, de historia,
de tradición. Es poder recrear la historia de la colonización en visitas a museos que albergan siglos de crónicas
perdidas en algún cuaderno que naufragó de regreso a España. Es entretejer las grandes batallas que dieron
paso a la formación de las capitales que en nuestros tiempos son visitadas por cientos de miles de personas
anualmente. El Caribe, ser Caribeño, ser Antillano es un privilegio, es un placer.
Charlas, caminatas y otras actividades
durante el Festival de Aves Endémicas y del
Caribe organizadas a través del Proyecto
27 de abril de 2014, 9:30 AM
CHARLA Zumbadores de Puerto Rico
Parque Monágas – Bayamón
4 de mayo de 2014, 8:30 AM
CAMINATA para observar aves
Maricao - se requiere reservación
18 de mayo de 2014, 9:30 AM
CHARLA Las aves de Punta Tuna
Casa Verde - Reserva Natural Humedal
Punta Tuna en Maunabo
Censo de Aves de Mayagüez
Censo de Aves de Maricao
Esta actividad cuenta como taller de educación
continua para los miembros de APIE con sus cuotas
al día, los cuales recibirán un certificado de
participación de parte de APIE.
Censo de Aves de VIeques
Censo de Aves de Maunabo
Zumbador Crestado (hembra)
© 2014, Hilda G. Morales-Nieves
El Comité de Educadores en Turismo (CET) se constituyó el 9 de
Para ocupar los puestos de presidente y vicepresidente del Comité se
requiere que las personas interesadas estén debidamente
certificadas y al día como Guía Turístico. Los miembros de la
directiva son: Prof. Carmen Rosado Olavarría, Presidente; Hilda
Morales Nieves, VicePresidente; y, la Dra. Ileana Lugo,
Secretaria/Tesorera.
Entre las responsabilidades del CET está la creación, organización y
coordinación de actividades de capacitación y educación continua
enfocadas y dirigidas a Guías Turísticos, Intérpretes Ambientales,
Choferes de Excursiones, maestros y Educadores en Turismo.
También coordina actividades de educación ambiental para el
disfrute de la familia, en especial, los niños. Entre las actividades que
organizamos o participamos, se encuentran las siguientes.
Intérprete del Patrimonio (por región)
Guía de Aventuras al Aire Libre (Laguna Grande)
Estándares Ocupacionales para Empresas de Excursiones
Taller de Interpretación (APIE)
Día Internacional del Guía Turístico (APIE)
Congreso Nacional de Guías Turísticos (APIE,cada dos años)
Encuentro de Educadores en Turismo (APIE,cada dos años)
Festival de Aves Endémicas de Puerto Rico y el Caribe (caminatas y
charlas en Maricao y Maunabo). Charlas sobre las aves a través del
Proyecto Mucarito: Zumbadores en Puerto Rico; Aves Endémicas; El
Viaje de las Migratorias; Mucarito, el Rey de los Cielos Oscuros.
Día Nacional de las Veredas (Maricao, Maunabo)
Censo de Aves (Mayagüez, Maricao, Vieques, Maunabo)
SEPTIEMBRE – NOVIEMBRE / FEBRERO – ABRIL
Charlas a escuelas (Aves, Turismo Sostenible, Turismo Comunitario,
Guía de Observación de Aves
Train-The-Trainer (Educadores en Turismo, Método ABC)
TALLERES Y CHARLAS DE EDUCACIÓN CONTINUA
Técnicas de Identificación de Árboles Vereda Caimitillo
Técnicas de Identificación de Aves Vereda Caimitillo
Fotografía Digital Ambiental )septiembre a marzo)
Turismo Sostenible: Nuevas Tendencias y Modalidades
Buenas Prácticas en el Turismo SOStenible
Conciencia Turística y sus Implicaciones
El ABC del Operador Receptivo
Manual de Operaciones para compañías de excursiones
Planificación de Rutas Interpretativas
Redacción de Libretos Interpretativos
Asociación Puertorriqueña de Interpretación y Educación, Inc. (APIE)
Comité de Educadores en Turismo
Membresía APIE (Recibe un 20% de descuento válido hasta el 30 de abril de
2014, código HUELLAS-PROMO-13ABRIL)
Programa de Voluntarios - APIE
Bosque Nacional El Yunque - Revisión Plan de Manejo
Federación Mundial de Asociaciones de Guías Turísticos
¿Quieres colaborar con la Revista
HUELLAS? Escríbenos y cuéntanos
cómo quieres colaborar. También
nos puedes escribir al Apartado
postal 1894 – Luquillo, PR 00773.
Páginas de interés en Facebook
Colaboración Bosque Nacional El Yunque
Comu Eco Media
Asociación de Estudiantes de Turismo – UIPR Fajardo
Pregúntale a Boicia
El Bosque Nacional El Yunque es considerado por
los boricuas como el más preciado tesoro. Esta
área natural protegida le da la oportunidad a
cientos de personas dentro de la industria turística
a beneficiarse económicamente del lugar a través
de permisos para ofrecer excursiones.
Ahora el Bosque necesita de nosotros. La revisión
del Plan de Manejo del Bosque Nacional El Yunque
es una oportunidad única de envolvernos en este
proceso participativo sugiriendo ideas.
Para más información, pueden visitar este enlace o
comunicarse con las siguientes personas:
Pedro Rios – prios@fs.fed.us
Carolyn Krupp – ckrupp@fs.fed.us
Yiraliz I. Rivera/ Michelle Ramos Morales yunqueplan@gmail.com
fax. 787-888-5685
El turismo sostenible bien
planificado permitirá que la
inversión que hace nuestro
cliente al escoger a Puerto Rico
como destino, impacte
directamente la economía de las
áreas visitadas. Lograr que la
experiencia sea positiva y que los
recuerdos que ese turista lleve de
regreso a su hogar sean
atesorados durante el resto de su
vida son reflejos de la excelente
labor de nuestros Guías.
Revista HUELLAS - Año 1, Volumen 1 (2014)
HUELLAS, revista oficial de la Asociación Puertorriqueña de Interpretación y Educación, Inc. (APIE). HUELLAS está dirigida a la nueva generación de Guías Turísticos Certificados, Intérpretes Ambientales, Choferes, Educadores en Turismo y maestros. Baja tu copia gratuita, sólo debes tener instalado en tu computadora el programa Adobe Reader. En esta edición: Día Internacional del Guía Turístico Ética del Turismo - Prof. Osvaldo Gelabert A vuelo de pájaro - Hilda G. Morales Nieves El Botiquín de Boicia - Dra. Magda Vázquez El Valle del Culebrina y la Central Coloso: Patrimonio Cultural de la Región Oeste - Arq. Mildred González Valentín, ICP En arroz y habichuelas: La caña de azúcar, procesos y productos - Mónica Salas y Dra. Ileana Lugo Abriendo caminos...: La ruta del café - Hilda Morales-Nieves Trota Caribe - Carolina Rodríguez Plaza Comité de Educadores en Turismo Informa

References: in fine
in fine
 resolución 

Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 9
in fine