Source: http://docplayer.es/892925-Humillacion-y-abusos-en-centros-de-tratamiento-para-uso-de-drogas-en-puerto-rico.html
Timestamp: 2018-05-28 05:57:42+00:00

Document:
Humillación y abusos en centros de tratamiento para uso de drogas en Puerto Rico - PDF
Download "Humillación y abusos en centros de tratamiento para uso de drogas en Puerto Rico"
María Victoria Iglesias Coronel
1 Humillación y abusos en centros de tratamiento para uso de drogas en Puerto Rico
2 Copyright Mayo de 2015 por Intercambios Puerto Rico, Inc. Para mayor información, contactar a Intercambios Puerto Rico, Inc., Fajardo, PR C T/F / Autores Débora Upegui-Hernández, ph.d. Rafael A. Torruella, ph.d. Foto de Portada Un residente de un centro de tratamiento residencial ofreciendo para la venta pastelillos y productos de panadería producidos por el hogar como parte de la denominada Terapia de Representación y Ventas. Este trabajo no es pagado y aquellos que se niegan a vender en la calle, se exponen a ser castigados a través de remoción de privilegios o extensión de tiempo en reclusión. (Foto: Débora Upegui-Hernández y editada por Javier Fontanez) Edición y diseño Débora Upegui-Hernández Con el apoyo del Open Society Foundations International Harm Reduction Development Program Agradecimientos Primero que todo agradecemos a las personas que valientemente compartieron con nosotros sus historias de maltratos y abusos para que pudiéramos trabajar en desinvisibilizar las injusticias y violaciones de derechos humanos que se siguen cometiendo en nombre del tratamiento para uso de drogas en Puerto Rico. También agradecemos a la Dra. Carmen Albizu, la Lcda. Mariana Nogales Molinelli, al Lcdo Rafael Anglada, la Sra. Lidia Díaz, la Lcda. Verónica Vélez-Acevedo y a todos aquellos que nos ofrecieron comentarios durante la investigación, edición y producción de este reporte. Intercambios Puerto Rico, Inc. es una organización sin fines de lucro de base comunitaria que promueve la integración social de grupos marginados, incluyendo personas usuarias de drogas, sin hogar, y trabajadoras y trabajadores sexuales,desde una perspectiva científica de reducción de danos a través de programas y actividades de servicios, educación, abogacía e investigación. Cita sugerida Upegui-Hernández, D.; Torruella, R.A. Humillaciones y abusos en centros de tratamiento para uso de drogas en Puerto Rico (Intercambios Puerto Rico: Puerto Rico, Mayo 2015).
3 Contenido Carta de presentación de la Dra. Carmen Albizu García. 1 Introducción.. 3 El panorama de tratamiento para dependencia de drogas en Puerto Rico 4 Los abusos cometidos en centros de tratamiento residencial para dependencia de drogas como violaciones de derechos humanos.. 5 Ingreso bajo coerción o por presión 11 Rompiendo en frio - Desintoxicación abrupta y forzada sin medicamento recetados, supervisión medica adecuada o protocolos adecuados. 14 Tratamiento mediante el castigo y la humillación Terapia de confrontación y re-educación.. 16 Castigos y abusos Tratamiento mediante el trabajo forzado Egreso y abandono Consecuencias Falta de supervisión adecuada del gobierno de Puerto Rico Conclusión. 31 Recomendaciones.. 32 Metodología.. 33 Notas y referencias.. 34 Acerca de los autores.. 39 Contenido
5 CARTA DE INTRODUCCIÓN por la Dra. Carmen Albizu García Este trabajo acopia testimonios de participantes en servicios de tratamiento para trastornos de uso de drogas psicoactivas en Puerto Rico que documentan la persistencia de acercamientos a la condición, fundamentados sobre la falsa premisa de que la misma es producto de personalidades patologizadas y deficiencias morales del individuo que requieren de confrontativos y denigrantes procesos de re-socialización para que las personas afectadas aprendan a conformarse a la norma social que establece la abstinencia como el único estado aceptable. Se describen experiencias que laceran la dignidad, la salud y la seguridad del ser humano que nos obligan a preguntarnos: Por qué se toleran estas prácticas en un estado que proclama en su Constitución que La dignidad del ser humano es inviolable?, Por qué se toleran en un estado de derecho que cuenta con instituciones para salvaguardar la salud de su población y asegurar que servicios de salud preventivos y curativos se fundamentan en evidencia de que son beneficiosos y no maleficientes? Los autores citan estadísticas oficiales que corroboran la predominancia de estos programas dentro de la exigua oferta de servicios de tratamiento para uso problemático de drogas con la que cuenta el país. Estos datos se suman al cúmulo de reportes generados durante varias décadas en el país que delatan la enorme brecha entre demanda y oferta de servicios basados en evidencia de efectividad para uso problemático de drogas que afecta a Puerto Rico. Le coloca una trágica cara humana a la situación que padecen las personas que entran involuntariamente por la puerta giratoria de servicios provistos primordialmente bajo control legal en el que participan el sector de justicia criminal y los de servicios sociales y de salud sin asumir posturas críticas sobre las consecuencias de su gestión. Bajo estas condiciones, la persona afectada queda instalada en una posición de desigualdad y sujeta a intervenciones provistas por personal facultado para asumir posturas autoritarias que violan la autonomía del paciente y permiten prácticas abusivas y hasta peligrosas. Después de todo, se trata de una persona que padece una condición criminalizada que se construye como una consecuencia inevitable de su incapacidad para ejercer control personal. Por ello, el rol de quien interviene se reduce a confrontarle con sus deficiencias y a penalizarle cuando estas se reflejan en su conducta. El saldo principal radica en la pobre retención en estos programas y en la progresiva exclusión social que convierte a las personas que necesitan servicios de calidad en parias sociales. En un momento histórico en el que existe evidencia de que estas prácticas y experiencias maltratantes concebidas como tratamiento no son efectivas y en el que contamos con intervenciones que si generan mejores resultados, es inaceptable que el estado permita esta enorme desigualdad y continúe respaldando a un sector de servicios que le ha dado la espalda al desarrollo del conocimiento sobre qué funciona en el manejo de las adicciones y que persiste en denigrar a sus participantes y concebirlos primordialmente como inmerecedores de trato digno. Debemos consolidar nuestro reclamo para que el estado garantice opciones de servicios a lo largo de un continuo que permita satisfacer las necesidades inmediatas de la persona dentro de su jerarquía de posibilidades como lo hacemos para otras condiciones crónicas de salud que no están estigmatizadas. Sobre todo, mientras el estado no atienda las condiciones estructurales que promueven el rechazo y maltrato a las personas que padecen de un trastorno de uso de drogas, estaremos empoderando a los sectores que entienden el asunto como uno fundamentalmente de naturaleza moral o criminal y no como un problema de salud manejable dentro del sector de servicios sociales y de salud. Exhortamos a los lectores a indignarse y a rescatar las recomendaciones consensuadas fundamentadas en derechos humanos y evidencia de efectividad que promueven la Organización Mundial de la Salud y otras entidades internacionales y nacionales, y a exigir que sean éstas las que el estado promueva y respalde. Carmen E. Albizu García, MD Catedrática Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas Universidad de Puerto Rico
6 Humillación y abusos en centros de tratamiento para uso de drogas en Puerto Rico 2
7 para uso de drogas en Puerto Rico Introducción a falta de una política de drogas coherente en Puerto Rico ha tenido consecuencias L devastadoras para la población civil, particularmente en lo que concierne a la violencia y la salud pública. En el 2011, Puerto Rico tuvo una tasa de encarcelación de 311 por 100,000 1, y en junio del 2012 un reporte del Departamento de Correcciones y Rehabilitación de Puerto Rico reveló que un 87.71% de los presos en Puerto Rico habían sido sentenciados en casos relacionados al uso problemático de drogas. Casi la mitad de dichos presos eran primeros ofensores, y más de 75% eran considerados usuarios de drogas. Durante los últimos 20 años de la fallida guerra contra las drogas, en Puerto Rico se han reportado más de 15,000 homicidios. En el 2010, el Departamento de Policía de Puerto Rico estimó que un 60% de los asesinatos estaban relacionados a drogas (cifra que muchos consideran es una subestimación), y en el 2011, las Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito [UNODC, por sus siglas en inglés] reportó que la tasa de homicidio en Puerto Rico alcanzaba el 26.5 por 100,000 2, una tasa mayor que la de México, un país desgarrado por la guerra contra el narcotráfico (23.7 por 100,00), Brasil (23.4 por 100,000), República Dominicana (24. 8 por 100,000) y más de cinco veces mayor que la de los 50 estados de Estados Unidos (EEUU, con un 4.8 por 100,000). Las políticas sobre drogas en Puerto Rico también tienen consecuencias negativas reales para la salud pública. Puerto Rico posee una tasa de transmisión del VIH (45.0 por 100,000) 3 que alcanza proporciones alarmantes. Sin par en ninguna de las jurisdicciones de los EE UU, la transmisión de VIH en Puerto Rico ha sido mayormente el resultado del uso de drogas inyectables. En el 2008, por lo menos 45,294 personas reportaron haber usado heroína en algún momento de sus vidas, 199,405 cocaína, 48,893 crack y 105,629 opiáceos no recetados 4. El mismo estudio encontró que al menos 8,076 personas habían utilizado heroína en el último año, 45,993 cocaína, 12,424 crack y 38,212 opiáceos no recetados 5. En términos de género, la mayoría de los usuarios de substancias ilícitas en el último año fueron hombres: cocaína, 82%; crack, 80%, heroína, 84% y opiáceos, 67%. Estos números no son excluyentes y pueden reflejar usuarios que utilizaron varias substancias. Por lo menos 5,059 6 personas reportaron haber usado xylezina. Usualmente la xylezina es mezclada con heroína y está relacionada a la aparición de úlceras abiertas en la piel y un deterioro dramático en la salud y apariencia física de sus usuarios en la isla 7. A pesar del claro impacto negativo que el abuso y dependencia a las drogas tiene en el bienestar y la salud pública en Puerto Rico, la isla tiene un pésimo desempeño en lo que concierne a la disponibilidad y utilización de servicios de tratamiento para el uso problemático 8 de drogas basados en evidencia científica. La Encuesta de Hogares del 2008 de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adición de Puerto Rico (ASSMCA), reportó que por lo menos 52,334 personas cumplían con los criterios de trastorno de abuso de substancias (sin incluir el alcohol) y 59,322 9 de trastorno de dependencia a sustancias (sin incluir el alcohol). 10 Sin embargo dicho reporte concluyó que sólo el 8.5% de las personas que cumplieron con criterios de trastorno de abuso y un 24% criterios de trastorno de dependencia, habían tenido acceso a servicios de tratamiento especializado para uso problemático de drogas, 11 como desintoxicación, hospitalización, programas residenciales y ambulatorios. Los servicios más utilizados por individuos con dependencia a sustancias, que recibieron algún tipo de servicio especializado, fueron desintoxicación (34%), programas residenciales (31%) seguido por tratamiento ambulatorio (21%). Es decir, por lo menos el 90% de personas que cumplían con criterios de abuso de drogas y el 75% de personas que cumplían con criterios de dependencia a drogas en Puerto Rico no tuvieron acceso a tratamiento. Esta falta de alternativas de tratamiento disponibles en la isla ha contribuido al fenómeno Introducción 3
8 Tabla 1. Número aproximado de camas en centros de tratamiento residencial para sustancias y/o alcohol registrados en la Oficina de Licenciamiento de ASSMCA Programas Residenciales Total de Camas Gobierno (ASSMCA) % Gobierno (Correcciones, Instituciones Juveniles y Familia) Privados (sin fines de lucro y/o base de fe) Porcentaje % % Hogar CREA, Inc % TOTALES % de traslado de usuarios de drogas inyectables en busca de tratamiento a los EE.UU. continental, que en ocasiones alcanza características típicas de la trata de personas. 12 En lugar de aumentar la prestación de servicios adecuados de tratamiento para dependencia de drogas o de forjar acuerdos colaborativos adecuados con los proveedores de servicios basados en evidencia en la isla, los alcaldes y funcionarios de gobierno locales escogen enviar a usuarios de drogas que buscan tratamiento a los EE.UU. continental a centros, muchas veces bajo falsos pretextos, que no ofrecen tratamiento basado en la ciencia y que en algunos casos incluso carecen de licencias estatales para funcionar como centros de tratamiento para dependencia de drogas por no cumplir con las normas básicas locales. El panorama de tratamiento para dependencia de drogas en Puerto Rico a prestación de servicios de salud física y L mental, y de asistencia social (vivienda, capacitación y servicios comunitarios) para los usuarios de drogas que buscan ayuda y tratamiento ha sido dejada en manos de organizaciones que promulgan una política de abstinencia y utilizan métodos que no están basados en evidencia científica. Un listado de las organizaciones licenciadas (públicas y privadas) para ofrecer servicios para tratamiento de dependencia de sustancias y/o alcohol por el gobierno de Puerto Rico 13 en el 2014, reporta la existencia de 11 centros de desintoxicación (aprox. 156 camas), 11 centros de servicios ambulatorios (incluye distribución de metadona y buprenorfina y centros de servicios de salud mental únicamente), y por lo menos 132 programas residenciales (aprox. un total de 4,429 camas), ver Tabla 1. El gobierno de Puerto Rico es responsable sólo por el manejo del 14.7 % de los espacios en programas residenciales en la isla a través de ASSMCA, el Departamento de Correcciones e Instituciones Juveniles y el Departamento de la Familia. El 85.2% de los espacios en programas residenciales son operados por organizaciones privadas sin fines de lucro de base comunitaria y/o de base de fe (como Hogares CREA 14 y hogares religiosos o cristianos). De los 132 programas residenciales registrados en ASSMCA, por lo menos 10 no tenían licencias vigentes y 5 de ellas figuraban con licencias expiradas desde antes del Además, en el Directorio del Concilio Multisectorial para Personas sin hogar figuraban como centros de tratamiento para uso de sustancias y/ o alcohol por lo menos 19 hogares que no aparecieron en el registro de ASSMCA del Más del 90% de los programas residenciales licenciados por el gobierno, a través de ASSMCA, son manejados por entidades sin fines de lucro y/o de base de fe, la mayoría de los cuales utilizan tratamientos sin evidencia científica y siguen el modelo de comunidades terapéuticas 15 cuya meta es la abstinencia total a través de la re-educación del adicto sin diferenciar el tipo de sustancia ni el nivel de uso problemático o no (según el DSM-5), uso, abuso o dependencia (según el DSM-IV) o modelos basados en Alcohólicos/Narcóticos Anónimos. Hogares CREA representa el 44.7% de los centros de tratamiento residencial en la isla y hogares con base de fe (también conocidos como hogares cristianos o religiosos) representan el 29.5% (Ver Tabla2). Esto es extremadamente problemático, ya que la Ley 408 del 2000 según enmendada por la Ley 183 del 2008, establece la Carta de Derechos para los paciente de servicios de salud mental, que 4 Panorama de tratamiento en Puerto Rico
9 Tabla 2. Número aproximado de centros de tratamiento residencial para sustancias y/o alcohol registrados en la Oficina de Licenciamiento de ASSMCA Programas Residenciales Total de Centros Gobierno (ASSMCA) 4 3.0% Gobierno (Correcciones, Instituciones Juveniles y Familia) 5 3.8% Porcentaje Privados (sin fines de lucro, base comunitaria) % Privados (con base de fe) % Hogar CREA, Inc % TOTALES % incluye tratamiento para uso problemático de drogas, y los estándares de prácticas y procedimientos para cuidado y tratamiento a pacientes de salud mental y uso problemático de drogas, exime a las organizaciones con o sin fines de lucro de su cumplimiento. En otras palabras, el 90% de los centros que ofrecen tratamiento residencial para usuarios de drogas están exentos de cumplir con los derechos básicos del paciente y los estándares de tratamiento, ya que la legislatura de Puerto Rico establece que dichas organizaciones continuaran brindando sus servicios comunitarios, según su práctica histórica, tradicional y ordinaria, (Articulo de la Ley 408 según enmendada en 2008) 16 sin importar el carácter o contenido de dichas prácticas. La inclusión de dicho articulo fue en gran parte resultado del cabildeo y poder político de Hogar CREA y algunas organizaciones con base de fe, a pesar de la oposición de la comunidad multi-disciplinaria de profesionales de la salud. Esta cláusula de hecho (y gracias a su ambigüedad), les ha permitido a estas entidades continuar utilizando prácticas dudosas y desechadas por la ciencia, como la terapia de confrontación, la terapia de representación y ventas a la vez que violentan los derechos humanos de los usuarios como el derecho a la confidencialidad, el derecho a no recibir tratamiento cruel, inhumano o denigrante, el derecho a no ser forzados a trabajar sin paga y en contra de su voluntad, y el derecho a recibir tratamiento adecuado y basado en la ciencia. En la práctica, esto significa que solo 9 de los 132 programas residenciales de tratamiento para uso problemático de drogas en la isla tienen que cumplir con lo establecido por la ley, o al menos esa es la percepción que existe entre administradores, proveedores, entidades gubernamentales y abogados. Los abusos cometidos en centros de tratamiento para dependencia de drogas como violaciones de derechos humanos n los últimos años, ha surgido consenso a E nivel internacional de que los tratados internacionales y de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos deben ser aplicados al contexto de la detención obligatoria o bajo presión para recibir tratamiento para uso 17, 18 problemático de drogas. El Relator Especial de las Naciones Unidas y otros expertos, Trato cruel y denigrante 5
10 El dolor y sufrimiento no tiene que ser severo para que sea considerado denigrante. [Relator Especial de las Naciones Unidas] han ofrecido las siguientes definiciones de lo que constituye Tratamiento Cruel e Inhumano, y Tratamiento Denigrante: Tratamiento o castigo cruel e inhumano se entiende cuando se inflige dolor o sufrimiento severo, por o con la instigación de o con conformidad o consentimiento de un oficial público u otra persona que actúe en capacidad oficial. La conducta puede ser intencional o negligente, con o sin un propósito específico, al contrario de la tortura que requiere ambas intención y un propósito indebido. Tratamiento o castigo denigrante es específicamente infligir dolor o sufrimiento, físico o mental, con la meta de humillar a la víctima. El dolor y sufrimiento no tiene que ser severo para que sea considerado denigrante. Las Cortes de Derechos Humanos Europea e Inter-Americana han afirmado que el tratamiento denigrante involucra actos que están diseñados para crear sentimientos de miedo, angustia e inferioridad en las victimas capaces de humillarlos y degradarlos, y posiblemente quebrantar su resistencia física y moral. 19 Existen múltiples informes y reportes de instituciones internacionales vigilantes de los derechos humanos que han documentado la presencia de prácticas y maltratos en centros que supuestamente brindan tratamiento para dependencia de drogas, que constituyen tratamiento cruel, inhumano y denigrante, tales como trabajo forzado no remunerado, re-educación psicológica y moral, y ejercicios militares. Los detenidos son encadenados o encerrados, y son sujetos a procedimientos abusivos e invasivos y a degradación mental en el nombre de tratamiento. 20 Este tipo de maltratos se han documentado recientemente en China, Camboya, México, Rusia, 21 al igual que en Brasil, Guatemala, India, Perú, Serbia, Sudáfrica y los Estados Unidos, 22 entre otros, en instituciones operadas por organizaciones sin fines de lucro religiosas o de base comunitaria. Lastimosamente muchos de estos abusos y maltratos en el nombre de tratamiento o rehabilitación para el uso problemático de drogas, se han cometido y se siguen cometiendo en Puerto Rico, principalmente en los programas residenciales de Hogar CREA y algunos hogares religiosos o cristianos. En el pasado, varios investigadores han reportado ejemplos de trato cruel, inhumano y denigrante en Puerto Rico en centros de tratamiento para dependencia de drogas. En 1993, Santiago- 23, 24, 25, 26 Negrón describió el tipo de prácticas que se llevaban a cabo en los centros de tratamiento bajo el nombre de tratamiento para usuarios de drogas: Desde exorcismos religiosos hasta castigos físicos y emocionales, tales como recortes de pelo poco convencionales, abuso verbal (la silla caliente), negación de la correspondencia y de visitas, uso de pañales desechables para adultos, y letreros ridiculizando la persona, entre otros. Ninguno de estos tratamientos tiene base científica; todos ellos salen de las especulaciones arbitrarias de un sinnúmero de paraprofesionales que se autodenominan expertos en el campo de la adicción a drogas. Muchos de estos tratamientos se practican como si fueran modas que luego se abandonan con la misma arbitrariedad que fueron instituidos (i.e., en algunos programas se le pintaban las manos de negro al que sorprendieran masturbándose). 27 Casi veinte años más tarde, Pérez-Torruella (2010) documentó el uso de rituales de humillación [shaming rituals] en las experiencias de tratamiento que sus entrevistados recibieron mientras vivían en Puerto Rico. Pérez-Torruella entrevistó a usuarios de drogas inyectables puertorriqueños que vivían en Nueva York sobre sus experiencias pasadas en centros de tratamiento para el uso problemático de drogas en Puerto Rico. Una de las prácticas terapéuticas utilizada en Hogares CREA llamada Leña fue descrita como una paliza emocional o de confrontación que 6 Trato cruel y denigrante
11 implicaba: estar sentado en un pequeña silla en el medio de un cuarto y ser humillado mientras te insultan los compañeros que están limpios. Los compañeros le humillaron llegando al punto de insultar a su familia para que aceptara culpabilidad por sus actitudes y comportamientos 28 Más recientemente, Rivera- Suazo, et.al. (2013) y Rivera-Suazo (2014) entrevistaron a un grupo de usuarios sobre sus experiencias de tratamiento previas a convertirse en pacientes del programa de Tratamiento Asistido con Metadona en la isla. Los participantes reportaron humillación y abuso psicológico a través de castigos arbitrarios y poco ortodoxos, y el uso de terapia de confrontación que no está basada en evidencia científica y promueve la humillación y degradación del usuario con el fin de re-educarlo. Los siguientes son algunos ejemplos de los tratos reportados: ellos también te dan un tipo de terapia de maratón como ellos le dicen, ( ) estas despierto todo el día y toda la noche, y todos aun si te quedas dormido te tiran un balde de agua fría si haces algo que no debes hacer, bueno te hablan malo [insultos]. Tú sabes, que eres un cerdo, que eres un canalla, que eres una puta, que vienes de la calle un día olvidé mis panties en el baño, y ellos me hicieron andar todo el día en el programa con mis panties en la cabeza Las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud [World Health Organization - WHO] y la Administración de Servicios para el Abuso de Sustancias y Salud Mental de EE.UU. [Substance Abuse and Mental Health Services Administration SAMHSA] concuerdan que: El derecho a la salud aplica de igual manera a la dependencia de drogas como a cualquier otra condición de salud. La dependencia a drogas es considerada un trastorno de salud multi-factorial que sigue el curso de una enfermedad crónica que involucra periodos de recurrencia y remisión. En estos respectos, nada menos se de- un día olvidé mis panties en el baño, y ellos me hicieron andar todo el día en el programa con mis panties en la cabeza Figura 1. Camión para transporte de residentes de Hogar CREA Trato cruel y denigrante 7
12 be proveer para el tratamiento de dependencia a drogas que lo que se provee para otras enfermedades reconocidas. 29 Sin embargo, a lo que en Puerto Rico se le da el nombre de tratamiento de drogas en la gran mayoría de los centros y programas residenciales, son prácticas que no están basadas en evidencia científica sobre lo que constituye tratamiento efectivo y adecuado para el uso problemático de drogas, cuyo objetivo es la abstinencia abrupta y total sin importar las diferencias entre sustancias y nivel de dependencia, además de tener cero tolerancia a las recaídas. Dichos tratamientos se basan en mitos sobre el uso y dependencia a drogas, en estigma y percepciones falsas acerca de los usuarios de drogas como pecadores o pervertidos morales que usan drogas porque quieren (decisión y voluntad propia) o porque tienen un carácter débil o defectuoso (deficiencia moral) y por ende deben ser re-educados o rescatados por Dios. El consenso entre la comunidad médica, científica y de trabajadores de derechos humanos a nivel internacional indica que el tratamiento para el uso problemático de sustancias psicoactivas debe ser de carácter psicosocial y apoyado por tratamiento farmacológico apropiado para el tipo de sustancia y nivel de dependencia de cada individuo. En el 2004, La Organización Mundial de la Salud [WHO World Health Organization] reconoció que la terapia de sustitución farmacológica, a través de Tratamiento Asistido con Metadona, Buprenorfina o Heroína, ha demostrado ser altamente efectiva y eficiente en reducir y controlar la dependencia a opiáceos y heroína. 30 De igual manera en su reporte a los estados miembros de las Naciones Unidas durante la sesión de la Comisión de Drogas Narcóticas del 2010, el Director Ejecutivo de la UNODC afirmo que: El tratamiento para la dependencia de drogas (ya sea voluntario o compulsorio) debe estar basado en evidencia, y en cumplimiento de los principios establecidos por la medicina. La detención y/o aislamiento con el propósito de una desintoxicación forzada es poco probable que sea eficiente. En su lugar, el tratamiento para dependencia a drogas debe incluir intervenciones comprensivas farmacológicas y psicosociales. Bajo ninguna circunstancia se debe someter a un individuo bajo tratamiento compulsorio a formas de tratamiento experimentales, o a intervenciones de carácter punitivo bajo el pretexto de ser tratamiento para dependencia a drogas 31 Sin embargo, Hogar CREA, el mayor operador (44%) de programas residenciales bajo el pretexto de proveer tratamiento para drogas en Puerto Rico, es una organización que asegura públicamente que el adicto tiene cura, CREA lo asegura (ver figura 1), asume como único resultado aceptable la abstinencia total de todo tipo de sustancias psicoactivas (legales e ilícitas), y utiliza como terapia la humillación y el abuso psicológico bajo el nombre de terapia grupal, la oración y aceptación de Dios bajo el nombre de terapia y consejería espiritual, y el trabajo forzado como terapia ocupacional o terapia de representación y ventas. Esta organización no provee ningún tipo de ayuda psicológica o de tratamiento farmacológico para la dependencia a sustancias y brinda a todos sus residentes las mismas terapias grupal, espiritual y vocacional por una duración de 18 a 24 meses sin importar si se es usuario de heroína, cocaína o marihuana, ni el nivel de dependencia a la sustancia. Hogar CREA abiertamente promulga en su página de internet el papel que Dios y la religión tienen en su filosofía y practica: Hogar CREA, a través de la historia, ha tenido la guía y el apoyo de Dios. Todos en Hogar CREA pueden dar testimonio de la presencia de Dios en nuestra institución. Con tal fin, nuestra 8 Trato cruel y denigrante
13 Figura 2. Marco conceptual modelo de Hogar CREA. organización ha enfatizado la educación Ecuménica para enriquecer la filosófica de Hogar CREA. 32 Es especialmente preocupante que esta modalidad de comunidad terapéutica diseñada por Hogar CREA se ha extendido y exportado a Latinoamérica y a los EEUU tras la creación de Hogar CREA International, Inc. y Hogar CREA USA, Inc. con más de 150 Hogares CREA en Colombia, EEUU, Panamá, Costa Rica, República Dominicana, Venezuela, y el Salvador donde se practican abusos y maltratos similares en mayor o menor grado. La sigla de CREA significa Comunidad de Re- Educación de Adictos, dirigida y operada por ex-adictos que han sido re-educados y definen la adicción como: la tendencia al uso compulsivo de una sustancia que afecta el estado de conciencia del usuario a causa de un desorden de la personalidad que se manifiesta en fallas de carácter. Este desorden de personalidad consiste en que el individuo no ha desarrollado unas capacidades o fortalezas en su carácter a través de la experiencia de vida, que le permiten enfrentarse a la misma y superar las dificultades y contratiempos. El movimiento de Hogar CREA, Inc. sostiene que la dependencia a las drogas es un síntoma; la verdadera enfermedad estriba en la debilidad de carácter que lo hace vulnerable al uso de sustancias. El adicto a drogas y/o alcohol no ha desarrollado o pierde una vez desarrollado el sentido moral en su conducta; no tiene consideración hacia sí mismo ni hacia los demás. Su personalidad refleja fuertes impulsos y tendencias temperamentales como la irritación, la intolerancia, la impulsividad, agresividad, etc. El adicto por consiguiente sufre de una Trato cruel y denigrante 9
14 falla en el desarrollo de su carácter. 33 Esta definición de dependencia a drogas como un problema de carácter y de deficiencias morales da pie a una construcción mal concebida de lo que un usuario necesita para mejorar o aliviar el uso compulsivo o dependencia a una sustancia basado no en los avances médicos y los hallazgos bio-psico-sociales, sino en la arbitrariedad de mitos, estereotipos, discriminación y estigma evidentes en el marco conceptual de la organización. De acuerdo al marco conceptual de Hogar CREA, Inc. (ver figura 2), el usuario comienza su proceso para ascender desde la destrucción del hombre hacia el cielo con la ayuda de la mano de Dios. Esta visión y filosofía se encuentra muy lejos de la posición adoptada por la Administración de Servicios para el Abuso de Sustancias y Salud Mental [Substance Abuse and Mental Health Services Administration SAMHSA] de los EEUU en el 2008, la cual afirma que la adición ha sido reconocida como una enfermedad crónica desde hace mucho tiempo y como tal la dependencia a drogas debe ser abordada con un modelo de salud y cuidado crónico. Un modelo de enfermedad crónica aborda una recaída como la reaparición de síntomas, siendo recurrencia el término más adecuado para referirse a un nuevo episodio de uso, y no como un fracaso. Además, el modelo de enfermedad crónica entiende que: Los resultados positivos de un tratamiento para la adición no deben ser medidos únicamente con la abstinencia, más bien se debe considerar una rango extenso de mejoras en áreas como la vida familiar, el empleo, y la reducción en los roces con la policía y el sistema judicial El tratamiento para la adicción se debe juzgar bajos los mismos estándares de éxito que se utilizan para juzgar el tratamiento de otras enfermedades, como la diabetes, la hipertensión, y el asma donde recaídas y el incumplimiento con el régimen de terapia y medicamentos son común. 34 Hogar CREA no ha estado exento de problemas con el escrutinio público y la supervisión de entidades gubernamentales en el pasado. En el 2001 el Departamento de Salud de Pennsylvania en EEUU, a través de la Oficina de Licenciamiento de Programa de la División de Drogas y Alcohol le revocó la licencia a Hogar CREA International, Inc. para funcionar como centro de tratamiento de drogas en el estado de Pennsylvania por incumplimiento con las regulaciones del Departamento de Salud de Pennsylvania de 1996 que requerían la presencia de consejeros profesionales certificados por el estado en abuso de sustancias. La organización se amparó en que dicha imposición era contraria a su filosofía de ex adictos ayudando a adictos. En dicha ocasión, Hogar CREA International, Inc. fué la única organización en el estado de Pennsylvania que no remedió su incumplimiento y perdió su licencia para brindar tratamiento para uso drogas 35, 35 en los pueblos de Bethlehem, Reading, Freemansburg, Allenton y Lancaster, aunque retuvo su licencia para proveer servicios de vivienda para personas sin hogar. Sin embargo, los reportes indicaban que sus residentes: todavía tienen que soportar disciplinas que iban más allá de mantenerse limpios de drogas. Los hombres deben cortarse el pelo corto. El ingreso de las ventas y otros trabajos van a la organización. Asistencia a consejería grupal y servicios religiosos cristianos es mandatorio. Los residentes se les enseña que estas medidas no son castigos, sino parte del proceso de desafiar y deshacer sus valores distorsionados. 37 En Puerto Rico, los hogares cristianos operados por iglesias de diversas denominaciones mayormente de corte evangélico y demás organizaciones de base religiosa han adoptado muchos de los aspectos programáticos del modelo de Hogar CREA, como sus niveles y la duración del programa. Muchos de estos 10 Trato cruel y denigrante
15 hogares de base de fe o religiosos no aparentan demandar trabajo forzado de sus residentes ni utilizar la terapia de confrontación como lo hace Hogar CREA. Sin embargo usualmente no proveen acceso a desintoxicación médica, ni terapia psicológica y farmacológica adecuada para la dependencia de drogas, especialmente necesaria para usuarios de heroína, metadona y xylezina. La oración, la consejería espiritual y la fuerza de voluntad son las únicas formas de terapia disponibles para sus residentes. En algunos hogares religiosos la asistencia a servicios religiosos varias veces al día y la oración es compulsoria mientras que en otros hogares es voluntaria. Por lo general, estos hogares religiosos o de base de fe son dirigidos por un pastor y/o miembros de la iglesia o comunidad religiosa. A pesar de la presión por aceptar a Dios y la oración como una forma de salvación, mantener abstinencia total e inmediata, y la falta de acceso a cuidado médico y psicológico adecuado, en general los usuarios reportaron un trato más empático y respetuoso que el que recibieron en Hogares CREA. Las condiciones y el trato varían de un hogar religioso a otro, dependiendo de cada pastor y no existe un protocolo adecuado basado en evidencia científica. Ingreso bajo coerción oy en día, gran parte de los usuarios que H llegan a las puertas de estos programas residenciales de tratamiento para drogas son enviados por el sistema judicial del gobierno de Puerto Rico a través de varios mecanismos legales: La Detención compulsoria por crísis de salud mental La Ley Núm. 67 de Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adición (ASSMCA), dispone la opción de reclusión involuntaria a petición de la familia de un usuario de drogas o alcohol que represente un riesgo para sí o para otros. Las Cortes de drogas disponen la posibilidad de otorgar desvió a un programa de tratamiento para drogas para personas que cumplen con los criterios de abuso o dependencia a drogas y que han sido imputados de un delito directa o indirectamente relacionado al abuso de drogas....cuando tú no quieres meterte en un hogar a voluntad tuya... se llama la Ley 67. Te buscan y te arrestan y te llevan a un hogar. Si, tú no has hecho ninguna fechoría tú no has hecho ningún robo y te obligan a no te obligan, te arrestan y te llevan a la prisión, como si fueses un delincuente El Programa de TASC (Treatment Alternatives to Street Crime Alternativas de Tratamiento para Delincuencia Callejera) que dispone la elegibilidad para Probatoria Supervisada para infractores de la Ley de Procedimiento Criminal y la Ley Núm. 404 (B) de sustancias controladas En muchas ocasiones, los familiares de usuarios de drogas, incluyendo usuarios de marihuana, acuden a las oficinas de ASSMCA para peticionar que su familiar sea detenido bajo la Ley 67 y sea ingresado a tratamiento compulsorio para drogas. El usuario es arrestado en contra de su voluntad y debe comparecer ante el tribunal. El tribunal le envía al programa de tratamiento (que generalmente es de carácter residencial) y si el usuario se niega, la alternativa es permanecer en la cárcel. Tito, una de las personas que entrevistamos sobre su opinión y sus experiencias en centros de Ingreso bajo coerción 11
16 tratamiento residencial en Puerto Rico, fue ingresado por sus familiares en 3 ocasiones invocando la Ley 67 : A los hogares cristianos fui por voluntad propia y por no tanto por voluntad propia porque fu[i] obligado por mi familia porque en Puerto Rico hay una ley que se llama Ley 67 cuando tú no quieres meterte en un hogar a voluntad tuya... pues Puerto Rico te mete en un hogar a voluntad del tribunal de Puerto Rico, de sus normas se llama la Ley 67. Te buscan y te arrestan y te llevan a un hogar. Si, tú no has hecho ninguna fechoría tú no has hecho ningún robo y te obligan a no te obligan, te arrestan y te llevan a la prisión, esto aquí no hay break como si fueses un delincuente Yo he caído 3 veces por ella... No te pueden tener más de 6 meses trancado sin tú cometer ningún delito porque lo que quiere la familia es que tú te vayas para un hogar. Ahora si te vas de ese hogar, pues te meten años, mira que cosa Tú no has cometido ningún delito pero te fugas de ese hogar y ya te cometen [acusan de] fuga, te pueden dar 1 ó 2 años [de cárcel] en Puerto Rico. [ ] Si te quedas, porque yo lo probé. Si te quedas te tienen que soltar porque tú no has cometido ningún delito... Yo no, yo aguante, llegue a aguantar 2 veces, y me tenían que soltar, porque en realidad tú no has cometido ningún delito [ si te mandan a un hogar] tienes que hacer 18 meses, 24 meses ó 3 años, así de sencillo. (Tito) Las familias muchas veces no tienen conocimiento del tipo de maltrato y prácticas que ocurren dentro de estos llamados hogares y honestamente esperan que sus familiares van a recibir atención adecuada para su condición. Esto es un ejemplo de como el hecho de que [las personas] consuman sustancias ilícitas es a menudo usado como pretexto para restarles autonomía y coaccionarlos a emprender un tratamiento. Las personas detenidas por la Ley 67 que no acepten la orden del tribunal de ingresar a un tratamiento entran en desacato al tribunal (considerado delito menos grave) que usualmente implica 30 días en la cárcel y un record criminal que es borrado 6 meses después de cumplir la sentencia. Algunos jueces entienden que están en libertad de aplicar hasta 6 meses de cárcel, aunque un caso federal determinó que no puede prolongarse a 6 meses. Desafortunadamente muchas personas no conocen los pormenores de la ley, y terminan aceptando el tratamiento por evitar una estadía prolongada en la cárcel. La ley estipula que la ubicación en un determinado programa de tratamiento (ambulatorio ó residencial) debe hacerse después de una evaluación clínica especializada adecuada para determinar la necesidad y nivel de tratamiento necesario. Sin embargo, en la práctica dicha evaluación rara vez se realiza y usualmente no es adecuada. Según afirmó un ex coordinador clínico de un centro de tratamiento ambulatorio regional de ASSMCA, en demasiadas ocasiones la evaluación no se hace con herramientas científicas o clínicas, sino que es el resultado de decisiones arbitrarias hechas por personal de los tribunales sin experiencia clínica sobre dependencia de drogas, como los oficiales de probatoria que en Puerto Rico reciben el nombre de socio penales. 38 A pesar de que los estándares de mejores prácticas para el tratamiento de dependencia a sustancias indican que el tipo de tratamiento depende de la sustancia abusada y debe ser individualizado, en los Hogares CREA y los hogares con base de fe, todos los usuarios reciben el mismo tratamiento. Los usuarios con dependencia a heroína reciben el mismo tratamiento y terapia que una persona dependiente a cocaína o marihuana. Todas las personas que entrevistamos habían sido o son usuarios dependientes de heroína y cocaína inyectables. La mayoría reportó que durante sus estadías en dichos centros, usuarios de todo tipo de drogas recibían el mismo maltrato y terapia. 12 Ingreso bajo coerción
17 Algunos usuarios reportaron que en ocasiones Hogares CREA recorre los pueblos con sus camionetas con el objetivo de reclutar o recoger voluntarios. Pablo nos contó: de vez en cuando hacen los recogidos quién se quiere ir pa CREA? a ver eso una vez en navidades, para limpiarlo. Ellos hacen un contrato con la policía del municipio que va a haber una fiesta o algo en ese pueblo. Y ellos mira, recógelos a todos y [mantenlos] una semana ahí, y después quieren sacarte porque ellos no quieren mucha gente ahí tampoco. Ellos lo que quieren es una cantidad ahí para seguir corriendo. Para que [este] entre, este se va Te recogen nada si quieres irte te vas. Eso hacen 1 ó 2 veces al año. (Pablo) Hogar CREA comúnmente envía miembros de la organización a los tribunales de las Cortes de Drogas para que busquen nuevos posibles reclutas. Hemos recibido reportes de que miembros de Hogar CREA asisten a los tribunales y tiene acceso directo o indirecto a los expedientes de los acusados que serían posibles candidatos para desvío a tratamiento para uso problematico de drogas y se dan a la tarea de convencer a los familiares y a los usuarios para que soliciten el desvió a Hogar CREA y para que los tribunales le asignen Hogar CREA como centro de tratamiento. Bajo estas circunstancias, los familiares y los mismo usuarios que se encuentran en una situación emocional vulnerable y desconociendo las prácticas dudosas al interior de estos establecimientos, acceden con la esperanza de que sea una mejor opción que la cárcel. Juan nos describió como su familia fue abordada en el tribunal por miembros de Hogar CREA: Me llevaron a la cárcel,... Me llevan al tribunal a someterme sin causa, a los dos días me trajeron al tribunal para ver la vista. Y era que mi familia pues obrando le dieron una vista de fianza y CREA estaba allí. Se encontraban [allí] cuando mi mamá estaba pidiendo la vista de fianza. Y le dijeron pues mira, vete con estos muchachos, que estos muchachos los pueden ayudar y cuando [ellos] entraron a la corte, pues mi mamá me decía acéptalo para que trabajen para fiarte Y yo la cogí creyendo que me iban a ayudar,... Ahora mismo, yo prefiero estar preso que estar allí me llevaron al segundo día vomitando pa l tribunal El segundo día es el más malo, cuando uno está rompiendo vicio [de heroína], y me llevaron pa l tribunal así. Si tenía diarrea, vómito [en el tribunal] bueno ahí fue que mi mamá y mi esposa me cogieron pena y me dijeron por favor, vete pa allá pa que te bajen la fianza. Yo abrí los ojos y dije diantre que voy a hacer? Cuando me fui pa allá, era que no, que allá te vamos a ayudar y lo dejaron a él [el miembro de Hogar CREA] entrevistarme no, que te vamos a brindar los servicios,... ya tú verás como tú vas a romper vicio a los cinco días me estaban explotando. A los 5 días me estaban explotando. (Juan) Aceptar ingresar a un programa de tratamiento bajo presión de los tribunales no se puede considerar como consentimiento voluntario cuando la única alternativa es cumplir una sentencia en la cárcel. En repetidas ocasiones los defensores públicos y abogados privados convencen a sus clientes de que el tratamiento en un programa residencial como Hogar CREA o algún hogar religioso es mejor que la alternativa de estar en la cárcel. Sin embargo, muchos defensores legales y abogados desconocen los maltratos y abusos que ocurren al interior de estas instituciones. Por otro lado, los jueces y supervisores de probatoria (socio-penales) están invertidos en un sistema que ve cualquier uso y la dependencia a drogas como un comportamiento criminal que debe ser castigado. Un ex-coordinador de servicios de un centro de tratamiento ambulatorio regional de ASSMCA que trabajaba con las cortes de drogas en Puerto Rico ( Drug Courts ) afirmó que los supervisores de probatoria consideran que el tratamiento ambulatorio es como un Y yo la cogí creyendo que me iban a ayudar,... Ahora mismo, yo prefiero estar preso que estar allí me llevaron al segundo día vomitando pa l tribunal Ingreso bajo coerción 13
18 premio mientras que el tratamiento residencial al ser más restrictivo es como un castigo porque establece restricciones de movimiento y vigilancia similares al sistema carcelario. Este tipo de desconocimiento y estigma hacia los usuarios de drogas son los criterios que muchas veces guían sus decisiones a la hora de asignar tratamiento a los usuarios de drogas que han sido sentenciados a desvió. Rompiendo en frío : Desintoxicación abrupta y forzada sin medicamentos recetados, supervisión médica, ni protocolos adecuados. x-residentes de Hogar CREA y algunos E hogares de base de fe han denunciado haberse visto obligados a romper en frio al no tener acceso a desintoxicación gradual medicada bajo supervisión médica y con protocolos adecuados para el síndrome de retirada de dependencia a drogas. La desintoxicación de opiáceos sin medicamento causa dolor y sufrimiento severo. La Comisión de Drogas Narcóticas [CND por su sigla en inglés] de la Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas [UNODC por su sigla en inglés] en el 2010 afirmó que: El papel del uso de opiáceos sustitutos en el proceso de retirada de opiáceos es ayudar a reducir la presencia de síntomas de retirada. La retirada abrupta de opiáceos (ambos aquellos recetados legalmente con fines terapéuticos como la metadona, al igual que aquellos opiáceos ilícitos) pueden causar profundo dolor físico y mental. De acuerdo a la WHO [Organización Mundial de la Salud] y la UNODC, la principal meta de los programas de desintoxicación es alcanzar la retirada de una sustancia de una la manera más segura y más cómoda posible. 39 Por ende, forzar o negar acceso a desintoxicación medicada con supervisión médica (intencionalmente o por negligencia) a un usuario de opiáceos constituye tratamiento cruel, inhumano y denigrante, y va en contra del derecho a la salud y a recibir el más alto estándar de tratamiento médico. 40 La desintoxicación no-medicada no deber ser considerada o utilizada bajo ninguna circunstancia como una prueba de carácter, o de compromiso moral o existencial para ser partícipe de un tratamiento para dependencia de drogas. Juan, uno de los usuarios que entrevistamos, fue trasladado al tribunal mientras padecía fuertes síntomas de retirada incluyendo vómitos y dolores severos, sin la ayuda de medicamentos recetados que le ayudaran a aliviar los síntomas. A pesar del dolor y los fuertes síntomas que padecía, en la cárcel solo le brindaron analgésicos comunes que se pueden adquirir sin receta médica, como ibuprofeno y acetaminofén, que no son suficientes para mitigar los dolores causados por una desintoxicación abrupta y forzada. El trato cruel e inhumano continuó una vez ingresado al Hogar CREA al que fue asignado. A pesar de que Hogares CREA opera por lo menos 2 centros de desintoxicación en la isla, muchas personas dependientes de heroína y metadona que ingresan a Hogares CREA, como Juan, se ven forzados a una desintoxicación abrupta sin ayuda de sedantes u opiáceos sustitutos y con escaso acceso a analgésicos adecuados u otros medicamentos recetados para aliviar los síntomas de retirada como el vómito, la fiebre, dolores musculares y diarrea. En la cárcel, también lo que te dan es panadol [acetaminofén], motrin [ibuprofeno]. En la cárcel, lo que te dan es eso. En la cárcel no te dan más nada. Sí me vio un médico, en la cárcel. Al principio que tú llegas a la cárcel que ingresas, te tiene que ver un médico para ver las condiciones que tú padeces y eso. Y como te digo, estuve dos días esa vez vomitando me llevaron pa allá [Hogar CREA] el tercer día, todavía no me levantaba ni de la cama porque en la corte, yo estaba vomitado y todo, encima. Y cuando llegue a CREA, todavía estaba vomi- 14 Rompiendo en frío
19 tando y eso. Y le pedí ayuda no, que aquí tiene que eso mucho agua fría mucha agua fría, me decían Yo le decía bendito, chico pero tú no sabes el vicio [dependencia a heroína] que yo tengo, ayúdame pa no Ellos no ayudan a nadie, ellos no ayudan a nadie, a nadie, a nadie Me pusieron en el mismo [cuarto] donde estaban todos Ese día habíamos 4 que estábamos rompiendo vicio. tylenol [acetaminofen], motrin [ibuprofeno] A mí no me vio ninguno médico, ninguno. Ninguno, a mí me vinieron a ver una enfermera porque me dio un dolor de muela, fue a los 8 días Me llevaron afuera entonces ellos me llevaron a emergencia ahí fue que yo vine a ver a una enfermera allí. (Juan) Luis, un usuario de heroína, nos relató que: La mayor parte de la gente que entraba allí estaban buscando un refugio, buscando una ayuda. La cual nunca recibieron porque le daban a uno para el dolor panadol [ibuprofeno], bayer s [aspirina], pero no daban ningún medicamento para ayudar para el vicio [dependencia a la heroína] que era lo que en realidad hacía falta. Los dolores, la diarrea, el vómito. Entonces yo padezco de alta presión, me subía la presión, al nivel que yo sentía que el corazón se me quería salir de la desesperación. [P= Entonces mientras estaba rompiendo, no lo vino a ver ningún médico en CREA?] No. Que yo me acuerde nunca. Todo lo que le decían a uno [era] resiste, resiste. Resiste, tomate esta pastilla para el dolor Te puedes tomar 4 ó 6, 8, 10 pastillas [de ibuprofeno ó aspirina] y no te hacen nada, absolutamente nada, no te quitan el dolor. Si tienes dolor de cabeza no te lo quitan. (Luis) Una usuaria de heroína y xylezina que ingresó por voluntad propia a uno de los centros residenciales para tratamiento de dependencia a drogas operado por el gobierno, denunció que no se le dio acceso a medicamentos para el cuidado de las enormes ulceras abiertas de piel que tenía en sus piernas a causa de la xylezina, por lo menos por una semana. Los 3 días que estuve en el hospital que me metieron demerol [opiáceo analgésico], ahí nada más. Entonces el médico, como [la trabajadora de alcance comunitario] le explicó que yo era adicta, pues me metieron demerol. [Cuando llegué al centro residencial] yo estaba en retirada sí. Yo tuve una semana que ellos no me dieron nada. Después de la semana, ahí fue que me metieron medicamento, que me vio el psicólogo el psiquiatra Me recetaron las pastillas de ansiedad, del sueño. Nada, porque me dijeron que hasta que no viniera el psicólogo o el psiquiatra ese a darme los medicamentos que me recete, pues ellos no podían darme nada. Bueno, ni pastillas para el dolor para las ulceras. Que yo lo que tenía era ganas de volver y irme para la calle pero no me fui, me aguanté. (María) Tito, quien ha usado heroína y cocaína inyectadas por lo menos por 25 años, nos describió su experiencia de desintoxicación abrupta y forzada en un Hogar CREA de la siguiente manera: Estábamos en camas bajitas y otros en literas también. En literas, que tú sabes que con todas esas pastillas, tú te vuelves a virar y te vuelven loco, y la gente pan [se cae]. Yo llegue a dormir en litera y dormí debajo de la cama de la otra litera que me caí y me hice un chichón por acá [señalando la cara]. Bueno eso es una loquera. CREA yo le llamo una loquera de romper vicio Todo el mundo quejándose, vomitando, el de arriba vomitando pa abajo en mis palabras, un cagadero. Venían a limpiar cuando era la hora de limpiar porque eso de que vomité y viene fu- Ahí no hay medicamento para romper. Cuando yo estuve en los hogares cristianos no había ni para el dolor de cabeza nada de un día pa otro empezar a romper en frio Rompiendo en frío 15
20 lano a limpiar, porque tú no lo puedes hacer, [ no!] un abuso, es un abuso, yo lo único que puedo decir, es un abuso. (Tito) En los hogares cristianos también los usuarios dependientes a heroína o metadona se ven forzados a la desintoxicación abrupta y sin opiáceos sustitutos o analgésicos recetados. Ángel, quien ingreso voluntariamente a tratamiento residencial en Hogar CREA y en hogares cristianos, nos narró su experiencia y la de otros en los hogares cristianos donde estuvo: Ahí no hay medicamento para romper. Cuando yo estuve en los hogares cristianos no había ni para el dolor de cabeza nada de un día pa otro empezar a romper en frio [y eso] no es bueno porque a muchas personas les dan ataques de corazón, de todo porque no aguantan esa presión. [P= Y habían muchas personas rompiendo en frio?] Si en los hogares cristianos que yo he estado. (Ángel) Es común que estas instituciones les aseguren a las personas que están reclutando que tendrán acceso a un tratamiento de calidad y adecuado incluyendo desintoxicación medicada. Sin embargo una vez llegan a los centros, los usuarios se encuentran con una realidad muy diferente y sin opciones. Otro detenido denunció que le habían asegurado que le ayudarían para que pudiera tener una desintoxicación controlada y confortable, sin embargo cuando llegó al centro además de no recibir atención médica le pidieron trabajar sin todavía haber terminado su proceso de desintoxicación: En ningún momento bregaron conmigo como dijeron que bregarían. Que rompiera vicio, porque tenía vicio [dependencia] vicio de droga [heroína] que rompiera vicio [pasar el síndrome de retirada], este con tylenol [acetaminofén], motrin [ibuprofeno], tylenol, te dan benadryl [antihistamínico], cosas que no tienen que ver nada con romper vicio Ellos dicen tratamiento, pero bajo un engaño para llevarte. Cuando tú te encuentras ahí en una cama, ahí son veinte pesos aparte, porque tú puedes estar hasta 4 días sin bañarte dependiendo del vicio que tú tengas. Porque acuérdate que ahí vienen los mareos, los vómitos, las diarreas, todas enfermedades te caen encima... te destruyen fiebre. Te destruye. Tú no puedes caminar una debilidad bárbara.!ah, pero trátalo, trátalo!. Trátalo, no!, vamos a ayudarte, me entiendes. Ellos no lo hacían. Vamos a ayudar a ese que está ahí. Ellos no lo hacían. No lo hacían para mí no sirven ninguno De ahí, supieron que yo era mecánico, a la semana sin yo haber terminado de romper vicio ni nada, me pusieron a trabajar. (Juan) Tratamiento mediante el castigo y la humillación: terapia de confrontación y re-educación l castigo y la humillación son las herramientas principales de tratamiento en E los Hogares CREA y en algunos hogares cristianos. Hogares CREA afirma proveer terapia de grupo, terapia espiritual y terapia vocacional, sin embargo que exactamente constituye cada una de estas terapias es desconocido por la mayoría de la población en Puerto Rico. La Oficina de las Naciones Unidas sobre las Drogas y el Crimen ha afirmado que: El castigo no es una forma apropiada de tratar a las personas que tienen dependencia a las drogas Aunque estén en tratamiento como alternativa a sanciones de justicia criminal, los programas de tratamiento deben ajustarse a su papel como proveedores terapéuticos adoptando un enfoque compasivo y de apoyo, y evitando convertirse en agentes de castigo. El tra- 16 Tratamiento mediante castigo y humillación

References: in fine
in fine
in fine
in fine
in fine
in fine
in fine