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Timestamp: 2020-05-26 18:13:56+00:00

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Xiaomi Mi 8, análisis con características, precio y opinión
El Xiaomi Mi 8 llega a Europa para pelear en la competida gama media-alta. Os contamos qué nos ha parecido tras probarlo durante unos días.
Publicado por Antonio Mira | 8 agosto 2018 | Análisis, Análisis de Móviles | 0
Xiaomi se está convirtiendo en uno de los fabricantes de móviles más importantes del mundo. Y no solo por sus terminales de gama media, como el Mi A2, también por los modelos premium. Ahora llega al mercado el Xiaomi Mi 8, un terminal que sustituye al Xiaomi Mi 6, saltándose el 7 por la celebración de los 8 años de la compañía. Se convierte así en el tope de gama del fabricante chino.
Entre sus virtudes tenemos una gran pantalla de 6.21 pulgadas con muesca, un conjunto técnico muy potente y un sistema de doble cámara con inteligencia artificial. Todo ello gobernado por el sistema MIUI de Xiaomi, basado en Android 8.0 Oreo. He tenido ocasión de probar y analizar durante unos días el Xiaomi Mi 8. Aquí os cuento cómo funciona y qué me ha parecido.
Baterí­a 3.400 mAh con carga rápida Quick Charge 4+
Sistema operativo Android 8.0 Oreo + MIUI 9.5
Fecha de lanzamiento 20 de agosto
Precio 6 GB + 64 GB: 500 euros
6 GB + 128 GB: 550 euros
Diseño elegante pero poco innovador
El Xiaomi Mi 8 ofrece un diseño elegante, de gama alta, pero que no sorprende. Hemos llegado a un punto en el que casi todos los terminales son prácticamente iguales. Tenemos una trasera en cristal con bordes ligeramente redondeados para unirse al marco metálico del terminal. De perfil recuerda bastante al acabado que veíamos en el Samsung Galaxy S9.
El lector de huellas dactilares se sitúa en la parte central. Está muy bien integrado, hundiéndose muy ligeramente pero rodeado con un fino marco brillante que nos permitirá localizarlo cómodamente. Además, os puedo decir que funciona a la perfección. En los días que he tenido el móvil no me ha fallado ni una sola vez.
La cámara sobresale de la carcasa
Siguiendo la moda marcada por el resto de terminales de gama alta, la doble cámara del Mi 8 está situada en la esquina superior izquierda. Esta se coloca en posición vertical, con el flash entre los dos sensores. Y, siguiendo la tendencia que marcó el iPhone X, también sobresale de la carcasa. Se crea así un pequeño escalón entre la cámara y el resto de la parte trasera, dejando el terminal “cojo” al ponerlo sobre la mesa.
Acabado curvado parte trasera
Y, al igual que el resto de móviles top, su trasera es un imán de huellas. También bastante resbaladiza, algo que podemos solucionar con la funda transparente que viene con el móvil.
Marcos metálicos en mate
Entre la pantalla y la parte trasera tenemos unos marcos metálicos, de color mate. En la parte derecha (mirando el terminal de frente) tenemos los botones de volumen y encendido. Al lado contrario solo tenemos la bandeja SIM. Y en la inferior vemos el conector USB de Tipo C. Nada más, ni rastro del conector jack para auriculares.
Marco inferior de la pantalla
La parte frontal está dominada, como es lógico, por la pantalla. Luego os hablaré de ella a nivel técnico. A nivel de diseño os puedo decir que tenemos la ya conocida muesca. Esta es más grande que la de otros móviles de esta año como el Huawei P20. La pantalla no llega a los bordes, con unos marcos laterales de pocos milímetros. En la zona inferior sí tenemos un marco algo más grueso.
El Xiaomi Mi 8 tiene unas dimensiones completas de 154.9 x 74.8 x 7.6 milímetros. Tiene un peso de 175 gramos, así que no es un terminal ligero. Aún así, es un móvil cómodo en mano, fácil de utilizar y transportar.
Pantalla de gran tamaño con muesca
Muesca de la pantalla
A estas altura no debería extrañarnos que un móvil tenga muesca en la parte superior. En Xiaomi han optado por una muesca de tamaño considerable, muy similar a la del terminal de Apple.
Aún así tenemos un panel AMOLED de nada menos que 6.21 pulgadas. Aún así, Xiaomi ha preferido no incluir una gran resolución QHD y se ha conformado con resolución FHD+ de 2.248 x 1.080 píxeles. Y, siendo sincero, es más que suficiente.
La pantalla se ve muy bien. El texto es nítido y con una resolución adecuada. La representación de color es buena conforme viene de fábrica, aunque ahora veremos que se puede cambiar. Solo he visto un pequeño degradado de los colores al ladear ligeramente la pantalla, típico en paneles AMOLED.
MIUI nos permite ajustar varios parámetros de la pantalla. Por ejemplo, tenemos el típico ajuste de brillo automático. Funciona correctamente casi siempre, con algún pequeño fallo en cambios muy bruscos de iluminación.
También tenemos la posibilidad de activar dos modos de “brillo nocturno”. Es decir, minimizar la iluminación de la pantalla para que no nos moleste en un entorno muy oscuro.
Por otro lado, podemos ajustar el contraste y el color de la pantalla. El primero lo podemos fijar en automático, alto o predefinido. Con el modo automático el contraste se ajusta según la luz disponible. Con el modo alto está algo más saturado, pero no como para molestar. De hecho, con el contraste automático veía los colores algo apagados, así que he utilizado el móvil estos días en “Contraste alto”.
En cuanto al color, podemos dejarlo en predeterminado, cálido o frío. Solo podemos modificarlo si el contraste está en automático. Para mi gusto, el cálido es demasiado amarillento y el frío demasiado azulado, así que lo dejé en predeterminado.
Otras opciones interesantes son la posibilidad de utilizar la función “Always On Display” y cambiar el tamaño del texto. En cuanto a la primera, no aporta nada que no hayamos visto en otros terminales.
Tenemos otras dos opciones que se agradecen mucho. La primera es la “Doble pulsación en la pantalla para despertar“. Esta nos permite encender la pantalla del móvil para, por ejemplo, ver las notificaciones tocando dos veces sobre ella. Genial para cuando tienes el móvil sobre la mesa.
La segunda es “Levantar para reactivar“. Con esta función activada la pantalla se encenderá nada más levantar el móvil de la mesa. Es el complemento perfecto para la funcionalidad de reconocimiento facial de la que luego hablaremos.
La muesca no molesta en la mayoría de apps
En cuanto a la muesca, “nada nuevo bajo el sol”. Al igual que ofrecen la mayoría de móviles, MIUI permite ocultar la muesca mediante software. Si lo hacemos la parte superior de la pantalla se convierte en una franja negra.
No me ha gustado que no se aproveche la parte de la pantalla que queda a la izquierda de la muesca para ofrecer notificaciones. En la pantalla principal queda vacía y si recibes una notificación con el móvil desbloqueado tienes que deslizar la pantalla de notificaciones para ver de cuál se trata. Al lado contrario solo vemos la batería, la conexión WiFi y la cobertura móvil.
Y si hablamos de aplicaciones y muesca, debemos hablar de algunas incompatibilidades. Como ya sabéis, algunas apps todavía a día de hoy no están adaptadas. Esto provoca que, en ocasiones, parte del contenido quede tapado. Por suerte, son cada vez menos las aplicaciones en las que ocurre esto.
Doble cámara con zoom óptico
Dos sensores de 12 MP en la parte trasera
La doble cámara es casi imprescindible en los terminales de gama alta. Son pocos los fabricantes que todavía se resisten y los pocos que quedan podrían caer en breve. Por eso en Xiaomi han decidido utilizar un doble sensor.
Concretamente tenemos dos sensores de 12 megapíxeles. El principal ofrece una apertura f/1.8 y un sistema óptico de estabilización de imagen en 4 ejes. El secundario es un teleobjetivo con apertura f/2.4. Este nos permite hacer un zoom óptico 2x sin perder demasiado calidad, aunque no llega al nivel que ofrece el Huawei P20 Pro.
En cuanto a la cámara frontal, el Xiaomi Mi 8 incluye un sensor de 20 megapíxeles con píxeles de 1.8 μm. El terminal utiliza la tecnología Super Pixel para conseguir selfies más definidos y con más brillo.
Cámara de 20 MP en la parte frontal
Por otro lado, ambas cámaras incluyen un sistema de inteligencia artificial. Luego veremos cómo afecta al resultado final, pero su función es detectar la escena y retocar la imagen en consecuencia. Según Xiaomi, el sistema es capaz de detectar hasta 206 escenas diferentes y ajustar automáticamente la exposición, la saturación y otras opciones.
En la cámara frontal actúa de una forma similar, aunque más orientado al retrato. El sistema 3D Beautify utiliza la IA para difuminar el fondo, aunque solo tengamos un sensor.
Aplicación cámara “made in” Xiaomi
Pero antes de ver la calidad de imagen que ofrece el terminal, echemos un vistazo a la aplicación Cámara del Mi 8. Como luego veremos, la capa de personalización MIUI cambia bastante el aspecto de Android stock. Esto ocurre también en la aplicación para tomar fotografías.
Es una aplicación fácil de utilizar, pero bastante completa. Poniendo el móvil en horizontal, en la parte derecha tenemos el disparador, el botón para cambiar entre cámara frontal y trasera y el acceso a la galería. Justo sobre ellos vemos los diferentes modos que tiene el móvil: foto, vídeo, retrato, vídeo corto, cuadrado, panorámica y manual.
En el extremo contrario tenemos el botón para el flash, el acceso directo para disparar en HDR, un botón para activar y desactivar fácilmente la inteligencia artificial, el botón de filtros y el acceso a los ajustes y otras opciones. Todos estos botones varían en función del modo en el que estemos. Por ejemplo, en el modo Foto si pulsamos sobre las tres barras veremos las opciones de “Selfie de grupo”, Beautify, Temporizador, “Tilt-shift” y Enderezar.
De entre todo ello vale la pena destacar la colocación de un acceso directo al HDR y a la IA, lo que nos evita tener que entrar en el menú. ¡Bien por Xiaomi!
Entre los ajustes de la cámara me han llamado la atención varias opciones. La primera es no poder seleccionar la resolución en fotografía. Solo permite elegir la “Calidad de imagen” entre Alta, Estándar y Baja.
La segunda es que permite configurar el Contraste, la Saturación y la Nitidez. También nos permite configurar qué ocurrirá si pulsamos el disparador y mantenemos pulsado (modo ráfaga por defecto) o decirle que ponga una marca de agua con el nombre del dispositivo.
En el modo manual podemos modificar el balance de blancos, el tiempo de exposición, el ISO o cambiar de objetivo. También tenemos una especie de “anillo de enfoque”, que nos permite enfocar de forma manual. Es muy curioso, ya que recuerda a como enfocamos con una réflex (salvando las distancias). Pero lo mejor es que permite enfocar con muy poca distancia.
La aplicación funciona bastante bien en general, de forma fluida. Tarde sobre un segundo en abrirse. Lo que sí he notado es que el disparo es algo lento, lo cual, en ocasiones, produce fotografías borrosas. Se nota especialmente en interiores o con poca luz, situaciones en las que un ligero movimiento afecta mucho a la fotografía.
Calidad de imagen: doble cámara principal
Tras conocer todos los detalles técnicos, vamos a ver qué tal se han comportado las cámaras en la vida real. Lo cierto es que, con buena luz, el Xiaomi Mi 8 consigue unas imágenes extremadamente nítidas y con mucho detalle.
La representación del color es bastante neutra en modo normal. Si activamos la inteligencia artificial, el terminal satura más los colores y muestra colores más vivos. Aún así, no es algo escandaloso como hemos visto en la mayoría de terminales de este año. El cambio respecto a la foto sin IA es muy sutil, aunque como hemos comentado se puede configurar. Personalmente me ha gustado bastante como viene por defecto.
Foto con IA activada
Misma foto sin IA
Por otro lado, el Xiaomi Mi 8 ofrece un buen rango dinámico. Además, es capaz de mostrar una amplia gama tonal, lidiando bien con los detalles en sombra.
Los niveles de ruido se mantienen a un buen nivel, ya que la IA trabaja para reducirlos. Incluso en condiciones de poca luz tenemos un ruido bastante controlado.
El zoom óptico de 2 aumentos que nos ofrece el teleobjetivo ofrece un detalle más que aceptable en condiciones de buena luz. Cuando la misma empieza a escasear se pierden algunos detalles, notándose que tiene una menor apertura que el sensor principal.
Modo retrato con cámara principal
El modo retrato proporciona un bonito desenfoque, no demasiado exagerado. Si la luz acompaña consigue delimitar correctamente a quién lo que estemos fotografiando. Si la luz escasea, quizás encontremos algunas imperfecciones en el desenfoque. Pero en general la estimación de profundidad es precisa.
Eso sí, es bastante “delicado”. Para conseguir el efecto desenfoque tendremos que colocar al sujeto y objeto a fotografiar a 2,5 metros de distancia. Si la cámara detecta que no es así, sobre el papel no nos hará el efecto bokeh tan deseado. Y digo sobre el papel porque alguna vez no lo marcaba y sí que lo había hecho.
Calidad de imagen: cámara frontal
En general, la calidad de imagen de la cámara frontal también es muy buena. Con luz abundante conseguiremos unas imágenes con mucho detalle. Y si activamos el HDR, nos ayudará en situaciones en las que se requieras un mayor rango dinámico.
No puede faltar la habitual opción de Belleza. En el Mi 8 tenemos 5 niveles elegibles por el usuario. Pero en Xiaomi van un poco más allá y nos ofrecen “remodelarnos” la cara por partes. Podemos retocar los ojos, la nariz, la risa, los labios y la barbilla. Sinceramente, no he conseguido apreciar los ajustes que hace la cámara con estas opciones.
Con la cámara frontal también podemos utilizar el modo retrato. Funciona bastante bien y es menos delicado que el de la cámara principal. Como decíamos, la IA es la que se encarga de detectar a la persona y aplicar el desenfoque. Como suele ser habitual, lo hace bastante bien en condiciones de luz óptimas. Pero falla en condiciones de luz un poco más desfavorables.
Galería de fotos hechas con el Xiaomi Mi 8
El Xiaomi Mi 8 puede grabar vídeo con resolución 4K a 30 fps. También permite grabar vídeo a cámara lenta con resolución 1080p y hasta 240 fps. E incluso ofrece la posibilidad de realizar Time-lapses.
La calidad del vídeo grabado con el Mi 8 es bastante buena en general. El rango dinámico es correcto, así como el balance de blancos. Pero sin duda su punto fuerte es el sistema de autoenfoque, que es rápido y es capaz de seguir al objetivo de forma eficaz.
La estabilización que incluye el terminal funciona mejor en resolución FHD que en 4K. De noche, la calidad del vídeo es buena, aunque en algunas situaciones podría aparecer algo de ruido.
Rendimiento sobrado
Lo mejor para que un terminal tope de gama vaya sobrado de fuerza bruta es elegir los componentes más potentes. Y eso es precisamente lo que ha hecho Xiaomi en el Mi 8.
Tenemos un procesador Snapdragon 845 de Qualcomm. Este viene acompañado por 6 GB de memoria RAM y 64 GB de almacenamiento interno. Este último es importante, ya que el Xiaomi Mi 8 no tiene ranura para tarjetas microSD.
Como podréis imaginar, el terminal funciona rapidísimo. No hay lag en ninguna aplicación. Todas se abren de forma rápida y la multitarea es muy fluida. Ni siquiera con juegos de alta carga gráfica se inmuta.
Pero sí debo ponerlo un “pero” al dispositivo. Y no es otro que el importante aumento de temperatura que sufre el terminal cuando “le damos caña”. Lo noté los primeros días con la aplicación cámara. Solo por estar unos minutos haciendo fotos, el terminal elevó muchísimo su temperatura. Exactamente igual ocurrió al ejecutar juegos o los propios test de rendimiento.
Aunque el aumento de temperatura es apreciable, el terminal no ha sufrido ningún tipo de cuelgue por este motivo. Pero lo cierto es que me llamó bastante la atención.
Para los amantes de los números, en la imagen superior podéis ver los resultados de los test de rendimiento. En AnTuTu el Xiaomi Mi 8 consigue 192.957 puntos. En Geekbench se queda en 7.192 puntos para Multi-Core y 1.862 puntos para Single-Core. Unos resultados que demuestran la potencia de su conjunto técnico.
MIUI se deja ver
Ya os he dado muchas pinceladas sobre las opciones extra que nos ofrece MIUI, la capa de personalización de Xiaomi. El Mi 8 llega con la versión 9.5, a la espera de que MIUI 10.
La modificación sobre un sistema Android 8.0 puro es muy apreciable, aunque nada molesta. Al menos a mí me ha gustado bastante. Entre algunos detalles de la misma tenemos, por ejemplo, la no posibilidad de utilizar un cajón de aplicaciones. Es decir, todas las apps instaladas irán a parar al escritorio. Algo muy iPhone.
También tenemos un diseño de iconos y aspecto general muy personal. Incluso algunas animaciones propias de Xiaomi, como la que podemos ver al cerrar una app (el icono de la aplicación en cuestión se cierra como una carpeta). Queda bastante bonito y como el terminal es muy potente no afecta al rendimiento.
En cuanto a los ajustes, puedo destacar las dos opciones para navegar por el sistema que nos ofrece Xiaomi. La primera, que viene configurada por defecto, son los típicos botones en la parte inferior.
Pero también podemos navegar por gestos para aprovechar al máximo la pantalla. Son unos gestos similares a los del iPhone X, como arrastrar desde abajo para cerrar apps o lanzar la multitarea. También podemos hacer un pequeño movimiento desde la derecha para ir atrás.
Lo que menos me ha gustado de la capa de personalización de Xiaomi es la cantidad de aplicaciones que vienen preinstaladas. Como aplicaciones propias de Xiaomi tenemos desde un Escáner hasta una Brújula, pasando por Mi Drop (para enviar y recibir archivos), Foro MIUI, Tienda Xiaomi, Mi Community y alguna que otra más.
También incluye toda la suite de Microsoft (Word, Excel, PowerPoint, Outlook y Skype, así como la mayoría de apps de Google.
El Xiaomi Mi 8 está equipado con una batería de 3.400 miliamperios. No es una capacidad asombrosa, pero tampoco es mala. Se coloca por encima de varios terminales de misma gama o incluso superiores.
A nivel práctico no he tenido problemas, generalmente, para superar el día completo sin pasar por el cargador. Solo el día que estuve probando cámara, jugando y pasando test de rendimiento tuve que ponerlo a cargar por la tarde.
Esta buena autonomía que hemos notado “sobre el terreno” se ve reflejada en el test de rendimiento. En AnTuTu el Xiaomi Mi 8 consigue una puntuación de 13.031 puntos, colocándose así por encima de terminales como el BQ Aquaris X2 Pro.
Y si no hemos tenido más remedio que hacer un uso muy intensivo del dispositivo, no hay problema porque el Xiaomi Mi 8 es compatible con el sistema de carga rápida Quick Charge 4+. Aunque, curiosamente, el cargador que trae el móvil no lo es, pero sí con Quick Charge 3.0. Así pues, en poco más de hora y media tendremos el móvil cargado al 100% desde apagado.
Como comentaba al principio, el Xiaomi Mi 8 llega a una gama media-alta de dispositivos Android que está bastante competida. En ella tenemos móviles como el Honor 10, que ya vimos que son duros rivales.
Pero el Mi 8 también cuenta con muchas armas. Tiene un diseño bonito en cristal con esquinas redondeadas. No es un terminal pequeño ni especialmente ligero, pero es cómodo en mano.
Cuenta con una pantalla de gran tamaño y con panel AMOLED. La resolución, sin ser top, es más que suficiente. Quizás los colores estén un poco apagados de serie, pero nada que no se pueda resolver en ajustes.
Su “fuerza bruta” es innegable. Cuenta con uno de los procesadores más potentes del mercado y con 6 GB de RAM. Y lo cierto es que se nota. El terminal va muy fluido, tanto a nivel de sistema como en aplicaciones exigentes. No se le puede poner ni un solo pero a nivel de rendimiento.
En cuanto al apartado fotográfico, la experiencia general ha sido bastante buena. Me ha gustado que el sistema de inteligencia artificial mejora las fotos de forma contenida. Otros terminales que he probado saturan en exceso y las imágenes no parecen naturales.
Sin embargo, he tenido luces y sombras a la hora de enfocar. En general el enfoque es rápido y preciso, pero en ocasiones puntuales el resultado ha sido imágenes borrosas. Y es curioso, porque en modo ráfaga el enfoque es realmente bueno. Pero, como he explicado antes, me da la sensación de que estos pequeños fallos están provocadas por el breve retraso que tiene la aplicación Cámara entre la pulsación del disparador y el disparo.
También me ha gustado en autonomía. Sin ser un móvil que destaque sobre la media, sí consigue buenos resultados. Y, como decía, si le vamos a dar mucho trote tendremos la opción de cargarlo rápidamente gracias a Quick Charge.
Por último, el software. Es la primera vez que pruebo un terminal con la capa MIUI y no me ha disgustado. Eliminaría varias aplicaciones que vienen preinstaladas, pero por lo demás es un software bastante completo.
El Xiaomi Mi 8 acaba de ser presentado para Europa. Se podrá comprar en España a partir del 20 de agosto en la página web Mi.com, Amazon, PcComponentes, Media Markt, Worten y Phone House entre otros. Su precio de lanzamiento es de 500 euros para el modelo con 6 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento. También tendremos disponible una versión del Xiaomi Mi 8 con 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento por 550 euros. Si buscas un móvil con características de gama alta pero no quieres gastar lo que cuestan los terminales top, deberías tener muy en cuenta el último lanzamiento de Xiaomi.
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