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Timestamp: 2018-11-16 20:06:40+00:00

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Recortes de Prensa Sábado 13 Septiembre 2008
¿Por qué no gritar "Puto mercado español"?
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 13 Septiembre 2008
A mí, que soy radicalmente contrario a los nazionalismos y a los patriotismos y que vivo en Galicia como un apátrida, no se me ocurre gritar "Puta Cataluña" y quemar la bandera catalana. ¿Por qué había de hacerlo si la bandera catalana representa a todos los catalanes y los hay que son bellísimas personas y no tienen nada que ver con el nazionalismo?
Sin embargo en Barcelona, durante la tradicional ofrenda floral al monumento de Rafael Casanova por la Diada, el grito unánime era "Puta España". ¿Por qué si Franco les dio lo que no le dio a su propia tierra ni a las regiones más pobres de España? ¿Por qué no gritan "Puto mercado español", rechazan nuestros euros y se van a vender fuera del país que tanto odian?
¿Por qué queman la bandera que nos representa a todos y que la mayoría respetamos? ¿No se dan cuenta que una Cataluña llena de odio se convertirá en una Cataluña odiosa no sólo para los españoles sino para el resto de Europa? Como siempre, un grupo de encapuchados, al más puro estilo etarra, quemó una foto de los Reyes de España y las banderas de España y Francia al final de una de las manifestaciones independentistas que se celebraron en Barcelona con motivo el 11 de septiembre.
Bueno, pues que sean consecuentes y que rechacen también nuestros euros y se vayan a vender sus productos a otra parte. Al fin y al cabo se supone que están contaminados por nuestras sucias manos españolistas. ¿Para qué los quieren? ¿No son mejores los euros franceses, belgas, irlandeses, alemanes o italianos? Que sean coherentes y con la "Puta España" que griten además "Puto mercado español".
[Marca un gol a España] La Plataforma Proselecciones Deportivas Catalanas -una de las entidades más subvencionadas por la Generalidad- organizó un acto para el famoso 11 de septiembre que con el lema «Marca un gol a España», invitando a los ciudadanos a acudir a su stand y chutar un balón contra una portería donde se habrá instalado una gran foto de la selección española (en ella aparecen cuatro jugadores catalanes). Entre los goleadores había niños y adolescentes tempranamente educados en el odio (como se puede ver en la foto).
¡Qué estupidez, marcarle un gol a España que constituye al menos el 80% de su mercado! Supongo que querrán quedarse solos con su idioma, la sardana y un empobrecimiento económico y cultural creciente.
Pues que les vaya bien, que sean felices y que coman perdices. Pero, sobre todo, que se olviden para siempre de nosotros, ni para bien ni para mal.
Padres alertan de la marcha de familias de Euskadi para poder estudiar en castellano
La Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística convoca una concentración el próximo sábado frente a Ajuria Enea
LUIS LÓPEZ El Correo 13 Septiembre 2008
Con el arranque del curso escolar arranca también una nueva etapa para los dos mil padres que, agrupados en la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, pretenden garantizar la enseñanza de sus hijos en castellano. La portavoz del colectivo, María Aldecoa, aseguró ayer que «los centros escolares están actuando cada uno como quiere» y «aplican una reforma que no se ha aprobado». Habla del proyecto del Gobierno vasco que fija el euskera como lengua vehicular y que en la práctica supondría la desaparición del actual sistema de modelos.
Tanto es así que desde la plataforma alertan sobre la marcha de un buen número de familias vascas a comunidades vecinas para garantizar que sus hijos estudien en castellano. En Vizcaya, Iñigo Uríen, miembro del colectivo, señala el municipio cántabro de Castro Urdiales como el lugar al que han acudido varias familias para escolarizar a los pequeños. Por su parte, en Álava, el destino es Logroño.
Hasta allí se han ido a vivir Maite González, su esposo Antonio (que sigue trabajando en Vitoria) y sus hijos de 9, 8 y 6 años. «Sólo queremos que estudien en su lengua materna», explica la madre. Asegura que, pese a que los niños estaban matriculados en el modelo A, en castellano, el incremento del número de horas cursadas en lengua vasca ponía en peligro su formación, porque «hasta los problemas de matemáticas se los mandaban en euskera, y varias asignaturas ya dejaron de darse en castellano y en inglés». A su juicio, «al Gobierno vasco no le importa poner en riesgo la formación de dos generaciones de niños con tal de conseguir sus fines. Pero estos son mis hijos, y a mí sí me interesa».
Por situaciones como ésta, María Aldecoa calificó el presente como «uno de los cursos escolares más complicados que se recuerdan». En parte porque, a su juicio, el Departamento de Educación «maltrata y persigue» a los centros escolares «que cumplen con la ley en vigor y mantienen los modelos». Es más, asegura que el consejero Tontxu Campos «alienta bajo el sistema de coacciones y amenazas a los colegios para que pongan en práctica» lo que sólo es un proyecto de reforma educativa. Esas presiones las propicia el sistema de concierto, «que está pervertido porque sirve para premiar a unos y castigar a otros». Es decir, que «si pasas por el aro y tragas con lo que yo quiero, te aumento la subvención o te doy la Q de calidad», criticó Aldecoa en rueda de prensa.
Para hacer valer sus razones, la plataforma inicia el curso con movilizaciones. Ayer convocó un «gran concentración» para el sábado 20 septiembre a las cinco y media de la tarde frente a Ajuria Enea bajo el lema 'Ibarretxe consulta a los padres'. Porque otra de las principales críticas del colectivo es la falta de interés del Ejecutivo autónomo por escuchar a cualquiera «que tenga ideas diferentes». Así, reclaman que el lehendakari responda a la petición de entrevista que le cursaron el pasado 25 de febrero.
Sí respondieron otros partidos y sindicatos. El colectivo de padres se reunió ayer con Antonio Basagoiti, presidente del PP en Euskadi, y con la líder de Unión para el Progreso y la Democracia, Rosa Díez. El dirigente popular denunció que «en este momento es imposible elegir con libertad el modelo en el que quieren estudiar porque el Gobierno vasco ha hecho todo lo posible para lograr un escenario educativo en el el que la gente vaya al modelo que le apetece al lehendakari».
Basagoiti subrayó que la fórmula escogida por el Departamento de Educación «elimina» la enseñanza trilingüe y anunció que el PP presentará varias iniciativas en la Cámara vasca el próximo lunes para garantizar la libre elección en los centros escolares del País Vasco.
La Plataforma por la Libertad Lingüística se entrevistará ese mismo día con el dirigente de UGT Luis Santiso y con Javier Nogales, de Comisiones Obreras. La semana que viene también mantendrá una entrevista con la socialista Isabel Celaá.
Los padres protestarán en Vitoria contra la imposición del euskera
El próximo sábado exigirán un modelo educativo en castellano
Iker Moneo La Razon 13 Septiembre 2008
Vitoria- La Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística estrena la vuelta al cole con la convocatoria de una concentración el próximo sábado, día 20 de septiembre, frente a Ajuria Enea, residencia oficial del lendakari.
Con esta iniciativa, que promoverán bajo el lema «Ibarretxe, consulta a los padres», el colectivo vasco, integrado por más de tres mil progenitores que defienden el derecho de sus hijos a estudiar en castellano, exigirán al lendakari que haga posible que la educación se oferte en las dos lenguas oficiales de la comunidad y no sólo en euskera, como desde el tripartito se plantea.
En esta línea, María Aldecoa, portavoz de la plataforma, denunció que el Gobierno vasco está «violando» la Declaración de Derechos Humanos de la que se sirve para denunciar ante el Tribunal de Estrasburgo el veto a su consulta. En concreto, se refirió al artículo 26.3 en el que se afirma que los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. «Nuestro lendakari lo incumple. ¿Qué hacemos los padres?, ¿le denunciamos a él en Estrasburgo? Siguiendo su lógica, ése debería ser el camino», argumentó Aldecoa.
La concentración, que comenzará a las cinco y media de la tarde, cuenta con el respaldo del PP y de UPyD, partidos con los que la plataforma inició ayer una ronda de contactos que retomarán la próxima semana con el PSE y los sindicatos CCOO y UGT para trasladarles su total rechazo al proyecto de ley de reforma de los modelos lingüísticos en el sistema educativo que pretende aprobar in extremis (apenas restan tres meses de legislatura) el Departamento vasco de Educación.
Implantación del euskera
Con esta reforma el Gobierno vasco aspira a sustituir los tres modelos educativos vigentes en la actualidad (A, en castellano, B, bilingüe, y D, en euskera) por un único sistema en el que el vascuence será claramente la lengua predominante en el horario escolar, hasta tal punto, que se reservaría al euskera el 60 por ciento de las horas lectivas.
El borrador del proyecto de ley, cuyo contenido no le ha sido facilitado a la plataforma de progenitores, está siendo, en estos momentos, discutido por Ejecutivo vasco con distintos agentes del sector educativo.
Además, este tema esta siendo objeto de los debates que mantienen los grupos del Parlamento vasco donde tendría que ser aprobado.
Soberanía sólo hay una
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 13 Septiembre 2008
Durante tanto tiempo y de manera tan pertinaz como insidiosa se ha venido machacando y convirtiendo la falacia en un lugar común que la obvia y unánime sentencia del Tribunal Constitucional restalla con la contundencia y la luminosidad de un rayo cuando es tan solo una simple constatación de evidencias.
Desde hace tiempo se ha pretendido , por los más diversas formulas y trapacerías, desde la puñalada de pícaro legal al hecho consumado, poner en cuestión y trocear lo que es el pilar esencial de España y de la máxima norma de que los españoles se dotaron en su día para su convivencia democrática, la Constitución: la soberanía reside única y exclusivamente en el conjunto del pueblo español y de esa soberanía emanan todos, y cada uno, de los poderes del Estado, los autonómicos incluidos por supuesto.
El pueblo español es, pués, soberano en todo el ámbito territorial del Estado y es quien puede y debe decidir en su conjunto sobre todo aquello que afecte a esa soberanía.. Y lo que sucede en el Pais Vasco, en Cataluña o en mi pueblo, Bujalaro, si es relevante, nos compete a todos y no sólo a los que allí residan. Cuando se afecte a cuestiones esenciales que a todos nos competen tenemos todos los españoles palabra, voto y decisión. De la misma manera que ellos como vascos y españoles la tiene sobre cualquier aspecto en su condición precisamente de ciudadanos españoles.
Lo que pretendía Ibarretxe era expropiarnos tal derecho y quedárselo en exclusivo. Declarar a Euskadi soberano y por tanto despojarnos de cualquier decisión al respecto. Y no. Está claro en la Constitución y ahora tajantemente explicado en la sentencia : “No caben actuaciones por otros cauces ni de las comunidades autónomas ni de cualquier órgano del Estado, porque sobre todos está siempre, expresada en la decisión constituyente, la voluntad del pueblo español, titular exclusivo de la soberanía nacional, fundamento de la Constitución y origen de cualquier poder político”.
Claro como el agua clara. Como lo ha estado siempre. Y como bien se sabía, el primero, Ibarretxe. Pero no sólo Ibarretxe. La sentencia es más que un aviso , es la definitiva tarjeta roja, a navegantes separatistas. No es sólo que reafirme el hecho constitucional de que es el estado quien tiene la competencia exclusiva para autorizar referendum sino que se aprovecha para señalar que el hecho de pretender soberanías cuyo primer paso es arrogarse el derecho de convocarlos esta fuera de la Ley. El proceso que Ibarretxe pretendía abrir , y que otros como Carod y demás nacionalistas en diferentes grados de camuflaje intentan seguir e imponer tambien, afecta al conjunto de los españoles. Y no tienen, simplemente derecho. Porque no hay soberanía vasca, no hay soberanía catalana, no hay soberanía castellana. Sólo existe soberanía del pueblo español en su conjunto.
Pero , repito, eso ya lo sabían muy bien. Y mejor que nadie Ibarretxe. Y la respuesta también. Aunque no se la esperara tan unánime y tajante y confiaba en algún resquicio del algún matiz en algún voto. Lo que buscaba aquí desde el principio es el victimismo y ,sobre él, montarse como candidato de nuevo a lendakari, tener la baza electoral del agravio e intentar construir una mayoría de confrontación, incluyendo a los votantes de HB. Esa es su deriva. Y a ella lleva uncido al PNV. Queda por ver si le saldrá bien la jugada en las urnas. Porque el cansancio y el hastío ante su obstinación estéril bien puede abrir paso la alternativa, el cambio y la regeneración que ya es hora de que se produzca en Euskadi y que pasa porque el PNV pierda ese poder que ellos consideran que les pertenece por mandato , sin casi, divino y étnico y que no: pertenece a los ciudadanos y a las urnas, en este caso sí, exclusivo de los vascos de elegir a sus gobernantes autonómicos. Las autonomías , a ver si ya ha quedado claro, son parte y emanan del Estado. Son Estado. Pero parte de el. Nunca otro Estado.
El estruendoso fracaso de la clase política en las democracias
Francisco Rubiales Periodista Digital 13 Septiembre 2008
La experiencia del gobierno español de Zapatero, que se ha mostrado incapaz de gestionar con eficacia la prosperidad y ahora la crisis, es un ajemplo más de que la clase política es un rotundo y lamentable fracaso. Han convertido el mal gobierno en una plaga y no están a la altura. El ciudadano debe exigirles más o sustituirlos por gente con más dignidad, capacidad y entrega. Pero el fracaso de la clase política española, aunque notable, no es un caso aislado. El mundo está plagado de políticos ineptos y nefastos para sus pueblos.
La clase política que dirige las democracias ha fracasado. Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el mundo estaba dividido en dos grandes bandos irreconciliables, con los misiles atómicos permanentemente apuntando sobre nuestras cabezas, los políticos y sus partidos reclamaron todos los poderes y se los dimos. Dijeron que arreglarían el mundo, pero la verdad es que no han conseguido casi nada. Las mismas lacras siguen avergonzándonos: hambre, pobreza, violencia, desigualdad, injusticia, ventajas para los ricos y miseria para los pobres y, lo que es peor, han construido un mundo en el que los débiles son aplastados por los fuertes y en el que la brecha que separa la pobreza de la riqueza sigue ensanchándose.
No han solucionado los grandes problemas pese a disponer de un poder enorme y legitimado en las urnas, además de todos los recursos del Estado, de nuestros impuestos, del ejército, de la policía y de libertad plena para rodearse de legiones de funcionarios y servidores.
Su fracaso como clase dirigente es estruendoso y se ha visto agravado con un comportamiento generalmente corrupto y antidemocrático al violar las reglas de la democracia, al marginar a los ciudadanos, que son los dueños del sistema, y al acaparar para ellos privilegios de clase y ventajas de todo tipo.
Algo importante falla cuando el mundo mejor que habiamos proyectado sigue estando en la lejanía, inalcanzable. Los políticos, a pesar de los esfuerzos enormes de los ciudadanos, de las grandes cesiones ciudadanas, de generaciones sacrificadas en la lucha y de cientos de rebeliones y revoluciones que han costado millones de vidas, ni siquiera han alcanzado una de cada cien metas. Ni el triunfo de la libertad, ni la consagración de los derechos humanos, ni la asunción de la democracia, ni la exaltación de los valores civilizados han servido para erradicar la injusticia, la desigualdad y la miseria que estigmatizan la sociedad. El miedo, el odio, la envidia y la violencia siguen campeando por el mundo e imponiendo sus leyes destructivas.
Algunos creen que la peor epidemia del siglo XX fue la guerra, que causó casi cien millones de muertos; otros creen que fue el totalitarismo, encarnado en fantasmas como el bolchevique, el nazi y el fascista, que fueron capaces de borrar del mapa a etnias enteras y de organizar exterminios ideológicos y culturales masivos. Pero nosotros creemos que el más nocivo virus del siglo fue el mal gobierno, una lacra que amenaza también con arruinar el siglo XXI.
No es cierta la sentencia, alimentada desde la política, que dice que “Los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”. No es fácil encontrar un solo pueblo que sea peor que el gobierno que padece. La que sí es cada día más certera es la sentencia que dice que “La política es demasiado importante para dejarla en manos de los políticos”.
Basta echar una mirada al telediario para advertir la enorme plaga de la ineptitud gubernamental: se burlan las leyes, se queman los bosques, arden los edificios que acogen a los pobres, mueren ciudadanos víctimas de la tortura, intoxicaciones alimentarias masivas, inseguridad ciudadana, pobres cada vez más pobres y ricos cada vez más ricos, la Justicia intervenido por el poder político, mequetrefes convertidos en ídolos de la sociedad, corrupción, manipulación del pensamiento y de la información y la seguridad casi matemática de que cada vez que ocurre un desastre o estalla una crisis, el gobierno no está a la altura del desafío.
Son los malos gobiernos los que han llevado a los pueblos hacia la guerra, los que empujaron a generaciones enteras, en la Europa próspera y alegre de 1914, hacia las trincheras de la guerra, donde millones de vidas fueron segadas por las ametralladoras y los gases. Malos gobiernos fueron los que enfrentaron a los españoles en una guerra civil que era perfectamente evitable. Fueron los malos gobiernos los que perfeccionaron el totalitarismo y asesinaron a poblaciones enteras a mediados del siglo XX, dentro del frente bélico de la Segunda Guerra Mundial y en las retaguardias. Fueron los malos gobiernos los que inventaron la Guerra Fría, los que sembraron de conflictos bélicos el siglo, los que asesinaron sistemáticamente al adversario bajo la excusa de la seguridad nacional, los que derrocaron a los gobiernos populares y los que jamás dedicaron un esfuerzo serio a derrotar el hambre, la miseria y la injusticia.
Afirman los gobernantes en su descargo que la responsabilidad de los errores corresponde a toda la sociedad, pero no es cierto porque la sociedad ni siquiera tiene suficiente poder para trazar su destino. Son los poderosos los que tienen poder suficiente para escribir la historia, son ellos los que disfrutan de sus lujos, privilegios y recursos: el presupuesto nacional, el monopolio de la violencia, el Ejército, la Policía y la fuerza de la ley. Nosotros sólo somos culpables de haberlos elegido, sin exigirles casi nada a cambio. Ni siquiera los exigimos que sepan idiomas, que posean títulos superiores o que hayan demostrado en sus vidas poseer valores humanos.
El mundo está, definitivamente, mal gestionado y los responsables del fracaso, los políticos profesionales, se merecen el desprecio abierto de la ciudadanía y un relevo con urgencia.
Doctrina sobre la nación
Editorial ABC 13 Septiembre 2008
Las bravuconadas anunciadas por el Gobierno vasco en respuesta a la declaración de ilegalidad de la ley de consultas promovida por el lendakari Ibarretxe carecen de relevancia ante la contundente doctrina del Tribunal Constitucional en defensa de la soberanía nacional del pueblo español. No es aconsejable hacer extrapolaciones de la sentencia del TC sobre la ley vasca para llegar a la conclusión de que determinará la resolución de otros recursos en los que, como sucede con los interpuestos contra el Estatuto de Cataluña, también están en juego la soberanía nacional y el orden constituyente. Pero lo cierto es que esta sentencia contiene pronunciamientos que zanjan los exóticos debates en torno al concepto de Nación, de Estado y de autonomía. De forma muy tajante, el TC ha declarado que no es posible una «nueva relación» entre el Estado y una comunidad «sin una reforma previa de la Constitución vigente», entre otros argumentos. Con este planteamiento, la soberanía nacional no es divisible por decisión de una comunidad autónoma, pero tampoco de un poder del Estado. El TC ha producido una doctrina sobre la Nación con criterios que no admiten un tratamiento coyuntural porque la Nación no muta de un recurso para otro. Una relación de bilateralidad, una declaración de soberanía ajena a la nacional española o una legitimación extraconstitucional del poder autonómico es tan inaceptable en una ley del Parlamento vasco como en un estatuto de autonomía.
A la busca de los orígenes
POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 13 Septiembre 2008
YA que el Tribunal Constitucional se ha limitado, esta vez, a cumplir con su deber -impedir que prospere un plan anticonstitucional- y que la reacción del lehendakari, por prevista y hueca, se comenta por sí sola, voy a darme y darles vacaciones de la política este sábado, para adentrarme en el terreno mucho más emocionante y auténtico de la ciencia.
Pues estamos llegando a sus confines. Al borde de la velocidad máxima, la de la luz, 300.000 kms. por segundo -¿qué pasa si la traspasamos, entramos en otra dimensión?-, y del cero absoluto, menos 271 grados -¿qué ocurre bajo ellos, la parálisis total o un nuevo ciclo?-, pero, sobre todo, estamos rozando los límites de la materia: ¿qué hay cuando se desintegra totalmente? O dicho de otro modo: ¿qué había antes de ser creada?
Estas son las preguntas que intentan contestar los miles de científicos en torno al LHC, el acelerador de partículas que acaba de ponerse en marcha en Ginebra. Todo en él es colosal, como habrán leído u oído, para hacer chocar unas partículas subatómicas con otras, a fin de llegar a la última de ellas, la que podíamos llamar el primer ladrillo del Universo, bautizado con el nombre de quien la predijo: el bosón Higgs. Se trata, en fin, de una máquina del tiempo que debe llevarnos al origen de éste, al momento en que nació nuestro Universo, tras la formidable explosión que, nunca mejor dicho, lo trajo al mundo. ¿Puede haber aventura humana más fascinante, saber lo que somos, de dónde venimos?
Vengo siguiendo con pasión de aficionado y curiosidad de periodista la epopeya de los aceleradores de partículas desde que nacieron, en Chicago y Ginebra, hace 30 años. Y sin que haya disminuido un ápice mi entusiasmo, me creo obligado a hacer una advertencia: se creyó que ya el primero de ellos iba a descubrirnos el secreto de la materia, que los choques iniciales de protones y neutrones iban a aclararnos el enigma del Universo. Pero ocurrió que estos elementos primarios se dividían a su vez en otros secundarios y estos, en terciarios, surgiendo los fermiones, los bosones, los fotones, los quarks y tantos otros, todos con sus correspondientes alter ego, pues resulta que todos tienen mellizos negativos. Los científicos, dándose cuenta de que esta puede ser una carrera interminable hacia el infinito o hacia lo infinitísimo, depositan sus esperanzas en el bosón Higgs, que esperan atrapar esta vez. ¿Lo conseguirán? ¿O se subdivirá a su vez en varios componentes? ¿O se disolverá en pura energía? Para ese viaje -todo empezó con un estallido de energía- no se necesitaban tales alforjas. Estaba ya en la Biblia -«en el principio fue la acción»- y en la fórmula de Einstein, que relacionaba materia, energía y velocidad de la luz.
Pero tampoco podemos dejarlo. Esa curiosidad es lo que nos diferencia de los demás seres, lo que nos empuja a plantearnos problemas más allá de los diarios -comer, descansar, reproducirnos- y buscar nuestros orígenes sin tener ninguna garantía de encontrarlos.
Tranqui-tronqui, Zapatero lo arregla
POR TOMÁS CUESTA ABC 13 Septiembre 2008
HA hecho falta que más de cien mil currantes se fueran en agosto de vacaciones permanentes para que el inventor del optimismo patriótico pase de la sonrisa tranqui-tronqui a exhibir el mohín chungui-colegui. «Los datos económicos, objetivamente, no son buenos», reconoce, muy serio, el señor Zapatero, arrebolado todavía por el marismeño céfiro. El céfiro, sí, la cursilada viene a huevo. El lince de Doñana tiene la piel tan dura (de la jeta no hablemos) que incluso el hipo-aullido-huracanado, que desarraiga hogares y hace volar haciendas, es una suave brisa, un dulcísimo céfiro. ¿Recuerdan el hipo-aullido-huracanado? ¡Qué época aquella en la que los dibujos animados no eran un manual de lucha antisistema!
Calma, señores, mucha calma, relájense y disfruten, «no problemo». Ahí tenemos a Bambi -ese «cartoon» de cartón piedra- dispuesto a echarle un pulso al cataclismo abandonando la hornacina de La Bella Durmiente. Después de haber negado el cristo de la crisis con una contumacia descarada y blasfema (San Pedro, al fin y al cabo, sólo negó tres veces), Zapatero ha desplegado el catalejo de avizorar el horizonte «objetivamente». ¿Los hechos son tozudos? Pues él, tozudo y medio. Viene dispuesto a dar la cara, a apretarse los machos y a apechugar con ellos (no con los machos, sino con los hechos) ¿Cómo? Objetivamente. ¡Equilicuá! Ese es el conejito que, una y otra vez, se sacará de la chistera. Nada por aquí, nada por allá y nada entre dos platos. Apaños y ocurrencias.
Amén de acaparar el capital moral y de arrogarse el monopolio del progreso, la izquierda se atribuye la exclusiva de la ponderación, del equilibrio, de la ecuanimidad sin estridencias. Ahora, pintan bastos, aunque, objetivamente, podemos aguantar lo que nos echen. Nótese el matiz: objetivamente. Las denuncias de los antipatriotas, los cenizos, los saboteadores, los filibusteros, son maniobras orquestadas desde la subjetividad de la caverna. Vamos, que Zapatero no mentía -jamás de los jamases, antes muerto- al afirmar que estábamos a salvo de toda contingencia. Ni miente cuando insiste en que el «frenazo» no impedirá que ganemos el Gran Premio. ¿Demasiado optimista? Es su naturaleza. «Play it again, Sam». Tócamela de nuevo...
La objetividad, sin embargo, no cura las heridas ni sirve de consuelo. Parafraseando a Stalin -un georgiano célebre- el que un individuo se vea despojado de su modus vivendi, subjetivamente, resulta una tragedia. En cambio, tres o cuatro millones de personas lampando y a dos velas son carne de estadística, mera cuestión de cifras y de tantos por ciento. Objetivamente, la estadística, ya saben, es esa pintoresca ciencia según la cual fulano se lleva a fin de mes cuatro mil euros, mengano saca mil a duras penas y cada cual, en teoría, gana dos mil quinientos. Luego, váyase usted al banco a argumentar que, en teoría, mañana mismo liquida la hipoteca.
Claro que este país, a fuerza de empaparse, confía lo justito en los hombres del tiempo. Y si Rodríguez Zapatero (tranqui-tronqui) augura que el diluvio se quedará en tormenta y el hipo-aullido-huracanado en bucólico céfiro, la gente, mosqueada, se abisma en los armarios buscando el flotador y las aletas. El inefable Eugenio Martín Rubio, un meteorólogo que hizo historia en la tele, se apostó el bigote a que nevaba y se lo tuvo que afeitar en seco. ¿Qué se va a jugar el presidente? ¿Rasurarse las cejas si no acierta? No caerá esa breva. A nosotros, por contra, nos raparán la bolsa y nos tomarán el pelo. Con objetividad, por descontado, que, al parecer, escuece menos.
Contemplado desde el particular observatorio de la subjetividad a degüello, Zapatero es un tipo que va y viene de la banalidad oceánica a la indigencia extrema. Tal cual, sin anestesia. ¿O es que son objetivos los que le jalean? Según ellos, es un dechado de armonía, un campeón de los derechos, una mano tendida hacia los débiles. Tan guay, que es el único líder de Occidente capaz de festejar el Ramadán e incapaz de entenderse con la Santa Madre Iglesia.
¿Y si se le ha ocurrido que el ayuno podría figurar en la panoplia de medidas urgentes? ¡Cráneo privilegiado! Ahorramos un pastón y combatimos, de paso, el sobrepeso. Que Alá, el misericordioso, nos proteja.
La tragedia del nacionalismo vasco
JOSEBA ARREGI El Correo 13 Septiembre 2008
L o que todo el mundo esperaba ha sucedido y, sin embargo, el Gobierno vasco hace como si nada hubiera pasado. El consejero de Justicia -¡vaya sarcasmo!- ya ha afirmado que van a seguir como hasta ahora, porque lo que importa no es lo que digan los tribunales, condenados de antemano como políticos -otro sarcasmo-, sino la voluntad propia que declara lo que quiere como el derecho absoluto que no puede estar limitado por nada. (El sarcasmo es el adjetivo político usado para insultar y devaluar, y además en boca de los políticos, como si el Tribunal Constitucional, cualquier tribunal constitucional, pudiera ser otra cosa que político, algo radicalmente distinto a partidista).
La sentencia del Constitucional posee la virtud de ser clara por encima de todo: la ley de consulta cumple con todos los requisitos que hace, en derecho, de ésta un referéndum. Además tiene como consecuencia una reforma constitucional y por ello su tramitación parlamentaria no ha sido adecuada. La sentencia no salva nada de la ley de consulta: ni las preguntas, ni el intento de fraude de ley escamoteando el referéndum como si fuera una consulta, ni la tramitación, ni la competencia. Nada.
El cumplimiento de las leyes que prometen todos los miembros del Gobierno, y que se les supone a los parlamentarios aunque no lo prometan, como antaño el valor en el servicio militar, incluye necesariamente la aceptación de las sentencias dictadas por los tribunales legítimamente establecidos. Y esa legitimidad no está al albur de los gustos de cada uno. La sentencia del Tribunal Europeo sobre el Concierto Económico, esa sí, obliga a todas las partes. Faltaría más.
Pero el Gobierno vasco dice que va a seguir. Y los partidos que lo conforman llevan días anunciando actos simbólicos en contra. No pocos comentaristas ven en esta actitud sólo oportunismo electoral: colocarse en el papel de víctimas para así sujetar el voto propio y poder pescar en el voto de otros radicales descontentos y, sobre todo, movilizar al voto con tentación de abstención.
Pero nos equivocaríamos si nos quedáramos en esa única explicación. Claro que existen intereses y motivos electorales, búsqueda de victimismo de cara a las próximas elecciones autonómicas. Pero hay más. La reacción del Gobierno vasco y de los partidos que lo conforman evidencia algo que pone en peligro la concepción misma de la democracia. Esta reacción establece una jerarquía de elementos que hace imposible cualquier tipo de democracia. Porque para los que promueven esa reacción lo que prima es su voluntad, lo que ellos quieren, el simple querer algo. Y esa voluntad, ese simple querer está por encima de cualquier regulación, por encima de cualquier ley, por encima del mismo Derecho.
En la reacción del Gobierno vasco y de los tres partidos que lo sustentan aparece con claridad el sujeto romántico tan agudamente analizado por Carl Schmitt: un sujeto romántico que no queda definido por el objeto de su romanticismo, sino por la propia subjetividad romántica para la que la realidad no es más que escenario de manifestación de su propia omnipotencia, del absolutismo de su querer, sin que el contenido de ese querer pueda atarlo a nada concreto.
Ese sujeto romántico que aparece en Ibarretxe, en Azkarraga, en todos los nacionalistas que en estos momentos lideran al nacionalismo, sólo se satisface con lo imposible: no con nada concreto, no con la satisfacción de unas exigencias concretas, sino con el mantenimiento permanente del derecho a la exigencia como tal.
La realidad no existe para el Gobierno vasco. Las leyes no valen si contradicen su voluntad, su deseo -que sigue siendo voluntad y deseo por mucho que se vista de derecho-, la realidad es nada si no deja que se manifieste la omnipotencia del sujeto, del que ha hecho de su voluntad subjetiva el centro de todo.
Sólo queda la amenaza: nada podrá parar nuestra voluntad hasta que se cumpla, hasta que se manifieste en todo su esplendor. Ni sentencias, ni tribunales, ni leyes, ni el sistema de Derecho, ni el Estado de Derecho. Subjetividad pura, voluntad pura no sujeta a reglas de ninguna clase, absolutismo del querer, del deseo, de la intención por encima de cualquier realidad. Y con la tentación de creerse revolucionarios en esa pose tan reaccionaria, tan totalitaria.
No es casual el paralelismo que se puede trazar entre esta reacción y lo que pone de manifiesto, con lo que hemos tenido que ir aprendiendo de la naturaleza de ETA: lo que se encuentra en el núcleo de ésta no es otra cosa que su propia afirmación a través del uso del terror. Ya no importan los contenidos concretos, los fines a alcanzar. Lo que importa es estar en movimiento, la reproducción permanente de la propia subjetividad que sólo se siente viva si mata.
La negación de la realidad siempre se encuentra en el umbral de la violencia. La realidad, las leyes, las normas, el derecho constituido, la historia real, la contingente y no la soñada, estorban, son impedimentos para la libertad absoluta del sujeto que sólo puede mantener esa libertad absoluta negando cualquier realidad, porque la realidad siempre limita. Por eso hay que negar la historia, hay que negar la realidad, hay que negar las reglas, las leyes, las normas: hay que negar a las personas concretas, hay que ejercer violencia para remodelar el todo de la realidad según el deseo omnipotente propio.
El PNV entró hace diez años en una senda en la que comenzó a jugar con dar rienda suelta a su propia voluntad, sin límite alguno, sin que nadie tuviera derecho a limitarla. Comenzó a jugar con el pensamiento de que todo es cuestión de querer, de voluntad, de radicalidad suficiente, de proclamar con la fuerza máxima el deseo propio, el sentimiento propio, la propia voluntad soberana. Sin tener en cuenta nada más. Dando rienda suelta al complejo de Dios adolescente tan bien descrito por Horst Eberhard Richter.
Y ¿ahora qué?, se preguntarán muchos. Ahora es la hora del PNV: es la hora de que el PNV extraiga las consecuencias de su juego frívolo y se percate, si no es por convencimiento reflexivo al menos de la mano de las consecuencias de su frivolidad, que de la mano de su juego infantil de los últimos años sólo puede venir la esterilidad total. Nada más trágico para un partido que se llama nacionalista que hacer imposible la nación vasca porque sus mismos planteamientos radicalizados e infantiles lo único que consiguen es dividir la sociedad vasca, supuestamente el sujeto al que quieren llamar nación, pero haciéndola imposible.
O el PNV se para en su camino al abismo y reflexiona para cambiar su planteamiento procediendo a una definición cívica de nación, abandonando para ello los esquemas sabinianos y monzonianos, o nos lleva a todos al abismo. Pero algunos vamos a resistirnos con todas nuestras fuerzas, pues igual seguimos siendo bastante más nacionalistas que los que se creen, como los niños, que gritando más que los demás son más grandes.
El Nuremberg de Garzón (y 3)
Preguntas que no responderá el juez de jueces
¿Va a esclarecer definitivamente el magistrado la purga ocurrida en Barcelona contra los dirigentes del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) por los dirigentes del PSUC con la connivencia de Moscú?
José Díaz Herrera Libertad Digital 13 Septiembre 2008
La osadía de Garzón más bien parece un camino a ninguna parte, un brindis al sol, una iniciativa condenada al fracaso, que ninguna otra cosa. Porque nadie se lo imagina redactando una simple lista de desaparecidos sino echando más leña al fuego de la discordia. Tampoco va a resolver ninguno de los grandes enigmas de la Guerra Civil, que siguen pesando como losas en la conciencia colectiva. Por ejemplo, y sin ánimo de ser exhaustivos, estos:
¿Investigará el gran detective de la Justicia los sucesos de Casas Viejas del 11 de enero de 1933, los de Castilblanco (Badajoz), ocurridos en 1931 donde mueren cuatro guardias civiles a manos de manifestantes, o los de Arnedo (La Rioja), donde perecen cinco civiles al disparar la Guardia Civil contra una concentración de trabajadores?
¿Verificará si Manuel Azaña ordenó a la fuerza actuante en Casas Viejas pegar tiros en la barriga a los anarquistas como afirmó el comandante Bartolomé Barba –fundador y columna vertebral de la UME–, de guardia aquel día en la 1ª División Orgánica?
¿Sacará a la luz la verdad sobre las checas de San Antón, Porlier, Modelo y Ventas; de las matanzas de Bilbao (presidios Altuna Mendi, Aranzazu Mendi, Cabo Quilates, Ángeles Custodios, Larrinaga y otros); San Sebastián (Ondarreta, Fuerte Guadalupe, Polloe), Santander (Alfonso Pérez), las de de Paracuellos y Torrejón de Ardoz, Usera, la represión republicana de Málaga y la contrarrepresión de "Carnicerito de Málaga"?
¿Aclarará definitivamente el ínclito sabueso de la Justicia quien mató a José Calvo Sotelo y sus conexiones con los guardaespaldas de los diputados socialistas Margarita Nelken, Indalecio Prieto y otros dirigentes de la república?
¿Nos ilustrará su Señoría acerca del mayor genocidio del siglo XX contra la Iglesia católica, con más de 7.000 sacerdotes y religiosos y doce obispos asesinados por los correligionarios de aquellos a quienes esas asociaciones de víctimas que piden ahora Justicia quieren desenterrar?
¿Investigará el juez a los responsables de la Junta de Defensa de Guipúzcoa quienes, después de garantizar la vida de los militares de los cuarteles de Loyola para conseguir su rendición les fusilaron en masa (más de cincuenta en una noche) y sin juicio previo, incluido el coronel León Carrasco Amilibia, tío de uno de los negociadores, el diputado socialista Miguel Amilibia Machimbarrena?
¿Pedirá al centro ruso para el estudio de los documentos de la historia moderna sito en Moscú la documentación del delegado de la Internacional comunista en España, el húngaro Ernst Moritsovitx Gere, alias Pedro Rodríguez Sanz, para conocer la implicación de la Komintern en las purgas contra los disidentes a la ortodoxia de la URSS tras acusarles de trotskistas y agentes franquistas?
¿Será capaz el campeón mundial de la Justicia de aclarar si las cartas enviadas por el espía ruso Alexander Orlov, alias Xvied, a Stalin acusando a los dirigentes del POUM de espías de Franco formaron parte de un burdo montaje de la NKVD soviética?
¿Va a investigar la muerte de Andrés Nin a manos de los esbirros de la Lubianka en aparente connivencia con los comunistas "ortodoxos"? ¿Arrojará luz acerca de si el fatal desenlace ocurrió en la prisión celular de Alcalá de Henares el 22 de junio de 1937, controlada por la NKVD, tras varios días de palizas e interrogatorios?
¿Se atreverá el juez a sacar a flote los ajustes de cuentas de André Marty "El Carnicero de Albacete", comisario político de Moscú y oficial inspector general de las Brigadas Internacionales, contra sus compañeros de milicias?
¿Nos aclarará si organizó su propia checa en Albacete y mandó a fusilar a cerca de 500 brigadistas –especialmente polacos, eslavos, alemanes y húngaros–, acusados de cobardía ante el enemigo, lo que le causó las críticas de Palmiro Togliatti, otro de los organizadores de las Brigadas, quien censuró sus "métodos de trabajo"?
¿Pedirá el hijo predilecto de Torres (Jaén) al FBI y a la CIA los papeles secretos del general soviético Alexander Orlov quien, como se sabe, acabó sus días trabajando en Estados Unidos para los norteamericanos?
¿Sabremos alguna vez los españoles quién mató al dirigente anarquista de origen leonés Buenaventura Durruti en las cercanías de la casa de Campo de Madrid? ¿Fue una bala perdida o una bala teledirigida desde el Kremlin?
¿Va el doctor Garzón, como se le conoce en América Latina, a investigar a los dirigentes comunistas que organizaron el maquis y mandaron a centenares de republicanos a la muerte? ¿O les otorgará la patente de patriotas y condenará a los guardias civiles encargados de perseguirles?
¿Nos aclarará el magistrado si fueron delito los fusilamientos en el campo de batalla practicados a mansalva por los comandantes republicanos en el frente de Asturias a cuantos gritaban "nos tienen rodeados", acusándoles después de muertos de quintacolumnistas?
¿Con que versión se quedará Garzón del bombardeo de Guernica, con la del Gobierno Vasco que cifró los muertos en 1.635, con la del "historiador" Hugh Thomas que habla de 1.000 o con los de la asociación Gernikazarra, integrada por expertos independientes, que hablan de 126 fallecidos aunque sólo se puedan documentar 115?
¿Fue un acto de barbarie premeditada contra una población civil indefensa, contrario al derecho de gentes, como han escrito centenares de "historiadores", o una acción de guerra encaminada a aniquilar a los batallones vascos que huían en desbandada de los frentes de Eibar y Elgueta, tras su estruendoso derrumbe, y que acudían a refugiarse en masa a Guernica, acto que impidió el jefe de Estado Mayor del Ejército Vasco, Alberto Montaud y su segundo, Sabino Apraiz, ordenando la dispersión de las unidades antes del bombardeo?
¿Por qué no fusiló Franco a ningún pez gordo del PNV, salvo a Azkue y a Markiegui, a pesar de haberlos apresado a casi todos en Santoña y permitió que ajusticiaran, sin que le temblara el pulso, al presidente de la Generalitat Lluis Companys años después?
¿Podrá conocer la opinión pública mundial si es cierto que los miembros de la brigada Abraham Lincoln, con algunos de los cuales compartió Garzón mesa y mantel en Nueva York, financiaron al FRAP por medio de Julio Álvarez del Vayo y Mario Salegui porque no estaban de acuerdo con la línea revisionista del PCE de Carrillo?
Y por último, una pregunta a tono con el rigor que se espera de una investigación con todos los visos de convertirse en un espectáculo: ¿sabremos los españoles si el mandil masónico que se encontró en el despacho del lehendakari, en el hotel Carlton, tras la rendición de Bilbao (enviado por Franco al Vaticano para demostrar la falta de religiosidad del PNV) pertenecía a José Antonio Aguirre y si el crucifijo con el que se paseó por su despacho poco antes de la caída de la capital de la "nación" vasca era el mismo con el que fue enterrado Sabino Arana, según testimonio del cónsul francés en Bilbao? ¿Fue el misterio del mandil masónico sin resolver -asunto de escasa relevancia en democracia pero muy importante para el Régimen- otro de los montajes de Franco, señor Garzón?
José Díaz Herrera es autor de Garzón, juez o parte y de una historia sobre el País Vasco (en diez tomos, algunos de ellos elaborados en colaboración con Carlos Olazábal) pendiente de publicación.
La sentencia del TC complica la constitucionalidad del Estatuto catalán
J. PAGOLA | MADRID ABC 13 Septiembre 2008
La unánime sentencia del Tribunal Constitucional no sólo tumba la ley de consulta de Ibarretxe, sino que, además, cierra la vía a toda pretensión nacionalista de cualquier región de España de convocar referéndum sobre la autodeterminación y complica la constitucionalidad del nuevo Estatuto catalán, que en su artículo 122 otorga a la Generalitat competencia para convocar consultas y que ha sido uno de los recurridos por el PP ante el TC.
El mensaje del Alto Tribunal es nítido: la soberanía nacional reside en el conjunto del pueblo español, y no en una parte de él. Mensaje que en clave política tiene dos destinatarios estelares: el inquilino de Ajuria Enea, oportunamente advertido de que no lo vuelva a intentar con un «plan Ibarretxe», versión «C», «D» o «X»; y el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluis Carod-Rovira, quien el pasado año fijó para 2014 la celebración de un referéndum sobre la independencia de Cataluña.
Más recientemente, Rovira dio una vuelta de tuerca al asegurar que no haría falta una consulta en el caso de que el Parlamento catalán decidiera con una simple mayoría la secesión de esa región. Y, ¿por qué no?, la sentencia debería servir también como «aviso a navegante» ante cualquier tentación de futuros gobiernos, bien de la Comunidad Autónoma Vasca, bien de la Nación, de negociar en secreto cuestiones que corresponden a la citada soberanía del pueblo español.
Tanto Ibarretxe como Carod-Rovira, en sus correspondientes aventuras independentistas, desprecian esa soberanía que ahora el Constitucional coloca en su sitio. «La Ley recurrida -aclara la sentencia en alusión a la consulta ilegal de Ibarretxe- presupone la existencia de un sujeto, el «Pueblo Vasco», titular de un «derecho a decidir» susceptible de ser «ejercitado», equivalente al titular de la soberanía, el Pueblo Español, y capaz de negociar con el Estado constituido por la Nación española los términos de una nueva relación entre éste y una de las Comunidades Autónomas en las que se organiza. La identificación de un sujeto institucional dotado de tales cualidades y competencias resulta imposible sin una reforma previa de la Constitución vigente». La sentencia desbarata además los argumentos esgrimidos por Ibarretxe quien ha venido manteniendo que para cubrir su «hoja de ruta» no era imprescindible una reforma de la Constitución.
La resolución que anula la última aventura secesionista de Ibarretxe complica la constitucionalidad del nuevo Estatuto catalán, sobre la que ha de pronunciarse aún el Alto Tribunal, tras los diferentes recursos presentados porque, entre otras razones, incluye el término «nación» y alude a la consulta. A la hora de tumbar la ley de consulta del lendakari, el Alto Tribunal adelanta algunas claves. Así, sostiene en su sentencia que «en realidad el contenido de la consulta no es sino la apertura de un procedimiento de reconsideración del orden constituido que habría de concluir, eventualmente, en «una relación» entre el Estado y la Comunidad Autónoma del País Vasco; es decir, entre quien, de acuerdo con la Constitución, es hoy la expresión formalizada de un ordenamiento constituido por voluntad soberana de la Nación española, única e indivisible, y un sujeto creado, en el marco de la Constitución, por los poderes constituidos en virtud del ejercicio de un derecho a la autonomía reconocido por la Norma fundamental». «Este sujeto -explica en alusión al País Vasco- no es titular de un poder soberano, exclusivo de la Nación constituida en Estado».
La sentencia deshace, asimismo, el principio de bilateralidad (otro de los preceptos del Estatuto catalán que han sido recurridos ante el TC) que pretende dar Ibarretxe a lo que él llama la «relación amable de Euskadi con España». «El respeto a la Constitución impone que los proyectos de revisión del orden constituido, y especialmente de aquellos que afectan al fundamento de la identidad del titular único de la soberanía, se sustancien abierta y directamente por la vía que la Constitución ha previsto para esos fines. No caben actuaciones por otros cauces ni de las Comunidades Autónomas ni de cualquier órgano del Estado, porque sobre todos está siempre, expresada en la decisión constituyente, la voluntad del Pueblo español, titular exclusivo de la soberanía nacional».
Así pues, en el plano político, la sentencia constituye un mensaje con efecto multidireccional. A los Ibarretxe y Rovira, pero también a quien quiera reeditar aventuras como las que permitieron la traición de Estella, o las negociaciones de Loyola, les recuerda que no caben cambios del ordenamiento constitucional a espaldas del pueblo español, en el que recae la soberanía. «La Constitución parte de la unidad de la Nación española, que se constituye en Estado social y democrático de derecho, cuyos poderes emanan del pueblo español en el que reside la soberanía nacional».
Así pues, «el procedimiento que se quiere abrir» -prosigue sobre la «hoja de ruta» de Ibarretxe- «no puede dejar de afectar al conjunto de los ciudadanos españoles, pues en el mismo se abordaría la redefinición del orden constituido por la voluntad soberana de la Nación».
Delitos que salen gratis
MARÍA ANTONIA PRIETO | BARCELONA ABC 13 Septiembre 2008
El independentismo catalán está de enhorabuena. El jueves, con motivo de la celebración de la Diada, los radicales pudieron comprobar -si es que aún albergaban alguna duda- que saltarse la ley a veces sale gratis. Con la clase política mirando hacia otro lado y los Mossos haciendo guardia en el lugar equivocado, la Diada se saldó con un completo catálogo de ilegalidades y de actuaciones tipificadas como delictivas. Sin embargo, sólo se produjo una detención: la de un joven independentista de Lérida que intentó boicotear un acto institucional.
La «estelada», enseña ilegal y símbolo del independentismo radical, sustituyó a la bandera española en más de cien ayuntamientos catalanes sin que nadie hiciera nada por evitarlo. Sólo un juez de Gerona obligó a los consistorios de Figueras y Llançà a mantener izada la bandera española.
La iniciativa de este centenar de municipios -en algunos casos con el apoyo socialista- vulnera la Ley 39/1981 por la que se regula el uso de la bandera española. Según la ley, «la bandera de España debe ondear en el exterior y ocupar el lugar preferente en el interior de todos los edificios y establecimientos de la Administración». Las leyes también dejan claro que «cuando los ayuntamientos y diputaciones o cualesquiera otras corporaciones públicas utilicen sus propias banderas, lo harán junto a la bandera de España».
Pese a que la campaña para izar la «estelada» en los municipios catalanes se puso en marcha hace semanas, nadie tomó
cartas en el asunto. Y eso que, en virtud de la Ley 7/1985 reguladora de las bases del régimen local, el Estado puede impugnar los acuerdos de las entidades locales si infringen el ordenamiento jurídico.
El viernes 5, en una tibia instrucción, el secretario general adjunto de Presidencia de la Generalitat, Jordi Menéndez, recordaba a los ayuntamientos que la bandera que representa a Cataluña, según el Estatuto, no es la «estelada», sino la «senyera». Poco más. Sólo PP y Ciutadans se desgañitaron, sin éxito, en el intento de obligar a la Administración a hacer cumplir la ley.
La quema de una foto de los Reyes y de banderas españolas por parte de unos encapuchados -que ponían así el broche de oro a la manifestación independentista convocada por la Diada-, es también una conducta constitutiva de delito. El Código Penal tipifica como delito la quema de banderas, ya que el artículo 543 condena las ofensas o ultrajes a España y a sus símbolos. Los artículos 490.3 y 491 del Código Penal hacen referencia a los delitos contra la Corona: «El que calumniare o injuriare al Rey o a cualquiera de sus ascendientes o descendientes, a la Reina consorte o al consorte de la Reina, al Regente o a algún miembro de la Regencia, o al Príncipe heredero de la Corona, en el ejercicio de sus funciones o con motivo u ocasión de éstas, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años si la calumnia o injuria fueran graves, y con la de multa de seis a 12 meses si no lo son». Dos jóvenes independentistas han sido condenados por la Audiencia Nacional a pagar una multa de 2.700 euros por quemar fotografías del Rey en Gerona.
Año tras año, en la tradicional ofrenda floral al monumento a Rafael Casanova, grupos radicales insultan y amenazan -incluso de muerte- a los dirigentes políticos ante la indiferencia de los Mossos, que se limitan a establecer un cordón policial en la zona. En el capítulo de los insultos, el coordinador del Área de Historia y Pensamiento Contemporáneo de la Generalitat, Alfred Bosch, calentó la Diada con una injuriosa comparación: la presencia del PP en la Diada es como «si Bin Laden desfilara el 4 de julio en Estados Unidos».
La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, condenó de manera «rotunda y sin paliativos» la quema de la foto de los Reyes y las banderas de España y Francia. El Ejecutivo «rechaza cualquier forma de expresión o comportamiento que se aleje del respeto personal e institucional que todos merecemos».
Carod invierte 1.771 euros más por niño francés que por alumno catalán
IVA ANGUERA DE SOJO | BARCELONA ABC 13 Septiembre 2008
El Departamento de la Vicepresidencia que dirige el republicano Josep Lluís Carod-Rovira invierte 1,771 euros más por alumno francés que la media de la Generalitat en la escolarización de los niños en Cataluña. Según los datos ofrecidos ayer por el PPC, el Gobierno catalán invierte una media de 4.088 euros por alumno. Sin embargo, el Departamento de la Vicepresidencia ha destinado este año un total de 3.515.894 millones de euros a subvencionar los colegios de la Fundación La Bressola, que escolariza a 600 alumnos en catalán en el sur de Francia.
Esto supone una inversión de 5.859 euros por alumno para la escolarización en catalán de alumnos franceses a través de las escuelas La Bressola. Esto es, 1.771 euros más por niño.Además, la media de 4.088 euros por alumno convierte a Cataluña en la tercera comunidad por la cola, sólo por encima de Aragón y Andalucía.
Inversión no ejecutada
El tripartito catalán ha dejado de invertir 215 millones de euros en educación desde 2006, año en que la cita con las urnas llevó al Govern, entonces presidido por Pasqual Maragall, a presupuestar 662 millones de euros para esta partida, de los que sólo se ejecutaron 350 millones. Así lo denunció ayer el PP catalán, que acusó al conseller de Enseñanza, Ernest Maragall, de «no haber hecho los deberes» en este inicio de curso escolar.
En conjunto, y pese a las promesas del PSC, el gasto del tripartito en educación no universitaria ha crecido del 2,01% al 2,2% del PIB. Un crecimiento totalmente insuficiente en opinión de los populares. El diputado Rafael López, ponente del PP en la Ley de Educación, acusó además al conseller Maragall de haber «roto todos los consensos sociales» en esta materia con su proyecto de Ley de Educación Catalana (LEC) y anunció un texto alternativo del PP.
A la baja ejecución de las inversiones, que cuestiona el compromiso socialista con la educación, se añade la continuidad de los barracones, 967 este curso, en el que se han llevado el 27% del presupuesto de Educación. Una cifra que crecerá en los próximos años a tenor de los 11 millones de euros previstos por el Govern para esta partida -los barracones- hasta 2010.
Al bajo nivel de inversión, la denuncia del PP añadió ayer el trato dispensado a los profesores. López reconoció la mejora sustancial en Primaria gracias al esfuerzo de la Generalitat para contratar nuevos docentes. Pero denunció que el aumento de profesores en Secundaria es «totalmente insuficente», puesto que Cataluña es una de las pocas comunidades en las que ha crecido la población escolar en ese ciclo.
Al margen de la falta de inversiones, la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, confirmó que su formación presentará un texto alternativo a la Ley de Educación presentada por el Govern. Un texto en el que, según anunció la dirigente popular, «se garantizará la libertad de los padres» tanto a escoger centro escolar como a la elección de la lengua en que serán escolarizados los niños en primaria.
Sánchez-Camacho aseguró que la suya no es una apuesta por la doble línea catalán-castellano -rechazada por todos los partidos catalanes por el temor a que genere segregación por origen a partir de la lengua- pero no concretó su propuesta. Defendió, eso sí, la necesidad de establecer «una igualdad real» entre las dos lenguas oficiales en Cataluña. «La ley actual vulnera el derecho de los padres a escoger la lengua en toda la Primaria», denunció. Por ello, la presidenta del PPC advirtió de que su formación dará prioridad absoluta a este proyecto legislativo, el más importante del periodo de sesiones que ahora se abre en el Parlament según Sánchez-Camacho.
Los populares fueron igualmente críticos con el proyecto de aulas de bienvenida lanzado por Maragall para acoger a los alumnos extranjeros que llegan a mitad de curso, y que este año se estrenarán de modo experimental en Vic (Barcelona) y Reus (Tarragona). López los tachó de «centros segregadores» con los que se intenta suplir el fracaso de las «aulas de acogida» y reclamó que se integren en los centros escolares.

References: e contrario
 artículo 26
 resolución 
 artículo 122
 resolución 
 artículo 543