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Timestamp: 2019-05-22 01:50:44+00:00

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Monitores - Tu Compra Informática
Informática 1 mayo, 2016
Si ha llegado la hora de jubilar tu viejo monitor y quieres comprar uno nuevo, pero no sabes qué aspectos tener en cuenta a la hora de comprar uno, este artículo es para ti.
En esta guía (una de las más extensas de la webesfera española sobre monitores para PC) encontrarás todo lo que debes saber acerca de la compra de un monitor. También puede que te interese ir directamente a cualquiera de nuestras guías de compra de monitores, con recomendaciones de modelos concretos.
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En qué fijarse a la hora de comprar un monitor para PC
Los monitores son uno de esos periféricos a los que no les prestamos demasiado importancia, pero si te paras a pensarlo absolutamente todo lo que hacemos en un ordenador lo hacemos a través de su pantalla.
Si piensas así, te darás cuenta que en realidad las pantallas de ordenador son el periférico más importante de un PC, y por lo tanto en el que deberíamos dedicar más esfuerzos y ser más rigurosos en su compra.
Y eso es lo que voy a hacer a continuación: desgranar punto a punto todas las características y prestaciones técnicas que puede ofrecer un monitor y que son, obviamente, en las que debes basar tu elección.
Si quieres saber qué características y prestaciones hay que tener en cuenta antes de comprar un monitor y cómo acertar en la compra de uno, sigue leyendo.
¿Qué diferencia hay entre una pantalla LCD, LED o TFT?
LED, TFT, LCD… ¿Qué demonios significa todo esto? Existe mucha confusión al respecto de estos términos, así que voy a tratar de aclararlo de una vez por todas.
Para que quede bien claro desde el principio: el 95% de las pantallas de ordenador y televisores que ves en los centros comerciales, en las oficinas o las que tienes en casa son pantallas LCD. De hecho, incluso la pantallita pequeña de tu calculadora es una pantalla LCD.
Básicamente, y para no aburrirte mucho, el LCD (pantalla de cristal líquido) es simplemente una tecnología que lleva usándose desde hace décadas y que permite la visualización de contenido digital en una multitud inmensa de dispositivos.
¿Y entonces, qué es el TFT? TFT son las siglas de Thin-film transistor, una tecnología que se aplica a las pantallas LCD para mejorar sus capacidades. Principalmente, y resumido de forma muy elemental, la tecnología TFT permite a las pantallas LCD mostrar imágenes en movimiento con una enorme fluidez, a todo color y a grandes resoluciones. Y si, todos los monitores que son TFT son también LCD.
Queda el último término en discordia, la tan famosa retroiluminación LED. ¿Qué diantres significa?
LED se refiere únicamente a la forma que tiene la pantalla de iluminar los píxeles de los que dispone. En una pantalla LED, las lámparas posteriores emiten luz mediante pequeños diodos de luez LED, contrariamente a las lámparas fluorescentes utilizadas en las pantallas LCD tradicionales.
¿Qué ventajas tiene una pantalla LED? Principalmente su eficiencia energética, logrando un consumo de luz más reducido y siendo menos contaminantes. En cuanto a la calidad de imagen es importante dejar claro que una pantalla LED no tiene por qué verse necesariamente mejor que una pantalla LCD tradicional.
Para que quede claro de una vez por todas: los monitores para PC son actualmente y en su gran mayoría pantallas LCD-TFT, y pueden incluir además retroiluminación LED, sin que ello las convierta automáticamente en pantallas de buena calidad. Y es que en la calidad de imagen influye más que nada el tipo de panel empleado, cuestión que explico a continuación.
Dentro de la confusión reinante en Internet a la hora de explicar estos términos, este artículo de Hipertextual es uno de los mejores que he leído al respecto. Si quieres ampliar información sobre las pantallas LCD, LED y TFT te recomiendo que le eches un vistazo.
Tipos de paneles en un monitor para PC
Queda claro que cuando alguien te dice de que una pantalla LED es mejor que una TFT, o una LCD es peor que una LED y cosas por el estilo está muy equivocado, pues las pantallas TFT son también LCD, y el LED es tan sólo una tecnología añadida que no afecta demasiado a la calidad de imagen.
El factor decisivo en la calidad de imagen tiene que ver con el tipo de panel que emplea la pantalla. Presta atención porque este es el punto más importante.
Los paneles TN (Twisted Nematic) han sido los más utilizados en los monitores desde que hubo la transición entre los viejos monitores CRT y las nuevas pantallas LCD, y aún hoy siguen siendo muy utilizados por lo baratos que son de fabricar.
En los paneles TN los cristales líquidos se ubican perpendicularmente a los paneles de vidrio, lo que permite que esos cristales tengan más espacio para moverse y así reaccionar de manera más rápida a los cambios de iluminación.
¿En qué se traduce esto, dejando de lado tecnicismos? Pues que los paneles TN son los que mejor tiempo de respuesta tienen. Es decir, son los que menos retardo tienen entre la señal que envía el PC y la imagen que muestra el monitor, y son los que responden mejor a los movimientos bruscos de las imágenes, como por ejemplo en escenas de acción de películas o retransmisiones deportivas.
El tiempo de respuesta de los TN es su principal punto a favor. En su contra está el hecho de que son los paneles con peor calidad de imagen, pues reproducen los colores con poca fidelidad, sus valores de contraste son algo pobres y sus ángulos de visión muy limitados.
Los IPS (In plane Switch) son unos paneles en los que los cristales líquidos son dispuestos de forma paralela respecto al panel de vídrio. Esto reduce el espacio que tienen para moverse, por lo que su tiempo de respuesta aumenta, siendo un pelín más lentos que los TN.
A cambio, los paneles IPS gozan de una calidad de imagen muy superior a los TN, traduciéndose en la práctica en unos colores más ricos y realistas, un contraste mucho mejor y unos ángulos de visión amplios.
Los paneles IPS son a día de hoy los más populares, pues se han abaratado muchísimo sus costes, y el salto de calidad respecto a los TN salta a la vista:
En la izquierda, un monitor con panel IPS, a la derecha un panel TN. Ya puedes ver tú mismo que el panel IPS tiene colores más vivos y mayor contraste
Uno de los problemas que presentan algunos paneles IPS es el efecto bleeding, un halo de luz en los bordes de la pantalla, que resulta inapreciable en imágenes muy iluminadas pero que puede llegar a resultar molesto en escenas muy oscuras. Este defecto solo es visible en algunas unidades, y a veces es inapreciable.
En los paneles VA (Vertical Alignment) los cristales líquidos también son dispuestos de manera paralela al panel de vidrio al igual que en los IPS, dejándolos más cerca los unos de los otros y evitando así fugas de luz, con la consiguiente mejora en la calidad de imagen.
La particularidad de los VA, y lo que les hace más fuertes, son sus enormes valores de contraste y profundidad de negros, característica que se une a una buena reproducción del color y ángulos de visión mejores que los TN, aunque algo peores que los IPS.
Para que te hagas una idea, un panel TN suele tener un contraste típico de 100:1, los IPS en torno a los 1000:1, y los VA superan ampliamente a ambos hasta llegar a un contraste estático de 3000:1. Esto les convierte en la opción ideal para ver películas.
Sin duda alguna, el punto flaco de los paneles VA es su tiempo de respuesta, siendo los paneles más lentos del mercado. En concreto, los paneles VA sufren del llamado efecto ghosting, una distorsión en la imagen que se produce cuando la transición entre el blanco y el negro de una imagen es lenta. Este efecto se compensa con el uso de tecnologías como el overdrive, aunque esto encarece el precio de los monitores.
Los paneles TN son perfectos para monitores gaming exigente, pues ofrecen una calidad de imagen muy justa, pero su tiempo de respuesta es el mejor.
Los paneles VA, y sus variantes PVA y MVA, son una opción adecuada para sibaritas del cine y para retoque fotográfico profesional, pues ofrecen una calidad de imagen muy buena y un contraste espectacular.
Los paneles IPS son perfectos para todo tipo de uso general, desde gaming (su tiempo de respuesta es menor a un TN, pero tampoco tanto) a todo tipo de consumo multimedia, pasando por retoque fotográfico y cualquier otro uso que puedas darle a tu PC.
Evidentemente, el tamaño del monitor importa.
Al igual que en los televisores, el tamaño de un monitor viene dado por la diagonal de la pantalla, expresada siempre en pulgadas.
Lo habitual en las pantallas de ordenador actuales es que vayan de las 17 pulgadas a las 34, siendo las 23 o 24 pulgadas el tamaño de diagonal más frecuente en la mayoría de modelos.
No obstante, la elección de una diagonal depende del uso que se le vaya a dar. Un monitor de 17 pulgadas puede ser más que suficiente para un uso ofimático. De hecho, los monitores de oficina suelen ser de ese tamaño.
Pero está claro que para ver películas y vídeos querremos una pantalla más grande, a ser posible a partir de las 21 pulgadas. Si somos muy sibaritas podemos irnos hasta las 34 pulgadas, tamaños que ya se asemejan al de un televisor para el salón de casa.
Por otro lado, debes tener en cuenta que si trabajas muy cerca del monitor, quizás no te convenga un monitor demasiado grande. Cuanto más pegado se está a la pantalla, más perjudicial es para la vista, y en esos casos es mejor ir a por pantallas de ordenador que sean más pequeñas.
La resolución es la cantidad de píxeles por alto y ancho que es capaz de reproducir el monitor. Combinando la resolución con el tamaño de la pantalla se consigue más o menos nitidez en la imagen.
Y es que no es lo mismo una resolución Full HD en un monitor de 17 pulgadas que la misma resolución en un monitor de 27. En el primero, obtendremos mayor nitidez, pues la densidad de píxeles es mayor, mientras que en el segundo tendremos menos nitidez y distinguiremos los molestos píxeles si nos ponemos cerca, pues la densidad de píxeles es menor. En la página flatpanels tienen una calculadora con la que podrás saber a partir de qué distancia obtendrás una imagen nítida según la resolución y el tamaño de diagonal de la pantalla.
La resolución 480p es la equivalente a la 576p, y es la resolución de los DVD o de los canales de la TDT con definición estándar. Como puedes suponer, es una resolución que ya no se adopta en ningún monitor moderno y en muy pocos televisores.
La resolución 720p (1280 x 720) es ya en alta definición, aunque lo más habitual en la mayoría de monitores actuales es encontrarse con la resolución Full HD a 1080p (1920 × 1080). Como puedes ver en el gráfico, si nos sentamos a 1 metro de la pantalla sería conveniente un monitor Full HD de unas 24 o 25 pulgadas para ver la imagen perfectamente nítida y sin los típicos bordes de sierra de las imágenes muy pixeladas.
Aunque aún no son estándar, las resoluciones QHD (2560 x 1440) y 4K o UHD (3840 x 2160) han llegado para quedarse en un futuro no demasiado lejano. Como ves, el QHD solo vale la pena en una pantalla de 25″ situada a medio metro, mientras que un monitor 4K únicamente cobra sentido en diagonales alrededor de las 30″ si nos sentamos muy cerca.
Otra cosa que has de tener muy en cuenta es que la resolución del monitor ha de estar soportada por tu tarjeta gráfica. Si tu tarjeta gráfica es poco potente, es muy probable que no pueda soportar resoluciones más allá del Full HD. Por lo tanto, si compras un monitor QHD pero tu gráfica solo acepta Full HD únicamente podrás usar esa resolución.
Esto añade otro problema, y es que cuando no se usa la resolución nativa de un monitor lo que hace este es emular otra resolución mediante el escalado. Los televisores están diseñados para escalados muy agresivos, pero las pantallas de ordenador no, por lo que el escalado en un monitor suele dar como resultado una imagen poco nítida, incluso algo borrosa.
Como ves, la elección del tamaño de la pantalla está muy relacionada con su resolución, además de la distancia a la que visualizarás la pantalla. Pero es que además has de asegurarte que la resolución del monitor que vayas a comprar esté soportada por tu tarjeta gráfica.
Junto a todo esto también hay que considerar la relación de aspecto del monitor, que simplificado vendría a ser la proporción de la pantalla. Esta, además, viene marcada tanto por el tamaño como por la resolución del monitor.
Los monitores Full HD suelen tener una relación de aspecto de 16:9 o 16:10, por lo que son más anchos que altos. Hoy en día la mayoría de monitores PC y televisores tienen esta relación de aspecto, que se ajusta muy bien a los contenidos de televisión actuales, cine y videojuegos.
Los monitores de oficina suelen ser más cuadrados. Estos monitores tienen relaciones de aspecto de 4:3 con resolución 1024 x 768 o 5:4 con resoluciones 1280 x 1024. Obviamente estas resoluciones se encuentran cada vez menos.
Por otro lado también están los monitores ultra panorámicos con una relación de aspecto de 21:9, por lo que son mucho más anchos y menos altos, adaptándose como un guante al formato panorámico del cine y eliminando las barras negras de las películas rodadas en este formato (que actualmente son la mayoría), por lo que suelen ser pantallas indicadas para cinéfilos.
El brillo tanto en televisores como en pantallas de ordenador se mide en candelas por metro cuadrado (CD/m2) o NITs.
El brillo suele ser uno de los reclamos publicitarios de los fabricantes, ¿pero realmente es tan importante? Podríamos decir que es un valor importante si planeamos usar la pantalla en un entorno muy iluminado; esto es por ejemplo en oficinas con luces fluorescentes o zonas donde dé mucho el sol.
En otro tipo de entornos no se hace tan necesario el brillo, llegando a ser de hecho un valor perjudicial, pues un excesivo brillo daña la vista (así como también es perjudicial un brillo demasiado bajo).
Los monitores con mejores valores de brillo son los IPS. Lo normal es encontrarse pantallas IPS con un valor teórico de 300 cd/m2, aunque en la práctica se queda siempre en algo menos.
En relación al brillo te interesará leer lo que viene a continuación.
Pantalla mate o brillante
Las pantallas tienen un recubrimiento externo, que puede ser mate o brillante.
Una pantalla mate dispersa la luz y evita los reflejos en pantalla, gracias a un recubrimiento especial que incorpora. Por contra, las pantallas brillantes rebotan la luz provocando reflejos a la mínima que existe un poco de luz ambiente, pues se trata de un cristal que no lleva filtro.
Las pantallas brillantes tienen un extra de nitidez y «tunean» los colores, dándoles intensidad y saturación. El vidrio actúa como un filtro polarizador, por lo que los colores son más vivos y se suavizan los bordes dando ese plus de nitidez. No obstante, son pantallas que se disfrutan a tope con la habitación a oscuras, pues cuando hay luz ambiente se refleja en ella de manera muy molesta, actuando casi como si fueran espejos.
Las pantallas mate en cambio llevan un filtro con micro granulos minúsculos que en vez de rebotar la luz la dispersa, por lo que los reflejos son mínimos y nada molestos. A cambio de este beneficio, las pantallas mate pierden algo de nitidez y los colores tienen menos viveza.
¿Cuáles son mejores? Todo va a cuestión de gustos, pero en general son preferibles las pantallas mate porque son muchísimo mejores a la hora de trabajar. Es cierto que las pantallas brillantes lucen mejor en un primer vistazo, pero en el día a día pierden efectividad, pues las pantallas mate se pueden ver aún a plena luz directa del sol, mientras que las pantallas brillantes son impracticables cuando hay mucha luz ambiente, obligando a aumentar el brillo al máximo con la consecuente fatiga visual que ello comporta, y cuando en la mayoría de ocasiones eso tampoco arregla el problema.
Además hay que tener en cuenta el hecho que el realce de los colores en las pantallas brillantes es artificial y da unos colores demasiado saturados que no se ajustan a la fuente original. Esto hace muy recomendable que, por ejemplo, profesionales de la imagen se vean obligados a trabajar con pantallas mate para una mejor representación de los colores.
El contraste en una imagen es la diferencia entre el píxel más iluminado y el más oscuro. Por regla general, a mayor contraste mayor calidad de una imagen, pues se observa más detalle, tanto en las partes más iluminadas como en las oscuras, así como en toda la gama de colores intermedias.
Todos los monitores tienen un valor de contraste típico (estático), que es el ratio de contraste capaz de dar en un momento dado. Por otro lado, también está el contraste dinámico, el cual se aprovecha de la capacidad de las pantallas LCD modernas de poder apagar la retroiluminación en aquellas zonas totalmente oscuras de la imagen, de manera que, por ejemplo en una escena oscura, se apaga la retroiluminación en aquellas áreas oscuras para hacer que el negro sea «más negro».
El contraste dinámico es un reclamo publicitario del que abusan los fabricantes, pues suele tener cifras muy grandes que quedan muy bien en los anuncios, pero el contraste dinámico no es algo de los que debas preocuparte mucho, pues la mejora que produce en la imagen es casi inapreciable.
Por contra, el valor que debe preocuparte de verdad es el del contraste estático, y es justamente este último el que menos anuncian a bombo y platillo los fabricantes.
Los monitores PC con mejor contraste son los que tienen panel VA, con ratios de contraste que van desde los 2000:1 a los 5000:1. Le siguen los paneles IPS, con un contraste típico de unos 1000:1, quedando en último lugar los paneles TN, que rara vez superan un ratio típico de 500:1.
El espacio y profundidad de color
Diagrama en el que se puede ver la fidelidad de cada espacio de color respecto al espectro de colores visibles por el ser humano. Imagen de Cpesacreta
Los valores relativos a la fidelidad del color, y que tienen que ver con el espacio y la profundidad de este, son importantes de cara a trabajos que tienen que ver con la edición de fotografía, vídeo o impresión gráfica. Para el resto de usuarios su importancia es menor, pero de todos modos está bien que sepas de qué se trata.
El espacio de color hace referencia a estándares de la industria para tratar de representar un espectro de color lo más fidedigno posible al que es capaz de captar el ojo humano. Hoy en día casi todos los monitores trabajan con el espacio de color sRGB, un espacio de color creado por Hewlett Packard y Microsoft pensando en la visualización de fotografías por Internet.
Pero si eres profesional del diseño y la fotografía es probable que quieras trabajar con el espacio de color de AdobeRGB, otro estándar creado especialmente para estas labores, pues es capaz de representar los colores de manera más ajustada a cómo quedaran una vez impresos con el sistema de color utilizado en impresión (el CMYK).
No obstante, que un monitor trabaje con sRGB o AdobeRGB no significa que cubra todo el espectro de color de uno de los dos estándares, por lo que si este es un punto importante para ti debes fijarte en las especificaciones del monitor y ver qué tanto por ciento del espacio de color cubre.
Junto a esto está la profundidad de color, que se trata del número de bits que se emplean para mostrar el color de un pixel. Obviamente, cuanto mayor es el número de bits, mejores serán los colores, siendo indispensable una profundidad de al menos 8 bits para tareas profesionales de edición fotográfica y diseño.
El tiempo de respuesta es otra de esas características que da para mucho debate. Básicamente se trata del tiempo, medido en milisegundos, que tarda un pixel en cambiar de un color al otro. Si el tiempo de respuesta es alto, las imágenes en movimiento mostrarán un velo de movimiento en los objetos que se están moviendo, mientras que si el tiempo de respuesta es bajo las imágenes el movimiento serán nítidas y mostradas con fluidez.
Los paneles con mejor tiempo de respuesta son los TN, seguidos de cerca por los paneles IPS, que con el tiempo también han logrado reducir mucho sus tiempos de respuesta, colocándose en la mayoría de casos en los 8 milisegundos, una cifra más que buena y que permite una fluidez y nitidez en las imágenes casi absoluta.
Los paneles VA sufrían bastante en este aspecto en el pasado, siendo poco recomendables para videojuegos de acción por el efecto ghosting. Afortunadamente, han ido corrigiendo este defecto, y hoy en día son también aptos para juegos.
Un tiempo de respuesta bajo permite mostrar imágenes en movimiento con mayor nitidez.
La tasa de refresco se mide en herzios, y se refiere a la capacidad que tiene el monitor de mostrar una nueva imagen por cada segundo. Esto quiere decir que un monitor a 60Hz es capaz de mostrar hasta 60 imágenes por segundo.
¿De qué manera afecta esto a la imagen? Pues que cuantos más herzios tenga un monitor más cuadros es capaz de reproducir a cada segundo, y por lo tanto mejorará la fluidez de las imágenes en movimiento.
Pongamos por ejemplo que reproducimos un vídeo a 30 frames por segundo, pero el monitor refresca la imagen a 60Hz. Lo que hará el monitor será repetir los frames, traduciéndose esto en una imagen menos fluida.
Algo contrario ocurriría si vemos un vídeo a 120Hz, pero el monitor sólo refresca a 60Hz. Lo que hará en este caso es eliminar algunos frames, por lo que la imagen no será fluida sino más brusca, con un efecto de trepidación.
Como puedes adivinar, la tasa de refresco es algo que es más importante para gaming que para otra cosa. A la hora de ver películas no es tan importante, pues siempre se ha rodado a 24 o 25 frames por segundo cuando los televisores refrescaban a 50Hz en el sistema PAL, y actualmente con la HDTV a 60Hz. Ese movimiento más ralentizado de las películas ayuda a crear esa atmósfera de ensoñación que forma parte de la magia del cine.
Esto hace referencia a la calidad de la imagen vista desde distintos ángulos. Este es un punto crítico si se tiene previsto que vean la pantalla varias personas a la vez.
Cuando una pantalla tiene ángulos de visión mediocres, la imagen se degrada cuando la vemos desde los lados o incluso desde arriba. Esta degradación consiste en una pérdida de contraste, los colores se apagan y en general la imagen se deteriora, en algunos casos incluso hasta llegar a hacerse irreconocible.
Por contra, cuando los ángulos de visión son buenos, el contraste y los colores se mantienen en cualquier ángulo de forma similar a cómo se ven desde una posición centrada.
Los monitores con mejores ángulos de visión son los IPS, seguidos por los paneles VA. Los TN son los que quedan peor en este aspecto, teniendo la mayoría de ellos unos ángulos de visión muy malos.
Que haya dejado este punto para el final no quiere decir que sea menos importante. Y es que no será la primera vez ni la última que alguien compra un monitor y luego cuando llega a casa se da cuenta que no tiene manera de conectarlo a su PC.
Así pues te tocará mirar qué conexiones tiene tu tarjeta gráfica para comprar un monitor que tenga alguna de esas conexiones.
Hay varias conexiones distintas actualmente en el mercado de los monitores y los televisores:
DisplayPort: Conexión que empezó siendo propietaria de Apple y que se ha acabado estandarizando por su calidad. Si tu tarjeta gráfica tiene salida DisplayPort es preferible que uses esta.
HDMI: Esta conexión es ya de sobras conocida y la incluyen el 95% de monitores y tarjetas gráficas actuales. No obstante vigila en el caso que tengas pensado usar un monitor 4K; debes usar una conexión y un cable HDMI 2.0, un estándar más moderno y actualizado que los antiguos 1.3 y 1.4.
DVI: Es la conexión digital estándar para monitores de PC que tienen todas las tarjetas gráficas. No obstante no es raro ver cada vez más monitores que prescinden del DVI para quedarse únicamente con el nuevo DisplayPort.
VGA: Las antiguas conexiones digitales que han quedado en desuso. Aún así las tarjetas gráficas antiguas y algunos monitores de gama baja siguen llevando este puerto.
Este es uno de los aspectos que no se tienen en cuenta a la hora de comprar un monitor, y sin embargo puede ser muy importante para muchos usuarios.
Si necesitas mover la pantalla constantemente para ir ajustando la visión, debes comprar un monitor ergonómico. Monitores con buena ergonomía son los permiten girar, inclinar o cambiar la altura de la pantalla. Algunos modelos incluso permiten voltear la pantalla para dejarla completamente en vertical, un uso adecuado para edición de fotografía de este tipo o trabajo editorial.
En cuanto a la ergonomía quizás también te interese saber que los monitores y los televisores pueden incorporar soporte VESA, para su instalación y montaje en la pared.
¿Altavoces en un monitor?
Finalmente hablaremos de los altavoces integrados en el monitor.
En mi opinión no vale la pena fijarse demasiado en esto, pues los altavoces que suelen llevar la mayoría de monitores son de una calidad muy mediocre, siendo preferible adquirir unos buenos altavoces por separado si se quiere una buena calidad de sonido.
Obviamente, no está de más si el monitor elegido lleva altavoces, pero no es algo que en ningún caso decida la compra de un monitor por delante del otro.
Informática 20 abril, 2016
Hoy presento un nuevo análisis de uno de los mis monitores favoritos, el BenQ EW2440L.
En el artículo de monitores baratos ya decía que se trata, posiblemente, del monitor por debajo de 200 euros con mejor calidad de imagen. Es por esta extraordinaria relación calidad-precio que me gusta tanto este monitor, y es por eso que lo recomiendo a todas aquellas personas que quieran un monitor de calidad a un precio ajustado.
En este análisis repasaremos todos los aspectos que hacen del BenQ EW2440L uno de los mejores de su segmento, sin olvidar algún que otro pequeño inconveniente que, en cualquier caso, no desmerece la valoración final tremendamente positiva de este monitor.
Resumen de prestaciones del BenQ EW2440L
Tipo de panel: AM-VA
Gama de color: 85% sRGB
Puertos: 2 HDMI (MHL), 1 Mini VGA
Un diseño para sibaritas
El BenQ EW2440L es el perfecto ejemplo que precio y diseño no tienen por qué estar reñidos.
La apariencia del BenQ EW2440L es magnífica, con una selección de materiales de gran calidad que le dan una apariencia muy sofisticada, elegante y exclusiva. Pero además de ser bonito es robusto, transmitiendo la sensación de que su diseño es muy superior al rango de precio en el que se encuentra.
La pantalla en si es bastante delgada, pero tiene el grosor suficiente para que en los laterales del monitor quepan unos altavoces que, sin ser una maravilla, ofrecen un sonido decente.
Un rasgo llamativo en el BenQ EW2440L y que está empezando a extenderse en un gran número de monitores son los marcos extra finos de los lados y de la parte de arriba. Esto aumenta la inmersión visual de la imagen, a la vez que sirve de mucha ayuda en configuraciones multipantalla.
La peana del monitor es otro de los puntos destacados en cuanto a su diseño. El acabado de aluminio cepillado le otorga un toque muy elegante, pero aún hay más. Y es que la peana dispone de una solapa desplegable que permite colocar tu smartphone de manera cómoda, ya sea para conectarlo a través de sus puertos HDMI con MHL o simplemente para dejarlo en un lugar visible.
Para empezar, lo único que se puede ajustar es la inclinación arriba/abajo de la pantalla, y además muy levemente, en un escaso margen de entre -5 ° y 20 °. Así pues, no se puede regular la altura de la pantalla, ni girarla ni pivotarla, y ni mucho menos voltearla verticalmente.En el aspecto ergonómico es donde quizás se encuentre su principal talón de Aquiles, ya que es un monitor con escasas opciones ergonómicas.
Además, tampoco dispone de soporte VESA de ningún tipo, por lo que no se puede separar la pantalla de su peana para instalarlo en una pared.
El diseño del BenQ EW2440L es fantástico, y le confiere un aspecto de exclusividad que no le correspondería por el bajo precio que tiene. Su único punto flaco en este apartado sería quizás su escasa ergonomía.
Menú y conexiones
En el marco inferior es donde se encuentra el menú con los ajustes de imagen de la pantalla. Está empezando a ser habitual el uso de botones táctiles en los monitores, y el BenQ EW2440L sigue esta tendencia. Estos botones tienen la ventaja de quedar más «disimulados», pero su respuesta no siempre es la mejor, teniendo que pulsar los mismos dos veces para que reaccionen. Además, con las luces apagadas es difícil saber qué botón estás pulsando.
Afortunadamente BenQ incluye, en el CD de utilidades que viene con el monitor, un programa llamado Display Pilot, y con el que puedes configurar todos los ajustes de imagen del monitor, evitando así tener que usar os botones táctiles. Este programa tiene además la ventaja de guardar las configuraciones que vamos haciendo para restablecerlas cuando queramos.
En la parte trasera del monitor se encuentran todas las conexiones del mismo. En este aspecto no va muy sobrado, pues cuenta únicamente con los 2 puertos HDMI-MHL ya mencionados, además de un puerto VGA para quienes tengan una tarjeta gráfica antigua.
Además trae el pertinente puerto para auriculares, y obviamente la entrada de la alimentación externa del monitor.
Gran color y espectacular contraste
La resolución de la pantalla es de 1920 x 1080 píxeles, un estándar para el tamaño de 24″ pulgadas del que hace gala. El tamaño de píxel resultante es de 0.276mm, valor que ofrece una buena definición de imagen.
Pero el punto fuerte, y de ahí mi recomendación, está en la extraordinaria calidad de imagen que ofrece su panel AM-VA.
En la reproducción de color, el BenQ EW2440L goza de una cobertura del 95% del espacio de color sRGB, un 72% del espacio NTSC y de un 74% del espacio Adobe RGB.
A esto se suma una profundidad de color de 8 bits reales, esto quiere decir que no son los 6 bits más 2 reproducidos a través de tramado, sino 8 bits reales por canal para una reproducción del color aún más exacta.
Como resultado, la paleta de colores del BenQ EW2440L es casi perfecta, fidedigna y adecuada para trabajos profesionales de edición y diseño gráfico.
Pero es en el apartado del contraste donde el EW2440L demuestra su verdadero poderío, con un contraste típico de 3000:1 al que se suma un contraste dinámico de 20.000.000:1.
Este espectacular contraste es muy superior al que a día de hoy pueden ofrecer los paneles IPS, y ya no digamos los paneles TN, que son los que más sufren en este aspecto. Un contraste tan alto ofrece un altísimo grado de detalle en las partes oscuras y los grises intermedios, y el color negro es verdaderamente negro, nada de ese negro grisáceo de otros monitores.
La conjunción de una buena reproducción de color con un excelente contraste hace que la visualización de todo tipo de contenido multimedia en este monitor sea realmente disfrutable. Especialmente espectacular es a la hora de reproducir películas, debido a los colores tan reales que ofrece, su enorme contraste y sus marcos extrafinos que hacen que la imagen cobre vida ante tus ojos.
Los ángulos de visión también han mejorado mucho en los paneles VA, equiparándose casi al completo con los IPS en este aspecto. El BenQ EW2440L no es una excepción, y sus ángulos de visión mantienen los colores y el contraste aún en ángulos extremos.
El nivel de brillo es también el adecuado. Con un valor máximo de 250 cd/m2 el EW2440L va bien servido en este aspecto, siendo suficiente con mantener el brillo a la mitad en la mayoría de ocasiones.
Además, la superficie de la pantalla es mate, con un recubrimiento semi-glossy que evita los reflejos pero manteniendo la viveza de la imagen. En todo caso puede utilizarse esta pantalla bajo circunstancias de mucha luz sin temor a que los reflejos nos arruinen la experiencia.
En pocas palabras, el BenQ EW2440L ofrece una imagen espectacular: vibrante sin necesidad de saturar los colores, con un contraste magnífico y con todas las características que se le pueden pedir a un monitor de gama alta por un precio que es más propio de una gama media.
Modos de imagen y tecnologías de BenQ
Independientemente de la gran calidad de imagen que ofrece su panel VA, BenQ ha acompañado el monitor de una serie de modos de imagen y tecnologías muy interesantes.
La primera de ellas es la función anti-parpadeos que viene de serie con la retroiluminación LED del panel. Esta tecnología reduce la fatiga visual al eliminar el parpadeo habitual en la mayoría de pantallas LCD.
Este parpadeo puede ser de 200 veces por segundo, y aunque no es apreciable a simple vista los ojos se van fatigando con él, sobre todo en sesiones continuas. Esta tecnología de BenQ consigue un mayor confort visual.
BenQ añade al EW2440L otra función relacionada con el confort visual, pero en esta ocasión a la hora de leer. En concreto, se ha reducido la luz azul emitida desde el panel, y en cada modo de imagen la reducción de esta luz azul es mayor o menor:
Multimedia: reducción del 30%
Navegación: reducción del 50%
Oficina: reducción del 60%
Lectura: reducción del 70%
Independientemente del debate acerca del posible daño que pueda hacer la luz azul de las pantallas en nuestra vista, lo que es seguro es que los modos oficina y lectura sí que logran que la lectura en pantalla sea más agradable. En estos modos se elimina el contraste dinámico y el color blanco adquiere un tono más cálido que facilita la lectura por periodos prolongados.
Otra función de mejora de la imagen que BenQ incluye en este monitor es el modo Super Resolution, una especie de escalado agresivo que se aplica automáticamente en fuentes de vídeo con muy baja resolución.
Y por último, una función llamada Smart Focus, que enfoca una ventana seleccionada por el usuario de manera que destaque del resto de elementos en pantalla.
Comportamiento del BenQ EW2440L en juegos
A los más jugones les gustará saber que el EW2440L es un monitor apto para juegos. Lejos quedan ya los tiempos en los que los paneles VA eran lentos y provocaban ghosting en las escenas con mucho movimiento, siendo este un problema solventado en los paneles AM-VA como el que nos ocupa.
El tiempo de respuesta del monitor es de 4ms activando el overdrive, que encontrarás en los menús con el nombre de AMA. Puedes ajustarlo en el nivel Alto o el Premium, siendo el nivel Alto adecuado en el 95% de los juegos de acción. Con el nivel Premium no se distingue apenas diferencia respecto al modo Alto.
La tasa de refresco del monitor es la habitual de los monitores de uso genérico: 60Hz que puedes exprimir hasta los 75Hz haciendo algo de overclocking. De todos modos esto último es algo que siempre desaconsejo si no se sabe muy bien lo que se está haciendo, ya que podría dejar inservible el monitor.
En cualquier caso, el escaso retardo y esos 60Hz hacen del BenQ EW2440L un monitor lo suficientemente rápido para juegos, a lo que hay que añadir su extraordinaria calidad de imagen, algo en lo que los paneles TN simplemente no pueden competir.
BenQ EW2440L: Conclusiones
BenQ ha hecho un trabajo fantástico con el EW2440L. Existen muy pocos monitores por debajo de los 200 euros que ofrezcan una calidad de imagen digna de monitores más caros, y este es probablemente el mejor de ellos.
La calidad de su panel VA está fuera de toda duda, respaldándose en un contraste estático sencillamente espectacular y que hace del ver películas y vídeos en este monitor un placer absoluto por lo vibrantes y auténticas que son sus imágenes.
Además su cobertura y profundidad de color lo hacen apto para tareas de retoque y diseño. Profesionales de la imagen solo echarán en falta una mayor resolución, pero en cuanto a fidelidad de color el BenQ EW2440L estará a la altura de sus demandas.
Otros puntos a favor son sus modos y funciones extra de imagen, además de un tiempo de respuesta que también lo hace recomendable para juegos, incluso shooters y juegos de acción. Los paneles AM-VA modernos han corregido la lentitud que tenían hace años, y ahora son totalmente aptos para juegos.
En resumen, se trata del mejor monitor que puedes comprar a día de hoy por menos de 200 euros, por lo que si ese es tu tope de presupuesto no puedo más que recomendártelo, pues lo disfrutarás enormemente, ya sea trabajando, jugando o viendo películas en él.

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