Source: http://www.mid.ru/es/vizity-ministra/-/asset_publisher/ICoYBGcCUgTR/content/id/2873044
Timestamp: 2018-03-21 03:17:26+00:00

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Respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia en los márgenes del 72º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, Nueva York, 22 de septiembre de 2017 - Reuniones del Ministro - Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia
Pregunta: En nombre de la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas le agradezco su participación en esta rueda de prensa y la posibilidad de comunicarnos con usted en el marco de la Asamblea General de la ONU.
Señor ministro de Asuntos Exteriores, la mayoría de los líderes de los países que ya han pronunciado discursos en la Asamblea General de la ONU hablaron con preocupación sobre la actividad nuclear de Corea del Norte. En particular, el presidente de EEUU, Donald Trump aprovechó la ONU para amenazar a este país. Y ahora Corea del Norte amenaza con responder. Mientras, parece que el líder estadounidense ni el líder norcoreano están dispuestos a actuar de conformidad con la Hoja de Ruta propuesta por Rusia y China. ¿Qué debería emprender la comunidad internacional en este caso? ¿Cómo debería ser el paso siguiente? ¿Tiene Rusia alguna nueva propuesta para arreglar la crisis?
Respuesta: Gracias por sus buenas palabras.
En lo que se refiere al problema nuclear de la península de Corea, no tenemos nuevas propuestas, porque estamos convencidos de que las capacidades de la Hoja de Ruta ruso-china divulgada en la ONU en julio pasado no se han agotado. No oímos algunos argumentos razonables en respuesta a nuestras propuestas de empezar a trabajar sobre este problema ni oímos tampoco algunas explicaciones porque nuestros socios occidentales, incluido EEUU, no pueden hacerlo. Recordaré que la Hoja de Ruta coincide en mucho con los cuatro “noes” formulados hace un mes por el Secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson. Estamos convencidos de que el Consejo de Seguridad de la ONU debe usar de modo más enérgico estas posiciones de EEUU.
En lo que se refiere al intercambio de amenazas, naturalmente, es muy mal. Sí que es inadmisible observar en silencio las “maniobras” nucleares y de misiles de Corea del Norte, así como desatar la guerra en la península de Corea. Precisamente se trata de ésto si traducimos estas amenazas en la lengua de acciones reales. Por eso hay que enfriar las “cabezas calientes” y entender que es necesario hacer una pausa y establecer contactos. Si hay los que deseen intermediar, lo aplaudiría. Varios países europeos neutrales están dispuestos a actuar como mediadores. El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, dijo que si el Consejo de Seguridad de la ONU se dirige con tal solicitud intentaría cumplirla. Así las cosas, hay muchos que estarían dispuestos a probar las medidas políticas en vez de las militares y sancionatorias. Recordaré de nuevo lo que dije ayer en la reunión de la Asamblea General de la ONU: cada resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sin exclusión contiene, además de sanciones, las exigencias de ocuparse del proceso político. Renunciando a actuar en esta dirección, nuestros colegas occidentales no cumplen los compromisos que asumieron al aprobar las respectivas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Nosotros junto con China vamos a continuar insistiendo en la aplicación de un enfoque razonable en diferencia del emocional, como si los niños en una escuela infantil empezasen a pelearse y nadie fuese capaz de pararles.
Pregunta: Señor ministro, usted y el representante permanente de la Federación de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, han declarado que esperan preservar el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) en relación con el programa nuclear iraní. ¿Está abierta Rusia para las negociaciones sobre misiles, derechos humanos y Siria en el marco del PAIC o en otros formatos?
Respuesta: No sólo Rusia ha dicho que hay que salvar este programa, es decir, el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) para arreglar el programa nuclear iraní. Lo han dicho todos los países europeos que participaron en las negociaciones, así como la mayoría de los países miembros de la ONU. Es un documento finalizado y aprobado por la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, por eso introducir cambios en éste es lo mismo que destruir todo lo conseguido. Todos lo entienden. Si EEUU tiene cualesquiera dudas en relación con Irán u algún otro país tiene dudas en relación con otro Estado hay que resolverlas en el marco de los formatos convenientes. Hay un proceso negociador sobre Siria; hay un régimen en relación con los misiles que no prohíbe poseer misiles balísticos; en lo que se refiere a los derechos humanos, hay el Consejo de Derechos Humanos. No es oportuno comparar manzanas con naranjas, especialmente cuando se trata de tales asuntos complicados como el programa nuclear iraní.
Pregunta: ¿Podría usted decir sobre las dificultades que existen en las relaciones de EEUU y Rusia relacionadas con el aumento de la atención a Corea del Norte, Irán, Siria y Ucrania. ¿Cómo se desarrollan las relaciones ruso-estadounidenses durante la presidencia de Donald Trump en EEUU?
Respuesta: Usted lo ha mezclado todo: Corea, Irán, Siria y Ucrania. Y, según usted, todo esto está vinculado con las relaciones ruso-estadounidenses. No me gusta cuando varios políticos hagan responsable de todo a Rusia: Rusia y China deben resolver el problema de Corea del Norte, tenemos que hacer esto y esto en relación con Siria... Nos responsabilizan también de otras crisis, incluida la yemení, con la que no tenemos nada que ver.
Las relaciones ruso-estadounidenses no se han estropeado debido a los conflictos, sino porque la administración anterior se portaba de forma mezquina, vengativa, al haber colocado una mina de acción retardada en las relaciones entre Rusia y EEUU. No lo esperaba del ganador del Premio Nobel de la Paz. Mientras, se manifestó, en general. Esto tiene repercusiones hasta ahora, además de la campaña lanzada en relación con la legitimidad de la elección del presidente estadounidense, Donald Trump, y con que Rusia supuestamente aseguró su elección mediante la injerencia en los asuntos internos de EEUU, pero no han presentado algunas pruebas. Y el hecho que la página web del Partido Demócrata fue hackeada por un miembro del propio partido fue mencionado una vez por el Departamentos de Estado y desapareció posteriormente. Recuérdenlo a sus lectores, oyentes y espectadores. Durante casi un año, trabajan varias comisiones, fiscales, se llevan a cabo unas audiencias, pero nadie ha presentado algún hecho. No nos han presentado algún hecho tampoco en relación con la supuesta interferencia de Moscú en las elecciones en Francia y Alemania y ahora los suecos empiezan a hablar sobre este tema también.
En la Unión Soviética hubo el fiscal general, Andréi Vishinski, quien solía decir, durante las audiencias (que duraron muchos más que uno o dos días), que la confesión es la reina de pruebas. Los actuales actores estadounidenses que promueven esta campaña van más allá que Andréi Vishinski, para ellos la reina de pruebas no es la confesión sino la acusación. Es decir, ni siquiera hay que “obtener con golpes” la confesión del sospechoso. No puedo caracterizarlo de otro modo. No es normal e impide el desarrollo sano de nuestras relaciones. Nunca queríamos ser aliados, pero fuimos aliados y combatíamos juntos con demasiado éxito, durante la guerra. Y ahora las capacidades enormes de nuestras relaciones están paradas y aun se van reduciendo por la histeria rusófoba. Los problemas internacionales no se resuelven porque Rusia y EEUU no pueden coordinar estrechamente sus esfuerzos por motivos que no dependen de estos países. Es muy mal también. Por ejemplo, implementamos la llamada “política de distensión” en Siria. Mientras, esto posiblemente no es sufuciente cuando luchamos contra el terrorismo y aniquilamos los focos del terrorismo en Raqqa y Deir ez Zor. Se produce una real división de trabajo. Pero para acabar con los terroristas de modo eficaz no sólo necesitamos la distensión sino tenemos que coordinar nuestras acciones. Mientras, a los militares estadounidenses les está prohibida la coordinación a tenor de la ley de asignaciones presupuestarias autorizadas para la defensa aprobada por el Congreso. ¿Por qué? Porque tales son los legisladores que prefieren dar señales políticas en vez de arreglar conflictos en varias regiones del mundo o dar el visto bueno para el desarrollo de las relaciones con Rusia beneficiosas para los empresarios estadounidenses. Pues, han dado la respectiva señal y con esto vivimos.
Pregunta: Tengo una pregunta sobre las acciones de Rusia en Siria. Su enfoque consiste en que, tras la victoria sobre el Estado Islámico, todos los grupos y fuerzas militares deben abandonar el país. ¿Hay algunos plazos establecidos? ¿Sostienen ustedes las negociaciones con Irán sobre el tema? ¿Quedarán desplegadas en Siria algunas fuerzas permanentes? Esto se llama “mapa de Lavrov”. ¿Podría usted explicarnos de qué se trata?
Respuesta: Nunca he oído decirlo (se ríen en la sala).
Ante todo, hay que finalizar la lucha contra el terrorismo. Mientras, es necesario pensar también sobre el restablecimiento de la unidad de la República Árabe de Siria. Es imposible permitir su desintegración. En caso contrario, la reacción en cadena se extenderá por todo Oriente Próximo. Quizás, muchos quieran conseguirlo, se trata de los que se benefician manteniendo el caos, la confusión allí (y este caos ya es incontrolable).
La idea de crear las zonas de distensión se anunció al inicio como un proyecto temporal. Se declaró que, simultáneamente con la creación de las zonas de distensión, queremos incentivar procesos de la reconciliación nacional, lanzar mecanismos de la reconciliación nacional entre las autoridades centrales y las zonas de distensión para que se inicie el diálogo nacional, se prepare el terreno para el proceso político, en adición con lo que se hace en Ginebra.
Hasta hace poco, en Ginebra fueron representados los conocidos políticos sirios (a propósito, hubo más políticos desconocidos allí), que viven en el extranjero desde hace mucho. Creo que fue un gran avance que el proceso de Astaná unió en una mesa de las negociaciones al Gobierno y los grupos armados que luchan contra el Ejército gubernamental en Siria. No es menos importante que el diálogo con los emigrantes que quieren ayudar a arreglar la crisis siria. Es una conversación directa de los que hasta hace poco se enfrentaban con armas en las manos. Ahora, la creación de las zonas de distensión puso fin a estos enfrentamientos y ellos se hacen (al menos, deben hacerse) aliados en la lucha contra el terrorismo.
En lo que se refiere a la presencia de los extranjeros, he dicho en reiteradas ocasiones que hay la presencia legítima, basada en la invitación de las autoridades oficiales de un país miembro de la ONU, y hay la presencia ilegítima como es la presencia de la coalición encabezada por EEUU y de las fuerzas de operaciones especiales de muchos países extranjeros a las que nadie invitaba a la República Árabe de Siria, pero les enviaron allí para ayudar a los opositores.
El primer paso que será necesario hacer cuando el terrorismo sea vencido, de que estoy seguro, es expulsar a todos los que están en Siria de forma ilegítima. Y en cuanto a los que están invitados legítimamente, creo que esto lo decidirán las autoridades del Estado sirio al término del proceso político.
Pregunta: ¿Quiere decir que no tienen ustedes en mente algunos plazos concretos para esto?
Respuesta: Hubo un plazo establecido en 2000, cuando el Cuarteto para Oriente Próximo aprobó una Hoja de Ruta. Se decía allí que hay que arreglar el conflicto palestino-israelí dentro de un año. Pasaron 17 años. Por eso sería mejor evitar el establecimiento de algunos plazos artificiales para la finalización de un u otro proceso. Es una crisis muy grave y las negociaciones continuarán durante mucho tiempo.
Pregunta: La pregunta es sobre la crisis en el Golfo Pérsico. ¿Hasta qué punto, según Usted, el embargo contra Qatar se corresponde con el principio mencionado en su discurso en la Asamblea General de la ONU y relativo al respeto de la soberanía? ¿El Consejo de Seguridad de la ONU debería condenar o ignorar este embargo?
Respuesta: Ya hemos tocado el problema en más de una ocasión tras haberse divulgado la decisión correspondiente de cuatro países árabes. El presidente ruso, Vladimir Putin, se comunicó por teléfono con la mayoría de los líderes de los Estados involucrados en este conflicto, incluidos Arabia Saudita, Qatar, Egipto. Me reuní con mis homólogos saudíes y qataríes, durante mi reciente visita a la región del Golfo Pérsico estuve en los Emiratos Árabes, Kuwait, Qatar, Arabia Saudí y Jordania. Durante todos estos contactos y encuentros emitimos un simple mensaje: los países que de repente empezaron a acusarse mutuamente, a denunciar las infracciones del acuerdo de 2014 (aprobado por ellos mismo de manera confidencial, según entiendo), deben en cualquier caso sentarse a la mesa de las negociaciones, renunciar a los ultimátums y buscar soluciones admisibles para todos. Las preocupaciones deberán ser estudiadas y hace falta encontrar el camino hacia su arreglo consensuado. Estoy seguro de que se puede hacer.
Hablando de la sanciones contra Qatar, es curioso qué diferencia hay entre la actitud hacia los civiles qataríes y los sirios. Como Usted sabrá, la Unión Europea y algunos países más impusieron unas sanciones muy duras contra Siria, que no ayudan precisamente a solventar los gravísimos problemas humanitarios que está enfrentando la República Árabe Siria. En numerosas ocasiones exhortamos a los autores de estas sanciones, que ahora, hablando sumariamente, merman los esfuerzos de suministrar ayuda humanitaria y de normalizar la vida de la gente llana, a retirarlas.
Volviendo a Qatar, hace un par de semanas el presidente francés, Emmanuel Macron, propuso suspender las sanciones contra este país, al menos en la parte que afecta a los ciudadanos de a pie. ¿Cuánto está durando este conflicto? Creo que tres meses. Y el de Siria, seis años. Pues, yo también propongo retirar las sanciones contra Siria en la medida en que afectan la vida de las personas de a pie.
Pregunta: Aquí, en Nueva York, durante los debates en la última Asamblea General de la ONU, escuchamos con asiduidad de los líderes occidentales la palabra «pragmatismo». El presidente de Francia, Emmanuel Macron, en la entrevista a CNN se refirió a Rusia como «socio», el presidente de EEUU, Donald Trump, destacó el trabajo conjunto en el Consejo de Seguridad de la ONU con relación al problema norcoreano. Usted mantuvo negociaciones con su homólogo británico, Boris Johnson, con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. ¿No le parece que esta Asamblea General representará un punto de inflexión ya que Occidente empieza a darse cuenta de que ha tocado fondo en las relaciones con Rusia y hace falta volver a una cooperación normal?
Respuesta: Pues no diría que esta Asamblea General sea un punto de inflexión. Celebramos el mismo número de reuniones que los años pasados. El contenido de las negociaciones también es similar. Porque el año pasado y el anterior, en las reuniones bilaterales, mis colegas también me decían que la situación no era normal y que había que arreglarla. Quizás tenga Usted razón en cuanto a la gravedad de esta crisis. Pero tampoco es que haya oído afirmaciones por parte de Occidente de que iba a dejar de jugar a las sanciones o ignorar los beneficios de nuestra cooperación.
Creo que llegará momento de que nuestros socios occidentales tomen conciencia de ello ellos mismos. Porque nunca hemos pedido que nos retiren las sanciones a cambio de algo, nunca. Pienso que la vida obligará a abandonar esta táctica totalmente inviable.
Pregunta: Se está ahondando la gran crisis humanitaria en torno a la comunidad musulmana de rohinyá en la provincia de Rakáin de Myanmar. Más de medio millón de personas se refugiaron en Bangladesh. ¿Cuál es la postura de su país?
Respuesta: Ayer me reuní con el ministro de Exteriores de Bangladesh, Abul Hassan Mahmood Ali, y hablamos del tema. Señalamos que las autoridades de Myanmar, en respuesta a los llamamientos, empezó a tomar en cuenta la opinión de la comunidad internacional, la necesidad de garantizar el componente humanitario de sus acciones porque nadie niega que allí tuvieran lugar los ataques extremistas. Por supuesto, los civiles inocentes no deben sufrid.
Entre los avances señalamos que las autoridades de Myanmar ya están trabajando con las recomendaciones entregadas por el Comité Internacional de la Cruz Roja, del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y cooperan con la comisión independiente encabezada por el «patriarca» de la diplomacia mundial, Kofi Annan.
Me parece que todo el mundo ya está consciente de la necesidad de encauzar la situación hacia el diálogo político, al igual que en cualquier otro país donde surgen las contradicciones internas, sea Venezuela u otro Estados cualquiera.
Pregunta: China y Rusia presentaron una iniciativa conjunta sobre Corea del Norte que fue rechazada por EEUU. Dada la escalada de tensión, sobre todo en los últimos días ¿existen otras iniciativas capaces de frenarla y sentar a las partes a la mesa de negociaciones?
Respuesta: Es un repetición casi literal de la primera pregunta, no creo que deba repetir mi respuesta. Se me ha hecho una pregunta igual, si la iniciativa ruso-china sigue viva o no y con qué puede ser reemplazada. Creo que la he respondido completamente.
Pregunta: En su discurso de ayer ante la Asamblea General de la ONU mencionó las dificultades en el funcionamiento de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) en Siria. Según se alega, se deben tanto al EI como al gobierno sirio. ¿Por qué cree que los representantes de la OPAQ no son imparciales y no quiere aceptar los resultados de la investigación del Mecanismo Conjunto de Investigación de la ONU?
Respuesta: En primer lugar, basta con echar un vistazo a la composición nacional de los expertos de la Misión de la OPAQ para investigar casos de uso de armas químicas en Siria creada por la Organización. Está dividida en dos grupos: uno estudia las denuncias presentadas por la oposición, la otra las del gobierno. Ambos grupos están encabezados por los ciudadanos del mismo Estado occidental que tiene una postura antigubernamental especialmente radical en cuanto a la crisis seria. ¿Le parece normal? Creo que no lo es, de entrada. Sin hablar de que la mayoría de los expertos de la Misión eran miembros del grupo Amigos de Siria creado por la administración de Barack Obama, que abogaba por cambiar el régimen.
En segundo lugar, si hablamos de los ejemplos concretos: el 4 de abril del corriente ocurrió un incidente en Jan Sheijun del que los «cascos blancos» reportaron en seguida el uso de sarín. Nos mostraron unas imágenes donde se veía un embudo imposible de haberse producido por una bomba aérea química. Los estadounidenses afirmaron que los aviones que transportaban las bombas se habían despegado de la base aérea de Shairat perteneciente a la Fuerza Aérea del gobierno sirio. Prácticamente al día siguiente después del incidente los estadounidenses nos pidieron que les consiguiéramos una autorización de las autoridades sirias para visitar este aeródromo y sorprenderles in fraganti. Les informamos en seguida que el gobierno sirio no sólo está abierto a colaborar sino que invita expresamente a los expertos a visitar la base. Lo comunicamos con satisfacción a Washington, donde no dijeron: «Gracias, pero ya no hace falta».
Solo puedo suponer que para ese momento se habrían dado cuenta de que no encontrarían nada allí. No obstante, invitamos a la Misión de la OPAQ, esa que está dirigida por dos ciudadanos del mismo Estado, a visitar el aeropuerto y el lugar del incidente. Nos replicaron que no era seguro ya que el lugar del incidente estaba controlado por Jabhat al-Nusra y al aeropuerto no querían ir, como acabo de explicar, aunque los estadounidenses nos lo habían pedido. Pero nada más argumentar su negativa a ir a Jan Sheijun por la amenaza a la seguridad, de repente la OPAQ anunció que tampoco hacía falta ir ya que disponían de las pruebas analizadas en tres laboratorios de los países miembros. Los franceses y los británicos declararon que habían sido sus laboratorios y que habían analizado las pruebas llevadas desde Jan Sheijun.
Surge una pregunta: si nuestros colegas franceses y británicos obtuvieron las pruebas de la zona considerada por la OPAQ peligrosa para visitar, entonces, Londres y París pueden influir en los que controlan esta zona o en los amigos de los que la controlan.
Es algo tan evidente que ni siguiera necesita más argumentación. Es una situación anormal, incorrecta. Nadie es capaz de demostrar que las pruebas analizadas en Londres y Paría no se habían abierto y habían sido transportadas conforme las reglas de la OPAQ.
Finalmente, a base de estos análisis se redactó el informe que insinuaba el uso de sarín por parte del gobierno sirio. Sin embargo, el documento en cuestión no contiene ninguna frase afirmativa, todas las afirmaciones se acompañan por expresiones tipo «lo más probable», «por lo visto», «parece que… ».
No es una actitud seria, tanto menos que se trata de una de las situaciones más graves en la actualidad de los asuntos internacionales. El Mecanismo Conjunto de Investigación, el llamado JIM (por sus siglas en inglés), tras nuestras insistentes recomendaciones a través de la Secretaría de la ONU y los Estados capaces de influir en ciertos pasos de la Secretaría, terminó por enviar una misión, aunque no al aeródromo de donde se había despegado, supuestamente, el avión cargado con armas químicas, sino a Damasco. El gobierno sirio contestó a todas las preguntas de los representantes del Mecanismo Conjunto de Investigación.
Agradecemos al nuevo jefe de este mecanismo su firme actitud y confiamos en que en breve los expertos del mismo visiten también el aeródromo de Shairat para comprobar las afirmaciones iniciales de que el avión equipado con la bomba química se había despegado desde allí.
Creo que estos ejemplos son suficientes para responder a su pregunta.
Pregunta: El proceso de imposición de las sanciones contra Corea del Norte, conforme al artículo 32 de la Carta de la ONU, supone que este país debe estar invitado a la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU y presenciar todos los eventos conjuntos. La parte norcoreana envía un sinnúmero de cartas al Consejo de Seguridad de la ONU al respecto pero, al mismo tiempo, declaran que no quieren negociar. ¿Cómo pueden tener la menor idea de que en el Consejo de Seguridad se está desarrollando algún proceso? ¿Cuál es la postura de Rusia sobre la necesidad de invitar, según el artículo 32, al país que se discute en el Consejo y cuya opinión también deberá ser tomada en consideración?
Respuesta: Creo que cuando el Consejo de Seguridad estudia una cuestión relativa a cualquier país miembro, este último deberá ser invitado para tener la posibilidad de explicar su postura ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Para mí es absolutamente obligatorio. Usted indica correctamente que lo estipula la Carta. Pero cuando se trata de las acciones prácticas, ya no depende todo de nosotros. Otros miembros del Consejo, sobre todo, los permanentes, tienen posibilidad de bloquear la invitación de uno u otro representante. En cualquier caso, a pesar de esta disposición de la Carta, en la práctica se requiere el consenso. Y, repito, no todo depende de nosotros.
Pregunta: Volvamos al principio de la semana, al discurso del señor Trump y sus amenazas de destruir completamente Corea del Norte, salir del acuerdo nuclear iraní, sus comentarios sobre Cuba y Venezuela. ¿Cree que su estilo de hablar, sus entonaciones, su visión hace del mundo un lugar más o menos seguro?
Respuesta: No es difícil contestar su pregunta porque ya la contesté ayer durante mi intervención ente la Asamblea General de la ONU. Respaldé la declaración conceptual del presidente de EEUU sobre la necesidad de respetar la soberanía, de dominar dando buen ejemplo, no presionando, de evitar injerencias en los asuntos internos. Dije que todos podemos poner nuestra firma bajo estas palabras, sobre todo si estos principios llegan a realizarse consecuentemente. Francamente no tengo nada que añadir. Nunca hemos apoyado acciones unilaterales ni amenazas, que tampoco nunca contribuyeron a solucionar nada, nunca hemos apoyado, desde luego, intervenciones directas, aún menos con uso de fuerza militar. Hace falta negociar todas las cuestiones que Usted ha mencionado.
Pregunta: Ocho meses después de la llegada al poder de la administración de Donald Trump puede decir si había esperado que las relaciones entre EEUU y Rusia mejoraran? ¿Qué ha mejorado? ¿Qué puede decir sobre la investigación de Robert Mueller quien recopiló datos de diferentes fuentes, incluido el Facebook?
Respuesta: Ya he contestado con respecto a todas las investigaciones, audiencias en el Congreso de EEUU y las pesquisas fiscales. Y lo repetiré: en casi un año de este enredo en torno a los rumores sobre la supuesta injerencia de Rusia en el proceso electoral de EEUU no se ha presentado ninguna prueba. Cuando pregunté a mi colega, Rex Tillerson, si podía confirmar sus palabras de que la intervención rusa en la elecciones estadounidenses «está bien documentada», me respondió que no podía revelarme nada ya que era información secreta. No me lo puedo creer. Primero, y es lo más importante, porque en EEUU la información se filtra siempre. Cuando tanta gente está involucrada en las audiencias, en las investigaciones, si hubiera una sola prueba ya se habría filtrado. En cuanto al Facebook, ya lo comentó la Casa Blanca, no tengo nada que añadir.
Pregunta: ¿Qué relación hay entre la postura de la administración de Trump con respecto al acuerdo nuclear con Irán y la crisis en Corea del Norte? ¿Cree que si EEUU sale del acurdo o inicia unas nuevas negociaciones esto influirá en los dirigentes norcoreanos y en su decisión de sentarse en la mesa de las negociaciones?
Respuesta: Como ya he dicho, no queremos suspender el Plan de Acción Conjunto y Completo, tampoco lo quieren China, Alemania, Francia ni Gran Bretaña. En cuando a la posible influencia de la situación en torno al acuerdo iraní en la situación en la península de Corea, de ello habló ayer con mucha persuasión el ministro alemán de Exteriores, Sigmar Gabriel. No quiero usurpar su autoría, él dijo que si en esta situación EEUU salía del acuerdo y volvían a imponer las sanciones unilaterales contra Irán, que habían retirado en el marco del acuerdo en cuestión hace dos años, representaría un mensaje muy incorrecto para Corea del Norte. Ahora se está diciendo a los norcoreanos que renuncie a las armas nucleares y se le levantarán las sanciones. Si se desmorona el acuerdo sobre el problema nuclear de Irán, Corea del Norte dirá: ¿Para qué voy a ponerme de acuerdo con Ustedes si no cumplen los acuerdos? Si retiran no sólo lo prometido sino lo realizado» Creo que es obvio y espero que semejante ejemplo no llegue a convertirse en un ejemplo a seguir.
Pregunta: Hace unos días, en esta misma sala, el secretario general de la ONU dijo que para él el problema de Libia es una cuestión que podría ser resuelta fácilmente, o al menos rápidamente, a nivel internacional. ¿Qué, según Rusia, necesita Libia para, por fin, llegar a la paz?
Respuesta: Desde luego, es imposible volver al pasado pero la mejor forma de garantiza la paz y la estabilidad en la región habría sido no bombardear a Muamar Gadafi sólo porque a alguien se le hubiera antojado. Ni tampoco usar los sentimientos de los pueblos árabes durante la llamada primavera árabe para manipular los procesos políticos.
Libia fue bombardeada en contra de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que había establecido el cierre de su espacio aéreo. Tal cierre significa que la aviación no puede sobrevolar el país. Esta resolución fue usada por los miembros de la OTAN (conocida como la organización más «democrática» del mundo, como ellos mismos presumen y por lo que todos «ansían» formar parte de la misma) para bombardear las tropas de Muamar Gadafi y cazarle a él personalmente. Pero, desgraciadamente, como ya he dicho, es imposible volver al pasado.
En cuanto a la situación actual. Libia está convertida en un agujero a través del cual los terroristas, las armas de contrabando y otros flujos de contrabando se precipitaron al sur – a Mali, a la República Centroafricana, Chad y otros países, donde siguen pagando el pato tras aquella aventura.
Sabe, hubo otra resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Libia que introducía, antes de aprobarse la segunda, el embargo de suministros de armas. Me acuerdo perfectamente, tampoco es que alguien lo hubiera ocultado, cómo nuestros colegas franceses, por su representante del Estado Mayor, decían orgullosos que estaban suministrando, además de otros artículos, las armas a los adversarios de Gadafi. Esto se puede buscar en Internet. Ahora no estoy dejando feo a nadie, no estoy revelando ningún secreto.
Más tarde, cuando una parte de la pieza se había completado: los terroristas a través de Libia habían llegado a Mali y en el norte de este país, en la zona poblada por los tuaregs, habían empezado los combates, los franceses se dirigieron al Consejo de Seguridad de la ONU con la petición de autorizarles usar allí su contingente militar para luchar contra estos terroristas. Entonces me llamó el anterior ministro galo de Exteriores, Laurent Fabius, para pedirnos respaldar esta iniciativa en el Consejo. Le dije que, claro, la respaldaríamos porque se trata de la lucha contra un mal común para todos. Pero también expresé la esperanza de que sacaran las conclusiones del hecho de que debieran luchar contra los terroristas a los que ellos mismos habían armado en Libia. Me contestó: «C'est la vie». Verá, «c'est la vie» no es política. O, más bien, es la política de doble rasero. No me gusta Muamar Gadafi, por eso haré todo para eliminar su Estado, pero en Mali, cuyo presidente es amigo… Creo que hay que respetar a todos por igual y saber reconocer al enemigo común.
En cuanto al desarrollo de la situación actual, lamentablemente ninguno de dos anteriores enviados especiales del secretario general de la ONU consiguió lanzar el proceso de arreglo. Seguramente se debe a que estaban en los inicios del camino. Ahora, según me parece, contamos con importantes posibilidades para sacar el asunto del punto muerto. Recientemente, la semana pasada, recibimos en Moscú a Ghassan Salamé. Hoy me he reunido con Fayez al-Sarraj. Hace varias semanas estuvo en Moscú el general Haftar. Trabajamos con Salah Issa y otras personalidades del escenario político libio. Está clarísimo que tienen que hacer paces. Celebramos las iniciativas de mediación en el diálogo entre Trípoli y Tobruk realizadas por el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed, en abril, y luego en julio por el presidente galo, Emmanuel Macron. En aquella ocasión Fayez al-Sarraj actuó como representante de Trípoli y el comandante del Ejercito Nacional de Libia, general Haftar, representó a Tobruk. Las partes alcanzaron en París ciertos acuerdos que inspiran esperanza de que el proceso haya iniciado y tome un cauce correcto.
Apreciamos mucho el aporte que ya ha hecho a este proceso y está dispuesto a desarrollar el enviado especial del secretario general de la ONU, Ghassan Salamé. Algunos de mis colegas africanos, no obstante, me comentaron que sí es un desarrollo positivo de la situación pero hay que tener en cuenta que Libia, en un principio, es un país tribal donde nunca han existido los partidos políticos. Cuando hablamos de las elecciones en Libia – que, sin embargo, es un objetivo válido – hay que definir la base de las mismas para prepararlas. Aquí hará falta un trabajo de expertos en Libia.
Pregunta: ¿Tiene previsto reunirse con su colega de Corea del Norte durante la Asamblea General? Y otra pregunta: Usted ha vuelto a destacar que en un futuro hará falta un mecanismo de arreglo pacífico en Asia nororiental y sabemos que Rusia antes apoyaba las negociaciones del sexteto. ¿ Cuál es la actual postura de Rusia con respecto al mecanismo pacífico en la región mencionada?
Respuesta: En cuanto a mis contactos con el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Norte, Ri Su Yong, nos reunimos en agosto del corriente en Filipinas durante la cumbre de ASEAN. Esta vez no se ha planeado un encuentro. Realmente, durante las negociaciones a seis bandas se consiguió el acuerdo de continuar el diálogo sobre la creación del mecanismo de la paz y la seguridad en Asia nororiental. Rusia fue designada, por consenso, coordinadora del mecanismo en cuestión. Desde entonces, en varias ocasiones – en tiempos mejores, antes de la crisis actual – propusimos reunirnos para acordar los principios más generales: el respeto de los Estatutos, de la soberanía, de la integridad territorial de todos los Estados de la región, de sus intereses en materia de seguridad, et cétera. Nuestros socios, en primer lugar la anterior administración de EEUU, se negaron a hacerlo alegando que se ocuparían del tema sólo cuando Corea del Norte cumpliera todas sus exigencias. No creo que fuera lo correcto. Estoy completamente de acuerdo con Usted en que si hubiéramos discutido, al menos, este mecanismo, si hubiéramos comenzado el trabajo de creación de un mecanismo de paz y seguridad en Asia nororiental, habría aparecido un canal de comunicación permanente con Corea del Norte. Y a través de este canal tanto Corea del Norte como los miembros del Sexteto comprenderían mejor las preocupaciones de la otra parte. En cualquier caso, es incomparablemente mejor hablar reunirse, discutir las propuestas que aislar, ignorar o amenazar.
Pregunta: El presidente de Palestina, Mahmud Abás, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, planteó la urgente necesidad de solucionar la cuestión sobre la autonomía palestina. Estaba tan desesperado que empezó a preguntar hacia donde habría que avanzar. Creo que es una buena pregunta para hacerla a Rusia: fue su iniciativa invitar a las partes a Moscú para impulsar unas negociaciones serias, pero Palestina aceptó e Israel no. ¿Cree que hay posibilidad de conseguir una solución de esta cuestión?
Respuesta: ¡Vaya, otro problema del que Rusia es responsable! Pero, bromas aparte, nos alarma mucho que el arreglo palestino-israelí se atasque en el punto muerto, en particular porque este conflicto durante ya casi setenta años es utilizado por los extremistas para reclutar a los jóvenes alegando que la comunidad internacional está cometiendo una injusticia con respecto al pueblo involucrado en el conflicto más antiguo para el día de hoy. Además, la falta del arreglo no permite avanzar hacia la creación del Estado palestino. Hubo varias fases de negociación, a veces más activas, otras veces menos, se consiguieron los acuerdos de Camp David, luego los de Annapolis. Podemos discutir ahora si fue correcto o no rechazar lo que se proponía en Camp David, ya que ahora puede parecer un sueño irrealizable. Pero ahora tenemos lo que tenemos. Desgraciadamente no aprendemos de los errores ajenos, tampoco de los propios, por cierto. Pero tiene Usted razón, estoy convencido de que está mal que no haya diálogo directo. Y es verdad que nosotros nos ofrecimos, con el consentimiento de ambas partes, para organizar el encuentro del presidente palestino, Abu Mazen, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, sin condiciones previas. En cuanto ambos estén preparados para ello, naturalmente les brindaremos la posibilidad de discutir la situación. Confío en que contribuya a sacar el proceso de negociaciones del punto muerto. Porque la ausencia del mismo afecta muy negativamente la situación en la región y entre los palestinos e israelíes.
Pregunta: Mi pregunta va sobre Cuba y Venezuela, de las que habló Usted ayer. ¿Cuál es su postura con respecto a las sanciones impuestas por EEUU contra Venezuela y al bloqueo económico estadounidense de Cuba?
Respuesta: Ni falta hace preguntarme sobre mi postura con respecto al embargo de Cuba. Nuestra postura, como la del 99% de los miembros de la ONU, está bien conocida y plasmada en las resoluciones que aprueba anualmente la Asamblea General. Las mismas muestran cada vez que una absoluta mayoría de los países califica el embargo de contraproducente e ilegítimo. Las medidas unilaterales nunca han dado el resultado deseado – sólo empeoran el ambiente impidiendo crear condiciones para un diálogo respetuoso.
En cuanto a las sanciones contra Venezuela, lo que acabo de decir se refiere igualmente a ellas. Estamos preocupados por la situación en este país amigo. Toque el tema en las conversaciones con muchos de los países de la región: ayer me reuní con el cuarteto de CELAC, también celebré encuentros con el ministro de Asuntos Exteriores de México, los representantes de El Salvador, la República Dominicana y muchos otros. Aplaudimos las iniciativas de EL Salvador, que ostenta la presidencia rotatoria en CELAC. Celebramos la disposición de la República Dominicana de tomar parte en los esfuerzos destinados a entablar el diálogo. Al mismo tiempo celebramos la disposición que mostró en la reunión de ayer el ministro de Exteriores de Venezuela, de iniciar este diálogo a condición de que sea un diálogo de las partes venezolanas sin injerencia de fuera. Sin embargo, los venezolanos aceptan y celebran la mediación de los países latinoamericanos. Otro factor importante es la actitud de los actores externos. Los que quieren ayudar, trabajan realmente con todas las partes del conflicto, los que pretenden hundir el arreglo trabajan solo con una parte. Tenemos muy buenas relaciones con el gobierno y el presidente de Venezuela, pero se dirigen a nosotros también los líderes del parlamento que están en la oposición a este Gobierno. Y no rehuimos estos contactos, todo lo contrario, trabajamos enérgicamente impulsando al gobierno y a la oposición a sentarse a la mesa de las negociaciones y ponerse de acuerdo, como debería suceder en todas las situaciones: cuando en un país surge una crisis, en las negociaciones en la ONU u otras organizaciones internacionales y, desde luego, en la vida privada de cada uno – hay que sentarse y ponerse de acuerdo.

References: resolución 
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 artículo 32
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