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Timestamp: 2020-07-07 18:43:14+00:00

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Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 17 de Diciembre de 1998 - Jurisprudencia - VLEX 31811480
Fecha de Resolución: 17 de Diciembre de 1998
El Licenciado J.L.V., actuando en nombre y representación de los señores A.D.P.M., R.M.P.M., A.P.M., L.C.P. FUENTES y TOBIAS PLICET MORENO, interpuso recurso de casación contra la sentencia proferida en segunda instancia por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, el 14 de septiembre de 1995, dentro del juicio ordinario declarativo de nulidad de testamento instaurado por la parte recurrente contra la señora E.D.B..
Antes de entrar a decidir el fondo de dicho recurso, la Sala hace un breve recuento de los antecedentes del proceso.
La demanda fue presentada ante el Juzgado Primero del Circuito de H., con el objeto de obtener las siguientes declaraciones:
"A) Que ante la Notaría del Circuito de H., la finada M.C.P.D.S., le otorgó testamento abierto a M.D.S. y M.T.P.D., teniendo como Albacea Universal a la demandada E.D.B., mediante la Escritura No. 88, de 26 de enero de 1993, B) Que el testamento otorgado ante la Notaría del Circuito de H., por la señora CRISTINA PLICET viuda de SAUNDERS, a las menores M.T.P.D. y M.D.S.P.D., es Nulo de Nulidad Absoluta, por cuanto la otorgante no tenía capacidad legal ni mental para el otorgamiento del mismo, y C) Que como consecuencia de la declaración anterior, se declare Nulo de Nulidad Absoluta, el referido testamento descrito en la primera declaración y D) Que se condene en costas a la demandada, en caso de oposición". (F. 32)
Una vez cumplidos los trámites correspondientes a la primera instancia, el Juez de Circuito dictó sentencia fechada 24 de febrero de 1995, en la cual resolvió denegar tanto las declaraciones solicitadas por los demandantes, como la excepción presentada por la demandada.
Como consecuencia de esa decisión el apoderado judicial de la parte demandante interpuso recurso de apelación, que fue decidido mediante resolución dictada por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial el 14 de septiembre de 1995, que reformó la sentencia de primera instancia únicamente en cuanto a las costas y la confirmó en todo lo demás.
Contra esta última resolución se ha interpuesto el presente recurso de casación en el fondo, en el que se invoca como causal única, la infracción de normas sustantivas de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba, que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida.
"PRIMERO: La sentencia fechada catorce (14) de septiembre de 1995, emitida por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, que reforma la dictada por el Juzgado Primero del Circuito de H., fechada veinticuatro (24) de febrero del presente año, en el sentido de imponerle a mis mandantes la suma de MIL OCHOSCIENTOS (sic) BALBOAS (B/.1,800.00) en concepto de costas para la primera instancia, lamentablemente no apreció ni valoró en su justa dimensión la prueba pericial de folio 18 y la declaración que para tal efecto rindiera el galeno MARIO AUGUSTO LARREATEGUI AROSEMENA a folios 98 a 99 y 123 a 125.
La sentencia dictada por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, referida en el anterior motivo, al confirmar la proferida por el Juzgado Primero del Circuito de H., sin duda alguna que al no valorar ni apreciar la prueba pericial de folio 18 y las declaraciones de folio 98 a 99 y 123 a 125, conforme a derecho corresponde, desde luego que le restó valor jurídico y legal al diagnóstico del perito declarante que se trata de un neurólogo clínico, en el que ha expresado que la señora M.C.P. DE SAUNDERS no se encontraba en capacidad mental para otorgar testamento ante Notario Público.
La sentencia recurrida al no apreciar ni valorar las pruebas de folio 18; 98 a 99 y 123 a 125, que de suyos no fueron redarguidas de falsas por el apoderado de la demandada en ninguna etapa del proceso, es indudable que desestimó el verdadero valor legal que en estricto derecho debió dárseles, porque con ellas se ha comprobado que la otorgante del testamento señora M.C.P. DE SAUNDERS no tenía capacidad mental para otorgar el mismo.
Si la sentencia objeto del presente recurso de casación hubiera valorado y apreciado el documento de folio 18, en el cual el facultativo MARIO A.L.A. certifica que la paciente otorgante del testamento tenía en ese momento un cuadro de demencia de Tipo Senil; y sus evaluaciones para esa fecha presentaba alteraciones de sus funciones corticulares superiores, que desde luego su voluntad no estaba conservada, toda vez que no se recuperó con el tratamiento que le mandó; sin duda alguna que la decisión hubiese favorecido los intereses que represento; revocando la sentencia de primera instancia y accediendo a la declaratoria de nulidad del testamento otorgado, lo cual lamentablemente no se hizo.
Como corolario del motivo anterior, cabe destacar que la resolución recurrida le hubiese dado valor legal y jurídico, al apreciar en su justa dimensión las declaraciones rendidas por el referido facultativo MARIO A.L.A., legibles a folios 98 a 99 y 123 a 125, en la que expresa que la otorgante del testamento no tenía voluntad conservada ni por ende tenía la capacidad mental para otorgar dicho testamento; desde luego que la decisión hubiese sido el declarar nulo el instrumento legal de la referencia, lo cual desafortunadamente el fallo atacado no lo contempló." ( F. 246)
Como consecuencia de los hechos planteados en los motivos transcritos, el recurrente alega que fueron violados los artículos 769 y 770 del Código Judicial y 695 del Código Civil.
El recurrente sostiene que la sentencia impugnada valoró erróneamente las siguientes pruebas que constan en el expediente:
1) Certificación expedida por el Dr. M.A.L.A., consultable a foja 18, cuyo texto es el siguiente:
"Chitré, 30 de junio de 1993
Yo, M.A.L.A., médico neurólogo, con registro 2623, certifico: Que en el año de 1992, atendí en su domicilio, ubicado en la calle J. (sic)V. de la Villa de Los Santos, a la Sra. M.C.P.V.. de S., de 95 años de edad, por un cuadro clínico de Demencia de Tipo Senil. Al momento de mis evaluaciones en 1992, la paciente cursaba con una alteración de sus funciones corticales superiores, de la cual no se recuperó con el tratamiento prescrito a base de Encefabol y Haldol."
2) Declaraciones juradas rendidas por ese mismo profesional de la Medicina, consultables a fojas 98-99 y 123-125.
Al analizar estos dos elementos probatorios, que la sentencia recurrida calificó como prueba pericial, el Tribunal Superior concluyó que no eran suficientes para demostrar que la señora CRISTINA PLICET DE SAUNDERS no se encontraba en plena capacidad mental al momento de otorgar el testamento abierto que consta en la Escritura Pública Nº 88 de la Notaría del Circuito de H., puesto que el D.L. únicamente había examinado dos veces a la mencionada señora, sin llevar siquiera un registro, expediente u hoja clínica de dicha paciente.
La Sala observa que el D.M.L., al rendir sus declaraciones expresó lo siguiente:
1) Que su especialidad médica es la de Neurólogo Clínico.
2) Que atendió dos veces a la señora CRISTINA PLICET DE SAUNDERS en el año de 1992, pero que no podía precisar las fechas exactas de dichas visitas.
3) Que no había abierto un expediente médico de la paciente, puesto que se trató de visitas domiciliarias; sin embargo aclaró que sí le comunicó el diagnóstico a los familiares de la señora PLICET, luego de realizarle una historia y examen clínico neurológico completo.
4) Que de acuerdo con dicho diagnóstico, la señora M.C.P. DE SAUNDERS padecía de demencia senil, razón por la cual "no se encontraba en capacidad mental para otorgar testamento ante Notario Público."
El artículo 694 del Código Civil señala que tienen capacidad para disponer por testamento, todas aquellas personas a quienes la ley no se lo prohíba expresamente. Por su parte, el artículo 695 señala quiénes son las personas que están incapacitadas para testar y el artículo 698 aclara que para apreciar la capacidad del testador, se atenderá únicamente al estado en que se halle al tiempo de otorgar testamento.
A este respecto, es decir al estado en que se encuentra el testador al tiempo de otorgar el testamento, obsérvese que el Dr. L. certifica y declara sobre la capacidad del testador al año de 1992, siendo que el tiempo de otorgamiento del testamento lo fué el año de 1993, razón esta suficiente para que el Tribunal Superior apreciara la prueba en la forma que lo hizo, decidiendo la causa en consonancia con la misma.
En el caso que nos ocupa, la Sala considera que la sentencia atacada no incurrió en error de derecho en la apreciación de las pruebas analizadas, ya que éstas no tienen fuerza suficiente para anular el testamento abierto otorgado por la señora CRISTINA PLICET DE SAUNDERS, mediante Escritura Pública Nº 88 de la Notaría de H., fechada 26 de enero de 1993, del cual da fe el Notario que la confeccionó, Licenciado CESAR ROMAN TELLO, en presencia de los testigos F.D.B., D.S. de C. y R.V.T..
Así lo reiteró el Licenciado TELLO en su declaración jurada, cuando manifestó lo siguiente:
"En las dos ocasiones que la señora (CRISTINA PLICET DE SAUNDERS) estuvo en mi oficina tuve la oportunidad de conversar con ella recuerdo que la segunda vez que fué conversé largamente con ella sobre cosas diversas ella me hablaba de música, de arte e inclusive me presentó constancias de nacimiento de las niñas que ella quería beneficiar con el testamento en ningún momento noté señales de desequilibrio o falta de lucidez y me expresó claramente que era su voluntad otorgar su testamento." (F. 116) (Énfasis de la Sala)
Cabe recordar que el artículo 1727 del Código Civil señala que en la persona del Notario, "deposita la ley la fe pública respecto de los actos y contratos que ante él deben pasar, y su confianza respecto de los documentos que se ponen bajo la custodia del mismo notario".
Así lo ha reconocido también esta corporación judicial cuando, en sentencia fechada 11 de noviembre de 1974 (Registro Judicial, 1974, pág. 519), expresó lo siguiente:
"Hay que tener presente que, conforme al Art. 1727 del Código Civil, en el Notario deposita la ley la fe pública. De allí que la afirmación que éste haga en todo acto en que intervenga, se encuentra revestida de esa confianza. Si se le negara la fe pública a los actos en que interviene el Notario, todo el andamiaje jurídico referente al notariado tendría que ser sustituido a fin de darle garantías a dichos actos. Es por ello que el Art. 881 del Código Judicial le otorga el valor de plena prueba acerca de su contenido al documento privado cuyas firmas hayan sido puestas o reconocidas ante Notario, que así lo certifique en documento o que haya sido protocolizado por el deudor." (A.C., D.. "20 Años de Jurisprudencia de la Sala Primera (de lo Civil) de la Corte Suprema de Justicia de Panamá: 1961-1980, Litografía e Imprenta Lil, S.A., Panamá, 1982, pág. 401)
En vista de que no existen razones para invalidar la sentencia recurrida, se descarta el presente recurso de casación.
En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial el 14 de septiembre de 1995, dentro del proceso ordinario declarativo de nulidad de testamento instaurado por los señores A.D.P.M., R.M.P.M., A.P.M., L.C.P. FUENTES y TOBIAS PLICET MORENO contra E.D.B..
Las costas de casación se fijan en trescientos balboas (B/.300.00).
Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 16 de Noviembre de 2004 (caso Impedimento de la Corte Suprema de Justicia - Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral -, de 16 de Noviembre de 2004)

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 694
 artículo 695
 artículo 698
 artículo 1727