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Timestamp: 2019-10-16 03:29:44+00:00

Document:
﻿ LEY 837 DE 2003
LEY 837 DE 16 DE JULIO DE 2003
CONTENIDO:SE APRUEBA LA "CONVENCIÓN INTERNACIONAL CONTRA LA TOMA DE REHENES, ADOPTADA POR LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS EL 17 DE DICIEMBRE DE 1979.
TEMAS ESPECÍFICOS:ORGANISMOS DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL, DELITO, PROCEDIMIENTO PENAL, INTEGRACIÓN DE LA COMISIÓN ASESORA DE RELACIONES EXTERIORES
“Por medio de la cual se aprueba la “Convención internacional contra la toma de rehenes”, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el diecisiete (17) de diciembre de mil novecientos setenta y nueve (1979)”.
Visto el texto de la “Convención internacional contra la toma de rehenes”, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el diecisiete (17) de diciembre de mil novecientos setenta y nueve (1979).
ART. 1º—Apruébase la “Convención internacional contra la toma de rehenes”, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el diecisiete (17) de diciembre de mil novecientos setenta y nueve (1979).
Proyecto de ley número 226 de 2002 Senado
“Convención internacional contra la toma de rehenes
1. Toda persona que se apodere de otra (que en adelante se denominará “el rehén”) o la detenga, y amenace con matarla, herirla o mantenerla detenida a fin de obligar a un tercero, a saber, un Estado, una organización internacional intergubernamental, una persona natural o jurídica o un grupo de personas, a una acción u omisión como condición explícita o implícita para la liberación del rehén, comete el delito de toma de rehenes en el sentido de la presente convención.
Cada Estado parte establecerá, para los delitos previstos en el artículo 1º, penas adecuadas que tengan en cuenta el carácter grave de los mismos.
2. Si llegare a poder de un Estado parte cualquier objeto que el delincuente haya obtenido como resultado de la toma de rehenes, ese Estado parte lo devolverá lo antes posible al rehén o al tercero mencionado en el artículo 1º, según proceda, o a sus autoridades competentes.
Los Estados partes cooperarán en la prevención de los delitos previstos en el artículo 1º, en particular:
1. Cada Estado parte adoptará las medidas que sean necesarias para establecer su jurisdicción sobre los delitos previstos en el artículo 1º que se cometan:
a) en su territorio o abordo de un barco o de una aeronave matriculados en ese Estado;
d) respecto de un rehén que sea nacional de ese Estado, si este último lo considera apropiado.
2. Cada Estado parte adoptará asimismo las medidas que sean necesarias para establecer su jurisdicción respecto de los delitos previstos en el artículo 1º en el caso de que el presunto delincuente se encuentre en su territorio y dicho Estado no acceda a conceder su extradición a ninguno de los Estados mencionados en el párrafo 1º del presente artículo.
5. Lo dispuesto en los párrafos 3 y 4 del presente artículo se entenderá sin perjuicio del derecho de todo Estado que, con arreglo al inciso b) del párrafo 1º del artículo 5º pueda hacer valer su jurisdicción, a invitar al Comité Internacional de la Cruz Roja a ponerse en comunicación con el presunto delincuente y visitarlo.
2. Toda persona respecto de la cual se entable un procedimiento en relación con cualquiera de los delitos previstos en el artículo 1º gozará de las garantías de un trato equitativo en todas las fases del procedimiento, incluido el goce de todos los derechos y garantías previstos en el derecho del Estado en cuyo territorio se encuentre.
a) que la solicitud de extradición por un delito mencionado en el artículo 1º se ha hecho con el fin de perseguir o castigar a una persona por causa de su raza, religión, nacionalidad, origen étnico u opinión política; o
1. Los delitos previstos en el artículo 1º se considerarán incluidos entre los delitos que dan lugar a extradición en todo tratado de extradición celebrado entre Estados partes. Los Estados partes se comprometen a incluir tales delitos como casos de extradición en todo tratado de extradición que celebren entre sí en el futuro.
2. Si un Estado parte que subordine la extradición a la existencia de un tratado recibe de otro Estado parte, con el que no tiene tratado, una solicitud de extradición, podrá discrecionalmente considerar la presente convención como la base jurídica necesaria para la extradición con respecto a los delitos previstos en el artículo 1º. La extradición estará sujeta a las demás condiciones exigidas por el derecho del Estado al que se ha hecho la solicitud.
3. Los Estados partes que no subordinen la extradición a la existencia de un tratado reconocerán los delitos previstos en el artículo 1º como casos de extradición entre ellos, con sujeción a las condiciones exigidas por el derecho del Estado al que se ha hecho la solicitud.
4. A los fines de la extradición entre Estados partes, se considerará que los delitos previstos en el artículo 1º se han cometido no sólo en el lugar donde ocurrieron sino también en el territorio de los Estados obligados a establecer su jurisdicción de acuerdo con el párrafo 1 del artículo 5º.
1. Los Estados partes se prestarán la mayor ayuda posible en relación con todo proceso penal respecto de los delitos previstos en el artículo 1º, incluso el suministro de todas las pruebas necesarias para el proceso que obren en su poder.
Siempre que los Convenios de Ginebra de 1949 relativos a la protección de las víctimas de la guerra o los protocolos adicionales a esos convenios sean aplicables a un acto determinado de toma de rehenes y que los Estados partes en la presente convención estén obligados en virtud de esos convenios a procesar o entregar al autor de la toma de rehenes, la presente convención no se aplicará a un acto de toma de rehenes cometido durante conflictos armados tal como están definidos en los Convenios de Ginebra de 1949 y en sus protocolos, en particular los conflictos armados mencionados en el párrafo 4 del artículo 1º del Protocolo adicional I de 1977, en que los pueblos luchan contra la dominación colonial y la ocupación extranjera y contra los regímenes racistas en el ejercicio de su derecho a la libre determinación, consagrado en la Carta de las Naciones Unidas y en la Declaración sobre los principios de derecho internacional referentes a las relaciones de amistad y a la cooperación entre los Estados de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.
I hereby certify that the foregoing text is a true copy of the international Convention against the taking of hostages, adopted by the General Assembly of the United Nations on 17 december 1979, the original of whichis deposited with the Secretary- General of the United Nations Je certifie que le texte qui précède est une copie conforme de la Convention internationale contre la prise dotages, adoptée par l''Assemblée générale de l''organisation des Nations Unies le 17 décembre 1979, dont l''original se trouve déposé auprès du Secrétaire général de l''organisation des Nations Unies.
Forthe Secretary-General: Pour le Secrétaire général:
ART. 1º—Apruébase la Convención internacional contra la toma de rehenes, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el diecisiete (17) de diciembre de mil novecientos setenta y nueve (1979).
ART. 2º—De conformidad con lo dispuesto en el artículo 1º de la Ley 7ª de 1944, la Convención internacional contra la toma de rehenes, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el diecisiete (17) de diciembre de mil novecientos setenta y nueve (1979), que por el artículo 1º de esta ley se aprueba, obligará al país a partir de la fecha en que se perfeccione el vínculo internacional respecto del mismo.
En nombre del Gobierno Nacional y en cumplimiento de los artículos 150 numeral 16 y 189 numeral 2º de la Constitución Política de Colombia, presentamos a consideración del honorable Congreso de la República el proyecto de ley por medio de la cual se aprueba la Convención internacional contra la toma de rehenes, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el diecisiete (17) de diciembre de mil novecientos setenta y nueve (1979).
Este convenio parte del reconocimiento de los derechos inalienables de la persona humana para establecerla necesidad de adelantar una acción internacional conjunta en torno al combate de esta práctica terrorista.
Colombia no firmó esta convención, pero tiene la intención de adherir a ella de conformidad con lo dispuesto por el artículo 17 de la convención. En el evento de que el tratado obtenga la aprobación del Congreso y sea declarado exequible por la Corte Constitucional, el gobierno procederá a depositar ante el secretario general el respectivo instrumento de adhesión.
• Define el delito de toma de rehenes para efectos de la aplicación de la convención. Los elementos más importantes de esta definición son:
• Obliga a los Estados a establecer penas adecuadas por los delitos definidos en la convención, de acuerdo a su carácter grave.
• Pide a los Estados cooperar entre sí en la adopción de medidas preventivas para evitar la ocurrencia de estos actos.
• Solicita a los Estados adoptar las medidas del caso para proteger al rehén cuando el acto se produzca en su territorio.
• Cláusulas sobre cooperación y asistencia judicial recíproca, establecimiento y ejercicio de cooperación, y cláusula aut dedere aut judicare, regulando los procedimientos de acuerdo con la normatividad y práctica colombianas.
• La convención contiene en el artículo 12 una cláusula de salvaguardia con respecto a la aplicación del derecho internacional humanitario (DIH), mediante la cual se establece que silos instrumentos del DIH son aplicables (es decir, si existe una situación de conflicto armado como las que se definen en ellos) y los Estados partes estén obligados en virtud de esos convenios a procesar o entregar al autor de la toma de rehenes, se aplican de preferencia las disposiciones de los mismos. En principio, por lo tanto, el DIH constituye lex especialis en relación con la convención y, como tal, es de aplicación prevalente.
• Un elemento adicional de importancia es que según el artículo 13 de la convención, se excluyen de su aplicación los actos de toma de rehenes de alcance puramente interno, es decir aquellos que no tengan repercusiones internacionales directas. Por lo tanto, únicamente si el presunto delincuente se halla en el territorio de un Estado diferente del Estado en cuyo territorio se cometió el acto, o si la víctima o el perpetrador son nacionales de otro Estado, la convención es aplicable al acto.
• El artículo 15 señala que la convención se aplicará sin perjuicio de los tratados sobre asilo vigentes al momento de la entrada en vigor de esta convención. Ello obedece seguramente a la época en la que se negoció el tratado, cuando el tema de la lucha contra el terrorismo aún no se asumía en sentido absoluto. Hoy, esta disposición ha sido superada por nuevos convenios sobre terrorismo, en clara consonancia con las exigencias mundiales en la materia.
• Cláusulas finales.
ART. 2º—De conformidad con lo dispuesto en el artículo 1º de la Ley 7ª de 1944, la “Convención internacional contra la toma de rehenes”, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el diecisiete (17) de diciembre de mil novecientos setenta y nueve (1979), que por el artículo 1º de esta ley se aprueba, obligará al país a partir de la fecha en que se perfeccione el vínculo internacional respecto del mismo.

References: artículo 1
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