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Timestamp: 2018-11-18 20:36:52+00:00

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Publicado en BOE n�m. 283 de 26 de Noviembre de 2003
Vigencia desde 27 de Noviembre de 2003. Revisi�n vigente desde 27 de Noviembre de 2003 hasta 05 de Octubre de 2011
Art�culo 1 �Denominaci�n y naturaleza
Art�culo 2 �R�gimen jur�dico y autonom�a
Art�culo 3 �Objetivos y fines
CAP�TULO II.� Organizaci�n del Museo Nacional del Prado
Art�culo 4 ��rganos rectores del Museo Nacional del Prado
SECCI�N 2.� EL PRESIDENTE DEL MUSEO NACIONAL DEL PRADO
SECCI�N 3.� REAL PATRONATO DEL MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Art�culo 6 �Competencias
Art�culo 7 �Composici�n
Art�culo 8 �Funciones
SECCI�N 4.� EL DIRECTOR DEL MUSEO
Art�culo 9 �Nombramiento
CAP�TULO III.� R�gimen de personal
Art�culo 11 �Personal del Museo Nacional del Prado
Art�culo 12 �Marco de actuaci�n en materia de personal
CAP�TULO IV.� R�gimen patrimonial
Art�culo 13 �R�gimen patrimonial
Art�culo 14 �Bienes propios
Art�culo 15 �Bienes adscritos
CAP�TULO V.� R�gimen de contrataci�n, presupuestario y econ�mico-financiero
Art�culo 16 �R�gimen de contrataci�n
Art�culo 17 �Recursos econ�micos
Art�culo 18 �Ingresos por acceso a las colecciones y cesi�n de espacios
Art�culo 19 �Participaci�n en sociedades o fundaciones
Art�culo 20 �R�gimen econ�mico-financiero
Art�culo 21 �R�gimen presupuestario
Art�culo 22 �Contabilidad
Art�culo 23 �Control econ�mico-financiero
Disposici�n transitoria primera �Duraci�n del mandato de los vocales designados en el momento de entrada en vigor de esta ley
Disposici�n transitoria segunda �Integraci�n del personal
Disposici�n transitoria tercera �R�gimen transitorio patrimonial
Disposici�n transitoria cuarta �Subrogaci�n
Disposici�n final primera �Mantenimiento de determinadas disposiciones
Disposici�n final segunda �Modificaci�n de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist�rico Espa�ol
Disposici�n final tercera �Modificaci�n de la Ley 25/1998, de 13 de julio, de modificaci�n del r�gimen legal de las tasas estatales y locales y de reordenaci�n de las prestaciones patrimoniales de car�cter p�blico
Disposici�n final cuarta �Modificaci�n de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de r�gimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo
Disposici�n final quinta �R�gimen fiscal
Disposici�n final sexta �Aprobaci�n del estatuto
L 34/2011 de 4 Oct. (reguladora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof�a)
N�mero 1 del art�culo 1 redactado por el n�mero 1 de la disposici�n final segunda de la Ley 34/2011, de 4 de octubre, reguladora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof�a (�B.O.E.� 5 octubre). Art�culo 7 redactado por el n�mero 2 de la disposici�n final segunda de la Ley 34/2011, de 4 de octubre, reguladora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof�a (�B.O.E.� 5 octubre).
R Museo Nacional del Prado 17 Feb. 2005 (delegaci�n de atribuciones)
V�ase Res. de 17 de febrero de 2005, del Museo Nacional del Prado, sobre delegaci�n de atribuciones (�B.O.E.� 5 marzo).
El Museo Nacional del Prado, desde que fue inaugurado en 1819 y a lo largo de su historia centenaria, ha cumplido con la alta misi�n de conservar, exponer y enriquecer el conjunto de las colecciones y obras de arte que, estrechamente vinculadas a la historia de Espa�a, constituyen una de las m�s elevadas manifestaciones de expresi�n art�stica de reconocido valor universal.
El puesto que ocupa el Museo del Prado como relevante instituci�n cultural de nuestro pa�s se fundamenta en la extraordinaria riqueza de sus colecciones, cuyo valor art�stico e identidad hist�rica se asientan en un singular origen y ejemplar formaci�n. En grandes rasgos, su patrimonio actual se basa en la integraci�n de la colecci�n de los Reyes de Espa�a, los fondos del decimon�nico Museo de la Trinidad procedentes de instituciones religiosas desamortizadas, y, finalmente, un siglo m�s tarde, las obras del siglo XIX segregadas del tambi�n desaparecido Museo de Arte Moderno.
Sin lugar a dudas, la denominada Colecci�n Real constituye, adem�s del patrimonio fundacional del Museo, su m�s permanente acento de excelencia. La formaci�n de la Colecci�n Real se remonta al reinado de Isabel la Cat�lica, pero su definitiva vertebraci�n se produce con los Austrias Carlos I y su hijo Felipe II, quienes vincularon irrevocablemente sus obras de arte a la Corona, mostrando as� una voluntad de continuidad que mantuvieron inquebrantable sus sucesores. Numerosas adquisiciones y el patronazgo regio favorecieron el enriquecimiento de la colecci�n real a lo largo del siglo XVII, en especial durante el reinado de Felipe IV, para quien trabajaron algunos de los artistas espa�oles y extranjeros m�s relevantes de su tiempo. Con la llegada de los Borbones en 1700 cambi� el gusto y el momento art�stico, pero no el inter�s de la nueva dinast�a por el coleccionismo del arte. La definici�n de una renovada imagen real y la intensa actividad constructiva y ornamental de los Borbones en los Reales Sitios contribuyeron a un gran enriquecimiento de los fondos art�sticos de la Corona.
En el umbral de nuestra historia contempor�nea se crea el Museo Real de Pinturas, fundaci�n de Fernando VII, siguiendo el ejemplo revolucionario de la apertura p�blica de las grandes colecciones hist�ricas europeas. Esta nueva instituci�n p�blica abri� sus puertas por vez primera el 19 de noviembre de 1819. Para su instalaci�n el monarca se inclin� por el inacabado edificio dise�ado a partir de 1785 por el arquitecto Juan de Villanueva como Real Museo de Ciencias Naturales, y que formaba parte del conjunto cient�fico ideado por Carlos III para el Paseo del Prado y su entorno, con el Observatorio Astron�mico y el Jard�n Bot�nico. La Guerra de la Independencia impidi� su inauguraci�n como Gabinete de Ciencias Naturales. Antonio L�pez Aguado, disc�pulo de Villanueva, fue el encargado de rehabilitar el edificio tras la contienda para convertirlo en el digno marco donde se han alojado hasta hoy las obras m�s preciadas de las colecciones reales.
La frecuente incorporaci�n de obras procedentes de los Sitios y fundaciones reales, como es el caso de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, fue la t�nica de la primera etapa del Museo bajo patrocinio real, que concluye con la nacionalizaci�n de las colecciones tras la Revoluci�n de 1868. A continuaci�n, en 1872 se integran los cuantiosos fondos del Museo Nacional de Pintura y Escultura, m�s conocido como Museo de la Trinidad, en este caso fundado por Isabel II en 1838, para alojar principalmente las obras procedentes de instituciones religiosas desamortizadas.
Desde su inauguraci�n ha sido incesante el proceso de incremento de los fondos del Museo a trav�s de donaciones y legados de particulares, como de adquisiciones del propio Museo y nuevas adscripciones realizadas por el Estado, como fueron en 1971 las obras del desaparecido Museo de Arte Moderno, enriqueciendo y completando el extraordinario conjunto de obras recibidas tanto procedentes de la Colecci�n Real como del Museo de la Trinidad.
Sin embargo, esta acumulaci�n de colecciones, imposibles de albergar en su integridad en el edificio hist�rico de Villanueva oblig�, ya desde finales del siglo XIX, a depositar con car�cter estable una gran parte de esos nuevos fondos en una enorme di�spora de instituciones p�blicas de todo el Estado, as� como en un buen n�mero de sus representaciones diplom�ticas internacionales; situaci�n que se ha mantenido hasta nuestros d�as y que hace palpable en su sentido m�s estricto la naturaleza verdaderamente nacional del Prado.
A lo largo de su historia, y con el fin de cumplir con su alta misi�n, el Museo Nacional del Prado se ha dotado de un conjunto de sucesivas disposiciones estatutarias, de elevado rigor t�cnico para su �poca, que han otorgado a esta instituci�n una tradici�n y una identidad propias en su r�gimen de gobierno, administraci�n y funcionamiento.
Entre ellas merecen especial menci�n el Real Decreto de 7 de junio de 1912, que creo el Patronato del entonces llamado �Museo Nacional de Pintura y Escultura�; el Real Decreto de 4 de mayo de 1920, por el que pas� a denominarse �Museo Nacional del Prado�, y aprob� el Reglamento de r�gimen y funcionamiento del Museo vigente hasta 1985, y el Real Decreto Ley de 4 de abril de 1927, que le otorg� personalidad jur�dica propia y autonom�a funcional, naturaleza que conserv� hasta que, por Orden del Ministerio de Educaci�n y Ciencia de 31 de agosto de 1968, pas� a integrarse en el Patronato Nacional de Museos.
Finalmente, de acuerdo con el reconocimiento de esta singularidad propia de la primera pinacoteca, el art�culo 87.2 de la Ley 50/1984, de 30 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1985, determin� la constituci�n del Museo como organismo aut�nomo adscrito al Ministerio de Cultura.
Bajo esta figura jur�dica y administrativa se ha desarrollado en las �ltimas dos d�cadas el primer impulso modernizador del Museo, favoreciendo la profesionalizaci�n y mejora de sus unidades y servicios. La dificultad de adecuar el modelo de gesti�n de la instituci�n al r�gimen de los grandes museos de otros pa�ses y adaptar su organizaci�n a una creciente demanda de servicio p�blico ha motivado la sucesiva modificaci�n de su r�gimen reglamentario a partir del Real Decreto 1432/1985, de 1 de agosto, por el que se constituye el organismo aut�nomo y se establecen sus normas estatutarias, primero a trav�s del Real Decreto 1142/1996, de 24 de mayo, y, m�s recientemente, por el Real Decreto 59/2002, de 18 de enero.
Como la mayor parte de los grandes museos del mundo, el Prado se ha convertido en un s�mbolo para una sociedad contempor�nea, caracterizada por un creciente inter�s por las manifestaciones culturales. El resultado ha sido el crecimiento exponencial de la afluencia de visitantes a los museos en las �ltimas d�cadas.
A este hecho ha contribuido tambi�n de forma destacada la nueva orientaci�n de la ciencia museol�gica, que ha promovido una nueva orientaci�n social y did�ctica del museo. La obligaci�n esencial de estas instituciones, adem�s de conservar su patrimonio, es difundirlo y darlo a conocer a todos los ciudadanos.
En respuesta a los desaf�os planteados, los museos han desarrollado proyectos de ampliaci�n de sus instalaciones, con el objetivo esencial de disponer de una mayor superficie expositiva, y fundamentalmente de dotarse de espacios de servicios que permitan acoger de forma adecuada al creciente n�mero de visitantes que reciben. Paralelamente, se ha producido otro fen�meno casi tan generalizado entre los grandes museos como la ampliaci�n de sus espacios; la modificaci�n de su naturaleza jur�dica, con el objeto de flexibilizar sus posibilidades de actuaci�n para conseguir sus grandes fines; fomentar la investigaci�n cient�fica; mejorar el servicio a los visitantes, e incrementar los recursos financieros propios. En suma, hacerlo m�s eficaz.
La ampliaci�n que se est� llevando a cabo en el Museo Nacional del Prado se inscribe en la l�nea abierta por los grandes museos a los que se ha hecho referencia. La modificaci�n del r�gimen jur�dico que se propone sigue, asimismo, las pautas marcadas por dichos museos.
La ampliaci�n del Museo del Prado es una operaci�n extraordinariamente compleja, que persigue dotar al Museo de un conjunto de edificios e instalaciones que le permitan mostrar en las mejores condiciones posibles sus ricas y extensas colecciones, a la vez que gestionar en colaboraci�n con otras Administraciones p�blicas y con las mayores garant�as de conservaci�n y difusi�n de los fondos art�sticos depositados en otras instituciones. Dicha ampliaci�n comporta directamente el incremento de los gastos estrictamente vinculados al aumento de actividad y espacio de servicio.
En esta situaci�n, el Museo se enfrenta a una encrucijada en la que es preciso tomar una decisi�n de car�cter estrat�gico: aprovechar la ocasi�n para modificar la estructura jur�dica del Museo y, siguiendo la l�nea trazada por otros museos internacionales, apostar por una mejora del servicio p�blico, traducido en un incremento y mejora de sus actividades, y, a la vez, elevar su eficacia y la capacidad del Museo para allegar fondos incrementando su nivel de autofinanciaci�n.
Las razones apuntadas hacen necesario un nuevo marco jur�dico que d� respuesta, en �ptimas condiciones, a la situaci�n que se presenta. Este nuevo r�gimen plantea b�sicamente el siguiente modelo jur�dico-organizativo:
a) Un r�gimen jur�dico de derecho p�blico, con posibilidad de actuaci�n en el marco del derecho privado, someti�ndose, en todo caso, a las disposiciones de la Ley General Presupuestaria y dem�s normas aplicables.
b) Un r�gimen de personal basado en el derecho laboral, que se inspirar� en los principios de m�rito y capacidad.
c) Un r�gimen de contrataci�n sometido a la Ley de Contratos de las Administraciones P�blicas, con la posibilidad, prevista en el art�culo 1.3 de la Ley de Contratos de las Administraciones P�blicas, de contrataci�n para las actividades comerciales del Museo, someti�ndose a los principios de publicidad y concurrencia.
d) Un r�gimen presupuestario espec�fico, cuya estructura ser� determinada por el Ministerio de Hacienda, para facilitar la gesti�n presupuestaria y permitir la aplicaci�n de los recursos financieros propios a las actividades del Museo.
La ley perfila, de manera sumaria -pues requerir� un amplio desarrollo en el futuro Estatuto del Museo-, las l�neas generales que se acaban de exponer.
As�, el cap�tulo I define la naturaleza del Museo Nacional del Prado, que se convierte en un organismo p�blico de car�cter especial, en l�nea con los entes mencionados en las disposiciones adicionales novena y d�cima de la Ley de Organizaci�n y Funcionamiento de la Administraci�n General del Estado ( LOFAGE). De acuerdo con su naturaleza jur�dico-p�blica, el Museo Nacional del Prado ajustar� su actuaci�n a las prescripciones de las normas aplicables en el despliegue de su actividad administrativa, como la Ley General Presupuestaria, la Ley de Contratos de las Administraciones P�blicas y la propia LOFAGE, con las excepciones rese�adas en el propio texto. Asimismo, le resulta de plena aplicaci�n la Ley del Patrimonio Hist�rico Espa�ol.
El cap�tulo II se refiere a la organizaci�n del Museo Nacional del Prado. La estructura rectora del Museo se articula en tres �rganos: el Presidente, cargo que recae en el titular del Ministerio de Educaci�n, Cultura y Deporte y que asegura, por tanto, la vinculaci�n con el departamento ministerial de adscripci�n; el Real Patronato, �rgano colegiado creado en 1912 y que entronca con la m�s antigua tradici�n del Museo. La presencia en el Patronato de dos vocales designados por el Consejo del Patrimonio Hist�rico permite un mayor compromiso y una mejor comunicaci�n de las Comunidades Aut�nomas con el Museo. Y el Director, �rgano al que se atribuyen las facultades ejecutivas que permiten el funcionamiento fluido y continuo del Museo en los �mbitos cient�fico y administrativo.
La regulaci�n de los aspectos de personal se lleva a cabo muy someramente, como es l�gico en una norma de esta naturaleza. La ley se limita a establecer, en el cap�tulo III, la aplicaci�n del r�gimen laboral para todo el personal del Museo, as� como a prever que su actuaci�n en esta materia se someter� al marco de actuaci�n que aprueben los Ministerios de Administraciones P�blicas y de Hacienda.
El cap�tulo IV regula el r�gimen patrimonial del Museo, que no presenta especialidades dignas de menci�n con respecto a los organismos p�blicos de r�gimen ordinario reguladas en la LOFAGE.
En el cap�tulo V se contiene el r�gimen de contrataci�n, presupuestario y econ�mico-financiero. El Museo adopta un r�gimen econ�mico-financiero y presupuestario espec�fico de acuerdo con lo que determine el Ministerio de Hacienda, caracterizado a la vez por la sujeci�n al control permanente de la Intervenci�n General de la Administraci�n General del Estado. En cuanto a su actividad contractual, el Museo se somete a las prescripciones de la Ley de Contratos de las Administraciones P�blicas, si bien presenta la peculiaridad de que los contratos relacionados con su vertiente comercial se ajustan �nicamente a los principios de publicidad y concurrencia.
Por �ltimo, las disposiciones transitorias regulan el r�gimen de integraci�n del personal y del patrimonio del Museo en la nueva naturaleza jur�dica del mismo. Las disposiciones finales realizan las adaptaciones oportunas para mantener el r�gimen privilegiado del Museo en cuanto al mecenazgo y a su tratamiento fiscal.
Art�culo 1 Denominaci�n y naturaleza
1. El Museo Nacional del Prado es un organismo p�blico, de los previstos en la disposici�n adicional d�cima, 2 de la L ey 6/1997, de 14 de abril, de Organizaci�n y Funcionamiento de la Administraci�n General del Estado, con personalidad jur�dica propia y plena capacidad de obrar, p�blica y privada, para el cumplimiento de sus fines.
N�mero 1 del art�culo 1 redactado por el n�mero 1 de la disposici�n final segunda de la Ley 34/2011, de 4 de octubre, reguladora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof�a (�B.O.E.� 5 octubre).
2. El Museo Nacional del Prado, bajo el alto patrocinio de SS.MM. los Reyes de Espa�a, est� adscrito al Ministerio de Educaci�n, Cultura y Deporte, a trav�s del Ministro, que ostentar� su presidencia.
Art�culo 2 R�gimen jur�dico y autonom�a
1. El Museo Nacional del Prado ajustar� su actuaci�n a lo dispuesto en esta ley y sus normas de desarrollo, a la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist�rico Espa�ol, al ordenamiento jur�dico privado y a las previsiones que le sean aplicables del texto refundido de la Ley General Presupuestaria, aprobado por Real Decreto Legislativo 1091/1988, de 23 de septiembre, y de la Ley 6/1997, de 14 de abril, de Organizaci�n y Funcionamiento de la Administraci�n General del Estado, de acuerdo con lo previsto en la disposici�n adicional d�cima de esta �ltima ley.
2. El Museo Nacional del Prado ejercer� sus funciones con autonom�a de gesti�n, dentro de los l�mites establecidos por esta ley, y teniendo en cuenta, en todo caso, la garant�a del inter�s p�blico, la satisfacci�n de las necesidades culturales y sociales de Espa�a y la integridad y seguridad de las colecciones y fondos muse�sticos.
Art�culo 3 Objetivos y fines
El Museo Nacional del Prado tiene por objetivo la consecuci�n de los siguientes fines:
a) Garantizar la protecci�n y conservaci�n, as� como promover el enriquecimiento y mejora de los bienes del Patrimonio Hist�rico Espa�ol adscritos al mismo.
b) Exhibir ordenadamente las colecciones en condiciones adecuadas para su contemplaci�n y estudio.
c) Fomentar y garantizar el acceso a las mismas del p�blico y facilitar sus estudios a los investigadores.
d) Impulsar el conocimiento y difusi�n de las obras y de la identidad del patrimonio hist�rico adscrito al Museo, favoreciendo el desarrollo de programas de educaci�n y actividades de divulgaci�n cultural.
e) Desarrollar programas de investigaci�n y formaci�n de personal especializado y establecer relaciones de colaboraci�n con otros museos, universidades o instituciones culturales, organizando exposiciones temporales y desarrollando acciones conjuntas para el cumplimiento de sus fines.
Dichas relaciones de colaboraci�n se desarrollar�n preferentemente con las instituciones dependientes o vinculadas a las Administraciones p�blicas, prestando especial atenci�n a aquellas con mayor relevancia y proyecci�n en el �mbito muse�stico.
f) Prestar los servicios de asesoramiento, estudio, informaci�n o dictamen de car�cter cient�fico o t�cnico que le sean requeridos por los �rganos competentes de la Administraci�n General del Estado o que se deriven de los convenios o contratos otorgados con entidades p�blicas o privadas, con personas f�sicas, en las condiciones y con los requisitos que reglamentariamente se determinen.
Organizaci�n del Museo Nacional del Prado
Art�culo 4 �rganos rectores del Museo Nacional del Prado
Los �rganos rectores del Museo Nacional del Prado son los siguientes:
EL PRESIDENTE DEL MUSEO NACIONAL DEL PRADO
El Presidente del Museo Nacional del Prado es el Ministro de Educaci�n, Cultura y Deporte, al que corresponder� su tutela, as� como la aprobaci�n de los planes generales de actuaci�n y del anteproyecto de presupuesto que le someta el Real Patronato para su tramitaci�n, conforme a la Ley General Presupuestaria.
Art�culo 6 Competencias
El Real Patronato ser� el �rgano rector colegiado del Museo Nacional del Prado y funcionar� en Pleno y en Comisi�n Permanente.
Art�culo 7 Composici�n
1. La presidencia de honor del Real Patronato corresponde a SS.MM. los Reyes de Espa�a.
2. El Real Patronato estar� integrado por un m�nimo de 20 vocales y un m�ximo de 30, nueve de los cuales, al menos, tendr�n el car�cter de natos conforme al estatuto.
3. El resto de los vocales tendr� el car�cter de designados. Las Reales Academias de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando elegir�n, entre sus miembros, sendos vocales. El Consejo del Patrimonio Hist�rico designar�, asimismo, dos vocales. Los dem�s vocales ser�n nombrados libremente por el Ministro de Educaci�n, Cultura y Deporte entre personas de reconocida competencia en asuntos relacionados con el patrimonio hist�rico o que se hayan distinguido por sus servicios a la cultura. Los vocales designados desempe�ar�n durante cinco a�os su mandato, que podr� renovarse hasta dos veces, por per�odos de igual duraci�n. Su cese se producir� al t�rmino de su mandato, o por renuncia, fallecimiento o incapacidad.
4. El pleno del Real Patronato elegir�, entre los vocales por designaci�n, un presidente y un vicepresidente, que ser�n nombrados por el Ministro de Educaci�n, Cultura y Deporte por un per�odo de cinco a�os. Asimismo, el pleno designar� un Secretario, que no ostentar� la condici�n de miembro del mismo.
5. El Real Patronato act�a en pleno y en comisi�n permanente. Integran el pleno la totalidad de los vocales natos y designados. La comisi�n permanente est� compuesta por el presidente, el vicepresidente, el Director del Museo y un n�mero de seis vocales del pleno elegidos por �ste.
Art�culo 7 redactado por el n�mero 2 de la disposici�n final segunda de la Ley 34/2011, de 4 de octubre, reguladora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof�a (�B.O.E.� 5 octubre).
Art�culo 8 Funciones
1. El presidente del Real Patronato ostenta la representaci�n institucional del Museo y convoca y preside el Real Patronato en pleno y en comisi�n permanente.
2. El pleno del Real Patronato establece en el marco de esta ley y del estatuto, los principios de organizaci�n y direcci�n del Museo Nacional del Prado, determina las directrices de su actuaci�n y vela por su cumplimiento en los t�rminos que fije el estatuto.
3. La comisi�n permanente impulsa y supervisa la estrategia y l�neas de actuaci�n del Museo fijadas por el Pleno del Real Patronato, as� como la actuaci�n del equipo directivo, en los t�rminos que fije el Estatuto del Museo Nacional del Prado.
EL DIRECTOR DEL MUSEO
Art�culo 9 Nombramiento
El Director del Museo es nombrado y separado por real decreto, acordado en Consejo de Ministros, a propuesta del Ministro de Educaci�n, Cultura y Deporte, en los t�rminos que fije el estatuto.
El Director del Museo dirige y coordina, en el marco de los planes generales de actuaci�n del Museo, de su presupuesto y de las directrices emanadas del Real Patronato, las actividades del Museo, sus diferentes �rganos y unidades, as� como su personal, en los t�rminos que fije el estatuto.
Art�culo 11 Personal del Museo Nacional del Prado
1. El personal al servicio del organismo p�blico Museo Nacional del Prado tendr� la consideraci�n de personal laboral, con sujeci�n al Estatuto de los Trabajadores y dem�s normas concordantes, sin perjuicio de las disposiciones transitorias contenidas en esta ley respecto al r�gimen aplicable al personal que preste servicios en el organismo aut�nomo Museo Nacional del Prado en el momento de la entrada en vigor de la nueva regulaci�n jur�dica del Museo Nacional del Prado.
2. Las condiciones laborales del personal del Museo Nacional del Prado se sujetar�n al r�gimen que establezca el convenio colectivo del mismo.
3. Al personal funcionario que pase a prestar sus servicios en el Museo del Prado como personal laboral se les reconocer� la situaci�n administrativa de servicios especiales.
Art�culo 12 Marco de actuaci�n en materia de personal
Los Ministerios de Administraciones P�blicas y Hacienda, conforme a sus respectivas competencias y a propuesta del organismo, aprobar�n anualmente el marco de actuaci�n de �ste en materia de personal, en el que se determinar�n las l�neas directrices sobre organizaci�n, estructura de puestos directivos, pol�tica de empleo y retribuciones.
Art�culo 13 R�gimen patrimonial
1. El Museo Nacional del Prado tendr� para el cumplimiento de sus fines un patrimonio propio distinto al del Estado, formado por todos los bienes y derechos que sean de su titularidad.
2. Asimismo, quedar�n adscritos al Museo Nacional del Prado para el cumplimiento de sus funciones los bienes de dominio p�blico de titularidad estatal que as� se acuerde, de conformidad con lo dispuesto en la legislaci�n del patrimonio del Estado.
3. Los bienes muebles e inmuebles de inter�s cultural que formen parte del patrimonio del Museo Nacional del Prado o est�n adscritos al mismo, se someter�n al r�gimen especial de protecci�n y tutela establecido en la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist�rico Espa�ol.
Art�culo 14 Bienes propios
1. El Museo Nacional del Prado podr� adquirir toda clase de bienes y derechos por cualquiera de los modos admitidos en derecho, entendi�ndose impl�cita la afectaci�n a los fines del Museo al aprobarse la adquisici�n de los mismos.
La adquisici�n de bienes inmuebles o de derechos sobre los mismos requerir� el previo informe favorable del Ministerio de Hacienda.
2. La enajenaci�n de bienes patrimoniales propios que sean inmuebles, cuando no exista obst�culo a la misma en virtud de lo previsto en esta ley, se realizar� previa comunicaci�n al Ministerio de Hacienda que, en su caso, llevar� a cabo las actuaciones precisas para su posible incorporaci�n y afectaci�n a cualquier servicio de la Administraci�n General del Estado.
3. El Museo Nacional del Prado, en sus relaciones patrimoniales que tengan por objeto bienes de car�cter patrimonial de titularidad del organismo, quedar� sujeto al derecho privado, sin perjuicio de las especialidades contenidas en esta ley y las limitaciones derivadas de la aplicaci�n, en su caso, de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist�rico Espa�ol.
Art�culo 15 Bienes adscritos
1. La adscripci�n y desadscripci�n de bienes por parte de la Administraci�n General del Estado se regir� por la legislaci�n del Patrimonio del Estado, conservando aqu�llos su calificaci�n y titularidad jur�dica originaria y correspondiendo al Museo Nacional del Prado su utilizaci�n, conservaci�n, administraci�n y cuantas prerrogativas referentes al dominio p�blico y a los bienes patrimoniales del Estado se encuentren legalmente establecidas.
2. Los bienes muebles e inmuebles del Patrimonio del Estado adscritos al Museo del Prado se regir�n por lo dispuesto en el art�culo 48 de la Ley 6/1997, 14 de abril, de Organizaci�n y Funcionamiento de la Administraci�n General de Estado, en la Ley del Patrimonio del Estado, en la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist�rico Espa�ol, y en las dem�s normas complementarias.
R�gimen de contrataci�n, presupuestario y econ�mico-financiero
Art�culo 16 R�gimen de contrataci�n
1. El r�gimen de contrataci�n del Museo Nacional del Prado se regir� por lo dispuesto en la legislaci�n de contratos de las Administraciones p�blicas, sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado siguiente.
2. Los contratos relacionados con la actividad comercial del Museo Nacional del Prado se ajustar�n a los principios de publicidad y concurrencia, siendo de aplicaci�n, en todo caso, lo dispuesto en el art�culo 2 del texto refundido de la Ley de Contratos de las Administraciones P�blicas, aprobado por Real Decreto Legislativo 2/2000, de 16 de junio. Se entender�n como actividades comerciales del Museo aquellas que est�n vinculadas a la organizaci�n de exposiciones temporales y a la explotaci�n de los servicios comerciales y de derechos de propiedad intelectual e industrial.
Art�culo 17 Recursos econ�micos
1. Los recursos econ�micos del Museo Nacional del Prado podr�n provenir de las siguientes fuentes:
c) Las consignaciones espec�ficas que tuvieran asignadas en los Presupuestos Generales del Estado.
d) Las transferencias corrientes o de capital que procedan de Administraciones o entidades p�blicas.
e) Los ingresos ordinarios y extraordinarios, de derecho p�blico o privado, que procedan del ejercicio de su actividad.
f) Las aportaciones voluntarias, donaciones, herencias y legados y otras aportaciones a t�tulo gratuito de entidades privadas y de particulares.
g) Los ingresos recibidos de personas f�sicas o jur�dicas como consecuencia del patrocinio o esponsorizaci�n de actividades o instalaciones.
2. Los recursos especificados en el p�rrafo anterior, con excepci�n de los se�alados en los p�rrafos c) y d), constituir�n los recursos propios del ente.
Art�culo 18 Ingresos por acceso a las colecciones y cesi�n de espacios
1. Los ingresos procedentes de las prestaciones que los visitantes de los inmuebles que integran el patrimonio del Museo Nacional del Prado deban satisfacer por el acceso a la colecci�n permanente exhibida en ellos, tienen la naturaleza de precios p�blicos, al amparo de lo dispuesto en la Ley 8/1989, de 13 de abril, de Tasas y Precios P�blicos. El establecimiento o modificaci�n de su cuant�a se har� por el Museo Nacional del Prado, previa autorizaci�n del Ministerio de Educaci�n, Cultura y Deporte.
2. Los ingresos procedentes de la cesi�n de espacios de los inmuebles, propios o adscritos, que est�n calificados como demaniales, tienen la naturaleza de tasas, al amparo de lo dispuesto en la Ley 8/1989, de 13 de abril, de Tasas y Precios P�blicos. El establecimiento o modificaci�n de su cuant�a se har� a trav�s de orden ministerial espec�fica, a iniciativa del Museo Nacional del Prado.
3. La administraci�n y cobro de los precios y de las tasas se realizar� por el Museo Nacional del Prado, ingres�ndolos en su patrimonio.
4. Ser�n ingresos de derecho privado los dem�s que perciba el Museo Nacional del Prado por la prestaci�n de servicios o la realizaci�n de actividades que, de acuerdo con la ley, no tengan la naturaleza de tasas o precios p�blicos.
Art�culo 19 Participaci�n en sociedades o fundaciones
El Museo Nacional del Prado podr� realizar actividades mercantiles para el mejor cumplimiento de sus fines, incluida, en su caso, la creaci�n o participaci�n en sociedades o fundaciones cuyo objeto sea acorde con los fines del Museo.
Art�culo 20 R�gimen econ�mico-financiero
El r�gimen presupuestario, de gesti�n econ�mico-financiera, de contabilidad, de intervenci�n y control financiero, ser� el establecido en el texto refundido de la Ley General Presupuestaria, aprobado por Real Decreto Legislativo 1091/1988, de 23 de septiembre, con las salvedades establecidas en esta ley y los preceptos que la desarrollen.
Art�culo 21 R�gimen presupuestario
El Museo Nacional del Prado elaborar� anualmente un anteproyecto de presupuesto con la estructura que determine el Ministerio de Hacienda, y lo remitir� al Ministerio de Educaci�n, Cultura y Deporte para su posterior tramitaci�n de acuerdo con lo previsto en la Ley General Presupuestaria, consolid�ndose con los de las Administraciones P�blicas Centrales.
El r�gimen de variaciones de dicho presupuesto ser� el que se establezca en el estatuto del organismo.
Art�culo 22 Contabilidad
El Museo Nacional del Prado estar� sometido al Plan General de Contabilidad P�blica, sin perjuicio de las peculiaridades que se deriven de las caracter�sticas de su actividad, y que al efecto sean determinadas por la Intervenci�n General de la Administraci�n del Estado.
Art�culo 23 Control econ�mico-financiero
Sin perjuicio de las competencias de fiscalizaci�n atribuidas al Tribunal de Cuentas por su Ley Org�nica y por las dem�s normas que regulan sus competencias, el organismo p�blico estar� sometido al control financiero permanente previsto en la Ley General Presupuestaria, que se realizar� por la Intervenci�n General de la Administraci�n del Estado, a trav�s de la intervenci�n delegada que se cree al efecto.
Disposici�n transitoria primera Duraci�n del mandato de los vocales designados en el momento de entrada en vigor de esta ley
Los vocales designados cuyo mandato se encuentre en vigor en el momento de la entrada en vigor de esta ley, permanecer�n en el cargo por el tiempo que reste para la finalizaci�n del per�odo para el que fueron designados. A la finalizaci�n de este per�odo podr�n ser reelegidos, aplic�ndose a este nuevo mandato el per�odo de duraci�n de cinco a�os fijado con car�cter general en el art�culo 7.
Disposici�n transitoria segunda Integraci�n del personal
1. El personal laboral que preste sus servicios en el organismo aut�nomo Museo Nacional del Prado en el momento en el que entre en vigor esta ley, se integrar� en el organismo p�blico Museo Nacional del Prado con los mismos derechos y obligaciones que tuviera en el organismo aut�nomo.
Los funcionarios destinados en el organismo aut�nomo Museo Nacional del Prado podr�n optar, en el plazo de tres meses a partir de la entrada en vigor de esta ley, por integrarse como personal laboral del organismo p�blico Museo Nacional del Prado, con reconocimiento de la antig�edad que les corresponda, quedando en sus cuerpos de origen en la situaci�n de servicios especiales.
Los funcionarios que no opten por la integraci�n en el organismo p�blico en el plazo establecido en el p�rrafo anterior permanecer�n en el organismo en situaci�n de servicio activo u otras situaciones con reserva de puesto, ocupando el que tuvieran asignado.
Los puestos de trabajo ocupados por los citados funcionarios se considerar�n �a amortizar�, suprimi�ndose cuando el funcionario que lo ocupe abandone el organismo por cualquier causa.
2. La integraci�n como personal laboral del organismo p�blico Museo Nacional del Prado resultante de la aplicaci�n de lo dispuesto en el apartado anterior, se efectuar� con respeto de los derechos que tuvieran reconocidos, asign�ndoles las tareas y funciones que correspondan, de conformidad con el grupo de titulaci�n de procedencia en el caso de personal funcionario o de la categor�a profesional en el caso de personal laboral, de acuerdo con la estructura org�nica que se apruebe, y con independencia de las que vinieran desempe�ando hasta el momento de su integraci�n.
Disposici�n transitoria tercera R�gimen transitorio patrimonial
1. Los bienes de titularidad estatal, tanto de dominio p�blico como patrimoniales, incluidos los bienes muebles de valor hist�rico o art�stico contenidos en las instalaciones y dependencias del Museo Nacional del Prado o depositados a favor de otras personas p�blicas o privadas, que se hubieren inscrito en los inventarios del Museo como pertenecientes al mismo o se encuentren adscritos al organismo aut�nomo Museo Nacional del Prado a la entrada en vigor de esta ley, se sujetar�n a las disposiciones de la misma, quedando adscritos al nuevo organismo p�blico Museo Nacional del Prado.
2. Sin perjuicio de la inmediata utilizaci�n por parte del organismo p�blico Museo Nacional del Prado de los bienes afectados al organismo aut�nomo Museo Nacional del Prado, el Ministerio de Hacienda proceder� a la definitiva adscripci�n formal de aqu�llos en el plazo de tres meses a contar desde la entrada en vigor de esta ley.
3. Continuar� aplic�ndose a los Bienes Muebles de valor hist�rico o art�stico depositados por otras personas f�sicas o jur�dicas, p�blicas o privadas, en el Museo Nacional del Prado, a la entrada en vigor de esta ley, el mismo r�gimen jur�dico que tuvieran en ese momento.
Disposici�n transitoria cuarta Subrogaci�n
1. El organismo p�blico Museo Nacional del Prado se subrogar� en la totalidad de los derechos y obligaciones del organismo aut�nomo Museo Nacional del Prado, desde el momento en que entre en vigor esta ley.
2. El organismo p�blico Museo Nacional del Prado se subrogar�, asimismo, en los contratos celebrados por el organismo aut�nomo Museo Nacional del Prado.
Los contratos cuyo expediente hubiera sido aprobado por el organismo aut�nomo antes de la entrada en vigor de esta ley, se regir�n por las normas establecidas en el texto refundido de la Ley de Contratos de las Administraciones P�blicas, de acuerdo con lo que establezcan sus pliegos de cl�usulas administrativas particulares, hasta su completa extinci�n.
Los expedientes de contrataci�n que, al tiempo de la entrada en vigor de esta ley, se estuviesen tramitando y no hubiesen sido aprobados, se adecuar�n a las previsiones contenidas en esta ley y sus normas de desarrollo.
Sin perjuicio de lo establecido en la disposici�n final primera, quedan derogadas todas las disposiciones del mismo o inferior rango que se opongan a lo dispuesto en esta ley. En especial, se deroga el art�culo 87.2 de la Ley 50/1984, de 30 de diciembre, por el que el Museo Nacional del Prado se constituye en organismo aut�nomo de car�cter administrativo.
Disposici�n final primera Mantenimiento de determinadas disposiciones
El Real Decreto 1432/1985, de 1 de agosto, modificado por el Real Decreto 1142/1996, de 24 de mayo, y por el Real Decreto 59/2002, de 18 de enero, por el que el Museo Nacional del Prado se constituye como organismo aut�nomo y aprueba normas estatutarias, se mantendr� en vigor, en lo que no se oponga a esta ley, hasta la entrada en vigor del nuevo Estatuto del Museo Nacional del Prado.
Disposici�n final segunda Modificaci�n de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist�rico Espa�ol
El apartado 1 de la disposici�n adicional novena de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist�rico Espa�ol, quedar� redactado en los siguientes t�rminos:
�1. El Estado podr� comprometerse a indemnizar por la destrucci�n, p�rdida, sustracci�n o da�o de aquellas obras de relevante inter�s art�stico, hist�rico, paleontol�gico, arqueol�gico, etnogr�fico, cient�fico o t�cnico que se cedan temporalmente para su exhibici�n p�blica a museos, bibliotecas o archivos de titularidad estatal y competencia exclusiva del Ministerio de Educaci�n, Cultura y Deporte y sus organismos p�blicos adscritos.�
Disposici�n final tercera Modificaci�n de la Ley 25/1998, de 13 de julio, de modificaci�n del r�gimen legal de las tasas estatales y locales y de reordenaci�n de las prestaciones patrimoniales de car�cter p�blico
El art�culo 52 de la Ley 25/1998, de 13 de julio, de modificaci�n del r�gimen legal de las tasas estatales y locales y de reordenaci�n de las prestaciones patrimoniales de car�cter p�blico, quedar� redactado en los siguientes t�rminos:
�Art�culo 52 Hecho imponible
Constituye el hecho imponible de la tasa la utilizaci�n de espacios de los museos u otras instituciones culturales gestionados por el Ministerio de Educaci�n, Cultura y Deporte o por sus organismos p�blicos adscritos.�
Disposici�n final cuarta Modificaci�n de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de r�gimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo
Se a�ade una nueva disposici�n adicional decimoctava a la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de r�gimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, que quedar� redactada en los siguientes t�rminos:
�Disposici�n adicional decimoctava R�gimen tributario del Museo Nacional del Prado
El Museo Nacional del Prado ser� considerado entidad beneficiaria del mecenazgo a los efectos previstos en los art�culos 16 a 25, ambos inclusive, de esta ley.�
Disposici�n final quinta R�gimen fiscal
El Museo Nacional del Prado quedar� sometido al mismo r�gimen fiscal que corresponda al Estado.
Disposici�n final sexta Aprobaci�n del estatuto
En el plazo de tres meses desde la entrada en vigor de esta ley, el Gobierno aprobar� el nuevo Estatuto del Museo Nacional del Prado, adecu�ndolo a la misma.

References: in fine
 Real Decreto 
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