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Timestamp: 2017-06-22 20:27:09+00:00

Document:
Dr. Ryke Geerd Hamer The German New Medicine
Comunicado Comunicado 2
El Dr. Hamer también descubrió que el programa que comienza a funcionar después de un shock conflictivo depende de la capa germinal y cerebral que se ve afectada, lo cual puede comprenderse desde un punto de vista evolutivo. El sistema tiene sentido desde un punto de vista filogenético tanto como del ontogénico. Él prefiere mantener la teoría al mínimo y fundamentar sus conclusiones y observaciones en evidencia sólida. Por lo tanto en este resumen nos referiremos a la ontogénesis. Para el humano así como para los mamíferos en general, los conflictos más antiguos conducen a crecimientos cancerosos: tumores. La resolución de estos conflictos lleva a una destrucción del tumor y recuperación de la salud. El cerebro antiguo controla los órganos del endodermo, la capa germinal más interna de nuestro cuerpo. Esta es la primera capa que aparece en el desarrollo de un embrión, luego esta se ve cubierta del mesodermo y últimamente por el ectodermo; lo que toma días en la evolución del embrión representa millones de años en la evolución filogenética.
El cerebelo y la médula controlan el mesodermo. Los órganos controlados por la médula muestran tumores, crecimientos: multiplicación celular en la fase de conflicto activo, y de la misma forma que en el caso del endodermo, destrucción del tumor en la etapa de recuperación. Los órganos mesodérmicos controlados por la médula cerebral manifiestan úlceras y necrosis en la fase de conflicto activo, y multiplicación celular durante la recuperación. Todos los tejidos y órganos del ectodermo, controlados por la corteza cerebral, la última de las capas germinales en la ontogénesis y la filogénesis, manifiestan úlceras o pérdidas de función durante la fase de conflicto activo. La resolución trae consigo la reparación de los tejidos y la recuperación de función. Observando las enfermedades de las distintas capas germinales en forma separada, el Dr. Hamer estableció que era obvio que había allí un significado o sentido biológico. Se dio cuenta que las “enfermedades” no eran errores o equivocaciones de la naturaleza que uno debe combatir, pero eventos con pleno sentido que servían para restablecer el equilibrio. El shock conflictivo biológico existe en todo el reino animal pero tiene un significado especial para los humanos. Los conflictos del endodermo, la primera y más primitiva de las capas germinales, proceden de las funciones básicas de supervivencia, alimentación y reproducción. Si el ser experimenta un choque conflictivo, esto en general tiene que ver con un hecho simple; pudiera ser un trozo de comida demasiado grande para ser tragado, una obstrucción en el intestino o una herida que hace peligrar la supervivencia o reproducción. Los tipos de tumores que se desarrollan en general aumentan la capacidad del organismo para copar con la dicha crisis dentro de un marco de tiempo determinado. Si la crisis no se resuelve, muchas veces muere el individuo como resultado de los cambios precipitados por el crecimiento o tumor (incremento de producción hormonal, incremento en actividad digestiva, incremento en el grosor o resistencia de un tejido, etc.) Si la crisis se resuelve, hay curación y tanto el tejido como el órgano a menudo se hacen más fuertes que antes.
De hecho, los tumores cerebrales no existen; las células cerebrales no son capaces de multiplicarse, solo el tejido glial lo puede hacer (el tejido conectivo del cerebro), par facilitar reparación. Las metástasis tampoco existen. Lo que hay son cánceres y onco-equivalentes que obedecen las mismas reglas, cada uno de ellos asociado con un FH y sus desarrollos correspondientes en los órganos. A decir verdad, no existe mecanismo alguno para que las células cancerosas puedan viajar en el cuerpo de un lugar al otro, ni tampoco mecanismo que permita que el cáncer de un tejido aprenda a mutar y producir el cáncer preciso y correcto, histológicamente distinto, apropiado para otro tejido. Como todo oncólogo sabe, cada órgano, tejido, capa o grupo de células muestran tipos muy específicos de crecimientos o lesiones, porque son histológicamente bien diferentes. La teoría de la célula ambulante no sería capaz de explicar los cambios precisos necesarios para explicar cada caso. Como algunas de las supuestas “metástasis” estaban localmente cerca del pecho amputado, comúnmente se creía (hipótesis de trabajo) que las células cancerosas de alguna manera habían viajado a la nueva ubicación. Estos focos locales eran designados como “metástasis próximas”. Cuando el apropiado FH se encontraba en el cerebro, se suponía que las “células malignas” habían viajado al cerebro flotando en la sangre (arterial). A estos focos se los llamaba “metástasis distantes”. Estas hipótesis se convirtieron en dogma a pesar de que jamás fuera observada una célula cancerosa en el flujo sanguíneo.
Ahora es necesario llegar a la conclusión de que todo esto no era correcto. Estas enfermedades frías y cálidas no eran enfermedades individuales sino una de las dos fases de una enfermedad. Es más, la fase fría es siempre la primera y la cálida siempre la segunda. 3. La tercera Ley Biológica:
Otro ejemplo es el cáncer de los túbulos colectores renales, avisando al organismo de la posibilidad de secarse – por ejemplo en casos de conflicto de “refugiado”, especialmente “aislamiento existencial”, en estos casos la orina se vuelve muy concentrada. La Nueva Medicina Germánica ha tenido mucho éxito en comprender el organismo, en su capacidad de diagnosticar y en su disciplina terapéutica. Pero desgraciadamente este éxito ha sido percibido como amenaza por los profesionales establecidos. Va a ser necesario superar muchos obstáculos antes de que los pacientes mismos puedan beneficiarse de todos estos adelantos.
Para el cerebro antiguo no hay onco-equivalentes, sino solamente cánceres y una fase de curación posterior a la resolución del conflicto en la cual el tumor cesa de crecer y los hongos y micobacterios, si los hay, comienzan a destruirlo. Los órganos dirigidos por el mesodermo cerebral (huesos, cartílagos, nódulos linfáticos, etc.) no tienen onco-equivalentes tampoco, sino solamente cánceres en la forma de necrosis, osteólisis, agujeros en los tejidos, ó, en resumidas cuentas; disolución o degeneración de células, y, en aquellos casos positivos, donde hay resolución del conflicto, una fase de curación con rellenar de las deficiencias de sustancia.
La TAC del cerebro de un paciente en capas estándar actualmente es uno de los métodos de diagnosis más poderosos. Así equipados, los pocos médicos que practican o están autorizados para practicar la Nueva Medicina Germánica pueden deducir el estado presente en la situación de una persona. El diálogo subsiguiente entre la persona y el terapeuta puede llevar a lograr la resolución de aquellos conflictos que aun se mantienen activos. En cuanto a las situaciones que surgen con la resolución del conflicto, en la fase de curación, el médico será capaz de determinar la seriedad de la fase de curación y la crisis que durante ella ocurre, y podrá dar ayuda terapéutica durante esta fase y para mitigar los peligros que implica. Tanto la medicina como las terapias alternativas están bien aperadas para ayudar en estas etapas, intentando restituir la salud al organismo con la intervención mínima necesaria para auxiliarlo en situaciones de peligro vital. Es fundamentalmente importante que el paciente entienda la forma en que el organismo funciona realmente, y el cómo cooperar con su terapeuta-amigo para lograr recobrar la salud.

References: resolución 
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