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Timestamp: 2020-07-07 14:57:10+00:00

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Sentencia supremo – Plataforma de Defensa del Patrimonio navarro
en Tribunales 11/11/2008	0
Interpuesto recurso de apelación contra la anterior sentencia por la representación procesal de la parte demandada, la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Valencia, dictó sentencia con fecha 27 de diciembre de 1.999 , cuya parte dispositiva es como sigue: FALLAMOS: Que con estimación del recurso de apelación interpuesto por el Procurador de los Tribunales D. José Antonio Ortenbach Cerezo en representación del Arzobispado de Valencia contra la sentencia de fecha 15 de junio de 1998, dictada por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Alzira , debemos revocar íntegramente la misma y, en su lugar, se dicta otra por la que «desestimando la demanda instada por el Excmo. Ayuntamiento de Alzira debemos absolver y absolvemos al Arzobispado de Valencia de la pretensión contra él deducida, sin hacer expresa condena en cuanto a las costas de primera instancia. Y ello, sin especial pronunciamiento en cuanto a las costas de esta apelación.
Se ha ejercitado por la parte demandante en la instancia AYUNTAMIENTO DE ALZIRA acción reivindicatoria frente al ARZOBISPADO DE VALENCIA respecto a una ermita Santuario de Nuestra Señora del Lluch, situada dentro de una finca mayor «Monte del Salvador». Aquel AYUNTAMIENTO obtuvo en 1944 inscripción en el Registro de la Propiedad de la posesión del monte, con el título, tal como consta en la misma de que «le pertenece desde tiempo inmemorial y posesión quieta y pacífica sin constar fecha de adquisición ni procedencia», cuya inscripción de posesión pasó por conversión a ser inscripción de dominio en 1987. Este ARZOBISPADO obtuvo inscripción de dominio sobre dicho enclave, sobre «finca rústica, edificio» (sic): la ermita-santuario, en 1997, en virtud de la certificación que prevé el artículo 206 de la Ley Hipotecaria por posesión inmemorial de la misma.
En el motivo tercero, también formulado al amparo del nº 4º del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil se alega la infracción del mismo artículo 6.3 del Código civil, nulidad que se predica en relación con lo dispuesto en el art. 53.7 de la Ley 13/1996, de 30 diciembre, antes mencionada, que dispone que «en lo sucesivo, no se inmatriculará ninguna finca en el Registro, si no se aporta junto al título inmatriculador certificación catastral descriptiva y gráfica de la finca, en términos totalmente coincidentes con la descripción de ésta en dicho título»; además, la disposición transitoria octava fija su vigencia en cuanto a inmuebles de naturaleza urbana -como es el presente aunque se le llame rústica- desde la entrada en vigor de la misma y en relación a los de naturaleza rústica a partir del 1 de enero de 1998. Este motivo también se desestima porque, pese a que ciertamente no se ha observado, es un precepto que no da lugar a la nulidad de la inscripción -lo que ni siquiera apunta- sino que va dirigido al Registrador de la Propiedad y su infracción puede dar lugar a responsabilidad pero no a nulidad, tanto más cuanto es una infracción que puede subsanarse y por razón de que el Catastro no proclama, ni garantiza, ni siquiera protege, el derecho de propiedad.
Sobre el derecho de propiedad del Ayuntamiento. La sentencia de instancia declara rotundamente que «el Ayuntamiento de Alzira no ha tenido reconocidos derechos dominicales sobre el santuario de Nuestra Señora del Lluch» y a continuación da una serie de argumentos en los que apoya aquella declaración; uno de ellos es una breve cita de normas contenidas en el << Concordato con la Santa Sede de 16 de marzo de 1851. Por ello el motivo noveno se desestima; al amparo del nº 4º del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil alega infracción de aquellas normas, lo que no es admisible, pues no son fundamento del fallo, sino -como se ha dicho- uno más de los argumentos para llegar a la conclusión fáctica que el Ayuntamiento no tuvo reconocidas derechos dominicales. Declaración fáctica -la del reconocimiento- que es incólume en la instancia y no revisable en casación, sin que proceda repasar los argumentos en que se apoya.
Sobre el derecho de propiedad del Arzobispado. Este no ha ejercitado la acción reivindicatoria pero sí mantiene su título de dominio que justifica su posesión y se apoya en la inscripción en el Registro de la Propiedad. La sentencia de instancia, aunque de forma muy poco clara, llega a la conclusión de que es titular del derecho de propiedad sobre la ermita. El motivo décimo, al amparo del artículo 1692, nº 4º, de la Ley de Enjuiciamiento Civil, alega la infracción del artículo 1959 en relación con los artículos 432 y 439 y 35 y 38 todos del Código civil diciendo que en el dominio de la Iglesia «no se da ninguno de los requisitos para que pueda concluirse la adquisición por posesión»: cuyo enunciado acredita de por sí que no se hace sino supuesto de la cuestión, es decir, partir de hechos distintos a los declarados probados por la sentencia de instancia, lo que no cabe en casación: así, sentencias, entre otras muchas, de 16 de marzo de 2000, 31 de enero de 2001, 13 de septiembre de 2002, 28 de octubre de 2004, 19 de mayo de 2005, 28 de septiembre de 2006; por ello, el motivo se desestima. Desde otro punto de vista, el motivo segundo, al amparo del nº 3º del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil , denuncia la infracción de los artículos 24.1 de la Constitución Española y 359 de la misma Ley de Enjuiciamiento Civil y alega incongruencia porque el Arzobispado demandado mantuvo que su dominio se basaba en la legislación de la desamortización y la sentencia de instancia funda su dominio en la posesión inmemorial. No es así y el motivo se desestima; ni la Iglesia mantuvo su posición sólo basada en la desamortización (que, por cierto, no alcanzó a la ermita) sino también en la posesión inmemorial en que se fundó su inscripción registral, ni la sentencia recurrida se basa sólo en tal posesión. Además, la incongruencia se produce por la falta de relación entre el suplico de la demanda y el fallo de la sentencia y no cabe pensar en ella cuando se da una sentencia desestimatoria de la demanda, tanto más en el presente caso en que la parte demandada no ejercitó reconvención alegando un título de dominio propio. Así, sentencias de 11 de abril de 2000, 1 de octubre de 2001, 11 de marzo de 2003, 27 de junio de 2005.
En relación con el fondo del asunto se formulan los motivos sexto, séptimo y octavo, todos ellos al l amparo del nº 4º del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y todos por infracción del artículo 1218 del Código civil con lo cual adolecen del mismo error que los hace caer en su total inadmisión, que en este momento procesal es desestimación. Este no es otro que desconocer la función de la casación, que no es una tercera instancia y no debe revisar la situación fáctica declarada en la instancia, sino comprobar la correcta aplicación del ordenamiento jurídico a los hechos acreditados, sin pretender valorar de nuevo la prueba practicada, apreciación probatoria reservada a la instancia: así, sentencias de 31 de mayo de 2000, 10 de abril de 2003, 27 de octubre de 2005.
Los restantes motivos que quedan por examinar se refieren a la accesión como título de propiedad de la ermita partiendo de que el terreno es propiedad del AYUNTAMIENTO demandante, recurrente en casación. Este es el error que los hace decaer: si la sentencia de instancia ha declarado que la propiedad de la ermita y del suelo en el que se asienta es del ARZOBISPADO, es lógica y evidente consecuencia que no cabe alegar ni pretender que, por accesión, le corresponda la propiedad de lo edificado.
El motivo quinto, formulado al amparo del artículo 1692,4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil por infracción, por inaplicación de los artículos 353 y 359 del Código civil relativos a la accesión y principio de superficies solo cedit debe desestimarse porque falla su base jurídica: la sentencia de instancia no ha declarado que el suelo perteneciera al AYUNTAMIENTO sino lo contrario, que la ermita, con el suelo, no excluyéndolo, pertenece al ARZOBISPADO, por lo que no cabe hablar de accesión.
El motivo primero, fundado en el artículo 1692.3º de la Ley de Enjuiciamiento Civil, plantea la misma cuestión desde otro punto de vista: alega la infracción de los artículos 24.1 de la Constitución Española y 359 de la Ley de Enjuiciamiento Civil por razón de que la sentencia de la Audiencia Provincial no ha resuelto sobre el dominio por accesión de lo edificado -la ermita- en el suelo propio del AYUNTAMIENTO recurrente .
El error viene del propio planteamiento, lo que hace desestimar el motivo. La sentencia de instancia ha considerado que el ARZOBISPADO tenía título de dominio sobre la ermita, lo que incluye el suelo, por lo que no cabía siquiera plantear el tema de la accesión. Ha desestimado la demanda, lo que comprende el rechazo total de la acción reivindicatoria sobre la ermita y el suelo, que impide pensar en una infracción del derecho de tutela judicial efectiva y del principio de la congruencia.
Por lo cual se desestiman estos últimos motivos, como los anteriores y procede declarar no haber lugar al recurso de casación, con imposición de costas a la parte recurrente.
Primero.- QUE DEBEMOS DECLARAR Y DECLARAMOS NO HABER LUGAR AL RECURSO DE CASACIÓN interpuesto por la Procuradora Dª Mª Angeles Manrique Gutiérrez, en nombre y representación de Excmo. Ayuntamiento de Alzira (Valencia), respecto a la sentencia dictada por la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Valencia, en fecha 27 de diciembre de 1999 que se confirma en todos sus pronunciamientos.
Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA pasándose al efecto las copias necesarias, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.- XAVIER O´CALLAGHAN MUÑOZ.-ANTONIO SALAS CARCELLER.-JOSE ALMAGRO NOSETE.-RUBRICADOS.-
Leída y publicada fue la anterior sentencia por el EXCMO. SR. D. Xavier O’Callaghan Muñoz, Ponente que ha sido en el trámite de los presentes autos, estando celebrando Audiencia Pública la Sala Primera del Tribunal Supremo, en el día de hoy; de lo que como Secretario de la misma, certifico.
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References: artículo 206
 artículo 1692
 artículo 6
 artículo 1692
 artículo 1692
 artículo 1959
 artículo 1692
 artículo 1692
 artículo 1218
 artículo 1692
 artículo 1692