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Timestamp: 2019-05-25 18:06:28+00:00

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TEMA I: ASPECTOS GENERALES
COMUNICACIÓN, PENSAMIENTO Y LENGUAJE: CONCEPTO Y SÍMBOLO
El lenguaje y todo lo que se refiere a él.
El término lenguaje se entiende en el más simple sentido, verbal y ordinario de la sociedad. No incluye, por tanto, todos los sistemas de comunicación y señales, ni se refiere a los símbolos matemáticos o lógicos. Se refiere específicamente a la denotación o significación de la lengua materna y lenguaje social que todos los niños/as aprenden en los primeros años de vida.
El término competencia lingüística se refiere a la destreza específica de la persona que ha aprendido el lenguaje. Sería competencia lingüística una comprensión de la estructura de la lengua. Ejemplo: Un niño de tres años usa el lenguaje pero no es competente. Hasta el punto que la lectura, escritura y el habla no son componentes necesarios para la competencia lingüística.
Concepto es un término abstracto referido a una característica del funcionamiento de la mente en cuanto que lleva a una verbalización discursiva. Ejemplo: Decimos que la enfermedad no existe, lo que hay son enfermos. La enfermedad es un término abstracto pero se manifiesta en síntomas característicos de alguien enfermo que es algo real. El concepto enfermedad se relaciona con el organismo enfermo igual que el término concepto se relaciona con la forma de pensar de una persona.
Aceptamos fácilmente que los conceptos son entidades que pertenecen a la persona que piensa y actúa en consecuencia. Nuestro lenguaje, a veces, nos lleva a decir o emplear expresiones como conozco un concepto, tengo una idea. En otras palabras separamos el pensamiento de los conceptos como si los conceptos fueran contenido de un recipiente que se encuentra en el interior de la persona al que llamamos pensamiento. Esto es lo que precisamente implica una distinción artificial entre pensamiento y concepto así como una falsa separación entre la persona y el concepto.
Esto lo vemos cuando un concepto no es fácil de ser representado, cuando se resiste a cualquier forma de presentación objetiva.
Necesitamos signos, símbolos. El término símbolo desde el punto de vista de una persona que piensa lo empleamos en relación con algún objeto explícito o acontecimiento. Es algo que podemos señalar. También lo empleamos en relación con algo que experimentamos desde fuera, lo simbólico tiene significado no por lo que es en sí sino en relación a su función simbólica. Donde hay un símbolo hay posibilidad de pensamiento y de significado.
Piaget empleaba de dos formas la palabra representación: En un sentido amplio es idéntica al pensamiento, inteligencia, y en un sentido más restringido la representación se limita a la imagen mental, es decir, a la evocación simbólica o memoria de realidades ausentes.
Como conclusión el pensar y lo que se piensa son lo mismo mientras que el símbolo se distingue de lo que representa. Si el símbolo se relaciona con el pensamiento. Una señal puede sustituir a un estímulo y anticipar una acción. Se puede decir entonces que el pensamiento es cualquier actividad relacionada con la inteligencia humana. Su proceso va desde la primeras manifestaciones de inteligencia en la conducta del niño hasta las operaciones lógicas de un adulto. Es pues una actividad humana más. En este contexto el lenguaje como sistema de símbolos que es, se diferencia objetivamente del pensamiento y lo que nos preguntamos es si se puede establecer una relación entre lenguaje y pensamiento.
La comunicación y le lenguaje no deben entenderse como sinónimos. Comunicación es más general y comprendería al de lenguaje aunque este puede ser considerado como la forma más importante de comunicación humana. El ser humano tiene distintos métodos de comunicación y pueden ser comunes con otros seres no humanos.
Comunicación: Capacidad de realizar conductas intencionadas y significativas capaces de interactuar con otras ajenas.
Acto comunicativo es cualquier acción dirigida a un receptor de modo que este pueda interpretar y actuar en consecuencia.
Lenguaje, en cambio, es un sistema de señales que permite expresar intenciones y contenidos (con acentos prosódicos), relacionando significados y sonidos.
Esta definición puede ser un buen punto de partida para ir detallando todos los elementos que integran dicho sistema. El lenguaje es un sistema arbitrario y hemos convenido, como tal el lenguaje para que se produzca y surta efecto, como sistema requiere una serie de condiciones:
Grupo social estable
Que viva en un espacio y tiempo determinados
Que tenga una actividad organizada que exija intercambio (y no existe, el lenguaje, si no hay interlocutores que lo empleen y lo elijan por voluntad propia).
Que se haya formado una cultura transmisible de algún modo.
Fundamentalmente la actividad compartida y todo lo que esta implica junto a la cultura común son los referentes a los que remitirán los significados que los miembros del grupo usen o creen para comunicarse. Precisamente estas condiciones son las que van a aplicarse en la adquisición y desarrollo del lenguaje humano.
El hecho de la especificidad comunicativa mediante el lenguaje en la especie humana es uno de los motivos de que su adquisición sea capital. Por lo mismo la explicación de la adquisición del lenguaje obliga a plantearse cuestiones relativas a la estructura, el funcionamiento y desarrollo de la mente humana.
¿Qué es el aprendizaje o los cambios cognitivos?
¿Cuáles son los tipos de procesamiento que están implicados?
¿Cuál es la incidencia de la cultura y el lenguaje en el pensamiento humano y su desarrollo?
Tampoco hay que perder de vista que la acción de comunicar requiere, además de los conocimientos correspondientes, un soporte orgánico, psicológico y social. Pues cuando comprendemos y producimos el lenguaje entran en juego una serie de funciones superiores (atención, memoria, razonamiento...), otras fisiológicas e interactivas para poder extraer o incorporar al acerbo experiencial la información máxima disponible.
INTERACCIÓN LENGUAJE-PENSAMIENTO EN EL CONTEXTO HISTÓRICO
El hombre tiene posibilidades de comunicarse. El lenguaje es un medio de comunicación formal por un sistema de signos arbitrarios codificados que nos permite representar la realidad sin presencia de esta. Cada signo tiene significante y significado; como sistema debe estar socialmente implantado y solo se aprende a través de interacción social.
Distinto es que atribuyamos y demos funciones al lenguaje. Rondal (1.991) entendía el lenguaje como una función compleja que permite expresar y percibir estados afectivos, conceptos e ideas mediante signos acústicos o gráficos. De tal forma que podríamos señalar en el lenguaje los siguientes atributos:
Es instrumento de comunicación, pues gracias al lenguaje podemos conocer a nuestros semejantes y darnos a conocer nosotros mismos.
Actividad creadora, pues un hablante puede crear mensajes nuevos y formar una oración no empleada hasta ese momento con palabras que ya conoce y el oyente la comprenderá perfectamente aunque también sea para él igualmente nueva.
El lenguaje es una facultad humana ya que solo la inteligencia humana es capaz de desarrollar un medio de comunicación tan perfecto como el lenguaje.
Es una institución social, pues este nace del intercambio entre los individuos de una comunidad determinada y es producto de la vida en sociedad. De ahí que cuando hablamos de funciones del lenguaje se separan, las que aparecen como secundarias de otras más fundamentales.
Halliday (1.982) define 7 funciones básicas del lenguaje:
Función instrumental: En cuyo caso el lenguaje se usa como un medio para que las cosas se realicen al objeto o para satisfacer necesidades. Ejemplo: dame el boli.
Función reguladora: También puede ser usada como elemento de control del comportamiento ajeno.
Función interactiva: Es la función social, uso del lenguaje en la interacción entre yo y los demás.
Función personal: Autoafirmación de la propia individualidad.
Función eurística: Dado que el lenguaje sirve para obtener información de los otros y aprender sobre las cosas.
Función imaginaria: Gracias al lenguaje el niño puede recrear el entorno más allá de la realidad.
Función informativa: Sobre una suposición de que nos escuchan el lenguaje es un medio de manifestar o escuchar.
Esta teoría defiende que la conducta lingüística es eminentemente humana y está relacionada con determinados estímulos. Aprender el lenguaje, por tanto, es aprender conexiones estímulos-respuestas.
Skinner es el máximo representante. Los neoconductistas introducen en sus pensamientos otros constructos como es la teoría de la asociación palabra-palabra o la mediación representacional. Hablamos porque oímos hablar.
Otra teoría llamada GENERATIVA TRANSFORMACIONAL opuesta a la conductista es la de Chomsky (1.957) plantea que el individuo posee el conocimiento innato de una gramática universal que es la que genera el lenguaje. Fordor extiende este teoría (1.975).
Dentro de ellas está la escuela de Ginebra y Piaget. Si Chomsky partía de los conocimientos innatos, Piaget parte de la acción a través de la cual el niño reconstruye sus estructuras y actualiza las antiguas.
Primero practicamos las cosas y luego razonamos siendo antes el pensamiento que el lenguaje.
De la aplicación del pensamiento (acción), se pasa a la lógica del pensamiento. En la lógica de la acción no hay pensamiento ni representación.
Para Piaget el lenguaje es un producto de la inteligencia y no al revés, se considera un medio de relación (usamos el lenguaje para sustituir a los objetos en su ausencia).
Pero si el pensamiento es antes que el lenguaje, el lenguaje sería una operación individual si no existiera un grupo social, es necesaria la integración del lenguaje en el pensamiento y este debe estar apoyado en el lenguaje. Lo que al principio es independiente (lenguaje-pensamiento) con el paso del tiempo, las dos se apoyan entre sí. Son interdependientes (un círculo vicioso). El lenguaje es vehículo y producto.
Para Bruner el desarrollo del lenguaje se efectúa para que las interacciones comunicativas sean efectivas y están bien sintonizadas lo cual presupone una negociación entre dos personas en un contexto estable.
Se tienen que crear situaciones para que el niño pueda entender lo que sucede y que atienda progresivamente a las novedades, tal es así que si no hay una negociación o cooperación entre el niño y el adulto el aprendizaje no sería posible.
El niño construye el pensamiento a través de la acción y con la colaboración de los adultos que le suministran información de tal manera que los datos que obtiene por esos medios se integran en formatos o esquemas permitiéndole al niño realizar una inferencia para conocer la naturaleza del objeto.
Vygotsky pone el acento en la dialéctica del contexto social. Según cree Vygotsky el lenguaje nace como un instrumento social de comunicación. Surge como una forma primitiva de lenguaje común con los animales y con el paso del tiempo se va interiorizando o internalizando y se convierte en organizador de la propia acción de tal modo que la comunicación daría origen a las funciones superiores de carácter simbólico que madurarían y se desarrollarían en contacto con los demás, concluyendo que un aprendizaje correcto es aquel que precede al desarrollo madurativo. Habla Vygotsky de un lenguaje de primer orden que sería el lenguaje como instrumento social de comunicación común con los animales y una lenguaje de segundo orden cuando el ser humano se habla a sí mismo, lo que da lugar a la aparición de la conciencia y es capaz de manejar el sistema de señales o signos lingüísticos.
A través de distintas acciones el niño va madurando las estructuras simbólicas como un producto de la enculturación, lo que demuestra que el lenguaje es un fenómeno social y su naturaleza como medio de comunicación es eminentemente cultural.
Esto nos lleva a concluir que sin la predisposición del ser humano a interactuar con sus semejantes no podría existir el lenguaje. Dicho lenguaje se aprende a través de la acción y se realiza su aprendizaje en los grupos socializadores primarios como son la familia y el grupo de iguales.
No podemos dejar de lado tampoco las implicaciones de dos capacidades como son el lenguaje y el pensamiento que si bien independientes durante un primer momento de la vida humana, posteriormente se interrelacionan de forma tal que su desarrollo estará mutuamente condicionado.
MODELOS TEÓRICOS Y PRINCIPALES ESCUELAS
Las opiniones contemporáneas sobre la relación pensamiento-lenguaje caen dentro del área de la psicología científica que es más proclive a aceptar una psicología lingüística o del lenguaje que una psicología del pensamiento.
Desde ese posicionamiento hay varios enfoques:
Enfoque normativo o formalista: El lenguaje es el de la gramática. El investigador estudia el producto final, la palabra o frase terminada se recopilan las normas sobre el uso de las palabras y se intenta verificar la importancia verbal según el uso gramatical o también creando con esta finalidad nuevas categorías lingüísticas. Quien sigue este punto de vista se atiende a los datos objetivos o formales y su implicación no alcanza el área del pensamiento. Los componentes de la lengua son los que dan la relación entre pensamiento y lenguaje. Este enfoque estudia sobre todo la fonética y la pragmática y algo de sintaxis.
Enfoque materialista: Llamado así porque se estudia la conducta verbal observada bajo condiciones experimentales. Los investigadores estudian la conducta verbal bajo condiciones que provoquen respuestas lo más parecidas a un organismo mecánico. Se considera al lenguaje sólo como el material que se aprende. Se estudia el lenguaje como algo mecánico. Los investigadores afirman que el niño en sus primeros balbuceos reproduce los sonidos conocidos de los lenguajes humanos. Después a causa de los refuerzos selectivos y la extinción consigue pronunciar las vocales de su lengua materna.
El niño tiende a imitar los sonidos que oye y en consecuencia con su conducta verbal aprende a cambiar el medio y a satisfacer unas necesidades. El dominio de una lengua por un niño normal se explicará entonces en función del número o frecuencia de exposición a las condiciones de esfuerzo. El esquema de este enfoque no es aplicable a la relación pensamiento lenguaje.
Enfoque mediador o interactivo: Estos científicos admiten ciertas respuestas de la naturaleza psicológica o fisiológica como mediadoras entre los hechos observables. No están convencidos que la conducta verbal pueda explicarse sólo en términos del modelo conductista (estímulo-respuesta). Por ejemplo: en una frase -¿me dejas el estuche?- puede haber respuestas variadas y connotaciones diferentes. Esto es a lo que podemos llamar variables intervinientes. En el lenguaje ordinario el que escucha ha comprendido el significado de la frase y actúa en consecuencia, por eso se dice que la comprensión del lenguaje está mediada por respuestas internas que no son fácilmente observables.
Definimos la mediación verbal como lenguaje interno del que la persona no es consciente necesariamente. Por primera vez hay un ejemplo de una vinculación entre pensamiento y lenguaje. Esto hace que se pueda tratar el pensamiento desde el marco conductista con la ayuda mediadora de una respuesta lingüística interna. Así es como se aprenden la mayoría de las conductas, a medida que transcurre el tiempo y el niño crece, merced a los y a las respuestas internas va dominando la habilidad.
Enfoque generativo e innatista: Hace válida la conducta que manifiesta o expresa la preferencia o prioridad del pensamiento no basado en el lenguaje. Según estos investigadores es evidente que existe una parte del conocimiento que no se adquiere por medios lingüísticos, en torno a los 4 años, por término medio, como la edad en la que hay una prevalencia para la adquisición del lenguaje, los modernos psicólogos y los psicolingüístas se han esforzado en aislar el aspecto del significado y apenas han reconocido la estrecha relación existente entre las frases de un discurso y el significado.
Estas ideas son sometidas a prueba por aquellos psicólogos cuyo principal objetivo es la conducta lingüística estudiada según el marco evolucionista. Hay motivos para creer que todo esto producirá una psicología compleja del lenguaje, pero sin estar muy de acuerdo en cuanto al pensamiento y el lenguaje se pueden dar simultáneamente.
El pensamiento es algo genético casi y no tiene relación con el lenguaje.
Enfoque patológico: Ya que se ocupa de estudiar cómo ciertas lesiones o patologías del sistema nervioso influyen negativamente en las habilidades lingüísticas. Sigue las teorías de Jackson, Head y Goldstein, marcan la influencia de lesiones en áreas del cerebro y los efectos en el área lingüística y por supuesto en el desarrollo cognitivo.
Ejemplo: sordera hasta afásicos.
Mientras que las anomalías verbales son evidentes, la pérdida de funcionamiento intelectual todavía está sujeta a especulaciones y dudas. En el círculo educativo deficiencia lingüística comprende variedad de condiciones como son el aprendizaje de la lecto-escritura o la expresión oral retrasada (retraso lector).
Escuela inglesa, americana, rusa e incluso alemana como cercanas a las nuestras en la relación pensamiento-lenguaje.
Para los ingleses el máximo representante es Bartlett: este autor investiga el pensamiento en sus funciones y lo considera una actividad de alto nivel, incluso parece estar de acuerdo con Humphrey en que los componentes de la motricidad, imágenes y lenguaje verbal puede estar implicados en el pensamiento pero no pueden explicarlo, es decir, cuando aprendemos a identificar una palabra lo que hacemos es descubrir su significado pero no la palabra individual en sí.
Para los americanos el representante es Maurer, quien observa que la conducta de un animal ante un signo es básicamente distinta de la de los humanos, sin embargo los animales están bien preparados para detectar determinados estímulos y para aprender a través del condicionamiento. Todo ello responde más a una necesidad que a un interés por el signo. El hombre más que por necesidades responde por criterios, convenciones.
Bruner se ocupa de los medios o instrumentos que hacen posible el desarrollo intelectual del ser humano y descubre que estos medios o instrumentos se comportan como modelos de representación interna y se manifiestan en el proceso del desarrollo del niño. Cuando el niño consigue introyectar el lenguaje como instrumento de pensamiento puede ya transformar y representar sistemáticamente las regularidades de la experiencia con una flexibilidad mayor que antes, la palabra interiorizada es un prerrequisito del pensamiento lógico.
En cuanto a la escuela rusa el representante es Vygotsky, Luria y Yudovich. Según ellos el niño emplea el lenguaje para comunicarse y pensar. Pero también el lenguaje interviene, a través del contacto con el medio social, en la formación de estructuras básicas del pensamiento. Inicialmente la palabra y el pensamiento cumplen funciones distintas pero con el desarrollo y durante él estas dos funciones se cruzan a una cierta edad dando como resultado la expresión de una persona adulta.
La escuela alemana cuyos representantes serían Kaplan y Werner. Este acentuó el aspecto organísmico de la conducta siendo esto sin duda la contribución más importante a la psicología experimental. Para los integrantes de esta escuela los símbolos se diferencian de las señales.
Las señales son manifestaciones de la acción y como mucho muestran un hecho o lo anticipan mientras que representar un hecho o acontecimiento es patrimonio del símbolo. En este sentido se dice que el animal se relaciona con el exterior reaccionando ante él mientras que los humanos construyen objetos de conocimiento. La señal por consiguiente, se relaciona a un objeto como instrumento de acción en tanto que el símbolo se corresponde con el objeto conocido.
La conclusión es que el lenguaje verbal es el símbolo por excelencia que forma parte del concepto y no puede reducirse a un arbitrario aprendizaje de señales.
Como síntesis hacer preguntas:
¿Cómo se conceptualiza la relación pensamiento-lenguaje?
¿Si nuestro nivel de pensamiento puede estar influido por el contexto?
TEMA II: ADQUISICIÓN Y DESARROLLO
La adquisición del lenguaje y antes que este los comienzos de la comunicación son anteriores al conocimiento y uso de las palabras. A los pocos días de nacimiento el niño responde con claridad al lenguaje hablado de los adultos, o sea, que muestra una predilección a la voz humana que no sucede ante otros objetos del entorno.
Muchas de estas conductas tienen una función objetiva como puede ser la de regular y controlar la acción y la atención en el ámbito de la interacción social aunque es cierto que en sus comienzos no cumple dicha función. Si a los tres meses de vida hay una habilidad comunicativa a partir del 5º ó 6º mes se produce una acomodación por parte de los bebés a las conductas lingüísticas de los adultos. Serían estas adaptaciones inicios de la conciencia y la intencionalidad. A esto Threvarthen lo califica con el término de intersubjetividad primaria destacando dos aspectos:
Las características de las prácticas en que se inscriben las interacciones.
la intencionalidad implícita en los primeros intercambios.
Threvarthen habla de la habilidad que despliegan los adultos para sintonizar sus conductas con las del bebé, lo que recuerda al diálogo que se desarrolla entre hablante y oyente, sólo que se realiza de una forma mucho más compleja pues sabemos por experiencia que los sonidos o vocalizaciones del bebé aún no están plenamente establecidos ni pueden ser tomados como formas de lenguaje propiamente dicho.
Las vocalizaciones son sonidos generalmente asociados a situaciones biológicas de necesidad o satisfacciones.
La gama de sonidos es muy variada y va del llanto a la sonrisa pasando por otros menos definidos.
Durante los 3 primeros meses el bebé y el adulto se unen en numerosas situaciones diádicas en momentos de afecto positivo en las que ambos se miran de forma sostenida y mutua.
El adulto se pasa casi todo el rato mirando al niño y aprovecha los momentos de atención de este hacia él para realizar una serie de conductas que consiguen prolongar el período de atención. El adulto acostumbra a tratar a los recién nacidos como si fueran seres humanos con intereses, deseos y sentimientos semejantes a los suyos. Todas las conductas del bebé son interpretadas según el contexto y son dotadas de significado y sentido para poder hacer cosas con ellos más allá de su simple realización.
El balbuceo es la emisión vocálica y consonántica resultado de una maduración fisiológica que sirve para comunicarse con los demás y para oírse a sí mismo. Los primeros sonidos consonánticos del niño son guturales, más tarde son sustituidos por labiales y dentales. Unos y otros en combinación con sonidos vocálicos dan origen a las secuencias de sonidos silábicos. El lenguaje se inicia a los 9-10 meses.
Hacia el final del primer año de vida el niño es capaz de emplear al adulto como un medio para obtener un objeto y a la vez puede emplear un objeto como medio para traer la atención del adulto.
En terminología de T. estamos ahora ante una situación de intersubjetividad secundaria en la que la comunicación entre el bebé y el adulto gira no en torno a la relación entre ambos sino a objetos y situaciones externas. Ya no hay una relación directa entre niño y adulto sino que hay un objeto entre los dos.
A este respecto Bruner apuesta porque lo decisivo en el establecimiento de la intención comunicativa es el hecho de que los adultos tratan todas las conductas infantiles como si ya fueran intencionales. Para este autor la función del interés del niño es modificada por el adulto convirtiendo lo que hasta el momento era una relación entre dos en una triángulo al que incorpora los objetos de la realidad inmediata.
Threvarthen:	1ª: Emisor - receptor
2ª: Emisor - objeto - receptor
Los momentos importantes de la adquisición del lenguaje:
Adquisición léxica mediante palabras o grupos.
Producción no léxica que consiste en la expresión de sonidos, vocalizaciones.
Gestos -expresiones sin sonidos, vocalizaciones, ni palabras.
La distribución de estos momentos abarca hasta los 14-18 meses. En torno a los dos años el vocabulario del niño alcanza unas 60-80 palabras; también empieza a combinar las palabras de forma creativa e inicia el desarrollo de frases y oraciones.
Paralelamente a la adquisición y desarrollo de la comunicación y el lenguaje podemos establecer diferentes modalidades de tratamiento de la información en las sucesivas fases del procesamiento cognitivo.
Sistema de entrada: Intervienen procesos de atención y percepción consistentes en una actividad neurológica mediante la cual la energía psicofísica del estímulo se transforma en una respuesta cualitativamente humana.
Elaboración: Que comprende la representación, la conceptualización y la toma de decisiones. El estímulo anterior es recibido en las zonas de asociación del cerebro y almacenado en forma de imagen mental o representación por lo que pierde la calidad sensible para convertirse en concepto. El ser humano tiene una dimensión impredecible porque a la respuesta hay que sumarle lo que la persona es. Hay que establecer diferencias entre acción y pensamiento.
Recuperación: Sobre todo por intervención de procesos mnésicos (de la memoria) creando y consolidando redes comunicativas. Los humanos somos creativos.
Sistema de salida: procesos de emisión de respuesta constituidos por el lenguaje tanto oral como escrito y la psicomotricidad (lenguaje no verbal).
IMPUT ELABORACIÓN	RECUPERACIÓN MCP
ATENCIÓN REPRESENTACIÓN
PERCEPTICÓN CONCEPTOS
SOLUCIÓN DE PROBLEMAS -TOMA DE DECISIONES
Los niños adquieren esto desde muy pequeños.
Piaget ha establecido una serie de etapas evolutivas diferenciando los siguientes:
+ sensoreomotor: nacimiento 18 meses
+ preoperatorio: 18 meses 6-7 años
- operaciones concretas: 7 años 11-12 años
- operaciones formales: a partir de los 12 años
Intervienen en todo el proceso la asimilación y acomodación que son dos actividades de sentido contrario que se diferencian y evolucionan siguiendo la ley de una equilibración positiva.
En la asimilación los esquemas se forman y se organizan en estructuras en la acomodación, tales esquemas se adoptan a las realidades exteriores construyendo categorías en función de diferentes criterios. “la inteligencia no comienza ni por el conocimiento del yo ni por el de las cosas como tales, sino por el de su interacción y orientándose simultáneamente hacia los dos polos de esa interacción se organiza el mundo y a sí mismo”. Piaget.
Las principales acciones mentales del niño en el período sensoreomotor son:
Las sensaciones y acciones motrices aisladas poco a poco se coordinan formando esquemas sensoriales, sensoreomotrices y motrices.
Con la permanencia del objeto es posible ir más allá de la propia percepción y con el reconocimiento el niño puede ir coordinando las percepciones mediante la aplicación de esquemas ya desarrollados en situaciones anteriores. Al final de este período sensoreomotriz aparece la función simbólica cuyo requisito fundamental lo constituye la capacidad de distinguir entre este y significado, es decir, la capacidad de representar algo por medio de un este diferenciado.
En el período preoperatorio tenemos que diferenciare el pensamiento simbólico y preconceptual y el intuitivo.
Las características más destacables de este período serían:
Paso de la acción motriz a operación mental, mediante el cual el niño es capaz de descentralizar la coordinación de perspectivas.
Crea las bases para la aparición de las operaciones concretas. El período de 2-4 años es característica la imitación, juego y lenguaje.
Función simbólica que implica que el niño puede usar significados, significantes, etc.
Las principales manifestaciones de la función simbólica son:
Ya en los 6 primeros años hay una línea de desarrollo.
MECANISMOS Y COMPONENTES QUE INTERVIENEN EN LA ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE HUMANO: CODIFICACIÓN Y DESCODIFICACIÓN USO FORMA Y CONTENIDO
La representación de los componentes del lenguaje, cuáles son, que relación tienen, etc. se pueden plantear de modos muy diversos según el marco teórico que se siga. Si lo que queremos es que los niños se comprendan y expresen siguiendo el modelo lingüístico y social de su entorno tenemos que diferenciar los siguientes componentes:
Codificación-Decodificación: La comunicación verbal es un proceso que abarca dos componentes interrelacionados: comprensión y producción. Ambos implican direcciones inversas en la interpretación que se hace entre oyente y hablante pero no son o no se les debe interpretar como si fueran mecanismos idénticos.
El lenguaje, como todo proceso interno cognitivo, tiene dos mecanismos fundamentales.
Codificación: Quiere decir que las interacciones e interpretaciones del organismo son devueltas al ambiente.
Decodificación: Significa que la energía del ambiente es interpretada por el organismo en su sistema semántico.
Tanto la codificación como la decodificación son procesos neurológicos regulados por el cerebro y constan en el sistema nervioso central y en los receptores fundamentalmente el oído (para la expresión oral) y la vista (expresión escrita) y el aparato fonador (lenguaje oral).
Codificación: Cuando sentimos la necesidad de expresarnos entran en funcionamiento estructuras del cerebro interno y del lóbulo frontal.
El área de broca va a aportar la automatización de las secuencias silábicas para formar palabras lo que supone una conexión con el lóbulo temporal a través de un sistema auditivo-verbal que interviene en la repetición de los mensajes verbales y los procesos de automatización. Está en funcionamiento el área prefrontal.
El interés de este sistema es aportar la adecuada retroalimentación para la producción y comprensión verbal. Si no funciona el sistema frontal y parietal no podemos hablar y comprender.
Decodificación: El sonido es una vibración ondulatoria que se transmite por el aire, penetra en el pabellón auricular y golpea contra la membrana timpánica poniéndola en movimiento.
El movimiento ondulatorio da lugar a que las células ciliares entren en contacto con la membrana situada por encima del órgano de Corti. La información acústica pasa desde el órgano de Corti y a través del nervio acústico a la estructura del SNC. Estos estímulos entran en el cuerpo geniculado del tálamo y es ahí donde se inicia el procesamiento central de la información verbal.
El conjunto formado por las áreas asociativas temporales, la región temporal y la circunvolución del pliegue curvo será el encargado de la decodificación de las palabras relacionando el significante y el significado.
Hay otros componentes que son el uso, la forma y el contenido. Loreta Bloon: presenta el lenguaje cono una interacción entre tres vectores o dimensiones:
Forma: Aspecto externo de lo que se comunica
Contenido: Objeto de habla
Uso: Función o utilidad
Forma: Podemos distinguir la entidad física de los elementos que se ocupa de ello la fonética, los sonidos diferenciados, fonología, la organización de los elementos pudiendo ser divididos como morfología o sintaxis. Tenemos todo lo conocido como gramática.
Uso: Pragmática.
La mayoría de las teorías que explican el desarrollo del lenguaje coinciden en que tiene o encierra una gran complejidad por la diferenciación que durante el aprendizaje hay que hacer en la adquisición de los componentes lingüísticos y por las variables de las que provienen o intervienen en su aprendizaje como son el individuo y el ambiente.
La fonética estudia los sonidos en su carácter significante puesto que se ocupa de los sonidos como son usados. Por el contrario la fonología estudia las normas que rigen ese material sonoro ordenándolo correctamente. Hace que diferentes autores hayan empleado metodologías y técnicas diferentes. Los representantes de la Teoría conductista en la adquisición de la fonética del niño diferencian cuatro fases:
Vocalización: La asocian a necesidades primarias especialmente con los alimentos.
Las propias vocalizaciones son reforzantes para esas conductas.
La comida sirve de reformador externo a la vez que de autorrefuerzo, lo que significa una adaptación de los sonidos.
Las vocalizaciones mediante los reforzadores van moldeando el lenguaje progresivamente.
Se aprende más lenguaje a medida que se trabaja y se realiza en contextos reforzantes.
La teoría prosódica (relacionado con la fonología) Waterson da más importancia a los aspectos perceptivos de forma que el niño no capta segmentos aislados sino conjuntos de habla con lo cual si mejoramos la percepción de los rasgos ya adquiridos se podrá ir dominando el lenguaje del niño.
Teorías estructuralistas: Manifiestan que la fonética se desarrolla sin que intervenga el niño y en todas las lenguas este proceso es idéntico. Jackobson y Hallek dicen que los niños tienen los mismos engramas: sustancias neurológicas. Diferencian el período prelingüístico (balbuceos), se producen sonidos sin orden establecido y el período lingüístico en el que se usan sonidos siguiendo la secuencia de máximo contraste.
Teoría fonológica natural: Dice que a través del aprendizaje se van eliminando, suprimiendo y ordenando las reglas fonológicas naturales. Esta teoría dice que el aprendizaje del lenguaje es contraproducente. La fonética estudia los sonidos humanos prescindiendo del lenguaje natural o particular y la fonología el modo en que se seleccionan los sonidos y cómo se organizan con referencia a un lenguaje particular o concreto.
Desde el punto de vista de la trascripción la fonética usa [] y la fonología //. Quizás más importante es la semántica, sintaxis y pragmática.
Semántica: En el sentido más amplio estudia el significado de las palabras, frases, texto o discurso. Tiene que ver con la comunicación intencional. 9-10 años en adelante: período de las primeras palabras u olofrases. Son las palabras que valen por toda una frase y tienen valor en función del contexto. Consideran que las palabras forman frases globales con significado.
Hay varias teorías que explican la semántica:
Los rasgos semánticos de Clark: Considera que el significado no se adquiere de una sola vez sino que es un proceso sumativo y progresivo. Generalmente el niño las primeras palabras que emplea las sobredimensiona a lo que Clark llamó sobreextensión extiende el significado a todos aquellos objetos que tienen la misma forma, propiedades o dimensiones. También puede ocurrir lo contrario, que restrinja el significado y a esto lo llama subextensión cuando el niño reduce el significado a lo más cercano y habitual.
El desarrollo del significado cuando coincide con la del adulto se dice que ha adquirido definitivamente el lenguaje.
Nelson, teoría funcional: Sugiere que el significado no está en función de los factores perceptivos y de forma sino en la utilidad que tenga para los niños, es decir, en la equivalencia funcional del mismo significado. Podríamos decir que se va aprendiendo el significado de las palabras en función del grado de abstracción y su complejidad conceptual. Va de lo concreto a lo abstracto, de lo cercano a lo desconocido, de la subextensión a la sobreextensión.
Teoría de prototipo de Rosch: El significado de la palabra se adquiere globalmente a partir del prototipo que lo formarían factores perceptivos funcionales y afectivos. Para explicar la adquisición de la semántica en el niño tenemos que estudiar por un lado el desarrollo de la comprensión y por otro el de la producción.
Morfosintaxis: Siendo la función primordial del desarrollo sintáctico el aprendizaje de los principios y las reglas que rigen el orden entre las palabras así como la estructura jerárquica entre frases. A su vez el desarrollo morfológico proporciona información sobre cómo el niño aprende a utilizar las reglas que gobiernan la lengua de su entorno.
Teorías innatistas: Chomsky como defienden que el ser humano está equipado genéticamente para comprender y manejar las relaciones gramaticales. De ahí que en la gramática generativa transformacional se expone cómo se dan diferentes relaciones sintácticas dependiendo del contexto que se use y cómo la misma estructura sintáctica puede expresar diferentes significados.
Teorías evolucionistas: Diferencian niveles, fases, estructuras o estadios en la adquisición sintáctica de tal forma que los niños van progresiva y paulatinamente incorporando elementos de la estructura sintáctica en un proceso de dificultad creciente. Diferenciando algunos hitos evolutivos podríamos señalar que adquisición del genero y número se adquiere muy tempranamente por lo que a los 30 meses se usan con corrección en casi todos los contextos comunicativos pero hay errores.
También la adquisición de los artículos es muy temprana y suelen adquirir primero los indeterminados y se adquieren antes los plurales que los singulares apreciándose también algunos errores de concordancia de genero y número. La adquisición de los pronombres es más complejo y prolongado. Primero personales, luego posesivos. En el orden de las palabras en las frases hacia los 2,5 años aparecen las primeras oraciones complejas y cualquier combinación se hace a partir de la estructura básica de la frase (sujeto, verbo y objeto).
Pragmática: Estudia la relación entre los signos y su interpretación, es decir, trata de las reglas que dirigen el uso del lenguaje dentro de un contexto, ello implica a hablar de forma diferente a diferentes interlocutores, conocer los principios de funcionamiento del lenguaje.
Incluye un espectro muy amplio de conocimiento y reglas tanto lingüísticas como también cognitivas y sociales. Ello supone una gran discrepancia en incluir o excluir del lenguaje unos u otros aspectos. Según cual sea el contexto y la intención se pueden escoger diferentes medios lingüísticos para alcanzar una función comunicativa determinada.
Podemos diferenciar tres dimensiones:
Social: Entendiendo que el uso que hace el adulto del lenguaje sirve no sólo para que el niño aprenda sino que progresivamente también los iguales de edad se conviertan en punto de referencia, es decir, lo primero que tenemos que entender es que nos adaptamos al niño y este puede entrar en relación con iguales, porque hay una doble acción contexto intención.
De los 2 a 4 años se produce un desplazamiento gradual de la ayuda y tutela del adulto a un mayor protagonismo por parte de los niños.
La tendencia del protagonista se acentúa a los 3 años y se consolida a los 4 ó 5 años. De esta manera el niño que en un principio se limita a contestar o a preguntar, a pedir en función del adulto paulatinamente va adquiriendo un protagonismo que se materializa en actividades de conversación y narración.
Es este aspecto social el primero que tiene la programática. Progresivamente el niño va tomando más iniciativa y adquiriendo más capacidad para introducir y mantener temas nuevos en la conversación y por supuesto van entendiendo lo que los otros quieren decir o significar, lo que se traduce en un mayor control de la intencionalidad y la dimensión social del lenguaje.
Lingüística: Puesto que los niños que aprenden una lengua han de practicar y dominar los aspectos formales de la misma: sintaxis, morfología, fonética.
Hacerse entender por los demás, no sólo aprender y dominar sino que los otros aprendan por eso deben ser capaces de transmitir por medio del lenguaje el significado de lo que quieren transmitir, contenidos, o sea, intenciones, ideas, necesidades, emociones. En esta función hablaríamos de aprender reglas y cómo usarlas.
Cognitiva: El niño tiene que hacerse un hablante experto capaz de transmitir una intención para lo cual tiene que aprender a decidir o tomar decisiones en función de la importancia y del contenido de la información y también tiene que aprender las reglas que de forma implícita rigen de forma general la interacción social y de forma específica la conversación.
Entender y utilizar los registros variados (otra función).
Aprender la construcción de los diferentes tipos de discurso (narración, explicación, argumento...)
Tener la competencia lingüística necesaria para entender e intervenir en conversaciones y hacer discursos cohesionados.
Dentro de la pragmática Actos de habla: Consiste fundamentalmente en analizar los elementos del lenguaje en el momento en que se están produciendo los actos de habla. Pueden ser de cuatro tipos:
Actos de locución: Que se refiere pronunciación de las frases.
Actos proposicionales: Que tienen relación con la producción de frases significativas.
Actos de ilocución: Que son aquellas palabras que introducimos o que se incluyen en las frases, y que contienen mandato, orden, deseo, respuesta, pregunta,... son expresiones que sirven para formar el sentido de las frases.
Actos de perlocución: Aquellos que modifican las conductas de los interlocutores, que se producen alrededor de la conversación, del discurso...
De modo que cuando estamos haciendo intervención en el lenguaje, no solo tendremos en cuenta los contenidos, sino la forma (cómo se dice) y el uso (cómo lo empleamos) en un contexto determinado.
BASES FISIOLÓGICAS, NEUROLÓGICAS Y PSICOLINGÜÍSTICAS DEL LENGUAJE.
Paso intermedio entre el cerebro y el lenguaje. Del cerebro aspectos neurológicos (esto en audición y lenguaje). No es la patología lo que nos interesa sino que operaciones neurológicas, cerebrales o mentales están implicadas en el lenguaje.
Ejemplo: ¿Dónde se localiza en el cerebro lenguaje y habla?
¿Cómo funciona el sistema nervioso para codificar y decodificar el lenguaje?
Lo más destacable es la dominancia y el sistema nervioso central, en particular el encéfalo y la médula espinal.
Dominancia: (Aspectos fisiológicos pero que tiene repercusión de) antes pensaba que el hemisferio izquierdo era superior al derecho. En el izquierdo están todas las actividades mentales superiores y en el derecho están todas las funciones que tenían que ver con la praxis, actividad manual y acción, y el izquierdo entonces tiene que ver con el pensamiento.
Esto hablando de la dominancia diestra. En zurdos, actualmente se piensa que son iguales, anteriormente se creía que el derecho era más grande. En general, dos hemisferios iguales.
Parece que cada uno de los hemisferios se especializa en un tipo de actividades. Al proceso por el que unas actividades de especialización van a un hemisferio o a otro se denomina lateralización. Si es diestro, lateralización diestra. En los diestros (casi todos los casos) es el hemisferio izquierdo el dominante y el que controla el lenguaje. En zurdos, el 60% también es el hemisferio izquierdo el que controla la facultad del lenguaje, aunque si se produce una lesión cerebral muy temprana, el hemisferio derecho puede suplantar en sus funciones lingüísticas al hemisferio izquierdo.
Esto no sucede en edad avanzada porque puede llegar a tener la persona algún tipo de afaxia (sólo zurdos). Si se es pequeño sí puede darse rehabilitación, sino no.
Las funciones de especialización de cada hemisferio son:
Hemisferio izquierdo: Especializado en lenguaje, escritura, lectura, tareas analíticas, categorización, cálculo, organización lógico-matemática, razonamiento y enjuiciamiento, y campo visual derecho.
Hemisferio derecho: Percepción, orientación espacial, relaciones de la parte y el todo, cuantividad, patrones musicales, expresión emocional y campo visual izquierdo.
Mientras que en el hemisferio izquierdo procesa los impulsos y los estímulos que recibe analíticamente, el hemisferio derecho, los procesa globalmente, o sea, como un todo.
Sistema nervioso: Indicar que la superficie del cerebro no es lisa, sino que está compuesta por lóbulos que se llaman prominencias y las circunvoluciones se llaman fisuras.
El cerebro está dividido en dos hemisferios por la fisura longitudinal. Cada hemisferio está dividido por 4 lóbulos, de los que la fisura de Rolando divide el frontal del parietal, y la fisura de Silvio divide el parietal del temporal pero no hay fisura alguna que divida el parietal del occipital.
La fisura longitudinal no parte en dos el cerebro, hay uniones por debajo, en la base del cerebro. Al final de la fisura longitudinal está el cuerpo calloso, por el que pasa la información de un hemisferio a otro.
La corteza cerebral está formada por sustancia gris y está constituida por fibras nerviosas. Podemos diferenciar una corteza auditiva, una corteza visual, una corteza motora... pero también hay sustancia blanca que es la constituida por fibras nerviosas que son fibras de proyección, de asociación e interhemisféricas.
Proyección: Relacionan la corteza cerebral con otras partes del sistema nerviosos; asociación: Ponen en relación varias regiones de la corteza con otras cortezas y con otras regiones del mismo hemisferio y por último las fibras interhemisféricas: Relacionan un hemisferio con otras partes del otro hemisferio.
El estudio del comportamiento y la conducta lingüística y especialmente como adquirimos y comprendemos el lenguaje.
La psicolingüística es la disciplina que se encarga de explicar cómo la persona adquiere, comprende y produce el lenguaje. Si la lingüística estudia el grado de conocimiento que los hablantes tienen de una determinada lengua la psicolingüística estudia la actuación o el uso de la competencia lingüística por parte de los hablantes. Ello no quiere decir que sean independientes.
En consecuencia la psicolingüística es más experimental que la lingüística y tiene un carácter más retrospectivo debido a los métodos que emplea para su estudio, utilizamos como más comunes:
La observación: Examinar la conducta lingüística tal como tiene lugar en contextos naturales.
La experimentación; o hipotético deductivo: Formular hipótesis sobre un acontecimiento lingüístico y sacar las consecuencias correspondientes. Para ello se realizan experimentos a través de los cuales se pueden ratificar o rechazar las hipótesis formuladas.
Simulación del comportamiento verbal: Emplear el ordenador, elaborando un programa adecuado que produzca lenguaje y se estudian las analogís que existen entre el lenguaje humano y el computacional analizando el grado de coincidencia emtre ambas formas de emplear lenguaje. Se puede hablar de estudios para niños, adultos, personas con trastornos de comportamiento verbal y en diferentes estadios, fases o etapas.
Comprensión y producción lingüística son otros aspectos a destacar en psicolingüística.
Por último señalar que en psicolingüística intervienen aspectos conceptiales y de pensamiento, aspectos sensoriales y emocionales.
APARICICÓN Y DESARROLLO DEL PENSAMIENTO: PARADIGMA COGNITIVO
En el desarrollo cognitivo del pensamiento se ha demostrado en muchas ocasiones que el niño elabora por sí mismo las operaciones lógicas. En el estudio de fuentes bibliográficas destacan las teorías de Piaget aplicadas ampliamente en la educación de los niños.
Piaget reconoce tres tipos de conocimientos como son el conocimiento físico, el lógico-matemático y el social, es decir, se admite y reconoce que el niño aprende de tres modos: contacto con las cosas, las personas y la actividad del niño al relacionar las experiencias obtenidas en la manipulación de los objetos.
Se concluye que a medida que el niño tiene contacto con los objetos del medio (físico) y comparte sus experiencias con otras personas (social) mejor será la estructuración del conocimiento lógico-matemático.
COMPRENSIÓN Y PRODUCCIÓN DURANTE EL 1º DESARROLLO INFANTIL
Ambos conceptos no son procesos idénticos ni en el conocimiento ni en el procesamiento. En el conocimiento la comprensión correlaciona mucho mejor con las habilidades cognitivas, mientras la producción se considera más a merced de variables que intervienen procedentes del medio y personales.
En cuanto al procesamiento del lenguaje también hay diferencias importantes.
En la comprensión la vía auditiva madura muy pronto y gracias a ella podemos acceder al significado de las cosas y de las palabras mientras en la producción es necesario realizar tareas de selección léxica y realización articulatoria lo que supone un proceso de maduración más lento.
En cuanto a la forma general de reconocimiento en la comprensión es más avanzado y amplio que en la producción. Los niños entienden producciones que no son capaces de producir pero en ocasiones dicen palabras que no han oído o segmentado correctamente.
Procesos que intervienen en la comprensión
Decimos que una persona comprende cuando es capaz de extraer el significado de unos signos acústicos, si hablamos de lenguaje oral; o gráficos en lenguaje escrito.
Significado que llegará a integrarse en los propios conocimientos. Desde el enfoque del procesamiento de la información el procesamiento se puede descomponer en varios procesos teniendo cada uno de ellos una función específica. En la comprensión se diferencian procesos perceptivos, léxicos, sintácticos y semánticos.
En los procesos perceptivos su intervención consiste en identificar en el caso de lenguaje oral las diferentes ondas o impulsos acústicos que llegan al oído como fonemas de un idioma determinado para que el lenguaje pueda ser procesado tiene que ser previamente recogido y analizado por nuestro sentidos. En el caso del lenguaje escrito estos procesos perceptivos se ocupan de procesar determinadas formas visuales o signos (letras) de un sistema ortográfico completo.
En ambos casos la operación de identificación consiste en comparar la información procedente del exterior con la almacenada en la memoria a largo plazo.
El proceso léxico: Una vez que hemos identificado los signos, letras, sonidos... lo que hacemos es reconocer las palabras, sílabas... en oral: signos, para averiguar a que concepto se refiere. Para ello hay que contrastar la información recibida con las representaciones de palabras que están situadas en un almacén denominado “léxico mental” según los modelos de búsqueda, las representaciones de las palabras se encuentran almacenada de forma ordenada (generalmente por frecuencia de uso) y el procesador lo que hace es buscar un mecanismo de naturaleza cognitiva.
El proceso sintáctico es el que permite descubrir las relaciones estructurales que existen entre las palabras, porque las palabras tienen también una relación de significado y según estén en uno u otro lugar de la frase tiene diferente significado. Cuando queremos dar énfasis a algo que decimos o escribimos lo destacamos de alguna manera.
El proceso semántico: mediante el cual el receptor estructura el mensaje contenido en la oración o en la frase y finalmente lo integra con los propios conocimientos. Nosotros no comprendemos el mensaje que emite un interlocutor hasta que no lo tenemos integrado en nuestro conocimiento. Momentáneamente solo captamos sonidos, luego esos sonidos (físico) pasan a un nivel neurológico, y en un tercer momento asimilamos esa información integrándola en nuestros conocimientos previos.
Sólo cuando se ha integrado la información se puede decir que ha terminado el proceso de comprensión.
Parece que éste proceso se considera más difícil y complicado que la comprensión, en la producción hay una serie de factores internos: interpersonales e intrapersonales.
De vez en cuando se manifiesta la idea de que el proceso de producción es imposible abordarlo puesto que no disponemos de una teoría de las “causas inmediatas” no lingüísticas de la construcción de oraciones. Así como la comprensión es similar en todos nosotros, la producción no es igual por esos factores inter e intrapersonales; cada uno se expresa de una manera propia y única. Se suele explicar en función de varios procesos:
PLANIFICACIÓN: Proceso de gran complejidad en el que el hablante/escritor tiene que decidir sobre lo que va a decir; que aspectos de un mensaje quiere resaltar y cuales no; a quien se dirige (destinatarios); cómo se va a decir; y por último que objetivos pretendemos con el mensaje (informar, convencer, persuadir, entretener...) es un proceso que lleva tiempo.
La planificación sería equivalente al proceso semántico.
CONSTRUCCIÓN DE LA ESTRUCTURA SINTÁCTICA: en cuyo proceso intervienen dos factores:
Tipo de oración gramatical a utilizar (uso del pasado, presente o futuro; uso pasivo o activo...).
La colocación de las palabras funcionales: Que servirán de nexo, de las palabras de contenido.
Palabras funcionales: artículos, adverbios, preposiciones, conjunciones y adjetivos de tipo demostrativo, posesivo...
Proceso léxico: Consiste en la búsqueda de las palabras a emplear en el lenguaje a partir del significado o concepto. Salvo en casos excepcionales, la elección se realiza de una manera casi automática, buscando en el almacén de palabras aquella que mejor se ajusta al concepto que queremos expresar. Una vez formada la decisión, la palabra elegida adopta o adquiere una forma lingüística determinada a través de los sonidos si se trata de lengua oral y de ciertos grafemas si se trata de lengua escrita.
Proceso psicomotor y fónico: Son procesos periféricos que en el caso de la producción del lenguaje escrito consiste en la materialización de una letra concreta para representar los grafemas que tenemos almacenados; esto se llama ológrafos de las letras.
Elección de los patrones motores que se van a llevar a cabo en el momento de representar los ológrafos.
Ordenes diferentes que ejecutamos según escribamos a mano o a máquina.
Si se trata de producción de lenguaje oral intervienen sobre todo la espiración (expulsión de aire), la vibración de las cuerdas vocales a partir del movimiento constrictor de los pulmones, amplificación de los sonidos articulatorios en la cavidad laríngea y orofaríngea, emisión del sonido articulatorio proyectado hacia la cavidad buco-fonatoria, a partir del cierre de la glotis que pone en contacto los pliegues vocálicos vibratorios.
De todo lo que nos llega solo algunos estímulos son:
Registro sensor: A través de los cinco sentidos, recibe la estimulación interior-exterior.
Del virtual bombardeo de estímulos, sólo se captan y seleccionan (subjetivamente) unos pocos. Son la base de todo el inmediato proceso. Capacidad infinita, memoria sensible, representación sensorial y duración muy breve.
MLP: Conocimiento de cada persona en forma de representaciones mentales. Es como la base de datos del ordenador.
Respuestas: Conductas o comportamientos que realiza la persona en un momento determinado. Se refiere a acciones que pueden ser expresadas verbalmente o mediante la escritura.
Todo ello está condicionado por el ambiente, la circunstancia y la situación.
Entre la MCP y MLP hay una retroalimentación.
Procesos de codificación, búsqueda y decodificación de la información.
2-3 palabras
3-4 palabras
5-8 palabras
15-20 palabras
50-55 palabras
Categorías de las palabras del primer lenguaje infantil
Nominales: Palabras utilizadas para referirse a los objetos ya sea para un grupo o para uno solo. Ejemplo: llave o coche, pato o nena. El segundo tipo son nombres propios no solo ellos: papá, Tai (nombre de perro), niña (una muñeca concreta).
Palabras de acción: Palabras que acompañan acciones o producen acciones por parte del niño.
Modificadores: Palabras que se refieren a propiedades o cualidades de objetos y hechos ya sean atributos (guapa), estados (sucio), locativos (aquí) o posesivos (mío).
Personales-sociales: Expresan estados afectivos y estados sociales, como ocurre con las aserciones (sí, quiero) o sociales (gracias).
Palabras función: Cuya función es gramatical (para).
Papel de las imitaciones de los adultos
Un aspecto a analizar es el papel de las imitaciones, si las analizamos se observan dos tipos o modos:
Imitaciones idénticas: Se caracterizan porque los adultos reproducen textualmente el mensaje producido por el niño sin introducir modificación alguna.
Imitaciones modificadas: Se caracterizan porque los adultos reordenan el enunciado del niño e introducen algún cambio.
En el primer caso es cuando el niño hace una expresión (oh!!) y el adulto dice grande y otras veces dice sí, la botella es grande.
Sin pretenderlo lo que hacemos son imitaciones en las que los adultos confirman las producciones de los niños en la idéntica mientras que corrigen las inexactitudes con las modificadas.
Esto hace que se establezcan dos modos de imitación. Hay otro caso que se llama reformulación: se refiere a aquellas imitaciones en las que el adulto introduce un añadido a la producción del niño para formar una frase gramaticalmente correcta.
Ya hablamos del término extensión: se refiere a las imitaciones con las que los adultos retoman el enunciado del niño, introducen las correcciones gramaticales y fonéticas pertinentes y añaden información nueva.
Algunos estudios revelan como hacen los adultos las correcciones:
Explícitas: El adulto desaprueba verbalmente la producción del niño.
Implícitas: Cuando no la desaprueba y en su turno de intervención introduce la corrección pertinente ya sea en el plano fonético, semántico o gramatical.
Citando un estudio experimental se ve que los adultos corrigen explícitamente y con mayor frecuencia las correcciones de tipo semántico. En el estudio de Brown y Hanlon (1.970) el 88% de correcciones observadas eran de tipo semántico, el 34% eran fonéticas y el 32% sintácticas lo que indica que los adultos prestan menos atención a las estructuras sintácticas incorrectas y en cambio aprueban o desaprueban una producción lingüística infantil sobre la base del valor de verdad o exactitud de la proposición.
Aunque los adultos solemos corregir de manera espontánea tenemos que aclarar que no solemos hacerlo en todos los errores, únicamente en determinadas expresiones que vendrían avaladas por las siguientes razones:
Capacidad de los niños para procesar la información es limitada.
Se ha constatado además que los niños tienden a reproducir las imitaciones modificadas o reformuladas que contienen un solo error.
Conviene también tener en cuenta que el interés de los adultos para interaccionar con los niños es funcional y su principal objetivo es el de comunicarse con ellos.
De esta manera una cosa es el interés en el aprender del lenguaje y otra diferente es actuar con el niño sin interferencias pues cuantas más correcciones se hagan la cantidad de palabras que los niños introducen en su vocabulario disminuirá.
También se sabe que la corrección de las dificultades de la fluidez verbal afectan negativamente al progreso lingüístico del niño puesto que al centrar su atención en como se habla dificulta la automatización progresiva del lenguaje.
Características del habla materna
Los estudios sobre características del habla de los adultos, sobre cómo se dirige a un bebé o un niño pequeño son relativamente recientes. Snow y Ferguson (1.980) llamaron la atención sobre las características del habla del adulto en cuanto a fluidez, estructura utilizadas, modificaciones y llegaron a la conclusión de que el habla del adulto cuando se dirige a un niño pequeño es fonéticamente bien articulada, clara, fluida, inteligible y bien adaptada a la capacidad del niño, en contra de lo que se pensaba y habían afirmado sobre todo los más innatistas.
A parte de la descripción de las modificaciones que se observa en el habla de los adultos interesa explicar también la función y finalidad de las modificaciones y comprobar si tienen alguna incidencia en el proceso de adquisición del 1er lenguaje infantil.
Uno de los aspectos estudiados ha sido el de las características que afectan a los rasgos fonológicos tales como la altura del tono, la acentuación, la duración, el ritmo de locución, las pausas y la inteligibilidad de las palabras desde el punto de vista acústico. Los estudios muestran que las madres emplean una altura tonal superior al dirigirse a niños de 2 años, así mismo se constata que la pronunciación de palabras con contenido semántico (sustantivo y verbo) tienen una mayor duración y el ritmo de elocución es más lento que el seguido con niños de más edad siendo la inteligibilidad del habla materna, en general excelente.
Estos autores y Rondal ponen de manifiesto la claridad, ritmo e inteligibilidad que deben usar los adultos cuando se comunican con niños pequeños.
Por otro lado la atención que manifiesta el bebé por el habla del adulto demuestra su capacidad para empezar a procesar y comprender algunos aspectos del lenguaje antes de que entienda y produzca las 1as palabras.
Algunos señalan que los patrones de acentuación tan marcados posibilitan que los niños se den cuenta del carácter comunicativo del lenguaje y capten desde el principio la intencionalidad. Esto es la finalidad que tiene la comunicación. Antes de que los bebés entiendan el significado de los elementos lingüísticos aisladamente.
El ritmo lento facilita el proceso de discriminar las etiquetas verbales de los objetos. También se ha señalado el interés que demuestra el bebé por el habla adulta en función de la fuerza del vínculo afectivo, pues inicialmente el léxico utilizado por los adultos se refiere exclusivamente a los objetos, acciones o acontecimientos relacionados con el contexto inmediato, es decir, el aquí y ahora pues los adultos suelen verbalizar las acciones que están ejecutando o los estados emocionales que atribuyen a sus bebés y utilizan generalmente un léxico reducido de forma que en el 2º año de vida los niños empiezan a producir las 1as palabras conforme las ha ido aprendiendo de los adultos y añaden palabras ideosincráticas (peculiares del niño).
Señalan que el habla, en general, de los adultos es correcta y está bien construida en el plano gramatical. En la estructura de las oraciones de los adultos se ajusta al nivel de comprensión de los niños. Los enunciados utilizados suelen ser más cortos y menos complejos que los que se acostumbran a emplear con interlocutores de más edad hasta el punto que la evolución de la longitud de las producciones infantiles y del adulto correlacionan positivamente.
En realidad el habla de los adultos aumenta su complejidad formal gradualmente con la edad del niño. En cuanto al tipo de oraciones producidas por los adultos según Rondalk se distribuyen conforme al siguiente patrón de frecuencias:
30% oraciones declarativas
10-25% oraciones imperativas
20% oraciones interrogativas cerradas (de sí o no)
10-15% oraciones interrogativas abiertas
Parece que los adultos producen menos oraciones declarativas cuando hablan con los niños de corta edad que cuando hablan con otros adultos. desde el punto de vista pragmático las preguntas ofrecen un amplio abanico de posibilidades porque sirven para formular peticiones o demandas de información o de acción, autorización, acción conjunta y también peticiones de demanda de clarificación y confirmación con la finalidad de obtener más información a partir del enunciado ofrecido por el niño. Las peticiones de información tienen por objeto comprobar el conocimiento del niño sobre un objeto, persona o acontecimiento mientras que las peticiones de acción autorización o acción conjunta tienen por finalidad dar pautas para facilitar la actividad desarrollada por el niño.
Sin perder de vista que el lenguaje de los adultos es el punto de arranque del cual los niños extraen toda la información necesaria para aprenderlo es especialmente complejo determinar cuales son los aspectos del sistema lingüístico que los adultos modifican y como estos inciden en el aprendizaje.
Las modificaciones que se han descrito que realizan los adultos cuando entran en contacto con el niño, no se utilizan de igual modo en todas las culturas, ni sociedades. Esta modalidad de habla sólo es habitual en países occidentales y especialmente en las familias de clase media que constituyen el núcleo básico en el que se han llevado a cabo la mayoría de estudios.
Los estudios realizados por los antropólogos en otras sociedades y culturas como los kaluli de Nueva Guinea, los samoanos, la comunidad afroamericana que vive en Carolina, las culturas mayas que hablan kiché, o las madres guatemaltecas ponen de manifiesto que los adultos siguen unas pautas diferentes. En estas comunidades los adultos apenas hablan con los niños pequeños o no les hablan hasta que no empiezan a hablar bien. Sin embargo aunque los adultos no usen el habla materna todos los niños hablan en los plazos normales.
A pesar de que los adultos no utilizan el habla materna ni hablan directamente con los bebés, no hay que olvidar que estos desde su nacimiento comparten el mismo espacio social con los adultos de su entorno familiar.
Los niños participan, por consiguiente, en todas y cada una de las actividades que se organizan en su entorno familiar y social. Como sugiere Lieven los niños son capaces a la larga de dar significado a los eventos que acontecen en su entorno puesto que obtienen una información de la pragmática de las situaciones y aprenden a interpretar las rutinas cotidianas.
De esta manera los niños que todavía no hablan pueden establecer una relación entre el lenguaje utilizado y las actividades desarrolladas.
Los casos descritos no son comparables con otras situaciones en las que los niños pequeños no participan directamente en una situación comunicativa lingüística interactiva, es decir, los niños no pueden aprender una lengua si se limitan a oír una serie de frases y enunciados sin que estén relacionados con su significado.
¿Cómo llegan los niños a segmentar el habla adulta?
Al principio repiten de forma ecolálica las producciones lingüísticas de su entorno sin entender el significado. Producen formas lingüísticas globales, no analizadas (metalingüística): segmentos del habla que han captado de las situaciones rutinarias que se producen en su entorno. La capacidad de los niños de captar las últimas palabras de las frases y repetirlas forma parte del repertorio de habilidades que cuentan los niños para aprender el lenguaje.
Cuando los niños son capaces de repetir se confirma que ya son capaces de empezar a hablar. Nosotros tenemos que fomentar eso.
En resumen aunque los adultos no hablen directamente ni personalmente con los niños en los 1os años de vida (período prelingüístico), ni introduzcan modificaciones en su habla el entorno social adquiere un valor significativo para los niños que se desenvuelven en estas circunstancias.
En la medida en que los niños son activos y disponen de habilidades de tipo social y cognitivo captan el lenguaje de su entorno como algo significativo relacionado con el contexto social y personal y lo imita. En realidad, la forma como se habla a los niños refleja los patrones culturales subyacentes sobre el papel que se asigna a los miembros de dicha comunidad en general y a la infancia en particular. Así como en las sociedades occidentales los niños ocupan un lugar central y destacado y la vida familiar suele organizarse en torno a sus necesidades. En otras culturas, en cambio, los niños no ocupan el centro de la familia y por esa razón reciben un trato de subordinación, lo que se refleja la manera como los adultos se comunican con ellos, lo que se ofrece y exige en la interacción suele adaptarse a los patrones sociales.
Tenemos que ofrecer lo que se adapta a los patrones sociales. Aunque el lenguaje no se enseña en el sentido didáctico del término y los adultos no enseñen el lenguaje a los niños, si pueden transmitir el uso que se hace del mismo en una actividad conjunta y en diferentes contextos.
Tema III: Lenguaje y medio
EL ENTORNO LINGÜÍSTICO DEL NIÑO
Nos ayuda a comprender plenamente como se adquiere el lenguaje además del papel desempeñado por el propio niño.
A mayor complejidad de un mecanismo más plástica es su conducta y mayores las posibilidades de variación individual. Precisamente el lenguaje humano representa un claro ejemplo de plasticidad pues todos los seres humanos normales nacen con la posibilidad de aprender a hablar pero la lengua concreta de cada individuo depende del ambiente en el que crece y se desarrolla.
En el lenguaje influyen la maduración, la imitación y la interacción. Decimos que la maduración influyen en la adquisición y desarrollo del lenguaje porque supone la existencia de cambios cualitativos a lo largo del tiempo con lo que se van logrando niveles adecuados para la formación de estructuras y adquisición de capacidades, a través de las cuales el individuo puede realizar progresos hacia cotas superiores y emprender nuevas conductas.
El proceso madurativo no se reduce solo a un crecimiento cuantitativo de tipo físico sino a un crecimiento cuantitativo de tipo físico sino que implica modificaciones fisiológicas dentro del organismo que traen como consecuencia transformaciones de tipo psicológico.
En el caso del lenguaje, por ejemplo, será inútil intentar que el niño hable a los cuatro meses porque las zonas neuronales responsables del habla a nivel del sistema nervioso central así como el sistema fónico correspondiente no han alcanzado aún un nivel madurativo que permita la coordinación entre ambos. Sin embargo, la maduración está abierta al influjo de las condiciones exteriores, es decir, ninguna habilidad biológica puede madurar completamente sin el adecuado apoyo del medio o sin el ejercicio y entrenamiento a través del aprendizaje.
El papel de la imitación en la adquisición y desarrollo del lenguaje a tenido defensores controvertidos en función de los planteamientos que se han hecho de esta actividad humana. Mientras que los conductistas han considerado que los niños aprenden a hablar exclusivamente por la imitación del lenguaje que oyen en su entorno, los innatistas sostienen que el modelo del entorno sirve a lo sumo para desencadenar del proceso de adquisición del lenguaje, y la imitación representa un papel irrelevante en dicho proceso. Los constructivistas y cognitivistas sostienen que la imitación es un prerrequisito del desarrollo y es una estrategia útil para el aprendizaje del lenguaje en la medida en que la capacidad de imitar aumenta con la edad de los niños, así la imitación facilita que los niños incorporen a sus producciones los elementos lexicales, morfológicos o sintácticos que no forman parte de su repertorio habitual.
Por último los interaccionistas señalan las siguientes funciones de la imitación:
Facilita la interacción entre las personas implicadas.
Posibilita la intervención del niño en la comunicación a pesar de que su capacidad comunicativa sea limitada.
Confirma el feet - back (retroalimentación de un mensaje puesto que la imitación tiene una entonación propia cuando se trata de corroborar o esclarecer.
Facilita el léxico.
Los investigadores reconocen cada vez más que las influencias educativas del habla adulto no se pueden estudiar ni comprender aisladamente prescindiendo de la forma de su interacción con la contribución del niño al proceso de adquisición del lenguaje. De ahí que la interacción entre un bebé y un adulto muestra que muchas actividades que se producen entre ambos parece que están organizadas siguiendo unas pautas de actuación en las que cada uno de los factores tiene su turno de intervención para aportar su contribución que alterna con la participación del otro aunque esta se reduzca a simples vocalizaciones o balbuceos.
Algunos trabajos hacen hincapié en los estilos o tipos de interacción entre el adulto y el niño y se ha constatado en distintas culturas que cuando los adultos hablan con niños pequeños (h. 3) emplean un registro del lenguaje especial que se caracteriza básicamente por ser redundante y repetitivo además de tener una estructura muy simple por la utilización de frases cortas. En todo caso la información lingüística tiene más probabilidades de convertirse en aprendizaje cuando cumple ciertas exigencias en relación con las capacidades de atención y procesamiento del niño cuando se refiere a objetos, hechos y situación que el niño está observando y cuando codifica significados pragmáticos o semánticos que el niño es capaz de conceptualizar.
Los contextos de adquisición del lenguaje más importante son el familiar y el educativo. Tanto el medio familiar como el centro educativo forman parte de un amplio contexto socio - cultural que tiene una influencia relevante sobre el desarrollo del lenguaje y el comportamiento verbal del individuo que vive en él.
La organización familiar influye en el ámbito del lenguaje y más especialmente en la función que se le atribuye al mismo. Es verdad que en todas las familias se habla, no es menos cierto que el contenido y los temas tratados por los interlocutores de los distintos medios sociales son muy distintos.
Los trabajos realizados señalan que el niño se desenvuelve de forma muy variable de un medio social a otro pues no solo son distintos las condiciones materiales sino también el proceso de socialización.
En estudios dedicados a la relación entre lenguaje y clase social, Berstein analiza la importancia que las madres pertenecientes a distintos grupos sociales conceden a la utilización del lenguaje en distintos ámbitos de socialización distinguiendo medres de clase acomodada que consideran el lenguaje básico en el dominio de las relaciones sociales mientras que las de clase trabajadora opinan que el lenguaje es fundamental para la transmisión de capacidades para estas, por ejemplo, el lenguaje es un medio útil para enseñar actividades de la vida diaria (vestirse...).
Por lo que respecta a la clase obrera el saber se transmite en el marco de una relación social en la que el receptor permanece relativamente pasivo en tanto que en las clases altas es más activo.
Se constata a sí mismo que las madres de clase alta opinan que el lenguaje desempeña un papel fundamental en la comunicación de sentimientos, en tanto que en las clases populares está mucho menos explicitada esta finalidad.
Por último, en el lenguaje conceptual, cuya función es hablar de las cosas, objetos y entorno predomina en las familias de clase social alta y media . (Estas clases sociales usan un enfoque más abstracto mientras que en las trabajadoras es más concreto).
En definitiva los niños procedentes de clases medias y altas disponen de un repertorio lingüístico más amplio en sus hogares mientras que los de clases trabajadoras tienen un repertorio más restringido.
En el contexto educativo debido a la influencia sociolingüística ejercida por la familia existen unas diferencias importantes en el bagaje lingüístico de los niños cuando llegan a un centro educativo.
La escuela enseña y proporciona conocimientos y potencia el lenguaje conceptual. Esta situación lleva consigo que algunos niños estén en condiciones de inferioridad dado que los temas propuestos, sus contenidos o la manera de presentarlos les resultan poco familiares.
El centro educativo ejerce una influencia muy positiva en la formación del niño y de manera especial en el aprendizaje del lenguaje ya que se organizan programas particulares de manera que se activa y desarrolla la actividad lingüística de los niños y proporciona ventajas a todo el alumnado. Tanto a los que en el medio familiar cuentas con mayores posibilidades como a los que no las tienen.
En el centro educativo los niños aprenden muchos conceptos nuevos y adquieren de un modo intenso las reglas del lenguaje.
No obstante se presentan dificultades debido a la calidad de los programas y a la cualificación y capacidad de aquellos que deben llevarlos a cabo. De tal forma que un trabajo con los niños insuficientemente individualizado puede tener unas consecuencias no deseables en desarrollo del lenguaje precisamente en un medio que cuenta con todas las posibilidades para hacerlo progresar.
El colegio cumple una finalidad lingüística que completa la influencia ejercida por la familia y proporciona que los niños adquieran conocimientos que terminan por igualar las diferencias procedentes del contexto o entorno familiar.
ETAPAS EVOLUTIVAS EN LA ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE: ENFOQUE DE ALGUNOS AUTORES.
Ya hemos visto que uno de los factores determinantes en la adquisición y consolidación del lenguaje infantil es el lenguaje de los adultos, o sea, el entorno lingüístico del medio.
También hemos visto que los comienzos de la comunicación y la interacción social son anteriores al conocimiento y uso del significado de las palabras y del lenguaje mismo.
También que exista un periodo prelingüístico o preverbal constituido por un sistema complejo de comunicación fundamentado en la experiencia sensorial y motora del niño. Pero lo importante se extiende desde los 12 y 18 meses en adelante, en lo que coinciden cuantos estudiosos han analizado la producción verbal infantil.
Vamos a estudiar estos planteamientos siguiendo los componentes que constituyen el estudio del lenguaje.
Morfológico: Después de que el repertorio léxico de los niños supera las 50 palabras (18 meses) y hasta los cuatro años las producciones infantiles se hacen más complejas. El vocabulario es mucho más rico de tal manera que hacia el final de este periodo ya son capaces de producir la casi totalidad de consonantes y combinaciones de estas con vocales, con la excepción de algunas consonantes aisladas (r, z) y algunos grupos de consonantes (ns) y diptongos.
Aún así se aprecian procesos de simplificación fonológica descendiendo significativamente entre los 20 meses y 4 años y medio desapareciendo prácticamente a los 6 años.
Entre los procesos que simplifican destacan sustitución de un sonido por otro, asimilación de un sonido a otro próximo, simplificaciones de la estructura silábica mediante reducción de grupos de consonantes o reducción del diptongo o pérdida de la consonante o segmento final de la palabra y omisión de sílabas iniciales átonas.
A partir de los cuatro años se producen avances importantes en el ajuste morfo - fonológico así como en la modificación de las palabras al conjugar los verbos.
Hacia los 5 - 6 años desarrollo metafonológico o conocimiento consciente sobre la fonología que tanta relación guarda con la habilidad lectora y escritora.
A partir de este momento los niños empiezan a ser conscientes de las diferencias que suponen los cambios en ciertos sonidos. Así como de la estructura fonológica de las palabras, no solo las sílabas, sino de los fonemas.
Estas habilidades son necesarias para el aprendizaje de la lengua escrita.
Adquisición de los primeros morfemas
Formas a veces no diferenciadas de los primeros artículos (a).
Primeras formas de plural usadas no sistemáticamente.
Primeras formas de artículo determinado e indeterminado (no todas).
Uso de algunas preposiciones (a, de, en, por).
Uso no diferenciado de los diminutivos.
Uso anecdótico.
El uso de los niños de 2 años nos revela la capacidad para captar irregularidades en el uso de los morfemas. Al principio no aplican los morfemas flexibles o de flexión ni derivaciones, ni tampoco utilizan los sufijos verbales (tiempo, persona, número...). Esto pone de manifiesto que los niños prestan atención al lenguaje como ámbito de expresión y de esfuerzo intelectual y demuestran una sorprendente capacidad para analizar los fenómenos lingüísticos considerando las regularidades de uso, es decir, los niños de estas edades son procesadores activos del lenguaje.
24 - 36 meses:
Uso sistemático de los plurales en todas las palabras.
Variación adecuada de los artículos.
Primeras variaciones en los verbos.
Más preposiciones y adverbios.
Uso desigualado de indefinidos, demostrativos.
Uso de auxiliares (ser, estar).
Uso sistemático de pronombres personales y posesivos.
Primeras variaciones de modo.
Aparición de tiempos compuestos.
Errores de sobrerregulación.
Se producen ciertos morfemas como el pronombre y el adjetivo posesivos de primera persona del singular aunque al principio solo lo hacen en situaciones de reivindicación de la posesión de algo o en situaciones de conflicto o litigio con otros niños o adultos que los provocan o cuando reclaman algo para ellos.
Al cabo de un mes comienzan a usarlo con nuevas funciones de manera descriptiva o como uso narrativo. Hacia los 20 - 24 meses, usan su nombre precedido de la preposición “de” un recurso que después se empleará para indicar la posesión de una tercera persona. También aparecen algunas formas de plural pero todavía los errores de sobrerregularización varios meses después de los dos años.
Pero los niños además del aprendizaje morfológico adquieren el desarrollo sintáctico con las primeras producciones gramaticales. Son producciones de una única palabra o frases hechas usadas como rutina o fórmula en determinados contextos.
En torno a los dos años aparecen las primeras combinaciones de dos palabras y a veces más en oraciones incompletas que emplean los niños para expresar operaciones de referencia y relaciones semánticas. Posteriormente los niños combinan relaciones semánticas a través de, por ejemplo, agente, acción, objeto, y son capaces de formar la categoría nominal.
Tendríamos las relaciones semánticas expresadas con el agente-acción, acción-objeto.
Hacia el final de la etapa pueden aparecer usos diferentes de artículos determinados e indeterminados empleando ciertas palabras mientras con otras están ausentes. Aunque no tienen todavía adquirida la concordancia de genero y número producen oraciones que indican su sensibilidad a este fenómeno.
A partir de los dos años y medio ya logran establecer claramente el predicado nominal como categoría gramatical. En este período aparecen combinaciones de determinante más nombre. Usan formas diferenciadas de los artículos posesivos, demostrativos y otros elementos en sus combinaciones con los nombres y también emplean los pronombres personales con funciones de sujeto y complementos de los verbos lo que indica que la categoría nominal está formada. Así mismo la concordancia se logra en este período y los errores son prácticamente inusuales.
Incluso aparecen oraciones negativas simples, interrogativas y las primera en subjuntivo usadas principalmente para hacer demandas directas o indirectas.
Y a partir de los tres años comienza a producirse oraciones interrogativas con pronombre, concordancia de número y persona entre sujeto y verbo lo que demuestra que los niños a partir de los tres años. Adquieren la categoría verbal. También van apareciendo las primeras oraciones subordinadas llamadas nominales de infinitivo que usan sobre todo para expresar deseos.
Subordinadas-nominales de infinitivo, relativo o adjetivo y adverbio de causa, fin, modo, condición y comparación.
En la quinta etapa (3 - 4,5 años) las características que podemos señalar producen toda variedad de oraciones subordinadas incorporando las de tiempo y lugar así como las de relativo. Sin embargo, hay ciertas oraciones que todavía son difíciles de adquirir antes de los 4,5 años; son oraciones pasivas que en general no las usan los niños de la segunda etapa de edad infantil ni siquiera en ocasiones las utilizan los adultos que los rodean.
Hacia los cinco años los niños logran comprender las oraciones pasivas reversibles no así las consideradas pasivas irreversibles que son comprendidas no antes de los 7 u 8 años.
Por último en la sexta etapa (5,5 - 6 años) los niños pueden aprender a usar diferentes recursos lingüísticos para elaborar un relato o narración para argumentar, conversar, dar explicaciones, etc. sucede este porque se sigue un determinado esquema lo que requiere un desarrollo conceptual en el que se sea capaz de diferenciar distintos elementos. Para realizar un relato, por ejemplo, es necesario establecer con claridad un personaje y una trama argumental en torno a los acontecimientos que suceden al personaje principal, siguiendo un determinado esquema.
Eso, por tanto, exige el manejo de recursos lingüísticos como el establecer un fondo narrativo sobre el que se sitúan los acontecimientos y se manejan aspectos de esos acontecimientos, logros que se consiguen a partir de los seis años y no se logran plenamente hasta cumplidos los nueve años. Conviene decir que todos los niños no siguen un mismo curso en su desarrollo sintáctico; algunos muestran un estilo analítico mientras que otros usan un estilo guestáltico (ven una parte como todo). Los primeros tienen una tendencia a usar elementos lingüísticos que previamente han analizado y solo los usan una vez que los han analizado.
Por el contrario otros niños empiezan produciendo emisiones que tienen más de una palabra, reproduciendo con buena entonación lo que son frases adultas pero con poca claridad en la pronunciación de sus elementos - componentes. Estos niños cuyo estilo se ha llamado guestáltico emplean una estrategia: usar primero y analizar después.
Ambos estilos son maneras diferentes de adquirir el lenguaje que desemboca en una mismo resultado final.
En cuanto al desarrollo semántico, hacia los 20 meses se produce lo que algunos han llamado la explosión de vocabulario adquiriendo nuevas palabras a una velocidad que es seis veces superior a la del período intermedio, así por ejemplo, hacia los once meses el número de palabras diferentes conocidas por un niño es de una, a los 16 meses de diez, a los 19 meses de 50, a los 2 años 450, a los 2,5 años 950, a los 4 años 2450.
A partir de ese momento los niños adquieren un promedio de entre cinco y nueve palabras nuevas al día hasta los seis años.
La mayor parte de las primeras diez palabras que producen los niños aparecen en contextos muy determinados creados por los adultos; que son situaciones habituales tales como ir al baño, comer, saludar, despedirse, jugar a ciertos juegos, dar objetos, leer cuentos, etc... lo que revela todo este contexto en el que el niño aprende que todavía no es capaz de generalizar el uso de las palabras a los referentes apropiados, debido a que todavía no se han formado estos niños representaciones conceptuales de la realidad.
Esto lo demuestran estudios hechos a niños bilingües. Este estudio es especialmente relevante para apreciar el aprendizaje contextualizado de las palabras. Hay ejemplos que aprenden una palabra de una lengua en un contexto determinado y su correspondiente en la otra lengua en otro diferente sin que sean capaces de ponerlas en relación lo que revela que todavía no hay una representación conceptual subyacente al significado de dichas palabras.
En el desarrollo pragmático, a partir de los dos años hasta los seis se caracteriza por:
La importancia de los padres porque son ellos los que influyen poderosamente en los primeros aprendizajes, merced al contacto comunicativo entre padres e hijos. Estos poco a poco van aprendiendo a expresar más y más complicadas intenciones con su lenguaje, realizan preguntas, dan información, describen, responden, etc.
Entre 2 y 4 años los niños desarrollan la habilidad básica para conversar. Si bien en un comienzo no existe en ellos capacidad de establecer un tema de conversación.
A los 4 ya no solo saben como abrir la conversación y despedirse sino que saben hablar de algo e incluso pueden anticipar la despedida. En todo ello los padres ayudan en el desarrollo de la capacidad pragmática cuando hacen variar su forma de hablar dependiendo de variables contextuales como número de hablantes, edad del interlocutor, grado de familiaridad, etc.
Entre los 3 y los 7 años los niños pueden alterar el orden de los elementos de la oración con la intención de destacar al colocarlas en un orden que no es el más frecuente.
Hasta los 7 años siguen manifestando dificultades en la comunicación referencial cuando tienen que explicar cómo hay que hacer para explicar que un juguete está en un lugar donde otro niño no conoce.
Por último del desarrollo semántico durante el período que va de los 2 a los 6 años tiene las siguientes características:
La mayor parte de las palabras que emplean los niños se refieren a personas, animales, alimentos, partes del cuerpo, vestidos, vehículos, juguetes y cosas de la casa, al espacio inmediato, acciones y rutinas (por favor, adiós, hola).
De todas formas no todos los niños siguen el mismo proceso o ruta en la adquisición del léxico. Algunos pueden seguir aprendiendo palabras vinculadas al contexto mientras que otros pueden comenzar formando significados prototípicos desde el principio.
Después de los 2 años la adquisición de nuevas palabras avanza rápidamente lo que parece estar relacionado con las capacidades cognitivas de categorización y conceptualización de la realidad. De esta manera van conformando campos semánticos cada vez más complejos. El proceso que siguen en el aprendizaje es de lo más general a lo más específico: de grande/pequeño pasa a largo/corto en longitud, alto/bajo en altura, gordo/delgado, ancho/estrecho, etc.
EL LENGUAJE Y SU RELACIÓN CON EL MEDIO SOCIAL Y AFECTIVO
El proceso evolutivo está condicionado por algunas variantes como son la falta de atención o concentración en el estímulo sonoro y la poca memoria auditiva pero también por la torpeza o dificultad en la coordinación motriz de los músculos bucofonadores y de los órganos articulatorios. A ello habría que añadir la influencia del medio como un factor determinante que lo favorece o entorpece.
La afectividad es considerada como el punto de inicio del desarrollo del lenguaje infantil. Su carencia hace que el niño no aprenda a hablar e incluso puede llegar a detener su posterior desarrollo normal.
El caso más extremo de carencia sería el autismo que es signo de la total indiferencia hacia el mundo afectivo exterior. El niño solo vive para sí mismo, parece que no siente afecto por nadie y se encierra en él. Es la ausencia de habla por no estar motivado a ello o bien por no relacionarse con los demás porque sus medios de comunicación son diferentes estableciéndose un círculo vicioso que termina agravando aún más su síndrome.
Casos menos graves serían los problemas afectivos derivados de la dinámica familiar. Pueden llevar al niño a situaciones regresivas a actuar como su fuera menor, a querer hacerse el gracioso y actuar como un niño más pequeño de lo que es.
Por el contrario el niño que siente cariño y protección de la familia manifiesta deseos de relacionarse con los demás y por ello logra un avance significativo en su desarrollo verbal y social como la sonrisa, y manifestar placer a través de su mirada, por ejemplo.
El sistema límbico es la parte del sistema nervioso que controla las reacciones fisiológicas producidas por las emociones. Este activa como controlador de los medios de expresión preverbales como la mirada, expresión facial, gestual así como la entonación y modulación vocal.
Desde los primeros momentos adulto y niño interactúan experimentando el adulto una adaptación particular hacia el niño y a su vez este realiza continuas conductas de acomodación a las del adulto.
El diálogo afectivo con el adulto presenta varias modalidades que van desde la expresión afectiva de satisfacción o insatisfacción manifestadas a través del llanto, risa o alegría a la función apelativa reclamando atenciones pasando por la de respuesta gestual a reacciones a conductas ajenas.
Como sabemos cuando somos pequeños y mientras las posibilidades verbales son mínimas las emociones desempeñan un papel fundamental en la comunicación dependiendo sobre todo de la entonación que imprima el adulto a la voz y de su expresión gestual o corporal.
A medida que crece y adquiere el lenguaje oral las conductas infantiles se intelectualizan de tal forma que la palabra puede controlar sus emociones, es decir, la conducta preverbal es más emocional que intelectual mientras que la realización verbal es más intelectual que emocional.
Difícil la estimulación lingüística se puede separar del desinterés afectivo pudiendo clasificar las interacciones verbales de los adultos significativos con los menoras en tres grupos:
Aquellos que pecan por falta de comunicación, es decir, hablan poco al niño.
Hablan demasiado y emplean términos elevados lo cual puede producir un bloque en la comunicación y en la comprensión oral de su hijo.
Personas adultas que favorecen el desarrollo verbal del niño poniéndose a su altura y usando un lenguaje cargado de una fuerza emotiva grande, prototipo ideal de comunicación niño-adulto ni demasiado ni sin hablar.
Cuando no hay lenguaje se habla de deprivación sociocultural, es decir, ausencia o falta de posibilidades para desarrollar las habilidades sociales. Está claro que le lenguaje y comunicación se consigue en la interacción con el medio, es decir, el entorno social, por eso no se puede hablar de dificultades teniendo solo como referente al niño.
Una situación de este tipo de carácter extremo e irreversible sería el caso de los niños salvajes, pero también existen ambientes negativos para el desarrollo del lenguaje como puede ser el caso de la convivencia del niño con adultos esquizofrénicos o psicóticos e inclusive ambientes muy sobreprotectores pueden ahogar o reducir la capacidad de iniciativa del niño reforzando un habla infantilizada o menos madura.
Se afirma que los niños que provienen de clases sociales más desfavorecidas tienen limitaciones lingüísticas que les producen un mayor grado de fracaso escolar.
Las características del lenguaje formal o elaborado serían:
Precisión en la estructura gramatical y sintáctica.
Uso de frases complejas con conjunciones y preposiciones subordinadas.
Uso de preposiciones que indican relaciones lógicas, proximidad espacial y temporal, simbolismo expresivo, etc.
Mientras que las características del lenguaje restringido serían:
Uso de frases cortas con estructura gramatical y sintaxis simple.
Uso de pocas oraciones subordinadas y escaso de proposiciones impersonales, en tanto que las expresiones hechas y muletillas así como el uso de adjetivos y adverbios es rígido y abundante abusando incluso de proposiciones implícitas y por tanto de un uso del lenguaje nada claro para el receptor, empleando enunciados en los que se mezclan justificaciones y conclusiones.
Se han hecho algunas críticas a esta forma de analizar la pragmática del lenguaje pero diferentes investigaciones comprueban como diferentes niños de clase media y superior tienen un mayor desarrollo lingüístico que los de clase baja.
Solo Hernández Pina (1.974) encuentra que el lenguaje no es algo exclusivo de un nivel cultural sino que está más independiente que lo que otros estudios muestran, es decir, que parece que hay otras explicaciones.
El desarrollo del lenguaje y bilingüismo
Bilingüe es el individuo que conoce dos lenguas con la misma extensión y profundidad y es capaz de usarlas con parecida eficacia.
Se adquiere el dominio porque las diferentes lenguas están presentes en el medio familiar y social.
No es posible entender el bilingüismo individual si se prescinde del contexto social. En la práctica el niño bilingüe interioriza las dos lenguas con lo que es capaz de pensar, imaginar y soñar en las dos aunque una de las dos la configura como lengua principal.
El bilingüismo es tanto más fácil cuanto más pronto se inicia. Si la adquisición de la segunda lengua se inicia cuando la primera está solidamente establecida los aprendizajes se apoyarán en los mecanismos de traducción y así mismo sobre una reflexión consciente de las estructuras gramaticales de las dos lenguas.
No obstante lo principal es si el bilingüismo perjudica o favorece el desarrollo intelectual. Es evidente que no hay individuos totalmente monolingües.
Algunos estudios con respecto a la inteligencia de niños bilingües han comprobado que los resultados de estos son mejores que los monolingües, quizá por poder de dos estructuras semánticas diferentes lo que les permite un más amplio desarrollo cognitivo.
Ciertos estudios (ERVIN y OSGOOD) diferencian dos tipos de bilingüismo:
Compuesto: el individuo posee un solo contenido cognitivo pero dos etiquetas formales diferentes. Supone introducirse en la segunda lengua por el aprendizaje clásico.
Coordinado: adopta cada forma fónica a su principio contenido, se da cuando las dos lenguas se aprenden a través de experiencias diferentes y en representaciones aisladas, es decir, se aprende normalmente en la familia y en la sociedad. Este es el auténtico bilingüismo.
Algún autor sostiene que el bilingüismo compuesto suele aplicarse a palabras concretas pues se asocia al ambiente familiar mientras que el coordinado favorecería el dominio de las abstractas que se suele adquirir en ambientes diferentes al familiar como la escuela, sociedad...
Favorece porque el aspecto neurológico se desarrolla en el bilingüe de manera simultánea de tal forma que la adquisición de las lenguas desde pequeño tiende poco a poco a ubicarse en el hemisferio derecho en tanto que el bilingüe tardío no llegará a dominarlas por no ubicarlo correctamente en el hemisferio correspondiente.
La edad adecuada para iniciar estos aprendizajes es que no hay edad determinada pero sí sabemos que el niño tiene más plasticidad que el adolescente por tanto cuanto más temprano se inicien las prácticas y entrenamiento lingüístico más facilitamos el desarrollo intelectual y dominio de las diferentes lenguas. Tanto así que si el ambiente que rodea al niño es favorecedor el bilingüismo no es un obstáculo sino un estímulo para el desarrollo intelectual.
El bilingüismo parece tener influencia en la personalidad pero no está demostrado en que grado existe conexión entre la lengua y la personalidad.
En el monolingüe la unidad de la lengua parece ser el soporte de la unidad de su personalidad. Esta conexión lengua personalidad se establece a nivel de los significados pero también se puede ser bilingüe y tener una personalidad armoniosa y viceversa.
Lo que ocurre y muy en particular en las personas discapacitadas es que al convertirse en bilingüe requiere un esfuerzo excesivo que a veces es preferible ahorrarse. Hay que optar por una sola lengua pero no excluye que una vez que la ha adquirido sea capaz de hacerlo en varias lenguas.
Tema IV: Implicaciones educativas.
La LOGSE declara en el artículo 4º los elementos integrantes del currículum, dispone que el gobierno fijará los aspectos básicos del currículum. Puede ser el 55% o el 65% dependiendo de si la Comunidad Autónoma tiene lengua oficial; y que las administraciones educativas competentes establecerán el currículum de los diferentes niveles, etapas, ciclos, grados y modalidades del sistema educativo del que formarán parte las enseñanzas mínimas que aquellos aspectos básicos constituyen.
La LOCE en el artículo 8.2 establece que corresponde al gobierno fijar las enseñanzas comunes que son los elementos básicos del currículum en atención a objetivos, contenidos y criterios de evaluación.
Lenguaje y pensamiento en preescolar y educación infantil
Destacar que el período de educación infantil es la etapa educativa que atiende a los niños desde su nacimiento hasta que empiezan la escolaridad obligatoria. Tiene en cuenta sobre todo la importancia de la familia en estas edades y se configura en dos ciclos:
En edad infantil, la aplicación del currículum se trata de considerar el desarrollo del niño como un proceso continuo y los cambios no se producen de modo uniforme en todos los niños. Es una etapa integrada lo que no impide que se estructure en dos ciclos ajustando los elementos del currículum a las características específicas de cada uno de ellos.
Si en el primer año de vida el niño desarrolla los sentidos y el movimiento, en el segundo año de vida desarrolla el lenguaje, todo lo que tiene que ver con la comunicación. Siguiendo este desarrollo a los tres años podemos situar como eje central de la educación el desarrollo del pensamiento. A los cuatro años sería el aprendizaje de conceptos básicos y a partir de los cinco años el de las materias instrumentales.
El modelo educativo en todo caso pretende responder a las necesidades y características físicas, cognitivas, estéticas, afectivas y sociales del niño por medio de actividades y experiencias aplicadas en un ambiente de afecto y confianza y el juego como uno de los mayores recursos educativos.
Real Decreto 1333/1991, de 6 de septiembre, de Educación Infantil.
Descubrir y conocer progresivamente el propio cuerpo formándose una imagen positiva de sí mismo (niñ@s) valorando su identidad sexual, sus capacidades y limitaciones de acción y expresión y adquiriendo hábitos básicos de salud y bienestar.
Actuar de forma cada vez más autónoma en sus actividades habituales adquiriendo seguridad afectiva y emocional y desarrollando sus capacidades de iniciativa y confianza en sí mismo.
Establecer relaciones sociales en un ámbito cada vez más amplio, aprendiendo a articular progresivamente los propios intereses, aportaciones y puntos de vista con los de los demás.
Hay más por los que más interesan son los dos:
Usar el lenguaje oral de forma ajustada a las diferentes situaciones de comunicación habituales para comprender y ser comprendido por los otros. expresar sus ideas, sentimientos, experiencias y deseos, avanzar en la construcción de significados, regular la propia conducta e influir en la de los demás.
Enriquecer y diversificar sus posibilidades expresivas mediante utilización de medios y recursos a su alcance, así como apreciar diferentes manifestaciones artísticas propias de su edad.
El currículo de la educación infantil se estructura en torno a las siguientes áreas o ámbitos de experiencia (importante en esta área).
Se señala que la identidad es una de las resultantes del conjunto de experiencias que el niño tiene en la relación con su medio físico y sobre todo social.
En la construcción de la identidad propia intervienen:
Los sentimientos de eficacia, seguridad y propia estimación. Estos deben contribuir a la elaboración de un concepto de sí mismo ajustado que permita al niño percibir y actuar conforme a las propias posibilidades y limitaciones.
El concepto de sí mismo que tiene el niño a esas edades dista mucho de ser objetivo.
La autoestima es en gran parte una interiorización de la que le demuestran los que le rodean y de la confianza que en él se deposita.
Fruto de estos planteamientos los contenidos de área se organizan agrupando en un primer bloque los referidos al conocimiento del cuerpo y a la construcción de la propia imagen.
En un segundo bloque están los contenidos relacionados con el movimiento del cuerpo, las posibilidades de juego y actividad motriz.
El tercero agrupa contenidos relacionados con los aspectos cognitivos, afectivos y de relación que implica la vida cotidiana, y la necesaria iniciativa y autonomía que el niño va adquiriendo a través de ella.
El último incluye los contenidos del cuidado del cuerpo en estrecha relación con el cuidado del entorno que rodea al niño.
El objetivo es facilitar el descubrimiento, conocimiento y comprensión de aquello que configura la realidad del niño, sobre todo de lo que está al alcance de su percepción y experiencia. Esta realidad abarca los entornos y objetivos físicos, las organizaciones y relaciones sociales inmediatas así como otros ámbitos que a pesar de su lejanía física y temporal se encuentran estrechamente ligados a los intereses del niñ@.
Hay que tener en cuenta que el medio (realidad) debe ser considerado como un todo en el que los aspectos físicos y sociales interactúan mutuamente. Existiendo entre ellos una relación de mutua dependencia lo que hace desaconsejable plantearlos por separado.
Los contenidos que sirven para entrenar el área del medio físico y social se dividen en varios bloques:
hace referencia a los primeros grupos en los que los niños se desarrollan y con los que entran en interacción social.
a continuación se abordan contenidos relacionados con ámbitos sociales más complejos como es la propia actividad humana y el entorno en que esta se desarrolla. Además hay otros bloques que se destinan a los objetos, animales y plantas que los niños tienen a su alcance y cuyo conocimiento les aproxima a la adquisición de un concepto más ajustado y profundo del medio físico y social.
A medida que el niño accede al dominio de las diferentes áreas de representación su relación con el medio se enriquece y profundiza. Precisamente el centro de educación infantil es un lugar en el que se amplían y diversifican las experiencias del niño y las formas de representación que ha ido elaborando en el medio familiar a través de nuevos vehículos de expresión.
En el centro se fomentan adquisiciones y se potencian intercambios comunicativos con otros niños y adultos, dotando a sus interacciones de contenidos progresivamente elaborados, y adquiriendo conceptos, destrezas y actitudes que van a favorecer expresiones más complejas y atinadas sobre uno mismo y relacionadas con conocimiento, sentimientos, vivencias, etc. el lenguaje en el período de educación infantil va a ser para el niño no solo instrumento de comunicación personal y de regulación de la conducta de otro sino también de la propia conducta.
Esta función del lenguaje se produce lentamente como consecuencia de un trabajo educativo que empieza en los niveles preverbales y se prolonga hasta el final de la etapa. No se adquiere de manera espontánea, el acceso a los códigos convencionales es un proceso largo en el que las posibilidades educativas del niño y la intervención del educador han de estar en relación para un tratamiento educativo adecuado.
La iniciación de los códigos de lectura y escritura es una meta que en educación infantil debe quedar supeditada a otros valores que son más importantes ahora como la motivación, el acceso a las características diferenciales de los nuevos códigos, la comprensión y la valoración de su utilidad funcional.
Por ello la enseñanza sistemática de lengua escrita no constituye un objetivo de la educación infantil. El niño debe llevar su ritmo de evolución y maduración. Cuando se presiona a un niño se bloquea más.
Pero esto no debe impedir el tratamiento de ese sistema (expresiones a través de la escritura). No debe impedir ni la respuesta a los interrogantes que plantearán los niños siempre desde un enfoque significativo.
Hay que entrenar en la expresión gramatical y corporal debiendo estimular estos tipos de expresión para sacar de ellos el máximo rendimiento educativo como también en el caso del lenguaje dramático, pintura, dibujo, el modelado así como actividades en las que la manipulación juega un papel importante pues a través de ellos el niño explora la realidad y refleja el conocimiento que de ella tiene, se expresa a sí mismo y también se descubre al representarse o expresarse.
Los bloques de contenido de esta área se han agrupado en el ámbito de experiencias porque comparten un mismo carácter, ser instrumentos de representación de la realidad al tiempo que medios de experiencia y comunicación.
Los bloques que hacen referencia a los lenguajes plástico, musical, corporal y matemático resaltan el carácter procedimental dejando la adquisición de sus códigos concretos para la etapa posterior.
En el lenguaje oral y aproximación al lenguaje escrito deben contemplarse estrechamente vinculados en su desarrollo. La separación de contenidos responde solamente al tratamiento específico de cada uno.
Lenguaje y pensamiento en educación primaria
En el período de educación primaria la normativa aplicable al currículum está recogido en el Real Decreto 1344/1991 de 6 de septiembre que desarrolla a su vez el Real Decreto 1006/1991 de 14 de junio por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a educación primaria.
Se considera la educación primaria un período educativo fundamentalmente destinado al entrenamiento de las capacidades de comunicación, pensamiento lógico y conocimiento del entorno social y natural del alumnado.
Estas capacidades se corresponden con los procesos evolutivos que son propios de los niños entre los 6 y los 12 años.
La organización de este nivel educativo en tres ciclos de dos años cada uno facilitará la adaptación de los procesos de enseñanza a los ritmos de desarrollo y aprendizaje propios de cada alumno.
Por otra parte en educación primaria se dedicará una atención preferente en colaboración con la familia a alumnos con necesidades para que superen sus dificultades y puedan alcanzar los objetivos educativos previstos.
Los objetivos que en la educación primaria se deberán alcanzar son entre otros:
Comunicarse a través de medios de expresión verbal, visual, plástica, musical y matemática desarrollando el razonamiento lógico, verbal y matemático así como la sensibilidad estética, la creatividad y la capacidad para distribuir y disfrutar de las sobras y manifestaciones artísticas.
Actuar con autonomía en las actividades habituales y en las relaciones de grupo desarrollando las habilidades de tomar iniciativas y establecer relaciones afectivas.
Apreciar la importancia de valores básicos que rigen la vida y convivencia humana y obrar de acuerdo con ellos.
Conocer el patrimonio cultural, participar en su conservación y mejora y respetar la diversidad lingüística y cultural como derecho de los pueblos e individuos desarrollando una actitud de interés y respeto hacia el ejercicio de este derecho.
Las áreas de la educación primaria serán:
Lengua oficial de la Comunidad Autónoma y literatura
Lengua extranjera/s
El lenguaje constituye una actividad humana compleja que asegura dos funciones básicas: comunicación y representación mediante las cuales es posible regular la conducta propia y ajena.
Son funciones por otra parte que no se excluyen entre sí sino que aparecen de forma interrelacionada en la actividad lingüística.
El lenguaje, como medio de representación del mundo que es, está estrechamente vinculado al pensamiento y en particular al conocimiento.
Mediante operaciones cognitivas que en gran medida constituyen el lenguaje interior nos comunicamos con nosotros mismos, analizamos los problemas, organizamos la información de que disponemos, elaboramos planes, emprendemos procesos de decisión, es decir, afirmamos y orientamos nuestra propia actividad, así el lenguaje cumple una función de representación y autorregulación del pensamiento y la acción. Sirve pues de instrumento básico para la construcción del conocimiento y la adquisición de aprendizaje y para el dominio de otras habilidades y capacidades no estrictamente lingüísticas.
Junto con los conocimientos que sobre la lengua misma ofrecen los textos escritos se amplían los conocimientos y experiencias del niño sobre realidades diferentes a las de su entorno inmediato.
En la educación primaria se comienza una reflexión sistemática sobre la lengua con el fin de mejorar y enriquecer la propia competencia comunicativa. El alumnado de esta etapa se ha de habituar a observar reflexivamente la lengua que usa, aprendiendo a conocer como funciona para adquirir mayor libertad y seguridad en su semántica, en su uso incluso en la teoría de texto, etc.
La organización de actividades (actividades que favorecen el desarrollo del pensamiento y el lenguaje en educación primaria).
De los 6 a 12 años los alumnos están en un momento idóneo para iniciar, avanzar y desarrollar la mayoría de las operaciones de la lógica matemática necesarias para alcanzar los aprendizajes formales.
Desde el estudio del desarrollo en el primer ciclo de educación primaria nos encontramos con alumnos que están en la última fase del período intuitivo vinculado a los datos perceptivos y en un estado prelógico. Es la época escolar en la que se adquieren buena parte de las destrezas básicas para la lectura, escritura, cálculo que van a ser desarrolladas en niveles posteriores.
En el segundo ciclo pasa a la etapa de las operaciones concretas durante la cual pueden realizarse operaciones mentales alejadas de la simple información sensorial. Se deben potenciar los contenidos sobre resolución de problemas basados en el método ensayo-error. Es el momento en que los alumnos adquieren de forma clara ideas de orden y número y ejercitan las capacidades para clasificar, ordenar y relacionas cosas diferentes.
En el tercer ciclo inicia la etapa de inteligencia reflexiva de forma que su pensamiento puede desligarse de lo concreto e inmediato para realizar operaciones formales o abstractas en las que los objetos no tienen porque estar presentes.
Los alumnos de este ciclo pueden mantener muchas cosas en la mente al mismo tiempo y pueden generar varias alternativas para resolver una dificultad.
En educación primaria al menos en los primeros cursos debe seguirse un enfoque globalizador y potenciador de los intereses de los niñ@s. Son las actividades propuestas por el maestr@ las que deben contener estrategias y herramientas de trabajo para que el alumnado adquiera nuevos conocimientos. Debe ser el propio alumno con la ayuda del maestro el que construya su propio aprendizaje. A este fin contribuyen los programas de aprender a pensar.
El objetivo del programa de enriquecimiento instrumental es desarrollar el pensamiento concreto y prevenir disfunciones que dificultan el acceso al pensamiento superior.
Nuevas tecnologías ofrecen la posibilidad de plantear situaciones de aprendizaje muy variadas, a través de simulaciones por ordenador de tal forma que la observación y análisis de los resultados permitan la comprensión de los hechos la producción de textos escritos, el almacenamiento y organización de datos, el planteamiento y resolución de problemas.
Los medios informáticos influyen positivamente en la captación del interés del alumnado en las tareas escolares, lo que hace que el proceso enseñanza-aprendizaje pueda desarrollarse de forma eficaz.
De todo lo anterior se deduce la importancia que tiene una adecuada selección de los diferentes recursos que van a participar en las acciones educativas que se lleven a cabo en el entorno escolar. Por esto es necesario disponer de conocimientos sobre los programas de enseñar a pensar y barajar criterios que permitan seleccionar unos u otros.
En el desarrollo de la atención, la memoria y el conocimiento los niños de educación primaria tienen recursos para planificar y usar de forma eficiente sus aptitudes cuando se enfrentan a un problema o cuando han de recordar informaciones o cuando han de ampliar su nivel de conocimientos sobre un tema particular. Estos niños saben que para pensar bien hay que tener en cuenta todos los datos, desechar las informaciones poco relevantes, controlar las ideas alternativas y mejorar o corregir el propio razonamiento con un esfuerzo suplementario. Progresivamente además durante estos años de educación primaria los niños adquieren mayor conciencia de sus puntos fuertes y débiles por lo que se refiere al propio pensamiento.
De forma general se puede afirmar que los niños de 6 a 12 años captan en que consiste pensar y que diferencia hay entre pensar bien y mal, lo que supone un logro cognitivo importante.
Estas nuevas posibilidades están directamente relacionadas con el aumento de la velocidad y capacidad de procesamiento con el desarrollo de la atención y la memoria y con el desarrollo de los conocimiento y la metacognición.
En el período de educación primaria fundamentalmente los niños piensan y procesan la información a mayor velocidad ya que son capaces, por ejemplo de seguir la conversación de sus padres al mismo tiempo que vigilan a otros niños o personas y no olvidan que tienen que terminar sus tareas antes de ir a dormir.
Hay una mayor capacidad de procesamiento que puede explicar también el éxito en la resolución de tareas más formales que exigen que se tengan en cuenta varios aspectos de la realidad.
El aumento de la capacidad de procesamiento puede explicarse por cambio estructural básico, es decir, lo que aumentaría sería la capacidad de energía atencional de que dispone el niño para procesar la información durante menos tiempo.
Pero también cabe la posibilidad de que los niños de estas edades sean más hábiles y usen la capacidad de procesamiento de forma más eficaz, estaríamos entonces ante un cambio funcional de la capacidad de procesamiento. Esto se puede conseguir centrando la atención en la información relevante de la tarea y desestimando lo que no resulta importante, es decir, mejorando la atención selectiva.
A medida que crecen y adquieren experiencia niñ@s aumentan las posibilidades de automatización de los procesos mentales mejorando de forma notable su forma de pensar.
De otra parte, los niños emplean capacidades estratégicas que tienen que ver con el desarrollo de la metacognición.
Por último existe otra manera de ampliar la capacidad funcional que consiste en usar ayudas externas, sistemas, por ejemplo, de notaciones (lo que hago para acordarme de algo) como lenguaje escrito, diagramas, mapas, ordenadores, agendas electrónicas.
Estas ayudas que están desde el principio de la vida a disposición de los niños, lo que es nuevo en este etapa es la utilización autónoma adaptada y eficaz. Algunas de estas no dejan de ser sistemas simbólicos complejos de gran relevancia cultural.
Los niños más pequeños suelen tener muchas dificultades para hacer esto, ejemplo -escribir cuando han quedado para jugar- lo que les resulta difícil es darse cuenta de lo que necesitarán como información en el momento preciso y relacionar esta necesidad con la utilización de una ayuda externa.
A partir de los 7 años las estrategias notacionales son mucho más adecuadas y facilitan la resolución del problema.
Este aprendizaje del uso de ayudas externas es un elemento muy importante en el desarrollo cognitivo y tiene claras repercusiones en la vida cotidiana y aprendizajes escolares.
Los mecanismos que contribuyen a aumentar la capacidad de pensamiento se ven favorecidos desde el inicio de la educación primaria.
Basta con pensar en actividades cotidianas realizadas por niñ@s de edades previas y posteriores a 6-7 años para darnos cuenta de una de las diferencias más marcadas entre unos y otros. pues mientras que los pequeños se distraen con facilidad, pasan de un tema de interés a otro, no respetan las reglas de un juego, cambian de actividad y su concentración en una misma tarea es bastante limitada; los niños mayores trabajan con más facilidad de forma independiente, pueden seguir una o varias conversaciones y se concentran con más precisión en los aspectos relevantes de un juego o de una tarea. En esta diferencia tiene mucho que ver el desarrollo de la atención selectiva que es la capacidad para filtrar las distracciones y concentrarse en la información relevante.
El hecho de atender de forma selectiva a las informaciones supone una mayor capacidad de control, tiene una conciencia de la capacidad de aprender.
A medida que crecen niños y niñas suelen ser cada vez más capaces de dirigir y controlar voluntariamente el despliegue de su propia atención dejando de lado los datos irrelevantes. Este control juega un papel importante en procesos perceptivos de memoria y pensamiento traduciéndose muchas veces en una mejor planificación de la acción, en una palabra:
Comparado con el de niños más pequeños el sistema atencional de los mayores, particularmente a partir de 8-9 años, se ajusta de un modo más fexible, más eficiente y de forma más económica a las exigencias de cada situación.
En cuanto a la memoria los investigadores del procesamiento de la información siempre la han otorgado un lugar privilegiado. Para un sistema que tiene que procesar un flujo incesante de información el almacenamiento y la recuperación de dicha información son dos momentos cruciales. Es más las mejoras en la capacidad de procesar información se relacionan muchas veces con los avances en la capacidad de memoria. niñ@s a partir de 6 años despliegan una serie de procesamientos para retener nuevas informaciones y para recuperarlas.
A las primeras se las llama: estrategias de almacenamiento. A las segundas: estrategias de recuperación.
El repaso es la estrategia de almacenamiento más sencilla cuya utilización se incrementa claramente con la edad. Basado en repetición.
La estrategia de organización consiste en agrupar por categorías un conjunto desordenado de elementos a memorizar. Este agrupamiento activamente buscado facilita el recuerdo que suele organizarse según las diferentes categorías utilizadas en el momento del almacenamiento. Esta estrategia aumenta a medida que se avanza en la etapa de educación primaria adquiriendo un uso más frecuente hacia los 10-11 años.
La estrategia de elaboración trata de identificar un referente común o un significado compartido entre las cosas que se deben recordar, lo que se hace en este caso es relacionar dos o más elementos creando una relación o un significado nuevos.
También la elaboración es una estrategia que se aprende y perfecciona. A partir de los 6 años aunque el uso espontáneo no se practica hasta la adolescencia.
En la elaboración se perfeccionan sobre todo las facultades que un niñ@ puede desarrollar a partir de los 6 años pero sobre todo a partir de los 10 u 11 años.
Varían mucho en diversidad. Se refieren a procedimientos que sirven para recuperar información almacenada sea de forma intencional, cuando el sujeto sabe con antelación que tendrá que recordar algo, o de forma incidental, cuando de antemano no se sabe en que momento necesitaremos recuperar esa información.
Se buscan, en este caso, elementos diversos almacenados en la memoria, conocimientos que poseemos sobre nuestro entorno o hasta inferencias.
Estos procedimientos estratégicos de memoria se apoyan en ayudas, instrucciones y maneras de hacer aprendizaje por las ayudas que otros compañeros, maestros, padres y madres o adultos en general, proporcionan a los niños.
En cuanto al conocimiento, los niños de educación primaria son capaces de organizar y, por supuesto, adquirir de forma elaborada sus conocimientos, hasta tal punto que estos pueden superar en algunos casos a los de los adultos (ejemplo: la raíz cuadrada), porque la organización de los conocimientos se construye a través de sistemas de relaciones semánticas, lo que facilita el almacenamiento y la recuperación de la información y si todavía las relaciones se elaboran con elementos familiares y conocidos el resultado es mayor.
Los niños de eduación primaria desarrollan conceptos amplios y organizados en diferentes dominios específicos que en unos casos se llaman ámbitos o áreas, bloques o simplemente conocimientos lingüísticos, matemáticos, geográficos, físicos, sociales...
El desarrollo de conocimientos específicos, está sin duda relacionado con la transmisión de información y con la escolarización. No conviene olvidar que a partir de los 6 ó 7 años el niño desarrolla nuevas capacidades cognitivas como la descentración que se refiere a la capacidad de atender a diferentes aspectos del estímulo y de relativizar el punto de atención, lo que permite conseguir un pensamiento más objetivo y menos egocéntrico.
Otra capacidad que se desarrolla a partir de los 6-7 años es la reversibilidad frente a la irreversibilidad anterior; de modo tal que el niño se da cuenta de que ante un fenómeno determinado hay unas acciones que compensan a otras y que conducen al mismo punto de partida.
Una tercera capacidad que se desarrolla en la educaicón primaria es la realidad diferida frente a la apariencia, lo que supone en el niño tener capacidad para situar en un contexto más amplio lo directamente perceptivo y poder inferir conclusiones que van más allá de los datos observables.
Por último la capacidad que también se puede desarrollar en este período es la de transformaciones frente a estados.
A partir de los 6 años, los niños son más sensibles a los aspectos dinámicos y cambiantes de los fenómenos, precisamente porque tienen un pensamiento más plástico que les permite explicar las transformaciones.
Las razones de todas estas posibilidades de pensamiento han de buscarse según Piaget en el cambio de naturaliza de los esquemas de acción.
MLP: Retención más estable y duradera que tiene una capacidad infinita
Respuestas: Efectos motóricos
M.C.P. se transfiere la información seleccionada y facilita un breve almacenamiento que dura poco pero suficiente para operar y elaborar la información. La capacidad es limitada. Miller nº mágico: recordamos 7±2
Psicología lingüísticaPsicolingüísticaParadigma cognitivoCaracterísticas del habla

References: artículo 4
 artículo 8

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