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NIÑEZ EN SITUACIÓN DE CALLE - PDF
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Mercedes Laura Méndez Márquez
1 ORGANISMO ESPECIALIZADO DE LA OEA PROGRAMA DE PROMOCIÓN INTEGRAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO PRODER NIÑEZ EN SITUACIÓN DE CALLE Un Modelo de Prevención de las Farmacodependencias basado en los Derechos Humanos Segunda Edición
2 Niñez en Situación de Calle Un Modelo de Prevención de las Farmacodependencias basado en los Derechos Humanos Segunda Edición Alejandro Bonasso Director General Instituto Interamericano del Niño (IIN) Autor: Ariel Gustavo Forselledo, Ph.D. Coordinador Programa de Promoción Integral de los Derechos del Niño Instituto Interamericano del Niño (IIN) Impreso en el Instituto Interamericano del Niño (IIN) Av. 8 de Octubre 2904 (11600) Montevideo, Uruguay Tel: Fax: Este es un documento de trabajo producido en el marco del Plan Estratégico IIN Se autoriza su reproducción total o parcial citando la fuente. Segunda Edición Montevideo, 2002
3 NIÑEZ EN SITUACION DE CALLE UN MODELO DE PREVENCION DE LAS FARMACODEPENDENCIAS BASADO EN LOS DERECHOS HUMANOS Ariel Gustavo Forselledo, Ph.D. Psicólogo Coordinador del Programa de Promoción Integral de los Derechos del Niño - IIN Millones de niños de todo el mundo viven en condiciones especialmente difíciles: huérfanos y niños en situación de calle; refugiados o niños desplazados; víctimas de la guerra y de los desastres naturales y provocados por el ser humano, incluidos los peligros como la exposición a las radiaciones y a los productos químicos peligrosos; hijos de trabajadores migratorios y otros grupos sociales en situación desventajosa; niños trabajadores o niños sometidos al yugo de la prostitución, el abuso sexual y otras formas de explotación; niños impedidos y delincuentes juveniles. Esos niños deben recibir atención, protección y asistencia especiales de sus familias y sus comunidades, como parte de las medidas que se adopten a nivel nacional y de la cooperación internacional. 1 PANORAMA Lejos de disfrutar del derecho "a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social", los/as niños/as en situación de calle 2 sufren los efectos acumulativos de la pobreza, el hambre, la disolución de las familias, el aislamiento social y, con frecuencia, la violencia y el abuso. Obligados/as a valerse por ellos/as mismos/as antes de adquirir una identidad personal o de madurar, y debido a que no cuentan con la estabilidad necesaria para lograr confianza en sí mismos/as, ni con las aptitudes ni la educación requeridas para hacer frente a los rigores que les impone la vida, los niños en situación de calle corren grave peligro de caer en la prostitución, el consumo de drogas y varias formas de conducta criminal. Esas actividades constituyen a veces los únicos medios de supervivencia de los que disponen. Debido a que por lo general no han tratado con adultos en quienes poder depositar su confianza, los/as niños/as y adolescentes que se valen por sus propios medios pueden sospechar que los ofrecimientos de ayuda que se les hacen son sólo intentos de capturarlos y retenerlos, y pueden rechazar los servicios que más necesitan. 1 Plan de acción para la aplicación de la Declaración mundial sobre la supervivencia, la protección y el desarrollo del niño en el decenio de Ítem 2.2. correspondiente a: Niños en circunstancias especialmente difíciles. 2 Los/as niños/as en situación de calle son aquellos menores de 18 años que tienen vínculos familiares débiles o inexistentes, que hacen de la calle su hábitat principal y desarrollan en ella estrategias de sobrevivencia, hecho que los expone a distintos tipos de riesgos.
4 Según los informes de UNICEF, existen 100 millones de niños/as abandonados en todo el mundo, de los cuales 40 MILLONES pertenecen a América Latina. Estos/as niños/as, cuyas edades oscilan entre los 10 y 14 años, son los/as condenados/as a intentar sobrevivir en el único "hogar" que tienen disponible, esto es, las calles del continente. "Niños de la calle" es un término general que se aplica a los/as niños/as que están en alto riesgo en áreas urbanas, sin tomar en cuenta las diferencias entre ellos. No son todos abandonados, y no todos viven en la calle. UNICEF distingue entre dos grupos de niños según la situación de sus familias: Los/as niños/as en la calle son el grupo más grande. Trabajan en las calles pero mantienen relaciones cercanas con sus familias. La mayoría (aproximadamente un 75%) mantienen sus vínculos familiares, y aunque pasan mucho tiempo lejos de ellos, sienten que tienen un hogar. Los/as niños/as de la calle (aproximadamente el 25%) están sin hogar y tienen los vínculos familiares rotos debido a la inestabilidad o a la desestructuración en sus familias de pertenencia. En algunos casos han sido abandonados por éstas y en otros casos ellos mismos decidieron irse. Comen, duermen, trabajan, hacen amistades, juegan en la calle y no tienen otra alternativa que luchar solos por sus vidas. Las investigaciones sobre la magnitud del problema es un asunto difícil. Los estimados de los números de niños en situación de calle en América Latina varían enormemente, en parte porque los investigadores no siempre están de acuerdo con la definición de niño de o en la calle y también porque las encuestas de hogares no registran adecuadamente su existencia. También es difícil contarlos porque los/as niños/as de la calle están siempre trasladándose de lugar a lugar. Como consecuencia, los datos son insuficientes y no confiables. Tampoco es fácil explicar el por qué algunos/as niños/as terminan en las calles y otros/as no. A veces los padres mandan a sus hijos/as a las calles para mendigar, robar, etc. Otras veces los/as niños/as eligen irse de casa para escapar de situaciones de violencia doméstica. La mayoría de estos/as niños/as son consumidores/as e incluso adictos/as a los inhalantes, tales como el pegamento de zapatero o los solventes industriales, los que les generan una serie de problemas físicos y psicológicos que incluyen alucinaciones, parálisis y/o falta de coordinación motora, edemas pulmonares, fallos en los riñones y daños cerebrales irreversibles.
5 LOS DERECHOS HUMANOS Y LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS EN SITUACION DE CALLE Aunque los avances jurídicos son notables, la formulación de la política social del Estado en torno a la niñez, y el papel de las instituciones comprometidas evoluciona favorablemente, no son suficientes ante el elevado desconocimiento de los derechos de los niños y adolescentes (para la Convención sobre los Derechos del Niño, niño es toda persona menor de 18 años), que son los más vulnerables ante la situación de miseria, ignorancia, explotación, abuso, imprevisión, y violencia que caracteriza un gran porcentaje de la población de América Latina y el Caribe. Es así como se encuentran en la familia, la escuela, las calles, y los lugares de trabajo, espacios donde se desconocen y atropellan los derechos de la niñez, obstaculizando su desarrollo integral. Se podría decir que además de las condiciones estructurales de la situación socioeconómica de la región, el factor de miseria se asocia a la falta de conciencia frente a la humanización de las relaciones entre los adultos, y de estos con los niños. Por otra parte, el desamparo es el resultado previsible de las políticas de los sectores público y privado, que excluyen a los pobres del desarrollo económico al mismo tiempo que debilitan las redes de protección social en nombre de "la competitividad global". Ese orden de cosas se perpetúa asimismo debido a la profunda renuencia a atacar las causas del problema. Los principios de los derechos económicos y sociales una parte integral de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (cuyo cincuentenario se celebra actualmente), así como de la Convención sobre los Derechos del Niño (cuyo décimo aniversario se cumple en el presente año) se violan sistemáticamente y sin consideración. EL ROL DE LA CONVENCION SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO La Convención sobre los Derechos del Niño resulta el instrumento jurídico internacional que integra en su normativa disposiciones específicas, para proteger a los/as niños/as de estas condiciones y que obliga a los Estados Parte a su cabal cumplimiento. Para la concepción tradicional de la doctrina del menor en situaciones irregulares o de infracción, éste es biológicamente inmaduro y jurídicamente irresponsable. La Convención de los Derechos del Niño rescata su capacidad para expresar opiniones, lo que implica considerarlo como "SUJETO ACTIVO EN LA BUSQUEDA DE ALTERNATIVAS PARA VIVIR MEJOR" (Pilotti, 1994). Esto lo convierte en protagonista al que debe asignársele un rol preponderante en la prevención como agente y mediador. La Convención sobre los Derechos del Niño tiene como objetivo primordial que las naciones reconozcan, promuevan y protejan el cumplimiento de los derechos de los niños y las niñas. Pero no sólo recoge las principales disposiciones de la legislación internacional, sino que además abre nuevos caminos en áreas claves como la adopción, la supervivencia y el
6 desarrollo y la protección de su identidad; también presenta garantías contra la explotación sexual, el abandono y el uso de las drogas. Así, la Convención tiene en cuenta además, las diferentes etapas del niño y la problemática a la que se ve enfrentado durante su crecimiento, basada en el principio de la no discriminación. Independientemente de la raza, color, sexo, idioma, religión, creencias, origen nacional, social o económico, impedimentos físicos, o cualquier otra condición, los niños y las niñas tienen derecho a la totalidad de las prerrogativas y garantías consagradas en la Convención por cuanto su fundamento es la noción de "Interés Superior del Niño". Este interés superior se entiende como el reconocimiento del bienestar integral de la infancia, en la categoría de prioridad social. La colectividad ha de estar comprometida en la defensa y protección de los derechos de niños, niñas, y tras su búsqueda, se deben implementar medidas efectivas tendientes a lograr su integridad física, mental y afectiva. En este proceso es fundamental intensificar la preocupación por los niños en circunstancias difíciles: niños abandonados, niños involucrados en la violencia de la guerra, niños de y en la calle, niños sujetos a abusos y discriminación y niños víctimas de trabajos peligrosos y abusos sexuales. A los efectos del presente trabajo, se analizarán los diferentes derechos contenidos en la Convención de acuerdo con tres categorías (Derechos Económicos y Sociales, Derechos Civiles y Derechos Políticos), así como su eventual incumplimiento para el caso de los/as niños/as en situación de calle. DERECHOS ECONOMICOS Y SOCIALES EL DERECHO AL DESARROLLO INTEGRAL DE LA NIÑEZ El desarrollo de los niños y de las niñas se entiende como un proceso por el cual, se logra el crecimiento armónico e integral de sus aspectos: físico o biológico que le da la capacidad para moverse, y configurarse corporalmente; psicológico, que le da la capacidad de desarrollar su propia identidad como individuo; mental o cognitivo, que le da la capacidad para pensar y hablar; afectivo que le da la capacidad para sentir y amar; y social, que le da la capacidad para relacionarse con los demás. Responsabilidades frente al desarrollo de la niñez Son responsables del desarrollo de los niños y las niñas: La familia La comunidad El Estado. La responsable directa de brindar condiciones apropiadas para el desarrollo del niño/a es la familia, y su actuar no se puede reducir a lo que ocurre "puertas adentro", pues la acción familiar hacia el barrio es fundamental.
7 La comunidad en la que está inmersa la familia y la sociedad en general también tienen responsabilidades, frente al desarrollo de la niñez; brindando a través de la organización comunitaria, seguridad, recreación, protección, solidaridad y un ambiente sano; denunciando conjuntamente las irregularidades y presionando para su pronta solución Asimismo, es responsabilidad del Estado, velar por el bienestar de todos los niños/as y ciudadanos/as en general. Para dar cumplimiento a este propósito se han establecido normas internacionales y nacionales que consagran los derechos de la niñez. La vigencia de estos derechos se concreta a través de la formulación de políticas y planes de desarrollo para la infancia y la familia, aportando los recursos necesarios y velando por su cumplimiento. Para finalizar, la responsabilidad frente al desarrollo del niño/a le compete en forma simultánea e interrelacionada tanto a la familia como al Estado y a la comunidad. Cuáles son los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño acerca del Desarrollo Integral que se verían total o parcialmente violados para el caso de los/as niños/as en situación de calle? Art. 9. Todo niño/a tiene derecho a no ser separado de sus padres. Art. 17. A acceder a información y material que promueva su bienestar social espiritual y moral y su salud física y mental. Art. 18. A que ambos padres asuman la responsabilidad de su crianza y desarrollo. Art. 28. A la educación primaria gratuita y a facilidades de acceso a la educación secundaria. Art. 29. A una educación que desarrolle todas sus potencialidades. Art. 31. A descansar, jugar y tener acceso a la cultura. EL DERECHO A LA SUPERVIVENCIA Al niño hay que protegerlo desde antes del nacimiento, desde el momento de la concepción. Si educamos y damos atención a la mujer gestante, estamos protegiendo la calidad de vida del futuro bebé. El concepto de salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos dice que salud no sólo es ausencia de enfermedad, sino un estado de completo bienestar físico, mental y social. Para que un ser humano logre un estado de bienestar, es necesario que tenga sus necesidades básicas satisfechas: alimentación, vivienda,recreación, salud, comunicación, etc. Igualmente existen otras necesidades no físicas que nos llenan de satisfacción y contribuyen a nuestra salud mental, a saber: necesidad de ser aceptado y reconocido por los demás, necesidad de afecto, necesidad de sentirme útil en relación con otros, necesidad de logro. Teniendo en cuenta estos aspectos, los derechos de supervivencia abarcan mucho más que la atención a la enfermedad, el niño y la niña, también tienen derecho a vivir en un ambiente
8 saludable; los adultos debemos cuidar y preservar el medio ambiente físico, social y cultural de la niñez. En cuanto a la prevención de la enfermedad, los niños y las niñas tienen derecho a un control periódico de su crecimiento y desarrollo en las instituciones de salud, a tener una atención integral como niño(a) y a no ser tratados como un paciente más. Igualmente tienen prioridad para la atención de su enfermedad. Debemos velar porque las instituciones prestadoras de servicios de salud, brinden servicios de calidad con una atención humanizada y eficiente. Cuáles son los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño acerca del Derecho a la Supervivencia que se verían total o parcialmente violados para el caso de los/as niños/as en situación de calle? Art. 24. Al más alto nivel de salud y nutrición. Art. 25. A un examen periódico si el niño se encuentra en establecimientos de protección. Art. 26. A la Seguridad Social Art. 27. A un nivel de vida adecuada para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social DERECHOS CIVILES EL DERECHO A LA PROTECCION Proteger al niño/a, es cuidarlo/a, brindarle amor, salud, alimento, vestido, educación, vivienda, seguridad, recreación y cultura; facilitándole su relación consigo mismo, con los demás y con el mundo que lo rodea. El niño y la niña por ser dependientes del adulto, son vulnerables a las condiciones económicas, sociales, educativas y emocionales en que se encuentren; la calidad de vida y su desarrollo integral dependen del grado de satisfacción de todas sus necesidades y de la visión cultural que se tenga del niño/a en la sociedad en que éste/a viva. Los niños/as forman parte de la familia y la sociedad como sujeto de derechos y responsabilidades; derechos consagrados en la mayoría de los Códigos de Menores de la región; en los que se establece la responsabilidad principal e indelegable de los padres con el apoyo de la comunidad y del Estado. Los Códigos establecen conjuntos de normas que indican las formas de proteger al niño, en especial cuando hay fallas en esta función, definiendo los procedimientos y recursos, que deben tener en cuenta la familia, la comunidad y las instituciones. La protección se debe brindar en toda etapa de desarrollo del niño/a, y comprende acciones que van desde registrar al hijo, hasta protegerlo contra toda forma de abuso, abandono o peligro. De esta manera se ubica el concepto de Protección en su dimensión más amplia e integral.
9 Para efectos de esta exposición se toman los derechos de protección más representativos, los cuales revisten la misma importancia, que en los Derechos humanos adquieren grupos especiales, tales como las minorías étnicas, lingüísticas y religiosas. Es importante recordar que siempre que un niño esté abandonado, en peligro de abuso, explotación, o en cualquier situación que atente contra su integridad física y moral, es deber de toda persona, informar a los organismos de Protección al Menor y a la familia; recurrir a la policía, a las Comisarías de Menores y de Familia, a la Defensoría del Pueblo (cuando las hay), a las organizaciones comunitarias, y a cualquier otra instancia a la que se pueda acudir, para buscar la solución más adecuada a su situación. Cuáles son los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño acerca del Derecho a la Protección que se verían total o parcialmente violados para el caso de los/as niños/as en situación de calle? Artículo 2o. A no ser discriminado. Artículo 3o. A que el interés del niño sea lo primero en todas las medidas concernientes a ellos. Artículo 7o. A un nombre, una nacionalidad, el registro y a conocer a sus padres. Artículo 8o. A preservar su identidad, nacionalidad, nombre y relaciones familiares. Artículo 16. A que se le respete su vida privada. Artículo 19. A la protección contra abuso físico, mental o sexual, descuido o trato negligente, maltrato o explotación. Artículo 20. A la protección cuando el niño es privado de su medio familiar. Artículo 23. A que el niño mental o físicamente impedido disfrute de una vida plena. Artículo 32. A ser protegido contra la explotación económica y trabajos peligrosos. Artículo 33. A la protección contra el uso ilícito de drogas. Artículo 34. A la protección contra toda forma de explotación y abuso sexual. Artículo 35. A la protección contra el secuestro, la trata o venta de niños. Artículo 36. A la protección contra todas las formas de explotación. Artículo 37. A no ser sometido a torturas, pena capital, prisión perpetua y a no ser privado de su libertad ilegalmente. Artículo 39. A la recuperación física y psicológica cuando ha sido víctima de abandono, explotación y abusos. Artículo 40. A recibir tratamiento y garantías especiales si ha infringido la Ley.
10 EL DERECHO A RECIBIR UNA ADECUADA ADMINISTRACION DE JUSTICIA El Artículo 37 es muy claro a este respecto y es frecuentemente violado en los niños en situación de calle. Art. 37. A no ser sometido a torturas, pena capital, prisión perpetua y a no ser privado de su libertad ilegalmente. Todo niño privado de libertad cuando infrigió la ley tendrá derecho a un pronto acceso a la asistencia jurídica y otra asistencia adecuada. Se le deberá garantizar su integridad. DERECHOS POLITICOS EL DERECHO A LA PARTICIPACION EN LA NIÑEZ Respetar al niño/a, es permitirle su desarrollo como ser autónomo, con identidad propia, para que crezca en un ambiente en donde la solidaridad y la participación sean la base de su formación como ser humano creativo, como un ciudadano libre y democrático, capaz de tomar sus propias decisiones y de ser responsable y comprometido con el desarrollo de su comunidad. La participación de la niñez se convierte en el derecho nucleador de los anteriores, es decir que para que se cumplan cabalmente se requiere que los niños/as se conviertan en protagonistas de su propio desarrollo, tomando parte activa en los diferentes procesos de socialización: en su medio familiar, escolar y comunitario. Algunas formas de vivencia de los niveles de participación se expresan en el diálogo y la reflexión permanente, en la conformación de organizaciones como las juntas locales, en el cuidado ecológico de la naturaleza, en la vinculación a grupos como los scouts y, en general, en la participación en actividades que convocan la movilización social. Cuáles son los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño acerca del Derecho a la Participación que se verían total o parcialmente violados para el caso de los/as niños/as en situación de calle? Art. 12. A expresar su opinión en los asuntos que lo afectan y a que se le tenga en cuenta. Art. 13. A la libertad de expresión y a buscar, recibir y difundir información. El derecho de participación abarca el derecho a pensar y a expresarse libremente, lo que implica que el niño/a sea tenido en cuenta como un ser sujeto de derechos, que desempeña un papel activo en la familia, la comunidad y la sociedad. "El artículo 17 de la Convención sobre los Derechos del Niño se refiere específicamente a los medios de comunicación social. Reconoce su importancia y les reconoce, en relación a los niños, dos funciones: por una parte la provisión de información que tenga por objeto "promover su bienestar social, espiritual y moral y su salud física y mental"; y, por otra, la protección del niño contra toda información perjudicial para su bienestar" (Nilo, 1995). BALANCE Como resultado de lo expuesto, al menos 27 artículos específicos de la Convención son frecuentemente violados en el caso de los/as niños/as en situación de calle.
11 NIÑOS/AS EN SITUACION DE CALLE Y USO INDEBIDO DE DROGAS Los/as niños/as y jóvenes marginados que viven o están en las calles de las grandes ciudades tienden a usar drogas siguiendo patrones de comportamiento grupal que encierran distintos significados. Por un lado se entiende que el consumo de drogas por parte de estos/as niños/as tiene un sentido de fuga de la dura realidad que deben enfrentar en las calles. También se sostiene que algunas de las sustancias tóxicas que utilizan por inhalación quitan la sensación de hambre u otras, que euforizan, quitan la sensación de cansancio. Por otro lado, estos niños saben que el único grupo de pertenencia que tienen es el de sus propios pares, por lo que tienden a identificarse con aquellos modelos de conducta que su grupo genera. Si en estos modelos de conducta está incluido el consumo de drogas, entonces para pertenecer al grupo es necesario consumir drogas. Las sustancias más utilizadas por ellos incluyen inhalantes como la cola de zapatero, los solventes de pintura, keroseno, gasolina, etc. Muchas veces estos niños son utilizados por los narcotraficantes para la venta y producción de drogas ilícitas. Estas actividades les ofrecen oportunidades de trabajar y ganar dinero. Por lo expuesto, para este grupo de niños/as en situación de calle, las drogas juegan un rol importante en sus vidas, en tanto adquieren un sentido social en el grupo de pertenencia y pueden llegar a constituirse en el trabajo que les provee seguridad. También pueden involucrarse en situaciones como el robo y la prostitución. En este contexto, estos/as niños/as quedan atrapados/as en un ciclo de pobreza y violencia, carentes de atención médica, condiciones sanitarias, supervisión y educación. Según el Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1998, (...) hay que considerar la cuestión de las sustancias volátiles, porque no están sujetas a la fiscalización internacional. Estas sustancias pueden funcionar como punto de entrada en los estupefacientes y las sustancias psicotrópicas, y los jóvenes en circunstancias especialmente difíciles, como los/as niños/as de la calle, son particularmente vulnerables. Para millones de niños que viven en la calle, la inhalación de sustancias volátiles es un medio de escape mental y físico. En América Latina y otros lugares del mundo en desarrollo, la droga más común entre los/as niños/as en situación de calle es el pegamento de zapatos a base de solventes. Estos productos, fabricados en su mayoría a base de Tolueno y Ciclohexano, les quitan el frío y la desesperación. Sin embargo también causan daño al hígado, a los pulmones y al cerebro y, en algunos casos, pueden provocar la muerte. Definición de Inhalantes El término "inhalantes" se refiere a miles de productos comerciales y de uso doméstico diferentes que pueden ser intencionalmente consumidos abusivamente mediante la inhalación o "aspiración" (inhalación a través de la boca y nariz). Según las clasificación geopolítico-estructural que estudia las drogas según las variables de producción, tráfico, consumo y riesgos de consumo (Da Silva, Forselledo, 1994), los inhalantes son "sustancias sintéticas (de uso no médico) psícoactivas secundarias", en
12 virtud de que son sustancias producidas con fines industriales o domésticos, como por ejemplo los hidrocarburos que incluyen solventes volátiles (tales como gasolina, pegamento, pintura y esmaltes), los anestésicos (tales como cloroformo, éteres y óxido nitroso), los nitratos y los aerosoles. Estos productos no tienen originalmente ninguna indicación médica de consumo ni son fabricados para provocar efectos psicoactivos, como lo son las sustancias sintéticas llamadas "psicoactivas primarias" (LSD, éxtasis, PCP, ice, etc.). Los efectos de los inhalantes son experimentados por el consumidor al aspirar voluntariamente sus gases, afectando y alterando el funcionamiento del sistema nervioso central (SNC). Las características de la producción indican que la misma es industrial y legal. La mayor producción y comercialización de estas sustancias llega a su destino primario (la industria, el comercio, el uso doméstico), por lo que es prácticamente imposible estimar que parte de la misma se destina al consumo con fines psicoactivos. En cuanto al tráfico, los inhalantes son de circulación lícita y poco controlable para el caso de los consumidores con fines psicoactivos. En lo relacionado con el consumo, éste se da fundamentalmente en niños/as y adolescentes de niveles socioeconómicos deficitados (población marginal y niños/as en situación de calle). Los riesgos del consumo son muy serios y van desde: Pérdida de la memoria a corto plazo Coordinación deficiente Dificultades de juicio Distorsiones en la percepción Cuadros severos de dependencia Pérdida de la audición Espasmos en la extremidades Pérdida de lucidez Daño cerebral Daño de la médula espinal Daño en el hígado y riñones Complicaciones por intoxicaciones agudas Posibles efectos en el feto, similares al síndrome alcohólico fetal Asfixia Posible muerte súbita Bases solventes narcotizantes contenidas en estas sustancias Tolueno El tolueno es un líquido sin color con un fuerte olor dulce. Se usa como solvente y también en la gasolina de la aviación y para la fabricación de otros químicos: perfumes, medicinas, tintes, explosivos y detergentes.
13 El Tolueno figura entre las sustancias más tóxicas y peligrosas, y está incluida en la Lista de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos. Ciclohexano El ciclohexano es un líquido sin color con un olor dulce. Es usado como removedor de pintura, como un solvente para lacas y resinas, y para hacer materiales orgánicos como el nylon. Este compuesto también es altamente tóxico y peligroso para la salud de quien lo inhala. MODELOS EXPLICATIVOS PARA LOS/AS NIÑOS/AS EN SITUACION DE CALLE Y EL USO INDEBIDO DE DROGAS MODELO MODIFICADO DE STRESS SOCIAL PARA EL ABORDAJE DEL NIÑO EN SITUACION DE CALLE CONSUMIDOR DE DROGAS. El Modelo Modificado de Stress Social es un modelo de riesgo desarrollado inicialmente por Rhodes y Jason (1988), que hace hincapié en las aptitudes y en la capacidad de adaptación psicológica. El Modelo Modificado difiere del original de Rhodes y Jason por el hecho de que incorpora variables ambientales, sociales y culturales que pueden influir en el uso de drogas y porque tiene en cuenta el efecto de las drogas y su interacción con el consumidor. Postula que el aumento del riesgo del uso indebido de drogas depende del nivel de stress y de angustia personal percibido por el individuo, de la imagen que la comunidad tenga de las drogas (nivel de normalización) y de los efectos percibidos por el consumidor. A su vez, se ve contrarrestado por los vínculos positivos, la posesión de estrategias y aptitudes adecuadas de adaptación psicológica y el acceso a los recursos necesarios. De esta manera, el modelo puede representarse por el siguiente cociente: RIESGO DE USO INDEBIDO DE DROGAS = ANGUSTIA Y STRESS + NORMALIZACION + EFECTOS VINCULOS + ESTRATEGIAS DE ADAPTACION +RECURSOS Por ejemplo, un individuo con alto nivel de stress, unido a un medio social que tolera y/o fomenta el uso indebido, que valora positivamente el efecto que las drogas le causan al consumirlas, sin vínculos familiares positivos, con una escasa capacidad de adaptación social y alejado de la accesibilidad de recursos, tendrá un alto riesgo de establecer una relación problemática y dependiente con las drogas. En apariencia, el modelo permitiría atribuir valores cuantitativos a cada variable, aunque expertos de la OMS que han trabajado con él sugieren que se utilice mas como un marco conceptual para organizar la información y ayudar a concebir planes e intervenciones.
14 Los mismos informantes de la OMS indican que debe asumirse que este modelo también es incompleto, ya que no considera el contexto global social, político, cultural, geográfico, religioso, económico, etc. Indican que estas variables inciden en el consumo de drogas pero desbordan la capacidad de los trabajadores locales, quienes no pueden influir significativamente en ellas. NIVELES DE STRESS: Rhodes y Jason identificaron 5 niveles de stress: 1. Viscisitudes graves. Muerte o abandono de los padres, desastres naturales y lesiones personales. Suelen acaecer súbitamente, sin previo aviso ni control por parte de niños/as y adolescentes. El choque resultante exige un período o fase de adaptación y muchas veces el uso de drogas se da para aliviar el dolor o superar la fase de adaptación. 2. Problemas cotidianos. Se trata de conflictos y presiones de la vida cotidiana. Problemas con los padres, exigencias y deberes domésticos. En el caso de los/as niños/as en situación de calle se agravan severamente pues, los problemas cotidianos, tienen que ver con las disputas para hallar cobijo, ropa, alimentos, evitar la violencia, el abuso sexual, etc.. El consumo de drogas puede representar un intento de evasión ante estas dificultades permanentes. 3. Tensiones permanentes de la vida. Son las situaciones de stress que no pueden resolver se y, a menudo son el resultado de las privaciones económicas, falta de alojamiento, mala alimentación, carencias de ropa y dineros, así como de acceso a empleos y a medios recreativos. También puede asociarse a las enfermedades crónicas y a los dolores producto de accidentes, traumatismos, etc. 4. Períodos de Transición. Tiene que ver con los cambios de medio o habitat de las personas. En el caso de los/as niños/as en situación de calle, sus desplazamientos de una comunidad a otra para huir de la policía o de los compañeros ocasionales son frecuentes. Por lo general en estos períodos de transición se resienten las relaciones con los compañeros. 5. Cambios Asociados a la Adolescencia. El empuje biológico ontogenético de la adolescencia, asociado al empuje intelectual (adquisición de las operaciones formales abstractas del pensamiento) son fuente de stress para todo adolescente. En el caso de las niñas, se asocia además la aparición de la capacidad reproductiva. Las enfermedades infecciosas y la malnutrición, frecuentes en los/as niños/as en situación de calle, pueden traducirse en retrasos del crecimiento y de la pubertad, enfermedades cutáneas y deformaciones óseas. Consecuentemente, son frecuentes los retrasos en el desarrollo intelectual.
15 Todos estos problemas pueden afectar de manera significativa la propia imagen y también deben ser tenidos en cuenta. Los otros factores intervinientes, a saber: "Normalización del consumo", "Efectos y experiencias con las drogas", "Vínculos", "Estrategias y aptitudes de adaptación" y "Recursos disponibles" no serán desarrollados en el presente documento. Referimos al lector al Documento: " Calle sin Salida? Proyecto Niños Callejeros" WHO/PSA/93.7, Washington, 1994.
16 ESQUEMA DE ROLES Y NIÑOS/AS EN SITUACIÓN DE CALLE. QUE ES EL ESQUEMA DE ROLES? Es un esquema teórico y estructural que representa la personalidad en forma simple y operativa, en lo concerniente a la relación del Yo como instancia psicológica que se inserta en la estructura social a través de sus roles. Está compuesto por el Yo, los Roles Sociales y el Si Mismo Psicológico (ver figura 1). ESQUEMA DE ROLES (ROJAS BERMUDEZ, J.G., El Núcleo del Yo. Ed. Genitor, Buenos Aires, 1979) REFERENCIAS: 1. Limite del Si Mismo Psicológico; 2. Yo; 3. Rol; 4, Rol poco desarrollado; 5, Rol complementario; 6. Relación rol complementario - Si Mismo; 7, Vínculo; 8, Qbjeto Intermediario; 9. Seudorol; 10. Interrelación de roles; 11. Interrelación de roles; 12. Expansión del Si Mismo por estado de alarma; 13. Contracción del Si Mismo en situaciones especiales de caldeamiento; 14, Contexto que mantiene al Seudorol. FIGURA 1
17 Los roles sociales son unidades culturales de conducta, propias del medio en que se han desarrollado. Son conservas culturales aprendidas por el Yo, que presentan en su estructura una interrelación con el rol complementario y las características y particularidades de cada Yo. De este modo, cuando se desempeña un rol social con su complementario, ya hay un conocimiento previo de las pautas de comportamiento posibles en el vínculo por desarrollar. Por ejemplo, en el rol social de educador está presente el de educando y sus interrelaciones. El educador espera una serie de comportamientos por parte del educando que, al producirse, no le van a resultar sorpresivos ni extraños. Si por el contrario se presentan comportamientos no esperados (por ejemplo, el educando se saca la ropa en clase) ellos van a generar sorpresa o alarma por lo inadecuado y no previsto por el rol. * Descripción operativa de Esquema de Roles. La interrelación e interdependencia del individuo con la estructura social se puede comparar a la existente en una red de pescadores, entre los nudos y los hilos que la componen. Así como el material de los hilos y los nudos de la red es el mismo, en la estructura social, los roles complementarios (hilos) y el Yo (nudos) presentan características comunes, y es de su interdependencia que resulta cada estructura social con una forma peculiar. El Yo desde este punto de vista, no es una entidad aislada; al contrario, es un punto de reflexión y de pasaje de la estructura social. Es un núcleo de convergencia de fuerzas sociales que atraviesan al individuo al mismo tiempo que se concretan y amplían en él. Si se cortan los hilos de la red, el Yo queda des-vinculado, aislado y cae. Esta es la situación del enfermo mental en su expresión máxima de alienación. Para sobrevivir, necesita condiciones especiales y debe ser hospitalizado. Otro elemento a considerar es el de las tensiones de la red. Si se generan tensiones focales, éstas se transmiten a lo largo de los hilos y los nudos, siguiendo correspondientes líneas de fuerza, que comprometen de desigual manera a unos y otros, de acuerdo a su posición dentro de la red. Se produce así una diferente distribución de las tensiones. Un buen conocedor de la red puede distribuir a su arbitrio las tensiones, proteger ciertas partes y sobrecargar otras. De igual manera, pueden considerarse en la estructura social las tensiones que los Yos deben soportar: ellas siguen ciertas líneas de fuerza, que comprometen en desigual medida a los Yos que deben soportarlas. Si los Yos, sometidos a las tensiones que les llegan a través de los roles complementarios y los vínculos, no logran asimilarlas, se enferman. En este caso, como en la red, las líneas de fuerza pueden ser distribuidas con una cierta premeditación y proteger así a otras mas valoradas. Una estructura social muy densa como la urbana, es capaz de soportar enormes tensiones, justamente por la densidad de roles sociales existentes en su estructura. Cada uno de los habitantes estables de una estructura posee una diversidad de roles que son, en cantidad y calidad, propios de esa cultura. Individuos provenientes de otro tipo de estructura social, donde la cantidad de roles sociales necesarios para funcionar adecuadamente, es relativamente reducida (por ejemplo, la cultura rural) sufren con intensidad los procesos de transculturación. Otras situaciones especiales de transculturación, como las corrientes migratorias externas a otras estructuras sociales, obliga a las personas que no tienen el repertorio de roles propios de su cultura de pertenencia a reagruparse en colectividades para "recrear" la estructura de origen e insertarse con unos pocos roles en la nueva.
18 Un hecho particular desde esta perspectiva, lo constituye en grupo de niños/as en situación de calle, quienes se vinculan entre sí, a través de una red de roles específicos, habiendo subdesarrollado o perdido el contacto social por intermedio de los roles familiares y sociales propios de su edad cronológica. Por lo tanto, se ven obligados a asimilar las tensiones con los escasos roles disponibles, sobrecargándolos y desempeñándolos con el máximo compromiso, situaciones que, de poseer un ámbito familiar y social adecuado, les significaría un mínimo desgaste personal. Esta sobrecarga tensional es uno de los factores de riesgo para trastornos psicopatológicos y para los agrupamientos por "iguales". A esto debe agregarse que el grupo de niños/as en situación de calle, por su condición etárea, tiene Yos de escasa maduración psicológica y se ven expuestos al mayor riesgo para la integridad psíquica, se han desvinculado totalmente o en parte de la matriz de identidad familiar, donde los roles familiares juegan un papel clave en el desarrollo y la maduración del Yo. * El Si Mismo Psicológico en el Esquema de Roles. El Si Mismo Psicológico (SMP) es el límite psicológico de la personalidad que tiene una función protectora de su integridad. Es la parte sensitiva del esquema de roles y tiene su soporte fisiológico en el sistema exteroceptivo en estrecha interdependencia con el sistema neurovegetativo. A nivel físico, corresponde al espacio pericorporal que cada individuo necesita para sentirse confortable. Experimentalmente lo podemos verificar a través de un test por el cual aproximando lentamente a otras personas hasta que el sujeto a investigar manifieste incomodidad. Veremos así como cada individuo tiene una distancia mínima para ubicar a su interlocutor y como varía de acuerdo a los estímulos utilizados y el momento psicológico en que se encuentra. La sensación de desagrado que se experimenta cuando otra persona entra dentro del "territorio personal", cuando se mete dentro de ese espacio pericorporal individual, corresponde a nivel psicológico, al momento en que el rol social (figura 1: 5) de otro individuo se ponen en contacto (figura 1: 6) con el SMP, situación que sucede cuando no se cuenta con un rol complementario para vincularse (figura 1: 3). En estas circunstancias, físicamente el sujeto puede retroceder un poco o empujar con la mano a la otra persona, para recuperar distancia y "expulsar al invasor" de su territorio psicológico mínimo confortable (SMP). * Roles y vínculos. Los roles (figura 1: 3,4) son prolongaciones del Yo por intermedio de los cuales se pone en relación con los roles complementarios (figura 1: 5) (por ejemplo, padre-hijo, vendedorcomprador, docente-alumno), dando origen a un vínculo (figura 1: 7) (por ejemplo, filial, comercial, educacional). Existen roles bien desarrollados (figura 1: 3) que van mas allá de los límites del SMP y roles poco desarrollados (figura 1: 4) que quedan dentro de área del mismo.
19 Estos roles no entran en contacto con sus complementarios sino a través del SMP (figura 1: 6) con las sensaciones de incomodidad y alarma correspondientes, salvo que se produzcan procesos de "caldeamiento" (figura 1: 13), que retraigan esta instancia psicológica. La relación a través de los roles se caracteriza por el poco compromiso que involucra y la posibilidad que da para la "objetivación" del "vínculo" (figura 1: 7) dada la distancia a que se juega. Siempre que un rol ajeno entre en contacto con el SMP, la situación es de máximo compromiso personal y puede generar distintas respuestas: retirada, respuestas neurovegetativas que denotan ansiedad (ruborización, palpitaciones, etc.) o en casos muy graves de trastornos psicológicos retraimiento total, respuestas delirantes o pérdida del control de esfínteres. Volviendo al esquema de roles, se observa que el SMP (figura 1: 1) es un círculo externo, como una "membrana" que recubre totalmente al Yo. Este límite no es fijo sino que puede variar de acuerdo a las condiciones en que se encuentra el individuo. En los casos de estados de alarma producidos por estímulos externos o internos, el SMP se expande o dilata (figura 1: 12), aumentando su superficie, pudiendo llegar, en casos extremos, a cubrir totalmente los roles (por ejemplo, en estados de pánico). Por el contrario con el caldeamiento, el SMP se contrae y puede llegar a contactar con el Yo (por ejemplo, en las relaciones sexuales) (figura 1: 13). SITUACION DEL/DE LA NIÑO/A EN SITUACION DE CALLE A LA LUZ DEL ESQUEMA DE ROLES. Si consideramos las circunstancias particulares en las que vive el/la niño/a en situación de calle, acordaremos que el entorno en que se encuentra, es un entorno casi permanente de "alerta". Ello implica por lo menos cuatro consecuencias psicológicas: 1. Una dilatación mayor del SMP respecto de los/as niños/as bajo protección familiar 2. Menores posibilidades de inserción social a través de roles y 3. Roles familiares y sociales infantiles poco desarrollados y 4. Roles sociales particulares del medio ambiente en situación de calle, altamente desarrollados pero que impiden un engarce satisfactorio en los espacios sociales propios de la niñez y la adolescencia. El estado de alerta, sumado a las agresiones del medio ambiente, generan un gasto psicológico mayor de defensa a los efectos de mantener la integridad del/de la niño/a y lo/a hacen vulnerable a la búsqueda de escapes que alivien las tensiones (por ejemplo, búsqueda de caldeamiento químico, a través del consumo de alcohol y drogas). A manera de ilustración de las referidas consecuencias psicológicas (enumeradas de 1 a 4 en el párrafo anterior), citamos un fragmento de un trabajo elaborado por Gonzalo Barreno Hernández que se titula Aspectos Socioculturales y Psicológicos del Niño Consumidor de la Calle en el Ecuador (CECAFEC,1996). Las niñas y niños de la calle son cualquiera de los niños y niñas de nuestros barrios y vecindarios de las ciudades latinomericanas. No existe ningún estatuto que los vuelva "especiales" o distintos del común de los/as niños/as de los sectores populares. Es su situación de vida expuesta al límite de la sobrevivencia y la referencia hacia la calle lo que en un momento determinado, puede alterar el curso de sus historias personales porque el
20 espacio que ocupan es vulnerable en sí mismo, dada la convergencia de factores sociales críticos. No necesariamente todos los niños y niñas que son usuarios de la calle son consumidores de drogas. Si bien las drogas están omnipresentes en las calles, el contacto con ellas implica un proceso determinado por algunos factores, entre ellos, la persistencia en la calle, especialmente por las noches; la proximidad a los lugares caracterizados como "clandestinos"; la influencia de grupos de muchachos mayores; el sentido y búsqueda de experiencias placenteras; el reconocimiento social de la droga y el valor que los grupos en situación de calle le otorgan. A juicio de varios analistas, sin embargo, la vulnerabiidad de los niños y niñas de la calle frente a las drogas está determinado por un empobrecimiento radical de las relaciones interpersonales en los entornos de familia, trabajo y escuela, que ocasiona como contrapartida un cuerpo necesitado de placer, una imagen o experiencia de bienestar y, adicionalmente, una forma de estar en medio de grupos, es decir no abandonado 3. A este respecto es gráfico el testimonio de un educador de calle: "El chico ya en la calle aprende a sobrevivir. Y esto quiere decir aprender a interactuar especialmente con lo que no le era permitido, pero que ahora se convierte en desafíos. Está atento a todo espectáculo público: festival rocolero, discotecas, festivales de baile, proyección clandestina de videos pornográficos, cines, los cosmos o juegos electrónicos. Lo cierto es que en los lugares clandestinos se encuentran ladrones, enganchadores, prostitutas, homesexuales; y allí van los más fogueados y los inocentes; en todos esos lugares se consume y trafico droga, se planifican robos, se habla en lenguaje coba. Si un muchacho gasta su dinero, el que ha producido trabajando, o si no trabaja, igualmente va con el dinero de los demás del grupo. Lo importante es hacer algo el fin de semana o entre semana, "un levante", hay que dar espectáculo. Pues bien, los problemas siempre van cogidos de la mano, se va siempre por la ley del menor esfuerzo "un susto y una carrera" basta para tener dinero; por qué trabajar más de 10 horas para ganar unos s/5.000, si en un minuto arranchando un reloj, una cadena o los aretes de las señoras se puede hacer s/ o más. Cuando la droga cuesta, entonces hay que buscar dinero como sea" 4 3 Cuadernos de Prevención de Drogas. Serie "Más vale prevenir...", CECAFEC, Quito, Cfr. Marco Ruano, "Atención Preventiva en las Calles", Proyecto Salesiano Chicos de la Calle, Quito; CICAD- OEA, 1996, cuaderno de trabajo inédito.
21 CONSUMO DE INHALANTES - CONTROL Y PREVENCIÓN Toda estrategia de prevención del abuso de sustancias inhalantes debe tener en cuenta la relación entre el propio consumo de éstas y el de otras drogas. Los inhalantes pueden usarse no sólo en combinación con las drogas ilícitas, sino también con el alcohol y el tabaco. Por otra parte, las sustancias inhalables son a menudo la primera droga consumida por los/as niños/as de y en la calle y pueden servir de droga de entrada a otras formas de policonsumo. Asimismo los factores de riesgo para el abuso de inhalantes pueden ser semejantes a los del abuso de otras drogas y por tanto pueden prestarse a un tratamiento semejante. Por consiguiente, puede ser un error elaborar estrategias de prevención únicamente para estas drogas sin tener en cuenta el abuso, posible o efectivo de otras. No obstante, muchos países han desarrollado intentos de prevención de oferta y de demanda específicas en virtud del grave problema que representa. A principios de los años 80, en algunos países, se ejerció una significativa presión para generar marcos legales respecto de la exigencia de que los fabricantes modificaran sus productos y que la fiscalización de la venta de los mismos redujeran o incluso eliminaran el problema. Ello, obviamente no ha funcionado. Control En 1983 el Gobierno del Reino Unido consultó a expertos y decidió no proponer una ley. En 1984 los fabricantes de sustancias volátiles de ese país expidieron directrices de aplicación voluntaria para la venta de productos abusables. (Flanagan e Ives. "El abuso de sustancias volátiles" PNUFID, 1994). Esto no impidió que un diputado presentara un proyecto de ley privado en el Parlamento, que se convirtió en la Ley de provisión de sustancias embriagantes de 1985, según la cual es delito "proveer u ofrecer a una persona menor de 18 años una sustancia (que no sea una droga fiscalizada) cuando el proveedor sabe o tiene buenas razones para creer que es probable que la sustancia o sus vapores se inhalen para provocar embriaguez". Esta ley rige en Inglaterra y Gales, y hay una ley parecida en Irlanda del Norte. Se ha sostenido que el control de la oferta no es eficaz. Hay muchos lugares donde los menores pueden comprar pegamentos, en que no resulta fácil para los comerciantes reconocer si un niño compra el producto para inhalarlo o para darle el uso legítimo. Esto se complica en tanto la mayoría de los abusadores de pegamentos tienen menos de 18 años. A su vez es difícil llevar cuenta de todos los productos que pueden ser objeto de abuso. Las encuestas realizadas a comerciantes minoristas en algunos países indican que son pocos los que saben que hay otras sustancias pasibles de abuso aparte del pegamento. Por tanto, aún cuando las normativas vigentes en algunos países de América Latina han tenido algún efecto en la prohibición de la venta de pegamentos a menores de 18 años, los/as niños/as de y en la calle decididos a inhalar sustancias volátiles pueden conseguir otros productos con igual fin del que muchos comerciantes no son concientes.
22 Algunos legisladores han tratado de hacer ilegal la venta de estos productos, sosteniendo que los pegamentos a base de solventes deben reemplazarse con otros productos, o que debe añadirse a los productos abusables una sustancia que les dé olor desagradable o provocar un efecto emético (por ejemplo el agregado de mostaza al pegamento). Estas propuestas tienen grandes dificultades técnicas. Por ejemplo, muchas sustancias malolientes son peligrosas para la salud, y no sería aceptable dar mal olor a productos como rociadores para el cabello, desodorantes y purificadores del aire. Hay varias posibilidades de modificar mecánicamente los productos abusables, por ejemplo: modificar el sistema de emisión de los productos de aerosol para que el gas propulsante no pueda sacarse del envase por separado del producto; usar propulsantes no hidrocarburos (como el dióxido de carbono) mediante modificación del sistema de emisión, y usar envases que emitan sólo una cantidad limitada del producto, suficiente para el uso normal pero no para embriagarse. Algunos de estos métodos son técnicamente factibles para algunos aerosoles -no para todos- pero frecuentemente resultan más costosos para su fabricación y comercialización. Otra posibilidad es reemplazar los productos fácilmente abusables por productos menos peligrosos. Por ejemplo, pueden usarse plumas correctoras o un líquido corrector a base de agua en vez de productos a base de solventes. Según Flanagan e Ives (1994), muchas de las sustancias abusables por inhalación tienen todavía uso muy difundido. No obstante, desde el decenio de 1970 la preocupación por las consecuencias ambientales de la emisión en la atmósfera de ciertos compuestos volátiles, como los refrigerantes clorofluorocarbúricos (CFC) y los propulsantes de aerosol, ha conducido a la planificación del retiro gradual de muchos CFC, solventes dorados y extintores de incendios halocarbúricos. El GPL desodorado y el éter dimetilico (EDM), que a menudo se usa con el clorodifluorometano para formar un azeótropo ininflamable, ya han reemplazado en gran parte los clorofluorocarburos totalmente halogenados como propulsantes de aerosol en algunos países. Estos últimos compuestos son tan abusables como los CFC. Un aspecto positivo es que algunos productos de aerosol que solían contener un gas propulsante ahora también pueden obtenerse en envases provistos de un sistema de bombeo; por tanto no se necesita propulsante. Y si los extintores de incendios halocarbúricos se reemplazan por extintores de dióxido de carbono y los líquidos correctores a base de 1,1,1-tricloroetano por productos a base de agua o aceite se eliminarán dos fuentes más de sustancias volátiles abusables. Por otro lado se han tomado y se siguen tomando otras medidas tendientes a la prevención que están dirigidas a informar a los pequeños comerciantes sobre los efectos que puede causar la inhalación de ciertos solventes orgánicos, así como se han aplicado etiquetas adhesivas para exponer en los lugares de venta. Muchos aerosoles vienen ahora con un aviso de peligro. "En otros países se han establecido controles obligatorios o voluntarios. En Bélgica, por ejemplo, se han retirado del mercado algunos productos y se han limitado los tamaños y los tipos de sustancias disponibles. En los Estados Unidos, 40 estados tienen leyes de control de la venta o del uso de solventes. Algunas ciudades de los Estados Unidos tienen un control local de la venta; por ejemplo, San Antonio, en Texas, tiene una ordenanza que restringe la venta de sustancias a menores. En Australia la mayoría de los gobiernos
23 estatales ha adoptado alguna forma de legislación de control, aunque no siempre dirigida específicamente a las ventas. La ley requiere poner etiquetas con aviso de peligro en diversos productos" (Flanagan e Ives, 1994). Los intentos de controlar la oferta están llenos de dificultades y pueden tener efectos inesperados y perjudiciales. Se reconoce cada vez más que las medidas de control de la oferta son sólo una parte de las estrategias para reducir los efectos perjudiciales del abuso de sustancias. Por tanto, una vez más se debe poner el énfasis en los programas para la reducción de la demanda de drogas a través de la educación formal para los/as niños/as escolarizados y de la educación no formal para los no escolarizados o en circunstancias sociales especialmente difíciles. En otro orden, los padres deben participar en los programas de prevención tanto formales como no formales para concientizarlos e integrarlos como agentes activos de la formación de sus hijos y, por ende, en la protección frente al uso de drogas como los inhalantes. También se ha tratado de organizar campañas públicas para mejorar la calidad de la comunicación entre padres e hijos/as, destacándose la importancia de que los padres hablaran con sus hijos/as y a su vez tuvieran en cuenta las opiniones y comentarios de estos/as. El objetivo se dirige a fomentar la participación de todos los actores en la prevención, no concentrándose en el abuso de pegamentos u otras drogas, sino en cuestiones más generales relativas a las situaciones que propician el uso indebido de sustancias y a la promoción del desarrollo y la protección de los/as niños/as y adolescentes. La necesidad de estrategias preventivas coherentes y eficaces resulta evidente cuando se tienen en cuenta un problema tan grave como el consumo de inhalantes por poblaciones tan vulnerables como lo son los/as niños/as de y en la calle. Por tanto, la prevención es a la vez importante y difícil, y tal vez lo más difícil de aceptar es que, se haga lo que se haga, siempre habrá algunos menores que abusen de sustancias volátiles y algunos que sufran y aún mueran a causa de ello. El objeto de la prevención es reducir el número de los que abusan de sustancias inhalantes y el daño que padecen. Por consiguiente, las estrategias de prevención deben responder a las experiencias y necesidades de las personas que corren riesgo de consumo. Esto exige imaginación y capacidad creadora en el diseño de los programas de prevención, fundamentalmente por parte de las instituciones especializadas en atender la problemática de los/as niños/as trabajadores y de la calle, junto con una evaluación crítica de los datos sobre la eficacia de las iniciativas de prevención. Además, cada vez hay más indicios de que el abuso repetido de estas sustancias está relacionado con diversos desórdenes crónicos. La amplia disponibilidad de sustancias abusables, a menudo en forma pura y a precio relativamente bajo (la gasolina, por ejemplo), hace muy difícil controlar la práctica limitando la oferta. Por tanto, el tratamiento del inhalador crónico y, si es posible, la prevención del consumo de inhalantes mediante la educación, el asesoramiento y otros medios adquieren mucha importancia. UN MODELO OPERATIVO DE ABORDAJE PARA LA PREVENCION Hasta ahora, se han usado múltiples "modelos de abordaje" del problema con las consecuentes posturas frente a la prevención sea en el área de la represión, la educación, el
24 tratamiento, etc. Cada uno de estos "modelos" encara el fenómeno del uso indebido de drogas jerarquizando o priorizando ciertos aspectos del sistema Droga-Persona-Medio. a. MODELOS CLASICOS. Los modelos que a esta altura podríamos llamar clásicos son cuatro y es frecuente que se planteen falsas oposiciones entre ellos por lo que revisaremos brevemente sus conceptos elementales. El MODELO ETICO JURIDICO considera la droga como el agente activo. Su finalidad es alejar la sustancia de la población para lo cual legisla dando importancia a los mecanismos de control. El bien jurídico tutelado es la salud pública. El MODELO MEDICO SANITARIO basado en el enfoque médico considera al uso indebido de drogas de manera similar a una epidemia, donde la droga es una "agente activo" pasible de contaminar al consumidor que es el huésped y, a veces, el agente trasmisor. Este es visto como un actor pasivo frente al fenómeno. El MODELO PSICO SOCIAL considera al individuo como un "agente activo" pero minimiza el papel de la droga. Se centra en los aspectos psico afectivos y estudia los comportamientos, valores y actitudes así como las causas personales y motivaciones para el uso, cayendo a veces en un determinismo psicológico. El MODELO SOCIO CULTURAL prioriza el contexto en cuanto a sus factores culturales y a la sociedad como entorno socioeconómico. Coloca los factores fuera del alcance del sujeto en cuanto individualidad. En tal sentido, el consumidor es presentado tanto como víctima del sistema como desviado social, descuida la capacidad de elección de la persona. Este modelo incorpora lo económico pero no desde una perspectiva estructural macroeconómica, sino simplemente teniendo en cuenta el impacto de lo económico en una clase social. Actualmente desde esta perspectiva se está trabajando con los aspectos sociales del llamado enfoque de riesgo que estudia los factores de riesgo y de protección frente al uso indebido de drogas, sean estas legales o ilegales. b. MODELO INTEGRACIONAL. La propuesta de un enfoque integracional global, donde producción, tráfico y consumo formen parte de un mismo problema y en el que se amplíen los actores en sus tendencias hacia la oferta o la demanda de drogas, atribuyéndole a cada actor factores de riesgo y de protección integrados a un contexto amplio donde entran en juego factores políticos, económicos, geográficos, etc. de carácter regional. Desde este enfoque, la droga es considerada como una mercancía con un valor de intercambio que sigue las reglas de mercado y genera una relación social. No haciendo distingos entre las drogas lícitas e ilícitas. La persona es interpretada como un actor social que se integra al polo de la oferta (productor, traficante) o de la demanda (consumidor). El medio ambiente, no es solo la familia, la escuela, el trabajo o los grupos de pertenencia. Incluye a la comunidad toda, al ambiente ecológico y a la sociedad nacional. (ver figura 2)
25 Hay consenso en la región en cuanto a que el modelo de abordaje preventivo debe intervenir sobre los factores de riesgo y los factores protectores. Ellos pueden definirse de la siguiente manera: FACTOR DE RIESGO, es cualquier circunstancia de naturaleza biológica, psicológica o social que aumenta la probabilidad de que un determinado fenómeno indeseable aparezca. FACTOR DE ALTO RIESGO, es la circunstancia, hecho o evento de naturaleza biológica, psicológica o social cuya presencia tiene una relación estrecha con el problema. FACTOR DE BAJO RIESGO, es la circunstancia, hecho o evento de naturaleza biológica, psicológica o social cuya presencia dilata la aparición del problema. FACTOR PROTECTOR, es la circunstancia, hecho o evento de naturaleza biológica, psicológica o social cuya presencia tiene una relación estrecha con la disminución y/o ausencia del problema. Es importante destacar que no todos los consumidores de sustancias psicoactivas tienen la misma probabilidad de convertirse en farmacodependientes ya que, aún cuando hay factores biológicos, psicológicos, familiares, escolares, laborales, culturales, económicos y sociales que siempre están presentes cuando se diagnostica una farmacodependencia, se desconoce todavía el peso relativo de cada uno, la interrelación y la intensidad que los hace determinantes. Son estos factores los que permiten diferenciar personas y ambientes de alto y bajo riesgo. Tomando en cuenta el sistema Droga-Persona-Medio Ambiente, en la vertiente de la Demanda de Drogas para el consumo (directamente vinculada a la disponibilidad), podríamos arbitrariamente determinar las siguientes combinaciones de riesgos: a) Personas de alto riesgo en ambientes de alto riesgo, con alta disponibilidad de drogas. (figura 3) b) Personas de alto riesgo en ambientes de alto riesgo, con baja disponibilidad de drogas. c) Personas de alto riesgo en ambientes de bajo riesgo, con alta disponibilidad de drogas. (figura 4) f) Personas de bajo riesgo en ambientes de alto riesgo, con baja disponibilidad de drogas. g) Personas de bajo riesgo en ambientes de bajo riesgo, con alta disponibilidad de drogas. (figura 5) h) Personas de bajo riesgo en ambientes de bajo riesgo, con baja disponibilidad de drogas. d) Personas de alto riesgo en ambientes de bajo riesgo, con baja disponibilidad de drogas. (figura 6)
26 Figura 2 SISTEMA DROGA-PERSONA-MEDIO DROGA TIPO DISPONIBILIDAD FRECUENCIA VIA DE ADMINISTRACION PERSONA FACTORES BIOLOGICOS PSICOLOGICO S MEDIO AMBIENTE FAMILIA ESCUELA GRUPOS DE PERTENENCIA COMUNIDAD
Niñez en situación de calle Un modelo de prevención de las fármacodependencias basado en los derechos humanos
Niñez en situación de calle 49 Niñez en situación de calle Un modelo de prevención de las fármacodependencias basado en los derechos humanos PANORAMA Ariel Gustavo Forselledo * Lejos de disfrutar del derecho

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 Artículo 39
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 Artículo 37
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