Source: http://shiandalus.blogspot.com/2010_01_28_archive.html
Timestamp: 2018-03-23 12:46:17+00:00

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Shiandalus: 28-ene-2010
El Acuerdo de Oslo no sólo marcó el inicio de una nueva era en las relaciones palestino-israelíes sino que ha tenido un efecto mucho más duradero al transformar el propio lenguaje a través del cual dichas relaciones se rigen a nivel internacional y la forma en que la dirección palestina las percibe.
El vocabulario palestino relativo a la liberación, el fin del colonialismo, la resistencia, la lucha contra el racismo, el fin de la violencia israelí y el robo de la tierra, la independencia, el derecho al retorno, la justicia y el derecho internacional, no solo fue sustituido por nuevos términos como negociaciones, acuerdos, compromiso, pragmatismo, garantías de seguridad, moderación y reconocimiento, todos los cuales habían formado y siguen formando parte del vocabulario de Israel antes de Oslo, sino que Oslo se instituyó a sí mismo como el lenguaje de la paz que, ipso facto, deslegitima cualquier intento de oposición como de apoyo a la guerra, y destituye a todos los que se oponen a la renuncia de los derechos palestinos como enemigos de la paz. Convertir el lenguaje de la rendición de los derechos en el lenguaje de la paz también ha sido parte de la estrategia de Israel antes y después de Oslo, y es también el lenguaje del poder imperial de EE.UU., en el que árabes y musulmanes fueron instruidos por el presidente Barack Obama en su discurso de El Cairo el pasado junio. Así, la transformación que Oslo produjo no fue únicamente una transformación del lenguaje como tal, sino también del lenguaje palestino y de la perspectiva a través de la cual la dirección palestina entendía la naturaleza de las relaciones palestino-israelíes; ello institucionalizó, por contra, la perspectiva israelí y su vocabulario como neutral y objetiva. Lo que Oslo se propuso llevar a cabo, por tanto, fue cambiar el objetivo mismo de la política palestina de independencia nacional frente al colonialismo y la ocupación israelíes por otro en el que los palestinos dependieran completamente para su supervivencia política y nacional de Israel y de sus socios en beneficio de la paz y la seguridad de sus ocupantes.
La fórmula de “territorios por paz”
La fórmula transformadora clave de los Acuerdos de Oslo consagrada en la Declaración de Principios del 13 de septiembre de 1993 es “territorios por paz”. Esta fórmula, que va en detrimento de los derechos palestinos reconocidos internacionalmente, sigue siendo el enfoque que guía y delimita todos los acuerdos —y desacuerdos— posteriores entre la Autoridad Palestina (AP) y los sucesivos gobiernos israelíes. Dicha fórmula, por sí sola, perjudica todo el proceso al presuponer que Israel tiene “territorios” que estaría dispuesto a conceder a los “árabes”, y que los árabes —considerados como responsables del estado de guerra con Israel— pueden garantizar a Israel la paz que ha anhelado durante decenios. Hacer responsables de las guerras árabe-israelíes a los “árabes” es una norma que nunca se cuestiona, ni en los medios de comunicación ni en los gobiernos occidentales. La concesión de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), sin embrago, ha asegurado al final que los responsables palestinos y otros responsables árabes tampoco lo cuestionen. A pesar de la apariencia superficial de un compromiso político, esta fórmula es de hecho un reflejo de los puntos de vista raciales que caracterizan a los israelíes (judíos europeos) y a los palestinos y árabes. Mientras que a los israelíes se les pide que estén y (son presentados ostensiblemente como) dispuestos a negociar sobre la propiedad, el reconocido derecho burgués (occidental) por excelencia, a los palestinos y a los árabes se les pide que renuncien a la violencia —o más precisamente a “sus” formas violentas— ilegítima y atribuible solo a bárbaros incivilizados. El hecho de que los palestinos ya hubieran renunciado a su legítimo derecho sobre el 77% de Palestina y de que estuvieran negociando su soberanía futura sobre un mero 22% de su patria no daba derecho a una fórmula de “tierra por tierra” en la que basar el “proceso de paz”. De hecho, la fórmula objetiva para cualquier negociación sería la de "territorios por paz" mediante la cual son los palestinos los que están renunciando a los derechos sobre su patria histórica a cambio de poner fin a la opresión israelí —y a la violencia colonial— contra su pueblo.
Dividir al pueblo palestino
La OLP, Israel y los medios occidentales airearon los Acuerdos de Oslo como de “reconocimiento mutuo”. Ello, sin embargo, se contradice con las propias palabras pronunciadas por ambas partes y con las acciones que se llevaron a cabo basadas en tales palabras. Mientras que la OLP (que escribió la primera carta) reconocía "el derecho del Estado de Israel a existir en paz y seguridad", el gobierno israelí, "en respuesta" a la carta de Yasser Arafat, "ha decidido reconocer a la OLP como el representante del pueblo palestino e iniciar negociaciones con la OLP dentro del proceso de paz en Oriente Próximo”. Pero ello no significa reconocimiento mutuo puesto que los israelíes no reconocieron el derecho del pueblo palestino a existir en un Estado propio en paz y seguridad tal y como la OLP había reconocido a Israel. Si la OLP hubiera reconocido al gobierno de Rabin como el representante del pueblo de Israel, sin reconocer necesariamente ningún “derecho” al Estado de Israel a existir en paz y en seguridad, entonces el reconocimiento de la OLP habría estado a la par del de Israel. El acuerdo actual, por tanto, no significó el reconocimiento mutuo; antes al contrario, significó la legitimación del Estado judío por parte del mismo pueblo contra el que se habían ejercido —y se siguen ejerciendo— las políticas racistas y colonialistas, y con la que Israel no se comprometió a nada sustancialmente nuevo. Reconocer a la OLP como el representante de los palestinos (algo que la mayor parte del mundo —salvo EE.UU.— había hecho desde mediados de los 70) no comprometía a Israel a ninguna concesión al pueblo palestino. Únicamente comprometió a Israel a un escenario en el que como el gobierno israelí se inclinó a hablar de “representantes” de los palestinos, hablaría con la OLP, en tanto que parte ahora reconocida como representante, mientras que antes no lo era. Esto es por lo que los sucesivos gobiernos israelíes y dirigentes han vacilado en conceder a los palestinos el establecimiento de un Estado independiente y se refieren siempre a Oslo y a los acuerdos subsiguientes en los que no se hace mención de tal promesa.
Habiendo exigido un singular reconocimiento a su legitimidad por parte de sus víctimas, los israelíes avanzaron mediante el mecanismo del proceso de paz de Oslo para dividir a los palestinos en diferentes grupos, la mayoría de los cuales fueron expulsados del proceso de paz. Al transformar a la OLP, que representaba a todos los palestinos de la diáspora, de Israel y de los territorios ocupados, incluida Jerusalén Oriental, en la AP que únicamente podía aspirar a representar a los palestinos de Cisjordania y Gaza (que integran un tercio del pueblo palestino), los Acuerdos de Oslo fraguaron una importante reducción demográfica del pueblo palestino, dividiéndolo por tres mientras lograban una gran expansión demográfica de la población judía de Israel multiplicándola por tres. La parte insidiosa de este proceso es cómo la AP, consciente de esta transformación, sigue hablando del “pueblo palestino” que ha quedado reducido mediante los Acuerdos de Oslo a los palestinos de Cisjordania y Gaza a los que ahora dice representar. Los palestinos de la diáspora son mencionados simplemente, de acuerdo con la retórica estadounidense e israelí, como “refugiados” y los palestinos israelíes, según el diktat de Israel, como “árabes israelíes”. Con ello, no solo ha quedado substancialmente reducido el alcance de la dirección palestina y su estatuto como representante del pueblo palestino en su conjunto sino que el propio pueblo palestino ha quedado significativamente mermado demográficamente por la apropiación que de la designación “pueblo palestino” ha hecho la AP para referirse a un mero tercio de los palestinos.
Legitimar a Israel como Estado “judío”
Al mismo tiempo, el proceso de Oslo que produjo acuerdos fantasmas como los Acuerdos de Ginebra, entre otros, ha impulsado la afirmación israelí de que los palestinos deben reconocer el derecho de Israel a existir no solo en paz y seguridad sino como Estado judío, lo que significa [hacerlo] como Estado que es racista por ley y que discrimina por ley y por gobierno a los ciudadanos no judíos y que abarca no solo a sus ciudadanos judíos sino a los judíos de todo el mundo. Esto es algo que fue impulsado por las Administraciones de Clinton, Bush y, más recientemente, de Obama. De hecho, Obama no pierde oportunidad para reiterar el compromiso de su Administración para forzar a los palestinos a que reconozcan el derecho de Israel a ser un “Estado judío”. Mientras Israel no tiene legitimidad —y ningún organismo internacional se la reconoce— como “representante” de los judíos del mundo sino como el Estado del pueblo de Israel, que son sus ciudadanos, a la OLP y a la AP se les reclama que reconozcan la jurisdicción de Israel sobre todo el mundo judío. El estatuto de la OLP internacionalmente reconocido como representante del pueblo palestino ha sido reducido a un tercio de los palestinos desde Oslo, en tanto que el estatuto de representatividad del gobierno de Israel se ha triplicado tal y como reconocieron los representantes no oficiales de la AP en Ginebra. Benjamin Netanyahu insiste en que no se producirá ningún avance en el denominado proceso de paz a menos que los palestinos reconozcan oficialmente el derecho de Israel a ser un Estado racista. El presidente Obama ha solicitado igualmente a todos los árabes que ratifiquen tal reconocimiento formalmente. Ello se ha hecho a pesar de que la mayoría de los judíos que viven fuera de Israel no son ciudadanos israelíes y de que ningún organismo que los represente haya dado poderes de representación en su nombre al Estado de Israel.
La división y reducción demográfica del pueblo palestino se ha producido a la vez que la reducción territorial de Palestina, o de parte de ella, sobre la que Israel está dispuesto a negociar tras replegar su ejército de ocupación colonialista alrededor. Aparte de la extirpación de la ilegalmente expandida, ocupada y colonizada Jerusalén Oriental (en la actualidad expandida demasiadas veces por encima de su tamaño a expensas de las tierras de Cisjordania) de los territorios sobre los que Israel negociaría su repliegue, la propia Cisjordania ha quedado subdividida en cantones que excluyen los asentamientos coloniales judíos y las autovías para uso exclusivo de los judíos que los conectan, así como se han impuesto reservas naturales, bases militares y áreas cerradas. Pero eso no es todo: Israel ha construido asimismo el muro del apartheid dentro de territorio palestino usurpando de hecho otro 10% de Cisjordania de la mesa de negociaciones y de su repliegue militar.
Las cinco nuevas clases palestinas
Otra de las más importantes medidas que tomaron los arquitectos israelíes y palestinos de los Acuerdos de Oslo para asegurar la supervivencia estructural del “proceso de paz” de Oslo fue la creación de estructuras, instituciones y clases que quedarían directamente vinculadas con aquél y que podrían sobrevivir al colapso de los propios Acuerdos de Oslo preservando el “proceso” que el acuerdo generó. Esta garantía ha quedado consagrada por ley y confirmada por la financiación internacional que predica la continuación del “proceso de Oslo” siempre y cuando éste siga sirviendo a los intereses de Israel y de EE.UU. así como a los intereses de la corrupta élite palestina que consistió en ello. Las cinco clases principales que los arquitectos de Oslo crearon para asegurar que el “proceso” sobreviva son: una clase política, dividida entre aquellos elegidos para servir al proceso de Oslo, bien sea en el Consejo Legislativo Palestino o en la rama ejecutiva (en esencia, la posición del presidente de la AP), y aquellos designados para servir a los que han sido elegidos, ya sea en los ministerios o en la oficina presidencial; una clase policial, que suman decenas de miles de personas cuya función es defender el proceso de Oslo contra todos los palestinos que traten de debilitarlo. Está dividida en un número de cuerpos de seguridad e inteligencia que compiten entre sí, todos para demostrar que son los más expertos para neutralizar cualquier amenaza al proceso de Oslo. Bajo la autoridad de Arafat, miembros de esta clase inauguraron sus servicios disparando y matando a catorce palestinos a los que consideraron enemigos del “proceso” en Gaza en 1994 —un logro con el que se ganaron el respeto inicial de estadounidenses e israelíes, quienes insistían en que la clase policial debía utilizar más represión para ser más eficaz. Su actuación el pasado verano en Yenín matando a miembros de Hamas y a transeúntes no afiliados para impresionar al presidente Obama que había solicitado de la dirección palestina que mantuviera su parte del acuerdo de seguridad, constituye el ejemplo más reciente de esta función. Asimismo, una clase burocrática asociada a la clase política y a la clase policial que constituye un cuerpo administrativo de decenas de miles de miembros que ejecutan órdenes de los elegidos y de los designados para servir al “proceso”; la clase de las ONG: otra clase burocrática y técnica cuyas finanzas dependen de su servicio al proceso de Oslo y de asegurar su éxito mediante la planificación y los servicios; y una clase empresarial compuesta de empresarios palestinos expatriados y locales —incluidos miembros especiales de las clases política, policial y burocrática— cuyos ingresos se derivan de la inversión financiera en el proceso de Oslo y de lucrativos acuerdos que la AP puede hacer posible. Mientras que la clase de las ONG en su mayoría no recibe dinero de la AP ya que es la beneficiaria de la generosidad financiera gubernamental y no gubernamental extranjera que está estructuralmente conectada con el proceso de Oslo, las clases política, policial y burocrática reciben todos sus ingresos legales e ilegales de la AP directamente.
Al vincular los medios de subsistencia de cientos de miles de palestinos al proceso de Oslo, los arquitectos le otorgaron un papel crucial para su supervivencia incluso y especialmente si no producía ningún resultado político. Para la elite palestina que se hizo cargo de la AP, la tarea principal era garantizar que el proceso de Oslo continúe y que la élite siga controlando todas las instituciones que garantizan la supervivencia del "proceso". Lo que la élite no anticipó es que pudiera perder el control de Hamas, un opositor público al proceso de Oslo que de acuerdo con las expectativas había boicoteado las elecciones controladas por Fatah. Las elecciones de 2006, que Fatah confiaba en ganar, supusieron un terremoto que pudo destruir todas esas garantías estructurales y con ello el “proceso” para cuya protección estaban diseñadas. De ahí el pánico de los estadounidenses que ingeniaron un golpe con la ayuda de Israel y de la seguridad de la AP bajo control de Mohamed Dahlan para derrocar al gobierno de Hamas, y que incluyó el secuestro de sus miembros en el Parlamento, de ministros del gobierno y de políticos que fueron mantenidos como rehenes en cárceles de Israel y, finalmente, protagonizar una violenta toma de Gaza, que resultó contraproducente. Todos los intentos desde el fracasado golpe de EEUU en Gaza se han centrado en perpetuar el proceso de paz a través del mantenimiento de sus estructuras bajo el control de la AP y fuera del democráticamente elegido Hamas.
Destruir la democracia palestina
De hecho, la destrucción de la democracia palestina era un precio que había que pagar, insistieron los israelíes y los estadounidenses, impulsados por los esfuerzos militares del Teniente General Keith Dayton. Esta situación se hizo posible gracias a la estrategia de financiación de EE.UU., Israel y los Estados árabes productores de petróleo de la lucha palestina. La historia del movimiento nacional palestino sólo puede ser contada a través de los medios en que distintos gobiernos árabes y no árabes han tratado de controlarla. Mientras que la OLP se estableció y estuvo controlada principalmente por el régimen de Gamal Abdel Naser, la derrota de 1967 debilitó el acuerdo conduciendo a la toma de poder por parte de los guerrilleros revolucionarios de la organización en 1969. Con Fatah y la guerrilla izquierdista palestina a la cabeza, el potencial revolucionario de la OLP constituía tal amenaza que precipitó una guerra total en Jordania en 1970, una situación que los poderosos y represivos regímenes árabes no querían ver repetida. Fue en este contexto en el que el dinero del petróleo árabe (de Arabia Saudí, Kuwait, Libia, de Emiratos Árabes Unidos e Iraq), empezó a verterse en las arcas de la OLP principalmente para asegurar que no se fomentaría un cambio revolucionario en los países árabes y, en la medida en que no se comprometiesen los intereses de los regímenes árabes, sus armas sólo debían ser dirigidas contra Israel. La guerra civil libanesa y el papel de la OLP en ella en la segunda mitad de la década de 1970 seguía siendo un problema pero, en lo que a ellos respectaba, era un problema que los regímenes árabes fueron capaces de contener.
Con el inicio de la década de 1980 y la derrota militar de la OLP en 1982 en Beirut, los fondos árabes de la OLP ya no quedaron condicionados únicamente a que no se opusieran las armas contra ellos sino a que la organización tampoco tuviera como objetivo a Israel. Las diversas tentativas de acuerdos entre la OLP y el rey Husein a mediados de la década de 1980 formaban parte de ese plan. Con el mantenimiento de la negativa de Israel y de EE.UU. a negociar con la OLP a pesar del cambio producido en su política y en su ideología, la situación se mantuvo congelada hasta que el primer levantamiento palestino en 1987dió a la OLP la oportunidad de negociación para deponer las armas contra Israel. La formalización de esta transformación tuvo lugar en Argel en 1988 y posteriormente en la Conferencia de Paz de Madrid en 1991.
La AP contra el pueblo palestino
Como la financiación de petróleo se secó después de la Guerra del Golfo de 1990-91, la OLP necesitó nuevos donantes. La entrada de EE.UU. y de sus aliados incluye como condición no sólo los Acuerdos de Oslo, sino también que la recién creada y controlada por Fatah AP esté efectivamente armada pero que sus armas tengan un nuevo objetivo: el propio pueblo palestino. La AP accedió y continuó recibiendo su financiación hasta la segunda Intifada, cuando, en contra de su raison d'être, algunos miembros de sus fuerzas de seguridad se enfrentaron con los israelíes en un tiroteo cuando los israelíes atacaban a los palestinos. La financiación fue detenida de manera intermitente, Arafat fue puesto bajo arresto domiciliario, y los israelíes volvieron a invadir. La reanudación de la financiación constante ha continuado tras la muerte de Arafat a condición de que Mahmud Abbas siga “seriamente” apuntando sus armas en Palestina contra los propios palestinos, lo que los aparatos de seguridad y los matones de la AP han cumplido. Sin embargo, no han sido todo lo eficaces que EE.UU. e Israel hubieran deseado, y es por ello que el general Dayton ha asumido el control total de la situación militar sobre el terreno con el fin de “ayudar” a los palestinos a cumplir su parte del acuerdo de paz con Israel.
Hay que tener en cuentan que durante los últimos 16 años los dirigentes israelíes siempre han dicho, en línea con la fórmula de tierra por paz, que quieren y persiguen la paz con los palestinos, pero no el establecimiento de un Estado palestino, ni siquiera con el fin de garantizar a los palestinos el derecho a la libre determinación. De hecho, Israel no solo ha multiplicado el número de asentamientos y más que duplicado la población de colonos judíos en Cisjordania y Jerusalén Oriental, aglomerando más territorio del que se decía que era objeto de negociación; lo ha hecho exigiendo constantemente más concesiones palestinas para garantizar la "seguridad" israelí a fin de que los palestinos den a Israel la "paz" en que se basa la fórmula de "tierra por paz". Los estadounidenses y los europeos también han insistido en que los palestinos deben dar a Israel la paz antes de que éste pueda decidir qué tierras va a devolverles y en virtud de qué acuerdo considera más garantías para tal “paz”. Por lo tanto, lo que la “tierra por paz” —a pesar o debido al perjuicio definitorio contra el pueblo palestino— ha provocado es un perpetuo aplazamiento de la devolución de las tierras e insistentes exigencias de que se anticipe la paz con la que los palestinos deben cumplir. Si bien el repliegue alrededor de Gaza y el asedio de su población sometida a la hambruna y a los bombardeos se vende como el compromiso israelí de devolver territorios, la realidad es que la Franja de Gaza se ha transformado desde una prisión controlada por los israelíes a un campo de concentración vigilado y rodeado por ellos desde el exterior con incursiones al interior cuando surge la necesidad, como ocurrió el pasado invierno.
En última instancia, entonces, lo que el acuerdo de Oslo y el proceso que generó han logrado es una exclusión de cualquier futura independencia real o imaginaria de la dirección palestina, o incluso la independencia nacional de un tercio de los palestinos en Cisjordania y Gaza, que son, en cualquier caso, los únicos palestinos que el acuerdo de Oslo afirma que quiere ayudar a conseguirla. Hipotecando la dirección palestina al patronazgo de EE.UU. e Israel mediante la creación y el mantenimiento de estructuras administrativas, jurídicas y financieras que aseguren esta dependencia, Oslo ha sido lo que fue diseñado para ser desde el principio: el mecanismo con el que poner fin a la búsqueda palestina para acabar con el colonialismo y la ocupación israelíes, y la legitimación de la naturaleza racista de Israel por los mismos sobre los que ejerce su dominio colonial y racista. Cualquiera que cuestione estas estructuras puede ser combatido con el arma ideológica del pragmatismo. Oponerse a Oslo hace de uno un extremista utópico y un reaccionario, en tanto que participar en su estructura lo convierte en una persona pragmática y moderada que trabaja por la paz. El arma ideológica más eficaz que ha desplegado Oslo desde 1993 es, precisamente, que quien se opone a la cesión plena de los derechos nacionales palestinos es un defensor de la guerra y un opositor a la paz. En resumen, el objetivo del proceso de Oslo, que se ha alcanzado con mucho éxito, no es el establecimiento de la independencia palestina de la ocupación ilegal de Israel, sino acabar con la independencia palestina en tanto que meta futura y realidad actual. Visto desde este ángulo, Oslo sigue siendo un éxito rotundo.
* Joseph Massad, de nacionalidad jordana, es profesor de Historia política e intelectual árabe moderna en la Universidad de Columbia. Este es el texto de un discurso que pronunció en una conferencia celebrada en Oslo en 2009.
Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2010/982/re7.htm
Publicado por Jafar Abdellah en 22:35 0 comentarios
Etiquetas: Acuerdos de Oslo, Joseph Massad, Palestina ocupada
El incremento de aviones no tripulados: Hoy, mañana y en 2047
Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175195/tomgram:_nick_turse,_the_forty-year_drone_war_/
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La enorme tragedia en Haití se ha presentado en la gran mayoría de los medios de información españoles como una enorme catástrofe natural resultado de un terremoto de inusitada violencia que ha generado una gran respuesta humanitaria liderada por EE.UU. Tal interpretación de lo ocurrido en aquel país es errónea. Varios rotativos han señalado que incluso en la capital, Puerto Príncipe, los barrios pudientes apenas fueron afectados por el terremoto, con un número relativamente menor de daños, los cuales se concentraron en los barrios populares y pobres, donde vivía la gran mayoría de la población.
Según declaraciones del propio alcalde de la ciudad, el 75% de las viviendas eran de muy pobre construcción, y el 80% de la población vivía en niveles de gran pobreza. No fue el terremoto en sí, sino la enexistente protección de la mayoría de la población que creó la gran tragedia.
Lo primero que hay que acentuar es que, en contra de lo que dicen la mayoría de los medios de información, Haití no es ni nunca ha sido, un país pobre. En realidad, fue siempre un país muy rico. En 1780, por ejemplo, el 60% del café y el 40% del azúcar consumido en Europa era producido en Haití. Pero, aunque el país era rico, su población era muy pobre: en realidad, el 60% eran esclavos en una colonia francesa. Su rebelión dio pie, más tarde, al establecimiento de una República, la segunda república que se estableció en las Américas, después de la estadounidense.
Más tarde, los problemas de Haití surgieron, en gran parte, debido a su proximidad a EE.UU. y el deseo de las compañías estadounidenses (muy influyentes sobre el gobierno federal de EE.UU.) de asegurarse el control de los recursos del país, lo cual determinó la intervención activa y repetida (16 veces en el siglo XX) de aquel gobierno (incluyendo sus famosos Marines) en las políticas del país. Estas intervenciones fueron siempre resistidas, convirtiendo la historia de Haití en los siglos XIX y XX en una historia de revueltas populares, reprimidas por las élites dirigentes, apoyadas siempre por el gobierno de EE.UU. Una de las más recientes fue el golpe militar que impuso “papa Doc Duvalier”, que dirigió uno de los regimenes más corruptos y represivos que hayan existido en las Américas. Fue este Papa Doc al que la Madre Teresa llamó “el gran amigo de los pobres”, (en respuesta a las donaciones del Papa Duvalier, a sus compañías de caridad en Haití). Tal “amigo de los pobres” gobernó y arruinó al país durante sus 28 años. Fue sucedido por su hijo, el igualmente corrupto Baby Doc, Jean Claude Duvalier, cuyos Tonton Macoutes mataron a más de 60.000 opositores. El Gobierno Federal de EE.UU. apoyó tales dictaduras. Una rebelión forzó a Baby Doc al exilio.
Más tarde, la población en unas de las pocas elecciones que se permitieron, eligió a Jean-Bertrand Aristide, con un programa que incluía propuestas altamente populares como la reforma agraria, la reforestación de la tierra (desertizada por una sobreexplotación de la tierra por las compañías extranjeras), la sindicalización de los trabajadores en las empresas textiles (que eran famosas por las condiciones infrahumanas de sus trabajadores) y el aumento de salarios. Fue depuesto por un golpe militar en 1991, permitiéndosele que volviera en 1994 con la condición de cambiar sus políticas públicas, adaptándolas a las políticas neoliberales propuestas por la Administración Clinton. Aristide se resistió a desarrollar tales políticas, generando un bloqueo económico por parte del gobierno estadounidense, que terminó con la expulsión de Aristide del gobierno de Haití y su exilio. En su lugar, el gobierno estadounidense y tropas de las Naciones Unidas impusieron un gobierno títere, presidido por Gérard Latortue, altamente corrupto, que desmanteló las reformas realizadas por el gobierno Aristide, desarrollando las políticas neoliberales que destrozaron la agricultura nativa del país. La desregulación de los mercados a nivel internacional, llamada globalización, eliminando la protección de la agricultura nativa, destruyó la economía de Haití, que había sido un país exportador de arroz y azúcar pasando a ser importador de ambos productos, pues el arroz y azúcar importados se vendían en el mercado doméstico a un precio menor que el producido en el país.
En el año 2006, se permitieron elecciones de nuevo (que no permitieron participar a Aristide, forzándole a continuar en el exilio) y salió elegido René Préval que había sido en su día aliado de Aristide, pero cuyo gobierno se alió con EE.UU., siguiendo las políticas neoliberales dictadas entonces por la Administración Bush que continuó afectando negativamente la infraestructura económica del país. En este sistema neoliberal, la pobreza la iban a resolver las Organizaciones No Gubernamentales (Haití es el país con mayor densidad de ONGs en el mundo) todas ellas haciendo su actitud caritativa, apoyadas por las instituciones de ayuda internacional. Mientras, Aristide no podía volver a Haití y su partido Fanmi Lavalas (que era, ampliamente, el más popular) estaba y continúa prohibido. Haití iba a tener elecciones el próximo mes en el que Aristide estaba excluido y su partido no podría concurrir.
En realidad, una de las preocupaciones del Departamento de Defensa de EE.UU., es que el terremoto dé pie a una revuelta popular tal como ocurrió en los años setenta en Nicaragua después de un terremoto similar (aunque con menor intensidad). De ahí la invasión de Haití por los marines bajo el argumento de “mantener la seguridad”. A la luz de estos hechos, hablar de desastre natural (o como ha dicho el Cardenal Rouco, “de voluntad de Dios”), es asignar a la Naturaleza o a un poder sobrenatural la responsabilidad de una situación de la cual se conocen fácilmente los culpables, incluyendo los supuestos benefactores. Tanta “ayuda humanitaria” sirve para ocultar las causas políticas de la pobreza (ver Las causas de la pobreza mundial. Público, 29.10.09). Lo que Haití necesita es que se permita a la población poder desarrollar el sistema político y económico que desee, sin obstaculizar su desarrollo económico y sin demonizar a las fuerzas que intentan romper aquellas enormes estructuras opresivas, tal como está ocurriendo en otros países del mismo continente.
Etiquetas: Haití, Vicenç Navarro
Acción judicial ante la Unión Europea y la Corte Penal Internacional contra Isral
Denuncia presentada por Amira Alqerem ante la Corte Penal Internacional
Su padre y sus dos hermanos fueron asesinados por Israel en Gaza
Al Fiscal de la Corte Penal Internacional
1. D.ª Amira ALQEREM, nacida el 6 de abril de 1994 en Gaza, de nacionalidad palestina, con domicilio en el barrio Tal Al Hawa, Gaza, actuando tanto en nombre propio como en calidad de derechohabiente de:
- Fathi Dawson ALQEREM, nacido el 13 de agosto de 1942, en Gaza, su padre, comerciante, fallecido el 14 de enero de 2009,
- Ismat ALQEREM, nacida el 13 de marzo de 1993, en Gaza, su hermana, fallecida el 14 de enero de 2009,
- Ala ALQEREM, nacido el 14 de junio de 1995, en Gaza, su hermano, fallecido el 14 de enero de 2009.
2. Representados por...
3. Señalando que para los trámites del proceso Amira ALQEREM y el conjunto de abogados designan domicilio en el despacho de D. Gilles Devers, 22 rue Constantine, 69001 LYON, pudiéndose enviar legítimamente las notificaciones a la dirección gilles.devers@wanadoo.fr
4. Tiene el honor, de conformidad con el artículo 15.1 del Estatuto de la Corte Penal Internacional, de presentarle información acerca de crímenes de guerra de la competencia de la Corte, a saber, homicidios constitutivos de crimen de guerra y de crimen contra la humanidad definidos en los artículos 7 y 8 del Tratado y solicita que abra una investigación motu proprio sobre dichos hechos, en base al artículo 15.3 del Tratado.
5. El presente acto se enmarca dentro del procedimiento en fase de análisis preliminar abierto en su oficina .
A—Datos generales
1.- La operación « Plomo fundido »
6. Entre el 27 de diciembre de 2008 y el 18 de enero de 2009, el Estado de Israel inició una operación militar denominada “plomo fundido” sobre el territorio palestino de Gaza. El balance es categórico :
- 1 417 palestinos asesinados, de ellos 236 eran combatientes y 313 niños;
- 5.303 heridos graves, entre ellos 1 606 niños y 828 mujeres.
- En el lado israelí, se señaló la pérdida de tres civiles y diez soldados.
- Los daños materiales, especialmente civiles, fueron considerables en territorio palestino.
7. Las grandes instancias internacionales y numerosas ONG denunciaron estos hechos como violaciones criminales del derecho internacional .
2.- La vida de Amira ALQEREM y de su familia, a principios de enero de 2009 en Gaza
8. Amira ALQEREM vivía con su padre, Fathi Dawson ALQEREM de 42 años, su hermana Ismat y su hermano Ala, en el barrio de Tal Al Hawa, en el Sudoeste de Gaza. Tras la separación de sus padres, la residencia de los hijos se había fijado en casa del padre, manteniendo estos su relación con la madre. Su padre, Fathi Dawson ALQEREM, se había vuelto a casar.
9. Fathi Dawson ALQEREM era comerciante en el sector del calzado y disponía, por ello, de un permiso para desplazarse de forma regular a Israel.
3.- La operación militar en el barrio Tal Al Hawa
10. Las fuerzas terrestres israelíes se habían acercado al barrio de Tal Al Hawa y los habitantes habían huido de sus casas, pensando que el centro de la ciudad de Gaza sería más seguro.
11. Como el barrio era residencial y en él no había ningún objetivo militar, Fathi Dawson ALQEREM pensó que se podía quedar. La casa familiar estaba situada cerca del University College of Applied Sciences y junto a la Mezquita Abú-Ghalyún.
12. Al irse los habitantes, Fathi Dawson ALQEREM aceptó quedarse con las llaves de la Mezquita para ejercer puntualmente las funciones de muezín.
B – El miércoles 14 de enero de 2009
a El contexto militar inmediato
13. Los tanques llegaron a la plaza la madrugada del 14 de enero, situándose en su mayor parte en espacios libres, al este de la casa de la familia ALQEREM.
14. El ambiente era muy tenso, marcado por disparos lejanos. Un avión no tripulado sobrevolaba la zona y el tráfico aéreo era intenso, con muchos helicópteros. Ese sector de Gaza no había sido objeto de bombardeos sistemáticos, lo que tenía su lógica al tratarse de un barrio residencial sin objetivos militares. Los desperfectos materiales se debían a disparos, lanzados esencialmente por tanques, contra el edificio de la universidad, el minarete de la mezquita o algunas casas. Pero fotografías recientes muestran que no hubo bombardeos aéreos de alcance, ni siquiera el 14 de enero de 2009.
b – La situación en la casa
15. Ese día, hacia las 18:30 h, Fathi Dawson ALQEREM se dirigió a la Mezquita, para llamar al rezo nocturno (Isha).
16. Hacia las 21 h, los tres hermanos y hermanas se reunieron en la planta baja de la casa para pasar la noche, con su padre, y se durmieron. Su esposa no estaba en el domicilio, porque había ido a ver a unos familiares.
2.- Los disparos
a – El primer disparo: muerte de Fathi Dawson ALQEREM
17. Antes de medianoche, a Ismat, Amira y Ala les despertó una fuerte explosión, que sacudió la casa.
18. Fueron hacia la puerta, que había desaparecido, y se encontraron en mitad de la noche, a la luz de la luna, rodeados de humo y polvo.
19. Buscaron a su padre en vano, antes de ver su cuerpo tendido en el suelo, muy cerca de la casa. Estaba cubierto de sangre y no daba señales de vida. Cerca, se había formado un cráter de varias decenas de centímetros de profundidad.
b – El segundo disparo: heridas graves causadas a Amira ALQEREM
20. Los tres muchachos se quedaron, arrodillados o en cuclillas, junto al cuerpo de su padre. Pero pronto decidieron ir en busca de ayuda. Ismat y Ala anduvieron unos metros, alejándose así de la casa.
21. Resonó una segunda explosión y Amira ALQEREM, que había permanecido junto a su padre se desmoronó, sintiendo como un desgarro en la pierna derecha. La sangre empezó a fluir y la herida le producía intensos dolores.
c – El tercer disparo: muerte de Ismat y Ala ALQEREM
21. Con el fin de pedir ayuda, Ismat y Ala se dirigieron a una zona de tránsito, situada en el noroeste. Primero atravesaron el grupo de casas, por callejas que bajaban hacia la gran calle. Allí se encontraron al descubierto, pidiendo socorro a gritos, cuando un tercer disparo les alcanzó. Sus cuerpos aparecieron separados uno de otro unos diez metros y despedazados. Los cuerpos estaban tan irreconocibles y los restos humanos tan esparcidos que cuando dos días después, los habitantes volvieron al barrio -al no haber encontrado todavía a Amira- creyeron que ella también había sido victima de ese tercer misil. d – El cuarto disparo: otro impacto sobre el cadáver de Fathi Dawson ALQEREM y sobre Amira ALQEREM
22. Con esta tercera explosión y al no oír las llamadas de socorro, Amira ALQEREM comprendió que su hermana Ismat y su hermano Ala también habían sido avistados y abatidos. Inmediatamente pensó que debía intentar protegerse y muerta de miedo se dirigió como pudo a la casa. La cuarta explosión se produjo a sus espaldas y Amira vio las piernas de su padre arrancadas por la onda expansiva.
C – Cómo logró sobrevivir Amira ALQEREM hasta el 17 de enero de 2009
1 – El jueves 15 de enero de 2009
23. Amira ALQEREN; semiinconsciente, se quedó dormida en la casa, bajo la entrada.
24. Al despertar y con muchas dificultades, pudo beber del grifo.
25. Su único objetivo era conseguir ayuda. Se acercó al cuerpo de su padre, para coger el teléfono móvil, que no funcionaba. Tuvo la idea de coger la tarjeta y dirigirse a casa de una tía que vivía a unos 500 m. Como no podía andar, recorrió esa distancia arrastrándose, protegiéndose la pierna con una media, para llegar ya de noche y descubrir que la casa estaba vacía.
26. Agotada, se quedó dormida en la calle, contra una pared.
2 – El viernes 16 de enero de 2009
27. Al despertarse, Amira ALQEREM vio, no muy lejos, una casa que conocía porque pertenecía a un periodista cuya hija había sido amiga de su hermana Ismat. Pudo entrar, ya que la cerca estaba defectuosa, y acceder a la casa. Pudo beber agua que había quedado en una botella. Encontró cojines y ropa y se quedó dormida, perdiendo varias veces la consciencia y en un estado de extrema debilidad. 3 – El sábado 17 de enero de 2009
28. El 17 de enero, a eso de la una de la madrugada, Eid Imad regresó a su casa, ya que se había dado la orden de que los tanques se retiraran. Allí se encontró a Amira y la llevó inmediatamente al hospital de Shifa, donde se hicieron cargo de ella, empezando con una serie de transfusiones de sangre. Cuatro días después, su estado general se había estabilizado lo suficiente para que pudiera aguantar una intervención quirúrgica en la pierna.
29. Amira ALQEREM pudo viajar a Francia, a finales de julio de 2009, para que se le practicaran cuidados sanitarios, previos a una larga rehabilitación.
II- Las denuncias
1 1 - Admisibilidad
30. Al tratarse de una denuncia de hechos, en el marco del artículo 15.1 del Estatuto, la admisibilidad de la acción de una menor no es contestable.
31. En caso de que sea necesario, Amira ALQEREM solicita la aplicación de las disposiciones de la Convención sobre los Derechos del Niño, aplicable sin reservas en los territorios ocupados e invoca el Estatuto del menor maduro, reconocido por la Cámara de los Lores en el caso Gillick aplicable desde el momento en que se trata de la salud, componente del derecho a la vida .
2 - Competencia de la Corte
32. Estos hechos son de la competencia de la Corte, al tratarse del análisis previo de la situación en Palestina, que está actualmente en curso en su oficina con las referencias anteriormente citadas.
33. Amira ALQEREM ve como se le impone la situación jurídica de Palestina, sin regular desde hace 60 años. Sería especialmente injusto que se cuestione su derecho a acceder a la justicia –que, como está hoy ampliamente aceptado, se desprende del jus cogens - alegando que la comunidad internacional se ha equivocado al haber contribuido a crear el contexto del conflicto israelí-palestino, mediante la resolución 181 de 29 de noviembre de 1947 y por sus carencias ulteriores. Además, la Asamblea General de la ONU alude con frecuencia al compromiso de su responsabilidad, dato que la Corte Penal Internacional, independiente, debe tener en cuenta a la hora de establecer el marco jurídico.
34. Por ejemplo, la resolución de 20 de julio de 2004:
« La Asamblea General de la ONU “Reafirmando la responsabilidad permanente de la Organización de las Naciones Unidas en la cuestión palestina hasta que todos los aspectos de dicha cuestión se hayan solucionado de forma satisfactoria, sobre la base de la legitimidad internacional (...)”
35. Por lo demás, hay que señalar que lo que, al parecer, le falta a Palestina para alcanzar el estatuto de Estado de pleno derecho es precisamente lo que le usurpa el Estado de Israel, para cometer mejor sus crímenes y prohibir a las víctimas actuar ante la justicia.
36. Al tratarse específicamente de los derechos del niño y dado que ningún otro Estado puede, de hecho, garantizar la defensa de sus derechos, es imposible dejar a Palestina fuera de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, salvo si se acepta, ante la conciencia del mundo, una denegación de justicia .
3 – Petición de que se abra una investigación
37. El acceso a la justicia para que se abra una investigación, forma parte del reconocimiento del derecho de las victimas y de la lucha contra la impunidad. El ejercicio de la acción penal es una forma pertinente de aplicación del derecho, pero es también el mejor medio para evitar que se repitan situaciones que ponen en peligro los derechos humanos .
38. El relato de Amira ALQEREM es preciso y detallado. Describe varias fases, que responden a una lógica, ya sea militar o criminal.
39. Los elementos subjetivos se ajustan a los elementos objetivos:
- el barrio carecía de objetivos militares y no había sido objeto de bombardeos sistemáticos, ni antes ni después del 14 de enero. - los cuatro disparos realizados el 14 de enero de 2009 apuntaban siempre a personas, sin que pudiera haber ninguna duda para los militares de que se trataba de civiles, ya que actuaban con un rastreo a muy baja altitud;
- el segundo y el tercer disparo apuntaban a niños en busca de ayuda;
- el segundo disparo se produjo cuando Ismat y Ala ALQEREM se habían alejado de la casa, lo que prueba que se les vigilaba y se les apuntó;
- el cuarto disparo apuntaba a un niño que estaba en el suelo y que intentaba salvar la vida.
40. Del mismo modo, el relato de Amira ALQEREM está apoyado por elementos materiales:
- el plano de la zona, que muestra los diferentes puntos de disparo;
- las fotografías en las que se ven los daños materiales, que por muy lamentables que sean, fueron limitados, ya que los cuatro disparos se dirigían exclusivamente contra un objetivo humano;
- el testimonio de Eid Imad que encontró a Amira ALQEREM, el 17 de enero de 2009;
- los informes médicos sobre el estado del cuerpo de las víctimas muestran que se utilizaron armas de gran potencia;
- los informes médicos de la admisión de Amira ALQEREM en el hospital de Shifa.
41. Estos hechos establecen la intención homicida contra civiles, por medios militares y al margen de toda ventaja militar, lo que justifica plenamente una investigación por crimen de guerra y crimen contra la humanidad, en virtud de los artículos 7 y 8 del Estatuto de la Corte Penal Internacional.
4 4 – Derechos de la víctima
42. Amira ALQEREM solicita ser informada del curso dado a su petición, con el fin de poder ejercer sus derechos de víctima, conforme al artículo 15.3 y 68.3 del Estatuto y de acuerdo con la elección de domicilio señalada al principio de esta denuncia.
Este testimonio tiene una particular importancia, ya que es el primero directamente presentado por una víctima.
Desde el 22 de enero de 2009, se han remitido numerosas investigaciones a la oficina del Fiscal, Luis Moreno Ocampo. Hasta ahora, este último no ha dado curso a ninguna, escudándose en la cuestión de saber si la Autoridad Palestina, en nombre de Palestina, tiene capacidad, según las disposiciones del Estatuto de Roma, para reconocer la competencia de la Corte Penal Internacional en materia de los crímenes cometidos en Palestina. La Autoridad Palestina, ha deseado que esto sea así para todos los crímenes cometidos desde la creación de la Corte en 2002, y más especialmente para los cometidos en Gaza en 2008-2009.
Algunos expertos de reconocido prestigio, al ser interrogados sobre este tema, han respondido que no hay ninguna duda de que la Autoridad Palestina tiene capacidad, porque Palestina está dotada, al menos desde enero de 1919, de todos los atributos esenciales para constituir un Estado. Por lo tanto, desde que recibió la carta de intenciones firmada por la Autoridad Palestina y según el Estatuto de Roma, el Fiscal está perfectamente habilitado para remitir a la Sala de Cuestiones Preliminares de la Corte Penal Internacional el conjunto de elementos que ha recibido, ya procedan de las ONG o de Instituciones Internacionales.
Hoy, además, se añade el testimonio de Amira Alqarem. La evidencia del crimen de guerra, del que este testimonio es una prueba irrefutable. ¿Bastará para convencer al Fiscal de que empiece a hacer, de forma urgente, lo que el espíritu de la ley y la norma de derecho exigen en estas circunstancias?
No reconocer su “derecho a la justicia” a los palestinos, víctimas de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad, supondría, en este caso, considerar que la Banda de Gaza, a los ojos de la comunidad internacional, potencialmente solo es una “zona muerta”. Eso sería no reconocer a las mujeres y a los hombres que viven allí su condición de seres humanos, cuestionando así cualquier aspiración a una justicia internacional.
Asociaciones firmantes: UJFP (1) Asociación Marroquí de Derechos Humanos Tribunal Permanente de los Pueblos/Fundación Lellio Basso
De vuelta a La Haya
La noche del domingo 30 de agosto estuvimos con Amira en casa de la familia de Mohamed, médico palestino que trabaja desde hace 23 años en Lille, que la atendió en Gaza y le hace un seguimiento para que el tratamiento que le administran le permita recuperar el uso de la pierna. Ya hace dos semanas que la familia de Mohamed acogió a Amira y lo hará durante el tiempo que sea necesario antes de que regrese a Gaza. Esa noche también estaba presente el coordinador del colectivo de abogados, Gilles Devers, abogado del Ilustre Colegio de Lyon. La finalidad de ese encuentro era hacer una última puesta en común antes de que Amira presentara su testimonio como víctima de la agresión israelí sobre Gaza. Tras una larga conversación, que permitió ver el alcance de su motivación, al tiempo que el abogado le exponía las repercusiones de prestar ese testimonio, Amira firmó la denuncia.
Amira, muchacha frágil de quince años con una conciencia política y solidaria sobre las razones que la mueven a hacer lo que acaba de hacer ante la CPI. Absolutamente increíble en una chica de quince años, una bonita lección de sentido de la responsabilidad y sin ninguna agresividad hacia aquellos que cometieron tales crímenes, solo una reivindicación: que la justicia actúe y que sea igual para todos. Estábamos cautivados por su encanto y muy impresionados. Una fuerza de carácter y una dulzura extremas.
Salida hacia La Haya, el 31 de agosto desde Lille, en autobús.
Asociaciones presentes: UJFP, AMDH (Asociación Marroquí de Derechos Humanos), La Voix de l'Enfant, AFPS (2)/grupo de Douai CAPJPO,... Abogados de París, Niza y Argel.
Llegada a La Haya:
Conferencia de prensa en la que la prensa brilló por su ausencia, solo se presentaron tres medios: las cadenas de televisión AL JAZIRA y AL ARABIA, y la AFP (3).
A las 16:30 h, presentación de la denuncia.
El centenar de personas que quisieron acompañar a Amira permanecían bajo el sol ante el edificio de la CPI, con banderas palestinas, koufiyeh (pañuelos palestinos) y banderolas, y coreaban lemas reclamando justicia para Amira ElQerem.
Solo pudieron entrar Gilles Devers y Amira. Permanecieron 45 minutos dentro del edificio de la CPI. La salida fue emocionante bajo los vivas de los presentes. Amira sonriente y enseñando el papel de la Corte que probaba que acababa de presentar su testimonio, como víctima de crímenes de guerra cometidos con intención de matar. Su testimonio no ofrecía ningún equívoco…
Entre tanto, Sion Assidon, enviado por la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, se dirigió a la Oficina de Ocampo, solicitó verle y consiguió cita para las 17 h.
Fuimos juntos a esa cita, mientras que el centenar de acompañantes regresaban en el autobús a Lille, a donde llegaron hacia las 21:30 h.
Cita con Ocampo:
Quería saber por qué se había producido una manifestación bajo las ventanas de la CPI. Se lo explicamos detenidamente. Entonces afirmó con rotundidad que ese tipo de testimonios era importante y servía para reforzar las investigaciones ya presentadas en su oficina y su voluntad de ir más lejos, en particular en el caso de Palestina. Cuantos más testimonios hubiera de este tipo, presentados directamente por las víctimas o indirectamente a través de sus abogados, mayor sería la contribución al proceso de la lucha contra la impunidad. Otros testigos, no necesariamente las víctimas, pueden aportar su testimonio: los médicos entre otros.
Nos informó de que el 1 de septiembre iba a recibir a una delegación de Sudáfrica que venía a presentar una solicitud para que se persiga a uno de los consejeros jurídicos del ejercito israelí –como órgano del Estado- que tiene doble nacionalidad: israelí y sudafricana. Es un nuevo caso que deberemos tener en cuenta y que va a ayudar considerablemente a avanzar.
Pronto le llegarán dos importantes informes: el de Richard Goldstone, Consejo de Derechos Humanos de la ONU (Ginebra) y el de Navi Pillay, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.
El planteamiento de Ocampo es que la impunidad debe ser perseguida sea cual sea el Estado en cuestión. La petición de la Autoridad Palestina de reconocer la competencia de la Corte cuando le es negada la categoría de Estado es un paso importante que debería permitir algunos avances.
La cuestión que se plantea mediante los crímenes de guerra cometidos por el ejército israelí es la más amplia de la filosofía del derecho y su función.
Todavía hay muchas etapas que debemos superar para llegar a una competencia realmente universal para el conjunto de los pueblos, con o sin Estado. Mientras, el trabajo llevado a cabo desde la guerra del Líbano en 2006 es importante y fundamental
Y lo que ha sucedido en Gaza muestra de forma tajante la necesidad de responder al “derecho a la justicia” -como exigencia universal fundamental.
Según él, el camino elegido por algunas asociaciones de hacer lo necesario para que los crímenes de guerra y contra la humanidad no queden impunes es esencial, incluso si parece difícil y largo, incluso muy largo...
Según Ocampo, el papel de las ONG es esencial para avanzar por esa vía.
Si hubiera que sacar una conclusión de la jornada del 31 de agosto, sería esta: Solo se moverá si participamos y exigimos que se mueva. Solo se moverá porque nosotros vamos a conseguir, con nuestro trabajo y nuestra reflexión, que cambien las líneas del derecho que algunos prefieren aplicar al caso. Debemos seguir considerando y adoptando formas de actuar que muestran que el derecho es uno de los medios de transformación social y un factor de cambio. El trabajo realizado desde el 21 de enero responde a ese fin. Por eso es muy importante seguir en esa vía de dinámica de cambio y participar en todo lo que pueda facilitar la evolución del proceso que busca alcanzar la competencia universal con una jurisdicción realmente y efectivamente universal.
Texto redactado por Mireille Fanon-Mendès-France, Sion Assidon, Gilles Devers
París, 1 de septiembre de 2009
1. http://www.icc-cpi.int/menus/icc/structure%20of%20the%20court/office%20of%20the%20prosecutor/comm%20and%20ref/palestine/palestine?lan=en-GB
2. Informe de la Comisión Independiente de Investigación sobre Gaza, Ningún sitio donde protegerse, presentado a la Liga de Estados Árabes el 30 de abril de 2009. Resumen analítico, disponible en el sitio web de la ONU, Consejo de Seguridad, S/2009/244. Estas cifras las proporcionan igualmente el Centro Palestino para los Derechos Humanos, el Ministerio de Salud o la UNRWA.
3. Consejo de Derechos Humanos, Situación en Palestina y en el resto de los territorios árabes ocupados, A/HRC/12/37, 13 de agosto de 2009.
4 Tribunal Internacional de Justicia, Consecuencias jurídicas de la construcción de un muro en territorio palestino, dictamen de 9 de julio de 2004, apart. 113; Comité de Derechos Humanos, CCPR/C0/78/ISR, 21 de agosto de 2003, apart. 11; Consejo Económico y Social, 09-42998, Repercusiones económicas y sociales de la ocupación israelí en las condiciones de vida del pueblo palestino, 29 de julio de 2009, p. 1.
5. Gillick c. West Norfolk and Wisbech Area Health Authority, [1985] 3 All E.R. 402. Esta jurisprudencia fue adoptada desde entonces por muchos Estados. Corte Suprema de Estados Unidos, Planned Parenthood of Central Missouri c. Danforth Attorney General of Missouri, 428 U.S. 52 (1976); Alto Tribunal de Australia, Secretary, Department of Health and Community Services c. J.W.B. (Marion’s Case) (1992), 175 C.L.R. 218; Corte Suprema de Canadá, A.C. c. Manitoba (Director de los servicios a la infancia y a la familia), 26 de junio de 2009, 2009 CSC 30, n° 31955. Para el Comité de Derechos Humanos, debe facilitarse el acceso a la justicia del niño: CCPR Comunicado 397/1990, x. c. Dinamarca, 22 de julio de 1992, apart. 5.2.
6. Comité de Derechos Humanos, CCPR/C/21/Rev.1; Observación general, nº 14, 27 de mayo de 2008.
7. CEDH sentencia Golder c. Reino Unido, 21 de febrero de 1975, apart. 35, Corte Interamericana de Derechos Humanos, Goiburú c. Paraguay, 22 de septiembre de 2009, apart. 131; Tribunal Especial para el Líbano, Juez de instrucción, 15 de abril de 2009, CH/PTJ/2009/03; TPIY, Sentencia Fwundzija ,10 de diciembre de 1998, apart. 153-157.
8. Asamblea General, AG/1488, 2 Resolución ES-10/15 de 20 de julio de 2004, que exige que Israel cumpla sus obligaciones en virtud del dictamen de la CIJ sobre la construcción de un muro en territorio palestino ocupado.
9. Corte Suprema de Justicia de Israel, Physicians for Human Rights c. Primer Ministro de Israel, 19 de enero de 2009, HCJ 201/09, y Gisha Legal Center for Freedom of Movement c. Primer Ministro de Israel, 19 de enero de 2009, HCJ 248/09.
10. Corte Interamericana de Derechos Humanos, Velasquez Rodríguez, 29 de julio de 1988, serie C, n° 4.
11. CPI, Sala de Asuntos Preliminares 1, República Democrática del Congo, 17 de enero de 2006, n° ICC-01/04; Tribunal Interamericano de Derechos Humanos, Blake c. Guatemala, 24 de enero de 1998, Serie C, n° 36; CEDH, Perez c. Francia, 12 de febrero de 2004, n° 47287, par. 68.
(1) Union Juive Française pour la Paix (Unión Judía Francesa por la Paz)
(2) Association France Palestine Solidarité (Asociación de Solidaridad Francia-Palestina)
(3) Agence France-Presse (Agencia Francesa de Prensa)
Publicado por Jafar Abdellah en 22:00 0 comentarios
Etiquetas: Amira Alqerem, Gaza, Palestina
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