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Timestamp: 2018-07-22 01:10:03+00:00

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esta es la linea: enero 2008
Publicadas por tejas a la/s lunes, enero 28, 2008 No hay comentarios.: Vínculos a esta publicación
EL CONTROL POLÍTICO DE NUESTRAS SOCIEDADES
Nuestra sociedad planetaria vive un cambio histórico sin precedentes. El control del sistema informativo masivo mundial por una elite muy poderosa. La mentira y la guerra son sus principales artimañas para llevarnos adonde no queremos ir.
El control del pensamiento y de la opinión mediante la información mediática es su estrategia. El experimentado investigador, periodista y escritor italiano nos explica como funciona esta maquinaria –y de qué modo nos tritura.
Primera parte: el rol de la prensa.
En Italia hemos conocido todos los detalles del crimen de Cogne [1], el de aquella madre que posiblemente mató a su hijo. Fue el tema principal de la prensa escrita, de los telediarios, de los programas de cotilleo y de debates televisados. En fin, ha sido el acontecimiento más comentado, analizado y discutido por los medios de información durante los primeros meses del año 2002, y como resultado, también por el público.
¿Qué hay en juego en este asunto? ¿Tiene alguna influencia sobre la "conciencia" colectiva? Sin duda alguna ejerce una fuerte influencia en numerosos aspectos. Pero lo que está en juego salta a la vista inmediatamente: al ocupar las primeras páginas de la prensa durante todo un mes, la madre de Cogne (en esto, inocente) ha eclipsado el resto del planeta. El mundo entero ha desaparecido bajo ese sudario, incluidos los bombardeos estratégicos estadounidenses que ametrallaban por entonces los valles de Afganistán.
Casos de ese tipo, incluso más sorprendentes todavía, son innumerables. Pongamos otro ejemplo para ilustrar el hecho de que todo el sistema de comunicación e información por completo está construido y funciona para burlarse de todos nosotros y llevarnos adonde ellos quieren.
A mediados de noviembre, cuando los tadjik llegaron a Kabul y la "conquistaron", la prensa escrita y los telediarios italianos más importantes (y también los menos importantes), la Repubblica, la Stampa, el Corriere della Sera, [los telediarios] Telegiornale1, Tg2, Tg3, Tg4, Tg5, Tg6 y Tg7 nos informaron de que las mujeres afganas se habían quitado por fin el burka y que los hombres se habían afeitado por fin las barbas.
Se podría argüir que siempre ha sido así. Pues bien, yo digo que no ha sido siempre así. Lo que ocurre hoy día en este terreno es muy, muy diferente de lo que ocurría en el pasado. Actualmente vivimos una nueva época histórica, nos encontramos en un viraje decisivo de la historia. Eso no ocurre a menudo. A menudo sucede que durante largos periodos de tiempo no hay grandes cambios estructurales. En primer lugar, es esencial entender esto. Y entender, en segundo lugar, que la comunicación y la información constituyen los instrumentos decisivos de esta mutación estructural histórica, constituyen sus cimientos, la base.
El cuadro que tenemos ante nuestros ojos nos muestra que están a punto de robarnos la democracia, aunque no nos impidan ir a votar. Mejor; así seguiremos yendo a votar sin darnos cuenta (u olvidando) que el ejercicio de la democracia es algo muy distinto del ejercicio del voto. Este último no es más que una parte necesaria, pero no suficiente, para que se pueda calificar a una sociedad de democrática.
El 11 de septiembre y el fin de la soberanía nacional
Nos han anunciado el comienzo de una guerra que se prolongaría durante toda una generación. Lo ha dicho Dick Cheney, lo ha dicho Donald Rumsfeld, lo ha declarado George Bush. Y cuando los escuché pronunciar esas frases, sentí un estremecimiento de inquietud.
Yo leo los periódicos estadounidenses y reflexiono [3]. ¿Qué se le pasa al emperador por la cabeza cuando promulga un decreto de ese tipo que significa, pura y simplemente, el fin de toda legalidad internacional salvo la del emperador? Significa que se acabó nuestra soberanía, la soberanía de Italia, de Francia, de Alemania, de Pakistán, de Iraq, de quien sea.
En otras palabras: hemos perdido nuestra soberanía.
Si a alguien la cabe la duda de que allí, en Wáshington, estén de broma, que no se haga ilusiones. Intentaré ahora mostraros el cuadro que se me presenta en toda su evidencia mientras trabajaba en la redacción del libro La Guerra Infinita [4]. Hasta el momento no he encontrado a nadie que haya podido dar una reconstrucción, una interpretación a la medida de desmentir mi tesis o de refutar sus aspectos de fondo.
Empecemos con una pregunta esencial. ¿Quién provoca un escándalo por atreverse a poner en cuestión lo que los bienpensantes consideran como adquirido? ¿Quién es el enemigo?
La guerra de los ricos
Hay una enorme tensión social en el mundo, que ha crecido más allá de todo límite precedente, entre ricos y pobres. El número de ricos se restringe, mientras se vuelven más y más ricos, y el número de pobres aumenta, mientras se vuelven más y más pobres. Esto representa el primer elástico, un elástico terrible que durante los últimos veinte años se ha estirado más allá de lo soportable.
¿Y qué presidente de los Estados Unidos se levantará un buen día y explicará a los doscientos cincuenta millones de estadounidenses: “Queridos ciudadanos, no podemos seguir así. Tenemos que cambiar este sistema de vida, debemos concertar con el resto del monde algún medio para sobrevivir, tenemos que determinar con ellos nuestros niveles de consumición, nuestra calidad de vida?"
Eso supone sentarse todos juntos a la mesa (los representantes de Occidente, de Europa, de América, de China, de la India, del mundo árabe, todos juntos), sacar las pistolas de los bolsillos y dejarlas a un lado. Supone que comencemos a conversar de igual a igual, honestamente, sobre el modo en que tenemos que vivir, salvar nuestro planeta, evitar poner en peligro nuestros glaciares, nuestros recursos; que nos pongamos a pensar en el futuro de nuestros hijos y de las generaciones por venir.
[4] La Guerra Infinita (Feltrinelli, Milán) se publicó a comienzos del mes de marzo de 2002. Ediciones del Leopardo y revista El Periodista publicaron una versión en castellano de este ensayo en Santiago de Chile, 2004.
[5] En realidad, como se ha sabido más tarde, este documento formaba parte de un estudio mucho más amplio que llevaba la firma, junto con la de Rumsfeld, de casi todos los miembros más destacados de la actual administración estadounidense. Se trataba del PNAC (Project for a New American Century), una especie de manifiesto estratégico de los new cons, es decir, los que se definen como los “Nuevos conservadores”.
* Actualmente eurodiputado.
En el periódico digital Voltaire de la Red Voltaire
Traducido del italiano por Francisco José Justicia Cano.
Guerra y mentira II.
EL 11 DE SETIEMBRE Y LA CRISIS ECONÓMICA
El asunto del 11 de septiembre tiene el aspecto de haber sido una gran operación política. Los dirigentes de Estados Unidos se esperaban un gran enfrentamiento, pero un poco más tarde. Hubo un imprevisto. Y el imprevisto fue que Estados Unidos se detuvo.
Durante veinte años nos han contado que el modelo estadounidense era el mejor, que la locomotora estadounidense dominaba el mundo y que lo único que se podía hacer era imitar a los Estados Unidos, pero las cosas no han sido así...
Un panorama de la actualidad con óptica europea, mas no por ello menos dramático.
La oposición a la guerra (nuclear) infinita
No estoy intentando vender esperanzas. Quien vende esperanzas en un momento semejante no es más que un charlatán. Esperanza no hay más que una, la de organizarnos para impedir que esta guerra continúe. Es muy difícil, sobre todo porque tenemos poco tiempo en nuestras manos. La guerra contra Iraq todavía está humeando. Otras guerras vendrán, y serán guerras asimétricas.
Entre ellas, las habrá grandes y las habrá menores. Después de Iraq le tocará el turno a Irán. Los planes de Wáshington lo exigen así porque los Estados Unidos tienen que eliminar a todo adversario intermedio. A todos, antes de enfrentarse con China. O mejor dicho, para ser más precisos, las guerras intermediarias tendrán como función mantener un estado de tensión permanente que a su vez permitirá a los Estados Unidos desarrollar un terrorífico programa de rearme.
China podría convertirse también en un adversario contra el que no se luche, con la condición de que haya sido puesta previamente en un estado de inferioridad absoluta y, en cualquier caso, en una situación en que le sea imposible rivalizar con la potencia militar estadounidense y de acercarse (incluso de lejos) a unas condiciones de igualdad. De ahí que la destrucción de los obstáculos intermedios tiene por función el preparar estratégicamente el gran enfrentamiento: de este modo podrá ser evitado por la rendición del enemigo potencial. Rendición preventiva. Para ello hay que derribar Iraq e Irán.
El señor Bush no bromea cuando habla de los responsables del eje del mal. Ya los ha designado, enumerado y puesto en su punto de mira. Ahora se trata de encontrar el medio y los pretextos para liquidarlos, ya que resulta evidente que la verdadera razón por la que lo harán será inconfensable.
Nunca más a favor de la guerra. A los que no acepten firmar dicho pacto los consideraremos adversarios políticos, sean cuáles sean los partidos o las coaliciones a las que pertenezcan. Y tendrán que firmarlo públicamente, porque tenemos que combatir contra todo aquel que se declare a favor de la guerra, con todas las fuerzas de las que dispongamos y con la mayor intransigencia, por el respeto debido a las reglas democráticas.
En fin, dicho de otro modo, tendremos que apoyar a todo aquel que se comprometa a no defender la guerra. Creo que el tema de la guerra y de la paz es fundamental, y a partir de ahí debemos comenzar a construir nuestra defensa. Esta es la primera tarea que se nos impone.
El fin del desarme: el papel de China y de Rusia
El abandono de los continentes pobres
Ese enorme "resto del mundo”será abandonado a su suerte, y si los 250 millones de estadounidenses (para ser más precisos, el 10% de esos 250 millones) y los otros 800 millones de “ricos” que pueblan el planeta (los que comen de las migajas, porque los verdaderos ricos y sus familias no son más que unos sesenta millones) quieren seguir consumiendo lo que consumen por ahora, el resto del mundo tendrá que resignarse a consumir mucho menos, o sea, a vegetar o a morir.
Tras este acontecimiento hay una gran maniobra. Terminada la época del gran enemigo ruso, la Unión Soviética ha desaparecido hace diez años y la globalización se ha detenido. ¿Quién la ha detenido? ¿Hay un culpable? No puede haber sido Osama Bin Laden, él vino después. Eso quiere decir entonces que Estados Unidos se ha detenido él solo. Estaban persuadidos (y habían persuadido al mundo entero) de que su globalización habría de continuar tal cual por toda la eternidad. La historia había acabado y ya no tendría por qué haber crisis cíclicas. Pero de pronto la máquina estadounidense se detuvo.
Es decir, que la historia ha vuelto a la vida según parece. Y siempre se acaba teniendo que rendir cuentas.
Guerra y Mentira: última parte.
EL SISTEMA INFORMATIVO Y LA GUERRA EN IRAQ
¿Cómo se podía justificar un ataque contra Iraq? Había que proporcionar previamente a la opinión pública internacional la prueba de que Saddam Hussein estaba en posesión de armas nucleares y biológicas. Con este fin se fundó en Estados Unidos los que algunos llaman el «gabinete para la información y la desinformación», en inglés el Department of Strategic Influence.
Por primera vez en la historia de los Estados Unidos es el Pentágono el que se ocupa de esos asuntos. Antes sí que existía una cosa del mismo tipo, pero dependía del Departamento de Estado.
Ahora el Department of Strategic Influence está en manos de Donald Rumsfeld.
El Pentágono emite una serie de documentos que el sistema mediático mundial se encarga de difundir inmediatamente. Preparan a sus amigos, como ellos dicen. Les preparan (y nos preparan) diciéndoles muchas cosas de entre las cuales algunas son ciertas, otras son medio ciertas, y otras son completamente falsas. Así resulta muy difícil discernir entre la información y la desinformación.
Y además lo sabemos; la guerra de Vietnam comenzó con una gran invención, la acusación hecha contra los pérfidos vietnamitas de haber atacado navíos estadounidenses en el golfo de Tonkín. Sólo bastantes años después, cuando la guerra ya había acabado, se descubrió que no había existido tal ataque.
La sociedad civil estadounidense
Respecto al desarrollo de la sociedad civil Europa está mucho más avanzada que los Estados Unidos. Mirando las cosas detenidamente, incluso el sistema electoral estadounidense (que hemos intentado copiar sin comprender que cada democracia tenía su propia historia) se muestra mucho menos democrática que nuestros escrutinios proporcionales obsoletos. Incluso en los países europeos donde se practica el escrutinio mayoritario, se trata de sistemas electorales mucho mejor articulados y menos embalsamados que el bipartidismo absoluto de los estadounidenses, donde las diferencias entre los dos partidos son ahora tan imperceptibles que elegir parece desprovisto de todo sentido.
Es por ello que, con toda lógica, la mayoría ni siquiera va a votar. Por otra parte, el nivel de formación democrática –y de información política– del ciudadano estadounidense es muy bajo.
No se trata de estar en contra o a favor de los Estados Unidos. En cuanto a mí, yo he vivido y he trabajado allí. Conocí una sociedad dinámica y muy diversificada, pero también replegada sobre sí misma, reducida a la adoración del rendimiento y de la carrera profesional y, en la mayoría de los casos, incapaz de defender sus propios derechos. En todo caso, desprovista de organizaciones que le den la posibilidad de defenderse.
No es una casualidad que entre todos los países del Occidente avanzado Estados Unidos sea el único que mantenga la pena de muerte.
Unos diez días después del 11 de septiembre, cuando el presidente ha transmitido su mensaje al pueblo en todas las cadenas de televisión, no encontró nada mejor que decir que la siguiente frase: “volved a ir de compras”. Al oírlo sentí un escalofrío. ¿No tenía nada mejor que hacer que una llamada a llenar los centros comerciales, los templos del consumismo?
Algunos días después vimos las colas de miles de consumidores estadounidenses que se habían levantado a las seis de la mañana para ir a las rebajas de fin de temporada. Anticipadas para la ocasión. Así que, si lo que nos dicen es verdad, que Estados Unidos nos lleva siempre veinte años de adelanto, lo que nos arriesgamos a ver en ese espejo es a nosotros mismos. Horror.
Tal vez también los chinos se reflejan ahí, unidos por la idea de que hay que consumir siempre más, derrochar siempre más, divertirse siempre más y así del mismo modo en una especie de compulsión repetitiva. Y la compulsión es el síntoma de una grave enfermedad mental, por lo que me resulta difícil no tener la impresión de que millones de estadounidenses han llegado a un alto nivel de lobotomización.
Mirad sus ciudades, construidas a la medida y en función de los centros comerciales, de los “malls”. Ya no se va de paseo, se va a comprar algo en los centros comerciales, se va a visitar los centros comerciales, como antiguamente se iba a visitar un museo.
La súper sociedad global
La verdad es que nos dirigimos hacia una súper sociedad global dirigida por una súper clase global de súper ricos de todas las partes del mundo, que vivirán en ciudades reservadas, vigiladas por sus policías privados, porque los policías nacionales estarán destinados exclusivamente a controlar a los pobres. Ya asistimos a ese tipo de organización urbanística. En Johannesburgo, Sudáfrica, las ciudades de ricos separadas ya existen. En Moscú hay barrios enteros concebidos expresamente para los ricos, con grandes edificios donde se encuentra de todo (campo de golf, gimnasios, tiendas, paseos, jardines de infancia, colegios) con una entrada única vigilada por agentes privados y muros altísimos.
Esa es la imagen del futuro.
Las elites ya no necesitarán vivir en un solo país, vivirán en el mundo entero, en los lugares que les estarán reservados. Ya no será posible mezclar las clases porque será demasiado peligroso para ellas. Así es la idea que se impone en el mundo hoy día. La idea de los que podrán consumir, y consumir en abundancia, mientras que el resto, la aplastante mayoría, permanecerá fuera.
Una parte relacionada con los servicios indispensable tendrá acceso al interior y podrá beneficiarse de los restos de ese bienestar. Los otros podrán morirse, porque son inútiles. Y la prueba del hecho de que serán inútiles es una tautología: serán inútiles porque habrán perdido el tren que lleva al éxito.
Ahora bien, los que pierdan en esta súper sociedad de poderosos ávidos estarán de todo modos equivocados y ningún capitalismo compasivo vendrá a ayudarles. Así que, ¿por qué seguir dejándoles impunemente consumir aire, agua y alimentos?
Tras la guerra de Iraq
Sabíamos que la sangre iba a correr, mucha sangre: nos la han enseñado, mezclada con el polvo del desierto. Esta vez han decidido que las cosas funcionarían mejor así. Ya no se trataba de una misión humanitaria, que hubiera exigido mayor delicadeza. Iban a Iraq para darles miedo a los réprobos que continúan poblando el mundo.
Era necesario, pues, que la sangre se viera y que estuviera seguida de un castigo ejemplar, duro, implacable. Una guerra emblemática, una guerra ejemplar, un aviso.
La segunda guerra de Iraq de los Estados Unidos ha tenido su necesaria coreografía imperial, previamente reglada, ejecutada con la mayor precisión.
En realidad ha habido algún que otro error. Las cadenas imperiales debían contentarse con instilar el miedo. No se había previsto ningún otro mensaje. Pero las televisiones árabes han venido a arruinar las fiesta de esta cuarta guerra del Imperio. Por primera vez en la historia de los medio de comunicación globales –Kabul no fue más que un modesto preestreno– han comenzado a contarnos la dolorosa historia de los vencidos.
¿Podían haberlo previsto? Ciertamente, George Bush y Tony Blair no lo habían previsto. Mientras redacto estas líneas finales, el escándalo de las falsas armas de destrucción masiva, las mentiras proferidas al mundo entero para declarar la guerra contra Iraq, ya han explotado. Ganada en mayo, la guerra iraquí se transforma en derrota en el mes de agosto. La guerra en Afganistán continúa. La idea de una paz palestina concebida como una capitulación de los palestinos ante Sharon se ha desvanecido. Ya pueden tirar el plan trazado a la basura.
La única, la verdadera, la gran guerra emprendida por Bush ha sido la dirigida contra Europa, dividiéndola –por el rasero de la guerra de Iraq– y preparando los diez caballos que se dispone a hacer entrar en sus muros. Europa, Troya mal guardada e ignorante del peligro, albergará muy pronto a diez aqueos más estadounidenses que los Estados Unidos.
De China todavía tendremos que hablar durante un largo tiempo. El destino y la historia le han dado un papel preponderante en el siglo que acaba de comenzar. China es el verdadero problema de Wáshington. A China se consagró el PNAC, el “Proyecto para el Nuevo Siglo Americano”. Los dirigentes chinos lo saben a ciencia cierta. Y ninguna recuperación, o recuperación parcial, de Wall Street permitirá desembarazarse del problema, que se opondrá al axioma de Bush, que también fue el de Reagan: el nivel de vida estadounidense no es negociable.
Muy pronto ya no habrá sitio en el planeta para dos Américas, una blanca y otra amarilla. Incluso la hipótesis de englobar a China en el mercado occidental –como subalterna de los Estados Unidos, claro está– no resolvería el problema.
Este es el verdadero perfil de la situación a la que deberán enfrentarse nuestra generación y la siguiente: hemos llegado al final. El desarrollo que el mundo ha conocido no se puede prolongar indefinidamente. Hay que elegir (si se acepta el cuadro que acabo de trazar) quién puede sobrevivir en un mundo que ya está bastante en apuros.
Los que piensan, incluso en el seno de la izquierda, en términos de recuperación del viejo desarrollo (en el terreno económico) y que creen poder moderar las pretensiones del imperio (en el terreno político) están condenados al estupor y la impotencia ante los trágicos acontecimientos que se anuncian.
Periodista italiano y diputado al Parlamento Europeo.
Los tres capítulos de este trabajo fueron traducidos del italiano por Francisco José Justicia Cano para el periódico digital de la Red Voltaire (www.voltairenet.org), de donde han sido tomados.
Publicadas por tejas a la/s viernes, enero 18, 2008 No hay comentarios.: Vínculos a esta publicación
La historia de la humanidad es la historia de la explotacion
Con palabras sencillas se pueden dar a entender aspectos profundos. Estos aspectos profundos los vivimos diariamente pero no los entendemos porque no se abordan, sencillamente porque nos consideramos seres superiores mas alla de nuestra naturaleza animal, porque idiosincraticamente nos consideramos hijos de Dios.
Actualmente y debido al avance vertiginoso de las tecnologias de comunicacion la estrechez del pensamiento individual somete al pensamiento individual como desde siempre al pensamiento social, situacion que el hombre a vivido desde que toma conciencia de si mismo, por lo cual resulta un hecho sencillo pero abordarlo harto complejo, no porque sea dificil digerir tal hecho sino porque la mayoria de los seres humanos no se detiene a analizarse a si mismo y las razones de su pensamiento, su conciencia, en otras palabras su individualidad. Por lo cual el hombre individual, que hereda un pensamiento social antiquisimo, esta atrapado en una individualidad que pertenece a una cultura que choca con un vetiginoso cambio en la sociedad global actual.
La sociedad global presente se debe a la comunicacion. Y esta la comunicacion afecta la vida individual de millones, en todos los aspectos, sean estos religiosos, economicos, politicos, sintomaticos, psicologicos, estudiantiles, tanto de forma individual, como familiar y social. Por lo cual , hoy el ser individual se puede insertar a la actividad de este movimiento masivo o estancarse en el pasado de la pasividad comunicacional y de la pasividad politica, cuando no y nunca de la pasividad economica, con lo cual quiero decir, que por el hecho de existir, es un ser economico que activo o pasivo es un ser explotador y explotado o explotable y por lo tanto contribuyente para el total de su comunidad y esta comunidad obtenga los mismos resultados, como comunidad activa o pasiva.
Ya que he tocado el tema de la pasividad y actividad individual del ser humano, debo señalar que el mismo pertenece a un sistema social, perteneciente a un sistema natural, por lo cual es el movimiento de su pensamiento el que generara cambios en su conducta y por lo tanto su conducta influira en tales sistemas. Asi que todo cambio en su pensamiento y por lo tanto en su conducta, sera criticado, siendo esta critica para el individuo motor o freno de acuerdo a su fuerza de voluntad.
Al crecer nuestro sueños se convierten en la realidad. Una vida no realizada, es una vida no aceptada. La fantasia inunda nuestra mente haciendonos complices de sus divulgadores. Por lo cual la divulgacion religiosa de la fe, mas que ser la divulgacion de la realidad es la divulgacion de fantasia colectiva y la frustracion individual. Un entorno dificil de comprender y de enfrentar como seres racionales es enfrentado como animales inferiores, sujetos a los temores y la cobardia, sublimando la realidad explotadora, por el premio a la sujecion, a la misma explotacion de la que somos sujetos en un entorno terrenal, puramente humano. Los dioses y demonios se configuran en las imagenes humanas buenas y malas, las que nos satisfacen instintivamente y que no aceptamos volviendose en la cantradiccion vivencial diaria.
Cierto que el ser humano tiene conciencia y capacidad para transformas su entorno, pero esta capacidad es transformada por los detentadores del poder actual en su beneficio. De ahi que el beneficio colectivo obedezca a los deseos y caprichos de unos pocos en perjuicio de las mayorias. El poder individual es inexistente debido a la inconciencia de uno mismo obligandose a no pensar para no ser llamado renegado o loco, desquiciado e inadaptado. Asi, el buey es aquel que pertenece a la manada y cobra identidad al ser reconocido como tal. El pèndejo es otro, el que no cabe.
Esto viene a colacion por las ideas falsas en las democracias occidentales y la divulgacion contemporanea del imperio en relacion a la existencia de las mismas, gracias al triunfo de los aliados, con Estados Unidos como lider, en la Segunda Guerra Mundial. Estas ideas se reflejan cupularmente despues del 11-S y destapan al verdadero imperio de explotacion general humano, y la risible comparacion de tales seres humanos como hijos del Dios de bondad y misericordia biblico. Cierto que despues de tal fecha, todas esas fuerzas oscuras se ven descubiertas como las fuerzas creadoras de un mundo fantasioso y que en todo occidente y oriente esplotan a los paises ricos en recursos pero pobres conceptualmente. Paises idolatras y cobardes, paises atrasados y vulgares adoradores de la vanidad material e impulsivos a la satisfaccion mediatica inmediata, adoradores de las imagenes en todas sus formas, impulsivos y sensuales. En Mexico los que no son cremas pertenecen al rebaño y si no eres de ninguno de estos frentes perteneces a los ultra. Sin conocer personalmente a nadie de estos equipos te pones la playera y de no tener ninguna, nuevamente te vuelves un extraño, no eres buey si pendejo.
Publicitariamente todo esto lo sabemos y la practica de la publicidad por lo tanto se enfoca al despertar de los instintos y su satisfaccion.
El desarrollo de la humanidad desde su aparicion en la tierra a estado ligada al desarrollo de los descubrimientos tecnologicos. Los descubrimientos tecnologicos a su vez han estado ligados a los avances de la ciencia humana. La ciencia humana a su vez cambia la concepcion del mundo o los paradigmas que rodean tan concepcion.
La historia de la humanidad es una historia compleja donde la explotacion del trabajo, los recursos fisicos y naturales a sido la base de su existencia. De tal forma que la explotacion debe ser analizada como el sistema de sistemas existenciales, teniendo el poder la capacidad de cohesionar todo subsistema hasta el limite. El poder propiamente es el apoyo fundamental del sistema de explotacion. Viendo la explotacion como esfera y no como circulo. Y el poder como el liquido amniotico que le da vida. De tal forma que la explotacion general y poder vive y se reproduce como un ser vivo y la busqueda de cambio resulta infructuosa porque tambien como sistema celular es productivo y reproductivo. Acaso lo que se busca es hacer del sistema de explotacion productivo y reproductivo con el poder algo estable. Pero es en este aspecto donde la resistencia de algunas celulas muestran su posicion enfermiza al cambio, lo que obviamente lleva a crisis de existencia a tal cuerpo, pero no a su agotamiento. Es dentro de este contexto que los analisis parciales de los subsistemas nos llevan a darles nombres totalitarios, cuando no abarcan tal totalidad y nos sumergimos en terminos ambiguos como capitalismo, globalizacion, neoliberalismo, que son subsistemas o enfermedades o estados saludables del sistema. Por lo cual analizar el capitalismo como una totalidad lo culpamos de todos los males sociales y naturales de la actualidad y por otro lado le damos una existencia limitada de 500 años.
La actualidad es mas compleja. El sistema de explotacion a crecido y celularmente ofrece mas formas de explotacion. Asi desde la celula familiar hasta la nacional se tendria que analizar parte por parte y su dependencia o sistemas mas grandes dentro o fuera de los mismos, de tal forma que la aceptacion de los paliativos para la existencia humana se aceptan hasta que las crisis provoquen convulsiones de gran magnitud.
El sistema mas grande de explotacion humana se da por parte de la organizaciones bursatiles que obtienen ganancias ilimitadas sin ser productivas, empujando a las actividades productivas a la obtencion de las mayores ganancias o su quiebre. Sin embargo la ignorancia por comodidad de esto por parte de los grupos humanos que tienen satisfechas sus necesidades y otros que son beneficiados por el sistema enfila a la humanidad a confrontaciones cada vez mas grandes.
Es dentro de este aspecto que no se puede recriminar a aquellas celulas que viven con comodidad dentro del sistema pero estos tampoco pueden recriminar a los que no. Otro punto es que el uso indiscriminado del poder humano, que por mucho tiene que ver con los aspectos ideales, enferma al sistema, haciendo del sistema humano de explotacion un sistema enfermo. Asi las ideas falsas de la realidad entorpecen por mucho el buen funcionamiento del sistema. El ser humano por tanto dentro de su organizacion abusa de su poder para explotar a otros. Siendo la religion y la politica en otros terminos la palabra y las armas un poder mal usado para explotarse y enfermarse cultivando una idea erronea de la realidad.
Cada uno de nosotros es un ser vivo, sujeto como tal a las necesidades de todo organismo viviente. Es este aspecto a la vista simple, el que a su vez hace compleja todas nuestras relaciones. Nuestra conciencia y tal conciencia penetrada por el poder mediatico nos hace olvidarnos de la relacion que mantenemos interiormente y externamente. La comprension, entonces de nosotros mismos y de nuestro entorno se podria hacer, pero con finalidades didacticas por medio de una teoria de sistemas simulando los sistemas naturales a los sociales.
Un aspecto de las ciencias sociales que lo hace diferente a las ciencias naturales es la ideologia religiosa que hace al hombre diferente a los animales y a los seres vivos, ubicandolo como una creacion diferente y sublime a imagen y semejanza de Dios. De tal forma que esa diferenciacion religiosa, ideologica, hace a las ciencia naturales diferentes a las ciencias sociales.
Asi dentro de las ciencias sociales se le da al hombre la capacidad de poder concientizar sus actos e influir en el comportamiento de las masas humanas y darle a los estudios sociales el caracter predictivo y aun a teorias historicas el caracter de ciencia. Eliminando por tanto las diferencias de los diferentes organismos humanos como sistemas individuales dentro de organismos sociales como sistemas sociales dentro de ambientes naturales como sistemas naturales, al final formando todos un sistema complejo que sistetizamos para su comprension, no pudiendo quedarnos con la idea parcial como definitiva, sino dejandolos con el caracter de la duda con la intencion de comprender determinado comportamiento de un organismo determinado y predecir su comportamiento con las influencias externas posibles.
De tal modo que el sistema imperial de los E.E.U.U. tiene influencia sobre sistemas nacionales y tambien otros sistemas sobre sistemas mas debiles. Dandose tal fortaleza o debilidad de acuerdo al poder ideologico y militar que hace sentir a unos mas y a otros menos, pero ejecutandose esta fortaleza fisicamente como en el caso de Irak como claro ejemplo en nuestros tiempos y en Mexico con el fraude electoral impulsado por oligarcas nacionales y extranjeros como ejemplo velado. Pero podemos distringuirlo por medio del comportamiento de esos grupos oligarcas que enferman la realidad presente alterando a la misma por medio de los canales que impulsan la creencia de un bienestar general inexistente.
Dentro de estas certezas, tenemos que aceptar que no todos somos Einstein, que no todos nos detemos a pensar en la propia individualidad en las actitudes personales y menos en las necesidades sociales y comunitarias. Dejamos a los lideres politicos los destinos de nuestro pais, y muchos de estos lideres politicos son antipatriotas y buscan el enriquecimiento individual antes que el bienestar social. Aunque sus promesas de campaña y utilizando los medios al servicio del grupo oligarca al que pertenecen sean completamente hechados a la basura de tal forma que el servicio publico sea un servicio particular y de grupo.
La historia de la humanidad es la historia de la explotacion y la explotacion de la fuerza laboral la mas preciada para los oligarcas en todas las partes del planeta.
Publicadas por tejas a la/s martes, enero 15, 2008 1 comentario: Vínculos a esta publicación
Finalmente, en 1910, Pearson tuvo éxito en su búsqueda de petróleo. Después de haber gastado varios millones de libras esterlinas y haber perdido su primer yacimiento debido a un incendio, descubrió el yacimiento más grande conocido hasta entonces en el mundo, POTRERO DEL LLANO No. 4, que produjo más de 100 millones de barriles de petróleo en sólo ocho años. Para desarrollar este yacimiento, Pearson formó la Mexican Eagle Company, conocida como El Águila. Después de la incorporación de esta empresa, Porfirio Díaz hijo, se convirtió en miembro importante del consejo de directores, Pearson desde entonces no tuvo problemas financieros en México.
El gobierno de México debía restaurar la ley y el orden o admitir su incapacidad para hacerlo. En este último caso, Estados Unidos se vería forzado a “considerar qué medidas debía adoptar para resolver la situación a fin de defender sus intereses económicos” (ahora el pretexto que están utilizando es el supuesto combate al narcotráfico a través del Plan México o Iniciativa Mérida). El problema no era el conflicto bélico, sino el cobro de .03 dólar por barril, que era un impuesto que se aplicaba tanto a británicos como estadounidenses, el escándalo que provocó esta situación fue tan grande, que intervino el propio presidente de los Estados Unidos, quien le envió a Madero un ultimátum, en el que le recordaba “la gran obligación moral de prestar especial atención a los intereses de la Unión Americana”, y que fue hábilmente utilizado por su embajador Wilson, en complicidad con Huerta y Félix Díaz para planear el complot para derrocar y asesinar a Madero y a Pino Suárez, conocido como el “Pacto de la Embajada”.
La excusa que utilizó el gobierno estadounidense para una nueva intervención fue que siete de sus soldados fueron arrestados en Tampico y puestos en libertad más tarde pidiéndoles disculpas. El almirante Henry T. Mayo exigió una excusa formal que incluyera 21 cañonazos para la bandera norteamericana, lo cual Huerta se negó a hacer. Los marines estadounidenses ocuparon Veracruz durante los siguientes siete meses, pese a la heroica resistencia que opuso el pueblo veracruzano.
EL RÉGIMEN DE CARRANZA
Contrariamente a las expectativas del gobierno de Wilson, la derrota de Huerta y la victoria de los revolucionarios aumentaron los problemas a los que los Estados Unidos enfrentaban en México, esto obedeció al estallido de la primera guerra mundial en Europa. Los objetivos de la política norteamericana eran a menudo contradictorios, por una parte querían imponer la “ley y el orcen” tan pronto como fuera posible, y la mejor manera de lograrlo era apoyando a uno de los bandos en lucha. Pero el gobierno de Wilson también quería un gobierno mexicano dispuesto a aceptar la preeminencia norteamericana. Fuera de la intervención armada, la mejor manera de obtener esto era enfrentando entre sí a las partes contendientes.
Al principio Wilson apoyó a Villa y confió en el triunfo de éste. Sin embargo, animado quizá por el deseo de impedir que cualquiera de los dos bandos obtuviera la victoria total, los norteamericanos evacuaron Veracruz en diciembre de 1914 y la entregaron a las tropas de Carranza que se hallaban cerca. Evidentemente Washington tenía sus esperanzas puestas en un arreglo entre los diversos movimientos mexicanos, pero cuando la lucha continuó, cambió de táctica.
El 2 de junio de 1915 Wilson dirigió una áspera nota a los beligerantes conminándolos a llegar a un acuerdo lo antes posible. De lo contrario el gobierno norteamericano se vería “constreñido a decidir qué medios debían emplearse para ayudar a México a salvarse a sí mismo. El Departamento de Estado también pensó en “resolver” el problema mexicano mediante un golpe militar que eliminara a los jefes revolucionarios: Carranza, Villa y Zapata.
Finalmente, los norteamericanos decidieron convocar una conferencia panamericana, en la que participarían representantes de Argentina, Brasil y Chile. Al hacer esto, perseguían dos objetivos: disipar la sospecha de que los Estados Unidos tenían intenciones agresivas y favorecer sus propios intereses al darle un cariz panamericano. No la pudieron realizar porque se percataron que resultaría imposible llegar a formar un gobierno mexicano por intermediación de los jefes menores, debido a la desigualdad de fuerzas entre las facciones revolucionarias
Fue en ese momento cuando las simpatías norteamericanas por Villa menguaron rápidamente, al empezar éste a exigir contribuciones económicas cada vez mayores a las compañías norteamericanas. Carranza, por el contrario se había comprometido a “proteger las vidas y propiedades de los extranjeros, conceder una amnistía general a mexicanos y extranjeros, garantizar la libertad religiosa y resolver la cuestión agraria sin expropiaciones”.
El cambio de Wilson a favor de Carranza se debió exclusivamente a la Texas Oil Company, que obtuvo amplios beneficios con esta política.
Las compañías británicas, por otro lado, nunca habían apoyado al Primer Jefe y las norteamericanas perdieron su entusiasmo inicial por Carranza en 1915, cuando su gobierno intentó aumentar sus impuestos. En 1915, la mayoría de las compañías petroleras norteamericanas apoyaban la conspiración, contando con el apoyo de León Canova, encargado de asuntos mexicanos en el Departamento de Estado, y algunos mexicanos exiliados para imponer a un candidato conservador como presidente de México.
Cuando se enteraron de que Wilson estaba considerando el reconocimiento de Carranza, llegaron incluso a enviar un represente a entrevistarse con el embajador británico en Estados Unidos, para solicitarle no lo reconociera hasta en tanto Carranza no se comprometiera a respetar debida y legalmente los compromisos que se habían hecho los gobiernos anteriores, a lo que accedió y en un gesto de “buena voluntad” hacia Carranza, decidió sacrificar a Villa, que no sabía lo que estaba pasando. El 1º de noviembre de 1915 Villa libró su última batalla decisiva contra Carranza en Agua Prieta, el resultado de la misma aún no se definía, cuando en la noche del 2 de noviembre, tres mil hombres del ejército carrancista a quienes el gobierno de Estados Unidos había permitido atravesar el territorio norteamericano sorprendieron a Villa y le infligieron una derrota pavorosa.
Mientras tanto las relaciones entre Wilson y Carranza mejoraron a partir del reconocimiento que le otorgó el gobierno norteamericano, aun cuando había ciertos conflictos debido principalmente a los esfuerzos de Carranza por aliviar la desastrosa situación económica de México al aumentar los impuestos a las compañías norteamericanas.
Con la esperanza de aliviar estas tensiones y permitir al gobierno mexicano obtener nuevos ingresos sin gravar a las compañías norteamericanas, el gobierno de Wilson intentó ayudar a Carranza a obtener un gran préstamo en los Estados Unidos. Estos esfuerzos se malograron cuando, en la noche del 9 de marzo de 1916, una fuerza de 500 mexicanos atacó el pueblo de Columbus, en el estado de Nuevo México, al grito de “VIVA VILLA”, “VILLA MÉXICO”.
El 13 de marzo de 1916 el gobierno norteamericano envió una nota a Carranza pidiendo permiso para que una expedición punitiva norteamericana persiguiera a Villa en territorio mexicano. Aunque Carranza no concedió “oficialmente” tal permiso, una fuerza expedicionaria al mando del general John J. Pershing cruzó la frontera el 15 de marzo y penetró en el estado de Chihuahua.
Villa, que en esos momentos se encontraba políticamente derrotado, abandonado por muchos de sus Dorados, al darse la intervención norteamericana la memorable División del Norte cerró filas con él, el pueblo, por otro lado, se vuelca a su favor y lo apoya al grado que el 12 de abril, la población entera de Parral, encabezada por una mujer, se armó con lo que pudo y expulsó a una columna norteamericana al grito de VIVA VILLA. Es también cuando demuestra el gran estratega que había en él; no enfrenta al ejército de Pershing conforme a los cánones militares, sino que desarrolla, sobre la marcha la táctica de guerra de guerrillas, y literalmente enloquece al ejército norteamericano, por lo Villa se convierte en el símbolo de la resistencia nacional.
En octubre de 1916, Villa lanzó un manifiesto a la nación, convocando a la lucha contra los invasores y llamando a la EXPROPIACIÓN y NACIONALIZACIÓN de todas las impresas mineras y ferroviarias extranjeras, y planteando que se prohibiera la posesión de cualquier propiedad en el país a todo extranjero con menos de 25 años de residencia. El manifiesto termina con el grito de “MÉXICO PARA LOS MEXICANOS”.
Mientras tanto, las tensiones entre Estados Unidos y Alemania iban en aumento, al gobierno de Wilson no le queda otra salida, sino tratar de pactar con el gobierno de Carranza la misma, bajo las siguientes condiciones:
“El gobierno de México accede solemnemente a otorgar plena y adecuada protección a las vidas y propiedades de ciudadanos de los Estados Unidos u otros extranjeros, y esta protección será suficiente para permitir a tales ciudadanos de los Estados Unidos para operar industrias en que puedan estar interesados.
Los Estados Unidos se reservan el derecho de volver a entrar en México y proporcionar tal protección con sus fuerzas militares, en el caso de que el gobierno mexicano no lo haga”.
Estas demandas no sólo contaban con el apoyo de las compañías petroleras, fueron propuestas por ellas.
Carranza se negó a considerar siquiera estas demandas. El 2 de octubre de 1916, en una reunión de la comisión que tuvo lugar en Atlantic City, sus delegados presentaron las siguientes contrapropuestas mexicanas: Señalar la fecha definitiva para el retiro incondicional de la expedición punitiva. Tampoco se podría penetrar más allá de 160 kilómetros de la frontera. En cuanto a los problemas internos de México, éstos serían resueltos por el propio gobierno mexicano, sin la injerencia de Estados Unidos. Es así como Carranza obtiene uno de sus mayores triunfos en su carrera política. El 28 de enero de 1917 se ordenó a la expedición punitiva que abandonara territorio nacional.
Fueron todas estas circunstancias políticas las que orillaron a Carranza a enviar un memorándum a Alemania, en el que le proponía una estrecha colaboración económica y militar, sin imaginar siquiera que con esto iba a cambiar la historia de la primera guerra mundial, y de la Revolución Mexicana.
La diplomacia alemana había adoptado primero una posición sumamente negativa frente a Carranza y había juzgado a su gobierno en términos muy críticos.
Tras la derrota de Huerta, Carranza asumió inicialmente una marcada actitud antialemana. En el transcurso de 1915, se operó paulatinamente un cambio en las actitudes de Carranza relativas a política exterior. Por ello Carranza buscó en otras potencias un contrapeso frente a los Estados Unidos, como lo habían hecho todos los gobiernos mexicanos desde 1900. Las únicas potencias en las que el gobierno mexicano se podía apoyar contra los Estados Unidos eran el Japón y Alemania.
Carranza intentó, en varias ocasiones, lograr un acercamiento con los japoneses. Éstos, sin embargo, sólo estaban dispuestos a vender armas a México, ya que no deseaban un enfrentamiento con los Estados Unidos, pues lo que les interesaba era China. Así tuvo lugar un paulatino acercamiento con Alemania.
En octubre de 1916, México se dirigió de nuevo al gobierno alemán, para tratar de lograr que Alemania hiciera una declaración en Washington en el sentido de que no vería con agrado una intervención armada en México. Como compensación, los mexicanos ofrecían un amplio apoyo a los submarinos alemanes en el caso de que quisieran atacar a los buques petroleros ingleses que zarpasen del puerto de Tampico, y que se señalan a continuación:
Elaborar un nuevo tratado de amistad, comercial y marítimo o mejorar el tratado del 5 de diciembre de 1882
El gobierno mexicano, que deseaba equipar a su ejército con la técnica más moderna, emplearía instructores alemanes.
El gobierno mexicano le pediría a Alemania que construyera fábricas de armas y municiones y proporcionara los especialistas necesarios.
Dado que la flota mexicana sólo se componía de 5 ó 6 cañoneros, el gobierno mexicano adquiriría submarinos alemanes.
Para eludir el control extranjero, sobre todo británico, se instalaría una poderosa radioemisora con el fin de establecer un contacto directo entre México y Alemania.
Si bien Alemania no deseaba mostrarse demasiado amistosa con Carranza, temía también que éste, abandonado a sus propias fuerzas, buscaría un reacercamiento con los Estados Unidos o fuera rápidamente derrocado por las fuerzas armadas norteamericanas.
Al principio de 1917, las relaciones germano-mexicanas entraron en una nueva fase, debido a que los dirigentes del Reich estaban convencidos de obtener una victoria final, y la única forma sería por medio de la guerra submarina ilimitada, lo que aumentaría aún más la probabilidad de una guerra germano-norteamericana. Zimmermann consideró, pues, que había llegado el momento de tomar medidas decisivas para atar a los norteamericanos, por lo que acogió entusiasmado la propuesta.
La diplomacia alemana tenía entonces que resolver el problema de cómo podría inducirse a Carranza a efectuar un ataque contra territorio norteamericano, por lo que Alemania ofrecería a México la devolución de Texas, Nuevo México y Arizona. Ahora enfrentaba el problema de decidir cómo y a través de qué canales debía enviarse la nota. Zimmermann primero se decidió a enviar el despacho a México en el submarino Deutschland, lo que tomaría mucho tiempo, por ello decidió transmitir el despacho por telégrafo, lo que resultó un bumerang al convertirse en una de las mayores derrotas de la diplomacia alemana como resultado de algo que nadie había previsto en Berlín: el servicio de inteligencia británico poseía las claves secretas alemanas.
El servicio de inteligencia de la Marina británica, al mando del almirante Reginald Hall, uno de los hombres más capaces en ese campo, logró obtener la clave de los mensajes cifrados alemanes. A principios de 1915 el gobierno alemán había enviado a Persia a un agente llamado Wassmuss, encargado de obtener la adhesión de ese país a la guerra contra Inglaterra, pero fue capturado y los persas decidieron entregarlo a los ingleses. Aunque logró escapar, tuvo que dejar atrás su equipaje, que cayó en manos británicas y fue enviado a Londres, habiendo encontrado así un ejemplar de la clave 13040, que era la utilizada para las comunicaciones con muchos países extranjeros, entre ellos, México.
Hall reconoció que la nota de Zimmermann era muy importante, ya que ésta desempeñaría la razón que obligaría a los Estados Unidos a entrar en el conflicto bélico al lado de los aliados, sin embargo, enfrentaba un delicado problema: ¿cómo podría hacer público el telegrama sin enterar a las autoridades alemanas de que el servicio secreto británico estaba en posesión de las claves alemanas, provocando así que se descontinuaran?. Para ello necesitaba una copia del telegrama que había sido enviado a México, de esa manera esperaba dar la impresión que el telegrama había sido interceptado en el continente americano y no en camino hacia América.
Hall encargó a uno de sus agentes en México que obtuviera una copia del telegrama. El agente hizo contacto con un empleado del servicio telegráfico mexicano, quien a su vez tenía un amigo que era propietario de una editorial, pero desafortunadamente un empleado de éste era un falsificador, quien al verse descubierto acusó a su jefe del delito, por lo que el dueño fue arrestado y condenado a muerte. El telegrafista para salvar a su amigo acudió al agente de Hall, quien logró la intervención del gobierno británico. Por agradecimiento, el telegrafista le consiguió al agente británico el famoso telegrama, el que cambiaría la historia de la primera guerra mundial.
El telegrama de Zimmerman llegó en un momento oportuno para Wilson. Estaba justamente en vías de pedirle al Congreso que tomara medidas contra la guerra submarina ilimitada de los alemanes, y lo hizo publicar por medio de la Associated Press. El ingreso de Estados Unidos en la guerra era eminente.
Como era de esperarse, Carranza y todo su gabinete negaron tener conocimiento del multicitado telegrama, de haberlo hecho Estados Unidos tendría el pretexto de invadir el país.
El Congreso Constituyente se inauguró en la ciudad de Querétaro el 21 de noviembre de 1916; su objetivo declarado era reformar la Constitución de 1857, sin embargo, no incluía ninguna de las conquistas y demandas sociales prometidas en el curso de la Revolución.
En la discusión se definieron las dos corrientes del Constitucionalismo, una conservadora que apoyaba el proyecto de Carranza, y otra radical y jacobina, que quería introducir profundas reformas políticas y sociales, reformas que en la intención de algunos de ellos debían orientarse en una perspectiva socializante.
Del proyecto de Carranza, fueron aceptadas en general las innovaciones en cuanto a organización política del país sobre el texto de 1857; pero la concepción general del proyecto, como Constitución liberal ajena a cuestiones sociales, de hecho fue rechazada. En los artículos fundamentales como el 3º. Sobre la educación, el 27 sobre la tierra y la propiedad nacional del subsuelo, el 123 sobre los derechos de los trabajadores, el 130 sobre la secularización de los bienes de la iglesia, se impuso el criterio del ala jacobina, que representaba la lucha de Villa y Zapata.
La Constitución era la más avanzada para su época, y por consiguiente dañaba los intereses de la burguesía nacional y de los estadounidenses, por lo que el mismo Carranza trató de reformar estos artículos. El 14 de diciembre de 1918 presentó dos proyectos para modificar los artículos 27 y 123, en el sentido de restringir el derecho a huelga.
El Artículo 27 de la Constitución no debería haber causado sorpresa a las empresas petroleras extranjeras; su contenido se había pronosticado muchas veces en los discursos revolucionarios y en proclamaciones durante los regímenes de Madero, Huerta y Carranza. Este artículo respondió a dos exigencias de la revolución: reducir la propiedad y las empresas en México, y extender la supervisión del Estado sobre la distribución y utilización de la riqueza minera del país.
Hubo que esperar la llegada al poder del ala radical del Constituyente en el segundo ascenso de la revolución, con el general Francisco J. Múgica como parte del equipo dirigente de Lázaro Cárdenas, para que fueran la realidad las conquistas agrarias y sociales sancionadas en 1917.
EL REGIMEN DE OBREGÓN Y LOS TRATADOS DE BUCARELI
Antes de iniciar este apartado, es preciso saber que el gobierno mexicano no reconoce la existencia de los TRATADOS DE BUCARELI; las razones son las siguientes:
Primero, porque es una de las traiciones más graves para México; segundo, porque se desenmascararía a OBREGÓN, a quien se le ha exaltado como un héroe nacional; nada más alejado de la realidad. Él fue, además de un sanguinario asesino, uno de los traidores más grandes de México, comparable sólo con Santa Anna. (Cabe mencionar que actualmente, Carlos Salinas de Gortari, es un digno discípulo de Obregón, ya que se apoyó en estos Tratados para promover el TLC, que tanto nos ha dañado).
Obregón al llegar al poder, después del asesinato de Carranza, estaba obsesionado por obtener el reconocimiento de los Estados Unidos, y para lograrlo consuma la traición más grande de México, firma el 13 de Agosto de 1923 los TRATADOS DE BUCARELI..
Tres fueron las condiciones que exigieron los Estados Unidos al gobierno de Obregón:
Especificar en el contenido del Artículo 27 constitucional la situación legal en la que quedaría la industria petrolera, es decir pedían la NO APLICACIÓN DEL 27 y por ende la Ley Reglamentaria no entraría en vigor (cosa que sucedió hasta 1995 con el gobierno de Zedillo), y las propiedades agrícolas de los extranjeros, en pocas palabras, el gobierno estadounidense se pronunciaba en contra de la nacionalización de los bienes de sus ciudadanos, contra la aplicación retroactiva del decreto del 6 de enero de 1915 instrumentado por Carranza en el cual se reconocía la propiedad comunal por medio de la restitución y dotación de tierras a los grupos indígenas.
Reanudar el pago de la deuda externa, suspendida durante el gobierno de Carranza; Obregón estimó que se debía negociar la deuda externa con Estados Unidos, resultado de ello fue la aceptación de nuestro país de pagar, entre capital e intereses la cantidad de 1’451,737,587 pesos, una cantidad exagerada, esa deuda y la acumulada por la nacionalización de 1938, se acabó de pagar en el sexenio de Díaz Ordaz.
El Artículo 27 Constitucional original, señala lo siguiente:
Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas; de todos los minerales o sustancias que en vetas, mantos, masas o yacimientos constituyen depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes, tales como los minerales de los que se extraigan metales y metalices utilizados en la industria; los yacimientos de piedras preciosas, de sal de gema y las salinas formadas directamente por las aguas marinas; los productos derivados de la descomposición de las rocas, cuando su explotación necesite trabajos subterráneos; los combustibles minerales sólidos, EL PETRÓLEO y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos, y el espacio situado sobre el territorio nacional, en la extensión y términos que fije el Derecho Internacional.
…..El dominio de la Nación es inalienable e imprescriptible, y la explotación, el uso y el aprovechamiento de los recursos de que se trata, por los particulares o por sociedades constituidas conforme a las leyes mexicanas, no podrá realizarse sino mediante concesiones otorgadas por el Ejecutivo Federal……
Sólo los mexicanos por nacimiento o por naturalización y las sociedades mexicanas tienen derecho para adquirir el dominio de las tierras, aguas y sus accesiones, o para obtener concesiones de explotación de minas o aguas. El Estado podrá conceder el mismo derecho a los extranjeros siempre que convengan ante la Secretaría de Relaciones en considerarse como nacionales respecto de dichos bienes y no en invocar por lo mismo la protección de sus gobiernos por lo que se refiere a aquéllos, bajo la pena, en caso de faltar el convenio de perder en beneficio de la Nación los bienes que hubieren adquirido en virtud del mismo. En una faja de 100 kilómetros a lo largo de las fronteras y de 50 en las playas, por ningún motivo podrán los extranjeros adquirir el dominio directo sobre tierras y aguas.
Frac. IV. Las sociedades comerciales por acciones NO podrán adquirir, poseer o administrar fincas rústicas. Las sociedades de esta clase que se constituyeron para explotar cualquier industria fabril, minera, PETROLERA o para algún otro fin que no sea agrícola, podrán adquirir, poseer o administrar terrenos únicamente en la extensión que sea estrictamente necesaria para los establecimientos o servicios de los objetos indicados, y que el Ejecutivo de la Unión o de los Estados fijarán para cada caso.
En los Tratados de Bucareli se llegaron a los siguientes acuerdos:
Las propiedades agrícolas expropiadas a estadounidenses se pagarían con bonos, si no eran mayores a 1,755 héctareas. Las propiedades que rebasaran dicha extensión, el pago sería de inmediato y al contado.
Se integraría una comisión que se encargaría de revisar las reclamaciones pendientes a partir de 1868; las reclamaciones originadas por la Revolución Mexicana se resolverían aparte.
CON RELACIÓN AL PETRÓLEO, EL ARTÍCULO 27 NO ERA RETROACTIVO PARA LOS NORTEAMERICANOS QUE HABÍAN ADQUIRIDO SUS CONCESIONES ANTES DE 1917, LO QUE LES PERMITÍA SEGUIR EXPLOTANDO LIBREMENTE EL HIDROCARBURO.
En “La obra del gobierno de Obregón”, su autor, Isidro Fabela, llega a estas conclusiones relativas a los Tratados de Bucareli:
El gobierno obregonista se comprometió –sin tener derecho para ello- a que el párrafo IV del artículo 27 constitucional, no fuera aplicado retroactivamente, violando así el espíritu y la letra, claros y precisos en aquel precepto, que los constituyent4es de Querétaro quisieron que fuese, intencional y específicamente, retroactivo.
Dicho gobierno convino, con anterioridad a su reconocimiento por el de los Estados Unidos, en que los ciudadanos norteamericanos expropiados por el reparto de tierras fuesen pagados en efectivo al tiempo de la expropiación. Esto cuando a los mexicanos en iguales circunstancias se les pagó tarde, mal y nunca. De esa manera se establece una desigualdad injusta, favorable a los extranjeros, en contra de los mexicanos.
El reconocimiento del gobierno de Obregón se obtuvo después de las conferencias de Bucareli, es decir, cuando los comisionados mexicanos, la Suprema Corte de Justicia y el Congreso habían aceptado las peticiones del Departamento de Estado en sus bases fundamentales.
Las convenciones de reclamaciones, la especial y la general, fueron lesivas a los intereses económicos y morales del país.
Para Obregón, estos Tratados le beneficiaron cuando su gobierno solicita la compra de material de guerra en cantidad ilimitada. El gobierno de los Estados Unidos aprueba la venta, en vista de que el gobierno de la República Mexicana ya había sido oficialmente reconocido por lo que era importante mantener la estabilidad y el orden en México.
El 6 de diciembre del año de 1923, se levanta en armas Adolfo de la Huerta en Veracruz, respaldado por el General Guadalupe Sánchez. Al día siguiente don Adolfo publica en el diario El Dictamen una proclama en la que explica su levantamiento, acusando a Obregón de “conculcador de todas nuestras libertades públicas”. Promete que, si su movimiento triunfa fraccionará los latifundios con “sujeción irrestricta al espíritu del artículo 27 Constitucional”.
El 29 de diciembre de 1923, en Veracruz, recibe Adolfo de la Huerta a dos representantes del gobierno de Estados Unidos: el cónsul John Q. Wood y el vicecónsul Mayor. Por su conducto pretende Calvin Coolidge saber si don Adolfo apoya los Tratados de Bucareli. Al no hacerlo, el gobierno norteamericano decreta el embargo que impidió que los rebeldes delahuertistas pudieran proveerse de armas y cartuchos en los grandes centros productores. Se dan amplias instrucciones a las autoridades aduanales de los puertos norteamericanos y de las poblaciones limítrofes con México para que impidan el paso de pertrechos, aunque las remisiones estén hechas con apego a disposiciones anteriores.
En 1924, cuando parecía que la rebelión triunfaba, Adolfo de la Huerta lanzó un manifiesto en Frontera, Tabasco:
“Mexicanos, la guerra civil provocada por el presidente Obregón al intentar arrebatar al pueblo sus libertades políticas, se transforma en guerra nacional. El movimiento libertario que amenazaba nuestras instituciones democráticas, se ennoblece y agiganta con el deber sagrado de defender la soberanía y la independencia de la patria.
¡La patria está en peligro, todos sus hijos debemos defenderla! El actual movimiento revolucionario, que sólo fue el comienzo reivindicador del voto y de las instituciones democráticas, se eleva hoy, por aspiración inmensa y avasalladora, al deber sagrado de sostener incólume nuestra soberanía. ¡Exijimos ser únicos árbitros en nuestros asuntos internacionales! Para serlo tenemos que aniquilar a los traidores que han osado aniquilar la libertad de la patria!”.
Desgraciadamente don Adolfo de la Huerta y los Senadores que lo apoyaban fueron brutalmente asesinados por órdenes de Obregón.
EL RÉGIMEN DE CÁRDENAS Y LA EXPROPIACIÓN PETROLERA
Los obreros, ante la imposibilidad de continuar con una huelga impopular, rechazaron la oferta y decidieron plantear a la Junta de Conciliación y Arbitraje un conflicto de orden económico, consistente en que la “Junta designe peritos que analicen las condiciones financieras de la empresa o empresas afectadas y rindan un informe detallado”. Esta labor titánica cayó bajo la responsabilidad de Jesús Silva Herzog, creyendo que no la podría concluir.
Al enterarse las empresas, por medio de sus espías, que el peritaje estaría concluido en el tiempo fijado, le ofrecieron 3 millones de dólares a Silva Herzog con tal que lo modificara, pero él, con su vehemencia habitual, después de cubrir de injurias a los intermediarios los expulsó de su oficina, desvaneciéndose así la última esperanza de los petroleros. (La historia hubiera sido diferente si se hubiese tratado de su hijo, Jesús Silva Herzog Márquez, que es un traidor).
Conclusión 11ª. La exploración de nuevos campos y la perforación de nuevos pozos es un problema de magnitud nacional que se precisa resolver. De lo contrario, existe el peligro de que México carezca de petróleo en un plazo relativamente corto y de que se vea obligado a importarlo.
Conclusión 39ª revelaba que las compañías habían necesitado invertir en México $8.64 pesos para producir un barril de petróleo, mientras que en los Estados Unidos debían invertir $48.12, y aún así se negaban a invertir en la exploración de nuevos pozos.
En relación a los obreros, se afirmaba que los precios de los artículos de primera necesidad que formaban la canasta básica, había aumentado en junio de 1937, en comparación con los promedios de 1934, un 88.96%, y que sus salarios reales eran mucho más bajos de los que ganaban los trabajadores de la industria minera y de los Ferrocarriles Nacionales de México.
La Junta concedió a las empresas 20 días para presentar sus puntos de vista sobre los peritajes y no las 72 horas fijadas por la Ley del Trabajo, si bien ya al día siguiente redoblaron su campaña de prensa y sus veladas amenazas al gobierno. Lo que les enojaba era que por primera vez los obreros de todo el país, con el apoyo de un gobierno revolucionario, se erigieran en un poder fuera de su control y que el Estado se metiera en sus cuentas privadas y descubriera sus trampas, era algo que no podían perdonar.
El 2 de septiembre de 1937, los empresarios se reunieron en Palacio Nacional con el Presidente Cárdenas y con el Lic. Silva Herzog, declarando que sus empresas eran totalmente mexicanas; Silva Herzog, sin inmutarse sacó de su portafolio un periódico financiero londinense y tradujo al español un informe de la Royal Dutch Shell, donde se decía: “Nuestra subsidiaria, la Cía. Mexicana de Petróleo “El Águila”, ha tenido buenas utilidades durante el último ejercicio”, (hipócritas, tramposos, depredadores, siempre lo han sido).
“La reciente actitud de las compañías petroleras en lo que se refiere al conflicto con sus trabajadores, parece indicar un esfuerzo por acabarlos, mediante repentinos retiros de depósitos y una intensa campaña de prensa, para fomentar la alarma entre los empresarios y desacreditar a la industria, haciendo uso de coerciones ilícitas, con objeto de influir en el carácter de la decisión final a favor de sus intereses comerciales y evitar que se llegue a una conclusión normal y recta del caso que está en manos de las autoridades judiciales. (Desafortunadamente, ahora tienen a todos los medios de comunicación bajo su control, salvo dignas excepciones).
“México tiene ahora la gran oportunidad de deshacerse del yugo político y económico que las compañías petroleras habían colocado sobre nosotros mientras explotaban en su beneficio uno de nuestros recursos más importantes, y deteniendo el programa de reforma social establecido en la Constitución. Varias administraciones desde la revolución, han intentado hacer algo acerca de las concesiones del subsuelo que ostentan las empresas extranjeras, pero hasta ahora, los problemas internos y la presión internacional han mitigado este esfuerzo. Sin embargo, ahora las circunstancias son distintas, no existen luchas internas y una nueva guerra mundial está a punto de comenzar”.
Entre tanto seguía la batalla material por el petróleo. A las dos semanas no había con qué pagar los salarios de los obreros y empleados, y la falta de moneda fraccionaria era tan grande en Tampico que rompían a la mitad los billetes de un peso. Por otro lado, los banqueros se negaban prestarle al gobierno.
En estos momentos, el país está en manos, una vez más, de gobernantes, de líderes sindicales, de representantes políticos hipócritas, del PRI, del PAN y desgraciadamente de integrantes de la Nueva Izquierda del propio PRD, que lo único que los guía es la codicia, la ambición, pero sobre todo, el desprecio por lo que representa el orgullo nacional. PEMEX no es una empresa más, es la columna vertebral que sostiene a nuestra Nación, y no defenderla sería traicionar a los miles de obreros mexicanos, que sin importar su sacrificio, lograron la proeza de erigir esta industria, y ahora, esta partida de ladrones, de vende patrias, nos la quiere arrebatar argumentando que está en quiebra, que no hay recursos para capitalizarla, lo que es una falacia, ya que durante el periodo de enero-noviembre de 2007, obtuvo 34 mil 237 millones de dólares, que es el monto más elevado en la historia petrolera mexicana para ese periodo. Basta de engaños, basta de traiciones, por eso estamos aquí, con López Obrador para defender nuestra soberanía y nuestra dignidad.
Título: Lázaro Cárdenas y la Revolución Mexicana. I El Porfirismo
Título: La Guerra Secreta en México
Autor: Friedrich Katz I Europa, los Estados Unidos y la Revolución Mexicana
Autor: Friedrich Katz 2 La Revolución Mexicana y la Tormenta de la Primera Guerra Mundial
Título: Álvaro Obregón Resucita -De los Tratados de Bucareli al Tratado de Libre Comercio
Autor: Prieto Riódelaloza, Raul
Título: La Revolución Interrumpida
Autor: Gilly, Adolfo
Editorial: Ediciones el Caballito
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos Febrero 1917
Cadena de Historia – CDN México
Publicadas por tejas a la/s martes, enero 15, 2008 No hay comentarios.: Vínculos a esta publicación
La historia de la humanidad es la historia de la e...
Un pinche coscorrón a esta vieja cabrona..

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