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Timestamp: 2018-12-15 11:53:33+00:00

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De Contrato entre ausentes hasta Contratos diferenciales.
*Contrato entre ausentes
El tema se vincula con la formación de los contratos, según se celebren entre presentes o ausentes.
*Contrato entre presentes Y ausentes
El consentimiento puede manifestarse por ofertas o propuestas y aceptaciones ya sea entre presentes o bien entre ausentes.
El artículo 1147 del código civil argentino dispone: "entre personas ausentes el consentimiento puede manifestarse por medio de agentes o correspondencia epistolar. " El artículo 214 del código de comercio argentino (mas moderno) prevé la comunicación telegráfica: "la correspondencia telegráfica se rige por las mismas disposiciones relativas a la epistolar, para la celebración de contratos y demás efectos jurídicos".
Entre presentes rige el artículo 1151 del código civil argentino: "la oferta o propuesta hecha verbalmente, no se juzgara aceptada si no lo fuese inmediatamente... " Entre ausentes se requiere que transcurra el tiempo necesario para que llegue la respuesta por correo de retorno y durante esa espera el proponente estará ligado.
El contrato entre ausentes, aunque no en forma absoluta, supone dos requisitos: el tiempo y el espacio.
Luego el contrato por teléfono podrá ser considerado como entre presentes desde que no se oponen a su realización ni el tiempo ni el espacio.
En el código civil argentino el artículo 1147 admite que el consentimiento "se puede manifestar por intermedio de agentes". El anteriormente mencionado artículo 1151 completa el alcance de la intervención de un agente: "la oferta o propuesta"...
"No se juzgara aceptada"... "Si hubiese sido hecha por medio de un agente y este volviese sin una aceptación expresa".
En una palabra, que para el derecho civil, cuando interviene un agente (se sobreentiende, sin representación; Ver G., Corredor) se requiere la notificación de la aceptación al ofertante para que el contrato se perfeccione. Es decir, que con la intervención del agente, el régimen sigue siendo el de los contratos entre ausentes.
Por el contrario, el artículo 215 del código de comercio argentino dispone:
"el consentimiento manifestado a un mandatario o emisario (Ver G.
Corredor) para un acto de comercio, obliga a quien lo presta, aun antes de transmitirse al que mando el mensajero".
En otras palabras, que en derecho comercial la intervención de mandatario, agente, emisario o corredor (como se le quiera designar) juega como equivalente de contratos entre presentes en cuanto a la aceptación y el momento de perfección del contrato.
El mandatario obra en representación del mandante, de modo que el consentimiento expresado al mandatario es dado en realidad al mandante:
es, pues, el caso de contrato entre presentes.
Pero el código habla también de emisario y de mensajero; lo cual significaría que en materia mercantil no es necesario que haya mandato para celebrar un contrato en esas condiciones; que puede contraerse la obligación expresando la conformidad a un simple emisario, a un empleado, por ejemplo, enviado por la otra parte a pedir esa conformidad.
En ésto, como en lo relativo a los contratos realizados por medio de corredor, hay que atenerse a las costumbres o modalidades del respectivo comercio, para apreciar la calidad y representación de las personas que intervengan.
*Contrato estimatorio
Lo contempla el artículo 1556 del código civil italiano...: "Una parte entrega una o varias cosas muebles a la otra y esta se obliga a pagar el precio, salvo que restituya las cosas dentro del término establecido".
Utilizando este contrato, el comerciante puede abastecer su negocio sin necesidad de sucesivas operaciones de compraventa. Recibe cantidades suficientes de mercaderías que no adquiere en propiedad, pero que, sin embargo, tiene la facultad de vender y lucrar con ellas como si fueran propias.
Es un contrato que suele utilizarse entre el librero y el editor: este manda al primero una cantidad de libros en depósito (según se expresa en el contrato); el librero se obliga a pagar el precio de ellos, salvo que los restituya dentro de un plazo determinado.
Es consensual, bilateral y oneroso.
En cuanto a si es un contrato de naturaleza real o personal hay discrepancia doctrinaria.
Barbero sostiene que se trata de un contrato real, que no se perfecciona sin la entrega de las cosas.
El contrato estimatorio conserva en el tradens la propiedad de las cosas mientras no sean enajenadas o apropiadas por el accipiens y atribuye, simultáneamente, al accipiens, la autorización para disponer de esas cosas.
Para el tercero, la adquisición futura se produce a título derivativo, es decir, fundado en el poder de disponer que, de las cosas no propias, tiene el enajenante.
El accipiens (que recibió las cosas) tiene la obligación de pagar el precio.
Esta obligación está sometida a una condición resolutoria: la facultad del accipiens de restituirlas en el plazo contractual, la obligación de pagar el precio se hace definitiva.
Si la restitución se volviere imposible, inclusive por hecho no imputable al accipiens, este debe, igualmente, abonar el precio. Esto se explica por la transferencia del riesgo y por la imposibilidad de verificación de la única condición que podría rescindir la obligación de pagar el precio (devolución de las cosas en término).
Algunos autores sostienen que se trata de un contrato de compraventa sometido a condición (suspensiva unos, resolutoria otros); otros, que se trata de un depósito (deposito ad vendendum) donde se asume la obligación alternativa de adquirir por el precio estimado o devolver (en plazo) la mercadería.
Sucede, en este contrato, que po r efecto de la entrega, mientras que no se pasa la propiedad, se pasa, en cambio, el riesgo y el peligro. Esta sola circunstancia lo distingue de la venta, no es una compraventa porque la propiedad de las cosas entregadas no se transfiere inmediatamente a quien las recibe, sino que permanece en el tradens hasta que el accipiens las haya vendido o retenido para si, quedando únicamente obligado a pagar su precio. Los acreedores hasta la realización del pago no pueden someterlas a embargo o secuestro. No corresponde pensar en una venta condicionada, sostiene barbero, ya que no es asible, con seriedad de resultados, ninguna retroactividad.
Se distingue del mandato para vender porque e accipiens no está obligado a transmitir el precio de venta, menos comisión, como al mandatario, sino el precio de estimación.
No tiene ninguna de las obligaciones propias del mandatario: rendir cuentas, etcétera. Objeción similar puede hacerse a los que tratan de ver una modalidad del contrato de comisión.
Según messineo, se trata de un contrato de tipicidad propia cuyo rasgo definitivo consiste en atribuir al accipiens el poder de disposición, conservando el tradens-quien entrega la mercadería- la propiedad de esta hasta que aquel pague el precio.
En cuanto a la comercialidad de este contrato, sea cual fuere la teoria que se acepte respecto de su naturaleza jurídica, es indiscutible que constituye un acto de comercio. Se trata de una adquisición a título oneroso de un derecho-el de disponibilidad- sobre una cosa mueble, para lucrar con su enajenación, dado que la utilidad del accipiens resulta del sobreprecio, o sea, de la diferencia entre el precio de venta y el que paga el tradens.
Fontanarrosa sostiene que la solución afirmativa es evidente: tanto en su segunda fase (adquisición hecha por el accipiens para revender la cosa), como en la primera (deposito con fines de adquisición para revender), el acto será mercantil, natural o conexo.
Elementos fundamentales del contrato estimatorio son los siguientes:
a) el precio estimado: la mercadería debe entregarse valorada y en consecuencia es un elemento esencial que hace a la existencia misma del contrato estimatorio.
B) la fijación del término: la moderna doctrina italiana admite el contrato estimatorio por tiempo indeterminado, negando así la esencialidad de este elemento.
En cuanto a los derechos y obligaciones de las partes, reiterando, en parte, lo expuesto, podemos señalarlos a continuación.
El tradens (el que entrega las mercaderías) debe: a) entregar las mercaderías a las que se obligó por el contrato, y b) al vencimiento del término convenido, debe recibir el precio estimado o, en su defecto, las cosas que se le restituyen.
El accipiens toma a su cargo dos obligaciones alternativas: a) el pago del precio, o b) la restitución de las cosas en el término convenido.
Según Farina, las teorías que pretenden ver en el contrato estimatorio una compraventa sujeta a condición, parten del error de considerar que el efecto del contrato estimatorio es la compra por el accipiens de las mercaderías que se le entregaron para ser vendidas, cuando, precisamente, el contrato estimatorio tiende a evitar al accipiens una compra en firme.
Sostiene este autor que en el contrato estimatorio hallamos otro claro caso de prestación atípica por parte de uno de los contratantes (contrato atípico o innominado).
El tradens envía mercaderías al accipiens, pero ni en propiedad, ni en uso, ni en goce, con lo cual no es posible ubicar este contrato dentro de L a compraventa o dentro de la locación de cosas. Se las envía para que las venda o pueda vender, y en esto se asemeja a la consignación, pero en tanto que en la consignación el consignatario se obliga a un "hacer" por cuenta e interés del consignante en miras a obtener un resultado querido (la venta de la mercadería), en el estimatorio el accipiens no asume tal obligación.
Su obligación se concreta al pago del precio estimado o a la devolución de las cosas en el plazo convenido.
La nota que caracteriza al contrato estimatorio radica en que, con el envío de la mercadería, el tradens confiere al accipiens un poder de disposición sobre ella, otorgándole legitimación para realizar por cuenta y riesgo e interés del accipiens los negocios que sean de su conveniencia.
*Contrato fiduciario
En este período de la vida de las empresas es frecuente recurrir a lo que se llama contrato o negocio fiduciario.
No es este contrato una antiguedad histórica, como la han denominado algunos autores; todo lo contrario.
Negocio-y no solamente mercantil- serían todas aquellas relaciones en que se destaca un deber de lealtad hacia alguien. Los ingleses hablan en este caso de fiduciary relationship, y los alemanes de vertrauensgesch fte.
Este principio fundamental derivado de ese deber de lealtad que ningún fiduciario debe sacar provecho de la relación con el fiduciante para obtener ganancia u obtener beneficios en favor de si mismo.
El contrato, que sirve a la Empresa comercial y que resulta de utilidad evidente en muchos casos, se caracteriza porque se depositan todos los intereses, exclusivamente, en las manos del fiduciario.
Dicho mas claramente, la característica del negocio fiduciario-que se expande actualmente a ojos vistas, con provecho- reside en la potestad del abuso por parte de la persona en la cual se confía. Pero siempre se sobreentiende una restricción en las facultades, que puede ejercer en el momento propio el fiduciante (es lo que la doctrina llama "convenio negativo").
Es aquel en virtud del cual una persona pone su actividad profesional a disposición de otra, para trabajar bajo la dirección de ésta, a cambio de una remuneración.
La doctrina moderna tiende a considerar al contrato individual de trabajo como una institución jurídica que presenta caracteres propios que lo singularizan y diferencian de los contratos análogos del derecho civil.
Un amplio y justificado intervencionismo estatal, condensado en diversas leyes, ha ido limitando progresivamente en este campo el derecho a la libre contratación.
*Contrato innominado
Ver Contratos innominados.
*Contrato "intuitu personae"
Es aquel contrato para cuya concertación se ha tenido especialmente en cuenta, como requisito esencial, la persona del otro contratante, sea por una determinada calidad, profesión, arte u oficio o solvencia. Es corriente este carácter en los contratos que contienen obligaciones de hacer.
*Contrato judicial
Se denomina así aquella convención de caracteres generalmente muy particulares que requiere la aprobación judicial en forma y con alcance de sentencia (homologación), para su validez.
Así, por ejemplo, ciertas transacciones o conciliaciones que se logren durante la secuela del juicio y el caso del acuerdo o concordato en los procesos concursales.
*Contrato leonino
Ver Pacto leonino. Cláusula leonina.
*Contrato "llave en mano"
Ver Locación de obra "llave en mano".
*Contrato matrimonial
Se celebra para regular y establecer las relaciones de los esposos respecto de los bienes que tengan al tiempo de celebrarlo y de los que adquieran posteriormente, en todo cuanto no esté prohibido por la ley.
*Contrato normativo
Antes del contrato definitivo, y en función de el, las negociaciones pueden conducir una estipulación preliminar, concerniente a las condiciones en que habrán de concluirse los futuros contratos definitivos. Es el contrato normativo.
Este contrato es el que contiene las normas para la eventual estipulación de futuros contratos.
Se distingue del contrato preliminar en que, a diferencia de éste, no comporta verdadera obligación de llegar a la estipulación del futuro contrato definitivo; solo prefija su contenido para la hipótesis de que las partes se decidan a concluirlo.
El campo de mayor aplicación del contrato normativo es el del gran comercio, tanto interno como internacional, en que el empleo de el ha venido a especificarse en la forma del contrato tipo.
El contrato tipo no es más que una especie del contrato normativo cuyo contenido, de normas mas o menos genéricas o abstractas, se traduce directamente en cláusulas contractuales (Ver G. Una póliza de seguros).
Se identifica con las condiciones generales de contratación.
*Contrato por correspondencia
Es una de las formas de proceder respecto de los contratos celebrados entre ausentes.
Hay cuatro teorías respecto de la aceptación de la oferta cuando se celebran los contratos por correspondencia:
doctrina de la declaración, información, expedición y recepción.
La primera considera formado el contrato desde el momento en que la aceptación se ha manifestado (Baudry-Lacantinerie, Obarrio).
La segunda (información) parte de la base de que debe existir reciprocidad, debiendo ambos contrayentes manifestar su voluntad de modo que el uno tenga conocimiento de los expresado por la contraparte y viceversa (Kant ha desenvuelto en el campo de la filosofía este concepto de la voluntad); de allí resulta que el que ofrece debe tener noticia de la aceptación, y hasta ese momento puede el aceptante revocar su conformidad.
Se le crítica que nunca se obtendría el concurso de voluntades, pues el que ha aceptado la propuesta tendría que esperar que le llegara la conformidad del que la hizo.
La tercera (teoría de la expedición) sostiene que el aceptante de la propuesta, al hacer su manifestación, debe haber recurrido a un medio en virtud del cual ésta no puede ser ya retirada (F. G. Telégrafo, correo), aun cuando el aceptante quiera hacerlo.
Pero las cartas y telegramas pueden ser retirados antes de ser enviados cumpliendo ciertos requisitos: en la práctica se viola el principio sostenido.
La cuarta (recepción), no exige que la aceptación hecha llegue a conocimiento del ofertante, bastando solamente que este en su poder.
*Contrato por cuenta de quien Corresponda
Sucede cuando aquel que no el propietario de ciertas cosas, tiene necesidad de celebrar un contrato referente a esas cosas por cuenta de quien resulte ser el titular de un derecho sobre ellas. En doctrina se lo conoce como "contrato por cuenta de quien corresponda".
Podemos mencionar en el ordenamiento argentino, tres ejemplos:
a) en materia de transporte si no fuese posible descubrir al consignatario, o si este se encontrase ausente del lugar, o estando presente rehusar recibir las mercaderías, el portador las depositara en el lugar que determine el juzgado de comercio o el juez D e paz, en defecto, por cuenta de quien corresponda recibirlas.
B) si el comprador devuelve la cosa comprada, y el vendedor la acepta, o siéndole entregada contra su voluntad, no la hace depositar judicialmente por cuenta de quien perteneciere, con notificación del depósito al comprador, se presume que ha consentido en la rescisión del contrato.
C) en materia de seguros, excepto lo previsto para los seguros de vida, el contrato puede celebrarse por cuenta ajena, con o sin designación del tercero asegurado. En caso de duda, se presume que ha sido celebrado por cuenta propia.
*Contrato por persona A designar
Sucede en el tráfico actual de los negocios, que una persona celebre un contrato con otra, haciéndole saber que celebra la operación por otro sujeto que ulteriormente asumirá la calidad de parte contractual y cuyo nombre se reserva por el momento pero que oportunamente designara.
En las legislaciones que lo contemplan, quien celebra un contrato por persona a designar lo hace con intención de obligar a ésta, y tal propósito es aceptado por la parte cocontratante.
El contrato se celebra sobre la base de la invocación de una representación, en la que se reserva para un momento ulterior la designación o determinación del representado.
La facultad de designación obra como condición potestativa de la declaración preanunciada; de tal modo que si se designa el sujeto, este asume sin más la calidad de parte con todos los derechos y obligaciones emergentes del contrato. Si la declaración no llegara a producirse o fuese invalida, el contrato queda consolidado en cabeza del sujeto que celebró originariamente el contrato.
*Contrato por teléfono
La doctrina moderna, en general, esta conteste en equiparar esta forma de celebración a los contratos entre presentes, puesto que las partes pueden hacer ofertas y manifestación de voluntad en forma simultánea e instantánea.
*Contrato preparatorio
Ver Precontrato; negociaciones o tratativas preparatorias.
*Contrato previo
*Contrato principal
Por oposición a accesorio, un contrato es principal cuando existe y tiene eficacia por si sólo (Ver G., Compraventa, locación, mutuo).
*Contrato simulado
Ver Simulación.
*Contrato sinalagmático
Sinónimo de contrato bilateral (V.).
Partiendo de que el acto constitutivo de la sociedad es un contrato plurilateral de organización, deben darse, consecuentemente, todos los elementos esenciales comunes a los contratos, que calificaremos como "elementos generales": a) el consentimiento, que implica analizar el requisito de la capacidad de las partes; b) el objeto; y c) la forma.
Además de estos elementos generales, el contrato de sociedad exige otros elementos esenciales, de características muy particulares en razón de la especie de que se trata, y que hemos de calificar como "elementos específicos": a) pluralidad de personas; b) obligación de efectuar los aportes para la formación del patrimonio social; c) bases internas de organización del ente; D) participación en los beneficios y soportación de las pérdidas, a lo que debe añadirse un quinto elemento; e) el affectio societatis. Ver Sociedad.
*Contrato tipo
Es aquel cuyas formas, características y efectos constituyen una modalidad contractual constante. Se vincula a la idea de contrato nominado (previsto por las leyes) en cuanto éste sea siempre un tipo determinado, pero el contrato tipo puede ser innominado.
Por eso la doctrina se refiere, como una forma de clasificación, a contratos típicos y atípicos.
Dentro de la enorme variedad de negocios y contratos que se realizan en la vida civil, es posible señalar determinados caracteres comunes a cierto número de ellos que permiten clasificarlos en tipos.
Algunos tipos están regulados por la ley, otros no. Hay una tipicidad legislativa distinta de la tipicidad social que alcanza a todos los negocios, aun a los no regulados especifícamente.
*Contrato unilateral
Es aquel en que una sola de las partes queda obligada. Es lo opuesto a contrato bilateral.
*Contratos cinematográficos
Empresa cinematográfica es la que se encarga de la producción, exteriorizacion, distribución y exhibición de una obra cinematográfica, para lo cual organiza todos los elementos, factores o personas necesarios a tal fin. Para ello se requieren establecimientos o locales adecuados, llamados estudios, y productores, directores, actores, ejecutantes, así como gran número de otros colaboradores artísticos y técnicos cuya vinculación se establece o rige por una serie de contratos que denominamos "contratos cinematográficos".
Desde la organización de la empresa, producción de la película hasta su distribución y exhibición, es preciso realizar una cantidad de contratos que ofrecen aspectos particulares propios de ese mundo aparte que es la industria cinematográfica. Tal es la finalidad o el negocio de la Empresa cinematográfica, y esa distribución y exhibición universal de películas, ante los públicos mas heterogéneos, es, precisamente, lo que ha dado lugar a estos novedosos contratos.
En cuanto a la cinematografía, lukfe distingue las siguientes figuras contractuales: para adaptación al cine de obras literarias o artísticas; para la obtención de manuscritos; para la obtención de guiones; para composición de la música a utilizar; para obtención del doblaje o sincronización de películas.
Este grupo de contratos-dice santos briz- serán generalmente contratos de obra o de servicios. En otros casos serán arrendamientos de cosas, como el de talleres o accesorios; o de depósito, como para la conservación en lugar adecuado de cintas cinematográficas.
Contrato de obra o de venta según lo pactado, será el de obtención de copias de las películas filmadas. Ventas o arrendamiento de cosas pueden ser los contratos de petición de películas a los productores o intermediarios por parte de las salas de proyección al público.
Contrato entre el productor y los artistas, intérpretes y realizadores o contratos de interpretación. El contrato con los actores no es un simple contrato laboral, como alguna vez se ha sostenido, sino un contrato comprendido en las disposiciones que protegen la propiedad intelectual. Tampoco es una locación de servicios.
Contrato entre el productor y el actor o actriz, figura estelar de la película: en general coincide con el contrato que hemos examinado precedentemente, pero se advierten las características propias de que en el caso hay una figura que ya se destaca en el mundo cinematográfico o a la cual se la descubre, y que por sus condiciones-tanto al productor, como al mismo artista- conviene dar relieves propios. Una película se prestigia en tales condiciones: apoyando la actuación del artista, crece el interés del "film".
Eso es lo que se denomina star system, que es el sistema de destacar la estrella, lo que no sólo se usa en el cine de los países capitalistas, sino aun en el cine soviético.
La principal condición impuesta a la estrella es la exclusividad, rigurosamente establecida y sancionada.
Contrato entre el productor y el director. Contiene cláusulas semejantes a los contratos precedentemente analizados con los actores. De allí surgen análogas situaciones en cuanto a los derechos y obligaciones para cada una de las partes.
Contrato de distribución de películas.
El destino de la obra filmada es su distribución en todos los lugares donde haya interés, que frecuentemente alcanza un ámbito internacional, y su exhibición en los cinematógrafos de los mas distintos lugares.
Esa es la forma de recuperar lo que cuesta el film-para lo cual es frecuente una financiación- y de obtener ganancias.
Por el contrato de distribución el productor entrega copias de las películas, con el derecho a repartir en los distintos mercados o personas.
Las partes en este contrato so n el productor y el distribuidor; éste último es el que tiene la película en locación para entregarla a los exhibidores.
El distribuidor puede designarse para varios países o para un solo país, provincia o ciudad.
Normalmente el productor cede al distribuidor todos los derechos a la circulación de la cinta, por el tiempo que se establezca o por tiempo indeterminado.
Si nada se establece se considera que es por tiempo indeterminado.
También puede preverse como duración la vigencia del interés de las películas para los espectadores. A veces es parte también el inversor o financiador de la película, que participa, entonces, en el negocio de distribución exclusiva de la obra.
*Contratos de cambio Y asociativos
Barbero, refiriéndose a determinadas modalidades de agrupación de los contratos, nos dice que, ante todo, tenemos los contratos de intercambio (intercambio de cosas o de servicios con otras cosas o con dinero); la venta, el suministro, la locación, la locación de obra, el transporte, etcétera.
Luego se refiere también a los contratos de tipo asociativo, en los cuales encontramos las distintas especies de sociedad que el derecho italiano disciplina bajo el aspecto de la organización de la Empresa no individual, esto es, colectiva.
Dentro de la categoría de los contratos de cambio, los autores suelen distinguir un grupo calificado como contratos de crédito, en los que se señala como rasgo común característico la dilación de la restitución de la cantidad de cosas fungibles que el deudor recibe y que está obligado a devolver (Ver G. Mutuo, apertura de crédito).
Los contratos de cambio son contratos con prestaciones recíprocas y, por ende, puede verse en la prestación de una de las partes la causa de la contraprestación debida por la otra.
Los contratos asociativos presentan otra fisonomía: en ellos, las partes, sin perder de vista sus intereses individuales; en lugar de ponerse la una frente a la otra en posición antagónica, se unen con la finalidad de perseguir un objetivo común.
Estos contratos asociativos son, normalmente, plurilaterales.
*Contratos de concursos De "preguntas y respuestas"
Las estaciones de televisión y radio, con gran interés para el público, organizan concursos de preguntas y respuestas, sobre la base de entregar como premio al ganador-seleccionado, desde luego, a través de las audiencias y en presencia de los televidentes- sumas importantes.
Para ello se celebra, por regla general, con los candidatos que participan en el contratos ad hoc, en los cuales, entre otras cosas, se establece que incumbe al jurado designado decidir acerca de la corrección de las respuestas, según decisión que las partes están obligadas a atacar. El jurado, formado por especialistas en el tema en cuestión, esta generalmente, retribuido por la Empresa.
*Contratos de financiación
El contrato de financiación es el que realiza una empresa con otra, o sus banqueros, o con sociedades financieras o particulares, para lograr fondos necesarios para su desarrollo y expansion.
Aquí la colaboración extraña, que puede ser de capitales foráneos o de capitales nacionales, se limita a ese aporte del capital, pero no a la instalación o montaje, ni al asesoramiento.
La financiación puede tener un objetivo que debe cumplir la Empres a financiada, por ejemplo:
a) financiación para la compra de máquinas o adquisición de una propiedad u otros bienes; b) financiación para aumentar la producción (compra de materias primas, etcétera); c) financiación para el otorgamiento de créditos a la clientela, con lo que se podrá realizar mas facilmente el propósito, señalado en el punto B.
Es inherente a este contrato de financiación, por parte del financiado, que se pueda realizar de diversa manera:
1) fiscalización de la contabilidad, para lo cual se designan los técnicos necesarios y se establece la obligación de la Empresa financiada de facilitar toda información; 2) rendición de cuenta, por parte de la Empresa financiada, de la gestión; 3) designación de un ejecutivo, o tratándose de una sociedad de responsabilidad Limitada o de una Sociedad Anónima, de un director o de un gerente, con lo cual se llenen las formalidades legales (en el caso de la Sociedad Anónima, otorgarle al director fiscalizador el carácter de accionista).
En algunos casos, sea por la conducta de la Empresa deudora, o por las exigencias de la Empresa financiadora, puede llegarse-no es raro- a que el manejo de las negociaciones quede a cargo de los directores, síndicos o empleados designados por la acreedora.
Ver "Management agreements. ".
*Contratos de televisión y radio
En materia de televisión-dice Santos Briz-, ultimo medio de difusión de ideas e imágenes de los popularizados hasta ahora, la doctrina procura adaptar su desarrollo contractual al proceso contractual del cine (Brugeer; Schmidt di Simoni; Krause), distinguiendo contratos de producción, contratos de explotación y contratos de realización o de representación escenica; en lo que no sea adaptable habría que llegarse a la estructuración de cuadros jurídicos nuevos para la televisión. Sin duda, la representación televisiva se asimila mas a la radiofónica que a la cinematográfica.
En esta última falta la emisión, concepto común a las otras dos, y en donde radican sus notas diferenciales, que no dejan, sin embargo, de presentar notoria similitud con la representación cinematográfica. Esta se acerca a la televisión en tanto a la palabra hablada añade la imagen; la existencia de imagen diferencia a ambas de la radiodifusión.
En todos éstos contratos nuevos, como en la formación del derecho comercial tradicional, tienen preponderante gravitación los usos y costumbres, la terminología empleada, para aplicar y comprender la nueva técnica.
La forma de los contratos, la manera como se pagan los respectivos derechos, la conducta de los contratantes, todo se va organizando en un mundo distinto, que son los usos de la televisión.
Se habla así de "ambiente televisivo", y dentro de ese ambiente se dice "salida al aire" como expresión del día y hora en que se pondrá en ejecución el programa o número respectivo:
rating, como expresión de la clientela de la estación, expresando así que el canal x tiene mayor rating o menor rating que otro canal. Se designa con el nombre de cachet al salario o suma que se paga al artista con miras a establecer lo que le corresponderá por repeticiones de videotape, que es un porcentaje que oscila, pero en general asciende al 7% del cachet, pero no sobre todas las repeticiones sino tan solo sobre 5 repeticiones como regla.
Los artistas tienen derecho a una retribución por la repetición de las grabaciones en video-tape y reclaman constantemente contra lo que consideran abusos de las estaciones, con la repetición de viejos videos, la no grabación constante de otros, y exigen el pago puntual de los videos actualizados, sea que se realicen en el interior o en es exterior del país.
*Contratos diferenciales
Ver Contrato a término.

References: artículo 1147
 artículo 214
 artículo 1151
 artículo 1147
 artículo 1151
 artículo 215
 artículo 1556