Source: http://www.slideshare.net/gruiz/ejecucion-tributaria-sin-titulo-stc-38-2011-cc
Timestamp: 2017-01-24 23:51:30+00:00

Document:
Ejecucion tributaria sin titulo, stc 38 2011, cc
02 presentacion proceso familia
by Cynthia Palma
by Robin James Dio M...
LA STC 38/2011 Y LA INVOCACION EN AMPARO DE DERECHOS PROTEGIDOS POR EL CONVENIO EUROPEO DE DERECHOS HUMANOS
EJECUCION TRIBUTARIA SIN CONSTANCIA DEL TITULO: LA STC 38/2011 Guillermo G. Ruiz Zapatero Abogado Garrigues I.- LA STC 38/2011 Y SU OBJETO La STC 38/2011, de 28 de Marzo, confirma la “constitucionalidad” de la STS de 9 de Abril de 2008 (recurso de casación nº 3903/2002) recurrida en amparo, y que desestimó el recurso de casación interpuesto en tiempo y forma contra la recaudación en vía ejecutiva de un recurso cameral declarado inconstitucional por la STC 179/2004.En la vía contenciosa de recurso se invocó también la falta de constancia del título ejecutivo en el expediente administrativo. La STS recurrida en amparo contó con un voto particular disidente: "La Sentencia contó con el voto particular de dos Magistrados, afirmando que se debió estimar el recurso contencioso-administrativo porque "el procedimiento de apremio no podía subsistir con base en la nulidad del título que habilitaba tal vía, al haberse girado la liquidación bien al amparo de una norma que se declaró inconstitucional o bien sin cobertura legal alguna, ya que utilizar a tal efecto la Ley 3/93, de 22 de marzo, supone dar a ésta una retroactividad que la propia mayoría considera improcedente" El objeto del presente comentario es exponer los problemas planteados por el amparo y la STS recurrida y, adicionalmente, mencionar de forma sumaria aquellas razones por las cuales la desestimación del amparo podría, hipotéticamente, entrar en conflicto con el Convenio Europeo de Derechos Humanos suscrito por España y con la jurisprudencia del TEDH sobre el mismo.11284704_1.DOC 2.
II.- RESUMEN DE LA FUNDAMENTACION DE LA STC 38/2011El gradual y compartimentado proceso argumentativo de la STC 38/2011 puederesumirse sumariamente en la forma siguiente:1) El artículo 1 del Protocolo 1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos(CEDH) que reconoce el derecho al disfrute pacífico de las posesiones de unapersona física o jurídica no podría, según la STC 38/2011, ser invocado en amparoy se encuentra fuera del ámbito nacional de protección jurisdiccionalEsta declaración produce sorpresa porque España ha ratificado el CEDH y el citadoProtocolo 1 y porque el artículo 13 del CEDH obliga a los Estados signatarios a arbitrarun "recurso efectivo ante una instancia nacional" contra las infracciones de los derechosprotegidos por el CEDH y sus Protocolos.La declaración de la Sentencia, por el contrario, reconocería que España carece de unrecurso efectivo ante una instancia nacional contra las infracciones del artículo 1 delProtocolo 1 del CEDH y que infringiría, por tanto, dicho CEDH en este importanteaspecto: "2. En primer término, ha de rechazarse -como acertadamente han afirmado el Abogado del Estado y el Ministerio Fiscal- la queja relativa a la vulneración del derecho de propiedad, que no puede ser objeto del presente proceso, pues este derecho constitucional, recogido en el art. 33.1 CE, no se encuentra entre los que pueden ser protegidos por la vía excepcional y subsidiaria del recurso de amparo, como claramente se desprende del art. 53.2, en relación con el art. 161.1 b) y del art. 41.1 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (LOTC), que queda restringida a los derechos y libertades contenidos en los arts. 14 a 29 CE, a los que se ha de unir el derecho a la objeción de conciencia consagrado en el art. 30 CE (SSTC 59/1994, de 28 de febrero, FJ 1, y 140/1995, de 28 de septiembre, FJ 2, entre otras), de manera que "la única medida de enjuiciamiento aplicable, tanto en este proceso constitucional de amparo como en el proceso preferente y sumario seguido ante los Tribunales ordinarios ex art. 53.2 C.E., es la integrada por los preceptos C.E. que reconocen aquellos derechos fundamentales y libertades públicas" [STC 64/1991, de 22 de marzo, FJ 4 a)]. Todas las opiniones son responsabilidad exclusiva del autor. -2- 3.
Bien es cierto que en la demanda de amparo no se invoca el art. 33 CE, sino que se fundamenta la violación denunciada en el art. 1 del Protocolo núm. 1 adicional al Convenio Europeo de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. Sin embargo, esta circunstancia no altera la premisa de partida -la no inclusión del derecho de propiedad entre los derechos susceptibles de amparo constitucional-, pues, aunque el contenido y alcance de los derechos fundamentales recogidos en los arts. 14 a 30 CE deban interpretarse de conformidad con los tratados y acuerdos internacionales a que hace referencia el art. 10.2 CE, esa función hermenéutica no convierte a tales tratados y acuerdos internacionales en canon autónomo de validez de las normas y actos de los poderes públicos desde la perspectiva de los derechos fundamentales. Así no cabe duda de que la validez de las disposiciones y actos impugnados en amparo debe medirse sólo por referencia a los preceptos constitucionales que reconocen los derechos y libertades susceptibles de protección en esta clase de litigios, siendo los textos y acuerdos internacionales, a que se refiere el art. 10.2, una fuente interpretativa que contribuye a la mejor identificación del contenido de los derechos cuya tutela se pide a este Tribunal Constitucional [STC 64/1991, FJ 4 a)], así como un elemento más para verificar la consistencia o inconsistencia de la infracción denunciada (STC 41/2002, de 25 de febrero, FJ 2)."Parece que resulta claro, por tanto, que la STC 38-2011 declara la improcedencia deconocer y enjuiciar la infracción denunciada a la luz del artículo 1 del Protocolo 1 delCEDH y de la jurisprudencia del TEDH sobre el mismo.A continuación, la STC pretende paliar esta declaración con el enjuiciamiento de lasotras infracciones invocadas, pero resulta también evidente que ni el CEDH permite alos Estados elegir el derecho con el que contrastar la infracción invocada, ni tampoco elartículo 10.2 de la CE permitiría al TC ignorar la jurisprudencia consolidada del TEDH.2) Análisis por la STC 38/2011 de la infracción del artículo 24 CELa STC 38/2011 considera que:A) La firmeza de la liquidación posteriormente ejecutada hace irrevisable la propiaprovidencia de apremio, dada la declaración de la propia STC 179/19941.1 Este efecto derivaría de la eficacia meramente prospectiva concedida por el TC a la declaración deinconstitucionalidad de la ley. Aunque el TEDH no se ha pronunciado, que sepamos, sobre una cuestiónsimilar, parece claro que dicho sistema y sus presupuestos no encajan fácilmente en el “justo equilibrio -3- 4.
Sobre esta cuestión, sin embargo, y al margen de cualquier otra consideración, noparece que pueda haber duda de que contra la ejecución podía reclamarse, si no por lafalta de título “declarativo” constitucional idóneo, sí al menos por los propios defectosdel título ejecutivo y, en concreto, por la falta de constancia de éste en el expedienteadministrativo.B) Sobre este último extremo, sin embargo, la STC 38/2011 asevera que lainterpretación de la STS recurrida no es irrazonable, arbitraria ni ilógica: "Según la demanda, la Sentencia de casación, pese a reconocer la falta de constancia en el expediente administrativo del título ejecutivo, rechazó la pretensión de la actora basándose en el hecho de haberse invocado por primera vez este extremo en vía contencioso-administrativa, sin que previamente se hubiese denunciado en la vía administrativa. Basta acudir a la lectura de su fundamento séptimo para concluir que, en realidad, la Sentencia impugnada no rechaza el motivo articulado por la actora únicamente por haberse planteado la cuestión relativa a la falta del título ejecutivo por primera vez en vía judicial. Éste es sólo uno de los extremos que tiene en cuenta para llegar a la conclusión de que esa carencia del título ejecutivo en el expediente administrativo no produjo una indefensión constitucionalmente relevante. Así, la Sentencia del Tribunal Supremo se refiere a la existencia en el expediente administrativo de la certificación del secretario general de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife acreditativa del montante del cargo correspondiente a la actora, junto con una relación de deudores en la que figuran el número de liquidación y referencia, fecha de la notificación para el abono en período voluntario, coincidente con las fotocopias de tres certificados con acuse de recibo, fecha del plazo de ingreso voluntario, fecha de certificación de descubierto, número de la misma, importe de la deuda e importe del recargo. También refiere que resulta acreditada la notificación de la providencia de apremio y requerimiento de pago de la liquidación, así como que la entidad recurrente solicitó y obtuvo la suspensión de la ejecución, y que ante el Tribunal Económico-Administrativo Regional de Canarias (Sala de Santa Cruz de Tenerife) la demandante alegó exclusivamente la violación de los principios de legalidad y reserva de ley y la falta de justificación por parte de la Cámara de comercio de la acreditación suficiente del requisito de haber sido sometidos a verificación contable o de auditoría su contabilidad y estados financieros. Finalmente, se indica cuálesexigido” por el TEDH en relación con el artículo 1 del Protocolo 1 del CEDH. Sobre dicha cuestiónpuede consultarse: Ruiz Zapatero, G. G.: El TEDH como juez tributario (Yukos v. Rusia), en prensa. -4- 5.
fueron los motivos alegados por la recurrente en alzada ante el Tribunal Económico-Administrativo Central, consistentes, básicamente, en la nulidad de la liquidación por carencia de base legal, nulidad que se comunicaría a la providencia de apremio. Sobre estos datos, la Sentencia concluye: "así como a lo largo [de] la reclamación en la vía económico-administrativa, sólo se alegó la ausencia de base legal para la práctica de las liquidaciones, vicio que se trasladaba a la providencia de apremio y certificación de descubierto, en el escrito de demanda en la vía contencioso-administrativa, por primera vez, se denuncia la inexistencia de una y otra, a pesar de no haber negado la realidad de los datos identificativos de la certificación que antes se indicaron, y que constan en el expediente y de que figura igualmente en él la notificación de la Providencia de apremio, respecto de la cual se solicitó y se obtuvo, la suspensión". Dicha inferencia de la Sentencia impugnada se extrae de datos objetivos que figuran en las actuaciones, efectuándose de manera razonada y razonable, sin que pueda ser tachada tampoco de arbitraria o incursa en error patente, y sin que corresponda a este Tribunal revisar la valoración del contenido del expediente administrativo y de los demás datos fácticos del asunto, que es función exclusiva de los órganos judiciales ordinarios, en ejercicio de la competencia que les atribuye el art. 117.3 CE, limitándose nuestra misión a "llevar a cabo una supervisión externa de la razonabilidad del discurso que enlaza la actividad probatoria con el relato fáctico resultante; pues, en rigor, la función de este Tribunal no consiste en enjuiciar el resultado alcanzado, sino ese control externo del razonamiento lógico seguido para llegar hasta él" (STC 15/2008, de 31 de enero, FJ 6)."(FJ 5)La STC 38/2011 no podía, según declara, enjuiciar si la inexistencia en el expedienteadministrativo del título ejecutivo que legalmente fundamenta la actuación derecaudación ejecutiva causó indefensión constitucionalmente relevante, a pesar de sercualquier defecto, incluso formal, relacionado con dicho título uno de los motivostasados de recurso contra la misma (artículo 137.e) de la Ley 230/1963).Además, considera que el enjuiciamiento sobre dicha ausencia constituye una mera"valoración del contenido del expediente administrativo y de los demás datos fácticosdel asunto".Pero la falta de constancia del título ejecutivo no solo era un dato fáctico no negado decontrario, sino además el presupuesto legal habilitante y elemento jurídico capital para -5- 6.
poder declarar la conformidad o no a derecho de la recaudación ejecutiva recurrida(artículo 129 de la Ley 230/1963).3) Ausencia de infracción del principio de igualdadLa STC 38/2011 niega, por último, que hubiera habido una infracción del principio deigualdad (artículo 14 CE) como consecuencia de que otra STS de la misma fecha ySección (recurso de casación nº 4315/2002) estimó la casación interpuesta por el mismocontribuyente contra una liquidación en período voluntario de pago del mismo recursocameral pero correspondiente a ejercicio distinto.Aquí, la STC 38/2011 invoca que no hay "alteridad" (el recurrente en casación era lamisma compañía recurrente en amparo) y que tampoco hay “identidad” porque la STSrecurrida en amparo se refiere a una liquidación apremiada, aunque en el expediente nohubiera constancia del título ejecutivo.La diferencia de tratamiento se justifica por tanto en un elemento del que previamentese ha dicho no era posible entrar a valorar, pero del que objetivamente se reconoce -enla STS recurrida y en la oposición al recurso contencioso- que no hay constancia en elexpediente administrativo: "por más que la actora haya insistido en que las dos Sentencias de 9 de abril de 2008 se refieran a los mismos hechos, diferenciándose únicamente en cuanto al ejercicio al que se refiere el recurso cameral permanente, lo cierto es que entre un supuesto y otro existen diferencias sustanciales que son las que, a la postre, han determinado que la Sección Segunda de la Sala Tercera del Tribunal Supremo aplique una solución distinta. Así, en el supuesto de la Sentencia recaída en el recurso de casación núm. 4315-2002, la actora impugnaba directamente la liquidación por el recurso cameral permanente correspondiente al ejercicio de 1994, practicada por la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, sobre la base de la liquidación del impuesto de sociedades del año 1992, a partir de la doctrina sentada en la STC 179/1994 y en la STS de 20 de marzo de 2001, dictada en recurso de casación en interés de ley, y llega a la conclusión de que las liquidaciones practicadas, como era el caso de la allí enjuiciada, después de entrar en vigor la Ley 3/1993, respecto de cuotas que hayan de entenderse devengadas conforme a la normativa derogada, se encuentran afectadas por la declaración de inconstitucionalidad efectuada por la STC 179/1994. En -6- 7.
cambio, en la Sentencia que es objeto del presente recurso de amparo el asunto debatido se refiere a la impugnación de una providencia de apremio, porque la demandante no había recurrido en tiempo y forma la liquidación correspondiente al ejercicio de 1993, que le había sido notificada oportunamente por la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife; esto es, reaccionó sólo frente al requerimiento de pago en vía de apremio, dejando consentida y firme la liquidación que le servía de fundamento. Sobre esta base fáctica, que difiere en aspectos sustanciales de la considerada en la resolución de contraste, la Sentencia recurrida aplica otra doctrina jurisprudencial para llegar a la conclusión de que en este caso no cabía atacar la liquidación originaria a través de la impugnación de la providencia de apremio; conclusión que alcanza sin eludir la doctrina sentada por la STC 179/1994 y por la STS de 20 de marzo de 2001, a la que se refiere de manera expresa." (FJ 6)III.- CONCLUSIONLa jurisprudencia previa del TC había seguido previamente una vía que nos parecía quesolo podía calificarse como "excepcional" en relación con la posibilidad de exigencia yejecución de tributos previamente declarados inconstitucionales2.La Sentencia 38/2011 nos parece que iría más allá, tanto porque rechaza enjuiciar lacuestión bajo la invocada protección y potencial infracción del artículo 1 del Protocolo1 del CEDH, como por reconocer la "constitucionalidad" o irrevisabilidad de lasejecuciones tributarias sin constancia del título ejecutivo en el expedienteadministrativo.Implicaría, por tanto, el reconocimiento de una "autotutela" ejecutiva tributaria basadaen la invocación de una mera "presunción de legalidad" ejecutiva no “irrazonable” (deun tributo ya declarado inconstitucional), pero no en la efectiva y acreditada existenciadel título ejecutivo habilitante.2 Sobre dicha jurisprudencia previa puede verse el trabajo : Ruiz Zapatero, G. G.: ¿Por qué el TribunalConstitucional puede mantener en un recurso de amparo (STC 91/2007) preceptos tributarios que élpreviamente ha declarado inconstitucionales, sin infringir los artículos 14 y 24-además del 31- de laCE?.Aranzadi Jurisprudencia Tributaria nº 12. Noviembre 2007, págs 25-60 -7- 8.
No parece que este rechazo y conclusión puedan considerarse compatibles con lajurisprudencia del TEDH en esta materia (artículo 1 del Protocolo 1 del CEDH yartículo 13 del CEDH).Esta exige el recurso efectivo ante una instancia nacional y el justo equilibrio entre elderecho del ciudadano al disfrute pacífico de sus posesiones y el de la Administraciónpara garantizar el pago de los impuestos, y no parece que ambos resultados puedanalcanzarse ni con la falta de conocimiento efectivo por una instancia nacional de lainfracción del artículo 1 del Protocolo 1, ni con la falta reconocida en el expedienteadministrativo del título ejecutivo habilitante.Esta obra está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España.http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/ -8- Recommended

References: artículo 1
 artículo 13
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 24
 artículo 1
 resolución 
 artículo 1
 artículo 1