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Timestamp: 2017-09-21 13:05:58+00:00

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Carlos Correa Calderón
1 InDret REVISTA PARA EL ANÁLISIS DEL DERECHO WWW. INDRET.COM Guía InDret de jurisprudencia sobre responsabilidad civil por daños del amianto Albert Azagra Malo Marian Gili Saldaña Facultad de derecho Universitat Pompeu Fabra 277 BARCELONA, MAYO DE 2005
2 Sumario * 1. Qué es el amianto? 2. Usos y volúmenes de consumo históricos del amianto. Prohibiciones legales y reglamentarias y excepciones 3. Los daños del amianto 4. De la regulación a la prohibición del amianto en el derecho español 4.1. Normas de seguridad e higiene en el trabajo 4.2. Normas sobre comercialización y usos 5. La gestión de la crisis del amianto: entre la litigación por responsabilidad civil, el establecimiento de fondos de compensación específicos y la vía de la legislación 5.1. La litigación por daños del amianto en Estados Unidos de América y los fondos de compensación 5.2. La crisis del amianto en España: regulación laboral, penal y civil Regulación laboral Regulación penal Regulación civil 6. Jurisprudencia española sobre responsabilidad civil por daños del amianto ( ) Introducción 6.1. Asbestosis 6.2. Cáncer de pulmón 6.3. Engrosamiento pleural 6.4. Mesotelioma 6.5. Enfermedad no especificada 7. Bibliografía * Las fotografías incluidas en este trabajo están hipervinculadas a su fuente original. 1
3 1. Qué es el amianto? Amianto 1 y asbesto 2 son denominaciones genéricas de silicatos hidratados que, en función de su estructura cristalina, se clasifican en dos grupos de minerales, serpentina y anfíbol: 3 1. Serpentina, cuyo único miembro es el crisotilo (amianto blanco), un silicato de magnesio de fibras largas, flexibles y muy finas. El crisotilo era el tipo de amianto más usado en la industria de la construcción. 2. Anfíbol, un grupo de silicatos de hierro y magnesio. Incluye cinco tipos de amianto: 2.1. Amosita (amianto marrón o grunerita), históricamente, el segundo tipo de amianto más usado en la industria de la construcción y la variedad de mayor dureza Crocidolita (amianto azul o riebeckita), usada en aplicaciones especializadas por su resistencia a altas temperaturas, pero la más peligrosa para la salud. Las tres variedades restantes (antofilita o amianto amarillo 2.3.-; tremolita o amianto gris y actinolita o actinota 2.5.-) tuvieron menos aplicaciones que las anteriores. 2. Usos y volúmenes de consumo históricos del amianto. Prohibiciones legales y reglamentarias y excepciones El amianto reúne en un solo mineral cuatro cualidades únicas: aislante magnífico, ignífugo sin par, fácil de manipular, y barato de fabricar y distribuir. Por ello, durante los tres primeros 1 En griego, ἀµίαντος: sin mancha, puro, incorruptible; en latín, amiantus. Véase COROMINAS y PASCUAL (1980, p. 244) y LIDDELL-SCOTT (1996, p. 83). 2 En griego, ἄσβεστος: inextinguible, que no se puede apagar; en latín, asbestos. Véase COROMINAS y PASCUAL (1980, p. 371) y LIDDELL-SCOTT (1996, p. 255). 3 Véase la información facilitada por la Agencia federal estadounidense para la protección del medioambiente (Environmental Protection Agency EPA-) en (consultado el ). 2
4 cuartos del siglo XX fue utilizado para fabricar más de productos diferentes por casi un centenar de industrias distintas 4. Al efecto, la literatura epidemiológica y legal sobre la crisis del amianto (NICHOLSON/PERKEL/SELIKOFF, 1982, p y CARROLL, 2002, pp. 14 y 15) suele distinguir entre: Industrias primarias, que, en lo fundamental, utilizaban el amianto como componente principal de sus productos: fabricantes de fibrocemento, de tejidos de amianto y de productos de fricción, principalmente. Industrias secundarias y consumidoras, que se servían del amianto como uno de los componentes de una miríada de productos distintos: fabricantes de maquinaria, calderas y hornos industriales que contenían piezas hechas de amianto, industrias de construcción y reparación de trenes y embarcaciones, o la industria textil productora de prendas ignífugas y aislantes hechas con tejido de amianto. A la diversidad de usos y aplicaciones se sumaba la cantidad o volúmenes de consumo, que alcanzaron su máximo histórico, a escala mundial, en 1980 ( Tm). Sin embargo, a partir de ese año, el consumo sufrió un descenso notable coincidiendo con la toma de conciencia de los 4 El amianto se usó como materia prima en la elaboración de fibrocemento, tejido y fieltros de amianto y papel amianto. A su vez, cada uno de estos productos tuvo decenas de usos: el fibrocemento se usó en la fabricación de placas planas y onduladas, así como en la fabricación de tuberías; el tejido de amianto en prendas ignífugas y en el revestimiento de tuberías y juntas; los fieltros y el papel amianto, en el revestimiento de suelos, tejados, tuberías y cables eléctricos. Las fibras de amianto también se usaron para reforzar otros materiales como plásticos, resinas o asfalto con aplicaciones en diversas industrias. Así, por ejemplo, la industria del automóvil usó resinas reforzadas con amianto como material de fricción en discos de frenos y embragues. Finalmente, las fibras del amianto se usaron sueltas y rociadas, especialmente por la industria de la construcción y para el aislamiento térmico y acústico (VIRTA, 2002, p. 13 y 21). 3
5 riesgos del amianto en el mundo occidental. En la Tabla 1 se ofrecen los datos de consumo estimado de amianto por continentes en el período : Tabla 1. Consumo estimado de amianto en Tm por continentes y total mundial ( ) 5 EUROPA ÁFRICA AMÉRICA DEL N. AMÉRICA DEL S. ASIA OCEANÍA TOTAL Fuente. VIRTA (2003, p. 27-Table 5). En la actualidad, el amianto ha sido erradicado para la práctica totalidad de sus usos históricos en la mayor parte de los países desarrollados: En Estados Unidos de América el abandono del uso del amianto, así como la declaración concursal de las principales industrias del sector son consecuencia directa de la litigación por los daños del amianto, que se remonta a principios de los años setenta y es la más prolongada y con mayor número de demandantes y demandados en la historia de la litigación de aquel país (CARROLL et al., 2002). A la litigación por daños del amianto en Estados Unidos se dedica el apartado 5.1. de esta Guía. En el ámbito normativo, el la Agencia federal estadounidense para la protección del medioambiente (Environmental Protection Agency EPA-) modificó la parte 763 del título 40 del Código de Reglamentos Federales (Code of Federal Regulations, 40 CFR 763) y estableció una prohibición general de producción, importación, procesamiento y comercialización de la práctica totalidad de los productos que contenían amianto. 6 Sin embargo, el la Sentencia de la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Nueva Orleans que resolvió Corrosion Proof Fittings et. al. v. EPA (947 F. 2d 1201, 5th Cir. 5 Los datos de consumo estimado corresponden a la suma de los consumos aparentes de los estados (producción bruta más exportaciones menos importaciones), ajustada de forma que excluya los consumos aparentes negativos y los stocks (VIRTA, 2003, Appendix A, pp. 29 y ss). 6 Véase consultado el El ámbito de la prohibición se concretaba en el 40 CFR ( Scope ), según el cual la prohibición alcanzaba a la extensa lista de productos (prácticamente omnicomprensiva) de los , y y sería de aplicación a partir de las fechas que se señalaban en estos preceptos ( This subpart prohibits the manufacture, importation, processing, and distribution in commerce of the asbestos-containing products identified and at the dates indicated in , y ). 4
6 1991), anuló el precepto y lo reenvió a la EPA para que lo reformulara. En Corrosion Proof Fittings et. al. v. EPA diversos fabricantes de productos que contenían amianto y diversas organizaciones empresariales interpusieron una demanda de revisión judicial de la norma dictada por la EPA. Los demandantes alegaron que la norma infringía el artículo 19 de la Ley de Control de Sustancias Tóxicas (Toxic Substances Control Act TSCA, 15 U.S.C. 2618), en relación con el art. 6 TSCA (15 U.S.C. 2605), pues no tenía como fundamento una prueba substancial ( substantial evidence ) que justificara su necesidad y, en su elaboración, no se habían respetado los trámites de información y audiencia pública previstos. La Corte de Apelaciones estimó la demanda, declaró nula la norma y la reenvió a la EPA para que la reformulara, pues consideró que no había justificado la necesidad de una prohibición general de acuerdo con los requisitos exigidos en el art. 6 TSCA: la medida no era ni la menos gravosa para los demandantes ( least burdensome ), ni la más razonable ( reasonable ), ni el amianto suponía un riesgo desproporcionado ( unreasonable risk of injury to health ) de acuerdo con un análisis coste- beneficio. Asimismo, debería haber informado de los métodos y datos en que basaba la necesidad de prohibición antes de la aprobación de la norma y con tiempo suficiente para que los interesados presentaran alegaciones. Tras la sentencia, la EPA reformuló la norma, que en su redacción vigente (40 CFR 763) limita la prohibición a los fieltros de amianto para suelos (flooring felt), cualquier nuevo uso del amianto (new uses of asbestos) y diversos tipos de papel aislante (commercial paper, corrugated paper, rollboard, and specialty paper), aunque permite la importación de estos productos en pequeñas cantidades y para consumo personal, así como para su envió a otro país sin embalaje o procesamiento en territorio de los Estados Unidos. 7 Otras prohibiciones de productos y usos concretos del amianto pueden encontrarse en los siguientes preceptos: 16 CFR 1304 (masilla para usos no profesionales -consumer patching compounds-), 16 CFR 1305 (brasas artificiales artificial fireplace ash and embers-), 16 CFR (7) (ropa general use garments-) y 40 CFR 61-Subpart M 143, 146 y 148 (utilización de residuos de amianto en la construcción y mantenimiento de carreteras, instalación de aislamientos friables es decir, cuyas fibras de amianto se desprenden con facilidad- y aplicaciones rociadas spray-on application- con más de un 1% usadas en la 7 40 CFR Manufacture and importation prohibitions. (a) After August 27, 1990, no person shall manufacture or import ( ), either for use in the United States or for export: flooring felt and new uses of asbestos. // (b) After August 26, 1996, no person shall manufacture or import ( ), either for use in the United States or for export: commercial paper, corrugated paper, rollboard, and specialty paper. // (c) The import prohibitions of this subpart do not prohibit: (1) The import into the customs territory of the United States of products imported solely for shipment outside the customs territory of the United States, unless further repackaging or processing of the product is performed in the United States; or activities involving purchases or acquisitions of small quantities of products made outside the customs territory of the United States for personal use in the United States. 40 CFR Processing prohibitions. (a) After August 27, 1990, no person shall process for any use, either in the United States or for export, any of the asbestos-containing products listed at Sec (a). (b) After August 26, 1996, no person shall process for any use, either in the United States or for export, any of the asbestoscontaining products listed at Sec (b). 40 CFR Distribution in commerce prohibitions. (a) After August 25, 1992, no person shall distribute in commerce, either for use in the United States or for export, any of the asbestos-containing products listed at Sec (a). (b) After August 25, 1997, no person shall distribute in commerce, either for use in the United States or for export, any of the asbestos-containing products listed at Sec (b). ( ) 5
7 protección de construcciones, estructuras, tuberías y conductos, excepto las aplicaciones rociadas que se condensan mediante compuestos bituminosos o resinas y cuyas fibras no devienen friables). En la Unión Europea, el anexo a la Directiva 1999/77/CE 8 estableció una prohibición general de uso del amianto. Sin embargo, permitió a los Estados miembros establecer dos excepciones en relación con el uso de crisotilo para los diafragmas de instalaciones de electrólisis y para productos que contuvieran fibras de amianto que ya estaban instalados o en servicio antes de la aplicación de la Directiva: Denominación de la sustancia, de los grupos de sustancias o de los preparados 6.1. Crocidolita, CAS nº Amosita, CAS nº Antofilita, CAS nº Actinolita, CAS nº Tremolita, CAS nº Restricciones 6.1. Se prohibirá la comercialización y la utilización de estas fibras y de los productos que contengan estas fibras añadidas intencionadamente Crisotilo, CAS nº Se prohibirá la comercialización y la utilización de esta fibra y de los productos que contengan esta fibra añadida intencionadamente. No obstante los Estados miembros podrán establecer una excepción para los diafragmas destinados a instalaciones de electrólisis ya existentes hasta que alcancen el fin de su vida útil o hasta que se disponga de sustitutos adecuados sin amianto. La Comisión revisará esta excepción antes del 1 de enero de El uso de productos que contengan las fibras de amianto mencionadas en los puntos 6.1. [crocidolita, amosita, antofilita, actinoilita y tremolita] y 6.2. [crisotilo], que ya estaban instalados o en servicio antes de la fecha de aplicación de la Directiva 1999/77/CE en el Estado miembro en cuestión, seguirá siendo autorizado hasta su eliminación o el fin de su vida útil. Sin embargo, los Estados miembros podrán prohibir en su territorio por razones de protección de la salud, el uso de tales productos antes de su eliminación o el fin de su vida útil (...) En España, la Directiva 1999/77/CE fue transpuesta por la Orden del Ministerio de la Presidencia de 7 de diciembre de 2001, que entró en vigor el y cuyo anexo recogió las dos excepciones permitidas: 4.1. Crocidolita (...). Amosita (...). Amianto antofilita (...). Amianto actinolita (...). Amianto tremolita (...). Se prohíbe la comercialización de estas fibras y de los productos que contengan estas fibras añadidas intencionadamente Crisotilo (...). Se prohíbe la comercialización y la utilización de esta fibra y de los productos que contengan esta fibra añadida intencionadamente. No obstante se podrá utilizar en los diafragmas destinados a instalaciones de electrolisis ya existentes, hasta que alcancen el fin de su vida útil o hasta que se disponga de sustitutos adecuados sin amianto. (...). El uso de productos que contengan las fibras de amianto mencionadas en los puntos 4.1 y 4.2, que ya estaban instalados o en servicio antes de la fecha de entrada en vigor de la presente Orden, seguirá estando permitido hasta su eliminación o el fin de su vida útil. 8 Directiva 1999/77/CE, de 26 de julio, por la que se adopta al progreso técnico por sexta vez el anexo I de la Directiva 76/769/CEE del Consejo, relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros que limitan la comercialización y el uso de determinadas sustancias y preparados peligrosos (amianto) (DOCE nº L 207, de , p. 18) 6
8 La evolución de la normativa española sobre comercialización y uso del amianto hasta la prohibición que establece la Orden de 7 de diciembre de 2001 se dedica el apartado 4.2 de la Guía. En poco más de un cuarto de siglo, se ha pasado de la ubicuidad a la prohibición: los daños del amianto explican el cambio. 3. Los daños del amianto La exposición al polvo de amianto 9 es la causa principal del mesotelioma y de la asbestosis, puede serlo de patologías pleurales no malignas e incrementa el riesgo de padecer cáncer de pulmón (AGUDO, y 49-52): El mesotelioma es un tumor de origen mesodérmico, que se localiza sobre todo en la pleura (entre el 70% y el 90% de los casos), con menor frecuencia en el peritoneo y, muy raramente, en el pericardio y la túnica vaginal testicular (p. 9). El mesotelioma tiene un período de latencia largo 10 y es maligno en la mayoría de casos. La inhalación de fibras de amianto es responsable de casi el 90% de las muertes por mesotelioma (p. 52). 11 El proceso por el cual las fibras de amianto llegan a la pleura es todavía desconocido aunque la vía alveolar es la más probable. El mesotelioma es una enfermedad mortal en más de un 95% de los casos. El único tratamiento curativo conocido es la cirugía radical mediante pleuroneumonectomía (...) seguida de radioterapia y quimioterapia (p. 10) y sólo es eficaz en casos de tumores epiteliales con diagnóstico precoz 12, condiciones que concurren en menos del 5% de los pacientes. Además, se trata de una enfermedad de riesgo y debe considerarse si la edad y otras características del paciente aconsejan la intervención. Los tratamientos paliativos más comunes son la pleurodesis, la pleurectomía y la radioterapia. Esta última también puede usarse de forma profiláctica para evitar la extensión del tumor. 9 Todas las variedades de amianto son carcinogénicas, aunque en grado distinto (el crisotilo es la menos nociva) (AGUDO, 2003, p. 17). 10 Según la EPA, el período de latencia mínimo del mesotelioma es de 15 años (www.epa.gov/asbestos/ asbe.pdf, consultado el ). 11 A diferencia de otras enfermedades del amianto, el mesotelioma no requiere una exposición intensa y prolongada al polvo de amianto. 12 El diagnóstico precoz es el diagnóstico anterior a la afectación ganglionar y metástasis (AGUDO, 2003, p. 10). 7
9 La asbestosis es una neumoconiosis o fibrosis pulmonar (...) de aparición tardía y evolución lenta (p. 17). 13 La asbestosis se asocia a una exposición intensa y prolongada a fibras de amianto y se da con más frecuencia en los fumadores. Las fibras inhaladas se depositan en la pared alveolar y producen una disminución progresiva en la transferencia de oxígeno, lo que puede provocar insuficiencia respiratoria. Asimismo, el enfermo de asbestosis tiene mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, pero no mesotelioma. No existen tratamientos curativos específicos para la enfermedad, aunque se recomienda interrumpir la exposición al amianto y dejar de fumar. 14 Las patologías pleurales no malignas, que se derivan de la exposición al amianto son, en especial, las siguientes (p. 17): a) Placas pleurales (engrosamientos focales de fibrosis hialina localizados preferentemente en la pleura parietal que no afectan la función pulmonar); b) Pleuresía benigna (inflamación exudativa no maligna de la pleura); c) Engrosamiento pleural difuso (afectación de la pleura visceral). Cáncer de pulmón 15. La exposición intensa al amianto es un agente causal del cáncer de pulmón. Si a ella se suma el tabaquismo, el riesgo de contraer la enfermedad se multiplica exponencialmente: la pluricausalidad y los efectos sinergéticos son claros. Los daños del amianto son la sombra de la cultura industrial: la mayoría de sus víctimas han sido y son hombres que sufrieron una exposición ocupacional directa al amianto durante décadas de trabajo en una misma empresa. 16 Sin embargo, la exposición también puede ser no ocupacional, ya sea doméstica o ambiental. La exposición doméstica (u ocupacional indirecta) se produce por contacto con la ropa de convivientes expuestos laboralmente al amianto y afectó a muchas mujeres. La exposición ambiental es la sufrida por quienes viven cerca de las minas de amianto y 13 Según la EPA, el período de latencia mínimo de la asbestosis es de 25 años (www.epa.gov/asbestos/asbe.pdf, consultado el ). 14 Véase medicine.creighton.edu/forpatients/asbestosis/asbestosis.html, consultada el Algunos estudios han sugerido la relación entre la exposición al amianto y tumores diferentes al cáncer de pulmón y al mesotelioma (especialmente, gastrointestinales y de laringe). Sin embargo, no existen evidencias suficientes para establecer que la exposición al amianto sea su causa (AGUDO, 2003, p. 17). 16 El art de la Orden de 31 de octubre de 1984, por la que se aprueba el Reglamento sobre trabajos con riesgo por amianto (BOE nº 267, de , p ) lista las principales actividades y profesiones de riesgo de exposición al amianto. Por otra parte, el art impone a las empresas relacionadas con estas actividades y profesiones el deber de inscribirse en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto de las Direcciones Provinciales de Trabajo y Seguridad Social o sus correspondientes autonómicos. 8
10 de las fábricas que fabrican productos de amianto. La exposición no ocupacional afectó tanto a hombres como a mujeres, así como a niños y ancianos: a todos los que estaban demasiado cerca. La edad media de las personas que fallecen por mesotelioma es menor en la exposición no ocupacional que en la ocupacional (GEMEBA, 1993, p. 567). Es lógico: los enfermos ocupacionales empiezan a trabajar a los 14, 16 ó 18 años, pero los no ocupacionales nacen al lado de la fábrica, de la lavadora o, antes, del lavadero. En la historia de la ciencia y, en particular, de la academia, no siempre se pasa del descubrimiento al conocimiento de forma brusca. La función no es necesariamente discontinua. En el caso del amianto, las primeras conjeturas sobre su nocividad se realizaron en la década de los años veinte del siglo XX, pero los daños del amianto no fueron reconocidos por la comunidad científica hasta la publicación, en 1964 y 1965, de dos estudios epidemiológicos dirigidos por Irving SELIKOFF, médico del Mount Sinai School of Medicine (N.Y.). Finalmente, en 1973, la Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO) reconocía que la exposición al amianto causaba el mesotelioma y cáncer de pulmón (IARC-WHO, 1973, Vol. 2, p. 17). Con anterioridad a SELIKOFF et al., otros epidemiólogos habían asociado la exposición laboral y ambiental al amianto con el desarrollo de asbestosis y diversos cánceres, particularmente, el de pulmón. Entre ellos, destaca el trabajo Lung Cancer in Asbestos Workers (Brit. J. Industr. Med. 12:81-86, 1955), escrito por Sir Richard DOLL, uno de los epidemiólogos más destacados de la segunda mitad del s. XX y pionero de la investigación del riesgo de cáncer de pulmón asociado al tabaquismo. 17 Buena prueba del alcance de los daños del amianto en los países desarrollados son los estudios epidemiológicos que, una vez constatada su nocividad, analizaron la mortalidad derivada de las enfermedades del amianto: En los Estados Unidos de América, NICHOLSON, PERKEL y SELIKOFF (1982, pp ) calcularon que de trabajadores habían estado expuestos al polvo de amianto, de los cuales a niveles particularmente intensos y que, en el momento de publicación del estudio (1982), personas fallecían anualmente por cánceres derivados de la exposición ocupacional al polvo de amianto. De acuerdo con la previsión del estudio, la mortalidad aumentaría hasta el año 2000, en el que fallecerían alrededor de personas. A partir de entonces, descendería progresivamente, aunque se mantendría elevada durante tres décadas más. 17 Sin embargo, los estudios anteriores a SELIKOFF fueron acogidos con reservas por una parte significativa de la comunidad científica, que puso en tela de juicio sus métodos y conclusiones. Asimismo, el único trabajo a gran escala, realizado por FLEISCHER et al. ( A health survey of pipe-covering operations in constructing naval vessels, J. Indust. Hyg. 28:9-16, 1946), sostenía la baja incidencia de la exposición laboral en la salud de los trabajadores de la industria naval estadounidense expuestos al amianto. Veinte años más tarde, SELIKOFF demostraría que los resultados del estudio adolecían de un sesgo de selección, pues el 95% de los trabajadores examinados habían trabajado menos de 10 años, es decir, menos del tiempo suficiente para desarrollar las enfermedades derivadas de la exposición al amianto (SELIKOFF et al., 1965, p. 139 y 140). 9
11 En Europa Occidental, PETO et al. (1999, p. 671) calcularon que alrededor de personas fallecerían entre 1999 y 2035 a causa del mesotelioma. Según su estudio, el sector de población europea con más riesgo de contraer mesotelioma es el de los trabajadores nacidos entre 1945 y 1950, por lo que la máxima mortalidad se alcanzará en torno al año 2020 (PETO et al, 1999, p. 666 y 670). En España, LÓPEZ AVENTE et al. (1996, pp ) calcularon que, entre 1978 y 1992, personas (1.398 hombres y 867 mujeres) fallecieron como consecuencia del mesotelioma pleural, registrándose una tasa de mortalidad de 5 hombres por millón de habitantes y, aproximadamente, la mitad de mujeres. Un estudio posterior ha señalado que, en el período , se registraron fallecimientos por mesotelioma pleural y que las provincias españolas con mayor riesgo de mortalidad por esta enfermedad son Barcelona, Las Palmas, Guipúzcoa, Vizcaya y Zaragoza para los hombres, y Barcelona, Huesca, Navarra y Melilla, para las mujeres (LÓPEZ AVENTE et al., 2005, p. 195 y 198). 4. De la regulación a la prohibición del amianto en el derecho español Inicialmente, la regulación del amianto se dirigió, exclusivamente, a la protección de los trabajadores expuestos al amianto (4.1.). Más adelante, y sin abandonar aquélla, limitó, primero, y prohibió, luego, su uso y comercialización (4.2.) Normas de seguridad e higiene en el trabajo En 1940, tuvo lugar el primer hito en la regulación del amianto con el establecimiento de las condiciones de trabajo en ambientes pulvígenos por la Orden de 31 de enero de 1940, por la que se aprueba el reglamento de seguridad e higiene en el trabajo (BOE nº 34, de , p. 914): Art. 12, Pfo. 3º. El aire de los locales de trabajo y anexos se mantendrá en un grado de pureza tal que no resulte nocivo a la salud personal (...) Art. 19, Pfo. 2º No se permitirá el barrido ni las operaciones de limpieza de suelo, paredes y techos susceptibles de producir polvo, a cuyo objeto se sustituirán por la limpieza húmeda (...) o (...) por aspiración. Art. 45. Los locales de trabajo en que se desprendan polvos, gases o vapores fácilmente inflamables, incómodos o nocivos para la salud, deberán reunir óptimas condiciones de cubicación, iluminación, temperatura y grado de humedad, el suelo, paredes y techos, así como las instalaciones deberán ser de materiales no atacables por los mismos y susceptibles de ser sometidos a las limpiezas y lavados convenientes. Art. 46, Pfo. 2º. Si fuese preciso, los trabajos se realizarán junto a campanas aspiradoras o bajo cámaras o dispositivos envolventes, lo más cerrados posibles, en comunicación con un sistema de aspiración o ventilación conveniente. 10
12 En 1947, se incluyó la asbestosis en el cuadro de enfermedades profesionales (Decreto de 10 de enero de 1947, de seguro de enfermedades profesionales, BOE nº 21, de , p. 486): 18 Cuadro de enfermedades profesionales a que se refiere el artículo Segundo 1. Neumoconiosis (silicosis, con o sin tuberculosis, antracosis, siderosis, asbestosis, etc.) y otras enfermedades respiratorias producidas por el polvo (cannabosis, asmas profesionales, etc.) - Minas de plomo, oro, carbón, hiero, wolfram y demás minas metálicas - Industrias cerámicas y sus derivados. Canteras de labrado y pulido de granito, mármoles y demás piedras de ornamentación y construcción. Vidrio. Cemento. Industrias del cáñamo y del esparto. - Todas las industrias, minas y trabajos en que se desprenda polvo de naturaleza mineral pétreo o metálico-, vegetal o animal, susceptible de causar enfermedad En 1957, se prohibió a los varones menores de 18 años y a las mujeres menores de 21 años los trabajos relacionados con el amianto (Decreto de 26 de julio de 1957, BOE nº 217, , p. 646): Art. 2. Se prohíbe a los varones menores de 18 años y a las mujeres de menos de 21 el trabajo en actividades e industrias que se comprenden en la relación segunda que se acompaña al presente Decreto Relación Segunda, Grupo IV. (...) Asbesto, amianto (Extracción, trabajo y molienda) En 1961, la regulación de la exposición al amianto en los lugares de trabajo tuvo su continuación con el establecimiento de una concentración máxima de amianto en los lugares de trabajo de 175 millones de partículas por m 3 de aire (Anexo 2 del Decreto 2414/1961, de 30 de noviembre, por el que se aprueba el reglamento de actividades molestas, insalubres y peligrosas, BOE nº 292, de , p ): Polvo industrial en suspensión Sustancias Millones de partículas por m 3 de aire Amianto (asbesto) 175 En 1978, se incluyó el cáncer de pulmón y los mesoteliomas pleural y peritoneal en el cuadro de enfermedades profesionales (Anexo del Real Decreto 1995/1978, de 12 de mayo, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales): 18 Desarrollado por la Orden de 19 de julio de 1949, por la que se aprueba el Reglamento de seguro de enfermedades profesionales (BOE nº 231, de , p. 3688). 11
13 2. Carcinoma primitivo de bronquio o pulmón por asbesto. Mesotelioma pleura y peritoneal debidos a la misma causa. F. Enfermedades sistémicas - Trabajos expuestos a la inhalación de polvos de amianto (asbesto). En 1982, se fijaron las concentraciones promedio permisible (CPP) y máxima para los puestos de trabajo en 2 y 10 fibras cm 3, respectivamente (Orden Ministerial de 21 de julio, sobre condiciones de trabajo en la manipulación del amianto, BOE nº 191, de , p.17864): Art. 5. Nivel y valor límite de exposición. (...) [S]e establece, como Concentración Promedio Permisibles (CPP) en los puestos de trabajo y para una exposición de ocho horas diarias y cuarenta horas semanales, el valor de dos fibras por centímetro cúbico. Para exposiciones de duración distinta a la establecida, el valor CPP a aplicar se calculará sobre la base de la linealidad entre la Concentración Promedio Permisible (CPP) y el tiempo de exposición (T), de forma tal que el producto CPP x T no sea superior a dos fibras por centímetro cúbico. Se establece como concentración límite de exposición, que no puede ser superada en ningún momento, la de 10 fibras por centímetro cúbico. Entre 1984 y 1993, se redujeron aún más los umbrales de exposición permitida, como muestra la Tabla 2, y se prohibió la utilización de la crocidolita o amianto azul. Actualmente, los niveles de exposición permitidos son de 0,60 fibras por cm 3 para el crisotilo y 0,30 fibras por cm 3 para las restantes variedades (excepto para jornadas de trabajo distintas a 8 horas diarias) y se prohíbe la utilización de las actividades de incorporación de aislamientos de baja densidad (menos de 1 g/cm 3 ) que contengan amianto (Orden de 31 de octubre de 1984, por la que se aprueba el reglamento sobre trabajos con riesgo por amianto, BOE nº 267, de , p ) : Art. 3.Límites de exposición y prohibiciones 3.1. La concentración promedio permisible (CPP) de fibras de amianto en cada puesto de trabajo, salvo para la variedad crocidolita o amianto azul cuya utilización queda prohibida se estable: Para el crisotilo: 0,60 fibras por cm 3 Para las restantes variedades, puras o en mezcla, incluidas las mezclas que contengan amianto: 0,30 cm Para jornadas de trabajo distintas de la general de 8 horas diarias, establecida como referencia (...): (CPP) t = 8 (CPP) o, siendo (CPP) o la concentración promedio permisible para ocho horas diarias y cuarenta semanales; (CPP) t la que se calcula para la jornada real de trabajo; t el tiempo real de la jornada de trabajo, expresado en horas. 19 Modificado por Orden de 31 de marzo de 1986 (BOE nº 96, de , p ), Orden de 7 de enero de 1987 (BOE nº 13, de , p. 1055) y, finalmente, por la Orden de 26 de julio de 1993 (BOE nº 186, de , p ), que estableció la redacción actualmente vigente. 20 El Reglamento sobre trabajos con riesgo por amianto y sus modificaciones posteriores transponen la Directiva 1983/477/CEE del Consejo, de 19 de septiembre, sobre protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al amianto durante el trabajo (DOCE nº L 263, de , p. 25) y la Directiva 1991/382/CEE del Consejo, de 25 de junio (DOCE nº L 209, de , p. 16), que la modificó. 12
14 3.3. Queda prohibida la utilización de cualquier variedad de amianto por medio de proyección, especialmente por atomización, así como toda actividad que implique incorporación de materiales de aislamiento o de insonorización de baja densidad (inferior a 1 g/cm 3 ) que contengan amianto. Finalmente, antes del , deberá transponerse la Directiva 2003/18/CE, de 27 de marzo, por la que se modifica la Directiva 1983/477/CEE (DOCE nº 97, de ), que prohibe buena parte de los trabajos con amianto y reduce la concentración permitida a 0,1 fibras por cm 3 : Artículo 1, Apartados 5) y 8) 5) (...) [E]starán prohibidas las actividades que exponen a los trabajadores a las fibras de amianto en la extracción del amianto, la fabricación y la transformación de productos de amianto o la fabricación y transformación de productos que contienen amianto añadido deliberadamente, con excepción del tratamiento y la descarga de los productos resultantes de la demolición y de la retirada del amianto. 8) Los empresarios deberán asegurarse de que ningún trabajador esté expuesto a una concentración de amianto en el aire superior a 0,1 fibras por cm 3, medidas como una media ponderada en el tiempo para un período de 8 horas (TWA). Tabla 2. Concentración máxima de amianto en lugares de trabajo * antes de CRISOTILO 2 1,5 1 0,60 0,10 CROCIDOLITA OTRAS VARIEDADES 175* 2 1 0, ,5 1 0,30 0, Normas sobre comercialización y usos En 1983, se prohibió la utilización de amianto en la elaboración y tratamiento de alimentos y productos alimentarios (Real Decreto 1351/1983, de 27 de abril, por el que se prohíbe la utilización del amianto en el proceso de elaboración y tratamiento de los alimentos y productos alimentarios, BOE nº 126, de , p ). Artículo Único. Queda prohibido el uso del amianto en cualquiera de sus formas o preparaciones para el tratamiento filtrante o clarificador de sustancias alimentarias, materias primas o alimentos. En 1985, la prohibición de uso de amianto se extendió a los productos textiles de uso personal y doméstico y a los juguetes, útiles de uso infantil y artículos de broma (Real Decreto 106/1985, de 21 Los datos se presentan en fibras por cm 3, excepto los del año 1961 (*), expresados en millones de partículas por m 3. La CPP para jornadas de 8 horas diarias y 40 semanales se prefiere a otros umbrales en aquellos años en que concurren varios. 13
15 23 de enero, BOE nº 27, de , p y Real Decreto 2330/1985, de 6 de noviembre, BOE nº 300, de , respectivamente) 22 : Art. 1.3 RD 106/1985. (...) Los productos textiles de uso personal y doméstico (no industrial), no llevarán amianto en su composición Art RD 2330/1985. Queda prohibida la fabricación de estos productos con amianto y/o con sustancias o materiales tales que en contacto o combinación con otras sustancias (agua, aire húmedo y otras similares puedan resultar nocivas por desprendimiento de gases tóxicos o cualquier otra causa): El marco normativo lo completan tres normas que transponen cuatro directivas comunitarias: En 1989, se prohibió la crocidolita y los productos que la contuvieran, con excepción de los comercializados o que estuvieran en uso con anterioridad al 1 de enero de 1986, y el uso del resto de variedades en determinado productos (Anexo I del Real Decreto 1406/1989, de 10 de noviembre, por el que se imponen limitaciones a la comercialización y al uso de ciertas sustancias y preparados peligrosos, BOE nº 278, , p , que traspuso las Directivas 83/478/CEE, de 19 de septiembre 23 y 85/610/CEE, de 20 de diciembre 24 ): Denominación de las sustancias, de los grupos de sustancias o de los preparados 4.1. Crocidolita. Número CAS Crisotilo. Número CAS Amosita. Número CAS Antofilita. Número CAS Actinolita Número CAS Tremolita Número CAS Limitaciones No se admitirá esta fibra ni los productos que la contengan. No obstante podrán seguir utilizándose los productos que las contengan, siempre que hayan sido comercializados o estuvieran en uso con anterioridad al 1 de enero de a) Productos destinados a ser aplicados por flocages, excluidos los compuestos bituminosos que se aplican para la protección de los bajos de los vehículos contra la corrosión b) Productos acabados en forma de polvo, vendidos al por menor c) Artículos para fumador, tales como pipas, pitilleras, etc. d) Tamices catalíticos y dispositivos de aislamiento destinados o incorporados a los aparatos de calefacción que utilizan gas licuado e) Pinturas y barnices En 1993 se reelaboró la lista de limitaciones de uso de las variedades de amianto distintas a la crocidolita y la amplió con ocho nuevos supuestos (Orden de 30 de diciembre de 1993, mediante la que se actualiza el anexo I del Real Decreto 1406/1989, BOE nº 4, de , p. 279, que transpuso la Directiva 91/659/CEE, de 3 de diciembre 25 ): 22 Los dos textos normativos citados, modificaron el Decreto 2484/1967, de 21 septiembre, por el que se aprueba el Código Alimentario Español (BOE nº 248 a 253, a , p ). 23 Directivas 83/478/CEE, de 19 de septiembre por la que se modifica por quinta vez (amianto) la Directiva 76/769/CEE (DOCE nº L 263, p. 33). 24 Directiva 85/610/CEE, de 20 de diciembre, por la que se modifica por séptima vez (amianto) la Directiva 76/769/CEE (DOCE nº L 375, , p. 1). 25 Directiva 91/659/CEE, de 3 de diciembre, por la que se adapta por primera vez al progreso técnico el Anexo I de la Directiva 76/769/CEE (DOCE nº L 363, de , p. 36). 14
16 4.2. Crisotilo. Número CAS Amosita. Número CAS Antofilita. Número CAS Actinolita Número CAS Tremolita Número CAS a) Juguetes b) Materiales o preparados destinados a aplicarse por pulverización c) Productos terminados en forma de polvo, vendidos al público al por menor d) Artículos para fumadores como pipas, pitilleras y petacas e) Filtros catalíticos y dispositivos de aislamiento destinados a aparatos de calefacción que utilicen gas licuado f) Pinturas y barnices g) Filtros para líquidos h) Material de revestimiento de carreteras en el que el contenido de fibras sea superior al 2% i) Morteros, revestimientos protectores, compuestos de relleno, compuestos selladores, juntas de ensambladura, masillas, colas y polvos y acabados decorativos j) Materiales de aislamiento térmico o acústico de baja densidad (menos de 1 g/cm3); k) Filtros de aire y filtros empleados en el transporte, distribución y utilización de gas natural y gas ciudad; l) Bases y revestimientos plásticos para recubrimiento de suelos o paredes, m) Productos textiles acabados en la forma prevista de suministro al consumidor final, salvo los tratados para evitar que liberen fibras; n) Cartón para techar. En 2001, como se indicó en el punto 2, tuvo lugar la prohibición absoluta de la comercialización y utilización de fibras de cualquier variedad de amianto y de los productos que las contuvieran (Orden del Ministerio de la Presidencia de 7 de diciembre de 2001, BOE nº 299, de , p , que traspuso la Directiva 1999/77/CE (DOCE nº L 207, de , p. 18). 5. La gestión de la crisis del amianto: entre la litigación por responsabilidad civil, el establecimiento de fondos de compensación específicos y la vía de la legislación 5.1. La litigación por daños del amianto en los Estados Unidos de América y los fondos de compensación Durante el último tercio del siglo XX, el mundo occidental tomó conciencia progresivamente de los riesgos del amianto, y éste pasó de ser considerado como un material muy barato e infinitamente versátil a ser conocido como letal. Desde el punto de vista jurídico, los daños del amianto se pusieron de manifiesto por la vía de la litigación; sólo tardíamente se abordaron desde la perspectiva de la legislación. El primer país en afrontar la crisis del amianto fue Estados Unidos de América y, el primer caso importante que sentó un precedente sobre la cuestión, Borel v. Fibreboard, 443 F 2nd 1076 (5th Cir. 1973). Clarence Borel, que se dedicaba profesionalmente al aislamiento industrial, contrajo asbestosis y mesotelioma (enfermedad que causaría su fallecimiento durante el proceso) como consecuencia de la exposición a las fibras de amianto que se desprendían de los productos que las once empresas demandadas fabricaban. En la demanda, Borel solicitó una indemnización de daños y perjuicios alegando que los productos eran defectuosos porque no informaban de su carácter nocivo y que, además, las demandadas no habían retirado el producto del mercado pese a conocer sus efectos nocivos. Antes del veredicto en primera instancia, Borel transigió por $ ,20 con cuatro de los demandados. 15
17 Un jurado del States District Court for the Eastern District of Texas absolvió a un quinto demandado, pues Borel no probó haber estado expuesto a ninguno de sus productos, y condenó a los seis demandados restantes al pago de $ ,04. Posteriormente, el tribunal de apelación del Quinto Circuito confirmó la sentencia. Borel v. Fibreboard fue la primera sentencia con un pronunciamiento condenatorio de las industrias del amianto. Muchas otras le siguieron. Un caso extremo fue Beshada v. Johns-Manville Products Corp. 90 NJ 191, 447 A. 2d 539 (NJ 1982), cuya doctrina es conocida como absolute liability o enterprise liability (PINTOS, 2000, p. 335, en nota). Los demandantes eran trabajadores o familiares de trabajadores que habían contraído enfermedades derivadas de la exposición laboral al polvo de amianto que se desprendía de los productos que Johns- Manville Corp. y las otras empresas demandadas fabricaban o distribuían. Como en Borel v. Fibreboard, los productos carecían de advertencias sobre los riesgos para la salud. Durante el proceso los demandantes interpusieron una excepción en la que solicitaron que se excluyera del debate procesal la state-of-the-art defense, según la cual los demandados no debían responder, pues el estado de los conocimientos científicos en el momento de comercialización de los productos no permitía conocer los riesgos de aquellos. Un juez de Middlesex County desestimó la solicitud. El Tribunal Supremo de New Jersey, con ponencia del juez Pashman, revocó el auto y admitió la solicitud de los demandantes. Pashman sostuvo que, quien se beneficia de la explotación de un recurso peligroso y no advierte de tal peligrosidad aún cuando la desconozca, debe asumir los costes (individuales y sociales) que se derivan de la misma. A mayor abundamiento el juez señaló que fabricantes y distribuidores se encuentran en mejor situación que los consumidores para asumir tales costes, pues pueden incorporarlos al precio de sus productos. 26 La regla de responsabilidad que subyace al pronunciamiento está por encima de la responsabilidad objetiva: se responde incluso si concurren causas de exoneración. En otras palabras, se impone a las empresas que explotan recursos peligrosos una responsabilidad absoluta. Aunque Beshada v. Johns- Manville Products Corp., no tuvo apenas continuación en la jurisprudencia norteamericana, fue determinante en la declaración de concurso de Johns-Manville. 27 Actualmente, en Estados Unidos, la industria histórica primaria ha sido expulsada del mercado por la litigación y empieza a ser pacífica la idea de que las dimensiones del problema son de tal magnitud ( elefantiásica -elephantine mass- escribió David Souter, magistrado del Tribunal Supremo federal de Estados Unidos, en Ortiz v. Fibreboard Corpation (527 U.S. 815 (1999)) 28 que convierten en imposible, indeseable, o ambas cosas a la vez, su gestión por la vía de la litigación. 26 En el numeral IV de la sentencia puede leerse The manufacturers and distributors of defective products can best allocate the costs of the injuries resulting from those products. The premise is that the price of a product should reflect all of its costs, including the cost of injuries caused by the product y, más adelante, spreading the costs of injuries among all those who produce, distribute and purchase manufactured products is far preferable to imposing it on the innocent victims who suffer illnesses and disability from defective products. 27 Un comentario más detallado de esta sentencia puede encontrarse en SALVADOR y SOLÉ (1999, pp ). 28 Ortiz v. Fibreboard Corporation resuelve una acción de clase en la que un grupo de demandantes de Fibreboard solicitaron la aprobación judicial de un acuerdo alcanzado con aquélla y sus aseguradoras que establecía un fondo dotado casi en su totalidad por las compañías aseguradoras de Fibreboard y destinado a compensar a tres grupos de demandantes: aquéllos que aún no habían demandado a Fibreboard o no habían llegado a un acuerdo con aquélla; aquéllos que habían desistido de las demandas que habían interpuesto con reserva de 16
18 Según el RAND INSTITUTE FOR CIVIL JUSTICE, el número de demandantes pasó de en el año 1982 a a finales del año 2000, mientras que el número de demandados pasó de 300 a y los costes de la litigación de $1 a $ 54 miles de millones. El número de afectados es demasiado grande y, a su vez, el número de demandados potenciales es también muy grande y alcanza a empresas de la práctica totalidad de las industrias del país (CARROLL et al, 2002, pp. 38 y ss.). Como, además, la litigación por responsabilidad civil es un modo de gestión legal extraordinariamente costoso, hasta los Estados Unidos de América, el país más litigador del mundo, se está planteando seriamente la posibilidad de abordar la crisis por la vía de la legislación. En efecto, The Fairness in Asbestos Injury Resolution Act of 2005 bill, que podría aprobarse durante esta legislatura, prevé la creación de un fondo de compensación sin culpa dotado por las industrias del amianto y sus aseguradoras con $ 140 miles de millones. El fondo compensará a las víctimas que lo sean de acuerdo con estándares médicos adecuados y que renuncien a emprender acciones judiciales (RAMOS y LUNA, 2005, pp. 7-9). En Europa, la vía de la legislación ha sido recorrida con mejor o peor fortuna por algunas culturas legales muy influyentes, como señaladamente la francesa. Así, el art. 53 de la Ley , de 23 de diciembre de 2000, de financement de la sécurité sociale pour 2001 (desarrollado por el Decreto , de 23 de octubre de 2001), creó el Fonds d Indemnisation des Victimes de l Amiante, FIVA, un fondo de compensación sin culpa financiado y administrado por el Estado que indemniza a las víctimas ocupacionales y no ocupacionales del amianto de acuerdo con un baremo basado en dos criterios indemnizatorios: el tipo y la gravedad de la enfermedad, y la edad de la víctima La crisis del amianto en España: regulación laboral, penal y civil Regulación laboral. En España, la vía de la legislación ha sido abordada predominantemente por el derecho laboral y de la seguridad social. Así, y como hemos señalado en el apartado 4, desde 1947 el derecho laboral contempla la asbestosis como enfermedad profesional y, desde 1978, el mesotelioma y el cáncer de pulmón. Más allá del derecho de la Seguridad Social, y en los supuestos que puedan dar lugar a responsabilidad criminal o civil, las pensiones de la Seguridad Social son compatibles con acciones futuras; y los familiares de los anteriores que habían sufrido una exposición no ocupacional. Por el contrario, quedaban excluidos aquellos demandantes que habían transigido reservándose el derecho a demandar de nuevo si se agravaban los daños que motivaron la demanda inicial. El acuerdo fue aprobado por el Tribunal de Distrito y ratificado por el Quinto Circuito de Apelaciones del Distrito del Este de Tejas. El Tribunal Supremo federal revocó la sentencia del Quinto Circuito de Apelaciones y le reenvió el caso para que lo reconsiderara a la luz de a la luz de Amchem Products, Inc. v. Windsor (521 U.S. 591 (1997)). El Quinto Circuito de Apelaciones volvió a confirmar la sentencia de instancia y el Tribunal Supremo federal a revocarla y reenviársela. El Tribunal Supremo señaló que el acuerdo excluía a buena parte de los afectados y trataba de forma desigual a los incluidos. 17
19 indemnizaciones procedentes de los presuntos responsables criminal o civilmente, como se deriva del art del Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social -BOE nº 154, de , p (en adelante, TRLGSS): Cuando la prestación haya tenido como origen supuestos de hecho que impliquen responsabilidad criminal o civil de alguna persona, incluido el empresario, la prestación será hecha efectiva, cumplidas las demás condiciones, por la entidad gestora, servicio común o Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales, en su caso, sin perjuicio de aquellas responsabilidades. En estos casos, el trabajador o sus derechohabientes podrán exigir las indemnizaciones procedentes de los presuntos responsables criminal o civilmente De acuerdo con lo anterior, un trabajador que contraiga alguna de las enfermedades del amianto por exposición laboral, puede cobrar: prestaciones reconocidas por la legislación laboral (en concreto, prestaciones del sistema público de Seguridad Social con, en su caso, el recargo por incumplimientos empresariales de normas de seguridad e higiene previsto en el art. 123 TRLGSS 29 ), mejoras voluntarias pactadas normalmente- en convenio colectivo (arts. 191 a 194 TRLGSS) e indemnizaciones por responsabilidad civil ex arts y ss. y 1902 y ss. del Código Civil (en adelante, CC) y 109 y ss. del Código Penal (en adelante, CP). Sin embargo, no hay un criterio legal que permita determinar si la compatibilidad entre los diferentes mecanismos indemnizatorios y, en particular, entre prestaciones e indemnizaciones, supone la acumulación de las mismas o la no acumulación. Así, la Sala 1ª del Tribunal Supremo sostiene la acumulación, mientras que la Sala 4ª no la admite y, en la determinación del quantum indemnizatorio, descuenta las prestaciones de Seguridad Social percibidas con anterioridad (véase LUQUE, GÓMEZ LIGÜERRE y RUIZ, 2000, pp. 12 y 13 y la jurisprudencia allí citada). A lo anterior, se suma la ausencia de una regla que permita determinar qué orden jurisdiccional es el competente para dirimir la responsabilidad civil en casos de enfermedad profesional o accidentes de trabajo. De nuevo, las Salas 1ª y 4ª del Tribunal Supremo sostienen posturas opuestas. La Sala 1ª sostiene la competencia de la jurisdicción civil y, para ello, acude a la competencia de ésta en todas aquellas [materias] que no estén atribuidas a otro orden jurisdiccional (art. 9.2 Ley Orgánica 1/1985, de 6 de julio, del Poder Judicial (BOE nº 157, de TRLGSS. 1. Todas las prestaciones económicas que tengan su causa en accidente de trabajo o enfermedad profesional se aumentarán, según la gravedad de la falta, de un 30 a un 50%, cuando la lesión se produzca por máquinas, artefactos o en instalaciones, centros o lugares de trabajo que carezcan de los dispositivos de precaución reglamentarios, los tengan inutilizados o en malas condiciones, o cuando no se hayan observado las medidas generales o particulares de seguridad e higiene en el trabajo, o las elementales de salubridad o las de adecuación personal a cada trabajo, habida cuenta de sus características y de la edad, sexo y demás condiciones del trabajador 2. La responsabilidad del pago del recargo establecido en el apartado anterior recaerá directamente sobre el empresario infractor y no podrá ser objeto de seguro alguno, siendo nulo de pleno derecho cualquier pacto o contrato que se realice para cubrirla, compensarla o transmitirla. 3. La responsabilidad que regula este artículo es independiente y compatible con las de todo orden, incluso penal, que puedan derivarse de la infracción. 18
20 , en adelante, LOPJ) y en las relacionadas con las obligaciones extracontractuales (art LOPJ). Por su parte, la Sala 4ª y la Sala de Conflictos, sostienen la competencia de la jurisdicción laboral, en virtud de su competencia en materia de Seguridad Social (arts LOPJ y 2. b) del Real Decreto Legislativo 2/1995, de 7 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Procedimiento Laboral, en adelante LPL), en las relacionadas con los derechos y obligaciones derivados del contrato de trabajo (art LOPJ), y en aquéllas suscitadas [e]ntre empresarios y trabajadores como consecuencia del contrato de trabajo, salvo lo dispuesto en la Ley Concursal (art. 2. a) LPL) (véase LUQUE, GÓMEZ LIGÜERRE y RUIZ, 2000, pp. 2-7 y la jurisprudencia allí citada) Regulación penal La pretensión indemnizatoria de daños también es relevante en la jurisdicción penal en los casos en que se considera que los hechos generadores de la contingencia por amianto son penalmente típicos, en concreto, si son constitutivos de un delito contra la seguridad e higiene en el trabajo previsto en los arts. 316 (comisión dolosa) y 317 (comisión imprudente) CP. 30 Artículo 316 CP. Los que con infracción de las normas de prevención de riesgos laborales y estando legalmente obligados, no faciliten los medios necesarios para que los trabajadores desempeñen su actividad con las medidas de seguridad e higiene adecuadas, de forma que pongan así en peligro grave su vida, salud o integridad física, serán castigados con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses. Artículo 317 CP. Cuando el delito a que se refiere el artículo anterior se cometa por imprudencia grave, será castigado con la pena inferior en grado. El delito contra la salud de los trabajadores es un delito de peligro cuya conducta típica consiste en no facilitar a los trabajadores los medios de protección de la seguridad e higiene previstos por las normas de prevención de riesgos laborales. La infracción debe, además, poner efectivamente en peligro la salud del trabajador, pues en caso contrario se estará, simplemente, ante un ilícito administrativo (MUÑOZ CONDE, 2002, pp ). Si el peligro se concreta en un resultado lesivo para la vida o la salud del trabajador, se producirá un concurso ideal de delitos del art. 77 CP entre el delito contra la seguridad e higiene en el trabajo y los de homicidio o lesiones imprudentes de los arts CP y 147 a 150 CP 31, respectivamente (MUÑOZ CONDE, 2002, p. 341). En otro orden de cosas, el tratamiento de los residuos o la emisión de polvo de amianto a la atmósfera con infracción de la normativa aplicable pueden ser constitutivos del delito contra los recursos naturales y el medio ambiente previsto en el art. 325 CP. 30 Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal (BOE nº 281, de , p , rectificación de errores BOE nº 54, de , p El art CP recoge el tipo básico del delito de lesiones y los arts. 148, 149 y 150 CP los tipos cualificados. 19

References: artículo 19
 Real Decreto 
 Artículo 1
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Artículo 316
 Artículo 317