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Timestamp: 2018-02-20 15:11:39+00:00

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Noticias Ambientales de la Provincia de Córdoba: Especial: La provincia le suelta la mano a Monsanto
Especial: La provincia le suelta la mano a Monsanto
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La Voz del Interior (11/02/2014)
Monsanto: la empresa presentará otro estudio de impacto ambiental
La Provincia no aprobó el informe elaborado para la radicación de la planta en Malvinas Argentinas. Asambleístas redoblan presión sobre el intendente.
Monsanto ratificó su decisión de construir su planta de semillas en Malvinas Argentinas, pese a que el Gobierno provincial rechazó ayer el Estudio de Impacto Ambiental presentado por la empresa. Ante ello, la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, que desde hace un y medio resiste a la radicación de la multinacional, exigió al intendente Daniel Arzani que prohíba su instalación. El jefe comunal se negó a hacerlo, pero sostuvo: “Mientras el estudio de impacto ambiental le dé negativo, en Malvinas no va a funcionar. Que se busque otro lugar”.
Mediante una resolución de la Secretaría de Ambiente, la Provincia rechazó ayer el estudio de impacto ambiental presentado por Monsanto para la puesta en funcionamiento de una procesadora de semillas de maíz sobre la ruta A88, 16 kilómetros al este de la Capital. La decisión se fundamenta en un dictamen de una Comisión Técnica Interdisciplinaria oficial que objetó la falta de precisión sobre cómo se tratarán los residuos y efluentes líquidos, y cómo se resolverán los impactos en el tránsito vehicular.
“Vamos a presentar un nuevo estudio desde cero”, dijo a este diario Adrián Vilaplana, gerente de Asuntos Corporativos de Monsanto. “No estamos en Córdoba para hacer una inversión de temporada. Estamos para quedarnos los próximos 150 años con una planta modelo a nivel mundial”, aseveró.
También hizo declaraciones el vicepresidente de Monsanto para Latinoamérica, Pablo Vaquero: “A nosotros no nos molesta que nos levanten la vara, nos molesta la violencia”, dijo en referencia a los asambleístas que bloquean la planta desde septiembre pasado. “Pero si esto sirve para recomenzar todo el proceso y hacerlo de manera tal de que todos los actores estemos más tranquilos, bienvenido sea”, sostuvo.
Por su parte, la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida confirmó que continuará con el bloqueo y redobló su exigencia. “La lucha no se detiene hoy. Queremos que el intendente reconozca que esta empresa no tiene lugar por donde entrar”, declaró Matías Marizza, vecino de Malvinas e integrante de la asamblea. “La Justicia ya paró la obra porque es ilegal, la Provincia le rechazó el estudio de impacto ambiental, las universidades y el pueblo están en contra. ¿A quién más le tiene que preguntar Arzani?”, cuestionó Marizza.
El secretario de Ambiente, Germán Pratto, dijo a este diario que Monsanto no aportó claridad en cuanto a los mecanismos de mitigación de los impactos de la actividad en el ambiente. “A criterio de la comisión técnica, los datos aportados por la empresa fueron insuficientes, reiterados y sin la profundidad necesaria”, señaló.
En consecuencia, explicó Pratto, la firma no puede iniciar la faz operativa. “Es decisión de la empresa si persiste en su instalación en Malvinas o no”, dijo el funcionario, al confirmar que Monsanto aún puede presentar otro estudio, que volverá a ser evaluado.
En cuanto a la construcción de la planta, permanece suspendida desde el 8 de enero pasado, cuando la Sala 2ª de la Cámara del Trabajo resolvió que las autorizaciones dadas por la Provincia y la Municipalidad de Malvinas a la empresa para comenzar la obra fueron “arbitrarias e inconstitucionales”, por violar la Ley General del Ambiente N° 25.675 y el artículo 41 de la Constitución Nacional.
En ese sentido, el gobernador José Manuel de la Sota anunció, el pasado 1 de febrero, que la Provincia adecuará su ley de ambiente a la de normativa nacional. Hasta ayer, no había ingresado el proyecto a la Legislatura, pero lo más probable es que Monsanto en el futuro deba adecuarse a la nueva normativa que será sancionada.
Un aprendizaje lento y que cuesta caro
Dictamen de la Secretaría de Ambiente
Resolución del equipo técnico
Monsanto: claves del dictamen
La Mañana de Córdoba (11/02/2014)
El gobierno rechazó informe ambiental de Monsanto y la radicación quedó congelada
La Provincia objetó el estudio de impacto presentado por la firma porque no detalla qué hará con los residuos tóxicos ysólidos que genere. La decisión también apuntaría a bajar la conflictividad social tras los graves incidentes en el predio.
El gobierno de Córdoba rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por la multinacional Monsanto para instalarse en el predio de Malvinas Argentinas, lo que abre un signo de interrogación sobre una radicación que había sido avalada por el gobernador José Manuel de la Sota y que había provocado el contundente rechazo de vecinos y ambientalistas.
Se trata de una decisión que aspiraría a bajar el nivel de conflictividad social en la provincia, luego de que el pasado mes de diciembre se viviera una nueva jornada de violencia entre opositores a la instalación y trabajadores de la compañía, y tras las dramáticas escenas del acuartelamiento policial y saqueos del 3 y 4 D. Además, el gobierno preferiría aguardar la sanción de la nueva ley de Ambiente que anunció el gobernador José Manuel de la Sota en la inauguración de las sesiones legislativas ordinarias, que impondría la obligatoriedad de consultas populares en temas urticantes (ver abajo)
Concretamente, la Comisión Técnica Interdisciplinaria dependiente de la Secretaría de Ambiente recomendó “no autorizar el estudio de Impacto Ambiental de la Planta de Acondicionamiento de Semillas de Maíz”, tras identificar que la firma, en el desarrollo del proceso productivo, no cumple “con los requisitos básicos de gestión integral de residuos”. El informe fue presentado por la empresa en agosto del año pasado, y desde entonces se produjo un ida y vuelta de correcciones solicitadas por Ambiente.
“Al no identificarse los impactos relevantes y sus consecuentes medidas de mitigación en el estudio presentado por la Firma, no puede considerarse el mismo como instrumento técnico válido que permita su correspondiente aprobación”, reprochó la Comisión, tras admitir “toda actividad productiva es susceptible de generar impacto ambiental, por lo cual es sustancial establecer, identificar y contemplar las medidas de mitigación respecto al impacto que tendrá en el medioambiente”.
“La Comisión evaluó que la documentación respaldatoria (para la radicación) es insuficiente, reiterativa y sin profundidad técnica necesaria para responder adecuadamente a los condicionamientos cursados”, indicó el comunicado oficial.
La novedad no pareció preocupar demasiado a las autoridades de Monsanto, que ayer aseguraron que “las crisis traen oportunidades” y prometieron un nuevo informe ambiental “de cero” (ver aparte)
Entre los puntos más cuestionados por la Secretaría de Ambiente que conduce Germán Pratto están que la compañía no logró explicar qué hará con las toneladas de residuos tóxicos y residuos sólidos que generará la producción de semillas. Entre los segundos se encuentran las chalas, marlos y restos de maíz que según los ambientalistas “están contaminados con agroquímicos”. Por otra parte, la producción utilizará sustancias agrotóxicas cuya forma de deshecho no quedó clara. Otra objeción tiene que ver con el impacto vial que provocaría el funcionamiento de esta planta, pensada como la segunda en envergadura de América Latina, sobre la ruta A88, donde se ubicaría.
¿A la espera de la ley nueva?
Casualmente, el parate impuesto por la Provincia se conoce a pocos días de que De la Sota informara que enviará a la Legislatura un proyecto de ley ambiental complementaria a la ley nacional Nº 25675 de Presupuestos Mínimos Ambientales. El gobernador habló de impulsar “la idea de convivencia ambiental provincial”. El proyecto establecerá “la obligatoriedad de las consultas y/o audiencias públicas en todas las actividades y acciones susceptibles de provocar un impacto negativo o significativo” en la provincia, “como instancia previa a la aprobación de un estudio de impacto ambiental”.
Para los ambientalistas, es un “triunfo” de su lucha
Prometen nuevo estudio ambiental “de cero”
Día a Día (11/02/2014)
Monsanto: la Provincia rechazó el estudio de impacto ambiental
Una comisión técnica concluyó que el proceso productivo propuesto por la empresa no cumple con los requisitos de la gestión integral de residuos. La firma ratificó la inversión en Malvinas Argentinas.
La noticia significó un sacudón para los interesados en las cuestiones ambientales. Ayer por la tarde, la Provincia confirmó que la Comisión Técnica Interdisciplinaria, dependiente de la Secretaría de Ambiente, recomendó “no autorizar” el estudio de Impacto Ambiental de la Planta de Acondicionamiento de Semillas de Maíz, en la localidad de Malvinas Argentinas, presentado por Monsanto Argentina.
“El dictamen de la comisión dice que la documentación que acompaña el estudio fue insuficiente, reiterativa y sin la profundidad exigida desde 2012”, explicó a Día a Día Germán Pratto, secretario de Ambiente de la Provincia, tras firmar la resolución 03/2014 que hace lugar a la no autorización.
Las razones. Según se informó, la Comisión Técnica Interdisciplinaria identificó que en el desarrollo del proceso productivo no se cumplen los requisitos básicos de gestión integral de residuos.
“Al no identificarse los impactos relevantes y sus consecuentes medidas de mitigación en el estudio presentado por la firma, no puede considerarse el mismo como instrumento técnico válido que permita su correspondiente aprobación”, se detalló desde la Provincia.
Y ahora qué. Según reconocieron las autoridades de la Provincia, el rechazo del estudio ambiental no significa el alejamiento definitivo de Monsanto de Malvinas Argentinas. “Ante esta situación la empresa tiene dos alternativas: o desistir de instalar la planta o bien reelaborar el estudio y volverlo a presentar”, indicó Pratto. Mientras tanto, la planta seguirá sin avances.
El funcionario, además, resaltó el accionar de las autoridades para contribuir a la paz social, pese a que reconoció: “Los tiempos que demandan estos procesos no siempre son los tiempos de la gente”.
Repercusiones. Conocida la noticia, la empresa Monsanto salió mediante un comunicado a confirmar que seguirá con su proyecto de inversión en Córdoba, reelaborando el estudio “bochado”. “La rigurosidad del equipo técnico es excelente: no tenemos nada que decir”, dijo el gerente de asuntos institucionales, Adrián Villaplana. La empresa, además, esperará que el nuevo estudio sea discutido en audiencia pública para seguir construyendo la planta.
Manifestantes. Los asambleístas que hace tiempo se enfrentan a la instalación de la empresa manifestaron una cauta alegría. “Estamos re contentos, pero también tenemos miedo. Ahora mismo estamos alambrando con púas todo el predio y reforzamos el acampe: no sabemos qué es lo que viene”, dijo Sofía Gatica. La mujer aseguró que sólo estarán tranquilos cuando la Provincia “adopte la decisión política de no aprobar la planta”.
En Malvinas Argentinas, por su parte, su intendente Daniel Arzani, un férreo impulsor de la instalación de la empresa, aseveró que la planta era conveniente, pero siempre y cuando se apruebe el estudio ambiental.
Frenada. En enero, la Justicia ordenó paralizar las obras en la planta hasta que se apruebe el estudio de impacto.
Sofía Gatica - de la Asamblea Malvinas lucha por la Vida- “Estamos re-re contentos, pero también tenemos miedo. Sólo estaremos tranquilos una vez que el Gobierno provincial adopte la decisión política de no aprobar la instalación definitivamente.
Carmen Díaz Cardeilhac -Vocera de Monsanto- Estamos dispuestos a elaborar un nuevo estudio de impacto ambiental, amplio y exhaustivo para cubrir los requerimientos y expectativas de las nuevas autoridades provinciales y de los vecinos.
El Puntal de Río Cuarto (11/02/2014)
Malvinas: rechazaron el estudio de impacto ambiental a Monsanto
Ambiente de la Provincia consideró que la documentación presentada no cumple con los requisitos que el área exige para emprendimientos de ese tipo. La empresa adelantó que realizará otro más exhaustivo
La Secretaría de Ambiente de la Provincia rechazó finalmente ayer el estudio de impacto ambiental que presentó Monsanto para su planta de acondicionamiento de semillas de maíz en la localidad de Malvinas Argentinas.
Esto implica que por ahora, la multinacional no podrá continuar ni siquiera con la obra civil que inició hasta que comenzó el bloqueo y acampe de sectores ambientalistas en el camino de acceso al predio.
Es que el fallo judicial emitido por la Cámara del Trabajo el 8 de enero, había señalado que la empresa debía abstenerse de continuar las obras hasta tanto no se conociera la aprobación del estudio de impacto ambiental. Por eso, con la resolución de Ambiente, que objeta una serie de puntos del informe presentado por la firma, la parálisis de los trabajos en Malvinas continuará.
Sin embargo, Monsanto señaló rápidamente que esta decisión del gobierno de la provincia no implica de ninguna manera que se caiga definitivamente el proyecto y adelantó que realizará un nuevo estudio, comenzando desde cero y de acuerdo a las exigencias planteadas por el área de Ambiente.
“Los fundamentos tienen un estricto rigor técnico y en todo caso la política tiene en esto la virtud de respaldar a los especialistas que tenemos en Ambiente para que trabajen sin ningún tipo de condicionamientos”, dijo German Pratto, el titular de Ambiente, al ser consultado por PUNTAL por el componente político de la resolución firmada ayer por Ambiente.
El funcionario destacó además que “todo proyecto productivo de este tipo genera algún tipo de impacto ambiental. Por eso lo importante son las medidas que la empresa toma para mitigar estos impactos. Es ahí donde vemos que hay deficiencias”, remarcó.
Entre los puntos observados por Ambiente aparece que la planta generaría unas 250 toneladas diarias de residuos sólidos (como marlo, chala, restos de semillas) y no deja en claro qué tipo de disposición final realizaría. Pratto destacó que esto es similar a la cantidad de basura que produce por día una ciudad de 250 mil habitantes.
El dictamen que firmó el secretario se basó en las observaciones presentadas por la Comisión Técnica Interdisciplinaria de la Secretaría de Ambiente, quien recomendó no autorizar el estudio presentado por Monsanto Argentina Sociedad Industrial y Comercial.
La Comisión Técnica Interdisciplinaria identificó que en el desarrollo del proceso productivo no se cumple con los requisitos básicos de gestión integral de residuos.
“Toda actividad productiva es susceptible de generar impacto ambiental, por lo cual es sustancial establecer, identificar y contemplar las medidas de mitigación respecto al impacto que tendrá en el medioambiente”, reiteraron.
Y agregaron: “Al no identificarse los impactos relevantes y sus consecuentes medidas de mitigación en el estudio presentado por la firma, no puede considerarse el mismo como instrumento técnico válido que permita su correspondiente aprobación”.
Los especialistas de Ambiente fueron contundentes al remarcar que la documentación respaldatoria “es insuficiente, reiterativa y sin profundidad técnica necesaria para responder adecuadamente a los condicionamientos cursados”.
En Ambiente explicaron que la empresa puede tomar dos caminos: presentar un informe totalmente nuevo o revisar la localización del proyecto. Monsanto tomó el primer camino.
Dos decisiones clave
La decisión de Ambiente conocida ayer fue la segunda negativa que recibe la empresa Monsanto sobre su emprendimiento en Malvinas en lo que va del año. La primera había surgido el 8 de enero desde la Cámara del Trabajo, que falló en contra de la multinacional y le ordenó no avanzar en las obras civiles hasta tanto se conociera la aprobación del estudio de impacto ambiental. De hecho, la empresa tenía frenada ya las obras luego de los últimos incidentes ocurridos en el acampe de sectores ambientalistas.
La empresa ratificó el proyecto y anticipó que presentará un nuevo informe
Comercio y Justicia (11/02/2014)
Monsanto no logró asegurar que su planta no contaminará
La Secretaría de Ambiente no aprobó el estudio de impacto ambiental que presentó la multinacional. Le objetaron graves inconsistencias. La empresa podrá insistir con un nuevo estudio, pero el revés aparece como definitorio.
La Secretaría de Ambiente rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por la empresa Monsanto para establecer una planta de secado de maíz en Malvinas Argentinas.
La Comisión Técnica Interdisciplinaria “identificó que, en el desarrollo del proceso productivo (pretendido), no se cumple con los requisitos básicos de gestión integral de residuos”, según informó un comunicado del gobierno de la Provincia (ver aparte).
El texto señala que al “no identificarse los impactos relevantes y sus consecuentes medidas de mitigación, el estudio presentado por la firma no puede considerarse como instrumento técnico válido que permita su correspondiente aprobación”. La Comisión Técnica destacó que la documentación respaldatoria presentada por la empresa “es insuficiente, reiterativa y no tiene la profundidad técnica necesaria para responder a los condicionamientos cursados”.
“Este rechazo significa que la empresa no está en condiciones de comenzar la faz operativa de producción”, le respondió a Comercio y Justicia Germán Pratto, secretario de Ambiente. “Implica que la actividad de clasificación y curado de granos que genera un impacto ambiental, no cuenta con un adecuado plan de mitigación de esos impactos”, completó el funcionario.
Por todo ello, finalmente la comisión técnica aconsejó la no autorización del emprendimiento. Tal decisión cobró carácter legal con la firma de la resolución 3/2014 que niega la autorización para iniciar la faz operativa.
“Era una amenaza”
Medardo Ávila Vázquez, de la Asamblea Malvinas Luchas por la Vida, manifestó a la prensa que “éste es un triunfo muy grande de una movilización que empezó en julio de 2012, cuando se informó sobre la instalación de la empresa”.
“Esta planta era una amenaza muy grande para el pueblo de Malvinas Argentinas, que tuvo la dignidad de movilizarse y decirle no a Monsanto y al gobierno cordobés, al anteponer a todo interés la salud y el ambiente”, recalcó el dirigente.
En enero pasado, la Sala Segunda de la Cámara del Trabajo de Córdoba, al hacer lugar a una acción de amparo promovida por ambientalistas y vecinos, había ordenado la paralización de las obras en la planta hasta que se cumpliera con la realización del correspondiente estudio de impacto ambiental.
La firma insistirá
Más allá del duro revés que sufrió Monsanto en lo técnico y también en lo político, voceros de la firma adelantaron que llevarán a cabo un nuevo estudio. “Nuestra determinación es organizar un estudio de impacto ambiental de cero, en línea con lo que están evaluando las autoridades de la Provincia”, respondió Andrés Vilaplana, responsable de Relaciones Institucionales. “Creemos que vamos a acompañar toda la información necesaria para realizar un nuevo estudio con la rigurosidad técnica que las autoridades requieran”, señaló.
Freno a la planta de Malvinas- Los puntos críticos para el rechazo del estudio
Del análisis técnico que realizó la comisión interdisciplinaria, surgieron puntos clave que Monsanto no logró garantizar.
- Residuos Sólidos Urbanos. En su etapa de producción, se planteaba generar 250 toneladas de marlos, chala y descarte de semillas (volumen equivalente a los RSU que produce Río Cuarto). La empresa no logró presentar un plan de tratamiento técnicamente viable.
- Residuos Peligrosos. Si bien la empresa tenía planeado dar tratamiento, no especificaba cuál sería el operador encargado de esa gestión. “Quedaba demasiado abierto el frente en una temática tan sensible”, describió Germán Pratto, secretario de Ambiente.
- Accesibilidad. El intenso flujo de camiones y de logística que demandaría la empresa hacía necesarias vías de comunicación, dada la infraestructura actual visiblemente insuficiente.
Diario El Alfil (11/02/2014)
Monsanto deberá reelaborar estudio de impacto ambiental
La Provincia objetó el presentado por la empresa para la radicación de la planta en Malvinas Argentinas
La comisión interdisciplinaria que comandó el secretario de Ambiente, Germán Pratto, rechazó el estudio de impacto ambiental que presentó la empresa Monsanto para el procesamiento de semillas de maíz en Malvinas Argentinas, por lo que la firma deberá reelaborar el trabajo y levantar las objeciones, entre las que se destaca que “en el desarrollo del proceso productivo no se cumple con los requisitos básicos de gestión integral de residuos”.
Las objeciones a Monsanto se formularon oficialmente y notificaron públicamente ayer a través de un comunicado de la Casa de Gobierno, en el que se señala que se “recomienda no autorizar el estudio de Impacto Ambiental de la Planta de Acondicionamiento de Semillas de Maíz, en la localidad de Malvinas Argentinas, presentado por la firma Monsanto Argentina”.
El dictamen señala que “toda actividad productiva es susceptible de generar impacto ambiental, por lo cual es sustancial establecer, identificar y contemplar las medidas de mitigación respecto al impacto que tendrá en el medioambiente”, completando el señalamiento al indicar que “al no identificarse los impactos relevantes y sus consecuentes medidas de mitigación en el estudio presentado por la firma, no puede considerarse el mismo como instrumento técnico válido que permita su correspondiente aprobación.
La reacción de la empresa fue inmediata, señalando en un comunicado que “en Monsanto estamos dispuestos a elaborar un nuevo estudio de impacto ambiental, más amplio y exhaustivo, para cubrir con todos los requerimientos y expectativas de las nuevas autoridades provinciales como también de los vecinos de Malvinas Argentinas”.
Ratificó también que “no avanzaremos con la construcción de la planta acondicionadora de semillas hasta que el nuevo estudio de impacto ambiental haya sido debatido en audiencia pública y aprobado por la autoridad provincial correspondiente”.
El activismo ambientalista puede valorar como un triunfo la decisión del gobierno pero también Monsanto lo puede tomar como una nueva oportunidad para llevar adelante su emprendimiento, si se tiene en cuenta que a los efectos prácticos la construcción de la planta y mucho más su entrada en funcionamiento, estaban paralizadas por el accionar de los piquetes ambientalistas.
Es muy probable que la empresa haya sacado cuenta de varias novedades que se han producido y que es oportuno un nuevo momento para replantear el emprendimiento. Entre estas novedades deben contabilizarse el recambio de autoridades en la Secretaría de Ambiente, la promesa del gobernador De la Sota de actualizar la legislación ambiental y la realización –según los cambios normativos prometidos- de una audiencia pública en la propia ciudad sede del proyecto, con una disposición probablemente muy distinta al clima social de una ciudad como Córdoba, con un fuerte activismo ambientalista.
Más lejana a las vigilias empresarias pero también gravitando en la decisión del gobierno, debería computarse la valoración que De la Sota hace de la percepción social que tiene el proyecto, no debiéndose descontar algunos sondeos de opinión orientativos. En orden a esto, el gobierno sabe que necesita descomprimir algunos frentes ante otras urgencias, como la inminencia de las consecuencias que acarrea la política económica nacional, con dos derivaciones decisivas: paritarias con los estatales y necesidades financieras adicionales.
Hoy Día (11/02/2014)
La Comisión Técnica Interdisciplinaria de la Secretaría de Ambiente concluyó que en el desarrollo del proceso productivo “no se cumple con los requisitos básicos de gestión integral de residuos”
La Comisión Técnica Interdisci-plinaria, dependiente de la Secretaría de Ambiente del gobierno provincial, recomendó ayer no autorizar el estudio de impacto ambiental de la planta de acondicionamiento de semillas de maíz en la localidad de Malvinas Argentinas, presentado por la multinacional Monsanto.
Como se recordará, el 8 de enero pasado, la Sala 2ª de la Cámara del Trabajo resolvió a favor del amparo presentado por Club del Derecho en septiembre de 2012, por el cual había ordenado frenar las obras civiles de la firma en Malvinas Argentinas. Ahora, la mencionada Comisión del gobierno de Córdoba identificó que en el desarrollo del proceso productivo “no se cumple con los requisitos básicos de gestión integral de residuos”.
Sobre el particular, se indicó que toda actividad productiva es susceptible de generar impacto ambiental, por lo cual “es sustancial establecer, identificar y contemplar las medidas de mitigación respecto al impacto que tendrá en el medioambiente”. “Al no identificarse –continúa el escrito- los impactos relevantes y sus consecuentes medidas de mitigación en el estudio presentado por la firma, no puede considerarse el mismo como instrumento técnico válido que permita su correspondiente aprobación”. Cabe destacar que esta información fue anticipada en forma exclusiva por HOY DÍA CÓRDOBA en su edición de la víspera.
Finalmente, la Comisión evaluó que la documentación respaldatoria de la compañía “es insuficiente, reiterativa y sin profundidad técnica necesaria para responder adecuadamente a los condicionamientos cursados”. Por tal motivo, es decisión de la Secretaría de Ambiente de la Provincia “no autorizar el estudio de impacto ambiental presentado por la empresa Monsanto”.
Tras tomar conocimiento sobre esta resolución, Monsanto dijo estar dispuesta a “elaborar un nuevo estudio de impacto ambiental, más amplio y exhaustivo, para cubrir con todos los requerimientos y expectativas de las nuevas autoridades provinciales como también de los vecinos de Malvinas Argentinas”. Asimismo, ratificó que “no avanzaremos con la construcción de la planta hasta que el nuevo estudio de impacto ambiental haya sido debatido en audiencia pública y aprobado por la autoridad provincial correspondiente”.
El Diario de Villa Carlos Paz - Edición Electrónica (11/02/2014)
Rechazaron el estudio de impacto ambiental presentado por la empresa Monsanto
La Secretaría de Ambiente de Córdoba rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por la empresa Monsanto para establecer una planta de secado de maíz en Malvinas Argentinas.
La Comisión Técnica Interdisciplinaria "identificó que, en el desarrollo del proceso productivo (pretendido), no se cumple con los requisitos básicos de gestión integral de residuos", informó el gobierno provincial.
Según lo informado, al "no identificarse los impactos relevantes y sus consecuentes medidas de mitigación, el estudio presentado por la firma no puede considerarse como instrumento técnico válido que permita su correspondiente aprobación".
La Comisión Técnica destacó que la documentación respaldatoria presentada por la empresa, "es insuficiente, reiterativa y no tiene la profundidad técnica necesaria para responder adecuadamente a los condicionamientos cursados".
Medardo Avila Vázquez, de la Asamblea Malvinas Luchas por la Vida, manifestó a la prensa que "este es un triunfo muy grande de una movilización que empezó en julio de 2012, cuando se informó sobre la instalación de la empresa".
"Esta planta era una amenaza muy grande para el pueblo de Malvinas Argentinas, que tuvo la dignidad de movilizarse y decirle que no a Monsanto y al gobierno cordobés, al anteponer a todo interés la salud y el ambiente", recalcó el dirigente.
La planta es similar a la establecida en Rojas (Buenos Aires) y se construye en un predio de 27 hectáreas ubicado sobre la Ruta Provincial A-188, a unos 12 kilómetros de la capital provincial.
La empresa anunció que realizará otro estudio
Monsanto presentará un nuevo estudio de impacto ambiental que le permita radicar una planta de secado de maíz en Malvinas Argentinas informó el gerente de Asuntos Corporativos de la empresa, Adrián Vilaplana, tras el rechazo del primer estudio.
También puntualizó que la empresa "venía bregando por la importancia de celebrar una audiencia pública", en la que todas las partes puedan expresarse sobre la cuestión, porque, "si no se descomprime (la situación), no hay solución posible". Horas antes la Comisión Técnica Interdisciplinaria, que depende de la Secretaría de Ambiente, concluyó que al "no identificarse los impactos relevantes y sus consecuentes medidas de mitigación, el estudio presentado por la firma no puede considerarse como instrumento técnico válido" que permita su aprobación.
La Comisión consideró que la documentación presentada por la empresa "es insuficiente, reiterativa y no tiene la profundidad técnica necesaria para responder adecuadamente a los condicionamientos cursados".
En enero pasado, la Sala Segunda de la Cámara del Trabajo de Córdoba, al hacer lugar a una acción de amparo promovida por ambientalistas y vecinos, ordenó la paralización de las obras en la planta hasta tanto Monsanto presentara el estudio de impacto ambiental.
Etiquetas: legislación y derecho ambiental, Malvinas Argentinas, Monsanto, Secretaría de Ambiente

References: resolución 
 artículo 41

Resolución 
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