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Timestamp: 2018-05-27 08:35:14+00:00

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MED LEGAL 3 by capacitacionacis - issuu
Medicina Legal y Forense Mรณdulo III
MEDICINA LEGAL Y FORENCE ……………………………………………………
INDICE ETICA Y MEDICINA o EL MEDICO Y LA ETICA o BIOÉTICA o EL CONSENTIMIENTO INFORMADO o EUTANASIA Y DISTANASIA o ETICA Y FORMACION MEDICA o ETICA MEDICA o IATROGENIA o COMENTARIO LEGAL: LA RESPONSABILIDAD PENAL, LA LEY DEL EJERCICIO PROFESIONAL. AITROGENIA o SUMINISTRO INDEBIDO DE DROGAS ART. 300 DODIGO PENAL PERUANO o FUNDAMENTOS DE LA REPONSABILIDAD PROFESIONAL MEDICA o FUNDAMENTOS UNIVESAL DEL DERECHO A LA SALUD Y A LA VIDA LA MUERTE Y LA MEDICINA LEGAL o TANATOLOGIA o TANATODIAGNOSTICO o TANATOSEMIOLOGIA o AUTOPSIA O TANATOPSIA o TANATOCONSERVACION o TANATOLEGISLACION SUICIDIO o CONCEPTO o TEORIAS, ANTECEDENTES HISTORICOS o ETICA Y SUICIDIO o ASPECTOS MEDICO-LEGALES DEL SUICIDIO HOMICIDIO o INTRODUCCION o CONCEPTO o CLASIFICACION  HOMICIDIO DOLOSO  HOMICIDIO CON AGRAVANTES O CALIFICADO  HOMICIDIO CON ATENUANTES  HOMICIDIO CULPOSO  HOMICIDIO EN CIRCUNSTANCIAS ESPECIALES MUERTE SÚBITA INFANIL o INTRODUCCION o CONDUCTA A SEGUIR POR EL PIDIATRA ANTE UNA MSI o OBJETIVOS MEDICOS-LEGALES DE LA AUTOPSIA o PRINCIPALES DIAGNOSTICOS DIFERENCIALES QUE DEBEN PLANTEARSE CON EL MSI o SINDROME DE MUERTE SUBITA DEL LACTANTE MUERTE SUBITA EN EL ADULTO o INTRODUCCION o DIFINICIONES o CONCEPTO MÉDICO- LEGAL o CAUSAS DE MUERTE SÚBITA o ASPECTO MÉDICO-LEGAL LA MUERTE FETO Y DEL RECIEN NACIDO CUESTIONARIO
ETICA Y MEDICINA 1. EL MÉDICO Y LA ÉTICA La tecnología en Medicina en los últimos años y el nuevo rol asignado al paciente como sujeto de derecho, han creado situaciones que motivaron el surgimiento de la Bioética como lugar de debate y reflexión de estos problemas. Los contenidos más frecuentes de esta área de las Ciencias Médicas, por nombrar solo algunos son: inseminación artificial, cesión de vientres y de esperma, aborto, consentimiento informado, producción y uso de medicamentos, encarnizamiento terapéutico, problemática social del S.I.D.A. y clonación de seres humanos. Si bien el término Bioética fue utilizado por primera vez por Von Rensselaer, Poter en 1971, en su libro "Bioethics: bridge to the future", la exigencia de un obrar con contenido ético, exigible a los médicos tiene una larga tradición. También se remonta al origen de la medicina el vínculo entre el médico y el poder que lograba a través de sus conocimientos y habilidades especiales. Con el devenir histórico, el médico pasó de su condición de esclavo en Grecia y Roma hasta lograr una progresiva jerarquización de su tarea relacionada, principalmente, con un compromiso moral cada vez mayor en su relación con el paciente. El inicio de esta actitud podemos ubicarlo en el Juramento Hipocrático en donde se establecen el respeto por la vida humana desde su concepción y se dan las pautas de lo que es el Secreto Médico. Con el devenir de los tiempos, la formación médica se centralizó en las Universidades, lo que contribuyó al monopolio del saber y también a la jerarquización de la labor médica lo que, como contrapartida, exigía altos niveles de moral y virtudes personales así como normas de cortesía y urbanidad en el trato con el paciente y la familia. De ese modo en el siglo XIX campeaba lo que podría denominarse la "ética de la virtud, el respeto y la cortesía". El médico actuaba dando lo mejor de su saber y formación procurando el mayor beneficio para el paciente el que, en la gran mayoría de casos, con total y tal vez, inconsciente sumisión, era ajeno a toda intervención en las decisiones médicas. A través de la emergencia de la paulatina democratización social, que se inicia en la Revolución Francesa, se comenzó a cuestionar la ausencia del sujeto-paciente en la toma de decisiones médicas, situación que sufrió un enorme retroceso con la realización de los experimentos médicos en los campos de concentración a partir de la Segunda Guerra Mundial. Este intento de reversión de la relación médico-paciente en cuanto a la toma de decisiones, tomó nuevo impulso en la década de los años sesenta con la eclosión de los movimientos reivindicatorios de las minorías raciales, religiosas y étnicas que, en cierto modo, confluyeron en el reclamo de los pacientes que podría denominarse como de "oposición frente a la tiranía del experto".
Esta nueva posición o rol del paciente como sujeto activo en la relación con el médico coincidió con los avances científicos que mencionamos al comienzo de este capítulo y continúa en la actualidad.
2. BIOÉTICA En la obra mencionada previamente, Potter define a esta disciplina como el "estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y atención de la salud, examinándola a la luz de los principios y valores morales". Etimológicamente esta palabra proviene del griego: Bios (vida) y Ethiké (moral) constituyéndose en un conjunto de principios éticos que brindan el sustento moral de las acciones médicas. Es un área del saber en la que confluyen la Medicina, el Derecho y la Filosofía aportando sus respectivos métodos. Se define a la ética como la ciencia de "lo bueno, lo moral y lo justo". No debe interpretarse que, previo al nacimiento de la bioética como nueva disciplina, la ética era ajena al médico. Lo que caracterizaba a esa concepción ética en la actuación profesional era asimilar "lo bueno" con el "orden natural" y "lo malo", con el apartamiento de dicho orden. El médico munido de su saber y ante la enfermedad (desviación del orden natural) actuaba en el enfermo (apartado del orden natural), para restablecer el equilibrio. Así, el médico era el sujeto activo en esa relación mientras que el enfermo era el sujeto pasivo o paciente. El médico actuaba en virtud de su conocimiento para el bien de su paciente. De esta forma, el principio de beneficencia estaba estrechamente ligado a un criterio paternalista o proteccionista. Como ya señalamos, la progresiva democratización de la sociedad hizo que el paciente dejara de ser un sujeto pasivo para constituirse un sujeto con autonomía moral con derecho a ser consultado a la hora de la toma de decisiones trascendentes. a) Principios y agentes morales de la bioética Conforme lo hemos desarrollado, en la relación médico-paciente, a partir de los años 60 junto a la figura, hasta entonces hegemónica del médico, se perfila y emerge la figura del paciente como sujeto autónomo. Alrededor de ambos se cristalizan dos de los principios de la Bioética. Con el médico se identifica el principio de beneficencia. Ello es así, por la propia función del médico que implica realizar aquello que sea beneficioso para su paciente, evitándole en lo posible todo daño. En la unión de los principios de beneficencia con su contracara, el de no maleficencia, se logra el paradigma de hacer el bien con el mínimo de daño. Con el paciente se asimila el principio de autonomía, según el cual, toda persona capaz tiene el derecho a tomar decisiones sobre su persona y a que sean respetados sus principios morales. Consecuentemente, será sujeto participativo y decisorio en las medidas atinentes a su salud. Vale aquí destacar que siempre que nos referimos al derecho al respeto a la autonomía
del paciente, entendemos como tal, a un paciente capaz, en pleno uso de sus facultades mentales, es decir, libre. Su decisión deberá tomarse con intención, discernimiento y libertad, para componer un acto voluntario pleno. Junto al principio de beneficencia, ejercido por el médico y al de autonomía, ejercido por el paciente, surge- un tercer elemento equivalente en jerarquía. El médico y el paciente interactúan en y con la sociedad. Por una parte, toda la sociedad pretende tener acceso a las prestaciones de salud en igualdad de condiciones vehiculizadas por distintas vías: hospitales públicos, obras sociales, empresas de medicina prepaga u otras formas de tercerización y ambos elementos, es decir, la sociedad y las fuentes de las prestaciones médicas constituyen el tercer elemento o sujeto de la Bioética conocido como principio de justicia. b) Interacción de los principios Los principios actúan en forma conjunta y dinámica, y, con igual jerarquía, sin preeminencia de uno sobre otro: Beneficencia: médico
Autonomía: paciente
Justicia: sociedad
Estos principios se rigen por reglas que son: 1. Veracidad: la información que se da al paciente debe ser veraz y completa. 2. Confidencialidad: la relación está protegida por el Secreto Médico. 3. Consentimiento informado: toda decisión médica debería contar con la aprobación o rechazo por parte del paciente. De acuerdo al ámbito de discusión y aplicación de los postulados de la Bioética se habla de: a) Microbioética: son los temas vinculables a la relación médico-paciente; b) Mesobioética: concierne a la toma de decisiones en general, es decir, principios generales del actuar médico como lo relativo a distancia, clonación, etc. c) Macrobioética: se ocupa de temas vinculados a la salud medioambiente como conservación del ecosistema, escasez de recursos naturales, etc.
3. EL CONSENTIMIENTO INFORMADO a) Concepto Es la declaración de la voluntad de un sujeto capaz y libre con respecto a la propuesta del médico acerca de la aplicación de un procedimiento, diagnóstico o terapéutico si no mediare una situación de urgencia. Deberá hacerse referencia a los beneficios, efectos adversos y complicaciones esperables. No puede requerirse el consentimiento a un paciente en situaciones de incapacidad o inconciencia ya que en esa situación tal decisión queda en manos de los familiares, debiendo solicitarse, en ausencia de éstos, en algunos casos, la autorización judicial. Tampoco tiene lugar el consentimiento del paciente en situaciones de emergencia, en donde haya peligro de vida, en las que el médico debe actuar según su criterio. Se asiente lo que se conoce y se conoce lo que es explicado de acuerdo con el nivel cultural del receptor de la información. El consentimiento es, de esta forma, no un acto formal, sino un proceso que debe tener como objeto lograr la comprensión por parte del paciente de la situación que se pone a su consideración y que culmina con su aceptación o rechazo. b) Excepciones Las excepciones al Consentimiento Informado son: —
Urgencia: situación en que corra peligro la vida del paciente, donde se solicitará autorización a los familiares si pueden ser habidos, y en última instancia decidirá el médico actuante (estado de necesidad). Minoridad, inconciencia, privación de razón: en todo paciente incapaz por edad o por inconciencia, se requerirá la autorización de su representante legal con intervención del Defensor de Menores e Incapaces. Renuncia: nadie puede ser obligado a aceptar lo que no quiere. Privilegio terapéutico: circunstancia en que el médico, por el especial conocimiento que tiene de su paciente y su situación vivencia! decide no brindar determinada información aplicando el principio de no maleficencia.
c) Derechos del médico y del paciente Así como el paciente tiene el derecho a ser informado con las características expuestas más arriba, el médico tendrá el derecho de no proporcionarle al paciente la información en forma automática e indiscriminada, haciendo uso del privilegio terapéutico más arriba descrito. Si eventualmente esta actitud lo lleva ante los estrados de la justicia, invocará el principio de no maleficencia.
4. EUTANASIA Y DISTANASIA Así como las posibilidades del nacer, han aumentado con el progreso de la tecnología, también se han acrecentado las posibilidades de influir sobre las formas de morir ¿e los seres humanos. Diversas tecnologías posibilitan la prolongación de la vida siendo cuestionada su aplicación cuando la situación es irreversible. El núcleo de esta problemática consiste en lograr un equilibrio y optar entre la decisión del mantenimiento
de "la vida" y la decisión del mantenimiento de "una calidad de vida que preserve la dignidad de la persona". Eutanasia etimológicamente significa "buen morir" pero en un sentido más amplio es "provocar la muerte de un paciente por acción u omisión con el fin de evitarle el sufrimiento que, en algunos casos, degrada su calidad de vida". Es una práctica penada penalmente considerada según sea el caso como de instigación o ayuda al suicidio u homicidio. Éticamente constituye una práctica reprochable y contraria al bien común. Distanasia o encarnizamiento terpéutico, implica todo obrar médico que tiende a la prolongación del morir cuando ya no hay posibilidades ciertas de obtener curación ni mejoría alguna. Ya desde el siglo XVI se comenzó a distinguir entre métodos ordinarios y extraordinarios referidos a las prácticas médicas, teniéndose en cuenta no sólo criterios objetivos sino la negativa o aceptación del paciente. Sólo los medios ordinarios se consideraban obligatorios en su aplicación. Actualmente estos términos han sido reemplazados por los de proporcionados o desproporcionados según la terminología utilizada en el Concilio Vaticano II. Juan Pablo II, en su Encíclica Humanal Vitae de 1995 manifiesta "... hay que examinar si los medios terapéuticos a disposición son objetivamente proporcionados a la perspectiva de mejoría. La renuncia a medios extraordinarios o 142 desproporcionados no equivale al suicidio o a la eutanasia...” En los pacientes terminales la aplicación de medios extraordinarios o desproporcionados es un caso típico de distanasia, opuesta al principio de beneficencia y no maleficencia. Debe proporcionarse asistencia por el médico de cabecera que atenderá los síntomas que pudieran aparecer y evitar el tránsito hacia su muerte con aislamiento, dolor o desfiguración. Si bien el sitio ideal es la atención en el hogar, cuando las condiciones no sean apropiadas, esta atención se deberá brindar en el hospital o institución similar procurando facilitar en todo momento el contacto del paciente con sus familiares o amigos. La medicina y el quehacer del médico en esta etapa deberán, más que nunca, estar centrada en el enfermo y no en la enfermedad.
5. ETICA Y FORMACIÓN MÉDICA 5.1 Reflexiones introductorias Ética, en sentido estricto, es lo que tiene que ver con la moral y con las obligaciones del hombre. Por su parte, moral hace relación al fuero interno y al respeto humano. "Toda ética como sistema, -dice ABEL NARANJO VILLEGAS en sus Disertaciones sobre Ética- está compuesta de unas reglas tendientes a conducir al hombre a su fin. Según la concepción que se tenga de ese fin del hombre se adecuan las reglas prácticas que lo conduzcan a él. Y como ese fin siempre se supone que es bueno, ninguna ética propone las reglas como malas porque tampoco cree que sus fines sean malos sino buenos". Respecto a lo que se entiende por ética profesional, el mismo autor señala que es la aplicación de un determinado sistema ético a los diversos actos posibles de una profesión dada. "Un
sistema ético -añade- es como un barco que lleva a los pasajeros hasta los muelles del arribo pero no hasta la puerta de la casa". A pesar de que se diga que la moral no concierne al orden jurídico o que, como conceptúa don GREGORIO MARAÑON, las leyes sobran en los problemas de conducta moral, los nuevos vientos que soplan han hecho conveniente enmarcar los principios ético-médicos en normas y, aún más, en disposiciones legales, pues se trata nada menos que de las obligaciones de las que ejercen un oficio o profesión de sin iguales responsabilidad y trascendencia. Desde los tiempos en que su práctica se convirtió en una profesión y su cultor adquirió un status privilegiado, se señalaron principios morales básicos, los cuales debían regir el actuar profesional. Así se originó el Juramento Hipocrático, influyente todavía, no obstante que han transcurrido veinticinco siglos de haberse dado a conocer. 5.2 Razón de ser de una ética inducida Hay quienes consideran que la Ética Médica no es susceptible de ser enseñada, y menos de ser impuesta. Quienes así piensan se colocan al lado de los que defienden la tesis del libre albedrío. Pero sucede que al médico, por el simple hecho de serlo, se le conceden tácitamente atribuciones y poderes realmente asombrosos. De no existir unas normas elementales de conducta, unas guías que señalen el camino bueno, el médico quedaría expuesto a extraviarse y a ocasionar graves daños a su profesión y a su única razón de ser: el paciente, su enfermo. Sería propiciar un andar torpe, a tientas, posiblemente amoral, o por lo menos sujeto a una moral muy particular, de caprichosa concepción e interpretación. Las faltas morales de los médicos serían entonces producto de la ausencia de esas reglas prácticas que menciona el profesor NARANJO VILLEGAS. La ética, por otra parte, aplicada a la actividad médica, no se reduce simplemente a unas normas o recomendaciones sobre buenas maneras, etiqueta y cortesía profesionales. Es cierto que la ética está sujeta, o condicionada en gran parte, a las costumbres, y que el médico debe comportarse de manera tal que no ofenda a los que le rodean ni hiera la dignidad de su profesión y de su persona. Lo que persigue, en esencia, es que el médico oficie para hacer el bien, sin importar la etiqueta ni la elegancia en el actuar. Si logra conjugar ambas cosas, enaltecerá la Medicina y se enaltecerá a sí mismo. Empero, los preceptos éticos van más allá al tenerse en cuenta las nuevas costumbres, en virtud del llamado "progreso de la humanidad", que ha obligado al médico a modular su comportamiento. Por ejemplo, la introducción de las modernas tecnologías biomédicas, que han revolucionado el conocimiento, y el ejercicio, ha hecho imperiosa la postura en vigencia de antiguas y recientes normas éticas. Los trasplantes de órganos, la inseminación artificial, la fecundación in vitro, el control de la natalidad, el diagnóstico prenatal, el aborto, la psicocirugía, la Ingeniería genética, el concepto de muerte cerebral, la prolongación artificial de la vida, requieren ser conciliados con los principios éticos que buscan el bienestar del hombre y de su especie, sin herir el respeto a que éstos son acreedores. Es tan impetuosa esta avalancha de hechos nuevos en el campo de las ciencias blomédicas, que se ha propuesto utilizar mejor el término "Bioética", a cambio del tradicional, "Ética Médica", pues tales aportes y cambios no sólo comprometen al médico sino también a otros profesionales que han tenido que incursionar en terrenos de la biología humana. De otra parte, la Ética Médica ha trascendido ya el marco puramente individual -el paciente- que durante muchos siglos identificó el actuar profesional. En la actualidad se acepta que el médico tiene deberes que cumplir con su enfermo, pero también, y de qué manera, con la comunidad que le rodea. Por eso la ética individual se ha complementado con una ética social y comunitaria.
5.3 Formación ética y ejercicio profesional Como corolario de los anteriores conceptos y hechos, parece inevitable, por conveniencia y necesidad, que quienes van a hacer de la medicina su profesión, sean educados dentro de los principios de la Ética Médica, o de la Bioética. Para ello es indispensable que se les enseñe el sistema ético aplicable a los diversos y posibles actos que aparejan el ejercicio médico, como también la investigación científica. Que la enseñanza de la Ética Médica es obligatoria en las facultades de medicina. Por su parte, la Asociación Latinoamericana de Academias Nacionales de Medicina suscribió en la ciudad de Quito, en 1984, una recomendación en el sentido de que "la ética debe ser el marco conceptual de inspiración y de referencia para todas las acciones concernientes a la formación, ejercicio y desarrollo de las profesiones médicas". Después señala que "los alumnos de medicina han de ser educados en el sentido de que los deberes del médico prevalecen sobre los derechos del gremio y que el ideal de nuestra profesión exige extender la responsabilidad médica del individuo a la comunidad". Tal como se aconseja en dicho documento, es deseable que la enseñanza de la Ética Médica se imparta como asignatura especial y obligatoria dentro del currículo, como enseñanza en las diversas especialidades durante todos los estudios, en foros y conferencias sobre temas pertinentes, en cursos de postgrado y, principalmente, mediante el ejemplo de los docentes en su propio ejercicio profesional y académico. 5.4 Responsabilidad de las Escuelas de Medicina en el campo de la ética No hay duda de que en la actualidad existe consenso sobre la responsabilidad que tienen las Escuelas de Medicina en la formación ética de sus estudiantes. Ya no debe aceptarse la ambigua tesis de que la ética no puede enseñarse pero sí aprenderse. Consideramos, desde cualquier punto de vista que se mire, que la Ética Médica tenga que aprenderse a lo largo del ejercicio profesional, es decir, tardíamente y sin ninguna orientación definida. De esa manera se empuja al médico a ceñir su comportamiento al de sus colegas por Imitación o por contagio. Es posible entonces que desprevenidamente, quebrante normas de moral profesional que afecten el buen nombre de la Medicina y los intereses de quienes en las últimas deben recibir sus beneficios. Por supuesto que la transgresión de esas normas también va a repercutir desfavorablemente en la escuela médica que lo hizo profesional y, de paso en los profesores que en ella enseñan. "No pocos de los deslices morales de los médicos -decía FLORENCIO ESCARDÓ- provienen mucho más de la torpeza que de la Inmoralidad". A lo cual podría agregarse que de esa torpeza pueden tener buena culpa las escuelas médicas y sus profesores. Sostenía el moralista y teólogo alemán ALFONS AUER, que la Iglesia no puede, a través de su Magisterio, programar una ética médica concreta, ya que ella es cosa del espíritu y del corazón humano. ¿Quiere esto decir que los centros de formación médica, a través de su magisterio, se hallan igualmente impedidos o incapacitados para programar y enseñar un determinado sistema ético relativo al ejercicio de la profesión? El concepto de acuerdo la sensación de que negara la posibilidad de que la conducta profesional del médico pudiera modelarse éticamente y que es la propia conciencia -espíritu y corazón- la que debe programarla y orientarla. Es cierto que la conciencia puede no ser accesible a las normas y leyes que los hombres hagan. Pero es igualmente evidente que esa conciencia sí puede persuadirse hasta educarse. Es aquí donde las Escuelas de Medicina deben entrar a desempeñar su papel formativo. Aceptando que la ética estuviera impedida de ser enseñada, existe, en su defecto, la Deontología, que es la rama didáctica suya que trata de las obligaciones que tiene el médico en el ejercicio de su profesión. Elevada a la categoría de cátedra, la
Deontología hizo parte alguna vez de los programas de formación médica en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, adscrita al curso de Medicina Legal. Infortunadamente, en lugar de extenderse a lo largo de toda la carrera fue extinguiéndose para, al cabo del tiempo, desaparecer. Yo creo que mucho bien se hará a la medicina colombiana cuando se dé cumplimiento a la ley, estableciéndola de nuevo. No olvidemos que a la enseñanza médica se le está dando un enfoque predominantemente técnico, con prescindencia de todo lo humanístico, entendiendo con este término lo que tiene que ver con el espíritu del hombre. Y la ética es espíritu. Si es cierto, como afirmaba WHITLY, que los médicos debemos ser hombres de primera clase para una tarea de primera clase, no lo lograremos siendo apenas buenos tecnólogos. Es necesario saber de muchas otras cosas, particularmente de aquellas que permiten conocer mejor al hombre a través de lo espiritual, que es donde reside la diferencia con las demás especies animales. El médico operario, el esclavo de los aparatos, puede ser muy útil al desarrollo tecnológico de la Medicina, pero más valiera que fuera el intérprete y guardián de los más caros valores espirituales de la humanidad doliente.
6. ETICA MÉDICA El juicio ético para que tenga validez debe ser coherente, razonado. No basta consultar las normas de moral vigentes y ceñirnos ciegamente a ellas para aceptar que vamos a actuar éticamente. Por su propia naturaleza, la ética - ha dicho GRACIA GUILLEN - es un saber ordenado a la actuación, por lo tanto, un "saber actuar". En otras palabras, no es lo mismo conocer la ética, que actuar éticamente. En el ejercicio de la medicina hay situaciones morales que no pueden ser dilucidadas sólo con normas objetivas, sino que su respuesta adecuada requiere además el concurso de la virtud y el carácter del médico, vale decir de su propia conciencia. Recordemos a KANT: "Al hacer algo guiado por un buen sentimiento, lo hago por deber y la acción es ética, pero si lo hago únicamente por coacción, la acción sólo es correcta jurídicamente". Conocer los Códigos, Juramentos y Declaraciones relativos al quehacer médico es muy importante para el profesional que desee actuar correctamente, entendiendo lo correcto como lo moralmente bueno. Sin embargo, ello no basta para que en todas las situaciones de la vida práctica, los preceptos consignados en esos documentos le proporcionen la respuesta justa, precisa. Para algunos eticistas, el Juramento hipocrático y la Declaración de Ginebra, por ejemplo, han recibido injustificada reverencia, dado que no encierran el más alto patrón ético. Esta afirmación, de gran significado para la fundamentación de la neoética, permite inferir que el summum de la moral médica no reside exclusivamente en la norma escrita, que sucede ser rígida, inflexible. Sucede que las decisiones éticas en el campo de la salud a menudo están influenciadas más por hechos prácticos (por ej.: intereses personales del paciente, recursos disponibles, prioridades sanitarias) que por los mismos principios morales. Por eso se considera que no hay patrones éticos incontrovertibles y que, por lo tanto, los principios pueden ser interpretados de diferentes maneras (pluralismo moral). Aquí es donde se pone a prueba el buen juicio del médico. Dado que en el ejercicio de la medicina están en juego cuestiones tan trascendentes como la vida, la salud y la felicidad de los individuos, además de intereses comunitarios, para poder actuar éticamente se hace obligatorio aguzar la racionalidad, reflexionar con coherencia y sapiencia. Sin duda, en ética las buenas razones son de mucha importancia en la práctica.
Siguiendo el propósito que encierra este libro de motivar a los médicos a la reflexión ética y de facilitar la misma, voy a detenerme en el análisis práctico de los principios morales que han de invocarse y utilizarse en la consideración ética de una situación dada. En primer término, el principio de autonomía, que como ya vimos, hace referencia al derecho moral que asiste al paciente para tomar sus propias determinaciones en relación con su vida, su salud y su felicidad. Todo médico debe conocer el "código moral" que para tal efecto ha aprobado la sociedad, y que contiene normas de obligatorio cumplimiento, es decir, deberes prima facie, o como diría KANT, "imperativos categóricos": 1. La asistencia médica se fundamentará en la libre elección del médico, por parte del paciente. En el trabajo institucional se respetará en lo posible este derecho. 2. El médico respetará la libertad del enfermo para prescindir de sus servicios. 3. El médico no expondrá a su paciente a riesgos injustificados. Pedirá su consentimiento para aplicar los tratamientos médicos y quirúrgicos que considere indispensables y que puedan afectarlo física o psíquicamente, salvo en los casos en que ello no fuere posible, y le explicará al paciente o a sus responsables, de tales consecuencias anticipadamente. 4. El médico tratante garantizará al enfermo, o a sus allegados Inmediatos responsables, el derecho de elegir al cirujano o especialista de su confianza. Se trata de la disposición que conforma los Comités de Ética Hospitalaria y adopta el Decálogo de los Derechos del Paciente. En lo relativo a la autonomía prescriben los siguientes derechos: 1. Su derecho a elegir libremente al médico y en general a los profesionales de la salud, como también a las instituciones de salud que le presten la atención requerida, dentro de los recursos disponibles del país. 2. Su derecho a disfrutar de una comunicación plena y clara con el médico, apropiadas a sus condiciones psicológicas y culturales, que le permita obtener toda la información necesaria respecto a la enfermedad que padece, así como a los procedimientos y tratamientos que se le vayan a practicar y al pronóstico y riesgos que dicho tratamiento conlleve. También su derecho a que él, sus familiares o representantes, en caso de inconsciencia o minoría de edad consientan o rechacen estos procedimientos, dejando expresa constancia escrita de su decisión. 3. Su derecho a recibir o rehusar apoyo espiritual o moral, cualquiera que sea el culto religioso que profese. 4. Su derecho a que se les respete la voluntad de participar o no en Investigaciones realizadas por personal científicamente calificado, siempre y cuando se haya enterado acerca de los objetivos, métodos, posibles beneficios, riesgos previsibles e incomodidades que el proceso investigativo pueda implicar. 5. Su derecho a la voluntad de aceptar o rehusar la donación de sus órganos para que éstos sean trasplantados a otros enfermos. 6. Su derecho a morir con dignidad y a que se le respete su voluntad de permitir que el proceso de la muerte siga su curso natural en la fase terminal de su enfermedad". Hasta aquí el "código moral de la sociedad" en relación con el principio de autonomía. Viéndolo bien, es "minimalista", si se valora en todo su significado ese principio. Por eso queda ajuicio del médico interpretarlo y aplicarlo. Grave responsabilidad ésta, dado que la
interpretación de la autonomía puede inclinarse hacia la inmoralidad o hacia la moral autoritaria. "El médico debe ser una persona que tenga la virtud de la integridad, una persona que no sólo acepte el respeto de la autonomía de otros como principio o concepto, sino también en la que se pueda confiar para que interprete su aplicación con la máxima sensibilidad moral". ¿Cómo debe, entonces, interpretar el médico el principio de autonomía del paciente? En primer término, aceptando que la autonomía de éste exige como requisito la integridad de su capacidad decisoria. Por lo tanto, carece de validez si se trata de personas con inmadurez (por ej: niños)o con deterioro mental (por ej: enfermedad de Alzheimer). Estando en sus cabales el paciente, el médico ineludiblemente tendrá que respetar sus valores y principios. Sucede, sin embargo, que por circunstancias explicables el paciente carece de los conocimientos médicos necesarios para tomar una determinación respecto a los que más convengan a su salud y a sus otros intereses relacionados con ésta. Siendo el acto médico un intercambio de confianza mutua, el paciente espera que su curador, le suministre la información requerida, suficiente y veraz, que le facilite decidirse por lo que de verdad sea bueno. Así las cosas, el médico, actuando honestamente, va a incidir en las decisiones de su paciente, es decir, va a influir sobre su autonomía. Razón asiste a MALHERBE cuando afirma que toda autonomía supone una forma de heteronomía. Claro que el médico no impone su criterio pero sí señala el curso de la acción, consciente o inconscientemente. Con frecuencia el paciente deja en manos de su médico la decisión, circunstancia que hace aún más delicada la misión y la responsabilidad de éste. Por eso en la neoética médica la información médico - paciente ha llegado a constituirse en la mayor prueba de honestidad profesional, como que de ella depende el consentimiento para la culminación del acto médico con preservación de la autonomía moral del paciente. 6.1 Código Internacional de Ética Médica Adoptado por la 3a Asamblea General de la AMM Londres, Inglaterra, octubre 1949 y enmendado por la 2a Asamblea Médica Mundial Sydney, Australia, agosto 1968 y la 35a Asamblea Médica Mundial Venecia, Italia, octubre 1983. 6.2 Deberes de los médicos en general El MEDICO DEBE: mantener siempre el alto nivel de conducta profesional. El MEDICO NO DEBE: por motivos de ganancia influyan en el ejercicio libre e independiente de su juicio profesional de sus pacientes. El MEDICO DEBE: en todos los tipos de práctica médica, dedicarse a proporcionar un servicio médico competente, con plena independencia técnica y moral, con compasión y respeto por la dignidad humana. El MEDICO DEBE: tratar con honestidad a pacientes y colegas, y esforzarse por denunciar a los médicos débiles de carácter o deficientes en competencia profesional, o a los que incurran en fraude o engaño. Las siguientes prácticas se consideran conducta no ética: a) La publicidad hecha por el médico, a menos que esté autorizada por las leyes del país y el Código de Ética Médica de la asociación médica nacional.
b) El pago o recibo de cualquier honorario u otro emolumento con el solo propósito de obtener un paciente o recetar, o enviar a un paciente a un establecimiento. El MEDICO DEBE: respetar los derechos del paciente, de los colegas y de otros profesionales de la salud, y debe salvaguardar las confidencias de los pacientes. El MEDICO DEBE: actuar sólo en el interés del paciente cuando preste atención médica que pueda tener el efecto de debilitar la condición mental y física del paciente. El MEDICO DEBE: obrar con suma cautela al divulgar descubrimientos o nuevas técnicas, o tratamientos a través de canales no profesionales. El MEDICO DEBE: certificar sólo lo que él ha verificado personalmente. 6.3 Deberes de los médicos hacia los enfermos El MEDICO DEBE: Recordar siempre la obligación de preservar la vida humana. El MEDICO DEBE: A sus pacientes todos los recursos de su ciencia y toda su lealtad. Cuando un examen o tratamiento sobrepase su capacidad, el médico debe llamar a otro médico calificado en la materia. El MEDICO DEBE: Guardar absoluto secreto de todo lo que se le haya confiado, incluso después de la muerte del paciente. El MEDICO DEBE: Prestar atención de urgencia como deber humanitario, a menos de que esté seguro que otros médicos pueden y quieren prestar dicha atención. 6.4 Deberes de los médicos entre sí El MEDICO DEBE: Comportarse hacia sus colegas como él desearía que ellos se comportasen con él. El MEDICO NO DEBE: Atraer los pacientes de sus colegas. El MEDICO DEBE: Observar los principios de la "Declaración de Ginebra", aprobada por la Asociación Médica Mundial.
DECLARACIÓN DE GINEBRA Adoptada por la 2a Asamblea General de la AMM Ginebra, Suiza, septiembre 1948 y enmendada por la 22a Asamblea Médica Mundial Sydney, Australia, agosto 1986 y la 35a Asamblea Médica Mundial Venecia, Italia, octubre 1983 y la 46a Asamblea General de la AMM Estocolmo, Suecia, septiembre 1994. EN EL MOMENTO DE SERADMITIDO COMO MIEMBRO DE LA PROFESIÓN MÉDICA: PROMETO SOLEMNEMENTE consagrar mi vida al servicio de la humanidad, OTORGAR a mis maestros el respeto y gratitud que merecen, EJERCER mi profesión a conciencia y dignamente,
VELAR ante todo por la salud de mi paciente, GUARDAR Y RESPETAR los secretos confiados a mí, incluso después del fallecimiento del paciente, MANTENER incólume, por todos los medios a mi alcance, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica, CONSIDERAR como hermanos y hermanas a mis colegas, NO PERMITIRÉ que consideraciones de afiliación política, clase social, credo, edad, enfermedad o incapacidad, nacionalidad, origen étnico, raza, sexo o tendencia sexual se interpongan entre mis deberes y mi paciente, VELAR con el máximo respeto por la vida humana desde su comienzo, incluso bajo amenaza, y no emplear mis conocimientos médicos para contravenir las leyes humanas, HAGO ESTAS PROMESAS solemne y libremente, bajo mi palabra de honor. Declaración de la Asociación Médica Mundial Sobre la Responsabilidad Profesional por los Niveles de Atención Médica. Adoptada por la 48a Asamblea General Somerset West, Sudáfrica, Octubre 1996. RECONOCIENDO QUE: El médico tiene la obligación de prestar a sus pacientes un servicio médico competente y de esforzarse por denunciar a los médicos débiles de carácter o deficientes en competencia profesional (Código Internacional de Ética Médica). RECONOCIENDO QUE: El paciente tiene derecho a ser atendido por un médico que él sabe que tiene la libertad de dar una opinión clínica y ética sin interferencias externas Inadecuadas (Declaración de Lisboa de 1981, enmendada en 1995), y RECONOCIENDO QUE: Los comités de ética, comités de credenciales y otras formas de revisión por la profesión han sido establecidos desde hace tiempo, reconocidos y aceptados por la medicina organizada para controlar la conducta profesional del médico y, cuando corresponde, imponer restricciones razonables sobre la libertad profesional absoluta del médico, y REAFIRMANDO QUE: La autonomía profesional y el deber de tener una autorregulación son componentes esenciales de la atención de alta calidad y por lo tanto, es un beneficio del paciente que se debe preservar, y como resultado de que la profesión médica tiene la responsabilidad permanente de apoyar, participar y aceptar una revisión apropiada de la profesión, que sea realizada de buena fe.
La AMM mantiene que el servicio profesional del médico debe ser considerado distinto de los servicios comerciales y mercancías, no es menos porque el médico está sujeto a normas éticas específicas, que incluyen la dedicación para prestar una atención médica competente (Código Internacional de Ética Médica 1949). La AMM estima que, cualquiera sea el proceso judicial o regulador establecido por un país, toda opinión sobre la conducta profesional del médico debe tomar en cuenta la evaluación de los colegas médicos, quienes por su formación y experiencia, comprenden la complejidad de los asuntos médicos en cuestión. La AMM condena todo procedimiento para considerar reclamos de pacientes o procedimientos para compensar a los pacientes, que no estén basados en una evaluación de buena fe de las acciones u omisiones del médico, por sus colegas. Dicho sistema perjudica la calidad general de la atención médica ofrecida a todos los pacientes.
7.-IATROGENIA Dentro de lo que se ha señalado como conducta del médico que, pese a provocar un daño, no es punible, se halla la latrogenia. La legislación sobre responsabilidad médica que rige en este momento, presenta fallas que hacen imperativo señalar en el Código Penal peruano, no en forma general sino específicamente y con articulado propio, los casos de responsabilidad médica en el ejercicio de la profesión. El Dr. QUIRÓS SALINAS al respecto señala "latrogenia (iatro = medicina, Génesis = origen). Se puede definir etimológicamente la palabra iatrogenia como la enfermedad producida por el médico o por las medicinas. Es el caso del médico que, como resultado de un mal diagnóstico, está empleando un método para la curación que se encuentra errado y que por tal motivo le está produciendo otro mal a su paciente, o bien el caso de que la medicina empleada produzca un efecto colateral que a la vez produce otra dolencia, por no haberse prestado la suficiente atención en el tratamiento..." y más adelante señala "con respecto a la iatrogenia, cabe distinguir el error puro y el error acompañado de negligencia. Muchas veces la negligencia no lleva a error, pero el error del cual todos somos capaces, nunca debe ser ocasionado por una negligencia. En todo médico existe un deber continuo. Diagnosticar apropiadamente, y es continuo porque debe realizarse este diagnóstico continuamente. No es el hecho diagnosticar una enfermedad, etiquetarla al paciente y recurrir al libro o a la memoria, a fin de encontrar el tratamiento apropiado. Es deber del médico diagnosticar diariamente la enfermedad mientras el paciente esté bajo su control; si su diagnóstico no fuera continuo, podrían pasar desapercibidas las complicaciones que el médico está produciendo en su actividad terapéutica. Es exactamente, la negligencia de examinar al enfermo, la negligencia de procurar diariamente y en forma continúa interpretar el estado variable del paciente, la causa de la mayor parte de las enfermedades iatrogénicas. Otro sector importante de iatrogenias corresponde aquellas provocadas al utilizar una droga o un procedimiento diagnóstico o terapéutico que se sabe implica riesgos pero que se utiliza como un riesgo calculado.
Muy frecuentemente, en todas las especialidades médicas, el médico tiene que escoger entre dos males. Se sabe que una operación o que una droga es riesgoso. Si hacer una operación o no hacerla, sí dar esa droga o no darla. Es ahí donde interviene el continuo diagnóstico del proceso y la continua fe que debe tener el médico para tratar a sus pacientes. Es prácticamente imposible evitar el daño iatrogénico. El efecto terapéutico y el efecto tóxico de las medicinas tienen una frontera muy sutil y por tanto puede afirmarse cuan difícil es aún para los médicos más experimentados, precisar en casos semejantes cuánto puede haber de ignorancia o negligencia en la conducta de un facultativo. Y más difícil será para los legisladores y los jueces, dictar leyes o pronunciar sentencias para castigar estos hechos, o para defender una sociedad". Es probablemente este último sector de iatrogenias que define Riu cuando sostiene que "la iatrogenia es un síndrome no punible, caracterizado por un daño inculpable en el cuerpo o la salud, consecuente con una aplicación terapéutica, exento de responsabilidad profesional". El tema de la iatrogenia ha alcanzado relevancia dentro de los últimos casos de responsabilidad médica que se ventilan en los tribunales por el empeño de los abogados defensores de llevar el caso al campo de la iatrogenia pura y así alegar la absolución de su cliente. A modo explicativo y con el fin de clarificar este concepto en la relación médico-paciente se deben conjugar tres elementos: 1. El acto médico, en el cual el facultativo debe actuar cuidadosamente y conforme lo prescriban las reglas de su arte o ciencia. 2. El paciente, que deberá ser honesto en su comunicación con el médico y cumplir lo prescrito por éste. 3. El tratamiento prescrito por el médico, comprendiendo medicamentos, intervenciones quirúrgicas, etc., que debe ser adecuado de acuerdo a lo dispuesto por la ciencia y de correcto estado y elaboración. Cuando se han dado todas estas características y pese a ello, se ha producido un resultado dañoso, se está frente a lo que se llama iatrogenia (iatrogenia pura), es decir, un acto totalmente inimputable. Por ejemplo, un médico prescribe a su paciente un tratamiento penicilínico prolongado, para lo cual receta una serie de ampollas de acción lenta. Antes de aplicar el tratamiento, realiza al enfermo toda clase de exámenes para comprobar su grado de tolerancia al medicamento recetado, todos los cuales le permiten comprobar la tolerancia del paciente a la penicilina. Sobre la base de eso comienza el tratamiento y a poco andar el paciente hace una reacción sensible del medicamento que le provoca daño grave en su salud. En este caso el médico ha actuado cuidadosamente, ha procedido de acuerdo a lo indicado por la ciencia, sin embargo, por un factor constitucional del paciente, se produce un resultado dañoso, que es totalmente inculpable, por lo tanto no punible.
Finalmente, el verdadero límite de la responsabilidad profesional médica se encuentra prevista única y exclusivamente hasta LA CULPA. Puntualizando que: "Más allá de los 'actos culposos", como por ejemplo los casos fortuitos, preterintencionales o dolosos en el ejercicio médico, no puede hablarse técnicamente de Responsabilidad Profesional". 8.-COMENTARIO LEGAL: LA RESPONSABILIDAD PENAL, LA LEY DEL EJERCICIO PROFESIONAL. IATROGENIA 8.1 La. Responsabilidad Penal del Medico En lo que respecta concretamente a la responsabilidad médica, pareciera que, cuando media un tratamiento errado, aquella sólo podría encuadrarse en las disposiciones, delito de homicidio y lesiones culposas, que reprimen a quien causare a otro la muerte o un daño en el cuerpo o la salud, "por Imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o Inobservancia de los reglamentos o de los deberes de su cargo". Pero si bien es responsable de su impericia, de su imprudencia o de su negligencia (falta grave en el diagnóstico, tratamiento u operación), no por norma debe responder a la eventualidad de la muerte, habida cuenta de que fundamentalmente debe ser independiente -en el estricto sentido de la palabra- en el ejercicio de su arte. Por eso es que no debe llamársele responsable por los errores honestos o equivocaciones en que incurra sobre cierta índole, de la enfermedad o el mejor tratamiento a seguir, si lo hizo con convencimiento científico. Con lo dicho ya nos hemos inclinado en pos de la teoría que indica la necesidad de una regulación penal de la responsabilidad del médico. No obstante, esta opinión no es pacífica, puesto que hay otra que asienta el principio de la irresponsabilidad criminal por los resultados de su actividad. Para decidimos por la primera posición nos situamos en un plano objetivo de apreciación. Y en ese plano se toma inevitable el recuerdo de las palabras de ÁLVAREZ SIERRA: "El médico trabaja con materiales directos con el hombre y la vida, los dos enigmas eternos que no se sabe cómo empezaron ni cuál es su camino. Mejor dicho: la medicina tiene por misión curar las enfermedades y, sin embargo la muerte no se puede evitar". Eludir sanciones legales cuando esa presunción desaparece por su incompetencia evidente, por su ignorancia, y así mismo, como ha dicho otro autor, no ha de olvidarse que "se solicitan sus auxilios profesionales principalmente por su ciencia y pericia, y su criterio y opinión se respetan y cumplen a menudo con ciega confianza". ¿Cómo, pues, no ha de ser responsable si le faltan aquellas condiciones de modo tal que no sepan distinguir los límites de su propia imprudencia o, en su caso, de su negligencia? ¿Cómo no ha de ser responsable si es imperito, cuando es principalmente esa pericia lo que concede e imprime su especial carácter? En fin, con estos alcances ha de tener plena vigencia el pensamiento de LACASSAGNE: "el principio de la responsabilidad médica es una seguridad para los médicos instruidos, concienzudos y prudentes; es una amenaza constante para los temerarios, los audaces sin escrúpulos y los ignorantes imperturbables y es, al mismo tiempo, una barrera
infranqueable contra las reclamaciones fantásticas, los caprichos y el mal humor de los pacientes". 8.2 Aspectos deontológicos y Legales "Al hacerse cargo del tratamiento de un enfermo, acepta el médico una gran responsabilidad; se trata nada menos que de la salud y de la vida del paciente. Y ante el médico se abre en toda su complejidad la personalidad del enfermo con todas sus preocupaciones y necesidades. Al médico se le ofrece una visión de la esfera íntima del paciente, que éste razonadamente intenta esconder a los demás. El enfermo debe confiarse por completo del médico, con absoluta exclusión de otras injerencias. El paciente desconoce las medidas terapéuticas del médico, que, para que tengan éxito, deberán ser cumplidas; de su adopción y realizaciones, o de su omisión, pueden resultar consecuencias decisivas no sólo a la salud, sino también para la vida particular y profesional del paciente. Debido a todas estas circunstancias la relación entre médico y enfermo debe estar condicionada por una amplia confianza. La relación entre ambos es mucho más que una relación contractual jurídica". Por parte del enfermo, su relación con el médico muchas veces viene determinada en sumo grado por los éxitos de éste, sobre los cuales se emiten con frecuencia las suposiciones más peregrinas. Por otra parte, pocos son los pacientes que alcanzan a comprender las dificultades y riesgos que entraña la profesión médica. PONSOLD, sostiene que si el médico no logra rápidamente los éxitos deseados o esperados para la salud del paciente, no tardará en escuchar los reproches y las acusaciones de falta de cumplimiento de sus deberes profesionales. Y es por ello que los tribunales tienen que conocer, a menudo, sobre cuestiones de responsabilidad médica, tanto penal como civil. Vemos, por consiguiente, que la situación del médico es seria, pues el riesgo de una responsabilidad penal es muy grande, ya que en caso de un proceso, aunque sólo se le acuse de negligencia, se le podrá fijar una condena privativa de la libertad aunada a una inhabilitación para el ejercicio profesional, y además, podrán aplicársele sanciones administrativas y disciplinarias por un tribunal de ética. 8.3 Prescripción infiel de estupefacientes IATROGENIA: Puede definirse como todo aquello ocasionado, de manera directa o indirecta, por la actividad del médico, incluyendo secuelas de tipo colateral y adversas al paciente, que pueden ser provocadas, p. ej., por la prescripción de fármacos. Se incluyen en la acción iatrogénica los casos en que el facultativo, de manera arbitraria, imprudente o imperita, permite a su cliente el acceso a esa medicación, ya sea entregando recetas en blanco o señalando que puede repetir la dosis cuantas veces quiera. De modo tal que queda en manos del enfermo la facultad de automedicarse y todas las posibilidades de hacerlo en cantidades mayores a las necesarias, ajenas a las pautas que aconseja la medicina. "Se ha dicho que calmar el dolor humano ha sido uno de los logros más benéficos en el devenir de la civilización. Pero los efectos no dependen siempre del medicamento en sí. Está en juego la personalidad psicobiológica del paciente y su reacción. De ahí la gran
responsabilidad del médico que debe prescribir valorando sustancialmente los efectos que el medicamento puede causar, no sólo por los síntomas y la posología ordenada, sino por la personalidad de quien habrá de ingerirlo". Ahora bien, si en el concepto de "iatrogenia" están incluidas las lesiones o enfermedades que, por su ejercicio profesional correcto, produce el médico, también lo están los casos de falta de responsabilidad o mala práctica de éste, que comprenden las omisiones culposas, las manifestaciones de impericia, en fin, las negligencias o imprudencias dañosas, que entran en el campo del Derecho Penal. 9. SUMINISTRO INDEBIDO DE DROGAS ART. 300 CÓDIGO PENAL PERUANO 1. Descripción Legal: Art. 300.- "el médico, farmacéutico, químico, odontólogo u otro profesional sanitario que indebidamente receta, prescribe, administra q expende medicamentos que contengan drogas tóxicas, estupefacientes o psicotrópicas, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cinco años e inhabilitación, conforme al art. 36 incs. 1,2 y 4. 2. Bien Jurídico Protegido.- Se protege la salud pública. 3. Tipicidad Objetiva.- Sujeto activo puede ser cualquier persona cuya profesión está dentro de las ramas sanitarias, esto es, médico, farmacéutico, químico, odontólogo u otro profesional similar. Sujeto pasivo es la colectividad. El objeto material del delito son los medicamentos, es decir, aquellas sustancias empleadas para curar. No se comprende todo tipo de medicamentos, sino sólo aquellos que contienen droga tóxica, estupefaciente o psicotrópica. Esto es lo que diferencia este artículo y el tipo base del art. 296 CP referido directamente a drogas. El comportamiento consiste en recetar, prescribir, administrar o expender, indebidamente, medicamentos que contienen droga tóxica, estupefaciente o psicotrópica. Por recetar se entiende la prescripción médica mediante receta. Prescribir es la orden dada por el médico, mediante receta u otro modo. Por administrar se entiende hacer tomar, aplicar o inyectar un medicamento. Expender es vender. Para que se configure el delito se requiere que el suministro de drogas se realice indebidamente, es decir, con fines no terapéuticos o en cantidad superior a la necesaria, lo cual implica peligro para la salud de las personas. 4. Tipicidad Subjetiva.- Se requiere el dolo, es decir, el conocimiento y voluntad de realizar todos los elementos del tipo objetivo, donde se incluye el conocimiento de la ausencia de necesidad y del peligro para la salud pública. 5. Grados de desarrollo del delito: Tentativa y Consumación.- El delito se consuma con la receta, prescripción, administración o expedición de medicamentos que contengan droga. La tentativa es admisible en las hipótesis en que las circunstancias especiales del hecho lo permitan. No se requiere para la consumación que el medicamento que contiene droga haya sido adquirido, ni mucho menos, ingerido por el organismo.
5. La Pena.- Se establece pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cinco años e inhabilitación -art. 36, incs. 1, 2 y 4 CP.
10. FUNDAMENTOS DE LA RESPONSABILIDAD PROFESIONAL
El ejercicio legal de la medicina está reglamentado en las legislaciones de cada país, fijándose las condiciones, restricciones, prerrogativas y obligaciones, así como las responsabilidades que les corresponde a los médicos frente a su comunidad. Es importante recalcar que la medicina tiene gran interés para la sociedad, y no puede limitarse al mero contacto entre médico y paciente, porque esta relación es mucho más amplia, su contenido es mucho más trascendente, pudiendo afirmar que se trata de una relación entre el médico y la sociedad. De allí también la responsabilidad tan grande que corresponde a la profesión médica en el mundo contemporáneo. El galeno al hacerse cargo de un paciente acepta una gran responsabilidad y debe responder por tal responsabilidad. El enfermo se confía por completo al médico, del mismo modo, el paciente desconoce los medios terapéuticos utilizados en su tratamiento, de cuya aplicación, pueden sobrevenir consecuencias decisivas para la salud y la vida del paciente. Consecuentemente el fundamento primordial de la responsabilidad profesional del médico radica en el interés social que tiene el Estado de velar por la protección de la vida y la salud de sus asociados. Es por ello que, la situación de la medicina es la de una profesión que debe ser cada vez mejor reglamentada. Hay interés social en ello, y es también una forma de proteger eficientemente al enfermo. Empero, la responsabilidad profesional médica a más de tener como sustento esencial ineludible el de preservar la vida y la salud de la colectividad en general, conlleva aparejada también otros fundamentos, sumamente relevantes y gravitacionales, sin los cuales, su exigencia sustancial no tendría razón de ser. Siendo así, frente al Derecho a la Salud, la responsabilidad dentro de la práctica médica se muestra como una exigencia Ineludible, sin la cual, las medidas proteccionistas y la razón de ser de dicho derecho fundamental perderían su verdadera esencia. En tal sentido los fundamentos para la responsabilidad médica son elementos determinantes de la misma; veamos a continuación, un enfoque analítico acerca de tales fundamentos.
11. FUNDAMENTO UNIVERSAL DEL DERECHO A LA SALUD Y A LA VIDA La responsabilidad médica es uno de los requisitos para el ejercicio del Derecho Humano a la 'Salud' y a la 'Vida', cuyo derecho esencial del hombre debe ser protegido por un régimen de Derecho y Justicia teniendo como base la Dignidad y el valor de toda persona humana. Los artículos 1°, 2°, 3°, 25°, y 29° de la Declaración Universal de los Derechos Humanos son fuente del Derecho a la Salud y a la Vida y, por ende de la Responsabilidad Médica.
A continuación un breve análisis de dichos artículos: Artículo 1.- 'Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". En este artículo se cimientan las bases y los principios de Igualdad de derechos entre todos los seres humanos, y además se proclama la fraternidad. Artículo 2.- "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en la Declaración, sin distinción de raza, color, sexo. Idiomas, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónoma o sometida a cualquier otra limitación de soberanía. De este modo queda implícito que cualquier servicio profesional que se brinde debe estar exento de discriminación, porque la vocación de todo profesional es de servicio. Artículo 3.- "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad, y a la seguridad de su persona". En este artículo se consagra universalmente el derecho a la vida como uno de los valores de mayor jerarquía e importancia. La pérdida de este derecho esencial, de cualquier modo resulta irreparable. Artículo 25. - "Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en esencial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad. Invalidez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. Del mismo modo, la maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social". Este artículo es mucho más explícito al consagrar universalmente el derecho a la salud, como fundamento preclaro del derecho a la vida, y por ende también, de la responsabilidad profesional del médico. Artículo 29. -'Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática". "Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios que consagran las Naciones Unidas". 11.1 Fundamento Constitucional
En el campo de la 'salud' existe una dirección jurídica de una persona a otra persona que, como relación de la vida, debe ser ordenado por el Derecho y si tomamos en cuenta que filosóficamente el fin del derecho es el goce pleno y que sólo la salud es el medio para lograr el goce pleno de todos los derechos constitucionalmente garantizados y legalmente reconocidos, tenemos que concluir precisando la existencia de un Derecho a la Salud consagrado constitucionalmente. Dicho derecho se presenta con una fisonomía jurídica propia imponiendo sus normas particulares como rama independiente del Derecho en general. Es por ello que, la preservación de la salud y de la vida, para ser un derecho plenamente garantizado, es menester que se encuentre constitucionalmente reconocido como tal, sin cuyo fundamento legal, la responsabilidad del profesional médico, devendría en inexigible. Por tanto, debemos remarcar que, sin amparo constitucional del derecho a la salud y a la vida, no puede existir responsabilidad médica. La protección legal del derecho a la vida y a la salud, se toma así en fundamento esencial para la determinación de la responsabilidad profesional y su exigencia en dicho contexto. La Constitución Política de 1993 determina que el Estado garantiza el derecho a la protección de la salud, la del medio familiar y la de la comunidad, así como el deber de contribuir a su promoción y defensa. Y el derecho universal y progresivo de toda persona a la seguridad social, para su protección frente a las contingencias que precise la ley y para la elevación de su calidad de vida. 11.2 Fundamento Científico Respecto a la Responsabilidad Profesional del Médico, existen diversas corrientes doctrinarias que tratan de explicar con criterio científico, la relevancia jurídica en cuanto se refiere a supuestos perjuicios resultantes del accionar profesional de los médicos. Así, tenemos que: a.- NERIO ROJAS, sostiene, que el médico es responsable por daños consecutivos a actos en el ejercicio de su profesión, b.- LACASSAGNE, afirma que es obligación de los médicos sufrir las consecuencias de ciertas faltas por ellos cometidas en el ejercicio de su arte, c.- SAMUEL GAJARDO, afirma que, la responsabilidad del médico requiere la existencia de dos elementos fundamentales: 1. Un acto profesional culpable, y, 2. Un daño causado a las personas, que produzca enfermedad, complicación o muerte". 11.3 Fundamento Ético La medicina y la Ética se desarrollan en la misma dirección. Se intenta cada vez más, observar al hombre en su totalidad. Tal es así que, la actividad médica se orienta, sobre todo, a servir de ayuda al hombre enfermo. De ahí que sea de hecho un problema médico y al mismo tiempo ético el de buscar la manera en que mejor puede ayudarse a este hombre determinado y concreto. Ya no puede tratarse en último término de sanar al
cuerpo, sino, mediante la ayuda orientada al restablecimiento, prestar un servicio al ser humano en todo su conjunto. 11.4 Fundamento socioeconómico La Medicina se caracteriza por ser una ciencia humana, por ser una de las profesiones más nobles. Sin embargo "... este carácter noble de la ciencia médica, en las últimas décadas se ha visto resquebrajada. Este problema se debe a que, el médico probablemente se viene deshumanizando, como se va deshumanizando una sociedad que todo -al igual que el rey Midas- lo convierte en oro, o sea en mercancía", A. BARTUREN V En tal sentido, el fundamento socioeconómico de la Responsabilidad del Médico radica en el hecho consustancial de que la ciencia médica y muy particularmente su ejercicio, no sufra el resquebrajamiento en cuanto se refiere a su carácter de sensibilidad humana, dado que, el interés social de la Medicina, la vocación de servicio y el espíritu médico, son aspectos fundamentales de tan humilde profesión y por ende de la responsabilidad profesional del médico. 11.5 Fundamento Histórico "Cuatrocientos años antes de CRISTO, ya SÓCRATES decía que era un mal médico, un médico bárbaro, aquel que no sabía que el hombre se enfermaba con el cuerpo y con el alma y que de poco valía atender su físico si no se atendía simultáneamente su psiquis. Efectivamente, no es la laringe la que se enferma. Es el hombre, pues hay una unidad en el ser humano. HIPÓCRATES, para materializar la responsabilidad profesional del médico estableció un juramento que lleva su nombre y que tuvo plena vigencia durante muchos siglos, pero actualmente ha sido reemplazado por el juramento aprobado por la Convención Médica Mundial celebrada en Ginebra en 1948". 11.6 Fundamento Académico y de Especialización Médica La Medicina se divide en dos ramas: La medicina propiamente dicha y la cirugía. Cada una de las cuales tiende a especializaciones siempre mayores. "La especialización en el siglo XIX, fue en un principio muy criticada por aquellos que pensaban que iba en detrimento del enfermo. Los ejemplos de charlatanes que se especializaban en la extracción de dientes o de piedras y de sanadores de un tipo de enfermedad -como la enfermedad venérea-comportaron que médicos honestos, y también gente profana, juzgaran con suspicacia a los médicos que se autodesignaban como especialistas de un tipo de enfermedades o de un sistema concreto. Fue un duro golpe a la tradición médica, no obstante, como la presión de los factores científicos, sociales, económicos se hizo cada vez patente, se tomó como un hecho aceptado. Al multiplicarse la información médica y devenir más complejas, las nuevas técnicas, el médico no podía abarcarlo todo"."Este criterio es fundamental, pues nunca podrá considerarse culpable al médico oficial de un pueblo, por el absurdo enciclopedismo a que está condenado, y en cambio sí podrá ser hallado culpable en culpa si el médico no especializado que, en una población en que había un gíneco-obstetra -tocólogo-, causó la muerte de la paciente por una aplicación de fórceps y no requirió la intervención de aquél, aun cuando la fiebre postoperatoria presentaba síntomas que no le eran perfectamente claros".
LA MUERTE Y LA MEDICINA LEGAL Tanatología A) INTRODUCCIÓN. DEFINICIÓN Y CAMPO DE LA TANATOLOGÍA Dentro de la Medicina Legal, el objeto de la tanatología es todo aquello vinculado con la muerte desde una triple perspectiva: biológica, médica y jurídica. En los viejos tratados de la especialidad se la define como al "ESTUDIO DE LAS MODIFICACIONES QUE EXPERIMENTA EL CUERPO HUMANO A PARTIR DE LA MUERTE". El avance de la tecnología médica ha tornado insuficiente y desactualizada esta definición porque entre otras cuestiones, se ha introducido el concepto de "muerte encefálica" ampliando el campo de esta disciplina por lo que, definimos a la TANATOLOGÍA como "aquella parte de la MEDICINA LEGAL QUE ESTUDIA LAS CUESTIONES MEDICAS, BIOLÓGICAS Y JURÍDICAS RELACIONADAS CON LA MUERTE". La misma incluye los siguientes tópicos: I) TANATODIAGNOSTICO II) TANATOSEMIOLOGIA III) TANATOCRONOLOGIA IV)AUTOPSIAS O TANANATOPSIA V) CONSERVACIÓN DE CADÁVERES O TANATOCONSERVACION y VI)TANATOLEGISLACION
B) tanatodiagnostico Esta parte de la Tanatología comprende la definición de muerte, la estimación del período agónico o Agonología; el diagnóstico de muerte y las formas médico-legales de la muerte. B-1) Definición de muerte Puede definirse a la muerte desde una perspectiva filosófica, antropológica, religiosa o biológica. A través de la evolución, el ser humano ha variado su concepción respecto de la muerte. El hombre primitivo —de acuerdo con lo descifrado en las tablillas de arcilla con escritura cuneiforme halladas en la región de Sumer— la concebía como resultante de un acto violento entre los hombres o entre las fieras y el hombre o como consecuencia de fenómenos metereológicos. Si la muerte se producía en forma NATURAL transfirió por analogía el hecho a dioses o demonios. Idéntico concepto tenían los pueblos primitivos de América. En el Papiro de Ebers (siglo XVI A.C.) los egipcios afirmaban que la muerte se producía por el "cese de la respiración a lo que le seguía la detención del corazón... en el momento de la muerte, el soplo de la vida se retira con el alma, la sangre se congela, las arterias se vacían y se produce la muerte". Alcmeon de Cretona en el libro "Sobre la Naturaleza", considerado el punto inicial de la literatura médica, estableció la diferencia entre vida y muerte diciendo que la muerte consistía en la perdida de la armonía a la que consideraba salud con desaparición total de la sangre, fundamentalmente en el cerebro.
Para Galeno (200 a 129 A.C.) muerte era "la postración total de la naturaleza y la extinción del calor natural". En 1902 Lacassagne definió a la muerte como "el cese de las funciones nerviosa, circulatoria, respiratoria y termorreguladora". Thoinot en 1928 dijo: "la vida termina con la extinción de las funciones respiratoria y circulatoria". Actualmente se define la muerte como "EL CESE DEFINITIVO E IRREVERSIBLE DE LAS FUNCIONES VITALES, RESPIRATORIA, CARDIOVASCULAR Y NERVIOSA", conocido también bajo la denominación de TRÍPODE DE BICHAT. B-2) Agonología La mayoría de los textos de Medicina Legal consideran a la agonología como una subdivisión más de la especialidad separándola de la Tanatología. Consideramos que debe incluirse dentro de este capítulo atento o que es el proceso que una vez iniciado, en forma inexorable e irreversible culmina en la muerte, por lo que puede decirse que es el estado que indefectiblemente precede a la muerte. Este término deriva de la palabra griega "agón" que significa lucha o combate. La muerte desde el punto de vista médico, no es un momento o instante porque todos los tejidos no "mueren" al mismo tiempo sino después de un proceso dependiendo fundamentalmente de la viabilidad textural y de la resistencia mayor o menor a la anoxia. La concepción de la muerte como PROCESO tiene importancia jurídica y práctica puesto que va a posibilitar el diagnóstico de muerte encefálica en las condiciones de la ley de transplantes de órganos. El período agónico se desarrolla en un lapso variable que suele ser prácticamente inexistente en la muerte rápida, breve en el caso de la muerte súbita y prolongada como sucede en el estadio terminal de afecciones de diversa etiología. La parte de la Tanatología que estudia las modificaciones clínicas y texturales que se producen en este período se llama AGONOLOGÍA. Desde el punto de vista estrictamente biológico se trata de la consecuencia de una anoxia progresiva e irreversible sobre las diversas estructuras orgánicas y desde el punto de fisiológico es el deterioro gravativo de todas las funciones vitales que culminan en la muerte. Existen comprobaciones clínicas y postmortem: referidas a este estado y que orientan acerca de su duración: —
Comprobaciones clínicas: guardan relación con la causa de la muerte. El elemento común a todas, independiente de la causa que lleva finalmente a la muerte es el DETERIORO de carácter progresivo e irreversible de las funciones vitales: respiración, circulación, actividad cardíaca y nerviosa y alteración de la termorregulación. Comprobaciones post-mortem: derivan de la práctica de la autopsia y comprenden el examen macroscópico de los coágulos sanguíneos y las pruebas
docimásicas o docimasias. Con respecto a los coágulos interesa la cantidad y adherencia a las paredes de las cavidades cardíacas que están estrechamente vinculadas a la duración de la agonía. Si ésta ha sido de corta duración la sangre es líquida, en cambio cuando se prolonga en el tiempo, se observan coágulos que se adhieren a las paredes cardíacas y grandes vasos. Son de color amarillento y reproducen como un molde la forma de la cavidad en la que están contenidos. En cambio, los coágulos postmortem, llamados CRUÓRICOS, no se adhieren a las paredes cardíacas ni vasculares, son fácilmente disgregables y son de color rojo negruzco. Las pruebas docimásicas se basan en la investigación por métodos histológicos e histoquimicos de glucógeno y drenalina, sustancias que experimentan disminución en el período agónico en el tejido hepático y suprarrenal. Las más utilizadas en nuestro medio son las siguientes: —
Docimasia hepática: se basa en la investigación de glucógeno hepático ya que si la muerte ha sido súbita o rápida se encontrará esta sustancia mientras que si ha habido una agonía prolongada la disminución guarda relación con su duración. En el primer caso de que la DOCIMASIA ES POSITIVA y en segundo caso será NEGATIVA. Docimasia suprarrenal: al igual que el glucógeno, la adrenalina experimenta una disminución que está en relación con la duración del período agónico.
B-3) El diagnóstico de muerte El diagnóstico de muerte se hace en base a los signos de la muerte que son: — — — — —
CARDIOCIRCULATORIOS RESPIRATORIOS NERVIOSOS ESQUELETICOTEGUMENTARIOS Signos cardiocirculatorios: están dados por la ausencia de pulso y de tensión arterial, silencio auscultatorio de por lo menos cinco minutos en cada foco — según Bouchut— y electrocardiograma negativo. Signos respiratorios: ausencia de movimientos respiratorios y silencio auscultatorio. El signo de Winslow consiste en la ausencia de empañamiento de un espejo cuando es acercado a las fosas nasales. Signos nerviosos: ausencia de respuesta al dolor, arreflexia total y electroencefalograma plano. Signos esqueleticotegumentarios: resultan más bien confirmatorios de la muerte real y tienen escaso valor práctico por lo que solamente se mencionarán: a) signo de las ventoss escarificadas, b) prueba de la fluoresceína y c) signo de Lancisi o reacción que se produce al poner en contacto con la piel un metal al rojo produciéndose una reacción de carácter postmortem (ver "Diagnóstico diferencial entre lesiones vitales y postmortem").
B-4) Formas médico legales de la muerte
Médico-legalmente se puede considerar a la muerte desde diversos aspectos surgiendo así los diversos tipos muchos de los cuales resultan ser complementarios y no excluyentes dependiendo de su modo de presentación, y de la causo que la provocó. Es así que nos encontramos con diversas clases de muerte frecuentemente mencionadas en la literatura médica a saber: a) según se constaten fehacientemente los signos de la muerte: 1. Muerte real: se aquella en la que se constatan los signos descriptos en el apartado anterior, es decir, cuando se hace el DIAGNOSTICO DE MUERTE. 2. Muerte aparente: según Thoinot es un estado en que las funciones vitales "parecen" abolidas porque clínicamente la actividad cardiocirculatoria y respiratoria resultan prácticamente imperceptibles. Es de escasa duración pues de persistir las causas que la determinaron concluiría en la muerte real. Se han descripto varias formas siendo de más frecuente observación la forma electrocutiva y la traumática. 3. Muerte encefálica: es un criterio introducido en nuestra legislación por la ley de Transplantes por lo que se trata en el Capítulo referido al tema ("ABLACIÓN E IMPLANTE DE ÓRGANOS Y MATERIAL ANATÓMICO). b) Según la duración del período agónico: 1. Muerte súbita: es la que sorprende el individuo en aparente estado de buena salud o que si padecía una enfermedad era ignorada por él o sus familiares: Existe la MUERTE SÚBITA DEL ADULTO Y LA MUERTE SÚBITA INFANTIL Y DEL LACTANTE. 2. Muerte inesperada: es aquella que se presenta en un individuo portador de una patología cuyo pronóstico no hacia presumir la inminencia de la muerte. 3. Muerte rápida: es la que se produce poco tiempo después de instalada la causa como la que se observa en los accidentes de tránsito o en caso de suicidas que se arrojan desde cierta altura o al paso de un tren. c) Según la causa, la muerte puede ser: — natural, — violenta, o, — de causa dudosa 1. La muerte natural es causada por procesos biológicos propios de los seres humanos (neoplasias, infecciones, envejecimiento); 2. Muerte violenta: éste es un criterio jurídico ya que alude a la forma de la muerte y no a la causa y mecanismo. En este sentido, la muerte violenta es debida a HOMICIDIO, SUICIDIO O ACCIDENTE. 3. Denominamos "muerte de causa dudosa" a aquella en la que de los antecedentes obtenidos de los familiares o de la policía y del examen externo, no surge de manera indubitable la causa de la muerte. Tanto en esta circunstancia como en los casos de muertes VIOLENTAS, es perentoria la intervención policial con la pertinente práctica de la AUTOPSIA MEDICOLEGAL. En la muerte de "causa dudosa", una vez realizada la autopsia se estará en condiciones de determinar si la muerte se produjo por causas naturales o por algún factor violento (traumático o tóxico).
C) tanatosemiologia Consiste en la descripción de las transformaciones que experimenta el cuerpo una vez producida la muerte. Según su presentación y evolución los signos pueden ser INMEDIATOS O ALEJADOS. Los signos INMEDIATOS son: — — — — —
la deshidratación el enfriamiento la rigidez el espasmo cadavérico las livideces e hipostasias cadavéricas
C-1) Deshidratación La pérdida de agua se produce por evaporación constatándose por la disminución del peso, desecación de piel y mucosas y signos oculares tales como los signos de StennonLouis —que consiste en pérdida de tonismo del globo ocular y de la transparencia corneal— y de Sommer o de la mancha negra esclerótica ya que al deshidratarse, la esclerótica posibilita ver la coroides, observándose primero una mancha triangular en el lado externo con base de la figura hacia la córnea apareciendo luego una segunda mancha con iguales caracteres en el lado interno, ambas manchas aumentan en extensión hasta que finalmente confluyen. Aparecen entre 3 y 5 horas después de la muerte en los cadáveres que permanecen con los párpados abiertos. C-2) Enfriamiento Es el descenso de la temperatura corporal hasta equilibrarse con la del medio ambiente. Las partes corporales que primero se enfrían son el rostro y extremidades siendo las últimas las regiones laterales del cuello y los huecos axilares. Existen diversas formas para calcular el enfriamiento cadavérico. Son de valor práctico las fórmulas de Bouchut y la de Glaister: — Fórmula de Bouchut: en las primeras doce horas se pierde entre 0,8 y 1 grado por hora y en las segundas doce horas la disminución es de 0,3 a 0,5 grados por hora. — Fórmula de Glaister: se toma la temperatura rectal con un termómetro de alcohol y se aplica la siguiente fórmula:
temperatura rectal - Temperatura cadavérica 1,5
= HORAS DE LA MUERTE
Puede demostrarse gráficamente el enfriamiento cadavérico de la siguiente forma: TEMPERATURA (°C)
Los factores que modifican el enfriamiento cadavérico son los siguientes: 9
— externos: el tiempo para TIEMPO llegar aEN equilibrarse con la temperatura externa es tanto HS mayor cuanto más baja sea la temperatura. — internos: a) edad: los niños y ancianos se enfrían más rápido que los cadáveres de adultos; b) los obesos se enfrían más lentamente y c) vestimenta: Los cadáveres sin ropa o al aire libre se enfrían más rápidamente que los que están arropados. C-3) Rigidez Es el estado de retracción de la musculatura estriada y lisa. Este fenómeno hace que el cadáver aparezca en actitud de envaramiento por retracción de los músculos del dorso y con flexión del antebrazo sobre el brazo, de los dedos de las manos, de los muslos sobre la pelvis y de la pierna sobre el muslo. De este fenómeno son importantes la forma de instalación, la secuencia cronológica y los factores que la influencian: — forma de instalación: sigue una marcha descendente comenzando por la musculatura, el maxilar inferior continuando luego por los miembros superiores, los músculos del tórax y abdomen y terminando por la musculatura de los miembros inferiores. La desaparición sigue el mismo orden de aparición y siendo los últimos grupos musculares que entran en rigidez, los últimos en perderla. — secuencia cronológica: luego de un corto período de miorrelajación que sigue a la muerte, comienza la rigidez, alcanzando su máxima expresión alrededor de las quince horas. La rigidez comienza a desaparecer cuando se inicia la putrefacción evidenciada por la mancha verde en la región de la fosa ilíaca derecha. — factores que afectan la rigidez: al igual que el enfriamiento, la rigidez se encuentra afectada por factores externos e internos. Con respecto a los primeros puede decirse que el frío determina una rigidez precoz y duradera mientras que el calor hace que sea también precoz pero cronológicamente breve. Con respecto a los factores internos, en general vemos como los cadáveres de niños y ancianos tienen rigidez precoz pero de corta duración mientras que las afecciones convulsivantes dan una rigidez precoz y prolongada en el tiempo. C4) Espasmo cadavérico o signo de Taylor Es la persistencia de una contracción muscular después de la muerte. Se ve en las muertes rápidas tal como es el aferramiento del arma por la mano en caso de suicidio con arma de fuego mientras que otras veces se interpreta como la persistencia del gesto que trata de impedir la acción de la causa que lleva a la muerte.
Una vez instalada la rigidez, suele ser dificultoso diferenciar ambos fenómenos ya que se confunden sirviendo de guía el siguiente cuadro:
Miorelajación
Persistenci a de una contracción RIGIDEZ CADAVÉRICA
o ESPASMO CADAVÉRICO
C-5) Livideces Es la coloración rojo violácea de morfología y tamaño variados observable en la piel de las zonas declives por acumulación de la sangre dentro de los vasos de la dermis por acción de la gravedad. Es un signo que permite establecer la forma en que permaneció el cadáver después de la muerte así como si fue cambiado de posición. Por su importancia médico legal estudiaremos su origen, su localización y forma, la secuencia y el fenómeno del cambio de lugar o de transposición.  Origen: como se dijo en la definición están determinadas por la acumulación de la sangre por acción de la gravedad en los capilares de dermis lo que origina el cambio de coloración visible en el examen externo del cadáver. El examen microscópico demuestra que la sangre está dentro de los capilares intactos lo que las distingue de las equimosis en que hay ruptura de los vasos con extravasación hemática que infiltra la dermis.  Localizador! y forma: por su génesis, se ubican en los lugares declives adoptando aspectos puntiforme o la forma de placas de forma y tamaño variable y de limites difusos. Esto ayuda a diferenciarla de las equimosis que pueden ubicarse en zonas no declives y que, en general, su morfología reproduce el elemento que les dio origen. La cianosis de rostro suele confundirse con las placas de lividez. Ayuda a su diferenciación la coloración distinta, la posición en que quedó y fue hallado el cadáver ya que muchas veces la lividez suele ser de una mitad del rostro lo que no sucede con la cianosis.  Secuencia: suelen aparecer inmediatamente después de la muerte siendo visibles a la hora en la región posterior del cuello en los cadáveres que permanecen en decúbito dorsal; alcanzan máxima expresión entre las 12 y 1 8 horas y dejan de formarse luego de las 24 horas de producida la muerte,  Transposición de las livideces: el cambio de posición del cadáver puede modificar la distribución de las livideces. En general puede decirse que:
Hasta aproximadamente las 1 2 horas: al cambiar de posición pueden aparecer livideces en las nuevas zonas declives y desaparecer las anteriores; Entre las 1 2 y las 24 horas aproximadamente: al cambiar de posición pueden aparecer nuevas livideces en las zonas de apoyo sin desaparecer las primeras; Luego de las 24 horas no se producen nuevas livideces ni se modifican las primeras.
 Hipostasias: se reserva este nombre para designar a la acumulación de sangre en las partes declive de los órganos cuyo mecanismo de producción es similar al de las livideces. Tienen el mismo significado médico que aquellas y se observan fundamentalmente en pulmones y ríñones. Los signos ALEJADOS son los que se conocen genéricamente como fenómenos de TRANSFORMACIÓN CADAVÉRICA. Las modificaciones que experimento el cadáver luego de un tiempo de transcurrida la muerte depende de las condiciones medioambientales en que se halle. La transformación más frecuente que tiene un cadáver expuesto a temperatura y humedad no excesivamente altas o bajas tal como ocurre en ambientes cerrados o en aquellos inhumados en tierra dentro de ataúdes de madera recibe el nombre de DESCOMPOSICIÓN O PUTREFACCIÓN CADAVÉRICA. Bajo otras condiciones el cadáver puede presentar las siguientes características: ADIPOCIRA, CORIFICACION MOMIFICACIÓN CONGELACIÓN Veremos en que consiste cada uno de ellos: C-6) Putrefacción Se presenta en períodos sucesivos que son los siguientes: — — — — —
cromático enfisematoso colicuativo o reductivo esqueletización decalcificación
Ocurrida la muerte sobreviene un período de intensos fenómenos autolíticos que son evidentes sobre todo en páncreas, encéfalo, hígado y mucosa del tracto digestivo, ocurriendo simultáneamente el ingreso de la flora microbiana del intestino en el interior de los vasos constituyendo la denominada "red vascular de putrefacción" actuando en primer lugar los gérmenes aerobios y luego los anaerobios. La putrefacción tiene los siguientes períodos: cromático y enfisematoso. El período cromático comienza con la aparición de la mancha verde en la región de la fosa ilíaca derecha que luego se extiende a todo el cuerpo. En el feto y en el recién
nacido que no ha respirado este período comienza a nivel de la boca y fosas nasales. El momento de aparición depende de las condiciones medioambientales: aparece entre una y tres horas después de la muerte en el verano, mientras que en el invierno es más tardía instalándose entre las 12 y 18hs. El período enfisematoso se caracteriza por la formación de vesículas que adquieren la forma de flictenas de variada morfología, pero sin los caracteres vitales de las producidas por el calor, llenas de un líquido verdeamarillento, opaco, de olor fétido. Se denomina período colicuativo a la transformación de las partes blandas externas e internas en una masa informe de tejido friable de color parduzco (putrílago). El período en el que se cumple todo este proceso es muy variable pudiendo ser extremadamente corto en aquellos casos en que la temperatura ambiente es elevada o si la muerte sobreviene a raíz de una enfermedad caquectizante. — —
La esqueletización es el aspecto del cadáver que se presenta cuando se halla reducido a piezas óseas y que ocurre cuando se completa la colicuación. La decalcificación es el proceso por el cual los huesos van perdiendo elementos minerales haciéndose frágiles y fragmentándose.
Las otras transformaciones que experimentan los cadáveres son: C-7) Adipocira o Saponificación En cadáveres sometidos a la acción de la humedad y carencia de corriente de aire ocurre este fenómeno conocido como la "transformación grasa del cadáver". Se ve en cadáveres que quedan en el interior de ataúdes depositados en nichos o bóvedas. Desde el punto de vista químico el material que se forma es un jabón de calcio, magnesio o potasio a expensas de la autolisis del tejido graso. El tiempo mínimo que se requiere para su formación varía entre 2 y 3 meses a partir de la muerte evolucionando hacia la calcificación o hacia la colicuación de acuerdo con las condiciones medioambientales. El valor médicolegal reside en el hecho de que es posible realizar la identificación por métodos dactiloscópicos y porque, además, se mantiene la morfología de las lesiones traumáticas. C-8) Corificación Se ve en cadáveres sometidos a las mismas condiciones físicas que la adipocira, pero que permanecen dentro de ataúdes de metal. El aspecto que presenta la piel es seco, de color negruzco y de consistencia firme, de ahí su nombre pudiendo ser total o parcial.
C-9) Momificación Es la transformación que se produce en cadáveres sometidos a la acción de temperatura elevada, con escasa humedad y con corriente de aire, requiriendo para su aparición como mínimo ó meses a partir de la muerte. El cadáver está reducido de tamaño, con la piel
retraída y adosada a la estructura ósea. Tiene el mismo valor médico legal que la adipocira. C-10) Congelación El frío intenso y prolongado puede condicionar la conservación del cadáver prácticamente indefinida. Entre los hielos de Siberia, en 1 929, se halló el cadáver de un mamut en perfecto estado de conservación, que data de millones de años. Desde el punto de vista médico-legal es interesante destacar que se han hallado cadáveres de deportistas enterrados en la nieve, en buen estado de conservación, en los que se realizado la identificación médico-legal y se ha llegado a establecer la causa de la muerte. En estos casos, una vez producida la descongelación, la putrefacción muestra un curso acelerado. Debe hacerse el diagnóstico diferencial entre congelación y rigidez. En la primera la dureza se extiende a todos los tejidos y al flexionar las articulaciones se siente el ruido producido por la ruptura de los microcristales. D) TANATOCRONOLOGÍA Es el conjunto de comprobaciones médico-legales que permite establecer la data de la muerte. Es posible determinar retrospectivamente a partir de la observación del cadáver, el tiempo aproximado en que la muerte tuvo lugar. Estas comprobaciones son particularmente importantes en los casos de muertes violentas, específicamente en los casos de homicidios en que deben compararse las declaraciones testimoniales de los sospechosos con los hechos que realmente acaecieron para establecer la verosimilitud o discordancia de los dichos. Prácticamente, hay un punto que debe fijarse cuando hay una necesidad de establecer la data de la muerte y que es el momento en que comienzo la PUTREFACCIÓN por lo que existen dos alternativas: Tanatocronodiagnóstico
antes de la putrefacción después de la putrefacción
Tanatocronodiagnóstico antes de la putrefacción: se hace en base al estudio de los fenómenos inmediatos: deshidratación, enfriamiento, rigidez, espasmo y livideces. A estas comprobaciones tanatosemiológicas se puede agregar la determinación del potasio en el humor vitreo cuyo nivel aumenta a partir de la muerte y el estudio del contenido gástrico teniendo en cuenta la naturaleza de los alimentos hallados y el estado en que se hallan. El Tanatocronodiagnóstico después de la putrefacción se hace sobre la base de la evaluación de los fenómenos cadavéricos tardíos ya descriptos relacionándolos con el lugar en que fuera hallado el cadáver. En los últimos años ha sido de gran valor los datos aportados por la ENTOMOLOGÍA existiendo una rama de la misma denominada ENTOMOLOGÍA FORENSE que estudia la cantidad y calidad de insectos que intervienen en la transformación cadavérica. Dicha ciencia ha contribuido al desarrollo de esta parte de la Medicina Legal estudiando la secuencia de aparición de las distintas clases de insectos que atacan al cadáver y relacionando dicha periodicidad con la data de la muerte. En nuestro medio ha sido útil la aplicación de estos conocimientos para la resolución de casos complejos como el del soldado Carrasco. Dada la amplitud del tema, para su mejor conocimiento, aconsejamos recurrirá la literatura específica sobre el tema.
E) AUTOPSIA O TANATOPSIA Es la parte de la Tanatología que se ocupa de la autopsia médico-legal. Autopsia. Definición: es el conjunto de operaciones que realiza el médico sobre el cadáver para determinar la causa y el mecanismo de la muerte. Tipos ale autopsia: de acuerdo al ámbito en que se efectúe y objetivos buscados existe: la autopsia ASISTENCIAL Y LA MEDICOLEGAL. Autopsia asistencial La autopsia asistencial llamada también clínica: puede a su vez ser: a) anatomopatológica o asistencial propiamente dicha, o, b) científica. La anatomopatológica es la que se realiza en el ámbito hospitalario —público o privado— con el objeto de determinar la correlación entre los datos de la historia clínica y los hallazgos de la autopsia. Es la base del método antomoclínico siendo una importante herramienta en la educación médica del pre y postgrado. Puede ser total o parcial y para realizarla, en todos los casos, debe contarse con el consentimiento de los familiares del fallecido. Lamentablemente, debido a múltiples causas, es cada vez más dificultosa la práctica de este tipo de autopsias habiendo decaído notoriamente su número en los últimos años tanto en nuestro país como en el exterior. La llamada autopsia científica realizada en los centros de investigación, forma parte de los protocolos de estudio de una determinada patología. Es decir, se hace en todos los enfermos fallecidos de una enfermedad a la que se está investigando con el objeto de incrementar los conocimientos sobre la misma sin dejar de lado el objetivo fundamental de toda autopsia que es conocer la causa de la muerte. Debe contarse, como en la anterior, con el consentimiento de los familiares. Autopsia médico legal Llamado también Obducción, es la que nos interesa en esta especialidad siendo la pieza de estudio fundamental de la disciplina Tanatológica. Se la define como "el conjunto de operaciones que se realizan sobre un cadáver, por orden judicial y por médicos designados a tal efecto, con el objeto de determinar la causa y el mecanismo de la muerte." Con el objeto de facilitar la comprensión del tema estudiaremos sucesivamente las indicaciones de la autopsia médico-legal; quien la ordena; donde se realiza; quienes la realizan; normativas; técnica y variedades. —
Indicaciones: como vimos en otra parte de este Capítulo, debe realizarse en todos los casos de MUERTE VIOLENTA—homicidio, suicidio, accidente—y de CAUSA DUDOSA. Autoridad que la ordena: el juez que interviene en cada caso particular es el que ordena la práctica de esta autopsia debiendo remitírsele toda la información que se obtenga por la vía correspondiente.
Normativas: de éstas y de la técnica utilizada dependen la utilidad o no de la autopsia. Es importante consignar que esta autopsia a diferencia de la que se realiza en el ámbito asistencial es: COMPLETA, METÓDICA, SISTEMÁTICA E ILUSTRATIVA. Debe ser completa o sea de todo el cadáver incluyendo visceras taraco-abdominales y encéfalo; debe seguirse un método acorde al saber de cada profesional y que en este caso será expuesto cuando hablemos de la técnica de la autopsia; lo sistemático surge de la necesidad de efectuarla en las situaciones expuestas en las indicaciones de la autopsia y finalmente, debe —según el caso— acompañarse el informe de toda la documentación que sirva para clarificar al juez o ilustrarlo acerca de la misma (fotos, videos, gráficos, dibujos, etc.). Técnica de la autopsia: la autopsia médicolegal no comienza en la mesa de autopsias sino que debe ser precedida de los datos del lugar del hecho que pueden ser apreciados por el propio médico o por personal policial. El "lugar del hecho" es un acto médico-jurídico que constituye parte integrante, inseparable y fundamental de la práctica de la autopsia-médico legal y comprende: el EXAMEN DE CADÁVER tal como es hallado y la RECOLECCIÓN DE RASTROS Y HUELLAS.
En cuanto a la técnica de la autopsia propiamente dicha, tiene los siguientes pasos que pueden esquematizarse de la siguiente manera: 1) Examen externo del cadáver: descripción de los datos que hacen a la identificación; fenómenos cadavéricos y lesiones; 2) Examen interno: se realiza mediante la apertura completa del cadáver; cabeza, cuello, tórax, abdomen y pelvis. Se describirán cavidades y órganos en el estado en que se encuentren consignando todas las lesiones que se hallen así como las alteraciones propias de los procesos patológicos de origen natural. 3) Toma de muestras: se recoge material para estudio histopatológico; determinación de grupo y factor y para estudio toxicológico. Para este último se envían al laboratorio de toxicología dos frascos: uno que contiene estómago y su contenido y otro con fragmentos de distintas vísceras. En algunos casos las muestras se completan con material para estudio de compatibilidad genética, exornen de pelos, huesos, etc. — Variedades: la práctica de la autopsia médico-legal es variable pudiéndose tratar de cadáveres fallecidos recientemente; cadáveres en estado putrefacción; menores; recién nacidos o fetos. F) TANATOCONSERVACIÓN Comprende todas las técnicas empleadas destinadas a la preservación del cadáver e incluye el embalsamamiento y la refrigeración. El embalsamamiento consiste en la conservación del cadáver evitando la instalación de los fenómenos de transformación cadavérica a través del tratamiento con diversas sustancias que actúan tanto interna como externamente. Existen diversos métodos para lograr este fin entre los que se encuentra la técnica de Lecha Marzo y el método de la parafinización La refrigeración se emplea con el fin de retrasar un cierto tiempo la instalación de los fenómenos putrefactivos. Se realiza en cámaras donde puede regularse la temperatura entre O y 20 grados bajo cero. Se realiza en el ámbito hospitalario y forense cuando debe
retrasarse la remisión del cadáver para su inhumación en el primer caso y cuando no es posible realizar la autopsia médico-legal por algún impedimento médico o judicial. Los límites de la temperatura mencionados impiden la iniciación de la putrefacción y el congelamiento, permitiendo la resolución en un plazo prudencial de las situaciones planteadas. Es interesante destacar que por este procedimiento las livideces adquieren un color rojizo y no es posible realizar el cronotanatodiagnóstico a partir de la estimación de la temperatura y de los fenómenos autolíticos y putrefactivos. G) TANATOLEGISLACIÓN Comprende todas aquellas disposiciones legales concernientes a la muerte y que deben ser tenidas presentes por el médico al momento de realizar las comprobaciones y certificaciones correspondientes y son las siguientes: 1) 2) 3) 4) 5) 6)
El fin de la existencia: El certificado de defunción: Inhumación Exhumación Cremación Muerte y transplantes.
SUICIDIO 1. CONCEPTO El suicidio es el acto a través del cual una persona, en forma voluntaria, pone fin a su vida.
2. TEORIAS, ANTECEDENTES HISTÓRICOS Existen diversas teorías que tratan de explicar esta conducta: a) teoría psicopatológica: según esta teoría, el pensamiento del suicida, en el momento de cometer el acto, es de tipo delirante, por lo que lo interpretan como manifestación de un cuadro psicótico. b) teoría sociológica: dice que es la sociedad la que provoca el trastorno mental que lleva al individuo a tomar esa determinación. c) teoría psicoanalítica: dice que es un acto de intensa agresión contra si mismo. En el marco de esta teoría, en 1973, Schneidman lo definió como "un acto humano de carácter autolesivo que tiene como resultado el fin de la existencia real". Existen varios enigmas en la vida humana. Uno de ellos es el suicidio. Nadie ha podido explicar realmente por qué un ser humano se entrega a ese comportamiento autodestructivo. En algunos casos pueden demostrarse eventos fenomenológicos diferentes como escapar al dolor, temer a volverse loco, reunirse con un pariente en el mas allá. Todos implican la PRESIÓN DE UNA ANGUSTIA sentida como insoportable. Así se comprende al suicidio como un "escape de", más que como "UN IR HACIA ALGO". Por ello el papel de la prevención debería tender a reducir el temor a las presiones internas e externas e incrementar las vías para una solución racional. En la época moderna el estudio del suicidio empezó al fin del siglo pasado con dos líneas de investigación, la sociología y la psicología asociada cada una con los nombres de Emilie Durkheim (1 858-1917) y Sigmund Freud (1 856- 1939). Mucho antes, por ejemplo, en Roma, en los siglos anteriores a la era cristiana el suicidio era considerado por algunos como un hecho positivo. Séneca, el estoico romano dijo: "el vivir no es ningún bien si no se vive bien. Por lo tanto el hombre sabio vive lo mejor que puede, no lo más que puede... siempre pensará sobre la vida en términos de cualidad, no de cantidad. Morir antes o después es irrelevante... la vida no es para comprarla sea cual sea el precio". En el aspecto religioso los martirios y la tendencia a la muerte de los cristianos primitivos conmovió a la Iglesia lo suficiente como para comparar el suicidio con el crimen y, por lo tanto, con el pecado. El cambio más importante fue el que se produjo en el siglo IV con San Agustín (354-430) al decir que el suicidio es un crimen porque quita la posibilidad de arrepentirse y porque viola las leyes en contra del matar. Santo Tomás de Aquino (1225-174) destacó que el suicidio era un pecado mortal porque usurpa el poder divino de decisión sobre la vida y la muerte. Aunque ni en el viejo ni en el nuevo Testamento se habla de suicidio, el Concilio de Toledo del año 693 proclamó que la persona que intentara el suicidio sería excomulgada.
Desde el punto de vista filosófico Rousseau (1712-1778) transfirió el pecado del hombre a la sociedad, afirmando que es la sociedad la que lo transforma agrediendo a sus propios componentes y a sí mismo. David Hume (171 1-1778) despojó al suicidio de la idea de pecado y trató de descriminalizarlo. Como se señaló antes, en el siglo XX hubo dos posturas importantes con respecto al suicidio: por un lado DURKHEIM centró su teoría en los efectos perjudiciales que la sociedad ejerce sobre el individuo mientras que FREUD centró su idea en el inconciente del hombre. Durkheim en su obra de 1897 "LE SUICIDE" estableció el modelo de investigación sociológica sobre el suicidio. Según este autor el suicidio es el resultado de la acción de la sociedad sobre el individuo y postuló tres tipos básicos de suicidio: el suicidio ALTRUISTA, ej. hara-kiri y la costumbre en la India de que las viudas se inmolen en la tumba del marido: en este caso la persona no tiene elección y la sociedad es la que dicta las leyes. El suicidio EGOÍSTA se produce cuando la persona tiene pocos lazos con la comunidad. Se suicidan más las personas que viven solas que las que viven en familia. El otro suicidio se llama ANOMICO y es cuando la relación entre la sociedad y el individuo es estrecha pero por algún motivo se rompe, por ej.: pérdida de trabajo. Según FREUD el suicidio se halla latente en el inconciente: las personas se identifican de forma ambivalente con los objetos que aman, así es que cuando ocurre una frustración el lado agresivo se dirige contra la persona internalizada. De este modo el psicoanálisis explica el suicidio como la REPRESENTACIÓN DE LA HOSTILIDAD INCONCIENTE dirigida hacia el objeto amado que ha sido previamente introyectado. La corriente filosófica o existencial (Camus) dice que solo existe un problema filosófico serio que es el suicidio. La tarea más importante del hombre es responder a la aparente falta de significado de la vida, "su desesperanza y su cualidad absurda". 3. ETICA Y SUICIDIO Encontramos disposiciones relativas al tema “De la eutanasia" estableciéndose que "en ningún caso el médico está autorizado para abreviar la vida del enfermo, sino para aliviar su enfermedad, mediante los recursos terapéuticos del caso". El médico debe defender la vida. En ninguna circunstancia debe hacer lo opuesto y es por eso y teniendo como base la legislación positiva, los diferentes códigos de ética defienden la vida. Nuestro Código de Ética médica defiende la vida desde el momento de la concepción e incluye —como vimos— conceptos sobre la eutanasia. En el Juramento de Hipócrates encontramos una referencia al suicidio: ... "no me dejaré llevar por ninguna súplica que me convenza para suministrar a nadie ninguna droga letal como tampoco la aconsejaré..." EN LA DECLARACIÓN DE GINEBRA DE LA ASOCIACIÓN MEDICA MUNDIAL (1948 y 1968) y en el CÓDIGO INTERNACIONAL DE ETICA MEDICA (1949) encontramos las siguientes referencias respectivamente: ... "velar con el máximo respeto por la vida humana desde su comienzo, aún bajo amenaza y no emplear mis conocimientos médicos para contravenir leyes humanas..." y,... "el médico debe actuar solamente en interés del
paciente y no proporcionar atención médica que pueda tener el efecto de debilitar la fortaleza mental y física de aquel..." 4. ASPECTOS MÉDICO-LEGALES DEL SUICIDIO Esta cuestión se relaciona con la labor que le cabe al médico asistencia! y al médico legista en caso de suicidio y en las tentativas del mismo. Con respecto al médico asistencia! es necesario señalar que cuando presta asistencia a alguien que ha intentado quitarse la vida —por cualquier medio— debe, hacer la denuncia policial del hecho estando amparado por la justa causa. En los casos en que el hecho se haya consumado el que interviene es el médico legista quien deberá informar al juez la causa y mecanismo de la muerte teniendo en cuenta el lugar del hecho, los antecedentes que le brinde la policía y el resultado de la autopsia.
HOMICIDIO INTRODUCCION La vida de los seres humanos puede interrumpirse de varias formas, ya sea, por el propio individuo en cuyo caso hablamos de suicidio, o, por terceros tratándose en este caso de homicidio. El aborto y el suicidio se estudian en otras partes de esta obra por lo que esta sección estará dedicada al HOMICIDIO exponiéndose sucesivamente la definición, la clasificación y el informe médico-legal.
1. CONCEPTO La palabra homicidio tiene raíz latina y deriva de los términos HOMO (persona, hombre) y CAEDA (matar) y conceptualmente es el "acto en virtud del cual una persona da muerte a otra". Luego veremos cómo en diversas circunstancias esa acción tiene otra connotación que lo aleja de lo que la ley considera delito como la ejecución judicial y la muerte en el marco de la denominada "obediencia debida".
2. CLASIFICACIÓN Como se señalara según las circunstancias, las características de la víctima y las condiciones del hecho podemos hacer la siguiente clasificación: 1. a Simple 1. b Con agravantes 1. DOLOSO 1. c Con atenuantes
HOMICIDO Clasificación
3. a. Inimputabilidad 3. b. Riña 3. c. Duelo 3. d. Abandono de persona 3. e. Eutanasia 3. f. Tortura seguida de muerte 3. g. Privación de la libertad y muerte
Las características que diferencian los diversos tipos de homicidio son las siguientes:
1. Homicidio doloso Es el que es llevado a cabo con intención de matar o sea con definida resolución de provocar la muerte del otro. De acuerdo a las situaciones que se planteen tenemos diversas variantes a saber: a) Homicidio simple: Es el acto de dar muerte a otra persona sin que medien otras circunstancias.
En el dolo eventual el autor NO TIENE la intención directa ni indirecta de matar, siendo necesario que concurran los siguientes elementos: 1. que la muerte sea una consecuencia previsible 2. que el autor del hecho se HAYA REPRESENTADO la EVENTUALIDAD de tal resultado. 3. que el autor se coloque en una actitud de INDIFERENCIA frente a la probabilidad de su producción.
b) Homicidio con agravantes o calificado: 1. a su ascendiente, descendiente o cónyuge sabiendo que lo son. Si mediaren circunstancias extraordinarias de atenuación 2. CON ENSAÑAMIENTO, ALEVOSÍA, VENENO U OTRO PROCEDIMIENTO INSIDIOSO. 3. Por precio o promesa remuneratoria 4. POR PLACER, CODICIA, ODIO RACIAL O RELIGIOSO. 5. Por un medio idóneo para crear un peligro común. ó. CON EL CONCURSO PREMEDITADO DE DOS O MAS PERSONAS. 7. Para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procurar la impunidad para si o para otro por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito. Comentario: 1. Matar a un ascendiente, descendiente o cónyuge sabiendo que lo son: El agravante del vínculo matrimonial sólo comprende a los cónyuges unidos conforme a la ley nacional, quedando excluidos de ellas los esposos divorciados, los matrimonios nulos. 2. Con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso. El amordazar a una anciana para que no grite y así robarle con más facilidad aprovechando su indefensión, matándola finalmente, hace surgir el agravante de la ALEVOSÍA pues los autores han actuado sobre seguro y sin riesgo alguno para ellos. Para la ALEVOSÍA no es suficiente la mera concurrencia de la indefensión y del aseguramiento sino que es necesario el conocimiento por parte del autor del hecho de esas circunstancias y que sean intencionalmente buscadas y aprovechadas. 3. Por precio o promesa remuneratoria Se habla en este caso de asesinato. Existe un precio estipulado y un mandatario conocido. 4. Con el concurso premeditado de dos o más personas La premeditación consiste en meditar de antemano sobre el acto que se va a levar a cabo. Su característica es la de liberación fría sobre lo que se va a ejecutar.
c) Homicidio con atenuantes: Son circunstancias en las que la pena se atenúa si se dan las siguientes circunstancias:
a) al que matare a otro encontrándose en un estado de emoción violenta y que la circunstancias hiciere excusable. b) al que, con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna persona, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte. La emoción es un estado de conmoción del ánimo en que los sentimientos se exacerban alcanzando gran intensidad, siendo desordenados, potentes y de dificil control. La EMOCIÓN VIOLENTA como elemento de atenuación del homicidio debe basarse en parámetros de naturaleza ética, social y cultural. Este tema esta desarrollado con mayor extensión en el capítulo de Psiquiatría Forense al que nos remitimos.
2. Homicidio culposo Es aquel en el que el autor no tuvo la intención de matar pero que al obrar con IMPERICIA, IMPRUDENCIA, NEGLIGENCIA O CON INOBSERVANCIA DE LOS DEBERES Y REGLAMENTOS DE UN CARGO, provoca la muerte del otro. Es decir que para que un homicidio sea categorizado de esta forma debe descartarse en primer término la intencionalidad, luego demostrar que hubo culpa y que ese obrar culposo tiene íntima relación con el hecho imputado. El HOMICIDIO CULPOSO caracteriza a los hechos acaecidos durante el acto médico por eso se dice que los delitos imputables al médico durante el ejercicio de su profesión son de naturaleza culposa (ver Responsabilidad médica). 3. Homicidio en circunstancias especiales Merecen especial consideración aquellas muertes provocadas por terceros rodeadas de circunstancias especiales como las mencionadas en el cuadro N° 2 por lo que comentaremos brevemente por lo que para su consideración más extensa deberá recurrirse a tratados de la especialidad: a) Homicidio e inimputabilidad: En algunas circunstancias el homicida resulto ser no punible o sea no responsable del hecho. Esta situación es tratada con amplitud en el Capítulo de Psiquiatría Forense al hablar de la inimputabilidad por lo que nos remitimos al mismo. b) Homicidio en riña: Cuando la produzca la muerte de una persona como resultado de riña o agresión en la que participaron más de dos personas tomándose por autores a todos los que ejercieron la violencia. c) Abandono de persona seguido de muerte: Cuando se provocare la muerte por haber colocado a la víctima en situación de desamparo o abandonando a su suerte a una persona incapaz de valerse y a la que debía mantener o cuidar o a la que el mismo autor haya incapacitado.
El médico debe prestar especial atención a esta eventualidad pues muchas veces la muerte de un paciente —dadas las circunstancias— puede jurídicamente considerarse no como HOMICIDIO CULPOSO, característico de la responsabilidad profesional, sino como HOMICIDIO POR ABANDONO DE PERSONA por lo que el delito se encuadra como de naturaleza DOLOSA siendo la pena mucho más severa. d) Homicidio y eutanasia: El médico puede provocar la muerte por acción u omisión pudiendo encuadrarse este accionar como de instigación o ayuda al suicidio o bien como homicidio. e) Privación de la libertad y muerte: Es un homicidio en el cual la victima ha sido privada de la libertad ocasionándole la muerte. f) Tortura seguida de muerte: Es el si con motivo u ocasión de la tortura resultare la muerte de la víctima.
MUERTE SÚBITA INFANTIL A) INTRODUCCIÓN Uno de los aspectos más difíciles de la investigación en la MSI tanto para el patólogo forense como para el pediatra, es encontrar la línea de demarcación entre el maltrato y la muerte natural. La rápida evolución y la ausencia de un diagnóstico cierto de la causa de la muerte pueden plantear un problema médico legal. Si no hay un médico que certifique la defunción, es necesaria la práctica de la autopsia médica legal, en la que se intentará establecer el diagnóstico y el mecanismo de la muerte. Las muertes súbitas de niños y lactantes se incluyen, desde el punto de vista médicolegal, en este amplio concepto de las muertes sospechosas de criminalidad. Existiendo por propia definición en toda muerte súbita, la sospecha de estar originada por una causa no natural y al mismo tiempo la imposibilidad de certificar con rigor, debe ser objeto en todos los casos de investigación médico-forense, debiendo realizarse la autopsia en forma completa que incluya investigaciones anatomopatológicas, bioquímicas y toxicológicas. La muerte súbita infantil es un tema clásico en Medicina Legal con indudables repercusiones en los ámbitos médico-asistenciales, familiares, epidemiológicos y sociales.
B) CONDUCTA A SEGUIR POR EL PEDIATRA ANTE UNA MSI La conducta médica ante una MSI debe incluir: 1. Informar a la familia que la autopsia es imprescindible. 2. El médico debería obtener todos los datos, que faciliten la instrucción para que el médico forense los tenga al momento de realizar la autopsia. Como información básica indispensable se deberá recabar: edad y sexo, peso al nacer, quien fue la última persona que vio al niño con vida (fecha y hora), quién lo descubrió muerto (fecha y hora), cuál fue el lugar de la muerte (cuna, cama de los padres, etc.) posición en que lo encontraron, si fue cambiado de posición (porqué y por quién), si se intentó alguna forma de resucitación (método) y quien fue la persona, última consulta a un médico, estado de salud en el último tiempo, tipo de alimentación (mamadera, pecho, etc.), hora de la última comida, qué comida, si hubo otros casos de MSI en la familia. La familia en la que se produce una muerte súbita de un lactante necesita el apoyo médico. Son aspectos de gran importancia a este respecto: a. b. c. d.
Explicar que este cuadro existe. Que no se conoce bien su etiología. Que no se ha debido a desatención o negligencia. Explicándoles en forma clara que:
NO existen medios de prevención. NO hay forma de predecirlo. NO es contagioso. NO es hereditario. Ocurre rápidamente y sin sufrimiento. De esta forma pueden prevenirse las secuelas que con frecuencia se producen en los familiares del niño y en los padres.
C) OBJETIVOS MÉDICO-LEGALES DE LA AUTOPSIA La autopsia debe ser minuciosa y completa. Se deberá tomar muestras de fluidos orgánicos (sangre, orina, humor vítreo, etc.) para análisis bioquímicos y toxicológicos, debiéndose reservar muestras de tejidos para la realización de estudio histopatológico. Desde el punto de vista médico forense, los estudios e investigaciones deben perseguir aclarar puntos claves: 1. Descartar formas de muerte violenta: Hay varios problemas especiales que merecen considerarse al respecto. Se refieren a distinguir entre MSI y:  Cuadros asficticos.  Intoxicaciones.  Presencia de signos de maltrato (recientes o antiguos). 2.
Diagnóstico de la causa de muerte: Si todo lo anterior resulta negativo, hay que inclinarse por un mecanismo de muerte natural, del que se procurará encontrar la etiología, hecho que no siempre es posible. De la exploración y análisis de los hallazgos del autopsia y los exámenes complementarios, se podrá arribar a una de las siguientes conclusiones:  Diagnóstico claro de la causa de muerte: A él se llega generalmente cuando un único hallazgo tiene suficiente entidad como para explicar la causa de la muerte sin lugar a dudas (malformaciones cardíacas).  Presencia de varios signos, ninguno de los cuales explicaría la muerte por sí solo y de forma aislada, pero que en su conjunto hablan de un estado general patológico que explica una muerte en un momento dado.  Autopsia negativa, por algunos autores denominada "blanca", sin ningún signo evidente de patología que explique el mecanismo de la muerte.
Es preciso subrayar que la causalidad violenta no es más que una posibilidad lejana, pero de todo, admisible. En los casos de muerte súbita infantil, la autopsia tiene una importancia extraordinaria desde los puntos de vista: 1. Jurídico-legal: Para descartar un mecanismo violento (malos tratos, sofocación, intoxicación). 2. Investigación: Para conocer adecuadamente los substratos morfológicos que subyacen en este tipo de muertes e intentar explicar los mecanismos fisiopatogénicos que hagan posible clasificar las muertes por los hallazgos anatomopatológicos o bien esclarecer las causas del síndrome. 3. Clínico-preventivo: Diagnosticando patologías que pueden ser prevenidas en embarazos siguientes (enfermedades congénitas o trastornos metabólicos
hereditarios) y diagnosticando correctamente los casos de SMSL, para que hermanos gemelos o sucesivos puedan beneficiarse con la adopción de medidas preventivas (estudio clínico y/o inclusión en programas de vigilancia domiciliaria, etc.). 4. Administrativo: Facilitando la actuación del facultativo para la certificación de la defunción y evitar implicancias jurídico-penales. D) PRINCIPALES DIAGNÓSTICOS DIFERENCIALES QUE DEBEN PLANTEARSE CON EL MSI Patología Cardíaca: Aproximadamente el 13,5% de las muertes corresponden a cardiopatías congénitas. Combinándose anomalías estructurales cardíacas congénitas con lesiones secundarias a la alteración hemodinámica que acontece en estos casos (Tetralogía de Fallot, comunicación interventricular, ductus persistente, foramen oval permeable, comunicación interauricular tipo Foramen Oval, implantación anómala de las coronarias, etc.). Los fallos en la regulación neurovegetativa cardíaca que explicarían alteraciones arrítmicas o cambios en los intervalos Q-T, se han descrito también como causa de muerte súbita del lactante. Estos hallazgos se escapan a la valoración anatomopatológica; sin embargo, es necesario el estudio completo del sistema de conducción cardíaco en todos los casos cuya muerte sea inexplicable. Se acepta que entre las muertes súbitas de los niños y adolescentes un 15% muestran miocarditis. Patología respiratoria: La mayor parte de la patología en los casos de MSI corresponde a infecciones del aparato respiratorio (bronconeumonías, bronquiolitis obstructiva, neumonitis intersticial, etc.) Estas infecciones podrían desempeñar ocasionalmente, un papel importante en el desencadenamiento de episodios de cianosis y apneas respiratorias prolongadas graves, debido a su comienzo en forma de crisis y la progresión de hipoxemia, por el trastorno del equilibrio entre ventilación perfusión. E) SÍNDROME DE MUERTE SÚBITA DEL LACTANTE También llamado muerte en la cuna o muerte blanca, es una forma particular de muerte súbita, que se define como "la muerte de un lactante, menor de un año de edad, que permanece sin explicación después de realizar una investigación minuciosa del caso, incluyendo la realización de una necropsia completa, examen de la escena de la muerte y una revisión de la historia clínica". Por sus circunstancias constituye un 'importante problema no sólo médico legal, sino también social. Probablemente sea una de las situaciones más dramáticas a las que debe enfrentarse un pediatra. El SMSL, es la principal causa de mortalidad infantil postneonatal en países desarrollados. 1) Factores epidemiológicos comúnmente asociados a las víctimas del SMSL Edad: Máxima incidencia entre los 2 a 4 meses, poco común antes de 1 mes o después de los ó meses, esporádico hasta los 12 meses y excepcional después del año.
Sexo: Mayor frecuencia en varones (3:2). Horario: Entre las 24 y las 9 horas (durante el sueño). Estación del año: Mayor frecuencia en los meses fríos. Enfermedades: Historia de infección respiratoria leve o síntomas gastrointestinales, una semana previa. Reincidencia: Hermanos siguientes 8% (40 veces mayor)
2.1% (10 veces mayor) Gemelos o trillizos
Lactancia: Más frecuente en lactancia artificial con relación a la lactancia materna. Factores asociados al niño: Más común en pretérminos pequeños por su edad de gestación, pretérminos con displasia broncopulmonar, neonatos con anoxia neonatal. Test de Apgar bajo, menor respuesta a estímulos, mayor frecuencia de ingresos hospitalarios, lactantes con reflujo gastro-esofágico y/o con dificultad al crecer. Factores maternos: Madres solteras, madres jóvenes, madres multíparas con intervalos cortos entre embarazos, historia de abortos previos, anemia durante el embarazo, adicción al tabaco o drogas (opiáceos o cocaína), falta de cuidados /controles pre y postnatales. Factores ambientales: Nivel socio-económico bajo, predominio en áreas urbanas. Antecedentes de apnea o Episodio Aparentemente Letal; Valorar el momento y circunstancia del evento: Relación con el sueño, ingesta, sensorio, lugar, color de la piel (cianosis, palidez); tono, postura o movimiento anormal; duración del evento; tipo de reanimación requerida.
2) Hallazgos anatomopatológicos del SMSL En la autopsia los hallazgos son variables, entrando a formar parte de categorías lesiónales distintas, desde hallazgos absolutamente reactivos e inespecíficos, consecuencia de un estado terminal; hasta patologías que deben ser valoradas de forma muy objetiva para decidir si son o no consideradas causas desencadenantes de la muerte. Frecuentemente, existen signos histológicos de infección respiratoria antigua con presencia de agregados linfocitarios peribronquiolares, o de infección aguda con afectación bronquiolo-alveolar en forma de focos bronconeumónicos diseminados por uno o ambos pulmones. Acompañando o no a estas lesiones es frecuente observar líquido de edema intraalveolar y congestión capilar septal con moderada extravasación hemática. Se mantienen a pesar de la edad cronológica de los lactantes la hemopoyesis heterotópica extramedular en el hígado páncreas y riñones, asociándose habitualmente a congestión visceral generalizada, petequias pleurales, tímicas, cerebrales, cerebelosas y epicárdicas. Estos datos sugieren la existencia de una anoxia aguda previa a la muerte, la coexistencia de los mismos con degeneración grasa de los hepatocitos, persistencia de la grasa parda periadrenal, aumento de las células cromafines suprarrenales, el aumento de
grosor de las arterias pulmonares con hipertrofia e hiperplasia de la capa media asociada a hipertrofia del ventrículo derecho, la gliosis del tronco cerebral y leucomalacia de la sustancia blanca, hacen sospechar el mantenimiento de una situación hipoxémica de carácter crónico, que podría haberse iniciado incluso en la vida intrauterina. La reactividad tímica se manifiesta por la despoblación linfocitaria moderada y la transformación quística de los corpúsculos de Hassal que contienen detritus celulares y calcificaciones. La autopsia no revela siempre una causa evidente de muerte sino que más bien pone de manifiesto anomalías morfológicas con un significado incierto. 3) Criterios de clasificación de la muerte súbita del lactante a partir de los hallazgos anatomopatológicos Sobre la base de los conocimientos actuales, se propone la siguiente clasificación: Grupo A: Muertes súbitas sin ninguna anomalía patológica. En ellos la autopsia es absolutamente negativa, son catalogadas como muertes súbitas genuinas o "síndrome de muerte súbita del lactante". Grupo B: Muertes súbitas con lesiones anatomopatológicas sugestivas del síndrome pero que no explican la muerte. Son las que presentan hiperplasia tímica, hemorragias focales, degeneración grasa hepática, hipoplasia suprarrenal, petequias en timo, pleura y pericardio, reactividad del sistema linfoide con adenomegalias. Grupo C: Muertes súbitas con lesiones anatomopatológicas que podrían ser causa del deceso pero que, por su extensión o intensidad, no parecen suficientes. En este grupo entrarían los trastornos de nutrición y de desarrollo, presencia de anomalías congénitas no letales, focos de infección, secreciones y material aspirado en vías respiratorias altas y bajas, enfermedades metabólicas y hallazgos morfológicos tales como signos indirectos de infección. Se trata de muertes inesperadas que acontecen en pacientes con una patología de base, que los hace más vulnerables, por lo que fallecen ante enfermedades intercurrentes que en otras condiciones no serían letales. Grupo D: Muertes súbitas en las que el estudio necrópsico ha evidenciado una clara causa de muerte. Casos en los que no hay ninguna duda ante la etiología de la muerte como: malformaciones congénitas letales, complicaciones que siguen a la prematurez, traumatismos, neoplasias malignas, enfermedades infecciosas o metabólicas graves. La mayoría de los casos de los Grupos C y D se producen a partir del año de vida. Por eso debe seguirse estrictamente el criterio de selección de los casos basándose en la definición, excluyéndose de la clasificación postmortem. En estos dos últimos supuestos no deben usarse el término de síndrome de muerte súbita del lactante. En estos casos la ayuda del examen del lugar de la muerte y la valoración detallada de la historia clínica previa decidirán en que grupo se clasifican. En definitiva, es necesario decidir en cada situación si una lesión microscópica es suficientemente severa para haber causado la muerte. El grado de suficiencia se establece a partir del examen postmortem planteándose cuáles han sido en esta muerte la:
 Causa primaria: Entendida como algo que inicia una cadena de cambios que terminan en la muerte.  Causa accesoria: Algo que ayuda al proceso a seguir adelante.  Causa inmediata: Último factor que contribuye a la muerte.  Causa esencial: En el sentido biológico, pero casi nunca lo suficiente como para explicar la muerte.
MUERTE SÚBITA EN EL ADULTO A) INTRODUCCIÓN Esta cuestión debe estudiarse en forma interdisciplinario ya que incluye aspectos etiológicos, clínicos, preventivos, epidemiológicos y sociales. No obstante haberse avanzado considerablemente sobre el tema aún existen muchas causas ignoradas respecto de la causalidad del síndrome. Uno de los aspectos importantes, es la interrelación entre factores etiológicos y prevención ya que el mayor conocimiento de aquellos permite la elaboración de normas de tipo preventivo que, sin duda, contribuirían a evitar algunos casos. También el conocimiento de las causas de muerte súbita a través de la autopsia posibilita hacer una inferencia acerca del estado sanitario de un grupo poblacional determinado. B) DEFINICIONES Hay numerosas definiciones de muerte súbita del adulto. Por ejemplo en 1958 el Comité de Expertos en Hipertensión y enfermedad coronaria la O.M.S. la definió como: "LA MUERTE INSTANTÁNEA QUE OCURRE EN POCOS MINUTOS A PARTIR DEL COMIENZO DE LAS MANIFESTACIONES CLÍNICAS"; el Consejo Científico en Aterosclerosis y Enfermedad Cardíaca isquémica de la Sociedad Internacional de Cardiología la define como: "LA MUERTE INESPERADA DE CAUSA NATURAL QUE OCURRE INSTANTÁNEAMENTE O DENTRO DE LAS 24 HORAS DEL COMIENZO DE LOS SÍNTOMAS O SIGNOS" mientras que la O.M.S. la define como "AQUELLA MUERTE NO VIOLENTA E INESPERADA QUE OCURRE DENTRO DE UN PERIODO DE SEIS HORAS EN UN SUJETO APARENTEMENTE SANO O EN UN SUJETO ENFERMO CUYA CONDICIÓN ES ESTABLE O ESTA MEJORANDO". Otros, autores como Baroldi, Davis, Lavegrove, Goldstein, y Willich, entre otros, toman como criterio para definirla, a la duración del período agónico que puede variar entre 30 minutos y hasta 26 horas.
C) CONCEPTO MÉDICO-LEGAL. DIFERENCIAS CON LA MUERTE INESPERADA, RÁPIDA Y POR INHIBICIÓN De la lectura de las diferentes definiciones propuestas surge que se imbrican elementos concernientes a la etiología, y a la duración del período agónico. También esas definiciones asimilan el concepto de muerte súbita al de muerte inesperada y rápida. Creemos que una correcta interpretación médico-legal debe, en primer lugar, definir a la muerte súbita para luego saber qué casos deben ser incluidos en esa definición con fines jurídicos, epidemiológicos y/o estadísticos y lograr así diferenciarla de otros tipos de muerte como la rápida, la inesperada y la muerte por inhibición. Es por eso que desde el punto de médico-legal y de acuerdo con otros autores que han trabajado sobre el tema en nuestro medio puede definirse a la MUERTE SÚBITA como a "LA MUERTE QUE SE PRODUCE DENTRO DE LA HORA DE LA APARICIÓN DE LOS SIGNOS O SÍNTOMAS EN INDIVIDUOS QUE PRESENTABAN UN ESTADO BUENA SALUD O QUE SI ERAN PORTADORES DE UNA PATOLOGÍA CON IDONEIDAD PARA LLEVAR A LA MUERTE, ERA IGNORADA POR ELLOS Y SUS FAMILIARES". De acuerdo con la definición, la muerte súbita lleva implícita la suposición "a priori" de la causalidad natural mientras que hay otros caracteres que hace que una muerte sea catalogada como INESPERADA, RÁPIDA o por INHIBICIÓN. Llamamos muerte INESPERADA a la que se produce en un individuo portador de una patología cuyo pronóstico no hacía prever la muerte en el corto lapso, mientras que aplicamos el concepto de muerte RÁPIDA la que tiene un origen traumático siendo el tiempo de sobreviva luego de producidas las lesiones, extremadamente corto, sirviendo como ejemplo los casos de individuos que se suicidan arrojándose a las vías de un tren o aquellos procedentes de precipitación o defenestración. Muchas veces y dada la circunstancia en que se producen los hechos se incluye dentro del concepto de muerte súbita a muerte por INHIBICIÓN. Creemos que debe separársela puesto que debería aplicarse este concepto, es decir, el de muerte por mecanismo inhibitorio a aquella que acontece tras la aplicación de traumatismos a veces de carácter leve. Balthazar delimitó el concepto diciendo que es "MUERTE QUE SOBREVIENE BRUSCAMENTE TRAS UNA EXCITACIÓN PERIFÉRICA REALIZADA SOBRE EL CUELLO, ABDOMEN O ZONAS GENITALES SIN QUE APAREZCAN EN LA AUTOPSIA ALTERACIONES QUE PUEDAN EXPLICAR EL MECANISMO QUE LLEVO A LA MUERTE". Típicamente la vemos en aquellos casos en que el cuello es comprimido con las manos del victimario con la intención de producir una estrangulación manual ejerciéndose presión sobre el seno carotideo. También se ve en los casos de sumersión en que el agua fría se pone en contacto con las mucosas. En ambos casos se desencadena un mecanismo reflejo de intensa estimulación parasimpática con bradicardia y paro cardíaco. A este síndrome se lo conoce también como síncope vasopresor, ataque vasovagal y en la autopsia no se encuentra ninguna alteración anatomopatológica que pueda explicar la muerte salvo, el edema agudo de pulmón en algunos casos.
D) CAUSAS DE MUERTE SÚBITA De nuestra práctica de autopsias en la Morgue Judicial de la ciudad de Buenos Aires, podemos decir que de acuerdo con los hallazgos anatomo-patológicos, las causas más frecuentes de MUERTE SÚBITA, en orden decreciente de frecuencia son las siguientes:
1. Causas cardiovasculare s: a) cardiopatías:
b) ruptura de aneurisma de aorta c) stress
2. Pulmonares: 3. Nerviosas:
5. Toxicas:
anomalías del sistema de conducción ateroesclerosis coronaria cardiomiopatías miocarditis
Incluimos a la muerte atribuible al stress como una muerte SÚBITA siempre que se tratare de un individuo cuya condición previa a la muerte era la que se contempla en la definición, es decir, que gozaba de un estado de buena salud y sin patología previa conocida por él, tratándose de "UN CUADRO DE DESCOMPENSACIÓN PSICOSOMATICA CAUSADO POR ESTÍMULOS INESPECIFICOS QUE SUPERAN LA CAPACIDAD ADAPTATIVA DEL INDIVIDUO" — trombo embolismo — hemorragia subaracnoidea (por ruptura de aneurisma o malformación arteriovenosa) — hemorragia intraparenquimatosa (en cerebro, cerebeolo o tronco) — tumores de encéfalo o meningeos — meningitis — ruptura de aneurisma de aorta abdominal — perforación de úlcera gastroduodenal — pancreatitis hemorrágica — ruptura de bazo Es cada vez más frecuente la causa debida a factor tóxico especialmente la provocada por cocaína sola o en combinación con el alcohol etílico.
E) ASPECTO MÉDICO-LEGAL Toda MUERTE SÚBITA es, desde el punto de vista jurídico, una MUERTE DE CAUSA DUDOSA por lo que se impone la práctica de la AUTOPSIA MEDIO ^ LEGAL previa denuncia policial. Es una cuestión que debe tenerse clara dado que frecuentemente se le presentan al médico situaciones de este tipo que exigen una respuesta inmediata. Requerida la presencia del médico lo que debe hacer es el DIAGNOSTICO DE MUERTE con lo que cumple con su obligación legal. Dado que no le consta la causa de la muerte y del examen del cadáver tampoco surge, de manera indubitable, la causa del deceso, debe dar inmediatamente intervención a la autoridad policial o judicial para que el cadáver sea trasladado y se realice la autopsia médico-legal la que pondrá de manifiesto si la muerte se debió a causa natural, traumática o tóxica.
LA MUERTE DEL FETO Y DEL RECIÉN NACIDO
En el estudio de la muerte del FETO y del RECIÉN NACIDO es imprescindible el conocimiento y uso de las definiciones habitualmente utilizadas en obstetricia y neonatología por lo que a esos términos se hacen también referencia en el capítulo de Tocoginecología médico-legal. Estos conceptos son necesarios para poder enmarcar cada una de las situaciones que pueden presentarse con connotación médico-legal y son las siguientes: 1. DEFINICIONES a) Recién nacido vivo y nacimiento vivo: Es la expulsión o extracción completa del cuerpo de la madre, independientemente de la duración del embarazo, de un producto de la concepción que, después de esta separación respira o manifiesta cualquier otros signo de vida, tal como palpitación del corazón, pulsación del cordón umbilical o contracción efectiva de algún músculo, haya o no haya sido cortado el cordón umbilical y esté o no, adherida la placenta. Cada producto de un nacimiento que reúna esas condiciones se considerará como un nacido vivo. b) Recién nacido de término: Es aquel cuyo embarazo duró de 38 a 42 semanas completas. c) Muerte o defunción fetal: Es la muerte del producto de la concepción antes de la expulsión o extracción completa del cuerpo de la madre independientemente de la duración del embarazo. La circunstancia determinante del hecho es que después de la separación, el feto no respira ni da ninguna señal de vida como palpitaciones del corazón, pulsaciones del cordón umbilical o movimientos efectivos de los músculos. Muerte fetal temprana: es la que se produce entre las 20 y 28 semanas de gestación. Muerte fetal tardía: es la que se produce después de las 28 semanas de gestación. d) Muerte neonatal: Es la muerte del recién nacido hasta los 28 días completos de vida extrauterina. La muerte en este período se divide en: MUERTE NEONATAL PRECOZ: hasta los 7 días, y, MUERTE NEONATAL TARDÍA: desde el 7mo. y hasta los 28 días. e) Mortalidad perinatal: comprende los casos de muerte fetal y neonatal por lo que se la subdivide en mortalidad perinatal I y II. En medicina forense y en el aspecto TANATOLOGICO interesan las muertes del PERIODO PERINATAL I o sea aquellas correspondientes a la mortalidad FETAL TARDÍA y a la NEONATAL PRECOZ debiendo determinarse las CAUSAS DE LA MUERTE, la COMPROBACIÓN DE LA VIDA EXTRAUTERINA, su DURACIÓN y los SIGNOS DEL RECIÉN NACIDO DE TERMINO.
2. CAUSAS DE MUERTE DEL FETO Y DEL RECIÉN NACIDO Por su implicancia médico-legal interesa establecer las causas de las muertes acaecidas en período PERINATAL I ya que muchas veces estas muertes son objeto de juicios de responsabilidad médica o materia de proceso penal en caso de que se hayan producido en circunstancias dudosas o por causas violentas. a) La muerte del FETO (mortalidad fetal tardía) puede deberse a causas de orden natural o violento: Causas naturales: Hipoxia intrauterina, patología de la placenta y del cordón, malformaciones, anomalías cromosómicas. Las patologías maternas que deben considerarse en esta causalidad son la hipertensión, diabetes, isoinmunización e infecciones (rubéola, citomegalovirus y toxoplasmosis entre las más comunes). Causas violentas: Traumática y tóxica. En estos casos, la autopsia esclarecerá la causa y el mecanismo de la muerte siendo de interés también consignar la data de la muerte, es decir, el tiempo transcurrido hasta que se produjo la extracción del producto de la concepción. En este sentido es valioso establecer el grado de MACERACION que presenta el cadáver y que consiste en las transformaciones o cambios degenerativos que se desarrollan en el feto después de la muerte como resultado de la autolisis y desintegración textura! por acción de las enzimas kallikreina, serotonina y 5 hidroxytriptamina. Las características de la maceración dependen de las condiciones de humedad, presencia de infecciones, grado de hipoxia fetal y edema. Este proceso comienza a las 48 horas de la muerte y se describen tres grados: — Primer grado: entre el 3 y 8vo. día de retención, hay infiltración serosanguínea del tejido celular con formación de flictenas en algunas zonas; — Segundo grado: tiene lugar en la segunda semana. La epidermis en el tronco y miembros se desprende dejando ver una superficie de color rojizo, el abdomen es globuloso y los huesos del cráneo cabalgan unos sobre otros. — Tercer período: ocurre después de los 15 días de retención. La epidermis se desprende en toda la superficie corporal y los órganos internos se tornan frágiles y friables. b) La muerte del RECIÉN NACIDO puede deberse a causas naturales o violentas. Entre las primeras tenemos: 1) inmadurez o complicaciones del recién nacido de pretérmino a) membrana hialina b) displasia broncopulmonar c) hemorragia intracraneal d) enterocolitis necrotizante e) hemorragia pulmonar difusa 2) anomalías congénitas: defectos cardíacos o del sistema de conducción 3) infecciones: generalmente complicaciones de corioamnionitis 4) Hipoxia perinatal 5) aspiración de líquido amniótico y meconio 6) discrasias
7) trastornos metabólicos Las causas de MUERTE VIOLENTA O CRIMINAL DEL RECIÉN NACIDO más frecuentes son las siguientes: a) contusiones cráneo-meningoencefálicas b) fracturas múltiples con desgarros víscero-vasculares y hemorragias interna y/o externa c) asfixia: sofocación, estrangulación manual o a lazo, compresión toracoabdominal, sepultamiento, sumersión d) lesiones por armas blancas e) por acción del calor f) por tóxicos, y, g) POR OMISIÓN DE CUIDADOS (abandono de persona). 3. PRUEBAS DE VIDA EXTRAUTERINA DEL RECIÉN NACIDO Como parte integrante de la autopsia médico-legal se encuentra la cuestión fundamental de determinar si el recién nacido ha nacido vivo o muerto, sea cual fuere la causa de la muerte, adquiriendo en algunas circunstancias carácter relevante. Estas pruebas se basan en la comprobación de las modificaciones que ocurren en el feto una vez que ha sido separado del cuerpo de la madre si es que ha habido "vida autónoma" luego del corte del cordón umbilical. Las distintas pruebas de vida reciben el nombre de DOCIMASIAS (del griego "decimos" que significa comprobar examinar) siendo las más importantes las que tratan de determinar la existencia de la actividad respiratoria contándose entre las mismas a las siguientes: docimasía radiografía de Bordas, la docimasía pulmonar de Galeno RaygerSchreger, la docimasía histológica de Bouchut-Tamasia, la docimasía disfragmática de Casper, la docimasía pulmonar óptica de Bouchut; la docimasía pulmonar epimicroscopía de Etienne Martín, la docimasía de Veiga de Carvalho; la docimasía gastrointestinal de Bresiau y la docimasía auricular de Wendt-Wredden. De real importancia práctica y de elección son las tres primeras que describiremos a continuación: A) Docimasía radiográfica de Bordas o docimografía pulmonar de Vasiliu-Meller: la transparencia de los pulmones en la imagen radiográfica se debe al aire contenido en los alveolos. En el recién nacido muerto, se observa una opacidad igual a la de los órganos macizos. B) Docimasía pulmonar de Galeno Rayger-Schreger o docimasía hidrostálica: se basa en la diferencia de peso específico del pulmón expandido con respecto al que no ha respirado. La densidad del pulmón fetal es de 1,08 a 1,10 g/ml por lo que un fragmento introducido en el agua se hunde. En cambio la densidad del pulmón expandido es de 0,80 a 0,90 g/ml por lo que sumergido en agua, flota. El procedimiento consta de cuatro tiempos utilizándose un recipiente de vidrio transparente y amplio con agua:
— Primer tiempo: se sumerge el block cardiopulmonar y timo. Este block se hunde o flota. — Segundo tiempo: se separan los pulmones y se los coloca en el agua observándose si se hunden o flotan. — Tercer tiempo: se toman varios fragmentos de los dos pulmones, se los deja en el agua y se ve si se hunden, flotan o quedan a media agua. — Cuarto tiempo: los mismos fragmentos del tiempo anterior se los comprime manualmente observándose si desprenden o no burbujas, y caso positivo, cuáles son las características de las mismas. CUANDO HAY FLOTACIÓN EN LOS TIEMPOS PRIMERO, SEGUNDO Y TERCERO Y DESPRENDIMIENTO DE BURBUJAS PEQUEÑAS Y UNIFORMES EN EL CUARTO TIEMPO, SIGNIFICA QUE LA PRUEBA ES POSITIVA O SEA QUE EL FETO HA RESPIRADO, EN CAMBIO SI SE HUNDE Y NO HAY DESPRENDIMIENTO DE BURBUJAS, INDICA QUE LA PRUEBA ES NEGATIVA, ES DECIR, QUE EL FETO NO HA RESPIRADO. En caso de putrefacción del pulmón, los fragmentos pueden flotar a "media agua" y las burbujas son escasas y desiguales. C) Docimasía histológicas de Bouchut-Tamassia: consiste en el examen microscópico del pulmón. En el recién nacido muerto los alveólos tienen forma irregular, sinuosa, las paredes contactan unas con otras y el epitelio de revestimiento es cúbico con núcleos centrales. En el recién nacido que ha respirado los, bronquios, bronquiolos y alveólos están dilatados, en los tabiques se observan los vasos con sangre en su interior y las células de revestimiento son planas. 4. LAS PRUEBAS DEL TIEMPO DE VIDA DEL RECIÉN NACIDO Dada la gran cantidad de modificaciones que experimente el cadáver del recién nacido a partir de la muerte debida a factores externos (humedad, temperatura) e internos, su evaluación carece de relevancia médico-legal y de importancia práctica si los datos recogidos a partir de la observación del cadáver no se correlacionan con esas variables. El diagnóstico de la duración de la vida del recién nacido deberá, entonces, calcularse en cada caso, en particular y teniendo en consideración las circunstancias en que fue hallado, la causa de la muerte y los hallazgos de autopsia macro y microscópicos sirviendo como elementos referenciales los siguientes: Características del cordón umbilical: unto sebáceo; color de la piel; examen microscópico del pulmón; características del aparato cardiovascular y progresión del meconio. 5. EL RECIÉN NACIDO DE TERMINO (CARACTERES DE MADUREZ) Los caracteres somáticos del recién nacido de término están configurados por los siguientes elementos: Peso: 3000 g ± 150 Talla: 48 cm ± 4 Longitud cefalocaudal: 35 cm ± 3 Longitud del pie (primer dedo-talón) 8 cm ± 1 Cabellos: longitud ente 1 y 1, 5 cm.
Uñas de las manos: sobrepasan levemente la extremidad de los dedos Uñas de los pies: no sobrepasan la extremidad de los dedos Cordón umbilical: la inserción se halla a 1 a 2 cm, por debajo del punto medio del cuerpo y la longitud media es de 50 cm y de 20 mm de diámetro Diámetros craneales: occipifomentoniano: 13 cm occipitofrontal: 1 2 cm biparietal: 9.5 cm bitemporal: 8 cm. Circunferencia máxima - pasa por el diámetro occipitomentoniano: 37 a 38 cm. Diámetros del tórax: bicromíal: 1 2 cm. esternodorsal: 9.5 cm Diámetros pelvianos: bitroncatéreo: 9 cm biilíaco: 8 cm sacropúbico: 5.5 Punto de Beclard: llamado "núcleo óseo de la extremidad distal del fémur", tiene aproximadamente 3 a 5 mm de diámetro, es de color rojizo destacándose por sobre el color blanquecino del cartílago. Aparece en el último mes del embarazo siendo su valor relativo porque aproximadamente un 20% de recién nacidos de término no lo presentan e inversamente puede aparecer en fetos de menos de 40 semanas de edad gestacional. Signo de Billard: en los maxilares especialmente en el inferior, existen a cada lado cinco tabiques, formando cuatro alveolos. Signo de Palma ScalayBello: es la calcificación del segundo molar temporario. Peso de las vísceras: Encéfalo 350 g ± 80 Timo 100g± 5 Corazón: 20 g ± 5 Pulmones: 45 g ± 10
Bazo: 10 g ± 3 Hígado: 130 g ± 20 Riñones: 25 g ± 10 Suprarrenales: 8 g ± 3 Páncreas: 4 g ± 2 Meconio: es el contenido normal del intestino fetal. Comienza a formarse alrededor del 6to.mes de vida intrauterina. En el feto de termino ocupa el intestino delgado y el colón hasta el sigmoides. La descripción de sus caracteres adquiere singular importancia en los casos de sufrimiento fetal ya que la hipoxia produce hiperperistaltismo y relajación esfinteriana volcándose de esa manera en el líquido amniótico. Si la expulsión es reciente se presenta pastoso, en suspensión en el líquido, el color verde rutilante dando el aspecto "en puré de arvejas" mientras que si la expulsión data de más tiempo, aparece disuelto en el líquido amniótico confiriéndole a este un color verde oscuro (mate cocido). Placenta: tiene forma ovoide, de consistencia moderada, de 500 a 600 g de peso, con diámetro mayor de entre 1 ó y 20 cm. y espesor de 2 a 3 cm. La cara materna es de aspecto carnoso, color rojo oscuro dividido por surcos que delimitan 20 a 30 lóbulos, cada uno con un número variable de cotiledones. La cara fetal presenta la inserción del cordón umbilical, tiene color gris azulado, es lisa, translúcida y brillante por la presencia del amnios a través del cual se ven los vasos coriales.
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Cuestionario Nº 3 1. ¿Qué es la Bioética, cuáles son los principios y agentes morales de ésta? 2. ¿Qué es la Tanatologia? Explique la triple perspectiva 3. ¿Cuáles son la formas Mèdico-Legales de la muerte? 4. ¿En la Tanatopsemiologìa, cuales son los signos inmediatos? 5. ¿Què es la Tanatopsia y qué tipos de èstas existen? Explíquelo brevemente 6. ¿Cuál es la diferencia entre recién nacido vivo y nacimiento vivo?
MED LEGAL 3

References: Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 3
 Artículo 25
 Artículo 29
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