Source: https://www.juanromeropi.com/
Timestamp: 2018-02-24 23:26:34+00:00

Document:
Juan Romero Pi - Catedrático EU Derecho Fiscal
Este es el penoso estado de degradación al que ha sido reducida la Mesa Mota por la acción incontrolada de motos “todoterreno”, cuya circulación y desmadre se ha tolerado por las autoridades competentes (o incompetentes) durante años. El Cabildo quiere “recuperar” la zona (en el enlace se puede acceder a los planes), lo que me parece muy bien, aunque sea tarde.
Ya han instalado una caseta de obras, que se puede ver en la foto adjunta, y un vallado provisional, que, por supuesto, ya lo han roto.
Publicaremos fotos durante el proceso de obras para comparar lo que hay y lo que habrá.
Aplaudamos la acción del Cabildo.
Esto del lenguaje se está volviendo muy complicado, y yo no termino de entenderlo. Vamos a ver una cosa, a ver si consigo entender esto. Sé que no es lo mismo, aunque se parezcan, acatar que atacar, que no es lo mismo Alfonso Guerra que “guerra a Alfonso”… No es lo mismo tejidos y novedades en el piso de encima, que te jodes y no ves nada y, encima, te pisan. Es más, sé que: Bombín es a bombón como cojín es a equis, y me importa tres equis lo que dice Puigdemont. Pero… ¿Qué pasa con nuestros jueces y magistrados, supremos o no?
Comencemos por el principio. Una de las acepciones que da el diccionario de la Real Academia Española (RAE) para atacar es la de: Actuar contra algo para destruirlo. Para acatar el diccionario dice que es: Tributar homenaje de sumisión y respeto. Pues bien, está ocurriendo una cosa muy curiosa. Se dice ahora que se deja en libertad, o se va a dejar en libertad, a los políticos presos del disuelto gobierno catalán porque “acatan” el artículo 155 de la Constitución. Esto no se entiende bien. ¿El artículo 155 está vigente desde 1978, o no? ¿Entonces qué hay que acatar? Hay que cumplirlo y punto. Pero es que, además, es falso que lo acaten, porque no le rinden “homenaje de sumisión y respeto”, sino que, poniéndose una piel de cordero encima, dicen que lo “acatan” a regañadientes para luego, actuar contra el artículo con el fin de “destruirlo” en mítines, reuniones y actividades de agitación y propaganda. Es decir, lo que se hace es dar falsas excusas.
Hasta ahora creía yo que ante la Constitución nos encontrábamos ante una norma imperativa de obligado cumplimiento, o al menos esto fue lo que estudié en la facultad.
Es decir, que nos encontramos con una norma jurídica que posee un contenido del que los sujetos jurídicos no pueden prescindir, de manera que la regulación normativa que se haga de la materia tendrá completa validez independientemente de la voluntad del individuo.
Es el tipo de norma predominante sobre todo en el derecho público. Cabe agregar que la mayor parte de las normas de los distintos ordenamientos jurídicos tienen carácter imperativo, aunque existe un mayor margen para la autonomía de la voluntad en el derecho privado. (Esto es lo que dice Wikipedia).
Dicho esto, y con el ánimo de aclararnos, vamos a poner un ejemplo conocido, es decir, el del juicio que se está celebrando en la Audiencia de Navarra contra la Manada (aunque yo creo que estos chicos se equivocaron con el lenguaje, como está pasando ahora con acatar y atacar, y al ponerse el nombre de manada, cambiaron la m por una n. (Si se hace “clic” aquí, se verá como define la RAE el término manada con “m”). Supongamos que los enjuiciados de “la manada”, se hubiesen presentado ante juez instructor y hubiesen dicho que acataban el artículo 179 del Código Penal, donde se castigan los delitos contra la libertad sexual y la violación, y que, incluso, acataban el artículo 180 donde se elevan los castigos por esas actividades delictivas cuando concurren ciertas circunstancias. ¿Sería creíble pensar que el instructor los hubiese dejado marchar hasta que se celebrase el juicio oral? Parece difícil de creer tal cosa.
La norma que rige la prisión provisional es la del artículo 503 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y no la de “si se acata esto o lo otro”, en el artículo se establece, entre otras cosas, que:
Parece que esto, y en particular lo del 2º, se cumple en el caso de los políticos presos. Vamos a ver qué nos dice su señoría el juez del Tribunal Supremo, instructor del caso.
Lo dicho, no es lo mismo, “acatar” que “atacar” el artículo 155 de la Constitución.
Pero la influencia en la campaña electoral y/o en la voluntad de los electores es imposible de controlar. En el boletín de noticias del Real Instituto Elcano del 7 de noviembre de 2017, (ARI 86/2017), la investigadora Mira Milosevich-Juaristi del Instituto y profesora asociada de Historia de Relaciones Internacionales del Instituto de Empresa (@MiraMilosevíchl), firmó un interesante artículo sobre el tema titulado: “La “combinación”, instrumento de la guerra de la información de Rusia en Cataluña”, en el que plantea que:
“Los occidentales confunden “desinformación” con “guerra de la información”, y distinguen entre “ciberguerra” y “comunicación estratégica”, mientras el Kremlin usa la desinformación como uno de los instrumentos de la “combinación”, y demuestra en la práctica que la ciberguerra y la guerra de la información, aunque nos sean términos sinónimos, son interdependientes.
El pívot americano no es un jugador de la NBA muy alto. Se habla de “pívot” al giro que dio la política exterior norteamericana en el año 2011, bajo el mandato de Barack Obama, aunque tal política se había ido gestando desde presidencias anteriores. Con dicho giro se buscaba el objetivo de consolidar a USA como un actor clave en la región y jugar un papel de liderazgo en ella por un largo tiempo (Rudd, 2013). Esa apuesta se concretará en el conocido como «pívot o giro hacia Asia», —más tarde renombrado como rebalancing, probablemente en un intento de reba­jar los temores generados en la República Popular China (Xiang, 2012)— al que se refirió Hillary Clinton al recordar: «[w]e have said the 21st Century will be “America’s Pacific Century».

References: artículo 155
 artículo 155
 artículo 179
 artículo 180
 artículo 503
 artículo 155