Source: http://dizdira.blogspot.com/2011/04/
Timestamp: 2017-05-23 22:36:40+00:00

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El diario Público está considerado como el periódico de ámbito estatal de línea editorial más izquierdista. Esto es algo en lo que me parece a mí que todos estamos de acuerdo.Sea lo adecuada que sea, nuestro pensamiento político está ineludiblemente condicionado por la imagen según la cual tendemos a considerar las ideologías políticas como puntos situados a lo largo de un segmento que admite infinitas gradaciones entre dos extremos (ultraderecha y ultraizquierda.) Pero, si esto es así, decir que Público "es el que está más a la izquierda" solo servirá para aportarnos una información relativa de su situación con respecto los otros periódicos en ese segmento. Que Público sea el periódico situado más a la izquierda no significa ni siquiera que ocupe la mitad izquierda de ese segmento; es decir, no implica que pueda ser considerado de izquierdas. El periódico más izquierdista -en términos relativos- del Chile de Pinochet o de la España de Franco no era de izquierdas en términos absolutos. El país más húmedo del Magreb en términos relativos no es un país húmedo en términos absolutos.Pero ¿cuál es entonces el criterio para ubicar a una ideología en ese segmento? ¿Cómo determinamos, en términos absolutos, hasta qué punto es de izquierdas un periódico? La pregunta parece imposible de contestar sin definir previamente en qué consiste ser de izquierdas. Y esta pregunta misma ya es motivo de irreconciliables discusiones ideológicamente condicionadas. Por increíble que parezca, es posible que Rubalcaba o Carmen Chacón se consideren a sí mismos como izquierdistas. Es posible que Aznar, como creo recordar que manifestó en cierta ocasión, se considere de centro. También es posible que mientan con la intención de caer más simpáticos a cierto sector de la opinión pública. Pero sin un criterio medianamente consensuado es imposible decirle a Rubalcaba, Chacón o Aznar que, o mienten, o no saben lo que dicen.Ante las dificultades que presenta este camino, proponemos dos maneras alternativas de comprobar hasta qué punto es de izquierdas el diario Público.-Distancia con otros periódicos.Como hemos visto, el dato de que Público sea el periódico más a la izquierda de la prensa estatal no nos indica hasta qué punto es de izquierdas. Para ello tendríamos que averiguar qué significa ser de izquierdas, y ése es un dato sobre el que carecemos de consenso.Pero lo que sí podemos hacer es determinar cuántas son las diferencias ideológicas que existen entre Público y el resto de los periódicos. Con este sistema nos ahorramos tener que valorar si esas ideas que los hace diferentes son o no de izquierdas. Simplemente contabilizamos cuántas son.También podemos evaluar con cierta objetividad hasta qué punto esas ideas que los diferencian son rechazadas por el resto de periódicos. Con ello lograremos considerar como poco significativas aquellas diferencias que generan poco o ningún conflicto ideológico con los otros periódicos.Por último podemos considerar como no ideológicas las diferencias que carezcan de contenido ideológico. Por ejemplo, el favoritismo hacia un determinado equipo de fútbol es claramente no ideológico. Las acusaciones por casos de corrupción tan típicas últimamente en las portadas, tampoco son ideológicas: ningún bando defiende que la corrupción sea buena, solo se acusan unos a otros de practicarla. Tampoco son ideológicos los ataques personales, etc. Estas guerras de descalificaciones y acusaciones quizá puedan ser síntoma de desavenencias ideológicas subyacentes, pero no constituyen desavenencias ideológicas propiamente dichas.Si al actuar así, encontramos que las diferencias ideológicas entre Público y los demás periódicos son numerosas, entonces podríamos imaginarnos así el segmento:Ello no nos permitiría todavía determinar en términos absolutos si Público es de izquierdas o no. Pero nos permitiría conjeturar que, dada la diferencia relativa sustancial con los considerados de derechas, Público probablemente entraría dentro de esa mitad izquierda del segmento.Si, por el contrario, encontráramos pocas diferencias ideológicas entre Público y los demás periódicos, podríamos imaginarnos así el segmentoy concluir que, dada la escasa diferencia con los periódicos considerados de derechas, entonces Público probablemente estaría dentro de la mitad derecha del segmento.No pretendemos -ni podríamos- hacer un estudio exhaustivo de esas diferencias ideológicas, aunque invitamos a que cojáis varios periódicos, junto con Público y hagáis el experimento. Mi impresión es que Público se diferencia notablemente del resto de periódicos en cosas como las siguientes:-Defensa de los derechos de los gays y lesbianas.-Críticas severas contra la Iglesia Católica.-Denuncia de actividades de grupos neonazis.-(...)Honestamente, ahora mismo no caigo en más diferencias (recordemos que están excluídas las acusaciones mutuas de corrupción, etc. entre PSOE y PP, porque no son per se diferencias ideológicas.)El problema no es que sean pocas diferencias. Seguramente me he dejado algunas más. Es que estas ideas supuestamente distintas no son abierta y tajantemente rechazadas por el resto de periódicos. La mayoría de los periódicos son partidarios de reconocer los derechos de gays y lesbianas: las diferencias lo son de matices. Aunque algunos periódicos de derecha se alinean claramente con la Iglesia Católica, pocos hacen de su defensa un objetivo prioritario: de hecho, hay periódicos de derechas notablemente antieclesiásticos, como El Mundo. Y ningún periódico defiende o justifica las actividades de grupos neonazis: como mucho las ignoran.Por tanto, mi visión del asunto es que las cuestiones ideológicas en las que existe clara y tajante discrepancia entre Público y el resto de periódicos es tan escasa que, usando un símil del ciclismo, Público encabezaría un compacto pelotón ideológico de derechas, pero en absoluto sería un "escapado."-Distancia con el público de izquierdas.El otro camino alternativo de comprobar hasta qué punto es de izquierdas Público es comparar sus ideas con las de su público. Esta comparación es hasta cierto punto posible gracias a la edición digital del periódico, en la que se permite a los lectores publicar comentarios a los artículos.Puesto que Público es considerado el periódico más a la izquierda, es de suponer que mayoritariamente sus lectores son también de izquierdas. Si mayoritariamente los lectores manifestaran conformidad con la línea ideológica de Público, o la consideraran demasiado izquierdista, entonces tendríamos un buen indicio de que, en relación a los lectores de periódicos del estado español, Público está situado claramente en la izquierda.Pero si resultase que, con excesiva frecuencia, los lectores se quejasen de que Público es demasiado derechista, entonces habría que concluir que existe un buen sector de ciudadanos que está claramente más a la izquierda de su línea editorial. Lo que pondría en duda el carácter izquierdista de este periódico.Mayte Carrasco: un caso paradigmático.La reportera de internacional Mayte Carrasco representa un caso paradigmático del alejamiento entre la línea ideológica de Público y la de su público. Es paradigmático porque pocos artículos de Público -con excepción quizá de los dedicados a defender a la Ley Sinde y a la SGAE- suscitan tantos, tan encendidos y tan abrumadoramente mayoritarios comentarios de queja, repulsa y protesta. Y también es paradigmático porque en esos asuntos que tratan sus últimos artículos de internacional es en donde se están ventilando hoy día las insalvables diferencias ideológicas de nuestro mundo, ésas que llevan a movilizar ejércitos, a asesinar civiles, a arrasar países enteros. No se trata de asuntillos como una recalificación urbanística o unas declaraciones racistas de tal o cual alcalde, sino de masacres humanas, de lucha por el dominio planetario militar y económico.Recomiendo la lectura de tres de esos artículos: referidos a Libia, a Gaddafi y a Qatar y de sus respectivos comentarios por parte de los lectores que me parece que ilustran a la perfección dos hechos.-Que esos artículos, a pesar de su carácter ideológicamente decisivo, podrían perfectamente aparecer en La Razón o el ABC sin suscitar protestas en sus lectores, pues coinciden plenamente con la línea editorial de estos periódicos de derechas.-Que los comentarios de los lectores de Público manifiestan un radical alejamiento ideológico con la línea editorial de su periódico.Hemos concluído que, por un lado, la ideología de Público es poco diferenciada de la del resto de periódicos estatales de gran tirada. Por otro lado, hemos comprobado que los lectores de Público manifiestan con destacable frecuencia la queja de que la ideología del periódico les resulta derechista. Ambos resultados sugieren que Público no representa ideológicamente a la izquierda del estado español. ¿Por qué Público está contra su público?Existe un considerable sector de la población española situado notablemente más a la izquierda de Público y que, por tanto, carece de periódico que lo represente. En pura teoría de mercado -la teoría que en el capitalismo, por definición, y esto ya lo descubrió Marx, jamás se cumple- los dueños de MediaPro deberían buscar a ese importante sector de mercado que necesita un producto que nadie le da: un periódico de ámbito nacional y de izquierdas. Sin embargo, no es así. Público prefiere indignar a sus lectores apoyando la Ley Sinde a sabiendas de que es general y masivamente impopular, en la izquierda y en la derecha. Las razones son fáciles de intuir.El jeque y la hurí freelancer.Ahora Público quiere transmitir a sus lectores una ideología contundente sobre Libia y Qatar tan delirantemente partidista, y partidista del bando de la derecha, que hace parecer moderados a los demás periódicos. Para ello utiliza a una niñata ignorante con muchos diplomas pijos y un chaleco antibalas que, emulando al gallardo Pérez-Reverte, se juega la vida y la dignidad allí donde hay un enemigo de EEUU al que bombardear con uranio y reportajes empobrecidos. Ella lo ve como una emocionante gamberradita (¡no "le" digas a mis padres que estoy allí! es su revelador e infantil lema. Las víctimas de sus desinformaciones, los pobres libios reventados en medio de la calle con las bombas pagadas por su jefe, el jeque de Qatar, no lo verán tan gracioso, estoy segura.¿Su jefe, el jeque de Qatar?Pues sí, literalmente, su jefe, el dueño de Al-Jazeera y, por tanto, de MediaPro.Así las cosas se ven más claras.
Concluímos esta serie dedicada a los orígenes, desarrollo y desenlace de la guerra civil en Costa de Marfil preguntándonos si podemos hablar con propiedad de una guerra civil. Luego conoceremos el modus operandi que caracteriza a Outtara, el favorito de la ONU y demás asociaciones demócratas y filantrópicas internacionales. Finalmente, nos preguntaremos no tanto el por qué sino el para qué de la guerra y conoceremos al yerno de Outtara.¿Realmente se trata de una guerra civil?La mayoría de los análisis oficiales sobre la situación de guerra que se vive en Costa de Marfil desde el año 2002 nos hablan de un norte que simpatiza con los rebeldes y de un sur pro-gubernamental. Con ello queda justificado llamar a esa situación "guerra civil", pues implicaría que la población de Costa de Marfil está dividida en dos bandos enfrentados. Pero ¿cuáles son las causas de ese supuesto enfrentamiento? Los análisis oficiales ofrecen las siguientes:-Causas étnicas. La diversidad de etnias bajo un mismo gobierno ha generado un odio racial entre las etnias predominantes del sur (Baoulé) (pro-gubernamentales) con las del norte (Sénoufo, Mandingo e inmigrantes burkinabés, de Mali, etc...) (pro-Outtara)-Causas religiosas. El norte del país tiene mayoría musulmana y el sur mayoría católica.-Causas políticas. El norte apoya al RDR de Outtara y el sur al presidente Gbagbo.Sin embargo, tales explicaciones no resultan convincentes a la vista de los hechos y con un mínimo de argumentación.La guerra civil no fue provocada por motivos étnicos.Si fuese así ¿cómo se explica que el aliado de Outtara sea Bédié? Bédié es el máximo ideólogo del racismo antinorteño. Recordemos que Bédié:-Es miembro de la etnia Baoulé, la predominante en el sur y la considerada privilegiada por los del norte.-No sólo es de la etnia "privilegiada", es el creador e ideólogo máximo del concepto racista de ivoirité, que justificaba ese privilegio.-Es el introductor de la norma electoral para evitar que los hijos de extranjeros (como Outtara) fuesen presidentes.Así que, supuesto que Outtara hiciese de tripas corazón y lo aceptase en su bando ¿cómo iban a hacerlo sus seguidores, si es que realmente lo que les llevó a enzarzarse en una guerra de 9 años fuese el odio étnico?Teniendo esto en cuenta, no es defendible que la guerra civil fuera provocada por enfrentamientos étnicosLa guerra civil no fue provocada por motivos religiosos.Hasta el 2002 a nadie se le habría ocurrido decir que en Costa de Marfil había problemas de coexistencia religiosa entre católicos y musulmanes.Wikipedia suele ser corregida rápidamente cuando las necesidades propagandísticas del imperio así lo exigen, pero a veces tardan en reaccionar. Así que todavía hoy puede leerse esto en la entrada correspondiente a las Religiones en Costa de Marfil, de la Wikipedia en inglés:"Christian holidays are officially recognized, but Muslim celebrations are also held, and, as in many areas of national life, tolerance is the general attitude toward the practice of religion.""Religious communities generally coexist peacefully. No world religion has been embraced by a majority of people. Conversions have been an individual matter in most cases, and many families include Muslims and Christians living together. Religious tolerance is also part of government policy. The president personally contributes to the cost of building mosques and churches, and he encourages both Muslims and Christians to assist in projects undertaken by other religious communities. Religious practitioners have also earned substantial goodwill through the services they offer their communities, especially in health and education, and by their overall contribution to social harmony."Añadamos a esto que los misioneros católicos desarrollan su labor sobre todo en la región del norte, que musulmana y la más pobre, sin que hasta el 2002 haya habido más que agradecimiento por parte de la población y colaboración con las mezquitas en las obras de beneficiencia.¿Quién puede creerse que con un panorama así de tranquilo la gente abandone su vida cotidiana para dedicarse a quemar mezquitas que ayer eran su casa o tirotear a sacerdotes que ayer eran sus amigos? Pues bien, lo cierto es que, en efecto, alguien quemó mezquitas y tiroteó a religiosos. No hace falta ser muy mal pensado para comprender que ese alguien es el mismo que hizo todo lo posible durante 9 años para mantener al gobierno en jaque desestabilizando el país.Por si esto fuera poco, baste añadir que Outtara, aunque de origen musulmán, es ateo y su aliado principal, Bédié, es católico. Curiosos líderes de una yihad: un ateo y un católico.No es, pues, posible, seguir afirmando que la guerra civil fue motivada por conflictos religiosos.La guerra civil no fue provocada por motivos políticos.Se nos pretende hacer creer que el norte apoya a Outtara, mientras el sur es pro-gubernamental. Y la razón política de la rebelión del norte sería que Outtara no se pudo presentar a las elecciones presidenciales de 2000.Sin embargo, el presidente Gbagbo no tiene la culpa de que Outtara no se pudiera presentar a las elecciones. Recordemos que los seguidores de Gbagbo fueron masacrados por la policía de Bédié por protestar contra la exclusión electoral de Outtara.La razón por la que Outtara no se pudo presentar a las elecciones del 2000 fue que el pueblo marfileño aprobó ese mismo año en un referendum la Constitución que lo impedía. Y la aprobó con un 86% de votos a favor.Eso significa que en el año 2000 Outtara como máximo debía contar con 366.853 simpatizantes, (los que votaron "No" en el referendum.) Y decimos como máximo porque, lógicamente, es de suponer que hubiese personas que votasen "No" por parecerles injusto el artículo 35, a pesar de no simpatizar con Outtara, o que votasen "No" por motivos distintos al artículo en cuestión.Pues bien, 10 años después, Outtara logró obtener 1.481.091 votos. ¿Cuáles fueron los exitosos métodos de convicción de los que se valió Outtara para aumentar sus apoyos de modo tan espectacular?Ya hemos visto cómo azuzar el odio étnico y religioso con atentados de bandera falsa es algo que le dió muy buenos resultados. Es una vieja técnica muy querida por los servicios de inteligencia occidentales (Yugoslavia, Irak, Pakistán...) y que Outtara, alumno aventajado del FMI, debió aprender muy bien.Pero veamos de qué manera tan entrañable los rebeldes de Outtara se ganaron ya desde el principio el cariño y el respeto de la población del norte, ésa cuyos intereses y derechos decían defender. Lo leemos en dos testimonios anónimos (por obvios motivos de seguridad) de dos misioneros católicos que narran el día a día de la gente normal en la zona bajo control de los "rebeldes" ya durante el primer año de la guerra:5/5/2003“Aquí en el centro-norte existe una tregua desde hace algunos meses (...) y damos gracias al Señor de esto. Pero la ausencia de combates no significa la paz, no significa serenidad. Los rebeldes viven a espaldas de la gente. Hace poco tiempo decían que tomarían los bienes del estado porque el gobierno les debe bastante dinero. Muchos guerrilleros, de hecho, son ex militares que han tomado las armas contra el gobierno porque no les pagaban sus estipendios. [Se ve que en este bando sí les pagaban. ¿De dónde sacarían el dinero?] Después de haber destrozado edificios públicos y bancos, los rebeldes extorsionan ahora a la población civil. Entran en las casas de la gente empuñando las armas y toman todo lo que quieren. En las principales carreteras hay bloqueos cada 100 metros, con frecuencia controlados por jóvenes de 16-17 años armados de kalaschnikov, que para dejar pasar piden dinero, alimento u otra cosa. Algunos comerciantes que querían reabrir sus negocios han huido para no sufrir la violencia y el robo de estas bandas de jóvenes. Esta situación dura ya desde hace meses y es causa de profundas molestias para la población porque además faltan géneros de primera necesidad, en particular las medicinas”.1/10/2003"Así es como ha quedado reducido el país, una tierra de nadie en manos de los bandidos. (...) La división del país es ya un hecho. No es posible llegar a Bouaké [zona rebelde] desde la zona en manos de los soldados gubernativos. Estoy convencido de que si Francia, que ha enviado a Costa de Marfil un fuerte contingente, se decidiese a intervenir, la situación se estabilizaría muy pronto. Muchos marfileños están convencidos de que la rebelión es instigada desde Francia, que quiere debilitar al Presidente Gbagbo, que estaba promoviendo una política económica que amenaza los intereses de las multinacionales francesas."(Agencia Fides)Bueno, pues aquí vemos cómo el "gobierno rebelde" del norte, liderado por Outtara se ganaba el apoyo del pueblo.El apoyo a Outtara nunca fue masivo en el norte y, en cualquier caso, el pueblo no se hubiera lanzado a una guerra civil solo por apoyar su candidatura. De hecho, cuando el gobierno, presionado por la ONU, aceptó reformar ilegalmente el artículo 35 que impedía a Outtara ser presidente, los rebeldes no solo no abandonaron las armas, sino que siguieron adelante con sus rapiñas y sus matanzas.Si Outtara contaba con el apoyo de las regiones del norte ¿por qué se vieron obligados a efectuar fraudes masivos en esta región para poder ganar las elecciones ? (ver parte 3 de esta serie) ¿Por qué debieron estar diez años aterrorizando y sometiendo a esa población?A la vista de estas consideraciones y testimonios no es posible mantener que la guerra civil tuvo motivos políticos.Puesto que los motivos aducidos por los analistas oficiales (étnicos, religiosos y políticos) no explican la guerra civil ¿qué la explica?A la vista de los hechos, la respuesta que nos parece más razonable es que los actos de violencia que ha venido sufriendo Costa de Marfil desde 2002 hasta nuestros días no constituyen una guerra civil, sino una sucesión de golpes de estado fallidos apoyados por instancias internacionales.Outtara y sus amigos de la ONU.¿Y si Costa de Marfil fuese EEUU?Lo primero que el ingenuo se pregunta es: si en un país ha habido desavenencias por un problema de recuento de votos entre dos candidatos ¿por qué se dirime el asunto con un bloqueo económico internacional, unas sanciones del FMI y una invasión militar apoyada por la ONU, la UE y la UA? ¿Por qué esos organismos internacionales tomaron partido por uno de los candidatos desde el primer día, antes de que el Consejo Constitucional designase al vencedor? ¿Por qué exigieron a uno de los dos que renunciase a sus pretensiones? ¿Por qué en el 2003 obligaron al gobierno a negociar con unos golpistas y ahora no estaban dispuestos a que Outtara negociara con Gbagbo? ¿Por qué intervinieron militarmente para que uno de los dos candidatos se impusiese al otro por la fuerza de las armas?En el año 2000 G.W. Bush y Al Gore disputaban sobre quién había ganado las elecciones. Hagamos un poco de política-ficción. Si el derecho internacional se aplicase del mismo modo para todos los países habría pasado algo así:Antes de que la Corte Suprema designase a Bush como ganador, la ONU, la UE y la OEA exigen a Bush que renuncie a la presidencia. La comunidad internacional y el FMI someten a EEUU a un bloqueo total y la población se encuentra sin alimentos ni medicinas. Como Bush insiste en no marcharse y en negociar una salida pacífica a la crisis, envían tropas y aviones que permitan a Al Gore ir conquistando militarmente los estados partidarios de Bush. Al Gore masacra en Colorado a todos los que sospecha simpatizan con el bando republicano y avanza, apoyado por contingentes militares chinos, rusos y de la ONU hacia Washington. Allí, tras intensos bombardeos de la ONU para eliminar a los últimos partidarios de Bush, los hombres de Al Gore irrumpen en la Casa Blanca, matan a golpes de culata a John McCain y arrastran por los pelos y semidesnuda a la señora Bush. Tras estos acontecimientos, la prensa internacional cuenta, aliviada cómo por fin se ha impuesto la democracia en los Estados Unidos, ese país en el que la gente se mata por cualquier nadería (étnica, religiosa o política.)Esto que hemos contado es un cuento, claro está. La Corte Suprema, a la que nadie acusó de ser pro-Bush, nombró a Bush como Presidente, Al Gore se retiró y a toda la comunidad le pareció estupendo y nadie osó inmiscuirse en sus asuntos.Pero por desgracia lo de Costa de Marfil no es cuento, es real.Masacres democráticas del gentleman Outtara.Outtara, en su marcha hacia Abidján y apoyado por los ejércitos de la ONU y Francia, asesinó a miles de personas, no solo con fuego indirecto o como resultado de "daños colaterales". Mandó ejecutar uno a uno a los miembros de poblaciones enteras. Como en Duekué:Tras ir conquistando ciudad tras ciudad a sangre y fuego con el apoyo militar internacional, Outtara lanza su ataque definitivo contra la sede del gobierno en Abidjan, donde los últimos defensores resisten los intensos bombardeos de los helicópteros franceses. Una vez rendidos los defensores, las fuerzas de Outtara eliminan a los supervivientes y se disponen a penetrar en la sede del Gobierno.En ese momento, desde fuera del edificio, el embajador francés, Jean-Marc Simon, usa su teléfono móvil para sugerir al Ministro de Interior, Desire Tagro, que salga enarbolando un trapo blanco y se rinda. Lo intenta, pero le disparan, afortunadamente sin llegar a herirle. Desesperado, el ministro vuelve a llamar al embajador francés para que le pida a los rebeldes que le permitan salir a rendirse. éste bromea y le dice que salga sin miedo, que no le dispararán. Tagro sale con el trapo blanco y grita que se rinde. En ese momento, una bala atraviesa su boca. Después, los soldados de Outtara lo rematan a culatazos.Al cabo de un rato se invita a los periodistas internacionales a entrar en el edificio para contemplar cómo Simone Gbagbo es objeto de escarnio y arrastrada por los pelos por los soldados de Outtara.¿Para qué toda esta infamia?Así pues, tenemos que un grupo de sanguinarios mercenarios a sueldo autodenominados rebeldes han sido apoyados por la ONU y Francia para derrocar al gobierno legítimo de un país africano. Es exactamente lo mismo que está sucediendo en Libia. Pero ¿qué motivos hay para esta masacre, para esta violación sin precedentes por parte de la ONU de los principios más básicos del derecho internacional?En el caso de Libia, descubrimos que las razones del ataque tenían un detonante inmediato muy claro: la amenaza por parte de Gaddafi de nacionalizar la principal riqueza del país, el petróleo, unida a otras cuestiones de fondo, especialmente los intereses geoestratégicos de EEUU.Veamos qué encontramos en este caso.Sarkozy gana, Francia pierde, Costa de Marfil muere.La apabullante campaña mediática sobre rocambolescas tramas de corrupción y espionaje que provocaron la dimisión de Villepin, el hombre de Chirac, como candidato a Presidente por la derecha francesa y su sustitución por Sarkozy en 2007 no es, como parece, un simple caso de patéticas rivalidades personales entre políticuchos. Esas historias no eran más que el colorido ropaje con el que se adornó un decisivo golpe de mano en los grupos de poder que están por detrás de los partidos políticos franceses. La victoria de Sarkozy supuso la derrota del grupo de poder que desde la segunda guerra mundial ha intentado salvaguardar la soberanía francesa frente a las ambiciones imperialistas de EEUU. Soberanistas los había en todo el espectro político, desde el altermundista José Bové hasta el ultraderechista Le Pen, pasando por buena parte de los veteranos del PS y de la derecha de Chirac.Así se explica fácilmente algo que muchos no entendíamos desde España en 2004. ¿Por qué un derechista como Chirac se opuso a la guerra de Irak? ¿Por qué Francia no se había integrado nunca plenamente en la estructura militar de la OTAN hasta Sarkozy? ¿Por qué el "no" de tantos sectores políticos franceses a la Constitución Europea, que significaba dejar a Europa sin poder político frente a las transnacionales? ¿Por qué Francia ha cambiado su posición diplomática hacia el genocidio sionista en Palestina, desde su tradicional neutralidad al actual apoyo incondicional a Israel? ¿Por qué Francia ha abandonado su política económica proteccionista y permite que las grandes empresas nacionales sean absorbidas por las transnacionales?El golpe no ocurrió solo en la derecha francesa. En el PS, Ségolène Royal, proamericana, derrotó en las primarias de su partido a los viejos candidatos soberanistas.Y no solo se produjo en Francia. En Alemania una Angela Merkel totalmente entregada a EEUU sustituyó al Schröder que en su tiempo se opusiera junto con Chirac a la guerra de Irak.Las consecuencias internacionales de este jaque mate a Europa por parte de EEUU se están empezando a ver ahora. La extorsión económica a los estados europeos por parte del FMI precisaba estados sumisos que las aceptasen.Este artículo de la prensa más demencialmente proamericana de nuestro país, titulado significativamente "¿Antiamericanos? Cada vez menos." explica con mucho más conocimiento que yo y con una encomiable adhesión a la causa imperial estos fenómenos que he esbozado.Lo que nos interesa en el tema de Costa de Marfil es que la derrota en Francia del soberanismo, del chauvinismo, de la grandeur o como se le quiera llamar es que las ex-colonias francesas africanas, la Françafrique van a ir pasando irremisiblemente a manos del control militar de EEUU. Las peculiares revueltas populares en países tan importantes para la grandeur francesa como Túnez y Argelia sólo son las manifestaciones externas de este cambio de amo -por más que nuestros intelectuales oficiales de "izquierda" se emocionen (o digan emocionarse) con ellas.Desde 2007, una vez que EEUU hubo colocado en el Elíseo a Sarkozy (que, por cierto, es amigo íntimo del millonario Outtara) cayó el último dique de contención que protegía a Gbagbo y a Costa de Marfil de la invasión militar.Vosotros morís, yo me forro.En otros tiempos el afán de poder, la religión, las ideas y cosas así de elevadas podían llevar a terribles y largas guerras. Pero el capitalismo ha cambiado tan elevadas motivaciones. Ahora una excursión dominguera con el Ford Fiesta o una chocolatina son motivos suficientes para destruir varias naciones.Costa de Marfil es la primera exportadora mundial (40%) de habas de cacao, uno de los productos agrícolas más rentables. Durante los bonitos tiempos del cacique Boigny, la tonelada de cacao llegó a cotizarse a 3600$. Cuando EEUU logró perpetrar el golpe silencioso contra la URSS en los 80 (en realidad más similar de lo que parece al perpetrado contra Francia-Alemania en los 2000) las transnacionales tuvieron vía libre para acabar con el cuento del estado de bienestar y la economía tradicional de libre mercado. Llegaba la era de los estados sometidos a los grandes monopolios. Inmediatamente se habló de "crisis" -como en nuestros tiempos- y el precio de las materias primas, que era lo único que se le había dejado producir a África, (ver parte 1 de esta serie) cayó por los suelos. Digo "cayó" pero igualmente podría decir "lo tiraron".En esta gráfica puede verse la evolución histórica de los precios del cacao. Puede apreciarse cómo durante el mandato del FMI durante el último período de Boigny (en el que Outtara fue Ministro de Economía) y los gobiernos de Bédié y Guéi (1980-2000) el cacao llega a cotizarse a menos de 1000$. Sintomáticamente, al llegar Gbagbo a la presidencia el cacao vuelve a subir, llegando en el 2009 a su récord histórico. Es en este año 2009 cuando Gbagbo emprende acciones decisivas para que el estado, contra las órdenes del FMI, ejerza mayor control sobre el mercado.De hecho, es muy probable que una de las causas principales del golpe de estado del 2002 contra Gbagbo fuera su decisión de implementar un Droit Unique de Sortie (DUS) un impuesto estatal sobre la exportación que permitió recuperar la economía del país a pesar de la situación de permanente guerra civil y que obviamente limitaba el margen de beneficios de las grandes multinacionales productoras (como ADM, Cargill o Barry-Calebaut)Estas grandes multinacionales productoras de cacao se dedican básicamente a comprar cacao lo más barato posible y a procesarlo (con los métodos más económicos posibles) para convertirlo o en manteca de cacao o en cacao en polvo, que luego venden a diversos fabricantes. Los humildes productores se ven así condenados a vender sus semillas a cambio de una miseria. Por ello es por lo que las políticas de Gbagbo de control de precios y calidades y de gravar con impuestos estatales las exportaciones beneficiaban a los productores y permitían al estado desarrollar unos mínimos servicios públicos.Ciertamente, estas multinacionales son una maldición para los pobres agricultores. Está claro que ellas estuvieron detrás de los sucesivos golpes militares para derrocar a Gbagbo. Pero una característica del kaos capitalista es que siempre puede haber alguien más ladrón que tú.Frente a la todavía relativamente honrada y trabajosa tarea de lidiar con los campesinos, comprarles el cacao, transportarlo, procesarlo y venderlo a los fabricantes finales, puede uno, apropiarse de un gigantesco stock de cacao y, aprovechando la carestía, crear un lucrativo monopolio. Así, el especulador puede decidir cuándo y a qué precio vender la codiciada mercancía.Pues bien hay un tipejo que acaba de hacer exactamente eso. Se llama Anthony Ward y es yerno de Alassane Outtara. Desde el 2002, conocedor de que su suegro terminaría siendo presidente de Costa de Marfil, comenzó a comprar cacao y a acumular un enorme stock. Su compañía, Armajaro Trading Limited, tiene una sede en Costa de Marfil regentada por su esposa, la hija de Outtara, Loïc Folloroux. En 2010 Outtara pidió a la UE que declarase un embargo comercial total contra el gobierno de Gbagbo. La UE aceptó argumentando que con él se permitiría que Outtara accediese de manera pacífica al poder. Lo de "pacíficamente" no salió exactamente como estaba previsto. Pero este embargo permitió tres cosas:-Que cientos de personas murieran por falta de productos básicos y medicamentos (pero esta no importa ¿verdad?)-Que el precio del cacao se disparase -al disminuir drásticamente la oferta y los stocks.-Que el stock que se quedó en Costa de Marfil sin vender pasara a ser propiedad privada de la familia Outtara-Ward.Y es que Anthony Ward es un magnífico adivino. Un mes antes de que Outtara iniciase la rebelión del 2002, compró casi todos los stocks de cacao de EuropaY cuatro meses antes de que Outtara solicitase a la UE el embargo, volvió a adquirir otro inmenso stock de 241.000 toneladas de cacao. El equivalente a cinco Titanics, según se comentaba con estupor.Sin duda, un verdadero adivino.Si a ello le sumamos el stock que Anthony Ward ha ido acumulando desde el 2000 y el hecho de que su suegro sea ahora el nuevo presidente "democrático" del mayor exportador de cacao del mundo, tenemos que toda esta cruel guerra de diez años, todas estas absurdas muertes, toda esta destrucción, odio y sufrimiento, ha debido producirse para que Anthony Ward y su encantadora familia sean aun más ricos.Más información para el Público.Hay muchas más cosas que podrían decirse sobre esta nueva tragedia del capitalismo. Por ejemplo, el papel que ha jugado el descubrimiento de yacimientos de petróleo en las aguas de Costa de Marfil. O el desolador recuento del pillaje y la destrucción que ha sufrido y aun le queda por sufrir a este desdichado pueblo. Para ello hay muchas páginas webs, como Wanafrika, GuinguinBali (en castellano) Le Gri-Gri, Afrohistorama (en francés) y, sobre todo, Crise Ivorienne. .Algunos medios convencionales, como Público empezaron ayer a hablar claro sobre el asunto, aunque, cómo no, con su clásica postura celestial ni-ni. Ni Gbagbo ni Outtara. ¡Ellos son tan etéreos, tan objetivos...! Sólo que un poco lentos. No hubiera estado mal que un periódico con los medios de que dispone Público hubiese sacado esta noticia hace unos meses, cuando todavía podía haberse evitado la catástrofe. Y tampoco que hubiese ocupado la portada.Algunos creen que Costa de Marfil no interesa y que por eso no sale en las portadas. Pero lo que ocurre es que Costa de Marfil no sale en las portadas, por eso no interesa.
Los sucesos.Las elecciones presidenciales en Costa de Marfil se celebraron en dos vueltas. Esto es debido a que el Art. 36 de su Constitución, aprobada en 2.000, estipula que, en caso de que ningún candidato obtenga la mayoría absoluta, se debe acudir a una segunda consulta en la que solo competirán los dos candidatos más votados.En la primera vuelta, celebrada el 31 de Octubre de 2010, los tres candidatos más votados fueron:-Laurent Gbagbo 38% (1.756.504)-Alassane Outtara 32% (1.481.091)-Henri-Konan Bédié 25% (1.165.532)Como ningún candidato obtuvo mayoría absoluta (más del 50%), se convocó una segunda ronda para el 28 de Noviembre, en la que habría que elegir entre los dos candidatos más votados: Gbagbo y Outtara.Bédié pidió el voto para Outtara. Esto en teoría habría debido significar la casi segura victoria de Outtara, pues la suma de ambos porcentajes alcanza el 57%. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una cosa es que Bédié pida a sus votantes que apoyen a Outtara y otra que éstos le hagan caso. El PDCI de Bédié había sido el enemigo acérrimo de Outtara y fue precisamente Bédié quien impuso la ivoirité para impedir a Outtara presentarse a las elecciones.El radical cambio de chaqueta de Bédié a buen seguro no iba a convencer a sus electores, el ideario de muchos de los cuales tenía como punto clave precisamente la ivoirité. Así que era improbable que quienes un día apoyaron a Bédié más que nada por su rechazo a Outtara ahora fueran a seguir la consigna de votarle. Así pues, la incógnita para la segunda vuelta estaba en si los votantes del viejo PDCI iban o no a obedecer la incongruente consigna de voto de su líder.Durante la segunda vuelta, como veremos, se produjeron graves y decisivas violaciones de las normas electorales vigentes, gracias a las cuales Outtara se autoproclamó vencedor en contra de toda legalidad, pero con el apoyo de la ONU. Es decir, la ONU, encargada de velar por la legalidad del proceso electoral, toleró y perpetró gravísimas infracciones legales con el objetivo patente de propiciar la victoria fraudulenta de Outtara.Es preciso conocer cuál es la legislación vigente en Costa de Marfil en materia electoral.La Comisión Electoral y el Consejo Constitucional.Hay dos organismos encargados de organizar las elecciones y proclamar los resultados. Son la Comisión Electoral Independiente (CEI) y el Consejo Constitucional (CC)El funcionamiento y composición de estos organismos se rige por la Constitución y por una serie de ordenanzas que modifican algunos de sus artículos.Procedencia de las normas electorales vigentes.Hay que tener en cuenta que estas modificaciones del texto constitucional nunca han sido refrendadas por el pueblo, sino que han sido impuestas al gobierno legítimo por la ONU y los golpistas bajo chantaje: o se aceptan las modificaciones o se prosigue con las acciones militares.Muchas de estas normas son sumamente injustas y abusivas.En especial lo es la composición de la CEI, determinada por la Ley n°2004-642 y que en el momento de las elecciones estaba compuesta por una aplastante mayoría de partidarios de Outtara.-El Presidente de la CEI, Yusuf Bakayoko, es pro-Outtara.-El Bureau está compuesto por 6 miembros, 5 son pro-Outtara y solo 1 pro-Gbagbo.-El Comité Central cuenta con 16 pro-Outtara y 6 pro-Gbagbo.-La totalidad de las 19 comisiones electorales regionales están controladas por los pro-Outtara.-De las 415 comisiones electorales locales, 385 están controladas por los pro-Outtara y sólo 35 por los pro-Gbagbo.Pero lo mas increíble es que la ley establece que incluso los grupos armados que ni siquiera son partidos políticos deben tener sus representantes en la CEIAhora veremos como, sin embargo, los golpistas y la ONU ni tan siquiera han respetado sus propias normas.Las normas clave.1- Artículo 59 (revisado) de la Constitución:“La Comisión Electoral Independiente procederá a la recogida general de los votos y a la proclamación de los resultados provisionales del escrutinio.""La Comisión Electoral Independiente comunicará al Consejo Consitucional, al Representante especial del Secretario General de Naciones Unidas en Costa de Marfil y al Representante del Mediador un ejemplar de las actas junto con los documentos justificativos en un plazo de tres (3) díasdesde el comienzo del escrutinio.2- Artículo 94 de la Constitución:El Consejo Constitucional controla la regularidad de las operaciones de referéndum y proclama los resultados.El Consejo estatuye sobre:-La elegibilidad de los candidatos a las elecciones presidenciales y legislativas;-Las reclamaciones y quejas relativas a la elección del Presidente de la República y de los Diputados.El Consejo Constitucional proclama los resultados definitivos de las elecciones presidenciales3-Artículo 60 (revisado) de la Constitución:Todo candidato a la elección de Presidente de la República puede presentar, mediante petición por escrito al Presidente del Consejo Constitucional, una reclamación concerniente a la regularidad del escrutinio o su recuento. La petición así como los documentos en apoyo de su reclamación deben ser depositados en el plazo de tres (3) días desde el cierre del escrutinio.4- Artículo 98 de la Constitución:Las decisiones del Consejo Constitucional no admiten ningún recurso. Se imponen a todos los poderes públicos, a toda autoridad administrativa, jurisdiccional, militar y a toda persona física o moral.Los hechos de la primera vuelta.Antes de pasar al listado de irregularidades de la segunda vuelta, utilicemos como término de comparación la única irregularidad significativa de la primera vuelta y veamos cómo en este caso se tramitó respetando la normativa sin que por ello nadie se dedicara a masacrar civiles o a organizar golpes de estado. Estos fueron los pasos:1-La CEI anunció los resultados provisionales del escrutinio en el plazo y ante las instancias estipuladas en el art. 59.2-Henri Konan Bédié, tras conocer su relativamente pobre resultado (un 25%) denunció que se habían cometido irregularidades e impugnó los recuentos. Sin embargo, la reclamación fue presentada ante el Consejo Constitucional fuera del plazo de tres días estipulado por el art. 60, por lo que3-de acuerdo con el art. 94, el Consejo Constitucional desestima el recurso y4-de acuerdo con ese mismo art. 94 proclama los resultados definitivos que, de acuerdo con el art. 98, devienen inapelables.Aquí las normativas se cumplieron y las cosas funcionaron como es debido. Comparemoslo ahora con lo sucedido en la segunda vuelta.Los hechos de la segunda vuelta:1. La CEI no ofrece resultados provisionales en el plazo requerido.Una vez celebrados los comicios y pasados los tres días que estipula el art. 59 (es decir, pasadas las 24:00 del día 1 de diciembre) el Presidente de la CEI no había ofrecido los resultados provisionales del escrutinio. Hay que tener en cuenta que este plazo es imperativo, no indicativo. A partir de esos tres días la CEI carece ya de competencia para ofrecer los resultados, pasando ésta a manos del Consejo Constitucional.En efecto, el presidente del Consejo Constitucional compareció ante la TV pública para declarar que, ante la incapacidad de la CEI para ofrecer los resultados provisionales en el plazo estipulado, de acuerdo con la legislación, el CC se hacía cargo del expediente y tenía la obligación de proclamar los resultados definitivos en un plazo de siete días. (art. 63 revisado)¿Por qué ocurrió esto?Hay que hacer un inciso para explicar por qué la CEI no presentó los resultados provisionales en el plazo requerido de tres días. La CEI debe adoptar acuerdos por consenso y una vez que se hayan efectuado dos recuentos o sumas de escrutinios, uno manual y otro electrónico y se compruebe que ambos coinciden.La tarde del 30 de Noviembre, cuando aun no había concluído el preceptivo recuento electrónico y sin mediar consenso previo, el portavoz de la CEI (también simpatizante de Outtara) procedió a la lectura de los resultados. Ante la irregularidad manifiesta y como el portavoz hacía oídos sordos a las protestas, dos representantes pro-Gbagbo se levantaron e impidieron al portavoz que diese lectura a los resultados. Este acto ha sido vendido por la prensa como un gesto violento y antidemocrático por parte de los partidarios de Gbagbo, que no querían reconocer que habían perdido. El mundo al revés.Lo que realmente había ocurrido es que los recuentos a mano estaban burdamente trucados, inflando las cifras a favor de Outtara. Sencillamente, las cantidades de votos de cada circunscripción se habían sumado mal. Y es evidente que se había hecho de mala fe pues ¿por qué el portavoz se precipitó a leer los resultados antes de que se procediese a la suma electrónica? No solo las sumas totales estaban mal hechas: en 2000 de las 20.000 actas los votos fraudulentos pro-Outtara estaban tan burdamente inflados que ni siquiera se dieron cuenta de que había más votos que votantes censados. Vamos, que hubo 2000 mesas que superaron el 100% de participación. Concretamente, en cuatro de las 19 regiones del país se registrarón participaciones superiores al 110%.Aquí tenéis un vídeo en el que pueden contemplarse los documentos fraudulentos.Una vez efectuado el recuento electrónico, al que sintomáticamente se negaban los pro-Outtara, es evidente que ya no pudo haber consenso por parte de los pro-Gbagbo.2. El presidente de la CEI ofrece los resultados violando las leyes.A pesar de ello, al día siguiente, 2 de Diciembre, el presidente de la CEI, Yusuf Bakayoko, se dirige al Golf Hôtel, que es la sede y cuartel general de los pro-Outtara en Abidjan. Allí, él solo, sin ningún otro miembro de la CEI, proclama los resultados de las elecciones y da por vencedor a Outtara ante las cámaras de televisión de varias cadenas francesas. Basándose en los recuentos fraudulentos que hemos visto en el vídeo otorga el 54,1 % de votos a Alassane Ouatara, contra el 45,9 % de votos para Laurent Gbagbo.Con ello incurre en varias violaciones de la ley electoral:1-Los resultados se ofrecen fuera de plazo.2-Los resultados se ofrecen sin mediar el preceptivo consenso de la CEI.3-Los resultados se ofrecen sin la presencia de la CEI.Ello por no hablar de las sintomáticas irregularidades que supone ofrecer los datos en el cuartel general de uno de los dos bandos y en vez de ante la TV nacional, ante las extranjeras.3. El Consejo Constitucional ofrece los resultados definitivos cumpliendo escrupulosamente la ley.-El día 2, una vez recibidos fuera de plazo los expedientes por parte de la CEI, el Consejo Constitucional, ante la TV pública anuncia el inicio del escrutinio definitivo, para el que tiene como máximo 7 días, y abre así mismo los tres días de plazo de reclamaciones previstos en el artículo 60.El partido de Laurent Gbagbo, ese mismo día y, por tanto, dentro del plazo requerido, (al contrario de lo sucedido con la reclamación de Bédié en la primera vuelta) presenta una reclamación escrita junto con la documentación acreditativa de las irregularidades detectadas.-El día 3 de Diciembre el Consejo Constitucional, funcionando bajo estrictas bases jurídicas, una vez analizada la documentación presentada por el partido de Gbagbo, declara nulas las votaciones en 7 de los 81 distritos del país al detectar graves irregularidades y ofrece los resultados definitivos, que otorgan un 51,45 % de votos a Gbagbo y un 48,45 % a Outtara.-A las 48 horas, el Presidente electo, Laurent Gbagbo, presta juramento ante el Consejo Constitucional, reunido en sesión extraordinaria.4. El Certificador de la ONU incumple su cometido.Choi Young-jin es el funcionario surcoreano enviado por la ONU en teoría para los siguientes cometidos principales:-Certificar que el proceso electoral se atiene a la normativa-Velar porque el resultado oficialmente emitido de las elecciones sea respetado.-Velar por el mantenimiento de la paz y la estabilidad.-Como jefe de las fuerzas de la ONUCI salvaguardar los resultados oficiales.Pues bien, esto es lo que hizo el enviado de la ONU:-No reconocer los resultados definitivos ofrecidos por la única institución legalmente capacitada para hacerlo, con lo que viola el principio básico de la ONU de respetar las instituciones de los países soberanos.-Validar, en cambio, los resultados ofrecidos por la CEI, institución que, según la ley, no puede sino ofrecer los resultados provisionales. Además, los datos fueron presentados incumpliendo varios procedimientos indispensables marcados por la Constitución y por las modificaciones a ésta que la propia ONU impuso a Costa de Marfil.-No evitar los actos de violencia y robo de urnas denunciados por los observadores y reconocidos por él mismo que, en las regiones del norte y oeste, permitieron llenar ilegalmente las urnas con votos pro-Outtara.-Proclamar ilegalmente a un presidente paralelo al constitucionalmente legítimo.-Amparar y cometer acciones de violencia para derrocar al presidente legítimo.Tras estos acontecimientos, la llamada comunidad internacional, liderada por Francia y Estados Unidos, exige al presidente legítimo renunciar a su cargo. La UE, y la Unión Africana, con mayoría aplastante de presidentes títeres a las órdenes de occidente, se suman a la exigencia. Lo mismo hace el Consejo de Seguridad de la ONU. De este modo el presidente electo Laurent Gbagbo queda diplomáticamente aislado.Las tropas de Alassane Outtara apoyadas ahora ya sin ningún tapujo por las de Francia y la UNOCI inician un ataque masivo con miles de muertos civiles y una espantosa masacre en la ciudad de Duekoué.Mientras tanto, las multinacionales y la UE imponen sanciones económicas al gobierno recién elegido para ayudar así a su caída.En la última entrega de esta serie, denunciaremos los horribles crímenes y abusos perpetrados por las tropas de Outtara antes y después de las elecciones en colaboración con Francia y la ONU.También trataremos de dar pistas para contestar a estas naturales preguntas: ¿por qué la comunidad internacional ha apoyado a un golpista para hacerse con el poder en un país como Costa de Marfil? ¿Qué ha hecho mal Gbagbo para que esa comunidad internacional haya organizado una masacre para destituírlo? ¿Por qué tanto interés en que sea Outtara el presidente?

References: artículo 35
 artículo 35
 Artículo 59
 Artículo 94
 Artículo 98
 artículo 60