Source: http://www.libertadidioma.com/2002/20020307.htm
Timestamp: 2020-03-29 05:15:43+00:00

Document:
AGLI Recortes de Prensa Jueves 7 Marzo 2002
Y encima, los matan
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 7 Marzo 2002
Jordi I, «El leal»
José A. SENTÍS La Razón 7 Marzo 2002
El hombre vacuo de la vacua sonrisa
Pío Moa Libertad Digital 7 Marzo 2002
Seguridad de los ediles en el País Vasco
Cartas al Director ABC 7 Marzo 2002
Breverías ABC 7 Marzo 2002
Fallo judicial contra las ayudas fiscales vascas
Impresiones El Mundo 7 Marzo 2002
PATXO UNZUETA El País 7 Marzo 2002
La Policía detiene en Vizcaya a siete proetarras que estaban a punto de incorporarse a Eta
Roberto L. Vargas - Madrid.- La Razón 7 Marzo 2002
La presión terrorista dificulta la designación de los miembros del PSE en la gestora de Zumarraga
LOURDES PÉREZ/VITORIA El Correo 7 Marzo 2002
Boom del español en Filipinas
Javier GALVÁN GUIJO es director del Instituto Cervantes de Manila La Razón 7 Marzo 2002
Castilla y León cierra filas en contra del apoyo vasco a un referéndum en Treviño
El Congreso aprueba que las licencias administrativas sean bilingües
Redacción - Madrid.- La Razón 7 Marzo 2002
Referendum para Treviño
Nota del Editor 7 Marzo 2002
Chávez: «Las lenguas indígenas conviven en una hermosa alianza con el español»
Juan Carlos Rodríguez - Madrid.- La Razón 7 Marzo 2002
Autogobierno catalán
Pablo Sebastián La Estrella 7 Marzo 2002
La irremediable vocación del p(j)oder (a los demás) o la mano y el brazo
El PSOE no sabe cómo romper el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, o, para ser precisos, cómo romperlo y que parezca que se ha roto por culpa del PP. La verdad es que ese pacto y todos los acuerdos en materia antiterrorista habidos y por haber están muertos desde el día en que Zapatero abandonó su línea política de consenso con el PP, se sometió al guión político de Juan Luis Cebrián tras las elecciones vascas, accedió a la eliminación política de Redondo Terreros y asumió un cambio radical en la estrategia del partido en el País Vasco, abandonando el acuerdo de fondo con el PP, para echarse en brazos de los que, todavía en la campaña electoral, y llevándole públicamente la contraria a Redondo, llamó González «mis amigos del PNV».
La prueba más evidente de que el pacto está muerto y exclusivamente a manos del PSOE está en el pacto mismo. El prólogo se refiere expresamente a que los dos partidos se comprometen a no pactar con el PNV mientras mantenga, como mantiene, su línea política de no enfrentarse con ETA sino con los partidos constitucionalistas y con la legalidad constitucional.
Pero, como es evidente que el viraje radical del PSOE, para el que ha sido precisa la liquidación política de Redondo Terreros, obedece a la vuelta al viejo pacto de sumisión al PNV, que Cebrián y González ordenaron y Polanco rubricó mediante jugosos acuerdos comerciales con Arzalluz, está cegadoramente claro a dónde se dirige el PSOE en materia de política vasca y, por ende antiterrorista, que por otra parte es el consenso básico y previo de cualquier política nacional. Española, claro.
Por si faltaban detalles sobre el sentido último de la operación, ahí está Maragall, antes de echarse a la calle en Barcelona para protestar contra la globalización que representan los gobernantes socialistas europeos, aunque él sólo quiere fastidiar a Aznar.El peligroso saltimbanqui catalán, que siempre apoyó a Odón Elorza, se muestra feliz por la vuelta del PSE al redil peneuvista y Eguiguren, el teórico de la sumisión al nacionalismo, no oculta que lo que intentan los de su cuerda es convertir al PSE en «otro PSC». Para lo cual, sobran el PSOE como partido nacional y cualquier política nacional del PSOE, empezando por la que se opone al separatismo terrorista. Clarísimo.
Y en medio de esta operación malvada, corrupta, traidora, suicida y liberticida, va y sale Caldera diciendo. «Si nos matan a los concejales no será por romper el pacto antiterrorista». Pues sí. Y eso es lo más siniestro de todo. Que los matan y encima, traicionan el pacto antiterrorista.
Lástima de los muertos. Pero qué pena dan los vivos.
Los «padres de la Constitución» intentaron un texto que sirviera para todos, y a fe que lo han conseguido. Con el mismo documento se puede defender la unidad de la Nación española (artículo segundo) y la España plurinacional (que no tiene artículo, pero como si lo tuviese, según la interpretación libérrima del 150.2 por los nacionalistas).
Este artículito de marras no habla de legitimidad de origen (porque nunca se duda de la española en la Constitución), pero sí de ejercicio. Es decir, la posibilidad de que las autonomías puedan recibir todas, insisto, todas, las competencias del Estado. Sólo hace falta que esta delegación sea consentida por «el Estado». Pero derecho, lo que se dice derecho, existe en potencia, aunque los constitucionalistas no imaginaron la suma deslealtad de exigirlo, después de esforzarse en definir 32 competencias «exclusivas» del Estado (artículo 149).
Pero las ambigüedades pactistas de la Constitución se pagan, y ahora viene la duda: ¿qué es el Estado? ¿Los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial nacionales sumados a los regionales? ¿Sólo los autonómicos, de todos en conjunto o de cada uno por separado?
Los nacionalistas catalanes lo han descubierto en su propuesta de «autogobierno». Cataluña es, por sí misma, el Estado y, como tal, merece todas las competencias de éste y su representación. No sólo aspiran a la potestad ejecutiva, legislativa y judicial de la Comunidad, sino también reivindican que el presidente del Gobierno catalán sea el sustituto del Rey en Cataluña. El «muy honorable» cargo no considera suficiente ser el jefe del Ejecutivo autonómico, sino que quiere ser también «majestad», superior, por supuesto, en el protocolo, al presidente del Gobierno español que, a fin de cuentas, «sólo» es jefe de un poder Ejecutivo, mientras que el «president» es «el Estado».
El nuevo modelo de autogobierno es de lo más modesto. Instaura unos nuevos poderes y pone por encima de ellos a un «Jefe de Estado bis», que no tiene que someterse a más autoridad que la del Rey, si es que éste va a Cataluña. En tanto que se empecine en vivir en la Zarzuela, el Rey en Cataluña será el «president de la Generalitat».
Creo que la tendencia apuntada es muy interesante, pero requiere alguna concreción. Por ejemplo, no se explica el procedimiento dinástico de sucesión en esta Monarquía bis. Ahora, el «president» sale de unas listas en las que se elige al legislativo catalán. Pese a eso, los nacionalistas deducen que se está eligiendo al «Jefe del Estado». La cosa no está clara. Por eso, habría que plantear seriamente la consolidación de una dinastía. Ésta empezaría por Jordi I, «El Leal» (porque así se autotitula al abjurar generosamente del independentismo) y podría seguir con Arturo I «El Modesto», si es que el trono no se lo usurpa Pasqual I «El Temerario». Volveríamos al modelo de monarquía electiva del feudalismo. ¿He dicho feudalismo? Quería decir Estado Autonómico.
No dijo esta boca es mía con motivo de la mafiosa maniobra contra Edurne Uriarte en la Universidad (¿de veras es una universidad?) del País Vasco. Tampoco se le ocurrió nada cuando el infame rector negó que hubiera aceptado la tropelía por miedo, y viniese a equiparar la muy justa e insuficiente protesta de las personas y medios que aún defienden la libertad, con el acoso de los asesinos y sus recogenueces. Y es posible que tuviera razón el individuo, en lo del miedo. Quizás lo suyo no era miedo, sino complicidad. De las dos cosas hay mucho en el País Vasco, más de la segunda que de la primera, al menos entre peneuvistas y asimilados. Ante la injusticia y la opresión triunfantes, la primera reacción en la gente es un miedo bastante lógico, que en los más miserables se sublima —por así decir— en complicidad o al menos colaboración pasiva. Verdaderamente, cuando se transige con el estilo mafioso de la política allí practicada por el PNV, toda la sociedad se contamina de ese estilo. Y eso es lo que pasa.
Nuestro hombre es probablemente bienintencionado, y contribuyó a una excelente cosa: al Pacto Antiterrorista. Pero, falto de carácter, ha empezado a sabotearlo, eliminando a Redondo Terreros. Así se lo exigieron otros menos vacuos, pero más peligrosos, y él no pudo negarse. Ahora el gobierno está ¡por fin! dando pasos para ilegalizar a la rama política del terror. Naturalmente Arzallus, temeroso de perder la cosecha de sangrientas nueces, afirma que eso significa un estado de excepción en Vasconia. ¡Como si ese estado de excepción no lo hubieran impuesto él y su banda, pretendiendo nada menos que convertirlo en normalidad! ¿Y qué dice el hombre vacuo de la vacua sonrisa? Que apoyará el plan del Gobierno siempre que tenga "encaje constitucional". O sea, lo más probable es que no lo apoye, o lo sabotee con un pretexto u otro. Ahora dicen los suyos que "algo está cambiando en Euskadi". Y es verdad, está cambiando el PSE, del pacto antiterrorista al proterrorista. Porque la estrategia de su partido se orienta a un "pacto de progreso" con los recogenueces y otros partidarios de progresar hacia la balcanización de España.
Pero al hombre vacuo de la vacua sonrisa, como a sus jefes de hecho, eso de España sólo le sirve si cree que con ello cree rebañar algunos votos. Su talla la dio con su viaje a Rabat, donde el tirano le sometió a la humillación y el desprecio de retratarle bajo un mapa de Marruecos que incluía Ceuta, Melilla y las Canarias. Ese desprecio nada importaría si no fuera porque, como líder de la oposición, dejó al mismo tiempo en evidencia a su patria. ¡Nada más peligroso que inducir a la tiranía marroquí a creer que nuestro país es "pan comido"! Y políticas vacuas como la de este hombre y su partido es eso precisamente lo que dan a entender.
En los momentos clave de su historia, el PSOE se inclinó casi siempre por lo peor. La cosa no parece tener remedio, por desgracia. Por gran desgracia.
Después de la convocatoria de Ibarretxe nos encontramos con lo de siempre. Jáuregui sale completamente feliz por el resultado, soñando. Pero poco después Ibarretxe le hace ver que no se ha enterado de nada. Y al día siguiente le recuerdan Egibar y EA que ha debido de estar en otra reunión, porque ni se va a aislar a Batasuna -ni ahora ni a partir de 2003-, ni se va a nombrar la Gestora en Zumárraga ni se van a apoyar en absoluto las medidas acordadas en Madrid. Menos mal que el representante del Partido Popular salió de la reunión decepcionado, estado de ánimo que, al menos, nos impide sospechar que algo falla en nuestros cerebros. Cuando a un concejal del PP o del PSOE lo amenacen, lo insulten, lo peguen o lo maten, ¿lo va a salvar ese ridículo «manifiesto ético», tan inútil como los anteriores? Si es usted edil de uno de los partidos citados le invito a que lea las medidas adoptadas en la reunión -si se trata de las que publica la prensa- y vea si tienen algún contenido que le haga sentirse más seguro. ¿Qué defensa tendrá usted frente a las agresiones en su pueblo, en su barrio, en su casa, en el día a día, hoy, mañana...? ¿La moción ética, la presencia en Europa de la Policía vasca, la confidencialidad de sus bienes, el recambio en la representación, la personación de los Ayuntamientos en las causas judiciales? ¿Alguna de estas medidas va a cambiar su vida diaria?
Y acabemos preguntándonos: pero, ¿la convocatoria no era para tomar medidas que permitieran a los ediles desarrollar su función sin peligro para su integridad física y su vida? Señálenme una, sólo una. Ana Sánchez. Irún (Guipúzcoa).
El BNG acaba de firmar una alianza con el Partido Comunista de Cuba que persigue la colaboración entre ambas formaciones. Parece ser que es lo más moderno que ha encontrado en todo el planeta. De los centenares de partidos políticos que habrá en el mundo, se ha venido a fijar en uno de los pocos (en América, el único) que sostiene a un régimen tiránico. Beiras regresa a casa, al marxismo, gritando ¡viva la libertad! Lo mismo que no pueden gritar decenas de miles de personas en Cuba.
El Tribunal de Primera Instancia de la UE ha declarado ilegales las ventajas fiscales que en su día concedió la Diputación de Alava a las empresas Daewoo Electronics y Ramondín. La sentencia desestima así los recursos de la institución foral, el Gobierno vasco y las dos compañías mencionadas frente a la Comisión Europea, a la que el órgano judicial respalda en todas las cuestiones de fondo que motivaron su postura contraria a tales beneficios.El argumento es sencillo y difícilmente objetable. La autonomía fiscal de las diputaciones vascas es indiscutible, pero ésta no exime del obligado cumplimiento de las disposiciones comunitarias en materia de ayudas de Estado. Con el crédito fiscal del 45% y la reducción en la base imponible del impuesto de sociedades, la Diputación de Alava superó con creces el límite máximo admitido por la UE. Su trato de favor fiscal a Daewoo y Ramondín fue, por tanto, contrario a las normas más elementales de libre competencia y no sólo frente a los intereses de otras empresas. Estas ventajas extraordinarias perjudicaban notablemente a las comunidades limítrofes con el País Vasco, como Cantabria, La Rioja y Castilla y León.Aunque el fallo es recurrible, la rotundidad de sus razonamientos jurídicos marca una pauta judicial muy relevante. No hay que olvidar que una veintena de casos relativos al régimen fiscal vasco están pendientes de las resoluciones de los tribunales comunitarios.
¿Recuerdan la idea de Marx según la cual el proletariado, al defender sus intereses particulares, defiende los de toda la humanidad? Los nacionalistas vascos se han acogido a ella para justificar su resistencia a la propuesta del PP de desalojar de 17 ayuntamientos a los alcaldes de Batasuna.
El año próximo hay elecciones municipales. En las de 1999, en plena tregua, Batasuna consiguió sus mejores resultados: el 20% de los votos, casi seis puntos (y 70.000 sufragios) más que en las anteriores. PNV y EA esperan que, como ya ocurrió en las autonómicas, esos votos se trasladen ahora a sus listas: compensarían así la pérdida de votos moderados y de nuevo se librarían de pagar precio alguno por los efectos desestabilizadores de su deriva soberanista. Pero para asegurarse el trasvase tienen que evitar iniciativas que puedan hacer dudar a esos electores de Batasuna. Por eso, Arzalluz ha rechazado cualquier posibilidad de ilegalización del brazo político de ETA, y por eso también evitará su partido apoyar las mociones de censura contra los alcaldes.
Se trata de un interés particular, pero los teólogos de la causa han encontrado una noble coartada: nada es tan eficaz para aislar a Batasuna como arrebatarle sus votos. El interés particular del PNV coincidiría, así, con el de todos los demócratas. Hay una objeción posible: de poco sirve que Batasuna pierda sus votos si su programa es asumido por quien los gana. Se estaría avalando la vía rupturista, rechazada en su día por el PNV.
Según el ex lehendakari Garaikoetxea, si en la negociación del Estatuto no se consideró imprescindible plantear la autodeterminación fue porque había asuntos más urgentes, como 'el idioma, las infraestructuras, el expolio fiscal, y la mayoría de este pueblo lo entendió así'. Es una interpretación parcial. Sobre todo se planteó así porque la sociedad vasca había revelado su pluralidad. En las dos elecciones legislativas celebradas antes del referéndum, los nacionalistas sumaron en promedio el 42% de los votos; los no nacionalistas, el 46%.
Garaikoetxea realizó esas declaraciones en su comparecencia de la semana pasada ante la Comisión Parlamentaria de Autogobierno, en la que defendió la necesidad de un nuevo marco basado en el reconocimiento de la autodeterminación. El diario abertzale Gara informaba ayer de la aprobación por parte de una comisión de la Cámara de Representantes del Estado norteamericano de Idaho de una moción, presentada por un ciudadano de origen vasco, en favor del cese de la violencia en Euskadi en la que se menciona 'el derecho de los vascos a la autodeterminación'. Según Arnaldo Otegi, la moción confirma que la 'opinión pública internacional' reconoce que la autodeterminación es 'la única vía' para solucionar 'el conflicto'.
La autodeterminación, en opinión del profesor Juan Linz, de la Universidad de Yale, investido doctor honoris causa por la del País Vasco hace tres semanas, 'rompería lazos familiares y sociales' y sólo serviría para 'exacerbar el conflicto'. ¿Qué pasaría, se preguntaba en una entrevista reciente (El Correo, 15-2-02), 'si Álava o Vizcaya votaran en contra'? Es lógico que Batasuna apueste por una propuesta desestabilizadora, pero no lo es que la incorporen a su programa partidos con responsabilidades de gobierno.
A diferencia del nacionalismo catalán, que ha querido subrayar la constitucionalidad de su programa máximo de autogobierno, presentado estos días, el PNV parece más interesado en justificar el rupturismo que en tal o cual reivindicación. Según la estrategia de desbordamiento del marco autonómico diseñada por Ibarretxe, los trabajos de la Comisión de Autogobierno deberían desembocar en una consulta a la población que fundara una legitimidad alternativa a la actual; pero no sobre la independencia, sino sobre la autodeterminación; para contabilizar a su favor los votos de todos los despistados que considerándose contrarios a la independencia defienden la idea del referéndum como 'revulsivo': la expresión es de Daniel Díez, secretario de las Juventudes Socialistas de Euskadi (Deia 4-4-2000). A la pregunta de 'en qué terminos y para decidir qué' defendía la celebración de una consulta respondía con estas palabras: 'Realmente, no lo sé. Nosotros lanzamos de alguna manera la primera piedra'. Contra su propio tejado, hubiera dicho el Marx de El Manifiesto.
Formaban un «grupo Y», de apoyo a la banda, y algunos eran miembros destacados de Segi
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron en la madrugada de ayer en Vizcaya a siete presuntos miembros de un «grupo Y», de apoyo a Eta, que habría venido actuando de forma intensa en esta provincia y a los que se considera supuestos responsables de un número considerable de actos de «kale borroka» (violencia callejera). El ministro del Interior, Mariano Rajoy, destacó que las detenciones son muy importantes por cuanto los detenidos estaban a punto de incorporarse a la estructura de la banda terrorista. Varios de ellos, según precisó, son miembros destacados de Segi.
El Cuerpo Nacional de Policía infligió ayer un nuevo e importante golpe a la estructura de Eta y su entorno. Sobre las 3 de la madrugada, 30 agentes detuvieron en las localidades vizcaínas de Durango y Elorrio a siete supuestos miembros de un «grupo Y», de apoyo a Eta, que, según explicaron tanto del ministro del Interior, Mariano Rajoy, como el director general de la Policía, Juan Cotino; estaban en «un estadio anterior» a incorporarse a la banda. Esta circunstancia, según Rajoy, ensalza el valor de la operación efectuada, pero en ningún caso ha sorprendido a las Fuerzas de Seguridad, pues, como él mismo explicó, los últimos «comandos» de la banda desarticulados contaban ya en sus filas con un importante número de efectivos provenientes de la «kale borroka» y Segi.
Los detenidos ayer son Gorka Joseba Lupiañez, Zumbeltz Larrea, Antxon Berrizbeitia, Arkaitz Tejerina, Oscar Oviedo, Agustín del Hierro y Asier Iñigo Eguizurain.
Tras los arrestos, la Policía registró varias viviendas y una lonja en los que se incautó de abundante material y componentes para la confección de artefactos explosivos incendiarios, como bombonas de cámping gas, pólvora y cohetes, entre otros. Además, los agentes intervinieron diversa documentación que hace referencia a objetivos y a circunstancias vinculables a la actividad criminal del grupo.
El ministro del Interior no quiso desvelar los objetivos que aparecían en los documentos hallados en las viviendas y se refirió de forma genérica a bienes inmuebles, intereses de partidos políticos y de la Policía autónoma vasca. Rajoy confirmó que la operación continúa abierta, aunque matizó que se había detenido a todos los buscados y que ahora hay que hacer «el análisis de fondo» de los papeles incautados y de las declaraciones de los detenidos, que ayer mismo fueron traslados a la Audiencia Nacional de Madrid, desde donde partió la orden para efectuar los arrestos
Entre las acciones atribuídas al grupo desarticulado están el ataque el juzgado de paz de Amorebieta con artefactos incendiarios el pasado 22 de agosto, los incendios de varias sucursales bancarias, atentados con artefactos incendiarios a domicilios o bienes de miembros de la Ertzaintza y sendos ataques el 18 de noviembre y el 9 de diciembre del año pasado a las casas del pueblo del PSE-EE en las localidades de Zaldívar y Durango.
Fuentes del partido confían en poder recuperar su representación en la localidad pese a la ofensiva de ETA
A pesar del impulso dado a la creación de una comisión gestora, los problemas del PSE en Zumarraga, el primer municipio de Euskadi donde el partido se ha quedado sin sus cinco concejales porque no querían vivir con escolta, aún no han quedado zanjados. En principio, los socialistas habían avanzado sus contactos con cinco militantes -todos de Guipúzcoa y alguno del propio pueblo- para que pudieran asumir la representación de sus compañeros dimitidos en el nuevo órgano municipal. Fuentes autorizadas del PSE han admitido a este periódico que hay candidatos que están «replanteándose» su postura tras la nueva ofensiva protagonizada por ETA en las últimas semanas y la fuerte expectación política y mediática suscitada en torno al futuro de la Corporación guipuzcoana.
El acuerdo para buscar una solución para el Ayuntamiento de Zumarraga, diezmado por efecto de la violencia, surgió en la reunión celebrada el pasado día 22 entre el lehendakari y los partidos. Así lo confirmó el presidente de la gestora del PSE, Ramón Jáuregui, quien subrayó el valor simbólico del municipio en la defensa de la democracia municipal y aseguró que aunque su formación hubiera perdido a todo su grupo en la localidad, había «cinco socialistas dispuestos» a recoger el testigo si se constituía un órgano de gobierno transitorio hasta las elecciones del próximo año. El encuentro en la sede de la Presidencia vasca se produjo apenas tres días después de que ETA bajara un escalón más en su amenaza al intentar asesinar al dirigente de Juventudes Eduardo Madina. Apenas una semana más tarde, el pasado jueves, la banda hirió con una potente bomba a la concejala de Portugalete Esther Cabezudo y a su escolta, Iñaki Torres. A ambos atentados se suman las amenazadas recibidas por los corporativos no nacionalistas en municipios como Andoain.
Las fuentes consultadas constatan que los acontecimientos «han empeorado» y que se ha despertado «una lógica preocupación» en el entorno de los militantes sondeados inicialmente para integrar la gestora de Zumarraga. Estos medios reiteran que la voluntad del partido es que la iniciativa -absolutamente excepcional- se ponga en marcha, pero lamentan las «dramáticas» circunstancias y del desamparo en el que muchos afiliados del PSE están teniendo que encarar su compromiso político. No obstante, estas fuentes confían en poder recuperar a sus cinco representantes en Zumarraga.
El lunes, los partidos con presencia en la localidad -salvo Batasuna- acordaron agilizar los trámites para constituir la gestora. Su creación exige la renuncia previa de los integrantes de las listas electorales del PSE y del PP, que no ha podido cubrir el escaño del asesinado Manuel Indiano. Con esta situación como telón de fondo, concejales socialistas harán hoy una declaración pública en Bilbao sobre las dificultades que soportan en muchos pueblos vascos.
En contra de una creencia generalizada en España, el español no se implantó en Filipinas de forma mayoritaria y extensiva como en Hispanoamérica; es lógico, si se tiene en cuenta que el número de españoles en aquellas islas fue siempre reducido: inferior a los seis mil habitantes, en una población total de nueve millones, en el momento de máxima presencia, a finales del XIX. La evangelización ¬la auténtica razón de la presencia española en Filipinas¬ por razones de eficacia y economía de medios, se llevó a cabo en los idiomas locales. Luis Mariñas Otero afirma en su obra «Literatura filipina» en castellano, que «el español no se habló en su época de mayor expansión sino por la octava parte de los habitantes de Filipinas».
Durante la época española, el español era, obviamente, la lengua oficial, lingua franca entre la enorme variedad de idiomas y dialectos filipinos. El español permitió a los filipinos comunicarse entre sí, siendo vehículo para la forja de su propia identidad nacional. Idioma, bien es cierto de una minoría ilustrada, en el que escribieron sus obras figuras clave de la cultura filipina como el héroe nacional José Rizal, o los poetas Fernando María Guerrero y Claro M. Recto. De la importancia histórica que el español tiene para los filipinos, es buena prueba el texto de la primera constitución que promulgaron, al declarar su ¬efímera¬ independencia en 1898: la Constitución de Malolos, redactada en español. La letra del himno filipino ¬que hoy se canta a diario, en tagalog, en todas las escuelas de Filipinas¬ también fue concebida en nuestro idioma, algo generalmente ignorado.
El español siguió siendo el idioma de la administración y de la minoría acomodada en los primeros años de dominación americana, hasta bien entrado el siglo XX; incluso los periódicos seguían publicándose en español. Según afirma Delfín Colomé en La caución más fuerte «alrededor de 1898 conviven en Filipinas más de sesenta publicaciones periódicas en español». El inglés fue suplantando sistemáticamente al español en todas las esferas, aunque su penetración en el conjunto de la nación filipina nunca fue, ni mucho menos, total. El tópico de la desidia española por la educación de los filipinos es totalmente falso. No fueron ni mucho menos los thomasites ¬540 maestros americanos que llegaron en 1901 a bordo del S.S.Thomas¬ los primeros en ocuparse de la instrucción elemental del filipino. Bien sabido es que en 1611 se crea en Manila la Universidad de Santo Tomás, un cuarto de siglo antes que la de Harvard; pero no lo es tanto que en 1580 los franciscanos ya habían concebido un programa de escuelas primarias públicas. Más adelante, en 1863, Isabel II dispondría por Real Decreto la creación de escuelas primarias en todos los pueblos de Filipinas. Es significativo que el índice de analfabetismo fuera en Filipinas, a finales del siglo XIX, inferior al de la propia metrópoli. El español ha sido lengua oficial en Filipinas, junto al inglés y al filipino hasta 1976, y hasta 1987 de enseñanza obligatoria en las universidades filipinas, lo que no garantizaba ni mucho menos su aprendizaje, tal vez generase hasta rechazo. El español ha sido en Filipinas la lengua de la administración ¬durante la época de soberanía española¬ y el vehículo de expresión de la cultura filipina.
Como lingua franca ha jugado un papel esencial en la gestación de la propia identidad nacional filipina, e influido de forma decisiva en la evolución de sus lenguas autóctonas, a las que ha aportado innumerables vocablos y expresiones.
El cuantificar el número de hispanohablantes en las distintas épocas es cuestión harto complicada. Los datos no son muy fiables; las desviaciones entre unas fuentes y otras resultan abismales. El censo de 1960 daba una cifra de 9.592 habitantes que tenían el español como lengua materna. El dato había bajado a 2.657 en el censo de 1990. Si consideramos el número de personas que pueden comunicarse en español, las cifras aumentan enormemente. El anuario del Instituto Cervantes de 1998, recoge el dato de más de 1.800.000 hispanohablantes en Filipinas, cifra que se nos antoja excesivamente optimista. Mención aparte merece el chabacano, lengua mixta del español, hablado hoy por unas 800.000 personas en Filipinas. Como su propio nombre sugiere se trata de un español poco ortodoxo, una lengua criolla, de base lexical portuguesa, relexificada al español. Es una lengua viva, la lengua materna de un importante colectivo de la población, localizado principalmente en Zamboanga, en la isla de Mindanao.
Desde el Desastre del 98, una visión pesimista y derrotista se ha cernido sobre todo lo relativo al español en Filipinas. Es evidente su retroceso durante el siglo XX. También es evidente que los casos ¬siempre minoritarios¬ de filipinos cuya lengua materna es el español constituyen una especie casi extinguida. Pero ese proceso de deshispanización hay que verlo ya con perspectiva histórica. Comenzó con la entrada en acción del gigante norteamericano; pero es un proceso ya terminado. Su fin tiene que ver, por un lado, con el advenimiento de la nueva sociedad de la información ¬capaz de derribar no sólo telones de acero, sino blindajes ideológicos que han obstaculizado durante décadas el conocimiento y la difusión de realidades históricas, como la guerra filipino-americana (1898-1902), que produjo más víctimas filipinas que todas las revueltas y revoluciones acaecidas en los trescientos treinta y tres años de continuada presencia española. Por otro lado el fin de ese proceso tiene que ver con la propia proyección exterior de la democracia española y con el cambio de la mentalidad oficial hacia Asia.
La mirada nostálgica a un tiempo en el que los periódicos se escribían en español, y los literatos filipinos producían sus obras en nuestro idioma, quizás impide ver la realidad del español en Filipinas a comienzos del siglo XXI. Una realidad no muy diferente a la de otros países del mundo de habla no hispana, pero que en Filipinas tiene un carácter muy especial. La sociedad filipina mira hacia atrás en busca de sus señas de identidad y encuentra su pasado vinculado a España; pero también evoluciona, mira hacia delante, y ve un mundo cada vez más comunicado, en el que 400 millones de personas se expresan en español. Los filipinos van descubriendo que el español es un idioma útil. Prueba de ello es la demanda creciente de cursos que el Instituto Cervantes de Manila recibe anualmente, a través de CEOE-ECOP , para enseñar español al personal de empresas filipinas relacionadas con el mundo de habla hispana. Igualmente ilustrativa es la demanda de cursos de español, para funcionarios, por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores filipino.
Si bien el español dejó de ser asignatura obligatoria en el programa de estudios universitarios filipinos, las universidades de prestigio lo mantienen como asignatura optativa, impartida en más de setenta centros por todo el país. Unos 20.000 estudiantes filipinos emprenden al año algún curso de español. Prueba del interés creciente ¬sobre todo de los jóvenes¬ por el español en Filipinas, es que el número de matrículas en el Instituto Cervantes de Manila se ha multiplicado por 4 en los siete años transcurridos desde el comienzo de su actividad. El incremento en el presente año está siendo espectacular: al finalizar 2001 se habrá impartido un 40 por ciento más de horas lectivas/alumno que el pasado año. Y la previsión para 2002 prevé un porcentaje de crecimiento similar. Los profesores del Cervantes de Manila no dan literalmente abasto. Los filipinos necesitan el español para comprender su historia, y necesitan el español para ser más competitivos en un mundo globalizado. El español en Filipinas dejó de ser la lengua materna de una minoría, para ser la lengua preferida que muchos filipinos eligen libremente.
La Junta presentará a Ibarreche y al condado un convenio de colaboración
El Parlamento vasco, con el apoyo de todos los grupos excepto el PP, aprobó ayer una resolución en la que reitera su apoyo a la convocatoria de un referéndum para que los habitantes del enclave de Treviño digan sí desean su integración administrativa en Álava o mantenerse en Burgos. La Junta de Castilla y León anunció ayer que tomará la «iniciativa política» en el Condado burgalés mediante la remisión a las instituciones vascas y a los ayuntamientos del enclave de un convenio marco de colaboración. con objeto de que el Ejecutivo de Ibarrechee «recapacite» y la negociación sobre la mejora de servicios a los treviñeses siga abierta.
L. R. A./ A. Santamarina - Vitoria/ Valladolid.- La Razón 7 Marzo 2002
Un día después de la reunión en Burgos de la Comisión interinstitucional sobre Treviño integrada por las instituciones vascas y castellano-leonesas, en la que el Gobierno vasco decidió abandonar este foro, el pleno de la Cámara vasca aprobó ayer una resolución en la que apoya un referéndum para que los habitantes se pronuncien a favor o en contra de una integración administrativa en Álava. El texto consensuado, excepto por el PP, insta a la Administración del Estado a que realice, «con la mayor brevedad posible, gestiones con las administraciones de Castilla y León y del País Vasco al objeto de convocar un referéndum para permitir que se materialice la voluntad de los habitantes de los municipios del enclavede Treviño sobre si desean la integración administrativa en Álava».
Esta decisión de la Cámara vasca ha suscitado posturas encontradas en las dos comunidades autónomas afectadas. La Junta de Castilla y León anunció ayer que tomará la «iniciativa política» en el Condado burgalés mediante la remisión a las instituciones vascas y a los ayuntamientos del enclave de un convenio marco de colaboración con objeto de que el Ejecutivo de Ibarrechee «recapacite» y la negociación sobre la mejora de servicios a los treviñeses siga abierta.
Mientras, los partidos políticos con representación parlamentaria en Castilla y León han cerrado filas en torno a Treviño y han acordado reunirse en breve para redactar una resolución sobre el Condado de Treviño. La decisión sobre este tema podría aprobarse en el próximo Pleno del Parlamento regional, que se celebrará los días 21 y 22 de marzo.
El portavoz del grupo parlamentario del PP en las Cortes de Castilla y León, Francisco Vázquez, afirmó que la comunidad apostó por «el diálogo y el consenso para intentar solucionar con convenios de colaboración todos los problemas que tenían planteados los ciudadanos de Treviño», y serán los otros partidos los que tengan que explicar su cambio de posición saltándose las previsiones establecidas en el Estatuto de Autonomía de Castilla y León.
Por su parte, el secretario de organización del PSCL, Fernando Benito, apoyó la decisión de la Junta de recurrir los convenios que suscriba unilateralmente el gobierno vasco con los ayuntamientos de Treviño, «dudosos» en cuanto a las competencias que tocan.
El procurador de Izquierda Unida, Antonio Herreros, fue tajante y dijo que para solucionar políticamente el problema de Treviño hay que tener el ánimo de querer ceder este territorio y como «no estamos en el ánimo de ceder algo que es de Castilla y León, pues punto»
Mientras, en Álava Antonio Salazar (PP) reconoció que los «populares» sentirían una «gran satisfacción» por una incorporación de Treviño a Álava, pero aclaró que eso no se podrá hacer «de cualquier manera».
Iñaki Gerenabarrena (PNV) apuntó que la resolución aprobada es «la mejor respuesta al insulto a los alaveses y a los vascos» que, a su juicio, supuso la posición de las instituciones castellano-leonesas en la reunión de la Comisión interinstitucional.
La Comisión de Administraciones Públicas del Congreso aprobó ayer, por unanimidad, una enmienda transaccional por la que se insta al Gobierno a que las licencias administrativas expedidas por el Estado en comunidades con lengua cooficial se redacten con formato bilingüe, en castellano y en la lengua propia.
La transaccional consensuada entre el grupo proponente CiU, PP, PSOE y PNV, enmienda una Proposición no de Ley del grupo catalán, defendida por la diputada Luisa Expósito, en la que se insta al Gobierno «a que adopte las medidas necesarias para favorecer en las comunidades autónomas que disponen de lengua propia cooficial, que ésta se incorpore junto al castellano, a las licencias administrativas expedidas por la Administración General del Estado que vayan a surtir efecto en el territorio de la comunidad autónoma».
Así, añade, que estas licencias se «redactarán siempre en dichas lenguas sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 36 de la Ley 30/1992 de 26 de noviembre de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común».
Con la transaccional, el Partido Popular y el PNV retiraron sus enmiendas respectivas a la Proposición no de Ley, y la diputada de CiU destacó que «estamos ante una posición coherente con lo expresado en el Congreso el 13 de marzo de 2001». En esa fecha, el Congreso aprobó, en sesión plenaria, dos proposiciones no de Ley por las que se instaba al Gobierno a aplicar la pluralidad lingüística en el Documento Nacional de Identidad y en los Permisos de Conducir.
Ahora, las licencias que se beneficiarán de esta iniciativa son, según explicó la diputada de CiU, las referidas a estaciones de radioaficionados, estaciones radioeléctricas y las relativas a caza o embarcaciones de recreo, entre otras.
Ante tanta estupidez no queda más remedio que defender el referendum de Treviño, así habrá esperanzas de que algún día nos toque a los demás y podamos arrejuntarnos a gente sensata, que a lo mejor queda por ahí perdida en alguna isla del Pacífico, pues en la Unión Europea, como se nutre de estos mismos incompetentes y anticonstitucionales sujetos, ya no queda esperanza. Y mientras tanto, los hispanohablantes seguimos como ciudadanos de segunda clase en las autonosuyas con lengua propia, donde el español no aparece en documento público alguno, y si queremos llorar, sólo tenemos que enviar ejemplos al Defensor del Pueblo para que nos conteste como si fuéramos retrasados mentales, pero eso sí, todo sigue peor y el idioma común español en el grupo de especies a extinguir.
El director del Instituto Caro y Cuervo recibió ayer el Premio Bartolomé de las Casas
El Príncipe de Asturias entregó ayer el Premio Bartolomé de las Casas al Instituto Caro y Cuervo de Bogotá por su estudio y defensa de las 65 lenguas indígenas de Colombia, que, según don Felipe, «enriquecieron» el léxico del castellano. El director del Instituto, Ignacio Chávez, celebra y agradece en esta entrevista el galardón, que se suma, entre otros, al Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades que recibió en 1999. Según Chávez, las lenguas indígenas también «forman parte del caudal» del idioma español, con el que convive «en una hermosa alianza».
Alegre, notablemente cansado por todo el trajín del premio y el protocolo, Ignacio Chávez celebra el reconocimiento, una vez más, que España hace al dinámico y prestigioso Instituto Caro y Cuervo. «Es un orgullo y una gran alegría -afirma-. Es un gran reconocimiento al trabajo que hemos venido realizando durante tantos años en defensa de la literatura, de la cultura y de las lenguas indígenas, que todavía sobreviven y soportan una situación muy difícil.
-¿Cómo convive en Colombia el español, del que el Instituto es un gran aliado, con las lenguas indígenas?
-No existe rivalidad. Las lenguas perviven como un modo de entender la vida y relacionarse con el mundo. Y como no hay una única manera de entender el mundo, tampoco hay una sola lengua. Sino que conviven. Las lenguas indígenas son menores cuantitativamente, pero no cualitativamente. No hay una verdad mejor que otra. Entender esta consideración de la realidad nos ha impulsado en el Instituto a la defensa, el estudio y la conservación de nuestra identidad plural. Estas lenguas indígenas han ayudado también a llegar a ser lo que somos. La convivencia del español con las lenguas naturales, que en Colombia son 65, no debe dejar de ser sensata, justa y eficaz. Es una hermosa alianza.
-¿Y cómo ve al idioma español?
-La ciencia, la tecnología y el futuro apunta hacia el avance y el conocimiento del español. Somos 530 millones de hispanohablantes y en unos años seremos aún más numerosos.
-El Príncipe ha destacado también el papel del Instituto de transmisor y defensor de las culturas...
-La lengua es el fundamento de la cultura, no es solo un instrumento de comunicación. Por eso lengua y cultura van íntimamente unidas. Las lenguas indígenas, en este sentido, son también un sistema antropológico y arqueológico. Ellas constituyen una mirada profunda, científica y apasionada del pasado.
-El Instituto mantiene muy buenas relaciones con España...
-Sí. Está muy bien relacionado no sólo con la Real Academia Española o con el Instituto Cervantes, sino también con diversas instituciones, como la Universidad de Salamanca, con la que hemos firmado un convenio para abrir en Bogotá la Casa de Salamanca, que servirá como trampolín para los estudiantes y doctorandos que puedan venir a Salamanca. Pero también mantenemos contactos con la Universidad de Alcalá de Henares o con la Pompeu Frabra.
-¿Qué puede hacer España por las lenguas indígenas?
-Mucho. Y lo está haciendo desde las universidades. De unos años hasta aquí, han ido surgiendo en diversas universidades españolas departamentos que están trabajando en las lenguas indígenas no sólo desde el punto de vista lingüístico, sino también antropológico. A través de las lenguas podemos conocer mejor lo que fuimos y lo que somos, incluso la historia de la relación entre España y América, que como todo acto humano tuvo errores, pero también muchos beneficios. La tarea es apasionante, atractiva e infinita.
-Colombia no es sólo violencia.
-No. Pero es verdad que en los periódicos y televisiones de España, como en casi todo el mundo, Colombia solo son las noticias de la violencia y la guerrilla. La cultura, la educación, la relación entre las distintas sociedades colombianas, es también muy vital, pero eso parece que no importa.
A este Gobierno del PP le creció en la pasada legislatura 1996/2000, en la que gobernaba en minoría con CiU, PNV y CC, el Pacto de Estella y la Declaración de Barcelona, dos pasos hacia el soberanismo vasco y catalán que luego el nuevo Gobierno de Aznar nacido de la mayoría absoluta de las elecciones del 2000 ha querido frenar en seco, incluso con una involución sobre el Estado de la Autonomías en su etapa incipiente. De ser el más pronacionalista en 1996 ha pasado a ser el más españolista en el 2000, y esta política más reciente se ha llevado de una manera brusca, tal y como se vio en las elecciones vascas del 13 de mayo pasado, en las que los nacionalistas (PNV y EA) derrotaron al frente españolista y recibieron el aplauso mayoritario de los ciudadanos vascos a su política.
Pero además al PP le ha salido la contestación de Manuel Fraga en Galicia, quien, una y otra vez, está poniendo en tela de juicio esta política de tensión con el nacionalismo y de bloqueo del proceso autonómico. Una protesta de Fraga que se une a la tensión con el PNV y que en Cataluña está encontrando un frente histórico e importante en la idea de una posible coalición nacionalista y catalanista entre CiU, PSC, PSUC y ER frente al PP, sin tiros ni violencia y con un programa de autogobierno catalán que se empieza a perfilar por la escala de mínimos y que veremos hasta dónde puede llegar.
Un proyecto de gobierno y autogobierno que era lógico que, tarde o temprano y una vez que desapareciera el antagonismo personalista entre Pujol y Maragall, tendría que llegar. Sobre todo si en Madrid los modales y el centralismo de ese otro nacionalismo español alcanza cotas del nivel que ensayaron, sin éxito, con el PNV. Pero que en Barcelona sirvieron de aviso a navegantes y, al final, les quitaron a los de Unió las ganas de ser aliados del PP catalán.
Aznar empieza a darse cuenta del efecto que en Galicia y Cataluña está teniendo la batalla del País Vasco y quizás por ello quiso meter a CiU en el Gobierno de Madrid, casi por la fuerza, cosa a la que no sólo se negó Pujol, sino que provocó mayor tensión entre CiU y PP y la consiguiente amenaza del PP de quitar a Pujol el apoyo que los populares le dan ahora en el Parlament de Cataluña. Un sostén que pierde su razón de ser si los partidos catalanes se ponen de acuerdo sobre un programa mínimo de autogobierno.
Un posibilidad cada vez mayor y lógica, y no sólo por la propia cuestión del autogobierno, sino por el creciente rechazo a unas maneras de actuar y entender el centralismo en el Gobierno del PP de un tiempo (desde la mayoría absoluta) a esta parte. Lo que incluye el riesgo para el PP de no conseguir aliados nacionalistas si en los comicios del 2004 no repiten la mayoría absoluta, porque la medicina que usa el PP con los nacionalistas, e incluso con unas autonomías tan suyas como la de Galicia, es el jarabe de palo y no el bálsamo de fierabrás.
De modo y manera que cuidado con el frente catalán, que es reflejo de la crisis vasca y una continuidad de la rebelión gallega. Cuidado con este frente, que tiene mucho más calado que el del PNV y adolece del problema de la violencia que tanto influye en la crisis vasca. A ver si el PP, en pos del voto españolista en el centro y el sur de España, con esos golpes de bandera nacional va a perder unos aliados del centro derecha en favor de cualquier otra opción (la del PSOE). Sobre todo si el sustituto de Aznar no consiguiera en el 2004 la mayoría absoluta para gobernar.
En el PP, en las elecciones vascas del pasado 13 de mayo, estaban seguros de su victoria y miren lo que ocurrió. Ahora se está poniendo la base de elecciones municipales del 2003 y para ello el PP juega al banderazo español, aunque veremos qué tal le va y si ese trampolín es suficiente para renovar la mayoría absoluta nacional en el 2004. Aunque antes puede que, si progresa el nuevo proyecto de autogobierno catalán, perderán toda influencia en Cataluña tras los comicios del 2003. Lo que no es poco perder.
Parece irremediable el camino autonomista hacia la soberanía. Los políticos han dotado de medios públicos a las autonomías y ahora no hay quien las pare, quieren arrancarles un poquito desde el nodo municipal, no se dejan y siguen pidiendo y creciendo más y más. Siempre se rompe el eslabón en la ciudadanía, que además es la que paga la cuenta. Ya estamos hartos de que nos mangoneen, de que les dejemos una mano y se tomen el brazo y todo el cuerpo. Cualquier estamento político trata de crecer por definición, pero no por aumento de la productividad, de una buena mercadotecnia, sino mediante el progresivo aplastamiento de la ciudadanía, utilizando los recursos que le resta, para seguir ese camino sin fín de impuestos cada vez mayores y de participación política nula. Si no ponemos fín a esta espiral retrocederemos a los tiempos medievales, y los diezmos, primicias y derechos de pernada no tendrán ni comparación con los IRPF's, IVA's y demás fielatos estatales, autonómicos, regionales y locales.
Y si aplicar el sentido común es señal de voto españolista, pues viva el voto españolista y viva el sentido común y ya basta de estupideces dejándonos embaucar por las insatisfacibles minorías.

References: e contrario
 Real Decreto 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 36