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Timestamp: 2020-03-30 12:35:29+00:00

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28 septiembre, 2017 Tópicos Comentarios desactivados en Amparo indirecto vs omisiones de ayuda humanitaria por parte de Autoridades e Instituciones
CON RESIDENCIA EN SALINA
_____________, _______________, _____________ por derecho propio y con base en el interés legítimo colectivo que más adelante se precisa; señalando como domicilio para oír y recibir notificaciones el despacho jurídico ubicado en ___________________________, autorizando con las amplias facultades que se señalan en el segundo párrafo del artículo 12 de la Ley de Amparo, reglamentaria de los artículos 103 y 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al Licenciado en Derecho ÉDGAR SANTOS NERI MARTÍNEZ, quien es titular de la cédula profesional 2430958, expedida por la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública, la cual se encuentra registrada electrónicamente bajo el número 87179, del sistema computarizado para el registro único de profesionales del derecho, ante los Tribunales de Circuito y Juzgados de Distrito, que controla el Consejo de la Judicatura Federal, así como a ____________________en forma indistinta, ante Usted, comparecemos para exponer:
Por este conducto, venimos a demandar EL AMPARO Y PROTECCIÓN DE LA JUSTICIA FEDERAL, en contra de los actos de las autoridades que en su capítulo respectivo señalaremos como responsables. Para efecto, de ajustarnos a las exigencias del artículo 108 de la Ley de Amparo, Reglamentaria de los artículos 103 y 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, manifestamos:
I.- NOMBRE Y DOMICILIO DE LOS QUEJOSOS Y DE QUIEN PROMUEVE EN SU NOMBRE: Tienen tal carácter:
a).- ___________ con domicilio en __________________,
b).- ___________ con domicilio en __________________, y,
c).- ___________ con domicilio en __________________.
Como puede observarse los quejosos somos vecinos de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca, ciudad que quedó siniestrada por los sismos ocurridos el pasado siete y veinticinco de septiembre del año en curso, lo cual desde este momento acreditamos con las copias certificadas de las constancias de residencia y de la credencial de elector, que se anexan para que surtan sus efectos legales, y atento a que las omisiones reclamadas están afectando a los habitantes de nuestra ciudad, tenemos un interés legítimo colectivo para impugnar los actos reclamados.
Sirve de apoyo a lo anterior, la tesis siguiente:
Época: Décima Época. Registro: 2009763. Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 21, Agosto de 2015, Tomo III. Materia(s): Común. Tesis: XXI.1o.P.A.25 A (10a.). Página: 2382.
INTERÉS LEGÍTIMO EN EL AMPARO. PARA ACREDITARLO, LAS PERSONAS MORALES PRIVADAS MEXICANAS CUYO OBJETO SOCIAL SEA LA PROTECCIÓN AL AMBIENTE EN GENERAL, DEBEN DEMOSTRAR QUE SUS INTEGRANTES SON VECINOS O HABITAN EN LA COMUNIDAD ADYACENTE AL LUGAR DONDE SE OCASIONÓ EL DAÑO. De conformidad con el artículo 5o., fracción I, de la Ley de Amparo, el quejoso es una de las partes en el juicio de amparo, y es aquella persona (física o moral), titular de un derecho subjetivo o de un interés legítimo, individual o colectivo, siempre que alegue que la norma, acto u omisión reclamados violan los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte y, con ello, se produzca una afectación real y actual en su esfera jurídica, ya sea directa o en virtud de su especial situación frente al orden jurídico. Así, respecto al interés legítimo tratándose de las personas morales privadas mexicanas cuyo objeto social sea la protección al ambiente en general, debe tomarse como parámetro lo previsto en el numeral 28, fracción I, de la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental, es decir, para acreditarlo, dichos entes jurídicos deben, al margen de que su domicilio social se encuentre ubicado en el lugar donde se ocasionó el daño al ambiente, demostrar durante la tramitación del juicio de amparo, con medios de convicción idóneos y objetivos, que sus integrantes son vecinos o habitan en la comunidad adyacente al lugar referido.
Amparo en revisión 313/2014. Red de Organizaciones y Grupos Ambientales de Zihuatanejo, A.C. 23 de abril de 2015. Unanimidad de votos. Ponente: Xóchitl Guido Guzmán. Secretaria: Berenice de los Santos Mendoza.
Nota: En relación con el alcance de la presente tesis, destaca la diversa aislada 1a. CXLIV/2015 (10a.), de título y subtítulo: “RESPONSABILIDAD AMBIENTAL. EL ARTÍCULO 28, PÁRRAFOS PRIMERO, FRACCIÓN II, Y SEGUNDO, DE LA LEY FEDERAL RELATIVA, TRANSGREDE EL DERECHO A UNA TUTELA JUDICIAL EFECTIVA.”, publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 8 de mayo de 2015 a las 9:30 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 18, Tomo I, mayo de 2015, página 456.
II.- NOMBRE Y DOMICILIO DEL TERCERO INTERESADO: Bajo protesta de decir verdad manifestamos que desconocemos la existencia de alguna persona o personas que pudieran tener el carácter de Terceros Interesados, pues desconocemos todo lo actuado por las responsables, razón por la cual, solicitamos a su Señoría que una vez que obren los informes justificados, si aparece la existencia de alguien que tenga el carácter de Tercero Interesado se le emplace al presente juicio.
Aunque consideramos que en el caso particular no existe tercero interesado.
III.- AUTORIDADES RESPONSABLES: Tienen tal carácter:
a).- Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.
b).- Directora del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia.
c).- Secretario de Salud.
d).- Coordinador Nacional de Protección Civil
e).- Gobernador del estado de Oaxaca.
f).- Secretario de Salud del estado de Oaxaca.
g).- Presidenta del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia, del estado de Oaxaca.
h).- Coordinador Estatal de Protección Civil en el estado de Oaxaca.
i).- Ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca.
j).- Presidente Municipal de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca.
k).- Presidenta del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia, de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca.
l).- Coordinador Municipal de Protección Civil de Juchitán de Zaragoza.
IV.- ACTOR RECLAMADOS: De todas las autoridades señaladas como responsables, se les reclama:
a).- La omisión de brindar protección civil, hasta el máximo de sus recursos, para los habitantes de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca, concretamente el reparto de ayuda humanitaria, que les ha entregado la sociedad civil, y que muchos damnificados no han recibido ayuda humanitaria, poniendo en riesgo su derecho al mínimo vital, en cuanto al suministro de alimentos, agua, medicamentos y atención hospitalaria, actos que están poniendo en riesgo la integridad y hasta la vida de los referidos justiciables.
b).- La omisión de informar a la sociedad civil, la forma en que se puede acceder a la ayuda humanitaria, que tienen en los centros de acopio, para tener acceso al suministro de alimentos, agua, medicamentos y acceso a la atención hospitalaria; así como el deber de rendir un informe detallado sobre el uso y destino de los donativos, que han recibido por parte de la sociedad civil.
c).- La confiscación de despensas, medicamentos que como ayuda humanitaria han enviado civiles, para los habitantes de Juchitán Oaxaca, impidiendo que seamos suministrados directamente por los civiles, de alimentos, ropa, vestido, calzado, agua, medicamentos.
V.- FECHA DE CONOCIMIENTO DEL ACTO RECLAMADO: Las omisiones reclamadas y la confiscación de bienes se viene realizando desde el pasado siete de septiembre del dos mil diecisiete.
Sobre el plazo prejudicial, se invoca la tesis siguiente:
Época: Novena Época. Registro: 178476. Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XXI, Mayo de 2005. Materia(s): Común. Tesis: III.5o.C.21 K. Página: 1451
DEMANDA DE AMPARO, TÉRMINO PARA INTERPONERLA TRATÁNDOSE DE ACTOS NEGATIVOS Y OMISIVOS. En los primeros la autoridad se rehúsa o rechaza expresamente obrar a favor de la pretensión del gobernado; en tanto que en los omisivos se abstiene de contestar la petición del particular ya sea en forma afirmativa o negativa. En ese contexto, se afirma que contra los actos negativos sí corre el término que prescribe el artículo 21 de la Ley de Amparo, en la medida de que el gobernado resiente una afrenta con la actitud de la autoridad de no complacerlo en los términos que éste pretende, situación que se consuma en el instante de la negativa y es lo que da la pauta para establecer, a partir de que se tenga conocimiento del mismo, el plazo a que alude el referido precepto; lo que no sucede con los actos omisivos, puesto que la abstención de actuar por parte de la autoridad, que es lo que produce el perjuicio, no se consuma en un solo evento, sino que se prorroga en el tiempo de momento a momento, razón por la cual en esta clase de actos no corre el término de referencia.
Amparo en revisión 545/2004. J. Concepción Lomelí Rodríguez. 3 de marzo de 2005. Unanimidad de votos. Ponente: Enrique Dueñas Sarabia. Secretario: César Augusto Vera Guerrero.
VI.- PRECEPTOS CONSTITUCIONALES Y CONVECIONALES QUE SE ESTIMA VIOLADOS: Artículos 1º, 4°, 6° 9°, 11, 14 y 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
VII.- PROTESTA.- Bajo protesta de decir verdad, manifestamos que los hechos y abstenciones que constituyen los antecedentes de los actos reclamados son ciertos y son los siguientes:
1.- Siendo aproximadamente las veintitrés horas con cuarenta y nueve minutos, dieciocho segundos, tiempo del centro de México, ocurrió un sismo con una magnitud de 8.2 en la escala de Richter, con epicentro, a ciento treinta y tres kilómetros al suroeste de Pijijiapan, estado de Chiapas.
2.- Dicho sismo, generó un desastre natural en la ciudad de Juchitán Oaxaca, muchos edificios, casas, se colapsaron sepultando a muchos civiles debajo de los escombros, ocasionando varias pérdidas humanas y dejando muchos damnificados.
3.- Posteriormente se suscita un segundo sismo que ocurrió el pasado veinticinco de septiembre del año en curso, a las diez horas con cinco minutos, veinticinco segundos, con una magnitud de 4.2 en la escala de Richter, con epicentro, a catorce kilómetros al suroeste de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca.
4.- Ahora bien, dependientes de las autoridades responsables, han condicionado la ayuda humanitaria a la exhibición de la credencial de elector, muchos de los que somos afectados, no tenemos esos documentos porque quedaron bajo los escombros, reteniendo gran parte de los víveres que les ha entregado la sociedad civil, los que pueden caducar o entrar en estado de descomposición, por ser perecederos.
5.- Por otra parte, la ayuda humanitaria que los civiles pretenden hacernos de manera directa, los dependientes de las responsables, lo han impedido, porque, exigen y conminan a los donadores a la entrega de sus apoyos, alegando que deben tener un control sobre los mismos, situación que ha desalentado el apoyo de civiles, porque consideran que dichos donativos serán usados con fines electorales o entregados en forma discriminatoria y desigual.
6.- Con fecha catorce de septiembre de dos mil diecisiete se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Declaratoria de Desastre Natural, por el sismo ocurrido el pasado siete de septiembre del dos mil diecisiete, en 283 municipios del Estado de Oaxaca, de los cuales la Heroica ciudad de Juchitán de Zaragoza, se encuentra referida, siendo esto uno de los lugares más afectados en la zona.
8.- Ante los actos reclamados, nos vemos en la imprescindible necesidad de promover el presente juicio de amparo, expresando al efecto el siguiente:
Es importante remarcar que acorde con lo dispuesto por el nuevo artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en términos de su tercer párrafo, corresponde a toda autoridad, en el ámbito de su competencia, promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.
Atento a lo anterior, tenemos que los suscritos justiciables nos encontramos en un estado de especial vulnerabilidad, ante la situación de desastre producto de la actividad sísmica que se dio en los pasados días, por ello, el respeto a nuestros derechos humanos, resulta elemental para garantizar nuestra integridad y dignidad humana.
El estado de precariedad en que nos encontramos, resulta relevante, para la perspectiva con la cual debe resolverse el presente asunto, como lo ha establecido el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, los obstáculos, la inseguridad y los factores estructurales con que tropiezan las personas que viven en la extrema pobreza “hacen que con frecuencia les sea imposible reivindicar sus derechos y hacer realidad su potencial de manera independiente; necesitan el apoyo activo del Estado y de las otras partes interesadas”.
Asimismo, como fue establecido en el “Proyecto Final de los Principios Rectores sobre la Extrema Pobreza y los Derechos Humanos”, elaborado por la entonces relatora especial en temas de extrema pobreza de la Organización de las Naciones Unidas, las personas que viven en la extrema pobreza “carecen a menudo de capacidad para acceder a la justicia o buscar reparación por las acciones u omisiones que las hayan perjudicado […] se ven en la imposibilidad de buscar y obtener una reparación por las violaciones de las normas nacionales e internacionales de derechos humanos, lo que agrava su vulnerabilidad, inseguridad y aislamiento y perpetúa su empobrecimiento”; de ahí que resulta menester que los operadores jurídicos, en especial los juzgadores, atiendan a las necesidades específicas de los diversos grupos que viven en la extrema pobreza reconocen en su conjunto, el deber a cargo de las autoridades mexicanas, en el ámbito de sus competencias, de adoptar oficiosamente, todas las medidas que sean apropiadas para salvaguardar tales derechos humanos.
Nuestro Estado, al signar y ratificar el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Estado mexicano se comprometió, conforme al artículo 2 de tal convención, a “adoptar medidas […] hasta el máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí reconocidos”.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha señalado que es compleja la obligación del Estado en cuanto a la protección del derecho a la vida de sus habitantes, pues la trasgresión a ese derecho no solamente se limita a la privación (arbitraria) de la vida, que se traduce en una obligación negativa: que no se prive de la vida; también existe trasgresión cuando el Estado se abstiene de adoptar medidas positivas para preservar ese derecho, tanto en el ámbito legislativo, judicial y administrativo, como para prevenir y proteger a los individuos de actos que afectan su derecho a su mínimo vital; sobre el particular es conveniente invocar la tesis siguiente:
Época: Novena Época. Registro: 163169. Instancia: Pleno. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XXXIII, Enero de 2011. Materia(s): Constitucional. Tesis: P. LXI/2010. Página: 24
DERECHO A LA VIDA. SUPUESTOS EN QUE SE ACTUALIZA SU TRANSGRESIÓN POR PARTE DEL ESTADO. El derecho a la vida impone al Estado una obligación compleja, en tanto que no sólo prohíbe la privación de la vida (que se traduce en una obligación negativa: que no se prive de la vida), sino que también exige que, a la luz de la obligación de garantizar el pleno, libre y efectivo ejercicio de los derechos humanos, adopte medidas positivas para preservar ese derecho en el ámbito legislativo, judicial y administrativo. En ese sentido, existe transgresión al derecho a la vida por parte del Estado no sólo cuando una persona es privada de la vida por un agente del Estado, sino también cuando éste no adopta las medidas razonables y necesarias aludidas, como son las tendientes a preservarla, a minimizar el riesgo de que se pierda en manos del Estado o de otros particulares, y las necesarias para investigar efectivamente los actos de privación de la vida.
Dictamen que valora la investigación constitucional realizada por la comisión designada en el expediente 3/2006, integrado con motivo de la solicitud formulada para investigar violaciones graves de garantías individuales. 12 de febrero de 2009. Once votos. Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretaria: María Amparo Hernández Chong Cuy.
El Tribunal Pleno, el siete de octubre en curso, aprobó, con el número LXI/2010, la tesis aislada que antecede. México, Distrito Federal, a siete de octubre de dos mil diez.
En el caso en concreto la omisión de brindar protección civil hasta el máximo de los recursos con los que cuentan las autoridades responsables, constituye una violación a nuestros derechos humanos protectores de nuestra dignidad e integridad corporal.
Sobre la dignidad humana, nuestro máximo Tribunal, ha sostenido que es uno de los bienes jurídicos connaturales al ser humano, merecedor de la más amplia protección jurídica, al respecto se cita, el criterio siguiente:
Época: Décima Época. Registro: 2012363. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Jurisprudencia. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 33, Agosto de 2016, Tomo II. Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a./J. 37/2016 (10a.). Página: 633
Ante una declaratoria de desastre, las autoridades señaladas como responsables, tienen el deber de combatir todo acto que atente contra el derecho a los alimentos, a la protección de la salud, al suministro de agua, como parte del derecho al mínimo vital, la falta de una coordinación de los servicios asistenciales por parte de las responsables, está generando una violación sistemática a estos derechos humanos que garantiza nuestra Constitución, ya que estamos viviendo en la miseria y no recibimos el apoyo necesario, al máximo de las capacidades de las autoridades responsables.
Nuestro máximo Tribunal ha dicho que el derecho al mínimo vital, impone al Estado el adoptar todas las medidas que sean necesarias para que los justiciables tengan una existencia digna, esto se corrobora con la tesis siguiente:
Época: Novena Época. Registro: 172545. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XXV, Mayo de 2007. Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. XCVII/2007. Página: 793
Así también el artículo 1° Constitucional establece categóricamente que:
“…Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas…”
Resulta inaudito, que dependientes de las responsables, para la entregada de ayuda humanitaria, exijan la credencial de elector, lo que genera un trato discriminatorio y diferenciado, por ejemplo es un hecho notorio que los menores de edad, carecen de credencial de elector, y que por la situación de desastre muchos de los sobrevivientes, carecemos de ese documento, porque tales documentos quedaron bajo los escombros de lo que fueron nuestras casas, de ahí que tal exigencia sea una franca violación a los derechos humanos de no discriminación y a derecho humano a la igualdad.
Época: Décima Época. Registro: 2013487. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 38, Enero de 2017, Tomo I. Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. VII/2017 (10a.). Página: 380
DERECHOS FUNDAMENTALES A LA IGUALDAD Y A LA NO DISCRIMINACIÓN. METODOLOGÍA PARA EL ESTUDIO DE CASOS QUE INVOLUCREN LA POSIBLE EXISTENCIA DE UN TRATAMIENTO NORMATIVO DIFERENCIADO. Las discusiones en torno a los derechos fundamentales a la igualdad y a la no discriminación suelen transitar por tres ejes: 1) la necesidad de adoptar ajustes razonables para lograr una igualdad sustantiva y no meramente formal entre las personas; 2) la adopción de medidas especiales o afirmativas, normalmente llamadas “acciones afirmativas”; y, 3) el análisis de actos y preceptos normativos que directa o indirectamente (por resultado), o de forma tácita, sean discriminatorios. En el tercer supuesto, cuando una persona alega discriminación en su contra, debe proporcionar un parámetro o término de comparación para demostrar, en primer lugar, un trato diferenciado, con lo que se busca evitar la existencia de normas que, llamadas a proyectarse sobre situaciones de igualdad de hecho, produzcan como efecto de su aplicación: i) una ruptura de esa igualdad al generar un trato discriminatorio entre situaciones análogas; o, ii) efectos semejantes sobre personas que se encuentran en situaciones dispares. Así, los casos de discriminación como consecuencia de un tratamiento normativo diferenciado exigen un análisis que se divide en dos etapas sucesivas y no simultáneas: la primera implica una revisión con base en la cual se determine si las situaciones a comparar en efecto pueden contrastarse o si, por el contrario, revisten divergencias importantes que impidan una confrontación entre ambas por no entrañar realmente un tratamiento diferenciado; y una segunda, en la cual se estudie si las distinciones de trato son admisibles o legítimas, lo cual exige que su justificación sea objetiva y razonable, utilizando, según proceda, un escrutinio estricto -para confirmar la rigurosa necesidad de la medida- o uno ordinario -para confirmar su instrumentalidad-. En ese sentido, el primer análisis debe realizarse con cautela, pues es común que diversas situaciones que se estiman incomparables por provenir de situaciones de hecho distintas, en realidad conllevan diferencias de trato que, más allá de no ser análogas, en realidad se estiman razonables. En efecto, esta primera etapa pretende excluir casos donde no pueda hablarse de discriminación, al no existir un tratamiento diferenciado.
Amparo directo en revisión 83/2015. Fernando Cruz Mercado. 6 de abril de 2016. Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Norma Lucía Piña Hernández y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretario: Arturo Guerrero Zazueta.
Ahora bien el artículo 4° Constitucional en lo que interesa establece:
Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa. La Ley establecerá los instrumentos y apoyos necesarios a fin de alcanzar tal objetivo
Toda persona tiene derecho a la identidad y a ser registrado de manera inmediata a su nacimiento…”
Los sismos referidos acabaron con el patrimonio de muchos Oaxaqueños, dejándolos en pobreza extrema, en consecuencia los actos reclamados, son una violación sistemática a los derechos humanos de los habitantes del Municipio de Juchitán, estado de Oaxaca, porque no se atiende el principio de prioridad en la protección a la vida, la salud y la integridad de las personas que rige la actuación de las autoridades de protección civil en un caso de desastre.
Al no cumplirse con la atención médica hospitalaria y se violenta el derecho a la salud, poniendo en riesgo la vida, de las personas; dichas obligaciones han sido interpretadas por el poder judicial de la federación, en su dimensión individual, social, y forma de cumplimiento, transcribo las tesis siguientes:
Época: Décima Época. Registro: 2013137. Instancia: Primera Sala. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 36, Noviembre de 2016, Tomo II. Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. CCLXVII/2016 (10a.). Página: 895
DERECHO A LA PROTECCIÓN DE LA SALUD. DIMENSIONES INDIVIDUAL Y SOCIAL. La protección de la salud es un objetivo que legítimamente puede perseguir el Estado, toda vez que se trata de un derecho fundamental reconocido en el artículo 4o. constitucional, en el cual se establece expresamente que toda persona tiene derecho a la protección de la salud. Al respecto, no hay que perder de vista que este derecho tiene una proyección tanto individual o personal, como una pública o social. Respecto a la protección a la salud de las personas en lo individual, el derecho a la salud se traduce en la obtención de un determinado bienestar general integrado por el estado físico, mental, emocional y social de la persona, del que deriva otro derecho fundamental, consistente en el derecho a la integridad físico-psicológica. De ahí que resulta evidente que el Estado tiene un interés constitucional en procurarles a las personas en lo individual un adecuado estado de salud y bienestar. Por otro lado, la faceta social o pública del derecho a la salud consiste en el deber del Estado de atender los problemas de salud que afectan a la sociedad en general, así como en establecer los mecanismos necesarios para que todas las personas tengan acceso a los servicios de salud. Lo anterior comprende el deber de emprender las acciones necesarias para alcanzar ese fin, tales como el desarrollo de políticas públicas, controles de calidad de los servicios de salud, identificación de los principales problemas que afecten la salud pública del conglomerado social, entre otras.
Época: Décima Época. Registro: 2004683. Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Libro XXV, Octubre de 2013, Tomo 3. Materia(s): Constitucional. Tesis: I.4o.A.86 A (10a.). Página: 1759
DERECHO A LA SALUD. FORMA DE CUMPLIR CON LA OBSERVACIÓN GENERAL NÚMERO 14 DEL COMITÉ DE LOS DERECHOS SOCIALES Y CULTURALES DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS, PARA GARANTIZAR SU DISFRUTE. El Estado Mexicano suscribió convenios internacionales que muestran el consenso internacional en torno a la importancia de garantizar, al más alto nivel, ciertas pretensiones relacionadas con el disfrute del derecho a la salud, y existen documentos que las desarrollan en términos de su contenido y alcance. Uno de los más importantes es la Observación General Número 14 del Comité de los Derechos Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas, organismo encargado de monitorear el cumplimiento de los compromisos asumidos por los Estados firmantes del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, del cual México es parte y el que, esencialmente, consagra la obligación de proteger, respetar y cumplir progresivamente el derecho a la salud y no admitir medidas regresivas en su perjuicio, absteniéndose de denegar su acceso, garantizándolo en igualdad de condiciones y sin condicionamiento alguno, debiendo reconocer en sus ordenamientos jurídicos, políticas y planes detallados para su ejercicio, tomando, al mismo tiempo, medidas que faciliten el acceso de la población a los servicios de salud, es decir, este ordenamiento incluye no solamente la obligación estatal de respetar, sino también la de proteger y cumplir o favorecer este derecho. En estas condiciones, ese cumplimiento requiere que los Estados reconozcan suficientemente el derecho a la salud en sus sistemas políticos y ordenamientos jurídicos nacionales, de preferencia mediante la aplicación de leyes, adoptando una política nacional de salud acompañada de un plan detallado para su ejercicio, cuando menos en un mínimo vital que permita la eficacia y garantía de otros derechos, y emprendan actividades para promover, mantener y restablecer la salud de la población, entre las que figuran, fomentar el reconocimiento de los factores que contribuyen al logro de resultados positivos en materia de salud; verbigracia, la realización de investigaciones y el suministro de información, velar porque el Estado cumpla sus obligaciones en lo referente a la difusión de información apropiada acerca de la forma de vivir y de alimentación sanas, así como de las prácticas tradicionales nocivas y la disponibilidad de servicios, al igual que apoyar a las personas a adoptar, con conocimiento de causa, decisiones por lo que respecta a su salud.
Amparo en revisión 19/2013. Juan de la Paz Jiménez y otro. 30 de mayo de 2013. Unanimidad de votos. Ponente: Jesús Antonio Nazar Sevilla. Secretaria: Ángela Alvarado Morales.
Nota: Por ejecutoria del 23 de noviembre de 2016, la Segunda Sala declaró inexistente la contradicción de tesis 120/2016 derivada de la denuncia de la que fue objeto el criterio contenido en esta tesis, al estimarse que no son discrepantes los criterios materia de la denuncia respectiva.
Por ende, ante la poca ayuda asistencial en materia de salud, por parte de las responsables, se está vulnerando el derecho humano a la salud de muchos de los habitantes de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca.
Otro principio que rige a las autoridades que tienen el deber de brindar protección civil a los justiciables que viven una zona siniestrada por un evento natural, es la inmediatez de sus acciones, la dilación pone en riesgo la integridad, la salud y compromete la vida de los damnificados.
Además se debe de actuar con equidad, profesionalismo, eficacia y eficiencia en la prestación del auxilio y entrega de recursos a la población.
Para cumplir lo anterior, la actuación con honradez de las autoridades y el respeto a sus derechos humanos, es una condición sine qua non, para restablecer la zonas siniestradas.
En el caso en concreto se estima que no se han cumplido con éstas directrices, porque a muchos de los afectados no se les ha suministrado vivieres de primera necesidad, como son alimentos y agua.
Sobre el derecho humano a la provisión de agua se considera oportuno invocar la tesis siguiente:
Época: Décima Época. Registro: 2013753. Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 39, Febrero de 2017, Tomo III. Materia(s): Constitucional. Tesis: IV.1o.A.66 A (10a.). Página: 2189
DERECHO HUMANO A LA PROVISIÓN DE AGUA POTABLE. LA OBLIGACIÓN DE PROPORCIONARLA ES UNA OBLIGACIÓN DEL ESTADO QUE SE DEBE REALIZAR DE FORMA INMEDIATA, AUN Y CUANDO NO EXISTA RED GENERAL NI SE HAYA EFECTUADO EL DICTAMEN DE FACTIBILIDAD. Del artículo 34 de la Ley de Agua Potable y Saneamiento para el Estado de Nuevo León, se desprende que para obtener el servicio de agua potable se deberá tramitar ante el organismo operador el dictamen de factibilidad para la conexión a la red general de agua potable y drenaje sanitario; y, satisfechos los requisitos de factibilidad, las autoridades competentes deben construir las instalaciones y conexiones de agua potable y drenaje sanitario conforme al proyecto autorizado, así como las obras de infraestructura que en su caso se requieran; sin embargo, los peticionarios del servicio no deben, para gozar del derecho humano a la salud, previsto en el artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, esperar a que se establezca la infraestructura a que se refiere el mencionado artículo 34, pues ante la ausencia de redes y establecida la necesidad del servicio de agua, el Estado tiene una doble obligación: La primera, prevista en el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que lo constriñe a atender de manera inmediata el derecho a la salud en el más alto nivel posible; y, la segunda, establecida en el numeral 2 del propio pacto, que dispone que los Estados deberán adoptar todos los medios apropiados y hasta el máximo de los recursos que disponga. En esos términos, ante la falta de red o infraestructura para proporcionar el servicio de agua, las autoridades están obligadas a proporcionar de manera inmediata el vital líquido para lo cual, en tanto se construyan las redes de distribución adecuadas para asegurar el abastecimiento, la autoridad judicial puede provisionalmente indicar métodos generalmente utilizados con ese propósito, tal como la instalación de un tanque nodriza elevado y que conectado a una cisterna de reserva con bomba hidroneumática, abastezca de agua a la comunidad en cantidad y calidad; así, la propia judicatura, con apoyo en el artículo 1o. de la Constitución Federal asegura y protege el derecho al suministro de agua y a la salud, como medida básica y de subsistencia que necesita el ser humano, hasta en tanto quede instalada la red de agua potable y alcantarillado.
Amparo en revisión 347/2015. Gobernador del Estado de Nuevo León y otras. 20 de abril de 2016. Unanimidad de votos. Ponente: Sergio Javier Coss Ramos. Secretario: Alejandro Cavazos Villarreal.
La falta de coordinación en los servicios asistenciales, genera el riesgo de que los alimentos que han sido donados y que se encuentran retenidos en los centros de acopio, puedan entrar en estado de descomposición o caducidad, en perjuicio de los damnificados.
No hay que olvidar que las autoridades responsables, deberán verificar que en todo momento las donaciones se apliquen estrictamente para beneficiar a la población afectada, por el desastre con nivel económico y social, atento al principio de transversalidad de los derechos humanos.
Por otra parte, la exigencia de exhibir un documento oficial, para recibir los apoyos en los centros de servicio asistencial, constituyen una violación al derecho humano a la identidad y el derecho humano al reconocimiento de la personalidad jurídica, se infiere que una personas al hacer acto de presencia y solicitar auxilio, es plenamente identificable y por ende titular del derecho a recibir ayuda humanitaria.
En otro aspecto, el artículo 6° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece:
“…Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión
Se establecerán mecanismos de acceso a la información y procedimientos de revisión expeditos que se sustanciarán ante los organismos autónomos especializados e imparciales que establece esta Constitución.
Las personas que hemos sufrido la pérdida de nuestro patrimonio, también hemos sufrido la violación al derecho, a ser informados de manera oportuna, veraz, sobre los lugares en que pueden recibir ayuda humanitaria.
Adicionalmente las autoridades responsables, deben rendir cuentas sobre el uso y destino de los donativos, debiendo en todos los casos, rendir un informe detallado, bajo el principio de publicidad que rige a la información pública.
Así las cosas, el actuar de las responsables en una situación de desastre, se rige por los principios de legalidad, control, eficacia, racionalidad, equidad, transparencia y rendición de cuentas; los cuales no han sido cumplidos al máximo de la capacidad de las autoridades responsables.
Aunado a lo anterior, es importante referir que las autoridades responsables, deberán generar una información sobre cuáles serán las medidas que adoptaran para el desarrollo de una cultura de protección civil, con énfasis en la prevención; se debe buscar evitar una revictimización, impedir que se hagan nuevas construcciones sin una ingeniería antisísmica, lo cual, coadyuvara a disminuir el riesgo de que los pobladores de Juchitán, estado de Oaxaca, perezcan ante un nuevo sismo.
Materialmente, la sociedad civil se ha volcado en apoyos para los damnificados no sólo del estado de Oaxaca, sino de diversas partes del país con los fenómenos geológicos que han dañado a muchas personas en diversas entidades de la república mexicana, ellos, se han asociado, de manera pacífica y con el fin de apoyarnos, tal derecho se encuentra consagrado en el artículo 9° constitucional, que categóricamente establece:
“…Artículo 9o. No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito…”
Se invoca el derecho de asociación, porque la violación sistemática a nuestros derechos humanos, es una forma de desalentar el apoyo, máxime que las responsables, han mostrado su incompetencia para atendernos en este siniestro.
A su vez, el artículo 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece la libertad de tránsito, el cual se transcribe, a continuación:
“…Artículo 11. Toda persona tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes. El ejercicio de este derecho estará subordinado a las facultades de la autoridad judicial, en los casos de responsabilidad criminal o civil, y a las de la autoridad administrativa, por lo que toca a las limitaciones que impongan las leyes sobre emigración, inmigración y salubridad general de la República, o sobre extranjeros perniciosos residentes en el país…”
También las autoridades responsables por conducto de sus dependiente, están violentando el derecho humano al libre tránsito, porque bajo el argumento de que la autoridad debe controlar la entrega de ayuda humanitaria, les impiden a los particulares transitar por las zonas siniestradas, a fin de brindar una ayuda humanitaria de manera directa, impidiendo que el objeto lícito, por el cual se asociaron, se cumpla cabalmente, en nuestro perjuicio, porque somos el último eslabón de ese objeto social.
Encima, los donativos que ha hechos la sociedad civil, son en beneficio de los damnificados, y han ingresado a nuestro patrimonio, por tal motivo, no debemos ser privados de su titularidad, por pate de las responsables, argumentando la necesidad de controlar su entrega, dado que tal conducta, es una violación directa al artículo 14 Constitucional que establece:
“…Artículo 14…Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho…”
Lo anterior aunado a que, los actos reclamados no se encuentran fundados y motivados en un mandamiento escrito, pues las ordenes que emiten los dependientes de las responsables, para conminar a los particulares a entregarles la ayuda humanitaria, es de forma verbal, ayuna de precepto legal alguno que funde y motive su ilegal proceder, violentando con ello, el principio de legalidad que se encuentra contenido en el artículo 16 Constitucional, que a la letra establece:
“…Artículo 16. Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento. En los juicios y procedimientos seguidos en forma de juicio en los que se establezca como regla la oralidad, bastará con que quede constancia de ellos en cualquier medio que dé certeza de su contenido y del cumplimiento de lo previsto en este párrafo…”
El controlar la entrega de ayuda humanitaria la consideramos una confiscación de bienes, en perjuicio de los suscritos damnificados, lo que entorpece la inmediatez del auxilio que en estos momentos requerimos, por lo que se vulnera el artículo 22 Constitucional, que establece:
“…Artículo 22. Quedan prohibidas las penas de muerte, de mutilación, de infamia, la marca, los azotes, los palos, el tormento de cualquier especie, la multa excesiva, la confiscación de bienes y cualesquiera otras penas inusitadas y trascendentales. Toda pena deberá ser proporcional al delito que sancione y al bien jurídico afectado.
No se considerará confiscación la aplicación de bienes de una persona cuando sea decretada para el pago de multas o impuestos, ni cuando la decrete una autoridad judicial para el pago de responsabilidad civil derivada de la comisión de un delito. Tampoco se considerará confiscación el decomiso que ordene la autoridad judicial de los bienes en caso de enriquecimiento ilícito en los términos del artículo 109, la aplicación a favor del Estado de bienes asegurados que causen abandono en los términos de las disposiciones aplicables, ni la de aquellos bienes cuyo dominio se declare extinto en sentencia…”
Cualquier norma, que se invoque para justificar el control de la ayuda humanitaria, resulta inconstitucional e inconvencional, porque se afecta nuestro patrimonio, pues sin haber sido oídos y vencidos en juicio, se nos ha privado de su propiedad, lo que se traduce en una confiscación de bienes, prohibida por el orden jurídico nacional, y esto es así, porque el Estado no es el propietario de dicha ayuda humanitaria, sino que nosotros somos los donatarios de todo ese apoyo, que gentilmente ha hecho en nuestro beneficio la sociedad civil.
SOBRE LA PROCEDENCIA DEL PRESENTE JUICIO DE AMPARO.
Por la situación de precariedad y especial vulnerabilidad en que nos encontramos, el único medio que tenemos a nuestro alcance para poder exigir el cumplimiento de los derechos humanos que estimamos violados, es precisamente, el juicio de amparo, el cual constituye un recurso efectivo para reclamar tales derechos y, en su caso, obtener una reparación.
Ilustra lo anterior, de manera análoga, la jurisprudencia intitulada: “RECURSOS ORDINARIOS. NO ES NECESARIO AGOTARLOS CUANDO UNICAMENTE SE ADUCEN VIOLACIONES DIRECTAS A LA CONSTITUCION”.
No debe perderse de vista que ante la violación sistemática a nuestros derechos humanos, el juicio de amparo el medio de defensa efectivo a que alude el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el cual categóricamente establece:
“..Artículo 3. Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a garantizar que:
Toda persona cuyos derechos o libertades reconocidos en el presente Pacto hayan sido violados podrán interponer un recurso efectivo, aun cuando tal violación hubiera sido cometida por personas que actuaban en ejercicio de sus funciones oficiales…·
Así como la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la cual establece:
“…Artículo 25. Protección Judicial. 1. Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente Convención, aun cuando tal violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales…”
En relación con el derecho de las personas a acceder a un recurso judicial efectivo contra actos violatorios de sus Derechos Fundamentales; la Corte Interamericana, al resolver el caso López Álvarez, contra el Estado de Honduras, el 1 de febrero de 2006, estableció, entre otros aspectos, dijo lo siguiente:
“..El artículo 25.1 de la Convención establece la obligación de los Estados de ofrecer a todas las personas sometidas a su jurisdicción un recurso judicial efectivo contra actos violatorios de sus derechos fundamentales. No basta con que los recursos existan formalmente; es necesario que sean efectivos, es decir, se debe brindar la posibilidad real de interponer un recurso sencillo y rápido que permita alcanzar, en su caso, la protección judicial requerida…”.
La existencia de esta garantía fundamental básica –de que la persona humana cuente con un recurso sencillo y rápido- constituye uno de los pilares básicos, no sólo de la Convención Americana, sino del propio Estado de Derecho en una sociedad democrática en el sentido de la Convención.
En el entendido de que, atendiendo a la técnica jurídico-procesal del juicio de amparo, la determinación del cumplimiento u omisión por parte de las autoridades responsables de garantizar los derechos básicos en materia de mínimo vital, que comprende el suministro de alimentos, medicamentos, atención hospitalaria, no es una cuestión que resulte susceptible de resolverse al momento de realizar el examen de la procedibilidad del juicio, ya que ello atañe fondo del asunto, pues precisamente, la litis planteada consiste en dilucidar: (I) si las autoridades han adoptado de medidas idóneas, concretas y orientadas para asegurar los niveles mínimos de los derechos humanos de los habitantes de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca; (II) en consecuencia, la plausibilidad de vincular a las autoridades para reparar las violaciones que les son reclamadas, Ilustra lo anterior, por identidad de razón, la jurisprudencia P./J. 135/2001, que se lee bajo el rubro: “IMPROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO. SI SE HACE VALER UNA CAUSAL QUE INVOLUCRA EL ESTUDIO DE FONDO DEL ASUNTO, DEBERÁ DESESTIMARSE”.
Así mismo, se considera pertinente señalar que el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, al resolver el amparo en revisión 2021/2009, determinó que en el juicio de amparo es necesario realizar un ejercicio especulativo sobre una posible violación de derechos, para determinar la eficacia para restaurar el orden constitucional que se alega violado, máxime si se impugna una violación sistemática a derechos humanos que ponen en riesgo la integridad, salud y por ende la vida de personas.
Así, con base en los parámetros fijados por nuestro Máximo Tribunal, se colige que de concederse el amparo, solicitado en contra de las violaciones sistemáticas a derechos humanos, es evidente que las autoridades se encontrarían en posibilidad de reparar las violaciones aducidas, en virtud de que en la especie se reclama el incumplimiento de realizarlas obligaciones mínimas o esenciales de diversos derechos económicos y sociales que resultan necesarios para que los habitantes de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca, puedan acceder a una vida digna y salir del estado de precariedad y especial vulnerabilidad en que se encuentran por virtud, de los sismos ocurridos en pasados días, por lo que el objeto del juicio será verificar si las autoridades han cumplido con dichos débitos al máximo de sus capacidades, pues de no ser así, la eventual concesión del amparo tendría por efecto obligarlas a realizar dichas obligaciones en respeto a los derechos humanos al mínimo vital.
En efecto, la eventual concesión del amparo, en términos del artículo 77 de la vigente Ley de Amparo, tratándose de actos omisivos, consistirá en “obligar a las autoridades responsables a respetar el derecho humano de que se trate y a cumplir lo que el mismo exija”.
CAPÍTULO DE SUSPENSIÓN.
Toda vez que los actos reclamados constituyen un atentado contra el derecho al mínimo vital y por consecuencia del principio de interdependencia de los derechos humanos, constituyen un atentado contra la vida misma, solicito se nos concede la suspensión de oficio, a fin de que las responsables no condicionen la ayuda humanitaria a la entrega de la credencial de elector de forma pública e informada, y se haga de manera prioritaria e inmediata.
Para el caso de que su Señoría considere que los actos reclamados no se suspenden de oficio, con fundamento en el artículo 128 de la Ley de Amparo, solicitamos se conceda la suspensión provisional y en su oportunidad la definitiva de los actos reclamados, para que cesen las violaciones a nuestros derechos humanos.
No debe perder de vista su Señoría que la suspensión solicitada debe de obsequiarse, pues la Ley de amparo, Reglamentaria de los artículos 103 y 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 131 señala categóricamente que cuando la parte quejosa solicite la suspensión y señale un interés legítimo, debe concederse cuando se acredite el daño inminente e irreparable a su pretensión en caso de que se niegue, y el interés social que la justifique.
En el caso en concreto promovemos el presente amparo con la pretensión de proteger un derecho humano en beneficio de la colectividad; y estamos justificando de manera presuntiva nuestro interés legítimo para el otorgamiento de la suspensión provisional, toda vez que somos residentes de la ciudad de Juchitán de Zaragoza, estado de Oaxaca.
Lo anterior es así, porque si para la efectividad de la medida suspensional, se fija una garantía para responder de los daños y perjuicios que puedan generarse a terceros, se corre el riesgo de que nos encontremos imposibilitados económicamente para exhibirla, lo que generaría que los actos reclamados se ejecuten de manera irreparable para la sociedad y en contravención a los derecho humanos que se estiman violentados.
No debe perderse de vista que los suscritos quejosos no perseguimos un lucro o un beneficio propio, sino lo que buscamos es beneficiar a nuestra comunidad.
A USTED JUEZ, de la manera más atenta le pido;
PRIMERO.- Tenernos por presentados con este escrito, demandando el amparo y protección de la justicia federal, en contra de los actos de autoridad ya mencionados con anterioridad.
SEGUNDO.- Una vez que se admita mi demanda, requerir a las autoridades responsables los informes justificados y en su caso los informes previos.
TERCERO.- Concederme la suspensión de oficio, provisional, y en su momento la definitiva, de los actos reclamados, obsequiándonos copias certificadas de la resolución que nos beneficien con tales medidas cautelares.
CUARTO.- Señalamos como representante común en términos del artículo 13 de la Ley de Amparo a ________________.
QUINTO.- En acatamiento a la circular número 12/2009, de dieciocho de marzo de dos mil nueve, emitida por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, solicito se faculte expresamente al suscrito y a mis autorizados, el uso de cámaras, grabadoras o lectores ópticos para la reproducción electrónica de las actuaciones judiciales que emanen del presente juicio, con excepción de los documentos o textos cuya difusión esté reservada por disposición legal expresa o si previamente debe mediar notificación personal a la parte interesada en obtener la reproducción.
SEXTO.- En el momento procesal oportuno dictar sentencia definitiva en la que se nos conceda el Amparo y Protección de la Justicia Federal impetrado en esta oportunidad.
Oaxaca; Septiembre del dos mil diecisiete.
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 artículo 34
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 artículo 77
 artículo 128
 artículo 131
 resolución 
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