Source: https://psicolog.org/agresin-sexual-en-menor-e-incapaz-continuada.html
Timestamp: 2019-11-19 18:25:25+00:00

Document:
Agresión Sexual en Menor e Incapaz Continuada
CAMARA SEGUNDA DE LO PENAL DE LA PRIMERA SECCIÓN DEL CENTRO: San Salvador, a las doce horas veinte minutos del dieciocho de octubre de dos mil dieciséis.
Por recibido el trece de septiembre del presente año, el oficio número 5172, de la misma fecha, procedente del Tribunal Quinto de Sentencia de esta ciudad, mediante el cual se remiten 295 folios, distribuidos en 02 piezas, correspondientes al expediente judicial que documenta la causa penal marcada en esa sede judicial bajo la referencia número 22-3-2015, la cual se instruye en contra de PEHB, quien dijo ser de cuarenta y tres años de edad, originario de Jayaque, departamento de la Libertad, con Documento Único de Identidad número ********** , técnico, bachiller, casado, con domicilio en **********, Soyapango, hijo de MEH y EEB; a quien se le atribuye el delito de Agresión Sexual en Menor e Incapaz Continuada [art. 161 relacionado con el 42 ambos del Código Penal], en perjuicio de la adolescente identificada como MGHC en atención a lo dispuesto en los artículos 46 Inc. 2° y 47 literal C y D de la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia [LEPINA], con relación al artículo 106 N° 10 literal d) del Código Procesal Penal, representada legalmente por la Procuradora de Familia abogada Esther María Hernández [Incidente 260-2016-1].
Remisión que se hace para que este tribunal de alzada se pronuncie respecto del recurso de apelación interpuesto por el Licenciado Adrián Alexander Beltrán Campos, en calidad de defensor particular del imputado en referencia, contra la sentencia dictada a las quince horas con treinta minutos del veintidós de julio de dos mil dieciséis, por el juez Jesús Ulises García, del Tribunal Quinto de Sentencia de esta ciudad, cuyo fallo literalmente establece:
“A) DECLARESE CULPABLE al imputado PEHB, de generales expresadas en el preámbulo de esta sentencia, por el delito calificado definitivamente como AGRESIÓN SEXUAL EN MENOR E INCAPAZ CONTINUADA, ……….; en perjuicio de …[MGHC]….., representada legalmente por la procuradora de familia abogada ESTHER MARIA HERNANDEZ; B) CONDENASE al imputado PEHB, ……, a cumplir la pena principal de DIECISEIS AÑOS DE PRISIÓN por el delito calificado definitivamente como AGRESIÓN SEXUAL EN MENOR E INCAPAZ CONTINUADA ………..; en perjuicio de [MGHC]…..; C) CONDÉNASE al imputado PEHB, al pago de MIL DÓLARES en concepto de RESPONSABILIDAD CIVIL POR DAÑOS MORALES, a la señora MHRC, quien tiene de hecho, el cuidado personal de la víctima y fue quien interpuso la denuncia correspondiente.;.…..[Sic]…..”
Sobre esta impugnación se pronunció la Licenciada Marcela Noemí Cerrato Arce, en carácter de agente auxiliar del Fiscal General de la República.
ADMISIBILIDAD. -
a.- A las apelaciones contra sentencias - como todo recurso - se les exige el cumplimiento de lo establecido en los arts. 452 y 453 [requisitos generales del recurso de apelación], 469 y 470 N° 2° Pr. Pn. [específicos de dicho recurso contra sentencias].
Debe entonces el recurrente exponer la razón jurídica del por qué considera que el razonamiento judicial está errado o cuáles son las disposiciones legales que se han aplicado erróneamente, explicando por qué, cuál es el análisis o aplicación correcta a su criterio, debiendo determinar por qué es relevante y la razón de la afectación a su esfera jurídica.
Lo anterior constituye la motivación del agravio, la cual debe determinarse de las expresiones que el recurrente incluya en el escrito de apelación.
El análisis de estos requisitos debe hacerse siguiendo los pronunciamientos de la jurisprudencia internacional relativa a la Convención Americana de Derechos Humanos y al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos – que han flexibilizado el examen liminal de apelación para que no se erija como un valladar infranqueable para los justiciables, posibilitándose un examen integral del fallo de primera instancia.
b.- El Licenciado Adrián Alexander Beltrán Campos, inicia su escrito de interposición de recurso de apelación, relacionando que al imputado se le atribuyeron dos cargos de Agresión Sexual en Menor e Incapaz Continuada, en contra de la adolescente MGHC y la niña SAHC, identificados como caso uno y dos respectivamente, por el primero fue condenado y por el segundo absuelto, sosteniendo que apela del primero de los casos [la condena].
De su escrito puede advertirse que hace referencia a que en la sentencia se ha incurrido en falta de fundamentación, indicando la descriptiva, analítica y jurídica, su estructura argumentativa resulta confusa, y en sus argumentos se observa que para tratar de dotar de contenido su afirmación:
i.- El litigante es sumamente especulativo y subjetivo en sus afirmaciones que más que críticas argumentadas sobre apartados del libelo, constituyen meras apreciaciones personales sobre la ocurrencia de algunas situaciones suscitadas en el cuadro fáctico que ahora nos ocupa [conducta devenida en alzada]. Lo cual se ejemplifica en los siguientes párrafos:
“…ya que algo que llama poderosamente la atención que prácticamente diez años después de lo sucedido inicialmente se interpone la denuncia, cuando lamentablemente la menor trató de suicidarse por la violencia intrafamiliar que estaban viviendo en su familia,…..[Sic]…”.
“….que lógicamente al hacer peritajes psicológicos todo esto esté [Sic] cumulo de situaciones naturalmente le tienen que afectar a la menor en lo emocional, por lo tanto debido a esto ella debe estar afectada por tal situación lo cual la menor víctima no se lo comento al Licenciado Néstor Francisco Recinos, Psicólogo Forense, ya que en dicho peritaje hay otra versión de lo sucedido ya dicho profesional [Sic], no consta el problema de violencia intrafamiliar, todo ello podría llevar consigo que la menor emocionalmente encuentre mal [Sic]….”
“…al mismo tiempo en su declaración comenta que su hermano mayor de nombre [...], estaba en ese lugar, me pregunto porque Fiscalía no tomó en cuenta a esa persona como testigo, será no le convenía e intencionalmente lo hizo, violentando el precepto legal que ellos deben de llegar a la verdad real, tomando en cuenta a todos los posibles testigos de cualquier naturaleza que se han [Sic], no importando que pudieran ser prueba de cargo o descargo llama poderosamente la atención la entrevista de la señora MHRC, ya que supuestamente ella se dio cuenta de lo sucedido hace varios años pero no dijo nada a las autoridades, sino fue hasta que tuvo roces con mi defendido, será que ella pudo inventar tal situación, ya que en su declaración comenta que ella no quería ser cómplice de lo sucedido….[Sic]….”
Como puede observarse el impugnante refiere que:
- Le llama poderosamente la atención el prolongado tiempo transcurrido entre el hecho y la denuncia;
- Afirma la existencia de una afectación psicológica;
- Se hace la interrogante de por qué en la investigación no se tomó en cuenta al hermano de la victima de nombre A; y
- Que le llama poderosamente la atención porque la señora MHRC, no dijo nada del hecho hasta tener roses con su cliente.
Propone una serie de interrogantes, sin hacer un razonamiento que determine en que se relacionan o cual es la incidencia de éstas en la realidad de los hechos.
El Licenciado Adrián Alexander Beltrán Campos, afirma situaciones que él deduce sin expresar en que se basa para afirmar las mismas, lo único que se propone son estas apreciaciones subjetivas, no visualizándose en estas afirmaciones cual es la crítica especifica en contra de lo resuelto.
ii.- El apelante también trata de incorporar en su recurso otras dos apreciaciones personales, y una nueva pregunta, las cuales se citan a continuación:
“….la menor a sus escasos cuatro años comentó lo sucedido a su abuela, pero ésta no se acuerda lo que paso, pero si se acuerda de otras situaciones que involucran a mi defendido, primero la menor no estaba en la edad suficiente para determinar con claridad los hechos que ha comentado,….[Sic]….”
“…vivió en tres lugares diferentes ¿en qué lugar pudo haber sucedido si es que existió? Ya que mi cliente indudablemente no pudo estar en los tres lugares que cita la víctima, por lo que existe seria dudas que…. pudo haber participado en ese lugar,…[Sic]….”
Como puede notarse, su expresión únicamente refiere lo narrado por la testigo víctima, afirmando que por tener cuatro años la víctima no tenía edad suficiente para determinar claramente los hechos, y que ha descrito tres lugares y que su cliente no puedo estar en tres lugares.
En estas consideraciones el apelante hace referencia a su aprehensión personal de lo manifestado por la testigo víctima, pues afirma lo que el estima, sin determinar objetivamente por qué la edad de aquella le impide [en caso de ser así] recordar con claridad los hechos, a que se refiere con la palabra “claridad”, y por qué manifiesta que su cliente no pudo estar en tres lugares distintos, a que se refiere con ello, pues afirma que la menor menciono que vivió en tres lugares diferentes y luego se cuestiona “¿en qué lugar pudo haber sucedido si es que existió?.
De la simple lectura de su escrito de recurso se observa que propone como alternativas de lo dicho por la testigo víctima, únicamente su interpretación subjetiva, sin desarrollo argumentativo alguno.
El Licenciado Beltrán Campos, habla como si se tratase de datos establecidos, y no desarrolla argumentativamente el porqué de sus apreciaciones, no plasma expresión alguna que explique el por qué la valoración judicial esta errada, explicando lógicamente la razón de ello, y cuál es la interpretación procedente de acuerdo a las reglas de la sana crítica, por qué, y en qué datos se basa, para concluir la relevancia e incidencia del mismo en la decisión tomada.
En otras palabras se pretende dejar entrever una errónea valoración y aplicación de la sana crítica, pero como como contra punto, lo único que se propone son estas apreciaciones subjetivas, tratando de suplir la motivación de agravios por las mismas.
En vista de no haberse desarrollado argumentativamente el fundamento de la afirmación de la defensora, la misma se visualiza únicamente como una conclusión de carácter particular, de manera que no colma el requisito de motivación exigido para analizar estos puntos dentro de la presente alzada.
iii.- También sostiene la existencia del vicio de falta de fundamentación violenta los arts. 144, 394 N° 1, 395 N° 4, 401 Pr. Pn., sosteniendo en el libelo de interposición, que la exposición de los “motivos” en los cuales el juzgador justifica su convicción en relación a los hechos, es ilegítima por carecer de una presentación lógicamente razonada de los fundamentos.
c.- En vista de lo anterior se tiene entonces que de los argumentos de la apelación de la defensora Teresa Marisela Torres Barillas, solo uno [supuesta ausencia de motivación] es idóneo para habilitar el conocimiento de esta Cámara, pudiéndose entender cuál es el motivos de agravio, así como la solución jurídica que se pretende, por lo que se ADMITE PARCIALMENTE el presente RECURSO.
II.- Análisis Jurídico.
Debido a que la competencia del tribunal que resuelve un recurso está delimitada por aquellos puntos de la decisión judicial que son tratados en los agravios debidamente expuestos por el recurrente, de conformidad con el Art. 459 Pr. Pn., es menester delimitar el thema decidendi.
El apelante busca dejar sin efecto la condena decretada en contra de su representado apoyándose concretamente en argumentaciones que refieren a la falta de motivación.
Infracción al art 144 Pr. Pn., Motivación.-
a.- Este deber se concreta a partir del texto constitucional, en virtud del tenor del artículo 172 inciso 3°, que establece que todo juez debe someter su actuar a la Constitución, de manera que se dote de eficacia el contenido de la norma primaria y por consiguiente, los derechos fundamentales de los enjuiciados. Dicha exigencia de motivación se deriva de los derechos a la seguridad jurídica y de defensa, contenidos respectivamente en los Art. 2 y 12 de la Constitución.
Sobre la conceptualización y propósito de la motivación de las decisiones del Órgano Jurisdiccional, la Sala de lo Constitucional ha indicado que ese deber:
“Deriva de los derechos a la seguridad jurídica y defensa, contenidos respectivamente en los artículos 2 y 12 de la Constitución; así, conforme a estas disposiciones, toda autoridad en garantía a la seguridad jurídica y derecho de defensa se encuentra obligada a motivar sus resoluciones, a fin de que la persona conozca los motivos considerados para proveer la decisión, y pueda defenderse utilizando los medios impugnativos previstos por la ley, si se encuentra inconforme con la resolución” [Sentencia Definitiva del proceso de Habeas Corpus 106-2009, de las 13:40 horas del 17/9/2010].
La motivación de las resoluciones supone la obligación para todo tribunal de justicia de exponer las razones y argumentos que conducen al fallo judicial, sobre los antecedentes de hecho y los fundamentos de derecho que lo sustentan.
De lo antes expuesto se sigue que los Jueces se encuentran obligados a motivar sus decisiones, lo cual no constituye un mero formalismo procesal, sino el instrumento que facilita a los justiciables los datos, explicaciones y conclusiones necesarios para que conozcan el por qué se resuelve en determinado sentido, de forma que puedan utilizar los medios de impugnación previstos en la ley, si en caso se encuentran en discrepancia con la resolución dictada.
Ese deber de motivación, además de su génesis constitucional, es reiterado por el legislador en el Art. 144 Pr. Pn. que indica que:
“Es obligación del juez o tribunal fundamentar las sentencias, los autos y aquellas providencias que lo ameriten. Igual obligación tendrán cuando tomen sus decisiones en audiencia.
La fundamentación expresará con precisión los motivos de hecho y de derecho en que se basan las decisiones tomadas, en todo caso se expresarán las razones de la admisión o no de las pruebas, así como la indicación del valor que se le otorgue a las que se hayan producido.
La simple relación de los documentos del procedimiento o la mención de los requerimientos de las partes no sustituirán en ningún caso a la fundamentación.
La falta de fundamentación producirá la nulidad de las decisiones.
Como vemos, la motivación constituye un requisito sustancial de las sentencias, los autos y aquellas providencias que lo ameritan y si ésta no describe el razonamiento seguido para formar el convencimiento del Juzgador [íter lógico], así como las razones de hecho y derecho en que se sustenta la decisión, ésta es nula.
La motivación de las resoluciones judiciales constituye una garantía para evitar arbitrariedades en las decisiones judiciales en la medida en que se obliga al juzgador a argumentar las razones del porqué arriba a esa conclusión, permitiendo determinar si hay respeto a las reglas de la sana crítica o no.
Permite entonces visualizar el camino que ha seguido el pensamiento del funcionario judicial para la formación del convencimiento que concluyó, posibilitando apreciar las razones y el soporte probatorio en que se basó la decisión, con ello por un lado el juez logra legitimar su actuar, y por otro permite al perjudicado someter a control la decisión.
b.- La Sentencia, entre otras, debe presentar las características de:
“Completitud, la decisión debe, necesariamente, resolver todos los planteamientos y solicitudes de las partes, siendo ella suficiente para conocer las razones por las que se decidió de la forma cómo se hizo.
Autonomía, la resolución judicial debe ilustrar por sí misma, el contenido de la decisión judicial, no debe ser necesario recurrir a otro documento para conocer los motivos en los que el juzgador sustentó su decisión.
Logicidad, la motivación debe presentar un único hilo conductor de la argumentación judicial que conlleve a la decisión finalmente adoptada, para lo cual el razonamiento debe ser siempre sistémica.” [Sentencia del incidente de apelación N° 283-13-2 (3), de las 12:02 horas del 31 de enero de 2014].
Esas características parten de la idea de que la Sentencia es - si se permite la analogía - un ente orgánico, en cuya virtud, aunque todas las partes son autónomas entre sí, teniendo a su cargo determinada función específica, siempre se encuentran en interdependencia entre sí.
En otras palabras, la Sentencia es un todo jurídico, por lo que si separamos cada parte que la compone (acápites, epígrafes, etc.) o los analizamos fuera de su contexto, corremos el riesgo de perder su sentido, crear ‘falsas’ contradicciones, provocar la convicción que no se han contestado todos los aspectos planteados, o que no está debidamente motivada.
Es por eso que, precisamente, en precedentes se afirma:
“Que ninguna resolución […] debe ser analizada de forma aislada, separando cada uno de sus componentes entre sí, sino siempre debe de realizarse un análisis integral de la misma, estudiando todas las partes que conforman la decisión, no [siendo] válido segregarla o dividir cada uno de sus componentes” (resaltado del original) (Inc. 118-12-6(3), Sentencia de las 15:39 horas del 1/6/2012).
Para la correcta comprensión del contenido del proveído, la sentencia se debe analizar como un todo, para ello la interpretación integral y sistemática, es la técnica apropiada para analizar la decisión judicial que comentamos.
De ello se identifica que aunque el sentenciador no establezca en apartados, acápites o epígrafes claramente diferenciados entre sí, la motivación y la decisión adoptada a cada uno de los planteamientos de las partes, lo importante es que el Juez emita pronunciamiento motivado a cada una de las peticiones de las mismas.
c.- La Sentencia Definitiva, por su trascendencia, debe presentar ciertos apartados de forma imperativa, precisamente los siguientes: una motivación fáctica, probatoria y jurídica.
Al margen de los tres apartados en comento, la redacción de la sentencia inicia con la consignación de los hechos acusados.
Posteriormente, en un primer apartado, tenemos a la mencionada fundamentación probatoria, en donde se distinguen la fundamentación probatoria descriptiva y la fundamentación probatoria intelectiva.
En la fundamentación probatoria-descriptiva, se debe consignar cada elemento probatorio útil involucrado, mediante una referencia explícita a los aspectos más sobresalientes de su contenido.
En la fundamentación probatoria-intelectiva, es el momento en donde el juzgador se dedica a la valoración propiamente dicha de la prueba, de una manera global, vinculando cada uno de los elementos probatorios suministrados, por los distintos medios de prueba introducidos en el debate, es decir, al momento de la producción de la prueba.
En otras palabras, la fundamentación probatoria, se refiere a la determinación de la credibilidad o ausencia de credibilidad que reviste la prueba, su congruencia o incongruencia y si se acoge o rechaza. Esta expresión no necesita ser detallada o extensa pero requiere del contenido esencial de los datos aportados y debe ser precisa e inequívoca para permitir que se comprenda con claridad el razonamiento judicial por medio del cual se atribuyó valor a los elementos probatorios analizados y se denegó a los descartados.
En un segundo apartado, la sentencia, debe contener los hechos que se acreditaron con la prueba desfilada y valorada, de forma clara, precisa y circunstanciadamente; a éste nivel se le denomina fundamentación fáctica.
Dicho de otra manera, está referida a determinar los hechos que se tienen como establecidos, aspecto que es cuestionado por la defensa técnica refiriendo que se ha inobservado el numeral 2 del art. 400 Pr. Pn.;
En el tercer apartado, el juzgador subsume los hechos acreditado a la norma sustantiva que considera aplicable o manifestando la negativa y además, según el caso indica el grado de participación, en ésta se aplican los parámetros legales a efecto de determinar la consecuencia jurídica de las conclusiones a las que se arribó previamente, es decir en su caso se indica la pena imponible, esto es a lo que se denomina fundamentación jurídica.
d.- El apelante cuestiona específicamente que:
“….es ilegítima por carecer de una presentación lógicamente razonada de los fundamentos inobservando de manera simultánea las reglas jurídicas que determinan su forma y contenido porque el Juez sentenciador al momento de motivar la sentencia no fue lógica, ni legitima, ni jurídico en cuanto a la valoración al momento de aplicar la condena; por el ilícito atribuido a mi representado antes relacionado. Además la Doctrina es específica en cuanto a que la motivación de la sentencia debe reunir ciertas condiciones esenciales de validez, la cual debe ser expresa, clara, completa, legítima y lógica. Y la motivación en la presente sentencia no es clara, ni expresa, en virtud de que el Tribunal se conforma solamente con las declaraciones de la víctima no es suficiente ya que se necesitan de otros elementos probatorios periféricos en el proceso no constan, ya que las utiliza el juzgador para realizar una alusión de los elementos probatorios, limitándose a hacer una valoración, sin emitir un razonamiento sobre cada elemento esencia lo grave es la condena que se le ha impuesto en la sentencia, por lo que el Juez sentenciador incurrió en la mala aplicación de la sana crítica ya que al momento de realizar el análisis valorativo de la sentencia impugnada es evidente que carece de las motivaciones analítica, fáctica, descriptiva y jurídica validas, en cuanto a los supuestos de hecho y de derecho los cuales vienen a ser un requisito formal que en las resoluciones judiciales no se puede omitir el elemento de contenido crítico, valorativo y lógico como es el conjunto de razonamiento de hecho y de derecho en los cuales el juzgador estaba obligado en su decisión la motivación para ser completa, se debió de valorar las pruebas de manera integral tal como lo establece el artículo 179 del Código Procesal Penal violentándose el principio de Inocencia del procesado, principio que constituye la base de un sistema garantista de un debido proceso regulado por el legislador en los artículos 12 de la Constitución de la Republica, Articulo 11 del Pacto Internacional de Derechos Civil y Políticos, 14 numeral 2, de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, dando como resultado la “duda” regulada en el artículo 5” del Código Procesal Penal.”
e.- En la sentencia de mérito se advierte que:
Se relaciona la prueba testimonial presentada por la representación fiscal, con especial referencia a la de la víctima MGHC, la testigo MHRC.
Sobre la prueba presentada por la defensa se relaciona la declaración del imputado PEHB
Como prueba documental se relaciona el acta de denuncia y la certificación de partida de nacimiento de la adolescente de MGHC,
Entre la prueba pericial menciona, reconocimiento médico forense de genitales practicado en la adolescente MGHC; peritaje psicológico realizado el veinte de junio de dos mil catorce, a la ofendida MGHC, por el licenciado Néstor Francisco Recinos, psicólogo forense adscrito al Instituto de Medicina Legal “Dr. Roberto Masferrer”; peritaje psiquiátrico del dieciséis de octubre de dos mil catorce, realizado a la adolescente MGHC, por la doctora ANA ISABEL ÁVALOS; peritaje psiquiátrico realizado el dieciséis de octubre de dos mil catorce, a la señora MHRC, por la misma doctora.
También se inmedió la entrevista de la niña SAHC, y sus respectivos dictámenes periciales de reconocimiento médico de genitales, psicológico y psiquiátrico; y el testimonio JMSC.
De estos elementos el juez sentenciador describe su contenido y los datos que de ellos se extrae como puede observarse a continuación:
En el final de la página tres de la sentencia se deja constancia de lo vertido por la testigo víctima, mismo que se extiende hasta el inicio de la página cinco, luego al final de la misma inicia lo dicho por MHRC, de la página seis a la quince se relacionan los diferentes dictámenes periciales.
1.- De lo manifestado por la víctima el juez a-quo extrae que:
“Sobre los hechos que le atribuye a su padre tal víctima sostuvo que lo demandó por abuso, fue cuando estaba pequeña, tenía cuatro años y ella se despertó una vez y su padre estaba con su cabeza entre sus piernas, ella se asustó, no estaba segura de lo que estaba haciendo, luego se dio cuenta que eso era muy malo y lo hizo un par de veces y luego lo volvió a hacer más, lo volvió a hacer en el año dos mil ocho, lo volvió a hacer por un tiempo bastante largo porque se fue a vivir con ellos y ahí lo volvió a hacer en el año dos mil diez, cuando su papá tenía la cabeza entre sus piernas le estaba lamiendo la vulva, ella estaba sin ropa, fueron muchas veces, demasiadas, por varios días, cuando pasó eso no había nadie, o estaba su hermano mayor A y no se daba cuenta, esto sucedía en el cuarto.
Aparte de lamerle lo hacía con el dedo, tocaba las piernas, el pecho, la espalda, con el dedo la tocaba igual que con la lengua, su padre le tocaba la vulva. Que la última vez que pasaron éstos hechos fue en el año dos mil diez, en casa donde ellos viven, en la tarde, cuando había llegado de estudiar, su padre no trabajaba, a veces cuidaba a sus hermanos su padre, otras veces su abuelita
Estos hechos sucedieron en tres casas, una en el pasaje ********** de la Colonia **********, pero en la casa **********, las otras dos están en el Reparto **********.
Asimismo, fue interrogada sobre si le había contado a alguien y dijo que a los cuatro años le dijo a su abuela y cuando ésta le dijo a su mama y hubo una pelea fuerte entre su mamá y los abuelos y vive con los abuelos porque era peligroso vivir con sus padres, vivió con sus padres y con sus abuelos y su tía; la llevaron donde la Psicóloga porque se quiso suicidar por todo lo que pasaba y esto incluido también, su abuelo decía que la tenían por lástima para que no estuviera con sus papás porque corría peligro, cosas por el estilo”. [Sic]
Lo mismo ocurre con el testimonio de la señora MHRC, y la prueba pericial, de los que al final de la página diecisiete y en la dieciocho se observan los datos que el juzgador estimó más relevantes.
2.- Luego indicó que para valorar la declaración de una víctima de agresión o abuso sexual, con la cual se trata de acreditar la conducta típica acusada y atribuida al sujeto activo, debe superarse la presunción objetiva de parcialidad que sobre ésta pesa, dado que por lo general es un delito de alcoba y es la única prueba directa con la que se cuenta.
Para ello refiere como criterios la Ausencia de Incredibilidad Subjetiva, Verosimilitud de la declaración y Persistencia en la incriminación.
2.a.- En relación al primero indicó que:
La víctima [MG], no ha relatado relación tensa o problemas entre ella y su padre [independientes al hecho acusado], relata problemas pero con su madre, a quien describe como enojada y gritona.
Por su parte el imputado tampoco refiere problemas interpersonales con la víctima, sino que con su suegra MHR, atribuyéndole haber sometido a su hija a violencia y maltrato psicológico, sosteniendo que por ello la ahora adolescente se ha intentado suicidar [cortándose las venas y tomando un frasco de pastillas].
Por esta razón regresó a vivir con él, que su suegra la acusó que tenía otra mujer cuando se acaba de casar, que ella ha tenido un problema psicológico y psiquiátrico muy grande, cree que todos los hombres son malos porque su esposo la engañó.
En relación a ello el a-quo estima que:
“El imputado muestra aversión con la suegra y no obstante, el mismo imputado admite que su suegra le quitó a su hija y él no se la quitó nuevamente porque la veía amable con ella, como toda abuela, cariñosa con su nieta”. [Sic]
De ello el sentenciador advierte que la señora R no tiene problemas directo con el imputado [independiente al denunciado]; y la posición de éste ante la señora R es contradictoria, al considerar que su suegra ha ejercido violencia y maltrato psicológico a la víctima y a la vez ha admitido que a su suegra la observó amable y cariñosa con su hija [MG].
En relación a los problemas psicológicos de la señora MHR, se contó con la evaluación Psiquiátrica Forense de la doctora ANA ISABEL ÁVALOS, quien sostuvo que adolece de depresión crónica, pero que se encuentra en tratamiento, que al momento de ser evaluada se encontraba compensada en su cuadro y tiene capacidad intelectual para declarar y los medicamentos no le restan capacidad de comprensión, esa depresión no le afecta la capacidad de juicio.
Luego de este análisis el Juez A-quo afirma:
“Ni la víctima [M.G] ni la señora MHRC, ni tampoco el imputado establecen alguna relación interpersonal que haya ocasionado algún antecedente que pueda llevar a la víctima y a su abuela a declarar injustamente en contra del imputado”. [Sic]
Advierte el sentenciador además que:
El imputado solo hace una apreciación de su suegra, sin describir en qué consistió la violencia o maltrato psicológico; y en cuanto al problema psicológico no describe ningún hecho trascendente para valorar esa probabilidad [solo la consideración que tiene respecto que todos los hombres son malos].
La menor [M. G.] de quien se expresa con resentimiento es de su abuelo JACO, afirmando que cuando esta ebrio le dice cosas feas, que es una carga, y el imputado considera y valora a su suegro como una buena persona, que no tiene queja de él.
En la conducta de la señora MHRC, no puede observarse que exista una mala intencionada contra el acusado, quien ha manifestado que aunque no denunció el hecho, le hizo saber a la madre de las menores lo sucedido y como consecuencia de ello peleaban entre ellas, y le decía que era un invento, lo cual fue corroborado por la víctima.
Luego de esas discusiones lo que llevó a la denuncia [años después] de los hechos fue la conducta de la menor, que trató de suicidarse, y al llevarla ante un psicólogo del lugar donde trabajaba la madre, la ofendida dijo todo, razón por la cual la señora MH tuvo roces con el imputado y denunció.
Sobre esta base el juzgador concluye que:
“Por lo anterior se descarta lo alegado por la defensa, en cuanto sostuvo que la prueba deja mucho que dudar, en cuanto que la señora H dijo que no tenía buenas relaciones con su yerno y se ha fabricado un proceso a la medida para perjudicar a su defendido; estos juicios o argumentos, no tienen asidero probatorio, quedan como simples elucubraciones, no tienen ninguna relación objetiva con la prueba presentada.
Queda establecido para el suscrito que la abuela de la víctima, denunció por el hecho acusado y no por razones distintas o precedentes de mala relación interpersonal, sino en función a su conducta protectora hacia su nieta, la víctima no tuvo motivos independientes al hecho ilícito denunciado y acusado para declarar en contra de su padre, no existen motivos espurios de parte de la víctima ni de su abuela para declarar contra el imputado injustamente, esta circunstancia es favorable para la credibilidad de la declaración de la víctima en la imputación que hace contra su padre ”. [Sic]
2.b.- Sobre la verosimilitud de la declaración de la víctima.
El sentenciador refiere que los hechos de abuso sexual no siempre dejan señales físicas en las víctimas, sobre todo cuando la imputación se limita a tocamientos libidinosos.
Al imputado se le atribuye tocar y lamer la vulva de su hija, por lo que el reconocimiento de genitales no puede ni podría reflejar señales materiales de la realización del ilícito.
Lo contundente es que dos profesionales que han evaluado psicológica y psiquiátricamente coincidieron que la ofendida tiene afectación psicológica.
El licenciado Néstor Francisco Recinos opinó que presentaba indicadores que se observan en niñas expuestas a situaciones de abuso sexual.
La psiquiatra forense doctora ANA ISABEL ÁVALOS, sostuvo que la niña [M. G.] presentó signos y síntomas compatibles con un episodio depresivo grave y recurrente, que se relacionan con los hechos denunciados.
Circunstancias acordes a lo descrito sobre el intento de suicidio, motivada según lo expresa por el problema denunciado o acusado, y lo vivido, su abuelo le decía que la tenían por lástima para que no estuviera con sus papás porque corría peligro, a su madre la considera gritona y enojada y expresó calificaciones de su persona que indica baja estima, que es tonta, estúpida, inútil y porque hablan de ella y cuando estaba más pequeña en la escuela los compañeros la maltrataban, le decían gorda, estúpida, tonta, le escondían las cosas y le pegaban.
La abuela afirma que se intentó suicidar, aspecto que también indica el imputado en su declaración.
El sentenciador concluye:
“Es por ello que se entiende, el por qué el Psiquiatra menciona que la menor tiene depresión recurrente, no solo, los hechos denunciados, sino en bagaje de circunstancias que le llevan a ese estado y lo importante que la menor sostiene que los motivos para suicidarse incluyen los hechos denunciados y que realizaba su padre; por tanto la versión de la menor es lógica y coherente con la prueba pericial practicada.
Esta conjugación de hechos y la prueba pericial, producen en el suscrito la certeza que la menor ha rendido una declaración verosímil, en ese sentido se le atribuye credibilidad.” [Sic]
2.c.- Persistencia en la incriminación.
El juez a-quo menciona que ha confrontado la versión que la víctima rindió durante la instrucción y que se plasmó en la acusación y los hechos que ha descrito durante el juicio oral, describe lo expresado en ambas intervenciones y lo expresado por su abuela, para concluir:
“Lo importante, es que la versión de la víctima, en cuanto que estos hechos ocurrieron en distintas épocas, también es corroborada en parte por una testigo fidedigna, por haber estado a cargo del cuidado personal de la víctima. Esta confirmación de hechos por la abuela es un elemento de prueba que coadyuva a la credibilidad de los hechos declarados por la víctima, sin embargo, por sí misma, es creíble la versión que la víctima ha declarado.
En conclusión, el análisis de la declaración de la víctima y su relación con otros elementos de prueba incorporados, nos lleva a superar esa presunción de parcialidad, esa presunción se desvanece, por cuanto, no existió ningún móvil espurio que afecte la objetividad con la que ha declarado la víctima, su declaración se considera verosímil por haberse encontrado elementos que indican afectación psicológica a causa del hecho acusado y de su relación con su madre y abuelos, por haber rendido una declaración lógica y coherente con elementos de prueba pericial y prueba testimonial de una persona fiable para el suscrito Juez, asimismo merece credibilidad la declaración de la víctima por haber sido persistente en la incriminación, su versión la ha mantenido en el transcurso del tiempo. Su declaración por sí mismo, merece credibilidad, en cuanto que su declaración ha resultado lógica, espontánea o circunstanciada, considerando que por el Principio de Libertad Probatoria, no requiere una multiplicidad de testigos, sino llegar a una valoración positiva de un solo testigo, como en el caso que nos ocupa, considerando suficiente la declaración de la víctima para tener por probados los hechos acusados.” [Sic]
3.- De la simple lectura de las anteriores transcripciones, y sin necesidad de abundante argumentación se denota que, se ha identificado cuál es la prueba, su contenido, los hechos objetos de juicio y los hechos que se han tenido como establecidos o probados en el proceso.
En relación al binomio procesal existencia del delito-participación, en la sentencia se expresa el por qué:
Estima que en los años dos mil tres, dos mil ocho y dos mil diez, en horas y días no determinados, en diferentes ocasiones, en tres viviendas distintas, PEHB, hizo tocamientos con su lengua y sus dedos sobre la vulva de su hija MGHC.
En una de éstas ocasiones sucedió cuando la niña tenía cuatro años de edad aproximadamente [dos mil tres], despertó y vio a su padre que estaba con la cabeza entre sus piernas, ella se encontraba sin ropa y el imputado le estaba lamiendo la vulva.
Hechos similares ocurrieron en otras ocasiones, también le tocaba con el dedo la vulva y le tocaba otras partes del cuerpo.
Actos de esta naturaleza volvió a sufrir la víctima luego de residir con sus abuelos [regresó a la casa de sus padres], en el año dos mil ocho, y luego en el año dos mil diez en la casa de sus padres.
4.- El punto cuestionado de la sentencia apelada, es sí está suficientemente motivado en relación a los hechos objeto de juicio, los que se tuvieron por acreditados, y la existencia el delito-participación, por lo que del análisis anterior se concluye que:
- Se refiere el marco fáctico de hechos acusados por la representación fiscal, con lo cual se define cuál es la acción que se reprocha al imputado y es el objeto del juicio.
- El juez a-quo, de la deposición de MGHC. [víctima] y MHRC [abuela de ésta], JMSC [perito], PEHB [imputado], resultado de reconocimiento médico de genitales, psicológico y psiquiátrico; refiere los aspectos más sobresalientes de su contenido [motivación probatoria-descriptiva];
- Luego los analiza de manera global, extrae los datos relevantes que de los mismos se derivan, relacionando lo aportado por cada uno de ellos, determinando su congruencia entre sí, específicamente en lo referente al desarrollo factico descrito por la testigo víctima y los peritajes psicológico y psiquiátrico con que se cuenta, y lo que los mismos permiten establecer [motivación probatoria-intelectiva].
- Posteriormente el juez ha hecho una reconstrucción intelectiva de la forma en cómo ocurrieron los hechos [fundamentación fáctica], determinando los que se tienen por establecidos o como probados.
- Finalmente la juzgadora subsume esos hechos acreditados a la norma sustantiva art. 161 relacionado con el 42 ambos del Código Penal, estimando que las acciones realizadas por el imputado se adecuan al delito de Agresión Sexual en Menor e Incapaz Continuada, determinando la participación de PEHB, y luego refiere la pena a imponer [fundamentación jurídica].
En resumen, en la sentencia se hace el análisis de validez y credibilidad de los testigos, especialmente de la víctima M. G. H. C., su abuela, las conclusiones del peritaje Psicológico y del Psiquiátrico, y su contenido, los datos que de los elementos de prueba se extraen, la reconstrucción mental que de los mismos se establece y a la tipicidad de la conducta, de lo cual se puede concluir que se colman las etapas de motivación probatoria, fáctica y jurídica.
Por lo dicho, no se acoge el argumento de la defensa técnica, consistente en que la sentencia no está suficientemente motivada.
POR TANTO: por los motivos expuestos, y con fundamento legal en los artículos art. 1, 11, 12 y 172 Constitución, 42, 161 del Código Penal, 144, 179, 400, 452, 453, 459, 468, 469, 470 y 475 Pr. Pn., ésta Cámara, A NOMBRE DE LA REPÚBLICA DE EL SALVADOR FALLA:
1.- CONFÍRMASE la SENTENCIA CONDENATORIA emitida por el Juez Jesús Ulises García, del Tribunal Quinto de Sentencia de esta ciudad, en contra de PEHB, por el delito de Agresión Sexual en Menor e Incapaz Continuada, en perjuicio de la adolescente identificada como MGHC en atención a lo dispuesto en los artículos 46 Inc. 2° y 47 literal C y D de la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia [LEPINA], con relación al artículo 106 N° 10 literal d) del Código Procesal Penal, representada legalmente por la Procuradora de Familia abogada Esther María Hernández.
2.- CERTIFÍQUESE la presente sentencia y REMÍTASE en el término legal al Tribunal Quinto de Sentencia de esta ciudad, junto con el expediente judicial enviado a esta sede.
3.- Archívese oportunamente la carpeta judicial.
NOTIFÍQUESE a los sujetos procesales.
PRONUNCIADA POR LAS SEÑORAS MAGISTRADOS QUE LA SUSCRIBEN.-

References: artículo 106
 artículo 172
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 179
 artículo 5
 artículo 106