Source: https://adefinitivas.com/2018/10/29/la-mediacion-una-herramienta-para-la-supervivencia-de-la-empresa-familiar-a-cargo-de-maria-jesus-fernandez-cortes/
Timestamp: 2019-02-21 05:38:37+00:00

Document:
29 octubre, 2018 28 octubre, 2018 ~ A definitivas
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La mediación en la empresa familiar requiere el conocimiento por parte del mediador de la etapa generacional en la que se encuentra así como del dominio de las técnicas y herramientas tanto de la mediación familiar como de la mediación mercantil. Igualmente se hace necesario conocer las características de estas empresas, su forma de actuación, sus valores y principios, las relaciones que se establecen entre los distintos miembros de la familia y la peculiar personalidad del fundador de la empresa familiar.
Lo expresado en este artículo proviene de la experiencia profesional de la autora como mediadora en empresas familiares españolas.
La primera cuestión es qué debemos entender por empresa familiar. Nuestra legislación no define ni marca los requisitos que debe tener una empresa para considerarse familiar. Tan solo se regula la fiscalidad de la sucesión de la empresa concediendo beneficios si se cumplen determinados requisitos de participación en la gestión de los sucesores.
Capital social de la empresa en manos de una familia. En el 85.5% de los casos el capital social está en manos de la familia en su totalidad. Sólo en el 14.5% conviven propietarios familiares y socios externos.
Confluencia en las mismas personas de la propiedad y de las funciones de dirección. El CEO o gerente se caracteriza por ser hombre, perteneciente a la familia propietaria y con una antigüedad media en el cargo de 15 años.
Continuidad generacional como esencia basada en el deseo de fundadores y sucesores de mantener el control de la propiedad, el gobierno y la gestión de la empresa en manos de la familia.
Arraigo al territorio, con menor riesgo de deslocalización.
Menores niveles de endeudamiento y una mayor capacidad para mantener el empleo en épocas de crisis.
Mayor longevidad, la antigüedad media de las empresas familiares es de 33 años, mayor que el resto que tienen un periodo de vida de 12 años según la estadística oficial.
Mayor adaptación ante los cambios tecnológicos y sociales, también por encima de la media de las empresas nacionales.
Reinversión de los beneficios como medio de autofinanciarse, lo que es fuente de no pocos conflictos, ya que en muchas ocasiones existen accionistas familiares que no trabajan en la empresa y que, al no haber reparto de dividendos, su posición no les reportará beneficio económico alguno.
En este contexto, acudir a los tribunales significa el fin de la empresa familiar y la ruptura de relaciones entre los miembros de la familia, por lo que los conflictos se van acumulando y permanecen latentes, a veces durante largos períodos de tiempo, normalmente hasta el momento en que el fundador se retira, de manera total o parcial o bien va perdiendo o cediendo poder debido a su avanzada edad. El nuevo líder, impuesto en la mayoría de las veces, no siempre está legitimado por el resto de familiares y la sumisión de antaño da paso a la explosión de reproches, comparaciones y acusaciones en las que se mezcla lo personal con lo profesional. En estos casos, la “mediación informal” por el fundador o por amigos o consejeros no hace sino empeorar la situación y el conflicto continúa su escalada hasta que se hace insostenible y da paso al comienzo del fin de su andadura empresarial.
La mediación es un proceso de resolución de conflictos alternativo al sistema judicial. Se introduce en España por Resolución 98 de la Comisión Europea que insta a los Estados miembros a insertar la mediación en sus ordenamientos jurídicos. Esto da lugar a cambios legislativos y culmina con la Ley de Mediación civil y mercantil 5/2012 de 6 de julio que es su artículo 1 define la mediación como “aquel medio de solución de controversias, cualquiera que sea su denominación, en que dos o más partes intentan voluntariamente alcanzar por sí mismas un acuerdo con la intervención de un mediador”.
Si bien la mediación es un proceso colaborativo en la toma de decisiones para llegar a una solución, el inicio del proceso y los posibles acuerdos que se alcancen por esta vía tiene efectos jurídicos a tener en cuenta. Así, el artículo 4 de la Ley establece que la solicitud de inicio de la mediación suspenderá la prescripción o la caducidad de acciones desde la fecha en la que conste la recepción de dicha solicitud por el mediador o el depósito ante la institución de mediación en su caso. Si en el plazo de quince días naturales a contar desde la recepción de la solicitud de inicio de la mediación no se firmara el acta de la sesión constitutiva prevista en el artículo 19, se reanudará el cómputo de los plazos. La suspensión se prolongará hasta la fecha de la firma del acuerdo de mediación o, en su defecto, la firma del acta final, o cuando se produzca la terminación de la mediación por alguna de las causas previstas en esta Ley.
El perfil del fundador según mi experiencia en diversas mediaciones, es la de una persona inteligente, autoritaria, carismática, hecha a sí misma. En la sala de mediación le gusta hablar de lo duro que fueron sus comienzos, de los sacrificios, del trabajo, de la disciplina, de los fracasos, de las rupturas con miembros de su familia inicial. Es una persona segura de lo que hace y que le gusta rodearse de personas de su absoluta confianza, a veces los mismos trabajadores con los que empezó o asesores muy prudentes a la hora de cuestionarle sus decisiones.
Un papel fundamental a tener en cuenta en las mediaciones es el de la mujer del fundador, cuyo papel es de trabajadora de la empresa o bien ejerce de ama de casa. Sea cual sea su posición en la estructura de la empresa familiar, suele tener un rol de mediadora informal, de apaciguadora. Ante una figura paterna ausente por la gran dedicación a la empresa, ha sido ella quien ha criado a los hijos, los conoce a fondo, sabe de sus problemas, de sus necesidades, de sus inquietudes y tiene una cierta complicidad con ellos. Hablar con la mujer del fundador aporta valiosa información para el análisis del conflicto.
Tercera etapa: los primos, la profesionalización, los conflictos empresariales
Alicante, 29 de octubre de 2018.
María Jesús Fernández Cortés es mediadora, tras licenciarse en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, realizó un M.B.A., dedicándose al mundo de la empresa, trabajó en Bull Paris en el área de márketing y posteriormente fue responsable del departamento de Análisis de Mercado de la multinacional FIAT en España. Más adelante se gradúa en Trabajo Social en la Universidad de Alicante y se adentra en el mundo de la mediación a través de la realización del Máster en resolución de conflictos. Funda el Instituto Internacional ProMediación, centro especializado de mediación y Escuela y trabaja como mediadora familiar, civil y mercantil tanto a nivel privado como en los juzgados de Alicante, en la Cámara de Comercio de Alicante y las instituciones de mediación de los Colegios de Abogados de Madrid y de Alicante. Es docente en la Escuela Profesional ProMediación y en universidades españolas y extranjeras.
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Un comentario sobre “La mediación, una herramienta para la supervivencia de la Empresa Familiar, a cargo de María Jesús Fernández Cortés”
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References: resolución 
 Resolución 
 artículo 1
 artículo 4
 artículo 19
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