Source: https://www.slideshare.net/Coljuristas/derecho-a-la-verdad-y-derecho-internacional
Timestamp: 2017-05-25 03:51:30+00:00

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Independencia del Organismo Judicia...
Maria Paula Tunjano
Bogotá, 2012 2.
© 2012 Comisión Colombiana de Juristas	Calle 72 No, 12 - 65, piso 7	Bogotá, Colombia	Tel: +57 1 744 9333 - Fax: +57 1 743 2643	ccj@coljuristas.org	www.coljuristas.org®	Derecho a la verdad y derecho internacionalISBN: 978-958-9348-56-7Primera Edición: septiembre 2012Bogotá D.C., ColombiaAutor:Federico Andreu-GuzmánSubdirector de Litigio y Protección Jurídica de la Comisión Colombiana de JuristasPortadaZulma RodríguezProducción gráficaOpciones Gráficas Editores Ltda.Carrera 73A No. 64A-42Teléfonos: 224 1823 - 4827071Bogotá, Colombiawww.opcionesgraficas.comLas opiniones presentadas en este documento son responsabilidad exclusiva de la ComisiónColombiana de Juristas.Este estudio ha sido posible gracias al generoso apoyo de la Embajada de Suiza en Colombia. 3.
ContenidoI.	Introducción	9II.	Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad	15	1.	El Derecho Internacional Humanitario	17	2.	El Derecho Internacional de los Derechos Humanos	21	a)	El Sistema universal de protección de Derechos Humanos	23 i)	El Grupo de Trabajo Ad Hoc sobre la Situación de los Derechos Humanos en Chile	23 ii)	El Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias	23 iii)	La Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías	25 iv)	Mandatos especiales de la antigua Comisión de Derechos Humanos	28 v)	El Comité de Derechos Humanos	30 vi)	La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos	31 vii)	El Secretario General de las Naciones Unidas	33	b)	El sistema interamericano de Derechos Humanos	34 i)	La Comisión Interamericana de Derechos Humanos	34 ii) La Corte Interamericana de Derechos Humanos	37	c)	Otros sistemas regionales de Derechos Humanos	40III.	Codificación del derecho a la verdad	42	1.	El Derecho Internacional Humanitario	42	2.	Instrumentos de derechos humanos	45	3.	El Conjunto de Principios contra la Impunidad y la Convención	contra las desapariciones forzadas	49	4.	De los órganos políticos intergubernamentales	51	a)	La Asamblea General de las Naciones Unidas	51	b)	La antigua Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas	54	c)	El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas	56	d)	La Organización de los Estados Americanos	57	e)	El Consejo de Europa	59	f)	La Unión Europea	60	g)	MERCOSUR	61 4.
6 Derecho a la verdad y Derecho InternacionalIV.	Constataciones y conclusiones	62V.	Selección de normas y estándares internacionales	76	1.	Resolución No. 65/196 “Proclamación del 24 de marzo como	Día Internacional para el Derecho a la Verdad en relación con	las Violaciones Graves de los Derechos Humanos y para la	Dignidad de las Víctimas”, adoptada por la Asamblea General	de las Naciones Unidas, el 27 de diciembre de 2010	76	2.	Normas y estándares de Derecho Internacional Humanitario	y de las Naciones Unidas	78	a)	Normas y estándares de Derecho Internacional Humanitario	78	b)	Normas y estándares de las Naciones Unidas	79	3.	Conjunto de principios actualizado para la protección y	la promoción de los Derechos Humanos mediante la lucha	contra la impunidad (apartes)	81	4.	Estudios sobre el derecho a la verdad de la Oficina del	Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los	Derechos Humanos	83 a)	Estudio sobre el derecho a la verdad, Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Conclusiones)	83 b)	El derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (conclusiones)	85 c)	El derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (conclusiones)	88 d)	Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre el seminario de experiencias en materia de archivos como medio de garantizar el derecho a la verdad (observaciones finales)	90	5.	Resolución No. 2005/66, “El derecho a la verdad”, de 20 de abril	de 2005 de la antigua Comisión de Derechos Humanos de las	Naciones Unidas (apartes)	92	6.	Resolución Nos. 9/11, “El derecho a la verdad”, de 24 de septiembre	de 2008 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas	95	5.
7	7.	Resolución AG/RES. 2662 (XLI-O/11), “El Derecho a la Verdad”,	adoptada por la Asamblea General de la Organización de los Estados	Americanos, el 7 de junio de 2011	100	8.	“Comentario General sobre el derecho a la verdad en relación	con las desapariciones forzadas”, del Grupo de trabajo sobre las	desapariciones forzadas o involuntarias de las Naciones Unidas	104	9.	“Administración de Justicia y derecho a la verdad”, Informe	del Relator Especial sobre la independencia de los magistrados	y abogados, Leandro Despouy	112Criterios de Acción de la Comisión Colombiana de Juristas	127 6.
I. Introducción “La Nación tiene el derecho de conocer la verdad sobre los hechos o acontecimientos injustos y dolorosos provocados por las múltiples formas de violencia estatal y no estatal. Tal derecho se traduce en la posibilidad de conocer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las cuales ellos ocurrieron, así como los motivos que impulsaron a sus autores. El derecho a la verdad es, en ese sentido, un bien jurídico colectivo inalienable. Al lado de la dimensión colectiva, el derecho a la verdad tiene una dimensión individual, cuyos titulares son las víctimas, sus familias y sus allegados. El conocimiento de las circunstancias en que se cometieron las violaciones de los derechos humanos y, en caso de fallecimiento o desaparición, del destino que corrió la víctima por su propia naturaleza, es de carácter imprescriptible. Las personas, directa o indirectamente afectadas por un crimen de esa magnitud, tienen derecho a saber siempre, aunque haya transcurrido mucho tiempo desde la fecha en la cual se cometió el ilícito, quién fue su autor, en qué fecha y lugar se perpetró, cómo se produjo, por qué se le ejecutó, dónde se hallan sus restos, entre otras cosas.” Tribunal Constitucional de Perú1El derecho a la verdad de las víctimas y los familiares de las víctimas de gravesviolaciones de derechos humanos y crímenes según el derecho internacionalha venido adquiriendo una creciente importancia en las últimas décadas. Laproclamación del 24 de marzo como “Día Internacional para el Derecho ala Verdad en relación con las Violaciones Graves de los Derechos Humanosy para la Dignidad de las Víctimas”, hecha por la Asamblea General de las	1 Tribunal Constitucional de Perú, Sentencia de 18 de marzo de 2004, Expediente 2488-2002-HC/TC. 7.
10 Derecho a la verdad y Derecho InternacionalNaciones Unidas en diciembre de 20112, refleja la crucial importancia queha adquirido el derecho a la verdad (ver capítulo V, Selección de normas yestándares internacionales).La creación en varios países de comisiones de la verdad y comisionesextrajudiciales de investigación, así como otros mecanismos similares,encaminadas básicamente a comprobar violaciones a los derechos humanos,a identificar los responsables y, en algunos casos, a ofrecer las bases parael juzgamiento de aquellos, reflejan igualmente esta tendencia3. Los actosestableciendo este tipo de comisiones expresamente han expresamentereafirmado el derecho a la verdad de las víctimas, sus familiares y lasociedad en general. Así, por ejemplo, el Acuerdo firmado entre el Gobiernode Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca el 23 dejunio de 1994, estableciendo la Comisión para el Esclarecimiento Histórico(CEH), reconoció expresamente “el derecho del pueblo de Guatemala a sabertoda la verdad”4. En otros países, actos creando comisiones de la verdad hanreafirmado este derecho: Alemania5, Brasil6, Chile7, El Salvador8, Ghana9,Perú10, Sierra Leona11 y Timor Oriental12, entre otros13.2 Resolución No. 65/196 “Proclamación del 24 de marzo como Día Internacional para el Derecho a la Verdad en relación con las Violaciones Graves de los Derechos Humanos y para la Dignidad de las Víctimas” de la Asamblea General de 27 de diciembre de 2011.3 Desde 1974, cuando se estableció la primera comisión de la verdad en relación con las desapariciones en Uganda hasta 2005, se han credo cerca de 40 comisiones de la verdad o comisiones de investigación en las diferentes regiones del mundo.4 “Acuerdo sobre el establecimiento de la Comisión para el esclarecimiento histórico de las violaciones a los derechos humanos y los hechos de violencia que han causado sufrimiento a la población guatemalteca”, párr. 2 del preámbulo, en Los Acuerdos de Paz, Ediciones Presidencia de la República de Guatemala, Guatemala, 997, pág. 33.5 Ley No. 12/2597, de 4 de mayo de 1992, estableciendo la Commission of Inquiry on “Working through the History and the Consequences of the SED Dictatorship”.6 Ley No. 12.528 de 18 de noviembre de 2011, que establece la Comisión Nacional de la Verdad.7 Decreto Supremo No. 355 de 25 de abril de 1990, estableciendo la Comisión de Verdad y Reconciliación.8 Acuerdos de la ciudad de México, Acuerdo No. IV “Comisión de la Verdad”, en Acuerdos de El Salvador: en el camino de la Paz, documento de las Naciones Unidas DPI/1208-92615-July 1992- 7M, 1992, pág. 17.9 National Reconciliation Commission Act de 2002.10 Decreto Supremo No. 065-2001-PCM de 2 de junio de 2001, párr. 4º del Preámbulo.11 Peace Agreement between the Government of Sierra Leone and the Revolutionary United Front of Sierra Leone (Art. XXVI) y The Truth and Reconciliation Commission Act 2000 of Sierra Leone (Art. 6).12 Terms of Reference for the Commission of Truth and Friendship de 10 de marzo de 2005.13 Ver al respecto: Priscilla Hayner, “Fifteen Truth Commissions – 1974 to 1994: A Comparative 8.
Introducción 11Esta creciente importancia del derecho a la verdad se ha reflejado igualmenteen los ámbitos judiciales nacionales. Así, se ha registrado el desarrollo deuna importante jurisprudencia en distintos países, como por ejemplo:Argentina14, Bosnia y Herzegovina15, Colombia16 y Perú17. Altas cortes ytribunales nacionales no solamente han reafirmado el derecho a la verdad sinoque también han contribuido a delimitar los alcances de este derecho y surelación con el derecho a la justicia. Así, por ejemplo, la Corte Constitucionalde Colombia ha concluido: «surge que tanto en el derecho internacional, como en el derecho comparado y en nuestro ordenamiento constitucional, los derechos de las víctimas y perjudicados por un hecho punible gozan de una concepción amplia —no restringida exclusivamente a una reparación económica— fundada en los derechos que ellas tienen a ser tratadas con dignidad, a participar en las decisiones que las afecten y a obtener la tutela Study”, en Human Rights Quarterly, No. 16, 1994; Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (México), Memoria -Seminario internacional Tortura, reparación y prevención - Comisiones de la Verdad , México, 2003; Gabriella Citroni, L’orrore rivelato – L’esperienza della Commissione della Verità e Riconciliazones in Peru: 1980-2000, Giuffrè Editore, Milano 2004; Víctor Espinoza Cuevas, María Luisa Ortiz Rojas, Paz Orjas Baeza, Comisiones de la Verdad: un camino incierto?, Ed. Codepu-APT, Chile, 2003; y Priscilla Hayner, Unspeakable Truths: Confronting State Terror and Atrocity , Ed. Routledge, New York, 2001.14 Ver entre otros: Corte Suprema de la Nación, Sentencia de 14 de junio de 2005, S. 1767. XXXVIII, Caso “Simón, Julio Héctor y otros s/ privación ilegítima de la libertad”, Rol. N° 17.768; Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal, Acuerdo de 1º de septiembre de 2003, Caso Suárez Mason, Rol 450; Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Acuerdo de 1º de septiembre de 2003, Caso Escuela Mecánica de la Armada, Rol. 761; Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal, Sentencia de 8 de diciembre de 2004, Caso Maria Elena Amadio, Rol 07/04-P; y Sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3, caso Carlos Aléberto Telleidín y otros - homicidio (Caso Amia), Rol 487-00.15 Ver entre otros, Cámara de Derechos Humanos: Decisión de 6 de mayo de 2002, Caso No. CH/99/2150, Unkovic c. Federación de Bosnia y Herzegovina; Decisión de 9 de diciembre de 2000, Caso No. CH/99/3196, Palic against Republika Srpsk; Decisión de 11 de enero de 2001, Palic v. Republika Srpska, Caso No. CH/99/3196; y Decisión de 7 de marzo 2003, “Srebrenica Cases”, Casos Nos. CH/01/8365 y otros.16 Ver entre otros: Corte Constitucional (Sentencias T-249/03 de 2003, C-228 de 2002; C-580/02; C-875 de 2002; C-370/06; C-454/06; C-516/07; C-209/07; C-516/07; C-208/08 C-260/11) y Corte Suprema de Justicia, Sala penal (Decisión sobre recurso de apelación, de 11 de julio de 2007, caso Orlando César Caballero Montalvo / Tribunal Superior de Antioquia).17 Ver entre otros: Tribunal Constitucional, Sentencia de 18 de marzo de 2004, Caso “Piura – Genaro Villegas Namuche”, Expediente 2488-2002-HC/TC, y Sentencia de 3 de enero de 2003, Expediente No. 010-2002-AI/TCLIMA. 9.
12 Derecho a la verdad y Derecho Internacional judicial efectiva del goce real de sus derechos, entre otros, y que exige a las autoridades que orienten sus acciones hacia el restablecimiento integral de sus derechos cuando han sido vulnerados por un hecho punible. Ello sólo es posible si a las víctimas y perjudicados por un delito se les garantizan, a lo menos, sus derechos a la verdad, a la justicia y a la reparación económica de los daños sufridos. De tal manera que la víctima y los perjudicados por un delito tienen intereses adicionales a la mera reparación pecuniaria. Algunos de sus intereses han sido protegidos por la Constitución de 1991 y se traducen en tres derechos relevantes para analizar la norma demandada en el presente proceso: «1. El derecho a la verdad, esto es, la posibilidad de conocer lo que sucedió y buscar una coincidencia entre la verdad procesal y la verdad real. Este derecho resulta particularmente importante frente a graves violaciones de los derechos humanos. «2. El derecho a que se haga justicia en el caso concreto, es decir, el derecho a que no haya impunidad. «3. El derecho a la reparación del daño que se le ha causado a través de una compensación económica, que es la forma tradicional como se ha resarcido a la víctima de un delito.»18El derecho a la verdad de las víctimas de graves violaciones de derechoshumanos y crímenes según el derecho internacional y de sus familiares ha sidoel resultado de una larga evolución. Históricamente, el derecho a la verdad tuvosus raíces en el Derecho Internacional Humanitario y surgió en relación conla necesidad de las familias de conocer la suerte corrida por sus seres queridosdesaparecidos durante los conflictos armados. No obstante, con el desarrollo18 Sentencia C-228/02 de 3 de abril de 2002, Referencia: expediente D3672, Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 137 de la Ley 600 de 2000, “(p)or la cual se expide el Código de Procedimiento Penal”, Mags. Ptes. Drs. Manuel José Cepeda Espinosa y Eduardo Montealegre Lynett. 10.
Introducción 13de la jurisprudencia y doctrina internacionales de derechos humanos, fueemergiendo el derecho a la verdad, entendido como el derecho de las víctimasy sus familiares a conocer la verdad completa y total en relación con gravesviolaciones de derechos humanos cometidas, sus circunstancias específicas yla identidad de los responsables y partícipes, así como sus motivaciones.En este proceso han jugado un rol fundamental el Grupo de Trabajo AdHoc sobre la Situación de los Derechos Humanos en Chile, el Grupo deTrabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias, la Subcomisión dePrevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías y el Comité deDerechos Humanos de las Naciones Unidas, así como la Comisión y la CorteInteramericanas de Derechos Humanos. Paulatinamente, fue emergiendo unverdadero corpus iuris internacional sobre el derecho a la verdad. Este ha sidosistematizado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidaspara los Derechos Humanos, a través de varios estudios19.Asimismo, órganos intergubernamentales fueron adoptando resolucionesreafirmado el derecho a la verdad. En el ámbito de las Naciones Unidas, lohicieron la antigua Comisión de Derechos Humanos, el Consejo de DerechosHumanos y la Asamblea General. En los ámbitos regionales cabe destacar: laAsamblea General de la Organización de los Estados Americanos, la AsambleaParlamentaria del Consejo de Europa, la Unión Europea y MERCOSUR.Fruto de este proceso evolutivo del Derecho internacional, varios instrumentosinternacionales de derechos humanos fueron codificando el derecho a laverdad. Así, cabe destacar el Conjunto de principios actualizado para laprotección y la promoción de los derechos humanos mediante la luchacontra la impunidad, los Principios y directrices básicos sobre el derecho19 Estudio sobre el derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, documento E/CN.4/2006/91 de 9 de enero de 2006; El derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, documento A/HRC/5/7 de 7 de junio de 2007; El derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, documento A/HRC/12/19 de 21 de agosto de 2009; e Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre el seminario de experiencias en materia de archivos como medio de garantizar el derecho a la verdad, documento A/HRC/17/21 de 14 de abril de 2011. 11.
14 Derecho a la verdad y Derecho Internacionalde las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionalesde derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacionalhumanitario a interponer recursos y obtener reparaciones, los Principiosrectores de los desplazamiento internos y la Convención Internacional parala protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas.Si bien el derecho la verdad ha sido ampliamente reafirmado por órganosintergubernamentales, desarrollado por la jurisprudencia y doctrinainternacionales y cristalizado en instrumentos internacionales, muchos de susaspectos y dimensiones siguen siendo objeto de evolución. Así, por ejemplo,cabe mencionar su dimensión colectiva, su relación con la cuestión del derechoa la memoria y el deber de recordar20, así como lo concerniente a los archivos.El presente estudio no pretende agotar todos los aspectos y las aristas delderecho a la verdad. Está centrado en la sistematización del desarrollo históricoy jurídico de este derecho fundamental con el propósito de brindar una mejorcomprensión del mismo por parte de magistrados, jueces, fiscales, abogados ydefensores de derechos humanos. Ciertamente los operadores de justicia y losdefensores de derechos humanos tienen una responsabilidad fundamental enla realización del derecho a la verdad.20 Ver, inter alia, el principio 3 del Conjunto de principios actualizado para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad. 12.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad “Varios pueblos de América Latina han, en su historia reciente, conocido y sufrido el flagelo y crueldad de la tortura, los tratos inhumanos o degradantes, las ejecuciones sumarias y arbitrarias o extra-legales, y las desapariciones forzadas de personas21. La búsqueda de la verdad —como lo ilustran los casos de desaparición forzada de personas— constituye el punto de partida para la liberación así como la protección del ser humano; sin la verdad (por más insoportable que ésta venga a ser) no es posible libertarse del tormento de la incertidumbre, y tampoco es posible ejercer los derechos protegidos. […] En efecto, la prevalencia del derecho a la verdad configurase como una conditio sine qua non para hacer efectivos el derecho a las garantías judiciales (artículo 8 de la Convención Americana) y el derecho a la protección judicial (artículo 25 de la Convención), reforzándose todos mutuamente, en beneficio de los familiares inmediatos de la persona desaparecida. El derecho a la verdad se reviste, así, de dimensiones tanto individual como colectiva.” Juez Antonio A. Cançado Trindade22El derecho a la verdad de las víctimas de violaciones de derechos humanos ysus familiares ha cobrado cada vez mayor importancia en las últimas décadas.21 A los cuales se agregan atrocidades y actos de genocidio contemporáneos en otros continentes, como el europeo (v.g., ex Yugoslavia) y el africano (v.g., Ruanda), además de violaciones masivas de derechos humanos en el Medio Oriente y el Extremo Oriente.22 Voto razonado del Juez Antonio A. Cançado Trindade (párrafos 29 y 30) en Caso Bámaca Velásquez Vs. Guatemala, Sentencia de 25 de noviembre de 2000, Serie C No. 70, Anexo. 13.
16 Derecho a la verdad y Derecho InternacionalNo obstante, esta no es una reivindicación contemporánea. Este derecho hasido reclamado a lo largo de la historia por las víctimas, sus familiares y, enciertos contextos, por la sociedad misma. En el célebre e insigne caso delcapitán Alfred Dreyfus, hace más de un siglo en Francia y considerado una delas piedras de toque en la evolución de los derechos humanos en Europa, elderecho a la verdad sería el motor principal que permitiría el triunfo de la “razónhumana sobre la razón de Estado” y la reparación de una injusticia. “Suplicoal Senado permitir mi derecho a la verdad”, escribiría el capitán Dreyfusdirigiéndose al Legislativo francés, clamando la apertura de una investigaciónsobre los hechos por los cuales había sido injustamente condenado23. Conigual propósito y dirigiéndose esta vez al Presidente de la República francesa,el capitán Dreyfus escribiría: “no estoy desposeído de todos mis derechos:conservo el derecho de todo hombre a defender su honor y a hacer proclamarla verdad”24. La rehabilitación del capitán Alfred Dreyfus, en los albores delsiglo XX, significaría el triunfo del derecho a la verdad tantas veces invocadopor el oficial francés.Verdad y justicia han sido los hilos conductores de acción de la comunidadinternacional ante los crímenes de lesa humanidad y de guerra cometidos enel siglo pasado. La verdad, como elemento necesario en el proceso social deconstrucción de memoria colectiva y para la prevención de nuevos crímenes,junto con la justicia, fue uno de los leitmotifs para la creación del TribunalMilitar Internacional de Nuremberg. “La defensa jurídica del derecho a lamemoria fue uno de los objetivos fundamentales de los autores del Estatutodel Tribunal Militar Internacional de Nuremberg”, concluiría el Experto sobrela impunidad de autores de violaciones a los derechos civiles y políticos, de laSubcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías delas Naciones Unidas25. La Comisión de Expertos sobre las infracciones gravesde los Convenios de Ginebra y otras violaciones al Derecho InternacionalHumanitario cometidas en el territorio de la antigua Yugoslavia, establecida envirtud de la resolución 780 (1992) del Consejo de Seguridad de las Naciones23 Carta de Alfred Dreyfus al Senado de la República francesa, publicada en L’Echo de Paris, edición del 14 de marzo de 1900, y reproducida en Jean Denis Bredin, L’affaire, Ed. Julliard, Paris 1983, pág. 560 (original en francés, traducción libre).24 Carta de Alfred Dreyfus al Presidente Waldeck-Rousseau, de fecha 26 de diciembre de 1900, apartes reproducidos en L’affaire, Op. Cit., pág. 571 (original en francés, traducción libre).25 Documento de las Naciones Unidas, E/CN.4/Sub.2/1993/6, párr. 85. 14.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 17Unidas, aseveraba en su informe final que “es inevitable la conclusión de que,para que en el futuro, haya paz será necesario que también haya justicia, y quela justicia comienza por la determinación de la verdad”26. 1. El Derecho Internacional HumanitarioHistóricamente, el derecho a la verdad tiene sus raíces en el DerechoInternacional Humanitario en lo que se refiere a personas desaparecidasdurante un conflicto armado27. En efecto, el Derecho Internacional Humanitariode los conflictos armados ha reconocido explícitamente la existencia delderecho a la verdad de los familiares de víctimas de desaparición forzada.Ello ha sido el fruto de una larga evolución. La suerte y el paradero de loscombatientes desaparecidos en combate o en poder del enemigo, así comola angustia de sus familiares por conocer el destino de sus seres queridos,fueron preocupaciones centrales en el desarrollo del Derecho InternacionalHumanitario. Las Conferencias internacionales de París y Berlín, celebradasen 1867 y 1869 respectivamente28, constituyeron los primeros avances enla materia. Posteriormente, varios tratados e instrumentos internacionalesabordaron esta cuestión29. Los Convenios de Ginebra de 1949 incorporaron26 Informe final de la Comisión de Expertos Establecida en virtud de la resolución 780 del Consejo de Seguridad (1992), en documento de las Naciones Unidas S/1994/674, de 27 de mayo de 1994, Anexo, párr. 320.27 Ver inter alia: Conferencias Internacionales de Paris y de Berlín, de 1867 y 1869; Artículo 32 del Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales; Resolución II de la XXIV Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (Manila, 1981); y Resolución XIII de la XXV Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (1986).28 François Bugnion, Le Comité international de la Croix-Rouge et la protection des victimes de la guerre, Ed. Comité International de la Croix-Rouge, Ginebra, 1994, pág. 569 y ss.29 Ver, inter alia: Manual de Oxford sobre las Leyes de la Guerra Terrestre, de 9 de septiembre de 1880 (Art. 20); Convención (II) relativa a las Leyes y Costumbres de la Guerra Terrestre y su Reglamento relativo a las Leyes y Costumbres de la Guerra Terrestre, La Haya, de 19 de Julio de 1899 (Art. 14); Convenio para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos o enfermos en los ejércitos en campaña, Ginebra, de 6 de julio 1906, (Arts. 3 and 4); Convención (IV) relativa a las Leyes y Costumbres de la Guerra Terrestre y su Reglamento relativo a las Leyes y Costumbres de la Guerra Terrestre, La Haya, de 18 de octubre de 1907 (Art. 14); Convención (X) para la adaptación de los principios del Convenio de Ginebra a la Guerra Marítima, La Haya, de 18 de octubre de 1907 (Arts. 16 y 17); y Convenio para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos o enfermos en los ejércitos en campaña, Ginebra, de 27 de julio de 1929 (Arts. 3, 4, 8, 36 y 77). 15.
18 Derecho a la verdad y Derecho Internacionalvarias disposiciones30, que imponen obligaciones a las partes beligerantes pararesponder a estos problemas, así como prescribieron el establecimiento de unaAgencia central de búsqueda.La emergencia de nuevos conflictos armados en los años 60, como las luchasde liberación nacional, contra la ocupación extranjera o contra regímenesracistas, plantearon con mayor fuerza el problema de la suerte corrida porlos desaparecidos y la necesidad de responder adecuadamente a la angustiade sus familiares. Es así como la XXII Conferencia Internacional de la CruzRoja y de la Media Luna Roja, celebraba en Teherán en 1973, adoptaría, porunanimidad, su Resolución V llamando a las partes en conflicto a proveerinformaciones y cooperar con el Comité Internacional de la Cruz Roja enorden a establecer la suerte corrida y el paradero de los desaparecidos.Con la adopción en 1977 del Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebradel 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de losconflictos armados internacionales, conocido como Protocolo I, aparecería laprimera norma convencional que explícitamente reconoce la existencia del“derecho que le asiste a las familias de conocer la suerte de sus miembros”desaparecidos (artículo 32). Este derecho sería reconocido expresamente comoun “principio general” del Derecho Internacional Humanitario en cuanto apersonas desaparecidas. Así lo reiteró la XXV Conferencia Internacional de laCruz Roja y de la Media Luna Roja, celebrada en 1986, en su Resolución XIII.Ciertamente el concepto de “desaparición” en el Derecho InternacionalHumanitario es más amplio que el de “desaparición forzada” del DerechoInternacional de los Derechos Humanos. De modo general la noción de“desaparición” en el Derecho Internacional Humanitario cubre todas aquellassituaciones en las que la suerte o el paradero de una persona son desconocidos.En ese orden de ideas, el concepto de “desaparición” cobija varias situaciones,a saber: los heridos y enfermos en poder del enemigo y que no han sido30 En particular los artículos 16 y 17 del Convenio de Ginebra para aliviar la suerte que corren los heridos y los enfermos de las fuerzas armadas en campaña (Convenio I); el artículo 122 y siguientes del Convenio de Ginebra relativo al trato debido a los prisioneros de guerra (Convenio III); y el artículo 136 y siguientes del Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempos de guerra (Convenio IV). 16.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 19identificados; los prisioneros de guerra o internados civiles cuyos nombresno han sido registrados o transmitidos; los combatientes “desaparecidos enacción”; las personas civiles arrestadas, encarceladas o secuestradas sin quese informe a sus familiares, así como las personas víctimas de desapariciónforzada, en el sentido del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.En todas esas hipótesis, el Derecho Internacional Humanitario reconoce elderecho que tienen las familias a conocer la suerte corrida por sus miembrosdesaparecidos.Aún cuando los Convenios de Ginebra de 1949 y su Protocolo adicional Ino emplean la locución “desaparición forzada”, la noción de “desaparición”la abarca. En ese orden de ideas, el Derecho Internacional Humanitarioreconoce el derecho que tienen las familias a conocer la suerte corrida porsus seres queridos víctimas de desaparición forzada. La XXIV ConferenciaInternacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, celebrada en Manilaen 1981, reafirmó la existencia de tal derecho en su Resolución II sobre“desapariciones forzadas o involuntarias” al señalar que: «las familias tienen derecho a ser informadas sobre el paradero, la salud y el bienestar de sus miembros, derecho refrendado en diversas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas».El Protocolo Adicional I se aplica a situaciones de conflicto armadointernacional. El artículo 3 Común a los Convenios de Ginebra y el ProtocoloAdicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a laprotección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional(Protocolo II) no disponen de ninguna expresa prescripción sobre desapariciónni sobre el derecho de los familiares a saber la suerte corrida el desaparecido,incluidas en esta categoría las personas víctimas de desaparición forzada. Noobstante estas carencias, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y dela Media Luna Roja ha reiterado que el derecho a saber la verdad acerca dela suerte corrida por las personas víctimas de desaparición forzada se aplicatanto a situaciones de conflicto armado internacional como a situaciones deconflicto armado interno. Así, la XXIV Conferencia Internacional de la CruzRoja y de la Media Luna Roja, al reiterar la existencia de tal derecho, no 17.
20 Derecho a la verdad y Derecho Internacionaldistinguió en su resolución entre conflicto armado internacional y conflictoarmado interno.El artículo 3 Común de los Convenios de Ginebra y el artículo 4 del ProtocoloII a estos Convenios establecen el principio acorde al cual las personas que noparticipan directamente en las hostilidades deben ser tratadas con humanidaden toda circunstancia. Con base a estas dos normas, “[n]o cabe duda que, elhecho de rehusar a las familias las informaciones de que se dispone acerca delas personas muertas o desaparecidas constituye una forma de tortura moralque no es compatible con esta obligación”31.El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha concluido que elderecho a la verdad abarca todas las infracciones al Derecho InternacionalHumanitario y está implícitamente comprendido en la obligación de carácterconsuetudinario que tienen los Estados de brindar reparación por estoscomportamientos violatorios del Derecho Internacional Humanitario32. Alsistematizar la jurisprudencia de los órganos internacionales de protecciónde los derechos humanos, el CICR concluyó que “el principio de que lareparación comprende el derecho a la verdad, así como la investigación yel enjuiciamiento de los responsables de las violaciones de los derechoshumanos”33. Asimismo, el CICR concluyó que el derecho a la verdad esuna norma del derecho internacional consuetudinario aplicable tanto a losconflictos armados internacionales como a los internos, de modo que cadaparte en el conflicto debe tomar todas las medidas factibles para conocer elparadero de las personas presuntamente desaparecidas a raíz de un conflictoarmado y debían comunicar a sus familiares todo dato del que dispusieranacerca de su suerte34.31 François Bugnion, Op. Cit., pág. 576 (original en francés, traducción libre).32 Jean-Marie Henckaerts y Louise Doswald-Beck, El derecho internacional humanitario consuetudinario, Volumen I, Normas, Ediciones Comité Internacional de la Cruz Roja, págs. 477 y siguientes.33 Ibíd., pág. 620.34 Norma No. 117 en Jean-Marie Henckaerts y Louise Doswald-Beck, El derecho internacional humanitario consuetudinario, Volumen I, Normas, Ediciones Comité Internacional de la Cruz Roja, pág. 477. 18.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 21 2. El Derecho Internacional de los Derechos HumanosCon la emergencia, en la década de 1970, de la práctica de desapariciónforzada, el concepto del derecho a la verdad comenzó a recibir una atencióncada vez mayor por parte de los órganos internacionales de derechos humanosy de los procedimientos especiales. La cuestión del derecho a la verdad de lasvíctimas de violaciones de derechos humanos y de sus familiares empezó a serabordada por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos inicialmentedesde la óptica de la práctica de la desaparición forzada y con fundamentoen el Derecho Internacional Humanitario, y en particular en el artículo 32del Protocolo I. En efecto, si el Derecho Internacional Humanitario reconocíaexplícitamente la existencia del derecho a la verdad de los familiares depersonas desaparecidas en situaciones de conflicto armado35, no había razónjurídica y objetiva alguna para que este derecho no fuera reconocido para lasvíctimas de desaparición forzada y sus familiares en tiempo de tiempo de pazo de ausencia de conflicto armado.Los primeros precedentes se encuentran en los trabajos del Grupo de TrabajoAd Hoc sobre la Situación de los Derechos Humanos en Chile, el Grupo deTrabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias y la Subcomisión dePrevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de las NacionesUnidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La doctrina dederechos humanos desarrolló igualmente este enfoque acerca del fundamentojurídico del derecho a la verdad36. Uno de los primeros e importantes precedentesfue el Coloquio sobre la desaparición forzada de personas (Coloquio de París),celebrado en la capital francesa en enero y febrero de 1981 y que constituyó Artículo 32 del Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a35 la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales y Resolución XIII de la XXV Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (1986).36 Ver por ejemplo: Le refus de l’oubli - La politique de disparition forcée de personnes - Colloque de Paris,Janvier/février 1981, Ed. Berger-Levrault, collection “Mondes en devenir”, París, 1982; Comisión Independiente sobre cuestiones humanitarias, Disparus - Rapport à la Commission indépendante sur les questions humanitaires internationales, Ed. Berger-Levrault, collection “Mondes en devenir”, París, 1986, págs. 56 y siguientes; Rodolfo Mattarollo, “Impunidad, democracia y derechos humanos” en Por la Vida y la Paz de los Pueblos Centroamericanos, Serie Cuadernos centro americanos de derechos humanos, No. 2, Ed. Codehuca, San José, Costa Rica, 1991, pág.7; Eric David, Principes de droit des conflits armés, ed. Bruylant, Bruselas, 1994, párr. 3.35, pág. 502; y Association of International Consultants of Human Rights, Non-derogable Rights and States of Emergency, Ed. Bruylant, Brussels, 1996, págs. 21-22. 19.
22 Derecho a la verdad y Derecho Internacionalla primera reunión internacional que daría inicio a un proceso que culminaríacon la adopción de varios instrumentos internacionales sobre desapariciónforzada37. El Relator de este Coloquio, el magistrado francés Louis Joinet,consignaría en su informe final que respecto del derecho a la verdad de losfamiliares de personas víctimas de desaparición forzada: «Su derecho a la protección encuentra su fuente en el derecho fundamental que tienen las familias de conocer la suerte corrida por sus seres queridos, tal como lo definen las convenciones y protocolos de Ginebra. [...] Sería chocante sobre el plano humanitario —y por lo menos paradójico en derecho— constatar que, de facto, las personas sometidas a desapariciones forzadas o involuntarias no se beneficien de las mismas garantías que el derecho positivo reconoce y en particular los convenios de Ginebra, a las personas desaparecidas en el curso o con ocasión de los conflictos armados.»38Sobre esta base, el Coloquio de París recomendaría que “[l]a protección, entiempos de paz, de los desaparecidos y sus familias debe ser superior —oa fortiori al menos igual— a la reconocida a los desaparecidos en tiemposde guerra”39. Cabe señalar que este principio de igual o superior protecciónen tiempos de paz en relación con la protección reconocida en tiempos deguerra sería reiterado por la Reunión de expertos sobre derechos no expuestosa suspensión en situaciones de emergencia y circunstancias excepcionales,organizada por el Relator Especial sobre la Cuestión de los derechos humanosy los estados de excepción de las Naciones Unidas40. La reunión de expertos37 La Declaración sobre la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas (1992), la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas (1994) y la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas (2006).38 Louis Joinet, “Rapport général”, en Le refus de l’oubli - La politique de disparition forcée de personnes - Colloque de Paris,Janvier/février 1981, Ed. Berger-Levrault, collection “Mondes en devenir”, París 1982, pág. 302 (original en francés, traducción libre).39 Ibídem.40 Ver “Informe de la Reunión de expertos sobre derechos no expuestos a suspensión en situaciones de emergencia y circunstancias excepcionales, celebrada en Ginebra del 17 al 19 de marzo de 1995” reproducida en el informe del Relator Especial sobre la Cuestión de los derechos humanos y los estados de excepción de las Naciones Unidas, documento de las Naciones Unidas E/CN.4/ Sub.2/1995/20, Anexo I. 20.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 23concluía que, dada la concordancia de la jurisprudencia y de las opinionesde los relatores especiales de las Naciones Unidas, el derecho a la verdadconstituye una norma de derecho internacional consuetudinario41. a) El Sistema universal de protección de derechos humanos i) El Grupo de Trabajo Ad Hoc sobre la Situación de los Derechos Humanos en ChileComo fue señalado anteriormente, el primer precedente en el Sistema de lasNaciones Unidas lo constituyen los trabajos del Grupo de Trabajo Ad Hocsobre la Situación de los Derechos Humanos en Chile. En su Séptimo Informea la Asamblea General, este Grupo de Trabajo Ad Hoc planteó la cuestión delderecho de los familiares de desaparecidos a conocer la suerte y el paraderode los desaparecidos. Reafirmó el derecho de los miembros de la familia aconocer la suerte de los desaparecidos establecido en el Derecho InternacionalHumanitario y subrayó el deber del Estado de investigar casos de desapariciónforzada42. El Grupo de Trabajo Ad Hoc fundó sus conclusiones tanto en elArtículo 32 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra, como en el deberdel Estado a investigar con eficacia los casos de violaciones graves de losderechos humanos y en el derecho a un recurso jurídico efectivo (amparo)43. ii) El Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o InvoluntariasDesde su creación en 1980, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadaso Involuntarias abordó la cuestión del derecho a la verdad de los familiaresde las víctimas de desaparición forzada. Desde entonces ha desarrollado unaimportante doctrina al respecto.Así, el Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias,en su primer informe a la Comisión de Derechos Humanos de las NacionesUnidas, reconocería la existencia del derecho de las familias a conocer lasuerte corrida por sus miembros víctimas de desaparición forzada, con base41 Ibíd., párr. 40, pág. 57.42 Documento de las Naciones Unidas A/33/331, de 25 de octubre de 1978, párr. 418 y siguientes.43 Ibídem. 21.
24 Derecho a la verdad y Derecho Internacionalel Protocolo I de 1977 a los cuatro Convenios de Ginebra44. En ese mismoinforme, llegaría a la conclusión de que el derecho a la verdad era un derechoautónomo45. En su segundo informe, concluía respecto de los familiaresdel desaparecido que era “incuestionable que su derecho a saber pueda serdenegado o ignorado”46. El Grupo de Trabajo llegaría a esta conclusiónbasado tanto en el Artículo 32 del Protocolo I como en diversas resolucionesde la Asamblea General de las Naciones Unidas47. Asimismo, concluyóque la ausencia de información a las familias sobre la suerte y el paraderode las personas desaparecidas violaba varios derechos de los familiares,como los derechos a la vida familiar y a la salud48. En 1984, el Grupo deTrabajo concluyó que en cualquier circunstancia “es claro que la comunidadinternacional ha decidido que los familiares de personas desaparecidas tienenel derecho a conocer el paradero y la suerte de éstas” 49. El Grupo de Trabajo,al tratar la problemática de los niños desaparecidos o sustraídos de padresdesaparecidos, invocaría el Derecho Internacional Humanitario y reiteraría elprincipio de igual o superior protección en tiempos de paz a la reconocida entiempos de guerra: los principios de protección para los menores en tiemposde guerra o de conflicto armado deben, a fortiori, ser respetados en tiemposde paz50. En 2005, hizo hincapié en que el derecho a la verdad y a obtenerinformación puede inferirse de los Artículos 4 (2) y 9 de la Declaración sobrela protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas51.El Grupo de Trabajo ha sistematizado su doctrina sobre el derecho a la verdaden su Comentario General sobre el derecho a la verdad en relación con las44 Primer Informe del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias, documento de las Naciones Unidas, E/CN.4/1435, de 22 de enero de 1981, párr. 187.45 Ibídem.46 Documento de las Naciones Unidas, E/CN.4/1492 de 31 de diciembre 1981, párr. 5 (original en inglés, traducción libre). En el mismo sentido, ver el documento de las Naciones E/CN.4/1983/14, párr. 134.47 En particular las Resoluciones Nos. 34/179 y 35/188 sobre la situación de los derechos humanos en Chile.48 Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/1983/14, párr. 134.49 Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/1984/21, párr. 171.50 Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/1984/21, párr. 159.51 “Comentario General sobre artículo 18 de la Declaración”, en Informe del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias, Documento de las Naciones Unidas E/ CN.4/2006/56. 22.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 25desapariciones forzadas, adoptado en 201052 (ver capítulo V, “Selección denormas y estándares internacionales”). En este comentario, definió el derechoa la verdad en relación con las desapariciones forzadas como el “derecho aconocer los progresos y resultados de una investigación, la suerte y el paraderode las personas desaparecidas y las circunstancias de la desaparición, así comola identidad del autor o los autores de la desaparición”53. iii) La Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las MinoríasPor su parte, desde finales de la década de 1970, la antigua Subcomisión dePrevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de las NacionesUnidas abordaría la cuestión del derecho a la verdad, e inicialmente enreferencia a la práctica de la desaparición forzada. Así, en una resoluciónsobre la cuestión de los derechos humanos de personas sometidas a cualquiertipo de detención o prisión, adoptada en 1981, reiteró el derecho de lasfamilias a conocer la suerte de sus miembros54. Diferentes estudios e informesde esta Subcomisión han reconocido también el derecho a la verdad, enparticular de los familiares de las víctimas de desaparición forzada. En 1985,el Relator Especial sobre las leyes de amnistía y el papel que desempeñan enla salvaguardia y la protección de los derechos humanos, Louis Joinet, en suinforme final, concluyó que “[c]on respecto a las víctimas de las desaparicionesinvoluntarias o forzadas, se reconoce cada vez más a las familias el ‘derechoa saber’”55. La Reunión de expertos sobre derechos no expuestos a suspensiónen situaciones de emergencia y circunstancias excepcionales, organizada porel Relator Especial sobre la cuestión de los derechos humanos y los estadosde excepción, concluía que el derecho a la verdad constituye “una normade derecho internacional consuetudinario”56. El Relator Especial sobre lacuestión de los derechos humanos y los estados de excepción de las NacionesUnidas destacaría que el derecho de las familias a ser informadas acerca52 Informe del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias, documento de las Naciones Unidas A/HRC/16/48 de 26 de enero de 2011, párr. 30, págs. 10 a 18.53 Ibíd., párr. 1º del Comentario.54 Resolución No. 15 (XXXIV) de 10 de septiembre de 1981.55 “Estudio sobre las leyes de amnistía y el papel que desempeñan en la salvaguardia y la promoción de los derechos humanos”, documento de las Naciones Unidas, E/CN.4/Sub.2/1985/16, pág. 19.56 Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/Sub.2/1995/20, Anexo I, párr. 40, pág. 57. 23.
26 Derecho a la verdad y Derecho Internacionaldel paradero de sus miembros tiene igualmente fundamento jurídico en laConvención sobre los Derechos del Niño, y más precisamente en su artículo 9(4) 57. Esta disposición, establece, en caso de separación del niño de sus padrespor una medida adoptada por el Estado, la obligación estatal de proporcionarinformación básica acerca del paradero del familiar o los familiares ausentes,al niño, a los padres e incluso, en ciertas circunstancias, a otros familiares58. Porsu parte, el Relator Especial sobre del derecho a la reparación Theo van Bovendestacaría la relación entre el derecho a la verdad y los derechos a interponerrecursos y obtener reparación por graves violaciones de derechos humanos59.Pero sería el Experto sobre la impunidad de autores de violaciones a losderechos civiles y políticos, Louis Joinet, quien abordaría la cuestión delderecho a la verdad de las víctimas de graves violaciones de derechos humanosy de sus familiares. Sus estudios concluirían en 1997 con la elaboración de unproyecto de Conjunto de principios para la protección y la promoción delos derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad60, el cual seríaadoptado por la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Proteccióna las Minorías de las Naciones Unidas, ese mismo año. Este instrumento, queconsagró expresamente el derecho a la verdad, sería posteriormente objeto deuna actualización, a solicitud de la antigua Comisión de Derechos Humanosde las Naciones Unidas61, y publicado bajo el título Conjunto de principiosactualizado para la protección y la promoción de los derechos humanosmediante la lucha contra la impunidad62 (ver capítulo V, “Selección de normasy estándares internacionales”). Este instrumento internacional —tanto en suversión original como actualizada— ha sido reiteradamente recomendadopor la antigua Comisión de Derechos Humanos y el Consejo de Derechos57 Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/Sub.2/1991/20, Anexo I, pág. 45.58 Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/Sub.2/1991/20, Anexo I, pág. 45.59 Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/Sub.2/1993/8, E/CN.4/1997/104 y E/CN.4/2000/62 y el proyecto de “principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones”.60 Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/Sub.2/1997/Rev.1, Anexo I.61 Resolución No. 2004/72 de la antigua Comisión de Derechos Humanos.62 El Conjunto de principios actualizado para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad ha sido reproducido en el documento de las Naciones Unidas E/CN.4/2005/102/Add.1 de 8 de febrero de 2005 y están disponible en: http://ap.ohchr. org/documents/dpage_s.aspx?si=E/cn.4/2005/102/Add.1. 24.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 27Humanos de las Naciones Unidas63 y ha sido ampliamente empleado comoreferente jurídico tanto por las cortes y los órganos internacionales de derechoshumanos64, como por órganos estatales y tribunales nacionales65.El Experto ha considerado que el derecho a la verdad —o “derecho a saber”,según la locución empleada por él— existe como tal y tiene su origen en lalucha contra la impunidad: «La lucha contra la impunidad tiene su origen en la necesidad de que se haga justicia, pero no puede centrarse únicamente en ese objetivo: castigar a los culpables. Debe responder a tres imperativos: sancionar a los responsables, pero también satisfacer el derecho de las víctimas a saber y obtener reparación y, además, permitir que las autoridades desempeñen su mandato como poder público que garantiza el orden público.»6663 Ver inter alia: Resoluciones Nos. 2003/72, 2004/72 y 2005/81 de la antigua Comisión de Derechos Humanos y Resoluciones Nos. 9/11, 12/12 y 18/7 del Consejo de Derechos Humanos.64 Ver por ejemplo: Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias de las Naciones Unidas (Comentario General sobre el derecho a la verdad en relación con las desapariciones forzadas, en Informe del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias, documento de las Naciones Unidas A/HRC/16/48 de 26 de enero de 2011); Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados (Informe del Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, Leandro Despouy, en documento de las Naciones Unidas E/ CN.4/2006/52 de 23 de enero de 2006); Corte Interamericana de Derechos Humanos (Caso Bámaca Velásquez c. Guatemala, Sentencia de 22 de febrero de 2002; Caso Castillo Páez c. Perú, Sentencia de 27 de noviembre de 1998; y Caso Trujillo Oroza Vs. Bolivia, Sentencia de 27 de febrero de 2002); Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Informe No.136/99, Caso 10.488 Ignacio Ellacuría S.J. y otros (El Salvador), 22 de diciembre de 1999; Informe No. 37/00, Caso 11.481 (El Salvador), Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez; Informe No. 45/00, Caso 10.826 Manuel Mónago Carhuaricra y Eeleazar Mónago Laura (Perú), 13 de abril de 2000; Informe No. 44/00, Caso 10.820, Américo Zavala Martínez (Perú), 13 de abril de 2000; Informe No. 43/00, Caso 10.670, Alcides Sandoval y otros (Perú), 13 de abril de 2000; Informe No.130/99, Caso 11.740, Víctor Manuel Oropeza (México), 19 de noviembre de 1999; Informe No. 133/99, Caso 11.725, Carmelo Soria Espinoza (Chile), 19 de noviembre de 1999; e Informe No. 46/00, Caso 10.904, Manuel Meneses Sotacuro y Félix Inga Cuya (Perú), 13 de abril de 2000.65 En Colombia, cabe citar entre otros: la Corte Constitucional (Sentencia C-426/06 de 31 de mayo de 2006, expediente D-5935) y la Corte Suprema de Justicia, Sala penal (Decisión sobre recurso de apelación, de 11 de julio de 2007, caso Orlando César Caballero Montalvo / Tribunal Superior de Antioquia).66 Experto sobre la cuestión de la impunidad de los autores de las violaciones de derechos civiles y políticos de las Naciones Unidas, documento de las Naciones Unidas E/CN.4/Sub.2/1993/6, párr.16. 25.
28 Derecho a la verdad y Derecho InternacionalAl sistematizar el desarrollo del Derecho internacional y de las prácticasnacionales, el Experto consideraría que el derecho a la verdad —o “derecho asaber”— existe como tal y es un “derecho inalienable”67. iv) Mandatos especiales de la antigua Comisión de Derechos HumanosAdemás del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas oInvoluntarias, varios mandatos o procedimientos especiales de la antiguaComisión de Derechos Humanos se han pronunciado sobre el derecho a laverdad. Dentro de estos, cabe destacar en particular la Experta independienteencargada de actualizar el conjunto de principios para la lucha contra laimpunidad y el Relator Especial sobre la independencia de los magistrados yabogados.En su primer informe, la Experta independiente encargada de actualizar elconjunto de principios para la lucha contra la impunidad Diane Orentlicher68constató que “[l]os órganos creados en virtud de tratados de derechos humanoshan reafirmado con fuerza la dimensión individual del derecho a saber laverdad […] si bien este derecho ya estaba delineado con algunas diferenciasen otros instrumentos” 69. Con base en la evolución de la jurisprudencia dederechos humanos, tanto universal como regional, y de las prácticas nacionales,Orentlicher concluyó que el derecho a la verdad estaba ampliamentereconocido. Asimismo, subrayó que este derecho se encuentra estrechamenteligado con el deber del Estado de realizar investigaciones eficaces sobre lasviolaciones de los derechos humanos y con el derecho de los familiares a serinformados sobre los resultados de éstas y a obtener reparación. La Expertaindependiente concluyó que:67 Documento de las Naciones Unidas, E/CN.4/Sub.2/1993/6, párr. 101.68 Esta experta independiente, designada por el Secretario General de las Naciones Unidas, a solicitud de la antigua Comisión de Derechos Humanos (Resolución No. 2003/72), tendría el mandato de elaborar una versión actualizada del Conjunto de principios para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad, adoptado por la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de las Naciones Unidas, en 1997.69 Estudio independiente, con inclusión de recomendaciones, sobre las mejores prácticas, para ayudar a los Estados a reforzar su capacidad nacional con miras a combatir todos los aspectos de la impunidad, documento de las Naciones Unidas E/CN.4/2004/88, de 27 de febrero de 2004, párr. 14. 26.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 29 «la evolución reciente del derecho internacional ha confirmado categóricamente la validez del Conjunto de principios [incluidos los principios sobre el derecho a la verdad]. Algunos de ellos abarcan principios de los tratados de derechos humanos y del derecho consuetudinario que ya estaban bien asentados en 1997; otros se han visto ratificados por evoluciones más recientes del derecho internacional que se resumen en este estudio. Los principios han constituido, de por sí, un marco influyente para las medidas nacionales de lucha contra la impunidad.»70En su informe final, la Experta independiente presentaría el Conjunto deprincipios actualizado para la protección y la promoción de los derechoshumanos mediante la lucha contra la impunidad71 (ver capítulo V, “Selecciónde normas y estándares internacionales”).El Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, ensu informe sobre su misión a Perú, concluía que las leyes de amnistía peruanas“privan a las víctimas de su derecho de conocer la verdad”72. Asimismo,consideró que “[l]a impunidad supone una violación de los derechos de lasvíctimas a la verdad”73. En su informe de 2006, hizo un amplio estudio sobrela relación entre la administración de justicia y el derecho a la verdad74 (vercapítulo V, “Selección de normas y estándares internacionales”). El Relatordestacó que: «En la concreción del derecho a la verdad, el derecho a la justicia ocupa un lugar preeminente, puesto que garantiza el conocimiento de lo acontecido a través de la acción del poder70 Ibíd., párr. 65.71 Informe de Diane Orentlicher, experta independiente encargada de actualizar el conjunto de principios para la lucha contra la impunidad. Adición: Conjunto de principios actualizado para la protección y la promoción den los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad, documento de las Naciones Unidas E/CN.4/2005/102/Add.1 de 8 de febrero de 2005.72 Documento de las Naciones Unidas, E/CN.4/1998/39/Add.1, párr. 131.73 Informe del Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, Sr. Leandro Despouy, documento de las Naciones Unidas E/CN.4/2004/60 de 31 de diciembre de 2003, párr. 37.74 Informe del Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, Leandro Despouy, documento de las Naciones Unidas E/CN.4/2006/52 de 23 de enero de 2006. 27.
30 Derecho a la verdad y Derecho Internacional judicial, que tiene a su cargo la investigación, la valoración de elementos de prueba y el enjuiciamiento de los responsables. A su vez, el derecho a la justicia implica el derecho a un recurso efectivo, lo que se traduce en la posibilidad de hacer valer los derechos ante un tribunal imparcial, independiente y establecido por ley, asegurando al mismo tiempo que los culpables sean enjuiciados y castigados en el marco de un proceso justo, y culmine con una adecuada reparación a las víctimas. Así, desde el punto de vista del derecho a la justicia, la verdad es a la vez un requisito para determinar responsabilidades y el primer paso del proceso de reparación. La instancia judicial, debidamente substanciada, es el medio para alcanzar los altos valores de la verdad y la justicia. En esta perspectiva, la administración de justicia con independencia e imparcialidad constituye un instrumento de gran importancia para satisfacer el derecho a la verdad.» 75 v) El Comité de Derechos HumanosEn lo que respecta a los órganos de supervisión de tratados de derechoshumanos de las Naciones Unidas, cabe destacar la jurisprudencia del Comitéde Derechos Humanos. Desde 1983, este Comité ha reconocido expresamenteel derecho a la verdad para las familias de las víctimas de violaciones de losderechos humanos sin hacer referencia al Derecho Internacional Humanitario.En efecto, en un caso de desaparición forzada, el Comité de Derechos Humanosconcluyó que “la autora [de la comunicación al Comité y madre de la personadesaparecida] tiene el derecho a saber lo que ha sucedido con su hija”76. ElComité consideró que la continua incertidumbre sobre su suerte y paraderoconstituía per se para la madre una violación del derecho a no ser sometido atortura y a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, protegido por elPacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos77. El Comité de Derechos75 Informe del Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, Leandro Despouy, documento de las Naciones Unidas E/CN.4/2006/52 de 23 de enero de 2006, párr. 17.76 Comité de Derechos Humanos, Dictamen de 21 de julio de 1983, Caso María del Carmen Almeida de Quintero y Elena Quintero de Almeida (Uruguay), Comunicación No. 107/1981, párr. 14.77 Ibidem. 28.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 31Humanos ha confirmado dicha jurisprudencia en posteriores Dictámenessobre casos individuales y observaciones finales sobre países78. Si bien serefirió inicialmente al derecho a la verdad en relación con los familiares dedesaparecidos, progresivamente utilizó el mismo enfoque legal en casosrelacionados con ejecuciones secretas, en los que las familias no habían sidoinformadas de la fecha o el lugar de las ejecuciones, ni del lugar exacto desepultura de sus seres queridos79. Concluyó que estas situaciones constituíantratos inhumanos frente a los familiares de los prisioneros ejecutados.Asimismo, el Comité de Derechos Humanos, sin emplear el término “derechoa la verdad” y sin limitarse a casos de desaparición forzada o de ejecución, hareconocido implícitamente el derecho a la verdad de las víctimas o familiaresde víctimas de violaciones de los derechos humanos. Así, por ejemplo, ensus Observaciones sobre Guatemala, el Comité exhortó a las autoridadesguatemaltecas a, inter alia, continuar trabajando para que “las víctimas deviolaciones de derechos humanos encuentren la verdad sobre esos actos”80. vi) La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos HumanosLa Alta Comisionada para los Derechos Humanos ha desempeñado un rolfundamental respecto del derecho a la verdad. Por una parte, en reiteradasoportunidades, ha reconocido expresamente el derecho a la verdad y suimportancia tanto para las víctimas de graves violaciones de derechos78 Ver entre otros: Dictamen de 25 de marzo de 1996, Comunicación No. 542/1993, Caso Katombe L. Tshishimbi (Zaire), párr. 5.5; Dictamen de 25 de marzo de 1996, Comunicación No. 540/1996, Caso Ana Rosario Celis Laureano (Perú), párr. 8.5: Dictamen de 16 de julio de 2003, Caso Sarma (Sri Lanka), Comunicación No 950/2000, párr. 9.5; “Observaciones y recomendaciones del Comité de Derechos Humanos: Argelia”, documento de las Naciones Unidas CCPR/C/79/ Add.95, de 18 de agosto de 1998, para. 10; y “Observaciones y recomendaciones del Comité de Derechos Humanos: Uruguay”, documento de las Naciones Unidas CCPR/C/79/Add.90, de 8 de abril de 1998, párr. C.79 Ver entre otros: Dictamen de 26 de marzo de 2006, Caso Sankara y otros (Burkina Faso), Comunicación No. 1159/2003; Dictamen de 3 abril de 2003, Caso Lyashkevich (Belarus), Comunicación No. 887/1999; Dictamen de 30 de marzo de 2005, Caso Khalilova (Tayikistán), Comunicación No. 973/2001; Dictamen de 16 de noviembre de 2005, Caso Valichon Aliboev (Tayikistán), Comunicación No. 985/2001.80 “Observaciones finales del Comité de Derechos Humanos: Guatemala”, documento de las Naciones Unidas CCPR/C/79/Add.63, párr. 25. En ese mismo sentido ver: “Observaciones finales del Comité de Derechos Humanos: Brasil”, documento de las Naciones Unidas CCPR/C/BRA/ CO/2 de 1º de diciembre de 2005. 29.
32 Derecho a la verdad y Derecho Internacionalhumanos como para la sociedad. Así, por ejemplo, en una declaración sobrelas comisiones de la verdad en Sierra Leona y Timor Oriental, subrayó quelas comisiones deben respetar “el derecho de las naciones a conocer la verdadsobre hechos del pasado. Para evitar que las violaciones se repitan, el ejercicioíntegro y efectivo del derecho a la verdad es esencial”81. En su informe sobre lasituación de los derechos humanos en Colombia, y respecto a la cuestión de lanegociación entre el Gobierno y los grupos paramilitares, la Alta Comisionadaobservó que ésta “[s]e desarrolló sin que paralelamente exista un marco legaladecuado que garantizara el derecho a la verdad, a la justicia y a la reparaciónde las víctimas, y que no haya impunidad para los autores de crímenes de lesahumanidad y de guerra”82.Por otra parte, inicialmente por encargo de la antigua Comisión de DerechosHumanos de las Naciones Unidas y posteriormente por el Consejo deDerechos Humanos83, la Alta Comisionada ha sistematizado la evolución de lajurisprudencia y doctrina internacionales de derechos humanos y las prácticasnacionales así como de las normas y los estándares internacionales sobre elderecho a la verdad, a través de varios estudios84 que han ordenado el corpusiuris internacional existente y constituyen un valioso instrumento para un cabalconocimiento del derecho a la verdad, su base jurídica así como su alcance,naturaleza y contenido (ver capítulo V, “Selección de normas y estándares81 “Statement by Mary Robinson, United Nations High Commissioner for Human Rights at the 55th Annual DPI/NGO Conference: Rebuilding Societies Emerging from Conflict: A Shared Responsibility”, Nueva York, 9 de septiembre de 2002 (original en inglés, traducción libre).82 Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, documento de las Naciones Unidas E/ CN.4/2005/10 de 28 de febrero de 2005, párr. 5.83	Resolución No. 2005/66 “El derecho a la verdad” de 20 de abril de 2005 de la antigua Comisión de Derechos Humanos; Decisión No. 2/105 “Derecho a la verdad”, de 27 de noviembre de 2006, del Consejo de Derechos Humanos; Resolución Nos. 9/11, “el derecho a la verdad”, de 24 de septiembre de 2008, del Consejo de Derechos Humanos; y Resolución No. 12/12 ,“el derecho a la verdad”, de 1º de octubre de 2009, del Consejo de Derechos Humanos.84 Estudio sobre el derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, documento E/CN.4/2006/91 de 9 de enero de 2006; El derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, documento A/HRC/5/7 de 7 de junio de 2007; El derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, documento A/ HRC/12/19 de 21 de agosto de 2009; e Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre el seminario de experiencias en materia de archivos como medio de garantizar el derecho a la verdad, documento A/HRC/17/21 de 14 de abril de 2011. 30.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 33internacionales”). Así, la Alta Comisionada concluyó que, de acuerdo con eldesarrollo del Derecho internacional, “[e]n los casos de violaciones manifiestasde los derechos humanos, como la tortura, las ejecuciones extrajudiciales […] yotros actos delictivos en el derecho internacional, las víctimas y sus familiarestienen derecho a saber la verdad” 85 y que “[e]l derecho a la verdad entraña tenerun conocimiento pleno y completo de los actos que se produjeron, las personasque participaron en ellos y las circunstancias específicas, en particular de lasviolaciones perpetradas y su motivación”86. vii) El Secretario General de las Naciones UnidasEl Secretario General de las Naciones Unidas también ha reafirmado laexistencia del derecho a la verdad. Uno de los primeros precedentes lo constituyóel Boletín del Secretario General - Observancia del derecho internacionalhumanitario por las fuerzas de las Naciones Unidas87, dirigido a las fuerzasque realizan operaciones bajo el mando y control de la ONU y en el cual seestablecen los principios y las normas que deben observar. El Boletín prescribeque “la fuerza de las Naciones Unidas respetará el derecho de las familias deconocer el paradero de sus familiares enfermos, heridos y fallecidos”88.Sin embargo, el Secretario General no ha limitado el derecho a la verdad ala anterior hipótesis. Así, por ejemplo, en su declaración oficial con ocasiónde la apertura de las conversaciones formales entre el Gobierno de Colombiay grupos paramilitares, subrayó que en el proceso de negociación “se deberespetar plenamente el derecho a la verdad, a la justicia y a las reparaciones delas víctimas”89. También ha destacado la importancia de la verdad en el marcode la justicia de transición90. En informe dirigido al Secretario General de85 Estudio sobre el derecho a la verdad - Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, E/CN.4/2006/91 de 9 de enero de 2006, párr. 58.86 Ibíd., párr. 5 9.87 Documento de las Naciones Unidas ST/SGB/1999/13, de 6 de agosto de 1999.88 Sección 9.8.89 “Secretary-General urges respect for ceasefire as Colombia peace talks open”, Comunicado de prensa SG/SM/9400 de 1 de Julio de 2004 (original en inglés, traducción libre).90 El Estado de derecho y la justicia de transición en las sociedades que sufren o han sufrido conflictos - Informe del Secretario General, documento de las Naciones Unidas S/2004/616 de 23 agosto de 2004; Report of the assessment mission on the establishment of an international judicial commission of inquiry for Burundi, documento de las Naciones Unidas S/2005/158, de 11 de marzo de 2005. 31.
34 Derecho a la verdad y Derecho Internacionallas Naciones Unidas, la Comisión Internacional de Investigación sobre TimorOriental calificó los derechos a la verdad, a la justicia y a la indemnizacióncómo “derechos humanos fundamentales”91. b) El sistema interamericano de derechos humanos i) La Comisión Interamericana de Derechos HumanosEn el ámbito interamericano, la Comisión Interamericana de DerechosHumanos abordó la cuestión del derecho de los familiares a conocer la suertecorrida por los seres queridos víctimas de desaparición forzada desde finalesde la década de 1970, en el marco de las dictaduras del Cono Sur92. Desde 1986y en relación con la suerte corrida por los menores desaparecidos o sustraídosde sus padres desaparecidos durante el régimen militar en Argentina, laComisión Interamericana aseveró que las normas del Derecho InternacionalHumanitario, y más particularmente el Protocolo I de los Convenios deGinebra, “establecen el derecho de las familias a conocer la suerte que hancorrido sus miembros”93. En su informe anual correspondiente a 1985 y 1986,la Comisión Interamericana concluía que “nada puede impedir a los familiares[de los desaparecidos] conocer lo que aconteció con sus seres más cercanos”94.No obstante, la jurisprudencia de la Comisión Interamericana fue extendiendoprogresivamente el alcance del derecho a la verdad a otras violaciones de losderechos humanos, tales como las ejecuciones extrajudiciales y la tortura95.Asimismo, fue precisando el alcance y contenido del derecho a la verdad.91 Report of the International Commission of Inquiry on East Timor to the Secretary General, documento de las Naciones Unidas A/54/726, S/2000/59 de 31 de enero de 2000, párr. 146 (original en inglés, traducción libre).92 Informe anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 1977-1978, OEA/Ser.L/V/ II.43, doc.21, corr.1, pág. 24, e Informe sobre la situación de los derechos humanos en Argentina, 1980, documento de la OEA OEA/Ser.L/V/II/49, doc. 19, pág. 59.93 Informe anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 1985-1986, documento OEA/Ser.L//V/II.68, Doc. 8 rev 1, de 18 de septiembre de 1986, pág. 205 e Informe anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 1987-1988, documento de OEA/Ser.L/V/II.74, Doc. 10, rev. 1, de 16 de septiembre de 1988, pág. 359.94 Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 1985-1986, OEA/Ser.L//V/ II.68, Doc. 8 rev 1, de 28 de septiembre de 1986, pág. 205.95 Ver, por ejemplo: Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Informe de fondo No. 136/99, of 22 de diciembre de 1999, Caso Ignacio Ellacuría et al c. El Salvador, párr. 221. 32.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 35Si inicialmente éste fue definido como el “derecho a conocer la verdad delo ocurrido, así como las razones y circunstancias en las que esos delitosllegaron a cometerse”96, la Comisión Interamericana de Derechos Humanosfue haciendo más explícito su contenido, en tanto este derecho implica“conocer la verdad integra, completa y pública sobre los hechos ocurridos,sus circunstancias específicas y quiénes participaron en ellos”97.Asimismo, fue fundando jurídicamente el derecho a la verdad en los derechosa la protección de la ley, a las garantías judiciales, a la protección judicial ya la información. Así, la doctrina establecida por la Comisión Interamericanaa lo largo de varias décadas la llevaría a fundar igualmente el derecho a laverdad en la normatividad interamericana de derechos humanos. Así, en elcaso Ignacio Ellacuría, la Comisión Interamericana concluía que: «El derecho a conocer la verdad con respecto a los hechos que dieron lugar a las graves violaciones de los derechos humanos que ocurrieron en El Salvador, así como el derecho a conocer la identidad de quienes participaron en ellos, constituye una obligación que el Estado debe satisfacer respecto de las familias de las víctimas y a la sociedad en general. Tales obligaciones surgen fundamentalmente de lo dispuesto en los artículos 1 (1), 8 (1), 25 y 13 de la Convención»98.Así, la Comisión Interamericana indicó también que el derecho a la verdadsurge como una consecuencia básica e indispensable para todo EstadoParte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, puesto queel desconocimiento de hechos relacionados con violaciones a los derechoshumanos significa, en la práctica, que no se cuenta con un sistema deprotección capaz de garantizar la identificación y eventual sanción de los96 Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 1985-1986, OEA/Ser.L//V/ II.68, Doc. 8 rev 1, de 28 de septiembre de 1986, pág. 205.97 Informe No. 37/00, de 13 de abril de 2000, Caso No. 11.48, Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez (El Salvador), párr. 148. Igualmente ver Informe No. 136/99, de 22 de diciembre de 1999, Caso 10.488, Ignacio Ellacuría S.J. y otros (El Salvador), párr. 221; e Informe No. 1/99, de 27 de enero de 1999, Caso No. 10.480, Lucio Parada Cea y otros (El Salvador), párr. 147.98 Informe No. 136/99, de 22 de diciembre de 1999, Caso Ignacio Ellacuría y otros c. El Salvador, párr. 221. 33.
36 Derecho a la verdad y Derecho Internacionalresponsables99. La Comisión Interamericana ha destacado igualmente que elderecho a la verdad se relaciona también con el Artículo 25 de la Convención,que establece el derecho a contar con un recurso sencillo y rápido para laprotección de los derechos consagrados en ella100.La Comisión Interamericana ha señalado que, además de los familiares de lasvíctimas directamente afectados por una violación a los derechos humanos,también la sociedad en general es titular del derecho a ser debidamenteinformada101. Así, como principio general, la Comisión Interamericana haconsiderado que “[t]oda sociedad tiene el irrenunciable derecho de conocerla verdad de lo ocurrido, así como las razones y circunstancias en las queaberrantes delitos llegaron a cometerse, a fin de que esos hechos vuelvan aocurrir en el futuro”102. En ese orden de ideas, la Comisión Interamericana haconcluido que: «El derecho a la verdad es un derecho de carácter colectivo que permite a la sociedad tener acceso a la información esencial para el desarrollo de los sistemas democráticos y a la vez un derecho particular para los familiares de las víctimas, que permite una forma de reparación»103.Al respecto, la Relatoría para la Libertad de Expresión de la HonorableComisión ha observado que: «La interpretación de este derecho ha evolucionado y actualmente se considera, por lo menos por parte de la Comisión, que el derecho a la verdad pertenece a las víctimas y sus familiares y también a la sociedad en general. Conforme99 Ibíd., párr. 223. En el mismo, ver: Informe No. 1/99, de 27 de enero de 1999, Caso No. 10.480, Lucio Parada Cea y Otros (El Salvador).100 Ibíd., párr. 255.101 Informe No. 1/99, de 27 de enero de 1999, Caso No. 10.480, Lucio Parada Cea y Otros (El Salvador).102 Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 1985-1986, OEA/Ser.L//V/ II.68, Doc. 8 rev 1, de 28 de septiembre de 1986, pág. 205.103 Informe No. 136/99, de 22 de diciembre de 1999, Caso 10.488, Ignacio Ellacuría y otros (El Salvador), párr. 224. 34.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 37 a esta concepción, el derecho a la verdad se basa no solo en el Artículo 25, sino también en los artículos 1 (1), 8 y 13 de la Convención»104. ii) La Corte Interamericana de Derechos HumanosDesde su trascendental sentencia en el caso Velásquez Rodríguez, la CorteInteramericana de Derechos Humanos ha reconocido el derecho de losfamiliares de las víctimas de desaparición forzada a conocer la suerte yparadero de éstos105. Reiteradamente ha confirmado la existencia de dichoderecho en posteriores sentencias106. Aun cuando no empleó la locución“derecho a la verdad”, la Corte Interamericana reconoció la existencia del“derecho de los familiares de la víctima de conocer cuál fue el destino deesta”107. La Corte Interamericana ha encontrado fundamento del derecho ala verdad de los familiares de las víctimas de desaparición forzada en losderechos a la justicia y a un recurso judicial, amparados respectivamente enlos artículos 8 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,así como en la obligación general del Estado de investigar seriamente elcrimen de desaparición forzada y el correlativo derecho de los familiares auna investigación efectiva108.Si bien la Corte abordó inicialmente la cuestión del derecho a la verdad enrelación a la práctica de la desaparición forzada, el tribunal interamericanofue progresivamente considerando que este derecho es aplicable a todo tipo deviolación grave de los derechos humanos. En el caso de la masacre de BarriosAltos, la Corte sostuvo:104 Relatoría para la Libertad de Expresión, Derecho a la verdad, disponible en http://www.cidh.org/ relatoria/showarticle.asp?artID=156&lID=2.105 Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras, Sentencia de 29 de julio de 1988, Serie C No. 4, párr. 181.106 Ver, entre otros: Caso Godínez Cruz Vs. Honduras, Sentencia de 20 de enero de 1989, Serie C No. 5, párr. 191; Caso Castillo Páez Vs. Perú, Sentencia de 3 de noviembre de 1997, Serie C No. 34, párr. 90; Caso Blake Vs. Guatemala, Sentencia de 24 de enero de 1998, Serie C No. 36, párr. 97; y Caso Bámaca Velásquez Vs. Guatemala, Sentencia de 25 de noviembre de 2000, Serie C No. 70, párr. 201.107 Caso Castillo Páez Vs. Perú, Sentencia de 3 de noviembre de 1997, Serie C No. 34, párr. 90.108 Ver, entre otros: Caso Blake Vs. Guatemala, Sentencia de 24 de enero de 1998, Serie C No. 36, párr. 97; y Caso Bámaca Velásquez Vs. Guatemala, Sentencia de 25 de noviembre de 2000, Serie C No. 70, párr. 201. 35.
38 Derecho a la verdad y Derecho Internacional «[E]l derecho a la verdad se encuentra subsumido en el derecho de la víctima o sus familiares a obtener de los órganos competentes del Estado el esclarecimiento de los hechos violatorios y las responsabilidades correspondientes, a través de la investigación y el juzgamiento que previenen los artículos 8 y 25 de la Convención.»109En otra sentencia, la Corte precisó que: «[T]oda persona, incluyendo a los familiares de víctimas de graves violaciones de derechos humanos, tiene el derecho a la verdad. En consecuencia, los familiares de las víctimas y la sociedad como un todo deben ser informados de todo lo sucedido con relación a dichas violaciones”110.Es de destacar que en varias sentencias la Corte ha evocado el marco jurídicodesarrollado por el Derecho Internacional de Derechos Humanos en relacióncon el derecho a la verdad111. Asimismo, ha destacado que el derecho a laverdad se encuentra estrechamente ligado a los derechos a un recurso efectivo,a una investigación eficaz, a ser informado acerca de los resultados de lainvestigación oficial sobre violaciones de los derechos humanos, a obtenerreparación y a la justicia o al derecho a protección judicial112. Recalcó que109 Caso Barrios Altos Vs. Perú, Sentencia de 14 de marzo de 2001, Serie C No. 75, párr. 48.110 Caso Myrna Mack Chang Vs. Guatemala, Sentencia de 25 de noviembre de 2003, Serie C No. 101, párr. 274.111 Así, por ejemplo, en su Sentencia de 25 de noviembre de 2003 sobre el Caso Myrna Mack Chang Vs. Guatemala (Serie C No. 101, párr. 274), además de evocar su propia jurisprudencia, la Corte se refirió al Dictamen del Comité de Derechos Humanos de 21 de julio de 1983, Comunicación No. 107/198, Quinteros v. Uruguay; al Informe final revisado acerca de la cuestión de la impunidad de los autores de violaciones de los derechos humanos (derechos civiles y políticos) preparado por L. Joinet, de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de las Naciones Unidas, (E/CN.4/Sub.2/1997/20/Rev.1); y al Estudio relativo al derecho de restitución, indemnización y rehabilitación a las víctimas de violaciones flagrantes de los derechos humanos y las libertades fundamentales, Informe definitivo presentado por Theo van Boven, Relator especial, de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías Naciones Unidas (E/CN.4/Sub .2/1993/8).112 Ver entre otros: Caso 19 Comerciantes Vs. Colombia, Sentencia de 5 de julio de 2004, Serie C No. 109; Caso hermanos Gómez-Paquiyauri Vs. Perú, Sentencia de 8 de julio de 2004, Serie C No. 110; Caso Tibi Vs. Ecuador, Sentencia de 7 de septiembre de 2004, Serie C No. 114; Caso Molina Theissen Vs. Guatemala, Sentencia de 3 de julio de 2004, Serie C No. 108; Caso de la Comunidad 36.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 39el derecho a la verdad se basa también en el deber del Estado de realizarinvestigaciones eficaces respecto de las graves violaciones de los derechoshumanos113. Al respecto, ha recordado que la obligación de investigary el correspondiente derecho de la presunta víctima o de los familiares sedesprenden tanto de las normas convencionales de derecho internacional,como de aquellas de carácter imperativo o de jus cogens114. Igualmente, laCorte Interamericana destacó que: «[E]l derecho de acceso a la justicia no se agota con el trámite formal de procesos internos, sino que éste debe además asegurar, en tiempo razonable, el derecho de las presuntas víctimas o sus familiares a que se haga todo lo necesario para conocer la verdad de lo sucedido y para que se sancione a los eventuales responsables»115.En ese sentido, la Corte Interamericana ha advertido que: «[L]as investigaciones y procesos abiertos por los hechos de este caso corresponden al Estado, deben ser realizados por todos los medios legales disponibles y culminar o estar orientados a la determinación de toda la verdad y la persecución y, en su caso, captura, enjuiciamiento y castigo de todos los responsables intelectuales y materiales de los hechos»116.En esa línea, la Corte ha establecido que las víctimas y sus familiares “tienenderecho a conocer toda la verdad de los hechos”117. Asimismo ha precisado que: de Moiwana Vs. Surinam, Sentencia de 15 de junio de 2005, Serie C No. 124; Caso Carpio Nicolle y otros Vs. Guatemala, Sentencia de 22 de noviembre de 2004, Serie C No. 117; Caso Hermanas Serrano Cruz Vs. El Salvador, Sentencia de 1 de marzo de 2005, Serie C No. 120; Caso Masacre de Mapiripan Vs. Colombia, Sentencia de 15 de septiembre de 2005, Serie C No. 134; y Caso Myrna Mack Chang Vs. Guatemala, Sentencia de 25 de noviembre de 2003, Serie C No. 101.113 Ibídem.114 Caso Gelman Vs. Uruguay, Sentencia de 24 de febrero de 2011, Serie C No. 221, párrafos 183 y siguientes.115 Caso de la Masacre de Mapiripán Vs. Colombia, Sentencia de 15 de septiembre de 2005, Serie C No. 134, párr. 216. Ver igualmente: Caso de las Hermanas Serrano Cruz Vs. El Salvador, Sentencia de 1 de marzo de 2005, Serie C No. 120, párr. 66, y Caso 19 Comerciantes Vs. Colombia, Sentencia de 5 de julio de 2004, Serie C No. 109, párr. 188.116 Caso La Cantuta Vs. Perú, Sentencia de 29 de noviembre de 2006, Serie C No. 162, párr. 157.117 Caso Goiburú y otros Vs. Paraguay, Sentencia de 22 de septiembre de 2006, Serie C No. 153, párr. 164; 37.
40 Derecho a la verdad y Derecho Internacional «La satisfacción de la dimensión colectiva del derecho a la verdad exige la determinación procesal de la más completa verdad histórica posible, lo cual incluye la determinación judicial de los patrones de actuación conjunta y de todas las personas que de diversas formas participaron en dichas violaciones y sus correspondientes responsabilidades»118. c) Otros sistemas regionales de derechos humanosNi el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ni la Comisión Africana deDerechos Humanos y de los Pueblos se han referido explícitamente a lacuestión del derecho a la verdad. No obstante, ambos órganos regionales deprotección de derechos humanos han abordado la cuestión del derecho de lasfamilias a conocer la suerte corrida por sus seres queridos.Sólo a partir de 1998 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos empezóa abordar la cuestión del derecho a saber de los familiares de víctimas dedesaparición forzada con el caso Kurt c. Turquía119, en el que consideró quela denegación de información a la madre acerca de la suerte o paradero desu hijo desaparecido constituía una violación al derecho a no ser sometido atorturas o malos tratos, protegido por el artículo 3 del Convenio Europeo parala Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales120.En varias sentencias relativas a casos de desaparición forzada, este Tribunalconcluyó que el hecho de que un Estado no proporcione a las familiasinformación relativa a la suerte corrida o al paradero de las víctimas, no lleve acabo investigaciones eficaces sobre las circunstancias de la desaparición y noconceda un recurso efectivo a las familias para determinar la suerte de sus seresqueridos desaparecidos, constituye una violación de los Artículos 3 (tortura ymalos tratos) y 13 (recurso efectivo) del Convenio Europeo121. Asimismo, ha Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil, Sentencia de 4 de julio de 2006, Serie C No. 149, párr. 245; y, Caso Masacre de Pueblo Bello vs., Colombia, Sentencia de 31 de enero de 2006, Serie C No. 140, párr. 266.118 Caso Gelman Vs. Uruguay, Sentencia de 24 de febrero de 2011, Serie C No. 221, párr. 192	119 Sentencia de 25 de mayo de 1998, Caso Kurt c. Turquía, Comunicación No. 15/19997/799/1002.120 Ibíd., párr. 134.121 Ver, inter alia, Sentencia de 25 de mayo de 1998, Caso Kurt c. Turquía, Comunicación No. 15/19997/799/1002; Sentencia de 14 de noviembre de 2000, Caso Tas c. Turquía, Comunicación No. 24396/94; y Sentencia de 10 de mayo de 2001, Caso Chipre c. Turquía, Comunicación No. 25781/94. 38.
II. Desarrollo histórico y jurídico del derecho a la verdad 41señalado que el hecho de que el Estado no lleve a cabo una investigación eficaz“encaminada a conocer el paradero y la suerte” de “personas desaparecidascuya desaparición tuvo lugar en circunstancias amenazantes” constituye unaviolación continuada de su obligación de procedimiento de proteger el derechoa la vida, amparado por el Artículo 2 del Convenio Europeo122. En casos dedesapariciones forzadas, tortura o ejecuciones extrajudiciales, el Tribunal hadestacado que la noción de un recurso efectivo del Artículo 13 del ConvenioEuropeo supone, además del pago de una compensación según el caso, unainvestigación exhaustiva y eficaz capaz de conducir a la identificación y a lasanción de los responsables e incluye el acceso efectivo para los familiares alprocedimiento de investigación123.Por su parte, la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos hautilizado un enfoque similar al del Tribunal Europeo de Derechos Humanos124.122 Sentencia de 10 de mayo de 2001, Caso Chipre c. Turquía, Comunicación No. 25781/94, párr. 136.123 Ver, inter alia, Sentencia de 18 de diciembre de 1996, Caso Aksoy c. Turquía, Comunicación No. 21987/93; y Sentencia de 28 de marzo de 2000, Caso Kaya c. Turquía, Comunicación No. 22535/93).124 Ver por ejemplo: Caso Amnesty International c. Sudan, Comunicaciones No. 48/90, 50/91, 52/91, 89/93 (1999). Recommended
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