Source: http://aredaclubes.org.ar/nota-merlo1.htm
Timestamp: 2017-04-30 01:12:35+00:00

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8 de Agosto de 2013 ¿Fuga de Talento?
El delantero Maximiliano Urruti confirmó estos días que no continuará su carrera en Newells Old Boys y que está a la espera de una propuesta hacia nuevos rumbos. Por su parte, la entidad del parque independencia, emitió un comunicado donde expresa que el jugador tiene un contrato laboral vigente al cual le resta un año de cumplimiento, no existe deuda de ningún tipo y que ejercerá los mecanismos legales correspondientes para defender sus derechos.
La estabilidad contractual es un principio que tiende a respetar lo estipulado por las partes en consecuencia los contratos deben finalizar a su vencimiento o de común acuerdo. El art. 17 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores FIFA, establece las consecuencias de la ruptura unilateral de contratos sin causa justificada. No autoriza el incumplimiento de una de las partes sino que establece cuales son las consecuencias de este tipo de figura cuando no existe una causal determinada.
Siempre que un contrato se rescinda bajo esas condiciones, se obliga a la parte que la provoca a pagar una indemnización sin perjuicio de la correspondiente por derechos de formación. Ante la falta de una cláusula al efecto, la misma se calculará considerando la legislación nacional, las características del deporte y otros criterios objetivos. Se deberá incluir, en particular, la remuneración y otros beneficios que se adeuden al jugador conforme al contrato vigente o al que se celebre con posterioridad, incluyendo el tiempo contractual restante (hasta un máximo de cinco años), cuotas y gastos desembolsados por el club anterior, así
como la cuestión de si la rescisión se produce en un período protegido. Es decir dentro de los tres años/temporadas si el futbolista firmante es menor de 28 años o dos años/temporadas si es mayor de esa edad.
Además deberá imponerse sanción deportiva en los casos en que la ruptura se produzca durante dicho período, aplicándose una restricción de cuatro meses en su elegibilidad para jugar en cualquier partido y en caso de circunstancias agravantes, seis meses. Fuera del mencionado período no implicará sanciones deportivas, pero podrán imponerse medidas disciplinarias si la rescisión no se notifica con la debida antelación (dentro de los quince días siguientes al último partido oficial). También podrán recibir sanciones el nuevo club o su agente en los casos que hayan inducido la rescisión.
Por otra parte si un jugador profesional debe pagar una indemnización, él y su nuevo club tienen la obligación conjunta de efectuar el pago. El monto puede estipularse en el contrato o acordarse entre las partes.
A lo largo de los últimos años se han observado diferentes fallos relativos a esta problemática donde el Tribunal Arbitral del Deporte se ha tenido que expedir para resolver las diferentes controversias entre futbolistas y sus clubes.
Ortega C/ Fenerbahce: En el 2002 River Plate transfiere a Ortega a Fenerbahce de Turquía mediante un contrato por cuatro años y por un monto de U$S 7.500.00. Al cabo de seis meses, el jugador vuelve a la Argentina y decide rescindir el contrato argumentando salarios adeudados, asistente despedido y carencias en la atención médica. La Cámara de Resolución de Disputas de FIFA confirma la rescisión y el incumplimiento del contrato por Ortega sin causa justificada. Suspende al jugador por cuatro meses de sanción deportiva en su elegibilidad para jugar en cualquier partido oficial y fija los daños y perjuicios en U$S 11.000.000. Luego el TAS descarta las justificaciones de Ortega, aprueba el cálculo de la indemnización y confirma la suspensión de cuatro meses.
Mexés y AS Roma C/ A.J.Auxerre: Mexés firma un contrato profesional con el A.J.Auxerre durante cinco años (2000-2005). Luego se produce una renovación y prórroga hasta el año 2006. En el 2004 Roma ofrece €4.500.000 por el jugador pero el club francés no emite respuesta. El jugador decide dar por finalizado su contrato y celebra un nuevo vínculo con A.S.Roma por cuatro años (2004-2008). A su vez interpone demanda ante la Cámara de Resolución de Disputas para determinar su situación alegando que la posición de bloqueo de Auxerre constituye una causa justificada. La CRD constata el incumplimiento del jugador lo sanciona por seis semanas y condena a Roma por dos períodos sin transferencias. El Panel del TAS confirma la sanción deportiva y ordena el pago de €7.000.000 en concepto de daños y perjuicios pero reduce la sanción al club por sólo un período.
Webster y Wigan C/ Herat of Midlothian: Marzo de 2001, el club de fútbol escocés celebró con el jugador un contrato por cuatro años. Antes de su finalización, el vínculo se prorrogó de mutuo acuerdo hasta junio de 2007. El conflicto se produjo cuando, en mayo de 2006, el futbolista comunicó a su club que daba por terminado su contrato en forma unilateral. A los pocos meses celebró un nuevo vínculo con el Wigan Inglés por tres años. Como consecuencia de ello, el Hearts presentó su demanda ante la Cámara de Resolución de Disputas, reclamando una indemnización por la suma de 5.037.311 libras y sanciones disciplinarias tanto al jugador como al club inglés. En abril de 2007, la CRD condenó en forma conjunta a Webster y al Wigan, a pagar en favor del Hearts, la suma de 625.000 libras y dos semanas de sanción deportiva para el jugador. Todas las partes, en desacuerdo con la resolución adoptada, apelaron ante el TAS, quien revocó la sentencia de la CRD por entender que violaba normas de la propia FIFA, al no precisar ni explicar cómo se llegó a establecer la suma en concepto de indemnización. En su lugar, mantuvo la condena en contra del futbolista y su club en favor del Hearts, pero redujo como única indemnización la cantidad de 150.000 libras, explicando que la misma se trataba de la remuneración que restaba abonar al jugador hasta la finalización del contrato, es decir el valor residual del mismo.
Matuzalem y Zaragoza C/ FC Shakhtar Donetsk: En junio de 2006 el club Shakhtar y Matuzalem firmaron un contrato hasta julio de 2009. Poco tiempo después, en julio de 2007 el jugador notificó por escrito al club que unilateralmente rescindía el contrato con efectos inmediatos de acuerdo al artículo 17 del reglamento. Posteriormente, el 19 de julio de 2007 el jugador firmó un nuevo contrato con el club español Zaragoza por tres años. En julio de 2007 el Shakhtar presentó una queja ante la CRD y pidió que ésta ordenara a Matuzalem y Zaragoza, a pagar como indemnización la suma de €25.000.000 de euros en virtud de una cláusula donde se pactaba la eventual cifra de venta. No obstante, la CRD sólo hizo lugar parcialmente al reclamo del club y en noviembre de 2007 ordenó al jugador el pago de la suma de €6.800.000. Todas las partes apelaron ante el TAS. En julio de 2008, Zaragoza cedió al jugador al club Lazio Spa durante la temporada 2008/2009. El contrato de préstamo contenía una cláusula opcional de compra con su respectivo incremento en caso de un resultado desfavorable por parte del TAS. Finalmente el jugador y Zaragoza firmaron un nuevo contrato con vigencia hasta el 30 de junio de 2011 pero el TAS los condenó
a indemnizar con €11.858.934 de euros al FC. Shakhtar Donetsk.
Como se pudo observar hubo diferentes resoluciones por parte de la CRD y del TAS frente a un mismo tema. A los pocos días de conocerse la decisión respecto al caso Webster las autoridades de la FIFA hicieron conocer su descontento, declarando que era una resolución dañina para el sistema ya que de esa manera se terminaría beneficiando a los agentes, quienes podrían ofrecer futbolistas a nuevos clubes por un precio determinado perjudicando la estabilidad contractual.
Lejos de generar una catarata de nuevas rescisiones unilaterales, el fallo sólo fue un antecedente ya que al año siguiente, el mismo tribunal en el caso Matuzalem, impuso una indemnización mucho más representativa, evitando que el artículo 17 sirva para obtener la libertad contractual fácilmente.
Se puede concluir que el reglamento no autoriza el incumplimiento unilateral sino que fija sus consecuencias, y que la indemnización no sólo contempla el valor residual del contrato sino que también se tiene en cuenta la importancia que tienen los jugadores como activo de los clubes, requisito que no puede ser totalmente ignorado.

References: Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 artículo 17
 resolución 
 artículo 17