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PROGRAMA GUÍA PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS EMOCIONALES, EDUCATIVAS Y PARENTALES
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1 PROGRAMA GUÍA PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS EMOCIONALES, EDUCATIVAS Y PARENTALES
2 PROGRAMA-GUÍA PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS EMOCIONALES, EDUCATIVAS Y PARENTALES Autora: Dra. Raquel-Amaya Martínez González Facultad y Departamento de Ciencias de la Educación Universidad de Oviedo
3 MINISTERIO DE SANIDAD Y POLÍTICA SOCIAL SECRETARÍA GENERAL DE POLÍTICA SOCIAL Y CONSUMO DIRECCIÓN GENERAL DE POLÍTICA SOCIAL DE LAS FAMILIAS Y DE LA INFANCIA Autora: Dra. Raquel-Amaya Martínez González Edita: Secretaría General Técnica Catálogo de Publicaciones: Edición 2009 NIPO: Depósito Legal: M Diseño: Olga Fernández Quintero Imprime: Solana e Hijos A.G., S.A.
4 Presentación Institucional En las últimas décadas, la sociedad española viene experimentando importantes cambios en las dinámicas de convivencia e interacción social entre las personas que afectan al comportamiento familiar. Aunque estos cambios han aportado mejoras, no cabe duda que han requerido que las personas modifiquen muchos de sus patrones de comportamiento para adaptarse a los nuevos retos sociales. en ocasiones, este proceso no ha resultado fácil como se creía, dado el modo en que se conciben las relaciones mutuas, propiciando desencuentros entre padres, madres e hijos y educadores. Ante estos procesos de cambio, ha sido preciso plantear nuevas soluciones dirigidas a comprender las causas y mejorar las relaciones de la convivencia familiar. Con este propósito se impulsó desde este Departamento la elaboración de una investigación, publicada en el año 2007, sobre Estrategias para prevenir y afrontar conflictos en las relaciones familiares (padres e hijos), a través de un convenio de colaboración con la Universidad de Oviedo. Al analizar el contenido de este estudio y las demandas surgidas desde distintas instancias sobre la necesidad de incrementar la formación y el asesoramiento educativo dirigidas a las familiar y, al medio educativo, se consideró importante la publicación de este trabajo, fruto de una larga experiencia y aplicación con los actores implicados, denominado «Programa-Guía para el desarrollo de competencias emocionales, educativas y parentales», que ha sido realizada por la Dra. Raquel-Amaya Martínez, del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo, que fue promovida y financiada por el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte. Se trata de una guía que contiene algunas respuestas a las demandas educativas familiares y se ofrece como resurso para ser utilizado ppor los profesionales que trabajan en la intervención y orientación familiar, cuyo objetivo es facilitar que los padres y madres adquieran estrategias personales, emocionales y educativas que les permitan implicarse de un modo eficaz en la construcción de una dinámica de convivencia familiar porsitiva y en el desarrollo de modelos parentales adecuados para los niños y jóvenes. Entre sus contenidos se contemplan distintas sesiones de trabajo a través de fichas dirigidas a ofrecer respuestas en las siguientes áreas: información sobre las características evolutivas de los menores; habilidades cognitivas y autorregulación emocional; autoestima y asertividad en el desarrollo de la función parental; escucha activa y empatía; estrategias de resolución de problemas y de negociación; disciplina para fomentar la autorregulación del comportamiento en los hijos: límites, normas y consecuencias. 3
5 Se ha puesto un gran interés en que esta publicación sea útil y pedagágica para que los profesionales que trabajan con las familias puedan utilizarla eficazmente, propocionándoles un instrumento de aprendizaje y orientación con el propósito de colaborar en la prevención y afrontamiento de la problemas y conflictos cotidianos. Por último, mostrar nuestro agradecimiento tanto a la autora de la investigación, como a los padres y madres, al profesorado de Educación Infantil, Primaria y Secundaria, que han participado en las actividades de Orientación e Intervención Educativa para la Vida Familiar desarrolladas a través de este Programa-Guía. Secretaría General de Política Social. Dirección General de Política Social, de las Familias y la Infancia. 4
6 Índice de contenidos Ficha técnica del Programa-Guía para el Desarrollo de Competencias Emocionales, Educativas y Parentales Sección I Presentación del Programa-Guía 1. Introducción. Cambios sociales y necesidades educativas de las familias 2. Algunas respuestas a las demandas educativas familiares. Orientación e Intervención Educativa para la Vida Familiar como medida para fomentar la Parentalidad Positiva 3. Programa-Guía para el Desarrollo de Competencias Emocionales, Educativas y Parentales. Objetivos 4. Dimensiones de Contenido del Programa-Guía 5. Sesiones sugeridas para el desarrollo del Programa-Guía y Temporalización 6. Estructura de las Sesiones, Metodología de desarrollo y Número de participantes recomendados 7. Recursos 8. Evaluación del desarrollo del Programa-Guía 9. Coordinador de las Sesiones del Programa-Guía 10. Referencias Bibliográficas y Bibliografía Adicional Sección II Sesiones del Programa-Guía para el Desarrollo de Competencias Emocionales, Educativas y Parentales. Sugerencias y recursos SESIÓN 1- Introducción del Programa e identificación de expectativas formativas de los padres y madres. Qué necesitamos aprender SESIÓN 2. Características de la etapa evolutiva de los hijos. Cómo son nuestros hijos dependiendo de la edad que tengan SESIÓN 3. Necesidad de atención, respeto, afecto y reconocimiento. Cómo comprender el comportamiento de nuestros hijos SESIÓN 4. Autoestima y asertividad en los padres y madres. Cómo sentirnos bien y seguros como padres y madres SESIÓN 5. Autoestima y asertividad en los hijos. Cómo conseguir que nuestros hijos se sientan bien y confíen en nosotros y en sí mismos 5
7 SESIÓN 6. Comunicación asertiva (I): Escucha activa y empatía. Cómo escuchar y ponerse en el lugar del otro para entendernos mejor SESIÓN 7. Comunicación asertiva (II): Expresión de sentimientos y opiniones. Cómo expresarnos de manera positiva SESIÓN 8. Resolución de problemas (I): Apoyo parental a los hijos para la resolución de sus propios problemas. Cómo ayudar a nuestros hijos para que puedan resolver sus propios problemas SESIÓN 9. Resolución de problemas (II): Procesos de negociación y de establecimiento de acuerdos entre padres y madres e hijos. Cómo llegar a acuerdos con nuestros hijos SESIÓN 10. Disciplina para fomentar la autorregulación del comportamiento en los hijos: Límites, Normas y Consecuencias. Cómo mejorar el comportamiento de nuestros hijos y fomentar su autorregulación con disciplina: Límites, normas y consecuencias SESIÓN 11. Evaluación final del desarrollo del Programa. Qué hemos aprendido y cómo nos hemos sentido 6
8 Agradecimientos La autora de este trabajo agradece a las madres y padres y al profesorado de Educación Infantil, Primaria y Secundaria, que han participado en las actividades de orientación e intervención educativa para la vida familiar desarrolladas a través de este Programa-Guía, sus interesantes comentarios sobre lo que implica el ejercicio positivo del rol educativo y parental en el momento actual. Así mismo, agradece al Observatorio de Infancia del Principado de Asturias y a los profesionales de los Servicios Sociales de dicho Principado sus valiosas aportaciones para enriquecer los recursos del Programa, de modo que puedan adaptarse a una gran variedad de circunstancias y dinámicas familiares. De igual modo, muestra su agradecimiento al Instituto Asturiano de Administración Pública Adolfo Posada por el apoyo recibido para llevar a cabo el proceso de validación del Programa con los profesionales de los Servicios Sociales del Principado de Asturias. NOTA: En este documento se emplean algunos términos genéricos que hacen referencia tanto a sujetos masculinos como femeninos, como hijo (hijo/a), coordinador (coordinador/a) o todos (todos/as). 7
10 Ficha técnica del Programa-Guía para el Desarrollo de Competencias Emocionales, Educativas y Parentales Autora: Dra. Raquel-Amaya Martínez González. Facultad y Departamento de Ciencias de la Educación. Universidad de Oviedo. Promotor: Ministerio de Educación, Política Social y Deporte. Destinatarios: Padres y madres u otros adultos con responsabilidades educativas familiares con menores en edades comprendidas entre los dos y los diecisiete años. Profesionales: El Programa-Guía se ofrece como recurso para ser utilizado por profesionales titulados en orientación e intervención educativa para la vida familiar o por otros titulados afines a esta disciplina. Objetivo: Facilitar que los padres y madres u otros adultos con responsabilidades educativas familiares adquieran estrategias personales, emocionales y educativas que les permitan implicarse de un modo eficaz en la construcción de una dinámica de convivencia familiar positiva y en el desarrollo de modelos parentales adecuados para los niños y jóvenes. Con ello se espera que las familias puedan prevenir y afrontar de modo constructivo sus problemas y conflictos cotidianos. Contenidos: Se encuentran clasificados en seis dimensiones o módulos que llevan asociados un conjunto de estrategias transversales básicas y fundamentales para la adquisición de valores y competencias emocionales y educativas: 1) Información sobre las características evolutivas de los menores; 2) Habilidades cognitivas, de relajación y de autorregulación emocional; 3) Autoestima y asertividad en el desarrollo de la función parental; 4) Comunicación asertiva: Hábitos y habilidades de escucha y de expresión verbal, gestual y paraverbal; 5) Estrategias de resolución de problemas y de negociación y 6) Disciplina para fomentar la autorregulación del comportamiento en los hijos: Límites, normas y consecuencias. Número de sesiones y temporalización: Inicialmente se ofrecen once sesiones, si bien el número final de sesiones a impartir puede ser adaptado en función de la disponibilidad de tiempo de los destinatarios y de las condiciones presupuestarias. Se sugiere desarrollar las sesiones con un intervalo de una semana entre ellas, y con una duración de dos horas por sesión. La primera y la última sesión están dirigidas a efectuar, respectivamente, el proceso de evaluación inicial y final del desarrollo del programa. Las sesiones dos a diez incluyen los contenidos del Programa-Guía. Metodología: Se sugiere desarrollar las sesiones con una metodología activa, participativa, experiencial y basada en dinámica de grupos coordinados por uno o dos profesionales titulados en orientación e intervención educativa para la vida familiar o en otras titulaciones afines, y con formación y experiencia en estas dinámicas. Número de participantes: Dado el carácter activo, grupal y participativo de la metodología a seguir, se sugiere restringir el número de participantes entre para asegurar una adecuada calidad en los procesos de dinamización de las sesiones. Recursos: Se organizan en dos secciones: Sección I: Presentación del Programa-Guía y Sección II: Sesiones del Programa-Guía. Sugerencias y recursos. En esta última se incluyen: 1) Indicaciones detalladas y pautadas para el desarrollo de las actividades por parte del coordinador durante las dos horas de cada sesión, y 2) Fichas de trabajo para cada sesión y para efectuar la evaluación inicial, de proceso y final del desarrollo del programa. 9
12 PRESENTACIÓN DEL PROGRAMA-GUÍA PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS EMOCIONALES, EDUCATIVAS Y PARENTALES
14 1. Introducción. Cambios sociales y necesidades educativas de las familias Desde una perspectiva socio-pedagógica se podría conceptualizar a la familia como un sistema de participación y exigencias entre personas unidas por vínculos afectivos y/o consanguíneos, un contexto donde se generan y expresan emociones, del que se esperan satisfacciones y donde se desempeñan funciones educativas y de cuidado de los hijos y de los adultos que lo integran (Martínez González, 1996:6). Desde esta perspectiva, la familia se entiende como un contexto social, educativo y de aprendizaje, que puede contribuir, de darse las condiciones adecuadas, al desarrollo humano y personal de todos sus componentes, ya sean niños, jóvenes o adultos, en todas las etapas de su desarrollo biológico y evolutivo, y que contribuye también al desarrollo social, dada la función socializadora que cumple la familia a través de la educación. Estas características educativas y socializadoras confieren a la familia una dimensión pública por su contribución a la formación de los ciudadanos y a mantener la estructura, cohesión y convivencia social. Esta dimensión pública que adquiere la familia ha llevado al Parlamento Europeo y al Consejo de Europa 1 a formular recomendaciones a los Estados Miembros para que estimulen medidas de apoyo a las familias. En dichas recomendaciones se indica la necesidad de conjugar acciones integradas y coordinadas de todos los sectores sociales con la finalidad de contribuir a mejorar la calidad de la convivencia familiar, y con ello a construir un futuro próspero de la sociedad. De ahí, que el European Social Charter (ETS No. 163) formule en su artículo 16 que la familia, como unidad básica fundamental de la sociedad, tiene derecho a recibir apoyo y protección social, legal y económica para asegurar todo su potencial de desarrollo. Sin embargo, para que la familia pueda cumplir adecuadamente con esta función pública educativa y socializadora han de tomarse en consideración los múltiples factores personales, evolutivos, educativos, culturales, étnicos, religiosos, laborales, económicos, o sociales que afectan a la estructura y funcionamiento familiar, y que contribuyen a generar diversidad entre las familias, y por tanto, también en los efectos y productos de la socialización (Bourdieu, 1998; Bronfenbrenner, 1986; Castelli, Mendel & Ravn, 2003; Lareau, 2000 ; Marjoribanks, 2002, 2003, 2004; Martínez-González, Rodríguez-Ruiz & Pérez-Herrero, 2005; Paik, 2004; Symeou, 2007). Desde hace unas décadas, la sociedad española viene experimentando importantes cambios que afectan a las estructuras y dinámicas familiares. Entre otros, los avances en los ámbitos político, económico y tecnológico van introduciendo modificaciones en las estructuras sociales y culturales y en las dinámicas de convivencia e interacción social entre las personas, que afectan indirectamente al comportamiento familiar. Muchos de estos cambios sociales han aportado una mejora sustancial en las condiciones y calidad de vida de los ciudadanos, que se traducen, entre otras cosas, en el derecho de todas las personas a recibir atención sanitaria, educación, una pensión digna y apoyo ante situaciones de dependencia. Ello se deja ver, entre otros, en indicadores de mayor longevidad en las personas, en 1 Council of Europe document (p.2): Recommendation Rec(2006)19 of the Committee of Ministers to member states on policy to support positive parenting. Adopted by the Committee of Ministers on 13 December 2006 at the 983rd meeting of the Ministers Deputies. 13
15 tiempo de disfrute de ocio y en el acceso de los ciudadanos a un mayor número de servicios y bienes de consumo. Estos cambios sociales, sin embargo, han requerido también que las personas modifiquen muchos de sus patrones de comportamiento anteriores para adaptarse a los nuevos retos sociales. La democratización de la sociedad y su influencia en el discurso de las relaciones interpersonales, la incorporación de la mujer al mundo laboral, la cada vez mayor tasa de separaciones de pareja y de familias monoparentales y reconstituidas, el incremento de la diversidad cultural debida a factores de inmigración, la influencia a veces perversa de los mensajes de los medios de comunicación y de las modernas tecnologías de la información y la comunicación, la presión de la sociedad de consumo, la competitividad, la tendencia a la globalización y a la despersonalización, la precariedad laboral y los bajos salarios, etc. son, entre otros, factores que acompañan a los cambios sociales mencionados y que exigen al ciudadano la incorporación de nuevos patrones de pensamiento, de ajuste de expectativas, de conducta y de interacción social. Por otra parte, la intensa relación que existe entre el funcionamiento de la sociedad y el funcionamiento familiar como unidad básica de aquella, hace que las estructuras y dinámicas familiares tradicionales se vean fuertemente afectadas y modificadas por dichos cambios sociales y que los padres, madres e hijos se vean en la necesidad de modificar sus antiguos patrones de interacción y convivencia familiar para adaptarlos a nuevas fórmulas que den respuesta a los actuales requerimientos, demandas y situaciones sociales y familiares. Este proceso de rápida adaptación de patrones de interacción y convivencia familiar a las nuevas demandas sociales no resulta fácil, sin embargo, para muchas familias, que siguen reproduciendo en muchos casos los patrones de convivencia e interacción de sus familias de origen, aprendidos a través de la observación y la imitación de conductas durante generaciones. Ello propicia, en ocasiones, fuertes desencuentros entre padres y madres e hijos por el modo diferente en que unos y otros conciben cómo han de ser sus relaciones mutuas, los valores que han de sostenerlas, el rol y nivel de liderazgo que cada uno ocupa en el sistema familiar y los derechos y deberes que se conceden. Por otra parte, estos desencuentros interpersonales entre padres y madres e hijos pueden estar en ocasiones asociados a problemas de relación e implicación en otros contextos educativos y sociales: falta de implicación y compromiso en las tareas escolares, incremento del fracaso escolar, agresividad y violencia en las aulas y en los barrios, consumo de drogas, embarazos en adolescentes, delincuencia, acoso y abuso entre jóvenes, etc. En un marco donde tradicionalmente la familia no explicita sus normas de convivencia, donde las funciones, derechos y deberes de cada miembro se suelen dar por supuestos, pero no se contrastan ni se dialogan la mayoría de las veces, donde el tiempo de comunicación y convivencia entre padres y madres e hijos es cada vez más escaso por las necesidades laborales de los padres y madres y por la variedad de actividades que realizan los hijos, y donde los medios y tecnologías de la información y la comunicación suelen introducir valores en los menores sustancialmente diferentes a los que intentan 14
16 transmitirles sus mayores, no sorprende que se advierta cada vez más que los adultos con responsabilidades educativas familiares lleguen a dudar de sus competencias y habilidades para ejercer positivamente su rol parental. Las necesidades de asesoramiento educativo que se aprecian en las familias son variadas según sus propias circunstancias. Algunos padres y madres perciben la necesidad de incrementar sus conocimientos sobre estrategias educativas con los hijos, y otros asocian sus necesidades educativas con situaciones personales y emocionales más difíciles de abordar como inseguridad, bloqueo emocional y culpabilidad, lo que, en ocasiones, les induce a delegar parte de sus responsabilidades educativas en otros profesionales e instituciones, como los centros escolares o los servicios sociales, quienes, por su parte, no siempre pueden absorber y dar respuesta a todas las demandas familiares. Por otra parte, las diferencias de estilos educativos entre ambos padres, que se advierten con frecuencia, les hace más difícil y complejo desarrollar positivamente su rol parental. 2. Algunas respuestas a las demandas educativas familiares Orientación e intervención educativa para la vida familiar como medida para fomentar la parentalidad positiva Los cambios sociales que se observan en las dinámicas de convivencia familiar y de otras instituciones educativas y sociales tanto en nuestro país como en otros de la Unión Europea (Castelli, Mendel y Ravn, 2003; Georgiou, 1996; Martínez-González, Pérez Herrero y Rodríguez Ruiz, 2005; Pthiaka y Symeonidou, 2007), están propiciando que los gobiernos de los diversos países de la Unión se planteen la necesidad de dar respuestas y apoyos a las familias para que puedan desarrollar progresivamente procesos positivos de transición y adaptación de sus dinámicas internas a las nuevas demandas sociales. En este sentido, el Comité de Ministros de los Estados Miembros de la Unión Europea ha dictado la Recomendación (2006)19 sobre Políticas de Apoyo al Desarrollo de una Parentalidad Positiva, que recoge sugerencias de actuación para su aplicación y adaptación a las necesidades de cada país, ya sea a nivel estatal, regional o local. Estas recomendaciones hacen referencia, entre otros aspectos, al rol fundamental que desempeñan los padres y madres y a la conveniencia de escuchar y analizar sus necesidades y demandas y de apoyar a las familias para que puedan desarrollar adecuada y positivamente su rol parental. Así mismo, se hace referencia al rol fundamental de los profesionales que trabajan con las familias y los menores y la necesaria colaboración que se precisa establecer entre ellos a nivel multiprofesional y entre los profesionales y las familias. En España existen desde hace años iniciativas dirigidas a promover y apoyar a las familias en el ejercicio positivo de su rol parental, que se encuentran vinculadas a las acciones de diversas entidades sociales, educativas, académicas y grupos de investigación. Pueden consultarse, por ejemplo, los trabajos de Carrobles y Pérez Pareja, 2001; Maganto y Bartau, 2004; Máiquez et al., 2000; Martínez González, 1998; Martínez González y Pérez Herrero, 2004; Radio Ecca Canarias, Preescolar na Casa Galicia, etc. Por 15
17 su parte, el anterior Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales ha facilitado la realización de algunos estudios para analizar y detectar las necesidades de asesoramiento y apoyo que tienen las familias para el ejercicio positivo de su rol parental. Entre ellos, el estudio publicado en 2007 por dicho Ministerio sobre Estrategias para prevenir y afrontar conflictos en las relaciones familiares (padres e hijos), pone de manifiesto: la conveniencia de asesorar educativamente a los padres y madres para el desarrollo de habilidades de autorregulación emocional, así como en técnicas cognitivas y de relajación que les permitan abordar las tensiones y los conflictos cotidianos familiares desde una perspectiva positiva basada en el diálogo y la negociación Así mismo, se advierte la necesidad de apoyar a los padres y madres en la adquisición de habilidades sociales y de comunicación con sus hijos que les ayuden a expresar mejor sus emociones, a escuchar a sus hijos de forma activa, y les posibilite manejar los conflictos desde una postura abierta al diálogo. Esto resultará positivo también para que los hijos, a través de la observación e imitación de conductas parentales, aprendan e incorporen estas habilidades en sus repertorios conductuales (Martínez González, Pérez Herrero y Álvarez Blanco, 2007, p.109). Los resultados obtenidos en los estudios mencionados indican la conveniencia de asesorar educativamente a los padres y madres para que puedan desarrollar positivamente su rol parental en la sociedad actual. Ello lleva a considerar la necesidad de fomentar la Orientación e intervención educativa para la vida familiar (Brock, Oertwein y Coufal, 1993; Martínez González, 1999; Otero, 1989; Thomas y Arcus, 1992), cuyas metas fundamentales (Arcus, Schvaneveldt & Moss, 1993) se resumen en la tabla 1. Tabla 1. Metas fundamentales de la Orientación e Intervención Educativa para la Vida Familiar Fuente: Adaptado de Arcus, Schvaneveldt & Moss (1993) Estas metas tienen asociados unos Objetivos hacia los que ha de tender la actuación práctica en Orientación e Intervención Educativa para la Vida Familiar, que han sido propuestos por la National Commission on Family Life Education y el National Council on Family Relations (USA, 1984), y que se resumen, de acuerdo con Thomas and Arcus (1992) en fortalecer y enriquecer el bienestar individual y familiar. Este objetivo general se concreta en los objetivos específicos que recoge la tabla 2. 16
18 Tabla 2. Objetivos específicos de la Orientación e Intervención educativa para la Vida Familiar Fuente: Adaptado de Thomas and Arcus (1992) La consecución de estos objetivos ha de estar guiada por una serie de Principios que se sustentan, básicamente, en la consideración de las necesidades de las personas y de las familias y en el respeto a la diversidad y a los diferentes valores familiares (Arcus, Schvaneveldt & Moss, 1993). Estos principios se resumen en la tabla 3. Tabla 3. Principios de la Orientación e Intervención Educativa para la Vida Familiar Fuente: Adaptado de Arcus, Schvaneveldt & Moss (1993) 17
19 Las metas, objetivos y principios comentados han de tener una concreción en la práctica de la orientación e intervención educativa para la vida familiar, que lleva a centrar los contenidos a desarrollar en los programas o actuaciones que se lleven a cabo con las familias en dos campos fundamentales, según plantea el National Council on Family Relations (1984): Áreas temáticas y procesos. Dentro de cada uno de ellos se especifican dichos contenidos, que aparecen resumidos en la tabla 4. Tabla 4. Contenidos de la Orientación e Intervención Educativa para la Vida Familiar Fuente: Adaptado del National Council on Family Relations (1984) Estos procesos fundamentales a desarrollar precisan de un marco de realización y de unos agentes que los dinamicen. Tanto unos como otros pueden ser variados, pero quizás donde resultan más eficaces es en el contexto escolar y en el ámbito comunitario, a través de las acciones preventivas desarrolladas por los profesionales de la Educación y de los Servicios Sociales (Martínez González y Corral Blanco, 1996; Martínez González, 1998). Cuando estos procesos se desarrollan en el marco escolar contribuyen a fomentar las relaciones de cooperación entre los dos microsistemas fundamentales para el desarrollo personal de los menores: la familia y el centro docente (Bronfenbrenner, 1979; Martínez González et al., 2000; Martínez González, Pérez Herrero, Peña del Agua, García González y Martínez Álvarez, 2004; Martínez González y Rodríguez Ruiz, 2007). Una de las necesidades que tanto los padres y madres como el profesorado consideran más prioritaria es la formación de adultos con responsabilidades educativas familiares para que puedan cumplir satisfactoriamente con la función educativa y socializadora que la sociedad les ha encomendado. La escasez de iniciativas de formación para desarrollar positivamente el rol parental constituye una carencia evidente del sistema educativo actual, a la que intentan dar respuesta algunos colectivos y entidades. Esta formación puede adquirir una diversidad de formatos, pero parece más 18
20 eficaz cuando se desarrolla a través de programas y de metodologías experienciales grupales, activas y participativas, que tienen un objetivo preventivo y contribuyen a fortalecer y enriquecer la vida familiar, la del propio individuo y la dinámica de la sociedad en general. Algunos de estos programas pueden consultarse en: Bartau, Maganto, Etxeberría y Martínez González (1999); Brunet y Negro (1985); Dinkmeyer y McKay (1990); Gordon (1993); Hamner y Turner (1990); Maganto y Bartau (2004); Martínez González y Pérez Herrero (2004), Martínez González y Rodríguez Ruiz (2007) y Merino Rodríguez, et al. (1997). De ahí, que se plantee la conveniencia de diseñar y apoyar institucionalmente iniciativas que fomenten el desarrollo de la orientación e intervención educativa para la vida familiar desde una perspectiva preventiva y comunitaria. Este es el marco en el que se ofrece el Programa-Guía para el Desarrollo de Competencias Emocionales, Educativas y Parentales que se presenta en este documento. 3. Programa-Guía para el Desarrollo de Competencias Emocionales, Educativas y Parentales. Objetivos Una vez revisadas: a) Las áreas temáticas y los procesos propuestos por el National Council on Family Relations (1984) para ser desarrollados por la Orientación e Intervención Educativa para la Vida Familiar; b) Las directrices del Comité de Ministros de la Unión Europea para promover la parentalidad positiva en los Estados miembros ( ); y c) Las necesidades de asesoramiento parental detectadas en estudios como el de Martínez González, Pérez Herrero y Álvarez Blanco (2007), este Programa-Guía se ofrece como recurso para ser utilizado por profesionales de la orientación e intervención educativa para la vida familiar o por otros profesionales afines a esta disciplina con el objetivo de facilitar que los padres y madres u otros adultos con responsabilidades educativas familiares adquieran estrategias personales, emocionales y educativas que les permitan implicarse de un modo eficaz en la construcción de una dinámica de convivencia familiar positiva y en el desarrollo de modelos parentales adecuados para los niños y jóvenes. Con ello se espera que las familias puedan prevenir y afrontar de modo constructivo problemas y conflictos familiares que podrían llegar a producir efectos negativos en el desarrollo personal de sus miembros, ya sean éstos menores o adultos. Dado que todo proceso educativo está afectado por factores emocionales que pueden influir de manera positiva o negativa en el desarrollo de competencias, valores y actitudes personales, este Programa-Guía pretende contribuir a fomentar el desarrollo de competencias emocionales asociadas a procesos de reconocimiento y regulación del comportamiento de uno mismo y de los demás (Goleman y Cherniss, 2005). Estos procesos permiten clasificar las competencias emocionales en cuatro campos fundamentales: 1) Conciencia de uno mismo, 2) Autorregulación, 3) Conciencia Social y 4) Gestión de las relaciones sociales. Las competencias emocionales específicas asociadas a estos cuatro campos fundamentales se resumen en la tabla 5. 19
21 Tabla 5. Marco referencial de las competencias emocionales Fuente: Goleman, en Goleman y Cherniss (2005, p. 65) Tabla 6. Objetivos específicos del Programa-Guía para el Desarrollo de Competencias Emocionales, Educativas y Parentales Fuente: Adaptado de Martínez González,
PROGRAMA GUÍA PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS EMOCIONALES, EDUCATIVAS Y PARENTALES PROGRAMA-GUÍA PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS EMOCIONALES, EDUCATIVAS Y PARENTALES Autora: Dra. Raquel-Amaya Martínez
La Orientación Educativa Familiar como Prestación Social Básica de Servicios Sociales para fomentar la Parentalidad Positiva
Informe La Orientación Educativa Familiar como Prestación Social Básica de Servicios Sociales para fomentar la Parentalidad Positiva La Experiencia Asturiana de Implantación del Programa- Guía para el
GUÍA PARA EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS EMOCIONALES, EDUCATIVAS Y PARENTALES www.msps.es MINISTERIO DE SANIDAD Y POLÍTICA SOCIAL SECRETARÍA GENERAL DE POLÍTICA SOCIAL Y CONSUMO DIRECCIÓN GENERAL DE POLÍTICA
(M) 2. Orientación educativa 4/1/10 12:15 Página 97 DOSSIER / DOSSIER Orientación Educativa para la Vida Familiar como Medida de Apoyo para el Desempeño de la Parentalidad Positiva Educational Guidance

References: resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 resolución 
 artículo 16