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Timestamp: 2013-06-20 09:12:01+00:00

Document:
EUR-Lex - 52003DC0021 - ES
Informe de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre la aplicación de la Carta Europea de la Pequeña Empresa
de envío: 21/01/2003; transmitido al Consejo
rectif. por 52003DC0021R(01) Seleccionar todos los documentos que citan este documento
I. ¿ESCUCHA ALGUIEN A LAS PEQUEÑAS EMPRESAS?
1. Mantener las pequeñas empresas como una prioridad de la agenda política
2. Escuchar a las pequeñas empresas
3. Aprender unos de otros
4. Reducir las diferencias en cuanto a eficacia
5. Concentrarse en las áreas clave
II. SITUACIÓN ACTUAL Y ACCIONES FUTURAS
1 Educación y formación en el espíritu empresarial
2 Puesta en marcha menos costosa y más rápida
3 Mejorar la legislación y la reglamentación
4 Disponibilidad de habilidades
5 Mejorar el acceso en línea
6 Sacar más provecho del mercado único
7 Fiscalidad y cuestiones financieras
8 Promoción de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas
9 Modelos de empresa electrónica próspera y apoyo de alto nivel a la pequeña empresa
10 Potenciar y hacer más eficaz la representación de los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la Unión
1. Mantener a las pequeñas empresas como una prioridad de la agenda política
Dos años y medio después de que los Jefes de Estado y de Gobierno firmaran la Carta Europea de la Pequeña Empresa en Santa María da Feira en junio de 2000 [1], los avances realizados para cumplir las recomendaciones de la Carta son alentadores. Sin embargo, ¿se mantiene fiel la UE a los compromisos asumidos en la Carta?
[1] Anexo III de las Conclusiones del Consejo Europeo de Santa Maria da Feira, de 19 y 20 de junio de 2000. La Carta solicita que la Comisión presente un informe anual de aplicación al Consejo Europeo de primavera.
Los compromisos asumidos en la Carta encarnan el principio de «pensar primero a pequeña escala» y el reconocimiento de que las pequeñas empresas constituyen la columna vertebral de la economía europea y la clave de nuestra competitividad. Por ello, la Carta es primordial para alcanzar el objetivo fijado en Lisboa de convertir a Europa en la economía del conocimiento más competitiva y dinámica del mundo. Es fundamental mantener vivos dichos compromisos.
La Conferencia de Ministros responsables de las PYME organizada en Aranjuez por la Presidencia española en febrero de 2002 contribuyó en gran medida a mantener vivo el ímpetu inicial. La solicitud del Consejo Europeo de Barcelona [2] a los Estados miembros de acelerar la aplicación de la Carta proporcionó un nuevo impulso al proceso.
[2] Conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo de Barcelona, de 15 y 16 de marzo de 2002, artículo 15.
La Carta amplía su influencia. Después de que los países candidatos la firmaran en Maribor en abril de 2002 [3], la Carta se ha convertido en la piedra angular de la política para las pequeñas empresas que se aplicará en la futura Europa ampliada. Corresponde a los Estados miembros dar ejemplo.
[3] Los progresos realizados por los países candidatos se analizan en el «Informe sobre la aplicación de la Carta Europea de la Pequeña Empresa en los países candidatos a la adhesión a la Unión Europea», de enero de 2003, SEC(2003)57.
La mayoría de medidas no producen resultados visibles a corto plazo y los avances realizados en los diferentes ámbitos no pueden evaluarse completamente con una periodicidad anual. Los Estados Miembros tampoco deberían hacer demasiados esfuerzos por adoptar un gran número de medidas cada año: es igualmente importante consolidar y mejorar las medidas vigentes. Los gobiernos no pueden hacer todo al mismo tiempo, pero pueden conseguir avances mediante esfuerzos concentrados. Construir a partir de los resultados obtenidos y concentrar los esfuerzos en unos ámbitos determinados en cada ocasión es mejor que hacer demasiado poco en todos los frentes.
Establecer de forma voluntaria objetivos cuantitativos de política empresarial puede ayudar a los Estados miembros a concentrar su atención en los aspectos clave y a medir los avances realizados. Los objetivos notificados en 2002 por los Estados miembros son un paso alentador en esta dirección [4].
[4] «Objetivos cuantitativos en la política empresarial. Pasos hacia la consecución de los objetivos de Lisboa», SEC(2002) 1214 de 7.11.2002.
El informe del año pasado sobre la aplicación de la Carta [5] hacía énfasis en la necesidad de que los intereses de las pequeñas empresas se encuentren mejor representados y subrayaba que si los gobiernos no piensan a pequeña escala en primer lugar, cabe la posibilidad de que nunca piensen a pequeña escala.
[5] Informe de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo titulado «Informe sobre la aplicación de la carta Europea de las pequeñas empresas», COM(2002) 68 final de 6.2.2002.
¿Escucha alguien a las pequeñas empresas? La respuesta es sí. Algunas medidas encomiables adoptadas por Estados miembros como Dinamarca, Suecia, Finlandia o el Reino Unido podrían servir como fuente de inspiración a otros países. Sin embargo, todavía existe una línea divisoria entre los Estados miembros que consultan sistemáticamente a las pequeñas empresas al preparar legislación y políticas y los que no lo hacen. Algunos Estados miembros todavía no ofrecen a las pequeñas empresas la oportunidad de expresar sus intereses. El año pasado se registraron muy pocos avances en dicho ámbito. ¿Cómo pueden los Estados miembros pensar primero a pequeña escala si no escuchan a las pequeñas empresas?
Las pequeñas empresas constituyen la gran mayoría de empresas europeas. Para poder pensar a pequeña escala, los Estados miembros y la Comisión deben hablar antes con las pequeñas empresas. De lo contrario, se perderá la voz de la mayoría de empresas europeas. La Comisión está comprometida en involucrar a todos las partes interesadas en la elaboración de políticas y legislación desde la fase inicial.
Los Estados miembros se interesan cada vez más en las soluciones que han encontrado otros países europeos. El informe actual muestra que los Estados miembros empiezan a aprender unos de otros y a intercambiar buenas prácticas. Un número creciente de Estados miembros demuestran la influencia de las ideas de otros países a la hora de elaborar medidas de política nacional, lo cual constituye un auténtico paso adelante.
Por ejemplo, Suecia creó un programa de garantía de préstamos para las PYME inspirado en prácticas desarrolladas en los Países Bajos y Finlandia. Bélgica se inspiró en Dinamarca, Francia, los Países Bajos y Austria para su política de agrupaciones cluster. Dinamarca desarrolló un sitio Internet para que las empresas pudieran registrarse en línea inspirándose en los resultados de un proyecto Del Procedimiento Best.
Conviene seguir alentando el desarrollo de esta tendencia emergente. La Comisión continúa impulsando su proceso de aprender de las buenas prácticas, que ahora empieza a producir resultados.
El intercambio de buenas prácticas es la mejor manera de evitar que existan grandes diferencias en cuanto a eficacia entre los diferentes países europeos. Las pequeñas empresas deberían encontrar un entorno favorable en cualquier lugar de la UE. Los Estados miembros empiezan a aprender unos de otros, pero los resultados son muy desiguales entre los diferentes países de la UE. ¿Están mejorando los mejores mientras los peores no avanzan?
En algunos Estados miembros, por ejemplo, las empresas pueden registrarse en línea, mientras otros siguen luchando con procedimientos de puesta en marcha largos y complejos. Algunos Estados miembros ofrecen a las pequeñas empresas la oportunidad de cumplimentar en línea diferentes obligaciones, mientras que en otros sólo en la actualidad empiezan a encontrarse en línea los formularios necesarios.
La educación y la mejora de la reglamentación son dos áreas en las cuales es evidente que los gobiernos han intensificado sus esfuerzos de forma considerable. El presente informe presenta numerosos ejemplos de avances realizados.
La Carta hace hincapié en que las habilidades empresariales deben desarrollarse desde una edad temprana. Hace un año, sólo dos Estados miembros notificaron iniciativas para apoyar el desarrollo de habilidades empresariales en la escuela primaria. Actualmente, al menos cinco países llevan a cabo medidas en la escuela primaria y hay más en preparación. Además, se han adoptado nuevas medidas dirigidas a la escuela secundaria. Europa está por fin a punto de volverse emprendedora.
Tanto los gobiernos nacionales como la Comisión están comprometidos en reducir las cargas de las empresas. Los Estados miembros notifican una serie de medidas legislativas que abarcan desde la consolidación y simplificación de la legislación al desarrollo de sistemas para evaluar el impacto de la reglamentación. También la Comisión se está concentrando en esta área con el nuevo plan de acción para simplificar y mejorar el entorno normativo.
El Parlamento Europeo ha manifestado que «la responsabilidad en la aplicación de casi todos los puntos de la Carta Europea de la Pequeña Empresa corresponde a los Estados miembros» [6]. De hecho, el entorno en el que se desenvuelven las pequeñas empresas es mayoritariamente competencia de los Estados miembros. Por esta razón, las conclusiones del informe están basadas principalmente en los avances realizados por los Estados miembros, aunque también se detallan los avances efectuados por la Comisión [7].
[6] Resolución del Parlamento Europeo, de 20 de marzo de 2002, sobre los resultados del Consejo Europeo de Barcelona.
[7] Puede consultarse una descripción detallada de las medidas adoptadas por la Comisión en el informe «Construir una Europa empresarial - Actividades de la Unión en favor de la pequeña y mediana empresa (PYME)» SEC(2003)58, que constituye un documento de referencia del presente informe.
Las organizaciones empresariales, cada vez más involucradas en el proceso iniciado por la Carta, deben desempeñar un papel importante a la hora de indicar cuáles son los problemas reales, evaluar el impacto de las medidas adoptadas y difundir las buenas prácticas. Involucrar a más países y a más partes interesadas en el proceso de la Carta requiere sistematizar los esfuerzos y crear sinergías. La Comisión se ha comprometido a afrontar este reto.
Los compromisos asumidos por el Parlamento Europeo y el Comité Económico y Social Europeo para garantizar la plena aplicación de la Carta han contribuido en gran medida a que las pequeñas empresas sigan siendo una prioridad de la agenda política.
La Comisión toma nota de las dos Resoluciones del Parlamento que solicitan al Consejo conferir «valor jurídico» a la Carta [8]. Sin embargo, muchas áreas de la Carta son competencia de los Estados miembros. La propia Carta forma parte del «método abierto de coordinación» de las políticas de los Estados miembros, que responde a una solicitud del Consejo Europeo de Lisboa.
[8] Resolución del Parlamento Europeo sobre la Comunicación «Hacer frente a los compromisos, acelerar el ritmo» de la Comisión de 13.6.2002 y Resolución del Parlamento Europeo sobre el informe «Iniciativa para el crecimiento y el empleo» de la Comisión de 10.10.2002.
Asimismo, el Parlamento Europeo y el Comité Económico y Social Europeo [9] han solicitado un nuevo plan de acción plurianual para la aplicación de la Carta. La Comisión se ha comprometido a desempeñar el papel más importante que le asigna la Carta: trabajar en estrecha cooperación con los Estados miembros para ayudarles a mejorar el entorno empresarial en el que se desenvuelven las pequeñas empresas. Para alcanzar dicho objetivo, la Comisión dispone de una serie de medidas políticas, incluido el programa plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial y sus instrumentos financieros, que guardan una estrecha relación con los objetivos de la Carta. Además, la Comisión utiliza los poderes que le otorga el Tratado para mejorar la legislación de la UE.
[9] Segundo dictamen del Comité Económico y Social sobre la Carta Europea de la Pequeña Empresa, de 28 de noviembre de 2001.
Sobre la base de los resultados obtenidos gracias a dichos esfuerzos y del consolidado proceso de la Carta, el Libro Verde de la Comisión sobre el espíritu empresarial introduce un debate más amplio, al plantear las cuestiones de cómo «fabricar» más empresarios y cómo conseguir que crezcan las empresas europeas. El desarrollo del Libro Verde debería contribuir a alcanzar los objetivos de la Carta Europea de la Pequeña Empresa.
El objetivo del presente documento es proporcionar una visión general de las principales medidas adoptadas durante el pasado año por los Estados miembros, Noruega y la Comisión para aplicar la Carta. Asimismo, trata de identificar puntos fuertes y débiles de la Unión Europea, subraya las medidas nacionales prometedoras y recomienda acciones para el futuro.
El presente informe pretende mantener el ímpetu inicial y estimular el intercambio de experiencias y de buenas prácticas entre los Estados miembros.
Los avances obtenidos desde el informe del año pasado son alentadores. Uno de los éxitos es el creciente intercambio de buenas prácticas entre los Estados miembros. Sin embargo, es preciso acelerar el ritmo de las reformas. A este respecto, se invita los Estados miembros a concentrarse en consolidar y mejorar las medidas vigentes, en lugar de adoptar un gran número de iniciativas cada año. Aunque es difícil evaluar con una periodicidad anual los avances realizados en todas las áreas, el informe describe las tendencias principales. El presente resumen, así como la descripción detallada de la situación que se recoge en la parte III, constituyen la percepción que la Comisión se ha formado de la situación en base a la información notificada por los Estados miembros.
1. Educación y formación en el espíritu empresarial
Los Estados miembros son cada vez más conscientes de que es necesario fomentar el espíritu empresarial en el sector educativo y han adoptado un número considerable de iniciativas al respecto. Siguiendo las recomendaciones del pasado informe, Irlanda, Finlandia, Suecia, el Reino Unido y Noruega han adoptado nuevas iniciativas para desarrollar las habilidades empresariales en la escuela primaria. Países como Bélgica, Dinamarca, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Suecia y el Reino Unido intensificaron sus esfuerzos en el ámbito de la escuela secundaria. Sin embargo, es difícil evaluar el impacto real de dichas medidas.
Se insta a los Estados miembros a continuar adoptando acciones para fomentar las habilidades empresariales en las escuelas primaria y secundaria. Las medidas mencionadas en el presente informe y las analizadas en el proyecto Del Procedimiento Best sobre educación y formación del espíritu empresarial deberían servir como fuente de inspiración. Habida cuenta del tiempo necesario para que se produzcan resultados visibles, es preciso actuar de inmediato.
Se ha avanzado en cuanto a formación en el ámbito del espíritu empresarial, pero todos los Estados miembros deben mejorar en esta área. La mayoría de iniciativas piloto tienen un alcance limitado, al abordar la formación en un sector o una región muy específicos. Se acogen con especial satisfacción las iniciativas dirigidas a los emprendedores de pequeñas empresas o microempresas, como las desarrolladas en Grecia y Portugal.
Se anima a los Estados miembros a continuar consolidando y ampliando las estrategias de formación de directivos de pequeñas empresas.
La Comisión se ha comprometido a continuar apoyando los esfuerzos de los Estados miembros para fomentar el espíritu empresarial.
2. Puesta en marcha menos costosa y más rápida
Tras los notables avances del año pasado en lo relativo a reducir el tiempo y coste necesarios para poner en marcha una empresa, muchos Estados miembros siguen trabajando en la línea de dichos avances. Registrar empresas en línea se está convirtiendo en una realidad en Dinamarca, Suecia, Noruega y Austria. También España y Francia trabajan con la mirada puesta en dicho objetivo. Sin embargo, aumentan las diferencias a nivel de eficacia dentro de la UE. Mientras en algunos Estados miembros las empresas empiezan a poder registrarse en línea, otros todavía trabajan para reducir unos procedimientos de puesta en marcha demasiado largos.
Se invita a los Estados miembros a avanzar hacia el registro en línea inspirándose en los Estados miembros citados anteriormente. Existen numerosas posibilidades de intercambiar buenas prácticas en dicho ámbito.
Se invita urgentemente a los Estados miembros con costes de registro elevados a reducirlos.
Los Estados miembros deberían simplificar y acelerar aún más los procedimientos para que la duración media de puesta en marcha de una empresa se acerque al mínimo necesario.
3. Mejorar la legislación y la reglamentación
Todos los gobiernos están comprometidos en mejorar y simplificar la reglamentación. Los avances conseguidos desde el informe del año pasado son alentadores. Existe una sensibilización creciente sobre la necesidad de reducir las cargas administrativas de las empresas. Además, varios Estados miembros están revisando la legislación sobre quiebras.
Se invita a los Estados miembros a adoptar medidas que faciliten una segunda oportunidad después de una quiebra. Asimismo, se invita a los Estados miembros y, en particular, a los que revisan actualmente su legislación en materia de insolvencia, a intercambiar experiencias y buenas prácticas en el contexto del proyecto Del Procedimiento Best sobre quiebra y comienzo desde cero.
Se acogen con satisfacción, y llegan en el momento oportuno, las medidas adoptadas por algunos Estados miembros para implantar sistemas de evaluación del impacto de la reglamentación. Sin embargo, mientras algunos Estados miembros como Dinamarca, Suecia y el Reino Unido están revisando sistemas de los cuales disponen desde hace algunos años, parece que otros todavía no evalúan el impacto de la reglamentación antes de adoptar normas.
Se insta a los Estados miembros a implantar sistemas de evaluación del impacto de la reglamentación y a involucrar a las pequeñas empresas en la preparación de la legislación desde la fase inicial. Es necesario desarrollar sistemas periódicos de consulta a las pequeñas empresas antes de adoptar la legislación pertinente.
Es necesario mantener los esfuerzos para derogar la normativa redundante y para consolidar la legislación.
La Comisión hace especial hincapié en la necesidad de mejorar la calidad de la legislación y de medir sus posibles repercusiones en las pequeñas empresas. El Plan de Acción para simplificar y mejorar el entorno normativo constituye un ambicioso programa en esta dirección.
4. Disponibilidad de habilidades
Las pequeñas empresas y microempresas consideran cada vez más que la falta de habilidades es un obstáculo fundamental. Más del 20 % de las microempresas y casi el 30 % de las pequeñas empresas consideran que ésta es su principal limitación [10]. Aunque Europa todavía no ha conseguido reducir esta falta de habilidades desde el informe del año pasado, varias iniciativas demuestran que algunos Estados miembros como Alemania, Irlanda e Italia son cada vez más conscientes de este problema y de la necesidad de adoptar medidas apropiadas.
[10] Entre 1999 y 2001 aumentó en un 150 % el número de microempresas que consideraban que la falta de habilidades es un obstáculo fundamental. Fuente: Observatorio de las PYME europeas 2002/1 «Highlights from the 2001 Survey».
Se invita a todos los Estados miembros a intensificar los esfuerzos para identificar y corregir de forma sistemática la falta de habilidades.
Las nuevas iniciativas para desarrollar vínculos entre la Universidad y las empresas se acogen con satisfacción y deben continuar.
La Comisión se ha comprometido a apoyar los esfuerzos de los Estados miembros para reducir la falta de habilidades en Europa mediante la aplicación de la Estrategia Europea para el Empleo y el Plan de Acción en materia de Competencias y de Movilidad.
5. Mejorar el acceso en línea
Se ha avanzado significativamente en lo relativo al acceso en línea a la administración pública (eGovernment) y todos los Estados miembros están comprometidos en mejorar su eficacia. Sin embargo, parecen aumentar las diferencias de eficacia en dicho ámbito. Mientras que algunos Estados miembros permiten cumplimentar en línea algunos procedimientos, otros están dando los primeros pasos para que la información básica y los formularios estén disponibles en línea. Incluso en los Estados miembros más favorables a Internet, la utilización de determinadas posibilidades de la administración pública en línea es inferior a la esperada, lo que podría indicar la necesidad de dar a conocer mejor dichas posibilidades y de aumentar la confianza de las empresas en su utilización.
Los Estados miembros que están dando los primeros pasos en lo relativo a la administración pública en línea pueden inspirarse en los servicios ofrecidos por varios Estados miembros, entre ellos Irlanda y Suecia. Es necesario prestar especial atención a la actualización de la información en los portales de Internet que facilitan un único punto de acceso a los diferentes servicios.
La administración pública en línea debe facilitar la actividad de las pequeñas empresas. Proporcionar información y formularios en línea es una oportunidad para continuar simplificando los procedimientos administrativos. Existen muchas posibilidades de mejora en dicho ámbito.
La Comisión está comprometida en el uso de Internet como medio de comunicación interactivo y eficiente con los diferentes actores sociales. Los mecanismos de consulta en línea creados recientemente son un paso adelante en esta dirección.
6. Sacar más provecho del mercado único
El mercado interior existe desde hace más de diez años y ha ayudado a las empresas de la UE a operar en un mercado europeo cada vez más transparente y abierto. Un mercado interior donde las mercancías, los servicios y el capital circulan libremente es una pieza clave de la UE y facilita el marco legislativo que permite comerciar sin el obstáculo que suponen las fronteras nacionales. Sin embargo, en determinados ámbitos como, por ejemplo, en el ámbito de los servicios, el auténtico mercado interior dista mucho de ser una realidad. Deben continuar los esfuerzos encaminados a garantizar una transposición efectiva y oportuna de la legislación relativa al mercado interior. Dos tercios de los Estados miembros (todos, excepto Dinamarca, los Países Bajos, Finlandia, Suecia y el Reino Unido) no alcanzan actualmente el objetivo del 1,5 % en materia de transposición. Además, el ritmo de transposición ha seguido disminuyendo en 2002. Sólo Finlandia cumple plenamente el nuevo objetivo establecido en Barcelona.
La mitad de los Estados miembros deberá transponer más de 50 actos legislativos para poder alcanzar el objetivo del 1,5 % en la primavera de 2003, lo cual requiere una actuación drástica (especialmente en los Estados miembros más alejados de dicho objetivo).
Se recuerda a los Estados miembros el nuevo objetivo establecido en Barcelona, que prevé la aplicación completa de todas las Directivas cuya puesta en práctica tenga un retraso de más de dos años en la primavera de 2003.
Se solicita a los Estados miembros que eliminen los obstáculos al mercado interior y garanticen que las medidas legales y administrativas nacionales no establezcan nuevos obstáculos.
La Comisión, en su condición de guardiana del Tratado, se compromete a garantizar la libre circulación de mercancías, servicios y capitales y a mejorar el control de la aplicación de la legislación comunitaria.
7. Fiscalidad y cuestiones financieras
Se acogen con satisfacción, y pueden constituir un ejemplo de buenas prácticas, las medidas para aliviar la carga impositiva de las pequeñas empresas que han adoptado algunos países como Bélgica, Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido.
Se invita a los Estados miembros a tener en cuenta los ejemplos de buenas prácticas para aliviar la carga impositiva de las pequeñas empresas, con el fin de continuar fomentando la creación de empresas y facilitar su crecimiento y transmisión.
El acceso a la financiación continúa siendo un obstáculo significativo para las empresas de la UE. Es alentadora la puesta en marcha en Alemania, España y Suecia de microcréditos flexibles, que son especialmente útiles para fomentar la creación de empresas y constituyen una oportunidad de crecimiento para las empresas más pequeñas.
Se invita a los Estados miembros a seguir apoyando a las instituciones financieras con el fin de mejorar el acceso de las pequeñas empresas a la financiación y, en particular, a los microcréditos, en función del contexto nacional.
Se insta a los Estados miembros a aplicar las reformas fiscales y estructurales necesarias para fomentar la inversión en fondos de capital riesgo, tal como se recomienda en el Plan de Acción de Servicios Financieros.
Los inversores privados no institucionales (business angels) representan una fuente de financiación cada vez más importante para las pequeñas empresas.
Se anima a los Estados miembros a divulgar más ampliamente la actividad de los inversores privados no institucionales, a fomentar un entorno fiscal favorable para la inversión con riesgo en pequeñas empresas y a apoyar a las redes locales y regionales de inversores privados no institucionales.
Se ha notificado muy poca información relativa a los incentivos al rendimiento personal en las pequeñas empresas (p. ej. opciones sobre acciones o bonificaciones a los empleados), lo cual plantea la cuestión de si se han realizado progresos en dicho ámbito. Tales medidas podrían ayudar a las pequeñas empresas a atraer personal.
Se invita a los Estados miembros a abordar más ampliamente el ámbito de los incentivos al rendimiento personal.
Tanto la Comisión como los Estados miembros están comprometidos con muchas iniciativas en el ámbito financiero (estudios, planes de acción, instrumentos financieros o proyectos para intercambiar buenas prácticas) que empiezan a producir resultados.
8. Promoción de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas
Son prometedoras las iniciativas recientes en materia de fomento de agrupaciones (clusters) y de redes tecnológicas en las que participan pequeñas y medianas empresas, especialmente en Dinamarca, Alemania, Grecia, Irlanda y Austria. Los Estados miembros están comprometidos en el fomento de la difusión de la tecnología y de su aplicación comercial. Existen muchas posibilidades de intercambiar buenas prácticas en áreas como el apoyo a la transferencia de tecnología de la Universidad a la pequeña empresa y el fomento de la innovación, tanto en las pequeñas empresas basadas en la tecnología como en los sectores más tradicionales.
Se invita a los Estados miembros a participar activamente en el proyecto Del Procedimiento Best sobre mejora de transferencia de tecnología entre instituciones.
Se anima a los Estados miembros a seguir fomentando agrupaciones de empresas tecnológicas y redes de empresas a nivel nacional y regional. Para obtener resultados efectivos, tales medidas deben aplicarse con una perspectiva de largo plazo.
9. Modelos de empresa electrónica próspera y apoyo de alto nivel a la pequeña empresa
Aunque las pequeñas empresas utilizan cada vez más Internet, todavía son reticentes a realizar transacciones en línea y a rediseñar sus procesos de negocio para obtener el máximo beneficio de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Se acogen con satisfacción las medidas específicas para ayudar a las microempresas y pequeñas empresas a utilizar el comercio electrónico, como las desarrolladas en países como Irlanda, España, los Países Bajos y el Reino Unido. Existe el riesgo de que aumenten las diferencias en cuanto a eficacia en el seno de la UE y hay muchas posibilidades de aumentar el intercambio de buenas prácticas en dicho ámbito.
Se insta a los Estados miembros a continuar ayudando a las pequeñas empresas a utilizar el comercio electrónico eficazmente y a inspirarse en las buenas prácticas analizadas en el contexto del proyecto Del Procedimiento Best sobre políticas de fomento del comercio electrónico en las PYME.
Existe una sensibilización creciente sobre la necesidad de facilitar servicios profesionales, personalizados y adaptados a las necesidades de las empresas a nivel regional y local. Algunos Estados miembros están poniendo en marcha, en determinadas regiones, servicios adaptados especialmente a las necesidades de las empresas.
Se invita a los Estados miembros a continuar racionalizando los servicios de apoyo, a darlos a conocer a las pequeñas empresas, a evaluar regularmente su efectividad y a apoyar los esfuerzos para adaptarlos a las necesidades del cliente.
Aunque cada vez se suministran mas servicios de «asesoramiento» en línea, todavía es preciso seguir prestando en paralelo servicios de apoyo dirigidos a las empresas más pequeñas a través de canales más tradicionales, como pueden ser las «ventanillas».
La Comisión considera que el desarrollo del comercio electrónico es una prioridad política importante. En particular, la Comisión ha puesto en marcha una «red europea de apoyo al comercio electrónico para las PYME» con el fin de reforzar las acciones de apoyo a las PYME en dicho ámbito.
10. Potenciar y hacer más eficaz la representación de los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la Unión
El presente informe subraya e insiste en las conclusiones del pasado año en cuanto a que continúan siendo insuficientes las consultas periódicas a las pequeñas empresas en materia de legislación y adopción de políticas. Son muy pocos los Estados miembros que han notificado avances al respecto y, una vez más, la eficacia sigue siendo bastante desigual. Mientras que, por ejemplo, en Finlandia las organizaciones empresariales participan en comités responsables de elaborar la legislación, en otros Estados miembros no parece consultarse de manera sistemática a las empresas antes de adoptar normas. Dinamarca, Finlandia, Suecia, el Reino Unido y Noruega son los países más destacados en cuanto a la consulta sistemática a las pequeñas empresas. Alemania, España, Luxemburgo y Austria también consultan a las organizaciones empresariales (incluidas las cámaras de comercio) antes de adoptar la legislación.
Se recomienda a los Estados miembros que faciliten urgentemente a las pequeñas empresas la oportunidad de expresar sus intereses de manera sistemática en materia de legislación y adopción de políticas.
La Comisión está comprometida en mejorar el diálogo con las pequeñas empresas. Medidas como la designación del Representante para las PYME de las Comisión Europea, los sistemas de consulta en línea y un número creciente de reuniones con las partes interesadas indican un avance en dicha dirección.
La parte III del presente informe tiene como objetivo presentar una visión general de las principales medidas adoptadas durante el año pasado por los Estados miembros, Noruega y la Comisión para aplicar la Carta. Noruega aceptó la invitación de la Comisión para participar en el proceso iniciado por la Carta. Los restantes miembros del Espacio Económico Europeo, Islandia y Liechtenstein, no han expresado su deseo de participar. Tras la adopción de la Carta por todos los países candidatos en abril de 2002, se analizan en un informe aparte los resultados obtenidos por dichos países [11].
[11] «Informe sobre la aplicación de la Carta Europea de la Pequeña Empresa en los países candidatos a la adhesión a la Unión Europea» de 21.1.2003.
El presente informe cubre sobre todo el periodo comprendido entre otoño de 2001 y otoño de 2002. Sin embargo, puesto que la mayoría de medidas son a largo plazo, es inevitable un solapamiento entre los diferentes informes anuales.
Por su finalidad y extensión, la parte III no presenta una lista exhaustiva ni detallada de medidas. Puede consultarse una descripción detallada de las medidas que se han adoptado a escala nacional tanto en los informes nacionales publicados en el sitio Internet de la Comisión [12] como en el «Directory of measures in favour of entrepreneurship and competitiveness» [13]. Asimismo, puede consultarse una descripción detallada de las medidas adoptadas por la Comisión en el informe «Construir una Europa empresarial - Actividades de la Unión en favor de la pequeña y mediana empresa (PYME)» [14], que constituye un documento de referencia del presente informe.
[12] Los informes completos pueden consultarse en: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ enterprise_policy/charter/charter2003.htm
[13] El «Directory of measures in favour of entrepreneurship and competitiveness» puede consultarse en: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ enterprise_policy/charter_directory/index.htm
[14] «Construir una Europa empresarial - Actividades de la Unión en favor de la pequeña y mediana empresa (PYME)», SEC (2003) 58 de 21.1.2003.
Habida cuenta del compromiso recogido en la Carta de emplear «indicadores eficaces para evaluar el progreso a lo largo del tiempo», la parte III hace hincapié en los objetivos cuantitativos pertinentes y voluntarios notificados por los Estados miembros en 2002 [15], que son el resultado del acuerdo de los Estados miembros sobre indicadores de política de empresa relacionados directamente con las recomendaciones de la Carta.
[15] «Objetivos cuantitativos en la política empresarial - Pasos hacia la consecución de los objetivos de Lisboa», SEC(2002) 1214 de 7.11.2002.
El análisis de los avances realizados por los Estados miembros y Noruega está basado en los informes nacionales detallados y en las reuniones bilaterales entre la Comisión y las autoridades nacionales que tuvieron lugar en junio-septiembre de 2002.Por primera vez, las organizaciones empresariales nacionales participaron activamente y expresaron sus puntos de vista en todas las reuniones bilaterales. A través de Internet, se abrió a todas las partes interesadas una consulta sobre los informes nacionales, anunciada en septiembre con motivo de una reunión con las organizaciones empresariales europeas [16]. El análisis sobre los avances realizados por la Comisión fue preparado por un grupo interservicios donde estaban representados todos los servicios de la Comisión con actividades dirigidas a las PYME.
[16] Véase la consulta en http://europa.eu.int/comm/enterprise/ enterprise_policy/ charter/charter2003.htm, que recoge los comentarios de las siguientes asociaciones empresariales: Fédération Française des Centres de Gestion et d'Economie de l'Artisanat, Confcommercio, Confederazione Nazionale dell'Artigianato e della piccola e Media Impresa (CNA), Chambre de Métiers APCM, European Association of Public Banks y la Confédération générale des petites et moyennes enterprises.
El presente informe presenta con mayor detalle los dos ámbitos («Educación y formación en el espíritu empresarial» y «Mejor reglamentación») en los cuales la mayoría de Estados miembros han avanzado considerablemente. La Comisión estuvo especialmente activa en este ultimo ámbito. La mayoría de Estados miembros concentraron sus propios informes nacionales en los citados ámbitos, que también se trataron ampliamente en las reuniones bilaterales.
Aunque el presente informe identifica claramente medidas dirigidas específicamente a las microempresas o pequeñas empresas, muchas de las iniciativas analizadas han sido diseñadas para apoyar tanto a las pequeñas como a las medianas empresas. La Comisión considera que el hecho de que dichas medidas no se dirijan exclusivamente a empresas con menos de cincuenta empleados no disminuye su impacto sobre las pequeñas empresas. Por consiguiente, tanto la Comisión como los Estados miembros han optado por incluir en el presente informe todas las iniciativas que tienen un impacto sobre las PYME, a la vez que se subrayan las medidas que parecen tener un impacto mayor en las pequeñas empresas.
Finalmente, el presente informe pretende fomentar el intercambio de experiencias y buenas prácticas en Europa [17].
[17] Sólo se consideran «buenas prácticas» las iniciativas nacionales que son totalmente conformes con la legislación comunitaria pertinente, incluidas las normas sobre competencia y ayudas estatales. La identificación de una iniciativa concreta en el contexto del presente informe no implica necesariamente que la medida en cuestión sea compatible con los preceptos pertinentes del Tratado.
«Europa educará el espíritu empresarial y las nuevas habilidades desde una edad temprana. Debe transmitirse en todos los niveles escolares un conocimiento general sobre la actividad y el espíritu empresariales. Deben crearse módulos específicos sobre temas empresariales, que constituyan un elemento fundamental de los programas educativos de la enseñanza secundaria y superior.
Alentaremos y fomentaremos los empeños empresariales de los jóvenes y desarrollaremos programas de formación adecuados para directivos de pequeñas empresas.»
Para los Estados miembros es cada vez más prioritario fomentar el espíritu empresarial en el sistema educativo. Se han puesto en marcha nuevas iniciativas desde el pasado informe, mientras que las iniciativas anteriores empiezan a producir resultados. Varios Estados miembros han desarrollado iniciativas para fomentar el espíritu y las habilidades empresariales en la escuela primaria, siguiendo las conclusiones del informe del pasado año en lo referente a la necesidad de seguir educando dichas habilidades desde una edad muy temprana.
En Irlanda, la iniciativa «Bí Gnóthach», dirigida a los niños de 10-12 años, integra en el plan de estudios el desarrollo de las habilidades y la perspectiva empresarial, y el programa «Junior Achievement», dirigido a edades entre 5 y 18 años, ayuda a los estudiantes a entender el mundo laboral.
En Finlandia, el tema «ciudadanía participativa y espíritu empresarial» se incluye en el plan de estudios de la enseñanza básica, mientras que un nuevo grupo directivo tiene como objetivo seguir fomentando el espíritu empresarial en el ámbito educativo.
Suecia prepara los «centros municipales de iniciativa empresarial y tecnología», que estarán operativos en el primer trimestre de 2003, para estimular la aparición de futuros ingenieros e inventores mediante actividades lúdicas relacionadas con la tecnología dirigidas a mayores de 10 años (sobre todo a niñas).
El «Schools Enterprise Programme» de Escocia (Reino Unido) [18] ayuda a desarrollar las habilidades laborales a más de 400.000 alumnos de primaria de más de 2.000 escuelas. Por último, Noruega ha elaborado material educativo para estimular la creatividad en la escuela primaria.
[18] Esta medida ya se notificó en el informe del Reino Unido correspondiente a 2001.
Varios Estados miembros intensificaron las medidas dirigidas a la escuela secundaria y se han notificado numerosas medidas tanto recientes como previstas.
En Irlanda, el nuevo «Enterprise Encounter programme», implantado en diciembre de 2001, ofrece a los estudiantes la oportunidad de contactar con empresarios. Dicho programa está vinculado al «Leaving certificate vocational programme» de la escuela secundaria, que incluye materias como la «educación empresarial» y la «preparación para el mundo laboral». Asimismo, el «Transition Year Programme» (de un año de duración) y el «Leaving Certificate Applied» (de dos años) tienen por objetivo fomentar las habilidades empresariales y ayudar a los estudiantes a gestionar miniempresas.
En el contexto del plan de acción «4X4 pour entreprendre», Bélgica planea publicar una «novela» para enseñar a los niños de 12 a 14 años a crear una empresa.
Luxemburgo ha implantado el «día de las niñas» para atraer a las estudiantes al mundo laboral (y, en particular, a las actividades relacionadas con la tecnología) mediante visitas a empresas.
Gales (Reino Unido) ha desarrollado el proyecto «Enterprise insight Cymru», que lleva a las escuelas a representantes del mundo empresarial para que expliquen a los estudiantes cómo funcionan las empresas en el mundo real.
Dinamarca está poniendo en marcha campañas de sensibilización dirigidas a la escuela secundaria superior en el periodo 2002-2004. Grecia produjo material lectivo sobre la iniciativa empresarial y el programa «Iniciativa empresarial para los jóvenes». Por último, Suecia puso en marcha un proyecto para fomentar la mentalidad empresarial en la escuela secundaria superior. Varios países (incluidos Bélgica [19], Alemania [20], España [21], Italia [22], Luxemburgo [23], los Países Bajos [24], Austria [25] y también Noruega [26]) tienen en marcha programas para ayudar a los estudiantes a crear miniempresas.
[19] Bélgica: «Small business projects» en Flandes. Fuente: Informe nacional de Bélgica sobre la Carta. Pueden consultarse todos los informes nacionales en: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ enterprise_policy/charter/charter2003.htm
[20] Alemania: en 2002, 2 500 estudiantes crearon 200 miniempresas en el contexto del proyecto Junior. Fuente: Informe nacional de Alemania sobre la Carta.
[21] España: Programa SEFED. Fuente: Informe nacional de España sobre la Carta.
[22] Italia: Red de empresas virtuales. Fuente: Informe nacional de Italia sobre la Carta.
[23] Luxemburgo: medida «Esprit d'entreprise», para jóvenes entre 16 y 25 años. Fuente: Informe nacional de Luxemburgo sobre la Carta.
[24] «Company programme of YE Netherlands»: Fuente: Informe nacional de los Países Bajos sobre la Carta.
[25] Austria: Proyecto «JUNIOR - Pupils create businesses». Fuente: Informe nacional de Austria sobre la Carta.
[26] Noruega: «Company programme», 850 empresas creadas por 6 000 estudiantes en 2002. Fuente: Informe nacional de Noruega sobre la Carta.
En Dinamarca, Francia, Finlandia, el Reino Unido y Noruega, una preocupación subyacente es mejorar los conocimientos «empresariales» de los profesores. Finlandia puso en marcha un proyecto para reciclar a los profesores y fomentar la colaboración entre profesores y empresarios.
En países como Grecia, España, Francia, Irlanda, Austria, Portugal, Finlandia, Suecia y Noruega, parece existir una amplia gama de cursos a diferentes niveles en universidades y centros de enseñanza superior [27]. En Francia, se celebró en septiembre de 2002 un curso europeo de verano sobre el espíritu empresarial.
[27] Suecia tiene un programa de posgrado en Politécnica específico sobre PYME. Fuente: Informe nacional de Suecia sobre la Carta.
Se están desarrollando medidas para fomentar relaciones más estrechas entre los centros de investigación y las empresas en Dinamarca y Alemania, entre otros países. Para aumentar la sensibilización sobre la carrera de empresario y ayudar a los estudiantes a crear una empresa, Grecia amplía sus centros empresariales y Austria desarrolla el programa «UNIUN 2002-4» [28].
[28] Austria desarrolló este programa sobre la base del anterior programa UNIUN 1999-2001. Fuente: Informe nacional de Austria sobre la Carta.
Entre las medidas dirigidas a todos los niveles educativos, cabe citar el programa neerlandés «Espíritu empresarial y educación», encaminado a desarrollar métodos de enseñanza desde la escuela primaria hasta la Universidad.
Austria puso en marcha dos medidas para sensibilizar sobre el mundo de la empresa desde la escuela primaria hasta la Universidad: la «iniciativa educativa sobre agrupaciones cluster» («Initiative Bildungscluster»), que crea oficinas asociativas a escala regional entre las empresas y los centros educativos, y la «iniciativa de formación del espíritu empresarial» («Unternehmen-Bildung Initiative»), que incluye presentaciones en las escuelas por parte de directivos empresariales.
Diversos Estados miembros crearon o continuaron convocando concursos para premiar a los mejores planes de creación de empresa, como el concurso belga de planes de empresa («Ondernemersplanwedstrijd»), el «1,2,3 Go» (en Bélgica y Luxemburgo), el «Venture 2002» (Grecia), el «Venture Cup» (Suecia) y el «Europrise» (Noruega). Asimismo, Francia creó el premio «jeunes créateurs de demain» para ayudar a los jóvenes entre 15 y 25 años a desarrollar ideas empresariales mientras que, en el Reino Unido, las «New Entrepreneur Scholarships» [29] apoyaron a 200 potenciales jóvenes empresarios de zonas desfavorecidas entre septiembre de 2001 y marzo de 2002.
[29] Esta medida ya fue notificada en el informe del Reino Unido correspondiente a 2001.
Desde el informe del pasado año, se ha registrado una evolución positiva en materia de formación para empresarios. A continuación se presentan las acciones de formación dirigidas específicamente a pequeñas empresas.
Grecia puso en marcha programas de formación copatrocinados por el Fondo Social Europeo (FSE), incluyendo los programas de formación dirigidos a 11 000 microempresas y trabajadores autónomos impartidos por los centros de formación vocacional («KEK»).
Portugal puso en marcha el programa «GERIR» 2002-2004 para formar a unas 300 pequeñas empresas y microempresas de los sectores del comercio, la industria, los servicios y la construcción.
El Reino Unido creó las «Small Firms Development Account» para financiar la formación de las pequeñas empresas.
Entre las medidas para fomentar la formación sobre puesta en marcha de empresas, cabe citar el «Chèque formation à la création d'entreprise» de la región de Valonia (Bélgica) y la cuenta para la formación («Bildungskonto für Jungunternehmer») en la Alta Austria. Alemania puso en marcha una campaña de reciclaje y España desarrolló el programa «CRECE» 2001-2006, cofinanciado por el FSE, para formar a más de 10 000 empresarios de sectores tradicionales. Irlanda puso en marcha el programa «Excellerator» 2002 para formar a directivos de empresas exportadoras de más de 15 personas. Finlandia desarrolló el programa «well-being at work» para fomentar la formación en el puesto de trabajo y se desarrollaron proyectos para apoyar a las mujeres emprendedoras en Alemania [30], Grecia, Irlanda y Gales (Reino Unido).
[30] Proyecto alemán para aumentar la iniciativa empresarial de las mujeres del 25 % al 40 % en 2005. Fuente: Informe nacional de Alemania sobre la Carta.
Varios Estados miembros han adoptado programas de carácter general para continuar fomentando y apoyando iniciativas empresariales.
Este es el caso del plan de acción «4x4 pour entreprendre» de la Región de Valonia (Bélgica), que apoya la iniciativa empresarial y una actitud positiva hacia la misma.
El proyecto de Ley «Initiative Economique» coloca la promoción del espíritu empresarial entre la lista de prioridades de Francia. Asimismo, está en preparación un plan de acción sobre creación de empresas que fomenta el espíritu empresarial en la educación secundaria.
Dinamarca prepara un plan de acción sobre espíritu empresarial centrado en la cultura empresarial y los servicios de asesoramiento. En España, una Ley de junio de 2002 contempla normas sobre acciones de formación para empresarios. En Suecia, un nuevo programa tiene como objetivo mejorar el entorno empresarial y fomentar una actitud positiva hacia los empresarios. Por último, el reciente «Review of enterprise and the economy in schools and further education», del Reino Unido, destaca la necesidad de fomentar la cultura empresarial en las escuelas y de orientar a los profesores sobre el significado del espíritu empresarial.
El proyecto Del Procedimiento Best sobre educación y formación del espíritu empresarial, finalizado en noviembre de 2002 y encaminado a identificar y comparar las iniciativas que fomentan la formación del espíritu empresarial en los sistemas educativos europeos desde la escuela primaria hasta la Universidad, concluyó que existe un amplio consenso en cuanto a la importancia de formar el espíritu empresarial y que, a pesar de las numerosas iniciativas en marcha, aún queda mucho por hacer.
A finales de 2001, y también en el marco del procedimiento Best, se puso en marcha el proyecto sobre promoción del espíritu empresarial entre las mujeres, que implicaba crear una base de datos con 132 medidas adoptadas por las administraciones públicas, que incluían puesta en marcha de empresas, información, asesoramiento, financiación, formación, tutoría y redes de empresas en la UE y en los países de la AELC y el EEE. Dichas medidas se evaluarán para identificar buenas prácticas [31].
[31] También se recogerán las buenas prácticas pertinentes adoptadas por EEUU, Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelanda.
En el marco de los programas del Fondo Social Europeo (FSE) correspondientes al periodo 2002-2006, una mayoría de Estados miembros desarrolla actividades relacionadas con las PYME orientadas a fortalecer la cultura empresarial (por ejemplo creando redes de PYME).
La Comunicación sobre aprendizaje permanente y el «programa de trabajo detallado para el seguimiento de los servicios concretos de los sistemas de educación y formación en Europa» (véase el apartado 4) definen el espíritu empresarial como un conocimiento básico. Los programas Leonardo da Vinci y Socrates financian varios proyectos relacionados con la iniciativa empresarial, que van desde la promoción del espíritu empresarial en la escuela hasta el apoyo a los programas de posgrado en administración de empresas. Además, en 2002, la Comisión publicó los resultados de un proyecto sobre el desarrollo y aplicación de planes de formación para los empresarios europeos [32].
[32] EUR 17047, Comisión Europea, Innovation Papers nº 24, 2002.
En junio de 2002, la Comisión organizó una reunión de expertos sobre el tema del impacto de la inmigración en el espíritu empresarial, tanto para identificar los obstáculos principales que encuentran las minorías étnicas para crear y desarrollar empresas, como para analizar eventuales acciones de apoyo.
En marzo de 2002, la Comisión puso en marcha, en estrecha colaboración con los Estados miembros y los países candidatos, un proyecto sobre desarrollo de capacidades de gestión encaminado a clasificar los puntos fuertes y débiles de las iniciativas diseñadas para incrementar la capacidad de gestión de las PYME y a ofrecer formación sobre el espíritu empresarial. Para ello, ha encargado a un grupo de expertos que presente, antes de marzo de 2003, un informe que permita elaborar políticas.
Por último, con el apoyo de la iniciativa «Gate2Growth» de la Comisión (véase el apartado 7), la «Asociación europea de sociedades de capital riesgo» (EVCA) desarrolló en 2002 el «Entrepreneurship Education Toolkit», sobre las posibilidades para financiar proyectos empresariales mediante capital riesgo, que se suministró a 150 instituciones de enseñanza superior.
«Los costes de puesta en marcha de una empresa deberán evolucionar hasta situarse entre los más competitivos del mundo. A los países que apliquen los plazos más largos y los procedimientos más onerosos para aprobar nuevas empresas se les ha de animar a que se pongan al nivel de los más rápidos. Deberán ampliarse las posibilidades de inscripción en línea en los registros.»
Desde el anterior informe sobre la Carta, varios Estados miembros han intensificado los esfuerzos para seguir simplificando la puesta en marcha de empresas. Cuatro Estados miembros se han marcado objetivos al respecto: España y Portugal el objetivo de reducir el periodo de tiempo necesario para poner en marcha una empresa en un 50 % en 2006 y 2003 respectivamente [33]; Francia el objetivo de crear anualmente 220.000 empresas para el 2007; y Suecia el objetivo de crear 150.000 nuevas empresas durante el periodo 2003-2006. Además, Irlanda quiere crear 520 nuevas empresas de elevado potencial antes de 2006.
[33] España: 50 % de reducción en 2006; Portugal: 50 % de reducción en 2003. Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
En 2003, se podrá poner en marcha una empresa en línea en Dinamarca, Suecia y Noruega, lo cual ya es posible (con limitaciones) en Dinamarca y Austria. España y Francia también preparan medidas al respecto.
En Dinamarca ya es posible registrar una sociedad de responsabilidad limitada en línea a través del sitio Internet «Webreg» [34], que actualmente se está ampliando a todo tipo de empresas. Este avance se ha inspirado en el proyecto del Procedimiento Best sobre creación de empresas.
En Suecia está previsto que el sitio Internet «Kontakt-N» [35] permita registrar empresas por vía electrónica en 2003.
En Noruega está previsto que sea posible registrar siete tipos de empresa diferentes en 2003 [36].
Gracias al proyecto «Nueva Empresa», actualmente en proceso de aprobación y cuya fase piloto está prevista en la primera mitad de 2003, España tiene previsto permitir registrar, a través de Internet, sociedades de responsabilidad limitada de menos de cinco socios [37].
[37] «Nueva empresa» ha sido aprobada por el Consejo de Ministros. Estaba en trámite parlamentario en octubre de 2002. Fuente: Informe nacional de España sobre la Carta.
En Francia, el proyecto de Ley «Initiative Economique» ha fijado como objetivo permitir poner en marcha empresas a través de Internet (mediante un centro virtual donde es posible realizar los trámites necesarios) en un sólo día, con un euro de capital y pagando tasas reducidas. También está en marcha un plan de acción para fomentar la creación de empresas.
En Viena (Austria), se han realizado aproximadamente 1.000 registros en línea desde 2001 y la modificación en 2002 de la Ley de comercio sentó las bases para el registro electrónico a nivel nacional.
Bélgica prepara un plan de acción para crear ventanillas únicas, un único formulario electrónico para la puesta en marcha de empresas y una base de datos de empresas centralizada. Los resultados se evaluarán a la luz de los indicadores definidos en el proyecto del Procedimiento Best sobre creación de empresas. El Reino Unido también prepara un plan de acción para eliminar los obstáculos que desaniman, a la hora de crear una empresa, a las personas pertenecientes a grupos con representación minoritaria y de zonas desfavorecidas. A escala regional, el programa «Potentia» de Gales comparte los mismos objetivos. Por último, la Región de Valonia (Bélgica), así como Alemania e Italia, están creando sitios en Internet que facilitan orientación sobre la puesta en marcha de empresas. Otros avances incluyen la ampliación de las redes de ventanillas únicas de Grecia, España y Portugal [38], así como la simplificación de los trámites notariales en Portugal.
[38] Son las redes siguientes: «KYE» en Grecia, «Ventanillas únicas» en España y los «Centros de Formalidades de Empresas» en Portugal. Fuente: informes nacionales.
Actualmente, en cinco Estados miembros (Alemania, Irlanda, los Países Bajos, Austria y el Reino Unido) puede registrarse en un día una empresa con un único propietario. En nueve Estados miembros es posible registrarla en dos días y en once Estados miembros en tres días. Sin embargo, existe una gran diferencia entre el tiempo mínimo necesario y el tiempo real que se dedica efectivamente a registrar una empresa. Por ejemplo, tanto en España como en Italia el tiempo mínimo necesario para registrar una empresa es de dos días pero, en promedio, se dedican 24 y 35 días respectivamente.
El tiempo necesario para registrar una empresa de responsabilidad limitada oscila entre dos y quince días. En diez Estados miembros, es posible registrar una empresa de este tipo en ocho días y en todos los Estados miembros excepto en cuatro (Bélgica, España, Luxemburgo y Portugal), el tiempo mínimo necesario no supera las dos semanas. El coste mínimo necesario para registrar una empresa oscila entre cero (Dinamarca) y más de 1 700 euros (Grecia). En siete Estados miembros el coste no supera los 500 euros [39]. En cuanto a Noruega, el tiempo necesario es de cinco días y el coste mínimo de aproximadamente 700 euros [40].
[39] En ambos apartados, la fuente de las citadas cifras es: «Benchmarking Enterprise Policy: results from the 2002 Scoreboard», SEC(2002) 1213 de 7.11.2002.
[40] Fuente: Informe nacional de Noruega sobre la Carta.
Desde que, en enero de 2002, finalizó el proyecto del Procedimiento Best sobre la evolución comparativa («benchmarking») de la administración de puestas en marcha [41], se ha solicitado en foros internacionales pertinentes que se preste atención a las conclusiones del proyecto.
[41] Puede consultarse más información sobre «Benchmarking the Administration of Business Start ups» en: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ entrepreneurship/support_measures/start-ups/bench_admin_business_start-up_final_2002.pdf.
«Hay que evaluar las normativas nacionales en materia de quiebra desde la óptica de la buena práctica. Lo que pueda aprenderse de las evaluaciones comparativas deberá conducirnos a mejorar las prácticas que rigen actualmente en la UE.
Debe analizarse toda normativa nueva, a nivel tanto nacional como comunitario, para evaluar su repercusión en las pequeñas empresas y en los pequeños empresarios. Siempre que sea posible, deben simplificarse las normas nacionales y comunitarias. Los gobiernos deberán adoptar documentos administrativos de fácil uso.
Podría eximirse a las pequeñas empresas de satisfacer ciertas obligaciones reglamentarias. En este contexto, la Comisión podría simplificar la normativa en materia de competencia para reducir la carga que su cumplimiento representa para las pequeñas empresas.»
La gran mayoría de Estados miembros está poniendo un énfasis especial en este ámbito y todos ellos notifican medidas al respecto. Sin embargo, el 13 % de las PYME todavía consideran que las cargas administrativas son uno de sus principales obstáculos [42].
[42] «Highlights from the 2001 Survey», Observatorio de las PYME europeas, Comisión Europea, 2001/1.
En el ámbito de la legislación sobre quiebras, las conclusiones del anterior informe indicaban la necesidad de soluciones normativas para empresas insolventes aunque viables y de atenuar las sanciones que acompañan al fracaso «honrado». Desde entonces, los Estados miembros han intensificado los esfuerzos en dicho ámbito.
El Reino Unido ha presentado propuestas para facilitar la recuperación de empresas viables y para fomentar que las empresas vuelvan a la actividad después de un fracaso («Enterprise Bill», de marzo de 2002). Además, el «Company rescue pilot project» del Reino Unido, finalizado en septiembre de 2002, estableció los criterios que determinan si una pequeña empresa es susceptible de recuperación y propuso soluciones para dicha recuperación.
En 2002, Bélgica presentó un proyecto de Ley sobre quiebras que modificaba las «normas de excusabilidad» para permitir cancelar deudas en determinados casos. Entre 2003 y 2004, los Países Bajos revisarán la legislación para facilitar la recuperación de empresas y su vuelta a la actividad. En Austria, la quiebra ya no es motivo de exclusión para las empresas y, además, se revisó la legislación sobre insolvencia para evitar que se abuse de la quiebra en perjuicio de los acreedores. Finlandia prepara una nueva Ley de quiebras en la que establece los derechos de los empresarios en quiebra y prevé el ajuste de deudas.
Varios Estados miembros (como Dinamarca, España, Francia, Italia, Luxemburgo y Portugal) han empezado a revisar su legislación sobre quiebras. Dinamarca desea principalmente revisar sus normas sobre reestructuración de deuda para facilitar una segunda oportunidad. España y Portugal se centran en la protección de los empleados de las empresas en liquidación y en facilitar el reflote de las empresas viables, tal como recomendaba el pasado informe de aplicación de la Carta. Asimismo, la Ley francesa sobre iniciativa económica protege parcialmente el patrimonio de los empresarios «fallidos».
Varios Estados miembros han reforzado sus sistemas de evaluación del impacto de la reglamentación (EIR) y otros los están implantando. Además, algunos Estados miembros han adoptado planes de acción para reducir las cargas administrativas. Irlanda, Suecia y el Reino Unido afirman haberse propuesto evaluar el impacto de la reglamentación en todas las propuestas legislativas [43]. Dinamarca, los Países Bajos, Finlandia, Suecia, el Reino Unido y Noruega están reforzando sus sistemas EIR mediante unidades especiales de coordinación.
[43] Irlanda del 0 % en 2001 al 100 % de todo el Derecho primario en 2006; Suecia, 100 %, sin especificar fecha; Reino Unido 100 % en 2005. Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
En Dinamarca, donde la «unidad para una mejor regulación empresarial» coordina la EIR, paneles de empresas evalúan las cargas administrativas que suponen para las empresas los proyectos de ley pertinentes. En agosto de 2002, Dinamarca presentó un plan de acción para reducir las cargas administrativas. Además, nuevos grupos de representantes de empresas aconsejan al Gobierno sobre el impacto de las leyes complejas y sus posibles alternativas. Entrevistas anuales con 1 000 «empresas-modelo» revelaron que las cargas administrativas afectan sobre todo a las pequeñas empresas.
A raíz de una decisión de junio de 2002, Suecia está desarrollando un método para cuantificar la carga administrativa que supone la reglamentación para las pequeñas empresas. Las primeras medidas están previstas para 2003. En 2001, a raíz de 80 evaluaciones del impacto de la reglamentación, se retiraron o revisaron de manera sustancial 24 propuestas. Todos los proyectos de ley incluyen un análisis del coste que suponen para las pequeñas empresas, que debe ser aprobado por la unidad «SimpLex».
El Reino Unido elaboró nuevas orientaciones EIR destinadas a los responsables de adoptar políticas, que refuerzan la evaluación del impacto sobre las pequeñas empresas y el análisis de alternativas a la reglamentación. Asimismo, para identificar las cargas innecesarias que supone la reglamentación para las empresas, se creó un «Business Regulation Team» (equipo de reglamentación empresarial), que incluye personal temporalmente destacado procedente del sector privado. Escocia desarrolló una «micro business test» (evaluación para las microempresas), conforme a la cual las propuestas de Ley deben incluir una evaluación de su impacto potencial sobre las empresas de menos de cinco empleados.
En los Países Bajos, el «centro de apoyo conjunto para las propuestas legislativas» contribuyó a realizar 48 EIR en 2001. Finlandia tiene previsto reforzar las EIR en sus futuras instrucciones revisadas sobre redacción de textos legislativos y, por último, Noruega ha creado un «grupo de proyecto» para colaborar con todos los ministerios en la realización de EIR y en las consultas a los paneles de empresas.
Bélgica, Irlanda e Italia están implantando actualmente sistemas EIR. En 2002, Bélgica declaró obligatorio incluir un análisis EIR en los proyectos de Ley y está ensayando un formulario para ello. Irlanda tiene un nuevo sistema EIR en fase piloto e Italia, cuya nueva «unidad de simplificación» ha ensayado EIR en cinco textos legislativos piloto, adoptó un decreto para aplicarlas a toda la legislación de forma gradual.
La simplificación de la legislación se encuentra entre las prioridades de un número cada vez mayor de Estados miembros. Bélgica, Dinamarca y los Países Bajos se han fijado el objetivo de reducir un 25 % las cargas administrativas de las empresas [44].
[44] Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
Alemania implantó una unidad de reducción de la burocracia («Projektgruppe Bürokratieabbau») para analizar las quejas de las partes interesadas y proponer soluciones para eliminar los obstáculos legislativos. Actualmente, se concentra en mejorar la comunicación entre las administraciones públicas y las empresas.
En febrero de 2002, el Reino Unido introdujo un «plan de acción para la reforma de la reglamentación» («Regulatory Reform Action Plan») de gran alcance, que incluye más de 260 propuestas de modificaciones legislativas.
Noruega implantó un nuevo programa para reducir las cargas administrativas mediante una legislación más sencilla, análisis EIR, menos burocracia y mejor legislación.
En 2002, Bélgica estableció departamentos para la simplificación administrativa y legislativa tanto en la Región de Valonia como en la de Flandes, y publicó un estudio que demostraba que, en el año 2000, las microempresas pagaron el 69 % de todas las cargas administrativas. Grecia está simplificando 700 procedimientos gracias al programa «POLITIA» y España adoptó un segundo plan de acción de simplificación administrativa. Francia simplificó varios procedimientos en el marco de su programa de simplificación administrativa. Los Países Bajos pusieron en marcha varios proyectos para mejorar la calidad de la legislación. También Austria simplificó numerosos procedimientos gracias a la Ley de reforma administrativa de 2001 y la modificación de la Ley de comercio de 2002.
Asimismo, Irlanda y Finlandia están simplificando su Derecho de sociedades y los Países Bajos están estudiando simplificarlo. Portugal está revisando su Código de licencia de empresas para reducir a la mitad el tiempo necesario para obtener una licencia [45]. Varios países están también consolidando la legislación y eliminando las normas obsoletas.
[45] Portugal se ha comprometido a reducir de 150 a 75 días el tiempo necesario para obtener una licencia industrial. Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
Irlanda estuvo especialmente activa en la consolidación de la legislación de competencia, del impuesto sobre la renta y de los impuestos al consumo.
A raíz de una propuesta de las partes interesadas, Noruega desea consolidar 250 reglamentaciones sanitarias en 6 y ha derogado 420 leyes desde el año 2000.
A raíz del seminario sobre fracaso empresarial celebrado en Noordwijk en mayo de 2001, la Comisión finalizó, en el verano de 2002, un estudio sobre las implicaciones legales y sociales de la insolvencia. Asimismo, en el marco del Procedimiento Best, creó un grupo de trabajo con expertos de los Estados miembros para establecer evaluaciones comparativas y directrices para aplicar cambios sobre «reestructuración, quiebra y nuevo comienzo desde cero». Además, publicó la guía «Cómo ayudar a las empresas a resolver sus dificultades financieras», con el objetivo de aumentar la sensibilización sobre la necesidad de adoptar medidas para evitar la insolvencia.
El paquete «legislar mejor», adoptado por la Comisión el 5 de junio de 2002, tiene como objetivo reformar la forma de legislar de las instituciones (tanto de manera individual como conjuntamente) a escala europea, así como la forma de transponer y aplicar dicha legislación a nivel nacional por parte de los Estados miembros.
Este ambicioso paquete responde a la solicitud del Consejo Europeo de Lisboa de simplificar y mejorar el entorno reglamentario. Asimismo, responde a las críticas que expresan regularmente determinadas autoridades nacionales y otras partes interesadas en el sentido de que la legislación comunitaria es, supuestamente, excesiva y agobiante.
Por tanto, la Comisión ha adoptado un plan de acción [46] que contiene, por una parte, una serie de medidas que se compromete a poner en marcha rápidamente para mejorar la calidad de sus propuestas legislativas y, por otra, medidas que deben analizarse conjuntamente con el Parlamento Europeo, el Consejo y los Estados miembros (corresponsables de la calidad de la legislación).
[46] Plan de acción «Simplificar y mejorar el marco regulador», COM(2002) 278 final de 5.6.2002.
La Comisión ha decidido dar ejemplo al fomentar internamente una nueva cultura de «calidad legislativa» mediante una serie de acciones. Siguiendo las conclusiones del Consejo Europeo de Sevilla, algunas de las acciones propuestas al Parlamento Europeo y al Consejo en el Plan de Acción están siendo discutidas entre la Comisión el Parlamento Europeo y el Consejo con el objetivo de llegar a un acuerdo lo antes posible en el 2003. Este acuerdo se centrará principalmente sobre el empleo de Directivas marco, la corregulación, la autorregulación y un ambicioso programa de simplificación y reducción del acervo comunitario.
Como parte del Plan de Acción, la Comisión está implantando un nuevo procedimiento de evaluación del impacto que integrará en un único sistema todos los mecanismos internos de evaluación del impacto vigentes. El objetivo de este nuevo procedimiento es mejorar la calidad de las propuestas de la Comisión. El nuevo procedimiento recoge las recomendaciones del proyecto piloto de evaluación del impacto en las empresas [47] sobre la manera de analizar el impacto sobre las PYME y de garantizar un análisis adecuado del impacto sobre las empresas dentro de un sistema integrado. Al combinar ambos elementos (la evaluación del impacto sostenible y la evaluación del impacto de la reglamentación), el nuevo procedimiento también contribuirá a construir un entorno reglamentario efectivo, en el marco de una aplicación más coherente de la Estrategia europea en favor del desarrollo sostenible.
[47] Puede consultarse el informe final del proyecto piloto de evaluación del impacto en las empresas en todos los idiomas de la UE en http://europa.eu.int/comm/enterprise/ library/enterprise-papers/paper9.htm. Como parte del proyecto piloto, se desarrolló un proyecto Del Procedimiento Best sobre evaluación del impacto en las empresas.
Actualmente, la Comisión está modernizando el «Business Test Panel» (Panel de empresas) del cual formará parte el instrumento de "la elaboración interactiva de las políticas", IPM (Interactive Policy Making) (véase el apartado 5). El panel de empresas se ampliará para incluir hasta 4.000 empresas procedentes de numerosos sectores y de todos los Estados miembros. A partir de la primavera de 2003, se consultará en línea a las empresas del panel.
El 17 de julio de 2002, la Comisión adoptó el nuevo Reglamento de exención por categorías para los acuerdos verticales en el sector de los vehículos de motor [48], que permite a las PYME competir mejor en la distribución de dichos vehículos (al facilitar que un mismo concesionario venda diferentes marcas y al liberalizar el mercado de servicios posventa, lo que permitirá a las PYME cualificadas integrarse en la red autorizada de reparación del fabricante). Asimismo, los talleres de reparación independientes, la mayoría de los cuales son PYME, podrán obtener información y formación para poder competir con la red de talleres de reparación autorizados del fabricante.
[48] Reglamento (CE) n° 1400/2002 de la Comisión de 31.7.2002, relativo a la aplicación del apartado 3 del artículo 81 del Tratado CE a determinadas categorías de acuerdos verticales y prácticas concertadas en el sector de los vehículos de motor, DO L 203 de 1.8.2002, p. 30.
«Nos esforzaremos por que los establecimientos de formación, con el complemento de programas de formación en la empresa, ofrezcan una gama adecuada de habilidades adaptada a las necesidades de la pequeña empresa, y por que suministren formación y consultoría de por vida.»
Algunos Estados miembros desarrollaron programas de formación dirigidos a las PYME.
Alemania puso en marcha el programa denominado «cultura de aprendizaje de desarrollo de habilidades» («Lernkultur Kompetenzentwicklung»), que impartía cursos y formación en el puesto de trabajo a pequeñas empresas de los sectores de la artesanía, los servicios y la industria.
Italia creó tres fondos de formación dirigidos a las PYME: el fondo de la artesanía, el fondo de la cooperación y el fondo de las PYME («Fondo Artigiani, Fondo della Cooperazione, Fondo delle PMI»).
Suecia puso en marcha la medida de «formación en el puesto de trabajo» para contribuir a mejorar las habilidades de las PYME. Austria ayuda a las empresas de menos de 50 empleados a identificar medidas de desarrollo de su personal mediante el «servicio del mercado de trabajo» («Arbeitsmarktservice»). Irlanda del Norte (Reino Unido) desarrolló el programa «Company Development programme», dirigido a las PYME.
Algunos Estados miembros también han puesto en marcha medidas para abordar la falta de habilidades tecnológicas y de ingeniería. Por ejemplo, Suecia se ha comprometido a aumentar el número de estudiantes de ingeniería, de licenciados en investigación y de profesores de matemáticas, ciencias y tecnología.
Irlanda puso en marcha el programa «STEPS» para aumentar la sensibilización sobre las ventajas de las carreras de ciencias, tecnología e ingeniería. Asimismo, creó el «fondo de desarrollo de habilidades de tecnología de la información» (a nivel de posgrado) y publicó un estudio sobre la disminución del número de estudiantes de física.
Italia puso en marcha un programa de formación en IT+D (el «PIA Innovazione»). Varios Estados miembros (incluidos Bélgica, Grecia, España, Francia, Finlandia, Suecia, el Reino Unido y Noruega [49]) han notificado programas para fomentar el uso de TIC (tecnologías de la información y de la comunicación), tanto por parte de las personas físicas como de las empresas. Por último, el proyecto piloto sobre teleformación de Flandes (Bélgica) desarrolla métodos para formar a los directivos de las PYME en el uso de las herramientas TIC.
[49] El programa noruego está orientado a los profesores («TIC en la formación de profesores»). Fuente: Informe nacional de Noruega sobre la Carta.
Entre las iniciativas para fomentar la formación en general podemos citar el programa de bonos «Opleidingscheques» de Flandes (Bélgica), que fomentaba la inversión en formación por parte de las empresas, y el proyecto piloto «BRAWO» de la comunidad de habla alemana de Bélgica, que financiaba la formación de empresarios y trabajadores. Irlanda creó el programa «Skillnets» para mejorar las habilidades de los trabajadores en activo, Italia puso en marcha el programa «PIA Formazione» para fomentar la formación en las empresas y el Reino Unido implantó la red «Sector Skills Council» para evaluar la necesidad de habilidades.
Otras iniciativas generales incluyen la fusión de los «centros educativos del mercado de trabajo» y las «escuelas de formación profesional» en Dinamarca, la puesta en marcha de servicios de asesoramiento sobre formación en Finlandia y la creación de un comité para analizar los planes de estudios con una perspectiva de largo plazo en Noruega. Se crearon incentivos fiscales para fomentar la formación en Italia, los Países Bajos, Austria y Suecia, entre otros países. Además, Austria implantó el programa «Begabtenförderung» para financiar el aprendizaje, primas para la formación en aprendizaje y un premio para las empresas que faciliten aprendizaje innovador.
El Consejo Europeo de Barcelona de marzo de 2002 estableció el objetivo de que la educación y la formación europeas se conviertan en una referencia mundial para 2010.
El 14 de febrero de 2002, el Consejo y la Comisión adoptaron conjuntamente el programa detallado para el seguimiento de los objetivos concretos de educación y formación en Europa [50], centrado en los tres objetivos siguientes: mejorar la calidad y la eficacia de los sistemas de educación y formación en la UE, facilitar el acceso de todos a los sistemas de educación y formación, y abrir dichos sistemas al mundo exterior. Uno de sus objetivos principales es desarrollar las habilidades necesarias para la sociedad del conocimiento.
[50] Documento 6365/02 del Consejo de 20.2.2002. El Consejo Europeo de Barcelona celebrado los días 15 y 16 de marzo de 2002 acogió con satisfacción el programa de trabajo. http://europa.eu.int/commm/education/ policy_en.html
También en febrero de 2002, la Comisión adoptó su Plan de Acción sobre las capacidades y la movilidad [51], encaminado a aumentar la movilidad ocupacional y geográfica en la UE y que tiene como objetivos, entre otros, combatir los déficits de capacidades de la industria, desarrollar asociaciones entre los centros de enseñanza y las empresas, e instar a los interlocutores sociales a que pongan en práctica estrategias de desarrollo de las competencias de los trabajadores. Se presentarán evaluaciones sobre su aplicación con carácter anual al Consejo Europeo de primavera.
[51] «Plan de acción de la Comisión sobre las capacidades y la movilidad», COM(2002) 72 final de 13.2.2002. http://europa.eu.int/comm/ employment_social/news/2002/feb/034_en.html.
En 2002, cinco años después de su adopción en la Cumbre de Luxemburgo sobre el Empleo, se revisó la Estrategia Europea de Empleo [52]. Desde 1997, se ha evolucionado hacia una fiscalidad del trabajo más favorable al empleo, un mayor énfasis en el aprendizaje permanente y una mayor adecuación de la educación y la formación a las necesidades del mercado laboral. Los Estados miembros han desarrollado medidas de simplificación administrativa para la pequeña empresa, con arreglo al pilar de las Directrices para el empleo que hace referencia al espíritu de empresa. Además, el proyecto de Informe Conjunto sobre el Empleo [53] analiza la aplicación de las directrices por parte de los Estados miembros.
[52] Comunicación «Balance de cinco años de aplicación de la estrategia europea de empleo» de la Comisión, COM(2002) 416 final de 17.7.2002.
[53] Comunicación de la Comisión al Consejo «Proyecto de Informe conjunto sobre el empleo de 2002», COM(2002) 621 de 13.11.2002.
Asimismo, a raíz de la Comunicación sobre Aprendizaje Permanente [54], se puso en marcha el «proceso de Brujas» para mejorar la cooperación en los ámbitos de la formación profesional y de la formación entre los Estados miembros, el Espacio Económico Europeo, los países candidatos y la Comisión.
[54] Comunicación de la Comisión «Hacer realidad un espacio europeo del aprendizaje permanente», COM(2001) 678 final de 21.11.2001.
El plan de acción eEurope 2002 [55] hace especial hincapié en las medidas para aumentar el uso de las tecnologías de la sociedad de la información en el ámbito de la educación. La iniciativa eEurope 2005 insiste en esta idea [56]. Asimismo, se están llevando a cabo proyectos relacionados con dichas tecnologías en los ámbitos del autoaprendizaje profesional y de la formación en el puesto de trabajo en las PYME. La utilización de las tecnologías de la sociedad de la información en el aprendizaje virtual será un aspecto importante del sexto programa marco de IDT (véase el apartado 8 del presente informe).
[55] «eEurope 2002: Una sociedad de la información para todos - Plan de acción» de 14.6.2000, que puede consultarse en http://europa.eu.int/ eeurope.
[56] Comunicación de la Comisión «eEurope 2005: Una sociedad de la información para todos», COM(2002) 263 final de 28.5.2002.
En el transcurso de la conferencia de alto nivel celebrada en Copenhague en octubre de 2002 en cooperación con la Presidencia danesa, la Comisión presentó el informe final del Grupo de Control de las Competencias TIC (tecnologías de la información y la comunicación) del Procedimiento Best: «e-Skills in Europe: Benchmarking Member States Policy Initiatives» [57]. En abril de 2002, se puso en marcha otra iniciativa sobre «habilidades en los ámbitos de la tecnologías de la información y de la comunicación y del comercio electrónico para industrias y PYME» para identificar habilidades y perfiles laborales en los citados ámbitos en diversos sectores industriales. Dicha iniciativa contribuirá a desarrollar y adaptar las citadas habilidades y perfiles para dar respuesta a las necesidades específicas de las PYME. Asimismo, el plan de acción eLearning [58] hace especial hincapié en la falta de habilidades en el ámbito de las tecnologías de la información y de la comunicación. En este contexto, el 19 de diciembre de 2002, la Comisión adoptó una propuesta de programa para la integración efectiva de las tecnologías de la información y la comunicación en los sistemas de educación y formación (programa eLearning) [59]. La Comisión también presentó acciones necesarias para asegurar la disponibilidad de mano de obra especializada en el informe titulado «Aumento de la tasa de población activa y fomento de la prolongación de la vida activa», respaldado por la Cumbre de Barcelona [60].
[57] Puede consultarse más información sobre el grupo de control de las competencias TIC en la dirección siguiente: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ict/ policy/ict-skills/wshop/synthesis-report-v1.pdf
[58] Comunicación de la Comisión «Plan de acción eLearning - Concebir la educación del futuro», COM(2001) 172 final de 28.3.2001.
[59] Propuesta de Decisión del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se adopta un programa plurianual (2004-2006) para la integración efectiva de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en los sistemas de educación y formación en Europa (programa eLearning), COM(2002) 751 final de 19.12.2002.
[60] Informe de la Comisión «Informe solicitado por el Consejo Europeo de Estocolmo: Aumento de la tasa de población activa y fomento de la prolongación de la vida activa», COM(2002) 9 de 24.1.2002.
En marzo de 2002, los agentes sociales europeos presentaron un marco de acción relativo al desarrollo de habilidades y competencias y se comprometieron a supervisar su aplicación y a llevar a cabo una evaluación en 2006. Los agentes sociales también adoptaron un programa de trabajo plurianual (2003-2005) relativo, entre otros temas, a la aplicación del EEE, al aprendizaje permanente, a la gestión de las consecuencias sociales del cambio y a las acciones eventuales de apoyo al Plan de Acción sobre las capacidades y la movilidad.
La mayoría de Estados miembros llevan a cabo actividades en el marco de los programas del Fondo Social Europeo (FSE) para el periodo 2000-2006, donde las PYME se benefician (en exclusiva o junto a otros grupos objetivo) en los ámbitos de la formación y desarrollo de los recursos humanos. Dicho apoyo consiste generalmente en formación para trabajadores de las PYME.
«Debe instarse a los poderes públicos a que aumenten su comunicación electrónica con el sector de la pequeña empresa. De este modo, las empresas podrán recibir asesoramiento, presentar solicitudes y declaraciones sobre la renta y obtener información sencilla en línea, es decir, de forma más rápida y económica. La Comisión debe dar ejemplo en este campo.»
El acceso de las PYME a Internet crece considerablemente en algunos Estados miembros como Grecia, España, Italia y el Reino Unido. El avance es especialmente impresionante en Grecia, donde el acceso de las PYME a Internet aumentó del 24 % en 1999 al 78 % en 2001. En el año 2001, el 70 % de todas las microempresas europeas y más del 80 % de las pequeñas empresas tenían acceso a Internet [61].
[61] Fuente: Observatorio de las PYME europeas 2001/1, «Highlights from the 2001 Survey».
Todos los gobiernos están comprometidos con la mejora del acceso en línea. Alemania, Portugal y el Reino Unido se han marcado el objetivo de ofrecer en línea el 100 % de los servicios gubernamentales en 2005, y España de ofrecer el 40 % en 2006 [62]. La mayoría de Estados miembros concentran sus esfuerzos en mejorar y racionalizar los servicios en línea para adaptarse mejor a las necesidades de las empresas (tal como se recomendaba en el informe final del año pasado sobre la aplicación de la Carta), en hacerlos más fáciles de usar y en aumentar el número de servicios ofrecidos. Varios Estados miembros están desarrollando sistemas para cumplimentar, firmar y tratar formularios en línea.
[62] España también se ha marcado el objetivo de facilitar el 40 % de sus servicios en línea en 2006. Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
Bélgica, Alemania, Grecia, Irlanda, los Países Bajos, Austria [63], Portugal, Finlandia, Suecia, el Reino Unido y Noruega han notificado la existencia de portales en Internet que asesoran a empresarios y que, cada vez más, facilitan servicios en línea. Luxemburgo está preparando su nuevo portal en Internet «Guichet pour entreprises», que facilita información sobre la puesta en marcha, el desarrollo y la reestructuración de empresas, y ha iniciado un proyecto para facilitar en línea todos los formularios administrativos.
[63] Austria tiene previsto que la mayoría de procedimientos administrativos puedan cumplimentarse en línea en 2003 . El número de procedimientos en línea aumentó de 3 en 2001 a 7 en 2002. Fuente: Informe nacional de Austria sobre la Carta.
El portal en Internet BASIS («Business Access to State Information and Services») [64] de Irlanda es especialmente fácil de usar. Dicho portal permite acceder desde un único punto a todos los servicios gubernamentales pertinentes para las empresas, y está organizado alrededor de los grandes «acontecimientos» de la vida de una empresa como, por ejemplo, la puesta en marcha de la misma, la contratación de personal, el pago de impuestos, el acceso a la financiación o la innovación.
[64] Véase www.basis.ie
Dinamarca está desarrollando un portal en Internet que permitirá a las empresas cumplimentar en línea la mayoría de procedimientos administrativos mediante una firma digital gratuita. El portal, que estará operativo a mediados de 2003, pretende que los organismos administrativos intercambien información automáticamente, de manera que las empresas sólo necesiten notificar cada dato a un único servicio administrativo.
Otro ejemplo digno de mención es el portal en Internet «guía del empresario» («Företagarguiden») de Suecia, puesto en marcha en octubre de 2001, que contesta en 48 horas a las preguntas formuladas por correo electrónico [65].
[65] Véase www.foretagarguiden.se
Pueden efectuarse en línea las declaraciones y pagos del IVA en Bélgica [66], Grecia [67], Irlanda [68], Finlandia y Suecia. Se están preparando sistemas similares en Flandes (Bélgica) [69], Dinamarca y Luxemburgo. En Austria, se transmitieron electrónicamente más de 7.000 declaraciones financieras desde mayo de 2001.
[66] Proyectos EDIFACT e INTERVAT (Bélgica). Fuente: Informe nacional de Bélgica sobre la Carta.
[67] Sitio web TAXIS (Grecia); también puede presentarse la declaración del impuesto sobre la renta. Fuente: Informe nacional de Grecia sobre la Carta.
[68] «Revenue online Service» (ROS); IVA e impuesto sobre la renta. Fuente: Informe nacional de Irlanda sobre la Carta.
[69] En Bélgica la base de datos federal FISCONET ha estado en línea desde la primavera de 2002. Fuente: Informe nacional de Bélgica sobre la Carta.
Otros ejemplos de servicios en línea innovadores dignos de mención son un sitio irlandés en Internet que permite tratar en línea las solicitudes de patentes y marcas registradas, así como el desarrollo de un sistema finlandés en Internet que permitirá a las empresas de menos de cinco empleados pagar los salarios en línea a partir del otoño de 2003. Varios Estados miembros (como Alemania, Grecia, Irlanda, Austria y Finlandia) facilitan información en línea sobre licitación pública. Desde octubre de 2001, Finlandia ha publicado 900 anuncios de licitaciones en el sitio «JULMA». Grecia amplía su Sistema Integrado de Información Aduanera «ICIS» para facilitar la presentación de las declaraciones aduaneras.
El Programa sobre Tecnologías de la Sociedad de la Información [70] (IST)forma parte del quinto y sexto programas marco de IT+D y complementa la iniciativa GoDigital (puesta en marcha en abril de 2001 [71]), que tiene como objetivos, entre otros, sensibilizar y difundir buenas prácticas de comercio electrónico entre las PYME. Para ello, la Comisión ha implantado unos 70 proyectos de adaptación de IST en los que participan cientos de PYME europeas. El programa IST contribuye decisivamente a la iniciativa eEurope GoDigital, al facilitar el acceso a las experiencias de las PYME en proyectos de adaptación. El Plan de Acción eEurope 2005 [72] identifica la necesidad de fomentar «un marco dinámico para los negocios electrónicos» y las acciones del Sexto Programa Marco de IDT apoyan este proceso (véase el apartado 8).
[71] «Ayudar a las PYME a pasar a la fase digital», COM(2001) 136 final de 13.3.2001. www.europa.eu.int/godigital. La iniciativa «GoDigital» forma parte del plan de acción eEurope 2002.
[72] Comunicación de la Comisión «eEurope 2005: Una sociedad de la información para todos», COM(2002) 263 final de 28.5.2002. www.europa.eu.int/information_society/eeurope.
En octubre de 2002, se puso en marcha un "portal jurídico de comercio electrónico" gestionado por una red de 16 Euro Info Centres de 13 países europeos. Dicho portal es un servicio de información en línea que ofrece un resumen de la legislación pertinente en el ámbito del comercio electrónico y de las iniciativas de autorregulación, así como asesoramiento jurídico en diferentes ámbitos. Asimismo, ayuda a la Comisión a identificar los problemas jurídicos más importantes que encuentran las empresas que realizan operaciones de comercio electrónico. Está prevista su ampliación a todos los Estados miembros y, posiblemente, a los países candidatos.
En 2001, en el marco del Programa de Intercambio de Datos entre Administraciones (IDA), se puso en marcha una iniciativa para crear el portal «public-services.eu» (actualmente en fase piloto), que facilita, como apoyo a las actividades transfronterizas de las empresas, un único punto de acceso a toda la información y servicios públicos en línea.
En noviembre de 2001, la Comisión y la Presidencia belga organizaron conjuntamente una conferencia ministerial de alto nivel sobre las aplicaciones de acceso en línea a la administración pública (eGovernment). En esta ocasión, se constituyó un «premio eEurope de Innovación en la administración pública en línea» y se publicó el primer estudio comparativo sobre servicios públicos en línea. Los resultados de dicho evento se recogen en una declaración ministerial [73].
[73] Declaración ministerial sobre la administración por vía electrónica («eGovernment»), de 29 de noviembre de 2001. Más información en http://europa.eu.int/information_society/ eeurope/egovconf/index_en.htm.
«La Comisión y los Estados miembros deben continuar las reformas en curso, encaminándolas a la consecución en la Unión de un auténtico mercado interior, fácilmente accesible para las pequeñas empresas, en ámbitos críticos para el surgimiento de pequeñas empresas, como el comercio electrónico, las telecomunicaciones, la provisión de servicios públicos, la contratación pública y los sistemas de pagos internacionales.
Al mismo tiempo, ha de aplicarse enérgicamente la normativa europea y nacional en materia de competencia, para garantizar que las pequeñas empresas tengan plenas posibilidades de introducirse en nuevos mercados y competir en condiciones justas.»
En otoño de 2002, sólo cinco Estados miembros (Dinamarca, los Países Bajos, Finlandia, Suecia y el Reino Unido) han transpuesto el 98,5 % de todas las Directivas del mercado interior y, por tanto, han cumplido el objetivo del Consejo Europeo de Estocolmo de reducir los déficits de transposición al 1,5%. En primavera de 2002, Bélgica y España también se encontraban en dicha categoría. Actualmente, Suecia es el país con menor déficit (0,4 %), seguido de Finlandia (0,6 %) y Dinamarca (0,7 %) [74].
[74] Cuadro de indicadores del mercado interior nº 11 de noviembre de 2002 y nº 10 de 16 de mayo de 2002.
En 2002, dicho retraso ha seguido incrementándose en los Estados miembros más alejados del citado objetivo (Francia, seguida de Grecia, Portugal y Austria) [75]. Finlandia es el único Estado miembro que cumplirá, en primavera de 2003, el nuevo objetivo de 0 % de déficit de aplicación de directivas con más de dos años de retraso. Para alcanzar dicho objetivo, los restantes Estados deben transponer un número de directivas comprendido entre 1 (Suecia) y 14 (Francia).
[75] Francia: déficit actual 3,8 %, (3,1 % en primavera de 2002); Grecia: 3,3 % (antes, 2,7 %); Portugal: 3,1 % (antes, 2,1 %) y Austria: 2,7 % (antes 2,1 %). Fuente: véase nota anterior.
Actualmente, Dinamarca lleva a cabo un ejercicio de evaluación comparativa de las diferencias y similitudes en la forma en que los Estados miembros transponen y aplican las mismas directivas comunitarias.
El proyecto piloto «Oportunidades en el mercado único» («Chance Binnenmarkt») [76], de Austria, pretende sensibilizar a las PYME acerca de las oportunidades que ofrece el mercado interior y facilitarles asesoramiento gratuito.
[76] Austria ya notificó esta medida en su informe de 2001.
Varios países (en particular Alemania, Portugal, Finlandia, Suecia el Reino Unido y Noruega) notifican que está operativo a escala nacional el programa SOLVIT (véase más adelante).
Sólo algunos Estados miembros notifican avances en la liberalización de los mercados nacionales. Tanto Irlanda como Austria adoptaron normas que prevén una mayor apertura del mercado del gas. Finlandia propuso varias medidas para desarrollar el mercado eléctrico, que ya está totalmente abierto a la competencia. Grecia y Portugal están revisando su legislación sobre licitaciones públicas, y Dinamarca puso en marcha un sitio en Internet para empresas que se sientan tratadas injustamente en una licitación pública.
En cuanto a la legislación sobre competencia, Dinamarca modificó su Ley sobre competencia para aumentar el importe de las multas en caso de infracción. En su Ley sobre competencia de 2002, Irlanda consolidó todas sus normas estatutarias relativas a la competencia y a las fusiones y Austria creó un organismo federal para la competencia. Suecia propuso una nueva reglamentación, que incluye normas contra los operadores públicos que perjudiquen la competencia. Por último, la nueva Ley de sociedades del Reino Unido protege más a las pequeñas empresas frente a la competencia injusta [77].
[77] En el Reino Unido, el análisis del impacto de la reglamentación incluirá también el efecto de la competencia. Fuente: Informe nacional del Reino Unido sobre la Carta.
La actual Estrategia de Mercado Interior de la Comisión es un programa quinquenal que se revisó por última vez en abril de 2002 [78] y hace hincapié en las áreas en las cuales es más urgente avanzar para aumentar la competitividad de las empresas de la UE y aprovechar mejor las oportunidades que brinda el mercado interior.
[78] Comunicación de la Comisión «Revisión 2002 de la Estrategia para el mercado interior - Cumplir las promesas», COM(2002) 171 de 11.4.2002.
Un sistema adecuado de protección de la Propiedad Intelectual apoyará los esfuerzos de las PYME en materia de innovación. La Comisión presentó una propuesta de Reglamento sobre la Patente Comunitaria [79], que constituye un objetivo prioritario de la Estrategia de Mercado Interior. La patente única permitirá a las empresas adaptar sus actividades de producción y distribución a la formación de la UE, así como responder a los desafíos de EE.UU. y Japón en materia de innovación y competitividad. Las patentes comunitarias deberían tener un coste accesible y conferir seguridad jurídica. Asimismo, el 20 de febrero de 2002 la Comisión presentó una propuesta de Directiva sobre la patentabilidad de las invenciones implementadas en ordenador [80], que armoniza y clarifica las normas sobre la materia.
[79] Propuesta de Reglamento del Consejo sobre la patente comunitaria, presentada por la Comisión el 1.8.2000, COM(2000) 412 final, CNS 2000/01777, DO C 337 E/45, 28.11.2000, p. E/278.
[80] Propuesta de «Directiva sobre la patentabilidad de las invenciones implementadas en ordenador», COM(2002) 92 final de 20.2.2002.
En julio de 2002, la Comisión adoptó su segundo informe bienal sobre la aplicación del principio de Reconocimiento Mutuo en el Mercado Interior [81]. El objetivo principal del informe es evaluar los progresos alcanzados en la aplicación del reconocimiento mutuo [82] en el mercado interior desde 1999 y delimitar con mayor precisión los ámbitos en los que el reconocimiento mutuo aún plantea problemas. La Comisión tiene previsto adoptar una Comunicación con directrices para la aplicación del reconocimiento mutuo de los productos entre los operadores económicos y las administraciones nacionales.
[81] Informe de la Comisión «Segundo informe bienal sobre la aplicación del principio de reconocimiento mutuo en el mercado interior», COM(2002) 419 de 23.7.2002.
[82] «Reconocimiento mutuo» significa que si una empresa (grande o pequeña) puede comercializar legalmente sus productos en su mercado nacional, también puede comercializarlos en cualquier punto de la Unión Europea.
En cuanto a la evaluación de la conformidad, a pesar de los esfuerzos para fomentar el reconocimiento mutuo de los resultados de los ensayos, de las marcas y de las certificaciones, siguen duplicándose los tests y las certificaciones en la UE. Todo ello incrementa los costes de las empresas (y, en particular, los de las PYME), que han de pagar varios procedimientos de evaluación de la conformidad. Para disponer de una visión general de la situación, se puso en marcha en otoño de 2002 un proyecto del Procedimiento Best que analizará casos de diferentes sectores, comparará los procedimientos de evaluación de la conformidad y su impacto económico en los sectores seleccionados y desarrollará indicadores para medir su impacto en las empresas manufactureras, incluidas las PYME.
Aunque en general el Mercado Interior funciona bien, a veces las empresas encuentran problemas derivados de una eventual aplicación incorrecta de las normas del mercado interior por parte de las administraciones públicas de otros Estados miembros. SOLVIT [83] es una red creada por la Comisión para resolver los problemas derivados de la aplicación incorrecta de las normas en los diferentes ámbitos de la vida empresarial, por ejemplo en el acceso comercial a productos y servicios, licitaciones públicas, fiscalidad o la puesta en marcha de una empresa. El Consejo de Mercado Interior, en su Resolución de 1 de marzo de 2002, confirmó que los Estados miembros se han comprometido a que el sistema funcione mejor. La red SOLVIT, puesta en marcha el 22 de julio de 2002, debe desempeñar un papel importante para que la UE sea más operativa y práctica para las empresas y, en particular, para las más pequeñas.
[83] Comunicación de la Comisión sobre «Resolución Eficaz de Problemas en el Mercado Interior («SOLVIT»)», COM(2001) 702 de 27.11.2001. Recomendación de la Comisión sobre los principios para la utilización de SOLVIT (red de resolución de problemas en el mercado interior) de 7.12.2002, DO L 331 de 15.12.2001, p. 79.
El 11 de diciembre de 2002, la Comisión adoptó una Comunicación para mejorar el control de la aplicación de la legislación comunitaria [84]. El 30 de julio de 2002, la Comisión adoptó un informe sobre el «Estado del mercado interior de servicios» [85], que presenta una visión exhaustiva de los obstáculos que siguen existiendo en el ámbito de los servicios. El estudio concluye que, una década después de la finalización del mercado interior, todavía existe una gran diferencia entre la visión de una UE integrada y la realidad cotidiana experimentada por las empresas europeas.
[84] COM(2002) 725 de 11.12.2002.
[85] Informe sobre el «Estado del mercado interior de servicios», COM(2002) 441, elaborado como parte de la estrategia para el mercado interior de servicios, COM(2000) 888.
Un avance significativo fue la adopción del Reglamento sobre los pagos transfronterizos en euros para crear un área de pagos única [86], que incluye normas para aplicar el principio de no-discriminación a las comisiones bancarias de los pagos realizados en euros (tanto nacionales como transfronterizos). Dichas normas se aplican a partir del 1 de julio de 2002 a las transacciones con tarjeta de crédito y a la retirada de efectivo en los cajeros automáticos, y a partir del 1 de julio de 2003 a las transferencias. Los estudios realizados por la Comisión indican que las comisiones por pagos transfronterizos siguen siendo elevadas y variables, a pesar de haber exhortado repetidamente a los bancos para que abandonen dichas prácticas. Con arreglo al Reglamento, las comisiones transfronterizas no deberían ser diferentes de las nacionales y, por tanto, deberían aplicarse comisiones uniformes independientemente de la distancia [87].
[86] Reglamento (CE) n° 2560/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo de 19.12.2001, sobre los pagos transfronterizos en euros.
[87] Comunicado de prensa de la Comisión Europea IP/01/1084.
En diciembre de 2001, los servicios de la Comisión presentaron un documento de consulta titulado «Las cooperativas en la Europa de las empresas», que afirmaba que las cooperativas necesitan un entorno legislativo adaptado a sus características específicas e identificaba las políticas e iniciativas europeas que tienen un impacto sobre las cooperativas. El 3 de junio de 2002, el Consejo llegó a un acuerdo sobre la propuesta de la Comisión relativa al Estatuto de la Sociedad Cooperativa Europea [88] que, aunque establece analogías con el estatuto de la empresa europea, está adaptado especialmente a las cooperativas. Actualmente, la Comisión trabaja en una propuesta de Estatuto de la Asociación Europea.
[88] Propuesta modificada COM(93) 252 final de 6.7.1993, DO C 236 de 31.8.93.
«Deberán adaptarse los regímenes fiscales para recompensar el éxito, estimular a las empresas debutantes, favorecer la expansión de la pequeña empresa y la creación de puestos de trabajo, y facilitar la puesta en marcha y la sucesión de las pequeñas empresas. Los Estados miembros deberían aplicar las mejores prácticas a la fiscalidad y a los incentivos para el rendimiento personal.
Los empresarios necesitan de la financiación para hacer realidad sus ambiciones. Con el fin de mejorar el acceso de las pequeñas empresas a los servicios financieros:
detectaremos y eliminaremos los obstáculos a la creación de un mercado paneuropeo de capitales y a la aplicación del Plan de Acción de los Servicios Financieros y el Plan de Acción de Capital de Riesgo;
mejoraremos la relación entre el sistema bancario y las pequeñas empresas, estableciendo condiciones adecuadas de acceso al crédito y al capital de riesgo;
mejoraremos el acceso a los Fondos Estructurales y acogeremos con satisfacción las iniciativas del Banco Europeo de Inversiones para aumentar los fondos de los que pueden disponer las empresas debutantes y las empresas de tecnología avanzada, incluidos los fondos en títulos.»
Dos Estados miembros están reduciendo sustancialmente el impuesto de sociedades. En 2003, Irlanda reducirá todos los impuestos de sociedades al tipo único del 12,5 %, que ya se aplica a las pequeñas empresas que facturan menos de 254.000 euros. Irlanda también ha simplificado su sistema de declaración fiscal para las empresas que facturan menos de 320.000 euros. El Reino Unido redujo el impuesto de sociedades del 23 % al 19 % para las empresas con beneficios entre 50.000 y 300.000 libras esterlinas. El impuesto del 19 % para la puesta en marcha de empresas se ha reducido al 0 % para las empresas cuyos beneficios no excedan de 10.000 libras esterlinas.
Varios Estados miembros notifican medidas fiscales para mitigar la carga fiscal de la pequeña empresa. Bélgica ha reducido los impuestos de las PYME en función de su nivel de facturación y declara exentos parte de los impuestos de las que facturen menos de 322.500 euros [89]. Dinamarca elevó de 20.000 a 50.000 coronas danesas el umbral de facturación a partir del cual es obligatorio pagar IVA y permite a las empresas que facturen menos de 15 millones de coronas danesas presentar la declaración de IVA trimestralmente en lugar de mensualmente. Las nuevas normas adoptadas por el Reino Unido permiten a las pequeñas empresas aplicar un tipo único de IVA a su facturación, en lugar de contabilizar el IVA de cada venta. Por último, en Noruega las empresas que facturen menos de unos 125.000 euros aproximadamente pueden presentar la declaración de IVA anualmente en lugar de bimensualmente. Tanto Portugal como Noruega implantaron incentivos fiscales para la I+D. El objetivo de Portugal son las PYME de los sectores de la industria, el comercio y la agricultura, mientras que Noruega facilita a las PYME con un máximo 100 empleados créditos fiscales que representan el 20 % del gasto anual en I+D, con un límite máximo de unos 500.000 euros aproximadamente.
[89] Se espera que esta medida se traduzca en una reducción de impuestos de 70 millones de euros. Fuente: Informe nacional de Bélgica sobre la Carta.
Hay más medidas en preparación. Suecia desarrolla un sistema fiscal basado en los ingresos promedio, en lugar de en ingresos reales. Tanto Grecia [90] como Italia preparan normas para simplificar sus sistemas fiscales. Por último, Grecia está reduciendo la obligación de declarar el IVA de 6 veces al año a 4, mientras que Francia, Grecia [91] y Austria están reduciendo los impuestos de transmisión de empresas e Irlanda está considerando aplicar dichas medidas.
[90] Se espera que esta medida se traduzca en una reducción de impuestos de 280 millones de euros. Fuente: Informe nacional de Grecia sobre la Carta.
[91] En Grecia, es aplicable cuando se transmiten empresas con un único propietario a un familiar. Fuente: Informe nacional de Grecia sobre la Carta.
Varios Estados miembros desarrollaron nuevas medidas para financiar la puesta en marcha de empresas.
Irlanda amplió su mercado de capital riesgo mediante una inyección de 95 millones de euros en doce nuevos fondos de capital riesgo dirigidos a la puesta en marcha de empresas y a empresas que se encuentran en su etapa inicial.
Luxemburgo desarrolló su fondo «prêt de démarrage» para financiar hasta 250.000 euros o el 40 % de los costes de puesta en marcha.
Austria implantó el programa de fomento de creación de empresas «Start up Förderung», para financiar pequeñas empresas tecnológicas con un máximo de 50 empleados, y prepara un nuevo programa de capital riesgo para pequeñas empresas de los sectores de la industria y el comercio. Portugal puso en marcha un nuevo fondo de capital riesgo que prima la financiación tanto de proyectos semilla y de puesta en marcha, como de pequeñas empresas.
Algunos Estados miembros han desarrollado sistemas de microcréditos.
Alemania implantó, en cooperación con el FEI, un programa de microcréditos («DtA-Mikrodarlehensprogramm») que facilita préstamos con un máximo de 25.000 euros para la puesta en marcha y las microempresas.
España creó la «línea de microcréditos ICO» para las microempresas, dirigida sobre todo a las mujeres empresarias, personas de edad avanzada, discapacitados e inmigrantes. Con más de 12 millones de euros, facilita prestamos de 25.000 euros como máximo que deben reembolsarse en 2-3 años. Se financiaron 480 proyectos en cooperación con el FEI. España también puso en marcha el «Programa de microcréditos para mujeres emprendedoras» para la puesta en marcha o para financiar el primer año de operación de una empresa. Con más de 6 millones de euros cofinanciados por el FSE, facilita préstamos de 12.000 euros como máximo, que deben reembolsarse en cinco años.
Suecia puso en marcha un sistema de microcréditos dirigido principalmente a las mujeres empresarias, que cubre el 50 % de la inversión hasta un máximo 250.000 coronas suecas.
España y Finlandia se muestran especialmente activas en lo relativo a nuevos programas de capital riesgo para la inversión en tecnología. España adoptó un nuevo sistema de apoyo financiero para las inversiones de hasta 500.000 euros en PYME tecnológicas durante sus dos primeros años de existencia, y su línea ICO para la financiación de la innovación tecnológica facilita créditos hasta un máximo del 70 % de la inversión. Finlandia puso en marcha el programa «LIKSA» para financiar planes de empresas basadas en la tecnología y la iniciativa «INTRO» que pone en contacto a empresas e inversores. Francia se ha marcado el objetivo de incrementar la inversión en capital riesgo a mil millones de euros en 2010 e Irlanda se ha comprometido a incrementar la inversión en capital riesgo hasta el 0,8 % del PIB en 2006 [92].
[92] Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
Pocos Estados miembros notificaron el desarrollo de mecanismos de garantía recíproca. Grecia está implantando un fondo de garantía para pequeñas empresas y microempresas («TEMPME») con un capital de 100 millones de euros, que cubre el 50 % de las garantías solicitadas por las instituciones financieras para conceder créditos. Portugal puso en marcha tres sociedades de garantía recíproca y reforzó su fondo de contragarantía recíproca, mientras que Suecia desarrolló un nuevo programa de respaldo a los préstamos para la promoción de las PYME inspirado en las buenas prácticas de los Países Bajos y de Finlandia.
Entre las restantes medidas generales, cabe citar la creación de una agencia para la financiación de las PYME en Flandes (Bélgica), que prepara un proyecto para generar capital riesgo para la puesta en marcha de empresas; también la creación del fondo «Argentum», de 335 millones de euros, para apoyar a los fondos de capital riesgo que invierten en agrupaciones cluster en Noruega. Una de las prioridades de la nueva ley francesa «Initiative economique» es mejorar la financiación de las empresas. El fondo de apoyo a las empresas tirolesas, en Austria, puso en marcha préstamos a bajo interés para las empresas de un máximo de 20 empleados.
Entre las nuevas medidas informativas sobre el acceso a la financiación cabe citar la "task force" alemán que reúne a expertos financieros pertenecientes a la administración federal y a los bancos para asesorar a las PYME sobre el acceso a la financiación, y un Foro Alemán para PYME sobre las condiciones financieras adoptadas en el acuerdo «Basilea II». Austria desarrolla una ventanilla única para empresas («Wirtschaftsservice GmbH») que aglutina diversos servicios de asesoramiento sobre medidas financieras.
La «feria del capital riesgo» de la Región de Valonia (Bélgica) reunió a empresarios potenciales e inversores. Bélgica, Dinamarca, Austria, Portugal, Suecia, el Reino Unido y Noruega notifican progresos de su red de inversores informales («business angels»). En Dinamarca, están en preparación tres nuevas redes y un sitio en Internet pone en contacto a empresarios e inversores informales potenciales. Portugal apoya su red mediante el programa de financiación de la innovación y Noruega se plantea la posibilidad de aplicar incentivos fiscales a los inversores informales.
En octubre de 2001, la Comisión presentó la Comunicación «Hacia un Mercado Interior sin obstáculos fiscales - Una estrategia destinada a dotar a las empresas de una base imponible consolidada del impuesto sobre sociedades para sus actividades a escala comunitaria» [93] y un estudio detallado sobre el impuesto de sociedades en el mercado interior [94], que tratan sobre problemas actuales relacionados con el impuesto de sociedades en la UE e incluyen un análisis de la situación de las PYME.
[93] Comunicación de la Comisión «Hacia un mercado interior sin obstáculos fiscales - Una estrategia destinada a dotar a las empresas de una base imponible consolidada del impuesto sobre sociedades para sus actividades a escala comunitaria», COM(2001) 582 final de 23.10.2001, http://europa.eu.int/comm/ taxation_customs/taxation/company_tax/policy_proposals.htm.
[94] «Commission Staff working paper - Company Taxation in the Internal Market», SEC(2001) 1681 de 23.10.2001.
Dos Directivas recientes sobre IVA facilitan el comercio transfronterizo a las PYME y reducen sus obligaciones en materia de IVA (por ejemplo, los requisitos de facturación) [95]. La Comisión lleva a cabo un estudio sobre las obligaciones en materia de IVA para proponer que se simplifiquen (registro, declaraciones, pagos), sobre todo para las PYME.
[95] Directiva 2001/115/CE del Consejo, de 20 de diciembre de 2001, por la que se modifica la Directiva 77/388/CEE con objeto de simplificar, modernizar y armonizar las condiciones impuestas a la facturación en relación con el impuesto sobre el valor añadido; Directiva 2000/65/CE del Consejo, de 17 de octubre de 2000, por la que se modifica la Directiva 77/388/CEE en lo que respecta a la determinación del deudor del impuesto sobre el valor añadido.
En 2002, la Comisión realizó un estudio sobre las opciones sobre acciones de los empleados en la UE y los EEUU. El estudio demostraba que los sistemas de los Estados miembros todavía difieren considerablemente en materia de fiscalidad, legislación laboral, protección de datos y seguridad. Por consiguiente, las empresas que operan en varios países necesitan un plan de opciones sobre acciones diferente para cada país, lo que genera costes administrativos considerables e impide que, especialmente las pequeñas empresas, dispongan de planes de opciones sobre acciones.
En septiembre de 2002, la Comisión presentó, en el transcurso de un seminario celebrado en Viena, los resultados del Procedimiento Best sobre transmisión de empresas [96], con las conclusiones del grupo de expertos creado en 2000 para supervisar la aplicación de la Recomendación de 1994 sobre la materia [97] y, en particular, para evaluar las medidas adoptadas desde la Comunicación de 1998 [98] y proponer nuevas medidas. Los resultados del proyecto demuestran que se han aplicado menos de la mitad de las medidas incluidas en la Recomendación de la Comisión. Asimismo, se presentaron ejemplos de buenas prácticas de los diferentes Estados miembros [99]. En octubre de 2002, la Comisión puso en marcha un nuevo proyecto sobre transmisión de empresas para actuar en base a las propuestas del grupo de expertos y ayudar a los Estados miembros a seguir avanzando.
[97] DO L 385, de 31.12.1994, p. 14 y la Comunicación asociada, que incluye los motivos de la Recomendación, DO C 400 de 31.12.1994, p. 1.
[98] Comunicación de la Comisión sobre la transmisión de las pequeñas y medianas empresas (DO C 93 de 28.3.1998).
[99] Pueden consultarse los resultados del proyecto del Procedimiento Best en la dirección siguiente: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ entrepreneurship/ support_measures/transfer_business/best_project.htm.
En octubre de 2002, la Comisión adoptó su cuarto informe de progreso sobre el Plan de Acción de Capital Riesgo (RCAP) de 1998 [100], que traduce la estrategia comunitaria en materia de capital riesgo. Cuatro años después de su adopción, e incluso en una época en la cual el mercado de capital riesgo experimenta una severa corrección, se registran grandes avances en la aplicación del plan de acción. El capital riesgo es una fuente esencial de financiación para empresas nuevas e innovadoras y sucesivos Consejos Europeos han solicitado su aplicación en 2003. El marco regulador ha seguido modernizándose en un entorno financiero dominado por la entrada en circulación, con éxito, de los billetes y monedas de euro. Entre los avances más importantes cabe citar la obligación de aplicar las normas internacionales de contabilidad en 2005, así como la futura legislación sobre fondos de pensiones complementarios, que tendrá un impacto directo sobre la disponibilidad de financiación para las PYME con elevado potencial de crecimiento.
[100] Comunicación de la Comisión sobre la aplicación del Plan de Acción capital riesgo, COM(2002)563 final de 16.10.2002, sobre la base de la Comunicación de la Comisión «El capital de riesgo: clave de la creación de empleo en la Unión Europea», SEC(1998) 522.
En cuanto a la financiación pública de las empresas, la adopción por parte de la Comisión de su Comunicación sobre ayudas estatales y capital riesgo [101] ha clarificado las condiciones para la compatibilidad de la financiación pública de las medidas de capital riesgo con las normas sobre ayudas estatales del Tratado. Una aplicación oportuna del Plan de Acción de Servicios Financieros [102] (FSAP) contribuirá decisivamente a fomentar una mayor integración del mercado de capital riesgo de la UE. La Comisión sigue instando a los Estados miembros a aplicar las reformas fiscales y estructurales necesarias para fomentar la inversión en fondos de capital riesgo.
[101] Comunicación de la Comisión «Ayudas estatales y capital riesgo», DO C 235 de 21.8.2001, p.3.
[102] Comunicación de la Comisión sobre la «Aplicación del marco de acción para los servicios financieros: plan de acción», COM(1999) 232 de 11.5.1999.
Desde el primer cuatrimestre de 2002, están operativos los tres instrumentos financieros gestionados por el Fondo Europeo de Inversiones (FEI) en el marco del Programa plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial (2001-2005) [103]. Dichos instrumentos son el «Plan de ayuda inicial del MET», el «Mecanismo de garantía PYME» y la «Acción de financiación de siembra». Todos ellos están gestionados a través de intermediarios financieros y basados en los instrumentos financieros de la Iniciativa para el Crecimiento y el Empleo de 1998-2000. El informe anual de 2001 sobre los citados instrumentos [104] demuestra que las empresas europeas con menos de 10 empleados son las que más se han beneficiado del mecanismo de garantía. Sin embargo, la aplicación del cuarto instrumento financiero, el programa JEV (que fomenta la creación de empresas transnacionales conjuntas entre PYME), fue lenta.
[103] Decisión 2000/819/CE del Consejo de 20.12.2000, relativa al «Programa plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial, en particular para las pequeñas y medianas empresas (PYME) (2001-2005)».
[104] Informe de la Comisión «Iniciativa para el crecimiento y el empleo - Medidas de ayuda financiera a las pequeñas y medianas empresas (PYME) de carácter innovador y generadoras de empleo», COM(2002) 345 final de 1.7.2002.
En septiembre de 2002, la Comisión publicó un informe de progreso en el marco de la «Acción de financiación de siembra CREA». Dicha acción, financiada por el tercer Programa plurianual en favor de las PYME (1997-2000) [105], apoyaba la financiación de la etapa inicial de fondos de capital semilla de reciente creación con un capital de inversión mínimo de 4 millones de euros. Los 19 fondos activos seleccionados en el periodo 1998-1999 han invertido 92,7 millones de euros en 140 empresas y han creado 1.985 puestos de trabajo. La mayoría de dichos fondos invierten en nuevas empresas locales o regionales de los sectores de la tecnología de la información, las comunicaciones, la electrónica o la biología.
[105] Decisión del Consejo 97/15/CE de 9.12.1996, relativa al tercer programa plurianual en favor de las pequeñas y medianas empresas (PYME) de la Unión Europea (1997-2000).
A raíz de la solicitud del Consejo de Industria de diciembre de 2001, en enero de 2002 se empezó a preparar un posible Código Europeo de Conducta para Bancos y PYME. El proyecto involucra, entre otros, a las tres principales asociaciones bancarias europeas [106] y las tres principales organizaciones de PYME [107]. Los servicios de la Comisión analizaron diversos códigos de conducta existentes tanto dentro como fuera de la UE.
[106] Son la Federación Bancaria de la Unión Europea, la Agrupación Europea de Cajas de Ahorros y la Asociación Europea de Bancos Cooperativos.
[107] Son la UNICE, la UEAPME y las Eurocámaras.
En el marco de los trabajos sobre buenas prácticas en el ámbito de los micropréstamos, en 2002 la Comisión creó un grupo de trabajo con expertos de los Estados miembros, los países candidatos, las PYME, las organizaciones bancarias y las organizaciones de PYME.
En el periodo 2001-2002, se reunió en nueve países candidatos la Cuarta Mesa Redonda de Banqueros y PYME. Dicha Mesa Redonda, creada en octubre de 2000 y que finalizará su actividad en 2003, reúne a expertos financieros locales y de la UE para analizar varios aspectos del acceso a la financiación, intercambiar buenas prácticas y señalar los problemas de acceso a la financiación con los que se encuentran las PYME de cada uno de los países candidatos. En general, en dichos países el crédito disponible para el sector privado es insuficiente, los bancos poseen una experiencia muy limitada en el ámbito de los prestamos a las PYME y los requisitos colaterales de los préstamos son a menudo elevados.
Para fomentar la financiación procedente de inversores informales («business angels»), la Comisión, en el marco del Procedimiento Best, publicó un informe sobre políticas de evaluación comparativa de los inversores informales en los Estados miembros [108]. El informe indica que la disponibilidad de capital propio en las etapas de puesta en marcha e iniciales de la vida de la empresa depende cada vez más de los inversores informales. Esto es debido a los cambios en el sector bancario, que han hecho que los prestamos no sean atractivos para los bancos por su escaso margen y sus elevados costes generales. Además, a menudo los fondos de capital riesgo no consiguen gestionar un elevado número de pequeñas operaciones con importantes requisitos de diligencia debida.
[108] «Benchmarking Business Angels» (DG Empresa) de 4.11.2002, que puede consultarse en la dirección siguiente: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ entrepreneurship/financing/index.htm.
Para solucionar la falta de capital riesgo y complementar las iniciativas existentes (p.ej., las redes de inversores informales, los foros de inversión y los concursos de planes de empresa), la Comisión respalda la base de datos paneuropea de oportunidades de inversión «www.Gate2Growth», que ayuda a los empresarios innovadores a acceder a las redes existentes de hombres de finanzas, a expertos en crecimiento corporativo y en incubadoras y a los organismos de patentes. Como respuesta a una solicitud del Parlamento Europeo, se continuará desarrollando esta «ventanilla única» en 2003 [109].
[109] Parlamento Europeo, Resolución de 11.4.2002, informe A5-0020/2002, apartado 17.
La Comisión ha analizado atentamente el posible impacto que puedan tener sobre las PYME las negociaciones del comité de Basilea sobre el nuevo Marco de Adecuación del Capital del sector bancario. Las propuestas del comité reconocen la importancia de las PYME para la economía y se recogerán en la Directiva sobre adecuación del capital prevista para 2004.
«Reforzaremos los programas existentes de fomento de la difusión de tecnología entre las pequeñas empresas, así como la capacidad de éstas para localizar, seleccionar y adaptar distintas tecnologías.
Promoveremos la cooperación tecnológica y el uso compartido entre empresas de distinto tamaño, especialmente entre las pequeñas empresas europeas; elaboraremos programas de investigación más eficaces, centrados en las aplicaciones comerciales del conocimiento y la tecnología y desarrollaremos y adaptaremos sistemas de calidad y de certificación para la pequeña empresa. Es importante que todas las pequeñas empresas puedan adquirir y acceder fácilmente a una patente comunitaria.
Estimularemos a las pequeñas empresas para que participen en iniciativas de cooperación interempresarial a escala local, nacional, europea e internacional, así como la cooperación entre pequeñas empresas y las instituciones de enseñanza superior y de investigación.
En consecuencia, deberían apoyarse las iniciativas nacionales y regionales para crear grupos de terminales y redes interempresariales, fomentarse la cooperación paneuropea entre pequeñas empresas que utilicen tecnologías de la información, difundirse las mejores prácticas en materia de acuerdos de cooperación, y apoyarse la cooperación entre pequeñas empresas a fin de potenciar su capacidad de acceso a los mercados paneuropeos y de ampliar sus actividades en los mercados de terceros países.»
El último informe sobre la Carta subrayaba la falta de iniciativas en materia de cooperación entre empresas y agrupaciones cluster. Desde entonces, varios Estados miembros han puesto en marcha medidas nuevas o ampliado las iniciativas existentes en dicho ámbito. Nueve Estados miembros se han marcado objetivos para aumentar el porcentaje del PIB destinado a I+D, con objetivos que varían entre el 1 % y el 3,5 % del PIB [110]. La mayoría de Estados miembros, entre ellos Bélgica, Alemania, Grecia, España, Irlanda, Austria, Portugal, Suecia y el Reino Unido fomentan las agrupaciones cluster de empresas tecnológicas y la cooperación entre las PYME.
[110] Los Estados miembros se han marcado los siguientes objetivos de gastos generales en I+D: Austria (2,5 % en 2005), Dinamarca, Alemania y Francia (3 % en 2010), Irlanda (2 % en 2006), los Países Bajos (entre los mejores Estados miembros de la UE en 2010), Portugal (1 % en 2003) y Finlandia (3,5 % in 2004). Además, España se fijó el objetivo de aumentar el gasto empresarial en I+D (GBID) al 0,84 % en 2003. Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
Alemania puso en marcha el programa «NEMO» («Netzwerkmanagement - Ost - NEMO»), que apoya a las redes regionales que ofrecen infraestructuras de investigación a las PYME en Alemania del Este.
Austria creó el programa «protec 2002+» para mejorar la capacidad innovadora de las PYME apoyando la transferencia de tecnología. El programa respalda tanto los proyectos individuales de las PYME que desarrollan nuevos productos, como los de las redes que agrupan a empresas e instituciones de transferencia de tecnología.
La Región de Flandes (Bélgica) puso en marcha la red de cooperación para la innovación «Vlaamese Innovatiesamenwerkingsverbanden», que apoya proyectos innovadores de redes empresariales. Suecia implantó un programa de agrupaciones cluster 2002-2004 para fomentar sistemas regionales innovadores. El apoyo ofrecido a las agrupaciones cluster en la Región de Valonia (Bélgica) se inspiró en las agrupaciones cluster de Dinamarca, Francia, los Países Bajos y Austria. Irlanda creó la «Shannon Development Network» y la iniciativa «e-cluster initiative» para ayudar a las empresas a desarrollar sus planes de tecnología de la información. Actualmente, operan incubadoras de tecnología en la mayoría de países, incluidos Bélgica, Dinamarca, Alemania, Grecia, Francia [111], Luxemburgo, Austria, Portugal, Finlandia, Suecia, el Reino Unido y Noruega [112]. Además, el Reino Unido puso en marcha el fondo de incubadoras de empresas («Business Incubation Fund»).
[111] El objetivo de Francia es crear 865 empresas tecnológicas al año en incubadoras. Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
[112] Noruega tiene incubadoras en áreas rurales: los «jardines empresariales» para pequeñas empresas basadas en el conocimiento y vinculadas a parques científicos.
Varios Estados miembros pusieron en marcha nuevos programas o ampliaron medidas recientes para fomentar la transferencia de tecnología de las universidades a las PYME y la cooperación entre pequeñas empresas.
Dinamarca puso en marcha un programa de innovación industrial para fomentar la cooperación entre las pequeñas empresas y las universidades, con normas para que los «innovadores» desarrollen una nueva tecnología o un nuevo diseño en una pequeña empresa.
Grecia creó el programa «PAVE-NE», que tiene como objetivo desarrollar métodos para transferir los resultados de la investigación a los sectores tradicionales.
Irlanda desarrolló el programa «Technology Transfer Initiative programme», que facilita la transferencia y comercialización de la tecnología entre varias universidades y PYME irlandesas.
Entre las restantes iniciativas nuevas, cabe citar el programa alemán denominado «el conocimiento crea mercados» («Wissen schafft Märkte»), que sensibiliza a las universidades en los ámbitos de las patentes y de la transferencia de los resultados de las investigaciones. La nueva iniciativa «A plus B», de Austria, ayuda a los jóvenes licenciados en ciencias a poner en marcha empresas tecnológicas y el nuevo programa «IDEIA», de Portugal, fomenta la investigación aplicada conjunta. Por último, el Reino Unido tiene en marcha 89 proyectos para reforzar la colaboración entre las universidades y las empresas.
Entre las nuevas medidas para fomentar el empleo en las PYME de personal cualificado en el ámbito tecnológico, cabe citar: el programa «IRON-P» en Grecia (empleo de científicos en pequeñas empresas); el proyecto «ayuda para la innovación» («Innovationsassistentin») en la Baja Austria; el programa «QUADROS» en Portugal (contratación por parte de las empresas de licenciados en ciencias); y el programa sobre «estrategia competitiva de las PYME» en Noruega (dirigido a PYME de 100 empleados como máximo).
Se pusieron en marcha una serie de medidas de ámbito más general.
España creó la iniciativa «NEOTEC» («Iniciativa NEOTEC para la creación y consolidación de empresas de base tecnológica») para respaldar la creación de dichas empresas.
Suecia puso en marcha los programas «Crecimiento regional mediante sistemas de innovación dinámicos» (para desarrollar la innovación regional) y «Technopoles» (para apoyar a las empresas jóvenes de tecnología punta).
Por último, Italia revisó su «fondo para la innovación tecnológica» («Fondo per l'innovazione tecnologica») para facilitar las solicitudes de las PYME y en 2001 el programa español «PROFIT» financió más de 2.700 proyectos para facilitar la adopción de la tecnología en las empresas, 40 % de ellos en pequeñas empresas. Los Países Bajos crearon fondos para la adopción de tecnología por parte de las PYME.
Algunos Estados miembros también pusieron en marcha medidas con objetivos de ámbito regional, como la iniciativa danesa para mejorar la cooperación entre las empresas tradicionales y las universidades en los Distritos de Jutlandia y Fiona y la iniciativa sueca «REG.IT», que ayuda a las empresas ubicadas en áreas de desarrollo regional a adoptar tecnologías de la información. Se aprobaron incentivos fiscales para fomentar la adopción de la tecnología por parte de las empresas tanto en Dinamarca (nueva deducción fiscal sobre las inversiones empresariales en investigación) como en Austria (10 % de subsidio para la investigación en las PYME).
El Sexto Programa Marco para acciones de investigación, desarrollo tecnológico y demostración [113] concede una gran importancia a la participación de las PYME, incluidas las microempresas y empresas artesanales de todas las áreas de investigación, y les asigna el mayor presupuesto concedido hasta el momento (casi 2.200 millones de euros), con lo que se convierte en uno de los principales instrumentos del mundo de apoyo a las PYME en el ámbito de la investigación y la innovación. Se dedicará a las PYME como mínimo el 15 % del presupuesto destinado a las áreas prioritarias de investigación temática del programa específico sobre Integración y Refuerzo del Espacio Europeo de Investigación [114] del sexto programa marco. Dicho programa marco mejorará las iniciativas existentes dirigidas a simplificar los procedimientos administrativos y a apoyar a las PYME. En particular, se continuará desarrollando la red de Puntos de Contacto Nacionales, que facilita información y ayuda a las PYME, para garantizar un enfoque coherente y un alto nivel de servicio. Se están haciendo esfuerzos para facilitar la participación de las PYME en los nuevos instrumentos del sexto programa marco, las Redes de excelencia y los proyectos integrados.
[113] Decisión n° 1513/2002/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de junio de 2002, relativa al sexto programa marco de la Comunidad Europea para acciones de investigación, desarrollo tecnológico y demostración, destinado a contribuir a la creación del Espacio Europeo de Investigación y a la innovación (2002-2006), DO L 232 de 29.8.2002, p. 1.
[114] Puede ampliarse la información sobre el Espacio Europeo de Investigación en el sitio en Internet http://europa.eu.int/comm/research/era/ index_en.html.
En enero de 2002, la Comisión puso en marcha un servicio de asistencia gratuito sobre derechos de la propiedad intelectual (IPR Helpdesk), que ayuda a las PYME europeas a participar en las acciones de investigación, desarrollo tecnológico y demostración financiadas por la Comunidad [115].
[115] Puede ampliarse la información en el sitio en Internet www.ipr-helpdesk.org.
La nueva generación de acciones innovadoras para el periodo 2000-2006, financiadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), son especialmente relevantes para la pequeña empresa y para su integración en la economía basada en el conocimiento. Para este periodo se han seleccionado tres temas: «una economía regional fundada sobre el conocimiento y la innovación tecnológica», «eEurope-regio: sociedad de la información y desarrollo regional» e «identidad regional y desarrollo sostenible». Durante 2001, unas 80 regiones han empezado a aplicar programas regionales de acciones innovadoras, principalmente en los ámbitos de la innovación tecnológica y la sociedad de la información, con una cofinanciación de la UE de más de 200 millones de euros. La Comisión aprobó otros40 programas regionales nuevos para 2002.
En otoño de 2002, se puso en marcha un Procedimiento Best sobre Instituciones de Transferencia de Tecnología para contribuir a mejorar la transferencia a las empresas de tecnología procedente de la investigación. El proyecto abarcará varias actividades relativas a las relaciones entre la industria y la ciencia, en particular sobre derechos de propiedad intelectual, movilidad de los investigadores y transmisión de empresas.
La Comisión prorrogó dos años más los 68 Centros de Enlace de la Innovación (IRC), que ofrecen servicios de transferencia de tecnología a PYME europeas y que funcionarán en el ámbito del Sexto Programa Marco 2002-2006 [116].
[116] Puede ampliarse la información sobre la red IRC en el sitio en Internet irc.cordis.lu.
En abril de 2002, la Comisión organizó en Estocolmo, en el marco de la acción «PAXIS», el Tercer Foro Europeo de Empresas Innovadoras. El Foro analizó las últimas tendencias y las aproximaciones fructíferas para la puesta en marcha de empresas innovadoras, además de aspectos como el papel de las instituciones académicas como generadoras de empresas y de las ciudades como incubadoras. Por último, la Comisión puso en marcha 16 proyectos de innovación estratégica en los Nuevos Países Asociados con el objetivo de aplicar estrategias de innovación regionales. Para intercambiar buenas prácticas en materia de políticas de innovación regionales, se han puesto en marcha catorce Redes Temáticas que engloban a más de 250 operadores europeos relacionados con el ámbito de la innovación [117].
[117] Puede ampliarse la información en el sitio en Internet www.innovating-regions.org.
«La Comisión y los Estados miembros deberían estimular a las pequeñas empresas para que apliquen las mejores prácticas y adopten modelos de empresa probados que les permitan florecer realmente en la nueva economía.
Coordinaremos las actividades de los Estados miembros y de la UE para establecer sistemas de información y de apoyo a la empresa, redes y servicios de fácil acceso y comprensión que respondan a las necesidades empresariales. Facilitaremos a escala de la UE un acceso a la orientación y el apoyo de mentores y de inversores de riesgo (business angels), incluido el recurso a sitios de Internet, y aprovecharemos las posibilidades que ofrece el Observatorio Europeo para las PYME.»
Desde el informe anterior, varios Estados miembros han puesto en marcha planes de acción generales o estrategias de comercio electrónico. Cinco Estados miembros se han fijado objetivos en esta área [118]. Alemania desea que el 20 % de sus PYME tengan una estrategia digital en 2005. Francia e Irlanda desean que el 90 % y el 95 % de sus PYME, respectivamente, tengan acceso a Internet en 2006. Los Países Bajos desean que el 66 % de sus PYME efectúen transacciones en línea en 2005, y España se ha fijado como objetivo que el 99 % de sus empresas con más de 10 empleados tengan acceso a Internet en 2010.
[118] Fuente: Comunicación «Un mejor entorno empresarial», COM(2002) 610 final de 7.11.2002.
Los Países Bajos desarrollaron el plan de acción «PYME en el delta digital neerlandés» para estimular el comercio electrónico entre las PYME.
España puso en marcha la iniciativa «PRINCE XXI» [119] para fomentar la utilización del comercio electrónico en pequeñas empresas industriales con menos de 25 empleados.
[119] «PRINCE XXI» forma parte del programa «INFO XXI 2001-3» notificado en el informe sobre la Carta correspondiente al año 2002. Fuente: Informe nacional de España sobre la Carta.
Dinamarca puso en marcha su «plan de acción de comercio electrónico 2002» para aumentar la sensibilización y mejorar las infraestructuras de comercio electrónico. Estiria (Austria) puso en marcha el programa de comercio electrónico «Aktionsprogramm E-Business neu» para reforzar las actividades de comercio electrónico de las microempresas y pequeñas empresas. Suecia prorrogó su proyecto «SVEA» hasta 2006 para garantizar que, en esa fecha, el 80 % de las empresas con más de un empleado utilice el comercio electrónico. Por último, el Reino Unido creó una red de «ebusiness clubs» en sus Cámaras de Comercio y amplió su programa de apoyo a la creación de sitios en Internet para las PYME.
Entre los programas en curso en este ámbito cabe citar el plan de acción de la Región de Flandes (Bélgica) eFl@nders, y el programa de comercio electrónico de las Cámaras de Comercio irlandesas, que pretende incrementar la capacidad de realizar transacciones en línea por parte de las PYME. Como resultado de la iniciativa irlandesa «Empower», que concluyó a finales de 2001, más de 800 pequeñas empresas desarrollaron sitios en Internet. En la Región de Valonia (Bélgica), los «desayunos eCapital», dirigidos a las PYME, reúnen a empresarios, expertos en comercio electrónico e instituciones financieras para aumentar la sensibilización hacia las tecnologías de la información y la comunicación e incrementar su uso.
Algunos Estados miembros facilitan apoyo financiero a las inversiones en comercio electrónico, entre ellos Francia con su procedimiento «UCIP», e Italia con sus nuevos fondos para patrocinar iniciativas conjuntas de comercio electrónico en las PYME. La Región de Valonia (Bélgica) [120] también ofrece subvenciones para crear plataformas de comercio electrónico en PYME de menos de 100 empleados. Entre las nuevas herramientas de análisis, cabe citar el nuevo índice TIC (Dinamarca), que estudia la aplicación de las tecnologías de la información en los procesos empresariales y, en Francia, el «tableau de bord» de comercio electrónico, que analiza la aplicación de las tecnologías de la información y de la comunicación en las empresas francesas.
[120] Ley de julio de 2002 sobre la utilización del comercio electrónico. Fuente: Informe nacional de Bélgica sobre la Carta.
Algunos Estados miembros han notificado avances significativos en lo relativo a los servicios de apoyo a las empresas.
Entre los nuevos servicios dirigidos específicamente a las pequeñas empresas y microempresas, cabe citar el programa «Community Enterprise Centre Scheme 2002» de Irlanda, que crea estructuras de apoyo para la creación y desarrollo de microempresas, y los servicios de apoyo a las pequeñas empresas, que están previstos en el marco del programa «Smart successful Scotland» en Escocia (Reino Unido).
Entre las medidas recientemente adoptadas, cabe citar los «bonos de asesoramiento» para PYME previstos por la Región de Flandes (Bélgica), la creación permanente de los centros para el desarrollo empresarial y tecnológico en Grecia y la extensión prevista de la «Guichet Unique Transfrontalier des Entreprises» (ventanilla única transfronteriza), que ayuda a los empresarios a poner en marcha una empresa en Luxemburgo, Bélgica y Francia. Italia también implantó un programa para crear 30 incubadoras con un fondo de incentivos a la inversión [121] y el Reino Unido puso en marcha la iniciativa «Opportunity Wales initiative», que ofrece servicios de apoyo empresarial a las PYME de las áreas del objetivo 1 de Gales.
[121] Gracias a esta medida, se han creado 18 incubadoras con 665 empresas. Fuente: Informe nacional de Italia sobre la Carta.
Finlandia puso en marcha el «proyecto regional de servicio a las empresas» 2002-2007 para establecer una red de 50 puntos regionales de servicio a las empresas, que facilitan servicios estandarizados y personalizados a escala regional a las pequeñas empresas y a las empresas de nueva creación. Finlandia también ha creado varios módulos de «Servicios Especializados de Marca» con los objetivos, entre otros, de ayudar a las PYME a desarrollar actividades empresariales y de favorecer la competitividad de las empresas artesanales.
Los servicios de apoyo se ofrecen cada vez más en línea. Por ejemplo, Alemania creó un servicio en línea para facilitar a los empresarios asesoramiento en gestión de crisis, procedimientos de insolvencia y recuperación de empresas [122]. En España, el «Portal PYME» ofrece en línea diferentes servicios, como por ejemplo asesoramiento para confeccionar planes de empresa e investigación de mercados sobre oportunidades de negocio. Por último, Bélgica puso en marcha un estudio para analizar la visibilidad, coherencia y eficacia de los servicios de apoyo para las empresas [123]. Un estudio realizado recientemente por Noruega, reveló que el 70 % de las microempresas y las pequeñas empresas no conocen dichos servicios y que sólo los utilizan el 3 % de las empresas.
[122] http:// www.aus-fehlern-lernen.info. Fuente: Informe nacional de Alemania sobre la Carta.
[123] Estudio enmarcado en las medidas de evaluación y supervisión de «4X4 pour entreprendre». Se espera conocer los resultados en la primavera de 2003. Fuente: Informe nacional de Bélgica sobre la Carta.
Gracias a la Directiva de Comercio Electrónico [124], cuya fecha límite de transposición estaba fijada para el 17 de enero de 2002, deberían surgir nuevas oportunidades en el mercado interior para las PYME que prestan servicios en línea.
[124] Directiva 2000/31/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 8.6.2000, relativa a determinados aspectos jurídicos de los servicios de la sociedad de la información, en particular el comercio electrónico en el mercado interior (Directiva sobre el comercio electrónico), DO L 178 de 17.7.2000, p.1.
Como seguimiento del Plan de Acción eEurope 2002 y, en particular, de la Comunicación y el Plan de Acción de la Comisión «Ayudar a las PYME a pasar a la fase digital» [125]("Go Digital"), los servicios de la Comisión pusieron en marcha acciones específicas para responder a las necesidades de las PYME en materia de adopción del comercio electrónico y de las tecnologías de la información y la comunicación. El informe «Go Digital - Informe intermedio 2001-2002» [126] proporciona una visión general de los avances realizados gracias a las diferentes acciones.
[125] «Ayudar a las PYME a pasar a la fase digital», COM(2001) 136 de 13.3.2001.
[126] Documento de trabajo de los servicios de la Comisión «Go Digital - Informe intermedio 2001-2002» SEC(2002) 566 de 13.5.2002.
El proyecto del Procedimiento Best sobre políticas nacionales de fomento del comercio electrónico en las PYME, que finalizó en junio de 2002, identificó 19 ejemplos de buenas políticas nacionales y regionales para ayudar a que la pequeña empresa «pase a la fase digital». El informe final [127] extrae 15 conclusiones en materia de desarrollo de políticas e identifica más de 150 iniciativas de apoyo a las PYME. Entre las iniciativas de comercio electrónico prometedoras que se identificaron en el proyecto, cabe mencionar las acciones de sensibilización, la promoción de redes de apoyo para las PYME y la promoción de plataformas para las PYME en Internet. Dado que el informe final recomienda intercambiar buenas prácticas en dicho ámbito, la Comisión puso en marcha una «red europea de apoyo a las PYME en materia de comercio electrónico», que reúne a operadores europeos, nacionales y regionales con el objetivo de reforzar las acciones de apoyo a las PYME en el citado ámbito [128].
[127] «Final benchmarking report of national and regional policies in support of e-business for SMEs»: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ict/ policy/benchmarking.htm.
[128] Acción de eEurope 2005; puede consultarse la información relativa a la misma en http://europa.eu.int/comm/enterprise/ ict/ policy/e-bus-snfsme.htm.
La Comisión publicó el 13 de mayo de 2002 el informe «Go Digital - Informe intermedio», que analiza los resultados de la Campaña de sensibilización «Go Digital» [129]. Dicha campaña, que se puso en marcha en abril de 2001, pretende conseguir un efecto multiplicador fomentando a nivel europeo, nacional y regional la organización de acontecimientos y talleres «Go Digital», que deberían demostrar los beneficios potenciales que ofrece el comercio electrónico, fomentar su empleo eficaz entre las PYME y facilitar ayuda práctica para que las PYME aprovechen plenamente los beneficios de la economía digital.
[129] Información adicional en http://europa.eu.int/information_society/ topics/ebusiness/godigital/background/ index_en.htm.
A raíz del proyecto del Procedimiento Best relativo a servicios de apoyo a las empresas [130], la Comisión presentó, en el marco de un seminario europeo celebrado en Viena en abril de 2002, los resultados del estudio sobre servicios de apoyo, que dedica especial atención a las microempresas, pequeñas empresas y empresas con un único propietario, y facilita una metodología para realizar eventuales acciones dirigidas a crear servicios de apoyo de alto nivel para la pequeña empresa.
[130] Documento de trabajo de los servicios de la Comisión «Crear servicios de apoyo de alta calidad para las empresas», SEC(2001) 1937 de 28.11.2001.
La base de datos de medidas e iniciativas de apoyo a las empresas [131] (SMIE database) presenta más de 2.500 medidas y 100 buenas prácticas de 25 países (de la UE, el EEE y seis países candidatos). El objetivo de dicha base de datos es facilitar el análisis, la valoración comparativa y la evaluación de las medidas de apoyo.
El proyecto del Procedimiento Best sobre incubadoras de empresas [132] concluyó que el 90 % de las empresas puestas en marcha dentro de una incubadora de empresas siguen en activo tres años después y que el coste público de crear puestos de trabajo a través de incubadoras es muy reducido, en comparación con otras medidas públicas. Un esfuerzo para apoyar a las incubadoras, sostenido durante los próximos ocho años, debería permitir que las incubadoras contribuyeran a alcanzar el objetivo de Lisboa de crear 15 millones de nuevos puestos de trabajo. Desde que finalizó el proyecto en enero de 2002, los servicios de la Comisión han presentado sus conclusiones [133] y han creado una base de datos en línea de incubadoras europeas.
[132] «Benchmarking management of business incubators». Puede consultarse el informe final en &lt;http://europa.eu.int/comm/enterprise/ entrepreneurship/support_measures/incubators/index.htm. La información sobre la base de datos de incubadoras de empresas puede consultarse en http://europa.eu.int/comm/enterprise/ bi.
[133] Por ejemplo, en el foro de la ACE celebrado en París en marzo de 2002 y en la 16ª conferencia internacional de la American National Business Incubation Association celebrada en Toronto (Canadá) en abril de 2002.
«Estudiaremos exhaustivamente cómo están representados los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la UE, por ejemplo a través del diálogo social.»
Desde el informe del pasado año, muy pocos Estados miembros han puesto en marcha iniciativas nuevas en este ámbito.
La Región de Valonia (Bélgica) ha firmado un estatuto de asociación entre las organizaciones de empresarios y de trabajadores sobre formación, simplificación administrativa y desarrollo empresarial.
Grecia estableció el «Consejo Nacional sobre la Competencia», un organismo consultivo en materia de política empresarial y competitividad en el ámbito del ministerio de Fomento, en el que se encuentran representadas la comunidad empresarial y otras partes implicadas.
En 2002, el Reino Unido reforzó el «Small Business Council», un organismo independiente formado por 20 empresarios que asesoran al gobierno y cuyo presidente participa ahora en los comités ministeriales que analizan la legislación y tiene acceso al primer ministro. Dicho organismo consulta a las pequeñas empresas y publica un informe anual con recomendaciones dirigidas al gobierno.
Varios países (concretamente, Dinamarca, Finlandia, Suecia, el Reino Unido y Noruega) consultan sistemáticamente a los representantes de la pequeña empresa en el marco de sus evaluaciones periódicas de impacto. Las medidas más habituales son consultas informales realizadas por el ministerio que está preparando la legislación, consultas públicas, consultas abiertas por escrito y paneles de empresas. En Finlandia, los representantes empresariales también participan en los grupos de trabajo que elaboran la legislación y en Suecia las organizaciones empresariales están representadas mediante «grupos de referencia» permanentes.
En España, se comunican los proyectos de ley a efectos consultivos a las organizaciones representantes de las partes interesadas. Tanto Alemania como Luxemburgo consultan obligatoriamente a las partes interesadas, incluidas las pequeñas empresas, antes de adoptar la legislación. Austria consulta regularmente a sus cámaras de comercio antes de adoptar la legislación. Dinamarca pregunta a más de 1000 «empresas modelo» cada año su opinión acerca de las cargas administrativas. En Noruega, el «Foro por la Simplificación» reúne a funcionarios del gobierno y organizaciones empresariales para analizar la mejor manera de reducir las cargas empresariales.
Grecia está poniendo en marcha un «Observatorio de la PYME» para recoger información a escala local, regional y nacional sobre las microempresas, las pequeñas empresas y las medianas empresas. Asimismo, se está reestructurando el Observatorio español de la PYME, cuyo objetivo es supervisar las políticas nacionales en el ámbito de la PYME, además de llevar a cabo otros estudios.
En cuanto al desarrollo de las iniciativas mencionadas en el informe del año pasado, en Irlanda la mesa redonda de las PYME se reunió periódicamente en 2002 para analizar temas que abarcan desde el mercado interior a la ampliación de la UE; y la oficina de enlace del Reino Unido en Bruselas denominada «smallbusiness|europe» intensificó sus actividades. En Suecia, el grupo de representantes de las pequeñas empresas analizó temas políticos desde la perspectiva de la pequeña empresa y recomendó que la legislación se modifique en consecuencia.
En el marco de la iniciativa «e-Commission» [134], pero también en relación con las iniciativas de la Comisión sobre gobernanza y mejor legislación, la Iniciativa de elaboración interactiva de las políticas (IPM) [135] ha creado dos nuevos instrumentos basados en Internet: el «Mecanismo de Feedback» y las «consultas en línea». El objetivo de la iniciativa IPM es permitir la participación activa de las partes interesadas en el proceso de elaboración de políticas de la Comisión. El «Mecanismo de Feedback» ha recogido información sobre más de 17.000 casos, principalmente de pequeñas empresas, relativos a los diferentes problemas con los que se enfrenta regularmente la pequeña empresa (como la falta de información, el coste elevado de la conformidad con la legislación, la legislación inconsistente, la insuficiencia de las posibilidades de recurso y los eventuales casos de infracción). Dicha información permite a la Comisión elaborar políticas basadas en hechos «concretos». Por último, mediante el Mecanismo de Consulta en Línea, las pequeñas empresas, determinados grupos objetivo específicos y el público en general pueden contribuir con sus opiniones acerca del proceso de elaboración de políticas.
[134] Puede consultarse en http://europa.eu.int/comm/di/pubs/e-comm/ sec_2001_0924_en.pdf.
En diciembre de 2001, la Comisión designó como Representante para las PYME de la Comisión Europea al Sr. Timo Summa, Director de Fomento del Espíritu de Empresa y de las PYME en el marco de la DG Empresa. La función del Representante de la PYME es servir activamente de punto de contacto con el mundo de la PYME, para identificar mejor los intereses y las necesidades de dichas empresas y comunicarlos a los servicios pertinentes de la Comisión, de forma que puedan tener en cuenta dicha información para elaborar programas, políticas y acciones comunitarias [136].
[136] Véase «The SME Envoy: an active interface between the Commission and the SME Community», SEC(2003)60.
La Comisión celebra reuniones periódicas con las organizaciones empresariales europeas y, en particular, con las que representan a las PYME con carácter horizontal. El objetivo de dichas reuniones es propiciar intercambios de opiniones, en el curso de los cuales la Comisión informa a las organizaciones empresariales europeas sobre temas de actualidad para que difundan dicha información a los miembros de sus organizaciones respectivas, al mismo tiempo que las consultan acerca de iniciativas futuras. Por su parte, los representantes empresariales transmiten a la Comisión las preocupaciones e intereses de sus miembros respectivos.
Tal como se ha descrito anteriormente (véase el apartado 3), la Comisión está modernizando actualmente el Panel de Empresas, que se ampliará para abarcar hasta 4 000 empresas de varios sectores y de todos los Estados miembros. Las pequeñas empresas constituirán un elemento importante del citado panel.
La participación de las PYME en el proceso de normalización Europeo es crucial para su competitividad. Sin embargo, muchas decisiones sobre normas se toman sin tener en cuenta sus necesidades. Por ello, los servicios de la Comisión han encargado a un adjudicatario que informe a las PYME y a los artesanos sobre normas, certificación y calidad, y que organice la participación de las PYME en los organismos de normalización europeos e internacionales [137].
[137] Se aplica a un número limitado de normas.
Entre los muchos ejemplos del proceso de consulta a las pequeñas empresas por parte de la Comisión, cabe citar el Comité del programa Leonardo da Vinci y el Proceso de Brujas (véase el apartado 4), en los cuales participan activamente los agentes sociales, incluidas las Organizaciones Europeas de PYME. De la misma forma, en el marco del Sistema de Concesión de Etiquetas Ecológicas [138] se han realizado esfuerzos considerables para involucrar en los grupos de trabajo a los representantes de los fabricantes a través de las distintas federaciones sectoriales con objeto de fijar los criterios relativos a los grupos de producto, y los representantes de las PYME están invitados expresamente a través de la UEAPME.
[138] Los objetivos del sistema de concesión de etiquetas ecológicas son, por una parte, promocionar productos que tengan, durante todo su ciclo de vida, un impacto medioambiental reducido y, por otra, facilitar a los consumidores mayor información sobre el impacto medioambiental de los productos. Arriba

References: artículo 15
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 Resolución 
 artículo 81
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