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Timestamp: 2018-12-18 18:31:56+00:00

Document:
Gestión del Riesgo del Arbolado - Santiago de Surco by Grupo Sach'a - Issuu
Sach’a CULTIVANDO UN MUNDO VERDE
PLAN DE GESTIÓN DE RIESGO DE ARBOLADO MUNICIPALIDAD DE SANTIAGO DE SURCO
DISTRITO DE SANTIAGO DE SURCO OS 447 - MSS Lima, abril 2017
Sachâ&#x20AC;&#x2122;a
3. ANÁLISIS DEL SITIO
4. METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN
6. PLAN DE MONITOREO
Plan de gestión de riesgo del arbolado urbano del distrito de Santiago de Surco
Índice de contenidos 1. INFORMACIÓN GENERAL 1.1. Antecedentes 1.2. Justificación y objetivos 1.3. Introducción 2. MARCO GENERAL 2.1. Definiciones 2.2. Marco Legal 3. ANÁLISIS DEL SITIO 3.1. Territorio 3.2. Vientos 3.3. Arbolado Urbano del distrito de Surco 3.4. Antecedentes de fallas e historial de manejo 4. METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN 4.1. Determinación de zonas arbóreas (ZA) 4.2. Tamaño de la muestra 4.3. Tipo de muestreo 4.4. Metodología de evaluación 4.5. Equipo de evaluadores y materiales 5. RESULTADOS 5.1. Distribución de la población evaluada 5.2. Ranking de árbol peligroso sobre la población general 5.3. Ranking de árbol peligroso por zonas arbóreas 5.4. Ranking de árbol peligroso versus tipo de especie 6. PLAN DE MONITOREO 6.1. Objetivos del Plan de Monitoreo 6.2. Etapas 6.3. Cronograma 7. ANEXOS 7.1. Guía metodológica para evaluación de campo 7.2. Formato de registro en campo 7.3. Formato de registro de árboles y ramas caídas 7.4. Propuesta normativa 7.5. Lista de participantes en el estudio 7.6. Registro fotográfico
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Servicio de consultoría para la Municipalidad de Santiago de Surco
Lista de Imágenes Imagen 1
El árbol urbano y su entorno
Indicadores de riesgo del arbolado urbano
Síntomas visuales de defectos
Árboles y viento, efectos en el fuste
Mapa del distrito de Surco, límites y sectores
Proceso para la estimación del número de árboles
Estimación a través de imagen satelital
Registro de eventos de falla
Malas podas. Caso 1
Malas podas Caso 2
Malas podas. Caso 3
Malas podas Caso 4
Conformación de zonas arbóreas
Codificación de los árboles
Mapa conceptual de evaluación de riesgo del arbolado
urbano Imagen 16
Base de datos de evaluación de peligro del arbolado
urbano Imagen 17
Evaluadora haciendo uso del inclinometro artesanal
Velocidad del viento en Surco, año 2013
Inventario de árboles de Surco, año 2015
Eventos de falla de árboles en Surco, años 2016 y
Numero de eventos por especie y por años
Perfil de fallas para las diferentes especies
Porcentaje de caída natural de ramas en Eucalyptus
camaldulensis según edad de la población
Relación del porte de árbol y naturaleza de la parte dañada
Plan de gestiรณn de riesgo del arbolado urbano del distrito de Santiago de Surco
Distribuciรณn de alturas en la muestra validada
Distribuciรณn del ranking de peligro
Pรกg.71
Proyecciรณn de รกrboles de acuerdo al RAP. Relaciรณn
Frecuencia del ranking de peligro segรบn zona
Pรกg.74
Niveles de riesgo de acuerdo al porte del รกrbol
Pรกg.75
Frecuencia de peligro por especie
Pรกg.78
Escala de Beaufort para velocidades del viento
รrea de copa de รกrbol y estimaciรณn de รกrboles por zona
arbรณrea
Criterios del estado del รกrbol segรบn su RAP
Distribuciรณn de la poblaciรณn de acuerdo al RAP
Referencias citadas Calaza, P. & Iglesias, I. (2016). El riesgo del arbolado urbano. Contexto, concepto y evaluación. Madrid: Mundi-Prensa. Mattheck, C. & Breloer, H. (1994). The body language of trees: a handbook for failure analysis. HMSO Publications Centre, Londres. Matheny, N. & Clark, J. (1994). A Photographic Guide to the Evaluation of Hazard Trees in Urban Areas (2nded.). International Society of Arboriculture, Champaign, IL (USA). 85 pp. Paine, L.A. (1971). Accident Hazard Evaluation and Control Decisions on Forested Recreation Sites. USDA Forest Service Research Paper PSW 68. Pacific Southwest Forest and Range Experiment Station, Berkeley, CA. 10 pp. Nowak, D.J. (1991) “Urban forest development and structure: analysis of Oakland, California”,Berkeley, Universidad de California. Clark, J. & Matheny, N. (1998) “A model of urban forest sustainability: application to cities in the United States”, Rev. Journal of Arboriculture 24(2) Crompton, J. L. (2001) Parks and Economic Development. Chicago, IL: American Planning Association Drénou, C. (2000), La poda de los árboles ornamentales. Del por qué al cómo. Mundi Prensa, Madrid Dwyer, J.; Nowak, D. & Heather N. (2003). “Sustaining urban forests”, Rev. Journal of Arboriculture 29(1): January 2003 Ferrini F., A. Fini, P. L. Marasco, L. Pennati & L. Sani, (2008)“How to select trees that will thrive in urban environments, given differences in urban sites, species attributes, management requirements and global change.” ISAAC 9th-14th, Brisbane- Australia. Calaza, P. (2007). Revisión bibliográfica y análisis comparativo de métodos de evaluación de riesgo de arbolado urbano. Caso particular: La Coruña. Tesis Doctoral. Universidad de Santiago de Compostela. Dwyer, J.; Pherson, G. & Schroeder, H.; (1992). “Assessing the benefit and costs of the Urban Forest”, Rev. Journal of Arboriculture 18(5).
Los árboles que se emplazan en la vía pública deben ser seguros. En Surco hay una media de 22,6 eventos de fallas de árboles al mes (esto es la caída de ramas o de todo el árbol). Sólo una pequeña parte de los árboles fallan y terminan dañando personas y bienes, la mayoría de las veces el fallo se puede prevenir. De eso trata un plan de monitoreo de árboles peligrosos, detectar a tiempo para tomar medidas que reducen el riesgo técnicamente, sin dañar al árbol innecesariamente. Está en la primera vez que se realiza un trabajo de este tipo en el distrito y sirve como un primer nivel de análisis y referencia.
1.1. Antecedentes En los últimos años se han registrado diferentes eventos de caída de árboles o parte de los mismos que han afectado bienes públicos y de terceros dentro del distrito de Santiago de Surco (en adelante Surco), afortunadamente no han causado pérdidas humanas. En este sentido, la Sub Gerencia de Limpieza Pública, Parques y Jardines del municipio, en base a sus atribuciones, solicita la contratación de un servicio de consultoría especializado para la elaboración del “Plan de Monitoreo de Riesgo del Arbolado Urbano” y la determinación de una metodología de campo que permita hacer una identificación temprana de aquellos árboles peligrosos en base a un procedimiento con base científica. Mediante Orden de Servicio N° 447 se contrató los servicios de la empresa GRUPO SACH´A a fin de realizar el estudio.
1.2. Justificación y objetivos La sociedad reclama más árboles y estos deben ser seguros para estar emplazados en la vía pública. Los árboles aportan múltiples beneficios a los entorno urbanos y son parte de toda estrategia de resiliencia y sostenibilidad urbana; sin embargo, pueden causar daños a las personas o los bienes por algún fallo mecánico y caída de una de sus partes o todo el árbol. Sólo en los tres primeros meses del 2017 se han registrado 68 eventos de falla mecánica en árboles dentro del distrito; una media de 22,6 árboles / mes. El riesgo es inherente al árbol, no se puede eliminar sin eliminar al mismo tiempo todos los árboles; sin embargo, se puede gestionar a niveles aceptables para la sociedad, similar a los vehículos. A manera comparativa vale mencionar que de acuerdo al Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana OBNASEC, para el año 2013 se registraron en el distrito 18 accidentes fatales ocasionados por la circulación de vehículos. Nadie ha solicitado que desaparezcan todos los vehículos. La normativa actual, Ordenanza 1852 MML-2014, establece expresamente que es competencia de los gobiernos locales realizar las evaluaciones de riesgo del arbolado urbano presente en las áreas verdes públicas dentro de sus jurisdicciones y establecer con la máxima información disponible los criterios de gestión (Art. 35°).
Un plan de gestión de riesgo es una herramienta para identificar tempranamente árboles peligrosos mediante la evaluación de campo y establecer así las acciones para minimizar el riesgo de daño. De esta forma se priorizan las actividades y las mismas se hacen más eficientes y oportunas. Internacionalmente se acepta que existen dos niveles de evaluación. Ya que los fallos mecánicos vienen generalmente asociados a defectos de los árboles que pueden ser evaluados mediante una inspección visual por personal con conocimientos elementales de arboricultura y una formación básica en el reconocimiento de peligrosidad, este es el primer nivel de evaluación y debería incluir inspecciones anuales de todos los árboles de gran porte y de especies con propensión a fallar. La propensión a fallar depende de las condiciones particulares del sitio por lo que se hace imperioso llevar un registro sistemático de los eventos de caídas o volcaduras a fin de establecer los perfiles de fallo para cada especie de árbol y así tener un nivel de prognosis en los planes de acción. Sólo una pequeña porción de los árboles requerirá una investigación más profunda por parte de especialistas y con apoyo instrumental. No cualquiera debe recomendar como actuar sobre los árboles para abatir el riesgo, muchas de las alternativas hoy empleadas destruyen la estabilidad mecánica del árbol y a la larga perjudican más de lo que benefician. Al no haberse aprobado una metodología estándar para la evaluación de riesgo a nivel metropolitano, se espera que las municipalidades distritales usen la mejor alternativa disponible a través de la asistencia técnica especializada.
Establecer un plan priorizado para el monitoreo de las especies arbóreas empleadas en los espacios públicos del distrito de Surco, mediante el uso del ranking de árbol peligroso (RAP). Testear una aproximación metodológica que pueda ser de aplicabilidad para la Subgerencia de Limpieza, Parques y Jardines del municipio para la detección temprana de árboles peligrosos.
1.3. Introducción El presente documento es el resultado de la consultoría desarrollada por la empresa GRUPO SACH´A y ha incluido trabajo de campo y gabinete de un equipo multidisciplinario a fin de alcanzar los objetivos propuestos. La primera parte del documento (Capítulo 2) es el marco general de referencia. Inicialmente se describen, a manera de definiciones, los principales conceptos de la arboricultura moderna, específicamente aquellos vinculados a la evaluación de peligro en árboles urbanos, se incluyen además otras definiciones emanadas del análisis de riesgo de desastres que sirven de referencia. A continuación se describe el marco normativo actual, mediante un análisis comparativo entre las normas metropolitanas más recientes así como la norma local; cabe indicar que el distrito de Surco no cuenta con una norma específica referida al arbolado urbano, por lo que se hace referencia a aquella más próxima, la ordenanza 107-MSS-2002. El análisis normativo sirve de base para las recomendaciones sobre la materia que se desarrollan y amplían en la sección 7.3 del documento. En el capítulo 3, Análisis de Sitio, se describe brevemente las características generales del territorio del distrito, se hace especial énfasis en el viento, considerado en la literatura internacional como el principal factor externo relacionado a la pérdida de estabilidad mecánica de los árboles. Al no contar con un inventario georeferenciado se ha tenido la necesidad de estimar de la forma más certera posible la cantidad de árboles que actualmente se encuentran desarrollándose en el distrito, para ello se ha hecho uso de imágenes satelitales y sistemas de información geográfica (S.I.G.), se ha y asumido el número más alto probable a fin de contar luego con una muestra representativa. En la parte final del capítulo se hace referencia a los principales antecedentes: el historial de eventos de falla y el historial de poda. El primero ha sido “reconstruido” desde múltiples fuentes de información disponibles a fin de contar con un primer paneo de los perfiles de falla asociados a los árboles en el distrito. La poda es por mucho la labor de mantenimiento que, si es mal desarrollada, se constituye en un factor principal en la pérdida de la estabilidad mecánica de los árboles, en esta
parte se describe los principales problemas detectados en relación a esta práctica dentro del distrito. La metodología y los recursos usados en la evaluación se describen en el capítulo 4. Dada la heterogeneidad y amplitud del distrito fue necesario dividirlo en unidades más pequeñas de análisis, micro localizaciones denominadas zonas arbóreas ZA, espacios de vulnerabilidad similar a partir de las cuales se establecen las prioridades de monitoreo. Dada la gran cantidad de árboles presentes y el tiempo de la consultoría, ha sido necesario determinar una muestra representativa estadísticamente (al 3% de error y 99% de nivel de confianza) sobre la cual se ha desarrollado una evaluación rápida; para ello se han seleccionado aquellos parámetros más relevantes y que son identificables visualmente. Las conclusiones se pueden extrapolar a la población total de árboles, y como se ha mencionado, sirven de un primer filtro para el desarrollo de evaluaciones posteriores a más detalle. Cabe indicar que considerando un tiempo promedio de evaluación semi detallada de 30 minutos por árbol, se requerirán más de 15.000 horas efectivas de evaluación para toda la población de árboles estimados en el distrito de Surco, es por ello que se hace imprescindible filtrar la población objetivo bajo un enfoque científico. Finalmente se describe la metodología empleada para la evaluación de los árboles peligrosos en cada ZA, los materiales y el equipo a cargo de la evaluación y la validación de la data. En el capítulo 5 se describen los resultados validados de la evaluación de campo para la muestra representativa. Se han calculado para cada árbol el ranking de árbol peligroso (RAP), resultado de la sumatoria de tres componentes: el potencial de fallo, el porte o dimensión de la parte a fallar y el valor del blanco o diana susceptible de ser impactado. El RAP establece tres niveles: bajo, medio y alto. Un ejemplar con un bajo RAP presenta defectos que no comprometen su estabilidad estructural. Un árbol con un medio RAP puede o no resultar en un fallo eventual, pero no precisa una acción de remedio inmediata. Un ejemplar con alto RAP implica que presenta peligro inminente de fallo o que ya ha fallado parcialmente. El RAP debe entenderse como niveles de priorización para una evaluación a detalle y la toma de acciones correctivas, no implica recomendación de retiro alguno, muchos árboles con un valor alto de RAP pueden pasar a una condición de medio con una poda correcta y/o cableado. Para establecer el plan de monitoreo priorizado que se propone en el capítulo 6, se han tomado en consideración dos parámetros: la tasa de incidencia de árboles con RAP alto dentro de cada zona arbórea ZA, usando el criterio que a más alta la tasa mayor prioridad. Como segundo parámetro se considera la tipología de los espacios que predominan, con el criterio que a mayor presencia de espacios con alta frecuencia de ocupación de personas hay mayor prioridad. En base a estos dos parámetros se establecen tres niveles de prioridad para el monitoreo: alto, medio y bajo.
La parte final del documento presenta los anexos. Se muestran el formato de registro de eventos de falla propuesto, la guía para la evaluación semi detallada, una propuesta normativa en base a la norma nacional y los referentes internacionales más empleados, el registro fotográfico que da cuenta de las actividades de desarrolladas así como la relación del personal que ha participado del estudio; finalmente se muestran imágenes de captura de pantalla de la base de datos que se entrega en formato digital. Imagen N° 1. El árbol urbano y su entorno
Se observa árbol de gran porte de la especie Eucalipto interactuando con las personas y los elementos del espacio público y privado. Av. Los Ingenieros, Santiago de Surco.
Las fallas de los árboles suelen estar vinculadas a defectos que en la mayoría de los casos pueden ser detectados visualmente con una metodología sistematizada. A partir de ello se pueden establecer medidas de niveles de riesgo que sirven de base para la toma de decisiones. El perfil de falla de los árboles es propio de cada zona por lo que es fundamental llevar registros de cada evento para tener un nivel de prognosis en los planes de acción. Hoy, el marco legal establece que las municipalidades distritales deben evaluar y gestionar técnicamente el riesgo de los árboles
Arbolado Urbano En la literatura se suele definir a los árboles como plantas superiores perennes y leñosas que se desarrollan con un tallo principal, suelen superar los 5 m de atura y son longevos. Como lo menciona Wilson (1970), en su clásico texto “The Growing Tree”, en general un árbol es a nivel celular exactamente igual que las otras plantas; sus diferencias se establecen a partir de las características que les permiten desarrollar su estrategia de supervivencia: su porte y longevidad. El término arbolado urbano se usa para resaltar el uso de los árboles en la ciudad. En general interpretamos que sus aplicaciones son ornamentales. Asociamos también que por su ubicación en las ciudades los árboles reportan otros beneficios sociales y ambientales sumamente importantes como la reducción de la contaminación, la regulación térmica, mejora de la salud y el aumento de la calidad de vida. Lo Ordenanza 1852-MML-2014, que se analiza más adelante, da las siguientes definiciones al respecto. “Arbolado Urbano: Son las especies arbóreas tratadas de forma conjunta. Su existencia involucra al terreno donde estos se asientan y el espacio mínimo vital necesario para su adecuado desarrollo. Especie Arbórea: Toda especie de planta perenne de tallo leñoso que se ramifica a cierta altura del suelo y que producen ramas secundarias nuevas cada año, que parte de un único fuste o tronco, dando lugar a una nueva copa separadas de suelo; se incluyen en esta definición a todas las especies de palmeras.”
Árbol Peligroso La Real Academia de la Lengua Española (RAE) aporta las siguientes definiciones:   
Riesgo es una contingencia o proximidad de un daño Peligro es un riesgo o contingencia inminente de que suceda algún mal. Peligroso Que tiene riesgo o puede ocasionar daño ( www.rae.es 2013)
Por lo tanto, de acuerdo a esto un árbol peligroso es un árbol con un riesgo inminente de producir un daño.
¿Qué es un árbol Peligroso, según la literatura internacional? Según Matheny & Clark (1994), árbol peligroso es aquel que cuando falla una o más de sus partes resulta en daños a propiedades y/o personas. Los autores afirman que todos los árboles tiene el potencial de fallar, pero relativamente pocos lo hacen sobre algo o sobre alguien. Alber, et al. (1996), define un árbol peligroso como un árbol con defectos estructurales que puede provocar fallos tanto de todo el árbol como de alguna de sus partes y podría golpear un blanco. Peter Gaidula, del Servicio de Parques y Jardines de California (citado por O ´Brian, 2002) da una definición más extensa al considerar que un árbol peligroso es un árbol en pie, vivo o muerto, que tiene defectos simples o combinados, en raíces, cuello, tronco y hojas, que lo predisponen a su fallo mecánico entero o en partes, y que por su localización tiene una probabilidad de dañar personas o propiedades. Kim Coder (1996), precisa más el concepto, para él existen tres clases de árboles relacionados con los niveles de riesgo. La primera de ellas es un “árbol contingente”; se denomina así a aquellos que tienen un fallo estructural importante que puede acabar con la pérdida catastrófica y su objetivo es identificable (gente o propiedad). La segunda clase es un “árbol en riesgo” de fallo catastrófico o con un objetivo importante y que pudiera acabar produciendo daños personales de consideración; este tipo de árboles tiene muchas posibilidades de llegar a ser un árbol contingente. La tercera clase es el resto de los arboles con riesgo conocido evaluados o riesgos asociados todavía indeterminados.
Evaluación de peligro de los árboles De acuerdo a la definición de árbol peligroso, Matheny & Clark (1994) señalan que la evaluación del peligro involucra 3 componentes: 1) un árbol con el potencial de fallar, 2) un ambiente que contribuye a la falla; y) una persona o bien que podría ser herido o dañado (objetivo o diana). Por definición, una situación de peligro requiere tanto de un árbol defectuoso como un objetivo. Por lo tanto la evaluación del peligro no se limita a la evaluación del potencial de fallo. La evaluación debe considerar la potencial presencia de un objetivo o diana. Como se ha mencionad hasta aquí, existen diferentes elementos naturales o artificiales que se instalan en el entorno urbano, ya sea por que aportan diferentes beneficios o son de utilidad para la sociedad en un momento dado, que por su presencia o uso pueden representar peligros; p.ej. las antenas de telecomunicaciones pueden ser peligrosas si caen sobre un persona u objeto en caso de un sismo; o lo ya mencionado
respecto al peligro que representa la circulación de vehículos motorizados. En todos estos casos la sociedad establece procedimientos para gestionar el riesgo a niveles aceptables, por ejemplo se establecen normas para la instalación de antenas y normas para el tránsito que buscan minimizar la posibilidad de ocurrencia de daños severos. Los árboles son esenciales para nuestras vidas, por los múltiples beneficios que aportan, pero también conllevan ciertos peligros. En particular su potencial de fallar o desprender ramas puede causar daños humanos y materiales, nosotros tenemos la posibilidad de controlar parcialmente esos riesgos, pero no podemos eliminarlos completamente sin destruir cada árbol a nuestro alrededor. Por ello necesitamos gestionar los árboles dentro de unos límites de riesgo aceptables para los jueces, las compañías de seguros y la sociedad en general, ya que la búsqueda de la seguridad absoluta, un nivel de riesgo nulo, es inviable. Calaza e Iglesias (2015) La evaluación de peligro en el caso de los árboles es uno de los componentes de un comprehensivo programa de manejo de riesgo, de aquel que tiene la obligación del cuidado de los árboles. Mediante el examen de árboles, la ponderación de sus probabilidades de causar daño y/o lesiones y tomando acciones para abatir ese peligro los arboristas actúan para reducir el riesgo. De esta manera, los peligros más significativos, aquellos árboles con las más grandes probabilidades de fallar y causar daño pueden ser abatidos primero. (Anderson y Eaton, 1986; citado por Matheny y Clark, 1994) Hay tres importantes razones para evaluar y manejar el peligro de los árboles. 1ro, prevenir y/o eliminar situaciones peligrosas. El manejo de los árboles peligrosos crea un ambiente más seguro. 2do, la evaluación de peligro en árboles es una herramienta para programar y priorizar el trabajo, permitiendo un mayor grado de eficiencia y flexibilidad. 3ro, mediante la identificación y corrección de los defectos estructurales la longevidad de los árboles es mejorada. La evaluación del peligro de los arboles es un proceso sistemático de estimación de potencial para un árbol o una de sus partes de fallar y dañar personas o bienes. El objetivo primario de la evaluación de riesgo es identificar potencialmente árboles peligrosos de manera que puedan ser tratados antes que el fallo ocurra. En la mayoría de los casos, las fallas de los árboles no ocurren en una forma aleatoria sino de forma que puede ser predicha. La más común falla combina defectos estructurales con inusuales o severas condiciones climáticas. Costello y Berry (1988) Mattheck y Breloer (2003), mencionando a la Suprema Corte Administrativa de Munster señalan: “ Usualmente no es posible predecir con precisión, o aún en términos de probabilidad, si un árbol viejo o dañado puede caer o quebrarse durante una
tormenta o clima extremo, o al menos perder ramas importantes y entonces dañar personas o propiedades” Los autores definen como “actos de Dios” aquellos eventos inevitables que no se pueden eludir, aún si la persona a cargo tomará los mayores cuidados que puedan ser esperados en esas circunstancias.
Defectos y riesgo de fallo en los árboles Un árbol sano comienza a ser potencialmente peligroso cuando se debilita su estructura debido a la presencia de lo que denominamos defectos. La mayoría de ellos puede relacionarse con heridas por impactos o podas mal realizadas, pudriciones antiguas, ataques patológicos, problemas fisiopáticos (enfermedades producidas por el medio), condiciones que limitan su crecimiento y desarrollo radicular, etc. Los defectos representan puntos del árbol con mayor predisposición al fallo. La mayoría de métodos de evaluación visual reconocen siete tipos o categorías de defectos (Imagen N° 2) Es importante señalar que además existen numerosos defectos que no se pueden apreciar visualmente y precisan el uso de ciertas herramientas o equipo específicos. Imagen N° 2. Indicadores de riesgo de arbolado urbano
Fuente : Tomado de Calaza e Iglesias, 2015
Método de Evaluación Visual (VTA) El método Vissual Tree Assessment (VTA) es un método de examen visual desarrollado por Claus Mattheck y publicado en 1994 en el libro The Body Languages of Tres. Está basado en los principios de la biomecánica y en el denominado axioma de la carga uniforme o de la tensión constante. Este método se basa en la identificación de síntomas exteriores que presenta el árbol debido a anomalías internas de su madera. Si queremos identificar árboles con riesgo elevado de fallo, necesitamos comprender sus leyes de crecimiento y su arquitectura. Si se altera su modelo natural, en el que las cargas están uniformemente repartidas sobre su superficie, el árbol intentará restaurar el estado de carga uniforme, creando localmente anillos de crecimiento más gruesos. De esta forma podemos reconocer estas “reparaciones “como síntomas de defectos. Así, por ejemplo, un nervio es un síntoma de una grieta, mientras que una hinchazón puede indicar una cavidad existente. La identificación de síntomas de defectos es un primer nivel de evaluación. Si se identifican estos síntomas visualmente deben ser luego confirmados por métodos rigurosos de investigación y después ser evaluados. Las técnicas invasivas sólo son utilizadas cuando hay buenas razones para sospechar que existe un defecto. Imagen 3. Síntomas visuales de defectos
Se observa: A, abultamientos exteriores que indican posible oquedad. B y C Grietas horizontales y grietas verticales, respectivamente, síntomas de posible pudrición.
Conceptos relativos a la gestión del riesgo Se citan dos fuentes principales: RL: Reglamento de la Ley N° 29664, Ley de creación del Sistema Nacional de Gestión de Desastres (D.S.N° 048-2011-PCM, del 25 de mayo del 2011). EIRD: Estrategia Internacional de Reducción de Desastres (“Terminología sobre Reducción del Riesgo de Desastres”,2009). ¿Qué es un peligro? EIRD: El peligro, también llamado amenaza, se refiere a un fenómeno, sustancia, actividad humana o condición peligrosa que pueden ocasionar la muerte, lesiones u otros impactos a la salud, al igual que daños a la propiedad, la pérdida de medios de sustento y de servicios, trastornos sociales y económicos o daños ambientales. Características: ● ● ● ● ●
Con probabilidad de ocurrir. Con capacidad de producir daños físicos, económicos y ambientales. Su origen puede ser natural, socio-natural o tecnológico. Con intensidad, localización y tiempo. Afecta adversamente a las personas, infraestructura, producción, bienes y servicios. Los peligros son identificados y caracterizados en función de determinados parámetros. Los peligros según su origen se clasifican en: Naturales: aquellos eventos geológicos, hidrometeorológicos, biológicos, etc., en cuya ocurrencia no ha intervenido la actividad humana, tales como sismos, tsunamis, erupciones volcánicas. Socio-naturales: aquellos eventos cuya producción, hay un componente natural, y la actividad humana, sea incrementando su potencial destructivo y/o recurrencia, acelerando su acontecimiento y/o su forma de actuación. Los desbordes de ríos debido a la sedimentación de materiales arrastrados desde las partes altas de la cuencas, es un claro ejemplo de ello. Antrópicos o tecnológicos: eventos dañinos creados por actividades humanas, ligadas a procesos de industrialización, desarrollo tecnológico, crecimiento demográfico y gestión de las áreas urbanas, etc., tales como incendios urbanos, emisiones de gases
tóxicos, diversos tipos de contaminación del agua, suelo o aire, acumulación de desechos y la caída de árboles por malas praxis durante su mantenimiento. ¿Qué es vulnerabilidad? EIRD: La vulnerabilidad es las características y las circunstancias de una comunidad, sistema o bien que lo hacen susceptibles a los efectos dañinos de una amenaza (peligro). La vulnerabilidad puede ser explicada por tres factores: 1° Exposición: Está referida a las decisiones y prácticas que ubican al ser humano y sus medios de vida en la zona de impacto de un peligro. A mayor exposición, mayor vulnerabilidad. 2° Fragilidad: Está referida a las condiciones de desventaja o debilidad relativa del ser humano y sus medios de vida frente a un peligro. A mayor fragilidad, mayor vulnerabilidad. 3° Resiliencia: Es la capacidad de las personas, familias y comunidades, entidades públicas y privadas, las actividades económicas y las estructuras físicas para asimilar, absorber, adaptarse, cambiar, resistir y recuperarse, del impacto de un peligro o amenaza, así como de incrementar su capacidad de aprendizaje y recuperación de los desastres pasados para protegerse mejor en el futuro (RL). ¿Qué es el riesgo? RL: El riesgo es la probabilidad de que la población y sus medios de vida sufran daños y pérdidas a consecuencia de su condición de vulnerabilidad y el impacto de un peligro. De esta manera se puede resumir con un ejemplo: Ejemplo #1: El peligro: La concreción de la caída del arbolado Urbano. La vulnerabilidad: La ubicación de la población, viviendas e infraestructura cerca. El riesgo: Posible daño o pérdida de vidas, viviendas y bienes, en caso se produzca una caída, dado que hay personas y bienes cerca a las dianas de los arboles urbanos.
La Municipalidad Metropolitana de Lima en su ordenanza 1852-2014-MML, ordenanza para la conservación y gestión de áreas verdes en la provincia de Lima, que es el instrumento referente más reciente, incorpora nuevos criterios técnicos y disposiciones referidos al manejo del arbolado urbano, muestra un claro avance técnico respecto a la ordenanza anterior (525-2003-MML) que era más bien declarativa respecto a la necesidad de conservar el arbolado sin aportar mayores instrumentos de gestión. Esto es una muestra de la creciente importancia que va adquiriendo la gestión del arbolado urbano en nuestra ciudad producto del esfuerzo en sensibilización y capacitación que diversas instituciones vienen realizando. En la nueva ordenanza se considera el arbolado urbano como patrimonio municipal y se alienta a las municipalidades distritales a dirigir acciones técnicas para su manejo y conservación; se incorporan conceptos nuevos como la valoración y la gestión del riesgo, de forma que se está más en relación con el avance normativo a nivel internacional, lamentablemente la norma carece aún de reglamentación. A nivel general, en relación al arbolado urbano, la ordenanza 1852 hace mención de: la creación del manual de áreas verdes y arboricultura urbana para Lima (manual técnico sobre áreas verdes con el que cuentan otros países de Latinoamérica, como México), la promoción y elección de ciertas especies en la arborización debido a sus características, el uso del agua que deberá ser preferentemente agua de canal o residual tratada, el manejo de residuos sólidos productos de las podas, las medidas de seguridad al trabajador, el deber de las municipalidades a detectar y valorar el riesgo de fractura o caída de los árboles urbanos, diseños de áreas verdes y viveros distritales. Específicamente la ordenanza 1852 introduce el concepto de gestión de riesgo asociado al arbolado urbano. Se cita a continuación: Artículo 35° Riesgos del arbolado urbano “La Gerencia del Ambiente de la Municipalidad Metropolitana de Lima el órgano que haga sus veces en las municipalidades distritales deberá detectar y valorar el riesgo de fractura o caída de los árboles urbanos de su jurisdicción y establecer, con la máxima información disponible, los criterios de gestión de éste patrimonio. El reglamento de la presente ordenanza definirá la metodología de valoración de riego a ser empleada por las Entidades” Cabe indicar que la norma permanece aún sin reglamento, por lo cual el párrafo “ ……detectar y valorar el riesgo de fractura o caída de los árboles urbanos y establecer con la máxima información disponible los criterios de gestión…” se puede interpretar a
la luz de lo señalado en el Art 12° de la misma norma, competencias de las municipalidades distritales, numeral 7.6, que indica que estas deben: “Promover actividades de investigación, asesoría técnica especializada, extensión, transferencia de tecnológica, fomento y promoción de buenas prácticas en arboricultura, silvicultura, áreas verdes y jardinería urbana en su jurisdicción”. De esta forma se desprende que los municipios distritales deben buscar asistencia técnica especializada para establecer, con la mayor información disponible, los criterios de gestión del riesgo del arbolado urbano de su jurisdicción. A nivel local la norma más cercana sobre la conservación y gestión de las áreas verdes con la que cuenta el distrito de Surco es la ordenanza 107-2002-MSS. Cuando se revisa esta ordenanza, se puede notar que no guarda relación con los criterios señalados en la ordenanza 1852-2014-MML, incluso, está desfasada en relación a la antigua ordenanza 525-2003-MML. En general se trata de un documento muy sencillo de página y media donde se señalan las obligaciones de preservar la flora y las prohibiciones junto con el cuadro de multas y sanciones. Es necesario avanzar hacia un marco legal local más específico para la conservación y protección del arbolado urbano, su efectiva valorización y su adecuada gestión de riesgo dentro del distrito. En la sección 7.3. del presente documento se presenta una propuesta de normativa específica para el distrito de Surco que parte de lo indicado en la norma metropolitana pero se enriquece con lineamientos y criterios técnicos tomados del Instituto Nacional Estadounidense de Estándares (ANSI, por sus siglas en ingles); específicamente al familia de normas ANSI-300 referidas al cuidado de los árboles urbanos y la Norma Ambiental para el Distrito Federal de México NADF-RNAT-2006, que establece los requisitos y especificaciones técnicas que deberán cumplir las autoridades, empresas privadas y particulares que realicen poda, derribo, trasplante y restitución de árboles en el distrito federal .
3. ANALISIS DE SITIO
Surco cuenta con 4.500 hectáreas de territorio, no presenta eventos climáticos extremos. No se tiene un inventario georeferenciado de los árboles emplazados en el distrito, se ha estimado su cantidad total en 34.137 árboles. De acuerdo al registro de fallas el 84.6% son caídas de ramas, y cinco (5) especies agrupan el 78% de los eventos: Molle costeño, Eucalipto, Melia, Tipa y Molle Serrano. La poda es un factor que incide en la aparición de defectos, es necesario que se realice respetando los procedimientos técnicos.
Territorio El distrito de Surco se ubica en el centro occidental del departamento de Lima, se halla comprendido dentro de las siguientes coordenadas geográficas: Latitud: 12°08’36’’, Longitud: 77°00’13’’. La altitud varía de 68 m.s.n.m. hasta 440 m.s.n.m. en el Cerro San Francisco. El distrito está dividido en 9 sectores (Imagen N° 5) Surco posee una superficie aproximada de 45 Kilómetros cuadrados equivalente a 4,500 Hectáreas. El relieve del distrito es llano, lo cruza el Canal Río Surco, que nace en la zona de Santa Marta (distrito de Ate – Vitarte) tiene un recorrido hacia el sur-oeste, para desembocar en el mar a la altura de la Chira (distrito de Chorrillos). Como toda la costa peruana el clima de Surco es árido, La precipitación mensual promedio para el distrito es casi nula variando entre 0.3 a 3.0 milímetros. No presenta eventos extremos, la temperatura es templada: mínimas en invierno alrededor de 14° C y máximas en verano alrededor de 30°C
El viento es un factor esencial en el análisis de las cargas dinámicas que intervienen sobre el árbol y pueden afectar su estabilidad. Según lo describen Mattheck y Breloer (2003), el modelo de fuerzas que interviene en un árbol se asemeja a la vela de un velero (Imagen N°4). El viento genera tensión y compresión en la estructura. Imagen N° 4. Árboles y viento, efectos en el fuste
Fuente: Elaboración propia basada en esquema de Mattheck y Breloer
Imagen N° 5. Mapa del distrito de Surco, límites y sectores
El tronco de un árbol es una estructura especializada que ha crecido y se ha adaptado para soporta las cargas mecánicas en respuesta al propio crecimiento del árbol (copa y tronco) y las fuerzas externas (viento, nieve, granizo, étc.). La presión que ejerce el viento sobre la copa de los árboles depende de su velocidad, se sabe que si se duplica la velocidad del viento se incrementa 4 veces la presión sobre las copas. Los árboles altos con grandes copas tienen mayor superficie de copa expuesta y como sabemos la fuerza del viento incrementa con la altura; por tanto, los árboles grandes están expuestos exponencialmente a mayores cargas que los más bajos La escala de vientos de Beaufort, que se muestra en la tabla N° 1 se ha desarrollado para medir la intensidad de las fuerzas que genera el viento. Como se observa, el viento se convierte en un factor condicionante que puede llevar a la ruptura de partes del árbol o su volcadura total cuando se encuentra en los niveles de 8 ó superiores de la escala. En el caso de Surco, la data histórica disponible en la estación Las Palmas, muestra que las fuerzas del viento fluctúan entre 1.5 y 4.2 m/s. (Gráfico N° 1), multiplicando estos valores por un factor de 3.6 se trasforman los datos a unidades comparables con la escala de Beaufort. Así, se observa que la velocidad del viento en el distrito de Surco suele fluctuar entre 5.4 – 15.2 Km/hr., esto representa los niveles 2 y 3 de la escala. Si bien es cierto que la data mostrada es representativa para un punto específico del distrito y que además descarta el efecto de “túnel de viento” ocasionado por las edificaciones de gran altura que incrementan la velocidad, así como no considera eventos anómalos y la altura del árbol; la experiencia demuestra que para el distrito de Surco es muy poco probable que las velocidades del viento que incidan sobre la copa de los árboles superen los 40 km/hr por lo que se puede asumir que el viento perse será un factor de baja o media significancia al momento de analizar las causas externas que afectan la estabilidad del árbol en pie o sus partes.
Tabla N° 1. Escala de Beaufort para velocidades del viento Número de Beaufort
Se quiebran las copas de los árboles, circulación de personas muy difícil
103 a 117 duro (Borrasca)
Voladura de vehículos, árboles, casas, Temporal techos y personas. Puede generar huracanado (Huracán) un huracán o tifón
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Escala_de_Beaufort Elaboración propia
Gráfico N° 1. Velocidad del viento en Surco, año 2013 Estación : LAS PALMAS, Tipo Automática – Meteorológica Departamento : Lima
Latitud; 12°9´12”
Longitud: 76°59´91”
Altitud. 73 msnm
Velocidad del Viento ( m/s)
ENE ENE ENE FEB FEB MAR MAR ABR ABR ABR MAY MAY JUN JUN JUN JUL JUL JUL AGO AGO SET SET SET OCT OCT OCT NOV NOV DIC DIC
Fuente: Senhami Elaboración propia
Arbolado urbano del distrito de Surco
El Plan de Desarrollo Local Concertado del distrito de Surco, aprobado mediante ordenanza 543-MSS-2016, señala que la cantidad de árboles presentes al 2015 era de 25.581 individuos, esto es 5,7 árboles por hectárea ó 1 árbol por cada 20 habitantes. No se cuenta geo referenciación de los árboles. Las especies más representativas son el Ficus (20,6%), Molle Costeño y Serrano (19.1% cada uno) y Eucalipto (7.1%); sin embargo, el mayor rubro pertenece a árboles no identificados, considerados en el rubro Otros (26%). Ver gráfico N° 2
Gráfico N° 2. Inventario de árboles de Surco, año 2015
5276 21%
6623 26% 41 0%
81 69 0% 0% 109 0% 141 1% 138 1% 171 1% 208 210 1% 1% 544 378 2% 1%
3011 12%
1868 7%
556 2% 756
Ficus Palmera abanico Palmera hawaiana Cinamono Typa Palmera roebelina
3% 761 3%
1079 4%
1714 7%
Molle costeño Tipa Ponciano Jacaranda Papelillo Otros
1813 7%
Molle serrano Tulipán africano Ficus variegado Tara Moringa
Eucalipto Huaranhuay Casuarina Ficus verde Araucaria
Fuente: PDLC 2017-2021 .Sub gerencia de Limpieza, Parques y Jardines Elaboración propia.
Estimación a través de imagen satelital Dada las limitaciones de la data mostrada líneas arriba, la cual no se encuentra mapeada, se decidió hacer una estimación del número de árboles urbanos empleando una imagen satelital reciente en alta resolución espacial. El procedimiento seguido inicia con la identificación de las copas de los árboles de “training” y “test” para poder luego identificarlos en toda la extensión de la imagen, a continuación se determina el número de clases y se evalúa la separabilidad espectral que permita definir el número de elementos a distinguir en la imagen satelital, habiendo llegado a este punto se procede a evaluar y ejecutar el método de clasificación, en base a la determinación de la bondad del mapeo obtenido.
Teniendo la imagen clasificada se realiza un filtro de corrección en ella y convierte al formato geotiff para continuar con la tabulación del área de copa arbórea en metros cuadrados (m2) esto se realizó para todo el distrito y para cada zona arbórea ( ver sección 4.1), previo a ello se debe realizar el proceso de vectorización para revisar y eliminar los elementos errados en áreas no aceptadas, finalmente, considerando una media de 4.5 m. de radio de copa para un árbol establecido ( > de 5 m de altura) se obtiene un área de copa por árbol de 64 m2, con lo cual obtenemos un total de 34.137 árboles. Imagen N° 6: Proceso para la estimación del número de árboles en Surco.
CUANTIFICACIÓN.  Área total de las copas arbóreas en el distrito de Surco (ATC) ATC = 2.184.768 m2 Esto representa un 4.85% de la superficie del distrito.  Área aproximada de la copa de un árbol (ACA) Radio promedio de copa de un árbol: 4.5 metros Área aproximada de la copa de un árbol: π.r2 ACA= 64 m2
 Número de árboles totales (NAT)
NAT = 34.137 árboles. Imagen N° 7. Estimación a través de imagen satelital
Se observa. Arriba izquierda, imagen satelital donde se puede ver la copa de árboles. Arriba derecha, resultado de la clasificación de la imagen. Abajo imagen del área central. Parque Cesar Vallejo.
Tabla N° 2: Área de copa de árbol y estimación de árboles por zona arbórea. Sector Surco (1-9)
Zona Arbórea
Área de la ZA* (Ha)
Área de copa(m2)
N° Arboles **
Densidad de árboles/ Ha
8 8 7 7; 8 8 5 5; 6 7 7 7 5; 6 5; 6 4; 5 5 4 3 3 3 3; 4 1 1 1 1 2; 3 2 2 2 2 1 1 1 1 9 9 9 9
01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28*** 29 30 31 32 33 34 35 36
257 206 95 80 114 62 116 84 175 125 119 59 75 50 51 65 63 38 48 41 59 50 105 79 42 37 52 292 47 77 64 146 33 37 56 54
201462 242861 76133 61620 106045 63572 127572 78846 197338 72634 99433 51831 81925 43603 37773 49519 41254 37799 46749 40219 48934 38499 58255 42674 14102 26502 19555 0 39450 38184 14247 39146 6209 11667 13700 15456
9.2 11.1 3.5 2.8 4.9 2.9 5.8 3.6 9.0 3.3 4.6 2.4 3.7 2.0 1.7 2.3 1.9 1.7 2.1 1.8 2.2 1.8 2.7 2.0 0.6 1.2 0.9 0.0 1.8 1.7 0.7 1.8 0.3 0.5 0.6 0.7
3148 3795 1190 963 1657 993 1993 1232 3083 1135 1554 810 1280 681 590 774 645 591 730 628 765 602 910 667 220 414 305 0 616 597 223 612 97 182 214 241
12 18 13 12 15 16 17 15 18 9 13 14 17 14 12 12 10 16 15 15 13 12 9 8 5 11 6 0 13 8 3 4 3 5 4 4
*Área de la ZA, considerando la extensión urbana ocupada, no considera laderas desocupadas. **Área de copa (m2) entre el área de una copa arbórea 64 m2 , equivale a un radio de 4.5 m ***Área de la FAP, Base Las Palmas
Antecedentes de fallas e historial de manejo
Volcaduras de árboles y caídas de sus partes Las especies varían ampliamente en sus fallas. El conocimiento del tipo de falla y los defectos asociados, condiciones ambientales y de manejo es una información invaluable al momento de hacer un evaluación de peligro. Matheny & Clark (1994). A la fecha de inicio de las actividades de consultoría el área encargada del municipio para la atención de los eventos producidos por fallas en árboles no llevaba un registro sistematizado de cada episodio, la data registrada se limitaba a comunicaciones vía whatsapp y/o apuntes en el cuaderno diario del encargado de podas; así, mucha data se ha perdido o la que queda carecía de valor. Este tipo de información, no permite un mayor análisis causal y menos una prospección que permita atender anticipadamente la causa más probable. Ante esta carencia, como se verá más adelante, el municipio ha optado por acciones radicales para reducir el riesgo, que consiste en desmoches y reducción de las copa de árboles de gran porte, situación que a la larga puede terminar siendo más perjudicial que beneficiosa. Imagen N° 8. Registro de eventos de falla
Se observa Izq. Forma de informar de evento vía whatsapp. Derecha, trabajo de revisión de registros para configurar la base datos inicial.
Ante la situación descrita, el equipo consultor decidió “construir” una base de datos sistematizada a partir de la revisión y contraste de las diferentes fuentes de registro que se tenían disponibles. Se revisaron cada una de las notas y mensajes, se realizaron encuestas al personal que intervino en los eventos y se realizaron inspecciones de sitio. De esta forma se ha logrado configurar una data que abarca 146 registros para el 2016 y lo que va del 2017. Se ha tomado información básica, no se ha podido extender más la profundidad del registro debido a las limitaciones del método. Esta es una información que se debe considerar como un primer paneo del perfil de falla asociado a los árboles del distrito. Se ha construido una base de datos y un formato de registro (ver anexo 7.3) que se ha puesto disposición de los encargados de la labor dentro de la Sub Gerencia de Limpieza Parques y Jardines, previa capacitación para su llenado. Sugerimos que el llenado de este formato sea establecido como parte del protocolo de atención de cualquier evento de falla de los árboles del distrito, de esta forma se tendrá una información relevante para direccionar recursos hacia una atención eficiente y técnica de las “causas reales” involucradas en las fallas mecánicas de los árboles y así conseguir minimizar los niveles de riego de una forma científica. Los datos obtenidos se muestran y discuten a continuación. Gráfico N° 3 Eventos de falla de árboles en Surco, años 2016 y 2017.
COMPARATIVO DEL TOTAL DE EVENTOS (2016 Y 2017) 65
0 arbol
Como se observa la caída de ramas representa el 86.4% de los eventos registrados, sigue la caída del árbol completo o volcaduras que incluyen el levantamiento del sistema radicular, con 11.6% y finalmente la rupturas y desplomes a nivel del fuste o tronco principal con 4.8%
Cinco (5) especies agrupan el 78% de los eventos de falla. El molle costeño “Schinus terebinthifolius” es el que presenta mayores fallas con un 30% del total de eventos. En esta especie la parte más propensa de fallar son las ramas con 73% del total de eventos, lo siguen la volcadura del árbol entero con 20.5 % y finalmente la ruptura del fuste es la menos significativa con apenas 6.5% Gráfico N° 4. Numero de eventos por especie y por años
ESPECIES AFECTADAS POR AÑO tipa tecoma ponciana real palo verde mora molle serrano molle costeño melia jacarandá huarango ficus verde Falso caucho eucalipto sauce meijo Tulipán africano tulipan tipa tecoma ponciana real palo verde palo balsamo molle serrano molle costeño melia jacarandá ficus verde eucalipto ceibo
9 1 1 3 1 2 21 12 3 2 2 1 10 1 1 1 1 8 1 4 2 1 6 23 10 1 4 13 1 0
El Eucalipto costeño “Eucalyptus camaldulensis” ocupa el segundo puesto en el ranking de fallas con 15.6%, del total de eventos. En esta especie el perfil de fallas indica que el 96% de las mismas están relacionadas a caída o desprendimiento de ramas y sólo un 4% a volcaduras. El fuste no suele fallar.
Gráfico N° 5 Perfil de fallas para las diferentes especies
Sobre la propensión del desrame para el Eucalipto, que es una especie ampliamente distribuida a nivel mundial, un estudio sobre una población de 472 individuos de la especie (se puede consultar en: https://www.treenet.org/wpcontent/uploads/07TS_A-TREE-FAILURE-DATA-BASE_MarcusLodge.pdf, revisado el 15.03.2017) determinó que el porcentaje de caída natural de ramas para una población joven ( que haya transcurrido menos del 20 – 30% de su período de expectativa de vida, como en la mayoría de casos en el distrito) es de sólo 0.68%., incrementándose a 1.57% en árboles senescente (Gráfico N° 6). En conclusión, la tendencia natural al desrame de la especie es relativamente bajo. El factor que más influencia en la caída de ramas o del árbol mismo bajo cultivo son las malas prácticas de poda, ya sea por facilitar el ingreso de enfermedades degenerativas de la madera (malos cortes – se detallará más adelante-) o por generar una estructura desequilibrada. Melia “Melia azedarash” está involucrada en el 15% de los eventos de falla. En esta especie la caída de ramas representa el 86% de los eventos, fute (9%) y volcadura completa el 5%.
Gráfico N° 6. Porcentaje de caída de natural de ramas en Eucalyptus camaldulensis según edad de la población
Fuente : Treenet.org
Tipa “Tipuana tipu” aparece en 11.6% de los eventos registrados, en este caso el 100% de los mismos está referido a caída de ramas. Cabe indicar que esta especie tiene una propensión natural a generar ramas curvadas que suelen desprenderse si adquieren un peso excesivo. La última de las especies del top 5 es el Molle Serrano “Schinus molle” con un 5.5% de los eventos registrados. En este caso el perfil indica que el 62.5% de los eventos son caídas de ramas, 25% desplomes de todo el árbol y 12.5% están referidos a fracturas a nivel del fuste o tronco. De acuerdo a la experiencia previa del equipo consultor, se sabe que las volcaduras en esta especie suelen estar referidas a pudriciones radiculares. Como se observa, en la medida que más eventos son registrados y se tiene especial atención en la determinación de sus motivos la data adquiere un valor fundamental en la determinación anticipada de las causas probables y así se puede destinar esfuerzos de manera eficiente para la detección temprana y manejo de los factores que inciden en aumentar los niveles de riesgo asociados a cada especie de árbol presente en el inventario del distrito. Con la información disponible se ha determinado la relación entre el porte de los árboles y la naturaleza de la parte dañada (target o diana) Lamentablemente no se tiene muchos registros de este tipo. Como se observa en el gráfico N° 7, los árboles involucrados han sido mayormente de porte bajo y el target que mayormente ha sido afectado son vehículos (en todos los casos estos se encontraban estacionados). En la medida que se vaya construyendo esta información se convierte en una poderosa herramienta para la planeación y manejo de los espacios públicos asociados a la
presencia de árboles: ¿Dónde colocar un nuevo equipamiento urbano dentro de un parque de acuerdo a los árboles que están alrededor? ¿Qué especies de árboles usar para dar sombra a una zona de juegos infantiles? ¿Bancas debajo de qué especies? Son sólo algunos ejemplos de interrogantes que se pueden resolver mediante el análisis de este tipo de información.
Gráfico N° 7 Relación del porte del árbol y naturaleza de la parte dañada
Historial de Poda Como se ha mencionado previamente, la poda severa ha sido la mediada generalmente empleada para la reducción de riesgo de caída de ramas o volcaduras completas del árbol; sin embargo, estas medidas cuando no son bien realizadas pueden ser contraproducentes al promover el desarrollo de enfermedades que ingresan por los malos cortes expuestos y degradan internamente la madera afectando la resistencia y desarrollo del árbol o en casos severos causando la muerte del individuo. Se ha constatado un desconocimiento de los procedimientos técnicos para lograr cortes limpios y correctos al momento de realizar las podas. Se observa con alta frecuencia: muñones, desgarros y laceraciones al fuste que sobrepasan el nivel de la corteza y afectan el tejido del cambium (cortes de machete) Ver imágenes 9-13 Esta situación se da tanto por personal municipal como por “podadores” particulares que son contratados por los residentes para realizar la poda de los árboles en sus frontis. Es necesario que en lo sucesivo se considere el concurso de personal capacitado y con los implementos adecuados para el desarrollo de las podas. Toda poda severa debe ser recomendada y supervisada por un profesional.
Criterios de calidad de una Poda Luego de una poda bien realizada el árbol debería quedar sólido, aireado, equilibrado y con su forma natural. Sólido; significa conseguir una estructura del árbol (tronco y ramas), capaz de resistir las incidencias de factores climáticos sin sufrir roturas o desgarramientos de sus elementos fundamentales, aspectos a considerar son los ángulos de inserción entre rama y tronco, el espacio para desarrollar de cada rama, y la diferencia de diámetros entre la rama y sus inserción. Aireado, implica ventilado y bien iluminado en toda su copa. Cualquier poda en la que el árbol quede enmarañado y mal distribuido, debe considerarse negativamente. Equilibrio, hace referencia a la regularidad y simetría de la copa. Se debería conseguir una forma Natural, que respete el patrón de crecimiento propio de la especie, realizando los mínimos cortes ya que todo corte es una herida y no debe hacerse ningún corte más de lo necesario. Motivos para la poda No debe eliminarse ninguna rama sin un motivo. Los motivos habituales son la retirada de ramas muertas, la mejora de la forma y la reducción de riesgos, incrementar la entrada de luz y aire al interior de la copa del árbol o debajo. En la mayoría de los casos, la poda de los árboles maduros se realiza como medida correctiva o preventiva. Cómo realizar los cortes de poda correctos Los cortes de poda deben efectuarse justo por fuera del cuello de la rama. El cuello de la rama contiene tejido del tronco o de la rama madre y no debe dañarse o eliminarse. Si el cuello ha crecido en una rama muerta que debe eliminarse, debe realizarse el corte justo por encima del mismo. No debe cortarse el cuello. Si debe retirarse una rama de grandes dimensiones, es necesario reducir su peso antes. Esto se logra realizando un corte a una distancia de entre 12 y 18 pulgadas (30 a 46 cm) del punto de inserción de la rama. Se realiza un segundo corte en la parte superior, directamente encima o a pocas pulgadas del cuello. Así, se retira la rama, dejando un muñón de entre 12 y 18 pulgadas (30 a 46 cm). Para retirar el muñón, debe cortarse hasta el cuello. Esta técnica reduce la posibilidad de dañar la corteza.
Imagen N° 9. Malas podas. Caso 1.
Las podas mal realizadas, pones en riesgo al árbol incrementando la posibilidad de ingreso de agentes patógenos. Para realizar una buena poda, esta debe representar un corte limpio, además no se deben dejar muñones al momento de realizarla, pues estos tienen una baja posibilidad de cicatrización siendo a la larga un peligro para el árbol ya que lo hace vulnerable al ataque de patógenos
Imagen N° 10. Malas Podas. Caso 2.
Se observa: A y B: árboles de copas desequilibradas producto de malas podas. Las cortes deben respetar el cuello de la rama, única zona capaz de compartimentar (cicatrizar) adecuadamente la herida producida. No se deben dejar muñones, además requiere el desbalance de la copa resultante aumenta el riesgo de fallas por volcadura.
Imagen N° 11. Malas podas. Caso 3.
Se observa: A y B: Árboles desmochados. Los árboles podados de esta manera son vulnerables a ataques de hongos que pudren internamente la madera Los nuevos brotes comparten un área muy pequeña de crecimiento, por lo cual con el paso del tiempo caerán.
Imagen N° 12. Malas podas. Caso 4
Se observa A y B :poda de raices producto del paso de cableadoeléctrico No se debe realizar ningún corte de raíces dentro de la denominada zona de protección radicular. Las imágenes muestran la zona de protección invadida, con cortes realizados prácticamente al pie del cuello del árbol dañando así el sistema de anclaje y haciéndolo propenso a caídas.
A continuación, a manera de referencia, se trascribe un texto de la Sociedad Internacional de Arboricultura (ISA por sus siglas en ingles)
Porqué el Desmoche Lesiona a los Árboles El desmoche es quizás la práctica de poda conocida más dañina para el árbol, sin embargo todavía es una práctica común a pesar de más de 25 años de estudios y seminarios explicando sus efectos perniciosos. Este texto explica por qué el desmoche no es aceptable y ofrece algunas alternativas mejores.
¿Qué es el desmoche? El desmoche es la poda indiscriminada de las ramas de los árboles dejando garrones (o muñones) o ramas laterales que no son lo suficientemente grandes para asumir el papel terminal. Otros nombres para el desmoche son “descopado”, “despuntado”, “descabezamiento” y “terciado”. La razón que más se da para realizar un desmoche es la de reducir el tamaño del árbol. A menudo los dueños de casas piensan que sus árboles han crecido demasiado. La gente tiene el temor de que los árboles grandes se pueden volver peligrosos. El desmoche, sin embargo, no es un método viable para reducir su altura y no reduce el riesgo. De hecho, el desmoche hará que un árbol sea más peligroso a largo plazo.
El desmoche causa estrés en los árboles A menudo el desmoche elimina del 50 al 100% de la copa de un árbol. Al ser las hojas las “fábricas de alimento” del árbol, éste puede “pasar hambre” temporalmente. La gravedad de la poda estimula un tipo de mecanismo de supervivencia. El árbol activa las yemas latentes, provocando un rápido crecimiento de múltiples brotes debajo de cada corte. El árbol necesita producir una nueva generación de hojas tan pronto como sea posible. Si un árbol no tiene las reservas energéticas para eso, se debilitará gravemente y puede incluso morir. Un árbol que sufre estrés es más vulnerable a plagas y enfermedades. Las heridas grandes, abiertas, exponen la albura y el duramen a un ataque. El árbol puede carecer de la energía suficiente para “defender” químicamente las heridas contra una invasión. Algunos insectos son atraídos a los árboles bajo estrés mediante señales químicas.
El desmoche provoca decaimiento El lugar correcto para realizar un corte de poda es justo por detrás del collar de la rama, en el punto de unión de ésta. El árbol está biológicamente diseñado para cerrar ese tipo de herida, siempre y cuando esté suficientemente sano y la herida no sea muy grande. Los cortes realizados en una rama, entre ramas laterales, crean garrones (o muñones) con heridas que el
árbol pudiera no ser capaz de cerrar. Los tejidos expuestos comienzan a decaer. Normalmente un árbol compartimenta los tejidos descompuestos; pero pocos árboles pueden defenderse de las múltiples heridas graves causadas por un desmoche. Esto les da a los organismos descomponedores libertad para moverse a través de las ramas.
El desmoche puede provocar quemaduras por el sol Las ramas de la copa de un árbol producen miles de hojas que absorben luz solar. Cuando se eliminan las hojas, el tronco y las ramas que permanecen quedan expuestos de repente a altos niveles de luz y temperatura. El resultado puede ser la quemadura por el sol de los tejidos debajo de la corteza. Esto puede ocasionar cancros, grietas en la corteza y la muerte de algunas ramas.
El desmoche crea riesgos El mecanismo de supervivencia que lleva a un árbol a producir brotes múltiples debajo de cada corte de desmoche le causa un gran gasto al árbol. Dichos brotes se desarrollan a partir de yemas cercanas a la superficie de las ramas viejas. Al contrario de las ramas normales que se desarrollan en un “alveolo” de tejidos de madera que se superponen, estos nuevos brotes sólo están anclados a las capas más superficiales de las ramas madres. Los nuevos brotes crecen muy rápido, hasta 20 pies (6 metros) por año en determinadas especies. Por desgracia, los brotes tienen una gran tendencia a romperse, en especial durante fuertes vientos. La ironía es que mientras el objetivo de desmochar era reducir la altura para hacerlo más seguro, el árbol ahora se ha convertido en un riesgo mayor de lo que era en un principio.
El desmoche afea los árboles La estructura natural de la ramificación de un árbol es una maravilla biológica. Los árboles presentan una gran variedad de formas y hábitos de crecimiento, todos ellos con el objeto de exponer sus hojas a la luz solar. El desmoche elimina los
extremos de las ramas, dejando a menudo garrones feos. El desmoche destruye la forma natural del árbol. Sin las hojas (hasta 6 meses al año en los climas templados) un árbol desmochado se ve desfigurado y mutilado. Con las hojas se convierte en una densa bola de follaje, desprovisto de su gracia particular. El árbol que ha sido desmochado nunca recobrará por completo su forma natural.
El desmoche resulta caro El costo de un desmoche no se limita a lo que cobra la persona que lo realiza. Si el árbol sobrevive, necesitará otra poda en pocos años. Deberá ser reducido de nuevo o limpiarse el daño provocado por las tormentas. Si el árbol muere, deberá ser derribado. El desmoche es una práctica que exige gran mantenimiento. Existen costos ocultos en el desmoche. Uno de ellos es la pérdida de valor de la propiedad. Los árboles sanos y bien mantenidos pueden incrementar el valor de la propiedad entre un 10 y 20 %. Los árboles desmochados y desfigurados se consideran un gasto inminente. Otro costo de los árboles desmochados es la responsabilidad potencial. Esos árboles son propensos a romperse y pueden ser un riesgo. Debido a que el desmoche se considera una práctica de poda inaceptable, cualquier daño provocado por la falla de una rama de un árbol desmochado puede llevar a un veredicto de negligencia en los tribunales de justicia.
Alternativas al desmoche Hay momentos en los que un árbol debe ser reducido en altura o extensión. Un ejemplo es la poda para despejar las líneas aéreas de servicios públicos. Existen técnicas recomendadas para hacer esto. Si es posible, las ramas se deben eliminar hasta su punto de origen. Si se tiene que acortar una rama, debe ser hasta una lateral que sea lo suficientemente grande como para asumir el papel de rama principal. La regla general es cortar hasta una rama lateral que sea como mínimo 1/3 del diámetro de la rama que se va a eliminar. Este método de reducción de ramas ayuda a mantener la forma natural del árbol. Sin embargo, si los cortes son grandes, el árbol no podrá cerrar y compartimentar las heridas. Algunas veces, la mejor solución es cortar el árbol por completo y reemplazarlo con un ejemplar de una especie más adecuada para el lugar.
Dada la extensión del distrito se subdividió en 36 unidades más pequeñas (zonas arbóreas) de vulnerabilidad homogénea al interior. En ellas se determinó una muestra estratificada para un nivel de confianza del 99% y margen de error del 3%. En cada ZA se hizo una evaluación de campo mediante la técnica VTA y el llevado de un formato de evaluación de riesgo modificado del propuesto por Matheny y Clark (1994), a fin de calcular el Ranking de árbol peligroso RAP
Delimitación de zonas arbóreas (ZA)
La presente delimitación de zonas arbóreas del distrito de Surco se elaboró con el fin de realizar la identificación del peligro, análisis de la vulnerabilidad y estimación del riesgo de los árboles urbanos, de tal forma que el dato a obtener por zona sea representativo y permita tomar acciones de control, monitoreo y evaluación de forma oportuna, conduciendo a un adecuado uso de los recursos (humanos, económicos, etc.). METODOLOGÍA La metodología de evaluación por zonas parte del principio de homogeneidad, donde en base a criterios predefinidos, se debe realizar la delimitación de aquellas áreas que guarden similitud; así, cada una de estas zonas será homogénea internamente Esta delimitación puede ser realizada en campo, a través de una imagen satelital o con ambas a la vez; en este caso se utilizó la delimitación en base a una imagen satelital en alta resolución espacial. Los criterios a tener en cuenta para la delimitación de zonas arbóreas fueron: 1. Categoría del núcleo urbano.- Es la denominación con la que se encuentra registrado en la Municipalidad, la clase o rango con la que se denomina o conoce. Espacialmente agrupa áreas que presentan similitud a nivel socioeconómico y de infraestructura. 2. Áreas verdes.- Son aquellas áreas o espacios verdes, capaces de sostener o en donde se pueden establecer toda clase de especies vegetales (plantas de cobertura, arbustos, macizos florales, palmeras, árboles, entre otros) sin restricción alguna. Espacialmente permite ver si los árboles están en bermas, triángulos, óvalos o parques los cuales varían según su localización, distribución y disposición. 3. Red vial.- Espacialmente muestra las rutas de acceso vial, donde se diferencian por el tipo de vía (carretera, avenida, calle, jirón, pasaje, etc.), además de ser límite de manzanas y coincidir con la localización de árboles frente a viviendas. Para su elaboración se utilizó la siguiente información y herramientas:     
Imagen Satelital en alta resolución espacial. Limites distritales del Perú (INEI). Cartas nacionales 1:100000 (IGN). Zonificación urbana distrital. Red vial distrital.
Software QGIS Desktop LRT. Software Libre Office o Microsoft Excel. Software SASPlanet. Software Google Earth Pro. Software SoPI. IDE PyScripter. Google Maps y Google Drive. Computadora o Laptop core i7. Imagen N° 13. Conformación de zonas arbóreas
De izquierda a derecha, ilustración del agrupamiento de lotes por categoría urbana, red vial y áreas verdes
CONFORMACIÓN Y DELIMITACIÓN DE ZONAS ARBÓREAS. En base a la delimitación elaborada con los criterios mencionados anteriormente, se obtuvieron 36 zonas arbóreas, las cuales se describen en base a los límites viales referenciales. Estas zonas corresponden a espacios de vulnerabilidad unidades de análisis.
similar, y conforman las
A continuación se muestran cada una de las zonas y sus límites
Zona arbórea 001: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 003: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida José Nicolás Rodrigo y Calle Los Petroleros. Este= Avenida los constructores. Sur= Ladera de cerros y Avenida Tomasal. Oeste= Jirón Alonso de Molina.
Norte= Carretera Panamericana (Sur), Calle Mar del norte, Jirón La floresta y Avenida Javier prado (Este) Este= Avenida club golf los incas y Avenida El Polo. Sur= Avenida el Derby. Oeste= Avenida circunvalación.
Zona arbórea 004: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 002: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Lima Polo y Jirón Nicolás Rodrigo. Este=Jirón Alonso de Molina. Sur= Jirón Alonso de Molina. Oeste= Avenida La Encalada.
Norte= Avenida circunvalación del golf. Este= Laderas de cerros. Sur= Jirón Nicolás Rodrigo, Avenida Lima Polo. Oeste= Avenida El Polo, Avenida Club Golf Los Incas.
Zona arbórea 005: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 007: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Primavera. Este= Jirón Morro Solar. Sur= Avenida Los Precursores. Oeste= Avenida Caminos del Inca.
Norte= Avenida El Derby. Este= Avenida La Encalada. Sur= Avenida Primavera. Oeste= Carretera Panamericana (Sur) Zona arbórea 006: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 008: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Primavera. Este= Avenida Caminos del Inca. Sur= Avenida Pedro Ventura. Oeste= Avenida Intihuatana.
Norte= Avenida Primavera y Jirón Alonso de Molina. Este= Avenida Tomasal. Sur= Calle Las Gardenias. Oeste= Carretera Panamericana Sur.
Zona arbórea 009: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 011: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida La Floresta y Avenida Los Precursores. Este= Jirón Morro Solar y Carretera Panamericana (Sur). Sur= Avenida Alfredo Benavides. Oeste= Avenida Caminos del Inca.
Norte= Calle Las Gardenias y Avenida Tomasal. Este= Calle La Cumbre y Calle El Arenal. Sur= Calle las violetas y Avenida Los Ingenieros. Oeste= Avenida Cristóbal de Peralta (Sur).
Zona arbórea 012: Conformada por los límites viales siguientes Zona arbórea 010: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Caminos del Inca. Este= Avenida Caminos del Inca. Sur= Avenida Alfredo Benavides. Oeste= Avenida Higuereta.
Norte= Avenida Los Ingenieros y Calle La Violetas. Este= Sur= Jirón Cerro Negro. Oeste= Carretera Panamericana (Sur)
Zona arbórea 013: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 015: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Alfredo Benavides Este= Avenida Alejandro Velasco Astete Sur= Jirón Manuel Aguilar Durand, Avenida Tomas Marsano. Oeste= Avenida Ayacucho.
Norte= Avenida Pedro Venturo y Jirón El Cadiz y Jirón Zamora. Este= Avenida Higuereta y Avenida Ayacucho. Sur= Oeste= Avenida Santiago de surco
Zona arbórea 016: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 014: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Alfredo Benavides. Este= Avenida Circunvalación Sur= Avenida Las Nazarenas Oeste= Avenida Alejandro Velasco
Norte= Avenida Pedro Venturo. Este= Jirón La Venturosa. Sur= Avenida Alfredo Benavides. Oeste= Avenida Tomas Marsano y Calle Gerona.
Zona arbórea 017: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 019: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Jirón David Roca Varea y Avenida Loma Hermosa. Este= Avenida Monte de los Olivos. Sur= Avenida Andrés Tinoco. Oeste= Avenida Tomas Marzano.
Norte= Avenida Las Nazarenas. Este= Jirón Morro del Solar y Carretera Panamericana (Sur) Sur= Avenida Santiago de Surco. Oeste= Avenida Camino del Inca.
Zona arbórea 020: Conformada por los límites viales siguientes Zona arbórea 018: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida 28 de Julio, Calle Manuel Augusto Olaechea y Calle Cahuaide. Este= Avenida La Merced. Sur= Avenida Mariscal Ramón Catilla. Oeste= Avenida Republica de Panamá.
Norte= Jirón Ismael Bielich Flores. Este= Avenida Caminos del Inca. Sur= Avenida Andrés Tinoco. Oeste= Avenida Monte de los Olivos.
Zona arbórea 021: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 023: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Alfredo Benavides. Este= Avenida Paseo de la Castellana. Sur= Avenida Mariscal Castilla. Oeste= Avenida La Merced.
Norte= Avenida Tomas Marsano Este= Avenida Surco. Sur= Avenida Jorge Chavez Oeste=Avenida Ayacucho.
Zona arbórea 024: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 022: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Santiago de Surco. Este= Avenida Caminos del Inca. Sur= Jirón El Sol, Calle San Juan. Oeste= Avenida Surco.
Norte= Avenida Alfredo Benavides. Este= Avenida Santiago de Surco y Avenida Ayacucho. Sur= Avenida Mariscal Ramón Castilla. Oeste= Avenida Paseo de la castellana.
Zona arbórea 025: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 027: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Paseo de la Republica. Este= Avenida José Gabriel Aguilar Segura. Sur= Jirón General Pedro Silva. Oeste= Calle Guillermo Rebasa.
Norte= Jirón Marte, Jirón El Sol y Avenida Tomas Marsano. Este= Avenidas los Próceres. Sur= Jirón San Gabino. Oeste= Calle Elías Mendez Ibañez
Zona arbórea 029: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 026: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Santiago de Surco. Este= Carretera Panamericana (Sur) Sur= Avenida Paseo de la Republica Oeste= Avenida Los Próceres.
Norte= Avenida Mariscal Ramón Castilla. Este= Avenida Ayacucho. Sur= Jirón Arica. Oeste= Jirón Combate de Iquique.
Zona arbórea 030: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 032: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Avenida Jorge Chavez Este= FAP Sur= Avenida General Edmundo Aguilsr Pastor Oeste= Avenida Manuel de la Fuente Chavez
Norte= Avenida Mariscal Castilla. Este=Jirón Las Uvas. Sur= Jirón Combate de Angamos. Oeste= Avenida Catalino Miranda y Avenida República de Panamá.
Zona arbórea 033: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 031: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Calle General Pedro Silva. Este= Jirón Las Gaviotas Sur= Calle Tambo Viejo. Oeste= FAP
Norte= Jirón Arica. Este= Jirón Ayacucho. Sur= Avenida Jorge Chavez. Oeste= Avenida Venegas.
Zona arbórea 034: Conformada por los límites viales siguientes
Zona arbórea 036: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Jirón General Pedro Silva. Este= Jirón Vista Apolo. Sur= Jirón Artemisa. Oeste= Jirón Ganimedes. Zona arbórea 035: Conformada por los límites viales siguientes
Norte= Jirón Sagitario. Este= Calle Doña Nelly. Sur= Jirón Artemisa. Oeste= Jirón Apolo.
Norte= Jirón Javier Valdivia Manrique. Este=Jirón Los Herrerillos. Sur= Calle Rafael Guerrero. Oeste= Calle Coronel Lorenzo Iglesias.
Dado que contamos con una población finita, se aplicó la siguiente prueba estadística a fin de determinar el número de muestras a evaluar:
Dónde: N: Es el tamaño de la población de unidades arbóreas igual a 34,137. n: Es el tamaño de la muestra que se desea conocer. z: Es el valor correspondiente al nivel de confianza del 99% que se traduce a 2.58. pq: Es la Varianza de la población, para el cual se consideró la mayor posible, p es igual a 0.5 y q es igual a 0.5, por tanto el producto es 0.25. El suponer que p es igual a q quiere decir que para escoger la muestra nos ponemos en la hipótesis de que en la población hay la máxima diversidad posible. e: Es el error muestral, consideramos 3% de error, dada la metodología que se aplicó en la digitalización cartográfica. Como resultado, el tamaño de la muestra a validar es de 1,754 unidades muéstrales.
CÁLCULO DEL TAMAÑO ÓPTIMO DE UNA MUESTRA (Para la estimación de proporciones, bajo el supuesto de que p=q=50%)
MARGEN DE ERROR MÁXIMO ADMITIDO TAMAÑO DE LA POBLACIÓN
3.0% 34,137
Tamaño para un nivel de confianza del 95% ………………………… Tamaño para un nivel de confianza del 97% ………………………… Tamaño para un nivel de confianza del 99% …………………………
1035 1260 1,754
La cantidad de puntos debe asegurar una representatividad suficiente de la extensión y heterogeneidad de los tipos de muestra atribuidos, es por ello que se consideró el
muestreo aleatorio estratificado, que divide la población en clases o estratos y se escoge, aleatoriamente, un número de individuos de cada estrato proporcional al número de componentes de cada estrato, dado que es apropiado para este tipo de unidades donde se observan diferencias en: número de árboles, distancias entre árboles, áreas de copas, extensión de los distritos , etc. Suponemos que hay k estratos de tamaños N1, N2,…, Nk, de forma que:
La distribución de la muestra en función de los diferentes estratos se denomina afijación, y puede ser de diferentes tipos: Afijación Simple: A cada estrato le corresponde igual número de elementos muéstrales.
Afijación Óptima: Se tiene en cuenta la previsible dispersión de los resultados, de modo que se considera la proporción y la desviación típica. Tiene poca aplicación ya que no se suele conocer la desviación.
MUESTREO ALEATORIO ESTRATIFICADO CON AFIJACIÓN PROPORCIONAL Tamaño de la población objetivo Tamaño de la muestra que se desea obtener Número de estratos a considerar Afijación simple: elegir de cada estrato
ZONA ARBÓREA (Estrato) 001 002 003 004 005 006 007 008 009 010 011 012 013 014 015 016 017 018 019 020 021 022 023 024 025 026 027 028 029 030 031 032 033 034 035 036
34137 1754
NOMBRE (Identificación) Nº DE ÁRBOLES 001 002 003 004 005 006 007 008 009 010 011 012 013 014 015 016 017 018 019 020 021 022 023 024 025 026 027 028 029 030 031 032 033 034 035 036
9% 11% 3% 3% 5% 3% 6% 4% 9% 3% 5% 2% 4% 2% 2% 2% 2% 2% 2% 2% 2% 2% 3% 2% 1% 1% 1% 0% 2% 2% 1% 2% 0% 1% 1% 1%
162 195 61 50 85 51 102 63 158 58 80 42 66 35 30 40 33 30 38 32 39 31 47 34 11 21 16 0 32 31 12 32 5 9 11 12
Evaluación en Campo Los aspectos a evaluar siguieron las recomendaciones de la Sociedad Internacional de Arboricultura (ISA, por sus siglas en ingles) y un formato modificado de las variables analizadas por Matheny & Clark (1994) para determinación de la evaluación de peligro de arbolado urbano. Los parámetros evaluados de manera individual fueron los siguientes:  Identificación, Nombre de la especie (nombre común y científico).  Perímetro a la altura de pecho, para determinar el diámetro del tronco a la altura del pecho (DAP).  Altura total en metros.  Condición de copa: Forma Clase.  Salud del árbol: Color de follaje, Densidad y Vigorosidad.  Condición de sitio: Características del lugar, Obstrucciones.  Diana: Cercanía a áreas concurridas, tránsito.  Defectos/ peligros del árbol: raíz exposición e intervención, inclinación, codominancia, múltiples ramas de un punto, oquedad, pudrición, ataque de insectos, descortezamiento, grietas, heridas, cancro, etc. Para la anotación y clasificación del potencial de falla del árbol se utilizará el formato F01 (Ver Anexo 7.2). Cada árbol evaluado fue etiquetado de la forma mostrada en la siguiente imagen, correspondiendo el primer número a la zona evaluada, y el segundo a código del árbol en dicha zona. Además se cuenta con fotografías de cada árbol evaluado. Imagen N° 14: Codificación de los Árboles
El etiquetado se llevó a cabo con el objeto de realizar la validación posterior, este proceso se hizo luego de la evaluación de campo, y fue conducido por un equipo diferente que evaluó una sub muestra del 10% de la población en evaluación (aprox. 150 árboles) , de esta forma se fueron uniformizando criterios a fin de evitar una alta variabilidad en las apreciaciones individuales de cada evaluador. Así, los registros ingresados a la base de datos adquieren mayor fiabilidad. Análisis de la evaluación: Para analizar los árboles peligrosos en zonas urbanas, se partió del modelo mencionado por Matheny & Clark (1994) con ciertas modificaciones. De esta manera la clasificación de peligro del arbolado urbano depende de tres variables: la posibilidad de caída, la magnitud del impacto y la posibilidad de daño; a cada una de estas variables se le asigna un valor máximo de 12, pudiendo variar de esta manera el valor de la clasificación de peligro para cada árbol de 0 – 36. Imagen N°. 15 Mapa conceptual de evaluación del riesgo del arbolado urbano
Arquitectura del árbol: incluye las caracteristicas físicas del árbol.
Posibilidad de caída Condicion agrabante: Incluye las caracteristicas sanitarias del árbol.
CLASIFICACIÓN DE PELIGRO DEL ÁRBOLADO URBANO
Magnitud de impacto
Zona propensa de caida: para esté motivo el árbol fue dividido en 3 tercios, y se evaluaron los defectos en cada uno de estos.
Dimensiones del árbol: altura y dap.
Naturaleza de la diana: Segun su valor.
Posibilidad de daño Frecuencia de uso de la zona: Segun el tiempo de ocupación del espacio.
El RAP (Ranking de Árbol Peligroso), indica el potencial de peligro para cada árbol de manera individual, pudiendo tener tres categorías de peligro para este estudio, las cuales de muestran en la tabla N° 3 a continuación. Tabla N° 3: Criterios del estado del árbol según su RAP
Las matrices utilizadas para asignar los valores a cada variable se muestran a continuación: MATRIZ PARA EL POTENCIAL DE CAIDA PONTECIAL DE CAIDA* = ARQUITECTURA (de 0 a 6) + CONDICIÓN AGRAVANTE (de 0 a 6) *A menos que él árbol este muerto = 12
MATRIZ PARA LA MAGNITUD DEL IMPACTO MAGNITUD DEL IMPACTO = VALOR ZONA PROPENSA (de 2 a 4) x (VALOR ALTURA (m) x VALOR DAP (cm)) (de 1 a 3)
Matriz para la selección de la zona propensa
Si la inclinación tiene un valor de 3 entonces se le asigna 1 punto al 1er tercio Si la oquedad tiene un valor de 1 se le asigna el punto al tercio donde se ha identificado, no importa el número de veces
El criterio de selección a utilizar es que se elige como zona propensa a aquella con mayor valor en la matriz. MATRIZ PARA EL VALOR DE LA DIANA
De no haber diana probable, el valor asignado es igual a cero.
Análisis de información Para el análisis de datos colectados durante la fase de campo se utilizó el programa Excel. (Ver Imágenes N° 17) El procesamiento de los datos tomados de cada individuo da como resultado el nivel de RAP puede ser “ARBOL DE RIESGO ALTO”, “ARBOL DE RIESGO MEDIO” y “ARBOL DE RIESGO BAJO. La toma de fotografías, facilitan el análisis visual, con la finalidad de realizar propuestas de mantenimiento y mejoramiento.
Imagen N° 16: Base de datos de evaluación de peligro del arbolado urbano
Equipo de evaluadores y materiales
Imagen N° 17: Evaluadora haciendo uso del inclinometro artesanal
MATERIALES De campo          
Inclinometro artesanal Hipsómetro artesanal Cinta métrica Mapas de ubicación Cámara fotográfica Bicicletas Tablero Formato (Ver Anexo 7.2) Lápiz Borrador
De gabinete    
Computadora con el programa QGIS Computadoras con programa Excel Información de campo tomada (Formatos llenos, fotos, código de etiquetas, etc.)
EQUIPO DE EVALUADORES DE CAMPO Se contó con un equipo de 9 evaluadores entre los cuales estuvieron 1 ingeniera forestal, 5 bachilleres de ingeniería forestal y 2 egresados de la carrera de Ingeniería Forestal, a los cuales se detalla a continuación: 
Cynthia Vanessa Mesta Araujo (Ingeniera Forestal)
Gerson Gaspar Yauli Palomino (Bachiller en Ingeniería Forestal)
Eduardo Samuel Bardales Sánchez (Bachiller en Ingeniería Forestal)
Yanisse Basauri Torres (Bachiller en Ingeniería Forestal)
Erick Manuel Suárez Alarcón (Bachiller en Ingeniería Forestal)
Irma Gabriela Verastegui Gutarra (Bachiller en Ingeniería Forestal)
Lissete Albán Márquez (Bachiller en Ingeniería Forestal)
Rocío Mariela Armey Malpartida (Egresada de Ingeniería Forestal)
José Abel Panayfo Cóndor (Egresado de Ingeniería Forestal)
EQUIPO DE VALIDACIÓN El equipo contó con el apoyo de 1 Ingeniero Agrónomo, 1 Ingeniero forestal y 1 Bachiller Forestal, que se detallan a continuación: •
Elmer Linares Solano (Ingeniero Agrónomo)
Alejandro Albán (Ingeniero Forestal)
Lilia Quispe López (Bachiller en Ingeniería Forestal)
1.309 árboles de 53 especie fueron evaluados. El 7.4% de la población se encontró dentro los rangos de RAP alto. Esto equivale a una población de aproximadamente 2.530 árboles dentro del distrito que merecen una evaluación a detalle a fin de determinar las acciones a seguir. El valor se puede considerar medio alto. Una de las metas que la actual administración podría plantearse al respecto es reducirlo a menos de 5% durante este año y a menos del 2% a fines del 2018.
5. 1. Distribución de la población evaluada La evaluación de campo incluyó un total de 1.801 registros, esto es un 2,6% adicional respecto al tamaño de muestra estimado inicialmente. Los datos fueron validados luego a través de un muestro de campo que incluyó 180 registros (10%) y que se desarrolló durante el mismo periodo de la evaluación de campo. Luego el total de datos fueron revisados durante la fase de gabinete, así se determinó un total de 510 registros (28%) que no pasaron a la fase de análisis de riesgo ya que no eran representativos por ser árboles de porte menor a 4 m o especies arbustivas. Finalmente se quedó con una data validada de 1.309 registros. Cabe señalar que con esta población no se alcanza el tamaño de muestra para un nivel de confianza de 99%, pero supera lo necesario para un nivel de confianza de 97% (1.260), lo que se consideró suficiente. Tabla N 4. Muestra validada Población Estimada
Tamaño de la muestra Levantamiento de campo Registros no representativos Muestra validada
1754 1801 510 1309
De la muestra validada se identificaron 53 especies, 10 de las cuales eran palmeras. Las alturas de los árboles evaluados van desde 4 a los 30 m; predominan en la muestra validada los árboles de porte bajo (entre 4 y 8 m de altura) con 67 % de los registros. Los árboles de porte medio (entre 8 y 15 m) representan un 28% y finalmente, los árboles mayores de 15 m, denominados como de porte alto, representan sólo el 5% de la muestra validada. En relación a las especies encontradas, 15 de ellas representan cerca del 88 % de la población (Grupo 1), mientras que 18 de ellas cuentan con apenas 1 ó 2 registros (Grupo 3). La Ponciana real “Delonix regia” es la especie más abundante con cerca del 24 % del total de registros, seguida del Ficus verde “Ficus benjamina” con 12%, Eucalipto “Eucalyptus sp” con 8.8%, Molle costeño “Schinus terebinthifolius” 8,2% y Tipa “Tipuana tipu” con 7.8%.
Gáfico N° 8 Distribución de alturas en la muestra validada 5% 28% 67%
Grupo 1. 15 especies que representan el 87.9 % del total de árboles evaluados. Destaca la Ponciana real “Delonix regia” con casi un cuarto del total de registros. Riesgo Alto
Palmera bruja
Grupo 2. 20 especies con más de 2 registros
Falso caucho
Fresno hoja delgada
Palmera robelina
Grupo 3. 18 Especies con 1 ó 2 registros. Ninguno de los individuos evaluados presentó riesgo alto. Riesgo Alto
5.2. Ranking de árbol peligroso sobre la población general La primera parte del análisis de los resultados busca dar respuesta a la pregunta: ¿Cuántos árboles se encuentran en niveles altos de peligro dentro del distrito? De la muestra validada, se ha logrado identificar que el 7.4% pertenece al grupo de riesgo alto, el 50.7% de riesgo medio y el 41.9 % de riesgo bajo, proyectado según la población total del distrito a 2.530, 17.316 y 14.291 individuos, respectivamente según se observan en los gráficos siguientes. Tabla N° 5. Distribución de la población de acuerdo al RAP RAP Riesgo Alto Riesgo Medio Riesgo Bajo Total general
Cantidad árboles 97 664 548 1309
% 7.4% 50.7% 41.9% 100.0%
Gráfico N° 9 Distribución del ranking de peligro Distribución del Ranking de árbol peligroso. Distrito de Santiago de Surco
Riesgo Alto Riesgo Bajo Riesgo Medio
Gráfico N° 10 Proyección de árboles dentro del ranking de peligro y relación porcentual
Esta información debe entenderse como un primer filtro que nos indica que existiría una población estimada de 2.530 árboles que merecen una evaluación de 2do orden, es decir, una evaluación más detallada a fin de determinar las acciones a realizar en cada caso. De acuerdo a lo observado en otras poblaciones de árboles en zonas urbanas, un nivel de 7.4% de los árboles con alto nivel de peligro puede considerarse medio-alto. Una primera meta que podría plantearse la actual administración es reducir esos niveles por debajo del 5 % a lo largo del presente año y a menos del 2% para el año 2018.
Se sabe que sólo un pequeño número de los árboles presentes en el inventario del distrito falla de alguna forma a lo largo del año. De acuerdo al registro de eventos de fallo armado para los primeros 3 meses del 2017 se tiene una media de 22,6 fallas /mes, haciendo la proyección sobre esta base se tendrían aproximadamente 270 eventos anuales para una población 34.137 árboles que representa sólo un 0,7% de toda la población. Para alcanzar los niveles de reducción propuestos líneas arriba, es necesario trabajar en dos líneas de acción. Primero, identificar aquellos árboles con RAP alto para evaluarlos con más detalle y ejecutar acciones técnicas destinadas a reducir el riesgo, sin dañar la estabilidad mecánica del árbol, a fin de que estas acciones sean realmente sostenibles y no generen a la larga mayores problemas, que es una herencia que se viene dando en este momento. Segundo, se debe prevenir la ejecución de prácticas de manejo que afecten al árbol y lo predispongan a fallar; para ello, es necesario contar con un marco legal adecuado para la protección del arbolado, capacitar al personal a cargo de conducir las labores de mantenimiento y fiscalizar efectivamente que las actuaciones propias y de terceros sobre los árboles se desarrollen dentro de las normas técnicas.
5.3. Ranking de árbol peligroso por zonas arbóreas En esta sección se busca dar respuesta a la pregunta: ¿Dónde están los árboles peligrosos que requieren mayor evaluación? En cada ZA se determinó el porcentaje de árboles de acuerdo al nivel de RAP, luego se ordenaron de mayor a menor valor considerando los niveles de RAP alto. De esta forma se han dividido las 35 ZA efectivas (descontando la base aérea de las Palmas) en 3 grupos de acuerdo a su prioridad. El Grupo 1 muestra aquellas ZA con un índice de RAP de 2 veces a más el promedio distrito. Zona Arbórea
Sector Surco (1-9)
N° Arboles estimado
R. Alto %
R. Med. %
R. Bajo %
21 20 36 19
1 1 9 3; 4
765 628 241 730
36 27 13 27
25 19 17 15
33 22 17 27
42 59 67 58
El Grupo 2, agrupa a 12 ZA que tienen valores de RAP por encima del promedio distrito y menores al doble del promedio.
22 01 25 03 34 30 07 08 06 24 31 02
1 8 2 7 9 1 5; 6 7 5 2; 3 1 8
602 3148 220 1190 182 597 1993 1232 993 667 223 3795
23 119 17 36 10 28 85 32 43 23 12 119
14 13 13 11 11 11 11 9 9 9 9 8
9 31 13 44 56 25 45 38 26 27 55 50
77 55 75 44 33 64 45 53 65 64 36 41
El Grupo 3, cuenta con aquellas zonas con valores de RAP alto menores a la media distrital, son en total 19 registros Zona Arbórea
15 27 23 04 18 14 13 11 29 16 26 12 05 09 10 17 32 33 35
4 2 1 7; 8 3 5 4; 5 5; 6 1 3 2 5; 6 8 7 7 3 1 9 9
590 305 910 963 591 681 1280 1554 616 774 414 810 1657 3083 1135 645 612 97 214
15 16 36 38 23 24 47 71 27 28 30 32 69 113 25 19 27 6 13
7 7 6 5 5 4 4 4 4 4 3 3 3 1 0 0 0 0 0
21 27 14 47 59 52 53 41 38 57 50 34 52 50 50 72 62 75 50
71 67 81 47 36 43 43 55 58 39 47 63 45 49 50 28 38 25 50
Gráfico N° 11 Frecuencia del ranking de peligro según zona evaluada
5.4. Ranking de árbol peligroso versus tipo de especie En esta sección se busca dar respuesta a la siguiente interrogante: ¿A qué árboles prestarles más atención? Considerando el porte de las especies y el nivel de RAP encontrado se tiene que el mayor nivel de RAP alto se verifica en árboles de porte medio, seguido de árboles deporte bajo y finalmente los árboles de porte alto Gráfico. N° 12 Niveles de riesgo de acuerdo al porte del árbol Riesgo Alto
Riesgo Medio 406
0 porte alto
De acuerdo a la especie, se debe considerar tanto los niveles relativos de RAP alto encontrados para cada una como la proporción o peso específico de la especie dentro del inventario. En este caso, usando la clasificaión de 3 grupos descritas al inicio de la sección, se han ordenado las especies de acuerdo a la mayor incidencia de RAP alto conforme se muestra a continuación
Grupo 1 Ordenado de acuerdo a los RAP alto de mayor a menor Nombre Especie
% RAP Alto
Riesgo Bajo % RAP Medio Riesgo Medio % RAP Bajo
Grupo 2. Ordenado de acuerdo a los RAP alto de mayor a menor Nombre Especie
Riesgo Bajo % RAP Medio Riesgo Medio % RAP Bajo 1
Grupo 3. Ordenado de acuerdo a los RAP alto de mayor a menor Nombre Especie
% RAP Bajo
Riesgo Medio % RAP Medio Riesgo Bajo 2
Estos datos nos permiten centra los esfuerzos iniciales en 19 de las 53 especies encontradas, empezando por aquellas del grupo 1 con índices de RAP alto por encima de la media distrital, para luego continuar con las especies del grupo 2 en la misma condición, y así hasta acabar con la lista. Dentro de la especie, se deben priorizar las de porte medio. De contar con un inventario georeferenciado, a este punto de análisis se podría hacer recomendaciones puntuales de a que individuos evaluar y en que ubicaciones. Lamentablemente al carecer de dicha información sólo se puede hacer una recomendación gruesa. A manera de conclusión se puede indicar que los resultados muestran que existen patrones referidos a la naturaleza del emplazamiento y las condiciones de las especies que se relacionan con los niveles de riesgo encontrados. Esta información debe servir de base para establecer el plan de monitoreo que debe prever la evaluación de zonas arbóreas priorizadas, en las cuales se debe hacer un primer paneo tomando en consideración las especies y portes a considerar. Esta información debe ser además complementada con la evaluación de naturaleza de la diana que puede ser impactada y la frecuencia de ocupación de la misma, situación que se verifica en campo.
Gráfico. N° 13 Frecuencia de peligro por especie
La identificación de aquellos individuos que requieren ser atendidos y manejados oportunamente, sean de alto, mediano o bajo riesgo, son contemplados en esta sección de modo que permita organizar y enfocar los esfuerzos del equipo de trabajo. El cronograma de trabajo efectivo permitirá diagramar el esfuerzo en tiempo que requerirá llevar a cabo este trabajo, según la disponibilidad de personal que se tenga a mano.
6. 1. Objetivos - Identificar la totalidad de la población del distrito, determinando los individuos que se encuentran dentro de la clasificación de Riesgo Alto (2.530 árboles proyectados, significando un 7.4% de la población total). - Disminuir progresivamente los niveles de alto riesgo en un 5% durante al finalizar el primer año de trabajo y alcanzar el 2% al año siguiente (2018). - Implementar y actualizar las capacidades, funciones y responsabilidades del personal administrativo y operativo que permitan viabilizar la ejecución del plan.
6. 2. Etapas del Plan de Monitoreo Etapa de diseño La gerencia y / o sub gerencia de Limpieza Pública, Parques y Jardines se reunirá en comité con las cabezas del equipo técnico a fin de desarrollar el plan operativo y presupuestal a fin monitorear los plazos y programas de cumplimiento. En caso que los procesos no se encuentren estandarizados ni cuantificados, será importante establecerlos, definiendo tiempos de cumplimiento reales para garantizar su cumplimiento.
Los lineamientos del trabajo técnico – operativo deberán ir muy de la mano con las normativas expresadas en las ordenanzas del mismo municipio como de la Municipalidad Distrital de Lima, por lo que el nivel de exigencia de los técnicos será alto y requerirá de estandarizar los conocimientos entre ellos y sus colaboradores, a fin de garantizar la calidad de los resultados. Esto traerá consigo la necesidad de actualizar el Manual de Operaciones del área, o en caso que no se cuente con uno, diseñarlo e implementarlo.
Antes del inicio de cada día de trabajo, el supervisor preparará la ruta asignada para atender los puntos críticos establecidos en el mapa de riesgos del municipio.
La metodología finaliza con el establecimiento de un programa de seguimiento a las acciones y resultados obtenidos durante todo el progreso del periodo operativo, donde se comprometerá la participación necesaria de todos los involucrados.
Etapa operativa y de control Los procesos operativos los llevan a cabo los equipos de campo, que se encuentran bajo las órdenes del supervisor o encargado del área, ejecutando las actividades programadas y planificadas en la etapa de diseño. El supervisor es quien dirige y controla las actividades en función a la programación del trabajo.
Los equipos técnicos irán a operar contando con la ruta de trabajo previamente entregada por el supervisor. Esta ruta será material que permita al supervisor a realizar sus inspecciones de verificación.
La supervisión activa es herramienta fundamental en todo proceso operativo, por lo que requiere de la constante presencia del supervisor, que permita dar conformidad al trabajo realizado, otorgándole la garantía de haberse realizado conforme al manual de operaciones.
Cada vez que se identifiquen observaciones y/o errores en la metodología del manejo de árboles en campo, serán registradas y despejadas con el técnico que lo cometió. Luego, la experiencia debe ser re transmitida y discutida con todo el equipo por completo, a fin de homogenizar y estandarizar criterios de trabajo, fomentando la retroalimentación y dando pie a mecanismos de gestión de mejora continua. Toda participación, consulta, duda y coordinación con todo el equipo de trabajo es considerada como altamente valiosa.
Durante las actividades operativas, se seguirán registrando los eventos de caídas de árboles y ramas, cuya información permitió analizar con mayor detenimiento los resultados obtenidos para el presente proyecto a modo de antecedentes. Este material, correctamente registrado y con información oportunamente reportada, permitirá incorporar mejores elementos que incrementarán el sustento para futuras medidas de acción correctiva, puesto que la información que se obtenga de ahí, con el tiempo, definitivamente servirá de complemento para actualizar el mapa de riesgos del distrito de Santiago de Surco.
Etapa de monitoreo Los responsables pertenecientes al comité de operaciones, antes descrito, deberán reunirse periódicamente a fin de evaluar el progreso y estatus de las actividades.
Los miembros del equipo técnico deberán reportar sustancial y objetivamente los resultados identificados y logrados en campo, permitiendo visualizar el estatus de las zonas críticas, así como también, la relación frente a los eventos de caídas de ramas y árboles.
Los resultados generales, logros y/u observaciones serán compartidos además con los operadores técnicos, a fin de retroalimentarlos y motivar la mejora constante.
6. 3. Cronograma de monitoreo El cronograma es definido en función a la demanda de trabajo requerida para atender los individuos de alto riesgo, a los que se les han asignado 30 minutos de trabajo (por árbol), mientras a aquellos que están dentro de la clasificación de riesgo medio o bajo, se les asigna un tiempo de revisión de 5 minutos. El tiempo que se le otorga al grupo de individuos de alto riesgo se asigna con el fin de entregar un mayor nivel de análisis y evaluación técnica con el objetivo de obtener mejores conclusiones para tomar medidas de acción y evitar incidentes futuros. El cronograma ha sido diseñado proyectando el trabajo con 01, 02 y 03 técnicos, para los cuales se muestra el tiempo requerido en meses.
Nro. Semana
Tabla NÂ° 6: Cronograma de monitoreo
Plan de gestiĂłn de riesgo del arbolado urbano del distrito de Santiago de Surco
Servicio de consultorĂ­a para la Municipalidad de Santiago de Surco
Guía metodológica para evaluación de campo
Georreferenciación de los árboles Todos los árboles y palmeras deben estar georeferenciados con la ayuda de un equipo GPS. Como mínimo este equipo debe estar conectado con 4 satélites y el dato será tomado tres veces.
Parámetros de evaluación Medición de árboles En todos los parques, avenidas, calles, bermas laterales, boulevares y jirones pertenecientes al distrito donde se miden todos los árboles de cualquier especie arbórea, incluyendo palmeras, que tengan un diámetro a la altura del pecho (1.30 m sobre el suelo) igual o mayor a 10 cm. Identificación de la especie Identificación del árbol por su nombre común o vulgar utilizando una lista unificada de; cuando exista alguna duda sobre su clasificación, se tomara una muestra y se comparara con claves dendrológicas para la zona. Posteriormente se procesará la información asignando los nombres científicos. Diámetro Altura Pecho (D.A.P.) La medición corresponde al diámetro del ejemplar medido a 1.30 m del nivel del suelo en condiciones normales, es decir, cuando el árbol se encuentra en forma perpendicular al suelo y presenta un fuste recto y cilíndrico. Para casos especiales emplear lo que se muestra en la Figura 1. Figura 1. Consideraciones para la medida del D.A.P.
Altura del árbol Se medirá dos alturas por cada árbol: Altura total y Altura a punto de copa. Ambas alturas serán estimadas. Su expresión es en metros lineales.La altura a punto de copa es aquella medida tomada desde el nivel del suelo hasta la bifurcación principal, que marque el inicio de la copa. Tamaño de Copa Se medirá tomando en cuenta los cuatro puntos cardinales de la copa proyectada de la especie arbórea para así determinar el tamaño de la copa. Asimismo, relacionándola a los factores de crecimiento como la de exposición. Figura 3. Medición del radio de la copa mediante proyección de la misma
Forma de copa Dentro de la población de cualquier especie, el aspecto o calidad de la copa en relación con el tamaño y estado de desarrollo del árbol está correlacionado con el incremento y el incremento potencial (Dawkins, 1963). Las definiciones de forma de copa que se dan a continuación deben interpretarse y aplicarse de acuerdo con las características de cada especie y del estado de desarrollo de cada árbol. Cuadro 1. Consideraciones para la medición de forma de copa Clase Perfecta Buena
Descripción Corresponde a las copas que presentan el mejot tamaño y forma que se observa generalmente, amplio plano circular y simétrica. Copas que se acercan mucho al anterior nivel, silviculturalmente satisfactorias, pero con algún defecto leve de asimetría o algún extremo de rama muerta. Apenas satisfactorias silviculturalmente, evidentemente asimétricas o ralas, pero aparentemente poseen capacidad de mejorar si se les da espacio. Evidentemente insatisfactorias, presentan muerte regresiva en forma extensa, fuertemente asimétricas y pocas ramas, pero probablemente capaces de sobrevivir. Definitivamente degradadas o suprimidas, o muy dañadas pero con posibilidades de incrementar su tasa de crecimiento como repsuesta a la liberación
Figura 4. Consideraciones para la medición de forma de copa
Clase de copa Se realizará una evaluación visual del árbol y se le clasificará de acuerdo al cuadro de a continuación. Cuadro 2. Consideraciones para la medición de clase de copa
Descripción Sus doseles están por encima de los doseles de los Árboles árboles vecinos, sobresaliendo un poco del resto. El 80% dominantes (D) o más de su dosel está totalmente expuesto al pleno sol. Sus copas se entremezclan con muchas otras, con el 50Árboles codominantes (C) 80% de su dosel completamente expuesto al pleno sol. La mayoría de sus copas están por debajo de la altura de Árboles intermedios (I) otros del grupo, y reciben el 20-50% de pleno sol. La altura de sus doseles es totalmente inferior a la de Árboles suprimidos (S) todos los otros árboles, y apenas reciben luz solar directa.
Figura 5. Clase de copa
Dianas Son los bienes materiales o personas que pueden ser afectadas tras la caída del árbol. En este caso, se tomará en cuenta el área determinado por la circunferencia cuyo punto medio es la base del árbol. El valor asignado al árbol dependerá de cuán cercano este del bien o del paso peatonal o vehicular y del tipo de bien que se estaría dañando. Figura 6. Dianas
Condición de las raíces Se realizará una evaluación visual del árbol y se le clasificará de acuerdo al cuadro de a continuación. Cuadro 3. Consideraciones para la medición de condición de raíces
Raíces sin exposición (SE)
Árboles con raíces descubiertas por el suelo de 0% a 24%
Raíces con exposición leve (L)
Árboles con raíces descubiertas por el suelo de 25% a 49%
Raíces con exposición moderada (M); Raíces superficiales (Rsu)
Árboles con raíces descubiertas por el suelo de 50% a 74%
Raíces con exposición severa (S)
Árboles con raíces descubiertas por el suelo de 75% a 100%
Inclinación del árbol La inclinación del árbol será tomada a partir de la línea imaginaria trazada desde la base del fuste hasta la copa del individuo con respecto a la línea vertical. Cuadro 4. Consideraciones para la medición de inclinación
CRITERIO Ligeramente inclinado (L)
DESCRIPCIÓ N 15 - 30%
>30 – 40%
Muy inclinado (M)
>40 – 50%
Gravemente inclinado (G)
Codominancia La codominancia está referida al nacimiento de más de una rama desde un mismo punto, las cuales pueden debilitar la estructura del mismo (V).
Algunos árboles tienen una tendencia a desarrollar ramas con ángulos de unión agudos y horquillas estrechas, es decir, en forma de V. A medida que el árbol crece, la corteza queda atrapada profundamente dentro de la horquilla. Esto es llamado “corteza incluida”. La corteza incluida debilita la unión de la rama al fuste y puede permitir que esta falle mecánicamente con el crecimiento del árbol. Esta falla se ve acentuada con el incremento del número de ramas que partan en un mismo punto. Cuando la codominancia es en U, el riesgo de rotura disminuye significativamente debido a la falta de formación de corteza incluida. Por tal motivo, no lo consideraremos en la evaluación.
Oquedad, pudrición y ataque de insectos Ubicación Primer tercio (1/3)
Segundo tercio (2/3)
Tercer tercio (3/3)
Área afectada < 50 % Pequeño (P) 50 - 70 % Mediano (M) > 70% Grande (G) < 50 % Pequeño (P) 50 - 70 % Mediano (M) > 70% Grande (G) < 50 % Pequeño (P) 50 - 70 % Mediano (M) > 70% Grande (G)
Formato de registro en campo
EVALUACIÓN DE VARIABLES DE PELIGROSIDAD - ARBOLADO URBANO Responsable: _____________________________________________________ Fecha:
Hora Inicio : __________________________________
Sector evaluado:
Código de Circunferenci Forma de Lugar de referencia Altura Total (m) muestra a (cm) copa
Condición de raíces
Inclina ción
Codomina Pudrición Oquedad ncia (X) (X)
Ataque de insectos (X)
Descortezamiento (no natural)
Grietas (no naturales) (X)
1, 2 ,3 (según ubicación)
raíz, fuste, ramas (ubicación)
SE, L, M. Rsu, S
Descortezamiento:
edificación, veredas, pista, etc.
P (<30%), M (30-60 %), G (>60%)
árbol muerto (X)
Distancia Perturbación Perturbaci Tipo ón (m)
Formato de registro de árboles y ramas caídas REGISTRO DE RAMAS Y ÁRBOLES CAIDOS Fecha:
Responsable: _________________________________________________________________________
EVALUACIÓN DEL DAÑO ESTADO FITOSANI TARIO
SECTOR, TIPO, NOMBRE, REFERENCIA, COORDENADAS: HACEN MENCIÓN AL LUGAR DONDE SUCEDIÓ EL EVENTO. ALTURA TOTAL (m) y LARGO (m): Se escribe en metros. Ejm: 8.5, 13, 9.5 DAP (cm): Se escribe en centímetros. Ejm: 30, 20, 45
No. ARB TARGET / QUÉ INTENSID AFECTA AD DEL DAÑÓ?? DAÑO DOS
ATENCIÓN AREA DE PODA
Propuestas normativa
ORDENANZA PARA LA CONSERVCIÓN Y PROTECCIÓN DEL ARBOLADO URBANO EN EL DISTRITO DE SANTIAGO DE SURCO ORDENANZA N° - MSS
POR CUANTO: El Concejo Municipal en sesión celebrada en la fecha; CONSIDERANDO: Que, la Ley N° 28611, Ley General del Ambiente, constituye la norma ordenadora del marco normativo legal para la gestión ambiental en el Perú; establece los principios y normas básicas para asegurar el efectivo ejercicio del derecho a un ambiente saludable, equilibrado y adecuado para el pleno desarrollo de la vida, así como el cumplimiento del deber de contribuir a una efectiva gestión ambiental y de protección el ambiente; Que, el Artículo 8° de la norma precitada establece, que la Política Nacional del Ambiente es parte del proceso estratégico del país, y constituye el conjunto de lineamientos, objetivos, estrategias, metas, programas e instrumentos de carácter público, que tiene como propósito definir y orientar el accionar de las entidades del Gobierno Nacional, regional y local, y del sector privado y de la sociedad civil, en materia ambiental; Que, mediante la Ley Nº26664 establece que los parques metropolitanos y zonales, plazas, plazuelas, jardines y demás áreas verdes de uso público bajo administración municipal forman parte de un sistema de áreas recreacionales y de reserva ambiental con carácter de intangibles, inalienables e imprescriptibles y que su promoción, organización, administración, desarrollo y mantenimiento es competencia exclusiva de cada municipalidad distrital en el ámbito de su circunscripción; Que, mediante Ordenanza N° 1852 -2014-MML, la Municipalidad Metropolitana de Lima aprueba el régimen de Intangibilidad, protección, conservación, defensa y mantenimiento de las áreas verdes de uso público de Lima Metropolitana. A la vez
reconoce en sus considerandos que el desarrollo forestal de la ciudad reviste significativa importancia para mitigar o contener la contaminación ambiental que en estos tiempos alcanza niveles de peligro para la salud pública, como consecuencia del incremento del parque automotor y el desarrollo de las actividades económicas. Que, por Ordenanza Nº 107 – MSS se aprueba el marco que regula el régimen de protección, conservación y mantenimiento de las áreas verdes de uso público en el distrito de Santiago de Surco, se dispone en el artículo 3º, La Municipalidad de Santiago de Surco asume la titularidad de las especies arbóreas ubicadas en todas las áreas de uso público, estando prohibida la tala y poda de los mismos sin autorización municipal; Que, por Decreto Supremo Nº007-2008-VIVIENDA, se aprueba el Reglamento de la ley Nº 29151, Ley General del Sistema Nacional de Bienes Estatales, donde el Artículo 12º estipula que los actos que realizan los Gobiernos Locales respecto de los bienes de su propiedad y los de dominio público que se encuentran bajo su administración, se rigen por las disposiciones de la Ley Nº 27972, Ley Orgánica de Municipalidades, así como por la Ley y el Reglamento, en lo que fuere aplicable, debiendo registrar y/o actualizar la información de los referidos bienes en el SINABIP; Que, no obstante existe normativa que orienta los esfuerzos municipales hacia el mantenimiento y conservación de las áreas verdes y los árboles en particular, se carece de instrumentos técnicos para valorizar de adecuadamente el patrimonio natural, lo que genera que se subestime su real valor y no se promueva su conservación. Estando a lo expuesto y en el uso de las atribuciones conferidas por los articulo 9 y 40 de la Ley Nº27972 – Ley Organica de Municipalidades, el Concejo Municipal aprobó lo siguiente:
ORDENANZA QUE DECLARA EL ARBOLADO URBANO DE SANTIAGO DE SURCO COMO PATRIMONIO MUNICIPAL
CAPITULO I DISPOSICIONES GENERALES Artículo 1º.- Objeto de la Ordenanza La presente Ordenanza tiene como finalidad: 1. Declarar los árboles, palmeras y arbustos emplazados dentro de las áreas verdes de uso público del distrito de Santiago de Surco como patrimonio municipal, a fin de reconocer sus servicios sociales y ambientales dentro del espacio donde se establecen. 2. Orientar los esfuerzos de la municipalidad a la protección, mantenimiento y conservación de los árboles, palmeras y arbustos del patrimonio municipal así como el espacio donde estos se han establecido. 3. Establecer la metodología a usar para valorizar los árboles y , palmeras de patrimonio municipal. Artículo 2º.- Ámbito de aplicación Las disposiciones contenidas en la presente Ordenanza, así como sus normas complementarias y reglamentarias son de obligatorio cumplimiento par a toda persona natural o jurídica, pública o privada en la circunscripción del distrito de Santiago de Surco. Artículo 3º.- De las definiciones Para los fines de la interpretación y aplicación de la presente Ordenanza, se considerarán las definiciones del Anexo 1.
CAPITULO II DE LA PROTECCIÓN Y CONSERVACIÓN DEL ARBOLADO URBANO DE PATRIMONIO MUNICIPAL
Artículo 4º.- Del inventario de los árboles Se deberá realizar un inventario de campo de las especies arbóreas del distrito cada 3 años, el mismo que se actualizará de manera continua tal como estipula Artículo 17º de la
Ordenanza N° 1852 -2014 de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Ambas tareas estarán a cargo de la Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines, la cual deberá informar anualmente a la Gerencia Municipal De las talas y podas Artículo 5º.- Las labores de poda y tala son competencia exclusiva de la Municipalidad de Santiago de Surco a través de la Sub Gerencia de parques y jardines. Artículo 6º.- Queda prohibido la tala y poda severa de los árboles urbanos del patrimonio municipal. Artículo 7º.- La tala o retiro de la especie arbórea podrá ser desarrollada cuando se presenten las siguientes situaciones: a) La especie arbórea dentro de su espacio y por su condición represente un riesgo o peligro para la sociedad, el mismo que deberá ser evaluado de acuerdo al protocolo de evaluación de riego del arbolado urbano de Santiago de Surco. b) Obras de bienestar social, cuyo desarrollo se lleve a cabo en lugares donde estén emplazados árboles, palmeras, y arbustos de patrimonio municipal. c) La especie arbórea esté declarada muerta. Las anteriores situaciones deberán ser comprobadas y evaluadas de forma expresa por la Municipalidad de Santiago de Surco a través de la Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines. Para los incisos a) y b), la Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines deberá determinar otras alternativas posibles a la tala, como la poda, el traslado, etc., a fin de mantener y preservar el patrimonio municipal, de no haber otra alternativa que permita la subsistencia del árbol, entonces se procederá a la tala. La presente disposición no aplica para las especies arbóreas que se encuentren en la lista de protección prioritaria, por lo cual de encontrarse en las situaciones a) y b) tendrá que ser solo trasplantado. El procedimiento a seguir para las solicitudes de tala poda se detallarán en el reglamento de la presente ordenanza Artículo 8º.- Queda prohibido dañar y/o realizar cualquier otra alteración a los árboles urbanos de patrimonio municipal y al espacio que estos ocupan.
Artículo 9º.- Es responsabilidad de la Sub Gerencia de parques y jardines establecer y determinar la lista de especies arbóreas significativas o de protección prioritaria, el cual debe contener a los árboles, palmeras y otras especies vegetales que tengan características especiales, representen valor histórico o de singularidad del distrito. Dichos parámetros serán definidos en el reglamento de la presente Ordenanza
Del cuidado y mantenimiento del arbolado durante operaciones de construcción Artículo 10º.- La aprobación y otorgamiento de la licencia de construcción o remodelación no implica derecho alguno a que se modifique el espacio público verde y sus componentes, por lo que las empresas que desarrollen proyectos deberán contemplar la ubicación de las especies arbóreas existentes antes del proyecto a fin de asegurar que sus ingresos a estacionamientos no contemplen ese paso y las estructuras proyectadas no afecten el desarrollo de las especies arbóreas. Los otorgamientos de la licencia de construcción o remodelación y las constancias de terminación de obra, tanto públicas como privadas deberán contar con la conformidad de la Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines con respecto a las áreas verdes de uso público y de los jardines de aislamiento que podrían verse afectados por las actividades mencionadas.
Artículo 11º.- Toda persona natural o jurídica, pública o privada a cargo de una actividad de construcción o que involucre el paso de maquinaria pesada, transporte de materiales, el retiro de escombros, liberación de polvos entre otras que puedan poner en riesgo la especie arbórea y/o el espacio que este ocupa tiene la obligación de: a) Delimitar un cerco de protección a todas las especies arbóreas susceptibles a ser impactadas por las labores de construcción, según los parámetros que establezca el reglamento de la presente Ordenanza a fin de evitar que maquinaria pesada, acumulación de residuos u otros procesos afecten raíces, fuste, copa y/o suelo que ocupa. b) Velar por el adecuado mantenimiento de la especie arbórea y del espacio que ocupa, mediante lavado de la copa, el riego, entre otras acciones que establezca el
reglamento de la presente Ordenanza, que sean necesarias para mantener la integridad física del árbol y de su espacio ocupante, durante el tiempo en que se lleven a cabo la actividades mencionadas anteriormente. c) Establecer todas las medidas adicionales que fuesen necesarias de acuerdo a la naturaleza del proceso constructivo para preservar y mantener las especies arbóreas y el espacio que ocupan en las mismas o mejores condiciones que tenían antes de iniciar las obras. El cumplimiento de estas disposiciones será inspeccionado por la Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines de la Municipalidad. Artículo 12º.- Cualquier daño o alteración parcial o total a causa de las actividades de construcción son entera responsabilidad de la persona o entidad titular de la licencia de los trabajos de construcción por lo que se aplicaran los pagos de indemnización y sanciones correspondientes. CAPITULO III DE LA VALORIZACIÓN DEL ARBOLADO URBANO Artículo 13º.- El arbolado urbano de Santiago de Surco por su condición de patrimonio municipal tiene valor social y ambiental, el cual debe representar los aportes ambientales y paisajísticos que cumple este, además de los costos de mantenimiento que aseguran su adecuado crecimiento, desarrollo y conservación dentro de su espacio. Artículo 14º.- La metodología a usar para valorizar el arbolado Urbano de la Municipalidad es la Norma Santiago de Surco la cual está desarrollada en el reglamento de la presente ordenanza. Artículo 15º.- La Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines es la responsable de valorizar el arbolado urbano así como la de actualizar sus parámetros y proponer su modificaciones
CAPITULO IV DEL PAGO POR COMPENSACIÓN POR RETIRO Y DAÑOS De la compensación Artículo 16º.- La petición de retiro o extracción de especies arbóreas de patrimonio municipal será evaluada por la Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines de la municipalidad de Santiago de Surco de acuerdo a lo previsto en reglamento. De ser declarada fundada la petición de retiro, el valor de pago por compensación a pagar se determinará de acuerdo a la metodología de la Norma Santiago de Surco establecida en el reglamento de la presente Ordenanza. Artículo 17º.- El pago de indemnización por daños causados a las especies arbóreas de patrimonio municipal se determinará de acuerdo a la Norma Santiago de Surco establecida en el reglamento de la presente Ordenanza. De las sanciones Artículo 18º.- Todo árbol, palmera o arbusto que constituyan patrimonio municipal que hayan sido talados y/o podados por persona natural o jurídica, pública o privada sin autorización de la Municipalidad, pagaran el valor de compensación (VPC) más la sanción correspondiente por la infracción tal como lo estipula el reglamento de la presente ordenanza. Artículo 19º.- Todo árbol, palmera o arbusto que constituyan patrimonio municipal que hayan sido dañados y/o alterados por persona natural o jurídica, pública o privada pagaran el valor de compensación (VPC) más la sanción correspondiente por la infracción tal como lo estipula la Ordenanza 107- MSS.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS Y FINALES Primera.- Deróguese el Artículo 11º de la Ordenanza Nº 107 – MSS, que menciona que cualquier daño emergente en las áreas de uso público de la jurisdicción que afecten o destruyan especies arbóreas, deberán ser restituidas en proporción de 10 a 1 por el responsable de dicha obra.
Segunda.- Encárguese a la Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines, la elaboración del Reglamento correspondiente en un plazo máximo de 30 días. Tercera.- Encárguese a la Sub Gerencia de Limpieza, Parques y Jardines, la elaboración del protocolo para evaluación de riego del arbolado urbano del distrito de Santiago de Surco en un plazo máximo de 90 días.
POR TANTO: Mando se registre, comunique, publique y cumpla. En Lima,
DEFINICIONES DE LA ORDENANZA
a) Áreas Verdes.- Son aquellas áreas o espacios verdes, capaces de sostener o en donde se pueden establecer toda clase de especies vegetales (plantas de cobertura, arbustos, macizos florales, palmeras y árboles) sin restricción alguna, los cuales se pueden encontrar habilitados o no; y están conformados por: - La superficie del área verde, el cual posee dos componentes: el componente horizontal, conformado por el área plana en sí; y el componente vertical, conformado por las especies vegetales u arbóreas que se establezcan en ella. - El subsuelo del área verde, el cual está formado por la proyección del suelo o superficie del área verde en la cual crecen y habitan las raíces de todas las plantas y vegetales establecidas. b) Áreas Verdes de Uso Público.- Constituyen áreas o espacios verdes de dominio y uso público ubicados en los parques, plazas, paseos, alamedas, malecones, bosques naturales o creados, jardines centrales o laterales de las vías públicas o de intercambios viales y en general, y los aportes para recreación pública establecidos en las habilitaciones urbanas, los cuales se pueden encontrar habilitados o no y que están cubierto so no de vegetación c) Árbol.- toda especie que al ser adulta desarrolla un tronco grueso (por crecimiento secundario) por lo general poco ramificado pero en cambio leñoso; el follaje suele desarrollarse en la parte superior formando una copa definida. d) Palmera.- Son palmeras todas las plantas que presentan una yema única ubicada sobre un falso tronco llamado estípite, por lo que la copa está claramente definida formando un capitel apical. e) Arbusto.- Considérese como arbusto a toda planta de altura inferior a 3 m, que por tendencia natural presenta un tronco muy ramificado, (sin crecimiento secundario) con corteza delgada por lo general fácil de remover. El follaje suele desarrollarse en toda la planta f) Arbolado Urbano.- Elementos arbóreos (árboles, palmeras y arbustos) de la ciudad, tratados de forma individual o en conjunto. Su existencia involucra al suelo donde estos se asientan y el espacio mínimo vital necesario para su adecuado desarrollo y estabilidad, el cual posee dos componentes: el componente horizontal, conformado por el área plana en sí; y el componente vertical, conformado por las especies vegetales u arbóreas que se establezcan en él.
g) Patrimonio municipal.- Constituyen los bienes, rentas y derechos de la municipalidad y que son administrados en forma autónoma por ella, con las garantías y responsabilidades de ley. h) Bienes municipales de dominio público.- Las vías y áreas públicas, con subsuelo y aires son bien de dominio y uso público, cuya administración, conservación y mantenimiento corresponde a la Municipalidad. i) Especie Arbórea: Toda especie de planta perenne de tallo leñoso que se ramifica a cierta altura del suelo y que producen ramas secundarias nuevas cada año que parten de un único fuste o tronco, dando lugar a una nueva copa separada del suelo; se incluye también en esta deﬁnición a todas las especies de palmeras. Su existencia involucra al terreno donde estas se asientan y el espacio mínimo vital necesario para su adecuado desarrollo y estabilidad.. j) Daño.- Se denomina daño a todo menoscabo material que sufre la totalidad o parte de la especie arbórea y/o su espacio, por causas antropogénicas, de tipo físico, biológico o químico los cuales incluyen: -
Envenenamiento de la especie arbórea a través de la aplicación de cualquier herbicida u otro producto toxico y/o derrame de aceite, petróleo, cemento, pintura, cemento, o similar sobre la zonas de las raíces (incluyendo agua contaminada). Anillado o marcado de la corteza de la especie arbórea cuando se opera maquinaria o por colocación de cualquier objeto (como señales, carteles, etc.) utilizando grapas, cables, clavo, u otros medios. Por escalamiento de los arboles con picos o de fijación de materiales que restringen significativamente la función vascular normal del tronco o en las ramas Provocar daños en las raíces por compactación, excavación o asfixia (incluido su llenado o almacenamiento con materiales). Daños ocasionados por accidentes vehículos que impactan el árbol. Daños por poda no autorizada.
k) Alteración.- Son todas las acciones que afectan la apariencia del árbol de manera reversible como pintado, colocado de objetos (señales, carteles, etc.), acumular desechos y desmonte en su espacio de desarrollo.
l) Poda.- Es la acción por la cual se eliminan, según sea lo apropiado, ramas y raíces de un árbol. Para el primer caso, la poda no comprende más de un tercio de las ramas del árbol mientras que para el segundo, la poda no comprende a ninguna raíz principal. Ambas acciones se realizan en concordancia con las buenas prácticas de arboricultura. m) Poda severa: Acción de cortar las ramas primarias y/o secundarias del árbol, o parte del fuste (tronco) eliminando o reduciendo drásticamente el follaje. n) Buenas prácticas de arboricultura.- Significa la correcta aplicación de actividades de eliminación, renovación y mantenimiento conocidas por ser apropiadas para las especies arbóreas para reducir al mínimo los impactos negativos en el valor del arbolado urbano e incluye podas de árboles, remoción de ramas muertas, mantener la estabilidad estructural y el equilibrio o para fomentar su forma natural, siempre que dicha poda se limita a la eliminación apropiada de no más de un tercio de las ramas vivas del árbol. o) Trasplante.- Es la extracción o retiro total (copa, fuste, raíces con porción de tierra) de una especie arbórea de su locación original hacia otra locación, con la ﬁnalidad de conservarlo y sin poner en riesgo el estado de salud o la vida del árbol. p) Tala.- Acción por la cual se persigue la muerte o eliminación de un árbol por medios físicos o mecánicos (cortes, anillado de la corteza u otros) o por medios químicos (aplicación de sustancias químicas o tóxicas a su tronco, fuste o alrededores). q) Obra de bienestar social.- Son aquellas obras que por su finalidad ayudan a mejorar la calidad de vida del ser humano. r) Servicios Ambientales.- Son aquellos servicios que los procesos naturales de un ecosistema nos brindan y que satisfacen indirectamente o directamente necesidades de la población humana. Las áreas verdes proporcionan importantes servicios ambientales en las ciudades, como: la filtración del aire, regulación del micro-clima, producción de sombra, filtración de rayos ultravioletas, reducción del ruido, captación de agua, recreación y cultura, producción de alimentos y control de la erosión de los suelos, entre otros.
s) Servicios sociales.- Son aquellos servicios vinculados con el bienestar social que nos brindan un determinado ecosistema o recurso natural. Los arboles aportan belleza paisajística a su entorno, invitan a la recreación y relajación y promueven la educación. t) Costos de operación por tala.- Son los costos de mano de obra, logística y herramientas utilizadas para llevar a cabo la tala del árbol, palmera o arbusto, así como los costos de la limpieza y remoción de los desechos generados en el área a causa del retiro. u) Costos de operación por trasplante.- Son los costos de mano de obra, logística, transporte y herramientas utilizadas para llevar a cabo el retiro y trasplante del árbol, palmera o arbusto, así como los costos de la limpieza y remoción de los desechos generados en el área a causa del retiro. v) Costos de mantenimiento.- Son los costos de maquinarias, equipos, insumos y mano de obra necesarias para conservar y mantener la calidad y belleza del árbol. w) Valor en pie.- Es un valor, referido a los costos sociales, que posee el árbol, palmera o arbusto solo por estar vivo dentro del espacio donde se estableció. Este valor se expresa en términos monetarios y en él se consideran todos los costos sociales que permitieron y permiten que se mantenga y logre su estado actual, considerando tamaño, especie, situación y funcionalidad. x) Valor de pago de compensación.- Es el valor que se deberá pagar la toda persona natural o jurídica, pública o privada por la tala de la especie arbórea de patrimonio municipal. y) Valor de pago de indemnización.- Es el valor que se deberá pagar la toda persona natural o jurídica, pública o privada por los daños causados a la especie arbórea de patrimonio municipal.
EQUIPO DE VALUADORES DE CAMPO Se contó con un equipo de 9 evaluadores entre los cuales estuvieron 1 ingeniera forestal, 5 bachilleres de ingeniería forestal y 2 egresados de la carrera de Ingeniería Forestal, a los cuales se detalla a continuación:  Cynthia Vanessa Mesta Araujo (Ingeniera Forestal)  Gerson Gaspar Yauli Palomino (Bachiller en Ingeniería Forestal)  Eduardo Samuel Bardales Sánchez (Bachiller en Ingeniería Forestal)  Yanisse Basauri Torres (Bachiller en Ingeniería Forestal)  Erick Manuel Suárez Alarcón (Bachiller en Ingeniería Forestal)  Irma Gabriela Verastegui Gutarra (Bachiller en Ingeniería Forestal)  Lissete Albán Márquez (Bachiller en Ingeniería Forestal)  Rocío Mariela Armey Malpartida (Egresada de Ingeniería Forestal)  José Abel Panayfo Cóndor (Egresado de Ingeniería Forestal) EQUIPO GIS Para la elaboración de los mapas usados en el presente informe, así como de tectar la ubicación de los puntos de muestreo para el levantamiento de la data en campo, se contó con el apoyo de Ingenieros geógrafos, que se detallan a continuación:  Miguel Hernandez Asto  Gloria Fiorella Lindo Pacheco  Rosalia Pérez Oviedo  Percy Herrara Vargas EQUIPO DE ANALISIS DE RESULTADOS El equipo contó con el apoyo de 1 Ingeniero Agrónomo, 1 Ingeniero forestal y 1 Bachiller Forestal, que se detallan a continuación:   
Elmer Linares Solano (Ingeniero Agrónomo) Alejandro Albán (Ingeniero Forestal) Lilia Quispe López (Bachiller en Ingeniería Forestal)
Registro fotográfico Imagen N° 1: A: Alejandro Albán y personal de Santiago de Surco, en monitoreo de registro de información de eventos de caídas de árboles y ramas.
Plan de gesti처n de riesgo del arbolado urbano del distrito de Santiago de Surco
Imagen N째 2: A y B: Reuni처n de inducci처n con los evaluadores
Imagen N° 3: A: Alejandro Albán en inducción a evaluadores, explicando el llenado del formato F-01. B: Evaluador midiendo el DAP de un árbol de ponciana real. C: Evaluadora midiendo la inclinación de una palmera. A
Imagen N°4: A: Evaluadoras desplazándose en bicicleta. B y C: Evaluadora midiendo la inclinación de un árbol. D: Evaluador apreciando la forma de la copa de un árbol.
Grupo Sach'a
Gestión del Riesgo del Arbolado - Santiago de Surco
gruposacha

References: Artículo 35
 resolución 
 resolución 
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