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Delitos informáticos en México - PDF
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Pablo Iglesias Juárez
1 Delitos informáticos en México Jorge Esteban Cassou Ruiz* Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que los despojaban Jueces 2:16 Sumario: I. Introducción. II. Internet. III. Jurisdicción y competencia. IV. Delitos informáticos. V. Conclusiones. VI. Glosario. Referencias. I. Introducción En el año de 1975, fecha en que se creó la primera pc, difícilmente se podría vislumbrar la complejidad en el manejo de la información que se generaría a través de la red que se originó en 1963, pero que era de pocos conocidos, dado que su utilización se restringía al campo militar, tecnológico y universitario (arpa); sin embargo, la masificación y disminución en los costos de las computadoras personales, así como la apertura de la red, que cambió su denominación a Internet, dio inicio a la formación de un mundo virtual, con ilimitadas posibilidades, lo que a la postre trajo consigo grandes beneficios a la humanidad como un bien común, tan sólo por citar alguno: la ventaja de la comunicación al instante entre dos países situados en los extremos del globo terráqueo, a la par de lo anterior, también se generaron serios problemas en relación con el uso y abuso de tal producto tecnológico, la incorporación del Internet al mundo real fue avasallador de tal manera que los sistemas * Secretario adscrito al Juzgado Tercero de Distrito en el Estado de Veracruz. 207
2 208 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 jurídicos de las naciones no se encontraban preparadas con los mecanismos legales necesarios para afrontar dicha problemática. México, no fue la excepción, lo que dio lugar a que se generaran congresos internacionales para intentar regular en qué casos debían considerarse ilícitas determinadas conductas ejecutadas a través del uso del Internet, se gestaron nuevas denominaciones de delito, entre otras, delito informático, ciberdelito, etcétera, en nuestro país fue hasta el año de 1999 en que se incorporó a la legislación punitiva los delitos informáticos, aunque cabe destacar que diversos ordenamientos comprenden algunas figuras lesivas genéricas en las que bien se puede integrar conductas delictivas llevadas a cabo por el uso de Internet, el propósito de esta tesina es denotar los signos distintivos de los delitos informáticos y su análisis a través de la jurisdicción y competencia de nuestro país, a fin de visualizar la complejidad que representa en algunos casos la ubicación de los sujetos activos del delito, así como también la complejidad que resulta para el Estado la persecución de muchos ilícitos informáticos con motivo del derecho constitucional a la no intervención de comunicaciones privadas: el objeto de estudio es vasto y amerita no tan sólo una mirada de reflexión y análisis, sino un estudio reposado, metódico y digno de destacar en una serie de trabajos que, desde luego, no se logra acotar con estas breves líneas. II. Internet 1. La complejidad del Internet No existe el propósito aquí de hacer un análisis exhaustivo sobre lo que es la red Internet y su funcionamiento, pero sí debemos dar algunas pautas de qué es para poder continuar y esclarecer como surgen y se actualizan conductas como delitos, que se han denominado en no pocos países delitos informáticos. La Internet es una red de computadoras conectadas entre sí. Esta red permite el intercambio de información. A fin de poder intercambiar información entre diferentes computadoras ubicadas en distintas partes del mundo se utiliza un lenguaje común a todas las máquinas. Este lenguaje se conoce como protocolo. 1 1 Barriuso Ruiz, Carlos, La contratación electrónica, Madrid, Dykison, S.L., 2002, p. 37.
3 Jorge esteban Cassou Ruiz 209 A su vez, este intercambio de información crea un universo virtual, diferente del universo físico conocido. Este espacio universal o ciberespacio no tiene la localización fija, esto es, no se puede ubicar el lugar en donde se asienta. Una de las características de este ciberespacio es que está formado por información contenida en medios electrónicos de almacenamiento y que estos medios de almacenamiento son de orden físico, por lo que en última instancia esa información esa ubicada en cierto lugar físico territorial, pero puede ser accedida desde cualquier parte del mundo. Dentro del ciberespacio o del espacio virtual, es decir dentro de la red, existen diferentes métodos de comunicación, cada uno de ellos acorde con una finalidad. Así tenemos el mail que funciona como un correo tradicional, el ftp que funciona como el sistema de intercambio de libros de la biblioteca. Existe uno de estos servicios que ha cobrado más fuerza que los demás y es el servicio web, consiste en una página en la que se coloca cierto tipo de información sobre algún tema en particular. El servicio funciona como un tabloide de anuncios o como un sistema de reparto de propaganda. 2 El Internet como vehículo no tan sólo de la información, sino de medios para llevar a cabo actos de comercio como compras, rentas, arrendamientos, etcétera, ha propiciado una revolución en el mundo entero, de ahí que haya sido comparado al tercer movimiento de cambio de la humanidad, los dos primeros fueron el manejo de la agricultura y el segundo la revolución industrial; por ello se le ha considerado un prodigio para el desarrollo de un gran número de actividades del ser humano, visto de este modo se podría estimar que nada de malo tiene un bien accesible a la humanidad a través de corriente eléctrica y un equipo pc de bajo costo, aunque actualmente hay tantas innovaciones tecnológicas que el Internet corre incluso a través del teléfono celular; sin embargo, el Internet también representa un gran reto y problema, nos referimos a que ha sido utilizado cono vehículo para llevar a cabo conductas que han propiciado en el menor de los daños intromisión a la privacidad de las comunicaciones, y en otras situaciones han causado graves daños al patrimonio de las personas e incluso también ha dado pauta, a que individuos conformen bandas de delincuencia organizada que por su nivel de tecnifi cación han llevado a cabo conductas graves, este fenómeno 2 Zabale, Ezequiel, La competencia en materia de acciones civiles o penales derivadas del uso de la red Internet, Derechos Informáticos, Argentina, 2002, pp
4 210 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 que tomó por sorpresa a muchos gobiernos, y que a pesar de los intentos por lograr un consenso entre los diversos países a fin de tipificar los delitos informáticos ha sido lento en comparación con las actividades delictivas, lo que ha propiciado que a los esfuerzos de los diversos Estados, se sumen incluso acciones de instituciones particulares para tratar de agilizar y controlar mejor el flujo de la información, así como restringir en la medida de lo posible las conductas delictivas a través de mecanismos tecnológicos. Un ejemplo de lo anterior son los esfuerzos de las empresas e instituciones privadas por blindar sus sistemas de acceso a la información y así evitar fugas o desvíos de numerario, las instituciones que a nuestro modo de ver han puesto especial énfasis en esa autoprotección y en defensa de sus clientes son las instituciones de crédito. 2. Quién es quién en el Internet? La red se integra por diferentes actores (usuarios, proveedores de acceso, proveedores de hosting y de housting). El usuario es la persona física o jurídica que mantiene la página, el titular y el encargado de la página. El proveedor de acceso a Internet es la empresa que se dedica a conectar a los usuarios individuales a la red a cambio de un precio o canon, generalmente mensual. Por último, el proveedor de alojamiento o housing es aquella empresa que destina parte de su sistema o de su espacio virtual para alojar la página de una persona. El proveedor de acceso en la mayoría de los casos es local al lugar del usuario, pero quien brinda el housing y/o el hosting puede estar en cualquier lugar del mundo. En el caso, el proveedor de alojamiento, es decir el lugar en donde se aloja la página, puede ser a modo de ejemplo el conocido portal yahoo.com cuyos servidores se encuentran en los ee.uu. y su página principal se indica como 3 Tales referentes que de manera breve y sencilla explicitan la funcionalidad de cada uno de los actores en la red, se complican en grado sumo cuando 3 Idem.
5 Jorge esteban Cassou Ruiz 211 debe aplicarse el derecho, concretamente por cuanto hace a lo que es la legislación penal. Esto es, porque un usuario que acceda al servicio del Internet en los Estados Unidos de Norte América, puede estar llevando a cabo conductas delictivas que se ejecuten materialmente en un diverso país, esa situación dificulta, desde luego la aplicación del derecho penal, porque por principio y a fin de cumplir con el marco normativo básico, se debe establecer la existencia del delito, posteriormente tiene que identificarse al sujeto activo, aspecto que en tratándose de ilícitos que se llevan a cabo a través del Internet no se facilita, dado el incipiente impulso que se ha dado a la materia de informática forense, 4 aún ubicando la identidad del trasgresor de la ley penal es necesario su enjuiciamiento con las formalidades esenciales del procedimiento, lo que se torna más difícil si como ya se destacó la conducta lesiva se llevó a cabo en un diverso país, es por ello que la necesidad que impone la Constitución en nuestro país de seguir con un debido proceso legal, en el que se cumplan con las formalidades esenciales del procedimiento, se dificulta en relación con los delitos informáticos, desde luego, existen algunos avances en cuanto a la configuración de dichos delitos en la ley penal, así como a mecanismos para lograr con técnicas forenses en materia de informática la ubicación del lugar en que se llevó a cabo la conducta delictuosa; sin embargo, el problema se complica para lograr la identificación del sujeto activo en un delito que difícilmente deja huellas y rastros a seguir, en este sentido, se han distinguido dos figuras delictivas a las que se les ha denominado el phishing así como el trapping, las que conducen a la utilización, obtención, transferencia o disposición indebida de fondos de los clientes de las instituciones de crédito, como su resultado real y tangible, incluso puede darse el caso en que intervengan también funcionarios o empleados de las instituciones bancarias. 5 4 Batiz Álvarez, Verónica, Panorama general del marco jurídico en materia informática en México, AR: Revista de Derecho Informático, núm. 066, enero de 2004, org/rdi-artículo.shtml?x= Campoli, Gabriel Andres, Los dos delitos más comunes y controversiales por medios informáticos: clonación de tarjetas de crédito y phising o transferencias electrónicas y legítimas, AR: Revista de Derecho Informático, núm. 101, diciembre de 2006, rdi-artículo.shtml?x=8083.
6 212 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 Citibank México desarrolló una unidad de computo forense, cuyos objetivos se centran en dos aspectos, el primero, realizar un análisis del equipo de computo sobre lo que ya pasó, en la que generalmente se trabaja sobre el disco duro del usuario, en este caso del cliente del banco que ha denunciado la sustracción o merma de su capital al ser víctima de un ataque informático; y el segundo aspecto se enfoca a que en vivo se conecte a la computadora y se pueda analizar el programa o aplicación. 6 Por cuanto este tópico se ha legislado en la materia del computo forense, en el que diversos ordenamientos se limitan a otorgarles valor probatorio a los documentos o instrumentos que se obtienen por medios electrónicos. 3. Ética en el manejo del Internet Al producirse la interacción mundial a través del Internet, es necesario para algunos establecer reglas básicas de comportamiento por parte del usuario, así como de los prestadores del servicio; por el contrario, existe quienes piensan que al ser el Internet un bien de la humanidad debe seguir un patrón de comportamiento libre en el que el recorrido por lo que se ha denominado la supercarretera de la información no se limite, y sólo esté sujeta a la habilidad de cada usuario para conducirse en ese mundo virtual; a nuestro modo de ver estimamos que sí deben existir reglas de etiqueta del comportamiento por parte de los usuarios, dicho de otro modo, como lo afirma Raz, aun en una sociedad de ángeles es menester crear reglas para que sus intereses no choquen entre sí, luego entonces, ante un sistema de comunicación mundial, que comprende una gran disparidad de cultura, edad, educación, no tan sólo es congruente sino indispensable crear un manual del comportamiento del usuario, manual que no debe limitarse a un estadio nacional, sino a un plano internacional, con la distinción de que no debe encontrarse elevado a la categoría de una norma con todos sus atributos legales, pero que sí debe servir de patrón para una mejor interacción en el Internet, y para desmotivar en principio, conductas reprobables, así como conductas lesivas. 6 Videoconferencia Delitos cibernéticos, transmitida a distancia 17 abril 2008, Consejo de la Judicatura Federal, Instituto de la Judicatura Federal, Ext. Veracruz.
7 Jorge esteban Cassou Ruiz 213 Uno de los aspectos a destacar y que más se queja el usuario, es la recepción del correo no deseado (spam), se parte de la base que el correo electrónico se diseñó para permitir una comunicación fluida, sencilla y a bajo costo, empero, esa ausencia de discriminación entre mensajes solicitados o no solicitados, dio lugar a ofertar productos en forma masiva, que generó el spamming, en nuestro país se pretende a partir de la protección al consumidor obligar al proveedor de servicios a respetar la decisión del consumidor de no recibir avisos comerciales. En Estados Unidos, por ejemplo, se creó la ley federal de control del ataque de pornografía y marquetin no solicitado, en el que se logró el consenso de republicanos y demócratas, en un tema que se ha tornado irritante. 7 La regulación del Internet es un enorme reto en razón de su carácter internacional y de la enorme cantidad de sitios que existen de tan variada índole e interés, a guisa de ejemplo las personas pueden jugar en casinos virtuales sin ninguna regulación, a la fecha actual se puede decir que el único contenido de Internet prohibido y sancionado en nuestro país es el de la pornografía infantil. Lo anterior de manera somera da una idea de lo grave que resulta carecer de reglas de comportamiento en el Internet; por ello, consideramos que los valores fundamentales de la sociedad, con independencia de la raza, credo, cultura y educación, son necesarios para la interacción en ese mundo virtual, por lo que consideramos que al darse de alta una persona en el Internet debe ser conciente y actuar de buena fe, expresando los datos que corresponden a su identidad, de igual manera los prestadores de servicio deben exigir mayores requisitos para la autorización de direcciones electrónicas. Cierto es, que solicitar lo anterior padece nimio y poco trascendente, pero debemos recordar que en un principio la relación contractual se generó bajo el principio de la buena fe, axioma que debe rescatarse para el vertiginoso mundo de las relaciones a través del Internet. 7 Farinella, Flavio, Algunas notas sobre el spamming y su regulación, AR: Revista de Derecho Informático, núm. 094, mayo de 2006, x=6102.
8 214 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 III. Jurisdicción y competencia 1. Concepto Se acepta en forma genérica que la jurisdicción es la facultad que tiene el estado para administrar justicia en un caso concreto por medio de los órganos judiciales instituidos al efecto, para cumplir dicha finalidad se sostiene que la función reúne al menos los siguientes elementos, a saber: notio: facultad para compeler a las partes al proceso; coertio: facultad para emplear la fuerza pública para el cumplimiento de lo ordenado en el proceso; judicium: facultad de resolver el conflicto con carácter definitivo; y executio: facultad de ejecutar lo dispuesto, incluso mediante la fuerza pública de ser necesario. 8 La competencia, en cambio, es la atribución legítima a un juez u otra autoridad para el conocimiento o resolución de un asunto. 9 En el sistema judicial mexicano, existe la competencia múltiple, en la que corresponde a los tribunales de la federación, la competencia que corresponde a las entidades federativas, así como la que compete al Distrito Federal. El artículo 104 de la Constitución Federal, establece que corresponde a los tribunales de la federación conocer de todas las controversias del orden criminal que se susciten sobre el cumplimiento y aplicación de leyes federales o de los tratados internacionales celebrados por el Estado mexicano. En razón de ello existen tres órbitas de juzgados que operan sobre el mismo territorio pero que entienden en cuestiones materiales diferentes. Así, por ejemplo, en el Estado de Veracruz, existen tribunales federales, así como juzgados de dicha entidad federativa, ambos con poderes de actuación sobre el mismo ámbito territorial (en este caso el Estado de Veracruz) pero entienden sobre hechos materiales diferentes. Mientras que los tribunales del estado de Veracruz, son competentes para conocer respecto de los delitos en los que se dilucidan conductas tipificadas por el Código Penal vigente en el estado, los tribunales federales conocen, por su parte, de las controversias del orden criminal que se suscitan sobre el cumplimiento y aplicación de leyes federales o de los tratados internacionales 8 Palomar de Miguel, Juan, Diccionario para juristas, México, Porrúa, 2000, t. II, pp Ídem, t. I, pp
9 Jorge esteban Cassou Ruiz 215 celebrados por el Estado mexicano. Además, los tribunales federales intervienen en los casos en que se solicite la extradición de una persona con motivo de la comisión de un delito. La cuestión que trae el caso bajo análisis debe plantearse en los siguientes términos: Cuando se trata de una conducta lesiva cometida a través del Internet debe comprenderse que la competencia corresponde a los tribunales de la federación o recae en la de las entidades federativas? y de obtenerse una respuesta en tal o cual sentido existe algún motivo jurídico para establecer por qué debe ser uno u otro? A nuestro modo de ver las respuestas se encontrarán justamente en el tipo de ordenamiento en que se legisle, esto es, no se encuentra restringido la penalización de los ilícitos que se cometen a través del Internet a un solo ámbito; sin embargo, a nuestro juicio y por razones que se expondrán a continuación consideramos más conveniente que los delitos que se generen a través del Internet sean del orden federal. En efecto, como un primer argumento a favor de establecer que las conductas delictuosas ejecutadas a través de Internet se comprendan en la legislación federal, obedece a que con regular frecuencia se ejecutan por personas que físicamente se encuentran en un país extranjero, situación que desde luego dificulta en gran medida no tan sólo su identificación, sino también su enjuiciamiento. Otro factor a tomar en cuenta es que el problema se reduce nuevamente a no entender quién o quiénes son los actores de la red y cuál es la funcionalidad de cada uno. Cierto, por lo general los órganos jurisdiccionales que atienden las consignaciones correspondientes desconocen y les resulta incomprensible el diferente rol que asume por un lado quien ha elaborado y sistematizado la página, que no es necesariamente la misma que presta el servicio de la página de Internet, e incluso, puede intervenir un tercero que sólo se encuentra al acecho para infiltrarse en la pc del usuario, todo ello genera que los procesos jurisdiccionales no se estructuren con una dirección adecuada e incluso con grandes limitantes para una entidad federativa, que conduce a que en muchas ocasiones queden impunes. De ahí, que la transterritorialidad o trasnacionalidad, es un elemento clave para dilucidar la conveniencia de que los delitos informáticos sean de competencia de los tribunales de la federación; puesto que a quien le correspondería la investigación y persecución de los delitos sería al Ministerio
10 216 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 Público, de acuerdo con lo establece el artículo 21 Constitucional, órgano institucional que a través de la Procuraduría General de la República, es el que está dotado de mayores recursos financieros, así como mayor cobertura para seguir el estudio de los diferentes tipos de actividades ilícitas que se desarrollan a través de Internet, e incluso al unir esfuerzos con las diferentes corporaciones policiacas como lo puede ser la interpol, dado su carácter trasnacional, puede coadyuvar a la investigación de los hechos delictuosos, compartiendo información y estableciendo redes de comunicación a su vez, con otras instituciones de policías cibernéticas. 10 En México ya existe una unidad especializada en delitos informáticos de la Procuraduría General de la República, por lo que sería más conveniente aprovechar los recursos y cobertura tecnológica que se le han asignado para tratar de contrarrestar los ilícitos informáticos que se cometen a través de Internet. 2. Competencia en materia de acciones penales por el uso del Internet Las cuestiones de competencia han significado desde siempre una problemática de difícil resolución dentro del marco de cualquier sistema jurídico. Los problemas de jurisdicción y competencia devienen desde hace mucho tiempo, tan sólo por citarlo, desde la generación del ius commune, el derecho como orden ha encontrado solución parcial ha dichos problemas a través de diferentes figuras, ya la declinatoria, ya las cuestiones de competencia, etcétera. Sin embargo, como ya se destacó, la incorporación de nuevas tecnologías a la vida moderna ha traído consigo una nueva problemática jurídica. En consecuencia, surge una serie novedosa de planteamientos jurídicos y entre estos nuevos planteamientos se encuentra la naturaleza de los jueces que deben conocer de los antijurídicos cometidos a través de Internet. La respuesta a nuestro modo de pensar es contundente, debe corresponder a los tribunales de la federación, por lo que lo ideal no es contemplar una 10 Campoli, Gabriel Andrés, Pasos hacia la reforma penal en materia de delitos informáticos en México, AR: Revista de Derecho Informático, núm. 079, febrero de 2005,
11 Jorge esteban Cassou Ruiz 217 serie de figuras jurídicas diseminadas a lo largo de diversos ordenamientos que conformen el sistema jurídico mexicano, sino que deben incluirse en una ley especial en la que de modo sistematizado aglutinen las diferentes conductas lesivas, esa clasificación y distinción no deberá ser determinante y terminal, porque el desarrollo y la innovación tecnológica, de modo irremediable conduce a que día a día, surjan nuevas y variadas conductas que generen afectación a terceros, por lo que es mejor no establecer conductas casuísticas en dicha ley especial. También consideramos de especial relevancia, la formación del juez de instrucción que deba conocer de los delitos de dicha índole, su preparación debe ser acorde a las nuevas tecnologías que se aplican en materia de informática, sabido es que el juez es un conocedor de derecho, un experto en la materia, pero además de ello debe estar apoyado en un panel de expertos en informática que le provean de las aclaraciones a las dudas que surjan dentro de un proceso jurisdiccional, con independencia de los diferentes dictámenes periciales que las partes ofrezcan para clarificar los puntos en controversia; tal aportación consideramos sería de gran utilidad y beneficio para el mejor desarrollo y eficaz impartición de justicia. 3. El derecho a la no intervención de las comunicaciones privadas En el Diario Oficial de la Federación del 3 de julio de 1996, se publicó el decreto mediante el cual se declararon reformados los artículos 16,20, fracción I y penúltimo párrafo, 22 y 73, fracción XXI, de la Constitución Política. Por lo que concierne al artículo 16, la reforma le adicionó dos párrafos, que pasan a ser el noveno y el décimo, por lo que también recorrió en orden progresivo los tres últimos párrafos. La primera parte del párrafo noveno establece, como regla general, el carácter inviolable de cualquier tipo de comunicación privada, dentro de las cuales quedan incluidas las telefónicas y radiotelefónicas que se mencionan expresamente en la exposición de motivos. La inviolabilidad de las comunicaciones privadas forman parte del derecho a la intimidad o a la privacía, que ya se encontraba implícito en el primer párrafo del artículo 16 de la Constitución, en cuanto prevé la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia; y que ha sido reconocido expresamente por los artículos 17.1 del Pacto
12 218 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y 11.2 de la Convención Americana sobre Derecho Humanos. El primero de estos preceptos dispone: Nadie será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y reputación. El artículo 11.2 de la Convención Americana es casi idéntico. El mismo párrafo noveno del artículo 16 establece la posibilidad de que la autoridad judicial federal autorice la intervención de cualquier comunicación privada. Esta autorización debería haber quedado prevista como una excepción frente a la regla general de la inviolabilidad de las comunicaciones privadas. Sin embargo, la redacción del párrafo no resulta precisa, pues no regula la autorización de la intervención como una verdadera excepción, sino como una muy amplia posibilidad sujeta a lo que dispongan las leyes ordinarias. El párrafo noveno sólo indica que pueden solicitar la autorización: 1) la autoridad federal que faculte la ley, y 2) el titular del Ministerio Público de la entidad federativa correspondiente: Inicialmente se estimó que por la amplitud de la redacción del párrafo, dentro de la expresión autoridad federal que faculte la ley pueden quedar no sólo los agentes del Ministerio Público Federal, sino prácticamente cualquier autoridad federal, con la única condición de que la faculte la ley para tal fin, lo que se descartó con motivo de que es al Ministerio Público a quien corresponde la investigación y persecución de los delitos. La facultad para otorgar la autorización se atribuye exclusivamente a la autoridad judicial federal, es decir, a los órganos del Poder Judicial de la Federación. El tema del derecho a la no intromisión de las comunicaciones privadas es un punto álgido en el Internet, Nora Cherñavsky sostiene que las conductas y contenidos a restringir deben estar tipificadas legalmente, haciendo compatible las conductas sin valor con el mayor y más amplio de los respetos a la libertad de expresión y al derecho hoy fundamental de tener acceso a la información, con lo que a su juicio se pretende que el ciudadano visualice al Estado como aliado en la lucha contra los riesgos que sufren los beneficios de la expansión de la actividad informática y no como una amenaza a sus derechos a la intimidad y libertad Cherñavsky, Nora, Libertad de expresión por Internet. Límites éticos y constitucionales, AR: Revista de Derecho Informático, núm. 064, noviembre de 2003, org/rdi-artículo.shtml?x=269.
13 Jorge esteban Cassou Ruiz 219 A nuestra apreciación y desde el entorno jurídico que rige a nuestro país la investigación de los delitos en el Internet es problemático no tan solo por los aspectos de transterritorialidad y trasnacionalidad ya comentadas, sino también porque la Constitución reconoce como un derecho subjetivo público la no intervención de las comunicaciones privadas, entiéndase no como un obstáculo al precitado derecho, más bien, nos referimos a la dificultad de que el Ministerio Público en su afán persecutorio logre llevar a cabo las pesquisas necesarias. Ciertamente, de modo indefectible y sólo en aquéllos casos que lo faculte la ley ordinaria, el Ministerio Público podrá solicitar a la autoridad judicial federal la autorización de intervenir las comunicaciones privadas, lo que el legislador ordinario reservó en aquéllos casos de que exista delincuencia organizada, en que el Procurador General de la República o el titular de la Unidad Especializada lo consideren necesario, con expresión del objeto y necesidad de la intervención, y que los indicios hagan presumir fundadamente que en los hechos investigados participe algún miembro de la delincuencia organizada. La medida anterior tiene como objeto proteger el derecho a la comunicación privada, reservándose la intromisión legal sólo en aquéllos casos en que existan indicios de la existencia de delincuencia organizada; consecuentemente, no existe manera de que el Estado a través de la representación social persiga aquéllos delitos que podrían considerarse no graves por la legislación penal, lo que a nuestro modo de ver propicia impunidad, dicho de otro modo, los ilícitos más comunes como son los desvíos patrimoniales a través de Internet, no podrían obtenerse datos provenientes de una intromisión legal a las comunicaciones privadas, en un contexto similar se conduce Marcelo A. Riquert al señalar la necesidad de actualizar la legislación en relación con los abusos relacionados con la informática que deben ser combatidos con medidas jurídico penales. 12 A modo de ejemplo, el fenómeno de robo de identidad, se ha expandido como plaga, en las estadísticas de la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos de Norte América, sólo en ese país en los últimos cinco años 12 Riquert, Marcelo A., Estado de la legislación contra la delincuencia informática en el Mercosur, AR: Revista de Derecho Informático, núm. 116, marzo de 2008,
14 220 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 se han robado cuentas bancarias y tarjetas de crédito que han afectado a veintisiete millones de personas, casi el cinco por ciento de los adultos norteamericanos, con un perjuicio de cincuenta mil millones de dólares. 13 Lo anterior refleja la existencia de delitos informáticos que sin necesidad de revestir la gravedad que requiere la ley penal, producen una afectación significativa en el detrimento del patrimonio de muchas personas, por lo que es un verdadero reto tratar de instrumentar los mecanismos necesarios para disminuir la incidencia delictiva a través de Internet. IV. Delitos informáticos 1. Delitos informáticos, una aproximación Por delito informático, suele entenderse toda aquélla conducta ilícita susceptible de ser sancionada por el derecho penal, consistente en el uso indebido de cualquier medio informático. Organismos internacionales como la oced, lo define como cualquier conducta, no ética o no autorizada, que involucra el procesamiento automático de datos y/o la transmisión de datos. 14 Para Julio Téllez Valdez, los delitos informáticos son aquéllas actitudes contrarias a los intereses de las personas en que se tiene a las computadoras como instrumento o fin (concepto atípico) o las conductas típicas, antijurídicas y culpables en que se tiene a las computadoras como instrumento o fin (concepto típico). 15 El mismo autor establece como característica de dichos antijurídicos que son conductas delictivas de cuello blanco, porque se requieren conocimientos técnicos; son acciones ocupacionales por realizarse cuando el sujeto activo labora, y son acciones de oportunidad pues se aprovecha la ocasión o el universo de funciones y organizaciones de un sistema tecnológico y económico Idem. 14 López Betancourt, Eduardo, Delitos en particular, México, Porrúa, 2004, p Téllez Valdés, Julio, Derecho informático, 3ª. ed., México, McGraw-Hill, 2004, p Ídem.
15 Jorge esteban Cassou Ruiz 221 Para Gabriel Andrés Campoli, los delitos informáticos son aquéllos en los cuales el sujeto activo lesiona un bien jurídico que puede o no estar protegido por la legislación vigente y que puede ser de diverso tipo por medio de la utilización indebida de medios informáticos, agrega que delitos electrónicos o informáticos electrónicos, son una especie del género delitos informáticos, en los cuales el autor produce un daño o intromisión no autorizada en equipos electrónicos ajenos y que a la fecha por regla general no se encuentran legislados, pero que poseen como bien jurídico tutelado en forma específica la integridad de los equipos electrónicos y la intimidad de sus propietarios. 17 En relación con lo anterior estimamos que deben hacerse algunas precisiones en torno a los elementos del delito; con el fin de exponer las particularidades del delito informático desde la perspectiva actual; así, desde la óptica de Díaz-Aranda, 18 en los cuatro sistemas del delito que fueron desarrollados en Alemania (clásico, neoclásico, finalista y funcionalista) se ha considerado que la conducta por si misma es el presupuesto o uno de los elementos del delito; sin embargo ello conduce a que en todo momento se analice la existencia de conductas y de resultados para después volver a analizarla para saber si esta prohibida en la ley; es decir, si es una conducta- típica; por el contrario, cuando se intuye que un hecho puede ser constitutivo de delito, lo primero que se hace acudir a las normas para saber si eso está o no prohibido en la ley penal, lo que conduce a que el análisis no inicie con una conducta prejurídica sino con el indicio de un hecho descrito en la ley como prohibido y eso es la tipicidad entendida como juicio de adecuación de la conducta al tipo. 2. La antijuridicidad En el elemento de la antijuridicidad el objetivo es establecer si la conducta prohibida por la legislación es contraria al orden jurídico en general, y por ello al hecho típico y antijurídico se le denomina injusto. Por el contrario, si el hecho típico está amparado por alguna causa de justificación ya no hay delito. De ahí la conocida frase: el tipo es un puro 17 Campoli, Gabriel Andrés, Hacia una correcta hermenéutica penal delitos informáticos vs. delitos electrónicos AR: Revista de Derecho Informático núm. 048, julio de 2002, 18 Díaz-Aranda Enrique, Teoría del delito, México, Straf, 2006, p. 203.
16 222 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 objeto de la valoración, mientras que la valoración de ese objeto se produce en el marco de la categoría de la antijuridicidad. En la conducta-típica, la preocupación natural de la doctrina, es ocuparse de delimitar si la conducta encuadra en el tipo y podría ser particularmente considerada como una conducta prohibida para el derecho penal, en contrapartida, en la categoría de la antijuridicidad se analiza si esa conducta prohibida se justifica de cara a todo el orden jurídico por las circunstancias materiales que concurrieron en el momento de su realización o si, por el contrario, se constata que el hecho resulta un injusto (conducta-típica y antijurídica). Las precisiones anteriores servirán como punto de partida para establecer el terreno en que deben ubicarse los delitos informáticos, puesto que en su mayoría resultan de nueva creación por el legislador y por lo mismo requieren de una atención especial, ya que en algunos casos su descripción legal no corresponde precisamente a las conductas que originalmente se tuvo presentes para sancionar, errores que en ocasiones por la mala integración de la averiguación previa, posteriormente conducen a un resultado adverso al no lograrse el enjuiciamiento y dictado de la sentencia correspondiente. 3. La culpabilidad La culpabilidad es la tercera categoría y último escalón de la teoría del delito, consiste en un juicio sobre el autor mediante el cual se determina si se le puede reprochar el haberse comportado de manera contraria a lo que establece el orden jurídico. La culpabilidad se conforma de tres elementos: la imputabilidad del sujeto, su conciencia sobre la antijuridicidad de la conducta y la ausencia de causas excluyentes de la culpabilidad. De modo breve, cabe señalar que en relación con el primer elemento (imputabilidad) es necesario que exista una capacidad psíquica del sujeto para comprender el hecho y su trascendencia, para ello se requiere que ese juicio lo pueda realizar quien es mayor de edad y por ello se le considere como imputable, y en el caso de que sea mayor de dieciocho años que no sufra de deficiencias mentales permanentes o transitorias. Por cuanto a la característica descrita, cabe destacar que el artículo 18, párrafo cuarto, de la Constitución Federal, cobra especial relevancia con
17 Jorge esteban Cassou Ruiz 223 motivo de que el manejo de las pc resulta sumamente asequible a los menores de edad, los cuales con independencia de que carezcan de una alta preparación tecnológica se desempeña en muchas ocasiones con mayor comodidad y fluidez que los mismos adultos, lo que propicia que se deberá tener especial atención por cuanto a la sujeción de dichos menores infractores al procedimiento que establezcan las correspondientes leyes ordinarias. En Cuba se han llevado a cabo estudios sobre el tipo de sujetos acusados y con mayor incidencia en delitos de informática en el que han advertido que la edad promedio es entre treinta y treinta y nueve años de edad. 19 También es de resaltar que se ha configurado que la incidencia es baja en este tipo de delitos, lo que probablemente obedezca a las carencias tecnológicas, puesto que hace unos cuantos días se dio la apertura del teléfono celular en dicho país, como así se informó en el noticiero Primero Noticias de Televisa el día dieciséis de abril de año en curso. Debe señalarse además que a los elementos que se requieren para la acreditación del delito, surge recientemente un nuevo punto de controversia. Cierto, hace poco más de un año se aprobaron modificaciones a la Constitución Federal, entre las que nos interesa, para el presente estudio, la modificación al artículo 16, párrafo segundo, constitucional y que atiende a los requisitos necesarios para el libramiento de una orden de aprehensión, el que en comparación con el anterior texto se suprime la frase cuando menos (cuando menos con pena privativa de libertad ) y se dice que deben obrar datos que establezcan que se ha cometido ese hecho (hecho delictivo) y que exista la posibilidad de que el indiciado lo cometió o participó en su comisión. La frase cuando menos, puede que sea innecesaria al referirse que la sanción del delito correspondiente debe ser privativa de la libertad personal; ya que aún cuando exista la posibilidad de pena alternativa, aún en estos casos se entiende que habrá lugar a la orden de comparecencia, además de que actualmente ya no existe la pena de muerte en México, la que fue abrogada en el año de 2005, por lo que ya no es necesario tal frase. El párrafo en cuestión precisa que cuando obren datos que establezcan que ha cometido el hecho, estimamos que la palabra establecer no es clara 19 Cordobés, Enrique, Características generales de la criminalidad informática en Cuba, AR: Revista de Derecho Informático, núm. 098, septiembre de 2006, rdi-artículo.shtml?x=7178.
18 224 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM. 28 ni tampoco sinónimo de acreditar, lo que puede dar lugar a confusiones y que perjudiquen a una persona en el momento de que se emita un mandamiento de captura. La supresión del concepto cuerpo del delito cambia por el de hecho delictivo, éste término complica de algún modo la dogmática jurídica que se ha manejado históricamente, aunque consideramos que es un término más sencillo o de lenguaje coloquial y que desde luego difiere de la connotación doctrinal de cuerpo del delito o tipo penal ; ninguna legislación fue uniforme al definir el cuerpo del delito y, por ende, cambiarlo por hecho delictivo resulta más conveniente; se comprende también que doctrinariamente lo que se debe acreditar son los elementos objetivos del tipo penal, los que se perciben con los sentidos, los elementos materiales; y que esto deberá desarrollarse a través de la ley secundaria. Además, cambia el término probable responsabilidad, por probable comisión o participación del delito. A nuestro modo de ver, el cambio obedece a querer ser más claros o precisos en cuanto a la conducta del imputado; o es autor material o coautor o cómplice, ello no afecta en gran medida la modificación, aunque tal aspecto también deberá ser objeto acucioso de estudio. Concluimos que de la forma en que esta redactado el artículo 16, párrafo segundo, constitucional, el dictado de la orden de aprehensión será más sencillo, con menos requisitos que los que ahora se exigen, y la motivación de la resolución no será tan rigorista, pues no se exigirá la comprobación de los elementos del tipo penal, sino las pruebas que acrediten el hecho delictuoso y la comisión o participación del indiciado. La reforma constitucional en comento consideramos que concretamente en materia de delitos informáticos causará un gran impacto al hacer más sencillo el establecimiento de los datos necesarios para el libramiento de una orden de aprehensión; sin embargo, estimamos que también es un arma de doble filo, puesto que eventualmente podrán emitirse ordenes de aprehensión sin la certeza jurídica de que exista la totalidad de los elementos necesarios para ello. 4. Naturaleza jurídica del derecho informático El derecho informático, surge como una nueva rama del Derecho, como consecuencia de las siguientes consideraciones de que se requiere una regularización de los bienes informacionales, porque la información como
19 Jorge esteban Cassou Ruiz 225 producto informático requiere de un tratamiento jurídico en función de su innegable carácter económico; es necesaria la protección de datos personales. Debido al atentado sufrido a los derechos fundamentales de las personas provocado por el manejo inapropiado de informaciones nominativas; el flujo de datos transfronterizos. Sobre el favorecimiento de restricción en la circulación de datos a través de fronteras nacionales; la protección de programas. Como solución a los problemas mas provocados por la llama piratería o pillaje de programas de cómputo; los delitos informáticos en sentido amplio. Así como la comisión de verdaderos actos ilícitos en los que se tenga en la computadora un instrumento o fin. 20 Evidentemente, el desarrollo de nuevos ordenamientos destinados a regular el flujo de información a través de los sistemas computacionales, tendrá incidencia en el ámbito penal. La Organización de las Naciones Unidas, reconoce como delitos informáticos las siguientes conductas: 1. Fraudes cometidos mediante manipulación de computadoras: a) Manipulación de los datos de entrada. b) Manipulación de programas. c) Manipulación de datos de salida. d) Fraude efectuado por manipulación informática. 2. Falsificaciones informáticas a) Utilizando sistemas informáticos como objetos. b) Utilizando sistemas informáticos como instrumentos. 3. Daños o modificaciones de programas o datos computalizados. a) Sabotaje informático. b) Virus. c) Gusanos. d) Bomba lógica o cronológica. e) Acceso no autorizado a sistemas o servicios. f ) Piratas informáticos o hackers. g) Reproducción no autorizada de programas informáticos con protección legal López Betancourt, Eduardo, op. cit. p Ídem.
20 226 Revista del Instituto de la Judicatura Federal NÚM Breve reseña histórica del delito informático La concepción de los delitos informáticos en nuestro país tendrá escasos diez años; sin embargo, en los Estados Unidos de Norteamérica, la primera propuesta de legislar con este respecto, se presentó en 1977 por el senador Ribicoff en el Congreso Federal. 22 Años después, en 1983 en París, la oecd designó un comité de expertos para discutir el crimen relacionado con las computadoras y la necesidad de cambios en los códigos penales. El dictamen de esta organización, recomendó a los países miembros la modificación de su legislación penal, de forma que se integraran los nuevos delitos informáticos. En 1989, el Consejo de Europa convocó a otro comité de expertos, que en la Recomendación emitida el 13 de septiembre de ese año, presentaron una lista mínima de los delitos que debían necesariamente agregarse a las legislaciones de cada país miembro, junto con una lista opcional. También se llegó a discutir sobre estos temas en el Décimo Tercer Congreso Internacional de la Academia de Derecho Comparado de Montreal en 1990, en el Octavo Congreso Criminal de las Naciones Unidas celebrado en el mismo año, y en la Conferencia de Wurzburgo, en Alemania, en En 1996, se estableció por el Comité Europeo para los Problemas de la Delincuencia, un nuevo comité de expertos para que abordaran el tema de los delitos informáticos. Con el fin de combatir los delitos informáticos, sobre todo los cometidos a través de las redes de telecomunicaciones, en Internet, como pueden ser las transacciones de fondos ilegales, la oferta de servicios ilegales, la violación de los derechos de autor, así como también los delitos que violan la dignidad humana y la protección de los menores, se encargó la tarea de elaborar un borrador del instrumento legal obligatorio al recién formado Comité Especial de Expertos sobre Delitos relacionados con el empleo de Computadoras. El veintitrés de noviembre de dos mil uno, el Consejo de Ministros de Europa, compuesto por los ministros del interior de los estados que conforman la Unión Europea, conjuntamente con Estados Unidos, Sudáfrica, Canadá y Japón, firmaron en Budapest, la convención sobre delitos informáticos, cuyos objetivos fundamentales fueron los siguientes: 22 Ídem. p. 274.
Anuario de Derechos Humanos 2005 Sobre la Inviolabilidad de las Comunicaciones Electrónicas Ley N 19.927 que Tipifica los Delitos de Pornografía Infantil Daniel Álvarez Valenzuela* Alberto Cerda Silva**

References: resolución 
 artículo 104
 artículo 21
 resolución 
 artículo 16
 artículo 16
 artículo 11
 artículo 16
 artículo 18
 artículo 16
 artículo 16
 resolución