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Timestamp: 2015-05-29 00:06:21+00:00

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Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica.
Publicado en BOE n�m. 229 de 22 de Septiembre de 2008
Vigencia desde 23 de Septiembre de 2008. Esta revisi�n vigente desde 14 de Mayo de 2011
Vigente desde 23/Sep/2008 hasta 14/May/2011
Vigente desde 14/May/2011
�Aprobaci�n de la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica
�Derogaci�n de la Orden del Ministerio de Obras P�blicas y Transportes de 24 de septiembre de 1992
DESCRIPCI�N GENERAL DE LA DEMARCACI�N HIDROGR�FICA
USOS, PRESIONES E INCIDENCIAS ANTR�PICAS SIGNIFICATIVAS
RECUPERACI�N DEL COSTE DE LOS SERVICIOS DEL AGUA
.� L�NEAS DE BASE PARA LA DELIMITACI�N DE AGUAS COSTERAS
.� TIPOS DE MASAS DE AGUA SUPERFICIAL
.� CONDICIONES DE REFERENCIA Y L�MITES DE CAMBIO DE CLASE DE ESTADO ECOL�GICO R�OS
.� DOTACIONES
.� TABLAS AUXILIARES PARA LA DESCRIPCI�N GENERAL DE LOS USOS Y PRESIONES
.� RELACI�N DE MEDIDAS
.� FUENTES DE INFORMACI�N
BOE 12 Febrero 2009. Correcci�n de errores OM ARM/2656/2008 de 10 Sep. (Instrucci�n de Planificaci�n Hidrol�gica) Afectaciones recientes
Correcci�n de errores OM ARM/1195/2011 de 11 May. (modificaci�n OM ARM/2656/2008 de 10 Sep., instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica) Ocultar / Mostrar comentarios P�rrafo segundo del apartado 5.1.1.1 del n�mero 5 redactado por el n�mero dos del art�culo �nico de la Orden ARM/1195/2011, de 11 de mayo, por la que se modifica la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica (�B.O.E.� 13 mayo; correcci�n de errores �B.O.E.� 25 mayo). T�ngase en cuenta que la presente modificaci�n ser� de aplicaci�n a los planes hidrol�gicos que est�n pendientes de aprobaci�n a la entrada en vigor de la misma, conforme establece la disposici�n transitoria �nica de la citada Orden.
OM ARM/1195/2011 de 11 May. (modifica OM ARM/2656/2008 de 10 Sep., instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica) Ocultar / Mostrar comentarios P�rrafo segundo del apartado 5.1.1.1 del n�mero 5 redactado por el n�mero dos del art�culo �nico de la Orden ARM/1195/2011, de 11 de mayo, por la que se modifica la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica (�B.O.E.� 13 mayo; correcci�n de errores �B.O.E.� 25 mayo). T�ngase en cuenta que la presente modificaci�n ser� de aplicaci�n a los planes hidrol�gicos que est�n pendientes de aprobaci�n a la entrada en vigor de la misma, conforme establece la disposici�n transitoria �nica de la citada Orden.
P�rrafo final del apartado 5.1.1.2 del n�mero 5 introducido por el n�mero tres del art�culo �nico de la Orden ARM/1195/2011, de 11 de mayo, por la que se modifica la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica (�B.O.E.� 13 mayo). T�ngase en cuenta que la presente modificaci�n ser� de aplicaci�n a los planes hidrol�gicos que est�n pendientes de aprobaci�n a la entrada en vigor de la misma, conforme establece la disposici�n transitoria �nica de la citada Orden.
P�rrafo final del apartado 5.1.1.4 del n�mero 5 introducido por el n�mero cuatro del art�culo �nico de la Orden ARM/1195/2011, de 11 de mayo, por la que se modifica la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica (�B.O.E.� 13 mayo). T�ngase en cuenta que la presente modificaci�n ser� de aplicaci�n a los planes hidrol�gicos que est�n pendientes de aprobaci�n a la entrada en vigor de la misma, conforme establece la disposici�n transitoria �nica de la citada Orden.
Apartado 5.1.1.5 del n�mero 5 introducido por el n�mero cinco del art�culo �nico de la Orden ARM/1195/2011, de 11 de mayo, por la que se modifica la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica (�B.O.E.� 13 mayo). T�ngase en cuenta que la presente modificaci�n ser� de aplicaci�n a los planes hidrol�gicos que est�n pendientes de aprobaci�n a la entrada en vigor de la misma, conforme establece la disposici�n transitoria �nica de la citada Orden.
P�rrafo final del apartado 6.5 del n�mero 6 introducido por el n�mero seis del art�culo �nico de la Orden ARM/1195/2011, de 11 de mayo, por la que se modifica la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica (�B.O.E.� 13 mayo). T�ngase en cuenta que la presente modificaci�n ser� de aplicaci�n a los planes hidrol�gicos que est�n pendientes de aprobaci�n a la entrada en vigor de la misma, conforme establece la disposici�n transitoria �nica de la citada Orden.
O.M. ARM/2656/2008, 10 septiembre rectificada por Correcci�n de errores (�B.O.E.� 12 febrero). -->
El 24 de septiembre de 1992 fueron aprobadas, por Orden del Ministerio de Obras P�blicas y Transportes, las instrucciones y recomendaciones t�cnicas complementarias para la elaboraci�n de los Planes Hidrol�gicos de cuencas intercomunitarias, dictadas conforme a lo establecido en el Reglamento de la Administraci�n P�blica del Agua y de la Planificaci�n Hidrol�gica, aprobado por el Real Decreto 927/1988, de 29 de julio. El objeto de dichas instrucciones, como se pon�a de manifiesto en el pre�mbulo de la orden, era la obtenci�n de resultados homog�neos y sistem�ticos en el conjunto de la planificaci�n hidrol�gica, partiendo de la heterogeneidad intr�nseca y de las diferentes caracter�sticas b�sicas de cada plan hidrol�gico. Con arreglo a estas instrucciones y recomendaciones fueron elaborados los planes hidrol�gicos de cuencas intercomunitarias, aprobados mediante el Real Decreto 1664/1998, de 24 de julio, por el que se aprueban los Planes Hidrol�gicos de cuenca. El Reglamento de la Administraci�n P�blica del Agua y de la Planificaci�n Hidrol�gica ha sido recientemente modificado por el Real Decreto 907/2007, de 6 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica. Mediante esta modificaci�n se produjo la adaptaci�n del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica a los cambios introducidos en el texto refundido de la Ley de Aguas, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, con motivo de la transposici�n de la Directiva 2000/60/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario en el �mbito de la pol�tica de aguas. Como consecuencia de ello, se hace necesario proceder a la consiguiente adaptaci�n de las instrucciones y recomendaciones aprobadas en 1992 al nuevo Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, antes de la elaboraci�n de los nuevos planes hidrol�gicos. Junto a esta necesidad ha de considerarse la conveniencia de desarrollar las instrucciones con un mayor grado de detalle de forma que sea posible, por un lado, incorporar la experiencia acumulada en los procesos de planificaci�n hidrol�gica realizados en Espa�a, y, por otro, la utilizaci�n de instrumentos tecnol�gicos y posibilidades de tratamiento de datos y de acceso a la informaci�n que son hoy muy superiores a los existentes hace quince a�os. En cuanto a la estructura formal, la instrucci�n se compone de nueve apartados y siete anexos. Tras un ep�grafe introductorio de disposiciones generales, el resto de los apartados se organiza siguiendo las secciones del cap�tulo I del t�tulo I del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica. As�, se regulan sucesivamente las cuestiones relativas a la descripci�n general de la demarcaci�n hidrogr�fica, los usos y presiones antr�picas significativas, las zonas protegidas, el estado de las aguas, los objetivos medioambientales, la recuperaci�n de costes, los programas de medidas y otros contenidos de diverso alcance. Durante el proceso de elaboraci�n de la instrucci�n, se ha consultado a los principales agentes sociales y econ�micos y organizaciones no gubernamentales que tienen relaci�n con la planificaci�n hidrol�gica, al Consejo Asesor de Medio Ambiente, a las comunidades aut�nomas y a los departamentos ministeriales afectados. En su virtud, de conformidad con lo previsto en la disposici�n final segunda del Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, en la disposici�n final cuarta del Real Decreto 907/2007, de 6 de julio, y en el art�culo 82 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, dispongo: Art�culo �nico
Aprobaci�n de la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica 1. Se aprueba la instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica, cuyo texto se inserta a continuaci�n.
2. La instrucci�n que se aprueba ser� de aplicaci�n en las cuencas hidrogr�ficas intercomunitarias. Disposici�n derogatoria �nica
Derogaci�n de la Orden del Ministerio de Obras P�blicas y Transportes de 24 de septiembre de 1992 Queda derogada la Orden del Ministerio de Obras P�blicas y Transportes de 24 de septiembre de 1992, por la que se aprueban las instrucciones y recomendaciones t�cnicas complementarias para la elaboraci�n de los Planes Hidrol�gicos de cuencas intercomunitarias. DISPOSICIONES FINALES
T�tulo competencial La presente orden ministerial se dicta al amparo de lo dispuesto en el art�culo 149.1.22.� de la Constituci�n, que reserva al Estado la competencia sobre la legislaci�n, ordenaci�n y concesi�n de recursos y aprovechamientos hidr�ulicos cuando las aguas discurran por m�s de una comunidad aut�noma. Disposici�n final segunda
Entrada en vigor La presente orden entrar� en vigor el d�a siguiente al de su publicaci�n en el �Bolet�n Oficial del Estado�. 1.
El objeto de esta instrucci�n de planificaci�n hidrol�gica es el establecimiento de los criterios t�cnicos para la homogeneizaci�n y sistematizaci�n de los trabajos de elaboraci�n de los planes hidrol�gicos de cuenca, conforme a lo establecido en el art�culo 82 del Reglamento de la Planificaci�n Hidrol�gica, aprobado mediante Real Decreto 907/2007, de 6 de julio.
A los efectos de la presente instrucci�n, se entender� por:
1. Acu�fero: una o m�s capas subterr�neas de roca o de otros estratos geol�gicos que tienen la suficiente porosidad y permeabilidad para permitir ya sea un flujo significativo de aguas subterr�neas o la extracci�n de cantidades significativas de aguas subterr�neas (art�culo 40 bis del Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas, en lo sucesivo TRLA).
2. Aglomeraci�n urbana: zona geogr�fica formada por uno o varios municipios, o por parte de uno o varios de ellos, que por su poblaci�n o actividad econ�mica constituya un foco de generaci�n de aguas residuales que justifique su recogida y conducci�n a una instalaci�n de tratamiento o a un punto de vertido final (art�culo 2 del Real Decreto-Ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las Normas aplicables al Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas).
3. Agua suministrada en abastecimiento de poblaci�n:agua entregada a la poblaci�n referida al punto de captaci�n o salida de embalse. Incluye las p�rdidas en conducciones, dep�sitos y distribuci�n.
4. Aguas continentales: todas las aguas en la superficie del suelo y todas las aguas subterr�neas situadas hacia tierra desde la l�nea que sirve de base para medir la anchura de las aguas territoriales (art�culo 40 bis.� TRLA).
5. Aguas costeras: las aguas superficiales situadas hacia tierra desde una l�nea cuya totalidad de puntos se encuentren a una distancia de una milla n�utica mar adentro desde el punto m�s pr�ximo de la l�nea de base que sirve para medir la anchura de las aguas territoriales y que se extienden, en su caso, hasta el l�mite exterior de las aguas de transici�n (art�culo 16 bis.1 TRLA).
6. Agua registrada y no registrada en abastecimiento de poblaci�n: agua registrada es el agua suministrada a las redes de distribuci�n medida por los contadores y agua no registrada es la diferencia entre el agua suministrada y la registrada. Dentro del agua no registrada se agrupan las p�rdidas aparentes y las p�rdidas reales. Entre las primeras estar�an los consumos autorizados que no se miden ni facturan (diversos usos municipales), los consumos no autorizados y las imprecisiones de los contadores. Las p�rdidas reales comprenden las fugas en la red de distribuci�n y en las acometidas, as� como las fugas y vertidos en los dep�sitos.
7. Aguas de transici�n: masas de agua superficial pr�ximas a las desembocaduras de los r�os que son parcialmente salinas como consecuencia de su proximidad a las aguas costeras, pero que reciben una notable influencia de flujos de agua dulce (art�culo 16 bis.1 TRLA).
8. Aguas superficiales: las aguas continentales, excepto las aguas subterr�neas; las aguas de transici�n y las aguas costeras, y, en lo que se refiere al estado qu�mico, tambi�n las aguas territoriales (art�culo 40 bis.b TRLA).
9. Aguas subterr�neas: todas las aguas que se encuentran bajo la superficie del suelo en la zona de saturaci�n y en contacto directo con el suelo o el subsuelo (art�culo 40 bis.c TRLA).
10. Buen estado cuantitativo de las aguas subterr�neas: el estado cuantitativo alcanzado por una masa de agua subterr�nea cuando la tasa media anual de extracci�n a largo plazo no rebasa los recursos disponibles de agua y no est� sujeta a alteraciones antropog�nicas que puedan impedir alcanzar los objetivos medioambientales para las aguas superficiales asociadas, que puedan ocasionar perjuicios significativos a ecosistemas terrestres asociados o que puedan causar una alteraci�n del flujo que genere salinizaci�n u otras intrusiones.
11. Buen estado ecol�gico: el estado de una masa de agua superficial cuyos indicadores de calidad biol�gicos muestran valores bajos de distorsi�n causada por la actividad humana, desvi�ndose s�lo ligeramente de los valores normalmente asociados a condiciones inalteradas en el tipo de masa correspondiente. Los indicadores hidromorfol�gicos son coherentes con la consecuci�n de dichos valores y los indicadores fisicoqu�micos se encuentran dentro de los rangos de valores que garantizan el funcionamiento del ecosistema espec�fico del tipo y la consecuci�n de los valores de los indicadores biol�gicos especificados anteriormente. Adem�s las concentraciones de contaminantes no superan las normas establecidas.
12. Buen estado qu�mico de las aguas subterr�neas: el estado qu�mico alcanzado por una masa de agua subterr�nea cuya composici�n qu�mica no presenta efectos de salinidad u otras intrusiones, no rebasa las normas de calidad establecidas, no impide que las aguas superficiales asociadas alcancen los objetivos medioambientales y no causa da�os significativos a los ecosistemas terrestres asociados.
13. Buen estado qu�mico de las aguas superficiales: el estado qu�mico alcanzado por una masa de agua superficial que cumple las normas de calidad medioambiental respecto a sustancias prioritarias y prioritarias peligrosas en los puntos de control, as� como el resto de normas establecidas.
14. Buen potencial ecol�gico: el estado de una masa de agua muy modificada o artificial cuyos indicadores de calidad biol�gicos muestran leves cambios en comparaci�n con los valores correspondientes al tipo de masa m�s estrechamente comparable. Los indicadores hidromorfol�gicos son coherentes con la consecuci�n de dichos valores y los indicadores fisicoqu�micos se encuentran dentro de los rangos de valores que garantizan el funcionamiento del ecosistema y la consecuci�n de los valores de los indicadores biol�gicos especificados anteriormente.Adem�s las concentraciones de contaminantes no superan las normas establecidas.
15. Caudal ecol�gico: caudal que contribuye a alcanzar el buen estado o buen potencial ecol�gico en los r�os o en las aguas de transici�n y mantiene, como m�nimo, la vida pisc�cola que de manera natural habitar�a o pudiera habitar en el r�o, as� como su vegetaci�n de ribera.
16. Caudal generador: caudal que regula la estructura geomorfol�gica de los cauces, evitando su progresivo estrechamiento y colonizaci�n.
17. Contaminante: cualquier sustancia o grupo de sustancias que pueda causar contaminaci�n y, en particular, las que figuran en el anexo II del Reglamento del Dominio P�blico Hidr�ulico (
Real Decreto 606/2003, de 23 de mayo, por el que se modifica el Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de Dominio P�blico Hidr�ulico, que desarrolla los T�tulos preliminar, I, IV, V, VI y VIII de la Ley 29/1985, de 2 de Agosto, de Aguas).
18. Cuenca hidrogr�fica: superficie de terreno cuya escorrent�a superficial fluye en su totalidad a trav�s de una serie de corrientes, r�os y eventualmente lagos hacia el mar por una �nica desembocadura, estuario o delta. La cuenca hidrogr�fica como unidad de gesti�n del recurso se considera indivisible (art�culo 16 TRLA).
19. Demanda de agua: volumen de agua, en cantidad y calidad, que los usuarios est�n dispuestos a adquirir para satisfacer un determinado objetivo de producci�n o consumo. Este volumen ser� funci�n de factores como el precio de los servicios, el nivel de renta, el tipo de actividad, la tecnolog�a u otros.
20. Demarcaci�n hidrogr�fica: zona terrestre y mar�tima compuesta por una o varias cuencas hidrogr�ficas vecinas y las aguas de transici�n, subterr�neas y costeras asociadas a dichas cuencas (art�culo 16 bis.1 TRLA).
21. Elasticidad de la demanda de agua: valor adimensional que mide la variaci�n porcentual del volumen de agua demandado cuando se modifica en un uno por ciento alguna de las variables independientes que constituyen los factores determinantes, como el precio o la renta por habitante.
22. Emisi�n: introducci�n de contaminantes en el medio ambiente derivada de cualquier actividad humana, deliberada o accidental, habitual u ocasional, incluidos los derrames, escapes o fugas, descargas, inyecciones, eliminaciones o vertidos, o a trav�s del alcantarillado sin tratamiento final de las aguas residuales.
23. Entrada de contaminantes en las aguas subterr�neas: la introducci�n directa o indirecta de contaminantes en las aguas subterr�neas, como resultado de la actividad humana.
24. Escenario tendencial: es aquel que se producir�a si se mantuviesen las tendencias de los usos del agua y s�lo se aplicasen las medidas b�sicas necesarias para aplicar la legislaci�n sobre protecci�n de las aguas, definidas en el apartado 8.2.1.1.1 de esta instrucci�n.
25. Especie objetivo: especie aut�ctona de fauna o flora que por su vinculaci�n directa al h�bitat fluvial, por su car�cter end�mico, por estar amenazada o por contar con alguna figura de protecci�n, puede ser seleccionada como indicadora.
26. Estado de las aguas superficiales: la expresi�n general del estado de una masa de agua superficial, determinado por el peor valor de su estado ecol�gico y de su estado qu�mico.
27. Estado de las aguas subterr�neas: la expresi�n general del estado de una masa de agua subterr�nea, determinado por el peor valor de su estado cuantitativo y de su estado qu�mico.
28. Estado ecol�gico: una expresi�n de la calidad de la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas acu�ticos asociados a las aguas superficiales.
29. Estado cuantitativo: una expresi�n del grado en que afectan a una masa de agua subterr�nea las extracciones directas e indirectas.
30. Frecuencia de inspecci�n de la red de abastecimiento de poblaci�n (%/a�o): [Longitud total de las tuber�as, tanto de transporte como de distribuci�n, en las que al menos sus v�lvulas y accesorios son inspeccionados durante el periodo de evaluaci�n (km) x 365/periodo de evaluaci�n (d�as)]/longitud total de las tuber�as (km) x 100
31. Frecuencia de reparaciones de control activo de fugas en la red de abastecimiento de poblaci�n (n�mero/100 km y a�o): [N�mero de fugas detectadas y reparadas a partir de un control activo de fugas durante el periodo de evaluaci�n x 365/periodo de evaluaci�n (d�as)]/longitud total de las tuber�as (km) x 100.
32. Funci�n de demanda: relaci�n entre los factores determinantes, como el precio o la renta por habitante, y el volumen de agua demandado.
33. Garant�a volum�trica: fracci�n de la demanda total que se satisface durante el periodo de c�lculo.
34. H�bitat fluvial: zona de un r�o con condiciones apropiadas para la vida de un organismo, especie o comunidad animal o vegetal.
35. H�bitat potencial �til: superficie de h�bitat que puede ser utilizada preferentemente por la especie objetivo.
36. H�bitat potencial �til m�ximo: m�ximo valor de h�bitat potencial �til que un estadio fisiol�gico de la especie objetivo puede presentar en la masa de agua.
37. Indicador de estacionalidad en abastecimiento de poblaci�n: cociente entre los vol�menes mensuales m�ximo y m�nimo inyectados en la red.
38. �ndice de explotaci�n de la masa de agua subterr�nea:cociente entre las extracciones y el recurso disponible de la masa de agua subterr�nea.
39. �ndices de alteraci�n hidrol�gica: �ndices num�ricos que eval�an la distorsi�n originada en los caudales circulantes con respecto a los caudales naturales a partir de par�metros caracter�sticos del r�gimen de caudales.
40. Marina: puertos con finalidad recreativa o pesquera que han sido excavados en zonas terrestres o h�medas.
41. Masa de agua muy alterada hidrol�gicamente: masa de agua que, por la presencia de elementos de regulaci�n o derivaci�n, o por la concentraci�n de extracciones superficiales o subterr�neas, presenta un r�gimen significativamente diferente del natural, que repercute de forma negativa sobre los ecosistemas acu�ticos y terrestres asociados.
42. Masa de agua superficial: una parte diferenciada y significativa de agua superficial, como un lago, un embalse, una corriente, r�o o canal, parte de una corriente, r�o o canal, unas aguas de transici�n o un tramo de aguas costeras (art�culo 40 bis.e TRLA).
43. Masa de agua subterr�nea: un volumen claramente diferenciado de aguas subterr�neas en un acu�fero o acu�feros (art�culo 40 bis.f TRLA).
44. Masa de agua artificial: una masa de agua superficial creada por la actividad humana (art�culo 40 bis.g TRLA).
45. Masa de agua muy modificada: una masa de agua superficial que, como consecuencia de alteraciones f�sicas producidas por la actividad humana, ha experimentado un cambio sustancial en su naturaleza (art�culo 40 bis.h TRLA).
46. M�ximo potencial ecol�gico: el estado de una masa de agua muy modificada o artificial cuyos indicadores de calidad biol�gicos pertinentes reflejen, en la medida de lo posible, los correspondientes al tipo de masa de agua superficial m�s estrechamente comparable, dadas las condiciones f�sicas resultantes de las caracter�sticas artificiales o muy modificadas de la masa de agua. Adem�s, que los indicadores hidromorfol�gicos sean coherentes con la consecuci�n de dichos valores y los indicadores fisicoqu�micos correspondan total o casi totalmente a los de condiciones inalteradas del tipo de masa de agua m�s estrechamente comparable.
47. Muy buen estado ecol�gico: el estado de una masa de agua superficial cuyos indicadores de calidad biol�gicos muestran los valores normalmente asociados al tipo de masa en condiciones inalteradas y no muestran indicios de distorsi�n o muestran indicios de escasa importancia. Adem�s, no existen alteraciones antropog�nicas de los valores de los indicadores hidromorfol�gicos y fisicoqu�micos correspondientes al tipo de masa de agua superficial, o existen alteraciones de muy escasa importancia.
48. Nivel de referencia: la concentraci�n de una sustancia o el valor de un indicador en una masa de agua subterr�nea correspondiente a condiciones no sometidas a alteraciones antropog�nicas o sometidas a alteraciones m�nimas, en relaci�n con condiciones inalteradas.
49. Nivel b�sico: el valor medio medido por lo menos durante los a�os de referencia 2007 y 2008 sobre la base de los programas de seguimiento o, en el caso de sustancias identificadas despu�s de los citados a�os de referencia, durante el primer per�odo para el que se disponga de un per�odo representativo de datos de control.
50. Norma de calidad de las aguas subterr�neas: toda norma de calidad medioambiental, expresada como concentraci�n de un contaminante concreto, un grupo de contaminantes o un indicador de contaminaci�n en las aguas subterr�neas, que no debe superarse en aras de la protecci�n de la salud humana y del medio ambiente.
51. P�rdidas aparentes de agua en abastecimiento de poblaci�n: comprenden los consumos autorizados que no se miden ni facturan, los consumos no autorizados y las imprecisiones de los contadores.
52. P�rdidas reales de agua en abastecimiento de poblaci�n: comprenden las fugas en la red de distribuci�n y en las acometidas y las fugas y vertidos en los dep�sitos.
53. Potencial ecol�gico: una expresi�n de la calidad de la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas acu�ticos asociados a una masa de agua artificial o muy modificada.
54. Presi�n significativa: presi�n que supera un umbral definido a partir del cual se puede poner en riesgo el cumplimiento de los objetivos medioambientales en una masa de agua.
55. Recursos disponibles de agua subterr�nea: valor medio interanual de la tasa de recarga total de la masa de agua subterr�nea, menos el flujo interanual medio requerido para conseguir los objetivos de calidad ecol�gica para el agua superficial asociada, para evitar cualquier disminuci�n significativa en el estado ecol�gico de tales aguas, y cualquier da�o significativo a los ecosistemas terrestres asociados.
56. R�gimen natural: r�gimen hidrol�gico que tendr�a lugar en un tramo de r�o sin intervenci�n humana significativa en su cuenca vertiente.
57. R�os ef�meros: cursos fluviales en los que, en r�gimen natural, tan s�lo fluye agua superficialmente de manera espor�dica, en episodios de tormenta, durante un periodo medio inferior a 100 d�as al a�o.
58. R�os intermitentes o fuertemente estacionales: cursos fluviales que, en r�gimen natural, presentan una elevada temporalidad, fluyendo agua durante un periodo medio comprendido entre 100 y 300 d�as al a�o.
59. R�os permanentes: cursos fluviales que en, r�gimen natural, presentan agua fluyendo, de manera habitual, durante todo el a�o en su cauce.
60. R�os temporales o estacionales: cursos fluviales que, en r�gimen natural, presentan una marcada estacionalidad, caracterizada por presentar bajo caudal o permanecer secos en verano, fluyendo agua, al menos, durante un periodo medio de 300 d�as al a�o.
61. Servicios relacionados con el agua: todas las actividades relacionadas con la gesti�n de las aguas que posibilitan su utilizaci�n, tales como la extracci�n, el almacenamiento, la conducci�n, el tratamiento y la distribuci�n de aguas superficiales o subterr�neas, as� como la recogida y depuraci�n de aguas residuales, que vierten posteriormente en las aguas superficiales.Asimismo, se entender�n como servicios las actividades derivadas de la protecci�n de personas y bienes frente a las inundaciones (art�culo 40 bis.i TRLA).
62. Sequ�a: es un fen�meno natural no predecible que se produce principalmente por una falta de precipitaci�n que da lugar a un descenso temporal significativo en los recursos h�dricos disponibles.
63. Sequ�a prolongada: es una sequ�a producida por circunstancias excepcionales o que no han podido preverse razonablemente. La identificaci�n de estas circunstancias se realizar� mediante el uso de indicadores relacionados con la falta de precipitaci�n durante un periodo de tiempo y teniendo en cuenta aspectos como la intensidad y la duraci�n.
64. Subcuenca: la superficie de terreno cuya escorrent�a superficial fluye en su totalidad a trav�s de una serie de corrientes, r�os y, eventualmente, lagos hacia un determinado punto de un curso de agua (generalmente un lago o una confluencia de r�os).
65. Sustancias peligrosas: sustancias o grupos de sustancias que son t�xicas, persistentes y pueden causar bioacumulaci�n, as� como otras sustancias o grupos de sustancias que entra�an un nivel de riesgo an�logo.
66. Sustancias prioritarias: sustancias reguladas a trav�s de la Decisi�n 2455/2001/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de noviembre de 2001, por la que se aprueba la lista de sustancias prioritarias en el �mbito de la pol�tica de aguas, y por la que se modifica la Directiva 2000/60/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuaci�n en el �mbito de la pol�tica de aguas. Entre estas sustancias se encuentran las sustancias peligrosas prioritarias.
67. Tendencia significativa y sostenida al aumento de concentraci�n: cualquier aumento significativo desde el punto de vista estad�stico y medioambiental de la concentraci�n de un contaminante, grupo de contaminantes o indicador de contaminaci�n en las aguas subterr�neas para el que se haya determinado la necesidad de una inversi�n de la tendencia.
68. Usos del agua: las distintas clases de utilizaci�n del recurso, as� como cualquier otra actividad que tenga repercusiones significativas en el estado de las aguas.A efectos de la aplicaci�n del principio de recuperaci�n de costes, los usos del agua deber�n considerar, al menos, el abastecimiento de poblaciones, los usos industriales y los usos agrarios (art�culo 40 bis j TRLA).
69. Valor umbral en aguas subterr�neas: una norma de calidad de las aguas subterr�neas fijada por los Estados miembros.
70. Zona I o interior de las aguas portuarias: Seg�n el art�culo 96.2.� de la Ley 48/2003, de 26 de noviembre, de r�gimen econ�mico y de prestaci�n de servicios de los puertos de inter�s general, la Zona I abarcar� las aguas abrigadas naturalmente que comprenden las d�rsenas destinadas a operaciones portuarias, incluyendo las zonas necesarias para maniobras de atraque y reviro, y los espacios de agua incluidos en los diques de abrigo. Es una zona delimitada por el Ministerio de Fomento para cada puerto de inter�s general a trav�s de su correspondiente plan de utilizaci�n espacios portuarios.
71. Zona II o exterior de las aguas portuarias: comprende el resto de las aguas dentro de la zona de servicio de un puerto de inter�s general, no incluidas en la definici�n anterior, que han sido delimitadas por el Ministerio de Fomento en el plan de utilizaci�n de espacios portuarios.
La descripci�n general de la demarcaci�n hidrogr�fica incluir� mapas con los l�mites y localizaci�n de las masas de agua superficial y de las masas de agua subterr�nea, as� como un inventario de los recursos superficiales y subterr�neos, con sus reg�menes hidrol�gicos y las caracter�sticas b�sicas de calidad de las aguas.
Las masas de agua superficial de cada demarcaci�n hidrogr�fica se clasificar�n en la categor�a de r�os, lagos, aguas de transici�n o aguas costeras.
De acuerdo con su naturaleza, podr�n clasificarse como naturales, artificiales o muy modificadas, seg�n los criterios expuestos en los ep�grafes siguientes.
Para cada masa de agua superficial se especificar� la ecorregi�n en la que se sit�a y el tipo al que pertenece, de acuerdo con los apartados 2.2.1.2 y 2.2.1.3, respectivamente. En el caso particular de las masas naturales se especificar�n, adem�s, sus condiciones de referencia, mientras que para las masas calificadas como artificiales o muy modificadas se especificar� su potencial ecol�gico y la motivaci�n conducente a tal calificaci�n.
MASAS DE AGUA SUPERFICIAL NATURALES
IDENTIFICACI�N Y DELIMITACI�N
Para la delimitaci�n de las masas de agua superficial se aplicar�n los siguientes criterios generales:
a) Cada masa de agua ser� un elemento diferenciado y, por tanto, no podr� solaparse con otras masas diferentes ni contener elementos que no sean contiguos, sin perjuicio de lo especificado para el caso de complejos lagunares.
b) Una masa de agua no tendr� tramos ni zonas pertenecientes a categor�as diferentes. El l�mite entre categor�as determinar� el l�mite entre masas de agua.
c) Una masa de agua no tendr� tramos ni zonas pertenecientes a tipolog�as diferentes. El l�mite entre tipolog�as determinar� el l�mite entre masas de agua.
d) Una masa de agua no tendr� tramos de diferente naturaleza. El l�mite entre los tramos o zonas naturales y muy modificados determinar� el l�mite entre masas de agua.
e) Se definir�n masas de agua diferentes cuando se produzcan cambios en las caracter�sticas f�sicas, tanto geogr�ficas como hidromorfol�gicas, que sean relevantes para el cumplimiento de los objetivos medioambientales.
f) Una masa de agua no tendr� tramos ni zonas clasificados en estados diferentes. El lugar donde se produzca el cambio de estado determinar� el l�mite entre masas de agua. En caso de no disponer de suficiente informaci�n sobre el estado de la masa de agua se utilizar� la informaci�n disponible sobre las presiones e impactos a que se encuentra sometida.
g) Se procurar� que una masa de agua no tenga tramos ni zonas con distintos niveles de protecci�n.
En la delimitaci�n podr�n tenerse en cuenta otros criterios adicionales que permitan incorporar las circunstancias locales o los l�mites administrativos y faciliten el proceso de planificaci�n.
Se podr�n agrupar distintas masas de agua superficial a efectos de su caracterizaci�n de acuerdo con los criterios especificados en los siguientes ep�grafes.
Junto con las masas de agua de las diferentes categor�as deber�n identificarse los peque�os elementos de agua superficial conectados directa o indirectamente con aqu�llas y que no hayan sido definidos como masas de agua. El fin de esta identificaci�n es la protecci�n y mejora, en su caso, de tales elementos mediante la aplicaci�n de las medidas pertinentes, a incluir en el programa de medidas, en el grado en que sea necesario para alcanzar los objetivos ambientales de las masas con las que est�n conectadas.
Red hidrogr�fica b�sica
En cada demarcaci�n hidrogr�fica se definir� la red hidrogr�fica b�sica a partir de la cual se proceder� a la delimitaci�n de las masas de agua superficial continentales.
Dicha red se obtendr� de modo que el �rea de la cuenca vertiente en cualquiera de sus puntos sea superior a 10 km� y la aportaci�n media anual en r�gimen natural sea superior a 0,1 m�/s.
A la red hidrogr�fica obtenida de esta forma se a�adir�n los tramos declarados de inter�s para la protecci�n de la vida pisc�cola por la Directiva 78/659/CEE, , de 18 de julio de 1978, relativa a la calidad de las aguas continentales que requieren protecci�n o mejora para ser aptas para la vida de los peces, as� como, en su caso, aquellos tramos que resulten de los acuerdos de coordinaci�n con Portugal en cumplimiento de lo establecido en el Convenio sobre cooperaci�n para la protecci�n y el aprovechamiento sostenible de las aguas de las cuencas hidrogr�ficas hispano-portuguesas, hecho en Albufeira el 30 de noviembre de 1998.
Los tramos en los que, cumpli�ndose las condiciones exigidas, el agua fluya bajo tierra se incorporar�n a la red hidrogr�fica b�sica como tramos virtuales. Asimismo, se incorporar�n como tramos virtuales aquellas partes de la red hidrogr�fica donde se encuentren ubicados lagos, embalses o aguas de transici�n, sin perjuicio de la posterior definici�n de estos elementos como masas de agua de la categor�a correspondiente. En cualquier caso, mediante tramos reales o virtuales, la red hidrogr�fica b�sica deber� tener continuidad en todo su recorrido.
La red hidrogr�fica b�sica se definir� mediante un sistema de informaci�n geogr�fica con un nivel de detalle no inferior al correspondiente a la cartograf�a digital a escala 1:25.000 del Instituto Geogr�fico Nacional.
Las masas de agua de la categor�a r�o se delimitar�n a partir de la red hidrogr�fica b�sica definida en el ep�grafe anterior mediante la aplicaci�n de los criterios generales definidos en 2.2.1.1.
Con los citados criterios, el procedimiento para la delimitaci�n de las masas de agua de la categor�a r�o consistir� en la segmentaci�n de la red hidrogr�fica b�sica mediante subdivisiones sucesivas por diferencias de categor�a, de tipolog�a, de naturaleza y de estado, considerando adem�s, en su caso, la presencia de elementos f�sicos relevantes.
Una vez identificadas las partes diferenciadas de la red hidrogr�fica b�sica mediante este procedimiento, se considerar�n como masas de agua significativas de esta categor�a aquellos tramos cuya longitud sea superior a 5 km.
Los elementos de longitud inferior podr�n agruparse hasta alcanzar un tama�o significativo o incorporarse a otras masas de agua significativas de acuerdo con los siguientes criterios:
a) Los peque�os tramos situados entre tramos o masas de otra categor�a podr�n reagruparse con dichos tramos o masas asumiendo su categor�a. As� se considerar�n los tramos de r�o entre una sucesi�n de lagos.
b) Los peque�os tramos situados en desembocadura diferenciados por su categor�a podr�n reagruparse con el tramo o masa contiguo asumiendo su categor�a. As� se considerar�n las aguas de transici�n que no tienen entidad suficiente para ser designadas como masas de agua y que se asignan a la masa de agua r�o situada aguas arriba.
c) Los peque�os tramos situados entre tramos o masas de otra tipolog�a podr�n reagruparse con dichos tramos o masas asumiendo su tipolog�a.
d) Los peque�os tramos situados en cabecera o desembocadura y diferenciados por su tipolog�a, podr�n reagruparse con el tramo o masa contiguo asumiendo su tipolog�a.
e) Los peque�os tramos situados entre tramos o masas de diferentes tipolog�as podr�n reagruparse con el tramo o masa de tipolog�a m�s similar, asumiendo dicha tipolog�a.
f) Los peque�os tramos naturales situados entre tramos o masas de agua muy modificados podr�n reagruparse con dichos tramos o masas asumiendo su naturaleza.
g) Los peque�os tramos muy modificados situados entre tramos o masas naturales podr�n reagruparse con el tramo o masa natural con cuya tipolog�a coincidan, asumiendo su naturaleza.
No podr�n aplicarse los criterios anteriores si en los peque�os tramos objeto de reagrupaci�n se encontrara una estaci�n de control o se cumplieran las condiciones de referencia. En ambos casos se mantendr�a el tramo con la categor�a, naturaleza y tipolog�a iniciales.
Los tramos que, tras la aplicaci�n de los criterios anteriores, contin�en sin resultar significativos no tendr�n que identificarse necesariamente como masas de agua, salvo que ello supusiera la interrupci�n de la red hidrogr�fica b�sica. En todo caso, los tramos no identificados como masas de agua deber�n protegerse y, si es necesario, deber�n mejorarse sus condiciones hasta el l�mite requerido para lograr los objetivos medioambientales en las masas de agua con las que est�n directa o indirectamente conectados.
Las masas de agua de la categor�a r�o se incluir�n en un mapa digital junto con el resto de las masas de agua superficial y elementos cuya representaci�n gr�fica sea lineal, es decir, masas de agua artificiales y muy modificadas asimilables a r�o o l�ticas y tramos virtuales.
La definici�n geogr�fica de cada masa de agua r�o se completar� con las coordenadas del centroide correspondiente.
Se considerar�n como masas de agua significativas de esta categor�a aquellos lagos y zonas h�medas cuya superficie sea superior a 0,08 km� y que, al mismo tiempo, tengan una profundidad m�xima superior a 3 metros, as� como todas aquellas con una superficie mayor de 0,5 km�, con independencia de su profundidad.
Asimismo, se incorporar�n aquellos lagos o zonas h�medas que, a�n no verificando estos criterios morfom�tricos, presenten, a juicio de la Administraci�n competente y de forma motivada, una especial relevancia ecol�gica, incluyendo, en todo caso, los humedales de importancia internacional de acuerdo con el Convenio de Ramsar que resulten asimilables a esta categor�a.
Aquellos lagos o zonas h�medas pr�ximos a la costa que, verificando los criterios anteriores, presenten una influencia marina tal que determine las caracter�sticas de las comunidades biol�gicas presentes, se integrar�n en la categor�a de aguas costeras o de transici�n como lagunas costeras o de transici�n, respectivamente.
Para la aplicaci�n de los criterios morfom�tricos anteriores, la superficie de la masa ser� la correspondiente al per�metro de m�xima inundaci�n en situaci�n actual y la profundidad ser� la profundidad m�xima de la masa de agua.
Cada masa se definir� geogr�ficamente mediante su per�metro, delimitado de acuerdo con el citado criterio de m�xima inundaci�n. La escala a la que se delimitar� el contorno ser� la m�s adecuada en cada caso, con un mayor detalle a medida que disminuya la superficie del lago, pero siempre con un detalle no inferior al correspondiente a la escala 1:25.000. Dicho per�metro se incluir� en un mapa digital junto con el resto de las masas de agua superficial cuya representaci�n gr�fica sea poligonal, es decir, aguas de transici�n y costeras naturales, masas de agua artificiales y muy modificadas asimilables a lago o l�nticas y masas de agua artificiales y muy modificadas asimilables a aguas de transici�n y costeras.
En el caso de zonas h�medas de importancia internacional se delimitar� el per�metro de cada parte diferenciada de agua superficial contenida en el correspondiente sitio Ramsar, de acuerdo con la enumeraci�n efectuada en la ficha sint�tica que figura en la resoluci�n por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros que autoriza la inclusi�n de dicho humedal en la lista del Convenio Ramsar.
Cuando la ficha sint�tica no incluya una relaci�n pormenorizada de las partes diferenciadas de agua superficial que comprende, se reflejar�n aqu�llas que aparezcan delimitadas en el Inventario nacional de zonas h�medas o en otras fuentes de informaci�n oficiales.
Las partes diferenciadas as� delimitadas en cada sitio Ramsar podr�n agruparse en una o en varias masas si se cumplen las condiciones para complejos lagunares establecidas al final del presente ep�grafe.
La definici�n geogr�fica de cada lago se completar� con las coordenadas del centroide del pol�gono correspondiente.
Igualmente se indicar� si se encuentra situado sobre la red hidrogr�fica b�sica. Asimismo se indicar� la superficie ocupada en caso de m�xima inundaci�n.
Podr�n agruparse en una �nica masa de agua aquellas lagunas de un complejo lagunar o palustre que pertenezcan a la misma tipolog�a, sean de la misma naturaleza y, en su caso, requieran la aplicaci�n de las mismas medidas para la consecuci�n de los objetivos ambientales.
Aguas de transici�n
Se considerar�n como masas de agua significativas de esta categor�a aquellas aguas de transici�n que tengan una superficie superior a 0,5 km�. En determinados casos de inter�s ecol�gico o social podr�n ser consideradas, a juicio de las administraciones competentes, y de forma motivada, masas de agua de tama�o inferior.
Se integrar�n tambi�n en esta categor�a aquellos lagos, lagunas o zonas h�medas en general que, verificando los criterios de tama�o y profundidad especificados para la categor�a de lagos en el apartado 2.2.1.1.3, sean parcialmente salinos como consecuencia de su proximidad a las aguas costeras, pero que reciban una notable influencia de flujos de agua dulce.
Se incluir�n, en todo caso, las zonas h�medas de importancia internacional de acuerdo con el Convenio de Ramsar asimilables a esta categor�a.
Para la delimitaci�n de las masas de agua de transici�n se aplicar�n los criterios generales definidos en 2.2.1.1 y, en particular, para el establecimiento del l�mite entre las aguas de transici�n y las aguas costeras se utilizar�n los l�mites fisiogr�ficos adaptados a las singularidades morfol�gicas de las desembocaduras, tales como barras, deltas, islas, cabos, calas, ensenadas o bah�as, recogidas en la cartograf�a n�utica disponible.
Para el establecimiento del l�mite entre las aguas de transici�n y los r�os se utilizar�, como criterio general, la m�xima penetraci�n de la marea en el estuario, que coincide con el l�mite entre el dominio p�blico hidr�ulico y el dominio p�blico mar�timo terrestre. Para la definici�n de este l�mite se emplear�n los datos de los correspondientes deslindes.
Teniendo en cuenta las diferencias morfol�gicas y ecol�gicas existentes a lo largo de la costa, la delimitaci�n de las masas de agua de transici�n tambi�n podr� apoyarse en los siguientes criterios:
a) Gradiente de salinidad.
b) Extensi�n de la pluma de agua dulce en el mar.
c) Otros criterios asociados a una correcta descripci�n del estado de la masa de agua.
La definici�n geogr�fica de cada masa se efectuar� mediante su per�metro, que en la zona terrestre llegar�, como m�nimo, hasta el nivel medio del mar y, cuando la informaci�n cartogr�fica lo permita, podr� extenderse hasta el nivel de las pleamares.
Para la delimitaci�n podr� emplearse cartograf�a terrestre o n�utica o una combinaci�n de ambas, seleccionando la fuente m�s apropiada en cada caso. La escala a la que se delimitar� el contorno ser� la m�s adecuada al tama�o de la masa de agua de transici�n, con un mayor detalle a medida que disminuya la superficie de la misma, pero siempre con un detalle no inferior al correspondiente a la escala 1:50.000.
En el caso de lagos, lagunas u otras zonas h�medas que pertenezcan a la categor�a de aguas de transici�n, incluidas las zonas h�medas de importancia internacional, los criterios para su identificaci�n y delimitaci�n, as� como para su definici�n geogr�fica, ser�n los especificados para las masas de agua de la categor�a lagos en el apartado 2.2.1.1.3.
El per�metro de cada masa se incluir� en un mapa digital junto con el resto de las masas de agua superficial cuya representaci�n gr�fica sea poligonal, es decir lagos, aguas costeras naturales, masas de agua artificiales y muy modificadas asimilables a lago o l�nticas y masas de agua artificiales y muy modificadas asimilables a aguas de transici�n y costeras.
La definici�n geogr�fica de cada masa de agua de transici�n se completar� con las coordenadas del centroide del pol�gono correspondiente. Se especificar� la superficie ocupada por la masa y se indicar� si se encuentra situada sobre la red hidrogr�fica b�sica.
Se considerar�n como masas de agua significativas de esta categor�a aquellas que comprendan una longitud m�nima de costa de 5 kil�metros. Se podr�n definir masas de tama�o inferior cuando as� lo requiera la correcta descripci�n del estado de la masa de agua correspondiente.
Se integrar�n tambi�n en esta categor�a aquellos lagos, lagunas o zonas h�medas pr�ximos a la costa que, verificando los criterios de tama�o y profundidad especificados para la categor�a de lagos en el apartado 2.2.1.1.3, presenten una influencia marina que determine las caracter�sticas de las comunidades biol�gicas presentes en ella, debido a su car�cter marcadamente salino o hipersalino. Esta influencia depender� del grado de conexi�n con el mar, que podr� variar desde una influencia mareal diaria hasta el aislamiento mediante un cord�n dunar con comunicaci�n ocasional exclusivamente.
Para la delimitaci�n de las masas de agua costera se aplicar�n los criterios generales definidos en 2.2.1.1, asegurando una cobertura total de la zona marina incluida en la demarcaci�n hidrogr�fica.
En particular, el l�mite exterior de las aguas costeras estar� definido por la l�nea cuya totalidad de puntos se encuentran a una distancia de una milla n�utica mar adentro desde el punto m�s pr�ximo de la l�nea de base que sirve para medir la anchura de las aguas territoriales. Esta l�nea de base, de acuerdo con la Ley 10/1977, de 4 de enero, sobre Mar Territorial, es mixta y est� compuesta por la l�nea de bajamar escorada y por las l�neas de base rectas definidas, de acuerdo con la disposici�n transitoria de la citada Ley, en el art�culo 1 del Real Decreto 2510/1977, de 5 de agosto, sobre trazado de l�neas de base recta en desarrollo de la Ley 20/1967, de 8 de abril, sobre extensi�n de las aguas jurisdiccionales espa�olas a 12 millas, a efectos de pesca.
A los efectos de la planificaci�n hidrol�gica, se adoptar� como l�nea de base recta la definida por los puntos incluidos en la tabla 33 del anexo I, donde se han corregido las coordenadas de algunos de ellos para ubicarlos en la posici�n geogr�fica a la que hace referencia el citado Real Decreto (cabos, puntas o islotes) seg�n las cartas n�uticas m�s recientes.
En los tramos de costa en los que no se han definido l�neas de base recta se adoptar� como l�nea de base la l�nea de bajamar viva equinoccial. En la tabla 34 del anexo I se incluye la relaci�n de tramos de costa en que se da esta circunstancia y la carta n�utica a emplear para su delimitaci�n, con indicaci�n de sus escalas y fechas.
El l�mite interior de las aguas costeras coincidir� con el l�mite exterior de las aguas de transici�n o con la l�nea de pleamar viva equinoccial en la zona terrestre. Si no se dispone de esta informaci�n se utilizar� como l�mite el nivel medio del mar.
La definici�n geogr�fica de cada masa de agua costera se efectuar� mediante su per�metro. Para la delimitaci�n del borde terrestre se utilizar� preferentemente cartograf�a n�utica, salvo que la cartograf�a terrestre disponible aporte una mayor definici�n, y tendr� un detalle no inferior al correspondiente a la escala 1:50.000.
En el caso de los lagos, lagunas u otras zonas h�medas que pertenezcan a la categor�a de aguas costeras, incluidas las zonas h�medas de importancia internacional, los criterios para su identificaci�n y delimitaci�n, as� como para su definici�n geogr�fica, ser�n los especificados para las masas de agua de la categor�a lagos en el apartado 2.2.1.1.3.
El per�metro de cada masa se incluir� en un mapa digital junto con el resto de las masas de agua superficial cuya representaci�n gr�fica sea poligonal, es decir lagos, aguas de transici�n naturales, masas de agua artificiales y muy modificadas asimilables a lago o l�nticas y masas de agua artificiales y muy modificadas asimilables a aguas de transici�n y costeras.
Esta definici�n geogr�fica se completar� con las coordenadas del centroide del pol�gono correspondiente.
Se indicar�, adem�s, la superficie m�xima ocupada por la misma.
Los r�os y lagos se clasificar�n en dos regiones ecol�gicas o ecorregiones denominadas Pirineos y Regi�n ib�ricomacaron�sica, la primera de las cuales corresponde a la zona pirenaica y la segunda al resto de Espa�a, seg�n se muestra en la figura 1.
Figura 1. Regiones ecol�gicas de r�os y lagos
La regi�n de los Pirineos queda delimitada por la zona pirenaica situada por encima de 1.000 m de altitud y comprende parte de la cuenca del Ebro y de las Cuencas Internas de Catalu�a, seg�n se detalla en la figura 2.
Figura 2. Detalle de la parte espa�ola de la regi�n ecol�gica Pirineos
Las regiones ecol�gicas de las aguas de transici�n y costeras ser�n el Oc�ano Atl�ntico y el Mar Mediterr�neo, como se muestra en la figura 3.
Figura 3. Regiones ecol�gicas de aguas de transici�n y costeras
A los efectos de la planificaci�n hidrol�gica, el l�mite entre ambas regiones se localiza en el Arrecife La Parra, situado en el tramo costero comprendido entre Tarifa y Punta Carnero, seg�n se detalla en la figura 4.
Figura 4. Detalle de la zona en que se sit�a el l�mite entre las regiones ecol�gicas atl�ntica y mediterr�nea
Las masas de agua superficial naturales de cada categor�a se clasificar�n en tipos seg�n se indica en los siguientes ep�grafes.
Las masas de agua de esta categor�a se clasificar�n en uno de los siguientes tipos:
Tabla 1. Tipos de r�os
R�os de llanuras sil�ceas del Tajo y Guadiana
R�os de la depresi�n del Guadalquivir
R�os de las penillanuras sil�ceas de la Meseta Norte
R�os mineralizados de la Meseta Norte
R�os manchegos
R�os sil�ceos del piedemonte de Sierra Morena
R�os mineralizados mediterr�neos de baja altitud
R�os de la baja monta�a mediterr�nea sil�cea
R�os mineralizados de baja monta�a mediterr�nea
R�os mediterr�neos con influencia c�rstica
R�os de monta�a mediterr�nea sil�cea
R�os de monta�a mediterr�nea calc�rea
R�os mediterr�neos muy mineralizados
Ejes mediterr�neos de baja altitud
Ejes mediterr�neo-continentales poco mineralizados
Ejes mediterr�neo-continentales mineralizados
Grandes ejes en ambiente mediterr�neo
R�os costeros mediterr�neos
R�os Tinto y Odiel
R�os de serran�as b�ticas h�medas
R�os c�ntabro-atl�nticos sil�ceos
R�os c�ntabro-atl�nticos calc�reos
R�os vasco-pirenaicos
Gargantas de Gredos-B�jar
R�os de monta�a h�meda sil�cea
R�os de monta�a h�meda calc�rea
R�os de alta monta�a
Ejes fluviales principales c�ntabro-atl�nticos sil�ceos
Ejes fluviales principales c�ntabro-atl�nticos calc�reos
R�os costeros c�ntabro-atl�nticos
Peque�os ejes c�ntabro-atl�nticos sil�ceos
Peque�os ejes c�ntabro-atl�nticos calc�reos
El procedimiento para la clasificaci�n de una masa de agua en uno de estos tipos consiste en identificar, en primer lugar, los tipos presentes en cada demarcaci�n hidrogr�fica, de acuerdo con lo indicado en la tabla 36 del anexo II. A continuaci�n se seleccionar�n aquellos de estos tipos a los que pueda corresponder la masa de agua por su ubicaci�n geogr�fica, seg�n los mapas orientativos de la figura 5 del anexo II. Finalmente, la masa de agua se clasificar� en el tipo para el que haya una mayor coincidencia entre las variables de la masa de agua en condiciones naturales y los rangos y umbrales definidos para cada tipo en la tabla 37 del anexo II. En caso de que haya m�s de un tipo posible, se asignar� a aqu�l cuyas medianas se aproximen m�s a las de la masa de agua, de acuerdo con lo indicado en la tabla 38 del anexo II, y cuya denominaci�n refleje mejor las caracter�sticas de la masa de agua.
De modo excepcional, dado el car�cter singular de los tipos 10, 13 y 19, la clasificaci�n no se lleva a cabo en estos casos siguiendo el procedimiento general descrito.
El tipo 10, que corresponde a r�os mediterr�neos con influencia c�rstica, incluir� aquellos r�os cuyas caracter�sticas ambientales coincidan con las del tipo 9, pero que se diferencien de �stos por presentar un r�gimen de caudales muy regular, al proceder la mayor�a de sus aportaciones de aguas subterr�neas de origen c�rstico.
El tipo 13, correspondiente a r�os mediterr�neos muy mineralizados, incluir� aquellos r�os cuyas aguas est�n mucho m�s mineralizadas que los r�os de su entorno biogeogr�fico, condicionando la existencia de comunidades biol�gicas singulares, adaptadas a salinidades elevadas.
Finalmente, el tipo 19 incluir�, adem�s de los r�os Tinto y Odiel, todos aquellos tributarios con condiciones fisicoqu�micas similares.
Tabla 2. Tipos de lagos
Alta monta�a septentrional, profundo, aguas �cidas
Alta monta�a septentrional, profundo, aguas alcalinas
Alta monta�a septentrional, poco profundo, aguas �cidas
Alta monta�a septentrional, poco profundo, aguas alcalinas
Alta monta�a septentrional, temporal
Media monta�a, profundo, aguas �cidas
Media monta�a, profundo, aguas alcalinas
Media monta�a, poco profundo, aguas alcalinas
Alta monta�a meridional
C�rstico, calc�reo, permanente, hipog�nico
C�rstico, calc�reo, permanente, surgencia
C�rstico, calc�reo, permanente, cierre travert�nico
C�rstico, calc�reo, temporal
C�rstico, evaporitas, hipog�nico o mixto, grande
C�rstico, evaporitas, hipog�nico o mixto, peque�o
Interior en cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n baja, permanente
Interior en cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n baja, temporal
Interior en cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n media, permanente
Interior en cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n media, temporal
Interior en cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n alta o muy alta, permanente
Interior en cuenca de sedimentaci�n, mineralizaci�n alta o muy alta, temporal
Interior en cuenca de sedimentaci�n, hipersalino, permanente N�m. Denominaci�n

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 

Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
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