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Timestamp: 2017-09-22 06:00:15+00:00

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Emprender, lanzarse a la empresa, el concepto de Empresa no refiere unívocamente al término de organización, compañía o institución, también denotaba un obrar, un hacer.
La definición de la RAE, en los puntos 2 y 3 refiere al ente, y en los puntos 1 y 4 al hacer.
Los emprendedores, los empresarios son esos individuos que modelan y transforman al mundo, son los ven más allá del hoy y trabajan contra viento y marea para llevar adelante sus anhelos, una raza particular de características particulares.
“Cualquiera puede intentar convertirse en emprendedor, pero no cualquiera puede lograrlo.”
Podríamos modelar que características definen al Emprendedor y así convenir un criterio común sobre el cual reflexionar e intercambiar ideas, de este modo además, obtendríamos criterios para discernir cuando estamos reuniendo o no dichas características, una hoja de ruta para guiarnos en la osadía de emprender una empresa.
“Seremos emprendedores transformando realidad, siempre y cuando nos comportemos como tales, cuando no, seremos espectadores de lo que sucede y de lo que nunca sucederá.”
Emprender tiene un aspecto interno “el deseo”y otro externo ” el hacer”. El deseo de emprender debe estar ligado a un hacer, el deseo opera en el pensamiento y en la emoción, son nuestras ganas y estas deben ser inmensas y tan colosales como nuestras metas. El hacer opera en la realidad, cada acto u omisión en pos de concretar nuestros anhelos nos convierte en emprendedor, cuando nuestros hábitos son disfuncionales a nuestros anhelos conspiramos fuertemente a un autoboicot.
Nuestros deseos crean realidad cuando nos conducimos en la realidad a través de ellos. A veces el Miedo se torna en freno, pero cuando el Deseo es fuerte nos impulsa a trascenderlo, y en ese trascender concretamos nuestros sueños.
“Uno puedo elegir entre refugiarse en lo seguro o avanzar y crecer.
El miedo debe ser superado una y otra vez”- Abraham Maslow
Un emprendedor crea y modela realidad, dicha tarea requiere Temple para persistir ante los obstáculos, Apertura y Creatividad para aprender de los errores, Disciplina para preparase, Inquietud para buscar medios, Confianza para liderar, y como no pretendo agotar esta enunciación, quiero destacar por ultimo a la Pasión para alimentar una convicción férrea en aquello a por lo que vamos.
La Pasión es ese fuego que quema obstáculos, ese fuego en la mirada que enciende a la de los demás, ese fuego el que ilumina el camino, ese fuego el que abriga al equipo, ese fuego que arde por crecer. ¿Quieres emprender? alimenta tu llama y arde en plenitud.
Autor RootsPublicado el octubre 31, 2015 octubre 17, 2016 Categorías UncategorizedEtiquetas Abraham Maslow,business,ceo,crecimiento,Desarrollo,emprendedores,Emprender,empresas,gerencia,habilidades,innovación,innovador,inspiraciónDeja un comentario en Emprender
Comúnmente advertimos con facilidad la inteligencia individual, ya que es fácilmente denotable, “él es inteligente” pero a la hora de advertir la inteligencia colaborativa no sucede de igual modo, el hecho reside en que el punto de referencia se disuelve en un colectivo, y ello hace que se diluya la percepción de la riqueza que este brinda, por lo que nuevamente enfocamos nuestra atención hacia él individuo. De este modo olvidamos que este colectivo hace al contexto en el cual solo algunos “particulares” brillan con más fulgor.
¿Cuántos casos de éxito, sin menoscabar al individuo, dependen de sus pares y contextos?
La vara con la que se mide el éxito parece haber sido tallada para medir solo al éxito personal, ahora bien, no nos olvidemos del éxito colectivo, somos seres sociales, nuestro entorno nos estimula, si estos son los indicados potenciarán o limitarán nuestras habilidades y así nuestras posibilidades. En muchas oportunidades desear lo mejor para “uno” es en en definitiva lo mejor para “nosotros”, ya que es por medio de un conjunto integrado donde se alcanza dicha realización.
¿Cómo generamos una inteligencia colectiva que nutra nuestras vidas y contextos, nuestros trabajos y organizaciones?
En nuestro accionar hay prácticas funcionales y disfuncionales que transforman la dinámica de los colectivos. Conocerlas es el primer paso para realizarlas, no todas las situaciones de la vida merecen igual tratamiento, la lógica competitiva y la lógica complementaria coexisten de por si, que esta sea armoniosa y por lo tanto provechosa dependerá del merito de cada quien, ya que el colectivo no es más que la suma de múltiples aportes, como las gotas que hacen a un mar. Cuando no discernimos que lógica corresponde a la circunstancia o caso en concreto, corremos el riesgo de trasformar calmas aguas en tempestades.
Para una mente programada por un individualismo y la competencia, incorporar una lógica colaborativa representa un cambio de paradigma, un cambio mental y ello requiere de un trabajo preciso.
“Las mentes son como los paracaídas, solo sirven si están abiertas”.
Trabajar desde la lógica colaborativa es la base para servirse de la inteligencia colectiva, es una nueva forma de integrar equipos de trabajo, de aunar esfuerzos y dinámicas de trabajo, el trabajo 2.0 es otra forma de general valor, son los resultados colectivos los que superan a los talentos individuales.
En conclusión, la suma de talentos de una organización brindará una inteligencia colectiva siempre y cuando podamos trabajar desde una lógica colaborativa. Caso contrario poseeremos a los mejores jugadores, pero no al mejor equipo.
Autor RootsPublicado el septiembre 5, 2015 octubre 17, 2016 Categorías UncategorizedEtiquetas business,cambio,colaboración,competencia,complementariedad,crecimiento,Desarrollo,Empresa,ganar ganar,gestion,habitos,innovar,lucidez,motivacion,organizaciones,recursos,trabajoDeja un comentario en Inteligencia Colaborativa
Autor RootsPublicado el julio 10, 2015 octubre 17, 2016 Categorías UncategorizedEtiquetas Abraham Maslow,crecimiento,Desarrollo,Empresa,ensayo,gerencia,gestion,Maslow,Necesidades Básicas,Necesidades Sociales,Piramide de Maslow,reflexion,Seguridad Empresarial,superacionDeja un comentario en Las Necesidades Empresariales
La Zona de Confort Empresarial
La Zona de Confort es un concepto que puede ser de gran utilidad, ya que permite reflexión y discernimiento sobre distintos aspectos de la vida, brinda perspectiva de análisis y una mirada global de la realidad.
Para quienes no estén familiarizados con el concepto, la Zona de Confort de una persona es el entorno que domina, lo que conoce, a lo que está habituado, su rutina. Somos lo que hacemos, nuestros hábitos y entornos nos definen.
Nuestra Zona de Confort es el resultado de la repetición sostenida en el tiempo de múltiples factores, dice el proverbio:
Y la sabiduría del refrán completa,
“cosechas lo que siembras”.
Sucede que a veces perdemos esta noción y la vida “nos pasa”, sin dar cuenta de que el éxito o fracaso de hoy, más allá del azar, responde a un camino recorrido, que lo acontece, es el resultado de un proceso transitado y refirmado día a día.
Una vez más comparto una parábola sobre la cual ya en otra oportunidad me he referido. (1 Parábola de la rana hervida)
Si introducimos una rana en un recipiente con agua hirviendo, el animal saltará inmediatamente para salir de él; pero si la metemos en agua a temperatura ambiente y empezamos a calentar paulatinamente la misma, la rana permanecerá tranquila hasta morir literalmente hervida.
Así como a la rana, nos puede suceder que terminemos cocidos en nuestro propio jugo, la olla es para esta, es lo que la zona de confort es para nosotros. Estamos insertos en un ámbito, a veces ameno a veces hostil, lo que hacemos día a día define como nos desenvolveremos en él.
Muchas veces las personas quedan presas de sus tendencias, porque estas son su realidad e identidad, “siempre me maneje así, no sabría qué hacer para cambiar”, ”nadie me va a decir a mí que hacer”, la resistencia al cambio se entiende porque puede generar desconcierto, cambiar es dar un paso hacia lo desconocido.
Somos expertos en lo que hacemos. Sea esto bueno o malo y resulta mas aceptable elegir repetir nuestra mejor performance negativa que nos lleve a la catástrofe, a digerir la torpeza amateur del cambio para evolucionar.
Conocer en que “olla estamos”, es conocer nuestra Zona de Confort, es evidenciar como operamos en nuestra vida en múltiples ámbitos, laboral, familiar sentimental, etc., lo cotidiano nos constituye, dentro de ello habrá cosas positivas y negativas, advertir esto permite, potenciar lo bueno, y erradicar lo malo, transformando lo cotidiano nos transformamos a nosotros. El primer paso es saber dónde estamos parados para luego decidir a donde queremos llegar.
Quiero remarcar que, no se trata de “escapar” de la Zona de Confort, si no de construir una apta y funcional que responda a nuestros intereses y necesidades, “La rutina puede degradar, pero también puede proteger” (Richard Sennet), si somos lo que hacemos, seremos a través de nuestras acciones, siempre arribaremos a una Zona de Confort, siempre construiremos hábitos, rutinas, ámbitos, entonces generemos la más apta para alcanzar plenitud.
Cuando traspolamos la idea de la Zona de Confort al plano empresarial, surgen interesantísimas reflexiones, las empresas también tienen su Zona de Confort, la que denominare Zona de Confort Empresarial (ZCE), una empresa tiene su ámbito, su mercado, competencia, su arquitectura empresarial, también tiene hábitos que la definen, prácticas empresariales que dan forma a su funcionamiento.
La misión de la empresa, “es el primer pensamiento que se siembra”, pero en lugar “cosechar un destino” se cosecha un legado. Ahora bien, por definición en la ZCE, hay aspectos positivos y negativos, los primeros merecen potenciarse, los segundos prescindirse, ¿por qué cuesta advertirlo? porque la ZCE es un estado inercial en el que las tendencias instauradas se vuelven una cotidianeidad “naturalizada” y por acostumbramiento pasan desapercibidas.
¿Qué prácticas empresariales instauradas son funcionales a los intereses de la empresa y cuáles no? ¿Poseo del discernimiento para advertirlo? ¿Mis prácticas y hábitos empresariales, están subiendo la temperatura de la olla?
Es imposible adaptarse al cambio si se ignora el mismo. Cuando se desconoce la Zona de Confort, se pierde la chance de acción para optimizar lo positivo y prescindir las negativo, capacidad de adaptarse al cambio y de fijar el rumbo.
Explorar la Zona de Confort Empresarial, evaluarla y diagnosticarla, es una buena “siembra” a tener presente, toda empresa puede preguntarse, ¿Conoce acabadamente su Zona de Confort Empresarial?, ¿Cuáles son las problemáticas manifiestas en su organización?, ¿Intuye las ocultas?; ¿Conoce todos los intereses y todas las necesidades de su empresa?; ¿Cuenta con prácticas empresariales funcionales a su misión? ¿Qué necesidades no se están atendiendo?; ¿Qué se puede mejorar?, ¿qué se necesita cambiar o incorporar para mejorar?
Las Zonas de Confort se construyen día a día. Tomar conciencia de la gradualidad de los cambios y empezar a notarlos funciona como indicador, nos da información para ponderar el panorama. Si la misión es precisa, construyamos la mejor Zona de Confort para alcanzar los objetivos deseados.-
Autor RootsPublicado el mayo 15, 2015 octubre 17, 2016 Categorías UncategorizedEtiquetas adaptabilidad,cambio,crecimiento,Desarrollo,Empresa,ensayo,gerencia,gestion,habitos,lucidez,motivacion,rana hervida,reflexion,rutina,Seguridad Empresarial,superacion,Zona de confortDeja un comentario en La Zona de Confort Empresarial
El relato de la Naranja
La vida es una negociación constante, en cada ámbito de la vida, sea personal, familiar, profesional, laboral. Cada persona, empresa u organización representa intereses, cada exigencia o concesión, encuentro o desencuentro, es el resultado de algún tipo de negociación.
En la vida, como en el trabajo, nadie obtiene lo que se merece, si no aquello que negocia.
En el marco empresarial existen dos clases de negociaciones, las externas que se dan con otras organizaciones y las internas entre departamentos o el personal. Sea cual fuere el caso, siempre habrá un individuo o grupo, que represente los intereses de la empresa negociando o mediando.-
A mayor habilidad y pericia del negociador, mejor será el resultado a obtener, ahora bien, ¿Podemos ser mejores negociadores? Si, negociar es una habilidad que se entrena y perfecciona, reflexionemos sobre este punto a través un tradicional ejemplo que se encuentra en las escuelas de negociación del mundo entero.
El relato de la Naranja:
Dos hermanas, se disputaban la última naranja, cada una argumenta en su favor. Una manifiesta que por ser la mayor se le debe respeto y que por ello le corresponde la naranja, la otra que por ser la menor, se le debe contención y que por ello le corresponde la naranja.
¿Quién tiene razón? ¿Ambas?
¿Qué la razón la valida? ¿Una o ambas, de que depende?
Hasta aquí tenemos dos individuos o partes, esgrimiendo argumentos sobre su posición, “quiero la naranja”, ¿es más importante ser mayor o menor? los criterios son subjetivos y no resuelven la cuestión.
“Distintos argumentos, mismo objetivo”
Es en esta instancia que toma intervención la madre, escucha a las partes, y ejerciendo la autoridad que le confiere el rol de “Madre” resuelve. Parte la naranja en dos y otorga una mitad a cada una.
¿Fue acertada la resolución de la madre? ¿Qué hubiese hecho usted?
Respecto de las hermanas, primero, cuando defendemos una posición mediante criterios subjetivos, se dificulta el encontrar el punto de vista común que permita llegar a un acuerdo. Segundo, cuando solo sostenemos el argumento ya no pensamos otras posibilidades, o bien ya no pensamos. Tercero, cuando llegamos al límite de nuestra habilidad de negociador, es el momento de conseguir asistencia o bien que interceda un tercero.-
Respecto de la madre, su intervención puede describirse como la de un tercero imparcial, el criterio de resolución para llegar a una solución “justa” fue el de la equidad (Cualidad que consiste en no favorecer en el trato a una persona perjudicando a otra.), una resolución “Salomónica”, (Al rey Salomón se lo retrata como el monarca más sabio y justo de la historia), para que nadie sienta que salió perjudicado por el resultado.
¿Fue una buena resolución? ¿Cuál es el criterio para decir que si, o que no?
La RAE, define la palabra criterio como “Norma para conocer la verdad”. Este opera como un “filtro”, si la situación de análisis pasa el filtro, estaremos en condición de afirmar o negar algo. Se proponen dos criterios, de cumplirse ambos la resolución sera buena, uno solo regular, ninguno mala.
Aprovechamiento de todo el valor que estaba en juego, óptimo de Pareto.-
Satisfacción total de los intereses de las partes.-
Atento a esos dos criterios la resolución arribada es la siguiente:
1) se entregó toda la naranja, es decir el 100%, de lo que estaba en juego.
2) Cada parte solo obtuvo el 50%, de lo que esperaba.
Conclusión: la resolución arribada solo cumple el primer criterio. Resolución Regular.
¿Podría haber habido una solución más eficiente?
La realidad es que el relato de la naranja no termina ahí, resta agregar lo siguiente:
La hermana mayor se fue con su mitad, y refunfuñando pensó, ahora solo puedo beber la mitad del jugo y no saciaré mis sed.-
La hermana menor se fue con su mitad, y refunfuñando pensó, ahora solo tengo media cascara para rallar y no podré preparar la tarta.-
Lo que acabamos de leer son los intereses no manifiestos de las hermanas que solo exigieron la naranja, cuando en realidad una quería su jugo y la otra la cascará para específicos propósitos.-
En el caso de la naranja, ni las hermanas ni la madre indago los intereses, ¿para qué querían la naranja?
De haberse exteriorizado los intereses, ambas hubiesen obtenido el 100% de lo que querían, todo el jugo y toda la cascara.-
Retomando los criterios antes expuestos,
Satisfacción total de los intereses de las partes.
Una resolución en base a intereses, cumple con los dos criterios y genera una resultado completamente eficiente.
Hasta aquí podemos advertir que el tratamiento que se le dé a una negociación determina su resultado, en el primer caso se denomina tratamiento de Suma Cero, el segundo es tratamiento Colaborativo.
Suma cero: son las situaciones en que la que el valor en juego se denomina “torta fija”, lo que se lleva una parte la pierde la otra, se gana acosta del otro, relación se la conoce como Ganar/Perder. Son situaciones competitivas.- Este es el método, que es utilizado en el relato, en la primer resolución donde la naranja se divide a la mitad.-
Negociación colaborativa: esta es la situación de falacia de suma cero, expresa que no todas las situaciones son competitivas, si no que pueden ser complementarias, en esta ultima el valor en juego se denomina “torta móvil” porque puede “agrandarse”, sumar valor a la mesa de negociación, y todos los participantes se ven beneficiados, ganamos en relación al otro, esta relación se la conoce como Ganar/Ganar. Este es el método, que es utilizado en el relato en la segunda posibilidad de resolución, en la que explorados los intereses, se reparte el jugo a una y la cascara a otra.-
Frente a una negociación, no siempre la solución más obvia es la más eficiente y óptima. Prepararnos para negociar marca la diferencia, ayuda a detectar aparentes situaciones de mera distribución, que en realidad requieren un tratamiento integrativo, donde se suma valor a la mesa de negociación, comúnmente conocido como “agrandar la torta”, a más valor, más para repartir.
En una empresa hay situaciones que merecen tratamiento distributivo y otros integrativo, perder esta noción puede acarrear a una pérdida de creación de valor inmensa. La falacia de suma cero demuestra que el triunfo de una parte no se traduce en la derrota de la otra. Cuando los equipos de trabajo y departamentos en una empresa operan desde una lógica colaborativa generan relaciones de retroalimentación virtuosa.
La vida es una negociación constante, tanto para los individuos como para las organizaciones, cada exigencia o concesión, encuentro o desencuentro, es el resultado de algún tipo de negociación. Discernir las situaciones competitivas de las complementarias, nos permitirá conducirnos con mayor eficiencia, en una organización la exploración y alineación de intereses puede marcar una ventaja diferencial, ¿Esta listo para comenzar?
Autor RootsPublicado el mayo 15, 2015 octubre 17, 2016 Categorías UncategorizedEtiquetas Abraham Maslow,adaptabilidad,business,cambio,ceo,colaboración,conflicto,crecimiento,dialogo,Empresa,ensayo,falacia,familia,ganar ganar,gerencia,gestion,habitos,harvard,lucidez,Mediación,motivacion,narración,negociación,reflexion,Seguridad Empresarial,suma cero,superacion,torta,vinculos,win winDeja un comentario en Negociación y Mediación en la Empresa
Ubuntu, negociación distributiva y el elemento relación
Comparto una historia que antes de confirmarla exhaustivamente, elijo creerla por cierta. La historia que fácilmente puede encontrarse por internet dice así:
Si bien la historia tiene muchos puntos para reflexionar, tomando el concepto de identidad colectiva que se infiere de Ubuntu, quería compartir algunas líneas, que aunque este antropólogo azorado no ha de leer, me hubiese gustado contarle de haberlo topado en algún café.
La negociación, juego (con prescindencia del motivo) que propuso el antropólogo, se planteó en términos de competitividad, suma cero, Win/Lose, el ganador se lleva todo, si por ganador se entiende quien se queda con la torta, perdón, las manzanas.
Ahora bien, ese enfoque no explora los intereses de los participantes, quienes tamizando lo que nosotros denominaríamos el elemento relación, en términos de Ubuntu, la propuesta del antropólogo se volvía una situación lose-lose.
Contemplando el interés que nace en ubuntu no había un escenario posible, en el cual la consigna del antropólogo llevase a una situación win-lose. La resolución de la cultura Xhosa, necesariamente llevaba a un tratamiento win-win. Podría decir que, solo de ese modo se pudo llevar todo el valor que había disponible en esa mesa, la infelicidad colectiva restaba valor al resultado de la negociación, por lo que analizado bajo el prisma de los elementos la negociación colaborativa, un óptimo de Pareto solo en término de unidades de manzanas, no hubiese contemplado todo el valor que estaba en juego.
La vida es una negociación constante, y hay mucho más que manzanas en la canasta, Ubuntu.
Autor RootsPublicado el abril 22, 2015 octubre 17, 2016 Categorías NegociaciónEtiquetas adaptabilidad,antropologo,business,cambio,ceo,colaboración,competencia,complementariedad,crecimiento,Desarrollo,dialogo,distributiva,Empresa,ensayo,falacia,ganar ganar,gerencia,gestion,habitos,harvard,Mediación,motivacion,suma cero,ubuntu,vinculos1 comentario en Ubuntu, negociación distributiva y el elemento relación

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