Source: http://untref.edu.ar/raesta/n3_art4.php
Timestamp: 2019-10-19 04:23:46+00:00

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Liliana Pascual1Doctora en Ciencias de la Educación (UBA) y Licenciada en Sociología (UBA). Especialista en Sociología de la Educación y Metodología de la Investigación. Fue becaria del CONICET, Investigadora Visitante del National Institute of Child and Human Development (NICHD) en Estados Unidos, Directora de Programación Educativa del Ministerio de Educación de la CABA y Directora Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa del Ministerio de Educación de la Nación. Correo electrónico: pascual.liliana@gmail.com
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En este trabajo se analizan los antecedentes y las características del actual sistema de información estadística del sistema educativo, que tiene sus orígenes a mediados de la década de los 90. También se plantean las perspectivas futuras de este sistema de información, atendiendo a los cambios tecnológicos que tuvieron lugar en nuestro país en los últimos años.
A principios de los 90, las estadísticas educativas se caracterizaban por la carencia de información a nivel nacional. Sólo se contaba con algunos datos básicos, como cantidad de alumnos y cantidad de establecimientos, datos que no tenían una cobertura completa en todas las jurisdicciones. Se imponía, entonces, la necesidad de un sistema nacional de estadísticas educativas que pudiera adaptarse a un sistema educativo totalmente descentralizado.
Si bien nuestro país posee una organización federal, históricamente se caracterizó por un fuerte centralismo, que se reflejaba también en la organización educativa. El proceso descentralizador, iniciado por la dictadura militar, que principalmente abarcó a los establecimientos educativos del nivel primario, vuelve a retomarse en 1991, cuando se promulga la Ley de Transferencias de los Servicios Educativos a las Provincias, extendiéndose a los establecimientos educativos del nivel secundario y del nivel superior no universitario. La transferencia se hizo efectiva recién a fines de 1992, al firmarse los convenios entre la nación y cada provincia. Para dar una idea de la dimensión de este proceso, basta decir que con la ley de Transferencias se traspasaron a las provincias 3.578 establecimientos educativos de secundaria y 86.374 cargos docentes (Aguerrondo 1997).
El marco normativo que sostiene esta reforma se completa con la Ley Federal de Educación (1993). Esta Ley estableció, entre otras cosas, la organización de un sistema educativo que contenía a todos los niveles y modalidades educativas; extendió la obligatoriedad escolar a 10 años, incluyendo a la educación pre-escolar; estableció la necesidad de acordar las políticas educativas en el seno del Consejo Federal de Cultura y Educación, y determinó el cumplimiento de contenidos curriculares básicos comunes en todo el país (Aguerrondo, 1997).
Durante este período, los bancos internacionales (principalmente el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial), que actuaban como fuente de financiamiento de los programas de reforma educativa, tuvieron también una fuerte presencia en la determinación de las prioridades y las estrategias elegidas, entre ellas, generar un sistema de información y de medición del rendimiento del sistema.
En ese contexto, se crea en 1993, dentro del Ministerio de Educación de la Nación, la Dirección General Red Federal de Información Educativa con el objetivo de elaborar un sistema de información homogéneo para todo el país. El desafío era generar información nueva que pudiera dar cuenta de las transformaciones que estaba sufriendo el sistema educativo en esa época, adoptando otras metodologías de relevamiento y mejorando las condiciones en cuanto a recursos y equipamiento de las unidades de estadística educativa jurisdiccionales, de manera que pudieran sostener los procesos de recolección, procesamiento y análisis de la información en forma descentralizada (Oiberman, 2001).
Un sistema nacional de estadística educativa: el Relevamiento Anual
La fuente de información inicial del sistema nacional de estadística educativa fue el Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos, realizado en 1994, que relevó datos de establecimientos, matrícula, docentes e infraestructura, en todos los establecimientos de los niveles inicial, primario, secundario y superior no universitario de todo el país. A partir del año siguiente, como resultado de acordar con las jurisdicciones las definiciones conceptuales y las metodologías de medición se estaba en condiciones de conformar un nuevo sistema federal de estadísticas educativas que, desde 1996, se conoce como el Relevamiento Anual (RA).
El Relevamiento Anual recoge información sobre el sistema educativo, exceptuando las universidades, y las características de quienes asisten a él en todo el país. Todas las jurisdicciones utilizan los mismos instrumentos de recolección, lo que garantiza la disponibilidad de información homogénea y comparable para todo el ámbito nacional. La implementación de este relevamiento se ajusta a un glosario, criterios metodológicos y procedimientos comunes que aseguran la comparabilidad de los datos en adecuadas condiciones de cobertura y calidad. La forma de trabajo desarrollada en sus orígenes, y mantenida durante todos estos años, le ha dado al sistema de estadísticas educativas la solidez necesaria para poder cumplir con esta tarea a lo largo del tiempo. Las 24 jurisdicciones, junto con la Nación, realizan año tras año acuerdos consensuados acerca de las modificaciones y actualizaciones a introducir en los contenidos, las definiciones conceptuales y operativas, y la metodología del RA. Estos acuerdos acompañan la dinámica de los cambios que acontecen en el sistema educativo.
La operatoria para su implementación consiste en lo siguiente: las unidades de estadística distribuyen los instrumentos de relevamiento en las escuelas de cada jurisdicción, que deben cargar la información con un corte al 30 de abril de cada año. En la mayoría de las jurisdicciones2Desde el año 2011, el RA Web introduce la posibilidad de que las escuelas carguen directamente la información en un sistema informático. No obstante, son pocas las jurisdicciones que lo utilizan., los cuestionarios impresos se completan en forma manual, luego se envían a las unidades de estadística provinciales donde se realiza la carga de los datos en un sistema informático y, posteriormente, el procesamiento y análisis de la información. Una vez culminado este proceso, cada jurisdicción envía los datos provinciales al centro nacional, donde se consiste y consolida el Relevamiento Anual, que contiene información estadística para todos los establecimientos educativos del país.
Para realizar este relevamiento se utilizan ocho cuestionarios, denominados “cuadernillos”, que tienen en cuenta los diferentes servicios educativos:
1. Educación Común en sus modalidades Artísticas, Técnico Profesional, Rural, Contexto de Privación de la Libertad e Intercultural Bilingüe de los niveles inicial, primario y secundario.
2. Nivel Superior No Universitario.
3. Modalidad Especial.
4. Modalidad Educación Permanente de Jóvenes y Adultos.
5. Formación Profesional / Capacitación Laboral.
6. Modalidad Artística Vocacional.
7. Servicios Alternativos / Complementarios.
8. Modalidad Domiciliaria y Hospitalaria.
Sin pretender ser exhaustivos, podemos decir que a través de estos cuadernillos, se recaba información sobre las siguientes cuestiones:
a) Las características de los establecimientos educativos (sector de gestión estatal o privado, área geográfica en la que se encuentra, ámbito rural o urbano, equipamiento, tenencia de computadora y software, conectividad, etc.)
b) La oferta académica (tipo de educación), nivel de enseñanza, modalidades secundarias, orientaciones, planes de estudio y carreras que se cursan, programas y proyectos existentes, características pedagógicas, etc.).
c) La organización del servicio educativo (turno en que se brinda la oferta, tipo de jornada, tipo de sección).
d) Características de la planta funcional y del personal que se encuentra fuera de la planta funcional (cargos, horas cátedras y módulos, situación de revista, etc.).
e) Tamaño de la matrícula y sus características demográficas básicas.
f) Trayectorias educativas de los alumnos (acceso, permanencia o abandono del sistema educativo, repitencia, promoción y egreso).
La información estadística sobre el sistema educativo constituye un elemento esencial para la toma de decisiones políticas en el sector, en tanto permite disponer de indicadores confiables para los distintos niveles de gestión en cada una de las jurisdicciones y a nivel nacional. Los indicadores educativos nos permiten una mirada más profunda de la estructura educativa, los niveles de escolarización de la población, las relaciones entre oferta y demanda educativa, la distribución territorial de la oferta educativa, las trayectorias de los alumnos, entre otros. Los indicadores admiten, además, distintos niveles de desagregación: por sector público o privado, por provincia, departamento o localidad, ámbito rural o urbano, año de estudio dentro de cada nivel, etc. De esta manera, permiten examinar los complejos fenómenos educativos en todo el territorio nacional en un marco de comparabilidad inter e intraprovincial.
Si bien el Relevamiento Anual permite mantener las estadísticas continuas del sistema educativo, el Ministerio de Educación Nacional lleva adelante otros operativos de carácter específico: los dos Censos Nacionales de Infraestructura (el primero, tuvo lugar en 1998 y, el segundo, fue realizado de manera continua entre los años 2009 y 2015); los tres Censos Nacionales Docentes correspondientes a los años 1994, 2004 y 2014, y el Relevamiento de Escuelas Rurales, realizado en forma continuada entre los años 2006 y 2009.
Los censos de infraestructura son claves para dar cuenta de las características de la infraestructura escolar argentina, los servicios que prestan los edificios, las características de sus áreas de influencia y el equipamiento pedagógico disponible.
Por su parte, los censos docentes permiten contar con información sobre las personas que se desempeñan como docentes y que trabajan en establecimientos estatales y privados de todos los niveles de enseñanza. El último censo permitió, además, obtener información sobre el personal no docente que trabaja en el sistema educativo.
En cuanto al Relevamiento de Escuelas Rurales, da cuenta de las características específicas de ese tipo de escuelas y de los alumnos que asisten a ellas.
Además del RA y de los relevamientos específicos, otras fuentes claves en la obtención de datos acerca del sistema educativo, son los censos de población y las encuestas de hogares. Ambas fuentes nos brindan información sobre la población total, escolarizada y no escolarizada, que sirve de marco para interpretar las estadísticas educativas. A partir de esta información, puede conocerse el nivel de alfabetismo/analfabetismo de la población, las tasa de escolarización, el nivel educativo alcanzado por la población adulta, entre otros datos.
Contar con estadísticas educativas permitió elaborar no sólo indicadores nacionales, sino también articular con otros sistemas de información regional e internacional, como Mercosur Educativo y UIS/UNESCO.
Un sistema de estadísticas educativas a nivel nacional es imprescindible para la planificación de las políticas educativas, como así también para el monitoreo de los propósitos de las principales leyes que regulan el sistema educativo no universitario (Financiamiento Educativo, Educación Técnico Profesional y Educación Nacional). También se benefician de la mayor cantidad y calidad de información, otros sectores involucrados en el seguimiento y evaluación de las políticas educativas y los interesados en el planeamiento de políticas intersectoriales; organismos nacionales e internacionales; instituciones académicas y no académicas. Además, resulta indispensable para otros usuarios como investigadores, periodistas y público en general, que pueden realizar distintos análisis sobre el funcionamiento, las principales características y el desarrollo del sistema educativo.
Nuevos desafíos del Sistema Federal de Información Educativa
Como hemos visto hasta acá, el Sistema Federal de Información Educativa está basado principalmente en el Relevamiento Anual -RA-, operativo de carácter censal, donde la mínima unidad de relevamiento y análisis es la sección de alumnos. El RA recoge con un corte anual -al 30 de abril de cada año- la información consolidada a nivel nacional sobre las principales variables del sistema educativo. Dentro del Ministerio de Educación Nacional, la Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa (DiNIECE) es el organismo responsable de la producción y difusión de la información estadística sobre el sistema educativo y realiza esta función en el marco de la Red Federal de Información Educativa (RedFIE), conformada por las Unidades de Estadística Educativa – UEE- de las 24 jurisdicciones del país.
Actualmente, el sistema de información educativa afronta nuevos desafíos que derivan de un sistema educativo en constante transformación, y que se ha vuelto cada vez más complejo. En el año 2006, la Ley de Educación Nacional (LEN) ha producido cambios en el sistema educativo a nivel curricular, en la estructura del nivel educativo, en la cantidad de años de escolaridad obligatoria y en las responsabilidades que deben asumir las escuelas. La obligatoriedad establecida por la LEN, que se extiende desde el nivel inicial hasta completar la educación secundaria, ha incorporado al sistema educativo a los sectores sociales más desfavorecidos y tradicionalmente excluidos, con distintas demandas de formación. Eso implica la necesidad de generar nueva información que permita captar estas transformaciones y hacer un seguimiento más pormenorizado de las trayectorias educativas de los alumnos.
La Ley N° 26206 (LEN) asigna al Ministerio de Educación de la Nación la responsabilidad principal en el desarrollo e implementación de una política de información y evaluación continua y periódica del sistema educativo. Esta información debe servir como insumo para la toma de decisiones tendientes al mejoramiento de la calidad de la educación, la equidad en la transferencia de recursos, la transparencia y la inclusión social.
Además, en los últimos años, se están desarrollando diversas políticas tendientes a la inclusión digital y a la integración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el sistema educativo, avanzando en la provisión de equipamiento tecnológico y conectividad a las escuelas, a sus alumnos y a los docentes en todo el país. Paralelamente, están surgiendo en las jurisdicciones diversas iniciativas, proyectos y aplicaciones informáticas dirigidas a solucionar los requerimientos específicos de información.
Por su parte, la RedFIE ha avanzado, desde el año 2011, en la modificación de los sistemas de carga y consulta de datos, adaptándolos a las nuevas tecnologías e introduciendo la posibilidad de que sean las escuelas las que carguen directamente la información en un sistema informático (RA Web). De esta manera, se intenta acelerar todos los procesos, atacando la debilidad actual del sistema de información que consiste en obtener la información consolidada a nivel nacional con un año de desfasaje. Por su parte, el nuevo sistema de consulta de datos permite la gestión de usuarios diferenciados para acceder a la información a través de internet, posibilitando que las escuelas puedan gestionar su propia información con objetivos administrativos y pedagógicos.
De manera complementaria, a partir del 2011, el Padrón Oficial de Establecimientos Educativos (de acceso al público en la web de la DiNIECE) se actualiza de forma continua, permitiendo obtener información que permite identificar todo el universo de establecimientos escolares del país.
A pesar de estos avances, el Relevamiento Anual presenta varias limitaciones. En primer lugar, trabaja con información agregada de matrícula por sección, lo que no permite seguir las trayectorias escolares reales de los alumnos, ni conocer sus recorridos cada vez más dinámicos y complejos a través del sistema educativo. Como no releva información sobre las cajas curriculares, ni las calificaciones por espacios curriculares, solo permite analizar parcialmente los nudos críticos que presenta el sistema educativo, especialmente en el nivel secundario, cuya obligatoriedad es muy reciente. Por ejemplo, no permite conocer si los alumnos que se van de un establecimiento educativo, abandonaron o pasaron a la educación de jóvenes y adultos o se mudaron de provincia pero siguen adelante con sus estudios; o cuáles son las áreas disciplinares donde sería necesario fortalecer los aprendizajes, apelando a otras estrategias pedagógicas.
El RA recoge información sobre cargos docentes, horas cátedra y módulos, en cada establecimiento educativo. También recoge información sobre la cantidad de personas que trabajan en cada escuela, pero no permite registrar el hecho de que un mismo docente puede trabajar en varias escuelas a la vez y, por lo tanto, puede ser contado más de una vez en la sumatoria final. Por este motivo, al no contar con datos estadísticos sobre los docentes, es necesario, para la gestión de la política educativa, realizar un censo específico cada 10 años para brindar información ajustada sobre este colectivo.
La posibilidad de un solo corte al año restringe mucho la información que se recoge sobre la dinámica del sistema y suele afectar negativamente el seguimiento de las políticas y de los programas educativos que las expresan.
Por último, la modalidad actual de captura de información no permite integrar en un único entorno digital a todas las variables que requieren las distintas áreas del MEN para la planificación de las políticas públicas, que a la manera de un tablero de control, permita también incorporar otras unidades de análisis del sistema educativo.
Es importante mencionar también que, en los últimos años se han desarrollado en varias jurisdicciones, ya sea como desarrollos provinciales o como subproductos del trabajo del PREGASE3El PREGASE se crea en enero de 1996, por Resolución Ministerial, para apoyar el fortalecimiento institucional de las administraciones educativas provinciales, a partir de una reforma administrativa, para mejorar el modelo de gestión y promover el cambio en la cultura organizacional. El objetivo es la implementación de un sistema informático integral para el planeamiento y administración de recursos, centrado en la relación entre planta de cargos, personal, matrícula e infraestructura escolar. Su implementación ha sido muy dispar en las distintas jurisdicciones. (Programa de Reforma de la Gestión Administrativa de los Sistemas Educativos Provinciales), legajos de docentes y alumnos, con distinto grado de avance, cobertura y utilización. Como ejemplo de esta metodología, posibilitada por el avance actual de los sistemas informáticos, podemos mencionar a la provincia de Santa Fe, cuyo Sistema de Gestión Administrativa Escolar (SiGAE Web), le permite disponer casi “en línea” de datos estadísticos educativos provinciales. A su vez, la información que proviene del SiGAE Web alimenta la base de datos del Relevamiento Anual.
En este contexto, y ante la eventualidad de que aparezcan diversos sistemas de información que produzcan información no comparable a nivel país en términos conceptuales y metodológicos, surge la necesidad de que, desde el ámbito nacional, se integren y coordinen los esfuerzos y recursos con el fin de avanzar en la construcción de una base federal nominal de establecimientos, alumnos y docentes. En este proceso, aquellas jurisdicciones que hubieran desarrollado un sistema de información propio, podrán optar por mantenerlo, siempre que esté asegurada la coherencia conceptual y metodológica entre jurisdicciones y la migración al nivel central de la información estadística requerida.
Hacia un Sistema Integral de Información Digital Educativa (SInIDE)
Durante los años 2013 y 2015, se desarrolló, en el marco de la DiNIECE, un Sistema Integral de Información Digital Educativa —SInIDE—, basado en información nominal relevada desde las instituciones educativas de todo el país. Este sistema reúne, articula y compatibiliza los requerimientos de información de las distintas instancias de gestión en los niveles nacional y jurisdiccional, al mismo tiempo que permite a las instituciones educativas diagramar, de acuerdo con la normativa jurisdiccional, sus propios procesos administrativos y pedagógicos. En ese sentido, el sistema está pensado para permitir el seguimiento de las trayectorias de los alumnos, elaborar reportes e informes y tener otras funcionalidades propias de la gestión administrativa de las escuelas.
Como corresponde a un país federal que comprende distintas realidades propias de los sistemas educativos jurisdiccionales, el SInIDE fue desarrollado como un sistema de información integral que permite a la vez una mirada nacional —homologando las distintas realidades— y una mirada federal para que cada jurisdicción tenga acceso transparente y permanente a sus propios datos. Esto implica asegurar que las jurisdicciones puedan satisfacer sus propios requerimientos de información, mientras que los datos están homologados conceptual y metodológicamente.
Debido al modelo descentralizado adoptado por el Sistema Educativo Nacional y a las complejas relaciones políticas que dicho sistema supone, el Consejo Federal de Educación (CFE) es el órgano encargado de la concertación, acuerdo y coordinación de la política educativa nacional. Su principal función es asegurar la unidad y articulación del Sistema Educativo Nacional. Se encuentra integrado por el Ministro de Educación de la Nación, por sus pares en cada jurisdicción y tres representantes del Consejo de Universidades. Las resoluciones del Consejo son de cumplimiento obligatorio para las jurisdicciones, tal como lo establece la Ley de Educación Nacional (LEN).
El SInIDE reconoce diversos antecedentes surgidos en el marco del CFE, ante la necesidad de optimizar la información disponible para la toma de decisiones de gestión y dar cuenta, en forma más precisa, de la dinámica de la trayectoria educativa que siguen los alumnos en los distintos niveles de aprendizaje. En primer lugar, podemos mencionar a la Resolución del CFE Nº 59/08, que aprueba la implementación del Sistema Federal de Títulos en todo el país y a la Resolución del CFE Nº 92/09, que define los criterios de funcionamiento del Sistema Federal de Información Educativa, ya que son los dos programas vigentes en los que se basa el SInIDE.
La Resolución del CFE 134/11 expresa en su Art. 8.4, dirigido a la política de evaluación de la calidad educativa, la necesidad de “Implementar de manera gradual, un sistema de información basado en un relevamiento nominal que permita contar con datos sobre la trayectoria educativa de los alumnos, el registro y seguimiento de su pasaje entre establecimientos, niveles, sectores de gestión y ámbitos educativos…” y encomienda a la Subsecretaría de Planeamiento Educativo y a la Secretaría General del CFE a presentar un conjunto de estrategias y acciones a desarrollar.
En el mismo sentido, la Resolución CFE 174/11 establece la necesidad de que las jurisdicciones aseguren el registro y seguimiento de los alumnos de los niveles inicial y el primario, de modo que cada institución educativa pueda contar con un registro del pasaje y la continuidad de los estudios de sus alumnos. Para ello, se define la constitución de un legajo único por alumno que sea compartido por los niveles, que contará con la asistencia técnica y financiera del Ministerio de Educación de La Nación para este proceso.
En el año 2012, todas estas iniciativas confluyen en la Resolución Ministerial N° 1041, que aprueba las líneas de acción dirigidas a contar con un Sistema Integral de Información Digital Educativa (SInIDE), que coordine los distintos sistemas de información existentes en el Ministerio de Educación de la Nación y los unifique en un relevamiento nominal único que genere información educativa homologada a nivel nacional y brinde este insumo a los distintos usuarios de la información educativa. La Resolución incluye, además, la puesta en marcha de un portal web que facilite el acceso y uso de información clave para la gestión educativa, respetándose la normativa vigente en materia de difusión de la información y el debido resguardo de la identidad de las personas y de las escuelas, conforme lo establecido por el artículo 97 de la LEN.
En el mismo año, la Resolución CFE 188/12, que aprueba el Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación Docente 2012–2016, incluye entre las políticas transversales el diseño e implementación del SInIDE, con el objeto de aportar información estadística actualizada para el seguimiento de las trayectorias escolares y la movilidad de los estudiantes en todos los niveles y modalidades, incluyendo información pertinente para la toma de decisiones sobre la formación docente.
Ya en 2014, los ministros de todo el país reunidos en el Consejo Federal de Educación aprueban la Resolución CFE 215/14 que define la implementación del Sistema Integral de Información Digital Educativa –SInIDE-, estableciendo su alcance, objetivos, características y etapas de implementación. Dicha Resolución establece que “será la única fuente de información estadística educativa consolidada a nivel país en el marco del Sistema Estadístico Nacional, para brindar información pública sobre los principales indicadores educativos, orientar políticas, y como insumo central para la planificación de acciones y la gestión de los recursos del Ministerio de Educación de la Nación con destino a jurisdicciones y escuelas”.
Posteriormente, en mayo del 2015, la Resolución CFE 220/15 establece como fuente de información primaria referida a los predios educativos del sistema educativo nacional, las bases de datos relevadas por el Segundo Censo Nacional de Infraestructura Escolar – CeNIE, que se integran en el módulo de Infraestructura del SInIDE, asegurando que las bases de datos almacenadas estén disponibles para todos los organismos con competencia en la carga y actualización de datos sobre infraestructura escolar.
El SInIDE es un sistema de información centralizado que se implementa por módulos en etapas sucesivas, de acuerdo con el avance de la política nacional en materia de infraestructura tecnológica (servidores, redes, conectividad) y con los objetivos de cumplimiento progresivo en términos de producción y análisis de información. Abarca gradualmente la totalidad del sistema educativo, e incorpora las herramientas que permiten el seguimiento de las políticas educativas y facilitan la gestión escolar.
El sistema informático y los servidores que dan soporte al SInIDE son provistos por el MEN. El sistema ha sido desarrollado en software libre y se soporta en una plataforma Web, aunque cuenta con un aplicativo que posibilita realizar algunas operaciones “sin conexión a Internet”, con el fin de asegurar la inclusión en el universo del 100% de las escuelas, dada la falta y/o fallas aún existentes en materia de conectividad en algunas localidades del país. Es amigable, de uso intuitivo, y cuenta con manuales de usuario y ayuda en línea.
Está pensado como un sistema de carga y consulta continua, previendo instrumentar varios cortes de información en el año para la producción de estadísticas, la impresión de títulos y certificados y otras salidas de información. Además, asegura los dispositivos necesarios para posibilitar la transferencia de datos de aquellas jurisdicciones que ya han avanzado en la implementación de sistemas propios (siempre que las bases se ajusten a las definiciones metodológicas consensuadas y al glosario único), y cuenta con políticas de seguridad y de administración de usuarios a fin de resguardar el acceso a la información y la difusión de su contenido.
Metodológicamente, busca integrar en un único sistema de información nominal, las principales variables del sistema educativo para la planificación, seguimiento y evaluación de la gestión de la política educativa en todos sus niveles. Al integrar la información nominal de alumnos y docentes con sus establecimientos educativos y planes de estudio, el SInIDE permite el seguimiento de la dinámica del sistema educativo en todo el país, tanto a nivel de las trayectorias escolares como de las variables contextuales. Este sistema incrementa “la información disponible sobre el sistema educativo, proveyendo datos sobre la caja curricular, calificaciones, la trayectoria escolar de los alumnos —seguimiento de cohortes, promoción tardía—, su movilidad entre los distintos establecimientos, niveles, sectores de gestión y ámbitos, la condición de inclusión en programas educativos y sociales –Asignación Universal por Hijo, Programa de Movilidad, Conectar Igualdad, etc.-, el acceso y utilización de TIC”, entre otros (Resolución Ministerial 1041/12). La información por alumno permitirá, entre otras cosas, conocer el nivel educativo familiar y desarrollar un seguimiento más pormenorizado de las trayectorias escolares. Además, se podrán realizar cruces con otras bases de datos y construir nuevos indicadores que permitan realizar diagnósticos más precisos de la situación del sistema educativo en todo el país y evaluar las políticas educativas que se llevan a cabo.
Como se desprende de la Resolución Ministerial 1041/12, la coordinación de los distintos relevamientos parciales que hoy llegan a las instituciones educativas tiene el objetivo de “compatibilizar las definiciones conceptuales y operativas para el adecuado procesamiento de la información” y minimizar “los esfuerzos de los operadores escolares”. El trabajo se realiza sobre nomencladores unificados y clasificaciones estandarizadas, lo que permite “dotar de un alto nivel de consistencia a la información educativa a nivel nacional y generar una “base de datos digital unificada”, que posibilite la compatibilidad y la transferencia de información para el trabajo de las distintas áreas pedagógicas y estadísticas”, así como la planificación de las acciones y la gestión de los recursos del MEN con destino a jurisdicciones y escuelas.
A nivel de las instituciones educativas, otorga la posibilidad de centralizar en un único sistema la información de la institución, lo que favorece su gestión técnico-administrativa así como su uso y análisis, y facilita a los equipos de conducción la gestión de la información generada por sus propias instituciones. De esta manera, el SInIDE contribuye también “a mejorar la formulación de proyectos en las instituciones escolares, y a evaluar su impacto en el nivel académico de los estudiantes, logrando que los establecimientos sean los primeros usuarios de la información que producen” (Resolución Ministerial 1041/12).
Dado que las jurisdicciones pueden utilizar este sistema o los propios para la carga de información, el SInIDE asegura a todas las jurisdicciones el acceso permanente y transparente a la información de todas sus instituciones educativas, de acuerdo con los distintos niveles “de usuarios definidos: institucional (datos de la institución educativa), jurisdiccional (datos de las escuelas de cada jurisdicción), y nacional (acceso a todos los datos), permitiendo el seguimiento de las trayectorias educativas, docentes e institucionales” (Resolución CFE Nº 215/14, Anexo I).
La plataforma de comunicación entre todos los integrantes del sistema es el Portal Educativo (InfoEDU). En este portal se pone a disposición de los usuarios novedades, noticias, documentos metodológicos, manuales de uso e información agregada sobre el sistema educativo. El portal cuenta con un sistema de consulta web, con distintos niveles de usuario para hacer pública la información estadística y los indicadores de manera de contribuir a facilitar la transparencia, la gestión y la investigación, resguardando, al mismo tiempo, la identidad de las personas e instituciones educativas, (artículo 97 de la Ley de Educación Nacional).
El SInIDE incorpora, a través del “relevamiento en las escuelas de datos nominales de alumnos, la información y funcionalidades preexistentes en dos sistemas, ya en funcionamiento en todo el país: el RA Web y el Sistema Federal de Títulos” (Resolución CFE Nº 215/14, Anexo I). Sin embargo, este proceso de pasaje a un sistema continuo de información por alumno relevada en las instituciones educativas, que reúna, articule y compatibilice los requerimientos de información de las distintas instancias de gestión de la política educativa nacional debe ser progresivo, de manera de asegurar que no se produzcan discontinuidades en el sistema de información de estadística educativa. Por este motivo, la Resolución CFE Nº 215/14, en su Anexo I, establece que “estos dos sistemas convivirán con el SInIDE hasta el momento en que se garanticen las funcionalidades preexistentes, la cobertura del universo completo de instituciones y la continuidad de las series históricas de estadística educativa”.
La implementación del SInIDE está pensada en distintas etapas. En una primera etapa, incluye los niveles Secundario y Superior, excluyendo los estudios universitarios. Por lo tanto, la cobertura esperada alcanza a todos los alumnos de todos los establecimientos y localizaciones del país, tanto de gestión estatal como privada, para los niveles educativos secundario y superior: esto implica, en la actualidad, unas 18.000 escuelas y cerca de 5 millones de alumnos4Para agilizar la carga de alumnos en las escuelas se realizó una articulación con el SINTyS – Sistema de Identificación Nacional, Tributario y Social, dependiente de Presidencia de la Nación- para contar con la base de datos personales validadas.. Posteriormente, se incorporarán todos los demás niveles educativos, las distintas modalidades previstas en la Ley de Educación Nacional, el módulo de docentes y de infraestructura.
En un primer momento, el sistema recabará la siguiente información:
1. A nivel institucional: datos generales de las instituciones educativas, características de su funcionamiento, equipamiento y servicios disponibles (equipamiento tecnológico, disponibilidad de energía eléctrica, cantidad de computadoras portátiles o de escritorio, conectividad a Internet, biblioteca escolar, entre otros).
2. A nivel de oferta educativa: planes de estudio con sus ciclos, espacios curriculares y carga horaria, así como las titulaciones, respetando los requerimientos del Sistema Federal de Títulos. También se podrán apreciar las diferentes modalidades de cursada de acuerdo al nivel y modalidad.
3. A nivel de alumnos: datos personales y de residencia (nombre, apellido, tipo y número de documento, fecha de nacimiento, entre otros), incluyendo información complementaria sobre discapacidad u origen indígena.
Además de la carga de información, el sistema permite realizar algunos procesos habituales de la gestión escolar que posibilitan el seguimiento de las trayectorias educativas, tales como inscripciones, asignaciones de sección, carga de calificaciones, baja, salida o promoción de alumnos.
En relación al módulo de docentes, el Censo Nacional del Personal de Establecimientos Educativos, realizado en el 2014, se constituye en la línea de base que permitirá integrar la información de 1 millón de docentes vinculados a los espacios curriculares que tienen a su cargo y las funciones de otro personal docente dentro de las instituciones. El módulo de información nominal de docentes reemplazará al censo que se realiza cada diez años.
Según se desprende de los distintos documentos para uso interno producidos por la DiNIECE, el módulo de infraestructura del SInIDE permite contar con información sobre predios, construcciones, sus estados de conservación, locales y servicios, espacios escolares y planos de infraestructura escolar.
a) Es un Sistema web de visualización y actualización de los datos relevados en el Censo Nacional de Infraestructura Escolar que permite actualizar la información relevada así como incorporar la relacionada con la creación de nuevos edificios.
b) Es un Sistema Data Warehouse, es decir, un repositorio de todos los datos de infraestructura escolar provincial construido para satisfacer las necesidades de información previamente identificadas de las jurisdicciones.
c) Es un Sistema de carga y consulta continua, previendo la posibilidad de instrumentar varios cortes de información en el año para la producción de información.
d) Permite garantizar los dispositivos necesarios para posibilitar la transferencia de datos de aquellas jurisdicciones que ya han avanzado en la implementación de sistemas propios. Los procesos de transferencia de datos serán trabajados en conjunto con aquellas jurisdicciones que ya disponen de bases digitalizadas de sus sistemas de información sobre infraestructura escolar, ya que convivirán ambos sistemas.
e) Define políticas de seguridad y de administración de usuarios a fin de resguardar el acceso a la información y la difusión de su contenido.
En cuanto a la producción de información estadística, el SInIDE se propone como un sistema de carga y consulta continua, donde los establecimientos educativos podrán volcar los datos centrales de su oferta educativa, la trayectoria de sus alumnos o la organización de la cursada y obtener reportes, listados o certificados en cualquier momento de año. En este sentido, irá generando una base de datos continua o dinámica. No obstante, hasta que se vaya consolidando una cultura de uso y consulta del sistema informático, se plantea la necesidad de pautar de manera consensuada una serie de cortes y salidas de información en distintos momentos del año, que permitan asegurar la actualización de los datos correspondiente a cada “operativo” y brinden una “foto” de la situación a esa fecha determinada.
Esto generará lo que se denomina una “base estática”. Serán reportes estandarizados con carácter de Declaración Jurada, validados por el director de cada establecimiento y chequeados por la jurisdicción correspondiente. Estos reportes proveerán información agregada sobre diversas variables, o la disponibilidad de datos que permitirá realizar consultas con un Data Warehouse.
Algunas consideraciones finales sobre las potencialidades del SInIDE
El nuevo sistema de información estadística permite recoger datos adicionales sumamente útiles para diagnosticar el funcionamiento del sistema educativo y las trayectorias educativas de los alumnos, tanto a nivel de los establecimientos como a nivel provincial o nacional.
En términos de las estadísticas educativas, si bien la unidad de relevamiento seguirá siendo el establecimiento educativo, la mínima unidad de información y de análisis es el alumno (hasta tanto se incorpore el módulo de docentes). Por lo tanto, para todas las variables relacionadas con los mismos, que se venían relevando como agregados por sección /división, la información será recogida para cada uno de los alumnos. Por otra parte, entre los nuevos contenidos de información que el SInIDE incorpora a las bases de datos estadísticas están aquellos que la escuela administra regularmente, pero que hasta ahora no formaban parte de la información relevada a nivel central (notas, asistencias, etc.). Los nuevos contenidos están referidos a información sociodemográfica y educativa de los alumnos y sus familias, así como a los datos académicos indicativos de su transcurso a través de los distintos años y niveles del sistema educativo.
Las mayores potencialidades del SInIDE, en cuanto a la provisión de indicadores significativos que permitan diagnosticar el funcionamiento del sistema educativo, radica en la posibilidad de calcular los mismos indicadores con un mayor nivel de precisión y otros niveles de desagregación (por ejemplo, los indicadores de rendimiento cuantitativo o de eficiencia interna, repitencia, promoción y abandono), y elaborar mediante cohortes reales aquellos indicadores que hasta ahora se calculan mediante cohortes teóricas, (duración promedio de los estudios de todos los miembros de la cohorte, de los egresados y no egresados, años promedio aprobados por cada miembro de la cohorte y por cada miembro no egresado, años/alumnos que toma al sistema educativo obtener un egresado, tasa de pasaje entre los distintos niveles, para mencionar los más significativos).
Esto no sólo permitirá una mayor precisión en el cálculo de los indicadores sino y, fundamentalmente, el cruce con aquellos referidos al clima educativo de las familias de los alumnos y también su asociación con indicadores referidos a las características de los establecimientos donde los alumnos estudian.
Además, permitirá construir nuevos indicadores, como el promedio de notas en las diferentes asignaturas, (por establecimiento, región, años de estudio, modalidad, turno, etc.), el porcentaje de no promovidos que se presenta a rendir examen en cada turno, (por establecimiento, región, años de estudio, modalidad, turno, sexo, clima educativo del hogar, etc.), la cantidad, porcentaje y nómina de repetidores y desertores,(por establecimiento, región, años de estudio, modalidad, turno, sexo, clima educativo del hogar, etc.).
Muchos de estos indicadores pueden ser útiles para la gestión y seguimiento pedagógico de los alumnos, por ejemplo, promedio de notas en cada asignatura por año de estudio y por sección/división; porcentaje de promovidos/no promovidos en cada una de las asignaturas; cantidad, porcentaje y nómina de alumnos que abandonaron la escuela (con pase y sin pase a otros establecimientos) por año de estudio y sección/división; horas de clases anuales y semanales dedicadas a las distintas asignaturas, a partir de las horas contempladas en el plan de estudio vigente en cada establecimiento educativo (por modalidad, establecimiento, etc.). Hasta ahora no es posible construir estos indicadores con fuentes estadísticas, además, posibilita el cruce con información referida al entorno socioeducativo familiar de los alumnos, así como también con características básicas de los establecimientos educativos en los que cursan o han cursado. Todo esto, enriquecerá considerablemente los diagnósticos sobre la problemática educativa y permitirá precisar y evaluar las políticas educativas.
Por último, cabe mencionar que uno de los desafíos más importantes al implementar un sistema de información nominal es lograr niveles óptimos de cobertura, la actualización permanente de los datos y su validación con otras fuentes de información agregadas. Por ello, es importante remarcar que, dada la importancia fundamental que tiene para la gestión educativa en todos sus niveles contar con información estadística completa, oportuna, válida y confiable, en la implementación del SInIDE es fundamental asegurar la cobertura adecuada y la validación de la información surgida del nuevo relevamiento nominal con las series históricas. Constituye, en ese sentido, un gran desafío hacia el futuro.
Aguerrondo, I. (1997), La gestión educativa. El caso de Argentina. Informe presentado al IX Seminario Taller Regional de Políticas y Gestión Educativas. UNESCO/OREALC.
Oiberman, I. (2001), La creación de un Sistema de Información Educativa para la Gestión, Documento de Trabajo Nº 1. Disponible en: http://www.oei.org.ar/edumedia/pdfs/T07_Docu6_Lacreaciondeunsistemade_Oiberman.pdf
Resolución del CFE Nº 59/08. Disponible en: http://www.me.gov.ar/consejo/resoluciones/res08/59-08.pdf
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References: Resolución 
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 artículo 97
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