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MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS PROCESALES
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Salvador Vargas Paz
2 MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS PROCESALES
3 AUTORES: María Isabel Lapuente Madrid, Registradora de la Propiedad María José Barceló, Secretaria Judicial Concepción Martínez Parra, Secretaria Judicial Fructuoso Flores Bernal, Registrador de la Propiedad José Moreno Hellín, Magistrado-Juez de 1ªInstancia José Ángel Sánchez Serrano, Registrador de la Propiedad Antonio Valero Canales, Secretario Judicial COORDINADORES DE LA EDICIÓN: Juan la Cierva Carrasco, Decano Autonómico de Murcia del Ilustre Colegio de Registradores de la Propiedad, de Bienes Muebles y Mercantiles de España Javier Luis Parra García, Secretario de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Murcia Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin consentimiento del Decanato Autonómico en Murcia del Colegio de Registradores de la Propiedad, de Bienes Muebles y Mercantiles de España. Depósito Legal: MU I.S.B.N.: Edita: Decanato Autonómico en Murcia del Colegio de Registradores de la Propiedad, de Bienes Muebles y Mercantiles de España Imprime: Tipografía San Francisco, S.A.
4 MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS PROCESALES OFICINA JUDICIAL Y REGISTROS DE LA PROPIEDAD Y REGISTROS MERCANTILES PROTOCOLO DE COLABORACIÓN ENTRE EL TSJ DE MURCIA Y EL COLEGIO DE REGISTRADORES DE LA PROPIEDAD DE MURCIA
6 ÍNDICE 1.- ESTADO DE LA SITUACIÓN ACTUAL Y EXPERIENCIAS TECNOLÓGIAS EN OTRAS CCAA ESTADO DE SITUACION ACTUAL TABLERO DE EXPERIENCIAS TECNOLÓGICAS EN OTRAS CCAA MANDAMIENTOS DE ANOTACIONES DE EMBARGO AL REGISTRO DE LA PROPIEDAD EN LA JURISDICCION CIVIL Y MERCANTIL EMBARGO Y MANDAMIENTO FORMA y CONTENIDO DEL MANDAMIENTO REMISIÓN DEL MANDAMIENTO ANOTACIÓN PREVENTIVA DE SUSPENSIÓN DE ANOTACIÓN DE EMBARGO CASOS ESPECIALES PARTICULARIDADES SOBRE LA TITULARIDAD DEL BIEN Embargo de bienes gananciales Embargo de cuota de sociedad de gananciales Embargo de la comunidad hereditaria o herencia yacente
7 2.7.- AUMENTO DE LA CANTIDAD INICIALMENTE EM- BARGADA PRORROGA DE LA ANOTACION DE EMBARGO CANCELACIÓN DE EMBARGO CERTIFICACION DE CARGAS Y DECRETOS DE ADJU- DICACION MANDAMIENTO DE CERTIFICACIÓN DE DOMINIO Y CARGAS DECRETOS DE ADJUDICACION Ejecución ordinaria Ejecución hipotecaria A.- Peculiaridades del decreto de adjudicación.. 41 B.- Necesidad de demandar o notificar la existencia del procedimiento de ejecución hipotecaria al tercer poseedor ANOTACION PREVENTIVA DE DEMANDA EL PROCEDIMIENTO PARA LA ADOPCIÓN DE LA MEDIDA LA MEDIDA ES ACCESORIA DEL PROCESO PRINCI- PAL EJECUCIÓN DE LAS MEDIDAS LOS EXPEDIENTES DE DOMINIO Y EL EXPEDIENTE DE LIBERACIÓN DE CARGAS Y GRAVAMENES EXPEDIENTE DE DOMINIO EXPEDIENTE DE LIBERACIÓN DE CARGAS ANEXOS ANEXO 1. CONSIDERACIONES JURÍDICAS A.- EMBARGO DE LA COMUNIDAD HEREDITARIA O HERENCIA YACENTE
8 B.- NECESIDAD DE DEMANDAR O NOTIFICAR LA EXISTENCIA DEL PROCEDIMIENTO DE EJE- CUCIÓN HIPOTECARIA AL TERCER POSEEDOR 58 ANEXO 2. FORMULARIOS A. MODELO NORMALIZADO DE MANDAMIENTO DE EMBARGO B. MODELO NORMALIZADO DE DECRETO DE ADJUDICACIÓN (1) C. MODELO NORMALIZADO DE ADJUDICACIÓN (2).. 80 D. MODELO NORMALIZADO DE DECRETO DE CANCELACIÓN
10 PRÓLOGO 1. Adentrados ya en la segunda década del siglo XXI empieza a ser posible hablar de una nueva era en el mundo del Derecho jurisdiccional, concepto más amplio que el de Derecho procesal al comprender no sólo las normas que rigen el proceso sino también la jurisdicción, y por esta vía la organización judicial y todo lo relativo al personal judicial. El trabajo que aquí se prologa y que lleva por título Manual de buenas prácticas procesales. Oficina judicial y Registros de la Propiedad y Registros Mercantiles pertenece a esa nueva generación del Derecho jurisdiccional. El origen inmediato de esta guía de buenas prácticas lo hallamos en el Protocolo de Colaboración suscrito en 2011 por el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia y el Colegio de Registradores de la Propiedad de Murcia. Por tanto, con este resultado se da cumplimiento a uno de los principales objetivos fijados en dicho acuerdo que encomendaba a una comisión de trabajo integrada por Registradores, Secretarios Judiciales y un Magistrado, la elaboración de un documento en el que se alojaran criterios y pautas uniformes, conforme a las leyes procesales, sobre la comunicación de actos procesales procedentes de las oficinas judiciales dirigidas a los Registros de la Propiedad y Mercantiles. Los destinatarios del documento, que son principalmente los Secretarios Judiciales y los Registradores de la Propiedad y Mercantiles, y por extensión el resto de operadores jurídicos, encontraran un ensayo del modo normalizado de proceder, según ley, jurispru- 9
11 dencia y doctrina de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en la ejecución de determinados actos de comunicación de actuaciones procesales en las que intervienen el órgano judicial con el Registro con ocasión del libramiento del mandamiento de anotación de embargo, de la anotación preventiva, prórroga y cancelación, de la certificación de cargas y decretos de adjudicación, de las anotaciones preventivas de demanda y de algunos procedimientos de jurisdicción voluntaria como los expedientes de dominio y liberación de gravámenes. La utilidad práctica de este manual es, por tanto, indiscutible. 2.Ahora bien, el significado de la guía práctica que se presenta tiene un valor que va más allá de la letra que conforma sus conclusiones. Este trabajo se inspira y desenvuelve en un contexto de transformación del modelo organizativo de las oficinas judiciales, de gestión del proceso y de primeros y decisivos pasos hacia una justicia tecnológicamente avanzada. Es más, este manual alberga otros valores quizás menos visibles que reflejan los verdaderos motivos que impulsaron a los promotores del mismo, el Tribunal Superior de Justicia de la región de Murcia, y singularmente su Secretaria de Gobierno, y el Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de Murcia. Me estoy refiriendo a los conceptos que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos viene acuñando en su doctrina acerca de lo que significa buena Administración de justicia, Administración de justicia eficiente que garantice el principio de celeridad procesal y debida ejecución de las sentencias; en definitiva una Administración de justicia de calidad. Vayamos, brevemente, por partes. 3. Para describir el contexto sucintamente habría que poner la mirada en dos momentos normativos. El primero se produjo con la Ley Orgánica 19/2003, de 23 de diciembre de modificación de la Ley 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial (LOPJ). Esta reforma legal constituyó un inequívoco paso adelante en materia de organización judicial, respecto al modelo decimonónico existente agotado hasta sus últimas consecuencias. Sentó las bases del nuevo sistema sobre un 10
12 tridente organizativo: (1) la generalización de los servicios comunes, y en particular, del servicio común de ordenación del procedimiento, como verdadera piedra angular de la reforma; (2) la incorporación de la idea de gestión a estas organizaciones, con la asignación a los secretarios judiciales de nuevos cometidos y, también de nuevas responsabilidades; y (3) el establecimiento de cierta autonomía funcional a la oficina judicial respecto de las labores de los jueces, de forma que les permita concentrarse en aquello para lo que son imprescindibles, juzgar y hacer ejecutar lo juzgado. Para empezar a llevar a la práctica ese nuevo modelo de organización de la oficina judicial hubo que esperar a un segundo momento normativo. La Ley 13/2009, de 3 de noviembre, de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva Oficina judicial reguló la distribución de competencias procesales entre jueces y Tribunales, por un lado, y secretarios judiciales, por otro. Jueces y magistrados concentrarían su tiempo y esfuerzo en la función de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado; y secretarios judiciales potenciarían en el proceso su función calificadora jurídico-procesal en apoyo a la función jurisdiccional reservada de manera exclusiva y excluyente a jueces y magistrados. Lo tecnológico se traduce con los instrumentos que ponen a disposición los diferentes centros de gestión de la Administración de Justicia, entre los que destaca el Punto Neutro Judicial gestionado por el Consejo General del Poder Judicial del que hacen uso los Registradores, el sistema Lex-Net o finalmente con la Ley 18/2011, de 5 de julio reguladora del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la Administración de Justicia. En este contexto transformador de la justicia se asienta este manual de buenas prácticas. En su gestación hay una clara voluntad de cumplir un deber constitucional desde un principio de coordinación institucional. Aunque resulte elemental, hay que recordar que el artículo 118 de la Constitución impone a todos el deber de prestar la colaboración requerida por los jueces y tribunales en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto. La Ley de Enjuiciamiento Civil y la Ley 11
13 Orgánica del Poder Judicial confía al Secretario judicial la responsabilidad de la práctica de los actos de comunicación en la forma prevista en las leyes. Este nuevo escenario legal en su vertiente organizativa y de distribución de competencias en el proceso se proyecta no solo hacia el interior del órgano judicial del secretario al titular de la potestad jurisdiccional y del funcionario del cuerpo de gestión procesal y administrativa al secretario- sino también hacia el exterior del órgano judicial actos de comunicación del órgano judicial con las partes o con terceros, o con otros órganos judiciales (auxilio judicial) o entidades públicas (auxilio a la justicia)-. En este último campo, el de auxilio a la justicia, incide este Manual de buenas prácticas procesales. Oficina judicial y Registros de la Propiedad y Registros Mercantiles, que se complementa con actos de jurisdicción voluntaria. 4.Surge esta iniciativa de coordinación en momento oportuno y en un marco de ideas adecuado. Cierto es que los modelos procesal y organizativo se hallan en fase de construcción. Mientras tanto la aplicación de la legalidad vigente no puede detenerse y ha de ser dúctil, en el mejor de los sentidos a los que se refería Zagrebelsky, a los nuevos escenarios de la organización judicial. En el espacio del auxilio a la justicia, de la colaboración entre oficinas judiciales y Registros de la Propiedad, en el estricto marco procesal de los artículos 149 5º) de la Ley de Enjuiciamiento Civil ( Los actos procesales de comunicación serán: 5º.- Mandamientos, para ordenar el libramiento de certificaciones o testimonios y la práctica de cualquier actuación cuya ejecución corresponda a los registradores de la Propiedad, Mercantiles ( ) ) y artículo 167 ( Los mandamientos ( ) se remitirán directamente por el secretario que los expida a la autoridad o funcionario a que vaya dirigidos, pudiendo utilizarse los medios previstos en el artículo 162 de la presenta ley [actos de comunicación por medios electrónicos, informáticos y similares]), ambos ámbitos de decisión y recepción no pueden comunicarse o producirse sin una atmósfera de diálogo previo. Hoy día el derecho impone una caracte- 12
14 rística en el funcionamiento conjunto que afecta profundamente al medio de la aplicación del mismo derecho. El trabajo en red, característica de la sociedad globalizada, obliga a que los regímenes autónomos un órgano judicial y un Registro de la Propiedad reúnen este carácter por ley, sin perjuicio del control judicial de los actos de este último que opera en ámbito distinto- establezcan relaciones de observación mutua. La seguridad jurídica no se logra ya mediante una instancia decisoria. Hoy es más necesario profundizar en el método de trabajo de los tribunales. Esa disminución de la inseguridad jurídica se logrará con una conexión reiterada, lo que apunta en la realidad de la práctica judicial, y de las oficinas judiciales y del Registro de la Propiedad, a conocer la importancia de los criterios o modos seguros de actuar. Es, en definitiva, un modo de introducir respecto a estas prácticas procesales uniformes, la idea de una justicia procesal a través de la igualdad. 5. El valor de esta iniciativa del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia y del Colegio de Registradores de la Propiedad de Murcia está en hacer de este diálogo un paradigma de gobernación, participación y de integración en redes de quienes son actores en actuaciones procesales que precisan uniformes criterios jurídicos en la aplicación de la ley. De ese esfuerzo conjunto nos debemos felicitar, y, por supuesto, extender nuestro reconocimiento y deuda de gratitud a los secretarios judiciales, registradores de la propiedad y mercantiles y magistrados que, con su trabajo conjunto, han identificado con profundidad y rigor técnico cuestiones prácticas en su quehacer diario, con la finalidad de que su trabajo sea útil y exportable a otras oficinas judiciales. No estamos ante un trabajo académico o teórico. Es un estudio orientado a la práctica, pero que no renuncia al rigor sistemático y conceptual impregnado de un racionalismo jurídico inherente a quien emite juicios de calificación. Son juicios de calificación jurídica recíprocos: del que lo emite el secretario judicial-, haciendo ejecutar lo juzgado por un juez o tribunal, y de la consustancial función calificadora del Registrador. En fin, es una satisfacción que este trabajo, que seguro tendrá continuidad para profundizar y extenderse a otros aspectos, haya tenido 13
15 su gestación y alumbramiento en el ámbito jurisdiccional del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia que también lo es del Colegio de Registradores de la Propiedad. Hay en este trabajo reflexión pero también renovación y nuevas actitudes, rasgos que lo hacen fuerte y atractivo en una sociedad moderna. Sociedad del conocimiento a la que inexorablemente debe adaptarse la Administración de justicia para conseguir la siempre anhelada agilidad y seguridad jurídica, medios y fines que tanto órganos judiciales como Registros de la Propiedad y Mercantiles estamos llamados a garantizar. Juan Martínez Moya Presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia 14
16 El origen de la presente obra nos remonta a noviembre de 2010, a una jornada en el Decanato de la Región de Murcia del Colegio de Registradores para la presentación de la nueva Oficina Judicial en la que con la asistencia de varios Secretarios Judiciales, entre ellos el Secretario de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, se expusieron detalladamente a nuestros colegiados las novedades más significativas de dicha oficina y en la que se acordó en fase de debate la creación de un proyecto de promoción de buenas prácticas entre oficinas judiciales y registros de la propiedad de la Región de Murcia, entre las que se incluían la creación de un grupo de trabajo mixto para dar impulso y seguimiento a dicho proyecto. Quedó firmado el pasado 8 de marzo de 2011, en la sede del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, el Protocolo de Colaboración entre el TSJ de la Región de Murcia y el Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de Murcia para la promoción de buenas prácticas entre oficinas judiciales y Registros de la Propiedad de Murcia. Dicho protocolo es el fruto del compromiso surgido en aquella reunión que tiene por objeto fundamental la creación de un grupo de trabajo mixto para la resolución de los incidentes que pudieran acaecer durante la práctica diaria y explorar las vías que puedan conducir en el futuro a tramitar de forma automatizada por vía electrónica los mandamientos de embargo y otras comunicaciones que se remitan desde las Oficinas Judiciales a los Registros de la Propiedad, Mercantiles y de Bienes Muebles. Resulta evidente que las excelentes relaciones que a nivel institucional ha tenido el Colegio de Registradores con el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia, son el reflejo del quehacer diario de distintos colectivos de profesionales preocupados por el cumpli- 15
17 miento del derecho y de la seguridad jurídica, si bien es cierto que en ocasiones puntuales la dinámica procesal no ha resultado todo lo fluida y efectiva que sería deseable, lo que afecta también a otros profesionales del Derecho como Abogados y Procuradores, sin perjuicio de que es el particular, quien demanda una administración de justicia rápida, eficaz y de calidad, que ampare sus justas pretensiones sin más dilaciones de las que exige el propio procedimiento. Se hacían necesarios más que nunca unos criterios bien definidos, predecibles y armonizados de actuación en el día a día profesional que este manual ha venido, si no en todo en parte, a colmar. Desde el punto de vista del contenido se abordan cuestiones relativas a los mandamientos de embargo, certificaciones en procedimientos ejecutivos, anotaciones preventivas de demanda, expedientes de dominio y de liberación de cargas y gravámenes, siendo de especial utilidad los modelos y formularios normalizados que se recogen en el anexo. No debemos concebir esta obra como el punto y final, más bien este manual de buenas prácticas debe ser el punto de partida de una más estrecha colaboración, con especial hincapié en el aprovechamiento de la multitud de recursos que las nuevas tecnologías ponen a nuestra disposición y que el Colegio de Registradores a lo largo de su dilatada trayectoria ha sabido abanderar como ya ocurre con la firma electrónica o la presentación telemática de documentos. Por último, debo hacer una especial mención al grupo de trabajo que sacrificando tiempo y esfuerzos ha sabido llevar a buen puerto y plasmar en esta obra soluciones homogéneas, consensuadas y de indudable utilidad práctica para los profesionales cuya meta como ya apunté anteriormente no es otra que la de prestar un mejor y más eficaz servicio público a toda la sociedad. Juan la Cierva Carrasco. Decano Autonómico de la Región de Murcia del Ilustre Colegio de Registradores de la Propiedad, de Bienes Muebles y Mercantiles de España 16
18 INTRODUCCION La nueva Administración de Justicia española, y la murciana en particular, esta comprometida con el objetivo de alcanzar mejores y más cercanas respuestas al ciudadano que solicita tutela judicial efectiva. A tal fin es preciso desarrollar las prácticas procesales que refuercen la seguridad jurídica y optimicen las vías de comunicación jurídica con los distintos operadores legales con los que se relacionan las Oficinas Judiciales. Sin duda, un muy importante colectivo en esta área viene representado por los titulares de los Registros de la Propiedad y Mercantiles. Los Registradores, al igual que los Secretarios Judiciales y los Jueces, asumen la responsabilidad de garantizar que los documentos remitidos a las oficinas Registrales son plenamente válidos y pueden inscribirse, garantizando con ello el derecho adquirido por los justiciables. Cuando existe un compromiso en el logro de la calidad y la eficiencia ya no son válidas las fórmulas autistas sin compartir las visiones y aportaciones de los distintos operadores legales, es preciso que los distintos colectivos alcancemos pautas uniformes y homologadas que den no sólo previsibilidad a abogados y procuradores sino también seguridad jurídica a los ciudadanos. En esta línea, el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia y el Colegio de Registradores de Murcia firmaron el 8 de marzo de 2011 un Protocolo de Colaboración con el objetivo de alcanzar prácticas judiciales y registrales normalizadas en la comunicación diaria que une a Oficinas Judiciales y Registros de la Propiedad en nuestra Comunidad Autónoma. Optamos por el método de la sociedad de la información, el trabajo colaborativo en red. Se formó un grupo de trabajo integrado por tres 17
19 Registradores de la Propiedad, tres Secretarios Judiciales y un Magistrado-Juez. Pusimos en marcha una fórmula de trabajo en red que conocemos bien en este Tribunal Superior de Justicia: compartir la información para mejorar la comunicación. Así, el objetivo primordial del grupo mixto de investigación fue el identificar de forma consensuada aquellas buenas prácticas que mejoren el actual régimen de comunicación entre Oficinas Judiciales y Registros de la Propiedad, conjugando de esta manera la diferente experiencia de los operadores judiciales y de los registradores en el marco de la nueva legislación procesal. De esta manera, hemos entendido que, de forma complementaria a la publicación de las conclusiones, podemos establecer futuros mecanismos de coordinación y puesta en práctica de ese tablero de experiencias y soluciones procesales. Sin duda el alto grado de consenso alcanzado es un formidable salvoconducto para la asunción e incorporación de estas soluciones por parte de Registros de la Propiedad y Oficinas Judiciales. Además, tanto el Colegio de Registradores de la Propiedad como la Secretaría de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia cuentan con instrumentos de difusión y aplicación de estas conclusiones. Así es, en el caso de las Oficinas Judiciales, desde la reforma operada en la Ley Orgánica del Poder Judicial por la LO 19/2003, de 19 de diciembre, y dentro ya ampliado ámbito de competencias procesales de los Secretarios Judiciales, es posible normalizar las prácticas de los diferentes órganos judiciales. A tal efecto contamos con distintos instrumentos en los cuales se puede generalizar las soluciones jurídicas alcanzadas; de un lado, la vía de las instrucciones del artículo 465 de la LOPJ y, de otro, los Protocolos de Actuación Procesal del artículo 8 del Reglamento Orgánico del Cuerpo de Secretarios Judiciales. Este último instrumento, más orientado para el ámbito de los Servicios Procesales y la nueva Oficina Judicial. Siguiendo la línea de la LOPJ, la Ley 13/2009, de 3 de noviembre, de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva Oficina judicial ha comportado un nuevo reparto competencial entre jueces y magistrados que es especialmente acusado en el caso de la jurisdicción civil, área a la que atiende de forma principal el estudio que presentamos. 18
20 El grupo de investigación ha desarrollado sus trabajos desde febrero hasta noviembre de Con el fin de completar los trabajos con una visión más amplia, una vez desarrolladas las distintas reuniones presenciales y virtuales y alcanzado un primer borrador de conclusiones, estas se presentaron a observaciones del colectivo judicial y registradores. Siguiendo las líneas marcadas en el proyecto que se anexó al Protocolo firmado entre el Tribunal Superior de Justicia y el Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de Murcia, las conclusiones alcanzadas se centran en las siguientes materias: 1.- Estado situación actual y experiencias tecnológicas de otras Comunidades Autónomas. Apartado donde después de analizar las distintas soluciones informáticas aplicables a las comunicaciones mixtas, el grupo de trabajo apuesta por el sistema Lexnet como régimen securizado de comunicación bidireccional de los Registros con las Oficinas Judiciales, tanto en la realización de actos de comunicación (remisión de todo tipo de mandamientos) como en el intercambio de documentación cuando ello fuera necesario. 2.- Mandamientos de anotación de embargo al Registro de la Propiedad en la jurisdicción civil. Capítulo donde se abordan la distinta tipología de comunicaciones libradas a los Registros de la Propiedad: Anotación embargo y mandamiento Forma y contenido del mandamiento Remisión y recepción. Casos especiales. Particularidades sobre la titularidad del bien Aumento cantidad inicialmente embargada Prórroga y cancelación embargo 3.- Certificación de Cargas y Decretos de adjudicación. 4.- Anotación preventiva de la demanda. 5.- Los expedientes de dominio y el expediente de liberación de cargas y gravámenes. 19
21 El nivel de consenso alcanzado sobre buenas prácticas y conclusiones ha sido muy elevado, completando prácticamente las cuestiones más jurídicas frecuentes que relacionan ambas oficinas. No obstante, también se han incorporado aquellas cuestiones que, aún no alcanzando solución común, se han anexado como en tanto que temáticas susceptibles de resolución tanto escala de la Dirección General de Registros de la Propiedad como en última instancia por vía jurisprudencial. Se completan los trabajos con unos anexos que incluyen formularios normalizados y consensuados tanto de resolución procesal como de mandamientos y comunicación desde la Oficinas Judiciales a los Registros de la Propiedad: mandamiento de embargo, decretos de adjudicación y decreto de cancelación. No puedo cerrar esta introducción sin mostrar sinceros agradecimientos. En primer lugar al Colegio de Registradores de Murcia por su incondicional apuesta desde el primer momento- por el proyecto presentado por el Tribunal Superior. También al Consejo General de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España por el apoyo mostrado con esta publicación. Finalmente mi reconocimiento y felicitación al grupo de trabajo sin cuyo estudio y conclusiones hoy no tendríamos esta primera experiencia de trabajo en red. Sin duda quedan todavía muchos temas que abordar y sobre los que profundizar. Este es un primer y notable paso de soluciones prácticas y tangibles. Estamos pues, en presencia de un nuevo escenario que invita, antes que a dividir informaciones, a compartir experiencias y buenas prácticas. Con esta misión se emprendió el actual proyecto de promoción de buenas prácticas entre el Colegio de Registradores de la Propiedad de Murcia y el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia y que hoy comenzamos a ver los primeros resultados. Nuevas fórmulas para nuevos tiempos. Tiempos de crisis y tiempos de oportunidad. El tiempo y la historia nos dirán si hemos sabido sacar provecho y conciliar ambas situaciones. Javier L. Parra García Secretario de Gobierno Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia 20
22 1.- ESTADO DE LA SITUACIÓN ACTUAL Y EXPERIEN- CIAS TECNOLÓGIAS EN OTRAS CCAA ESTADO DE SITUACION ACTUAL La Administración de Justicia está viviendo momentos de profundo cambio, que no sólo afectan a su organización interna, sino que también tienen su repercusión en aquellas profesiones que se relacionan en su quehacer diario con ella, y entre ellas, a los Registradores de la Propiedad. Resulta por tanto necesario la elaboración de un protocolo de actuación donde tengan cabida las principales reformas que ha traído la Nueva Oficina Judicial (NOJ) en la relación entre dicha Oficina y los Registros de la Propiedad. Por tanto, la finalidad última de este protocolo debe ser el establecimiento de un canal de comunicación que promueva buenas prácticas entre el Colegio de Registradores de la Propiedad de Murcia y el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia. No debemos olvidar que la ciudad de Murcia ha sido seleccionada para la implantación de la Nueva Oficina Judicial con un despliegue por fases de la misma abarcando en una primera fase solo las Jurisdicciones social, contencioso-administrativo y penal, pero en una segunda también a la Jurisdicción civil. El legislador ya ha dotado a la Jurisdicción civil de una herramienta fundamental, la Ley 13/2009, de 3 de noviembre, de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva oficina judicial y su complementaria Ley Orgánica 1/2009 que viene a completar la Ley Orgánica 19/2003 de 23 de diciembre, ambas de reforma de la Ley 21
23 Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), creadoras de un marco totalmente novedoso para la Administración de Justicia, con el planteamiento de unas reformas procesales que tienden hacia una mayor agilización, eficacia, eficiencia y transparencia de las actuaciones judiciales. La intención del legislador, reflejada en el espíritu de la norma, ha sido la clara separación de la función puramente jurisdiccional por una parte, de la función de gestión del proceso. Para ello ha utilizado dos instrumentos, a saber: un nuevo sistema organizativo y una distribución de funciones procesales entre el Juez o Tribunal y el Secretario judicial. Así en este nuevo sistema organizativo, se implanta la Nueva Oficina Judicial, creada ya por la Ley Orgánica 19/2003 que reformó la LOPJ de Dicha Oficina judicial está compuesta por los Servicios Comunes Procesales, integrados por un Servicio Común General (SCG), el Servicio de Común de Ordenación del procedimiento ( SCOP) y el Servicio Común de Ejecución ( S.C.E.). En estos Servicios residirá la gestión del proceso, tanto en fase declarativa como de ejecución, y estarán presididos por un Secretario judicial. Junto a ellos, las Unidades Procesales de Apoyo Directo (UPAD), donde se centra la función jurisdiccional, servirán de forma más instrumental e inmediata a la actividad de Jueces y Magistrados. Pero para que este sistema funcione se requieren instrumentos procesales que permitan su aplicación, y así la citada ley 13/2009 establece una distribución procesal del trabajo entre Jueces y Secretarios judiciales, de modo que los Jueces cumplan con su labor encomendada por la Constitución de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, y los Secretarios judiciales, con el apoyo de los miembros del Cuerpo de Gestión, Tramitación y Auxilio judicial, dediquen sus esfuerzos a la organización y gestión de la Oficina judicial y a las cuestiones puramente procesales y formales, sin olvidar su condición de fedatarios públicos. En el marco de esta nueva organización de la Administración de Justicia, la cooperación con los Registros de la Propiedad es fundamental, pues esta Oficina judicial nacida bajo criterios de modernidad, eficacia y desarrollo tecnológico, va a comunicarse con los Registros 22

References: artículo 118
 artículo 167
 artículo 162
 resolución 
 artículo 465
 artículo 8
 resolución 
 resolución