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Timestamp: 2017-11-24 20:26:19+00:00

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Angela Merkel – HP HOST
Presin sobre los socialdemcratas alemanes para formar gobierno con Angela Merkel | Internacional Home Tags
El presidente alemn, Frank-Walter Steinmeier (a la izquierda) recibe a Martin Schulz, en la sede de la presidencia alemana. EFE
La negativa del lder de los socialdemcratas alemanes, Martin Schulz, a reeditar la gran coalicin en un gobierno liderado por Angela Merkel est levantando ampollas en Alemania. La presin crece para que se produzca un gesto que dara carpetazo a la incertidumbre poltica que vive el pas desde que el lunes se rompieran las negociaciones entre liberales, verdes y conservadores para formar gobierno.
La llave de la gobernabilidad la tiene el Partido Socialdemcrata (SPD), que en coalicin con el bloque conservador CDU-CSU de Angela Merkel dara un nmero suficiente de diputados en el Bundestag para la formacin de un gobierno estable. Las otras dos opciones, o un gobierno en minora de Merkel, o la repeticin de las elecciones, producen por lo general rechazo en las cpulas de poder germanas.
Empezando por el jefe de Estado, Frank-Walter Steinmeier, que se ha reunido hoy con Schulz para persuadirle de los beneficios de entrar un gobierno estable. El presidente alemn lleva a cabo esta semana una ronda de conversaciones con todas las formaciones polticas para buscar una solucin a la crisis, y esta cita ha sido sin duda la que ms expectacin ha levantado, a sabiendas de la influencia que puede ejercer el mximo mandatario sobre Schulz. No obstante, no ha trascendido nada de la reunin.
Desde Bruselas, el comisario alemn Gnther Oettinger, miembro de la CDU, ha exigido a los socialdemcratas que se replanteen su posicin. “Por el bien de la capacidad de actuacin de Alemania, el SPD debera reconsiderar participar en el gobierno alemn”, ha dicho en declaraciones al semanario Der Spiegel. La repeticin de elecciones sentara mal en la capital comunitaria, enfangada hasta los topes en las negociaciones del Brexit, y en Pars, donde el presidente Emmanuel Macron espera tener en Alemania un fuerte aliado para poner en marcha un proceso de reformas en la Unin Europea.
Tambin desde el propio SPD han surgido voces que amenazan con dividir al partido en dos. En una reunin del grupo parlamentario el lunes, una treintena de diputados, segn diversos medios, mostr su escepticismo o hasta rechazo ante la negativa de Schulz. A favor de entrar en un gobierno liderado por Merkel se encontraran importantes miembros del partido, como el presidente regional de Baja Sajonia, Stephan Weil, el alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz, o el ministro de Justicia en funciones, Heiko Maas.
Tambin el ministro de Exteriores en funciones, el socialdemcrata Sigmar Gabriel, estara a favor de un gobierno con Merkel, segn publicaba el diario Bild. Una serie de relevantes nombres que dejaran a Schulz en una posicin de debilidad dentro de su formacin.
Mltiples opciones
La tensin en el SPD va en aumento a medida que se acerca su congreso federal, que se celebrar del 7 al 9 de diciembre. La cpula del partido se someter a su eleccin, con Schulz como nico candidato a la presidencia por el momento. Pero algunos medios alemanes ya especulan con la posibilidad de que el expresidente del Parlamento Europeo ya est preparando el terreno para ceder el testigo a otro candidato a canciller o lder que permita un gobierno estable de Angela Merkel.
El diario Frankfurter Allgemeine Zeitung sugera la posibilidad de que Schulz desista de su particular ‘no es no’ y que entre en una gran coalicin por una cuestin de “responsabilidad“. Por su parte, la jefa del grupo parlamentario socialdemcrata, Andrea Nahles, exministra de Trabajo con Merkel, propuso el lunes la posibilidad de “tolerar” un gobierno minoritario, una frmula hasta ahora indita a escala federal en Alemania.
Schulz rechaza de plano una reedicin de la gran coalicin por considerar que su partido debe “regenerarse” en la oposicin. El partido no olvida el descalabro electoral el 24 de septiembre, cuando cosech su peor resultado de la historia, motivado en parte por desgaste de cuatro aos como socio minoritario de gobierno.
Pero lo cierto es que ahora la pelota est sobre su tejado. Merkel ya expres que preferira gobernar con el SPD a hacerlo en minora e indic que est dispuesta a liderar la candidatura de nuevo de su partido si se producen nuevos comicios.
Cinco plazas en liza en la gran renovación del BCE | Mercados
El mandato de cuatro de los seis miembros de la cúpula del Banco Central Europeo expira durante los próximos 26 meses (vicepresidente, economista jefe, presidente y responsable de mercados financieros, por ese orden). Y la carambola de relevos y nacionalidades podría abrir un quinto hueco, lo que supondría la renovación casi total del Comité Ejecutivo del BCE en poco más de dos años.
La carrera por lograr una plaza en Fráncfort (o mantenerla) ya ha empezado entre los 19 países de la zona euro. En apenas cuatro meses (desde febrero de 2018) empezará la elección del sustituto del vicepresidente Vítor Constâncio, cuyo mandato concluye en mayo del año que viene.
Esa plaza está reservada para España, según insiste el ministro español de Economía, Luis de Guindos, quien asegura contar con el respaldo de Berlín. Pero fuentes europeas advierten que el equilibrio de fuerzas es muy delicado y el número de aspirantes muy numeroso, sobre todo, entre los ocho países que todavía no han ocupado nunca una plaza en el BCE (Irlanda, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Estonia, Letonia, Lituania, Chipre y Malta).
El relevo de Constâncio, en todo caso, resultará especialmente significativo porque marcará también la sustitución del economista jefe (el belga Peter Praet en mayo de 2019) y, sobre todo, del presidente Mario Draghi (en octubre de 2019).
La mayoría de las fuentes calculan que en la cumbre europea de marzo, cuando se anuncie el nombramiento del nuevo vicepresidente, se pactará de manera más o menos tácita el reparto de los otros dos cargos. Un triplete en el que España, Irlanda y Alemania, por ese orden, figuran, por ahora, como máximos aspirantes. Pero fuentes europeas subrayan que la secuencia no está garantizada y no descartan que España pierda la vicepresidencia y deba que esperar a 2019 para ocupar el puesto del economista-jefe.
Berlín culpa a Draghi del avance de la extrema derecha en Alemania
Las bazas las moverá Berlín, empeñada en poner fin cuanto antes al legado expansivo del actual presidente. El gobierno saliente de Angela Merkel y, en particular, su ya ex ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, han mantenido una difícil convivencia con la política monetaria de Draghi y con la inagotable imaginación del italiano para adoptar medidas no convencionales que han cargado el balance del BCE con miles de millones de deuda pública y privada.
Schäuble llegó a acusar a Draghi de alimentar los avances de Alternativa para Alemania, grupo de extrema derecha que en las elecciones del 24 de septiembre logró un éxito sin precedentes con el 13% de los votos.
“Sería bueno que Alemania se hiciese por fin con la presidencia del BCE, para apaciguar el debate en ese país sobre la política monetaria y el futuro del euro”, concede una alta fuente europea. A Berlín se le escapó el puesto en 2011, cuando la espantada de Axel Weber (entonces presidente del Bundesbank), en protesta por las primeras compras de deuda, abrió el camino hacia Draghi.
Las fuentes consultadas incluso aceptan el nombramiento de Jens Weidmann, actual presidente del Bundesbank y antiguo asesor de Merkel al que hasta hace poco se identificaba con las posturas maximalistas de Schäuble y Weber. Pero el banquero central alemán ha suavizado su perfil en coincidencia con sus posibilidades de asumir la cúspide del BCE.
La entrada de Weidmann o de cualquier otro compatriota suyo precipitaría, con toda probabilidad, la salida prematura de la alemana Sabine Lautenschläger. Otro puesto libre que permitiría dar entrada a algún país sin representación previa o compensar a alguno de los posibles damnificados durante la carambola
Poco después, en enero de 2020, saldrá el francés Benoît Couré, plaza que se presupone reservada para Francia a menos que el gobierno de Emmanuel Macron decida pugnar por la presidencia, no tanto para hacerse con ella como para vender más caro el puesto a Berlín o a otra capital.
Alemania e Italia son los únicos países que han ocupado plaza en el Comité ejecutivo del BCE de manera ininterrumpida desde el nacimiento del euro. Berlín ha encadenado mandatos a pesar de la dudosa fiabilidad de sus representantes (Otmar Issing, eurorreticente; Jürgen Stark y Jörg Asmussen dieron la espantada). Italia es el único país que durante un breve período (dos meses) contó con dos puestos (Lorenzo Bini-Smaghi y Mario Draghi).
París siempre cuenta
El presidente francés, Emmanuel Macron. REUTERS/Etienne Laurent/Pool
Francia es la otra fuerza incuestionable, aunque ha perdido dos veces la silla en el Comité Ejecutivo. La primera, durante 17 meses, a la espera del nombramiento de Jean-Claude Trichet como presidente, bloqueado por un proceso judicial. Y la segunda (dos meses) entre la salida de Trichet y la dimisión de Bini-Smaghi para dejar hueco a Benoît Coeuré.
España, la gran ausente
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. REUTERS/Juan Medina
España, como Alemania, Francia e Italia, tenía un derecho tácito a una de las seis plazas del Comité Ejecutivo. Pero lo perdió en 2012, tras la salida de José Manuel González Páramo. Un castigo atribuido a Berlín y justificado por la grave crisis que atravesó la banca española.
La UE y EE UU cierran filas con el Gobierno de Rajoy | Mercados
La aprobación este viernes en el Parlamento de Cataluña de una resolución a favor de la proclamación de la independencia ha cosechado un inmediato rechazo en las principales capitales del planeta. La respuesta negativa de la UE y de EE UU desbarata la estrategia del gobierno catalán de Carles Puigdemont, que ha cultivado durante meses la agenda internacional con la esperanza de encontrar apoyos al movimiento independentista.
Bruselas y Washington han reaccionado de manera casi inmediata para dar su apoyo al gobierno de Mariano Rajoy y al orden constitucional vigente en España. Alemania también se ha sumado rápidamente al rechazo a la que se ha convertido en la primera declaración unilateral de independencia de una región en un país de la Unión Europea.
“Para la UE, nada ha cambiado. España sigue siendo nuestro único interlocutor”, ha señalado en un tuit el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. El gobierno estadounidense de Donald Trump ha emitido un comunicado señalando que “Cataluña es una parte integral de España y EE UU apoya las medidas constitucionales del gobierno español para mantener España fuerte y unida”.
“Espero que el gobierno español favorezca la fuerza de los argumentos en lugar del argumento de la fuerza”, añade Tusk, en una clara referencia a las escenas de cargas policiales durante el frustrado referéndum del 1 de octubre en Cataluña que conmocionaron a parte de la opinión pública europea.
La violencia del 1-O otorgó al movimiento independentista una breve victoria mediática, pero no se tradujo en un cambio de posición de las capitales europeas. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, mantuvieron su apoyo sin ambages al gobierno de Rajoy, un apoyo ratificado tras el anuncio de las medidas de intervención de la Generalitat catalana mediante la invocación del artículo 155 de la Constitución española.
“España es un Estado de Derecho, con reglas constitucionales. [Rajoy] quiere que se respeten y tiene mi pleno apoyo”, ha señalado Macron tras la resolución del Parlament y la autorización del Senado al gobierno español para aplicar medidas en base al artículo 155.
El gobierno alemán incluso urgió a Puigdemont a responder a los requerimientos del Gobierno español sobre la declaración de independencia. Y tras la votación de este viernes en el Parlament catalán a favor de la secesión, Berlín ha emitido un comunicado descartando el reconocimiento de esa declaración. “Alemania no reconoce la declaración unilateral de independencia del Parlamento regional”, ha señalado el gobierno de Merkel.
El gobierno de Puigdemont, como antes el de Artur Mas, ha concentrado en el exterior importantes recursos diplomáticos y presupuestarios con el objetivo de captar apoyos a una potencial independencia. Los esfuerzos se han dirigido, sobre todo, hacia las capitales europeas, con especial énfasis en Bruselas, donde la delegación del Govern y el movimiento independentista ANC (Asamblea Nacional Catalana) han llevado a cabo una intensa labor de lobby para intentar ganarse el favor de las instituciones comunitarias.
La ofensiva despertó ciertas simpatías en algunas capitales, como las bálticas, o entre movimientos independentistas de otros países, como en Flandes (Bélgica) o Escocia (Reino Unido). Pero el plan nunca ganó altura y capotó definitivamente tras la aprobación de las leyes de ruptura en el Parlament de Cataluña el pasado 6 y 7 de septiembre.
El naufragio se debió, por una parte, a la deriva unilateral del proceso que ha desembocado en una resolución de independencia aprobada en el Parlament. Pero también se ha debido a la estrategia del Gobierno español, que ha cultivado de manera discreta los apoyos del gobierno alemán, del francés y de la Comisión Europea.
En contra del procés también ha jugado el apoyo que ha recibido, sin buscarlo, de movimientos euroescépticos o de extrema derecha. La sospecha de un posible apoyo del Kremlin para debilitar a la UE tampoco ha contribuido a dar popularidad a la deriva independentista de las autoridades catalanas.
El eurodiputado de UKip e impulsor del brexit en Reino Unido, Nigel Farage, ha culpado a España de la declaración unilateral de independencia por “haber presionado demasiado a los catalanes”. Y ha señalado que el brexit ya no es el principal problema de la UE porque “Cataluña es hoy la peor pesadilla de [Jean-Claude] Juncker“, presidente de la Comisión Europea.
El movimiento independentista también se ha estrellado contra el temor de la Unión Europea a agitar el avispero identitario en un continente con centenares de regiones, 75 de ellas con poderes legislativos similares a los de Cataluña.
“No me gusta lo que está pasando en Cataluña“, señaló Juncker después de que el Parlament catalán amagara el 11 de octubre con una declaración de independencia. El presidente de la CE alertó contra un precedente que podría desencadenar un efecto dominó dentro de la UE.
“Si Cataluña se convierte en [un Estado] independiente, otros harían lo mismo”, advertía Juncker. “No quiero una Unión que dentro 15 o 20 años esté compuesto por 100 estados, ya es suficientemente complicado con 28”, añadía el presidente de la CE.
La rebelión de Puigdemont, de hecho, ha sido seguida con mucha atención por movimientos independentistas en Bélgica o Reino Unido. Miembros independentistas del gobierno belga (del partido NVA) han expresado su “admiración” por el procés catalán y no ocultan su intención de reabrir el debate secesionista en Flandes tan pronto como sea posible.
La amenaza ha obligado al primer ministro belga, el liberal francófono Charles Michel, a expresarse con mucho tiento sobre Cataluña para no perder el imprescindible apoyo de los independentistas flamencos.
El primer ministro belga fue el primero en levantar la voz tras las cargas policiales del 1-O. Y este viernes, tras la resolución del Parlament, ha recalcado la necesidad de diálogo y ha evitado pronunciarse expresamente sobre la independencia unilateral. “Una crisis política solo puede resolverse mediante el diálogo”, ha tuiteado Michel, aunque ha añadido que la solución “debe respetar el orden ancional e internacional”.
Angela Merkel da los primeros pasos para la formacin de Gobierno con liberales y verdes | Internacional Home Tags
Tres semanas y media despus de las elecciones generales celebradas en Alemania con la victoria de la Unin Cristianodemcrata (CDU), la canciller Angela Merkel ha dado hoy los primeros pasos para la formacin del nico Gobierno que se vislumbra como posible hasta ahora, un tripartito con los liberales del FDP y Los Verdes.
Descartada la gran coalicin por negativa del Partido Socialdemcrata (SPD), el bloque conservador formado por la CDU y la bvara Unin Socialcristiana (CSU), deber intentar una constelacin indita a nivel federal y con socios tan dispares que resulta difcil imaginar posibles sinergias.
“Tenemos un largo y difcil camino por delante, no se puede negar. Somos muy diferentes y por eso estas primeras reuniones son para generar confianza. No se trata de hacernos amigos, sino de ver como respiran unos y otros”, afirm el secretario general de la CDU, Peter Tauber, que se declar “satisfecho” con estos primeros intercambios.
Entre los muchos escollos a superar est la poltica migratoria, de seguridad, de energa, social, finanzas y europea. “Iremos despacio y con los pies de plomo”, dijo el presidente de la CSU, Horst Seehofer, defensor de las posturas ms conservadoras. Seehofer visit anoche la sede de Los Verdes en un gesto de aperturismo y buena voluntad hacia un posible socio de coalicin con ideario en las antpodas. “Estaremos reunidos durante semanas y meses, es bueno que empecemos a conocernos”, dijo el primer ministro bvaro, a lo que el copresidente de Los Verdes, Cem zdemir, respondi bromeando que “lo ha sobrevivido”.
Las reuniones de tanteo han arrancado por separado, pues no ser hasta el prximo viernes cuanto los cuatro partidos condenados a entenderse celebren una sesin plenaria. Tampoco en esa ocasin se espera una declaracin formal de arranque de las negociaciones para la formacin de Gobierno. En el orden del da slo figura la confeccin de un calendario de reuniones.
La primera de las dos bilaterales mantenidas hoy por la CDU-CSU fue con los liberales. Nada ha trascendido de esa reunin pero el presidente del FDP, Christian Lindner, ha advertido en un documento presentado de cara a las negociaciones que el partido no est dispuestos a cualquier compromiso para llegar al Gobierno. Los liberales insisten en rebajas fiscales de entre 30.000 y 40.000 millones de euros durante la legislatura, ms del doble de lo que la CDU estima conveniente. Y de forma velada, reclaman el Ministerio de Finanzas al afirmar que esa cartera debe ser ocupada por un partido distinto a la CDU. Ponerla en manos de ecologistas ni se plantea.
La segunda ronda lleg con estos, con Los Verdes, uno de los interlocutores ms complicados en la proyectada coalicin Jamaica, llamada as porque los colores de los partidos en cuestin coinciden con los de la bandera de ese pas. Tradicionalmente divididos entre “realistas” y “fundamentalistas” Los Verdes acuden a las conversaciones como partido asambleario y muchas lneas rojas, lo que dificultar la toma de decisiones. Tal es as que la formacin convocar un congreso antes y despus de las negociaciones formales de coalicin.
Esa ser una de las razones por las que no se espera Gobierno antes de las navidades. La propia Merkel ha advertido que puede tardar incluso ms.
La CDU de Merkel y su aliada CSU llegan a un acuerdo en poltica migratoria | Internacional Home Tags
La canciller Angela Merkel durante un encuentro con las juventudes del partidoen Dresden. FELIPE TRUEBAEFE
La Unin Cristianodemcrata (CDU) de Angela Merkel y su aliada Unin Socialcristiana bvara (CSU) han llegado este domingo a un acuerdo en materia migratoria, segn han confirmado fuentes de la conservadora CSU a la agencia Reuters. De esta manera se superan los obstculos que dividan a ambas fuerzas polticas y se avanza hacia la formacin de un gobierno en Alemania.
El acuerdo, que establece que Alemania aceptara a unos 200.000 inmigrantes al ao, pero sin que la cifra sea considerada un “lmite mximo” para la acogida de refugiados, fue el resultado de ms de siete horas de negociaciones entre los lderes de ambas formaciones.
La reivindicacin de un tope de refugiados admitidos era una conocida exigencia del primer ministro bvaro, Hors Seehofer, igual que conocida era la negativa de la canciller a poner un tope a las entradas. Ambos partidos han formado un bloque parlamentario durante dcadas pero su unin ha sufrido fracturas fundamentalmente por la poltica de “puerta abiertas” a refugiados que Merkel defendi y llev a cabo. Muchos de esos migrantes llegaron al pas a travs del estado de Baviera.
Merkel sali vencedora de las elecciones del pasado 24 de septiembre pero sufri una importante prdida de votos, especialmente por el auge del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania.
Para sacar adelante las negociaciones de gobierno, la canciller deba en primer lugar solventar las diferencias (como esta, en materia migratoria) con su partido hermano bvaro (el estado representa al 15% de la poblacin alemana). Ayer Merkel ya anunci que iniciara negociaciones para formar un Ejecutivo con los liberales del FPD y los Verdes, en la llamada ‘coalicin Jamaica’ -por los colores de los tres partidos- algo indito en Alemania a nivel nacional.
Angela Merkel anuncia negociaciones de Gobierno con liberales y Verdes | Internacional Home Tags
La canciller Angela Merkel durante el da de la unificacin alemana en Mainz (Alemania). KAI PFAFFENBACHREUTERS
La canciller alemana, Angela Merkel, anunci hoy oficialmente que su partido, la Unin Cristianodemcrata (CDU), mantendr conversaciones con los Verdes y con el partido liberal FDP para la formacin de un posible Gobierno de coalicin.
“Van a ser negociaciones complicadas pero se trata de formar un Gobierno solvente“, seal la mandataria este sbado durante un encuentro con las nuevas generaciones de su partido. “Quiero que (esta alianza) se lleve a cabo“, agreg Merkel sobre una opcin de Gobierno que, antes de sellarse, tendr que ser refrendada por la CDU que ella preside en un congreso extraordinario.
La canciller alemana, que el pasado 24 de septiembre gan las elecciones generales por cuarta vez consecutiva, ya se haba mostrado optimista en los ltimos das de cara a la formacin de un Gobierno antes de que lleguen las vacaciones navideas.
Merkel es consciente de la ardua tarea que tiene por delante para lograr formar una alianza entre los conservadores -formados por su partido, la Unin Cristianodemcata (CDU), y su partido hermano de Baviera, la Unin Cristianosocial (CSU)-, los liberales (FPD) y Los Verdes despus de que los socialdemcratas decidieran volver a la oposicin tras cuatro aos de Gobierno con Merkel y registrar el peor resultado de su historia en los comicios del domingo.
En este sentido, su partido hermano bvaro se presenta como el mayor escollo que tendr que salvar Angela Merkel para formar el prximo Gobierno alemn. La CSU es partidaria de fijar un lmite anual a la llegada de refugiados, una postura que no comparte ni la propia CDU de la dirigente, ni tampoco los liberales ni Los Verdes

References: resolución 
 artículo 155
 resolución 
 artículo 155
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 resolución