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Timestamp: 2020-07-03 20:44:45+00:00

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REGLAS UNIFORMES RELATIVAS AL CONTRATO DE TRANSPORTE INTERNACIONAL POR FERROCARRIL DE MERCANCÍAS
(CIM-APÉNDICE B DEL CONVENIO).
1. Las presentes Reglas uniformes se aplicarán a todo contrato de transporte ferroviario de mercancías a título oneroso, cuando el lugar de recepción de la mercancía y el lugar previsto de entrega estén situados en dos Estados miembros diferentes. Ello tendrá lugar cualesquiera que fueren el domicilio o la sede y la nacionalidad de las partes en el contrato de transporte.
2. Las presentes Reglas uniformes se aplicarán igualmente a los contratos de transporte ferroviario de mercancías a título oneroso, cuando el lugar de recepción de la mercancía y el lugar previsto de entrega estén situados en dos Estados miembros diferentes, de los que uno, al menos, sea Estado miembro y cuando las partes en el contrato convengan que el mismo quede sometido a estas Reglas uniformes.
3. Cuando un transporte internacional que sea objeto de un contrato único, incluya como complemento al transporte transfronterizo por ferrocarril, un transporte por carretera o por navegación interna en tráfico interior de un Estado miembro, se aplicarán las presentes Reglas uniformes.
4. Cuando un transporte internacional que sea objeto de un contrato único, incluya como complemento al transporte ferroviario, un transporte marítimo o un transporte transfronterizo por navegación interna, se aplicarán las presentes Reglas uniformes si el transporte marítimo o el transporte por navegación interna se efectúa sobre líneas incluidas en la lista de líneas prevista en el artículo 24.1 del Convenio.
5. Las presentes Reglas uniformes no se aplicarán a los transportes efectuados entre estaciones situadas en el territorio de Estados limítrofes, cuando la infraestructura de dichas estaciones sea gestionada por uno o varios gestores de infraestructura que dependan exclusivamente de uno sólo de dichos Estados.
6. Cada Estado Parte en un convenio relativo al transporte internacional directo por ferrocarril de mercancías y de naturaleza comparable a las presentes Reglas uniformes, podrá declarar, cuando remita una solicitud de adhesión al Convenio, que sólo aplicará estas Reglas uniformes a los transportes efectuados sobre una parte de la infraestructura ferroviaria situada en su territorio. Esta parte de la infraestructura ferroviaria deberá definirse con precisión y estar conectada con la infraestructura ferroviaria de un Estado miembro. Cuando un Estado haya hecho la declaración anteriormente mencionada, estas Reglas uniformes sólo se aplicarán a condición de que:
el lugar de recepción de la mercancía o el lugar de entrega, así como el itinerario, previstos en el contrato de transporte, estén situados en la infraestructura designada, o
7. El Estado que haya hecho una declaración conforme al 6 podrá renunciar a la misma en cualquier momento informando de ello al depositario. Esta renuncia surtirá efecto un mes después de la fecha en que el depositario la hubiera puesto en conocimiento de los Estados miembros. La declaración no producirá efecto cuando el convenio a que se refiere el 6, primera frase, cese de estar vigente para dicho Estado.
Artículo 2. Prescripciones de derecho público.
Los transportes a los que se aplican las presentes Reglas uniformes quedan sometidos a las prescripciones de derecho público, en especial a las disposiciones relativas al transporte de mercancías peligrosas, así como a las disposiciones de derecho aduanero y a las relativas a la protección de animales.
transportista , el transportista contractual con quien el expedidor haya concluido el contrato de transporte en virtud de estas Reglas uniformes, o un transportista subsiguiente, que sea responsable sobre la base de este contrato;
transportista substituto , un transportista que no ha concluido el contrato de transporte con el expedidor, pero a quien el transportista a que se refiere la letra a) haya confiado, total o parcialmente, la ejecución del transporte por ferrocarril;
unidad de transporte intermodal , los contenedores, cajas móviles, semirremolques u otras unidades de carga similares utilizadas en transporte intermodal.
3. Los Acuerdos a que se refieren los 1 y 2, incluyendo su puesta en vigor, se comunicarán a la Organización Intergubernamental para los Transportes Internacionales Ferroviarios. El Secretario general de la Organización informará de ello a los Estados miembros y a las empresas interesadas.
Salvo cláusula en contrario establecida en las presentes Reglas uniformes, será nula y no producirá efecto alguno cualquier estipulación que, directa o indirectamente, haga excepción de estas Reglas uniformes. La nulidad de tales estipulaciones no supondrá la nulidad de otras disposiciones del contrato de transporte. No obstante, un transportista podrá asumir una responsabilidad y obligaciones mayores que las previstas por las presentes Reglas uniformes.
1. Por el contrato de transporte, el transportista se compromete a transportar la mercancía a título oneroso al lugar de destino y a hacer entrega de la misma al destinatario.
2. El contrato de transporte deberá hacerse constar por medio de una carta de porte con arreglo a un modelo uniforme. No obstante, la falta, la irregularidad o la pérdida de la carta de porte no afectarán ni a la existencia ni a la validez del contrato, que quedará sometido a las presentes Reglas uniformes.
3. La carta de porte irá firmada por el expedidor y el transportista. Podrá reemplazarse la firma por un sello, una indicación de la máquina contable o por cualquier otro modo apropiado.
4. El transportista deberá certificar de modo adecuado en el duplicado de la carta de porte la recepción de la mercancía y hacer entrega de dicho duplicado al expedidor.
5. La carta de porte no tendrá el valor de un conocimiento.
6. Deberá emitirse una carta de porte para cada envío. Salvo convenio en contrario entre el expedidor y el transportista, una misma carta de porte sólo podrá referirse a la carga de un sólo vagón.
7. En el caso de un transporte que circule por el territorio aduanero de la Comunidad Europea o el territorio en que se aplique el procedimiento de tránsito común, cada envío deberá ir acompañado de una carta de porte que responda a los requisitos establecidos en el artículo 7.
8. Las asociaciones internacionales de transportistas establecerán los modelos uniformes de cartas de porte de acuerdo con las asociaciones internacionales de la clientela y los organismos competentes en materia aduanera de los Estados miembros, así como con toda organización intergubernamental de integración económica regional que tenga atribuida competencias para legislar por sí misma en materia aduanera.
9. La carta de porte, incluido su duplicado, podrá emitirse en forma de registro electrónico de datos, que puedan transformarse en signos legibles de escritura. Los procedimientos empleados para el registro y el tratamiento de datos deberán ser equivalentes desde el punto de vista funcional, en particular en lo que concierne a la fuerza probatoria de la carta de porte representada por dichos datos.
Artículo 7. Contenido de la carta de porte.
el lugar y la fecha de su emisión;
el nombre y la dirección del expedidor;
el nombre y la dirección del transportista que haya concluido el contrato de transporte;
el nombre y la dirección de la persona a quien se entrega efectivamente la mercancía, si no fuera al transportista a que se refiere la letra c;
el lugar y la fecha de recepción de la mercancía;
el lugar de entrega;
el nombre y la dirección del destinatario;
la denominación de la naturaleza de la mercancía y del modo de embalaje y con respecto a las mercancías peligrosas, la denominación prevista por el Reglamento relativo al transporte internacional por ferrocarril de mercancías peligrosas (RID);
el número de bultos y los signos y números particulares necesarios para la identificación de los envíos al por menor;
el número del vagón en caso de transporte por vagones completos;
el número del vehículo ferroviario que ruede sobre sus propias ruedas, en el caso de que sea remitido para el transporte como mercancía;
además, en el caso de unidades de transporte intermodal, la categoría, el número u otras características necesarias para su identificación;
el peso bruto de la mercancía o la cantidad de mercancía expresada de otras formas;
enumeración detallada de los documentos requeridos por las Aduanas u otras autoridades administrativas que acompañen a la carta de porte o que están a disposición del transportista ante una autoridad debidamente designada o ante un organismo designado en el contrato.
los gastos referentes al transporte (precio del transporte, gastos accesorios, derechos aduaneros y demás gastos en que se haya incurrido a partir de la conclusión del contrato hasta la entrega), en la medida en que deban ser abonados por el destinatario, o cualquier otra indicación de que los gastos sean debidos por el destinatario.
la indicación de que el transporte está sometido, pese a cualquier cláusula en contrario, a las presentes Reglas uniformes:
2. En su caso, la carta de porte deberá contener, además, las indicaciones siguientes:
en caso de transporte por transportistas subsiguientes, el transportista que deba entregar la mercancía, cuando éste hubiera dado su consentimiento a la indicación en la carta de porte;
los gastos que el expedidor toma a su cargo;
el importe del reembolso que deba percibir en el momento de la entrega de la mercancía;
el valor declarado de la mercancía y el importe que representa el interés especial en la entrega;
el plazo convenido en que deba efectuarse el transporte;
el itinerario convenido;
una lista de documentos no mencionados en el 1, letra n entregados al transportista;
las indicaciones del expedidor relativas al número y designación de los precintos puestos en el vagón.
3. Las partes en el contrato del transporte podrán poner en la carta de porte cualquier otra indicación que consideren necesaria.
Artículo 8. Responsabilidad por los datos consignados en la carta de porte.
1. El expedidor responderá de cualquier gasto y daño que deba soportar el transportista por el hecho:
de los datos consignados por el expedidor en la carta de porte que sean irregulares, inexactos, incompletos o estén inscritos en lugar distinto del reservado a cada una de ellas;
de la omisión por parte del expedidor de los datos prescritos por el RID.
2. Si, a solicitud del expedidor, el transportista consigna datos en la carta de porte, se considerará, salvo prueba en contrario, que actúa por cuenta del expedidor.
3. Si la carta de porte no contiene la indicación prevista en el artículo 7.1, letra p, el transportista será responsable de todos los daños y perjuicios sufridos por el derechohabiente a causa de dicha omisión.
Artículo 9. Mercancías peligrosas.
Cuando el expedidor hubiera omitido hacer las inscripciones prescritas por el RID, el transportista podrá hacer descargar o destruir, en cualquier momento y según las circunstancias, las mercancías o hacerlas inofensivas, sin que ello sea objeto de indemnización, excepto en el caso de que hubiera tenido conocimiento del carácter peligroso de la mercancía en el momento de recepción de la misma.
Artículo 10. Pago de los gastos.
1. Salvo convenio en contrario entre el expedidor y el transportista, los gastos (precio del transporte, gastos accesorios, derechos aduaneros y otros gastos en que se haya incurrido desde el momento de conclusión del contrato hasta la entrega) serán abonados por el expedidor.
2. Cuando, en virtud de convenio entre el expedidor y el transportista, los gastos corran a cargo del destinatario y el mismo no haya retirado la carta de porte ni hecho valer sus derechos conforme al artículo 17.3, ni tampoco modificado el contrato de transporte conforme al artículo 18, el expedidor seguirá estando obligado al pago de los gastos.
Artículo 11. Comprobación.
1. El transportista tendrá derecho a comprobar, en cualquier momento, si se han respetado las condiciones de transporte y si el envío responde a los datos consignados en la carta de porte por el expedidor. Cuando la comprobación se refiera al contenido del envío, deberá hacerse siempre que sea posible en presencia del derechohabiente; en los casos en que ello no sea posible, el transportista llamará a dos testigos independientes, en defecto de otras disposiciones de las leyes y reglamentos del Estado en que tenga lugar la comprobación.
2. Si el envío no responde a los datos consignados en la carta de porte o si las disposiciones relativas al transporte de mercancías admitidas bajo condición no hubieran sido respetadas, el resultado de la comprobación deberá ser mencionado en la hoja de la carta de porte que acompañe a la mercancía y, en el caso de que el transportista posea aún el duplicado de la carta de porte, también sobre éste. En este caso, los gastos ocasionados por la comprobación gravarán la mercancía, salvo que hayan sido abonados en el acto.
3. Cuando el expedidor efectúe la carga, tendrá derecho a exigir la comprobación por el transportista del estado de la mercancía y de su embalaje, así como de la exactitud de los datos de la carta de porte relativos al número de bultos, sus marcas y números, así como del peso bruto o la cantidad indicada de otra forma. El transportista no vendrá obligado a proceder a la comprobación si no posee los medios adecuados para hacerlo.
El transportista podrá reclamar el pago de los gastos de comprobación. Se dejará constancia del resultado de las comprobaciones en la carta de porte.
Artículo 12. Fuerza probatoria de la carta de porte.
1. La carta de porte hará fe, salvo prueba en contrario, de la conclusión y de las condiciones del contrato de transporte y de la recepción de la mercancía por parte del transportista.
2. Cuando el transportista haya efectuado la carga, la carta de porte hará fe, salvo prueba en contrario, del estado de la mercancía y de su embalaje indicado en la carta de porte, o a falta de tales indicaciones, del buen estado aparente en el momento de la recepción por el transportista y de la exactitud de los datos de la carta de porte relativos al número de bultos, sus marcas y sus números, así como del peso bruto o de la cantidad indicada de otra forma.
3. Cuando el expedidor haya efectuado la carga, la carta de porte dará fe, salvo prueba en contrario, del estado de la mercancía y de su embalaje indicado en la carta de porte, o a falta de tales indicaciones, del buen estado aparente y de la exactitud de los datos del 2, sólo en el caso de que el transportista las haya comprobado y haya reflejado el resultado correspondiente a la comprobación en la carta de porte.
4. No obstante, la carta de porte no hará fe cuando incluya una reserva motivada. Una reserva podrá estar motivada, en particular, debido a que el transportista no tenga los medios adecuados para comprobar si el envío responde a las indicaciones efectuadas en la carta de porte.
Artículo 13. Carga y descarga de la mercancía.
1. El expedidor y el transportista convendrán sobre a quien incumbe la carga y la descarga de la mercancía. A falta de dicho convenio, la carga y la descarga incumbirán al transportista con respecto a los bultos, mientras que con respecto a los vagones completos, la carga incumbirá al expedidor y la descarga, una vez efectuada la entrega, al destinatario.
2. El expedidor será responsable de todas las consecuencias de una carga defectuosa llevada a cabo por él mismo y deberá reparar, en especial, el daño sufrido a causa de ello por el transportista. La prueba de la carga defectuosa incumbirá al transportista.
Artículo 14. Embalaje.
El expedidor será responsable frente al transportista de todos los daños y gastos que hayan sido originados por la falta o el defecto de embalaje de la mercancía, a menos que, siendo el defecto aparente o conocido del transportista en el momento de la recepción, el transportista no hubiere efectuado reservas a este respecto.
Artículo 15. Cumplimiento de las formalidades, administrativas.
1. El expedidor deberá adjuntar a la carta de porte o poner a disposición del transportista, antes de la entrega de la mercancía, los documentos necesarios y proporcionarle toda información adecuada con el fin de cumplir las formalidades exigidas por las Aduanas o por otras autoridades administrativas.
2. El transportista no vendrá obligado a examinar si dicha documentación e información es exacta o suficiente. El expedidor será responsable frente al transportista de todos los daños que puedan resultar de la falta, insuficiencia o irregularidad de dicha documentación e información, excepto en el caso de culpa del transportista.
3. El transportista será responsable de las consecuencias de la pérdida o de la indebida utilización de la documentación mencionada en la carta de porte y que acompañe a la misma o que le hubiera sido confiada, a no ser que la pérdida o el daño ocasionados por la utilización indebida de dichos documentos hubieren sido causados por circunstancias que el transportista no haya podido evitar y cuyas consecuencias no haya podido obviar. No obstante, la posible indemnización no podrá exceder de la prevista para el caso de pérdida de la mercancía.
4. El expedidor, mediante indicación efectuada en la carta de porte, o el destinatario que de una orden en virtud del artículo 18.3, podrá solicitar:
asistir personalmente al cumplimiento de las formalidades exigidas por las Aduanas o por otras autoridades administrativas o hacerse representar en ellas por un mandatario, para poder proporcionar toda la información necesaria y formular cualquier observación que pueda ser de utilidad.
efectuar por sí mismo las formalidades requeridas por las Aduanas o por otras autoridades administrativas o hacerlas cumplimentar por un mandatario, en la medida en que lo permitan las leyes y reglamentos del Estado donde se lleven a cabo;
proceder al pago de los derechos aduaneros y otros gastos, cuando asista personalmente o por mediación de su mandatario al cumplimiento de las formalidades requeridas por las Aduanas o por otras autoridades administrativas, o las lleve a cabo, en la medida en que lo permitan las leyes y reglamentos del Estado donde se efectúen.
En estos casos, ni el expedidor ni el destinatario que tenga derecho a disponer de la mercancía, ni su mandatario, podrán tomar posesión de la misma.
5. Si, para el cumplimiento de las formalidades exigidas por las Aduanas u otras autoridades administrativas, el expedidor hubiera designado un lugar en que las prescripciones vigentes no permitan efectuarlas, o en el caso de que haya dispuesto, con respecto a estas formalidades, cualquier otro modo de proceder que no sea factible, el transportista obrará de la forma que juzgue más favorable para los intereses del derechohabiente y comunicará al expedidor las medidas adoptadas.
6. Si el expedidor se ha hecho cargo del pago de los derechos aduaneros, el transportista podrá cumplir las formalidades aduaneras a su elección, bien en ruta, o en el lugar de destino.
7. No obstante, el transportista podrá proceder conforme a lo dispuesto en el 5, si el destinatario no hubiera retirado la carta de porte en el plazo previsto por las disposiciones vigentes en el lugar de destino.
8. El expedidor deberá observar las prescripciones aduaneras o de otras autoridades administrativas en torno al embalaje y al entoldado de las mercancías. Si el expedidor no hubiera embalado o entoldado las mercancías conforme a dichas prescripciones, el transportista podrá efectuarlo; los gastos resultantes gravarán a la mercancía.
Artículo 16. Plazos de entrega.
1. El expedidor y el transportista convendrán el plazo de entrega. A falta de convenio a este respecto, dicho plazo no podrá ser superior al que resulta de los 2 a 4.
2. Con sujeción a lo dispuesto en los 3 y 4, los plazos máximos de entrega serán los siguientes:
para los vagones completos,
plazo de expedición: 12 horas,
plazo de transporte, por fracción indivisible de 400 km: 24 horas;
para los envíos de detalle,
plazo de expedición: 24 horas,
plazo de transporte, por fracción indivisible de 200 km: 24 horas;
Las distancias se refieren al itinerario convenido y, en su defecto, al itinerario más corto posible.
3. El transportista podrá fijar plazos suplementarios por tiempo determinado en los siguientes casos:
envíos que utilicen,
líneas con ancho de vías diferente,
el mar, o una vía navegable interior,
una carretera, cuando no exista enlace ferroviario;
circunstancias extraordinarias que determinen un desarrollo anormal del tráfico o dificultades anormales en la explotación.
4. El plazo de entrega empezará a correr a partir de la recepción de la mercancía; se prolongará por el tiempo que dure la estancia ocasionada sin culpa del transportista. El plazo de entrega se suspenderá los domingos y días festivos legales.
Artículo 17. Entrega.
1. El transportista deberá entregar la carta de porte y la mercancía al destinatario, en el lugar de entrega previsto, contra recibo y pago de los créditos resultantes del contrato de transporte.
2. Estarán asimilados a la entrega al destinatario, cuando se efectúen de conformidad con las prescripciones vigentes en el lugar de entrega:
la entrega de la mercancía a las autoridades de Aduanas o de Consumos en sus locales de expedición o en sus almacenes, cuando éstos no se hallen bajo la custodia del transportista;
el almacenaje de la mercancía en locales del transportista o en los depósitos de un comisionista-expedidor o en un almacén público.
3. Una vez llegada la mercancía al lugar de entrega, el destinatario podrá exigir al transportista la entrega de la carta de porte y de la mercancía. Si se comprueba la pérdida de la mercancía, o ésta no llega a la expiración del plazo previsto en el artículo 29.1, el destinatario podrá hacer valer en su propio nombre y frente al transportista, los derechos resultantes en su favor del contrato de transporte.
4. El derechohabiente podrá rehusar la aceptación de la mercancía, incluso después de recibida la carta de porte y de haber pagado los créditos resultantes del contrato de transporte, hasta tanto no se proceda a las comprobaciones que haya solicitado para dejar constancia de un daño alegado.
5. En todo lo demás, la entrega de la mercancía se efectuará conforme a las disposiciones vigentes en el lugar de entrega.
6. Si la mercancía hubiera sido entregada sin percibir previamente un reembolso por el valor gravado de la mercancía, el transportista vendrá obligado a indemnizar al expedidor hasta el importe del reembolso, dejando a salvo su derecho a repetir frente al destinatario.
Artículo 18. Derecho a disponer de la mercancía.
1. El expedidor tendrá derecho a disponer de la mercancía y modificar, mediante órdenes ulteriores, el contrato de transporte. En especial, podrá solicitar al transportista:
detener el transporte de la mercancía;
aplazar la entrega de la mercancía;
entregar la mercancía a un destinatario diferente del consignado en la carta de porte.
entregar la mercancía en un lugar diferente del indicado en la carta de porte.
2. El derecho del expedidor, incluso en posesión del duplicado de la carta de porte, a modificar el contrato de transporte, se extinguirá en los casos en que el destinatario:
haya retirado la carta de porte;
haya aceptado la mercancía;
haya hecho valer sus derechos conforme al artículo 17.3;
esté autorizado, conforme al 3, para dar órdenes; a partir de este momento el transportista deberá atenerse a las órdenes y a las instrucciones del destinatario.
3. El derecho a modificar el contrato de transporte corresponde al destinatario desde que se emita la carta de porte, salvo indicación en contrario efectuada en la carta de porte por el expedidor.
4. El derecho del destinatario a modificar el contrato de transporte se extinguirá cuando:
retire la carta de porte;
acepte la mercancía;
haga valer sus derechos conforme al artículo 17.3;
disponga, conforme al 5, la entrega de la mercancía a un tercero y cuando éste haga valer sus derechos conforme al artículo 17.3;
5. Si el destinatario hubiera dispuesto la entrega de la mercancía a un tercero, éste no está autorizado a modificar el contrato de transporte.
Artículo 19. Ejercicio del derecho de disposición.
1. Cuando el expedidor, o en el caso del artículo 18.3, el destinatario, quieran modificar por órdenes ulteriores el contrato de transporte, deberán presentar al transportista el duplicado de la carta de porte en que deban indicarse las modificaciones.
2. El expedidor, o en el caso del artículo 18.3, el destinatario, deberá resarcir al transportista de los gastos y del perjuicio que suponga la ejecución de las modificaciones posteriores.
3. La ejecución de las modificaciones posteriores deberá ser factible, lícita y razonablemente exigible en el momento en que las órdenes lleguen a quien deba ejecutarlas y, en especial, no deberá obstaculizar la explotación normal de la empresa del transportista ni perjudicar a los expedidores o destinatarios de otros envíos.
4. Las modificaciones ulteriores no deberán producir el efecto de dividir el envío.
5. Cuando, a causa de las condiciones previstas en el 3, el transportista no pueda ejecutar las órdenes que reciba, deberá informar de ello inmediatamente a quien hubiera emitido las órdenes.
6. En caso de culpa del transportista, éste será responsable de las consecuencias de la falta de ejecución o de la ejecución defectuosa de una modificación ulterior. No obstante, la indemnización que pueda corresponder no excederá de la prevista para los casos de pérdida de la mercancía.
7. El transportista que dé curso a las modificaciones posteriores solicitadas por el expedidor sin exigir la presentación del duplicado de la carta de porte será responsable del daño que de ello resulte frente al destinatario, si se hubiera remitido a éste último el duplicado de la carta de porte. No obstante, la posible indemnización no podrá exceder de la prevista para los casos de pérdida de la mercancía.
Artículo 20. Impedimentos para el transporte.
1. En caso de que exista un impedimento para proceder al transporte, el transportista decidirá si es preferible transportar de oficio la mercancía modificando el itinerario o si conviene, en interés del derechohabiente, solicitar a éste instrucciones, facilitándole cualquier información de que disponga que pueda ser de utilidad.
2. Si no es posible la continuación del transporte, el transportista pedirá instrucciones a quien tenga derecho a disponer de la mercancía. Si el transportista no puede recibir instrucciones en un plazo razonable, deberá adoptar las medidas que le parezcan más favorables a los intereses de quien tenga derecho a disponer de la mercancía.
Artículo 21. Impedimentos para la entrega.
1. En caso de que exista un impedimento para efectuar la entrega, el transportista deberá comunicárselo sin demora al expedidor y pedirle instrucciones, excepto en el caso de que el expedidor hubiera pedido mediante una indicación en la carta de porte que la mercancía le fuera devuelta de oficio si surge algún impedimento para la entrega.
2. Cuando el impedimento para la entrega cese antes de la llegada de las instrucciones del expedidor al transporrista, la mercancía será entregada al destinatario. El expedidor deberá ser informado de ello sin demora.
3. En caso de rehuse de la mercancía por parte del destinatario, el expedidor tendrá derecho a dar instrucciones, aun cuando no pudiera presentar el duplicado de la carta de porte.
4. Cuando el impedimento para la entrega surja después de que el destinatario haya modificado el contrato de transporte con arreglo al artículo 18.3 a 5, el transportista deberá informar de ello a dicho destinatario.
Artículo 22. Consecuencias de los impedimentos para el transporte y para la entrega.
1. El transportista tendrá derecho al reembolso de los gastos originados por:
su petición de instrucciones;
la ejecución de las instrucciones recibidas;
el hecho de que las instrucciones recibidas no le lleguen o no lo hagan a tiempo,
el hecho de que haya adoptado una decisión conforme al artículo 20.1, sin haber pedido instrucciones, a no ser que dichos gastos sean ocasionados por culpa suya. Podrá, en particular, percibir el precio del transporte aplicable por el itinerario utilizado y disponer de los plazos correspondientes al mismo.
2. En los casos contemplados en el artículo 20.2 y en el artículo 21.1, el transportista podrá proceder a la descarga inmediata de la mercancía a cargo del derechohabiente. Una vez efectuada la descarga, se considerará concluido el transporte. El transportista asumirá entonces la custodia de la mercancía por cuenta del derechohabiente. No obstante, podrá confiar la mercancía a un tercero y en ese caso sólo será responsable de la elección acertada de este último. La mercancía seguirá estando gravada por los créditos que resulten del contrato del transporte y por cualquier otro gasto.
3. El transportista podrá hacer que se proceda a la venta de la mercancía sin esperar instrucciones del derechohabiente cuando la naturaleza perecedera o el estado de la mercancía lo justifique, o cuando los gastos de custodia sean desproporcionados en relación con el valor de la mercancía. En los demás casos, podrá igualmente hacer que se proceda a la venta cuando, dentro de un plazo razonable, no haya recibido instrucciones en contrario del derechohabiente, cuya ejecución pueda equitativamente ser exigida.
4. Si la mercancía ha sido vendida, el producto de la venta, una vez deducidos los gastos que gravan a la mercancía, deberá ser puesto a disposición del derechohabiente. Si el producto es inferior a dichos gastos, el expedidor deberá pagar la diferencia.
5. El modo de proceder a la venta se regirá por las leyes y reglamentos vigentes en el lugar en que se halle la mercancía, o por la costumbre de dicho lugar.
6. Si, en caso de existir un impedimento para el transporte o para la entrega, el expedidor no da instrucciones en un plazo razonable y el impedimento para el transporte o la entrega no puede ser eliminado conforme a los 2 y 3, el transportista podrá devolver la mercancía al expedidor o, en caso justificado, destruirla, a cargo de este último.
Artículo 23. Fundamento de la responsabilidad.
1. El transportista será responsable del daño que resulte de la pérdida total o parcial y de la avería de la mercancía, sobrevenidos desde el momento de la recepción hasta la entrega de la misma, así como del daño que resulte de rebasar el plazo de entrega, cualquiera que fuere la infraestructura ferroviaria utilizada.
2. El transportista quedará exento de esta responsabilidad si la pérdida, la avería o el sobrepaso del plazo de entrega hubieran sido causados por culpa del derechohabiente, por una orden del mismo que no se derive de una falta del transportista, por un vicio propio de la mercancía (deterioro interno, mermas, etc.) o por circunstancias que el transportista no haya podido evitar y cuyas consecuencias no haya podido obviar.
3. El transportista estará exento de esta responsabilidad cuando la pérdida o la avería resulten de los riesgos especiales inherentes a uno o varios de los hechos siguientes:
transporte efectuado en vagón descubierto en virtud de las condiciones generales de transporte o cuando ello haya sido expresamente convenido e indicado en la carta de porte; a reserva de los daños experimentados por las mercancías a consecuencia de causas atmosféricas, las mercancías cargadas en unidades de transporte intermodal y en vehículos de carretera cerrados enviados en vagones, no se considerarán transportados en vagones descubiertos; si, para el transporte de mercancías en vagones descubiertos, el expedidor utiliza toldos, el transportista asumirá la misma responsabilidad que la que le incumbe para el transporte en vagones descubiertos sin toldo, aun cuando se trate de mercancías que, con arreglo a las condiciones generales de transporte, no son transportadas en vagones descubiertos;
ausencia o defecto de embalaje de las mercancías que, por su naturaleza, están expuestas a pérdidas o averías si van sin embalar o mal embaladas;
operaciones de carga de las mercancías por parte del expedidor, o de descarga de la misma efectuada por el destinatario;
naturaleza de determinadas mercancías que, por causas inherentes a esa naturaleza, están expuestas a la pérdida total o parcial o a la avería, especialmente por rotura, oxidación, deterioro interno y espontáneo, desecación o pérdida;
designación o numeración indebidas, inexactas o incompletas de los bultos;
transporte que, en virtud de las disposiciones aplicables o de acuerdos entre el expedidor y el transportista que estén indicados en la carta de porte, deba efectuarse con acompañamiento, en el caso de que la pérdida o la avería sean resultado de un riesgo que el acompañamiento hubiera tenido como finalidad evitar.
Artículo 24. Responsabilidad en el caso de transporte de vehículos ferroviarios como mercancía.
1. En el caso de transporte de vehículos ferroviarios que rueden sobre sus propias ruedas y que se entreguen al transporte como mercancía, el transportista responderá del daño resultante de la pérdida o de la avería del vehículo o de sus piezas, sobrevenido desde el momento de la recepción hasta el de entrega del mismo, así como del daño resultante de haber sobrepasado el plazo de entrega, a no ser que se pruebe que el daño no ha sido motivado por culpa suya.
2. El transportista no responderá del daño resultante de la pérdida de los accesorios que no estén indicados a ambos lados del vehículo o que no se mencionen en el inventario que le acompaña.
Artículo 25. Carga de la prueba.
1. La prueba de que la pérdida, la avería o el sobrepaso del plazo de entrega hubieren sido motivados por uno de los hechos previstos en el artículo 23.2, incumbirá al transportista.
2. Cuando el transportista, teniendo en cuenta las circunstancias del caso, establezca que la pérdida o la avería han podido producirse como resultado de uno o varios de los riesgos especiales previstos en el artículo 23.3, se presumirá que se han producido por ellos. El derechohabiente conservará, no obstante, el derecho a probar que el daño no ha sido motivado, total o parcialmente, por uno de dichos riesgos.
3. La presunción de prueba establecida según el 2, no se aplicará en el caso previsto en el artículo 23.3, letra a, si existe una pérdida de importancia anormal o pérdida de bultos.
Artículo 26. Transportistas subsiguientes.
Cuando un transporte, objeto de un contrato de transporte único, sea efectuado por varios transportistas subsiguientes, cada transportista que se haga cargo de la mercancía con la carta de porte participará en el contrato de transporte conforme a lo estipulado en la carta de porte y asumirá las obligaciones que de ello se deriven. En este caso, cada transportista responderá de la ejecución del transporte por el trayecto total hasta la entrega.
Artículo 27. Transportista substituto.
1. Cuando el transportista haya confiado, total o parcialmente, la ejecución del transporte a un transportista substituto, bien sea o no en el ejercicio de una facultad que le sea reconocida en el contrato de transporte, no por ello el transportista dejará de ser responsable por la totalidad del transporte.
2. Todas las disposiciones de las presentes Reglas uniformes que rigen la responsabilidad del transportista se aplicarán igualmente a la responsabilidad del transportista substituto en lo que respecta al transporte efectuado por este último. Los artículos 36 y 41 se aplicarán cuando sea entablada una acción frente a los agentes y cualesquiera otras personas a cuyo servicio recurra el transportista substituto para la ejecución del transporte.
3. Cualquier convenio particular por el que el transportista asuma obligaciones que no le incumban en virtud de las presentes Reglas uniformes, o renuncie a derechos que le sean conferidos por estas Reglas uniformes, quedará sin efecto con respecto al transportista substituto que no lo haya aceptado expresamente y por escrito. Tanto haya aceptado o no el transportista substituto dicho convenio, el transportista seguirá, no obstante, estando vinculado por las obligaciones o las renuncias que resulten del mencionado convenio particular.
Artículo 28. Presunción de daños en caso de reexpedición.
1. Cuando un envío expedido de conformidad con las presentes Reglas uniformes haya sido objeto de una reexpedición sometida a estas mismas Reglas y se compruebe, después de esta reexpedición, que existe una pérdida parcial o una avería, se presumirá que éstas se han producido durante el último contrato de transporte, si el envío ha estado bajo custodia del transportista y se ha reexpedido tal como llegó al lugar de reexpedición.
2. Esta presunción será igualmente aplicable cuando el contrato de transporte anterior a la reexpedición no esté sometido a las presentes Reglas uniformes, si éstas hubieran sido aplicables en caso de expedición directa entre el primer lugar de expedición y el último lugar de destino.
3. Esta presunción será aplicable, además, cuando el contrato de transporte anterior a la reexpedición estuviera sometido a un convenio relativo al transporte internacional ferroviario directo de mercancías y que sea de naturaleza comparable a las presentes Reglas uniformes, y cuando dicho convenio contenga una igual presunción de derecho en favor de los envíos expedidos conforme a estas Reglas uniformes.
Artículo 29. Presunción de pérdida de la mercancía.
1. El derechohabiente podrá considerar perdida la mercancía, sin tener que presentar otras pruebas, cuando no haya sido entregada al destinatario o puesta a su disposición dentro del plazo de los treinta días siguientes a la expiración de los plazos de entrega.
2. El derechohabiente, al recibir el pago de la indemnización por la mercancía perdida, podrá pedir por escrito que se le avise sin demora en el caso de ser hallada la mercancía perdida en el transcurso del año siguiente al pago de la indemnización. El transportista deberá entregarle certificación escrita de haber recibido esta petición.
3. Dentro de los treinta días siguientes a la recepción del aviso a que se refiere el 2, el derechohabiente podrá exigir que se le entregue la mercancía, contra el pago de los créditos que resulten del contrato de transporte y contra restitución de la indemnización recibida, una vez deducidos, cuando proceda, los gastos en que se hubiera incurrido y que estén comprendidos en dicha indemnización. No obstante, conservará sus derechos a la indemnización por rebasar el plazo de entrega previsto en los artículos 33 y 35.
4. A falta de la petición prevista en el 2, o de las instrucciones dadas dentro del plazo previsto en el 3, o incluso si la mercancía es hallada después del plazo de un año desde el pago de la indemnización, el transportista podrá disponer de ella conforme a las leyes y reglamentos vigentes en el lugar donde se encuentre la mercancía.
Artículo 30. Indemnización en caso de pérdida.
1. En caso de pérdida total o parcial de la mercancía, el transportista deberá pagar, con exclusión de los demás daños y perjuicios, una indemnización calculada según la cotización en Bolsa; a falta de cotización según el precio corriente en el mercado, y a falta de ambos, según el valor usual de las mercancías de la misma naturaleza y calidad, en el día y lugar en que la mercancía haya sido aceptada al transporte.
2. La indemnización no podrá exceder de 17 de unidades de cuenta por kilogramo de peso bruto que falte.
3. En caso de pérdida de un vehículo ferroviario, que ruede sobre sus propias ruedas y que se entregue al transporte como mercancía, o de una unidad de transporte intermodal o de sus piezas, la indemnización quedará limitada, con exclusión de los demás daños y perjuicios, al valor usual del vehículo o de la unidad de transporte intermodal o de sus piezas, en el día y en el lugar de la pérdida. Si fuera imposible comprobar el día o lugar de la pérdida, la indemnización quedará limitada al valor usual en el día y lugar en que la mercancía haya sido aceptada al transporte.
4. El transportista deberá restituir, además, el precio del transporte, los derechos de Aduanas y las restantes sumas desembolsadas con ocasión del transporte de la mercancía perdida, a excepción de los derechos de consumos específicos relacionados con las mercancías que circulen con suspensión de tales derechos.
Artículo 31. Responsabilidad en caso de mermas durante el transporte.
1. Por lo que se refiere a las mercancías que, por razón de su naturaleza, sufran generalmente una merma en ruta por el mero hecho del transporte, el transportista responderá solamente de la parte de la pérdida que exceda, cualquiera que fuera el recorrido efectuado, de las tolerancias indicadas a continuación:
2 % del peso para las mercancías líquidas o entregadas al transporte en estado húmedo;
1 % del peso para las mercancías secas.
2. La restricción de la responsabilidad prevista en el 1 no podrá invocarse cuando se pruebe que, dadas las circunstancias del caso, la pérdida no ha sido provocada por las causas que justifican la tolerancia.
3. En el caso de que varios bultos se transporten con una sola carta de porte, la merma en ruta se calculará para cada bulto cuando su peso, a la salida, se indique separadamente en la carta de porte o pueda ser comprobado de otro modo.
4. En caso de pérdida total de la mercancía, o en caso de pérdida del bulto, no se hará deducción alguna resultante de la merma en ruta al calcular la indemnización.
5. Este artículo no dejará sin efecto lo establecido en los artículos 23 y 25.
Artículo 32. Indemnización en caso de avería.
1. En caso de avería de la mercancía, el transportista deberá pagar, con exclusión de todos los demás daños y perjuicios, una indemnización equivalente a la depreciación sufrida por la mercancía. Su importe será calculado aplicando al valor de la mercancía, determinado del modo establecido en el artículo 30, el porcentaje de depreciación comprobado en el lugar de destino.
2. La indemnización no podrá exceder:
del importe a que ascienda en caso de pérdida total, si la totalidad del envío se deprecia por la avería;
del importe a que ascienda en caso de pérdida de la parte depreciada, si sólo una parte del envío se deprecia por la avería;
3. En caso de avería de un vehículo ferroviario, que ruede sobre sus propias ruedas y que se entregue al transporte como mercancía, o de una unidad de transporte intermodal o de sus piezas, la indemnización quedará limitada, con exclusión de los demás daños y perjuicios, al coste de la entrega en el estado en que se encuentre. La indemnización no excederá del importe debido en caso de pérdida.
4. El transportista deberá restituir, además, y en la proporción determinada en el 1, los gastos previstos en el artículo 30.4.
Artículo 33. Indemnización por rebasar el plazo de entrega.
1. Si se produjera un daño, incluida una avería, por rebasar el plazo de entrega, el transportista deberá pagar una indemnización que no podrá exceder del cuádruplo del precio del transporte.
2. En caso de pérdida total de la mercancía, la indemnización prevista en el 1 no podrá acumularse con la prevista en el artículo 30.
3. En caso de pérdida parcial de la mercancía, la indemnización prevista en el 1 no podrá exceder del cuádruplo del precio del transporte de la parte del envío que no se haya perdido.
4. En caso de avería de la mercancía que no sea debida a haberse sobrepasado el plazo de entrega, la indemnización prevista en el 1 se acumulará, si ha lugar, a la prevista en el artículo 32.
5. En ningún caso la acumulación de la indemnización prevista en el 1 a las previstas en los artículos 30 y 32 podrá dar lugar al pago de una indemnización superior a la que correspondería en caso de pérdida total de la mercancía.
6. Cuando, de conformidad con el artículo 16.1, el plazo de entrega haya sido establecido por convenio, éste podrá prever otras modalidades de indemnización distintas de las previstas en el 1. Si, en este caso, se sobrepasan los plazos de entrega previstos en el artículo 16.2 a 4, el derechohabiente podrá pedir, bien la indemnización prevista por el convenio anteriormente mencionado o la prevista en los 1 a 5.
Artículo 34. Resarcimiento en caso de declaración del valor.
El expedidor y el transportista podrán convenir que el expedidor declare, en la carta de porte, un valor de la mercancía que exceda el límite previsto en el artículo 30.2. En este caso, el importe declarado sustituirá a dicho límite.
Artículo 35. Resarcimiento en caso de declaración de interés en la entrega.
El expedidor y el transportista podrán convenir que el expedidor indique, en la carta de porte, el importe en cifras de un interés especial en la entrega, para el caso de pérdida o de avería y para aquél en que se sobrepase el plazo de entrega. En caso de declaración de interés en la entrega, podrá reclamarse, además de las indemnizaciones previstas en los artículos 30, 32 y 33, la reparación del daño suplementario probado, hasta alcanzar el importe del interés declarado.
Artículo 36. Inaplicabilidad del derecho a invocar los límites de responsabilidad.
Los límites de responsabilidad previstos en el artículo 15.3, el artículo 19.6 y 7 y en los artículos 30 y 32 a 35, no se aplicarán cuando se pruebe que el daño hubiere sido motivado por un acto o una omisión cometidos por el transportista, bien con intención de provocarlo, o de modo temerario y con consciencia de que de ello podría resultar dicho daño.
Artículo 37. Conversión e intereses.
2. El derechohabiente podrá pedir los intereses de la indemnización, calculados a razón del 5 % anual, a partir del día de la reclamación prevista en el artículo 43 o, de no existir reclamación, desde la fecha de la demanda judicial.
3. Si el derechohabiente no entrega al transportista, en un plazo conveniente que se le señale, los documentos justificativos necesarios para proceder a la liquidación definitiva de la reclamación, los intereses no correrán entre la fecha de expiración del plazo señalado y la entrega efectiva de dicha documentación.
Artículo 38. Responsabilidad en el tráfico ferroviariomarítimo.
1. En los transportes por ferrocarril y vía marítima que se efectúen por las líneas marítimas expresadas en el artículo 24.1 del Convenio, cada Estado miembro podrá añadir, pidiendo que se consigne la indicación pertinente en la lista de las líneas sometidas a las presentes Reglas uniformes, el conjunto de causas de exoneración que se mencionan a continuación, a las previstas en el artículo 23:
incendio, a condición de que el transportista pueda probar que no fue causado por acto o por culpa suya ni por acto o culpa del capitán, los marineros, el piloto o sus empleados;
salvamento o tentativa de salvamento de vidas o de bienes en el mar;
carga de la mercancía en el puente del buque, a condición de que haya sido cargada en el puente con el consentimiento del expedidor, consignado en la carta de porte y que no esté sobre vagón;
peligros, riesgos o accidentes del mar o de otras aguas navegables.
2. El transportista sólo podrá invocar las causas de exoneración expresadas en el 1 si puede probar que la pérdida, la avería o el sobrepaso del plazo de entrega se producen durante el recorrido marítimo, desde la carga de la mercancía a bordo del buque, hasta su descarga del mismo.
3. Cuando el transportista alegue las causas de exoneración expresadas en el 1, seguirá, no obstante, siendo responsable, si el derechohabiente puede probar que la pérdida, la avería o el sobrepaso del plazo de entrega han sido ocasionados por culpa del transportista, del capitán, de los marineros, del piloto o de los empleados del transportista.
4. Cuando un mismo recorrido marítimo esté servido por varias empresas inscritas en la lista de líneas mencionada en el artículo 24.1 del Convenio, el régimen de responsabilidad aplicable a dicho recorrido deberá ser el mismo para todas esas empresas. Además, cuando dichas empresas hayan sido inscritas en la lista a petición de varios Estados miembros, la adopción de dicho régimen deberá ser objeto de acuerdo previo entre estos Estados.
5. Las medidas adoptadas de conformidad con los 1 y 4 se pondrán en conocimiento del Secretario general. Entrarán en vigor, como pronto, a la expiración de un plazo de treinta días a partir de la fecha en que el Secretario general lo notifique a los demás Estados miembros. Los envíos en ruta no se verán afectados por las expresadas medidas.
Artículo 39. Responsabilidad en caso de accidente nuclear.
El transportista quedará exento de la responsabilidad que le incumba en virtud de las presentes Reglas uniformes cuando el daño haya sido causado por un accidente nuclear y cuando, en aplicación de las leyes y reglamentos de un Estado que regulen la responsabilidad en el ámbito de la energía nuclear, sea responsable de ese daño quien explote una instalación nuclear u otra persona que le sustituya.
Artículo 40. Personas de las que responde el transportista.
Artículo 41. Otras acciones.
1. En todos los casos en que se apliquen las presentes Reglas uniformes no se podrá ejercer contra el transportista ninguna acción de responsabilidad, por cualquier causa que sea, si no es bajo las condiciones y límites establecidos en estas Reglas uniformes.
2. Lo mismo sucederá con cualquier acción que se ejerza contra los agentes y demás personas de las que responda el transportista en virtud del artículo 40.
Artículo 42. Acta de comprobación.
1. Cuando por el transportista se descubra o se presuma la existencia de una pérdida parcial o de una avería, o el derechohabiente alegue su existencia, estará obligado el transportista a levantar sin demora, y a ser posible, en presencia del derechohabiente, un acta en que se haga constar, según la naturaleza del daño, el estado de la mercancía, su peso, y en lo posible, la cuantía del daño, su causa y el momento en que se produjo.
2. Deberá entregarse gratuitamente una copia de dicha acta al derechohabiente.
3. Si el derechohabiente no acepta las comprobaciones del acta, podrá pedir que el estado y el peso de la mercancía, así como la causa y el importe del daño sean comprobados por un perito designado por las partes en el contrato de transporte o por vía judicial. El procedimiento quedará sometido a las leyes y reglamentos del Estado en que se levante el acta de comprobación.
1. Las reclamaciones relativas al contrato de transporte deberán dirigirse por escrito al transportista contra quien pueda ejercerse la acción judicial.
2. El derecho a presentar una reclamación corresponderá a las personas que tengan derecho a entablar una acción contra el transportista.
3. El expedidor, para presentar la reclamación, deberá entregar el duplicado de la carta de porte. En su defecto, deberá entregar la autorización del destinatario o presentar la prueba de que éste ha rehusado la mercancía.
4. El destinatario, para presentar la reclamación, deberá entregar la carta de porte si le ha sido remitida.
5. La carta de porte, el duplicado y los demás documentos que el derechohabiente juzgue oportuno adjuntar a la reclamación deberán presentarse, bien en original o bien en copias debidamente legalizadas cuando así lo pida el transportista.
6. Al liquidar la reclamación, el transportista podrá exigir la presentación de los originales de la carta de porte, del duplicado o del recibo del reembolso para hacer constar en ellos la liquidación.
Artículo 44. Personas que puedan ejercitar una acción judicial contra el transportista.
1 Sin perjuicio de lo dispuesto en los 3 y 4, las acciones judiciales derivadas del contrato del transporte corresponderán:
al expedidor, hasta el momento en que el destinatario haya:
aceptado la mercancía o
hecho valer los derechos que le corresponden en virtud del artículo 17.3, o del artículo 18.3;
al destinatario, a partir del momento en que haya
hecho valer los derechos que le corresponden en virtud del artículo 17.3, o del artículo 18.3.
2. El derecho del destinatario a ejercitar una acción judicial se extingue desde el momento en que la persona designada por el destinatario conforme al artículo 18.5, haya retirado la carta de porte, aceptado la mercancía o hecho valer los derechos que le corresponden en virtud del artículo 17.3.
3. La acción judicial de restitución de una suma pagada en virtud del contrato de transporte sólo corresponderá a quien haya efectuado el pago.
5. El expedidor, para ejercer las acciones judiciales, deberá presentar el duplicado de la carta de porte. En su defecto, deberá presentar la autorización del destinatario o la prueba de que éste último ha rehusado la mercancía. En caso necesario, el expedidor deberá probar la falta o la pérdida de la carta de porte.
6. El destinatario, para ejercer sus acciones, deberá presentar la carta de porte, si le ha sido remitida.
Artículo 45. Transportistas contra los cuales se puede entablar una acción.
1. Las acciones judiciales fundadas en el contrato de transporte podrán ejercitarse, con sujeción a lo dispuesto en los 3 y 4, únicamente contra el primero o el último transportista o contra aquél que hubiera efectuado la parte del transporte durante el cual se hubiera producido el hecho generador de la acción.
2. Cuando, en el caso de transportes efectuados por transportistas subsiguientes, el transportista que deba hacer entrega de la mercancía esté designado con su consentimiento en la carta de porte, podrá entablarse una acción frente el mismo conforme al 1, aunque no hubiera recibido la mercancía ni la carta de porte.
3. La acción judicial para la restitución de una cantidad pagada en virtud del contrato de transporte podrá ejercitarse contra el transportista que haya percibido dicha cantidad o contra aquél a cuyo favor se hubiera cobrado.
4. La acción judicial relativa a los reembolsos podrá ejercitarse únicamente contra el transportista que se hubiere hecho cargo de la mercancía en el lugar de expedición.
5. La acción judicial podrá ejercitarse contra un transportista distinto de los indicados en los 1 a 4 cuando se presente como demanda reconvencional o como excepción en el procedimiento relativo a una demanda principal fundada en el mismo contrato de transporte.
6. Si el demandante pudiera elegir entre varios transportistas, su derecho de opción se extinguirá desde el momento en que se entable la acción judicial contra uno de ellos; lo mismo sucederá si el demandante puede elegir entre uno o varios transportistas y un transportista substituto.
1. Las acciones judiciales fundadas en las presentes Reglas uniformes podrán entablarse ante la jurisdicción de los Estados miembros designada de común acuerdo por las partes o ante la jurisdicción del Estado miembro en cuyo territorio:
el demandado tuviera su domicilio o su residencia habitual, su sede principal o la sucursal o establecimiento que hubiera celebrado el contrato de transporte, o
se encuentre el lugar de recepción de la mercancía o el previsto para la entrega.
No podrán entablarse acciones ante otros órganos jurisdiccionales.
2. Cuando una acción fundada en las presentes Reglas uniformes se haya entablado ante una jurisdicción competente con arreglo al 1, o cuando se haya dictado una sentencia en un pleito de esa naturaleza por dicha jurisdicción, no podrá entablarse ninguna nueva acción por la misma causa entre las mismas partes, a menos que la resolución del órgano jurisdiccional ante el que se hubiere entablado la primera acción no puedar ser ejecutada en el Estado en que se entable la nueva acción.
Artículo 47. Extinción de la acción.
1. La aceptación de la mercancía por parte del derechohabiente extinguirá toda acción contra el transportista derivada del contrato de transporte, en caso de pérdida parcial, avería o de sobrepasar el plazo de entrega.
si la pérdida o la avería ha sido comprobada conforme al artículo 42 antes de la aceptación de la mercancía por el derechohabiente;
si la comprobación que hubiera debido hacerse conforme al artículo 42 no se ha efectuado por culpa únicamente del transportista;
en el caso de daño no aparente cuya existencia se compruebe tras la aceptación de la mercancía por el derechohabiente, si éste
pide la comprobación conforme al artículo 42 inmediatamente después del descubrimiento del daño y lo más tarde en los siete días siguientes a la aceptación de la mercancía, y
prueba, además, que el daño se ha producido entre el momento de hacerse cargo de la mercancía y la entrega;
en caso de haberse sobrepasado el plazo de entrega, si el derechohabiente ha hecho valer su derechos ante uno de los transportistas señalados en el artículo 45.1, dentro de un plazo que no exceda de sesenta días;
si el derechohabiente prueba que el daño ha sido causado por un acto o una omisión cometidos, bien con intención de provocar dicho daño, o temerariamente y con consciencia de que de ello podría resultar dicho daño.
3. En el caso de que la mercancía hubiera sido reexpedida conforme al artículo 28, las acciones en caso de pérdida parcial o de avería, derivadas de uno de los contratos anteriores de transportes, se extinguirán como si se tratase de un contrato único.
1. Las acciones nacidas del contrato de transporte prescribirán al transcurrir un año. No obstante, prescribirán a los dos años si se trata de una acción:
para obtener el pago de un reembolso cobrado al destinatario por el transportista;
para cobrar una venta efectuada por el transportista;
fundada en un daño resultante de un acto o una omisión cometidos, bien con intención de provocar dicho daño, o bien temerariamente y con consciencia de que de ello podría resultar dicho daño;
fundada en uno de los contratos de transporte anteriores a la reexpedición, en el caso previsto en el artículo 28.
2. El plazo de prescripción correrá:
para la acción de indemnización por pérdida total: a partir del trigésimo día siguiente al de expiración del plazo de entrega;
para la acción de indemnización por pérdida parcial, avería o por sobrepasar el plazo de entrega: a partir del día en que hubiera tenido lugar la entrega;
en todos los demás casos: desde la fecha en que pueda ejercitarse el derecho.
3. En caso de reclamación por escrito conforme al artículo 43, la prescripción se interrumpirá hasta el día en que el transportista rechace por escrito la reclamación y restituya los documentos adjuntados a la misma. En caso de aceptación parcial de la reclamación, la prescripción no reanudará su curso sino para aquella parte de la reclamación que siga en litigio. La prueba de la recepción de la reclamación o de la respuesta y de la restitución de los documentos correrá a cargo de la parte que invoque este hecho. Las reclamaciones posteriores que tengan el mismo objeto no interrumpirán la prescripción.
4. No podrá ejercitarse la acción que haya prescrito, ni aún en forma de demanda reconvencional o de excepción.
5. A reserva de las disposiciones precedentes, la suspensión y la interrupción de la prescripción se regularán por el Derecho nacional.
RELACIONES ENTRE LOS TRANSPORTISTAS.
Artículo 49. Liquidación.
1. Todo transportista que haya percibido o que hubiera debido percibir, bien a la salida o a la llegada, los gastos u otros créditos resultantes del contrato de transporte, estará obligado a pagar a los transportistas involucrados la parte que les corresponda de los mismos. Las modalidades de pago se establecerán por convenio entre los transportistas.
2. El artículo 12 se aplicará igualmente en las relaciones entre transportistas subsiguientes.
Artículo 50. Derecho de repetición.
si son varios los transportistas causantes del daño, cada uno de ellos responderá del daño que hubiera causado; si la distinción es imposible, se repartirá entre ellos la carga de la indemnización, conforme a los principios enunciados en la letra c;
si no puede probarse que el daño ha sido causado por uno o varios transportistas determinados, se repartirá la carga de la indemnización entre todos los transportistas que hayan participado en el transporte, a excepción de aquellos que demuestren que no fueron causantes del daño producido; el reparto se hará proporcionalmente a la parte del precio del transporte que corresponda a cada uno de los transportistas.
2. En caso de insolvencia de uno de dichos transportistas, la parte que le corresponda y que no haya pagado se repartirá entre todos los demás transportistas que hayan intervenido en el transporte, proporcionalmente a la parte del precio del transporte que corresponda a cada uno de ellos.
Artículo 51. Procedimiento en caso de repetición.
1. El transportista contra el que se entable una acción de repetición nunca estará facultado para impugnar el fundamento de un pago efectuado por el transportista que lo haya entablado en virtud del artículo 50, cuando la indemnización haya sido fijada judicialmente después de habérsele citado debidamente y de habérsele dado la oportunidad de intervenir en el proceso. El juez que conociere de la acción principal establecerá los plazos concedidos para la notificación de la demanda y para la intervención.
2. El transportista que desee entablar su acción deberá formular la demanda en una sóla y única instancia contra todos los transportistas con los que no haya transigido, so pena de perder su acción contra aquellos que no haya emplazado.
Artículo 52. Acuerdos relativos a las acciones.
Los transportistas gozan de libertad para convenir entre ellos disposiciones que dejen sin efecto lo dispuesto en los artículos 49 y 50.

References: artículo 24

Artículo 2
 artículo 7

Artículo 7

Artículo 8
 artículo 7

Artículo 9

Artículo 10
 artículo 17
 artículo 18

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15
 artículo 18

Artículo 16

Artículo 17
 artículo 29

Artículo 18
 artículo 17
 artículo 17
 artículo 17

Artículo 19
 artículo 18
 artículo 18

Artículo 20

Artículo 21
 artículo 18

Artículo 22
 artículo 20
 artículo 20
 artículo 21

Artículo 23

Artículo 24

Artículo 25
 artículo 23
 artículo 23
 artículo 23

Artículo 26

Artículo 27

Artículo 28

Artículo 29

Artículo 30

Artículo 31

Artículo 32
 artículo 30
 artículo 30

Artículo 33
 artículo 30
 artículo 32
 artículo 16
 artículo 16

Artículo 34
 artículo 30

Artículo 35

Artículo 36
 artículo 15
 artículo 19

Artículo 37
 artículo 43

Artículo 38
 artículo 24
 artículo 23
 artículo 24

Artículo 39

Artículo 40

Artículo 41
 artículo 40

Artículo 42

Artículo 44
 artículo 17
 artículo 18
 artículo 17
 artículo 18
 artículo 18
 artículo 17

Artículo 45
 resolución 

Artículo 47
 artículo 42
 artículo 42
 artículo 42
 artículo 45
 artículo 28
 artículo 28
 artículo 43

Artículo 49
 artículo 12

Artículo 50

Artículo 51
 artículo 50

Artículo 52