Source: http://economiazero.com/la-ap-de-huesca-declara-la-nulidad-de-un-contrato-de-credito-de-cofidis-por-una-tae-del-2451/
Timestamp: 2018-12-12 01:41:50+00:00

Document:
La AP anula un contrato de crédito de Cofidis con TAE de 24,51 %
« Banco Bilbao Vizcaya condenado a anular un contrato de tarjeta a tu ritmo por usura
Caixabank es condenada a devolver a una usuaria de Economía Zero 390,65 € por comisiones ilegales »
La Audiencia Provincial de Huesca declara la nulidad de un contrato de crédito de Cofidis, teniendo en cuenta el carácter usurario del tipo de interés remuneratorio pactado (TAE 24,51 %), superior al al normal del dinero.
En Primera Instancia, el Juzgado nº 3 de Huesca, estimó la demanda puesta por Cofidis contra dos consumidores, solicitando el pago de 6.531,30 € más los intereses legales y las costas del procedimiento. Aunque en esta sentencia se declararon nulos los intereses, se condenó a su pago y lo único que descontaron a los usuarios fueron los cargo realizados como indemnización por gastos de vencimiento anticipado.
Cuando se dio por vencido el crédito, solo tenían impagados 4.334 €, habiendo pagado por intereses remuneratorios 5.266,07 €, es decir, que no debían nada, ya que habían abonado 932,07 € de más, por lo que se desestima totalmente la demanda.
AUDIENCIA PROVINCIAL SECCIÓN N. 1 HUESCA
SENTENCIA: 00004/2017
ROLLO: RECURSO DE APELACIÓN (LECN (LA LEY 58/2000)) 0000165/2016
Juzgado procedencia: JDO. 1A. INST. E INSTRUCCIÓN N. 3 de HUESCA
Procedimiento de origen: PROCEDIMIENTO ORDINARIO 0000346/2015
RECURRIDO/A: COFIDIS S.A. SUCURSAL EN ESPAÑA
En Huesca, a diecisiete de enero de dos mil diecisiete.
En nombre del Rey, la Audiencia provincial de Huesca ha visto, en grado de apelación, los autos de Juicio Ordinario número 346/15 seguidos ante el Juzgado de Primera Instancia Tres de Huesca, promovidos por COFIDIS, S.A. dirigida por la letrada doña XXXXXX y representada por la procuradora doña XXXXXX, contra XXXXXX y XXXXXX, como demandados, defendidos por el letrado don XXXXXX y representados por la procuradora doña XXXXXX.
Se hallan los autos pendientes ante este tribunal en virtud del presente recurso de apelación, tramitado al número 165 del año 2016 e interpuesto por los demandados XXXXXX y XXXXXX. Es ponente de esta sentencia el magistrado XXXXXX.
PRIMERO: Aceptamos y damos por reproducidos los señalados en la sentencia impugnada.
SEGUNDO: El indicado juzgado de primera instancia, en el procedimiento anteriormente circunstanciado, dictó la sentencia apelada el día 24 de febrero de 2016, cuya parte dispositiva es del siguiente tenor literal: “FALLO: DEBO ESTIMAR la demanda interpuesta por el Procurador de los Tribunales DOÑA XXXXXX en nombre y representación de COFIDIS S.A. contra DOÑA XXXXXX y DON XXXXXX acordando se condene a los demandados, DOÑA XXXXXX y DON XXXXXX al pago de la cantidad de 6.531,30 euros, intereses legales y costas procesales.”
TERCERO: Contra la anterior sentencia, los demandados XXXXXX y XXXXXX interpusieron recurso de apelación presentando el correspondiente escrito en el que solicitaron se dicte sentencia reconociendo la correcta aplicación de la normativa en cuanto a las cláusulas abusivas y declarando nula la contratación del seguros declarando por saldada la deuda reclamada, anulando las costas de la primera instancia y otorgando las costas a la parte recurrente.
A continuación, el juzgado dio traslado a la demandante, COFIDIS, S.A. para que presentara escrito de oposición al recurso o, en su caso, de impugnación de la resolución apelada en lo que pudiera serle desfavorable. En esa fase, la apelada formuló en tiempo y forma escrito de oposición y, al propio tiempo, impugnó la sentencia dictada en primera instancia para que fuera íntegramente estimada la demanda con las costas de ambas instancias a cargo de los apelantes principales.
Seguidamente, el juzgado acordó dar traslado por diez días a los apelantes principales de la impugnación adhesiva y, transcurrido el plazo concedido sin que se hubiere hecho alegación alguna, el juzgado emplazó a las partes por término de diez días ante esta Audiencia y se remitieron los autos a este Tribunal, en donde quedaron registrados al número 165/2016.
Personadas las partes ante esta Audiencia y no habiéndose propuesto prueba ni solicitado vista, la Sala acordó que el recurso quedara pendiente de deliberación, votación y fallo, lo que ha tenido lugar en el día de hoy. En la tramitación de esta segunda instancia no ha sido posible observar los plazos procesales por la atención prestada a los otros asuntos pendientes ante este tribunal.
PRIMERO: Ambas partes discrepan del pronunciamiento emitido en primera instancia. Los demandados (recurrentes principales) porque entienden que debe ser íntegramente desestimada la demanda, por ser usurario el crédito y nula contratación del seguro, pues el juzgado ya reconoció en sentencia la improcedencia de la indemnización por vencimiento anticipado, que es lo que motiva la adhesión de la inicialmente apelada que insiste en que su demanda debería prosperar íntegramente.
Es de resaltar que aunque la sentencia apelada, en su motivación, consideró nulos los intereses, el caso es que luego condenó a su pago pues el único descuento realizado a la cantidad reclamada en la parte dispositiva ha sido el de los 426,98 euros cargados como indemnización por gastos de vencimiento anticipado. Es decir, pese a estimarlos nulos, el juzgado no ha descontado de la reclamación los 5.266,07 euros computados en concepto de intereses remuneratorios (folio 38).
Además, el juzgado ha razonado el control de la abusividad como si se tratara de intereses moratorios cuando en realidad se trata de intereses remuneratorios, para los que no cabe tal control de abusividad. Así el Tribunal Supremo, en su sentencia de 25 de noviembre de 2015 (Roj: STS 4810/2015 – ECLI:ES:TS:2015:4810) insistió en que “Mientras que el interés de demora fijado en una cláusula no negociada en un contrato concertado con un consumidor puede ser objeto de control de contenido y ser declarado abusivo si supone una indemnización desproporcionadamente alta al consumidor que no cumpla con sus obligaciones, como declaramos en las sentencias núm. 265/2015, de 22 de abril , y 469/2015, de 8 de septiembre, la normativa sobre cláusulas abusivas en contratos concertados con consumidores no permite el control del carácter “abusivo” del tipo de interés remuneratorio en tanto que la cláusula en que se establece tal interés regula un elemento esencial del contrato, como es el precio del servicio, siempre que cumpla el requisito de transparencia, que es fundamental para asegurar, en primer lugar, que la prestación del consentimiento se ha realizado por el consumidor con pleno conocimiento de la carga onerosa que la concertación de la operación de crédito le supone y, en segundo lugar, que ha podido comparar las distintas ofertas de las entidades de crédito para elegir, entre ellas, la que le resulta más favorable.”
SEGUNDO: Enfocado así el asunto, tenemos que los apelantes principales sostienen que el interés pactado del 24,51 %, al que ninguna falta de transparencia le reprochan, es usurario y, por lo tanto, nulo por aplicación de la Ley de Usura o Ley Azcárate (LA LEY 3/1908) (Ley de 23 de julio de 1908, sobre nulidad de los contratos de préstamos usurarios).
El recurso principal debe prosperar pues en un caso análogo, en sentencia de 14 de octubre de 2016, esta Audiencia ya declaró usurario un crédito similar de la misma demandante, con igual interés, siguiendo a la citada sentencia del Tribunal Supremo de 25 de noviembre de 2015, referida a un crédito revolving. Entonces ya quedó dicho por este Tribunal Provincial que la indicada sentencia ha aclarado la aplicación de dicha Ley a los créditos al consumo en los siguientes términos:
a) esta norma es aplicable también a los contratos de crédito y no solo a los préstamos, conforme al artículo 9 de la Ley;
b) para que la operación crediticia pueda ser considerada usuraria, basta con que se den los requisitos previstos en el primer inciso del art. 1 de la ley, esto es, «que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso», sin que sea exigible que, acumuladamente, se exija «que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales», según el tenor literal del mismo artículo 1;
c) el porcentaje que ha de tomarse en consideración para determinar si el interés es notablemente superior al normal del dinero no es el nominal, sino la tasa anual equivalente (TAE), que se calcula tomando en consideración cualesquiera pagos que el prestatario ha de realizar al prestamista por razón del préstamo, conforme a unos estándares legalmente predeterminados;
d) el interés con el que ha de realizarse la comparación es el “normal del dinero”, por lo que no se trata de compararlo con el interés legal del dinero, sino con el interés «normal o habitual, en concurrencia con las circunstancias del caso y la libertad existente en esta materia»;
e) para establecer lo que se considera “interés normal” puede acudirse a las estadísticas que publica el Banco de España, tomando como base la información que mensualmente tienen que facilitarle las entidades de crédito sobre los tipos de interés que aplican a diversas modalidades de operaciones activas y pasivas;
f) no se trata tanto de determinar si el interés remuneratorio es o no excesivo, como si es «notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso».
TERCERO: Las estadísticas publicadas en Internet por el Banco de España muestran que, en mayo de 2008, fecha del contrato, los tipos de interés activos aplicados por las entidades de crédito en los créditos al consumo, en operaciones de entre 1 y 5 años, se elevaban al 9,08, mientras que el T.A.E. (tasa media ponderada de todos los plazos), en la misma fecha, mayo de 2008, se elevaba a 10,54.
La indicada sentencia del Tribunal Supremo declara usurario un tipo de interés que se elevaba al 24,6 TAE partiendo de que en la instancia se había considerado acreditado que superaba el doble del interés medio ordinario en las operaciones de crédito al consumo de la época en que se concertó el contrato.
En el presente caso, como el resuelto en la sentencia de esta audiencia de 14 de octubre de 2016, el TAE pactado para una línea de crédito de hasta 6.000 euros se elevaba al 24,51 %, lo que resulta un interés notablemente superior al normal del dinero, más del doble.
Ese tipo de interés remuneratorio también es manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso, al encontrarnos ante un crédito concertado con un consumidor o usuario cuya profesión era la de auxiliar de clínica el primer titular y soldador el segundo titular y con unos ingresos mensuales, respectivamente, de 682 y 2.374 euros, según lo que consta en el contrato, aparte de que ya sólo con el TAE pactado en un crédito al consumo tenemos un interés notablemente superior al normal del dinero.
Como dice la repetida sentencia del Tribunal Supremo de 25 de noviembre de 2015, “cuando el prestatario va a utilizar el dinero obtenido en el préstamo en una operación especialmente lucrativa pero de alto riesgo, está justificado que quien le financia, al igual que participa del riesgo, participe también de los altos beneficios esperados mediante la fijación de un interés notablemente superior al normal […], pero en operaciones de crédito al consumo, no puede justificarse una elevación del tipo de interés tan desproporcionado […], por cuanto que la concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos de interés muy superiores a los normales, que facilita el sobreendeudamiento de los consumidores y trae como consecuencia que quienes cumplen regularmente sus obligaciones tengan que cargar con las consecuencias del elevado nivel de impagos, no puede ser objeto de protección por el ordenamiento jurídico“.
CUARTO: La consecuencia de todo ello es la nulidad del contrato de crédito, conforme al artículo 3 de la Ley de 23 de julio de 1908, la cual, como dijo esta Audiencia en la repetida sentencia de 14 de octubre de 2016, tiene carácter de “radical, absoluta y originaria, que no admite convalidación confirmatoria, porque es fatalmente insubsanable, ni es susceptible de prescripción extintiva“, según la doctrina jurisprudencial contenida en la sentencia del Tribunal Supremo de continua referencia.
El artículo 3 de la Ley de Usura (LA LEY 3/1908) señala las consecuencias de la nulidad contractual, que no son otras que la devolución de la suma recibida por parte del prestatario, si bien “si hubiera satisfecho parte de aquélla y los intereses vencidos, el prestamista devolverá al prestatario lo que, tomando en cuenta el total de lo percibido, exceda del capital prestado“.
De este modo tenemos que cuando la demandante dio por vencida la operación tenemos que los demandados, según la propia demandante al folio 38, tan sólo habían dejado impagado 4.334 euros mientras que ya sólo en concepto de intereses remuneratorios habían abonado 5.266,07 euros, por lo que nada adeudaban entonces a la demandante pues ya tenían abonado 932,07 euros de más (5.266,07 – 4.334), exceso de abono que todavía se incrementaría más si de los recibos emitidos se descontaran los 2.185,06 girados por las primas del seguro, materia en la que no es preciso entrar pues aun computando las primas de seguro tenemos que cuando se dio por vencida la póliza los demandados tenían ya abonado en exceso 932,07 euros, razón por la que tampoco procedía cargar suma alguna por vencimiento anticipado.
Además, si entráramos en dicha cuestión del seguro tendríamos que ya no es sólo que los demandados no sabían qué seguro estaban concertando pues en el impreso de solicitud del crédito (folio 24) únicamente es normalmente legible que, poniendo una señal en la casilla reservada al efecto tenían que optar entre “para mayor tranquilidad, contrate el seguro opcional: Sí, contrato las ventajas del seguro” o “no, renuncio a las ventajas del seguro”, con la particularidad de que la mayor tranquilidad y la contratación de las ventajas del seguro están destacados en negrita, con el “Sí”, además, resaltado en rojo y con la circunstancia de que en esa línea el tamaño de los tipos parece decreciente.
Sólo con gran esfuerzo puede leerse a continuación, en el párrafo siguiente, redactado en letra exageradamente diminuta, que el seguro tenía por objeto garantizar el reembolso a Cofidis de la deuda contraída en caso de fallecimiento o gran invalidez o el pago de las cuotas mensuales en caso de incapacidad temporal o pérdida de empleo pero ni allí ni en ningún lugar ve este tribunal que se diga que ese seguro tuviera un coste adicional ni cual iba a ser éste, por lo que haría falta un auténtico acto de fe para dar por sentado que los demandados se obligaron a pagar a una prima y más aun para saber cual era el importe a pagar por dicho concepto conforme a lo convenido por las partes.
Dice la demandante al folio 87 que el importe de la prima quedaba fijado en el 0,54 % de la deuda total mensual, pero lo cierto es que en los autos no vemos documento alguno que diga tal cosa, ni siquiera en letra diminuta. Por todo ello, no sólo no puede incrementarse el importe de la condena con los 426,98 euros descontados por el juzgado, como se solicita en la impugnación adhesiva, sino que la demanda debe ser íntegramente desestimada, tal y como tienen solicitado los apelantes principales, quienes no reconvinieron.
QUINTO: Al desestimarse el recurso interpuesto por Cofidis y no presentar el caso serias dudas de hecho o de derecho, procede condenar a dicha apelante al pago de las costas causadas en esta alzada por su impugnación, en cumplimiento del artículo 394 de la Ley 1/2000 (LA LEY 58/2000), al que se remite el artículo 398 de la misma Ley.
Al estimarse el recurso interpuesto por los demandados, procede omitir un particular pronunciamiento sobre el pago de las costas causadas en esta alzada por dicho recurso, en cumplimiento del artículo 398 de la Ley 1/2000 (LA LEY 58/2000).
Asimismo, procede la devolución a dichos apelantes del depósito que formalizaron para recurrir, en cumplimiento de la disposición adicional decimoquinta de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LA LEY 1694/1985).
Que estimando el recurso de apelación interpuesto por la representación de XXXXXX y XXXXXX y desestimando el recurso adhesivo interpuesto por COFIDIS, ambos contra la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia Tres de Huesca en los autos anteriormente circunstanciados, revocamos dicha resolución y, en su lugar, desestimando la demanda interpuesta por COFIDIS, declaramos no haber lugar a la misma, absolviendo a los demandados de cuantas pretensiones se formularon en su contra, condenando a COFIDIS al pago de las costas de primera instancia y al pago de las costas causadas en esta segunda instancia por su apelación adhesiva, omitiendo todo pronunciamiento sobre el pago de las costas causadas en esta segunda instancia por el recurso principal, interpuesto por los demandados, a quienes el juzgado devolverá el depósito que formalizaron para recurrir en apelación.
Sin perjuicio del derecho de las partes a intentar cuantos recursos consideren legalmente procedentes, contra esta resolución pueden caber, en su caso, los recursos de casación y de infracción procesal, a interponer ante esta misma Audiencia Provincial en un plazo de veinte días, respetando, en todo caso, todas las disposiciones legales reguladoras de dichos recursos, incluida la Disposición Final Decimosexta de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LA LEY 58/2000).
julio 18th, 2018 | Etiquetas: COFIDIS, Reclamar a bancos, Sentencias COFIDIS, Sentencias COFIDIS Revolving, Sentencias Revolving, Tarjetas revolving | Categorías: Bancos
4 comentarios para La AP de Huesca declara la nulidad de un contrato de crédito de Cofidis por una TAE del 24,51 %
09/09/2018 at 20:59 · Responder
Os adjunto el justificante de la transferencia para iniciar con el proceso, asi como la copia del contrato, asi como un par de capturas de pantalla, por si os sirven de algo.
Si necesitan algo mas, tan solo díganmelo y si lo tengo, se lo hare llegar lo mas rápido posible.
Quisiera añadir, antes de tener esta tarjeta tenia otra (la tenia desde el año 2010, una Mastercard), la cual pude amortizar por completo el año pasado. Como me costaba poder afrontar el pago de las dos tarjetas, usaba esta para sacar el dinero y pagar la cuota de la otra. No tengo el contrato, pero tengo algunos recibos, por los que os adjunto uno por si se pudiese reclamar algo (el limite era de 550 €).
Los otros dos adjuntos son de esta que estamos reclamando, los pongo porque no es normal que yo pague los recibos y, después de estar pagados, me manden esto como que NO los e pagado.
Mis datos de contacto los tienen en la carta de nulidad que les envié al sac, y mi numero de teléfono es: XXXXXXXX.
13/09/2018 at 15:18 · Responder
Respondemos a tus dos casos:
– BMN (CAJA GRANADA)
Hemos comprobado la TAE de esta tarjeta y es de un 26,82 %, por lo que se puede reclamar la nulidad del contrato sin problema.
Quedamos a la espera de que nos remitas la carta para que llevemos el seguimiento de tu caso, aunque si lo prefieres podemos prepararte nosotras la carta, para ello sólo tienes que decirlo.
19/07/2018 at 21:43 · Responder
Quisiera saber si mi tarjeta tiene revolving y puedo denunciar por abusiva. Tengo tarjeta alcampo desde 2004
28/07/2018 at 18:53 · Responder
Aunque ya te respondimos hace tiempo a esta misma consulta, te dejamos de nuevo la respuesta.

References: resolución 
 artículo 9
 artículo 1
 artículo 3
 artículo 3
 artículo 394
 artículo 398
 artículo 398
 resolución 
 resolución