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Timestamp: 2020-02-21 13:30:20+00:00

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Sentencia nº 1299 de Suprema Corte de Justicia, del 31 de Julio de 2018. - Jurisprudencia - VLEX 750894537
Sentencia No. 1299
Sobre el recurso de casación interpuesto por R.V.Á. e Ida Altagracia Santana de Á., dominicanos, mayores de edad, casados entre sí, ingeniero y ama de casa, domiciliados y residentes en esta ciudad, y La Monumental de Seguros, S.A., organizada y existente de conformidad con las leyes de la República Dominicana, con asiento social en esta ciudad, debidamente representada por su representante legal, L.N.R., dominicano, mayor de edad, casado, domiciliado y residente en la calle 16 de Agosto núm. 171, de la ciudad fecha 14 de agosto de 2008, dictada por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de La Vega, cuyo dispositivo figura copiado más adelante;
Visto el memorial de casación depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia, el 21 de octubre de 2008, suscrito por los Lcdos. V.R.V. y Y.J.F.A., J.B. y M.E.C., abogados de la parte recurrente, R.V.Á., Ida Altagracia Santana de Á. y La Monumental de Seguros, S.A., en el cual se invocan los medios de casación que se indicarán más adelante;
Visto el memorial de defensa depositado en la Secretaría General Lcdos. R.M.C. y A.M.C., abogados de la parte recurrida, S.A.S. y L.O.M.;
Visto el auto dictado el 2 de julio de 2018, por el magistrado F.A.J.M., presidente de la Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, por medio del cual se llama a sí mismo y a los magistrados P.J.O. y J.A.C.A., jueces de esta sala, para integrarse en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se trata, de conformidad con la Ley núm. 926-35, de fecha 21 de julio de 1935, reformada por el artículo 2 de la Ley núm. 294-40, de fecha 20 de mayo de 1940, y después de haber deliberado los jueces signatarios de este fallo;
Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que ella se refiere, consta: a) con motivo de la demanda en reparación de daños y perjuicios incoada por S.A.S. y L.O.M., contra Ida Altagracia Mena Santana, R.V.Á. y la Monumental de Seguros, S.A., la Segunda Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de La Vega, dictó el 1 de mayo de 2008, las sentencias núms. 674, 676 y 677, cuyos dispositivos copiados textualmente son los siguientes: 1) “PRIMERO: Se rechazan las excepciones de nulidad planteadas por la parte co-demandada la MONUMENTAL DE SEGUROS, C.P.A., por los motivos expuestos; SEGUNDO: Se rechaza la solicitud de aplazamiento planteada por la parte co-demandada señores VINICIO ÁLVAREZ E IDA ALTAGRACIA MENA SANTANA, por las razones expuestas; TERCERO: Se reservan las costas para que sigan la suerte de lo principal; CUARTO: Se ordena la continuación del proceso”; 2) “PRIMERO: Se rechaza la solicitud de aplazamiento hecho por la parte co-demandada la MONUMENTAL DE SEGUROS, C.P.A., por los motivos expuestos; SEGUNDO: Se reservan las costas para que sigan la suerte de lo principal; TERCERO: Se ordena la continuación del proceso”; y 3) “PRIMERO: Se aplaza el conocimiento del informativo testimonial a cargo de la parte demandante fijado para el día de hoy para que dicha parte le notifique a la parte demandada su lista de testigos; SEGUNDO: Se fija la próxima audiencia para el día 20 del mes de mayo del 2008, a las 9:00 a.m.; TERCERO: Se reservan las costas para que sigan la suerte de lo principal”; d) La Monumental de Seguros, S.A., interpuso formal recurso de apelación contra las sentencias antes indicadas, mediante actos núms. 332 de fecha 19 de mayo de 2008, instrumentado por el ministerial J.E.R., alguacil ordinario del Segundo Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia de Bonao, y 450 de fecha 20 de mayo de 2008, instrumentado por el ministerial Á.C., alguacil de estrados de la Segunda Cámara Civil del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de La Vega, siendo resuelto dicho recurso mediante la sentencia civil núm. 92-08, de fecha 14 de agosto de 2008, dictada por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de La Vega, ahora recurrida en casación, cuyo dispositivo copiado textualmente es el siguiente: “PRIMERO: Rechaza el medio de inadmisión presentado por la parte recurrida por improcedente, mal fundado y carente de base legal; SEGUNDO: Declara inadmisible el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia No. 677 de fecha primero (1ro) de mayo del año 2008, dictada por la Cámara Civil y Comercial de la Segunda Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de La Vega; TERCERO: Declara bueno y válido en cuanto a la forma los recursos de apelación interpuestos contra las sentencias No. 674 y 676 de fecha primero (1ro) del mes de mayo del año 2008, dictadas en atribuciones civiles por la Cámara Civil y Comercial de la Segunda Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de La Vega; CUARTO: En cuanto al fondo, se rechazan por improcedentes, mal fundados y carentes de base legal y en consecuencia, se confirman dichas sentencias; QUINTO: Compensa las costas entre las partes”;
Considerando, que del estudio de la sentencia impugnada y de los documentos que conforman el expediente, es posible establecer que: a) en fecha 3 de febrero de 2007, ocurrió un accidente de tránsito en la provincia La Vega, en el que resultó lesionada la menor L.N.S.S.; b) los hoy recurridos, S.A.S. y L.O.M., en su condición de padres de la menor lesionada, interpusieron una demanda en reparación de daños y perjuicios en contra de los actuales recurrentes, Ida Altagracia Mena Santana, R.V.Á. y la entidad La Monumental de Seguros, S.A.; c) para el conocimiento de la demanda, resultó apoderada la Cámara Civil y Comercial de la Segunda Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de La Vega; d) en audiencia de fecha 1 de mayo de 2008, la compañía aseguradora solicitó la nulidad de los actos de marzo de 2008 por el ministerial A.A.R.V., alguacil de estrados del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Judicial de La Vega, alegando que no fue citada y le fue violado su derecho de defensa, excepción que fue rechazada el indicado día por sentencia núm. 674; e) La Monumental de Seguros, S.A., solicitó el aplazamiento de la audiencia, porque iba a recurrir la decisión citada más arriba, pedimento que fue rechazado por sentencia núm. 676; f) mediante sentencia núm. 677, se aplazó el conocimiento del informativo testimonial a cargo de S.A.S. y L.O.M. fijado para el día 1 de mayo de 2008, a los fines de notificar la lista de testigos a la parte demandada, Ida Altagracia Mena Santana, R.V.Á. y La Monumental de Seguros, S.A., y se fijó la próxima audiencia para el 20 de mayo 2008; g) dichos fallos fueron recurridos en apelación por La Monumental de Seguros, S.A., dictando la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de La Vega, la sentencia núm. 92-08, de fecha 14 de agosto de 2008, ahora recurrida en casación, mediante la cual rechazó el indicado recurso y confirmó las sentencias de primer grado en cuanto a las dos primeras decisiones, tras verificar que le fue respetado su derecho de defensa y el debido proceso; y en cuanto a la tercera, lo declaró inadmisible por ser una sentencia preparatoria; Considerando, que la parte recurrente propone en su memorial, los siguientes medios de casación: “Primer Medio: Falta de motivos, desnaturalización de los hechos, violación de los artículos 141 y 142 del Código de Procedimiento Civil Dominicano; Segundo Medio: Falta de base legal, violación del derecho de defensa. Violación de la letra j) inciso 2 del artículo 8 de la Constitución Dominicana; Tercer Medio: Errada interpretación del artículo 443 del Código de Procedimiento Civil Dominicano. Omisión de las disposiciones del artículo 59 del Código de Procedimiento Civil”;
Considerando, que en el desarrollo de su primer medio de casación, la parte recurrente aduce, en síntesis, que la corte a qua se limitó a declarar regular y válido en cuanto a la forma el recurso de apelación por él interpuesto y a confirmar la sentencia recurrida, apoyando su decisión en los argumentos y motivos dados por el tribunal de primer grado, desnaturalizando así los hechos y violando las disposiciones del artículo 141 del Código de Procedimiento Civil; que fue vulnerado su derecho de defensa cuando expresó que las motivaciones dadas por el tribunal a quo justificaban su dispositivo de rechazo dado a que no hubo indefensión;
Considerando, que la corte a qua para justificar su decisión, expresó lo siguiente: “que para rechazar el primer pedimento el tribunal a quo arguyó: a) que ambos actos se notificaron en el domicilio elegido de la demandada Monumental de Seguros, C. por A., b) que en ambos se respetó el plazo de los dos días franco que establece la ley, c) que en el acto No. 152 de fecha veinticinco (25) de marzo del año 2008, en virtud de que la parte demandada la compañía Monumental de Seguros, C. por
A., no compareció en la audiencia donde se ordenó la comparecencia personal y el informativo testimonial, a la vez que se notificó avenir y acto recordatorio, se le notificó una certificación de la sentencia que ordenaba dicha medida a los fines de preservarle su derecho de defensa; que para rechazar el segundo pedimento, el tribunal a quo expuso que: ‘del estudio del expediente abierto en ocasión del presente proceso se establece que no reposa ningún acto de constitución de abogado en representación de los señores R.V.Á. e Ida Altagracia Mena Santana, por lo que es en esta audiencia que los mismos tienen representantes legales, L.. F.H., los cuales al estar presentes han asumido debidamente la defensa de sus clientes, motivo por el cual al no existir ningún agravio procede el rechazo del aplazamiento en ese sentido y ordenar la continuación del proceso’; que como se puede apreciar, las motivaciones expuestas por el tribunal a quo justifican su dispositivo de rechazo dado que efectivamente no hubo indefensión, ni por parte de la compañía la Monumental de Seguros, C.S. y se le respetó su derecho de defensa y el debido proceso que en nuestro ordenamiento tienen rango constitucional, por lo que procede confirmar la sentencia No. 674 de fecha primero (1ro) del mes de mayo del año 2008, dictada con motivo de la demanda civil en daños y perjuicios incoada por S.A.S. y L.O.M. en contra de los señores Ida Altagracia Mena Santana y R.V.Á. y la compañía Monumental de Seguros, C. por A.”;
Considerando, que en cuanto a la desnaturalización de los hechos alegada, es necesario recordar que la desnaturalización consiste en darle a los hechos, circunstancias y documentos un significado distinto a los verdaderos, lo que no se verifica en el presente caso, ya que la alzada, para confirmar la sentencia de primer grado, procedió a un nuevo examen de los hechos y circunstancias de la causa, lo que le permitió constatar la regularidad de las comprobaciones fácticas hechas por el juez de primer grado, por lo que hicieron suya las motivaciones contenidas en la decisión apelada, las cuales merecen entera fe debido a la autenticidad de la que están investidas las decisiones judiciales, sin que se haya establecido desnaturalización alguna;
Considerando, que ha sido juzgado por esta Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, que si bien es cierto que en cumplimiento a lo previsto en el artículo 141 del Código de Procedimiento Civil los jueces de la apelación están en el deber de motivar sus decisiones, no dejan de hacerlo y cumplen con el voto de la ley, cuando al confirmar la sentencia de primer grado adoptan los motivos otorgados por el tribunal de primer grado y expresan que el juez a quo hizo una correcta apreciación de los hechos y del derecho, conforme a los documentos que le fueron aportados por las partes pues ello equivale a una adopción de los motivos de la decisión atacada en apelación y no a una insuficiencia de motivos; que, también ha sido juzgado que un tribunal superior puede confirmar un fallo apelado sin necesidad de dar motivos propios, sino que puede limitarse a adoptar pura y simplemente los motivos del primer juez;
Considerando, que en lo concerniente a la violación al derecho de defensa, el artículo 111 del Código Civil autoriza a realizar la notificación en el domicilio de elección, máxime si fue elegido para todas las consecuencias legales; que tanto el tribunal de primer grado como la corte a qua verificaron que la notificación fue realizada en el domicilio del abogado constituido de R.V.Á. e Ida Altagracia Mena Santana, en cuyo estudio hizo elección de domicilio La Monumental de Seguros, S.A., comprobando que la parte recurrida, aunque el acto de avenir le fuera notificado en su domicilio elegido, estuvo debidamente representado por el Lcdo. F.H. en la audiencia pública celebrada en fecha 13 de marzo de 2008, en dicha instancia y de concluir formalmente en la misma, verificándose que los principios supremos establecidos al respecto en nuestra Ley Fundamental, dirigidos a “asegurar un juicio imparcial y el ejercicio del derecho de defensa”, no han sido vulnerados en el presente caso como erróneamente afirma la recurrente, puesto que fue debida y válidamente citada y oída en la jurisdicción a qua ejerciendo regularmente su derecho de defensa; razón por la cual el medio examinado resulta infundado y debe ser desestimado;
Considerando, que en su segundo medio de casación, la parte recurrente argumenta, que la corte a qua violó el derecho de defensa al no permitirle estar presente en la primera audiencia celebrada, donde se puede verificar que el avenir fue recibido por el abogado titular de la parte demandante, no de la entidad aseguradora, independientemente que sea el lugar donde se haya hecho elección de domicilio;
Considerando, que contrario a lo argumentado por la parte recurrente en el medio que ahora se analiza, la revisión de la sentencia impugnada permite establecer que la alzada fundamentó su decisión en derecho, validando el criterio del juez de primer grado de que la parte demandada estuvo debidamente representada, cuestión que ya fue corroborada por esta corte de casación al desestimar el primer medio de casación, valorado anteriormente; que en esas condiciones, la sentencia impugnada no adolece de los vicios denunciados por la recurrente en el medio examinado, motivo por el que debe ser desestimado;
Considerando, que en su tercer y último medio de casación, la parte recurrente aduce, que la alzada violó las disposiciones del artículo 443 del Código de Procedimiento Civil, toda vez que la sentencia que ordena una medida de instrucción encaminada a la prueba de los hechos precisos cuyo establecimiento puede resultar favorable a una de las partes es interlocutoria, puesto que prejuzga el fondo;
Considerando, que la corte a qua expuso en su decisión, lo siguiente: “(…) que en lo que concierne a la apelación de la sentencia No. 677 de fecha primero de mayo del año 2008, que se limitó a aplazar o prorrogar la audiencia de esa fecha que conocería de un informativo testimonial a cargo de la parte demandante a fin de que notifique a la parte demandada su lista de testigos, se trata de una decisión de carácter preparatorio que no prejuzga el fondo con la finalidad de sustanciar el proceso la cual debe ser apelada al mismo tiempo y conjuntamente con la que decida el fondo de la contestación, resultando en consecuencia dicho recurso inadmisible; que dado a que no se reúnen las condiciones exigidas por el artículo 473 del Código de Procedimiento Civil para que esta corte pueda hacer uso de su facultad de evocación, el proceso debe volver al tribunal a quo para su instrucción y decisión”;
Considerando, que según el artículo 452 del Código de Procedimiento Civil “Se reputa sentencia preparatoria, la dictada para la sustanciación de la causa, y para poner el pleito en estado de recibir fallo definitivo. Sentencia interlocutoria es aquella que un tribunal pronuncia en el discurso de un pleito, antes de establecer el derecho, ordenando prueba, verificación o trámite de sustanciación que prejuzgue el fondo”;
Considerando, que tal como lo indica la corte a qua en su decisión, la sentencia dictada por la juez de primer grado constituye una sentencia de carácter preparatorio, pues la juez solo se ha limitado a aplazar el conocimiento de un informativo testimonial a cargo de la parte demandante, a los fines de que ésta le notificara a la demandada la lista de testigos; que este tipo de sentencias no resuelve ningún punto contencioso entre las partes ya que la misma no prejuzgaba ni resolvía el fondo del asunto, puesto que si bien es cierto que el juzgador a quo para sostener que procedía el aplazamiento basado en que no fue notificada la lista de testigos a la demandada, no menos cierto es que, tal y como afirmó la alzada en su fallo, esto en modo alguno deja entrever la solución que dará el juez de primera instancia a la referida demanda ni mucho menos prejuzga el fondo de la acción, de lo que resulta evidente que la sentencia de primera instancia era preparatoria y, por lo tanto, no podía interponerse contra ella recurso de apelación; que al decidir la jurisdicción de segundo grado en la forma en que lo hizo ha actuado conforme a derecho, sin incurrir en las violaciones denunciadas por los actuales recurrentes, en consecuencia, procede desestimar el medio examinado;
Considerando, que del examen de las consideraciones expresadas por la corte a qua en la sentencia impugnada, revela que esta se sustenta en una motivación pertinente y suficiente, conteniendo una exposición completa y bien definida de los hechos de la causa, lo que ha permitido a esta Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte de Casación, verificar que en la especie, contrario a lo invocado por la parte recurrente, se ha hecho una adecuada aplicación de la ley y el derecho, por consiguiente, procede rechazar el presente recurso de casación;
Considerando, que no habrá condenación en costas, pues, los abogados de la parte gananciosa no lo han solicitado.
Por tales motivos, Primero: Rechaza el recurso de casación interpuesto por R.V.Á., Ida Altagracia Santana de Á. y la Monumental de Seguros, S.A., contra la sentencia civil núm. 92-08, dictada en fecha 14 de agosto de 2008, por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de La Vega, cuyo dispositivo figura copiado en parte anterior del presente fallo; Segundo: Condena a la recurrente, R.V.Á., Ida Altagracia Santana de Á. y La Monumental de Seguros, S.A., al pago de las costas del procedimiento sin distracción de las mismas por no haberlo solicitado los abogados de la parte gananciosa.
Así ha sido hecho y juzgado por la Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte de Casación, y la sentencia pronunciada en la ciudad de Santo Domingo de G., en su audiencia pública del 27 de julio de 2018, años 175º de la Independencia y 155º de la Restauración.
(Firmados) F.A.J.M..- P.J.O..- J.A.C.A..

References: artículo 2
 artículo 8
 artículo 443
 artículo 59
 artículo 141
 artículo 141
 artículo 111
e contrario
 artículo 443
 artículo 473
 artículo 452