Source: https://www.xataka.com.mx/analisis/imac-con-pantalla-retina-5k-analisis
Timestamp: 2019-08-20 19:22:50+00:00

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Compartir iMac con pantalla Retina 5K, análisis
El año pasado Apple presentó su tan rumorado iMac con pantalla Retina, un ordenador de sobremesa que venía a encabezar su línea de dispositivos All-in-One tanto en precio como en especificaciones técnicas.
Se habían soltado muchos rumores en torno a este ordenador, pero los más lógicos fueron los que se cumplieron; Apple presentó un iMac con pantalla Retina 5K que no venía a suplantar a los actuales modelos, sino que se enlistaba junto a ellos como el modelo tope de gama en todos los apartados.
Cuando tuvimos este ordenador en nuestras manos les presentamos unas primeras impresiones, pero ahora, habiendo pasado un par de semanas con él les podemos presentar nuestro completo análisis a fondo. Los 14.7 millones de pixeles ¿serán capaces de enamorarnos?, vamos a contestar esa y otras preguntas en este análisis del iMac con pantalla Retina 5K.
Antes de empezar con la reseña es pertinente que detallemos cada una de sus características técnicas. Recordemos que este modelo cuenta con diferentes opciones de configuración; en nuestro caso Apple nos prestó el modelo básico (indicamos con negritas las especificaciones que incluye la unidad aquí analizada).
Pantalla Panel LCD IPS de 27" con resolución 5K (5120 x 2880 pixeles)
Procesador Intel Core i5 a 3,5Ghz (TurboBoost a 3,9Ghz) Intel Core i7 a 4Ghz (TurboBoost a 4,4Ghz)
Gráfica AMD R9 M290X con 2GB GDDR5 AMD R9 M295X con 4GB GDDR5
Memoria RAM 8GB (ampliable hasta 32GB)
Almacenamiento Fusión drive de 1TB (opción de Fusión Drive de 3TB o unidades SSD puras de 256GB, 512GB o 1TB)
Otras prestaciones 4 x USB 3.0, 2 x Thunderbolt 2, WiFi 802.11ac, Bluetooth 4.0, Gigabit Ethernet, Cámara FaceTime HD
Precio Desde 44,999 pesos
Diseño, el mismo iMac de hace años
Después de haber pasado unas semanas con este iMac 5K, nuestra percepción sobre su diseño no ha cambiado para nada. Estamos ante las mismas líneas de la última generación de AiO presentados por la compañía, con un grosor sumamente diminuto en los marcos que va en aumento conforme nos pasamos a su parte central.
En la parte inferior tenemos las respectivas ranuras para la ventilación, y en la parte trasera su botón de encendido más la completa dotación de puertos: jack de 3.5 milímetros, ranura para tarjetas SDXC, cuatro USB 3.0, dos Thunderbolt 2.0, y un Gigabit Ethernet. Aquí, como en los otros iMac, seguimos confirmando que la posición del puerto para auriculares es sumamente incómoda —sólo menciono a éste porque es al que más uso le doy.
La parte frontal, se mantiene idéntica que la del iMac 27 no Retina, con ese marco inferior metálico y un borde negro que se cubre con un cristal completo junto a la pantalla.
Las líneas de renovación que se aplicaron a estos iMac hace años, siguen manteniéndose frescas, estéticas, y sumamente minimalistas.
Apple ha decidido no hacer cambios en ningún aspecto del diseño, lo cual para nosotros es una decisión correcta, pues las líneas de renovación que se aplicaron a estos iMac hace años, siguen manteniéndose frescas, estéticas, y sumamente minimalistas. Es decir, que a los ojos, aún enamoran.
Pasamos ahora al apartado que parece y será una parte central de este análisis: la pantalla. No podemos negar que el término Retina es más una marca comercial que una tecnología, pero tampoco podemos negar que ha sido un punto de identificación para los dispositivos de Apple que incorporan pantallas de alta resolución.
La teoría de las pantallas Retina, o al menos la que la compañía dio en su momento, incluía a todos los paneles con una densidad de 300 pixeles por pulgada. No obstante, dicha cifra se vio reducida al incorporar una pantalla de 264 ppi en el primer iPad con pantalla Retina, mientras que por otro lado los Macbook Retina (15 y 13 pulgadas) se quedaron con 220 y 227 ppi respectivamente. Ambos ejemplos eran claros, para un panel que no necesitaba estar tan cerca de nuestros ojos —como el de los smartphones— no era necesaria una cifra de densidad tan alta, y aún así la nitidez resultaba espectacular.
Así que para este iMac Retina Apple tuvo que optar, no por una resolución igual a la de su Macbook 15 con pantalla Retina ni por el 4K que ya está abarrotando el mercado, sino por un panel 5K, sí, una tremenda resolución de 5120 x 2880 pixeles.
La nitidez, la reproducción color, la profundidad de negros, y los ángulos de visión son tan buenos que difícilmente le podríamos encontrar un competidor.
No estamos ante un panel enfocado para usuarios profesionales, puesto que es un LCD IPS que no puede abarcar la mayor parte del espacio de color Adobe RGB, sin embargo, la nitidez, la reproducción color, la profundidad de negros, y los ángulos de visión son tan buenos que difícilmente le podríamos encontrar un competidor en el mercado.
También hay que reconocer el trabajo con el brillo, que en su valor máximo es de 445 candelas por metro cuadrado, permitiéndonos visualizar el panel con gran calidad incluso en entornos de mucha iluminación. Además, dicho brillo apoya a esa sensación de espectacularidad —misma que nos encontramos en los iPhone e iPad de última generación—, esto también gracias a la casi nula separación entre el panel y el cristal.
No obstante, al tener básicamente el primer panel de este tipo, Apple se vio en la necesidad de modificar algunos aspectos de sus circuitos de control para que pudiera funcionar de forma adecuada. La modificación más notable consistió en integrar un chip TCON (controlador de temporización) personalizado que pudiera gestionar todo el ancho de banda de información desde la GPU hasta el panel.
En detalle, este chip es una versión mejorada del integrado en la especificación DisplayPort 1.2 (que puede manejar hasta 3840 x 1600 pixeles), implicando así que tenga una limitación importante para su uso como pantalla externa. En concreto, este iMac 5K no puede utilizarse como pantalla externa.
Este iMac con pantalla Retina 5K no puede utilizarse como pantalla externa.
Esta característica es importante de mencionar, pues nos deja en claro que cuando la nueva especificación de DisplayPort esté en el mercado (en teoría la 1.3 que soportará 5K) Apple actualizará este ordenador integrando un nuevo chip, y así dándonos oportunidad de sacarle partido como monitor externo.
Claro que, además de realizar modificaciones a los circuitos de control del panel, Apple tuvo que optar por un hardware respetable para poder gestionar tal cantidad de pixeles sin comprometer el rendimiento del día a día. En nuestro caso, al ser la versión básica, nos quedamos con un procesador Intel Core i5, GPU AMD Radeon R9 M290X, 8GB de RAM, y almacenamiento Fusion Drive de 1TB.
Primero hablemos del procesador, en este modelo se ha integrado el Intel Core i5–4690 que incorpora cuatro núcleos a 3.5 Ghz, con posibilidad de subir hasta los 3.9 Ghz gracias a la conocida tecnología TurboBoost. El rendimiento, por supuesto, no puede ser otro más que uno sumamente elevado, y lo decimos para cualquiera de sus casos de uso.
Para quien desee una comparativa técnica de este procesador, en comparación con el modelo que integra Core i7 y con el integrado en la última generación de Mac Pro, dejamos a continuación algunos resultados obtenidos en GeekBench 3:
Pasando al lado del GPU, el modelo integrado en la unidad analizada es el AMD Radeon R9 M290X con 2GB de memoria dedicada para video. Este chip, aún cuando esté enfocado al mercado de portátiles, rinde lo suficiente para gestionar las imágenes en la pantalla 5K.
En el día a día, su rendimiento fue notable, pero ya bajo ciertas circunstancias específicas —por ejemplo, estresándolo con fuerte carga web, videos en segundo plano (1080p), y aplicaciones para edición de imagen, todo al mismo tiempo— notamos una reducción en su estabilidad. Claro que aquí el problema apunta a que, al mover tal cantidad de pixeles, su potencia para calcular imágenes de aplicaciones se limita de forma considerable.
En el caso de juegos, esta GPU pudo mover sin problemas algunos de ellos, no a resolución nativa, pero sí a unos respetables 2560 x 1440 pixeles. En nuestro caso pudimos probar Tomb Raider; con la más alta configuración se mantuvo fluido, bajando en ocasiones puntuales el framerate.
Por supuesto, aunque pareciera lo contrario, Mac OS X no es una plataforma enfocada a los juegos, y por consiguiente este iMac 5K tampoco lo es. Para quien ande en busca de un ordenador para jugar, Windows y un hardware personalizado siempre, ante todo, serán la mejor opción.
Como últimos puntos tenemos al almacenamiento Fusión Drive y la memoria RAM. La unidad de prueba incluía un disco Fusión Drive de 1TB, es decir que bajo software crea una única unidad de almacenamiento con un SSD y un HDD, todo para mantener en la unidad de estado sólido los archivos a los que accedemos de forma más recurrente y en el HDD los restantes.
Aunque el rendimiento de Fusión Drive es sumamente superior a que si se integrara un HDD, es ligeramente menos veloz a una única unidad SSD. Aún así, para su compra, Apple nos permite elegir qué tipo de almacenamiento se queremos —claro, un SSD único limitará su capacidad a los 256GB si queremos mantener el mismo precio del equipo en su configuración básica (¿queremos capacidad o almacenamiento?).
La memoria RAM, igualmente, es una especificación que se puede personalizar al momento de la compra, aunque aquí tenemos la ventaja que después de adquirir el ordenador nosotros mismos podemos ampliar su capacidad hasta unos 32GB (como máximo) con unidades compatibles de otros fabricantes. El modelo de serie incluye dos 4GB SDRAM DDR3 de 1600 MHz, 8GB en total.
Por diversos foros se ha estado manejando que la temperatura de este iMac 5K Retina sube de forma considerable bajo ciertas condiciones de trabajo; aquí lo que se critica no es tanto el bajo rendimiento que se obtiene cuando la temperatura sube, sino que esos picos podrían reducir la vida de los componentes, que ojo, a excepción del procesador, todos han sido pensados para portátiles.
En mi caso apenas note temperaturas elevadas cuando exageraba en la carga de trabajo, bajo condiciones normales la temperatura se mantenía en cifras discretas. Claro aquí también hay que mencionar que la subida de grados centígrados en los componentes implica que el ventilador aumente sus revoluciones, generando un ruido que no puede pasar desapercibido. No obstante, en el día a día no existe ningún ruido notable.
Probablemente Apple ya esté trabajando en una solución para el tema de la temperatura, tal vez lo haga con otro diseño de su sistema de disipación, que para este caso es el mismo en la GPU como en el CPU; basado en un único ventilador.
Después de realizar un repaso por sus detalles técnicos, y verificar cómo se comportan durante la puesta en marcha, toca hablar un poco de la experiencia trabajando con este iMac Retina 5K como ordenador principal.
En resumen anticipado, la experiencia de trabajo en el día a día ha sido sumamente satisfactoria. Cuando encendimos por primera vez el ordenador dudábamos un poco sobre la aportación real de tal cantidad de pixeles, sin embargo, después de pasar mucho tiempo frente a ese panel ha sido muy difícil asimilar el regreso a una pantalla Full HD.
El texto, imágenes, películas, videos, páginas web, aplicaciones de ofimática, editores de fotos, todo se ve de forma perfecta en el panel. No hay elemento de nuestro día a día que no sea una delicia ver en esta impresionante pantalla.
Claro que intuimos las palabras que algunos estarán soltando al opinar sobre este ordenador y su pantalla: "para qué necesito una pantalla 5K si no hay contenidos que la aprovechen", no obstante, podemos asegurar que para este caso esa declaración no aplica, ¿por qué? a continuación nuestra respuesta.
El iMac con pantalla 5K Retina no ha sido concebido como un monitor para consumir contenidos, sino para crearlos. Es decir, que la gran cantidad de pixeles nos permite tener más información (o aplicaciones) en pantalla abriendo así un abanico enorme para la productividad.
En el caso específico de su servidior, este ordenador fue perfecto para eliminar la necesidad de un segundo monitor (como usualmente lo tengo junto a un iMac de 21.5 pulgadas) para el día a día. El espacio de trabajo que usualmente tengo en dos pantallas lo pude mantener en una sola, todo sin comprometer el tamaño de la fuente del texto. También no puedo negar que gocé el editar fotografías en Photoshop a resolución original y aún tener espacio para las respectivas herramientas.
Apple también nos deja la opción que, si no queremos tener muchos elementos en pantalla, escalemos a una resolución menor. Son tres los modos de este escalado: el de 2560 x 1440 pixeles nos deja elementos al mismo tamaño de como los vemos en un iMac 27 pulgadas; la segunda opción —para mi la mejor— reduce el tamaño de los elementos aumentando la resolución a 3200 x 1800 pixeles; y por último la tercena —la nativa— muestra los elementos muy pequeños pero a cambio nos deja tener mucha información en pantalla.
Si somos editores de video, el ordenador ha sido pensado para permitirnos trabajar con video en 4K a resolución nativa, y dejar espacio para las respectivas herramientas, pero ojo, que si cargamos el hardware de cálculos para tales tareas el rendimiento se verá comprometido. Tal vez en una actualización sea el dispositivo definitivo para editar video 4K, pero por ahora —al menos la versión analizada— no lo es.
No podemos caer en el error de mencionar que Apple ha reinventado el mercado de los AiO con este iMac Retina 5K, no obstante, si podemos decir que ha traído al mercado una de las mejores pantallas, en un AiO, sobre cualquier apartado técnico; además igual hay que reconocer su trabajo de haberla integrado en un cuerpo sumamente esbelto y estilizado.
De su hardware pocas opiniones podemos hacer, ya que si la configuración básica resulta limitada para algunos, siempre tenemos la opción de un mejor procesador, memoria RAM, y GPU, aunque eso sí, implicando desembolsar unos miles de pesos adicionales.
Y ya tocando el tema del precio aprovechamos para mencionar que, en general, este iMac Retina 5K es caro respecto a las especificaciones técnicas que recibiremos en su versión básica (que ronda en los 44,999 pesos). Sin embargo, por ese precio difícilmente podremos encontrar un AiO con pantalla similar.
Muchos aprovecharán los comentarios para decir que un PC ensamblado y un monitor 4K pueden resultar más económicos, pero será muy difícil encontrar algún monitor que alcance a este panel en calidad. De hecho, comparando, por ejemplo, con el precio que tiene el monitor que más se le acerca, el Dell Ultra HD 5K (2499 dólares), fácilmente podemos concluir que el hardware dentro del iMac Retina 5K nos lo están regalando.
En una conclusión más simple, el iMac Retina 5K es un equipo que sobresale por muchos apartados, pero lo hace principalmente por su espectacular pantalla.
Simple: una pantalla espectacular.
Diseño delgado, y sumamente estilizado.
Rendimiento que cumple.
Precio elevado, ojo, respecto a sus especificaciones técnicas.
Si queremos sacarle partido al panel, hay que optar por la configuración más cara.
No podemos utilizarlo como pantalla externa.

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