Source: http://chequeescolar.hazteoir.org/2007/06/
Timestamp: 2017-03-23 18:15:52+00:00

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Cheque Escolar » 2007 » junio
8:09 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Opinión | chequeescolar | Comentarios cerrados Vamos conociendo el contenido de la Educación para la ciudadanía por los libros editados por SM, que contienen lagunas de importancia, así como a través de Internet, con contenidos preocupantes. Sólo usando el sentido común deducimos que son los padres los que tienen el deber y el derecho de educar a sus hijos, por varias razones:
Porque son fruto de su amor; porque son parte de ellos, como muy bien indica la palabra parto. Por tanto, la ley que rige la naturaleza de los seres, la ley natural, que es anterior a toda ley dada por el hombre, nos dice que los hijos son de sus padres y ellos tienen la obligación y el deber de educarlos hasta que se sepan conducir por sí solos, como personas cabales. ¿No pueden abandonarlos antes de que esto se realice! (Eso no lo hacen ni los animales).
Si un chico tiene un mal comportamiento, inmediatamente pensamos en los padres y la ley les penaliza como responsables de ello. Cuando un hijo se encuentra enfermo, ¿a quién recurre cuando vuelve del colegio, alegre, cansado fracasado, satisfecho…? ¿A quién se lo cuenta cuando sus amigos le hacen el vacío? ¿A quién acude cuando discute con sus hermanos? ¿Dónde pide justicia cuando necesita un beso? ¿Dónde lo encuentra? Cuando va creciendo y quiere hablar o desahogarse, ¿no son los padres quienes tienen prioridad en atender sus demandas? ¿Quiénes los quieren tal como son con sus defectos y virtudes? ¿quiénes se plantean con pleno derecho qué clase de persona desean que sea su hijo el día de mañana? El hijo no se dirige al colegio, ni al instituto, ni al Ayuntamiento, ni a la Consejería de Educación… ¿No! Busca, por ley natural a sus padres que, cultos o menos cultos, han estado con cariño pendientes de ellos e intuyen y propician un encuentro que satisfaga estas necesidades de su hijo.
Los hijos son el tesoro más preciado de los padres, por eso, no es extraña ni desmesurada, la polémica que ha suscitado el contenido de esa asignatura. La razón es muy clara: pretenden usurpar a los padres el derecho natural que tienen de formar la conciencia de sus hijos; lo que supone un abuso de poder.
Corona Ibáñez Moreno
Tiana subraya que “hay que dejar de seguir pensando que el Estado es subsidiario”
7:55 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias | chequeescolar | Comentarios cerrados El secretario general de Ministerio de Educación y Ciencia (MEC), Alejandro Tiana, señaló ayer que la objeción de conciencia es una vía “con mucho peligro” porque puede provocar “tensión” en la comunidad escolar e “inseguridad” jurídica Durante el curso de verano ‘Educación para la Ciudadanía’, organizado por la Universidad CEU San Pablo y la Fundación García Morente, el representante del MEC expuso cuatro puntos importantes sin los que, a su juicio, no se puede entender el desarrollo de la asignatura que se va a implantar de manera obligatoria para todos los alumnos y todos los centros. Estos puntos son: : justificación de la existencia de esta asignatura, concepción y enfoque de la materia, contenidos y controversia.
En su exposición, Tiana justificó la existencia de esta materia partiendo de un documento del 2004 sobre el proceso de debate de la Ley Orgánica de Educación (LOE). En este “libro verde”, tal y como lo denominó, se explicaban los motivos para introducir la nueva materia “de una manera global a través de un sistema transversal”.
Como consecuencia de este conjunto de recomendaciones un elevado número de países han introducido en sus sistemas educativos la asignatura de EpC, que en algunos países es propia, en otros aparece integradas en otras áreas y países que la tratan de forma transversal como ocurría hasta ahora en España.
Sin mencionar explícitamente la carencia de moralidad, dijo que la creciente “complejidad y pluralidad” que existe en la actualidad en la sociedad española origina que cada uno tenga una escala de valores diferente. “El ciudadano –se atrevió a afirmar- tiende a basar sus decisiones en elementos individuales”, aunque, tal y como manifestó, con la asignatura no se pretende imponer las teorías de relativismo moral ni ideología de género sino un “pluralismo moral”.
Educación en valores, tarea compartida
Para Tiana, la inmigración, que ha introducido costumbres diferentes, junto a las dificultades que presenta la transversalidad y a las recomendaciones europeas, hacen, a su juicio, “justificable y necesaria” la asignatura. “La educación, por tanto, -aseguró- tanto del sistema educativo como del seno de las familias, debe responder a nuevas circunstancias. Hay que tener en cuenta además, que la educación en valores, la formación ética y moral es una tarea compartida”, ha añadido el secretario general del Ministerio de Educación.
Respecto a la concepción y enfoque de la nueva asignatura, se mostró a favor de que la escuela sea partícipe de la educación moral de los alumnos porque si no fuera así, “los alumnos menos capacidades de desarrollar su formación moral”. De hecho, los centros son subsidiarios de la educación que los padres eligen, amparándose en el artículo 27.3 de la Constitución española. Y quiso matizar que “Enseñar no significa indoctrinar por parte del profesor, ni aprender de memoria por parte del alumno, sino disfrutar e incorporarlos a la vida corriente”.
Tiana sí reconoció que “la educación en valores no puede entenderse al margen de la familia”, primera responsable en la educación, pero defendió durante toda su conferencia que la educación en valores, moral y ética debe ser “una tarea compartida”, no exclusiva de los padres que escogen la formación religiosa y moral para sus hijos de acuerdo con sus propias convicciones. “La formación moral se realiza en distintos ámbitos”, sentenció.
En este sentido, comentó que la escuela tiene un papel en la construcción de los valores de los jóvenes y que es una responsabilidad compartida con la televisión, los medios de comunicación o Internet así como grupos de iguales, “que a veces escapan a la familia y al sistema educativo”.
Contenidos “consensuados”
Uno de los puntos más llamativos de su exposición fue el desarrollo de los contenidos de la asignatura, que, a juicio del MEC, “son el resultado de un proceso de diálogo con todas las organizaciones que expresaron el interés de participar en ese proceso, tomando como punto de partida el documento de 2004”.
Centrándose en los contenidos del documento final –que no contó con el apoyo unánime del Consejo Escolar de Estado ni con el aval del Consejo de Estado- el responsable de Educación explicó que diferencian cuatro grandes grupos: el individuo consigo mismo, la convivencia y las relaciones con el entorno, la vida en una sociedad democrática y, la ciudadanía en un mundo global, sin entrar en los contenidos que verdaderamente preocupan a los miles de padres objetores de la materia que no quieren que sus hijos estudien de manera obligatoria una moral que no es acorde a sus principios.
Tiana lamentó la controversia suscitada alrededor de la asignatura -siempre según él- de manera injustificada y señaló que está basada en “equívocos y falsedades con contenidos que no tiene y cosas que no dice”. “Se dice –afirmó- que la materia habla de eutanasia, aborto, terrorismo; ni están en los contenidos ni han estado en ningún borrador de los contenidos. Se afirma que la materia impone el relativismo moral y yo creo que lo que pasa es que se confunde relativismo moral con pluralismo moral. Lo que se dice en EpC es que hay que respetar la pluralidad legítima”.
Alejandro Tiana, que negó lo que para muchos es la imposición de una ideología de género, recordó que “la formación ética y moral es una tarea compartida, que no corresponde en exclusiva a nadie. El Estado no puede imponer unos determinados criterios morales, pero no por ello debe abstenerse de presentar los valores constitucionales o formulados en las grandes declaraciones que España ha asumido como país”.
Al abordar el polémico asunto de la orientación sexual, Tiana subrayó que “atribuir al Gobierno la intención de promover la homosexualidad es un disparate”.
Una asignatura “justa” y “legítima”
Tiana se manifestó también sobre la objeción de conciencia plantea interrogantes jurídicos, y que existe confusión entre lo que es objeción de conciencia y lo que es desobediencia civil. “Desde el punto de vista educativo –sostuvo- la objeción de conciencia es una vía con mucho riesgo porque introduce tensión en la comunidad educativa”.
“Hemos dialogado, y lo seguiremos haciendo, pero aplicaremos la ley. Tengo la misión de cumplir las leyes”, declaró Tiana.
Finalmente, consideró un “disparate” atribuir al Gobierno la intención de promover la homosexualidad y defendió que lo único que dice el Ministerio es enseñar a los jóvenes a que no discriminen por ese motivo. “Es justo y legítimo y entra dentro de los valores constitucionales –declaró- y no cursarla supone contradecir la ley”. A su juicio, los promotores de la objeción de conciencia contra la materia hablan de “sospechas y riesgos, no de realidades”, argumentando que “no son más que fantasmas”.
Una batalla importante por la libertad
Una de las muletillas más utilizadas por el Gobierno, cuando se encuentra con alguna resistencia social frente a sus iniciativas legislativas, es la de que “las leyes están para cumplirlas”. Pues bien, eso mismo fue lo que ayer le recomendó al propio Gobierno el director del Servicio Jurídico Civil de la Conferencia Episcopal, Silverio Nieto, en el curso de verano organizado por la Universidad San Pablo-CEU y la Fundación García Morente para analizar la asignatura de “Educación para la Ciudadanía”. Si las leyes están para cumplirlas, es evidente que la primera de las leyes de obligado cumplimiento es la Constitución, de la que emanan todas las demás. Y resulta que la reforma educativa, que incorpora la polémica asignatura obligatoria, se opone en parte de sus contenidos al artículo 27,3 de la Constitución, que garantiza el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación conforme a sus convicciones morales.Es posible que todo el litigio provocado por el empeño del Gobierno en adoctrinar a los menores de edad, termine tarde o temprano en el Tribunal Constitucional. Pero lo que ya se ha planteado, con toda su grandeza democrática, es la decidida voluntad de miles de padres de rechazar una imposición que atenta contra las propias libertades públicas, empezando por la libertad de conciencia y de enseñanza. Y por confusas que sean todavía las informaciones en torno a la polémica asignatura, es evidente que nos encontramos ante una apasionante batalla emprendida por una minoría de ciudadanos frente a la opresión de un poder de tendencia totalitarias que ignora la primera de sus obligaciones democráticas: cumplir la Constitución en su letra y espíritu, sin desvíos ideológicos.
El cardenal Cañizares advierte que “si la ley traspasa las competencias del Estado e impone una formación moral a los ciudadanos, adaptarla es colaborar a que eso continúe”
7:36 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias | chequeescolar | Comentarios cerrados El arzobispo de Toledo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), cardenal Antonio Cañizares, se mostró rotundo sobre la nueva asignatura que impondrá la LOE: “No a esa ‘Educación para la Ciudadanía’” que “no va a solucionar los problemas actuales sino que los va a agravar” En una conferencia sobre “Enseñanza religiosa y Educación para la Ciudadanía”, dentro del curso de verano sobre la citada asignatura organizado por la Fundación García-Morente y la Universidad CEU San Pablo, el cardenal Cañizares volvió a recordar que “un Estado libre no puede imponer obligatoriamente una formación de la conciencia moral de los alumnos” y que, al hacerlo, el Gobierno “traspasa sus propias competencias” porque sus contenidos, “tal y como están, no pueden ser impuestos a todos”. Aunque reconoció que la materia contiene algunos temas “buenos, convenientes y necesarios” como la Constitución, el papel de las instituciones, el trabajo, los sindicatos o la urbanidad, entre otros, también, introduce enseñanzas “morales laicas” que “deberían ser incluidas en una materia opcional alternativa a la formación religiosa”. “Legalmente no pueden ser admitidos”, agregó.
Otro caso distinto sería si la asignatura fuese opcional. Sobre este asunto, se refirió al artículo 27.3 de la Constitución española, donde se recoge al derecho que les asiste a los padres a elegir libremente la educación que quieren para sus hijos según sus propias convicciones morales y religiosas y señaló que “el Estado no puede vulnerar ese derecho”.
De igual manera, sostuvo que el Gobierno debería respetar lo que dice la Constitución y mientras no sea así “los padres, evidentemente, tienen derecho a hacer objeción de conciencia”, advirtió.
El cardenal Cañizares destacó que al igual que no se impone la enseñanza de la Religión y Moral católica, que escoge el ochenta por ciento de los padres, tampoco se debería obligar a los alumnos a estudiar “Educación para la Ciudadanía” que conlleva una “moral laica” y que, según los datos, sólo la elegirían el 20 por ciento restante. Por ello, insistió en que es necesario un cambio en los contenidos curriculares para que los aspectos morales queden a disposición de quienes quieran que sus hijos sean formados por valores relativistas.
Escuela, subsidiaria de la Familia
En su conferencia, en la que además hizo un repaso de la asignatura a través de algunos textos del Episcopado aprobados recientemente como el Documento de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española “La Ley Orgánica de Educación (LOE), los Reales Decretos que la desarrollan y los derechos fundamentales de padres y escuelas” del pasado mes de febrero y la “Nueva Declaración sobre la Ley Orgánica de Educación y sus desarrollos: profesores de Religión y Ciudadanía”, destacó que “la escuela, en función subsidiaria de los padres, ha de atenerse con escrupuloso respeto a lo que esa institución entraña y no puede renuncia a su condición de ser legal”.
Respecto a cómo los centros educativos religiosos supuestamente podrían adaptar la asignatura a su ideario, señaló que “si la ley traspasa las competencias del Estado e impone una formación moral a los ciudadanos, adaptarla es colaborar a que eso continúe”. En esta misma línea, afirmó que intentar adecuar ‘Educación para la Ciudadanía’, tal y como está ahora mismo planteada, supondría “colaborar con el mal” y que, según la Ley, los colegios podrán “desarrollar y complementar” esta materia pero “no modificarla”.
Por otra parte, el vicepresidente de la CEE apuntó al fracaso escolar como “una de las grandes preocupaciones” del sistema educativo pero afirmó que el fracaso más hondo no es el de la escolarización, ni el de los medios, sino el reto fundamental de educar a la persona, enseñar al hombre. Por ello, declaró que no debería faltar la respuesta a las grandes preguntas “insoslayables e ineludibles” sobre el hombre, su sentido, su destino, la Verdad última y el ser personal de cada uno. “Sin esto, -manifestó- no hay formación moral ni formación para la convivencia”.
A lo largo de su ponencia incidió en que “es necesario educar en la fe, en la familia y colaborando con ella” porque la Vida y la Familia “están en juego”. Sobre esta idea, aseguró que “no podemos ignorar las leyes contrarias al matrimonio y la familia con las que se socava lo más básico del hombre y de la sociedad, de su historia y su cultura”. “Es una contradicción que se vulnere y se degrade esta institución –aseveró- y no puede darse así en ‘Educación para la Ciudadanía’”. A su juicio es “un proyecto claro del Gobierno” en línea con “una concepción laicista de la vida, en la que los conceptos religiosos quedan relegados únicamente a la esfera de lo privado”.
El arzobispo de Toledo, también, aludió a lo que acontece en el mundo actual y recordó que se están aprobando leyes que permiten la investigación con células madre procedentes de embriones humanos, la ampliación de la eutanasia y el aborto… “En estos hechos hay una visión del hombre donde la Verdad se desvanece”, lamentó y comentó que “no se puede imponer una ideología de género y una moral donde la naturaleza humana no existe y el hombre decide sobre sí mismo”. A su entender, “hay un proyecto cultural cuyo fondo es erradicar las raíces cristianas” y alertó de que la quiebra moral y humana que padece la sociedad “es grave”.
Para el cardenal Cañizares, lo peor es no saber qué es lo moralmente bueno y qué moralmente malo. “Resulta muy grave el desplome del sentido de la vida, nada queda sobre lo que asentar la verdad del hombre”. “Los jóvenes –agregó- buscan un sentido para la vida, o que la vida tenga sentido, y la escuela no les ofrece esta solución. Se les ofrece un sucedáneo de una falsedad. Mientras no se den respuestas adecuadas a sus anhelos, no se habrá avanzado lo suficiente”.
A su entender, no concibe cómo la dimensión espiritual del hombre no entra en el debate político y denunció el relativismo imperante en España, caracterizado por asumir un horizonte en el que no hay nada por sí verdadero, porque no hay una verdad que nos preceda. Así, denunció que “existe una mentalidad escéptica, subjetivista, que niega la verdad y el acceder a ella”.
El cardenal Cañizares insistió en “no caer en la trampa de considerar que la enseñanza religiosa es un asunto privado o de la Iglesia”. “La enseñanza de la religión católica en la escuela pública –añadió- es un bien precioso de toda la escuela española, un servicio a toda la sociedad, un bien cultural que constituye la premisa para la comprensión del patrimonio cultural y artístico de nuestro pueblo, además de ser una necesaria formación como persona”.
María Rosa de la Cierva, vicepresidenta de la Fundación-García Morente, destacó, al presentar el curso, que la nueva asignatura impuesta por el Ministerio de Educación como materia obligatoria para todos los centros y todos los alumnos tiene como objetivo “la formación de la conciencia moral de los alumnos” y se refirió a la citada Nueva Declaración de los obispos en la que la califican de “desafío”. “La gravedad de la situación –añaden- no permite posturas pasivas ni acomodaticias”.
También, subrayó la libertad de conciencia y de enseñanza, y aludió a la conferencia del arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela, en la Academia de Ciencias Morales y Políticas: “Reflexiones para una valoración jurídica y ética de una nueva asignatura en el sistema escolar español”, donde el cardenal Rouco pone de manifiesto que “no se puede negar a los padres de familia y a los alumnos mayores de edad el recurso legítimo de la objeción de conciencia”. La presentación del cardenal Cañizares estuvo a cargo del Rector de la Universidad CEU San Pablo, Alberto Parejo Gamir.
Ofrecemos a los lectores la transcripción de las preguntas y respuestas del coloquio y posterior encuentro del cardenal Cañizares con los periodistas tras su conferencia Análisis Digital – 26/06/2007 Orientaciones morales sobre la “Educación para la Ciudananía” Cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Toledo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española – 27/06/2007 Manuales de Educación para la Ciudadanía defienden la dictadura castrista, la poligamia o incluyen un video sobre lesbianismo
7:23 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias | chequeescolar | Comentarios cerrados Manuales de Educación para la Ciudadanía defienden la dictadura castrista, la poligamia como modelo de familia o incluyen un video sobre lesbianismo titulado “Follando Amal”, como material didáctico
Las editoriales Octaedro y Akal, han publicado dos libros de texto para impartir el programa de Educación para la Ciudadania con unos contenidos y exposiciones claramente desafiantes contra los valores cristianos y situados políticamente en la ultraizquierda.
La editorial Octaedro pone su acento en su peculiar moral sexual. En este libro para alumnos de 14 años hay fotos de preservativos promocionando la práctica de sexo seguro y se propone visionar una película sobre una adolescente lesbiana “Fucking Amal”, es decir “Follando Amal” en su traducción al español, para tratar el tema de la homosexualidad. También dedica en sus unidades didácticas un apartado a la familia poligámica, perfectamente aceptable conforme a las reglas del multiculturalismo. Los autores llegan a incluir a los comunistas entre las personas perseguidas durante el siglo XX, sin hacer la más mínima mención a los regimenes genocidas de la URSS, Camboya, Corea del Norte, China etc. Se ataca a la Iglesia por su condena a las prácticas homosexuales y se la hace responsable de la represión de los gais, “tan perseguidos y estigmatizados como los judíos, los comunistas o las personas de razas no blancas” (sic), dice literalmente el texto. Varios comentarios ponen en entredicho la labor de la Iglesia a lo largo del texto, descalificando especialmente su labor social, a la par que se apunta que la religión “pierde poder social”.
En el otro libro, el de la editorial Akal, se hace apología del marxismo. Una ideología profundamente antidemocrática y en teoría completamente contraria a los postulados de la supuesta Educación para la Ciudadanía. Se llega al extremo de ensalzar la dictadura castrista con frases como “la historia de la democracia está contrayendo con Cuba una deuda impagable”. Incluso se llega a atacar veladamente a nuestro sistema constitucional con comentarios como que en España se han aplicado procedimientos “bastante pintorescos para poder tener un rey y un ordenamiento constitucional al mismo tiempo”. El manual de Akal también condena sin ambages el capitalismo, que es “como un tren sin frenos que camina hacia el abismo”.
Peces Barba considera que la Iglesia es un castigo
Pese a tan “edificantes” contenidos, Gregorio Peces-Barba ha afirmado, en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid, que no hay un motivo real para oponerse a la asignatura Educación para la Ciudadanía.
El ex rector de la Universidad Carlos III y Alto Comisionado para las victimas del terrorismo, sostuvo que ‘en este país’ hay una ‘excesiva presencia de la Iglesia católica’ y afirmó que el problema procede de la confusión entre la ética pública y la privada, por lo que destacó la ‘necesidad’ de implantar esta asignatura. En opinión de Gregorio Peces-Barba, los países europeos ‘más castigados’ por su vinculación con la religión católica son España e Italia, y señaló que una de las ‘patologías’ específicas de la Iglesia española es ‘querer convertir la ética pública en privada’, e indicó que la solución la proporciona ‘una sociedad democrática’.
En su conferencia ‘Derechos humanos y ciudadanía democrática, un proyecto cívico para la España del siglo XXI’ afirmó que los sectores educativos católicos no se oponen a la nueva asignatura ‘porque tienen conciencia de que es algo bueno’, y agregó que las conductas extremas de ciertas personas que se oponen responden a una ‘mentalidad simple’.
Una familia numerosa asturiana será de las primeras en alegar contra la nueva asignatura de Ciudadanía.
16:20 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias | chequeescolar | Comentarios cerrados David, Juan, Pablo, Pedro y Ana no cursarán la asignatura de Educación para la Ciudadanía. La familia Delgado Santirso ha decidido formalizar la objeción de conciencia en Asturias para cinco de sus seis hijos. Abraham, el hermano mayor, de 19 años, no se verá afectado por razones de edad. “Espero que igual que yo educaré a mis hijos, a mí me eduquen mis padres y no el Gobierno”, afirma convencido David. A sus 16 años ha firmado personalmente la objeción de conciencia. Es uno de los primeros estudiantes de Asturias que lo hace. Sus padres Francisco y Conchi lo han hecho también por él y por sus cuatro hermanos. Razones? Conchi muestra las instancias de la objeción de conciencia mientras desgrana algunas de las causas fundamentales. Laicista, positivista y relativista. Son algunos de los adjetivos utilizados por esta madre para calificar esta materia que será obligatoria y evaluable a partir del año próximo de forma progresiva. Juan, que comenzará el año que viene Tercero de la ESO, será el primero de los hijos afectados. No acudirá a clases de Ciudadanía. “Es un ataque a la Iglesia Católica y nosotros somos católicos”, afirma Conchi.
La familia Delgado Santirso ha presentado ya los distintos formularios en los dos colegios donde estudian sus hijos. Los varones, en Los Robles; la pequeña Ana, en Peñamayor. Todos ellos posan encantados para las fotos. Ana, a sus 4 años, ajena a la polémica, devora una piruleta. “Para nosotros, en contra de lo que pretende la asignatura, lo legal no siempre es lo moral”, añade Conchi, y pone un ejemplo: “El aborto puede ser legal, nunca moral”. La razón de más peso, en palabras de esta madre de familia numerosa, es que “Educación para la Ciudadanía adoctrina las conciencias de nuestros hijos y despoja a los padres de su primer derecho, el de educar y formar a sus hijos”. “Mis hijos son mi tesoro. Como madre, no lo puedo consentir”, afirma. “Dónde estaba la ministrina o el Gobierno de turno cuando me pasaba noches sin dormir por educar a mis hijos. No eran ellos los que los sacaban adelante”, destaca esta madre.
La familia Delgado Santirso no lo ha tenido fácil. Vigilante de seguridad, él; ama de casa, ella, la educación ha sido parte fundamental de sus desvelos. Conchi parafrasea a Juan Pablo II: “Como la fe; la moral no se impone, se propone”. Conchi explica que en laicismo imperante, que define como nueva religión del Estado, los contenidos que pretende inculcar la nueva asignatura se están impartiendo ya como transversales. “Una niña de 8 años, amiga de la familia, dijo en su casa que era lesbiana y no iba a tener novio”, indica esta madre. “Se me rasgó el corazón”, añade. Conchi subraya que el comentario de esta pequeña se explica por la”apología de la homosexualidad” de una profesora del colegio público, que prefiere no citar, en el que esta niña cursa estudios. Conchi sabe a lo que se expone tras suscribir la objeción de conciencia hace apenas unos días. Agradece, eso sí, a los colegios de sus hijos el respeto mostrado hacia su opción. “Estoy tranquila. La Administración está amenazando, pero no puede amendrentarnos”, indica. “Pueden querer taparnos la boca, pero no acabar con nuestra libertad”, añade. No se sabe a ciencia cierta qué ocurrirá con quienes se nieguen a cursar esta materia. Tanto el ministerio como la consejería insisten, eso sí, en que no cabe la objeción. Las instancias que cubren las familias subrayan, sin embargo, que la asignatura implica una formación moral que es contraria a las convicciones de los padres. Las familias firmantes invocan el artículo 16 de la Constitución que reconoce el derecho a la objeción. Son muchas?
La Concapa afirma oficialmente que no tiene constancia de familias que hayan suscrito la objeción. El Foro de la Familia, sin embargo, facilita incluso los impresos. Una página web www.objetamos.com agiliza el trámite a las familias. Los Delgado Santirso no pertenecen al foro, pero sí simpatizan. “En Asturias hemos estado un poco dormidos; hay bastante ignorancia; ahora se empiezan a mover las cosas”, dice. David añade que varios compañeros están en ello. “No pienso tirar la toalla. Quiero que me respeten, quiero vivir de esta manera”, concluye su madre.
Asociaciones gallegas de padres no pedirán objeción de conciencia
10:12 h | Libros,Noticias | chequeescolar | Comentarios cerrados Congapa y Confapa-Galicia se muestran dispuestos a no optar por esa vía respecto a la asignatura de Educación para la Ciudadanía ·· La aplicación de la LOE hará que en Galicia se imparta a partir de 2008-2009
E.P. • SANTIAGO
La Confederación Galega de Pais de Alumnos (Congapa) y la Confederación de Federacións de Asociacións de Pais de Alumnos de Centros Públicos (Confapa) de Galicia coincidieron ayer en señalar que no llamarán a la objeción de conciencia en la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, como pretende, aunque sin haberlo citado expresamente, la Conferencia Episcopal.
La postura manifestada por la Conferencia Episcopal Española, hecha pública el jueves, es llamar a usar “medios legítimos” para defender la libertad de conciencia y de enseñanza y en contra de esta asignatura prevista en la Ley Orgánica de Educación (LOE) que, aseguran, suscita la “creciente y comprensible preocupación” de los padres.
Fuentes del Arzobispado de Santiago ampliaron ayer la postura presentada por los obispos, al detallar que la citada asignatura “entraría en contradicción” con la transmisión de valores que se hace a través de la enseñanza de Religión. En este asunto, la Iglesia católica cuestiona que el Estado se atribuya un “papel de educador moral que no es propio de un Estado democrático de derecho”.
Sin embargo, la presidenta de Confapa-Galicia, Olga Patiño, dijo que “no se entiende” que un sector de la Iglesia muestre “una actitud crítica y hostil” a una asignatura reglada y obligatoria en la enseñanza y que responde a la Constitución y la Declaración de los Derechos Humanos.
Por su parte, el vicepresidente de Congapa, Constantino Iglesias, manifestó que, aunque su organización no ha adoptado ninguna decisión formal en ninguna reunión, la postura que defiende es que no se llamará a la objeción de conciencia, pero admitió que “echan en falta que no se haya buscado el acuerdo”.
Iglesias dijo que la asignatura es “impuesta por el Gobierno sin debate” y lamentó que, en contenidos en los que la Congapa no está de acuerdo, no se haya podido aportar alegaciones y tratar de llegar a un consenso.
La directora xeral de Ordenación e Innovación Educativa de la Xunta, María José Pérez Mariño, explicó que su departamento afronta esta situación “con tranquilidad y con la aplicación de la ley”. Opinó además que la actitud de la Iglesia es “una situación artificiosa y una muestra de cómo generar alarma social”. Explicó asimismo que en Galicia, debido al calendario de aplicación de la LOE, la asignatura de Educación para la Ciudadanía empezará a impartirse en el curso 2008/09 en segundo de ESO y, posteriormente, en 2009/2010 en primero de Primaria.
Una familia palmera es el primer caso de objeción contra Ciudadanía en las Islas
10:22 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias | chequeescolar | Comentarios cerrados La familia tiene cuatro hijos y asegura que objeta ante esta asignatura porque “el Estado pretende suplir la obligación de los padres de la responsabilidad de la formación moral”
EL DÍA, S/C de Tenerife El matrimonio formado por Carmen Cavallé y Samuel del Pozo ha presentado los correspondientes impresos de objeción de conciencia frente a la asignatura Educación para la Ciudadanía en el colegio Sagrada Familia, un centro concertado del municipio de Los Llanos de Aridane, en La Palma, con lo que se convierte en la primera familia del Archipiélago que se suma a la campaña que varios colectivos han emprendido contra la nueva materia, que es, dentro de la LOE, de carácter obligatorio.
Carmen, que es doctora en Farmacia, y Samuel, que es licenciado en Filosofía, tienen cuatro hijos en edad escolar que el año que viene asistirán, respectivamente, a 6º de Primaria, 2º, 3º y 4º de ESO.
Aseguran, en un comunicado que ha remitido Profesionales por la Ética, que han objetado porque “Educación para la Ciudadanía, tal y como está planteada en sus contenidos, objetivos, materiales de apoyo y forma de evaluación, tiene evidentemente como pretensión que el Estado suplante a los padres como primeros responsables de la configuración de la conciencia moral de los hijos”.
Añade que bajo el discurso de la tolerancia, el diálogo, el respeto a las diferencias, “en esta nueva asignatura se encuentra un proyecto ideológico que impone desde el Estado el relativismo moral, el positivismo jurídico, la ideología del género y el laicismo que pretende arrinconar nuestras convicciones religiosas en la sala de estar de casa”.
La familia del Pozo-Cavallé asegura que presentan objeción a pesar de que sus hijos acuden a un colegio de ideario católico porque creen que la supuesta adaptación de la asignatura en algunos colegios podría ser ilegal (a diferencia de la objeción de conciencia, que es un derecho constitucional). Por otra parte, asegura Samuel del Pozo, que “si los libros que se van a usar para impartir Educación para la Ciudadanía en los colegios religiosos son de José Antonio Marina, nuestra preocupación aumenta, porque su pensamiento moral es idéntico al del Ministerio de Educación”.
Carmen Cavallé indica, por su parte, que aún en el caso de que Educación para la Ciudadanía se pudiera adaptar al ideario del colegio, si no presentan objeción de conciencia estarían dando mal ejemplo a sus hijos “en su formación como ciudadanos libres, responsables y solidarios”.
Instrumento adoctrinador
Asegura que las consecuencias de la impartición de la asignatura “se notarán en toda la sociedad, que será influida por este instrumento de adoctrinamiento. Una sociedad en la que, por cierto, crecerán nuestros hijos”.
Añade que el problema no es lo que van a estudiar sus hijos en el colegio; “el problema es que, por primera vez desde el franquismo, el Estado va a tomar bajo su responsabilidad la educación moral de nuestros hijos”. Por ello, explica que por esta circunstancia, “además de ser ilegal desde que se aprobó la Constitución, es inaceptable”. Este caso es uno más de los que se han venido generando en las últimas fechas en todo el país, proceso que ha coincidido también con un posicionamiento más estricto desde el Ministerio de Educación hacia los detractores, pues tanto la ministra como altos cargos del departamento han advertido de que aquellos alumnos que no cursen la asignatura no pasarán de curso y no se titulará.
20:02 h | Artículos,Libros,Noticias | chequeescolar | Comentarios cerrados Clint Bolick comenta que los últimos candidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos coinciden en algo: llevan a sus hijos a colegios privados, pero se oponen a que los pobres puedan elegir colegio (“The Wall Street Journal”, 2 marzo 2007). Bolick es presidente de Alliance for School Choice, una organización estadounidense que defiende el derecho a elegir escuela. Hay algo, dice, en la política americana que convierte a los demócratas en defensores de la elección de escuela, pero que en la mayoría de los casos, solo se refiere a sus propios hijos, no a los millones de estudiantes de las escuelas públicas que tienen malos resultados. De hecho, hay una correlación perfecta entre los candidatos demócratas a la presidencia que han ejercitado la libertad de elección para sus hijos y la han negado para los hijos de los que no pueden permitirse elegir colegio. Así, cuando Bill Clinton llegó a la Casa Blanca en 1993, continúa Bolick, pudo haber elegido cualquier escuela pública para su hija Chelsea pero optó por una privada, Sidwell Friends. Dos años más tarde, Clinton vetó una ley de cheque escolar que podría haber permitido a las familias del Distrito de Columbia enviar a sus hijos a colegios privados (George Bush sí firmó la subsiguiente versión de ese programa).
La hoy candidata presidencial Hillary Clinton sigue oponiéndose con firmeza a la elección de escuela. En una conferencia ante la National Education Association prometió “no abandonar jamás a la escuela pública”. Presumiblemente hablaba como política, no como madre, añade Bolick.
John Edwards, otro candidato demócrata, detesta que existan “dos sistemas escolares: uno para ricos y otro para los demás”. Sin embargo, cuando llegó al Senado envió a sus hijos a un colegio religioso privado porque “según “USA Today”, los colegios públicos de Washington DC tenían serios problemas”. Edwards también se opone a que las familias de bajos ingresos puedan utilizar un cheque escolar para enviar a sus hijos a colegios privados porque eso sería “sustraer recursos” a los colegios públicos. Siguiendo esa lógica, señala Bolick, él mismo “sustrajo” unos 132.000 dólares a los colegios públicos del DC.
Por último, Al Gore, que puede entrar en la carrera presidencial, ha dicho que “si yo tuviera un hijo en uno de esos colegios que van mal, también sería partidario del cheque escolar”. Pero como no lo tiene, no lo es, apunta Bolick. También él llevó a sus hijos a colegios privados y se opone a la elección de escuela de las familias pobres.
Solo ha habido un aspirante que llevaba a sus hijos a colegios públicos y que votó a favor del cheque escolar en su estado, el ex gobernador de Iowa, Tom Vilsack. Sin embargo renunció a seguir adelante porque su candidatura no logró apoyos suficientes. Y solo ha habido un candidato, el senador Joe Biden, que llevaba a sus hijos a colegios privados pero también apoyaba la libertad de elección de escuela para los demás.
El caso misterioso, afirma Bolick, es el del senador Barack Obama, que lleva a sus hijos a colegios privados, califica el cheque escolar de “darwinismo social”, pero afirma que “un buen punto de partida tanto para demócratas como republicanos sería experimentar e invertir en algo que funcione”.
Según Clint Bolick, la libertad de elección funciona: quienes se benefician del cheque escolar mejoran su rendimiento académico respecto de los que se quedan en el antiguo colegio. Y añade que después de repasar la trayectoria de los candidatos demócratas es dudoso que alguno muestre esa apertura a la “experimentación”, pero no hay que perder la esperanza.
Más opciones para la educación
18:57 h | Libros,Noticias | Jaimeba | Comentarios cerrados Es evidente que el marco educativo norteamericano goza de una mayor libertad que el español Cada vez que se hacen públicos los resultados del Informe Pisa asistimos al coro de lamentaciones sobre los pobres resultados del sistema educativo español. Seis leyes educativas desde el año 1980 muestran claramente que algo no funciona. Sin embargo, hasta el momento no se ha contemplado en serio el dotar de instrumentos a los padres de familia para que realmente tengan libertad de elección sobre la que ellos consideren la mejor escuela para sus hijos. Un derecho básico que en España no puede ejercerse plenamente y que además se revela como un modo eficaz de mejorar el nivel educativo. Todo lo contrario de la situación que existe en Estados Unidos, donde son cada vez más los estados que apuestan por la libertad de elección educativa. A continuación, se analiza cómo se articula esta libertad educativa, en la esperanza de que muy pronto veamos cambios en este sentido en nuestro país. El cheque escolar es quizá el instrumento más conocido para garantizar la libre elección de escuela. Es un certificado estatal por un importe determinado que se entrega a los padres y se aplica para pagar toda o parte de la escolaridad en la escuela, pública o privada, que los padres hayan elegido. Estos programas están funcionando en el distrito de Columbia, Florida, Ohio, Utah, Maine, Vermont y Wisconsin. Uno de los resultados tangibles de estos programas ha sido una mayor mezcla racial en las escuelas al dar a las familias negras la posibilidad real de enviar a sus hijos a colegios fuera de su barrio de residencia. En realidad la libre elección de colegio siempre ha existido para quienes podían permitirse pagar ciertas escuelas o tener una residencia en el barrio adecuado. El cheque escolar se ha demostrado un instrumento muy valioso para universalizar este derecho, aunque no es el único. ¿Recuerdan las cuentas ahorro vivienda? Pues en Estados Unidos existen las cuentas ahorro educación, que permiten a los padres ahorrar hasta 2.000 dólares al año en cuentas exentas de fiscalidad siempre y cuando ese dinero se aplique después a gastos de educación. Además, existen numerosos créditos y deducciones fiscales que las familias pueden aplicar a sus declaraciones y que cubren gastos educativos como la escolaridad en una escuela privada, libros de texto, atención tutorial o transporte escolar. Las magnet schools, que surgieron con el fin de reducir la segregación racial, ofrecen un tipo de educación específica, a menudo vinculada al desarrollo de habilidades profesionales concretas. En la actualidad existen 1.736 magnet schools en 28 estados. Illinois y California son los estados que concentran mayor número de este tipo de escuelas, con 420 y 456, respectivamente (en Illinois un 15% del alumnado acude a una magnet school). El open enrollment es una política que permite a los padres elegir libremente cualquier escuela de su estado. Un número creciente de familias, especialmente con rentas bajas, están saltándose así el criterio de residencia y eligiendo escuelas no situadas en su distrito. El dual enrollment permite a los alumnos de los dos últimos años de high school seguir cursos de un college universitario. Estos programas permiten a los alumnos acceder a cursos exigentes al tiempo que facilitan la transición entre ambas instituciones. En la actualidad, 47 estados tienen programas de dual enrollment. Desde que Minnesota aprobara la primera ley de charter schools en 1991, más de 3.000 escuelas públicas independientes han surgido con este formato. Una charter school es una escuela pública patrocinada por un consejo local, una universidad o un órgano estatal y dirigida por un grupo de padres, profesores u organizaciones privadas. A las charter schools se les garantiza una importante autonomía y se las evalúa por los resultados de sus alumnos. Gracias a esta flexibilidad pueden diferenciarse por la elección de un currículum diferente del común, que suele reflejar una especialización temática, una mayor jornada escolar, una mayor participación familiar o el uso de innovaciones tecnológicas. A día de hoy, 41 estados han aprobado leyes que permiten las charter schools. Un reciente estudio de la profesora de Harvard, Caroline Hoxby, según los exámenes estatales concluye que los alumnos de las charter schools son 5,2 puntos mejores en lectura y 3,2 en matemáticas que los alumnos de las escuelas públicas. Home schooling es la escolarización de los niños en su propia casa, recibiendo clases de sus propios padres o de tutores, y es legal en los 50 estados norteamericanos. Además se trata del tipo de escolarización que más crece en Estados Unidos, pasando de 345.000 alumnos en 1994 a 1.100.000 en 2003. Los estudiantes de home schooling tienen, de media, mejores resultados académicos que los alumnos que asisten a escuelas y para resolver la cuestión de la socialización participan al menos en dos actividades extracurriculares (deportes, baile, música y voluntariado principalmente), si bien la media es de cinco de esas actividades. Como se puede constatar, el marco educativo norteamericano goza de una mayor libertad que el español. Una tendencia que no hace sino crecer: recientemente se han votado leyes favorables a la libertad de elección en Georgia y Utah. En este último estado se ofrecerá el cheque escolar a la totalidad de los 500.000 alumnos de escuelas públicas.
Publicado en La Gaceta de los Negocios Martes 19 de junio de 2007
17:17 h | Libros,Noticias | Agn | Comentarios cerrados Las editoriales educativas han comenzado a publicar libros de texto de Educación para la Ciudadanía.
Los primeros manuales plasman la intensa experimentación ideológica a que da pie el currículo de la asignatura fijado por el Ministerio y ampliado por las Comunidades Autónomas según la orientación política de sus respectivos gobiernos.
Se trata de uno de los riesgos advertidos por el movimiento cívico de oposición a este ensayo de adoctrinamiento de toda una generación. LIBERTAD DIGITAL ha comparado los dos primeros manuales en aparecer, el de la editorial progresista Octaedro, y el de SM, casa editorial de los Marianistas que se aplicará mayoritariamente en los centros católicos concertados y ha sido elaborado por José Antonio Marina.
El libro de texto Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, de la editorial Octaedro, deja claro su enfoque desde el primer tema lectivo: Las relaciones interpersonales: sexualidad y afectividad.
Desde los primeros días de clase, los alumnos que manejen este manual escrito para el currículo de la asignatura en la ESO se someterán a las orientaciones sobre “Memoria Histórica”, “Los distintos tipos de familia o La prevención y los métodos anticonceptivos, incluidos en el primer Tema del libro de texto de Octaedro.
Sus autores, J. María Aran, M. Güell, I. Marías y J. Muñoz dedican el segundo tema a “La homosexualidad”.
El libro, promocionado como novedad en la web de la casa editora, anuncia en su índice el tratamiento de cuestiones como “El rechazo a los homosexuales”, “La represión de la homosexualidad” y “El respeto” por este colectivo.
El Tema 5 está dedicado a “La conquista de los derechos de la mujer”, con incursiones en “El sexismo” y “El feminismo”.
El Tema 7 versa sobre “El Consumo”, con un apartado dedicado al “Consumismo”, otro sobre “La sociedad del consumo” , y orientaciones sobre un consumo moderado.
El Tema 8 se dedica a la Educación Vial y el 9 y último, al “Problema Norte-Sur”, un enfoque característico de la agenda de los movimientos de extrema izquierda y anti-globalizadores.
Se profundiza, en este capítulo, en “La grieta entre el Norte y el Sur” y se prescribe un modelo concreto de “Solidaridad”.
El libro de texto de Octaedro se ha puesto a la venta a un precio de 16,80 euros.
EL “EXPERIMENTO MARINA”
Más matizada llega la contribución de la editorial católica SM a la oferta de libros de texto de Educación para la Ciudadanía.
Su manual está a apunto de aparecer en el mercado, en tres versiones: una para alumnos, otra para profesores y una tercera e innovadora adaptación para padres, según destacó José Antonio Marina, su autor, al hablar de su obra durante una conferencia sobre Educación Responsable celebrada recientemente en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, con patrocinio de SM y de Santillana –grupo PRISA–.
La FERE ha adoptado el manual de SM, al considerarlo el más respetuoso con los valores cristianos. La Patronal de colegios católicos ha asumido desde el principio la imposición de la nueva asignatura, desmarcándose de las críticas de la Conferencia Episcopal y del movimiento cívico por la libertad educativa.
Altamente dependiente de los conciertos con la Administración, la FERE ha optado por acomodarse al currículo con un libro de texto lo más afín posible al ideario de sus centros.
El problema es que el currículo de contenidos mínimos decretado por el Ministerio en diciembre de 2006, y los que van agregando las Comunidades Autónomas para adaptar la materia a su “identidad”, establecen una moral de Estado en la que los valores cristianos equivalen a los musulmanes y éstos a los laicos, en una visión relativista en la que la única autoridad moral dimana del poder político, y por debajo de ella, da lo mismo un valor católico que uno budista que uno mahometano que una familia de marido y mujer que una polígama que un trío que la zoofilia que el onanismo que el aborto que la experimentación con embriones, que el burka, que el hiyab, que la paridad por Ley, que la eutanasia, que esforzarse o no hacerlo, que suspender o aprobar una asignatura,…
En este sentido, el intento de Marina de conciliar todos los valores en un modelo de convivencia que no incomode a nadie viene precedido del problema insoluble de que el Estado impone previamente la agenda de lo políticamente correcto.
Así, por ejemplo, el Estado establece que en la formación moral de los niños ha de incluirse la aceptación de una variedad de formas de familia, o que la globalización provoca injusticias, o que es justo que el Estado reparta la riqueza, o que la seguridad y la paz dependen de la primacía de la ONU y el multilateralismo, o que puede ser bueno y conveniente dialogar con terroristas, o que España es una nación de naciones, …
Por muy neutrales, asépticos, equilibrados e integradores que quieran ser Marina y los marianistas en su manual para padres, profesores y alumnos, el problema de fondo es que hay alguien, el Estado, que marca una agenda moral y usa la coacción para imponerla. Y hay alguien, la familia, que debe aceptarlo y adaptar sus propios valores o resignarse a un papel subsidiario en la formación moral de los hijos.
Lo propio de una Instrucción Pública en civismo, dentro de una sociedad libre, es que garantice que ningún valor ni ningún modelo de sociabilidad supondrán una amenaza para la libertad individual y la dignidad de la persona, y no que imponga una moral de Estado de obligado cumplimiento.
La sociedad democrática no es ninguna fuente de valores universales adoptados por mayorías estadísticas, como pretende Marina, sino la forma más evolucionada de que disponen personas y familias para proteger su libertad frente a la constante propensión del Estado a recortarla.
El Estado, dice Marina en una introducción a su libro de texto que SM ha publicado en su página web, debe “encargarse de facilitar a todos nuestros jóvenes aquella educación que la sociedad considera necesaria para el desarrollo de los proyectos personales, la buena convivencia la justa resolución de los problemas y el progreso económico”.
Obsérvese el enorme poder que el pedagogo de SM otorga a “la sociedad” y cómo el Estado se convierte, en su iluminado experimento educativo –coincidente con el del Gobierno socialista–, en el intérprete más fiel de lo que quiere la sociedad.
Nada menos que “facilitar a todos nuestras jóvenes aquella educación (…) necesaria” para “los proyectos personales, la buena convivencia, la justa resolución de problemas y el progreso económico”.
Se comprende que este profesor de instituto, afamado escritor de libros de filosofía divulgativa, respondiese que el derecho de los padres a educar a sus hijos “no es absoluto”, cuando LD le preguntó recientemente, durante un coloquio abierto al público, por el caso de Blanca María Díez Ponce, la joven madrileña que se ha convertido en la primera alumna objetora a EpC.
Para José Antonio Marina –citamos, de nuevo, su introducción al libro de texto que SM publicará próximamente–, “cada familia educará de acuerdo con su moral (católica, musulmana, atea, comunista, liberal, confuciana, anarquista o la que sea), que se puede enfrentar a otra moral. Por esta razón, necesitamos una educación en valores comunes, transculturales, universales, más allá de la moral y de las religiones, que es lo que llamamos ética”.
¿Adivina, lector, quien la dictará e impartirá en exclusiva? Exacto.
El ensayo educativo del Gobierno socialista con toda una generación se resume, retocando un viejo proverbio del casticismo religioso: “Cada uno en su casa, y el Estado en la de todos”.

References: artículo 27
 artículo 27
 artículo 27
 artículo 16
 resolución 
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