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Timestamp: 2014-04-24 18:42:04+00:00

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Denuncia por mobbing - Ejemplo de denuncia por acoso laboral
Denuncia por mobbing – Ejemplo de denuncia por acoso laboral
Modelo de denuncia por mobbing
D……….., provisto de DNI nº ante el juzgado respetuosamente comparezco y, como más procedente sea en Derecho DIGO:
Que por medio de este escrito pongo en conocimiento del Juzgado los siguientes hechos y situación personal en que me encuentro, a fin de que resuelva lo que estime pertinente .
Primero.- Que desde hace más de un (año, meses..) , vengo sufriendo un proceso de acoso psicológico en el trabajo, debido fundamentalmente a que mis funciones incluyen la elaboración de informes/dictámenes/resolucioes/propuestas…jurídicos/técnicos que no siempre son bien recibidos por parte del grupo político..,.. Segundo.- Se ofrece el siguiente esquema de secuencia de actos progresivos que, de acuerdo con la Norma Técnica del Ministerio de Trabajo NTP 476 Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo Redactores:Félix Martín Daza (Ldo. en Psicología)Jesús Pérez Bilbao (Ldo. en Psicología)CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJOJuan Antonio López García-Silva(Ldo. Medicina. Esp. Medicina del trabajo)GERENCIA INFORMÁTICA DE LA SEGURIDAD SOCIAL MADRID, constituyen actos de hostigamiento laboral.
2-2-002: …..por parte de d.
3-2-002 solicito aclaración 5-2-002…se me ordena …
9-2-002…emito informe …
8-3-002…d…me insiste..
10-3-002 solicito a…intervenga
….me abren expediente
…mi compañero…
Tercero.- Que estas presiones son un claro atentado a mi integridad moral, y a mi imparcialidad e independencia y consisten en tratar de influir sobre mis informes…
El Sr Rodríguez García ejercita un poder de derivado de su condición de… y prevaliéndose del mismo, a veces a través de d….ahora … través de cualquier medio de comunicación, intenta influir en mi imparcialidad.
Cuarto.- Que en las próximas semanas, temo que de lo que se trata con este tipo de insinuaciones e injerencias en mi actividad es que,…
El esquema de la situación del Ayutamiento. Organismo, etc… puede ser el siguiente:
Administración local municipal. Alcalde que presenta su dimisión, con lo que se pone en marcha el sistema de elección de alcalde por el trámite de presentación de candidaturas.
Pactos entre grupos politicos..
En el Juicio paralelo en prensa y opinión pública, ….
Quinto.- Que dado que me siento inquietado en mi imparcialidad e independencia, acudo al órgano judicial por si los hechos relatados dieren lugar a la apreciación de algún delito y se pudieran adoptar medidas cautlelares a fin de que pueda desarrollar mis funciones públicas como hasta ahora.
Sexto.- Que a primera vista estas conductas encajan en los delitos de trato degradante del artículo 175, y el 428, relativo a tráfico de influencias tienen su apoyo legal y doctrinal y jursprudencial. A los solos efectos de ilustrar a S.Sª, se ofrecen una siguiente resumen doctrinal y bibliografia accesible en Internet.
RESUMEN DOCTRINAL Y JURISPRUDENCIAL (Extraído de Trabajos publicados por BLANCO BAREA,MJ y LOPEZ PARADA,J. Se autoriza la reproducción citando en todo caso a los autores)
Las víctimas de acoso laboral, necesitan una protección eficaz de su incolumidad[1]. La Propuesta de Resolución del Parlamento Europeo sobre el acoso moral en el lugar de trabajo (2339/2001(INI)): Considerandos F7 y F11:
"7…Opina que en muchos lugares de la Unión probablemente se subestima todavía el problema del acoso moral en el lugar de trabajo..
11. Hace hincapié expresamente en la responsabilidad que incumbe a los Estados miembros y a toda la sociedad por el acoso moral y la violencia en el lugar de trabajo, y considera que esto constituye el punto fundamental de la estrategia para combatirlos". La adecuada protección debe incluir la que desde el Ius Puniendi del Estado se presta, en base a los siguientes:
PRIMERO.- Las víctimas de actos de violencia psicológica, lo son por estar sometidas a un proceso psicológico de variadas manifestaciones, pluriofensivo de derechos fundamentalísimos, que tienen un denominador común: menoscaba gravemente la integridad moral. Este trabajo reivindica la protección de este derecho, sin perjuicio de los que, además y según los casos, sean conculcados (integridad física, psíquica, libertad,…).
SEGUNDO.- El derecho a la integridad moral, reconocido en textos internacionales, y elevado a la máxima categoría de derechos fundamentales en nuestra Constitución, al situarlo junto al derecho a la vida en el articulo 15, es el más próximo al valor jurídico dignidad. El derecho a la integridad moral es distinto a la integridad física y psíquica, igualmente regulados en el citado art. 15 de la Constitución. TERCERO.- El Código Penal vigente, protege la integridad moral en el Titulo VII, Libro II "De las torturas y otros delitos contra la integridad moral" (artículos 173 a 177), distinguiendo los tipos en función de su gravedad, finalidad y del sujeto activo (particular o funcionario). CUARTO.- La voluntad del legislador, después de un extenso y profundo debate en Comisiones Parlamentarias y en el Pleno del Congreso,[2] no cabe duda que consiste en incriminar todo tipo de atentado grave a la integridad moral, ya fuere en el ámbito que fuere, y con una pena adecuada al bien jurídico protegido. Si bien es cierto que con la Reforma de 1999 se especificó el delito de violencia psicológica en el ámbito familiar, dado que esta reforma o afectó a los artículos 173 a 177, es indudable que el acoso moral en el trabajo constituye una conducta perfectamente encajable en estos preceptos. Ello no es óbice para que desde otras ramas del Derecho se proteja igualmente la integridad moral y los demás derechos conculcados por el acoso. De hecho, como tuvimos ocasión de exponer en nuestro anterior trabajo "La vía penal integrada en el Tratamiento de Urgencia del acoso moral en el trabajo (mobbing)", la prejudicialidad penal no supone la paralización de las actuaciones de la inspección, pues en una correcta interpretación de la normativa, a la luz de la Jurisprudencia más reciente, los expedientes administrativos se deben instruir completos y solo suspenderlos tras la propuesta de resolución y antes de la resolución sancionadora.[3]
Pero la conducta humana de trato inhumano, el ataque a la integridad moral, concebido como derecho fundamental inviolable, fundamento del orden político y de la paz social, en un Estado Democrático y de Derecho, solo se persigue desde el ius puniendi.
QUINTO.- Un conocimiento exacto del acoso moral en el trabajo es imprescindible para comprender, desde el fundamento básico del Derecho penal, constituido por los pilares de la Tipicidad legal, intervención mínima, y protección de las víctimas, la aplicación de los delitos previstos en los artículos citados. Aventurarse a calificar como punible o no punible el acoso moral en el trabajo, sin un previo estudio de lo que es aquél, puede suponer el castigo de inocentes, cierto, pero no menos cierto es que puede dejar en el mas terrible de los desamparos, a las víctimas de acoso. Cada día las investigaciones jurídicas sobre mobbing avanzan demostrando que existen en nuestro sistema legal suficientes recursos normativos para proteger a las víctimas de mobbing. Solo hace falta estar concienciado de ello y exigir, por tanto, su aplicación.
BLANCO BAREA,MJ, sostiene que hay un tipo de mobbing poco estudiado : el que ejercen los políticos sobre los empleados públicos a fin de que éstos informen a su favor. Cuando la insistencia o el modo de proceder pasa de lo "socialmente aceptable", raya a nuestro parecer en el delito de tráfico de influencias, artículo 428 en concurso con el 175 relativo al trato degradante entre funcionarios, si la forma de influir es a través de un proceso psicológico de violencia. Defendemos así tanto la integridad moral como la independencia e imparcialidad del empleado público que lo es, y que frente a un político corrompido, el respaldo inmediato y seguro del resto de los compañeros y del entorno social es la mejor manera de frenar la espiral del mobbing en la Administración Pública.
Y por ello, este articulo que sanciona solo al que influye o intenta influir con abuso de poder en la decisión de un funcionario, nos parece el idóneo para tipificar el acoso laboral institucional.
"..El funcionario público o autoridad que influyere en otro funcionario público o autoridad prevaliéndose del ejercicio de las facultades de su cargo o de cualquier otra situación derivada de su relación personal o jerárquica con éste o con otro funcionario o autoridad para conseguir una resolución que le pueda generar directa o indirectamente un beneficio económico para sí o para un tercero, incurrirá en las penas de prisión de seis meses a un año, multa del tanto al duplo del beneficio perseguido u obtenido, e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de tres a seis años. Si obtuviere el beneficio perseguido se impondrán las penas en su mitad superior…"
El Proceso se inicia con una fase de hostigamiento psicológico, a fin de amedrentar al funcionario y aislarlo del grupo como forma de presionarlo personalmente de manera que su actuación se acomode a los intereses del acosador. La figura delictiva sería unas coacciones leves, y vejaciones leves. Si no consigue su propósito iniciará una segunda fase, esta vez se dirige a la independencia e imparcialidad de los empleados públicos, procurando influir generalmente en cadena, a través de otros funcionarios, prevaliéndose de su posición jerárquica de hecho o de derecho, a través de medios distintos a los legales. Si tampoco por esta vía obtiene lo que busca, se transforma en la más dañina espiral del mobbing: la del acoso laboral en las Administraciones Públicas, denunciada por la unanimidad de la doctrina científica como la más peligrosa forma de horadar los pilares del Estado Democrático y de Derecho. Los efectos de ello no son una hipótesis de trabajo, es una realidad que está siendo constatada por los expertos. Hay una sensación generalizada en la población de hastío, está inhibida la acción social reivindicativa, el control social de las instituciones y la sanción política en las urnas.
Se ha insistido estos últimos años en que "la corrupción" es la responsable del descrédito, ineficacia y aletargamiento de las Administraciones Públicas. Sin embargo creo que este discurso estaba incompleto, por eso solo ha servido para causar un efecto de choque en la sociedad, tras el que la falta de salida la ha conducido hacia la inhibición de iniciativas.
La separación artificiosa entre "los corruptos" y el resto de la sociedad, es el mayor éxito que estos antidemócratas jamás pudieran haber imaginado obtener. Atrincherados frente al resto, viven y conviven en una sociedad que los ha tenido que aceptar como realidad impuesta contra la que no hay nada que hacer.
El avance de este trabajo pretende dar una vía de salida, al menos una ventana por donde salir del encierro psicológico. Estoy convencida de que la corrupción no se hubiera instalado de esta forma en las Administraciones Públicas si la sociedad española no estuviera transida de un modo de relación y convivencia basado en la violencia psicológica. El modelo de comportamiento que no respeta el derecho de cada persona a ser tratado como ser humano en cada una de las situaciones en que se encuentre, es el verdadero virus mutante que contamina la convivencia. El maltrato psicológico en la familia, hacia los extranjeros, con los ancianos, los discapacitados, y con el que tenga una ideología, credo, sexo o personalidad distinta, se basa en no respetar la llamada integridad moral, (el derecho a ser tratado como ser humano, la integridad humanal), se pone de manifiesto también en el marco de relaciones laborales en las Administraciones. La opinión pública imprimirá mayor violencia psicológica a hacia los empleados de las Administraciones que desde entonces están bajo el riesgo de ser sospechosos de corruptela, lo que a su vez generará un desgaste psicológico del funcionario que aprovechará el acosador-corrupto para reintentar conseguir sus fines. Porque no hay que olvidar que el político-acosador mientras pueda, reiniciará sus planes una y otra vez, aun a riesgo de sí mismo. Es el estúpido tan bien traído por Antonio Blánquez del Corral "Acoso moral, violencia de guante blanco: lenta y silenciosa alternativa al despido". De este modo, el que pretende traficar con influencias, coaccionar o corromper a un funcionario público cuenta con un gran aliado: el virus de la cosificación de los seres humanos. Cuando se pasa por encima de la integridad de la persona, y tratándola como a un objeto al que se intenta moldear, se transgreden los derechos fundamentales a la libertad personal, el honor, la presunción de inocencia, y la libertad de expresión y opinión, la corrupción tiene una correa de transmisión terriblemente adecuada a los fines del corrupto. Una vez puesto en marcha la estrategia para conseguir satisfacer intereses particulares abusando de las potestades públicas, el sujeto diana de la corrupción pasa a ser además, víctima del mobbing institucional. Tocado por la batuta del corrompido, automáticamente se genera una sinergia a su alrededor por la que se le presume una voluntad doblegada a los deseos del corrupto, y sin pararse a averiguar o a analizar si verdaderamente ha aceptado el pacto o no. Será aislado del grupo como "apestado" y juzgado y sentenciado como culpable, "..algo habrá hecho como para que se acerquen a él.." . A partir de ahí, el acosador-corrupto tendrá todo el campo libre para actuar, quedando la mayoría de las veces impune su conducta, incluso invisible, porque el refuerzo de hostigamiento que aportan "los no tocados", convertidos en acosadores, será el que, al final, acabara con la persona y si llegara el caso, serán estos acosadores los que un Juez detecte y sancione. El hostigador es muy posible que en su carrera política se encuentre con algún funcionario prevaricador que le conceda lo que busca, lo que sí es seguro es que habrá sembrado por donde haya pasado un ambiente hostil, semillero de todo tipo de acoso psicológico. Porque cuando se ataca a la integridad humanal, las respuestas iniciales son a menudo desproporcionadas aparentemente, y es que solo quien ha sentido el sufrimiento de ser tratado como si de un instrumento al servicio de los intereses de un pretendido dueño se tratara, sabe entender que ningún daño físico o psíquico se equipara al moral, porque para aquellos, la naturaleza humana tiene resistencia y no se siente menos persona. Pero los daños a la integridad humanal, esos son contra natura y no siempre se encuentra la vía para aliviarlos.
A veces el hostigador puede encontrarse con que su carrera ha sido dirigida hacia su fin inmediato y en poco tiempo vea que se siente cuando lo trataron como un peón de ajedrez. Y se verá asimismo como el verdadero estúpido: el único capaz de hacer daño a los demás sin sacar provecho alguno. Porque es muy posible que se encuentre en el camino más de uno de su misma especie, pero lo que es seguro es que hay muchos que no se dejan amedrentar, ni intimidar, ni hay forma alguna de hacerles comulgar con sus postulados. Sobre todo si cuentan con el respaldo de una comunidad que le ayude a ser el cortocircuito de ese canal abierto en el centro mismo del Estado de Derecho: la integridad moral de los hombres y mujeres que día a día desarrollan la actividad de las Administraciones Públicas con imparcialidad, eficacia y sometimiento a la Ley y al Derecho.
Un uso fraudulento de la vía penal, a través de denuncias falsas, es un grave peligro que daña antes que a otros, a las verdaderas víctimas de acoso. Pero este riesgo no debe evitarse cerrando las puertas de La Justicia, sino controlando celosamente quien entra. SEXTO.- Es conocida la dificultad para definir el acoso laboral. Sin embargo, no existiendo delito especial, a efectos del Código Penal, es suficientemente expresivo el informe de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales y la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Oportunidades en su Informe sobre Acoso Moral (2001/2339 (INI)), que sirvió de base a la Propuesta de Resolución del Parlamento Europeo sobre el acoso moral :
"… las distintas definiciones o descripciones existentes arrojan luz sobre algo que constituye una realidad para muchas personas en su vida laboral, a saber: la idea de que la vida laboral es inhumana, la experiencia personal de ser víctima de acoso en el lugar de trabajo, una sensación de verse excluido de la comunidad social de este entorno y de enfrentarse con exigencias insolidarias en el trabajo y carecer de la posibilidad de oponerse a ellas…"
Escójase cualquier definición[4] de acoso, tanto la ofrecida por la psicología y psiquiatría, como la textos legales internacionales o propuesta legislativa española. Cualquiera de ellas, recoge la palabra hostigamiento o uno de sus sinónimo. Todas estas referencias a un trato degradante, a una reducción de la persona a cosa, a un sufrimiento psíquico, al aislamiento, y por supuesto a los daños a la salud.
Tratándose de un proceso psicológico de violencia, deberemos conocer y comprender bien en qué consiste para comprobar su encaje en el tipo penal de delitos contra la integridad moral.
SEPTIMO.- El proceso de acoso atraviesa según todos los estudios y expertos, esencialmente psicólogos y psiquiatras, por distintas fases.[5] De una fase inicial, en la que es muy difícil demostrar los actos contra la integridad moral, pero que los servicios de prevención de riesgos laborales pueden impedir sigue evolucionando, hasta la fase final la de los daños a la pluralidad de derechos fundamentalismos, esencialmente a la salud y por supuesto la integridad moral son más que evidentes, en cuyo caso la consumación del delito no es difícil de demostrar, pasando por fase intermedias en las que el ataque a la integridad moral es perfectamente identificable, a poco que se conozca en que consiste a acoso laboral. No hay pues acoso laborales graves y menos graves, hay fases dentro de el mismo. Si se ha iniciado verdaderamente un proceso de acoso y no se interviene a tiempo, el final es en todos los casos igualmente grave por lo que a la integridad moral se refiere. Conviene no perder de vista esto, sobre todo a la hora de analizar La acción típica y el dolo. Aquella consiste en una secuencia progresiva de actos, muchas veces sin trascendencia si se analizan aisladamente, que sólo alcanza su perjudicial valor analizado en su conjunto. El dolo, intención y conciencia de que se está vulnerando la integridad moral, no cabe la menor duda de que concurre en el ánimo y actuación del acosado. Es la quintaesencia del maltrato: el acosador jamas pensará en el otro como una persona, sino como un objeto de poder que si no se doblega a sus dominación, lo exterminará. OCTAVO.- El Sistema jurídico contiene normas legales y doctrina jurisprudencial suficientes como para fundamentar en Derecho, la reclamación de protección penal de las víctimas de acoso laboral.
El derecho fundamentalmente conculcado es el de la integridad moral, definida por la jurisprudencia constitucional y penal como sigue:
STC 120/1990, de 2 de Julio: "derecho a ser tratado como un ser humano libre y digno, que conlleva la exigencia de respeto por parte de todos".
STS 2ª, S 06-04-2000, núm. 588/2000, rec. 4665/1998. Pte: García-Calvo y Montiel, Roberto "..Integridad Moral, dado que ésta -como manifestación directa de la dignidad humana- comprende tanto las facetas de la personalidad como las de la identidad individual, el equilibrio psicofísico, la autoestima o el respeto ajeno que debe acompañar a todo ser humano, en general para toda la Humanidad,
El acoso laboral es trabajo definido por la jurisprudencia social como sigue:
En procedimientos por vulneración de derechos fundamentales:
Juzgado de. lo Social n° 30 del Juzgado MADRID. Atos 24/"002 "…acoso psicológico) radica en la intensidad y repetición sistemática de la agresión y en la ilegitimidad ética que se percibe de inmediato en un acto que se dirige a la destrucción psicológica de la persona. Es decir "hay un proceso recurrente de intención con evidentes manifestaciones de destrucción psicológica de la persona" (Iñaki Piñuel y Zabala)… Supone por tanto, nos ceñimos estrictamente al ámbito laboral, un continuo y deliberado maltrato bien verbal o modal que recibe un trabajador por parte de otro u otros, de forma deliberada que contribuye a su aniquilamiento psicológico y que su fin último es obtener su salida de la empresa u organización a través de diferentes procedimientos. Téngase en cuenta que tales actuaciones deben ser valoradas conjuntamente y no aisladas pues tomadas así podrían parecer anodinas."
En procedimientos del articulo 50 ET
Sentencia Juzgado de lo Social núm. 319/2001 Pamplona, Navarra (Núm. 2), de 24 septiembre Procedimiento núm. 400/2001. "…El mobbing podría considerarse como una forma característica de estrés laboral, que presenta la particularidad de que no ocurre exclusivamente por causas directamente relacionadas con el desempeño del trabajo o con su organización, sino que tiene su origen en las relaciones interpersonales que se establecen en cualquier empresa entre los distintos individuos. Una característica de la situación es la de ser un conflicto asimétrico entre las dos partes, donde la parte hostigadora tiene más recursos, apoyos o una posición superior a la del trabajador hostigado. Ahora bien, la presencia de cualquier conflicto no determina la presencia de un hostigamiento laboral, como expuso el profesor "Heinz leymann", considerado la mayor autoridad sobre esta materia, "los conflictos son inevitables… no estamos hablando aquí sin embargo del conflicto. Nos referimos a un tipo de situación comunicativa que amenaza infligir al individuo perjuicios psíquicos y físicos. El Mobbing es un proceso de destrucción; se compone de una serie de actuaciones hostiles, que, tomadas de forma aislada, podrían parecer anodinas, pero cuya repetición constante tiene efectos perniciosos"…"
En caso de accidente laboral, la instrucción de Fiscalía 1/2001 y los trabajos de investigación de BLANCO BAREA y LOPEZ PARADA, son clarificadores en orden al tipo delictivo del trato degradante y a la correcta aplicación del principio de prejudicialidad.
La Instrucción de Fiscalia 104/2001 sobre Relaciones de la Inspeccion de Trabajo y Seguridad Social con La Fiscalia General del Estado en materia de ilícitos penales contra la seguridad y salud laboral, recomienda que las actas de la inspeccion laboral hagan constar los datos de los sujetos que indirectamente hayan estado expuestos al mismo riesgo a fin de valorar la posibilidad de proceder conforme a las reglas del concurso ideal de delitos, por las infracciones de peligro ocasionadas respecto de esos otros sujetos pasivos de la infraccion . Existe un tipo específico en el Código Penal que sanciona el trato degradante, el acoso "…El que infligiere a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años" (articulo 173)
Por su parte, la Fiscalia General del Estado en la Circular 1/1998 fijo los siguientes criterios en orden a la interpretación y aplicación del art. 173 a los casos de violencia psíquica:
"…art. 173, novedad introducida en el CP de 1995, que castiga al que "infligiere a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral". Precepto que ha de completarse con el art. 177 al establecer que si "además del atentado a la integridad moral, se produjere lesión o daño a la vida, integridad física, salud, libertad sexual o bienes de la víctima o de un tercero, se castigarán los hechos separadamente con la pena que les corresponda por los delitos o faltas cometidos, excepto cuando aquél ya se halle especialmente castigado por la ley", lo que permite la sanción penal de los resultados producidos a consecuencia del trato degradante, aplicándose las reglas generales del concurso cuando proceda.
En casos, pues, de violencia psíquica habrán de valorar los Sres. Fiscales el posible encaje de la conducta en alguna de tales infracciones penales. Sin embargo, dicha labor habrá de tener en consideración no sólo la gravedad del hecho sino también su carácter de hecho aislado o de conducta habitual.
En este sentido, es de tener presente que el delito contra la integridad moral del art. 173 permite el castigo, tanto de aquellas conductas aisladas que por su naturaleza tienen entidad suficiente para producir un menoscabo grave de la integridad moral de la víctima, cuanto de aquellas otras que, si bien aisladamente consideradas no rebasarían el umbral exigido por este delito, sin embargo en tanto reiteradas o sistemáticas, realizadas habitualmente y consideradas en su conjunto, terminan produciendo dicho menoscabo grave a la integridad moral. Son conductas, éstas últimas, de trato degradante, que en su individual consideración no son calificables de graves, pero que al ser reiteradas terminan menoscabando gravemente por erosión dicha integridad moral y que tienen cabida en el precepto. Cabe señalar que las Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 25 de febrero de 1982 -caso Campbell y Cosans- y de 18 de eneero de 1978 -caso Irlanda contra Reino Unido- admiten el trato degradante en conductas que se repiten en relación a situaciones de menor entidad aunque siempre hirientes a la dignidad por suponer menosprecio y humillación.
Por tanto, los actos de violencia psíquica de escasa gravedad, que en su consideración aislada darían lugar a la falta de vejación injusta del art. 620, una vez acreditado que se vienen produciendo en forma reiterada, como expresión de un clima de violencia psíquica habitual, habrán de ser encajados en el delito del art. 173. No obstante, la aplicación de este precepto exige que se haya producido como resultado un menoscabo en la integridad moral que pueda ser calificado como grave…" Recientemente, el Fiscal Jefe del TSJ Andalucia, ha declarado que: (http://www.prevention-world.com/not/not.asp?ID=2288):
El fiscal jefe del alto tribunal subrayó las "afinidades o relaciones" del mobbing

References: artículo 175
 Resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 428
 resolución 
 Resolución