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Timestamp: 2019-02-23 01:34:23+00:00

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Trigésimo sexto período ordinario de sesiones santo domingo, república dominicana del 4 al 6 de junio de 2006 actas y documentos volumen I ag/dec. 46 a ag/dec. 51 (xxxvi-o/06) ag/res. 2158 a ag/res - Página 16
CONSCIENTE de que la naturaleza cambiante del problema mundial de las drogas requiere que el MEM responda de forma evolutiva y dinámica, de modo que su capacidad para identificar tendencias y dar seguimiento al progreso individual y colectivo frente al problema de las drogas en el Hemisferio se vea fortalecida con cada ejercicio de evaluación;
ENFATIZANDO el valor de la información que proporciona el proceso del MEM y su potencial como fuente de investigación y estudios académicos futuros;
TOMANDO NOTA de los resultados de la reunión del Grupo de Trabajo Intergubernamental (GTI), realizada en Washington, DC en febrero de 2006, en la cual se adaptó y mejoró el proceso y los indicadores del MEM, y de la decisión de la CICAD en su trigésimo noveno período ordinario de sesiones, realizado en Washington, D.C. en mayo de 2006, de aprobar dichos resultados; y
TOMANDO NOTA TAMBIÉN de que el Informe Hemisférico y los 33 Informes Nacionales sobre la implementación de las recomendaciones de la Tercera Ronda del MEM fueron aprobados por la CICAD en su trigésimo noveno período ordinario de sesiones,
Tomar nota con satisfacción de la aprobación por parte de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), durante su trigésimo noveno período ordinario de sesiones, realizado en Washington, D.C. en mayo de 2006, del informe hemisférico y los 33 informes nacionales del Mecanismo de Evaluación Multilateral (MEM) sobre la implementación de las recomendaciones de la Tercera Ronda de Evaluación 2003-2004.
Hacer suyas las recomendaciones contenidas en los informes nacionales del MEM, instar a los países al cumplimiento de dichas recomendaciones y solicitar a la CICAD que presente un informe sobre el cumplimiento de las mismas al trigésimo séptimo período de sesiones de la Asamblea General.
Exhortar a los Estados Miembros a que, a través de sus autoridades competentes, difundan los informes nacionales y el informe hemisférico del MEM a sus poderes legislativos y judiciales e instituciones gubernamentales, los medios de comunicación, instituciones académicas y la sociedad civil con el fin de incrementar el conocimiento del MEM y así fortalecer el compromiso humano y financiero de cada Estado Miembro y del Hemisferio con la lucha contra el problema de las drogas y sus delitos conexos.
Reconocer con beneplácito los importantes avances logrados en las políticas nacionales antidrogas desde la Primera Ronda de Evaluación 1999-2000 del MEM y su impacto en el Hemisferio en los diferentes ámbitos de la problemática, lo que ha permitido fomentar la confianza y el diálogo entre los Estados, ha favorecido el intercambio de información y mejores prácticas entre los gobiernos del Hemisferio, ha fortalecido el marco jurídico interno de los Estados Miembros y el marco jurídico internacional al haber promovido un significativo incremento en la ratificación de importantes instrumentos internacionales, y ha favorecido la optimización de los recursos destinados a la cooperación hemisférica al encauzar los recursos a las áreas identificadas por el MEM.
Instar a los Estados Miembros a que renueven el compromiso mostrado durante las tres rondas de evaluación del MEM y a que continúen participando activa, plena y oportunamente en la Cuarta Ronda, en particular, proveyendo el material introductorio requerido sobre la situación del problema de las drogas y sus delitos conexos en cada informe nacional, suministrando respuestas completas al cuestionario y a los otros requerimientos de información solicitados por el Grupo de Expertos Gubernamentales (GEG), y asegurando la participación plena de sus expertos gubernamentales en las diferentes fases del proceso.
Agradecer al Grupo de Trabajo Intergubernamental (GTI) su excelente labor en la adaptación y mejoramiento del proceso e indicadores del MEM, anticipando la Cuarta Ronda de evaluación, y hacer suya la decisión de la CICAD de aprobar las conclusiones del GTI.
7. Reconocer la dedicada labor realizada por el Grupo de Expertos Gubernamentales (GEG) encargado de elaborar los informes durante la Tercera Ronda y felicitar a las Entidades Coordinadoras Nacionales (ECN), las instituciones y numerosas agencias nacionales que han colaborado proporcionando amplia información para el proceso.
8. Instar a los Estados Miembros y a los Observadores Permanentes a iniciar, mantener o aumentar sus contribuciones voluntarias, tanto financieras como en especie, al MEM, con el objeto de que pueda asegurar su continuidad y fortalecimiento, lo que es de especial importancia ya que el MEM ha tenido un impacto positivo y mensurable en la lucha contra las drogas en el Hemisferio.
9. Asegurar la provisión de recursos necesarios para el eficiente funcionamiento del MEM, solicitando a la CICAD una adecuada asignación presupuestaria para las actividades de evaluación del MEM.
10. Exhortar a la CICAD a tomar en cuenta los informes del MEM en la planificación de sus estrategias, programas y proyectos.
11. Encomendar a la Secretaría Ejecutiva de la CICAD que continúe apoyando a los Estados Miembros en sus esfuerzos nacionales para implementar las recomendaciones formuladas en el proceso del MEM, y que continúe emprendiendo actividades de promoción del MEM a nivel internacional, regional y nacional para incrementar su difusión.
AG/RES. 2201 (XXXVI-O/06)
PARA EL DESARROLLO INTEGRAL 2006-2009
HABIENDO VISTO la resolución CIDI/RES. 178 (XI-O/06) “Plan Estratégico de Cooperación Solidaria para el Desarrollo Integral 2006-2009”;
Que el artículo 95 de la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) establece que el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) deberá “formular y recomendar a la Asamblea General el plan estratégico que articule las políticas, los programas y las medidas de acción en materia de cooperación para el desarrollo integral, en el marco de la política general y las prioridades definidas por la Asamblea General”;
Que el artículo 29 del Estatuto del CIDI estipula además que el Plan “será estructurado con base en los programas interamericanos de cooperación” y “tendrá un horizonte de planeamiento de cuatro años, pudiendo ser revisado cuando la Asamblea General lo considere pertinente”;
Que los artículos 3(a) y 23(c) del Estatuto del CIDI encomiendan al CIDI que formular y recomendar a la Asamblea General el Plan Estratégico, así como examinar y, en su caso, adoptar las propuestas referidas a la formulación y actualización del Plan Estratégico;
Que mediante la resolución AG/RES. 1 (XX-E/94), la Asamblea General estableció los lineamientos para la preparación del Plan;
Que mediante la resolución CIDI/RES. 105 (VI-O/01), el CIDI adoptó el Plan Estratégico de Cooperación Solidaria 2002-2005, para su ejecución el 1 de enero de 2002, ad referéndum de la Asamblea General, que la Asamblea General posteriormente ratificó y adoptó el Plan en junio de 2002 mediante la resolución AG/RES. 1855 (XXXII-O/02), y que el período de planeamiento de cuatro años del Plan Estratégico 2002-2005 terminó el 31 de diciembre de 2005;
Que mediante la resolución CIDI/RES. 162 (X-O/05), el CIDI encomendó a la Comisión Ejecutiva Permanente del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CEPCIDI) que procediera a considerar el nuevo Plan Estratégico de Cooperación Solidaria para el período 2006-2009, y que lo aprobara ad referéndum del trigésimo sexto período ordinario de sesiones de la Asamblea General, y que mediante la resolución AG/RES. 2077 (XXXV-O/05), la Asamblea General respaldó esa decisión; y
Que la entrada en vigor del Plan Estratégico es esencial a fin de que éste pueda servir de orientación para el Ciclo de Programación de 2006 del Fondo Especial Multilateral del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (FEMCIDI) y las decisiones relativas a proyectos respaldados por otros fondos,
Adoptar el Plan Estratégico de Cooperación Solidaria para el Desarrollo Integral 2006-2009 que figura como anexo a esta resolución, a efectos de que entre en vigor en la fecha de esta resolución.
Encomendar a la Comisión Ejecutiva Permanente del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CEPCIDI) que realice consultas con las demás entidades del sistema interamericano y el sector privado para explorar el establecimiento de alianzas estratégicas que contribuyan a la implementación de este Plan.
COOPERACIÓN SOLIDARIA PARA EL DESARROLLO INTEGRAL
La lucha contra la pobreza y la desigualdad, y especialmente la eliminación de la pobreza extrema, constituyen una responsabilidad común y compartida de los Estados Miembros y son factores esenciales para la promoción y consolidación de la democracia. Asimismo, la necesidad de alcanzar el desarrollo social y económico de forma integral, equitativa y sostenible continúa siendo un gran reto para el Hemisferio.
Estos principios han sido elementos primarios y centrales en la agenda de la Organización de los Estados Americanos (OEA) desde el establecimiento del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) y el proceso de Cumbres de las Américas en 1994 y, especialmente, en la Tercera Cumbre de las Américas (ciudad de Quebec, 2001), en la que los Jefes de Estado y de Gobierno pusieron énfasis en desarrollar una agenda política, económica y social coherente y orientada a obtener resultados y enfocada en las personas y la equidad social. Los Jefes de Estado y de Gobierno pusieron un énfasis especial en la necesidad de desarrollar iniciativas sociales que aseguren un plan de acción equilibrado. En este contexto, basado en los principios de la Carta de la OEA, los mandatos de la Asamblea General y las Cumbres de las Américas, las prioridades de las reuniones interame­ricanas de ministros y los Planes Estratégicos de Cooperación Solidaria correspondientes a los períodos 1997-2001 y 2002-2005, los Estados Miembros han adoptado este Plan Estratégico, que guiará las actividades de cooperación solidaria para el desarrollo de la OEA durante el período 2006-2009.
La cooperación solidaria abarca a todos los Estados Miembros, independientemente de su desarrollo. Esto implica superar el concepto tradicional de tipo asistencial, para desarrollar programas de cooperación solidaria que, sin pretender imponer modelos, apoyen las medidas económicas y sociales que tomen los países, en especial para combatir la pobreza. Presta especial atención a la cooperación horizontal y multilateral, y a la participación de las comunidades, la sociedad civil y el sector privado en la solución de los problemas. Este concepto implica, asimismo, orientar de manera efectiva los limitados recursos de la OEA para atender las necesidades más urgentes de los Estados Miembros, particularmente aquellos con economías más pequeñas y más vulnerables.
La meta principal de este Plan Estratégico es apoyar a los Estados Miembros en sus esfuerzos por reducir la pobreza, la inequidad, promover la igualdad de oportunidades y erradicar la pobreza extrema mediante el fomento de la capacidad de los recursos humanos y el fortalecimiento institucional.
Este Plan Estratégico establece un campo de acción en dos niveles estratégicos. El primero, el nivel político, está dirigido a fortalecer el diálogo, así como los acuerdos y mecanismos institucionales que son básicos para que tanto los gobiernos como la Secretaría General puedan implementar el Plan. El segundo, el nivel programático, identifica una serie de áreas prioritarias para asegurar la implementación focalizada y efectiva del Plan, las cuales son de especial interés para los Estados Miembros y en las cuales la OEA goza de ventajas comparativas. Estos objetivos son una combina­ción de nuevas prácticas, así como la consolidación de las ya existentes, y están dirigidos a generar e implementar políticas y programas para la reducción de la pobreza y la desigualdad, así como para implementar y dar seguimiento a los mandatos de la Asamblea General, las Cumbres de las Américas, las reuniones sectoriales en el ámbito del CIDI y las comisiones interamericanas.
Objetivo estratégico 1: Mejoramiento de los mecanismos para el diálogo sobre políticas
Promover un diálogo sobre políticas para el intercambio de información y prácticas óptimas entre los Estados Miembros y contribuir al desarrollo efectivo y eficaz de políticas gubernamentales.
Colaborar con los Estados Miembros para facilitar, y cuando sea adecuado, organizar foros relevantes que permitan un diálogo constructivo y el intercambio de experiencias relativas a políticas públicas y programas.
Proveer a las reuniones ministeriales, sectoriales y de las comisiones interamericanas, documen­tos de investigación y de carácter sustantivo en las áreas prioritarias de interés, con temas de actualidad y emergentes, para facilitar la formulación de políticas apropiadas.
Asistir a los Estados Miembros, cuando lo soliciten, en la formulación de políticas para abordar los desafíos nacionales.
Definir o establecer el mecanismo apropiado para el seguimiento y la implementación de las activida­des y acciones identificadas y acordadas en dichas reuniones, y brindar el apoyo necesario a dicho mecanismo.
Mejorar el proceso de evaluación de los resultados de las reuniones y el seguimiento de la implementación de las actividades que de ellas emanen.
Establecer nuevas alianzas estratégicas y fortalecer las existentes con instituciones de desarrollo gubernamentales, no gubernamentales, nacionales, regionales y multilaterales, incluyendo las instituciones financieras internacionales, así como con el sector privado y la sociedad civil, a efectos de mejorar la capacidad para abordar los desafíos en materia de desarrollo en los Estados Miembros y para implementar este Plan.
Apoyar a los Estados Miembros, cuando lo soliciten, a establecer alianzas estratégicas pertinentes para implementar programas o políticas nacionales.
Promover el intercambio de información, experiencias, prácticas óptimas y pericias.
Facilitar la consulta, la colaboración y la coordinación con el fin de programar actividades conjuntas de cooperación.
Establecer y consolidar redes en áreas prioritarias del plan estratégico.
Incrementar y fortalecer la responsabilidad de la Secretaría General en el establecimiento y desarrollo de alianzas.
Maximizar el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en las actividades relacionadas con la creación y el fortalecimiento de alianzas.
Desarrollar las capacidades individuales e institucionales en los Estados Miembros para diseñar y ejecutar programas, proyectos y actividades de cooperación y fortalecer las capacidades de los individuos para que contri­buyan al desarrollo social y económico de sus países.
Diseñar e implementar programas, proyectos y actividades para el desarrollo de recursos humanos y fortalecer las instituciones en los Estados Miembros.
Desarrollar programas de capacitación y talleres en diversas disciplinas utilizando metodologías apropiadas.
Promover y convocar reuniones de coordinación para asegurar que las instituciones pertinentes y apropiadas de los Estados Miembros participen activamente en el diseño y ejecución de los proyectos de cooperación para el desarrollo.
Promover y convocar reuniones para intercambiar experiencias y prácticas óptimas que aseguren la transferencia de las lecciones aprendidas y experiencias exitosas de los Estados Miembros en la ejecución de proyectos y programas de desarrollo.
Promover la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación apropiadas.
Organizar reuniones y talleres para contribuir a la efectiva preparación de proyectos multilate­rales.
Obtener mayores recursos financieros y no financieros, de diversas fuentes y, particularmente, de carácter no reembolsable, para la ejecución del presente Plan.
Asegurar una base de apoyo permanente de los donantes actualmente comprometidos con la cooperación solidaria y desarrollar estrategias para expandir la base de donantes.
Promover la cooperación de agencias y organismos nacionales y multilaterales, fundaciones privadas y públicas, instituciones financieras internacionales y empresas.
Establecer relaciones con el sector privado para obtener recursos, asistencia técnica y otras formas de colaboración.
III. Áreas de acción
Con base en los objetivos antes mencionados, la experiencia acumulada en la implementación de los Planes Estra­tégicos de Cooperación Solidaria correspondientes a los períodos 1997-2001 y 2002-2005 y tomando en consideración los mandatos de la Asamblea General, las Cumbres de las Américas, las reuniones sectoriales en el ámbito del CIDI y las comisiones interamericanas para que orienten la concepción de este Plan Estratégico, las actividades de cooperación solidaria para el período 2006-2009 se concentrarán en las siguientes áreas:
Las autoridades sectoriales, mediante las decisiones adoptadas en las reuniones celebradas en el ámbito del CIDI, podrán recomendar modificaciones a las acciones en las áreas anteriormente definidas. Las modificaciones propuestas serán consideradas por el CIDI para su aprobación y posterior incorporación al Plan Estratégico.
Se reconoce que la participación de la sociedad civil, a través de los procesos democráticos, es un elemento vital para el éxito de las políticas de desarrollo llevadas a cabo por los gobiernos. Asimismo, se reconoce que la protección del medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales son esenciales para el desarrollo sostenible.
El desarrollo de los recursos humanos es clave para alcanzar el crecimiento económico con equidad e igualdad de oportunidades y para la reducción de la pobreza. La igualdad y equidad de género es primordial para atender la “feminización de la pobreza” y es reconocido, por lo tanto, como un tema importante que debe ser considerado en toda programación de cooperación solidaria para el desarrollo. Al respecto, la potenciación de la mujer, su plena e igual participación en el desarrollo de nuestras sociedades y su igualdad de oportunidades para ejercer liderazgo son fundamentales para el desarrollo integral y para la eliminación de la amplia gama de desigualdades aún existentes.
Por lo tanto, los programas, proyectos y actividades de cooperación solidaria para el desarrollo (en adelante “actividades de cooperación”) en las áreas de acción antes indicadas, deberán integrar, en la medida de lo posible, en su formulación, implementación y evaluación los siguientes tos: (a) la participación de la sociedad civil; (b) las consideraciones medioambientales; (c) el desarrollo de recursos humanos; y (d) la igualdad y equidad de género.
En el ámbito del desarrollo social, se dará prioridad al fortalecimiento del proceso de formulación de políticas, al mejoramiento de su implementación y al desarrollo de programas que mejoren de manera cuantificable y significativamente el acceso de los pobres a los servicios sociales, la educación, la salud, la vivienda y el empleo para un modo de vida sostenible. En ese sentido, los esfuerzos se concentrarán en las siguientes acciones:
Desarrollar e implementar redes para el intercambio de conocimientos, experiencias y lecciones aprendidas en materia de:
desarrollo social, en aquellas áreas identificadas como prioritarias por las Cumbres de las Américas y los foros hemisféricos de ministros y altas autoridades de desarrollo social; y,
trabajo, en aquellas áreas identificadas como prioritarias por la Cuarta Cumbre de las Américas, celebrada en Mar del Plata, Argentina, y la Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo (CIMT)
Apoyar a los Estados Miembros en el fortalecimiento de su capacidad institucional para desarrollar e implementar políticas destinadas a la generación y promoción de trabajo decente.
Apoyar a los Estados Miembros en el fortalecimiento de la capacidad de sus instituciones de desarrollo social, por medio de la promoción y mejora de la formulación y aplicación de políticas sociales integrales, dirigidas a reducir significativamente la desigualdad y la pobreza.
Contribuir a la promoción de iniciativas de apoyo al desarrollo y mejora de la productividad de las micro, pequeñas y medianas empresas y otras unidades de producción, especialmente como una estrategia de generación de empleo y de combate a la pobreza.
Fomentar e implementar estrategias de cooperación internacional con otros organismos afines, tales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), con el fin de apoyar los esfuerzos nacionales para cumplir con sus programas de desarrollo social y reducción de la pobreza y con las Metas del Milenio.
La educación es la base del desarrollo económico, la inclusión social y el desarrollo de una ciudadanía democrática y productiva. Si bien los países de las Américas han logrado avances significativos en materia de matrícula escolar de niños y jóvenes, el progreso ha sido lento en el mejoramiento de la calidad de la educación y en la reducción de las disparidades con respecto al acceso y la calidad entre los grupos más y menos aventajados. En este contexto, y a la luz de los mandatos y prioridades establecidos por las reuniones de Ministros de Educación y la Comisión Interamericana de Educación, los esfuerzos se concentrarán en las siguientes acciones:
Apoyar los esfuerzos de los Estados Miembros para lograr y evaluar la equidad y calidad educativas en todos los niveles del sistema educativo, inclusive a través del desarrollo de indicadores educativos regionales y compartiendo experiencias consolidadas para mejorar los resultados educacionales de los grupos menos aventajados y más vulnerables, incluyendo estrategias para combatir la deserción y repetición escolar.

References: resolución 
 artículo 95
 artículo 29
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución