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Timestamp: 2017-02-26 12:16:36+00:00

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Elección del dispositivo de visualización -
TAMAÑO DE PANTALLA Y DISTANCIA DE VISIONADO
Para saber cuál es el tamaño de pantalla correcto hay que tener en cuenta tanto el tamaño de la habitación como el número de personas que estará mirando al mismo tiempo. No hay duda que un tamaño grande contribuye a sumergirse en a acción de la película, pero acercarse demasiado hará que veamos los defectos en la imagen (se verían las líneas de exploración que conforman la imagen), aunque si nos alejamos se perderá el impacto visual.
Hay varias "recetas" para saber la distancia correcta, según los gustos de quien las diga. Normalmente, la distancia más corta se establece un mínimo entre 2 y 3 veces el ancho de la TV. Y la distancia máxima, no más de 5 veces ese ancho. De todas formas esto depende de si se están viendo resoluciones estándares del PAL y NTSC (llamadas ahora SDTV) o si estamos viendo alta resolución (HDTV). También hay personas que les gusta ver la imagen especialmente grande y otros que les gusta tener la pantalla muy lejos. No hay más que analizarse uno mismo y darse cuenta en qué fila le gusta sentarse cuando va al cine.
¿Qué recomiendan los estándares? Las recomendaciones del SMPTE indican que el ángulo que debe existir desde la posición de visionado respecto a la pantalla ha de ser de unos 30º (es decir, si una pantalla de 50'' 16:9 mide de ancho 110 cm, la distancia para dar ese ángulo será de unos 212 cm). El estándar THX recomienda entre 26º y 34º (es decir, en el ejemplo anterior, la distancia sería entre 188 y 244 cm). Es decir, ambos estándares coinciden con el mínimo, es decir, sentarse aproximadamente al doble del ancho de la pantalla, lo cual puede resultar muy cerca para algunos gustos. Pero puede que no tanto si estamos ante una imagen en HDReady (720p) o Full HD (1080p), dado que si nos ponemos muy lejos no podremos apreciar todos los detalles que nos ofrece la alta definición.
La cantidad de luz que puede percibir la vista procedente de la pantalla depende de dos factores, la luz que ésta emite y las propiedades reflectantes de la pantalla. Hay dos métodos comunes para medir el brillo en el mundo del cine en casa. Uno es las candelas por metro cuadrado, empleado para medir las pantallas de plasma y LCD. Los proyectores se miden en lúmenes ANSI.
El brillo es especialmente importante cuando las condiciones de iluminación son cercanas a la luz diurna. Es decir, una pantalla con poco brillo y mucha luz ambiental se verá muy oscura, pero una con mucho brillo se seguirá viendo sin problemas. Esto es algo muy importante en angulas empresas donde se hacen presentaciones en público.
Sin embargo, en el mundo del cine en casa, no es un parámetro que interese especialmente, ya que normalmente los dispositivos capaces de ofrecer un gran brillo no dan un buen contraste. Es lo que realmente interesa aquí. Una pantalla que da mucho brillo, seguramente dará unos negros que más bien parecerán "grises oscuros", haciendo perder totalmente calidad a la imagen. Ya veremos con detalle más sobre esto cuando comentemos cada tecnología y tipo de dispositivo de visualización concreto: recomendaciones de cuáles ofrecen mejor brillo, cuáles mejor contraste, etc.
Es el grado de diferencia entre las áreas más luminosas y más oscuras mostradas en una pantalla de vídeo. La "relación de contraste" es un método de medir el rango dinámico del color más claro al más oscuro, es decir, del blanco al negro. Cuanto más alta sea esta relación, mejor será el contraste.
Un mínimo para distinguir profundidad de color y saturación suficientes está en 200:1 de relación de contraste. Las películas de 35 mm, como referencia, ofrecen contrastes de 500:1. Los antiguos televisores LCD de matriz pasiva (DSTN, no retroiluminados) tenían alrededor de 100:1, mientras que los más actuales de matriz activa (TFT) tienen relaciones mucho mayores.
Según se va incrementando la relación de contraste, se aumenta la profundidad de color. A día de hoy (Mayo 2008), tenemos pantallas con contrastes espectaculares. En plasma, por ejemplo, 20.000:1 en pantallas de Pioneer. Y en LCD hasta 50000:1 en algunos modelos de la seria 6 de Samsung. Aún así, aun quedan lejos del contraste de un buen CRT, que aunque no se publica normalmente ronda los 100.000:1. Este valor es también el anunciado por algunos televisores LCD retroiluminados por LEDs, así como algunas algunas tecnologías en investigación en paneles planos, como los SED, que alcanzan este ratio de contraste espectacular como el de los CRT.
También es importante considerar que estos contrastes tan altos son los llamados "contrastes dinámicos", que hace referencia a la gama de negros y blancos que pueden mostrarse en la imagen durante un breve período de tiempo, según dicta el estándar VESA de medición de pantallas planas. Hay otro llamado "contraste en pantalla", aproximadamente 4 veces menor al anterior, que indica la gama de negros y blancos que se ven al mismo tiempo en pantalla durante un período más prolongado. Algunos fabricantes dan ambos datos, pero hay veces que algunos dan sólo el contraste dinámico y otros sólo el contraste en pantalla. Hay que asegurarse que estemos comparando las mismas medidas. Si estamos mirando un valor indeterminado de una pantalla moderna y alta de gama y se aleja mucho del 10.000:1 (por lo bajo, por ejemplo, 2.000:1), quizá estemos ante un "contraste en pantalla".
Está asociado con el cambio o degradación que se produce en la relación de contraste y distorsión de color según varía el ángulo de visionado. Los CRT de pantalla plana, los paneles LCD y pantallas de plasma de muy última generación soportan un ángulo de visión muy ancho de 165 a 175 grados, aunque actualmente algunos presumen de conseguir los 178º (180º sería imposible dado que tenemos el propio marco).
Algunos LCD antiguos o no muy buenos tienden a sufrir mucho de las variaciones del ángulo de visión. Pero no todos, las mejores y más modernas ofrecen ángulos tan anchos como los de los plasmas.
Hasta hace muy poco, el CRT era la única tecnología que podía ofrecer colores realmente precisos. Bien lo sabe cualquiera que trabaje en diseño y retoque fotográfico. Pero los últimos desarrollos en técnicas de retroiluminacion de los LCD y nuevos fósforos en las pantallas de plasma, están mejorando los nuevos sistemas y acercándose cada vez más a los colores de los tubos de rayos catódicos.
Con las pantallas CRT y retroproyectores, este parámetro hace referencia más bien al ancho de banda de vídeo en la señal analógica que contiene las líneas de exploración que se representan la imagen. Cuando hablemos del caso concreto de los proyectores CRT, que hoy día han caído en desuso, veremos que los modelos más altos de gama suportan un gran ancho de banda de forma que es posible conectarlos a los antiguos duplicadores, cuadruplicadotes e interpoladores de líneas (también en desuso, ya que pertenecen al mundo analógico).
En el caso de los paneles de plasma y LCD, la resolución está indicada por el número de píxeles contenidos en la pantalla. Viene dado por dos números, el primero indica el número de columnas o líneas verticales, y el segundo el número de filas o líneas horizontales. Cuanto más alta sea la resolución, menos visible será cada píxel, especialmente en tamaños de paneles muy grandes.
Es difícil entender correctamente la resolución de pantalla sin saber qué es la relación de aspecto (explicada un poco más adelante) y viceversa. Permitidnos presuponer que se conoce qué es y hacer alusión al 4:3 y al 16:9, en caso negativo por favor altera el orden de la lectura.
Resoluciones usuales en paneles de plasma, LCD, retroproyectores y proyectores para este mundillo del Cine en Casa. Por supuesto, en el mundo informático, existen muchísimas mas:
640x480 (4:3) Sólo la vemos en proyectores y pantallas LCD de baja gama de formato 4:3. Esta resolución deriva del mundo informático y del sistema de vídeo NTSC que existe en Estados Unidos y Japón, en el que la televisión contiene 480 líneas horizontales efectivas (reales son 525, pero precisamente esa diferencia es lo que tarda en subir, en tiempo, el haz de electrones para dibujar un nuevo campo en una televisión CRT).
En Europa, donde tenemos PAL, tenemos 576 líneas horizontales (626 reales por el mismo motivo, se quitan 25 por cada subida del haz y hay que añadir una para que sea un número par y posible realizar el proceso de muestreo), por lo que deberían ser diezmadas o escaladas hacia abajo para que quepan en esta resolución. No cumple la certificación HD Ready y no pueden ser considerados como TV en alta definición. 854x480 (16:9) Similar al anterior, pero con la resolución horizontal extendida para adaptarla al formato 16:9. Igualmente, no cumple la certificación HD Ready y no pueden ser considerados como TV en alta definición. 1024x576 (16:9) Algunas pantallas y proyectores bajos de gama poseen esta resolución. Solventan el problema que comentábamos para el 640x480 y el 854x480. Están pensadas para que coincidan con las resoluciones de los sistemas PAL y SECAM que se usan en Europa, África y gran parte de Asia, a parte de otros continentes. Tampoco cumplen la certificación HD Ready ni pueden ser considerados como TV en alta definición.
800x600 (4:3) y 1024x768 (4:3) Derivan del mundo informático. Lo poseen algunas pantallas LCD y, sobre todo, muchos proyectores dado que es un formato muy empleado en presentaciones. Por su condición de 4:3, no cumple la certificación HD Ready.
1024x720 (-:-) Una resolución un tanto peculiar de algunas pantallas de plasma y LCD de gama media-baja. Dan el alto de líneas suficiente para la alta resolución, pero es necesario diezmar las líneas horizontales para que quepan en pantalla.
1280x720 (16:9) (720p) Es, con diferencia, una de las resoluciones más populares, tanto en pantallas de plasma y LCD como, sobre todo, en proyectores. Su mayor virtud es que es capaz de mostrar la TV en alta definición (HDTV) en su formato nativo 720p. Los paneles de plasma o LCD capaces de mostrar esta resolución y provistos, además, de entrada por componentes o HDMI, vienen indicados con el logo de HD Ready.
1280x768 (híbrida) y 1366x768 (16:9). Formatos muy típicos e híbridos con la resolución XGA (1024x768) y WXGA (1280x768) del mundo informático junto con los 720p del mundo del vídeo (16:9 en caso del 1366x768). Permiten mostrar las resoluciones del mundo informático de manera nativa sin escalado, de tal modo que si se conecta un ordenador a estas pantallas o proyectores, se verán nítidos y de forma satisfactoria, ya que para mostrar gráficos y textos se notan mucho más los efectos perjudiciales del escalado. En caso de querer ver HDTV 1280x720 de manera nativa, en el primer caso se verían dos rayas negras pequeñas arribas y abajo, y en el segundo un pequeño marco negro alrededor de la imagen.
1920x1080 (16:9) (1080p) Es el formato de alta definición definitivo. Los paneles LCD, plasmas, retroproyectores y proyectores capaces de mostrarlo siempre serán los modelos altaos de gama y más caros. En esta pantalla se muestra de manera satisfactoria tanto las señales 1080i como 1080p procedentes de retransmisiones en alta definición y discos Blu-ray sin ningún tipo de escalado Da las imágenes más nítidas y detallas disponibles hoy día. Cumple de sobra la certificación HDReady, de hecho, se le ha llamado "Full HD" o verdadera alta definición para distinguirla claramente de las resoluciones inferiores
2048x1080 (2K), 2048x1536 (4.3), 4096x2160 (4K) Disponibles en los mejores proyectores High-End disponibles en el mercado. Aún no hay material en vídeo grabado a tales resoluciones y en caso del 2K y el 4K no se adaptan al 16:9. Algunas como 2048x1536 derivan del mundo informático.
La recomendación que podemos hacer es que, si se va a usar la pantalla o el proyector para visionar películas, optar por 1280x720 (720p) y, si es posible sobre todo en vistas a un futuro muy próximo, 1920x1080 (1080p). Las resoluciones híbridas 1280x768 y 1366x768 son recomendables si, además, se va a conectar un ordenador a la pantalla o al proyector, a costa de no disfrutar de las resoluciones nativas del HDTV (a no ser que, como ya hemos comentado, añadamos dos pequeñas bandas negras al 1280x768 y un pequeño marco negro al 1366x768).
A veces también se habla del tamaño del "dot pitch", una medida en milímetros que indica la diagonal existente entre los elementos o puntos de una pantalla, es decir, la distancia entre píxeles. Cuanto menor sea el número mejor. En caso de un tubo de rayos catódicos con "máscara de sombra", esta medida es la distancia entre los agujeros de dicha máscara.
Una máscara de sombra es una fina lámina de metal perforada repleta de agujeros, los cuales son atravesados por la tríada que constituye el haz de electrones antes de alcanzar los fósforos fotosensibles de la pantalla. Su propósito principal es que el haz incida correctamente en sólo el fósforo que interesa, absorbiendo aquellos electrones que son dirigidos al fósforo incorrecto. El problema es que esta hoja de metal puede calentarse, expandiéndose y llegándose a deformar ligeramente. Usar metales con un bajo coeficiente de expansión es fundamental para minimizar estas posibles distorsiones de imagen debidas a la expansión de la máscara de sombra.
La alternativa de la máscara de sombra, menos propensa a esta distorsión, es la rejilla de apertura. Constituye una serie de fibras láminas verticales y fue incluida por primera vez en los televisores CRT "Trinitron" de Sony. El aspecto negativo es que la rejilla de apertura necesita dos fibras horizontales para mantener las verticales en su lugar, y es posible verlas cuando el televisor está mostrando colores claros, especialmente el blanco.
Es una de las decisiones más importantes que hay que tomar. Cuando nos referimos a este parámetro, nos referimos a las proporciones del rectángulo que contiene la imagen. Las pantallas de toda la vida y las retransmisiones de televisión solamente vienen en formato 4:3 (es decir, el ancho es 4/3 veces el alto ó 1.33:1). Los televisores CRT más sencillos, así como LCD pequeños, y muchos proyectores, siguen este estándar.
Sin embargo, desde hace ya varios años se han popularizado tanto en televisores CRT de alta gama, como en LCD y plasmas de gran tamaño, la mayoría de retroproyectores y proyectores modernos, disponen del formato 16:9 (el ancho es 16/9 veces el alto ó 1.78:1). Visualmente son más alargadas y menos cuadradas que las 4:3. Los televisores 16:9 se adaptan mucho mejor a todos los formatos de pantalla ancha (es decir, formato buzón o con "rayas negras" arriba y abajo).
La elección no es fácil, dado que hay que elegir entre ver las transmisiones de TV normales que vienen en 4:3, y la mayoría de películas disponibles tanto en satélite como en DVD que vienen en formatos panorámicos. Personalmente preferimos de largo la segunda opción. Los formatos HDTV de 720p y 1080p mencionados anteriormente, son 16:9.
De todas formas, el material en vídeo no viene solamente en estos formatos. Las películas, videoclips y cualquier otro contenido puede venir en los 1.33:1 y 1.78:1 vistos, pero además en 1.85:1, 2.00:1, 2.35:1, 2.55:1, etc. Es decir, formatos cada vez más anchos respecto al alto, no existe un acuerdo universal. Está claro que la imagen no encajará en la pantalla normal, y seguiremos viendo siempre las rayas negras superior e inferior. Veamos los pros y contras de cada uno de los formatos:
4:3 (o 1.33:1)
Ventajas Si el objetivo es primordialmente ver películas clásicas, series de televisión como Friends o House o simplemente las noticias y las retransmisiones deportivas, este es el formato ideal, dado que son emitidos en 4:3. Si se adquiere una proyector 16:9, abría que añadir dos bandas negras a izquierda y derecha, o bien llenar la pantalla cortando el pelo y los pies a los personajes (contado así para que se entienda)
Desventajas La mayoría de proyectores de alta gama son nativos 16:9, y es difícil encontrar 4:3 que puedan rivalizar con ellos en calidad. En caso de ver películas en formato panorámico, veríamos rayas negras arriba y abajo de gran tamaño, a no ser que las agrandemos y tengamos que cortar las películas por los lados. Además, todos los contenidos en HDTV en formatos 720p y 1080p necesitarían ser reescalados a resoluciones 4:3 como 800x600, 1024x768 ó 1400x1050, perdiendo nitidez y precisión.
16:9 (o 1.78:1)
Ventajas Para HDTV y DVD en formato panorámico, es la opción más lógica. Todo el material HDTV coincide exactamente con el 16:9, y no se ven barras negras de ningún tipo. Además, en un proyector con 16:9 nativo, resoluciones como 1280x720 y 1920x1080, no se produce ningún escalado en caso de vez, respectivamente, contenidos en 720p ó 1080p. Y en caso de tener otras resoluciones como 854x480 ó 1366x768, hay escalado pero se siguen sin proyectar barras negras. Si se visualizan películas muy panorámicas en 1.85:1 y superiores, siguen existiendo bandas negras arriba y abajo pero de mucho menor grosor que en 4:3.
Desventajas Como ya hemos dicho en las ventajas del 4:3, es difícil adaptar programación retransmitida en ese formato a 16:9. Es necesario poner barras negras a los lados del cuadro, o agrandar la imagen cortando pelo y pies a los personajes.
2.35:1 (Reservado solo a proyectores)
Ventajas La mayoría de películas en DVD vienen en este formato. Si queremos visualizarlas sin tener las barras negras superior e inferior de por medio con un proyector 16:9, es posible hacerlo estirando la imagen 2.35:1 de tal forma que toque el cuadro general arriba y abajo (digamos que hemos hecho a los personajes "más altos y delgados") y mediante una lente anamórfica externa 1.33x (1.33:1 por 1.78:1 nos da el 2.35:1) se ensancha la imagen proyectada corrigendo las proporciones. De ese modo, podemos usar todos los píxeles disponibles en el LCD, DLP o LCoS y, además, ver vídeos panorámicos sin ver barras negras arriba y abajo. Supone el no va más en el visionado de películas. En caso de tener la suerte de poseer un proyector High-End de óptica intercambiable que se vaya a destinar exclusivamente para ver formato panorámico, puede ser una opción muy recomendable.
Desventajas Añadir una lente anamórfica de calidad supone un desembolso extra que puede añadir varios miles de euros al coste del proyector, puesto que una económica compromete mucho la calidad de imagen. Además, es necesario retirarla en caso de querer ver material en otras proporciones (16:9 o 4:3).

References: resolución 
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