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LEY DE CAPITALIDAD Y DE RÉGIMEN ESPECIAL DE MADRID - PDF
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Celia Vera Segura
1 Ayuntamiento de Madrid LEY DE CAPITALIDAD Y DE RÉGIMEN ESPECIAL DE MADRID ACT ON CAPITAL STATUS AND SPECIAL REGIME OF MADRID
2 ÍNDICE GENERAL Presentación... 7 LEY 22/2006, DE 4 DE JULIO, DE CAPITALIDAD Y DE RÉGIMEN ESPECIAL DE MADRID Sumario Presentation ACT ON CAPITAL STATUS AND SPECIAL REGIME OF MADRID Summary Índice analítico
3 PRESENTACIÓN I La Ley de Capitalidad y de Régimen Especial de Madrid que en estas páginas se edita viene a ser la primera que aborda conjuntamente dos realidades diferentes pero que convergen simultáneamente en la ciudad de Madrid: por un lado, el hecho de ser el núcleo urbano más poblado de España; por otro, el de acoger la capital del Estado. Sin embargo, no es la primera vez que se debate sobre la necesidad de una norma de estas características, ni tampoco la primera que se aprueba una ley singular para Madrid. No obstante, esta vez se da un salto cualitativo importante al tratarse de forma conjunta en un único texto normativo esos dos hechos diferenciales de Madrid. Para cobrar conciencia de ese valor añadido, resulta procedente atender tanto al desarrollo histórico de este aspecto, como a las experiencias más cercanas dentro de nuestro entorno europeo inmediato. Por lo que se refiere a este último, cabe señalar que París cuenta con una ley especial que se aplica también a Lyon y Marsella. En el caso de Berlín concurre una circunstancia especial, pues esta ciudad, junto con Bremen y Hamburgo, tienen el estatuto de ciudad Estado. Roma no cuenta todavía con un estatuto singular, si bien la reforma constitucional de 2001 se refiere de forma expresa al mismo.
4 8 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid II Madrid es capital de España desde que en mayo de 1561 Felipe II decide trasladar a ella la Corte. Mucho más recientemente, es confirmada en esa condición por la Constitución de 1931, cuyo artículo 5 declaraba que «la capitalidad de la República se fija en Madrid», elevando ese hecho a asunto de interés prioritario para el Estado. Así, será el propio Presidente de la República, Manuel Azaña, quien más adelante afirme que no hay Estado ni Nación española sin una capital dinámica: «Si Madrid no existiera sería preciso inventar digámoslo así la Capital federal de la República española, ya que Madrid es el centro... donde vienen a concentrarse todos los sentimientos de la Nación, donde surgen y rebotan a todos los ámbitos de la Península las ideas, saturadas y depuradas por la vida madrileña en todos sus aspectos.» Posteriormente, en 1932, se otorga a Madrid, mediante ley, una subvención de 80 millones de pesetas, distribuidos en diez anualidades y destinados exclusivamente a la ejecución de obras y servicios públicos. El preámbulo de la proposición de ley señalaba lo siguiente: «Omitimos, por innecesario, el señalamiento de los grandes desembolsos a que conducen al Ayuntamiento, capital de España, los actos obligados con ocasión de las visitas a España de jefes de Estado extranjeros y de los Congresos nacionales e internacionales de todos órdenes que tienen lugar en Madrid, atendiendo la Corporación municipal debidamente y cual corresponde al decoro de la Nación con los recursos ordinarios de su presupuesto, que tienen por tal concepto una importante merma de los que podría dedicar a servicios puramente locales.» Este interés por la capital se hace constar también en la Ley Municipal de 1935, cuyo artículo 4 permitía la clasificación de los municipios atendiendo a su población, sus recursos, las especiales modalidades de los servicios indispensables y sus condi-
5 Presentación 9 ciones de vida, y precisaba, además, que el de la Capital de la República tiene categoría propia, y su régimen y gobierno pueden ser objeto de Ley especial. Esta ley no llegó a aprobarse hasta 1963, cuando lo hizo bajo la habilitación contenida en la Ley Municipal de También durante el periodo se desarrollaron importantes acciones para hacer de Madrid una gran ciudad y ensalzar su función de capital del Estado. En esta etapa se aprueba el Plan General de Ordenación Urbana de 1941 que tiene como consecuencia la expansión de la ciudad con la anexión de los municipios limítrofes fenómeno que también se produce en Barcelona, Valencia y Bilbao, con lo que Madrid pasa de ser una ciudad de 66 kilómetros cuadrados a una gran ciudad de 607. En este Plan se expresaban las siguientes ideas: «La capitalidad nacional ha sido la base del engrandecimiento de Madrid, y sigue constituyendo en la actualidad su función primordial. Urbanísticamente requiere la preparación de los espacios adecuados para las edificaciones y los actos propios de la capital con el rango necesario y el cuidado especial de todos los valores de tipo tradicional que puedan acrecentar la espiritualidad de la ciudad. La capitalidad supone también la responsabilidad de constituir modelo y ejemplo para la ordenación y desarrollo de las demás ciudades españolas.» La Ley de Régimen Local de 1955 habilitó a la aprobación de regímenes singulares para las grandes ciudades y a la ruptura del uniformismo característico de nuestro régimen local. En concreto, se refería a la posibilidad de que el Gobierno aprobase con carácter de Ley un régimen especial orgánico y económico para Madrid y Barcelona, así como para otras ciudades cuyo número de habitantes e importancia de sus problemas también lo aconsejara (artículo 94.2, adicionado por la Ley de 7 de noviembre de 1957). En aplicación de esa Ley se aprobaron dos normas específicas para Madrid: el Decreto 1674/1963, de 11 de julio, del Texto Articulado de la Ley Especial de Madrid; y la Ley 121/1963, de 2 de diciembre, del Área Metropolitana de Madrid.
6 10 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid La exposición de motivos de la Ley Especial de Madrid de 1963 precisaba: «Promúlgase ahora el texto articulado de la Ley especial para Madrid, resultado de una laboriosa gestación, que pone de manifiesto la prudencia del régimen al enfrentarse con los delicados aspectos que ofrece la administración municipal madrileña, como consecuencia de ser, además del Municipio más populoso de la Nación, la Capital del Estado y sede del Gobierno nacional». No obstante, el análisis del contenido de esta norma permite afirmar que la misma establece una regulación particular para Madrid fundamentada principalmente en el hecho de gran ciudad, como antes lo había hecho la Ley Especial de Barcelona aprobada en 1960, de manera que las referencias a la capitalidad se reducían a la declaración de Madrid como capital del Reino (artículo 1.1) y al reconocimiento de determinadas prerrogativas: preeminencia honorífica respecto de los demás municipios; escudo; y la posibilidad de impugnar las decisiones municipales sólo mediante recurso de alzada (artículo 2). Tampoco esta Ley estableció un régimen especial de financiación para compensar los gastos y cargas que Madrid soporta por ser la Capital del Estado, a pesar de que el borrador del Proyecto pretendió dotar a Madrid de una subvención especial equivalente a un cinco por mil del Presupuesto General del Estado. III Éstas y otras medidas legislativas que se adoptaron después de 1963 ciertamente dotaron a Madrid de nuevos recursos y de herramientas jurídicas para el desarrollo y fortalecimiento de esta gran ciudad que es la capital que representa a España y a todos los españoles. Pero en este proceso las normas jurídicas siempre se quedan cortas, nunca responden verdaderamente a las necesidades que demanda el hecho de ser la cabeza visible del Estado. Además, el régimen de libertades del que los españoles se dotaron en 1978 tenía todavía pendiente el desarrollo de lo que en etapas anteriores de nuestra historia había sido objeto de atención
7 Presentación 11 del legislador. Así, la Constitución proclama en su artículo 5 que «la capital del Estado es la Villa de Madrid», mientras el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid declara en su artículo 6 que Madrid, por su condición de capital del Estado y sede de las instituciones generales, tendrá un régimen especial aprobado por Ley de las Cortes Generales. Hoy, en un tiempo de plena madurez democrática, tenemos ya aprobada esta Ley de Capitalidad y de Régimen Especial de Madrid, que sin duda nos ofrece otro importante repertorio de facultades para continuar el proceso de desarrollo y mejora de la ciudad. Facultades que no son otra cosa que instrumentos con los que ejercer con mayor eficacia e intensidad el servicio a todos los españoles que como capital de la Nación constituye el verdadero sentido de Madrid. Alberto Ruiz-Gallardón Alcalde de Madrid
8 LEY 22/2006, DE 4 DE JULIO, DE CAPITALIDAD Y DE RÉGIMEN ESPECIAL DE MADRID (BOE 5 julio 2006) (Corrección de errores en el BOE 26 julio 2006)
9 SUMARIO PREÁMBULO TÍTULO PRELIMINAR. DISPOSICIONES GENERA- LES Artículo 1. Objeto de la Ley Artículo 2. Autonomía municipal TÍTULO I. RÉGIMEN DE CAPITALIDAD Artículo 3. Relaciones entre las instituciones estatales, autonómicas y locales en la ciudad de Madrid Artículo 4. Régimen de capitalidad de la Villa de Madrid Artículo 5. Comisión Interadministrativa de Capitalidad Artículo 6. Presidencia de la Comisión Interadministrativa de Capitalidad TÍTULO II. GOBIERNO Y ADMINISTRACIÓN MU- NICIPAL CAPÍTULO I. GOBIERNO MUNICIPAL SECCIÓN PRIMERA. DISPOSICIONES GENERALES 28 Artículo 7. Organización Artículo 8. Fuero SECCIÓN SEGUNDA. EL PLENO Artículo 9. El Pleno Artículo 10. Presidente del Pleno... 29
10 16 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid Artículo 11. Atribuciones del Pleno Artículo 12. Atribuciones de las Comisiones Artículo 13. Secretaría General del Pleno SECCIÓN TERCERA. ÓRGANOS EJECUTIVOS DE GOBIERNO Artículo 14. Alcalde Artículo 15. Los Tenientes de Alcalde Artículo 16. Junta de Gobierno Artículo 17. Atribuciones de la Junta de Gobierno Artículo 18. Estatuto de los titulares y miembros de los órganos ejecutivos de dirección política y administrativa CAPÍTULO II. ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Artículo 19. Principios generales Artículo 20. Organización administrativa Artículo 21. Órganos directivos Artículo 22. Los Distritos Artículo 23. Intervención General Artículo 24. Tesorería Artículo 25. Tribunal Económico-Administrativo Municipal de Madrid Artículo 26. Ente autónomo de gestión tributaria Artículo 27. Órgano para la defensa de los derechos de los vecinos 42 Artículo 28. Asesoría Jurídica Artículo 29. Representación y defensa en juicio de autoridades y empleados públicos Artículo 30. Especialidades procesales TÍTULO III. COMPETENCIAS MUNICIPALES CAPÍTULO I. DISPOSICIONES GENERALES Artículo 31. Régimen general de competencias Artículo 32. Competencias municipales Artículo 33. Competencias propias Artículo 34. Competencias delegadas y encomienda de gestión CAPÍTULO II. SEGURIDAD PÚBLICA Artículo 35. Competencias en materia de seguridad pública Artículo 36. Participación del Estado en la Junta Local de Seguridad de Madrid... 46
11 Sumario 17 CAPÍTULO III. PARTICIPACIÓN EN LAS IN- FRAESTRUCTURAS DE LA ADMINISTRACIÓN GENERAL DEL ESTADO Artículo 37. Participación del Ayuntamiento en la gestión de infraestructuras, servicios y equipamientos CAPÍTULO IV. SEGURIDAD VIAL Artículo 38. Ámbito material de aplicación de las competencias del Ayuntamiento de Madrid en materia de movilidad.. 47 Artículo 39. Ordenación local del tráfico Artículo 40. Competencias en materia de seguridad vial Artículo 41. Medidas cautelares Artículo 42. Gestión del cobro de las sanciones en materia de circulación Artículo 43. Distintivos de los vehículos Artículo 44. Personal auxiliar de la policía municipal Artículo 45. Ordenación del tráfico Artículo 46. Embargo de los vehículos CAPÍTULO V. BIENES INMUEBLES Artículo 47. Desafectación de inmuebles del Estado TÍTULO IV. RÉGIMEN JURÍDICO Y PROCEDI- MIENTO Artículo 48. Procedimiento de aprobación de las normas de competencia del Pleno Artículo 49. Procedimiento de aprobación del Presupuesto Artículo 50. Práctica de notificaciones Artículo 51. Boletín de la Ciudad de Madrid y tablón de edictos. 57 Artículo 52. Medidas para el cumplimiento de la legalidad Artículo 53. Fin de la vía administrativa Artículo 54. Remisión de acuerdos Artículo 55. Funciones de fe pública Disposición adicional primera. Constitución de la Comisión Interadministrativa de Capitalidad Disposición adicional segunda. Competencias municipales y legislación sectorial Disposición adicional tercera. Instalación subterránea de las redes de servicios públicos y de interés general Disposición adicional cuarta. Regulaciones específicas... 60
12 18 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid Disposición adicional quinta. Tarjetas de estacionamiento para personas con discapacidad Disposición adicional sexta. Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana Disposición adicional séptima Disposición transitoria primera. Adecuación a las previsiones contenidas en la presente Ley Disposición transitoria segunda. Régimen de incompatibilidades Disposición derogatoria única. Derogación normativa Disposición final primera. Habilitación competencial Disposición final segunda. Entrada en vigor... 62
13 PREÁMBULO I Madrid es la capital del Estado según el artículo 5 de la Constitución. Y es, en términos demográficos, la ciudad más poblada de España, centro de una extensa área metropolitana: en ella residen algo más de tres millones de personas, sin contar los otros cientos de miles que transitan diariamente por la ciudad. Estas singularidades, tanto institucionales como sociales, se encuentran estrechamente entrelazadas: la realidad de Madrid como gran ciudad es indisociable de su condición de capital del Estado. Las singularidades de Madrid reclaman un tratamiento legal especial que haga posible un gobierno municipal eficaz. Ese es el objeto de la presente Ley. Con ese fin se aborda un tratamiento integrado de los distintos factores que singularizan a Madrid, tanto de los que derivan de su condición capitalina como de los que provienen de su condición de gran ciudad. De esta manera, la presente Ley desarrolla las previsiones establecidas al respecto tanto por el texto constitucional, como por el propio Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid. En efecto, el artículo 6 del Estatuto de la Comunidad de Madrid prevé que, por su doble condición de capital del Estado y sede de las instituciones generales, la villa de Madrid tendrá un
14 20 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid régimen especial, regulado por Ley votada en Cortes, que determinará las relaciones entre las instituciones estatales, autonómicas y municipales en el ejercicio de sus respectivas competencias. Pero más allá, la Ley incluye otras normas especiales encaminadas a hacer posible el gobierno eficaz de una urbe de las dimensiones y problemas propios de Madrid, sin par en el resto de España. La regulación especial de la ciudad de Madrid no es, con todo, una novedad jurídica. En 1963 se aprobó, por primera vez, un régimen especial para Madrid con el que se trató de dar respuesta, como señala la exposición de motivos del Decreto 1674/1963, de 11 de julio, a los delicados aspectos que ofrece la administración municipal madrileña, como consecuencia de ser, además del Municipio más populoso de la nación, la capital del Estado y sede del Gobierno nacional. La singularidad de Madrid tampoco pasó inadvertida a la Ley 7/1985, reguladora de las Bases del Régimen Local. En la disposición adicional sexta de esta Ley ya se prevé la sustitución del régimen especial aprobado en 1963 por otro actualizado. A través de esta Ley se da cumplimiento a las previsiones legales anteriormente mencionadas. Obvio es que la presente Ley no recoge todo el régimen jurídico de la ciudad de Madrid. Contiene únicamente normas especiales que se aplicarán preferentemente respecto de las previstas en la legislación general. De otro lado, las normas especiales de la presente Ley no cuestionan el ejercicio de las competencias legislativas sobre régimen local de la Comunidad de Madrid. La presente Ley se estructura en cuatro títulos, precedidos de un título preliminar, en los que se regulan el régimen de capitalidad, la organización política y administrativa del Ayuntamiento de Madrid, las competencias de titularidad del Estado que se transfieren y las especialidades del régimen jurídico aplicable a la ciudad. II El título I da cumplimiento propiamente al régimen derivado de la condición de Madrid como capital del Estado, creando la denominada «Comisión Interadministrativa de Capitalidad», co-
15 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid 21 mo órgano de cooperación entre el Estado, la Comunidad de Madrid y la Ciudad de Madrid en materias directamente relacionadas con el hecho de la capitalidad, tales como la seguridad ciudadana o la celebración de actos oficiales. De este modo, la Ley delimita las materias de competencia de dicha Comisión, si bien deja abierta la posibilidad de que las tres instituciones que la integran puedan ampliar en el futuro su ámbito de colaboración y de consenso en aspectos relacionados con la capitalidad. Se establece así un modelo abierto de cooperación que permitirá adaptar la función de la Comisión a las nuevas demandas y facilitará la adopción de respuestas adecuadas a las complejas necesidades de la ciudad. El valor de este destacado instrumento de cooperación consiste en definir un marco legal de cooperación entre las tres Administraciones que permita asegurar el bienestar y la calidad de vida de los madrileños. Asimismo, la presente norma viene a recoger la previsión constitucional de que Madrid es la capital del Estado, reconociendo expresamente esa realidad histórica, y asignándole las funciones propias de dicha condición. III El título II aborda los aspectos esenciales de la organización del Ayuntamiento de Madrid en cuanto parte imprescindible del estatuto de la ciudad-capital del Estado. El modelo de la organización política y administrativa del Ayuntamiento de Madrid contenido en este título viene a desarrollar el establecido en el título X de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local, es decir, no se opta por un modelo diferente del vigente, sino que se parte de éste perfilándose algunos aspectos e introduciéndose algunas singularidades. Esta regulación se fundamenta en dos principios. Por un lado, se refuerza el esquema de corte parlamentario del gobierno local, que se concreta, entre otras, en una más clara separación entre el Pleno y el ejecutivo local, en el reforzamiento de las funciones del ejecutivo y en el reconocimiento de la debida separación entre el gobierno y la administración municipal. Por otro lado, se
16 22 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid amplía el ámbito de materias que pueden ser objeto de las potestades normativas y de autoorganización municipal elementos fundamentales de la autonomía local, al eludir deliberadamente la regulación de los aspectos secundarios de la organización administrativa por tratarse de una materia que ha de quedar reservada a la libre disposición del Ayuntamiento. Respecto de la organización política, formada principalmente por el Pleno, el Alcalde y la Junta de Gobierno, se introducen algunas especialidades que no alteran la naturaleza o la posición que cada uno de esos órganos ostenta en el gobierno municipal, ni tampoco sus funciones principales, y con las que se pretende perfilar el régimen de estos órganos en la línea propia de un sistema de corte parlamentario. Destaca la facultad que se otorga al Alcalde para proponer al Pleno la designación, entre los Concejales, de su Presidente y Vicepresidente. Asimismo, se ordenan las competencias del Pleno a fin de reforzar las referentes al debate de las grandes decisiones estratégicas, el control político y la potestad normativa, trasladándose a la Junta de Gobierno las funciones de carácter ejecutivo que por razones de eficacia y coherencia con el sistema de gobierno parlamentario deben estar atribuidas a ese órgano. El Pleno mantiene todas las competencias relevantes que ha venido ejerciendo tradicionalmente: aprobación de los presupuestos generales y de las modificaciones sustanciales del mismo, del planeamiento urbanístico, de la normativa municipal; las competencias referentes a la delimitación y alteración del término municipal, la participación en organizaciones supramunicipales, la aceptación de las delegaciones de competencias de otras Administraciones públicas; y finalmente las competencias de control político que se extienden a todo el ámbito de la actuación municipal, atribuyéndose al Pleno la concreción de las modalidades de control por parte de los Concejales y de los grupos políticos, así como el acceso a la información administrativa que precisen para el desarrollo de su función representativa. La reordenación de las competencias del Pleno y los principios que la fundamentan explican también los cambios en las competencias del Alcalde. En general, al Alcalde corresponde, como competencias principales, el impulso de la política municipal, la
17 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid 23 dirección de los demás órganos ejecutivos y la superior dirección de la administración ejecutiva municipal y, por supuesto, responde de su gestión en el Pleno. La necesidad de que las grandes ciudades cuenten con un ejecutivo fuerte, dotado de capacidad gerencial, exige que la Junta de Gobierno se configure como el máximo órgano colegiado de la función ejecutiva y de la gestión administrativa. Por ello las competencias de esta naturaleza atribuidas por la legislación vigente al Pleno y al Alcalde se trasladan a la Junta de Gobierno. Finalmente, el título II establece una clara diferenciación entre los órganos superiores del Ayuntamiento: Alcalde, Junta de Gobierno y Concejales miembros de ésta, a los que corresponden las funciones de dirección política y de cuya gestión responden ante el Pleno, y la Administración municipal a la que corresponde servir con objetividad al interés general artículo 103 de la Constitución bajo la dirección de los órganos políticos y el necesario control del Pleno. IV El título III aborda la regulación general de las distintas formas de atribución de las competencias a la ciudad, diferenciándose entre competencias propias, delegadas y las atribuidas mediante la técnica de la encomienda de gestión. Asimismo, se determinan las competencias de titularidad estatal que se asignan a la ciudad a través de esta Ley. De conformidad con lo previsto en la Carta Europea de Autonomía Local y en la normativa básica estatal, las competencias propias se ejercen en régimen de autonomía y bajo la propia responsabilidad, atendiendo siempre a la debida coordinación en su programación y ejecución con las demás Administraciones públicas. La ciudad de Madrid podrá ejercer por delegación competencias de la Administración General del Estado y de la Comunidad de Madrid, de acuerdo con la normativa que resulte de aplicación en cada caso. La Ley se refiere también a la posibilidad de encomendar a la ciudad de Madrid la realización de tareas jurídicas, técnicas o
18 24 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid materiales, por parte del Estado o de la Comunidad de Madrid, de acuerdo con la legislación aplicable en cada caso. Por otro lado, se atribuyen a la ciudad de Madrid determinadas competencias de titularidad estatal en materia de movilidad, seguridad ciudadana e infraestructuras, por tratarse de ámbitos relevantes de la gestión y gobierno de la misma. Así, en materia de infraestructuras, se reconoce la participación del Ayuntamiento de Madrid en aquéllas cuya titularidad corresponda a la Administración General del Estado y estén ubicadas en su término municipal. En este proceso de ampliación de las competencias municipales en sectores con elevada incidencia en la calidad de vida de los ciudadanos ocupa una posición central las medidas previstas en materia de seguridad vial, dirigidas a incrementar las potestades del Ayuntamiento para afrontar problemas como la emisión de ruidos y contaminantes por los vehículos a motor, el estacionamiento, la conducción bajo los efectos del alcohol o estupefacientes o sustancias psicotrópicas, la mejora de las condiciones de vida de las personas con movilidad reducida, etc. Para la efectividad de las medidas, se permite al Ayuntamiento adoptar una serie de medidas cautelares, que incrementarán el poder de autoridad del mismo para el cumplimiento de las normas sobre seguridad vial. V El título IV aborda la regulación de las especialidades del régimen jurídico de la ciudad de Madrid, que se justifican por la dimensión de la actividad administrativa que genera el Ayuntamiento de Madrid. Madrid es la ciudad de mayor población de España y esto hace que el volumen de su actividad administrativa no sea equiparable a la de ningún otro municipio. Partiendo de este dato objetivo, lo que se pretende con estas especialidades es introducir rapidez y agilidad en la gestión, reforzando la eficacia de la actuación administrativa. En materia de procedimientos administrativos se definen los trámites principales del procedimiento para la aprobación de las normas municipales por el Pleno, con el objetivo de agilizarlo
19 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid 25 respecto a la regulación actual, que contiene una doble aprobación por el Pleno municipal. En particular, en este nuevo procedimiento se diferencia la tramitación del proyecto normativo por el ejecutivo municipal de la tramitación en el seno del Pleno. En la primera se realizará un trámite de audiencia a los ciudadanos cuando el proyecto afecte a los derechos o intereses legítimos de los mismos, y finaliza con su aprobación por la Junta de Gobierno. La tramitación del proyecto en el Pleno se inicia con la remisión del mismo y los antecedentes a la Comisión competente que lo dictaminará y elevará al Pleno para su aprobación en un acto único. Por último, la parte final de la norma tiene por objeto asegurar la puesta en funcionamiento de la Comisión Interadministrativa de Capitalidad, regular las tarjetas de estacionamiento para personas con discapacidad o establecer el régimen transitorio en materia de incompatibilidades. TÍTULO PRELIMINAR Disposiciones generales Artículo 1. Objeto de la Ley. 1. La presente Ley regula el régimen especial de la Villa de Madrid así como las peculiaridades del mismo en cuanto capital del Estado y sede de las instituciones generales, sin perjuicio de las competencias de la Comunidad de Madrid. 2. En las materias no reguladas en la presente Ley, será de aplicación a la ciudad de Madrid: a) Lo dispuesto en la legislación estatal básica en materia de gobierno y administración local, y, en su caso, en la legislación autonómica de desarrollo. b) La restante legislación del Estado y de la Comunidad de Madrid, en función de la distribución constitucional y estatutaria de competencias. Artículo 2. Autonomía municipal. 1. La Ciudad de Madrid goza de autonomía para la gestión de sus intereses, con medios económico-financieros sufi-
20 26 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid cientes conforme a la Constitución, el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid y el resto del ordenamiento jurídico. La gestión municipal autónoma se desarrolla con lealtad institucional y en colaboración, cooperación y coordinación con la Administración General del Estado y de la Comunidad de Madrid. 2. El Gobierno y la Administración de la ciudad de Madrid comprende las funciones de ordenación y ejecución en los asuntos de la competencia municipal. Estas funciones se ejercen por el Ayuntamiento, bajo su propia responsabilidad y en el marco de las Leyes, mediante órganos diferenciados para las de ordenación y las de ejecución y gestión. 3. Para la efectividad de la autonomía prevista en el apartado 1, la presente Ley atribuye al Ayuntamiento de la Ciudad de Madrid competencias en materia de infraestructuras, movilidad, seguridad ciudadana y régimen jurídico y procedimiento. De igual forma, y según lo establecido en el artículo 2 de la Ley 7/1985 de 2 de abril, reguladora de las Bases del Régimen Local, la legislación sectorial del Estado atribuirá, en su caso, competencias en el ámbito de los servicios e infraestructuras que sean básicos para el desarrollo de la Ciudad. TÍTULO I Régimen de capitalidad Artículo 3. Relaciones entre las instituciones estatales, autonómicas y locales en la ciudad de Madrid. 1. De acuerdo con el artículo 5 de la Constitución Española, que establece que la capital del Estado es la Villa de Madrid, y en cumplimiento de lo previsto en el artículo 6 del Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid, aprobado por la Ley Orgánica 3/1983, de 25 de febrero, el presente título regula la articulación de las relaciones entre las Instituciones estatales, autonómicas y locales en el ámbito territorial de la ciudad de Madrid, en aquellos aspectos vinculados con la capitalidad. 2. En lo no previsto en este título, las relaciones interadministrativas en el ámbito territorial de la ciudad de Madrid se desarrollarán con arreglo a los principios establecidos en la Ley
21 Ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid 27 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, en la legislación básica sobre el gobierno y la administración local, así como en la restante legislación estatal o autonómica de aplicación. Artículo 4. Régimen de capitalidad de la Villa de Madrid. El régimen de capitalidad de la Villa de Madrid a que se refiere el presente título tendrá como objeto las siguientes materias: a) Seguridad ciudadana siempre que esté inmediatamente relacionada con la protección de personas y bienes en acontecimientos internacionales o nacionales que se celebren en Madrid en su condición de capital del Estado. b) La coordinación en la organización y celebración de actos oficiales de carácter estatal. c) La protección de personas y bienes como consecuencia del ejercicio por los ciudadanos del derecho de reunión y de manifestación cuando el ámbito de la convocatoria presente dimensión estatal. d) Régimen protocolario de la Villa de Madrid y de sus representantes políticos. e) Cualquier otra materia que pudiera afectar relevantemente a las tres Administraciones, a juicio de las mismas, como consecuencia de la capitalidad de Madrid. Artículo 5. Comisión Interadministrativa de Capitalidad. 1. Respetando los ámbitos competenciales de las distintas administraciones participantes, se crea la Comisión Interadministrativa de Capitalidad, como órgano de cooperación para la mejor articulación del régimen de capitalidad previsto en esta Ley. 2. La Comisión Interadministrativa de Capitalidad estará formada por igual número de miembros de las tres administraciones. Artículo 6. Presidencia de la Comisión Interadministrativa de Capitalidad. 1. La presidencia de la Comisión Interadministrativa de Capitalidad corresponde al Estado.

References: artículo 5
 artículo 4
 artículo 5
 artículo 6
 Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 3
 Artículo 4
 Artículo 5
 Artículo 6
 Artículo 7
 Artículo 8
 Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 11
 Artículo 12
 Artículo 13
 Artículo 14
 Artículo 15
 Artículo 16
 Artículo 17
 Artículo 18
 Artículo 19
 Artículo 20
 Artículo 21
 Artículo 22
 Artículo 23
 Artículo 24
 Artículo 25
 Artículo 26
 Artículo 27
 Artículo 28
 Artículo 29
 Artículo 30
 Artículo 31
 Artículo 32
 Artículo 33
 Artículo 34
 Artículo 35
 Artículo 36
 Artículo 37
 Artículo 38
 Artículo 39
 Artículo 40
 Artículo 41
 Artículo 42
 Artículo 43
 Artículo 44
 Artículo 45
 Artículo 46
 Artículo 47
 Artículo 48
 Artículo 49
 Artículo 50
 Artículo 51
 Artículo 52
 Artículo 53
 Artículo 54
 Artículo 55
 artículo 5
 artículo 6
 artículo 103
 Artículo 1
 Artículo 2
 artículo 2
 Artículo 3
 artículo 5
 artículo 6
 Artículo 4
 Artículo 5
 Artículo 6