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Timestamp: 2018-10-22 09:46:08+00:00

Document:
o	Sus relaciones con otras disciplinas
o	Ciencia política
o	Sociología política
o	Filosofía política
o	Metodología política
o	Política y derecho
II.	SOCIEDAD Y POLÍTICA
o	Derechos sociales
o	Legitimación
III.	Historia de los sistemas políticos
IV.	PENSAMIENTO POLÍTICO MEDIEVAL
o	Relación Iglesia – Estado
o	Egidio Colonna
o	Juan de Paris
o	Marsilio de Padua
o	Guillermo de Ockham
V.	EL ESTADO MODERNO
o	N. Maquiavelo
o	T. Moro
o	J. Bodin
o	F. Suárez
o	T. Hobbes
o	La Revolución Francesa
o	I. Kant
o	J. A. Fichte
o	G. Heggel
o	K. Marx
VI.	SIGLO XX
o	Leninismo
o	Maoísmo
VII.	PENSAMIENTO POLÍTICO LATINOAMERICANO
Definir la teoría política es una cuestión titánica por la diversidad de conceptos insertos en ella, sin embargo, la clásica “arte de gobernar” nos proporciona los elementos necesarios para iniciarnos en este proceso de entendimiento y reconocimiento de lo que constituye nuestra materia de estudio.
La teoría política no es una disciplina independiente, por el contrario, se nutre de ciencias como la sociología, la ciencia de ciencias, es decir, la filosofía, el derecho, la economía, la antropología, entre otras.
Al estudiar al hombre desde el punto de vista de su relación con su gobierno, se ve influida por conceptos provenientes de las anteriores ciencias. Estudiaremos algunas de ellas consideradas como las principales.
Esta rama del conocimiento científico se basa en conceptos como poder, participación, partidos políticos, elecciones, representatividad, gobierno, violencia política entre otros.
Es importante mencionar que la política en nuestro país está fuertemente ligada con los sistemas democráticos, desde la elección de nuestros gobernantes, hasta la toma de decisiones que nos afecten directamente a los ciudadanos.
Afortunadamente vivimos en un país donde el poder está limitado por la constitución y flanqueado por el equilibrio de poderes cada vez más consolidado, habitamos un país donde las elecciones democráticas mediante la participación de partidos políticos desatan el interés de la población cada vez más comprometida con su país.
* Elabore una crítica sobre la participación ciudadana mediante los partidos políticos.
* Elabore una crítica sobre lo que se le conoce como “derecho a la rebelión”, su validez, bondades y defectos.
La política tiene una relación directamente con el uso, la ejecución y el ejercicio en situaciones sociales, por lo tanto, el estudio de la política desde la Sociología Política se ocupa fundamentalmente de la comprensión de todo lo que tenga que ver con poder en contextos sociales, de las formas que asume éste, de su relatividad, de su carácter contextual, de su estabilidad y también su inestabilidad.
De tal manera que si nos limitamos en la Sociología Política únicamente a reflexiones respecto de la estructura del estado se excluiría automáticamente la observación y la comprensión de toda esta gama de relaciones sociales donde esta presente el poder, de tal manera que Sociología Política no estaría por lo tanto en condiciones de poder describir los procesos de desplazamientos de segmentos, estructuras e instancias de poder de una institución a otra, y menos aun poder captar la aparición de nuevos centros de decisión, de nuevas formas de conflictos entre instituciones que pugnan por el acceso al poder.
La Sociología Política empieza siempre en la sociedad por lo tanto, examina la forma en que ésta idealiza el estado y de que manera el estado retorna a la sociedad. Por lo tanto, una forma restrictiva de descripción de la ciencia política únicamente al estado equivaldría a limitar innecesariamente usa ángulos de reflexión.
Si bien la política se basa primordialmente en la praxis, ya que su finalidad es la de lograr el bien común y el bien público temporal, debe su fundamentación en las disciplinas filosóficas como la axiología en tanto debe desarrollar de manera ética sus funciones. Así, cuando utilizamos principios filosóficos aplicados a la política se dice que hemos accedido a la filosofía política.
Una investigación politológica puede centrarse sobre innumerables cuestiones, la esfera de lo político es amplia, e igualmente extenso el número de temas de interés sobre los que puede versar una investigación.
Una investigación empírica en la ciencia política puede intentar responder a interrogantes de carácter normativo, pero debe ir más allá. Una investigación politológica debe incluir elementos normativos sobre cómo deberían ser las cosas.
La investigación de los temas políticos es de vital importancia pues en ellos los encargados de las políticas públicas toman referencias para su posterior aplicación, vgr. las tarifas telefónicas de larga distancia.
Como estudiantes de la carrera de derecho, sabemos que es el Estado normativo y represivo, quien controla la legalidad en nuestro país, sin embargo, también es conocido que nuestro sistema legal se basa inicialmente en un sistema de gobierno republicano, representativo, democrático y federal, conceptos analizados por la política, de donde se desprende todo el sistema legal de nuestro país.
También vemos que una de las funciones del Estado es la búsqueda del bien común, y del bien público temporal, conceptos igualmente estudiados por la ciencia política.
* Leer los artículos 39, 40 y 41 de la CPEUM y posteriormente elaborar un análisis de los mismos.
Como veíamos con anterioridad, la ciencia política se nutre de diversas ciencias y disciplinas que le auxilian en su labor de crear las condiciones necesarias para el desarrollo y fortalecimiento de las personas que habitan un Estado.
La sociedad como el conjunto de personas que se encuentran sometidas a un poder común, es el punto de partida para la política. El estudio de esta sociedad, con sus cualidades distintivas, su historia, sus costumbres y tradiciones son punto de encuentro para la creación de las políticas públicas en cada uno de los Estados.
Es ella y nadie más, quien resiente los resultados de una buena o una mala decisión de los que están al frente del Poder; es a ella a quien defienden nuestras leyes, y también es ella quien debe tomar cartas para que la política interna sea exitosa, debemos transformarnos en una sociedad participativa y no solo electorera.
* Analizar el artículo 36 de la CPEUM.
* Analizar la siguiente frase: “quien cree no participar en lo absoluto está dando un voto de confianza a quienes toman las decisiones: un cheque en blanco para que otros actúen en su nombre”. (MERINO Mauricio. “La participación ciudadana en la democracia”.)
Nuestra CPEUM consagra dentro de los primeros 29 artículos lo que se conoce como Garantías Constitucionales, mismas que son la base bajo la que se desarrolla nuestro sistema legal. Inicia con el principio de legalidad, y culmina con el elevamiento de los principios consagrados en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano a principios constitucionales.
* Lea y analice la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
El término legitimidad tiene matices sociológicos, proviene del reconocimiento que el electorado haga de sus gobernantes. Dicho reconocimiento se basa en el convencimiento pleno de que el cargo que desempeñan está acorde con una decisión tomada de manera democrática; la importancia de las elecciones en este rubro es la representatividad ideológica de los votantes en el aparato rector del Estado.
La sociología ha desempeñado una importante labor dentro de los estudios politológicos y le ha dado un punto de partida a conceptos político – legales, en este caso nos referiremos al de Gobernabilidad, sin menoscabo de la utilización de otros que en el desarrollo del presente documento se utilicen.
Entendemos por legitimidad la creencia en la validez de un determinado orden político, que se vincula con la garantía del cumplimiento del ejercicio de dominación .
Para Jean – Francois Prud ´Homme la legitimidad de las instancias democráticas depende en gran medida de la capacidad de participación política de su ciudadanía, sin embargo dicha participación sólo se conocerá cuando exista una verdadera confianza de la validez de los procesos electorales; Garzón Valdéz citando a Luhmann considera que la legitimación es un proceso de reestructuración de las expectativas mediante procesos fácticos de comunicación, lo cual nos lleva a pensar que, la legitimidad es la condición mediante la cual la ciudadanía siente que sus expectativas serán manifiestas mediante los candidatos que ha elegido para que le represente.
Hablamos pues, de una condición de justificación moral de un sistema englobado en fundamentos iusnaturalistas que buscan el consenso de opiniones que ayude a cumplir con los proyectos socio – políticos establecidos.
La legitimidad como tal, ayuda a crear en el animus de las personas la idea de que sus gobernantes lo son debido a su apoyo, y esto lo manifiestan en el cumplimiento de las disposiciones legales.
Cuando la legitimidad se encuentra en sentido negativo, es decir, que exista carencia, nos encontramos frente al concepto de ilegitimidad. Muchos de los analistas no aceptan este término, y han preferido llamarles “Casos límite”.
Respecto del punto de vista interno del sistema, existen tres principales tipos de casos límite que merecen ser conocidos para su análisis.
1.	Aquellos que resultan de contradicciones internas de la regla de reconocimiento.
2.	Los que derivan de su incapacidad para dar solución a los problemas que surgen dentro de ámbito de su vigencia.
3.	Aquellos que, no obstante su gravedad, son solucionables a través de la regla de conocimiento.
Como podemos observar, la legitimidad y la ilegitimidad provienen de diversos factores, la mayoría de ellos de carácter subjetivo. Considero pertinente hacer una nota aclaratoria en este momento: Legitimidad, credibilidad y confianza no son sinónimas. La credibilidad y confianza son factores que inciden en el grado de legitimidad. Si así lo pensáramos, caeríamos en errores de apreciación, el evaluar la legitimidad de un sistema sólo por un aspecto particular. La relación entre ellas depende de las características y fundamentos en los que asienta el sistema su validez. La subordinación de algunos aspectos de la vida política de un Estado a otros, puede ayudar a que la ausencia de confianza no sea relevante para su sostenimiento.
Incluso podemos establecer que un problema de credibilidad y/o confianza cargue con un grado de beneficio. Sin embargo para un estudio detallado de un sistema político, ambas, credibilidad y confianza, se convierten en indicadores para medirla.
Sin embargo, ese estudio tendría que abarcar la mayor cantidad posible de aspectos, no sólo los electorales como la inmensa mayoría piensa, sino su política interior y exterior, que le darán un panorama amplio para someter a evaluación.
Pongamos un caso: Posterior a la crisis económica que se vivió en México de 1995 a la fecha, se intentó culpar al anterior Presidente Constitucional , y aunado a los problemas de fraude electoral que se habían denunciado, se consideró que se vivía una crisis de legitimidad, sin embargo debemos tener en cuenta que existieron una serie de factores que convirtieron a este, hoy odiado personaje, en el presidente mejor preparado como estadista :
1.	Tenía una amplia capacitación que reflejó en su gestión.
2.	En su periodo gubernamental fue que entramos a la globalización al firmar los tratados de comercio con los Estos Unidos de Norteamérica y Canadá.
3.	Fue un líder carismático que proyectó seguridad en sus decisiones.
Es importante destacar la enseñanza de este ejemplo. Si somos capaces de ser objetivos, la tan publicada “crisis de legitimidad” nunca existió pues contaba con el apoyo de la mayoría de los mexicanos.
Como podemos observar, es muy difícil que lleguemos a encontrarnos frente a una crisis de legitimidad. Tendría que reunirse una serie de características tales como:
1.	Elecciones donde el resultado sea visiblemente fraudulento y comprobado.
2.	Una política, tanto interior como exterior, ajena al beneficio de los ciudadanos.
3.	La imposición de creencias y valores ajenos a la realidad social.
4.	Sistemas de castigo a la oposición.
5.	Suicidio moral y corrupción del régimen.
La llamada crisis de representación ha sido sustituida por los llamados “Casos límite” que son aquellos que se mueven entre la explicación y la mutación de sus sistemas, es decir, aquellos que si bien no han llegado al emotivo concepto de inestabilidad, tienen una amplia posibilidad de acercarse a él, de no tomar las medidas pertinentes.
La gran mayoría de los casos límite, se encuentran en el supuesto de la crisis de legitimidad, que no es otra cosa sino el derrumbe en la estructura constitucional y en la capacidad de rendimiento del gobierno.
También se habla de otras crisis, de identidad, participación, penetración, distribución, entre otras, que ya de manera definitiva instan a clasificarlos ya como un Estado con problemas de ingobernabilidad.
En este sentido, dependiendo del grado de legitimidad observada, depende la estabilidad de los regímenes políticos, así, mientras una legitimidad plena nos conduce a un régimen estable, y una parcial a uno inestable, la ilegitimidad lo convierte en un régimen en crisis.
Ahora bien, la estabilidad política no depende sólo de la legitimidad de las instituciones, sino de la legitimidad personal de los gobernantes. Llegado el momento, la estabilidad es doblemente relativa, respecto de la duración de los elementos que la sostienen, y a su contexto.
La estabilidad política en los regímenes democráticos depende de lo ya anotado anteriormente, mientras que en otras épocas o regiones los cánones pueden ir hasta la represión de los sublevados. Por ejemplo, en la Nueva España la manera de conservar la estabilidad y el orden político fue la conquista religiosa, el castramiento de la ideología propia de los pueblos precolombinos, el encarcelamiento o muerte de los disidentes entre otras medidas propias de la monarquía absolutista.
El más importante de los escritores en temas políticos fue Aristóteles. El estagirita aceptaba la esclavitud como una institución natural basada en la incapacidad de algunos hombres para gobernarse a sí mismos, razón por la cual era necesario someterse al gobierno de otro.
La polis es una comunidad de hombres libres aptos para realizar una vida autárquica y perfecta, puesto que constituye la forma suprema de la convivencia humana y es la garantía de justicia entre los hombres.
Elaboró una distinción entre las formas puras e impuras de gobierno: las puras (Monarquía, Aristocracia y Democracia moderada) y las impuras (Tiranía, Oligarquía, democracia radical o demagogia).
Para Aristóteles, el proceso natural de gobierno iba de la monarquía a la tiranía, de ella, a la aristocracia, luego a la oligarquía y de ahí a la democracia.
En la época medieval, la Iglesia y el Estado estaban íntimamente relacionadas, tanto así, que los nuevos monarcas, eran ungidos por la Iglesia y su alto mando, el Papa.
Además, este podía llegar a ser consejero del Rey, y en múltiples ocasiones, los conflictos eran dirimidos por su intersección.
Aspectos del pensamiento de Egidio Colonna que surgen de su obra De ecclesiastica potestate (1302).
1. Representa la expresión más completa del imperialismo papal.
2. Une el nuevo aristotelismo con la vieja tradición agustiniana (estado cristiano).
3. El poder espiritual de que está investido es único y supremo. Esta autoridad es inherente al cargo y por lo tanto no depende de las cualidades personales del hombre que lo desempeñe.
4. No hay propiedad ni uso de la propiedad que sean legítimos, ni ejercicio de la autoridad civil, a menos que quien los tenga se someta a Dios, y no puede estar sujeto a Dios si no se somete a la Iglesia.
5. La propiedad de bienes y la posesión de poder político sólo son buenas cuando sirven a fines humanos, y los fines humanos son, en su forma superior, fines espirituales.
6. La excomunión anula la ley, los contratos, los derechos de propiedad y el matrimonio; en una palabra, toda la maquinaria jurídica de la cual depende la sociedad.
7. La autoridad espiritual puede intervenir en cualquier caso en que el poder o los bienes temporales se utilicen en forma que constituya pecado mortal; esto es, cuando los gobernantes muestran negligencia o cuando la ley civil resulta ambigua o insuficiente.
8. La supremacía del papa en materias espirituales es absoluta, bajo Dios. Sustancialmente el papa es la iglesia, en el sentido de que no puede ser depuesto ni considerado responsable y tiene autoridad última sobre el derecho canónico y sobre todo el resto de la jerarquía eclesiástica.
9. El papa tiene poder pleno para crear obispos y puede hacerlo así sin ninguna de las formas consuetudinarias de elección, aunque está obligado a observar las formas jurídicas
Aspectos del pensamiento politico de Juan de Paris, surgidos de su obra De potestate regia.
1. Comparte el aristotelismo de Santo Tomás, separándose del falso aristotelismo -tal como lo entiende- de Egidio Colonna: la sociedad civil surge por un instinto natural, pero los hombres tienen inclinaciones e intereses diversos (gobierno civil necesario para la vida buena).
2. Fiel al esquema organizativo de los dominicos, plantea que la división política natural es la provincia o reino, y no hay necesidad que todos los reinos se subordinen a una sola cabeza.
3. En su obra De potestate regia, considera que el poder secular es más antiguo en el tiempo que el sacerdocio y, por consiguiente, no deriva de él.
4. Considera legítimo que el clero tenga propiedad como medio de desarrollar su tarea espiritual, aunque el control legal de la misma reside en la autoridad secular.
6. Sostiene que el papa puede incurrir en responsabilidad por el mal uso de la propiedad de la iglesia.
7. Jurídicamente, el derecho de un papa a deponer a un rey, no es mayor que el de un rey a deponer a un papa. Ambos pueden protestar y la protesta puede tener peso; ambos pueden ser legítimamente depuestos, pero sólo por la autoridad que los elige.
8. Identifica la monarquía limitada con la politeia .
El período histórico-político que va del siglo V al XIII reconoce como principal característica la relación entre dos instituciones rectoras. La Iglesia latina occidental y el poder temporal, reedición del Impero Romano Occidental, ya en la figura de Carlomagno o en la de Otón I. La tensión entre ambos poderes queda visualizada por Pirenne quien señala que mientras con Carlomagno se clericalizó el estado con Otón se laicizó a la Iglesia.
El naturalismo político que aparece en el Defensor dependerá de la forma en que se entienda la ciencia política, o bien como ciencia demostrativa o como ciencia productiva o arte. Si la ciencia política tiene un carácter demostrativo entonces llega a conclusiones de carácter innegable que desembocan en el determinismo ”se nos presenta la imagen de una humanidad movida necesariamente por el deseo natural hacia la vida suficiente, en la que no hay lugar para una fundamentación racional de la libertad del agente humano”. Si es teleológico, “el Estado es un resultado de la invención de la mente humana y la ciencia política se asimila a la noción de arte o ciencia productiva”. En el Defensor el recurso a ratione está limitado por “una consideración filosófica-teológica mucho más amplia de la naturaleza humana, en la que la herencia aristotélica ha sido profundamente transformada por la tradición cristianismo”.
Pero al mismo tiempo Marsilio intenta suavizar el naturalismo aristotélico; reconoce el impulso natural hacia el estado pero omite que el Estado exista por naturaleza y que el hombre sea un animal político. Marsilio es ante todo un filósofo cristiano. La verdad revelada y la natural debían confluir en el origen del estado. Acto seguido aplica a la política el principio de que la naturaleza no hace nada en vano. Enfocando el deseo natural en relación a la especie humana pero no en tanto suma de individuos, “sino como resultado de la interacción de los individuos en cada una de las partes en que se divide el estado. Interacción que Gewirth denomina composición química, resaltando la base naturalística de su concepción política”.
El estado como un ser vivo, un organismo, compuesto por partes que desarrollan funciones necesarias para la vida del organismo. La paz se da por su ordenado funcionamiento, la discordia o la guerra, en cambio, cuando alguna de las partes subvierte su rol.
La tesis del naturalismo político parte de la conjunción del principio de autopreservación y del deseo natural hacia la vida suficiente. Los medios para su logro: la asociación, el estado político, su división en partes y la legitimidad de la ley. En el punto 2 del capítulo xiii, de la primera dictio confirma el desarrollo de las etapas sucesivas que son necesarias para llegar al bien vivir como cumplimiento del deseo natural, que reseñamos más arriba. Apareciendo la naturaleza como causa eficiente y el principio de autopreservación como premisa lógica y natural.
La necesaria regularidad de los procesos naturales hace que la naturaleza del estado se refleje en el estado natural, communitas perfecta. Al mismo tiempo el principio de autopreservación determina las conclusiones que se refieren a la organización política de los hombres, ya no es meramente lógica sino ontológica. Habla de lo verdadero y necesario en cuanto a las instituciones necesarias. La formulación del estado natural y sus partes es a la vez, la de un programa político.
La civitas, el estado, existe para capacitar a los hombres, con el objetivo de lograr una vida suficiente.
El voluntarismo de Ockham acentúa notablemente la omnipotencia divina, reduciendo notablemente el papel de la razón, ampliando el campo exclusivo de las creencias religiosas y consumando la ruptura de la filosofía con la teología. Pero sería apresurado (y anacrónico) considerar esto como un ataque al dogma cristiano, puesto que por el contrario lo que se promueve es una depuración de la fe de aquellas adherencias filosóficas provenientes del helenismo.
"El Príncipe" considerado como texto fundador de la Ciencia Política, aunque hoy en día, esta disciplina se ha desarrollado mucho mas allá de aquellas recomendaciones.
Nadie en muchos siglos se había aproximado a develar la naturaleza del poder en forma tan realista y desnuda como Nicolás Maquiavelo. La idea que suele haber de Maquiavelo y su libro más clásico, es la del cinismo como actitud indispensable en las tares del gobierno. La suposición de que el fin justifica los medios, ha sido tenida como paradigmática, aunque él no dijo eso.
El libro “El Príncipe”, consta de los siguientes capítulos:
•	Los capítulos del II al V, examinan la conquista de nuevas provincias por un Estado ya formado y organizado.
•	En los capítulos del VI a IX, se estudia la formación de un nuevo principado (como los de Francesco Sforza y César Borgia).
•	El capítulo X, trata de la capacidad general de lucha de un Estado contra el enemigo exterior.
•	El capítulo XI, está dedicado al peculiar tipo de principado que es el Estado de la Iglesia, para el cual no valen las reglas que rigen la vida de los demás Estados.
•	Con los capítulos XII al XIV, se pasa a las grandes cuestiones generales de la vida interna del Estado que se resumen en una sola: el ordenamiento de las fuerzas armadas.
•	En los capítulos del XV al XXIII, dedicados exclusivamente a la figura del príncipe, el análisis de Maquiavelo llega al máximo de realismo.
El Estado empezaba a concebirse como un poder civil, no ofrecido a los individuos por derecho divino sino por intereses económicos, de clases, o por ambiciones personales. Fue esa gran mentalidad la que permitió la obra de Maquiavelo y de la que derivó su concepción del poder y de la política.
El interés de Maquiavelo se centra, a través de toda su obra, en la política como "arte de conquistar el poder". La política es, por tanto, el arte del príncipe o gobernante en cuanto tal. Y el príncipe, en cuanto conquistador y dueño del poder, en cuanto encarnación del Estado, está por principio (y no por accidente) exento de toda norma moral. Lo importante es, que tenga las condiciones naturales como para asegurar la conquista y posesión del poder, "que sea astuto como la zorra, fuerte como el león"... ("El Príncipe" Cáp. VIII)
Para Maquiavelo, la razón suprema no es, sino la razón de Estado. El Estado (que identifica con el príncipe o gobernante), constituye un fin último, un fin en sí, no solo independiente sino también opuesto al orden moral y a los valores éticos, y situado de hecho, por encima de ellos, como instancia absoluta.
Nacido en 1478, fue amigo de Erasmo de Rotterdam, siendo uno de los máximos exponentes del humanismo renacentista. Ejerció con éxito como abogado en Londres y desempeñó puestos de responsabilidad con Enrique VIII. En 1534 fue encarcelado por oponerse al anglicanismo, siendo decapitado un año más tarde. Es autor de "Utopía", escrita en latín y publicada en 1516, y traducida al inglés en 1551. En su obra, influida por la "República" de Platón, defiende un modelo ideal de organización social, contrario al militarismo y al desigual reparto de la riqueza.
Defiende la tolerancia religiosa y critica la distancia entre las actuaciones de los religiosos y la ideología que profesan. Se le atribuye también la autoría de "History of Richard III", en el que se basaría Shakespeare para escribir su obra. Es el traductor de "The Life of John Picus, Earl of Mirandula" (1510), además de ser el autor de diversos escritos devocionales en latín e inglés. Su discurso teórico, sin embargo, se enfrentó a contradicciones, pues desde su cargo de canciller persiguió a los primeros protestantes. Falleció en 1535, siendo canonizado por Pío XI en 1935.
Utopía está dividida en dos partes. En la primera, escrita después de la segunda, Moro se lanza a una enérgica crítica de la situación política y social de Europa, centrándose especialmente en la Inglaterra de mediados del siglo XVI. Todos los males que acechan al hombre no son producto de un designio divino ni surgen de su propia naturaleza. En contra de la tesis mantenida por Hobbes (homo homini, lupus), Moro afirma la bondad e inocencia connaturales al hombre. Todo desorden y mal moral es siempre fruto de una mala organización y gestión de lo público.
Son las instituciones y organizaciones sociales y políticas las responsables de la entidad moral de los sujetos que bajo ellas se desarrollan. Nuestros destinos no dependen de ninguna finalidad inmanente (formas, esencias, naturalezas) o trascendente (Dios, inmortalidad, etc.) a nosotros mismos. Antes bien, el bien y el mal morales se juegan siempre en el tablero de lo histórico, es decir: en lo político y social mismos.
Nacido en Angers (Francia) en 1530, probablemente de origen judío, se formó en París y Toulouse, ejerciendo posteriormente como abogado y trabajando en el Parlamento de París.
Como pensador, su obra más importante es "La République" (1576), en donde define el concepto de soberanía y defiende una organización política republicana. La definición de conceptos como "Estado" y "poder" son una constante en su obra. Falleció en 1596.
Su primer gran aporte es la construcción del concepto moderno de soberanía, de un modo similar al que se concibe en la actualidad. Junto con Maquiavelo, sienta las bases o presupuestos teóricos del Estado Moderno (en su concepción histórica), sustituyendo al llamado Estado Estamental. Su obra más importante es Los seis libros de la República ("Les six livres de la République"), que es un clásico del pensamiento político, en el que define al Estado en base a su soberanía.
Llama República a lo que hoy conocemos como Estado y lo define como "el recto gobierno de varias familias y de lo que les es común con potestad soberana". Bodin no manifiesta de manera expresa lo que entiende por «recto gobierno», pero de su obra se deduce, según Pierre Mesnard, que, "recto gobierno", es un gobierno "conforme a la justicia". Ve a la familia como el punto de partida de la sociedad y del Estado. Gracias a la adopción de este criterio, puede establecer un paralelismo:
Familia	Patria potestad
(poder ejercido sobre la familia
y los bienes por una persona a través de esta)	propiedad privada
(varias familias)	poder soberano
(recto gobierno)	dominio público
(lo común a todas las familias)
Bodino no prejuzga en quién debe descansar ese poder, pero –como hombre de su tiempo– prefiere al Rey (en la actualidad, la soberanía reside en el pueblo, idea desarrollada por la escolástica tardía y popularizada por Rousseau y Sieyès). La soberanía va a ser para Bodin lo que caracteriza al Estado frente a cualquier otra forma de organización política, el vínculo que une a los ciudadanos y les convierte en pueblo o súbditos de un Estado. Define la soberanía como el «poder absoluto y perpetuo de una República». Algunos creen advertir una contradicción en la obra de Bodin, ya que este poder supremo tiene límites, que él traza con un fin estabilizador y para evitar que el monarca (o titular de la soberanía) se exceda en su ejercicio. Estos límites son: la ley divina y la ley de la naturaleza, que concreta en:
o	El respeto a la palabra dada, observancia de los pactos y el respeto de la propiedad privada.
o	Ningún soberano puede cambiar la ley de sucesión al trono ni derogar la ley sálica.
Esos trazos son los que dan origen al Estado Moderno (que adquiere su verdadera forma con Hobbes): concentración de poder en el Rey, poder absoluto, supremo (a diferencia del Estado Estamental, en que todos están sometidos al poder soberano).
o	Francisco Suárez
“…si un príncipe legítimo gobierna tiránicamente y no se encuentra otro medio de autodefensa que la expulsión y destitución del rey, entonces el pueblo, actuando como un todo…puede destituirlo.”
Francisco Suárez, en contra de defensores de este derecho divino como Jaime I de Inglaterra, defendió las instituciones sagradas en contra de la perversión secular que amenazaba la integridad tanto de la iglesia como del Estado. Suárez, padre Jesuita y profesor de teología de la Universidad de Salamanca creía que ningún monarca podía tener el atributo de sagrado.
Suárez argumentó que la iglesia era la única institución establecida a través de una intervención divina que, ejercida por Cristo, le confirió derecho divino. En cambio, la autoridad del Estado no tiene origen divino sino humano. Es la gente la que consiente ser gobernada por una autoridad política, y no directamente por Dios. Es por eso que el pueblo, en casos extremos, puede destituir al rey.
o	Tomás Hobbes
Hobbes nace en Inglaterra en 1558 , era considerado un hombre de gran especie intelectual ,curiosos y tímido. Desde su juventud, cogió horror a las discusiones político religiosas, sobre la interpretación de la Biblia y los derechos de la conciencia individual. En su opinión estas discusiones debilitaban Inglaterra, minaban la autoridad por su base y preparaban la guerra civil.
En 1640 , cuando la guerra parecía aproximarse, huye de Inglaterra a París y en su destierro voluntario de once años preparo su Leviatán. Mientras tanto, Inglaterra desde que había caído en las manos fuertes y hábiles de los Tudor ,en las torpes de los Estuardos, no había conocido mas que convulsiones. En el furor de las disputas religiosas ( protestantes y católicos, entre protestantes anglicanos y disidentes ) agrava allí el furor de las pasiones políticas , formando todo ello una mezcla incendiaria. En 1642 ,comienza la lucha armada entre Carlos I Estuardo y su parlamento, la mayoría puritana. Una vez vencido el Rey por el ejército parlamentario de Cromwell, el rey es ejecutado.
La concepción hobbesiana del estado de naturaleza se aparta del sentido paradisíaco, que a ese estado, asigna el pensamiento teológico. Hobbes separa con claridad dos etapas: una situación de barbarie y de guerra de todos contra todos, un mundo sin germen de derecho, y por otra parte, un estado creado y sostenido por el derecho, un estado con suficiente poder para iniciar y reformar su estructura.
Según Hobbes la naturaleza ha hecho a los hombres tan iguales en las facultades del cuerpo y del espíritu que, si un hombre es más fuerte de cuerpo o más sagaz de entendimiento que otro, cuando este se considera en conjunto, la diferencia entre los hombres, no es tan importante. De manera que estos puedan reclamar a base de ella y para sí mismos, un beneficio cualquiera al que otro no pueda aspirar.
La inclinación general de la humanidad entera es entonces un perpetuo e incesante afán de poder que cesa solamente con la muerte. La pugna de riquezas, placeres, honores u otras formas de poder, inclina a la lucha, la enemistad y a la guerra. Por ello en la naturaleza del hombre se encuentran tres causas principales de discordia: la competencia, la desconfianza y la gloria. De esta manera la competencia impulsa a los hombres a atacarse para lograr un beneficio, la desconfianza para lograr la seguridad y la gloria para ganar reputación. Con todo esto, mientras el hombre viva sin un poder común que los atemorice a todos, se hallan en la condición o estado que se llama guerra. Una guerra que es la del todos contra todos .
Sin embargo Hobbes advierte que nunca existió un tiempo en que los hombres particulares se hallaran en una situación de guerra del uno contra el otro, sino que en diferentes épocas el ser humano se halla en estado de continua enemistad, en la situación y postura de los gladiadores, con las armas asestadas y los ojos fijos uno en otro. Por ende en esta guerra nada puede ser injusto. Las nociones de derecho e ilegalidad, justicia e injusticia están fuera de lugar. Donde no hay poder común, la ley no existe . Donde no hay ley, no hay justicia.
Las pasiones que inclinan a los hombres a la paz son el temor a la muerte, el deseo de las cosas que son necesarias para una vida confortable, y la esperanza de obtenerlas por medio del trabajo. En otras palabras , la pasión inclina a los hombres a desear y conseguir los bienes y privilegios del prójimo.
La diferencia de gobiernos consiste en la diferencia del soberano o de la persona representativa de todos y cada uno de la multitud. El representante deber ser por necesidad o una persona o varias. Cuando el representante es un hombre, entonces el gobierno es una monarquía; cuando lo es unas asamblea de todos cuantos quieren concurrir en ella tenemos una democracia o gobierno popular; cuando la asamblea es de una parte solamente, entonces ese denomina aristocracia.
•	Procurar a sus súbditos todo aquello para lo cual ha sido instituido : la seguridad.
•	Preservar la salud del pueblo, la conservación de la vida contra todos los peligros y el goce de las satisfacciones legítimas de esta vida.
•	Velar porque los hombres que se han unido voluntariamente en sociedad política vivan felices.
•	Asegura a los súbditos una inocente libertad. Inocente , en cuanto no se pueda perjudicar la paz y la libertad : la ley es el regulador .
•	Que las leyes no se hagan para perturbar la existencia de los hombres sino para dirigirlos , para preservarlos contra ellos mismos y contra los demás a fin de que reine la paz.
•	Debe garantizar a sus súbditos la igualdad ante la ley y ante cargos públicos.
•	Debe garantizar la igualdad en la instrucción y la educación que los formen las doctrinas verdaderas.
•	El soberano debe luchar contra la ociosidad ,debe proporcionar trabajo a todos.
•	Debe poner a cargo del estado , de la asistencia pública, a los que son incapaces de trabajar ( en lugar de abandonarlos a los azares de la caridad privada) .
•	Conceder a los súbditos las propiedad privadas suficientes y velar por la equidad de la distribución. Evitar de esta forma monopolios, acumulación de riquezas de particulares , explotación, etc.
•	De esta manera observamos al monstruo Leviatán de una manera tan inesperada, como lógica, liberal, bienhechor , previsor y humano.
La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 fue adoptada por la Asamblea Constituyente francesa del 20 al 26 de agosto de 1789, aceptada por el Rey de Francia el 5 de octubre de 1789.]
o	Emmanuel Kant
Nació en 1724 y murió en 1804, filósofo alemán, considerado por muchos como el pensador más influyente de la era moderna.
Aunque sus conferencias y escritos durante este periodo le dieron reputación como filósofo original, no se le concedió una cátedra en la universidad hasta 1770, cuando se le designó profesor de lógica y metafísica. Durante los 27 años siguientes continuó dedicado a su labor profesoral y atrayendo a un gran número de estudiantes a Königsberg.
Las enseñanzas religiosas nada ortodoxas, se basaban más en el racionalismo que en la revelación divina, le crearon problemas con el Gobierno de Prusia y en 1792 Federico Guillermo II, rey de esa nación, le prohibió impartir clases o escribir sobre asuntos religiosos. Obedeció esta orden durante cinco años, hasta la muerte del rey, y entonces se sintió liberado de su obligación. En 1798, ya retirado de la docencia universitaria, publicó un epítome donde se contenía una expresión de sus ideas de materia religiosa.
La piedra angular de la filosofía kantiana, a veces llamada filosofía crítica, está recogida en su Crítica de la razón pura (1781), en la que examinó las bases del conocimiento humano y creó una epistemología individua
Las ideas éticas son el resultado lógico de su creencia en la libertad fundamental del individuo, como manifestó en su Crítica de la razón práctica (1788). No consideraba esta libertad como la libertad no sometida a las leyes, como en la anarquía, sino más bien como la libertad del gobierno de sí mismo, la libertad para obedecer en conciencia las leyes del universo como se revelan por la razón. Creía que el bienestar de cada individuo sería considerado, en sentido estricto, como un fin en sí mismo y que el mundo progresaba hacia una sociedad ideal donde la razón "obligaría a todo legislador a crear sus leyes de tal manera que pudieran haber nacido de la voluntad única de un pueblo entero, y a considerar todo sujeto, en la medida en que desea ser un ciudadano, partiendo del principio de si ha estado de acuerdo con esta voluntad". En su tratado La paz perpetua (1795) aboga por el establecimiento de una federación mundial de Estados republicanos.
o	Fichte
Sus principales obras son el Destino del Hombre, El sistema de la moral y Sobre la noción de la teoría de la Ciencia.
Es considerado como el principal forjador del nacionalismo alemán. En su análisis del Estado, el filósofo se dedica a estudiar la función que la entidad debe asumir frente al fenómeno económico. Así se constituye como uno de los iniciadores de las ideas socialistas de la Teoría del Estado.
o	Heggel
Sus ideas sociales y políticas se muestran de forma más asequible en sus discusiones sobre moralidad (Moralität) y ética social (Sittlichkei). En cuanto a la moralidad, el bien y el mal son aspectos que conciernen la conciencia individual, desde los que se avanza hasta el nivel de la ética social ya que, según Hegel, el deber no es en esencia el producto de un juicio individual. Los individuos sólo son íntegros en la medida en que mantienen relaciones sociales, por ello el único contexto en el que el deber puede existir de hecho es en el plano social. Consideraba que la pertenencia al Estado es uno de los mayores deberes posibles que cabe asumir al individuo. De una forma ideal, el Estado es la manifestación de la voluntad general, que es la más alta expresión del espíritu ético. El sometimiento a esa voluntad general es el acto propio de un individuo libre y racional. Hegel aparece así como un filósofo conservador, pero no hay que deducir por ello que su obra apoye el totalitarismo ya que también afirmaba que la limitación de la libertad por parte del Estado es inaceptable en el orden moral.
Aunque su pensamiento político era radical, todavía no podía calificarse de comunista. Las críticas de las condiciones sociales y políticas vertidas en sus artículos periodísticos le indispusieron con las autoridades, que le obligaron a abandonar su puesto en el rotativo en 1843; poco después, el periódico dejó de editarse y Marx se trasladó a París. Los estudios de filosofía, historia y ciencia política que realizó en esa época le llevaron a adoptar el pensamiento de Friedrich Hegel. Cuando Engels se reunió con él en la capital francesa en 1844, ambos descubrieron que habían llegado independientemente a las mismas conclusiones sobre la naturaleza de los problemas revolucionarios. Comenzaron a trabajar juntos en el análisis de los principios teóricos del comunismo y en la organización de un movimiento internacional de trabajadores dedicado a la difusión de aquéllos. Esta colaboración con Engels continuó durante toda su vida.
El Leninismo es una teoría política y económica que se construye a partir del Marxismo; es una rama de éste y ha sido su rama dominante a nivel mundial aproximadamente entre 1920 y 1956, momento en que va perdiendo fuerza hasta ser testimonial en la mayoría de movimientos marxistas actuales.
El Leninismo toma su nombre de su principal desarrollador, el líder bolchevique Vladimir Lenin, y fue llevado a la práctica también por él después de la Revolución Rusa. Las teorías de Lenin han sido una fuente de controversia desde su implementación, teniendo críticos tanto en la izquierda política (socialdemócratas, anarquistas, e incluso otros marxistas: véase luxemburguismo y comunismo consejista) como en la derecha (liberales, conservadores, fascistas).
Lenin argumentaba que el proletariado tan solo puede llegar a tener conciencia revolucionaria a través de los esfuerzos de un Partido Comunista que asuma el rol de vanguardia revolucionaria. Lenin creía que tal partido sólo podría alcanzar sus objetivos a través de una forma de organización disciplinada conocida como centralismo democrático. Además, el Leninismo mantiene que
3.	Disciplinas auxiliares de la Ciencia Política
4.	Bien común y bien público
5.	Soberanía del Estado
6.	Origen y justificación del Estado
7.	Formas de gobierno
La conceptualización del Estado ha pasado por innumerables etapas, siempre reflejando la organización social, económica y moral del pueblo en cuestión; en Egipto, por ejemplo, fue el de un Estado policía, donde hasta los más pequeños pormenores se encontraban reglamentados por una burocracia excesiva. Los campos eran propiedad de los guerreros, los sacerdotes y el faraón.
En la India, el Estado es un concepto ligado indiscutiblemente con la cuestión teológica, donde los Brahmanes eran gobernantes y sacerdotes a la vez. Una vez que el budismo de apoderó de este país, se combatió el sistema de castas imperante hasta ese momento.
Para el Estado Chino el principio era la propiedad, que le correspondía al Emperador, quien la repartía entre los particulares, debiendo dar una décima parte a favor de éste.
“El pueblo elegido de Dios”, es decir el israelita parte de la idea de un Dios eterno, que es “perfección suma, causa, principio y fin de todo ser”, “el universo es su creación y su Providencia vela por todas las criaturas”.
Toda su vida social, política, religiosa y jurídica estaba íntimamente ligada, y no había más ley que la misma Biblia por la cual se regían hasta los aspectos mínimos. Era un Estado de índole teológico.
Desde siempre hemos estudiado al sistema griego como la base del Estado; en él, la Ciudad y sus leyes son necesarias y responden a la naturaleza humana. La muerte de Sócrates no es más que un claro ejemplo de la obediencia a ellas, pues como éste dijo “es mejor sufrir una injusticia que cometerla”. Existía un convenio tácito entre los ciudadanos, por el cual debe éste obediencia a cambio de protección; en su concepción la ciudad es una realidad ética fundada en el orden divino de las cosas.
Otros le han considerado como el precursor del Estado totalitario por su regulación de la eugenesia y la procreación dirigida.
Para el estagirita, la Justicia se aplica y realiza el principio de igualdad como fundamento de la cohesión y armonía en la vida social. Distinguió entre dos formas de gobierno, las puras y las impuras; entre las primeras se encuentra la monarquía, la aristocracia y la democracia moderada. Las segundas, la tiranía, oligarquía y demagogia.
En la cultura Itálica, la legislación fue su punto fuerte, ya que la ley es la recta razón en cuanto manda o prohíbe, y que esta de acuerdo con la naturaleza. El fin del gobierno es el bien del pueblo; se inclina por la forma mixta de gobierno. “El principio del bien común se traduce de la exigencia de que el ejercicio del poder ha de ajustarse al derecho. Como Aristóteles sostiene el primado de la ley como principio informador de la vida política: puede decirse que el magistrado es la ley que habla o que la ley es un magistrado mudo”.
Siendo, por otra parte la sociedad política cosa del pueblo, por ende, ése es la fuente, en una u otra forma de la autoridad. Caracteriza a la tiranía como el ejercicio injusto de un poder ya poseído. Hace referencia a la dictadura, que entiende como la concentración excepcional u transitoria del poder en tiempo de guerra.
Para la época Cristiana y Renacentista, el Estado es la célula de base de la comunidad mundial, (evocando el lenguaje biológico a través de la sociología, en cuanto lo conceptualiza como la solidaridad de células de un organismo vivo).
Es la primera vez en que se distinguen los tres elementos del Estado que ahora conocemos: territorio, población y organización política.
La parte débil de esta concepción es su origen totalmente teológico, dejando de lado el aspecto sociológico y político tan fundamental en este tema.
En la época medieval, Maquiavelo glorificó la omnipotencia del Estado y subordinó todos los principios de la vida pública a las necesidades del Estado. (política del poder)
Grocio, en la segunda mitad del siglo XVI, entendía al Estado como una “asociación perfecta de hombres libres, asociados para gozar de sus derechos y para la utilidad común”. Así, el pueblo transfiere el poder soberano a un gobernante que lo adquiría como un derecho privado, y cuyas acciones no estaban sometidas a un control jurídico, sin embargo el gobernante estaba obligado a observar los principios del derecho natural y de gentes, pero si abusaba del poder, el pueblo no tenía medios para rebelarse en su contra. “Los principios del derecho natural quedan confinados n última instancia al cuidado benévolo de un gobernante soberano que ordinariamente no esta sometido a ningún control por parte de sus súbditos” (GONZÁLEZ, 2000: 193).
Para Thomas Hobbes, “sin auxilio de la espada, los pactos no son sino palabras. El poder así constituido debe ser omnipotente para que pueda realizar su tarea de mantener la paz y el orden y proteger a los hombres contra los ataques de sus semejantes; El deber supremo del gobernante es garantizar la seguridad y el bienestar del pueblo y aplicar los principios del derecho natural” (HOBBES, 1940)
Para John Locke, el hombre en estado natural tiene algunos derechos como el de la libertad personal y el derecho al trabajo y a la propiedad como consecuencia del anterior. Lo que falta es la autoridad que garantice esos derechos. Para Locke el Estado no es la negación de la libertad natural, sino una reafirmación de la misma dentro de ciertos límites. (“…en quien se deposita la autoridad no puede hacer de ella uso arbitrario y si llega a abusar del poder viola el contrato y el pueblo recobra ipso facto su soberanía originaria. Así pues, la obediencia se encuentra subordinada a la obediencia del contrato social por parte de los gobernantes…”)
Para Samuel Pufendorf el hombre es impulsado a asociarse por el instinto social derivado del interés, pues si bien en el estado de naturaleza todos los hombres eran libres e iguales, pero no tenían garantizados sus derechos, exponiéndose a engaños y vejaciones decidieron mejor someterse a un soberano, constituyendo así al Estado.
JJ Rosseau, creador del Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres, y el Contrato Social, blandió que la autodeterminación ética y jurídica del individuo es atributo esencial de la persona humana, y que es Estado solo logra justificarse si se logra superar la antítesis existente entre a heteronomía del orden social y la autonomía de cada sujeto. “El problema consiste en encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con la fuerza común, a la persona y bienes de cada asociado y por virtud de la cual uniéndose todos, no obedezca sino a sí mismo y quede libre como antes” (ROSSEAU, 1992: 9)
a)	Concepción moderna deL Estado
En la actualidad, la concepción más famosa del Estado es “la organización jurídica de una sociedad bajo un poder de dominación que se ejerce en determinado territorio”. (GARCÍA, 1980: 98)
Así distinguimos tres elementos que conforman el concepto: territorio, población y poder.
El primero de ellos suele definírsele como “la porción del espacio en el que el Estado ejercita su poder”. Va unida a este concepto la significación negativa (ningún poder extraño puede ejercer su autoridad en este ámbito sin el consentimiento del Estado) y una positiva (todas las personas que viven en el mismo ámbito se encuentran sujetas al poder estatal).
La población es el conjunto de individuos que se encuentran asentados en el territorio donde se ejerce un poder determinado.
No debemos confundir los conceptos población con el de ciudadanos o incluso con el de nación. Ciudadanos son los que reuniendo la calidad de mexicanos, son mayores de 18 años y tienen un modo honesto de vivir. Nación es el conjunto de personas con características similares respecto de aspectos culturales (lengua, religión, gastronomía, indumentaria, etc.) aún sin estar en un territorio común. (FLORESCANO: 1996)
Las sociedades modernamente organizadas deben necesariamente tener una voluntad que los dirija hacia un punto buscado en común.
Esta finalidad solo puede cumplirse cuando se unen los dos principios básicos del poder: la soberanía negativa (implica la negación de cualquier poder superior al del Estado) y la positiva (ausencia de limitaciones impuestas por un poder extraño).
Como hemos verificado, el término Estado se compone por tres elementos indiscutiblemente fusionados para dar origen al concepto moderno.
Constitucionalmente, el territorio lo compone
El segundo elemento, es decir, la población se regula constitucionalmente de la siguiente manera:
II. La mujer o el varón extranjeros que contraigan matrimonio con varón o con mujer mexicanos, y tengan o establezcan su domicilio dentro del territorio nacional y cumplan con los demás requisitos al efecto señale la Ley.
Artículo 33.- Son extranjeros los que no posean las calidades determinadas en el artículo 30.
Por último, el tercer elemento, es decir la Organización política (o Poder):
Artículo 49.- El Supremo Poder de la Federación se divide, para su ejercicio, en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. No podrán reunirse dos o más de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un individuo, salvo el caso de facultades extraordinarias al Ejecutivo de la Unión conforme a lo dispuesto en el artículo 29. En ningún otro caso, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 131, se otorgarán facultades extraordinarias para legislar.
Artículo 80.- Se deposita el ejercicio del Supremo Poder Ejecutivo de la Unión en un solo individuo que se denominará "Presidente de los Estados Unidos Mexicanos".
Por sí sola, la persona no puede alcanzar si plenitud, por eso la sociedad (y el Estado) tiene como finalidad proporcionar al hombre las condiciones para el desarrollo armónico de su existencia. El Estado sólo se comprende en cuanto sirve para que las personas alcancen su fin, y más aún, solo tiene sentido no por él mismo, sino por las personas que componen su población.
Los totalitarismos piensan lo contrario, afirmando que la persona tiene sentido por la sociedad y llegan a justificar la anulación de los derechos fundamentales del hombre en aras del “bien social”, lo cual resulta erróneo y superado, pues la sociedad nunca debe contraponer al hombre.
Para los humanistas, la sociedad, parte fundamental del Estado es una comunidad de personas que establecen vínculos de relación para poder subsistir y desarrollarse integralmente, pues de lo contrario se caería en la competencia y el utilitarismo; una sociedad, humanistamente hablando, establece como base de convivencia leyes, y también valores como la solidaridad y la convivencia que hacen a la libertad crecer al compartirse, acercándose más al cumplimiento del fin social: el bien común.
El bien común no es la suma de los bienes particulares, desligados unos de otros, sin embargo cuando se genera el bien común se traduce en bienes personales de sus miembros; así pues, no es el bien del Gobierno, o de grupos mayoritarios, sino el conjunto de condiciones que hace que cada ser humano de desarrolle íntegramente.
Buscar el bien común, significa procurar los medios para que todos tengan los bienes materiales indispensables y las oportunidades para un desarrollo pleno, sin embargo la responsabilidad es compartida, pues el bien común puede generarse, pero dependerá de cada una de las personas el aprovechar los medios que el Estado le da para desarrollarse. El Estado no puede hacer por la persona lo que ella no quiere ni se esfuerza por hacer para sí misma; así, el apoyo es subsidiario para no crear personas dependientes que quieren beneficios sin esfuerzos y a costa del trabajo de los demás.
¿Qué pasa cuando el interés personal legítimo se contrapone al bien común?
El bien público entonces vendrá a ser aquel que la Organización Política debe proteger y privilegiar, y se compone del bien público temporal, es decir, cambiante y que se modifica o trasforma de acuerdo con la evolución de la sociedad misma, pero que sin embargo se fundamenta siempre en los principios de la naturaleza humana.
Debemos iniciar con la justificación constitucional, que en el Artículo 39 establece “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”.
De este punto, se derivan una serie de consideraciones tales como la soberanía originaria y la derivada, las finalidades del Estado, y el llamado “derecho a la revolución”.
La soberanía como concepto se gesta en la Edad Media, época en donde como ya veíamos el concepto Estado comienza a surgir como tal, conceptualizado por Juan Bodino como “el recto gobierno de varias agrupaciones u de lo que les es común, con potestad soberana”.
Así, la soberanía era un símil de la persona del monarca, sin embargo luego de la Revolución Francesa los doctrinarios no hicieron sino trasladar el termino a la persona ambigua de “el pueblo”.
De ahí en adelante, la soberanía tiene dos conceptos, uno negativo (“…la negación de toda subordinación o limitación del Estado por cualquier otro poder…”) que se traduce en una noción positiva (“…una potestad pública que se ejerce autoritariamente por el Estado sobre todos los individuos que forman parte del grupo nacional…”).
De aquí, se derivan dos elementos: la independencia y la supremacía – la primera ad extra, la segunda, ad intra –
En nuestro país, como en gran parte de los Estados del orden mundial, la soberanía reside en el pueblo (influencia ésta de la costumbre muy mexicana de copiar todo texto jurídico extranjero). Así, el pueblo soberano, mediante un poder constituyente redactó una ley máxima, llamada CPEUM, en donde se reserva los derechos públicos de la persona (garantías individuales), y donde consigna su forma de gobierno, la creación de los poderes públicos y la irrestricta prohibición de alterar la constitución más que por los cauces jurídicos, redundando esto en la prohibición del llamado “derecho a la revolución”.
Las entidades federativos (en ningún caso llamados Estados), son extensiones del soberano poder federal, rigiéndose por la CPEUM y en lo interno por su propia legislación, que en ningún caso contravendrá al pacto federal.
Artículo 115.- Los Estados adoptarán, para su régimen interior, la forma de gobierno republicano, representativo, popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política y administrativa, el Municipio Libre, conforme a las bases siguientes:
Artículo 116.- El poder público de los estados se dividirá, para su ejercicio, en Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y no podrán reunirse dos o más de estos poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un solo individuo. Los Poderes de los Estados se organizarán conforme a la Constitución de cada uno de ellos, con sujeción a la siguientes normas…
Artículo 119.- Los Poderes de la Unión tienen el deber de proteger a los Estados contra toda invasión o violencia exterior. En cada caso de sublevación o trastorno interior, les prestarán igual protección, siempre que sean excitados por la Legislatura del Estado o por su Ejecutivo, si aquélla no estuviere reunida.
En el mundo han existido sistemas de gobierno democrático y no democrático. En México, nos regimos por un sistema que se ubica en los primeros.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, consagra la forma en que el pueblo mexicano se constituye para su gobierno, teniendo como tal una República Representativa Democrática y Federal.
Etimológicamente, república significa “cosa pública” debido a que englobaba en sí todo lo concerniente al interés general, social o nacional.
Para Kelsen en su teoría general del estado, la república es un concepto que equivale a la antítesis de la monarquía (tal y como Maquiavelo ya lo concebía desde mucho tiempo antes), dividiéndola en aristocracia y democracia. Montesquieu la dividía de idéntica manera, aduciendo que era democracia cuando el pueblo tiene el poder soberano, y aristocracia cuando se encontraba en manos de una parte del mismo.
La república democrática tiene su origen en la voluntad popular mayoritaria sin distinciones entre los integrantes del pueblo, que participan directa o indirectamente en la expresión de la voluntad estatal mediante la emisión de normas jurídicas abstractas y generales.
En cambio, la república aristocrática se diferencia de la anterior en tanto su expresión de voluntad proviene de sectores dominantes.
Un sistema republicano se vincula con la democracia de dos maneras: la primera en tanto el que se elige es el más apto para el cargo, así como la posibilidad del electorado de decidir libremente quién desee ocupe dicho encargo.
Los sistemas republicanos frente a los monárquicos han tomado gran ventaja, debido a su mayor esencia democrática, sin embargo, en la actualidad los regímenes monárquicos absolutistas tienden a desaparecer dando paso a la democracia, o bien a una monarquía constitucional.
La democracia indirecta, es la mejor forma en que puede controlarse a un estado representativo (o república, para fines de nuestro estudio) debido a la extensión geográfica y al número de personas que lo habitan, imposibilitando de facto la utilización de la democracia directa.
Es en este momento cuando surge la representación como una manera de gobernar que atiende a los principios democráticos.
Pero aún Rousseau, creador de la teoría de la democracia directa dictaminó que en el estado moderno es prácticamente imposible la puesta en práctica de sus aportaciones debido a que suena ilógico que sean la totalidad de ciudadanos gobernantes. Se había dado cuenta que tomando la palabra en su sentido estricto, no ha existido ni existirá jamás una verdadera democracia, pues "…va contra el orden natural que el mayor número gobierne y los menos sean gobernados" (ROUSSEAU, 1992: 36)
Así pues hubo que buscar una manera en la cual, sin dejar de lado las decisiones de los ciudadanos, pudiesen tomar providencias respecto de los puntos relevantes y necesarios para el destino del Estado.
La representación va íntimamente ligada al concepto de democracia en tanto ésta es utilizada para la elección de los representantes que asumirán el poder de decisión que con nuestro voto les hemos otorgado.
La complejidad del término ha planteado innumerables problemas a los estudiosos de la ciencia política, ha variado tanto como la convivencia humana. Desde Aristóteles quien la criticaba duramente por ser la forma corrupta de la politeia, hasta los politicólogos modernos como Bobbio, Sartori, Pasquino y Sabsay que se han llevado una vida de trabajo tratando solamente de conceptuar lo que es tan amplio.
Desde el ya trillado “gobierno del pueblo” (tan confusa que nos puede llevar a pensar en la legitimación de gobiernos autoritarios y represivos) que nos enseñaron a todos en la educación básica hasta la controversial opinión de TOURAINE (“La democracia es el reconocimiento del derecho de los individuos y las colectividades a ser los actores de su historia y no solamente a ser liberados de sus cadenas” TOURAINE, 2000: 33) la democracia ha sido motivo de textos clásicos donde se pretende esclarecer los aspectos que son regulados, y no seguir en la idea que democracia es la elección de los gobernantes.
Para Pasquino, la democracia no son técnicas, mecanismos y estructuras solamente, exige su fundamento ético, y prospera cuando el discurso de sus fines se manifiesta sin hipocresías, manipulaciones y concesiones, manifestando siempre el respeto al mejoramiento de los individuos según sus preferencias. (PASQUINO, 1999: 11)
Para adentrarnos en el término exacto que el legislador mexicano quiso para nuestra constitución, tenemos una serie de artículos que nos ayudarán a desentrañar su significado.
El primero de ellos es el derecho y obligación al voto que explícitamente encontramos en los artículos 35 fracción I y 36 de la CPEUM. También lo encontramos en el artículo 40 que sugiere un manejo de la voluntad soberana, así como el 41 que menciona las elecciones libres, auténticas y periódicas mediante las cuales se hará la renovación de los poderes.
El elemento central de la democracia es el ciudadano que ejerce su voluntad mediante el sufragio y que reconoce que a partir de ese momento se decidirá el manejo del país.
Para la doctrina política y constitucional, existen cuatro tipos de estados: el unitario, plural, confederal y federal.
Los estados unitarios se forman por un solo gobierno, que resulta en un Estado con características de homogeneidad.
Los plurales son aquellos que se derivan de uniones de hecho derivados (en la realidad) de vinculaciones familiares entre los gobernantes. Este caso era muy común en las monarquías del medioevo.
La confederación se crea por un pacto internacional que vincula estados, no individuos. Su principal objetivo es la seguridad interna y externa, así como por razones de índole económica.
El estado federal moderno surge en el año de 1787 en los Estados Unidos de Norteamérica, adoptándose con posterioridad en otros países, incluyendo el nuestro.
El federalismo en México se distingue del norteamericano por ser un estado unitario en descomposición que se federaliza para mantener su unidad nacional.
El federalismo tiene tres principales características.
&#61692;	La existencia de un gobierno común a todo el territorio, que se manifiesta en la CPEUM en sus artículos 40, 41 y 44 principalmente. De esta manera, la república federal se compone de estados libres en su régimen interior, pero se encuentran unidos en una federación, motivo por el cual no podrán contravenir a las disposiciones del Pacto Federal. Igualmente se establece como sede de los poderes de la Unión a la Ciudad de México, que aparte es capital de los Estados Unidos Mexicanos.
&#61692;	Se compone de varias entidades federativas que cediendo su soberanía al estado nacional, solo pueden ejercer su jurisdicción local en las materias que la federación les haya asignado. El artículo 43 de la CPEUM menciona los estados que comprenden la Federación, mientras que en el título quinto de la misma se regula el funcionamiento, competencia y límites de las entidades federativas.
&#61692;	Por último, la federación se relaciona recíprocamente con las entidades federativas en tanto las legislaturas federales se componen de miembros que las representan. Los artículos 52 y 53 de la CPEUM estipulan la cantidad y los medios por los cuales se elegirán a los representantes al Congreso General, que ostenta el poder legislativo en México.
El sistema federal en nuestro país se ha fortalecido enormemente en cuanto ha terminado con las conductas separatistas por motivos religiosos, raciales y culturales, aún cuando mantiene el respeto por los grupos que los representan.
La división de poderes que plantea el federalismo, ayuda a mantener un clima democrático hacia el interior del país, pues las nuevas tendencias descentralizadoras fomentan el respeto a las instituciones políticas que desembocan en un orden jurídico que proclama el respeto a los valores cívicos.
Cualquier duda, pregunta o sugerencia será bienvenida!!!

References: artículo 36

Artículo 33
 artículo 30

Artículo 49
 artículo 29
 artículo 131

Artículo 80
 Artículo 39

Artículo 115

Artículo 116

Artículo 119
 artículo 40
 artículo 43