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Timestamp: 2020-08-03 21:25:10+00:00

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Teletrabajo y Telemediación: dos realidades y un destino - A Mediar
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by Marta Gonzalo Quiroga 30/04/2020
escrito por Marta Gonzalo Quiroga 30/04/2020 1146 visitas
Por Marta Gonzalo Quiroga¹: Teletrabajo y Telemediación: dos realidades y un destino
Imagen free by Pixaby – Teletrabajo – Telemediación
Es curioso cómo uno de los mayores miedos tecnológicos de la última época, “que la tecnología nos dejara sin trabajo”, resulte ser ahora nuestra salvación.
Sin las TICs (tecnologías de la información y de la comunicación) aplicadas a diversos sectores no se hubiera podido mantener la actividad mediante teletrabajo y el descenso en productividad e incremento de paro provocado por el Covid19 hubieran sido todavía mayor.
¿Ocurre lo mismo en el campo de la gestión extrajudicial de conflictos, las Online Dispute Resolution (ODR), en particular, la mediación?
El crecimiento del teletrabajo es ya una realidad imparable, pero por ejemplo, en esta última crisis global ¿lo es también el de la solución online de conflictos para temas de teletrabajo? En otras palabras, ¿Están los ODRs y, en nuestro caso, la mediación, preparados para dar respuesta a la conflictividad, no sólo laboral, sino de todo tipo que se plantea, ante la nueva realidad productiva que parece afianzarse mediante oficinas virtualizadas como garantía de continuidad y permanencia de trabajadores y empresas? Y, si así fuera ¿hay un conocimiento real por parte de trabajadores, empresarios, y sociedad en general de cómo y dónde utilizar tecnología online para telemediación, plataformas ODR, su coste, accesibilidad, garantías, calidad y viabilidad?.
La respuesta, por el momento, dista de ser positiva, aunque sí esperanzadora.
La pandemia internacional ha puesto sobre la mesa la necesidad urgente, no sólo de contar con tecnología apropiada sino con plataformas específicas, seguras, garantistas y, por supuesto, confidenciales, para que los conflictos derivados del teletrabajo sean resueltos online. Y, también, la obligación de procurar su mayor difusión y puesta a disposición de todos los interesados. En realidad, ha puesto de manifiesto lo que en su día pasó con la propia mediación, que siempre estuvo ahí pero, o bien se la ignoraba o desconocía, o bien no se le prestaba la debida atención y nos acordábamos de ella como de aquella Santa cuando truena -en lugar de por su utilidad y mejor forma de justicia alternativa- para cuando no nos quede otro remedio y queríamos descongestionar la justicia, ante el colapso judicial que se prevé.
[1] Doctora en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora Titular de Derecho Internacional Privado en la Universidad Rey Juan Carlos. Especialista en Métodos Alternativos de Solución de Conflictos (ADR/MASC). Mediadora. Árbitro. Directora del Título Propio de “Experto en Mediación” URJC. Autora de siete monografías y de 139 trabajos doctrinales y científicos en Derecho Internacional Privado, Arbitraje y Mediación. Conferenciante internacional. Directora de varios proyectos de investigación y doctorado en MASC. Medalla al Mérito Profesional 2020 por su impulso a la Mediación, el Dialogo y la Cultura de Paz. Correo electrónico: marta.gonzalo@urjc.es
Nada es nuevo. . .
De hecho, ya existía tecnología y plataformas para la resolución de conflictos de gran éxito y fiabilidad, pero la mayoría de las empresas, trabajadores y usuarios las desconocen a nivel nacional e internacional. Ahora bien, el aumento exponencial del teletrabajo y, en consecuencia, de los conflictos de él derivados, ha evidenciado la acuciante necesidad de las mismas, de su mayor difusión, financiación y apoyo privado e institucional. Y ello, a nuestro modo de ver, es uno de los pocos aspectos positivos que ha traído la última pandemia. Trabajadores y empresas de todo el planeta son conscientes de que en un mundo donde el teletrabajo es un futuro que ya es presente, y cada vez irá a más, debe garantizarse con ODRs adaptados a los mismos y, dentro de ellos, la Telemediación juega un papel fundamental.
La revolución tecnológica en la profesión del mediador,
. . . y el futuro inmediato desde el teletrabajo se ha visto como una oportunidad para que diversas plataformas de gestión de conflictos online realmente innovadoras, estén intentando despegar y ofrecer a sus usuarios -mediadores, trabajadores y empresas- una posibilidad fiable, rápida, segura, cómoda y confidencial y, por supuesto, con todas las garantías derivadas de la tutela judicial efectiva. Todo ello, trabajando desde casa. No sólo el trabajador con su teletrabajo sino el mediador.
Lo que aquí hemos denominado la Telemediación y, por ende, el telemediador/a como un nuevo tipo de teletrabajo asociado a la solución de conflictos.
Hace tiempo que el trabajo y la mediación a distancia están inventados,
. . . pero su carácter ha sido residual y, en ambos casos, poco utilizado. En cuanto al teletrabajo, una de las fuentes de información más completas la proporciona Eurostat a través de su Encuesta del Mercado de Trabajo (Labour Force Survey, LFS), con datos detallados entre 2008 y 2019 para 35 países, distinguiendo para la población laboralmente activa (entre 15 y 64 años) aquellos que trabajan de forma remota ocasional o habitualmente. Las cifras agregadas para la Unión Europea -UE- muestran un crecimiento significativo del teletrabajo en la última década, en especial de aquellos que trabajan de forma remota de manera ocasional (7,7% en 2008; 10,8% en 2019; un crecimiento del 40%) y que suponen la mayor parte -dos tercios- del total que trabaja -ocasionalmente o de forma habitual- a distancia -un 16,1% de los trabajadores-[2]. Teniendo en cuenta que estos datos son los últimos disponibles sin contar con el fenómeno excepcional producido por la pandemia del COVID-19 donde, un informe de abril de 2020, prueba que, en el período de marzo a abril de 2020, los datos aquí ofrecidos se multiplicaron, dado que la medida más popular a nivel mundial para frenar la propagación del virus y sus posibles contagios, fue que los empleados de las empresas realicen teletrabajo, en la mayoría de las ocasiones sin estar ambos, trabajadores ni empresas, preparados para ello[3].
[2] Para un análisis pormenorizado de estos datos y las gráficas y tablas a ellos asociados vid., GONZALO QUIROGA, Marta y CAZORLA GONZÁLEZ-SERRANO, Carmen, “La Telemediación o mediación Online como método alternativo de resolución de conflictos derivados del Teletrabajo”, en el libro coordinado por SÁNCHEZ GARCÍA, Arnulfo: Teletrabajo: Elementos técnicos, jurídicos y gestión de conflictos, Editorial Tirant lo Blanch, 2020, en prensa.
[3] En el informe elaborado por la EAE Business School La productividad del trabajo y la conciliación laboral 2020, de 08 de abril de 2020, se indica que el Covid19 impulsó al teletrabajo al 88% de las empresas frente al 4% de antes de la crisis sanitaria, https://www.eae.es/actualidad/noticias/el-covid19-ha-impulsado-al-teletrabajo-al-88-de-las-empresas-frente-al-4-de-antes-de-la-crisis-sanitaria.
Y un reciente estudio de Gartner asegura que, en la mitad de las grandes corporaciones, alrededor del 81% de sus empleados está trabajando en remoto durante la pandemia. El porcentaje alcanza el 96% en multitud de empresas de servicios. La fuerza de esta actividad impulsará a las empresas de servicios, además de las telecomunicaciones y las herramientas de productividad online, https://www.eleconomista.es/sanidad/noticias/10503829/04/20/Las-30-normalidades-que-impondra-el-coronavirus-cuando-acabe-la-crisis.html, 26 de abril de 2020.
El teletrabajo llega para quedarse
No obstante, todos los informes de finales de abril de 2020 -en plena pandemia- coinciden en pronosticar que el teletrabajo no es sólo cosa del momento ni desaparecerá tras la crisis actual. Todo lo contrario, sostienen, de un lado, que el teletrabajo mantendrá su aumento exponencial y será el principal motor de productividad y de crecimiento de las economías del Primer Mundo. No hay más que ver que legislaciones como la alemana ha aprobado por Ley el derecho al teletrabajo, amparando a todos aquellos trabajadores que quieran y cuyo lugar de trabajo lo permita, poder trabajar desde casa. Ello unido al colapso judicial provocado por la pandemia y los propios casos de teletrabajo, sumado al mayor número de conflictos que todo ello ha originado en familias, trabajadores y empresarios, ocasiona una mayor demanda de justicia para resolverlo. La justicia alternativa online es la solución perfecta y, por el momento, la única posible, ante la imposibilidad y el cierre de los juzgados. Además de procurar la mejor justicia, basada en la empatía, la rapidez, la confidencialidad, acuerdos “a medida” y particulares para cada caso procurando llegar a soluciones rápidas a través del acuerdo y el diálogo, en el marco de cultura de paz a la que deberíamos caminar tras la pandemia.
Los Conflictos en la sociedad digital
En definitiva, ante el incremento del teletrabajo mayor número de conflictos serán los a él asociados frente a los cuales, trabajadores y empresas -salvaguardando en todo caso la protección de parte débil del asalariado- querrán recurrir a una gestión a sus conflictos a través también de las TICs que soportan su actividad. La sociedad digital de hoy en día quiere todo a golpe de clic. También la Justicia, siempre incomoda, se desearía, para trabajadores y empresarios, desde la comodidad de sus hogares, sin presentarse ante un tribunal y esperar un turno que no llega y, cuando lo hace, suele ser demasiado tarde para que, obteniendo la solución que sea, uno se sienta más bien ajusticiado que con la sensación de haber hecho Justicia. Si, además, a ello le unimos el propio dinamismo del mundo laboral y empresarial, donde se desiste de presentar casos ante los tribunales ante la amenaza de diversas barreras, el elevado coste, las dudas sobre la consideración de parte débil por parte del trabajador (con la amenaza del despido siempre pendiendo sobre su cabeza ante cualquier reclamación), la prolongación en el tiempo y el arduo esfuerzo para tratar de conseguir la justicia que están buscando, la justicia a veces se torna en algo disuasorio, distante y vacuo.
Imagen Free by Pixaby – Telemediación
Se trata de hacer lo mismo de distinta manera
Sin embargo, el marco de igualdad de partes y garantías que establece la mediación, proporciona en el teletrabajo, de modo rápido, cómodo, económico y accesible online, una vía accesible para acceder a la justicia de manera alternativa, respetando y garantizando en todo momento la igualdad de las partes en la mediación para que el trabajador, parte débil, no pueda ser vulnerada ni tratada como tal.
Una manera garantista y poderosa de ampliar el acceso a la justicia a través de un proceso sencillo y obtener una resolución rápida, justa y a bajo coste, contribuyendo además a no colapsar el sistema judicial.
Para ello, son necesario plataformas de telemediación online que conozcan tanto trabajadores como empresarios y tecnología apropiada. Cada vez resulta más evidente que los trabajadores y empresarios han de adaptarse a este cambio previendo soluciones para los conflictos provocados en el teletrabajo a través de soluciones adaptadas a la realidad actual, que sean ágiles, económicas, manejables y en un solo clic. Y es en este campo donde estas dos realidades están destinadas a encontrarse: la telemediación y el teletrabajo despliegan aquí gran parte de su potencial.
Ya es un hecho que, incluso sin recurrir a las plataformas, en tiempos de pandemia y desde antes, diversos abogados y mediadores podemos gestionar conflictos sin salir de casa y cumpliendo con el teletrabajo, aconsejando y ayudando a nuestros clientes para que intenten llegar a acuerdos en aquellos casos que están pendientes de acudir a la vía judicial o en los que ya están judicializados, aunque actualmente suspendidos en juzgados y tribunales y, aconsejando a empresarios, para negociar los conflictos con los trabajadores, mediando para encontrar una solución o que la situación laboral conflictiva no fuera a más.
Los propios abogados en España disponemos de diversas TICs, muchas veces sin saberlo, en nuestros propios colegios de abogados que nos permitirían hacer mediaciones online sin coste alguno. La tecnología Blockchain y el campo de la ciberseguridad es un elemento trascendental a utilizar[4].
En el ámbito de la Mediación, son diversas legislaciones las que la contemplan sin que sea necesaria hacer una reforma legal para utilizar la telemediación desde hoy mismo.
Por ejemplo, en España el artículo 24 de la Ley que la regula, prevé que la mediación pueda llevarse a cabo por medios electrónicos, incluyendo videoconferencias o “skype”, pero también “mail”, teléfono y cualquier otro medio de comunicación no presencial entre personas[5]. Los telemediadores son pues esenciales al simplemente ofrecer a trabajadores y empresarios su gestión de conflictos online para cuestiones de teletrabajo. Sólo haría falta difusión y conocimiento en este sentido para poner en contacto a todos los implicados.
En cuanto a las plataformas, en Europa se han hecho grandes avances en este sentido, si bien más enfocados en el ámbito del consumo. La plataforma de la Unión Europea para gestionar en línea los conflictos de consumo es su buque insignia. Desde que Colin Rule, pionero en ODR, a finales de la década de los 90 y director de los servicios de resolución de disputas en empresas como eBay y PayPal lanzó la plataforma MODRIA, con sede en San José (California), se han sucedido diversas plataformas electrónicas altamente reconocidas y garantizadas. No obstante, éstas todavía no son conocidas globalmente en el ámbito del trabajo y su uso en estos años ha sido muy reducido. Creemos que, además del trabajo del telemediador propiamente dicho, lo realmente necesario es establecer modelos para estas plataformas o ver, de aquellas que están creadas y que han dado buena cuenta de su viabilidad y solvencia, para que los empresarios las tengan presentes a la hora de resolver futuros conflictos.
[4] Sobre el particular, vid., el interesante artículo y reflexiones de PRIETO MORALEDA, Tomás, “Oportunidades que no vemos: el sol, el dinero y la inteligencia colectiva”, Law&Trends, https://www.lawandtrends.com/noticias/tic/oportunidades-que-no-vemos-el-sol-el-dinero-y-la-inteligencia-colectiva-1.html, 30/Abril/2020
[5] https://confilegal.com/20200421-la-mediacion-una-vacuna-ante-la-pandemia-litigiosa/, 21 Abril, 2020.
Proceso simplificado de mediación por medios electrónicos
De este modo, estamos ante el gran reto de la mediación online o Telemediación.
La posibilidad de trabajar desde casa para los mediadores profesionales en la gestión de conflictos ha actuado como un detonante en los complicados momentos que globalmente nos está tocando vivir a causa de la pandemia internacional provocada por la crisis del coronavirus -Covid19-. De hecho, no ha existido algún momento precedente en la historia de la humanidad en que un fenómeno auténticamente globalizador y globalizado como éste haya hecho más por el teletrabajo, en todos los sectores y campos, gestión de conflictos incluido. De ahí que telemediación y teletrabajo sean sectores destinados a caminar unidos de la mano. La imperfecta (por su origen) pero perfecta (por sus resultados) pareja de baile al ritmo de las TICs en la gestión de conflictos asociados al teletrabajo. De ahí que, en un futuro que ya es presente, la telemediación para conflictos derivados del teletrabajo es el camino a seguir. A través de las TICs, plataformas de ODR que apuestan por las nuevas tecnologías y vías basadas en la cooperación y el acuerdo con suficientes e inequívocas garantías.
Si bien, insistimos en que los ODRs han existido desde hace mucho tiempo, al igual que el teletrabajo, estos no eran los métodos más habituales ni numerosos utilizados por trabajadores y empresas.
No sólo el teletrabajo es una nueva oportunidad para la telemediación, sino que ésta implicaría una mejora en el acceso a la justicia por parte de trabajadores y empresarios.
Hemos recorrido un largo camino, pero aún queda mucho por hacer,
. . .Es necesaria, en este sentido, crear cultura social en dos ámbitos tan necesarios como complementarios: – Teletrabajo y mediación -Telemediación-, y que tanto los poderes públicos como las empresas desarrollen planes y políticas que los fomenten, por mutuo beneficio. Si bien, la situación generada por el Covid19 fue un detonante que aceleró este proceso de cambio todavía está por ver si los Estados y empresas hemos tomado buena cuenta de ello, en cuanto a potenciar el teletrabajo, los ODRS y la telemediación. Después de todo lo ocurrido no podemos seguir aferrándonos a un pasado que ciertamente se ha demostrado tan ineficaz como vulnerable en cuanto a su adaptación a la nueva realidad laboral y a la gestión online de los conflictos derivados de la misma. El teletrabajo es una nueva oportunidad para la telemediación. Debemos aprender de lo ocurrido. Afrontar la situación para anticiparnos a nuevas contingencias que vendrán y planificar estrategias exitosas en el campo del teletrabajo y la telemediación.
Imagen Free by Pixaby – Trabajar en casa
Es necesaria una implicación colectiva
Es necesario que Estados, trabajadores y empresas hagan una inversión seria en la posibilidad de teletrabajo en todos aquellos sectores en que pueda ser desarrollado. Ha sido demostrado que con ello los índices de productividad no sólo se mantienen, sino que crecen inmunes a pandemias o a crisis de otro tipo y, con ello, apostar por las plataformas de resolución de conflictos, tanto a nivel público como privado. Los empresarios deberían contar con servicios profesionales de telemediación y plataformas ODR certificadas y garantizadas por los correspondientes Ministerios de Justicia de sus respectivos países que garanticen el acceso a la Tutela Judicial Efectiva online a través de telemediaciones para sus teletrabajadores, en el marco de la Cultura de Paz que, ¿por qué no?, también se hace a golpe de TICs.
Desde A Mediar News les queremos ayudar a la transición de la Mediación tradicional a la Telemediación, para ello les invitamos a este Taller:
Díalogos en Línea
Les comparto este otro artículo de Marcon Antonio Manzano colaborador de A Mediar News
marta gonzalo quirogamediación onlineODRStelemediaciónteletrabajo
Doctora en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora Titular de Derecho Internacional Privado en la Universidad Rey Juan Carlos. Especialista en Métodos Alternativos de Solución de Conflictos (ADR/MASC). Mediadora. Árbitro. Autora de más de un centenar de publicaciones especializadas en Derecho Internacional y MASC. Conferenciante y ponente internacional en diversos países de Europa, Asia y América (EEUU e Iberoamérica). Diseñadora y escritora. Directora del Título Propio de “Experto en Mediación” URJC. Correo electrónico: marta.gonzalo@urjc.es
EL MEDIADOR Y EL TELETRABAJO: ¿QUÉ OPORTUNIDAD OFRECEN LAS ODR 01/05/2020 - 11:56
[…] En una realidad social como la que se nos presenta hoy en día, con características tan novedosas y complejas, y donde en términos de justicia, bajo mi punto de vista tenemos deberes importantes que hacer, será necesario valorar qué papel juegan las Tic´s y el papel del teletrabajo y de la telemediación para el mediador. […]
Tomás Prieto 01/05/2020 - 12:04
Muchas Gracias por comentar, si te gusta nuestro trabajo te pedimmos que lo compartas GRACIAS ¡¡
Magaly Aracely Avila Leal 22/06/2020 - 05:46
muy valioso el aporte de Saluda Licda. Magaly Aracely Avila de La Ciudad de Guatemala

References: resolución 
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 artículo 24
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