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Siete de noviembre de dos mil siete
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AMPARO EN REVISIÓN 787/2007.
QUEJOSOS: AGUSTÍN OROZCO HERNÁNDEZ Y OTROS.
SECRETARIa: guadalupe de la paz varela domínguez.
México, Distrito Federal. Acuerdo de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, correspondiente al día siete de noviembre de dos mil siete.
PRIMERO. Mediante escrito presentado el treinta y uno de mayo de dos mil siete, en la Oficina de Correspondencia Común de los Juzgados de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal, Agustín Orozco Hernández, por su propio derecho y en su carácter de representante común de María Araceli Gabriela Garita Flores, Mónica Miranda Espinosa, Raúl Rodríguez Maldonado, Adán Romero Cancino, Clara Susana Gómez Ramos, Verónica Marisela Gómez Ramos, Aurelio Sánchez González, Ana María Josefina Bonfil Martínez, Claudia Moreno Martínez, Martha Patricia Basurto Peña, Juana Adriana Segovia Zendejas, Mary Carmen Rodríguez Ávila, Fermín Trujillo Ríos, Rolando Axel Pérez Pimentel, Juan Zamora Cotonieto, María Ofelia Villeda Hidalgo, Rolando García Pérez, Damián Mendoza Hernández, Norma Aidé Arellanes Mijares, Esther Castro Castillo, Sara Hernández Mayen, Raymundo Díaz León, Humbertina Soto Trujillo, José Alberto Carbajal Soto, María Luisa Cuevas Mesa, Armando Pérez López, Edith García Vázquez, Adalberto Ramos López, Luis Eduardo Aguirre López, Herman González Ayala, Juan Manuel Sandoval Lezama, María Enriqueta Hernández López, Graciela Legorreta Vasconcelos, José Antonio Saucedo Quiñones, Mirna Angélica Velasco Leonel, Teresa Frías Barrios, César Augusto Galicia Ortiz, José Jacinto Cortés Mora, Javier Lozano Cruz, Carlos Baltazar Sánchez, Luis Alberto Ruiz Vargas, Raúl García Méndez, Nicolasa Reynoso Campusano, José Horacio Barragán Pelayo, Bernardo Castro García, Juana Ramírez García, Mario Joaquín Becerril Rodríguez, Arturo de Alba de la Barrera, Jesús Morales Marín, María Dolores Giles Vázquez, Josefina Parra Toledo, Norma Edith Ramírez Hernández, Marco Antonio Fernández Nava, Silvia Vizconde Ortuño, Miguel Espinoza Salazar, Ana Angélica López Enríquez, Edna Zulma Pedraza Alcántara, Enedino Martínez Hernández, Héctor Felipe Zamudio Orozco, Jesús Roberto Medina Ramírez, Pilar Tirado Laguna, Aarón Alejandro Carrillo Arroyo, Diego Vega Pontaza, Bernabé Ariel Camargo Vargas, Agustín Cándido Ramírez Gutiérrez, Enrique Morales García, Marcelina Graciela González Zaval, Juan Torres García, Maribel Rodríguez Méndez, David Coronilla Cruz, Ángel Artemio Cortés Cisneros, Elvira Vázquez López, Irma Aurora Martínez Cerón, Elsa González González, Bonifacio Cirilo de La Cruz Martínez, Arturo Hernández López, Elena Castillo Jiménez, María del Carmen Pérez Quiroz, Faustino Galicia Frías, Othon Isabel Díaz Olivo, Julio Delgado Vargas, José Gerardo Soto García, Mónica del Carmen Velasco Martínez, Javier Moctezuma Olvera, Bernabé Perea Olguín, Leticia González Caloso, Guadalupe Moreno Rojas, Javier David Hernández Rueda, María Teresa Medina Frías, Karina Medina Ventura, Fernando Alvarado Zárraga, José Rafael Martínez Gómez, Rufina Martínez Mendoza, Julio Filigonio Alcántara Bajonero, Luz María Mora Guerrero, Constantino Sergio Cruz Rivero, Francisco Alvarado Hernández, José Mora Brito, Rosendo Guzmán Neria, María de Lourdes Reyes Velázquez, Carlos Delfino Cortés Ceceña, Margarita Vargas Preza, Oscar Ortiz Morales, Yolanda Alfaro Ángel, Israel Zárate Vargas, Cándido Rivera Portillo, Claudia Vargas Presa, Irma Correa Martínez, Ernesto López García, Jorge Sánchez Flores, María del Rocío Pérez Roldán, Teresa Ramírez Colín, Julieta Olvera Castañón, Antonia Rodríguez Rebolledo, Reina María Díaz Lezama, Jesús Torres Gutiérrez, Ariosto Canseco Pérez, Edith Moreno Isidro, Leticia Cuevas León, Lourdes María Antonia Acosta Gómez, Bertha Valdovinos Bailón, Ulises González Ramírez, Rosalinda López Solache, Obdulia Yépez Reyes, María de los Angeles Martínez Morales, Evangelina Soto Ramírez, Bertha Margarita Tenorio Fuentes, Jesús Morales Marín, Humberto González Caloso, Sandra María Ofelia Ferrusca Villeda, Pedro Montes López, Lucila Medrano Pérez, Georgina Elvia Flores Partida, Petra Galeana Flores, Rosa Martha Molina Escobar, Juan Manuel Escudero García, Ana Lilia Vllleda González, Enrique Armando López Cruz, Iván Miguel Camargo Cano, Elías Ramírez Alonso, María del Carmen González Rubí, Alejandra Cano Castillo, Jaime Juárez Pineda, Isis Mayela Espíndola Morales, Juan Pablo Alcantar Pérez, Irene Luna Ortega, Sergio Suárez Barrera, Roberto Carlos Pérez Malvaez, Francisco Javier Muñoz Ramírez, Zenón Nolasco Jiménez, Alejandro Juvenal Bello Fuentes, María Cristina Espinosa Frías, Juan Marcos Acevedo Torres, Rocío Santiago López, Bertha Guadalupe Morales Rendón, Gustavo Ramírez Sandoval, Omar Torres Ibarra, Irma Sara Almaraz Ramírez, Luis Adrián Jiménez López, María Guadalupe Jiménez Díaz de León, Araceli Salgado Manrique, María Araceli Gabriela Garita Flores, Donaciano Hernández Sanpedro, Sergio Rojas Arellano y Lourdes Aquino, solicitó el amparo y protección de la Justicia Federal, en contra de las autoridades y respecto de los actos que a continuación se indican:
“III. Autoridades responsables. --- A. Pleno del Consejo de la Judicatura Federal con domicilio público y conocido en esta ciudad, del que se reclama la aprobación del Acuerdo 18/2007. --- B. Secretario Ejecutivo del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, de quien se reclama la certificación de la aprobación del Acuerdo 18/2007 por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, con domicilio público y conocido en esta ciudad. --- C. Director del Diario Oficial de la Federación, de quien se reclama la publicación del Acuerdo aprobado por 18/2007 aprobado (sic) por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal. --- D. El C. encargado de la Oficialía de Partes Común de los Juzgados de Distrito y Tribunales Colegiados de Circuito, con sede en el Palacio de Justicia sito en San Lázaro, domicilio conocido, de quien se reclama haber turnado la demanda dirigida al Juzgado de Distrito en Materia de Trabajo en turno en el Distrito Federal, al Juzgado de Distrito Auxiliar creado mediante el Acuerdo que se impugna. --- E. El C. Juez de Distrito Auxiliar con competencia en toda la República y residencia en el Distrito Federal, de quien se reclaman los subsecuentes actos de ejecución del Acuerdo combatido por esta vía. --- IV. Actos reclamados: A. Acuerdo General 18/2007 del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, relativo a la denominación, residencia, competencia, jurisdicción territorial, domicilio y fecha de inicio de funcionamiento del Juzgado de Distrito Auxiliar con competencia en toda la República y residencia en el Distrito Federal, así como su aprobación, certificación y publicación. --- B. Todas las consecuencias que de hecho y de derecho se deriven de la aprobación, certificación y publicación del Acuerdo General impugnado.”
SEGUNDO. La parte quejosa señaló como garantías violadas las consagradas en los artículos 1, 13, 14, 16, 17, 49, 73, 94, 99, 100, 106, 107 y 133, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y expresó los conceptos de violación que estimó pertinentes.
TERCERO. La demanda de garantías se remitió, por razón de turno, a la Juez Octavo de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal, quien la registró con el número 884/2007-A y por auto de primero de junio de dos mil siete la desechó de plano.
El proveído referido es del tenor literal siguiente:
“México, Distrito Federal, a uno de junio de dos mil siete. --- Vista la demanda de garantías promovida por propio derecho por Agustín Orozco Hernández, quién se ostenta además como representante común, en términos del artículo 20 de la Ley de Amparo, de María Araceli Gabriela Garita Flores, Mónica Miranda Espinosa, Raúl Rodríguez Maldonado, Adán Romero Cancino, Clara Susana Gómez Ramos, Verónica Marisela Gómez Ramos, Aurelio Sánchez González, Ana María Josefina Bonfil Martínez, Claudia Moreno Martínez, Martha Patricia Basurto Peña, Juana Adriana Segovia Zendejas, Mary Carmen Rodríguez Ávila, Fermín Trujillo Ríos, Rolando Axel Pérez Pimentel, Juan Zamora Cotonieto, María Ofelia Villeda Hidalgo, Rolando García Pérez, Damián Mendoza Hernández, Norma Aidé Arellanes Mijares, Esther Castro Castillo, Sara Hernández Mayen, Raymundo Díaz León, Humbertina Soto Trujillo, José Alberto Carbajal Soto, María Luisa Cuevas Mesa, Armando Pérez López, Edith García Vázquez, Adalberto Ramos López, Luis Eduardo Aguirre López, Herman González Ayala, Juan Manuel Sandoval Lezama, María Enriqueta Hernández López, Graciela Legorreta Vasconcelos, José Antonio Saucedo Quiñones, Mirna Angélica Velasco Leonel, Teresa Frías Barrios, César Augusto Galicia Ortiz, José Jacinto Cortés Mora, Javier Lozano Cruz, Carlos Baltazar Sánchez, Luis Alberto Ruiz Vargas, Raúl García Méndez, Nicolasa Reynoso Campusano, José Horacio Barragán Pelayo, Bernardo Castro García, Juana Ramírez García, Mario Joaquín Becerril Rodríguez, Arturo de Alba de la Barrera, Jesús Morales Marín, María Dolores Giles Vázquez, Josefina Parra Toledo, Norma Edith Ramírez Hernández, Marco Antonio Fernández Nava, Silvia Vizconde Ortuño, Miguel Espinoza Salazar, Ana Angélica López Enríquez, Edna Zulma Pedraza Alcántara, Enedino Martínez Hernández, Héctor Felipe Zamudio Orozco, Jesús Roberto Medina Ramírez, Pilar Tirado Laguna, Aarón Alejandro Carrillo Arroyo, Diego Vega Pontaza, Bernabé Ariel Camargo Vargas, Agustín Cándido Ramírez Gutiérrez, Enrique Morales García, Marcelina Graciela González Zaval, Juan Torres García, Maribel Rodríguez Méndez, David Coronilla Cruz, Ángel Artemio Cortés Cisneros, Elvira Vázquez López, Irma Aurora Martínez Cerón, Elsa González González, Bonifacio Cirilo de La Cruz Martínez, Arturo Hernández López, Elena Castillo Jiménez, María del Carmen Pérez Quiroz, Faustino Galicia Frías, Othón Isabel Díaz Olivo, Julio Delgado Vargas, José Gerardo Soto García, Mónica del Carmen Velasco Martínez, Javier Moctezuma Olvera, Bernabé Perea Olguín, Leticia González Caloso, Guadalupe Moreno Rojas, Javier David Hernández Rueda, María Teresa Medina Frías, Karina Medina Ventura, Fernando Alvarado Zárraga, José Rafael Martínez Gómez, Rufina Martínez Mendoza, Julio Filigonio Alcántara Bajonero, Luz María Mora Guerrero, Constantino Sergio Cruz Rivero, Francisco Alvarado Hernández, José Mora Brito, Rosendo Guzmán Neria, María de Lourdes Reyes Velázquez, Carlos Delfino Cortés Ceceña, Margarita Vargas Preza, Oscar Ortiz Morales, Yolanda Alfaro Ángel, Israel Zárate Vargas, Cándido Rivera Portillo, Claudia Vargas Presa, Irma Correa Martínez, Ernesto López García, Jorge Sánchez Flores, María del Rocío Pérez Roldán, Teresa Ramírez Colín, Julieta Olvera Castañón, Antonia Rodríguez Rebolledo, Reina María Díaz Lezama, Jesús Torres Gutiérrez, Ariosto Canseco Pérez, Edith Moreno Isidro, Leticia Cuevas León, Lourdes María Antonia Acosta Gómez, Bertha Valdovinos Bailón, Ulises González Ramírez, Rosalinda López Solache, Obdulia Yépez Reyes, María de los Angeles Martínez Morales, Evangelina Soto Ramírez, Bertha Margarita Tenorio Fuentes, Jesús Morales Marín, Humberto González Caloso, Sandra María Ofelia Ferrusca Villeda, Pedro Montes López, Lucila Medrano Pérez, Georgina Elvia Flores Partida, Petra Galeana Flores, Rosa Martha Molina Escobar, Juan Manuel Escudero García, Ana Lilia Vllleda González, Enrique Armando López Cruz, Iván Miguel Camargo Cano, Elías Ramírez Alonso, María del Carmen González Rubí, Alejandra Cano Castillo, Jaime Juárez Pineda, Isis Mayela Espíndola Morales, Juan Pablo Alcantar Pérez, Irene Luna Ortega, Sergio Suárez Barrera, Roberto Carlos Pérez Malvaez, Francisco Javier Muñoz Ramírez, Zenón Nolasco Jiménez, Alejandro Juvenal Bello Fuentes, María Cristina Espinosa Frías, Juan Marcos Acevedo Torres, Rocío Santiago López, Bertha Guadalupe Morales Rendón, Gustavo Ramírez Sandoval, Omar Torres Ibarra, Irma Sara Almaraz Ramírez, Luis Adrián Jiménez López, María Guadalupe Jiménez Díaz de León, Araceli Salgado Manrique, María Araceli Gabriela Garita Flores, Donaciano Hernández Sanpedro, Sergio Rojas Arellano y Lourdes Aquino, contra actos del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal y otras autoridades, con ocho copias y un anexo en legajo; con ellos fórmese cuaderno auxiliar de amparo y regístrese con el número 884/2007-A; en atención a su contenido y tomando en consideración que señala como actos reclamados, los siguientes: (Se transcribe). --- Al efecto, debe decirse que al haber sido señalado como acto reclamado el Acuerdo General 18/2007 del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, relativo a la denominación, residencia, competencia, jurisdicción territorial, domicilio y fecha de inicio de funcionamiento del Juzgado de Distrito Auxiliar con competencia en toda la República y residencia en el Distrito Federal, así como su aprobación, certificación y publicación, al respecto, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 73, fracción XVIII, en relación con el artículo 100, párrafo noveno de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 145 y 148 de la Ley de Amparo, SE DESECHA la demanda de garantías por notoriamente improcedente, toda vez que en términos del artículo 122, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, no procede en contra de actos del Consejo de la Judicatura Federal, juicio o recurso alguno, con excepción de las que se refieran al nombramiento, adscripción, cambios de adscripción y remoción de magistrados de circuito y jueces de distrito, las cuales podrán impugnarse ante el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, mediante el recurso de revisión administrativa. --- En principio resulta conveniente precisar que el artículo 100 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala: ‘Artículo 100,’ (Se transcribe). --- Luego entonces si se señala como responsable al Consejo de la Judicatura Federal que cuenta con independencia técnica de gestión y para emitir sus resoluciones las cuales son definitivas e inatacables, los actos por los que el promovente acude al juicio de garantías son inatacables, puesto que no están dentro de los supuestos a que se refiere el artículo 100 transcrito. --- Apoya a la anterior consideración por analogía, la tesis número P./J.25/2004, que aparece publicada en la página 5, del Tomo XIX, abril de 2004, del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Pleno, que a la letra dice: ‘CONSEJO DE LA JUDICATURA FEDERAL. EN CONTRA DE SUS DECISIONES ES IMPROCEDENTE EL AMPARO, AUN CUANDO SEA PROMOVIDO POR UN PARTICULAR AJENO AL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN.’ (Se transcribe). --- De igual forma apoya a la anterior consideración, por analogía, la tesis sustentada por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada con el número 2ª.XCVI/2001, en la página trescientos del aludido Semanario Judicial de la Federación que establece: ‘CONSEJO DE LA JUDICATURA FEDERAL. ES IMPROCEDENTE EL JUICIO DE AMPARO EN CONTRA DE LAS RESOLUCIONES QUE EMITA EN EJERCICIO DE LAS ATRIBUCIONES QUE LEGALMENTE LE HAN SIDO CONFERIDAS.’ (Se transcribe). --- Lo anterior con independencia de que se pudiera actualizar otra causa de improcedencia y la demanda de garantías cumpla o no con los requisitos que al efecto establece el artículo 116, de la Ley de Amparo. --- Se tiene como domicilio del promovente para oír y recibir notificaciones el que indica en su escrito de demanda, sin que haya lugar a tener como autorizados en amplios términos del artículo 27, de la Ley de Amparo, a las personas que menciona, hasta en tanto acrediten contar con cédula o autorización para ejercer la profesión de licenciado en derecho; no obstante a lo anterior, se les tiene como autorizados para el único efecto de oír y recibir notificaciones e imponerse de los autos, al igual que a la persona que expresamente señala para esos efectos, en términos de la última parte, del segundo párrafo del referido artículo 27.”
CUARTO. Inconforme con ese auto, la parte quejosa interpuso recurso de revisión mediante escrito presentado el diecinueve de junio de dos mil siete, ante la Oficialía de Partes del Juzgado Octavo de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal, el cual se remitió al Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito en turno, para su sustanciación.
QUINTO. Por acuerdo de veintidós de junio de dos mil siete, la Presidenta del Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, al que por razón de turno correspondió conocer del recurso de revisión, lo admitió a trámite formándose el expediente Improcedencia 200/2007.
Seguidos los trámites legales, el Pleno de dicho órgano colegiado en sesión celebrada el once de septiembre de dos mil siete, dictó resolución con los puntos resolutivos que enseguida se transcriben:
“PRIMERO. Este Tribunal Colegiado se declara legalmente incompetente para conocer y resolver el presente asunto. --- SEGUNDO. Remítanse los autos originales del presente recurso de revisión, así como los relativos al cuaderno auxiliar de amparo número 884/2007-A, del índice del Juzgado Octavo de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a quien se estima competente para conocer y resolver el presente asunto, a efecto de que determine si se avoca al conocimiento del mismo.”
SEXTO. Recibidos los autos en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, su Presidente, por auto de veinte de septiembre de dos mil siete, ordenó formar y registrar el asunto con el número 787/2007, así como determinó que el Tribunal Pleno no es legalmente competente para conocer del recurso de revisión, por lo que ordenó su remisión a la Segunda Sala.
Posteriormente, la Presidenta de esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por acuerdo de veinticinco de septiembre siguiente, admitió el recurso de revisión, sobre la base de que en el acuerdo recurrido posiblemente se interpretó el artículo 100 de la Constitución Federal; así como precisó que dicha admisión se hacía sin perjuicio del análisis que posteriormente se haga para determinar si el caso se ajusta al requisito previsto en la fracción IX del artículo 107 constitucional, consistente en que la resolución que al efecto deba dictarse entrañe la fijación de un criterio de importancia y trascendencia; por último, ordenó se diera vista al Procurador General de la República.
El agente del Ministerio Público de la Federación designado por el Procurador General de la República, para intervenir en el presente asunto, formuló el pedimento III/100/2007 en el que solicitó revocar el acuerdo recurrido y ordenar la admisión de la demanda de amparo.
SÉPTIMO. Por diverso acuerdo de diecisiete de octubre de dos mil siete, se turnaron los autos al señor Ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano, para la elaboración del proyecto de resolución.
PRIMERO. La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es legalmente competente para conocer del presente amparo en revisión en términos de lo dispuesto en los artículos 107, fracción VIII, inciso b), párrafo segundo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 84, fracción III, de la Ley de Amparo; 10, fracción II, inciso b), y 11, fracción IV, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación; así como en los puntos segundo, tercero, fracción II, y cuarto del Acuerdo General Plenario 5/2001, ya que si bien se interpone en contra de un acuerdo pronunciado por una Juez de Distrito por el cual desechó la demanda de amparo en la que se reclamó el Acuerdo General 18/2007 del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, lo que implica la probable interpretación de lo dispuesto en el artículo 100 de la Constitución Federal, también lo es que existen diversos precedentes en los que el Tribunal Pleno ha fijado el criterio que debe seguirse, lo cual hace innecesaria su intervención en este asunto.
SEGUNDO. La presentación del recurso resultó oportuna, ya que ello se llevó a cabo dentro del término de diez días a que se refiere el artículo 86, de la Ley de Amparo.
En efecto, la resolución recurrida se notificó a la parte quejosa hoy recurrente, el día siete de junio de dos mil siete, surtiendo efectos dicha notificación el ocho de junio siguiente, por lo que el término de diez días a que se contrae el artículo 86 antes mencionado, transcurrió del once al veintidós de junio de dos mil siete, descontando desde luego de tal cómputo los días nueve, diez, dieciséis y diecisiete de junio por ser inhábiles; por lo que si el recurso fue presentado el día diecinueve de junio de dos mil siete, es inconcuso que su presentación resultó oportuna.
TERCERO. Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con fundamento en el último párrafo del artículo 73, de la Ley de Amparo, determina de oficio que debe sobreseerse en el presente asunto, respecto de los quejosos María Araceli Gabriela Garita Flores, Mónica Miranda Espinosa, Raúl Rodríguez Maldonado, Adán Romero Cancino, Clara Susana Gómez Ramos, Verónica Marisela Gómez Ramos, Aurelio Sánchez González, Ana María Josefina Bonfil Martínez, Claudia Moreno Martínez, Martha Patricia Basurto Peña, Juana Adriana Segovia Zendejas, Mary Carmen Rodríguez Ávila, Fermín Trujillo Ríos, Rolando Axel Pérez Pimentel, Juan Zamora Cotonieto, María Ofelia Villeda Hidalgo, Rolando García Pérez, Damián Mendoza Hernández, Norma Aidé Arellanes Mijares, Esther Castro Castillo, Sara Hernández Mayen, Raymundo Díaz León, Humbertina Soto Trujillo, José Alberto Carbajal Soto, María Luisa Cuevas Mesa, Armando Pérez López, Edith García Vázquez, Adalberto Ramos López, Luis Eduardo Aguirre López, Herman González Ayala, Juan Manuel Sandoval Lezama, María Enriqueta Hernández López, Graciela Legorreta Vasconcelos, José Antonio Saucedo Quiñones, Mirna Angélica Velasco Leonel, Teresa Frías Barrios, César Augusto Galicia Ortiz, José Jacinto Cortés Mora, Javier Lozano Cruz, Carlos Baltazar Sánchez, Luis Alberto Ruiz Vargas, Raúl García Méndez, Nicolasa Reynoso Campusano, José Horacio Barragán Pelayo, Bernardo Castro García, Juana Ramírez García, Mario Joaquín Becerril Rodríguez, Arturo de Alba de la Barrera, Jesús Morales Marín, María Dolores Giles Vázquez, Josefina Parra Toledo, Norma Edith Ramírez Hernández, Marco Antonio Fernández Nava, Silvia Vizconde Ortuño, Miguel Espinoza Salazar, Ana Angélica López Enríquez, Edna Zulma Pedraza Alcántara, Enedino Martínez Hernández, Héctor Felipe Zamudio Orozco, Jesús Roberto Medina Ramírez, Pilar Tirado Laguna, Aarón Alejandro Carrillo Arroyo, Diego Vega Pontaza, Bernabé Ariel Camargo Vargas, Agustín Cándido Ramírez Gutiérrez, Enrique Morales García, Marcelina Graciela González Zaval, Juan Torres García, Maribel Rodríguez Méndez, David Coronilla Cruz, Ángel Artemio Cortés Cisneros, Elvira Vázquez López, Irma Aurora Martínez Cerón, Elsa González González, Bonifacio Cirilo de La Cruz Martínez, Arturo Hernández López, Elena Castillo Jiménez, María del Carmen Pérez Quiroz, Faustino Galicia Frías, Othon Isabel Díaz Olivo, Julio Delgado Vargas, José Gerardo Soto García, Mónica del Carmen Velasco Martínez, Javier Moctezuma Olvera, Bernabé Perea Olguín, Leticia González Caloso, Guadalupe Moreno Rojas, Javier David Hernández Rueda, María Teresa Medina Frías, Karina Medina Ventura, Fernando Alvarado Zárraga, José Rafael Martínez Gómez, Rufina Martínez Mendoza, Julio Filigonio Alcántara Bajonero, Luz María Mora Guerrero, Constantino Sergio Cruz Rivero, Francisco Alvarado Hernández, José Mora Brito, Rosendo Guzmán Neria, María de Lourdes Reyes Velázquez, Carlos Delfino Cortés Ceceña, Margarita Vargas Preza, Oscar Ortiz Morales, Yolanda Alfaro Ángel, Israel Zárate Vargas, Cándido Rivera Portillo, Claudia Vargas Presa, Irma Correa Martínez, Ernesto López García, Jorge Sánchez Flores, María del Rocío Pérez Roldán, Teresa Ramírez Colín, Julieta Olvera Castañón, Antonia Rodríguez Rebolledo, Reina María Díaz Lezama, Jesús Torres Gutiérrez, Ariosto Canseco Pérez, Edith Moreno Isidro, Leticia Cuevas León, Lourdes María Antonia Acosta Gómez, Bertha Valdovinos Bailón, Ulises González Ramírez, Rosalinda López Solache, Obdulia Yépez Reyes, María de los Angeles Martínez Morales, Evangelina Soto Ramírez, Bertha Margarita Tenorio Fuentes, Jesús Morales Marín, Humberto González Caloso, Sandra María Ofelia Ferrusca Villeda, Pedro Montes López, Lucila Medrano Pérez, Georgina Elvia Flores Partida, Petra Galeana Flores, Rosa Martha Molina Escobar, Juan Manuel Escudero García, Ana Lilia Vllleda González, Enrique Armando López Cruz, Iván Miguel Camargo Cano, Elías Ramírez Alonso, María del Carmen González Rubí, Alejandra Cano Castillo, Jaime Juárez Pineda, Isis Mayela Espíndola Morales, Juan Pablo Alcantar Pérez, Irene Luna Ortega, Sergio Suárez Barrera, Roberto Carlos Pérez Malvaez, Francisco Javier Muñoz Ramírez, Zenón Nolasco Jiménez, Alejandro Juvenal Bello Fuentes, María Cristina Espinosa Frías, Juan Marcos Acevedo Torres, Rocío Santiago López, Bertha Guadalupe Morales Rendón, Gustavo Ramírez Sandoval, Omar Torres Ibarra, Irma Sara Almaraz Ramírez, Luis Adrián Jiménez López, María Guadalupe Jiménez Díaz de León, Araceli Salgado Manrique, María Araceli Gabriela Garita Flores, Donaciano Hernández Sanpedro, Sergio Rojas Arellano y Lourdes Aquino.
Lo anterior porque se configura la causa de improcedencia del juicio prevista en la fracción XVIII, del artículo 73, de la Ley de Amparo, en relación con el diverso 4° del mismo ordenamiento, la que se procede a estudiar, sin que por tal motivo tengan que devolverse los autos del juicio al Tribunal Colegiado, en atención al principio de celeridad en la impartición de justicia, con base en el cual esta Segunda Sala se ocupa de resolver el asunto de manera integral, respetando con ello los principios de justicia pronta y expedita consignados en el artículo 17 de la Constitución Federal.
En relación con lo anterior es aplicable la jurisprudencia P./J. 122/99, sostenida por el Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, que señala:
Tesis: P./J. 122/99
“IMPROCEDENCIA. ESTUDIO OFICIOSO EN EL RECURSO DE REVISIÓN DE MOTIVOS DIVERSOS A LOS ANALIZADOS EN LA SENTENCIA COMBATIDA. Es cierto que las consideraciones expuestas en la sentencia recurrida, que no son impugnadas en vía de agravio por el recurrente a quien perjudican, deben tenerse firmes para seguir rigiendo en lo conducente al fallo, pero esto no opera en cuanto a la procedencia del juicio de amparo, cuando se advierte la existencia de una causa de improcedencia diferente a la que el juzgador de primer grado estimó actualizada o desestimó o, incluso, de un motivo diferente de los apreciados en relación con una misma causa de improcedencia, pues en este caso, el tribunal revisor debe emprender su estudio de oficio, ya que sobre el particular sigue vigente el principio de que siendo la procedencia de la acción constitucional de orden público, su análisis debe efectuarse sin importar que las partes la aleguen o no, y en cualquier instancia en que el juicio se encuentre, de conformidad con lo dispuesto en el último párrafo del artículo 73 de la Ley de Amparo. Este aserto encuentra plena correspondencia en el artículo 91 de la legislación de la materia, que establece las reglas para resolver el recurso de revisión, entre las que se encuentran, según su fracción III, la de estudiar la causa de improcedencia expuesta por el Juez de Distrito y, de estimarla infundada, confirmar el sobreseimiento si apareciere probado otro motivo legal, lo que patentiza que la procedencia puede examinarse bajo supuestos diversos que no sólo involucran a las hipótesis legales apreciadas por el juzgador de primer grado, sino también a los motivos susceptibles de actualizar esas hipótesis, lo que en realidad implica que, a pesar de que el juzgador haya tenido por actualizada o desestimado determinada improcedencia, bien puede abordarse su estudio bajo un matiz distinto que sea generado por diversa causa constitucional, legal o jurisprudencial, o aun ante la misma causa por diverso motivo, pues no puede perderse de vista que las causas de improcedencia pueden actualizarse por diversos motivos, por lo que si el inferior estudió sólo alguna de ellas, es dable e incluso obligatorio que se aborden por el revisor, pues al respecto, no existe pronunciamiento que pueda tenerse firme.”
Al respecto, es necesario señalar que en el capítulo de antecedentes de la demanda de garantías, se manifestó que con fecha catorce de mayo de dos mil siete, los quejosos promovieron juicio de amparo en contra de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, publicada en el Diario Oficial de la Federación el treinta de mayo de dos mil siete, y que ello lo acreditan con la copia de la demanda que contiene sello original de recibida con el folio sesenta y seis mil novecientos setenta y uno. En este punto es necesario aclarar que la demanda referida en realidad tiene fecha de recepción de diez de mayo de dos mil siete, según se aprecia de ese documento que obra a fojas treinta y cinco a ciento cuarenta y ocho del expediente de amparo.
También es importante precisar que la demanda de amparo relativa al presente recurso de revisión, fue suscrita únicamente, por Agustín Orozco Hernández, quien se ostentó como representante común de las personas arriba mencionadas, precisando que ello lo hacía en términos de lo dispuesto en los artículos 2 y 20, de la Ley de Amparo y 5, del Código Federal de Procedimientos Civiles; y que dicha personalidad se acredita con la copia de la diversa demanda de amparo mencionada en el párrafo que antecede, en la que consta que fue designado como representante común en ese juicio.
Los artículos aludidos anteriormente, correspondientes a la Ley de Amparo y el Código Federal de Procedimientos Civiles, son del tenor siguiente:
“Artículo 2o. El juicio de amparo se substanciará y decidirá con arreglo a las formas y procedimientos que se determinan en el presente libro, ajustándose, en materia agraria, a las prevenciones específicas a que se refiere el libro segundo de esta ley.
A falta de disposición expresa, se estará a las prevenciones del Código Federal de Procedimientos Civiles.”
“Artículo 20. Cuando en un juicio de amparo la demanda se interponga por dos o más personas, deberán designar un representante común que elegirán de entre ellas mismas.
Si no hacen la designación, el juez mandará prevenirlas desde el primer auto para que designen tal representante dentro del término de tres días; y si no lo hicieren, designará con tal carácter a cualquiera de los interesados.”
“Artículo 5º. Siempre que una parte, dentro de un juicio, esté compuesta de diversas personas, deberá tener una sola representación, para lo cual nombrarán los interesados un representante común.
Cuando la multiplicidad de personas surja en cualquier otro momento del juicio, el nombramiento de representante común deberá hacerse en el plazo de cinco días, a partir del primer acto procesal en que se tenga conocimiento de esa multiciplicidad (sic).
El representante común tendrá todas las facultades y obligaciones de un mandatario judicial.”
Los artículos transcritos establecen respectivamente, que el juicio de amparo se sustanciará con arreglo a las formas que se determinan en el libro primero de la Ley de Amparo y que a falta de disposición expresa se estará a lo dispuesto en el Código Federal de Procedimientos Civiles; que cuando en un juicio de amparo la demanda se promueva por dos o más personas, deberán designar un representante común que elegirán entre ellas mismas; y que siempre que una parte, dentro de un juicio, esté compuesta de diversas personas, deberá tener una sola representación, para lo cual nombrarán los interesados un representante común el cual tendrá todas las facultades y obligaciones de un mandatario judicial.
Asimismo es necesario tener presente que esta Suprema Corte ha determinado que la figura jurídica del representante común en el juicio de amparo, tiene como propósito fundamental, evitar que ante la pluralidad de quejosos se entorpezca la adecuada prosecución del juicio de amparo, debiendo actuar el representante común como un mandatario con autorización para litigar en representación de los restantes quejosos, sin perder su carácter de parte en el procedimiento.
Lo antedicho encuentra su apoyo en la jurisprudencia del Tribunal Pleno, que a continuación se transcribe:
Tesis: P./J. 124/2000
“REPRESENTANTE COMÚN EN EL JUICIO DE AMPARO. SU DESIGNACIÓN POR LOS QUEJOSOS, SURTE EFECTOS SIN QUE SE REQUIERA PREVIO ACUERDO DEL JUEZ DE DISTRITO. De conformidad con lo dispuesto por el artículo 20 de la Ley de Amparo, cuando en un juicio de garantías la demanda se interponga por dos o más personas, éstas deberán designar de entre ellas un representante común, previéndose que si no lo hacen, el Juez mandará prevenirlas para que en un término de tres días designen uno, y si no lo hicieren, designará con ese carácter a cualquiera de los interesados; por lo que atento a lo previsto por ese precepto, se puede decir que el establecimiento de la figura jurídica del representante común en el juicio de amparo, tiene como propósito fundamental, evitar que ante la pluralidad de quejosos se entorpezca la adecuada prosecución del juicio de amparo, debiendo actuar el representante común como un mandatario con autorización para litigar en representación de los restantes quejosos, sin perder su carácter de parte en el procedimiento. En congruencia con lo anterior y tomando en consideración que del contenido del precepto en cita no se desprende que se condicione su designación o el ejercicio de sus funciones a ningún requisito, ni que se demanden mayores formalidades, es inconcuso que basta el nombramiento del representante común que se haga por parte de los peticionarios de garantías en la demanda de amparo, para que surta desde luego sus efectos, sin que sea necesario un reconocimiento previo por parte del juzgador de amparo.”
Por otra parte, los artículos 4 y 73, fracción XVIII, de la Ley de Amparo, son del tenor siguiente:
“Artículo 4o. El juicio de amparo únicamente puede promoverse por la parte a quien perjudique la ley, el tratado internacional, el reglamento o cualquier otro acto que se reclame, pudiendo hacerlo por sí, por su representante, por su defensor si se trata de un acto que corresponda a una causa criminal, por medio de algún pariente o persona extraña en los casos en que esta ley lo permita expresamente; y sólo podrá seguirse por el agraviado, por su representante legal o por su defensor.”
“Artículo 73. El juicio de amparo es improcedente: …
XVIII. En los demás casos en que la improcedencia resulte de alguna disposición de la ley.”
De esas normas destaca aquella que establece que el juicio de amparo únicamente podrá promoverse por la parte a quien perjudique el acto reclamado, esto es, que el juicio de garantías se seguirá siempre a instancia de parte agraviada.
Con base en lo hasta aquí expuesto, debe decirse que en el caso, se actualiza la causal de improcedencia del juicio prevista en los artículos 73, fracción XVIII en relación con el 4° ambos de la Ley de Amparo, respecto de los quejosos mencionados en la parte inicial de este considerando, toda vez que la demanda de garantías no fue suscrita por ellos, sino únicamente por la persona que se ostentó como representante común, esto es, por Agustín Orozco Hernández.
En efecto, si bien quien suscribió la demanda se ostentó como representante común de los quejosos aludidos, quien tiene el carácter de mandatario para litigar en representación de éstos, también lo es que esa representación la tiene en el juicio de amparo en el que dichos quejosos reclamaron la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, pero ello no implica que eso lo convierta en representante legal de dichos quejosos en un nuevo juicio de garantías, como el que nos ocupa, es decir, el ejercicio de esa designación sólo opera en el juicio de amparo en el que fue nombrado representante común, sin que ello pueda hacerse extensivo a otros juicios de garantías en el que los quejosos sean los mismos, toda vez que el mandato que se otorga sólo opera en el juicio en el que es designado representante común.
Cabe aclarar que si bien existen criterios jurisprudenciales que establecen que el representante común designado en un juicio natural puede promover juicio de amparo a nombre de sus representados, también lo es que esa regla tiene su base en el artículo 13 de la Ley de Amparo, que prevé que cuando alguno de los interesados tenga reconocida su personalidad ante la autoridad responsable, tal personalidad será admitida en el juicio de amparo para todos los efectos legales, siempre que compruebe tal circunstancia con las constancias respectivas, esto es, sólo opera en juicios o procedimientos llevados a cabo ante la autoridad responsable y, en el caso, la representación común con la que se ostenta Agustín Orozco Hernández, no tiene su origen en un juicio o procedimiento seguido ante la autoridad responsable, sino en un diverso juicio de garantías en el que se le otorgó la representación para actuar ahí, sin que ello implique que se le otorgue mandato para promover diversos juicios de amparo a nombre y representación de los quejosos de ese juicio.
Luego, si el carácter de representante común otorgado a Agustín Orozco Hernández, sólo opera en el diverso juicio de amparo en el que los quejosos reclamaron la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, en consecuencia, en el presente juicio el resto de los quejosos debió plasmar su firma autógrafa en la demanda de garantías y como en el caso se carece de ella, esto se traduce en que dichos quejosos no expresaron su voluntad de promover el juicio, en virtud de que la firma constituye el conjunto de signos manuscritos con los cuales un sujeto expresa su voluntad de realizar un acto, en el caso, la promoción de un juicio.
Sobre el particular, resulta aplicable el siguiente criterio:
Genealogía: Informe 1972, Primera Parte, Pleno, página 315.
“FIRMA DE LA DEMANDA DE AMPARO, LA FALTA DE, DA LUGAR AL SOBRESEIMIENTO DEL JUICIO DE GARANTÍAS. Si la demanda no fue suscrita, ni se presentó prueba alguna por el representante de la quejosa que acreditara su personalidad para promover, no se cumple con lo dispuesto por la fracción I del artículo 116 de la Ley de Amparo; además, la fracción I del artículo 107 constitucional es terminante al disponer que el juicio de garantías se seguirá siempre a instancia de parte agraviada y, en relación con ella, el artículo 4o. de la Ley de Amparo señala que el juicio de amparo únicamente puede promoverse por la parte a quien perjudique el acto o la ley que se reclama; por lo que, cuando no se cumple con tales requisitos, procede sobreseer el juicio de garantías, con fundamento en los preceptos mencionados, y en las fracciones XVIII del artículo 73 y III del artículo 74 de la citada Ley de Amparo.”
Asimismo, resulta aplicable por analogía el criterio cuyo rubro, texto y datos de localización se transcriben a continuación:
VI, Primera Parte, Julio a Diciembre de 1990
Tesis: P./J. 12/90
Genealogía: Gaceta número 35, Noviembre de 1990, página 16.
Apéndice 1917-1995, Tomo VI, Primera Parte, tesis 467, página 310.
“REVISIÓN. DEBE DESECHARSE ESE RECURSO CUANDO NO ES AUTÓGRAFA LA FIRMA QUE LO CALZA. Si el escrito de expresión de agravios mediante el cual se hace valer el recurso de revisión no contiene firma autógrafa, debe desecharse, en virtud de que la misma constituye el conjunto de signos manuscritos con los cuales las partes en un procedimiento judicial, expresan su voluntad de realizar el acto procesal correspondiente, y con ella se acredita la autenticidad del documento que se suscribe y se logra la eficacia prevista en la ley. El documento en que se hace valer el recurso de revisión constituye una promoción que debe hacerse por escrito de conformidad con lo que establece el artículo 88 de la Ley de Amparo, y es requisito indispensable que contenga la firma autógrafa del promovente, ya que de lo contrario debe estimarse que en dicho escrito no se incorporó expresión de voluntad alguna, al no reunir el requisito que establece el artículo 1834 del Código Civil para el Distrito Federal en materia Común y para toda la República en materia Federal, aplicado por analogía, porque se trata de una formalidad que debe constar por escrito. En consecuencia, si el referido escrito de expresión de agravios es calzado por una firma facsimilar, cuya naturaleza de mera reproducción de su original no es suficiente para acreditar la manifestación de voluntad, el mismo debe desecharse.”
Por lo anterior, si la demanda no fue suscrita por las personas mencionadas al inicio de este considerando, no se cumple con lo dispuesto en el artículo 4°, de la Ley de Amparo, que establece que el juicio de amparo únicamente podrá promoverse por la parte a quien perjudique el acto reclamado, por lo tanto, procede desechar la demanda de garantías con apoyo en el artículo 4º en relación con la fracción XVIII, del diverso 73, de la Ley de Amparo y fracción III, del 74 del mismo ordenamiento, respecto de dichos quejosos.
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References: artículo 20
 artículo 73
 artículo 100
 artículo 122
 artículo 100
 artículo 100
 artículo 116
 artículo 27
 artículo 27
 resolución 
 artículo 100
 artículo 107
 resolución 
 artículo 100
 artículo 86
 resolución 
 artículo 86
 artículo 73
 artículo 73
 artículo 17
 artículo 73
 artículo 91
 artículo 20
 artículo 13
 artículo 116
 artículo 107
 artículo 4
 artículo 73
 artículo 74
 artículo 88
 artículo 1834
 artículo 4
 artículo 4