Source: http://huesca-procurador.com/sep18/la-responsabilidad-civil-de-los-padres-por-danos-causados-por-sus-hijos-menores-en-supuestos-de-no-convivencia/
Timestamp: 2019-08-22 11:16:06+00:00

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Otros autores, también han definido la guarda y custodia, por ejemplo Campo Izquierdo (2), que la considera “un derecho-deber integrante de la patria potestad, que implica que un progenitor tenga en su compañía al hijo, lo cuide y tome las decisiones del día. Cualquier otra decisión importante que afecte al desarrollo integral del menor, constituye ejercicio de la patria potestad”. Pérez Salazar-Resano (3), la define como “el derecho de los progenitores a estar en compañía del menor, elemento integrante de la patria potestad”. Y García Pastor (4), la concibe como “el conjunto de funciones parentales que requieren el contacto constante entre el adulto y el niño”.
También en la jurisprudencia se encuentran definiciones, como en la ya antigua STS de 19 de octubre de 1983 que dice que es “la función de los padres de velar por sus hijos y tenerlos en su compañía”.
El Tribunal Supremo (TS) ha interpretado que la responsabilidad de los padres por los actos dañosos de sus hijos es una responsabilidad por culpa, pero ha exigido de forma rigurosa la prueba de que se había actuado con la diligencia debida para evitar el daño, por lo que resulta prácticamente imposible liberarse de responsabilidad. Prueba de ello es que desde la Sentencia del Tribunal Supremo (STS), de 17 de junio de 1980, se considera que la responsabilidad de los padres tiene carácter de objetiva o por riesgo, a fin de conseguir una reparación segura, consideración que confirma en la STS de 22 de septiembre de 1984, afirmando que la responsabilidad civil de los padres que dimana de los actos realizados por hijos que se encuentran bajo su potestad, se justifica por la transgresión del deber de vigilancia que les incumbe, estableciendo el legislador una presunción de culpa en quien desempeña la patria potestad, e insertando un matiz objetivo en la responsabilidad.
Testimonio de esa ausencia de prueba liberatoria de los padres, la encontramos en numerosas sentencias que tratan distintas situaciones, como las que a continuación se detallan: en el caso de un menor que conduce el coche de sus padres y al chocar contra un árbol provoca la muerte de su novia que le acompañaba, aunque los padres acreditan que le tenían prohibido coger el coche y las llaves estaban escondidas, siendo condenados al considerar que las llaves podían haberse escondido mejor (STS de 22 de septiembre de 1992), se condena a los padres de un menor que daña el ojo de otro niño con una escopeta de aire comprimido, aunque sus padres acreditan que le tenían prohibido su uso (STS 12 de mayo de 1999.), se condena por presunción de culpa a los padres de un menor de 17 años que daña en el ojo a una menor de 16 años al propinarle un balonazo en la cara, posibilidad de daño que el menor debería haber previsto (STS 08 de marzo de 2002), responsabilizan a un padre por culpa in vigilando al caerle a su hijo una máquina expendedora de golosinas cuando se colgó del tirador (STS 21 octubre 2002), se atribuye la culpa exclusiva a un menor de 15 años y a quienes correspondía su vigilancia por las lesiones que sufre al cruzar un paso a nivel sin barreras (STS 02 de diciembre de 2002), se responsabiliza a los padres de un menor que causa lesiones a un profesor durante una excursión por culpa in educando, al quedar acreditado que los profesores actuaron con diligencia (Sentencia de la Audiencia Provincial, en adelante SAP, de Barcelona de 23 de marzo de 2006), son responsables los padres de un menor que agrede sexualmente a otro, sin que sea causa exoneratoria el haber solicitado ayuda a las instituciones públicas, siendo una responsabilidad de carácter objetivo (STS de 10 de noviembre de 2006), se condena a la madre de un menor que agredió a otros en el aula por culpa in educando, cabiendo la responsabilidad de los padres cuando los niños están bajo el control del personal docente si la conducta que causa el daño trae relación de la educación recibida de los padres (SAP Sevilla de 30 de noviembre de 2007), se condena a los padres de un niño que causa un incendio en un camping (SAP Madrid de 28 de octubre de 2009), o la condena de unos padres que omitieron la debida supervisión de un menor que causó daños por la explosión de petardos en las fiestas de un pueblo (STS de 23 de febrero de 2010) o las más modernas SAP Elche de 17 de junio de 2016, (menores jugando a la pelota, que se escapa a la calzada causando un accidente), SAP Madrid de 28 de septiembre de 2016, (abusos sexueles entre menores), SAP Ciudad Real de 03 de noviembre de 2016, (daños causados en vehículos por parte de menores), SAP Lleida de 03 de febrero de 2017, (menor que fallece jugando en un solar sin vallar en que había material de obra y maquinaria agrícola), SAP Zaragoza de 06 de febrero de 2017, (menor que golpea a una mujer y le causa lesiones), SAP Oviedo de 20 de febrero de 2017, (menor que lanza un garbanzo con un tirachinas y causa a otro lesiones en un ojo), SAP Cartagena de 07 de marzo de 2017, (agresión por parte de menores a una mujer), SAP León de 07 de marzo de 2017, (menor que atropella con una bicicleta a una peatón), SAP Huesca de 10 de abril de 2017, (abusos sexuales de un menor sobre otro), SAP Valencia de 25 de abril de 2017, (niño que circula en bicicleta por la acera y atropella a un peatón), y SAP León de 11 de julio de 2017, (menor que golpea a otro con un cascote).
Aunque también nos encontramos con sentencias que admiten la falta de responsabilidad de los padres, por ejemplo: se exonera al padre de un menor de 7 años que jugando hace que otro sufra una caída en la que se daña varias piezas dentales, pues se considera que la actividad del juego es inocua y no se le podía exigir al padre una actitud distinta de la que tuvo, ni se le puede achacar omisión de diligencia (SAP Barcelona de 11 de noviembre de 2003), se culpa a RENFE en un 90% por la muerte de un niño de 8 años que entra en unas instalaciones y al subirse a una grúa se electrocuta, pues se considera que la madre desatendió al niño desde la hora de la comida hasta las 20:00 horas, pero la conducta del niño es natural, tendiendo a jugar con lo que encuentra, y el recinto no se encontraba cerrado, pudiendo haber accedido cualquier persona al mismo (STS de 26 de marzo de 2004, ), un menor de 10 años lanza una piedra a un autobús desde un puente de una autopista causando la muerte de un pasajero, responsabilizando a la concesionaria de la autopista al no haber adoptado medidas en el puente que hubieran evitado el riesgo (STS de 27 de enero de 2006).
Del tenor del artículo 1903 CC parece claro que se adopta un concepto de guardaque admite situaciones transitorias derivadas del derecho de visitas (STS de 11 de octubre de 1990, citada posteriormente en muchas resoluciones), y esa es la tendencia jurisprudencial más habitual, descargando la responsabilidad en el padre que ostentaba la guarda en el momento del hecho.
En algunas sentencias se indica que desde la reforma del CC por la Ley 11/1981, de 13 de mayo, se ha condicionado la responsabilidad de los padres a que el hijo se encuentre bajo su guarda, y en base a ello se ha admitido la exoneración de los padres cuando el acto dañoso se ha producido donde ese deber de guarda se encontraba delegado, como cuando los hechos se han producido en horario escolar en el interior de un centro docente, así la SAP de Castellón de 26 de enero de 1999, dice que tal exoneración ha de producirse en el caso de que la guarda del menor la ostente exclusivamente uno de los progenitores en virtud de lo establecido en una sentencia matrimonial, pues sólo puede responder el guardador, al ser el tenor del artículo 1903 CC sumamente claro, de modo que ni siquiera por la vía de la culpa in educando cabe hacer responsable al no guardador, pues no se cumpliría entonces con la conditiolegis del precepto. En el mismo sentido la SAP Barcelona de 29 de octubre de 1999.
Las resoluciones distinguen entre lo que denominan “situaciones normales”, y las de vida separada de los padres, pues en atención a la condición del artículo 1903 CC (tener al hijo bajo su guarda), y dado que las funciones de guarda y custodia se atribuyen a cada uno de ellos, de forma alternativa y en una extensión temporal más o menos amplia, sólo aquel que ostente la guarda en el momento del hecho deberá de responder (SAP Cáceres de 14 de abril de 2004; SAP León de 21 de abril de 2004, o la más moderna SAP Tarragona de 17 de noviembre de 2009.
En sentido contrario, hay sentencias que corresponsabilizan al progenitor no guardador, por ejemplo la SAP Orense de 28 de febrero de 2005, que analizando el daño causado por un menor de 16 años de edad dice que en el caso de vida separada de los progenitores, en que se ha establecido un régimen de guarda y custodia, la palabra guarda ha de ser interpretada con amplitud y flexibilidad, pues en caso contrario, el progenitor que presta más directamente sus cuidados y compañía al menor, y por ende el más sacrificado, resultaría ser el más responsable. Se apoya también en que cuando el propio artículo 1903 CC habla de la responsabilidad de los tutores, la circunscribe a los menores o incapaces que estén bajo su autoridad y habiten en su compañía, de lo que deduce que en el caso de los padres (donde no se especifica que habiten en su compañía), el legislador no quería excluir su responsabilidad aunque no residieran con el menor.
En el mismo sentido responsabilizan a ambos progenitores a pesar de vivir separados la SAP Oviedo de 23 de octubre de 2001 (niño que conduce un ciclomotor propiedad de su padre sin seguro obligatorio y atropella a un peatón), SAP Huelva de 16 de mayo de 2005, (niño que rompe una farola de propiedad municipal), y SAP Albacete de 20 de febrero de 2016, (agresión entre menores).
Es de destacar que por la interpretación que se da al artículo 1903 CC, y en aras a garantizar la reparación a la víctima, puede descargarse la responsabilidad en otros familiares que tengan a los menores autores del daño bajo su guarda. La SAP Salamanca de 22 de julio de 2003, exonera a los padres de un menor y atribuye la responsabilidad a un abuelo, que tenía al menor bajo su guarda durante el período de vacaciones, y que además había contratado un seguro de responsabilidad civil que cubriera los daños que aquel pudiera ocasionar. Y la SAP Guadalajara de 13 de mayo de 2004 responsabiliza a unos abuelos que el día del hecho tenían a su cuidado a un menor, con base en que la responsabilidad que establece el artículo 1903.2 CC deriva de culpa propia del guardador por la omisión del deber de vigilancia, sin que sea oponible la falta de imputabilidad del menor, y razonando que el concepto de guarda ha sido interpretado de forma flexible por la jurisprudencia, y de igual forma que en los casos de separación de los padres, se ha considerado que será responsable aquel con quien el niño se encuentre, o para el caso de daños causados desde la entrada en el centro escolar y hasta el final de la jornada lectiva, se entiende que las funciones de vigilancia están transferidas a los profesores, hay que considerar que cuando el niño está bajo la custodia temporal u ocasional de un familiar, será éste quien deberá asumir las funciones de custodia, pudiendo incurrir en culpa in vigilando por su omisión.

References: artículo 1903
 artículo 1903
 artículo 1903
 artículo 1903
 artículo 1903
 artículo 1903