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Timestamp: 2019-02-16 09:08:24+00:00

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Gloobal - Plan Director para el abastecimiento y saneamiento de aguas en el Sur de La Libertad. El Salvador, C.A.
Plan Director para el abastecimiento y saneamiento de aguas en el Sur de La Libertad. El Salvador, C.A.
Asociación Comunitaria Unida por el Agua y la Agricultura (autoría)
Geólogos del Mundo (autoría)
Ingeniería Sin Fronteras. Cataluña (autoría)
4.1. Contexto socio-económico de El Salvador
4.2.1. El Agua
4.2.2. Evolución de la gestión del recurso hídrico en El Salvador
4.2.3. Acceso a Agua y Saneamiento en el sector rural
5. Objetivos del plan director y zona de trabajo
5.2. Ubicación de la zona de trabajo
5.2.1. Situación económica y social de la zona de trabajo
6.1. Información a instituciones y comunidades
6.2. Levantamiento de información de campo
6.3. Procesamiento de la información y obtención de resultados
6.4. Difusión de la información
6.5. Seguimiento
7. Descripción de la zona de trabajo.
7.1. Zona estudiada en la Fase III del Plan Director.
7.1.1. Territorio y medio físico.
7.1.2. Geomorfología y geología
7.1.2.1. Geomorfología del Municipio de Comasagua
7.1.3. Hidrogeología
7.1.4. Clima
7.1.5. Usos del suelo y cobertura vegetal.
7.1.6. Importancia Ecológica de la Cordillera del Bálsamo
7.2. El municipio de Comasagua.
7.2.1. La zona rural de Comasagua
7.2.2. Riesgos y peligros dominantes
8. Diagnóstico de la situación actual
8.1. Datos generales.
8.1.1. Población.
8.1.2. Infraestructuras y servicios.
8.1.3. Vivienda.
8.1.4. Actividades económicas.
8.1.5. Organización comunal.
8.2. Agua y saneamiento.
8.2.1.1. Descripción de la problemática.
8.2.1.2. Comunidades sin sistema de abastecimiento de agua.
8.2.1.3. Comunidades con sistema de abastecimiento de agua.
8.2.1.4. Consumos de agua.
8.2.2. Calidad del agua.
8.2.2.1. Calidad del agua consumida
8.2.2.2. Calidad del agua de manantiales potenciales
8.2.2.3. Calidad del agua de los ríos.
8.2.3. Análisis de los sistemas de abastecimiento existentes.
8.2.4. Infraestructuras de saneamiento.
8.2.5. Demanda de agua y recursos hídricos.
8.2.5.1. Infraestructuras de ANDA
9. Definición de la situación óptima para el abastecimiento y saneamiento. Criterios de cálculo.
9.1. Criterios para el abastecimiento de agua potable
9.1.1. Posibilidad de sistema de abastecimiento de agua potable
9.1.2. Población de diseño
9.1.3. Tipologías de distribución de sistemas de agua
9.1.4. Fuentes de agua y caudales considerados
9.1.5. Dotación
9.1.6. Cálculo de cuotas
9.1.7. Cálculo de tanques y tuberías
9.1.8. Calidad del agua
9.1.9. Protección de las fuentes de agua
9.2. Situación óptima para el Saneamiento de Aguas Grises
9.3. Situación deseada para el Saneamiento de Aguas Negras
10. Propuestas de actuación
10.1. Actuaciones para el abastecimiento.
10.2. Actuaciones para el saneamiento.
11. Inversiones
12. Criterios de priorización de las actuaciones
12.1. Viabilidad
12.2. Urgencia de las actuaciones:
13. Programación de actuaciones
Son muchas las personas que han contribuido a la elaboración de este proyecto y que continúan trabajando en él. Sin su trabajo sobre el terreno, en el desarrollo de la metodología, en el diseño de estrategias y herramientas y en el análisis de la información, este Plan Director no hubiese llegado a ser lo que hoy se presenta aquí.
Han participado en este Plan Director la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y la Universidad Nacional de El Salvador (UES). Ambas han aportado, a través de sus servicios sociales, estudiantes que han colaborado con una implicación que va más allá del cumplimiento de una tarea académica. Nuestro reconocimiento al apoyo de Evelyn Salgado y Roberto López, del Servicio Social de la UCA, a Jacqueline Cativo, profesora del área de Aguas e Ingeniería Civil de esta universidad y a Jon Cortina, que siempre ha recibido a nuestros estudiantes con especial aprecio y que en el 2006 dejó de estar entre nosotros.
Los habitantes de las propias comunidades rurales son los verdaderos protagonistas de este estudio y sus principales beneficiarios. Ellos han aportado la información necesaria y han tenido la paciencia de esperar los resultados que ahora presentamos.
Agradecemos la participación de las Juntas Directivas, los Comités de Agua y demás grupos de apoyo, y a todas las personas que de una manera u otra han contribuido con su esfuerzo y compromiso a este proyecto.
No podemos dejar de agradecer a los diferentes financiadores que han hecho posible esta tercera fase del proyecto: la Diputación de Barcelona, Tarragona y Girona, la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona, El Colegio de Ingenieros de Caminos de Barcelona, La Fundación Kontrast, La Caixa dEnginyers, el Centro de Cooperación al Desarrollo de la Universidad Politécnica de Cataluña, y todos los socios y socias de la Asociación Catalana de Ingeniería Sin Fronteras, especialmente los voluntarios del grupo de El Salvador en Barcelona.
Esperamos que el fruto de todo este esfuerzo, trabajo y compromiso constituya un aporte valioso para la mejora de la calidad de vida de las comunidades rurales del sur de la Cordillera del Bálsamo.
A continuación se incluye la composición del equipo de trabajo que ha participado, en su mayoría de forma voluntaria, en las diferentes etapas de esta tercera fase del Plan Director:
Y el grupo de voluntarias y voluntarios de ESF en Barcelona y Galicia.
Conscientes de la problemática en torno al agua potable en El Salvador, la Asociación Catalana de Ingeniería Sin Fronteras (ESF) y el equipo de dirección que ahora conforma Asociación Comunitaria Unida por el Agua y la Agricultura (ACUA) inició su trabajo en la ejecución de proyectos de infraestructura básica de agua en El Salvador en el año 1999, concretamente en el departamento de La Libertad. En el 2001, y con la llegada de los terremotos, se realizó una evaluación del acceso al agua potable de la población rural de la zona sur del departamento, identificándose graves carencias de información y la inexistencia de una gestión integral y equitativa de los recursos hídricos.
Se planteó entonces la necesidad de hacer un estudio con una visión integral de la problemática de los recursos hídricos; es decir, el abastecimiento de agua potable en cantidad y calidad suficiente, un saneamiento tanto de aguas grises como negras adecuado al entorno y la protección del recurso hídrico. Así surgió este proyecto del Plan Director de Abastecimiento y Saneamiento de agua en comunidades rurales del Sur del Departamento de La Libertad, con una vocación claramente aglutinadora de todos los esfuerzos y actores (Comunidades, Gobiernos Locales, ONGs y otras instituciones) que de una forma u otra participan, son protagonistas o responsables del proceso de desarrollo sostenible de las comunidades rurales.
ACUA se integró en el Plan Director como contraparte activa en el 2005 con su conocimiento del terreno y su trabajo social con las comunidades, ya que su personal había trabajado activamente en las fases anteriores del proyecto siendo parte de otras contrapartes locales que en su momento participaron en el proceso.
Geólogos del Mundo se incorporó en el 2006 con la idea de aportar en el conocimiento del agua subterránea y de completar un estudio hidrogeológico de la zona de trabajo.
Cronológicamente podemos resumir el trabajo realizado:
Año 2002: Se delimita la zona de estudio al sur del departamento de la Libertad, de la cumbre de la Cordillera del Bálsamo a la costa y se concreta el alcance de la primera fase del proyecto. Comienzo del trabajo de identificación de los actores, del marco político, económico y social, así como el desarrollo de la metodología a emplear, el diseño de las herramientas y la previsión de los recursos necesarios para la ejecución del proyecto.
Años 2002-2003: Se empieza el trabajo de campo de la primera fase del proyecto (Zona sur de Santa Tecla, Nuevo Cuscatlán y Zaragoza), realizándose el levantamiento de información en un total de 48 comunidades a través de una metodología participativa con las comunidades y en coordinación con los gobiernos locales y las unidades de salud. En esta primera fase se realiza el levantamiento de información con la ONG CORDES.
Años 2003-2004: Dio inicio el trabajo de campo de la segunda fase del proyecto, que incluyó otras 107 comunidades rurales de los municipios de San José Villanueva, La Libertad y Huizúcar. En esta segunda fase se realiza el levantamiento de información con las ONG CORDES y REDES.
Años 2005-2007: Se comenzó la tercera fase del proyecto con el levantamiento de 33 comunidades rurales de Comasagua. A partir de esta tercera fase se realiza el levantamiento de información con la ONG ACUA.
Actualmente se está recopilando la información de Tamanique y en los próximos años se prevé trabajar el resto de municipios (Chiltiupán, Jicalapa y Teotepeque) hasta cubrir la totalidad del territorio propuesto (fases 3 y 4)
La información de campo obtenida se divide en dos grandes grupos. Por un lado la referente a las comunidades (datos poblacionales, organización comunal, existencia de infraestructuras y servicios, hábitos en torno al agua y el medioambiente y actividades económicas) y por el otro la relativa a los recursos hídricos existentes en la zona. A partir de ello se determinan tanto las necesidades de abastecimiento y saneamiento de las poblaciones como la disponibilidad de agua y la necesidad de protección de las fuentes.
Este estudio propone la situación óptima a la que se pretende llegar, considerando un abastecimiento y saneamiento de agua que satisfaga las necesidades básicas de la población rural y permita un desarrollo sostenible de las comunidades. Así, y partiendo de la situación actual, se determina cuál es el proceso y cuáles las inversiones necesarias para alcanzar esa situación deseada. Además se propone una planificación de estas actuaciones para cada municipio, a fin de orientar a los gobiernos locales a programar la ejecución de estos proyectos de infraestructura básica de agua en función de unos criterios de urgencia y viabilidad.
Además, la entrega de dicha información, presupone un esfuerzo de acompañamiento posterior en dos niveles, tanto a nivel de trabajo comunitario, así como también un acompañamiento al gobierno local de Comasagua para una mejor comprensión y aprovechamiento de la información obtenida a fin de construir de manera participativa una política local en materia de agua potable y saneamiento y la búsqueda de parte de las autoridades locales de los recursos para la realización de las inversiones planteadas.
La guerra que asoló durante doce años El Salvador y que terminó con la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, dejó un país en condiciones desastrosas, y que con el tiempo ha desencadenado en un 43,4% de la población rural en situación de pobreza, de los cuales, casi la mitad, 19,3% esta en situación de extrema pobreza[1].
Y es que a pesar de que El Salvador está considerado como un país con un nivel de desarrollo humano medio, según el IDH[2], presenta una alarmante diferencia entre ricos y pobres, que queda reflejada en uno de los índices de Gini[3] más altos del mundo.
El crecimiento económico ocurrido durante la última década no ha sido parejo. Sectores como los servicios financieros y la maquila han crecido a tasas promedio anuales superiores al 10%, mientras que el sector agropecuario, que constituye la principal fuente de empleo en las zonas rurales, apenas ha crecido un 1.2% anual. Como consecuencia de este débil crecimiento, la participación del sector agropecuario en el PIB se ha visto reducida del 25% a fines de los años setenta al 11.5% en la actualidad. Esto es grave, porque fuera del Área Metropolitana de San Salvador, el sector agropecuario continúa siendo el más importante generador de empleos y el peor remunerado[4].
Así pues, la situación es especialmente crítica en las zonas rurales, donde la caída de los precios internacionales del café y la falta de apoyos institucionales para generar nuevas expectativas de empleo, induce a que el campesino abandone el campo para irse a los núcleos urbanos, o emigre y contribuya a mantener la primera fuente de ingresos de El Salvador: las remesas de dólares[5].
Otro problema importante en el ámbito rural es la tenencia de la tierra, con un alto porcentaje de población arrendataria y otro mucho menor de colonos. La superficie media de los que son propietarios apenas supera la media manzana.
También el contexto actual de privatizaciones de los servicios públicos contribuye al empeoramiento de la calidad de vida de la población más desfavorecida. Y dentro de éstas, la más que previsible privatización de ANDA, la administración pública gestora del agua, supondrá un retroceso más en el ya lento desarrollo de las comunidades rurales, que no figuran entre los objetivos prioritarios de las empresas privadas.
A la falta de interés del gobierno central, se suma la incapacidad económica y técnica de las municipalidades implicadas, para afrontar una intervención contundente en el desarrollo de sus comunidades, máxime tras los sismos de 2001. Únicamente algunas comunidades con directivas fuertemente organizadas, en algún caso con el apoyo de sus alcaldías, han podido llevar a cabo actuaciones esporádicas para mejorar su situación.
® PNUD, 2005.
® Según el Índice de Desarrollo Humano, El Salvador ocupa la posición 104 sobre un total de 177 países. PNUD, 2005. En el 2001 se encontraba en la posición 103 de 177.
® El Índice de Gini valora las desigualdades internas de un país, en función de los ingresos y el consumo. El Salvador, con un índice de 53.2, se encuentra entre los 20 países del mundo con más desigualdades internas. Fuente: Banco Mundial, 2005.
® Mientras el salario mínimo a nivel nacional es de 158.4$ el salario promedio en el sector de la agricultura es de 102$, y el precio de la canasta básica de 96.7$ en el área rural. PNUD, 2005.
® Las remesas procedentes de los emigrantes a los Estados Unidos constituyen la principal fuente de ingresos del país. Casi 2,5 millones de salvadoreños viven en los Estados Unidos (más del 20% de la población del país) y aportan el 16.1% del PIB, superando el déficit comercial de El Salvador. PNUD, 2005.
El derecho al agua ha sido reconocido más o menos implícitamente en varios acuerdos internacionales, pero no es hasta noviembre de 2002, cuando el agua es reconocida por primera vez como derecho humano fundamental[6]. Aún así, la falta de acceso a agua apta para el consumo humano es un problema que afecta hoy a más de 1,100 millones de personas en el mundo y 2,600 millones carecen de un servicio de saneamiento adecuado. Cada año mueren cerca de 1,8 millones de niños como consecuencia directa de la diarrea y otras enfermedades causadas por el consumo de agua contaminada y por un saneamiento insuficiente[7].
El acceso al agua en El Salvador se puede comparar con otros países mediante el Índice de Escasez de Agua (WPI, por sus siglas en inglés). Según este índice (que tiene en cuenta el recurso de agua, el acceso, la capacidad, el uso y el medio ambiente) el país tiene un nivel de escasez de agua alto (con un valor de 55.9)[8].
El acceso a sistemas de agua potable no es equitativo entre las zonas urbanas y rurales; en el caso del medio urbano, la cobertura de agua es del 85% mientras que en el sector rural, donde vive el 50% de la población, la cobertura es de tan sólo del 30%[9].
En cuanto a la cobertura de saneamiento, según la OPS y ANDA, entre el 49 y el 54% de la población rural dispone de algún tipo de letrina, mientras que el 93% de la población urbana dispone de saneamiento. Además, tan sólo un 6% de las aguas residuales reciben algún tipo de tratamiento antes de ser vertidas a ríos y quebradas en todo el país. (2001)
La falta de acceso al agua para el consumo tampoco afecta por igual a hombres, mujeres, niños y niñas. Son básicamente las mujeres y las niñas las encargadas de garantizar el agua al núcleo familiar, dedicando muchas veces varias horas diarias a esta tarea. Esto les supone menos tiempo para desarrollar otros trabajos remunerados, participar en actividades comunitarias o, simplemente, para asistir a la escuela.
La contaminación de las aguas tanto superficiales como subterráneas viene a agravar aún más la problemática de la disponibilidad de recurso hídrico. Los residuos domésticos, los vertidos industriales y los pesticidas y plaguicidas utilizados en la agricultura constituyen fuentes de contaminación importantes y reflejan la falta de una visión integral del ciclo de uso del agua en el país.
Ni siquiera la población que dispone de un sistema de abastecimiento tiene garantizado el suministro de agua apta para el consumo. En un estudio publicado en la prensa nacional[10] se denuncia que de las 1,757 muestras tomadas en sistemas de abastecimiento de agua de todo el país y analizadas por el Laboratorio Central del Ministerio de Salud en el 2003, el 14% habían resultado fuera de norma. Un 30% de los sistemas fuera de norma eran gestionados por ANDA.
De manera más reciente y en un estudio del SNET a nivel de todo el territorio de El Salvador se detectó que la mayoría de las aguas superficiales están contaminadas (un 83% de 114 muestras)[11], en su mayoría de origen fecal por la falta de tratamiento de las aguas negras.
® El Comité de derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (CESCR, por sus siglas en inglés) señala que: el derecho humano al agua otorga derecho a todos a contar con agua suficiente, a precio asequible, físicamente accesible, segura y de calidad aceptable para usos personales y domésticos. Información de 2003 Año Internacional del agua dulce, basada en World Water Development Report.
® Informe sobre Desarrollo Humano 2006. Más allá de la escasez: Poder Pobreza y la crisis mundial del agua, PNUD 2006.
® El país con mayor escasez de agua es Haití (con un WPI de 35.1) y el que menos Finlandia (con un valor de 78.0), 2002
® OPS (Organización Panamericana de la Salud), 2003.
® La Prensa Gráfica, 29 de junio de 2003.
® El Diario de Hoy, 21 de marzo de 2007.
El río Lempa es la principal fuente de agua del país; según estudios de Fundalempa, se estima que el 63% del agua consumida proviene de esta cuenca (la mayor parte de San Salvador se abastece de sus aguas). Pero el principal usuario de recursos hídricos en El Salvador es el sector eléctrico: más del 60% de la generación eléctrica proviene de fuentes hídricas y, según estudios de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica (CEL), el Lempa proporciona el 80% del potencial de generación eléctrica del país.
Durante mucho tiempo no ha habido en El Salvador una política hídrica definida, y las grandes asignaciones de agua se hicieron para el sector eléctrico, de acuerdo a sus intereses técnicos, económicos y políticos. Muestra de ello es la Ley de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa, en que el gobierno salvadoreño prioriza el agua para generación de energía sobre otros usos.
En 1961 se creó la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), como institución autónoma de servicio público, con el objetivo prioritario de abastecer de agua potable a San Salvador y su área metropolitana. Desde ese momento se empezaron a hacer asignaciones, a menor escala, para riego y agua potable, pero sin ninguna política de ordenamiento ni estrategia de manejo para una adecuada gestión del recurso hídrico.
En los años sesenta el país desarrolló una importante capacidad institucional de conocimiento y monitoreo de la situación de los recursos naturales, que se fue perdiendo con los recortes presupuestarios de la Dirección General de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Agricultura (DGRNR) de los años ochenta.
En 1982 finalizó la redacción del Plan Maestro de Desarrollo y Aprovechamiento de los Recursos Hídricos (PLAMDARH) -con el apoyo de Naciones Unidas, a través de su programa para el desarrollo (PNUD)- que presentaba la evaluación de los recursos hídricos y su calidad, la demanda de agua para todos los usos y la definición de las líneas generales de acción para satisfacer las demandas a partir de los recursos existentes[12]. Sin embargo, el estallido del conflicto armado (1982-1992) detuvo la aplicación de las resoluciones establecida.
Desde entonces no han sido muchas las propuestas de actuación que sobre el tema del agua se han planteado en el ámbito nacional, aunque sí se han realizado algunos diagnósticos en zonas concretas por parte de ONGs e instituciones.
En el año 2000, la Asamblea Legislativa ratificó el préstamo otorgado por el BID[13] para financiar la reforma hídrica. Desde entonces el Gobierno ha estado preparando una serie de leyes, como la Ley General del agua y la del subsector del agua potable para reformar el marco normativo e institucional del sector hídrico, las cuales aún no han sido debidamente presentadas. Mientras tanto ANDA sigue avanzando dentro del plan de descentralización de los sistemas de agua.
Sin embargo, en la actualidad, existen dos propuestas de ley presentadas por las organizaciones de la sociedad civil, un anteproyecto de Ley General de Agua, presentada el 22 de marzo de 2006 y una propuesta de Ley del subsector Agua Potable y Saneamiento, presentada el 22 de enero del 2007, donde ambas pretenden contribuir al ordenamiento de la gestión de los recursos hídricos y sobre todo al reconocimiento del derecho humano al agua. Si bien es cierto ambas pretenden ser insumos para la discusión, ésta aún no ha iniciado ya que la Asamblea Legislativa aún espera los anteproyectos del Gobierno Central.
® PRISMA, 1999.
® Banco Interamericano de Desarrollo.
Ya se ha comentado antes las diferencias en cuanto a las cifras de cobertura de agua y saneamiento entre el sector rural y el urbano. Según datos de EHPM (Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples) de 2004, el acceso a agua potable en las zonas urbanas es casi del doble que en las rurales, y esta diferencia es aún mayor si hablamos sólo de conexiones domiciliares. En lo que respecta al saneamiento, se concluye que más del 75% de la población rural dispone de letrinas, mientras que en las zonas urbanas la cobertura de saneamiento asciende a más del 98%.
En base a datos de 2002 del EHPM (Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples)[14], se concluye que la población urbana que se abastece básicamente de agua por cañería representa el 91%, mientras que en el caso de población rural éste es del 47.6%. Del 53% de población rural que se abastece de otras fuentes, el 74% cree que esta es buena para beber pero el 86% hace algo para purificarla.
En cuanto al saneamiento, los datos del PNUD de 2005 indican que el 93.2% de los hogares de el Salvador tenían acceso a alguna forma de saneamiento, siendo la cobertura mayor en el área urbana (98.3%) que en la zona rural (84.8%). Sin embargo, el 45.6% de los hogares cuentan con letrinas, que en la mayoría de los casos no satisfacen las condiciones de estanqueidad necesaria para no contaminar los mantos acuíferos. El 7.7% son de fosa séptica, y el 45.5 restante cuenta con sistema de alcantarillado.
Estos porcentajes son más desfavorables en el área rural, donde el 92% de la población dispone de letrinas y tan sólo el 2% de alcantarillado.
En 1962, y ante la falta de servicios en las zonas rurales, el Ministerio de Salud impulsó el Plan Nacional de Saneamiento Básico Rural (PLANSABAR). Se construyeron unos 315 sistemas rurales en todo el país. Estos sistemas, junto con otros tantos (unos 700 sistemas rurales en total) fueron transferidos a ANDA en 1995, cuando se creó la Gerencia de Sistemas Rurales[15].
Gran parte de estos sistemas rurales presentan en la actualidad problemas, ya que técnicamente han llegado al fin de su vida útil o enfrentan problemas financieros. En este contexto nace la asociación para la Defensa, Desarrollo y Distribución de Agua a Nivel Rural (ANDAR), con el objetivo estratégico de fortalecer y promover la participación de las comunidades rurales para la defensa del derecho al agua con fines de sostenibilidad y desarrollo[16].
También ha habido otros organismos y ONGs que han realizado proyectos de infraestructura de agua potable. FIS-DL, por ejemplo ha financiado la construcción de unos 400 sistemas de abastecimiento de agua durante la década de los noventa. ANDA, sin embargo, reconoce que no abordará las infraestructuras en poblaciones de menos de 2,000 habitantes, dada su limitada capacidad y, posiblemente, el escaso interés político y económico de intervenir en esas zonas.
Así, la falta de un ente regulador del recurso hídrico responsable de atender las necesidades de la población rural, la carencia de información para el diseño de una planificación de actuaciones dirigidas a resolver la problemática de abastecimiento y saneamiento y la incapacidad técnica y económica de los gobiernos locales para desarrollar esta planificación, desemboca en una población que no cuenta con los servicios mínimos de agua par el desarrollo de una vida digna.
Las inversiones necesarias para dotar de sistemas de abastecimiento de agua potable en el país asciende a entre 256.8 y 449.5 millones de dólares (entre el 1.7 y 3% del PIB)[17]. Si repartimos esta inversión para conseguir una cobertura total en el 2015, estaríamos hablando de un costo de entre 40 y 45 millones de dólares anuales.
En cuanto al saneamiento, la inversión necesaria supone un total de 34.2 millones de dólares (el 0.2% del PIB), considerando una inversión de $70 por persona[18].
® IDH, 2005.
® PRISMA, 2001.
® Considerando una inversión promedio de $150 por persona. Fuente: IDH, 2003.
® IDH, 2003.
El Plan Director para el Abastecimiento y Saneamiento de Agua en las Zonas Rurales del Sur del Departamento de La Libertad tiene como objetivo básico contribuir a mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales, incidiendo en garantizar el abastecimiento de agua potable de calidad y en cantidad suficiente y el saneamiento adecuado al medio. Así, pretende ser una herramienta útil para las comunidades a fin de que éstas gestionen sus proyectos de infraestructuras de agua, tomen conciencia de la importancia de preservar su entorno y sean protagonistas de su propio desarrollo. También pretende ser un instrumento para ONGs[19], gobiernos locales y otras instituciones responsables o facilitadoras del desarrollo de las comunidades.
Los ejes de trabajo de este Plan Director son tres:
Las infraestructuras de abastecimiento y saneamiento de agua
La gestión de los sistemas.
Este estudio se ha dividido en las siguientes etapas:
El diagnóstico de la situación actual de las comunidades, a nivel social y en cuanto a abastecimiento y saneamiento de agua.
El análisis del recurso hídrico de la zona.
El diseño de propuestas técnicas de actuación para el abastecimiento de agua potable de las comunidades, el saneamiento de aguas grises y negras y la protección de las fuentes de agua para cada comunidad en función de unos parámetros considerados adecuados. Se incluye también la estimación de la inversión necesaria para los proyectos de infraestructura propuestos.
La programación de las actuaciones en función de criterios de urgencia y viabilidad, para orientar a los gobiernos locales en la planificación de las actuaciones propuestas.
Así, los resultados de este proyecto son dos documentos, uno enfocado a instituciones y gobiernos locales y otro para las comunidades:
Un documento memoria para cada uno de los municipios incluidos en el Plan Director, que incluye: el análisis de la situación actual, las propuestas de actuaciones para cada una de las comunidades estudiadas, una estimación de las inversiones necesarias y la programación de estas actuaciones.
Un documento para cada comunidad, donde se recopila el estudio de diagnóstico y se detallan las propuestas de actuación para la resolución de su problemática concreta.
® Organizaciones No Gubernamentales.
La Zona de trabajo se ha ubicado en la parte sur del departamento de la Libertad, de la cumbre de la Cordillera del Bálsamo hasta la costa. Abarca una área de 1,173.94 Km², con una longitud de aproximadamente 60 Km. de este a oeste y un ancho de unos 20 Km. de norte a Sur. De éstos 1,161.28 Km² se consideran superficie rural.
Esta región abarca los municipios de Teotepeque, Jicalapa, Chiltiupán, Tamanique, Comasagua, Puerto de La Libertad, Santa Tecla, Zaragoza, San José Villanueva, Huizúcar y Nuevo Cuscatlán.
De estos once municipios, tres se han incluido en la primera fase del proyecto (Santa Tecla, Nuevo Cuscatlán y Zaragoza), tres más en la segunda fase (San José Villanueva, Huizúcar y El Puerto de La Libertad) y otros tres en la tercera fase (Comasagua, Tamanique y Chiltiupán).
La división administrativa dentro de cada uno de estos municipios es en cantones, y cada cantón cuenta con uno o varios caseríos (conjuntos de casas). Cuando un caserío o un conjunto de ellos se coordina bajo una misma organización comunal, decimos que es una comunidad. Estas comunidades son las unidades territoriales en que se ha desarrollado el estudio, si bien para la obtención de la información se ha optado algunas veces por agrupar varias comunidades vecinas dada su proximidad territorial. Para el diseño de las alternativas de abastecimiento se ha considerado cada comunidad independientemente, aunque en muchos casos la actuación propuesta puede abarcar varias comunidades, haciendo así el proyecto más sostenible y, por tanto, viable.
Para la planificación de las actuaciones, se ha tomado como unidad de trabajo el municipio, dada la responsabilidad que cada alcaldía tiene sobre las poblaciones rurales que lo conforman, aunque el manejo del recurso hídrico debería hacerse incluyendo toda la cuenca hidrográfica. Cabe comentar que actualmente existe la tendencia a que los municipios se asocien entre sí creando micro regiones, para unificar esfuerzos en la resolución de problemáticas comunes[20]. El concepto de gestión del recurso hídrico por cuenca hidrográfica se vería beneficiado por una estructura de este tipo, que va más allá de la propia división política.
® Se está promoviendo una micro región mediante la Asociación de Municipalidades de la zona sur de la Libertad (AMUSDELI) que integraría a Zaragoza, Nuevo Cuscatlán, San José Villanueva, Huizúcar, Santa Tecla, La Libertad, Comasagua, Chiltiupán, Jicalapa, Teotepeque Tamanique, Teotepeque.
Esta región ha sido desde siempre una zona poco atendida y su dinámica inercial se ha fundamentado principalmente en la economía cafetalera, asociándose a ella otras actividades menores como la explotación del bálsamo, la producción de granos básicos y, en mucha menor escala, la actividad pecuaria.
Debido a que la dinámica económica de los municipios del sur de La Libertad (sobretodo los más próximos a la cumbre de la Cordillera del Bálsamo) tiene una estrecha dependencia de la economía cafetalera, la situación actual de los pueblos y comunidades presenta un bajísimo perfil de actividad económica, tanto por la escasez de trabajo como por las precarias condiciones de la infraestructura productiva y de equipamiento básico.
Sin embargo, en la zona de Santa Tecla y Nuevo Cuscatlán, situada al norte de la zona de estudio, existen áreas industriales y zonas residenciales de gran plusvalía, áreas económicamente muy activas que sitúan los índices de desarrollo del departamento entre los mejores del país[21]. Asimismo en la zona próxima a la costa se está desarrollando una incipiente industria turística con un creciente número de hoteles, restaurantes y otras instalaciones. Todo esto provoca que no se haga visible la grave crisis que padecen las comunidades rurales.
Los terremotos de 2001 evidenciaron la gran vulnerabilidad de la población rural de la región y el nivel de pobreza en que se encontraban. Así, como consecuencia de estos sismos y de la caída de los precios internacionales del café (que han supuesto un drástico recorte en el número de jornales proporcionados por las cortas) la dinámica laboral y productiva de la región se encuentra profundamente deteriorada. Esta falta de expectativas de fortalecimiento económico de las familias rurales, produce la emigración hacia los núcleos urbanos próximos o fuera del país.
Además de esta precaria situación económica, las familias del área rural padecen múltiples dificultades que van desde la falta de techo y alimentos, con la consecuente desnutrición infantil generalizada, hasta la falta crónica de agua en muchos caseríos, a pesar de que este recurso es abundante durante la época lluviosa.
La tormenta tropical Stan en octubre del 2005 ocasionó grandes pérdidas en la zona de estudio, y en general en todo el país, poniendo una vez más de manifiesto la vulnerabilidad de la población rural ante este tipo de fenómenos naturales.
® Con un IDH de 0.741, es el segundo departamento del país, después de San Salvador con un IDH de 0.788, según datos del PNUD de 2005.
La elaboración de este Plan Director se ha basado en metodologías participativas. Se han llevado a cabo tres etapas principales. Primero, se vio la necesidad de recopilar información y coordinar la posible participación de distintos actores relacionados con el desarrollo del proyecto, después se definió qué información era necesaria y cómo obtenerla y, por último, se realizó el tratamiento de esa información para extraer conclusiones. Veamos cada una de estas etapas:
Primero se identifican las instituciones, gobiernos locales y otros organismos que están trabajando en la zona de estudio, en actividades relacionadas con el tema del agua o del desarrollo comunal. Así se ha entrado en contacto con COMURES, gobiernos municipales, unidades de salud, asociaciones gremiales, ONGs... También se recopila información existente en cuanto a las comunidades rurales, los sistemas de abastecimiento y saneamiento de agua y el entorno.
El foro Municipal.
El segundo paso de este proceso ha sido, en coordinación con las alcaldías, convocar a los representantes de las propias comunidades rurales a participar en un foro municipal, donde se les presenta el Plan Director (concepción, objetivos, forma de trabajo,...) y se solicita, a través de ellos, la participación de toda la comunidad para poder obtener la información necesaria. En este foro se trabaja con los líderes y lideresas de las comunidades, la localización de los caseríos a través de la elaboración conjunta de mapas cantonales. Así mismo se determinan sus principales características poblacionales y de acceso y se fija la fecha para la visita de los técnicos a cada comunidad.
El foro municipal se acompaña de una actividad de sensibilización en torno a la problemática del agua realizada mediante títeres.
A estos foros por municipio se convoca también a agentes sociales del municipio, así como a las Unidades de Salud, por considerarlas actores fundamentales en cuanto a la información disponible, el conocimiento de las comunidades y la problemática del agua y el saneamiento. Éstas, como los gobiernos municipales, han facilitado información sobre la población y las comunidades.
Las visitas de campo (1 o 2 días en función de la extensión de la comunidad, lo alejados que están los puntos de agua, etc.) se dividen en dos partes:
En la primera, a la que se convoca a toda la comunidad, se trabaja, mediante un taller con la comunidad la información general (ubicación, datos poblacionales, organización comunitaria, infraestructuras existentes, actividades económicas y hábitos en torno al agua).
En la segunda parte, se realiza una visita técnica por la zona para reconocer y tomar datos de los puntos de abastecimiento de agua. Esta visita técnica se realiza con el apoyo de personas de la comunidad.
A fin de facilitar la recolección y sistematización de la información, se ha diseñado un censo comunitario y una ficha de campo, que incluye todas las variables que se estudian en el diagnóstico. La recolección de la información incluida en esta ficha se realiza por medio de técnicas participativas.
Los talleres en las comunidades se han realizado con una media de 20 a 30 personas de la comunidad y 4 a 6 entrevistadores: técnicos de ACUA, ESF, estudiantes de la UPC (Universidad Politécnica de Catalunya, Barcelona), UES y UCA. En estos talleres mediante la elaboración de mapas comunitarios por los propios habitantes de la comunidad, guiados por las preguntas de los técnicos, se va completando la ficha de campo. Dado lo extenso de la ficha, la información a recopilar se divide en dos grandes bloques y se elabora el mapa de cada comunidad con información de tipo social, infraestructuras, recursos naturales y actividades económicas.
La construcción de estos mapas a partir del conocimiento y la vivencia de los hombres y mujeres de las comunidades es clave para la identificación del contexto económico, social y ambiental del territorio.
La visita técnica se desarrolla visitando los manantiales, pilas, pozos, etc., puntos de consumo habitual de la población. Durante los meses posteriores se sigue aforando las fuentes más importantes y el nivel de los pozos, de forma que se obtiene también la evolución de los caudales así como sus valores críticos en época seca.
En cada punto de agua considerado se mide el caudal, o la profundidad del nivel freático, el pH y la conductividad del agua y se georeferencian los puntos con GPS[22]. También se ha llevado a cabo una campaña de muestreo de agua de manantiales, pozos y ríos realizando análisis microbiológicos y fisicoquímicos en el laboratorio de FUSADES.
® Sistema de Posicionamiento Global, por sus siglas en inglés.
La información recopilada en las fichas de campo se pasa a una base de datos para generar los informes técnicos de la situación actual de cada una de las visitas realizadas. Los puntos georeferenciados se vuelcan en un software de SIG[23] como herramienta para la visualización y el diseño de las propuestas de actuación.
A partir de ahí se establecen los estándares de abastecimiento y saneamiento a los que se debería llegar en el futuro y se determinan los requisitos previos necesarios. Luego se pasa a trabajar en detalle las propuestas de actuación para las comunidades, se realiza su diseño técnico y se calcula el coste estimado.
Una vez diseñada y detallada cada alternativa a implementar, se establecen los criterios de priorización de esas actuaciones, para contribuir a la programación de los proyectos de infraestructura de agua propuestos. Se ha determinado clasificar la prioridad en función de criterios de urgencia en el suministro, viabilidad en el mantenimiento y la sostenibilidad del futuro sistema de agua.
® Sistema de Información Geográfica.
El paso siguiente es el retorno de toda esta información a las comunidades, para hacerlas protagonistas de su propio desarrollo, así como a las municipalidades, a quienes se les propone hacer de este Plan Director una herramienta de planificación y priorización de actuaciones para resolver la problemática del acceso al recurso hídrico y al saneamiento de la población rural.
Una vez preparada y entregada la información a comunidades y alcaldías, el Plan Director proporciona un seguimiento tanto a las comunidades como a los gobiernos locales. A los primeros les acompaña en la resolución de los requisitos previos para hacer posible la obtención de sistemas nuevos y con apoyo técnico para la mejora de los sistemas existentes.
En cuanto a los gobiernos locales, es objetivo de este Plan Director la capacitación y apoyo a los técnicos locales para la aplicación de las recomendaciones proporcionadas, así como el aporte técnico necesario para el desarrollo de la legislación adecuada para mejorar la planificación territorial y la preservación del medio ambiente (ordenanzas de protección del recurso hídrico).
Se pretende apoyar mesas intermunicipales donde puedan participar gobiernos locales, comunidades, ONGs y otras instituciones para la resolución de conflictos ambientales y la planificación racional e integral de los recursos.
Como ya se ha mencionado anteriormente, aunque el Plan Director abarca toda la región sur del departamento de La Libertad, el proyecto se desarrolla en fases sucesivas de trabajo. En la primera, se estudiaron los municipios de Nuevo Cuscatlán, Zaragoza y el sur de Santa Tecla; en la segunda, los municipios de San José Villanueva, Huizúcar y El Puerto de La Libertad y actualmente se esta trabajando la tercera fase comprendida por los municipios de Comasagua, Tamanique y Chiltiupán.
Este documento se enfoca en la tercera fase, sin embargo este capítulo desarrolla inicialmente una visión general de los aspectos físicos de la cordillera del Bálsamo para luego enfocar el área especifica de estudio comprendida en la fase III y especialmente el Municipio de Comasagua desde el punto de vista físico y socioeconómico.
La Cordillera del Bálsamo forma parte del cinturón volcánico de la Cadena Costera y se extiende a lo largo de la mitad sur del territorio de El Salvador, en los departamentos de La Libertad y Sonsonate. Es una región de relieve irregular y muy escarpado, que desciende desde los 1,500 metros hasta la costa del Pacífico, en apenas 20 kilómetros. Así, se forman valles estrechos caracterizados por desfiladeros y bordes empinados que van de los 20 a los 100 metros de altura.
Según la división del Plan Maestro de Desarrollo y Aprovechamiento de los Recursos Hídricos (PLAMDARH), la zona de estudio pertenece a la región hidrográfica E o Región Cordillera del Bálsamo y la costa del Océano Pacífico.
La zona comprendida en Fase III del presente Plan Director (municipios de Comasagua, Tamanique y Chiltupán) abarca las cuencas Chilama (Noroeste de la cuenca), Comasagua y Majahual (parte alta y media), Grande, El Tunco, El Sunzal, El Palmar, El Zonte, Shuña, Taquillo (compartida con Jicalapa), la Perla (parte alta, compartida con Teotepeque y Jicalapa); tal cual se ilustra en la siguiente figura.
La geología de la zona en la cordillera corresponde a dos tipos de materiales principalmente:
Terciario de origen volcánico pertenecientes a la formación Bálsamo (época del Mioceno superior, 11.2 millones de años atrás). Este consiste en una secuencia de epiclastitas y rocas efusivas básicas e intermedias como basaltos y andesitas. Estas rocas son de naturaleza densa y masiva, con una baja capacidad de infiltración y, por tanto, no presentan en general condiciones para constituir acuíferos. Pese a ello, cuando el macizo se encuentra fracturado, nos encontramos con fenómenos de permeabilidad secundaria (aquella asociada a fisuras y zonas de fractura), que pueden dar lugar a la formación de acuíferos aislados, que por lo general tienen un bajo rendimiento y alta vulnerabilidad ante la contaminación.
Cuaternario, pertenecientes a la formación San Salvador (época del Holoceno, 0.01 millones de años atrás). Situado por encima del sustrato terciario, consiste en una alternancia subhorizontal de depósitos piroclásticos, así como depósitos aluviales. Estos materiales presentan un bajo grado de consolidación que protagonizo los deslaves producidos por los sismos de 2001.
La topografía de la región es montañosa con pendientes de medias a altas (15 a 50%).
Las elevaciones varían desde tierras bajas costeras en el sur, a 0 m sobre el nivel del mar hasta los 1400 m en el extremo norte; Tamanique y Chiltiupán, poseen zonas de pendiente alta y se extienden hacia la zona costera, Comasagua en cambio se ubica en la parte alta sin salida a la costa, por lo que su altura mas baja esta a 100 m sobre el nivel del mar.
Debido a sus características geológicas esta zona se ubica en un territorio amenazado por derrumbes y deslizamientos, a lo que debe adicionarse la vulnerabilidad social, física, ambiental y económica de su población, al conjugarse ambas crean una situación de riesgo[24] permanente, especialmente en las zonas altas y medias donde los altos grados de escorrentía superficial generan grandes niveles de erosión.
Los fenómenos erosivos como las cárcavas son frecuentes, lo que es un factor de riesgo ya que éstas pueden evolucionar hacia procesos de inestabilidad en laderas.
® Coincidencia de una determinada amenaza y un elemento vulnerable a ésta y se interpreta como la probabilidad de ocurrencia de pérdidas humanas o materiales en bienes, instalaciones y en el medio ambiente, como consecuencia de un fenómeno natural extremo que se ha producido con una determinada intensidad o fuerza. Alois Kohler (Liu) 2004.
El municipio de Comasagua forma parte del Departamento de La Libertad. Se encuentra ubicado en el sector sur central del departamento, con su extremo norte ubicado en la cima de la Cordillera del Bálsamo. La topografía del municipio es montañosa con pendiente predominante intermedia (10° a 30°). La red hidrogr áfica tiene dirección SE. Las elevaciones varían desde tierras bajas en el sur, a 100 m sobre el nivel del mar hasta alturas superiores a los 1300 m en el extremo norte. Un 15.5% del área pertenece a zonas planas, un 59.0% pertenece a zonas de pendiente intermedia (10° a 30 °) y el restante 25.5% pertenece a zonas de pendiente alta. Cubre una extensión de 79.9 Km²[25].
Entre los tipos de rocas (litología) presentes en el Municipio se encuentran:
Aluviones, localmente con intercalaciones de piroclastitas.
Andesitas efusivas basálticas
Epiclastitas volcánicas, piroclastitas, coladas de lava intercalada.
Piroclásticas ácidas, epiclastitas volcánicas, (tobas de color café)
Piroclásticas ácidas, epiclastitas volcánicas, tobas ardientes y fundidas.
Que corresponden a las formaciones Bálsamo y San Salvador mencionadas anteriormente.
Las condiciones del municipio presentan una cierta tendencia a situaciones de riesgo geológico por movimiento del terreno. A continuación podemos observar el riesgo por susceptibilidad a deslizamientos que es en su mayor parte moderado y alto en el municipio.[26]
® G. Santana, 2003. Evaluación de riesgos geológicos del municipio de Comasagua.
® Plan de mitigación y uso de tierras en Comasagua.
En relación a las aguas subterráneas y en función de las características hidrogeológicas del macizo (infiltración, recarga, transmisividad y capacidad), la zona se divide en dos unidades hidrogeológicas: materiales del cuaternario y el sustrato basáltico del terciario.
La formación Bálsamo constituye el esqueleto de la Cordillera y aflora en la ladera norte, en forma discontinua, hasta cota 1.030 m.s.n.m., también en la ladera sur-este se encuentran afloramientos alrededor de la cota 1.000.
En la parte Oeste del área de estudio se encuentran tobas estratificados entre flujos de lavas basáltico-andesítica. Las "cenizas" se encuentran en la ladera norte por toda la longitud de la cordillera, en la parte medio alta, pero por la presencia de una densa cobertura vegetal y de suelo no se encuentran significativos afloramientos. Las cenizas se apoyan en la parte este y central de la cordillera sobre las tobas y en la parte oeste sobre las lavas. Las "piroclastitas de caída" presentan frecuentes afloramientos, debido a los desprendimientos causados por los sismos. En las cumbres, presentan estratos regulares -casi paralelos- con capas orientadas según la pendiente de la antigua topografía. Además desde el punto de vista tectónico la zona posee numerosas fallas que en la mayoría de los casos se pueden observar solamente a través de fotointerpretación[27].
La formación Bálsamo está considerada como basamento impermeable en toda el área[28], aunque en condiciones de macizo fracturado puede incrementarse su permeabilidad.
Los depósitos aluviales, por otro lado, presentan en general una permeabilidad más elevada. Por consiguiente la zona alta tiene un alto potencial de escorrentía durante la estación lluviosa y un poder de infiltración mínimo, en relación directa con los materiales que la constituyen, lo cual explica la amenaza de deslizamientos en la zona, especialmente en Comasagua.
La zona baja en cambio está constituida por sedimentos aluviales por lo que se puede considerar de máximo poder de infiltración y bajo potencial de escorrentía. Sin embargo, por ser el área costera se tiene la amenaza de infiltración salina.
En general la región se configura como zona potencial de estrés hídrico, ya que la mayor parte del territorio no es apto para la captación de agua, las reservas son temporales (época de invierno), y la probabilidad de contaminación del acuífero costero alta.
Sin embargo, gran parte de los manantiales con mayores caudales que se identificaron en la zona son surgencias en rocas basálticas fracturadas. En las siguientes fotografías se presenta un ejemplo de manantiales con estas características.
® Proyecto de estabilidad de taludes en el municipio de Santa Tecla El Salvador, 2005. Geólogos del Mundo, Sílvia Codina Thomatis.
® Geólogos del Mundo, 2001.
Se diferencian dos estaciones principales: una seca, que va de noviembre a abril, y otra lluviosa, que va de mayo a octubre, en la que se recoge el 95% de las precipitaciones anuales.
La zona de estudio pertenece principalmente a las clases climáticas de sabanas tropicales calientes y calurosas. La temperatura tiene una variación anual muy pequeña con un ligero máximo entre marzo y abril, y las precipitaciones tienen un máximo en septiembre y otro en junio-julio. Sin embargo, no son extraños los años en los que la precipitación en octubre es mayor que la de septiembre, debido a los temporales, capaces de dejar grandes cantidades de agua en poco tiempo. Por otro lado, en octubre aún nos encontramos en plena época de huracanes, por lo que es posible que la zona se vea afectada por el paso de uno de estos fenómenos meteorológicos. Entre diciembre y enero, las precipitaciones son prácticamente nulas. Debe tenerse en cuenta que la persistencia de épocas de sequía acentúa la erosión del terreno.
Dado el amplio rango de altitudes de la zona de estudio se han seleccionado dos estaciones meteorológicas representativas: La Providencia (municipio San Luís Talpa, departamento de La Paz) a 50 m. y El Jayaque (municipio Jayaque, departamento La Libertad) a 1,000 m. El diagrama ombrotérmico de cada una de estas estaciones nos da una idea general del clima en los dos extremos de altitud de la zona de estudio. Con los datos de estas dos estaciones podemos observar que la altitud influye tanto en la temperatura como en la precipitación; la temperatura media en las zonas bajas es de 27.6 ºC mientras que a 1,000 metros de altitud desciende hasta 22.5 ºC. Con la precipitación encontramos la situación opuesta, en zona baja hay una precipitación media anual superior a los 1,650 mm y en la zona alta ésta asciende hasta más de 1,800 mm anuales.
Lo cual acentúa la importancia de la cobertura vegetal en las zonas altas para garantizar la recarga de los acuíferos y minimizar la escorrentía superficial y con ella los niveles de erosión.
La agrología de la zona de trabajo se divide en 5 clases a saber:
Clase III: Tierras que poseen moderadas limitaciones en cuanto a su uso, lo cual reduce la gama de cultivos agronómicos propios de una zona.
Clase IV: Poseen severas limitaciones que restringen la elección de plantas. Requieren cuidadosas prácticas y obras de manejo y conservación, costosas y difíciles de aplicar y mantener. Se pueden obtener cosechas de moderadas a buenas.
Clase VI: Tierras con severas limitaciones que hacen inadecuado su uso para cultivo y lo limitan para vegetación permanente como: frutales, bosques y praderas. Se requiere usar cuidadosas medidas de conservación y manejo. Se pueden esperar rendimientos, buenos a muy buenos en las cosechas.
Clase VII: Limitaciones severas que restringen su uso a bosques y praderas, los cuales requieren un manejo muy cuidadoso. Estas tierras poseen limitaciones permanentes, como son pendientes muy abruptas o suelos muy superficiales o ambas.
Clase VIII: Restringidas para uso agrícola. Recomendables únicamente para vegetación de protección permanente, vida silvestre o recreación.
Más de la mitad de la zona presenta suelos pobres, superficiales y de características poco favorables para el aprovechamiento agropecuario intensivo (pertenecen a las clases agrológicas VI, VII y VIII según la clasificación del USDA) y sólo la parte oriental presenta tierras adecuadas para cultivos intensivos (clase agrológica IV).
La combinación de los mapas de clases agrológicas o usos potenciales del suelo y los usos de suelo reales evidencian conflicto en el manejo del territorio ya que aun cuando la mayor parte de Comasagua no es apto para el cultivo, el mapa de usos reales muestra que, mas del 50 % del territorio es utilizado para cultivos de pastos y granos básicos en zonas no apropiadas para ello. Obviamente la carencia de una planificación del territorio y por tanto de los usos apropiados para cada región aumenta la vulnerabilidad de la población al sembrar en sitios donde los rendimientos son bajos y el riesgo aumenta al utilizar técnicas productivas inapropiadas para las áreas de pendientes altas, contribuyendo a la inestabilidad de laderas y aumentando los niveles de erosión y explotación del suelo.
Esta misma falta de planificación evidencia la carencia de medios de vida sostenibles para la población, planteando nuevas alternativas para las comunidades del territorio.
Por lo que hace referencia al tipo de suelo según su composición geológica, en la zona encontramos dos grupos de suelo: un primer grupo es el formado por andisoles que se encuentran en la zona alta; el segundo grupo lo constituyen los latosoles arcillo rojizos, que encontramos en la parte baja de la zona de trabajo.
Los andisoles son suelos con potencial agrícola de bajo a moderadamente alto, con pedregosidad variable y aptos para cultivos de café, frutales y cultivos anuales.
Los latosoles arcillo rojizos son suelos menos profundos y más pedregosos, sin problemas de drenaje, con un horizonte superficial de pocos centímetros sobre un subsuelo arcilloso y un potencial agrícola menor a los anteriores.
La cordillera El Bálsamo forma parte de las zonas de vida ecológica: Bosque Húmedo tropical y subtropical y la zona de Bosque húmedo subtropical transición a tropical.[29]
La cobertura vegetal ha sido modificada por la acción humana asociada principalmente a la agricultura. Los bosques nebulosos de la zona alta así como los de las áreas medias y bajas que constituían la vegetación natural de la zona han sido paulatinamente talados para poder cultivar y a partir de la última década para la construcción de nuevos núcleos urbanos de baja densidad poblacional quedando sólo pequeños restos de los bosques cafetaleros previamente existentes.
Un alto porcentaje de área de la zona de estudio, está cultivada por café bajo sombra con asociaciones de cedro, llama del bosque, pepeto (especie dominante), nacaspilo, madrecacao, laurel, bálsamo, chilamate, cortes y otros. Hay también partes importantes de sucesión secundaria (vegetación natural nacida dentro del bosque cafetero, producto del abandono o no intervención humana).
Existe un pequeño pero muy importante porcentaje (5%) de bosque natural donde se mantiene vegetación primaria, con asociación de especies arbóreas dominantes como ojushte, Tecomasuche, volador, bálsamo, conacaste, níspero de montaña, flor blanco y otros.
El cultivo del café, si bien fue la causa del descuaje de la vegetación originaria, ahora por su característica bajo sombra, se ha convertido en un importante bosque, último refugio para muchas especies de fauna silvestre que escaparon con la destrucción de su hábitat original y se esconden de la cacería indiscriminada y tala de bosque ejercidas por los seres humanos.
La reconversión económica de El Salvador en detrimento de la agricultura tras la caída de los precios del café y otros productos de monocultivo, aceleró el cambio del uso de suelo anteriormente agrícola, lo que trajo como resultado la ocupación descontrolada de zonas no aptas para la urbanización, la industria y los cultivos intensivos, provocando la depredación del recurso forestal, la aceleración de la erosión del suelo y el daño a veces irreparable los procesos para la regeneración natural del medio ambiente.[30]
De ahí que las áreas naturales protegidas para la zona de estudio se reducen a pequeños parches de vegetación aislados que se pretenden conservar como áreas de corredores biológicos, estos constituyen un 4% del territorio y se ubican en el Municipio de Chiltiupán, estas áreas son: ComaeslandEl Socorro-Izcacuyo, Termopilas y Taquillo.
La vegetación actual está asociada a la zona climática en la que se encuentra, definida principalmente por la altitud sobre el nivel del mar:
Zona alta: encontramos casi exclusivamente cafetal. Este último cultivo se considera como parte del bosque, ya que es un sistema agroforestal que necesita de una gran abundancia de árboles para proporcionar sombra al cultivo. Esta abundancia de árboles es la que le concede gran valor ambiental a las zonas cafetaleras de la Cordillera del Bálsamo, ya que juegan un papel clave en la regulación del ciclo hidrológico y en la nfiltración del agua en los suelos, que de otra forma perderían casi la totalidad del agua de precipitación por escorrentía superficial.
Zonas medias y bajas: encontramos cultivos de granos básicos y pastos en las zonas de menor pendiente, y vegetación tropical de tierras bajas en el resto del área.
La cobertura vegetal está marcada por una fuerte transformación antrópica asociada principalmente a la agricultura. De los bosques en los terrenos medios y bajos, y los bosques nebulosos en terrenos altos, que constituían la vegetación natural de la zona, quedan sólo pequeños restos, a consecuencia de la tala para poder cultivar.
En 1994, cerca del 50% del área estaba cultivada con explotaciones agroforestales de café, pero en los últimos diez años esta cifra ha disminuido drásticamente como consecuencia de la presión urbanística ejercida por el área metropolitana de San Salvador y del abandono de las plantaciones a raíz de la crisis del sector cafetalero y la baja rentabilidad que deja su cultivo. Debido a esta coyuntura, una extensión considerable de fincas cafetaleras de la parte alta y media de la cordillera se han convertido en zonas urbanizadas y/o de reconversión de cultivos. Por su cercanía al área metropolitana, su clima y su entorno natural (gracias a los cafetales) comienza a ser una zona inminente de expansión habitacional.
El futuro próximo amenaza con un fenómeno de urbanismo incontrolado por no existir una planificación adecuada ni estudios que demuestren la disponibilidad de recursos suficientes. La oferta del territorio (suelo, agua, etc.) es limitada y la demanda es muy elevada, lo que ya está provocando conflictos sociales en torno al agua.
En general, las intervenciones humanas combinadas con la topografía, juegan un papel determinante en los procesos erosivos. La mayor parte del territorio de las cuencas de estudio se encuentra expuesto a una situación crítica de degradación de los suelos, especialmente donde las pendientes tienen rangos más elevados y se realizan cultivos no permanentes sin medidas adecuadas de protección de suelos. El tipo de erosión que provoca mayor impacto es la erosión hídrica en sus diferentes expresiones. La más frecuente es la laminar (erosión en canales y canalillos) pero también pueden observarse cárcavas profundas. Las áreas con alta o muy alta susceptibilidad a la formación de cárcavas ocupan grandes extensiones en la parte alta y media de la región, coincidiendo con las áreas de relieve más quebrado y de pendientes más acusadas.
® Tosi & Hartshorn y Holdridge, 1975.
® Proyecto de estabilidad de taludes en el municipio de Santa Tecla, Geólogos del Mundo, 2005.
El municipio de Comasagua pertenece al departamento de La Libertad. Sus límites territoriales son: al Norte Talnique y Santa Tecla; al Este Santa Tecla, al Sur Puerto La Libertad y al Oeste Tamanique.
Su extensión territorial es de 79.9 Km² de los cuales, 0.30 Km² corresponden al área Urbana y 79.60 Km² corresponden al área rural.[31]
Geográficamente, se encuentra entre las coordenadas 13º 40 29 N en el extremo Norte y 13º 32 47 N en el extremo Sur del municipio y de Este a Oeste entre las coordenadas 5º 2041 E y 5º 24 43O. Véanse los mapas Nº 1, 2 y 3 de ubicación en el Anexo 1.
Posee tres accesos: la calle que desvía en la carretera que va de Sta. Tecla hacia el Puerto de La Libertad (CA-4), Calle del Puerto de La Libertad desvío carretera del litoral y calle de Tamanique a Comasagua.
Posee tres accesos principales y 3 vías secundarias intermunicipales:
Calle principal que conduce al núcleo urbano; LIB05 o carretera de conexión de la CA-4S con la ciudad de Comasagua, iniciando en el Km. 13 de la CA-4 (carretera de Sta. Tecla hacia el Puerto de La Libertad) hasta llegar al desvío de la ciudad de Comasagua.
Calle interurbana de terracería que conecta a Comasagua con Tamanique. LIB16 o Carretera de conexión de la CA2W con la ciudad de Tamanique que se inicia en el Km. 43 de la CA-2W (Carretera del litoral).
Calle del Puerto de La Libertad desvío carretera del litoral.
Calle secundaria LIB15S o carretera de conexión de CA02W con Comasagua, iniciando en la CA02W km. 39 pasando por la Shila y El Faro hasta la ciudad de Comasagua.
Calle secundaria LIB16S o carretera de conexión de LIB22 (La flecha) a Tamanique , pasando por San Antonio y El Cuervo.
LIB22 o carretera de conexión de La Flecha (Desvío a Comasagua) a Teotepeque y carretera del Litoral.
Administrativamente y según los datos obtenidos el municipio se organiza en 9 cantones y 33 comunidades[32], aunque no existe claridad de los linderos entre Comasagua y Santa Tecla, cantón San José el Porvenir-Los Amates.
Es atravesado por varios ríos y quebradas, entre los que destacan el río Sacazil (afluente del Chilama), el río Comasagua con sus afluentes, La Máquina, Los leones, El Refugio, Huiza, Majahual, el Chorrerón, las Lajas y Las Nubes, El río Majahual y el río Grande, que hace de frontera natural con Tamanique.
El municipio de Comasagua, con una población de 10,871 habitantes[33], está conformado en su mayoría por población rural equivalente al 76 % (8,313 habitantes) con solo un 24% de población urbana (2,558 hab.) del total por Municipio hasta el año 1992 del ultimo censo poblacional nacional. Sin embargo, por su cercanía al área Metropolitana de San Salvador esta última década ha marcado el crecimiento urbano a través de nuevas residenciales y los equipamientos en servicios que suplan las necesidades de estos nuevos núcleos, esto obviamente generará presión sobre el territorio, por lo cual se hace necesario planificar las nuevas acciones en la zona de cara a evitar el crecimiento urbano desordenado y los problemas de degradación ambiental y vulnerabilidad social y económica asociados a él.
® Según el Centro Nacional de registros (CNR) el área es de 75km2.
® Según datos del COEM. Hay 8 cantones y 53 caseríos.
® Según la base de datos del Censo poblacional nacional de 1992. Dirección general de estadística y censos de El Salvador (CNR).
Más del 70% de las familias del municipio de Comasagua viven en comunidades rurales y su economía es básicamente de subsistencia.
Además de los datos oficiales de población arrojados por el censo nacional de 1992 se tienen los datos del censo municipal del año 2002 en el cual el total de habitantes del Municipio es de 12,154; con lo que la densidad poblacional se aproxima a los 162 Hab/km² hacia ese año.
Según los datos poblacionales levantados por este proyecto[34] mediante censos comunitarios recopilados por los propios habitantes la población rural de Comasagua es de 10,184 habitantes.
Esta población se distribuye en 9 cantones (tomando en cuenta el cantón San José El Porvenir-Los Amates que administrativamente pertenece al Municipio de Santa Tecla) y 33 comunidades (cada comunidad puede estar conformada por varios caseríos; este criterio responde al sentido de pertenencia de la población.
De los 9 cantones que conforman las comunidades rurales del municipio, San Francisco Potrerón es el más pequeño en cuanto a población (con unos 90 habitantes), seguido de Los Amates con 318. Los más poblados son El Matazano y El Conacaste (entre 1715 y 1564 habitantes). Los demás (La Shila, El Rosario, El Faro, El Peñon y San Antonio) tienen una población que va entre los 1451 y 521 habitantes.
El promedio de personas por familia es de 4.75, siendo San Francisco Potrerón donde se da el valor más alto (de 5.6 personas por familia).
La mayor parte de las familias son oriundas, aunque hay comunidades como Las Violetas- Arco Iris, El Rosario y Bellos Horizontes donde toda la población o una buena parte de ella es desplazada.
La mayoría de los núcleos son dispersos (comunidades como La Violeta -Arco iris, El Cacique, El Tránsito, La Cuchara, San Luís el Guineo, San Rafael-El Tronconal, La Dalia, 3 de Mayo, La Flecha, El Peñón, La Finquita / El Tigre, San José Guadalupe, Cuyanigua, El Sitio, La Loma, La Shila), otros están concentrados (como Los Leones, San José, Vista Hermosa, El Faro, La Lima, Los Cortez, Los Castillos, Los Zacatales, Sta Adelaida- Las Sirenas, Los Amates, San Antonio, San Emilio, San Francisco Potrerón). También existen algunas notificaciones como El Rosario (Cantón El Rosario) y Bellos Horizontes (Cantón La Shila).
A continuación se presentan las comunidades rurales del municipio de Comasagua, cuyos datos poblacionales se han obtenido mediante censos comunitarios recopilados por los propios habitantes. Se puede ver la ubicación de estas comunidades en el mapa Nº5 de datos poblacionales del municipio de Comasagua (Véase Anexo 1. Mapas).
® Referido a la población rural del municipio (excluye la población del casco urbano y de las colonias próximas consideradas semiurbanas) y actualizado en el 2006.
Entre los riesgos y peligros predominantes en el municipio la Comasagua se identificaron los siguientes[35]:
Construcción de viviendas en zonas de peligro y con baja tecnología
Casas y terrenos habitados, que fueron dañados por los diferentes fenómenos naturales, y que no han sido reparadas por falta de recursos.
Ubicación de comunidades en zonas de alto riesgo propensas a deslizamientos
Existencia de espacios superpoblados.
Según la información recopilada algunas comunidades podrían estar ubicadas en zona de riesgo, con lo que habría que determinar que tipo de obras de mitigación podrían garantizar su permanencia en la zona o valorar si es necesario buscar un nuevo emplazamiento para las familias que esten en zona de riesgo. Estas comunidades son: Los Amates, Los Castillos, San Antonio, San Emilio, Los Leones, La Flecha y La Chancaca.
® COEM, (2003).
En este capítulo se presentan los datos recopilados durante el trabajo de campo (Abril 2006), en el que se completaron las fichas (Véase el modelo en el Anexo 2. Ficha de Campo) con la participación de las comunidades. La información de cada una de las comunidades ha sido procesada en una base de datos para poder obtener los resultados estadísticos que se muestran a continuación, y que reflejan la situación de conjunto de la zona rural del municipio de La Libertad.
Los resultados obtenidos están agrupados en dos grandes bloques:
Datos generales (población, organización social, servicios, infraestructuras, actividades económicas, etc.)
Información especifica sobre la situación en cuanto a abastecimiento y saneamiento (acceso al agua, al saneamiento, los recursos hídricos disponibles, la gestión de los sistemas...).
A partir de los censos elaborados por las propias comunidades se han extraído las siguientes estadísticas de población.
En las 32 comunidades rurales estudiadas del municipio de Comasagua vive un total de 2,160 familias (10,184 habitantes). Esta población está compuesta por 4,661 menores de 18 años, 4,621 personas de entre 18 y 60 años y 902 mayores de 60 años. Es decir, que la mayor parte de la población son adultos (un 46%) y niños(as) (un 45%), mientras que la población anciana representa sólo un 9% del total. Este hecho está relacionado con la baja tasa de esperanza de vida en el país, situación que se agudiza aún más en las zonas rurales.
La distribución por edades es muy similar en todos los cantones del municipio:
En este apartado se describe la situación en el año 2006 de los servicios básicos, exceptuando el abastecimiento y saneamiento de agua, que se abordan más adelante. Éstos son: transporte público, electricidad, línea de teléfono fijo, escuelas, asistencia sanitaria y gestión de desechos sólidos. Véase Anexo 1. Mapa nº 9 Servicios.
La situación de la cobertura en infraestructura básica en el municipio es bastante heterogénea, no se visualiza en el municipio algún cantón que sobresalga por mejor infraestructura en el total de sus comunidades, más bien el contraste se hace sentir como en el caso del cantón La Shila donde hay comunidades con mejores servicios como Bellos Horizontes , el Sitio y La Shila y otras con gran déficit como Cuyanigua y La loma donde no hay acceso al transporte público, casa comunal, línea de teléfono, tratamiento de desechos/residuos, visita de promotor de salud (Cuyanigua), electricidad y escuela (La Loma).
En el caso de las comunidades si se pueden mencionar algunas como Sta. Adelaida Las sirenas, 3 de Mayo y El Sitio que son las mejor dotadas de servicios, en contraposición a La Loma, El Achiote, San José y el Tránsito que carecen de la mayoría de servicios básicos.
Se estima que esta heterogeneidad tan pronunciada en el territorio responde en gran medida a la situación de riesgo generalizada en que se encuentra el Municipio, así pues existen zonas más vulnerables que otras que no responden a las divisiones cantonales y que determinan después de cada evento la calidad de la infraestructura existente. Así pues comunidades ubicadas en zonas de alto riesgo difícilmente llegarán a poseer un nivel óptimo de servicios básicos.
Otro factor importante son las vías de comunicación entre poblados, y con las carreteras principales, pues existen comunidades de difícil acceso como el caso de La Lima o La Loma, lo cual dificulta también el acceso a la infraestructura básica.
De los servicios básicos, la electricidad es el que tiene mayor cobertura en el municipio de Comasagua. La mayor parte de las comunidades rurales cuentan con electricidad, solamente La Lima, La Loma y San Francisco Potrerón, no tienen energía eléctrica. La cuota promedio por este servicio es de $6.82 dólares aproximadamente, aunque ésta es variable en función del consumo.
La Salud está cubierta con la llegada de un promotor, promotora, u otro tipo de asistencia en 27 de las 32 comunidades rurales y 17 cuenta con escuela.
En cuanto a las comunicaciones, la línea de teléfono no llega a 25 de las 32 comunidades, en algunos casos no hay acceso a línea telefónica en todo el cantón como en El Faro, El Rosario y San Francisco Potrerón; esto unido a la carencia de vías de comunicación en buen estado e inaccesibilidad al transporte público o simplemente accesos únicos en zonas de riesgo susceptibles a deslizamientos coloca a la población en situaciones constantes de riesgo. Un ejemplo de esto son las comunidades Cuyanigua y Zacatales que carecen de línea telefónica, acceso a transporte público y promotor de salud.
Sin embargo, el tema del transporte público no es algo generalizado en el Municipio ya que solo 7 de las 32 comunidades carecen de este servicio en un rango máximo de 2 km.
La infraestructura comunitaria es bastante deficiente, tan solo 2 comunidades (Sta. Adelaida y Los Castillos) poseen casa Comunal, que contrasta con el nivel de organización a nivel comunitario en el Municipio, ya que el 82% de las comunidades cuentan cuando menos con una Junta directiva y el 70% posee su ADESCO legalizada o en trámites de legalización. Esto deja ver un déficit del 94% en infraestructura comunitaria para el Municipio.
Los servicios con cobertura prácticamente nula son la recolección de desechos sólidos y la evacuación y tratamiento de aguas grises. La primera se da únicamente en la comunidad Vista Hermosa que es considerada como semi-urbana por su cercanía al casco Urbano. En cuanto al tratamiento de aguas residuales no existe en el área rural del Municipio de Comasagua según la información recabada. La siguiente tabla indica de qué servicios dispone cada comunidad.
En las páginas siguientes se detallan algunos de estos servicios.
Como ya se mencionó anteriormente son 7 las comunidades que carecen del servicio de transporte público[36]: El Tránsito, Los Zacatales, San José Guadalupe, San Francisco Potrerón, La Lima, Cuyanigua y La Loma.
Entre las que si tienen acceso al servicio podemos diferenciar tres categorías por características relevantes:
Comunidades a las cuales llega el transporte público: está son un total de 12 lo cual representa un 38% del área rural del Municipio.
Comunidades que deben recorrer una distancia razonable dentro de las áreas de acción del peatón equivalente a 1 km. o 17 mín. : estas son 11 comunidades que equivale a 34%.
Comunidades con recorridos que requieren un esfuerzo mayor, sin embargo por ser áreas rurales aun puede ser considerado como accesible, este rango es entre 1-2 km.: estas son 2 y equivalen al 3% del total A continuación se presenta el detalle para cada cantón.
En la siguiente tabla se presenta el detalle para cada cantón.
El siguiente gráfico muestra los tiempo de acceso a los servicios de salud de las comunidades más aisladas del Municipio; según estos datos las que presentan situación más critica son: La Loma y La Lima quienes deben caminar por 3 horas antes de llegar a un puesto de atención en salud, seguidas por los Zacatales con un tiempo de hora y media de recorrido. Estas condiciones hacen inviable la evacuación de enfermos graves y una mínima probabilidad de respuesta ante una emergencia.
El estudio realizado indica que la energía eléctrica llega al 62% de las familias pertenecientes al área rural del municipio de Comasagua, y al 78% de las comunidades, excepto a El Tránsito, San José, La Lima, La Loma y San Francisco Potrerón; esto significa que la cobertura no es total en todas las comunidades donde se reporta la red eléctrica.
De cada 100 familias 62 cuentan con el servicio, según lo muestra el gráfico siguiente:
El 52% de las comunidades cuentan con escuela, y si consideramos la población rural en edad escolar del municipio, llega al 70% la que tiene alguna escuela en su comunidad. Sin embargo, de estos 3,192 niños, niñas y jóvenes que forman el 70% del total de la población joven del municipio, el 30% no asiste a la escuela[37].
En la siguiente tabla se detallan los niveles educativos presentes en el área rural del Municipio:
Así mismo, es importante señalar la cantidad de alumnos por cada maestro la cual en promedio anda por los 35 alumnos de diferentes niveles.
La carencia de personal educativo en las áreas rurales vuelve deficiente dicha educación, ya que se ven obligados a impartir clases simultáneas a niños de diferentes niveles lo que resta calidad al proceso de enseñanza, adicional a esto los horarios muchas veces son cortos y la periodicidad no es necesariamente diaria ya que de cada 100 maestros solo 11 pertenecen a la comunidad, tomando en cuenta la dificultad de transporte y acceso en el área rural el poseer personal externo dificulta aun más la asistencia diaria de los maestros, esto sumado a la situación de inseguridad que se vive en algunas zonas.[38]
Las comunidades sin escuela son:
Hasta mayo del 2006 solo una comunidad, Vista Hermosa[39], cuenta con servicio de recolección de basura, el resto no tiene acceso al camión recolector ni a ninguna otra estrategia de manejo sostenible de los desechos sólidos, esto significa que el resto de la población rural la quema, entierra o no hace nada, se traslada a contaminar otro lugar. En el resto de comunidades muchas veces la población reconoce que los desechos no reciben ningún tratamiento, y que incluso son tirados de forma habitual en campos, ríos, quebradas o en el propio lote familiar. Esto revela la carencia de una gestión integral de los desechos sólidos para el área rural donde las condiciones de recolección de los mismos por parte de un tren de aseo son inviables en muchos casos, sin embargo, existen formas de manejar los volúmenes de desechos generados en beneficio de la población, evitando los problemas de contaminación, degradación ambiental e insalubridad que pueden generar las malas prácticas de manejo. Como ejemplo, la quema de desechos, especialmente plásticos, producen sustancias tóxicas que afectan en las vías respiratorias a mediano y largo plazo, con mucha más frecuencia en la población infantil que suelen ser los mas vulnerable. Además los promontorios de desechos generan vectores transmisores de enfermedades intestinales. Todo esto por supuesto aumenta la vulnerabilidad de la población.
La asistencia sanitaria básica con la que cuenta la población rural son las visitas de los Promotores de Salud del Ministerio de Salud Pública, que suelen ser vecinos de la propia comunidad capacitados para desarrollar actividades sanitarias básicas. Estos promotores de salud prestan una atención primaria, y para pasar consulta con doctores la población debe desplazarse hasta la Unidades de Salud en la cabecera municipal.
Del análisis de la información de campo se concluye que aunque la situación de la asistencia sanitaria debería ser completa, sólo el 9% de las comunidades rurales no son atendidas por los promotores de salud[40]. En el caso de población sería un 32% que no recibe asistencia.
En el caso de las comunidades que reciben visitas de los promotores de salud, un 15% de la población tiene la posibilidad de ser visitada a diario (en la mayoría de los casos los promotores residen en su misma comunidad) y un 29% es visitado quincenalmente o con menos frecuencia, el 35 % entre 1-6 meses, el 3% es visitado anualmente y el 9 % restante no tiene visitas periódicas programadas por parte del promotor, son visitados según las prioridades de cada época cuando hay campañas de vacunación, epidemias, etc.
En los siguientes gráficos se presentan gráficamente estos porcentajes.
En la tabla siguiente se indica el tipo de asistencia sanitaria que existe, la frecuencia de las visitas del Promotor (en caso de que lo haya) y el tiempo que se tarda en llegar a la Unidad de Salud de cada comunidad.
® Consideradas las comunidades que para tener acceso al servicio de transporte deben caminar distancias mayores a los 2 km.
® Estas deducciones se obtienen con dos márgenes de error a saber: 1) La población infantil y juvenil incluye también a los niños y niñas menores de 4 años y 2) no se han considerado las afluencias de infantes provenientes de comunidades vecinas, por lo que los cálculos podrían variar al realizar un estudio con grupos etarios mas específicos.
® En algunas escuelas los maestros dejaron de asistir por ser víctimas de asaltos.
® ubicada en la periferia del casco urbano.
® Según datos proporcionados por la propia población rural en Mayo de 2006.
En este apartado se analiza tanto la propiedad de los lotes como los tipos de vivienda según los materiales de construcción utilizados.
Distribución según la propiedad.
Gran parte de las familias de los cantones rurales de Comasagua no son propietarios de los lotes de vivienda, ya que aún un 65% de la población no tiene resuelto este aspecto.
El tema de la propiedad es un aspecto importante para el desarrollo comunal, ya que el no ser propietario impide a cualquier organización ejecutar proyectos de infraestructuras, vivienda, etc. en la comunidad.
Distribución según el tipo de vivienda:
Un poco más de un tercio de las viviendas de los cantones del municipio de Comasagua son de construcción mixta (34%), lo cual no significa que todas estas sean viviendas adecuadas y que les permita vivir dignamente; otro buen porcentaje de viviendas está construido con diferentes materiales como lámina, plástico o materiales de desecho (33%), aunque hay también un importante porcentaje de viviendas construidas de bahareque (29%) y el sistema constructivo menos utilizado es el adobe con tan solo un 4%, lo cual tiene su origen en la experiencia de los terremotos del año 2001, sin embargo existen formas previamente probadas de implementar este sistema constructivo de forma sismorresistente con las adecuadas mezclas de materiales y metodologías constructivas.
Si observamos el detalle por cantón, el mayor número de viviendas de adobe se da en los cantones El peñón y el Faro, en contraste con las viviendas de sistema mixto ubicadas en El Rosarios, Los Amates y la Shila. Importante de resaltar que los sistemas constructivos no convencionales ni formales como lámina, cartón, troncones, etc. constutiyen más del 50% en San Antonio, San Francisco Potrerón y El Matazano lo cual puede considerarse como un indicador de vulnerabilidad física para estas familias.
Las actividades económicas que desarrolla la población son básicamente agrícolas en todos los cantones, seguidos por el sector industria que ocupa más del 10% en los cantones El Matazano, El Conacaste y Los Amates[41]; el sector servicios esta por abajo del 10% en todos los cantones.
En resumen, de cada 10 habitantes 9 se dedica a la agricultura, dato importante de tomar en cuenta cuando se señala que solo el 35% de las familias son propietarias de sus lotes de vivienda. Entre las actividades principales referentes a la agricultura se destacan el café en la zona media y alta del municipio y el cultivo de granos básicos en la parte baja (cantón La Shila).
® Los cantones más cercanos a la carretera que comunica Comasagua con Santa Tecla.
En este apartado se describe la situación de las comunidades rurales en cuanto a su organización social. Las estructuras que se contemplaron para el levantamiento de la información de este capítulo son: Junta Directiva, ADESCO (Asociación de Desarrollo Comunal), ACE (Asociación Comunal para la Educación), Cooperativa Agraria y, por último, organizaciones que agrupen a varias comunidades. Destaca la escasa presencia de mujeres en las estructuras de poder comunales (en torno al 15%). Destaca el caso de la comunidad La flecha donde de los 13 componentes de la junta directiva 10 son mujeres En el cuadro se indica la situación en el año 2006 de cada una de las comunidades.
El 82% de las comunidades analizadas cuentan con una Junta Directiva de las cuales el 58% está legalizada (19 comunidades) y el 12% en trámites (4 comunidades).
En las comunidades rurales, la escuela pública puede estar administrada por los padres de los alumnos constituidos en una ACE. Ésta es la encargada de contratar a los maestros y de administrar los fondos que da el Ministerio de Educación para la escuela comunal. En 14 comunidades (de las 32 analizadas) hay padres de familia que forman parte de este tipo de organización. Existe cooperativa agraria tan sólo en 10 de las comunidades visitadas.
En cuanto a las instituciones u organizaciones que han trabajado en la zona, encontramos nombres como CORDES, Plan Internacional y Cruz Roja, que han trabajado en proyectos de vivienda, agua y saneamiento, producción agropecuaria y atención a la emergencia, entre otros.
De las 2,160 familias que viven en las comunidades rurales en el municipio de Comasagua, más de 1,078 no cuentan con sistema de abastecimiento. Es decir que el 50% de las familias en las comunidades rurales no dispone de suministro de agua potable.
Si hablamos de comunidades en lugar de familias, nos encontramos que tan sólo 6 comunidades cuentan con algún sistema de abastecimiento de agua para el total de su población, de las 27 restantes, 9 tienen un sistema parcial[42] y 18 no tienen acceso a sistema de agua potable, lo cual constituye un 55% de las comunidades.
En los siguientes apartados se especifica qué comunidades tienen sistema, el tipo de distribución y el modo de abastecimiento de las familias que no tienen acceso a sistema de agua potable.
Formas de abastecimiento de agua.
Del total de población en el ámbito rural en Comasagua, un 54% cuentan con sistema de abastecimiento de agua, el 33% mediante chorro domiciliar y el 18% restante por cantareras públicas.
Las comunidades sin sistemas de abastecimiento ascienden al 56% lo cual equivale al 49% de las familias de la población en estudio; la mayoría se abastece de manantiales (47.6% del total) mientras que un 1,5% van al río y tan sólo 0.1% se abastece de pozos particulares.
® Considerado que abastece a menos del 75% de la población.
De las 33 comunidades rurales del municipio, 18 comunidades no cuentan con sistema de abastecimiento de agua.
Como se ha visto, las familias que no tienen acceso a los sistemas se abastecen de pozos (particulares o comunales), manantiales y ríos. Dichas comunidades se encuentran en una situación más crítica que aquellas que cuentan con un sistema de abastecimiento de agua, aunque éste sea deficitario. A continuación se analiza el caso de cada comunidad en función del medio de abastecimiento mayoritario de la población.
Comunidades donde las familias se abastecen principalmente de manantiales, ríos o pozos.
Este es el caso de las 18 comunidades de los cantones del municipio de Comasagua, donde aproximadamente unas 1,031 familias[43] se abastecen mayoritariamente de manantiales y ríos (sólo 4 familias, un 0,1% se abastecen de pozos particulares).
Sin embargo, contrario a otros municipios, de las 18 comunidades sin sistema solo 3 superan el tiempo de espera de 1 hora en época seca, por lo que los tiempos de espera varían entre 15 y 30 mín. Aún así la mayoría (58%) no necesita esperar para obtener agua ni en época seca, ni por supuesto en época de lluvia.
No se tiene disponibilidad de datos en relación a la distancia que recorren las familias para traer el agua, loque se debería tener en cuenta para determinar la urgencia de ejecución de un sistema de agua.
Comunidades en las que las familias compran el agua[44].
En el caso concreto del municipio de Comasagua, no se tiene información de que la población en las comunidades rurales compre el agua.
Normalmente el agua se compra entre $1,50 y $2,00 el barril[45]. Por lo que para tener un abastecimiento óptimo[46], una familia media (de 5 miembros) debería gastar entre $120 y $160 mensuales, que supera el valor del salario mínimo[47]. En un municipio de características tan rurales como Comasagua se entiende que la población rural no pueda sin abastecimiento no pueda optar a este tipo de abastecimiento.
® El resto de familias que se abastecen de manantiales o ríos se ubican en comunidades donde hay sistema pero que no abastece al total de la población.
® Se consideran aquellas comunidades en las que más del 40% de las familias compran el agua.
® Un barril son 204.5 litros.
® Considerando un consumo de 80 litros / (persona · día)
® Salario mínimo establecido en 140$ al mes en zonas urbanas y 100$ en la zona rural.
Aquí se incluyen todas las comunidades que tienen algún tipo de sistema de abastecimiento, lo cual como puede verse no garantiza un suministro continuo, una dotación ni una calidad de agua aceptable (que incluya cloración) en mucho casos.
Los datos obtenidos en el diagnóstico indican que la cantidad de agua que se consume por persona depende de su modo de abastecimiento de las diferentes comunidades rurales de Comasagua. Es difícil valorar el consumo total real de las familias, ya que:
Hay familias con sistema que ocupan el agua solo para oficio y lavar pero van a tomar agua de manantiales.
Familias que solo se abastecen de agua de manantiales para tomar, van a lavar al río.
Aun así las diferencias de consumo no son tan elevadas entre las diferentes formas de abastecimiento, lo que si se hace evidente es que los sistemas individuales como la red domiciliar y los pozos particulares generan mayor consumo en la población como es de esperarse. De este modo las comunidades que disponen de abastecimiento particular como el sistema domiciliar consumen un promedio de 26.5 litros por habitante y día y los pozos particulares 23.98 litros por habitante dia, variando con respecto a las formas de abastecimiento que implican un mayor esfuerzo de recolección del líquido.
Se debe señalar que en los sistemas con cantareras el consumo desciende hasta tan sólo 15.2 litros por habitante y día, lo cual implica una dotación baja y un sistema de control social más alto que incluso en el abastecimiento por manantial cuyo consumo promedio es de 19.7 litros por habitante y dia.
Pero cabe considerar que el promedio de consumo reflejado esta basado en la media de los datos encuestados por lo que es difícil saber el consumo específico para cada modo de abastecimiento.
Sin embargo, la siguiente tabla recoge los consumos que se han registrado[48]:
Hay que tener en cuenta que este Plan Director propone un óptimo de consumo de 80 litros por habitante y día en el caso de sistemas domiciliares, y de 50 en el de suministro por cantareras públicas. En cualquier caso, se considera que una dotación inferior a los 40 litros por persona y día es insuficiente, con lo que los promedios de consumo en el Municipio andan muy por debajo de lo que se considera óptimo.
Cabe la pena mencionar que estos consumos indican el gasto de agua para beber y para el oficio de la casa (lavar trastes, cocinar, etc.), con lo que el consumo total será superior al indicado en la tabla, ya que para actividades como el aseo personal y para lavar ropa la población suele dirigirse a los ríos.
Consumo de agua en comunidades con sistema.
A continuación se resume en una tabla los datos para las comunidades que disponen de un sistema para relacionar el % de cobertura y el consumo medio de las familias.
Como se comentaba anteriormente, en la zona rural del municipio de Comasagua el promedio de consumo en el caso de distribución domiciliar es superior que en el caso de cantareras públicas aunque igualmente insuficiente. Destacan en comparación los consumos observados en las comunidades San Luís El Guineo. Algo menores pero también más elevados que la media se dan en La Dalia, Vista Hermosa y el Cacique, que a pesar de ser los más elevados en el área rural del Municipio, no sobrepasan los estándares con los que trabajamos.
Cabe hacer especial mención al sistema de San Luís El Guineo, que es un sistema donde claramente no se hace un uso racional del agua, existiendo un sobrante de agua, pero que se han opuesto a ampliar el sistema a otros sectores o comunidades cercanas, como La Violeta o La Cuchara, a pesar de quedar de manifiesto la abundancia de recurso.
Consumo de agua en comunidades que se abastecen principalmente de manantiales o de ríos.
Por la ubicación de Comasagua en la parte alta-media de la cordillera, este municipio se caracteriza por la cantidad de manantiales existentes, y de los cuales la población se abastece,(el 47% de la población),a pesar del gran déficit en infraestructura.
En la siguiente tabla se muestran los resultados:
Consumo de agua en comunidades en las que las familias se abastecen principalmente de pozos (particulares o comunales).
En el caso de Comasagua no se tienen reportes de pozos comunales existentes, únicamente 3 pozos particulares en Los Zacatales, San José Guadalupe y La Shila. donde parte de su población se abastece desde pozo particular. Esto es coherente con la posición geográfica del territorio en Comasagua, ya que es la parte alta y media de las cuencas se constituyen diversas zonas de recarga y afloramiento de acuíferos. En la siguiente tabla se resumen los resultados de los pozos indicados, aunque no constituyen por su escasez promedio de este tipo de consumo:
Consumo de agua en comunidades en las que las familias compran el agua.
Según la información recolectada no existen datos de compra de agua para abastecimiento, incluso los habitantes de la periferia de la ciudad que poseen el inconveniente de la calidad del agua que reciben, tienen acceso a manantiales cercanos de donde extraen el agua para beber.
® Información proporcionada por la población en las dinámicas de campo.
Se han obtenido datos de la calidad de las aguas de manantiales, pozos y sistemas con dos objetivos concretos:
Conocer la calidad microbiológica del agua de bebida actual de las comunidades rurales del municipio.
Conocer la calidad microbiológica y físico-química del agua de los manantiales con potencialidad de ser usados como fuente de captación para sistemas de abastecimiento futuros.
A continuación se muestra una tabla que indica los parámetros analizados en función del tipo de muestra y los objetivos del estudio:
También se han analizado los cloruros en aquellas muestras de manantiales o pozos potenciales que presentaban conductividades altas (superiores a los 100 ohm/cm).
Para cada comunidad se han elegido uno o dos puntos de muestreo. El criterio que se ha utilizado ha sido el de analizar aquellos manantiales o fuentes de dónde se abastece la mayoría de la población de la comunidad y aquellos que se han considerado fuentes potenciales para un futuro abastecimiento. En el análisis se han incluido muestras de aquellas comunidades que disponen de sistema de abastecimiento (ya sea total o parcial, y que se abastecen a partir de cantareras o sistema domiciliar).
Los resultados de los puntos analizados se encuentran en el Anexo 9. Analíticas Puntos de Agua. Hay que tener en cuenta que los resultados que se muestran son representativos del día en el que se tomó la muestra. En aquellos lugares en que los resultados no han sido satisfactorios se recomendaría un segundo muestreo antes de dar un diagnóstico definitivo. Estos resultados deben servirnos sólo a nivel orientativo, para evaluar la situación general de las comunidades.
Los análisis microbiológicos y fisicoquímicos se han realizado en los laboratorios de FUSADES durante el 2006.
En todos los casos se ha tomado como base la normativa salvadoreña (CONACYT) y los parámetros de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Se analizaron un total de 29 muestras de puntos de bebida de agua de la población:
13 muestras de sistemas de abastecimiento de agua
16 muestras de manantiales.
De las 29 muestras, a un total de 28 se le realizaron análisis microbiológicos y todas ellas presentaron contaminación por presencia de coliformes totales.
2 muestras presentan coliformes totales en valor inferior a 10 UFC/100ml.
5 presentan coliformes totales en un valor entre 10 y 99 UFC/100 ml.
21 presentan coliformes totales en valores superiores a las 100 UFC/100 ml.
De esta contaminación microbiológica, la debida a contaminación fecal (Coniformes Totales) es la siguiente:
Calidad del agua suministrada por los sistemas de abastecimiento.
Se analizaron 13 puntos de sistemas de abastecimiento pertenecientes a comunidades rurales del municipio de La Libertad. El agua que se ha analizado es la que bebe la población después del sistema de cloración, en el caso que hubiera. Se han tenido en cuenta sistemas de manantial y sistemas de pozos, ya sean excavados o perforados.
El 100% de los puntos que se analizaron estaban contaminados por coliformes totales:
0 muestras presentan coliformes totales en valor inferior a 10 UFC/100ml.
3 muestras presentan coliformes totales en un valor entre 10 y 99 UFC/100 ml.
10 muestras presentan coliformes totales en valores superiores a las 100 UFC/100 ml.
Por otro lado 1 de las muestras analizadas aparecen con los Nitratos por encima del límite permitido, y supera los 100 mg/l.
El resto de los valores medidos, de pH, conductividad, dureza, sulfatos, zinc, cloruros y manganeso se encuentran dentro de los límites normales considerados por la CONACYT y la OMS.
Calidad del agua de manantiales y pilas.
En los puntos de bebida que provienen de manantiales y pilas, se encontró que el 100% están contaminados microbiológicamente. Este hecho se debe básicamente a la ausencia de protección en pilas y manantiales, que los hace vulnerables a todo tipo de contaminación. Es de destacar que casi todas las muestras presentan indicador de contaminación fecal, lo que señala que se dan actividades de defecación cerca de manantiales y pilas. Las contaminaciones detectadas son muy elevadas:
12 de las 16 muestras presentan valores mayores de 100 UFC/100ml de coliformes totales o menos.
4 de 16 se encuentran entre 10 y 99 UFC/100ml de coliformes totales.
De las analíticas hechas a estas muestras 11 presentaban contaminación por E coli (representativa de la contaminación fecal).
Calidad del agua en pozos.
No se tomo ninguna muestra de agua de pozos.
En algunos manantiales que a priori se consideraron potencialmente adecuados para futuros sistemas de abastecimiento, se analizaron además de los coliformes, características como dureza, turbidez, nitratos, sulfatos, cobre, zinc, manganeso y hierro (metales presentes de forma natural en rocas de tipo volcánico).
Cabe destacar que se realizaron el análisis a 17 manantiales pensando que podían ser manantiales potenciales para el abastecimiento de la población.
De dichos análisis se dedujo que a todos los que se les realizó análisis microbiológicos (el 100% de las muestras) el resultado fue que estaban contaminados.
Del resto de parámetros analizados, resaltar, el caso del Manantial de Los Leones, que supera ligeramente los límites de Hierro.
Con el objetivo de conocer la calidad microbiológica y físico-química de los ríos se han obtenido datos de calidad del agua de algunos de los ríos más importantes que transcurren por la zona de trabajo del Plan Director. Los análisis no son de un mismo año, sino que el muestreo transcurrió entre el 2002 al 2006, dependiendo de la cuenca.
Como valoración general merecería la pena decir que las aguas de los ríos en el municipio de Comasagua presentan en todos los puntos analizados una situación de contaminación preocupante, hasta el punto de no ser considerados aptos para potabilizar mediante tratamientos convencionales, la calidad ambiental oscila entre mala y regular y no es recomendable su utilización para actividades recreativas, si para riego[49].
Debería analizarse esta situación de manera conjunta con el resto de municipios ubicados en cada cuenca, aguas arriba de los ríos, puesto que es una responsabilidad compartida y cualquier medida de recuperación de la calidad pasaría por una actuación paralela entre todas las alcaldías y comunidades que comparten cuenca.
Véase el Anexo 10. Analíticas de Ríos donde se encuentran los resultados de dichos análisis.
Cuenca de Majahual.
A esta cuenca pertenece el río Majahual y los análisis se realizaron en abril del 2006.
Tan solo se tiene una analítica de la parte alta-media de la cuenca, en la que no se destaca ningún parámetro físico-químico por encima de los límites de la norma salvadoreña. Sin embargo se observa una contaminación microbiológica importante, lo cual suele ser debido a la ausencia de tratamiento de aguas negras de las comunidades ubicadas aguas arriba.
Cuenca de Comasagua.
A esta cuenca pertenece el río Comasagua y su afluente el río Los Leones. Las analíticas fechan de abril de 2006.
De los análisis físicos químicos realizados no hay ningún parámetro que salga de la normativa salvadoreña para agua potable.
No es así en el caso del análisis microbiológico en que hay una clara contaminación, observándose un aumento de la contaminación desde la parte alta hasta la desembocadura, con unos valores muy superiores a lo permitido. Esta progresión no se cumple en un punto intermedio (011R03) en que la contaminación se reduce drásticamente, y que puede ser debido a un error en el muestreo.
Cuenca del Chilama.
Dentro de esta cuenca y afectando al área de Comasagua se encuentra el afluente del rio Chilama denominado Sacazil.
Todas las muestras analizadas se encuentran muy contaminadas microbiológicamente. Esto se debe básicamente a la ausencia de tratamiento de las aguas negras en toda la zona rural del sur del municipio de Santa Tecla. Cabe destacar que a medida que se va bajando por la cuenca la contaminación microbiológica aumenta considerablemente.
En general las muestras no presentan contaminación por fosfatos ni por sulfatos.
La demanda biológica de oxigeno se encuentra dentro de los rangos aceptables. Este hecho indica que en el momento de realización de los análisis no se producían grandes vertidos de agua de los beneficios de café u otras industrias. De todas formas es importante destacar que estos vertidos han sido identificados por las poblaciones en otras épocas del año, distintas a cuando se realizó el muestreo.
En 1 de las 2 muestras analizadas se encuentran valores superiores a los valores máximos permitidos de manganeso, estos valores se deben al paso de las aguas por materiales geológicos que de manera natural presentan estos compuestos.
Cuenca del Río Grande.
Todas las muestras analizadas muestran una contaminación a nivel microbiológico muy importante. Esto se debe principalmente a la existencia de cafetales aguas arriba, que fomentan un incremento de la contaminación biológica y a su vez a la ausencia de tratamiento de las aguas negras en las comunidades rurales que se encuentran aguas arriba del cauce del río. Como podemos observar, la presencia de contaminación microbiológica va incrementando a lo largo que se desciende en el cauce del río.
En general las muestras no presentan contaminación por nitratos, sulfatos, fosfatos, manganeso ni hierro; la turbidez y la dureza del agua se mantienen también en los rangos permitidos.
La demanda de oxígeno en este cauce se mantiene también dentro de los rangos aceptables, por lo tanto, deducimos que en el momento de realización de los análisis no se estaban produciendo grandes vertidos de industrias o cafetales.
A continuación se presenta el mapa de localización de los puntos de muestreo.
® Diagnóstico Nacional de la calidad de las aguas superficiales, MARN, SNET, 2007.
De las comunidades rurales visitadas en el municipio de Comasagua, en 16 de ellas la población se abastece de un sistema de agua de manera total o parcial, 11 comunidades cuentan con una distribución domiciliar; y 5 por cantareras (El Faro, Los Zacatales, 3 de Mayo, El Rosario, San Emilio y La Shila). En el caso de La Shila se da abastecimiento tanto domiciliar como por cantareras.
De los 16 sistemas sólo 6 de ellos abastecen a toda la comunidad[50], estos son San Luís El Guineo, El Faro, La Dalia, Santa Adelaida-Las Sirenas, La Shila y Bellos Horizontes, y todos excepto el de San Luís El Guineo que fue gestionado por la comunidad y La Dalia por CONARA[51], fueron construidos por la alcaldía. El resto de sistemas tan solo abastecen a las comunidades de forma parcial.
Cabe la pena mencionar el caso de Bellos Horizontes, un sistema nuevo (2006) que trata agua a partir del río Los Leones, pero cuya captación no fue diseñada correctamente por lo que deja de funcionar cuando el caudal del río crece e inunda la captación y el filtro. De cualquier modo la población no toma de esta agua, recurriendo a manantiales cercanos dicho uso.
Son 2 los casos en los que la comunidad ha tenido una participación activa y determinante para la construcción del sistema de agua; cabe también decir que en ambos casos, dichos sistemas presentan deficiencias técnicas, ya que según los datos recabados, su construcción ha sido determinada de manera más artesanal careciendo de un apoyo técnico adecuado; las comunidades son: La Lima y Los Zacatales, construido el primero con el apoyo de CORDES y el segundo por la alcaldía; en ambos casos solamente se proporcionó los materiales.
De los restantes sistemas de agua, la mayor parte de estos han sido ejecutados por parte de la Alcaldía con algún nivel de dirección técnica, el cual ha incluido trabajo comunitario como contraparte. Los otros han sido realizados por otras instituciones y/o ayuda externa como: Gobierno de Venezuela, CONARA, FONAVIPO y el antiguo dueño de la Hacienda en la comunidad 3 de mayo.
En cuanto al acceso de agua por cantareras las familias que se abastecen por este medio, mayoritariamente manifestaron que el sistema ha facilitado abastecerse de agua; sin embargo el 57% se quejó que éste nos es continuo y que es escaso.
Con excepción de los casos de las comunidades de La Lima y Cuyanigua que pagan una cuota de mantenimiento, pero insuficiente para la gestión total del sistema; las comunidades Los Zacatales y 3 de Mayo no pagan ni un canon para asegurar la sostenibilidad del sistema.
Para las restantes comunidades la cuota que se paga para el mantenimiento de los sistemas oscila entre los 2.2 y los 74.05 colones por familia al mes (entre $0.25 y $8.45).
En cuanto a la desinfección del agua se realizan diferentes métodos, sin embargo son solo 5 de las 16 comunidades con sistemas las que lo hacen.
La tabla siguiente muestra la opinión de la población en relación a su sistema de abastecimiento de agua potable.
® Se considera los sistemas que abastecen a más del 75% de la población.
® Comisión Nacional de Reconstrucción de Áreas.
Según los datos aportados en el levantamiento de información de este estudio, un 13% de la población rural del municipio de Comasagua no cuenta con sistema de letrinización (defecan al aire libre). Si a este dato le sumamos el porcentaje de familias que cuentan con letrinas de hoyo (el 53% de las familias rurales del municipio), tenemos que el 66% de la población rural no cuenta con un sistema de saneamiento adecuado.
Cabe comentar que según los criterios del presente Plan Director, sólo las letrinas aboneras y las de fosa séptica se consideran adecuadas como saneamiento de aguas negras, ya que las letrinas de hoyo conllevan un riesgo muy alto de contaminación de los acuíferos.
Este hecho genera un problema serio por la contaminación del agua en la zona, que repercute directamente en la población rural que se abastece en su mayoría de nacimientos y algunas familias de pozos de agua de la zona (ya sea directamente o a través de sistemas de abastecimiento).
Respecto a la evacuación de aguas grises, solamente Los Leones, La Lima y San Francisco Potrerón, cuentan con métodos de evacuación, y en el caso de este último también con sistema de tratamiento de aguas grises por medio de biofiltros familiares.
Partiendo de los datos descritos detalladamente en el capítulo 8.2.1.4 sobre Consumos de agua, se puede concluir que la población de las comunidades rurales del municipio de Comasagua está consumiendo actualmente en total un aproximado de 297.5 m3/día, equivalente a unos 3.44 l/s, lo que supone una dotación diaria aproximada de 29.2 litros por habitante, claramente por debajo del valor de 80 lpd que se estima como óptimo.
Para que toda la población rural del sur del municipio tuviera un suministro óptimo de agua (dotación de 80 lpd), son necesarios casi 815 m3 al día (unos 9.4 l/s) en la actualidad y más de 1,388 m3 al día (16.07 l/s) considerando un crecimiento de la población a 20 años del 2,7%.
Para una dotación aceptable de agua (50 lpd), estas cifras descienden hasta valores próximos a los 509.15 m3 al día (5.89 l/s) en la actualidad y de 868 m3 al día (10.06 l/s) en el futuro.
Por otro lado se han visitado 176 manantiales en la zona y 1 pozo en la comunidad Cuyanigua. Algunos de los manantiales han resultado ser sólo de invierno, secándose prácticamente por completo en la época seca; sin embargo existen caudales importantes de los manantiales que se mantienen en la época crítica de verano, los cuales aportan un aproximado de 64.02 l/s, 24 de estos manantiales más caudalosos[52] superan el caudal de los 31 l/s.
Un resultado importante que arroja el diagnóstico, es que con la disponibilidad de agua en el municipio, se puede cubrir la demanda actual de 9.43 l/s, y cubrir la demanda futura a 20 años plazo, a partir de los manantiales que se ubican en el municipio, lo cual no debe significar descuidar la protección de los manantiales y las áreas de recarga, que con el crecimiento urbano puede tener significativos cambios en pocos años si no se planifica la gestión del territorio y se toman medidas preventivas de protección y gestión integral de recurso hídrico.
Se considera necesario realizar mayores estudios que revelen la situación hídrica (balance hídrico) no solo del Municipio sino más bien de las cuencas hidrográficas que lo recorren en conjunto con los Municipios aledaños.
Además se recomiendan algunas actuaciones encaminadas a garantizar la protección y conservación del recurso:
En primer lugar, promover una gestión racional del recurso disponible en la actualidad, primando el uso familiar a todos los demás y bajo criterios de reparto equitativo entre toda la población.
En segundo lugar, garantizar la protección de los recursos hídricos y planificar el desarrollo territorial teniendo en cuenta la protección de las zonas de recarga de los acuíferos.
Por último, asociarse y coordinarse para una gestión de los recursos que vaya más allá de la estructura política administrativa, con una visión territorial global que asegure la cobertura de las necesidades de toda la población (en especial la población rural) que garantice un desarrollo adecuado de estas comunidades y el asentamiento definitivo de la población.
® Manantiales cuyo aforo supera los 0,5 l/s
El Sistema que abastece al casco urbano de Comasagua es un sistema de ANDA que ha sido gestionado por la alcaldía.
Tras los terremotos los manantiales que abastecen dicho sistema disminuyeron considerablemente su caudal dejando en déficit de agua a la población. En respuesta a la emergencia el Oxfam UK a través de CORDES facilitó la instalación de un tanque provisional para captar agua del Río El Refugio y abastecer a la población. Esta solución provisional se volvió permanente siendo este el actual sistema que abastece al casco urbano y zonas semiurbanas de los alrededores, compaginando los dos sistemas para un total de 530 usuarios aproximadamente. A continuación se describen los sistemas:
El sistema antiguo a partir de agua de los manantiales El Pepetal y La Bomba. [53].
Este sistema abastecía principalmente a los Barrios Guadalupe, el Centro y el Calvario con un tanque de captación de 15 m³ aproximadamente, que recibe el agua por gravedad, donde se cloraba y distribuía por un sistema de gravedad con tubería de 2". Actualmente el caudal que proporcionan ambos manantiales ha disminuido y abastece únicamente a un promedio de 30 familias.
El sistema provisional a partir del Río El Refugio.
Este sistema capta el agua a través de un dique artesanal, que desvía el agua hacia una tubería conectada al tanque de captación desde donde se bombea (Bomba de 15 HP) hacia el tanque de distribución provisional (el cual posee filtraciones) ubicado en terreno de la Alcaldía al lado de la cancha de fútbol por un promedio de 19-20 horas de bombeo diario. Este sistema abastece por gravedad a la población con déficit del antiguo sistema, a la comunidad Venezuela, a 18 familias de Vista Hermosa y parte de Jardines del Bosque. En total son 500 familias aproximadamente las beneficiarias de este sistema.
Cabe mencionar que el agua del río El Refugio esta contaminada y actualmente el sistema no trata el agua, por lo que muchas de las familias beneficiarias deben abastecerse por otros medios para beber.
El sistema en funcionamiento responde al siguiente gráfico:
Como búsqueda de solución al problema del abastecimiento al casco urbano de la ciudad de Comasagua y sus alrededores, ANDA está ejecutando un proyecto con fondos del Banco Alemán (KFW), con el objetivo de mejorar y ampliar a 800 mechas en total, el actual sistema, bombeando las 24 horas.
Dicho proyecto contempla 3 etapas de ejecución:
Diseño: a cargo de ANDA asignado a una empresa consultora.
Construcción: a cargo de ANDA y asignado a empresa constructora.
Acompañamiento social: a realizarse por CARE, enfocado hacia el fortalecimiento de la gestión municipal del sistema.
La ejecución se traduce en dos etapas: la primera que comprende el tramo desde la extracción del agua en el río El Refugio bombeando hasta el tanque de distribución incluyendo la construcción del tanque permanente, la cual esta a cargo de ANDA; y la segunda que comprende la planta de tratamiento previo a la llegada al tanque de distribución donde se clorará el agua, más la tubería de distribución para la red domiciliar a cargo del Banco Alemán.
Con este proyecto se pretende mejorar la calidad y disponibilidad de agua a los antiguos usuarios y ampliar el sistema a un aproximado de 800 usuarios. Los barrios que se abastecerán a partir de esta ampliación y mejora del sistema son: Barrios Guadalupe, el Centro y el Calvario, Colonias Venezuela, Jardines del Bosque, Santa Elisa y San Rafael.
La modalidad de gestión responde a la estrategia de descentralización de los sistemas de abastecimiento de agua, trasladando la responsabilidad de la gestión a los gobiernos municipales; para esto CARE acompañará el proceso de administración del sistema, con lo cual uno de los primeros requisitos es la creación de un departamento de agua responsable de llevar la administración del sistema de forma separada de las otras partidas municipales. Se busca volver el sistema sostenible de forma que la municipalidad pueda minimizar el actual subsidio al mismo, a través de la creación de bloques de consumo con tarifas diferenciadas de acuerdo a la dotación para cada usuario.
Por otro lado el usuario deberá cumplir con dos requisitos básicos: aceptar la micro-medición (contador por cada mecha) y garantizar el tratamiento de las aguas servidas domiciliares por cualquiera de los métodos avalado por las instancias competentes.
® Ubicados en la finca Germania.
Para el diseño de las alternativas propuestas, se ha planteado la situación óptima a la que se quiere llegar para garantizar el suministro de agua suficiente (en cuanto a calidad y cantidad) y un saneamiento adecuado en la zona de trabajo. En este capítulo vamos a ver cuál es esa situación deseada, así como los criterios de cálculo que se han seguido para el desarrollo de las alternativas.
Véase el Anexo 7. Criterios de Cálculo para más detalle sobre todos los aspectos relativos al diseño y cálculo de las alternativas planteadas.
Se ha propuesto por lo menos una alternativa de abastecimiento de agua potable para todas las comunidades visitadas en el desarrollo de este proyecto, excepto para aquellas consideradas ilegales por la alcaldía del municipio o las que están ubicadas en zona de riesgo geológico[54]. En estos casos se recomienda la reubicación de la población ya que proponer un sistema significaría perpetuar la situación de riesgo o ilegalidad.
® Según informes técnicos disponibles.
La población de diseño debe tener en cuenta la cantidad de usuarios durante la vida útil del sistema. Así, esta población de diseño se debe calcular teniendo en cuenta la población actual, el horizonte de diseño y el crecimiento poblacional:
La población actual es la cantidad de habitantes determinados por los censos obtenidos en las comunidades. Cuando ha sido posible, se ha contrastado el resultado de dicho censo con el proporcionado por las unidades de salud. En caso de discordancia se ha trabajado con los datos de población más altos.
Se entiende por horizonte de diseño de un sistema el tiempo comprendido entre su puesta en servicio y el momento en que su uso sobrepasa las condiciones establecidas en el diseño. Los dos aspectos principales que intervienen en el periodo de diseño son la durabilidad de las instalaciones y su capacidad para prestar un servicio en las condiciones previstas. El horizonte de diseño que establece ANDA para sistemas rurales y que se han adoptado también en este estudio es de 20 años.
Se ha adoptado una tasa de crecimiento anual del 2.7%. Según la OMS, la tasa de crecimiento de El Salvador es del 2.1%; sin embargo, las condiciones actuales en la Cordillera del Bálsamo y los indicios y posibilidades de crecimiento poblacional sugieren una tasa mayor, como la adoptada en este Plan.
La población futura a servir, o población de diseño, se ha establecido mediante proyección geométrica de la siguiente manera:
Se considera que el tipo de sistema domiciliar es más adecuado que los sistemas por cantareras públicas, ya que su gestión, en términos de pago de cuotas y organización de la población, es más fácil, y se considera que toda persona debe tener acceso a un suministro de agua potable en su vivienda si es posible. Es por ello que se prioriza siempre el diseño de una distribución domiciliar, excepto cuando el agua disponible no alcance las dotaciones consideradas adecuadas para estos sistemas. En ese caso se propondrá un sistema por cantareras.
Así mismo, si el porcentaje de familias propietarias de sus lotes en una comunidad es inferior al 30%, el sistema a diseñar también será por cantareras públicas.
Cálculo del número de cantareras.
Según los parámetros de ANDA el número de cantareras de un sistema rural se establece considerando un promedio de 12 familias por cada cantarera.
En el presente estudio, se ha considerado, además del tiempo de espera que puede suponer el número de familias con acceso a una misma cantarera, la distancia (o tiempo de acceso) a la misma, estableciendo los siguientes valores:
Distancia óptima a cantarera: máximo 250 m
Distancia aceptable a cantarera: 250-500 m. (5-10 minutos aprox. caminando; hasta 15 minutos por terreno accidentado).
Según la dispersión poblacional encontrada en las comunidades rurales, se ha establecido como valor óptimo el de 7 u 8 familias por cantarera, mientras que se considera aceptable el intervalo de 8 a 12 familias por cantarera.
Se consideran fuentes de agua las formaciones naturales o infraestructuras de ANDA que permitan la captación del agua.
En aquellos casos en que no se dispone de los recursos hídricos necesarios para el suministro autónomo de la población (a partir de fuentes propias de agua), ANDA debe asumir la responsabilidad del suministro de agua potable.
En manantiales se ha aforado el caudal (Qn). Pero los criterios ambientales de ESF-ACUA marcan como objetivo básico no agotar las fuentes, por lo que cualquier sistema de abastecimiento diseñado empleará el caudal útil de la fuente (Qu), inferior a Qn. Este caudal útil equivale al 77% del caudal del manantial; el resto, un 23%, se considera caudal ecológico.
Para el diseño de los sistemas se debe tener en cuenta el caso más desfavorable en cuanto a la disponibilidad de agua de las fuentes. En este estudio se han hecho varios aforos, tanto en época seca como en época lluviosa y ha quedado patente la gran diferencia que pueden presentar algunos manantiales en cuanto a su caudal. Es por ello que siempre se debe escoger el caudal crítico, es decir el menor caudal obtenido de una serie de aforos a lo largo del año (suele ser en época de estiaje, hacia marzo o abril). Así pues, el caudal útil se calculará a partir de este caudal crítico.
Se ha planteado, en algunos casos, la opción de abastecerse a partir de agua subterránea, ya sea mediante pozos dotados con una bomba manual (también denominados pozos cantareras, PCA) o bien a partir de la captación de pozos por bombeo y conectando a un sistema por domiciliar o por cantareras. La viabilidad de ambas opciones está totalmente condicionada a la presencia de agua subterránea en la zona, información que tan sólo puede obtenerse con la realización de un estudio hidrogeológico.
Los sistemas de abastecimiento por pozos encarecen la inversión, por este motivo, se propone en algunas comunidades, la excavación manual de pozos y la colocación de bombas manuales que facilita la extracción. Igualmente, estas soluciones pasan por la realización de un estudio hidrogeológico que confirme la presencia de agua y la capacidad de recarga del acuífero.
Para ambos casos, se supone en los cálculos, la disponibilidad suficiente de agua.
Como opción última y siempre posible, puede recurrirse a la construcción de tanques de agua lluvia. No obstante, esta actuación se considera una solución temporal y preferiblemente aplicarse únicamente como complemento y no como solución única al abastecimiento.
Hay diversos parámetros, en el ámbito nacional y mundial, para estandarizar la cantidad de agua de consumo humano en zonas rurales:
ESF [55]
ANDA [56]
FISDL [57]
OMS [58]
Teniendo en cuenta que el agua es un recurso hídrico que escasea en la Cordillera del Bálsamo, que la población está habituada a consumir poca agua y de forma bastante homogénea, y partiendo de las dotaciones establecidas por los diferentes organismos y la experiencia de ACUA-ESF, este Plan Director ha fijado la dotación óptima de diseño en zonas rurales del sur de la Cordillera del Bálsamo en 80 lpd para distribuciones domiciliares y 50 lpd para sistemas por cantareras.
Así, para el diseño de infraestructuras de abastecimiento, se han establecido los siguientes rangos de dotaciones en función del manantial disponible y el tipo de distribución:
Se recomienda que en la medida de lo posible se utilicen los valores más altos de dotación para lograr un mayor beneficio de la comunidad.
Diseñar los sistemas respetando siempre un caudal ecológico
Las dotaciones se calculan a partir de los consumos medios, verificando siempre que el caudal útil lo proporcione. En caso contrario hay que adaptar las dotaciones al caudal útil.
Las conducciones por gravedad se diseñan con el consumo máximo diario.
Las distribuciones domiciliares se diseñan con caudal máximo horario y las cantareras con 0.2 l/s, para evitar la formación de colas.
® Estudio de Ignasi Salvador, ESF, 2000.
® ANDA, Normas técnicas de diseño para proyectos de abastecimiento de agua potable rural. Criterios Básicos.
® Proyectos del Fondo de Inversión Social para el Desarrollo local de El Salvador. Organismo Gubernamental.
® Organización Mundial de la Salud.
Todo sistema genera unos gastos de operación y mantenimiento que se deben cubrir mediante el pago de cuotas repercutidas a cada familia beneficiaria. En este estudio se propone que estas cuotas no sean superiores a 60 colones por familia al mes (6,86 dólares / familia / mes), para garantizar la sostenibilidad del sistema. El valor óptimo se considera de 30 colones por familia y mes (3,43 dólares /familia /mes) y por tanto el intervalo aceptable es de 30-60 colones por familia y mes.
El cálculo de estos parámetros está basado en la experiencia de ACUA en las comunidades rurales del país, teniéndose en cuenta que los ingresos de las familias rurales son muy bajos; el jornal es de unos 35 colones (4 dólares). La cuota máxima debería estar en cada caso en torno al 3% de los ingresos mensuales de una familia.
Para estimar la cuota de cada alternativa se han tenido en cuenta varios elementos como el costo de la electricidad (para los sistemas con bombeos), la cuota de ANDA (para aquellas comunidades que requieran conexión de ANDA), la amortización del sistema (un 30% del costo de los materiales en 20 años) y/o de la bomba (en aproximadamente 5 años), así como los costes de fontanería. De este modo se cubren los gastos de operación y mantenimiento del sistema.
Los tanques de distribución se dimensionan en función del consumo medio diario previsto, aunque su volumen se puede optimizar en función de los patrones de consumo. Los tanques de bombeo se dimensionan en función del consumo medio diario, pero sobretodo en base al régimen de funcionamiento de la bomba.
Las tuberías de impulsión se diseñan de hierro galvanizado y las de distribución con PVC enterrado, siempre y cuando el terreno se pueda excavar.
Se recomienda que el diámetro mínimo de las tuberías de captación, aducción y distribución sea 0.75.
Para diámetros menores a 0.5 encontraríamos problemas de obturación (ya que las aguas de captación pueden llevar finos). Se recomienda utilizar el diámetro 0.5 solamente en las acometidas.
La presión mínima requerida en cualquier punto de la distribución principal diseñada es de 5 mca, y la presión máxima aceptable es 80 mca, que es un valor que puede soportar un grifo normal. Si se sobrepasa este valor se debe colocar una tanquilla rompe presión.
Todo sistema de abastecimiento deberá cumplir los parámetros establecidos por la normativa salvadoreña obligatoria para la calidad de Agua Potable (CONACYT) para la prevención y control de la contaminación de las aguas.
En todos los proyectos a desarrollar se debe garantizar el suministro de un agua de calidad y en cantidad suficiente para cubrir las necesidades de la población de las comunidades rurales. Pero no sólo de la población actual, sino también de la futura. Es por ello muy importante proteger las fuentes de agua, para conservar el máximo posible, e incluso aumentar si cabe, el caudal disponible para el futuro.
Este aspecto, muy necesario dada la escasez de agua en muchos puntos del país, se ha contemplado ya en las alternativas propuestas y en los presupuestos que se presentan en el capítulo siguiente. Para su cálculo se ha desarrollado un presupuesto tipo en función del terreno a proteger y la vegetación existente. Véase Anexo 8. Presupuesto tipo.
Al implementar en una comunidad rural un proyecto de abastecimiento de agua potable, sus beneficiarios incrementan el consumo de agua, pasando fácilmente de cantidades que rondan los 20-25 lpd a unos 40-50 lpd, aumentando también las aguas residuales generadas por esa población. Si estas aguas servidas o grises corren libremente por las calles o se encharcan en los lotes de la vivienda o en el exterior, se pueden generar rápidamente focos de enfermedades víricas y parasitarias que afectan sobretodo a los niños y niñas. Es por ello que se considera que todo proyecto de abastecimiento de agua debe ir acompañado de la ejecución del correspondiente sistema de saneamiento de aguas grises, que recoja, canalice, y trate estas aguas antes de verterlas de nuevo al medio o las reutilice en otras actividades como las agrícolas.
Como sistemas deseables de saneamiento de aguas grises se plantean dos tipos diferentes, que se deberán aplicar en función de la dispersión de la población. Estos tipos son:
Para comunidades de población dispersa, la solución más rentable es aquella que contempla un saneamiento autónomo, consistente en que cada familia disponga de un biofiltro. Este sistema consiste en un filtro lento de arena al que cae el agua de la pila. Allí el agua atraviesa las diferentes capas de arena que conforman el biofiltro para caer a otra tubería en donde se puede recoger el agua ya filtrada, para su reutilización. (Véase Anexo 6. Biofiltros familiares para el tratamiento de aguas grises)
En comunidades densamente pobladas, sin embargo se propone la evacuación de las aguas grises mediante una red de alcantarillado que dirija el agua a una planta de tratamiento que, a nivel comunal, cantonal o regional, depure el agua antes de verterla o reutilizarla.
El coste de los biofiltros es muy bajo, por lo que se trata de un sistema muy viable. Para las plantas comunales, es necesaria una concentración de población importante para que sea rentable su instalación y mantenimiento.
Se ha aplicado el principio básico de que el sistema de letrinización no contamine los acuíferos. Es por ello que en todos los casos se propone la construcción de letrinas aboneras (una por familia), incluso en los casos en que las familias dispongan ya de letrinas de fosa o de hoyo, ya que no queda garantizado el aislamiento de éstas del medio. (Véase Anexo 5. Letrinas aboneras).
Los nueve cantones del municipio de Comasagua comprenden una población rural de casi 9,800 personas, de los cuales más de la mitad no cuenta con ningún tipo de sistema de abastecimiento de agua.
De las 32 comunidades rurales del municipio, el 55% de las mismas (18 comunidades) no cuentan con sistema de abastecimiento.
En la tabla siguiente se presenta un resumen de la situación actual de cada comunidad, si existe sistema de abastecimiento, el tipo de distribución, si existe algún tipo de saneamiento de aguas grises y letrinización, la población de la comunidad y comentarios que puedan ser de interés para comprender la problemática en torno al abastecimiento y el saneamiento de agua.
A continuación se presentan las alternativas de abastecimiento que se han considerado más viables teniendo en cuenta la totalidad de comunidades estudiadas.
Para cada comunidad se ha intentado presentar dos o tres alternativas de abastecimiento viables, para asegurar que en caso de hallarse dificultades insalvables en la gestión de alguna de ellas, se disponga de otras posibilidades.
Las alternativas se han diseñado partiendo de una visión de conjunto de las necesidades de todas las comunidades lo que en ocasiones lleva a agrupar comunidades con un mismo sistema de abastecimiento. Para eso es necesaria la organización de las comunidades rurales y la interacción de sus posibles estructuras organizadas con las de otras comunidades con quien compartan la fuente de agua para su conservación y la creación de comités u otros organismos de gestión conjunta del agua.
Es importante comentar que en el planteamiento de alternativas de abastecimiento y saneamiento de agua se ha tenido en cuenta la posible situación de riesgo geológico en que se puedan encontrar algunas comunidades. Por esta razón se ha descartado el diseño de alternativas para Los Amates por el hecho de que se encuentra en zona de riesgo y ha sido aconsejada la reubicación de la mayor parte de la comunidad.
En el siguiente cuadro se resumen de forma esquemática las alternativas que se han diseñado para cada una de las comunidades. Las primeras tres columnas (después del nombre del cantón y la comunidad) representan la descripción de la alternativa: el número de alternativa que se le ha dado y el tipo de propuesta de actuación. Éstas están ordenadas bajo la fila que indica con P1, P2 o P3 la prioridad que se ha dado a cada una. Así, bajo los criterios aplicados, se ha colocado la alternativa que se considera prioritaria de una comunidad (la más beneficiosa para su población) en la primera columna (bajo la clasificación P1), aunque debería valorarse con cada comunidad cual es la propuesta más viable en la actualidad. Las tres siguientes columnas indican, relacionadamente con las tres anteriores qué tipo de fuente se propone, si el sistema se plantea con bombeo o por gravedad y si la distribución es domiciliar o por cantareras públicas. Y en las tres últimas columnas se presenta el presupuesto de abastecimiento y protección de la fuente (en caso necesario) que supone cada propuesta así como la cuota que se estima que cada familia debería pagar mensualmente para el mantenimiento del sistema.
Véase que en el cuadro las alternativas compartidas por varias comunidades se han pintado del mismo color para hacer más entendible el esquema y en este caso el presupuesto indicado las incluye a todas.
as inversiones necesarias para la ejecución de los proyectos de abastecimiento y protección de las fuentes de agua varían bastante oscilando entre los 40 mil y los 640 mil dólares[59]. El promedio de inversión por persona resulta de unos 177 dólares, aunque en algún caso concreto la cifra puede alcanzar los 630 dólares por habitante, ya que en algunos casos las fuentes de agua están bastante alejadas de la comunidad o hay comunidades relativamente pequeñas.
En cuanto a la cuota a pagar en concepto de operación y mantenimiento de los sistemas, obtenemos un promedio de unos 3.44$, con máximos de hasta 6.57$.
Cantón El Concacaste.
Este cantón cuenta con las siguientes comunidades:
Comunidad San Luís El Guineo:
Como el sistema de abastecimiento existente se encuentra en buenas condiciones no se recomiendan mejoras. La única recomendación sería regular el consumo de agua, ya que es bastante elevado (246 l/persona/dia), con más de un barril por persona al día. Se aconseja un buen uso del manantial del actual sistema, ya que el agua sería suficiente como para compartir con otras comunidades que actualmente no tienen sistema de abastecimiento.
Comunidad Vista Hermosa:
En el caso de esta comunidad en la periferia del casco urbano, no se tiene seguridad de que vaya a ser considerada para la ampliación del sistema que actualmente abastece al casco urbano donde ANDA está actualmente mejorando y dando ampliación al servicio. Esta sería la opción primera para la comunidad, ya que se encuentra relativamente cercana al casco urbano y algunas familias ya se abastecen de ese sistema.
En segundo lugar la alternativa 523 plantea la construcción de uns sistema domiciliar nuevo a partir de un manantial cercano, Los Colochos para proporcionar una dotación de dos barriles por familia al día (80 l/persona/día). El presupuesto total para esta alternativa es de unos 85,000$ y la cuota de mantenimiento estimada es de 2.00$.
Comunidad El Tránsito:
En primer lugar se aconseja la construcción de un nuevo sistema domiciliar para El Transito y Los Leones (alternativa 503) a partir de dos manantiales en la finca Los Leones para proporcionar una dotación de barril y medio por familia al dia (60 l/persona/dia), teniendo en cuenta el crecimiento de la población en 20 años. El presupuesto total para esta alternativa es de unos 95,000$ en total y la cuota de mantenimiento estimada es de 6,19$ por familia al mes.
Como no se han encontrado otras fuentes donde se vea viabilidad para garantizar el abastecimiento, y a menos que sean incluidos por la alcaldía dentro del proyecto mediante el cual van a abastecer a la comunidad Vista Hermosa, otra posibilidad sería la construcción de tanques de Agua lluvia familiares (alternativa 506). Se deberían construir 11 tanques con capacidad de 36m3 para garantizar que se pueda acumular el agua necesaria para la época seca para cada familia considerando una dotación de 50 l/persona/día (barril y cuarto por familia al día). Esta alternativa tiene un presupuesto de casi unos 41,000$.
Comunidad Los Leones:
Cabe mencionar en primer lugar que es necesario llevar a cabo un estudio para determinar la situación de riesgo de la comunidad y las recomendaciones necesarias para garantizar que la población no vive en situación de riesgo, ya que parece que pudiera haber problemas con algunas viviendas. No se recomienda que se lleven a cabo las recomendaciones mencionadas a continuación hasta que no se tenga clara la situación de la comunidad.
En primer lugar se aconseja la construcción de un sistema nuevo compartido entre La Violeta, La Cuchara, Los Leones, San José, La Dalia, San Rafael-El Tronconal, la Finquita y el Tigre y El Cacique (alternativa 500) a partir de dos manantiales de San José (50205M04) y (50205M03) otro en Los Leones (50206M03). Esta alternativa necesita de un bombeo y considera una distribución domiciliar, excepto en El Cacique que sería por cantareras ya que no son dueños de los lotes de viviendas. Teniendo en cuenta el crecimiento de la población en 20 años la dotación propuesta es de 55 l/persona al día (más de barril y cuarto por familia al día). El presupuesto total para esta alternativa es de casi 250,000$ y la cuota de mantenimiento calculada sería de 3,19$ por familia al mes.
En segundo lugar se aconseja la construcción de un sistema compartido con El Tránsito (alternativa 506), como ya se explicó más arriba.
Comunidad San Rafael-El Tronconal:
Su primera opción es un sistema compartido según la alternativa 500, que coincide con lo explicado más arriba para la comunidad Los Leones.
En segundo lugar se aconseja la construcción de un sistema nuevo por cantareras a partir de un manantial de la comunidad (alternativa 505). Teniendo en cuenta el crecimiento de la población en 20 años la dotación prevista es de 40 l/pd (un barril por familia al dia). El presupuesto en este caso sería de unos 68,000$ y la cuota de mantenimiento 5,76$ por familia al mes.
La Violeta-Arcoiris:
Otra posibilidad sería la construcción de tanques de Agua lluvia familiares (alternativa 507). Se deberían construir 85 tanques con capacidad de 36m3 para garantizar que se pueda acumular el agua necesaria para la época seca para cada familia considerando una dotación de 50 l/persona/día (barril y cuarto por familia al día). Esta alternativa tiene un presupuesto de unos 265,000$.
Otra posibilidad sería la construcción de tanques de Agua lluvia familiares (alternativa 508). Se deberían construir 12 tanques con capacidad de 36m3 para garantizar que se pueda acumular el agua necesaria para la época seca para cada familia considerando una dotación de 50 l/persona/día (barril y cuarto por familia al día). Esta alternativa tiene un presupuesto de unos 44,000$.
Otra posibilidad sería la construcción de tanques de Agua lluvia familiares (alternativa 509). Se deberían construir 35 tanques con capacidad de 36m3 para garantizar que se pueda acumular el agua necesaria para la época seca para cada familia considerando una dotación de 50 l/persona/día (barril y cuarto por familia al día). Esta alternativa tiene un presupuesto de unos 114,000$.
El Cacique:
En caso de que esa opción no se pudiera llevar a cabo se propone otra segunda opción que sería la construcción de un sistema de abastecimiento para El Cacique, La Dalia, La Finquita y el Tigre (alternativa 502). Esta opción se fundamenta en la unión de las fuentes de las que actualmente se abastecen La Dalia y El Cacique incluyendo también a La Finquita y El tigre, con una dotación de 50 litros/persona/día (barril y cuarto por familia al día), teniendo en cuenta el crecimiento de la población en 20 años. El presupuesto necesario sería de 144,679$ y la cuota de 4.48$ por familia y mes.
Cantón El Faro.
Este cantón cuenta con 4 comunidades rurales:
Comunidad La Dalia:
La segunda opción consiste en la alternativa 502 compartida con El Cacique y explicada arriba.
Comunidad El Faro:
En primer lugar la alternativa 524, compartida por varias comunidades: El Faro, La Lima, Los Cortez, San Jose, El Peñón, El Sitio, Bellos horizontes, La Shila, Cuyanigua y La Loma a partir del manantial Agua Caliente. El sistema contempla una distribución domiciliar para todas las comunidades excepto para El Faro, El Peñón y La Shila, que se cubre con cantareras. El presupuesto total estimado es de unos 657,000$ y la cuota de mantenimiento recomendada es de unos 3,29$ por familia al mes.
En segundo lugar se propone la alternativa 540 para arreglar y ampliar el sistema existente añadiendo un tercer manantial (El Cerro) para garantizar la dotación de 40 litros/persona/día (un barril por familia al día) considerando el crecimiento de la población en 20 años. También se propone instalar una parte de la tubería de distribución nueva ampliando el número de cantareras, así como ampliar el tanque de distribución. El presupuesto estimado es de unos 72,000$ y la cuota de mantenimiento recomendada es de 1.92$ por familia al mes.
En segundo lugar se propone la alternativa 526 ampliando el sistema con otro manantial (San Rafael) que garantiza una dotación de 50 litros/persona/día (un barril y cuarto por familia al día) considerando el crecimiento de la población en 20 años. También se propone instalar una parte de la tubería de distribución nueva ampliando el número de cantareras, así como ampliar el tanque de distribución. El presupuesto estimado es de unos 101,000$ y la cuota de mantenimiento recomendada es de 2,13$ por familia al mes.
Comunidad La Lima:
En primer lugar se propone la alternativa 524 compartida con varias comunidades y que esta explicada arriba.
En segundo lugar se propone la alternativa 528, con la construcción de un sistema nuevo a partir del manantial El Zapote para proporcionar una dotación de 70 litros/persona/día (un barril y tres cuartos por familia al día) considerando el crecimiento de la población en 20 años. El presupuesto necesario para llevar a cabo este proyecto sería de unos 66,000$ y la cuota necesaria de mantenimiento es de unos 5,64$ por familia al mes.
Comunidad Los Cortez:
En segundo lugar se propone la alternativa 530, con la construcción de un sistema nuevo a partir del manantial Los González para proporcionar una dotación de 50 litros/persona/día (un barril y cuarto por familia al día) considerando el crecimiento de la población en 20 años. El presupuesto necesario para llevar a cabo este proyecto sería de unos 62,000$ y la cuota necesaria de mantenimiento es de unos 5,87$ por familia al mes.
Cantón El Peñón.
Incluye a 3 comunidades rurales:
Comunidad San José Guadalupe:
En segundo lugar se podría construir un sistema domiciliar a partir de la misma fuente (alternativa 534) solo para esta comunidad con la misma dotación y con un presupuesto de unos 107,000$ y una cuota de mantenimiento de 4,65$ por familia al mes. Lógicamente se encarece el sistema si es una única comunidad la que ejecuta el proyecto.
Comunidad La Finquita y El Tigre:
Su primera opción es un sistema compartido con varias comunidades según la alternativa 500, que coincide con lo explicado más arriba para la comunidad Los Leones.
En segundo lugar se propone la alternativa 502, junto con La Dalia y El Cacique y que fue explicada más arriba.
Comunidad El Peñón:
En primer lugar se propone la alternativa 524 compartida con varias comunidades y que esta explicada arriba. Puesto que en esta comunidad no son propietarios de las viviendas no se podría hacer una distribución domiciliar sino por cantareras.
En segundo lugar se propone la construcción de un sistema nuevo (alternativa 532) a partir del manantial El Sinchal para abastecer mediante cantareras una dotación de 50 litros/persona/día (un barril y cuarto por familia al día). El presupuesto estimado del proyecto sería de unos 83,000$ y la cuota de mantenimiento de 3.26$ por familia al mes.
Cantón La Shila.
Este cantón está conformado por 5 comunidades rurales:
Comunidad El Sitio:
En segundo lugar se propone la alternativa 551 a partir del manantial El Asilo para abastecer de manera domiciliar una dotación de 70 l/persona/día (un barril y tres cuartos por familia al dia). El presupuesto estimado para este proyecto es de unos 88,000$ y la cuota de mantenimiento de 3,40$ por familia al mes.
Comunidad Bellos Horizontes:
Se propone asimismo el arreglo del sistema existente actualmente en la comunidad (alternativa 523), ya que en la actualidad el sistema no está bien diseñado y se inunda cada vez que crece el río.
Comunidad La Shila:
Comunidad Cuyanigua:
En segundo lugar se propone arreglar el sistema existente del manantial La Jutera (alternativa 541) con un costo de 117,000$ y se plantea la necesidad de establecer una cuota de mantenimiento estimada en unos 3,09$ por familia al mes para garantizar la sostenibilidad del sistema.
Se añade una propuesta más, la alternativa 545, que describe un sistema domiciliar a partir del manantial La Herrada para las comunidades Cuyanigua y La Loma con una dotación de 80 l/persona/día (unos dos barriles por familia al dia). Este proyecto tiene un costo de 156,000$ en total y una cuota de mantenimiento de 4,31$ por familia al mes.
Comunidad La Loma:
En segundo lugar comparte la alternativa 545 con Cuyanigua, según se explica más arriba.
Cantón San Antonio.
El cantón San Antonio cuenta con 3 comunidades:
Comunidades San Antonio y San Emilio.
Se propone la ampliación del actual sistema de San Antonio (alternativa 548) para abastecer también a la comunidad San Emilio. Por un lado se abastecería domiciliar a la comunidad San Antonio (ahora tienen cantareras) y se ampliaría a San Emilio con cantareras. El sistema se dañó durante la tormenta Stan (octubre 2006) con lo que se tendrían que llevar a cabo reparaciones del sistema, considerando que se pueden utilizar un 30% de la tubería de distribución y un 80% de la de impulsión. De este modo el presupuesto total estimado es de unos 98,000$ y la cuota de mantenimiento necesaria para la sostenibilidad del sistema sería de unos 3,67$ por familia al mes.
Cabe mencionar que San Emilio, es una comunidad con algunos sectores que podrían estar en zona de riesgo, por lo tanto se recomienda realizar un estudio de riesgos para determinar que población esta en zona de riesgos y que se propone hacer, si es necesaria una reubicación o si se pueden llevar a cabo alguna obra de mitigación. En cualquier caso, la alternativa 548 no debería llevarse a cabo para la población que estuviera en zona de riesgo.
Comunidad Ubanda:
Se propone la alternativa 575 para construir un sistema a partir de la fuente La Asunción que abastezca a Ubanda, 3 de Mayo, La Flecha y la Chancaca mediante distribución domiciliar y a Los Castillos mediante cantareras (no son dueños de las viviendas). La dotación prevista es de 80 l/persona/dia (unos dos barriles por familia al dia) y el presupuesto estimado es de unos 211,000$ en total con una cuota de mantenimiento necesaria para la sostenibilidad del sistema de unos 3,81$ por familia al mes.
Cantón El Matazano.
En el cantón Matazano se ubican 5 comunidades rurales:
Comunidad Los Castillos:
En primer lugar se propone la alternativa 575 compartida con varias comunidades tal y como se explica más arriba.
Existe además otra posibilidad de abastecer a la comunidad (alternativa 544) a partir de La represa con una dotación de 50 l/persona/día (barril y cuarto por familia al día). La distribución sería por cantareras ya que la mayoría de las familias no son propietarias de la vivienda. El presupuesto estimado es de unos 71,000$ con una cuota de mantenimiento necesaria para la sostenibilidad del sistema de unos 3,42$ por familia al mes.
Por ultimo se propone la alternativa 550, un sistema compartido entre Los Castillos (cantareras) y El Achiote (domiciliar) a partir del manantial Las Lajas. La dotación sería de 80 l/persona/día (2 barriles por familia al día) y el presupuesto estimado sería unos 150,000$ en total con una cuota de mantenimiento de unos 5.06$ por familia al mes.
Comunidad 3 de Mayo:
Además existe la posibilidad de ampliar el sistema existente (alternativa 571) añadiendo dos manantiales al que existe actualmente (La Alcantarilla, Las Peñitas y El Chico). Además se aumentaría el número de cantareras para garantizar una dotación de 40 l/persona/día (un barril por familia al día). El presupuesto estimado es de unos 136,000$ en total y la cuota de mantenimiento necesaria para la sostenibilidad del sistema es de unos 2,50$ por familia al mes.
Comunidad La Flecha-La Chancaca:
Además existe la posibilidad de abastecer a la comunidad a partir de un manantial que hay en la comunidad (alternativa 543) a través de cantareras con una dotación de 45 l/persona/día (algo más de un barril por familia al día). El presupuesto estimado para llevar a cabo el proyecto es de unos 85,000$ y se estima que la cuota de mantenimiento necesaria para la sostenibilidad del sistema sería de unos 5,68$ por familia al mes.
Cabe mencionar que La Flecha es una comunidad donde algunos sectores podrían estar en zona de riesgo, por lo tanto se recomienda realizar un estudio de riesgos para determinar que población esta en zona de riesgos y que se propone hacer, si es necesaria una reubicación o si se pueden llevar a cabo alguna obra de mitigación. En cualquier caso, estas alternativas no deberían llevarse a cabo para la población que estuviera en zona de riesgo.
Comunidad Los Zacatales:
Se plantea una ampliación y arreglo del sistema existente (alternativa 573) mediante un abastecimiento domiciliar a partir de dos manantiales de la comunidad. La dotación de diseño es de 50 l/persona/día (un barril por familia al día). El presupuesto estimado para la ejecución de dicho proyecto es de unos 84,000$ con una cuota de mantenimiento necesaria para garantizar la sostenibilidad del sistema de unos 2,91$ por familia al mes.
Comunidad Santa Adelaida-Las Sirenas:
La primera propuesta para esta comunidad (alternativas 535) es arreglar el sistema existente para poder abastecer al sector las Sirenas a partir de la fuente de la que actualmente se abastecen y con una dotación de 65l/persona/día. El presupuesto sería de unos 47,000$ y se remarca la importancia de que haya una cuota de mantenimiento del sistema que garantice la sostenibilidad del mismo, en este caso la cuota sería de unos 4,06$ por familia al mes.
Además existe la posibilidad de ampliar el sistema (alternativa 536) para el total de familias de la comunidad (150 familias)y considerando una dotación de 80 l/persona/día (dos barriles por familia al día). Además se considera que habría que reponer aproximadamente la mitad de la tubería de distribución existente por considerarse en mal estado. Todo esto tiene un costo de unos 91,000$. La cuota estimada de mantenimiento del sistema sería de unos 6,10$ por familia al mes.
En el caso de esta comunidad, se ha tenido en cuenta que el Beneficio de la cooperativa también agarra agua del sistema para sus tareas propias. Se considera que la cuota de mantenimiento del sistema tendría que provenir tanto para el beneficio como de las familias y según el consumo de agua, lo cual nos da una cuota por familia de unos 6$ y una cuota del beneficio que podría estar en torno a los 180$/mes, dependiendo del consumo de agua.
Cantón El Rosario.
Comunidad El Rosario:
Se propone la ampliación del sistema (alternativa 566) añadiendo al manantial existente (Chorrón de Santa María) otro manantial (El Nacimiento) para garantizar una dotación de 80 l/persona/día (dos barriles por familia al día) mediante cantareras. El presupuesto sería de unos 193,000$ y se remarca la importancia de que haya una cuota de mantenimiento del sistema que garantice la sostenibilidad del mismo, en este caso la cuota sería de unos 1,89$ por familia al mes.
Cantón San Francisco El Potrerón.
Comunidad San Francisco El Potrerón:
Se propone la construcción de un sistema de abastecimiento domiciliar (alternativa 564) a partir del manantial El Ariete y bombeando el agua con una bomba de ariete, que no necesita de suministro eléctrico. Se ha considerado una dotación de 50 l/persona/día. El presupuesto estimado es de 44,000$ y la cuota de mantenimiento sería de unos 4,89$ (sale elevada ya que la comunidad es pequeña y se ha considerado el pago de un fontanero que de mantenimiento al sistema).
En segundo lugar se puede construir un sistema de abastecimiento por cantareras a partir del manantial La Bomba (alternativa 563) y abastecer 40l/persona/día (un barril por familia al día). En este caso se tendría que hacer por bombeo eléctrico, con lo que dependería de la disponibilidad o no de energía junto al manantial. El presupuesto sería de 55,000$ y la cuota de mantenimiento sería de 6,57$ por familia al mes.
En último lugar existe la posibilidad de construir tanques de Agua lluvia familiares (alternativa 567). Se deberían construir 16 tanques con capacidad de 36m3 para garantizar que se pueda acumular el agua necesaria para la época seca para cada familia considerando una dotación de 50 l/persona/día (barril y cuarto por familia al día). Esta alternativa tiene un presupuesto de unos 57,000$.
Cantón San José El Porvenir-Los Amates.
Comunidad El Achiote:
Se propone la alternativa 550 compartida con Los Castillos tal y como se explica anteriormente.
Comunidad Los Amates.
Los Amates es una comunidad en el límite entre Comasagua y Santa Tecla y que según información de la alcaldía de Santa Tecla están en zona de riesgo y por lo tanto deben de ser reubicados. Dada esta situación no se ha propuesto ninguna alternativa de abastecimiento y saneamiento, y en todo caso habría que revisar la situación si son emplazados a algún lugar del municipio.
En las tablas y figuras siguientes se presenta una comparación de la situación de cobertura de agua que hay en la actualidad y la que habría en el futuro en el municipio y en cada uno de los cantones si se ejecutaran las alternativas seleccionadas comentadas en los párrafos anteriores (las que se indican como P1 en la tabla anterior).
A: [60]
B: [61]
A: [62]
® Presupuestos con detalle de anteproyecto calculados con los precios de materiales correspondientes al 2006.
® Se ha redondeado, aunque el valor es 0,15%.
® Se ha considerado un escenario en que Vista Hermosa no será abastecida por el sistema del casco urbano (ANDA)
® En el caso de la comunidad Los Amates (Cantón Los Amates) no se le puede dar una alternativa de abastecimiento ya que se ha recomendado la reubicación porque están en zona de riesgo. Si se reubicaran en algún lugar del municipio se tendría que considerar una nueva alternativa para ellos.
A continuación se presentan los presupuestos de saneamiento calculados para cada comunidad. En la tabla se indica por separado el saneamiento de aguas grises (que como se expuso en el capítulo correspondiente, puede solucionarse con biofiltros familiares o con plantas de tratamiento comunales) y el saneamiento de aguas negras (que se propone realizarlo con letrinas aboneras).
Del presupuesto total de saneamiento se puede desglosar la parte que corresponde a mano de obra no calificada, ya que ésta puede aportarse voluntariamente por la comunidad, reduciendo el costo total de la obra en más de un 20% en promedio.
En resumen, el presupuesto total incluyendo el abastecimiento, la protección de las fuentes y el saneamiento de aguas grises y negras para cada una de las alternativas diseñadas es el que se presenta a continuación:
Para llegar a una situación futura de cobertura de abastecimiento del total de la población rural del municipio de Comasagua a partir de las alternativas de intervención que se han priorizado (ubicadas en la columna P1 de la tabla 24) y explicadas en el punto anterior, la inversión total necesaria se estima en unos $ 1,9 millones. Esto implica una inversión media de unos $ 890 por familia y de $ 178 por persona.
Las alternativas planteadas, que van de valores mínimos de más de $ 46 mil a máximos superiores a $ 650 mil, incluyen, en los casos en que se ha considerado necesario, la protección de los manantiales que garantice el suministro de agua en el tiempo.
En cuanto al saneamiento, la inversión necesaria para cubrir a toda la población rural tanto en el saneamiento de aguas grises como la letrinización, asciende a unos $ 909mil. La inversión media resulta casi $ 424 por familia y $ 85 por persona.
Es importante tener en cuenta que los costos expresados corresponden al valor total del proyecto, que incluye la mano de obra no cualificada y que, generalmente, es aportada por la propia comunidad beneficiaria del proyecto.
Así, el total de inversión que plantea este Plan Director para la zona rural del municipio de Comasagua asciende a más de $ 2.8 millones. De estos, el 68% se debe invertir en infraestructuras de abastecimiento y en protección y conservación de las fuentes de agua y el 32% se debe invertir en saneamiento de aguas grises y negras.
Todas las alternativas antes expuestas son importantes para determinar la resolución de la problemática del abastecimiento y saneamiento de agua para las comunidades rurales que han sido objeto de estudio. Pero las necesidades son muchas, las inversiones requeridas altas, y los fondos disponibles a nivel municipal bajos. Por ello, y ante la demanda de algunas alcaldías, se ha hecho un esfuerzo por planificar las actuaciones a fin de facilitar tanto a gobiernos locales como a ONGs y otras instituciones la programación de la ejecución de estos proyectos. De todas formas, cabe comentar que los parámetros escogidos para la priorización de alternativas se han evaluado en un momento concreto y que con el paso del tiempo la prioridad de cada comunidad en relación al resto de un mismo municipio puede verse modificada.
Los criterios de priorización escogidos se basan tanto en la viabilidad de la ejecución de los proyectos como en la urgencia de los mismos. Veamos qué elementos componen cada uno de estos criterios.
Los elementos a valorar previos a la ejecución de proyectos de agua son:
Propiedad del manantial. La fuente debe ser propiedad de la comunidad, o que ésta disponga de la cesión de su uso mediante un convenio formal con el propietario o propietaria. También es válido el caso en que la fuente sea de propiedad pública o de la municipalidad. En los casos en que la fuente de agua sea ANDA, lo que se debe gestionar es que se otorgue la factibilidad al proyecto. Este es un requisito que debe cumplirse previo a la ejecución del proyecto de abastecimiento de agua potable.
Realización de un estudio hidrogeológico. En los casos en que el sistema sea a partir de un pozo se recomienda hacer un estudio previo que determine la disponibilidad de agua y la viabilidad del proyecto. En los casos en que ya se disponga de sistema y se trate de una ampliación o mejora del mismo se necesitara hacer un ensayo de aforo para conocer con exactitud el caudal que se puede extraer.
Propiedad de los lotes de vivienda. Los lotes deben ser de propiedad de sus habitantes y estar debidamente escriturados para evitar así posibles conflictos por la tenencia de la tierra. La situación de cada familia respecto a este punto puede ser muy diferente, por lo que se ha establecido como parámetro mínimo el hecho de que el 30 % de la población sea propietaria del lote para considerarlo como una limitante del proyecto. Es decir que si el número de familias beneficiarias que son propietarias de los lotes es inferior al 30%, se establece como requerimiento previo a resolver antes de la ejecución del proyecto.
Organización comunal. Es un factor muy importante de cara a la sostenibilidad del proyecto, ya que la propia comunidad será, en la mayoría de casos, la responsable de la ejecución del mismo, de su gestión y mantenimiento. Así, el hecho de que la comunidad no cuente con una ADESCO legalizada o que esta se encuentre inactiva se considerará un requerimiento previo a solventar.
Existencia de riesgo o posibilidades de desalojo. Se debe garantizar que el asentamiento poblacional no se encuentre en zona de riesgo natural ni en situación de ilegalidad, ya que los proyectos de infraestructura contribuyen al asentamiento de la población y, por tanto, contribuirían a perpetuar ese estado de riesgo para las personas o podrían propiciar la expropiación de los terrenos.
La clasificación de las comunidades en cuanto a la viabilidad del proyecto de agua se ha dividido en tres categorías:
Viabilidad inmediata. Se considera que todos los requisitos de viabilidad previos a la ejecución del proyecto de abastecimiento están cubiertos.
Requerimientos previos. Por no cumplirse todos los requisitos previos, hay actividades que se deben realizar antes de poder empezar la ejecución material del proyecto.
Desaconsejable. Se clasifican como desaconsejable aquellas comunidades en que, por estar asentadas en zona de riesgo geológico o estar en situación de ilegalidad, se considera contraproducente la ejecución de un proyecto de infraestructura de agua. En cualquier caso se debería hacer un diagnóstico más exhaustivo en aquellas zonas donde pueda haber dudas antes de desaconsejar cualquier actuación.
Los elementos a valorar son los siguientes:
Distancia a las fuentes. Se comprueba si el tiempo de acceso a la fuente es superior o no a 15 minutos.
Existencia o no de un sistema de abastecimiento y funcionamiento del mismo. Se debe priorizar a aquellas comunidades que no dispongan de ningún tipo de sistema frente a los que ya tienen uno, y además para aquellas que lo tienen se debe priorizar aquellos sistemas que no funcionan correctamente o que no proporcionan suficiente cantidad de agua.
Calidad del agua. Se verifica si la calidad del agua consumida muestra unos índices de contaminación. Se ha constatado que la contaminación microbiológica de las fuentes está generalizada en la zona, de forma relativamente homogénea, por lo que en este caso no es un criterio que se haya utilizado para priorizar alternativas.
Si compran el agua. Se ha considerado que el hecho de que más del 40 % de las familias de una comunidad compren el agua es motivo suficiente para considerar la urgencia en la resolución de la escasez de agua de la zona. El precio que se suele pagar por el agua es de 8-9 $ dólares por m3, unos 15 colones el barril.
La clasificación según la urgencia del proyecto de agua se ha dividido en:
Prioridad Alta. Se considera prioridad de urgencia alta cuando en la comunidad se da uno de los cuatro elementos descritos anteriormente; es decir, que la fuente se encuentre a más de 15 minutos de la comunidad (como dato medio), que no exista un sistema de abastecimiento en la comunidad o que si hay no funcione correctamente, que exista contaminación importante en el agua de consumo (no se considera la contaminación bacteriológica) o que más del 40 % de la población compre el agua.
Prioridad Media. En el resto de casos.
Aplicando los criterios y clasificaciones antes expuestos a las comunidades objeto de este estudio, se propone la siguiente programación de actuaciones. Cabe comentar, sin embargo, que es competencia de la alcaldía correspondiente u organismo territorial superior el diseño final del programa definitivo de ejecución de estos proyectos de infraestructura, así como propiciar la resolución de las condiciones previas para la realización de las actuaciones.
De forma general se han definido 3 grupos en función de si las comunidades que lo conforman están preparadas para la ejecución de un proyecto de abastecimiento y saneamiento de agua o si, por el contrario, deben trabajar para cumplir con los requisitos previos necesarios. El tercer grupo lo forman aquellas comunidades en las que se desaconseja la ejecución de cualquier alternativa, por encontrarse en zona de riesgo o estar en situación ilegal.
El criterio de urgencia es intrínseco para cada comunidad, ya que depende de su forma de abastecimiento y características propias. Pero no así el de viabilidad, ya que la necesidad o no de cumplir algunos requisitos previos tiene que ver con la alternativa escogida. Es decir, si una comunidad no tiene, por ejemplo, la propiedad de una fuente pero sí logra la cesión de otra o decide construir tanques de captación de agua de lluvia, la alternativa se puede convertir en viable inmediatamente si cumple el resto de requisitos. Es por ello que se ha tomado la alternativa de prioridad 1 en todos los casos para clasificar cada una de las actuaciones.
Comunidades de viabilidad inmediata.
Hay comunidades que estarían en disposición de ejecutar un proyecto de infraestructura de agua por tener ya resueltos los requisitos previos necesarios. En el cuadro siguiente se resume la situación de todas las comunidades consideradas con viabilidad inmediata:
Comunidades que deben resolver requisitos previos:
A la mayoría de comunidades de la zona rural del municipio les falta resolver algún requisito considerado necesario para la ejecución de proyectos de agua, en su mayoría se trata de la propiedad de la fuente o de las viviendas. En la tabla se muestra que aspectos tienen avanzados cada una de las comunidades:
Comunidades de ejecución dudosa.
En el municipio de Comasagua no se tiene constancia de ningún estudio de riesgos en profundidad que permita indicar qué comunidades o caseríos se encuentran en una situación de inestabilidad que recomiende su reubicación, sin embargo si que hay algunas comunidades que necesitarían confirmar la situación de riesgo antes de llevar a cabo ningun proyecto de abastecimiento. Las comunidades en esta situación son:
Resumen de todas las comunidades.
A modo de resumen, se presenta la siguiente tabla que presenta todas las comunidades del municipio de Comasagua situadas en función de los criterios de prioridad y viabilidad antes comentados.
El municipio de Comasagua constituye un municipio relativamente cercano a la capital San Salvador. El creciente interés por esa zona y el previsible aumento de actuaciones relacionadas con la urbanización hacen necesaria la existencia de un estudio que permita llevar a cabo una planificación territorial adecuada, coherente y en armonía con el desarrollo sostenible del municipio y de sus comunidades.
Por ser el un municipio principalmente rural y agrícola, que comprende la parte alta de varias cuencas se hace especialmente importante dirigir esfuerzos y trabajar de forma conjunta con otros municipios aguas abajo, ya que acciones desarrolladas en estas zonas conllevan efectos palpables en las partes bajas de las cuencas (principalmente en el municipio de La Libertad).
Este Plan Director para el Abastecimiento y Saneamiento de Agua en Zonas Rurales del Sur de La Libertad, pretende ser una herramienta para gobiernos locales, comunidades e instituciones, enfocada a la correcta gestión del recurso hídrico, centrado en la población rural, que es la que tiene, en general, menos acceso al agua potable y a un saneamiento adecuado.
Para ello se ha realizado un diagnóstico de las comunidades rurales de los municipios de trabajo, en el que se ha determinado el acceso de la población a los servicios básicos, con especial incidencia en el acceso al agua, al saneamiento y la calidad y cantidad del recurso hídrico.
Diagnóstico: Acceso a servicios básicos.
En el caso de Comasagua, las comunidades rurales presentan características de infraestructuras y servicios bastantes diferentes entre sí observando una mejor situación en las comunidades que se ubican cerca de la carretera que comunica Comasagua con Santa Tecla. Las comunidades que se encuentran en peor situación a nivel general son El Tránsito, San José, Cuyanigua y La Loma donde por ejemplo no hay acceso al transporte público, casa comunal, línea de teléfono, tratamiento de desechos/residuos, electricidad y escuela.
El servicio que cuenta con mayor cobertura en el área rural (62% de las familias) es la electricidad aunque se dan situaciones de cobros desorbitados resultando en tarifas de más de 20$ mensuales de promedio en algunas comunidades (Los Amates y La Cuchara) y que no han sido resueltos por DELSUR.
Todos los cantones cuentan con escuela, aunque en 16 comunidades no hay escuela en la propia comunidad (48% de las comunidades).
Tan sólo 2 comunidades cuentan con casa comunal donde reunirse, aunque el 82% se organiza en directivas comunales y el 70% tiene la ADESCO legalizada o en trámites.
La gestión de residuos sólidos (recolección y tratamiento de la basura) se realiza tan sólo en una comunidad en la periferia del casco urbano, y la evacuación controlada de aguas grises se hace en 3 comunidades, aunque no se le da ningún tipo de tratamiento al agua antes de verterla. Así vemos de forma preocupante la paulatina contaminación de acuíferos que se deriva de estas prácticas.
El servicio de salud está cubierto con la presencia de promotores en todos los cantones cubriendo a un 91% de las comunidades.
En cuanto a la vivienda, de cada 100 familias tan sólo 35 son propietarias del terreno donde viven. Esto se explica, entre otras cosas por las cooperativas cafetaleras que se encuentran en el municipio. Un gran número de viviendas (34%) son viviendas mixtas (ladrillo) aunque otro 33% son de otros materiales como lámina y plástico. Destaca el poco uso del adobe (4% de las familias), debido a la experiencia de los terremotos del año 2001, sin embargo existen formas previamente probadas de implementar este sistema constructivo de forma sismorresistente con las adecuadas mezclas de materiales y metodologías constructivas.
En términos de actividades económicas el municipio es eminentemente rural, ya que la principal fuente de ingresos es la agricultura (para un 89% de las familias), y tan sólo un 7% obtienen ingresos de los sectores industriales y de la construcción, y un 4% de servicios.
En cuanto a las infraestructuras relacionadas con el agua, de las 2,160 familias de las comunidades rurales, 1,078 no cuentan con ningún sistema de abastecimiento. El 54% de las familias tiene sistema, pero esto no garantiza una dotación ni una calidad del agua deseable.
La cobertura por parte de ANDA es de menos del 1% de la población rural considerada en este estudio, considerando algunas familias que se abastecen del sistema del casco urbano (Vista Hermosa).
Se ha evaluado también la calidad del agua y se ha determinado que el agua que está tomando la población presenta una importante contaminación fecal, considerando los sistemas de abastecimiento y los manantiales y fuentes de los que se abastece la población que no tiene sistema (en el 100% de los casos se encontró contaminación fecal), indicio de la deficiencia de saneamiento en el municipio. En efecto, el 13% de la población defeca al aire libre y un 53% de las familias disponen de letrinas de hoyo, sin estanqueidad suficiente que evite la contaminación del suelo, con lo que sólo un 28% de la población da adecuado tratamiento a las excretas, bien con fosas sépticas o con letrinas aboneras.
En cuanto a la demanda de agua, en la actualidad el valor del consumo medio en el área rural de Comasagua es de unos 29 lpd[63].
En sistemas domiciliares el consumo medio es de 23.95 lpd y en cantareras de 39.47 lpd. Cuando se va a buscar el agua a manantiales o pozos, este consumo es de entre 19.75 y 24 lpd. No se encontró población rural que tuviera que comprar el agua. Todos estos valores están muy por debajo de los 80 lpd que el Plan Director establece como consumo óptimo.
En conclusión, las familias rurales del municipio consumen un caudal de 3.44 l/s, muy lejos de los 5.89 l/s óptimos. La previsión para el 2026, considerando el crecimiento de la población es que se necesitarán 9.43 l/s. Estas demandas actual y futura pueden ser cubiertas a partir de los manantiales que se encuentran en el municipio, y que proporcionan un caudal aproximado en total de 64 l/s.
Es fundamental no descuidar la protección de los manantiales y las áreas de recarga, que con el crecimiento urbano puede tener significativos cambios en pocos años si no se planifica la gestión del territorio y se toman medidas preventivas de protección y gestión integral de recurso hídrico. Se hace pues necesario la creación de ordenanzas que garanticen la protección de las zonas de recarga de los principales manantiales.
Por las características del terreno y la misma vulnerabilidad social y económica de la población, Comasagua es un municipio proclive a vivir situaciones de riesgo con frecuenta. De este modo se ha observado la necesidad de llevar a cabo estudios para determinar la posible ubicación de algunas comunidades rurales en zona de riesgo, con lo que se deberían llevar a cabo las medidas de mitigación pertinentes o en casos extremos proceder a la reubicación de la misma.
Este Plan Director establece unas propuestas de actuación que cubren a la mayoría de la población rural de Comasagua (64%) con sistemas de abastecimiento domiciliares.
Se propone la construcción, en primera instancia, de 6 nuevos sistemas de abastecimiento, a partir de manantiales, que cubrirían a 25 comunidades. Para el resto de comunidades se propone la ampliación y/o arreglo de sus sistemas.
Queda de esta forma patente la necesidad de que las comunidades se agrupen para conseguir los sistemas de agua y para su posterior administración, siendo incluso necesaria la creación de comités de gestión del agua entre comunidades de diferentes cantones del municipio.
En concreto las comunidades que no disponen de sistema y se les propone un sistema compartido son:
Los Leones, San Rafael-El Tronconal, La Violeta, San José, La Cuchara, El Cacique, La Dalia, La Finquita-El Tigre
El Faro, La Lima, Los Cortez, El Peñón, El Sitio, Bellos Horizontes, La Shila, La Loma, Cuyanigua
San Antonio, San Emilio
Los Castillos, 3 de Mayo, Ubanda, La Flecha-La Chancaca
El Achiote, Los Castillos.
Sería importante que estas comunidades pudieran trabajar unidamente para mejorar su situación de abastecimiento de agua.
En cuanto a la priorización de actuaciones, se han agrupado las comunidades en función de la viabilidad inmediata de implantación de un proyecto de agua y la urgencia de dicha ejecución. Siendo las comunidades La Dalia, La Lima, Los Zacatales, San José Guadalupe, El Rosario y Cuyanigua.
Para llegar a una situación futura de cobertura de abastecimiento del total de la población rural del municipio de Comasagua a partir de las alternativas de intervención incluyendo la protección de fuentes se necesitaría una inversión inicial de unos de $ 1.9 millones; aproximadamente $ 178 por habitante.
En relación al saneamiento, se establece una inversión total de más de $ 909mil, unos $ 85 por persona.
Más allá de las infraestructuras de agua necesarias para satisfacer las necesidades básicas de las familias rurales, es importante crear estructuras organizativas que garanticen la correcta gestión del recurso hídrico, y así posibilitar la protección del mismo y la sostenibilidad de los sistemas de agua, especialmente en los casos en que es necesario compartir las fuentes. Esto se refiere a comunidades, gobiernos locales y otras instituciones.
Además es necesaria la coordinación entre los diferentes gobiernos locales para aunar esfuerzos en una adecuada planificación territorial con una visión de cuenca y la creación de políticas públicas encaminadas al acceso sostenible de las familias rurales al agua potable, en cantidad y calidad suficiente, y a un saneamiento adecuado.
® Litros por persona al día.
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References: resolución 
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