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Real Decreto 1178/1992, de 2 de octubre. Se establecen las ense�anzas m�nimas del Bachillerato (Vigente hasta el 17 de Enero de 2001).
Publicado en BOE n�m. 253 de 21 de Octubre de 1992
Vigencia desde 22 de Octubre de 1992. Esta revisi�n vigente desde 22 de Octubre de 1992 hasta 17 de Enero de 2001
Vigente desde 22/Octubre/1992 hasta 17/Enero/2001
Vigente desde 17/Enero/2001 hasta 7/Noviembre/2007
.�ENSE�ANZAS MINIMAS DE LAS MATERIAS DEL BACHILLERATO
.�HORARIO ESCOLAR CORRESPONDIENTE A LAS ENSE�ANZAS MINIMAS PARA EL BACHILLERATO
RD 1467/2007 de 2 Nov. (estructura del bachillerato y sus ense�anzas m�nimas) Norma afectada por
RD 832/2003 de 27 Jun. (ordenaci�n general y ense�anzas comunes del Bachillerato) Ocultar / Mostrar comentarios T�ngase en cuenta que el contenido del presente Real Decreto 1178/1992, quedar� sin efecto conforme se establece en el n�mero 1 de la disposici�n derogatoria �nica del R.D. 832/2003, de 27 de junio, por el que se establece la ordenaci�n general y las ense�anzas comunes del Bachillerato (�B.O.E.� 4 julio), en la medida en que se vaya implantando la nueva ordenaci�n del citado Bachillerato establecida en este real decreto, de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 827/2003, de 27 de junio.
RD 3474/2000, 29 Dic. (modifica RD 1700/1991 de 29 Nov., estructura del bachillerato y RD 1178/1992 de 2 Oct., ense�anzas m�nimas de bachillerato) Ocultar / Mostrar comentarios Anexo I redactado por el art�culo segundo del R.D. 3474/2000, 29 diciembre, por el que se modifican el R.D. 1700/1991, 29 noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato, y el R.D. 1178/1992, 2 octubre, por el que se establecen las ense�anzas m�nimas del bachillerato (�B.O.E.� 16 enero 2001). T�ngase en cuenta lo dispuesto en la Disposici�n Transitoria �nica de la citada norma a prop�sito del calendario de implantaci�n.
Anexo II redactado por el art�culo segundo del R.D. 3474/2000, 29 diciembre, por el que se modifican el R.D. 1700/1991, 29 noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato, y el R.D. 1178/1992, 2 octubre, por el que se establecen las ense�anzas m�nimas del bachillerato (�B.O.E.� 16 enero 2001). T�ngase en cuenta lo dispuesto en la Disposici�n Transitoria �nica de la citada norma a prop�sito del calendario de implantaci�n.
OM Agricultura, Pesca y Alimentaci�n 8 Ene. 2001 (renta de referencia para el a�o 2001) R.D. 1178/1992, 2 octubre derogado por el n�mero 1 de la disposici�n derogatoria �nica del R.D. 1467/2007, de 2 de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y se fijan sus ense�anzas m�nimas (�B.O.E.� 6 noviembre), el 7 de noviembre de 2007.
La Ley Org�nica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenaci�n General del Sistema Educativo, ha definido las caracter�sticas b�sicas del Bachillerato, sus objetivos generales, su organizaci�n en materias comunes, materias propias de cada modalidad y materias optativas, y ha establecido tambi�n las materias comunes. El Real Decreto 1700/1991, de 29 de noviembre, ha desarrollado la estructura del Bachillerato, fijando las materias propias de sus distintas modalidades y otros aspectos generales de la organizaci�n de sus ense�anzas. Ha destacado tambi�n que �stas han de cumplir una triple finalidad educativa: de formaci�n general, de orientaci�n de los alumnos y de preparaci�n de los mismos para estudios superiores.
De acuerdo con la distribuci�n de competencias que se deriva de la Constituci�n, y conforme a lo establecido en el art�culo 4 de la Ley Org�nica 1/1990, corresponde a las Comunidades Aut�nomas establecer el curr�culo de los distintos niveles, etapas, ciclos, grados y modalidades del sistema educativo. En todo caso, los mencionados curr�culos han de incorporar las correspondientes ense�anzas m�nimas, cuya fijaci�n es competencia exclusiva del Gobierno como garant�a de una formaci�n com�n para todos los espa�oles y de la validez de los t�tulos correspondientes. Todo ello sin perjuicio de que las Comunidades Aut�nomas, de conformidad con el principio de cooperaci�n de los poderes p�blicos, colaboren con el Gobierno en la determinaci�n de los aspectos b�sicos del curr�culo.
Corresponde ahora establecer las ense�anzas m�nimas del Bachillerato en sus materias comunes y en las materias propias de cada modalidad. Esta regulaci�n debe hacerse para los distintos elementos del curr�culo que el art�culo 4 de la Ley de Ordenaci�n General del Sistema Educativo define como aspectos b�sicos del mismo. Consecuentemente, el presente Real Decreto establece, en sendos anexos, los objetivos, contenidos m�nimos y criterios de evaluaci�n para las materias comunes y para las propias de cada modalidad del Bachillerato, y el correspondiente horario m�nimo para su impartici�n.
Las ense�anzas m�nimas han de asegurar que se cumplan las finalidades educativas que la Ley ha asignado al Bachillerato: favorecer la madurez intelectual y humana de los alumnos, as� como en conocimientos y habilidades que les permitan desempe�ar sus funciones sociales con responsabilidad y competencia; y prepararles, en fin, para estudios posteriores, sean universitarios, sean de naturaleza profesional. Estas finalidades han de estar presentes de forma equilibrada en el Bachillerato, que tambi�n ha de atender debidamente a las distintas v�as que se abren al estudiante al acabarlo: los estudios universitarios y otros estudios superiores, o la incorporaci�n a la vida activa.
Por otro lado, y de acuerdo con los principios generales que han de regir la actividad educativa, seg�n la misma Ley Org�nica 1/1990, art�culo 2, apartado 3, las ense�anzas m�nimas del Bachillerato han de establecerse de manera flexible y abierta, de modo que las Administraciones educativas puedan fomentar la autonom�a docente de los centros y la participaci�n del alumnado. Tal planteamiento abierto permite y exige al profesorado adecuar la docencia a las caracter�sticas de los alumnos y a la realidad educativa de cada centro. A los Profesores, en consecuencia, corresponde programar la docencia para desarrollar en la pr�ctica las virtualidades del curr�culo establecido.
Los objetivos educativos de las ense�anzas m�nimas fijadas en el anexo est�n formulados por materias, en t�rminos de capacidades que se espera que los alumnos alcancen mediante las correspondientes ense�anzas, y que, a su vez, se relacionan con las capacidades de car�cter m�s general que, de acuerdo con lo dispuesto en el art�culo 26 de la Ley Org�nica 1/1990, el Bachillerato ha de contribuir a desarrollar.
Para cada materia es preciso, por otra parte, establecer aquellos contenidos que son indispensables para alcanzar las capacidades propuestas como objetivos. Tales contenidos son de diferente naturaleza. Algunos se refieren a conceptos, a conocimientos de hechos y de principios; otros, a procedimientos, o modos de saber hacer en la correspondiente disciplina; los hay, en fin, consistentes en actitudes relacionadas con valores y pautas de acci�n. Los conjuntos de contenidos, en que se organizan los elementos m�nimos de cada materia del Bachillerato, no presentan por separado esa triple clase de contenidos, pero los incluyen siempre. Son conjuntos, por otra parte, que no han de ser interpretados como unidades did�cticas o tem�ticas, ni tampoco tienen por que ser desarrollados en la programaci�n acad�mica en el orden en que se presentan.
En consonancia con lo previsto en el art�culo 4 de la Ley Org�nica 1/1990, los contenidos b�sicos de las ense�anzas m�nimas no requieren m�s del 55 por 100 del horario escolar para las Comunidades Aut�nomas con lengua oficial distinta del castellano, y del 65 por 100 para aquellas que no la tienen.
Los criterios de evaluaci�n, que constan de un enunciado y una breve explicaci�n del mismo, establecen el tipo y grado de aprendizaje que se espera que alcancen los alumnos en relaci�n con las capacidades indicadas en los objetivos de la materia. Su nivel de cumplimiento ha de ser medido en el contexto de los objetivos educativos, con flexibilidad y no de forma mec�nica. Tales criterios de evaluaci�n, por otra parte, han de servir al profesorado para evaluar no s�lo los aprendizajes de los alumnos, sino todo el proceso de ense�anza y de aprendizaje en el grupo de alumnos.
En el establecimiento de las ense�anzas m�nimas del curr�culo de Bachillerato adquieren una gran relevancia los elementos metodol�gicos y epistemol�gicos propios de las disciplinas que configuran las materias. Esta relevancia, por otra parte, se corresponde con el tipo de pensamiento y nivel de capacidad de los alumnos que, al comenzar estos estudios, han adquirido en cierto grado el pensamiento abstracto formal, pero todav�a no lo han consolidado y deben alcanzar su pleno desarrollo en �l. El Bachillerato ha de contribuir a ello, as� como a la consolidaci�n y desarrollo de otras capacidades sociales y personales.
La especializaci�n disciplinar, por otra parte, ha de ir acompa�ada de un enfoque genuinamente pedag�gico, que atienda a la did�ctica de cada una de las disciplinas. Como principio general, hay que resaltar que la metodolog�a educativa en el Bachillerato ha de facilitar el trabajo aut�nomo del alumno, potenciar las t�cnicas de indagaci�n e investigaci�n, y las aplicaciones y transferencias de lo aprendido a la vida real. Por otra parte, la especializaci�n disciplinar debe complementarse con la presencia en las distintas materias de contenidos educativos imprescindibles en la formaci�n de los ciudadanos, como son la moral y c�vica, la educaci�n para la paz, para la salud, para la igualdad entre los sexos, educaci�n ambiental, educaci�n sexual, educaci�n del consumidor y educaci�n vial.
En un momento en que las diferencias personales en capacidades espec�ficas, motivaci�n e intereses suelen estar bastante definidas, las ense�anzas del Bachillerato han de permitir que los alumnos cursen sus estudios de acuerdo con sus preferencias gracias a la elecci�n de una modalidad concreta y de unas determinadas materias optativas. Ello les permite emprender itinerarios educativos personalizados, acordes con sus aptitudes, motivaci�n e intereses. Son ense�anzas, por tanto, que han de contribuir a orientar a los alumnos en un determinado camino educativo, y tambi�n profesional, resultando interesantes y valiosas, tanto para alumnos altamente motivados y orientados por un claro proyecto de estudios superiores, universitarios o profesionales, cuanto para aquellos otros, j�venes o adultos, que deseen cursar el Bachillerato como forma b�sica de acceso a un nivel cultural m�s alto.
El presente Real Decreto ha sido consultado con las Comunidades Aut�nomas, en el seno de la Conferencia de Consejeros titulares de Educaci�n, as� como con los distintos sectores de la comunidad educativa, recogiendo el esp�ritu de cooperaci�n que en la propia Ley Org�nica 1/1990, de Ordenaci�n General del Sistema Educativo, se enuncia como principio que debe presidir el desarrollo pleno de la reforma emprendida.
En su virtud, a propuesta del Ministro de Educaci�n y Ciencia, con informe del Consejo Escolar del Estado, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 2 de octubre de 1992,
A efectos de lo dispuesto en este Real Decreto, se entiende por curr�culo del Bachillerato el conjunto de objetivos, contenidos, m�todos pedag�gicos y criterios de evaluaci�n que han de regular la pr�ctica docente en estas ense�anzas.
El curr�culo del Bachillerato tendr� como objetivo desarrollar en los alumnos las siguientes capacidades:
a) Dominar la lengua castellana y, en su caso, la lengua propia de la Comunidad Aut�noma.
i) Utilizar la educaci�n f�sica y el deporte para favorecer el desarrollo personal.
En el anexo I del presente Real Decreto se especifican, para las diferentes materias, tanto comunes como propias de cada modalidad de Bachillerato, las ense�anzas m�nimas del curr�culo a que se refiere el art�culo 4, apartado 2, de la Ley Org�nica 1/1990, de 3 de octubre.
En el anexo II del presente Real Decreto se establece, para las diferentes materias tanto comunes como espec�ficas de cada modalidad de Bachillerato, el horario escolar correspondiente a los contenidos b�sicos de las ense�anzas m�nimas, de conformidad con lo dispuesto en el mencionado art�culo 4, apartado 2, de la Ley Org�nica 1/1990.
Las Administraciones educativas competentes establecer�n el curr�culo del Bachillerato del que formar�n parte, en todo caso, las ense�anzas m�nimas fijadas en este Real Decreto.
Al establecer el curr�culo del Bachillerato, las Administraciones educativas fomentar�n la autonom�a pedag�gica y organizativa de los centros, favorecer�n el trabajo en equipo de los profesores y estimular�n la actividad investigadora de los mismos a partir de su pr�ctica docente.
Los centros educativos que impartan el Bachillerato completar�n y desarrollar�n el curr�culo mediante la elaboraci�n de proyectos y programaciones curriculares, con objetivos, contenidos, metodolog�a y criterios de evaluaci�n, que respondan a las caracter�sticas de los alumnos. Las Administraciones educativas prestar�n para ello el oportuno apoyo y orientaci�n.
1. La evaluaci�n de las ense�anzas del Bachillerato se realizar�n teniendo en cuenta los objetivos educativos y los criterios de evaluaci�n establecidos en el curr�culo.
2. Los profesores evaluar�n tanto los aprendizajes de los alumnos como los procesos de ense�anza y su propia pr�ctica docente.
3. En la evaluaci�n del aprendizaje de los alumnos, que se realizar� por materias, los profesores considerar�n el conjunto de las materias del correspondiente curso, as� como la madurez acad�mica de los alumnos en relaci�n con los objetivos del Bachillerato y sus posibilidades de progreso en estudios posteriores.
El Ministerio de Educaci�n y Ciencia, previo informe de las Comunidades Aut�nomas, determinar�n los elementos b�sicos de los informes de evaluaci�n, as� como los requisitos formales derivados del proceso de evaluaci�n que sean precisos para garantizar la movilidad de los alumnos.
1. Para poder cursar el segundo a�o de Bachillerato ser� preciso haber recibido calificaci�n positiva en las materias de primero con dos excepciones como m�ximo.
2. Los alumnos que no promocionen a segundo curso por haber tenido una evaluaci�n negativa en m�s de dos materias deber�n cursar de nuevo todas las materias de primero.
3. Los alumnos que al t�rmino del segundo curso tuvieran pendientes de evaluaci�n positiva m�s de tres materias deber�n repetir el curso en su totalidad. A efectos de esta disposici�n se considerar� una sola materia aquella que se curse con la misma denominaci�n en los dos a�os del Bachillerato.
4. La permanencia en el Bachillerato en r�gimen escolarizado ser� de cuatro a�os, como m�ximo.
5. Las disposiciones contenidas en los apartados 2, 3 y 4 del presente art�culo no afectan a los alumnos que cursen el Bachillerato por otro r�gimen de ense�anza, de adultos o a distancia.
1. Las Administraciones educativas fijar�n las materias optativas del Bachillerato, as� como el n�mero de ellas que los alumnos deber�n cursar en cada uno de los cursos del Bachillerato.
2. Los alumnos podr�n elegir como materias optativas no s�lo las que resulten de lo previsto en el apartado anterior, sino tambi�n cualequiera de las materias definidas como propias de las diferentes modalidades, de acuerdo con lo que al efecto determinen las Administraciones educativas en funci�n de las posibilidades de organizaci�n de los centros.
Las Administraciones educativas establecer�n las condiciones en las que un alumno que ha cursado el primer a�o del Bachillerato dentro de una determinada modalidad podr� pasar al segundo en una modalidad distinta.
1. Los profesores favorecer�n la adquisici�n, por parte de los alumnos, de las capacidades que este Real Decreto establece como objetivos para el Bachillerato, en su art�culo 2, y de las capacidades espec�ficas propias de cada materia acad�mica, enunciadas en el anexo I.
2. La metodolog�a did�ctica del Bachillerato favorecer� la capacidad del alumno para atender por s� mismo, para trabajar en equipo y para aplicar los m�todos apropiados de investigaci�n. De igual modo subrayar� la relaci�n de los aspectos te�ricos de las materias con sus aplicaciones pr�cticas.
3. En su pr�ctica docente, los profesores atender�n a los principios pedag�gicos que inspiran las ense�anzas m�nimas del curr�culo y a la did�ctica espec�fica de las materias que imparten.
1. En virtud de lo establecido en el art�culo 29 de la Ley Org�nica 1/1990, de 3 de octubre, los alumnos que cursen satisfactoriamente el Bachillerato en cualquiera de sus modalidades recibir�n el t�tulo de Bachiller. Para obtener este t�tulo ser� necesaria la evaluaci�n positiva en todas las materias.
2. De acuerdo con lo establecido en el art�culo 41 de dicha Ley, los alumnos que hayan terminado el tercer ciclo de grado medio de las ense�anzas de M�sica o Danza obtendr�n el t�tulo de Bachiller si superan las materias comunes del Bachillerato. El Ministerio de Educaci�n y Ciencia establecer� las condiciones de expedici�n del mismo para estos alumnos.
3. El t�tulo de Bachiller facultar� para acceder a los ciclos de formaci�n profesional de grado superior, y a los estudios universitarios. En este �ltimo caso ser� necesaria la superaci�n de una prueba de acceso, que, junto a las calificaciones obtenidas en el Bachillerato, valorar�, con car�cter objetivo, la madurez acad�mica de los alumnos y los conocimientos adquiridos en �l. Asimismo facultar� para acceder a grados y estudios superiores de ense�anzas art�sticas, previa superaci�n de la correspondiente prueba.
1. Con el fin de dar cumplimiento a lo establecido en la disposici�n adicional segunda de la Ley Org�nica 1/1990, de 3 de octubre, la Religi�n Cat�lica ser� materia de oferta obligatoria para los centros que asimismo organizar�n actividades de estudio orientadas por un profesor. Al comenzar el Bachillerato; los padres o tutores de los alumnos, o estos mismos si son mayores de edad, manifestar�n a la direcci�n del centro la elecci�n de una de las dos opciones citadas, sin perjuicio de que la decisi�n pueda modificarse en el comienzo de cada curso escolar.
2. La determinaci�n del curr�culo de la Religi�n Cat�lica corresponder� a la jerarqu�a eclesi�stica.
3. La evaluaci�n de las ense�anzas de la Religi�n Cat�lica se realizar� de forma similar a la de las otras materias, si bien, dado el car�cter voluntario que tales ense�anzas tienen para los alumnos, las correspondientes calificaciones no ser�n tenidas en cuenta en las convocatorias que, dentro del sistema educativo y a los efectos del mismo, tales como acceso a estudios universitarios y obtenci�n de becas de estudios, realicen las Administraciones P�blicas y en las cuales deban entrar en concurrencia los expedientes acad�micos de los alumnos.
1. El presente Real Decreto, que se dicta en virtud de la habilitaci�n que confiere al Gobierno el art�culo 4, apartado 2, de la Ley Org�nica 1/1990, de 3 de octubre, y en uso de la competencia estatal para la ordenaci�n general del sistema educativo y para la fijaci�n de las ense�anzas m�nimas recogida en la disposici�n adicional primera, 2, a) y c), de la Ley Org�nica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del derecho a la educaci�n, tiene car�cter de norma b�sica.
2. Corresponde al Ministro de Educaci�n y Ciencia y a los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas dictar, en el �mbito de sus competencias, cuantas disposiciones sean precisas para la ejecuci�n y desarrollo de lo establecido en este Real Decreto.
ANEXO I ENSE�ANZAS MINIMAS DE LAS MATERIAS DEL BACHILLERATO ...
No se reproduce el Anexo I, si fuera de su inter�s, solic�telo y le ser� remitido por la Editorial.
Anexo I redactado por el art�culo segundo del R.D. 3474/2000, 29 diciembre, por el que se modifican el R.D. 1700/1991, 29 noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato, y el R.D. 1178/1992, 2 octubre, por el que se establecen las ense�anzas m�nimas del bachillerato (�B.O.E.� 16 enero 2001). T�ngase en cuenta lo dispuesto en la Disposici�n Transitoria �nica de la citada norma a prop�sito del calendario de implantaci�n.
ANEXO II HORARIO ESCOLAR CORRESPONDIENTE A LAS ENSE�ANZAS MINIMAS PARA EL BACHILLERATO ...
No se reproduce el Anexo II, si fuera de su inter�s, solic�telo y le ser� remitido por la Editorial.

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