Source: https://personaybioetica.unisabana.edu.co/index.php/personaybioetica/article/view/9632/html
Timestamp: 2020-07-13 18:13:00+00:00

Document:
10.5294/pebi.2019.23.1.8
Stephanye Carrillo-González1
Jaime Lorduy-Gómez2
Ruby Muñoz-Baldiris3
ENVÍO A PARES: 01/09/2018
APROBACIÓN POR PARES: 06/12/2018
ACEPTACIÓN: 25/02/2019
Palavras-chave (Fonte: DeCS): bioética; comités de ética; prestación de atención de salud; educación; Colombia; Costa Atlantica.
Care bioethics committees are interdisciplinary groups engaged in providing education to members of said committees, all the staff in the hospital —including professors and students in their internship—, and members of the community. The objective of this study is to determine the situation of clinical and care bioethics committees at healthcare institutions in the Atlantic Coast of Colombia between 2010-2016. The study is cross-sectional, descriptive, and retro-prospective. Twenty-six health institutions that met the inclusion criteria were selected and administered a semi-structured survey. The statistical software SPSS version 22 was used to analyze the information. This study adhered to ethical research guidelines. The name most commonly given to committees is Hospital Ethics Committee. Only half have staff trained in ethics or bioethics and the most outstanding function is education in ethics; however, in the same percentage there are committees whose opinion is divided as their operation is unclear. Committees should follow existing ethical and bioethical models, and bills should be brought forward to help committees at healthcare institutions become more effective as regards their structure and operation.
Key words (source: DeCS): Bioethics; ethics committees; delivery of health care; education; Colombia; Atlantic Coast.
Palabras clave (fuente: DeCS): bioética; comissão de ética; assistência à saúde; educação; Colômbia; Costa Atlântica.
“Los Comités de Bioética son grupos interdisciplinarios para debate y decisión, en busca de la solución más adecuada para una gran cantidad de conflictos éticos que se están generando en la prestación de servicios de salud de alta tecnología en la actualidad” (1).
“Debido al acelerado crecimiento, progreso de la tecnología y ciencia de la salud se han generado nuevos problemas éticos y legales, a raíz de los cuales surgen algunos interrogantes: ¿Quién toma las decisiones por el paciente cuando este no puede?, ¿cómo se toman estas decisiones?, ¿cuáles son las mejores opciones cuando se cruzan salud y religión?, ¿quién educa al personal sanitario en cuanto a la relación médico-paciente? Estos problemas que plantea la medicina, las ciencias de la vida y las tecnologías se relacionan con el respeto de la dignidad de la persona, los derechos humanos y las libertades fundamentales, y es lo que lleva a la conformación de los comités de Ética y Bioética en las Instituciones de Salud” (2).
En Colombia se han realizado investigaciones sobre el tema de los comités de bioética clínico-asistencial, entre las que se destaca la realizada por María Mercedes Hackspiel y su equipo de trabajo, y cuyo resultado llevó a la publicación del libro Comités bioéticos clínicos (3), y cuyas pautas han servido para la conformación y estructura de los mismos en las instituciones de salud.
En la Costa Atlántica colombiana solo se conoce investigación previa acerca de estos comités en la ciudad de Cartagena durante el año 2010, en la cual se evidenció el bajo nivel de cumplimiento de los comités de bioética clínico-asistencial (CBCA). Existen factores determinantes que propician esta situación, entre los que se encuentran el desconocimiento de factores tales como la estructura de los miembros y el funcionamiento del comité. En muchas instituciones de salud existe la posibilidad de la composición teórica de los mismos, pero en algunas ocasiones esto solo está plasmado en los estatutos y protocolos del hospital mas no se evidencia en su práctica clínica. Dentro de las ventajas se encuentra su existencia en casi todas las instituciones y el apoyo que estos tienen, solo que en la mayoría de las organizaciones no están como comités de bioética sino de ética, por ello dentro de sus limitaciones está la falta de educación en el tema. Sus funciones potenciales son emitir recomendaciones sobre planes de acción y revisión de casos (2).
En relación con su denominación, las guías internacionales de la Unesco proporcionan cuatro tipos de comités de bioética: comités de bioética de carácter normativo o consultivo (CNC), comités de asociaciones médicas profesionales (AMP), comités de ética médica u hospitalaria (CEH) y comités de ética en investigación (CEI) (4). En los últimos años, en América Latina se ha notado un avance importante en la instauración de estos comités. En Colombia los avances son significativos, aunque es poca la legislación sobre los comités de ética asistenciales y de Bioética clínica-asistencial (2). Se conoce la Resolución 13437 de 1991, por la cual se constituyen los comités de ética hospitalaria (5); el Decreto 1757 de 1994, el cual amplió las funciones de los comités de ética hospitalaria asignándoles roles administrativos y de control de calidad y oportunidad en la prestación de los servicios de salud, y que elevó los comités a la categoría de garantizar la participación social en las actividades que se desarrollen en el interior de las instituciones del sistema de seguridad social en salud (6); la guía proporcionada en el libro Comités bioéticos clínicos (3) mencionada anteriormente, que fue útil para considerar el cambio del nombre, de comité de ética hospitalaria a comité de bioética clínicoasistencial, y la Ley 1164 de 2007 de los Comités de Talento humano en Salud, donde se mencionan los comité de ética y bioética (7).
En relación con la estructura y el funcionamiento, la Unesco, a través de su segunda Guía, brinda pautas a los comités de bioética como tribunas para deliberaciones y recomendaciones de políticas; procedimientos y políticas generales y específicas de los comités de bioética; evaluación de procedimientos y políticas de comités de bioética; métodos de documentación y cooperación administrativa con secretariados; ampliación de la influencia de los comités de bioética, y establecimiento de programas de educación permanente en bioética (8). A nivel nacional, en relación con el funcionamiento, en el libro sobre comités de bioética mencionado se concreta la labor más importante de los comités de bioética asistencial, como “grupos interdisciplinarios que se ocupan de la docencia para los mismos miembros del comité, para todo personal de la institución hospitalaria incluyendo docentes y estudiantes que en ella realicen sus prácticas, y miembros de la comunidad” (3). Es preciso destacar que:
El trabajo realizado por los comités de Bioética es muy complejo, la solución de conflictos donde están involucrados aspectos relacionados con la ética de la vida o de la salud no siempre tienen una sola solución. Es importante que estos comités se constituyan en las instituciones, para garantizar los derechos y el trato humanista de los profesionales o instituciones dedicadas al sector de la salud (9).
En este estudio se cumplieron los parámetros internacionales en ética de investigación, y a nivel nacional, de acuerdo con la Resolución 008430 del Ministerio de Salud de Colombia de investigación en seres humanos (10), fue catalogado “sin riesgo” y cada representante de comité encuestado firmó el consentimiento informado; cabe aclarar que se guardó la confidencialidad de tal manera que en los resultados no se dio a conocer de forma individual ninguna de las instituciones encuestadas.
Tabla 1. Características de identidad, origen y composición de los comités de bioética de la Costa Atlántica de Colombia
Los códigos o las guías que más tienen en cuenta los comités como referentes teóricos para su funcionamiento son: Decreto 1757 de 1994, Ministerio de Salud (6); Resolución 13437 de 1991, Ministerio de Salud (5); Ley 1164 del 3 de octubre del 2007 (7); Manual de Buenas prácticas clínicas o Resolución 2378 de 2008 (11) y, por último, las guías de la Unesco (4, 8, 12) (figura 1).
Tabla 2. Actividades de los comités de bioética de la Costa Atlántica de Colombia
Figura 1. Porcentajes de uso de los referentes teóricos para el funcionamiento de los comités de bioética
Figura 2. Motivos de las reuniones extraordinarias de los comités de bioética
Figura 3. Áreas donde se presentan problemas éticos con mayor frecuencia
Tabla 3. Funciones de los comités de bioética de la Costa Atlántica de Colombia
… el trabajo de los comités de bioética se realizará en tres aspectos: el primero es la educación del propio comité, de la comunidad hospitalaria y del público en general, y que no termina mientras permanezca el comité. El segundo es comprender la recomendación de políticas y pautas. El tercero es la revisión de casos, tanto previa como en retrospectiva (3).
Sin embargo, la otra mitad de los comités en el presente estudio manifiesta no tener clara su funcionalidad en la institución y esto puede llevar a mezclar incluso actividades propias de comités de ética de investigación, que deben diferenciarse de los comités de bioética clínico-asistenciales. Este último resultado se asemeja al estudio realizado por Valdez Martínez en los comités de ética clínica en México, cuyo resultado evidenció que sus funciones van orientadas a que “los comités activos se encargaban tanto de los problemas y dilemas éticos relacionados con la práctica clínica como de los proyectos de investigación. De los integrantes de los comités activos, 77,9 % no había recibido entrenamiento en el campo de la ética” (13). Con certeza, en relación con el tema el doctor Gamboa comenta:
… los orígenes de los distintos tipos de comités ayudan a ir perfilando sus diferencias. En la medida que ellas sean conocidas y asumidas, se podrá prestar un mejor servicio, que –en último término– redundará en un mejor manejo de quien da sentido al trabajo en el área de la salud: la persona enferma (14).
Hoy en día los comités de bioética necesitan establecer procedimientos y políticas que les permitan evitar, sobre todo mediante sus publicaciones, los malentendidos con el público. Esos procedimientos y políticas los han de adoptar también los comités de ética asistencial y los de ética de la investigación locales y regionales. Gran parte de la influencia de los comités de bioética depende de su imagen, pues carecen de poder de coacción. Si se les considera competentes, serios y responsables y a sus miembros inteligentes, bien informados y de fácil trato en el trabajo, se les calificará como organismos con total legitimidad para influir en la conducta de los demás (8).
El hecho de que más de 50 % de los integrantes de los comités analizados eran médicos y desempeñaban puestos directivos pone de manifiesto que para muchos, estos comités son responsabilidad de los altos niveles de la administración de las unidades de atención médica. Desde el punto de vista de la investigación científica, este sesgo en su composición hace que los comités sean menos sensibles/receptivos a las necesidades y deseos de las poblaciones vulnerables. En el campo de la ética asistencial, esto puede llevar al abandono de las metas originales de los comités y a su transformación y desplazamiento hacia los grupos de poder, los cuales pueden estar más interesados en velar por los intereses de la institución o peor aún, por los intereses personales de los miembros de los comités que por el bienestar y la protección de los derechos de los pacientes (13).
El estudio de Valdez Martínez se asemeja al presente en la participación del personal administrativo, especialmente la dirección médica en los comités, y se suma la necesidad de independencia total de los mismos en la toma de decisiones. Esta es una tarea ardua, cuyos resultados no se ven ni a corto ni a mediano plazo, sin embargo, es una labor de los directivos cuyo plan debe ser buscar estrategias para elevar la eficacia y la eficiencia de los CBCA, incentivando la interdisciplinariedad con el propósito de lograr resultados consistentes con su misión. Muy bien decía el doctor Manrique: “se reitera que hoy en día los CB deben ser parte fundamental de la prestación de servicios de salud de alta tecnología, a fin de garantizar el componente ético para con los pacientes, los profesionales y la sociedad” (1).
Agradecimientos: a los miembros de los comités de la Costa Atlántica que accedieron a ser consultados para un proceso de mejora continua. A las estudiantes que aportaron en el momento de la investigación y hoy en día son profesionales en Instrumentación Quirúrgica (María Angélica Parra Morales, Luz Elena Palacio Blanco y Melitza Anduquia Colorado).
1. Manrique Bacca I. Generalidades de los Comités de Bioética y su utilidad como medio probatorio en los procesos judiciales y éticos. Médico-Legal. 2003; 64-71.
2. Carrillo González S. Situación actual de los comités de bioética clínico-asistenciales en la ciudad de Cartagena. Pers bioét. 2013;17(1):96-110. Disponible en: http://personaybioetica.unisabana.edu.co/index.php/personaybioetica/article/view/3099/html
3. Hackspiel Zárate MM, Maldonado Castaneda CE, Posada González N, Rueda Barrera E. Comités Bioéticos Clínicos. Bogotá: Ministerio de Salud Colombia, Giro Editores; 1998.
4. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Guía Nº 1. Creación de comités de bioética. París: Unesco; 2005.
5. Ministerio de Salud. Resolución 13437 de 1991. Por la cual se constituyen los comités de Ética Hospitalaria y se adoptan el Decálogo de los Derechos de los Pacientes. Bogotá: Ministerio de Salud; 1991.
6. Ministerio de Salud. Decreto 1757 de 1994. Por el cual se reglamenta el funcionamiento de los Comités de Ética Hospitalaria. Bogotá: Ministerio de Salud; 1994.
7. Ministerio de Salud y Protección Social. Ley 1164 de 2007. Ley de Talento Humano en Salud. Diario Oficial,46.771 de 4 de octubre de 2007.
8. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Guía N° 2. Funcionamiento de los comités de bioética: procedimientos y políticas. París: Unesco; 2006.
9. Aranguren Ibarra ZM. Análisis sobre la acreditación de los comités de bioética. Acta Odontológica Venezolana. 2014;52(1). Disponible en: https://www.actaodontologica.com/ediciones/2014/1/art-1/
10. Ministerio de Salud. Resolución 008430 de 1993. Normas científicas, técnicas y administrativas para la investigación en salud. Bogotá: Ministerio de Salud; 1993.
11. Ministerio de la Protección Social. Resolución 2378 de 2008. Por la cual se adoptan las buenas prácticas clínicas para las instituciones que hacen investigaciones en seres humanos. Bogotá: Ministerio de la Protección Social; 2008.
12. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Guía N°3. Capacitación de los comités de bioética. París: Unesco; 2006.
13. Valdez-Martínez E, Lifshitz-Guinzberg A, Medesigo-Micete J, Bedolla M. Los comités de ética clínica en México: la ambigua frontera entre la ética asistencial y la ética en investigación clínica. Rev Panam Salud Publica. 2008;24(2):85-90. Disponible en: http://iris.paho.org/xmlui/bitstream/handle/123456789/9948/a02v24n2.pdf?sequence=1
14. Gamboa Bernal G. Comités de Ética y de Bioética: una diferencia operativa. Pers bioét. 2003;7(18):16-24. Disponible en: http://personaybioetica.unisabana.edu.co/index.php/personaybioetica/article/view/863/944

References: Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
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