Source: http://historia.cubaeduca.cu/demanda-del-pueblo-de-cuba-al-gobierno
Timestamp: 2018-08-20 18:10:21+00:00

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Demanda del pueblo de Cuba al gobierno | CubaEduca
1. Central de Trabajadores de Cuba (CTC), representada por el obrero y Licenciado en Ciencias Sociales Pedro Ross Leal, Secretario General de la Organización;
2. Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), representada por el campesino y Licenciado en Ciencias Sociales Orlando Lugo Fonte, Presidente de la Organización;
3. Federación de Mujeres Cubanas (FMC), representada por la Ingeniera Química Vilma Espín Guillois, Presidenta de la Organización;
4. Federación Estudiantil Universitaria (FEU), representada por el estudiante recién graduado del Instituto Superior Pedagógico "Enrique José Varona", Carlos Manuel Valenciaga Díaz, Presidente de la Organización;
5. Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM), representada por la Alumna de Cuarto Año de la Escuela Provincial de Música "Amadeo Roldán", Yurima Blanco García, Presidenta de la Organización;
6. Organización de Pioneros "José Martí", representada por la Licenciada en Comunicación Social, Niurka Duménigo García, Presidenta de la Dirección Nacional de la Organización;
7. Comités de Defensa de la Revolución (CDR), representados por el Licenciado en Contabilidad Juan Contino Aslán, Coordinador Nacional de la Organización;
8. Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), representada por el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, Presidente de la Organización;
Uno de los documentos que acompañamos para corroborar los hechos articulados es el conocido como "Programa de Acción Encubierta contra el Régimen de Castro", ya desclasificado, aprobado el 17 de marzo de 1960 por el Presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower. El segundo, conocido como "Proyecto Cuba", presentado el 18 de enero de 1962 por el general de brigada Edward Lansdale a las más altas autoridades del Gobierno de Estados Unidos y al Grupo Especial Ampliado del Consejo de Seguridad Nacional de ese país, contiene la relación de 32 tareas de guerra encubierta que debían ser ejecutadas por los departamentos y agencias participantes en la llamada Operación Mangosta (Mongoose).
El 11 de octubre de 1959 un avión lanzó dos bombas incendiarias sobre el central "Niágara", en la provincia de Pinar del Río. El 19 de octubre otras dos bombas fueron arrojadas desde el aire sobre el central "Punta Alegre", en la provincia de Camagüey. El 21 de octubre un avión bimotor ametralló la ciudad de La Habana, provocando varios muertos y decenas de heridos, mientras otra avioneta arrojaba propaganda subversiva. El 22 de octubre fue ametrallado un tren de pasajeros en la provincia de Las Villas. El 26 de octubre sendas avionetas atacaron los centrales "Niágara" y "Violeta".
Desde el propio mes de enero de 1960, ya en pleno desarrollo la zafra azucarera de ese año, se multiplicaron los vuelos sobre cañaverales. Solamente el día 12 fueron incendiadas desde el aire 500 mil arrobas de caña en la provincia de La Habana. El día 30 se perdieron más de 50 mil arrobas en el central "Chaparra", antigua provincia de Oriente, y el 1º de febrero fueron incendiadas más de 100 mil arrobas en la provincia de Matanzas. Pero no por esto cesaron otros ataques aéreos: el 21 de enero un avión arrojó cuatro bombas de cien libras cada una sobre la zona urbana de Cojímar y Regla, en la capital del país.
El 7 de febrero de 1960 una avioneta incendió 1,5 millones de arrobas de caña en los centrales "Violeta", "Florida", "Céspedes" y "Estrella", en Camagüey.
El 18 de febrero un avión que bombardeaba el central "España", en la provincia de Matanzas, fue destruido en el aire por una de sus propias bombas. El piloto fue identificado como Robert Ellis Frost, ciudadano norteamericano. La carta de vuelo registraba la salida del avión del aeropuerto de Tamiami, en la Florida. Por otros documentos hallados en el cadáver se descubrió que en tres ocasiones anteriores el piloto había realizado ataques aéreos sobre Cuba.
El 23 de febrero varias avionetas regaron cápsulas incendiarias en las fábricas de azúcar "Washington" y "Ulacia", en la antigua provincia de Las Villas, así como en Manguito, en la provincia de Matanzas. El 8 de marzo otra avioneta lanzó materias inflamables en la zona de San Cristóbal e incendió más de 250 mil arrobas de caña.
Junto a las misiones de bombardeo, ametrallamiento y quema, se sucedieron en esta etapa los vuelos sobre La Habana y casi todas las demás provincias del país con el propósito de diseminar propaganda subversiva. Tan solo en los tres primeros meses de 1961 se registraron decenas de vuelos de ese tipo. En el mencionado informe de Lyman Kirkpatrick sobre la invasión por Playa Girón, se afirma que "en el momento de la invasión se había dejado caer sobre Cuba un total de 12 millones de libras de volantes" de propaganda contrarrevolucionaria. En su informe, el alto oficial de la CIA describe los pasos que a partir de agosto de 1959 había comenzado a dar un grupo paramilitar de esa institución.
El Inspector General de la Agencia Central de Inteligencia reconoce que "de enero de 1960, cuando contaba con 40 personas, el Buró se expandió a 588 para el 16 de abril de 1961, convirtiéndose en uno de los más grandes buroes en los servicios clandestinos". Se refería al centro de la CIA en Miami dedicado a las actividades contra Cuba.
Al respecto, en el mencionado informe del Inspector General de la CIA se reconoce explícitamente el apoyo logístico suministrado por esa institución a las bandas mercenarias. Un ejemplo es la llamada Operación Silencio, que consistió en la realización por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos de doce operaciones aéreas entre septiembre de 1960 y marzo de 1961 para el abastecimiento con armas, municiones, explosivos y otros medios a las bandas, sobre la cual el autor del informe refiere: "En total, alrededor de 151 mil libras de armas, municiones y equipos se enviaron por aire."
La incuestionable veracidad histórica de estos acontecimientos y el cinismo y las mentiras que invariablemente acompañaron todas las acciones de Estados Unidos contra Cuba, la ofrecen los propios documentos de la época, emitidos por los que desde aquel país diseñaban la política de agresión y subversión contra Cuba. En tal sentido, puede resultar ilustrativo a la Sala el hecho de que el 17 de marzo de 1960, durante una reunión en la que participan el Vicepresidente Richard Nixon, el Secretario de Estado Christian Herter, el Secretario del Tesoro Robert B. Anderson, el Secretario Asistente de Defensa John N. Irwin, el Subsecretario de Estado Livingston T. Merchant, el Secretario Asistente de Estado Roy Rubottom, el almirante Arleigh Burke, del Estado Mayor Conjunto, el Director de la CIA Allen Dulles, los altos oficiales de dicha agencia Richard Bisell y J.C. King, y los funcionarios de la Casa Blanca Gordon Gray y general Andrew J. Goodpaster, el Presidente de Estados Unidos aprueba el llamado "Programa de Acción Encubierta contra el Régimen de Castro", propuesto por la CIA, en el que, entre otras cosas, se autorizaba la creación de una organización secreta de inteligencia y acción dentro de Cuba, y para ello se asignaban los fondos necesarios a la CIA. En un memorando recientemente desclasificado sobre el desarrollo de esta reunión, el general Goodpaster anotó: "El Presidente dijo que él no conocía plan mejor para manejar esta situación. El gran problema es la filtración y la falla de seguridad. Todo el mundo tiene que estar dispuesto a jurar que él [Eisenhower] no sabe nada de esto. [...] Dijo que nuestras manos no deben aparecer en nada de lo que se haga."
Entre 1959 y 1965, actuaron al servicio del Gobierno de Estados Unidos a todo lo largo y ancho del territorio nacional 299 bandas, que sumaron 3 995 mercenarios.
El propio Eisenhower lo cuenta en sus memorias: "El 17 de marzo de 1960 [...] yo le ordené a la Agencia Central de Inteligencia que comenzara a organizar el entrenamiento de los exiliados cubanos, principalmente en Guatemala."
Dos días después, el 17 de abril de 1961, a las 2:30 horas de la madrugada, comenzó a desembarcar por la costa sur de la entonces provincia de Las Villas, en la Ciénaga de Zapata, y procedente de Puerto Cabezas, República de Nicaragua, un grupo organizado, entrenado, equipado y financiado por el Gobierno de Estados Unidos, denominado por sus propios integrantes Brigada de Asalto 2506, la cual estaba formada por alrededor de 1 500 hombres.
El plan de invasión mercenaria, según los documentos ocupados a quienes resultaron prisioneros, contemplaba realizar el desembarco en tres puntos de la Ciénaga de Zapata: Playa Larga, que denominaban en sus planes Playa Roja, donde descargaría el buque Aguja; Playa Girón, denominada Playa Azul, donde descargarían los buques Ballena y Tiburón; y Caleta Verde, denominada Playa Verde, donde descargarían los buques Marsopa, Barracuda y Atún. Paralelamente, sendos batallones de paracaidistas ocuparían posiciones en las proximidades del central "Australia", San Blas y Soplillar, con la misión de cerrar el acceso a la zona de desembarco y operaciones, aislarla, fortificarse y situar allí un gobierno provisional, lo que permitiría de inmediato transportar por aire un gobierno que en Miami esperaba impaciente con las maletas preparadas, el cual se encargaría de solicitar la intervención militar de Estados Unidos encabezando "tropas" de la OEA.
Durante los días de la invasión, los integrantes de este "gobierno" fueron mantenidos incomunicados a la fuerza en territorio norteamericano, mientras la CIA emitía en su nombre comunicado tras comunicado.
La brigada mercenaria desembarcó por Playa Girón y Playa Larga, después de la resistencia ofrecida por pequeñas unidades de las Milicias Nacionales Revolucionarias. Desembarcaron sus tanques y blindados; lanzaron al batallón de paracaidistas al norte de Girón, para cerrar la carretera que conduce al central "Australia"; aviones del tipo B-26 con insignias cubanas, escoltados por cazas norteamericanos, comenzaron a bombardear la zona, arrojando metralla sobre la población civil, ocasionando la muerte a personas, dentro de ellas mujeres y niños, cuyos nombres y apellidos se transcriben al final de este Hecho, así como cuantiosas pérdidas.
En menos de 72 horas, las fuerzas revolucionarias cubanas derrotaron de manera aplastante a la poderosa brigada mercenaria invasora. Al respecto, la Casa Blanca emitió el 24 de abril de 1961 una declaración oficial en la que se expresaba que "el Presidente Kennedy ha declarado desde el primer momento que, como Presidente, asume la plena responsabilidad" por la invasión. Agregaba la declaración que "el Presidente se opone vigorosamente a que nadie, dentro o fuera de la Administración, trate de hacer variar la responsabilidad".
Si durante estos cuarenta años de Revolución nuestro país ha sido un blanco incesante de acciones terroristas, es en el año 1961 cuando se inician con mayor sistematicidad, como consecuencia del programa de acción encubierta contra Cuba, aprobado el 17 de marzo de 1960 por el Presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, quien, en el mencionado documento secreto ya desclasificado referido al programa de acción encubierta contra Cuba, que después prosiguió el Presidente Kennedy, precisa: "El método para lograr este fin consistirá en incitar, apoyar y, en lo posible, dirigir la acción, dentro y fuera de Cuba, por parte de grupos selectos de cubanos que pudieran realizar cualquier misión por iniciativa propia."
Fue precisamente uno de esos "grupos selectos" el que perpetró, en la tarde del 13 de abril de 1961, el incendio y total destrucción de "El Encanto", la mayor tienda por departamentos del país, acción ejecutada por Carlos L. González Vidal, integrante del grupo terrorista conocido por las siglas MRP. También se conoció que el organizador principal fue Mario Pombo Matamoros, quien a su vez mantenía relaciones con dirigentes del grupo M-30-11. Las consecuencias de este siniestro no fueron solo de índole económica, sino también algo más doloroso: la muerte de la trabajadora Fe del Valle Ramos, y las quemaduras y lesiones sufridas por otras 18 personas, entre los cientos de ellas que laboraban en esa institución comercial.
Como parte de estos mismos planes terroristas, se había producido un mes antes, el 13 de marzo de 1961, el ataque a la refinería "Hermanos Díaz", en Santiago de Cuba, en el que resultó muerto el marinero René Rodríguez Hernández, de 27 años, que cubría una posta, y herido gravemente Roberto Ramón Castro, de 19 años. Esta acción fue ejecutada por un comando de la CIA a bordo de una embarcación artillada con ametralladoras de grueso calibre, que fue lanzado desde el barco Bárbara J., procedente de Estados Unidos, hecho que fuera reseñado por el Inspector General de la CIA, Lyman Kirkpatrick.
El 28 de mayo de 1961, elementos terroristas incendian el cine "Riego", en la ciudad de Pinar del Río, durante el desarrollo de una función infantil. Resultan heridos 26 niños y 14 adultos.
Los secuestros de aviones, que no tenían precedentes en el mundo, fueron un método ideado y utilizado precisamente por la CIA en su programa de acciones terroristas contra Cuba desde 1959. Numerosos hechos de esta índole tuvieron lugar, especialmente en los primeros años de la Revolución. Algunos adquirieron características dramáticas. A modo de ejemplo, citaremos lo ocurrido el 27 de marzo de 1966: un sujeto sin escrúpulos, Angel María Betancourt Cueto, utilizando un arma de fuego, intentó desviar hacia Estados Unidos, donde eran siempre recibidos como héroes, un avión Il-18 de Cubana de Aviación con 97 personas a bordo, incluidos 14 niños, en vuelo de Santiago de Cuba hacia La Habana; fracasado en su intento por la valiente y decidida conducta del capitán de la nave, Fernando Alvarez Pérez, quien se negó a desviar el avión aterrizándolo en el aeropuerto internacional de la capital, el frustrado secuestrador, ya en tierra, asesinó al piloto y al custodio, Edor Reyes García, y causó heridas graves al copiloto Evans Rosales, hecho que conmovió a todo el país.
La nave, un DC-8 con matrícula CUT-1201, acababa de despegar del aeropuerto internacional de Barbados diez minutos antes. Un artefacto explosivo programado había sido colocado en el baño del avión por dos sujetos que, procedentes de Trinidad Tobago, abandonaron la aeronave en esa escala habitual de su ruta. En el aeropuerto toman rápidamente un taxi y piden al chofer que los lleve a la sede de la Embajada de Estados Unidos en Barbados, según el testimonio de Maurice Firebrace, el chofer del taxi que los trasladó, en declaración a las autoridades de Barbados. Otro taxista, Roger Pilgrim, testimonió igualmente ante las autoridades de Barbados que en la tarde de ese mismo día los trasladó dos veces a la sede diplomática de Estados Unidos, primero entre las 2:00 y las 3:00 de la tarde y después alrededor de las 4:55. Esa misma tarde, desde el hotel "Village" lograron comunicarse e informar a sus jefes en Venezuela sobre el cumplimiento de la misión encomendada. En horas de la noche regresaron a Trinidad Tobago, donde al amanecer del 7 de octubre fueron identificados y arrestados por las autoridades locales, a las que casi de inmediato confesaron su participación en los hechos.
En una reunión realizada en Trinidad Tobago a instancias del Primer Ministro de ese país, Eric Williams, catorce días después del sabotaje, el Canciller de Guyana, Fred Willis, se refirió a las agendas comprometedoras para la CIA, propiedad de los encartados, que delataban a ese organismo norteamericano al dejar al descubierto sus vinculaciones con los detenidos. Eran dos mercenarios de nacionalidad venezolana que habían sido contratados por Orlando Bosch Avila y Luis Posada Carriles, dos de los más connotados terroristas reclutados por la Agencia Central de Inteligencia desde 1960, y especializados en sofisticadas técnicas de sabotaje con todo tipo de medios. Ambos estaban registrados en una organización llamada CORU, surgida de la unificación ordenada por la CIA de los principales grupos que hasta entonces actuaban bajo siglas diferentes desde territorio norteamericano, y a la que se le asignó la tarea de ejecutar un ambicioso programa de sabotajes y actos terroristas contra Cuba con apoyo total del Gobierno de Estados Unidos.
Los grupos que integraban el CORU hacían declaraciones públicas en Estados Unidos, adjudicándose cada una de estas fechorías. En agosto de 1976 fue publicado en un periódico editado en Miami un desvergonzado parte de guerra donde, después de referir cómo volaron un automóvil frente a la Embajada cubana en Colombia y destruyeron las oficinas de Air Panamá, los cabecillas del CORU declaraban al final textualmente: "Muy pronto atacaremos aeronaves en vuelo." Aproximadamente seis semanas después estalla en pleno vuelo el avión cubano que hizo escala en Barbados.
Han sido múltiples los sucesos originados por esa cínica política, pero marca pautas el 9 de enero de 1992, fecha en que fueron asesinados los combatientes de la Policía Nacional Revolucionaria Yuri Gómez Rivero y Rolando Pérez Quintosa; el miembro de Tropas Guardafronteras Orosmán Dueñas Valero, y el custodio civil Rafael Guevara Borges, trabajador del Campamento de Pioneros "José Martí", en La Habana, al ser atacados por un grupo de delincuentes que pretendían secuestrar una embarcación para abandonar ilegalmente el país, dirigidos por Luis Miguel Almeida Pérez.
Para tener una idea de la intensidad que en determinado momento alcanzaron las actividades terroristas contra Cuba, baste señalar que en solo catorce meses, desde el 30 de noviembre de 1961, fecha en que se aprueba por el Presidente Kennedy la puesta en marcha del denominado "Proyecto Cuba", hasta el mes de enero de 1963, se efectuaron 5 780 acciones terroristas contra Cuba, de las cuales 716 constituyeron sabotajes de envergadura contra instalaciones industriales.
El 11 de diciembre de 1959, el coronel J.C. King, jefe de la división encargada de los asuntos del hemisferio occidental en la CIA, escribió en un memorando secreto dirigido al director de la Agencia, Allen Dulles: "Debe darse seria consideración a la eliminación de Fidel Castro. Ninguno de los más cercanos a él, como su hermano Raúl o su compañero Che Guevara, tiene la misma influencia carismática sobre las masas. Mucha gente informada considera que la desaparición de Fidel aceleraría grandemente la caída del actual gobierno."
SEXTO: La Base Naval de Guantánamo, establecida en Cuba desde hace casi cien años mediante un convenio confuso y pérfidamente redactado, en virtud del cual a Estados Unidos le arriendan el territorio que ocupa la base "por el tiempo que la necesitaren", sin una cláusula que garantizara el pleno derecho de nuestra soberanía sobre dicho territorio, ha sido utilizada por Estados Unidos como un instrumento de su política agresiva contra nuestro país.
En el Artículo 2 del citado Convenio, firmado el 16 de febrero de 1903, se concede un derecho bajo determinada condición que Estados Unidos aceptó y se comprometió a cumplir: "hacer cuanto fuere necesario para poner dichos lugares en condiciones de usarse exclusivamente como estaciones carboneras o navales y para ningún otro objeto."
El Artículo 4 del Convenio Complementario de 2 de julio de 1903, suscrito igualmente por los Gobiernos de Cuba y de Estados Unidos, establece de forma muy precisa y muy clara: "Los delincuentes prófugos de la justicia acusados de delitos o faltas sujetos a la jurisdicción de las Leyes Cubanas y que se refugiaren dentro de dichas áreas, serán entregados por las Autoridades de los Estados Unidos cuando lo pidieren Autoridades Cubanas debidamente autorizadas."
Es injustificable que una base militar costosa, sostenida a expensas del presupuesto y los contribuyentes de ese país, sin utilidad alguna para la seguridad nacional de Estados Unidos, ocupe una parte valiosa de nuestro territorio para humillar, hostigar y agredir al pueblo cubano, pues ese ha sido su único cometido en las últimas décadas. Particularmente arbitrario y abusivo ha sido mantener contra la voluntad de nuestro país ese enclave militar tras el fin de la guerra fría, máxime cuando el Gobierno de Estados Unidos está desmantelando decenas de instalaciones en su territorio y en el extranjero para reducir su presupuesto militar. Resulta evidente que 96 años después de aquel compromiso asumido por ambas partes en el Artículo 1 del Convenio de febrero de 1903, suscrito por el Gobierno de Estados Unidos con un gobierno débil, sometido e imprevisor, que les arrendó la tierra "por el tiempo que la necesitaren", hace ya rato que no la necesitan para otra cosa que no sea su política agresiva contra Cuba, y ese derecho no está incluido ni siquiera en ese pésimo convenio. No es justo que se dedique a eso una de las mejores bahías de Cuba.
Entre 1962 y 1994, año en que se tomaron, por iniciativa de ambos gobiernos, medidas para reducir los riesgos de incidentes, después del acuerdo migratorio suscrito entre Cuba y Estados Unidos, fueron ejecutadas desde la base 13 498 acciones provocativas, siendo las más comunes las ofensas de palabra, la realización de gestos obscenos y actos pornográficos, las violaciones de la línea divisoria rompiendo sectores de la cerca y en otros casos cruzándola hacia el territorio libre, la iluminación con reflectores de las casetas donde cubren sus postas los soldados cubanos, la realización de disparos con armas, acciones de apuntar amenazantemente con cañones, tanques y ametralladoras contra nuestro personal e instalaciones, reiteradas violaciones del espacio aéreo cubano, incluido el aterrizaje de helicópteros fuera del perímetro de la base, así como violaciones de nuestro espacio marítimo.
• El 5 de enero de 1961 es salvajemente torturado en la Base Naval de Guantánamo el obrero Manuel Prieto Gómez, uno de los pocos cubanos que conservaron su empleo y que laboró en esa instalación durante trece años.
• El 30 de septiembre de 1961 es detenido por el Capitán de la Infantería de Marina Arthur J. Jackson otro trabajador cubano, Rubén López Sabariego, que prestaba servicios como chofer de un camión de carga de la base. A los quince días de la detención, el Encargado de Negocios de la Embajada suiza en Cuba informó el hallazgo del cuerpo sin vida en una zanja dentro de la instalación militar. La autopsia arrojó que llevaba varios días muerto y presentaba fracturas y hematomas ocasionados por las torturas a que fuera sometido.
• En mayo de 1962 es secuestrado por personal de la base naval Rodolfo Rosell Salas mientras cumplía su trabajo como pescador. Asesinado posteriormente, su cadáver fue encontrado el 14 de julio.
• El 18 de julio de 1964 cae asesinado Ramón López Peña, soldado del Batallón Fronterizo, por disparos efectuados desde la base por un soldado norteamericano que realizaba guardia en la posta situada en las coordenadas 43-67.
• El 21 de mayo de 1966 el soldado Luis Ramírez López muere igualmente asesinado por disparos efectuados por soldados norteamericanos desde la Base Naval de Guantánamo.
En enero de 1964, más de 3 000 trabajadores cubanos laboraban en esa base, de los cuales 2 300 aproximadamente entraban y salían cada día.
Entre el 10 y el 15 de febrero, 500 de estos fueron despedidos por orden del Gobierno de Estados Unidos de un solo golpe. Entre febrero y octubre fueron despedidos otros 1 060, para un total de 1 560, las dos terceras partes en solo siete meses. Y así sucesivamente hasta reducirlos a menos de cien.
Otra medida cruel: el 5 de marzo de 1966 el Departamento de Defensa de Estados Unidos informó que la política de su Gobierno "no permitía el pago de jubilaciones a ningún personal en Cuba", por lo que los despedidos no podían recibir pensión alguna o reclamar la devolución de sus contribuciones a la caja de jubilaciones, retenidas por el Gobierno norteamericano. De este modo, al trabajador cubano en esa Base no le quedaba otra alternativa que asilarse o perder su empleo y todos los demás derechos.
"Sr. Fraser.- Se ha dicho que los Estados Unidos estaban preparados para utilizar armas biológicas con respecto a Cuba. ¿Podría decirnos si esto es cierto o no?
"Sr. Pickering.- No tengo conocimiento de eso.
"Sr. Fraser.- ¿Alguno de los presentes tiene información sobre ese asunto? (Nadie responde.)
"Sr. Pickering.- He visto en la prensa los debates sobre ese asunto.
"Sr. McCarthy.- Yo diría que el Comité de Relaciones Exteriores del Senado no es ajeno a los incidentes a que se hace alusión, y hay personas en el gobierno que conocen todas las actas del presente y del pasado. Sé que las informaciones están accesibles en sus actas..."
"...el Gobierno de Estados Unidos pensó seriamente usar el mosquito portador de la fiebre amarilla contra la Unión Soviética en 1956.
"Según documentos militares desclasificados y dados a conocer hoy, el ejército norteamericano consideró la utilización del mosquito Aedes aegypti para infectar con fiebre amarilla el territorio de la URSS.
"Millones de mosquitos portadores de fiebre amarilla se experimentan en Fuerte Detrick, Maryland, con capacidad para producir medio millón mensual, mientras se esperaba el inicio de la construcción de una nueva planta diseñada por el ejército con capacidad de 130 millones de mosquitos mensuales.
"Los documentos desclasificados aseguran que la agresión contra la URSS sería llevada a cabo tomando en cuenta la imposibilidad de la Unión Soviética de poner en marcha un programa de inmunización masivo contra el ataque de los mosquitos."
Puede servir como antecedente para explicar lo ocurrido en Cuba, un artículo del periódico The Miami Herald, nada sospechoso de amistad con Cuba, public"WASHINGTON. El altisonante planteamiento de Fidel Castro de que las `plagas nocivas' que destruyen cosechas y animales en Cuba, y la epidemia de la fiebre del dengue que ha ocasionado la muerte a más de 100 personas en la isla son obra de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) no parece inconcebible para los autores de un nuevo libro que saldrá a la luz este otoño.
• "El ex agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) William W. Turner y el periodista Warren Hinckle refieren que Estados Unidos utilizó la guerra biológica en Cuba durante la administración de Nixon.
• "Los autores alegan que la CIA ha comprometido a Estados Unidos en una guerra secreta, no declarada e ilegal contra Cuba durante más de 20 años. El llamado Proyecto Cuba es el mayor y menos conocido que la CIA opera fuera de los límites legales de sus estatutos, afirman.
• "La historia del Proyecto Cuba es la historia de una importante guerra norteamericana no declarada por el Congreso, no reconocida por Washington y no informada por la prensa."
• "Newsday, diario de Long Island (Nueva York), dijo hoy que `al menos con apoyo tácito de la CIA, agentes ligados a los terroristas anticastristas introdujeron el virus de la fiebre porcina africana en Cuba, en 1971'.
• "Seis semanas después, un brote de la enfermedad obligó a las autoridades sanitarias de Cuba a sacrificar 500 mil cerdos, a fin de evitar una epidemia animal de proporciones nacionales.
• "Una fuente no identificada de la CIA reveló a Newsday que a principios de 1971 se le entregó un recipiente que contenía virus en Fuerte Gulick, base del ejército de Estados Unidos en la Zona del Canal de Panamá, también utilizada por la CIA, y que el mismo fue llevado en un pesquero a agentes que operaban clandestinamente en Cuba.
• "Era la primera vez que la enfermedad se manifestaba en el hemisferio occidental.
• "Se sabe por propia admisión que en los momentos en que se produjo en Cuba el brote de la fiebre porcina africana, la CIA y el ejército de Estados Unidos estaban experimentando con venenos, toxinas mortales, productos para la destrucción de cosechas y otras técnicas de la guerra bacteriológica."
Lo incuestionablemente real es que en pocas semanas la epidemia de dengue hemorrágico en Cuba, donde no había existido nunca, alcanzó la cifra sin precedente conocido en ningún otro país del mundo de 344 203 personas afectadas, dándose el caso verdaderamente récord de 11 400 nuevos enfermos reportados en un solo día, el 6 de julio de 1981.
Un total de 116 143 enfermos fueron hospitalizados; alrededor de 24 mil pacientes sufrieron hemorragias; 10 224 sufrieron shocks por dengue en algún grado.
Todo el país y sus recursos fueron movilizados para luchar contra la epidemia. Se combatía intensamente y a la vez en todas las ciudades y poblados del país la presencia del vector, con todos los medios posibles y con productos y equipos adquiridos con toda urgencia en cualquier parte, incluido Estados Unidos donde a través de la Organización Panamericana de la Salud se solicitó y finalmente en el mes de agosto se obtuvo la venta de un importante larvicida. Los medios químicos y equipos eran trasladados muchas veces por vía aérea, en ocasiones de lugares tan distantes como Japón, en cuyas fábricas pudieron obtenerse miles de motomochilas de fumigación. Hubo que traer malathion desde Europa, por avión, a un costo de transportación de 5 000 dólares por tonelada, es decir, tres veces y media más que el valor del producto.
Una de las primeras reuniones del equipo designado para la ejecución del Proyecto Cuba, reseñada en un memorando confeccionado por el Director de la CIA el 19 de enero de 1962, fue de especial significación. Esa reunión tenía lugar exactamente nueve meses después de la aplastante derrota, en menos de 72 horas, y la captura total de la fuerza expedicionaria desembarcada en Girón, a la vista de la escuadra norteamericana situada el 19 de abril a tres millas de Playa Girón, cuya presencia y aliento de nada les sirvió a sus tropas mercenarias, y que no tuvo tiempo siquiera de actuar ni había nadie a quien apoyar, cuando al final de la aventura el Presidente Kennedy había sido persuadido de dar apoyo aéreo a los invasores utilizando los aviones de combate a bordo del portaaviones Essex, incluido en ese destacamento naval. Según el documento desclasificado referido a la reunión de aquel día, Robert Kennedy, Procurador General del Gobierno de Estados Unidos, informó a los asistentes que el Presidente estimaba que el último capítulo respecto a Cuba aún no estaba escrito, que el derrocamiento de Castro era posible y que la consecución de este objetivo tenía la más alta prioridad: "La solución del problema cubano tiene máxima prioridad en el Gobierno de Estados Unidos. Todo lo demás es secundario."
El 7 de marzo de 1962, la Junta de Jefes de Estado Mayor afirmó en un documento secreto que "la determinación de que una sublevación interna con posibilidades de éxito es imposible dentro de los próximos 9 a 10 meses, exige una decisión por parte de los Estados Unidos en el sentido de fabricar una `provocación' que justifique una acción militar norteamericana positiva".
El 9 de marzo de 1962, bajo el título de "Pretextos para Justificar la Intervención Militar de los Estados Unidos en Cuba", la Oficina del Secretario de Defensa sometió a la consideración de la Junta de Jefes de Estado Mayor un paquete de medidas de hostigamiento que tenían por objetivo crear las condiciones para justificar la intervención militar en Cuba. Entre las medidas consideradas estaban las siguientes:
• "Una serie de incidentes bien coordinados se planificarían para que ocurriesen en [la base naval de] Guantánamo o sus alrededores, a fin de crear una apariencia verosímil de que fueron realizados por fuerzas cubanas hostiles."
• "Los Estados Unidos responderían con la ejecución de operaciones ofensivas destinadas a asegurar los suministros de agua y energía, destruyendo los emplazamientos de artillería y morteros que amenazan a la base. Comenzarían operaciones militares norteamericanas en gran escala."
• "Un incidente tipo `Remember the Maine' pudiera prepararse de diversas maneras."
• "Pudiéramos hacer volar un barco norteamericano en la bahía de Guantánamo y culpar a Cuba."
• "Pudiéramos hacer volar un barco no tripulado en algún punto de las aguas cubanas."
• "Pudiéramos hacerlo de manera que ese incidente ocurra en las cercanías de La Habana o Santiago como un resultado espectacular de un ataque cubano por aire o por mar, o desde ambas direcciones."
• "La presencia de aviones o embarcaciones cubanas que acudieran simplemente para investigar las intenciones del barco, pudiera constituir prueba suficientemente convincente de que el barco fue atacado."
• "Los Estados Unidos pudieran dar seguimiento con una operación de rescate por aire o por mar bajo la cobertura de cazas norteamericanos a fin de `evacuar' a los restantes miembros de una tripulación no existente."
• "Las listas de bajas en la prensa norteamericana pudieran causar una ola favorable de indignación nacional."
• "Pudiéramos desarrollar una campaña terrorista cubano-comunista en el área de Miami, en otras ciudades de la Florida y en Washington. La campaña de terror podría estar encaminada contra los refugiados cubanos que buscan asilo en los Estados Unidos."
• "Pudiéramos hundir una embarcación llena de cubanos en ruta hacia la Florida (real o simulada)."
• "Pudiéramos promover intentos contra las vidas de los refugiados cubanos en los Estados Unidos, incluso hasta el punto de herir a algunos de ellos en casos que serían ampliamente divulgados."
• "Hacer explotar unas cuantas bombas de plástico en lugares cuidadosamente escogidos, detener a algunos agentes cubanos y dar a la publicidad documentos preparados que fundamenten el comprometimiento cubano, también pudiera ayudar a proyectar la idea de un gobierno irresponsable."
• "Pudiera simularse una expedición `desde territorio cubano y apoyada por Castro' contra una nación caribeña vecina de Cuba."
• "El uso de aviones tipo MIG tripulados por pilotos norteamericanos pudiera ofrecer causas adicionales de provocación."
• "El hostigamiento de aeronaves civiles, los ataques contra barcos y la destrucción de aeronaves militares norteamericanas no tripuladas por aviones tipo MIG, pudieran ser acciones complementarias útiles."
• "Un F-86 pintado adecuadamente pudiera convencer a los pasajeros de una aeronave civil que vieron un MIG cubano, especialmente si el piloto de la aeronave lo afirmara como un hecho."
• "Intentos de secuestros de aeronaves civiles o embarcaciones pudieran hacerse aparentar como acciones que continúan siendo promovidas por el gobierno cubano."
• "Es posible crear un incidente que demuestre de manera convincente que un avión cubano atacó y derribó a un avión civil arrendado que volaba de los Estados Unidos a Jamaica, Guatemala, Panamá o Venezuela."
• "Los pasajeros pudieran ser un grupo de estudiantes universitarios o cualquier otro grupo de personas con intereses comunes como para arrendar un vuelo."
• "Es posible fabricar un incidente en el que parezca que aviones MIG cubano-comunistas han derribado un avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos sobre aguas internacionales producto de un ataque no provocado."
Cinco meses más tarde, en agosto de 1962, el general Maxwell D. Taylor, Presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, confirmaba al Presidente Kennedy que no se veía posibilidad de que el gobierno cubano pudiera ser derrocado sin la intervención militar directa de Estados Unidos, por lo cual el Grupo Especial Ampliado recomendaba un curso aún más agresivo de la Operación Mangosta. Kennedy autorizó su puesta en marcha: "Es asunto de urgencia".
Durante el período comprendido desde 1960 hasta 1998, según cálculos efectuados, hemos sido obligados a un especial sobredimensionamiento en cuanto a la cantidad de personal vinculado a la defensa. Parámetros aceptados internacionalmente establecen que las fuerzas en función de la defensa de un país deben oscilar alrededor de un 0,4 por ciento de la población existente. Siguiendo este criterio, nuestro país ha sido obligado a sobrepasar considerablemente esos parámetros, condicionado todo ello por la situación de guerra que nos fue impuesta durante todos estos años. Este desbalance en cuanto al personal se estima en alrededor de 4 362 645 efectivos movilizados durante el período mencionado por encima de los parámetros aceptados internacionalmente como normales.
La situación descrita, que resulta totalmente anómala para un país de escasos recursos económicos, pequeña dimensión y bajo índice demográfico, asociada a la amenaza permanente de la potencia militar más poderosa del mundo, trajo consigo que el esfuerzo colosal y extraordinario en la preparación combativa del país que nos impuso la política agresiva de Estados Unidos, ocasionara la pérdida de 2 354 vidas humanas y la incapacitación de 1 833 personas. Estos particulares se acreditan en los documentos que anexamos marcados con los números 23 y 24.
Tales extremos han obligado a las organizaciones sociales y de masas que representamos en este proceso a librar una intensa batalla en todos los frentes, ante las multifacéticas agresiones de una superpotencia. Estados Unidos ha convertido el denominado "problema Cuba" en una cuestión de política interna, objeto de todo tipo de manipulaciones, intrigas, posturas demagógicas y ambiciones partidistas y personales. El Congreso de esa nación dicta leyes de un marcado carácter extraterritorial e injerencista al promulgar normas que pretende sean cumplidas por Cuba y por el resto del mundo para satisfacer sus pretensiones de dominación con relación a nuestro país. Estos aspectos, aunque no constituyen fundamento fáctico de nuestro pedimento, los consignamos a los efectos de que la Sala pueda ponderar integralmente la dimensión de los daños y perjuicios que hemos relatado, y, consecuentemente, la magnitud de la indemnización que estamos solicitando.
1. Que se establece esta demanda mediante Proceso Ordinario, teniendo en cuenta que la cuantía de lo que se reclama por concepto de reparación de daños e indemnización de perjuicios excede de lo estipulado en el Artículo 223.1 de la Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral.
2. Que es competente por razón de la materia para el conocimiento de la presente demanda el Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana por cuanto se trata de una demanda de contenido económico cuya cuantía excede de lo estipulado en el Artículo 6.1 de la Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral, siendo competente por razón del lugar el propio Tribunal, dada la sumisión tácita que al mismo hacemos, franqueada por el Artículo 10.1, en relación con el 8, ambos de la mencionada Ley de trámites.
3. Que la demanda que establecemos se estructura organizativamente en correspondencia con los requisitos que en tal sentido establece el Artículo 224, acompañando al escrito promocional los documentos justificativos del carácter por el cual comparecemos, cumplimentando lo estipulado en el Artículo 226, así como los documentos en que fundamentamos el derecho que estamos alegando, a tenor de lo estipulado en el Artículo 227; que se acompañan las copias requeridas para verificar el emplazamiento al demandado, según el Artículo 228, todos de la Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral.
4. Que en virtud de esta demanda deberá ser emplazado el demandado mediante Comisión Rogatoria, diligencia que se verificará a través del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, a tenor de lo preceptuado en los Artículos 229 y 230, en relación con el 170, todos de la Ley de Trámites Civiles.
5. Que a tenor de las pretensiones concretas que se deducen de esta demanda, el fallo que en su día se dicte deberá ser congruente con la petición de condena que estamos formulando, todo ello amparado en el Artículo 146 de la mencionada Ley de Procedimiento.
6. Que están legitimados para promover este proceso los relacionados en el encabezamiento de la demanda, en su condición de Presidente, Coordinador Nacional o Secretario General, según corresponda, a nombre de las personas jurídicas que representan, por ser quienes ejercen la máxima autoridad de estas organizaciones, las que a su vez representan los intereses específicos de sus miembros, tal y como estipulan los cuerpos normativos internos de las mismas, todo ello en virtud de lo preceptuado en los Artículos 39.1 y 2.c, 40, 41 y 42, todos del Código Civil, en relación con el Artículo 64 de la Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral, y el Artículo 7 de la Constitución de la República.
7. Que la presente demanda se funda en la violación de derechos civiles de los ciudadanos cubanos, referentes al derecho a la vida y el derecho a la integridad física, reconocidos estos como derechos inherentes a la personalidad al amparo del Artículo 38 del Código Civil y cuya violación legitima para exigir la reparación de los daños y la indemnización por los perjuicios causados, amparado esto último en el apartado c) del mencionado Artículo del Código Civil.
8. Que la pretensión concreta que se deduce de esta demanda tiene su amparo en el inciso d) del Artículo 111 del Código Civil, en tanto la vulneración de los derechos civiles citados supone la responsabilidad extracontractual de la parte demandada, en su condición de deudora, referente a la obligación de indemnizar los perjuicios y reparar los daños causados, en apoyo a lo cual viene el principio general del Derecho del neminem laedere que se imputa quebrantado.
9. Que el acto ilícito que se le atribuye al deudor, en su condición de demandado, lleva implícito el causar un daño o perjuicio a otro y es a su vez fuente de relación jurídica civil y en concreto de una relación jurídica obligatoria, cuyo contenido supone la prestación de resarcimiento a cargo de su autor, responsabilidad que a la luz del ordenamiento civil cubano tiene un marcado carácter objetivo, sustentado en los Artículos 81, en relación con el Artículo 47, inciso c), 46, apartado 3, y 82, todos ellos del Código Civil.
10. Que el contenido del resarcimiento de la responsabilidad civil comprende, entre otros, la reparación del daño material en el sentido del abono del valor del bien, y que tratándose en esta oportunidad de bienes de inestimable valor y de imposible restitución por su naturaleza, como son la vida humana y la integridad física, procede el avalúo y compensación, por vía pecuniaria, del montante que hemos interesado en el principal de esta reclamación, amparado todo ello en el Artículo 83, inciso b), en relación con el 85, ambos del Código Civil, y la reparación del daño moral mediante la retractación pública del ofensor, según establece el Artículo 88 del propio cuerpo legal. Asimismo, el resarcimiento comprende también la indemnización de los perjuicios que en caso de muerte o de incapacitación se han ocasionado, lo que se extiende al sostenimiento de la familia, obligación que hasta el presente ha venido asumiendo la sociedad cubana, así como todos los ingresos dejados de percibir como resultado de la ausencia de este miembro del núcleo familiar, y lo que para el incapacitado representa la pérdida o disminución de sus ingresos salariales y su idóneo reintegro a la vida social, por motivo de las secuelas o deformación física y con ello de su inaptitud laboral, y todas las erogaciones que las víctimas o sus familiares hayan realizado para intentar restablecer la salud física y psíquica del lesionado, a tenor del Artículo 86, incisos a), b), d) y e), en relación con el Artículo 87, inciso c), todos del Código Civil.
11. Que por haberse producido dentro del territorio nacional de la República de Cuba, o en sedes diplomáticas, naves marítimas y aéreas de matrícula cubana o contra personal que prestaba servicio en el exterior u otros casos con similar derecho de protección, la Ley aplicable es la Ley nacional cubana, en virtud del Artículo 16 del Código Civil.
12. Que las normas jurídicas que amparan en el orden sustantivo la presente reclamación, las cuales hemos mencionado con antelación, deben ser interpretadas y aplicadas de conformidad con los fundamentos políticos, sociales y económicos del Estado cubano expresados en el Capítulo 1 de la Constitución de la República, según prescribe el Artículo 2 del Código Civil.
13. Que las normas del Código Civil vigente a las que hemos hecho mención, resultan de aplicación al contenido de esta reclamación en su totalidad, dado que las relaciones jurídicas obligatorias constituidas al amparo de la legislación anterior mantienen su validez en tanto sus efectos posteriores a la vigencia del actual Código Civil se rigen por las disposiciones de este, refrendado esto en la Disposición Transitoria Primera del Código Civil.
14. Que la representación que ostentamos los letrados firmantes se sustenta en lo preceptuado en el Artículo 414 del Código Civil.
PRETENSION CONCRETA
Que se disponga por el Tribunal la condena al demandado, en su condición de deudor civilmente responsable, por concepto de reparación del daño material, al pago por el valor de la vida de 3 478 personas, bien que resulta imposible de sustituir y, es además invalorable, de una cifra equivalente a un promedio de 30 millones de dólares estadounidenses por cada uno de los fallecidos, lo que asciende a un total de 104 340 millones de dólares estadounidenses, y al pago por el valor de la integridad física ilícitamente quebrantada de 2 099 personas, bien igualmente insustituible in integrum, de una cifra equivalente a un promedio de 15 millones de dólares por cada uno de los incapacitados, lo que asciende a un total de 31 485 millones de dólares estadounidenses.
Que se disponga igualmente por concepto de indemnización de perjuicios, como retribución de las prestaciones que ha tenido que asumir la sociedad cubana y demás ingresos dejados de percibir por víctimas y familiares de los hechos narrados ut supra, al pago de 34 780 millones de dólares, equivalente a un promedio de 10 millones de dólares estadounidenses por cada uno de los fallecidos, y de 10 495 millones de dólares estadounidenses, equivalente a un promedio de 5 millones de dólares por cada uno de los incapacitados.
En correspondencia con lo anterior se demanda la condena al pago único de la suma de 181 100 millones de dólares estadounidenses.
Que la reclamación que formulamos por el valor de la vida de 3 478 cubanos fallecidos y 2 099 incapacitados, es sustancialmente inferior al monto que fuera fijado por el señor Lawrence King, Juez Civil del Distrito del Sur de la Florida, quien en los procesos números 96-10126, 96-10127 y 96-10128 condenó a la República de Cuba al pago de 187 627 911 dólares estadounidenses por la muerte, en las proximidades de las costas cubanas, de los pilotos Armando Alejandre, Carlos Alberto Costa y Mario M. de la Peña, debido al incidente provocado por incontables violaciones durante años del espacio aéreo cubano, exigiéndose un promedio de 62 542 637 dólares por cada fallecido, a partir de la suma de indemnizaciones por dos conceptos: daños compensatorios y daños punitivos, de acuerdo con sus leyes, que se puede comparar con el promedio de 40 millones de dólares por cada fallecido que el pueblo de Cuba reclama igualmente por dos conceptos: reparación del daño material e indemnización de perjuicios, de acuerdo con nuestras leyes.
Si hubiésemos establecido la misma base de cálculo del Juez King, nuestra reclamación ascendería a 217 523 millones de dólares, o sea, 78 403 millones de dólares más de lo que estamos demandando.
AL TRIBUNAL SOLICITAMOS: Que tenga por presentado este escrito, con sus copias y documentos que justifican la re-presentación y el derecho que invocamos, y en consecuencia tenga por interpuesta Demanda en Proceso Ordinario sobre Reparación de Daños e Indemnización de Perjuicios, así como por demandado al Gobierno de Estados Unidos de América, el cual debe ser emplazado en el plazo de rigor a través de Comisión Rogatoria, a fin de que se persone y conteste lo que en derecho considere, y, previo el cumplimiento de los demás trámites procesales, se dicte sentencia en su día declarando Con Lugar esta demanda, y se disponga la condena en la forma en que fue interesada en nuestra Pretensión.
OTROSI: Interesamos del Tribunal que, en virtud de lo establecido en el Artículo 170 de la Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral, se libre despacho al Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba a fin de que cumplimente la diligencia de emplazamiento al demandado.

References: Artículo 2
 Artículo 4
 Artículo 1
 Artículo 223
 Artículo 6
 Artículo 10
 Artículo 224
 Artículo 226
 Artículo 227
 Artículo 228
 Artículo 146
 Artículo 64
 Artículo 7
 Artículo 38
 Artículo 111
 Artículo 47
 Artículo 83
 Artículo 88
 Artículo 86
 Artículo 87
 Artículo 16
 Artículo 2
 Artículo 414
 Artículo 170