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Timestamp: 2013-06-18 21:23:00+00:00

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La colegiatura viene bajando
Irene 15 dic 2005 Argentina 90 comentarios	El proyecto de colegiatura que se lleva adelante en Misiones es un excelente disparador para abrir el debate sobre los problemas que hay en nuestra práctica y las soluciones que requieren. Creo que discutir sobre una posible colegiatura puede enriquecernos, más allá del partido que tomemos.
Antes que nada, aclaro que mis apreciaciones no pretenden ser universales ni quiero arrogarme el conocimiento de las necesidades de, por ejemplo, los diseñadores de Misiones.
Siguiendo el debate que se está dando en la lista Comunidad-DG, destaco algunas apreciaciones respecto a la colegiatura.
Para empezar, tenemos que saber qué es un colegio, qué poderes tiene y en nombre de quién lo ejerce:
[...] un colegio recibe de parte del estado un poder de policía en el control del ejercicio de la profesión (esto es quién y cómo puede ejercerla) [...]
[...] las matrículas y colegiaturas imponen reglas y obligaciones con el fin de proteger a terceros de las malas prácticas por parte de los colegiados.
[...] las reglamentaciones aparecen cuando ‘no queda otra’ que reglamentar; tenemos el ejemplo de médicos y abogados, gasistas, electricistas, donde el estado toma la responsabilidad de garantizar la idoneidad de esos oficios o profesiones, a través de los colegios, o entes que controlan la matriculación y formación, y exigen la contratación sólo de matriculados, para proteger a la sociedad en su conjunto de las malas prácticas.
El gobierno da el poder a un grupo de profesionales por sobre sus colegas, solamente cuando hay razones de vida o muerte y para defender a la sociedad de la potencial mala práctica de quienes la ejercen o de quienes lo hacen sin conocimientos.
Es un error considerar a un colegio como el defensor de los matriculados.
Un colegio debe ser mediador y juez cuando es el profesional el que perjudica a la sociedad y esto es en el caso de que sea una práctica potencialmente peligrosa para la vida.
Respecto a los conocimientos necesarios para nuestro trabajo, podemos ver los diferentes planes de estudio de las diversas carreras para saber que no hay un criterio unificado.
Una persona que se somete a una cirujía no participa de las instancias de decisión de la práctica en sí, un cliente de un abogado no puede comprender las complejidades de una acción judicial, un cliente de un ingeniero civil o un arquitecto no puede participar del cálculo estructural de un edificio. Y el estado delega el control de esa situación en un colegio formado por los mismos profesionales, para que regulen y controlen en ese sentido la práctica.
Quizá podríamos argüir que tampoco nuestros clientes conocen los mecanismos de la comunicación, pero evaluando las consecuencias de nuestra tarea, podemos ver que hay pocas áreas en las que peligra la vida si equivocamos nuestra estrategia.
Sin duda debería legislarse (si es que no lo está) sobre esos aspectos particulares, como las piezas relacionadas a la salud o a la seguridad, pero seguramente que esto abarcaría no sólo nuestra práctica, sino también la de los fotógrafos, ilustradores o programadores que manejan información sensible.
Hay que diferenciar la defensa corporativista o la lucha sindical del bien común de la sociedad en su conjunto.
La defensa sindical es loable e imprescindible, y se hace a través de los sindicatos.
Un ejemplo de corporativismo es la legislación que impide (o impedía) a quienes no estuvieran matriculados como locutores mencionar marcas en televisón. ¿No les parece absurda esta limitación?
De la misma manera los fotógrafos, ilustradores, tipógrafos, escritores o programadores podrían reclamar el derecho a matricular su práctica y seguramente no nos parecería tan razonable vernos impedidos de trabajar con una fotografía propia, por ejemplo.
El diseño gráfico necesita ser reivindicado, promovido y potenciado. Necesitamos que se publiciten las bondades de nuestra tarea y necesitamos tener espacios de aprendizaje y debate. También tenemos que interesarnos en las condiciones de estudio y en fomentar la investigación.
Todas estas tareas son las que llevan adelante las diferentes asociaciones que conviven en argentina. El problema reside en que los resultados no son visibles en el corto plazo y requieren una preparación que no recibimos en la facultad. Tenemos que tener paciencia, los frutos llegarán, si trabajamos para ello.
Actualización: por si no quedó claro, yo no estoy de acuerdo con una colegiatura, al menos en este contexto.
Comentarios Ranajujuy 15 dic 2005 - 15:28 Disculpame Irene, pero despues de leer tu post no me quedo clara tu postura. Con una respuesta breve, ¿podes decir si estas a favor o en contra de un Colegio de Profesionales del Diseño y/o Afines?
Desde la ADCV de Jujuy también estamos promoviendo este debate y esperamos ver como concluye el proyecto de Misiones para iniciar algo parecido aquí, o al menos empezar a discutir en post de eso.
Particularmente yo estoy a favor de la creación de un Colegio de Diseñadores y no lo veo como un órgano de poder, sino como un “ente regulador” en medio de un caos que se genera en medida por el mismo desconocimiento y granularidad de los profesionales involucrados.
En muchos modos “un poco de proteccionismo” me parece que sería bueno.
Diego 15 dic 2005 - 15:46 Hay que ser concreto con algunas cosas, dejar de dar vueltas y jugarse por un si o un no, a fovar del crecimiento, a mi me parece bien que se cree un colegio de diseñadores, por otra parte, me parece totalmente irrelevante la comparación con otras profesiones, dentro del diseño hay muchisimas “malas practicas” y creo que la colegiatura puede ayudar a poner orden a nivel comunicación en algunos ambitos donde el diseño es totalmente desconocido, mal visto, fundamentalmente va jerarquizar la profesión.
Con respecto a los dichos:
un colegio recibe de parte del estado un poder de policía en el control del ejercicio de la profesión (esto es quién y cómo puede ejercerla)
Me parece que tampoco es bueno llegar a los extremos confundir el trabajo del colegio con una dictadura, aunque tampoco me queda claro por que lo decis.
Debate abierto también en el sitio de la Asociación de Diseñadores en Comunicación Visual de Jujuy donde durante el mes de diciembre hay una encuesta con comentarios abiertos sobre este tema.
Irene 15 dic 2005 - 17:12 Yo creo que los problemas que buscan resolver se tienen que trabajar desde las asociaciones.
Diego, respecto al poder de policía, no es una manera de decir, fijate esta definición que encontré en google:
“el Poder de Policía consiste sólo en la limitación de los derechos individuales a fin de proteger exclusivamente la moralidad, seguridad y salubridad públicas.”
“el poder de limitar mediante la ley los derechos reconocidos por la Constitución nacional, lo que constituye el PODER DE POLICÍA.”
“9.7. Policía profesional. Dentro de ésta se halla la habilitación para el ejercicio profesional mediante la inscripción en las matrículas, hoy a cargo de los respectivos colegios y consejos, que asimismo prevén los tribunales de ética que se desenvolverán dentro de su órbita, v.gr. ley 23.187 que determina los requisitos para el ejercicio de la profesión de abogado en la Capital Federal.”
Yo tengo más preguntas que respuestas respecto al cómo: ¿qué criterios se pueden aplicar para juzgar una mala praxis? no piensen que los casos van a ser siempre evidentes.
¿con qué criterio se puede aprobar o desaprobar a un idóneo para que se le dé la matrícula?
A mi me resulta muy cómodo pensar en que trabajemos solo los egresados de X facultades, pero no sé si eso es lo más justo y razonable.
Diego 15 dic 2005 - 19:07 Muy lindas definiciones, pero me gustaria que separemos las cosas… empecemos por aclarar que el termino policia esta muy mal visto, aca y en la china, basicamente, la idea del colegio es poner orden a quienes ejercen la profesión del diseño, hay una cuestión que no se esta entendiendo, esta mal poner orden? esta mal decir a los que “tocan de oido” trabajen seriamente, estudien, perfeccionense? cual es el temor a las reglas?
Yo no tengo asociada la figura de colegio=policia, y tampoco se me cruzo asociarla de esa manera y no se tampoco por que se persiguen tanto, no entiendo, quisiera que me expliquen, por que yo creo que en el colegio no va a haber una sola persona que de “pulgares arriba o abajo” si no un concenso comun de un grupo de personas elegidas democraticamente, ustedes como profesionales recibidos seguramente, hace bastante años mas que yo, con mas experiencia y con un panorama muchisimo mas claro del campo laboral, me quieren decir que no se animan a apostar por una colegiatura? que tengo que competir con un “operador de corel” solo por que el cobra 90% menos que yo? (sabiendo que ofrece un peor producto), que tengo que explicar que es el diseño grafico a cada persona que se me cruza? que tengo que acostumbrarme a que desprecien mi profesión?, no lo creo…
Considero que es cuestion de mirar un poquito mas adentro de nuestra profesión, no se sienten capacitados para opinar obejtivamente sobre un trabajo, si esta bien, si tiene calidad grafica, si comunica correctamente, acaso no estan calificados para discernir un trabajo bueno de uno malo? no es un portfolio de trabajos con sus respectivas memorias descriptivas presentacion para un idoneo,? conozco idoneos que estan totalmente de acuerdo con la colegiatura y que tiene trabajos que no tienen nada que envidiarles a un diseñador recibido en alguna universidad. Ahora por favor expliquenme por que yo no veo tantas piedras en el camino, sobre todo por que es un camino que como asociación (que bien mencionas al principio de tu post) pocos se han animado a transitar.
Irene 15 dic 2005 - 19:50 Me parece mejor usar la terminología correcta, son términos que no inventamos nosotros, son jurídicos. No utilizarlos porque están mal vistos me parece que es subestimarnos y si somos grandes para hablar de colegiatura, seguramente también lo somos para aprender a usar la terminología específica. Un colegio no es un invento nuestro, ya existen y tienen funciones definidas.
Me parece que es equivocado pensar que los diseñadores competimos con los operadores de corel, illustrator o photoshop. El que va a hacer un logo por $10/hora no sabe qué es el diseño y nunca pagaría lo que sale un desarrollo proyectual. Busca y obtiene algo muy diferente al diseño y no está mal. Son productos diferentes, y por lo tanto valen diferente.
La tarea de concientizar sobre las bondades de la práctica y promover el diseño es a la vez individual (inevitablemente) pero sobre todo colectiva a través de las asociaciones. Yo no creo que ganemos respeto si colegiamos la profesión. Más bien vamos a demostrar que no podemos ganarnos el respeto demostrando lo necesarios y eficientes que somos.
No, sinceramente no creo que exista una opinión objetiva. He visto trabajos de colegas que me parecían mal hechos. Y me pregunto si en 10 años veré mis trabajos con aprobación.
¿Cuántos colegas recibidos son capaces de elaborar una memoria descriptiva coherente?
Para mí no hay piedras ni es cuestión de valentía. Me parece que el camino de la colegiatura no es la solución a los problemas, de hecho, es una manera elegante de evadirlas.
Primero hay que discutir los planes de estudio, capacitar a los docentes, producir investigación y elevar el nivel del egresado. Paralelamente hay que trabajar sobre el profesional que ejerece, capacitando, generando ámbitos de discusión y herramientas para mejorar la gestión, producción y elaboración de nuestro trabajo.
Los diseñadores (gráficos) no sabemos siquiera definir nuestras áreas de ingerencia ni tenemos acordado un nombre que defina nuestra tarea. Entonces, me parece más que apresurado pedirle al gobierno que nos dé el poder para decirle a tal o cual que puede trabajar.
Javier 15 dic 2005 - 22:52 Diego,
Una pregunta sencilla: ¿Qué es el diseño gráfico y cuáles son sus incumbencias?
Cuando logres poner de acuerdo a más de 3 diseñadores, de diferentes orígenes, en esta respuesta, preguntá:
¿Cuál es el código de ética de esa profesión?
¿Reglas? ¿obejtivamente? ¿calidad grafica?, ¡¿si comunica correctamente?!, Todas estas situaciones, que al principio nos presentas como únicas e inamobibles, son demasiado flexibles.
El discernir si un trabajo es bueno o malo, es un concepto de doble filo. A pesar de que es cierto que pueden distinguirse objetivos y cumplimiento de objetivos… La comunicación es algo bastante subjetivo, podemos “controlarla” o “guiarla” poco, hablando muy mal y pronto.
¿Quién está capacitado para ser tan opnipotente, como para regular temas tan serios, sin caer en subjetividades?
Alberto Fernandez 16 dic 2005 - 2:29 Estimado Diego, me parece que te equivocaste de profesión. Lo tuyo es la abogacía, contador… ese tipo de profesiones.
No hace falta ningún papi falso que diga lo que está bien o lo que está mal, sobre todo porque en diseño, el juicio de valor para determinar semejante cosa, es escandalosamente subjetivo.
Por otro lado, si pensas que competís con “un operador de Corel”, entonces no tenés ni perra idea sobre donde estás parado. Y además, tu calificativo te pinta de pies a cabeza. Una regla con una Rotring, Illustrator, Corel, Freehand, son solo herramientas. Si realmente sos “bueno”, y te doy Corel para laburar, tenés que sacar el trabajo te guste o no. Y en ese caso, serías también un “operador de Corel”, lo que importa un bledo. Hay que mirar el resultado, no con qué está hecho.
“que tengo que acostumbrarme a que desprecien mi profesión”
¿En qué círculos te moves?. Si vas a hacerle las tarjetas al carnicero de la vuelta, al martillero de la inmobiliaria chiquita de al lado o a la fábrica de bulones de la otra cuadra… y sí macho, existe la posibilidad de que no entiendan nada y te digan que el sobrinito también lo puede hacer, no pidas imposibles. Un “colegio de diseñadores” no te salvará de eso, como tampoco el colegio de abogados salva a los abogados de que todos pensemos que son unas ratas repugnantes.
Mirá tu propio laburo y si pensás que es competitivo para círculos donde se respeta y se paga bien el diseño, poné todo tu esfuerzo en ingresar ahí y seguro tendrás más satisfacciones.
ranajujuy 16 dic 2005 - 3:57 uyy Irene.. comentaría algunas cosas pero tenés por aquí a Alberto Fernandez muy compenetrado en dar “respuestas” y no me gustaría entrar en una discusión como la que se armaron en otros post que a todas luces (y a mi humilde parecer) no aportan.
Yo optaria por moderarlo, aunque se que tu filosofia te lo impide Un abrazo.
Mariano 16 dic 2005 - 15:55 “Rana”… y que tiene de incorrecta la respuesta del tal Fernández, además de seguramente no concordar con la tuya?
La opinión, aunque cargada de sarcasmo, me parece respetable y lógica. Considero que la gente que vive ocupada y preocupada de esos temas, en realidad tratan de justificar no poder lograr ciertas metas, y es más fácil cargar culpas sobre alguien que hace laburitos con Corel por 2 mangos, que no es realmente competencia de alguien pro, que cuestionarse uno mismo como profesional. Es un absurdo similar a que un maestro mayor de obras se queje de que llamen a un albañil para arreglar un revoque en lugar de llamarlo a él.
alejandro cácharo 16 dic 2005 - 16:42 A ver…
En primer lugar quiero aclarar algunos conceptos de Diego: en la frase citada “…un colegio recibe de parte del estado un poder de policía en el control del ejercicio de la profesión (esto es quién y cómo puede ejercerla…” no hay implicita ninguna valoración personal sobre las instituciones policiales, armadas, ni sus miembros. Es sólo parte de un ejercicio que todo estado moderno ejerce por definición. Sin ese control (al que vos llamás confusamente “reglas”) no existe Estado. Su buen o mal uso no es motivo de esta discusión, y el ejercicio de esas atribuciones por fuera del estado es parapolicial. O sea que las valoraciones de esa palabra corren por cuenta del lector, pero es una realidad que el estado regula las acciones de las personas, físicas, jurídicas, o lo que sean.
Respecto del Colegio, no se trata de “animarse a apostar por una colegiatura” sino de pensar para qué y a quiénes sirve.
Qué sería poner “orden”? ¿no permitir que X persona ejerza la profesión de diseñador gráfico? ¿quién define para qué hace falta saber qué? ¿Para hacer lo que hacen en una casa de fotocopias cuando ofrecen diseño, hace falta estar titulado? ¿por qué, si eso le soluciona algo a alguien (fotocopiador y cliente) hay que prohibirlo?
Coincido en que hay que trabajar colectivamente para mejorar las condiciones de trabajo de los diseñadores, para que nuestro trabajo sea valorado en el mercado y la sociedad, que tratemos de que el nivel profesional de los diseñadores en su conjunto sea cada vez mayor a partir de su formación, etc. pero creo que estamos creyendo que para todo somos necesarios los mismos, y creo que no es así.
Como alguien dijo, si un diseñador está compitiendo por el trabajo que hace un operador de Corel, probablemente el equivocado sea el diseñador, que estudió años para competir por algo que se puede resolver con un curso de Corel. La otra alternativa es que el confundido sea el cliente porque no sepa que necesita algo distinto a eso que le ofrecen: ahí sí hay un ámbito de trabajo, para cada uno de nosotros y para una Asociación de diseñadores, por ejemplo.
La otra alternativa, la de prohibir el trabajo del operador de Corel, es a mi juicio una chicana de patas cortas: va a hacer que todos terminemos trabajando de operadores de Corel, porque va a seguir siendo lo que el cliente pide.
Una Asociación les puede decir a los que tocan de oído que se perfeccionen, que estudien, que trabajen seriamente. Un Colegio les impide trabajar. Es como pedir que te reconozca profesionalmente alguien a quien no dejás más alternativas que trabajar con vos por decreto. ¿Ahora que no podés zafar, valorame?
Ni hablar de que habría que discutir si el título cambia realmente ese tocar de oído respecto de la práctica idónea. Pero es otra discusión.
Mi posición es por ahora contundente al respecto:
- no creo que en Buenos Aires haga falta en absoluto un Colegio de Diseñadores que regule la práctica de una profesión imposible de catalogar y circunscribir.
-creo en la necesidad de agruparnos y discutir nuestra práctica y sus condiciones, y generar un ámbito desde donde potenciarla y que el lugar que ocupamos atomizadamente en la sociedad pase a ser un espacio grupal y visible, reconocible por aquellos que nos necesitan.
Para esto no hay que prohibirle a nadie trabajar, hay que juntarse, poner el cuerpo, el tiempo y las ganas, y sumar. Un grupo de gente hace tiempo trabaja para ello, y se plasma en lo que hoy es la udgba.
No hace falta echar por la borda a nadie, y asegurarse que podamos seguir flotando a la deriva.
Hace falta juntarse para ver el mejor camino de que todos lleguemos a buen puerto.
alejandro cácharo 16 dic 2005 - 16:45 Para dar un ejemplo, el Colegio Profesional de Diseño Gráfico de Cataluña (el primero y único de España), se comenzó a gestar en 1978, en el seno de la ADG-FAD (Asociación de Directores de Arte y Diseñadores Gráficos, creada en 1961 y miembro fundador de ICOGRADA y del Art Directors Club of Europe) y se creó una asociación específica para trabajar el tema , la Asociación para la Creación del Colegio de Diseñadores Gráficos. Recién en el 2002 se presentó un anteproyecto de ley que se aprobó en el 2003, y en octubre del 2004 se celebró la asamblea constituyente. Junto con la Asociación, tuvieron que trabajar y consensuar el proyecto las tres asociaciones de profesionales del diseño, la ADG, la ADP y el CoDIG, además del Parlamento de Cataluña.
Les llevó 25 años. Y responde a las particularidades de Cataluña, especialmente Barcelona, que son un polo importante en el diseño europeo. No es un colegio español.
Lo que quiero señalar con esto es que es un trabajo de análisis arduo y profundo, aunque no por eso menos necesario.
Me parece muy interesante recorrer http://www.dissenygrafic.org, que es la página del Colegio de Cataluña, y ver su organización y el lugar en que se encuentran después de 25 años de trabajo.
alejandro cácharo 16 dic 2005 - 16:46 Otra dirección para mirar dé qué se trata una Asociación Civil, es:
http://www2.risolidaria.org.ar/links_internos/tercer_sector/Fasciculo-03.pdf
Una mira puede aclarar que tal vez no sea un Colegio la mejor figura para agruparnos.
jorge 16 dic 2005 - 17:47 Dentro de una profesión regulada por un Colegio existe el concepto de “mala praxis”. Va un ejemplo dentro de las profesiones médicas y de la salud.
/// – Mala Praxis, su Definición Conceptual: Existirá mala praxis en el área de la salud, cuando se provoque un daño en el cuerpo o en la salud de la persona humana, sea este daño parcial o total, limitado en el tiempo o permanente, como consecuencias de un accionar profesional realizado con imprudencia o negligencia, impericia en su profesión o arte de curar o por inobservancia de los reglamentos o deberes a su cargo con apartamiento de la normativa legal aplicable.-
Ahora pregunto: ¿Cómo se puede dar forma a esta reglamentación dentro de un colegio de Diseñadores / Comunicadores Visuales? ¿Cómo hacer para considerar que un trabajo falló? ¿Cómo considerar una imprudencia, negligencia o impericia del profesional? El Colegio daría cuerpo legal para que se investigue y juzque la performance del colegiado, y si se lo llegase a encontrar culpable tendría la potestad de suspenderle la matrícula, con la consiguiente anulación de sus facultades para ejercer.
Esa especie de superhéroe que va a defendernos a nosotros, los diseñadores buenos, de toda la maldad y tiranía de este mundo mediocre e improvisado no se el Colegio. El Colegio defiende al usuario de nosotros.
En tal caso estaría bueno empezar a construir una noción de clase, de comunidad con un sindicato, o una asociación civil. Pero el Colegio no solucionaría nada de lo planteado en post anteriores.
minombresbond 16 dic 2005 - 18:06 Poco se yo de derecho, deontologías y colegiaturas, como para tener una seguridad absoluta sobre la inconveniencia de una matriculación, sin embargo, aplicando un poco de sentido común se me ocurren estas preguntas:
¿estamos dispuestos a aceptar la responsabilidad civil por los actos de los matriculados?
Al obligar mediante una norma coercitiva a solo contratar matriculados, implícitamente como contrapartida admitimos que:
- es objetivamente posible, mas alla de una duda razonable, definir reglas o procedimientos que aseguren aunque sea parcialmente, la ‘efectividad de la comunicación’, (¿es esto posible? ¿hay suficiente acuerdo entre nosotros mismos sobre este tema? ¿tanto como para asegurarlo en términos ‘legales’ ante una demanda por ‘mala comunicación’? ¿acaso no hay quienes directamente opinan que la comunicacion no se puede diseñar?)
- nos estamos haciendo responsables LEGALMENTE del resultado de nuestro trabajo, ya que si la ley obligó a nuetra contratación es por algo, y sentamos el precedente de que una medición objetiva es posible, sino ¿cuál es el fundamento para la norma?
De aqui me surge otra duda, ¿cómo nos ‘cubrimos’ de posibles demandas? necesitamos establecer reglamentaciones claras que nos aseguren que cumpliéndolas, estamos libres de una ‘mala praxis’. Un ejemplo: nadie podrá demandar al arquitecto de la pirámide de cristal en frente del Museo de Louvre en París, por que le ‘produce una sensación semenjante a una patada en el medio del estómago’, sin embargo si hubiera defectos estructurales, peligro de derrumbe, falta de salidas de emergencia etc, podria ser demandado por negligente, es por eso que el arquitecto tiene una reglamentación muy clara de como implementar estas cuestiones básicas de seguridad y poner su firma en los planos con cierta tranquilidad. Si luego elige ser racionalista, esteticista, ecléctico etc, es una cuestión aparte, que no puede someterse a litigio, mas que al logico ‘debate acádemico’.
Entonces yo pregunto: ¿podemos definir esas reglamentaciones básicas para por ejemplo, una marca, un periódico, un folleto, que cumpliéndolas, nos libremos de ser demandados? ¿no estamos entrando en conflicto con las garantías constitucionales relativas a la libertad de expresión?
Lo ejemplifico: un artista que quiere diseñar el mismo la tapa de su disco y logicamente también quiere cobrarle a la discográfica como lo hace por su música, un gobierno que decide que su bandera sea elaborada por propuestas presentadas por alumnos de escuela primaria, un club que considera que sus publicaciones (revistas, afiches, etc) con las que luego comercializa y lucra, funcionen como forma de expresión de sus integrantes y por lo tanto relizados integramente por ellos. Fijense que todos esos ejemplos o bien son un negocio, o cuestiones de interés público donde un colegio debería hacer intervenir a un matriculado.
Mas alla de que opinemos que es incorrecto que un diseñador no intervenga alli (yo creo que debería), lo que no podemos es ‘obligarlos’ a hacernos participar, ya que estas piezas gráficas, aunque sean un negocio, también son manifestaciones culturales y estan de alguna forma, protegidas ‘constitucionalmente’ como forma de expresión.
lo que tenemos que admitir, y esto da para otro debate, es que toda pieza de diseño debe leerse también como manifestación o expresión cultural, y en cierta forma la matriculación conspira contra esa visión.
¿nos pareceria justo que profesionales, como fotógrafos e ilustradores también se colegiaran obligándonos sólo a trabajar con matriculados, sin poder tocar ni un lápiz ni una cámara?
Tambien hay fotógrafos con extensa formación, que cobran fortunas por sus fotos, hay otros que se consideran artistas, y fotógrafos de casamientos y fiestas de 15, (es difícil imaginarse una ‘mala praxis’ fotográfica en cualquiera de esos casos), y los clientes serán quienes decidan cuanto ‘valor’ aportan esas fotos a su negocio, y si es bueno que la foto de su producto la saque su sobrino o un estudio especializado.
Para terminar, yo creo firmente que debemos valorizar nuestra práctica, estimular la enseñanza formal, la actividad acádemica de excelencia, los posgrados y becas de investigación, la asociaciones y eventos que fomenten el diseño, las agrupaciones gremiales que nos defiendan como trabajadores, etc. Me parece que un colegio efectivamente, y a corto plazo quiza, contribuya con esto, pero a un costo incierto y vulnerando para mi el sentido comun y el derecho de los demás, creo que el camino es el largo y mediano plazo, y las herramientas las citadas al comienzo del párrafo.
Diego 16 dic 2005 - 18:17 Bien macho! Fernandito me seguis sorprendiendo, querido, que tipo superado habias sido! la tenes clara te felicito! cuando sea grande quiero parecerme a vos…! Mientras Usted “Alberto Fernandez” se preocupa de lo que estoy diciendo, hay gente pensando “colectivamente” en post del crecimiento, por supuesto que eso en su vocabulario y actitud (propia de un troll) no entran. ¿Concretamente, cual es su aporte a la discusión? a usted solo lo impulsa mostrar superioridad¿? (dicho esto voY a proceder a ignorar sus lamentables comentarios)
Evidentemente opinamos sin conocer otros contextos de trabajo y otras realidades, asi es muy facil, yo estoy hablando de cosas que pasan en la realidad, segun lo que “ustedes” dicen parece que trabajan para clientes ABC1 solamente, ese es su circulo?, si es asi me parece bárbaro, pero tambien hay otros clientes.
Salvando las diferencias regionales que son muchas y muy grandes, con ese criterio tendria que pensar en dedicarme a otra cosa, por que mi ciudad esta a años luz de declararse ciudad del diseño, como es el caso de Bs As. Reconosco que hay mil cosas por hacer. Tampoco creo que se trate de una cuestion de respeto, si no mas bien de orden. Javier yo creo que el objetivo de la colegiatura no es conceptualizar o redefinir el diseño gráfico ni sus incumbencias, tampoco poner de acuerdo a todos los diseñadores sobre eso, mas bien se enfoca en otros objetivos mucho mas globales que hacen a la labor profesional.
Para eso se forman comisiones integradas por varias personas y donde se busca aunar criterios, de nuevo recalco no existe una sola persona acargo.
Irene entendi que tu idea es “…discutir los planes de estudio, capacitar a los docentes, producir investigación y elevar el nivel del egresado, sacar unos profesionales de primera…” y despues colegiar? Situemonos en Argentina:
Presupuesto para educacion: escaso/justo.
Docentes:”sobreviven” en clase debido al reducido presupuesto.
Politicos de turno, encargados de q cambien las cosas: ocupados con problemas faranduleros o de corrupción por supuesto son mas importantes” que la educación, la salud, la gente, etc.
Donde quedan todo los objetivos entonces? en cada uno? en aportar un granito de arena, para que sume durante decadas y recien ver si es posible?.
Un amigo hacia esta analogía con “Diario de Gestion” la propuesta está, pero los comitentes no estan preparados para aprovecharlo, entonces es mejor preparlos primero y despues ofrecerles el producto despues? esa es la escencia de tu postura?
PROPUESTA: Colegio / Blog
COMITENTES: Diseñadores / Politicos
PREPARACION:	Pobre formacion / No capacitados
SOLUCION?: Capacitar / Capacitar
Diego 16 dic 2005 - 18:33 Alejandro Cacharo y minombreesbond
Interesantes analisis, por ahí hay que pasar a limpio algunas cuestiones y esto es un trabajo de análisis arduo y fundamentalmente necesario. Coincido con ustedes.
Javier 16 dic 2005 - 19:44 Diego,
¿Es el mismo Diego en los ultimos 2 post?
En caso de ser así, con todo respeto, ¿Cómo puede ser que coincidas con ellos?, si tienen una postura contraria a la que argumentaste.
Por otro lado: “Javier yo creo que el objetivo de la colegiatura no es conceptualizar o redefinir el diseño gráfico ni sus incumbencias, tampoco poner de acuerdo a todos los diseñadores sobre eso, mas bien se enfoca en otros objetivos mucho mas globales que hacen a la labor profesional.”
No dije que se tenía que “redefinir” nada. De hecho para “redefinir”, primero habría que definir. Pero si van a decidir sobre quién puede trabajar, o sobre quién ejerce mala praxis (¿?). Debería establecerse o conceptualizarse un punto de partida que defina de qué se habla y qué está “bien” o “mal”. Como mínimo.
¿Cuáles son las situaciones que son más “globales que hacen a la labor profesional” que esa?
“…tampoco poner de acuerdo a todos los diseñadores sobre eso…”
Personalmente, opino que es un tanto dictatorial. ¿Crees que hay UNA sóla definición de nuestra profesión valida y unívoca?
Diego 16 dic 2005 - 20:22 Coincido en que hay que analizar en produndidad varias cuestiones, pero de ninguna manera me opongo a la creación del colegio. Con respecto a la definición creo que hay parametros definidos, pero no creo que haya definición unívoca.
minombresbond 16 dic 2005 - 21:34 Lo último que me gustaría agregar, es que me parece errado fundamentar en la ‘baja calidad profesional de los trabajos’ la motivación para impulsar un colegio profesional, ya que no creo que esa sea su función primaria, sino mas bien ocuparse de juzgar las acciones de sus colegiados desde un punto de vista ‘ético’ y no si son excelentes o mediocres. Podemos decir: ejercer la practica profesional sin tener un titulo es anti-etico, ok, luego de eso ¿cómo lo seguimos sosteniendo? ya que si somos capaces de decir esto, deberíamos poder definir claramente que otros procedimientos y reglas básicas debemos seguir cuando ejercemos nuestra profesión, que seria anti-ético desconocer, y que el colegio pueda supervisar con cierta objetividad.
Las únicas premisas éticas que se me ocurren a mi, no estan relacionadas con ‘el saber’ del diseño, o con tener o no tener título, sino mas bien con cuestiones relativas a derechos de autor, (uso legal de tipografías, software etc), a brindar servicios a un cliente y a su competencia sin informarlo, es decir al manejo no ético de información estratégica, cosas asi. Ahora, si la prioridad del colegio es centrarse en prohibir el ejercicio de no titulados, antes que tener claras esas cosas que mencioné, me parece que persigue el sólo objetivo de excluir desde una perspectiva corporativa, como el caso de los locutores y las marcas en la tele, que mencionaba Irene.
¿Qué carencias de formación constituirían una falta ética? ¿no conocer la teoría de Gestalt? ¿No conocer el desarrollo de nuestra actividad a traves de la historia? ¿No haber leido ‘La imagen Corporativa’ de Chaves? ¿desconocer el manejo de determinada herramienta de software?. Concuerdo que saber estas cosas nos convierten en mejores diseñadores pero no puedo afirmar que su desconociemiento constituya una falta ética. Es más, me animo a decir que se puede ser un buen diseñador sin saber nada de lo mencionado. Lo mas cercano a una falta ética en relación a lo que debe saber un diseñador, en mi opinion es: que los diseñadores desconozcamos las implicancias políticas, culturales, estéticas e ideológicas de nuestra actividad, que la pretendamos solo una cuestión científico-técnica y que estemos muy poco capacitados para dar una respuesta consistente sobre estos temas, ya sea en nuestra producción concreta o teórica. Pero aún asi, no podría asumirlo tan lejos como una falta ética, para prohibirle a un diseñador cualquiera poder trabajar.
Alberto Fernandez 16 dic 2005 - 23:01 “¿Concretamente, cual es su aporte a la discusión? ”
Diego, mi aporte a la discusión está más que clara.
No creo que un Colegio de Diseñadores sea necesario, porque no habría forma de que ese ente pueda calificar, mediar, juzgar a los diseñadores ni tener una función útil para los usuarios o mejor dicho, clientes de diseñadores.
Me parece una estupidez pretender regular algo como el diseño.
Creo que intentar crear algo semejante, es algo que nace más del sentimiento rencoroso y erróneo de “no consigo laburo, cualquier boludo con Corel tiene más clientes que yo”, que de una actitud de mejorar la profesión, como es más palpable en asociaciones como la que forma parte Irene, con la cual tengo enormes diferencias de pensamiento (incluyendo esa cosa de agruparse en asociaciones), pero que al menos tiene una intención más sana. Suponer que porque exista una colegiatura para el diseño hará que el cliente que paga dos mangos para el diseño del logo a alguien que no es diseñador lo dejará de hacer, es una verdadera imbecilidad. Lo van a seguir haciendo, te pese o no. Y si tu laburo no es bueno, o lo es pero no sabés venderte o simple y lamentablemente no hay mercado para ello donde estás, por más colegiatura que haya, no vas a tener laburo. Es así de simple y te la tenés que bancar querido.
A ver si lo entendés, un médico que no haya estudiado, muy probablemente mate a alguien. Alguien que estudio, es muy probable que no. Un diseñador, tanto haya estudiado en la UBA o no, es tan probable que sea un desastre como que sea impresionantemente bueno. Y te puedo asegurar que he visto titulados de la UBA que dan vergüenza ajena. Cualquier boludo que termina de recibirse, al año siguiente está dando clase ahí mismo. Conocer teorías de diseño no garantiza que puedas plasmar un trabajo interesante.
Entonces, la actitud policíaca (y el término se aplica correctamente) de decir, éste puede ejercer porque tiene título y éste no, es al menos en diseño, una imbecilidad y no va a aportar nada para “engrandecer la profesión”.
Creo que mi postura es más que clara, y ni este ni mis anteriores mensajes son de “troll”. Hay muchas cosas detestables en la pelotuda blogósfera y los idiotas bloggers, una de ellas, es la tendencia a calificar de troll a cualquiera que no comparte las opiniones snob y procesadas por una sola neurona que suele haber en esta “comunidad”.
Patricio 18 dic 2005 - 13:34 Creo que la función principal de los colegios no es tanto defender a un tercero (cliente) de una posible mala práxis, sino de defender sus fuentes de trabajo en forma corporativa.
La otra función es servir como plataforma de negocios personal de los cuatro o cinco que estén a cargo de todo. No hace mas falta que ver lo que fué la ADG.
Si creemos que un operador de corel nos quita laburo, o bien somos muy mediocres como diseñadores, o estamos buscando clientes en lugares donde jamás se pagaría por diseño. ¿Vamos a obligar a todo el país a comprar diseño a un diseñador colegiado? La jerarquización de la profesión pasa por otro lado, no por perseguir o regular quien ejerce y quien no.
Por otro lado, ¿de que mala práxis hablan? El medico, como el ingeniero y el arquitecto son responsables absolutos sobre cierto tipo de decisiones que toman: una cirujía, un diagnóstico, un cálculo estructural, etc. El cliente no interviene en esa decisión, cosa que ocurre en forma permanente en el diseño gráfico. El cliente muchas veces termina decidiendo sobre el diseño, por gusto, porque no entiende la propuesta del diseñador, por capricho o sugerencia de la secretaria. ¿En base a que vamos a hablar de mala práxis, cuando un cliente exigirte que hagas una etiqueta de 4×4 cm con pila de información porque no puede pagar la impresión de una mas grande? O te pide un cambio de color o de tipografía que terminan afectando la lectura o la intención de la propuesta.
Por último: ¿un colegio profesional de qué? No hay un mínimo acuerdo de lo que es la profesión ni de lo que implica, hay diseñadores de la comunicación visual y otros que dicen que la comunicación no puede diseñarse, hay funcionalistas y hay artistas, y todos tienen sus razones. ¿En función de qué va a regular la práctica un colegio? ¿Va a establecer una sola práctica y va a excluir al resto? O solo va limitarse a pedir un título y una carpeta y decidir si la persona es “digna” de colegiarse…
alejandro cácharo 20 dic 2005 - 8:02 Propondría pensar lo siguiente:
- ¿Cuáles serían las funciones y atribuciones de una Asociación que nuclee a los diseñadores gráficos?
- ¿Cuáles las funciones y atribuciones de un Sindicato?
- – ¿Cuáles las funciones y atribuciones de un Colegio?
Digo, para ver qué es lo que estamos discutiendo.
¿Cuales serían los objetivos que un Colegio podría cumplir y una Asociación o un Sindicato no?
alejandro cácharo 20 dic 2005 - 8:02 A mi modo de ver, el eje de la discusión sobre el colegio sigue siendo cómo prohibir a los “otros” (que me parece una zona imposible de definir, salvo el inválido a mi juicio corte por “titulación”) el ejercicio de la práctica profesional del diseño, y sigo sin ver ningún motivo para ello, salvo la supuesta ampliación compulsiva de las fuentes de trabajo de algunos. Me parece muy poco válido, muy poco realizable, y de consecuencias más desastrosas que positivas. En Buenos Aires al menos.
Alfredo 23 dic 2005 - 0:47 Estimado Ranajujuy:
Integro un grupo de periodistas y comunicadores sociales que estamos intentando colegiarnos para terminar con el problema de que hoy en día cualquiera se dedica a escribir y publicar cualquier cosa.Me alegra que usted comprenda nuestra problemática y espero contar con su apoyo en nuestra iniciativa.
Y si necesita un periodista para que redacte lo que usted publica en su blog estoy a sus órdenes.
Afectuosamente Alfredo
ranajujuy 27 dic 2005 - 3:31 Aunque un poco tarde (mas vale tarde que nunca) realice mi análisis sobre la justificación y las necesidades de la creación de un Colegio de Diseñadores (o similar).
Traté de responder algunos comentarios, asi que los invito a leerlo y dejar sus opiniones.
Si a la colegiatura
Ranajujuy 27 dic 2005 - 6:29 Alfredo, que “cualquiera pueda escribir y publicar cualquier cosa” me parece muy positivo.
Supongo que la problematica real a la que te referis sería “cualquiera publica cualquier cosa en un medio comercial que no contrata profesionales” o mejor dicho “muchos medios comerciales estan publicando cualquier cosa escrita por cualquier improvisado”.
Como sea, y como remarco en lo que escribí, la colegiatura no es armar la inquisición para salir a la caza de brujas.
Alfredo 28 dic 2005 - 16:55 No, Ranajujuy. Te estaba tomando el pelo.
Pero el humor viene de la mano con la inteligencia.
ale cácharo 28 dic 2005 - 18:49 Alfredo, te envío un link que encontré que puede ser de tu interés.
Creo que vale también para quienes estamos analizando el tema de estos post.
Demanda de inconstitucionalidad contra los artículos 2 (parcial), 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10 de
la ley 51 por la cual se reglamenta el ejercicio del periodismo y se dictan otras
http://www.cajpe.org.pe/rij/bases/juris-nac/c-087.pdf
Ranajujuy 29 dic 2005 - 1:38 Demasiada fina tu ironia, lamento no estar a tu altura. Renovaste el carnet del Mensa? Daniel 29 dic 2005 - 13:32 No creo que una colegiatura (para regular el oficio) sea la solucion adecuada. Me parece que una asociación que reuna a los estudios de diseño/branding/etc, ya sean estos unipersonales o con varios integrantes seria mas transcendente y tendria mas peso institucional.
Los problemas que tienen los estudios de diseño pequeños no los va a resolver una colegiatura ni un tarifario orientativo.
Querer regular el oficio de diseño es desconocer los origenes y tradicion ya que en ella se desempeñan diplomados, idoneos, directores de arte, etc. Un diploma no es sinonimo de creatividad y calidad grafica.
Por lo que vi en la Propuesta del Colegio de Misiones, me parece que hace agua por varios lados, es hiperburocratica y policiaca, y me estimo que va a tener mas contras que beneficios. Ya que va a otorgar derechos y obligaciones. Y quizas estas sean imposibles de cumplir para un estudio que recien comienza: Programas y fuentes originales, fotos no afanadas de internet, etc.
Diego 30 dic 2005 - 2:09 El diseño grafico no es un oficio…! deberias saber que las asociaciones que intenton hacer lo que decis no les fue bien.. hay que leer googler y leer un poquito mas para opinar amigo…
“Un diploma no es sinonimo de creatividad y calidad grafica.”
Por supuesto que no, eso es una obviedad, pero legalmente el que tiene un titulo universitario, terciario, etc… esta en una posicion distinta al que no lo tiene…
DG 30 dic 2005 - 9:11 Esta misma opinión, la deje en el sitio de RanaJujuy. Como no cobran por opinar, me sumo. Livianamente claro, como la mayoría.
Hay algunas cosas que pasaron por alto:
Se supone que la formación de un colegio es, entre otras funciones, regular a quién se da matrícula y a quién no. El hecho de que un médico tenga matrícula, no lo transforma en un buen profesional, exento de realizar mala praxis. Lo mismo sucede con un gasista. Sólo que contratar para que nos coloque el gas a un amigo de la flia. porque es albañil e igual lo hace bien, es más fácil, de que nos opere el vecino que miró mucho “extreme make over” y se “da una idea” porque es carnicero. No hay más “médicos de oficio” porque es más difícil que alguien pretenda ser “idoneo” en esa profesión, por muchos motivos. Pero hubo casos de buenos médicos, pero sin matrícula, según he escuchado. ¿cuanta gente está capacitada para hacer un balance y sin embargo contrata a un contador para que ponga el gancho? Porque no le queda otra. Lo mismo pasa con abogados, etc.
Es un tanto ridículo pensar que sólo se matricula a los profesionales que “ponen en peligro” la vida de terceros. Porque la realidad demuestra que no es tan así.
Las matrículas no tienen injerencia sobre lo buen profesional que es alguien. Las matrículas se dan a la gente que termina los estudios en un ente que lo capacitó para ejercer. ¿Para qué se estudia diseño gráfico en la facultad? Volvamos al artesanato. Vamos para atrás. Total. Parece que en se apuntara a eso (si, ya se que no)
La realidad es que si se matricula, la idea sería dejar afuera a la gente que no estudió en un ente oficial. SI. ¿Cuál es la historia o el conflicto moral? Es así. Las otras profesiones por COSTUMBRE, no tienen ese conflicto. A nadie se le ocurriría decir “Estudie por mi cuenta y trabajé mucho tiempo en un estudio de abogacía. Hacía todo pero firmaba mi jefe. Soy idóneo”. ¡y sin embargo tal vez sería un muy buen abogado!
Repito, la función última es restringir la práctia a personas que no estudiaron oficialmente. Para eso sirve principalmente en otras profesiones. Por qué va a ser distinto en el Diseño.
Todavía no me enteré de que exista una carrera universitaria de fotografía, o de una carrera universitaria sobre ilustradores. Y de última ¡Es problema de ellos, que se encarguen de hacer un colegio de fotografos dedicados a lo comercial!
Ahora, en el otro extremo está el hecho de que el Diseño gráfico ni siquiera tiene una definición concreta. De que hay varias posturas extremas, de que no es una ciencia exacta. ¿Y?
¿La medicina es una ciencia exacta? ¿Todos los médicos opinan lo mismo sobre los mismos síntomas? Ellos no suman dolor de panza+fiebre = operación de testículos. Leen signos y sacan conclusiones (¿les hace acordar a algo?). Cada uno saca sus conclusiones. Y SE PUEDEN EQUIVOCAR. Sin embargo eso no es considerado mala praxis, mientras actúen con coherencia. SUS DIAGNOSTICOS TAMBIEN SON PROPUESTAS, TAMBIEN SON APUESTAS. NADA ES TERMINANTE. Con los abogados pasa lo mismo ¿No usan la retórica también ellos? ¿No usan distintas estrategias?
TODO ES SUBJETIVO. TODAS SON PROPUESTAS. LAS OTRAS PROFESIONES TAMBIEN TIENEN PUNTOS DE DISCORDIA IMPORTANTISIMOS, TAL VEZ MAS INSANJABLES QUE LA DECISION SOBRE SI EL DISEÑO ES ARTE O NO. PORQUE SOMOS HUMANOS Y SON COSAS PARA HUMANOS.
Da la sensación de que el discurso es “Como diseñar la comunicación no se puede, entonces puede diseñar cualquiera” Todas las actividades humanas pueden aprenderse de manera autodidacta. No significa que no pueda darse una matrícula a quién corresponda. Qué responsabilidades tendría esa persona, son cosas que tienen que decidirse, no creo que sea algo tan local como pretende plantearse. Más allá de la postura hacia el diseño que tenga. Pero si se critica a priori la posibilidad, no se llevará a cabo jamás.
De hecho, para los que opinan que el diseño es un oficio y que no debería enseñarse en la facultade no debería enseñarse en la facultad. Comparenlo con la práctica de un cirujano: ellos también aprenden a cortar de manera “artesanal”. No se los enseña la facultad, sino la práctica. Tienen que tener por ej. los cirujanos plástcos una sensibilidad digamos… casi artística.
Daniel 30 dic 2005 - 9:56 Me parece que la discusion es por ver quien tiene la credencial de “Chofer de Mouse” ¿No?
Para los que hace años buscan una definicion de hacer del DG, les paso la Definicion de Director de Arte, quizas puedan inspirarse un poco y lograr definir las incumbencias del oficio a la brevedad.
El Director de Arte es ante todo un comunicador que en cada mensaje que elabora utiliza una herramienta diferencial: LA CREATIVIDAD. Es una persona con una gran pasión por la estética y las artes visuales cuyo trabajo creativo se complementa con el del Redactor Publicitario. Es por eso que el Director de Arte es el 50% de una dupla creativa a través de la cual se generan las ideas que finalmente vemos en la TV, en las revistas, o se escuchan en la radio. Posee una gran sensibilidad por todo aquello que se perciba visualmente y está ligado a la fotografía, al cine y al arte en general.
• Interpretar correctamente el “Brief” que emite el “hombre de marketing”, el cual llega a las manos del Director de Arte a través del Director de Cuentas. • Crear ideas que comuniquen lo que el cliente quiere o necesita decir. • Conceptualizar visualmente esa idea. Participar activamente en cada uno de los procesos de gestación y desarrollo de una campaña publicitaria. • Pensar que la estética de un aviso de gráfica o de un comercial de televisión, sea pertinente a la idea para luego ejecutar la producción de la misma. • Disfrutar con mucha pasión la posibilidad que brinda esta especialización: la de hacer creatividad.
Estoy pensando asociarme al Circulo Creativo o al Círculo de Creativos Directos, que son mucho mas abiertos y menos burocraticos de los DG.
RDG 30 dic 2005 - 10:25 Daniel:
decir que la discusión es sobre manejar o no un mouse es una agresión inecesaria. No creo que seas mucho más inteligente que el resto de los que aportan.
Si basas tu postura sobre no avanzar en la profesionalización (pues es indudable que matricular la carrera es un paso en ese sentido, estemos o no de acuerdo sobre si conviene o es viable) en los “origenes” y la “tradición”… entonces… ¿De qué estás hablando?
Poco importan los orígenes. Hace 20 años en la UBA no existía la profesión. Imagino a alguien como vos en esa época: “Pretender enseñar Diseño Gráfico en un ámbito excesivamente académico, es desconocer los orígenes bohemios y artesanales del oficio. Si la Bauhaus y la HFG ya fracasaron…”
Es gracioso que aceptes la definición “Interpretar correctamente el “Brief”” sin pararte a observarla con atención. Mucho se critica hoy en día la parte proyectual de la profesión. Que no sea la única opción dentro del hacer, no significa que no forme parte importante del ser diseñador. Este discurso lleva a que en vez de profundizar y perfeccionar la proyectualidad. Se deje en manos de otros profesionales, como por ejemplo los del marketing. Es fácil que te den todo digerido con un brief. Entonces vos sos el “creativo” o el “artista” que concreta lo que proyectó otro.
Hay grises. Pero parece que todo el discurso que se maneja en la actualidad nos encamina a ir para atrás, hacia lo no académico. “No nos sirve la semiótica”, “No nos sirve el proyecto”, “No hay reglas”. Saquemos la carrera de la universidad y listo. En vez de plantear las cosas para arriba. Por ejemplo, profundizar las herramientas proyectuales. Enseñar a realizar estudios prácticos y estadísticos que avalen y encaminen las decisiones, no. ALARGAR LOS AÑOS DE ESTUDIO. No. Se tira para atrás.
Da la sensación de que el paradigma es el diseño es un oficio, para qué la profesionalización. Casi todas las actividades fueron oficios antes de asentarse como carreras. Ser médico tiene mucho de oficio.
Hay discursos pre-establecidos por gente agena a la carrera, como publicistas o personas de marketing. Que desde su visión, valida o no, subordinan al diseño a ser un mero ayudante. Lo acotan. Si querés escuchar esas voces, allá vos. Pero no creas que la discusión es sobre “operar un mouse”. Es bastante más profunda.
Daniel 30 dic 2005 - 11:00 RDG:
No creas que estoy a favor de los ideales bohemios.
Mas bien creo en el brief, el marketing y el trabajo colaborativo con otros profesionales que puedan sumar (mas alla de que profesion tengan).
Creo en el oficio (aprendido a lo largo de los años) y en el artesanado (poner un cuidado y un amor extremo en lo que uno hace).
Tambien creo en el respeto a la opinion y gustos del cliente (mas alla que uno coincida o no).
Creo que obra producto de un equipo de trabajo (cliente, marketineros, redactores,etc incluidos) mas que de un DG como autor.
Tambien creo que los diseños funcionan solos y no hace falta que nadie los ande explicando.
Y no soporto la actitud pedante y soberbia de muchos diseñadores ni el discurso oficial del diseño ni de la UBA. Solo coincido con Belluccia http://www.catedrabelluccia.com.ar/ideologia.php
Tampoco soporto los diseños cripticos y hermeticos, hoy tan en boga, que necesitan que alguien te los explique.
RDG 30 dic 2005 - 11:32 Daniel,
lo que intentaba explicar, es que casi todas las profesiones tienen mucho de oficio y artesanato (en referencia a la relación maestro-aprendiz, y al hacer práctico). Medicina es así, abogacía también, arquitectura, etc. En serio.
El tema es que no me parece mal pensar en regular la profesión y dar matrícula a los egresados. Porque es una cuestión de costumbre.
Para dar un ejemplo, si vos querés reformar el baño de tu casa. Podés llamar a un arquitecto o a un albañil y decirle que haga lo que pensaste. Ambas opciones son validas. Pero el arquitecto tiene matrícula. Tiene responsabilidades por tenerla y también beneficios. Y esa profesión también nació como oficio y había idóneos.
No se cuál es la historia de matricular a los egresados de las carreras. Con los idóneos que existen en la actualidad, se verá. Se les dará su matrícula o no. No se.
Luego hay operadores de herramientas. Para bajar plotters no se necesitaría un matriculado. Tal vez si para diseñar el plotter o no. No se. Pero no veo qué tiene que ver la “tradición” con matricular a los diseñadores.
Es posible que se tendría que reveer el programa de la facultad, y adaptarlo o no. No se.
Pero la tradición y las discordias entre lo que es la profesión no tiene mucho que ver con matricular. Entre los médicos también hay varias tendencias y hay mucha diversidad en sus incumbencias. Un arquitecto puede hacer un edificio, y un ingeniero también. Ambos están matriculados. Un diseñador de imáen y sonido puede hacer un video, un diseñador gráfico también. Ninguno tiene matrícula. ¿Por qué? ¿Por tradición?
RDG 30 dic 2005 - 12:03 Un ejemplo más: Nada impediría a un médico excelente, y con trayectoria, neumonólogo tal vez, enseñar a su hijo el oficio de sanar en su consultorio. Nada impediría que su hijo sea excelentísimo porque lo aprendió desde adolescente y se perfeccionó en congresos, seminarios y leyendo.
Nada, excepto que se lo prohibe la ley.
Y, si asusta el ejemplo del médico, podríamos imaginarnos el de un abogado en sucesiones por ej. que no mataría a nadie.
Cuestión de costumbre. De “tradición”.
Daniel 30 dic 2005 - 12:10 RDG/Colegas:
Mas que una asociacion que se dedique a patrullar fronteras creo que seria mas positivo tomar el modelo de la http://www.adg-fad.org/, una asociacion que me parece que se plantea objetivos mas amplios.
A continuacion copio algunos parrafos que me parecen interesantes
http://www.adg-fad.org/adg.php?pg=info&txt=2
Asociación de Directores de Arte, Diseñadores Gráficos e Ilustradores es la asociación que actúa en los campos de la comunicación visual y de la gráfica en general.
La base de socios de ADG-FAD no se limita a los profesionales del diseño gráfico, ya que la promoción cultural que pretende llevar a cabo interesa, al menos teóricamente. a cualquier ciudadano. Es deseable que los asociados lo fueran por inquietud cultural y no por intereses estrictamente profesionales. Dar apoyo a los asociados y para dignificar el diseño gráfico y la comunicación visual entendiendo que éstos forman parte del entremado intelectual e industrial de nuestro país.
…promoción y defensa del diseño gráfico y de la comunicación audiovisual.
…que agrupa diseño gráfico, publicidad y nuevos medios audiovisuales…
….plantea la distinción entre “gráfica” y “diseño gráfico” como clave
conceptual de su identidad, y opta por instalarse en el terreno de la gráfica, mucho más amplio que el diseño gráfico “stricto sensu”. Esta opción le abre campos de acción más diversificados y posibilidades más profundas de desarrollo teórico y crítico.
Paralelamente, aunque los asociados sean básicamente diseñadores gráficos, ADG-FAD no pretende ser una asociación profesionalista, sino que, muy al contrarío, se define como asociación de acción cultural en el terreno que le es específico. La función específica de ADG-FAD consiste en el análisis crítico del entorno gráfico, la denuncia de las condiciones estructurales que causan su degradación y la búsqueda de políticas eficaces para la protección, recreación y desarrollo de la cultura gráfica.
Espero que esto aclare mi postura.
ranajujuy 30 dic 2005 - 15:08 “Sres, más que diseñadores parecemos monos, nos colgamos de cualquier liana y nos vamos por las ramas.!”
“Se supone que la formación de un colegio es, entre otras funciones, regular a quién se da matrícula y a quién no…. La realidad es que si se matricula, la idea sería dejar afuera a la gente que no estudió en un ente oficial.”
Los excepcioneales casos en que alguien podría quedar “excluido del colegio serían:
- No posee ningún título al momento de la creación del colegio y no solicita la inscripción en un período de 3 años.
(Con esto se inlcuye a los “no titulados” que se desempeñan profesional mente en el campo del diseño y la comunicación visual.)
- Los que después de la creación del Colegio cursen estudios en instituciones no reconocidas por el Ministerio de Educación y enmarcadas entre las habilitantes.
“La base de socios de ADG-FAD no se limita a los profesionales del diseño gráfico”
El colegio que se plantearía no se limitaría tampoco a los DG. En la ADCV de Jujuy englobamos las siguiente áreas (segun nuestro estatuto):
Podrán ser socios de la A.D.C.V. de Jujuy todas aquellas personas que posean título universitario o terciario en la carreras de: Diseño en Comunicación Visual, Diseño Gráfico, Diseño Publicitario, Publicidad, Diseño en Comunicación Audiovisual, Diseño Multimedial o alguna carrera afín reconocida por el Ministerio de Educación, dentro del ámbito de la República Argentina, o comprobando idoneidad en el campo del diseño y la comunicación visual siendo mayor de 25 años y con más de 5 años de práctica profesional comprobable, determinándose distintas categorías de socios: honorarios, vitalicios, activos, fundadores y adherentes, sin distinción de sexo.”
Exitos para le 2006!
RDG 30 dic 2005 - 15:36 Ranajujuy se sobreentiende que para los idóneos que ejercen en la actualidad, habría que prever sistemas como esos.
Creí evidente que se entendía regular la actividad, para evitar el “nacimiento” de “idóneos” en el futuro. No para asesinar laboralmente a los actuales.
minombresbond 30 dic 2005 - 15:36 El tema de la colegiatura y el desarrollo academico de nuestra practica van por caminos totalmente diferentes. Para seguir con las comparaciones con otras carreras ¿Entonces tambien disolvemos la carreras de Filosofia y Letras por que ellos nunca tendran un ‘Colegio de Filosofos Profesionales’?
Pensar que rechazar la idea de un colegio significa una vision retrograda que pretende ‘des-academizar’ el diseño.. en fin.. despues me piden a mi que me baje del cumulus.
Yo estoy muy a favor de la enseñanza formal del diseño, no creo que ser diseñador autodidacta, existiendo la carrera, sea un camino recomendable para ser un buen profesional o para mejorar nuestra practica, todo lo contrario: el diseño y los diseñadores mejoramos porque existe la carrera. Pero eso nada tiene que ver con las razones esgrimidas para oponerse a un colegio.
Lo que parece que no queda claro con los colegios profesionales, es que no es una cuestion interna que solo afecta a colegiados, incide en el derecho del resto de la poblacion. El tercero que se ve obligado por ley a contratar un diseñador matriculado tambien tiene algo que decir, tambien es sujeto de derecho y puede impugnar una normativa si la considera sin fundamento, y por lo que venimos debatiendo, eso es lo viene faltando: fundamentos serios y solidos para la norma, ni la ‘tradicion’, ni un ‘por que los otros tienen nosotros tambien’, ni nuestra necesidad de legitimacion profesional a la fuerza, ni una cuestion de ‘proteccionismo’, son razones suficientes para tratar de convencer a ese tercero de la necesidad de cumplir con esta normativa que pretendemos imponer.
Lo que les propongo a quienes no encuentren inconveniente alguno en la formacion de un colegio, es que mediten brevemente el fundamento, la causa o el porque de la existencia de los colegios profesionales en las distintas areas en donde tradicionalmente existen. Veran que hay razones de peso mucho mas consistentes que las aqui planteadas
Pretender ademas formar un colegio, entre otras cosas por que se fracasa en la formacion de asociaciones me parece colmo de la insensatez.
premisa 1: Abogacia y medicina tienen mucho de oficio y artesanto. Premisa 2: Nuestra profesion tambien tiene mucho oficio y artesanato. Premisa 3: Abogacia y medicina tienen colegio y matricula. Conclusion: nuestra profesion tambien debe tener un colegio y matricula. ¿ese es tu razonamiento? ya que si eso es valido entonces tambien:
premisa 1: Las artes plasticas tienen mucho de oficio y artesanato. Premisa 2: Nuestra profesion tambien tiene mucho oficio y artesanato. Premisa 3: Las artes plasticas no tienen ni colegio, ni matricula. Conclusion: nuestra profesion no debe tener ni colegio ni matricula. Creo que ambos argumentos son igualmente falaces y no tienen sustento logico
ale cácharo 30 dic 2005 - 15:52 En primer lugar una coincidencia, me alegra también y agradezco que el debate sobre la colegiatura se dé y en ámbitos variados. Sigo pensando que nos debemos un trabajo arduo y profundo sobre el tema, si no el riesgo será tomar de otros lados modelos o pautas que si no son analizadas serán extrapoladas para conveniencia de unos pocos.
Una escena de una las de las últimas presentaciones del “Show de Tato Bores”. Allí, Tato y su amigo caracterizan a dos próceres patrios. En la escena, uno de los personajes sostiene un libro con una mano, en el que pueden leerse las palabras Constitución Nacional y se observa que sus páginas están en blanco, en la otra mano sostiene una pluma. El otro personaje le dicta en idioma ingles: “We, the People of the United States, in Order to form a more perfect Union…” hace una pausa y acota “ahí pone Argentina”. Ambos se miran y el que escribe dice: “che, no te parece que esto nos puede traer alguna dependencia en el futuro…”. El otro responde: “callate y seguí copiando”…….
Como he leído en algún mensaje reclamos por seriedad y profundidad, alguna caracterización de liviandad de las opiniones y falta de inteligencia de los que aportamos, me voy a permitir unos mensajes extensos y “más serios”, los invito a que los lean…
No intento polemizar acerca de las personas que escriben, porque no las conozco. Sólo contrastar opiniones y ponerlas en crisis.
Las colegiaturas, matrículas profesionales y regulaciones de actividades, no tienen nada que ver con costumbres ni tradiciones.
Son efectivamente regulaciones, que el estado realiza con el fin de controlar el ejercicio de una práctica profesional. Y que en algunos casos delega esa atribución en Colegios, por eso debe ser promulgado mediante una Ley.
Entonces, como me comentaba un abogado conocido, la razón de ser de la colegiatura tiene relación con la protección de los destinatarios de la práctica profesional y a la vez con la lejanía de éstos en cuanto a la posible comprensión de la práctica y sus resultados. Los casos que se citan (universitarios o no, como médicos y gasistas) no son por costumbre o tradición, sino porque su mala praxis atenta directamente contra los destinatarios de forma contrastable penalmente.
Pues bien, algunos aportes. A leer se ha dicho:
En la web del Ministerio de Educación de la Nación, – Secretaría de Políticas Universitarias – Legislación Universitaria está el texto de la Ley 24.521 que en la Sección 2 – Régimen de Títulos – dice:
ARTICULO 42. – Los títulos con reconocimiento oficial certificarán la formación académica recibida y habilitarán para el ejercicio profesional respectivo en todo el territorio nacional, sin perjuicio del poder de policía sobre las profesiones que corresponde a las provincias…
ARTICULO 43. – Cuando se trate de títulos correspondientes a profesiones reguladas por el Estado, cuyo ejercicio pudiera comprometer el interés público poniendo en riesgo de modo directo la salud, la seguridad, los derechos, los bienes o la formación de los habitantes, se requerirá que se respeten, además de la carga horaria a la que hace referencia el artículo anterior, los siguientes requisitos… (siguen requisitos de planes de estudio y acreditación de las carreras frente al ministerio)
Me parece bastante claro de lo que opinaba arriba.
ale cácharo 30 dic 2005 - 16:05 Otra cita que me pareció interesante de ver, aunque refiere a la regulación de otra actividad, la encuentro con más lugares de coincidencia para analizar que con las profesiones actualmente reguladas:
En Corte Constitucional de Colombia – Demanda de inconstitucionalidad contra la ley 51 por la cual se reglamenta el ejercicio del periodismo se puede leer:
2.1.3 El riesgo social.
En este punto de la argumentación, se impone confrontar las normas demandadas (reguladoras del ejercicio del periodismo) con el artículo 26 de la Constitución, que podría invocarse como fundamento de las mismas. Se transcriben las partes pertinentes de su texto: “Toda persona es libre de escoger profesión u oficio. La ley podrá exigir títulos de idoneidad. Las autoridades competentes inspeccionarán y vigilarán el ejercicio de las profesiones. Las ocupaciones, artes y oficios que no exijan formación académica son de libre ejercicio, salvo aquéllas que impliquen un riesgo social. Claramente se infiere de la lectura de la disposición:
1) Que el legislador puede determinar en cuáles profesiones, artes u oficios debe exigirse un título académico que acredite la aptitud para el ejercicio.
2) Que, en principio, aquéllas ocupaciones que no exijan formación académica, pueden ejercerse libremente, salvo que impliquen un riesgo social.
Es conveniente examinar, así sea brevemente, el asunto implícito en los puntos señalados. Parece claro, no obstante la forma en que el artículo está redactado (“la ley podrá…), que no se trata de una potestad arbitraria conferida al legislador, sino de una competencia que debe ser ejercida razonablemente en vista de una finalidad que el Constituyente juzga plausible (y aun inaplazable): impedir que el ejercicio torpe de un oficio (arte o profesión), produzca efectos nocivos en la comunidad.
Y el motivo se hace explícito en el aparte 2, al aludir de modo inequívoco al riesgo social. Se desprende entonces, sin dificultad alguna, que el ejercicio de un arte, oficio o profesión, no está condicionado por la posesión de un título académico sino cuando lo exige la ley, y que ésta sólo puede exigirlo para precaver un riesgo social. Inevitable pensar, a modo de ejemplos que ilustran casos en que la restricción parece pertinente, en prácticas profesionales como la ingeniería y la medicina. Es claro que un puente mal construido o un edificio torpemente calculado constituyen un riesgo social. Y ni qué decir del tratamiento clínico o quirúrgico de un paciente, por quien carece de conocimientos médicos.
El legislador, entonces, no sólo puede sino debe exigir títulos de idoneidad académica a quienes vayan a dedicarse al ejercicio de esas profesiones.
Pero ¿si yo lo que decido es dedicarme habitualmente a divulgar mis opiniones por un medio apto para hacerlo y no tengo título académico, habrá allí implícito un riesgo social? Es evidente que en este caso no es tan fácil identificar el riesgo, como en los casos antes citados de la ingeniería y la medicina.
Podría tal vez pensarse que la opinión difundida de un ignorante no es inocua. Pero de nuevo cabría la pregunta: ¿ignorante en qué?
En el campo en que opina, desde luego. Y, ¿en qué campo lo hace, en el del saber o en el de la virtud? (para expresar sintéticamente en términos socráticos los infinitos ámbitos en que es dable opinar).
Si es en el primero (porque también la ciencia da margen a la opinión), parece que lo razonable es exigir competencia en el campo particular del conocimiento al que la opinión se refiere y no en una técnica específica del opinar o del comunicar, perfectamente compatible con un profundo desconocimiento del objeto sobre el cual versa la opinión.
Y si es en el segundo, ¿quién podría decidir si la opinión emitida y difundida es socialmente riesgosa? ¿El gobernante? No, por definición, en cualquier sistema democrático. Pero mucho menos en uno como el nuestro que ha determinado de modo perentorio: “no habrá censura”. Es difícil imaginar alguna actividad social exenta de efectos riesgosos no sólo para el que la cumple sino para el receptor o el sujeto pasivo. Tal evidencia ha determinado cambios sociales significativos a los cuales no está sustraído el derecho. La sustitución de la culpa por el riesgo creado, como presupuesto de la responsabilidad civil, es una buena prueba de lo que se afirma. Los riesgos no son anejos a la vida social; eliminarlos resulta utópico y precaverlos tiene su costo.
Cuánto y por precaver cuáles, depende del sistema político que se elija.
No parece arriesgado afirmar que a mayor libertad mayores riesgos, pero los regímenes que hacen del respeto a la dignidad humana su fundamento le asignan a ese valor un sitio privilegiado en la escala axiológica. Sólo aceptan restringirla por razones irresistibles, como cuando su ejercicio excesivo no se concilia con la necesidad de convivir. No puede, pues, pensarse que a todo posible riesgo haya que responder con una restricción a un bien de tan alta jerarquía.
¿Carecen de sentido entonces los estudios académicos?
La respuesta, obviamente, es negativa. Habilitan, sin duda, para ejercer un oficio, en el que pueden competir quienes tengan formación universitaria en el campo mencionado, y los que no la tengan. Cabe esperar razonablemente que los primeros, por su mejor preparación y mayor destreza, cumplan una labor más eficaz que los segundos, al menos en la generalidad de los casos. Pero han de ser los resultados los que hablen, pues no parece lógico que sean vallas artificialmente dispuestas las que determinen el éxito o el fracaso de alguien, en un ámbito de trabajo como el que se ha descrito.
ale cácharo 30 dic 2005 - 16:19 Otro paralelo argumental posible:
Análisis de las consecuencias de la sanción de la Ley 13016 (matriculación de los profesionales de las Ciencias Informáticas) Página del Senador de la Provincia de Buenos Aires Alberto Conde (UCR)
Los Colegios Profesionales constituyen entidades de derecho público destinadas a cumplir funciones que originariamente están en manos del Estado, y que éste por delegación normada y circunstanciada, ha transferido la potestad necesaria para regular el control del ejercicio profesional. Esa capacidad reguladora conlleva las necesarias facultades disciplinarias para garantizar su aplicación.
La postura del trabajo se enmarca en la matriculación de los profesionales de las Ciencias Informáticas, la cual implica más perjuicios que beneficios,se sustentará con los argumentos que se desarrollan a continuación e intenta generar la conciencia necesaria para proceder a su derogación.
En el presente trabajo de análisis se destacarán los siguientes puntos de la Ley:
3. Focaliza en las áreas lucrativas de la Informática y desatiende otras, que no aportan ganancias pero que son tan inalienables al espíritu del ser humano como necesarias.4. Limita la competencia y restringe el carácter innovador y contingente en el que se enmarca la propia actividad informática.5. Fomenta la expulsión injustificada de los máximos exponentes en la materia, que no cuente con un título habilitante y, mucho menos con una matriculación.6. Vulnera los derechos de los egresados de las Universidades, y también al resto de la sociedad que participa en la contribución del desarrollo permanente de la disciplina.7. Crea un círculo privilegiado de personas. Una elite excluyente. 8. Constituye un Consejo que tiene facultades por encima de las Universidades Nacionales y de los Institutos Terciarios reconocidos.9. Contiene un marco cautivo y oligopólico que se presenta como la única voz habilitada para “sugerir “ determinado sistema operativo, programa, etc. El Consejo es susceptible a presiones externas en la toma de decisiones o comunicaciones a favor de algún interés particular; este puede ser integrado en favor de él, y en desmedro del bien común.10. Desalienta la radicación y provoca la distorsión de las empresas bonaerenses y del propio Estado provincial.
ARTÍCULO 8°- “Los graduados contemplados en esta ley sólo podrán hacer Ejercicio Profesional dentro de las incumbencias fijadas por sus respectivos títulos”.
Cuando se hace alusión a “las incumbencias fijadas por sus respectivos títulos”, se está restringiendo el campo de acción de los profesionales y limitando sus competencias. Resulta imposible definir los límites de esta profesión en un mundo en el que la informática es ejercida, de una manera u otra, por personas de prácticamente todas las disciplinas”.
Caracterizar a las Ciencias Informáticas dentro de un rubro específico como se hace con otras Ciencias (por ejemplo las Económicas, el Derecho o la Medicina) es tener una concepción equivocada de la misma. Las Ciencias Informáticas se mueven en un espacio transversal a todas las demás ciencias, es decir, es adoptada por otras disciplinas como ayuda o complemento. Este proceso produce una retroalimentación que contribuye al enriquecimiento de las propias Ciencias Informáticas. Observamos como nuestra sociedad se halla vinculada a las Ciencias Informáticas; en una simbiosis que aporta a favor del progreso y el bienestar.
De igual forma que se presenta dificultosa la posibilidad de aportar una definición acabada de las Ciencias Informáticas, resulta imposible detallar las tareas que un profesional de este campo pudiera desempeñar. Al no existir, dentro de las Ciencias Informáticas, consensos sobre los contenidos mínimos que deben ser conocidos por un profesional, la idea de clasificarla como ciencia se vuelve más “vaga” si sumamos la volatilidad y los cambios constantes que imperan dentro de esta “disciplina”; Así sólo tornamos más difuso lo que de por sí se presenta como difuso.
Las Ciencias Informáticas no se aprenden de una vez y para siempre, por lo que la capacitación es permanente y no excluyente al plano estrictamente académico. Las competencias que pudieran adquirirse en torno a dichas ciencias están enmarcadas en un proceso dinámico y sin fronteras visibles que tiene por cualidad la renovación constante.
Por lo tanto, la matriculación de sus profesionales conlleva indefectiblemente al “congelamiento prematuro” del desarrollo de las tecnologías de la información.
Es necesario aclarar aquí que la existencia de un Colegio profesional no es garantía de capacitación permanente ni en la informática ni en cualquier otra Ciencia, la capacitación es inherente al espíritu del profesional no a su título y es el mercado el que presiona este aspecto.
Otra cuestión que evidencia la inestabilidad de regulación de la informática, se relaciona con la imposibilidad, a la que seguramente se enfrenten quienes avalan la matriculación de restringir la actividad desde todas sus aristas. Es decir, cabría preguntarse qué medidas tomaría el Consejo Regulador con la utilización, por parte de los ciudadanos bonaerenses, de software escrito por profesionales no matriculados en EEUU o Europa donde la actividad informática no se encuentra regulada. La lógica plantea pensar que si los ciudadanos de la provincia sólo pueden contratar matriculados para que les realicen las aplicaciones que necesitan, por las razones que expresa la ley (seguridad, garantías, etc.) no deberían usar software que no está escrito por personas no matriculadas.
En cuanto al título habilitante las preguntas es si corresponde decir solamente título por las siguientes razones: si decimos título habilitante debemos preguntarnos ¿para qué?. La palabra habilitante es un verbo, denota una acción. ¿Cuál es esta acción?. En el marco de la ley 13.016 la Universidad otorga un título habilitante que no es tal porque no se puede realizar ninguna acción que permita o se desprenda de ese título, a menos que se cumpla el paso de la matriculación. Entonces, ¿el que tiene la facultad de habilitar es el Consejo y no la Universidad??.
No es el espíritu de este informe analizar el funcionamiento del Consejo Profesional expresado en la ley. Aunque sí debemos enfocarnos en ciertos artículos que no deben dejar de ser expuestos.
¿Es el Consejo el ente adecuado para dictar el código de ética?.
1. Sí, mientras tenga sustento por parte de la sociedad para hacerlo, una característica que no posee.2. Es el indicado si cumple con todas las leyes existentes: eso significa por ejemplo luchar contra el 62% del índice de violación a la ley 25.03610 (software legal) lo que significa que deberá en los términos de la ley castigar a un alto número de sus matriculados. Ante esta hipótesis por qué sólo combatir la actividad ilegal de la profesión, y no especificar que es función del Consejo castigar el ejercicio con herramientas ilegales, algo demasiado común.
El Consejo que es avalado por la ley surge como omnipotente y única opinión con capacidad de influenciar en las políticas informáticas de la provincia de Buenos Aires. Dado que éste intenta aparentar o demostrar una imagen de catalizador de las posturas de los profesionales informáticos, se reserva por medio del inciso 4 como funciones y/o atribuciones realizar trabajos “remunerados o gratuitos”
Entonces, por sentido común, si el Consejo se presenta como el encargado absoluto de las Ciencias Informáticas, no es necesario tener un gran grado de lucidez para entender a quién los poderes públicos le encargarán el trabajo.
ale cácharo 30 dic 2005 - 16:31 Como a esta altura deben estar atrapados por el interés, y no pueden parar de leer, otro aporte a la seriedad del debate:
Comisión Nacional de Acreditación – Chile – Primera parte: El entorno normativo para el diseño y ejecución de una política pública de las profesiones en Chile.
La libertad de enseñanza se encuentra establecida –conforme ha sido declarado por la Corte Suprema- en beneficio de quien la imparte u otorga y no en beneficio del educando; y su ejercicio, como hemos visto, está sometido al principio de subsidariedad.
La libertad de trabajo, en cambio, no es un derecho o facultad que asista a la institución que forma profesionales, sino un derecho de los ciudadanos que ejercen o pretenden ejercer un determinado oficio o profesión. No se trata, entonces, de derechos simétricos: el primero puede ser invocado por las Instituciones o las personas que pretenden establecerlas; el segundo por quien pretende ejercer un determinado trabajo u oficio. Interesa poner de manifiesto dos aspectos de esa última regla, a saber:
a) que toda diferenciación está constitucionalmente justificada, si y sólo si se funda en la capacidad o idoneidad personal;
b) que la ley determinará: b.1.) qué profesiones requieren grado o título universitario; y b.2.) las condiciones que deben cumplirse para ejercerlas.
Un análisis puramente gramatical de la regla indica que la ley ordinaria –a cuya competencia se entrega la regulación de esta garantía- puede optar por cualquiera de las siguientes alternativas:
1. Profesiones que no requieren título o grado universitario ni para poseerlas, ni para ejercerlas. Hay profesiones en que el otorgamiento de grado o título profesional no garantiza exclusividad de acceso al ejercicio profesional ni tampoco el uso de la denominación. En este caso, el título profesional es una ventaja de mercado para quien lo tiene; pero no una barrera de entrada a la competencia. Este caso se justifica, en general, si no hay asimetrías de información (v.gr. Publicidad); o no hay relación de consumo masiva (v.gr. física teórica); o no hay probabilidad de daño a terceros por falta de experticia que interese, previamente, certificar (en este caso el consumidor internalizará un daño banal y, en cualquier caso, tiene incentivos para informarse bien).2. Profesiones que, en cambio, requieren título o grado universitario para poseerlas y para ejercerlas. Se trata de profesiones en las que es posible observar una coincidencia estricta entre el otorgamiento del grado o título y el ejercicio profesional. Se encuentran en este caso aquellas profesiones –como la de médico o los docentes- en que el ejercicio de cualesquier destreza o competencia asociada a la profesión requiere poseer la respectiva certificación. La certificación es en este caso condición necesaria y suficiente para el ejercicio. Desde el punto de vista de una política pública, esta situación es correcta si se cumplen tres condiciones, a saber: relación de consumo entre el profesional y los particulares (el servicio puede comprarse en el mercado); asimetrías de información entre el consumidor y el profesional (el consumidor carece de la información necesaria para saber quién posee la competencia que demanda); probabilidad de un daño severo como consecuencia de errores y necesidad de calificar entonces previamente la capacidad o idoneidad de quien ejerce la profesión (la certificación evita así las externalidades negativas).3. Profesiones en que la certificación es necesaria sólo en ciertos casos para el ejercicio profesional. Es el caso de la mayoría de las profesiones. En este caso, la certificación se exige en sólo dos hipótesis: cuando se trata de ejercer alguna competencia de las varias asociadas a la profesión (v.gr. defensa en juicio en el caso de un abogado; pero, no se exige el título para dar consejos legales generales); y cuando se trata de prestar el servicio en entidades públicas, de las que no es dable esperar una conducta de búsqueda de mercado (este es el caso de las normas legales del sector público, que hemos denominado reglas de contratación).4. Profesiones que requieren título o grado universitario para poseerlas; pero cuya posesión no es suficiente para su ejercicio. Este es un caso de rara ocurrencia en la legislación, por la ausencia de reglas que establezcan condiciones o sistemas de control para el ejercicio profesional, en forma adicional al requisito de posesión de un título o grado universitario. Recordemos que esta es una materia de ley ordinaria o común y que, perfectamente, podría dar cabida a un sistema de acreditación o control de programas de educación superior. Como se ha visto ya, el Estado debe obtener y emitir información fidedigna acerca de la calidad de las instituciones de educación superior y acerca de las competencias que se adquieren en virtud de sus programas. Para ello, puede iniciar un programa de acreditación en el que la falta de afiliación no tenga como sanción la exclusión del sistema.
Las normas de los Colegios profesionales: Antiguamente, el control sobre el ejercicio profesional estaba entregado a los colegios profesionales, y existían distintas normas que regulaban los respectivos colegios. Esas normas establecían requisitos para ejercer la profesión. Ellos eran, en general: – estar en posesión de un título, – estar colegiado, – estar al día en el pago de las cuotas del colegio, – estar inscrito en un registro, y – pagar una patente. Como se sabe, el sistema de los colegios profesionales experimentó un cambio considerable en el año 1981, que es lo que se revisa a continuación:
En el artículo 2º se establece un precepto fundamental que consiste en que la pertenencia a un colegio profesional no pueda ser requisito para ningún efecto: “No podrá ser requisito para el ejercicio de una profesión u oficio, ni para el desempeño de un cargo de cualquier naturaleza que este sea, como para ningún otro efecto, el estar afiliado o pertenecer a un Colegio Profesional o Asociación o figurar inscrito en los Registros que estos mantengan. En consecuencia, ni las autoridades ni persona alguna podrán hacer exigencias para ningún efecto, que se refieran a la condición de colegiado de un profesional. Tampoco podrán discriminar a favor o en contra de aquellos que tengan dicha condición.” La colegiatura ha dejado de ser un requisito para ejercer una profesión, como asimismo el pago de cuotas.
ale cácharo 30 dic 2005 - 17:07 algo más para el debate, no hay nada más lindo que empezar el año leyendo….
Sitio de la Superintendencia para la Promoción y Protección de la Libre Competencia, de la República Bolivariana de Venezuela. La promoción de la eficiencia y la equidad en la actividad gremial de los colegios profesionales. Imperdible
[…]Para que el sistema de mercado funcione adecuadamente se requiere que el Estado diseñe las reglas del juego de manera cuidadosa y coherente. Con una estructura de normas adecuada es compatible la libertad individual con la acción rectora del Estado; por ello es indispensable hacer esfuerzos para conocer cuales son las implicaciones económicas de un determinado conjunto de normas o, más aún, es indispensable poder comparar entre distintos y alternativos sistemas normativos e institucionales, de manera que el Estado pueda tomar las decisiones correctas.[…]
[…]Las normas que regulan una determinada actividad económica tienen una gran influencia en el desempeño de los mercados. Esta influencia no siempre es positiva, pues el establecimiento de normas que no estén adecuadas a las características de un mercado puede generar distorsiones en el comportamiento de los agentes que, finalmente, tendrían por consecuencia la paralización del desarrollo de dicha actividad. Es menester, pues, que la regulación de una actividad sea diseñada de tal manera que, por un lado, garantice el logro de los objetivos socialmente deseable que se persiguen con ella y, por otro lado, que no interfiera en el ejercicio de la libertad de empresa y los procesos competitivos característicos de todo mercado. En general puede afirmarse que la regulación estatal está justificada siempre que a través de ella puedan lograrse objetivos económicos o sociales que se consideran deseables y que no es posible alcanzar mediante el libre juego de la oferta y la demanda.[…]
[…]la eficiencia no es el único objetivo que debe perseguir el Estado cuando implanta una normativa; es indispensable que la ley promueva también equidad entre todos los individuos que conforman un colectivo, de manera que se garantice la igualdad de oportunidades ante la Ley.[…]
¿Por qué regular el ejercicio de las profesiones libres?
[…]el ejercicio de una profesión libre requiere de un conjunto de normas, un marco institucional, que establezca los límites dentro de los cuales los agentes económicos que participan en estos mercados ejercerán su derecho a la libre empresa y desarrollarán estrategias para competir con sus rivales.
En lo referente al ejercicio libre de profesiones existen diversos elementos que hacen conveniente realizar una reflexión acerca de la conveniencia de regular y de la forma en que debe hacerse. La característica más resaltante en este sentido es que, debido a sus propias características, es necesario asegurar un nivel mínimo en la calidad de los servicios prestados por los profesionales.
Cuando una persona demanda los servicios de un médico, un abogado, un ingeniero o un economista lo hace, como siempre que se demanda un bien o servicio, porque tiene una necesidad que no puede satisfacer él mismo. Sin embargo, a diferencia de muchos otros productos, los usuarios no pueden conocer la calidad del servicio que presta un determinado profesional hasta haberlo utilizado. Esto pone al consumidor en una situación de desventaja, pues al momento de contratar los servicios no está en capacidad de saber si la capacidad del profesional es la adecuada. En algunos servicios esto puede llegar a ser un elemento de gran riesgo, por ejemplo, cuando una persona necesita un servicio médico de urgencia un fallo o una negligencia del profesional puede tener consecuencias altamente indeseables.
Esta característica de los servicios profesionales hace que sea conveniente contar con un marco normativo y unas políticas públicas que impulsen a los profesionales a la prestación de servicios de alta calidad o, lo que es igual, que no pongan en riesgo los intereses de los consumidores. Cuanto mayor sea el beneficio para los consumidores que genera una política o una normativa, más eficiente será la intervención del Estado.
Ahora bien, una política o normativa que regule el ejercicio de una profesión u oficio no sólo debe cuidar los intereses de los consumidores. En efecto, para asegurar que el servicio prestado por los profesionales mantenga una calidad aceptable, normalmente se establecen una serie de requisitos para su ejercicio, los cuales de una u otra forma tienen por consecuencia la limitación del derecho al libre ejercicio económico de los oferentes.
Una norma adecuada debe restringir los derechos lo mínimo que sea necesario y, sobre todo, debe afectar a todos los individuos por igual, sin beneficiar a unos grupos en perjuicio de otros. Una norma que crea impedimentos innecesarios no puede considerarse una norma equitativa, pues pone a un grupo de ciudadanos en desventaja con respecto a otros.
III. El estado actual de la regulación profesional, sus efectos sobre la eficiencia y la equidad.
Como se señaló anteriormente, algunas actividades profesionales implican un riesgo social inherente, por lo cual se han creado una serie de mecanismos de control regulatorio sobre ellas. En Venezuela, los dos mecanismos más importantes de control regulatorio del ejercicio de las profesiones se encuentran consagrados en el artículo 82º de la Constitución Nacional, el cual establece que:
“La Ley determinará las profesiones que requieren título y las condiciones que deben cumplirse para ejercerlas. Es obligatoria la colegiación para el ejercicio de aquellas profesiones universitarias que señale la Ley”.
Esta disposición refleja los dos principales elementos que regulan el ejercicio de las profesiones libres, a saber: la titulación y la colegiación. Ambos elementos tienen por fin garantizar a los usuarios y consumidores de los servicios de los profesionales una calidad mínima de los servicios contratados. A continuación se analizan las implicaciones de estos dos elementos. 3.2 La obligatoriedad de colegiación
Una vez analizado el requisito de titulación, se pasa a estudiar la colegiación obligatoria. Igual que en el caso de la titulación, el mecanismo de control a través de la colegiación obligatoria tiene por objeto el evitar los riesgos sociales inherentes a ciertas actividades profesionales.
Como se señaló anteriormente la principal función de una normativa que regule el ejercicio de las profesiones es el asegurar a los usuarios un nivel servicio adecuado y evitar el riesgo inherente a la contratación de un profesional, cuya calidad no puede conocerse a priori. La eficiencia de las instituciones que regulan el ejercicio de una profesión debe analizarse desde esta perspectiva, la del interés social de los consumidores. Igualmente, debe cuidarse que en la búsqueda de dicho interés social no se creen normas que favorezcan a unos grupos en perjuicio de otros efectos negativos y que por lo tanto sean inequitativas.
La obligatoriedad de colegiación, desde el punto de vista del interés social, encuentra su fundamento básico en el hecho de que permite llevar un registro de todos los titulados de una determinada profesión.Al llevarse un registro de todos los titulados es más fácil crear normas o códigos de ética y también controlar su cumplimiento a través de la imposición de sanciones a aquellos que no las cumplan.
La obligación de colegiación sólo puede justificarse en el marco de la existencia de códigos de ética y procedimientos sancionatorios que desincentiven a los profesionales a realizar conductas perjudiciales para el consumidor.
Una vez que se ha expuesto la principal justificación a la institución de la colegiatura obligatoria, se debe dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Realmente la colegiatura obligatoria logra cumplir sus objetivos efectivamente? ¿Cuales son las desventajas de este mecanismo de control regulatorio? Un primer elemento que es importante tomar en consideración es que tal y como es usual, los colegios profesionales no sólo tienen la función de contribuir a garantizar el bienestar público. En efecto, como toda asociación de gentes dedicadas a un mismo ramo económico, los colegios profesionales tienen funciones gremiales que incluyen la defensa de los intereses de la profesión, la capacitación, la difusión científica, así como ofrecer alternativas de ocio para sus asociados.
Algunos de estos intereses gremiales son complementarios con los intereses de los consumidores, por lo que los colegios colaboran con el objetivo de eficiencia que debe buscar toda acción regulatoria. Sin embargo, algunos de estos intereses son exclusivos de los asociados, por lo que es menester estudiar cuidadosamente si la obtención de dichos intereses puede contravenir el interés social, cuya búsqueda es la función esencial de los colegios.
Esta observación se hace porque, igual que en el caso del requisito de titulación, la obligatoriedad de colegiación está reservada al legislador, según lo dispuesto en el artículo 82º de la Carta Magna (antes transcrito). Sin embargo, a diferencia de aquella, en el caso de la colegiación la normativa interna se ha delegado en los colegios. La colegiatura obligatoria, por lo tanto, otorga un poder inmenso a los grupos de profesionales, lo que hace necesario examinar con sumo cuidado las posibles consecuencias que sobre el desempeño económico (eficiencia) y sobre el ejercicio de la libertad económica (equidad) podría generar el uso de dicho poder, ya que su uso inadecuado podría dar lugar efectos indeseables.
El uso inadecuado por parte de los colegios profesionales de los poderes delegados en ellos puede dar lugar a trabas innecesarias al ejercicio profesional que únicamente mejoran la situación de los grupos que lo conforman, a expensas de otros individuos que no pueden ejercer su derecho a desempeñarse en una determinada actividad y que, por tanto, se encuentran incapacitados para incrementar el rango de opciones y el bienestar de los consumidores.
Fijación de tarifas y honorarios a través de los Colegios Profesionales
La justificación más usual para las prácticas de fijación directa o indirecta de honorarios es que si estos se dejan a la libre competencia, descenderán a niveles muy bajos y se producirá un descenso de la calidad de los servicios prestados por los profesionales, de manera que se generarían efectos negativos sobre el interés de los consumidores.
Ahora bien, es claro que esta argumentación carece de un fundamento firme. Si eso sucediera todos los productos que se transan bajo el régimen de mercado libre tendrían precios muy bajos y serían de calidad deficiente.
Una práctica usual que se lleva a cabo en el seno de los Colegios Profesionales es la de fijar precios, tarifas o porcentajes mínimos por cada servicio a través de reglamentos de honorarios mínimos. Como se explicó anteriormente, dicha práctica no es el medio adecuado para garantizar un cierto nivel de calidad del servicio y tiene como consecuencia reducir la competencia entre los profesionales, lo que a su vez genera un descenso en el bienestar de los consumidores. Por lo tanto, esta práctica no es eficiente.
Adicionalmente, es de destacar que esta práctica también afecta los derechos de los profesionales, en la medida de que limita su facultad de fijar sus honorarios de forma libre.
Ahora sí, buen final, mejor comienzo, y seguimos el año que viene. Chín chín.
[pd] Irene, si me fui al carajo con la extensión, cosa que es seguro, podés moderar y cortar como te parezca, sin problemas. salute
RDG 30 dic 2005 - 17:10 Ale Cácharo,
Una vez escuché a un jefe de cátedra que dijo “Van a aceptar darnos matrícula, cuando acepten que el Diseño Gráfico puede matar”. Me pareció exagerado que afirmara que podíamos matar a alguien.
El artículo que mostraste habla de que debe existir un “riesgo social”. Entiendo que no se refiere sólo a muertes.
No estoy seguro sobre el riesgo social que puede tener el ejercicio de la contabilidad (no es una ironía). En algunos casos dentro de la abogacía está un poco más claro, aunque no tanto como en medicina o por diseñar un edificio.
Si hay un accidente en la ruta, por una mala señalización. O si simplemente se confunden seguido los conductores, haciéndoles perder tiempo o llevandolos a zonas “poco seguras”. Lo mismo para otros ámbitos de la señalética. Si un manual de una maquinaria industrial o cualquier manual, está realizado de manera poco clara o hasta imposible de comprender. De tal manera que pueda llegar a estropearse el objeto o tardar más de lo necesario en usarse. En esos casos ¿se podría estar hablando de “protección a terceros”?
No se, a mi me suena un poco pretensioso. Pero tal vez no lo sea.
Mi nombre es bond, la conclusión que propuse a la premisa que nombraste es “Puede” no “Debe”. De hecho aunque te parezca mentira, no se si debería matricularse la carrera. Tal vez si. No lo se. Pero quería decir “puede”, y el razonamiento fue para los que opinaban que no podía hacerse porque es un oficio. Nada más. Nunca dije que estabas subido a una nube. Tampoco intenté afirmar, que rechazar la idea del Colegio es des-academizar, tal vez me expresé mal. Me refería a que hay ciertos argumentos que leo ultimamente, que aunque no tengan esa intención, sí tiran para abajo la carrera. Porque instalan ideas que a la larga parecen apuntar a eso. En vez de intentar mejorarse la carrera, aparece virtualmente inútil. Incluso hay alguien en algún “foro” que lo llega a expresar abiertamente. Y no es tema de discusión acá, así que no me voy a extener sobre eso. Pero no es un tema menor.
Mads 30 dic 2005 - 18:14 RDG, se habla de riesgo personal, social y economico ( o de los bienes de 3ros ). Por eso los contadores deben ser “colegiados”.
Creo que el ejemplo de la señalización no es válido. Ya hay leyes que
reglamentan eso ( tanto para espacios público o privados) y entidades que se encargan de verificarlos ( Vialidad Nacional, etc ). No creo que solo por la
señalización deba crearse un Colegio de Diseñadores.
Los links de Ale Cácharo son implacables…y poco argumento veo en los
que defienden la colegiatura más que un proteccionismo retrogrado.
Si lo que pretenden es mejorar la visión del Diseño que tiene la sociedad
y jerarquizar la profesión…hay otras instituciones.
Ranajujuy 30 dic 2005 - 18:24 Soy otro que coincide y se alegra con el debate abierto sobre un tema que me parece importante, aunque el solo cruce de opiones entre colegas ya es enriquecedor.
Aprovecho para presentarme: Ranajujuy = Sergio Alejandro Aramayo. Soy Diseñador en Comunicación Visual egresado de la U.N.L.P. Activo en el ejercicio de la profesión desde el año 1991. Soy miembro fundador de la Asociación de Diseñadores en Comunicación Visual de la Provincia de Jujuy y actualmente trabajo de forma independiente a través de mi estudio, especialmente en proyectos de diseño multimedial.
(Sería bueno que también se puedan conocer las indentidades especialmente de aquellos que no se pueden googlear, ni poseen un sitio donde se presenten)
Lo de Ale Cácharo “Una escena de una las de las últimas presentaciones del Show de Tato Bores…” es muy ilustrativo y delata un poco su edad. No podemos copiar lo que funciono o no en otros lugares, sino que podemos analizarlo y debemos generar nuestras propias conclusiones.
Ahora, aclaro algunas cosas que creo que al principio nos hubieran ahorrado algunos caracteres escritos:
- Al menos mi idea seria crear un colegio de diseñadores englobando varias áreas del diseño, no solamente los DG, sino también los DCV, Diseñadores Multimediales, etc.
- Los profesionales no titulados podrían intregare al Colegio por un plazo X determinado previamente. Luego será necesario la titulación en alguna entidad reconocida por el M.E. y que se corresponda con las enmarcadas dentro del colegio.
No creo -como se planteo alguna vez- que se deba exigir a los profesionales actuales que no poseen titulo a obtener uno.
- Al Colegio no le corresponde la facultad de exigir el uso de software legal Creo que este tema podría ser encarado vía un crecimiento acorde, convenios de descuentos para los matriculados, gestión de prestamos y capacitación en el uso de las tecnologías.
MadMarxs dice:
“Por otro lado la dinamica de esta profesión ( y la sociedad o la tecnologia misma ) harian aque culaquier codigo de etica o intento de “regular” lo bien o mal hecho de un diseño..quede más que obsoleto en meses…”
- Un código de ética no definiría estílos ni regularía conceptos relacionados a la creativad, la creación, la estética. Tampoco sería la incumbencia de un colegio marcar pautas. Nadie te va a decir que ahora tus diseños tienen querer minimalistas ni barrocos! Un código de ética es otra cosa totalmente distinta.
Bueno, por mi parte voy a invitar a colegas que estan ejerciendo en instituciones educativas a que aporten su visión. Sería bueno concer todos los puntos de vista.
ale cácharo 30 dic 2005 - 18:59 En mi último mensaje del año, quiero desearles un buen comienzo del que se viene. Y que este debate también sea un buen comienzo para encontrarnos y encontrar una forma de juntarnos por los objetivos que nos puedan unir.
Creo que aquellos que están detrás de generar un proyecto de Colegio, como los que lo estamos por crear una Asociación (que si fueran viables y aceptados por el conjunto incluso no tendrían por que no convivir), deben seguir adelante, aunque mi mirada es esencialmente la siguiente:
- Apuntar a un proyecto premeditado, para ponerlo en duda y en crisis. Creo que sólo así podemos aprender y en la discusión contrapesar beneficios y maleficios de cada idea, de cada dinámica, de cada opción.
Los atajos suelen llevar a tierras fangosas.
Como decía León Felipe, …voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo, porque no es lo que me importa llegar sólo ni pronto, sino con todos y a tiempo…
muy pero muy buen 2006
[pd] lo de Tato lo baje de la web, pero es cierto, también lo vi en vivo, ja, ja
Mads 30 dic 2005 - 23:47 Sergio, te hago una pregunta…que pasaria si un ‘Colegio de Informaticos” te impidiera realizar paginas webs ( que si o si requieren programación en determinado lenguaje HTML, Javascript, PhP. SQL, ASP…etcs ) porque sos idoneo en esa materia y no tenes un titulo habilitante en Ciencias Informaticas ????. Porque salvo de tener unotodos tus conocimientos provienen de cursos no avalados por el M.E y ellos tienen todo el derecho de exigir ( como lo haria un Colegio de Diseñadores ) que solo los matriculados se encarguen de la programación de un sitio…o acaso el Colegio de Diseñadores haria de su incumbencia la programación, el diseño textil ( asi puedo hacerme unas remeritas cancheritas ) el diseño industrial de la señalización, el hacer panchos y sanguches de miga….???? Cosa de no dejar nada afuera no ???
Por otro lado…solo veo a los defensores de la colegiatura tratar de responder a las dudas de los que no estamos de acuerdo…pero aun no me quedo en claro ( para nada ) en que beneficiaria un Colegio a los diseñadores….y que podria hacer de distinto ( que no sea restringir el el ejercicio de la profesión ) que no podria hacer una Asociación de Profesionales con pilas puestas…como lo es la AIGA o el Design Council…
ranajujuy 2 ene 2006 - 18:47 Mads:
Yo acostumbro a tercerizar los requerimientos de programación cuando el proyecto lo requiere. Y creo que asi se debría hacer “siempre que el proyecto lo requiera” (si lees un poco se dijo lo mismo sobre el tema de fotografía)
Es cuestión de sentido común al determinar grado de compejidad que tenga el proyecto.
La diferencia es que una asociación puede, mientras que un colegio debe y como coloqué en mi post, dadas las características de nuestra profesión (“nuestras profesiones” para que no se entieda que es solo para DG) el poder hacer de una asociación está limitado “las pilas” de los directamente involucrados.
Mads 2 ene 2006 - 21:21 Un colegio no requiere solo de “sentido común” para interpretar ( o no ) los alcances de la profesión…tiene que ser uniquivoca y aplicable.
No puede dejar al azar el hecho de involucrar o no otra gente.
Hay muchos diseñadores que son expertos programadores y no
tienen ( ni quieren , por miles de razones…como el costo ) tercerizar
la parte de programación…que se haria con eso ???
En cuanto a la diferencia en “deber” y “poder” me parece que obligar a cientos, sino miles de profesionales a involucrarse en algo que tal vez este en las antipodas de su pensamiento es meterse con la libertad que tiene cada uno a hacerlo o no. Obligar por ley me parece totalmente inconducente. Y si ese es el única diferencia ( esa y la obligación de matricularse ) de un Colegio de diseñadores paso…no creo que traiga aparejado nada bueno al ejercicio de la profesión…
Insisto…no creo que la Colegiatura sea el camino para resolver algunos problemas de la profesión…todo lo contrario, crearia muchisimos nuevos y los viejos estarian aún sin resolverse
Diego 4 ene 2006 - 21:14 acabo de terminar de leer este muy buen articulo que me parece les va a aclarar el panorama a varios “elitistas” que por aca opinaron y dijeron que los carniceros no necesitan diseño… haganse cargo.
saludos cordiales, y feliz año nuevo
laura 4 ene 2006 - 21:45 Por favor, ¡Dieguito! muy buen artículo… No se trata de que Don Gomez “crea” que no “merece” que le diseñen. Se trata de que no va a invertir en eso, porque es bastante ingenuo pensar que eso lo va a hacer vender más.
Don Gomez necesitaría diseñó si se le ocurre poner una franquicia de su verdulería y llevara la identidad a ese nivel. Don gomez tiene identidad y tiene su propio “diseño gráfico” como todas las verdulerías de barrio, o los supermercados chinos, que ya tienen la identidad de eso que son. ¡Por favor!
Patricio 4 ene 2006 - 23:56 Coincido, los defensores del colegio no tienen ninguna propuesta concreta mas allá de la persecusión de los “ilegales” y la defensa corporativa de los intereses económicos de una élite ilustrada.
Por ahí alguien hablaba de que una persona con un título universitario o terciario tienen más derechos legales que otro sin títulos… pinta clarisimo la idea de exclusión profesional y de elitismo de los que proponen la colegiatura.
La verdad no estudié para creerme mejor o con más derechos que alguien que no lo hizo…
Insisto con el discurso discriminatorio: idoneo o profesional…
exigir a un diseñador gráfico sin educación formal que justifique su saber, y no hacer lo mismo con alguien que tiene un título, como si este fuera garantía de profesionalismo y de saber… por favor… recibo unos cuantos curriculums de DG`s “legales” por mes y que muchos de esos tengan un título habla muy mal del sistema educativo.
¿Le van a exigir título habilitante a Shakespear o a Chaves? Porque hasta lo que sé son arquitectos, no diseñadores gráficos con título. Son tipos que se educaron en la disciplina por su cuenta y que tuvieron la suerte y los contactos políticos necesarios para llevar al diseño gráfico a la facultad o a la calle mediante la señalización urbana…
Estaría bueno que alguno me explique como van a hacer para obligar al “carnicero de la esquina” a que solo compre diseño a un “matriculado”. ¿Van a meter en cana o a multar al ilegal?
Estaría bueno también que expliquen un poco todo eso de la responsabilidad legal, la mala práxis y como piensan regularla en una disciplina donde el cliente suele tener un nivel responsabilidad muy alto en la toma de decisiones que afectan la propuesta inicial del diseñador, algo que no existe cuando esa misma persona va al medico a hacer una consulta o pide al arquitecto el cálculo estructural de una casa.
En realidad estaría bueno que haya una propuesta, además de re-crear la Gestapo para el dg.
Igual, hagan todo lo que quieran, voy a quemar mi título y me voy a dedicar al “arte aplicado”. Y ahí no va a haber matrícula ni Gestapo profesional que valga.
Patricio 5 ene 2006 - 0:18 Diego, por favor, el artículo ese es tan ingenuo… Es una visión servil e instrumental del diseño gráfico.
Don Gomez seguramente no tenga dinero para pagar por diseño, sino por el armado de un volante. Aunque lo obligaran a comprar a un matriculado, Don Gomez no tendría presupuesto, por lo que terminaría dibujando el mismo (o su sobrino) el volante que reproducirá en la fotocopiadora de la vuelta.
¿Y sabés que Diego? Yo no compito ni con Don Gomez ni con su sobrino… Los elitístas, son ustedes que pretenden regular desde lo legal a una práctica que desciende de las artes aplicadas, negando el derecho de expresión que tenemos todos por igual.
¿Si Don Gomez quiere hacer una revista barrial sobre verduras, estará obligado a contratar a un DG matriculado para que la diseñe y diagrame? ¿Y si un integrante de una cooperativa o escuela o lo que sea quiere hacer un logo, un folleto o un afiche para su institución, va a tener que dejar de hacerlo porque vos y toda la élite lobbista se lo impiden con una normativa discriminatiora y anticonstitucional?
Patricio 5 ene 2006 - 0:26 Rana, ¿que tiene en común el laburo de un “diseñador en comunicación visual” con alguien que dice que “la comunicación no puede diseñarse? Nada. ¿De ahí en adelante, en funación de que vas a regular sus prácticas? ¿Como evaluás la práctica y la ética de un DG que dice que la comuncación se diseña y de otro que dice que no se diseña?
Patricio 5 ene 2006 - 0:34 Cuando Goya pintó sus “fusilamientos del 3 de mayo” también estaba manejando formas y poniendolas al servicio de la función: estaba tratando de comunicar, de comunicar y denunciar un hecho histórico y social como la guerra y la matanza… ¿Eso lo convierte en un diseñador gráfico?
¿Poner la forma al servcio de la función-comunicación nos convierte en diseñadores gráficos?
ranajujuy 5 ene 2006 - 6:53 Patricio, sos “porteño”, o sea nacido y criado en la ciudad de Bs. As.?
Alguien tiene skype o google talk?, Dejo el mio: (Skype) ranajujuy, ya que aprovechamdo “las nuevas tecnologías”, por ahi alguíen se quiere prender a hacer un podcast sobre este tema, creo que seria muy interesante.
Patricio 5 ene 2006 - 9:16 Si, jeje, lamentablmente soy nacido y criado en el gran buenos aires, pero estoy trabajando arduamente para solucionarlo.
ranajujuy 5 ene 2006 - 22:23 Bueno, me imaginaba lo de Patricio. Los porteños tienen una cosmovisión muy particular y el vivir en el ombligo de la argentina los dota de ciertas particularidades que muchas veces nos hacen quedar mal como argentinos y como son “mayoría” es el esterotipo que ven los de afuera y cualquier argentino pasa a ser un agrandado, medio pedante, jactansioso, tozudo y un amplio etcetera.
Ojo, estoy comentando sobre el estereotipo, que nadie lo tome en forma particular.
Esto va a referencia de que obviamente el tema de la colegiatura debe discutirse en forma global, pero se deberá adecuar en cada circunscripción, zona o provincia donde exista o se forme un grupo de diseñadores interesados en avanzar en un proyecto (que no necesariamente debe terminar en colegiatura).
El que dice que esto no conduce a nada, mire estos 60 comentarios, los mails de la lista, los comentarios en otras páginas, los post escritos: aproximadamente 60 carrillas sobre el asunto. Esto para mi es todo un avance, acostumbrado al silencio generalizado de los colegas.
“Si, jeje, lamentablmente soy nacido y criado en el gran buenos aires, pero estoy trabajando arduamente para solucionarlo.”
¿No queda medio “cola de paja”?, y..
“Igual, hagan todo lo que quieran, voy a quemar mi título y me voy a dedicar al “arte aplicado”. Y ahí no va a haber matrícula ni Gestapo profesional que valga.”
no son actitudes que ayuden. Debemos ser participativos en los cambios, debemos defender ideales hasta las ultimas consecuencias, siempre y cuando en medio del camino no descubramos que estabamos errados.
Patricio 6 ene 2006 - 12:50 Rana, no me opongo a cualquier proyecto que dignifique nuestra profesión, solo a la matriculación y la colegiatura, por una cuestión de ideales, y porque creo que esa no es la manera. Ya nos pasaron por arriba muchas veces por esa mentalidad argentina de no meterse, y no pienso quedarme callado ante el avance de algo que creo perjudicial para mi profesión. El corporativismo argentino es casi medieval y no pienso apoyarlo ni contribuir.
Sinceramente desconozco la realidad del diseño en tu provincia o en cualquier otra que no sea Bs. As, aunque tengo amigos en el rubro en Rio Negro y la están peleando como muchos en Bs. As.
En mi oposición al proyecto que defendés no veo pedantería ni tozudez, y sinceramente tampoco creo estar equivocado.
Lo que decís de ser participativos en los cambios está barbaro pero solo se aplica a los que piensan como vos, porque parece que estoy equivocado por defender ferreamente una oponión contraria a la tuya y eso me convierte en un porteño pedante. Puede ser, por otro lado, que sea pedante, pero por lo menos no caigo en discriminaciones elitistas entre aquellos que tienen títulos y otros que no.
El segundo paso, bastante lógico para quien discrimina por nivel educativo, será el de separar las jerarquias e incumbencias profesionales de aquellos que tienen título universitario y aquellos que tienen uno terciario.
En fin, eso de solucionar mi condición de porteño no se debe a cola de paja por prejuicios regionalistas (vamos… ¿no hay pedantes ni tozudos afuera de Buenos Aires?) sino a que desde hace un par de años estoy pensando en irme a vivir lejos de la ciudad, y en contacto con la naturaleza. Sinceramente no se como haría para vivir del diseño lejos del “ombligo”, pero no creo que un colegio sea la solución.
Mads 6 ene 2006 - 13:20 Rana, me parece que con el tema de la “porteñidad” y etcs, bajastes un par de escalones en la altura de la discución y no hace otra cosa de mostrar un montón de prejucios ridiculos que nada tienen que ver con lo adecuado o no de formar un Colegio Profesional que es lo que estamos discutiendo aqui.
Por otro lado y como lo remarco Patricio, creo que te moves con un autoritarismo caudillezco a la “provinciana” … y solo vez positivos los cambios o la participación en el marco de las propuestas que vos sugeris…y desechas cualquier otra en pos de abroquelarse tras una idea corporativista y cerrada medieval ( como bien dijo Patricio ).
Regular la practica del diseño ( única propuesta que acercaron los acerrimos defensores de la colegiatura ) es contraproducente con la profesíon misma, sus contradicciones y las distintas formas ( ni porteñas, ni cordobesas, ni marcianas ) que existen de encararla … y creo que la mayoria de las 60 posts ( que escribimos 6 0 7 ) apuntamos contra eso…
Martin 6 ene 2006 - 16:37 Triste Sergio, por tus post parecías más serio.
Triste y autoritario sacar a relucir el rencor contra los “porteños” y el complejo de inferioridad de algunas personas del interior. Descalificar una postura contraria a la tuya, sólo por la región donde nació el que la expuso…
Por favor, ni te gastes en explicar nada, ni te pongas a llorar como hizo el ex presidente de Uruguay.
Diego 6 ene 2006 - 17:37 La cosmovision de la que habla sergio se refiere a ver las cosas de manera muy diferente a lo que realmente son en otros lugares, lo digo asi por que vivi en otras provincias ademas conozco diseñadores de santiago, tucuman, catamarca, cordoba son tan diferentes, que nunca me imagine que entres los diseñadores habria ese elitismo para elegir clientes… Patricio si vos pensas irte al interior trata de conocer primera la realidad del lugar al que quieras irte, por que es verdad que Dios solo atiende en capital, pero ni siquiera por eso cambiaria de provincia… yo veo las cosas y las entiendo de una forma totalmente distinta y quiza no encontremos puntos en comun pero son a partir de mi experiencia profesional…
Si, estoy a favor del colegio para que trabajen mejor profesionales e idoneos y los otros deberian adaptarse sin problemas a las reglas, no veo problema, no es una caza de brujas, ni se asemeja, Patricio me preguntabas si Shakespeare es idoneo, y te respondo que si, es idoneo, eso no quita que deba probar su idoneidad, seamos razonables, si vos fueras idoneo no podrias ponerte a la par de el, por experiencia y trayectoria se entiende, por que algunos deben probar su idoneidad? Nadie se preocupo de preguntarle a Sergio cual es la realidad en su provincia, supongo por que no lo entederian, o quiza por que es mucho mas facil criticar… ¿cuantos de esta discusion conocen cual es la realidad en Jujuy? creo que ninguno, sabemos que en Bs As la colegiatura a corto plazo es dificil casi imposible, no por eso imposible en otras provincias, esa es la idea de la cosmovision.
Estoy seguro que el 90% de las personas que aca comentaron son de Bs As y por lo que veo conocen (salvo excepciones) poco o nada de la realidad “provinciana”.
Mads 6 ene 2006 - 18:08 Diego, explicame cuales son la herramientas para para que trabajen mejor profesionales e idoneos . Hasta ahora, más alla de la caza de brujas a dedo ( Shakspear no, vos si, este no aquel si…solo por “trayectoria y experiencia” porque alguien de su misma edad – de la de Lorenzo o Ronald – si debe probar su idoneidad ?? solo porque no es famoso ??? por favor leyes para unos pocos !!!! ). No es cuestión de Provincias vs Buenos Aires ( dicotomia dezdesnable que Sergio trajo a la discución ) sino de empezar a asumir que la Colegiatura ( forzoza, no optativa, tal como lo estipulan las leyes argentinas ) no es una entidad que le sirva a la profesión ( ni en Bs As ni en ningun otro lado )…
Dejemos de esconder hipocritamente la misión de un colegio ( regular la profesión e impedir que otros trabajen sin matriculación ) todo lo demas se puede hacer tranquilamente bajo el amparo de una Asociación…
Diego 6 ene 2006 - 19:14 Bs As vs Provincias es una disputa infantil, con esa no sigo, lo unico que dije es que mucho se habla sin conocer el contexto, yo estoy convencido que aca puede funcionar, y recalco que por estos lugares la realidad es distinta, por aca no hay ningun shakespear, fontana y ninguno que se le parezca.
Mads, el colegio viene a poner orden antes de que lleguemos a los quilombos que hay en otros lugares, (caza de brujas?) vos podes ponerle el nombre que quieras y se te ocurra, pero lo estas haciendo antes de conocer las acciones y el contexto en que se proponen.
Herramientas son la legales la tarea del colegio es ver hasta donde y como se van a aplicar estas herramientas, tampoco se pretende construir un “muro de berlin” de un dia para el otro.
Eso es la cosmovision de la que hablabamos veo que a vos tambien te cuesta visualizar otra realidad, otro contexto, estas muy lejos de aqui.
Mads 6 ene 2006 - 19:36 Que orden, que no sea el impedir el trabajo, cobrar un matricula y obligar a las empresas a contratar en colegiado ??? Si eso es “orden” paso…por otra lado no me queda claro absolutamente nada ( y van!!! ) a que te referis con “otros lugares” ??? que quilombo hay alli ???
Que herramientas legales va a utilizar que no sean las pertinentes a un colegio y que ya se hablaron a comienzos del post ??? Explicame que contexto o cuales son las cosas que hacen imperioso que “Papa Colegio” diga quien puede trabajar o quien no y quien impide que los mismos 5 vivos de siempre ( de esos que no faltan en el entramado social de las provincias lamantablemente) se perpetuen en la direccion de tal entidad ???? …insisto..corporativismo…caudillismo…elites…les suena ??? Patricio 6 ene 2006 - 20:38 No me llama para nada la atención que la idea de la matriculación haya surgido en dos de las provincias más tradicionalistas y conservadoras del país. A ver si a algún Saravia se le ocurre lo mismo para Salta.
¿Es una cuestión de separación de castas, no? Ellos, los que detentan la verdad y la cultura Vs. el pueblo bárbaro.
Diego 6 ene 2006 - 20:49 En lo personal a mi me suena a que tuviste muy malas experiencias
impedir el trabajo? no, regular la practica poner parametros vos sos empresario? te noto preocupado, si lo mismo es un costo que asumen.
Otros lugares, el proyecto de colegio es para Jujuy es otro lugar distinto a Bs As, digan lo que digan, todas esas que se hablaron y las que se contemplen en los estatutos.
Vos conoces Jujuy o Misiones? sabes como trabajan los diseñadores? si hay choferes de mouse u operadores de corel? sabes como son las imprentas? o conoces las caracteristicas culturales? sabes si hay escuelas de diseño? sabes si hay shakespeares o fontanas? creo que no puedo explicarte mas, Lo de corporativismo, caudillismo, elite no se a que viene… por aca no se respira para nada esos aires.. al contrario, es mas, nos conocemos todos y no hay animos de repetir viejas historias.
Alguien sabe como se trabaja a nivel asociacion en Jujuy? o lo que se hace en Misiones sin tener una asociacion conformada?
Hasta aca se expusieron algunos de los pro y los contra, pero no se analizaron los contextos, humildemente y con todo el respeto, Mad, por que yo deberia escuchar tu opinion si se que vivis muy lejos de aca y no conoces la realidad, social, cultural, la idiosincracia de la gente de estos lugares…? entender por que digo que mucho se habla sin conocer el contexto.?
Patricio 6 ene 2006 - 21:05 Bien Diego, llegaste a donde supuse que llegarías.
Shakespear no es dios ni un genio del diseño. Hay muchos “idoneos” que laburan con mas nivel que Ronald, pero que no tuvieron la suerte de tener contactos políticos que le permitieran llegar a picar en niveles tan altos. Hay mucha gente con menos trayectoria y que está a la par de esos “padres del diseño argentino”, pero por no ser famosos tienen que solicitar la autorización de otros para laburar de lo que saben. Y hay muchos con título que se recibieron y no saben ajustar tipografía porque el nivel en las facultades es cada vez mas bajo.
¿Sabés por que me opongo a un colegio en cualquier lugar del país? Porque eso sentaría precedente para que vengan dos o tres de estos garcas que se enganchan en cuanto “club privado” pueden y comiencen a hacer lobby para crear un colegio en Bs. As. Además, Diego, explicame lo que todavia nadie pudo hacer: como piensan obligar a Don Gomez a comprarle diseño gráfico a un matriculado.
Si Don Gomez no tiene presupuesto para un “pro” y solo puede pagarle un par de mangos al hijo de su clienta (“ese que dibuja muy lindo”) quedan dos alternativas:
a)un diseñador matriculado baja sus honorarios y cobra lo mismo que un ilegal (cosa que supuestamente busca evitar un colegio) b) Don Gomez se queda sin diseño. Como sea, de lo único que hablan es de “poner orden” y de “regular”, pero no saben ni como ni qué, ni siquiera explican cual es ese quilombo y esa realidad tan diferente que no podemos comprender desde afuera.
Mads 6 ene 2006 - 21:06 Diego, seguis si dar ninguna respuesta concreta, asi que lejos estoy de poder enteder el contexto o las caracteristicas culturales más alla del haber viajado por las dos provincias…por otra parte lei muy bien los estatutos que se elevaron a la Camara de Diputados de Misiones y me parece un estatuto hecho a medida de los que estan ejerciendo la profesión en este momento y que coarta la libertad de trabajar a muchso ( futuros ) profesionales que no tienen el dinero suficiente para costearse sus estudios y sin embargo tendrian mucho más oficio que muchos nenitos de papa que mandaron a Bs As a estudiar. Lamento muchisimo que los colegas de esas provincias esten más preocupados en matricular la profesión ( y seguir protegiendo su quintita ) mediante un colegio y que no se preocupen porque las oportunidades para
estudiar sean equitativas…o el desarrollo de la actividad en si…
y no se si sera un acto fallido o lo escribiste a proposito…pero voy a remarcarlo…
…” Lo de corporativismo, caudillismo, elite no se a que viene… por aca no se respira para nada esos aires.. al contrario, es mas, nos conocemos todos y no hay animos de repetir viejas historias.”…
y releyendo los posts de Sergio ( Ranajujuy ) y especialmente el ultimo…
ya no me sorprende….
Patricio 6 ene 2006 - 21:19 Hace un tiempo una amiga que terminó su carrera de pintura en la Pueyrredón tuvo un pequeño ataque de credencialismo agudo, y cuando un tipo en una muestra le comentó que era artísta plástico y que era autodidacta la mina se horrorizó y ofuscó demasiado… “como podía ser que se crea artísta plastico sin haber estudiado en ninguna academia ni con ningún artista conocido”. Claro, ella, después de 6 años en Bellas se había “recibido de Artista Plástica” y tenía un título que la habilitaba a usar esa denominación. Tal vez dentro de poco exija la matriculación, porque el arte también puede matar, y lo que es peor: puede hacer pensar.
Mads 6 ene 2006 - 21:26 O tal vez dentro de pronto los “Diseñadores de Paisajes” se colegien y estipulen que uno ya no puede cortar el pasto ( ni regarlo ) , sino que debe hacerlo un matriculado…porque los jardines con malvones y rosas mezcladas afectan gravemente al medio visual…. PD: Patricio decile a tu amiga que le pida “credenciales” a la mayoria de los artistas plasticos que realmente “hacen”… Patricio 6 ene 2006 - 21:33 A mi, Diego, me interesa poco tu contexto porque eso no justifica a sentar precedentes legales para que lo que quieren hacer en esas provincias se repita en forma irresponsable e irreflexiva en Buenos Aires, a costa del laburo legítimo de mucha gente que no tuvo recursos para estudiar.
La justificación del contexto llevó a los milicos a revolear gente desde los aviones.
Por que, en vez de prohibir, no buscas la forma de que en tu provincia se valore más al diseño, mediante asociaciones que permitan crecer profesionalmente a todos por igual. Alguien que verdaderamente valora al diseño no va a contratar a un “chofer de mouse”.
ale cácharo 10 ene 2006 - 17:27 Les propongo reencarrilar el debate a las ideas, más que opinar sobre los interlocutores, a quienes no conocemos.
Hay blogs para opinar sobre los prejuicios y expresarlos y me parece que no son parte de este debate.
Efectivamente no conozco el contexto de cada provincia o jurisdicción, lo aclaré de entrada en el debate. Y creo que pueden requerir de soluciones particulares que contemplen la necesidad de una colegiatura en algún lugar específico. Pero ese “pueden” no significa que “deben”.
Sería interesante que en lugar de cruzar frases como “no conocés la realidad de aquí o allá”, debatamos qué particularidades pueden hacer que en un determinado lugar el colegio sea viable por un lado, y una solución a los problemas planteados por otra.
Hasta ahora, no apareció ninguna particularidad. El debate es general, y sinceramente sigo sin encontrar argumentos concretos que indiquen qué cuestiones soluciona, encamina y ordena una colegiatura. Salvo la declaración de ilegalidad de la práctica de los no matriculados. Y digo declaración porque ni siquiera creo que pueda realizarse en la práctica.
No me asusta el antecedente juridico de que alguna provincia colegie el diseño, porque corresponde a cada provincia o jurisdicción (como la Cdad. autónoma de Bs As) la regulación de ese tipo, no es nacional.
Pero me gustaría debatir en qué caso concreto y cómo funcionaría.
En los documentos que mandé más arriba (espero que los hayan leido) hay argumentos concretos por los cuales no estoy de acuerdo con la colegiatura. Frases como “el colegio viene a poner orden antes de que lleguemos a los quilombos que hay en otros lugares”, “jerarquizar la práctica profesional”, “Herramientas son la legales la tarea del colegio es ver hasta donde y como se van a aplicar estas herramientas” “estoy a favor del colegio para que trabajen mejor profesionales e idoneos y los otros deberian adaptarse sin problemas a las reglas” no es más que una enumeración de deseos que no expresan lo que un proyecto de colegiatura debería tener como punto de partida. Qué, para qué, por qué, y sobre todo, cómo.
De la misma forma se podría decir “Estoy en desacuerdo con la Colegiatura y a favor de una Asociación, para que trabajen mejor profesionales e idoneos y para poner orden antes de que lleguemos a los quilombos que hay en otros lugares”. No dice mucho.
Les vuelvo a recomendar la lectura de La promoción de la eficiencia y la equidad
en la actividad gremial de los colegios profesionales
Es muy claro para mí en argumentos a favor y en contra.
ale cácharo 10 ene 2006 - 18:00 Voy a hacer algo que no pensaba hacer, por la posible comisión de delito de interpretación, ja, ja, ja.
Aclaro de entrada nuevamente: no voy a opinar sobre la oportunidad de que un proyecto se presente en una determinada jurisdicción, producto de un debate del que no participé ni conozco.
Voy a opinar sobre los ARGUMENTOS PARA LA CREACIÓN DEL COLEGIO DE DISEÑADORES GRÁFICOS DE LA PROVINCIA DE MISIONES
Es una opinión abstracta, para debatir conceptos en sí mismos. No discuto en este caso ni el derecho, ni la oportunidad, ni la validez de la propuesta concreta de la gente en Misiones respecto de esto.
Los profesionales del Diseño Gráfico de la Provincia de Misiones consideramos que la creación de un Colegio que agrupe a los profesionales de la actividad es necesaria para alcanzar los siguientes objetivos:
• Organizar actividades comunes referentes al diseño gráfico, que enriquecerán a cada profesional vinculándolos con su campo de competencias específicas. La profesión Colegiada afianza más fuertemente su perfil en la sociedad y puede ampliar su campo de acción en beneficio de los profesionales y de quienes los contraten.
No veo en este punto nada que no sea posible realizar desde una Asociación, una Universidad, un Sindicato.
• Regular los precios en un Tarifario de referencia Común para evitar que los trabajos se presupuesten de manera aleatoria.
En principio creo que un tarifario en una práctica como la nuestra es absolutamente inviable. Que exista una variedad de presupuestos para un trabajo similar a otro (algo ya bastante difícil de precisar) no responde a una forma de presupuestar “aleatoria”, sino a la realidad propia de nuestra práctica profesional. Tenemos por otro lado un profundo desconocimiento acerca de qué elementos entran en juego a la hora de armar un presupuesto (particulares para cada diseñador, estudio, material y cliente), del mercado en que nos movemos, de nuestra estructura de producción y sus necesidades financieras, de la intangibilidad de nuestros productos. Es un problema mucho más complejo y que no veo que se resuelva con un tarifario, ni veo cómo podría hacerse. ¿qué parámetros se tomarán en cuenta? ¿el valor hora del trabajo del diseñador? ¿cuántas categorías de 2diseñador” se establecerán y en base a qué, o vale lo mismo la hora de un diseñador que de otro? ¿se caracterizarán los clientes?¿en base a qué parámetros?¿se analizará el punto de equilibrio financiero de cada estructura de estudio (unipersonal o no) para evaluar sus requerimientos de facturación? etc. etc. Vale mirar el tarifario de la AIGA para ver allí una serie de recomendaciones ciclópeas, intrasladábles a mi juicio a la realidad argentina.
• Establecer una comunicación interna entre colegas y hacia la sociedad, para crear una conciencia entre quienes necesiten los servicios de un Diseñador Grafico, establecer cuáles son sus beneficios y también las obligaciones del profesional.
No veo tampoco en este punto nada que no sea posible realizar desde una Asociación, una Universidad, un Sindicato. De hecho, en Bs As, suelen más hacer en este sentido las Asociaciones (de abogados por ejemplo) que los Colegios.
• Proteger la profesión del diseñador frente a quienes desarrollan esta actividad sin estar correctamente capacitados o no cuentan con un título habilitante, como así también respaldar y proteger a los profesionales de posibles abusos laborales.
Acá creo que está uno de los puntos esenciales. Y no acuerdo. Se plantea como eje la protección del profesional. En primer lugar, no se lo define. En definitiva, una frase como “estar correctamente capacitados” hace lugar a cualquier modalidad de formación,incluso la práctica misma, y el título aparece como una opción. ¿cómo se va a comprobar si un diseñador está correctamente capacitado?
Voy a un ejemplo concreto: ¿un diseñador debería saber perfectamente abarcar cualquier variante de una práctica como la nuestra? por ejemplo, viene un idóneo o un titulado que hace 8 años que trabaja en diseño de web, y le tomo un exámen: dígame, José X, le tocó hablar sobre densitometría, y trapping en Quark y en Ilustrator para un trabajo que se imprime en cuatricromía más dos colores especiales con un degradé y una foto troquelada.¿cómo va a contrastar el ¿correctamente capacitado?.
Por otro lado,”respaldar y proteger a los profesionales de posibles abusos laborales” me parece una tarea más sindical, no veo que un Colegio sea necesario para esto. Si los abusos son directos, un sindicato o una legislación puede reprimirlos, si se trata de un proteccionismo ante un abuso estructural de la práctica profesional en si misma, habría que definir esos abusos para encontrarles solución. A mi juicio no pasa por la competencia con los no matriculables.
• Finalmente creemos que cada profesión tiene derecho a colegiarse si sus integrantes estiman que es necesario.
Es cierto. Pero ¿quiénes son sus integrantes? ¿Cómo se expresan al respecto?
• Una profesión colegiada tiende a crecer, organizarse, regularse y mejorar su nivel de profesionales e incumbencias. Que un profesional colegiado tiene derechos y obligaciones que cumplir y esto mejora la calidad del profesional y de su trabajo.
ale cácharo 11 ene 2006 - 10:27 Algún otro aporte:
en la página de la Asociación de Bibliotecarios Graduados de Buenos Aires puede leerse:
Para finalizar, se realizó una actividad compartida con
la 37 RNB, la Conferencia/Debate: Ley de Asociaciones Profesionales y el estatuto profesional, coordinada por Cristina Borrajo y Antonio Román. Esta actividad fue programada en tres partes:
La 1ra. parte: Conferencia a cargo del Dr. Adrían Goldín (Profesor Plenario Departamento de Humanidades – Universidad de San Andrés). Este experto internacional en derecho del trabajo, docente universitario y consultor de la OIT, realizó una amplia exposición en la cual expresó que sindicatos y colegios profesionales, son manifestaciones distintas de la creciente relevancia que adquiere la actuación de los grupos intermedios en una sociedad compleja.
Tras referirse a la diversa problemática por la que atravesaran los sindicatos y los colegios profesionales en el siglo XX, explicó la diferente naturaleza de una y otra institución: el sindicato en tanto sujeto de derecho privado y el colegio como ente de derecho público no estatal.
Esa diferente naturaleza, agregó, explica el carácter voluntario de la afiliación sindical – el trabajador goza de la libertad de afiliarse a la entidad de su elección o de no hacerlo – y, por contraposición, el carácter obligatorio de la incorporación al colegio profesional por parte de los profesionales que pretenden ejercer la profesión dentro del ámbito de actuación del colegio.. Correlativamente, la aportación de los trabajadores al sindicato es también voluntaria, a diferencia de la obligatoria contribución que debe efectuarse a favor de los colegios profesionales en concepto de matricula profesional.
El expositor se ocupó luego de la diferente naturaleza de los intereses cuya tutela compete a sindicatos y colegios, así como a las diversas funciones que se encuentran respectivamente a cargo de unas y otras instituciones. Entre otras distinciones, destacó que mientras a los sindicatos les compete fundamentalmente el ejercicio de la defensa sectorial (de la categoría profesional), los colegios profesionales, en tanto delegatarios de funciones públicas, deben también hacerse cargo de la custodia del interés general y, en particular, de los de los usuarios de los servicios de los profesionales matriculados. El colegio profesional, por otra parte, debe abstenerse de realizar toda actividad política, inhibición que, en cambio, no afecta – al menos hasta cierto punto – a los sindicatos.
Entre otras consideraciones, el profesor Goldin explicó que corresponde a una ley de la Nación y a las autoridades federales y, en su caso, a las universidades, la fijación de las incumbencias profesionales y, para finalizar, puntualizó que los sindicatos pueden elegir libremente su ámbito territorial de actuación, en tanto la competencia de los colegios profesionales es de carácter local (de las provincias y de la Ciudad autónoma de Buenos Aires), como local es el poder de controlar el ejercicio de las profesiones.
ale cácharo 11 ene 2006 - 11:26 Otros links para tratar de entender las características de un Colegio:
Asociación Española de Joyeros Plateros y Relojeros – La Colegiación en el sector
Colegio Oficial de Ingenieros en Informática del Principado de Asturias – Preguntas Frecuentes sobre el Colegio. Un destacado: Al existir un colegio, ¿dejarán de poder trabajar las personas que actualmente trabajan en informática? En absoluto. El Colegio nace sin atribuciones; esto quiere decir que a diferencia de colegios como el de médicos o el de abogados no es imprescindible estar colegiado para ejercer la profesión. No se trata de que el colegio obligue a las empresas a despedir a sus informáticos no colegiados; lo que se pretende es lo contrario, que la existencia del Colegio sea positiva para las empresas.
Otra frase que encontré por ahí:
Los colegios profesionales cumplen otros fines, específicos de indudable interés público, lo que justifica la opción del legislador de regularlos y exigir por Ley la colegiación para el ejercicio de algunas profesiones, no constituyendo esta obligación una vulneración del derecho de asociación, ni tampoco un obstáculo al pleno desarrollo del principio de igualdad (art. 14 CE).
En definitiva corresponde al ámbito de la libre configuración legislativa el establecimiento de la regulación que más adecuadamente se entienda que se ajusta a las peculiaridades propias del régimen jurídico del ejercicio de las profesiones tituladas, lo que habrá de hacerse por necesidad de servir un interés público, restringiendo lo menos posible tanto el derecho de asociación como el de libre elección profesional, sin que este distinto tratamiento pueda tacharse en sí de discriminatorio por desigual, ya que esa desigualdad responde precisamente a las peculiaridades y singularidades propias de cada una de las profesiones que cuentan con una organización colegial.
Petitorio de impugnación de Proyecto de Ley sobre Estatuto del Profesional en Bibliotecología y Documentación
Un párrafo de la página de la OEA: 4.1 Cabe tener especialmente en cuenta que la Ley 23.187 crea al Colegio Público de Abogados de la Capital Federal como “persona Jurídica de Derecho Público”, a la cual le confiere el manejo de la matriculación profesional y el control y sanción disciplinarios de los Abogados, en clara delegación del Poder de Policía Estatal.
4.2. Pero, lo que es fundamental para poder apreciar si aquí se está violando o no la “libertad de asociación”, es esa delegación del ejercicio del Poder de Policía y el carácter de “persona de Derecho Público”, que la ley otorga al Colegio y que hacen a la esencia institucional de éste: No se trata de una “Asociación”, en el sentido que tutela el artículo 14 de la Constitución Nacional, a la que el Abogado puede, libremente, concurrir o no a formar. Es una persona de “Derecho Público”, a la que el Abogado queda vinculado por el hecho de la matriculación: no se crea un vínculo asociativo con los demás matriculados. El derecho de asociarse o no asociarse con fines útiles se refiere “a sociedades cuya existencia no sea requerida por el buen orden y el bienestar de la superior colectividad – Nación, provincia, municipio – dentro de la cual se constituyen”. El Abogado “tiene el deber de entrar en las estructuras sociales cuya constitución legal es requerida por razones de orden y bien común, mientras se las disponga sin menoscabo de los derechos que hacen esencialmente a la persona, para cuyo bien existe la comunidad que se trata de perfeccionar mediante dichas estructuras. A diferencia de los Colegios, cabe recordar que la característica fundamental de las asociaciones y sindicatos en una sociedad democrática es la de que nacen por la iniciativa de los particulares para defender intereses comunes que no tienen carácter o función públicos. saludos
Andrea 25 ene 2006 - 20:19 Evidentemente los que nos hemos recibido de diseñadores en alguna Universidad (como yo) salimos al mundo laboral totalmente desprovistos de asesoría respecto de cómo hacer valorar mejor nuestro trabajo profesional. Ejemplo si ingresas a trabajar en relación de depedencia para tener aunque sea algo fijo por mes tenés que bancarte la competencia y comparación con los operadores de Corel a pesar que en diseño se note la diferencia pero cobrás lo mismo que ellos y encima muchas veces en negro (sin que te consideren parte de la empresa). Yo particularmente pienso que hay cuestiones legales no especificadas en el ambito del diseño y debiera haber una institución que asista a los que se dedican a esta profesión y contribuya a su elevación
aleliebre 7 feb 2006 - 15:05 Hola Andrea,
fijate que parte de las cuestiones que planteás, como el trabajo en negro, sí están reguladas por el estado, y sin embargo no se resuelven.
Coincido con vos en que es absolutamente necesario que haya instituciones para elevar la profesión: son las asociaciones que nosotros mismos podamos crear, no la matriculación compulsiva. saludos
SOLID-SNAKE 31 may 2006 - 16:39 Aver.
La escuela de diseñadores es necesaria si o si, para poder llevar a cabo un orden dentro de la comunidad de profesionales con titulo, y evitar que los hijos de puta que se ponen plaquetas con la palabra “diseñador grafico” no se aprobechen de los profesionales con titulo.
No debatamos sobre ideales, eso es una boludes, tenemos que ir a la accion y dejar de teorizar sobre algo que todos ya savemos. Las cosas se compruevan en el campo pragmatico y udstedes les falta para llegar ahi. Yo, como estudiante de ultimo año propongo llevar a cabo una escuela en la Argentina, una nueva Bauhaus y revolucionar al mundo mediante el diseño.
Leo propuestas en solid-snake-eater@hotmail.com
Jorge Mandolesi 10 ago 2006 - 11:14 Irene: no creo que el objetivo de un colegio sea proteger a los colegiados, sino a la sociedad de la mala practica de los profesionales. No conozco ningún colegio que no haya sido promovido por los profesionales que dan origen a ese colegio. De todas maneras, a la base de toda esta discusión, creo que deberíamos intentar descubrir la vieja oposición (tonta y egoista)entre idóneos y egresados de facultades. De todas forma, bienvenido el debate. Tarde o temprano esto tenía que suceder.
Irene 10 ago 2006 - 11:45 Jorge: seguro que lo promueven profesionales.
Y puede ser por varios motivos: porque son conscientes del riesgo que implica su trabajo y quieren limitar el daño que pueda hacerse o… porque tienen la excusa de la protección a la sociedad pero de esta manera logran tener poder de control sobre su comepetencia y mercado y porque quieren ser ellos quienes tengan el poder y no que otro los controle.
Si, claro que son los mismos profesionales los que lo hacen.
Adriana 28 sep 2006 - 0:14 En mi opinión el tema que debaten constituye una de las bases del sistema de corrupción meticulosamente conformado en las últimas décadas.
La obligatoria matriculación de los profesionales se nos presentó al graduarnos como el ámbito desde donde velaríamos entre pares por el desempeño idóneo y respetuoso del Código de Etica Profesional.
Lejos de poner freno a los profesionales que deshonraban sus títulos, se han sumido en un silencio pleno de complicidad o en tibios llamados de atención para justificar su existencia. Entretanto los criterios para la regulación de honorarios solo mostraron sus ansias de privilegios respecto a la poca correlación entre el trabajo profesional y la formula elegida para fijar la retribución.
El abogado y el escribano regulan sus honorarios en base a los valores de la materia en discusión -sucesiones, quiebras, valor de inmuebles, etc-, un contador en base a la suma del activo mas el pasivo del balance de su cliente, un arquitecto en base al valor de la obra que encara (¿será de extrañar que nos aconseje instalar esas exotica grifería bañada en oro?). La remuneración justa debe guardar relación con el esfuerzo, tiempo y capacidad profesional requerida.
Si vemos con desagrado que diputados y senadores fijen a su antojo exorbitantes dietas, ¿cómo nos pasa desapercibido que los profesionales antedichos unilateralmente fijen sus retribuciones? Hoy ya se han constituído en corporaciones con vida propia que subsisten con el suceder de las administraciones a las que se amoldan silenciosamente para conservar esas prebendas que atentan contra el bienestar general y el desarrollo de una sana economía. La desproporción de los honorarios (de quienes tienen trabajo) fagocitan conjuntamente con la administración pública la exigua utilidad de las empresas productivas, dejando solo lugar a las inversiones especulativas de turbios orígenes.
Su ambición no les deja ver que están aniquilando la fuente de sus ingresos, mientras, proyectan culpas en un sistema contra el que dicen “nada se puede hacer”.
Los invito a compartir nuestro sitio al que pueden ingresar a traves de http://www.redciudadanaarg.org.ar, y a que trabajemos juntos para ir modificando estas estructuras que con sus vicios contribuyen a malograr todo lo que intentamos emprender.
Cra. Adriana Guanzetti
ricardo 27 oct 2006 - 23:46 donde tiene que ir un maestro mayor de obras para matricularse en colegio de capital? y provincia?
Buenos Aires de Diseño » Blog Archive » Hablamos y seguimos el debate 29 jun 2007 - 20:37 [...] Uno de los temas más candentes fue la función (¿defunción? ¿crisis?) del periodismo con la entrada de las tecnologías que facilitan la publicación de contenido. Rodrigo Fino y Mariano Amartino comentan el tema en sus respectivos blogs. Quienes me leen saben que detesto la defensa corporativa en cualquier profesión, porque creo que solo demuestra la poca capacidad para defender el valor que esa profesión brinda a la sociedad. Cualquier profesional (universitario o hecho a puro trabajo) tiene una ventaja enorme justamente por lo que sabe. Si sabe más ¿por qué debiera verse amenazado? Siempre que la tecnología ingresa y facilita el acceso a una nueva práctica o profesión se arma la podrida y se replantea su función. Por ejemplo, el ingreso de la imprenta replanteó el uso de los manuscritos y permitió el acceso al conocimiento más allá de reyes y nobles y obviamente los curas (los que escribían los manuscritos) pusieron el grito en el cielo porque no querían que otros tuvieran el control del saber. Paradójicamente, y “a pesar de lo que se cree, no todos los monjes copistas sabían leer y escribir. Realizaban la función de copistas, imitadores de signos que en muchas ocasiones no entendían, [...]” (Ver wikipedia). ¿Les suena eso? [...]
Cari 18 nov 2008 - 20:03 HAY QUE REGULAR NUESTRA PROFESIÓN!
Estoy harta como profesional que cualquier pibito que aprende corel o un programa de diseño se crea DISEÑADOR GRÁFICO, y compita con nosotros los PROFESIONALES que estudiamos para llegar a donde estamos!
No saben de tipografía, ni de uso de color, ni de público objetivo, ni de briefing, ni de nada!
SIN UNA COLEGIATURA NO PODEMOS PROTEGERNOS!
He visto como en páginas de oferta y demanda de trabajos de diseño de nivel mundial, aceptan precios bajisimos y regalan su trabajo! Obviamente deben regalarlo, por la deficiencia en calidad que tienen, pero no todos los clientes están informados y los diseñadores tenemos que soportar esas piezas gráficas desastrosas que circulan por ahí, con clipart, efectos de photoshop, escasa legibilidad, etc.
POR FAVOR VEAMOS LOS BENEFICIOS DE LA COLEGIACIÓN PARA NOSOTROS LOS PROFESIONALES DE LA COMUNICACIÓN!!
Guillermo Folgado 6 nov 2009 - 12:37 Lo que plantea Irene es muy sensato.
Discutan los intereses particulares en el ambito que corresponda.
Un colegio es una forma de aislarnos en un mundo global. La respuesta esta en uds mismos. Que pais quieren?? aquel en el que el esfuerzo se premia y todos tienen las mismas posibilidades, o aquel en el que los pocos que saben crear barreras para que otros no entren se queden con todo y solo repartan migajas.
Por el lado de los precios, tampoco se favorecen los pequeños, por que siempre van a ganar los grandes estudios. Respecto a la calidad del trabajo, es el cliente el que decide, y esto no le hace mal a nadie. De hecho hay empresas existosisimas sin diseñadores. Asi que no garantizamos nada.
El colegio no garantiza calidad profesional, ni trabajo. Depende de Uds.
El Estado delega en colegios facultades de control de matricula, y para ser DG, nunca se expidio matricula ni debian anotarse en ningun lado para ejercer. Asi que no hay nada que delegar en un
Y si el pibito que aprendio corel, compite con uds, no creo que el pibito sea el problema, ni la falta de ley. Si esta ley funcionara, el solo hecho de haber estudiado legitima tu posicion de cero superacion.
Sino empecemos a cerrar las fronteras y no pretendamos exportar diseño, por que (por una cuestion de reciprocidad) no lo mereceriamos.
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