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Timestamp: 2017-02-23 16:50:37+00:00

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Educación 2.0 - Retos educativos en las sociedades hiperconectadas by Javier René Cajicá Gamboa - issuu
La Corporación Colombia Digital - CCD - tiene como objetivo promover el uso y apropiación de las nuevas tecnologías - TIC -, en diferentes sectores de la vida económica, social y cultural del país. Para cumplir
su objetivo, esta vez se ha aliado con el Observatorio de Educación del Caribe Colombiano de la Universidad del Norte (OECC), para editar la colección “Educación 2.0: una aproximación a las experiencias
educativas medidas por la tecnología”, un compendio de análisis y reflexiones sobre la educación en el
marco de la Sociedad del Conocimiento.
El primer volumen de la colección se titula “Educación 2.0: retos educativos en las sociedades hiperconectadas” y reúne seis artículos de investigadores de la Universidad Rey Juan Car­los, la Universidad de
Valencia, la Universidad Autónoma de Bucaramanga y la Universidad del Norte de Colombia. Inicia con
un artículo que analiza la globalización económica, y los retos de la educación y las TIC. El segundo habla
sobre el diseño de materiales aplicables al e-learning en educación básica. El tercero se refiere al caso
español y los resultados de la mezcla entre políticas públicas y TIC en las aulas de clase. A continuación se
concentra en un estudio on-line sobre responsabilidad social en los estudiantes iberoamericanos. Luego
se habla sobre las e-competencias en educación para adultos y por último se trata sobre entornos inmersivos para la formación médica.
Producto de la alianza entre la Corporación Colombia Digital y la Universidad del Norte, un par de meses
atrás se presentó la colección “Las sociedades en red” con dos volúmenes dedicados al análisis del impacto
de las nuevas tecnologías en la Sociedad del Conocimiento, textos que se encuentran disponibles en
La mayor parte de las sociedades actuales se caracterizan por estar altamente conectadas, de manera que virtualmente todas las personas que las integran tienen contacto con las tecnologías de la
información y el conocimiento. Los entornos virtuales se extienden así a la realidad cotidiana de los
individuos y los grupos sociales que estos forman, generándose nuevas formas de interacción social,
las cuales dan lugar a nuevas situaciones de comunicación interpersonal. Las TIC permiten acceder a
la información y al conocimiento de una manera sencilla, dinámica y fructífera, creando un escenario
donde se dan cita renovadas formas de sociabilidad, pero también de aprendizajes a partir de la difusión de distintos tipos de comunicaciones con orientación pedagógica.
Y es que si bien, el proceso de aprendizaje es consustancial al desarrollo del ser humano. Los últimos
años se caracterizan por una sucesión vertiginosa de profundos cambios en este terreno; asistimos a
una verdadera revolución en el ámbito educativo que, paralelamente a lo que sucede en otros espacios de la vida cotidiana, cada vez se encuentra más apoyado en el uso de la tecnología como herramienta mediadora y favorecedora de los procesos de enseñanza-aprendizaje, brindando un amplio
abanico de posibilidades para la mejora y eficiencia del sistema educativo.
En la confluencia de estos dos elementos, la educación por un lado y las Tecnologías de la Información y la Comunicación por el otro, se enmarca esta colección que lleva por título ‘Educación 2.0:
una aproximación a las experiencias educativas mediadas por la tecnología’. En los dos volúmenes el
lector encontrará una serie de trabajos que se han recopilado desde diferentes ámbitos, contextos y
enfoques, presentando experiencias de aplicación y los resultados alcanzados a partir de la implantación de las TIC en el contexto educativo.
El primer volumen, ‘Retos educativos en las sociedades hiper-conectadas’, aglutina una serie de trabajos ciertamente heterogéneos, pero que tienen el nexo común de encarar los desafíos que se
presentan en el ámbito educativo cuando se integran las herramientas digitales en el proceso de
El segundo volumen, ‘Formación y TIC: el docente en la encrucijada’, compendia distintos proyectos de aplicación de la tecnología al quehacer cotidiano de los maestros. Los autores coinciden en
subrayar la necesidad de que el docente, en su papel de agente central del proceso educativo, sea
protagonista como receptor de la innovación, siendo formado y actualizado en el uso de las TIC para
integrarlas eficazmente en su trabajo.
Confiamos en que esta colección contribuya a la construcción de un espacio colaborativo de aprendizaje, de manera que la difusión de las experiencias aquí recopiladas permita su apropiación y puesta en prácticas en otros contextos sociales y educativos a nivel global.
Educación 2.0: una aproximación a las experiencias educativas mediadas por la tecnología.
La implantación de las tecnologías de la información y el conocimiento en el ámbito de la educación brinda extraordinarias oportunidades al ampliar el abanico de posibilidades, recursos y realidades de aprendizaje. Pero también, sin duda, plantea nuevos retos que se deben gestionar adecuadamente por parte
de los distintos agentes que conforman los sistemas educativos, si se quieren convertir dichas oportunidades en fructíferas realidades.
La correcta apropiación e integración de estas tecnologías a la rutina educativa, la exigencia de adaptación a este contexto o la necesidad de hacer un uso conveniente de los recursos disponibles, son solo algunos de los desafíos a los que se enfrentan docentes, alumnos e instituciones en este entorno educativo,
el cual se está cimentando en las sociedades hiper-conectadas.
Teniendo como objetivo analizar la pluralidad de situaciones que se presentan en el sistema educativo, en
este volumen se han recopilado distintos proyectos internacionales que permitirán al lector profundizar
en los retos que se plantean en el momento actual caracterizado por la Globalización (capítulo 1). Y ello,
tanto desde la perspectiva de los diferentes niveles educativos: básicos (capítulo 2), intermedios (capítulos 3) y superiores (capítulo 4); como desde el estudio de la aplicación de la tecnología en el proceso
enseñanza-aprendizaje de colectivos con características particulares: la enseñanza de personas adultas
(capítulo 5) y la enseñanza de alta especialización ejemplificada en una experiencia con profesionales de
la medicina (capítulo 6).
El capítulo que inicia esta recopilación (y que está firmado por Ospina), presenta una contextualización
actual, caracterizada por la globalización en sus múltiples vertientes: económica, política y social; y cómo
el mundo cambiante nos enfrenta ante el importante reto que tiene la educación: lograr que los ciudadanos comprendan la sociedad en la que viven y que ello permita, con la inestimable mediación de las TIC,
la construcción de comunidades más justas y solidarias.
Otero y Cabrera, exponen en el segundo capítulo los avances de una investigación que apunta al diseño
y la elaboración de materiales educativos orientados a la educación básica dentro del Proyecto Educativo
de Sistemología Interpretativa. Esta iniciativa pretende una reforma educativa que permita afrontar el
deterioro del sentido holístico o integral del conocimiento, dicha tarea se enfrenta al reto de distribuir los
materiales del proyecto a nivel nacional colombiano dentro de unos plazos y costes monetarios y medioambientales asumibles; lo que, de conseguirse, permitiría enriquecer las capacidades de aprendizaje de
los alumnos de educación básica, así como favorecer la interacción entre aprendices y maestros. Como
queda de manifiesto en el texto, tal problemática podría ser superada gracias a la pertinente implementación de las TIC y el desarrollo del e-learning.
Desde la perspectiva de los niveles intermedios de la educación, Fernández del Moral y Gaona, dan a
conocer el desafío que supone pasar de las políticas basadas en la mera inversión en infraestructuras
tecnológicas en los centros, a una auténtica incorporación y utilización eficiente de las TIC en las aulas.
Conseguirlo requiere, entre otros aspectos, la socialización digital de los menores y adolecentes a partir
del impulso de una educación que se encamine a la construcción de una verdadera cultura digital juvenil.
En este capítulo (tercero del volumen), los autores tratan de constatar a través de los discursos narrativos
de los jóvenes, si existe correlación entre la inversión en tecnología en los centros, su utilización didácticopedagógica y la adquisición, por parte de los menores y adolescentes entrevistados, de una cultura digital.
El cuarto capítulo, enfocado a la educación superior y rubricado por Carrillo, Almerich, Martí Vilar y Martí
Noguera, nos sitúa ante el reto, pero también la oportunidad que supone la difusión de la responsabilidad
social universitaria. Cumplir con este desafío implica la constitución de un espacio donde la institución
universitaria, como organización debe asumir obligaciones sociales tales como encargarse de divulgar
valores en los que se priorice la atención al bien común, la gestión sostenible de recursos y la formación
de estudiantes responsables hacia la sociedad. Para ello, es importante habituar a los alumnos y docentes
en el uso y manejo de plataformas online y herramientas tecnológicas en aras de posibilitar el desarrollo
de espacios de conocimiento y de responsabilidad social. Remarcan, asimismo, el interés de potenciar
metodologías que faciliten la interacción virtual y la consecución de proyectos de investigación internacionales, optimizando el trato directo entre investigadores y maestros de diferentes regiones y países con
bajo impacto ambiental al reducir desplazamientos internacionales gracias al uso de las TIC.
Por su parte, Said, Borjas y Valencia presentan en el quinto capítulo un doble desafío: la necesidad de
implementar y garantizar el uso de TIC desde los diferentes protagonistas que conforman el sistema educativo; y, por otro lado, la significativa tarea de educar a los adultos en cuanto a la utilización los recursos
digitales. Pese a las favorables percepciones dispuestas entre los estudiantes y profesores analizados, los
autores insisten en que todavía parecen no estar dadas las condiciones institucionales que ayuden al desarrollo y fortalecimiento efectivo de este reto en los centros educativos analizados.
En el capítulo que cierra, Gálvez y Gertrudis abordan un interesante reto derivado de la intersección entre
la formación y la implementación de TIC en la instrucción de médicos de atención primaria. El proyecto
plantea los desafíos, pero paralelamente las enormes posibilidades que supone la inmersión en entornos
virtuales de aprendizaje y las oportunidades edu-comunicativas de los entornos 3D para este colectivo
En este sentido, resaltan que la alta especialización y responsabilidad que el médico asume en su práctica
laboral, implica que los objetivos de la labor formativa deben ajustarse, de acuerdo con la experiencia que
tienen los usuarios con los diferentes recursos digitales dispuestos en la actualidad.
José Daniel Cabrera Cruz
José Gabriel Fernández del Moral
Maye Rodríguez M.
Colección: “Educación 2.0: una aproximación a las experiencias educativas mediadas por la tecnología”
Educación 2.0: Retos educativos en las
sociedades hiper-conectadas - Volumen I
ISBN Volumen: 978-958-99999-7-4
Esta publicación cuenta con la autorización
Capítulo I. Globalización económica y TIC. Retos para
Capítulo II. Sentidos de la tecnología y el e-learning
en el diseño de materiales para educación básica en el
Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa.
4. Sentidos de la tecnología y el e-learning en el diseño de materiales
para educación básica, desde el Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa
Capítulo III. Las nuevas tecnologías en las aulas
españolas: del compromiso político a la creación de
un auténtico espacio de aprendizaje y de promoción
de la cultura digital.
2.3. Código semántico de ‘fidelización’
2.4. Códigos semánticos ‘contenidos apropiados/inapropiados’
2.5. Códigos semánticos ‘usos apropiados/ usos inapropiados’
2.6. Códigos semánticos ‘orden moral’
Capítulo IV. Investigación iberoamericana sobre responsabilidad social en
estudiantes de universidades iberoamericanas, mediante plataforma online y uso
de recursos NTIC (Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación).
Capítulo V. La e-competencia en los escenarios de enseñanza en adultos promovidos
por la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR) en Colombia.
Globalización económica y TIC. Retos para la educación.
La incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación -TIC en los ambientes educativos se ha convertido en un referente a la hora del planteamiento de políticas públicas, aduciendo
que su utilización para el aprendizaje promoverá el desarrollo de las denominadas competencias
requeridas para desenvolverse con éxito en el siglo XXI. Pero más allá de incluir las TIC en la educación, se requiere repensar la educación en sí misma en un entorno de globalización económica y
social para que el uso de estas tecnologías faciliten la comprensión de la realidad local y global, y de
las interconexiones que se derivan, y por lo tanto, del rol que deben asumir los ciudadanos para la
construcción de una sociedad más justa, solidaria y sostenible.
1. Una primera mirada al
La globalización de la economía es hoy una realidad. El intercambio de bienes y servicios entre países y regiones del
mundo presenta cada vez menos restricciones como resultado de los múltiples acuerdos de libre comercio, pero más
aún, con la liberalización del capital financiero que permite
movilizar de forma casi inmediata miles de millones de dólares entre economías que pueden estar en extremos opuestos
del globo terráqueo. Particularmente, lo anterior conlleva a
que la situación financiera de un país pueda repercutir en la
vida cotidiana de los ciudadanos de otra región, lección que
ha quedado clara en las recientes crisis financieras de Estados
Unidos, España y Grecia, para citar sólo algunas (IMF, 2011).
Teniendo como referencia los indicadores del Banco Mundial,
la globalización financiera y de mercados ha permitido el crecimiento constante en los últimos años del PIB mundial a excepción de 2009, donde el crecimiento fue negativo (-2,3%)
a raíz de la recesión económica de ese año. Para destacar los
casos de países como China e India, que su tasa de crecimiento para el periodo 2007-2010, fue del 10,85% y 8,1% respectivamente, se evidencia una superioridad al promedio mundial que para el mismo periodo estuvo situada en el 1,82%.
Pero a pesar del crecimiento económico, la desigualdad no
disminuye. Para 2008, el 22% de la población mundial vivía
con menos de USD$1,25 al día. Asimismo, el coeficiente de
GINI, que mide el grado de desigualdad de ingresos en una
sociedad, no ha mostrado cambios significativos en países
que han experimentado constante crecimiento económico
como por ejemplo: Brasil y Chile. En ese sentido, la tendencia
es a acrecentar la diferencia entre los pocos que tienen mucho y los muchos que tienen poco.
Ahora, la globalización económica y en particular, la manera
en que se ha concebido el progreso, ha impactado
notablemente en la sostenibilidad ambiental del planeta. Según el propio Banco Mundial (2010), principal agencia promotora del desarrollo y crecimiento
económico, se requiere generar acciones urgentes
para recuperar la calidad del agua, el aire y los suelos,
a fin de que puedan garantizarse las condiciones necesarias para que pueda llevarse a cabo la vida misma
en no muy lejanos años.
En pocas palabras, vivimos una época de crecimiento
económico, desigualdad social y desastre ambiental;
combinación que finalmente ha sido producto de las
decisiones y acciones de miles de personas. Por lo
1- Indicadores tomados de la base de datos en línea del Banco Mundial, disponible en http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZG
tanto, el resultado que tenemos hoy como sociedad no es
otro que el reflejo como se ha concebido y configurado la
idea de progreso y bienestar, y por supuesto, la educación
que se ha impartido, ha tenido incidencia.
y aprender. Adicionalmente, con el concurso de las Tecnologías de la Información y Comunicación se cuestiona la manera tradicional de acceder a la información, de producir y compartir conocimiento, así como también la forma de colaborar
2. Educación en la
La educación siempre ha requerido sentido de realidad, de
contexto y en las condiciones actuales se requiere más. Se necesita que nos ayude a comprender el mundo en que vivimos
(Freire, 1969), las relaciones que tienen las realidades locales
con las globales, las causas que han llevado una determinada
configuración política, social o económica de una localidad.
En lenguaje de lo que se ha denominado competencias del
Siglo XXI, se pretende el desarrollo de pensamiento crítico.
El avance tecnológico actual es un resultado palpable del
desarrollo científico, que evidencia la forma como los descubrimientos e investigaciones realizados por el hombre han
dado paso a nuevos conocimientos, los cuales se incorporan
de forma práctica, por ejemplo, en los cientos de bienes que
hoy hacen parte de la cotidianidad. De esta manera, la educación ha dado respuesta a las exigencias que le han determinado los postulados de acumulación y producción imperantes desde la revolución industrial (Diaz, 2012).
El sistema educativo se ha estructurado, teniendo como referente un modelo económico y las políticas educativas han
estado orientadas en como lograr que
los ciudadanos puedan aportar a la
generación de riqueza, a la productividad y a la competitividad de los
países. Estos objetivos en últimas,
buscan insertarse con éxito en el
escenario internacional y de este
modo, contar con los recursos que
ofrezcan condiciones de progreso
Globalización, desigualdad social
y cambio climático deben plantear
otros referentes para la educación. Desear una sociedad más justa y un planeta
más armonioso y sostenible, deben ser las
guías para pensarse en la educación y aún más
para vivenciar en lo micro, otra manera de enseñar
Si precisamente lo que se busca es cambiar la tendencia frente a la manera como se ha concebido y llevado a cabo la idea
de progreso, se debe ayudar a comprender las políticas, los
fenómenos y las acciones que han influido en la configuración de la realidad actual, como también
en aquellos elementos que incidirán
en la realidad futura. Por ejemplo,
en un caso como Colombia, se
hace necesario que hoy se
entienda cuáles han sido
los factores que han originado la confrontación
armada para que en un
posible escenario de
paz y conciliación sea
en efecto real y sostenible. Debe comprenderse como sociedad
lo que no se debe repetir, para no perpetuar
el estado de violencia, y
para que en efecto, desaparezca y no solo se transforme.
Las TIC facilitan el conocer lo que
sucede en cualquier parte del mundo, pero más allá de simples datos o noti-
cias, es importante comprender el porqué de las realidades y
de los contextos. A propósito de la globalización económica,
entender por qué una crisis económica de España, influencia
en la vida de una pequeña región en Argentina o Ecuador,
o movimientos sociales en Turquía y Egipto intervienen en
movilizaciones en Inglaterra o Chile. Se requiere que los ciudadanos puedan reconocer las interrelaciones que hay de
otras realidades, con las propias o locales. Identificar de este
modo las acciones que afectan en el cambio social, político
y ambiental del entorno próximo.
Por lo anterior, la globalización también es social y cultural,
y la educación debe facilitar el diálogo intercultural para enriquecer y fortalecer las culturas, más que la preponderancia
de unas pocas. Existe una oportunidad para que mediante
las TIC se fomente este tipo de diálogo y en esa medida, las
comunidades de una misma región o país se reconozcan y
puedan identificar diferencias y puntos de encuentro a fin
de aprender unos de otros. También por supuesto, de ciudadanos en comunidades distantes que aprecien y aprendan
sobre otras maneras de pensar y ser, y reflexionar a cerca de
cómo en medio de un escenario global se puede interactuar
conservando los valores, tradiciones y creencias propias. Para
que esto en efecto suceda, se debe ser plenamente consciente del papel que juega la tecnología en el consumo y producción cultural, y en este sentido, los procesos educativos
ayuden a la lectura, interpretación y creación de múltiples
formas de expresarse y representarse.
Ahora, con respecto al cuidado de los recursos naturales, la
educación debe ir más allá de campañas de no contaminación o reciclaje. Esta debe ayudar a que los ciudadanos del
mundo recuperen el vínculo hombre-naturaleza y que el concepto de respeto predomine sobre la relación destrucciónrecuperación. Las comunidades ancestrales han tenido clara
la centralidad de la naturaleza en la existencia y equilibrio de
la vida humana, pero la cultura del progreso la ha dejado a
un lado. En medio del profundo avance tecnológico de las
décadas recientes, bien vale la pena regresar a principios
esenciales que ayuden precisamente a que la concepción de
desarrollo y bienestar no vaya en contravía del cuidado del
agua, el aire y la tierra.
Por ejemplo, la Comunidad Arhuaca de la Sierra Nevada de
Marta en Colombia comparte al respecto lo siguiente:
“Para nosotros la madre tierra
es como la primera casa, es
la primera madre, por la cual
espiritual de proteger, cuidar
y preservar. Si la madre tierra
se enferma, todo lo que esté a
su alrededor, también se enferma. De ahí, que nosotros la
miramos como la armonía en
el equilibrio, la miramos como
algo integrado a nosotros; si
algo le ocurre a la montaña, si
algo le ocurre al agua, también
nos va a afectar a nosotros”
(Quintero, 2012: 13).
Construir una sociedad donde no solo impere el éxito económico, sino donde también se considere prioritario la equidad social, la solidaridad entre las personas y pueblos, el respeto por la diferencia y la preservación de la naturaleza; plantea a la educación el reto de formar a los ciudadanos que deberán en la
práctica desde diferentes campos, lograr la consolidación de estos principios. Empresarios, políticos, líderes sociales, docentes, investigadores, trabajadores, padres de familia, en fin, sin importar el rol en que se
desempeñen, los individuos deben ser conscientes de cómo sus decisiones, acciones u omisiones inciden
sobre el bienestar propio y el de otros.
En años recientes, se ha señalado que las Tecnologías de la Información y Comunicación pueden influir
en la forma cómo se enseña y aprende (UNESCO, 2011) e igualmente, cómo pueden contribuir para tener
una mayor y mejor comprensión del mundo, aprender de otros y con otros, colaborar y construir colectivamente. Se busca el uso con sentido de los medios tecnológicos, que se tenga clara la intencionalidad y
la interpretación de los aportes en el aprendizaje de temáticas y conceptos.
De este modo, más que redes para comunicarnos y acceder a múltiples fuentes de información, se hace
necesario que las TIC contribuyan a conectase con lo fundamental para el ejercicio pleno de la libertad y
el desarrollo de los proyectos de vida, en armonía con el hombre y la naturaleza.
Díaz, P (2012). El cambio posible en educación. Aprender y Educar con las Tecnologías del Siglo XXI. Recuperado el 6 de agosto de 2012, del sitio Web: http://www.colombiadigital.net/libro-aprender-yeducar-con-las-tecnologias-del-siglo-xxi.html
Freire, P (1969). La Educación como práctica de Libertad. Recuperado el 6 de agosto de 2012, del sitio Web:
http://img28.xooimage.com/files/b/d/9/la-educaci-n-como...libertad-1ff07ed.pdf.
International Monetary Found (2011), Global Financial Stability Report, Washington
Quintero, M.; Torrado, O.; Urrea, C.; Ospina, O. (2012). La salud en la cosmovisión de una comunidad indígena. Retos Educativos con Perspectiva Intercultural. Recuperado el 6 de agosto de 2012, del sitio Web:
http://www.enfermeria21.com/publicaciones/aladefe/sumario
UNESCO (2011). Transforming Education: The Power of ICT Policies. Paris.
Sentidos de la tecnología y el e-learning en el diseño de materiales para educación básica en el Proyecto de Educación
de Sistemología Interpretativa
lotero4@unab.edu.co
jcabrerc@unab.edu.co
El ‘Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa’ trabaja con el propósito de lograr una transformación para enfrentar el problema del sentido holístico o sistémico. Lo anterior, hace referencia a que no
existe una comprensión integral de lo que acontece día a día. De esta manera, se presentan injusticias,
incongruencias y contradicciones donde no se reflexiona sobre lo sucedido.
Con la propuesta de crear una educación que cultive el afán de sentido y la habilidad para desarrollar en el
ser humano un sentido holístico de su entorno, el ‘Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa’
(Fuenmayor, 2001) trabaja constantemente con dos líneas: la línea teórica y la línea de diseño. En la primera, apunta hacia la comprensión de los actos y a la raíz de la problemática teniendo en cuenta una crítica
sistémica interpretativa, con el objetivo de detectar los puntos importantes de una educación que lo
ataque; para esto, es necesario contar con un estudio rigoroso, crítica sistémica y apropiarse de posturas
teóricas de carácter filosófico y educativo. Y la segunda, va más de la mano con el diseño y la práctica educativa, a través de materiales impresos donde se toman las novelas y los cuentos como base del género
narrativo. Los materiales trabajados guían el proceso educativo en el aula de clase y las teorías estudiadas
conforman un discurso, que relacionan las fundamentaciones teóricas y filosóficas del proyecto. Tanto el
diseño como la práctica educativa, aún se están trabajando en una primera fase, con el fin de relacionar la
teoría y la práctica (Cabrera et al, 2011a).
Dentro del Proyecto, los materiales que se generan son impresos y es allí donde aparece la problemática
asociada a la distribución en todos los planteles educativos a nivel nacional. Debido a que estos se distribuyen en forma de cartillas o libros, se presentarían retrasos en caso que deban realizarse ajustes o rediseños, afectando los factores tiempo, dinero e impactos ambientales. Por lo anterior, dicha problemática es
la que le da sentido a la tecnología y al e-learning en el diseño de materiales para educación básica en el
marco del ‘Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa’, ya que facilita la distribución y en caso,
que se realice un ajuste, la actualización de dichos materiales en forma digital.
Las narraciones son trabajadas en tales materiales, con el propósito de abordar la problemática del sentido. Sin embargo, ello genera otro inconveniente debido a que los maestros tienen la responsabilidad
de leer correctamente en un adecuado tono de voz, mantener una excelente vocalización y realizar las
pausas necesarias, de lo contrario el fin del Proyecto estaría estropeado.
Por lo anterior, surge la siguiente pregunta problema: ¿cuál
es el sentido de la tecnología y el e-learing en el diseño de
materiales para educación básica en el Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa?
Este trabajo tiene como objetivo analizar los sentidos de la
tecnología y el e-learning en el diseño de materiales para la
educación básica en el ‘Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa’.
Para la realización de este trabajo, se hizo necesario emplear
el enfoque sistémico interpretativo (Fuenmayor y López Garay, 1991), a fin de efectuar la crítica de los sentidos de la tecnología y el e-learning en el diseño de los materiales educativos en el Proyecto. Con tal perspectiva, se dio a conocer el
enfoque que va de la mano con la fenomenología (Fuenmayor, 2001b) y así, establecer una guía para dar solución a la
4. Sentidos de la tecnología
y el e-learning en el diseño
de materiales para educa-
ción básica en el Proyecto de
Educación de Sistemología
A continuación, se expone la descripción de los sentidos de
la tecnología y el e-learning en el diseño de materiales para
educación básica en el Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa2:
Para iniciar con la descripción, primero se dará a conocer el
sentido del diseño sistémico interpretativo de materiales
educativos, y luego, se creará el vínculo con el uso de la tecnología y el e-learning.
El Proyecto tiene como propósito la creación de posibilidades en la recuperación del sentido holístico. Uno de los trabajos claves mencionados en este documento:
‘Reflexiones sobre el sentido
del diseño sistémico interpretativo de materiales educativos’
(Cabrera et al., 2011)
2- Sobre el Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa, se sugiere revisar a
Fuenmayor (2001a).
plantea que en la cultura occidental, las condiciones para la
creación y recuperación de dicho sentido, son muy pocas.
Heidegger, MacIntyre y Taylor pensadores occidentales del
siglo XX y XXI, establecen que la cultura occidental atraviesa por una serie de dificultades que van de la mano con el
problema planteado anteriormente y de igual forma, con el
sentido de la ocurrencia. El Proyecto tiene en cuenta a estos
pensadores a fin de comprender desde su perspectiva, la
problemática planteada. En ese sentido, se analiza desde
dos contextos interpretativos para entender a través de una
perspectiva más amplia los dos modelos sistémicos contrastantes.
El afán se describe como el impulso que intenta resolver los sin sentidos del diario
vivir; más exactamente,
se refiere al inquietarse por preguntar sobre una situación en un
contexto determinado y
darle solución mediante
que satisfaga y tenga un
sentido, yendo más allá
de lo próximo y pensando
en ocurrencias futuras. No
obstante, en el día a día se
vive de manera muy presurosa afectando cualquier
tentativa de hacer sentido
holístico y, con el paso del
tiempo se fue convirtiendo en
costumbre dejar pasar por un
lado ‘el hacer sentido’, dándole
cabida al sin sentido y disminuyendo el impulso y la motivación por intentar realizar cualquier tipo de reflexión.
Es aquí donde tiene cabida la educación, porque cumple un
rol para la formación de una base sólida, cultivando dicho afán
por medio de condiciones favorables donde los estudiantes
piensen detenidamente, reflexionen y critiquen sobre las injusticias del diario vivir. De tal manera, que poco a poco den
solución a todas las problemáticas que se presentan no solo
en el aula de clases, sino también en la vida. Para lograrlo se
necesitan de materiales educativos, ya que estos se basan en
el género narrativo y tales obras dan cuenta de una situación
entrelazada de forma muy completa y con sentido.
Todo aquel que esté rodeado de obras literarias se le facilita ubicarse en un contexto y entender las problemáticas y
el trasfondo de la situación, promoviendo las habilidades y
la capacidad de hacer sentido holístico.
Por lo anterior, si al individuo
desde su etapa inicial se le rodea de estos materiales, es
más probable que pueda enfrentar y solucionar fácilmente cualquier tipo de situación,
desarrollando el pensamiento racional y la capacidad de
ocurrencia en su totalidad;
es decir, los materiales no
solo dan cuenta de componentes meramente educativos, sino que también se
involucran con la cotidianidad, para así enriquecerla.
A partir de los intereses
y las necesidades del estudiante, será más motivador empezar a crear la base
del sentido. El deterioro de este no se verá como una
problemática particular, sino general, por ende, es importante que el rol del docente no solo enriquezca a los estudiantes, también a él mismo, ya que de este dependerá el enriquecimiento o empobrecimiento de la base cultural de los
alumnos. Del mismo modo, los materiales trabajados deben
promover la escucha, la lectura, la redacción, la creación de
narraciones y el contar historias, y así dar cuenta del sentido
Por lo anterior, se hace necesario que la tecnología y el elearning aparezcan en el diseño de materiales de educación
básica en el marco del ‘Proyecto de Educación de Sistemología Interpretativa’. Gracias a esto, se enriquece la capacidad
de comprensión lectora, habilidades lingüísticas y se amplía
el léxico del estudiante por medio de los diversos tipos de
interacción que se manejan, por el uso de la tecnología y el
Al contar con una mezcla de imagen, voz, sonidos, ambientación, enlaces y diversas ayudas tecnológicas; las actividades
realizadas se complementan entre sí, dándole mayor sentido al manejo de recursos tecnológicos; y así, por medio de
su desarrollo es posible hacer una crítica sistémica sobre los
problemas, necesidades y posibles soluciones de las historias
o narraciones trabajadas. Mediante el e-learning se promueve la educación y la formación de enseñanza-aprendizaje
empleando herramientas digitales donde la Red desempeña
un papel fundamental en el proceso. A causa de las modificaciones o rediseños de los materiales educativos, no es necesario esperar mucho tiempo para que el material llegue a las
instituciones educativas, gracias a Internet se puede economizar en tiempo, dinero y disminución del impacto ambiental contaminante.
Esto ayudará al docente, ya que al momento de presentarse
alguna situación que no pueda ser resuelta mediante las mismas herramientas electrónicas, será su responsabilidad hallar
A modo de reflexión en el presente trabajo, se recomienda
realizar una investigación más amplia donde también, se
plasme una crítica sistémica de las experiencias mundiales
sobre el uso de las tecnologías en la educación básica, en especial, en aquellas referidas al cultivo de concepciones sistémicas. Así como identificar y describir posturas teóricas
educativas que fundamenten el empleo de la tecnología en
la enseñanza básica y elaborar una muestra de diseño de materiales digitales sistémicos que ilustren usos de la tecnología
y e-learning en esta área.
Del mismo modo, tales recursos permiten la interacción entre los aprendices y los docentes. Los materiales educativos
se convierten en interactivos porque crean roles y perfiles de
tal manera, que cada uno de los usuarios se puede personificar y así intercambiar conocimientos, realizar reflexiones y
construir críticas sistémicas posibilitando el aprendizaje.
La tecnología y el e-learning cumplen papeles destacados
en el proceso de desarrollo de enseñanza del alumno, brindándole la posibilidad de escuchar las narraciones de personas expertas, en cuanto a la realización de las lecturas de
las obras literarias, de tal manera, que sirvan de modelo para
que el estudiante aprenda a leer y a narrar de forma correcta.
Cabrera, J. (2005). La educación venezolana del presente: entre el afán moderno de sistema y el pensamiento sistémico postmoderno. Recuperado el 6 de agosto de 2012, del sitio Web: http://biblioteca.universia.net
Cabrera, J. (2004). Las teorías educativas occidentales del presente en la historia del deterioro de la posibilidad de sentido holístico y una propuesta de educación secundaria para la recuperación de tal posibilidad.
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Aplicadas, Universidad de Los Andes de Mérida (ULA).
Cabrera, J.; Cárdenas, L.; Mantilla, D.; Crespo, M. y Orellana, M. (2011). Reflexiones sobre el sentido del diseño sistémico-interpretativo de materiales educativos. Editorial UNAB.
Cabrera, J.; Orellana, M. y Mantilla, D. (2011) Materiales educativos a partir de cuentos para hacer sentido
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Las nuevas tecnologías en las aulas españolas: del
compromiso político a la creación de un auténtico espacio
de aprendizaje y de promoción de la cultura digital
josegabriel.fernandez@urjc.es
La implementación de las nuevas tecnologías en las aulas españolas, en educación secundaria y bachillerato debe ir más allá de la mera dotación de ordenadores en las aulas, pues de una forma global, una
auténtica incorporación de las TIC en estos espacios implicaría la socialización digital de nuestros menores y adolescentes en las instituciones educativas. Desde esta perspectiva tan íntimamente ligada con los
procesos de socialización y constitución identitaria en una cultura digital, este compromiso de la implementación de las TIC en las aulas españolas públicas se materializa, entre otras estrategias más, en planes
educativos existentes en prácticamente todas las Comunidades Autonómicas de España.
Esa educación encaminada a la construcción de una cultura digital debe constatarse en diversos cambios en los estilos de vida e ideales de los jóvenes analizados. Y ese es el principal objetivo de este texto,
alcanzar a vislumbrar algunas de esas transformaciones, localizándolas en los discursos narrativos de los
adolescentes. Para ello, se tomó como unidad de análisis aquellos discursos de los alumnos formados y
educados en institutos públicos de educación secundaria, en los que se han implementado programas
concretos con las TIC de las Comunidades Autónomas de La Rioja, Aragón, Galicia, Cataluña y Andalucía.
Desde estas fuentes narrativas se realizó una primera descripción de los discursos mediante la elaboración y categorización de códigos semánticos, a través de los que se expresan los nuevos valores educativos y comunicativos.
1. Un nuevo objeto de
estudio: institutos digitalizados
Se habla de forma recurrente de los nativos digitales, concepto entendido desde la perspectiva del tecnólogo Marc
Prensky (2001: Nativos Digitales, Inmigrantes Digitales). De
esta manera, mediante el siguiente texto se busca lograr un
acercamiento al término, situándolo en uno de sus principales escenarios cotidianos, a los cuales se les realizó una división entre espacios reales y virtuales. A modo de ejemplo
se destacan los institutos y asociaciones para el primer tipo
de espacio, citando después las redes sociales como máximo exponente de esas comunidades virtuales, en las que los
jóvenes de hoy en día centran sus prácticas comunicativas y
mediación afectiva.
En el caso que nos ocupa, se presentan algunos resultados
dentro de una investigación más amplia sobre nuevas tecnologías y adolescencia española3. Dicho estudio combina una
metodología cuantitativa y cualitativa, y pretende cubrir todo
el territorio español, tomando como referente la división política cultural de las distintas Comunidades Autonómica de
España. En lo que se refiere al aspecto cualitativo, toma como
unidad de análisis IES (Institutos de Educación Superior) que
sean significativos por haber desarrollado programas educativos basados en las TIC, de ahí, que en adelante se les llame
a estos centros educativos ‘institutos digitalizados’. A su vez,
la selección del escenario educativo corresponde a una congruencia empírica con el tipo de IES en los que se llevará a
cabo la encuesta nacional relativa al Proyecto Nacional.
Centrando la investigación en ‘institutos digitalizados’, permitirá localizar constataciones empíricas de la posible correlación entre:
a) La implementación de las Tecnologías de la Información
y la Comunicación (TIC) en la escuela española, junto con
su utilización didáctico-pedagógica.
b) La adquisición, por parte de las menores y adolescentes
entrevistados, de una cultura digital.
Según lo expuesto, los centros educativos en los que se implementaron los ocho grupos de discusión, son instituciones
adscritas a programas concretos de dinamización y consolidación de las TIC en el aula. Es importante insistir y puntualizar esta localización, puesto que no se buscaban centros con
un alto ratio ordenador/alumno, sino vinculados a la implementación de acciones educativas concretas relacionadas
Tal y como señalan diversos estudios, como el Informe de
Tecnología Educativa 2008, una de las razones que explica
el fracaso de la implantación de las nuevas tecnologías en
la educación pública, es que esta no se corresponde con un
proyecto educativo, sino con una mera compra de ordenadores o mayor dotación tecnológica. Por consiguiente, no existe
un problema de dotación como de modelo. De esta forma,
en el caso de la Comunidad Autónoma de Andalucía, se buscó un centro en el que se hubiese implementado el Proyecto
Escuela TIC 2.0 (curso 2009-2010), en cuanto a Aragón se centró en el Programa Ramón y Cajal.
3- En el marco del Proyecto Nacional de I+D+I, bajo el título de ‘Análisis de uso y consumo
de medios y redes sociales en Internet entre los adolescentes españoles. Características
y prácticas de riesgo’ (CSO2009-09577), investigación financiada por el Ministerio de
Ciencia e Innovación, Dirección General de Investigación y Gestión del Plan Nacional de
2. Descripción de la metodología seguida en los institutos
Tal y como acabamos de manifestar, la unidad de observación del aspecto cualitativo del referido Proyecto Nacional,
corresponde con ocho institutos digitalizados. La técnica implementada fue el grupo de discusión.
Sobre la estructura de los grupos de discusión, prevalecen
en su perfil muestral las variables del centro con proyectos
educativos TIC de sexo, edad, grupo socioeconómico y alto
consumo digital. Siguiendo la correlación entre la parte cualitativa y cuantitativa, y con miras a establecer una perspectiva comparativa entre ambas, se trabajó con grupos mixtos
separados de pre-adolescentes y de adolescentes, considerados de forma operativa como individuos de 12-14 años
(niños) y de 15-17 (adolescentes). Se seleccionaron cinco
institutos públicos: Andalucía (2), Cataluña (1), Comunidad
de Madrid (1), La Rioja (1); y tres centros concertados: Galicia, Aragón, Cataluña.
Para el análisis de todos los discursos narrativos expuestos
en los ocho grupos de discusión realizados, se contó con el
apoyo tecnológico gracias al estudio de los datos recogidos,
mediante el software del ATLAS.ti. Este es una herramienta
informática aplicada en el análisis semántico de datos cualitativos de textos, facilitando las actividades en el análisis y
la interpretación, al construir una red que permite conectar
visualmente pasajes seleccionados, conceptos y teorías basadas en las relaciones visibles, así como descubrir significados interrelacionados. Un paso en la aplicación de ATLAS.ti,
es la delimitación de los códigos semánticos que vertebran
la red de significados y mapas conceptuales que diseña el
programa. A continuación, se presentan los códigos semánticos más representativos en nuestra investigación, con su
posterior desarrollo. Estas categorías se han diseñado en relación con los objetivos planteados, que se presentan en el
Cuadro N˚. 1
Objetivos de los grupos de discusión
Determinar qué valoración, simbolización
Objetivo 1 e importancia los adolescentes dan a las TIC,
así como a Internet.
Realizar un análisis de las nuevas amistades
Objetivo 2 y relaciones sociales que posibilitan las redes
sociales en nuestro colectivo de análisis.
Detectar los usos mediáticos en relación a
Objetivo 3 Internet así como los actores sociales que les
introducen en esos usos.
Detectar los usos de los contenidos
Objetivo 4 audiovisuales, así como los distintos actores
sociales que les introducen en estos.
Objetivo 5 Mediación familiar
Tras la exposición de los principales códigos utilizados por
nuestros informantes, se detallaron contenidos teóricos desde una reelaboración e-tic.
Es innegable, en los últimos años la irresistible ascensión
de las redes sociales, los blogs, bitácoras y múltiples espacios virtuales comunicativos que Internet ha posibilitado.
Todas ellos están integrados plenamente en la cotidianidad de la población adolescente y dotados de otros sentidos próximos a los límites significativos de ‘lo normal’. Se
analizarán en su materia prima las prácticas comunicativas
que han desplazado su escenario: de un espacio urbano a
un espacio virtual. El gran maestro Léfebvre (1969) sostenía que el espacio realmente vivido, es el lugar de la vida
cotidiana donde se desarrolla la vida urbana. Cuando el
uso de la calle es intenso, pero flexible y versátil, no es exclusivo ni excluyente (tiene diversas utilidades según colectivos y momentos). Por su parte, Julio Alguacil Gómez
(2000:262) señala que cuando ese uso deviene en hecho
social y socializador, en consecuencia estamos ante procesos dinámicos de interacción del individuo con su medio,
la cual puede ser interpretada en términos de apropiación
como uno de los pasos a seguir en un proceso de construcción identitaria colectiva.
Desde esta delimitación epistémica del espacio, cabe trasladar la reflexión a los nuevos espacios virtuales y preguntarse, sobre la apropiación de este último por parte de la
población juvenil en primer lugar, para pasar luego a la
diferenciación y categorización de las diversas prácticas
En un reciente informe elaborado por la consultora Nielsen (2010) sobre el comportamiento de los usuarios en
diversas plataformas como Facebook y Twitter en diciembre de 2009, se analizaron los medios sociales por países
y el tiempo semanal que dedicaban los usuarios a ella. En
dicho estudio se observan resultados diversos tales como
que los australianos son los que permanecen más tiempo
conectados cerca de siete horas, por delante de los estadounidenses e ingleses. En cuanto a la audiencia, Estados
Unidos, Japón y Brasil encabezan las primeras posiciones.
La investigación también tiene en cuenta a España, cuyo
tráfico en redes sociales roza los 20 millones de usuarios
únicos y las 5.30 horas de tiempo de conexión. En relación
a todas esas acciones que ocupan esas medias temporales,
más que una cuantificación, nos interesa determinar la significación que los adolescentes establecen dentro de sus
prácticas cotidianas, tal y como ya hemos señalado. En este
código concreto nos centraremos en aquellas próximas a
la cotidianidad social de los jóvenes.
Es una constante el equiparar el alto consumo de las TIC
con conductas adictivas, en esta línea interpretativa se sitúan un gran número de investigaciones: el uso convulsivo
de Internet (Greenfield 1999; Meerke, Van den Eijden y Garretsen 2006), la adicción a los ordenadores (Young 1996,
1998a, 1998b; Charlton, 2002; Charlton & Danforth, 2007),
el uso patológico de Internet (Davis 2001) o problemático
(Aboujaoude, Koran, Gamel, Large y Serpe, 2006; Caplan,
2003). Del mismo modo, en el contexto español prevalece
la interpretación en que se aborda la ciber-adición como
una posible nueva patología (Muñoz-Rivas, Navarro y Ortega, 2003; Viñas, Villar, Caparrós, Pérez, Corrella, 2002; Echeburúa, 1999).
Lejos de entrar en un debate sobre la pertinencia o no,
de hablar de estas nuevas ciber-patologías y establecer
una media de consumo de TIC al hacer referencia a la adición, recordamos que lo que realmente define la conducta como adictiva no es tanto la frecuencia con la que se
realiza (índice cuantitativo de horas de conexión), sino la
pérdida de control por parte de la persona; en este caso
del adolescente, junto con el establecimiento de una relación de dependencia y su interferencia en la vida cotidiana. Por consiguiente, “nos sumamos a las interpretaciones
de adicción (bien sea una sustancia, un objeto, una per-
sona o un nuevo canal de comunicación como internet)
como una estrategia de escape del mundo real. En este
sentido, el ciberespacio ha hecho posible, más allá de las
tesis de Manuel Castells, la creación de nuevas realidades y subculturas imaginadas virtualmente,
cuya posesión y práctica es individual, si bien
pasan velozmente a conectarse en el cibermundo con otras nuevas identidades virtuales patológicas, catalogadas además
de este modo atendiendo al contexto
que analizamos” (García, 2010: 142).
A la hora de delimitar este código
semántico, nuestra intencionalidad
principal al igual que en el resto de
categorías definidas, es establecer
la delimitación semántica realizada
por los adolescentes, obtenida desde el discurso narrativo que prevalece en los grupos de discusión.
2.3. Código semántico de
‘fidelización’
En el discurso tradicional sobre la amistad, se puede
contraponer tras hacer un gran trabajo de síntesis, dos tipos de relaciones de amistad o de entender el vínculo según dos estratos económicos distintos. Por un lado, se destaca lo que Eloy Fernández Porta (2010) llama la ‘amistad
plebeya’, la de la gente de a pie, la cual se cimenta en el
prestigio de la oralidad, la espontaneidad, la complicidad,
en fin, lo extraoficial. En cambio, el otro tipo de amistad,
la ‘amistad aristócrata’ (Fernández, 2010) se define a partir
de modelos textuales y formales: la carta como soporte de
intercambio de experiencias, sentimientos y demás vicisitudes, el contrato, el acuerdo escrito. Lo oral es directo y
verdadero; lo escrito, retórico, culto y artificial. Esta dualidad marcada por Eloy Fernández Porta queda transgredida en las nuevas relaciones de amistad que se inician o se
reproducen en las plataformas sociales.
Es importante señalar que en Facebook y Twitter la formalización textual y contractual de la amistad se impone certificando la victoria de lo aristocrático
sobre lo plebeyo. Ahora, todos
tenemos amigos en Facebook y Twitter, todos
tenemos contratos y
todos somos ricos.
amistad se adapta al tiempo y
siglo XXI y es
‘intimidad digital’. Eloy Fernández Porta,
aseguró en su ensayo ‘La superproducción de los efectos’, que las emociones
son ya un producto para el
mercado que han creado Facebook y Twitter, medios que dominan
y comercializan los sentimientos en la red y que han redefinido la noción de intimidad y privacidad, espacios donde es más importante el número de seguidores, enlaces y
blogs; es decir, sobre las corporaciones que lo producen, las
imágenes que lo anuncian y los medios que lo transfieren.
Se finaliza la descripción de esta categoría puntualizando
como el equipo de investigación, no pretendía marcar un
concepto idealizado de la amistad al margen de las redes
sociales o antes de la llegada de la Internet. Nos alejamos
de una concepción romántica y humanista de la amistad
tradicional (al margen de la mediación digital). Pese a
que Aristóteles manifestó que “la amistad es incontable”,
resumiéndose en esta frase, el principio de una moral de
la relación expresada en su ‘Ética a Nicómano’, frase en la
que por otro lado queda definida la verdadera amistad por
oposición a los movimientos del dinero o de los objetos, en
tanto que ser amigo era “tener algo inmaterial”, algo que
merecía ser cuidado. Esta idea humanista de las relaciones,
que empezó a entrar en crisis con los albores del capitalismo, se colapsa definitivamente con Facebook y Twitter,
donde pasa a ser el objeto de una triple contabilidad: número de relaciones, selección de las favoritas, elección o
descarte públicos del amigo-como-número. En las formas
tradicionales de la amistad, la contabilidad solo aparecía
como síntoma de interés. Con el nuevo orden relacional,
al que todo el mundo está invitado, ese estado crítico de
las relaciones se ha convertido en su condición primordial.
2.4. Códigos semánticos ‘contenidos
apropiados/inapropiados’
La escritura, la impresión, la radio, la televisión, el cine, los medios digitales, cada
uno a su manera, extienden radicalmente
la capacidad de los sujetos socioculturales para imaginar, representar y comunicar también en ausencia de los demás.
Centrándonos en el último soporte comunicativo, los contenidos online son
múltiples y casi infinitos, independientemente de que se basen en imágenes, sonidos u otros modos de materialización sígnica. Entre todos ellos,
establecemos una delimitación de
opuestos para incluir en ella los posibles riesgos que las prácticas comunicativas online conllevan. En
este sentido, es notable el número
de artículos que prestan atención
a los efectos sobre las relaciones
sociales y familiares de una exposición excesiva a Internet (Subrahmanyam y
Greendield, 2008), el acceso a contenidos considerados
no apropiados en la Web, en particular de carácter porno-
gráfico (Mitchell, Finkelhor y Wolak 2003), los riesgos de los
chats, el Cyber-bullying (Smith et al. 2006), el acoso sexual
(Chisholm, 2006) o la preservación de datos particulares en
En el informe sobre el uso de herramientas digitales por
parte de adolescentes en España (Aranda, Sánchez-Navarro y Tabernero, 2010: 23) se recoge como “los usos específicos más importantes de Internet que realizan los adolescentes consultados, son los siguientes: pasar el rato (75,7%
mucho); buscar información sobre trabajos o deberes del
colegio o del instituto (69,7% mucho, porcentaje que disminuye hasta el 63,7% en el caso de los hombres); bajar música, películas o videojuegos (65,4% mucho); buscar información relacionada con los videojuegos, viajes, moda, etc.
(59,2% mucho) y relacionarse con gente (50,8% mucho). En
segundo término, se destacan ver o escuchar programas
de televisión, radio, videos musicales con 59,3%, mientras
que relacionarse con gente: 50,8%. Por último, a gran distancia del
resto de usos,
sobre sexualidad, drogas o
solo alcanza el
4,3% de mucha
A su vez, todos
integran contenidos de diversa índole, que desde una
perspectiva e-tic se
categorizaron en dos
grandes grupos dentro de una línea temática de la investigación,
a fin de detectar riesgos
posibles como: información o contenido apropiados; e información o contenidos inapropiados. No obstante, nos interesa de forma prioritaria conocer en detalle y diseccionar
toda esa información a la que acceden los adolescentes,
para reconstruir de alguna manera su cultura audiovisual.
Los medios digitales, ofrecen una oportunidad especial
para rexaminar las cualidades expresivas y los usos sociales del lenguaje en diferentes tipos de medios, desde cuerpos que hablan y cantan hasta avatares que responden del
mismo modo. La digitalización ha posibilitado que la red
se haya transformado en un espacio de participación. La
apropiación de este espacio es, en ocasiones, un proceso
donde el sujeto se hace así mismo a través de sus propias
acciones y se encuentra en disposición de experimentar
una práctica colectiva en el uso del espacio. Pero esta práctica colectiva está también abierta al riesgo y a diversas
conductas inapropiadas de distinta índole y procedencia.
Por ejemplo, está claro que la red es un espacio de identidad, de expresión y de pertenencia a un grupo, pero no
podemos olvidar que también tiene límites jurídicos. No se
puede injuriar, ni calumniar a otra persona por no pensar o
pertenecer a un grupo determinado; tal y como ocurre fuera de la Web. Las limitaciones jurídicas dentro y fuera son
aplicables, en la medida de lo posible a todos por igual, independientemente del colectivo al que pertenezcan. Más
allá de la concientización que los adolescentes tengan de
la legalidad o ilegalidad inherente a sus usos de Internet,
en este código semántico se señalarán también dentro de
una delimitación e-tic de opuestos.
lo manifestado por los teóricos de la posmodernidad, quienes defienden la hipótesis de que vivimos en un mundo
más relativista o ‘más irónico’; esa es solo la máscara de un
mundo de creencias muy firmes –incluida la creencia en el
valor de las marcas registradas o de las corporaciones, que
son los ídolos y referentes de la era de los nativos digitales.
En las narraciones recogidas se describe un nuevo tipo de
privacidad, que catalogamos como ‘privacidad espectacular’, tomando dicha conceptualización efectuada por Eloy
Fernández Porta para quien la intimidad es un concepto
que fue construido por las clases acomodadas a finales
del siglo XIX, para distinguirse de las clases populares. Estaba basado en la posesión de espacios cerrados (casas y
habitaciones, pero también espacios sociales impermeables), que garantizaban un cierto refinamiento en la vida
interior y relacional. En rigor, ese concepto dejó de existir
a mediados del siglo XX con la extensión de las formas de
espectacularización y publicidad, pero como tantas otras
cosas que no existen ya, (como la fe o el alma) se continúa
hablando de ella porque resulta útil para vender cosas: hipotecas, bodas, la ilusión de vida privada sofisticada y refinada, que es una ilusión de clase. De tal manera, no es que
la privacidad sea ‘transferida’ a los metamedios, porque no
hay una esencia de que esta se pierda en ese traslado; ‘la
privacidad espectacular’ es construida socialmente en los
espacios de Internet 2.0.
Pese a que desde un planteamiento etnocéntrico/adulto
podríamos esperar, los jóvenes analizados conceden una
gran importancia a las cuestiones éticas e inclusive cuestiones que ellos califican de “espirituales”. Esto contradice
Es importante señalar que en este primer análisis de la narración de nuestros jóvenes y adolescentes informantes, no pueden establecer tendencias generales de usos y riesgos de Internet. Por el contrario, la
información narrativa recabada sí nos permite detenernos y adentrarnos en micro-realidades concretas
que por otro lado, reconstruyen el dinamismo comunicativo de los escenarios virtuales. También, desde nuestra perspectiva como comunicólogos defendemos la importancia de promover investigaciones
tanto en espacios urbanos concretos como en virtuales. Ambos no son excluyentes en modo alguno y
responden al marco teórico de una concepción de la ecología de la comunicación. Por otro lado, estos
dos contextos son elementos constitutivos del imaginario social y este a su vez de la cultura, ámbito en el
que se desarrollan todos los actos humanos posibles. El ‘límite superior’ que diría Umberto Eco entendida
como “fenómeno de significación y de comunicación (…). Humanidad y sociedad solo existen cuando se
establecen relaciones de significación y procesos de comunicación” (Eco, 1995: 44). Y es en esos espacios
urbanos y virtuales, donde se reproducen actualmente las relaciones de significación y la malla de la red
en la que fluye el imaginario social.
Esta cultura digital, además de estar cimentada en unos vastos contenidos audiovisuales, en una siguiente instancia está fuertemente fundada en unas nuevas prácticas comunicativas, las cuales están constituidas en relación a una singular pluralidad estética de sujetos comunicativamente activos. Del mismo
modo, sus contextos de referencia son plurales y siempre desde una estructura sistémica, y como estos
no son estáticos, también se rediseñan en un planeta mediático y virtual. La repercusión de los espacios
socioculturales en la construcción de los ‘marcos meta-comunicativos’, entendidos desde la óptica de Bateson, es que en tales ‘frame’ se activa una condensación de niveles contrastantes, si bien ya no hablamos
de los niveles verbales y los no verbales, sino del nivel urbano y el nivel virtual. Ambos se combinan hoy en
día en toda construcción identitaria, desde la psicológica a las culturales, fluctuando sus protagonismos,
de tal modo, que encontramos grupos culturales que la construcción de su marco meta-comunicativo de
referencia es online. El máximo exponente de los marcos meta-comunicativos definidos principalmente
en los espacios virtuales lo constituirían las comunidades exclusivamente Cyborg. Expongamos para este
último caso las comunidades pro Ana y las de Sweet Lolita.
Por último, en relación a ese ‘capitalismo emocional’ del que se ha hecho mención, es válido concluir que
nuestros jóvenes y adolescentes estudiados ya no viven en la época donde “todo lo sólido se disipa en el
aire”; ahora, con la Web 2.0, lo que ocurre más bien es que todo lo etéreo se consolida en la red. Lo etéreo
son las relaciones y los vínculos que quedan formalizados y objetivados en los metamedios, pero también
las jerarquías –incluida la jerarquía social que distingue entre sujetos más apetecibles y sujetos marginados. En este sentido, al usar los metamedios como primer canal de interacción social, provocan que esos
factores sean más manifiestos y se establezcan nuevos órdenes de poder: más sociabilidad, más amigos,
más vínculos.
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Investigación iberoamericana sobre responsabilidad
social en estudiantes de universidades iberoamericanas
mediante plataforma online y uso de recursos NTIC (Nuevas
Tecnologías de la Información y Comunicación)
Manuel.marti-vilar@uv.es
Gonzalo.Almerich@uv.es
juanjomn@gmail.com
La Responsabilidad Social Universitaria (RSU) tiene su ámbito de investigación en la comprensión de
cómo se comporta la institución como organización en su ámbito social, así como el efecto de la educación superior en formar a estudiantes responsables para la sociedad. A este respecto, diferentes tesis
doctorales han abordado ambas áreas en el espacio iberoamericano de conocimiento (de la Calle, 2009;
Gaete, 2011; Martí, 2011).
El estudio de la RSU obedece a una voluntad de generar un modelo social en cuyos valores predominen
la atención al bien común, la gestión sostenible de recursos naturales y unas habilidades de comprensión de la persona en su individualidad, como parte de un ecosistema global de interdependencia en la
cual la empatía es una competencia cuyo desarrollo fomenta.
El sistema de educación superior trasciende su ámbito geográfico, en un marco económico global, por
ello la Unesco contempla en sus encuentro internacionales (1998, 2009) la necesidad de que las Instituciones de Educación Superior (IES) transversalicen a su actividad el ámbito de ser responsables en el
Cabe destacar, que a la par que la tecnología genera un importante aporte a la economía global, bien es
cierto que las redes sociales constituyen un sistema vertebrador en torno a la conectividad para producir
un modelo de conexiones internacionales e interculturales. Es en ese interés por el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), en las que se articula una propuesta para llevar a cabo un
estudio sobre las diferencias encontradas en estudiantes de diferentes universidades iberoamericanas
en cuanto a la temática responsabilidad social, suponiendo un enfoque de aproximación a la investigación novedoso y a un ámbito en creciente estudio.
1.1. La Responsabilidad Social
Universitaria institucional
El concepto de responsabilidad social y su adjetivación como
conducta o comportamiento ‘socialmente responsable’, resulta en los inicios del Siglo XXI transversalmente aplicado
a las acciones que el ser humano emprende desde cualquier
organización, bien sea pública o privada, con o sin ánimo de
lucro. Inicialmente, el término se ha empleado para referirse al
ámbito empresarial donde a través de los organismos no gubernamentales se solicita al tejido organizacional la inclusión
de la preocupación en sus acciones por la sostenibilidad, los
derechos humanos, laborales y anticorrupción4. Aunque en
la actualidad se hace uso del concepto responsabilidad social
aludiendo a otras esferas organizacionales como la administración pública, la universidad e instituciones con o sin ánimo
de lucro también hacen parte de este grupo, dado que todo
agente social tiene un impacto en el medio y en la sociedad.
En el ámbito de políticas públicas, la RSU aparece reflejada a nivel español en el marco de la iniciativa del Ministerio de Educación ‘Estrategia Universidad 2015’5, en la
cual se la señala como la tercera misión de la universidad junto a la formación e investigación, reflejando el
deber de dichas instituciones en adoptar un marco de
desarrollo de su responsabilidad social. Asimismo se habla de la importancia de incorporar la enseñanza de la
RSU al alumnado de grado y postgrado, en el Estatuto
del Estudiante Universitario aprobado por el Ministerio de Educación del gobierno español a finales de 2010.
La presente investigación centra su atención en la universidad como institución dedicada a la gestión del conocimiento
para la sociedad y en la sociedad, por lo cual realiza labores
de investigación y formación. Además de proveer conocimientos, se resalta que para ser una organización socialmente responsable, deben serlo las personas que la integran,
por lo cual se deriva que su responsabilidad social tiene el
doble objetivo de atender como institución a sus sistemas
de gestión; y en relación a los diferentes planes de estudios,
analizar cómo pueden formar al alumnado a la par de conocimientos profesionales y aportarles una perspectiva de
valores de responsabilidad hacia la sociedad local y global.
Desde otro punto de vista, frente al tema de ser ‘socialmente responsable’, se plantea el siguiente interrogante: ¿qué
persona o institución está en disposición ética o moral de
decir abiertamente no ser, o no querer ser responsable de
sus acciones?, de modo que en principio toda entidad y las
personas que la conforman deberían proclamar abierta y
demostrablemente su responsabilidad hacia la sociedad.
En Martí; Martínez; martí y Marí (2008) se hace referencia
a como la universidad forma a la gran mayoría de profesionales que integran las empresas, administración pública y organismos internacionales. De esta manera, la formación que adquieren a nivel conceptual y metodológico
será la que posteriormente desarrollarán en su vida laboral
y por ello, se refiere a la RSU como el deber de la institución de formar al estudiantado desde unos valores que
guíen su conducta con responsabilidad hacia la sociedad.
La importancia de RSU se centra en la función que tiene la universidad como institución en la sociedad civil y su repercusión en la propia comunidad, en el mundo empresarial y en las administraciones públicas. Esta
es un referente para la ciudadanía en transmisión de
conocimiento, investigación y salvaguarda de la cultura. En dicha orientación, la formación ética es parte del
conocimiento profesional y práctico tal como sostiene
Bolívar (2005) y puso de manifiesto Schön (1992, p.9):
4- http://www.unglobalcompact.org
5- http://www.educacion.es/eu2015
la crisis de confianza en el conocimiento profesional se corresponde
con una crisis similar en la preparación de los profesionales. Si al mundo profesional se le acusa de ineficacia y deshonestidad, a los centros
de formación de profesionales se les
acusa de no saber enseñar las nociones elementales de una práctica
eficaz y ética.
La universidad, como toda institución está en proceso de
cambio y adaptación a la realidad social, como relata Casanova (2004). Desde finales del Siglo XX los sistemas de
educación superior en numerosos países afrontan una
notable redefinición. En tal período, distintos indicadores
cuantitativos y cualitativos se han visto modificados dando un nuevo perfil a las instituciones que conforman tal
nivel educativo. Altbach (1999) comenta algunos factores
críticos como el acceso de estudiantes, la formación de los
académicos y la producción del conocimiento científico;
así como el gobierno académico y la administración profesional, entre otros, quienes han sufrido importantes cambios, que dan forma a una nueva etapa en el ámbito de la
así como el gobierno académico y la administración profe-
sional, entre otros, quienes han sufrido importantes cambios, que dan forma a una nueva etapa en el ámbito de la
Los procesos de transformación han alcanzado la esencia
misma de las instituciones universitarias y estas han sido
objeto de una serie de cuestionamientos estructurales a
cerca de sus fines y del cumplimiento de sus responsabilidades.
Las universidades en calidad de instituciones sociales están sujetas a su era y en esta época de supercomplejidad
(Barnett, 2002). Representan una meta-institución que debería generar una capacidad inherente para preguntarse
sobre sí, para criticar su propio carácter institucional y para
aprender de sí misma (Casanova, 2004). Es decir, una institución que se adapta y pervive manteniendo sus funciones
primordiales. Martínez (2006) recuerda cómo estos organismos han sido desde sus orígenes, los encargados de formar profesionales y especialistas en diversas áreas del conocimiento y hoy, deberían estar a cargo de la formación
de auténticos ciudadanos, responsables y comprometidos
éticamente con la realidad social que les rodea (Morín,
2000- 2001; Martínez, 1998- 2001; Cortina, 1995- 1997).
En definitiva, como señala De la Calle, García Ramos y Giménez (2007) citando a Mendoza (1990: 87) quien refiere
que la sociedad:
…en la Universidad deposita la responsabilidad de formar al más alto
nivel a las futuras generaciones, de
realizar la investigación necesaria y
crear y difundir la cultura, todo ello
bajo el supuesto de que se debe a la
sociedad y se debe contribuir a la satisfacción de las necesidades sociales
y al proceso de desarrollo del país.
Vallaeys, De la Cruz y Sasio (2009) comentan cómo lo que
está ocurriendo en torno al movimiento de RSU no se limita a constatar un simple cambio de escenario al que cabe
aplicar medidas generales y rígidas para gestionar la responsabilidad. Resaltan que en el plano internacional, hay
una creciente preocupación porque la educación universitaria asuma entre sus objetivos, formar a ciudadanos
responsables de los problemas de su sociedad (Esteban,
caben políticas de
planificación, en
concreto Bolívar
(2005) explica que
el proyecto Tuning6
por distinguir en
aplicados en universidades europeas y
de América latina, una
serie de competencias
titulación, competencias genéricas, comunes o transversales, que
pueden ser transferibles a múltiples funciones o tareas, subdivididas en
‘instrumentales’ (cognitivas, metodológicas, tecnológicas
y lingüísticas), ‘interpersonales’ (capacidades individuales
y destrezas sociales) y ‘sistémicas’ (conjuntar partes de un
todo). Dentro de las competencias interpersonales, el proyecto ha situado el denominado ‘compromiso ético’, que
se refiere al conjunto de conocimientos, modos de actuar
y actitudes propias de una persona moralmente desarrollada, que da un sentido social a su ejercicio profesional,
donde conlleva, según Bolívar (2003), al compromiso con
determinados valores sociales que buscan el bien de sus
En este orden Colby, Ehrlich, Beaumont & Stephens (2003;
en Bolívar, 2005), refieren que:
“si las personas que van a graduarse
en las universidades están llamados
a ser una fuerza positiva en el mundo, necesitan no solo poseer conocimientos y capacidades intelectuales,
sino también verse a sí mismos como
miembros de una comunidad, como
individuos con una responsabilidad
para contribuir a sus comunidades.
Deben ser capaces de actuar para el
bien común y hacerlo efectivamente.”
Desde una perspectiva supra-institucional, definir la responsabilidad social universitaria sobrelleva entrar a valorar la
función de la universidad en cuanto a la sociedad que le da
sentido, así como también a nivel interno su dimensión como
institución. En la declaración de la Unesco7 (1998), refiriendo
sobre su función social se especificó que debe reforzar sus
funciones de servicio a la sociedad y más concretamente, las
actividades orientadas a la erradicación de la pobreza, la intolerancia, la violencia, el analfabetismo, el hambre, el deterioro
del medio ambiente y en oposición a las enfermedades, principalmente a través de un enfoque inter y transdisciplinar, a
fin de analizar los problemas y las cuestiones planteadas.
6- http://unideusto.org/tuning/ (última revisión 19/02/2010)
7- http://www.unesco.org/education/educprog/wche/declaration_spa.htm
1.2. Las variables psicológicas de la
Al abordar la importancia de la RSU en el ámbito de la gestión, es necesario conocer cuáles son las variables psicológicas inherentes a la conducta de la persona, pues desde la
responsabilidad individual se da lugar a la responsabilidad
social. Con base en ello, se postula mediante este trabajo
que debieran recibir atención en lo referente al estudio de la
RSU, los elementos sobre los cuales la educación universitaria debe tener efecto, con el propósito de saber cómo desde
la universidad puede facilitar un aprendizaje adaptado a los
requisitos del nuevo contexto.
Una de las aportaciones importantes es que
la formación superior incida en promover comportamientos socialmente
responsables en estudiantes, y
por ello, al igual que se evalúa la adquisición de conocimientos se pueda
investigar qué aspectos
de la persona median
en las conductas que
realiza, cuál es el propósito que tiene y los
procesos subyacentes
a la interacción social y
Citando el proyecto ‘UC
Valoras’ de la Universidad
Católica de Chile, Mena,
Romagnoli y Valdés (2009),
analizan por qué es importante educar lo social, afectivo y ético, respondiendo con base en cuatro supuestos: la necesidad de preparar
al alumnado para el ejercicio de ciudadanía;
la inserción laboral; el desarrollo integral desde una
perspectiva de salud psicológica y la mejora en el aprendizaje y rendimiento académico. Mena sostiene que mejorar la
convivencia requiere no solo de organización y el establecimiento de acuerdos, sino también formar en las habilidades
socio-afectivas y éticas que ayuden a comportarse dentro de
ese marco de convivencia, desde una base de desarrollo de
la responsabilidad y la ética, como componentes indispensables en la salud y productividad.
De interés para el estudio de la responsabilidad social desde la psicología, otras aportaciones que incluye Mena (2008)
refiere el proyecto DeSeCo de la Oecd (2005) y al informe
Scans (2000) que realizó el Departamento de Trabajo de
EEUU identificando habilidades que requerirían las personas
para hacer frente a las exigencias laborales. En el primero, se
clasificaron las competencias clave que debiera desarrollar
la educación en tres grandes categorías interrelacionadas
siendo la primera el diálogo y en segundo lugar, la
interconectividad e interdependencia como
requisito para que los individuos desarrollen la habilidad de involucrarse con
otras proveniencias, interactuando
en grupos heterogéneos y por último; como los individuos deben
la gestión de sus vidas, situar
su experiencia en el contexto social más amplio y actuar
autónomamente. En el segundo de las 16 competencias
indicadas como importantes
a desarrollar, ocho involucran
habilidades sociales, afectivas
y éticas: capacidad de escucha,
toma de decisiones, resolución
de problemas, responsabilidad
personal, autoestima, sociabilidad,
auto-regulación / auto-conducción y
honestidad / integridad.
Las competencias propuestas implican lograr el
desarrollo personal y la participación social, subyaciendo
a estas un marco de reflexión meta-cognitiva, creativa y crítica
sobre el pensamiento y la acción, teniendo en consideración
cómo las personas construyen desde su experiencia interpersonal, afectiva y moral. De esta propuesta, se desprende para
Mena (2008) la necesidad de fomentar el desarrollo de competencias sociales, afectivas y éticas, entendiéndolas como
parte de los logros imprescindibles de la educación formal
Martí Vilar (2008) apuntaba que en el contexto actual se produce una situación de revolución tecnológica e informacional, lo cual da lugar a nuevos movimientos sociales, entre
los que estaría la responsabilidad social. Asimismo, señala el
autor que las contribuciones teóricas y empíricas realizadas
desde la psicología moral y la pro-socialidad deben tenerse
en cuenta, para de esta manera, dar a conocer su aportación
a las necesidades humanas desde una educación en ciudadanía activa y responsable. Para ello, mediante un aprendizaje ético se deben tener en cuenta los factores cognitivos,
afectivos, situacionales y motivacionales, ya que la educación
formal e informal es fuente de aprendizaje vivencial de conceptos y normas pro-sociales. Apunta que los criterios para
el aprendizaje ético son la autonomía, el diálogo y el respeto
a uno mismo y al bien común (medioambiente y contexto).
Este supone una acción sobre las áreas cognitivo-racional
(vinculada al grado de desarrollo moral, toma de decisiones
y el juicio moral); afectivo-emocional (vinculada a las creencias y experiencias socio morales y la sensibilidad moral) y
volitivo-conductual enlazada al grado de esfuerzo, la regulación de la conducta y la acción moral (Martí Vilar, 2008).
Potenciar el uso de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación en las investigaciones inter-universitarias, fomentando su empleo en docentes y estudiantes.
• Promoción de uso de las TIC en investigación, en el espacio de conocimiento iberoamericano.
• Estudio de las variables que fomentan ser socialmente
responsable en estudiantes de universidad.
Se presenta en este apartado la población participante, el
procedimiento de uso de las NTIC en investigación iberoamericana y los instrumentos seleccionados.
La población objeto de estudio proviene de la participación de universidades del contexto español y latinoamericano, obedeciendo a la intencionalidad de estudiar a
nivel iberoamericano la incidencia de la denominada
responsabilidad social de las universidades en la formación, correspondiendo con lo expresado en el ‘IV Foro
Iberoamericano de Responsables de Educación, Ciencia
e Innovación’, (Ciudad de México, 2010) y en el ‘II Encuentro de Rectores’, organizado por Universia bajo el lema:
‘por un espacio iberoamericano de conocimiento socialmente responsable’.
Con base en estas dinámicas en la educación superior, se
estimó que la población analizada estuviera conformada por el alumnado de universidades iberoamericanas.
Finalmente, participaron instituciones de cuatro países:
España, Chile, Colombia y Perú. La muestra de estudiantes participantes fue de conveniencia, dado que para
la selección muestral se acudió a docentes o grupos de
investigación de las diferentes universidades colaboradoras, solicitando la inclusión de su alumnado en un estudio que involucra tanto a universidades públicas (6),
como privadas (5). La participación fue decidida por docentes o grupos de investigación en cada universidad en
función a su interés en el estudio.
La idoneidad de selección muestral por este procedimiento es producto del momento actual, donde el estudio de la Responsabilidad Social Universitaria se encuen-
tra en una fase primaria en el ámbito iberoamericano,
en la que se percibe su interés, pero no es adoptada aún
como fundamental por los rectorados y está en función
de las disposiciones del profesorado a participar. La posibilidad de que el resultado de los análisis de la muestra
participante pueda aportar información que generalice
a otras muestras de estudiantes de universidades, bien
en los propios países u otros, queda sujeta a la continuidad del estudio, que sigue su curso por acuerdo interuniversitario y al que se unen otras instituciones con mayor compromiso en investigar sobre el planteamiento
de la presente investigación.
3.2. Procedimiento de configuración
de TIC para el desarrollo de la investigación
El siguiente estudio se enmarca en un proyecto interuniversitario a nivel iberoamericano, cuyo planteamiento y coordinación fue realizado por el grupo de investigación ‘Pensamiento e Interacción Social’, adscrito al
departamento de Psicología Básica de Universidad de
Valencia, y con la participación de grupos de investigación de universidades de la región con interés en la RSU.
Señalar la importancia del uso de medios de comunicación mediados por las TIC- tales como correo electrónico,
video-conferencia y chat a fin de establecer los acuerdos
relativos al planteamiento de la investigación.
Al ser esta un estudio entre universidades de España,
Chile, Colombia y Perú, se hizo necesaria la adecuación
de un medio común para administrar los instrumentos
seleccionados al alumnado, a modo que el procedimiento de recogida de datos fuera igual en los diferentes centros. Para ello, se contó con el apoyo del servicio técnico
del Aula Virtual de la Universidad de Valencia8, quienes
contribuyeron en la instalación de los cuatro instrumentos y el cuestionario de información socio-demográfica.
Para fomentar la participación de estudiantes del proce-
so, se habilitó un foro y un mail de contacto.
La organización y administración de cuestionarios es un
proceso que se coordinó con los grupos de investigación de cada institución participante; de esta manera, el
trabajo de adecuación del aula virtual fue llevado a cabo
por el equipo de la Universidad de Valencia y el procedimiento de recolección de datos estuvo consensuado
con las personas coordinadoras en cada una de las universidades.
Una vez instalado el sistema de recopilación de datos,
se procedió a realizar varios ensayos entre el personal
investigador para verificar la accesibilidad del aula y
comprensión de la prueba por parte de estudiantes, así
como la correcta inclusión de los instrumentos en el aula
virtual. Ello, proporcionó valiosa información con base
en comentarios de los diferentes equipos de investigación participantes, desde matizaciones sobre un lenguaje castellano claro y comprensible en los diferentes
países, así como en el formato de instrucciones que se
facilitaron al alumnado, previo a realizar la prueba.
En relación al acceso para la complementación, se hizo
de forma que garantizara el anonimato del estudiantado
que participara en la investigación. Cuando acceden al
aula virtual desde el enlace que se les proporciona, se
genera un registro numérico y desde esta identidad se
computan los datos que va señalando en cada uno de
De acuerdo a la discusión entre equipos sobre la presentación del estudio, se procedió al establecimiento de un
protocolo de presentación a estudiantes de cada universidad, informando sobre la investigación y el carácter de
participación recomendada, pero voluntaria. Al alumnado se les presentó una Web9 como punto de partida
fuera cual fuera su universidad, en el enlace facilitado
se indicaba el procedimiento de cómo acceder a la web
del estudio, así como un correo electrónico para realizar
cualquier consulta, comentar incidencias y el acceso al
8- Http://aulavirtual.uv.es
foro, para que tras la complementación de los cuestionarios se reportara la opinión sobre los instrumentos, profundizar en el objetivo de la investigación y socializar la
opinión del porqué investigar la responsabilidad social
de las universidades desde una perspectiva de reflexión
sobre valores, empatía y comportamientos.
El consenso relativo al procedimiento de aplicación se
realizó con los responsables de las cuatro universidades,
donde posteriormente se efectuó una prueba piloto entre el 1 de mayo y el 30 de junio de 2010 en los alumnos
Valencia y la Universidad del Magdalena, Colombia. Tras
verificar el correcto
de la plataforma y
realizar correcciones sobre el uso de
se procedió a concertar las fechas
participantes, durante septiembre
y octubre de 2010;
plazo en el cual, los
centros académicos fueron informados, accedieron al aula virtual
y completaron los
3.3. Descripción de
La selección de instrumentos para la investigación se
ha realizado de acuerdo al marco teórico y su elección
se fundamenta con base en las investigaciones previas
realizadas sobre los constructos a medir, atendiendo
el uso en diferentes países al ser la muestra, población
universitaria de instituciones radicadas en España, Chile,
De los cuatro instrumentos seleccionados para la investigación, tres de ellos han sido aplicados en estudios
desarrollados en diferentes naciones: el Cuestionario de
Valores de Schwartz (Schwartz, 1992, 2006) cuyo autor
centró su interés en probar la trans-culturalidad de su
modelo de valores, fue aplicado
en muestras de 74 países, en diversas poblaciones y adaptado a
diferentes lenguas. El Índice de
Reactividad Interpersonal (Davis,
1980) fue ampliamente utilizado
en muestras de países europeos,
anglosajones y latinoamericanos
(Mestre, Frías, Samper; 2004). El
Cuestionario de Atributos Personales, (PAQ; Spence y Helmreich,
1978) para medir el rol de género
y el Cuestionario de Auto-atribución de Comportamientos Socialmente Responsables ha sido aplicado en diversas universidades
de Chile (Navarro, Boero, Jiménez,
Tapia, Hollander, Escobar, Baeza y
Espina, 2010).
Seguidamente se presenta la selección de los instrumentos:
1. Cuestionario socio-demográfico.
País, universidad, sexo, edad, titulación, curso, vo- luntariado, situación socio-económica, situación socio-familiar, creencia religiosa.
9- http://www.Universidades-responsables.org/investigarsu.html
2. Cuestionario de atribución de conductas socialmente responsables (CACSR; Davidovich, Espina, Navarro y
Salazar, 2005).
3. El Cuestionario de Valores de Schwartz (SVS;
Schwartz, 1992, 2005)
4. Interpersonal Reactivity Index (IRI, Davis, 1980; adaptación española por Mestre, Frías y Samper; 2004).
5. Personal Attributes Questionnaire (Spencer et al.,
Se presentan dos resultados del estudio.
Por una parte, el relativo al análisis de
variables psicológicas a contemplar en
cómo las universidades promueven la
responsabilidad social en estudiantes,
señalando la relación entre valores, empatía y comportamientos socialmente
Por otra, los resultados de analizar el uso
de las NTIC en las investigaciones a nivel
iberoamericano, promoviendo mejores
aplicaciones y señalando las principales dificultades y beneficios observados.
4.1. Resultados en relación al
estudio de variables de responsabilidad social en estudiantes de
La influencia del modelo de valores humanos de
Schwartz (1992, 2006) incide en la escala de Frecuencia
del Cuestionario de Auto-atribución de Comportamientos Socialmente Responsables, en los dominios de con-
formidad, tradición y benevolencia, por lo que serían
estudiantes con mayor tendencia a la auto-atribución
a realizar comportamientos socialmente responsables.
En cuanto a la auto-atribución de intención en los comportamientos socialmente responsables, los dominios
de valor a considerar son el hedonismo, la tradición y el
universalismo, siendo estos dos últimos motivantes a ser
responsable, mientras el valor de hedonismo va en sentido contrario, porque limita la responsabilidad hacia la
sociedad. Los valores encontrados inciden en un perfil
de estudiante de valores conservadores, que es influenciable por
el entorno social y por ello,
si este es propicio a ser
socialmente responsable, se daría la
conducta, pero
poco responsables, se inhibiría.
a las variables de empatía y cómo
la auto-atribución de comportamientos socialmente responsables,
se encuentra que la
sub-escala cognitiva ‘toma
de perspectiva’ en relación a las
situaciones percibidas, corresponden a una mayor frecuencia e intencionalidad hacia ser
socialmente responsable. Por otra parte, la sub-escala de
empatía emocional ‘malestar personal’, apunta a bajas
puntuaciones en sentirse mal; mientras que atendiendo
a la intención del comportamiento puntuaciones bajas
en la sub-escala cognitiva de ‘fantasía’ repercuten en una
orientación mayor hacia el beneficio común.
Los resultados de analizar las relaciones conjuntas de valores y empatía sobre las dos escalas del Cacsr, señalan
que la relación de los dominios de valor junto con las
sub-escalas de empatía con la frecuencia de comportamientos socialmente responsables, muestra la influencia
que ejercen los dominios de los valores benevolencia,
conformidad y mayormente tradición; junto a la sub-escala de empatía ‘toma de perspectiva’. En conjunto, son
las variables estudiadas que se afianzan en estudiantes
que ejercen comportamientos de responsabilidad hacia
la sociedad. Por contra, la sub-escala de empatía ‘malestar personal’ tendría el efecto contrario, dificultando ser
socialmente responsables. En referencia a la intencionalidad de los comportamientos, los valores ‘tradición’ y
‘universalismo’, conllevarían a buscar el beneficio mutuo
siendo favorecidos por la ‘toma de perspectiva’, mientras
que la sub-escala ‘Fantasía’ sería contraproducente.
requiriendo asesorías y capacitaciones sobre diversas
La investigación requirió adecuar el aula virtual de la
Universidad de Valencia para generar la introducción de
distintos instrumentos y luego acceder a la base de datos para el posterior análisis, cuando no está diseñada
El principal resultado es señalar que aún es complejo
abordar investigaciones virtuales mediante el uso de
plataformas online, no tanto por no disponer de recursos, sino por ser un espacio poco abordado en el campo
4.2. Resultados en relación al uso de
NTIC para investigaciones
La investigación presentada supone un reto a nivel socio-tecnológico por varios factores: en primer lugar, se
trata de un estudio no financiado por lo cual, la dedicación del personal investigador fue voluntaria y basada
en el interés de la responsabilidad social. En segundo lugar, supuso la participación en red de 12 universidades
en un primer momento y hasta 18 en una segunda fase,
contabilizando participantes de: Colombia, Chile, España, México, Perú y Uruguay. Ello implicó el despliegue
de toda una serie de recursos gratuitos o bien, de bajo
costo para las entidades participantes.
Atendiendo al total de participantes, se contabilizó la
participación de 1248 estudiantes, coordinados por 18
responsables de cada universidad con quienes desde la
coordinación de la investigación, se estableció contacto y canales de seguimiento. En la mayoría de los casos,
el uso de herramientas tecnológicas era a nivel usuario,
Las principales conclusiones sobre el uso de plataformas online y medios de comunicación digital a través
de la investigación llevada a cabo a cerca de la responsabilidad social universitaria, señalan la importancia
de incluir en la formación universitaria prácticas de trabajo colaborativo con estudiantes de diferentes
facultades y universidades. En ese sentido, se hace necesario que el desarrollo de competencias tecnológicas se involucren plenamente en la propia formación, vinculando prácticas habituales de grupos a
programas entre universidades de diferentes regiones o países, permitiendo que posteriormente en la
práctica laboral sean adquiridas.
En cuanto al estudio presentado, demuestra que si bien es viable desarrollar investigaciones a gran escala,
(como esta realizada en cuatro países), sí requiere un esfuerzo entre personal de investigación para facilitar el intercambio y enriquecimiento personal a través de la interacción. Pese a ello, la dinámica de dicho
análisis tuvo un marcado carácter unidireccional, desde la coordinación a cada institución participante,
sin llegar a constituir un verdadero núcleo de colaboración en red y con la fuerte tendencia a responder a
una demanda sin ser por sí mismo el proceso fuente de generar mayores aportes.
En definitiva, con los medios actuales es posible avanzar en la configuración de un espacio iberoamericano de conocimientos, guiando investigaciones entre diferentes países que contribuyan a un modelo
socialmente responsable de desarrollo científico.
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La e-competencia en los escenarios de ense帽anza en adultos promovidos por la Agencia Colombiana para la Reintegraci贸n (ACR) en Colombia
M贸nica Borjas
1.	La educación de adultos
de problemas, que forman parte de la educación para la vida
y el trabajo (Gutiérrez- Vásquez, 2007).
La educación para adultos es relativamente reciente desde el
punto de vista formal (Martínez, 2006), dado que fue hasta
mediados del siglo XX cuando los Estados se preocuparon
de manera organizada por ofrecer a personas en extra-edad
programas a través de los cuales se les facilitara aprender a
leer, escribir, continuar o concluir un grado académico básico. Desde sus inicios, el principal objetivo ha estado centrado
en una formación orientada al desarrollo integral del ser humano para posibilitar su participación en el desarrollo socioeconómico y cultural de la comunidad (Unesco, 1976)
En este mismo sentido, el Ministerio de Educación Nacional
de Colombia (MEN) a través de la Ley General de Educación,
Ley 115 de 1994, en su artículo 50 reconoce la educación
de adultos como una estrategia esencial para contribuir al
mejoramiento de las condiciones de vida de las personas,
aportando experiencias formativas para la consolidación del
desarrollo personal y comunitario. En esta misma línea, el decreto 3011 de 1997, en su artículo 3º señala como principios
básicos de la educación de adultos: el desarrollo humano
integral, teniendo en cuenta al estudiante como alguien en
permanente desarrollo; el principio de pertinencia que reconoce al adulto como un individuo que posee conocimientos, saberes, habilidades, destrezas, valores; el principio de
flexibilidad, que exige a las instituciones educativas ofrecer
una dinámica administrativa y académica la cual favorezca
y tenga en cuenta el desarrollo integral dentro de un contexto cultural, social y laboral; y el principio de participación
que reconoce el valor del desarrollo de la autonomía y la responsabilidad ciudadana (individual) al momento de tomar
decisiones. Coherente con lo anterior, las instituciones educativas, en su modalidad de educación de adultos tienen la
responsabilidad de contribuir a disminuir el rezago educativo de una región, favoreciendo la inserción de este grupo en
la vida laboral y comunitaria aportando a la dignificación de
Actualmente, según los datos que ofrece la Unesco (2009),
unos 793 millones de adultos en el mundo -más del 60%
corresponden a mujeres– no poseen habilidades básicas de
lectura y escritura. En este renglón se incluyen 127 millones
de personas, entre 15 y 24 años que no podrán aportar a largo plazo al desarrollo económico y social de sus familias y
comunidades. En América Latina y el Caribe son casi 39 millones de adultos que carecen de las competencias en lectura
y escritura. En esta región se estima que aproximadamente
unos 110 millones de jóvenes no logran finalizar sus estudios
primarios por lo que tendrán mayor dificultad para participar de manera proactiva en la vida y en las decisiones de sus
comunidades. Lo anterior, pone en riesgo el cumplimiento
para el 2015, los objetivos de Unesco contemplados en ‘La
Educación para Todos’, relacionados con el aprendizaje de los
jóvenes. No obstante, ante este panorama hay que señalar
que desde cada uno de los países regularmente se realizan
campañas dedicadas a atender a la población que está en las
circunstancias señaladas. Estas buscan regular el rezago educativo y tienen como finalidad que la educación sea un factor
de inclusión social, en ese sentido, la educación para adultos
aparece como un mecanismo de justicia social.
La declaración de la V Conferencia Internacional sobre Educación de Adultos, celebrada en Hamburgo, Alemania, en el
año 1997 confirma la importancia de la formación en esta
etapa de desarrollo del ser humano. Se trata de atender al
adulto en el progreso de competencias como la comunicación, el pensamiento crítico, la participación y la resolución
Esta debe ser integral al atender seis ámbitos fundamentales que interactúan y confluyen simultáneamente: emocional, social cognitiva, estética, corporal y espiritual. Desde tal visión, se visualiza al adulto como
un actor capacitado para que aprenda a aprender y
aprenderse; que se adueñe del mundo y de sí mismo.
Actualmente, en Colombia la educación de adultos se ofrece a través de Ciclos Lectivos Especiales Integrados (CLEI),
en jornadas que pueden ser diurna o nocturna, sabatina o
dominical, en modalidad presencial o semipresencial, abierta o a distancia. Cada uno de estos ciclos debe responder
a objetivos claros y oportunos dinamizados por metodo-
logías activas y pertinentes. La educación de adultos dará
prioridad a formas de enseñanza que tengan en cuenta las
realidades, experiencias y expectativas del adulto en formación, quien se encuentra motivado, especialmente, por
la contextualización y aplicación del conocimiento (Gajardo, 1983). De ahí, se debe prescindir de modelos tradicionales de enseñanza: verticales, autoritarios y repetitivos.
Definir currículo resulta una tarea compleja. Los conceptos
que existen sobre esta categoría educativa varían según los
enfoques de origen, las cuales se derivan de la filosofía, paradigma o una ideología del que diseña y planifica el currículo. Dichos paradigmas curriculares revelan intenciones alrededor del tipo de hombre, de ciudadano, de profesional,
de joven, de niño y de niña que se quiera formar, develando
intenciones o intereses manifestados en ciertos énfasis (objetivos, contenidos, competencias, experiencias, entre otros).
Es así como encontramos explicaciones al currículo desde
enfoques técnicos, prácticos o socio-críticos (Grundy, 1998).
Desde el enfoque técnico, el currículo parte del énfasis en
los resultados, donde los objetivos y los contenidos ocupan un lugar de importancia. Este se asocia a la perspectiva
tradicional (Posner, 2000) que presenta al currículo como la
vía para la transmisión de la herencia cultural. En este sentido, se le confiere importancia al aprendizaje de contenidos
que se han seleccionado por su carácter transcendental en
la historia. Se asocia también a la perspectiva conductista o
tecnológica, en la que el currículo, planificación, ejecución y
evaluación están direccionados de acuerdo a lo que dicten
los objetivos, que a su vez orientan y controlan el proceso
Otra de las perspectivas que se aproxima al enfoque técnico
es la academicista, donde el currículo gira alrededor de los
contenidos que se organizan a manera de disciplinas o asignaturas (Gimeno, 1992; Posner, 2005 y Pérez, 1996). Algunos
curriculares más
representativos de este
enfoque son
por Tyler y Taba
(1974) y Johnson
apuntan en señalar:
¿qué objetivos debe
cumplir la educación?, ¿qué objetivos
debe cumplir el estudiante?
Desde el enfoque práctico se presenta la visión de
un currículo centrado en los
procesos formativos, destacando en el centro, no los objetivos o los contenidos, sino al
estudiante mismo, sus intereses
y sus necesidades formativas. Este
se corresponde con la perspectiva
naturalista o
experiencial como lo llamara Posner (2005). En él, se entiende la educación como aquel proceso que tiene como meta
el desarrollo integral de la persona, para esto, se organizan
experiencias que exploren potencialidades, fortalezcan capacidades y desarrollen la mente del individuo. Desde este
enfoque, se piensa en las experiencias que se le presentarán
al estudiante para contribuir a su desarrollo pleno e integral
desde el aprender a aprender. En el enfoque práctico del currículo se destacan representantes como Coll (1986); Clark y
Peterson (1989); Stenhouse (1998) y Gimeno y Pérez (2005).
Aquí la pregunta central es: ¿cómo organizar el currículo de
tal forma que contribuya al desarrollo de habilidades del pensamiento y le permita al docente comprender cómo aprende
el estudiante para apoyarlo en su proceso formativo?
Más allá de lo anterior, cuando las acciones educativas y pedagógicas se realizan teniendo como ideal la formación de
un ser humano crítico, autónomo y que sea capaz de tomar
decisiones documentadas teniendo como principio regulador la justicia y el bienestar social, se habla de un currículo
emancipador o socio-crítico. En este sentido, el currículo nace
y se articula desde y con la realidad que circunda al individuo,
pues la formación, desde el escenario educativo, motivará y
guiará al alumno a cuestionarse sobre ella, a interpretarla y a
hacer sentir su voz para dar a conocer las posibles acciones
que lo lleven a trasformase y transformar su entorno. El principal referente de esta perspectiva curricular es Paulo Freire
(1970), quien se enfrenta a una educación bancaria apuntándole a una educación transformadora.
La educación de adultos exige un currículo, visto desde enfoques prácticos y si fuera posible, emancipador. Se requiere de
currículos contextualizados que partan de la dialéctica de la
necesidad social e individual, diseñados sobre la base de dos
elementos: los sujetos participantes (educandos y docentes)
y las realidades, tanto de la estructura curricular como de la
social (Ferrández, 1989 y 2002). Lo anterior, es coherente con
un currículo holístico orientado a desarrollar en los estudiantes su capacidad para aprender/enseñar, transformar y crear.
Esta área (educación para adultos) exige entonces de procesos de enseñanza–aprendizaje trans-disciplinarios, donde el
adulto interprete su realidad, aprenda y se comunique con
ella, para luego actuar conscientemente sobre esta, modificándola en beneficio no solo personal, sino de su entorno
Se requiere de una educación de adultos contextualizada,
coherente con la política social, cultural, de empleo, con la
política de innovación y con otras políticas que afecten a los
jóvenes y adultos (Monclús Estella, Sabán, 2008). De ahí, la
importancia del diseño y gestión de currículos basados en el
desarrollo de competencias básicas que permitan formarse y
actualizarse mediante el aprendizaje permanente, integrando todos los tipos de aprendizaje: el formal, el no formal y el
informal (De Arriba, 2007).
Un currículo con estas características requiere un educador
con competencias generales relacionadas con el diseño y utilización de recursos, medios y materiales para la promoción
de propuestas socioeducativas. Y muy especialmente con
competencias para el diseño de experiencias contextualizadas desde una visión integral, que aseguren la participación
del adulto desde estrategias que promuevan la comunicación, la resolución de conflictos, la autoestima, la autonomía
y el liderazgo (Campero y Valenzuela, 2007).
En Colombia, una de las poblaciones que demanda la educación de adultos la constituyen los hombres y mujeres que
han abandonado los grupos armados ilegales. En este sentido, la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR) y el
Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado (PAHD)
del Ministerio de Defensa Nacional ofrecen a los que así lo
desean, la oportunidad de
convertirse en una persona independiente y útil
La ARC se creó bajo
el decreto número 4138 de 2011.
esta agencia, se
encuentran: la
atención psicosocial, la salud,
de ingresos, la
trabajo y la educación. Con relación
a este último punto,
el organismo gestiona
cupos con el Ministerio
de Educación para la alfabetización o para cursar los
niveles de básica primaria y básica
secundaria dependiendo de lo que el
reintegrado requiera. Lo anterior, se expresa en
los planes estratégicos de dicha agencia, donde en uno de
los apartados centrales se puntualiza en la gestión de la prestación del beneficio de educación académica a los desmovilizados en proceso de reintegración (ACR, 2012).
A las instituciones educativas en las que se inscriben las personas en proceso de reintegración, les corresponde ofrecer
un currículo que sin ser exclusivo para esta población, atienda sus necesidades en cuanto a su formación integral y al desarrollo de competencias básicas y genéricas. Es aquí cuando
la educación responde a una necesidad social que le ofrezca
al estudiante adulto, elementos para que el individuo pueda
tomar la rienda de su proyecto de vida, aportando al bienestar social.
3. El docente como actor
promotor de e-competencias
A día de hoy, son aún profundas las desigualdades al momento de analizar el marco de desarrollo de las TIC en los
escenarios de enseñanza en América Latina (Coca, 2009;
Sunkel, 2007). Existe un amplio camino por recorrer en la tarea que tienen los docentes al momento de promover las ecompetencias en el aula, relacionadas con el liderazgo para
el cambio, el cosmopolitismo, la innovación, la adaptación al
cambio y las habilidades mediáticas. Asimismo, todavía existen falencias en el desarrollo de competencias vinculadas
con la aplicación de herramientas, de crítica, de autocrítica y
de reflexión frente al desempeño de una tarea concreta, con
la capacidad de aplicación de procedimientos y técnicas en
problemas específicos, gestión de la información, de proyectos, entre otras (Alles, 2009).
Pensar las TIC digitales como recursos para el desarrollo de
las competencias y el aprendizaje significativo, resulta diferente al planteamiento de estas como escenario de aprendizaje. Por tanto, se hace cada vez más preciso el fomento de
un conjunto de características que fortalezcan el aprendizaje
relacionado con lo digital, tales como: el uso autónomo del
tiempo y el espacio; la flexibilidad en el proceso de aprendizaje; el aumento de la diversidad de canales de acceso a la
información; la interacción multi-localizada con otros agentes sociales; y la relación constituida entre el docente y los
Por ello, es necesario ubicarse en un momento en el que las
competencias y los roles alrededor del aula están experimentando un conjunto de transformaciones, que requieren de
una profunda reflexión y sobre todo, aceptación y aplicación
por parte de quienes ejercen la labor docente en los escenarios de enseñanza.
El contexto tecnológico y la apertura de nuevos escenarios
digitales de comunicación y acceso al conocimiento está
trayendo consigo que el docente no pueda limitarse solo a
proporcionar las clásicas estrategias de seguimiento y apoyo al aprendizaje del estudiante, sino que deba basarse en
el fomento y promoción de mecanismos más sistemáticos y
continuados al momento de llevar a cabo dicha labor, con el
fin de promover mayor autonomía de estos en los procesos
de enseñanza-aprendizaje (Coll, Mauri y Onrubia, 2006, Said,
2010). Ello, desde el aprovechamiento de las TIC como mediaciones pedagógicas. Lo anterior, compromete al maestro
a ampliar el horizonte de estrategias interactivas que incluya,
por ejemplo, la gama de portafolios que suelen ofrecerse al
interior de los escenarios de enseñanza (enfocados mayoritariamente al seguimiento y evaluación de los aprendizajes),
en los que se compilen los mejores trabajos elaborados a
partir de la sinergia creada entre el docente y sus estudiantes.
La cultura de la hipertextualidad o integración de contenidos
enlazados, así como el fomento del empleo de estas en la promoción de escenarios colaborativos virtuales interactivos y de
nuevas dinámicas de enseñanza, más apegadas a la imagen
del entrenador; pudiesen abonar el terreno para la promoción
de un contexto pedagógico a nivel general, que contribuya a
la promoción de mecanismos para el desarrollo integral de los
estudiantes, en nuestro caso de interés, los adultos. Esta dinámica de promoción por la autonomía, flexibilidad e interrelación entre compañeros de estudio y el educador permitirá
que ellos se capaciten para el oportuno reconocimiento de la
información y en la exposición del conocimiento. Pero, sobre
todo permitiría el fomento de un conjunto de competencias
tanto en profesores como en alumnos, que contribuirían al
aumento de los procedimientos de comprensión de las acciones sociales en las que se desenvuelven estos últimos, en
contextos internos y externos a la clase (Dale, 1954; Molenda,
2003; San José University, 2004).
Monclús y Sabán (2008) afirman que la educación de adultos se inserta en la concepción de una educación a lo largo
de toda la vida, donde son necesarias ciertas cualificaciones,
como las relacionadas con la informática y las TIC. Lo que requiere una concepción diferente tanto del currículo como en
las dinámicas del aula, que ofrece y aplica el docente dejando
de lado los modos tradicionales de enseñar.
Según la Unesco (ConfiteA, 1999), el educador de adultos que
tome la decisión de incorporar las TIC en la dinámica de sus
clases debe privilegiar la selección de los recursos tecnológicos aplicados para la diversidad y la integridad de la cultura
del alumno. Ello, sobre el principio en el que: lo importante es
que el adulto se vuelva partícipe de las TIC, utilizando los diversos escenarios virtuales (por ejemplo, de la infraestructura
cultural como pueden ser los museos, los medios de comunicación, los centros científicos, las bibliotecas) que enriquezcan su aprendizaje.
de apropiarse y aprovechar las potencialidades derivadas del
uso de las TIC para su desarrollo económico y social.
Teniendo en cuenta lo anterior, se hace necesario considerar
tres unidades operativas de análisis: los estudiantes en condición de reintegración, los docentes que los atienden y el
Proyecto Educativo Institucional (PEI) del centro académico
En ese orden de ideas, se define la población objeto de estudio como todas las Instituciones Educativas en Barranquilla,
que brindan servicios educativos para adultos en condición
de reintegración. De acuerdo a ello, 15 centros académicos
cumplen con esta condición, tal como se muestra en la siguiente tabla:
El Ministerio de Educación de Colombia (MEN) desde 2007 ha
resaltado la importancia de la inclusión de las herramientas
digitales como dinamizadoras de las prácticas pedagógicas
de los docentes y el aprendizaje de los estudiantes. De esta
manera, el MEN señala la necesidad de la actualización permanente de los maestros en cuanto al campo de las TIC “para
ser mejores profesionales en sus áreas de desempeño y ser
capaces de responder, en el campo personal y profesional, a
las exigencias del mundo actual” (MEN, 2008, p. 2), y de esta
forma, orientar a sus educandos en el conocimiento y análisis
crítico de su realidad.
El estudio expuesto en este trabajo se enmarcó en el enfoque cuantitativo de investigación y se define con un alcance
exploratorio-descriptivo, ya que se pretende obtener una caracterización de la población en condición de reintegración
en ambientes escolares en la ciudad de Barranquilla, Colombia. De acuerdo a ello, se tomó como base de estudio a los
estudiantes matriculados en esa ciudad y las posibilidades
que brindan las Instituciones Educativas a dicha población;
Cuadro N˚. 1 - Número total de estudiantes matriculados pertenecientes al programa de reintegración de
la Alta Consejería para la Reintegración (ACR) en Colombia
pertenecientes al programa de Reintegración
Colegio Distrital San Luis
Institución Educativa Distrital Calixto Álvarez
Colegio Comunitario Distrital Pablo Neruda
Colegio Comunitario Distrital Villa del Carmen
Institución Educativa Despertar del Sur
Institución Educativa Distrital Juan Acosta Solera
Institución Educativa Sonia Ahumada
Institución Educativa Barrio Simón Bolívar
Institución Educativa Distrital La Esmeralda
Institución Educativa Distrital de Formación
Institución Educativa San Salvador
análisis general centró su atención en tres aspectos básicos
del documento: el componente teleológico, el componente
pedagógico, y plan de estudios, y el gobierno escolar y otros
organismos de democratización. Adicionalmente, se evaluó
la inclusión de las TIC en el proyecto educativo de la IE en
torno a tres ejes: dirección institucional, liderazgo, estructura institucional y cultura institucional.
A partir del marco muestral y la localización de la población objetivo, el trabajo de campo se ejecutó en siete
Instituciones Educativas oficiales del Distrito de Barranquilla - de un total de 15 receptoras de población beneficiadas del programa de reintegración de la ACR - en
las cuales se realizaron siete jornadas de recolección
de información durante los meses de noviembre y
diciembre de 2009, abarcando no solo estudiantes,
sino también docentes, coordinadores y rectores.
El trabajo de campo para este estudio consistió
en la aplicación de los instrumentos diseñados y
validados por parte de los investigadores, previa
realización de una prueba piloto que permitió el
ajuste de instrumentos y procesos.
A partir del universo poblacional, se plantea un diseño Muestral por conglomerados ya
que esta técnica de muestreo es la más adecuada cuando
“los sujetos de la población a estudio están organizados en
pequeños grupos muy poco homogéneos. Es decir, cuando la
población la constituyen agrupaciones naturales como es el
caso de una escuela” (Ruiz, 2008: 81). Cada institución educativa se considera un conglomerado, donde se seleccionó una
muestra aleatoria con un nivel de confianza de 90% (α=0,1) y
un margen de error (e) de ±8% compuesto por un mínimo de
82 estudiantes y 65 docentes.
Por otra parte, se aplicó un análisis cualitativo de los PEIs
entregados por 11 de las 15 Instituciones Educativas seleccionadas para el desarrollo de este estudio. Para obtener información de las instituciones que no presentaron su PEI, se
realizó un grupo de discusión en el que participaron los rectores y coordinadores académicos de dichas instituciones. El
5.1. Caracterización de los estudiantes adultos matriculados desde la
ACR en Barranquilla
Del grupo de estudiantes considerados en este estudio, un 64% manifestó tener o estar por debajo de
los 30 años, mientras que un 27% se ubicó en el rango comprendido entre los 31 y 40 años, por lo cual se
deduce que, en general la población incluida en esta
investigación está conformada mayoritariamente por
En cuanto al contexto socioeconómico de los encuestados, un 94,8% de los estudiantes manifestó estar clasifi-
cado en el nivel 1 del Sisben10 (ver tabla 1), evidenciando un contexto de vulnerabilidad socioeconómica al interior de
* Fuente: Elaborado por los autores.
Dato: N=72
En lo que se refiere a la distribución en la muestra de los
estudiantes reintegrados participantes, la Tabla 1 ilustra
que en gran proporción son padres de familia. Un 62%
manifiestan tener de 1 a 3 hijos, un 20% informa tener de
4 a 6 hijos, mientras que un 17% no tiene hijos.
En cuanto al nivel de formación, se encontró que cerca
del 74% de los encuestados cursaba los ciclos de forma-
ción adulta equivalentes a la educación Básica Primaria
(Ciclos I, II y III), encontrándose el mayor número de estudiantes en ciclos I, que en términos generales equivale al
10- Es el Sistema de Información Colombiano que permite identificar a la población
pobre potencial beneficiaria de programas sociales. El Sisben es un instrumento de focalización individual que identifica los hogares, las familias o los individuos más pobres y
vulnerables; y los clasifica en niveles siendo el 1 el nivel más bajo según el puntaje obtenido (DNP, 2012). http://www.sisben.gov.co
grado de alfabetización. Por otra parte, se identifica una
mayor proporción de varones (80,6%) en comparación
a las mujeres, quienes representan solo el 20,4% siendo
gran parte de estas cónyuges o compañeras de varones
Teniendo en cuenta lo anterior, se pueden establecer los
rasgos generales del perfil sociodemográfico de los estudiantes reintegrados en Barranquilla. En este sentido
• Encontrarse en condición de vulnerabilidad económica (clasificarse en el Nivel 1 del Sisben).
• Con pareja o familia, bajo la modalidad de unión libre.
• Matriculados en ciclos de educación inicial básica.
• Jóvenes de 30 años, en su mayoría.
• Mayoritariamente de sexo masculino.
De la información presentada en la Tabla 2, se evidencia
que un alto porcentaje de alumnos no conoce la formación de sus maestros, cercano al 30%. Por otra parte, un
27% se muestra indiferente al conocimiento de esta característica.
A pesar de lo anterior, el 83% de los estudiantes está satisfecho con la forma en que sus docentes desarrollan
sus clases. Un 82% expresa satisfacción con la dinámica o el clima que se experimenta en el aula durante sus
clases y un 94% indica que sus profesores se interesan
personalmente por los resultados del proceso formativo
de cada uno. Por otra parte, debe destacarse que un 22%
de los estudiantes consultados no se encuentran satisfechos con el uso dado por los docentes al material de
apoyo con el que cuenta la institución educativa.
Tabla 2. Percepción de los estudiantes sobre algunas competencias de los docentes
Bueno/de Muy bueno/
Muy malo/muy en Malo/en
acuerdo muy de acuerdo
Conoce usted el nivel de
formación de los docentes de
quienes recibe clase
Las clases son agradables y
Qué tan satisfecho se encuentra
con la forma en que transmiten
el conocimiento tus profesores
En términos generales, cómo
profesores dictan clases
tolerancia que tienen los
docentes y miembros de la
comunidad educativa en torno
a la diversidad cultural, raza,
religión y orientación política
Los profesores se interesan
personalmente porque asimile
todo lo enseñado
material didáctico y de clase, por
parte de los docentes en el aula
de los profesores a las clases
* Fuente: Fuente: Elaborado por los autores.
Datos: N=72
En general, a partir de los datos expuestos en la Tabla
3, se aprecia que en los docentes existe una visión muy
favorable en torno a las competencias tecnológicas que
ellos poseen. Los maestros identifican como competencias de menor grado de desarrollo las relacionadas con la
creatividad (47%), la capacidad de generar información/
comunicación e innovación (33%), la capacidad de cons-
trucción de redes de conocimiento (39%) y la capacidad
de establecer relaciones públicas desde Internet (35%).
En cada uno de estos casos, los profesorados encuestados manifestaron tener un nivel de desarrollo medio.
Con base en los datos publicados en la Tabla 3, se puede
establecer además un contexto en el cual los docentes a
cargo de estudiantes reintegrados reconocen poseer unas competencias tecnológicas básicas. Sin embargo, sostienen
que se encuentran en medio de un escenario que requiere continuamente el fortalecimiento de competencias orientadas a la utilización adecuada, pertinente, eficiente y oportuna de las TIC.
Tabla 3. Percepción de los docentes sobre sus competencias tecnológicas
* Fuente: Fuente: Elaborado por los autores. Datos: N=72
Especialmente, teniendo en cuenta que estas permiten:
la construcción de relaciones o redes de conocimiento, el
establecimiento y promoción de informaciones/comunicaciones, y la promoción de la creatividad alrededor
del conocimiento aprovechando los nuevos escenarios
digitales. Todo, con la intención de favorecer un aprendizaje significativo y contextualizado con la realidad que el
adulto reintegrado deberá prepararse para afrontar los
retos que hoy están presentes en nuestra sociedad.
5.3. El fortalecimiento de las competencias tecnológicas desde el
Los aspectos teológicos del PEI de las instituciones analizadas resaltan el ideal de formar un ciudadano crítico
y autónomo para la construcción de una sociedad justa, lo cual corresponde a un enfoque emancipador del
currículo (Grundy, 1998). Sin embargo, no se evidencia
cómo este componente se articula al plan de estudio. En
los documentos revisados, de las 15 instituciones educativas que acogían a los estudiantes adultos en proceso de reintegración en Barranquilla se informaba sobre:
la misión, la visión, los principios, los objetivos y metas
formativas. Estos elementos, declaraban las intenciones
de formación integral y de valores; propósito común en
todos los centros educativos. No obstante, los componentes tecnológicos mencionados del currículo no revelan explícitamente la política de atención a la diversidad
sociocultural, educativa y necesidades educativas. Es decir, no se explica la condición de inclusión como componente educativo y específicamente curricular.
En lo referente al plan de estudios, se encontró que los
apartados relacionados con el componente académico
(malla curricular, estándares, proyectos transversales,
sistema de evaluación) expresan de manera casi literal
o textual la información presentada por el Ministerio de
Educación Nacional de Colombia en sus documentos sobre lineamientos educativos. Fueron escasas las instituciones que presentaron una adecuación o adaptación de
estos a la realidad propia de la escuela. En ningún caso
de las 15 instituciones educativas estudiadas, se observó: la descripción del plan de estudio, la inclusión o articulación de las TIC al currículo, la secuencialidad de los
contenidos, la descripción de las estrategias pedagógicas, la forma de organización y gestión de los proyectos
transversales. Las dinámicas que debieron ser asumidas
como la inclusión y resolución de conflictos para la organización y desarrollo curricular no fueron mencionadas directamente en los PEI, por parte de ninguna de las
instituciones estudiadas. Lo anterior, llama la atención
especialmente cuando tales aspectos son relevantes en
contextos de educación de adultos y en el apoyo al adulto reinsertado.
Se destaca el planteamiento de convenios interinstitucionales que la mayoría de las instituciones ha realizado,
especialmente con el Instituto Tecnológico de Soledad
Atlántico, ITSA, y con el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, con lo cual se explicita la intención de preparar
a los estudiantes adultos para la vida productiva y el desarrollo de las competencias laborales. No obstante, en
reuniones con coordinadores de los centros analizados,
se hizo referencia a la falta de espacios para el aprovechamiento de estos convenios en jornadas vespertinas
o nocturnas, las cuales acogen a la mayoría de adultos
Por otra parte, el componente referido al gobierno escolar y el manual de convivencia, es uno de los más detallados en los documentos recibidos y analizados. En este
apartado, se explica la forma en la que están organizados los diferentes órganos del gobierno escolar (Consejo directivo, académico, Asociación de padres de familia,
Consejo de estudiantes, entre otros) y las funciones de
cada uno de sus miembros. Se subraya la importancia
que se le otorga al rol del personero y al consejo estudiantil por la información obtenida. De esta manera, es
válido afirmar que estos no pertenecen a la franja vespertina o nocturna, que es en la que se ofrecen los ciclos
Con relación a la integración de las TIC en el proyecto
educativo de la IE y siguiendo el modelo MITICA11 propuesto por la Fundación Gabriel Piedrahita Uribe (Eduteka, 2012), se establece que en lo concerniente al eje de
dirección institucional específicamente los indicadores
relacionadas con el liderazgo institucional (existencia
del Comité de TIC en la escuela, la existencia de un plan
estratégico y presupuesto de TIC, la existencia de una
política de capacitación permanente de los maestros,
la obtención de fondos especiales para la participación
en programas experimentales), no estaban reflejados
de manera explícita en los Proyectos Educativos de las
Instituciones (PEI). A pesar de ello, aparecen de forma
marginal menciones a la suscripción de convenios con
entidades gubernamentales y no gubernamentales relacionados con el tema de las TIC.
En lo que respecta a la estructura institucional, ningún
centro contempla la figura de un coordinador del área
de informática. Las funciones de este se delegan al docente del área. Por otra parte, solo una institución declaró en el PEI, la existencia de un equipo de gestión del uso
Desde el punto de vista de la cultura institucional, solo
dos de las instituciones declararon de forma explícita en
su proyecto educativo (específicamente en la misión institucional y en los objetivos institucionales) el interés por
la incorporación de las tecnologías al currículo. En la gestión institucional, los proyectos educativos se refirieron
a la existencia de procesos de sistematización de información académica utilizando las herramientas digitales.
Solo dos instituciones educativas declararon utilizar mecanismos digitales, como los correos electrónicos para el
desarrollo de la comunicación interna.
En el eje de recursos digitales, se encontró que solo dos
instituciones hicieron referencia a la existencia de material
audiovisual. Sin embargo, en estos casos no declararon el
empleo de recursos como software y web, relacionados
con los contenidos educativos. Las mismas instituciones
fueron las únicas que manifestaron en el currículo decla-
rado en el PEI, la utilización de las TIC para la dinamización
de los procesos de aprendizaje. Pero, no explican de manera detallada cómo se realiza esta mediación.
En materia de conectividad y acceso a nuevas tecnologías, es prudente diferenciar entre los avances en la incorporación de la infraestructura necesaria para soportar plataformas TIC en las escuelas, y la capacidad de la
mismas para acceder de forma efectiva a la redes de comunicación. La Tabla 4 permite resumir los principales
indicadores disponibles en materia de infraestructura
tecnológica de las 15 IE que atendían a la población reintegrada en Barranquilla al cierre de 2009.
de las 15 instituciones
Numero de IE
Número de aulas de cómputo
Número de equipos en red
Número de equipos administrativos
Número de equipos educativos
% de equipos con conexión a Internet
mayor a 512KBps
Relación alumno/computador
* Fuente: Secretaría de Educación de Barranquilla- 2009. Cálculos de los autores
Como se puede apreciar en la Tabla 4, la totalidad de las
instituciones educativas analizadas cuentan con aulas de informática, lo que en teoría cubriría el número de sedes existentes. Si se tiene en cuenta que el número de equipos en
las instituciones educativas es de 244, y se relaciona con el
11- El modelo MITICA en su propuesta para integrar las TIC al currículo escolar menciona
cinco ejes fundamentales: Dirección Institucional, Infraestructura de TIC, Coordinación
y Docencia de TIC, Docentes de otras Áreas y Recursos Digitales.
número de estudiantes matriculados para 2009, se encuentra que la relación alumno/computador de estas 15 instituciones es de 49 a 1. Este dato se encuentra muy distante a la
media de 24 alumnos por computador a nivel nacional. Cabe
anotar, que esto se caracteriza por un contexto en el que no
se dispone información unificada y pertinente del estado de
los equipos, mantenimientos y software instalados, entre
otros aspectos relacionados con el funcionamiento de tales
aparatos en las instituciones educativas.
En lo referente a conectividad, se encontró que el
93% de los equipos ubicados en las instituciones
educativas donde se hallan los estudiantes adultos
en proceso de reintegración analizados en este trabajo, tienen la posibilidad de conectarse a Internet.
Sin embargo, solo un porcentaje reducido lo hace
a velocidades de conexión superiores a 512Kbps.
Esta característica dificulta de forma sustancial el
acceso de los alumnos y docentes a portales y contenidos multimedia, y el aprovechamiento de servicios enriquecidos que demandan de una mayor
capacidad de conexión como por ejemplo: participar en chat, trabajar con infografías, animaciones,
visitar museos virtuales, entre otros. Los recursos
propios de las Web 2.0 resultan muy difíciles de
acceder con la velocidad de conexión mencionada, la cual debe ser dividida entre los procesos de
Lo hasta ahora mencionado, hace que la labor de
aprovechamiento de las TIC en el proceso de enseñanza resulte casi imposible de lograr, o bien que
sea realizado en los escenarios de aprendizaje con
unas importantes limitaciones para el desarrollo
de actividades básicas como revisión de portales,
envío y recepción de correos electrónicos, uso de videochat,
acceso a espacios virtuales de exposición y uso de juegos
en red para el desarrollo de determinadas competencias. Lo
anterior, dificultaría la existencia de un contexto educativoformativo propicio para la incorporación de las TIC en los procesos de formación y en el desarrollo de una competencia
genérica, requerida para el ciudadano del siglo XXI.
Como bien se señaló al inicio de este capítulo, la educación de adultos debe responder a objetivos claros,
pertinentes y oportunos. No obstante, el escenario visto desde el diseño de los proyectos educativos
institucionales (PEI) en los que se articulan los diferentes currículos desarrollados desde las instituciones
educativas que atienden a adultos reintegrados, parecen carecer de elementos que ayuden a una aplicación de las TIC como mediaciones pedagógicas frente al desarrollo de sujetos críticos y proactivos en la
actual era digital y del conocimiento.
Se reconoce entonces, la importancia de organizar currículos prácticos o críticos que orienten el progreso
del adulto en formación con respecto a competencias relacionadas en el aprender/enseñar, transformar y
re-crear las realidades sociales donde se encuentran, esto con el apoyo de las TIC.
Otro aspecto que se estima útil de considerar es que, pese al elevado porcentaje de aceptación o percepción que tienen, tanto los estudiantes como docentes, en torno las prácticas pedagógicas en el aula y a
las e-competencias existentes es necesario considerar algunas recomendaciones. El principal encargo le
corresponde a los maestros, quienes deben fortalecer el empleo de materiales de apoyo para la aplicación
de los planes curriculares y de clases, sacando un mayor provecho de los recursos TIC, de tal forma, que
puedan presentarle a los estudiantes experiencias formativas pertinentes que los ayuden a avanzar en la
construcción y re-creación de conocimientos para un aprendizaje significativo, apoyados en el aprovechamiento de los nuevos escenarios digitales.
Esto, si se relaciona con los datos expuestos en la aplicación curricular desde el Proyecto Educativo Institucional (PEI) implementado desde las instituciones educativas analizadas, nos marca un contexto en el que
pese a la posibilidad de concreción y articulación de diferentes enfoques curriculares en estos escenarios
de enseñanza, el tema de las TIC parece estar relegado a un segundo plano. Por tanto, la construcción del
ser integral señalado al inicio de este apartado, en la actualidad parece centrarse desde una perspectiva
tradicional o técnica de la escuela o institución, donde las herramientas continúan por fuera del proceso
de enseñanza, al menos desde un contexto en el que se aprecie de forma clara el valor adicional que pueda aportar para la concreción de la formación de un ciudadano del siglo XXI, capaz de interesarse y beneficiarse de la avalancha informativa, de gestionar un conocimiento múltiple en ocasiones contradictorio y
tomar decisiones frente a ella (Monereo, 2005).
En conclusión, hablar de e-competencia, si bien resulta ser un tema actual dentro del ambiente de enseñanza para adultos, en este caso en condición de reintegración caracterizado por un conjunto de rasgos
socio-económicos de desigualdad, el marco técnico y estructural de aprovechamiento de las TIC, así como
el contexto curricular donde se debería articular este tipo de herramientas, carece de un contexto de aplicación real y efectivo que promueva la formación integral y pertinente de este segmento de población. Lo
hasta ahora expuesto reafirmaría, por tanto, los señalamientos de Coca (2009) y Sunkel (2007) señalados
en este capítulo, en torno al contexto de desarrollo de las TIC en América Latina.
Los hallazgos reportados marcan una realidad donde las competencias reales que manifiestan tener los
docentes a cargo de la formación de este grupo de estudiantes, no cuentan con una infraestructura y un
soporte institucional que ayude, desde la perspectiva de Coll, Mauri y Onrubia (2006) y Said (2010) al fomento de un contexto formativo autónomo, en el que la flexibilización de los procesos de aprendizaje; así
como el aumento de una diversidad de canales de acceso a la información e interacción multi-localizada
con otros agentes sociales, sean elementos viables de ser aplicados.
Asimismo, las limitaciones descritas en torno a lo que se dispone en las instituciones educativas para el
desarrollo de las TIC y las e-competencias, obstaculizan la generación y fortalecimiento de procedimientos que ayuden a la comprensión de las acciones sociales en las que se desenvuelven los estudiantes,
dentro y fuera de las aulas (Dale, 1954; Molenda, 2003; San José University, 2004).
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Entornos inmersivos para la formación de médicos de
En el año 2006, la Federation of American Scientists (FAS) reconoció los juegos como recursos eficaces
de aprendizaje admitiendo que “la enseñanza de contenidos académicos a través de juegos educativos
mejoraba el pensamiento crítico de los alumnos y su proceso de evaluación”. Desde aquel momento el
e-learning conocido hasta el momento resurgió, para adaptarse a aplicaciones cercanas al mundo del
videojuego, que trataban de hacer más atractivo y usable el concepto de aprendizaje virtual.
Desde los videojuegos educativos a los simuladores de realidad virtual, son amplias y diversas las experiencias que han dotado a los sistemas de enseñanza-aprendizaje en línea de un nuevo aspecto y, particularmente, de una nueva forma de distribuir conocimiento. Tal es su influencia, que incluso ha facilitado
un cambio de rol tanto en la figura del docente, como en la del discente.
Los Serious Games13 han irrumpido en la formación para adultos, aunque siguen manteniéndose muchas
reticencias desde el punto de vista empresarial a la hora de entender la fusión entre juego y aprendizaje
(Pavia & Óscar, 2010).
Muchas empresas en el ámbito del e-learning han iniciado su andadura en el desarrollo de videojuegos
o simuladores formativos en diversidad de plataformas. Desde el reaprovechamiento de entornos de videojuego común, hasta la formación de completos mundos virtuales en los espacios de Second Life, las
iniciativas han sido múltiples.
En definitiva, se ha optado por tratar de modificar el estado de presencia de quien está frente a un aprendizaje online (intentando sustituir la ausencia del docente y la soledad ante la pantalla) por la inmersión
en espacios virtuales próximos a la realidad y, ante todo, muchos más atractivos. Un entorno inmersivo
para la formación debe estar dotado de elementos suficientes para lograr una colaboración activa de los
usuarios, así como espacios de integración de recursos compartidos y de intercambio de experiencias
comunes. En el caso específico de los entornos inmersivos destinados a la formación de médicos, este
aspecto se destaca especialmente, ya que habitualmente es complejo que los profesionales de este sector
El Grupo de Investigación Ciberimaginario está constituido por investigadores de diversas universidades españolas y tiene como principal objetivo el
análisis de la Comunicación interactiva e Inmersiva, con especial interés en los ámbitos educativo y cultural. www.ciberimaginario.es
13- Existen diversas iniciativas dedicadas al estudio y progresión de este tipo de Videojuegos, como Serious Games Institute o Serious Games Initiative
establezcan dinámicas de colaboración y distribución de la información en el mismo espacio de trabajo,
generalmente por falta de tiempo y exceso de dedicación.
Branda y Clèries (2007) indican la necesidad de definir aún cuestiones diversas en el marco de la formación virtual para el colectivo médico:
Considerando la importancia que tiene la comunicación y el desarrollo de habilidades relacionadas a ella,
cabe añadir que aún quedan por definir aspectos de gran importancia como son el qué, el cómo, el dónde
y el cuándo los profesionales de la salud deben aprender distintos aspectos de esta área de conocimiento.
Sin embargo, parece claro y no discutible, que el intercambio de información y conocimiento entre este
colectivo es una característica muy destacada a tener en cuenta, y una forma de contribuir al desarrollo
de proyectos e ideas de conjunto.
Establecer un modelo estructural que defina las características y tipología que deben reunir los espacios de colaboración, y herramientas de intercambio de información y difusión de conocimiento, en un entorno inmersivo dedicado a
La metodología utilizada para el desarrollo de los objetivos
establecidos se ha basado en el estudio, búsqueda y selección
de criterios definidos como indispensables en la integración
de redes sociales, espacios colaborativos y de intercambio de
conocimiento, en plataformas e-learning, así como su adecuación a un entorno inmersivo de formación para médicos.
3. Entornos inmersivos para
la formación de médicos:
Un entorno inmersivo busca ante todo generar en el usuario
una sensación de acogimiento, de introducción a una realidad específica diferenciadora de la propia. En el caso de los
entornos inmersivos aplicados a la formación, la capacidad
de los mismos para lograr que el usuario logre esa sensación
de introducción a una realidad específica será la mejor forma
de inducir a un aprendizaje activo y consecuentemente efectivo. Igualmente, el entorno debe ser sencillo y de fácil manejo, teniendo en cuenta que los cibernautas pueden tener
distintos niveles de competencia digital.
Para evitar que un contexto de formación se convierta en un
mero depósito de información unidireccional es necesario
implementar herramientas que favorezcan la interacción de
los usuarios con el sistema y entre ellos mismos. Precisamen-
te, una de las principales razones que pueden hacer diferenciador un entorno inmersivo de formación para médicos, es la configuración de la red y la interrelación entre los
A pesar del creciente interés que las herramientas Web 2.0
(blogs, redes sociales, wikis, foros, etc.) despiertan entre la
comunidad científica, todavía hoy son muchos los que reconocen la falta de conocimientos y habilidades para utilizar
eficientemente estas tecnologías (Boadillo, 2011), motivo por
el que la inclusión de estas en los entornos de formación favorece la adquisición de destrezas para el desenvolvimiento
futuro en otros entornos de interrelación entre profesionales del ámbito médico y sanitario.
Tal y como señalaban
Mira, Llinás y Aibar
(2009), a pesar de que
médicos, tanto en el
como en Atención
Primaria, que utilizan Internet para
contactar y compartir información
con otros profesionales, todavía
la mayoría reconocen que su
es para la búsqueda y recuperación de
contenidos, especialmente
en lo que a publicaciones científicas se
Para lograr que la inmersión en el espacio formativo sea mucho más plena, es indispensable generar una serie de herramientas que facilitan la comunicación y prioricen el establecimiento de redes de contacto entre los distintos usuarios.
Estas permiten conocer las necesidades desde nuevas perspectivas para innovar y dar solución a los problemas que se
plantean. Igualmente, se perfilan como espacio alternativo
a la formación tradicional, promoviendo el aprendizaje y la
reflexión sobre la propia experiencia, permitiendo la creación
de comunidades que facilitan el aprendizaje, promoviendo
un marco de intercambio que puede convertirse en un instrumento innovador para la formación y el desarrollo profesional docente. (Vidal, Vialart & Hernández, 2012, p.160)
Diferenciaremos a continuación, las características más importantes que deben reunir las herramientas de comunicación:
Contienen algunas funcionalidades indispensables y
otras que pueden ser variables en función de la dimensión del entorno inmersivo o aplicación:
suficientemente articuladas para lograr la discusión y
las aportaciones del alumnado usuario.
• Foros por perfil o preferencias. Es conveniente la
creación de foros por perfil, que permitan a usuarios
con intereses comunes, dirimir dudas, discutir conclusiones o compartir experiencias surgidas de situaciones semejantes.
Es conveniente que los foros permanezcan abiertos durante un tiempo determinado en función de su clasificación. Es la mejor forma de orientar el debate y fomentar
Algunos ejemplos de la dinámica de uso de los foros en
redes de comunicación médica son el espacio de intercambio de opinión ‘Casi Médicos’14, o desde un punto de
vista más institucional, el Foro de Médicos de Atención
Primaria del Consejo General de Colegios Oficiales de
Médicos de España15 .
• Clasificación por temas y etiquetas.
• Estructura en categorías y subcategorías.
• Capacidad para crear hilos de comentarios y réplicas
• Sistema de moderación (completo o secundario, según la elección del Administrador).
B. Tipología:
• Foros generales. Planteados por administradores o
usuarios, deben centrarse en temas genéricos de la
formación correspondiente y generar espacios de comunicación primarios, que inviten a la participación
en el resto de herramientas.
• Foros de temática sanitaria específica. Generados de
acuerdo a casos clínicos objeto de la formación que se
realiza en el entorno inmersivo. Sugerirán cuestiones
14- www.casimedicos.com. Portal de los estudiantes de la Facultad de Medicina de la
15 Foro para Médicos de Atención Primaria, de la Organización Médica Colegial de
España. http://www.cgcom.es
Imagen 1. Portal de los estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de
Fuente: www.casimedicos.com
Imagen 2. Foro para Médicos de Atención Primaria, de la Organización Médica Colegial de España.
Fuente: www.foromap.es
3.2.	Grupos de trabajo o talleres
Permite a los usuarios disponer de una herramienta que
facilita la creación de grupos de trabajo públicos o restringidos. El creador del grupo de trabajo actuará como
moderador, siendo el responsable de establecer más
moderadores entre los miembros del grupo. Además deberá ser capaz de formar categorías de grupos por líneas
temáticas o de interés.
Es recomendable que los grupos de trabajo dispongan
de varios servicios alternativos que mejoren la capacidad de los usuarios para comunicarse entre sí y puedan
a su vez, intercambiar información o aclarar dudas con
suficiente facilidad:
• Chat privado. Permitirá una conversación privada
con uno de los avatares presentes en el escenario del
entorno inmersivo, en el que el usuario está situado.
Se aconseja que los chats privados aparezcan como
ventanas flotantes en la pantalla, con el fin de que el
usuario pueda ubicarlo donde crea conveniente.
Como ejemplo destacado del uso de grupos de trabajo en entornos de colaboración, debemos referirnos a
los que incorpora la Sociedad Española de médicos de
Atención Primaria16.
A. Servicio de mensajería privada
La herramienta permitirá el envío de mensajes de texto
a los demás usuarios. No obstante, esta acción no debe
conllevar necesariamente que quien lo envía sea un contacto de quien lo recibe.
A su vez, debe permitir:
• Envío a múltiples receptores.
• Almacenamiento de los mensajes enviados.
• Posibilidad de notificaciones sobre nuevos mensajes
al mail personal del usuario.
B. Servicio de Chat
La implementación del servicio de chat permite la comunicación síncrona entre múltiples usuarios conectados al entorno.
• Chat público. Mostrará una lista de los usuarios conectados y permitirá visualizar en una línea, la conversación que está en desarrollo.
16- Sociedad Española de médicos de Atención Primaria http://www.semergen.es/
semergen/grupos-de-trabajo
Imagen 3. Grupos de Trabajo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria.
4. Entornos inmersivos para
y de distribución del conocimiento y la información
Los entornos inmersivos de formación han de disponer
de herramientas que ayuden a los usuarios a recolectar
información,y al tiempo, faciliten la colaboración entre los
Estos recursos deben quedar claramente visibles en su disposición en el entorno inmersivo, para facilitar lo más posible la
colaboración entre los internautas.
La generación de noticias e información sobre eventos
puede ayudar a que la comunidad virtual se consolide,
al tiempo que los usuarios distribuyan entre sus compañeros de aprendizaje, información relevante. Es aconsejable que las noticias se cataloguen en función de categorías.
Los eventos, por otro lado, pueden ser generados por los
propios individuos de manera regular.
El blog de un entorno inmersivo para la formación debe
articular las noticias, opiniones y comentarios que surjan
en la actualidad tecnológica-sanitaria.
Sería posible definir dos tipologías diferentes:
• Blog personal. En este, un mismo y único autor escribe y registra todas las entradas, las cuales deben estar ineludiblemente referidas a la tecnología sanitaria,
pero tiene un campo más amplio de actuación que el
blog temático.
través de un buscador de palabras claves y etiquetas; y
de nubes de etiquetas. Igualmente, es conveniente que
puedan ser categorizados por palabras claves.
Imagen 4. Herramientas colaborativas en un
• Blog temático. Podrá ser un elemento referido a un
tema específico, respecto al cual uno o varios autores
escriben y publican periódicamente las entradas.
4.3. Social Bookmarking:
Esta opción permitirá la creación de un espacio común de intercambio de información, de tal modo,
que al seleccionarlo, dirija a los usuarios a la página
inicial en la que se encuentra la información que se
Es conveniente generar un espacio donde los usuarios puedan compartir documentación audiovisual
de interés para el resto de los participantes y aporten
información destacada. No obstante, es oportuno y recomendable que se supervise la incorporación de estos
materiales audiovisuales, así como revisar su posible obsolescencia.
En este espacio se puede proponer al usuario la incorporación de documentación científica de elaboración
propia, que desee compartir con el resto de la comunidad científica que participa del entorno inmersivo. Igualmente, el espacio puede estar abierto a los comentarios
o discusiones que se presenten entre los distintos usuarios. Los textos podrán ser etiquetados y localizados a
A la hora de desarrollar un entorno inmersivo destinado a la formación de usuarios profesionales es tan
importante la implementación de los contenidos formativos, como la generación de un espacio virtual
convincente, próximo a las demandas y las expectativas del alumnado potencial, más aún cuando este
pertenece a un colectivo profesional específico. Para ello, es necesario dotar el espacio virtual de herramientas y recursos que favorezcan la inmersión de los individuos en el entorno y su interrelación, como
elemento dinamizador del aprendizaje, buscando, más allá de la conexión en red la implicación e interacción cooperativa de todos los miembros vinculados por intereses comunes de aprendizaje (Suarez
Guerrero, 2010).
Se deberán elegir cuidadosamente las herramientas que mejor se adapten a los requisitos funcionales
de los cibernautas, para lo cual es indispensable que el usuario final se convierta en la figura central del
proceso de diseño y desarrollo del entorno, realizando siempre un detenido y conveniente estudio de
perfiles previo.
Las herramientas seleccionadas deben ser fácilmente manipulables por los usuarios, con el propósito de
convertirse en verdaderos medios a través de los cuales logren los fines de formación y comunicación. De
esta manera, será conveniente tener en cuenta el panorama tecnológico para incluir aquellas que resulten más familiares en su uso, reduciendo así el esfuerzo cognitivo del usuario. Igualmente, se tratará de
incluir recursos que favorezcan la adquisición de destrezas para que el internauta en su práctica profesional habitual, logre desenvolverse con facilidad en otros entornos colaborativos en la red, que le permitan
ampliar y compartir información y conocimientos.
Inmersión en el conocimiento, en el aprendizaje y sin duda en la comunicación, caracteriza el modelo
presentado como una propuesta alternativa al modelo de formación tradicional online, donde prima la
comunicación unidireccional, promoviendo un espacio de intercambio en el que la participación de cada
miembro se convierte en un valor añadido para la formación del resto de usuarios. Lejos de generar un
contexto exclusivo en cuanto a reglas y funcionamiento, trata de adaptarse a las necesidades reales de la
red, favorece la adquisición de competencias de alfabetización mediática y promueve la colaboración y el
intercambio como medio para gestionar eficientemente la información y generar nuevos conocimientos.
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Profesor de Sociología en la Universidad de Murcia (España). Es Doctor por la Universidad Complutense
de Madrid y Especialista en Investigación Social Aplicada y Análisis de Datos por el Centro de Investigaciones Sociológicas. Ha sido investigador visitante en las universidades de Maryland (EEUU) y UniNorte
Web 2.0 y los efectos no deseados de las campañas de comunicación contra la violencia.
Sociólogo de la Universidad Central de Venezuela y doctor por la Universidad Complutense de Madrid
en Tecnología, Estructura y Tratamiento de la Información. Actualmente, se desempeña como docente/
investigador del Departamento de Comunicación Social y Periodismo, y director del Observatorio de Educación de la Universidad del Norte.
Corporaciรณn Colombia Digital
Imรกgenes tomadas del portal www.gettyimages.com
Educación 2.0 - Retos educativos en las sociedades hiperconectadas
Revista de Colombia digital

References: resolución

 artículo 50
 artículo 3
 resolución

 resolución 
 resolución 
 resolución