Source: http://www.senado.gob.mx/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=79155
Timestamp: 2018-07-16 01:06:24+00:00

Document:
Gaceta: LXIII/3SPO-90/79155
SE TURNó A LAS COMISIONES UNIDAS DE ASUNTOS INDíGENAS Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS, PRIMERA.
Proposes to provide the National Commission for the Development of Indigenous Peoples, the function of contributing to the conservation, protection and development of the cultural heritage; custom; and traditions of indigenous peoples.
It intends to add two more principles that will govern the actions of the National Commission: respect and full protection of the uses and customs of indigenous peoples.
It is proposed to add as a member of the Governing Board, the Secretariat of Culture, which according to the Organic Law of the Federal Public Administration is responsible for promoting the means for the dissemination and development of culture, addressing cultural diversity in all its demonstrations and expressions. Likewise, for reasons of updating, the Secretariat of the Agrarian Reform is replaced by the Agrarian, Territorial and Urban Development, which was created from the reform of 2013 to the Organic Law of the Federal Public Administration, so that He inherited the agrarian functions and incorporated the dispatch of the competent issues to the territorial and urban planning.
Iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas
Senador DAVID MONREAL ÁVILA, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo en la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 8 numeral 1, fracción I; 164 numeral 1 y 169 del Reglamento del Senado de la República someto a consideración de esta Honorable Soberanía, Iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, al tenor de la siguiente:
En su concepción más básica, indígena se define como “originario del país de que se trata”. [*] Sin embargo, su significado puede incluir una serie de factores que integran el mismo concepto como el patrimonio cultural, costumbres y sus tradiciones, cada una puede ser entendida desde distintas perspectivas:
De acuerdo con la UNESCO, “el patrimonio cultural en su más amplio sentido es a la vez un producto y un proceso que suministra a las sociedades un caudal de recursos que se heredan del pasado, se crean en el presente y se transmiten a las generaciones futuras para su beneficio. Es importante reconocer que abarca no sólo el patrimonio material, sino también el patrimonio natural e inmaterial”. [*]
Según la filosofía, “las costumbres son particularidades de la conducta de las personas en sus relaciones mutuas y con la sociedad; son determinadas por las condiciones históricas de la vida del hombre”. [*]
Por otro lado, las tradiciones, se pueden entender como “los ritos, usos sociales, valores, normas de conducta, históricamente formados y que se transmiten de generación en generación; elementos del legado socio-cultural que durante largo tiempo se mantienen en la sociedad o en distintos grupos sociales”. [*]
Para nadie debe ser ajeno la importancia de la conservación de la cultura, costumbres, tradiciones y otros aspectos inherentes a los pueblos indígenas; sin embargo, para hacer un análisis acertado sobre su abundante legado, se tiene que hablar sobre sus lenguas, la cosmovisión y religión.
De acuerdo con el Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales, se tienen identificadas 68 agrupaciones lingüísticas en todo el territorio nacional; aunque el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), contempla otra sub-categoría, denominada variante lingüística, la cual alcanza el mayor grado de detalle de los niveles de catalogación aplicados y abarca aproximadamente 362 variantes de agrupaciones. [*] Estas representan uno de los indicadores más fehacientes de la enorme diversidad lingüística y cultural de México.
Entre las lenguas indígenas que más se hablan en México son: Náhuatl (23.4%), Maya (11.6%), Tseltal (7.5%), Mixteco (7.0%), Tsotsil (6.6%), Zapoteco (6.5%), Otomí (4.2%), Totonaco (3.6%), Chol (3.4%), Mazateco (3.2%), Huasteco (2.4%) y Mazahua (2.0%). [*]
Cabe destacar que el artículo 3° de la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas, reafirma lo anteriormente expuesto al indicar que, “la pluralidad de lenguas indígenas es una de las principales expresiones de la composición pluricultural de la Nación Mexicana”.
Es así que, hablar una lengua indígena constituye un elemento clave en la vida e identidad de las comunidades originarias; es también un criterio de identificación, ya que no es simplemente un modo de comunicación, sino una forma de concebir el mundo y expresar los valores de las comunidades de quienes las hablan; lo que deriva en una fuente de cultura.
Asimismo, la cosmovisión de estos pueblos toma un papel relevante, es decir, la forma de ver el mundo, constituye un elemento esencial. Dicho aspecto es definido como “la concepción de la forma que tiene el cosmos, de la naturaleza, de los dioses, de la condición de los seres humanos y de su papel en ese cosmos”. [*] Lo anterior influye en cada aspecto de la vida de las comunidades originarias, pues tiene una relación con los fenómenos naturales y con la manera en que interactúan con la naturaleza, organizan su vida social y religiosa, se comportan en el mundo y se relacionan con sus dioses.
Por tal razón, transgredir la cosmovisión de los pueblos indígenas, significa irrumpir en el núcleo de su organización. No respetarla, representaría ir en contra del multiculturalismo de la nación y una falta de respeto a los orígenes de muchas de las tradiciones y costumbres que han prevalecido en la historia, que aún significan identidad para México.
Sin duda, estos aspectos de la vida y la cultura indígena son producto de una larga y compleja historia de sus pueblos, con una importancia incalculable para el legado cultural del país. Asimismo, los pueblos indígenas son historia viva al seguir generando y preservando su cultura, tradiciones, costumbres y lenguas; por tal motivo es de vital importancia que el Estado proteja sus derechos y siga reconociendo la pluriculturalidad de la Nación, como acción mínima para regresar a las comunidades originarias, todo lo que han aportado al acervo cultural de México.
Estas comunidades son tan importantes que, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el criterio de hogar indígena, se cuantifica una población de 12 millones 25 mil 947 personas, cantidad que significa el 10.1% de la población total del país; de ellas, 4 millones 623 mil 197 no habla la lengua originaria de sus comunidades pero viven y guardan relación de parentesco con el jefe, el cónyuge o algún ancestro que habla la lengua indígena. [*]
Las entidades que concentran el mayor número de población indígena son: Oaxaca (14.4%), Chiapas (14.2%), Veracruz (9.2%), México (9.1%), Puebla (9.1%), Yucatán (8.8%), Guerrero (5.7%) e Hidalgo (5.0%). En conjunto en estos estados viven el 75% de la población indígena a nivel nacional. [*]
Lamentablemente, la profunda crisis de desigualdad en México afecta de manera atroz, precisamente, a los pueblos indígenas. Si bien en los años 90 se había reconocido de forma superficial la pluriculturalidad de la Nación, de manera particular con el levantamiento armado del Ejecito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en el año de 1994, se puso en la agenda nacional las necesidades de los pueblos indígenas.
Dentro de la Declaración de la Selva Lacandona, el EZLN manifestó que el movimiento armado era producto de quinientos años de lucha:
“primero contra la esclavitud, en la guerra de independencia contra España encabezada por los insurgentes, después por evitar ser absorbidos por el expansionismo norteamericano, luego por promulgar nuestra constitución y expulsar al imperio francés de nuestro suelo. Después la dictadura porfirista nos negó la aplicación justa de las Leyes de Reforma y el pueblo se reveló formando sus propios líderes. […] hombres pobres como nosotros a los que se nos ha negado la preparación más elemental para así poder utilizarnos como carne de cañón y saquear las riquezas de nuestra patria sin importarles que estemos muriendo de hambre y enfermedades curables, sin importarles que no tengamos salud ni alimentación ni educación, sin tener derecho a elegir libre y democráticamente a nuestras autoridades sin independencia de los extranjeros, sin paz ni justicia para nosotros ni nuestros hijos”. [*]
Este movimiento hizo eco en la sociedad mexicana, pero también en la comunidad internacional, generando las condiciones para que el Estado mexicano reformara, en el año 2001, el artículo 2º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y se reconociera la pluriculturalidad del país.
Dicho lo anterior, con base en la reforma al artículo referido, se adoptó la visión de un Estado pluricultural, que está sustentado originalmente en sus pueblos indígenas y los define como los descendientes de las poblaciones que vivían en lo que hoy es el territorio mexicano antes de la llegada de los españoles en 1517.
Asimismo, hace referencia al derecho a gobernarse de manera autónoma, tema que ha sido debatido ampliamente, pues implica la existencia de instituciones políticas, económicas y culturales, distintas al resto de la sociedad mexicana, pero tal como ha sido mencionado, responden a una forma especifica de entender el mundo y la forma de organizarse como comunidad.
Es así que, el artículo 2º de la Constitución Federal, representa la piedra angular para el reconocimiento de la composición pluricultural de la Nación, el origen de los pueblos indígenas, su derecho de autonomía, la igualdad de oportunidades y prohibición de discriminación; así como, la obligación de las autoridades para abatir las carencias y rezagos que afectan a estos pueblos y comunidades. Acompañando a la norma constitucional, México cuenta con otros dos instrumentos para la observancia de los derechos indígenas, los cuales son:
Ley de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas: Regula el actuar y conformación de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, la cual tiene como objeto orientar, coordinar, promover, apoyar, fomentar, dar seguimiento y evaluar los programas, proyectos, estrategias y acciones públicas para el desarrollo integral y sustentable de los pueblos y comunidades indígenas.
Ley General de Derechos lingüísticos de los Pueblos Indígenas: Tiene como objeto regular el reconocimiento y protección de los derechos lingüísticos, individuales y colectivos de los pueblos y comunidades indígenas, así como la promoción del uso cotidiano y desarrollo de las lenguas indígenas, bajo un contexto de respeto a sus derechos.
En esta misma tesitura, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) también reconoce que, “México es un país con gran riqueza cultural y étnica, al contar con varias decenas de etnias autóctonas, cuya existencia no había sido reconocida por el mundo del derecho sino hasta hace muy poco tiempo, por lo que en consecuencia no se había desarrollado normativamente un grupo de derechos sociales tan importantes como los derechos de los pueblos y comunidades indígenas de nuestro país”. [*]
Sin embargo, aún con la reforma del 2001 a la Carta Magna, las leyes ya existentes e instituciones creadas para la defensa de los derechos humanos, en México los pueblos indígenas siguen marginados del desarrollo económico, político, social y cultural, desconociendo en la práctica las manifestaciones propias de sus culturas. A dieciséis años del reconocimiento de la pluriculturalidad de la Nación, organizaciones civiles y líderes indígenas siguen organizándose para la defensa de sus tierras. Un ejemplo de esto es lo ocurrido en 2017, en el poblado de Jitotol, al norte del estado de Chiapas, donde se llevó a cabo un encuentro de los representantes de los diferentes pueblos y comunidades de la etnia zoque, quienes cerraron filas para declarar su unidad y hacer frente a lo que llamaron la embestida del gobierno en sus tres niveles, así como las empresas transnacionales que amenazan con la extinción de sus modos de vida. [*]
En el mismo año, y de acuerdo con un reportaje realizado por Margarita Warnholtz Locht, etnóloga de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), al menos ocho líderes indígenas fueron asesinados; hubo diversos actos de represión, donde destaca el sucedido a principios de abril en la comunidad purépecha de Arantepacua, municipio de Nahuatzen, Michoacán donde la incursión de la policía estatal dejó un saldo de cuatro civiles muertos y hace una remembranza sobre los sismos de septiembre que afectaron a centenares de comunidades indígenas, muchas de las cuales no han, hasta la fecha, recibido apoyo gubernamental suficiente. [*]
Es de conocimiento público que la discriminación, el despojo y la violencia, son factores que afectan a la sana convivencia de los pueblos indígenas, tal como se plasma en el ya citado documento Declaración de la Selva Lacandona, el cual hace alusión a la “política de exterminio”, mediante la generación de espacios libres y democráticos de lucha política, que suplantaría al sistema que prevalece.
Estos espacios democráticos, no podrán ser posibles mientras el Estado siga siendo omiso a las necesidades de los pueblos indígenas; estancado en una visión reduccionista de la cultura y centralista en el poder. Por lo que, es necesario voltear al exterior e incursionar en el debate hacia un verdadero respeto a los derechos indígenas.
En esta tesitura, la existencia de instrumentos internacionales fortalece las garantías de los derechos para los pueblos, tal es el caso de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que, si bien no es un documento de carácter vinculante, sí constituye una referencia para el reconocimiento de su derechos.
Dicha Declaración evoca una igualdad sustantiva al estipular que “los pueblos y los individuos indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas y tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígena”. [*]
Lo anterior reafirma que sigue existiendo una preocupación legítima por el hecho de que los pueblos indígenas han sufrido injusticias históricas como resultado, entre otras cosas, de la colonización, de haber sido desposeídos de sus tierras, territorios y recursos, lo que les ha impedido ejercer, en particular, su derecho al desarrollo de conformidad con sus propias necesidades e intereses. [*]
Por tal razón, se reconoce la urgente necesidad de respetar, promover, proteger y conservar los derechos intrínsecos de los pueblos indígenas, que derivan de sus estructuras políticas, económicas y sociales y de sus culturas, tradiciones, historia y filosofía, especialmente los derechos a sus tierras, territorios y recursos; asimismo, en la Declaración se hace énfasis en que el “respeto de los conocimientos, las culturas y las prácticas tradicionales indígenas contribuye al desarrollo sostenible y equitativo y a la ordenación adecuada del medio ambiente”. [*]
Siguiendo con el ámbito internacional, distintos documentos reconocen los derechos de los pueblos indígenas, como: la Carta de las Naciones Unidas, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como la Declaración de Acción de Viena, instrumentos que en su conjunto afirman la importancia del derecho de todos los pueblos a la libre determinación de su condición política y perseguir su desarrollo económico, social y cultural.
En este sentido, el objetivo de la presente iniciativa es reforzar la legislación actual, con el objetivo de garantizar la conservación de la cultura, costumbres, tradiciones y otros aspectos inherentes a los pueblos indígenas. En este sentido se dota a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, de más herramientas para el patrimonio cultural de los pueblos y comunidades indígenas.
Para sustentar lo anteriormente referido, se toma como base la ya mencionada Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, la cual dentro de su articulado establece de forma puntual, derechos que protegen de forma explícita la cultura de los pueblos indígenas, amparo que no se ha logrado con el actual marco normativo mexicano; a continuación, se toman algunos artículos de la Declaración para argumentar las adiciones que se propondrán: [*]
Artículo 8. Los pueblos y los individuos indígenas tienen derecho a no ser sometidos a una asimilación forzada ni a la destrucción de su cultura.
Los Estados establecerán mecanismos eficaces para la prevención y el resarcimiento de:
Todo acto que tenga por objeto o consecuencia privarlos de su integridad como pueblos distintos o de sus valores culturales o su identidad étnica.
Artículo 11. Los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar sus tradiciones y costumbre culturales. Ello incluye el derecho a mantener, proteger y desarrollar las manifestaciones pasadas, presentes y futuras de sus culturas, como lugares arqueológicos e históricos, objetos, diseños, ceremonias, tecnologías, artes visuales e interpretativas y literarias.
Artículo 15. Los pueblos indígenas tienen derecho a que la dignidad y diversidad de sus culturas, tradiciones, historias y aspiraciones quedan debidamente reflejadas en la educación y la información pública.
Artículo 31. Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener, controlar, proteger y desarrollar su patrimonio cultural, sus conocimientos tradicionales, sus expresiones culturales y la manifestación de sus ciencias, tecnologías y culturas. También tienen derecho a mantener, controlar, proteger y desarrollar su propiedad intelectual de dicho patrimonio cultural, sus conocimientos tradicionales y sus expresiones culturales tradicionales.
De los artículos anteriormente citados, hay un concepto constante y se plasma como piedra angular para entender la importancia de los pueblos indígenas, la cultura. Como lo enmarca la Declaración de las Naciones Unidas, es imprescindible para cualquier Estado, establecer mecanismos eficaces para erradicar todo acto que tenga por objeto o consecuencia privar de la integridad y valores culturales de las comunidades originarias.
Es así que se dota a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, la función de coadyuvar en la conservación, protección y desarrollo del patrimonio cultural; costumbres; y tradiciones de los pueblos indígenas; con el objeto de que México refuerce su compromiso con las comunidades originarias y siga cumpliendo con una deuda histórica.
En este mismo orden de ideas, se propone agregar dos principios más con el cual se regirá el actuar de la Comisión Nacional: de respeto y protección plena de los usos y las costumbres de los pueblos indígenas. Como ya se hizo referencia, la Declaración de las Naciones Unidas hace explícita la necesidad urgente de respetar y proteger los derechos de los pueblos originarios, que derivan de sus estructuras políticas, económicas, sociales, culturas y tradiciones, así como de su historia y de su filosofía. Por tal razón, se retoma lo dicho por las Naciones Unidas para fortalecer el actuar de la autoridad mexicana.
Por último, para alimentar las propuestas anteriormente vertidas, es necesario contar con una instancia administrativa y técnica que soporte las nuevas atribuciones de la Comisión Nacional y aporte puntos relevantes para las estrategias y acciones públicas para el desarrollo integral y sustentable de los pueblos y comunidades indígenas.
Dicho lo anterior, se propone agregar como integrante de la Junta de Gobierno, a la Secretaría de Cultura, que de acuerdo con la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal le corresponde promover los medios para la difusión y desarrollo de la cultura, atendiendo la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y expresiones. Por lo que, es necesario la opinión de dicha dependencia en el implementación de estrategias para el desarrollo de los pueblos indígenas, sin transgredir su cultura, sin duda enriquecerá los puntos trascendentales y técnicos de la Comisión, con respecto a la promoción de los usos y costumbres, y el desarrollo de los pueblos indígenas.
Asimismo, por cuestiones de actualización, se reemplaza la Secretaría de la Reforma Agraria, por la de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, la cual fue creada a partir de la reforma del 2013 a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, por lo que heredó las funciones agrarias e incorporó el despacho de las cuestiones competentes a la ordenación territorial y urbano.
ÚNICO. - Se REFORMA la Fracción XX, pasando la actual Fracción a ser la XXI, del artículo 2; se ADICIONA una fracción VII al artículo 3; y modifica los incisos i), m), y adiciona un inciso n) a la Fracción II del artículo 6, todos de la Ley de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, para queda como sigue:
Artículo 2. La Comisión tiene como objeto orientar, coordinar, promover, apoyar, fomentar, dar seguimiento y evaluar los programas, proyectos, estrategias y acciones públicas para el desarrollo integral y sustentable de los pueblos y comunidades indígenas de conformidad con el artículo 2o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para lo que tendrá las siguientes funciones:
XX. Coadyuvar en la conservación, protección y desarrollo del patrimonio cultural, costumbres y tradiciones de los pueblos y comunidades indígenas.
XXI. Las demás que establezcan las disposiciones legales aplicables.
Artículo 3. Las Comisión regirá sus acciones por los siguientes principios:
VII. Respeto y protección plena de sus usos y costumbres de los pueblos y comunidades indígenas.
Artículo 6. La Junta de Gobierno estará integrada por:
II. El titular de cada una de las siguientes Secretarías de Estado:
i) Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano;
m) Turismo;
n) Cultura, y
i) Reforma Agraria;
m) Turismo, y
Dado en el Salón de Sesiones del Senado de la República al primer día de marzo de 2018.
[*] Real Academia Española, “Indígena”, [en línea], consultado el 22 de febrero de 2018, disponible en: http://dle.rae.es/?id=LON6TJF
[*] Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, “Indicadores UNESCO de cultura para el desarrollo”, [en línea], consultado el 27 de febrero de 2018, disponible en: https://es.unesco.org/creativity/sites/creativity/files/digital-library/cdis/Patrimonio.pdf
[*] M. M. Rosental y P. F. Iudin, Diccionario Filosófico, “Costumbre”, [en línea], consultado el 27 de febrero de 2018, disponible en: http://www.filosofia.org/urss/dfi1965.htm
[*] Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, “Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales”, [en línea], consultado el 26 de febrero de 2018, disponible en: http://www.inali.gob.mx/clin-inali/#agrupaciones
[*] Instituto Nacional de Estadística y Geografía, “Estadísticas a propósito del Día Internacional de los Pueblos Indígenas”, [en línea], consultado el 27 de febrero de 2018, disponible en: http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/aproposito/2016/indigenas2016_0.pdf
[*] Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, “Los pueblos indígenas de México”, [en línea], consultado el 26 de febrero de 2018, disponible en: http://www.cdi.gob.mx/dmdocuments/monografia_nacional_pueblos_indigenas_mexico.pdf
[*] Instituto Nacional de Estadística y Geografía,, “Encuesta Intercensal 2015”,[en línea], consultado el 22 de febrero de 2018, disponible en: http://internet.contenidos.inegi.org.mx/contenidos/productos/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/nueva_estruc/promo/eic_2015_presentacion.pdf
[*] Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, “Declaración de la Selva Lacandona”, [en línea], consultado el 26 de febrero de 2018, disponible en: https://espaciolibremexico.files.wordpress.com/2012/10/pdf.pdf
[*] Comisión Nacional de Derechos Humanos, “Derechos de los Pueblos Indígenas”, [en línea], consultado el 22 de febrero de 2018, disponible en: http://www.cndh.org.mx/Indigenas
[*] Mandujano, Isaín; “Indígenas de Chiapas protestan por el despojo de sus tierras para megaproyectos”, Proceso, [en línea], consultado el 22 de febrero de 2018, disponible en: http://www.proceso.com.mx/503463/indigenas-chiapas-protestan-despojo-sus-tierras-megaproyectos
[*] Warnholtz Locht, Margarita; “Así fue el 2017 para los pueblos indígenas”, Animal Político, [en línea], consultado el 27 de febrero de 2018, disponible en: https://www.animalpolitico.com/blogueros-codices-geek/2017/12/29/asi-fue-2017/
[*] Organización de las Naciones Unidas, “Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”, [en línea], consultado el 26 de febrero de 2018, disponible en: http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/DRIPS_es.pdf
[*] Op. Cit. Declaración de la Naciones Unidas
http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=79155

References: artículo 3
 artículo 2
 artículo 2

Artículo 8

Artículo 11

Artículo 15

Artículo 31
 artículo 2
 artículo 3
 artículo 6

Artículo 2
 artículo 2

Artículo 3

Artículo 6