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Timestamp: 2015-11-26 00:12:40+00:00

Document:
Títulos Valores(*).(*)en francés effets de commerce
Delfino Cazet, Luis Alberto, El contrato de Cuenta Corriente Bancaria. Escuti Ignacio (h), Títulos de crédito, Astrea, Buenos Aires.
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Gómez Gordoa, José , Títulos de crédito, Editorial Porrua, México 2004.
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1935 ). Anuarios de Derecho Comercial, tomos 12 y 13.
Títulos abstractos .
Los primeros son aquellos en
los cuales se hace constar una obligación de dar una suma de dinero, vales,
letras de cambio, cheques. Se caracterizan por ser abstractos, es decir, que se
independizan de la relación fundamental que les dio origen. Los títulos representativos de mercadería.
Son denominados también títulos de
tradición por cuanto facultan a su poseedor a exigir la restitución de
determinadas mercancías que mencionan. Le confieren la posesión mediata de las
mercancías y, por consiguiente, le atribuyen un poder de disposición
sobre ellas mediante la simple transmisión del título. ( Broseta Pont-
Martínez, ob. cit. pág. 410).
Los títulos que representan mercaderías
documentan relaciones contractuales y representan un derecho sobre cosas. El
art. 28 de la ley señala que atribuirán a su legítimo tenedor el derecho
exclusivo de disponer de las mercaderías que en ellos se especifiquen ; lo que
es aplicable, dice el manual, a la carta de porte, el conocimiento de embarque
marítimo y aéreo y los certificados de depósitos de mercaderías ( Warrants
). Constituye un título
valor impropio al decir de Broseta Pont. Son documentos que despliegan
una especial fuerza probatoria, o bien contienen la promesa de realizar un
servicio o entregar una cosa ( depósito). Cumplen una función legitimadora,
dado que sirven para ejercitar ciertos derechos y para que el deudor se libere
de la obligación pagando al poseedor del documento ( por ello, reciben también
la denominación de títulos de legitimación). Nos encontramos ante títulos que
no son creados para circular ni para ser transmitidos ( en consecuencia, su
circulación no se encuentra particularmente protegida); en los que no se
produce la incorporación del derecho al documento; y en los que falta
igualmente la literalidad. Los llamados por Broseta Pont ,títulos valores
impropios permiten en ocasiones, que el titular ejercite el derecho a que se
refieren sin la posesión y la exhibición del documento, probando su titularidad
por otros medios. Por esta razón ha de entenderse que la carta de porte propia
del transporte terrestre no constituye requisito para obtener la entrega de las
mercaderías transportadas. El deudor y el
acreedor, pueden entonces fácilmente recurrir a elementos ajenos al documento
para determinar la titularidad y el contenido del derecho. El deudor se libera
si paga al verdadero acreedor, aunque éste ya no posea el documento; y
finalmente, que el deudor pueda negarse a cumplir exigiendo a quien exhibe la
contraseña al prueba de su titularidad. En definitiva los títulos valores
impropios son simple documentos que tienden a facilitar inter partes la
ejecución de la relación obligatoria, procurando al deudor una fácil y rápida
liberación de su deuda o al acreedor una pronta y exacta obtención de la
prestación que le es debida. ( ob. cit. pág. 407-408).
Valores emitidos en serie. Para Medici ( ob. Cit. pág. 278) los títulos
valores emitidos en masa o serie son aquellos que muestran como particularidad,
además de su emisión múltiple que responde a un solo acto jurídico complejo-
empréstitos, participación en el capital-, su carácter fungible y equivalente,
vinculados de modo homogéneo entre si. Es dable individualizarlos por el
número. Conceden los mismos derechos y acciones a su portador, siempre que se
trate de la misma clase de títulos. En el derecho francés se lo agrupó bajo la
denominación de valores mobiliarios, claramente distinguible de los efectos del
comercio reservada para los títulos cambiarios ( letra de cambio, cheque, vale,
pagaré o conforme). Son títulos de inversión cuya emisión equivale a un
préstamo a largo plazo contratado por el emisor. Pueden negociarse privadamente
o recurrise a la cotización en bolsas y mercados, y mediante su oferta pública,
allegarlos al inversor privado individual o institucional. La importancia
económica de estos títulos circulatorios radica en ser portadores del crédito a
gran escala y constituir un instrumento de financiamiento alternativo al
mercado bancario para el desarrollo de proyectos de inversión y producción. Públicos
y privados. Los títulos públicos se emiten para representar cuotas de préstamos otorgados
por particulares al Estado. Privados cuando el empréstito se
efectúa a particulares ( obligaciones negociables). Obligaciones negociables. De acuerdo a
Medici ( ob. Cit. pág. 282) es un título valor negociable, emitido en masa, que
instrumenta obligaciones generadas en un empréstito de largo plazo pedido por entidades
privadas autorizadas, otorgando como tal, a su tenedor la calidad de acreedor,
con el elemental derecho a la percepción de intereses y cuotas de amortización
del capital prestado según lo convenido en el contrato de suscripción del empréstito.
Cotizan en las bolsas de comercio. Títulos de participación.
Los títulos de participación, como la acción de una S.A. representan la cuota
de capital aportada y los derechos del accionista: documentan una relación
societaria y conceden a su poseedor un estatus jurídico, el de socio de una
Mercedes Jiménez de Aréchaga ( ADC, tomo 13, pág. 57) señala que la ley 18.627
establece el régimen general de los valores, siendo el concepto de valor más
amplio que el de título valor, ya que incluye a los futuros y a las opciones
que son contratos y no actos unilaterales. Títulos Valores de Prestación Dineraria. La transmisibilidad de los derechos de contenido patrimonial debe verificarse con el máximo de rapidez, de simplicidad y con el mínimo de inseguridad para el adquirente. Precisamente es aquí donde se sitúa la función esencial de los títulos valores, como documentos destinados a procurar una circulación ágil del derecho de crédito, sin recurrir al procedimiento ordinario de la cesión del crédito propia del Derecho Común. ( Manual de Derecho Mercantil, Tomo II, Tecnos, Madrid, 2006, Manuel Broseta Pont – Fernando Martínez Sanz, pág. 401). Como todo el derecho comercial, los títulos de crédito son una creación de los comerciantes y no del ingenio del legislador. Señala el autor que la fundamentación teórica la realizó un Alemán. Karl Einert ( 1839). Einert, seguido más tarde por Mittermaier, considera la letra de cambio como un papel moneda; quien la suscribe no se obliga respecto a una persona determinada sino frente al público, por tanto, es independiente de un determinado contrato. Esta doctrina, dicen Supino y De Semo, aunque señala un notable avance en la historia del derecho cambiario, no es exacta. No es posible confundir la letra de cambio con el papel moneda, pues la letra se admite para un fin individualmente determinado, en virtud de relaciones existentes, entre librador y tomador y, en cambio, el papel moneda es independiente de tales relaciones personales. Para las personas entre quienes circula el papel moneda, éste pasa como una cosa sin originar nexos obligatorios, lo que no ocurre tratándose de la letra de cambio. Más todavía, debe observarse que la entrega del papel moneda tiene por efecto liberar completamente al deudor, mientras que un pago con una letra de cambio no libera sino a condición de que posteriormente sea pagada. ( ob. cit. pág .11). Liebe aclaró la doctrina de Einert, demostrando la independencia de la letra de las relaciones de derecho que la preceden, independencia que deriva de su carácter formal, pero destacó que difería del papel moneda por las especiales relaciones de derecho que origina entre aquellos por cuyas manos pasa. Sin embargo, no resulta claramente de su doctrina si considera fundamento de la obligación cambiaria, la existencia de una promesa unilateral o de un contrato. ( ob. cit. pág. 12). Entonces las ideas de Einert se sintetizan. a) la letra de cambio era producto de una promesa unilateral e irrevocable dirigida al público en general.b) La letra operaba independientemente de la relación fundamental que la originaba. La ideas de Einert recibieron consagración legislativa casi diez años después con la sanción de la ordenanza germana de 1849, que constituye la piedra fundamental del moderno derecho cambiario. Vivante dio una definición que fue recogida por el art. 1ero de nuestra ley de títulos valores: Es el documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo en él consignado – expresado-.
En su obra, el maestro italiano dice que es literal porque él
existe según el tenor del documento. Es autónomo porque el poseedor de buena fe
ejercita un derecho propio que no puede ser limitado o destruido por las
relaciones existentes entre los anteriores poseedores y el deudor. Se dice que
es necesario para ejercitar el derecho, porque desde y cuando el título existe,
el acreedor debe exhibirlo para ejercitar todo el derecho que lleva consigo,
sea principal o accesorio y no puede hacer ningún cambio en el título valor sin
anotarlo sobre él. Cuando el título ha sido destruido o anulado, el ejercicio
del derecho queda suspendido hasta que el documento sea sustituido por un
título equivalente ( Mercedes Jimenez de Arechaga, ADC, tomo 13, pág. 59). En general , documento, dice Escuti, es una cosa que reproduce o recepta un hecho o acto con relevancia jurídica. Se trata ( Títulos de Crédito, Ignacio Escuti (h), Astrea, Buenos Aires,. pág. 7) de la inserción de un derecho en una cosa mueble. El firmante del título incorpora al documento una declaración unilateral de voluntad, incondicionada e irrevocable, de carácter constitutivo y con alcance patrimonial mediante la cual se coloca en una posición de obligado cambiario ante quien resulte portador legítimo del documento. Aunque parezca paradójico, dice el argentino, el sistema normativo realza la función del título como cosa, en aparente desmedro del derecho, aunque es éste el que, en definitiva da valor al documento. El derecho que se incorpora a un documento no nace por la mera y simple creación del título, sino que trae su origen en un negocio o causa distinta, anterior o contemporánea a la emisión del título ( así , por ejemplo, se incorpora la obligación de pagar el precio de una compraventa, o la de restituir el capital de un préstamo). El origen del derecho incorporado radica en un negocio fundamental, subyacente o extracartular y la causa de la incorporación suele ser un pacto cambiario. Como señala Rodriguez Olivera( ob. Cit. pág. 128) el propietario de un titulo valor tiene dos derechos, a la vez, el emergente de la relación fundamental que lo liga al creador o al endosante que lo trasmitió y el derecho incorporado al título. El propietario del título valor , no puede simultáneamente pretender la satisfacción de la única obligación, doblemente documentada, dos veces, pues se enriquecería injustamente. El portador de un título valor, a su vencimiento debe optar entre el ejercicio de la acción cambiaria o el ejercicio de la acción causal, derivada de la relación fundamental. No le está permitido el ejercicio simultáneo de ambas. Señala el art. 25 de la ley 14.701 y 46 de la ley 14412, la creación y transmisión de un título valor no producirá , salvo pacto expreso, la extinción de la relación que dio lugar a la creación o transmisión. La acción causal podrá ejercitarse restituyendo el título al demandado y no procederá sino en el caso de que el actor haya ejecutado los actos necesarios para que el demandado puede ejercitar las acciones que pudieren corresponderle en virtud del título. La entrega de un cheque, por el importe de una suma debida, no extinguirá el crédito originario y el acreedor conservará los derechos y privilegios que tenía además de los que derivan del cheque recibido, salvo que se pruebe que hubo novación. El tenedor de un cheque no podrá ejercitar la acción causal ( la que deriva del incumplimiento del pago de la prestación que motivo el libramiento del título valor) sino ofreciendo al deudor la restitución del cheque o depositándolo en el Juzgado donde deba iniciar la acción, después de haber cumplido con las formalidades necesarias para conservar el deudor las acciones de regreso que puedan corresponderle. El cheque es un medio de pago, según el artículo 46 salvo pacto en contrario, la entrega de un cheque no extingue el crédito originario hasta que medie buen fin del mismo, es decir se le pague a su tenedor. La solución es distinta a la de la ley de 1919 que establecía que los cheques otorgados en las condiciones que establece la presente ley pueden ser recibidos en pago con igual fuerza cancelatoria que la moneda en todos los actos y contratos comerciales y civiles
En los títulos valores al portador, se deja en blanco el lugar después de la mención: que debo(emos) y pagaré(mos) en forma indivisible y solidaria a....................
Clasificación de los títulos valores según el régimen de circulación creado por el librador. Título de crédito al portador- Escuti (h) ( pág. 15) señala que en el Título al portador para el ejercicio de los derechos cartulares, basta la posesión del documento.Su transferencia requiere la sola entrega de él . Ya en la década del 50' el autor argentino, Malagarriga ( pág. 815) definía a los títulos al portador como aquellos que son transmisibles por la simple entrega y con respecto a los cuales y a los derechos que representan, quien los tiene, puede proceder como si hubiesen sido extendidos a su propio nombre. Es la mas común de las situaciones, por cuanto los títulos al portador son mayoría en la circulación cambiaria . De acuerdo al art. 12 de la Ley de TV el tenedor de un TV no podrá cambiar su forma de circulación sin consentimiento del creador del título. Expresa Sagunto Pérez Fontana ( Títulos Valores, Obligaciones Cartulares, Tomo II, pág. 207 ) que para los autores que se han dedicado al estudio de los orígenes históricos de
los títulos al portador es aceptado que los romanos no conocieron los títulos al portador. Siguiendo el ejemplo de los Código de Comercio español de 1829 y del francés, la normativa hoy derogada del Código de Comercio uruguayo, no admitió que la letra de cambio pudiera crearse al portador
Se llenó el lugar del destinatario a favor de Laura Gómez.
Título de crédito a la orden . Ripert ( pág. 211) expresa que el endoso es un modo de transmisión de derecho vinculado ordinariamente a la estipulación y a la inserción de la cláusula a la orden en un título. Permite la transmisión de derecho sin que sea necesario recurrir a las formalidades de la cesión de crédito. Para quien libra o endosa una letra de cambio y para quien la recibe , se trata de una cesión de crédito. Malagarriga ( ob. cit. , pág. 557 ) agrega que el endoso en su acepción más extensa es una mención que consta en el reverso o dorso de un título de crédito y que ha sido puesta ahí por el beneficiario del mismo para transmitir el título., constituir una prenda sobre él, otorgar un mandato para determinado actos , etcétera. Es el modo o forma normal de transferencia del derecho literal y autónomo que el documento representa. Otros dos tratadistas italianos de medidados del siglo pasado: De Semo y Supino (pág. 180 ) nos explicitan que el endoso funciona mediante la existencia de la cláusula llamada a la orden, por la cual el girado pagará la suma cambiaria no al tomador o remitente como tal, sino a su orden, esto es al tomador o a la persona que él coloque en su lugar. Jurídicamente el endoso puede considerarse como un negocio cambiario accesorio, consistente en una declaración escrita y firmada en el título por el endosante y en la entrega de aquél al endosatario. La transferencia del título importa también la del crédito. Ya en nuestro milenio, el mexicano Gómez Gordoa ( pág. 88) señala que es Einert quien vendría posteriormente a perfeccionar la teoría del contrato literal con la tesis de que la letra de cambio es el papel moneda de los comerciantes. A él se debe la creación del endoso como el medio jurídico cambiario que permite hacer circular la letra de cambio nominativa; mediante el endoso, la promesa unilateral dirigida a una persona como beneficiaria ya no es exclusiva para ella sino también para
cualquier otra que posea la letra de cambio posteriormente. Para Gómez Leo existen endosos nominativos y en blanco. Los primeros son los que además de la firma del endosante llevan el nombre del endosatario ( pág. 72). Título de crédito a la orden . Ripert ( pág. 211) expresa que el endoso es un modo de transmisión de derecho vinculado ordinariamente a la estipulación y a la inserción de la cláusula a la orden en un título. Permite la transmisión de derecho sin que sea necesario recurrir a las formalidades de la cesión de crédito. Para quien libra o endosa una letra de cambio y para quien la recibe , se trata de una cesión de crédito. Malagarriga ( ob. cit. , pág. 557 ) agrega que el endoso en su acepción más extensa es una mención que consta en el reverso o dorso de un título de crédito y que ha sido puesta ahí por el beneficiario del mismo para transmitir el título., constituir una prenda sobre él, otorgar un mandato para determinado actos , etcétera. Es el modo o forma normal de transferencia del derecho literal y autónomo que el documento representa. Otros dos tratadistas italianos de medidados del siglo pasado: De Semo y Supino (pág. 180 ) nos explicitan que el endoso funciona mediante la existencia de la cláusula llamada a la orden, por la cual el girado pagará la suma cambiaria no al tomador o remitente como tal, sino a su orden, esto es al tomador o a la persona que él coloque en su lugar. Jurídicamente el endoso puede considerarse como un negocio cambiario accesorio, consistente en una declaración escrita y firmada en el título por el endosante y en la entrega de aquél al endosatario. La transferencia del título importa también la del crédito. Ya en nuestro milenio, el mexicano Gómez Gordoa ( pág. 88) señala que es Einert quien vendría posteriormente a perfeccionar la teoría del contrato literal con la tesis de que la letra de cambio es el papel moneda de los comerciantes. A él se debe la creación del endoso como el medio jurídico cambiario que permite hacer circular la letra de cambio nominativa; mediante el endoso, la promesa unilateral dirigida a una persona como beneficiaria ya no es exclusiva para ella sino también para cualquier otra que posea la letra de cambio posteriormente. Para Gómez Leo existen endosos nominativos y en blanco. Los primeros son los que además de la firma del endosante llevan el nombre del endosatario ( pág. 72). Conforme al artículo 39 de la ley 14.701 el endoso debe constar en el título o en hoja adherida a él y llenará los siguientes requisitos: nombre del endosatario, la clase de endoso ( propiedad o en garantía), el lugar, la fecha y la firma del endosante o de la persona que lo suscriba en su representación. De acuerdo al artículo 40 y ss. de la ley 14.701 si se omite el lugar se presume que fue en el domicilio del endosante, si se omite la fecha se presumirá que se hizo el día que el endosante adquirió el título. Solo la falta de firma hará al endoso inexistente.Endoso en Blanco. Conforme al artículo 42 de dicha ley, el endoso puede hacerse en blanco. En tal caso cualquier tenedor podrá llenar el endoso en blanco con su nombre o el de un tercero o trasmitir el título sin llenar en endoso. El endoso al portador producirá efectos de un endoso en blanco.Endoso en procuración. El endoso en procuración confiere al tenedor poderes jurídicos para cobrar el título judicial o extrajudicialmente. Art. 45. ( Ver la Legitimación para el cobro del gestor cambiario). Endoso en garantía. El endoso en garantía, supone un contrato de prenda, donde el título valor, se entrega al acreedor en garantía del cumplimiento de una obligación. Supone la tenencia por parte del acreedor, mas no su propiedad. No obstante puede cobrar el título al vencimiento, subsistiendo la garantía sobre el dinero percibido hasta el vencimiento de la obligación principal, la cual puede ser menor en su monto. Art. 46. Es el librador el que establece la ley de circulación de un título. El tenedor de un título valor no podrá cambiar su forma de circulación sin consentimiento del creador. Art. 12 de la ley 14.701. Teniendo en cuenta la normativa vigente y la naturaleza de la cosa mueble, en tanto título de crédito, para que cumpla con la función económica de su ley de circulación y con la función jurídica de legitimación cambiaria, el endoso debe ser seguido de la tradición o entrega del título ( pag. 74) . Endoso en blanco. El Código de Comercio establecía entre los requisitos esenciales del endoso, el nombre del endosatario. El art. 42 de la Ley 14.701 elimina tal requisito, sustituyendo al mismo la declaración de que el endoso puede hacerse en blanco, con la sola firma del endosante. En este caso , cualquier tenedor podrá llenar el endoso en blanco con su nombre o el de un tercero o trasmitir el título sin llenar el endoso. El endoso al portador producirá efectos de un endoso en blanco. Se reconoce así la validez del endoso en blanco que, prohibido en el Código francés es, en cambio reconocido por las legislaciones mas modernas. El endoso en blanco, dicen De Semo y Supino ( ob. cit. pág. 219) asimila la letra de cambio a un título al portador haciendo libre y fácil su circulación. Permite al poseedor de la letra trasmitirla a otros en las mismas condiciones en que la recibió, esto es, sin llenar el endoso que le haya sido hecho de favor y sin endosarla de nuevo, sino, por el contrario, entregándola sin modificación al endosatario, sin contraer responsabilidad alguna, ya que su nombre no figura en la letra. El endoso en blanco, aun bajo la vigencia de la anterior legislación italiana como después en Francia, había entrado de tal forma en las costumbres de comercio que la jurisprudencia se vió obligada a reconocerlo indirectamente. A tal fin se dijo que como la Ley no disponía que el endoso debiese escribirse de puño y letra del endosante, éste podía dar mandato al endosatario entregándole la letra con su sola firma.En materia de cheques: Artículo 22.- El endoso debe escribirse al dorso del cheque o sobre una hoja unida al mismo (hoja de prolongación) y debe ser firmado por el endosante. El endoso puede designar al beneficiario o consistir simplemente en la firma del endosante, en cuyo caso recibirá el nombre de endoso en blanco.Artículo 23.- El endoso trasmite todos los derechos inherentes al cheque.Si el endoso fuese en blanco, el portador puede:1ºLlenar el blanco, sea con su nombre, sea con el nombre de otra persona.2ºEndosar el cheque nuevamente en blanco a otra persona.3ºEntregar el cheque a un tercero, sin llenar el blanco ni endosarlo. Artículo 24.- Es nulo el endoso del girado. (Artículo 8º). El endoso al portador vale como endoso en blanco.
Endoso póstumo ¿ es un endoso?.Artículo 47.- El endoso posterior al vencimiento producirá efectos de una cesión de créditos no endosables.Salvo prueba en contrario, el endoso sin fecha se considerará hecho antes de terminar el plazo fijado para hacer el protesto. De acuerdo al artículo 3ero. De la Ley 15.631, se declara por vía interpretativa del inciso primero del artículo 47 de la ley 14.701, de 12 de setiembre de 1977, que el endoso posterior al vencimiento producirá los efectos de una cesión de créditos no endosables sin que se requiera para ello la notificación al deudor, sin perjuicio de que este último pueda oponer las excepciones previstas en el artículo 565 del Código de Comercio. Para algunos autores, dice Pérez Fontana ( ob.cit. pág. 54) el título vencido deja de ser un título valor, no puede circular cambiariamente por endoso desde que este produce los efectos de una cesión de créditos no endosables. Esa opinión no es exacta. El título valor vencido no deja de serlo porque haya vencido, solamente deja de ser transferido por endoso con todos los efectos del mismo pero mantiene todos sus efectos cambiarios. Además, la limitación de la circulación en la forma cambiaria, impide que el pago de la obligación no pueda ser garantizada por aval. En la ley no existe ninguna disposición que diga que el título se extinga con posterioridad al vencimiento. La ley disciplina los efectos de la letra vencida, especialmente los del pago por los obligados cambiarios si no lo hace el aceptante lo que muestra bien a las claras que la letra que no deja de ser tal hasta que el librador lo pague y con el pago recién se extinguen las obligaciones cambiarias. Responsabilidad cambiaria del endosante. El artículo 105, expresa que todos los que firman una letra de cambio, sea como libradores, aceptantes, endosantes o avalistas, quedan solidariamente obligados hacia el portador. El portador tiene derecho de accionar contra todas esas personas, individual o colectivamente, sin estar obligado a observar el orden en que las obligaciones han sido contraídas. El mismo derecho corresponde a cualquier firmante que hubiese pagado la letra. La acción promovida contra uno de los obligados no impide accionar contra los otros, aun cuando fuesen posteriores a aquél contra el cual se ha procedido primero. De acuerdo al artículo 66 de la Ley 14.701, salvo cláusula en contrario, el endosante garantiza la aceptación y el pago. De acuerdo al artículo 44, el endosante contrae obligación autónoma frente a todos los tenedores posteriores a él, pero podrá liberarse de su obligación cambiaria, mediante la cláusula "sin mi responsabilidad" u otra equivalente, agregada al endoso. Título de crédito nominativo. Para Carlos de Cores, en los títulos nominativos ( ADCU, tomo XXVI, La transferencia de los valores escriturales pág. 413) la posesión del título es condición necesaria para la legitimación, pero no suficiente. La certificación documental de la adquisición de la posesión ( impossessamento) se actúa a través de la traslación ( transfert) que consiste en la doble anotación del nombre del nuevo poseedor en el título y en el registro. De acuerdo al art. 32 de la LTV son títulos nominativos los que se expiden a favor de determinada persona, cuyo nombre aparecerá tanto en el texto del documento como en el registro que llevará el creador de los títulos. Sólo será reconocido como tenedor legítimo quien figure a la vez en el documento y en el registro. De acuerdo al art. 33 Salvo justa causa el creador de un título no podrá negar la anotación en el registro de la transmisión del documento. El endoso facultará al endosatario, art. 34, para pedir el registro de la trasmisión. Titulo de crédito escritural. Existen títulos valores que no se representan en títulos negociables, se denominan escriturales. El proceso que ha afectado al título valor desemboca en el denominado fenómeno de la desincorporación, desmaterialización, desdocumentación de los valores mobiliarios en general y de las acciones en particular. El soporte cartáceo ha sido sustituido por el informático de anotación en cuenta. ( Garrido de Palma y Sánchez González, pág. 56). Mercedes Jiménez de Aréchaga ( ADC, tomo 13, pág. 68) citando a Etcheverry expresa que estamos pasando de la etapa de los títulos valores a la de los valores sin título. Pero el título no desaparece sino que se reemplaza la emisión y entrega de títulos por anotaciones en cuenta ( simples registraciones que permiten acreditar los derechos de los titulares). El título deja de estar destinado a ser presentado o se llevado al lugar de pago. La desmaterialización implica la sustitución de este objeto representativo ( título ) por otro ( anotación contable mediante archivo de computación). Se ha definido al documento electrónico como cualquier representación en forma electrónica de hechos jurídicamente relevantes, susceptibles de ser asimilados en forma humanamente comprensible. ( ADCU , tomo XXVI, Carlos De Cores, pág. 413). Puede definirse en forma preliminar a los valores escriturales como derechos de crédito o de participación, que se caracterizan por el hecho de que la determinación del sujeto activo legitimado requiere necesariamente de una anotación en un registro ( Carlos de Cores, ob. cit. pág. 419). Pero la titularidad se rige por las reglas generales, salvo que se presume iuris tantum a quien figura en el registro. Se permite que se acredite la titularidad en cabeza de otro sujeto. De acuerdo al art. 14 de la Ley 18.627, se entenderá por valores escriturales aquellos que sean emitidos en serie y representados exclusivamente mediante anotaciones en cuenta. Las anotaciones en cuenta se efectuarán por la entidad registrante en un Registro de Valores Escriturales que podrá ser llevado por medios electrónicos u otros. Para emitir valores escriturales el emisor deberá otorgar un documento de emisión e inscribir los valores en el Registro de Valores Escriturales que a tales efectos establecerá la entidad registrante ( art. 15) . A partir de dicha inscripción se realizarán en las cuentas de sus respectivos titulares las anotaciones de los valores comprendidos en la emisión. La constitución, modificación, transmisión y extinción de cualesquiera clases de derechos sobre valores escriturales sólo tendrá lugar mediante la registración en la cuenta del titular en el Registro de Valores Escriturales que llevará la entidad registrante ( art. 16). Los valores de oferta pública deberán representarse mediante anotaciones en cuenta ( art. 19). Los valores de oferta privada podrán representarse por medio de anotaciones en cuenta o títulos. No se podrán efectuar emisiones que revistan el carácter de escriturales y físicas simultáneamente. La forma de representación adoptada tendrá el carácter de irreversible en cada emisión y se aplicará a la totalidad de los valores que la integran. Todos los actos que afecten, constituyan, reconozcan, modifiquen, declaren o extingan el dominio, el usufructo y demás derechos reales o personales sobre valores escriturales se realizarán mediante registración en la cuenta del titular en el Registro de Valores Escriturales correspondiente, aun cuando la inscripción se haya realizado mediante código. Tales actos surtirán efectos entre las partes y serán oponibles a terceros desde el momento de su inscripción en el Registro correspondiente ( art. 25). La transmisión de los valores escriturales tendrá lugar por transferencia contable. La inscripción en el registro de valores escriturales de transmisión a favor del adquirente producirá los mismos efectos que la tradición de los títulos. La trasmisión será oponible a terceros desde el momento en que se haya practicado la inscripción. Mercedes Jiménez de Aréchaga ( ADC, tomo 13, pág. 65) citando a Villegas expresa que la inscripción cumple ahora la función de la posesión del valor cartular. A punto tal que a los efectos de la constitución del gravamen prendario sobre los valores anotados en cuenta, la inscripción suple los efectos de la “ entrega de la posesión” o de la tradición de la cosa. Para Garrido y Sánchez ( ob. cit. pág. 58) parece fundada la opinión de quienes admiten una incorporación no documental, inmaterial, mediante la cual el valor está incorporado a una base física distinta del documento: la anotación en cuenta. ﻿Artículo 34. (Titularidad).- Se presumirá titular legítimo a quien figure en el Registro de Valores Escriturales y, tratándose de inscripción realizada por intermediarios de valores por cuenta y orden de terceros, a quien figure como titular en el registro del respectivo intermediario, salvo prueba en contrario. Artículo 35. (Exoneración de responsabilidad).- La entidad emisora que cumpla de buena fe la prestación a favor del titular inscripto no incurre en responsabilidad si resulta que éste no es el titular real del valor. Artículo 36. (Transmisión. Efectos. Excepciones).- La transmisión de los valores escriturales tendrá lugar por transferencia contable. La inscripción en el Registro de Valores Escriturales de la transmisión a favor del adquirente producirá los mismos efectos que la tradición de los títulos. La transmisión surtirá efectos entre las partes y frente a terceros desde el momento que se haya practicado la inscripción en la cuenta respectiva del Registro de Valores Escriturales. El emisor sólo podrá oponer, frente al titular de buena fe de los valores escriturales, las excepciones que hubiere podido esgrimir en el caso que los valores hubiesen estado representados por medio de títulos y aquellas que derivan del documento de emisión. Artículo 37. (Copropiedad).- Los cotitulares de derechos sobre valores escriturales deberán designar un representante común para ejercer los derechos inherentes a los mismos. En su defecto, cualquier cotitular podrá solicitar la designación judicial de representante común a cuyos efectos se aplicará el procedimiento previsto por los artículos 346 y 347 del Código General del Proceso. Artículo 38. (Terceros. Efectos).- Las transmisiones de los valores escriturales a título oneroso o gratuito de dación en pago, permuta, fideicomiso, por ejecución forzada y cualquier otro título o modo, no surtirán efecto entre partes ni frente a terceros, hasta que se proceda a su inscripción en el Registro de Valores Escriturales. A tales efectos el o los nuevos titulares deberán presentar ante el Registro de Valores Escriturales el documento público o privado que acredite su derecho como nuevo titular. Artículo 39. (Transmisión por causa de muerte).- En caso de transmisión por causa de muerte, la entidad registrante anotará a los sucesores quienes deberán acreditar su calidad de tales por medio de testimonio de la declaratoria de herederos. Artículo 40. (Derechos reales. Otros).- La constitución, modificación y extinción de derechos personales, gravámenes, prendas u otros derechos reales, prohibición de innovar, anotación de la litis, embargos u otras medidas cautelares sobre valores escriturales, tendrá lugar mediante inscripción en la cuenta del titular en el correspondiente Registro de Valores Escriturales. A tales efectos, los intermediarios de valores tendrán la obligación de informar a la entidad registrante lo que corresponda para su efectivización. La inscripción de prendas, prohibición de innovar, anotación de la litis, embargos u otras medidas cautelares sobre valores escriturales producirán la oponibilidad frente a terceros del gravamen o medida inscripta y su consecuente prioridad frente a inscripciones ulteriores. En ningún caso corresponderá la inscripción de las prendas en el Registro de Prendas sin Desplazamiento al que se refiere el artículo 4º de la Ley Nº 17.228, de 7 de enero de 2000, con las modificaciones introducidas por el artículo 301 de la Ley Nº 17.296, de 21 de febrero de 2001. Las entidades registrantes deberán informar a los respectivos inversores, a las bolsas de valores, a otras instituciones privadas que constituyan mercados de negociación de valores de oferta pública y a los intermediarios de valores que intervengan en su comercialización los actos registrados al amparo del inciso primero del presente artículo. Certificados de valores escriturales ( art 41). La legitimación para el ejercicio de los derechos emergentes de los valores escriturales podrá acreditarse mediante certificados que serán expedidos a tales efectos por la entidad registrante y, además, por los respectivos intermediarios de valores en el caso de valores inscriptos por estos. Los certificados de legitimación no conferirán más derechos que los relativos a la legitimación y no serán negociables. Serán nulos los actos de disposición que tengan por objeto los mismos. El plazo, el contenido y otras condiciones de emisión de los valores, serán fijados por la reglamentación. Sólo tienen legitimación para solicitar la expedición de certificados los titulares de derechos sobre los valores escriturales o sus representantes legales, voluntarios o estatutarios. Las entidades registrantes y los intermediarios de valores, en su caso, podrán expedir más de un certificado de legitimación para los mismos valores y para ejercer los mismos derechos sólo en caso de pérdida, destrucción o sustracción probada por los procedimientos que fije la reglamentación. Los valores respecto de los cuales se hayan expedido certificados de legitimación quedarán inmovilizados por el plazo de su vigencia. Las entidades registrantes y los intermediarios de valores no podrán practicar inscripciones hasta que el titular no haya restituido los certificados expedidos a su favor, salvo que se trate de transmisiones que deriven de ejecuciones forzadas o que el certificado haya quedado privado de valor. Prueba. Todo registro relativo a valores escriturales en medio electrónico proveniente de emisiones públicas o privadas de oferta pública o privada, constituye documentación auténtica y como tal será válida y admisible como medio de prueba haciendo plena fe a todos los efectos, siempre que esté debidamente autenticada ( art. 47) . Firma. Se considerará debidamente autenticado todo documento en medio electrónico relacionado con valores escriturales de emisores públicos o privados, de oferta pública o privada, cuyo contenido esté validado por una o más firmas electrónicas o digitales mediante códigos u otras técnicas seguras, de conformidad con el artículo 6º de la Ley Nº 18.600, de 21 de setiembre de 2009. De acuerdo a esta Ley, la firma electrónica avanzada tendrá idéntica validez y eficacia que la firma autógrafa consignada en documento público o en documento privado con firmas certificadas, siempre que esté debidamente autenticada por claves u otros procedimientos seguros que garanticen que la firma electrónica avanzada se corresponde con el certificado reconocido emitido por un prestador de servicios de certificación acreditado, que lo asocia con la identificación del signatario; aseguren que la firma electrónica avanzada se corresponde con el documento respectivo y que el mismo no fue alterado ni pueda ser repudiado; y garanticen que la firma electrónica avanzada ha sido creada usando medios que el signatario mantiene bajo su exclusivo control y durante la vigencia del certificado reconocido. El documento electrónico suscripto con firma electrónica avanzada tendrá idéntico valor probatorio al documento público o al documento privado con firmas certificadas en soporte papel. El documento electrónico no hará fe respecto de su fecha, a menos que ésta conste a través de un fechado electrónico otorgado por un prestador de servicios de certificación acreditado.﻿ Mercedes Jiménez de Aréchaga ( ADC, Tomo 13, pág. 68) establece que el documento de emisión con la constancia del saldo, emitido por la entidad que lleva el registro de los valores, constituye título ejecutivo. Artículo 52. (Título suficiente. Título ejecutivo).- En todo caso de incumplimiento, las constancias que emita la entidad registrante serán título suficiente para reclamar los derechos que cada una de ellas acrediten. Tendrán el carácter de título ejecutivo para reclamar el pago de toda cantidad líquida y exigible que corresponda a cualquier título así como para ejecutar toda clase de garantías otorgadas. En el caso que se trate de un titular inscripto en el registro que lleva el intermediario, el título se conformará con la constancia expedida por éste a nombre del titular más la que la entidad registrante expida a nombre del intermediario en relación a la inversión que el mismo realizara por cuenta y orden de su cliente. Las acciones para reclamar la propiedad del valor escritural se tramitarán por el procedimiento de entrega de la cosa establecido en el artículo 364 del Código General del Proceso. DE LOS TITULOS NOMINATIVOS
Artículo 32.- Los títulos nominativos se
expedirán a favor de determinada persona, cuyo nombre deberá aparecer tanto en el texto
del documento como en el registro que llevará el creador de los títulos. Sólo será
reconocido como tenedor legítimo quien figure a la vez en el documento y en el registro.La obligación de llevar un registro de títulos nominativos no rige tratándose de
letras de cambio, vales nominativos y cheques.Los títulos se presumirán a la orden salvo que, por expresarlo el título mismo o por
establecerlo la ley, deban ser inscritos en el registro de su creador.Artículo 33.- Salvo justa causa el creador del
título no podrá negar la anotación en su registro de la trasmisión del documento.Artículo 34.- El endoso facultará al endosatario
para pedir el registro de la trasmisión. El creador del título podrá exigir que la
firma del endosante se autentifique.Artículo 35.- En lo conducente, serán aplicadas
a los títulos nominativos las disposiciones relativas a los títulos a la orden.CAPITULO III
Artículo 36.- Los títulos-valores expedidos a
favor de determinada persona se presumirán a la orden y se trasmitirán por endoso y
entrega del título.Artículo 37.- La trasmisión de un título a la
orden por medio diverso del endoso, subroga al adquirente en todos los derechos que el
título confiera; pero lo sujeta a todas las excepciones que se habrían podido oponer al
enajenante.Artículo 38.- Quien justifique que se le ha
trasmitido un título a la orden por medio distinto del endoso, podrá exigir que el Juez
en vía de jurisdicción voluntaria haga constar la trasmisión en el título o en hoja
adherida a él.Artículo 39.- El endoso debe constar en el
título o en hoja adherida a él y llenará los siguientes requisitos:l) el nombre del endosatario;
La clase de endoso;
El lugar y la fecha; y
La firma del endosante o de la
persona que lo suscriba en su representación.
Artículo 40.- Si se omite el primer requisito, se
aplicará el artículo 4º; si se omite la clase de endoso, se
presumirá que el título fue transferido en propiedad; si se omite la expresión de
lugar, se presumirá que el endoso se hizo en el domicilio del endosante; y la omisión de
la fecha hará presumir que el endoso se hizo en el día en que el endosante adquirió el
título.La falta de firma hará que el endoso se considere inexistente.Artículo 41.- El endoso deberá ser puro y
simple. Toda condición se tendrá por no puesta. El endoso parcial será nulo.Artículo 42.- El endoso puede hacerse en blanco,
con la sola firma del endosante. En este caso, cualquier tenedor podrá llenar el endoso
en blanco con su nombre o el de un tercero, o trasmitir el título sin llenar el endoso.El endoso al portador producirá efectos de un endoso en blanco.Artículo 43.- El endoso puede hacerse en
propiedad, en procuración o en garantía.Artículo 44.- El endosante contrae obligación
autónoma frente a todos los tenedores posteriores a él, pero podrá liberarse de su
obligación cambiaria, mediante la cláusula "sin mi responsabilidad" u otra
equivalente, agregada al endoso.Artículo 45.- El endoso en procuración se
otorgará con las cláusulas "en procuración", "por poder", "al
cobro" u otra equivalente.Este endoso conferirá al endosatario las facultades de un apoderado, para cobrar el
título judicial o extrajudicialmente y para endosarlo en procuración. El mandato que
confiere este endoso no terminará con la muerte o incapacidad del endosante y su
revocación no producirá efectos frente a terceros, sino desde el momento en que se anote
su cancelación en el título o se tenga por revocado el mandato judicialmente.Artículo 46.- El endoso en garantía se otorgará
con las cláusulas "en garantía" o "en prenda" u otra equivalente.
Constituirá un derecho prendario sobre el título y conferirá al endosatario, además de
sus derechos de acreedor prendario, las facultades que confiere el endoso en procuración.No podrán oponerse al endosatario en garantía las excepciones personales que se
hubieran podido poner a tenedores anteriores.Artículo 47.- El endoso posterior al vencimiento
producirá efectos de una cesión de créditos no endosables.Salvo prueba en contrario, el endoso sin fecha se considerará hecho antes de terminar
el plazo fijado para hacer el protesto.Artículo 48.- Para que un tenedor de un título a
la orden pueda legitimarse, la serie de endosos deberá ser ininterrumpida.Artículo 49.- El obligado no podrá exigir que se
compruebe la autenticidad de los endosos, pero deberá identificar al último tenedor y
verificar la continuidad de los endosos.Artículo 50.- Los Bancos que reciben títulos
para abono en cuenta del tenedor que los entregue, podrán cobrar dichos títulos aun
cuando no estén endosados a su favor. Los Bancos en estos casos, deberán anotar en el
título la calidad en que actúan y firmar recibos en el propio título o en hoja
adherida.Artículo 51.- Los títulos-valores podrán
trasmitirse a algunos de los obligados, por recibo del importe del título extendido en el
mismo documento o en hoja adherida a él. La trasmisión por recibo producirá efectos de
endoso sin responsabilidad.CAPITULO IV
Artículo 52.- Son títulos al portador los que no
se expidan a favor de persona determinada, aunque no contengan la cláusula "al
portador", y su trasmisión se producirá por la simple tradición.
Representación en la suscripción de obligaciones cambiarias. La L.T.V. reproduce el texto de las disposiciones contenidas en el Proyecto de Ley Uniforme de Títulos Valores para la América Latina, proyecto llamado INTAL. Según Sagunto Perez Fontana la representación puede ser Contractual, legal, orgánica y judicial. Títulos Valores, Tomo II, pag. 62. La representación contractual. Supone la existencia de un contrato de mandato que se documente en un poder general con facultades expresas. Según el artículo 21 la representación debe surgir de un mandato con facultades suficientes. Puede ser en escritura pública o privada. La doctrina, no obstante, admite el mandato verbal para suscribir específicamente un determinado título valor.Carta dirigida al tenedor del título. La ley dice Sagunto Perez Fontana expresamente se refiere al documento privado cuando prevé el mandato mediante carta dirigida dirigida al presunto tenedor del título. Se trata de un mandato especial. Igual solución tiene el art. 150 del Código de Comercio, aunque referida a personas que se hallen en relación de dependencia laboral con el titular del fundo comercial. Dicho artículo señala que Dirigiendo a un comerciante a sus corresponsales circular, en que dé a conocer a un dependiente de su casa, como autorizado para algunas operaciones de su giro, los contratos que hiciere con las personas a quienes se dirigió la circular, son válidos y obligatorios, en cuanto se refieren a la parte de administración que le fue confiada. Igual comunicación es necesaria para que la correspondencia de los comerciantes firmada por sus dependientes, surta efecto en las obligaciones contraídas por correspondencia. El artículo 137 del Código de Comercio refiriéndose a los factores dispone que en todos los documentos que suscriban sobre los negocios a nombre del comitente deben declarar que firman por poder de la persona o sociedad que representan, disposición que es aplicable a los dependientes encargados del giro de letras. ( art. 151 del Código de Comercio ).Representación orgánica.Administradores de Sociedades. Dice Sagunto Perez Fontana que el artículo 23 de la LTV resuelve el problema referente a si cuando se nombren administradores de las sociedades es necesario conferirles un mandato especial para suscribir títulos valores a nombre de la sociedad. Con el nombramiento se confiere el mandato, ob. Cit. Pag. 68. Según el artículo 79 de la ley 16.060 la sociedad quedará obligada, aun cuando los representantes actúen en infracción de la organización plural, si se trata de obligaciones contraídas mediante Títulos- Valores, salvo que el tercero tenga conocimiento de la infracción.Gerentes de establecimientos comerciales. El art. 136 del Código de Comercio señala que el factor se entiende autorizado desde su nombramiento para todos los actos que exige la dirección del establecimiento. El 139 que ya en el siglo XIX recogía la teoría de la apariencia al señalar que Los contratos hechos por el factor de un establecimiento comercial o fabril que notoriamente pertenezca a persona o sociedad conocida, se entienden celebrados por cuenta del propietario del establecimiento, aun cuando el factor no lo declarase al tiempo de celebrarlos, siempre que tales contratos recaigan sobre objetos comprendidos en el giro o tráfico del establecimiento- o si aun cuando sean de otra naturaleza- resulta que el factor obró con orden de su comitente- o que éste aprobó su gestión en términos expresos o por hechos positivos que introduzcan presunción legal, 140, 148 y 149 del Código de Comercio.Representación aparente. Sagunto Perez Fontana, ob. Cit. Pag. 71, citándo a Mossa dice que el mandato cambiario puede surgir de la pura apariencia y de la confianza del público. La repetición de actos cambiarios pasivos por parte de los dependientes o mandatarios no autorizados expresamente o de procuradores o gerentes ( institores ) a los que se les ha privado expresamente de la autorización para el tráfico cambiario, ocasiona un estado de confianza que solamente es protegido para la buena fue de los terceros poseedores. La empresa queda obligada en la esfera de la apariencia sin culpa y también si no conoce efectivamente el obrar cambiario del procurador: la obligación existe solamente por la posibilidad y el deber de conocerlo.Diferencias con el mandato tácito.El mandato tácito. Su valor jurídico radica en que permite inducir inequívocamente la voluntad del declarante. El representante queda apoderado por que el principal lo ha querido así. Dice Sagunto Pérez tiene lugar cuando el dueño del negocio está presente o conoce la gestión que otro hace por él y calla o no lo contradice . El artículo 2053 del Código Civil señala: El mandato puede ser expreso o tácito. El expreso puede otorgarse por escritura pública o privada, por carta o correspondencia y aun verbalmente. El tácito tiene lugar cuando el dueño del negocio está presente o sabe la gestión que otro hace por él y calla o no lo contradice. Señala el autor en el primer caso previsto por la ley existe un conocimiento directo, inmediato de la actuación del mandatario, por lo que el mandante puede impedirla, en el segundo caso el conocimiento de esa actuación es posterior a los actos realizados. Dice Sagunto Pérez ( ob. Cit. Pag. 72 ) No es fácil concebir casos de mandato aparente cuando existe una ausencia total del mismo: los casos más frecuentes de actuación sin mandato tienen lugar cuando cesó el mandato y el mandatario sigue actuando como si el mandato estuviera vigente. Habrá hechos positivos cuando el que aparece como representado no pone objeciones al cumplimiento de la obligación contraída por el representante aparente, por ejemplo, si paga un vale suscrito en esas condiciones o si paga intereses, etc. Existirán omisiones gravescuando el que aparece como representado omite la realización de ciertos actos, por ejemplo, si revocó la autorización para suscribir títulos valores y no lo comunicó a las personas a las que envió la circular en la que dio a conocer la autorización. ( art. 150 del Código de Comercio ), si un dependiente autorizado para el giro de letras dejó de pertenecer a la empresa Para Diez Picazo existe comportamiento positivo cuando el representado es el creador de la situación cuestionada. ( ha puesto al frente del establecimiento a un factor o un dependiente). También cuando con anterioridad y repetidamente el representado había autorizado a la misma persona para llevar a cabo negocios de la misma especie frente a la misma contraparte. Si los actos anteriores fueron realizados sin un poder expreso y, no obstante ello, fueron aceptados y cumplidos por el representado, no cabe duda de que ello comporta apoderamiento tácito para los actos subsiguientes de la misma naturaleza. Existe comportamiento negativo en todos aquellos casos en que la situación del representante deriva de una tolerancia del principal. Si el representante viene llevando a cabo de manera repetida gestiones representativas, que el principal conociéndolas, ha tolerado, la existencia de un tácito apoderamiento parece clara. Lo mismo debe decirse si, aunque no las haya conocido, hubiera debido diligentemente conocerlas, de manera que en los terceros se suscite la idea de que las conoce y les da su aquiescencia. Sólo los terceros de buena fe poseen un interés protegible y por consiguiente, sólo aquellos actos idóneos para despertar la confianza de los terceros deben ser tenidos en cuenta. ( La representación en el Derecho privado, Civitas, 1992, pág. 160). Según Sagunto Pérez Fontana citando a Calais Auloy, para que exista mandato aparente es necesario la reunión de tres elementos constitutivos de la idea de la apariencia, o sea 1) el elemento oculto que es la realidad y que consista en la ausencia del mandato 2) el elemento visible que consiste en la apariencia de un mandato y 3) el elemento psicológico o la buena fe, es decir, la ignorancia de la realidad por los terceros Parece claro, dice Diez Picazo que si todo el fundamento de la figura del apoderamiento tácito se coloca en la necesaria protección de los terceros , este interés sólo es legítimo y por ende tutelable cuando el tercero es de buena fe. Quiere decir, que el tercero para prevalecerse de la existencia de un poder tácito y, por consiguiente de la producción del efecto representativo, debe haber actuado diligentemente. No debe olvidarse que el tercero tiene la carga de comprobar los poderes del representante. ( ob. cit. pág 161). Los limites del apoderamiento tácito hay que colocarlos en el hecho de que la actividad realizada por el gestor o dependiente se encuentre dentro del círculo de las funciones que correspondan a su oficio y, en segundo lugar, en el hecho de que verosímilmente se suscite en los terceros la expectativa de que las funciones específicas que el gestor realiza la están especialmente conferidas ( Diez Picazo, ob. cit. pág. 163) .El falso procurador. Dice Pérez Fontana que para proteger los intereses del tenedor del título y también la seguridad del tráfico mercantil, la L.T.V., siguiendo a la Ley Uniforme de Ginebra, art. 11, obliga cambiariamente al falso procurador como si hubiese contraído directamente la obligación. En ese caso la obligación del falso procurador emana de una fictio legis, no de un acto voluntario del suscriptor porque él no se propuso obligarse cambiariamente al suscribir el título sino obligar a otro. ( ob. Cit. Pag. 74 ). En términos generales, la definición del representante sin poder existe en todos aquellos casos en que una persona lleva a cabo una actividad que es externamente representativa pero sin tener para ello suficiente poder de representación. Puede ocurrir así porque el poder de representación no existe ni ha existido nunca. Puede ocurrir también porque se desarrolla la actividad representativa cuando se había ya extinguido la relación representativa. El efecto es similar y puede grosso modo englobarse en la misma hipótesis cuando el poder de representación existe, pero el acto se ha realizado excediendo los limites del poder. Al representante sin poder le denomina la doctrina tradicional falsus o fictus procurator. En principio es una persona que lleva a cabo una acto de ingerencia o de invasión de la esfera jurídica ajena, sin que nadie le autorice para ello y sin que concurra, por consiguiente, ninguna causa de justificación. Sin embargo, pese a esa inicial ilicitud y a la defensa que es menester llevar a cabo de la esfera jurídica invadida, el ordenamiento jurídico no adopta medidas radicales y procura esperar a comprobar cuales son los resultados de ese acto inicialmente ilícito. Por ello, la característica más importante del acto llevado a cabo por un representante sin poder es que se admite su posterior ratificación, cuando el supuesto representado lo conoce, lo acepta y lo asume. En este caso, el acto, aunque inicialmente ilícito en cuanto realizado sin poder, una vez sanado produce todos sus efectos igual que si hubiera sido el acto de un representante con poder. En estos casos, la eventual protección de los terceros que hayan tratado con el falsus procurator no se sitúa en primer plano, porque estos terceros han soportado una carga de diligencia en la investigación de los poderes de representación de la persona con que se han relacionado. En cambio, es distinta la situación de los que se pueden llamar representantes aparentes. La apariencia del poder de representación obedece a un comportamiento del representado supuesto, cuando este con sus actos, tácitamente o con su aquiescencia, ha contribuido a crear la apariencia y, por consiguiente, la base de una situación en la que los terceros pudieran confiar razonablemente. ( Diez Picazo, ob. cit. pág .214 – 215). El falsus procurador responde personalmente y si cumple con las obligaciones que la ley pone a su cargo, tiene todos los derechos que la ley acuerda a los obligados cambiarios.La ratificación. Sagunto Pérez Fontana dice que la ratificación debe ser expresa. Señala el autor que algunos autores sostienen que el tenedor puede iniciar directamente la acción cuando tiene conocimiento extrajudicial de la falta de representación. En este caso, la carga de la prueba se invertiría, correspondiendo al falso procurador la prueba de que actuó con poder suficiente.Exceso de poder. Según el art. 24 de la L.T.V., esa obligación no produce efectos con respecto al mandante y las consecuencias de la misma recaen sobre el representante como si fuera una obligación propia.
Artículo 21.- La representación para obligarse
en un título-valor se podrá conferir:I.
En lo general, mediante mandato
con facultades suficientes;
En lo particular, mediante carta
dirigida al presunto tenedor del título.
Artículo 22.- Quien haya dado lugar, con hechos
positivos o con omisiones graves, a que se crea, conforme a los usos del comercio, que un
tercero está autorizado para suscribir títulos a su nombre, no podrá oponer la
excepción de falta de representación en el suscritor.Artículo 23.- Los administradores o gerentes de
sociedades o de establecimientos comerciales se reputarán autorizados, por el solo hecho
de su nombramiento, para suscribir títulos-valores a nombre de las entidades que
administren.Artículo 24.- Quien suscriba un título-valor a
nombre de otro, sin facultades legales para hacerlo, se obligará personalmente como si
hubiera obrado a nombre propio, y si pagare tendrá los mismo derechos que hubiera tenido
la persona a quien pretendía representar. Lo mismo se entenderá del representante que
hubiera excedido sus poderes.La ratificación expresa o tácita de la suscripción transferirá al representado
aparente, desde la fecha de la misma, las obligaciones que de ellas nazcan.Será tácita la representación que resulta de actos que necesariamente acepten la
firma o sus consecuencias. La ratificación expresa podrá hacerse en el título o
El Aval. Concepto y caracteres. Avallo, viene del italiano y significa firmar debajo.Las obligaciones que se contraen al suscribir un título valor pueden ser garantizadas por todos los contratos accesorios de garantía previstos en nuestra legislación: prenda , hipoteca, fianza. Para robustecer la confianza de que la letra será pagada y, en ocasiones, para acrecer la posibilidad de ser descontada o transmitida, aparece en el tráfico cambiario el aval, como declaración escrita por la cual quien la emite garantiza la obligación de pago que soporta otro obligado cambiario como librador, endosante o aceptante. Su función económica principal es, pues la de reforzar el crédito cambiario. ( Broseta Pont- Martínez, ob. cit. pág. 447). Constituye una típica garantía cambiaria en un título valor de contenido dinerario, a diferencia de la fianza que puede garantizar cualquier tipo de obligaciones. Tiene una clara función económica: agrega la responsabilidad de personas que no participan en la creación o circulación del título. En definitiva el avalista nunca fue ni creador ni tenedor del documento, no existe ninguna relación fundamental que lo haga poseedor del mismo, el motivo de su presencia en el documento es garantizar la obligación que contrajo el librador, el aceptante de una letra de cambio o un posterior tenedor del documento que desea traspasarlo. Se diferencia del endoso que es un acto que tiene como finalidad principal transmitir la propiedad del derecho cartular. Es exacto que conforme al artículo 66 de la ley el endosante garantiza la aceptación y el pago, pero este último puede exonerarse de dicha responsabilidad mediante la cláusula " sin mi responsabilidad u otra equivalente ( art. 44 LTV ), lo que desnuda que la garantía que supone el endoso es una característica accesoria y eventual. El avalista es ajeno a la circulación del título Para Gómez Leo es un acto jurídico cambiario, unilateral y completo que se comporta como negocio abstracto ( pág. 118). El fiador en cambio contrae una obligación accesoria de otra obligación. ( art. 2102 del Código Civil: Fianza es la obligación de pagar o cumplir por un tercero en el caso de que éste no lo haga. La fianza puede constituirse , no sólo a favor del principal deudor, sino de otro fiador y 614 del Código de Comercio. ). Por dicha circunstancia el avalista no puede hacer valer las excepciones personales del avalado porque su obligación es independiente. El fiador a diferencia del avalista puede hacer valer las excepciones personales que resulten del contrato pero no las puramente personales. ( art. 2115 del Código Civil que señala que los derechos y obligaciones de los fiadores son transmisibles a sus herederos y 612 del Código de Comercio ).En virtud de esta norma, si la obligación contraída del avalado no fuera válida por cualquier motivo , ello no altera la validez de la obligación del avalista. ( art. 18 ). El aval es siempre un acto unilateral a diferencia de la fianza que puede ser convencional, legal o judicial, art. 2103 del Código Civil. Tenemos aquí otra diferencia con la fianza en la cual la invalidez de la obligación del fiado libera al fiador.Responsabilidad del avalista. El avalista tiene en el título valor la misma posición que ocupa el avalado. De manera que todos los derechos y excepciones que éste podría invocar son utilizables por el avalista. Por ejemplo, los términos de prescripción , las causales de caducidad, etc. El avalista que pagó según el artículo 20, adquiere los derechos derivados del título valor contra la persona garantizada y contra los que sean responsables respecto de esta última por virtud del título. Perez Fontana señala que por ello la responsabilidad de la obligación de garantía contraída por el avalista puede ser definida como una responsabilidad de posición. Por ello el avalista quedará obligado en los términos que corresponderían formalmente al avalado. Dice Perez Fontana, ob.cit. pag. 41: El avalista es siempre un deudor cambiario y por ello queda obligado solidariamente con los otros signatarios del título valor frente al tenedor. Art. 105 de la LTV.El fiador en cambio, es un deudor común, pudiendo serlo sólo subsidiariamente ( art. 2117 del Código Civil que señala El Fiador no puede ser reconvenido sin previa excusión de todos los bienes del deudor. El art. 2118 del Código Civil permite al fiador renunciar a este beneficio, obligarse solidariamente, queda exonerado del beneficio de excusión en caso de quiebra o concurso del deudor, etc.). En el aval entonces no existe ni beneficio de excusión ni el de división. Tal cosa acontece también en la fianza comercial, que es aquella ( art. 603 ) que tenga por objeto asegurar el cumplimiento de un acto o contrato de comercio, aunque el fiador no sea comerciante. El artículo 611 señala que el fiador de dicho tipo de fianza responde solidariamente como el deudor principal, sin poder invocar el beneficio de división ni el de excusión.Formalidades.- Debe constar en el título o en hoja adherida a él ( literalidad ). Es un acto formal, sin firma no hay derecho. La sola firma puesta en el título , cuando no se le puede atribuir otra significación se tendrá como firma del avalista. ART. 16. La fianza nunca se presume art. 2107 del Código Civil. La fianza por el contrario es un acto no formal que puede ser probada por confesión o por escrito. ( art. 2107 del Código Civil que dice: La fianza , no mediando confesión de parte, sólo puede probarse por escrito, aunque su valor no exceda de doscientos pesos y 605 del Código de Comercio ). Puede ser otorgado por más de una persona. Solo se puede condicionar la cantidad avalada y la persona que se avala. Los condicionamientos son más amplios que los del endoso. El endosante responde por la totalidad del importe del título valor o no responde ( art. 41 L.T.V. ), en cambio el avalista puede limitar su responsabilidad hasta una determinada suma. Clases. Dice Rodriguez, ob. Cit. Pag. 76., El aval es absoluto cuando el avalista responde del pago de todo el importe del título valor y por el incumplimiento de cualquiera de los obligados.El aval puede limitarse ena) cantidad. Art. 17. , a falta de mención se entenderá que el aval garantiza el importe total del título.b) en cuanto personas avaladas, dice Rodriguez el avalista puede indicar a la persona a quien avala y si nada dice, se entiende que avala a aquel de los obligados con cuyo pago , se libera al mayor número de obligados art. 19.Derechos del avalista. El avalista que paga se subroga en la posición del avalado y por lo tanto, puede ART. 20a) accionar contra su avaladob) accionar contra quienes por la mecánica del título valor son obligados respecto de su avalado. Dice Perez Fontana: El avalista que paga tiene acción cambiaria contra el avalado y los que responden frente a éste. Su derecho es independiente o como se dice autónomo y literal como legítimo tenedor del título. El art. 2132 del Código Civil señala: El fiador con derecho a ser indemnizado según el precedente artículo, queda subrogado en todos los derechos que el acreedor tenía contra el deudor principal. Sin embargo, si el fiador ha transigido con el acreedor, no puede pedir al deudor más de lo que realmente haya pagado, a no ser que el acreedor le haya hecho cesión expresa del resto.c) Si se trata de un aval otorgado a favor de un aceptante Sagunto Pérez Fontana , ob. Cit. Pag. 57, señala, Si la letra fue aceptada y hay un avalista del aceptante aun cuando la ley no lo establece expresamente, se impone el protesto al avalista. Opina el autor que se llega a esto coordinando diversas disposiciones de la ley. En primer lugar, el art. 96 faculta al avalista para insertar la cláusula " retorno sin gastos o sin protesto u otra equivalente. Esa cláusula solamente producirá efectos contra él porque el avalista no puede modificar el contenido de la obligación cambiaria de los otros obligados. Si el avalista, continua diciendo el autor, puede insertar la cláusula que exonera del protesto y si se entiende que la ley no obliga a levantar protesto contra el avalista, ¿ que sentido tiene la citada disposición legal ?. El art. 106 de la LTV, dispone que el portador pierde sus derechos contra los endosantes, contra el librador y contra los demás obligados después de expirados los plazos para levantar el protesto por falta de aceptación o de pago. ¿ Cuales son los demás obligados ?. Solamente pueden serlo los avalistas. Prescindir del protesto al avalista en esos casos es violar una disposición de la ley que si bien no dice claramente que hay que protestar contra él impone la obligación de protestar contra los demás obligados y fuera del librador y de los endosantes no hay más obligados cambiarios que los avalistas. Para Broseta Pont y Martínez, el avalista responde frente al tenedor de la letra de igual manera que lo haría el avalado. Así el avalista del aceptante responde igual que el aceptante, es decir como obligado directo, sin necesidad de levantar el protesto, en tanto el avalista de un obligado en vía de regreso ( librados o endosantes) responde cuando se den los presupuesto para el ejercicio de la acción en vía de regreso contra su avalado. Además no podrán oponerse por el avalista las excepciones personales que correspondan al avalado, en virtud el principio de autonomía. ( ob. cit. pág.450).
Artículo 15.- Mediante el aval se podrá
garantizar, en todo o en parte, el pago de un título-valor.Artículo 16.- El aval deberá constar en el
título mismo o en hoja adherida a él. Se expresará con la fórmula "por aval"
u otra equivalente, y deberá llevar la firma de quien lo presta. La sola firma puesta en
un título, cuando no se le pueda atribuir otra significación se tendrá como firma del
avalista.Artículo 17.- A falta de mención de cantidad se
entenderá que el aval garantiza el importe total del título.Artículo 18.- El avalista quedará obligado en
los términos que corresponderían formalmente al avalado y su obligación será válida
aún cuando la de este último no lo sea.Artículo 19.- En el aval se debe indicar la
persona a quien se presta. A falta de indicación se entenderán garantizadas las
obligaciones del suscritor que libere a mayor número de obligados.Artículo 20.- El avalista que pague, adquiere los
derechos derivados del título-valor contra la persona garantizada y contra los que sean
responsables respecto de esta última por virtud del título.
La letra de cambio(*).(*) En inglés Bill of exchange. 1- Antecedentes. De cualquier modo, está fuera de duda que durante la Edad Media, la limitación del curso de la moneda a territorios de extensión reducida, y la escasez e inseguridad de las comunicaciones, hicieron frecuente, para efectuar pagos en lugares alejados y, en general, para tener en ellos sumas disponibles, la costumbre de valerse de un cambista ( campsor), quien, contra entrega de una suma de dinero, se obliga a hacerla pagar por un tercero, en otra plaza, a la persona que designaba. A tal fin, expedía a quien le entregaba la suma, una orden escrita para aquel que debía efectuar el pago ( schedula cambiaria, literae cambiarie). El cambista que recibía la suma estaba, generalmente, en relaciones de negocio con la persona, de ordinario otro cambista, que debía pagar en otra plaza; por lo que se formaba, entre ellos, una cuenta de debe y haber, con la que se compensaba el crédito con el débito, evitándose, así, el transporte de numerario. Esta operación así efectuada requería la intervención de cuatro personas: un deudor que entregaba la suma, un acreedor a quien debía pagarla, un delegante que asumía el encargo de hacer efectuar el pago y un delegado que lo realizaba. Luego los intervinientes se redujero a tres: el delegante ordenaba que el pago se efectuase, no ya al acreedor sino al deudor que entregaba la suma. Pero este último, debía, si no se trasladaba personalmente al lugar, designar un mandatario para exigir la letra de cambio. Con el andar del tiempo, se introdujo la costumbre de que el librador designara en la letra la persona que debía presentarla al cobro. Quien emitía el título u orden escrita, se llamó librador, quien la recibía, tomador, beneficiario u ordenado; aquel a quien estaba dirigida o sea que debía efectuar el pago, girado. Sin embargo, este último, para quedar obligado frente al tomador en caso de ser la orden a plazo, debía aceptarla, de donde proviene el nombre de aceptante. La orden o letra de cambio, indicaba ordinariamente, la persona del librador y su domicilio, la fecha de emsión, el nombre y domicilio de quien debía pagar, el de aquel a quien el pago debía efectuarse, el importe y la fecha de pago. Además, debía mencionar que el emitente había recibido el valor correspondiente. De donde resulta que las bases y fundamentos generales de toda operación cambiaria era: un lugar de pago diverso de aquel de la emisión ( por ser el fin del contrato, precisamente, el transporte de dinero de un lugar a otro), una suma de dinero entregada por el tomador al librador o sea el valor; y una remesa del librador al girado para que éste pudiese hacer frente al pago, o sea la provisión. ( David Supino y Jorge De Semo, pág. 4 y 5). 2- Concepto. El Código de Comercio, derogado en esta parte, la definía en el art. 788 de la siguiente manera: es una orden escrita por la cual una persona encarga a otra el pago de una suma de dinero. La Dra. Rodriguez ( pág. 81) señala que la ley inglesa de 1862 daba un concepto más amplio. Es una orden escrita e incondicional de pago, dirigida por una persona a otra y firmada por la que la ha expendido, encargando a la que va dirigida, que pague a la vista o en plazo determinado o determinable una cierta suma de dinero, a la orden de una persona específica o al portador.” La Ley Uniforme de Ginebra, establecida en 1930, recogió la necesidad de unificación de las distintas normas nacionales sobre este título cambiario y consideró a la letra de cambio, de acuerdo a las legislaciones germánicas, como un negocio cuyo fin es la flexibilidad y seguridad del tráfico mercantil , que obliga por sí mismo, con independencia de los efectos y acciones del negocio antecedente. Garrigues la define como una promesa de pago sin contraprestación ni condición, garantizada solidariamente por todas las personas que pongan su firma en el documento, además del librador y del aceptante. La negativa a pagar o a aceptar la obligación que le encomienda el librador, del obligado principal, girado, debe comprobarse por el portador de una letra, mediante un acta de comprobación efectuada por un escribano público, sometida a un rigorismo en cuanto a plazos de realización y formalidades, cuya inobservancia le impide al tenedor reclamarle el pago a los firmantes del documento. Dicho acto jurídico se denomina protesto.3- Especificidades de la letra de cambio. Libramiento. El primer elemento personal en el funcionamiento de la letra es el libramiento. Librar es expedir o girar un título valor. Normalmente quien lo libra, lo crea y lo emite. En nuestro caso, la orden se redacta de la siguiente manera: Montevideo, 14 de abril de 2005. Sr Juan Perez, sírvase Ud. pagar por esta letra de cambio a Laura Gómez o a su orden, la cantidad de pesos uruguayos dos mil el día 16 de setiembre de 2005. Roberto Rodriguez. Avda. Ocho de Octubre 333 Girado:Juan Pérez. Domicilio. Avda. 18 de Julio 222.4- Requisitos esenciales. De acuerdo al art. 3, 55 y 56 de la ley 14.701, son requisitos esenciales de la letra de cambio.a- La mención letra de cambio en el documento.b- La fecha y el lugar de creación. A falta de indicación del lugar de creación, se tendrá como tal el designado junto al nombre del librador.c- El lugar y la fecha donde se ejercitará el derecho. Es decir el vencimiento. De acuerdo al art. 56, a la falta de indicación del vencimiento se entenderá pagadera a la vista. A falta de indicación especial, el lugar designado junto al nombre del librado se considerará como lugar de pago, y al mismo tiempo, como lugar del domicilio del librado. d- La firma del librador.e- El nombre de la persona que ha de pagar y de la persona a quien ha de hacerse el pago. De acuerdo al art. 57, la letra de cambio puede girarse a la orden del propio librador- beneficiario, contra el propio librador - girado y librador a la vez o contra un tercero, situación más típica.f- y la orden incondicional de pagar una determinada suma de dinero .Artículo 55.- Además de lo dispuesto por el artículo 3º, la letra de cambio deberá contener: I) La orden incondicional de pagar una suma determinada de dinero; II) El nombre de la persona que ha de pagar (librado); III) La indicación del vencimiento; IV) El nombre de la persona a quien ha de hacerse el pago o a cuya orden debe efectuarse. Artículo 56.- El documento que carezca de algunos de los requisitos que se indican en el artículo precedente no valdrá como letra de cambio, salvo en los casos comprendidos en los párrafos siguientes. La letra de cambio cuyo vencimiento no esté indicado se considerará pagadera a la vista. A falta de indicación especial, el lugar designado junto al nombre del librado se considerará como lugar de pago, y al mismo tiempo, como lugar del domicilio del librado. La letra de cambio que no indique el lugar de su creación se considerará librada en el lugar designado junto al nombre del librador. Si en la letra de cambio se hubiese indicado más de un lugar para el pago, se entiende que el portador puede presentarla en cualquiera de ellos para requerir la aceptación y el pago.
Si no se menciona el lugar de cumplimiento o ejercicio del derecho, se tendrá como tal el domicilio del creador del título y si tuviera varios, entre ello podrá elegir el tenedor, quien tendrá igual derecho de elección si el título señala varios lugares de cumplimiento. Artículo 4º.- Si se omitieran algunas menciones o requisitos, cualquier tenedor legítimo podrá llenarlas antes de presentar el título para el ejercicio del derecho que en él se consigne. De acuerdo al art. 61, con sede de Letra de Cambio pero aplicable a los demás títulos valores por remisiones en otros artículos y leyes , cuando una letra de cambio incompleta en el momento de su creación se hubiese completado contrariamente a los acuerdos celebrados, el cumplimiento de estos acuerdos no podrá alegarse contra el tenedor, a no ser que éste haya adquirido la letra de cambio con mala fe o que al adquirirla, haya incurrido en culpa grave. En la práctica de las tarjetas de crédito, es común el libramiento de un vale que documente el saldo adeudado,, preimpreso debajo del contrato de adhesión al uso del crédito. Cuando se producen incumplimientos, dicho vale es llenado unilateralmente por la empresa crediticia a los efectos del reclamo judicial. 5-aceptación. Señala Rodriguez Olivera ( ob. Cit. pág. 99) que la letra es una orden de pago del librador dirigida al girado. El girado no está obligado cambiariamente por el solo hecho de ser mencionado en la letra. Es menester que acepte. La aceptación se formaliza escribiéndola en la letra y firmandola o meramente firmándola. La simple firma en el anverso equivale a la aceptación. Art. 73. Podrá el librador prohibir la presentación de la letra a la aceptación o que la presentación a la aceptación no habrá de efectuarse antes de determinada fecha. Art. 70. Se fija como plazo de aceptación en la letra a cierto plazo desde la vista, el término de una año a partir de su fecha. La aceptación será pura y simple, no condicionada admitiéndose la aceptación parcial, la cual en caso de verificarse, habilita a protestar el resto. Art. 74. Cualquier otra condición equivaldrá a negativa de aceptación. Como consecuencia de la aceptación, el girado adquiere la calidad de principal obligado cambiario.Artículo 70.- En toda letra de cambio el librador
podrá estipular que aquélla habrá de presentarse a la aceptación con o sin fijación
de plazo. También podrá prohibir en la letra su presentación a la aceptación, a no ser
que se trate de una letra de cambio pagadera en el domicilio de un tercero, o de una letra
pagadera en una localidad distinta al domicilio del librado, o de una letra girada a
cierto plazo de la vista.
Podrá asimismo estipular que la presentación a la aceptación no habrá de efectuarse
antes de determinada fecha.Artículo 71.- Las letras de cambio a cierto plazo
desde la vista deberán presentarse a la aceptación en el término de un año a partir de
su fecha. El librador podrá acortar este último plazo o fijar uno más largo.Artículo 72.- El librado podrá pedir que se le
presente por segunda vez una letra al día siguiente de la primera presentación.
Los interesados no podrán alegar que tal petición ha quedado incumplida, a no ser que
así se haga constar en el protesto.
El portador no estará obligado a entregar al librado la letra presentada a la
aceptación.Artículo 73.- La aceptación se escribirá en la
letra de cambio. Se expresará mediante la palabra "Acepto" o cualquier otra
equivalente e irá firmada por el librado. La simple firma de éste puesta en el anverso
de la letra equivale a la aceptación.
Cuando la letra sea pagadera a cierto plazo desde la vista o cuando deba presentarse a
la aceptación en un plazo fijado por la estipulación especial, la aceptación deberá
llevar la fecha del día en que se haya dado, a no ser que el portador exija que se ponga
la fecha del día de la presentación. A falta de fecha, el portador, para conservar sus
derechos a recurrir contra los endosantes y contra el librador, hará constar la omisión
mediante un protesto levantado en tiempo hábil.Artículo 74.- La aceptación será pura y simple,
pero el librado podrá limitarla a una parte de la cantidad.
Cualquier otra modificación introducida por la aceptación en el texto de la letra de
cambio, equivaldrá a una negativa de aceptación. Esto no obstante, el aceptante quedará
obligado con arreglo a los términos de la aceptación.
6 - Vencimiento. Señala el art. 78 de la ley 14.701 que la letra de cambio puede tener los siguientes vencimientos:I) A la vista, es decir será pagadera cuando el beneficiario tenedor la presente al cobro. Tiene un año desde el libramiento, art. 79. También se puede estipular que no se presente a la aceptación hasta determinada fecha.II) A cierto plazo desde que el tenedor la presenta al aceptante. Ejemplo un mes desde la aceptación. Se determinará por la fecha de la aceptación o la del protesto. Si se omitiese estampar la fecha de la aceptación, se considerará hecha el último día del plazo señalado para la aceptación.III) A cierto plazo desde el libramiento. Ejemplo Vence a los seis meses de librada.IV) Y la más común, con una fecha fija de vencimiento.Artículo 78.- La letra de cambio podrá librarse:
A cierto plazo desde la vista;
A cierto plazo desde su fecha; y
Las letras de cambio que indiquen otros vencimientos o vencimientos sucesivos se
considerarán pagaderas a la vista.Artículo 79.- La letra de cambio a la vista será
pagadera a su presentación. Deberá presentarse al pago en el término de un año a
contar desde su fecha. El librador podrá acortar el plazo o fijar uno más largo.
El librador podrá disponer que una letra de cambio pagadera a la vista no se presente
al pago antes de una fecha indicada. En este caso el plazo para la presentación se
contará desde esa fecha.Artículo 80.- El vencimiento de una letra de
cambio a cierto plazo desde la vista, se determinará por la fecha de la aceptación o por
la del protesto. A falta de protesto, toda aceptación que no lleve fecha se considerará
dada, respecto del aceptante, el último día del plazo señalado para la presentación de
la misma a la aceptación.Artículo 81.- La letra de cambio librada a uno o
varios meses a partir de su fecha o de la vista, vence en la fecha correspondiente del mes
en que el pago deba efectuarse. A falta de fecha correspondiente el vencimiento tendrá
lugar el último día de dicho mes.
Cuando una letra de cambio éste librada a uno o varios meses y medio a contar de su
fecha o de la vista, se contarán primeramente los meses enteros.
Si el vencimiento se hubiere fijado al principio, a la mitad (mediados de enero,
mediados de febrero, etc.), o al fin de mes, se entenderá por estos términos: el 1º, el
15 o el último día del mes.
Las expresiones "ocho días" o "quince días" equivaldrán a un
plazo de ocho días o de quince días hábiles y no de una o dos semanas.
La expresión "medio mes" indicará un plazo de quince días.Artículo 82.- Cuando una letra de cambio sea
pagadera a fecha fija en un lugar en que el calendario sea diferente del que rija en el
lugar de creación, la fecha del vencimiento se entenderá fijada con arreglo al
calendario del lugar del pago.
Cuando una letra librada entre dos plazas que tengan calendario diferente, sea pagadera
a cierto plazo después de su fecha, el día de la creación se reducirá al día
correspondiente del calendario del lugar del pago y el vencimiento se determinará en
Los plazos de presentación de las letras de cambio se calcularán de conformidad con
Estas reglas no serán aplicables cuando, en una cláusula de la letra de cambio, o en
los mismos enunciados del título, se indique la intención de adoptar reglas diferentes.7- Protesto. El rigorismo cambiario es llevado a su máxima expresión en materia de letras de cambio. En el cheque, la falta de pago se manifiesta mediante una constancia bancaria. En el Vale, pagaré o Conforme, la negativa a pagar del obligado principal se presume y la ley lo único que requiere es que se intime el pago, mediante telegrama colacionado, notarial o judicialmente. Este aligeramiento, se justifica en el cheque por la existencia de un girado profesionalizado, vg. El Banco. En el conforme el librador y obligado principal coinciden. No es el caso de la letra de cambio, donde la negativa del girado a aceptar o a pagar, implica que los demás firmantes, librador , endosantes o avalistas, se transformen en obligados. En el objeto de nuestro estudio la negativa de aceptación o de pago, debe ser comprobada notarialmente, mediante un acta de comprobación notarial. El art. 89 señala que el protesto por falta de aceptación no exime al tenedor de protestarla de nuevo, si no pagase. Se exonera del protesto, los casos de procesos concursales del girado, librador, endosantes o avalistas. Art. 90. Se establece rigurosos plazos para la efectivización del acta de comprobación. Dice el art. 91. que toda la que haya de ser protestada por falta de aceptación, o de pago, debe ser llevada al escribano, dentro de los dos días hábiles siguientes a aquél en que debía ser aceptada o pagada. El protesto debe formalizarse en los dos hábiles siguientes al de su presentación al Escribano. Se puede exonerar del protesto mediante cláusula a tal efecto. Art. 96. La falta de aceptación y su comprobación notarial, implican el vencimiento anticipado de la letra. Si no se protesta la letra en tiempo y forma, se pierde la acción cambiaria contra el librador, endosantes y avalistas. Art. 107. Si el girado aceptó, se mantiene contra este.Del protesto
Artículo 89.- La negativa de la aceptación o del
pago de la letra debe ser comprobada mediante el protesto, que deberá hacerse por acta
El protesto por falta de aceptación no exime al tenedor de la letra de la obligación
de protestarla de nuevo, si no se pagase.Artículo 90.- No será necesario el protesto en
los casos de concurso, quiebra o concordato, sea del girado, del librador, endosantes o
avalistas. En esos casos bastará con la presentación del testimonio de la resolución
Tampoco será necesario el protesto en los casos a que hace referencia el artículo 96.Artículo 91.- Toda letra que haya de ser
protestada por falta de aceptación o de pago, debe ser llevada al escribano, dentro de
los dos días hábiles siguientes, a aquél en que debía ser aceptada o pagada. El
protesto debe formalizarse en los dos días hábiles inmediatos siguientes al de su
presentación al escribano. Los escribanos retendrán en su poder las letras, sin entregar
éstas ni el testimonio del protesto, durante el término de dos días que tienen para
realizar las diligencias. Si el girado se presentase entretanto a aceptar o a pagar el
importe de la letra, en su caso y a pagar los gastos, el protesto quedará sin efecto.Artículo 92.- Las diligencias del protesto deben
entenderse personalmente con la persona a cuyo cargo esté girada la letra. En caso de no
encontrarse éste en su domicilio, se entenderán con el gerente o con la persona mayor de
edad que atienda al escribano.
Si el girado hubiese fallecido, las diligencias del protesto se entenderán con la
viuda o viudo o hijos mayores de edad.
En el caso de yacencia, las diligencias del protesto se entenderán con el curador si
No encontrando el escribano en el domicilio del girado a ninguna de las personas
capaces para entender en las diligencias del protesto, de acuerdo con lo que establece
este artículo, realizará las diligencias con el Comisario seccional de Policía o con la
persona que lo sustituya en el desempeño del cargo, en cuyo territorio se encuentre el
domicilio del girado.Artículo 93.- El domicilio legal para evacuar las
diligencias del protesto será:
El que esté designado en la
En defecto de designación, el
que tenga al presente el girado;
A falta de ambos, el último que
se le hubiere conocido. No constando el domicilio del girado en ninguna de las tres formas
dichas, se entenderán las diligencias del protesto en la forma que expresa la parte final
Artículo 94.- Las actas notariales que contengan
las diligencias de protesto deben mencionar esencialmente:
El lugar, día, mes y
año en que se realiza la diligencia;
En el acta de
presentación, referencia a la letra de cambio a protestar, con especificación del lugar
y fecha en que se libró, cantidad, especie de moneda, plazo, nombre del tomador, girado,
librado, aceptante, avalista. Si el documento contuviere endosos, las fechas de los mismos
y los nombres de los endosantes y endosatario. Si contuviere indicados, sus nombres y
sustituirse la relación de datos a que se refiere este inciso, agregando al acta, copia
fotostática de la letra a protestar. No es necesaria la traducción de los documentos no
redactados en idioma español;
La intimación hecha a la persona
que debe aceptar o pagar la letra o no estando presente, a la que sea intimada en nombre
de ella y la respuesta dada o la atestación de que no dieron ninguna;
La conminación de gastos y
perjuicios contra todos los obligados a las resultas de la letra;
Mención de haber entregado copia
firmada por el escribano actuante y si hubiere agregado copia fotostática de la letra,
entrega de otro ejemplar también firmado por el escribano, del documento que se protesta;
La interpelación para que el
protestado firme el acta y si no pudiere hacerlo o se negase a verificarlo la constancia
de esa circunstancia;
de las actas se realizará el día siguiente de transcurridos los dos días hábiles de
que dispone el escribano para realizar las diligencias del protesto.
en ningún caso, estará obligado a actuar con testigos instrumentales.
Artículo 95.- Después de evacuado el protesto
con el girado, se acudirá acto continuo a los que están indicados en ella
subsidiariamente y se harán constar en el protesto las contestaciones que dieron las
personas indicadas y la aceptación o el pago en el caso de haberse prestado a ello.Artículo 96.- El librador, el endosante o el
avalista pueden por medio de la cláusula "retorno sin gastos" o "sin
protesto" o cualquier otra equivalente inscripta en el título y firmada, dispensar
al portador de formalizar el protesto por falta de aceptación o de pago para ejercitar la
acción regresiva.
Esa cláusula no libera al portador de la obligación de presentar la letra de cambio
en los términos prescriptos, ni de dar los avisos. La prueba de la inobservancia de los
términos incumbe a quien la invoca contra el portador. Si la cláusula hubiese sido
puesta por el librador, ella produce sus efectos con relación a todos los firmantes; si
hubiese sido puesta por un endosante o un avalista, ella produce efectos sólo con
respecto a éstos. Si, no obstante la cláusula puesta por el librador, el portador
formaliza el protesto, los gastos quedan de su cargo. Cuando la cláusula emana de un
endosante o de un avalista, los gastos del protesto pueden repetirse contra todos los
firmantes.Artículo 97.- Cuando la presentación de una
letra de cambio o la formalización del protesto en los plazos establecidos se hubiese
hecho imposible por causa de un obstáculo insalvable (disposiciones legales de un Estado
cualquiera, donde esas diligencias debían cumplirse u otro caso de fuerza mayor), esos
plazos quedan prorrogados. El portador está obligado a dar aviso de inmediato del caso de
fuerza mayor al endosante precedente y dejar constancia en la misma letra o su
prolongación fechada y firmada por él, del envío del aviso; en lo demás se aplican las
disposiciones del artículo 98. Una vez cesada la fuerza mayor, el portador debe
presentar de inmediato la letra para su aceptación o pago y en su defecto formalizar el
protesto. Si la fuerza mayor durase más de treinta días desde la fecha del vencimiento,
la acción de regreso puede ejercitarse sin necesidad de la presentación ni del protesto.
Para las letras de cambio a la vista o a cierto tiempo vista el término de treinta
días corre desde la fecha en que el portador haya dado aviso de la fuerza mayor al
endosante precedente, aun cuando el aviso lo hubiese dado antes de la expiración del
término: para la presentación para las letras de cambio a cierto tiempo vista, el
término de treinta días se agrega al término de la vista indicado en la misma letra.8- Acciones por falta de aceptación o de pago. Se señala en Instituciones, ( ob. Cit. pág. 321) que el art. 99 regula la acción de regreso del tenedor contra endosantes, librador y avalistas a) al vencimiento si el pago no se hubiera verificado. B) antes del vencimiento, si la aceptación hubiera sido rehusada en todo o en parte, o hubiese caído el aceptante en quiebra, concurso, liquidación judicial o solicitado un concordato o moratoria para evitarla. Como consecuencia del ejercicio de la acción de regreso ( acción directa es solo contra el aceptante) , el tenedor podrá exigir, art. 100a- el monto de la letra impaga o no aceptada con más sus intereses compensatorios si se hubiesen estipulado.b- Los intereses de mora estipulados en el título y en caso que no se hubieresn pactado, al tipo corriente bancario en la fecha del pago.c- Los gastos de protesto, aviso y demás gastos judiciales y extrajudiciales. Similar norma rige para el caso que un obligado cambiario, que no es ni librador ni aceptante, pague y pretenda resarcirse contra los anteriores ( librador o aceptante). Art. 101. Vales, pagaré o conforme. Expresa
Escuti ( ob. cit. pág. 31) que mientras que la letra de cambio es el título valor eminentemente internacional, el vale, pagare o conforme , tiene un acentuado carácter local. En este sentido en Francia casi no se
utiliza y en España se lo utiliza menos frecuentemente. Es muy utilizado en Colombia y México. En el Río de la Plata es mucho más utilizado que la letra, es el instrumento que usan los bancos para documentar los mutuos y los comerciantes minoristas los usan para financiar ventas a consumidores. El
vale , pagaré o conforme , es el título, dice Escuti, es el título valor formal y completo que contiene una promesa incondicionada y abstracta de pagar una suma de dinero a su vencimiento y vincula solidariamente a sus firmantes. Es
un título valor formal que contiene la promesa pura y simple de su firmante de pagar a su tenedor ( o a su orden) una cantidad de dinero determinada a su vencimiento. En
la letra de cambio , normalmente, intervienen tres personas, librador o
creador del documento, tomador o acreedor cambiario y el girado que es el principal obligado al pago. En el vale, pagaré o conforme, sólo dos, el suscriptor y el
beneficiario. En el pagaré se fusiona el carácter de librador y aceptante de la letra. A diferencia de la letra de cambio, que importa la promesa del librador de hacer pagar a un tercero- girado- el vale, pagaré o conforme contiene una promesa de pago por parte del propio suscriptor. El librador asume el rol de obligado principal y directo al obligarse a pagar. En el vale, pagaré o conforme no
existe provisión de fondos, entendida como relación subyacente entre librador y librado que justifique emitir una orden de pago. El art. 124 de la ley de TV señala que los vales, pagares o conformes se presumirán auténticos sin perjuicio de
la prueba contrario y constituirán título ejecutivos sin necesidad de protesto ni de diligencia judicial de reconocimiento de firma. La intimación de pago previa al juicio ejecutivo de cobro puede hacerse mediante telegrama colacionado. Vencimiento. Los
vales, pagarés y conformes pueden ser extendidos a la vista, a cierto plazo desde su fecha y a fecha fija. Pueden asimismo, tener vencimientos
sucesivos y en tal caso, podrá pactarse, expresamente, que el no pago de una o varias cuotas haga exigible el documento. Cláusulas que pueden incluirse. Podrán también incluirse en los vales, pagarés y conformes, otras cláusulas, tales como las que estipulan el pago de intereses corrientes o
moratorios; la de constitución en mora por el solo vencimiento de los plazos estipulados para el pago de capital e intereses; la de constitución de domicilio y la de atribución de jurisdicción. En lo no expresamente previsto, son aplicables a los vales, pagarés y conformes, en lo pertinente, las disposiciones generales de la presente ley y las especiales relativas a la letra de cambio. DEROGASE EL ARTICULO 123 Y SUSTITUYESE EL ARTICULO 125 DEL DECRETO LEY 14.701 RESPECTIVAMENTE, REFERENTE A VALES, PAGARES Y CONFORMES El Senado y la Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay, reunidos en Asamblea General, DECRETAN: Artículo 1º.- Derógase el Artículo 123 del Decreto-Ley 14.701, de 12 de setiembre de 1977. Artículo 2º.- Sustitúyese el Artículo 125 del Decreto-Ley 14.701, de 12 de setiembre de 1977, por el siguiente: "ARTICULO 125.- Los vales, pagarés y conformes pueden ser extendidos a la vista, a cierto plazo desde su fecha y a fecha fija. Pueden asimismo, tener vencimientos sucesivos y en tal caso, podrá pactarse, expresamente, que el no pago de una o varias cuotas haga exigible el documento. Podrán también incluirse en los vales, pagarés y conformes, otras cláusulas, tales como las que estipulan el pago de intereses corrientes o moratorios; la de constitución en mora por el solo vencimiento de los plazos estipulados para el pago de capital e intereses; la de constitución de domicilio y la de atribución de jurisdicción. En lo no expresamente previsto, son aplicables a los vales, pagarés y conformes, en lo pertinente, las disposiciones generales de la presente Ley y las especiales relativas a la letra de cambio". Sala de Sesiones de la Cámara de Representantes, en Montevideo, a 16 de octubre de 1996. ALEJO FERNANDEZ CHAVEZ, 1er. Vicepresidente. Martín García Nin, Secretario. MINISTERIO DE ECONOMIA Y FINANZAS Montevideo, 4 de noviembre de 1996. Cúmplase, acúsese recibo, comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Nacional de Leyes y Decretos. BATALLA. JUAN ALBERTO MOREIRA.
Cheque a la vista. Para Broseta Pont y Martínez Sanz ( Tomo II, pág. 479) el cheque es un título valor ligado a los depósitos bancarios de dinero. Nació como una letra de cambio girada a la vista por el depositante contra el Banco depositario y para ser prontamente pagado por éste. Su finalidad, dicen los españoles era eludir la prohibición que soportaban los Bancos privados, a los que no se le permitía emitir billetes de Banco contra recepción en metálico. Su función económica puede comprenderse a través de dos notas que le son esenciales: su conexión con los depósitos bancarios de dinero o con las operaciones crediticias que conceden una disponibilidad de fondos en el Banco a cuyo cargo se libra el cheque. La
función económica del cheque es ser un medio de pago sin necesidad de entregar papel moneda. Puede utilizarse además para retirar fondos por el propio librador. Para De Semo y Supino, fundado en el artículo 339 del antiguo Código Italiano de 1883, se trata de una orden escrita subordinada a formas determinadas, mediante la cual, quien tiene sumas de dinero disponibles en un banco , dispone de ellas a favor suyo o de un tercero. ( ob. cit. pág .77). Señala Escuti ( ob. cit. pág. 32) que cheque es el título valor, formal, abstracto y completo, que contiene una orden incondicional dada a
un banco, de pagar al portador una suma de dinero. Obliga al librador por cuanto el art. 12 de la ley de CH señala que el librador es garante del pago. Toda cláusula por la cual el librador se exonere de esa garantía se tendrá por no escrita. La fuente de la obligación del librador, es de naturaleza legal, a diferencia del vale, pagaré o conforme cuya fuente es la voluntad unilateral. El autor cita a Fontanarrosa que expresa que el cheque es un título cambiario librado a la vista, en cuya virtud una persona ( el librador) ,
que tiene previamente fondos depositados en poder del banco ( girado) o
crédito abierto a su favor, da orden incondicional a éste de pagar al tenedor del documento una cantidad de dinero. Nuestra ley lo define el art. 2 de la ley de CH., expresando que es una orden de pago, pura y simple, que se libra contra un banco en el cual el librador debe tener fondos suficientes depositados a su orden en
cuenta corriente bancaria o autorización expresa o tácita para girar en
descubierto.Pura y simple: el librador no puede condicionar su orden. El art. 32 señala la orden no puede ser revocada. El girado debe ser necesariamente un Banco. Se crítica que se incluya en la definición la necesidad de tener fondos suficientes.Elementos: El cheque es un formulario impreso por una Banco o Cooperativa de Intermediación financiera, según formas dictaminadas por la ley y la reglamentación. Son numerados, tienen talón. Art. 18. Orígenes. Nuestra ley siguió en el año 1919 a la legislación argentina. En la Edad Media se utilizaban los mandatos de pago librados por los soberanos sobre sus tesorerías. La legislación más antigua se halla en el Código de Comercio Holandés de 1838 que según Perez Fontana eran títulos librados por los depositantes sobre cajeros públicos en cuyo poder depositaban sus capitales.Presupuesto: el contrato de cuenta corriente bancaria. Ese contrato ha sido reglamentado por los artículos 33 a 38 de la ley 1919 y por circulares del Banco Central incorporadas a las Normas de Regulación y Contralor del Sistema Financiero. El art. 33 de la ley 1919 admite dos formas de cuenta corriente: con provisión de fondos o a descubierto. - Con fondos propios. Se combina con el contrato de depósito bancario. Dice Nuri Rodriguez: El cliente deposita dinero en el Banco y el Banco anota la remesa en esa cuenta, obligándose a atender las órdenes de pago
documentadas en cheques, que se libren contra ella. Cuando el Banco paga un cheque debita su importe en la cuenta. Luis Alberto Delfino Cazet define al contrato de cuenta corriente bancaria como el contrato convenido entre un banco y su cliente, por el que aquél se obliga a realizar por cuenta de éste, todas las operaciones inherentes al servicio de caja, contabilizando puntual y sistemáticamente los ingresos y egresos de fondos. Realiza un completo servicio de caja, hace
honor a las órdenes de pago que le trasmite por medio de cheques, de las transferencias, giros y en función inversa, recibe los fondos que el
propio cliente le entrega, los correspondientes a cobro de documentos de terceros. Cuenta corriente a descubierto. Dice Nuri Rodriguez ( ob. Cit. Pag. 13 ). La cuenta corriente a descubierto esta ligada a un contrato de apertura de crédito, por el cual le confiere al cliente el derecho de utilizar dinero hasta el monto
total del crédito concedido, girando cheques contra la cuenta. Este mecanismo tiene la particularidad de que el cliente tiene la facultada de utilizar parte o todo el crédito pudiendo rembolzar el dinero o parte
de dinero utilizado, mediante depósitos en la cuenta y que puede volver
a hacer uso de él, todas la veces que le interese dentro del plazo que se haya pactado. Enunciaciones esenciales. El
formulario emitido por el Banco o la Cooperativa de Intermediación financiera debe tener según el art. 4 las siguientes enunciaciones:a- la denominación cheque inserta en el documento, expresada en el idioma empleado para su redacción.b- El número de orden impreso en el documento y en los talones si los tuviese. El talón no forma parte del cheque.c- Lugar de creación. El art. 5.3 prevé la omisión de esa enunciación y la
suple por una presunción: se presume que el lugar del libramiento es el
domicilio que el librador tenga registrado en el Banco. Reforzando esto
el art. 20 señala El domicilio que el titular de la cuenta tenga registrado en el banco, será considerado domicilio especial a todos los efectos legales derivados de la creación del cheque. Dice Nuri Rodriguez que por disposición del Banco Central, cuando se celebra el contrato de cuenta corriente, entre las menciones que deben figurar en él se incluye el domicilio del cliente cuenta corriente. En el art. 39 se establece que en la constancia que debe tener el cheque cuando es rechazado se incluye el domicilio del librador.d- Fecha de creación. Es esencial. Se determina la capacidad del librador, también interesa la fecha para el cómputo del plazo de presentación al cobro. Importa para el cómputo de los términos de prescripción. Esta fecha no puede posdatarse ( art. 58).e- Nombre y domicilio del Banco contra la cual se libra el cheque.f- La expresión de si es a favor de determinada persona a su orden o no, o
al portador El cheque certificado según el art. 51 no será endosable.g- La orden incondicionada de pagar. Dicha orden ya esta pre-impresa en el formulario.h- Suma determinada expresada en número y en letras especificando la clase de moneda.i- La firma del librador..
Menciones facultativas.Cheque cruzado: Art.47. Dice Rodriguez ( ob.cit. pág. 69 ) que el cruzamiento constituye una limitación a los derechos del tenedor quien no puede cobrar directamente el cheque en la institución financiera sino que debe cobrarlo a través de otra institución o la misma pero usando una cuenta distinta. Puede ser general mediante dos rayas paralelas en el anverso del cheque, pudiendo incluir la palabra banco. O especial si se pone el nombre de una determinada institución. Aquí aparece un nuevo sujeto, el Banco encargado del cobro. Para abono en cuenta. Art. 50. Dice Rodriguez, ob. Cit. Pag. 78. Tiene el alcance de una prohibición de pago en efectivo. El Banco girado no debe pagar, sino que debe acreditar el importe en la cuenta que tuviera el beneficiario o el portador en el mismo banco. La cláusula dirá para abono en la cuenta nº 1111 del Banco x. En este caso la institución librada, si en ella está la cuenta, le acredita al beneficiario el importe del cheque y su legítimo propietario se evita el riesgo respecto a su cobro. El cheque no es negociable a partir de la inserción de la cláusula mencionada. ( Gómez Gordoa, ob. cit. pág. 222).El librador. Como el cheque es un acto de comercio se requiere la capacidad requerida por el Código de Comercio para la realización de tales actos. Ni el padre, ni el tutor ni el curador pueden librar cheques por parte del representado fundado en tal carácter. Incapacidad. Art. 33 Si el cheque es creado luego de la incapacitación no debe ser pagado. Conforme al art. 438 del Código Civil. Si fue creado antes no es la incapacidad causal para exonerar su pago. Es una solución en conflicto con el derecho común tendiente a prestigiarlo. Concursado. Si el Banco tiene conocimiento del concurso del librador no puede pagar el cheque aunque haya sido librado antes de esta. Desde luego no debe pagar el creado después de ella. Por el art. 29 del Código de Comercio le esta prohibido a este el ejercicio del comercio. Por disposición del art. 2374 del Código Civil el concursado está afectado por una incapacidad para disponer y administrar su patrimonio. Tampoco puede ser pagado un cheque librado con anterioridad a una solicitud concordato, si el librado despuésMuerte del librador. No afecta la eficacia del cheque. Art. 33.Representante sin poder o mandato estatutario. El banco no lo paga por no estar su firma registrada en el Banco, puede existir acción cambiaria si se prueba el mandato aparente. Las sanciones Banco centralistas y penales se aplican al firmante representante y no al representado, con excepción de la suspensión de la cuenta. El girado. El girado no acepta como acontece con la letra de cambio. No deviene entonces en deudor de su importe. Señala el art. 11. El cheque no puede ser aceptado. Toda mención de aceptación puesta en el cheque se reputa no escrita.Vencimiento.Plazos de presentación. Art. 28. El cheque se pagadero a la vista. Debe ser presentado al Banco antes de un plazo desde la fecha de su creación, computándose este día. Se computan por días corridos. La finalidad es que los cheques no circulen indefinidamente. El vencimiento del plazo tiene un doble efecto. El Banco no debe pagar los cheques vencidos. Art.29.4. El tenedor pierde toda acción cambiaria. Se discute si pierde toda acción emergente del cheque o solo la vía ejecutiva aplicable a estos, pudiéndose reclamarse como un documento privado del cual surge una obligación de pagar cantidad líquida o exigible. ( art. 353 del CG.P.). El plazo de presentación para el pago de un cheque librado en el país, es de quince días contados desde la fecha designada en el mismo, si ha sido girado sobre bancos situados en el mismo lugar, y de treinta días si ha sido girado de un punto a otro de la República. El plazo se computará por días corridos incluyendo el de la fecha de creación y los intermedios, pero si el plazo venciere en un día inhábil o en un día feriado bancario, el cheque deberá ser presentado al banco para su cobro el primer día hábil bancario siguiente al vencimiento del plazo de presentación. Los cheques librados en el extranjero sobre un banco domiciliado en la República, deberán ser presentados al cobro dentro del plazo de sesenta días contados desde la fecha de su libramiento. Librado en el país o fuera de él en moneda extranjera, deben ser presentados antes de 120 días.Vencidos los plazos, el banco no deberá pagar el cheque y el tenedor perderá toda acción cambiaria.
Rechazo del pago.Artículo 36.- El banco girado deberá pagar el cheque inmediatamente a su presentación, pero se negará a hacerlo en los siguientes casos:1-Si el cheque no reuniera los requisitos esenciales enumerados en el artículo 4º.2- Cuando no hubiere fondos disponibles en la cuenta corriente o faltare autorización al titular para girar en descubierto. Como señala Gómez Leo ( pág. 22) para que el cheque sea regular como orden de pago y haga funcionar el servicio de caja que presta el girado, al tiempo de su vencimiento el librador deberá tener en su cuenta corriente una provisión suficiente de fondos disponibles. Jurídicamente ella es un derecho de crédito que el librador tiene contra el girado, que puede hacer exigible conforme al pacto del cheque suscrito según su voluntad unilateral. Tal provisión, en tanto derecho de crédito que es presupuesto de regularidad del cheque como orden de pago, tiene que ser cierto, líquido, expedito y suficiente. Cierto en el sentido de que no sea un crédito eventual ni sometido a condición suspensiva. Líquido en cuanto no debe ser necesario para determinar su cuantía realizar operación matemática o de contabilidad. Expedito por que no deben estar inmovilizados por ninguna medida cautela, v.gr, embargos, inhibiciones, desapoderamiento, etc. Suficientes, pues como hemos dicho, si bien el portador no puede rehusar un pago parcial, las entidades giradas pueden negar el pago si no esta cubierto todo el importe del cheque. 3º)Si el cheque estuviere raspado, interlineado, borrado o alterado en cualquier forma que hiciere dudosa su autenticidad, salvo que estas deficiencias estuvieren expresamente subsanadas bajo la firma del librador a satisfacción del banco.4º)Cuando el librador notificare por escrito al banco, bajo su responsabilidad, para que no se pague por haber mediado violencia al librarlo.5º)Cuando el cheque no estuviere endosado con la firma del beneficiario o cuando, siendo extendido a nombre de determinada persona con cláusula "no a la orden", no lo cobrare el beneficiario, su cesionario o un banco (artículo 8º).6º)Cuando el banco tuviere conocimiento que el librador hubiere sido declarado en quiebra o en concurso civil con anterioridad a la fecha de la creación del cheque. De igual forma se procederá cuando el banco tuviere conocimiento de la quiebra o concurso civil del beneficiario o del endosante, salvo el caso de expreso mandato judicial.7º)Cuando el banco hubiere recibido aviso por escrito que deberá enviarle el librador, del extravío o robo de la libreta de cheques.8º)Cuando un anterior tenedor avisare por escrito al banco previniéndole bajo su responsabilidad, que no se pague el cheque.9º)Cuando se tratare de un cheque cruzado y no se presentare al cobro por un banco o por el banco designado, según que el cruzamiento fuere general o especial.Artículo 37.- El banco responderá por las consecuencias del pago de un cheque en los siguientes casos:1º)Cuando el cheque no reuniere los requisitos esenciales especificados en el artículo 4º.2º)Cuando la firma del librador fuere visiblemente falsificada. La falsificación de la firma de los endosantes no hará incurrir al banco en responsabilidad.3º)Cuando el cheque tuviere enmendaduras u otros defectos en las enunciaciones especificadas en el artículo 4º y no fueren expresamente subsanadas bajo la firma del librador a satisfacción del banco.4º)Si el cheque no fuere de los entregados al librador, salvo si se tratare de cheques internos del banco librado.Artículo 39.- El banco que se negare a pagar un cheque presentado al cobro dentro del plazo legal, deberá hacer constar su negativa en el mismo documento con expresa mención del motivo en que se funde, de la fecha y de la hora de presentación y del domicilio del librador registrado en el banco, debiendo ser suscrita esa constancia por persona autorizada.
La constancia bancaria estampada al dorso en caso de rechazo. Señala Sagunto Pérez Fontana ( Tomo IV, vol. 1, Cheques, pág. 179 )
que la constancia bancaria de rechazo, según preceptúa el art. 39 de la
ley 14.412 debe indicar el domicilio registrado en el banco. “ Esta indicación es de gran utilidad. En efecto, si bien el beneficiario de un
cheque que lo recibe directamente del librador y lo mismo sucede con el
endosatario que conoce el domicilio de quien lo entrega, como el documento circula, los sucesivos tenedores pueden ignorar esos domicilios lo que dificulta el cumplimiento de la obligación de dar los avisos previstos por la ley ( Art. 39 LACH y art. 40 LCH) y también el ejercicio de la acción judicial para el cobro del importe del cheque. El
inciso segundo del art. 20 de la LCH dispone: “ El domicilio que el titular de la cuenta tenga registrado en el banco, será considerado domicilio especial a todos los efectos legales derivados de la creación del cheque””. ¿ Puede caberle a Sagunto Pérez Fontana alguna duda de adonde debe dirigirse el emplazamiento en caso de haberse estampado esta
mención dentro de la constancia bancaria ? “
La ley argentina de cheques no es tan terminante. El inciso final del art. 1ero de dicha ley dice que el domicilio que el titular de la cuenta
tenga registrado en el banco “ podrá” ser considerado domicilio especial, etc. Las disposiciones citadas justifican la obligación impuesta a los bancos a indicar el domicilio registrado por el titular de la cuenta corriente en la constancia de la falta de pago del cheque” . De acuerdo al artículo 32 del Código Civil, se podrá en un contrato
establecer de común acuerdo un domicilio especial para los actos judiciales y extrajudiciales a que diera lugar el mismo contrato. Tratándose de domicilio especial el mismo debe valer a todos los efectos
legales. Es una carga del cuenta-correntista comunicar al banco los frecuentes cambios de domicilio. Si no cumple con dicho imperativo de su
propio interés , no se puede descargar en los terceros las consecuencias de su propia negligencia. Cualquiera que fuere la causa del rechazo del cheque, si el librador no tuviere provisión de fondos o si ésta fuere insuficiente para el pago del cheque, el banco también deberá dejar constancia expresa de esa circunstancia. Dado que el Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 7mo Turno en fallo del año 2010, esgrimió que la constancia de falta de fondos es la que convierte al título en ejecutivo y su falta lo enerva, aprovecho la oportunidad para demostrar lo poco estudiado de la resolución de los honorables jueces de
mi país que anticipadamente y sin citar doctrina o jurisprudencia anterior, en sentencia escueta como todas las que se fundan en sin razones, crearon involuntariamente un presupuesto nuevo para la constitución del título ejecutivo. Véase que para estos honorables jueces, el cheque rechazado por la razón de las actividades suspendidas del banco girado, al no poderse dejar constancia de si tiene fondos por la misma naturaleza del rechazo, no sería título ejecutivo. Como
señala el representante de una generación de procesalistas de bendito recuerdo, Jaime Teitelbaum ( Juicio Ejecutivo Cambiario, 1993 ,pág. 32) el cheque con la constancia de la falta de pago, constituye título ejecutivo, cualquiera fuere el motivo de esa falta de pago. El art. 39, inciso 3ero. de la LCH señala claramente que la constancia de presentación y falta de pago, tienen carácter de protesto y
apareja ejecución. Pero el inciso 2do. previamente establece: “ Cualquiera que fuere la causa de rechazo del cheque, si el librador no tuviere provisión de fondos o si ésta fuere insuficiente el banco deberá
dejar constancia expresa de esa circunstancia”. A su vez el inciso 1ero
establece la obligación de hacer constar la falta de pago con “ expresa
mención del motivo en que se funde...” Igualmente Nuri Rodríguez ( Acciones y excepciones cambiarias, pág. 59). Como principio, podemos establecer que el cheque es título ejecutivo con la constancia puesta por el Banco, sea cual fuere el motivo del rechazo estampado en ella. La
solución legal que faculta al Banco a no pagar o que le prohíbe pagar, bajo su responsabilidad, tiende a impedir el cobro inmediato del cheque pero no afecta la formación del título ejecutivo, Dice el Dr. Teitelbaum, con razón. El obligado podrá luego oponer en el juicio las excepciones que pueda tener. ¿ Que fundamento tiene la mención de si el cheque tiene o no fondos? Pérez Fontana lo explica ( ob. cit. pág. 181)
. El banquero es deudor del cuentacorrentista por el saldo que arroje la cuenta corriente a favor de
éste, por lo que si el saldo es negativo, no existen fondos disponibles
a favor del cliente y el banquero se negará a pagar el cheque...En la práctica pueden coexistir varias causas que motiven el rechazo de un cheque, siendo una de ellas la falta de fondos disponibles y es frecuente que para evitar el rechazo del cheque por esa causa que apareja sanciones penales, los libradores intencionalmente libren cheques que pueden ser rechazados por una causa que no sea esa. Era una maniobra corriente a la que la ley puso fin de una manera terminante. El inciso segundo del art. 39 de la Ley de cheques dispone que Cualquiera que fuere la causa del rechazo del cheque, si el librador no tuviere provisión de fondos o si ésta fuere insuficiente para el pago del cheque, el banco también deberá dejar constancia expresa de esa circunstancia....La disposición de la ley uruguaya es saludable para evitar que se eluda la aplicación de las sanciones administrativas y penales aplicables en el caso de libramiento de cheques sin fondos. La constancia de la presentación y falta de pago del cheque tendrá carácter de protesto por falta de pago. Puesta la constancia de presentación y falta de pago, el cheque, sin ningún otro requisito, aparejará ejecución. Como señala Gómez Leo ( pág. 23) Si el Banco rechaza el pago por causal fundada, deberá hacer constar la negativa en el mismo título, con expresa mención
de todos los motivos en que se funda. Constancia que surte los efectos del protesto, dejando expedita la acción cambiaria de regreso ( aspecto sustancial), que puede ser ejercida por medio de un proceso o juicio ejecutivo ( aspecto procesal), aunque en virtud del principio de disponibilidad de las formas procesales, no existe ningún impedimento para encaminar la acción cambiaria a través de un proceso de conocimiento. El banco que no cumpliere con la obligación de poner la constancia del rechazo del cheque, responderá al tenedor por los perjuicios que originare la falta de cumplimiento de esa obligación y se hará pasible de una multa que determinará la autoridad monetaria competente. En caso de reincidencia dentro de los seis meses, se duplicará la multa.
Cheques especiales.Cheque Certificado. Dice Nuri Rodriguez ( ob. Cit. Pag. 174 ). La certificación se debe hacer por el Banco girado a pedido del librador. Consiste en una constancia firmada por el Banco en el mismo cheque en que se establece que existen fondos disponibles en la cuenta para el pago del cheque. El banco girado debe mantener afectada en la cuenta corriente la cantidad correspondiente al cheque certificado hasta que venza el término de presentación, es decir impide que el librador las retire. De acuerdo al art. 52 el Banco girado será responsable frente al tenedor de que tendrá fondos suficientes para pagar el cheque durante su término de presentación No es una responsabilidad cambiaria. No se responde del pago sino de la existencia de fondos. La afectación es durante todo el tiempo del plazo de presentación. Debe ser nominativo y no es endosable.Con provisión garantizada. Se extienden cheques de este tipo donde se garantiza la afectación. Se emite en formularios propios del banco. Debe establecerse la cuantía máxima hasta la cual puede ser girado. Esa cifra debe esta impresa. Debe constar la fecha de su entrega. Serán verdes. Cheque de pago diferido. Según Nuri Rodriguez ( ob. Cit. Pag. 187 ) se caracteriza porque en él se estipula una fecha de vencimiento a partir de la cual puede ser
presentado al cobro ante el Banco girado. Con la constancia de una fecha de vencimiento se difiere la exigibilidad del cheque a un momento futuro con lo cual este sirve para instrumentar un crédito a diferencia del cheque común que es siempre a la vista. Se le agrega al cheque común el requisito del art. 70.4. A partir de esta fecha se le aplica al cheque de pago diferido todas las disposiciones que regulan al cheque común salvo las que se opongan a lo previsto en el presente. No se puede presentar al cobro antes de esa fecha. Los plazos de presentación de computan desde la fecha del 70.4. Según el art. 75 si el librador de un cheque de pago diferido falleciere o fuere declarado incapaz, antes de la fecha establecida el documento se regirá por las disposiciones aplicables a los vales. El legislador debió decir las normas de derecho común de los títulos valores. Si el Banco toma conocimiento del fallecimiento producido antes
de la exigibilidad dice Nurí Rodriguez que no debe pagarlo. Para Gómez Leo ( pág. 221) la ley 14.412 en su art. 75 dispone que cuando el librador de un cheque de pago diferido fallece o se incapacita antes del
vencimiento de ese título, éste queda regido por las normas concernientes a los vales, billetes o pagares, lo cual significa que el portador legitimado queda habilitado para accionar de regreso anticipadamente para procurarse el cobro del CH.P.D. de que se trate. .
Caracteres de los títulos valores de contenido dinerario.a- Incorporación. Para la posible, rápida y segura transmisión de créditos eludiendo la sumisión a las reglas civiles de la cesión de créditos, se recurrió a incorporar en un documento el derecho cuya circulación quería facilitarse. Esta incorporación del derecho en un título o documento ( Verkörperung según expresión de la doctrina alemana) se alcanza cuando ambos se funden de manera permanente, de forma que únicamente puede invocar y ejercitar el derecho quien está en posesión del documento. Se ha afirmado que la incorporación constituye una idea tendiente a cosificar un derecho incorporal con la finalidad de sustraer su circulación a las reglas poco favorables del derecho de obligaciones y someterla a la más favorables del derecho de cosas, trasladando al campo de las obligaciones principios de los derechos reales. ( Broseta Pont- Martínez, ob. cit. pág. 402). El art. 7 de la LTV, señala que la obligación esta incorporada a un título. La incorporación, dice Escuti ( ob. Cit. pág. 10) determina que lo esencial sea el título como cosa y lo accesorio el derecho en él contenido, permitiéndole aplicar un régimen jurídico similar a las cosas muebles. La posesión de buena fe de una cosa mueble, crea a favor del poseedor la presunción de tener la propiedad de ella. Es en principio irrelevante que el documento sea robado o perdido. El tráfico de derechos se convierte así en un tráfico de cosas muebles ( protegido por el principio de tutela a la posesión de buena fe), cuyo régimen jurídico contiene grandes ventajas: la posesión de buena fe equivale al título , el adquirente de poseedor de buena fe obtiene la propiedad del documento, incluso aunque hubiere adquirido de un tercero que, a su vez, hubiera adquirido ilegítimamente el título, la propiedad del documento confiere la titularidad del derecho incorporado, la simple posesión del documento legitima al poseedor para exigir del deudor el cumplimiento del derecho incorporado. ( Broseta Pont- Martínez, ob. cit. pág. 402). b- Literalidad, solemnidad.
La literalidad se refiere al contenido
del documento e indica que la significación del derecho incorporado se delimita
exclusivamente por el tenor escrito, cuya significación literal, prevalece. El
acreedor no puede exigir otra cosa que lo que surja de los términos del título.
El deudor no puede negarse al cumplimiento de la prestación requerida por el
acreedor, alegando o esgrimiendo razones que no surjan del tenor literal del documento. Apunta a destacar
la irrelevancia de las convenciones extrañas a las expresiones vertidas en el
instrumento cartular. Para Broseta
Pont – Martínez literalidad y abstracción se confunden. La literalidad
significa que las relaciones entre el deudor y el acreedor del documento se han
de regular por lo que expresa el título mismo, cualquiera que fuese el
contenido y el régimen del derecho incorporado según el negocio que lo hizo
nacer ( ob. cit. pág. 406). Mercedes Jiménez de
Aréchaga ( ADC, tomo 13, Pág. 69)
citando a Cámara dice que la literalidad de los TV juega a favor como en contra
del deudor y acreedor, en el propio documento y nada más que él, todos los
interesados encontrarán la medida y extensión de sus derechos y obligaciones. Como contrapartida el rigor cambiario
impone la inexorable sanción de la nulidad del título que carece de los
requisitos esenciales previstos en los artículos 3, 55 y 120 de la ley de TV o
4 y 70 de la ley de cheques.
Se trata de una causal objetiva oponible
erga omnes ( contra todos) por cualquier deudor, dado que no se podría
reconocer fuerza ejecutiva , solidaridad de los firmantes, etc, a un título
formalmente incompleto y por lo tanto inválido.
Dice el art. 2do. de la ley de TV. los
documentos y los actos a que esta ley se refiere, sólo producirán los efectos
previstos en la misma cuando contengan las menciones y llenen los requisitos
que la misma ley señala, salvo que ella
lo presuma. ( completividad legal) . La omisión de tales menciones y
requisitos, afecta inexorablemente al título, pero dado que como veremos en
el inciso I, que señala que la
suscripción de un título valor no extingue la obligación que se pretende
cancelar, obviamente dicha falencia, no afecta al negocio jurídico que dio
origen al documento o acto ( Negocio principal o relación fundamental).
Si el importe del título, de acuerdo al
art. 5, apareciese escrito a la vez en
palabras o en cifras, valdrá, en caso de
diferencia, la suma escrita en palabras. Si aparecieran diversas cantidades en
cifras o en palabras, en caso de diferencia, valdrá la suma menor escrita en
letras. Igualmente art. 14 de la ley de
Ch. El banco girado se negará a pagar un
cheque dice el art. 36 inc. 3ero. de la ley 14.412, si estuviere raspado,
interlineado, borrado, o alterado en cualquier forma que hiciere dudosa su
autenticidad, salvo que estas deficiencias estuvieren expresamente subsanadas
bajo la firma del librador a satisfacción del banco. Mercedes Jiménez de Aréchaga ( ADC, tomo
13, Pág. 69) aclara que la literalidad
no es absoluta. La propia ley en los artículos 22 y siguientes introduce los
conceptos de mandato aparente. Los artículos 4 y 61 de la ley, refieren a como
debe ser la completividad. Estos conceptos son claramente, para la autora,
extraliteralesTítulo valor en blanco. Jiménez de Aréchaga ( ADC, tomo 12, Pág. 79) expresa que en la práctica comercial es
común que se exiga el libramiento de un título valor ( distinto del cheque) en
blanco, como garantía de una operación crediticia, y por desconocer el monto
final del importe debido, son varias las menciones del título que se dejan en
blanco, bajo el compromiso- expreso o tácito- de completarse posteriormente, si
el incumplimiento de la obligación principal lo ameritase. Citando a Messineo
aclara que la norme sobre completamiento rige hasta que la letra es presentada
al cobro, mientras que las normas sobre rigen desde el momento de la
presentación al cobro. En nuestro derecho, dice la autora, existen dos
disposiciones sobre el tema, los artículo 4 y 61 de la Ley 14.701 que tienen distinta
fuente ( INTAL y Ley Uniforme de Ginebra). Citando a Pavone La Rosa comenta que el llenado
solo es legítimo si se cumple con la base y en los límites del acuerdo de
emisión y sólo cuando confluyen tales presupuestos el título obtiene una
eficacia plena, destinada a operar frente a cualquier poseedor. Para la autora
esta norma faculta a oponer como excepción el completamiento abusivo aunque
dicha posición no es acompañada por Nuri Rodríguez y Gorfinkel. Cita una sentencia de la
Dra. Dora Szafir del 13 de setiembre de
2006 donde se desestimó una demanda ejecutiva iniciada por un emisor de tarjeta
de crédito referida concretamente a un vale completado posteriormente. Entendió
la sentencia mencionada que dicha cláusula es abusiva por su forma ( tamaño de
la letra utilizada) y por su contenido. Entiende que el vale en blanco que no
tiene en principio fecha de vencimiento es violatorio de la temporalidad del
vínculo obligacional en tanto se llenara en la fecha correspondiente y siempre
y cuando tenga una fecha de vencimiento que no supere los cuatro años del
vencimiento, pero esa posición fue aislada, pronunciándose la Suprema Corte de Justicia en
sentido contrario. En efecto, la
SCJ ha establecido que el Magistrado actuante ha señalado que
las constancias hoy controvertidas fueron hechas conforme a lo oportunamente
acordado por las partes cuando el deudor hizo la solicitud de tarjeta de
crédito…No tiene en cuenta la impugnante que la forma de llenado del vale
firmado al contratar la tarjeta está regulado expresamente en la cláusula 27
del contrato original donde se establece que el importe se llenará con la
cantidad resultante de la última liquidación emitida por el usuario, incluyendo
todos los rubros de consumo, débitos automáticos, amortización, intereses de
financiación, de mora, impuestos y otros que incluya la liquidación: el día del
vencimiento se llenará con la fecha indicada para pagar la última liquidación
emitida por el usuario y el interés de mora se llenará a la última tasa
aceptada por el usuario en los pagos efectuados a la vigente para operaciones
de la misma naturaleza a la fecha del vencimiento de que se trate a opción del
cliente ( LJU, caso 14766). Por otro lado,
continua diciendo Jimenez de Aréchaga, ( pág. 84) , la normativa posterior a la Ley de Relaciones de Consumo
mantuvo por completo la vigencia del completamiento del vale. El Decreto
78/2002 reglamentario de la Ley
17.250. establece con relación a las tarjetas de crédito: que en los casos que
se utilicen títulos valores en blanco o incompletos deberá cumplirse con las
especificaciones banco centralistas y con lo dispuesto por el artículo 5 del
decreto 409-96 del 18-10-1996. Existe normativa específica para los títulos
valores incompletos que refieran a operaciones en las que intervengan entidades
de intermediación financiera. En ese sentido el decreto 409-96 reglamentó la
utilización del vale en blanco en las operaciones de crédito para la venta por
terceros de servicios y bienes de consumo. Dispone el art. 2.6 inciso 2 de
dicho decreto los siguiente : “ En los casos que apertura de crédito se
instrumente mediante el libramiento de un título valor en el contrato se debe
tener en cuenta lo dispuesto en el artículo 5 que señala que en todo caso que
por naturaleza de la operativa se emitan títulos valores incompletos, deberá
otorgarse un documento anexo donde consten en forma precisa e indudable las
instrucciones para completarlo. Un ejemplar de ese documento debidamente
suscrito por las partes deberá ser entregado a cada uno de los firmante en el
momento de la emisión del Título valor precitado. c-Legitimacíón. Escuti (ob. Cit. pág. 11) señala que en general refiere a los requisitos que deben concurrir en un sujeto para ejercer un derecho. La legitimación viene dada por la posesión del documento, sin necesidad de suministrar prueba de que es el propietario del título y el efectivo titular del derecho emergente del mismo. Garrigues ( pág. 89) señala que el concepto de Título Valor se centra sobre la necesidad de posesión. La posesión es condición mínima para el ejercicio del derecho. La posesión del título producen efectos importantísimos respecto del acreedor, del deudor y del derecho documentado.a) Respecto del acreedor, le dispensa de probar la existencia del derecho, la pertenencia de este derecho y , a veces ( títulos al portador), la identidad de la persona del acreedor. b) Respecto del deudor, le dispensa de toda indagación sobre los extremos recién mencionados: el deudor que paga contra la presentación del documento paga válidamente ; y a la inversa: el deudor no ésta obligado a la prestación si no es mediante la exhibición del título. Para evitar que pueda ser obligado a pagar dos veces, se autoriza al deudor para reclamar el título una vez que pague ( títulos de restitución o rescate.)c) Respecto del derecho, porque su muerte está ligada a la del título en todas la mutaciones jurídicas que afectan a este. La posesión del título como signo legitimador ( signum iuris ) opera no solo a favor del deudor y acreedor, sino en contra suya también. Solo quien tiene la posesión del documento puede ejercitar el derecho mencionado en el título. Quien no tiene la posesión, no puede legitimarse de otra manera, aunque sea propietario del título. El cesionario de un derecho de crédito incorporado a un título, si adquirió el crédito sin el documento, no adquiere ningún derecho contra el deudor. De lo dicho hasta aquí se deduce que la posesión del título es equivalente a la posibilidad de ejercicio del derecho. Luego será posible este ejercicio por quien no sea titular del derecho, con tal que sea poseedor del título. Así como en el derecho de las cosas en general pueden estar separadas la propiedad y la posesión de una cosa- propiedad sin posesión y posesión sin propiedad- y por consiguiente marchar por caminos distintos el derecho y el ejercicio del derecho, así también en el derecho de los títulos valores puede existir derecho sin posibilidad de ejercicio ( propietario despojado del título) y ejercicio del derecho sin tener efectivamente derecho ( posesión del título por el no propietario). En lo que atañe a la circulación del título, es indispensable que se haga de acuerdo a la ley de circulación, creada por el librador. Art. 12 de la ley 14.701. Cuando los títulos son a la orden, se requiere la documentación de la transferencia mediante endoso.
Para Bonelli ( Bolaffio, ob. Cit. pág. 114) un crédito que
permanece embrionario durante la circulación, se afirma en toda su madurez al
término de la misma. El crédito queda suspendido durante la circulación aunque
existiendo en germen y expectativa, en poder de cada poseedor, para presentarse
en su madurez como crédito personal, al cesar la verdadera y propia circulación
cambiaria, esto es, al vencimiento. El crédito se subjetiva en la persona del
último poseedor; con anterioridad se trata de un crédito objetivado en la letra
de cambio sin un titular efectivo actual. e- Abstracción. Señala Sagunto Pérez Fontana ( ob. cit. pág. 145) que cuando la doctrina estudia los elementos integrantes de los títulos valores, refiriéndose a la obligación en ellos incorporada o sea la obligación cartular, se enfrenta con el problema de si esa obligación debe tener causa o si esta puede faltar en forma absoluta, es decir se trata de una obligación abstracta. Al disciplinar la letra de cambio, dice Pérez Fontana ( ob. cit. pág. 147) nuestros codificadores siguieron las enseñanzas de la doctrina germánica, admitiendo como fuente de la obligación cambiaria la declaración unilateral de voluntad ( Karl Einert). Escuti expresa que la ley prescinde del motivo que dio origen a la creación del documento con miras a lograr una mayor seguridad en la circulación. En los negocios abstractos, dice el argentino, no solamente es posible prescindir de la causa, sino que también es posible afirmar que no tienen necesidad de que ella exista. El germano, Andreas Von Tuhr ( Tratado de las Obligaciones, Editorial Comenares, Granada 2007, pág. 148 ) comenta que puede ocurrir que los créditos sean abstractos, es decir, que se celebren sin guardar relación alguna con un fundamento o causa jurídica determinada. Los créditos nacidos de tales contratos son, por lo general, independientes de la existencia y naturaleza de la causa a que responden. Esos créditos abstractos tienen, para el acreedor, la gran ventaja de que le permiten sustanciar la demanda sin aludir para nada a la causa, que muchas veces él ignora. El tipo más marcado de crédito abstracto, en los derechos modernos es la letra de cambio. Para el Código Civil alemán, la escritura abstracta de deuda no es tan sólo un medio de prueba, sino la fuente del crédito, el cual nace aun cuando carezca de fundamento jurídico. El italiano Francesco Carnelutti ( Teoría General del Derecho, Editorial de Derecho Privado, Madrid, 1941 Carnelutti. P. 366) concluye que los títulos valores privan al Juez de examinar la existencia material del hecho histórico. El Título valor no solo tiene eficacia probatoria plena sobre el hecho histórico, sino que elimina dentro de ciertos límites la posibilidad de probar hechos contra el mismo. En trance de ejecución, es decir, para el Juez que debe valorar el hecho a fin de proceder a la ejecución forzosa, le está precisamente prohibido tomar en consideración hechos diferentes que modificarían la eficacia del hecho representado en el título. El título de crédito prohíbe al juez, dentro de ciertos límites, el conocimiento de los hechos que no figuran en el documento. De acuerdo a tal circunstancia, en los art. 108 de la ley de TV y 45 de la ley 14.412, para los cheques comunes y diferidos se expresa que cualquier excepción fundada en las relaciones personales entre el actor y el demandado, no obstará al progreso del juicio ejecutivo.f- Solidaridad. Todos los que intevienen en la circulación de los títulos valores quedan solidariamente obligados respecto del portador. El portador puede exigir, dice Nuri Rodriguez ( ob. Cit. pág. 40) la prestación debida de cualquiera o de todos los firmantes. El mismo derecho corresponde a cualquier firmante que hubiese pagado la letra, es lo que se llama acción de regreso. Dice el art. 105 de la Ley de TV. que todos los que firman una letra de cambio, sea como libradores, aceptantes, endosantes o avalistas, quedan solidariamente obligados hacia el portador. El portador tiene derecho de accionar contra todas esas personas individual o colectivamente, sin estar obligado a observar el orden en que las obligaciones han sido contraídas. El mismo derecho le corresponde a cualquier firmante que hubiese pagado la letra. La acción promovida contra uno de los obligados no impide accionar contra los otros, aun cuando fuesen posteriores a aquél contra el cual se ha procedido primero. El art. 41 de la ley de CH. señala que todas las personas obligadas en virtud de un cheque responden solidariamente hacia el tenedor. Para De Semo y Supino existen innegables coincidencias entre la estructura del vínculo solidario de derecho común y la estructura propia de la responsabilidad cambiaria.a- Los firmantes están obligados a una misma cosa que es la suma indicada en el título. Todo firmante, en verdad, hace nacer una obligación cambiaria autónoma, pero tal característica no contradice sustancialmente los principios generales, ya que por un lado el así llamado vínculo solidario de derecho común, según la opinión preferible, resulta de una pluralidad de obligaciones distintas, y en ciertos aspectos interdependientes.b- A ninguno de los coobligados cambiarios corresponde el beneficio de excusión. El beneficio de excusión es el derecho que corresponde al fiador de negar el pago hasta que el acreedor haya deducido infructuosamente una ejecución ( en base a una sentencia o a otro título ejecutivo) contra el deudor principal.c- A los obligados cambiarios se le niega el beneficio de división. El tenedor cuenta entonces con la posibilidad si el documento no se haya caduco con la posibilidad de iniciar acciones contra todos los firmantes del título, contando para ello con el ius electionis y el ius variandi ( Gómez Leo, pág. 24). Ello sin estar sujeto a la excusión ni división, ni interpelación del derecho común y comercial, sino que el rigor cambiario sustancial le permite seleccionar y elegir entre los firmanetes del título a quien le reclamará el pago, por el medio que escoja, sea extrajudicial o judicial, cambiario o extracambiarios. Además cuenta con el ius variandi, porque sin necesidad de comprobar la imposibilidad del cobro, puede reclamar el pago a uno y luego a otro u otros de los firmantes, sean librados, aceptante, endosante o avalista. Puede accionar contra todos y cada uno de los obligados, conjunta, alternativamente o separadamente, sin necesidad de observar el orden cronólogico como se fue formanedo el nexo cambiario ( pág. 207). En cambio, desde el punto de vista del deudor- legitimado pasivo- hay que tener en cuenta que cada firmante es acreedor del anterior y garante del siguiente. El sujeto que paga - judicial o extrajudicialmente- libera de responsabilidad a los firmantes posteriores a quientes garantiza. Tienen entonces la posibilidad de reembolsarse de todo lo pagado. Solo el deudor principal extiguen el vínculo cambiario. De acuerdo al Código Civil los efectos de la solidaridad pasiva son
1398. Los efectos de la solidaridad pasiva son:
Que el acreedor tiene el derecho
de pedir la totalidad del crédito al deudor que eligiere, el cual está
obligado a pagarlo por entero.
Que la demanda deducida contra una
de los deudores no impide al acreedor que demande a los otros.
Que la demanda deducida contra uno
de los deudores, interrumpe la prescripción respecto de todos.
Que produce el mismo efecto el
reconocimiento de la deuda, verificado por uno de los codeudores.
Que la demanda de intereses contra
uno de los deudores, los hace correr respecto de todos.
Que el pago verificado por uno de
los codeudores libra a todos respecto del acreedor.
Que si la cosa debida ha perecido por culpa de uno o más
de los deudores o después de haber incurrido en mora, los otros no quedan
exonerados de pagar el precio de la cosa; pero sólo aquéllos responderán de
los daños y perjuicios.g- Acción ejecutiva aligerada. El objeto de este proceso esta representado por la pretensión formulada, que contiene una afirmación de derecho o consecuencia jurídica derivada exclusivamente del título o documento cambiario presentado en juicio y tiende a lograr que el órgano jurisdiccional interviniente, dilucide y declare ( en el proceso de conocimiento ) o imponga hacer efectivo el cumplimiento de la obligación documentada ( Gómez Leó, pág. 216). El proceso a través del cual se solicita la realización del crédito incorporado a un título ejecutivo debe configurarse como un proceso expedito, en el que de forma rápida y casi inmediata se conceda la tutela requerida por el acreedor cambiario, convirtiéndose esta vía procesal en un cauce privilegiado para la protección del crédito y del tenedor del título. Los autores citando a Carnelutti expresan que el título ejecutivo se configura como un documento dotado de una particular eficacia en razón a que le confiere a la situación jurídica que el mismo representa la certidumbre necesaria para que se actúe por medio de la ejecución forzosa. En base a esa eficacia ejecutiva, se procederá en caso de incumplimiento por parte del obligado, a adoptar medidas coactivas sobre su patrimonio iniciándose la denominada ejecución forzosa ( Hernández Aguilar Alvaro, Escoto Fernández Carmen, pág. 36). El juez presentado un título para su ejecución, observará si reúne los requisitos del art. 3 , 55 o 120 de la ley de TV o 4 o 70 de la ley de CH. Si ello acontece , es decirg.1- se intimó el pago en el caso de los vales, pagares o conformes. Art. 125, por telegrama colacionado, intimación de pago judicial o notarial o citación judicial a reconocimiento de firma.g.2- se protestó en forma en el caso de la letra de cambio cuando la acción es contra el librador o endosante, art. 107g.3 se presentó al cobro en tiempo y forma al banco girado en el caso de los cheques y el mismo no se concretó, por faltar fondos o haber mediado una orden de no pago por alguna causal, art. 39 de la ley 14.412, Dice la norma, cuando se pide ejecución en cualquiera de los casos , el tribunal decretará inmediatamente el embargo y mandará llevar adelante la ejecución hasta hacerse efectiva la cantidad reclamada, los intereses pactados o los que los bancos cobran para las operaciones activas de préstamo en el momento del pago -art. 100.2 de la LTV y 41.2 de la ley de CH. , los honorarios del abogado del reclamantes, gastos de cobranza y timbres judiciales. La jurisprudencia mayoritaria entiende que es la firma de los endosantes o avalistas no se presume autentica y por ello es menester citarlos a reconocimiento de firma con plazo de 6 días hábiles. Si el firmante no comparece, su firma se tiene como auténtica. Luego de trabado el embargo, se le concede al demandado, un plazo de diez días hábiles extensibles en razón de la distancia que media entre el domicilio de este y el lugar del juicio, para que oponga defensas. Estas defensas, denominadas excepciones, no pueden estar basadas en virtud del principio de abstracción, en incumplimientos de la contraparte en la obligación correlativa que motivó la suscripción del título valor. El elenco de defensas que puede oponer el demandado esta limitado a cuestiones que tienen que ver con defectos del título por no reunir los requisitos esenciales, alteraciones, el hecho de que este pago, prescripto, por no haberse iniciado la acción dentro del plazo que concede la ley, que los protestos o la presentación al banco no fuese dentro del plazo legal, la existencia de un acuerdo modificatario del monto o del plazo, que conste en un documento o en un concordato, incapacidad del deudor o del reclamante, no cumplimiento del rigorismo del endoso, etc. Art. 108.h- Prescripciones cortas del ejercicio de la acción judicial de cobro. Las acciones judiciales tendientes al cobro de los haberes contenidos en un título valor prescriben en poco tiempo. Esto es en virtud de que dado el carácter circulatorio de los mismos, tenedor y obligado al pago frecuentemente no se conocen. Por ello los obligados, no pueden estar eternamente expuestos, a que un supuesto desconocido, aparezca en cualquier momento a reclamarles el pago.Las acciones judiciales para el cobro de letras de cambio prescriben- art. 116.a- contra el aceptante, a los tres años desde la fecha de vencimiento.b- Del tenedor o portador contra endosantes o contra el librador, al año contado de la fecha del protesto formalizado en tiempo útil o desde el vencimiento de la letra si esta no fuera protestada.c- La acción del endosante que reembolsó el importe de la letra, o que ha sido demandado por el regreso, prescribe a los seis meses, contados desde que el endosante pagó o desde aquel en que se le notificó la demanda. En los Vales, pagares o conformes la acción contra el librador prescribe a los cuatro años. Art. 4 de la ley 15.631. En los demás casos rige las normas anteriores. En el caso de los cheques, dice el art. 68 de la ley 14.412, las acciones judiciales del tenedor contra el librador y los endosantes, prescribirán a los seis meses contados desde el vencimiento del plazo de presentación del cheque para su cobro. Las acciones de los endosantes contra el librador y de los endosantes entre sí, prescribirán a los seis meses contados desde que el endosante hubiere pagado el cheque. De acuerdo al artículo 1026 del Código de Comercio, la prescripción se interrumpe por cualquiera de las maneras siguientes:1ºPor el reconocimiento que el deudor hace del derecho de aquél contra quien prescribía.2ºPor medio de emplazamiento judicial notificado al prescribiente. El emplazamiento judicial interrumpe la prescripción, aunque sea decretado por Juez incompetente.3ºPor medio de intimación judicial, practicada personalmente al deudor, o por edictos al ausente cuyo domicilio se ignorase.4ºPor la admisión de una pretensión concursal deducida por el deudor.La prescripción interrumpida comienza a correr de nuevo: en el primer caso, desde la fecha del reconocimiento; en el segundo, desde la fecha de la última diligencia judicial que se practicare en consecuencia del emplazamiento; en el tercero, desde la fecha de la intimación o de la última publicación en el Diario Oficial; en el caso del numeral 4º), comienza a correr de nuevo, una vez concluido el proceso concursal.En materia de títulos valores cuando haya recaído sentencia de condena se aplicará lo dispuesto por los artículos 1216 y 1220 del Código Civil".i) caducidad. Estos documentos tienen un estatuto para el ejercicio de los derechos en él contenidos y someten al portador a rigurosos plazos. Para presentar un cheque al cobro al banco, art. 29 de la ley 14.412, se tienen quince días si es en moneda nacional y librado en una misma plaza. 30 días si es librado en plazas distintas y 120 días si es en dólares. Para reclamar el pago a un girado de una letra de cambio, se tienen dos días hábiles desde el vencimiento para solicitar ante un escribano público, la constatación de dicho incumplimiento. ( protesto por falta de aceptación o de pago) y este tiene dos días hábiles para hacer el acta de comprobación. Dice el art. 106 de la ley de TV que el portador PIERDE SUS DERECHOS contra los endosantes, contra el librador y contra los avalistas, con excepción del aceptante, después de la expiración de los plazos fijados. En ambos casos, el cheque o la letra de cambio, la caducidad implica sin ninguna clase de dudas la pérdida de la acción ejecutiva aligerada para el cobro de la misma contra los obligados antedichos y para gran parte de la doctrina y jurisprudencia la pérdida de toda acción emergente del título valor, contra todo obligado cambiario, a excepción del aceptante de la letra de cambio que no pagó. El texto de la ley de cheques señala que vencido el plazo para la presentación al banco, el mismo no lo pagará y tenedor perderá toda acción cambiaria. Art. 29. Pero no todo esta perdido en ambos casos, caducidad o prescripción. Hasta contar un año, desde la caducidad o prescripción, el tenedor que perdió la acción cambiaria y carezca de acción causal ( es decir no recibió del documento de la persona que pretende demandar por esta acción) podrá exigir del creador del título la suma que se haya enriquecido en su daño. Esta acción se llama de enriquecimiento sin causa. .
j) Necesariedad. La posesión del documento es imprescindible para ejercer el derecho que en él se consigna. El art. 6 señala que el ejercicio del derecho, requiere la exhibición del mismo. Por ello se los llama títulos de presentación. Además, cuando la prestación contenida en el título se cumple, el portador debe entregarlo al deudor para que no siga circulando y el deudor no quede expuesto a que se le reclame nuevamente la prestación. Por ello se les llama también títulos de rescate. Acción de cancelación. En caso de pérdida, sustracción o destrucción de un título valor ( la ley habla de Letra de Cambio, pero otras normas jurídicas hacen aplicables a los vales, págares y conformes y los cheques la normativa de este título valor) art. 109. , el portador debe comunicar el hecho al girado y al librador, requiriendo la cancelación del título ante el Poder Judicial. El peticionante debe ofrecer garantía en resguardo de los derechos del tenedor. El auto de cancelación debe publicarse en el Diario Oficial por tres días hábiles y en otro de notoria circulación en el lugar del pago. El tenedor que la hubiese adquirido de buena fe luego de la pérdida, puede obviamente oponerse. Si se hubiese pago al tenedor, antes de la notificación a este del auto judicial de cancelación, el deudor queda liberado.El Juez en definitiva resolverá que derecho primará si el del tenedor desposeído o del adquirente, según la buena o mala fe de este último. Artículo 109.- En caso de pérdida, sustracción o destrucción de una letra de cambio, el portador debe comunicar el hecho al girado y al librador, requiriendo la cancelación del titulo al Juez Letrado del lugar donde la letra debe pagarse. Deberá ofrecer fianza en resguardo de los derechos del tenedor. La petición debe indicar los requisitos esenciales de la letra, que sean suficientes para identificarla. El Juez, previo examen de los antecedentes que se le proporcionen acerca de la verdad de los hechos invocados y del derecho del portador, dictará a la brevedad un auto indicando todos los datos necesarios para individualizar la letra de cambio y disponiendo su cancelación; también autorizará su cancelación para después de trascurridos sesenta días, contados desde la fecha de la última publicación del auto respectivo, si la letra ya hubiese vencido o fuese a la vista o desde el vencimiento, si éste fuese posterior a aquella fecha y siempre que en el intervalo no se dedujese oposición por el tenedor. El auto judicial deberá publicarse durante tres días hábiles en el "Diario Oficial" y en uno de notoria circulación del lugar del pago, y notificarse al girado y al librador. No obstante la denuncia, el pago de la letra de cambio al tenedor antes de la notificación del auto judicial libera al deudor.Artículo 110.- La oposición deberá deducirla el tenedor ante el Juez del lugar donde la letra deba pagarse y se sustanciará con el que promovió la cancelación y con cualquier obligado que quiera intervenir, debiendo notificarse la oposición al girado y al librador.Artículo 111.- Durante el término establecido en el artículo 109 el recurrente puede ejercer todos los actos que tiendan a la conservación de sus derechos; y si la letra de cambio fuese a la vista o hubiese vencido o venciera en el intervalo, puede exigir la consignación judicial de su importeArtículo 112.- Transcurrido el término, fijado en el artículo 109, sin haberse deducido oposición o rechazada ésta por sentencia definitiva, la letra queda privada de toda eficacia. El que haya obtenido la cancelación puede, presentando la constancia judicial de que no se dedujo oposición o de que ésta fue rechazada definitivamente, exigir el pago, y si la letra fuese en blanco o no hubiese vencido aún, exigir el duplicado. Este deberá pedirse por el portador desposeído de su endosado y así sucesivamente de un endosante al que le precede, hasta llegar al librador.Artículo 113.- La cancelación extingue todo derecho emergente de la letra de cambio, pero no perjudica los derechos que eventualmente pudiera tener el poseedor que no formuló oposición contra el que obtuvo la cancelación.Artículo 114.- Todos los gastos que origine este procedimiento serán de cargo del que lo solicitó.Artículo 115.- La fianza a que se refiere el artículo 109 subsiste mientras no se presente la letra cancelada o se haya operado la prescripción de la misma.
DECRETO: 57/2014 Montevideo, 5 de Febrero de 2014.VISTO Y CONSIDERANDO:Entendiéndose cumplidos los requisitos exigidos por losartículos 109 y ss. del Dec. Ley 14.701, y habiéndose acreditado en forma la fianza ofrecida, decrétase la cancelación de la letrade cambio referida.Publíquese el presente durante tres días en el DiarioOficial y en uno de notoria circulación, expidiéndose los edictos de estilo.Vencidos los tres días de la última publicación, confiérase un plazo de sesenta días, para que el tenedor pudiere formalizar su oposición.Notifíquese personalmente al gestionante, al librador y girado en el domicilio denunciado, y al Sr. Fiscal, oficiándose a tales efectos.Dra. Beatriz Sarubbi Salles - Juez de Paz Departamental de Capital
Naturaleza jurídica de la obligación cambiaria. Se ha discutido porque queda obligado quien firmó la letra de cambio, con un tercero con el cual nunca tuvo relación y que al aparecer como portador legítimo del documento, puede ejercer todos los derechos emanados de él. El autor citando a Bulygin concluye que todas la teorías que se han elaborado, tienden con mayor o menor acierto, a explicar como una persona, cuya firma aparece en el título valor, ésta obligada a pagar su importe, aunque nunca haya tenido voluntad de obligarse, porque firmo un papel en blanco o su firma fue arrancada compulsivamente. Jacobi, Bolaffio y Mossa, niegan todo valor o significación a la voluntad en la creación de la letra (ob. Cit. pág. 23). Encuentra la fuente en la apariencia jurídica de una declaración válida de voluntad en aras de la protección de los terceros. Yadarola afirma que cuando afirmamos que la voluntad no cumple ningún rol en el nacimiento de la obligación, nos referimos a la voluntad de crear una obligaciónj, reconociendo una voluntad mínima que se concreta en poner la firma. La doctrina de la creación, defendida dice el argentino, por Ascarelli y Ferrara, sostiene que la obligación cambiaria surge con la firma del documento presciendiendo de que la letra salga o no del ámbito del librador. La teoría de la emisión, sostenida entre otros por Rocco, dice que la obligación cambiaria no surge con la sola redacción y firma del documento, pues se requiere además del libramiento la entrega a un tercero, en cuyo momento nace la obligación cambiaria. Nuestra ley opta por la teoría de la creación al establecer en el artículo 9 que el suscritor de un título valor quedará obligado en los términos literales del mismo, aunque el título entre en circulación contra su voluntad o después sobrevenga su muerte o incapacidad. Pensamos que la voluntad unilateral es fuente de la obligación del librador de un vale , del aceptante de la letra de cambio y de los avalistas. La ley es fuente de la obligación de los endosantes y libradores de letras de cambio y cheques . El art. 60 de la ley de tv señala que el librador de una letra de cambio garantiza la aceptación y el pago. Esta norma no es de orden público en cuanto a la garantía de la aceptación. Si en cuanto a la garantía del pago. El art. 66 señala una norma que no es de orden público: que salvo pacto en contrario, el endosante garantiza la aceptación y el pago. Para exonerarse puede establecer dicha cláusula debajo de su firma. El art. 12 de la ley de ch. señala que el librador de un cheque es garante del pago. Dicha norma es de orden público. Acciones cambiarias y extracambiarias. Para Gómez Leo ( pág. 212) acción cambiaria es aquella que se fundamenta, exclusiva y excluyentemente en un papel de comercio en su condición de título de crédito abstracto, formal y completo, que es además un documento constitutivo y dispositivo del derecho en él representado. Acción directa. La acción directa nace exclusivamente por falta de pago ya que presupone que la letra fue aceptada mientras que la acción de regreso se concede tanto por falta de aceptación como de pago. Artículo 76.- Por el hecho de la aceptación el librado se obliga a pagar la letra de cambio a su vencimiento. A falta de pago, el portador, aunque sea el propio librador, tendrá contra el aceptante una acción directa derivada de la letra de cambio para todo aquello que pueda exigirse con arreglo a los artículos pertinentes.El girado que acepta queda obligado, aun cuando ignorase la quiebra del librador. La calificación de directa procede porque es el aceptante el obligado principal el cual debe pagar la letra sin necesidad de que se cumplan determinados presupuestos como ser el levantamiento del protesto. Esta sometida a un plazo de prescripción de tres años que se cuentan a partir del vencimiento de la letra pero no a caducidad. Como señala Nuri Rodriguez, el pago efectuado por el obligado principal libera a todos los obligados de regreso. Acción de regreso. Letra de cambio. Se funda en las leyes que consideran al librador y los endosantes como garantes del pago ( LTV artículos 60 y 66). Artículo 60.- El librador garantiza la aceptación y el pago. Podrá eximirse de la garantía de la aceptación, pero toda cláusula por la cual se exonere de la garantía de pago, se considerará como no escrita.Artículo 66.- Salvo cláusula en contrario, el endosante garantiza la aceptación y el pago. Señala Sagunto Pérez Fontana ( Títulos valores , Tomo III. Pág. 199) que el librador como creador de la obligación cambiaria responde por su cumplimiento como todo creador de una obligación. La responsabilidad de los endosantes es impuesta por la Ley para prestigiar la circulación. Que la responsabilidad de los endosantes no tiene el mismo origen que la del librador resulta claramente de lo dispusto por el artículo 44 que autoriza a los endosantes de exonerarse de toda responsabilidad mediante la inserción en el título de la clausula “sin mi responsabilidad u otra equivalente, lo que no le está permitido al librador, el que solo puede liberarse de su responsabilidad por falta de aceptación. Para ejercer esta acción son necesarios varios presupuestos. Uno sustancial como es la falta de aceptación o de pago y otro formal como es el levantamiento del protesto, salvo que existiese la clausula sin protesto o retorno sin gastos ( art. 96). Esa cláusula no libera al portador de la obligación de presentar la letra de cambio en los términos prescriptos, ni de dar los avisos. La prueba de la inobservancia de los términos incumbe a quien la invoca contra el portador. Si la cláusula hubiese sido puesta por el librador, ella produce sus efectos con relación a todos los firmantes; si hubiese sido puesta por un endosante o un avalista, ella produce efectos sólo con respecto a éstos. Si, no obstante la cláusula puesta por el librador, el portador formaliza el protesto, los gastos quedan de su cargo. Cuando la cláusula emana de un endosante o de un avalista, los gastos del protesto pueden repetirse contra todos los firmantes. Esta clausula si la hubiere insertado un endosante o avalista del endosante, solo causará efecto en quien la hubiese colocado. Si apesar de la dispensa se levanta el protesto, quien lo efectuase corre con los gastos. El pago por parte de un obligado de regreso libera a los obligados de regreso que le siguen en el nexo cambiario pero no libera a los que le preceden ( Rodríguez Olivera, pág. 120) Artículo 106.- El portador pierde sus derechos contra los endosantes, contra el librador y contra los demás obligados, con excepción del aceptante, después de la expiración de los plazos fijados: A) Para la presentación de la letra de cambio a la vista o a cierto tiempo a la vista; B) Para levantar el protesto por falta de aceptación o de pago; C) Para la presentación de la letra para su pago en caso de llevar la cláusula "retorno sin gastos". Si la letra de cambio no se presentara para la aceptación en el plazo establecido por el librador, el portador pierde el derecho de ejercitar la acción de regreso, sea por falta de pago o por falta de aceptación, salvo si resultase de los términos del título que el librador entendió exonerarse tan sólo de la garantía de la aceptación. Artículo 99.- El portador puede ejercitar las acciones cambiarias de regreso contra los endosantes, el librador y los otros obligados: A) Al vencimiento, si el pago no se hubiera efectuado; B) Aun antes del vencimiento: 1º) Si la aceptación hubiese sido rehusada en todo o en parte; 2º) En caso de concurso del girado, haya o no aceptado la letra; 3º) En caso de concurso del librador de una letra no aceptable. Acción de regreso contra el librador y endosantes de un cheque De acuerdo a Gómez Leo ( ob. Cit. Pág. 225) esta acción es la que tiene como condiciones de procedencia la observancia de la carga cambiaria sustancial de presentación al pago en término ante el banco girado o una cámara compensadora. La acción directa y la de regreso pueden acumularse. La Letra de cambio concede al acreedor cambiario ciertas acciones por falta de aceptación y por falta de pago de la letra. Acciones que va a poder ejercitar contra los obligados cambiarios. Dado que de acuerdo al art. 105 todos los que firman una letra de cambio, sea como libradores, aceptantes, endosantes o avalistas, quedan solidariamente obligados hacia el portador. El acreedor puede ejercer ambas acciones conjuntamente. Acción de reembolso. Para Sagunto Pérez Fontana esta acción no tiene por finalidad el pago de la letra de cambio sino el de reintegrar, reembolsar al que pagó el importe de la letra de cambio, en cumplimiento de la responsabilidad que le impone la ley, el importe de lo pagado, lo que obtiene reclamándolo a los obligados que lo precedieron y a quienes sucedió en la titularidad del derecho cambiario. Tiene esta acción cambiaria todo aquel firmante del título-valor que lo hubiera pagado judicial o extrajudicialmente. No tiene acción de reembolso ni el aceptante de la letra de cambio, ni el librador de un cheque. Es legitimado pasivo todos los obligados de regreso que garantizan el nexo cambiario al portador. El título valor no debe estar perjudicado. Esta acción prescribe a los seis meses del pago extrajudicial. Excepciones cambiarias. Supone una limitación de los medios de defensa del deudor cambiario. Las excepciones son causas o motivos de oposición. Ese juego de las limitaciones a las defensas del deudor estrangula las posibilidades que tiene de enervar la pretensión cambiaria porque uno de los principios rectores del juicio ejecutivo es que no se puede discutir la causa del título que sirve de base a la ejecución ( Gómez Leo, pág. 219). Gómez Leo expresa ( pág. 216) que por el caracter literal del derecho incorporado al título y el carácter completo del documento, el deudor no podrá valerse de defensas y excepciones basadas en medios probatorios extraños a él. Atento al carácter formal y la aptitud constitutiva del título-valor, tampoco será admisible el argumento de que la relación documentada en él no corresponde con la situación real de las partes. Por otra parte, en virtud del carácter autónomo del derecho cambiario, el acreedor formula su pretensión con prescindencia de las situaciones subjetivas de cada uno de los trasmitientes del título, sin que el deudor pueda esgrimir defensas fundamentadas en las relaciones personales con los demás obligados, pues ellas no se acumulan durante la circulación del título, por lo que el portador legitimado del título-valor adquiere y ejerce un derecho originario, no enervable por excepciones personales. Este carácter autónomo tiene su correlato, desde un punto de vista pasivo, en la independencia de los vínculos obligacionales de cada uno de los firmantes que no les permite invocar las defensas, excepciones, falsedades, suposiciones y vicios de fondo en general que afecten a los demás firmantes del título. Por último, teniendo en cuenta el carácter abstracto del título-valor, el deudor demandado no podrá oponer al actor las defensas causales fundadas en la relación extracambiaria por la que libró o trasmitió el título. Excepciones personales. Solo se puede oponer a determinada persona que posea la letra y no por regla general a los tenedores sucesivos. Excepciones reales. Son oponibles a cualquier tenedor. Acción causal. Artículo 25.- La creación y trasmisión de un título-valor no producirá, salvo pacto expreso, la extinción de la relación que dio lugar a la creación o trasmisión. La acción causal podrá ejercitarse restituyendo el título al demandado y no procederá sino en el caso de que el actor haya ejecutado los actos necesarios para que el demandado pueda ejercitar las acciones que pudieren corresponderle en virtud del título. Se califica como acción causal la que corresponde al tenedor de la letra sobre la base del negocio originario que le ha servido de fundamento ( o causa) para la emisión de la letra o la emisión cambiaria. Se fundamentan, dice Gómez Leo ( ob. Cit. Pág. 230) en relaciones de derecho común ajenas a este título. No influye en ellas el hecho de que para su ejercicio pueda usarse el título-valor, pues en tal caso tal título no es utilizado en cuanto a sus aptitutes técnico jurídicas específicas de documento constitutivo dispositivo sino que sólo se lo usa respecto de su aptitud técnico jurídica genérica de instrumento probatorio, en tanto medio instrumental que sirve para acreditar determinadas afirmaciones relacionadas con la pretensión deducida, pero en tal caso es un medio probatorio más, junto a los otros que permite utilizar el derecho procesal, donde reina la libertad de los medios probatorios. Acción de enriquecimiento injusto. Artículo 26.- Si se extinguió la acción cambiaria contra el creador del título, el tenedor que carezca de acción causal contra éste y de acción cambiaria contra los demás signatarios, podrá exigir al creador del título la suma con que se haya enriquecido en su daño. Esta acción prescribirá en un año a partir del día en que la acción cambiaría contra el creador del título se haya extinguido. Es una acción residual. Tiene como presupuesto que el tenedor haya perdido la acción cambiaria y carezca de acción causal. Tiene una base cuasicontractual ( Rodríguez Olivera, pág. 131). Por esta acción, el portador reclama la suma en que se haya enriquecido el creador. Tiene su fundamento en la equidad pues permite que el portador de un título-valor que carezca de acciones cambiarias por caducidad o prescripción de ellas y que no cuente con acción causal contra su garante inmediato, pueda accionar contra el creador del título. Señala Gómez Leo ( pág. 234) que es claro que su consagración positiva no condice con los valores esenciales de la circulación del crédito y la riqueza, ni con los principios que informan el rígido, formal y objetivo sistema cambiario, que regula los papeles de comercio, ya que más bien se contrapone con ellos. Empero, importa unasaludable norma de justicia, tanto para el sujeto que se quedó con el título-valor perjudicado o prescripto y no pudo satisfacer su derecho, como para el creador que se ha visto favorecido al no tener que atender su obligación cambiaria. Es justo que quien se ha empobrecido pueda resarcirse de quien se ha enriquecido con ese perjuicio. Prescribe al año desde que se perdieron las acciones cambiarias. Create a free website

References: artículo 46
 artículo 39
 artículo 40
 artículo 42
 Artículo 22
 Artículo 24
 artículo 3
 artículo 47
 artículo 565
 artículo 105
 artículo 66
 artículo 44
 Artículo 35
 Artículo 36
 Artículo 37
 Artículo 38
 Artículo 39
 Artículo 40
 artículo 4
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 Artículo 52
 artículo 364

Artículo 32

Artículo 36

Artículo 40
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 artículo 23
 artículo 79
 artículo 2053

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 artículo 20
 artículo 611

Artículo 15
 artículo 3
 Artículo 56
 Artículo 4

Artículo 89
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Artículo 94

Artículo 95
 artículo 98
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 Artículo 123
 Artículo 2
 Artículo 125
 artículo 339
 artículo 4
 artículo 4
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 artículo 32
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 artículo 5
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 artículo 1026
 Artículo 109
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 artículo 9
 Artículo 76
 Artículo 60
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 Artículo 106
 Artículo 99
 Artículo 25
 Artículo 26