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Timestamp: 2020-02-27 12:06:25+00:00

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25 Tratamiento de La Tuberculosis[1] | Tuberculosis | Ensayo clínico
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Tratamiento de Tuberculosis en el Primer y Segundo Nivel de Atención.
Criterios Técnicos y Recomendaciones Basadas en Evidencia para la Construcción de Guías de Práctica Clínica para el Primer y Segundo Nivel de Atención
Este documento contiene la versión completa y una versión de bolsillo. Podrá estar disponible en el portal en Internet http://www.ccss.sa.cr/, así mismo las diferentes unidades podrán retirar copias impresas en las oficinas del Departamento de Farmacoepidemiología, Caja Costarricense de Seguro Social.
Estos criterios técnicos y recomendaciones tienen como objetivo presentar intervenciones basadas en la evidencia actual para fortalecer la efectividad de los tratamientos, apoyar los estándares de la calidad de la atención de la salud, propiciar la integración terapéutica de programas especiales y promover el uso eficiente y racional de los recursos.
Estrategia de Búsqueda: Ver Plan General para la Construcción de Guías Clínicas de Tratamiento (revista fármacos 2003, 16 (1-2)pg 31-88. Se desarrolló una estrategia de búsqueda sistematizada para bases de datos especializadas en Guías Clínicas Basadas en Evidencia, que se adaptaron al contexto mediante un proceso sistemático de recolección y discusión con grupos multidisciplinarios y la evidencia existente en la Biblioteca Cochrane Plus.
Con base en la evidencia científica existente, este documento busca estar en concordancia con la Política Institucional de Medicamentos. Se espera que los profesionales de la salud lo evalúen en el contexto cuando hagan ejercicio de su juicio clínico y emitan sus criterios. Sin embargo, no se pretende disminuir las responsabilidades de los profesionales de la salud al tomar decisiones apropiadas bajo las circunstancias individuales de los pacientes, en conjunto con el paciente y/o su representante legal.
Deberá permitirse la reproducción gratuita de este material con fines educativos y sin fines de lucro siempre y cuando se respete la propiedad intelectual del documento. No se permitirá la reproducción comercial del producto sin la autorización de la CCSS y el Departamento de Farmacoepidemiología.
Dr. Arturo Salazar Quirós Dra. Desirée Sáenz Campos
Dr. José Pablo Muñoz Espeleta MSc. Gilda Granados Gabelman
presenta para revisión abierta, las observaciones al mismo tiempo se harán utilizando los formularios que se adjuntan al final, de acuerdo con el Plan
Se espera revisar el contenido de esta guía periódicamente y en su totalidad en un plazo no mayor de 4 años desde la fecha de publicación de la misma. La revisión y actualización de la guía puede suceder antes de ese plazo, si aparece evidencia importante que afecta al contenido y sus recomendaciones.
Tanto el Grupo de Desarrollo como el Consejo Editorial declaran que no poseen conflicto de interés. Todos los miembros del grupo de revisores especialistas y los que participen en la revisión abierta completarán una declaración de intereses, según los formularios oficiales, de acuerdo con el Plan General para la Construcción de
Criterios Técnicos y Recomendaciones Basadas en Evidencia para la Elaboración y Revisión permanente de Guías de Práctica Clínica
La Medicina Basada en Evidencia consiste en la integración de la experiencia clínica individual de los profesionales de la salud con la mejor evidencia proveniente de la investigación científica, una vez asegurada la revisión crítica y exhaustiva de esta. Sin la experiencia clínica individual, la práctica clínica rápidamente se convertiría en una tiranía, pero sin la investigación científica queda inmediatamente caduca. En esencia, pretende aportar más ciencia al arte de la medicina,y su objetivo consiste en contar con la mejor información científica disponible –la evidencia-, para aplicarla a la práctica clínica.
El Nivel de Evidencia clínica es un sistema jerarquizado que valora la fortaleza o solidez de la evidencia asociada con resultados obtenidos de una intervención en salud y se aplica a las pruebas o estudios de investigación.
Eficacia demostrada por los estudios de práctica clínica y no por la experimentación. (All or none )
Estudio de cohorte individual y ensayos clínicos aleatorios de baja calidad.
Series de casos, estudios de cohortes y caso-control de baja calidad.
Todos o ninguno: se cumple cuando todos los pacientes mueren antes de que el medicamento este disponible, pero algunos ahora sobreviven; o cuando algunos pacientes mueren antes de que el medicamentos este disponible, pero ahora ninguno muere con el medicamento.
D Corresponde a consenso de expertos, sin evidencia adecuada de investigación.
En los documentos, el lector emcontrará al margen derecho de las páginas el Grado de Recomendación de las diferentes alternativas evaluadas*; mientras que en el margen izquierdo encontrará el Nivel de Evidencia que sustenta la recomendación†.
Para la elaboración de este documento se consultaron las mejores evidencias científicas sobre el tema, como son las Guías de Práctica Clínica Basada en Evidencia y las revisiones sistémicas de alta calidad; con el fin de sustentar la implementación o la descalificación de las intervenciones; se pueden presentar intervenciones que por sus características no están disponibles o la infraestructura no permite su aplicación hoy en día en nuestro país. No se pretende describir un protocolo de atención donde todos los puntos deben estar incorporados sino mostrar un ideal para referencia y flexibilidad, establecido de acuerdo con la mejor evidencia existente, tal como debemos aspirar en la Caja Costarricense de Seguro Social.
Cada Guía de Práctica Clínica Basada en Evidencia consultada ha sido analizada mediante el instrumento AGREE (Appraisal of Guidelines, Research and Evaluation for Europe), el cual evalúa tanto la calidad de la información aportada en el documento como la calidad de algunos aspectos de las recomendaciones, lo cual permite ofrecer una valoración los criterios de validez aceptados en los que hoy conocido como “Los elementos esenciales de buenas guías”, incluyendo credibilidad, aplicabilidad clínica, flexibilidad clínica, claridad, multidisciplinariedad del proceso, actualización programada y documentación. De manera tal que, la unión entre un grupo de guías y la evidencia científica debe ser explícita y tomar precedencia sobre el juicio de expertos, sin sustituirlo. La realimentación de todos los profesionales de la salud, producto de la revisión exhaustiva de la evidencia científica o de su experiencia clínica personal, contribuirá al fortalecimiento y selección de los mejores criterios y recomendaciones técnicas; insumo que sin duda, contribuirá para disponer de Guías de Práctica Clínica útiles y efectivas en procura de la mejor calidad de la atención a las personas en la Caja Costarricense de Seguro Social.
2. El objetivo de la guía.
3.1. Situación epidemiológica.
3.2. Tendencias internacionales.
3.3. Vulnerabilidad social como factor de riesgo de Tuberculosis.
4. Vacuna con BCG.
4.1. Recomendaciones iniciales.
4.2. Recomendaciones para investigar y referir.
5. Prueba de tuberculina (PPD).
6. Tratamiento directamente observado (DOT).
6.1. Definición de DOT.
6.2. Efectividad del DOT.
6.3. Problemas prácticos con el DOT.
6.4. Tuberculosis multiresistente.
6.5. Definición de un nuevo caso.
6.6. Recurrencia o reactivación.
6.7. Tratamiento de la infección latente (anteriormente llamado quimioprofilaxis).
6.8. Enfermedad antigua y tratamiento preventivo.
6.9. Notificación y recolección de datos.
7. Control clínico de la Tuberculosis.
7.1. Retraso en el diagnóstico de la Tuberculosis.
7.2. Tipos y sitios de retraso en el control de la Tuberculosis.
7.3. Consecuencias del retraso: diagnóstico, referencia y tratamiento. 14
7.4. Estrategias de reducción de retrasos.
7.5. Identificación temprana de la Tuberculosis.
7.6. Características clínicas de Tuberculosis.
8. Infección latente por Tuberculosis.
8.1. Factores de riesgo para la infección por Tuberculosis.
8.2. Factores de riesgo para desarrollo de la enfermedad.
8.3. Tratamiento.
8.4. Indicaciones.
8.6. Precauciones.
8.7. Efectos adversos e interacciones del tratamiento.
8.8. Consideraciones prácticas del tratamiento.
8.9. Adherencia al tratamiento.
9. Evaluación clínica de la Tuberculosis activa.
9.1. Características del M. Tuberculosis.
9.2. Respuesta del paciente.
9.3. Rayos X.
9.4. Puntos prácticos.
9.5. Evaluación de la actividad, severidad y extensión de la Tuberculosis.
9.6. Indicaciones de tratamiento antituberculoso.
9.7. Erradicación de la Tuberculosis con medicamentos.
9.8. Consideraciones del tratamiento con etambutol.
9.9. Monitoreo.
9.10. Tratamiento en condiciones especiales.
10.2. Periodo de infectividad.
10.3. Priorizando a los contactos.
10.4. Evaluación de los contactos.
10.5. Niños.
10.6. Rayos X.
10.7. Embarazo.
11. Implementación y Análisis de Desempeño.
12. Información para Uso Racional de Medicamentos.
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Los grados de recomendación son la representación gráfica del consenso al cual han llegado los expertos sobre el nivel de evidencia científica que existe a favor o en contra de una intervención o un tratamiento para una condición clínica específica. Un Grado de Recomendación D, le indica al profesional que existe consenso de expertos para que prescriba el tratamiento a pesar de que no se ha encontrado evidencia adecuada por parte de estudios clínicos. Para mayor información ver el Anexo B.
Guía de Bolsillo de Tratamiento de Tuberculosis en el Primer y Segundo Nivel de Atención.
Factores de riesgo para la infección por Tuberculosis:
Cuadro 1: Factores de riesgo para la infección por Tuberculosis
Contacto cercano con un caso. Duración de la exposición. Estado del esputo del caso. Extensión de la enfermedad pulmonar del caso.
Los contactos cercanos presentan mayor riesgo de infección.
Las exposiciones breves conllevan un menor riesgo de infección.
El riesgo de infección es alto en casos con esputo positivo, medio si es esputo negativo/cultivo positivo y mínimo si tiene cultivos negativos.
Las cavernas y la tos productiva indican un alto riesgo. La Tuberculosis laríngea es generalmente altamente infecciosa.
Frecuencia de la tos del caso.
El tratamiento produce una caída rápida de los bacilos en el esputo, lo que se asocia con una menor infectividad. Sin embargo la frecuencia de la tos tiene una menor significancia estadística sobre el infectividad que la extensión de la enfermedad o el estado bacteriológico.
Retraso en el tratamiento del caso. Conversión reciente de la prueba de Mantoux. Presencia de un absceso abierto por Tuberculosis. Personas institucionalizadas. Edad. Sexo.
El tratamiento efectivo reduce la progresión de la enfermedad y su infectividad.
Este es un marcador de infección reciente, más que un factor de riesgo per se. Debe considerarse la posibilidad de presentar la enfermedad y no solo la infección.
El vendaje o la irrigación de este tipo de abscesos pueden producir infección.
Las personas que viven en hogares de retiro, acilos de ancianos, hospitalizados, prisiones o instituciones mentales tienen un mayor riesgo de infección. La prevalencia de la infección es mayor con la edad pero la incidencia es mayor en los niños. Los hombres tienen un mayor riesgo de infección que las mujeres, esto después de la adolescencia. En países desarrollados se ha observado una mayor prevalencia de la enfermedad en la población negra. Si esto se debe a factores inmunológicos o sociales no esta claro.
Tomado, adaptado y traducido de Guidelines for Tuberculosis Control in New Zealand. 2003.
Factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad por Tuberculosis son:
Cuadro 2: Factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad por Tuberculosis
Tiempo de infección.
Existe una relación inversa, el riesgo es mucho mayor durante el primer año de infección y empieza a disminuir lentamente justo después. El riesgo de infección es alto en casos con esputo positivo, medio si es esputo negativo/cultivo positivo y mínimo si tiene cultivos negativos. Mientras más grande sea la reacción, mayor es el riesgo de enfermedad. Sin embargo existe una gran variación en esta relación. La presencia del VIH es el factor predisponerte mas fuerte, otros factores de riesgo incluyen diabetes, etilismo, uso de drogas ilegales, silicosis, gastrectomía, bypass intestinal y síndrome de malabsorción y estados de inmunosupresión. Enfermedades como diabetes, falla renal, EPOC y VIH son fuertes predictores de la mortalidad por Tuberculosis. El uso de la terapia con corticoesteroides (≥ 15 mg de prednisona QD por 2-3 semanas o el equivalente); quimioterapia, medicamentos inmunosupresores.
Presentan un mayor riesgo durante los primeros 2 años. Nicaragua presentó tasas de 96 y 73/100 mil Hab. en los años 2000 y 2003 respectivamente. Presenta una relación inversa: los picos generalmente ocurren en los años pre-escolares, adolescentes y adultos jóvenes. El riesgo de progresión es el siguiente:
Dosis de infección.
Tamaño de la reacción de Mantoux.
Condiciones médicas predisponentes.
Tratamiento inmunosupresor. Inmigrantes de países de alta incidencia.
5-15% en adultos. Inverso según la edad:
Hasta un 38% de los 0-14 años en los nativos canadienses.
16% de los 11-15 años.
8-25% de los 6-10 años.
11-24% de los 1-5 años.
23-43% en los ≤ 1 año.
Existe un mayor riesgo de enfermedad en aquellos pacientes con bajo peso o malnutridos.
La escogencia del esquema recomendado depende de:
La presencia de factores de riesgo de progresión a la enfermedad.
La evaluación de la probabilidad de adherencia al tratamiento.
El tiempo disponible para completar el tratamiento.
Susceptibilidad del caso a los antituberculosos.
Cuadro 3: Esquemas recomendados para el tratamiento de Tuberculosis latente.
Tratamiento estándar para pacientes con buena adherencia. Tratamiento recomendado para pacientes con buena adherencia y múltiples factores de riesgo.
Isoniazida cada día por 6 meses.
Isoniazida cada día por 9-12 meses
Isoniazida dos veces por semana por 6 meses. Isoniazida dos veces por semana por 9- 12 meses. Isoniazida y Rifampicina cada día por 3 meses Rifampicina y Pirazinamida* cada día por 2 meses Isoniazida y Rifampicina dos veces por semana por 4 meses
Tratamiento estándar para pacientes con mala adherencia.
Tratamiento recomendado para pacientes con mala adherencia y múltiples factores de riesgo.
Tratamiento recomendado si se necesita un ciclo corto.
Tratamiento recomendado si se necesita un ciclo corto en pacientes con mala adherencia.
No se prescribe pirazinamida a los niños con Tuberculosis latente ya que no se ha demostrado su eficacia y perfil de efectos adversos. Tomado, adaptado y traducido de Guidelines for Tuberculosis Control in New Zealand. 2003.
Cuadro 4: Dosis recomendadas para el tratamiento de la Tuberculosis latente.
Dosis oral en mg/kg / (dosis máxima)
2 veces por semana + DOT
Adultos 5 mg/kg (300 mg)
Niños 5-10 mg/kg (300 mg) 10-20 mg/kg (600 mg)
Adultos 15 mg/kg (900 mg)
Niños 15 mg/kg (900 mg)
20-35 mg/kg (2 g)
50 mg/kg (4 g)
La decisión de iniciar tratamiento permanece siendo conflictiva, a continuación se presentan algunos criterios sin embargo la decisión de tratar es compleja y muchos factores entran en juego.
Cuadro5: Criterios para iniciar tratamiento por Tuberculosis latente.
Tratamiento según edad ≥ 5 años
Tratar si:
PPD (+)
Evidencia radiológica de cicatriz por Tuberculosis y no ha recibido tratamiento previo, o La persona es un contacto de un caso con frotis o cultivo positivo, o La persona esta inmunosuprimida o presenta condiciones médicas específicas.
Tratar solo si es un contacto de un caso con frotis o cultivo positivo.
Indicaciones de tamizaje y tratamiento de migrantes. Se debe realizar una prueba de Mantoux e iniciar tratamiento en la población migrante, particularmente la nicaragüense si el paciente:
Presenta historia de exposición a Tuberculosis en los últimos 2 años.
Presentan inmunosupresión o alguna condición médica predisponerte.
Lesión fibrótica en la placa de rayos X.
Cuadro 6: Esquemas Terapéuticos DOTS.
de Lunes a Sábado Puede continuarse 1
mes más si persiste con baciloscopía +
Pacientes que al 3 mes tienen
BK+ o una PSA con resistencia limitada a la isoniazida o sólo a rifampicina. Aquellos pacientes que recibieron 3 meses de terapia inicial.
Tres veces a la
Tres veces a
Todos los casos nuevos de Tuberculosis pulmonar con BK+ Los casos con BK- o Tuberculosis extrapulmonar deben ser referidos al 2° o 3° nivel. Si al 5 mes de tratamiento persiste con BK+ debe referirse al especialista como un fracaso terapéutico.
Fracaso terapéutico al tratamiento. Pacientes que no completaron la fase inicial. Pacientes que después de haber sido considerados curados vuelven a ser diagnósticados con Tuberculosis.
BK= baciloscopía Tomado y adaptado de Tratamiento de la Tuberculosis-fase inicial y de continuación. Gerencia de División Médica. CCSS, 2002.
Cuadro 7: Dosis Recomendadas.
Max/día
Dosis Max/semana
20-35 mg/d
15-25 mg/d
Tomado, adaptado y traducido de Guidelines for Tuberculosis Control in New Zealand. 2003 y Government of Canada. Canadian Tuberculosis Standards. Canadian Lung Association/Canadian Thoracic Society and Tuberculosis Prevention and Control, Centre for Infectious Disease Prevention and Control, Health Canada. 2000.
Esta Guía está Basada en Evidencia y adaptada a las condiciones específicas de la Atención de la Salud en Costa Rica por un equipo multidisciplinario. El esquema utilizado se describe en la Guía GCT 0.
El tema de tratamiento de Tuberculosis es complejo, se trata de múltiples intervenciones tanto individuales como sociales, principalmente dirigidas a poblaciones en riesgo y con el interés de disminuir la morbi-mortalidad producida por la enfermedad.
Una guía clínica basada en evidencia puede facilitar el proceso utilización de los medicamentos y atención de la salud, a la vez que puede facilitar la toma de decisiones en situaciones específicas de acuerdo a la Farmacoterapéutica eficiente.
El Comité Central de Farmacoterapia de la CCSS acordó enfatizar en la atención de la Tuberculosis de manera prioritaria a través del Programa anti-TB.
Esta guía tiene como objetivo realizar recomendaciones basadas en la evidencia científica actual sobre el tratamiento de la Tuberculosis, de acuerdo a la política institucional de uso racional de los
Esta guía no pretende sustituir las normas para la atención y vigilancia de la Tuberculosis en Costa Rica o las normas de procedimientos técnicos para el diagnóstico bacteriológico de la Tuberculosis. Por el contrario pretende servir de complemento al Programa Nacional para el Control de la Tuberculosis (PCTB) creado en el año 1999, específicamente relacionado a la Farmacoterapéutica del programa para una mayor curación y control de la enfermedad.
3.1 Situación epidemiológica.
Dentro de la CCSS se han diagnósticado y tratado de 1999-2003 aproximadamente 3.8 mil pacientes con Tuberculosis. El 83% de estos casos consistieron en Tuberculosis pulmonares. La mayor cantidad de casos se presenta en las personas mayores de 25 años, particularmente los hombres. En general, el 90% de los casos se presentaron en pacientes costarricenses y un 10% corresponde a extranjeros, principalmente la población nicaragüense * .
Las formas extrapulmonares más frecuentes de Tuberculosis son la Tuberculosis ganglionar y pleural. En los últimos 5 años se ha observado una reducción en el número y severidad de los casos de Tuberculosis meníngea, en particular en los pacientes menores de 5 años.
De acuerdo a las cifras de la Organización Mundial de la Salud, Costa Rica ha logrado reducir la tasa por 100 mil habitantes de 19 a 14 casos/ 100 mil habitantes en 9 años. Lo que representa una reducción de 677 casos a 592 casos de 1995 al año 2004 respectivamente.
Figura 1: Incidencia estimada de Tuberculosis en Costa Rica.
x 100 mil Hab.
Casos/100 mil Hab.
* Comunicación Dra. Xiomara Badilla V. DMP-PAVE-178-04.
3.2 Tendencias internacionales.
En términos generales la mayor incidencia mundial de Tuberculosis se remonta a los años 40, durante y después de la segunda guerra mundial. Múltiples teorías indican que la extrema pobreza, malas condiciones de salud y hacinamiento jugaron como factores clave en la enfermedad.
En tiempos modernos, en países desarrollados la incidencia de Tuberculosis presenta una tendencia al crecimiento probablemente por la presencia de factores como el VIH/SIDA, vulnerabilidad social, inmigración y el deterioro de los programas de control.
3.3 Vulnerabilidad Tuberculosis.
La Tuberculosis ha sido descrita como un barómetro de justicia social y equidad; ya que aunque se presenta en todos los países, en general afecta a los más pobres y los sectores más vulnerables de la sociedad.
Los siguientes son algunos factores de riesgo para contraer Tuberculosis:
Contacto con una persona con Tuberculosis:
Este es el factor más común de contagio de la enfermedad. Cerca de un 42% de las personas infectadas documentan el contacto con un caso; lo que refuerza la importancia del seguimiento e investigación de los contactos.
Alrededor de un 10% de los casos notificados presentan historia de institucionalización, ya sean prisiones, albergues o instituciones mentales.
Contacto ocupacional:
Este es un factor de riesgo en general menos documentado. Cerca de un 6% de los casos de Tuberculosis en países desarrollados documentan el contacto ocupacional.
Exposición al ganado y productos animales:
El contacto con el ganado es un factor de riesgo para la infección por Mycobacterium bovis. Cerca de un 3% de los casos de Tuberculosis son atribuidos al M. bovis. Sin embargo su incidencia ha disminuido drásticamente desde la pasteurización de la leche.
4 Vacunación con BCG (Bacillus Calmette-Guérin).
La vacunación con BCG previene la progresión de la enfermedad pero no previene la infección por Tuberculosis.
La administración de esta vacuna al niño, no debe retrasar las otras vacunas del esquema.
A partir del año 2000 se ha logrado una cobertura de vacunación con BCG de cercana al 90%.
En general la vacunación con BCG produce muy pocas reacciones adversas si se presta atención a la técnica de vacunación. La inyección muy profunda puede incrementar el riesgo de linfadenitis y formación de absceso. Es muy normal el presentar una pequeña cantidad de edema en el sitio de inoculación que luego se transforma en una úlcera. En algunos casos se puede presentar, como una reacción normal, algo de inflamación en los ganglios de las axilas (≤ 1 cm).
En raras ocasiones la vacuna puede producir reacciones alérgicas severas (1 en mil), como eritrodermia en la cara y el cuello, edema facial, faríngeo o en cuello y urticaria, dificultad para respirar y colapso. Estas reacciones se pueden presentar rápidamente después de la vacunación. Otras reacciones raras incluyen linfadenitis, algunas veces con formación de absceso y drenaje de líquido. Incluso puede ocurrir infección por el Mycobacterium bovis, con diseminación incluso a los huesos.
4.1 Recomendaciones iniciales.
Recuerde obtener consentimiento para la vacunación y revise el libro de vacunas. Si el paciente sufre de una enfermedad febril aguda debe posponer la vacunación.
Es recomendable realizar la prueba de PPD antes de la vacunación excepto en los niños menores de 3 meses.
Estos son grupos de riesgo para Tuberculosis:
Inmigrantes de áreas de alta prevalencia de Tuberculosis.
Niños en contacto con Tuberculosis.
Un niño puede recibir la BCG a cualquier edad si los padres así lo solicitan.
Inocule la BCG en el músculo deltoides, utilice una jeringa de tuberculina. La inoculación es intradérmica. Estire la piel del hombro con una mano mientras introduce la jeringa con el bisel hacia arriba por al menos 2 mm en la capa superficial de la dermis, casi paralelo con la superficie. Si encuentra poca resistencia a la inoculación, probablemente es muy profunda; debe detenerse y colocar adecuadamente la aguja antes de continuar. Ofrezca acetaminofén para manejar la fiebre. Si existe historia de convulsiones en la familia utilice un esquema preventivo de tratamiento. Recuerde que es normal el presentar algo de edema y la formación de la úlcera.
4.2 Recomendaciones para investigar y referir.
Aquellos niños con pruebas de PPD (tuberculina) claramente positivas deben ser referidos al especialista. Una prueba de ≥15 mm no es atribuible a la vacunación con BCG.
5 Prueba de tuberculina (PPD).
La prueba dérmica de reacción a la tuberculina fue descrita en el siglo 19. La desarrollo Koch en 1890, pero la técnica intradérmica fue descrita por Mantoux en 1912.
La prueba de tuberculina más utilizada mundialmente consiste en un derivado proteico purificado (PPD por sus siglas en ingles). Cuando la tuberculina es inyectada intradérmicamente en una persona previamente infectada con M. Tuberculosis, produce una reacción de hipersensibilidad en el sitio de inoculación. Su interpretación es controversial lo cual es sorprendente después de más de 90 años de existencia.
5.1 Prueba de Mantoux.
La prueba de Mantoux se utiliza para:
Detectar una infección latente de Tuberculosis, ya que el tamaño de la reacción de Mantoux correlaciona con el riesgo futuro de desarrolla la enfermedad. Detectar una infección reciente, al producirse un cambio en los resultados de la prueba de Mantoux de negativa a positiva. Como parte del diagnóstico de Tuberculosis. Sin embargo la prueba tiene un valor predictiva bajo para la enfermedad activa y no se ha encontrado correlación entre el tamaño de la reacción y la probabilidad de enfermedad activa.
5.1.1 Instrucciones.
Pueden utilizarse la prueba de Mantoux (única inoculación) o la prueba de EFA (múltiples inoculaciones). Asegúrese que las concentraciones sean las adecuadas. Inocule en la cara anterior del antebrazo izquierdo. Lea la prueba a las 48-72 horas. Una prueba positiva de Mantoux consiste en una induración de un diámetro transversal de ≥ 5 mm posteriores a la inoculación de 0.1 mL de PPD 100 unidades/mL. El área de enrojecimiento es irrelevante.
5.1.2 Definición de una prueba de Mantoux positiva.
En el caso de los niños, por su mayor riesgo de enfermedad severa, los puntos de corte son conservadores.
Punto de corte a los 5 mm:
En pacientes inmunosuprimidos por transplante de órgano.
En pacientes con tratamiento oncológico. Falla renal. Tratamiento inmunosupresivo. Tratamiento con corticoesteroides por ≥ 6 semanas con ≥ 15 mg/día de prednisona o el equivalente con algún otro esteroide. Combinaciones de condiciones inmunosupresoras (ej: prednisona ≤ 15 mg/d más Diabetes en tratamiento, enfermedad maligna moderada o severa o desnutrición).
Punto de corte a los 10 mm:
Tratamiento con corticoesteroides por ≥ 6 semanas con < 15 mg/día de prednisona o el equivalente con algún otro esteroide.
Diabetes mellitus (incluyendo insulina dependiente). Alcoholismo, malnutrición o enfermedad maligna diseminada.
5.1.3 Conversión.
La conversión de la prueba de Mantoux se define cuando se observa un aumento en el diámetro de la reacción de tuberculina de ≥ 10 mm en una segunda prueba de Mantoux (comparando con una reacción previa). Indica que la persona se ha infectado y existe un riesgo significativo de desarrollo de la enfermedad.
Cuando se investiga a los contactos por conversión, se debe:
Realizar la primera prueba tan pronto se identifica al contacto. La segunda prueba de tuberculina debe ser realizada 8 semanas después de la última fecha de contacto con el caso (antes se utilizaban 12 semanas). No debe investigarse por conversión a los contactos que tienen un tiempo de exposición mayor a 8 semanas desde que el caso inicio tratamiento. Solo necesitan una sola prueba, si presentan infección, la conversión ya debe haber sucedido durante el periodo de ventana de 8 semanas.
Investigue y ofrezca tratamiento de ser necesario a todos los contactos que son positivos a la prueba de conversión.
Considere dar tratamiento por Tuberculosis latente aquellos casos donde se excluye la necesidad de Tuberculosis activa.
¿Qué hacer si la prueba de Mantoux se convierte de negativa a positiva pero el incremento no es ≥ 10 mm?
No se ha logrado encontrar evidencia de estudios científicos sobre que hacer cuando se presenta esta situación; el grupo de expertos del Grupo de Trabajo sobre Tuberculosis del Ministerio de Salud de New Zealand recomienda que:
Deben realizarse exámenes radiológicos. No debe iniciarse la terapia a menos que:
Se encuentren factores se riesgo de progreso a la enfermedad.
Contacto cercano con un caso con frotis y/o cultivo positivo.
5.1.5 Factores que afectan la prueba de tuberculina:
La reacción puede ser suprimida por:
Mononucleosis infecciosa. Infecciones virales incluyendo las del tracto respiratorio superior. Vacunas con virus “vivos”. No realice la PPD si en las últimas 3 semanas ha recibido una vacuna con virus “vivo”. Enfermedad de Hodgkin Sarcoidosis Tratamiento con corticoesteroides. Inmunosupresión.
Efecto de la BCG:
En nivel de reactividad de cada persona vacuna puede variar entre 0 mm a 15 mm. La reacción también puede revertir y desaparecer con el tiempo. En general se dice que una prueba de Mantoux ≥ 15 mm no debe ser atribuida a la vacuna y debe investigarse. No se ha encontrado alguna relación entre la respuesta a la prueba de Mantoux y el grado de protección contra la enfermedad.
5.1.6 Segunda prueba de tuberculina.
Cuando se ha sido sensibilizado muchos años antes a las mycobacterias, una evaluación inicial con la prueba de tuberculina puede producir resultados negativos o débiles. Si se repite la prueba, la respuesta puede presentar una reacción “grande” debido a la memoria inmunológica. La segunda reacción es la lectura correcta y es la que debe ser utilizada para tomar decisiones en cuanto al tratamiento.
Este fenómeno es mucho más común en el paciente geriátrico o si la sensibilidad a la tuberculina se debe a la BCG o infecciones por otro tipo de mycobacterias.
5.1.7 Prueba de 2 pasos.
Esta prueba se realiza cuando existe la necesidad de establecer una verdad reacción de Mantoux, como base para alguien que no ha recibido la prueba en 2 años. La segunda prueba solo se necesita si la primera es negativa y debe ser realizada 1 semana después de la primera prueba.
Esta indicada en las siguientes situaciones:
Cuando se necesita realizar una serie de pruebas con tuberculina, por ejemplo en los trabajadores de la salud. Cuando se necesita realizar una prueba en personas vacunas con BCG. Excepto en el caso de los contactos pues ya han recibido una dosis de “refuerzo” por la infección al realizar la primera prueba. Antes de viajar a países de alta incidencia.
5.1.8 Situaciones donde no se recomienda la prueba de tuberculina:
Reacciones de Mantoux ≥ 15 mm en el pasado. Una segunda prueba no provee más información y es molesta. Tuberculosis previa. No provee más información y es molesta. Niños menores de 12 semanas: es una contraindicación relativa ya que una reacción positiva es muy importante pero una reacción negativa no, ya que es difícil descartar un falso negativo.
6 Tratamiento directamente observado (DOT).
Internacionalmente ha crecido el concepto del cambio de la administración de la salud de los grandes hospitales a los sistemas más cercanos al paciente con la esperanza de mejorar el cumplimiento con el tratamiento.
6.1 Definición de DOT.
El tratamiento directamente observado (Direct Observed Treatment - DOT) consiste en la observación del paciente deglutir el medicamento por un trabajador de la salud. El supervisor de la terapia de la salud puede ser un profesional de la salud un miembro de la comunidad supervisado. La OMS recomienda que todos los casos con esputos positivos deben recibir tratamiento DOT.
No se considera como DOT si un miembro de la familia sin entrenamiento administra el medicamento al paciente. Es muy importante que cualquiera que supervise el DOT este muy bien entrenado. Las personas que reciben DOT por una parte del tratamiento no deben ser clasificados como que recibieron DOT.
6.2 Efectividad del DOT.
La estrategia DOT es promovida activamente por la Organización Mundial de la Salud como un esfuerzo en controlar la incidencia global de Tuberculosis. La estrategia puede producir un superior cumplimiento de la terapia en comparación con la terapia no supervisada y disminuir la recurrencia y la resistencia.
Sin embargo los estudios controlados sobre DOT son limitados y la estrategia no siempre lleva a mejores resultados que la terapia sin DOT. Sin embargo la literatura publicada no siempre distingue con claridad el impacto del DOT de otros factores de confusión como incentivos, programas centrados en el paciente y muchos otros factores pragmáticos que pueden contribuir con mejores resultados en los programas DOT.
Dos revisiones sistemáticas Cochrane han analizado tanto la estrategia DOT como otras posibles estrategias para mejorar la adherencia y no han encontrado evidencia adecuada que apoye la estrategia tanto en el tratamiento de la enfermedad como en el tratamiento de la Tuberculosis latente.
Anteriormente se ha especulado sobre los beneficios asociados a la terapia DOTS a través de estudios observaciones lo que es susceptible a sesgos, en este caso no hay seguridad del efecto de las cointervenciones asociadas a la terapia, como los incentivos monetarios utilizados en algunos estudios. Un estudio realizado en Tailandia en 1999, logró demostrar una mejor adherencia con la terapia DOTS sin embargo otro factor de confusión parece ser la estructura social de Tailandia y en especial su sistema de salud bien organizado, lo que puede haber influido a favor de la terapia DOTS. Tal y como parecen indicar otros estudios realizados en lugares de alta prevalencia, clínicas sobresaturadas y personal con poca motivación.
Por el contrario, se ha encontrado evidencia no concluyente que la terapia DOTS puede ser perjudicial ya que pueden aumentar el efecto desmoralizante producido por la enfermedad. Varios estudios han demostrado que ambos estrategias, la DOTS y la medicación sin supervisión muestran resultados similares en pacientes en tratamiento por primera vez. No así en pacientes en tratamiento por recidiva, donde la terapia DOTS muestra resultados inadecuados.
En general no se ha encontrado evidencia concluyente, las implicaciones de estos estudios deben tomarse con cuidado y las consecuencias e implementación en diferentes escenarios son difíciles de predecir.
Los autores de la revisión concluyen que ante la ausencia de un claro efecto beneficioso, una intervención costosa y controversial como la terapia DOTS no debe ser aconsejada hasta comprender mejor en cuales situaciones puede realmente ser beneficiosa.
Los diferentes grupos nacionales, tanto técnicos como en políticas
de salud acuerdan que ante la evidencia actual, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, la incertidumbre sobre la ausencia de un beneficio y las condiciones sociales de nuestro sistema nacional de salud; la terapia DOTS debe ser mantenida y recomendada. Cual será la eficiencia y efectividad de la terapia DOTS en Costa Rica esta todavía por evaluarse.
6.3 Problemas prácticos con el DOT.
La automedicación en esquemas de 2 o 3 veces por semana no es aceptable. Si se presenta un caso en el que temporalmente no se puede proveer DOT, debe modificarse el tratamiento a dosis diarias.
6.3.2 Pérdida de dosis DOT.
Debe notificarse al profesional de la salud si el paciente pierde:
Más de 1 dosis DOT por mes (DOT intermitente). Más de 1 dosis DOT por semana (DOT diario).
El profesional de la salud debe reunirse con el paciente y discutir los problemas de adherencia. Las dosis que se pierden deben ser agregadas al final del tratamiento. Esto no aplica para las dosis que son retrasadas.
6.4 Tuberculosis multiresistente.
La Tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa curable; sin embargo el abandono y falta de supervisión del tratamiento, así como la accesibilidad, pobreza, desnutrición y enfermedades como el SIDA pueden facilitar un incremento de los casos de Tuberculosis y así mismo la dificultad de resolución con los fármacos habituales.
Se define un caso de Tuberculosis multirresistente como aquel paciente con resultados de pruebas de sensibilidad resistente a 2 o más drogas antituberculosas que incluya la Isoniazida y Rifampicina,
En 1997 la Organización Mundial de la Salud recomendó como una solución a los casos de Tuberculosis multirresistente la implementación de programas que reserven drogas de segunda línea y tercera línea para que su utilización sea de tipo controlado y bajo regímenes terapéuticos eficaces.
Para tal efecto se han definido lineamientos y criterios para el manejo de la Tuberculosis Multirresistente a nivel Institucional † , tomando como base de manejo la estrategia moderna de tratamiento DOTS (Tratamiento acortado directamente Observado) en la Tuberculosis, a saber:
† Terapia Anti-TB Multirresistente: Pautas de Abordaje de Tratamiento. Departamento de Farmacoterapia. CCSS. 2002.
Todos los pacientes se deberán incorporar al manejo del régimen estandarizado (tratamientos acortados) según lo estipulan las normas de Atención y Vigilancia para el Control de la Tuberculosis. Es necesario que cada centro médico conforme un equipo, a nivel regional y de Áreas de Salud (Comisiones de Vigilancia Epidemiológica Interinstitucional) el cual debe de tener asignaciones claras como las destrezas administrativas. Debe de notificarse a las Jerarquías correspondientes. Deben promoverse las facilidades para lograr la confirmación de los frotis positivos para todos los casos y se deberá coordinar la información de manera cruzada (consulta-equipo o bien laboratorio-equipo), así como la supervisión estricta de los tratamientos, para ambas fases de tratamiento.
6.5 Definición de un nuevo caso.
Se define un nuevo caso de Tuberculosis con:
Tuberculosis o M. bovis, o la identificación microscópica del bacilo cuando no
se puede obtener un cultivo; o Histología altamente sugestiva de Tuberculosis; o Demostración de ácido nucleico del M. Tuberculosis por PCR; o Ante la ausencia de confirmación histológica o bacteriológica:
Presencia de síntomas y signos compatibles con Tuberculosis activa, así como radiografías compatibles o evidencia clínica de la enfermedad; y
Tratamiento antituberculoso completo ya iniciado.
6.6 Recurrencia o reactivación.
La recurrencia o reactivación de una Tuberculosis activa se observa en aquellos pacientes que han sido no infecciosos y quiescentes, a saber:
Temprana: durante el curso del tratamiento; o Tardía: tiempo después de completar el tratamiento; o Después de resolución espontánea sin tratamiento.
6.7 Tratamiento de la infección latente (anteriormente llamado quimioprofilaxis).
Consiste en el tratamiento brindado a una persona con todos los siguientes criterios:
Prueba de Mantoux positiva o conversión. Sin evidencia de enfermedad activa. En tratamiento con medicamentos (incluyendo a los niños en tratamiento).
6.8 Enfermedad antigua y tratamiento preventivo.
El tratamiento preventivo antituberculoso consiste en una terapia con múltiples medicamentos, prescritos al paciente con el objetivo de curar la enfermedad en aquellos pacientes que:
Tienen enfermedad activa pero permanece sin confirmación (frotis o cultivo negativo); o Es probable una reactivación.
Los profesionales de la salud deben prescribir el tratamiento a estos pacientes y el consiste un caso de infección por Tuberculosis pero no la enfermedad.
6.9 Notificación y recolección de datos.
Todos los profesionales de la salud deben notificar a las autoridades cualquier caso nuevo o recurrencia de Tuberculosis. Esta notificación debe ser por teléfono o fax. Los detalles son provisionales ya que la confirmación diagnóstica generalmente toma tiempo.
7 Control Clínico de la Tuberculosis.
7.1 Retraso en el diagnóstico de Tuberculosis.
Existen 2 factores importantes que hacen el diagnóstico clínico de Tuberculosis de extrema importancia para los profesionales de la salud:
Hasta el momento la mayor proporción de casos notificados de Tuberculosis son el resultado de pacientes que se presentan a la consulta clínica. Un retraso en el diagnóstico de Tuberculosis tienen importantes repercusiones personales como sociales y continúa siendo tan importante como hace 50 años.
7.2 Tipos y sitios de retraso en el control de la Tuberculosis.
El retraso en el diagnóstico y toma de decisiones es un problema importante en el control de la Tuberculosis en todo el mundo, esto ocurre a diferentes niveles, a saber:
Retraso del paciente:
Existe una gran cantidad de factores sociales y económicos que influyen en este aspecto, sin embargo se ha encontrado evidencia que el aumentar la confianza en el sistema de salud puede reducir este retraso. Retraso en el EBAIS:
las lecciones aprendidas en las clínicas rurales y con los médicos de atención primaria nos muestran estrategias para mejorar, como el considerar para investigar por TB a todos los inmigrantes de alto riesgo, considerar otros tipos de formas de Tuberculosis, acceso a rayos X. Retrasos en las clínicas u hospitales:
Esto incluye el retraso producido por el médico, el retraso en la confirmación diagnóstica (exámenes, rayos X, etc) y el retraso de notificación. Algunos puntos importantes sobre el tema son el considerar la Tuberculosis como una enfermedad que puede acompañar otras condiciones y una adecuada vigilancia de los pacientes inmunosuprimidos. Retraso de laboratorio. Retraso del sistema de salud.
7.3 Consecuencias del retraso: diagnóstico, referencia y tratamiento.
Un retraso de ≥2 meses en la identificación y tratamiento de la Tuberculosis ha demostrado:
Aumentar la transmisión de la enfermedad, alrededor de 8 contactos en promedio según la literatura internacional. Aumentas la severidad de la enfermedad. Más difícil recuperación. Aumento de la mortalidad.
oportunidad de prevenir la Tuberculosis en los contactos
Mientras más avanzada este la enfermedad, más crítico es el retraso. Para cuando los síntomas están presentes, es urgente considerar la posibilidad de Tuberculosis, recomendar los exámenes apropiados y referir o tratar sin esperar por todos los resultados.
7.4 Estrategias de reducción de retrasos.
Aunque existe literatura sobre los retrasos y algunas recomendaciones para reducirlos, no se ha encontrado evidencia adecuada sobre estrategias que pueden minimizar los riesgos y la morbi-mortalidad producida por la enfermedad. Sin embargo existe el consenso de expertos de que las siguientes son estrategias recomendadas que pueden minimizar los retrasos, a saber:
Aumentar el conocimiento sobre la enfermedad en la población, en especial en aquellos grupos de mayor riesgo, con el objetivo de educar y reducir el estigma. Hacer las instalaciones más amigables a los grupos de riesgo.
7.5 Identificación temprana de la Tuberculosis.
Logra una mayor conciencia clínica sobre la importancia de la Tuberculosis entre los profesionales de la salud debe representar una prioridad. Junto a programas educativos sobre las características clínicas y los exámenes más apropiados para investigar y referir a los pacientes, algunos mensajes clave que pueden facilitar el proceso son:
Mantener un registro de quienes son Mantoux (PPD) positivos. Quien ha sido tratado por Tuberculosis. Aquellos en mayor riesgo (historia familiar, contactos etc.). Factores predisponentes de progresión de la enfermedad.
Algunos puntos de buena práctica clínica son:
Documentar e investigar a los sintomáticos respiratorios Realizar placas de tórax a los pacientes con ≥ 3 semanas de tos. exámenes de esputo si se sospecha la presencia de Tuberculosis activa. Utilizar la prueba de Mantoux juiciosamente pero debe evitarse:
Utilizar Mantoux como una prueba de tamizaje de Tuberculosis latente. Utilizar Mantoux como una prueba diagnóstica de primera línea.
7.6 Características clínicas de Tuberculosis.
7.6.1 Síntomas generales.
Es bastante raro que una Tuberculosis primaria produzca síntomas, pero cuando estos ocurren generalmente pueden asociarse a complicaciones locales.
La Tuberculosis es generalmente asintomática hasta que se presenta como una condición avanzada. Cuando ocurre, los síntomas no son específicos de Tuberculosis, generalmente localizados al sitio de infección y se pueden presentar síntomas sistémicos como el malestar general, fiebre, anorexia, pérdida de peso y sudoración nocturna.
7.6.2 Tuberculosis pulmonar.
Esta es la forma más común de Tuberculosis. Generalmente la forma inactiva es también asintomática en un inicio, pero cuando aumenta el grado de severidad y su extensión, algunos síntomas como tos, expectoración, disnea y con menos frecuencia, hemoptisis. La hemoptisis puede ocurrir ante una Tuberculosis activa o inactiva y lo más común es la presencia de estrías de sangre en la expectoración. La hemoptisis masiva es poco común.
Características radiográficas típicas de una Tuberculosis pulmonar activa:
En las placas de tórax puede observarse una opacidad apical- posterior en el lóbulo superior y en menor grado en lóbulo inferior. Según progresa la enfermedad, también lo hace el grado de consolidación y pueden desarrollarse cavernas. La presencia de consolidación extensa o cavernas invariablemente significa que la condición es infecciosa.
Cuando la Tuberculosis disemina hematógenamente puede observarse un patrón miliar en las placas, lo que corresponde con la presencia de nódulos pequeños distribuidos en el parénquima pulmonar.
Otras formas atípicas pueden presentarse, en especial en los pacientes diabéticos y aquellos VIH/SIDA.
En general la forma pulmonar es la más frecuente, sin embargo es importante tener claro que la enfermedad puede comprometer diferentes lugares por lo que su diagnóstico puede llegar a ser
bastante complejo. Algunas variedades como la Tuberculosis endobronquial puede resultar en compromiso traqueal y bronquial, puede confundirse con episodios de asma o cáncer pulmonar. Así como la Tuberculosis ganglionar, la cual consiste en una de las manifestaciones más frecuentes de Tuberculosis en los pacientes con VIH/SIDA y de evolución aberrante. Finalmente, el derrame pleural debido a una pleuritis tuberculosa, lo cual sucede con más frecuencia en los adultos que en lo niños y puede complicarse y producir un empiema.
8 Infección latente por Tuberculosis.
La infección por Tuberculosis presenta 3 etapas clínicas distintas, a saber:
Infección latente por Tuberculosis. Enfermedad inactiva y Enfermedad activa.
La infección latente es definida en esta guía como la presencia en un individuo de Mycobacterium Tuberculosis en forma no reproductiva.
La prueba diagnóstica clásica de la infección latente es la prueba de Mantoux, la cual presenta una limitada especificidad, sensitividad y tanto el valor predictivo positivo como el negativo, por lo que se han definido diferentes puntos de corte para aumentar el valor predictivo positivo de la prueba.
8.1 Factores de riesgo para la infección por Tuberculosis.
Algunos factores de riesgo para la infección por Tuberculosis son:
Retraso en el tratamiento del caso. Conversión reciente de la prueba de Mantoux. Presencia de un absceso abierto por Tuberculosis. Personas institucionalizadas.
8.2 Factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad.
Algunos factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad por Tuberculosis son:
Existe una relación inversa, el riesgo es mucho mayor durante el primer año de infección y empieza a disminuir lentamente justo después. El riesgo de infección es alto en casos con esputo positivo, medio si es esputo negativo/cultivo positivo y mínimo si tiene cultivos negativos. Mientras más grande sea la reacción, mayor es el riesgo de enfermedad. Sin embargo existe una gran variación en esta relación. La presencia del VIH es el factor predisponerte mas fuerte, otros factores de riesgo
incluyen diabetes, etilismo, uso de drogas ilegales, silicosis, gastrectomía, bypass intestinal y síndrome de malabsorción y estados de inmunosupresión. Enfermedades como diabetes, falla renal, EPOC y VIH son fuertes predictores de la mortalidad por Tuberculosis. El uso de la terapia con corticoesteroides (≥ 15 mg de prednisona QD por 2-3 semanas o el equivalente); quimioterapia, medicamentos inmunosupresores. Presentan un mayor riesgo durante los primeros 2 años. Nicaragua presentó tasas de 96 y 73/100 mil Hab. en los años 2000 y 2003 respectivamente. Presenta una relación inversa: los picos generalmente ocurren en los años pre- escolares, adolescentes y adultos jóvenes. El riesgo de progresión es el siguiente:
Otros factores que se han considerado que pueden predecir el riesgo de progresión a la enfermedad por Tuberculosis pero que no se ha encontrado evidencia adecuada que los respalden son:
Condición socioeconómica: esta es una relación compleja. La asociación entre Tuberculosis y pobreza esta mediada por muchos factores, como hacinamiento, infectividad del contacto, acceso a la atención médica y la actitud de prioridad brindada a la salud. Sexo: las diferencias observadas entre los hombres y mujeres establecen una asociación compleja y mediada probablemente más por factores socioeconómicos que por diferencias biológicas. No se han encontrado diferencias por grupos erarios una vez controladas por factores de confusión. El estrés emocional y físico parecen aumentar el riesgo. No se ha encontrado evidencia con un adecuado control por variables de confusión que demuestre que el tabaquismo es un factor de riesgo tanto para
la infección como para el desarrollo de la enfermedad. Sin embargo debe recomendarse la cesación de fumado.
El tratamiento de la infección latente por Tuberculosis tiene como objetivo prevenir el desarrollo de la enfermedad. En el pasado esto se ha conocido como quimioprofilaxis o terapia preventiva.
Se ha encontrado evidencia que el tratamiento con Isoniazida por 6- 12 meses continúa siendo la primera opción terapéutica. Una revisión sistemática Cochrane sobre la prevención de la enfermedad por Tuberculosis demostró una reducción del riesgo relativo de progresión a la enfermedad (RR 0.40; IC 95% 0.31-0.52) y una reducción de la mortalidad por Tuberculosis pero no por todas las causas. El número necesario a tratar para prevenir 1 caso de prevención de la enfermedad es de 100 (NNT 100). Sin embargo esta es una figura global y el riesgo particular de la población o individual puede afectar profundamente la efectividad de la intervención, por ejemplo poblaciones con un mayor riesgo de progresión o mortalidad por Tuberculosis pueden beneficiarse aún más.
La eficacia aumenta con el tiempo de tratamiento, pero la efectividad
a los 6 y 12 meses no varía significativamente. La pequeña ventaja
que ofrece el tratamiento por 12 meses puede no ser importante excepto para aquellas poblaciones con alto riesgo de desarrollar la enfermedad. La duración óptima del tratamiento es de 9 meses pero
la opción más costo efectiva es de 6 meses.
La costo efectividad del tratamiento se aumenta si:
Se restringe a las personas con alta probabilidad de infección. Se incluye en las estrategias nacionales de control de la Tuberculosis. Se prescribe bajo la estrategia de DOT.
La opción más costo-eficiente parece ser el tratamiento por 6 meses de Isoniazida.
El impacto de la eficacia del tratamiento para la infección latente por Tuberculosis es materia controversial en la literatura. Algunos análisis sugieren que el riesgo de resistencia puede parcialmente nulificar el beneficio, lo que debilita el apoyo teórico a la terapia con isoniazida. Otros argumentan que la resistencia es un asunto de magnitud, la susceptibilidad parcial de los organismos a la isoniazida implica que el medicamento continua siendo efectivo para reducir el riesgo de enfermedad y se ha encontrado evidencia sobre la efectividad del tratamiento con rifampicina o su
combinación con isoniazida para el tratamiento de la infección latente en personas resistentes a la isoniazida. En Costa Rica existían 32 casos diagnosticados como Tuberculosis multiresistente en el año
¿A quien tratar?
La decisión de iniciar tratamiento depende de la evaluación de las siguientes preguntas:
¿Que tan probable es esta persona de estar infectada? ¿Que tan probable es esta persona de desarrollar la enfermedad? ¿Cuales es el riesgo de esta persona de presentar los efectos adversos del tratamiento? ¿Cual es la probable adherencia al tratamiento?
8.3.2 Esquemas recomendados.
La presencia de factores de riesgo de progresión a la enfermedad. La evaluación de la probabilidad de adherencia al tratamiento. El tiempo disponible para completar el tratamiento. Susceptibilidad del caso a los antituberculosos. Tolerancia al medicamento.
Prescripción Isoniazida cada día por 6 meses. Isoniazida cada día por 9-12 meses Isoniazida dos veces por semana por 6 meses. Isoniazida dos veces por semana por 9-12 meses. Isoniazida y Rifampicina cada día por 3 meses Rifampicina y Pirazinamida* cada día por 2 meses Isoniazida y Rifampicina dos
veces por semana por 4
Tratamiento estándar para pacientes con buena adherencia.
Tratamiento recomendado para pacientes con buena adherencia y múltiples factores de riesgo.
8.4 Indicaciones.
8.4.1 Criterios para iniciar tratamiento.
Conversión en los últimos 2 años
8.4.2 Indicaciones de tamizaje y tratamiento de migrantes.
Se debe realizar una prueba de Mantoux e iniciar tratamiento en la población migrante, particularmente la nicaragüense si el paciente:
Presenta historia de exposición a Tuberculosis en los últimos 2 años. Presentan inmunosupresión o alguna condición médica predisponerte. Lesión fibrótica en la placa de rayos X.
Los niños menores de 5 años y que son contactos cercanos de un caso pulmonar deben ser referidos al especialista sin importar la respuesta a la prueba de tuberculina. Si presentan:
Tuberculosis latente. Si la prueba de Mantoux es < 5 mm deben ser evaluados por el especialista. Si es necesario iniciar la terapia, esta debe ser mantenida por 8 semanas y luego repetir la prueba de Mantoux; si la prueba se convierte (incremento de ≥ 10 mm) debe continuarse el tratamiento. Si la prueba de Mantoux no se convierte considere detener el tratamiento. Los niños menores de 5 años y que presentan otro tipo de contactos no pulmonares deben ser referidos al especialista si la prueba de Mantoux es positiva.
tratamiento por una
En el caso de los pacientes con falla renal, debe realizar se la prueba de Mantoux con la metodología de 2 pasos. Esto es esencial en los pacientes en diálisis. Si la prueba es positiva debe considerarse el tratamiento para Tuberculosis latente. El tratamiento de los pacientes con pruebas negativas no es recomendado.
8.5 Contraindicaciones.
El tratamiento contra la Tuberculosis latente está contraindicado si:
Existen signos clínicos, radiológicos o bacteriológicos de enfermedad por Tuberculosis. En estos casos debe investigarse si la enfermedad esta activa o inactiva y debe iniciarse tratamiento antituberculoso. En casos de falla hepática crónica o aguda.
Lactancia materna no es una contraindicación.
8.6 Precauciones.
Debe mantenerse un adecuado control y procederse con precaución en los pacientes que:
Tienen ≥ 35 años (esta no es una contraindicación para el tratamiento por Tuberculosis latente si existe indicación clínica). Presentan interacciones con otros medicamentos. Etilistas crónicos. Existe duda sobre la adherencia al tratamiento y las consultas. Riesgo de neuropatía periférica. Embarazo.
8.7 Efectos adversos e interacciones del tratamiento.
8.7.1 Isoniazida (Isoniazida).
Algunos problemas documentados con este medicamento incluyen el riesgo de hepatitis, toxicidad del sistema nervioso central y neurotoxicidad periférica.
Mantenga un adecuado seguimiento de los pacientes en tratamiento y
neurotoxicidad periférica.
8.7.2 Rifampicina y Pirazinamida (RZ).
El riesgo de hepatitis es alto con estos medicamentos por lo que solo deben ser prescritos en pacientes que:
Tienen un alto riesgo de enfermedad por Tuberculosis. En aquellos que el tratamiento 6H o 9H no es apropiado. Aquellos pacientes que a través de un proceso de educación sobre el tratamiento y efectos adversos se pueda garantizar un buen control.
8.7.3 Rifampicina sola y Rifampicina/Isoniazida (Rifampicina y RH).
Se ha encontrado evidencia que el tratamiento con rifampicina sola o en combinación con isoniazida parece presentar menos efectos adversos que el tratamiento Isoniazida o RZ.
8.7.4 Piridoxina.
Aquellos pacientes en tratamiento con isoniazida, pueden verse beneficiados si utilizan 10-25 mg VO QD de piridoxina, en especial:
Todos los adultos, incluyendo las embarazadas. Adolescentes de acuerdo al estado nutricional e índice de masa corporal. Niños con parestesias. Niños con malnutrición. Niños en lactancia materna y en tratamiento con isoniazida. Lactantes exclusivos si la madre esta en tratamiento. Pacientes con crisis convulsivas, diabetes, urémicos, etilistas, malnutrición y VIH.
8.8 Consideraciones prácticas del tratamiento.
8.8.1 Evaluar el riesgo de VIH antes de iniciar tratamiento.
Los pacientes VIH + requieren un tratamiento más largo y bajo mayor supervisión que aquellos pacientes VIH - .
8.8.2 Adherencia.
La eficacia del tratamiento se ve profundamente afectada por la duración y adherencia al tratamiento. Costa Rica ha decidido implementar 2 estrategias con el objetivo de mejor estos resultados como lo son el tratamiento acortado y la terapia directamente observada (DOT por sus siglas en ingles).
8.8.3 Al finalizar el tratamiento.
En algunas circunstancias puede considerarse el extender el tratamiento para compensar las semanas perdidas.
Puede ser necesario repetir las pruebas radiológicas en los pacientes que presentaron pruebas anormales antes del tratamiento.
Si decide no darse el tratamiento, tanto la persona como el personal de salud deben recordar sobre la posibilidad de desarrollar la enfermedad en el futuro y debe mantenerse un control adecuado de la persona, en especial si presenta tos por más de 3 semanas.
8.8.4 Control durante el tratamiento.
El intervalo entre el inicio del tratamiento antituberculoso y la aparición de hepatitis es muy variado. El control bioquímico durante todo el tratamiento es poco eficiente, por lo que se recomienda un control cada mes para Isoniazida y Rifampicina. En cada visita, el profesional de la salud debe aconsejar a su paciente que visite el centro de salud si presenta dolor abdominal, vomito, ictericia o síntomas de hepatitis. Debe considerarse el suspender el tratamiento.
eritrosedimentación (VES). Si existe sospecha de insuficiencia renal realice pruebas de creatinina, nitrógeno ureico y electrolitos.
Realice pruebas de función hepática si:
Presenta síntomas de hepatitis.
En adultos 4 semanas después de iniciado el tratamiento.
8.8.5 Control después del tratamiento.
Es recomendable repetir las pruebas radiológicas en aquellos pacientes que no iniciaron tratamiento y tenían una prueba de Mantoux positiva como:
Los niños ≤ 5 años que son contactos cercanos de un caso con frotis o cultivos positivos. Los pacientes VIH + Los contactos de casos multiresistentes. Personas con cicatrices fibrosas inactivas en las pruebas radiológicas.
8.8.6 Búsqueda del caso primario.
Cuando se identifica un caso de Tuberculosis latente, el personal de salud debe iniciar la búsqueda del caso primario si este es desconocido.
8.8.7 Manejo de los pacientes previamente tratados y re-expuestos.
Es posible desarrollar Tuberculosis por segunda vez, una vez terminado el tratamiento. Estas personas que se reinfectan son difíciles de distinguir con la prueba de Mantoux de aquellos casos positivos por su antecedente de infección. Debido a esto, no se recomienda repetir la prueba de Mantoux.
Considere iniciar tratamiento en aquellos casos que son contactos cercanos de un caso con frotis positivos y con factores de riesgo de progresión de la enfermedad.
8.8.8 Cuando detener el tratamiento ante un caso de hepatitis.
Se encontrado un consenso de expertos que recomienda continuar el tratamiento si el paciente no presenta nauseas o vómito aunque las enzimas hepáticas se eleven 3 veces su nivel normal. En estos casos deben repetirse las pruebas de función hepática en 4 días y reevaluar los síntomas. El tratamiento no debe interrumpirse si la persona se encuentra bien.
Si la persona permanece en buen estado, puede tolerarse una elevación de las enzimas hepáticas hasta 5 veces su límite normal. Si esto ocurre, deben realizarse pruebas hepáticas cada semana hasta que la situación se torne estable y con menos frecuencia si las enzimas permanecen elevadas.
Si la persona presenta nausea o no esta en buen estado, debe
descontinuarse el tratamiento y considerar:
Si tratar los síntomas para permitir el completar el tratamiento (esto es posible
si la disfunción hepática es leve); o
Descontinuar el tratamiento, esperar que las enzimas se normalicen y cambiar
a un diferente régimen antituberculoso.
Refiera a su paciente en tratamiento y con elevación de las enzimas hepáticas para su adecuada evaluación y seguimiento por el especialista.
8.9 Adherencia al tratamiento.
El tratamiento de la Tuberculosis requiere un alto nivel de adherencia
a los medicamentos. Una baja adherencia produce resultados
inadecuados como infectividad prolongada, reactivación subsiguiente
o desarrollo de multiresistencia.
Una adecuada adherencia es particularmente difícil de alcanzar y los profesionales de la salud deben apoyar a los pacientes para completar el esquema completo de tratamiento.
8.9.1 Factores que influyen en la adherencia.
Los factores que influyen en la adherencia al tratamiento incluyen:
La capacidad de respuesta y aceptación del sistema de cuidado de la salud. La naturaleza del tratamiento. El estigma social de la enfermedad. La existencia de factores personales.
8.9.2 Factores de riesgo para una mala adherencia.
Algunos factores de riesgo reconocidos son:
Ser indigente. Historia de Tuberculosis previa. Uso de drogas ilegales. Negación al diagnóstico. Vive solo.
Algunas personas pueden identificarse como de baja adherencia al tratamiento. Otros factores como edad, sexo y grupo étnico no relacionan con el grado de adherencia de manera predictiva.
8.9.3 Niveles de supervisión recomendados.
La estrategia de tratamiento directamente observado (DOT) es suministrada por el personal de salud entrenado para observar al paciente tomar sus medicamentos.
Una estrategia de seguimiento cercano comprende visitas frecuentes por un trabajador de la salud con el objetivo de explorar, facilitar y resolver problemas de adherencia. Se requiere un seguimiento cercano si el paciente presenta:
Enfermedad extensa/ alta infectividad. Ausencia o un débil apoyo social. Enfermedad psiquiátrica. Efectos adversos importantes. Mala adherencia a otros tratamientos. Preocupación sobre la adherencia del paciente.
8.9.4 Seguimiento de la adherencia.
La adherencia debe ser monitorizada de una manera sistemática en todos los pacientes con tratamiento antituberculoso.
El personal de salud debe evaluar la respuesta al medicamento y cualquier ausencia a las consultas.
El personal de salud debe asignar un miembro como responsable de la evaluación de la adherencia al tratamiento. Esto incluye discusiones regulares con el paciente sobre sus problemas y progresos, conteos mensuales de pastillas, revisar que se dispense el medicamento tal y como se prescribió y cualquier otro factor que este influyendo en la adherencia.
8.9.5 Mejorando la adherencia.
Los servicios de atención de la salud como los EBAIS y las Clínicas para un adecuado seguimiento del tratamiento antituberculoso deben garantizar:
Un servicio sin cargos adicionales. Acceso a medicamentos antituberculosos sin cargos adicionales. Un buen manejo de casos. Recordatorios de seguimiento y adherencia. Un ambiente cómodo con mínimos tiempos de espera. Consejos claros sobre los efectos adversos. Excelente comunicación y educación verbal y escrita.
necesario (zonas indígenas).
8.9.6 Ley General de Salud No. 5395 de 30 de octubre de 1973
(Publicada en La Gaceta No. 222 de 24 de noviembre de 1973) ULTIMAS REFORMAS:
Ley No. 7600 de 2 de mayo de 1996. La Gaceta No. 102 de 29 de mayo de 1996 Ley No. 5789 de 1 de setiembre de 1975. La Gaceta No. 178 de 20 de setiembre de 1975 Ley No. 6430 de 15 de mayo de 1980. Ley No. 7093 de 22 de abril de 1988
Es importante que los profesionales de la salud conozcan los artículos 160, 161, 162 y 163 de la ley general de salud; ya que puede ser necesario exigir su cumplimiento en aquellos pacientes que rehúsan tomar los medicamentos. Esto debe utilizarse como un último recurso y antes es necesario haber agotado la discusión con el paciente.
Artículo 160. En caso de sospecha o confirmación de un caso de enfermedad transmisible de denuncia obligatoria, el médico tratante deberá ordenar las medidas necesarias para evitar la propagación de la enfermedad, de acuerdo con las normas fijadas por las autoridades sanitarias.
Artículo 161. Las personas afectadas por enfermedades transmisibles de denuncia obligatoria, deberán someterse a las medidas de aislamiento cuando y en la forma que la autoridad lo disponga. Se entiende por aislamiento, la separación del o los pacientes, durante el período de transmisibilidad, en lugares y bajo condiciones que eviten la transmisión directa o indirecta del agente infeccioso a personas o animales que sean susceptibles o que puedan transmitir la enfermedad a otros. En los casos que la autoridad de salud ordene la internación del paciente en establecimientos de atención médica, públicos o privados, éstos no podrán negarse a prestar tal servicio.
Artículo 162. Las personas afectadas por enfermedades transmisibles están obligadas a someterse al tratamiento correspondiente, pudiendo utilizar para tal efecto los servicios públicos de salud en la forma que el reglamento lo determine. Los pacientes de lepra, Tuberculosis y enfermedades venéreas, quedan especialmente obligados a someterse al tratamiento, gratuito de su enfermedad o continuarlo si lo hubieren suspendido, salvo que acrediten debidamente, ante la autoridad sanitaria correspondiente, que están siendo tratados en instituciones privadas o por un médico particular.
Artículo 163. Las personas que hayan estado en contacto directo o indirecto con personas que padezcan de enfermedad transmisible de denuncia obligatoria, serán considerados para los efectos de esta ley y sus reglamentos como contactos y deberán someterse a las medidas de observación y control que la autoridad sanitaria indique. Deberán asimismo informar de manera veraz y facilitar la acción de la autoridad sanitaria, cuando se trate de establecer la cadena epidemiológica de las enfermedades transmisibles, especialmente la de las enfermedades venéreas.
9 Evaluación clínica de la Tuberculosis activa.
Una historia clínica y examen físico completo son necesarios como una primera aproximación al paciente con Tuberculosis activa. así mismo algunas pruebas como exámenes de rayos X, PPD, pruebas de esputo son necesarias para confirmar el diagnóstico y definir el tipo de caso al que nos enfrentamos.
9.1 Características del M. Tuberculosis.
Este microorganismo presenta una serie de características sobre su capacidad de sobrevivir y causar enfermedad que son importantes de entender. Muchas están directamente relacionadas con problemas de tratamiento, a saber:
Es un microorganismo estrictamente aeróbico. Tienen un tiempo de replicación largo (16-18 horas).
Posee una pared de lípidos gruesa,
virulencia y persistencia. Tiene la posibilidad de sobrevivir en el ambiente intracelular. Tiene la habilidad de cambiar su metabolismo y permanecer quiescente por largos periodos de tiempo. Posee una resistencia natural a los antibióticos convencionales y una baja resistencia a los antituberculosos.
fuente de mucha de su
9.2 Respuesta del paciente.
La respuesta del paciente a la infección es muy importante en el progreso de la enfermedad y tiene un efecto directo en el tipo de enfermedad clínica que se desarrolle. Algunos de estos factores son la capacidad del paciente de activar el sistema del complemento y citocinas, así mismo como la actividad de los macrófagos e incluso los tipos de receptores de vitamina D, ya que se ha observado cierto tipo de polimorfismo de los receptores junto a la susceptibilidad a la enfermedad. Por esta razón es sumamente importante determinar el grado si lo hay de supresión inmunológica que presenta el paciente.
9.3 Rayos X.
Esta es una prueba esencial si se considera el diagnóstico de Tuberculosis. Las características de las placas de tórax para la Tuberculosis activa o latente están fuera de los objetivos de esta guía, sin embargo se ha hecho mención en la medida de lo posible a algunos detalles importantes.
9.4 Puntos prácticos.
9.4.1 Tos problemática y sintomáticos respiratorios.
Algunas veces los pacientes son identificados como una probable Tuberculosis debido a una tos persistente por ≥ 3 semanas, una PPD positiva. En estos casos una placa de tórax puede ayudar a clarificar el caso, ya que una placa de buena calidad, normal o sin las características típicas de Tuberculosis, virtualmente excluye la posibilidad de Tuberculosis como la causa de la tos.
Si la placa no muestra signos de Tuberculosis, una prueba de esputo
puede ser necesaria más no tanto como si la placa indica signos de
Una segunda placa puede ser realizada 2 a 3 semanas posterior a la primera para confirma que Tuberculosis es muy poco probable.
Si es necesario referir al paciente, debe hacerse como un caso de tos problemática y no como una probable Tuberculosis lo que ayuda para un mejor abordaje del paciente.
9.4.2 Otros síntomas y placas de tórax negativas.
Existe una gran cantidad de evidencia de que una placa de tórax normal de buena calidad es altamente eficiente en excluir una
probable Tuberculosis. Cuando existe preocupación por los síntomas
y prueba de Mantoux positiva pueden realizarse una prueba de
esputo y una segunda radiografía 2-3 semanas después para confirmar. Ahora bien una placa de tórax normal, no excluye Tuberculosis extrapulmonar y estos síntomas deben ser investigados.
9.4.3 Placa anormal, cicatrices fibróticas, inactivas y antiguas.
Cuando se encuentran anormalidades en la placa, estas nunca deben ser clasificadas o asumidas como una Tuberculosis inactiva a menos que:
Otros radiografías muestran que las anormalidades han estado presentes por al menos 3-6 meses o Se han realizado pruebas microbiológicas apropiadas.
9.5 Evaluación de la actividad, severidad y extensión de la Tuberculosis.
9.5.1 Tuberculosis activa.
La Tuberculosis activa es aquella en que el organismo ha sido cultivado o identificado y agrega parámetros clínicos sugestivos de actividad, a saber:
Cambios radiológicos de infiltración compatibles con Tuberculosis. Otras características clínicas como linfadenopatía supraclavicular o cervical. Histopatología compatible con Tuberculosis. Reacción de Mantoux positiva o conversión. En una persona en contacto con un caso infeccioso. En una persona con factores de riesgo de progresión de la enfermedad.
9.5.2 Tuberculosis inactiva.
Este término se refiere a la Tuberculosis en la cual se ha realizado un abordaje completo y se han considerado otras posibilidades diagnósticas y presenta:
Muestras adecuadas de esputo y cultivos negativas por Tuberculosis. Cambios radiológicos sugestivos de inactividad. Características clínicas que indican inactividad, a saber:
Ausencia de fiebre y otros síntomas de Tuberculosis. La VES esta normal. El examen de orina no muestra piuria estéril. Si la persona recibe tratamiento; ausencia de cambios radiológicos después de 3 meses de tratamiento.
9.5.3 Severidad.
Algunos de los criterios considerados para clasificar la severidad de la enfermedad son la carga bacilar, el grado de extensión anatómica y el sitio. Sin embargo esto funciona para juzgar episodios pasados de Tuberculosis. Algunos puntos que pueden ser utilizados para evaluar la severidad en el momento son:
Amenaza a la vida (Tuberculosis pericárdica etc.), o Riesgo de secuelas severas, las cuales son más probables en:
Los casos de Tuberculosis pulmonar bilateral o muy extensa (3 o más lóbulos comprometidos o ≥ 2 lóbulos con cavernas).
Tuberculosis extrapulmonar como Tuberculosis espinal, meningitis, miliar, pericarditis, peritonitis, derrame pleural bilateral o extenso, Tuberculosis genital, intestinal o genitourinaria, o
9.5.4 Extensión de la Tuberculosis.
Existen clasificaciones del grado de extensión pulmonar de la enfermedad de acuerdo con el volumen pulmonar comprometido o la extensión de menos o más de un lóbulo pulmonar comprometido. De acuerdo a estas clasificaciones la enfermedad del parénquima debe ser referida según el compromiso unilateral o bilateral, la presencia de linfadenopatías, enfermedad pleural o anormalidades miliares.
Cuando la enfermedad comprende múltiples sistemas, por definición es extensa. Lo que se conoce como un Tuberculosis diseminada, la cual corresponde a un 3% de los casos en los pacientes no VIH/SIDA pero puede llevar a un 38% de mortalidad. La presencia de una Tuberculosis diseminada sin infiltración miliar en las radiografías, se asocia con un 85% de mortalidad. La malnutrición en especial debe ser abordada con mucho cuidado en los pacientes con Tuberculosis diseminada.
9.6 Indicaciones de tratamiento antituberculoso.
9.6.1 Tuberculosis activa.
La evidencia de Tuberculosis activa o una fuerte sospecha son indicaciones absolutas de tratamiento.
9.6.2 Tuberculosis inactiva.

References: in fine
 resolución 
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