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BOE.es - Documento BOE-A-1994-2528
Documento BOE-A-1994-2528
«BOE» núm. 29, de 3 de febrero de 1994, páginas 3535 a 3547 (13 págs.)
BOE-A-1994-2528
https://www.boe.es/eli/es/rd/1993/12/13/2159
En la actualidad, con el fin de adecuarse a la normativa comunitaria para facilitar los intercambios intracomunitarios, es preciso adoptar las normas expresadas en la Directiva 80/217/CEE, del Consejo de 22 de enero, por la que se establecen medidas comunitarias para la lucha contra la peste porcina clásica, modificada por la Directiva 91/685/CEE, del Consejo de 11 de diciembre, y por la Decisión 93/384/CEE, de 14 de junio de 1993, así como en la Directiva 91/687/CEE, del Consejo de 11 de diciembre, por la que se modifican las Directivas 64/432/CEE, 72/461/CEE y 80/215/CEE, en lo referente a determinadas medidas relacionadas con la peste porcina.
En su virtud, a propuesta del Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 10 de diciembre de 1993,
a) <Cerdo>: cualquier animal de la familia suidae.
b) <Cerdo de reproducción>: cerdo destinado a la reproducción, o empleado con tal fin, para la multiplicación de la especie.
c) <Cerdo para engorde>: cerdo destinado a engorde y a posterior sacrificio para la producción de carne.
d) <Cerdo de abasto>: cerdo engordado y destinado a ser sacrificado en un matadero sin demora indebida.
e) <Jabalí>: cerdo no mantenido ni criado en una explotación.
f) <Explotación>: granja porcina de ganadero o tratante con control oficial, ubicada en el territorio español y en la que se mantengan o produzcan habitualmente animales de reproducción o de abasto.
g) <Cerdo sospechoso de haber contraído la peste porcina clásica>: todo aquel cerdo que presente síntomas clínicos de dicha enfermedad o lesiones <post mortem> o reacciones a las pruebas de laboratorio efectuadas de conformidad con el anexo I que indiquen la posible presencia de peste porcina clásica.
h) <Cerdo infectado de peste porcina clásica>: todo aquel cerdo en el que se hayan comprobado oficialmente síntomas clínicos o lesiones <post mortem> de peste porcina clásica, o en el que se haya comprobado oficialmente la presencia de dicha enfermedad tras un examen de laboratorio realizado de conformidad con el anexo I del presente Real Decreto.
i) <Propietario o criador>: cualquier persona o personas físicas o jurídicas que sean propietarios de los animales o estén encargados de la cría de los mismos, perciban o no una retribución económica.
j) <Autoridad competente>: el órgano competente de la Comunidad Autónoma correspondiente.
k) <Veterinario oficial>: el designado por la autoridad competente.
l) <Aprovechamiento de grasas animales>: transformación de materias de alto riesgo, de acuerdo con la normativa específica.
m) <Residuos alimenticios>: desperdicios procedentes de cocinas, establecimientos que sirvan comidas o, en su caso, de industrias que utilicen carne.
Artículo 3. Sospecha de peste porcina clásica.
Artículo 4. Adopción de medidas cautelares.
1. La entrada o salida de cerdos en la explotación.
La autoridad competente, si fuere necesario, podrá:
2. Toda salida de carne o cadáveres de porcino, así como alimentos para animales, utensilios y otros objetos y desperdicios susceptibles de vehicular el virus de la peste porcina clásica, salvo autorización expresa de la autoridad competente.
Artículo 5. Confirmación de peste porcina clásica.
c) Toda materia o desperdicio que pueda estar contaminado, como los piensos para animales, se someta a un tratamiento que asegure la destrucción del virus de la peste posiblemente presente; dicho tratamiento deberá haberse efectuado conforme a las instrucciones del veterinario oficial.
1. Cuando se trate de una explotación al aire libre:
2. Para todas las demás formas de cría, la reintroducción de los cerdos se efectuará según las medidas contempladas en el apartado 1., o bien, la reintroducción de los lechones estará basada en una repoblación total a condición de que todos los cerdos lleguen en un período de ocho días y hayan sido sometidos a pruebas para hallar anticuerpos contra el virus de la peste porcina clásica con resultados negativos; ningún cerdo pueda salir de la explotación durante un período de sesenta días después de la llegada de los últimos cerdos; se someta a la piara repoblada a un examen serológico, de conformidad con las disposiciones previstas en los anexos I y IV de este Real Decreto. Dicho examen no podrá ser efectuado antes de treinta días después de la llegada de los últimos cerdos.
Artículo 6. Explotaciones con unidades de producción separadas.
Artículo 7. Sospecha de peste porcina en jabalí.
1. Ante la sospecha de peste porcina clásica en jabalí se notificará inmediatamente a la autoridad competente, que adoptará todas las medidas que considere adecuadas para confirmar la presencia de la enfermedad, incluidos análisis de laboratorio de todos los jabalíes muertos por disparo de bala o hallados muertos, e informará a propietarios o criadores de cerdos y a los cazadores.
2. Ante la confirmación de que los jabalíes están infectados, la autoridad competente someterá inmediatamente a vigilancia oficial las explotaciones porcinas situadas en la zona infectada determinada; ordenará que:
c) No entren ni salgan cerdos de las explotaciones, salvo si lo autoriza la autoridad competente habida cuenta de la situación epidemiológica.
5. Cuando las medidas previstas por el plan hayan sido aprobadas, reemplazarán a las medidas iniciales contempladas en el apartado 2, en la fecha decidida en el momento de la aprobación.
1. La distribución geográfica de la enfermedad.
2. La población de jabalíes en la zona.
3. La existencia de obstáculos importantes al movimiento de los jabalíes, naturales o creados por el hombre.
b) El número aproximado de manadas de jabalíes y su tamaño, en la zona delimitada.
c) Las acciones concretas realizadas para determinar, mediante el examen de los jabalíes abatidos por los cazadores o encontrados muertos, o por análisis laboratoriales, la amplitud de la infección en la población de jabalíes.
1. El tratamiento definido para las materias de alto riesgo en el marco de la normativa comunitaria relativa a la eliminación y transformación de desperdicios animales, a su puesta en el mercado y a la protección de los agentes patógenos en los piensos de origen animal.
2. La inspección efectuada por veterinarios oficiales y mediante pruebas de laboratorio según lo previsto en el artículo 13 del presente Real Decreto. En caso de que dichas pruebas den resultados negativos por lo que respecta a la peste porcina clásica, se aplicarán las medidas establecidas en el apartado 2 del artículo 11 de la Directiva 92/45/CEE del Consejo, de 16 de junio de 1992, sobre problemas sanitarios y de policía sanitaria relativos a la caza de animales silvestres y a la comercialización de carne de caza silvestre. Las partes no destinadas al consumo humano se destruirán bajo control de la autoridad competente.
1. El sector geográfico en el que el animal ha sido encontrado muerto o abatido.
2. La fecha en que ha sido encontrado.
3. La persona que ha encontrado el animal o que lo ha abatido.
4. La edad y sexo del jabalí.
5. Si el animal ha sido abatido, los síntomas constatados antes de disparar.
6. Si el animal ha sido encontrado muerto, el estado del cadáver.
7. Las conclusiones del laboratorio.
Artículo 8. Examen epizootiológico.
Artículo 9. Medidas en los posibles focos primarios de infección.
En caso de que se conceda una autorización para transportar cerdos al matadero, la autoridad competente adoptará las medidas necesarias para garantizar que el traslado y el sacrificio de los animales cumplen las condiciones establecidas en el inciso 1. del párrafo f) del apartado 4 del artículo 10 del presente Real Decreto y que la carne procedente de dichos cerdos cumple las condiciones establecidas en el párrafo g) del apartado 4 del artículo 10 del presente Real Decreto.
Artículo 10. Zonas de protección y de vigilancia.
1. Para transportarlos directamente a un matadero designado por la autoridad competente, preferentemente situado en la zona de protección o en la de vigilancia, siempre y cuando se haya efectuado una inspección de todos los cerdos de la explotación, los cerdos que vayan a transportarse al matadero sean objeto de un examen clínico y se tome la temperatura corporal de un número proporcional de animales, los cerdos hayan sido marcados en la oreja y los animales sean transportados en vehículos precintados por la autoridad competente.
Durante las inspecciones <ante> y <post mortem> llevadas a cabo en el matadero designado el veterinario oficial deberá tener en cuenta los posibles síntomas que puedan revelar la presencia de infección por el virus de la peste porcina clásica:
2. En circunstancias excepcionales podrán transportarse directamente a otros locales situados en la zona de protección, siempre y cuando se haya efectuado una inspección de todos los cerdos de la explotación, los cerdos que deban ser trasladados sean objeto de un examen clínico y se tome la temperatura corporal a un número proporcional de animales, los cerdos hayan sido marcados en la oreja.
Los examenes mencionados en el párrafo b) no se efectuarán antes de que hayan transcurrido treinta días desde la finalización de las operaciones de limpieza y desinfección de la explotación infectada.
1. Para transportarlos directamente a un matadero designado por la autoridad competente, preferentemente situado en la zona de protección o vigilancia, siempre y cuando: se haya efectuado una inspección de todos los cerdos de la explotación; los cerdos que vayan a transportarse al matadero sean objeto de un examen clínico y se tome la temperatura corporal de un número proporcional representativo de animales; los cerdos hayan sido marcados en la oreja; los animales sean transportados en vehículos precintados por el veterinario oficial.
Durante la inspección <ante> y <post mortem> llevadas a cabo en el matadero designado, el veterinario oficial deberá tener en cuenta los posibles síntomas que puedan revelar la presencia de infección por el virus de la peste porcina clásica.
2. En circunstancias excepcionales, para transportarlos directamente a otros locales situados en la zona de protección o de vigilancia, siempre y cuando: se haya efectuado una inspección de todos los cerdos de la explotación, los cerdos que deban ser trasladados sean objeto de un examen clínico y se tome la temperatura corporal de un número proporcional de animales y los cerdos hayan sido marcados en la oreja.
8. No obstante lo dispuesto en el párrafo f) del apartado 4 y en el párrafo f) d
el apartado 6, la autoridad competente podrá autorizar que se saquen cerdos de la explotación para transportarlos a un matadero donde los cerdos sean sacrificados y posteriormente incinerados o enterrados o bien se lleven a unas instalaciones de aprovechamiento de grasas animales. Se realizarán pruebas al azar en estos animales para comprobar la presencia del virus de la peste porcina clásica. En estas pruebas se tendrán en cuenta los criterios para tomar muestras de sangre que figuran en el anexo IV del presente Real Decreto.
c) Se efectúe un examen clínico de los cerdos que vayan a tranportarse y se tome la temperatura de un número proporcional de animales.
Artículo 11. Control del movimiento de animales.
Artículo 12. Peste porcina clásica en un matadero.
Artículo 13. Diagnóstico de peste porcina clásica.
La coordinación de las normas y métodos de diagnóstico se efectuará por el laboratorio nacional de referencia para la peste porcina clásica indicado en el anexo II del presente Real Decreto.
Artículo 14. Limpieza y desinfección.
Artículo 15. Uso de vacunas contra la peste porcina clásica.
2. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, cuando se haya confirmado la enfermedad y amenace con propagarse de forma alarmante, se podrá decidir la vacunación de emergencia. En este caso, la autoridad competente elaborará y remitirá al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, para su traslado a la Comisión, a través del cauce correspondiente, un plan de vacunación de emergencia, que contenga la siguiente información:
La aprobación del plan o, en su caso, la solicitud de introducción de modificaciones o adiciones antes de su aprobación, en particular en lo referente al marcaje, por parte de la Comisión, será comunicada inmediatamente por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación al órgano competente de la Comunidad Autónoma correspondiente.
3. En caso de que se haya aprobado el plan según lo indicado en el apartado anterior, la autoridad competente adoptará las medidas pertinentes para que durante el período de vacunación y al menos seis meses después de finalizado dicho período:
Artículo 16. Adopción de medidas.
Artículo 17. Envío a otros Estados miembros.
En el supuesto de que expertos veterinarios de la Comisión de las Comunidades Europeas, en la medida en que sea nececesario para garantizar la aplicación uniforme del presente Real Decreto, realicen controles sobre el terreno, por la autoridad competente y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el ámbito de sus competencias, se les facilitará la asistencia necesaria para el desempeño de sus funciones, a cuyos efectos, representantes del citado Departamento, podrán acompañar a dichos expertos.
Artículo 19. Plan de urgencia.
2. Los criterios que deberán aplicarse, <mutatis mutandis>, al establecimiento del plan de urgencia son los definidos en la Decisión 91/42/CEE, de la Comisión, de 8 de enero, que fija los criterios aplicables en la elaboración de los planes de intervención destinados a la lucha contra la fiebre aftosa.
Disposición adicional segunda. Modificación del Real Decreto 434/1990.
1. En el artículo 2., se suprimen los apartados 10, 11 y 12.
2. En el apartado 13 del artículo 2., en la definición de la zona indemne de epizootías para los animales de la especie porcina, se suprimen las palabras <peste porcina clásica>.
3. En los apartados 2 y 3.b) del artículo 3. se suprimen las palabras <peste porcina clásica> allí donde aparecen.
4. En el apartado 6 del artículo 3. se suprime la expresión: <y oficialmente indemne de peste porcina clásica o de una explotación indemne de peste porcina clásica>.
5. El artículo 6. se sustituye por el siguiente texto:
<Además de las medidas previstas en el presente Real Decreto referentes a la peste porcina clásica, cada uno de los Estados miembros deberá velar por que los cerdos enviados desde su territorio al de otro Estado miembro no procedan de explotaciones o de zonas sometidas a restricciones en lo que respecta a la peste porcina clásica.>
Disposición final primera. Facultad de desarollo.
Dado en Madrid a 13 de diciembre de 1993.
1. Para el aislamiento del virus y la detección del antígeno, se obtendrán muestras de tejidos de las amígdalas y del bazo. Se deben obtener también, al menos otras dos muestras de tejidos linfáticos, tales como los ganglios linfáticos retrofaríngeos, parotídeos, mandibulares o mesentéricos, así como del íleon o del riñón. Cada muestra del tejido se colocará individualmente en una bolsa de plástico, que será precintada y etiquetada. Las muestras se transportarán y almacenarán en recipientes estancos y no deberán congelarse sino conservarse frescas, a la temperatura del frigorífico y se analizarán sin demora.
2. Para aislar el virus de los leucocitos, se extraerán muestras de sangre de los cerdos que presenten signos de fiebre o cualquier otro síntoma de la enfermedad. Como anticoagulante se utilizará EDTA o heparina. Las muestras se conservarán a la temperatura del frigorífico y se analizarán en laboratorio sin demora.
b) Las inmunoglobulinas marcadas preparadas a partir de suero hiperinmune de PPC, tal y como se describe en el párrafo a) tendrán un título mínimo de actividad de 1/20, detrminado en cultivos de células infectadas por el virus de la PPC y confirmado mediante pruebas sobre cortes tisulares. La dilución de trabajo del conjugado combinará un máximo de señal con un mínimo de coloración de fondo.
Cualquier muestra que presente una reaccion citoplasmática específica se considerará positiva en lo referente al virus de la peste. En tales casos deberán realizarse pruebas suplementarias de conformidad con el apartado B.3.
a) Los duplicados de cortes criostáticos de tejidos o de cultivos celulares que den reacciones positivas con el antisuero policlonal descrito en los apartados B.1 y 2 serán objeto de más análisis mediante anticuerpos monoclonales marcados para diferenciar el virus de la PPC de los de la Diarrea Vírica Bovina (DVB) y de la Enfermedad de la Frontera (<Border Disease>, BD).
Grupo / Reactividad
1 / Todos los virus de la PPC.
2 / Todos los virus de la PPC.
3 / Cepas de la vacuna de la PPC.
4 / Todos los virus de DVB y BD.
Grupo / Interpretación
+ + - - / PPC confirmada.
+ + + - / Cepa de la vacuna de la PPC.
+ - - + / Virus de DVB y BD.
+ - - - , + + - + , + + + + , - - - - / Virus sin clasificar, se requieren más pruebas.
Esta prueba se basa en la determinación del título neutralizante final al 50 por 100. Se inocularán cultivos con mezclas de suero diluido y una cantidad constante de virus tras un período determinado de incubación a 37 Grad. C. Los resultados se basarán en la ausencia de replicación vírica perceptible mediante un sistema de anticuerpos marcados. Pueden utilizarse tanto las pruebas de neutralización-inmunofluorescencia como las de neutralización-inmunoperoxidasa. El laboratorio comunitario de referencia para la PPC facilita instrucciones detalladas si se le solicitan.
Para la detección, los sueros se diluirán inicialmente a 1/10. Cuando sea necesaria una titulación completa, se prepararán sucesivas diluciones dobles de suero, empezando por 1/10. Cada una de las diluciones se mezclará con un volumen igual de suspensión vírica que contenga 100 (+-0,5 log. 10) dosis infectantes de cultivo tisular (TCID 50). Para cada grado de dilución se utilizarán por lo menos dos cultivos. Tras un período de incubación apropiado, los cultivos celulares se fijarán y se detectará el antígeno vírico mediante un sistema de coloración por anticuerpos marcados. Los resultados se expresarán como la recíproca de la dilución del suero inicial con la que la mitad de los cultivos celulares inoculados revele un marcado específico. Se determinará el título entre dos grados de dilución.
Se recomienda que las pruebas utilizadas reduzcan al mínimo las reacciones cruzadas con el virus de la Diarrea Viral Bovina y otros pestivirus. Sin embargo, el sistema de pruebas deberá garantizar la identificación de todas las infección de PPC, en todas las fases de la respuesta inmunitaria a la infección.
b) Si la primera prueba diferencial no aclara la sospecha, se llevará a cabo otra prueba al menos treinta días después con el fin de estudiar la posible propagación de la infección. En las explotaciones sospechosas, los veinte primeros animales y el 25 por 100 de los demás serán objeto de toma de muestras.
1. Los cerdos cuyos títulos neutralizantes contra el virus de la PPC sean superiores o iguales a los títulos contra otros pestivirus deberán ser sacrificados. Sus tejidos y, cuando se trate de hembras preñadas, los fetos, se examinarán a fin de detectar el antígeno o el virus de la PPC, según el procedimiento definido en los apartados B.1, 2 ó 3.
2. Si se detecta el antígeno o el virus de la PPC, la presencia de peste porcina clásica está confirmada.
3. Si el examen descrito en el párrafo anterior no revela la presencia de antígeno o de virus de la peste porcina clásica, la explotación se considerará sospechosa hasta que una nueva serie de muestras de sangre, obtenida como mínimo treinta días más tarde, haya sido sometida a más pruebas comparativas.
4. Si estas otras pruebas revelan en todos los animales un título significativamente mayor -por lo menos cuatro veces- contra el virus de la DVB/BD, que contra el de la PPC, se descartará la sospecha.
5. Si uno o más animales presentan frente al virus de la PPC un título mayor o igual que frente a los virus de la DVB/BD, se considerará que el resultado es positivo respecto a la presencia de PPC.
1. Demostración de la presencia del antígeno vírico. Para demostrar la presencia del antígeno vírico, se aplicará la inmunofluorescencia directa, o cualquier otra técnica adecuada para el examen de cortes finos criostáticos de tejidos orgánicos, de frotis o de sedimentos de cultivos leucocíticos. Los procedimientos empleados son similares a los descritos en el caso de la PPC, con la diferencia de que se utilizan reactivos específicos para la PPA.
b) Inculación en cerdos: se prepara una mezcla formada por alícuotas de suspensiones tisulares al 10 por 100 y se inoculan intramuscularmente a cuatro cerdos a una dosis de 2 mililitros por cerdo, dos de los cuales estarán vacunados contra la peste porcina clásica y dos no. Se observará diariamente si aumenta la temperatura rectal de los animales y si aparecen síntomas clínicos durante un período de veintiún días. En el caso de que aumente la temperatura, se extraerán muestras de sangre para preparar cultivos leucocitarios destinados a la prueba de hemoadsorción (autorrosetas e inoculación de cultivos leucocitarios primarios del cerdo). Si no aparece nigún síntoma clínico, se tomarán muestras de sangre para detectar los posibles anticuerpos después del período de observación de veintiún días.
Laboratorio de Sanidad y Producción Animal. Barcelona.
Este laboratorio será el responsable de la coordinación de las normas y de los métodos de diagnóstico fijados en los laboratorios de diagnóstico de la peste porcina clásica y a tal respecto:
Número de cerdos / Cerdos que deben analizarse
Menos 20 / Todos.
De 20 a 100 / 20 más 20 por 100 del resto.
Más de 100 / 20 más 10 por 100 del resto (al menos 36).
a) La grasa y la suciedad serán eliminadas de todas las superficies, mediante un agente desengrasante, que se aclarará con agua fría.
Fecha de derogación: 01/11/2002
SE DEROGA, por Real Decreto 1071/2002, de 18 de octubre (Ref. BOE-A-2002-21336).
SE SUSTITUYE lo indicado, por Real Decreto 698/1995, de 28 de abril (Ref. BOE-A-1995-12247).
Real Decreto 866/1988, de 24 de junio (Ref. BOE-A-1988-19099).
Orden de 30 de diciembre de 1987 (Ref. BOE-A-1988-529).
MODIFICA los arts. 2, 3, 6 y Anexo B) y suprime los arts. 7 y 8 del Real Decreto 434/1990, de 30 de marzo (Ref. BOE-A-1990-8376).
Directiva 91/687/CEE, de 11 de diciembre (Ref. DOUE-L-1991-82077).
Directiva 91/685/CEE, de 11 de diciembre (Ref. DOUE-L-1991-82075).
Decisión 93/384/CEE, de 14 de junio (Ref. DOUE-L-1993-81092).
Directiva 92/45/CEE, de 16 de junio (Ref. DOUE-L-1992-81531).
Decisión 91/42/CEE, de 8 de enero (Ref. DOUE-L-1991-80065).
Directiva 80/215/CEE, de 22 de enero (Ref. DOUE-L-1980-80051).
Directiva 64/432/CEE, de 26 de junio (Ref. DOUE-X-1964-60031).

References: Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7
 artículo 13
 artículo 11

Artículo 8

Artículo 9
 artículo 10
 Real Decreto 
 artículo 10

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15

Artículo 16

Artículo 17

Artículo 19
 Real Decreto 
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 3
 artículo 3
 artículo 6
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 

Real Decreto 
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