Source: https://www.cuestionesdivorcios.es/los-bienes-gananciales-sociedad-gananciales/
Timestamp: 2019-02-23 13:23:05+00:00

Document:
Los bienes gananciales en la sociedad de gananciales
Los bienes gananciales en el matrimonio
Los bienes gananciales y privativos
Doctrina jurisprudencial sobre supuestos concretos
Cuentas corrientes de titularidad exclusiva o conjunta, acciones fondos de inversión
La suscripción de planes de pensiones
Derechos de arrendamiento sobre locales de negocio
Inclusión de los bienes
Una vez disuelta la sociedad de gananciales es preciso proceder a su liquidación, y adjudicar los diferentes bienes de la sociedad conyugal entre los cónyuges o sus herederos, pero para ello, en primer lugar hay que determinar cuales son los bienes gananciales para distribuirlos. La liquidación debe tener el siguiente esquema:
Inventario: formación del inventario comprensivo del activo y del pasivo, bienes, deudas y posibles reembolsos que puedan existir a favor de uno de los cónyuges.
División del remanente en lotes y la adjudicación de los mismos.
El Código Civil regula en los artículos 1346 a 1361 cuáles son los bienes gananciales y privativos. Los bienes gananciales van a formar el activo de la sociedad de gananciales, mientras que los bienes privativos pertenecen a uno de los cónyuges.
En primer lugar indicaremos lo que indica el Código Civl de forma genérica, para luego analizar casos concretos.
El artículo 1346 considera que son privativos de cada uno de los cónyuges:
Además de estas reglas generales, el código civil en los siguientes artículos indica que:
Siempre que pertenezca privativamente a uno de los cónyuges una cantidad o crédito pagaderos en cierto número de años, no serán gananciales las sumas que se cobren en los plazos vencidos durante el matrimonio, sino que se estimarán capital del marido o de la mujer, según a quien pertenezca el crédito.
Las nuevas acciones u otros títulos o participaciones sociales suscritos como consecuencia de la titularidad de otros privativos serán también privativos. Asimismo lo serán las cantidades obtenidas por la enajenación del derecho a suscribir. Si para el pago de la suscripción se utilizaren fondos comunes o se emitieran las acciones con cargo a los beneficios, se reembolsará el valor satisfecho.
El artículo 1347 considera como ganancial:
Además de estas consideraciones generales del carácter ganancial de determinados bienes, el código civil regula determinados casos especiales:
La vivienda comprada a plazos por uno de los cónyuges antes de comenzar la sociedad corresponderá pro indiviso a la sociedad de gananciales y al cónyuge o cónyuges en proporción al valor de las aportaciones respectivas.
Por último , el artículo 1361 indica que se presumen gananciales los bienes existentes en el matrimonio mientras no se prueba que pertenecen privativamente a uno de los cónyuges.
Una vez establecidas las reglas establecidas en el Código Civil, especificaremos los supuestos concretos más comunes en la liquidación y como están siendo resueltos actualmente por la jurisprudencia.
Todas los fondos de inversión que figuren a nombre de uno de los cónyuges o de los dos así como el dinero en cuentas corrientes abiertas a nombre de cualquier de los cónyuges con referencia a los saldos existentes a la disolución del régimen y no a los posteriores se presumen gananciales de acuerdo con el artículo 1361 del Código Civil, salvo prueba en contrario.
En cuanto a la titularidad de las mismas, la doctrina jurisprudencial reiteradas que las cuentas corrientes bancarias expresan siempre una disponibilidad de fondos para los titulares de las mismas, pero no determina la existencia de un condominio sobre los saldos y sobre el origen común de los fondos. Lo importante es el origen de los fondos y no la titularidad de las cuentas corrientes.
Por lo tanto para considerar que son privativas de los fondos deben estos ser demostrados y probados, más allá de la titularidad de las cuentas. Aunque por otro lado, algunas audiencias que consideran que el hecho de ingresar dinero privativo en una cuenta común sin reserva alguna destinada a satisfacer las necesidades familiares excluye cualquier posterior reembolso.
Por último en cuanto la compra de productos financieros o acciones, y en virtud del artículo 1355 del Código Civil que indica que la adquisición que se hiciera en forma conjunta y sin atribución de cuotas, se presumirá su voluntad favorable al carácter ganancial de tales bienes., dichos acciones serán consideradas como gananciales.
Hemos de aplicar el artículo 1349 del Código Civil, en el sentido de que las pensiones perteneciente a uno de los cónyuges, ya sea originada antes o durante la vigencia de la sociedad, formará parte de sus bienes propios, pero los frutos, pensiones o intereses devengados durante al matrimonio serán gananciales.
No obstante, las cantidades devengadas durante la vigencia del vínculo matrimonial tendrán la consideración de ganancial, así como todos los bienes adquiridos con los ingresos de la misma.
La suscripción de un plan de pensiones por uno o los dos cónyuges con aportaciones durante la vigencia del régimen económico tienen una problemática especial. Por un lado, suelen ser pagados con bienes de carácter ganancial, no obstante, en virtud del RDLEG 1/2002 la titularidad de uno de estos planes no puede ser compartida y debe de ser individual. por lo que el plan de pensiones es de titularidad privativa del cónyuge. Aunque como en el caso anterior, las cantidades percibidas del plan de pensión durante la existencia de la sociedad común debe de considerarse ganancial.
Por último es conveniente recordar que la sociedad tiene un derecho de reembolso sobre las cantidades abonadas para el plan de pensiones actualizadas con el IPC, siempre que dichas cantidades sean gananciales. En caso de que éstas sean abonadas por la empresa, el tribunal supremo las ha considerado como privativo, y no constituyen salario.
En primer lugar hay que tener en cuenta que son gananciales todos los rendimientos del trabajo percibidos durante la vigencia de la sociedad de gananciales hasta la disolución de la sociedad mediante sentencia. Sin embargo, las indemnizaciones laborales tales como despido, jubilaciones anticipadas, traslado del puesto de trabajo son de naturaleza privativa, siempre y cuando se produzcan con posterioridad a la disolución del régimen económico matrimonial. Todo ello con una matización, en caso de indemnización por despido debe tenerse en cuenta el periodo cotizado en estado de soltero y de casado, pues lo que corresponda a lo primero debe de ser calificada como privativo y lo segundo como ganancial, teniendo en cuenta que la indemnización se calcula en función de la antigüedad.
La sociedad mercantil fundada durante la vigencia del matrimonio tendrá la consideración de ganancial o privativa en función de los fondos usados para su constitución. Tendrá la consideración privativa, cuando hayan sido usados fondos de dicho carácter. No obstante, si en la constitución de la empresa concurrieran ambos capitales, la empresa corresponderá proindiviso a la sociedad ganancial y al cónyuge en proporción a sus aportaciones respectivas.
En cualquier caso hay que distinguir entre dos tipos de actividades:
Trabajo profesional, que puede considerarse privativo, así como los instrumentos necesarios
Negocio o actividad empresarial, que no depende tanto de quien ejerce la actividad, sino que podría continuar sin éste. En este caso tendrá carácter ganancial.
En caso de que los cónyuges posean un arrendamiento sobre un local de negocio, y éste haya sido constituido una vez establecido el vínculo matrimonial se establece su carácter ganancial, así como el derecho de traspaso.
Conforme a las reglas anteriores, iniciado el proceso en que se haya demandado la disolución del régimen económico matrimonial, cualquiera de los dos cónyuges podrá solicitar la formación del inventario, acompañando de una propuesta de todos los bienes existentes en la sociedad de gananciales. Esta propuesta debe de ser acompañada con los documentos que justifiquen dicha propuesta.
La fecha a tener en cuenta en la elaboración del inventario es la disolución del régimen y no el de su liquidación. No obstante, y a efectos de valoración los bienes deberán de valorarse al tiempo de la liquidación, y conforme al estando en que se encuentren en tal momento, teniendo en cuenta la posible responsabilidad del cónyuge que ha ostentado su posesión durante la comunidad postganancial, aunque también sea posible que los bienes haya perdido su valor por causas objetivas.

References: artículo 1346
 artículo 1347
 artículo 1361
 artículo 1361
 artículo 1355
 artículo 1349