Source: http://proximooriente.blogspot.ca/2012/02/
Timestamp: 2018-01-19 09:32:47+00:00

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Próximo Oriente: 02/01/2012 - 03/01/2012
Jesús Núñez, director del IECAH, escribe un análisis para Radio Nederland donde habla directamente de "Guerra civil en Siria".
"El Ejército Libre de Siria (ELS) sigue engrosando sus filas- aunque es difícilmente creíble que haya alcanzado los 40.000 efectivos que sus portavoces sostienen-, lo que le permite aumentar su capacidad de combate y su radio de acción hasta llegar a los suburbios de Damasco. Sigue siendo imposible determinar con precisión si los actos violentos que salpican ya prácticamente a todo el país responden a un plan dirigido (o al menos coordinado) por el ELS o si, por el contrario, son expresiones de rabia y venganza realizados por individuos escasamente organizados o por los numerosos Comités de Coordinación locales.
En definitiva, cabe estimar que se trata de un ejercicio de fuerza en alza, que todavía no ha alcanzado una masa crítica suficiente para cuestionar la hegemonía militar del régimen (basada, por un lado, en su Guardia Presidencial y en la 4 División Mecanizada- lideradas por Maher al Asad, hermano menor del presidente- y, por otro, en el apoyo de Irán y Líbano).
Mientras el tiempo corre en contra del régimen y aumenta sin cesar el número de muertos- en torno a los 6.000, ejecutados tanto por las fuerzas militares más leales al régimen como por las temidas shabiha (matones al servicio de Damasco)- siguen abiertas todavía muchas incógnitas, tanto en el interior de Siria como en el seno de la comunidad internacional.
En el interior, el Consejo Nacional Sirio (CNS) no logra integrar a la totalidad de la oposición, como quedó demostrado en la reunión del pasado 30 de diciembre, celebrada en El Cairo precisamente con ese propósito.
Por una parte, el CNS- que dice agrupar al 80% de los opositores, desde los de perfil islamista a los kurdos y laicos de todo tipo- rechaza cualquier intervención militar foránea. El Comité Nacional de Coordinación para el Cambio- conformado en su práctica totalidad por nacionalistas- apuesta con aceptar la colaboración de Rusia y China para acelerar la transición. Y todavía quedan otros grupos, como el Movimiento para la Construcción del Estado Sirio, que cuenta básicamente con representantes de la minoría alauí- a la que también pertenece el clan de los Asad-, que defienden un proceso de cambio más contemporizador con el actual poder.
En paralelo a estos grupos hay que contar con los comités de coordinación locales, que no siempre están dispuestos a subordinarse a quienes, en buena medida, ven como actores ajenos a la realidad nacional sobre el terreno. En medio de todos ellos queda un considerable porcentaje de la población, que se mueve entre el miedo a la represión habitual del régimen y su acomodo a un poder que no cuestiona sus privilegios y/o que los defiende de la amenaza que (tanto kurdos como cristianos, entre otros) sienten ante la mayoría suní.
Divergencias desde el exterior
Desde el exterior- como acaba de poner de manifiesto la imposibilidad de aprobar la Resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU, promovida a partir de un plan de la Liga Árabe- las divergencias no son de menor entidad.
Por una parte, Estados Unidos ha tomado partido claramente en contra del régimen sirio, aunque excluyendo una intervención bélica que no interesa a un país que pretende reducir su presencia militar en la región. Lo mismo ha hecho Turquía- que acoge en su territorio a refugiados sirios y a parte del ELS-, mientras ahora propone una conferencia internacional para aunar esfuerzos entre quienes entienden que el tiempo político de los Asad ha llegado a su fin.
Por otra, los países árabes (interesados en lavar su imagen) aparecen casi sorpresivamente unidos, con medidas que van desde la retirada de la misión de observación que había desplegado la Liga Árabe en diciembre pasado, a la retirada de sus embajadores de Damasco y a la expulsión de los diplomáticos sirios de sus respectivos territorios, sin olvidar que países como Catar apenas ocultan que están armando al ELS.
En medio- en una muestra más de la imposibilidad de mantener una voz única- la Unión Europea sigue sin tomar una posición común, mientras algunos de sus miembros están retirando a sus embajadores de Damasco y anunciando su intención de incrementar la presión y las sanciones contra el Asad.
En una posición radicalmente distinta se ubican Rusia y China, que no han dudado en utilizar el privilegio de su derecho de veto para bloquear la citada Resolución. El primero une a sus intereses comerciales y militares- la disponibilidad de la base naval de Tartus es vital para asegurar la presencia de la armada rusa entre el Mar Negro y el Mediterráneo- el deseo de devolver la afrenta que sufrió con el apoyo occidental a la independencia de Kosovo. El segundo sencillamente pretende no dar su consentimiento a una acción que podría volverse algún día en contra de sus propios intereses territoriales. Asimismo, tanto Moscú como Pekín han tomado esa opción obstruccionista en una muestra de su voluntad de mostrar que no están dispuestos a seguir a Washington sin contrapartidas y de presentarse como potencias capacitadas para retar crecientemente al líder mundial. Siria, en definitiva, es solo un campo de competición instrumental.
En esa diversidad de posturas, llama la atención también la adoptada por los países del ALBA con ocasión de la Cumbre celebrada en Caracas. Alineados en un discurso antiimperialista que tiene a Washington como principal destinatario, muestran su apoyo al régimen sirio y comparten la idea de una confabulación casi planetaria contra quien prefieren ver como un gobernante capacitado para reformar en profundidad un modelo tan injusto como corrupto. Sean cuales sean las causas de su animadversión contra Estados Unidos, convendría que evitaran caer en la confusión de ver terroristas donde hay población movilizada contra un dictador que viola sus derechos y alimenta una corrupción que impide a la mayoría satisfacer sus necesidades básicas. Los sirios se lo agradecerían".
Publicado por Ignacio Álvarez-Ossorio en 11:18 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada
Santiago Alba Rico vuelve a cargar contra quienes sostienen las tesis conspirativas en Siria en este artículo titulado "Siria, los medios alternativos y las verdades propagandísticas" y publicado por Rebelión.
"¿Es honesto sugerir que el régimen de Bachar Al-Assad es democrático? ¿Nos conviene por algún motivo negar que es tan dictatorial, y por los mismos motivos, como lo fue el de Pinochet en Chile, el de Marcos en Filipinas o el de los Somoza en Nicaragua? No es honesto y no creo que nos convenga. Y sin embargo, es ese modelo de manipulación el que desarrolla sistemáticamente el comunicado...
Pero es que eso es exactamente así. Bachar Al-Assad, actual presidente, heredó el cargo de su padre Hafez Al-Assad, militar del partido Baaz, quien alcanzó el poder en 1970 mediante un golpe de Estado. La constitución de 1973, por otro lado, consagra al partido Baaz como fuerza hegemónica indiscutible del país y, si es verdad que existen otros seis partidos legales, todos ellos forman parte del Frente Nacional Progresista, del que es presidente el propio Bachar Al-Assad, al que compete también nombrar los ministros, elegir a los jueces y dirigir el ejército.
Totalitario” es una palabra que no me gusta, pero si tiene que ver con la centralización total del poder, es difícil imaginar un poder más totalitario en el mundo que el del régimen sirio (sólo comparable, en efecto, a las teocracias del Golfo). En cuanto al “miedo y la represión”, también en este sentido la dictadura siria puede describirse como un sistema “totalitario”; en él un aparato policial omnipresente -con los tentáculos oscuros de los mukhabarat y los shabiha incrustados en el corazón mismo de la vida social- garantiza desde hace cuarenta años, mediante la represión y la tortura, la reproducción en el poder de unas cuantas familias que en los últimos años han liberalizado la economía en perjuicio de sectores cada vez más amplios de la población.
Sobre la naturaleza del régimen sirio y las causas económicas, sociales y políticas de la revuelta popular se puede encontrar abundante y rigurosa documentación en la página en árabe e inglés de Jadaliyya (http://syria.jadaliyya.com/pages/index); en relación con la tortura, si no nos fiamos de la ONU o de Amnistía Internacional, a los que citamos en cambio para España o para la Libia post-Gadafi sin empacho, acudamos a nuestros propios medios, que han denunciado a menudo las llamadas “entregas extraordinarias” de la CIA a terceros países, entre ellos la Siria de Al-Assad, donde presuntos miembros de Al-Qaeda han sido sometidos a torturas durante años. El caso angustioso del inocente Maher Arar lo contaba, por ejemplo, Democracy Now en noviembre del año 2009...
Lamentablemente, algunos sectores de la izquierda consideran que imperialismo y anti-imperialismo son solo dos formas diferentes y enfrentadas de mentir y dominar al otro. No es así: ninguna mentira puede ayudar a fabricar hombres sinceros y ninguna dictadura puede ayudar a construir hombres libres. El papel geo-estratégico de Siria en el eje de resistencia antisionista junto a Irán y Hizbulá no puede justificar ni la manipulación de los discursos ni la humillación dictatorial de un pueblo que alza la voz, y por los mismos motivos, junto a Túnez, Egipto, Libia, Bahrein y Yemen. Sólo la verdad y la justicia social son realmente anti-imperialistas...".
Publicado por Ignacio Álvarez-Ossorio en 9:54 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada
El Observatorio de Política Exterior Española (OPEX) de la Fundación Alternativas acaba de publicar mi memorando "La encrucijada siria: militarización o internacionalización".
a) El primer escenario, el más factible a día de hoy, es el de enquistamiento de la situación con la intensificación de la represión y la creciente militarización de la revuelta. Aunque la oposición ha establecido plataformas de acción común que agrupan a la mayor parte de las sensibilidades políticas, todavía está dividida y resulta inoperante en el interior del país. Esta circunstancia podría ser aprovechada por el ELS para asumir un mayor protagonismo y militarizar la revuelta. Los países occidentales son reacios a armarle por temor a un estallido de la violencia que desestabilice la región. Debe tenerse en cuenta que el Ejército rebelde no dispone de los medios necesarios para hacer frente al Ejército regular, ni tampoco de una estructura de mando clara. Existe el riesgo de que grupos radicales impongan su propia agenda, que no tiene por qué coincidir con la del CNS ni con la de los CCL, quienes se oponen a la militarización de la revuelta.
El frente antisirio de la Liga Árabe, dirigido por Arabia Saudí y Catar, es el principal partidario de armar a los rebeldes. De hecho, la Liga adoptó recientemente una resolución que "autoriza todo tipo de apoyo político y material para proteger a los civiles", subterfugio que podría aportar ayuda al ELS. La porosidad de las fronteras sirio-turcas (más de 800 kilómetros escasamente vigilados) o sirio-iraquíes (otros 600 kilómetros en zona desértica) facilitarían esta opción. Una evolución de estas características no sería deseable, ya que podría crear un escenario a la libia y provocar el estallido de una guerra civil. En este contexto no debería descartarse por completo la llegada de elementos yihadistas desde otras partes del mundo árabe, tal y como ocurrió en Irak tras la invasión norteamericana.
b) Un segundo escenario, más posible en el medio que en el corto plazo, sería una intervención internacional similar a la que se registró en Libia. Si bien es cierto que, por el momento, el Consejo de Seguridad no ha alcanzado un consenso al respecto ni tampoco la oposición agrupada en el CNS se muestra excesivamente entusiasta ante dicha opción, también es verdad que la intensificación de la represión por parte de las autoridades sirias podría modificar esta posición.
En los próximos meses, el Consejo de Seguridad podría debatir una resolución que autorizase el empleo de la fuerza para garantizar la protección de la población civil, lo que sería coherente con el capítulo VII de su Carta y con la Doctrina de la Responsabilidad de Proteger. La posición de Rusia y China podría modificarse en el caso de que reciban garantías de que sus intereses geoestratégicos en la región serán salvaguardados. La fórmula más adecuada sería el establecimiento de zonas de exclusión aérea que permitieran crear áreas seguras. Sería deseable que fueran las potencias regionales, y no la OTAN, las que asumiesen el mando de dicha operación. De hecho, la oposición siria, y en particular los Hermanos Musulmanes, ven con buenos ojos una eventual implicación turca.
c) Un tercer escenario, menos plausible que el anterior pero no del todo descartable, es el de la transición pacífica. Aunque a estas alturas deba descartarse una reforma desde dentro, sí que podría darse una intentona golpista por parte de elementos suníes del Ejército. En este sentido debe recordarse que el régimen sigue alimentando la ficción de que todavía es posible una apertura política y, de hecho, ha convocado un referéndum en el que la población deberá pronunciarse en torno a la enmienda del texto constitucional, que contempla el establecimiento de un sistema pluripartidista y el fin del monopolio político del Baaz. No obstante, las fuerzas de la oposición han rechazado los llamamientos al diálogo al entender que se trata de una estrategia de las autoridades para ganar tiempo y desactivar la movilización popular. De lo que no cabe duda es que al-Asad está descartado para pilotar el proceso de transición hacia la democracia.
En el curso de los últimos meses se han intensificado los rumores en torno a las divisiones internas dentro del régimen. Si bien es cierto que la familia al-Asad sigue manteniendo el mando, también lo es que algunos actores secundarios dentro de las Fuerzas Armadas podrían abandonar el barco antes de que se hunda de manera definitiva. Al hacerlo ganarían posiciones en el escenario post-Asad en el caso de que se emprenda una desbaazificación. Resulta sintomático que Bashar al-Asad haya delegado el peso de la represión en personas de su círculo familiar como su hermano Maher al-Asad (al frente de la Guardia Republicana y la IVª División Blindada) o sus primos Hafez Majluf (jefe de la Inteligencia Militar en Damasco) y Rami Majluf (principal fortuna del país, que financia a las fuerzas paramilitares encargadas de reprimir las manifestaciones).
d) Un cuarto escenario, sin duda el más catastrofista, sería el estallido de una guerra civil. En realidad, las posibilidades serían dos. En primer lugar, un enfrentamiento de baja intensidad y de corta duración entre el Ejército regular y el ELS en zonas concretas del país, al estilo de lo ocurrido en Libia. La implicación de las potencias regionales e internacionales sería vital para permitir que el ELS pudiera hacer frente a las fuerzas leales al régimen, abastecidas por Rusia. En segundo lugar, una guerra sectaria de todos contra todos en la que las diferentes comunidades confesionales (suníes, cristianos, alawíes, drusos, ismailíes, etc.) y étnicas (árabes, kurdos, circasianos, armenios, etc.) del país luchen las unas contra las otras, tal y como ocurrió durante las guerras civiles libanesa e iraquí. Este escenario es, hoy por hoy, el menos factible de los cuatro contemplados".
Publicado por Ignacio Álvarez-Ossorio en 10:33 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada
Por su parte el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, le bajó el tono a la paranoia frente a Irán al recordar que “llevamos muchos años escuchando que los iraníes tendrán la bomba atómica prácticamente la semana que viene. El componente militar del programa iraní, sin embargo, no ha sido demostrado por nadie".
Hay que distinguir por lo menos tres niveles en el debate: el acceso a la energía nuclear, el desarrollo militar de tal energía y su uso militar. Pero, así se trate de tres cosas distintas, Israel insiste en la amenaza nuclear para justificar sus acciones y se erige así en adalid de la mal llamada “guerra preventiva”. Este argumento ya lo ha esgrimido contra Líbano varias veces, y contra Gaza en 2008, para justificar el muro que encierra a los palestinos y el asalto a la Flotilla de la Libertad en 2010. Es decir, ni en el derecho ni en la realidad tiene justificación la tesis israelí.
Publicado por Ignacio Álvarez-Ossorio en 9:15 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada
El Observatorio Político y Electoral del Mundo Árabe y Musulmán publica un análisis de su investigadora Leyla Hamad Zahonero sobre las elecciones presidenciales yemeníes que se celebran hoy:
"Atrás quedaron los temores de una fisura total entre las distintas facciones políticas que podían haber llevado a un conflicto de gran escala e incluso a una guerra civil. De hecho, fue precisamente este temor el que propició la firma de la Iniciativa del Golfo, que es a su vez la que auspicia la celebración de estas elecciones. Sin embargo, no debemos olvidar que el acuerdo fue tan sólo rubricado por la principal plataforma de oposición -el Encuentro Común (EC)- y el partido gubernamental -el Congreso General del Pueblo (CGP)- y que quedaron fuera muchas otras fuerzas políticas y sociales del país.
La iniciativa del Golfo venía acompañada de un documento igualmente rubricado por las partes que contenía la hoja de ruta del traspaso de poder del presidente Ali Abdullah Saleh. Se trataba del Mecanismo de Implementación, un documento más bien desconocido por la opinión pública, que establece los plazos y las fórmulas en los que se debía conducir la transición. En dicho documento ya se establecía que en estas elecciones, convocadas tres meses después del acuerdo, podría haber un solo candidato, el vicepresidente Abdel Raboo Mansur al-Hadi, y se acordaba que ni el EC ni el CGP nominarían a ningún otro. Teniendo en cuenta que la Constitución yemení establece que los candidatos deben ser aprobados por el Consejo Consultivo y el Parlamento, la decisión era irrevocable en tanto que ninguna otra fuerza política tiene fuerza suficiente en estas cámaras para aprobar con sus votos exclusivamente una candidatura.
La Constitución también establece que en unas elecciones presidenciales nunca podrá haber menos de tres candidatos sometidos a la aprobación de las cámaras y en todo caso nunca menos de dos candidatos en las elecciones. En este sentido, no deberíamos considerar a las del 21 de febrero, unas elecciones presidenciales, sino un refrendo a la Iniciativa del Golfo y en concreto a su Mecanismo de Implementación.
El hecho de que existan fuerzas políticas y sociales que han sido marginadas del acuerdo y de su negociación, como son el Movimiento Sureño, los Huziín y el movimiento estudiantil, entre otros, supone el principal foco de conflictividad potencial de estos comicios.
El Movimiento Sureño ya ha hecho público su rechazo total a la celebración de estas elecciones. Su repulsa a la celebración de las elecciones lo demostró inicialmente en manifestaciones y concentraciones públicas en las que se quemaban las tarjetas electorales, pero en los últimos tiempos ha existido una escalada en sus actos de oposición. Varios miembros del Comité Supremo de Elecciones y Referéndums (CSER) de las provincias sureñas han denunciado ataques y hostigamiento, se han encontrado octavillas en las que se amenaza a los electores que quieran ejercer su derecho a voto y han atacado tanto las sedes del CSER como los edificios que albergan las urnas electorales. Estas dinámicas parecen distarse mucho de las actuaciones a las que nos tenía acostumbrados el movimiento, por lo que no debemos descartar que se puedan
Por su parte, lo Huziín han hecho pública su intención de boicotear las elecciones, pero también han manifestado que no van a poner trabas a aquellos que libremente quieran ejercer su voto. Esta declaración de buenas intenciones tendrá que ser constatada tras la jornada electoral, ya que los Huziin mantienen el control en buena parte de Saada y se deberá confirmar si efectivamente las elecciones pueden llevarse a cabo con normalidad en esa provincia. Y los estudiantes han manifestado su intención de boicot pero la galardonada con el Premio Nobel Tawakool Karman hizo un llamamiento de apoyo a al-Hadi y su capacidad de movilización es, entre el movimiento estudiantil, relativamente amplio.
La toma de Zanzíbar por parte de milicianos de al-Qaeda dificulta también la idea de que las elecciones vayan a poder desarrollarse. Otra de las grandes carencias de estas elecciones es el registro de votantes. Debido a la celeridad en la que los comicios se han preparado, y a pesar de la ayuda de Naciones Unidas y varios organismos internacionales en la organización y preparación de la infraestructura electoral, los registros de votantes son los mismos que se elaboraron para las elecciones presidenciales del 2006 y que fueron criticados por casos de duplicidad y por la introducción de menores y personas fallecidas. Aunque la CSER se comprometió a enmendarlo, la falta de tiempo hace al menos dudar de que todos los errores hayan sido subsanados y que se hayan actualizado los nuevos votantes y las bajas en el padrón.
Estos motivos son suficientes para hacernos pensar que no serán unas elecciones normales, y tendremos que seguir muy de cerca los índices de participación y los posibles actos de sabotaje y de violencia que con seguridad tendrán lugar, con mayor o menor grado en algunas provincias, sin embargo después del año que se ha vivido en el país, para muchos yemenís, estas elecciones son el mal menor y así lo expresan en la calle. Aunque para otros tan solo representa el continuismo, no solo porque el vicepresidente AbdelRaboo Mansur al-Hadi será el nuevo presidente, sino también porque una vez más EC y CGP han decidido el futuro de Yemen en un pacto de última hora como tantas veces ha ocurrido en el pasado".
Publicado por Ignacio Álvarez-Ossorio en 9:39 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada
Traducciones de la Revolución Siria vuelve a traducir un artículo del escritor libanés Elías Khury, una de las mentes más preclaras entre los intelectuales árabes y uno de los principales azotes del régimen sirio. El artículo lleva por título "Homs, mapa del corazón" y fue inicialmente publicado por Al-Quds al-`Arabi.
"La libertad ya tiene su ciudad. Allí, a orillas del río Orontes, los sirios y las sirias han escrito el nombre de su país con canciones, sangre y lágrimas. Homs ha decidido convertirse en el mapa del corazón, haciendo de Sahl al-Gab[1] el punto de encuentro de las venas que laten, soñadoras, con libertad.
Lo que pasa es que la dictadura no tiene otro principio que el de mantenerse y está dispuesta a venderlo todo por permanecer, tener la autoridad absoluta y oprimir. Ese es el único principio de la dictadura. Por ello, Homs, con la valentía de sus hijos, su paciencia y su perseverancia, anuncia que el pueblo ha recuperado su libertad y su dignidad. Homs sigue el ritmo del latido de los corazones y nuestros corazones laten contigo, en ti y por ti, oh maravillosa ciudad, grande entre las ciudades".
El Informe Semanal de la revista Política Exterior analiza la situación de Siria y el apoyo implícito de Rusia a la represión de las movilizaciones populares:
"El veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas al proyecto de resolución sobre el conflicto armado en Siria, ha enfrentado de tal modo a Moscú con Occidente que muchos analistas estadounidenses y europeos comienzan a hablar de una “nueva guerra fría”.
El gobierno de Pekín nunca ha pretendido ser una democracia y ha mantenido una línea coherente en su defensa a ultranza de la soberanía de los Estados frente a los intentos de relativizarla, como el que supone el principio de la “Responsabilidad de Proteger” (R2P). Pero incluso China alberga dudas. En la cumbre UE-China, el primer ministro, Wen Jiabao, subrayó que “lo urgente ahora es prevenir el caos y la guerra en Siria”, lo que muestra la intención de Pekín de colaborar con los esfuerzos de pacificación de la Liga Árabe.
El caso de Moscú es diferente. Vladimir Putin ha intentado siempre presentar a Rusia como un Estado de Derecho, un tanto sui géneris, pero más o menos homologable a sus vecinos europeos. Ahora su defensa de la dictadura de Bashar el Assad ha despojado de coartadas al Kremlin, reflejando su temor a la expansión de las revueltas árabes.
Sobre el terreno, El Assad ha aprovechado el veto ruso y chino para intensificar la represión, concentrando sus ataques sobre la ciudad de Homs y sentar un precedente ejemplarizante que intimide y desmovilice a la oposición. Mientras, con la obvia intención de tender una cortina de humo, Rusia envió a Damasco el 14 de febrero a su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, con el propósito declarado de buscar una “solución negociada al conflicto”, que en su visión pasa por aprobar en referéndum una nueva Constitución.
Pero el apoyo no le saldrá grátis a Moscú. El rey Abdalá bin Abdelaziz al-Saud ha calificado de “asbolutamente lamentable” el veto ruso y chino a la resolución patrocinada por la Liga Árabe. Rusia y China –y Argelia en el seno de la Liga Árabe–, van a hacer lo que esté en sus manos para frenar cualquier iniciativa que conlleve exigirle a El Assad abandonar el poder.
Aunque Estados Unidos quiere crear un grupo ad hoc de “amigos de la Siria democrática”, difícilmente podrá emular al Grupo de Contacto sobre Libia. Siria carece de los factores que coadyuvaron a la intervención en Libia: la oposición está muy dividida, carece de control territorial y a falta de una resolución del Consejo de Seguridad, lo que pueda aprobar la Asamblea General carecerá de efecto jurídico alguno. Moscú ya ha perdido el mercado libio de armamento (unos 4.000 millones de dólares) y no piensa ceder ahora el sirio y el único puerto de acogida para su Armada que conserva en el Mediterráneo, la base de Tartus".
Publicado por Ignacio Álvarez-Ossorio en 16:38 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada
Traducciones de la Revolución Siria ofrece un nuevo artículo de Yassin al-hajj Saleh titulado "Sobre el sectarismo y el régimen sectario en Siria" publicado originalmente en el diario libanés Al-Nahar. Una vez más enhorabuena por el excelente trabajo realizado. No es lo mismo conocer la realidad siria a base de refritos hechos desde Europa, que aproximarnos a ella a través de los más importantes intelectuales de la región!
Durante los gobiernos de los dos Asad, la integración nacional ha retrocedido en vez de avanzar y ha aumentado la cohesión “de las sectas” en vez de reducirse. Además, el régimen ha alimentado, con políticas conscientes, la crisis de confianza nacional entre los sirios que se temen y desconfían unos de otros, mientras él se convierte en árbitro de sus potenciales enfrentamientos y en el origen de su composición como seres humanos y como sociedad y no en el origen de políticas generales.
Por tanto, el régimen sectario no es el régimen de una secta ni el protector exclusivo de sus intereses, sino el que hace del sectarismo un instrumento de poder; es decir, aquel que ve en la provocación de divisiones sectarias un interés intrínseco para él. Y aún más, cuando hablamos del régimen sectario, hablamos de un régimen y no de una secta. Es necesario insistir en este punto incesantemente, no para evitar susceptibilidades ni malentendidos gratuitos que nos corroboren las situaciones sectarias, sino para demostrar que el sectarismo no es una cuestión de “sectas”, lazos familiares ni diferencias religiosas o sectarias heredadas, sino que es una cuestión de poder general, relacionada con su estructura, prácticas y tipo de prioridades, además de con las posiciones de preferencia a las que pueden acceder sus miembros en tema de servicios generales. Más delante diremos que lo principal en la cuestión del poder no es quién gobierna, sino cómo gobierna: ¿lo hace según reglas establecidas sin discriminación y con una clara perspectiva de lo que representa el interés general, o su gobierno es personal y aleatorio, apoyado en su libre y cambiante albedrío?
Mientras puede que la protección del régimen y su continuidad en Siria exija el apoyarse en las personas cercanas o aquellos dignos de confianza, lo que hace más fácil que sean los alauíes los que se identifiquen con él, lo importante es el régimen y su continuidad, y no la vida muelle de los alauíes. Así, el asunto queda como algo relacionado con el régimen, es decir, con una estructura de poder, una influencia, una riqueza y un encumbramiento, y no con está, por tanto, ligada a un grupo religioso o sectario.
Por tanto, la expresión régimen sectario en Siria no equivale a decir que el régimen es alauí, mientras que al hablar de un régimen sectario, nada tiene ello que ver con los alauíes. No hay una “secta”, sea cual sea, que sea la mala de la película siria ni hay, en contrapartida, una secta que pueda ser el héroe. El bien no nace de las sectas (grupos religiosos y doctrinales a los que se ve como actores políticos), el bien viene de fuera de ellas y en su contra.
Si miramos en un contexto histórico más amplio, que se extienda desde antes de la era asadiana y llegue hasta la etapa post-Asad, tal vez veamos que los alauíes son las primeras víctimas del régimen, el escudo que utilizan los hombres que aman el poder y el dinero y a sí mismos de tal manera que ello es lo único que les importa. El régimen no está en manos de los alauíes, los alauíes están en manos del régimen".
Publicado por Ignacio Álvarez-Ossorio en 8:17 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada
El País publica hoy mi artículo "El gran juego sirio" en La Cuarta:
"La revuelta siria ha entrado en un callejón sin salida. Cuando está a punto de cumplirse el primer aniversario del levantamiento popular, el régimen ha decidido jugarse el todo por el todo y emplear su artillería pesada para tratar de aplastar las protestas que tienen su epicentro en la ciudad de Homs. Su propósito no es otro que someter la revuelta de manera definitiva y dar una lección que quede grabada a sangre y fuego en la población, tal y como hiciera hace 30 años en Hama.
Así las cosas, cabe preguntarse cuánto tiempo será capaz de sobrevivir el régimen sirio en unas condiciones cada día más adversas. Abandonado por el mundo árabe, asfixiado por las sanciones internacionales y estrangulado por una profunda crisis económica todo parece indicar que el apoyo iraní y ruso será insuficiente para garantizar su supervivencia. El gran perdedor de esta angustiosa espera será, una vez más, la población civil, que deberá derramar aún más sangre antes de que el régimen se desmorone de manera definitiva".
Traducciones de la Revolución Siria publica el artículo "El régimen sirio en situación de fuerza mayor" de Subhi Hadidi originariamente aparecido en el diario londinense al-Quds al-`Arabi en el que aborda el fracaso de la estrategia del 'puño de hierro' emprendida por el régimen.
"El detalle más sangriento durante la última semana de la revolución siria, que ha entrado en su undécimo mes, es la total apuesta del régimen por continuar haciendo uso de la maquinaria de violencia, asesinatos, bombardeos y destrucción, especialmente en Homs, las zonas cercanas al río Barada y Jebel al-Zawiya. A esto se une la perpetración de una serie de sucias operaciones cuyo único objetivo es avivar los sentimientos sectarios e hacer brotar enfrentamientos entre los civiles. Más de 400 muertos en menos de una semana, entre los que hay un número considerable de niños, en el marco de estúpida estrategia que busca “hacer natural” el número de víctimas, convirtiendo en una costumbre o en parte de la rutina en la mente de los sirios que mueran 100 personas a diario. Todo ello con el objetivo de doblegar su voluntad, extender el terror y provocar la desesperación. También se pretende que sea algo normal en las mentes del mundo exterior para que el horizonte de lo que se conoce como “soluciones políticas” parezca aún más lejano.
Finalmente, puede que el despliegue de la Guardia Republicana se contamine de lo que ha sucedido en el seno de la Cuarta Brigada: graves problemas que pueden no sobrepasar la deserción en la presente situación, pero que cada vez se acercan más al nivel de la desintegración [...]".
Publicado por Ignacio Álvarez-Ossorio en 11:07 No hay comentarios: Enlaces a esta entrada

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