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Timestamp: 2019-08-25 20:27:10+00:00

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Ley sobre Potestades Administrativas en materia de Espectáculos Taurinos (Ley 10/1991, de 4 de abril) - Normativa Estatal - Legislación - VLEX 475884648
CAPÍTULO II. Régimen de la intervención y competencias administrativas - arts. 5 a 12
CAPÍTULO III. Régimen sancionador - arts. 13 a 24
Norma citada en: 264 sentencias, 16 artículos doctrinales, 65 disposiciones normativas, 18 resoluciones administrativas, 3 noticias
Ley 10/1991, de 4 de abril, desarrollada por el Real Decreto 176/1992, de 28 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de espectáculos taurinos, publicada en el Boletín Oficial del Estado, el 5 de Marzo de 1992.
Ley 10/1991, de 4 de abril, desarrollada por el Real Decreto 145/1996, de 2 de Febrero, por el que se modifica y Da nueva redaccion al reglamento de Espectaculos taurinos, publicada en el Boletín Oficial del Estado, el 2 de Marzo de 1996.
Ley 10/1991, de 4 de abril, corregida por la Corrección de la Ley 10/1991, de 4 de abril, sobre potestades administrativas en materia de espectáculos taurinos, publicada en el Boletín Oficial del Estado, el 24 de Abril de 1991.
I El régimen jurídico de la Fiesta de los Toros, que no ha sido objeto de modificaciones sustanciales desde que, en circunstancias políticas, económicas y sociales bien distintas de las actuales, fuera promulgado, por Orden de 15 de marzo de 1962, el texto refundido del nuevo Reglamento de Espectáculos Taurinos, se encuentra necesitado de actualización, con el fin de homologar la estructura jurídica que vertebra la celebración de dichos espectáculos con el nuevo ordenamiento jurídico nacido bajo el impulso de la Constitución
II La garantía del derecho de los espectadores y de la pureza de la fiesta requiere, también como presupuesto, que el régimen de las fiestas taurinas ponga un énfasis muy especial en el aseguramiento de la integridad del toro, de su sanidad y bravura y, en especial, de la intangibilidad de sus defensas. Por ello, buen número de los preceptos de la parte más central de la Ley, a través de la intervención administrativa previa, simultánea y posterior a la lidia se dirige a regular, en la medida que se considera imprescindible, el tracto del proceso, a partir del traslado de los toros desde las dehesas hasta el reconocimiento post mortem
III Finalmente, el régimen sancionador es objeto de especial atención en la Ley. La implantación de la fiesta de los toros en la cultura y aficiones populares y, como consecuencia, la incidencia de los mismos en la seguridad ciudadana obligan al establecimiento de un sistema sancionador que, por lo mismo que exige la imposición de sanciones a veces graves y muy graves, requiere como presupuesto, por otro lado imprescindible con arreglo a los principios plasmados en nuestro régimen constitucional, el establecimiento, dentro de la propia Ley, de un esquema cuidadoso y completo en el que las infracciones queden tipificadas con precisión y el conjunto de las sanciones y de sus efectos resulte asimismo perfectamente delimitado, sin perjuicio de la habilitación para concretar alguna de ellas a través del desarrollo del texto legal
ARTÍCULO 1 Objeto y ámbito de la Ley.
ARTÍCULO 2 Clases de espectáculos taurinos.
A los efectos de la presente Ley, los espectáculos taurinos se clasifican en corridas de toros o de novillos, celebradas en plazas de toros permanentes o habilitadas temporalmente para ello, y en festejos taurinos realizados en tales plazas o en lugares de tránsito público.
La celebración de espectáculos taurinos en plazas de toros permanentes deberá ser comunicada por escrito al órgano administrativo competente y, en todo caso, al Gobernador Civil de la Provincia, por los organizadores o promotores de los mismos con la antelación mínima y en la forma y términos que reglamentariamente se determine.
La celebración de fiestas taurinas en plazas de toros no permanentes, así como en lugares de tránsito público, requerirá previa autorización del órgano administrativo competente y será comunicada, en todo caso, al Gobernador Civil, con los plazos de solicitud y resolución previstos en el número anterior. Se denegará la autorización cuando la plaza o el espectáculo no reúnan los requisitos o se entienda que existen razones fundadas de que puedan producirse alteraciones de la seguridad ciudadana.
Artículo citado en: 9 sentencias, 6 disposiciones normativas, 3 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 3 Plazas de toros.
Reglamentariamente se determinarán las condiciones y requisitos mínimos, según sus distintas categorías, para la construcción y, en su caso, para la rehabilitación de plazas de toros permanentes, así como para el desarrollo de la actividad propia de las mismas.
Se establecerán las condiciones que deben reunir las plazas de toros no permanentes para la celebración de los correspondientes espectáculos taurinos.
La reglamentación de las instalaciones y servicios sanitarios, así como el correspondiente régimen sancionador, se establecerán en todo caso conforme a lo dispuesto en la legislación general de sanidad.
Artículo citado en: 13 sentencias, 2 disposiciones normativas, una resolución administrativa
ARTÍCULO 4 Medidas de fomento.
La Administración del Estado podrá adoptar medidas destinadas a fomentar y proteger las actividades a las que se refiere la presente Ley, en atención a la tradición y vigencia cultural de la fiesta de los toros.
Se prestará especial atención a la dotación de las instalaciones y servicios sanitarios adecuados en las plazas de toros para la celebración de espectáculos de esta naturaleza.
Se regularán las condiciones para el funcionamiento de las escuelas dedicadas a la formación de nuevos profesionales taurinos y el apoyo a su actividad.
CAPÍTULO II Régimen de la intervención y competencias administrativas Artículos 5 a 12
ARTÍCULO 5 Registros de Profesionales Taurinos y de Ganaderías de Reses de Lidia.
Con el fin de asegurar un nivel profesional digno y garantizar los legítimos intereses de todos cuantos intervienen en los espectáculos taurinos se creará un Registro General de Profesionales Taurinos.
Para preservar en su máxima pureza la raza y castas de las reses de lidia se establecerá la inscripción obligatoria de las Empresas dedicadas a la cría de las mismas en un Registro Oficial de Ganaderías de Reses de Lidia, en el que también se inscribirán los datos relativos a dichas reses a partir de su nacimiento.
Reglamentariamente, se determinará la organización de los Registros a que se refieren los apartados anteriores, las condiciones para la inscripción en las distintas secciones y categorías de cada uno de ellos y los efectos de la misma.
En los citados Registros se incluirán las sanciones impuestas e incidencias relevantes relacionadas con la participación en los festejos de todas las partes intervinientes.
Artículo citado en: 21 sentencias, una disposición normativa, 2 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 6 Intervención administrativa previa a la lidia.
Reglamentariamente, se determinarán las condiciones en que ha de efectuarse el traslado de las reses desde las dehesas en que se hayan criado hasta los lugares donde han de ser lidiadas, con el fin de garantizar la seguridad e impedir la realización de cualquier operación fraudulenta.
Una vez hayan llegado a la plaza donde han de ser lidiadas las reses, éstas serán reconocidas por los Veterinarios, en presencia del titular de la Presidencia de la corrida, de representantes del ganadero y del empresario de la plaza, así como de los lidiadores, si lo desean. Los mencionados reconocimientos versarán sobre la sanidad, edad, peso, estado de las defensas y utilidad para la lidia de las reses, así como sobre el trapío de las mismas, debiendo ser rechazadas por la Presidencia aquellas que no se ajusten a las condiciones reglamentariamente establecidas. Asimismo, se establecerá el procedimiento del sorteo y apartado de las reses declaradas aptas para la lidia.
Artículo citado en: 6 sentencias, una disposición normativa, 3 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 7 La Presidencia de las corridas.
El Presidente, que será designado conforme se establezca reglamentariamente, deberá garantizar el normal desarrollo del espectáculo y su ordenada secuencia; para ello estará asesorado por personas idóneas y será auxiliado por el Delegado gubernativo, que contará con la oportuna dotación de Fuerzas de Seguridad, con el fin de evitar la alteración del orden público y proteger la integridad física de cuantos intervienen en la fiesta o asisten a ella.
Corresponderá, en todo caso, a la Presidencia de la corrida:
Ordenar el comienzo y terminación de la lidia, así como los cambios de tercio.
Conceder los correspondientes trofeos,
Dar los oportunos avisos a los diestros.
Suspender el espectáculo antes o durante la lidia en los supuestos excepcionales que se determinen.
Adoptar cuantas medidas sean necesarias para el debido y pacífico desarrollo del espectáculo, incluida la prohibición de seguir actuando en una corrida y la expulsión de espectadores de la plaza.
Ordenar la devolución a los corrales de las reses cuando considere que no se adaptan a lo reglamentado.
Conceder el indulto en la plaza a los toros en las condiciones que se establezcan reglamentariamente.
Proponer motivadamente las sanciones que correspondan.
Levantar acta con las incidencias de la corrida a que se refiere el presente artículo, de la que se dará traslado a la autoridad gubernativa competente.
Las decisiones de la Presidencia de la corrida serán inmediatamente ejecutivas y no requerirán otro trámite que la comunicación verbal o, en su caso, por escrito, al interesado.
ARTÍCULO 8 Derechos y obligaciones de los espectadores.
Los espectadores tienen derecho a recibir el espectáculo en su integridad.
Los espectadores que durante la lidia se lancen al ruedo serán retirados del mismo y puestos a disposición de los miembros de las Fuerzas de Seguridad.
Reglamentariamente se determinarán los demás derechos y deberes que puedan corresponderles.
ARTÍCULO 9 Intervención administrativa posterior a la lidia.
ARTÍCULO 10 Otras corridas y fiestas taurinas.
Reglamentariamente, se determinarán las condiciones en que hayan de celebrarse el toreo de rejones, los festivales taurinos con fines benéficos, las becerradas, el toreo cómico y demás espectáculos taurinos.
Se establecerán las condiciones para que puedan ser autorizados los encierros tradicionales de reses bravas, la suelta de reses para fomento y recreo de la afición y el toreo de vaquillas, con el fin de evitar tanto accidentes y daños a personas y bienes como el mal trato de las reses por los participantes en tales festejos.
Artículo citado en: 31 sentencias, 2 artículos doctrinales, 2 disposiciones normativas, 2 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 11 Organización administrativa y ejercicio de las competencias previstas en esta Ley.
Competen al Ministerio del Interior las atribuciones de carácter general para ejecutar lo dispuesto en esta Ley.
Corresponde a los Gobernadores Civiles:
Recibir las comunicaciones de los promotores de los espectáculos taurinos que no necesiten autorización previa para su celebración y comprobar que concurren las condiciones y requisitos establecidos.
Autorizar la celebración de los demás espectáculos taurinos y la apertura y funcionamiento de recintos de entretenimiento con reses bravas y escuelas taurinas.
Nombrar a los Presidentes de las corridas y a sus asesores.
Adoptar las medidas precisas para que se cumpla rigurosamente la normativa sobre traslado de reses de lidia y reconocimientos previos y «post mortem» de las mismas.
ARTÍCULO 12 Comisión Nacional de Asuntos Taurinos.
La Comisión se constituye, bajo la presidencia del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, en órgano de participación y colaboración de las Administraciones Públicas con competencias sobre la Tauromaquia y de los sectores vinculados a la misma.
Artículo 12, modificado por la Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural, publicada en el Boletín Oficial del Estado, el 13 de Noviembre de 2013.
CAPÍTULO III Régimen sancionador Artículos 13 a 24
Sin perjuicio de otras responsabilidades que, en su caso, puedan deducirse, son infracciones administrativas en esta materia las acciones u omisiones voluntarias tipificadas en la presente Ley, que podrán ser desarrolladas reglamentariamente.
Serán sujetos responsables de las correspondientes infracciones las personas físicas o jurídicas que incurran en las mismas y, en particular, las siguientes:
Los ganaderos de reses de lidia.
Los empresarios taurinos.
Los facultativos que intervengan en el reconocimiento de las reses de lidia.
Los profesionales taurinos en sus distintas categorías y los auxiliares.
Los organizadores o promotores de festejos taurinos.
Los espectadores y, en general, los participantes en espectáculos taurinos no comprendidos en la relación anterior.
Las infracciones leves prescribirán a los dos meses, las graves al año y las muy graves a los dos años, a contar desde la fecha en que se hubieran cometido o, si ésta fuere desconocida, desde aquella en que hubiera podido incoarse el expediente, interrumpiéndose, en todo caso, la prescripción desde que el procedimiento se dirija contra el infractor y corriendo de nuevo aquella desde que dicho procedimiendo finalice sin sanción o se paralice durante más de tres meses por causa no imputable al afectado por el mismo. En las infracciones derivadas de una actividad continuada, la fecha inicial del cómputo de la prescripción será la de finalización de la actividad o la del último acto con el que la infracción se consuma.
Las sanciones leves prescriben a los dos meses, las sanciones graves al año y las muy graves a los dos años. El plazo de prescripción comenzará a contarse desde el día siguiente a aquél en que adquiera firmeza la resolución por la que se impuso la sanción o desde que se quebrantase el cumplimiento de la misma si hubiere comenzado.
No tendrán carácter de sanción la clausura de plazas de toros o de escuelas taurinas o recintos de entretenimiento con reses bravas que no cuenten con las preceptivas autorizaciones, o la suspensión de su actividad hasta tanto se subsanen los defectos advertidos o se cumplan los requisitos exigidos por razones sanitarias o de seguridad, así como la prohibición o el impedimento de que actúen en los espectáculos taurinos los diestros que carezcan de habilitación reglamentaria.
ARTÍCULO 15 Infracciones graves,
El incumplimiento o cumplimiento defectuoso de los deberes de identificación y vigilancia de las reses de lidia, a los efectos de lo previsto en los artículos 5 y 6.
La manipulación fraudulenta de las defensas de las reses de lidia.
La administración a las reses de lidia de productos tendentes a disminuir su fuerza o integridad física o a modificar artificialmente su comportamiento o aptitudes.
La capea u hostigamiento de reses de lidia sin el consentimiento expreso de sus propietarios en fincas, dehesas o tentaderos.
La lidia en corridas de toros y de novillos de reses toreadas con anterioridad.
La contratación de personas no habilitadas o inhabilitadas para la lidia.
La intervención en la lidia de toda persona incluida en el apartado anterior o ajena a las cuadrillas.
La intervención de profesionales taurinos en la lidia que no estén previamente anunciados o la alteración injustificada y sin previo aviso de la composición del cartel.
La suspensión no justificada de la corrida por parte de la Empresa.
La utilización antirreglamentaria de petos, puyas, banderillas, estoques o rejones, así como de otros útiles o trastos para la lidia.
La actuación manifiestamente contraria a las normas establecidas para la suerte de varas.
La negativa a lidiar y dar muerte a la res sin causa que lo justifique.
La reventa no autorizada de localidades para espectáculos taurinos, así como las actuaciones fraudulentas en relación a los periodos de suscripción de abonos y a la puesta a disposición del público de la totalidad de las entradas de que disponga la Empresa.
El incumplimiento de las condiciones establecidas para el funcionamiento de las escuelas taurinas.
El incumplimiento de las condiciones establecidas para la celebración de los espectáculos comprendidos en el artículo 10.
El lanzamiento de almohadillas u otra clase de objetos así como la creación de situaciones de riesgo.
La manipulación, sustitución fraudulenta o retirada sin autorización, de los precintos reglamentarios.
La resistencia o desobediencia a las órdenes de la Presidencia.
Artículo citado en: 87 sentencias, un artículo doctrinal, 3 disposiciones normativas
El incumplimiento de las medidas sanitarias o de seguridad exigibles para la integridad física de cuantos intervienen o asisten a los espectáculos taurinos.
La celebración de espectáculos taurinos con infracción de los requisitos de comunicación o autorización exigidos en la presente Ley, que no estén incluidas en el párrafo p) del artículo anterior.
La comisión, dentro de un año natural, de tres infracciones graves.
Artículo citado en: 37 sentencias, 2 disposiciones normativas, una resolución administrativa
ARTÍCULO 17 Sanciones por faltas leves.
ARTÍCULO 18 Sanciones por faltas graves.
Multa de 25.000 a 10.000.000 de pesetas.
Suspensión para lidiar hasta un máximo de seis meses.
Inhabilitación para tomar parte en espectáculos taurinos de cualquier clase por un período de hasta dos años en los supuestos a que se refieren los artículos 8.2 y 15.d).
Clausura hasta un año de escuelas taurinas.
También podrá decretarse el decomiso de los elementos utilizados para cometer la infracción.
ARTÍCULO 19 Sanciones por faltas muy graves.
Multa de 10.000.000 a 25.000.000 de pesetas.
Inhabilitación durante un año para el ejercicio de la actividad empresarial de ganadería de reses de lidia y de organización de espectáculos taurinos.
Inhabilitación para actuar como profesional taurino durante un año.
Para la graduación de las sanciones el órgano competente para imponerlas tendrá en cuenta especialmente el grado de culpabilidad y, en su caso, el daño producido o el riesgo derivado de la infracción y su trascendencia.
Las multas que proceda imponer en relación con hechos cometidos durante la celebración de una corrida se reducirán a la mitad de las previstas cuando se trate de una novillada, y en la cuota que se determine, cuando se trate de otros festejos taurinos.
ARTÍCULO 22 Procedimiento sancionador.
El procedimiento sancionador correspondiente a las infracciones tipificadas como graves y muy graves se ajustará a lo dispuesto en la Ley de Procedimiento Administrativo.
El procedimiento sancionador para las infracciones tipificadas como leves se inspirará en criterios de sumariedad, garantizando, en todo caso, la audiencia del interesado.
El procedimiento administrativo sancionador se suspenderá cuando se inicie un procedimiento penal por los mismos hechos, manteniéndose la suspensión hasta la finalización de éste, sin que, en ningún caso, pueda imponerse por ellos sanción administrativa cuando hubiere recaido condena en el proceso penal.
ARTÍCULO 24 Competencia sancionadora.
Corresponde al Gobernador Civil la imposición de las sanciones leves y de las graves hasta una cuantía de 1.000.000 de pesetas, así como la inhabilitación temporal para el toreo.
Corresponde al Ministro del Interior la imposición de las demás sanciones graves y de las muy graves.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 

ARTÍCULO 1

ARTÍCULO 2
 resolución 

ARTÍCULO 3
 resolución 

ARTÍCULO 4

ARTÍCULO 5

ARTÍCULO 6

ARTÍCULO 7

ARTÍCULO 8

ARTÍCULO 9

ARTÍCULO 10

ARTÍCULO 11

ARTÍCULO 12

Artículo 12
 resolución 

ARTÍCULO 15
 artículo 10
 resolución 

ARTÍCULO 17

ARTÍCULO 18

ARTÍCULO 19

ARTÍCULO 22

ARTÍCULO 24