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Timestamp: 2017-07-25 12:37:55+00:00

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JUSTICIA IMPARCIAL: 2012
Me preocupa la reciente reforma de la LOPJ en lo que se refiere al establecimiento de esos planes anuales de sustitución que van a determinar la disminución drástica de jueces sustitutos. El ideal (creo que además es lo único aceptable en términos de independencia judicial) es que el juez tenga una estabilidad en el trabajo, algo que se consigue básicamente con la titularidad. Ahora bien, con la cantidad de vacantes que hay en la planta judicial y con el enorme atraso que acumulan nuestros Tribunales, y considerando que durante unos años las plantillas se van a congelar por la escasa convocatoria de plazas, creo que la supresión de los sustitutos va a ser un desastre al cabo del tiempo. Los sustitutos están ahí porque se necesitan. Quitarlos de un plumazo ahorrará algún dinero quizá, pero creo que va a ser muy malo para nuestra Justicia. ¿Ese dinero que esperan recaudar de las tasas desproporcionadas, no podría también invertirse en mantener o incrementar el número de jueces y fiscales sustitutos?
Si pienso en la Carrera Fiscal, a la que supongo que en poco tiempo se le administrará la misma medicina, me parece que esto puede ser desastroso. No sobran sustitutos, faltan muchos más fiscales. Muchos más que no se van a cubrir por vía de oposición ya que durante unos años las convocatorias van a ser cortísimas. Pensemos, por ejemplo, que como bien sabe todo Fiscal, en verano te comes todo el papel que te ha entrado en vacaciones. Nadie lo despacha cuando estás fuera. El descanso es atraso acumulado. El descanso es de señalamientos, no de papel ya que has de recuperarlo cuando vuelves. Llevo toda mi vida profesional, va para 29 años, protestando por esta situación. Y lejos de arreglarse, ahora hay un peligro de que el problema se agrave. Los sustitutos -a los que ahora se despide o se va a despedir- han sido necesarios y han trabajado en la Justicia durante mucho tiempo. Creo que una salida coherente con este estado de cosas pasaba, en la Carrera Fiscal, por la creación de un cuerpo de Ayudantes del Fiscal, un Cuerpo técnico que permitiera como sucede en otras áreas de la administración (y en muchos países de Europa) proporcionar a los Fiscales una ayuda en su trabajo y dar salida profesional a quienes han estado sirviendo a la Justicia en ocasiones durante muchos, muchos años. Aquí, sin embargo, parece que para aprender de lo que funciona fuera no viaja nadie. Aquí se viaja por otras razones.. Me parece mal, por considerar la patada a la calle desleal para quien ha trabajado en la Fiscalía (o en la Judicatura) gran parte de su vida profesional. Y por otro lado, porque creo que esto va a dañar aún más a la Justicia. No tengo los datos de los Jueces, pero en la Fiscalía el contingente de sustitutos casi llega al 20 por ciento de la plantilla. Y que con ellos trabajando hay más de un millón de causas penales pendientes. Pensar que de un plumazo otros Fiscales pueden asumir ese trabajo y se va a recortar sea cifra me parece vivir fuera de la realidad
En fín, veremos que va a pasar, pero la cosa no me gusta nada.
Creí honestamente que el Ministro de Justicia iba a cumplir con el programa del PP para despolitizar el CGPJ. Era la segunda vez que el PP incluía la reforma en su programa y tenía mayoría absoluta para aplicarlo. Lo tenía todo, incluso acertó en el equipo ministerial del que se rodeó, con Fernando Román al frente. Pero otra vez -como la primera- el PP rectifica. Supongo que en unos años volverán a prometerlo, pero no creo que nadie se lo compre entonces. En realidad, visto lo visto, no creo que realmente ese órgano llegue nunca a despolitizarse, a dejar de ser una correa de transmisión de la voluntad de los partidos políticos mayoritarios cuando a estos les interesa ( hay muchas ocasiones en que a esos partidos les es indiferente lo que se haga en el Consejo). En realidad, Ruiz Gallardón ha conseguido que mucha, mucha gente en el mundo en la Justicia esté en contra de sus políticas. Incluso asociaciones beneficiarias de sus nombramientos, se alinean ahora contra sus reformas. Y no porque nos hayan bajado el sueldo o quitado unos moscosos que la mayoría no utiliza nunca. Es la falta de diálogo, la falta de búsqueda de entendimientos, la creencia de que lo que piensa uno es lo único que es válido. La reforma del Código Penal (criticada por el FGE), la cuestión de los sustitutos, la ralentización de las oposiciones, las tasas (también cuestionada por la Fiscalía)... Todo medidas adoptadas frente a jueces, fiscales, secretarios, funcionarios, abogados. Y todavía no vemos la reforma procesal penal, que es la más importante. La Justicia necesita grandes reformas, claro. Pero todo iría mejor si se buscaran puntos de encuentro con los operadores jurídicos. No es solo cuestión de dinero: aquí nos hemos tragado los recortes con demasiado buen talante. No;es una cuestión de sensibilidad. El Anteproyecto de reforma del CGPJ que hoy se ha debatido en el Consejo de Ministros, por lo que se lee en la referencia de Moncloa tiene como finalidad no eliminar la elección parlamentaria de todos los vocales del Consejo -que era la promesa electoral-, sino que los jueces elegibles hayan de guardar una cierta proporción entre afiliados y no afiliados a asociaciones. Considerando que de esta reforma van a salir perdiendo las asociaciones (especialmente la APM y JD) comprendo el malestar que sienten. Tampoco van a salir beneficiadas las demás asociaciones judiciales, ya que los políticos elegirán libremente entre quienes se presenten, de manera que de nada servirá -salvo para ser rechazado- el defender la independencia del Consejo General del Poder Judicial respecto de los partidos. Simplemente, los partidos elegirán a quienes quieran, si bien algunos de ellos deberán no estar afiliados. La reforma no parece estar pensada para despolitizar nada, sino más bien para darle un bofetón a las asociaciones mayoritarias (que en mi opinión se tienen merecido). Hay dos cosas que a mi me parecen bien del nuevo sistema: por un lado, que se establezca para un buen número de vocales la compatibilidad con el normal ejercicio de sus funciones jurisdiccionales; por otro, que quizá se extienda el ejemplo del respeto por las mayorías no asociadas en el Consejo Fiscal, poniendo fin a esta oligarquía alternante que domina la Fiscalía en su propio beneficio (gracias al FGE afin de turno) con mucho menos de la mitad de representatividad en la Carrera. Bueno, ya veremos.
Feliz Navidad y Próspero 2013 a todos.
El Fiscal Jefe de San Sebastián, Jaime Goyena, ha subido a Wikipenal un buen número de textos legales en formato epub. El formato epub es el más extendido de los sistemas para leer en tabletas o ereaders. Cualquiera que tenga un dispositivo de esa naturaleza (creo que a excepción del Kindle, que funciona con otro formato) podrá descargarse dichos textos y trabajar con ellos en su dispositivo sin necesidad de conexión. Están actualizados y además Jaime ha tratado los textos legales con hipervínculos que facilitan mucho el desplazamiento de una parte a otra del documento. Me parece un gran trabajo el que ha hecho y sobre todo una buena idea al servicio de los compañeros.
Estoy de acuerdo con el FGE en su valoración sobre la ley de tasas judiciales. No me muestro en contra de su existencia, pero las cuantías establecidas me parecen excesivas. Esta es una cuestión delicada ya que no puede ser que la impotencia del sistema jurisdiccional para tramitar la cantidad de litigios existentes se traduzca, sin consideración a la existencia o no de abusos por los litigantes, en un sistema de tasas disuasorio de litigar. A veces, litigar es necesario. Pienso -por ejemplo- en las comunidades de vecinos en los que hay morosidad en las cuotas. La comunidad tiene que litigar porque si no el impago se eterniza. Y lo mismo en infinidad de pleitos. Si por razón de la tasa un litigante no puede o no le conviene litigar a pesar de tener una pretensión fundada en derecho, se estaría lesionando su derecho a la tutela judicial. En fin, es una cuestión de equilibrios que a mi me parece que podría haberse afinado algo más. Pero hoy quiero referirme a la próxima emisión de una Circular muy importante, la relativa a la problemática de las escuchas telefónicas, que será aprobada en no demasiado tiempo. Una Circular sobre esta materia es necesaria ya que son demasiadas las sentencias del Tribunal Supremo y de las Audiencias que anulan causas muy importantes por vulneración de derechos fundamentales en la investigación. La Fiscalía tiene mucho que decir ahí y sobre todo debe actuar de manera eficaz para que esas nulidades por infracciones constitucionales se minimicen. Espero impaciente la emisión de esa Circular.
Si no se acaba el mundo en unos días, el año que viene va a ser un año caliente en lo que se refiere a la lucha contra la corrupción en Catalunya. El Director de la Oficina Antifraude de Catalunya, a raíz de una encuesta realizada por su oficina (y criticada por su coste en ámbitos políticos), habla de un "clamor social" contra la corrupción, y no hay día que no nos desayunemos con noticias y noticias (habrá que ver si "calumniosas" o no, claro) sobre nuevos o viejos casos de corrupción en mi tierra. Pensemos que el Director de esa Oficina ha de contar con la aquiescencia de la mayoría política en Catalunya, a pesar de que se trata de una persona de vocación y de trayectoria independiente. Pero les está diciendo esto a los políticos catalanes. Me parece importante. En mi opinión habría que cambiar algunas cosas en la Fiscalía de Barcelona para ser más efectivos en esa lucha, especialmente visto que parece que los sinverguenzas parece que van ganando. El otro día un fiscal de delincuencia económica de Barcelona me decía que cada uno de los fiscales de la unidad lleva unos 200 asuntos. Me parece una barbaridad, y creo que esa es una causa de ineficacia. Estos asuntos no salen fácilmente y requieren mucha dedicación (he sido fiscal anticorrupción durante 8 años y se de lo que hablo) y mucha atención. Haría falta en mi opinión aligerar de asuntos a esos fiscales, pero eso no es más que un modesto consejo a quien tiene ahora la responsabilidad de luchar contra esta plaga en mi ciudad. Suerte. Publicado por
Hay un Fiscal en La Coruña que tiene problemas con la Jefatura. Las cosas han ido a mayores, ha habido querellas, denuncias a la Inspección y mal rollo. Como es natural, en estos casos, el que tiene las de perder en nuestra Carrera es el fiscal de a pie y no el Jefe. No es que esté en contra de eso, salvo que el fiscal de a pie tenga sólidas razones para quejarse. En este caso concreto, además la Jefatura se sienta en el Consejo Fiscal integrada en el grupo mayoritario. Solo el tiempo dirá en ese caso particular quien tiene razón. En cualquier caso, por las cosas que leo de ese fiscal, al que no conozco, he de decir que es el tipo de compañero con el que a mi me gusta trabajar: lleva muy pocos años en la Carrera y no tiene miedo. Es un tipo tenaz, que lucha por lo que cree: hay un caso muy importante que es expresivo de lo que digo, el caso de la ahogada de Carnota, en el cual ha tenido ahora una pequeña satisfacción. Siempre he dicho que un buen fiscal debe tener por este orden honradez, sentido común, coraje y además estudiar constantemente. Hay tiempos -como los que vivimos- en que el coraje es más necesario que el sentido común, o al menos tanto como éste. Ese fiscal está demostrando muchas cosas importantes. Si se ha equivocado (algo que como digo, solo el tiempo dirá) pagará con creces su error. Pero a mi me parece que ahí hay madera de buen fiscal.
Todos somos compañeros de viaje, el viaje en la profesión y en la vida. No recuerdo cuando conocí a Fernando Herrero, pero fue hace mucho tiempo. Si se que hubo un tiempo en que nos llevábamos muy bien y luego otro en el que tuvimos algunas diferencias. Pero Fernando es compañero mio, Fiscal y siempre ha estado ahí en el viaje de la Fiscalía que yo he conocido. Con el anterior Fiscal General sufrió y fue tratado injustamente, en mi opinión y en la de muchos otros. Fue víctima de ese trato mezquino que aquí a veces nos damos unos a otros, pero en este caso lo fue de manera especialmente visible y dolorosa. Hoy tengo que decirle aquí que le deseo lo mejor, que no está solo y que luche con ánimo y con fe, a fin de tenerle pronto otra vez con nosotros para compartir, para discrepar o para nada, pero aquí. Animo, Fernando.
En mi opinión, el que piense que con el cambio del FGE la Fiscalía se despolitiza, se equivoca totalmente. La Fiscalía española está igual de politizada que estaba el año pasado; ha cambiado el lado de la tortilla pero no la estructura, que sigue siendo exactamente la misma que dejó el anterior Fiscal General. Esa estructura -en una Fiscalía moderna- debería en mi opinión ser diferente. No solo en el sentido de dar autonomía real a la institución, de cortar su dependencia del Gobierno y de crear mecanismos eficaces de profesionalización de las decisiones que se toman internamente. También en mejorar la reacción contra determinadas formas criminales. Naturalmente, yo no tengo demasiada confianza a estas alturas que eso se vaya a hacer en la Fiscalía española, ya que no hay presión alguna ni siquiera desde dentro (con dos grupos de fiscales afines a las tendencias políticas que se suceden en el poder y que no se preocupan demasiado por esos valores). Pero a mi me parece que -al igual que sucede en todos los Tribunales internacionales- hay una figura que una Fiscalía moderna no debe dejar de tener en la lucha contra ciertos delitos, especialmente de delincuencia económica y organizada. Me refiero a los analistas. Personas que examinan situaciones y que establecen que pueden haberse cometido en ellas ciertos delitos y que pueden ser responsables de ellos ciertas personas. Por ejemplo, unos analistas en la Fiscalía hubieran podido detectar antes la política de medios de comunicación ligada a la salida a bolsa de Bankia, con los gastos que ello conllevó, y quizá la reacción de la institución ante cosas como esta hubiera sido diferente o al menos más rápida. Hay hoy situaciones en las que los analistas podrían trabajar con mucho terreno por delante. Situaciones como las de Paradores, y sobre todo Telemadrid o Iberia, en las que puede que pronto miles de personas vayan a ir al paro, y en el caso de esta última compañía tras unos acuerdos muy discutidos de fusión con British Airways, y que merecerían ser estudiados de manera profesional por la Fiscalía, en mi opinión. Deberían ser actuaciones normales de la Fiscalía, previas a la incoación de cualquier procedimiento, pero que le dieran al Fiscal General la posibilidad de tomar la iniciativa y no ir siempre a remolque de denuncias de otros. Además tendría un efecto disuasorio en algunos casos y prestigiarían a la institución. Naturalmente, esto es mucho más difícil en una Fiscalía con la estructura de la nuestra, tan politizada, con una correlación de fuerzas en la Carrera como la que tenemos y tratándose de casos que afectan directa o indirectamente al poder. Pero eso no impide que se lance la idea, claro.
Esto de internet no deja de sorprenderme. Google tiene una herramienta que se llama Analytics, que permite comprobar el número de visitas que tiene tu página web, además de muchos otros datos (país y ciudad del visitante, veces que repite, páginas visitadas, voces utilizadas para encontrar la página...). Muchas veces me sorprendo a mi mismo consultando en el movil las entradas del día o de la semana. Wikipenal tiene un porrón de visitas. El año pasado tuvo más de 110.000 y este año no llegará, ya que ayer alcanzó la cifra de cien mil. Pero los visitantes están ahora mucho más tiempo en la página y consultan muchas más sentencias en cada visita. Esto me anima a seguir trabajando en la página, de la que Javier Huete fiscal del Tribunal Supremo y conocido por todos, es parte esencial. Incansablemente sigue buscando la mejor jurisprudencia del TS, mejorando asimismo los criterios de selección. Un compañero de la Fiscalía de Girona, Miguel Ros, me envía una relación ordenada de jurisprudencia de su Audiencia, que elaboran en la sección de apelaciones de dicha Fiscalía. Está estupendamente trabajada y recoge jurisprudencia de la Audiencia Provincial que es esencial en el día a dia de nuestro trabajo. Se puede encontrar en Wikipenal. Sería fantástico y muy útil -creo- contar con relaciones semejantes de otras Audiencias si es que se elaboran, porque permitiría confrontar jurisprudencias y servirnos de apoyo para combatir actuaciones jurisdiccionales excesivamente particulares. Publicado por
Una operación policial, fiscal y judicial contra el blanqueo de dinero, que involucra a cientos de policías y que dura dos años. Y tras una serie espectacular de registros, detenciones (publicitados en todos los medios de comunicación) resulta que ahora viene el ridículo: la Sala pone en libertad a los detenidos más importantes (había más de 100) porque se ha sobrepasado el tiempo para mantener la detención. He leído en el País la noticia y he de decir que por lo que leo estoy mucho más de acuerdo con la interpretación del Juez y de los fiscales que de la Sala de la Audiencia Nacional. Lamento mucho el trago que habrán pasado compañeros jueces y fiscales por los que tengo reconocimiento profesional. Ahora bien, este tema me permite señalar que el problema -desde mi punto de vista- está nuestro modelo procesal. No puede ser que el Juez de instrucción, encargado de garantizar los derechos de los detenidos, tenga que estar al mismo tiempo encargado del buen fin de los más de cien de registros que se habían acordado en esas horas, y asimismo recibiendo declaraciones a mas de cien personas, tratando de averiguar la verdad de lo ocurrido. En mi opinión, el garante de los derechos de una persona no tienen que estar pendiente de averiguar la verdad de lo ocurrido. Tendría que ser un árbitro entre lo que le pide la acusación y lo que le pide la defensa. Y las pruebas en contra del detenido las debería buscar la acusación, no el Juez de garantías. Si a esta absurda situación procesal se le suma un sistema rígido e insuficientemente regulado, pueden darse situaciones como la presente cuando hay redadas de la naturaleza que nos ocupa. Ahora quien está en la picota, como dice el periódico, es el Juez (a mi juicio sin culpa alguna: al revés, habiéndose metido una paliza a trabajar) y no todos esos políticos (muchas veces apoyados técnicamente -entre otros- por jueces y fiscales) que han rehusado durante décadas cambiar un sistema procesal absurdo causante de unos daños enormes a muchos afectados y que además ha colapsado nuestra administración de justicia penal. Pero en realidad, el ridículo universal es de nuestra Justicia: estoy leyendo la noticia de la liberación de Gao Ping, que no se debe creer la suerte que ha tenido, en medios de prensa anglosajones y franceses. No entiendo el chino, pero seguro que alguien habrá dicho algo también por allá. ¿Hasta cuando más?
Por otra parte me resulta descorazonador que todo esto le haya pasado al Juez que está a cargo del caso financiero en la historia de España que ha producido mayor quebranto económico al Estado y a particulares, el caso Bankia. También es mala suerte, ¿no?.
NADA PERSONAL: SOLO POLÍTICA
En un contexto de buena opinión personal sobre el Fiscal Jefe del TSJ de Barcelona, tengo sobre él varias certezas: que es muy inteligente; que es el líder de la AF en Catalunya y expresidente nacional de la asociación; que sabe perfectamente como funciona la Fiscalía y los hábitos de actuación que tenemos; que tiene buenos amigos entre el nacionalismo catalán (recuerdo una Memoria que levantó cierta polémica cuando era FJ de Lleida); y que tiene una buena relación personal con el FGE, que me consta que es recíproca.
Si eso es así, cabe preguntarse a qué viene la actuación de la Fiscalía del TSJ de Catalunya del jueves pasado. El periódico El Mundo venía publicando un misterioso (y ciertamente muy sospechoso, aunque el periódico tenía todo el derecho a hacerlo público) borrador de informe policial que denunciaba gravísimas situaciones de corrupción política en Barcelona. Esa cuestión, que podía ser entendida como un intento de alterar el proceso electoral en Catalunya -y así lo fue por los nacionalistas-, podía ser respondida en términos políticos y jurídicos por los propios políticos afectados, por la prensa afín a estos que en Catalunya existe, y también por la Junta Electoral. Pero cuatro días antes de las elecciones, la Fiscalía del TSJ de Catalunya incoa Diligencias por delito de calumnia, en términos ciertamente contundentes. Todos sabemos (y en Barcelona también) que la Justicia en época electoral tiende a evitar ser utilizada a través de actuaciones espectaculares contra o a favor de nadie. Por otra parte, la notificación obligada por el artículo 25 del Estatuto al FGE se hizo sin esperar confirmación o acuse de recibo; ni una llamadita por teléfono, nada. El FGE se enteró cuando la prensa publicaba la noticia. La Fiscalía catalana había socorrido a un partido político, CiU, con publicidad a cuatro días de las elecciones.
Ese modo de proceder -aunque alguien pueda salir ganando puntualmente- es un error tremendo que devasta la imagen de la Fiscalía, y que a fuerza de irse repitiendo en diversas situaciones ha llevado a la institución a lo que hoy se dice de nosotros. Los fiscales no debemos actuar movidos por la política, por nuestras simpatías o antipatías políticas, sino sometidos a las reglas de la institución y en todo caso en defensa de la legalidad y con imparcialidad. Me dicen que el protagonista lo siente mucho por Eduardo, por quien siente sincero afecto. Yo creo que si, porque se que tiene buenas cualidades personales: creo que lo siente mucho; creo que le tiene sincero afecto; y creo también que si se repitieran las mismas circunstancias lo haría otra vez. No es nada personal, solo política.
Amnistía Internacional acaba de concluir una campaña para conseguir que la situación de Siria sea remitida al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a fin de que ese organismo refiera el caso al Tribunal Penal Internacional. En Siria, desde hace ya casi dos años, se están cometiendo crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. La población civil, como siempre que ocurren este tipo de situaciones, padece directamente las consecuencias del mismo. Un dictador sanguinario está en guerra contra su pueblo. Ya no tiene salida y es cuestión de tiempo que caiga. Pero la comunidad internacional (al igual que ocurrió en su día con la guerra de Yugoslavia) puede hacer mucho más. Además. el conflicto complica la situación explosiva de Oriente Medio. Espero que la presión internacional ejercida sobre Rusia, principal obstáculo para la intervención internacional, consiga que llegue el principio del fin de esa pesadilla.
ARTÍCULO DE ÁLVARO REDONDO
Álvaro Redondo, amigo mio y fiscal destinado en el Tribunal Supremo ha escrito un artículo en la prensa que me pide que enlace en este blog, lo que procedo naturalmente a realizar, aunque el tema que trata se disocie de la temática que yo abordo generalmente aquí. Alvaro es Doctor en Derecho, con muchos artículos jurídicos y no jurídicos publicados y preparador de oposiciones; en las Juntas de Fiscalía (que celebramos cada martes) destaca siempre -además por la vehemencia en la defensa de sus opiniones- por conocer hasta la última tendencia jurisprudencia en cualquier materia que se aborde. Además, colabora con frecuencia en Wikipenal haciendo mejor la página. Publicado por
SUPRESIÓN DE SUBVENCIONES
No sin ternura leo la queja de la AF en su último comunicado sobre la supresión de subvenciones para todos. Reproduzco a continuación la queja de la asociación mayoritaria, en la que se habla de que ese hecho "afecta gravemente al ejercicio fundamental de la libertad asociativa recogido en el artículo 22 de nuestra Constitución...". Creo que la AF tiene razón y ojalá prospere su reclamación, y creo que las asociaciones de fiscales no deben estar penalizadas en relación a las de jueces. Pero recuerdo que en su día la AF y la UPF rechazaron que en el reparto de las subvenciones para las asociaciones de fiscales, pudiera entrar también la última asociación creada, la APIF. Ojalá, cuando el Gobierno del PP les restituya la subvención se acuerden también en la AF de que ese derecho fundamental tan gravemente afectado no solo lo tienen los que se afilian a las dos asociaciones mayoritarias.
SUPRESIÓN DE LA SUBVENCIÓN ANUAL DEL MINISTERIO DE JUSTICIA A LAS ASOCIACIONES FISCALES. En el BOE de 28 de septiembre de 2012 se publicó la Resolución de 10 de septiembre de la Secretaría de Estado de Justicia “por la que se declara la terminación del procedimiento iniciado por Resolución de 26 de abril de 2012, por la que se convocan subvenciones para asociaciones profesionales de fiscales, de conformidad con el Acuerdo del Consejo de Ministros, aprobado el día 13 de julio de 2012, por el que se declara la no disponibilidad de créditos en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2012”. Tal Resolución supone, en consecuencia, que este año 2012 las asociaciones fiscales no recibirán la subvención que había sido solicitada conforme con la Resolución de 26 de abril. Somos conscientes en la Asociación de Fiscales del mal momento que atraviesa nuestro país, azotado por una crisis económica sin precedentes, y de la necesidad de la adopción de importantes medidas de ajuste. No creemos, sin embargo, que ello suponga la supresión total y absoluta de la subvención, puesto que tal decisión afecta gravemente al ejercicio del derecho fundamental de la libertad asociativa recogido en el artículo 22 de nuestra Constitución, máxime si se tiene en cuenta la importancia de la citada subvención para la Asociación de Fiscales, cuyos fondos proceden única y exclusivamente de las cuotas de los asociados. Esta situación se ve especialmente agravada frente a las asociaciones judiciales, que podrán continuar desarrollando la misma actividad derivada del citado derecho fundamental con la subvención que perciben del Consejo General del Poder Judicial, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Ante esta tesitura se ha dirigido una carta de protesta al Ministro de Justicia, en la que se le invita a que reconsidere la postura o, cuando menos, a que sustituya la supresión de la subvención por una rebaja proporcionada, en la misma línea de lo realizado para los sindicatos.
BIOGRAFÍA DE 50 FISCALES GENERALES, POR MANUEL DOLZ
Entre las cosas buenas que tiene mi Fiscalía están los compañeros que tengo. Voy para siete años aquí y jamás he tenido un roce, un conflicto, una discusión por trabajo, despacho o vacaciones. Las características de esta Fiscalía propician un buen ambiente, que en general todos procuramos alimentar. Estoy rodeado, además, de algunos de ellos que se esfuerzan y trabajan en beneficio de la Fiscalía como institución. Uno de ellos es Manolo Dolz, que va a leer esto que digo porque sigue este blog con habitualidad. Acaba de escribir un libro más -de los varios que ha firmado- que trata de las biografías de diferentes fiscales generales, desde 1883 hasta la la actualidad. Quien lo lea encontrará a un Salvador Viada (y Vilaseca), que fue Fiscal del Tribunal Supremo, el equivalente al cargo de FGE actual en el siglo pasado, además de un penalista muy notable. Crecí creyendo que era mi tatarabuelo, pero para la elaboración del libro le llevé a Manolo un enorme árbol genealógico de mi familia elaborado por un hermano de mi padre, y resulta que no, que en realidad mi ascendiente no lo era directo: era el hermano de mi tatarabuelo (se me cayó el mito). Bueno, el caso es que el libro se encuentra en Amazón, en formato electrónico, a un precio bajo. Los beneficios no los va a embolsar el autor, sino que van a ir íntegramente a una fundación para la protección de menores en Valencia con la que colabora Manolo. Publicado por
PERO ¿QUIEN ES EL MEJOR?
Mi amiga Pilar plantea la cuestión de quien es el mejor en los concursos. Yo creo que no puede saberse, desde parámetros mínimamente objetivos, quien es el mejor en cualquier concurso de méritos en la Fiscalía. No puede saberse porque el sistema está organizado para que no pueda saberse. Esto así, les permite a algunos la arbitrariedad sin réplica: luego si un día por alguna razón te benefician, se vuelven hacia ti y te interpelan y te dicen que porqué no protestas entonces como si eso lavara lo anterior en lugar de aumentar el despropósito . No se conocen aquí los currículums de los aspirantes, ni sus méritos específicos para el puesto en cuestión, ni sus programas de actuación cuando se piden, no hay baremos, ni se puede tener acceso a las actas del Consejo Fiscal para verificar la rectitud en el veredicto. Nada de nada. Claro, con este sistema es muy fácil acertar, porque no hay manera de comprobar el error. Este sistema lleva así un montón de años porque quienes deberían cambiarlo no quieren al ser sus beneficiarios directos. He participado en un concurso en el que no puedo decir que yo fuera "el mejor"; sencillamente, no lo se porque se muy poco de los méritos específicos y del programa de los demás candidatos. Pero si se que quienes votan no lo hacen guiados por el propósito de acertar en la elección de quien pueda cubrir mejor el puesto por su experiencia, por su proyecto, por su motivación o por sus ganas. Los que deciden lo hacen básicamente por la afinidad asociativa, y ello es mucho más acentuado cuando se trata de puestos claves en la funcionalidad de la Fiscalía. Las Fiscalías grandes de España tienen jefes de la AF o de la UPF, sin excepciones que recuerde (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Alicante, La Coruña, Málaga...). ¿Es que no hay nadie entre el casi 70 por ciento de la Carrera no asociado a esas asociaciones con méritos para esos puestos?. A mi -y estoy seguro que a una gran cantidad de compañeros- no me irrita perder (en la vida se pierde muchas más veces de las que se gana), aunque no me guste; lo que me irrita son las trampas. He jugado cientos de torneos de tenis en mi vida, y he ganado unos poquitos. Casi siempre he palmado. Estoy forjado en la derrota (recuerdo que mi equipo de fútbol es el Espanyol) y la acepto deportivamente. Pero trampas, no. Cuando el árbitro es parte ya no es una competición, entonces es un chanchullo.
Quiero comentar aquí la responsabilidad del FGE en esta situación. En nuestra carrera los nombramientos son decisión del FGE, de manera que el Consejo no es más que un órgano consultivo. Recuerdo que el anterior FGE comentó una vez en mi presencia y en la de muchos otros compañeros, lo "sencillo y eficaz que era el sistema de nombramiento en la Fiscalía"; claro, los decidía él. En mi opinión el actual FGE tiene una posición difícil si quiere liberarse de toda responsabilidad de los abusos cuando se producen. Quien hace un año era el líder de la AF ahora -por designación del Gobierno- es el jefe de todos los fiscales. Un vocal de la AF ocupa el puesto que él dejó en la silla del Consejo. La AF tiene mayoría en el Consejo gracias a su propia aportación -entre otras cosas-, y su nombramiento como FGE provocó euforia en la AF. Vaya por delante que a mi me preocupa menos lo que haga el FGE que lo que haga el Consejo Fiscal: nosotros -los fiscales- no elegimos al FGE que no deja de ser un cargo político. Pero si el FGE se limita a aprobar simplemente lo que el CF está haciendo, aceptando los 1-1-1, o los nombramientos claves en beneficio de las asociaciones, o buscando equilibrios políticos en lugar de fijarse en cada caso en quien es el más valioso para cada puesto, no podrá sustraerse -en mi opinión- de la responsabilidad de lo que ocurre. No se puede ser árbitro entre quien da latigazos y quien los recibe. No se puede ser árbitro entre quien abusa y quien es abusado. El único árbitro es el que evita los latigazos y los abusos. Hoy la mayoría en el Consejo la tiene la AF, la asociación que Eduardo ha liderado con algún intervalo desde hace dos décadas. Su situación es diferente de la del FGE anterior, porque el anterior asumía personalmente la responsabilidad de los nombramientos que en muchos casos fueron en minoría en el Consejo. El anterior FGE, que hizo cosas que yo -desde JI- critiqué con energía (por ejemplo, la preterición de Eduardo Torres Dulce como Fiscal Jefe del TC), sin embargo asumía una responsabilidad personal en lo que ocurría en el Consejo. La misma responsabilidad tiene ahora el FGE actual, aunque se haga menos ruído. El FGE puede hacer lo que quiera, pero la única forma que yo veo de distanciarse de una situación de abusos en el Consejo, cada vez que se producen, es la de forzar un cambio de sistema. Aceptar que los adversarios de la AF no son los adversarios del FGE y que quien no está en la AF también le tiene a él como FGE. No basta con decir: "yo respeto al Consejo Fiscal y sigo sus propuestas", porque estas propuestas dependen de quienes ha dirigido hasta hace un año. El FGE ya no es -como hace un año- una parte más, un vocal más en el Consejo, sino quien decide. Si no lo hace así, si no se distancia de ese modo de proceder no podrá afirmar durante mucho más tiempo que es el Fiscal General de todos. Ya se que no es fácil; pero ni siquiera el encanto personal del FGE en mi opinión puede obviar esa realidad. Un cambio de sistema que forzara a la Inspección a baremar méritos; que diera publicidad a los programas; que permitiera a los fiscales en cuya Fiscalía se va a elegir a un Jefe dar su opinión; en el que se generalizase la comparecencia que ordenó hacer en Barcelona (y que algunos ningunearon al traer el voto decidido desde casa); y en el que se motivara la decisión tomada por el Consejo. Luego él, el FGE, que decida lo que considere oportuno. Esas garantías han de establecerse en beneficio de los fiscales y deben perdurar más allá de su mandato. Si no lo hace así, la responsabilidad de lo que hacen los vocales -sobre todo los de la AF- se va a acabar extendiendo al propio FGE. Publicado por
Me encuentro en Estrasburgo, por un asunto familiar, y escribo esto en cuanto he tenido acceso a internet. Nunca antes del martes pasado había asistido -siquiera parcialmente- a una sesión del Consejo Fiscal. El martes, como consecuencia de la iniciativa del FGE de escuchar en persona a los candidatos a la Fiscalía de Barcelona (yo creía que era con carácter general, pero no, fue solo para Barcelona y a petición de la UPF), comparecí. Naturalmente yo sabía que no tenía ninguna opción, como dije aquí hace más de un mes. Pero además me lo habían confirmado dos días antes, dándome todo tipo de detalles de a quién iba a votar cada uno (salvo los vocales natos). Nada nuevo, claro. Pero antes de entrar ocurrió algo: un Fiscal de Sala se acercó a la candidata designada para ser elegida y delante de testigos, la felicitó por anticipado. La UPF se quejó en el Consejo, y cuando entré yo -y antes de comenzar mi presentación- el FGE me dijo que no creyera que esto estaba ya hecho y que la comparecencia se hacía para escuchar de viva voz los programas de cada candidato. Expuse mi programa con convicción: un programa de grandes cambios, pero nada que no haya visto que funciona en otros lugares del extranjero. Hablar de cambios a la AF y a la UPF es como si predicara hare krishna en el Consejo. Hablar de dar libertad a los fiscales, de estimular su creatividad y responsabilidad, de aplicar la ley para todos por igual (sin excepción) o de mantener a la Fiscalía neutral políticamente -incluso en un ambiente independentista como el que se vive en Catalunya- es absolutamente estéril. No puedo decir que no me escucharan y que no me preguntaran -con curiosidad y cortesía- en casi todos los casos, lo que agradezco. Pero yo tenía la sensación de que era como si en vez de escuchar a un serio candidato a una Fiscalía muy importante estuvieran analizando entomológicamente a un raro especimen. Yo creo y me fastidia el reproche que algunos me hacen sobre ello, que la Fiscalía ha de ser neutral políticamente en relación con las aspiraciones independentistas de parte de Catalunya. La idea de una Fiscalía neutral políticamente no ha calado entre alguna gente: la Fiscalía no persigue ideas, persigue delitos. Si no se cometen delitos (y el trabajo de los fiscales es verificar e investigar su comisión) los fiscales no deberíamos tener nada que decir. Ahora bien, si -por ejemplo- el Presidente de la Generalitat acusa al anterior Gobierno de que su "problema es el 3%" eso es una denuncia muy grave de corrupción que si hay que investigar. Pero en su día, la Fiscalía hiperpolitizada y sostenida por un Gobierno que necesitaba parlamentariamente a CiU, actuó de manera contraria a como yo lo hubiera hecho, es decir investigando la cuestión exhaustivamente. Yo creo que con cumplir nuestra obligación nos basta, no hay que criminalizar opciones políticas, al margen de que si se hace así en Catalunya se estaría colocando a la Fiscalía en la vanguardia de la lucha política y también del desprestigio ciudadano en esa tierra. Conmigo al frente, eso en Barcelona, no iba a pasar.
Al final, yo 0 votos, y la felicitada anticipadamente elegida. Normal. Todos los pronósticos cumplidos, que no eran ningún secreto para nadie ya desde antes de la celebración del Consejo y de la comparecencia-paripé. Casualmente, el mejor jefe de Barcelona para la AF pertenecía a la AF (sin ninguna excepción); y el mejor para la UPF, pertenecía a la UPF. La comparecencia establecida en esta ocasión es obviamente inútil. El mal está en la parcialidad, en la ausencia de objetividad, y no solo en el sistema, que sin embargo está creado para que las mayorías se muevan con total opacidad y discreccionalidad. A mi no me extraña que los vocales natos no quieran cambios: les ha ido bien con este sistema. Pero yo insisto en que creo que hay que cambiar muchas cosas porque la Fiscalía hace aguas por muchos lados. Si preguntamos por ahí a los fiscales, estoy seguro de que al menos uno de cada diez querría tener más libertad en su trabajo; querría que los jefes confiaran en ellos; querrían que se eliminaran controles; querrían que se luchara por tener más medios o más facilidades en su trabajo o en su formación o querrían tener la seguridad de que su jefe no va a aceptar instrucciones políticas para acusar o no acusar a nadie. Estoy seguro de que eso es así, menos en el Consejo Fiscal. Porque ahí esos valores no cuentan. Ahí se habla de poder. La AF a mi juicio -con todo el respeto que la tengo- presentaba a una candidata que nada que ver con la categoría de su antecesor en el cargo, también de la AF. Pero era igual, lo importante para la AF era "retener Barcelona" como si de plazas militares se tratara. Y para la UPF lo mismo, aunque en este caso presentaban a un buen candidato; eso sin embargo no tiene mucha importancia, porque apoyan a su candidato sin reparar con quien compite, les es igual. Con estos ahí no hay esperanza de cambio alguno. Ni mérito, ni capacidad ni propuestas. Simplemente más de lo mismo. Me duele no ser elegido y me duele no ser reconocido en absoluto, para que lo voy a negar. Pero no me siento "humillado" como me decía una recién afiliada a la AF hace unas semanas, ante la evidencia del revolcón que me iban a dar. Esto es como "El Padrino", nada personal. Además, yo quería ir a Barcelona para contribuir a mejorar las cosas, no por ganar nada. El coste de ir a Barcelona, con gran escándalo de mi mujer (y ahora con gran alivio), era para la familia de unos 1500-2000 euros al mes, entre lo que iba a ganar de menos, lo que iba a tener que gastar en viajes y el alquiler de un apartamento, además de una serie de gastos iniciales importantes. Iba a dejar de vivir tranquilo -abandonando una plaza por la que hay decenas de peticionarios cuando sale una vacante- para vivir con mucha intensidad profesional y en una situación ambiental difícil, aunque divertido, porque me gusta mi profesión. Lo hubiera hecho gustoso por intentar cambiar algo el desastre de Justicia que tenemos y sobre todo por tratar de inculcar a los fiscales más jóvenes un tipo de actuación profesional inspirado en la libertad, en la responsabilidad, en la formación y en la confianza recíproca entre jefe y fiscal. Quiero comentar, por último, que siento que Juan Carlos López Coig, Fiscal Jefe de Alicante y aspirante a venir al Tribunal Supremo no lo haya conseguido. No le he tratado mucho, y desde luego no soy amigo suyo, pero creo que tiene derecho a quejarse porque tiene antigüedad y méritos más que suficientes. En este turno absurdo que se han montado en el Consejo Fiscal (1-1-1), del cual no se sabe quien lleva la contabilidad, no le tocaba. Insisto, lo siento.
PD. Hoy, dia 13 de noviembre, me llama un miembro de la UPF en el Consejo, por quien tengo gran simpatía, y me dice que ellos -a veces con gran coste interno- si apoyan en ocasiones a candidatos que no son de la UPF; me da el ejemplo del caso del Fiscal Jefe del TSJ de Barcelona. Vale, recogido queda.
Pero hoy quiero comentar un paso que a instancias del FGE se da para añadir unas mayores dosis de objetividad en los nombramientos: me ha llegado una notificación de la Inspección por la que se me convoca -como peticionario a la Jefatura de la Fiscalía de Barcelona- a una entrevista en el Consejo para explicar mi programa de actuación. Es un paso positivo, que me anticipó el FGE cuando tomó posesión de su cargo, y que recoge una de las cosas que la APIF llevaba en su programa a las elecciones al Consejo. Saludo por tanto el gesto, que no fue capaz de realizar ni el anterior FGE ni tampoco impulsar la UPF en la anterior etapa. Quedan sin embargo muchas más cosas para que el sistema de nombramientos sea mínimamente objetivo. No hablo de que sea necesario obtener consensos amplios entre los vocales (eso provoca el cáncer de los repartos, de los 1-1-1 o de las componendas). Hablo, por ejemplo, de que los nombramientos sean motivados; de que en el caso de las Jefaturas, las Fiscalías puedan ser oídas mediante votación anónima sobre sus preferencias, especialmente en las renovaciones; de que haya una publicidad mínima (al menos para los candidatos) de los programas y currículums de los demás aspirantes con la finalidad de poder impugnar en su caso con fundamento las decisiones. En fin, algo normal me parece a mi, en un sistema en el que se aspira a que "el mérito y la capacidad" prevalezcan. De todas formas, insisto, el hecho es un avance y como tal debe ser percibido y elogiado.
Una reciente encuesta del CIS -de la que se han hecho eco con profusión los medios de comunicación- pone de manifiesto la bajísima opinión que los españoles tienen del funcionamiento de la Justicia (ver la página 55 del informe que enlazo). El 74 por ciento de los españoles consideran que funciona poco o nada satisfactoriamente, mientras un 12,4 por ciento no contesta a la encuesta. De manera que todavía hay una minoría que opina que la Justicia funciona muy bien (0,8) o bastante bien (11.6). Son resultados para pensar en cambiar muchas cosas. No en vano hay -solo en la Justicia penal- más de 1.140.000 asuntos penales pendientes a finales del año pasado. En mi opinión, mucho más urgente que modificar el Código Penal (que pronto llegará a la treintena de reformas desde 1985), sería introducir una reforma procesal penal radical, que atribuyera al fiscal la investigación; que estableciera plazos tasados de duración de las investigaciones; que introdujera el principio de oportunidad reglada en la acusación; que renunciara a la investigación contradictoria; que instituyera un Juez de garantías para la investigación; que regulara la proporcionalidad en la investigación. En fin, cosas que hay ya en toda Europa y en muchas otras partes del mundo. Por lo que a la Fiscalía se refiere, habría que pensar en introducir un cuerpo de Ayudantes del Fiscal, como también ocurre en muchos lugares de Europa; estudiar un trasvase de efectivos entre las Carreras Judicial y Fiscal; despolitizar la Fiscalía de una vez para garantizar la aplicación igual de la ley para todo el mundo. Y potenciar el mérito y la capacidad en las Carreras Judicial y sobre todo Fiscal (la arbitrariedad aquí es mucho menos revisable que en la judicatura), que alentara y estimulara de una vez el estudio y el bien hacer, en lugar de lo que ahora tenemos. Publicado por
He solicitado la plaza de fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Barcelona. El Inspector Fiscal me pidió que hiciera un programa de actuación para que el Consejo Fiscal pudiera evaluar mejor las intenciones de cada candidato, lo cual me parece muy bien, en principio, en aras de la transparencia. A continuación transcribo el programa que he presentado. Ayer me llamó un buen amigo, con gran peso en la AF para decirme que, no obstante, no me haga ilusiones, porque la plaza no es para mi, sin que él pueda hacer nada al respecto. Y me preguntó si ya había ido a ver al FGE...
Líneas generales de actuación. Durante los primeros meses me dedicaré a
analizar el estado de la
Fiscalía; a conocer a los fiscales; a visitar las sedes; a
evaluar los problemas existentes y a distinguir entre los que pueden
solucionarse desde la
Jefatura de aquellos que solo puedan arreglarse a través de
reformas fuera de mi competencia. Los
primeros los abordaré con diálogo con los interesados, y con la apoyo de un
equipo de fiscales (en este momento pienso en los Decanos) expertos con cuyo
consejo y ayuda contaré. Los segundos
los denunciaré sin vacilación y presionaré todo lo que sea necesario para
conseguir que se arreglen por quien corresponda. A partir de ese conocimiento de la Fiscalía, decidiré si
habrá cambios importantes o no. Esos
cambios nunca serán radicales, al menos en la organización estructural de la Fiscalía. Considero que nada hay que
perturbe más a una plantilla que los cambios de función y la incertidumbre de
qué se hará en los días sucesivos. Pero
trabajaré en acortar los tiempos de tramitación, en acabar con los retrasos, en
acelerar la ejecución de las sentencias y sobre todo en dar confianza a los
fiscales. Estoy en contra de un excesivo
control de los fiscales. La estructura
es jerárquica y obedecemos como fiscales a los principios de unidad y
dependencia. El control tradicional para ejercer esa dependencia es el visado,
y también la atribución a ciertos fiscales de responsabilidades de control sobre
otros compañeros. Estudiaré la cuestión
con la intención de conferir mayor libertad a los fiscales experimentados, y
poco a poco incrementar la que tengan los más modernos. Mi propósito es que cada fiscal se acostumbre
a tener una mayor iniciativa, a riesgo de equivocarse, y también que –consecuentemente-
asuma responsabilidades. Los fiscales
tenemos la formación de los jueces, y por tanto, en la mayor parte de los casos
debemos tener libertad para actuar, y confianza en que esa libertad será respetada. La ley y las directrices emanadas de la
institución han de ser conocidas (ver el apartado de formación) y respetadas,
pero dicho eso, cada fiscal ha de tener la responsabilidad de actuar conforme a
las reglas establecidas, sin supervisores que le agobien para ello. Eso se hace especialmente evidente en los
juicios: defiendo la libertad del fiscal de valorar la prueba y actuar en
consecuencia. No me convencen (lo veo
humillante para el fiscal que asiste a Sala de Vistas) la consulta a la
superioridad paralizando el juicio. Las
cuentas se rinden tras el juicio y normalmente mi disposición será la de
aceptar lo realizado por el fiscal. Lucharé por cambiar el sistema de
estadística actualmente vigente. Considero un despropósito que los fiscales agobiados por el trabajo
tengan que ir fichando cada asunto que despachan, cada juicio que hacen. Debe haber un sistema mejor que permita
invertir mejor el tiempo escaso de los fiscales en mejorar sus prestaciones. Me preocuparé de los jóvenes
especialmente. Les daré confianza, en
la medida de mis posibilidades; les haré ver que lo grave no es el error (todo
el mundo se equivoca de vez en cuando), sino la razonabilidad de la decisión
adoptada. Les animaré a trabajar en un
ambiente positivo. Pretendo con ello
que los fiscales no tengan ninguna duda de que el jefe les respaldará cuando sobre
la base de pruebas suficientes investiguen o acusen a cualquier persona con
independencia de la importancia política, social, económica o profesional que
ostente. Parto de la base de que todos
somos iguales ante la ley, y que no hay intereses superiores a ese
principio. Lo importante es la prueba,
no el investigado. Y si no hay pruebas,
tras haberlas buscado con diligencia –esto es muy importante para mi-, lo
procedente es el archivo de las actuaciones. Facilitaré la conciliación de la vida familiar y personal con el
trabajo: los fiscales debemos tener tiempo para pensar, o de lo contrario nos
equivocamos más. El papel se ha de
despachar, pero no me gusta ver a fiscales trabajando hasta el punto de perder
la capacidad de análisis. Intensificaré las relaciones con
las fuerzas de seguridad nacionales y autonómicas. La Fiscalía ha de trabajar en estrecha
relación con la Policía, colaborando cuando sea preciso y ordenando líneas
de actuación en muchas áreas. Lo haré
advirtiendo a los superiores de la Policía que el respeto a los derechos
humanos y a los derechos fundamentales de los ciudadanos que exigiré a los
fiscales lo exigiré también a la Policía en sus relaciones con estos. Trataré con las autoridades institucionales
catalanas todas aquellas cuestiones que puedan incidir en la mejora del
funcionamiento de la Fiscalía.
Cataluña vive hoy unos momentos
importantes. Las voces que reclaman la
independencia van creciendo y el partido mayoritario y de Gobierno se muestra
abiertamente por esa opción. Yo soy
catalán, barcelonés, y vivo esta cuestión con intensidad. Mi convicción, por la que he luchado toda mi
vida profesional -la mayor parte de las veces contra corriente-, es la de que la Fiscalía ha de ser
neutral políticamente. Desde la Jefatura de la Fiscalía garantizo una posición
estrictamente neutral ante los problemas políticos de la naturaleza que apunto
y respecto de cualquier otra. Conmigo
al frente, la Fiscalía
de Barcelona no se desviará de ese principio. Será el criterio profesional de los fiscales el que determinará la
y solo ese, aunque como es natural la estructura de la FGE pueda proporcionar el
auxilio técnico necesario.
Como no puede ser de otra manera,
tendré una relación institucional leal con los superiores jerárquicos del
Fiscal Jefe de Barcelona, es decir, con la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia y con
el Fiscal General del Estado, tanto ahora que las personas que ocupan dichos
cargos son compañeros por los que tengo sincero aprecio, como en el futuro
cuando cambien. Lo cual no es en
absoluto contradictorio, sino todo lo contrario, con la determinación a
utilizar -si llega el momento- los mecanismos de discrepancia legítima que
autoriza nuestro Estatuto Orgánico. Considero
un atributo muy importante del fiscal la independencia de criterio (forjado
sobre el estudio de la ley y la jurisprudencia así como sobre el sentido común),
sin sumisión a orientaciones ideológicas o asociativas. Estimularé esos valores en la Fiscalía y entre los
fiscales, y no prestaré atención alguna en la Fiscalía y en la
designación de cargos de responsabilidad a la militancia asociativa o a la no
Mantendré una relación
institucional lo más colaboradora, abierta y cercana posible con las
instituciones locales barcelonesas y catalanas, pero sin comprometer nunca la
posición de imparcialidad obligada del Fiscal. Tendré, en ese sentido, mucho cuidado en atender o aceptar ofrecimientos
o distinciones protocolarias que puedan ser razonablemente entendidos como
comprometedores de la posición institucional del Ministerio Fiscal. Confiriendo la libertad a cada uno para que
haga lo que le parezca, recomendaré a los fiscales de Barcelona seguir esas
pautas de conducta. Impulsaré si encuentro
receptividad en las contrapartes, las relaciones entre la Fiscalía y la
Universidad. He sido profesor
universitario muchos años y casi treinta fiscal, y se que la cooperación entre
ambas instituciones puede ser beneficiosa para ambas. Prácticas, programas de estancia de
estudiantes en la Fiscalía (podrían ayudar en varias tareas a los fiscales),
clases prácticas de fiscales en las aulas… Tengo el ejemplo de los internships
o pasantías de los Tribunales Internacionales –que he visto que funcionan
estupendamente siempre que se tomen en serio- para utilizarlo en la Fiscalía de
Intentaré llegar a acuerdos con
los diversos jueces decanos y con la dirección de la Audiencia de Barcelona
para establecer unas condiciones de trabajo idóneas para jueces y fiscales, y
tratando al tiempo de dar una adecuada respuesta a las exigencias de los
ciudadanos. Quiero ser un Fiscal jefe
dialogante, comprensivo, educado y razonable con los fiscales; pero no voy a
ser un Fiscal jefe débil. Si hay que
actuar con rigor disciplinario en supuestos en que haya algún caso de
comportamientos de fiscales que perturban el funcionamiento de la Fiscalía, actuaré en
consecuencia. Al cabo de los años, concibo a la
Fiscalía de Barcelona bajo mi dirección como un órgano del Ministerio Fiscal
fuerte, que de respuesta a las necesidades de los ciudadanos, que procure una
Justicia de calidad, que esté formada por fiscales comprometidos, preparados técnicamente,
dotados de medios materiales y orgullosos de su trabajo; una Fiscalía respetada
por la judicatura y por las
instituciones catalanas y de Barcelona, cumplidora
de sus obligaciones y de la cual no quepa reprochar con fundamento que ha
actuado jamás por criterios contrarios a la recta interpretación de la ley y
con igualdad para todos sin excepción.
Intentaré fijar a la plantilla. En muchos casos no es posible, porque van
destinados forzosos a la
Fiscalía de Barcelona fiscales que provienen de lugares
diferentes de España y por tanto cuando pueden encontrar un destino próximo a su
lugar de procedencia se marchan. Me
pondré en contacto, incluso antes de tomar posesión, con la totalidad de los
fiscales que hayan abandonado la
Fiscalía de Barcelona en los últimos años, a fin de
comprender las razones de cada uno para partir y estudiar si todas y cada una
de esos traslados era inevitable. Pero lucharé,
dedicando una parte importante de mis esfuerzos, a hacer la vida de los
fiscales en la Fiscalía
más agradable; a crear un ambiente de trabajo positivo; a dar satisfacción a
aspiraciones profesionales en función de criterios objetivos y de eficacia; a
ayudar en las dificultades que surjan; a intentar alcanzar acuerdos con las
autoridades locales que hagan más fácil la vida de los fiscales en Barcelona y
su provincia. Exploraré la posibilidad de escanear las
carpetillas de Fiscalía, con la finalidad de remitirlas a los fiscales de
manera electrónica, de facilitar la información del Fiscal en las apelaciones y
de que la información que llega a los fiscales del Tribunal Supremo sea más
completa. Intentaré crear una red Wifi
en la Fiscalía,
y en las Salas de vistas, a fin de facilitar la utilización de dispositivos
móviles que hoy son de gran utilidad profesional. Salvo que resulte imposible, cargaré el
programa Skype en cada ordenador de los fiscales a fin de que puedan mantener
comunicación con video entre si y con otros profesionales que manejen tal
aplicación, evitando desplazamientos costosos en tiempo y dinero. Skype es un sistema de conversación segura
(prácticamente imposible de desencriptar), cuyo uso está siendo ya generalizado
por su gratuidad y seguridad por fiscales y jueces de muchos países europeos y
en Estados Unidos, así como por instituciones de cooperación como
Eurojust. Los fiscales vivimos un
aprendizaje durante toda nuestra carrera, a veces bueno y a veces malo. Intentaré, con el ejemplo, transmitir una
idea de compromiso y lealtad con la ley, con la Justicia y con los ciudadanos. Intentaré asimismo que los fiscales
–abrumados muchas veces por el trabajo y por penosas condiciones laborales-
sean conscientes de la importancia de su función y que detrás de cada asunto,
de cada papel despachado o de cada juicio hay ciudadanos que valoran a la Fiscalía
y a la Justicia por como actúa cada uno de ellos. A través de esos modos de actuar, y de otros
que se me ocurran o se les ocurra a los compañeros de la Fiscalía, me esforzaré en
que quien se forma en la
Fiscalía de Barcelona continúe en Barcelona el mayor tiempo
posible. Intentaré, consecuentemente,
reducir la necesidad de utilizar fiscales sustitutos (anticipando que tengo
todo el respeto por quienes trabajan en la Fiscalía en condiciones muchas veces peores que
los demás). Pero respecto de los fiscales
sustitutos que se necesiten, les daré formación suficiente para que la calidad
de su trabajo no desmerezca en relación con la importancia de su función.
Proximidad con el ciudadano. Acentuaré la proximidad de la Fiscalía respecto
de los ciudadanos. Arbitraré un sistema
(en este momento pienso que lo mejor es que sea un buzón web) para acoger
quejas, denuncias y recomendaciones de los ciudadanos. La Fiscalía, en lo posible ha de contar con
la ayuda de los ciudadanos expresada en sus quejas y denuncias. Esa proximidad con el ciudadano tendrá un
reflejo en un requerimiento a la Policía para que actúe en consecuencia.
Como parte de esa estrategia de
acercamiento de la Fiscalía al ciudadano, compareceré con la frecuencia que sea
precisa ante los medios de comunicación –acompañado del grupo de fiscales que
considere oportuno- para contestar a las preguntas que la prensa quiera hacer
en relación con el trabajo de la Fiscalía. Sin embargo, evitaré y daré instrucciones para que así se haga,
filtraciones desde la Fiscalía que puedan alimentar la proliferación de juicios
paralelos. No me gusta ese modo de
actuar porque castiga innecesariamente al afectado por la investigación, y
además porque perjudica el resultado final del proceso. Mantendré la figura del Portavoz de la
Especialidades. En este momento, tengo el pensamiento de mantener
la estructura de todos los servicios de especialistas, pero en el futuro
estudiaré su funcionamiento y la eventualidad de cambios que pueda estimar
positivos y que acuerde con los fiscales. De todos modos, facilitaré la formación de fiscales no especialistas en
aquellas materias hacia las que se sientan inclinados profesionalmente. Delincuencia económica. La unidad de la Fiscalía contra la delincuencia
económica tendrá conmigo un apoyo principal. Hablaré con los fiscales e incrementaré si es preciso la dotación personal
y de medios para que trabaje a satisfacción. Si es preciso, exploraré las posibilidades de llegar a acuerdos con la Delegación de Hacienda
de Barcelona a fin de intensificar la cooperación práctica en la
investigación de conductas criminales. El
objetivo además, y para ello no dudaré en limitar el alcance de las acusaciones
a aquellos supuestos en los que haya mayor prueba, será el de acelerar los
procesos y procurar condenas ejemplares para delincuentes financieros y
personas involucradas en casos de corrupción. Y por supuesto, recuperar la mayor parte posible del dinero sustraído o
Cooperación internacional Soy un profundo conocedor del funcionamiento
y de la normativa de cooperación penal internacional, así como de las
estructuras creadas tanto en nuestro país –y en la Fiscalía- como en
Europa, algo a lo que me ayuda una larga experiencia operativa en la Fiscalía Anticorrupción,
en la Red Judicial
Europea y en el Tribunal Penal Internacional (donde trabajé durante un tiempo
en temas de cooperación internacional). También el haber participado en un buen
número de encuentros en el ámbito de EJTN, y de haber intervenido como experto
español en los trabajos preparatorios del Protocolo Adicional al Convenio de
2000, durante más de un año en Bruselas; y un cierto dominio del inglés. Utilizaré esos instrumentos cada vez que sea
necesario, en especial en la lucha contra la delincuencia organizada y en el
ámbito de mis competencias. Y lo haré
con el sentido práctico que reclaman los instrumentos internacionales
establecidos al efecto, combatiendo los obstáculos burocráticos que puedan
aparecer en el camino. Tengo contactos
personales y profesionales con muchos fiscales y jueces europeos y algunos
norteamericanos, además de buenas relaciones con personas que trabajan en
Eurojust, Europol, y OLAF, y pienso utilizarlos.
Formación. Intentaré establecer un sistema de formación
de fiscales en la propia Fiscalía. Utilizando el modelo del Tribunal Penal Internacional, estableceré con
cierta periodicidad la obligatoriedad de asistir a reuniones de formación, con
duración máxima de una hora, sobre cuestiones prácticas, como por ejemplo,
casos de trascendencia que es conveniente que los fiscales conozcan, circulares
e instrucciones, problemas jurídicos diversos, etc.. Negociaré una retribución adecuada a los
ponentes de dichas reuniones con quien haya que hacerlo, e invitaré como
ponentes principalmente a los fiscales de Barcelona, pero también a abogados,
procuradores, forenses, catedráticos, policías o cualquiera que pueda ayudar a
Estableceré un programa semejante
específico para los fiscales sustitutos.
Idiomas Incrementaré, sea cual sea el programa que
esté establecido ahora en Barcelona para el aprendizaje de idiomas, si es que
hay alguno, las facilidades para el estudio de idiomas. Con especial interés en el inglés y el
catalán (que yo mismo me obligaré a seguir para perfeccionarlo). En Cataluña se habla español y catalán, es
decir las dos lenguas, y es conveniente intentar hacerse comprender en
ambas. Y el inglés es la lengua que
permite a los fiscales abrirse a Europa y Norteamérica, tanto por razones
profesionales como personales. Quien lo
desee, debe encontrar facilidades para ese aprendizaje. Publicado por
Lo que más sorprende del cambio en la dirección de la FGE -operado hace ya varios meses- es que no se ha apreciado cambio alguno en el funcionamiento de la misma. Todo sigue igual. Pensemos que hubo un evidente enfrentamiento entre la mayoría del Consejo Fiscal y el anterior FGE por el funcionamiento de la Fiscalía. Pues cuando cambia la tortilla, todo sigue igual, como la historia de la marmota. Ni se han establecido normas de mayor transparencia en el Consejo Fiscal, ni ha habido instrucciones o circulares relevantes, ni ha habido cambios -salvo en la Secretaría Técnica- en los órganos de la Fiscalía, ni se han dado a conocer nuevos criterios para que los haya. El anterior Fiscal General del Estado podría estar todavía entre nosotros. Y no será porque no haya cosas que hacer: el sistema informático de la Fiscalía, para empezar, es malísimo (hasta dos veces he tenido que avisar a una Fiscal de Sala que los archivos de su Unidad supuestamente secretos, podían ser vistos por todo el mundo que tuviese acceso al sistema); muchos fiscales tienen que pelearse más con las estadísticas que con las Previas; el Consejo Fiscal, a pesar de las promesas de quienes ganaron hace ya más de dos años las elecciones continúa exactamente igual que antes, con el mismo secretismo, con la misma opacidad y con la misma ineficacia. Continúan en vigor algunas Instrucciones de nivel más bien bajito (recuerdo por ejemplo, la Instrucción 3/2011, de la que sus impulsores están encantados), concebidas en términos de acumular poder para la Fiscalía mucho más que para generar eficacia en la gestión de los asuntos. Las condiciones de trabajo de muchos fiscales son pésimas y desde luego los sistemas de reparto de asuntos en algunas de las más importantes Fiscalías no superarían una mínima revisión objetiva. No aparece ni una idea nueva que ayude a mejorar la situación de los Fiscales y funcionarios de la Fiscalía vapuleados por los recortes. La mejor idea se le ha ocurrido a un Fiscal de San Sebastián con la creación de un Foro de fiscales en Facebook. Lo demás, un desierto. Se que los tiempos son económicamente difíciles, pero también los son para los fiscales y vendría muy bien saber que hay alguna voluntad y energía para ayudar a modernizar la Fiscalía. Nada de la creación de un cuerpo de auxiliares del Fiscal, nada en pensar en reorganizar la Fiscalía vista la disminución de recursos que vamos a afrontar en los próximos años. Nada de abordar la cuestión de las competencias, a mi juicio excesivas de la Fiscalía, y nada de acabar con ciertos privilegios incomprensibles, por ejemplo, la situación de los miembros de la Secretaría Técnica cesantes. Ninguna alternativa al tapón profesional que supone el que a dedo se elijan Fiscales de Sala y que sin embargo mantengan la categoría cuando el que nombra por razones de confianza, cesa. Ninguna idea o instrucción de como aliviar el retraso en la Justicia penal, con alrededor de 1.200.000 asuntos penales pendientes a finales del año pasado. Nada de profundizar en la imparcialidad de la Fiscalía, o en la imparcialidad de los procesos selectivos o de promoción interna. ¿Es que nada de eso importa? ¿Es que vamos a tener que clamar sine die porque a alguien que pueda hacer algo, le importe un poco el estado de nuestra Justicia, de nuestra Fiscalía y decida actuar para arreglarla? Bastaría en algunos casos con copiar algunas cosas que hace el CGPJ, sin necesidad de pensar mucho más. Por ejemplo, ha habido recientemente una oposición restringida para magistrados especialistas de lo Penal, en la que los exámenes se corrigieron sin saber la identidad de quienes los hicieron, con la consecuencia de que ha habido importantes sorpresas en los resultados, incluso para el propio Tribunal calificador. Se trata simplemente de hacer algún esfuerzo para mejorar las cosas, cosa que yo no veo por ningún lado. La decepción que tengo es grande, porque creí que si, que ahora era tiempo de cambios, al menos en el terreno de las garantías de imparcialidad y objetividad. Publicado por
COMUNICADO DE LAS ASOCIACIONES
Lo mejor del Comunicado, para mi, es que está firmado por todas las asociaciones de jueces y de fiscales: recuerdo que no siempre ha sido posible una unidad entre todos para reaccionar contra actuaciones que rebajan nuestras retribuciones o nuestro estatuto profesional. Como es natural estoy conforme con algunas de las cosas que se dicen en el Comunicado, y menos con otras, lo que no me impide valorar el Comunicado como positivo. Echo sin embargo en falta que no incida más sobre un hecho para mi muy importante: que el Gobierno pueda rebajar las retribuciones de los miembros del Poder Judicial por Decreto Ley. Sin más trámites ni cuestiones. Pensemos que el Poder Judicial es un poder del Estado que actúa con independencia. Pero que las retribuciones puedan ser rebajadas sin audiencia, sin negociación, sin que el CGPJ o la Fiscalía tengan nada que decir, a mi juicio revela una situación del Poder Judicial muy vinculada al ejecutivo. Si fuera solo eso, si la única -aunque importantísima- relación de dependencia del Poder Judicial respecto del Gobierno fueran las retribuciones, uno diría que se trata de una disfunción nada más. Pero ese hecho añadido a la composición partidista del CGPJ con su política partidista de nombramientos; a la situación de la Fiscalía, vinculada al Gobierno; al favorecimiento de las asociaciones profesionales afines a los partidos políticos mayoritarios, en las dos Carreras, lo que determina que su poder real en las mismas sea exponencial respecto de su representatividad por afiliación. Si vemos el nulo interés en la Fiscalía de que haya transparencia en los nombramientos y en el funcionamiento del Consejo Fiscal. Si sumamos todos estos factores, vemos que la cuestión de las retribuciones a que me refiero es otra vuelta de tuerca a la limitación de la independencia de la Justicia y no solo una medida de ajuste del gasto. Eso es lo que noto a faltar en el Comunicado.
COMUNICADO DE LAS ASOCIACIONES DE JUECES Y DE FISCALES
Aprovechando la situación de crisis económica e institucional que atraviesa el país, el Gobierno está impulsando medidas legislativas y económicas cuyo verdadero objeto es el desmantelamiento del Poder Judicial, atacando a la independencia de los Jueces y a la imparcialidad de los Fiscales.Por ello las Asociaciones de Jueces y Fiscales manifiestan:1.- Las medidas adoptadas por el Consejo de Ministros y las que anuncia se van a adoptar suponen un ataque a los principios básicos de la función pública, recortando algunos de sus derechos consustanciales, poniendo en duda la profesionalidad de quienes la integran y que con su actuación dotan de un valor añadido a la economía española en su conjunto.2.- La actual situación de crisis no ha sido generada o agravada por todos aquellos que somos funcionarios de carrera profesionales que hemos accedido a la función pública a través deprocesos selectivos en libre concurrencia y que incluso en época de bonanza económica vimos crecer nuestros salarios por debajo del IPC. Por lo tanto, ni hemos visto incrementada nuestra renta en formaproporcional al crecimiento económico reciente ni formamos parte del sector público crecido al margen de la administración por otros procedimientos y que explica el enorme incremento del gasto público general.3.- La grave crisis económica que padecemos en España no justifica en modo alguno el intolerable insulto y desprestigio que supone la reducción de prestaciones en los casos de incapacidadtemporal. Los inaceptables supuestos de abusos de las bajas laborales deben combatirse por los servicios de inspección correspondientes y en ningún caso castigando a unos colectivos que han demostrado su capacidad de servicio sin límite horario y a pesar de las condiciones laborales enlas que se trabaja con evidente limitación de medios materiales y personales.4.- Con la supresión de la paga extra de Navidad los jueces y fiscales han sufrido un recorte muy superior al resto de cuerpos superiores del Estado. Este mayor recorte sólo puede justificarse en el desprecio continuo que hacia nuestras Carreras demuestran quienes nos gobiernan y nos han gobernado.5. Los Jueces y Fiscales apoyamos las movilizaciones que legalmente se convoquen porplataformas dela Función Públicaen defensa de sus intereses profesionales, e invita a los Jueces y Fiscales a facilitar el ejercicio de sus movilizaciones.Por ello se proponen como medidas:1.- El Gobierno nos aboca a una situación de conflicto en el colectivo de la Carrera Judicial y Fiscal y por ello acordamos la creación de una comisión conjunta y permanente de los representantes de las Asociaciones Judiciales y Fiscales que canalizarán todas las medidas de protesta que deban adoptarse, paros parciales, concentraciones, limitación de señalamientos, incluida, en su caso, la huelga.2.- Dicha comisión procederá al estudio de los recursos que procedan contra las medidas adoptadas y su ejecución en cuanto son discriminatorias por la deducción salarial de los Jueces y Fiscales, así como en lo relativo al régimen de coberturas de licencias por incapacidad al no estar definidas nuestras enfermedades profesionales, y en todo caso frente a cualquier otra medida que afecte a nuestro estatuto profesional.3.- Las Asociaciones judiciales desde la comisión nacional de seguridad y salud procederán aestablecer de forma inmediata un sistema de baremación de la carga de trabajo, instando a la misma para que a la mayor brevedad establezca un catálogo de enfermedades profesionales aplicables tanto ala Carrera Judicial y Fiscal.Las Asociaciones de Fiscales promoverán la creación de una comisión nacional de seguridad y salud integrada en la Fiscalía General del Estado.4.- Las Asociaciones Judiciales y Fiscales iniciamos la coordinación con otros cuerpos dela Administración Públicapara la adopción de medidas de protesta de forma conjunta.5.- Se plantea como medida inmediata llamar a los Jueces y Fiscales a actuar con prudencia en el desempeño de sus funciones no asumiendo aquellas que excedan de la jornada ordinaria de trabajo.6.- Exigimos del Ministerio de Justicia que de forma inmediata paralice cualquier reforma dela LOPJ, del Estatuto Fiscal o cualquier otra relativa a nuestro estatuto profesional y que, en lo sucesivo, cualquier proyecto que desarrolle en este sentido debe contar con la participación de lasAsociaciones de Jueces y Fiscales en representación dela Carrera Judicial.7.- Exigimos al Ministro que de forma inmediata reciba conjuntamente a las Asociaciones Judiciales y Fiscales a fin de participarle de primera mano el malestar actual dela Carrera Judicial y Fiscal, tanto por las reformas legales llevadas a cabo como por que su Ministerio tiene anunciado que va a realizar.8.- Formada la comisión conjunta con representantes de las Asociaciones Judiciales y Fiscalesésta anunciará en septiembre las demás medidas de protesta que seguiremos convocando.En Madrid a 16 de julio de 2012.ASOCIACIÓNPROFESIONAL DE LA MAGISTRATURAASOCIACIÓN JUDICIAL FRANCISCO DEVITORIAASOCIACIÓN FORO JUDICIAL INDEPENDIENTEASOCIACIÓN JUECESPARA LA DEMOCRACIAASOCIACIÓN DE FISCALESUNIÓN PROGRESISTA DEFISCALESASOCIACIÓN PROFESIONAL E INDEPENDIENTE DE FISCALES
BIOGRAFÍA DE 50 FISCALES GENERALES, POR MANUEL DOL...

References: artículo 25
 artículo 22
 Resolución 
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