Source: http://ciencias.jornada.com.mx/ciencias/foros/despenalizacion-del-aborto/opinion/primera-sesion/interrupcion-del-embarazo-y-constitucion
Timestamp: 2014-12-20 15:43:29+00:00

Document:
Alejandro Madrazo Lajous: El aborto es un tema complejo y polémico. Es complejo, pues involucra varias perspectivas. Invita un posicionamiento moral; pero reclama más: como problema social exige políticas concretas. Hoy, en México, incluye también una decisión constitucional. Así, al menos son tres las perspectivas: una moral, una estratégica y una constitucional. Es polémico, pues nos exige una posición concreta frente a nuestros valores más preciados (la vida, la libertad, la igualdad, la dignidad y la autonomía). Por ello, rara vez tenemos la capacidad de distinguir con claridad sus diversas dimensiones. Esto nos lleva a discusiones sordas, donde posiciones previamente adoptadas determinan las conclusiones. Es raro que se escuchen o entiendan las razones del interlocutor.
El aborto es un tema complejo y polémico. Es complejo, pues
involucra varias perspectivas. Invita un posicionamiento moral; pero reclama
más: como problema social exige políticas concretas. Hoy, en México, incluye
también una decisión constitucional. Así, al menos son tres las perspectivas:
una moral, una estratégica y una constitucional. Es polémico, pues nos exige
una posición concreta frente a nuestros valores más preciados (la vida, la
libertad, la igualdad, la dignidad y la autonomía). Por ello, rara vez tenemos
la capacidad de distinguir con claridad sus diversas dimensiones. Esto nos
lleva a discusiones sordas, donde posiciones previamente adoptadas determinan
las conclusiones. Es raro que se escuchen o entiendan las razones del
Es importante iniciar con dos aclaraciones preeliminares.
Primero, especifico que la dimensión que abordaré es la constitucional. En
segundo lugar, haré explícitas mis opiniones respecto de las dimensiones moral
y estratégica para que el lector pueda juzgar si las razones por las que
sostengo la constitucional de la reforma impugnada provienen de mi posición
moral o estratégica o de mi entendimiento constitucional.
En el plano moral, creo firmemente que es imposible hacer un
juicio en abstracto: cada caso concreto involucra una multiplicidad de
circunstancias particulares que son indispensables al emitir un juicio moral.
Quién mejor posicionada y más legitimada está para hacer esa ponderación en
cada caso, es la persona más afectada:
En el plano estratégico, la penalización previa a las reformas era simbólica. Nadie cumplía la
ley y todos lo sabíamos. Miles, de mujeres al año interrumpían e interrumpen
sus embarazos, sea legal hacerlo o no. Para una decisión de esta envergadura,
la penalización formal era, si mucho, un elemento menor a considerar. Pero
aunque la ley fuese ineficaz no por ello dejaba de tener efectos: la
penalización empujaba a la clandestinidad y, para las mujeres sin recursos, a
la insalubridad. La salud y vidas de muchas se afectaban o sacrificaban en aras
de un gesto simbólico del Legislador.
¿En qué sustentan la
CNDH y la PGR,
su pretensión de inconstitucionalidad? Los argumentos planteados se sustentan
en cinco presupuestos, todos ellos errados y sustentados en cinco falsas
apreciaciones de la
Constitución. A continuación se exponen una a una. (Por
razones de economía, y siendo las demandas redundantes, se usa como ejemplo la
demanda de la CNDH):
1. El primer error consiste en presumir que jurídicamente el
embrión o feto es persona. La
CNDH argumenta que la reforma impugnada viola los derechos
fundamentales a la vida, la salud y la igualdad del embrión. El error proviene
de no considerar que, jurídicamente, solo
las personas son titulares de derechos. El carácter de persona[1],
conforme a nuestra legislación, “se adquiere por en nacimiento y se pierde por
la muerte”[2]. La
personalidad jurídica es un conjunto de atributos (nombre, capacidad,
domicilio, nacionalidad, patrimonio, estado civil) que tienen los individuos,
ninguno de los cuales pueden tener los fetos, embriones o difuntos. No podemos
llevar al Registro Civil a un embrión y ponerle nombre; no podemos pretender
que tenga doble nacionalidad porque fue concebido en el extranjero por padres
2. La PGR
y la CNDH
sostienen que “el derecho a la vida” prevalece sobre otros derechos pues, sin
él, “no cabe la existencia ni disfrute de los demás derechos fundamentales”.
Suponiendo, sin conceder,[3] que
el feto fuese titular de derechos fundamentales, la CNDH y la PGR se equivocan al pretender
que existe una jerarquía entre derechos. Los derechos fundamentales son todos
de la misma jerarquía, considerados en abstracto. Habiendo conflicto entre dos
o más, se determina cuál de ellos deba prevalecer caso por caso y conforme a las circunstancias específicas.
En nuestro orden constitucional, la vida no es un valor
absoluto. El propio sistema constitucional en algunos casos lo subordina a
otros valores constitucionales. Por ejemplo, el servicio militar: el exponer a
la muerte a las personas para la defensa del Estado y su orden jurídico
violaría al propio orden jurídico, según las actoras. El derecho a la vida no
es absoluto, como todo derecho fundamental, debe ser ponderado si entra en
conflicto con otro en algún caso particular. En este caso, el pretendido
derecho a la vida del embrión tendría que ser ponderado contra los derechos a la
vida, a la salud, a la autodeterminación y a la libertad reproductiva (entre
otros) de la mujer.
3. La CNDH
aprecia de manera falsa el derecho a la libertad reproductiva. La Constitución dice: “Toda
persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre
el número y el espaciamiento de sus hijos”. Para la CNDH, este derecho se limita
a dos opciones: o se ejerce la abstinencia sexual o se ejerce el acto sexual
(lo refiere como “procreación”). Si se ejerce el acto sexual, cesa la libertad
reproductiva y surgen obligaciones para la mujer y derechos para el producto de
la concepción y para el varón con quién tuvo relaciones sexuales. Nos dice la CNDH:
“ejercido
el derecho a la procreación… debe
considerarse siempre en sentido positivo, pues de lo contrario… se puede llegar al absurdo de supeditar la
procreación a la simple voluntad de una persona. (…) después de ejercido
[el derecho a la procreación, la mujer] encontrará limitaciones frente a la
vida del producto de la concepción y frente al progenitor.”
Lo que la CNDH
califica como “absurdo” es precisamente la libertad reproductiva que consagra la Constitución: la
reproducción debe llevarse a cabo por voluntad de la persona y no de forma
obligada. La CNDH
reduce la libertad constitucional “a decidir…el número y el espaciamiento de
sus hijos” a la posibilidad de abstenerse de sostener relaciones sexuales: una
vez embarazada la libertad de la mujer cesa y comienzan sus obligaciones. Lo
consagra como libertad, la CNDH
interpreta como obligación y restricción. El error es patente.
4.- Según CNDH el hombre tiene poder de veto sobre la
decisión de la mujer de interrumpir su embarazo: “cualquier decisión
relacionada con el producto de la concepción debe ser tomada por ambos progenitores
y no por uno solo de ellos”. Sin el consentimiento del hombre, la mujer no
puede interrumpir el embarazo.
Habiendo desacuerdo entre el hombre y la mujer,
necesariamente los derechos reproductivos de uno se verán afectados por el
ejercicio de los derechos del otro. Contrario a lo que sostiene la CNDH, los derechos que deben
prevalecer son los de la mujer: si prevalecen los del hombre el derecho de la
mujer a NO tener hijos será irremediablemente destruido; si el embarazo se
interrumpe, el hombre no pierde la posibilidad de ejercer el derecho a tener
hijos. Más importante: la mujer llevará al producto dentro de su cuerpo,
correrá los riesgos a su salud y vida, verá más íntimamente afectada su
persona, su vida emocional, su cuerpo, su desarrollo profesional al continuar
con el embarazo. Solo una causa justifica dar trato diferenciado entre hombres
y mujeres: la maternidad, caso en el cual debe privilegiarse a la mujer.
Quienes impugnaron la despenalización de la interrupción del
embarazo omitieron ver dos temas fundamentales: a) la mujer y sus derechos; y
b) la ausencia de una obligación
constitucional de proteger al embrión por
la vía penal.
confiesa explícitamente: “…no vemos por ningún lado que el derecho de
procreación implique el derecho fundamental de la mujer a la autodeterminación
de su cuerpo…”. Tampoco ven los derechos de la mujer a la vida y a la salud,
amenazados por los riesgos de los abortos clandestinos; a la libertad de
decidir su proyecto de vida; a decidir el número y espaciamiento de sus hijos;
a la igualdad sustantiva, al poder ejercer libremente decisiones sobre su
cuerpo. La gran ausente en los argumentos de la CNDH y la
PGR es la mujer.
Finalmente, suponiendo, sin conceder, que todas las
pretensiones revisadas no fuesen erradas, nada impide que el Legislador opte
por proteger al embrión por vías distintas a la penal. La constitución protege
al embrión solo por la vía laboral (mediante un derecho laboral de la mujer embarazada incluido en el artículo
123). El Legislador puede ampliar esa protección por otros medios:
administrativo, civil, salud, etcétera. En todo caso, corresponde al Legislador
decidir sobre estos medios. Nada obliga a hacerlo por la vía penal. Al
contrario: la lógica de nuestro sistema penal es que sea la ultima ratio para proteger un bien
jurídicamente tutelado, no la primera opción.
La pregunta que verdaderamente está frente a nosotros hoy en
día es: ¿Obliga la
Constitución al Legislador a utilizar la fuerza del Estado
para sancionar con pena corporal a una mujer que decidió interrumpir su
si la respuesta a esta pregunta es afirmativa, puede declararse
inconstitucional la despenalización de la interrupción del embarazo. Desde la
dimensión constitucional, la respuesta es clara: la Constitución no
obliga al Legislador en tal sentido.
Artículos 22 de los Códigos Civiles Federal y del Distrito Federal.
Cuando una primer premisa de la contraparte es equivocada, los abogados
proponemos suponer que no fuera así, a fin de poder demostrar como no sólo la
primer premisa es errada, sino también las afirmaciones que le siguen.
en derecho por la Universidad de Yale, profesor de Derecho
Constitucional en la UNAM, integrante la comisión que elaboró
la defensa constitucional de la Asamblea Legislativa del Distrito
at 2007-08-05 15:03
Doctor Alejandro Madrazo:
Brillante exposición; sin embargo creo que falló en un punto.
En el punto dos explica que no hay una jerarquía de derechos, haciendo alusión a lo que dicen la CNDH y la PGR.
Sin embargo, algunos párrafos mas adelante dice: "Habiendo desacuerdo entre el hombre y la mujer, necesariamente los derechos reproductivos de uno se verán afectados por el ejercicio de los derechos del otro. Contrario a lo que sostiene la CNDH, los derechos que deben prevalecer son los de la mujer: si prevalecen los del hombre el derecho de la mujer a NO tener hijos será irremediablemente destruido; si el embarazo se interrumpe, el hombre no pierde la posibilidad de ejercer el derecho a tener hijos"
Es decir: SIEMPRE SI HAY UNA JERARQUÍA EN LA APLICACIÓN DE DERECHOS, y serán los de la mujer los que tienen el status mas alto. ¿Entonces? ¿De qué se trata?
El argumento de que, de interrumpir el embarazo el hombre aún puede tener mas hijos y por tanto no se violan sus derecho es absurdo, porque de facto al mismo momento de interrumpir el embarazo se le está coartando al hombre su derecho, sin importar que suceda después, lo cual, usted no puede saberlo. ¿Cierto?
Noto tambien su grosera omisión de la mención a una parte importante del mismísimo artículo 22 del código civil federal, donde dice "pero desde el momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley y se le tiene por nacido para los efectos declarados en el presente Código". ¿O será que los especialistas en leyes tienden a hacer estos recortes tan convenientes?
at 2007-08-07 12:54
Gracias por tu comentario. Lo importante de estos foros es precisamente que la gente participe y que el nivel del debate sea lo más elevado posible. En consecuencia, es importante que el foro sea un espacio de diálogo y no de monólogos. Por ello, te ruego consideres los siguientes comentarios a tus observaciones.
1. Si lees con cuidado el punto dos verás que afirmo que todos los derechos fundamentales tienen la misma jerarquía "considerados en abstracto" y que, cuando entren en conflicto, se deberá decidir cuál prevalece "caso por caso". Esto quiere decir que, en abstracto, no debe haber jerarquía entre derechos fundamentales, pero, en casos concretos en los que entran en conflicto dos o mas derechos, nos vemos obligados a supeditar unos a otros. El caso hipotético y CONCRETO que contemplo (en el que la mujer desea interrumpir su embarazo, pero el hombre no) explico las razones por las cuales debe prevalecer el derecho reproductivo de la mujer por encima del derecho reproductivo hombre. Eso no quiere decir que la jerarquía se establezca para todos los casos, sino únicamente que el caso concreto debe ser resuelto de esa forma. De nuevo, lo importante es distinguir entre una jerarquía en abstracto y una supra-subordinación PARA EL CASO CONCRETO.
2.En ningún momento sostengo que, en el caso de que la mujer interrumpa su embarazo sin el consentimiento del progenitor, el derecho del hombre no se vea afectado. Simplemente sostengo que ese derecho se verá afectado en menor medida (esto es, no será afectado irremediablemente, sino solo en una instancia concreta, pues puede volver a intentar ser padre) de lo que se afecta el derecho de la mujer si se le obliga a culminar un embarazo no deseado. En este último caso si estaríamos ante la afectación permanente del derecho a NO REPORDUCIRSE de la mujer, pues no habrá forma de borrar el hecho de que fue (biológicamente) madre.
3. En cuanto al texto del artículo 22 del Código Civil, la porción que tu citas establece lo siguiente: 1) Establece que desde la concepción, el feto entra bajo la protección de la ley; 2) Establece una ficción jurídica según la cual se le tendrá por nacido aunque no lo sea pero especifica que es únicamente "para los efectos declarados en el presente Código." Así, tenemos que, en el primer punto el Código Civil establece que el embrión y el feto serán protegidos por la Ley. Eso núnca lo hemos negado: el feto es un bien jurídicamente tutelado, y así lo reconocen los informes presentados ante la SCJN pues la Constitución misma así lo establece en el artículo 123. Sin embargo, un bien jurídicamente tutleado no es lo mismo que una persona y sólo ésta última tiene derechos fundamentales. En consecuencia, el que el embrión (producto de la concepción durante las primeras 12 semanas de gestación) sea jurídicamente tutelado no lo hace titular de derechos fundamentales y lo importante aquí es que la CNDH y la PGR argumentan que el embrión es persona y titular de derechos fundamentales, lo cual es errado. El segundo punto, la ficción jurídica que tendrá al feto y al embrión por nacidos, se refiere únicamente al Código Civil, en nada involucra al Código Penal o a la Constitución. Lo que es más, se le tiene por nacido exclusivamente para los efectos precisados en el Código, no para cualquier efecto.
Como puedes ver, la porción del texto del artículo 22 que tu citas y que yo omití, en nada aporta al hecho de que el feto y el embrión NO SON PERSONAS conforme a nuestro régimen constitucional y, en consecuencia, no son titulares de derechosh fundamentales. Por ello, y tomando en cuenta el breve espacio en el cual debía yo redactar mi participación inicial, omití esa parte del texto. Afortundamente, este foro permite este tipo de intercambios y tu comentario me ha dado la oportunidad de aclarar este punto que, si bien no afecta en nada el fondo del debate jurídico, creo que si permite abundar un poco más en la diferencia entre una persona y un bien jurídicamente tutelado como lo son el embrión y el feto. Te agradezco tu comentario y te invito a seguir participando en este foro. El debate en torno a la interrupción legal del embarazo es importante, pero desafortunadamente es también polarizante. Entre más expongamos razones y argumentos bien artículados y sustentados en forma ordenada más elevaremos la calidad del debate jurídico y cultural en torno al tema. Si logramos tener un debate de altura, nos beneficiaremos todos como una sociedad plural y conciente, independientemente del fallo eventualmente nos ofrezca de la SCJN. De nuevo, gracias.
at 2007-08-07 14:07
Mil gracias por sus respuestas, Doctor Alejandro Madrazo. En verdad ya estaba pensando que esto era una especie de desahogo creado por La Jornada, y que los autores de las ponencias no tenían acceso real a las participaciones.
Como es evidente, no soy experto en leyes, y tal vez ni siquiera podría considerarme neófito, ya que mi carrera no tiene nada que ver con esa área, sin embargo el tema en si es personalmente muy importante.
Pasando al tema.
1. Puedo entender entonces, que cuando el conflicto entre los derechos de ambos es justamente al revés (el hombre no quiere ser padre, pero la madre si), ¿deberá prevalecer el derecho del hombre? Es decir: ¿se te tendrá que hacer abortar a la mujer, para que permanezca intacto el derecho fundamental del hombre? De no ser así, estaríamos convirtiendo al susodicho en padre de manera permanente. ¿Cierto?
2. Tenemos aqui un punto en el que mis escasos conocimientos sobre legislación me resultan ya inconvenientes. ¿Cómo es deducido que el feto en cuestión es un "bien" -jurídicamente titulado-, como lo es un coche, una casa o una lámpara? No encuentro bajo que interpretación ese texto puede equiparar de tal forma a un individuo de la especie humana con cualquier otro "bien". Eso, de nuevo, con toda seguridad es únicamente debido a mi corta visión en lo que a leyes se refiere.
El artículo 22 de los citados códigos menciona: "pero desde el momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley". Lo que no dice, es cual ley, por lo que una persona como yo, únicamente queda para pensar que se trata de "la" Ley. ¿No es así? Esa aclaración que hace el artículo 22, ¿no debería entenderse en el sentido de que, aunque no son jurídicamente personas los individuos no natos, ya se encuentran protegidos por la ley, como si lo hubiesen ya nacido?
Por otro lado, no pude entender la relación del artículo 123 con el tema. Perdone usted mi ignorancia, pero ¿a qué vino eso?
Lo que entiendo del argumento de la PGR y la CNDH que usted cita, no es que reclamen derechos fundamentales para el nonato, sino mas bien que, de negarse el derecho a la vida del mismo (que de hecho ya la tiene desde antes de nacer, y eso no está explicitado en ninguna ley), en un futuro no podrá obviamente observarse tampoco el acceso a los derechos fundamentales de cualquier persona. ¿No cree usted que esa sea la lectura correcta de la cita?
Dígame, licenciado (y no, no es ninguna imitación de Lucas Tañeda): usted como abogado, ¿cómo protegería a un individuo no nacido, de acuerdo al artículo 22 del código civil? Es decir: ¿de qué tipo de protección habla el mismo artículo?
Saludos, y de nuevo le agradezco infinitamente el tiempo que se dió para leer mi respuesta.
at 2007-08-08 13:27
Nuevamente tus comentarios son muy buenos e invitan a una reflexión interesante. En esta ocasión seré un poco más breve para darle agilidad al diálogo electrónico que sostenemos.
1. Tu hipotético inverso es mucho muy interesante. De hecho, bajo la lógica en que está planteado mi hipotético parecería a primera vista necesario concederte la razón. Sin embargo, en términos de regulación general (esto es, de leyes, no de decisiones judiciales, que son particulares) tienes que tomar en consideración lo siguiente: la maternidad se conoce, mientras que la paternidad solo se presume. Esto es, sabemos a ciencia cierta cuando una mujer es madre (pues parió), mientras que en el caso del hombre habrá que acreditar (probar) que es el padre, pues éste no da a luz y bien podría no ser el padre. En el caso de los matrimonios SE PRESUME que el esposo es el padre, pero no se sabe al menos que se prueba (pruebas de DNA, por ejemplo). Así, en tu hipotético, el hombre tendría que primero acreditar que es el padre del producto para después exigir su terminación, lo cual seguramente sería un caso verdaderamente excepcional. En consecuencia, no creo que la regulación general deba de estar diseñada en función de tu hipotético, aunque admito que, de judicializarse el caso concreto, habría una necesidad de ponderación bastante compleja por parte del juzgador.
2. Un bien jurídico, en efecto, puede ser un coche. Pero creo que un mejor ejemplo para usar en analogía de un bien constitucionalmente tutelado podría ser el medio ambiente o el espectro radioeléctrico, los cuales merecen protección constitucional especial. Te recuerdo, por otra parte, que un embrión no es un individuo (ni moral, ni biológicamente, ni jurídicamente... en todo caso, sería un individuo, hasta donde yo sé, solo según la teología). Es un ente viviente, que cuenta con toda la información genética (más no todas las características) de la especie humana (más todavía no es, en mi opinión, un ser humano), totalmente dependiente de la mujer embarazada y por lo tanto no un individuo (la mujer, que no es biológicamente dependiente, si es un individuo). Una célula de mi cuerpo es también un ente ser viviente (que inclusive puede vivir separada de mi cuerpo), que contiene toda la información genética de la especie humana, pero no por ello es un individuo. Así, el considerar a un embrión como un bien jurídicamente tutelado y no una persona no me parece problemático pues, en efecto, no es una persona o un individuo. Por otra parte, no se equiparan todos los bienes jurídicamente tutelados. No es lo mismo tu coche (por mas valioso que sea para tí), que el espectro radioeléctrico, el petroleo, la biodiversidad (todos bienes de la Nación). Ni la constitución ni la ley los tratan igual. Sin embargo, todos ellos puede ser considerados bienes jurídicamente tutelados (e inclusive, constitucionalmente tutelados, como el espectro radioeléctrico o el embrión).
3. En cuanto al artículo 22 del Código Civil, te informo que, efectivamente, "la ley" no es una, aunque coloquialmente así hablemos. Existen muchas leyes, de distintas jerarquías, y que regulan distintos ámbitos de nuestras vidas (algunas leyes regulan las relaciones entre la familia, otras las relaciones penales, otras las mercantiles, algunas rigen en Yucatán, otras en Colima y otras en toda la República). Así, cuando el Código Civil habla de "la ley" se refiere al mismo Código Civil y, en todo caso, a otras normas de igual jerarquía y ámbito de aplicación, pero no puede referirse a la Constitución (de entrada porque lo que la ley dice no puede vincular a la Constitución, pues la Constitución es de superior jerarquía y es el Constituyente quien la hace, no el Legislador Ordinario). La discusión en este caso es, te recuerdo, sobre la CONSTITUCIONALIDAD de la despenalización de la interrupción del embarazo.
Esto me lleva a otra de tus preguntas ¿qué tipo de protección se le puede dar a un nonato (que no sea la penalización de la mujer que interrumpe su embarazo, se entiende)? Un ejemplo: la prohibición de fumar en espacios públicos donde se encuentren mujeres embarazadas sería muy buena para el desarrollo de los embarazos deseados y protegería al embrión. Otro ejemplo, este constitucional: el artículo 123 establece obligaciones a cargo del patrón frente a una mujer trabajadora embarazada. Al limitar al patrón, se protege a la mujer embarazada de trabajos que puedan dañar su embarazo. Finalmente, un ejemplo del Código Civil: se protege la herencia del nonato en caso de que el padre fallezca antes de su nacimiento. Si nace vivo, entonces heredará, aunque no hubiera nacido al momento de la muerte del padre. (Si no nace vivo, por supuesto, no heredará nada.) En otras palabras, la protección que el legislador extiende al embrión puede ser laboral, civil, administrativa o penal. Salvo la protección laboral (artículo 123 Constitucional), no existe ningún mandato constitucional que obligue a que sea un tipo de protección específico o todos en conjunto el que el legislador extienda al embrión. Qué tipo de protección, es potestad del Legislador decidirlo. En el caso del Legislador del DF, ha decidido mantener la protección civil y administrativa (y, por supuesto, la laboral que es, esa sí, constitucionalmente obligatoria), pero la protección penal la ha extendido solo a los fetos, ya no a los embriones (acuérdate que la diferencia entre feto y embrión es, precisamente, el umbral de las 12 semanas).
4. En cuanto a la PGR y la CNDH, te equivocas. Precisamente lo que argumentan esas instituciones es que la reforma en cuestión viola los derechos fundamentales del embrión (a la vida, a la salud, a la igualdad). Pero los embriones, al no ser personas, no tienen derechos fundamentales. Saludos.
posdata a respuestas 2
at 2007-08-08 15:07
Un comentario que no incluí en mi respuesta pasada por considerarlo evidente, pero que, pensándolo bien, es mejor no obviar:
Hay una diferencia fundamental entre tu hipotético y el mío: en el caso de mi hipotético, la mujer que desee interrumpir el embarazo, en nada involucra físicamente al hombre (presunto) progenitor para hacerlo. Por su parte, si el hombre quisiera interrumpir un embarazo que la mujer quisiera continuar tendría necesariamente que afectar el cuerpo de la mujer para poder hacerlo. Esta diferencia es fundamental pues entonces entra en juego en tu hipotético otros derechos fundamentales (además del derecho de la libertad reproductiva, del que estábamos hablando originalmente) que no entraba en juego en el mío: los derecho a la libertad sobre el propio cuerpo y a la intimidad. En conclusión, si bien tu hipotético es magnífico para poner a prueba la lógica bajo la cual esta construido el mío, es irrebatible que esta diferencia que señalo entre uno y otro es fundamental, por lo que no pueden ser resueltos bajo la misma lógica.
Gracias. Bienes jurídicamente titulados
at 2007-08-14 20:33
Estimado Doctor Alejandro Madrazo:
Primeramente lo felicito por su genial exposición, mi rama no es la legal, sin embargo al leer su escrito me surgen varias dudas que quisiera comentarle ya que considero que puede en algún momento resultar interesante el análisis de estas, sobre todo por que este tipo de foros van dirigidos a un público en general.
Usted comenta con mucha claridad el porque bajo términos de legalidad el embrión o feto no pueden ser considerados personas, y que por lo tanto no son merecedoras de derechos fundamentales. Lo entiendo bien. Sin embargo usted menciona que al no ser personas, si bien, son considerados como "bienes jurídicamente titulados". Mi pregunta es: ¿Porque al ser el producto de la gestación (dígase embrión ó feto) un bien jurídicamente titulado, se plantea precisamente que sea antes de la semana 12 que la interrupción del embarazo sea legal?, ¿Porque no consentir que su interrupción sea legal en cualquier momento del embarazo, si de igual forma en ningún momento antes de su nacimiento se le considerará persona?, ¿Cuál es la diferencia? e independientemente del desarrollo embrionario y fetal, ¿Legalmente en que se basa esta propuesta (ya existente en otros marcos legales internacionales) para considerar que sea la semana 12 el límite para la aprovación legal de este?
Por otra lado mi otra duda surge de este punto, ¿Qué sucedera con los productos que sean abortados?, ¿De que manera se podrá proteger ó evitar que los productos procedentes de estos abortos "legales" no sean utilizados con fines de experimentación, por ejemplo?
at 2007-08-17 10:44
La decisión sobre a partir de cuándo se debe penalizar la interrupción del embarazo (en este caso, después de las 12 semanas) es una cuestión de política legislativa que le corresponde al legislador decidir. En efecto, creo que el legislador pudo haber ubicado el umbral de la penalización en un momento distinto. En todo caso, eso no es materia constitucional desde mi punto de vista, sino que queda dentro de la esfera del legislador.
En cuanto a porqué la ALDF determinó que el umbral sería después de las 12 semanas, te sugiero consultes la exposición de motivos de la reforma hoy impugnada. Sin tenerla aquí a la mano, te puedo decir que tiene que ver, en parte, con que después de la semana 12 se vuelve mucho más riesgoso el procedimiento de interrupción del embarazo para la mujer embarazada. En otras palabras, después de las 12 semanas corren mayor riesgo la vida y la salud de la madre.
Ahora bien, las doce semanas es un parametro muy comun en la legislación de otros países. Normalmente, se explica es límite particular no solo en función del riesgo a la salud y vida de las mujeres, sino también en función del desarrollo embrionario. Sin ser médico, me arriesgo a explicar en forma muy simplificada lo que entiendo. Como tu sabes, el embarazo se divide normalmente en tres periodos bastante precisos de tres meses. De lo que entiendo de desarrollo embrionario hay una diferencia muy importante en el cambio del primer trimestre al segundo trimestre, que tiene que ver con la aparición de los órganos más importantes durante ese periodo. Ese primer trimestre es precisamente el que acaba después de la semana 12. La experiencia común refleja esta diferencia entre el primer trimestre y el segundo. El primer trimestre es normalmente el que se asocia con síntomas como vómito y nausea matinal, etc. en la mujer embarazada. Es muy común que exactamente al terminar el primer trimestre y entrar en la siguiente etapa cesen de un día a otro los síntomas. (Te puedo decir que, en el caso de mi esposa que actualmente está embarazada, la nausea matinal cesó exactamente al terminar la semana 12).
Ahora bien, es preciso que te aclare que, de lo que recuerdo en este momento (de nuevo, no tengo la exposición de motivos a la mano), el motivo que plantea en la exposición de motivos de la reforma es el que el riesgo para la salud de la madre aumenta después de las 12 semanas. Pero te sugiero leas esa exposición tú misma para saber porqué la ALDF determinó, dentro de su poder para definir la política legislativa, que las 12 semanas eran el término legal.
TESIS JURISPRUDENCIAL DE LA SCJN
at 2007-08-16 20:44
LA PROTECCION DEL DERECHO A LA VIDA DESDE LA CONCEPCION DERIVA TANTO DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, COMO DE LOS TRATADOS INTERNACIONALES Y LAS LEYES FEDERALES Y LOCALES. TESIS JURISPRUDENCIAL
Registro No. 187817
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XV, Febrero de 2002
Tesis: P./J. 14/2002
DERECHO A LA VIDA DEL PRODUCTO DE LA CONCEPCIÓN. SU PROTECCIÓN DERIVA DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, DE LOS TRATADOS INTERNACIONALES Y DE LAS LEYES FEDERALES Y LOCALES.
Si se toma en consideración, por un lado, que la finalidad de los artículos 4o. y 123, apartado A, fracciones V y XV, y apartado B, fracción XI, inciso c), de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en relación con la exposición de motivos y los dictámenes de las comisiones del Congreso de la Unión que dieron origen a sus reformas y adiciones, de tres de febrero de mil novecientos ochenta y tres, y treinta y uno de diciembre de mil novecientos setenta y cuatro, respectivamente, es la procuración de la salud y el bienestar de los seres humanos, así como la protección de los derechos de la mujer en el trabajo, en relación con la maternidad y, por ende, la tutela del producto de la concepción, en tanto que éste es una manifestación de aquélla, independientemente del proceso biológico en el que se encuentre y, por otro, que del examen de lo previsto en la Convención sobre los Derechos del Niño y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, publicados en el Diario Oficial de la Federación el veinticinco de enero de mil novecientos noventa y uno y el veinte de mayo de mil novecientos ochenta y uno, aprobados por la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión el diecinueve de junio de mil novecientos noventa y el dieciocho de diciembre de
mil novecientos ochenta, respectivamente, cuya aplicación es obligatoria conforme a lo dispuesto en el artículo 133 de la propia Norma Fundamental, se desprende que establecen, el primero, la protección de la vida del niño tanto antes como después del nacimiento y, el segundo, la protección del derecho a la vida como un derecho inherente a la persona humana, así como que del estudio de los Códigos Penal Federal y Penal para el Distrito Federal, y los Códigos Civil Federal y Civil para el Distrito Federal, se advierte que prevén la protección del bien jurídico de la vida humana en el plano de su gestación fisiológica, AL CONSIDERAR AL NO NACIDO COMO ALGUIEN CON VIDA Y SANCIONAR A QUIEN LE CAUSE LA MUERTE, ASI COMO QUE EL PRODUCTO DE LA CONCEPCIÓN SE ENCUENTRA PROTEGIDO DESDE ESE MOMENTO Y PUEDE SER DESIGNADO COMO HEREDERO O DONATARIO, SE CONCLUYE QUE LA PROTECCION DEL DERECHO A LA VIDA DEL PRODUCTO DE LA CONCEPCIÓN, deriva tanto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como de los tratados internacionales y las leyes federales y locales.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada hoy catorce de febrero en curso, aprobó, con el número 14/2002, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a catorce de febrero de dos mil dos.
tesis e interpretaciones
at 2007-08-17 10:32
Estimada Doctora Martínez,
Gracias por citar esta tesis jurisprudencial del año 2002. Por falta de espacio no la cite en el texto inicial, pero su cita me da la oportunidad de explicar porqué parte de la tesis no es aplicable hoy en día y porqué los fundamentos que sirven de base a la interpretación contenida en la tesis son errados.
Esta tesis sintentiza una interpretación específica de la Constitución. Precisamente lo que argumento es que esa interpretación es errada. ¿Porqué?
1. La tesis se apoya en los artículos 4o y 123o constitucionales. Si leemos con calma esos artículos vemos que el 4o protege la salud de las PERSONAS y establece la LIBERTAD REPRODUCTIVA. Ambos derechos (a la salud y a la libertad reproductiva), en mi opinión, apoyan la tesis que sostiene que la mujer tiene un derecho constitucional a interrumpir legalmente su embarazo. ¿Porqué? Porque tiene derecho a decidir libremente su reproducción y porque tiene derecho a que su salud sea protegida mediante condiciones seguras para practicar una interrupción de su embarazo si así lo decide.
El artículo 123 habla de derechos laborales y, en la porción referida, específicamente de los derechos laborales DE LA MUJER embarazada. Esto es, protege al producto de la concepción por ser esta protección un DERECHO LABORAL DE LA MUJER EMBARAZADA. Por ello, no puede invocarse un derecho de la propia mujer, para limitarla en sus decisiones.
2. La tesis habla de legislación (Código Civil, Penal, etc.), no la constitución, que otorga derechos (por ejemplo, heredar) a no nacidos, pero resulta que es precisamente la legislación (penal) la que cambió. Así, la legislación (civil) no puede ser el fundamento para sostener la inconstitucionalidad de la propia legislación (penal), pues tienen la misma jerarquía normativa (inferior a la constitución). La tesis que usted cita se dictó en un momento en que la ley era distinta a lo que es ahora, por lo que en este aspecto no es aplicable hoy.
3. La tesis pretende fundarse en tratados internacionales, sin embargo, ningun tratado internacional obliga a México a penalizar la interrupción del embarazo. Lo que es más, el único tratado internacional que habla del derecho a la vida antes del nacimiento - Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 4 - fue aprobado por México con una manifestación expresa por parte del gobierno Méxicano en el que aclaró lo siguiente: “Con respecto al párrafo 1 del artículo 4 considera que la expresión “en general”, usada en el citado párrafo, NO CONSTITUYE OBLIGACION DE ADOPTAR O MANTENER EN VIGOR LEGISLACION QUE PROTEJA LA VIDA "A PARTIR DEL MOMENTO DE LA CONCEPCION" ya que esta materia pertenece al dominio reservado de los Estados.”
Como puede apreciarse, México expresamente señaló, al firmar el tratado, que no estaba obligado internacionalmente a penalizar la interrupción del embarazo. Así, los tratados internacionales tampoco sirven de fundamento para exigir constitucionalmente la penalización de la interrupción del embarazo.
Imparcialidad de la SCJN?
at 2007-08-18 18:31
Me parecen excelentes sus argumentos sobre la constitucionalidad de la despenalización del aborto por la ALDF. No se ve por donde pueda la SCJN determinar que esta despenalización del aborto sea inconstitucional.
Sin embargo lo mismo pensaba yo sobre el caso de la libertad de expresión que se alegaba en favor de un poeta (no recuerdo su nombre) que escribió un poema donde "denigraba" a la bandera, uno de nuestros símbolos patrios (creo que el poema en cuestión se titula "Me cago en la Patria"). Existe una ley sobre los símbolos patrios donde la acción de este poeta se penalizaba, sin embargo en ninguna parte de la Constitución se menciona una penalización por expresar algo que "denigre" la bandera, por lo que se veía de manera clara que por el derecho a la libertad de expresión (que si está en la Constitución) este poeta ganaría el caso.
Y aquí la SCJN le dió la razón a la parte demandante, lo cual a mi pobre entender fue una decisión en contra de la Constitución (considero que los ministros de la SCJN se quisieron ver muy patrióticos).
Aquí es donde vienen mis dudas sobre la posible resolución que dé la SCJN a este caso de la despenalización del aborto, ya que he visto, sin ser un gran conocedor de la Constitución y de las leyes, que en realidad no siempre se conducen con imparcialidad y apego a lo que dicta la Constitución, sino que entran en juego sus intereses personales en sus decisiones (sean estas de tipo religioso, económico u otros). Cuando conviene a sus intereses hacen interpretaciones tal como dice la letra de la Constitución y si esto no conviene a lo que desean pues le dan interpretación acorde a sus necesidades de justificar lo que desean sea el resultado final.
Mis pregunta serían ¿Qué tanto podemos confiar de que la SCJN sea realmente imparcial en este caso?, y ¿Consideras que la SCJN se guió realmente en principios constitucionales en su decisión sobre el caso del mencionado poeta?.
Gracias de antemano por tus ilustrativas respuestas.
¿Quién tiene el derecho?
Cynthia Bitar
at 2007-08-23 23:09
Hola, buenas tardes a todas y todos.
Me gustaría referirme a la pregunta que hace Gerardo, en relación con el hecho de que, al respetarse el derecho de las mujeres a no continuar con un embarazo, se estaría violando el derecho de los hombres a ser padres, en donde él pregunta si en caso contrario sería válido también aplicar el mismo principio, es decir, si fuera el hombre el que deseara el hijo podría obligar a la mujer a continuar con el embarazo.
Si siguiéramos la lógica de Gerardo, cabría entonces preguntarse: ¿podría una mujer obligar a un varón a embarazarla porque ella desea tener un hijo aun cuando él no lo quiera? Más precisamente: ¿Podría una mujer obligar a un varón con quien tuviera algún tipo de relación, a donar su semen o a tener relaciones sexuales con ella, con el único fin de que pudiera ser madre? Esto, indudablemente nos remite al hecho del poder y el control sobre el propio cuerpo y el ajeno. Tradicionalmente las mujeres hemos sido consideradas -como lo han señalado varias feministas, y especialmente Marcela Lagarde- "cuerpos para otros". ¿No es ya momento de que las leyes reflejen el hecho real y concreto de que el cuerpo de las mujeres es de ellas y por lo tanto las decisiones que se tomen sobre sus cuerpos debería ser de ellas mismas?
eduardo parroquin
at 2008-05-18 02:28
doctor soy un estudiante de primer año de la carrera de derecho y tengo algunas cuestiones que no me quedan claras, ya que estudiando para mi proximo examen encuentro el tema de derechos de la personalidad, en el cual se menciona como tal a la vida, y entendiendo estos como derechos anteriores a la proteccion que les da el Estado mismo, considero que todos tenemos el derecho por el simple hecho de pertenecer a la especie humana de vivir, fuimos concebidos, y al ser concebidos formamos una nueva persona, y teniendo como persona a aquel sujeto de drechos y obligaciones, y nuestro código civil para el distrito federal , le otorga una capacidad de goce limitada al concebido, como la de que puede ser heredero, donatario y legatario, claro con un capacidad de ejercicio limitada. ahora bien yo considero a la personalidad jurídica como la idoniedad para ser sujeto de derechos y obligaciones y creo ke esta idoniedad la reconoce el Estado, y todo aquel que goza de personalidad jurídica es considerado como persona, y el concebido como vimos tiene capacidad de goce, porque el mismo tiene personalidad juridica, y se es persona porque se tiene la misma personalidad jurídica. esto lo tomo de los argumentos que nos da el tambien Doctro Domínguez Martínez. me encantaria poder tener una respuesta de usted a mis comentarios, y para usted tambien mi mas sincera admiracion.
at 2009-04-12 12:17
Hoy en día creemos que porque leemos muchos libros y tenemos incontables titulos academicos, tenemos la verdad de nuestro lado, admiro su conocimeinto de las leyes, que bueno que alguien invirtio en usted para lograr lo que con tan brillanet exposición realiza, pero solo el voy a preguntar una cosa, que es lo que nos hace diferentes a los animales y las hombres, nono apartemos de las leyes supremas (la divinas) si no cree en ellas entonces comprendere por que su conocimiento no ha sidobine encaminado, lo siento, pero esta muy apegado a lo que las leyes de los hombres dicen pero muy alejado a lo que las leyes de Dios nos mandan. yo no soy experto en leyes ni soy doctor en nada, pero si soy padre de familia, y es obvio que a no desearia que a mi hija le pasara algo como una violacion que traeria como consecuencia un embarazo, pero quiza se deberian hacer leyes mas severas contra los violadores para evitar esto, no cree?, asi podriamos atacar de raíz la necesidad de una correccion en ves de na prevencion?.
ahora otra pregunta ¿yo voy por la calle conduciendo mi auto, de repente una luz o algo me hace voltear hacia fuera de la carretera, de manera súbita se atraviesa una persona y lo atropello, que pasa? sy sujeto de la accion de la ley o con un simple perdon no quise atropellarlo se acabo. claroque no nuestros actos tienen consecuencias, quisa el error esta en la educación enprevenir no en remediar.
saludos doctor mis respetos.
La capa de hielo de Groenlandia se derrite más aprisa de lo previsto

References: artículo
123
 artículo 22
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 artículo 133
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 artículo 4
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 resolución