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Timestamp: 2019-01-20 11:41:50+00:00

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Publicado en BOE n�m. 65 de 16 de Marzo de 2007
Art�culo 2 �Definici�n de protocolo familiar y su publicidad
Art�culo 3 �Requisitos de la publicidad de los protocolos familiares
Art�culo 4 �Publicidad de los protocolos familiares en el sitio web de la sociedad
Art�culo 5 �Constancia registral de los protocolos
Art�culo 6 �Protocolo familiar en la presentaci�n de las cuentas anuales
Art�culo 7 �Inscripci�n registral de cl�usulas de escrituras p�blicas en ejecuci�n del protocolo familiar
Disposici�n final segunda �Modificaci�n del Reglamento del Registro Mercantil aprobado por el Real Decreto 1784/1996, de 19 de Julio
Una gran parte del tejido empresarial espa�ol est� integrado por sociedades de car�cter familiar en sentido amplio, es decir, aquellas en las que la propiedad o el poder de decisi�n pertenecen, total o parcialmente, a un grupo de personas que son parientes consangu�neos o afines entre s�. Esta realidad econ�mica, jur�dica y social obliga a tomar en consideraci�n sus peculiaridades y la l�cita autorregulaci�n de sus propios intereses especialmente en relaci�n a la sucesi�n de la empresa familiar, removiendo obst�culos y dotando de instrumentos al operador jur�dico.
La cultura del protocolo familiar, shareholders agreement, se encuentra sancionada en las pr�cticas econ�micas y de buen gobierno de las sociedades familiares de los pa�ses de nuestro entorno, especialmente anglosajones, en cuanto es considerada una garant�a adicional para terceros, inversores y acreedores, adem�s de para los propios socios, al dotar de previsibilidad el relevo generacional en la sociedad.
Consciente de ello, la disposici�n final segunda, apartado 3 de la Ley 7/2003, de 1 de abril, de la sociedad limitada nueva empresa dispone que �reglamentariamente se establecer�n las condiciones, forma y requisitos para la publicidad de los protocolos familiares, as� como, en su caso, el acceso al registro mercantil de las escrituras p�blicas que contengan cl�usulas susceptibles de inscripci�n�.
Para el desarrollo de esta norma se ha considerado necesario articular una pluralidad de v�as que permitan el acceso a la publicidad registral con diversa eficacia seg�n la elegida y siempre de car�cter voluntario para las sociedades.
No es un real decreto el cauce oportuno para la alteraci�n de los tipos societarios o para establecer especialidades de los mismos y por ello no se regulan aspectos estructurales u organizativos de la sociedad familiar ni se establecen los eventuales caracteres de la misma.
En lo que interesa, a los efectos de este real decreto, ser� familiar una sociedad de personas o capital en la que existe un protocolo que pretende su publicidad.
Puede entenderse como tal aquel conjunto de pactos suscritos por los socios entre s� o con terceros con los que guardan v�nculos familiares respecto de una sociedad no cotizada en la que tengan un inter�s com�n en orden a lograr un modelo de comunicaci�n y consenso en la toma de decisiones para regular las relaciones entre familia, propiedad y empresa que afectan a la entidad.
Los aspectos subjetivo, objetivo y formal del protocolo no son objeto de regulaci�n, como tampoco lo es su contenido que ser� configurado por la autonom�a negocial, como pacto parasocial, en hip�tesis m�s frecuente sin m�s l�mites que los establecidos, con car�cter general, en el ordenamiento civil y espec�fico, en el societario.
Adem�s de su car�cter estrictamente voluntario, se opta por articular la publicidad de un �nico protocolo por sociedad. Se considera que �sta es la f�rmula que mejor garantiza la seguridad jur�dica que debe presidir la publicidad que ofrece el Registro mercantil, en aras a la certeza de los operadores y ciudadanos sobre el marco regulatorio de la entidad.
El acceso al Registro mercantil del protocolo se produce a instancia del �rgano de administraci�n de las sociedades y bajo su responsabilidad, quedando para la esfera intrasocietaria la relaci�n de �ste con la propiedad y en general, con los firmantes del protocolo y sin perjuicio del recurso de �stos a la autoridad judicial en el supuesto de que no se halle autorizada su publicidad y se discuta el inter�s de la publicaci�n.
Si el protocolo incluyere datos relativos a la intimidad de los otorgantes del mismo y se pretendiere una publicidad de los mismos (por ejemplo, pactos sobre el r�gimen personal de la familia, prohibiciones u obligaciones personales -vg. casarse en r�gimen de separaci�n de bienes o que el consorte pueda o no ser socio, o bien que los hijos deban estudiar en tal o cual universidad-), supuesto en el cual, el acceso a la publicidad de la concreta cl�usula debe claramente contar con el consentimiento expreso y cualificado al que se refiere la Ley Org�nica 15/1999, de 13 de diciembre, de protecci�n de datos de car�cter personal, con el alcance y efectos que dicha ley atribuye a dicho consentimiento.
Como ocurre en la actualidad en otros supuestos (modificaciones de capital, apoderamientos o nombramientos org�nicos) la mera manifestaci�n del administrador de la identificaci�n de terceros no estar�a incluida en el supuesto anterior.
El real decreto no es de aplicaci�n a las sociedades an�nimas cotizadas. Estas encontrar�an su marco normativo en la LE0000191082_20100714Ley 26/2003, de 17 de julio, por la que se modifican la Ley 24/1988, de 28 de julio, del mercado de valores, y el texto refundido de la Ley de sociedades an�nimas, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1564/1989, de 22 de diciembre, con el fin de reforzar la transparencia de las sociedades an�nimas cotizadas.
Para las dem�s sociedades, de personas o capital, se prev�n tres formas de acceso al registro mercantil alternativas o acumulativas, a fin de dotar de la mayor flexibilidad la publicidad en atenci�n a los intereses de cada sociedad afectada.
De menos a m�s, en raz�n de su eficacia, se prev�, en primer lugar, la mera constancia de la existencia de un protocolo, con referencia a sus datos identificativos y no a su contenido, en el asiento de inscripci�n.
En segundo t�rmino, el dep�sito del protocolo o parte de �l, con ocasi�n de la presentaci�n de las cuentas anuales, que exigir� su constancia en documento p�blico y que en ning�n caso podr� afectar a la organizaci�n de la sociedad seg�n conste inscrita en el registro mercantil. El documento depositado deber� ser relevante s�lo a efectos del buen gobierno de la sociedad familiar.
Finalmente, mediante inscripci�n podr� constar en el Registro mercantil la escritura p�blica de elevaci�n a p�blico de acuerdos sociales que contenga, en ejecuci�n del protocolo y con menci�n expresa del mismo, cl�usulas inscribibles. Es decir, se modifica la denominaci�n de la escritura p�blica que incorpora los acuerdos sociales susceptibles de inscripci�n -ahora, si as� se prefiere, ser� calificada como de elevaci�n a p�blico de acuerdos sociales en ejecuci�n de protocolo- a fin de visualizar el protocolo al que pudiere responder el acuerdo social y permitir con ello una m�s adecuada interpretaci�n de los acuerdos adoptados.
El acceso al registro de los acuerdos que contiene el documento p�blico siempre ser� obligatorio, pero no as� la manifestaci�n de que se adoptan en ejecuci�n de un protocolo familiar. No se modifica con ello el t�tulo inscribible de determinados acuerdos sociales ni por supuesto el r�gimen de adopci�n de los acuerdos sociales especialmente en orden al r�gimen de mayor�as legales o estatutarias de adopci�n de los mismos.
Este �ltimo caso ser� el �nico que suponga un efecto de publicidad material y no mera publicidad noticia.
Junto a la publicidad de los protocolos, se prev� una actualizaci�n reglamentaria de las normas relativas a cl�usulas o reglas organizativas en relaci�n a �rganos sociales, cl�usulas restrictivas de la transmisi�n de participaciones sociales y en general se dota de instrumentos que faciliten la autonom�a negocial en este �mbito.
Estas normas actualizadas no s�lo ser�n �tiles herramientas para las sociedades de car�cter familiar sino tambi�n para otras sociedades cerradas. Es el caso de la regulaci�n de los comit�s consultivos, que en nada inciden en el binomio monista-dual, que se introdujo, limitadamente, en Espa�a por Ley 19/2005, de 14 de noviembre, sobre la sociedad an�nima europea domiciliada en Espa�a.
Entre las normas que se incluyen en este apartado destaca el nuevo art�culo 188.5 del Reglamento de registro mercantil.
El real decreto persigue con este nuevo precepto regular, en los meros l�mites adjetivos, y en sinton�a con los restantes apartados del art�culo 188 -en los que se establecen normas de cierre o at�picas en relaci�n al contenido estatutario de la sociedad-, reglas de representaci�n o habilitaci�n que la pr�ctica societaria ha demostrado que constituyen aut�nticas lagunas en la articulaci�n de la sociedad conyugal y en la sucesi�n de la titularidad de la empresa familiar, objetivo esencial de la publicidad del protocolo.
Realmente, la inclusi�n de estas normas constituye exclusivamente una llamada de atenci�n sobre la l�cita posibilidad en el actual estado de nuestro ordenamiento jur�dico, de dar soluci�n a dos supuestos de hecho.
El primero, el de la sociedad conyugal -no necesariamente de gananciales-, disuelta y no liquidada, ya sea o no por fallecimiento del titular y en la que el socio puede, en su caso, ser sup�rstite. En este supuesto se pretende prever, en estatutos, las relaciones del socio con la sociedad al no poder considerarse autom�tica la designaci�n de representante por no constituir una comunidad en sentido estricto.
El segundo, la l�cita posibilidad de designar un representante sucesorio por el causante titular de las participaciones, para facilitar el ejercicio de socio constante de la comunidad hereditaria.
Ambas normas tienen fundamento legal en los art�culos 32, 35 y 36 de la Ley 2/1995, de 23 de marzo, de Sociedades de Responsabilidad Limitada, y titulo competencial constitucional al amparo del art�culo 149.6 que establece la competencia estatal en la regulaci�n del Derecho mercantil, sin perjuicio del recurso a la legislaci�n civil aplicable cuando se incida en el contenido de una instituci�n de esta naturaleza.
En su virtud, a propuesta del Ministro de Justicia, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 9 de febrero de 2007,
El presente real decreto tiene por objeto la regulaci�n de la publicidad de los protocolos familiares de las sociedades mercantiles no admitidas a cotizaci�n y especialmente el acceso al registro mercantil de los mismos.
Art�culo 2 Definici�n de protocolo familiar y su publicidad
1. A los efectos de este real decreto se entiende por protocolo familiar aquel conjunto de pactos suscritos por los socios entre s� o con terceros con los que guardan v�nculos familiares que afectan una sociedad no cotizada, en la que tengan un inter�s com�n en orden a lograr un modelo de comunicaci�n y consenso en la toma de decisiones para regular las relaciones entre familia, propiedad y empresa que afectan a la entidad.
2. La sociedad s�lo podr� publicar un �nico protocolo, suscrito por sus socios, si bien el mismo puede ser objeto de diversas formas de publicidad. En el supuesto de que el protocolo familiar afecte a varias sociedades, cada una de ellas podr� publicarlo en la parte que le concierna. Publicada la existencia de un protocolo no podr� reflejarse en el Registro Mercantil la constancia de otro diferente si no se expresare en la solicitud que el que pretende su acceso al registro, es una modificaci�n o sustituci�n del publicado.
3. La publicidad del protocolo tiene siempre car�cter voluntario para la sociedad.
Art�culo 3 Requisitos de la publicidad de los protocolos familiares
1. El �rgano de administraci�n ser� el responsable de la publicaci�n o no del mismo en atenci�n al inter�s social.
2. La publicaci�n del protocolo, en la web de la sociedad o en el Registro Mercantil, se ajustar� en todo caso, a la normativa que sobre protecci�n de datos personales establece la Ley Org�nica 15/1999, de 13 de diciembre, de protecci�n de datos de car�cter personal y legislaci�n complementaria.
A tal efecto, el �rgano de administraci�n deber� contar con el consentimiento expreso de los afectados cuyos datos sean incluidos en el protocolo.
3. Publicada en cualquier forma prevista en este art�culo la existencia de un protocolo familiar �ste deber� ser actualizado. A falta de esta actualizaci�n se presume la vigencia del protocolo familiar.
Art�culo 4 Publicidad de los protocolos familiares en el sitio web de la sociedad
El �rgano de administraci�n de las sociedades mercantiles de personas o de capital no cotizadas, podr� acordar la publicaci�n del protocolo familiar en el sitio web de la sociedad cuyo dominio o direcci�n de internet conste en el Registro mercantil, conforme a lo previsto en el art�culo 9 de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la informaci�n y de comercio electr�nico.
Art�culo 5 Constancia registral de los protocolos
1. El �rgano de administraci�n tambi�n podr� solicitar del Registrador mercantil, mediante instancia con firma legitimada notarialmente, la constancia en la hoja abierta a la sociedad de la existencia del protocolo familiar con rese�a identificativa del mismo en el cual se har� constar si el protocolo es accesible en el sitio corporativo o web de la sociedad que conste en la hoja registral.
2. Si el protocolo familiar se hubiere formalizado en documento p�blico notarial se indicar� en la inscripci�n el Notario autorizante, lugar, fecha y numero del protocolo notarial del mismo. En ning�n caso podr� ser exigida por el Registrador la presentaci�n del mismo ni ser� objeto de calificaci�n su contenido, sin perjuicio de que el Registrador deber� comprobar que es accesible en el sitio a que se refiere el apartado anterior y que no existe otro protocolo anterior, salvo que sea modificaci�n o sustituci�n de �ste y as� lo haga constar el �rgano de administraci�n.
Art�culo 6 Protocolo familiar en la presentaci�n de las cuentas anuales
El �rgano de administraci�n, con ocasi�n de la presentaci�n de las cuentas anuales podr� incluir entre la documentaci�n correspondiente, copia o testimonio total o parcial del documento p�blico en que conste el protocolo de la sociedad en cuanto documento que puede afectar al buen gobierno de la sociedad familiar, el cual ser� objeto de dep�sito junto con las cuentas anuales y de calificaci�n por el Registrador.
Art�culo 7 Inscripci�n registral de cl�usulas de escrituras p�blicas en ejecuci�n del protocolo familiar
Cuando los acuerdos sociales inscribibles se hayan adoptado en ejecuci�n de un protocolo familiar publicado, en la inscripci�n se deber� hacer menci�n expresa de esta circunstancia, previa su calificaci�n por el Registrador, y as� lo har� constar tambi�n la denominaci�n de la escritura p�blica.
El presente real decreto se dicta al amparo de lo dispuesto en al art�culo 149.1.6.� de la Constituci�n, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de legislaci�n mercantil.
Disposici�n final segunda Modificaci�n del Reglamento del Registro Mercantil aprobado por el Real Decreto 1784/1996, de 19 de Julio
Uno. El apartado 2 del art�culo 114 queda redactado del siguiente modo:
�2. Adem�s, se har�n constar en la inscripci�n los pactos y condiciones inscribibles que los socios juzguen convenientes establecer en la escritura o en los estatutos, siempre que no se opongan a las leyes ni contradigan los principios configuradores de la sociedad an�nima.
En particular, podr�n constar en las inscripciones:
a) Las cl�usulas penales en garant�a de obligaciones pactadas e inscritas, especialmente si est�n contenidas en protocolo familiar publicado en la forma establecida en los art�culos 6 y 7 del Real Decreto por el que se regula la publicidad de los protocolos familiares.
b) El establecimiento por pacto un�nime entre los socios de los criterios y sistemas para la determinaci�n previa del valor razonable de las acciones previstos para el caso de transmisiones inter vivos o mortis causa.
c) El pacto por el que los socios se comprometen a someter a arbitraje las controversias de naturaleza societaria de los socios entre s� y de �stos con la sociedad o sus �rganos.
d) El pacto que establezca la obligaci�n de venta conjunta por los socios de las partes sociales de las sociedades que se encuentren vinculadas entre s� por poseer unidad de decisi�n y estar obligadas a consolidaci�n contable.
e) La existencia de comit�s consultivos en los t�rminos establecidos en el art�culo 124 de este Reglamento.�
Dos. El p�rrafo d) del art�culo 124.2 queda redactado del siguiente modo:
�d) En el caso de consejo de administraci�n, el poder de representaci�n corresponde al propio consejo, que actuar� colegiadamente. No obstante los estatutos podr�n atribuir, adem�s, el poder de representaci�n a uno o varios miembros del consejo a t�tulo individual o conjunto.
Cuando el consejo, mediante acuerdo de delegaci�n, nombre uno o varios consejeros delegados, se indicar� el r�gimen de actuaci�n.
Adem�s, los estatutos podr�n crear un comit� consultivo.
Deber� determinarse en los estatutos sociales si la competencia para el nombramiento y revocaci�n del comit� consultivo es del consejo de administraci�n o de la junta general; su composici�n y requisitos para ser titular; su funcionamiento, retribuci�n y n�mero de miembros; la forma de adoptar acuerdos; las concretas competencias consultivas o informativas del mismo as� como su espec�fica denominaci�n en la que se podr� a�adir, entre otros adjetivos, el t�rmino "familiar".
Tambi�n podr� hacerse constar en los estatutos sociales cualquier otro �rgano cuya funci�n sea meramente honor�fica e incluir en ellos el correspondiente sistema de retribuci�n de los titulares de dicho cargo.�
Tres. El apartado 2 del art�culo 175 queda redactado como sigue:
�2. Adem�s, se har�n constar en la inscripci�n los pactos y condiciones inscribibles que los socios hayan juzgado conveniente establecer en la escritura o en los estatutos, siempre que no se opongan a las leyes ni contradigan los principios configuradores de la sociedad de responsabilidad limitada.
En particular, podr�n constar en las inscripciones las siguientes cl�usulas estatutarias:
b) El establecimiento por pacto un�nime de los socios de los criterios y sistemas para la determinaci�n del valor razonable de las participaciones sociales previstas para el caso de transmisiones inter vivos o mortis causa o bien para la concurrencia de obligaci�n de transmitir de conformidad con el art�culo 188.3 de este Reglamento.
e) La existencia de comit�s consultivos en los t�rminos establecidos en el art�culo 185.3 de este Reglamento.�
Cuatro. El p�rrafo d) del art�culo 185.3 queda redactado del siguiente modo:
�En el caso de consejo de administraci�n, el poder de representaci�n corresponder� al propio consejo que actuar� colegiadamente.
Deber� determinarse en los estatutos sociales si la competencia para el nombramiento y revocaci�n del comit� consultivo es del consejo de administraci�n o de la junta general; su composici�n y requisitos para ser titular; su funcionamiento, retribuci�n y n�mero de miembros; la forma de adoptar acuerdos; las concretas competencias consultivas o informativas del mismo, as� como su espec�fica denominaci�n en la que se podr� a�adir, entre otros adjetivos, el t�rmino "familiar".
Tambi�n podr� hacerse constar en los estatutos sociales cualquier otro �rgano cuya funci�n sea meramente honor�fica e incluir en ellos el correspondiente sistema de retribuci�n de los titulares de dicho cargo.
Adem�s, los estatutos sociales podr�n atribuir el poder de representaci�n a uno o varios miembros del consejo a t�tulo individual o conjunto.
Cuando el consejo, mediante el acuerdo de delegaci�n, nombra una comisi�n ejecutiva o uno o varios consejeros delegados, se indicar� el r�gimen de la actuaci�n.�
Cinco. El apartado 5 del art�culo 186 queda redactado como sigue:
�5. La representaci�n es siempre revocable. Salvo que otra cosa se establezca en los estatutos, de conformidad con el art�culo 49 de la Ley 2/1995, de 23 de marzo, de Sociedades de Responsabilidad Limitada, la asistencia personal a la Junta del representado tendr� valor de revocaci�n de la total representaci�n conferida.�
Seis. El apartado 1 del art�culo 187 queda redactado como sigue:
�1. En el caso de que se establezcan prestaciones accesorias, los estatutos detallar�n su r�gimen, con expresi�n de su contenido concreto y determinado, que podr� ser econ�mico o en general cualquier obligaci�n de dar, hacer y no hacer, as� como el car�cter gratuito o retribuido de las mismas o, en su caso, las garant�as previstas en su cumplimiento. En el supuesto de que sean retribuidas, los estatutos habr�n de determinar la compensaci�n a recibir por los socios que las realicen, sin que pueda exceder en ning�n caso del valor que corresponda a la prestaci�n.�
Siete. Se a�ade un nuevo apartado 5 al art�culo 188, con la siguiente redacci�n:
�5. Cuando as� se establezca en los estatutos sociales, de acuerdo con la legislaci�n civil aplicable, corresponder� al socio titular o, en su caso, a sus causahabientes, el ejercicio de los derechos sociales.
De la misma forma, los estatutos podr�n establecer, de conformidad con la legislaci�n civil aplicable, la designaci�n de un representante para el ejercicio de los derechos sociales constante la comunidad hereditaria si as� fue establecido en el t�tulo sucesorio.�
Disposici�n final tercera Habilitaci�n normativa
El Ministro de Justicia podr� dictar cuantas disposiciones sean necesarias para el desarrollo y aplicaci�n de lo establecido en este real decreto.
El presente real decreto entrar� en vigor a los veinte d�as de su publicaci�n en el �Bolet�n Oficial del Estado�.

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