Source: http://www.redcross.int/es/mag/magazine2008_1/22-23.html
Timestamp: 2017-11-21 07:54:44+00:00

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El espíritu de Colaboración domina la Conferencia
26-30 de noviembre de 2007
El cambio climático, el respeto del derecho humanitario, la migración, la violencia y la preparación para desastres fueron el centro de los debates
El lema aprobado para la XXX Conferencia Internacional “Juntos por la humanidad” fue una excelente elección. A lo largo de todo el evento el tema predominante fue la colaboración.
La Conferencia es un evento que se distingue porque reúne a los Estados y a la mayor red humanitaria del mundo. Esto determina que los temas políticos influyan en muchos debates. Pero esta vez fue distinto.
La Presidenta de la Conferencia, Mandisa Kalako-Williams, Presidenta de la Cruz Roja Sudafricana, recordó desde un comienzo a todos los delegados que evitaran las controversias de índole política; su principal objetivo eran las personas vulnerables en todo el mundo. No obstante, ellos sentían una gran presión dada la importancia mundial de muchos de los temas tratados en el orden del día.
La Conferencia se concentró en las consecuencias humanitarias de los cuatro grandes problemas que enfrenta el mundo: la degradación ambiental y el cambio climático; la migración internacional; la violencia, particularmente en contextos urbanos, y el brote y recurrencia de enfermedades y otros problemas en el ámbito de la salud pública.
En la declaración final se reconoce que estas cuestiones requieren la creación de asociaciones y una “acción colectiva” por parte de la comunidad internacional, pues ni los Estados ni las organizaciones pueden enfrentarlas por sí solos.
El Dr. Asha-Rose Migiro, subsecretario general de las Naciones Unidas, puso de relieve la asociación entre la Federación y las Naciones Unidas para movilizar a los voluntarios, desarrollar la salud pública mundial y promover la reducción del riesgo de los desastres.
“Los más pobres entre los pobres”
Hubo un amplio debate sobre los cuatro temas principales en la sesión plenaria, las comisiones especializadas, los talleres y los eventos paralelos, así como en el comité de redacción presidido por el embajador Masood Khan de Pakistán.
Por primera vez la Conferencia celebraba un debate tan pormenorizado sobre las consecuencias humanitarias de la degradación ambiental y del cambio climático. Ambos problemas contribuyen a aumentar la pobreza, la migración, los riesgos de salud, así como las situaciones de violencia y de conflicto. Los más afectados son los más pobres entre los pobres. Los participantes en la Conferencia se comprometieron a integrar la degradación ambiental y la adaptación al cambio climático en las políticas de reducción del riesgo y de gestión de desastres.
En los debates en la Asamblea General de la Federación Internacional y en la Conferencia sobre la migración internacional, se reconocieron los beneficios de la migración, así como las consecuencias humanitarias para las personas afectadas. Se estableció claramente el papel de los gobiernos en la lucha contra la explotación y la trata de personas y la mejora de la protección legal, pero también se puso énfasis en la función del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, particularmente en la labor que desempeña en el restablecimiento del contacto entre familiares y las visitas a los inmigrantes detenidos.
En la declaración final, la Conferencia reconoce que la violencia es una de las causas principales de muertes, lesiones y sufrimientos en el mundo que se pueden evitar. Se expresó particular preocupación por los efectos de la violencia urbana. Los delegados reconocieron que los Estados tienen la responsabilidad de adoptar políticas y marcos jurídicos para prevenir y mitigar esa violencia, incluyendo la violencia armada urbana entre grupos organizados.
Los problemas de salud pública no son un tema nuevo para la Cruz Roja y la Media Luna Roja. La Conferencia decidió velar por que la salud pública forme parte integrante de la gestión de desastres y enfrentar las enfermedades nuevas y recurrentes. Los delegados se comprometieron a consolidar los sistemas de salud, movilizar a los voluntarios y salvaguardar el derecho de todas las personas necesitadas a tener acceso a los servicios médicos.
Respeto de los civiles
Los civiles siguen siendo los que más sufren en los conflictos armados y son las principales víctimas de violaciones del derecho internacional humanitario (DIH). Por esta razón, la Conferencia aprobó una resolución en la que, en enérgicos términos, se pide el respeto por la vida y la dignidad de las personas en los conflictos armados. Se condenan los ataques contra los bienes civiles (hospitales, escuelas, viviendas) y las personas civiles que no toman parte directamente en las hostilidades, entre ellos el personal humanitario, los periodistas y otros profesionales de los medios de comunicación.
Conscientes de que lo esencial es velar por el respeto del derecho, los delegados incluyeron en la resolución una reafirmación de las garantías fundamentales establecidas por el DIH.
Al mismo tiempo que se reafirman los principios de distinción y proporcionalidad en la conducción de las hostilidades, en la resolución se reconoce la necesidad de “resolver las repercusiones de índole humanitaria de los restos explosivos de guerra y de las municiones de racimo”.
Una asociación muy concreta
En el debate sobre la especificidad de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y la función de las Sociedades Nacionales como auxiliares de los poderes públicos, se puso de relieve la necesidad de equilibrar y aclarar dicha relación. La Conferencia aprobó una resolución en la que se especifican las ventajas que brinda la asociación tanto a los gobiernos como a las Sociedades Nacionales. Asimismo se solicita a los Estados que cesen de pedir a las Sociedades Nacionales que actúen al margen de su mandato o que emprendan tareas que sean incompatibles con los Principios Fundamentales del Movimiento.
La Conferencia pidió a la Federación Internacional y al CICR que sigan prestando asesoramiento jurídico, elaborando directrices y recopilando mejores prácticas para apoyar las asociaciones entre Sociedades Nacionales y autoridades públicas.
Uno de los asuntos que podría haber causado dificultades en la XXX Conferencia Internacional fue el informe del supervisor de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja sobre la aplicación del Memorando de Entendimiento de 2005 suscrito por el Magen David Adom de Israel (MDA) y la Media Luna Roja Palestina (MLRP).
El supervisor, Pär Stenbäck de Finlandia, encomió los esfuerzos de ambas Sociedades Nacionales en su informe presentado al Consejo de Delegados, pero observó los problemas que plantea la aplicación cabal del acuerdo.
En particular, se refirió a las cinco ambulancias de la MLRP que seguían estacionadas en Jerusalén oriental y las dificultades que enfrentaban las ambulancias de la MLRP en los puntos de control, lo que ha dado lugar a casos trágicos, incluso la pérdida de vidas. Instó al Gobierno israelí a que actuara con urgencia en esos asuntos.
Tras registrarse un avance, durante la presentación del informe a la Conferencia Internacional se supo del despliegue de las cinco ambulancias de la MLRP en Jerusalén oriental.
Pese a las conocidas diferencias, las discusiones sobre un proyecto de resolución se enfocaron en la realidad humanitaria y se dejaron de lado las posturas políticas. La resolución aprobada por consenso apunta a fortalecer el proceso de seguimiento y presentación de informes.
Las promesas que realizan los participantes, individual o colectivamente, para los cuatro años venideros, son ya una tradición de la Conferencia Internacional. Las promesas expresan la colaboración en el trabajo. En total, 71 gobiernos, 121 Sociedades Nacionales, la Federación Internacional, el CICR y tres observadores hicieron promesas. El presidente del CICR, Jakob Kellenberger, y el presidente de la Federación, Juan Manuel Suárez del Toro, firmaron una promesa conjunta sobre la nueva estrategia para el Movimiento relativa al restablecimiento del contacto entre familiares.
En su discurso de apertura de la Conferencia, el Presidente de la Comisión Permanente, Dr. Mohammed Al-Hadid, afirmó que lo esencial es trabajar juntos. La Conferencia dio muestras de un real avance con respecto a la idea de las asociaciones humanitarias. Para muchos delegados, fue una de las conferencias mejores y más concretas de las últimas décadas. Pero lo que cuenta es lo que se hará después. “Nuestra tarea no se acaba aquí”, aseguró. Las palabras, tanto escritas como orales, son el resultado natural de las conferencias, pero tanto los Estados como las Sociedades Nacionales tuvieron que partir de Ginebra con la determinación de que deben llevar a la práctica esas palabras a fin de mejorar la vida de millones de personas.
Consulte todo sobre la XXX Conferencia Internacional en los sitios web del CICR, la Federación Internacional y la Comisión Permanente: www.cicr.org, www.ifrc.org y www.rcstandcom.info.
Annemarie Huber-Hotz, de la Cruz Roja Suiza, vicepresidenta de la Conferencia, con Mandisa Kalako-Williams, de la Sociedad de la Cruz Roja Sudafricana, su presidenta.

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