Source: http://www.duerto.com/normativa/RD773-1997.php
Timestamp: 2017-12-14 17:04:01+00:00

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Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones m�nimas de seguridad y salud relativas a la utilizaci�n por los trabajadores de equipos de protecci�n individual.
Art�culo 2. Definici�n de equipo de protecci�n individual.
Art�culo 3. Obligaciones generales del empresario.
Art�culo 4. Criterios para el empleo de los equipos de protecci�n individual.
Art�culo 5. Condiciones que deben reunir los equipos de protecci�n individual.
Art�culo 6. Elecci�n de los equipos de protecci�n individual.
Art�culo 7. Utilizaci�n y mantenimiento de los equipos de protecci�n individual.
Art�culo 8. Obligaciones en materia de informaci�n y formaci�n.
Art�culo 9. Consulta y participaci�n de los trabajadores.
Art�culo 10. Obligaciones de los trabajadores.
Anexo I: Lista indicativa y no exhaustiva de equipos de protecci�n individual
Anexo II: Esquema indicativo para el inventario de los riesgos con el fin de utilizar equipos de protecci�n individual
Anexo III: Lista indicativa y no exhaustiva de actividades y sectores de actividades que pueden requerir la utilizaci�n de equipos de protecci�n individual
Anexo IV: Indicaciones no exhaustivas para la evaluaci�n de equipos de protecci�n individual
La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, determina el cuerpo b�sico de garant�as y responsabilidades preciso para establecer un adecuado nivel de protecci�n de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo, en el marco de una pol�tica coherente, coordinada y eficaz. Seg�n el art�culo 6 de la misma ser�n las normas reglamentarias las que ir�n fijando y concretando los aspectos m�s t�cnicos de las medidas preventivas.
As�, son las normas de desarrollo reglamentario las que deben fijar las medidas m�nimas que deben adoptarse para la adecuada protecci�n de los trabajadores. Entre ellas se encuentran las destinadas a garantizar la utilizaci�n por los trabajadores en el trabajo de equipos de protecci�n individual que los protejan adecuadamente de aquellos riesgos para su salud o su seguridad que no puedan evitarse o limitarse suficientemente mediante la utilizaci�n de medios de protecci�n colectiva o la adopci�n de medidas de organizaci�n del trabajo.
Igualmente, el Convenio n�mero 155 de la Organizaci�n Internacional del Trabajo, de 22 de junio de 1981, ratificado por Espa�a el 26 de julio de 1985, establece en su art�culo 16.3 la obligaci�n de los empleadores a suministrar a sus trabajadores ropas y equipos de protecci�n apropiados, a fin de prevenir los riesgos de accidentes o de efectos perjudiciales para su salud.
En el mismo sentido hay que tener en cuenta que en el �mbito de la Uni�n Europea se han fijado, mediante las correspondientes Directivas, criterios de car�cter general sobre las acciones en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo, as� como criterios espec�ficos referidos a medidas de protecci�n contra accidentes y situaciones de riesgo. Concretamente, la Directiva 89/656/CEE, de 30 de noviembre, establece las disposiciones m�nimas de seguridad y de salud para la utilizaci�n por los trabajadores en el trabajo de equipos de protecci�n individual. Mediante el presente Real Decreto se procede a la transposici�n al Derecho espa�ol del contenido de la Directiva 89/656/CEE, antes mencionada.
En su virtud, de conformidad con el art�culo 6 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, a propuesta de los Ministros de Trabajo y Asuntos Sociales y de Industria y Energ�a, consultadas las organizaciones empresariales y sindicales m�s representativas, o�da la Comisi�n Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, de acuerdo con el Consejo de estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 30 de mayo de 1997, dispongo:
1. El presente Real Decreto establece, en el marco de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, las disposiciones m�nimas de seguridad y de salud para la elecci�n, utilizaci�n por los trabajadores en el trabajo y mantenimiento de los equipos de protecci�n individual.
2. Las disposiciones del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevenci�n, se aplicar�n plenamente al conjunto del �mbito contemplado en el apartado 1, sin perjuicio de las disposiciones espec�ficas contenidas en el presente Real Decreto.
1. A efectos del presente Real Decreto, se entender� por equipo de protecci�n individual, cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, as� como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin.
2. Se excluyen de la definici�n contemplada en el apartado 1:
La ropa de trabajo corriente y los uniformes que no est�n espec�ficamente destinados a proteger la salud o la integridad f�sica del trabajador.
Los equipos de protecci�n individual de los militares, de los polic�as y de las personas de los servicios de mantenimiento del orden.
Los equipos de protecci�n individual de los medios de transporte por carretera.
El material de autodefensa o de disuasi�n.
Los aparatos port�tiles para la detecci�n y se�alizaci�n de los riesgos y de los factores de molestia.
3. El anexo I contiene un listado indicativo y no exhaustivo de los equipos de protecci�n individual objeto de este Real Decreto.
En aplicaci�n a lo dispuesto en el presente Real Decreto, el empresario estar� obligado a:
Determinar los puestos de trabajo en los que deba recurrirse a la protecci�n individual conforme a lo establecido en el art�culo 4 y precisar, para cada uno de estos puestos, el riesgo o riesgos frente a los que debe ofrecerse protecci�n, las partes del cuerpo a proteger y el tipo de equipo o equipos de protecci�n individual que deber�n utilizarse.
Elegir los equipos de protecci�n individual conforme a lo dispuesto en los art�culos 5 y 6 de este Real Decreto, manteniendo disponible en la empresa o centro de trabajo la informaci�n pertinente a este respecto y facilitando informaci�n sobre cada equipo.
Proporcionar gratuitamente a los trabajadores los equipos de protecci�n individual que deban utilizar, reponi�ndolos cuando resulte necesario.
Velar por que la utilizaci�n de los equipos se realice conforme a lo dispuesto en el art�culo 7 del presente Real Decreto.
Asegurar que el mantenimiento de los equipos se realice conforme a lo dispuesto en el art�culo 7 del presente Real Decreto.
En particular, en las actividades o sectores de actividad indicadas en el anexo III, puede resultar necesaria la utilizaci�n de los equipos de protecci�n individual a menos que la implantaci�n de las medidas t�cnicas u organizativas citadas en el apartado anterior garantice la eliminaci�n o suficiente limitaci�n de los riesgos correspondientes.
La concurrencia de las circunstancias a que se refieren los p�rrafos anteriores se har� constar en la documentaci�n prevista en el art�culo 23 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
1. Los equipos de protecci�n individual proporcionar�n una protecci�n eficaz frente a los riesgos que motivan su uso, sin suponer por s� mismos u ocasionar riesgos adicionales ni molestias innecesarias. A tal fin deber�n:
Tener en cuenta las condiciones anat�micas y fisiol�gicas y el estado de salud del trabajador.
2. En caso de riesgos m�ltiples que exijan la utilizaci�n simult�nea de varios equipos de protecci�n individual, �stos deber�n ser compatibles entre s� y mantener su eficacia en relaci�n con el riesgo o riesgos correspondientes.
3. En cualquier caso, los equipos de protecci�n individual que se utilicen de acuerdo con lo dispuesto en el art�culo 4 de este Real Decreto deber�n reunir los requisitos establecidos en cualquier disposici�n legal o reglamentaria que les sea de aplicaci�n, en particular en lo relativo a su dise�o y fabricaci�n.
1. Para la elecci�n de los equipos de protecci�n individual, el empresario deber� llevar a cabo las siguientes actuaciones:
Analizar y evaluar los riesgos existentes que no puedan evitarse o limitarse suficientemente por otros medios. En el anexo II de este Real Decreto figura un esquema indicativo para realizar el inventario de los riesgos.
Definir las caracter�sticas que deber�n reunir los equipos de protecci�n individual para garantizar su funci�n, teniendo en cuenta la naturaleza y magnitud de los riesgos de los que deban proteger, as� como los factores adicionales de riesgo que puedan constituir los propios equipos de protecci�n individual o su utilizaci�n. Para ello en el anexo IV se contienen un conjunto de indicaciones no exhaustivas para la evaluaci�n de una serie de equipos de extendida utilizaci�n.
Comparar las caracter�sticas de los equipos de protecci�n individual existentes en el mercado con las definidas seg�n lo se�alado en el p�rrafo anterior.
2. Al elegir un equipo de protecci�n individual en funci�n del resultado de las actuaciones desarrolladas seg�n lo dispuesto en el apartado anterior, el empresario deber� verificar la conformidad del equipo elegido con las condiciones y requisitos establecidos en el art�culo 5 de este Real Decreto.
3. La determinaci�n de las caracter�sticas de los equipos de protecci�n individual a que se refiere el presente art�culo deber� revisarse en funci�n de las modificaciones que se produzcan en cualquiera de las circunstancias y condiciones que motivaron su elecci�n. A este respecto, deber�n tenerse en cuenta las modificaciones significativas que la evoluci�n de la t�cnica determine en los riesgos, en las medidas t�cnicas y organizativas, en los medios de protecci�n colectiva para su control y en las prestaciones funcionales de los equipos de protecci�n individual.
1. La utilizaci�n, el almacenamiento, el mantenimiento, la limpieza, la desinfecci�n cuando proceda, y la reparaci�n de los equipos de protecci�n individual deber�n efectuarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
Salvo en casos particulares excepcionales, los equipos de protecci�n individual s�lo podr�n utilizarse para los usos previstos.
2. Las condiciones en que un equipo de protecci�n deba ser utilizado, en particular, en lo que se refiere al tiempo durante el cual haya de llevarse, se determinar�n en funci�n de:
El tiempo o frecuencia de exposici�n al riesgo.
Los riesgos adicionales derivados de la propia utilizaci�n del equipo que no hayan podido evitarse.
3. Los equipos de protecci�n individual estar�n destinados, en principio, a un uso personal. Si las circunstancias exigiesen la utilizaci�n de un equipo por varias personas, se adoptar�n las medidas necesarias para que ello no origine ning�n problema de salud o de higiene a los diferentes usuarios.
1. De conformidad con los art�culos 18 y 19 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, el empresario adoptar� las medidas adecuadas para que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban formaci�n y sean informados sobre las medidas que hayan de adoptarse en aplicaci�n del presente Real Decreto.
2. El empresario deber� informar a los trabajadores, previamente al uso de los equipos, de los riesgos contra los que les protegen, as� como de las actividades u ocasiones en las que deben utilizarse. Asimismo, deber� proporcionarles instrucciones, preferentemente por escrito, sobre la forma correcta de utilizarlos y mantenerlos.
El manual de instrucciones o la documentaci�n informativa facilitados por el fabricante estar�n a disposici�n de los trabajadores.
La informaci�n a que se refieren los p�rrafos anteriores deber� ser comprensible para los trabajadores.
3. El empresario garantizar� la formaci�n y organizar�, en su caso, sesiones de entrenamiento para la utilizaci�n de equipos de protecci�n individual, especialmente cuando se requiera la utilizaci�n simult�nea de varios equipos de protecci�n individual que por su especial complejidad as� lo haga necesario.
La consulta y participaci�n de los trabajadores o sus representantes sobre las cuestiones a que se refiere este Real Decreto se realizar�n de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del art�culo 18 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
En aplicaci�n de lo dispuesto en el presente Real Decreto, los trabajadores, con arreglo a su formaci�n y siguiendo las instrucciones del empresario, deber�n en particular:
Utilizar y cuidar correctamente los equipos de protecci�n individual.
Colocar el equipo de protecci�n individual despu�s de su utilizaci�n en el lugar indicado para ello.
Informar de inmediato a su superior jer�rquico directo de cualquier defecto, anomal�a o da�o apreciado en el equipo de protecci�n individual utilizado que, a su juicio, pueda entra�ar una p�rdida de su eficacia protectora.
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en este Real Decreto y, expresamente, el cap�tulo XIII del T�tulo II de la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo, aprobada por Orden de 9 de marzo de 1971.
El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 3 del art�culo 5 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevenci�n, elaborar� y mantendr� actualizada una Gu�a t�cnica, de car�cter no vinculante, para la utilizaci�n por los trabajadores en el trabajo de equipos de protecci�n individual.
Se autoriza al Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, previo informe favorable del de Industria y Energ�a, y previo informe de la Comisi�n Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, a dictar cuantas disposiciones sean necesarias para la aplicaci�n y desarrollo de este Real Decreto, as� como para las adaptaciones de car�cter estrictamente t�cnico de sus anexos I a IV, en funci�n del progreso t�cnico y de la evoluci�n de las normativas o especificaciones internacionales o de los conocimientos en materia de equipos de protecci�n individual.
El presente Real Decreto entrar� en vigor a los dos meses de su publicaci�n en el Bolet�n Oficial del Estado.

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