Source: http://haciendocaminotanti.blogspot.com/p/editoriales.html
Timestamp: 2020-07-11 15:11:05+00:00

Document:
HACIENDO CAMINO: EDITORIALES
Por Nicolás Salcito
…reflexiones frente a una cacerola abollada
“Hoy me levanté con la misma sensación que se siente cuando uno amanece luego de una festichola en un boliche bailable y haber bebido algunas copas de más (aunque esta vez no había bebido absolutamente nada alcohólico), aturdido y con una resaca que me impedía hilvanar mis pensamientos, al llegar a la cocina reconocí el elemento con el cual había salido la noche anterior, una cacerola abollada, observo el almanaque, viernes 14 de setiembre. Allí recordé todo…
Invitado por un amigo en facebook participé del cacerolazo de anoche, nunca fui muy afecto a concurrir a actos políticos, pero esta vez decidí ir, un poco por curiosidad y otro quizás confundido por las noticias que leí, escuché y vi en los medios de comunicación, consideré bueno poder debatir algunas ideas con otras personas, agarré la cacerola como un símbolo y partí orgulloso de ser un partícipe activo de algún cambio posible.
A la hora señalada comenzó a congregarse un grupo de personas que fue creciendo a medida que avanzaban las agujas del reloj, todos con el gastronómico elemento blandiendo en sus manos, y los que no lo tenían golpeaban alguna lata de bebida cuya cacofonía se sumaba al alboroto generalizado. Muchos portaban pancartas hechas de manera casera con distintas leyendas, a las que en principio no presté atención, ya que mi interés era sumarme a la orquesta cacerolera con mi propio instrumento. Transcurrido un rato bastante largo comencé a observar a mi alrededor para ver si encontraba a mi amigo, al que me había invitado, no lo encontré en ese momento, lo que sí comencé a leer las consignas de los carteles que habían traído algunos manifestantes, ¡oh, sorpresa!, en ninguno vi plasmada una idea, una propuesta, todos eran insultos y quejas por ‘las privaciones’ que les imponía el gobierno, ‘no podemos comprar dólares’, ‘no podemos salir del país’, y así otras por el estilo, las de los insultos no quiero recordarlas porque me dieron vergüenza ajena y me provocaron asco, similares eran los cánticos que se coreaban. De pronto ubico a mi amigo que venía hacia mí como un eximio percusionista haciendo tremolar un mediano jarro de aluminio y gritando desencajado y sin escuchar a nadie: ‘me quiero ir a veranear a Punta del Este y esta vieja de m… no me deja’. No pude intercambiar palabra con él ya que se alejó de la misma manera con que se había acercado. Quería preguntarle cual era el motivo que no lo dejaba viajar, ya que mis primos habían vuelto la semana pasada de pasar unos días, precisamente, en Punta del Este. Me quedé sin respuesta.
Intenté entablar conversación con algunos de los participantes para cambiar alguna idea de por qué estaba allí y… nada, cada uno ensimismado en su propia consigna y manifestando su descontento personal profiriendo insultos al gobierno, en especial hacia la Presidenta de la Nación, cosas que me alteraron ya que considero que hay medidas gubernamentales con las que no concuerdo y que creo que pueden hacerse cosas que no se están haciendo, pero de allí a insultar e inclusive desearle la muerte a la Jefa de Estado, hay un trecho muy grande, en ese momento me pregunté: ¿qué hago aquí?, y escondiendo mi cacerola y casi con bochorno me fui retirando de la horda de individualistas egocéntricos, a medida que me alejaba aguijoneaban mis oídos unos estridentes YOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, YOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, YOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, en ningún momento escuché un NOSOTROS.”
Este tipo de reflexiones la deben de haber realizado muchas personas que, como la que pusimos de ejemplo, concurrieron a esa convocatoria con buena onda, con muchas ganas de participar en un proyecto político con el cual podían contribuir a un mayor bienestar para la sociedad, por supuesto estos varones y mujeres se vieron frustrados. No sólo no pudieron debatir ideas, sino que se sintieron afectadas personalmente y es muy probable que al día siguiente, tal como le pasó al del relato del principio, se levantaron también aturdidos y confundidos, motivos había para que así fuera.
Ese mismo día la Presidenta anunciaba un aumento de casi el 26% de la Asignación Universal por Hijo y la elevación del techo hasta $ 7.000.- en los sueldos para el cobro de asignaciones familiares, medidas que indudablemente beneficia a los más necesitados de la comunidad, esto enmarcado en una mejor distribución de la riqueza.
En la organización, movilización y en el reparto de consignas del 13 de setiembre se puso en evidencia la participación de la derecha más recalcitrante, que conociendo la actitud cultural racista y xenófoba que poseen algunos sectores de la clase media alta y muchos de aquellos que hasta hace poco eran de “clase media tirando a un cuarto” y que se vieron beneficiados por muchas de las medidas económicas del actual Gobierno Nacional. Como hoy ya pueden comer y vestirse mejor, salen a reclamar por excentricidades como la compra de dólares, la cotización en la divisa norteamericana de sus viviendas, etc., etc., etc.
Con respecto al último tema, resulta tan contradictorio querer valuar una propiedad en una moneda extranjera cuando todos los insumos que se utilizan para su construcción (ladrillos, cemento, hierro y todos los elementos que conllevan la tarea, y no hablemos de la mano de obra), se abonan en pesos nacionales, luego dicen que los humanos somos seres racionales……
En octubre recordamos la llegada de los primeros conquistadores a nuestra América, sería bueno reflexionar sobre una de las primeras consignas que lanzara Evo Morales a los bolivianos en general: “Saquémonos el conquistador de adentro”.
NOS QUIEREN VER TRISTES Y AMARGADOS (Setiembre 2012)
Hace unos cuantos años atrás, cuando nos encontrábamos con alguien, conocido o no, para romper el hielo e iniciar una conversación solíamos hablar del tiempo, del resultado de algún partido de fútbol y tantas otras cosas aparentemente triviales, luego comenzábamos a dialogar con el interlocutor que teníamos delante. Hoy, en la misma situación, la respuesta que obtenemos a nuestro “Hola, ¿qué tal?” es casi siempre invariable y dentro de una misma temática “Y… hay que decir bien…”, cuando se le requiere del por qué se expresa así, la respuesta es automática: “Está todo mal… y cada vez va para peor…”. Si nos proponemos averiguar que lo ha llevado a ese pesimismo frente a la vida, en un país que cada día va dando muestra de estar saliendo en un mundo sumergido en una inmensa crisis económica, tanto EE.UU. como los países de Europa, donde muchos hermanos trabajadores están sufriendo una desocupación extrema y que se agrava cada día, donde quienes se habían ido durante la catástrofe neo-liberal que sufrió nuestro país en los ’90 y hasta el 2003, ahora están regresando nuevamente a su Patria; entonces la persona que tenemos enfrente comienza a dar sus argumentaciones, basadas generalmente en frases cortas o monosílabos que repiten cotidianamente los grandes medios de información monopólicos: “Y… no se puede comprar dólares…”,”todo aumenta…”, “usan la plata del ANSES para dar créditos para viviendas en lugar de pagarles el 82% a los jubilados…”, “el problema de la inseguridad…”, y tantas otras muletillas mediáticas, que por supuesto el que responde carece de cualquier tipo de conocimiento para hacer un análisis y así defender sus dichos, convirtiéndose de esta manera en alguien que “repite como loro” aquello que escucha, lee o ve en las radios, periódicos y televisión.
Si a esto agregamos que la mayoría de las personas que actúan de la manera antes dicha hoy han mejorado su calidad de vida, que tienen acceso a bienes que hasta hace unos años no podían adquirir, que pudieron comprar una moto o un automóvil o renovar el que ya poseían, que pueden disfrutar de vacaciones con su familia, que siendo jubilados nacionales tienen dos aumentos por año, que pueden disponer de créditos a muy bajo interés, etc., etc., por dar ejemplos de los beneficios más simples y numerosos que vemos en nuestro alrededor, sin necesidad de hacer complicadas encuestas por medio de costosas consultoras.
Tampoco podemos negar que aún hay en el país muchos compatriotas que sufren las consecuencias de la pobreza y de una aún insuficiente distribución de la riqueza que se produce en la Argentina. Sabemos también que esa riqueza todavía está acumulada en algunos sectores que miran hacia otro lado cuando escuchan hablar de “justicia social”, ya los hemos enumerado en otras oportunidades, creemos que es obvio para nuestros lectores a quienes nos estamos refiriendo.
Hemos notado que las personas a las que nos referimos al inicio son asiduos consumidores de programas de radio como los que se escuchan en LV3 o Radio Mitre, que leen “La Voz”, “Clarín”, la revista “Noticias”; ven programas de T.V. como “Todo Noticias” (TN), el espacio de Jorge Lanata; y cuando le preguntamos si escuchan Radio Nacional o Radio Universidad de Córdoba, si leen algún otro diario o revista, si ven CN24N (el canal de la U.N.C.), o programas como “6,7,8” o “Televisión Registrada” (TVR), la respuesta no se hace esperar: “a esos no los escucho, no los leo y no los miro porque son ‘ultra K’…”. Así se quedan con toda “la papita p’al loro”, sin comparar siquiera que dice y que opina la otra campana, vaya inteligencia la de los mortales…
Esto que estamos analizando no es más que la manifestación del grado de contaminación que están volcando en las mentes de los ciudadanos estos medios de comunicación, formando una opinión deformada de la realidad, que conlleva a hacernos sentir tristes y amargados. Si cada uno de nosotros no revierte esta tendencia, pasaremos a otros estados de mayor gravedad como la angustia, la desesperación y el miedo, de esa manera nos quedamos “tranquilos” en casa, no salimos a protestar por las injusticias que nos cometen y nos bancamos sumisamente todo lo que los sectores reales del poder nos imponen.
Sin embargo somos muchísimas las personas que hoy sabemos discernir entre las falacias mediáticas y lo que realmente ocurre en la sociedad, por eso nos estamos organizando, y esa organización y participación nos hace felices, alegres y optimistas, a la “cadena nacional del desánimo” opongámosle la “cadena de la solidaridad y la esperanza”.
Debatamos ideas, no slogans.
¿PERFECCIONAR DELINCUENTES O RECUPERAR CIUDADANOS? (Agosto 2012)
Cuando una persona comete un delito y es juzgado y condenado a purgar en prisión por el mismo, muchos integrantes de la sociedad, abrumados por el permanente latiguillo de la “inseguridad”, consideran que el preso debe sufrir en la cárcel hasta cumplir su sentencia. Los que así piensan, siempre ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, todos los seres humanos estamos expuestos a cometer errores en la vida, lo hacemos a diario, muchas veces estos se convierten en faltas graves pasibles de sanción por la justicia. Si aceptamos esta premisa, tendríamos que ponernos también en el lugar del otro, de ese que delinquió, porque podríamos haber sido nosotros, y ahora estaríamos en ese lugar. Deberíamos contar hasta diez antes de emitir una opinión en este tema, como en el de la “inseguridad”, es seguro que quienes piensan sólo en el castigo extremo al prisionero, coincidirán con los agoreros de “tolerancia cero”, especialmente hacia los hermanos provenientes de las villas o signados por la pobreza, nada dicen de aquellos que cometen delitos con los “guantes blancos” de la protección de los poderosos o de quienes sin escrúpulos nos roban en el precio cuando vamos a comprar cualquier producto y así miles de ejemplos. Estos últimos no sólo no se consideran delincuentes, sino que a boca de jarro adhieren a lo que manifestamos en el principio de la nota.
El sociólogo y antropólogo Daniel Míguez (*) expresa: “…hay que ser cuidadosos antes de decidir un modelo de prevención del delito; otra, que a la hora de pensar en una solución a tal problema debemos tener en cuenta varios niveles de análisis. Un primer nivel pasa por las políticas destinadas a combatir factores de tipo estructural vinculados al delito; fundamentalmente la pobreza, el desempleo y la desigualdad social extrema…” “...Un segundo nivel desde el que se puede atacar el problema de la delincuencia es el de las políticas destinadas a favorecer la integración (tal como lo hace Canadá), evitando la marginalidad y la exclusión. Un tercer plano es el de la reintegración social de los delincuentes y un cuarto el de la disuasión y represión del delito.”
Hoy los medios monopólicos han hecho de una situación puntual de un detenido que salió provisionalmente de un instituto penitenciario nacional, han aprovechado la fama del mismo y le hacen un reportaje al padre de la víctima, precisamente por supuesto que no tenía ningún tipo de objetividad sobre la cosa, era respuesta cantada la reprobación de esa salida del recluso. Hay muchísimos detenidos que gozan de esta franquicia legal, con autorización del Juez, enmarcados dentro el proyecto de reinserción social del condenado, sin embargo como no son conocidos en la opinión pública lo silencian.
Quienes siempre hemos abordado el aspecto humano integral de la persona, no podemos menos que aplaudir esta acción del estado en cuanto a un cambio en la política carcelaria, aunque sólo se la practique a nivel nacional, ya que la situación en las cárceles provinciales distan mucho de ser escuela de reinserción social del preso, muy por el contrario fomentan la otra enseñanza, la de perfeccionar al delincuente.
En verdad esto es sólo el comienzo de un cambio en este aspecto, faltan muchas cosas por hacer para poder alcanzar el grado óptimo de modelo carcelario, ese que debería hacer que esa persona que cometió un error, por más grave que haya sido, tenga la oportunidad de salir del establecimiento carcelario con una propuesta de vida, porque pudo completar sus estudios, sean de cualquiera de los niveles educacionales. Las estadísticas dicen que cuanto mayor formación tenga el detenido, al salir en libertad luego de cumplir su condena, es muchísimo menor la posibilidad de reincidencia en el delito. En cambio, cuan salen desprotegidos en ese aspecto, están expuestos en grado extremo a que acepten la primera propuesta que le ofrezcan sus anteriores compinches.
El trabajo es otro de los elementos utilizados en esta tarea, no olvidemos que precisamente el trabajo dignifica al ser humano, hay experiencias muy buenas en este aspecto, inclusive ya hay reclusos que se han sindicalizados y pertenecen a la CTA, con ello consiguen mejoras en lo que hace a la diaria convivencia en el penal. Con el fruto de su trabajo los detenidos pueden enviar algún sustento a su familia, lo que lo libera de la enorme angustia de no saber cómo sus esposas e hijos pueden mantenerse mientras el purga su culpa en la cárcel.
El trabajo en las artes y la cultura son importantísimos en esta labor, ya que muchos pueden desarrollar sus talentos, incluso hay quienes los descubren allí en la cárcel. Es realmente una gran satisfacción para estos reclusos poder mostrar sus cualidades a los demás pobladores del penal como también, en estas salidas provisionales, a la sociedad a la que pertenecen fuera de los muros de la prisión.
Habría mucho más para hablar sobre la problemática carcelaria, lo dejaremos planteado para la reflexión y la investigación de nuestros lectores.
Creemos que lo importante es terminar con esa imagen de que la cárcel debe ser rodeada de altos muros con centinelas armados, ventanas y calabozos con rejas en los que el reo vive casi todas las horas del día, que el castigo sea “ejemplificador”, y tantos otros conceptos que pregonan los Blumbergs o Bergmans.
Insistimos, debemos pensar que por nuestra condición humana, cualquiera de nosotros puede pasar por esta situación… entonces: quien se anime a tirar la primera piedra que lo haga…
(*) Miguez, Daniel. “Los pibes chorros” – 1ª ed. – Bs. As. - Capital Intelectual, 2004.
SÓLO CON SOLIDARIDAD SE PUEDE ALCANZAR UNA JUSTA DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA. (Julio 2012)
Podríamos decir que desde siempre hemos oído voces que pregonan sobre las distintas apreciaciones que se tienen respecto a la distribución de la riqueza o de los bienes terrenales. De esa diversidad surgen por supuesto diversas teorías de cuál es la forma de lograr el objetivo: que cada uno de los habitantes del mundo tengan lo suficiente para disfrutar de la vida, a eso llamamos “distribución equitativa de la riqueza”. Esto que así expuesto parecería muy fácil, no lo es tanto, porque para que ello ocurra debe cambiar el ser humano y resurgir como “el Hombre nuevo”, ese que despojándose de todo egoísmo se torna solidario y vuelca todo su esfuerzo, no sólo a satisfacer sus propias necesidades, sino a luchar para que a nadie le falte comida, abrigo, techo. Sobre el tema podemos abrir un abanico que va desde los que proponen “pobreza cero” hasta aquellos que se excusan en “pobres hubo y habrá siempre”.
Hay un elemento fundamental que debemos vencer para lograr una “Humanidad nueva” donde veamos reflejada la justicia distributiva, es precisamente ese afán casi innato del Hombre a acumular. Todos tendemos a ello de uno u otro modo, hay quienes lo hacen con trastos viejos, con papeles y distintos tipos de objetos; otros lo hacen con el dinero porque esa acumulación les brinda poder, no solo para adquirir cosas, sino para dominar a otros seres humanos. Por ser muy ilustrativo, quiero transcribir un texto de Gregorio Iriarte, mostrándonos que la preocupación de los líderes de los pueblos por lograr la equidad viene desde hace muchísimo tiempo: “Entre las leyes de la justicia social que dio Moisés al pueblo de Israel hay una muy novedosa, es el ‘Año de gracia’ o Año sabático, que también se conocía como ‘Año de jubileo’ porque se anunciaba al pueblo tocando un cuerno llamado en hebreo ‘jobel’.
El ‘Año de gracia’ consistía en conceder cada siete años un año de respiro a la tierra y a los siervos que la trabajaban (Ex 21,1-11 y 23, 10-11).
Los terrenos debían dejarse descansar todos los años séptimos; no debían sembrarse. Los esclavos, los que habían vendido su fuerza de trabajo a los amos, debían quedar libres de su servidumbre.
En el código deuteronómico se completó esta ley con la obligación de eliminar todas las deudas contraídas durante los 6 años anteriores al ‘Año de gracia’ (Dt 15, 1-9).
El ‘Año de gracia’ se propuso al pueblo de Israel para restaurar cada cierto tiempo el orden querido por Dios: Sin acumulación de tierras (Lv 25,23-31). Sin siervos y sin amos (Lv 25,34-55. Sin deudas eternas. Sin que a nadie le faltara lo que a otro le sobraba.”(*)
Vemos entonces como se debe legislar sobre el punto, ya que la solidaridad en la mayoría de los casos no es voluntaria, sino que debe someterse a cierto ordenamiento legal. En la actualidad, las comunidades organizadas utilizan el sistema tributario o impositivo para realizar las obras que hacen al bienestar general del conjunto de la población, sea en obras y servicios y en acción social, para mejorar la situación de los que menos tienen y permitirles al menos cubrir sus necesidades básicas. Aquí también podemos abrir otro abanico entre los que piensan “el impuesto vuelve al pueblo en obras” por eso lo pago, y aquellos que se excusan en pagarlos o más bien para evadirlos “antes que se los robe un político mejor me lo quedo”.
Hoy los medios masivos de comunicación emiten como latiguillos una distorsión sobre algunos temas que afectan a los tributos de los ciudadanos, pero sin hacer ningún análisis al respecto, lo que hace que la población esté permanentemente desinformada sobre adónde van a parar los recursos que cada uno aporta al fisco.
El caso más común es el “qué se hace con la plata de los jubilados”. Aquí es de utilidad aclarar cómo está conformado el presupuesto de ANSES, el que se compone de la siguiente manera: el 58% surge de aportes de los trabajadores (en blanco) y de las contribuciones patronales, mientras que el 42% restante proviene de impuestos que alcanzan a toda la población, como el IVA, Ganancias y el impuesto a los combustibles. Por eso, resulta incorrecto sostener que estos fondos pertenecen únicamente a los jubilados, ya que en realidad proceden de la actividad económica de todos los argentinos.
¿QUIENES SE QUEDAN REALMENTE CON EL DINERO DE LOS JUBILADOS?
Aquí también es responsabilidad de los medios corporativos de comunicación que ocultan la verdadera causa del por qué no se puede pagar el 82% móvil a los trabajadores pasivos, que bien lo merecen después de haber ofrecido muchos años de su existencia para construir riqueza, las más de las veces para otros que terminaron perjudicándolos o estafándolos. Esto último es por aquellos empleadores que le han retenido los aportes al empleado y nunca lo depositaron o simplemente los tenían en negro.
Entonces, aclarado algunos aspectos, podemos decir y detectar quienes son los que se quedan con la plata de los jubilados y pensionados: Los patrones que tienen trabajadores en negro; los trabajadores autónomos que no están inscriptos, los que evaden el IVA, que pagamos todos en cualquier producto que adquirimos en el mercado, aquellos que evaden el impuesto a las ganancias y todo tipo de contribuciones que les correspondieren.
Hay un dicho popular que reza: “la gallina que cacarea primero es la que puso el huevo”, en estos casos cuadra perfectamente o ¿acaso usted amiga o amigo lector, no escuchó a todos aquellos que mencionamos en el párrafo anterior blandir a todas voces la injusticia que padecen los “pobres viejos”, y “el gobierno se queda con su plata o la usa para otras finalidades”?
LA SOLIDARIDAD, FRUTO DE LA ORGANIZACIÓN POPULAR
Como estuvimos viendo cada día se hace más indispensable rescatar el don de la solidaridad que todos llevamos dentro, que desplace con mucha fuerza a esa otra tendencia que también poseemos en nuestro interior, que nos hace obrar con egoísmo, pensando sólo en nosotros mismos y sin ver al otro y los otros que nos rodean.
Siendo el espíritu solidario algo que sirve solamente cuando es compartido, necesitamos construir o reconstruir las organizaciones populares, con nuestra participación activa en todo aspecto comunitario, lo social, lo cultural, lo deportivo, lo gremial, lo político y toda forma de colaborar para lograr una comunidad sin exclusiones de ningún tipo.
(*) LA DEUDA EXTERNA ES INMORAL – Gregorio Iriarte – Ediciones Paulinas - 1992
QUIERO PREGUNTAR (Junio 2012)
“Cuando surgieron, los medios de difusión masiva se apoderaron de las mentes y gobernaban no sólo sobre la base de mentiras, sino de reflejos condicionados. No es lo mismo una mentira que un reflejo condicionado. La mentira afecta el conocimiento; el reflejo condicionado afecta la capacidad de pensar. Y no es lo mismo estar desinformado que haber perdido la capacidad de pensar porque en su mente predominen los reflejos: ‘El socialismo es malo, el socialismo es malo, te quita la patria potestad, te quita la casa, te quita la mujer’. Y todos los ignorantes, todos los analfabetos, todos los pobres, todos los explotados repitiendo: ‘El socialismo es malo, el socialismo es malo’. Así se enseña a hablar a los loros, a bailar a los osos e inclinarse respetuosos a los leones.” (*)
En la Argentina, los medios de difusión masivos se han convertido en verdaderos monopolios que conjuntamente con el poder económico conformaron una corporación con una incidencia notable en las decisiones políticas que deben tomar los gobiernos, que elegidos por el voto popular, muchas veces deben declinar su dignidad frente a las presiones que ejercen los mismos. Es bien conocido por todos que esta corporación económica-mediática ha hecho tambalear e inclusive en algunos casos destituir a los gobernantes elegidos en las urnas, tienen sus mecanismos bien aceitados para ejercer influencia en los grupos de poder que pueden obedecer sus órdenes. Lo fueron las fuerzas armadas en varias oportunidades, que con la complacencia de los sectores políticos opositores al gobierno que “molestaba o inquietaba” a los intereses representados por las corporaciones, gestaron los golpes de estado de tan triste recordación para todos los habitantes de nuestro país.
Acostumbrados hasta fijar quién sería presidente, hoy se ven sorprendidos por una acción que desde el gobierno nacional avanza en un proyecto de inclusión social que libera de muchas injusticias a los más desposeídos, que siempre fueron la variable de todos los ajustes económicos impuestos por los organismos de control internacionales, que deuda externa mediante, forzaban a quienes conducían la República a tomar medidas totalmente antipopulares, que siempre fueron impuestas en base a la represión, la persecución y como ejemplo de mayor brutalidad y barbarie lo vimos en la última dictadura genocida.
Para estos señores no existen leyes que los atajen, ya que cuando las normas no le son convenientes no vacilan en violarlas con toda impunidad, hoy lo escuchamos de boca de algunos dirigentes políticos de derecha, dirigentes sindicales, representantes de los agronegocios y por supuesto periodistas “militantes” a favor de los grupos de poder económico. Ignoran lo establecido en el artículo 22 de la Constitución Nacional, que dice: El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición.
Este tipo de periodismo con su soberbia considera que es el fiscal de los actos de gobiernos, ignorando olímpicamente lo establecido en el art 71 de C.N.: Cada una de las Cámaras puede hacer venir a su sala a los ministros del Poder Ejecutivo para recibir las explicaciones e informes que estime convenientes. Fijando así el mecanismo de control para preservar la democracia en forma ordenada y respetuosa con una sana convivencia entre los poderes del Estado.
Ante el avance de la popularidad y organización del Gobierno, hoy los medios masivos de comunicación están empleando la técnica de la anti -noticia y de generar temores a la población con mentiras y análisis totalmente equívocos y tendenciosos, intentando instalar, como decíamos en la introducción de esta nota, desinformación y el reflejo condicionado para que la gente se asuste y además no piense por sí misma repitiendo sin ningún tipo de análisis las muletillas que nos envían desde la estridente “cadena” y todos los medios gráficos y televisivos de la corporación.
Tampoco respetan las disposiciones de la Justicia que los obliga a cumplir con la Ley de medios audiovisuales que fuera aprobada por amplia mayoría en el Congreso, luego de una discusión intensa en innumerables foros celebrados en todo el ámbito nacional. Así vemos que el grupo Clarín mantiene más de 300 medios concentrados conformando un monopolio de la información, lo que produjo el fallo de la Corte Suprema de Justicia para que se ajuste a la ley a partir del 8 de diciembre del corriente año. Un caso realmente vergonzoso es el de Cablevisión en Córdoba, que a pesar de las resoluciones judiciales, luego de un año de su aparición no ha incluido en su grilla al canal de noticias CBA24N, el canal de noticias de los SRT perteneciente a la Universidad Nacional de Córdoba, que dicho sea de paso, es el primer canal de noticias del interior del país.
Luego de ver, con vergüenza ajena, la fantochada preparada en el programa de T.V. de Lanata, donde un coro de “famosos” periodistas repetían como loros “queremos preguntar, queremos preguntar”, nos lleva a reflexionar sobre el ¿por qué cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo en la conferencia de prensa que dieron quienes fueron interventores de YPF no apareció ninguno de estos “monstruos sagrados” y además en los medios en los que trabajan no han reproducido ni siquiera las preguntas que hicieron los propios cronistas que ellos enviaron? ¿Qué preguntas les ha escuchado su audiencia cuando tienen que entrevistar a funcionarios o participar de conferencias como la mencionada? Además ¿no tienen inquietud para hacerles también preguntas a los integrantes del poder económico, que mucho tiene que decir sobre temas importantes que hacen al esclarecimiento de hechos aberrantes durante el último proceso cívico-clérigo-militar?
Hoy vemos con estupor e indignación como grupos partidarios del PRO, caceroleros y caceroleras enrolados a la derecha fascista agreden verbal y físicamente a periodistas, como ocurrió en la esquina coqueta de Callao y Santa Fe en Buenos Aires y en los Tribunales porteños con trabajadores de la televisión pública, más específicamente del programa 678, y también en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas, donde agredieron y no les dejaron cubrir la información de una manifestación que no era política, sino de un grupo de personas que reclamaban justicia por la muerte de una pequeña que podría haber sido por mala praxis en el hospital frente al cual manifestaban.
Todo esto nos retrotrae al año 1951 cuando otro grande, Enrique Santos Discépolo, Discepolín, dialogaba con Mordisquito por las noches en su programa radial, en la charla Nª 9 iniciaba así: “Hoy tendría que empezar diciéndote: acuso recibo de tu muy desatenta fechada el 10 del corriente. Sí, ayer recibí una carta tuya. Me di cuenta de que era tuya porque empezaba insultando. Y –detalle curioso, fijate vos,- el que insulta no tiene razón. Por eso insulta. Como el que grita. O el que pega. Me di cuenta de que era tuya, además, porque no traía firma alguna. Una carta anónima. Quien no tiene razón casi nunca firma. Y claro, ¿cómo se va a hacer responsable de una carta sin ninguna responsabilidad? Ni responsabilidad, ni razón, ni valentía. Esa mínima, esa elemental valentía que se necesita para afrontar una posición o para reconocer un error. Cicerón te hubiese perdonado. El error se perdona. Es humano. Pero es de torpes, dice, permanecer en el error….”
Por eso yo también quiero preguntar, e invito a todos los amigos y amigas lectores que ustedes también lo hagan: ¿Quién verdaderamente atenta contra la libertad de expresión?
(*) “Fidel Castro. Biografía a dos voces” Ignacio Ramonet. Ed. DEBATE-2007.
6 AÑOS SUMANDO AMIGOS (Mayo 2012)
Cuando a fines del año 2005 comenzábamos a elaborar el proyecto de nuestra publicación, lo veíamos como toda criatura que ingresa al mundo, por eso teníamos mucha esperanza que nazca bien y se vaya desarrollando para alcanzar algún día la madurez y ser útil para la comunidad; también nos invadían algunos interrogantes, cómo va a enfrentar la vida, cómo la recibirán en la sociedad. Con la carga al hombro de estos elementos salimos a buscar primero a los columnistas que quisieran arriesgarse a esta nueva aventura, se nos unieron varios amigos y amigas, juntos reforzamos la esperanza, también los temores, a ellos muchas gracias. Luego había que ver como financiábamos el proyecto; con el bosquejo (mono) de cómo iba a ser la revista recorrimos el andarivel de comercios de Tanti y Villa Carlos Paz, que eran los de mejor acceso para llegar. Allí nuestra primera sorpresa, la aceptación de varios comerciantes pequeños y alguno que otro mediano nos brindaron su apoyo a esta patriada, no podemos dejar de agradecerles profundamente. En el transcurso de estos años deambulamos al principio por varias imprentas y a partir de setiembre de 2008 los responsables de la impresión son nuestros compañeros de Gráfica 29 de Mayo, a quienes también tenemos que reconocerles el esmero que ponen para que cada mes estemos en la calle con la dignidad y la calidad que merecen nuestros lectores.
Portada de la primera edición-Mayo 2006
El mes de mayo de 2006 salió el primer número y allí dimos el puntapié inicial a este objetivo que sintetizamos en nuestro slogan: “Promoviendo la cultura y el debate de ideas”. De esta manera iniciamos nuestra marcha para llevar adelante nuestro pensamiento de que la crisis en la que estábamos inmersos no era económica sino cultural, ambicionábamos generar un espacio desde el cual difundir el arte literario como tal, dando a conocer a aquellos escritores que no tienen prensa masiva, y también incorporar especialistas que con su aporte fomenten el conocimiento y el debate de ideas.
Así se conjugan en sus páginas columnas como: Patio de poesías, Final literario, Historia de la Industria en Córdoba, El Fogón de la Memoria, Historias de Viaje, Temas de Psicopedagogía, Análisis coyunturales de geopolítica Suramericana y otros.
HACIENDO CAMINO fue presentada en diversos escenarios culturales tales como:
*Primer Concurso Nacional de Publicaciones Barriales “Contalo vos”, organizado por la Dirección de Educación Social y Popular del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación (2006-2007). El mismo incluía diversos módulos y talleres de capacitación y fortalecimiento a organizaciones.
*Primer Encuentro Nacional de Revistas Culturales en la ciudad de Resistencia, en el marco de la “8va. Feria del Libro Chaqueña y Regional” (febrero/marzo 2008).
*“XXIII Feria del Libro de la Ciudad de Córdoba” (setiembre 2008).
*“Encuentro Internacional de Escritores”, organizado por la Filial Villa General Belgrano (Cba.) de SALAC (noviembre 2008).
*“XXIV Feria del Libro de la Ciudad de Córdoba” (setiembre 2009).
*“Encuentro Itinerante de Revistas Populares” en la ciudad de Mendoza (octubre 2009); y en la ciudad de San Juan (noviembre 2009).
*”XXVI Feria del Libro de la Ciudad de Córdoba” 8setiembre 2011)
Docentes de varios establecimientos educativos han manifestado que utilizan artículos de Haciendo Camino en sus clases.
Durante el año 2010 hemos presentado en distintas escuelas de nivel medio de Villa Carlos Paz, el documental “El despertar de Ameroibérica I”, que abarca el período desde la muerte del Inca hasta la asunción del actual presidente de Bolivia Evo Morales, con la participación activa de los alumnos de diversos cursos que con respeto y responsabilidad debatieron sobre el mismo.
En el mes de julio de 2011 nos comunican que la revista ingresa como fondo documental a la Biblioteca de la Escuela Juan Zorrilla de San Martín, en Córdoba capital.
Dos establecimientos educacionales de Punilla celebraron sus 100 años durante el año 2011, la Escuela Carlos N. Paz en la vecina ciudad de Villa Carlos Paz y la Escuela Brigadier General Juan Bautista Bustos en la ciudad de Cosquín, en ésta última se inauguró EL MURAL DEL CENTENARIO, en el que trabajaron 460 manos y muchas más voluntades. Fuimos invitados en ambos casos por las autoridades de los mismos y reflejamos en nuestras páginas el sentimiento de orgullo y reconocimiento a ese primer siglo de vida de toda la comunidad educativa de cada una de ellas.
A medida que íbamos caminando se nos acercaban mas colaborados, lo que nos hacía imposible incorporarlos a la edición impresa que mes a mes distribuimos gratuitamente en el sur de Punilla y en el circuito cultural de la capital provincial, esto nos motivó a ampliar nuestro horizonte creando un blog en Internet, que inauguramos el mes de febrero de este año 2012. Allí también tenemos abierto un espacio para la difusión de diversas actividades sociales y culturales y últimamente agregamos otro para las cartas de lectores.
La respuesta no se hizo esperar, casi en forma inmediata aumentó el flujo de opiniones sobre la página por parte de los lectores, lo que no solo nos enorgullece sino también nos da mayor fuerza para seguir por la senda emprendida, sabiendo que también aumenta nuestra responsabilidad para mantener nuestra línea editorial con humildad y siempre respetando a los destinatarios de la publicación.
Por último nos resta agradecerles a todos nuestros lectores y a todo el equipo de colaboradores sin cuya participación no podríamos estar durante seis años todos los meses en el seno de la comunidad.
…gracias por caminar juntos.
COMIDA PARA TODOS (Abril 2012)
Al comer y beber el hombre, busca lo que le permita no tener más hambre y sed. La alimentación es una necesidad insustituible para la vida, todo aquél que tiene la responsabilidad de conducir un pueblo debe tener la preocupación de saciar el hambre de su comunidad. Así lo han hecho en el transcurso de la historia todos los líderes que llevaban a su pueblo hacia la liberación. El caso más antiguo del que se tiene noticia es el del pueblo hebreo en su peregrinar por el desierto luego de la huída de Egipto. En aquella oportunidad Moisés y Aarón debieron soportar las murmuraciones que la comunidad hacía por tener que esforzarse para avanzar en el camino hacia la Tierra prometida, donde hallarían la real liberación. Esto ocurre siempre con la actitud irresponsable de aquellos que soportan pasivamente su destino y solo saben criticar a los que deben tomar iniciativas para el bienestar general (Ex 16). Siguiendo con los ejemplos que nos brinda el libro de mayor circulación universal, pero ya en el Nuevo Testamento, vemos la preocupación de Jesús para dar de comer a la muchedumbre que lo sigue y que se encuentra lejos de sus casas (leer la multiplicación de los panes Mt 14,13; Mc 6,34; Lc 9,12; Jn 6,1). En los dos ejemplos anteriores no fue lo que todos conocemos por milagro, sino que hubo una organización del pueblo, se formaron grupos de 50 a 100 personas con un jefe cada uno de ellos, lo que nos lleva a discernir que la solución viene de la unidad de donde va a surgir por medio de la solidaridad.
Hoy nos quieren hacer creer que la “magia” del mercado va a solucionar la necesidad de alimentación de la población, vemos que no sólo no es así sino que muchos no pueden alcanzar un bienestar mínimo para sus familias, debiendo hacer ingentes esfuerzos para sobrevivir estando mal alimentados, sin consumir los alimentos que necesariamente precisa el organismo para una vida sana.
Las fuerzas que regulan el mercado no conocen lo que significa solidaridad, y mucho menos compartir las riquezas que nos proporciona la tierra, de la que se apropiaron desconociendo que nos pertenece a todos.
Las multinacionales compuestas por grandes capitales, lo que nosotros hemos denominado en varias oportunidades como el “imperialismo sin bandera”, ya que lo único que les da sentido de pertenencia es el dinero acumulado a costa de expoliárselo a quienes no tienen los elementos para defenderse de estos atropellos, en nuestro país desde hace ya muchos años vienen comprando empresas del ramo alimenticio, porque ellos sí planifican a largo plazo y saben que una vez dominado el mercado podrán imponer las condiciones que más les favorezcan: precios, calidad, cantidad, etc.; en pocas palabras: nos van a decir qué debemos comer y a qué precio, y si no nos gusta o no podemos acceder a los productos, ¡a pasar hambre!, así de simple.
Apropiarse de lo que no les corresponde
El Gobierno Nacional ha instrumentado diversas medidas económicas para ir acercándose a una mejor distribución de la riqueza producida por todos los argentinos, mencionaremos alguna de ellas. La ley de jubilación que popularmente se conoce como “del ama de casa”, que abarca a todo aquél que reúna los requisitos exigidos por la misma, sea mujer o varón, favoreció a dos millones cuatrocientos mil compatriotas que no poseían aportes suficientes para obtener el beneficio previsional, recordemos que hubo muchos años donde los empleadores con mucha permisividad de los gobiernos de turno (de facto y democráticos), tenían personal en negro y en numerosos casos teniéndolos en blanco les descontaban los aportes jubilatorios pero no los depositaban, quedándoselos ellos (no sé que figura delictiva corresponde a esto: ¿hurto, estafa?, algún experto en leyes quizás nos lo clarifique). Si bien todavía persisten casos como el mencionado, esperamos se tome conciencia del daño que se le hace con este accionar a los que participan trabajando para que los empresarios aumenten sus ganancias. En esto conviene aclarar que quienes se jubilaron con esta legislación, si bien no tenían los aportes requeridos, los están pagando mediante la moratoria que consigna la misma, es decir que el beneficio no es un obsequio, como muchos irresponsables murmuran por ahí.
Otra medida que contribuyó a esta distribución más equitativa de la riqueza ha sido el subsidio universal por hijo, ampliado por el de la madre en gestación, que no sólo permitió disponer de recursos para mejorar la vida de las familias, sino que también se concretó con mayor nivel de escolaridad y controles sanitarios en los niños y adolescentes.
Los dos aumentos anuales que tienen los jubilados, que en la época del gobierno de De la Rúa cobraban $ 150.- de haber mensual, hoy permite que la jubilación mínima esté en $ 1.687.-, es cierto que todavía falta para llegar al 82% móvil, pero se han subido varios peldaños dentro de las posibilidades del régimen jubilatorio de reparto, cuanto menos trabajadores en negro haya, más cerca estaremos de alcanzar esa meta.
Así como hay una apropiación indebida de aquellos aportes retenidos y no depositados, también esto sucede con los precios de los productos que se nos ofrecen en los comercios. Esta última tiene características diferenciadas de la anterior, ya que aquí la red de comercialización, que es donde se forman los precios, aunque muchos pretendan culpar al Estado, intenta recuperar parte de la distribución de la renta que reciben todos quienes trabajan en relación de dependencia, sea cual fuere su condición social, por supuesto que las más perjudicadas son las familias más humildes.
Cada vez que hay un aumento generalizado de salarios y de las jubilaciones, es automático un aumento en los precios sin razón técnica alguna; lo único que pretenden es que “los de abajo” no compartamos nada que mejore nuestra calidad de vida, sino por el contrario buscan por todos los medios que en sus bolsillos se acumule aquello que por justicia nos corresponde. Además del aumento abusivo de precios, en muchos comercios, con manifiesta política destituyente y ayudando a crear el fantasma del desabastecimiento, colocan en algunos productos esenciales para la alimentación, el cartel “UNA SOLA UNIDAD POR PERSONA”, cuando todos podemos observar en otros comercios que no sólo ese mismo producto está más barato, sino que se puede adquirir la cantidad que se necesite.
¿Podemos defendernos de estos abusos?
Sí. Hay varias maneras de poder defender el salario real, aquí es necesario tener en cuenta dos elementos que mencionamos en el inicio de esta nota: solidaridad y organización y por supuesto la imaginación de ver de qué manera lo llevamos a la práctica.
Hoy el Gobierno puso en uso algunos programas como “carne, lácteos, frutas para todos”, es una forma por la cual vastos sectores de la sociedad pueden adquirir productos que de otra manera les está vedado. Esta es una solución parcial al problema del aumento desmedido de precios, pero marca claramente que hay productos que pueden venderse en cualquier comercio a precios justos, por supuesto con el margen de ganancia, también justa, para el comerciante. Si así ocurriera el Estado no tendría que salir con este tipo de acciones y el comerciante vendería más y también el dinero quedaría en la comunidad y no se iría fuera de ella.
Otra forma y muy efectiva son las compras comunitarias (organizarse en grupos solidarios, no especulativos). Esto puede llegar a ser mucho más efectivo, ya que perdurará en el tiempo, por lo menos hasta que los “precios del mercado” dejen de ser abusivos y se conviertan en un elemento ético del servicio que presta el comerciante a su comunidad, en la que vive y de la cual se beneficia.
Defender nuestros derechos es un acto de justicia.
TIEMPO PARA TRABAJAR Y TIEMPO PARA VIVIR (Marzo 2012)
Se ha dicho que el ser humano debe dividir las 24 horas del día en: 8 para el trabajo, otras 8 para el descanso y las 8 restantes para el tiempo libre (recreación, ocio creador, etc.), desde un plano metafórico sería un ideal perfecto. Al hablar de trabajo nos estamos refiriendo al tiempo dedicado a la obtención de ingresos para vivir, abarcando también el costo que demande el espacio de entretenimiento. Pero también es cierto que desde hace muchísimos años los trabajadores, que conforman la mayoría de los seres humanos a que nos referíamos, vienen luchando por conseguir la jornada de 8 horas, en lugar de las agobiantes tareas realizadas de sol a sombra. Si bien se ha avanzado sobre el tema, esa lucha continúa aún en nuestros días, a pesar de todos los manifiestos, declaraciones, documentos internacionales y constituciones de muchos países. Escuchamos asombrados como en la actualidad se descubren almas que son mantenidas en forma de trabajo esclavo por sus patrones, oímos también sobre los cada vez más frecuentes casos de trata de personas, en especial mujeres que son incorporadas al mundo de la prostitución, no siendo ajenos muchos de ellos con niños y niñas y también varones en este menester. Todos estos seres son explotados a tiempo completo lo que deja muy distante la perfección ideal del reparto horario de la jornada.
Lo expresado podríamos considerarlo como un punto extremo, ya que para nada interviene la libertad de quienes padecen esta situación. Le siguen, tanto como para fijar una escala, aquellos que se ven obligados aún dentro del circuito formal y legal de trabajo a permanecer en las fábricas u oficinas muchas horas diarias para lograr un ingreso que les permita satisfacer sus necesidades y las de sus familias, impuestas por el sistema económico-social por una dispar relación de fuerza entre capital y trabajo,
En otro escalón hay casos, y muchos, que utilizando el don del libre albedrío con que estamos dotados los humanos, rechazan con su actitud frente a la vida esta premisa ideal para lograr una realización personal, malgastando su tiempo para “trabajar y trabajar”, ¿para qué?, para tener y tener más, dejando de lado su propio ser. En estos casos las necesidades son otras, creadas por una adhesión voluntaria al consumismo. Aquí tenemos un universo compuesto no solo por trabajadores en relación de dependencia sino también pequeños, medianos y grandes empresarios. En esta gama encontramos aquellos que rechazan de plano que el hombre pueda dedicarse al disfrute de la vida, que todo el tiempo deben trabajar y estar ocupados en algo que les produzca beneficio, no siempre en dinero. Nos hallamos con una alteración de la esencia misma de la persona humana, que los sicólogos llaman “adicción al trabajo”. Descubrimos de esta manera personas malhumoradas, gruñonas, disconformes con todo y por todo, con un rostro contraído cuya expresión nos plantea ¿vale la pena vivir?
En este último estadio mucho tienen que ver aquellas religiones de origen judeo-cristianas que hacen una errónea, por no decir malintencionada, interpretación del relato de la “expulsión” del Hombre del paraíso por haber trasgredido el mandato de Dios al comer del árbol del bien y el mal, hecho por el cual fue condenado a “ganarse el pan con el sudor de su frente” (Gen 3, 17-19). De esa misma mirada equivocada del texto bíblico aparece la relación dominante del varón hacia la mujer, convirtiéndola en lo que alguien llamó “el más grande proletariado del mundo”.
Volviendo al tema de la distribución de las actividades humanas en esas tres grandes categorías (trabajo-descanso-tiempo libre), es importante una buena administración de las mismas dado que su perturbación nos conduce a algún tipo de infelicidad, sea por afecciones en la salud, por problemas nerviosos, sicológicos, que muchas veces nos llevan a “estar estresados”. Todo esto lo único que hace es quitarnos muchísimo tiempo de goce y felicidad en la vida para el que fuimos creados.
El tiempo libre: ¿solución o problema?
Quizás suene un poco raro plantearnos el tiempo libre como problema, que más que disponer de la mayor cantidad de horas para no hacer nada. Aquí estriba el conflicto, no es lo mismo holgazanería (no hacer nada) que ocio creador o esparcimiento. Hoy la ciencia y la tecnología permitiría al género humano a bajar las horas laborales, por ejemplo pasar de 8 a 6 diarias, nos debemos plantear qué hacer en el lapso ocioso, dado que “estar de vago” no nos sirve para ir caminando hacia la plenitud como persona, ya que esa situación nos pone en riesgo de caer en vicios y actividades que son nocivas para nuestra integración física y espiritual o moral (alcoholismo, drogadicción, juego, delincuencia, etc.)
Sin embargo si llenamos ese período en realizar las cosas que nos gustan y que no son las que casi seguro realizamos con la obligación de nuestras actividades laborales, nos vamos a encontrar con respuestas muy favorables que nos llevarán a descubrirnos a nosotros mismos, con ese otro yo que desconocíamos y que realmente nos produce un extraordinario encanto por vivir y compartir con nuestras familias y la comunidad esas vivencias y receptar las del prójimo que nos rodea.
A mi entender, el Estado debe participar activamente en este tema. ¿De qué manera? En principio cumpliendo con el poder de policía que le otorga la legislación para evitar los excesos de explotación laboral, integralmente desde el joven que inicia sus tareas, hasta quien luego de brindar su esfuerzo pasa a integrar la clase pasiva. También incorporando en los planes educativos disciplinas que formen desde pequeño al educando para descubrir sus talentos, sus gustos, su vocación, para que comprenda y sepa utilizar el tiempo libre de una manera enriquecedora.
Es importante que desde los estados se creen infraestructuras y se apuntalen las instituciones existentes, para la realización de las actividades que necesita la población (deportivas, artísticas, culturales, recreativas, lúdicas, etc.)
Es en esta etapa de la vida cuando más necesario es estar preparado para dejar el mundo laboral, por eso decía la importancia de la incorporación desde niños de una educación para ello, ya que de golpe nos encontramos sin la posibilidad de ejercer esos hábitos que fuimos adquiriendo durante tantos años, si no estamos en condiciones de afrontarlo puede ser peligroso para nosotros y también para aquellos que nos rodean.
No voy a explayarme sobre el tema dado que el Sicólogo Alfredo Moffat lo desarrolla en profundidad en su nota “Terapia de Crisis. La emergencia psicológica” (Ver pág. 8 de esta edición).
Creo que debemos afrontar el desafío y, como tan bien lo cantara la inolvidable Mercedes Sosa, HONRAR LA VIDA.
Debemos dejar de ser ingenuos (Enero-Febrero 2012)
LA GUERRA POR LA DOMINACIÓN DE LOS PUEBLOS Y EL SAQUEO DE LOS RECURSOS NATURALES.
Los países imperiales históricamente han basado el avasallamiento de otros pueblos por el poderío militar que poseían. Lo podemos ver en los relatos históricos desde que el mundo es mundo y está poblado por “humanos”. En un principio fue con la fuerza de la espada, las lanzas y las flechas, luego fueron “progresando” en la tecnología armamentista y se incorporó la ballesta, la catapulta y así se continuó hasta llegar a provocar “Hiroshima”, en la actualidad se siguen probando armas bacteriológicas y quizás cuantas otras formas de “aniquilar al enemigo”. El fin último de las guerras y el dominio de los pueblos es provocar en los vencidos el miedo lo más extremo posible a fin de doblegar las voluntades y esclavizarlos, siempre con un objetivo económico, que termina con la expoliación de los recursos naturales de la tierra conquistada y el trabajo esclavo o precario de sus habitantes.
Ya en la época de la Segunda Guerra Mundial se comenzó en la Alemania nazi a utilizar otros medios más sofisticados para lograr el mismo resultado, pero sin utilizar las armas, es decir una guerra “más blanda”, menos sangrienta pero que producía el mismo resultado que las más cruentas: domesticar a la población y su dominación para hacer de ellas el instrumento más apto, económico y dócil para llevar adelante los designios del poderoso. Así nació:
LA BATALLA MEDIÁTICA. Paul Joseph Goebbels, ministro de propaganda e ilustración popular de la Alemania de Hitler, tenía muy claro el papel de los medios masivos de comunicación, sostenía que el 80% de la población se cree todo lo que ellos dicen, un 10% restante analiza críticamente las noticias y al 10% restante no le importa nada; de ahí que había que trabajar sobre ese 80%. A Goebbels se le atribuye el mayor aporte a la paternidad de la propaganda moderna (se pueden leer los once principios que utilizó para divinizar a Hitler en nuestra edición Nº 32 de Marzo 2009).
Hoy podemos apreciar la razón que tenía el ministro nazi, si estudiamos un poco las noticias que nos propalan los medios concentrados de comunicación, nos daremos cuenta que precisamente apuntan a ese 80% de su audiencia, a la que no tiene incorporada la capacidad de análisis crítico para llegar a una conclusión de que tanto de verdad o no tiene la información que capta en su receptor, en la T.V. o en el periódico que consume. Esto está sucediendo en todo el mundo y es fruto de la enorme e injusta acumulación capitalista, que hace que los grandes consorcios económicos utilicen esta posibilidad en lugar de la acción bélica directa, que conlleva a la ocupación permanente de los territorios conquistados con el consiguiente mayor presupuesto y también cierta mala imagen que les produce al resto de la humanidad. La batalla en los medios es “más limpia” y como decíamos menos costosa.
Estas grandes multinacionales que detentan el poder económico mundial, constituyen lo que hemos llamado en otras oportunidades, un imperialismo sin bandera. Lo que les importa es lograr el menor costo posible en las inversiones que realizan en los distintos países para obtener cada vez más y más ganancias. Para ello recurren a todo tipo de artimañas: soborno de funcionarios, captación de las oligarquías vernáculas, etc., a todo esto por supuesto el dominio de los medios de comunicación es condición indispensable.
Para que haya una batalla, un enfrentamiento, hay que tener enfrente siempre un enemigo real y si no existe, crearlo virtualmente. Así oímos hablar desde las grandes esferas del poder mundial de: “eje del mal”, “terroristas”, “talibanes”, “extremistas”, “subversivos”, “gobiernos populistas” (votados democráticamente en sus respectivos países por una abrumadora mayoría)…. Para que penetre el miedo a ese enemigo hay que convencer a la población de su existencia, ya sea provocando algún hecho violento o sino crear la sospecha o inventándolo, tenemos muchos casos de éstos últimos que provocaron represalias e invasiones militares a diversos pueblos.
Hace unos años, un militar de alto rango de la OTAN (no se le conoce parentesco con Geobbels) expuso en el Congreso estadounidense que la mejor manera de combatir a la subversión es utilizando a los medios de comunicación.
Haciendo un análisis de lo que ocurre en Argentina, podemos visualizar perfectamente como hasta no hace mucho tiempo los medios concentrados de comunicación han intentado manipular el pensamiento de la gente. Una noticia que aparecía en Clarín, también en La Nación, la veíamos en La Voz del Interior, Mario Pereyra la vociferaba por Cadena 3, el “Petete” Martínez nos asustaba desde radio Mitre, etc., etc., etc., ¡oh! es verdad, pensaba el ingenuo lector u oyente, además la veía en los noticieros de la televisión.
Por qué digo hasta no hace mucho tiempo, porque luego de la crisis del llamado “campo” a causa de la famosa Resolución 125, la ingenuidad de muchos argentinos y argentinas se terminó, comenzamos a hacer un análisis crítico de la realidad y descubrimos que había una actualidad “real” que nos comprendía y otra “virtual” que intentaban poner esos medios de in-comunicación.
En toda batalla existen dos bandos, dos ejércitos, en este caso en nuestro país tenemos por un lado los grandes medios concentrados, que monopoliza el Grupo Clarín, por el otro, desde el lado del pueblo, fueron apareciendo algunos medios, periodistas y programas que hicieron de la información una militancia para contrarrestar el embate de los primeros. De ésta manera se los fue arrinconando cada vez más y poniendo al descubierto sus falacias y sus oscuras intenciones para tener el poder.
Surgieron periódicos como Página 12, Tiempo Argentino, Miradas al Sur, etc., apareció en la televisión pública 678, en la radio se escuchó la voz de Víctor Hugo Morales y de otros excelentes periodistas, en distintos pueblos, barrios y provincias brotaron con humildad y mucho esfuerzo publicaciones como la nuestra, y toda esa masa militante formó un escuadrón de élite para enfrentar al gigante que nos acosaba, de la misma forma en que David se topó con Goliat.
Ese gigante es muy poderoso y no podemos menospreciarlo, pero se escuchan sus ayes por las heridas recibidas: “no hay libertad de prensa”, gritan; “nos quieren quitar Papel Prensa”, exclaman; “la ley de medios es para coartar la libertad de expresión”, ululan a los cuatro vientos.
La realidad es que hoy ya ese 80% al que apuntaban se redujo notablemente, prueba palpable fue el resultado de las últimas elecciones presidenciales, y que ya la Argentina está avanzando con nuevo paso hacia el futuro y lo más importante es que esto se refleja en cada uno de los habitantes de nuestra Patria, que hoy ha recuperado su dignidad como ser humano. Por supuesto que todavía faltan cosas por hacer, pero con aciertos y errores vamos creciendo. La participación popular hará que los errores se superen y que cada vez haya más aciertos.
¿Cuál es la “magia” de la Navidad? (Diciembre 2011)
En varias oportunidades he manifestado que esta celebración no debe ser sólo de recordación sino de actualización del hecho histórico y encuadrarlo en el momento en que vivimos hoy. También he expresado en distintas ocasiones que “las fuerzas de este mundo”, pretenden permanentemente no sólo opacar la celebración sino que van más allá en el intento de ningunear al protagonista real, al que le festejamos su cumpleaños recordando todas las vicisitudes que tuvo que pasar la “Sagrada Familia” para poder dar a luz, hasta que recalaron en un modesto pesebre.
Igualmente debemos recordar la actitud del rey Herodes, que al enterarse de este nacimiento y temiendo que el recién llegado pudiera desplazarlo de su trono (poder) envió a sus soldados a matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y sus alrededores. Según el texto evangélico José avisado en sueños del peligro que corría el Niño, huyó con su familia a Egipto hasta la muerte de Herodes. Éste evidentemente representa a los poderosos, a aquellos que basan en la acumulación de riquezas su dominio sobre las clases humildes. Hoy esos sectores que siguen en la misma tesitura de tener supremacía económica sobre aquellos que conformamos las clases menos pudientes, insisten empecinados en terminar con éxito la campaña inconclusa iniciada por Herodes. En la actualidad se han dado cuenta que por medio de la violencia física no pueden hacerlo, ya que no sólo no queda bien sino que el resto de la sociedad los aborrecería. Es por ello que apelan a otra forma de eliminación, el ninguneo y el reemplazo del símbolo central por otro que garantice que la gente olvide quien es el “cumpleañero” y ellos se beneficien en el avance de su dominación.
Es así que anticipándose al tiempo de preparación de los cultos cristianos que mencionamos al principio, se adelantan a ellos y aprovechando la enorme difusión que tienen los medios televisivos, nos ofrecen con toda candidez una publicidad cuya música de fondo simula un villancico navideño y nos induce: “Si buscas una señal para cambiar al mundo”, celebrando los 125 años de existencia de la gaseosa más famosa y, mostrándonos una botella de la misma nos invita: “destapa la magia de Navidad”. Por supuesto el personaje central es el símbolo de dicha Empresa “Papá Noel”, que con alegría y su enorme bagaje de regalos nos seduce para disfrutar de “la magia” de la Navidad, finalizando la propaganda con la indicación que podemos escuchar la canción completa en un determinado sitio de internet. En ningún momento el texto y las imágenes hacen referencia al sentimiento religioso de la festividad. En esto no hay ni una pizca de inocencia, está todo muy bien calculado por el equipo asesor de imagen de la Compañía. ¿Cuál es nuestra actitud como cristianos ante este descarado mensaje herodiano?
Un abrazo fraterno y el deseo de una FELIZ NAVIDAD para todos ustedes.
“OTRO TIPO DE CRISTIANOS” (Octubre/Noviembre 2011)
Cerraba la nota anterior diciendo que la Manipulación de la Fe y el control poblacional, son los ejes fundamentales de la política imperialista norteamericana para el dominio de nuestra región. Ahora voy a dar algunas pautas sobre la “invasión” de las sectas en América Latina, no me adentraré en la conformación de cada una de ellas porque sería necesario un espacio enorme para ello. Aquél lector que quiera profundizar sobre esto puede consultar, entre otros el libro de Alfredo Silleta “Las sectas invaden la Argentina” y otros títulos del mismo autor, en librerías especializadas pueden recabar sobre otros autores que han abarcado el tema con seriedad y responsabilidad.
En los primeros años de la democracia, durante el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín, se ha abierto libremente el registro de cultos, lo que permitió que miles de organizaciones religiosas hoy funcionen legalmente mezcladas con aquellas que verdaderamente son religiones serias, de las cuales algunas conforman un grupo ecuménico con la Iglesia Católica en la opción por los pobres, desde el Concilio Vaticano II, también es justo reconocer que hay algunos sectores religiosos del judaísmo que integran este grupo.
La IV Conferencia General del episcopado latinoamericano nos habla del crecimiento de las sectas fundamentalistas como algo grave: “El problema de las sectas ha adquirido proporciones dramáticas y ha llegado a ser verdaderamente preocupante sobre todo por el creciente proselitismo” (Nº 139 del documento de Santo Domingo).
Los factores principales que han contribuido a esta realidad han sido:
a) El voraz proselitismo de las sectas a través de los más diversos métodos incluyendo los ilícitos desde una perspectiva cristiana (engaño, intereses económicos, presión psicológica, ayuda material, etc.)
b) Los “Planes” de conquista evangélicos con toda una estrategia para disminuir la presencia de la Iglesia Católica y lograr engrosar las filas de las sectas fundamentalistas. Entre estos planes cabe mencionar el “Plan Amanecer”, “Ad 2000”, “Latinoamérica 2000”, “Joshua 2000”, la película “JESUS”, “Messiah 2000”, por mencionar algunos de ellos que se están realizando a nivel internacional o mundial. Planes que tienen un financiamiento y apoyo de organismos, fundaciones e Iglesias de los Estados Unidos.
La “Teoría de la conspiración” es un factor importante en esta instancia, la misma considera al protestantismo como vanguardia del imperialismo norteamericano. Recordemos que a partir del Concilio Vaticano II nuevos aires soplaron en la Iglesia Católica. En América Latina el CELAM en Medellín y después en Puebla impulsó a la Iglesia en su opción preferencial por los pobres y pasó a la acción de una manera muy visible y comprometida. Para el coloso del norte fue como una declaración de guerra.
La estrategia de “divide y reinarás” apoyando económicamente cualquier iniciativa para destruir a la Iglesia Católica y afectarla en profetismo a favor de la justicia, la libertad y los derechos, explica en parte el crecimiento de las sectas a partir de los años setenta.
En 1952 en Madras, India, hubo una reunión mundial de protestantes y evangélicos sobre las Misiones. Allí predominó la idea de algunos teólogos que fanáticamente afirmaban que los católicos no son cristianos, por eso había que anunciarles el Evangelio. Esto provocó que se volcaran más a América Latina para hacer mas proselitismo frontal invirtiendo recursos humanos y económicos.
El Informe Rockefeller disparó en el gobierno norteamericano el apoyo integral a diversas sectas fundamentalistas, así fueron promocionados los Mormones, los “Testigos de Jehová” e incluso la Iglesia de la Unificación, más conocida como “secta Moon”, de marcado carácter anticomunista, que fue directamente apoyada por el presidente Nixon durante su mandato. (Con esta última simpatizaba el ex obispo de La Plata Monseñor Plaza, de triste recordación por su actuación cómplice con la última dictadura cívico-clérigo-militar que asoló a nuestro país).
El primer paso efectivo lo dio el propio Congreso estadounidense al programar un sucesivo y creciente envío de misioneros mormones para debilitar la unidad de la Iglesia Católica, y al destinar millones de dólares para que se construyeran templos mormones en toda América Latina.
En esta tarea tienen un papel notable también las sectas de origen oriental, las que podemos enmarcar dentro de la llamada “Nueva era”, que pasan desde la aparentemente inofensiva práctica del yoga hasta las que captan adeptos por medio del lavado de cerebro. Las dos vertientes, la evangélica y la oriental sirven al mismo propósito.
Su avance lo podemos observar simplemente mirando a nuestro alrededor en el barrio o pueblo donde vivimos.
LA IGLESIA CATÓLICA YA NO ES UN ALIADO SEGURO PARA ESTADOS UNIDOS (Nelson Rockefeller – 1968) (Setiembre 2011)
Esto que afirma el magnate petrolero, que fuera vicepresidente de Richard Nixon, no es nuevo en el pensamiento imperial de los Estados Unidos, ya en 1912 el presidente Teodoro Roosevelt había manifestado: “Creo que será larga y difícil la absorción de estos países por Estados Unidos, mientras sean países católicos”. Rockefeller luego de una gira por América Latina en 1968 elevó lo que se dio en llamar “el informe Rockefeller”, es en él donde manifiesta su temor dado que el catolicismo se había convertido en un centro peligroso de revolución potencial. Y en 1980, un informe para la campaña presidencial de Ronald Reagan, advirtió que la presencia de determinadas tendencias en la Iglesia y algunos textos de las conferencias episcopales latinoamericanas eran muy peligrosos para la política exterior de Estados Unidos (documento de San Fe).
¿Por qué esta afirmación? Precisamente en esos años se estaba difundiendo y poniendo en práctica lo que surgió del Concilio Vaticano II (1962), las encíclicas Pacem in Terris (1963) y Populorum Progressio (1967), como así también la realización de la Conferencia Episcopal del CELAM en Medellín (1968) y después en Puebla (1979). Es decir que el viento renovador que trajo aparejado el Concilio causaba escozor a los que detentaban el poder de las finanzas internacionales y de la fuerza de las armas, porque muchos religiosos y laicos pertenecientes a la Iglesia Católica empezaron a comprometerse en el orden social y político, asumiendo como cristianos la opción preferencial por los pobres, dejando de lado la visión elitista y para las elites que se le adjudicaba a la Iglesia. Aparecen en escena actores como los Sacerdotes para el Tercer Mundo, movimiento integrado por obispos y clérigos latinoamericanos, al que luego se van incorporando muchos fieles que dejan el cómodo espacio de los templos y las sacristías para comprometerse en las luchas populares en América Latina.
Comienza a vislumbrarse “otra Iglesia” en contraposición a la tradicional, conservadora, apegada a los rituales más que a las necesidades de la humanidad, mucho más cerca del poder imperial que del celestial que predica. Se empiezan a distinguir, como las define el sacerdote jesuita Carlos González Vallés en su libro “Querida Iglesia”, dos Cristiandades diferentes dentro de la misma Iglesia. Y es esa Iglesia que asume la opción preferencial por los pobres la que le preocupa al imperio del norte, porque despierta conciencia en las masas, porque educa a los pueblos, les da cultura, les hace pensar y les anuncia la inalienable dignidad de los hombres. La Teología de la Liberación fue la excusa que tuvieron los amos del poder para catalogar a esta avalancha que crecía vertiginosamente y que hacía peligrar sus planes de expansión, para denominar a quienes adscribieran a la misma como “subversivos” o “comunistas”.
Tuve la oportunidad de participar en los años ’70 como dirigente de una organización católica de juventud, de una jornada sobre “Religiosidad popular” que se llevó a cabo en el Seminario Mayor de Villa Devoto en Buenos Aires, los participantes estábamos todos de alguna manera involucrados en esta nueva vertiente latinoamericana. Uno de los sacerdotes presentes contó que cuando estuvo detenido por la dictadura militar, le requisaban todo elemento que le hacían llegar, inclusive los libros, uno de los que era considerado como “material subversivo” era “Documentos finales de Medellín”, producto de la Conferencia del CELAM ya mencionada.
Como vemos existe más que una simple coincidencia con las resoluciones que tomaron los norteamericanos luego del informe Rockefeller y las que hicieron propias las distintas dictaduras latinoamericanas que se dieron en aquellos años. La otra Cristiandad, la conservadora, se involucró con las mismas y mantuvo un discurso similar dentro y fuera de su ámbito, desde la Vicaría castrense y los capellanes de las fuerzas armadas y de seguridad, se complicaron con el régimen genocida, y aún no hemos escuchado que se haya realizado un examen de conciencia, ni un propósito de enmienda y mucho menos un arrepentimiento público.
Rockefeller fue más allá en 1969, asegurando que era preciso reemplazar a los católicos latinoamericanos por “otro tipo de cristianos”. El magnate recomendó a su gobierno la promoción de las llamadas “sectas” fundamentalistas que brotaban del florido árbol pentecostal estadounidense.
Este informe se complementa con el “Memorandum 200”, que el 10 de diciembre de 1974 elabora Henry Kissinger y conocido como “informe Kissinger”, el que justifica de esta manera: “El Presidente ha ordenado un estudio sobre el impacto del crecimiento de la población mundial en la seguridad de los EE. UU. y sus intereses de ultramar”. El documento incluye una serie de “recomendaciones para intervenir en asuntos poblacionales en el extranjero particularmente en los países en desarrollo”.
Estos dos temas, la Manipulación de la Fe y el control poblacional, son los ejes fundamentales de la política imperialista norteamericana. En próximas entregas ampliaremos sobre ellos.
“Yo no vine a atar, sino a desatar, a liberar…” Jesús de Nazareth (Agosto 2011)
Si Jesús vino a desatar, cabe hacerse la pregunta ¿por qué las religiones que se denominan cristianas atan a sus fieles con normas, reglas y preceptos, y lo peor infundiéndoles temor, el miedo de condenarse al “fuego eterno”? Esto es fácil de deducir si nos atrevemos a tomar distancia de las instituciones religiosas y analizamos su historia y su comportamiento habitual, el cual se manifiesta por las actitudes de sus respectivas jerarquías y representantes, tanto en documentos escritos como en mensajes orales, homilías y sermones.
Desde allí podemos entender que todo este andamiaje reglamentario les otorga poder, y es ahí donde reside la causa de que no son herramientas aptas para la liberación del Hombre, esto lo llevó muchos años atrás a manifestar a C. Marx que la religión es el opio de los pueblos. Llegamos a la conclusión que al igual que el “opio”, hoy siguen adormeciendo conciencias y a aquél que no se somete a su autoridad le cabe la sanción disciplinaria.
Todo esto es acompañado, por lo menos en la religión Católica por un oscurantismo y hermetismo tal como un duro cascarón que la preserva de todo mal humano; siempre el culpable es el insubordinado, nunca la institución, mucho menos el jerarca; ahora vemos que hay muchos asuntos que ya no pueden seguir tapando y que tanto mal le hace.
Hoy el sisma que se va vislumbrando dentro de la religión Católica se hace cada vez más evidente y va saliendo día a día más a la superficie.
El pasado martes 26 de julio tuvimos la oportunidad de participar en la presentación del libro “CINCO CURAS – Confesiones silenciadas”, escrito de manera testimonial por sacerdotes que cuentan lo que nadie jamás contó sobre la Iglesia. Coincide en cada uno de ellos el valor de hacer público en forma de ninguna manera planfletaria, sus respectivas experiencias desde antes de entrar al seminario y hasta el alejamiento institucional.
La reunión se realizó en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba, unas 800 personas fuimos testigos de este acontecimiento que, considero puede llegar a marcar un hito importante en la renovación que sin ninguna duda necesita la Iglesia. Renovación que paradójicamente no significa cambiar todo lo anterior para poner todo nuevo, sino precisamente volver a las fuentes, volver a ser como era antes del año 313, cuando Constantino I (el Grande) la convirtió en religión oficial del Imperio Romano. En la práctica actual sigue siendo la religión oficial de todo imperio que represente a los poderosos, el clamor de los pobres y desposeídos se lo derivan a Cáritas que le sirve para aplacar su propia conciencia.
La lectura del texto mencionado, cuyos autores son: Nicolás Alessio, Lucio Olmos, Horacio Fábregas, Elvio Alberione y Adrián Vitali, le va a servir a todo aquél que tenga la mente abierta, que no se sienta atado a sentimientos de culpa, fruto de un permanente lavado de cerebro por la manipulación de lo que planteábamos al principio: normas, reglas, precepto, miedos, como un elemento de reflexión que puede ayudarle a tomar una nueva posición frente a lo que significa el Cristianismo, que como reza el título de esta nota, no ata, sino desata, libera…
Los que nos formamos y participamos alguna vez dentro de las estructuras eclesiales, podemos afirmar con certeza que la Iglesia usa el mensaje de Cristo como herramienta de poder.
El lector puede encontrar en esta edición de Haciendo Camino (pág. 10 y pág. 14) el homenaje que merecen dos integrantes de la jerarquía de la Iglesia que no se convirtieron en cómplices de sus colegas que bendijeron a todos aquellos que cometieron los mayores crímenes de lesa humanidad contra sus propios hermanos, dos sacerdotes, dos obispos que hicieron propia la opción por los pobres que instituyó precisamente el humilde carpintero de Nazareth, nuestro recuerdo para Mons. Enrique Angelelli y Mons. Carlos Ponce de León, los dos asesinados por la última dictadura cívico-clérigo-militar que sufrió la Argentina. Tan repulsivos crímenes quisieron ocultarlos bajo la fachada de accidentes. Luego de muchos años la jerarquía eclesiástica reconoció que fueron víctimas de la represión que asoló el país.
La mayor zoncera de las gallinas (Julio 2011)
Hay una fábula infantil cuya moraleja reza: “no pongas al zorro a cuidar el gallinero”. Muy zonzo sería el granjero que no le hiciera caso al mismo, pero mucho mayor sería la zoncera de las gallinas si aplauden al zorro y además le creen que las va a proteger.
¿A qué viene a cuento esta cita?, pues es muy propio de los sectores que detentan el poder hacerle creer a la mayoría de la población, que integran los trabajadores (obreros y empleados), los profesionales, los pequeños y medianos empresarios y comerciantes, que quien los va a proteger mejor no es un representante propio sino que eso lo tienen que dejar en manos de quienes ellos decidan, porque lo va a hacer mejor ya que reúne las condiciones para ello, es decir “el zorro” de la metáfora.
La estrategia de los poderosos, integrados por las grandes empresas, sean nacionales o multinacionales, es utilizar a los monopolios mediáticos para ir moldeando el cerebro de los oyentes para que nos formemos la opinión que ellos quieren imponer, de esa forma nuestras neuronas estarán siempre dispuestas a defender los privilegios de ellos como un acto reflejo, aunque sean contrarios a los nuestros.
Para lograrlo van demonizando a las herramientas y a las personas que son las que nos pueden llevar a incluir en los lugares donde se toman las decisiones a nuestros propios representantes. De esta manera oímos decir: “la política y el sindicalismo son cosa mala, llena de corrupción”, “Fulano es uno de los gordos de la CGT y tiene más plata que los ladrones”, “Mengano es un piquetero y un puntero político que maneja mucha plata de los planes”, etc., etc., etc. Entonces nosotros nos vamos convenciendo que participar en un sindicato o en un partido político no es conveniente, que nos perjudica, que me voy a convertir en un corrupto, y cosas por el estilo. Entonces ellos, utilizando a los oportunistas de nuestro propio lado, nos van encerrando cada vez más en nuestras casas, salimos sólo para votar de vez en cuando y les dejamos el campo orégano para que “nos representen” y nos protejan. ¡Las gallinas aplaudiendo y el zorro feliz¡
¿Cuáles son los lugares donde se toman las grandes decisiones que nos afectan a todos? Precisamente los cuerpos representativos del pueblo en su conjunto, es decir las Legislaturas provinciales y en mayor medida el Parlamento Nacional. Podemos citar dos casos testigos que sucedieron en uno y otro y que afectaron derechos de muchos y beneficiaron a pocos. Uno fue en la Legislatura de la Provincia de Córdoba con la Ley de Bosques, tiene tantas contras para la mayoría de la población que la Universidad Nacional de Río Cuarto presentó ante la Suprema Corte de Justicia el pedido de inconstitucionalidad de dicha ley, y la Universidad Nacional de Córdoba acudió ante el Defensor del Pueblo de la Nación. ¿Quiénes se beneficiaron con este instrumento legal? El sector de los agronegocios, ¿les suena el término?
El otro sucedió hace unos días en una de las comisiones del Senado de la Nación, donde se estaba tratando un despacho para fijar posición en un proyecto de ley que rebajaba la edad jubilatoria a los trabajadores rurales a 57 años. ¿Quiénes se negaron a firmar el despacho? Dos senadores por Jujuy adherentes al Peronismo Federal de Duhalde y otros dos más, uno de ellos Carlos Reutemann, también del P.F., pero todos ligados a los agronegocios. Claro el proyecto establecía el aumento en tres puntos de los aportes patronales para que pueda ser viable.
Los empresarios de los agronegocios (el campo) salieron masivamente a la superficie en oportunidad de la Resolución N° 125, ¿se acuerdan?, cortaron todas las rutas del país durante 100 días, provocaron cierto desabastecimiento, hasta hubo algún muerto porque no dejaron pasar a una ambulancia, pero ¡oh sorpresa!, los medios masivos no los catalogaron de piqueteros, mucho menos de estar provocando un golpe de estado, no, nada de eso, todo lo contrario, eran ¡PATRIOTAS! ¿Pueden recordar cuantas “gallinas” no solo aplaudieron sino abrazaron al “zorro” en aquel momento? La estrategia de la utilización de los medios masivos de comunicación no falló, si bien creo que llegaron al punto máximo, de allí comenzó de alguna manera la declinación. Muchos de los que aplaudieron comenzaron a recapacitar y especialmente a pensar por su propia cuenta y hoy descubrieron el juego del “zorro”.
Aún queda mucho camino por andar. En las Legislaturas provinciales y en el Parlamento Nacional tienen representación todos los sectores del poder económico-financiero, podríamos hasta sospechar que los tienen también los narcotraficantes y otros por el estilo, pero no hay presencia de los pequeños empresarios y comerciantes, los profesionales y mucho menos de los trabajadores. Cuando dirigentes de las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) o de la CGT proponen que sus representados deben ocupar alguna banca en el Congreso, ¡ay!, cuántos se rasgan las vestiduras, triste, pero da más tristeza escuchar el aplauso de muchas “gallinas”, el “zorro” más feliz que nunca.
EL ROL DE LAS CONSTITUCIONES (Junio 2011)
Luego de la caída del Imperio Español, los Estados Unidos hicieron descansar su propia soberanía sobre la anulación nacional de la América Latina. Las puertas de ese dominio sobre ella fue la doctrina de Monroe desde el año 1823. Una política imperial legalizada por la violencia que funcionó como “política del garrote”, “diplomacia del dólar”, “política del buen vecino” o “alianza para el progreso”. “La Doctrina Monroe no es un compromiso internacional, es una política de Estados Unidos que este país aplica cuando la juzga conveniente sin pedir permiso a nadie” (Knox). Esto se observa en la redacción de las constituciones más liberales del mundo en los países hispanoamericanos, copiadas del modelo norteamericano. Así lo vemos desde 1814, fecha de la primera constitución mejicana, y hasta la mitad del siglo XIX. Los mantos jurídicos de estas constituciones legaron el mando social a las oligarquías pro imperialistas sobre las masas populares.
La Argentina no estuvo exenta a esta influencia y podemos ver como en nuestra Constitución de 1853 y reformada en 1860, 1866, 1898, 1957 y 1994, se dio el basamento jurídico para todo el andamiaje legal que hoy regula la vida de quienes habitamos esta bendita tierra.
El gobierno nacional y popular que asumió democráticamente en 1946, tenía conciencia plena que para lograr el profundo cambio social, la constitución liberal vigente debía ser reemplazada por una norma que garantizara al individuo no solo ser considerado como un ciudadano, sino también como trabajador, padre, esposo… De allí surgió la reforma a nuestra Carta Magna el año 1949. En aquellos tiempos Julio V. Otaola decía: “La irrevocable decisión de los constituyentes de 1949 de consagrar una Nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana, no es una declaración abstracta de su preámbulo sino una afirmación sustentada a través de la estructura toda de la Constitución. Es síntesis de principios desarrollados con valentía que superan las anteriores normas, inadecuadas para el progreso espiritual y material de la nueva Argentina.
Conformando una personalidad recia y distinta, la Argentina se ha encontrado a sí misma en esta hora crucial de su existencia. En la Constitución justicialista que nos rige late el ritmo de una doctrina de gobierno idealista y cristiana con la que cobra impulso una gigantesca obra de recuperación del verdadero ser nacional.”
La Constitución de 1949 fue borrada de un plumazo por medio de un decreto del gobierno surgido del golpe cívico-militar de 1955, que dejó sin efecto los derechos conquistados por todos los argentinos, pero en especial por los trabajadores, que como decía Otaola no eran simples enunciados, volviendo vigente la de 1853. La Constitución Justicialista no solo les fijaba a los ciudadanos los derechos, deberes y garantías de la libertad personal, sino que también le otorgaba status constitucional a los derechos del trabajador, de la familia, de la ancianidad y de la educación y la cultura. También regulaba la función social de la propiedad, el capital y la actividad económica.
El 24 de octubre de 1957, el gobierno que reemplazó al de facto y elegido en un simulacro democrático con la proscripción de la mayoría del pueblo, sanciona una nueva reforma a la vieja Constitución, pero como no puede ignorar los importantes aportes en materia social de la de 1949, le agrega un nuevo artículo, el 14 bis, donde resume en pocos renglones todos los derechos sociales que garantizaba aquella.
Es irónico, pero en ese nuevo artículo, uno de los derechos enunciados es: “…participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección…”, desde 1957 hasta la fecha han pasado 54 años y todavía en la Legislatura Nacional vemos como se ruborizan los representantes de las clases dominantes ante el proyecto presentado por la CGT para reglamentar un derecho que figura en la Ley Fundamental de la Nación. A tono de ese rubor también lo hacen los amanuenses politólogos y periodistas de pensamiento colonial.
Es bueno también comparar lo que expresan ambas normas respecto a los bienes naturales. Mientras la de 1949 en su artículo 40 aseguraba: “Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedades imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto, que se convendrá con las provincias.”
La de 1853 con un agregado que le hicieran los convencionales de 1994, reza en el párrafo final de su artículo 124: “Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio.”
No es casual entonces que desde la vigencia de la reforma de 1994, surgida del tristemente célebre “Pacto de Olivos” entre Carlos Menem y Raúl Alfonsín, las grandes corporaciones estén invadiendo territorio, expoliando cuanto recurso natural se les viene a cuento, con la anuencia de gobernadores y parlamentos provinciales.
En los justos reclamos que muchas organizaciones ambientalistas están llevando a cabo a lo largo y ancho del país, no he escuchado nunca que se pida la derogación de esta clausula constitucional, que es la que rige todo el soporte de nuestra legislación.
La Constitución Justicialista del ’49 fue tomada como base por varios países hermanos de Hispanoamérica para la reforma de sus propias Cartas Magnas, tal el caso de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Este último ha incluido en la suya los “Derechos de la Naturaleza”, un ejemplo digno de seguir.
De este breve análisis surge la importancia del papel que tienen las constituciones de los países, con la cual los gobernantes fijan los objetivos y planifican el futuro de cada uno de ellos, en especial porque está en juego el bienestar de sus habitantes.
Síndrome del Faraón (mayo 2011)
El estanciero presume que su peón viva mejor,
de gauchismo y arrogancia mas no sabe ese señor,
él cree que es extravagancia que por su peón tiene estancia.
Nuevamente el almanaque nos convoca a conmemorar otro hito histórico en la lucha de las clases más desposeídas por lograr justicia en las relaciones, en este caso, laborales. Aquel 1° de mayo de hace ya 125 años pareciera que se encuentra distante. Debemos recordar que a las luchas del campesinado, a partir de la Revolución Industrial, se le agrega la de una nueva clase de trabajadores, los de las fábricas que van dando nuevos perfiles al proletariado.
Es interesante recordar que el motivo principal de la huelga que se inició ese día del año 1886, era la reivindicación de la Jornada laboral de 8 horas. Las consecuencias para los trabajadores, además del número desconocido de obreros que cayeron bajo las balas policiales en la represión, fue la de los ocho que fueron declarados culpables por un Tribunal de Chicago: tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco a la horca.
La mencionada Revolución Industrial dio origen al nacimiento del capitalismo, apareciendo también la división entre capital y trabajo. Dentro de este régimen la puja distributiva de la riqueza que originaba la empresa industrial se fue haciendo cada vez más intensa. Los dueños de las fábricas trataron siempre de aprovechar para su beneficio las falencias legales de protección al trabajador y, según la relación de fuerzas, no respetaban siquiera los derechos legales vigentes. A medida que la clase obrera se fue organizando en sindicatos, también fue ganando espacios reivindicativos para los reclamos y para que se respeten las normas que los protegían.
En nuestro país no estuvimos exentos de situaciones similares a la que estamos conmemorando, también en varios períodos de la historia del movimiento obrero, tenemos trabajadores que fueron a prisión, que sufrieron heridas y muerte por parte de represiones de las fuerzas del “orden”, que fueron a dar a prisión y también cayeron bajo las descargas de pelotones de fusilamiento.
La crisis de 1890 tuvo manifestaciones que se reiterarían cien años después: inestabilidad laboral, desocupación, bajos salarios. En 1901 y 1902 tuvieron lugar huelgas de importante magnitud, la segunda llevó al gobierno a declarar el estado de sitio. En 1909 se produce la mayor conflictividad con la llamada Semana Roja. En el acto del 1° de Mayo de ese año puede observarse en una fotografía un cartel que alude a un reclamo de la época, la jornada laboral de 8 horas.
No podemos dejar de recordar lo que se denominó “La semana trágica”, donde en la madrugada del 3 de enero de 1919 huelguistas de los talleres metalúrgicos Vasena interceptaron una chata custodiada por agentes de la Comisaría 34 y por la Guardia de Infantería, allí se intercambiaron más de 300 disparos, produciéndose heridos graves. Ante la secuencia de los hechos el gobierno dispuso el acuartelamiento de las tropas y suspendió el tránsito vehicular. La huelga general paralizó al país y la ciudad se convirtió en escenario de gravísimos enfrentamientos entre obreros y las tropas. Debido al paro había ausencia de transporte y los propios trabajadores llevaron a pulso a sus muertos hasta el cementerio.
Entre 1922 y 1923 se produce una rebelión en la Patagonia, que fue reprimida salvajemente, se aplicaron torturas y fusilamientos masivos y se incendiaron graneros llenos de huelguistas. Los muertos fueron más de dos mil. La represión también estuvo a cargo de muchos terratenientes armados y en patrullas motorizadas ayudaron a las tropas enviadas por el gobierno.
Si usted está un poco desprevenido y de pronto cree que está leyendo un diario de hoy, no es así, pero tiene razón en sorprenderse ya que en la actualidad todavía tenemos, a pesar de los 125 años transcurridos, situaciones similares a las de aquella época. Quizás uno como al descuido piense: esclavos hubo siempre, desde que tenemos conocimiento en la historia de la humanidad. Sí, es cierto pero, ¿es justo que hoy en pleno siglo XXI haya hermanos nuestros que sufran las consecuencias de la explotación del hombre por el mismo hombre? ¿Puede ser creíble que el titular de un periódico (Tiempo Argentino) del jueves 28 de abril de 2011 rece: La AFIP encontró 200 trabajadores del ladrillo en condiciones de esclavitud, y fue en una empresa de Marcos Paz en la Pcia. de Buenos Aires, y agrega: Los inspectores comprobaron que habitaban viviendas muy precarias en el mismo predio y revelaron la presencia de extranjeros en situación irregular. También se realizaron operativos por empleo informal en Chubut y Misiones.
El mismo diario el lunes 25 de abril expresaba en una de las noticias: La Asamblea del Año XIII de las Provincias Unidas del Río de la Plata, dictó en 1813 la libertad de vientres, de manera que los hijos de mujer esclava que nacían en el territorio nacían libres; y en 1853, la abolición de la compra-venta de personas quedó reflejada con claridad en el artículo 15 de la Constitución. No obstante ello, las condiciones de vida precarizadas, íntimamente asociadas a la esclavitud, se mantienen incólumes desde entonces en algunos rincones del campo y la ciudad gracias a la resistencia de algunos patrones de estancia. Ayer, Confederaciones Rurales Argentinas, una entidad dirigida por Mario Llambías, rechazó de forma abierta una normativa oficial que establece condiciones mínimas de empleo para los trabajadores del campo y que pondría un límite claro a la sobreexplotación de los peones. Adujeron que La Resolución 11/2011 es de “difícil cumplimiento”.
Cabe preguntarse para donde miraba durante tanto tiempo el dirigente del sindicato que nuclea a los trabajadores rurales, Gerónimo “Momo” Villegas, que además estuvo detenido en la causa por la mafia de los medicamentos.
El Faraón egipcio tenía la misma posición que estos “patrones de estancia”, alardeaba de su poder económico explotando a los hebreos y a su propio pueblo y se regordeaba paseándose en su lujoso carro guerrero tirado por los mejores equinos del reino. Los actuales explotadores, que seguramente en una genética etérea adquirieron la misma arrogancia e insensibilidad del histórico personaje, solo cambiaron el carro guerrero por las 4x4. Esto es una constante que asumen todos los explotadores de todos los tiempos, por eso decimos que hoy los especialistas en salud mental deben pensar en la existencia del “Síndrome del Faraón” y analizar sus efectos.
Hagamos que la sangre de todos los mártires del pueblo no haya sido en vano, debe ser nuestro compromiso continuar luchando hasta alcanzar la plena vigencia de la justicia social.
Luchar desde el almanaque (Abril 2011)
“La esperanza de muchos hombres y mujeres
de nuestro tiempo se centra en esta posibilidad:
de que el sistema perverso de exclusión que vivimos,
acabe en la mutua exclusión de quienes lo sostienen”
(P. José G. Mariani)
Cuando deshojamos el almanaque y nos encontramos que: “hoy es el Día Internacional de esto, o el Día Mundial de aquello otro, lo primero que posiblemente nos imaginamos que ese día tenemos algo que festejar. ¿Es realmente así? Si nos ponemos a pensar un poco cual es el origen de esas conmemoraciones, nos vamos a encontrar que muchas veces realmente, no hay nada que festejar, muy por el contrario, son recordatorios de hechos que acontecieron hace algún tiempo y que la sociedad universal determinó que debe recordárselos como hitos importantes en la historia de la humanidad o de algún segmento de ella, que marcaron en forma indeleble la lucha por conquistar derechos de los más humildes y desposeídos. Pondré solo dos ejemplos que creo pueden ser representativos.
El mes pasado, el 8 de marzo conmemoramos el Día Internacional de la Mujer, decretado por la Asamblea General de la ONU en el año 1975.
Pero la rebelión fue contenida de forma violenta, culminando con la muerte de 129 trabajadoras, carbonizadas dentro de la fábrica. Años después, en 1910, durante una conferencia internacional de las mujeres realizada en Dinamarca, surgió la idea de crear una fecha específica para homenajear a las operarias muertas en la fábrica textil.
Hoy continúa la lucha para poner fin a la discriminación de la mujer en sectores como la salud, educación, empleo, participación política y derechos humanos. Algo se consiguió pero el debate aún continúa y parece que es interminable. La realidad actual está marcada por la vulneración de los derechos humanos que los conflictos bélicos provocan en distintas partes del mundo, cuyas terribles consecuencias afectan gravemente a la población civil y en particular a los niños y las mujeres.
El segundo hecho va a ser recordado el próximo 24 de abril, me estoy refiriendo a Pascua de Resurrección. Para los cristianos es el más grande suceso histórico-religioso, el paso del Señor, el paso de la muerte a la vida, en suma, para los creyentes la vigencia plena de LA ESPERANZA. Esperanza en un porvenir con una humanidad donde las condiciones de vida de todos y cada uno de los seres humanos sean cada vez mejores. Para esto debemos lograr justicia, en especial en la distribución de la riqueza, esa riqueza que, como el “man{a” que alimentó al pueblo hebreo en su peregrinar por el desierto, no pertenece a un solo individuo o sociedad de individuos, sino a toda la comunidad, para que cada uno según su esfuerzo y necesidad pueda no sólo sobrevivir sino tener vida plena de felicidad y dignidad.
Esperanza también, como dice el padre Mariani, en que los poderosos de esta “religión” del mercado comiencen a ver su propia destrucción si continúan a este ritmo.
Hace unos diez años atrás el magnate Soros, uno de los mayores terratenientes de la Argentina, consideraba que el primer enemigo de la “sociedad abierta” ya no era el comunismo sino el capitalismo. Decía: “yo que he hecho mi fortuna en los mercados mundiales del dinero, temo hoy que la expansión sin límites del capitalismo de mercado libre y el dominio de los valores del mercado en todas las esferas de la vida, amenacen el futuro de nuestra sociedad democrática”.
Hasta aquí vengo hablando de la mera conmemoración de estas fechas importantes para la gran mayoría de los varones y mujeres de buena voluntad y forjadores permanentes de la historia de los pueblos.
Pero, ¿nos podemos quedar sólo en ello o debemos, partiendo del hecho histórico, actualizarlo a nuestros días y ver en que se ha avanzado, en que retrocedido y de allí seguir luchando para lograr lo que falta?
Hay un ejemplo interesante que merece ser tomado en cuenta en vista a este planteo. A fines del siglo pasado más de trescientos cincuenta intelectuales europeos estuvieron apoyando la convocatoria que habían realizado jóvenes economistas, universitarios, ecologistas y calificados investigadores que lanzaron en Europa lo que denominaron “Llamado a los economistas para salir del pensamiento único” (el del neoliberalismo). Para ello es imprescindible el crecimiento económico para terminar con el desempleo y al mismo se debe activar con un impulso del consumo general. El logro de esto es la vía: ni todo público ni todo privado; operando en cuatro sectores en forma simultánea: la política monetaria, el alza de los salarios bajos, la reducción de la semana laboral y los servicios públicos. Estos factores son el soporte central para cualquier acción que intente lograr el pleno empleo; agregando a esto la aplicación de un gravamen a los capitales especulativos.
Paradójicamente, estos iluminados europeos proponían una salida que los argentinos supimos disfrutar, pero desde una perspectiva humanista y cristiana, entre los años 1946-1955; afortunadamente hoy vemos que el Gobierno Nacional está tratando de retomar ese camino con medidas tendientes a restaurar esa justicia distributiva y cuyos resultados podemos comprobar a nuestro alrededor.
Usted quizás dirá amigo lector: ¿qué tienen que ver los dos hechos recordados con una solución económica? Precisamente la lucha de las 129 trabajadoras y el mensaje liberador de Jesús llevaron a los poderosos: patrones, políticos y religiosos a quemar vivas a esas valientes mujeres y a matar en la cruz a Aquél que vino a entregar su vida para la liberación de toda la humanidad. Debemos continuar con esa tarea transformadora participando en toda actividad social y política que tenga por fin elevar la dignidad de las personas, en especial de las más marginadas por el sistema económico de exclusión. Parece difícil, pero es posible. Perder la esperanza es lo último que haría un ser inteligente.
La esclavitud ayer y hoy (marzo 2011)
“Los egipcios trataron cruelmente a los hijos de Israel haciéndolos esclavos, les amargaron la vida con duros trabajos de arcilla y ladrillos, con toda clase de labores campesinas y toda clase de servidumbres impuestas por crueldad” (Ex 1, 13-14). Esto sucedía en el siglo XIV a.C., es decir que la esclavitud no es una manera nueva de los poderosos para ejercer la dominación sobre los más débiles. Si cambiamos los nombres de los actores por el de las empresas de la actualidad que tratan con similitud a los hijos de Bolivia, Santiago del Estero, Formosa, Chaco, etc., en nada alteraría el relato de este importante Libro del Antiguo Testamento.
A estas situaciones de relación entre el capital y el trabajo se llega fruto del desempleo, el subempleo invisible y el trabajo precario. La existencia de estas actividades informales cumplen evidentemente determinadas funciones dentro del régimen de acumulación que hoy prevalece, sin distinciones podemos constatarlo tanto en los países capitalistas desarrollados y subdesarrollados, como en los países que van transitando la vía del socialismo hacia el capitalismo, esto aún antes de la caída del “Muro de Berlín”.
Esta forma de trabajo abarca un universo heterogéneo, comprendiendo: trabajo clandestino, subcontratación, contratos a corto plazo, operaciones de las agencias de contrato temporario, como así también numerosas formas de arreglos inestables.
En el medio campesino persisten en la actualidad relaciones semifeudales, con características verdaderamente preocupantes. Las pésimas condiciones de trabajo y de vida cada día adquieren visos de tragedia y horror. Todo tiene que ver con factores derivados de la pobreza, el atraso, la marginalidad a los que se adjunta una desprotección legal y de los organismos de seguridad social. Esto da como resultado un carácter clandestino de la relación laboral, en especial en los numerosos migrantes que provienen de países limítrofes y los que se denominan golondrinas dentro del propio ámbito nacional.
Estos trabajadores, con el fin de obtener un salario que les permita subsistir, se exponen a las peores condiciones de vida, con largas jornadas de labor y extenuantes regímenes, a remuneraciones que muchas veces no son necesariamente monetarias, aquí la seguridad y la higiene son simples requisitos burocráticos.
Los trabajadores rurales están expresamente excluidos de la Ley de Contrato de Trabajo y de las convenciones colectivas, debido al Régimen Nacional de Trabajo Agrario, ley dictada durante la última dictadura cívico-militar, que tampoco les permite ejercer el constitucional derecho de huelga y autoriza al empleador a requerir “auxilio policial” para el desalojo de la vivienda del trabajador y su familia. No olvidemos que el Ministro de Economía de ese régimen genocida fue precisamente un importante miembro de la Sociedad Rural, el Dr. José Alfredo Martínez de Hoz.
La mayoría de las veces estos trabajadores son secundados en las tareas por sus mujeres, hijos y parientes de corta edad, por supuesto sin tener en cuenta la educación obligatoria de los menores, estos son considerados como “ayuda familiar no remunerada” ya que sólo cobra el jefe de la familia.
Estas actividades rurales que surgen de una egoísta búsqueda de rentabilidad económica de los patrones, no repara en costos sociales, creando en las personas riesgos adicionales para la vida y la salud. Vemos como están sometidos a la utilización de agroquímicos y pesticidas prohibidos, que no sólo afectan a los que los manipulan sino también a los consumidores de los productos.
Las empresas multinacionales y sus socios locales hacen pingües negocios a costa de los habitantes del Tercer Mundo.
Dentro del trabajo agrícola se nota un crecimiento de la “feminización” de los empleos precarios y temporarios, como en el caso de la fruticultura, a estas trabajadoras se las denomina “temporeras”.
¿Qué pasa con la salud mental de estos trabajadores? Sylvia Bermann en su libro “Trabajo Precario y salud mental” (1997) nos acerca una respuesta: “La creciente incertidumbre ante la política de flexibilización y el consiguiente cambio de salud por dinero, la carencia de resguardos y control sobre la organización, el horario y el contenido del trabajo, así como la carencia de recursos sociales y de asistencia acentúan sus ya conocidas características…” “Estos se ven afectados por problemas afectivos diversos, como el aislamiento, la soledad, la tristeza y el temor ante lo nuevo y desconocido o la separación familiar y el miedo a perder el trabajo. Así las afecciones psiquiátricas –con fenómenos de despersonalización que parecen afectar tanto al área de la mente como el del cuerpo- parecen ser dos o tres veces más frecuentes entre los migrantes recientes que en la población local”.
Los religiosos: ciegos, sordos y mudos
Las jerarquías de todas las religiones cristianas, están como desaparecidas del campo de juego, no ven, no escuchan, no hablan. Sin embargo saben recitar libros, capítulos y versículos de la Biblia de memoria y dan consejos al respecto de la moral y las buenas costumbres, ninguna es su preocupación por este flagelo que hoy está saliendo a luz gracias a una pequeña recuperación del control del Estado y algunos medios de prensa alternativos que dan a conocer lo que hoy les acontece a muchos hermanos nuestros en manos de inescrupulosos traficantes de personas, muchos de ellos frecuentes asistentes a los cultos religiosos.
No han entendido el mensaje que desde la “zarza ardiente” aquél Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob le diera a Moisés para sacar de la esclavitud a su pueblo oprimido por el Faraón. No han entendido el Nuevo mensaje que por medio de su Hijo, también como una “zarza ardiente”, le diera a quienes quisieran oír, a quienes se consideraran como Moisés y llevaran la liberación al nuevo pueblo de Dios, es decir a toda la humanidad.
La Iglesia Católica es muy rica en documentos que conforman “La doctrina social”, encíclicas de algunos Papas que le hicieron caso al mensaje mesiánico y dieron pautas para la relación entre los hombres en el ámbito del trabajo y la producción, pero poco se escucha en las homilías, muy poca la difusión de la misma en la comunidad, muy poco el compromiso personal de la jerarquía clerical en todos sus estamentos. Aquellos que lo hacen corren el riesgo de la sanción disciplinaria que convierte al voto de obediencia en “obediencia debida”.
Tomando como punto de partida la experiencia del Éxodo del pueblo de Israel guiado por Moisés, hoy todos los varones y mujeres de buena voluntad y dispuestos a salir de la esclavitud a que nos tiene sumidos la ideología liberal capitalista, debemos organizarnos, aunar esfuerzos y luchar como lo han hecho aquellos hace 3200 años atrás, sólo así lograremos los oprimidos cruzar nuevamente el Mar Rojo, y sepultar en él a la globalización económica y todas sus consecuencias.
¿Yo pecador? (Enero-febrero 2011)
Aún mantengo fresca en mi memoria aquella experiencia de la niñez cuando mis padres me enviaron “al catecismo”, para prepararme para tomar la primera comunión. Por aquellos tiempos generalmente se hacía en las parroquias una sola vez al año, el 8 de diciembre, día en que las niñas iban con sus vestidos blancos y los varones con el trajecito de pantalón corto, corbata blanca y moño en el brazo. En ese aprendizaje previo, entre las cosas que nos enseñaban estaban los sacramentos, en este caso me voy a referir a uno de ellos: la Confesión (hoy reciclado como Reconciliación). Para acceder a éste había cinco pasos previos que cumplir para que la confesión sea válida, entre ellos el arrepentimiento de las faltas cometidas y el propósito de enmienda, es decir el tratar de no volver a cometerlas. Una vez cumplidos estos requisitos, el sacerdote nos daba la absolución y nuestros pecados por su intermedio eran perdonados por Dios. Así de simple.
Hoy ya de grande y con una experiencia de vida en la cual hemos conocido las muchas maneras de llevar a la práctica las enseñanzas de nuestra niñez y las formas sutiles o no de darle a las cosas las explicaciones necesarias para justificar que no hemos querido actuar mal, sino que lo hicimos por, para, cómo, y aquí nos excusamos de la mejor manera posible para evadir la responsabilidad del daño cometido, por supuesto siempre perjudicando a nuestro prójimo.
Por eso no me sorprendió cuando el dictador Jorge Rafael Videla se presentara en todas las audiencias del Tribunal en el histórico “Juicio a las Juntas”, en los primeros años de la democracia reconquistada por la lucha popular, con una Biblia en la mano. Tampoco me sorprendió que en el último juicio que se llevó a cabo en los Tribunales Federales de Córdoba, donde fue condenado por múltiples crímenes de lesa humanidad, expresara todo lo que dijo en su último alegato. Recordemos que tanto el derecho de defensa en juicio, el poder dar su último alegato y todas las garantías que lo asistieron, tanto a él como a los otros genocidas, ellos no se los brindaron a ninguna de sus innumerables víctimas.
Volviendo a las enseñanzas del “catecismo de primeras nociones” de nuestra niñez: ¿puede obtener la absolución de sus pecados aquél que no solo no se arrepiente de haberlos cometido, sino que se jacta que la obra quedó inconclusa y hay que terminarla? ¿Puede obtener el perdón quien pronunciara cosas como: “lo que se libró no fue una guerra sucia, sino una guerra justa que aún no ha terminado”, quien nombró al Papa, a Dios y a la Biblia cuantas veces pudo, y felicitó a todos sus compañeros de juicio. A todos excepto al cabo Miguel Ángel Pérez (el hombre que se arrepintió de haber asesinado a Raúl Bauducco y pidió perdón), a quien con desprecio calificó de “inoperante”?
En un momento de su exposición, cercana a una hora, causó el estupor de los presentes cuando manifestó que “La Constitución Nacional guarda luto por la República desaparecida”.
Quizás la sorpresa mayor fue cuando relató “a modo de anécdota”, una supuesta reunión con el líder radical Ricardo Balbín: “en casa de un amigo común a exactos 45 días del inicio del Proceso. Me expresó su preocupación por la situación caótica que vivía el país y sin mediar palabra me dijo: «Frente a esta situación, van a dar el golpe ¿sí o no?». Le respondí que si por dar el golpe, sabíamos fecha y hora de su ejecución. Me interrumpió y me dijo «Si esto es así, hágalo cuanto antes, evítele al país, una larga agonía»”
En este también histórico juicio, se escuchó el testimonio de más de 80 sobrevivientes de la UP1, quienes relataron la crueldad que reinó en la cárcel desde que el Ejército asumió su control. De todo lo escuchado, también surgió que las responsabilidades militares en los crímenes fueron compartidas por los funcionarios de la Justicia Federal, que tenía a cargo a los detenidos, por la Iglesia y una parte importante de la clase política de Córdoba. Ellos tampoco hicieron su examen de conciencia y mucho menos sintieron dolor por los pecados cometidos y también estuvo ausente en su corazón el propósito de enmienda, por consiguiente sigue pendiente la absolución y el perdón, no sólo divino, sino el del propio pueblo, que seguirá exigiendo justicia por los agravios sufridos por sus integrantes que pasaron por las manos de estos seres perversos, y podríamos decir sin equivocarnos, diabólicos.
Hoy a 27 años del inicio de este período democrático, aún esa misma Iglesia que nos formó en la moral cristiana, desde las páginas de aquel lejano “catecismo”, no expresó repudio alguno sobre las atrocidades que se están dando a luz en la secuencia de los distintos juicios a los genocidas del último proceso cívico-militar. Mas aún no se conoce ninguna sanción que se le haya aplicado al cómplice de los mismos e integrante de su staff clerical, el capellán de la policía bonaerense Christian Von Wernich. Aquí volvemos al sacramento de la reconciliación: el confesor tiene la obligación de guardar el secreto de confesión, no pudiendo difundir lo escuchado de quien inocentemente y de buena fe se le acerca a contarle sus pecados. El “bueno y piadoso” de Von Wernich ayudó muchísimo a los represores precisamente por su condición de sacerdote. ¿Qué dirá al respecto el derecho canónigo? Misterio.
Quiero concluir con un párrafo del mensaje “NI OLVIDO NI PERDÓN”... LOS GRITOS DE LA JUSTICIA del P. Miguel Berrotarán y que me llegó mientras elaboraba la presente editorial. Sirva el mismo de reflexión personal para aquellos que estamos hermanados en Cristo y para todos los que luchan por la Justicia, en especial de los más desposeídos.
“No podemos ni debemos, a esta altura de la historia, por falsa prudencia o por ignorancia (mas que vencible), mantenernos en una postura neutral, y menos aún, a favor del verdugo y en perjuicio de la víctima. Esto sí que contrasta con el espíritu del evangelio. El amor nos debiera generar una mirada más honda y más compasiva ante tanto sufrimiento humano. Una escucha más profunda y menos sorda de estos gritos de justicia.”

References: artículo 22
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 40
 artículo 124
 artículo 15
 Resolución