Source: https://www.tuexperto.com/2018/10/16/iphone-xs-max-mi-experiencia-tras-un-mes-de-uso/
Timestamp: 2020-08-12 06:39:28+00:00

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Publicado por Antonio Mira | 16 octubre 2018 | Análisis, Análisis de Móviles | 0
A finales de septiembre se puso a la venta de forma oficial el iPhone Xs Max. Es el modelo con la pantalla más grande que ha tenido nunca un iPhone. Su panel OLED de 6,5 pulgadas supone un gran salto respecto al iPhone X, con “solo” 5,8 pulgadas de pantalla. Un iPhone que muchos esperaban desde hace tiempo, ya que los terminales Android de gama alta cuentan con grandes pantallas. Era muchos los usuarios de Apple que esperaban este salto.
Pero el iPhone Xs Max no es solo una pantalla más grande. Otra de las grandes novedades respecto a la generación anterior es el nuevo chip A12 Bionic. Apple ha vuelto a sacarse de la manga un increíble procesador, con un Neural Engine capaz de mejorar hasta el sistema fotográfico. Y es que el fabricante de la manzana ha vuelto a confiar en un doble sensor con prácticamente la misma configuración que vimos en la generación anterior.
Todo ello manteniendo un diseño de primera, el sistema Face ID que se estrenaba en el iPhone X y con la última versión de iOS. Y, todo sea dicho, nuevamente con uno de los precios más altos del mercado. Pero, ¿vale la pena invertir en un iPhone Xs Max? He tenido la oportunidad de pasar casi un mes con este terminal y aquí os cuento qué me ha parecido.
Pantalla OLED de 6,5 pulgadas, resolución 2.688 x 1.242 píxeles, 458 ppp, Contraste de 1.000.000:1, compatible con HDR (incluido Dolby Vision), True Tone, Gama cromática amplia (P3), 3D Touch, Brillo máximo de 625 cd/m2
Cámara principal Cámara dual de 12 MP con gran angular y teleobjetivo
Gama cromática amplia para fotos
Grabación de vídeo en 4K a 60 fps
Cámara para selfies 7 MP
Grabación de vídeo en 1080p HD a 60 fps
Rango dinámico ampliado para vídeo
Memoria interna 64, 256 o 512 GB
Procesador y memoria RAM Chip A12 Bionic, 4 GB de RAM
Baterí­a 3.174 mAh (hasta 1,5 horas más de autonomía que en el iPhone X)
Conexiones LTE de clase Gigabit con MIMO 4×4 y LAA
Diseño Marcos de acero y trasera de cristal, Calificación IP68, colores: Oro, gris espacial y plata
Dimensiones 157,5 x 77,4 x 7 mm, 208 gramos
Uno de los móviles más bonitos del mercado
Creo que nadie puede negar que el iPhone Xs Max es uno de los móviles más bonitos del mercado. Llama la atención y su calidad de construcción es innegable. Cuenta con marcos de acero inoxidable, que le dan un toque muy diferente al visto en otros terminales.
Su trasera es de vidrio, según Apple el más resistente del mundo. Aún así, y a pesar de que no me gusta nada, yo le pondría una funda. En mi caso el móvil sigue como el primer día, pero tengo conocidos que sí han sufrido pequeños arañazos en el cristal posterior.
Su diseño es el mismo que vimos en el iPhone X. En la trasera tenemos la doble cámara, situada en la esquina superior izquierda. Esta sobresale bastante de la carcasa, lo que hace que el móvil quede “cojo” cuando lo dejamos sobre la mesa. Otro motivo más para ponerle una funda.
Los marcos de acero desprenden calidad los mires por donde los mires. Ofrecen la sensación de estar ante lo que tenemos entre manos, un móvil muy premium. En el marco derecha tenemos solo el botón de encendido, de gran tamaño. También la ranura para tarjeta SIM. Y en el marco izquierdo tenemos los botones de volumen y el “switch” para silenciar el terminal, algo muy característico de Apple.
La parte delantera también mantiene diseño. Tenemos una pantalla con unos marcos laterales e inferior muy estrechos. En la parte superior, como sabéis, el conocido notch o muesca. Esta sigue siendo bastante grande, tal y como veíamos en la generación anterior. Y es que en ella se esconde el sistema de reconocimiento facial Face ID, del que luego os hablaré.
Debemos tener en cuenta que, a pesar de utilizar el diseño sin marcos, el iPhone Xs Max es un terminal grande. Sus dimensiones completas son de 157,5 x 77,4 x 7 milímetros. Para que os hagáis una idea, tiene unas dimensiones muy similares a las de un iPhone 8 Plus.
Y, nuevamente, me llama mucho la atención el peso. Tuve la ocasión de llevar durante algunos meses el iPhone X y una de las cosas que más me llamó la atención al estrenarlo fue su peso. Tras unos meses probando todo tipo de terminales Android, en la vuelta al iPhone me ha pasado otra vez lo mismo.
Todavía más teniendo en cuenta el tamaño de este nuevo modelo. El iPhone Xs Max pesa 208 gramos y eso se nota en el día a día. Se nota cuando lo llevas en el bolsillo y cuando lo tienes en la mano. Yo soy una persona grande y tengo manos grandes, así que no es problema. Pero entiendo que para una persona con manos más pequeñas pueda ser excesivo.
Por último comentar que el iPhone Xs Max cuenta ahora con certificación IP68. El modelo del año pasado era IP67, así que ahora es capaz de aguantar hasta 2 metros de profundidad durante un máximo de 30 minutos. Yo no me he atrevido a probarlo.
La gran pantalla ligeramente desaprovechada
Lo sé, este titular requiere una explicación. Pero es la sensación que me dio tras unos días de utilizar el móvil. Como he comentado al principio, el iPhone Xs Max tiene una pantalla OLED de 6,5 pulgadas. Esta ofrece una resolución de 2.688 x 1.242 píxeles y toda una serie de tecnologías que la convierten en una de las mejores pantallas del mercado.
Para la reproducción de contenido multimedia es una pantalla increíble, casi siempre. Y digo casi siempre, porque según la aplicación que utilicemos no podremos aprovecharla al máximo. Por ejemplo, con Netflix no podemos usar la pantalla ampliada, así que tendremos franjas a los lados. Esto hace que no aprovechemos las 6,5 pulgadas. Sin embargo, con YouTube si podremos ampliar para usar toda la pantalla. Eso sí, como sabéis, perdiendo algo de contenido.
Por lo demás, es un panel OLED que garantiza unos negros casi perfectos. Es compatible con reproducción de imágenes HDR10 y Dolby Vision. Cuenta con un brillo máximo de 625 cd/m2, suficiente para la visualización a pleno sol. Además, tiene un contraste 1.000.000:1 y una gama cromática ampliada, así que la reproducción de color es bastante espectacular.
Si venís de un iPhone más antiguo o un terminal Android os sorprenderá el tono amarillento que tiene la imagen. Esto se debe a la tecnología True Tone. Esta consisten en un sensor de luz de seis canales que ajusta el balance de blancos de la pantalla adaptándolo a la temperatura del color de la luz que te rodea. El resultado, según Apple, son unas imágenes más naturales que permiten una menor fatiga visual. Pero si no os gusta este tono más amarillo, lo podéis desactivar.
Entonces, ¿por qué digo que la pantalla está “desaprovechada”? Porque me ha llamado mucho la atención como Apple utiliza esta pantalla de mayor tamaño. No tenemos más contenido en pantalla, sino que este se ve más grande. Esto ocurre porque Apple ha utilizado la misma resolución para el iPhone Xs y el modelo Max. Personalmente creo que se hubiera aprovechado muchísimo más la pantalla con una resolución superior. Además, la sensación que tuve es que algo “fallaba” en esa pantalla. Creía que sería mucho más espectacular tener un iPhone de 6,5 pulgadas y me quedé un poco decepcionado en este aspecto.
A12 Bionic, el chip que lo cambia todo
Si la pantalla de mayor tamaño es uno de los motivos que puede llevar a un poseedor de un iPhone X a cambiar por el Xs Max, el procesador es el otro. El nuevo iPhone llega con el nuevo procesador A12 Bionic, un chip más potente e inteligente.
Los datos técnicos del nuevo procesador móvil de Apple son abrumadores. Es un chip fabricado en 7 nm y que cuenta con 6 núcleos. Dos de ellos están dedicados al rendimiento mientas que los otros cuatro se centran en la eficiencia.
Según los datos de Apple, tenemos un 50% más de rendimiento a nivel gráfico, un 15% más de velocidad y hasta un 50% menos de consumo de energía. Además, este viene acompañado por un motor neuronal de ocho núcleos que, como luego veremos, también afecta al rendimiento de la cámara.
Como era de esperar, el nuevo procesador consigue unos resultados espectaculares en los test de rendimiento habituales. En Geekbench consigue 4.822 puntos para un núcleo y 11.409 puntos para Multi-Core. En AnTuTu es todavía más impresionante, con nada menos que 359.900 puntos.
Comparativa iPhone Xs Max
En el día a día es difícil apreciar un cambio respecto al procesador del iPhone X. El móvil funciona de maravilla, sin lag y con una velocidad tremenda. Todas las aplicaciones se ejecutan de forma instantánea y funcionan muy rápidas. Lo esperado en un terminal top y de precio tan elevado.
Aunque la mejora de rendimiento no se aprecia en la fluidez del sistema, sí en otras tareas y sistemas del iPhone. Por ejemplo en Face ID, que ha mejorado en rendimiento. Ahora podemos configurar dos rostros, al igual que hacíamos con las huellas dactilares.
El sistema permite configurar el rostro de dos personas diferentes, pero Apple advierte que, de hacerlo así, perderemos mucha de la seguridad que ofrece el sistema. Entonces, ¿para qué tener la opción de configurar dos rostros? Según el fabricante de la manzana se ha pensado para situaciones en las que nuestra cara cambie mucho, como si llevamos algún tipo de máscara o accesorio cuando estamos trabajando.
Con una o dos caras, lo cierto es que Face ID funciona de maravilla. La identificación es rapidísima en casi cualquier situación. Incluso con las luces totalmente apagadas. Las mejoras respecto al sistema del modelo anterior se notan en situaciones concretas. Por ejemplo, si tenemos el móvil en la mesa solo con tocar la pantalla y “asomarnos” se desbloquea. También he notado mejoría cuando miramos el iPhone algo ladeado, detectándonos a la perfección.
Sin embargo, sigue habiendo una situación muy específica en la que Face ID no es capaz de detectar el rostro. Lo comenté el año pasado y con el iPhone Xs Max sigue ocurriendo. Esta no es otra que cuando estamos tumbados en, por ejemplo, la cama. Aquí el sistema todavía no es capaz de reconocer el rostro. Pero esta es la única situación en la que me ha ocurrido.
Una cámara mejorada desde el procesador
Decía hace unas líneas que el nuevo chip A12 mejoraba algunas funciones del móvil, como el Face ID. Otra de ellas es el sistema fotográfico. Y es que Apple ha decidido mantener un conjunto técnico muy similar al visto en la generación anterior e invertir el tiempo en mejorar a nivel de procesamiento.
Así pues, el iPhone Xs Max cuenta con un doble sensor de 12 megapíxeles. El sensor principal es un gran angular con apertura f/1.8 y el segundo sensor es un teleobjetivo con apertura f/2.4. Este último permite hacer un zoom óptico 2x, como ya hemos visto en modelos anteriores. Además, ambos sensores cuentan con estabili­zación óptica.
Foto en interior con luz muy ténue
¿Qué ha cambiado entonces respecto a la cámara del iPhone X? Lo primero es que, según ha informado Apple, tenemos un sensor principal de mayor tamaño. Este aumento de tamaño supone una mejoría en la fotografía nocturna o con poca luz. El iPhone Xs Max es capaz de realizar fotografías con una ISO mayor, lo que evita la trepidación al aumentar el tiempo de exposición y también la aparición de ruido en la imagen.
Foto con muy buena luz solar
En cuanto a la fotografía con buena luz, la cámara del iPhone Xs Max consigue una exposición y una reproducción de color más que correctas. Las fotografías cuentan con un buen nivel de detalle y una gran reproducción del tono de la piel, uno de los puntos fuertes de la cámara del iPhone.
El zoom óptico 2x nos ofrece la misma experiencia que el pasado año. Permite acercarnos un poco más a la acción, pero perdemos algo de calidad en las imágenes. Puede ser útil, pero no es ni mucho menos tan espectacular como el que consiguen las tres cámaras del Huawei P20 Pro.
Aunque se mantenga un conjunto técnico casi idéntico, lo cierto es que el iPhone Xs Max cuenta con varias novedades en el apartado fotográfico. Una de las más llamativas es el Smart HDR o HDR Inteligente. Como indica su nombre, este se ha diseñado para que aproveche el nuevo procesador de señal de imagen, los nuevos algoritmos avanzados y los sensores más rápidos para añadir detalle a las luces y sombras de nuestras fotos.
Y, como suele ser habitual en Apple, todo ello lo hace de forma automática. No podemos activar o desactivar el sistema desde la aplicación cámara. Para desactivarlo tendremos que hacerlo desde Ajustes. Apple mantiene su filosofía de “apuntar y disparar”, darle al usuario un funcionamiento lo más sencillo posible.
Pero al César lo que es del César, y lo cierto es que en escenas propias de utilizar el HDR, como atardeceres y amaneceres, la cámara del iPhone Xs Max consigue unos resultados excelentes. Tenemos un control de las luces muy mejorado respecto a sus predecesores. Quizás en situaciones más complicadas, como una escena con zonas de sol y sombra, es cuando seguimos detectando algunos fallos de exposición.
Como decía, si no nos gusta el sistema, podemos desactivarlo desde Ajustes. O bien, podemos dejarlo activado y decirle que mantenga también la fotografía normal (sin HDR). Ocupará el doble de espacio pero podremos seleccionar qué fotografía nos gusta más.
Otra de las novedades a nivel de software y gestión de las fotografías es el Control de Profundidad. Es algo que lleva mucho tiempo disponible en algunos terminales Android y que ahora llega a los iPhone.
De izquierda a derecha: f/1.4 (máximo desenfoque) – f/4.5 (profundidad aplicada por defecto) – f/16 (mínimo desenfoque)
El Control de Profundidad nos permite ajustar la profundidad de campo después de hacer la foto. Podemos variar la profundidad entre f/1.4 y f/16. Cuanta menos profundidad de campo, más desenfoque en el fondo. El valor más alto de apertura es ficticio, lógicamente, así que el efecto queda excesivamente forzado. Además, en valores tan altos de desenfoque el software comete algunos fallos, desenfocando partes del pelo o zonas que no debería desenfocar. Es algo normal. Por cierto, el Control de Profundidad se puede utilizar tanto si disparamos en Modo Retrato con la cámara trasera como con la cámara frontal.
También tenemos disponibles los Modos de iluminación que ya teníamos en la generación anterior. Lo cierto es que no he notado ningún tipo de mejoría en estos modos, siendo muchos de ellos solo utilizables en condiciones muy concretas de iluminación.
Y hablando del Modo Retrato, sigue sorprendiendo que Apple lo deje en manos del segundo sensor en la cámara trasera. Sorprende porque es un sensor más pequeño y con una apertura muy inferior a la del sensor principal. Quizás si utiliza el sensor principal para este modo podríamos conseguir mejores Retratos en situaciones de menos luz.
Dicho esto, el Modo Retrato del iPhone Xs Max mejora ligeramente respecto al visto en el modelo del pasado año. La calidad del desenfoque es superior y el tono de la piel, como decía antes, es de los mejores del mercado. Sin embargo, se echa de menos algo más de nitidez, especialmente cuando nos acordamos del precio del móvil.
Pero como vale más una imagen que mil palabras, aquí os dejo una completa galería de fotos de todo tipo tomadas con el iPhone Xs Max para que saquéis vuestra propias conclusiones.
Galería de fotos hechas con el iPhone Xs Max
Vídeo hasta 4K con una estabilización asombrosa
Apple siempre ha cuidado al máximo el apartado de grabación de vídeo en el iPhone. La cámara principal es capaz de grabar vídeo con resolución 4K hasta 60 fps. También permite la grabación de vídeo a cámara lenta, con un máximo de 240 fps con resolución 1080p.
Pero lo realmente interesante de la grabación de vídeo en el iPhone Xs Max es la estabilización. Los dos sensores traseros cuenta con estabilización óptica de la imagen. Y este año Apple ha añadido lo que ellos llaman “Estabilización de vídeo con calidad de cine” para la grabación en 1080p y 720p.
Y esto, que puede parecer un movimiento de marketing, lo cierto es que se nota muchísimo. La grabación de vídeo con este móvil es increíble, con una estabilización que no había visto en ningún otro terminal. Casi parece que estemos grabando con una steadycam. La verdad es que me ha dejado bastante sorprendido.
Apple, tenemos que hablar sobre la batería
Los de Cupertino nunca nos dicen la capacidad de la batería del iPhone. Siempre hablan de mejora sobre el modelo anterior. Así que, según Apple, el iPhone Xs Max tiene una batería que ofrece hasta 1,5 horas más de autonomía que la del iPhone X y 1 hora más de autonomía que la de su hermano menor, el iPhone Xs.
En la vida real he comprobado que la batería del iPhone Xs Max es capaz de aguantar el día completo sin problemas. Incluso los días en los que lo he exprimido, con muchas fotos y uso continuado, he llegado a casa con un 15-20% disponible.
Además, iOS 12 nos ofrece ahora mucha información sobre el uso de la batería del iPhone. Tenemos datos de las últimas 24 horas y de los últimos 10 días, con gráficos que nos muestra la actividad, cuánto tiempo hemos tenido la pantalla encendida y qué aplicaciones han utilizado el mayor porcentaje de batería.
Entonces, ¿cuál es el problema de la batería? La carga. No puede ser que un móvil que supera los 1.200 euros cuenta con un cargador que no ofrezca la carga rápida. El primer año tenía un pase, pero este año no se puede consentir. Sabemos que Apple es un fabricante “especial”, que no sigue lo marcado por otros. Pero cuando esto perjudica seriamente a sus usuarios hay que decirlo.
Así pues, con el cargador de serie tardaremos más de 180 minutos en completar la carga completa del iPhone desde apagado. Si queremos optar por la carga rápida, tendremos que adquirir un cargador de 29W y un cable USB-C a Lightning. Si lo tenemos podremos conseguir el 50% de carga en media hora.
También tenemos la opción de la carga inalámbrica, al igual que el año pasado. Esta sigue siendo bastante lenta y compatible con cualquier base de carga con tecnología Qi.
En su interior tenemos un nuevo procesador que, aunque no sea tan evidente como el aumento de pantalla, es otra de las grandes novedades. Además de ser muy potente, mejora funciones tan importantes como el sistema Face ID y la cámara.
Sin embargo, a pesar de ser un gran terminal, no es una revolución. Es algo habitual es los modelos “S” de Apple, en los que solemos ver pequeñas mejoras sobre los modelos del año anterior.
¿Vale la pena comprar el iPhone Xs Max si tengo un iPhone X? En mi opinión, no. ¿Vale la pena comprarlo si tengo cualquier otro iPhone? Probablemente sí, ya que es la mejor forma de pasar al nuevo diseño de todo pantalla. Aunque si tienes un iPhone relativamente nuevo, por ejemplo un iPhone 8, yo esperaría al próximo año.
¿Vale la pena comprarlo en lugar de un móvil Android de gama alta? Eso es una decisión muy personal de cada usuario. En este caso pesa mucho el sistema operativo y todo su ecosistema. En mi opinión, y esto es algo muy personal, creo que hoy en día tenemos móviles Android que ofrecen lo mismo que este iPhone con un precio inferior. Y es que los 1.260 euros de partida que tiene el iPhone Xs Max son un escollo insalvable para la gran mayoría de usuarios.
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