Source: https://www.tuexperto.com/2019/03/11/motorola-moto-g7-power-analisis-lo-hemos-probado/
Timestamp: 2019-05-22 03:49:26+00:00

Document:
Probamos el Motorola Moto G7 Power y te traemos nuestra opinión tras dos semanas de uso en nuestro análisis del gama media de Motorola para este 2019.
Juan Carlos Broncano | 11 marzo 2019 | Análisis, Análisis de Móviles | 2
Hace algo más de un mes Motorola renovó su famosa serie de móviles Motorola Moto G. Lo hizo con una serie de cambios orientados a mejorar las características técnicas de la mayoría de modelos presentados. El diseño, por contra, se mantiene conservador respecto a la generación anterior, como ya vimos en nuestro análisis del Moto G7 Plus. Los únicos cambios que encontramos vienen de la mano de la inclusión de una muesca cuya forma depende del modelo elegido. El terminal que hoy nos atañe es el Motorola Moto G7 Power, un dispositivo que estrena denominación y que presenta una propuesta diferente al del resto de versiones de la serie G7. Batería de 5.000 mAh, procesador Snapdragon 632 y Android 9 Pie como sistema de base. ¿Será suficiente para convencer a los usuarios durante este 2019? Lo vemos a continuación en nuestro análisis del Motorola Moto G7 Power.
Ficha técnica Motorola Moto G7 Power
Pantalla 6,2 pulgadas con resolución HD+ (1.520 x 720), ratio 19:9, 279 ppp y tecnología LCD IPS
Cámara principal – Sensor principal de 12 megapíxeles con apertura focal f/2.0 y píxeles de 1,25 um
Cámara para selfies – Sensor principal de 8 megapíxeles con apertura focal f/2.2
Memoria interna 32 ó 64 GB de almacenamiento
Procesador y memoria RAM – Snapdragon 632 de ocho núcleos y GPU Adreno 506
– 3 ó 4 GB de RAM
Baterí­a 5.000 mAh con carga rápida Motorola TurboPower
Conexiones 4G LTE, WiFi 802.11 a/b/g/n, Bluetooth 4.2, radio FM y USB tipo C 2.0
Diseño – Diseño en plástico– Colores: Marine Blue, Ceramic Black y Iced Violet Gradient
Dimensiones 159,4 x 76 x 9,3 milímetros y 193 gramos
Funciones destacadas Gestos es el sensor de huellas, desbloqueo facial mediante software, sensor de huellas dactilares, modo retrato nativo en la aplicación de Cámara, compatibilidad con Google Lens y Moto Display para ver las notificaciones en la pantalla de bloqueo
Precio Desde 209 euros
Diseño que no destaca y materiales basados en plástico
Motorola no ha decidido arriesgar con el diseño del Motorola Moto G7 Power. El terminal cuenta con unas lineas que nos recuerdan a prácticamente cualquier teléfono de la competencia, y su aspecto poco dista del de otros móviles de Lenovo y Motorola.
Muesca en forma de península en la parte superior y un marco inferior cuyo grosor se sitúa en la media del resto de terminales de gama media. Esto resulta en un terminal con unas dimensiones muy contenidas a pesar de contar con una pantalla de 6,2 pulgadas, si bien es cierto que comparado con mi OnePlus 6T es algo más largo a pesar de contar con un panel 0,2 pulgadas inferior.
En lo que tiene que ver con la parte trasera, aquí las lineas son exactamente iguales que la del resto de Moto G7 e incluso que otros modelos de generaciones pasadas como el Motorola Moto G6. Un cristal óptico de 2 centímetros que rodea su único sensor trasero y que sobresale ligeramente (no llega a cojear en superficies horizontales) y un sensor de huellas que se sitúa dentro del logo de la marca. Lo que sí hay que destacar de esta es el material con el que está construida.
Nuevamente nos encontramos con plástico a lo largo y ancho de la superficie de su parte trasera junto a unos marcos que repiten en la utilización de policarbonato como principal material de construcción. El aspecto del mismo, como Motorola nos suele tener acostumbrados, es glossy, y al igual que en anteriores generaciones, es todo un imán para las huellas. ¿Lo hace peor que otros móviles de similar precio?
Para nada. De hecho la utilización del plástico le ayuda a conseguir un peso dentro de lo que podemos considerar como normal a pesar de integrar una batería de 5.000 mAh. Esto no quiere decir que sí que me hubiese gustado ver materiales basados en aluminio o cristal, aunque muy probablemente su peso hubiera superado los 200 gramos.
Otro de los aspectos que cabe destacar del diseño del Moto G7 Power es su grosor, tan solo de 9,3 milímetros. En comparación con mi OnePlus 6T, supera en 1,1 milímetros el grosor total del dispositivo, lo cual es digno de destacar teniendo en cuenta que la batería del móvil de Motorola excede en 1.300 mAh a la del modelo de OnePlus.
Pantalla de calidad mejorable con resolución insuficiente
Antes de recibir el terminal he de reconocer que de la pantalla del Motorola Moto G7 Power no me esperaba gran cosa, sobre todo en lo que tiene que ver con la resolución del panel. La sorpresa en este aspecto ha sido grata.
Los datos técnicos nos dicen que nos encontramos ante un panel IPS de 6,2 pulgadas con resolución HD+ y 279 puntos por pulgada. ¿Cómo se traduce esto? A pesar de que la resolución 720p de la pantalla puede parecer insuficiente, lo cierto es que no he echado de menos nitidez a la hora de ver videos o navegar entre aplicaciones como Twitter, Slack o Telegram. La mejora del panel viene de la mano de los colores.
Es en la reproducción de contenido multimedia donde las carencias de la pantalla salen a relucir. Un contraste demasiado pronunciado y una reproducción de los colores algo pobre en comparación con la de otros terminales de precio similar. En este aspecto, me esperaba mucho más del Moto G7 Power, más aún cuando su precio de partida supera los 200 euros.
Lo que sí me ha sorprendido de esta es su brillo máximo y la calibración por defecto de los colores. Gracias a los 500 nits de brillo que el panel ofrece, la visibilidad de la pantalla en exteriores o con luces intensas es bastante correcta e incluso a la altura de mi OnePlus 6T. También la calibración a un tono más bien cálido del panel hace que la visibilidad del mismo en interiores no se haga pesada para los ojos a pesar de llevar varias horas haciendo uso del terminal.
Experiencia de uso satisfactoria gracias a Android – casi – Stock
En el apartado del rendimiento los terminales de Motorola siempre han demostrado una solvencia más o menos reseñable, y el Motorola Moto G7 Power no es una excepción.
El hardware interno del terminal se compone de un procesador Snapdragon 632 junto a la GPU Adreno 506 y 3 y 32 GB RAM y almacenamiento en el caso de mi unidad. Al igual que ocurre con la pantalla, Motorola ha decidido implementar un procesador de la serie 630 en lugar de la serie 660 para reducir costes de fabricación. Cabe destacar que el tipo de memoria integrada se trata del estándar eMMC. Nada de UFS 2.0 o 2.1. ¿Cómo se traducen todos estos datos en una experiencia de uso real?
Lo cierto es que durante mis más de dos semanas de uso, el terminal no me ha dado ningún tipo de problema a la hora de ejecutar aplicaciones o juegos. Aplicaciones como Twitter, WhatsApp, Telegram, Slack, Feedly y YouTube me han funcionado a la perfección. Tiempos de carga relativamente cortos y funcionamiento fluido sin tirones ni ralentizaciones a la hora de recargar el contenido.
Velocidad de la memoria interna en Andro Bench y puntuación del procesador en Antutu.
Esto se traduce también a la hora de usar varias aplicaciones al mismo tiempo como es el caso de Slack y Feedly, incluso haciendo uso de la multiventana. En este aspecto, se agradece que Motorola opte por integrar una versión de Android casi nativa. No es tan eléctrica ni tan fluida como Oxygen OS, pero la diferencia no es exasperante, y la experiencia entra dentro de lo esperado en un terminal de 200 euros.
En cuanto a rendimiento del Moto G7 Power en juegos y tareas pesadas, la solvencia del Snapdragon 632 me ha sorprendido para bien. He probado títulos como FIFA 19 y Asphalt 9 y el funcionamiento de ambos ha sido totalmente satisfactorio. Incluso con la calidad gráfica al máximo, la experiencia de uso ha sido realmente buena. Es cierto que la tasa de frames por segundo en Asphalt 9 nada tiene que ver con la de mi OnePlus 6T, pero el precio supera casi tres veces el valor del G7 Power.
Por último, y aunque no por ello menos importante, cabe señalar el buen funcionamiento de su sensor de huellas trasero. Una tasa de error casi inexistente y buena velocidad de reconocimiento. El desbloqueo facial, en cambio, muestra algunas carencias al estar basado en el desbloqueo facial nativo de Android por software. Tanto en rango como en posibilidades, la velocidad deja bastante que desear, más aún cuando el nivel de luz no es el idóneo.
Funciones interesantes del Motorola Moto G7 Power
A continuación, os dejamos con una serie de funciones interesantes de la capa de personalización de Motorola:
Moto Display (ver las notificaciones en la pantalla de bloqueo)
Sistema de gestos nativo (se activan en la aplicación de Moto)
Pantalla atenta (la pantalla se mantiene encendida si la miramos)
Captura rápida (para hacer fotografías girando la muñeca dos veces con el móvil en la mano)
Coger para silenciar (para silenciar la llamada obturando el sensor de proximidad con la mano o la oreja)
Cámara claramente por debajo de otros móviles de gama media
Al ver las características técnicas de la cámara del Motorola Moto G7 Power ya podríamos hacernos una idea de los resultados fotográficos, y aunque esto no siempre es así, la calidad ofrecida deja bastante que desear, al menos en lo que al sensor principal se refiere.
En datos técnicos, nos encontramos con una única cámara trasera de de 12 megapíxeles con apertura focal f/2.0 y píxeles de 1,25 um. Los resultados durante el día, aunque correctos en situaciones relativamente sencillas, ofrecen una calidad algo pobre, sobre todo en lo referente al rango dinámico. Buena definición y una interpretación de los colores algo fría para mi gusto, si bien se encuentra en la media de la competencia. No cuenta con un buen macro, por lo que en este aspecto no podremos acercarnos en demasía a objetos de pequeño tamaño tales como insectos, piedras u hojas. Lo bueno es que nos encontramos con un modo manual, por lo que podremos jugar con algunos parámetros de la imagen.
Fotografías de día del Motorola Moto G7 Power
En lo referente al modo retrato, a pesar de que la aplicación de Cámara es capaz de generar un desenfoque a tiempo real (la aplicación de Google Camera hace el procesado a posteriori), los resultados son nuevamente bastante pobres. Y es que a pesar de que el sistema es capaz de detectar nuestro rostro, el recorte de zonas como la nariz o el pelo deja bastante que desear, más aún cuando la competencia aprieta en este aspecto. Un segundo sensor para asistir al principal hubiese sido lo idóneo para mejorar los resultados en este tipo de fotografías.
Fotografías en modo retrato del Motorola Moto G7 Power
¿Y qué tal se comporta de noche? Aquí la cámara del Motorola Moto G7 Power logra levantar algo el resultado general de las fotografías gracias a sus pixeles de 1.25 um. Cuando el objeto o la escena a fotografías se encuentra cercano a la cámara, el resultado es correcto, con una buena luminosidad y un ruido camuflado por el famoso efecto acuarela que los fabricantes suelen introducir para evitar “manchar” las zonas oscuras. En el caso de que queramos fotografiar paisajes u objetos lejanos, la calidad decae en todos los aspectos (definición, luminosidad, contraste…).
Fotografías de noche del Motorola Moto G7 Power
Cabe destacar, por último, la potencia de la luz LED del flash, muy superior a la de la mayoría de teléfonos que he probado e incluso por encima de mi OnePlus 6T. Es algo fría para mi gusto, pero al menos logra iluminar a personas que se hallen cerca del sensor trasero.
La cámara delantera, diferencia de la cámara trasera, sí que se encuentra en el mismo nivel que otros móviles de similar precio.
A nivel técnico, la cámara se compone de un sensor de 8 megapixeles con apertura focal f/2.2. Los resultados, lejos de ser malos, están en la media del rango de precios de los 200 euros. Por el día, nos encontramos con unos resultados aceptables, no buenos pero sí más que correctos. El nivel de apertura de la lente es suficiente para hacer selfies grupales, y la interpretación de los colores deja imágenes algo contrastadas en la mayoría de ocasiones.
Durante la noche, como suele ocurrir con la mayoría de móviles de gama media, el terminal logra levantar la luminosidad a costa de perder definición. Y es que tal y como podemos ver en las imágenes, el efecto acuarela aparece en buena parte de la fotografía.
El apartado del video sí que me ha sorprendido y para bien. Si bien es cierto que las mismas carencias que nos encontramos en el apartado de la fotografía nos las encontramos en el video, la calidad general es bastante buena, pues el terminal admite grabación hasta 4K a 30 FPS y 1080p a 60 FPS con un nivel de zoom digital de hasta 8 aumentos.
Comenzando por el nivel de estabilización, la aplicación de Cámara del Moto G7 Power logra estabilizar los videos sin sufrir apenas protuberancias en el enfoque de la imagen. No nos encontramos con una estabilización óptica, pero no se le echa en falta en ningún momento.
En cuanto al nivel de enfoque, el terminal cuenta con un autoenfoque bastante bueno y a la altura incluso de mi OnePlus 6T. El resto de detalles, como he mencionado anteriormente, se ven penalizados por la calidad de su sensor (rango dinámico, representación de los colores…).
Todos los modos de cámara del Motorola Moto G7 Power
Os dejamos a continuación con una lista con todos los modos de cámara del citado terminal:
Color directo Cinematografía
Pegatinas en RA
Todas las opciones de cámara del Motorola Moto G7 Power
Os dejamos con la lista completa de todas las opciones de cámara del Moto G7 Power:
La mejor autonomía que podrás encontrar en un móvil
No, no es una exageración. Hablo de que el móvil nos puede dar una autonomía de más de tres días de uso más o menos intensivo gracias a su batería de 5.000 mAh.
Después de dos días de uso, casi 16 horas de pantalla con el @MotorolaESP Moto G7 Power.
Chapeau por la autonomía. pic.twitter.com/M2RRjoKXUw
— Juan Carlos Broncano (@sinbronca) 4 de marzo de 2019
Con una media de 13 horas y media de pantalla, el terminal me ha llegado a durar tres días exactos de uso durante las dos semanas que he podido probar el terminal. Mi rutina de uso diario incluye el manejo de aplicaciones como WhatsApp, Slack, Twitter, Gmail, Telegram, YouTube y Spotify, así como la aplicación de cámara para capturar videos y fotografías.
Y es que si bien es cierto que la mayoría del tiempo dichas aplicaciones ha bebido de una red WiFi para conectarse a Internet, el terminal es capaz de mantener esas 13 horas de media de pantalla con el 4G activado. En el caso de que nuestro uso se limite a visualizar contenido multimedia y a utilizar aplicaciones poco pesadas como WhatsApp o Twitter, entonces podremos estirar la batería hasta las más de 16 horas de pantalla.
Los tiempos de carga del dispositivo tampoco se quedan cortos. La tecnología Motorola TurboPower de la marca nos ofrece una media de 2 horas y 10 minutos desde un porcentaje del 1 ó 2% de batería, destacable teniendo en cuenta que se trata de una batería de 5.000 mAh. Esto se debe al cargador de carga rápida que integra el terminal con 5V a 3A, 9V a 2A y 12V a 1,5A.
Conectividad que podría mejorar pero que cumple
El apartado de la conectividad en este rango de precios siempre suele dejar un sabor de boca agridulce por la falta de alguna tecnología. En este caso el Motorola Moto G7 Power carece de dos tecnologías a mi parecer imprescindibles: NFC y Bluetooth 5.0.
Dado que el uso del móvil durante mis ratos libres se ha basado en la reproducción de música y videos a través de unos auriculares Bluetooth 5.0, he echado en falta la implementación de una versión más reciente de Bluetooth que ayude a mejorar la calidad del sonido y la eficiencia energética, si bien cabe señalar que no he tenido ningún tipo de problema con el Bluetooth del móvil. También el NFC ha sido uno de los aspectos que más añorado de mi OnePlus 6T para pagar en tiendas y establecimientos comerciales sin necesidad de contar con una tarjeta de crédito o débito.
Otro de los aspectos que cabe señalar del terminal de Motorola es el alcance WiFi y su estabilidad en puntos relativamente lejanos del router. En un lugar donde mi OnePlus 6T no suele sufrir problemas de conexión (en torno a 5 metros con varias paredes de por medio), el G7 Power ha llegado a conectarse a duras penas a la red 2.4 GHz. Una vez el terminal ha logrado conectarse, los cortes de conexión han sido constantes. Esto es aún más acusado si obturamos la parte superior del móvil.
En cuanto a la cobertura móvil a la hora de recibir llamadas y conectarme a redes 4G, el Moto G7 Power me ha dado una experiencia satisfactoria. Sí es cierto que he sufrido algún que otro corte en dos llamadas en concreto dentro de un supermercado, aunque esto se lo achaco a que se encuentra en una planta “bajo tierra”.
Sonido sorprendentemente alto y posición del altavoz acertada
El sonido, junto con la conectividad, suele ser uno de los apartados menos destacables de la mayoría de móviles de gama media. El Motorola Motorola G7 Power sorprende precisamente por todo lo contrario.
El único altavoz que integra en la parte delantera (concretamente en la muesca) nos ofrece un sonido bastante alto y claro. Su volumen, superior al del OnePlus 6T, no llega a saturar en ningún momento incluso si solemos escuchar música con muchos bajos.
En cuanto a los matices ofrecidos por el sonido, el Moto G7 Power no destaca sobre otros modelos del mismo rango de precios. Frecuencias bajas algo planas para mi gusto y un sonido en frecuencias agudas notablemente superior al proyectado en rangos de frecuencias con bajos.
¿Y qué tal la grabación de audio? En este aspecto, el terminal deja serias dudas. A pesar de que la calidad es buena cuando el nivel de sonido supera un determinado número de decibelios, la reducción de ruido del micrófono secundario provoca que el audio pierda definición y volumen cuando el sonido es débil, con un efecto similar al Fade out de las canciones cuando estas llegan al final. Esto ocurre tanto a la hora de utilizar la grabadora de sonidos (el terminal no incluye aplicación alguna) como a la hora de grabar video.
Conclusiones del Motorola Moto G7 Power
Después de ver todos los puntos del Motorola Moto G7 Power, llegamos, por fin, a las conclusiones. Mi experiencia a lo largo de las dos semanas de uso del terminal ha sido satisfactoria. Buen rendimiento incluso en aplicaciones pesadas y la mejor autonomía jamás vista en un móvil. Todo esto lo logra gracias a la integración de una versión de Android casi Stock y una batería de 5.000 mAh que en conjunto no llega a superar el centímetro de grosor. También destaca del mismo su sonido tanto en calidad como en volumen. El pero de este terminal viene de la mano de otros aspectos.
El primero de ellos, y seguramente el más destacable de todos, es la pantalla. A pesar de que la baja resolución del panel no me ha resultado un problema a la hora de disfrutar del contenido multimedia y las aplicaciones, sí que se nota que su calidad en cuanto a representación de colores y contraste deja bastante que desear. A esto se le suma su cámara, cuya calidad se encuentra muy por detrás del resto de móviles del mismo rango de precio, y la conectividad, que bajo mi punto de vista podría mejorar en aspectos como el alcance WiFi o la integración de tecnologías más modernas. No entro a valorar el apartado del diseño, pues a pesar de emplear plástico como principal material de construcción, se siente un terminal robusto y para nada pesado.
AnteriorCómo cambiar la foto que aparece en mis correos de Gmail
SiguienteCómo subir música a Spotify gratis y de forma sencilla
WZ	el 17 marzo, 2019 a las 4:14 pm
Por lo que veo en las propias imagenes que aquí publican, la cámara si tiene modo manual (Es el icono de “A” superior al abrir la cámara).
Tomando en cuenta que hasta el Moto E5 tiene modo manual, sería absurdo que los G no tuvieran. Por lo demás, muy buen análisis, demasiado completo 🙂
Mónica aide martinez	el 20 mayo, 2019 a las 6:04 pm
Por qué aparece un icono de teléfono y 4g en mi pantalla alado de dónde viene la señal

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución