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Timestamp: 2017-10-17 11:42:56+00:00

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Eva María Cano Gutiérrez
1 UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES LA REGULACIÓN LEGAL Y ADMINISTRATIVA DE LOS BIENES INMUEBLES DEL ESTADO Y SU ADMINISTRACIÓN JAIME BENEDICTO AGUSTÍN VÁSQUEZ GUATEMALA, NOVIEMBRE DE
2 UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES LA REGULACIÓN LEGAL Y ADMINISTRATIVA DE LOS BIENES INMUEBLES DEL ESTADO Y SU ADMINISTRACIÓN TESIS Presentada a la Honorable Junta Directiva de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala Por JAIME BENEDICTO AGUSTÍN VÁSQUEZ Previo a conferírsele el grado académico de LICENCIADO EN CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES Guatemala, noviembre de
3 HONORABLE JUNTA DIRECTIVA DE LA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA DECANO: VOCAL I: VOCAL II: VOCAL III: VOCAL IV: VOCAL V: SECRETARIO: Lic. Bonerge Amilcar Mejía Orellana Lic. César Landelino Franco López Lic. Gustavo Bonilla Lic. Erick Rolando Huitz Enríquez Br. Marco Vinicio Villatoro López Br. Gabriela María Santizo Mazariegos Lic. Avidán Ortiz Orellana RAZÓN: Únicamente el autor es responsable de las doctrinas sustentadas y contenido de la tesis (Artículo 43 del Normativo para Elaboración de Tesis de Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala). 3
8 DEDICATORIA A DIOS: Por ser mi poder superior, por concederme la maravillosa oportunidad de creer en Él, por toda la ayuda, bendiciones y milagros que me ha dado y con ello, mi vida se ha fortalecido para culminar los proyectos propuestos, como éste, que me permite lograr una profesión más. Gracias Señor mío y Dios mío, sólo te pido que se haga tu voluntad y no la mía. A MIS PADRES: Delfino Agustín y Andrea Vásquez (Q.E.P.D.), porque aunque físicamente no están presentes, fueron quienes desde el inicio de mi vida, me inculcaron los principios de honradez, trabajo, responsabilidad y lealtad; y, espiritualmente, me conceden su ayuda y su bendición todos los días. A MI ESPOSA: Margarita Osorio Morales de Agustín, por todo el amor, cariño y apoyo incondicional que me ha dado, con lo cual ha fortalecido inmensamente mi vida. A MIS HIJOS: Osman Adolfo y Jacqueline Andrea, por el amor y la confianza que me tienen y por ser la razón de mi vivir, motivándome a alcanzar el éxito. A MIS HERMANOS: Roderico, Lilian (Q.E.P.D.), Flor, Gilberto, Francisco, Aury y Amílcar, por la confianza que siempre han depositado en mi persona. 8
9 A MI ASESOR DE TESIS: Licenciado Roberto Medina Herrera, por sus sabias sugerencias y asesoría que en forma amigable se sirvió brindarme durante el desarrollo del tema de mi tesis y como profesional del derecho, me compartió su tiempo, a fin de alcanzar la meta trazada. A MI REVISOR DE TESIS: Licenciada Silvia Verónica García Molina de Linares, por sus valiosas recomendaciones y el invaluable aporte que como profesional del derecho, se sirvió prestarme en forma desinteresada. A: La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, fuente inagotable de sabiduría. 9
14 INTRODUCCIÓN La presente tesis trata sobre la problemática en la regulación que se tiene en la administración del patrimonio inmobiliario del Estado, en virtud que las instituciones estatales desconocen las limitaciones que tienen sobre el uso de un bien inmueble propiedad de la Nación; por lo mismo, cambian el destino para el cual les fue otorgado dicho bien, provocando un descontrol en los registros, que posee la Dirección de Bienes del Estado del Ministerio de Finanzas Públicas. Es de hacer notar que en nuestro ordenamiento jurídico no existe una norma específica que permita el soporte legal de las figuras jurídicas que se utilizan en la gestión del patrimonio público, para dar certeza jurídica a las diferentes instituciones del Estado, sobre los inmuebles que tienen en uso. Lo expuesto en los párrafos que anteceden quedará resuelto al crearse la Ley de Bienes Inmuebles Nacionales, por medio de la cual, el Estado estará fortaleciendo legalmente a la Dirección de Bienes del Estado del Ministerio de Finanzas Públicas, para que se cumpla con la función de mantener un registro consolidado, moderno, seguro y eficiente del patrimonio inmobiliario del Estado. Para el efecto, se hace un análisis a través de los diferentes capítulos que contienen la investigación realizada y los cuales se encuentran implícitos de la siguiente forma; El primero, se refiere a los bienes nacionales y sus instituciones, teorías, principios y clasificaciones; En el segundo, se hace un profundo análisis jurídico y doctrinario sobre la propiedad, por ser tema fundamental, al tratar sobre el patrimonio inmobiliario propiedad del Estado; El tercero, se refiere a la institución jurídica de los derechos reales y personales que las personas jurídicas y particulares poseen sobre un bien inmueble; En el cuarto, se conocen aspectos relevantes del Ministerio de Finanzas Públicas y específicamente, la organización y funciones de la Dirección de Bienes del Estado, por ser la dependencia encargada de la gestión y legalización del patrimonio (i) 14
15 inmobiliario del Estado; En el quinto, se enfoca la importancia de crear una ley que de certeza jurídica sobre los bienes inmuebles nacionales en uso de las diferentes instituciones estatales y particulares, siendo éste un tema fundamental y que, al final, es donde se demuestra la necesidad de una ley que permita efectuar una administración eficiente y eficaz del patrimonio inmobiliario del Estado; El capítulo sexto, contiene específicamente el proyecto de la Ley de Bienes Inmuebles Nacionales, como solución a la problemática existente en la administración del patrimonio inmobiliario propiedad del Estado. Al finalizar, se desarrollan las conclusiones que versan sobre el análisis jurídico y doctrinario y con las cuales se comprueba la hipótesis planteada y los alcances que se tendrían con la creación de una ley específica. Asimismo, se incluyen las recomendaciones que deberán ponerse en práctica, para solucionar el problema expuesto en el presente trabajo. Se utilizaran los métodos analítico, deductivo y sintético, fines de la técnica bibliografica, documental y la entrevista. Esperando que el trabajo será de aporte y de referencia para las autoridades encargadas de inventariar y regularizar la situación legal de los bienes inmuebles del Estado. Espero que con el esfuerzo, empeño y la buena voluntad puesta en el desarrollo científico y técnico de esta investigación, se logre un alto grado de utilidad del mismo, ya que puede servir como obra de consulta, considerando que su contenido es parte integral del marco legal para impulsar una iniciativa de ley que permita el fortalecimiento jurídico, para el control del registro moderno, seguro y eficiente del patrimonio inmobiliario propiedad del Estado de Guatemala. (ii) 15
16 1. Los bienes nacionales CAPÍTULO I 1.1. Los bienes Son bienes las cosas que pueden ser objeto de un derecho y representen un valor pecuniario Etimología de bien Cabanellas, al hablar del significado de bien dice que para la moral, la religión, la filosofía, la ética, el derecho, es lo perfecto, especialmente en la conducta humana. Su connotación es de utilidad, conveniencia, beneficio o provecho y bienestar. 2 Dentro del campo estrictamente jurídico, se emplea cuando se habla de un bien mueble, inmueble o incorporal, aunque se prefiere emplear el plural (bienes) para referirse a cuanto puede constituir objeto de un patrimonio Antecedentes históricos Para hablar de la historia de los bienes, forzosamente tenemos que retroceder en la historia y adentrarnos en el basto mundo del derecho romano, por ser la fuente primigenia del derecho civil y dentro de este se encuentran regulados los bienes. Los romanos le daban el nombre de Res (cosa) a todo bien o derecho patrimonial. Se denominaban santas todas las cosas defendidas y protegidas contra la injuria de los hombres. La palabra santa proviene probablemente de sagmen, verbena, unas hierbas que los legados romanos llevaban consigo para que nadie los ofendiese (Marciano, libro 1 Cabanellas, Diccionario de derecho usual, pág Ibid, pág
17 I, título VIII, No. 8). En tiempos de Justiniano, eran res Sacrae las cosas consagradas a Dios o al servicio de Dios, con tal que hayan sido consagradas por los ritos y los pontífices, no por cualquier profano. Eran sagrados los edificios y los donativos para el servicio divino, y esta protección se extendió al sitio en que se han levantado los edificios sagrados aún después de destruidos éstos. También eran santas las murallas y los muertos. Las cosas sagradas no podían ser enajenadas no obligadas, salvo para redención de cautivos. De las penas por infracción a las cosas santas, deriva la palabra moderna de sanción (Instituta, libro II, título I). Como indica el historiador Antokoletz, Las cosas admitían diversas divisiones según que se refirieran al derecho público, al derecho privado o al patrimonio. En relación al derecho público las cosas se dividían en Res Divini iuris (derecho divino de las cosas) y Res humani iuris (derecho humano de las cosas). 3 Los demás bienes susceptibles de propiedad privada constituían las cosas in commercio. Por el derecho natural o de gentes, cada persona podía guardar para sí el producto de la caza y de la pesca en tierra, ríos, mares y cielo. De estos bienes unos eran res mancipi y otros res nec mancipi: las primeras, por ser susceptibles de enajenación por medio de la mancipatio o modo de enajenación permitido únicamente en la propiedad civil o quiritaria, no de la propiedad bonitaria o pretoriana. Eran res mancipi: los predios itálicos, las servidumbres rústicas de las mismas, con sus esclavos y animales de labranza. Esta diferencia desapareció en el bajo imperio (constitución de Justiniano de 15 de noviembre de 531). 3 Antokoletz, Daniel. Tratado de derecho romano, historia, fuentes, personas, cosas, acciones, págs. 177 y
18 Otra división de las cosas fue la de muebles e inmuebles: las primeras, porque podían ser desplazadas sin destruir su individualidad o porque se movían por sí mismas (res se moventes); las segundas, formadas por los bienes raíces que se clasificaban en urbano, suburbanos, rústicos, itálicos, provinciales. Eran cosas corporales las que podían ser tocadas (tangi possunt), e incorporales las que no podían ser tocadas (tangi non possunt); estas últimas constituían más bien un derecho (una herencia, una servidumbre, una obligación). 4 Las cosas se distinguían también por su género y por su especie, según que la cosa estuviera o no individualizada. Esta división tenía importancia en materia de obligaciones, porque el deudor respondía del caso fortuito, de acuerdo con la regla; mientras que el deudor de especies no era responsable del caso fortuito Definición de cosa Para comprender el significado de la palabra bienes, es importante definir inicialmente la acepción de cosa, por ser el objeto sobre el cual recae la acción y estar vinculada con los bienes, ya que nuestra ley sustantiva específicamente en el Artículo 442 del Código Civil, Decreto-Ley 106, al referirse a los bienes lo hace mencionando la palabra cosas, al decir que: Son bienes las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación, y se clasifican en inmuebles y muebles Etimología de la cosa Dice Guillermo Cabanellas en el diccionario citado, que la palabra cosa viene del latín Causa. Es todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta. Cosa en su acepción máxima comprende todo lo existente, de manera corporal e incorporal, natural o artificial, real o abstracta; y aún cuanto puede existir o 4 Antokoletz. Ibid. Pág
19 ser concebido. Indica este autor, que cosa se contrapone a persona, el sujeto de las relaciones jurídicas; salvo en tiempos de la esclavitud, en que el ser humano era considerado como cosa; en cambio, cosa se refiere al objeto del derecho o de los derechos y obligaciones. 5 El autor A. Borda, define el término las cosas de la siguiente forma: se llaman cosas a los objetos materiales susceptibles de tener un valor; son cosas todas las que ocupan un lugar en el espacio, sean sólidas, líquidas o gaseosas. 6 Podemos decir entonces, y basándonos en las diferentes corrientes doctrinarias y científicas que cosa en sentido estricto o restringido se puede definir como una síntesis mental de un objeto Definición de bien El Artículo 442 de nuestro Código Civil, Decreto-Ley 106, indica, que son todas las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación Doctrina El Diccionario de derecho usual, al referirse a los bienes dice que son aquellas cosas de que los hombres se sirven y con las cuales se ayudan. Son cosas de utilidad para el hombre, las que componen la hacienda, el caudal o la riqueza de las personas, también todos los objetos que, por útiles y apropiables, sirvan para satisfacer las necesidades humanas. De acuerdo a este diccionario, cabe considerar como bienes todas las cosas, corporales o no, que pueden constituir objeto de una relación jurídica, de un derecho, de una obligación, o de uno y otra a la vez. 7 5 Cabanellas. Ob. Cit. Pág A. Borda, Guillermo. Manual de Derechos Reales, pág Cabanellas. Ob. Cit. Pág
20 Agrega Cabanellas, que el Código Civil español, situándose desde el punto de vista de la propiedad, aunque los bienes puedan configurar otros muchos aspectos del derecho, considera como tales, ya muebles o inmuebles, y en lo que cabe estimar una definición legal, todas las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación. El legislador argentino, que describe como cosas los bienes corporales susceptibles de valor (del código civil argentino), añade que los objetos inmateriales susceptibles de valor, e igualmente las cosas, se llaman bienes. 8 Desde un punto de vista jurídico dice Rojinas Villegas, la ley entiende por bien todo aquello que pueda ser objeto de apropiación, agregando que este significado es distinto del económico, pues en este sentido, bien es todo aquello que pueda ser útil al hombre Definición legal Por su parte nuestra ley sustantiva, Código Civil, Decreto-Ley 106, en su artículo 442 establece: Son bienes las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación y se clasifican en inmuebles y muebles Naturaleza jurídica de los bienes La teoría del derecho divide los bienes en muebles e inmuebles, para lo cual es preciso diferenciar claramente cuál es la naturaleza jurídica de éstos. Por muebles o bienes muebles se comprenden los que, sin alteración alguna, pueden trasladarse o son trasladados de una parte a otra y que a continuación se detallan: 8 Ibid. 9 Rojinas Villegas, Rafael. Compendio de derecho civil. Pág
21 Bienes muebles Cabanellas, al referirse a los bienes muebles dice que son aquellos que sin alteración alguna pueden trasladarse de una parte a otra. 10 En cuanto a los muebles el artículo 451 del Código Civil, Decreto Ley-106, indica: Son muebles: 1º. Los bienes que pueden trasladarse de un lugar a otro, sin menoscabo de ellos mismos ni del inmueble donde estén colocados; 2º. Las construcciones en terreno ajeno, hechas para un fin temporal; 3º. Las fuerzas naturales susceptibles de apropiación; 4º. Las acciones o cuotas y obligaciones de las sociedades accionadas, aún cuando estén constituidas para adquirir inmuebles, o para la edificación u otro comercio sobre esta clase de bienes; 5º. Los derecho de crédito referentes a muebles, dinero o servicios personales; y 6º. El derecho de autor o inventor comprendidos en la propiedad literaria, artística e industrial. El Código Civil, Decreto-Ley 106, en el artículo 454 divide los bienes muebles en: Fungibles si pueden ser substituidos por otros de la misma especie y cantidad; y no fungibles los que no pueden ser remplazados por otros de las mismas cualidades. 10 Cabanellas. Ob. Cit. vol. II, pág
22 El Artículo 455 considera a los semovientes como bienes muebles, pero los animales puestos al servicio de la explotación de una finca, se reputan como inmuebles. Por su parte el código de comercio estipula que las empresas se reputan bienes muebles Bienes inmuebles Para Cabanellas, hablar de bienes inmuebles es referirse a aquellos que no se pueden transportar de una parte a otra sin su destrucción o deterioro y los clasifica así: Son inmuebles por su naturaleza: Las cosa que se encuentran por sí mismas inmovilizadas, como el suelo y todas las partes sólidas o fluidas que forman su superficie y profundidad. Son inmuebles, por accesión: Las cosas muebles que se encuentran realmente inmovilizadas por su adhesión física al suelo, con tal que esta adhesión tenga el carácter de perpetuidad. Son inmuebles, por su carácter representativo: Los instrumentos públicos de donde constare la adquisición de derechos reales sobre bienes inmuebles, con exclusión de los derechos reales de hipoteca y anticresis. 11 Ossorio dice que el bien inmueble es aquel que no puede ser trasladado de un lugar a otro y los divide de manera similar a la anterior Cabanellas. Ob. Cit. Págs. 280 y Ossorio. Manuel. Diccionario de ciencias jurídicas, políticas y sociales. Pág
23 El Artículo 445 del Código Civil, Decreto-Ley 106, establece que son inmuebles: 1º. El suelo, el espacio aéreo, las minas mientras no sean extraídas y las aguas que se encuentren en la superficie o dentro de la tierra; 2º. Los árboles y plantas mientras estén unidos a la tierra y los frutos no cosechados; 3º. Las construcciones adheridas al suelo de manera fija y permanente; 4º. Las cañerías conductoras de agua, gas o electricidad, incorporadas al inmueble; 5º. Los ferrocarriles y sus vías; las líneas telegráficas y telefónicas, y las estaciones radiotelegráficas fijas; 6º. Los muelles y los diques y construcciones que, aún cuando sean flotantes estén destinados por su objeto y condiciones a permanecer en un punto fijo de un río, lago o costa; y 7º. Los viveros de animales, palomares, colmenares, estanques de peces o criaderos análogos, cuando el propietario los haya colocado o los conserve con el propósito de mantenerlos unidos de modo permanente a la finca. El artículo 446 del Código Civil, Decreto-Ley 106, también establece: se reputan inmuebles los derechos reales sobre inmuebles y las acciones que las aseguran. 8
24 1.8. Clasificación de los bienes Los bienes admiten innumerables clasificaciones, de las cuales mencionaremos sólo las principales a manera de ampliar el tema; al respecto Cabanellas nos presenta la siguiente clasificación: Por razón a la persona a que pertenecen: Bienes nacionales: Bienes de uso común Bienes del uso no común De propiedad privada (un traje) Por su Naturaleza: Inmuebles (un terreno) Muebles (un collar) Corporales: (Un automóvil) Incorporales: (el derecho a cobrar un seguro) Fungibles: (un ladrillo) No fungibles: (el manuscrito del Quijote) Consumibles: (una manzana) No consumibles: (una finca rústica) Por su importancia: Principales (una explotación agrícola) Accesorios (sus instrumentos de labranza) 9
25 Por su existencia: Presentes (un predio que se tiene actualmente) Futuros (la cosecha venidera) Por su divisibilidad: Divisibles (un terreno, una cantidad de dinero) Indivisibles (un caballo, un reloj) Por la posibilidad de enajenarlos: Enajenables (todos los no prohibidos) Inalienables o de comercio ilícito (las drogas fuera de aplicaciones médicas). 13 La clasificación anterior es importante, sobre todo cuando se refiere a los bienes por razón a la persona a que pertenecen, que pueden ser de dominio público o de propiedad privada; y tratándose nuestro tema de los bienes propiedad del Estado haremos un alto para dilucidar cuando son bienes que pertenecen a particulares y cuando pertenecen al Estado. El artículo 460 del Código Civil, Decreto-Ley 106, al referirse a los bienes de propiedad privada expresa: Son bienes de propiedad privada los de las personas individuales o jurídicas que tienen título legal. Cabanellas al abordar el tema, dice que son aquellos que integran la propiedad peculiar y exclusiva de un individuo, o los que están bajo su dominio privado. Este autor al referirse a los bienes del Estado diferencia dos clases de bienes: los de 13 Cabanellas. Ob. Cit. vol. II, pág
26 naturaleza pública y uso general y los privativos, concretando lo anterior al decir que existen los bienes públicos del Estado y bienes privados del Estado Bienes nacionales Como sabemos, todas las cosas pertenecientes a los particulares son de propiedad privada, pero en cambio las pertenecientes al Estado o corporaciones públicas, pueden ser de dominio público y de propiedad privada estatal. Así lo expresa el Código Civil, Decreto-Ley 106 en el Artículo 456 y preceptúa: Los bienes son del dominio de poder público o de propiedad de los particulares. Para ahondar en el tema, los autores Morfín y Rodríguez, indican que entre los diversos criterios para diferenciar ambas clases de cosas propiedad de los entes públicos, está el que atiende a la función económica de los bienes. Según este criterio se considera de dominio público los que satisfacen directamente las necesidades colectivas; y de propiedad privada los que sirven indirectamente a dichas necesidades merced a su valor en cambio que les permite transformarse en otros valores. De igual manera, agregan que se consideran bienes del Estado aquellos de naturaleza pública destinados al uso general; la razón por la cual en nuestro medio se les ha denominado bienes nacionales o bienes del Estado, estriba en la denominación que se ha hecho de los bienes nacionales en las últimas constituciones. En efecto, a partir de la constitución de la república emitida el 11 de marzo de 1945 se les denominó bienes de la nación, en tanto que la actual constitución política de la república varía la denominación y les llama bienes del estado, siendo desde el punto de vista jurídico más acertado este último, en virtud de que la acepción Nación, hace referencia a pueblo con unidad histórica, en tanto que el Estado es un ente organizado, 14 Ibid. Pág
27 con personalidad jurídica propia, susceptible de adquirir derechos y contraer obligaciones y formado por tres elementos: territorio, población y poder. Los bienes del Estado en la legislación vigente se les denomina también bienes del poder público, bienes del dominio público, bienes públicos, bienes del dominio del poder público, bienes del Estado. 15 En cuanto a los bienes de dominio público, podemos decir que el Estado posee bienes que rigurosamente hablando son sociales antes que estatales por cuanto están destinados al disfrute de toda la comunidad y son utilizables por sus componentes sin discriminación. Estos bienes surgen por causas naturales (ríos, arroyos, lagos, costas, etc.), o artificiales (calles, carreteras, museos, puertos, muelles, etc.). Por regla general dice Rojinas Villegas, la utilización de estos bienes por los particulares es gratuita y son imprescriptibles e inalienables. 16 La Constitución Política de la República regula los bienes del Estado en el artículo 121 que estipula: Son bienes del Estado: a. Los de dominio público; b. Las aguas de la zona marítima que ciñe las costas de su territorio, los lagos, ríos navegables y sus riveras, los ríos, vertientes y arroyos que sirven de límite internacional de la república, las caídas y nacimientos de agua de aprovechamiento hidroeléctrico, las aguas subterráneas y otras que sean susceptibles de regulación por la ley y las aguas no aprovechadas por particulares en la extensión y término 15 Morfín Anabella y Montenegro Mario Leonel. Gestión del patrimonio del estado. Págs. 20 y Rojina Villegas, Rafael. Derecho civil mexicano. Pág
28 que fije la ley; c. Los que constituyen el patrimonio del Estado incluyendo los del municipio y de las entidades descentralizadas o autónomas; d. La zona marítimo terrestre, la plataforma continental y el espacio aéreo, en la extensión y forma que determinen las leyes o los tratados internacionales ratificados por Guatemala; e. El subsuelo, los yacimientos de hidrocarburos y los minerales, así como cualesquiera otras substancias orgánicas o inorgánicas del subsuelo; f. Los monumentos y las reliquias arqueológicas; g. Los ingresos fiscales y municipales, así como los de carácter privativo que las leyes asignen a las entidades descentralizadas y autónomas; y h. Las frecuencias radioeléctricas. El Artículo 590 del Código Civil, establece Los inmuebles no pueden adquirirse por ocupación, los que no estén reducidos a propiedad particular pertenecen a la Nación. El Código Civil, en el Artículo 457, al regular los bienes del Estado, prescribe que los bienes del dominio del poder público pertenecen al Estado o a los municipios y se dividen en bienes de uso público común y de uso especial. Esta división que de los bienes hace nuestra ley sustantiva, omite señalar expresamente qué son y cuáles son. Los bienes de uso común están especificados en el Artículo 458 de Código Civil, Decreto-Ley 106, cuya enumeración es la siguiente: 13
29 1º. Las calles, parques, plazas, caminos y puentes que no sean de propiedad privada; 2º. Los puertos, muelles, embarcaderos, portones y demás obras de aprovechamiento general, construidos o adquiridos por el Estado o las municipalidades; 3º. Las aguas de la zona marítima territorial en la extensión y términos que fije la ley respectiva; los lagos y ríos navegables y flotables y sus riberas; los ríos, vertientes y arroyos que sirven de límites al territorio nacional; las caídas y nacimientos de agua de aprovechamiento industrial, en la forma que establece la ley de la materia; y las aguas no aprovechadas por particulares; y 4º. La zona marítima terrestre de la república, la plataforma continental, el espacio aéreo y la estratosfera en la extensión y forma que determina la ley; 5º. Las islas ya formadas o que se formen en la zona marítimo terrestre y en los ríos y desembocaduras (Artículo 670 del Código Civil). Los bienes de uso no común que están definidos en el Artículo 459 del Código Civil, Decreto-Ley 106, son: 1º. Los que están destinados al servicio del Estado, de las municipalidades y de las entidades estatales descentralizadas, y los demás que constituyen su patrimonio; 2º. Los de uso público cuando dejen de serlo de hecho o por virtud de una ley; 3º. Los ingresos fiscales y municipales; 4º. El subsuelo, los yacimientos de hidrocarburos y los minerales antes de ser extraídos, así como cualquiera otra sustancia orgánica o inorgánica del subsuelo; 14
30 5º. Los terrenos baldíos y las tierras que no sean de propiedad privada; 6º. Los que habiendo sido de propiedad particular queden vacantes, y los que adquiera el Estado o las municipalidades por cualquier título legal; 7º. Los excesos de propiedad rústicas o urbanas, de conformidad con la ley; y 8º. Los monumentos y reliquias arqueológicas; y 9º. Lo que el mar arroje y no tengan dueño conocido (Artículo 671 del Código Civil). Al hacer un análisis comparativo e interpretativo entre los bienes del dominio del Estado que contempla el Artículo 121 de la Constitución, con los que enumera el Código Civil como bienes del dominio del poder público, podemos concluir que la norma constitucional no incluye como bien del Estado, La estratosfera ; y en el caso de los minerales, no hace la calificación de que éstos sean considerados como bienes del Estado antes o después de ser extraídos, como sí lo establece el Código Civil, por lo que deberá adherirse a lo contemplado en la norma constitucional Afectación y desafectación de los bienes del Estado A este respecto, se puede decir que afectación de los bienes del Estado es un acto administrativo mediante el cual un bien se destina a un servicio público concreto a cargo de determinado órgano administrativo; asimismo, desafectación podemos entenderla como lo contrario de afectación, ya que los bienes inmuebles se desafectan al dejar de ser de utilidad al órgano administrativo. Según Morfín y Montenegro, los bienes del dominio público son susceptibles de desafectarse en virtud de la ley, para convertirse en bienes que pasan a la categoría de bienes patrimoniales del Estado o de bienes privados (Artículo 124 de la constitución 15
31 política de la república y 459 numeral 2º. del Código Civil). En ese sentido, el Artículo 463 del Código Civil, Decreto-Ley 106, establece: el traspaso de los bienes del dominio público de uso común al patrimonio del Estado o de los municipios deberá hacerse llenándose los trámites que señala la ley y reglamentos respectivos. Para el efecto, debemos distinguir entre afectación y desafectación; la primera se da cuando un bien patrimonial pasa a formar parte del dominio público; y la segunda cuando un bien deja de ser de dominio público y pasa a ser patrimonial, esta condición debe ser claramente determinada por la ley o por una resolución dictada por la entidad estatal. 17 Nos parece oportuno en este momento externar, que existe la figura de la adscripción, la cual, aproximadamente desde los años 50 del siglo pasado, el derecho administrativo guatemalteco la ha utilizado para ceder el uso de determinados bienes inmuebles propiedad del Estado, a Ministerios, Direcciones Generales u otra dependencia del sector público para el cumplimiento de sus fines. Cuando un bien inmueble deja de ser necesario para la entidad estatal que lo tiene adscrito, opera la desadscripción y dicho bien, regresa a pleno dominio del Estado, para cubrir otras necesidades. Según el Diccionario de Derecho Usual de Guillermo Cabanellas, adscripción es: Destino más o menos transitorio a un lugar o función 18. En el derecho civil o administrativo no se encuentra regulada o definida dicha figura; pero si está definida en el derecho consuetudinario como una institución o forma de operar, que reiteradamente, está utilizando el Estado de Guatemala, para delimitar el área y definir el destino específico que debe dársele a determinados bienes inmuebles, ya sea parcial o la totalidad de la finca. No obstante que el patrimonio del Estado de Guatemala lo constituyen todos los bienes inmuebles que no estén reducidos a propiedad particular, incluyendo los del municipio y de las entidades descentralizadas y autónomas, Artículo 121 c), de la Constitución Política de la República de Guatemala y el Artículo 590 del Código Civil; es frecuente 17 Morfín y Montenegro. Ob. Cit. Págs. 28 y Cabanellas, Diccionario de derecho usual, pág

References: Artículo 442
 Artículo 442
 artículo 442
 artículo 451
 artículo 454
 Artículo 455
 Artículo 445
 artículo 446
 artículo 460
 Artículo 456
 artículo 121
 Artículo 590
 Artículo 457
 Artículo 458
 Artículo 459
 Artículo 121
 Artículo 463
 resolución 
 Artículo 121
 Artículo 590