Source: http://www.senado.gob.mx/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=70453
Timestamp: 2018-06-18 21:29:40+00:00

Document:
Gaceta: LXIII/2SPO-124/70453
La suscrita Yolanda de la Torre Valdez Senadora de la República e integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con fundamento en lo expresado en los artículos 71, fracción II y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y conforme a lo dispuesto por los artículos 8, numeral 1, Fracción I; 163 y 164 del Reglamento del Senado de la Republica, somete a la consideración de esta asamblea la presente Iniciativa conProyecto de Decreto que adiciona diversas disposiciones de la Ley General de Educación, en materia del derechoal juego de niñas, niños y adolescentes, al tenor de la siguiente:
El proceso de armonización legislativa requiere una revisión constante, donde los diversos ordenamientos legales deben cruzarse y coincidir en acciones que beneficien a la población, sobre todo cuando hacen referencia a un sector específico de la ciudadanía. La Ley es un ente vivo en constante evolución que debe adaptarse a las necesidades de las personas de acuerdo a los tiempos que viven, siempre en una constante mejora, que derive en una sociedad más justa e incluyente.
Dicho lo anterior, la presente Iniciativa reconoce la creación de la “Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes”, como un referente activo y de avanzada, sobre la protección, promoción y garantía de los derechos humanos al sector más importante del desarrollo nacional, la Infancia.
Empero, su alcance debe extenderse hacia otros ordenamientos que inciden directamente en el acceso de los derechos de niñas, niños y adolescentes, es decir cada instrumento legal debe revisarse cuidadosamente para adicionar, aquellas acciones necesarias y suficientes para que los derechos humanos de la Infancia, prevalezcan y se incorporen progresivamente para su desarrollo.
De acuerdo a los intereses que persigue la Exposición de Motivos se cita a continuación, el artículo 60 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGNNA), en cuyo texto se lee:
Quienes ejerzan la patria potestad, tutela o guarda y custodia de niñas, niños y adolescentes deberán respetar el ejercicio de estos derechos y, por lo tanto, no podrán imponerles regímenes de vida, estudio, trabajo o reglas de disciplina desproporcionadas a su edad, desarrollo evolutivo, cognoscitivo y madurez, que impliquen la renuncia o el menoscabo de los mismos. [*]
Esta iniciativa plantea incorporar acciones que fomenten el derecho al juego de niñas, niños y adolescentes (NNA), primordialmente en los sitios de mayor convivencia social, la escuela y el espacio público de las comunidades. Es decir, la Iniciativa se considera como una acción en materia de armonización legislativa, tanto de la LGNNA, así como de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), incidiendo en la Ley General de Educación.
El Artículo 1º Constitucional, define que la aplicación de los derechos humanos observará los principios de indivisibilidad, interdependencia, universalidad y progresividad, libre de cualquier forma de discriminación. [*]
El Artículo 4º Constitucional, en su párrafo 9, describe la obligación de las autoridades de considerar el Principio del Interés Superior de la Niñez, como rector de sus actuaciones, privilegiando siempre y en cualquier circunstancia el desarrollo pleno e integral de niñas, niños y adolescentes. [*] Enfatizando la garantía de satisfacción de sus necesidades de sano esparcimiento.
La Convención Sobre los Derechos del Niño, establece la obligación de los Estados parte de garantizar el derecho al juego para niñas, niños y adolescentes, de acuerdo a su artículo 31, numeral 1 [*] .
El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, en el documento titulado, Observaciones finales sobre los informes periódicos consolidados de México; donde se evalúa el estado que guarda la implementación de la Convención en nuestro país, se expresó en su numeral 32, inciso f), por la necesidad de diseñar programas que estimulen el juego, como un mecanismo para contrarrestar los efectos de la violencia en niñas, niños y adolescentes [*] .
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, en su artículo 30, numeral 5, inciso d), obliga a los Estados parte a generar acciones que permitan incluir a niñas, niños y adolescentes, con discapacidad al juego y el esparcimiento, incluyendo las que se realicen en el ámbito escolar, en igualdad de condiciones con sus pares sin discapacidad [*] .
De Igual forma el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, se expresó con preocupación por la exclusión de niñas, niños y adolescentes en la mayoría de los ámbitos de la vida y en el sistema escolar, por lo que recomendó a México, desarrollar programas que favorezcan su inclusión en equidad a los derechos humanos [*] .
Recordando que el Artículo 133 Constitucional señala que los Tratados Internacionales de los que México, sea parte se consideran Ley Suprema en la Unión, por lo que las anteriores consideraciones deberán ser atendidas por el Estado para el cumplimiento de las obligaciones contraídas [*] .
Derivado de lo anterior, es necesario que el derecho al juego de niñas, niños y adolescentes, sea atendido, incorporando su aplicación en marco jurídico nacional, dotando de atribuciones y responsabilidades a las autoridades competentes, a fin desarrollar las cualidades y beneficios que tienen las actividades lúdicas no solo en los individuos sino en también en las comunidades, como una estrategia para reforzar el tejido social y la vida libre de violencia.
El juego es una actividad propia de la infancia y necesaria para el desarrollo pleno de la personalidad, donde se incorporan elementos que propician una mejor socialización y aprendizaje, de donde proviene la premisa de que es una actividad necesaria para el ser humano. El juego proviene de una actitud creativa presente en la naturaleza de las personas, sin aprendizaje de por medio, donde coexisten las referencias del entorno y se expresan los sentimientos e intenciones creativas del infante.
De acuerdo al siguiente artículo el juego tiene diferentes conceptos que convergen en que es una actividad fundamental para el desarrollo, tal como se lee a continuación.
Diversos autores, como los que se mencionan a continuación, emiten sus criterios acerca del juego.
Díaz (1993) lo caracteriza como una actividad pura, donde no existe interés alguno; simplemente el jugar es espontáneo, es algo que nace y se exterioriza. Es placentero; hace que la persona se sienta bien.
Para Flinchum (1988) el juego abastece al niño de libertad para liberar la energía que tiene reprimida, fomenta las habilidades interpersonales y le ayuda a encontrar un lugar en el mundo social.
Jugando, el niño aprende a establecer relaciones sociales con otras personas, se plan- tea y resuelve problemas propios de la edad.
A pesar de la necesidad que tiene el niño de jugar y de los efectos benéficos que posee el juego, los adultos lo hacen a un lado y no le dan el lugar que merece entre sus actividades porque no brinda ningún provecho económico y tangible.
Para otros, representa una pérdida de tiempo y no creen en la función que ejerce en el niño por lo que los obligan a realizar actividades no propias para su edad, menos- preciando los frutos que reciben a través de sus experiencias.
De acuerdo con Brower (1988) el juego no es un lujo, sino una necesidad para todo niño en desarrollo. Según Hetzer (1992) es tal vez la mejor base para una etapa adulta sana, exitosa y plena.
Zapata (1990) afirma que el juego no exige esfuerzo, pero algunos pueden requerir más energía de la necesaria para realizar sus acciones cotidianas.
El juego y las acciones que este conlleva son la base para la educación integral, ya que para su ejecución se requiere de la interacción y de la actitud social. Por otra parte, además de los objetivos afectivos y sociales ya nombrados, también están los cognoscitivos y motores porque solo mediante el dominio de habilidades sociales, cognoscitivas, motrices y afectivas es posible lograr la capacidad de jugar. (Sutton-Smith, 1978) [*]
Las anteriores definiciones convergen en la necesidad del juego como un elemento indispensable para el desarrollo de la Infancia en plenitud, destacando una enorme posibilidad pedagógica y de formación de valores respecto a las actividades lúdicas, sin embargo, es necesario que esta actividad esté presente en toda la infancia a fin de que sus beneficios sean extensibles a la vida adulta:
La educación por medio del movimiento hace uso del juego ya que proporciona al niño grandes beneficios, entre los que se puede citar la contribución al desarrollo del potencial cognitivo, la percepción, la activación de la memoria y el arte del lenguaje.
Flinchun (1988) menciona una investigación en la que se reportó que entre el na- cimiento hasta los 8 años aproximadamente, el 80% del aprendizaje individual ya ha ocurrido, y dado que en este tiempo el niño lo que ha hecho ha sido jugar entonces se debe reflexionar sobre el aporte que tiene el juego en el desarrollo cognoscitivo.
Por medio del juego, el niño progresivamente aprende a compartir, a desarrollar conceptos de cooperación y de trabajo común; también aprende a protegerse a si? mismo y defender sus derechos.
El juego, además de contribuir en su desarrollo físico, también favorece su desarrollo cultural y emocional. Para el niño con actitudes y conductas inadecuadas, tales como el mal manejo de la frustración, desesperación o rabia, el juego es una salida para liberar esos sentimientos.
Para Gross, el juego ayudaba a los animales a sobrevivir, pues por medio de él, aprendían las destrezas necesarias para la vida adulta. Mientras más adaptable e inteligente era una especie, más necesitaba de protección durante la infancia y la niñez para el aprendizaje de las destrezas. Un ejemplo de estas especies es la humana, en la que se practican roles sociales en la niñez, algunos de los cuales son por sexo, como “jugar de casita” (Kraus, 1990).
Gross veía el juego como un instinto sencillo y generalizado. Él hacía la diferencia entre juego y trabajo, pero aceptaba que el trabajo puede incluir elementos de juego (Kraus, 1990).
La actividad lúdica traducida en la actividad del juego presenta las formas más diversas de acuerdo con los intereses biológicos de una edad determinada. El animal y el hombre juegan no por ser jóvenes, sino porque sienten la necesidad de hacerlo (Vargas, 1995).
El niño nace con instintos y habilidades imperfectos que posteriormente se perseccionan con el juego (Vargas, 1995). [*]
Dicho lo anterior, se establece la necesidad de que el derecho al juego, sea considerado una necesidad prioritaria en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes, para lo cual la Convención sobre los Derechos del Niño, ofrece una valiosa referencia para su aplicación en nuestro país. Los artículos de la Convención se agrupan bajo los principios de protección, participación y provisión lo cual, en relación al derecho al juego, se interpretan de la siguiente forma:
La supervivencia no es sólocuestión de mantener la vida. Desde el punto de vista biológico, la supervivencia se refiere a las maneras en que un organismo se puede posicionar favorablemente en su entorno, de mantener tanto su actual como su futura integridad y de responder a las demandas del entorno.
El juego de los niños puede considerarse como un proceso auto protector que ofrece la posibilidad de aumentar las capacidades adaptativas y la resiliencia. La experiencia del juego opera cambios en la arquitectura del cerebro, especial- mente en los sistemas relacionados con la emoción, la motivación y la recompensa (Burghardt 2005), que provocan más juego. El juego actúa a través de varios sistemas adaptativos para contribuir a la salud, el bienestar y la resiliencia.Entre estos sistemas se incluyen: el placer y el disfrute, la regulación de las emociones, los sistemas de respuesta al estrés, los vínculos afectivos, así? como el aprendizaje y la creatividad.
El juego de los niños representa una forma primaria de participación y esta? entretejido en la vida diaria (Meire 2007). La calidad de los entornos de los niños influye en su habilidad para jugar. Los entornos locales de algunos niños pueden ser lugares de miedo y violencia o pueden ser inaccesibles por restricciones en su movilidad independiente; otros pueden ofrecer poco atractivo o misterio y convertirse en sitios de trabajo penoso y mediocridad o pueden ser tóxicos desde el punto de vista medioambiental; hay otros que pueden ser espacios de opresión y encarcelamiento.
Son los adultos generalmente quienes definen el propósito y uso del espacio y del tiempo; los niños normalmente encuentran maneras de jugar que se presentan en las grietas de este orden adulto. Su manifestación varía dependiendo de cómo se valore y entienda la infancia en las distintas sociedades. Numerosos estudios en el mundo minoritario (y cada vez más enlas regiones más ricas del mundo mayoritario) apuntan a la creciente institucionalización del tiempo y espacio de los niños, con la consecuente reducción del acceso independiente de los niños a los espacios públicos (Rissotto y Tonucci 2002, Thomas y Hocking 2003, Kytta 2004, Karsten y van Vliet 2006, Kinoshita 2008). Esto se evidencia en la disminución del juego al aire libre y el aumento de la supervisión adulta, aunque no se trate de un patrón de comportamiento uniforme (Karsten 2005, van Gils y otros 2009). Además, el juego es valorado por su papel en el aprendizaje y desarrollo y, por tanto, se usa a menudo en entornos infantiles bajo la dirección de los adultos (Smith y Barker 2000, Mattsson 2002, Gaskins 2008).
La habilidad de los niños para encontrar tiempo y espacio para jugar se ve afectada por una serie de factores sociales, culturales, económicos y políticos. Entre ellos se encuentran el género, el estatus socioeconómico y la discapacidad. Los adultos deben prestar atención ala creación de condiciones en las que pueda surgir el juego, para responder al derecho del niño a la provisión del juego.
La provisión implica mucho más que proveer instalaciones para jugar. Requiere una consideración más amplia de los derechos de los niños para asegurarse de que el entorno social y físico puede sustentar la capacidad de los niños de jugar. Cuando se violan los derechos de los niños a la supervivencia, al desarrollo y al bienestar, todo ello tiene un impacto sobre su capacidad de jugar; igualmente, la capacidad de jugar de los niños tendrá? un impacto sobre su salud, su bienestar y su desarrollo (Burghardt 2005, McEwen 2007).
El juego puede ayudar a mitigar los efectos del estrés severo que estas violaciones ocasionan. Teniendo en cuenta esto, podemos ver exactamente lo interconectado que el juego esta? con todos los artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño (Tugade y otros 2004, Booth-Laforce y otros 2005, Ratner y otros 2006). No obstante, las necesidades de los niños de espacio y tiempo para jugar se malinterpretan o ignoran a menudo en políticas, planes y prácticas de desarrollo generales; por todo ello, los niños podrían pagar un alto precio (Bartlett 1999, Chawla 2002b, Churchman 2003). La asociación existente entre el carácter lúdico, el comportamiento adaptativo y el bienestar lleva a suponer que la ausencia del juego es perjudicial (Siviy y otros 2003, Bateson 2005). Una ausencia de juego persistente puede alterar los sistemas de regulación de las emociones, disminuyendo a su vez la competencia física, social y cognitiva de los niños (Pellis and Pellis 2006) [*] .
Es entonces que el anterior estudio, revela importantes datos sobre el derecho al juego y su interdependencia con otros derechos fundamentales, como la educación y la salud; lo que en consecuencia radica en su bienestar y en el libre desarrollo de la personalidad y la dignidad inherente de niñas, niños y adolescentes.
Por lo que en consecuencia se proponen las siguientes acciones en la Ley General de Educación, donde se considere el derecho al juego, de acuerdo a los principios de protección, participación y provisión de la Convención sobre los Derechos del Niño, en armonía con el Principio del Interés Superior de la Infancia y el Artículo 1º Constitucional:
Promover y fomentar en las escuelas del país, el derecho al juego de niñas, niños y adolescentes, reconociéndolo como un factor fundamental e insustituible del desarrollo de la Infancia.
Garantizar la participación de niñas, niños y adolescentes con discapacidad, en las actividades lúdicas y recreativas con sus pares sin discapacidad, procurando su participación y goce plenos.
Promover la construcción, adaptación y rehabilitación de espacios en las escuelas destinados a las actividades lúdicas.
Procurar dentro del horario escolar y como actividad curricular el juego.
Promover el juego en el hogar y los espacios públicos, asesorando a los padres de familia sobre la importancia del juego en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
Es por lo anteriormente expuesto y de acuerdo a los artículos citados en el proemio que se presenta ante esta H. Soberanía el siguiente:
I – IX…
(No hay correlativo)
I-IX…
IX Bis.Fomentar el juego en el ámbito escolar, destinando horarios y espacios accesibles y adecuados para su práctica.
Artículo 42 Bis. En la educación básica se promoverá y fomentará el derecho al juego de niñas y niños, de acuerdo bajo las siguientes directrices:
I. Desarrollar actividades lúdicasque estimulen el aprendizaje y la sociabilización.
II. Destinar espacios y horarios dentro de los planteles escolares para desarrollar actividades lúdicas.
III. Incorporar en las actividades lúdicas a niñas y niños con discapacidad, fomentando su participación plena e inclusión con sus pares sin discapacidad.
IV. Asesorar a los padres de familia sobre la importancia y beneficios del juego en la Infancia.
Único. - Se adicionan la fracción IX Bis del Artículo 14 y el Artículo 42 Bis a la Ley General de Educación para quedar como sigue:
I.-IX.-…
IX Bis. -Fomentar el juego en el ámbito escolar, destinando horarios y espacios accesibles y adecuados para su práctica.
Artículo 42 Bis. -En la educación básica se promoverá y fomentará el derecho al juego de niñas y niños, de acuerdo bajo las siguientes directrices:
Desarrollar actividades lúdicasque estimulen el aprendizaje y la sociabilización.
Destinar espacios y horarios dentro de los planteles escolares para desarrollar actividades lúdicas.
Incorporar en las actividades lúdicas a niñas y niños con discapacidad, fomentando su participación plena e inclusión con sus pares sin discapacidad.
Asesorar a los padres de familia sobre la importancia y beneficios del juego en la Infancia.
Dado en el Pleno del Senado de la República a los 18 días del mes de abril de 2017.
[*] Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, DOF: 04-12-2014, disponible en: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php%3Fcodigo%3D5374143%26fecha%3D04/12/2014
[*] Artículo 1o.[…]
Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, DOF: 05-02-1917, reformado DOF: 10-06-2011, disponible en:
[*] Artículo 4o. […]
[*] Artículo 31. 1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes. Convención sobre los Derechos del Niño, DOF: 31-07-1990, disponible en:
[*] 32. A la luz de sus observaciones generales N° 8 (2006) sobre el derecho del niño a la protección contra los castigos corporales y otras formas de castigo crueles o degradantes y N° 13 (2011) sobre el derecho del niño a no ser objeto de ninguna forma de violencia, el Comité? insta al Estado parte a adoptar, a nivel federal y estatal, leyes y políticas integrales para prevenir y sancionar toda forma de violencia y proteger y asistir a niñas y niños víctimas. El Estado parte también debe: […]
(f) Desarrollar programas de juego, esparcimiento, recreación, cultura, artes y deportes, a la par de infraestructura y espacios públicos seguros como medios para contrarrestar los efectos negativos de la violencia, para aprender habilidades de comunicación no violenta, y para asegurar el adecuado desarrollo de niñas y niños; Observaciones sobre los informes periódicos cuarto y quinto consolidados de México, Comité sobre los Derechos del Niño, 2015. Disponible en:
[*] 5. A fin de que las personas con discapacidad puedan participar en igualdad de condiciones con las demás en actividades recreativas, de esparcimiento y deportivas, los Estados Partes adoptarán las medidas pertinentes para: […]
d) Asegurar que los niños y las niñas con discapacidad tengan igual acceso con los demás niños y niñas a la participación en actividades lúdicas, recreativas, de esparcimiento y deportivas, incluidas las que se realicen dentro del sistema escolar;Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, DOF: 03-05-2008, disponible en: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5033826&fecha=02/05/2008
[*] 16. El Comité recomienda al Estado Parte a: […] (a) Garantizar la consideración de los niños y niñas con discapacidad en la legislación, políticas y medidas dirigidas a la infancia del Estado parte bajo el principio de igualdad de condiciones con los demás niños y niñas e inclusión en la comunidad, prestando particular atención a quienes viven en zonas rurales y en comunidades indígenas;
Observaciones sobre el informe inicial de México, Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, 2014, disponible en: http://www.gob.mx/conadis/documentos/observaciones-finales-sobre-el-informe-inicial-de-mexico
[*] Artículo 133. Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los Tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República, con aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión. Los jueces de cada Estado se arreglarán a dicha Constitución, leyes y tratados, a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las Constituciones o leyes de los Estados. DOF: 05-02-1917, reformado: 18 – 01 -1934, disponible en:
[*] Meneses Montero & Monge Alvarado, El juego en los niños, enfoque teórico, Revista Educación, Vol. 2 Núm, 25, pág 113 – 124, 2001, España.
[*] Lester & Russell, El derecho de los niños y de las niñas a jugar, Bernard Van Leer Fundation, 2011
http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=70453

References: artículo 60
 Artículo 1
 Artículo 4
 artículo 31
 artículo 30
 Artículo 133
 Artículo 1

Artículo 42
 Artículo 14
 Artículo 42

Artículo 42
 Artículo 1
 Artículo 4
 Artículo 31
 Artículo 133