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Timestamp: 2018-12-12 16:10:25+00:00

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Bancarización Universal Inducida – Fundacion Metas
Bancarización Universal Inducida
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Importancia del Sistema Bancario en el mundo moderno
Ha habido tres grandes inventos desde el comienzo de los tiempos: el fuego, la rueda y los bancos centrales. Will Rogers, citado en Samuelson, Paul, Economía. P. 473.
Esta cita enfatiza la vital importancia del sistema bancario en la economía moderna. De él dependen, en buena medida, nuestro trabajo, nuestro techo y los bienes que consumimos.
Un sistema bancario profundo y sólido que esté en condiciones de financiar el crecimiento, brindando crédito genuino, abundante, de coste y plazo compatible con los plazos de maduración de cada tipo de inversión, es esencial para el desarrollo de la economía. Tanto los países desarrollados como las economías que están despegando en el sudeste asiático, tienen una bancarización que supera el 100 % del PBI. En América Latina, los países que están a la vanguardia son Chile con el 79 % y Brasil con el 64 %. Nuestro país tiene una débil bancarización del 12 % del PBI (2016) que es la más baja de toda América Latina, debajo de Bolivia, Paraguay y Haití.
Argentina, si logra alcanzar una bancarización similar a Chile, estaría en condiciones de financiar con los propios recursos generados por el sistema bancario local una cifra equivalente en pesos a U$S 380.000 millones, suficientes para asegurar el financiamiento de este ambicioso Plan de Desarrollo.
Un proceso de bancarización de esta escala será necesariamente gradual. Debemos fijarnos metas parciales, pero es fundamental no perder de vista el objetivo final y darle al proceso un ritmo dinámico. Se ha tomado como referencia el PBI de 2016: U$S 550.000 millones. Nuestro atraso en esta materia es tan grande que me atrevo a proponer las siguientes metas:
. Nuestro programa de bancarización determina las siguientes metas parciales:
Primer año: alcanzar la bancarización de Haití (19,9% del PBI) que, para nuestro país, implica alcanzar al equivalente de U$S 109.000 millones.
Segundo año: alcanzar la bancarización de Jamaica (29,3%) equivalente a U$S 161.000 millones.
Tercer año: alcanzar la bancarización de Paraguay (49,9%) equivalente a U$S 274.000 millones.
Cuarto año: alcanzar la bancarización de Brasil (67,1%) equivalente a U$S 369.000 millones.
Quinto año: alcanzar la meta final: la bancarización de Chile.
El objetivo final es equipararnos al país de bancarización más profunda de América Latina: Chile que implica agregar al crédito de nuestro Sistema Bancario Doméstico el equivalente a U$S 380.000 millones.
El proceso de bancarización se realimenta a sí mismo e irá tomando velocidad cuando el multiplicador bancario adquiera momentum. Al principio coexistirá un sistema con fuertes filtraciones que debilitan el multiplicador, hasta que, lograda cierta profundidad, se acelere para desencadenar un proceso virtuoso de crecimiento.
Pero cuidado. El dinero no es la riqueza. Es apenas el elemento catalítico que ordena los factores de la producción. La riqueza provendrá del trabajo productivo del hombre que multiplicado por los millones de desempleados, explícitos o disfrazados, harán posible el despegue del desarrollo.
Características del proceso de bancarización
Cuando el público pierde el hábito de mantener el dinero en los bancos y lo retira para realizar sus pagos en efectivo, los bancos carecen de la materia prima indispensable para efectuar préstamos y el crédito se vuelve escaso y caro.
En una economía profundamente bancarizada, la mayor parte de los movimientos de dinero se hace dentro del circuito bancario. Con una bancarización profunda y sin filtraciones de efectivo, el sistema bancario en su conjunto puede prestar varias veces el dinero de alta potencia recibido en origen, debido al fenómeno de multiplicación de los depósitos.
En resumen, un proceso profundo de bancarización requiere:
a) el sostenido crecimiento de los depósitos y la permanencia de los mismos dentro del sistema.
b) el fluido funcionamiento del “multiplicador bancario” que permite al sistema en su conjunto prestar varias veces el dinero depositado.
c) crear la Unidad de Cuenta Estable para blindar al ahorrista contra la inflación que es un enemigo letal del ahorro. La erosión del poder adquisitivo en los depósitos de baja movilidad, disuade a los agentes económicos y los induce a buscar otras opciones que les permitan conservar el valor. Se da así la compra de dólares y la fuga de capitales.
d) En cuarto lugar, el Banco Central debe actuar como Reserva Federal para promover el crecimiento de la actividad económica productiva en lugar de financiar el déficit del Estado.
Para alcanzar un alto grado de bancarización es necesario implementar un programa coherente que remueva los obstáculos que desalientan el uso del sistema. Este programa, que hemos denominado Bancarización Universal Inducida, incluye una batería de medidas simultáneas para producir un rápido cambio de hábitos que hoy se encuentran fuertemente arraigados en la sociedad. Estos hábitos se originan en normas legales que constituyen barreras insalvables para que el sistema bancario tenga alcance universal y bajos costos de transacción, que permitan su fluido funcionamiento como palanca del crecimiento.
El sistema de reserva fraccionaria y el multiplicador bancario
Una vez depositado el dinero en los bancos, nuestro programa induce a minimizar el retiro de efectivo. Esto no implica que se deje de gastar. Todos podemos gastar hasta el 100 % de nuestros ingresos, pero efectuando los pagos mediante cheques, transferencias, o tarjetas de débito y crédito, dentro del sistema bancario, sin “filtraciones de efectivo” fuera del mismo. Esto permitirá maximizar el fenómeno de expansión múltiple de los depósitos bancarios (dinero secundario). La reserva fraccionaria permite que los bancos conserven un encaje inferior al 100 %, para hacer frente al retiro de depósitos, lo que les posibilita “crear dinero”, es decir convertir cada peso de reservas en varios pesos de depósitos y consecuentemente de créditos.
Por ejemplo, con el 10 % de encaje el conjunto de bancos que integran el sistema puede prestar hasta diez veces la base monetaria, mediante una cadena de expansión cuyo eficaz funcionamiento requiere que el dinero no se filtre y permanezca siempre dentro del circuito. A esto se denomina “multiplicador de los depósitos bancarios”, elemento esencial para el crecimiento del crédito y de la economía (Samuelson, Economía)
Nuestro país tiene un multiplicador muy bajo:
El multiplicador se mide como un coeficiente sobre la base monetaria.
En el año 2015 el sistema bancario prestaba en Chile 13,26 veces la base monetaria. La inflación era del 2,71%.
En el mismo año Estados Unidos prestaba 9,39 veces la base monetaria. Hubo una leve deflación del 0,9%
Por su parte, Argentina prestaba 1,35 veces la base monetaria con inflación del 26,9%.
A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos y Chile, que logran crédito abundante para la producción sin generar inflación significativa, en Argentina, la escasa bancarización obliga a una enorme expansión de la base monetaria con fuerte impacto inflacionario y crédito prácticamente inexistente para el largo plazo. Estamos en el peor de los mundos: crédito insuficiente y moneda escasamente confiable.
Función catalítica del dinero
Como adelantáramos, el dinero es indispensable para crear riqueza pero no es la riqueza en sí misma. Si lo fuera, el problema de la pobreza estaría resuelto. Sería cuestión de imprimir más billetes y todos tendrían resueltas sus necesidades. Pero esto no es así y todos lo sabemos. El dinero en sí mismo es incapaz de producir utilidad. Sólo la produce cuando nos desprendemos de él.
El dinero es de ninguna utilidad hasta que es gastado. El salario final no es pagado en términos de dinero sino por el disfrute que permite adquirir.Fisher, Irving, TheTheory of Interest, New York, Macmillan and Co, 1930.
Sin embargo, el dinero tiene una influencia decisiva en la creación de riqueza. Actúa para ordenar al mercado la entrega de bienes o insumos que son los componentes básicos de los nuevos bienes a crear. Como decía Adam Smith, el dinero otorga a su tenedor el poder para ordenar o comandar (command) la cantidad de trabajo o la cantidad de producción que él está habilitado a comprar en base al poder adquisitivo.
La riqueza entonces, no se crea “con” dinero sino “en presencia” de él. Tiene un rol catalítico que permite al constructor o fabricante dar una orden al mercado proveedor, para que le entregue los elementos que necesita ensamblar para generar el nuevo bien, es decir, la riqueza: casas, autopistas, obras de saneamiento, etc.
Los riesgos del crecimiento del crédito
El Importante crecimiento del crédito, imprescindible para el Plan de Desarrollo que proponemos, no debe provenir de emisión de moneda ni del endeudamiento externo sino de un proceso de bancarización profunda. Este proceso será necesariamente gradual, más lento al principio y más rápido a medida que el sistema gane prestigio.
Hay que asegurar el destino del crédito a actividades útiles. Nuestro país tiene una pulsión irresistible para absorber crédito y destinarlo a un crecimiento irracional del gasto público improductivo. Si persistimos en esta mala práctica el crecimiento del crédito seguirá dando resultados negativos porque el Estado se seguirá endeudando sin crear riqueza, ni generar flujos de fondos de repago para atender puntualmente las obligaciones contraídas.
Direccionamiento del crédito
El proyecto de ley de Bancarización Inducida contiene una herramienta formidable para canalizar el crédito bancario a actividades prioritarias que cumplen dos misiones: generar empleo local y satisfacer carencias básicas.
Habitualmente los Gobiernos recurren a la acción directa: si faltan viviendas crean un fondo de base impositiva como el FONAVI y se convierten en emprendedores inmobiliarios con todas las deficiencias del accionar del Estado empresario: lentitud, mala calidad, falta de terminativa y corrupción mayorista.
Como decía Ortega y Gasset, cuando el precio del pan sube en demasía, la multitud destruye las panaderías y entonces el pueblo se queda sin pan. No hay pan. Ni caro ni barato.
La expresión más antigua y difundida de acción directa son los precios máximos que datan de un milenio antes de Cristo. Fracasaron siempre porque el precio máximo agrava la escasez y provoca precios cada vez más elevados.
La verdadera lucha contra los precios abusivos debe atacar las causas del encarecimiento. Por ejemplo un sistema de transporte ineficiente. Impuestos abusivos. O un sistema bancario raquítico que no permita el uso fluido del crédito. Spreads bancarios excesivos como ocurre en nuestro país. La contracara la da Chile con un spread promedio durante 25 años del 2,52% anual, mientras en nuestro país alcanza a 40 puntos. Las huelgas, los paros generales, los piquetes, la cantidad insólita de feriados (dieciocho por año) que hoy tenemos, son todos factores de improductividad y encarecimiento artificial de los bienes de consumo.
Argentina carece de escala para producir riqueza. Pero ostenta records mundiales en destruir la riqueza: la inflación más prolongada y profunda de la historia, la destrucción del sistema bancario entre los más avanzados del mundo en la década del 20, el así considerado mayor default de la historia (año 2001), el blanqueo más grande de la historia (año 2016), que es lo mismo que decir somos el país que registra mayor evasión fiscal,el país que ha otorgado blanqueos más frecuentes (uno cada tres años en promedio), la mayor fuga de capitales de la historia como porcentaje del PBI (66% o U$S 400.000 millones), la empresa petrolera de mayor déficit (YPF estatal en 1980), el país que tiene grandes yacimiento de gas y lo importa de Chile (que no lo tiene), la destrucción de la red ferroviaria más extensa de América Latina, y podríamos continuar con la enumeración a riesgo de cansar al lector con tanta cosa negativa y tanto fracaso.
Nuestro país necesita una verdadera revolución para salir de una situación catastrófica. No alcanza con corregir los abusos; hay que cambiar los usos como señalaba con acierto Ortega y Gasset.
Necesitamos reemplazar los records negativos por records positivos. En lugar de padecer una inflación de dos dígitos tener un crecimiento del PBI de dos dígitos.
La única forma de conducta del Estado es coactiva. Se apodera de la riqueza del pueblo a través de los impuestos que, justamente, se denominan impuestos porque son actos “impuestos” por el imperium del Gobierno. Pero la naturaleza obligatoria de los impuestos no implica que siempre se paguen. En todos los países existe algún porcentaje de evasión. En los súper desarrollados es muy baja, casi imperceptible como en los países nórdicos. En los países desarrollados como Estados Unidos está por debajo del 10 por ciento y en los países subdesarrollados supera esta proporción. Argentina tiene una evasión muy elevada aún comparada con los países limítrofes como Uruguay y Chile. Una de las consecuencias de la evasión impositiva es que el Gobierno, ante la falta de recursos, recurre al incremento desmedido de las alícuotas y a la creación de impuestos distorsivos como el impuesto al cheque. El mal uso de la herramienta impositiva se convierte en un factor de atraso y estancamiento en lugar de ser una palanca para el desarrollo.
Importancia decisiva de la Bancarización Universal Inducida, para lograr evasión Fiscal cero
El mejor antídoto para prevenir la evasión fiscal es la Bancarización Universal. Las estadísticas internacionales demuestran que existe una estrecha relación entre ambos fenómenos. A mayor bancarización, menor evasión fiscal. Esto beneficia tanto al fisco como a los contribuyentes cumplidores. Menor evasión permite impuestos más bajos sin detrimento de la recaudación.
Lo que está en juego es decisivo para un ordenamiento de la sociedad y el logro de una economía próspera y con pleno empleo. Se estima que la economía negra afecta el 37,2% del empleo.
En 1997 desarrollé una propuesta para hacer obligatorio el pago de operaciones relevantes a través del sistema bancario, declarando nulos los pagos realizados sin cumplir con esta formalidad obligatoria. En esa oportunidad, solicité dictamen legal al eminente tratadista Dr Guillermo Borda, personalidad ampliamente respetada, quien había sido el autor de la reforma del Código Civil. El dictamen que se transcribe a continuación es categórico: el Congreso de la Nación es el poder del Estado que tiene facultades para establecer las formas de los actos jurídicos para su validez. El pago es un acto jurídico y como tal, su validez depende del cumplimiento de las formas exigidas por la ley. En el caso de operaciones relevantes, las leyes pueden exigir que dichas operaciones se realicen a través del sistema bancario, bajo pena de invalidez del pago. Esto se logró con la sanción de la ley 25.345 del 19de octubre de 2000, que establece en su artículo 1º que las operaciones superiores a 1000 pesos/dólares, no producen efecto entre las partes ni ante terceros, si no se realizan a través del sistema bancario.
Estudio Jurídico Borda
Buenos Aires, 2 de diciembre de 1997
Sr. Guillermo Laura
Se me consulta acerca de si el sistema de Bancarización Inducida proyectado, presenta objeciones desde el punto de vista legal o constitucional.
La respuesta me parece clara. El pago es un acto jurídico, como resulta del art. 944 del Código Civil, conforme con el cual “son actos jurídicos los actos voluntarios lícitos, que tengan por fin inmediato establecer entre las personas relaciones jurídicas, crear, modificar, transferir, conservar o aniquilar derechos”. Esto explica que no se duda en nuestra doctrina de que el pago es un acto jurídico, puesto que extingue o aniquila el derecho del acreedor a percibir sus acreencias (Salvat, Tratado de derecho civil, Obligaciones, n° 1047; Llambias, Obligaciones t.2, n° 1394, a; Segovia, Código Civil Argentino, ed.1933, t.1, p.262, nota 1 al art. 945, Machado, Comentario del Código Civil, t.3, p.505; Lafaille, Obligaciones, 9ª. Ed., p.730; Busso, Código Civil Anotado, art. 725, n 59; Orgaz, Estudio de derecho civil, p.93; Etkin, nota en J.A. t.57, p. 580; etc.).
Esta disposición está complementada por art. 975, que dispone que “cuando la expresión por escrito fuere exclusivamente ordenada no puede ser suplida por ninguna otra prueba, aunque las partes se hayan obligado a hacerlo por escrito en un tiempo determinado y se haya impuesto cualquier pena, el acto y la convención sobre la pena son de ningún efecto”. En los casos previstos por la proyectada ley de bancarización inducida, la falta de cumplimiento de la intervención bancaria significa que el pago queda privado de todo efecto cancelatorio. Claro está que si quien ha recibido el pago lo reconoce voluntariamente y no demanda (nuevamente) el pago, nadie podrá obligarlo a demandar. Pero si el pago tiene cierta importancia, es obvio que nadie pagará su deuda sin un recibo que tenga plenos efectos extintivos de su obligación.
Es verdad que la Corte Suprema ha resuelto que el efecto cancelatorio del pago es un derecho adquirido inalterable, sobre el cual no puede volverse sin afectar el derecho de propiedad garantizado por el artículo 17 de la Constitución Nacional (C.S.N.L.L., t.58, p.867; id., L.L., 57, p. 335; id., L.L., t. 93, p. 380; etc.); pero desde luego, para que produzca tales efectos, debe llenar la forma exigida por la ley.
Tan indiscutible es la legalidad de establecer la forma en que debe hacerse el pago para que tenga efectos cancelatorios, que el Poder Ejecutivo ha establecido, no por ley, sino por un simple decreto, la forma en que debe hacerse el pago de los trabajadores de empresas con personal numeroso, justamente con la intervención del sistema bancario, que es lo que propicia en el proyecto objeto de esta consulta. Desde el 1° de Noviembre se aplica a las que tienen más de 500 empleados, desde el 1° de Diciembre a las que tienen más de 250 empleados y desde el 1° de Enero próximo se aplican a las que tienen más de 100 empleados (decreto 847/97). Y hasta hoy, nadie ha cuestionado su validez.
Es verdad que dicho decreto tiene por objeto la protección de los trabajadores, asegurándoles el pago correcto e íntegro de sus haberes; pero en nuestro caso juega un interés de orden público de primera magnitud: evitar la evasión fiscal, que en nuestro país llega nada menos que al 46 %, con las gravísimas consecuencias que ello implica, no sólo para la economía general, sino también, para los mismos trabajadores, muchos de los cuales perciben sus salarios en negro y muy por debajo de lo que legalmente les corresponde.
Creo necesario agregar que no obstante el antecedente a que me he referido, en el que ha bastado un simple decreto del Poder Ejecutivo, es de indudable conveniencia de que el nuevo régimen de pagos se establezca por ley del Congreso, dada su generalidad y la resistencia que ocasionaría en distintos sectores. Y por la misma razón, el proyecto debe ser prolija y convincentemente fundado.
Por último no hay norma alguna de nuestra Constitución que pueda verse afectada por este proyecto de bancarización inducida. Por el contrario sus objetivos tendientes a alcanzar el progreso económico, la productividad de la economía nacional y la generación de empleo son concordantes con las atribuciones establecidas por el art. 75 inc. 19 de la Constitución Nacional.
Se adjunta un resumen de las más importantes disposiciones del decreto 847/97 (B.O. 1-9-97), como así también de la circular del BCRA n° 2590 y la Resolución del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social n° 644 (B.O. 8-10-97).
(Firma del Dr. Guillermo Borda)
“Esto lo arreglamos entre todos, o no lo arregla nadie”
Esta frase es utilizada con frecuencia por políticos, periodistas, sociólogos y otros formadores de opinión, casi como un cliché. Suena muy bien. Es natural que la reconstrucción de un país arrasado por el populismo requiera del aporte de todos sus habitantes para su reconstrucción. Lo que no suele decirse es qué cosa concreta debe hacer cada uno para contribuir a la recuperación.
Este programa de Bancarización Universal Inducida indica una sola acción, de enorme repercusión en la economía y el bienestar del pueblo, con la que deben contribuir los ciudadanos y habitantes del país: no retirar su dinero del banco. No implica ningún costo, ninguna molestia, ningún sacrificio. Tampoco exige la abstención del consumo con fines de ahorro. El sistema lo único que aspira es que el dinero circule dentro del sistema bancario. Sin fisuras, sin filtraciones. Que el trabajador gaste, si quiere, todo lo que gana o tiene pero que siempre efectúe todos los pagos –aún las pequeñas compras en un kiosco- utilizando el plástico de la tarjeta de débito para que el dinero circule siempre dentro del circuito bancario. Este fenómeno ya está vigente hoy con la tarjeta SUBE o sus equivalentes, que registran trece millones de transacciones diarias en todo el país. El dinero permanece dentro del sistema bancario, y pasa de una cuenta a otra sin “filtraciones” de efectivo que interrumpan el proceso de multiplicación de los depósitos bancarios. Como hemos explicado, es relativamente fácil alcanzar una multiplicación de diez veces como tiene Chile o Estados Unidos, si por su parte el BCRA fija un encaje del 10%. Así, si esta conducta de la población alcanza difusión universal, crecerá en forma explosiva el crédito bancario que, convertido en UCEs, hará posible el financiamiento de largo plazo, imprescindible para resolver las carencias que hoy padecemos.
Hagamos este cálculo simple: los sueldos, salarios y jubilaciones anuales representan 220.000 millones de dólares equivalentes. Si ese monto permanece en el sistema bancario, rápidamente superaremos la meta del 79% del PBI.
La bancarización trae además otros valiosos beneficios y ningún perjuicio, salvo a los evasores de impuestos.
Seguridad Pública: el dinero en efectivo es un imán irresistible para los delincuentes. Su tenencia y portación entraña riesgos evitables. En una economía bancarizada nadie tiene efectivo en cantidades significativas, fuera del sistema bancario. Transportar efectivo entraña serios riesgos. Veamos un caso real: el 30 de enero de 2017 un empresario mayorista de cigarrillos y golosinas el Sr. Aldo Venturini fue asesinado en un asalto en Florencio Varela, no obstante la custodia de dos policías de la Provincia de Buenos Aires. Transportaba $ 6.000.000 fruto de la cobranza de un día. Los delincuentes se llevaron el dinero y desaparecieron. Cabe formular una pregunta: ¿Cómo puede manejarse el equivalente a U$S 400.000 dólares en efectivo con los costos y riesgos de su manipuleo? En cualquier país organizado esto es inimaginable, excepto si se tratara de droga, que no es el caso.
También la inseguridad afecta a quienes acumulan sumas importantes como consecuencia de la recaudación de pequeñas transacciones: kioscos, boletos de transporte, etc. Antes de la difusión de la tarjeta SUBE los colectiveros estaban agredidos por asaltantes que, atraídos por el efectivo, golpeaban salvajemente a estos trabajadores. Muchos perdieron uno o más dedos en represalia por una recaudación escasa. Este fenómeno se redujo casi por completo a la bancarización plena de la SUBE que permite hacer la cobranza sin uso de efectivo.
Drástica reducción de la evasión fiscal que posibilita un régimen tributario más justo y menos agobiante. Como hemos visto, la bancarización es el método más eficaz para combatir la evasión fiscal porque cada transacción queda registrada en forma indeleble en los registros de los bancos.
La evasión tiene dos consecuencias perniciosas:
La insuficiencia de recursos para afrontar los gastos del Estado.
La injusticia fiscal que se deriva de la evasión: los que evaden no contribuyen a sostener el Estado y los que cumplen ven incrementada la carga tributaria, para compensar lo que se evade.
La igualdad de las cargas públicas es un principio constitucional. Según el artículo 4º de la C.N.: “ El Gobierno federal provee a los gastos de la Nación con los fondos del Tesoro Nacional, formado…por las contribuciones que equitativa y proporcionalmente a la población imponga el Congreso General”. Este principio básico se vulnera con la evasión.
Narcotráfico y lavado de dinero: Reducir drásticamente el manejo de efectivo es una contribución valiosa para la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero.
Menor costo de transacción: sin movernos de casa o de la oficina, o desde nuestro celular, podemos efectuar pagos online obteniendo un recibo del pago que ofrece la máxima seguridad.
La mecánica de la Bancarización Universal Inducida
Abarca varias áreas y requiere una coordinación bien planificada para que todos los factores que influyen en el proceso concurran simultáneamente para el logro del objetivo.
El primer paso del ciclo es el pago de salarios, sueldos, jubilaciones y pensiones mediante acreditación en cuenta, bajo pena de nulidad del pago y de que la AFIP no reconozca la validez del egreso de fondos.
Las cifras en juego son siderales. Sueldos y salarios en blanco U$S eq.184.000 millones por año más jubilaciones y pensiones U$S eq. 36.000 millones, hacen un total de U$S eq. 220.000 Millones por año.
Una vez que los fondos estén en las cuentas bancarias de los trabajadores, hay que evitar las filtraciones de efectivo. Eso requiere la concurrencia de dos acciones: por un lado el pago de las operaciones relevantes definidas en el proyecto de ley, hará que los comerciantes, aun minoristas, estén obligados al pago bancarizado. Por otro lado, el consumidor podrá exigir el pago bancarizado para beneficiarse con el 5% de devolución del IVA. El comerciante evasor quedará entre dos fuegos: sus ingresos, canalizados por el postnet quedarán incorporados a su cuenta bancaria desde donde necesariamente pagará a su proveedor. Y cuando pague a su proveedor mayorista probablemente su pago quedará comprendido por la categoría de Operación Relevante por monto superior al equivalente en dólares 1.000 y, en consecuencia, deberá hacerse por el sistema bancario. El ingreso y el egreso quedan asentados en forma indeleble en los registros del sistema bancario.
En materia de evasión lo que está en juego es el 37 por ciento de la economía. Vale la pena sacrificar el 5% del IVA para llevar a cabo una acción profunda contra la evasión. No alcanza con cazar en el zoológico. Tenemos que salir a la selva de cemento, para lograr la regularización impositiva de un universo de tamaño descomunal. No se trata de lograr la evasión cero en el inicio del programa, sino de fijarse una meta razonable para reducir rápidamente la evasión a un dígito.
En este proceso hay dos herramientas insoslayables: el postnet para posibilitar el uso de la tarjeta de débito o crédito. La omisión del postnet sería causa de clausura del negocio. En segundo lugar la tarjeta de débito universal. Esto exige a los bancos una intensa labor. Hay que ampliar el exiguo horario de atención actual y simplificar el trámite. Hace poco tuve que abrir una caja de ahorro para una empleada quien debió firmar un contrato de 19 páginas. Es un disparate muy costoso para los bancos. El sólo hecho de archivar este volumen de contratos genera un costo absurdo. En nuestro país podríamos aplicar la política de Alejandro Vegh Villegas, ingeniero y economista graduado en Harvard, quien fuera un notable ministro de economía del Uruguay entre 1974-1976 y nuevamente entre 1983 y 1985. Para agilizar el sistema bancario dispuso la derogación de todas las circulares acumuladas en el Banco Central durante décadas y su reemplazo por un texto único, eliminando muchas contradicciones, superposiciones, trámites y papelería innecesaria. Cualquiera que haya abierto una cuenta en Uruguay sabe lo fácil y expeditivo que es el trámite. Es necesario que los banqueros internalicen una cuestión básica: ni una cuenta corriente ni una caja de ahorro implican riesgos para el banco, porque no se otorga ningún crédito al cliente. Por el contrario es el titular de la cuenta quien otorga un crédito al Banco al depositar su dinero. La apertura de una cuenta no obliga al Banco a otorgar un crédito. Por otra parte ¿cómo vamos a bancarizar el país para crear un sistema universal si ponemos tantas trabas a quienes intentan incorporarse al sistema? Es como si un hipermercado pusiera policía en la puerta para impedir la entrada de los clientes.
Un caso especial se produce con el personal en negro que según estimaciones confiables alcanza al 37,2% de los trabajadores. Pretender su blanqueo inmediato sería imposible, con el riesgo de agravar el desempleo. Creemos conveniente crear un régimen transitorio para que esos trabajadores puedan tener su tarjeta de débito y depositen los salarios en su caja de ahorro, para poder gozar del reembolso del IVA. Podrán depositar mensualmente hasta tres salarios mínimos, sin justificar el origen de los fondos. Dicho régimen transitorio tendría una duración de cinco años. En ese lapso, debería lograrse el blanqueo de la economía y los costos de cargas sociales consecuentes podrán ser absorbidos si se logra un fuerte crecimiento de la economía. La meta trazada es cuatro años de crecimiento al 10% anual, por efecto de las cuatro anclas del programa de desarrollo: creación de la UCE, Bancarización Universal Inducida, creación del Bono de Infraestructura y reducción de la presión impositiva en forma paralela al avance de la lucha contra la evasión.
El horario bancario necesita ser ampliado
Los bancos atienden al público cinco horas. Un horario extremadamente corto. Ninguna actividad comercial tiene una restricción horaria tan marcada. Con el programa de Bancarización Universal los bancos tendrán un crecimiento exponencial. En 4 años sextuplicarán sus activos. Los bancos deben ser los supermercados del dinero. Para que ello se haga realidad tienen que hacer su contribución ampliando el horario de atención al público. La solución prevista en el proyecto de ley anexo es incorporar otro turno para atender desde las 9 horas hasta las 19 horas. Esto se justifica por el extraordinario crecimiento de la actividad bancaria que visualizamos en tres áreas:
Apertura de nuevas cuentas de ahorro o cuenta sueldo al incorporar a cientos de miles de trabajadores a la red bancaria.
Operaciones hipotecarias. Este sector estuvo prácticamente congelado durante la última década por falta de recursos prestables. Con la unidad de cuenta estable UVA –inspirada en la UCE- este sector ha revivido y en poco tiempo ha sextuplicado el número de operaciones. Las posibilidades de crecimiento son vastas. Arrancamos con un mercado hipotecario del medio por ciento del PBI, mientras Chile tiene 50 veces más. Es decir el 25% del PBI. Pero a pesar de lo exiguo del volumen actual, en nuestro país los bancos encuentran dificultades para procesar unos pocos miles de operaciones. Cabe pensar que para procesar 3 millones de hipotecas en cuatro años será necesario disponer de un sistema con capacidad sensiblemente superior.
Plazos fijos: la implantación de la UCE permitirá canalizar el ahorro popular a una moneda local blindada contra la inflación del peso y del dólar que es indispensable para potenciar los créditos de todo tipo, incluidos los hipotecarios. Recordemos que los bancos no prestan su capital sino el dinero del público que reciben en depósito. Sin depósitos, no hay créditos.
Proyecto de ley Bancarización Universal Inducida
Derogase el impuesto creado por ley 25.413.
Artículo 1.- Derogase el impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios, creado por ley 25.413.-
Créase un impuesto del 5 % a la extracción de efectivo de las cuentas bancarias de cualquier tipo.
Artículo 2.- Todos los pagos realizados por compra de bienes y servicios gravados por el IVA y que se efectúen en forma bancarizada desde tarjeta de débito, crédito, cheque o cualquier medio de bancarización autorizado, tendrán un reintegro del IVA del 5 por ciento, que será acreditado en la cuenta bancaria de quien efectúa el pago. Los servicios periódicos del artículo 3º inciso d) deberán efectuarse por débito automático para gozar de esta desgravación.
Operaciones relevantes para la economía
Artículo 3.- Son operaciones relevantes para la economía, por su monto o por la naturaleza de la prestación, las siguientes:
Los pagos correspondientes a obligaciones de cualquier naturaleza superiores a $ 16.000 (dieciséis mil pesos) de poder adquisitivo al 31 de diciembre de 2016. El Poder Ejecutivo actualizará semestralmente dicho importe en base al Índice de Precios al Consumidor del INDEC hasta su conversión en UCEs.
El pago de sueldos y salarios, tanto del personal permanente como contratado, incluido el personal doméstico, cuyo importe total deberá ser depositado en la cuenta sueldo del trabajador.
Jubilaciones, pensiones y demás prestaciones periódicas de la Seguridad Social deberán hacerse exclusivamente acreditando el importe total en cuenta bancaria del beneficiario.
Los servicios públicos de saneamiento, gas, electricidad, teléfono, A.B.L., patentes de automotor y demás servicios que se pagan en forma periódica, tales como cuotas hipotecarias, alquileres, expensas de la propiedad horizontal, cable, educación, obras sociales, prepagas, seguros y saldo de tarjetas de crédito, deberán ser efectuados desde la cuenta bancaria del titular por cualquiera de los medios autorizados: débito automático, cheque, transferencia, tarjeta de débito o crédito. El Poder Ejecutivo determinará por la vía reglamentaria el monto a partir del cual es exigible el pago bancarizado.
Las operaciones inmobiliarias de venta, hipoteca o constitución de otros derechos reales, deberán hacerse exclusivamente mediante cheque cancelatorio u otros instrumentos bancarios que el BCRA autorice.
Nulidad de las operaciones relevantes efectuadas en violación a la bancarización obligatoria
Artículo 4.- Todas las operaciones relevantes deberán efectuarse inexcusablemente con intervención bancaria por cualquiera de los medios establecidos para cada caso en el artículo 3, bajo pena de nulidad del pago. A los efectos impositivos, la Administración Federal de Ingresos Públicos –AFIP- no reconocerá como válidas las salidas de dinero de operaciones relevantes no documentadas por vía bancaria.
Artículo 5.- La cuenta sueldo, caja de ahorro y sus correspondientes tarjetas de débito son universales y gratuitas.
Requisito exigible para apertura de cuentas
Artículo 6.- El único requisito exigible para la apertura de caja de ahorro, o imposición de plazos fijos, es la exhibición de documento de identidad válido, expedido por autoridad argentina. La apertura de la cuenta deberá hacerse en forma inmediata firmando el formulario que apruebe el Banco Central. La tarjeta de débito deberá ser entregada al titular en el plazo 72 horas en la sucursal de radicación de la cuenta.
Artículo 7.- A fin de facilitar el acceso universal de la población a los servicios bancarios, el BCRA adoptará las medidas necesarias para que las entidades bancarias operen al público desde las 9 horas hasta las 19 horas.
Crédito direccionado
Artículo 8.- Modifícanse los artículos 4, 10 y 14 de la ley 24.144 en la siguiente forma:
Agréguese al art. 4º el inciso f) que dice:
f) Direccionar el crédito hacia metas de interés general conforme a las políticas trazadas por el Congreso de la Nación, hasta alcanzar como mínimo el 60 por ciento del crédito adicional producto del programa de bancarización inducida contenido en la presente ley.
Agréguese al art. 10.- Atribuciones del presidente- el siguiente inciso:
j) Hacer cumplir las normas dictadas por el Directorio conforme al artículo 14, inciso f) para el direccionamiento de los créditos.
Agréguese al art. 14 –Atribuciones del directorio- el siguiente inciso:
t) Dictar las normas relativas al efectivo cumplimiento del direccionamiento del crédito a que se refiere el art. 4, inciso f)
Depósito mensual en cuenta
Artículo 9.- A fin de gozar del reembolso del IVA del artículo 2 y por el período de cinco años, toda persona mayor de edad podrá depositar mensualmente en su caja de ahorro hasta tres salarios mínimos, sin justificar el origen de los fondos. El Poder Ejecutivo podrá prorrogar esta autorización por un período máximo de dos años a partir de su vencimiento
Distribución del incremento neto de la recaudación de impuestos
Artículo 10.- Anualmente, el Congreso de la Nación al aprobar el presupuesto ordinario hará un ajuste de las alícuotas del IVA tendiente a reducir la presión tributaria siempre que exista un incremento neto de la recaudación real medida en UCEs.
Dicho ingreso adicional se destinará:
En primer término, a compensar impuestos derogados y el reembolso del 5 por ciento del IVA del artículo 2 de la presente ley;
El remanente neto resultante será distribuido de la siguiente forma:
50 por ciento a una reducción adicional de la alícuota del IVA.
50 por ciento quedará en poder del fisco.
Programa de alfabetización bancaria
Artículo 11.- El Poder Ejecutivo implementará en todo el país un programa práctico de educación bancaria con el objeto de familiarizar a la población con el uso de los instrumentos bancarios y la importancia decisiva de la bancarización en el pleno empleo y en el crecimiento del salario real.

References: artículo 1
 artículo 17
 Resolución 
 artículo 4

Artículo 1

Artículo 2
 artículo 3

Artículo 3

Artículo 4
 artículo 3

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8
 artículo 14

Artículo 9
 artículo 2

Artículo 10
 artículo 2

Artículo 11