Source: http://dosingpdf.com/b/biblioteca-virtual-antioquia.udea.edu.co1.html
Timestamp: 2018-11-21 15:58:49+00:00

Document:
¡SOLO LAS MUJERES SON CAPACES DE CAMBIAR EL MUNDO!
¡ASÚMANLO!
ANTROPOLOGÍA MÉDICO-FARMACÉUTICA-EDUCATIVA
Habiendo aceptado la gentil invitación que me hiciera el profesor Mario Fernando Arenas Sepúlveda para que expusiera, en su cátedra de Antropología Médica, mis puntos de vista respecto al delicado problema de Salud Pública que ha creado la usurpación histórica del quehacer farmacéutico (ahora también usurpan y tergiversan el del médico), por parte de ignorantes bucaneros que se tomaron dicha profesión, dichas profesiones, por asalto. Asalto culminado ahora con el enorme, ilimitado, inimaginable, “democráticamente” impuesto y tolerado nivel de corrupción de todos los insaciables gobernantes, burócratas y empresarios modernos y, para acabar de ajustar, contagiado a los mismos gobernados, que solo ansían Estos males iniciados hace más de 2500 años, han impedido, en Colombia y Latinoamérica el desarrollo adecuado de su Farmacia y, en el mundo entero, el desarrollo ético y social de la misma. Hoy, este mal ha sido contagiado a todas las profesiones de la El tiempo se detuvo en los pueblos de Latinoamérica hace 514 años. No solo les detuvieron su tiempo y propia evolución sino que los hicieron retroceder miles de años para igualarlos en la barbarie y degradación general. Desde hace unos 5000 años la evolución se estancó y el tiempo solo siguió girando para asuntos de ciencia y tecnología, en ciertos, raros y pocos individuos. Últimamente más rápido y en cantidad abrumadora e indigerible. Esto ha generado un dramático desbalance que parece irreversible. A pesar del increíble avance de la genética es improbable un salto evolutivo que nos desatrase, equilibre la situación social y evite la extinción de la especie o el gran holocausto. Con este paisaje en la cabeza me puse a meditar y encontré, con la ayuda de mi convencimiento del papel indisoluble (inseparable) de las hermanas aratas Farmacia y Medicina en la Salud y en la Educación de los pueblos, la conexidad de ellas con la enfermedad macro , centro y causa, no diagnosticada ni tratada hasta el momento, como es
la Confusionitis crónica y fatal por la que consideramos equivocadamente , con el agravante acelerador de la esnobititis aguda, como progreso evolucionista cualquier cosa que se
parezca a Ciencia y tecnología y como conocimiento la suma de significados absurdos o
aparentes de las palabras esenciales para el entendimiento y la correcta evolución. Por ejemplo 1) La más impactante innovación en Física Pura exactamente 100 años
después de las famosas cuatro teorías de Einstein y de los inventos del genial Tesla e
inspirada en la cuántica, la energía y la materia, ha sido la del Agua deshidratada que he
inventado. Comercialmente viene en bolsas de 250 ml en adelante, y con una jarra de agua de manantial, brisa o de canilla o quebrada, al clima o fría, y en un vaso o pocillo, es muy fácil de reconvertir adonde se llegue, muy liviana, práctica y fácil de cargar y barata de transportar, para mitigar la sed a cualquier hora y en cualquier lugar sin peligro de diarrea si el agua de reconversión usada es potable. Hay que tener mucho cuidado y evitar las imitaciones sin autorización y, sobre todo, las falsificaciones. Con una bolsa más grande se puede uno refrescar o duchar en cualquier parte sin mojar la ropa y sin necesidad de toalla. Una amiga encontró que es ideal para bañar gatos. En casa tengo una pecera llena con agua deshidratada para el pescado seco y otra a la que agregué sal, ideal para mantener el pescado seco de mar. Pero el uso más evidente y extraordinario apenas se me vino a ocurrir preparando esta charla. Claro, el agua deshidratada es el solvente universal para la antimateria. ¡Cómo no se La he patentado a nombre de la Humanidad pues creo que a ella le pertenece ya que yo solo he dado un pequeño paso adelante parado en el conjunto invaluable de todos los conocimientos anteriores (lenguaje, aritmética, física, química, imprenta… y en sabios pensadore s) indispensables para darlo; y a mi no mbre, para buscar y conceder las autorizaciones correspondientes a personas con valor inapreciable que garanticen el suministro universal del agua con la calidad especificada y sin explotación, especulaciones, acaparamientos y encarecimientos artificiales. Cosas como estas, eficientes, baratas y al alcance de cualquiera son muestras de la ciencia y la tecnología en todo su esplendor y utilidad. Ciencia y tecnología de punta para la calidad de vida que nos merecemos los seres humanos. Claro está que a mis sucesores les queda el trabajo de mejorar su densidad, única variable del agua hidratada normal que resultó afectada en el proceso industrial, pues debemos evitar repetir el lamentable accidente ocurrido en la pileta olímpica de saltos ornamentales que había sido llenada con esta magnífica y refrescante agua. Desde ese accidente se ha prohibido la venta en carro tanque y su utilización en usos no comprobados y Entonces, entusiasmado como inventor fabuloso, humanista y ético se me ocurrió la siguiente charla ilustrativa de la situación del bípedo desplumado y de su entorno que he Del Antropoide tribal al Antropoide exoticus y de este al actual Antropoide
Esta charla, con unas reflexiones de responsabilidad limitada a su autor, la he preparado con esmero por el inmenso aprecio que le tengo a estas profesiones para la Salud y a quienes las ejercen, y a los estudiantes que con expectante vocación altruista y de servicio social buscan ejercerlas, tras prestar el soñado Juramento Hipocrático, desde esas posiciones de prestigiosa autoridad que se logran ocupar frente al resto del pueblo por solo la capacidad demostrada para llegar a estas instancias, a estos juramentos, a estos títulos de propiedad y autoridad en nombre de la sociedad. Por ello, grande es nuestra responsabilidad y por ello y para el bien de todos, debemos asumirlas y apropiárnoslas (nuestras profesiones, digo) con espíritu de servicio, analizándolas sinceramente con ojo crítico y perfeccionándolas todos los días, sin interferencias ni mediadores, sin permitir usurpadores impostores que son y actúan hoy por hoy y desde siempre tal como lo hace la historia tergiversada y superficial que, sesgada
maliciosamente por los dueños del lápiz y del brazo que lo mueve, sin querer queriendo, nos Por la fuerza del poder, no de autoridad, que, ante nuestra indiferencia pasiva,
manipula todo, hacen de nosotros, médicos y farmacéuticos, lo que no somos, y nos estamos dejando. No hemos asumido, de una manera firme, masiva y compacta (al unísono), el importante papel que nos corresponde como autorizados señaladores y enseñadores del camino evolutivo con principios, valores y objetivos salubristas y humanistas. Es que no hemos entendido ni asumido que la capacidad para superar los escrúpulos y elevarse ante la miseria, la tragedia y las porquerías humanas, con ese olímpico halo apolíneo de hombre superior, es toda una proeza de la voluntad vocativa, voluntad y vocación, que nos debería hacer Norte y maestros de la sociedad.
¿Cómo podemos, entonces, admitir que alguien sin esa capacidad, autoridad y visión nos manipule, nos subordine ¡y en perjuicio de todos!? Deberíamos reaccionar y actuar decididos, alertados precisamente por los peligros que conlleva el indebido ejercicio de estas profesiones, las más delicadas, profesiones reservadas solo para los que con tantos esfuerzos y sacrificios se preparan para ejercerlas ética y solidariamente y no para impostores negociantes, a los que hay que expulsar e impedir que las ejerzan. Así los veo yo, médicos, farmacéuticos, enfermeras y demás profesionales de la salud, como a unos héroes, ejemplos emulables por nuestros mejores jóvenes, ahora cuando despierto después de recibir el último golpe que recuerdo en esta azarosa tortura de tratar de ejercer mi profesión en un medio hostil y saqueado, donde siento que me roban y nos roban todos los días, en el que me preparan para enseguida impedirme ejercer, en el que los gobernantes desprecian el mérito para apreciar la ignorancia y acepta n aumentar el riesgo de todos, en actos incomprensibles de irracionalidad absoluta pues es como si se robaran ellos mismos, con leyes y normativas absurdas, legislando sin capacidad ni preparación, sin derecho ni ética, sobre lo que solo es ciencia evolucionando no legislable y menos por ellos. Los veo, también, a los profesionales de la salud, como los maestros desinteresados guiando la multitud hacia los altos valores humanos y a las costumbres ecológico-higiénicas correctas para una agradable y sana vida. Los veo así, desde mi tortura , no oficial y disimulada, que hace que sienta un profundo desprecio hacia lo antropoidal, propio y ajeno, desde el sufrimiento que brota por la herida infectada en mi corazón, abriendo esta maldita costra verde amarillenta formada sobre ella, con la nariz aplastada e inservible que me obliga a respirar por la boca, echado encima de hediondos vómitos secos, pensando obsesivamente en agua ya que no he bebido nada en dos días y en el humillante sometimiento a las necesidades más elementales insatisfechas de mi cuerpo, como lo describiría el admirable Coetzee, nobel de literatura. Con este juego de figuras asquerosas espero dibujar los efectos psicofisológicos que sufren los sucesivos “yos” del crecimiento y envejecimiento al soportar las torturas de las injusticias y de las irracionalidades de su ambiente, y las angustias de los remordimientos y vergüenzas de los propios errores y vilezas que confo rman los dramas y tragedias de esos diferentes “yos” que se van sucediendo en cada escala de cada vida evolucionando. Estos efectos se sienten si se tiene la rebeldía necesaria para no amañarse en la resignación y para aspirar a salir del lodazal común y absorbente, con el proceso de adquisición de conciencia y de valores, para llegar a ser humano. ¿Cuánto dolor de los otros serán capaces de causar o de resistir sin inmutarse los usurpadores o los malformados amañados, inconscientes, ostentosamente cínicos y felices,
pensando en la cuenta que le pasarán al Estado por el informe médico correspondiente a las consecuencias de figuradas caídas por estar ebrio o por inventadas agresiones a la policía o por falsos intentos de huída o por dispensar un medicamento falsificado o ineficaz ostentosamente publicitado? Algunos de ellos maliciosos aparentando y otros ingenuos creyendo que son leales al amo, organización o régimen que manda y que equivocadamente ¿Que debe ser por qué?, ¿solo porque seguimos erróneamente convencidos, sin cuestionarlo jamás, de que así ha n sido, son y será n el hombre, el mundo, las cosas y los sucesos, como obras fatalistas y acabadas, inamovibles, inmutables, a las que solo hay que doblegarse, obedecer, soportar y sufrir? ¡Yo no lo acepto así!, aunque la constante repetidera de la salvaje y fatal historia de los últimos milenios, en escenarios sin técnica ni ciencia o con una descrestante muestra de ellas, así lo sostenga. Yo creo que estamos hibernando en un espejismo, espejismo que exorcizará el evolucionado gen común de Libertad, Razón y Solidaridad, gen que siempre le ha faltado a la fuerza que ha dominado a la masa de antropoides y a las pioneras y honrosas excepciones habidas de Homínidos, que no han Al tercer día, después de confesar la verdad y quedar vivo, me dan de comer y beber, curan mis heridas, me dejan dormir. Todo el sufrimiento se me olvida. ¿Me lo imaginé? ¿Qué Dispónganse pues, para un viaje fantástico por el mundo de la imaginación, aunque la imaginación voluntaria no existe sino como la negación que hacemos de la realidad para no creerla y resistirla. Para que no nos aplaste, pues irracionalmente creemos que eso es lo que pasará y no lo contrario, es decir, que aplastaremos la mentira y aceptaremos y amaremos lo que somos, es decir, el Antropoide tal cual, el Homo que podríamos ser y el exigente y estimulante camino para lograrlo. Esta no es una conferencia de fe, ni buena ni mala. Yo la maté en mí, igual que a esperanza y caridad, a esas tres degeneradoras. Eso, que parece insignificante, es lo único valioso que yo he logrado. La verdad me aplastará, pero no me enloquecerá. La amo y la busco. La encaro y enfrento. ¿Y ustedes? 2ª ilustración) Fe. El príncipe Pico de Mirándola se encontró con el papa Alejandro VI en
casa de la cortesana Emilia, en la época en que Lucrecia, hija del santo padre, estaba en cama, de dieta después de parida, cuando aún no se sabía en Roma si el niño era hijo del papa o del hijo de este, hermano de Lucrecia, duque de Valentinois, o del marido de Lucrecia, Alfonso de Aragón, que tenía fama de ser impotente. La conversación entre ambos fue muy jovial, y el cardenal Bembo nos refiere parte de ella: — “Príncipe Pico, le preguntó el papa, ¿quién crees que es el padre de mi nieto? — Creo que es vuestro yerno— respondió el príncipe. —¿Cómo puedes creer semejante desatino? — La fe me lo hace creer. —¿Ignoras que el impotente no puede tener hijos? — La fe consiste –replicó el príncipe- en creer cosas imposibles; además, el honor de vuestra casa exige que el hijo de Lucrecia no se considere como fruto de un incesto. Me habéis hecho creer misterios más incomprensibles como que habló una serpiente y que desde entonces quedaron todos los hombres condenados, como que la burra de Balaam habló con elocuencia y que las murallas de Jericó cayeron al suelo destruidas al oír el sonido de las trompetas? El príncipe ensartó además una letanía de todas las cosas admirables que Alejandro cayó en un sofá, no pudiendo contener la risa. —Creo todo eso como tú, decía riendo, porque conozco que si no me salva la fe, no me salvarán mis buenas obras. — ¡Ah, santo padre!, le contestó el príncipe, no necesitáis ni buenas obras ni fe: esto solo lo necesitan los pobres profanos como yo; pero vos, que sois el representante de dihoz, podéis creer y hacer todo lo que queráis: tenéis las llaves del cielo, y no cabe duda de que san Pedro no os cerrará las puertas en las narices. Pero yo confieso que necesitaría poderosa protección, si siendo como soy un principillo, me hubiera acostado con mi hija, y hubiera usado el estilete (puñal) y la cantarella (veneno) con tanta frecuencia como vuestra Alejandro VI, dejando de reír, dijo al príncipe, —hablemos seriamente, decidme: ¿qué mérito puede tener decir a dihoz que estamos convencidos de cosas de las que no nos Entre nosotros, ¡decir que creemos lo que no creemos, lo que es imposible creer, es Pico de La Mirándola, al oír esto, se persignó exclamando —vuestra santidad me perdone, pero no sois cristiano. — No lo soy —contestó el papa. — Ya me lo figuraba — repuso el príncipe. (Adaptado de Diccionario Filosófico de Preguntas y premisas. Ahora sí, para comenzar a desenrollar el tema del estado actual
de la Farmacia-Medicina-Educación propuesto y de acuerdo al título de la charla, planteemos - ¿tiene algún sentido y podemos dedicarnos a tratar y a curar las enfermedades de un individuo en particular sin siquiera medio considerar la gravísima enfermedad, macro, centro
y causa, la Confusionitis crónica y fatal, de la especie que, entre otras cosas, es el origen de
la gran mayoría de las enfermedades individuales? - ¿Se detuvo y por qué se detuvo la evolución hacia el Homo sapiens? - ¿O sí estamos en el lentísimo y azarosísimo camino de la evolución, no era esta acaso - ¿Por qué , si no, queremos forzarla a brincos con la manipulación genética? - ¿Será porque vemos o creemos, nerviosos y afanados, que ya no hay tiempo para que los genes se modifiquen y perfeccionen ellos mismos, como lo han hecho siempre? Del Antropoide tribal de hace miles de años al actual Antropoide excentricus.
Resultado que se da por mirar cada uno de nosotros el Antropoide exoticus de los
demás y después de confrontar y comparar el de los otros contra el propio; después
de diagnosticarlos y medicarlos como únicos culpables (digo, a los demás), y después
de automedicarnos y vacunarnos para tratar de cambiar, adaptarnos y sobrevivir,
Lamentablemente, sin embargo, ni natural ni artificialmente orientamos la evolución hacia las causas primeras, las que crean la Confusionitis inconsciente, pues creemos que nuestros problemas son de origen actual, racial, genético y social (moral), y no ético ? desde la primera innovación antinatural (imaginada) no cuestionada, y de toda la cadena de subsiguientes innovaciones similares jamás sopesadas? , ni hormonal. No le paramos bolas en este sentido a esas pequeñísimas tiranas que incontroladas y en diferentes cantidades hacen de cada Antropoide un guiñapo, no solo en lo sexual y fisiológico sino en lo psicosociológico; ellas pueden hacer un acomplejado mandón y audaz o uno servil y sumiso; por ellas estamos superpoblados y en la miseria; por ellas se han cometido los peores crímenes y se han comenzado guerras e invasiones; por ellas se han perdido pueblos guiados por reyes, papas, políticos y empresarios que atraídos y obsesionados fatalmente por ese imán incontrastable dirigen su proa y con ella su nave y su flota a la destrucción contra los acantilados donde no se ve el peligro porque sobre ellos se proyectan bellas fantasías: poder, riquezas, fama, éxito, amor eterno… Un mayor desequilibrio hormonal que el que otorga las naturales características femeninas y masculinas, más una pésima y acomplejante educación como la de Alejandro de Macedonia, por ejemplo, más un ambiente sociopoliticoeconómico y una encrucijada personal determinada produce un sumando que puede ser deplorable en un momento cualquiera y vergüenza catastrófica para la evolución, como lo fue este asesino invasor. Un momento. ¿No compartes lo que acabo de decir? Detengámonos un poco y pensemos. Analiza por qué te sientes violentado con esta afirmación que acabo de hacer y que no concuerda con la historia tergiversada y lamentable con la que te entrenaron, perdón, te educaron, perdón, nos educaron. ¿Te das cuenta? Te condujeron, nos condujeron a la admiración de un loco que se creía un dihoz con la misión de apoderarse del mundo, irrespetando y vi olentando a todos los pueblos vecinos. Asesinando, despojando y sometiendo tanto a los que querían como a los que no querían lo mismo que él. Con historias como estas, contadas así, te han ido impregnando la falsa moral y los falsos valores que caracteriza n al ganador, al niño más lindo e inteligente del mundo que, obviamente, no puede ¡Solo las mujeres liberadas, reeducadas, tiernas y valientes amantes, son capaces
de enderezar el rumbo!
Mientras ignoremos y nos evadamos, mientras no la veamos, no nos toque y conmueva a cada uno, todos pensamos que la cosa no es con nosotros o que no existe, que todo está normal y que la vida, su devenir y su historia, marcha n como debe ser. Definitivamente, un cuerpo puede abrigar ideas de identidad y justicia solo mientras esté ileso, en la inocencia y en buen estado. Las olvida tan pronto dominan las hormonas y causan estragos, o aparece el otro, el asaltante, el invasor, o el hambre, o padece injusticias o sufre o lo intimidan con Conecto e ilustro lo anterior con una fotografía mental parcial actual: un usano o un chino o un australiano o un africano o un argentino o cualquiera, es un Antropoide exoticus para mí y viceversa. Y eso, si es pacífico, porque si no, es peor la diferencia y mayor la distancia que nos separa. Antes, lo eran los orientales para los occidentales, los mongoles para Marco Polo, los indígenas y los negros para los blancos… En esta escena, luego del acercamiento curioso (turístico o de exploración) y del conocimiento superficial, simpático y a primera vista de ambos, buscando reconocernos como de la misma especie, encontramos atracción por similitudes o repulsión por fastidiosas, repugnantes y muchas veces invencibles diferencias. Lo mismo pasa, aunque no se crea y sea menos evidente, con y entre los individuos de la misma etnia cuando se encuentran, se miran, cuando se conocen y comparan por primera Algunas de esas diferencias: las ignoramos, no las captamos, las pasamos por alto… o las vencemos y las imitamos haciendo algunos y pequeños o grandes esfuerzos. Como resultado del muchas veces descomunal esfuerzo adaptativo (la razón sobre la emoción) a las características extravagantes de los otros, salen: verdaderas caricaturas, bromas macabras, comportamientos ridículos y postizos, híbridos monstruosos, idióteras
irreproducibles… que nos conducen a comportamientos sociales de resignación, de indiferencia, de hastío y desprecio permanentes o bien, de agresión, de violencia soterrada y sistemática; o si nos consideramos superiores, más fuertes y razonables que los otros, de guerra abierta y frenética para dominar, imponer o extinguir. 3er ejemplo) Sentimientos, libertad, solidaridad, deber y poder. Hace poco, un
poderoso presidente democrático, usando su libertad, decidió continuar descansando en su finca, disfrutando del buen clima, mientras esperaba que escampara en otro lugar, donde caían rayos y centellas de verdad, en el que millones de sus compatriotas, de otro color y otra clase social, claro está, sufrían las terribles consecuencias del mal clima. En el fondo, profundamente, en el subconsciente o inconsciente, por aquellas pequeñas tiranas y por la influencia prejuiciada de la herencia cultural y de la “sin educación” o “mala educación” que hace olvidar la ética natural e implanta la confundida “antiética”, cada uno descalifica al otro y renuncia al anhelo o a la esperanza de una sola especie humana, evolucionando, como objetivo común y primordial, en armonía, y hasta amándose: todos
Libres, racionales, solidarios y cuasi autosuficientes, es decir, todos LRScA.
Por esto, por esta reacción íntima refleja contra los demás, por esta falencia para reconocernos hermanos en las diferencias y en lo disfrutable , por esta incapacidad de autocrítica, para corregir y eliminar costumbres malsanas, que inexplicablemente no reconocemos ni usamos sinceramente, para paliar y excusar la idioteria personal o grupal
adquirida y transmitida que creemos nos caracteriza, se acude a las extravagancias, al circo intenso y permanente del comportamiento social y/o a las drogas alucinógenas o a cualquier otro escape ya que no queremos aceptar que existen caminos mejores pero más dificultosos y exigentes para realmente evolucionar y sostenernos en el devenir universal juntos. Testarudos y resignados, hasta les cantamos, ensalzando vicios como virtudes. Les sugiero analizar himnos y canciones folclóricas. La raíz “moral” (¿inmoral, más bien, en cuanto contraria a la ética natural?) de cada pueblo, de cada clase social, de cada individuo, raíz superficial que niega la raíz común, esencial y primera, impide, como obstáculo insalvable, el intento de dar dirección voluntaria a la evolución común por y hacia los altos valores humanos que se niegan (nos negamos) reconocer como factibles y menos los unos en los otros. Narcisismo y desprecio mutuo en grado sumo. Totalmente infundados bajo la lupa de la razón superior, pero naturales y culturales como estamos analizando, pues desconocemos o negamos que sean objetivos deseables y adquiribles por la voluntad aplicada constantemente en el proceso vital individual. Veamos de paso algunos ejemplos evidentes, flagrantes: a- En casi todo el mundo (o sin casi), es inconcebible, por ejemplo, que una mujer sea libre e igual en su ser y en su hacer (no fisiológico) a un hombre, que un blanco sea libre y se comporte igual a un negro o a un amarillo, que un chino sea libre e igual a un japonés, o viceversa… a pesar de los excepcionales casos en los que un palestino se casa con una judía o un blanco co n una indígena o un paria con una noble de la India… Costumbres, raíces geográficas, culturas o inculturas, colores, sabores, sonidos, creencias, atuendos, sexo, edad, condición social, dinero, saber, ignorancia, poder… constituyen los síntomas de esta enfermedad mortal para la especie: juntos pero no revueltos. Repelentitis aguda, masiva y pandémica (que podemos señalar como ¿natural por su origen en la esencia profunda, o como artificial y superflua por un origen caprichoso de pésima educación o no educación?) b- Un mundo, una humanidad, pueblos que han permitido con resignación la existencia y soportado con impotencia los actos despóticos y criminales de bandidos dictadores como zares, shaes y khanes, faraones y reyes-dihozes , conquistadores y emperadores-dibinos, führeres, todopoderosos timoneles, padrecitos, generales y generalísimos, presidentes, mezías, profetas y papas, ayatolas y caudillos, amos invasores y sanguinarios… como Inocencio, Bush, Hitler, Stalin, Alejandro, Napoleón, Franco, Pinochet, Rosas, Videla, Ceaucescu, Marcos, Hussein, Batista, Idi Amín, Bokassa… monstruos que han impuesto su Ese mundo, esa humanidad, esos pueblos, pregunto, ¿pueden creerse, catalogarse como compuestos por Homínidos sapiens? ¿Los débiles, deficientes e ingenuos integrantes de los ejércitos que han servido, protegido y defendido a estos inmensos criminales salvajes, escudados dizque en una legalidad que proviene de la fuerza y no en la Libertad ni en la solidaridad con sus hermanos, pueden llamarse ejércitos leales y del pueblo? ¿Pueden tener estos ridículos uniformados, “soldados y remachados por dentro”, algo de Homínidos Poder, ambición, egolatría, desprecio, complejos, fuerza, violencia, hambre, analfabetismo, enfermedades, miseria, desplazamiento forzado, expoliación, explotación, latifundios, desinformación… constituyen los síntomas de la enfermedad humana mortal agravada y crítica: discriminatitis y esclavitis crónicas, primera mutante derivada de la Confusionitis crónica y fatal de la que hablamos al principio. Hoy por hoy se manifiesta n estas penosas dolencias, por anomalías hormonales y de las otras, en Bush junior, Kim Jong, Putin, Mugabe, Karimov… y en los directores de las empresas multinacionales o nacionales que crecieron en silencio, copando y corrompiendo todos los espacios, y que, con el poder omnipotente y la suma de pueblos inmóviles en sus manos, han tenido que aparecer ahora en escena, directamente, descubriendo la relación de connivencia mantenida con los títeres opresores, sanguinarios y ladrones con los que han convivido y a los que han manipulado en los últimos tiempos, pero tratando de conservar las máscaras de empresas respetables y preocupadas por servir a la humanidad en el espejismo de las actuales y aparentes democracias de papel… periódico, que ocultan Antropoides e c- El poder se vale del terror. Por el terror, los Antropoides comunes se doblegan e inclusive desean servir al tirano para ganarse sus favores o al menos su indiferencia que les permita vi vir a cada uno aunque los demás se jodan. Los Antropoides no saben ni son capaces de convertir su debilidad individual en fortaleza invencible e indoblegable por la decidida estrategia de unión en la desobediencia pacífica, en alejarnos del que da órdenes, dejándolo solo hasta que se canse y renuncie, como sí lo harían los Homínidos sapiens. Aceptando que las primeras veces que se intente sin unanimidad, lejos del ciento por ciento, algunos tendrán que morir, pues no sabemos hacer cuentas lógicas con simples sumas y restas, para saber que muertos y pérdidas serían muchos menos por este camino que por el de la desunión y la entrega parcial resignada al opresor; y que serían cero si no
hubieran “intentos” sino una primera y única acción libre, racional, masiva y decidida de los pueblos de Homínidos sapiens, “todos a una como en Fuente Ovejuna”, en el paso
evolutivo que nos está faltando desde hace unos cuantos miles de años.
Como no ha sido así jamás, brotan como excepciones admirables pero retrasadores de la evolución por asumir la responsabilidad de todos, los héroes y mártires, como respuestas primarias y violentas por el desespero que causa a algunos valientes sensibles el terror de la opresión y la impasibilidad de los pueb los, como los Gracos (Tiberio y Cayo), Himilcó n, Pisco, Biófilo, Bolívar, Martí… así como brotan los médicos-farmacéuticos solidarios que acuden presurosos al ver la angustia desesperada de sus prójimos, causada por pestes y enfermedades (un buen ejemplo lo tenemos con su empecinado colega de esta universidad en el triste caso del entrenador de fútbol); siendo, unos y otros, desprotegidos y sentenciados muchas veces por sus mismos pueblos, al verlos vencidos o fracasados, pues los que nada hicieron los señalan como criminales o culpables por el intento fallido, por tener que responder y usar, unos la violencia y otros los medicamentos o tratamientos que no sirvieron, como únicos caminos que tenían a mano, para librarlos del opresor o de la enfermedad, para devolverles la libertad o la salud, aún contra su propia voluntad. Siempre ha habido héroes y mártires, conocidos y eneenes, por la incapacidad de los pueblos a negarse solidaria y masivamente a la no acción de apoyo u obediencia, a no cohonestar, a no coger un arma, a no servir al tirano, a no comprar ni consumir lo que le ofrecen con publicidad, a no respaldar ni prestar atención al menos a lo que detesta, a lo que lo esclaviza, a lo que lo lesiona de una u otra manera, a lo que engaña. Si alguna vez tus intenciones, las tuyas, las de todos, han sido estas, loables, pero tus acciones no han correspondido con tus pensamientos, con tu posición, con tu decisión, te y nos has alejado del Homo sapiens. ¿Por qué? Porque el terror individual corre y ese sí se masifica en un santiamén. Es mucho más rápido que la razón y la consecuente decisión, que no llegan a masificarse, que, si acaso, aparece n en aquellos héroes o mártires mencionados. ¿Y el resultado de tantos afanes, angustias y trabajo? ¿Trabajo? Trabajo es lo que algo produce, agrega o alegra a la existencia, aunque solo sea calidad de vida. No se puede llamar trabajo a lo que nada positivo produce ni evita ni retarda la entropía y que, además, embrutece, anquilosa, envilece, aniquila o mantiene intacto lo despreciable del Antropoide de la historia. Desgraciadamente, en medio del fulgor de tantos avances tecnológicos, no aparecen relucientes los altos valores correspondientes a la dignidad humana. No se trabaja ¡Solo la mujer con el objetivo único de educar para la Libertad puede reiniciar la
evolución humanista!
El mismo desperdicio de inmenso trabajo inútil pasa con los medicamentos y la proliferación de trámites, condiciones, precauciones y ensayos irracionales y costosos que, sin embargo, aumentando la confusión y los peligros no logran evitar el riesgo que se desea suprimir ni aseguran la calidad y eficacia que deberían tener. Si acercarnos a ellas, a eficacia, calidad y seguridad ya es difícil con los productos naturales y en manos de expertos y éticos profesionales, en manos de negociantes internacionales usurpadores impostores y con mejunjes sintéticos es imposible. Y, sin embargo, esto es lo insólito y degradante que Y lo permitimos a pesar de saber que ese investigacionismo con careta de cientifismo y ese alud de precauciones en los que hemos desembocado nada aseguran, excepto: el aumento de costos; la inasistencia médica y la escasez de fármacos para los pobres; la expulsión de los profesionales correspondientes del ejercicio y servicio social por la imposibilidad de cumplir tal cantidad de trámites para darle gusto al esnobismo sintético; la aparición y proliferación de drogas de diseño con mínima utilidad y sin ningún sentido, solo para demostrar “trabajo” exclusivo y costoso en apariencia, expropiando a los dueños del conocimiento primero, conocimiento esencial, y entregándole esa propiedad a los adueñados del dinero del mundo, para que nos sigan explotando sin misericordia. Ese “trabajo” investigacionista consta por lo menos de 13 fases asindéricas (varias de ellas, verdaderos callejones sin salida, sin respuestas válidas y certeras), a saber: 1) la caza de pistas por la llamada investigación etnobotánica en los ingenuos pueblos 2) averiguar qué contiene la planta señalada y que efectos produce, dónde y cómo es destruida, forma, vía de administración y dosis; 3) ¿Cuáles son sus verdaderas potencialidades o atributos? ¿Es remedio prudente? ¿Cuántas veces ha sido probado y cuántas más hay que probarlo? ¿Tiene algún efecto adverso, alguna contraindicación desconocida? Entonces, con las respuestas en la mano, en vez de aceptarlo o rechazarlo , hay que comenzar a estudiarlo y experimentarlo con diversas especies animales: 4 a) la fase analítica: identificación, separación, dosificación de componentes y principios 4 b) la fase galénica: escoger la forma farmacéutica para su administración óptima; 4 c) la fase farmacocinética: definir el recorrido del principio activo en cada organismo (absorción, distribución, metabolismo, excreción); 4 d) la fase farmacodinámica: efectos in vivo e in vitro; 4 e) la fase toxicológica en animales e in vitro, efectos cancerígenos, mutagénicos, 9) Como con estos inútiles pasos no se puede eliminar el peligro y estar totalmente seguros, se pasa a estudios farmacocinéticos en individuos voluntarios sanos (fase I); 10) eficacia terapéutica en pequeños grupos de enfermos hospitalizados (fase II); 11) después, los grandes estudios doble ciego, comparativos, multicéntricos (fase III); 12) estudios en medio abierto y a largo plazo para afinar los datos (fase IV); 13) la más terrible, la fase jurídica. Y, sin embargo, quedan y están flotando interrogantes terribles, paradójicos, entre ¿Qué tiene que ver y qué demuestra la administración de un antiácido a alguien que no ¿Un enfermo mental podrá dar una información objetiva? ¿Es posible el “pleno consentimiento del voluntario que debe conocer el objetivo, la metodología a usar y su duración” cuando no se le pueden informar ni los beneficios ni los peligros o riesgos esperados porque precisamente eso es lo que se desconoce y busca? ¿Es patentable una sustancia que proviene de la naturaleza que nos pertenece a todos? ¿Se puede, con esa sustancia, beneficiar a unos, los que tienen dinero, y perjudicar a otros, a la inmensa mayoría, porque no lo tienen? ¿Un uso conocido popularmente y finalmente reconocido burocráticamente le otorga a una sustancia conocida el carácter de patentable? ¿Cómo separar el cosmético, del producto higiénico y del agente dermatológico? ¿Cómo, cuándo y por qué se abrió la puerta para que ingresaran a este mundo científico y ético los hábiles y deshonestos comerciantes ignorantes usurpadores impostores que se apropian de lo que otros descubren o saben? El extraordinario negocio de los dudosos e ineficientes exámenes periódicos recomendados, ¿previenen o detectan una enfermedad?, ¿se justifica su altísimo costo (Apartes adaptadas de las “Traducciones Historia de la Biología”, cuadernos de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas, Universidad Nacional, sede Medellín) Para seguir aproximándonos y rodeando al tema médico-farmacéutico que nos toca
utilicemos y retoquemos una parte de la historia según versión Encarta y disponible para malinformar a toda la humanidad: A finales del siglo -V, la mitad del mundo ¿civilizado? de ese tiempo, desde Egipto hasta el Ganges, estaba bajo el dominio persa. Por esta época murió Demócrito. Al parecer siguió unas normas de higiene que él mismo recomendaba… lo que le permitió, como a pocos, vivir más de noventa años. Algunos dicen Pero los acontecimientos sanitarios más dramáticos de la época tenían lugar más al sur, donde acababa de estallar una guerra mundial en miniatura. Atenas, apoyada por las islas de la Confederación, se enfrentaba a Esparta, apoyada por Beocia y todo el Peloponeso excepto Árgos (que se mantuvo neutral). Nota: A propósito, la neutralidad, la indiferencia, la imparcialidad, ¿se podrán catalogar como posiciones éticas y humanistas o como crímenes de personas y de sociedades retrógradas? ¿Y qué se gana o quién pierde o qué se pierde con ellas? Al mismo tiempo que a la guerra, Atenas tuvo que enfrentarse con una epidemia de peste. Fue llamado a la ciudad un joven médico-farmacéutico, de hecho el primero que practicó la medicina -farmacia como ciencia, sin mezclarla con la religión. Se llamaba Hipócrates y había nacido en la isla de Cos, frente a la costa de Asia
Menor, cerca de la ciudad de Halicarnaso. Su padre era curandero, y vivía de los muchos enfermos que acudían a la isla para bañarse en sus aguas termales. Hipócrates también los examinaba y elaboró una casuística sobre la que basó sus diagnósticos. Sus observaciones fueron organizadas en un Corpus Hippocraticum, pero parece ser que la mayor parte del texto fue escrito por sus discípulos tras su muerte. No parece que Hipócrates hiciera muchas aportaciones científicas, pero lo
importante es que recuperó la dignidad de la medicina-farmacia, bastante
desprestigiada a la sazón, pues hasta entonces estaba en manos de charlatanes y
Nota: (Como siempre o como hoy digo yo, con las debidas concesiones, aproximaciones Hipócrates se comprometió a sí mismo e hizo comprometer a sus discípulos con un juramento que no sólo obligaba a ejercer la medicina -farmacia como ciencia, sin engaños, sino también a guardar unas normas de higiene y decoro que inspiraran confianza a los pacientes. Organizó un gremio de médicos-farmacéuticos que se reunían periódicamente para intercambiar experiencias y descubrimientos. No sabemos qué resultados generales obtuvo en Atenas, pero es posible que ayudara a combatir la peste recomendando normas de higiene. Aunque en 429 la peste acabó con el Por esta época había adquirido fama en Atenas un hombre singular. Se llamaba Sócrates. Había estudiado con Anaxágoras (o tal vez {Nota: como ven es raro el dato
preciso en la Historia} con un discípulo de éste, Arquelao de Mileto) y había combatido por
Parece ser que la guerra del Peloponeso le llevó a la conclusión de que el enemigo del hombre no es la naturaleza, sino el hombre, por lo que era más importante estudiar al En otras palabras, de los intereses científicos que podía haberle inculcado Anaxágoras, Nota: (cosa que ya nadie hace y concepto que nadie tiene claro, aunque todos lo
enarbolen).
En lugar de desarrollar y predicar una teoría como todos los filósofos anteriores y posteriores, Sócrates paseaba por la ciudad preguntando a la gente cosas como qué es el bien, o la justicia, o la virtud, etc. Ante la respuesta fácil de "eso lo sabe todo el mundo" (tal
como hoy), Sócrates alegaba ignorancia.
Su frase más característica llegó a ser la famosa "sólo sé que no sé nada". Así, Sócrates forzaba a sus conciudadanos a explicarle lo aparentemente obvio y, con ello, les hacía caer en contradicciones y les obligaba a reconocer que sus preguntas no eran tan simples como a primera vista pudieran parecer. Nota: Observen que como vengo sosteniendo: la actual crisis del hombre es (y era)
una crisis del significado de las palabras
Aunque ya otros pensadores habían denunciado la confianza (entiéndase, la
desconfianza) en "el sentido común" o en "la opinión general" en cuestiones científicas,
Sócrates fue el primero en cuestionar a los ciudadanos en lo tocante a la ética, y el primero
en señalar lo dañino que es para la sociedad el que se acepten irreflexivamente ciertas opiniones comunes sobre lo que es bueno o justo. Debía de tener una gran personalidad, pues no tardó en encontrar numerosos discípulos En 424 murió el historiador Heródoto. Aristófanes estrenaba su comedia Las Nubes, donde se burlaba de Sócrates. Probablemente, tras la caricatura se muestra la imagen que del sabio tenían los atenienses incapaces de comprender las sutilezas del método socrático: era un harapiento que paseaba descalzo por las calles de la ciudad importunando a los hombres de bien con preguntas estúpidas y seguido por una comitiva de jóvenes que corrían el riesgo de convertirse en una nueva generación de Sócrates que atormentaría la ciudad en pocos años. Tal vez, más en el fondo estuviera el rencor y la humillación de quienes comprendían que un harapiento descalzo les aventajaba intelectualmente. Y no solo intelectualmente, los atenienses intentaban invadir Beocia, pero fueron derrotados por los tebanos en Delio, sobre la costa que está frente a Eubea. Allí combatió
valerosamente Sócrates, donde salvó la vida a uno de sus discípulos, Alcibíades.
En 423 los atenienses exiliaron a Tucídides, quien aprovechó su exilio para escribir un libro sobre la Guerra del Peloponeso (fue él quien le dio este nombre). La inició donde la había acabado Heródoto, pero la diferencia entre ambos es abismal. La historia de Heródoto
está llena de mitos y fantasías, mientras que la de Tucídides es un ejemplo de racionalidad a la vez que de imparcialidad. En su obra se nota la influencia de los sofistas, con quienes se había educado y de quienes había absorbido su escepticismo. No emite juicios, destaca lo bueno y lo malo de todos los sucesos, no se advierten simpatías ni antipatías. Su única
debilidad fue poner en boca de sus personajes discursos grandilocuentes inventados por él
Corolarios posibles: -Nada carece de historia ni de consecuencias.
Analicémoslos uno por uno. - Nada carece de historia (causa) ni de consecuencias.
Me pregunto , ¿no variarían las consecuencias, los efectos, si la historia contada fuera la real, si los conocimientos fueran exactos y armónicos? - Nada es inocente ni espontáneo. Entonces, ¿la desorientación y el caos aumentan con el mal análisis de la experiencia y más, si esta es tergiversada? - ¿Inocuidad y neutralidad? ¡No existen! - Todo hace parte de todo. Y según la veracidad de la historia, de la calidad y profundidad del análisis y de la voluntad, el efecto sucesivo cambiaría . Creo que el error - Todo es devenir. Sí, pero la soberbia, la resignación y la impotencia derivadas de la aceptación fatalista de que “es que somos así” o “voluntad de dihozes” lo deformará n, la sensación de hombre creado y para acabar de ajustar como rey del universo, completo y perfecto, lo harán permanecer constante, es decir, lo degradarán, lo que consecuentemente nos alejará cada vez más del destino natural, ético, de cada hombre que es evolucionar, mejorar, para sí, para su propia realización y más profundamente para la de su especie, que implica, además, la de la Vida, como fenómeno de los fenómenos, como el maravilloso y misterioso (todavía) fenómeno biopsicofisicoquímico que somos. ¡Solo la mujer educada o reeducada para la Libertad puede dejar de transmitir los
errores del pasado !
Sigamos con la Historia. Saltemos a la Edad Media. En la era moderna la Historia se
repasa y salta rapidísimo y con el computador disponible podemos juntar acontecimientos separados por 100 años como si fueran secuenciales o viajar 150 años, 500 o más años en el Tiempo a la velocidad del rayo. Empecemos entonces, con un esbozo rápido y sup erficial sobre la Historia de la Farmacia Universal. Veamos cómo el empleo de los productos naturales (vegetales, miel, leche, saliva…) en la cura de las heridas y de las enfermedades se remonta no solo a los inicios de la civilización, sino también, con algunas yerbas por ejemplo, a los instintos de supervive ncia de otras especies animales: los perros buscan ciertas hierbas para purgarse (caléndula, por ejemplo, afirma Arias Alzate) y los venados del Tolima comían vira-vira (Gnaphalium elegans) cuando eran mordidos por culebras (Pérez En muchas civilizaciones y hasta épocas relativamente recientes, la preparación de los medicamentos corría a cargo de la misma persona que ejercía el arte de la medicina. En la antigua Roma, existían ya personas que se dedicaban a la investigación de los principios medicinales y otras que preparaban píldoras y pociones en sus casas y locales La decadencia de Grecia y Roma trajo consigo un abandono de los estudios farmacéuticos en occidente, y correspondió a oriente, a los árabes, y a Bizancio como mediadora, inclusive de persas y chinos, el mérito de haberlos conservado y de transmitirlos a occidente nuevamente y renovados antes de su propia decadencia. Esa influencia todavía A Nicolás el Mirepso –el preparador de drogas- se le debe el tratado “Sobre los medicamentos” que fue guía de los boticarios hasta el siglo XVII. Las complicadas recetas de los árabes tuvieron como consecuencia el inicio de la delimitación de las tareas del médico, sustituidas en parte por el farmacéutico. Además, comenzaron a vislumbrarse las especializaciones: unos dispensaban y elaboraban los simples y otros, más preparados, los compuestos y las recetas médicas. Alrededor de 1180, en Montpellier, los señorones locales se interesan por la creación de ferias y mercados porque sus rentas aumentan con los impuestos a los oficios, conservando al mismo tiempo la primacía, el mando y la competencia sobre la justicia y la policía en defensa de la ciudad y de las instituciones políticas (las de ellos, claro está). Los especieros- drogueros quedan encargados de la guardia en algunas puertas los jueves. El bailío vigila pesos y medidas, limitando los precios y beneficios. Está prohibido todo monopolio y toda tentativa de exclusividad de la venta o de la producción y hay libertad de oficios para los naturales. Los especieros-boticarios juraban “fidelidad a la profesión, a proporcionar buenas drogas y a venderlas al precio justo, a no cambiar las recetas, a no dispensar susta ncias que puedan ser dañinas, y ser adictos a los En un documento de 1178, en Francia, se menciona por primera vez a los "apothicaires". En 1222, en una procesión realizada en Padua, desfila la corporación de los boticarios, la "Schola Pharmaciae", llevando un estandarte en el que figura por primera vez el emblema de la farmacia, la taza de Higieia con una serpiente enroscada. La taza es el receptáculo del poder curador, y contiene drogas potencialmente activas; la serpiente sagrada es la que va a infundirle la dynamis, la virtus que transforma la posis (bebida) en En el siglo XIV, allí mismo, se prohibió a cualquiera que no fuese del oficio y debidamente autorizado que se ocupara de medicina, de cirugía o de botica. A mitad del siglo XIII, Cohen el Atthar, en El Cairo, demostró que la farmacia constituye la hermana indispensable de la medicina y sostuvo que el farmacéutico debe ser honesto y virtuoso para tener derecho a ser encargado de esta noble tarea y merecer la confianza que ello comporta, siguiendo una línea de conducta constante que no abandonará jamás y que consiste en desear para los demás lo que exigirías para ti mismo. Aprende que esta preciada cualidad constituye uno de los capítulos más importantes de tu código; al reflexionar en ella, hallarás refugio y evitarás la deslealtad, la bajeza, las conversaciones inconvenientes o indecentes, la frivolidad. ¡No hay mayor falta que dañar al prójimo o arrebatarle sus bienes sin ningún derecho, sobre todo si se trata de los débiles, los desafortunados, los pobres de espíritu! Es en el farmacéutico en quien el médico y el enfermo han puesto su confianza para la buena ejecución de la prescripción que proporcionará descanso o que conducirá a la curación. ¿Crees que es bueno, si estuvieras enfermo, no cuidar de ti mismo, sabiendo que esa inconsciencia podría acarrear incluso la pérdida de bienes o de la vida? En el siglo XIII, Federico II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de Sicilia, prohibió la profesión de farmacéutico a quien no estuviera especialmente autorizado para ejercerla y elevó asimismo los estudios farmacéuticos al rango de facultad universitaria. Como en todas partes, y por los abusos de impostores y de mediocres sin escrúpulos, se daban regulaciones sobre la separación de la medicina y la Farmacia, en el año 1240 dictó unas normas, la "Constitutiones Regum utriusque sicilae", que se han llamado “CARTA MAGNA DE LA FARMACIA", según las cuales ningún médico podía ejercer las dos profesiones, declarándose a la vez ilegal toda asociación entre médicos y farmacéuticos. Los medicamentos más reputados durante los siglos XVII y XVIII no parecen concordar con los progresos de la química y la farmacología y la creciente y cada vez más necesaria formalidad de la profesión farmacéutica. Mientras Talbot, en 1678, generalizaba en Francia el uso de la quina, los galenistas, en Europa, la consideraban una droga irracional. Y esta querella médica, como para no variar, estaba acompañada de una querella económica-religiosa, pues los jesuitas al importarla obtenían beneficios considerables. Similar aconteció con la ipecacuana en 1687, cuando Helvetius, al curar al Delfín de disentería, halló el punto de partida de una rápida fortuna. Pero, al mismo tiempo, en 1690, Lémery tratará de la preparación de la mumia o de las
virtudes del excremento humano , que es “digestivo, resolutivo, emoliente, apropiado para el ántrax, para hacer llegar a supuración a los bubones pestilenciales, para resolver los esguinces cuando se aplica. Algunos lo recomiendan seco, pulverizado y tomado por la boca para las inflamaciones de garganta, para la epilepsia, para las fiebres intermitentes. Se llama en latín oletum vel stercus humanum. La dosis va de un escrúpulo (= 24 granos = 1198 miligramos) a una dracma (= 3 escrúpulos = 3594 miligramos = octava parte de una onza). - Como quien dice, avanzamos de la mierdoterapia a la orinoterapia y, gracias a la
polenterapia, estamos en los albores de la eyaculoterapia, practicada esta última por
debajo de cuerda, en secreto, en la intimidad y clandestinidad, al ser considerada
pecaminosa por algunos y repugnante por otros, disfrutada por quienes han
aprendido que fuera de ser un placer solitario y, claro está, mejor acompañado, es un
magnífico control de la sobrepoblación, excelente y el más higiénico alimento
concentrado y delicada mascarilla para el cuidado de la piel.
Simultáneamente, en ese siglo XVII, se dan los enfrentamientos entre los espagíricos (medicamentos minerales) y los galénicos (medicamentos vegetales, animales y minerales); entre los boticarios apoyados por algunos médicos y los demás médicos por el uso del antimonio (vino emético, curó la escarlatina a Luis XIV); la gran confrontación que comenzó en 1623, el médico regente Guybert, al publicar su obra “El médico caritativo, que enseña el modo de preparar en casa, con facilidad y poco gasto, los remedios aptos para toda clase de enfermedades.” y que siguió, en 1625, Guy Patin al publicar “El primer tratado de la botica En 1647, Patin canta victoria: “hemos arruinado a los boticarios de París… casi sólo trabajan para los extranjeros; y fuera de esta ocasión, puedo decirles con toda verdad que no deberían tomar aprendices, pues su oficio es tan poco provechoso que nadie tiene ganas de estudiarlo”. Yo no sé por qué se me parece esto a lo de Uribe, el TOC, Colombia y su atrasada ciencia farmacéutica hoy día. Mientras la terapéutica medicamentosa no cesa de perfeccionarse, la presión de los más burdos usurpadores, charlatanes, prejuicios y supersticiones no solo persisten sino que se acentúan. En el sigo XIX, estos últimos pierden terreno y gana terreno la estabilidad de la materia médica conforme a las tradiciones de la más alta antigüedad comprobadas ampliamente y la confianza, con la aplicación de la prudencia, pasado el primer entusiasmo, en las teorías de químicos, farmacéuticos y médicos. Evitando así los excesos de la habitual creencia en los sanalotodo de propiedades universales y de considerar como panacea a Durante los siglos XVIII y XIX, aparece en los centros farmacéuticos el espíritu científico moderno y empiezan a ser innumerables las conquistas químicas y terapéuticas de los farmacéuticos. Aumenta el inventario de plantas latinoamericanas y orientales y los médicos y los farmacéuticos seguirán prescribiendo y dispensando las múltiples plantas apreciadas desde siglos atrás y las nuevas aportadas por los conocimientos indígenas. Lo que anuncia juguetona e inocentemente, ya en el siglo XVIII, el advenimiento del apocalipsis de, con y por la farmacia moderna en manos de poderosas empresas es la
existencia de las cada vez más numerosas especialidades o remedios secretos (el agua de Rabel, el bálsamo tranquilo, el elíxir de Garus, la pomada del Regente…). Los remedios secretos dieron lugar a toda una legislación, y a toda una literatura. Rara vez son obra de boticarios (de farmacéuticos), aunque Seignette obtuviera una patente para su sal policresta en 1673, Lémery anunciara su aceite de talco en1681, Clérambourg fabricara sus granos de vida o Baumé lanzara su jarabe antivenéreo. Del mismo modo, es decir, rara vez y de forma accidental y temporal los boticarios por vocación tienen patentes, registros o almacenes de remedios secretos. Vemos pues cómo es la evolución del Antropoide del cuento de los medicamentos. Un pasito pa’delante dos pasitos para’tras. Eso sí, mejor vestido, pues ya aparecieron los En ese mismo siglo se agrava lo de la sífilis. En el desespero usaron en dosis masivas hasta la Copaíba (el aceite de palo de nuestros llaneros o canime); y casi extinguen nuestras copaíferas. Ensayaron con la Tríaca, el mitridato (electuario con muchos ingredientes) y con las oraciones hasta llegar al mercurio tratando de curar a los pobres sifilíticos. Pasaron por los pasteles tónicos mercuriales de Bru, por los bombones, peladillas (almendra confitada), tabletas, ratafías (Rosoli = aguardiente con canela y con zumo de cerezas o de guindas) antivenéreas hasta llegar a los “calzoncillos antivenéreos” de Lefebvre de San Ildefonso. La historia del agua fundente antivenérea de Guilbert de Préval, doctor regente y profesor de materia médica en la Facultad de medicina en París, consejero médico consultor y corresponsal del rey de Dinamarca, que vendía a un luis de oro el frasco sin haber recibido la autorización de la facultad. La facultad se enfadó. Unos ensayos ordenados por la policía salieron mal. La batalla de Préval con la facultad duró más de cinco años, a pesar del apoyo de Bretonne y de diecisiete abogados. Préval tuvo que declararse vencido. Su amigo Bretonne ironizaba diciendo que “el agua de Préval tenía el defecto de preceder en lugar de seguir a la enfermedad. Se burlaba afirmando que la enfermedad es necesaria para apreciar la salud. Que ¡qué gozo para un médico ver echado en una cama – pálido, lívido, demacrado- a aquel hombre tan presuntuoso… ocho días antes! Que todos los políticos saben que un Estado no puede sostenerse sin impuestos; y que la medicina es un Estado cuyos miembros son parecidos a los piojos, a las chinches y a las pulgas, con la diferencia de que estos animalitos chupan a las personas sanas y que los médicos y farmacéuticos viven de las enfermas. La medicina es un Estado necesario, pero este Estado tan necesario ¿acaso no sería abandonado si no alimentara a quienes lo ejercen? ¡Y qué puede haber más antipático, con los espléndidos honorarios e impuestos, que abreviar o ¡Podéis vender vuestros aguas engaños como privilegio exclusivo siempre que paguéis al Tesoro 40.000 libras al año!, les dijo Luis XV a Alleaume y Delage, en París. Al igual que en el siglo XVI, doscientos años después, con la Declaración real de 1724 se permite al boticario la dispensación de los medicamentos en su oficina, aún los prohibidos, y se le autoriza a que acuda a la cabecera del enfermo en ausencia de un médico. Esto también genera rivalidades, puesto que la principal tarea del boticario sigue siendo la administración de lavativas, por las que se cobran quince sueldos como mínimo, ya que es delicada y hay que proceder como dice la Ley: “El enfermo debe quitarse todo velo inoportuno; se reclinará sobre el lado derecho, se encorvará y presentará todo lo que se le pida sin vergüenza ni falso pudor. Por su parte, el operador, hábil táctico, no atacará la plaza como si la quisiera tomar por asalto, sino como un diestro tirador que avanza sin ruido, aparta o aplasta la maleza o las hierbas inoportunas, se detiene, ojea, y cuando haya avistado al enemigo, apunta y dispara: así usará el operador habilidad, circunspección, y no ejecutará ningún movimiento hasta haber hallado el punto de mira. Entonces es cuando, poniendo reverentemente rodilla en tierra, ajustará el instrumento con la mano izquierda, sin precipitación ni brusquedad, y con la mano derecha, bajará amoroso la bomba impelente, y apretará con discreción y sin sacudidas, pianissimo”. Me regodeo imaginando a nuestros
ignorante s legisladores en el Congreso y a los burócratas del ministerio, reescribiendo
estas y las demás técnicas médicas y farmacéuticas, para enseñárselas e
imponérselas en leyes a los profesionales, a los investigadores, a los textos, a las
universidades y al público en general.
Mientras tanto, para conciliar las rivalidades, se sostenía: la acumulación de las profesiones de médico y boticario es siempre posible, por otra parte, cuando los dos diplomas se hallan reunidos en la misma persona… y se conocen bastantes casos (En esos
¡Solo la mujer ecologista, amante consciente de la población sostenible, dejará de
transmitir destrucción !
Lleguemos a Colombia. Analicemos el ejemplo que nos corresponde y que viene al
Para la Farmacia y los Farmacéuticos de Colombia, como debía ser después del fundamento de tanta historia y de la contundente demostración de conveniencia pública, de humanismo y patriotismo del grupo de colegas liderado por el inolvidable Cornelio Celis Portela que desde 1953 maduró la extraordinari a Declaración Farmacéutica que acogió y aprobó la Convención Nacional de 1959 y que sirvió de principio y guía para que el Congreso emitiera y el presidente Guillermo León Valencia sancionara la Ley 23 de 1962, en la que se reglamenta el ejercicio de la profesión de químico farmacéutico, y por la que se decreta racional, explícitamente y sin titubeos que Artículo 1° “A partir de la vigencia de la presente Ley (septiembre 6 de 1962) sólo
podrán ejercer la química farmacéutica o la farmacia dentro del territorio nacional: a) Quienes hayan adquirido o adquieran título de químico farmacéutico o de farmacéutico, respectivamente, expedido por alguna de las Facultades o Escuelas universitarias reconocidas por el Estado y que funcionen o hayan funcionado legalmente en el país. Parágrafo 1° Las personas que hayan adquirido licencia o permiso de farmacéutico en
virtud de disposiciones legales expedidas hasta la vigencia de la presente Ley, ejercerán la farmacia como licenciados en todo el territorio nacional. Artículo 2° El ejercicio de la química farmacéutica o de la farmacia implica una función
social de cuyo cabal desempeño son responsables los profesionales que la ejercen. Corresponde al Ministerio de Salud Pública certificar sobre el cumplimiento de los requisitos establecidos en la Ley para el ejercicio de las profesiones de química farmacéutica o de Comentario: como al que no quiere caldo le dan dos tazas, nuestra profesión tiene otra
Ley, la 212 de 1995, que complementa los requisitos exigidos en su Artículo 5° b) Estar
inscrito en el Colegio Nacional de Químicos Farmacéuticos. Artículo 15 Ejercen ilegalmente la farmacia todas las personas que sin haber llenado los
requisitos de la presente Ley practiquen cualquier acto reservado al ejercicio de tales profesiones. También serán considerados infractores a las normas de esta Ley, los químicos farmacéuticos o farmacéuticos legalmente autorizados para ejercer la profesión mencionada que se asocien o amparen a quien la ejerza ilegalmente. Artículo 16 Quien ejerza ilegalmente la farmacia, conforme a lo previsto en esta Ley,
incurrirá en arresto de seis (6) meses a dos (2) años, sanción que podrá ser inconmutable según la gravedad del caso y al decomiso de la mercancía, si la tuviere, sin perjuicio de las responsabilidades que conforme al Libro II, Título VIII, Capítulo II del Código Penal les sean deducibles. Los extranjeros, además de cumplir la pena que les fuere impuesta, serán Cruel realidad contra amable ideal. Esta increíble e impresionante anomalía legalizada
que no se cumple tiene al país y a cuarenta y cinco millones de colombianos en la siguiente - en los últimos tres meses nos han informado que, según la Andi, existen 16.500 farmacias en el territorio nacional; según el Minprotección Social, son unas 22.000, y según el dato suministrado por la decana de la Facultad de Química Farmacéutica de la Universidad de Antioquia el 27 de septiembre, suben a 26.000. No sé si en estos números cuentan las peligrosas estanterías de los almacenes de cadena y las tiendas naturistas y los bazares de peluqueros y de cosméticos y los sanandresitos - existen no se sabe cuántos laboratorios de producción y análisis, importadores y depósitos de drogas y de principios activos, colores, aromas, homeopáticos, de alimentos especiales y engañagentes de toda clase - en asesoría, docencia, investigación, contacto con las comunidades indígenas y campesinas, en vigilancia y control, en la elaboración de la Farmacopea Nacional, de las normas técnicas y legales pertinentes y en el diseño de las políticas de desarrollo de la farmacia debería haber miles de plazas para las diferentes especialidades - casi todos los laboratorios y farmacias funcionan ilegalmente y, además, maltratando y abusando de los cándidos y desprotegidos químicos farmacéuticos y regentes de farmacia, con la venia y complicidad del Ministerio, del Invima y de los demás organismos de gobierno y control del país - es imposible para cinco o seis mil farmacéuticos activos que ha preparado el país cubrir siquiera aceptablemente las necesidades farmacéuticas profesionales de 45 millones de habitantes. Para ello se necesitan 35.000, es decir, uno por cada mil doscientos habitantes. Para llegar a esta atención apenas aceptable, y eso con una firme política de defensa, motivación y de educación, necesitamos 150 años graduando anualmente 200 ó 300 químicos farmacéuticos y regentes de farmacia - para una eficaz y confiable atención necesitamos un farmacéutico profesional - por el tremendo déficit se tendría que permitir por un tiempo determinado la acción limitada de los expendedores de drogas y de personas con experiencia que no hayan accedido a su posición en farmacias de manera fraudulenta. Aunque lo indicado y preferible éti camente sería concederle este servicio a los médicos y otros profesionales afines que por lo menos tengan ética profesional y algunos conocimientos al respecto (Según lo pertinente en la ley 23 de 1962. Artículo 6º.
Los médicos en ejercicio legal de su profesión, que estén domiciliados en lugares en donde no existan farmacéuticos en legal ejercicio de su profesión y en número suficiente para atender a la demanda del público, podrán obtener en el Ministerio de Salud Pública autorización para dirigir la farmacia de su propiedad, de acuerdo con la reglamentación que el Gobierno Nacional dicte al respecto.) - en cuanto a los registros de productos farmacéuticos se presenta una infame e irracional feria de mercaderes que se colaron por la tesorería del Invima para no solo ejercer sino para apoderarse de la farmacia y expulsar y dominar a los farmacéuticos y explotar a los pueblos que son los verdaderos dueños del conocimiento y de los recursos, impidiendo la función social de lo farmacéutico y dejando en el aire la - es inconcebible que cualquiera pueda no solo ejercer sino apoderarse, al hacerse dueño, de algo que está expresamente adjudicado y protegido por la Ley (establecimientos y registros) y tajantemente prohibido y casti gado por la misma - para lo cual se valen de la más variada imaginación. Por ejemplo, ofrecen servicios o productos farmacéuticos, camuflados (personas o negocios) de esta índole: nutricionista, dietista, ingeniero químico, dones, místeres, alianzas y sociedades de todo tipo, afiliados a cuanta asociación existe, esencias florales, numerología, astrología, ingeniero agrónomo, cultivos orgánicos, botánico, odontóloga, masaje metamórfico, magnetoterapia, terapeuta reiki, bioenergético, ingeniero industrial, asesor empresarial, naturópata, terapia respiratoria, shiatsu, kuatsu, judo, ecoambientalista, reflexólogo, investigador, herbólogo, instituto de botánica aplicada, periodista, publicista, radiestesia y tarot, homeopatía, experto en panela natural y orgánica, fedepanela, medicina reconstructiva, naturista, arquitecto, bióloga, microbióloga, experta en aguas, secretario comisión séptima de la Cámara de Representantes, biólogo naturista, naturopatía, medicina biológica, grupo ecológico clorofila urbana, medicina china, yogaterapeuta, nacimiento en el agua, sanación de casas, hidroterapia del colon, grupo ecológico, asesora en industria alimentaria, hata- yoga, gimnasia biofísica, gran fraternidad universal, zootecnista, apicultor, asistente botánico, maestro avata r, terapia regresiva y del perdón, sanidad interior, economista, fotógrafo profesional y artístico, esteticista, sonidosofía, control mental, terapias psicobioenergéticas, pintura al óleo, ingeniero electromédico, importador de productos naturales, fabrica nte sustitutos de la carne, masajes y danzas circulares, balance polar, medicina osteópata, drenaje linfático, ciencia espiritual universal, cosmobiología, feng shui, pedagoga y kinesióloga, escritora temas espirituales, biomúsica… - permitida o alcahueteada su incursión en lo farmacéutico por las acrobáticas maromas de ministerios e invimas, con sus decretos y resoluciones espurias, que nos han dejado mudos, perplejos y paralizados durante 43 años y que tienen que acabarse de inmediato, limitarse y ceñirse al cumplimiento de la Ley, desarrollar una nueva legislación de acuerdo a las necesidades, al desarrollo pertinente y soberano y a la Constitución Nacional que devuelva y salvaguarde los derechos de los farmacéuticos profesionales, y le permita a los demás su desempeño legal - la malformación psicológica de médicos y farmacéuticos colombianos y latinoamericanos que por el esnobismo de los medicamentos de síntesis se avergüenzan del conocimiento y uso de las plantas que los han originado pues contienen los principios activos de forma natural y que , por lo tanto, las evitan (conocerlas y usarlas en fórmulas magistrales, es decir, de maestro, es decir, de máximo y sabio conocedor) pues consideran equivocadamente que esos conocimientos son propios de yerbateros, chamanes y empíricos. Minimizando y despreciando lo que se debe apreciar con orgullo por escaso y valioso, lo que otorga el valor inapreciable de la sindéresis y de la sabiduría, lo que hace al buen médico y al - Esta malformación psicológica, convertida en complejo de inferioridad generalizado, ha impedido la conformación de una vigorosa escuela médico- farmacéutica-naturista de magistrales médicos botánicos y de verdaderos farmacéuticos desde su principal y caracterizadora ra íz: la preciosa Farmacognosia. - Como nefasto resultado se ha llegado a esta mediocridad de conocimientos propios (de nación) y a esta deplorable dependencia de las empresas usurpadoras, consideradas esas sí como científicas, cuando solo están engañando a estos incautos polluelos de médico y de farmacéutico que ignoran que esas famosas y descrestantes investigaciones solo han seguido, por lo general, el camino: plantas medicinales robadas a los pueblos mediante dizque investigación etnobotánica; clasificación; después, en la tesis de algún estudiante de química, se hace la caracterización fitoquímica, que se publica en inglés y se pondera con un ¡eureka!, para que algún avivato busque el aislamiento de las sustancias, su extracción industrial o síntesis y producción comercial y el consabido cuento de patentes, despojo del conocimiento, falsos costos de investigación, lujosas y exclusivas publicaciones de ciencia aparente y visita médica y sus regalos adjuntos a los que las receten y a los que las “aconsejen” y vendan en los mostradores o góndolas farmacéuticas Por lo tanto, si en Colombia queremos abandonar este Antropoides excentricus fabuloso y ascender al Homo sapiens que nos merecemos en el campo de la salud, debemos contar con la inmediata intervención de los organismos de gobierno, de control y judiciales pertinentes que deben realizar juicios de responsabilidades rápidos y exhaustivos para corregir el caos, para señalar y castigar a los culpables, para pedir disculpas e indemnizar en nombre del Estado a los profesionales expoliados, para declarar la extinción de dominio sobre lo que nunca debió tener esos dueños (con indemnización o sin ella de acuerdo a las circunstancias atenuantes o agravantes, revirtiendo los perjuicios contra los culpables), para poner orden en la propiedad social en cabeza de los farmacéuticos y de sus agremiaciones, con la solidaridad incondicional de las demás profesiones de la salud y con el debido control ¡Qué espectáculo tan deplorable ver a los mismos esclavos, Antropoides maromerus mutabilis, a los pobres químicos farmacéuticos degenerados por las circunstancias no captadas y en el poder dentro de la profesión, a nuestros flamantes representantes democráticos, tratando de renunciar a los pocos derechos que teníamos, nada más ni nada menos que al ejercicio profesional, a nuestro patrimonio, a lo que no nos hemos apropiado, por la Ley 212 de 1995! Afortunadamente para todos, colegas y comunidad, la Ley 23 de 1962 no se dejó cambiar así como así. Ahora solo falta hacerla cumplir. ¡Solo la mujer educada libre, manejará racionalmente lo hormonal promoviendo la
evolución masculina!
Como mal de muchos, consuelo de tontos, veamos este otro pedacito de historia
del siglo XX que encontré:
Italia. 1975. Apartes de la presentación de Silvio Garattini al libro “Peligros de los
medicamentos” del farmacéutico Manlio Spadoni: “Es indudable que el mundo de los fármacos se encuentra en un estado de crisis creciente y que además las intervenciones oficiales aparentemente más lógicas resultan hoy escasamente eficaces o aún dañosas a causa del abandono en que se ha mantenido a este sector durante muchos años. Existen problemas macros de tipo cuantitativo. Es sabido que los cerca de 16.000 preparados farmacéuticos que se hallan en el mercado constituyen un número excesivo respecto a los principios activos de valor reconocido (unos 200, en esa época, según la OMS)… A aquella cifra se llega a través de las infinitas copias de un mismo producto, además de la creación de asociaciones más o menos lógicas de diversos fármacos (estas asociaciones constituyen el 70% del mercado). Esto se debe fundamentalmente a la incapacidad crónica del Ministerio de Sanidad italiano para intervenir y para efectuar una revisión de los preparados farmacéuticos con el fin de suprimir los que no tienen ningún interés, o para adoptar los “nombres genéricos” (en lugar de los nombres comerciales de pura fantasía) que permitan identificar de modo unívoco los mismos principios activos Existen, además, problemas más complejos de tipo cualitativo. ¿Cuándo es necesario tener decenas de preparados de los mismos fármacos esenciales para una misma clase terapéutica? ¿Cuáles son las diferencias notables, en el plano terapéutico, entre las numerosas tetraciclinas y las numerosas penicilinas y cefalosporinas? ¿En qué difieren entre sí los diversos preparados benzodiacepínicos, los fenotiacínicos, los cortisónicos, etcétera? Muchas veces, estos productos análogos difieren solamente por las dosis. ¿Qué significado tiene dar una dosis más alta, por ejemplo, de un cortisónico, cuando se obtienen los mismos resultados terapéuticos y efectos secundarios con una dosis más baja del de la competencia? De hecho, falta totalmente para muchas clases de fármacos una valoración comparativa (en condiciones reguladas) que permita, por ejemplo, establecer cuándo y en qué circunstancias es un cortisónico superior a otro. Si se adoptara la racionalización ética del sector farmacéutico, puede afirmarse que serían más que suficientes unos centenares de fármacos para cubrir lo cubrible de las La enorme discrepancia entre la desorbitante cantidad de productos actualmente en el mercado y los pocos medicamentos esenciales que son en realidad estrictame nte necesarios es, por donde se mire, un atropello contra la sociedad, un atentado contra la claridad terapéutica y un atraco contra la economía, calculado en más de un billón de liras anuales (con una parte de tales recursos se podría mejorar el uso de estos medicamentos). La terapéutica se ha ido degenerando hasta considerarse hoy como la simple utilización automática de un fármaco comercial una vez emitido el diagnóstico, sin que el fármaco se recete “individualizado”, como exigiría el verdadero progreso, mediante la adecuación de las dosis y del período y el modo de administración a las características de cada paciente. Estamos, pues, muy lejos de una atención ideal, porque el médico no conoce sino superficialmente, por lo general, lo que prescribe y a quien le prescribe. Toda su información terapéutica proviene principalmente de la publicidad de los negociantes farmacéuticos, por ser casi inexistente toda fuente de información independiente. Privado de información científica, abrumado por la publicidad, confundido por el número inmenso de nombres comerciales, a veces con pequeñas diferencias, presionado por atender la demanda “de muchas medicinas” del paciente del cuarto de hora y amenazado por el desempleo (de hoy día), el médico se halla expuesto a todos los errores imaginables y a un grave malestar interior de insatisfacción por su nula autorrealización personal. Además, la situación médica tiende a empeorar si se considera el modo sumario y aproximativo con el que las universidades deshornan (gradúan) cada año miles de nuevos médicos. Por lo tanto no debe uno asombrarse de que el “peligro de los fármacos” adquiera dimensiones preocupantes para la salud pública. Comentario mío. Y más peligro s, si a esto se suma el que yo, químico
farmacéutico, tengo que cumplir las mismas condiciones económicas que le exigen al
pelafustán para obtener permiso ilegal para ejercer la Farmacia y más aún, que para
acabar de ajustar el pelafustán jamás tiene que cumplir los requisitos legales,
legítimos, éticos y racionales que yo cumplí para poder hacerlo. Estamos mal y vamos
Es importante que también el público se dé cuenta de la peligrosidad de los fármacos, no solo para evitar automedicación, sino y sobre todo para rebajar la presión psicológica que obliga al médico a prescribir sin una necesidad marcada. Además, para comprender con mayor cordura el problema del uso de los medicamentos. Dado que todo fármaco tiene efectos colaterales, su uso estará justificado solo por las ventajas que se puedan lograr, y esta relación riesgo-beneficio debiera ser fundamental en la prescripción médica y en formación de la “mentalidad terapéutica” de médicos, farmacéuticos y pacientes”. Hasta aquí con algunos comentarios y adaptaciones míos , la presentación de Silvio Garattini Lo mundial y la OMS. Vámonos para otras partes: por la misma época
El Japón tenía 3.400 Farmacólogos. Estados Unidos tenía 3.200 Farmacólogos. Toda Latinoamérica tenía apenas unos 1000 Farmacólogos. ¿Mil farmacólogos? ¿Cuántos existen en la actualidad? ¿Cuántos farmacólogos son farmacéuticos?
¿Para qué y a quién le sirven?
1. Que son alrededor de 200 los productos farmacéuticos considerados como básicos Yo pregunto: ¿cuántos son hoy? ¿Cuántos y cuáles han sido reemplazados y son
ventajosamente diferentes y más económicos? ¿Acaso nuestra fisiología y
bioquímica han sido modificadas?
2. Que solo el 20% de las 10.000 empresas que se hacen llamar "fabricantes farmacéuticos" pueden considerarse como tales. Yo pregunto: ¿cuántas y cuáles están y quedan en Colombia y en manos de
cuál(es) farmacéutico(s)?
3. Que no más de 100 empresas suministran el 90% de todos los medicamentos. Y podría ser una que contuviera a todos los Farmacéuticos, aportando para el
desarrollo nacional, favoreciendo a toda la población y ganándose el cariñoso respeto
y agradecimiento de la sociedad.
4. Que el número de productos en el mercado en los diferentes países varía entre 950 y Yo pregunto: ¿cuántos son hoy si solo en los Estados Unidos los productos
naturales pasaron en los últimos quince años de menos de 5000 a más de 30.000, en
manos de negociantes inescrupulosos y sin ningún control de seguridad y eficacia?
5. Que la Industria Farmacéutica Mundial incide negativamente en la transferencia de tecnología, incrementa los costos económicos directos y sociales indirectos y restringe de una u otra forma a las Industrias Farmacéuticas Nacionales. Yo sostengo y acuso: ¡para ello esa industria espuria anula, domina y explota a
todos los farmacéuticos del mundo y se apodera, además, indebida e ilegítimamente
de la farmacia natural, postrando y extinguiendo a los farmacéuticos y
reemplazándolos por otros profesionales en la investigación y producción, y por
mercaderes legos, en su comercialización; corrompiendo a los médicos con sus
6. Que los países en desarrollo gastan en medicamentos cuatro veces más que los En los esenciales, digo. Y en los engaños y de lujo, ¿cuánto?
7. Que muchas de las medicinas que se venden en los países subdesarrollados son duplicaciones innecesarias y que todas están encarecidas hasta en un 6000% más que en 8. Que existen más de 100 medicamentos que son distribuidos en los países hispanoamericanos que en los E. U. son limitados o están prohibidos. La historia reciente dice que “también, algunos de esos venenos eran usados en
USA”. Ver: Vioxx, Celebrex…
Que la Organización Mundial de Productos Farmacéuticos acordó con la OMS producir medicamentos baratos para e l tercer mundo. ¿Cuándo? ¿Cuándo funcionó? Y yo me quejo y protesto: ¿por qué no se inspira y
presiona un acuerdo único, de producción nacional de verdad, racional y humanista,
con empresas cooperativas de los farmacéuticos de cada país, si es que se quiere
actuar con honestidad en ese nivel y en lo que compete a los diferentes gobiernos?
Hasta aquí un somero resumen de nuestro estado en estos tiempos según un Y en Latinoamérica. En estos mismos tiempos, según CILFA, Centro Industrial de
laboratorios Farmacéuticos Argentinos, las empresas multinacionales que operan grandes laboratorios de productos médicos tenían un plan para liquidar en toda Latinoamérica a los laboratorios de capital nacional. Plan que está a punto de terminar con éxito. No es sino firmar el TOC, y listo.
El toxicólogo alemán, Gechard Zbinden, sugiere que es fundamental que en los países latinoamericanos se active la creación de Institutos de Investigación Farmacológica y toxicológica, para lograr el desarrollo de nuevos medicamentos. Y afirmó que las sustancias tóxicas o medicamentosas que se hallan en el medio ambiente no son las mismas en todos los lugares. Por ello, es importante que los estudios y análisis, investigaciones de los medicamentos se hagan en las regiones a cuya población serán aplicados. Preguntemos: ¿por qué no se ha hecho?
La tendencia de que los gobiernos latinoamericanos, por medio de sus Ministerios de Salud, importen directamente los medicamentos básicos va en aumento. Sigo preguntando: ¿por qué no se contrata su abastecimiento con las cooperativas
de farmacéuticos nacionales y con las respectivas facultades de las universidades
Los costos de comercialización, publicidad y utilidades para las farmacias oscilan entre los escandalosos porcentajes del 50 y hasta del 80% del precio público del medicamento. Yo acuso: ¿y cómo creen que pueden comprar funcionarios públicos y
farmacéuticos traidores-delincuentes, cómo pueden pagar el amparaje de las
máscaras de falsa honestidad y buen servicio que les venden andis, cámaras, afidros,
acopis, fenalcos, federaciones y demás mafias privadas modernas?
En cuanto mayor el número de medicamentos, mayor la guerra de descuentos y promociones, menores la eficacia y la seguridad, mucho más controvertida la calidad e imposible su control, con la disculpa dizque de una mayor falsificación y la incapacidad y falta de voluntad para controlar el cada vez mayor contrabando. A los colombianos les informan que todos los medicamentos que no cumplen con
las especificaciones y los pocos decomisados. dizque son ¡falsificados!
¡Solo la mujer con ética natural, educada para la Libertad, puede renunciar a
recibir y a pasar la vileza!
Ejemplos de medicamentos peligrosos y mal usados, en manos y bajo el criterio
de cualquiera:
Hay una nueva droga que está de moda llamada "Progesterex", que es una pastilla para esterilizar. La droga está siendo utilizada por violadores enfiestas para abusar de sus víctimas. Progesterex es utilizada por veterinarios para esterilizar animales grandes. Se corre el rumor de que esta droga se usa en conjunto con Rophynol, una droga que, al ser disuelta en cualquier bebida, crea amnesia después de la cita, (la víctima no recuerda nada de lo ocurrido). Progesterex, que también se disuelve fácilmente, es para inhibir un embarazo. De esta manera el violador no tiene de que preocuparse por un test de paternidad para ¡Ojo! Los efectos del Progesterex no son temporales. Cualquier mujer que tome esto JAMÁS, entiéndase bien, JAMÁS PODRÁ CONCEBIR. Los malditos logran poner sus manos en estas píldoras gracias a las Facultades de Veterinaria de cualquier Universidad. Es muy fácil obtenerlas. También son utilizadas para sacarle al individuo, ya sea una dama o un caballero, y robarle algún órgano para el tráfico de éstos. El Progesterex está siendo difundido en muchos lugares. Incluso, para asombro, hay un sitio web que enseña a la gente Diana Cecilia Betancur Jiménez - Asistente Departamento de Producción – CORPAUL Isaías Raw, médico brasileño, decía que: "Solo llegaremos a adquirir alguna independencia el día que comencemos a invertir más y mejor en la investigación científica. Hoy, si una guerra nuclear destruyese los países del hemisferio norte, no tendríamos ningún medicamento, pues dependemos de la importación de los productos químicos y farmacéuticos. Lo que tenemos es una industria que mezcla agua y harina a los Anoto: ¡y la posibilidad que teníamos con nuestras plantas medicinales, ya está
abortada!
En Colombia, ante la ingenua expectativa, léase incapacidad, de todos los sectores para desarrollar la Farmacia nacional, la industria farmacéutica multinacional, aprovechando y abusando de las puertas abiertas con ese fin tomó posiciones desde la segunda guerra mundial, hasta convertirse en la tercera industria en importancia nacional. Y los Q.F. ni participamos ni la dirigimos. Y eso que es nuestra profesión… y eso
que la Ley 23 de 1962 nos protegía y protege tajantemente.
- Procaps, en Barranquilla, por ejemplo, se ufana que emplea 185 Q. F. Y lo consideran y consideramos mucha gracia. Es lo normal en nuestra estructura cotidiana. No le vemos Yo pregunto: lo que producen esos químicos farmacéuticos mal pagos y mal
tratados, ¿cuánto es? ¿A quién beneficia? ¿Cuánto reciben todos los Q. F. juntos y
cuánto recibe el otro, el empresario? ¿Cuántos Q. F. más podrían salir de las
universidades con ese dinero desviado para los usurpadores si se empleara con el fin
de producir investigación farmacognósica y fitoquímica, y propiedad social por lo
Podemos observar que sólo en los países más avanzados de Latinoamérica (Argentina, Brasil y México), en algunas actuaciones de los organismos internacionales (ONU, OMS, OPS), en pensadores de ciertos países desarrollados y en dos golondrinas colombianas, Cornelio Celis Portela y en el gestor de la fracasada en su primer intento, Cooperativa Nacional de Químicos Farmacéuticos, COON.Q.F., se vislumbró pasajeramente un movimiento que buscaba verdaderas y diferentes soluciones soberanas, definiendo
objetivos y metas que permitirían el verdadero desarrollo y la realización de todas las capacidades del hombre latinoamericano; uniendo esfuerzos, capacidades y capitales para que trabajando solidaria y cooperativamente se lograra el bienestar y el progreso de estos Sin comentarios ni paralelos: en Guatemala, los medicamentos eran artículos de lujo para quienes no estaban amparados por el Sistema de Seguridad Social. Pero, incluso, los que tenían este seguro, que eran los menos, no siempre eran beneficiados, puesto que el organismo de la Seguridad Social también adolecía de restricciones en su presupuesto. ¡Como hoy por hoy en Colombia!
De los 532 laboratorios que había en México, 200, la mayor parte extranjeros, controlaban el 95% del valor de la producción, mientras que 332 se repartían el 5% restante. Por una crisis nacional, hasta junio de ese año 81 y por falta de materias primas estaban fuera del mercado el 20% de los fármacos básicos para México. Los mexicanos Vásquez y Soberón consideraban necesarias una reglamentación especial que controlara los precios, ¡así como una tecnología propia para que en el futuro
las medicinas fueran fabricadas íntegramente por los farmacéuticos mexicanos!,
puesto que lo básico de esta industria se encuentra totalmente en manos de transnacionales. Y proponen la creación de una Industria Farmacéutica Nacional para producir todos los medicamentos precisados en el mercado, uniendo todos los recursos económicos y científicos, el país tiene un sector que podría realizar la estructura necesaria para producir los medicamentos con la calidad requerida y a precios accesibles, logrando abastecer el cuadro ¡Lo mismo que estamos proponiendo y hemos intentado desde hace 52 años para
Colombia! ¡Y que ahora, ustedes, estudiantes de Colombia, con nuestra ayuda, lo van
a lograr!
En Chile las autoridades fijaban el margen de utilidad bruta que podían obtener las Farmacias. Para los medicamentos fabricados en el país, el margen era del 20% sobre el costo. En los importados es de solo el 15%. ¿Y durante y después de Pinochet, cuánto era? ¿Y ahora, cuánto es?
Los fabricantes e importadores de productos farmacéuticos del Paraguay solicitaban al gobierno que les ve ndieran los dólares para importar las materias primas al mismo precio que el otorgado a los importadores de cerveza. En el Perú, los principales principios activos de importación son liberados de pagar impuestos; sin embargo, se afirma que los proveedores extranjeros sobrevalúan sus productos y permiten la acumulación de ilícitas ganancias en plazas extranjeras, a costa de los peruanos que consumen medicamentos muy caros y de consumo irremplazable. En el mismo Perú, el último gran esfuerzo, aunque sin ning ún sentido práctico, fue la convocatoria de una gran licitación nacional e internacional, para fabricar grandes cantidades de medicinas esenciales, para el tratamiento de más del 80% de las enfermedades que aquejaban a los peruanos, que costaría un 30% por debajo de los medicamentos de marca y que tendrían sobria presentación y venta generalizada. El pueblo peruano, sin embargo, desconfía de este tipo de medicamentos hechos por terceros a petición del gobierno, pues consideran que ningún cuchillero hace un buen cuchillo para que le quiten la vida. Esas mismas industrias se encargarían de desacreditar los productos genéricos para posicionar y encarecer mucho más los de marca. ¡Claro! Si contrataron su producción con los mismos criminales-impostores.
En Urugua y, las alzas de precios no encuentran justificativos aparentes; se producen de manera sistemática, en períodos inusualmente breves y en porcentajes que no guardan relación alguna con el alza de los precios. Ni en las Farmacias de Centrales Mutualistas, que reciben grandes descuentos en sus compras, puede beneficiarse el público en general. ¡Exactamente como en Colombia! ¡Los beneficios se quedan en manos de
terceros e intermediarios, cuando las cosas se hacen como NO se debe!
O como con lo de las patentes lo muestra el senador Jorge Robledo en un debate
en el Congreso: Las trasnacionales maquillan su rapacidad aduciendo que sin los sistemas
de propiedad intelectual que pretenden, no progresarían la investigación y el desarrollo científico y tecnológico. Pero estudios realizados en los países industrializados muestran que la mitad de la Investigación y el Desarrollo lo pagan los Estados, que el costo promedio de cada patente no es de 800 millones de dólares como aducen sino de 100 y que esos monopolios disfrutan de menores impuestos (17 contra 28 por ciento) frente a los demás sectores industriales, todo lo cual les genera utilidades superiores a la media. Al respecto, anoto que cualquier investigación ¡indispensable y que se justifique!
la puede financiar el mismo pueblo que la necesite, honorabilizando los costos y los
precios de los productos farmacéuticos. No como hace actualmente el laboratorio
Roche, en complicidad con el Invima, que cobra SIETE MILLONES DE PESOS por una
ampolla de Rituximab, para experimentar, gratis y sin un buen seguro de vida, con los
enfermos colombianos, un transgénico que todavía no puede llamarse medicamento
pues no se conoce su eficacia y cuya toxicidad solo se ha ensayado preliminarmente
en macacos, sin resultados concluyentes. ¡N o hay derecho!
Aunque en desorden, hemos expuesto algunas y diferentes facetas y actuaciones del misterioso poder que nos ha llevado, que nos sentencia y nos tiene maniatados a nuestro desgraciado, dependiente e irrazonable estado actual. Entonces, ¿nos quedamos en este marco de esclavos y aprendemos y aceptamos a vivir cómoda y resignadamente en él? ¿O como profesionales conscientes de una responsabilidad social y personal, conocedores de nuestras leyes, capacidades e inmensos recursos, entramos a definir unos objetivos distintos y socialmente mejores para trabajar y luchar dura, solidaria y honestamente para realizarlos? ¡El desarrollo y la práctica de la Farmacia de acuerdo a la Ley y a las lecciones de la Historia, a la Ética y la Razón; los demás profesionales de la Salud y el pueblo estarán con ustedes! Este proceso que estamos viviendo nos lo radiografía Herbert Fensterheim con las siguientes palabras: "Usted debe reconocer sus derechos y defenderlos. Si no lo hace,
otras personas definen su papel por usted, con lo que deja de ser usted mismo. Su
espacio vital disminuye. Pierde libertad de movimientos.
Muchas personas experimentan esta dificultad porque no tienen una idea bien
definida de cuáles son sus derechos. o tienen una idea equivocada. Otros tienen
problemas porque no saben defender sus derechos”.
Lao Tsé nos alertó acerca de los “burócratas legisladores” desde hace 2500 años: “a medida que aumentan las leyes limitando la acción de los hombres, estos se empobrecen; si abundan las armas el estado se vuelve caótico; a medida que aumenta el número de leyes y decretos aumenta también el número de ladrones”. Tal cual como en Colombia. Acá se busca convertir en ley lo que es técnica, saber
y arte de una profesión. Así es como se vagabundea la práctica de las profesiones.
¿No será que el caos absoluto en contra del bien común y de la salud general proviene de la negligencia y de la tergiversación que hace n el gobierno, el Minprotección social y el Invima de la Constitución Nacional y de las Leyes que rigen la Farmacia en Colombia, ante la impotencia y la exclusión de los Farmacéuticos (químicos y regentes) que se interesan con vocación y pasión por su profesión y ante la indiferencia de lo jurídico (Corte Constitucional, Procuraduría, Defensoría, Personerías, Contraloría y Consultorios Jurídicos…) por una temática social y legal que los primeros no sabemos cómo tratar en los tribunales y entidades del Estado y los segundos, expertos en lo legal, no alcanzan a entender y medir la gravedad de lo que está pasando en los servicios técnicos y científicos de la Salud, y que cada día se enreda más con la intervención y protagonismo de sectores ajenos al tema, pues se la han apropiado indebida, ilegal e ilegítimamente? ¿Por qué no analizamos, con la participación directa -total-comprometida y hasta sus últimas decisiones y consecuencias de los Farmacéuticos profesionales y la colaboración de los expertos en lo jurídico, la situación desde el principio y vamos paso a paso clarificando la Constitución, que es el acuerdo marco esencial; terminado y agotado este tema cuidadosamente, analizaremos la constitucionalidad de las Leyes de Farmacia (las directas – la 23 de 1962 y la 212 de 1995- y las indirectas, como la 9 de 1979…) y su concordancia con el devenir, los objetivos y la conveniencia legítimos y obvios para el bien común de una sociedad; enseguida, miraremos lo constitucionalidad y legalidad de decretos, resoluciones, acuerdos, actas y demás actos de gobierno, minprotección social e Invima, con los que se ha pretendido regular el ejercicio de la Farmacia y propender por su desarrollo en Colombia? Al terminar, nos daremos cuenta que por no haberlo hecho en estas cinco o seis décadas es por lo que hemos fracasado estruendosamente, impidiendo el ejercicio de los competentes que la sociedad ha preparado para ello con grandes esfuerzos y costo, desmotivando a los mejores estudiantes a que sigan estas hermosas, útiles pero desprestigiadas carreras, pues han entregado la autonomía del ejercicio profesional, la propiedad de registros y establecimientos con esa función social delicada, que siempre deberían estar a nombre y en cabeza de lo farmacéutico, a ignorantes e inescrupulosos comerciantes sin ningún compromiso social; degradando el posible, necesario y plausible desarrollo farmacéutico –científico, cultural, comercial, laboral e industrial- al permitir y promover por acomodamiento malicioso que la Farmacia sea ejercida ilegalmente por esas personas no capacitadas y extrañas a ella (que si realmente tuvieran esa vocación, también podrían estudiarla y prepararse para ejercerla, ¿o no?), que únicamente la buscan con afán de lucro o como medio de subsistencia, invadiendo audazmente predios que no les pertenecen y poniendo en peligro la salud de todos los colombianos, en una calamidad, emergencia y catástrofe social de enorme dimensión y de difícil solución. Empecemos, pues, por la Constitución Nacional. Con los conocimientos de cualquier ciudadano, sin ser experto y pidiendo ayuda a los que saben y a los guardianes y defensores legales de ella, me permito repasar y señalar, proponiendo su debate y sustentación, los
Source: http://biblioteca-virtual-antioquia.udea.edu.co/pdf/8/8_1940824184.pdf

References: Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 5
 Artículo 15
 Artículo 16
 Artículo 6