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Timestamp: 2016-10-22 09:19:18+00:00

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Presupuestos fundamentales de la celebración y formación de los contratos en derecho colombiano y español. inocencio melendez julio - HubslideToggle navigationBUSINESSEDUCATIONTECHNOLOGYTRAVELMORE TOPICSSign upSign in HomeINOCENCIO MELÉNDEZ JULIOPresupuestos fundamentales de la celebración y formación de los contratos en derecho colombiano y español. inocencio melendez julio of 61 Presupuestos fundamentales de la celebración y formación de los contratos en derecho colombiano y español. inocencio melendez julio INOCENCIO MELÉNDEZ JULIOPublished on: Mar 4, 2016 Transcripts - Presupuestos fundamentales de la celebración y formación de los contratos en derecho colombiano y español. inocencio melendez julio
REFLEXIONES SOBRE LA FORMACIÓN Y CELEBRACIÓN DELOS CONTRATOS PÚBLICOS Y PRIVADOS A PARTIR DE SUS ELEMENTOS Y CONTENIDO UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÓN A DISTANCIA UNED FACULTAD DE DERECHO DEPARTAMENTO DE DERECHO CIVIL DOCTORADO EN DERECHO PATRIMONIAL: LA CONTRATACIÓN CONTEMPORÁNEA.CURSO : LA FORMACIÓN DEL CONTRATO: ELEMENTOS Y CONTENIDO.CODIGO : 06 02 026PROFESOR: SALVADOR CARRIÓN OLMOS Universidad de Valencia salvador.carrion@uv.esESTUDIANTE: INOCENCIO MELÉNDEZ JULIO Calle 132ª No. 19-64, Interior 1, Apto 302. Tel: 057-1- 2 16 27 72 Bogotá D.C. República de Colombia. inomelendez@gmail.com; imelende@uniandes.edu.co; inocenciomelendezjulio@hotmail.com
REFLEXIONES SOBRE LA FORMACIÓN Y CELEBRACIÓN DE LOS CONTRATOS PÚBLICOS Y PRIVADOS A PARTIR DE SUS ELEMENTOS Y CONTENIDOPor: Inocencio Meléndez Julio1PRIMERA PARTE:PRESUPUESTOS FUNDAMENTALES DE LA CELEBRACIÓN YFORMACIÓN DE LOS CONTRATOS EN DERECHOCOLOMBIANO Y ESPAÑOL.I.- REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LOS CONTRATOSEN COLOMBIA: UN ESTUDIO DE SUS ANTECEDENTESDESDE EL CODIGO CIVIL Y LA JURISPRUDENCIA.1.1 Los contratos en el Código Civil Colombiano: Antecedentes1.1.1 La noción de contratos: un instrumento para el tráfico de bienes y servicios1.1.2 La relaciones contractuales y la protección al patrimonio de los sujetos1.2 La idea de los contratos mercantiles o comerciales en Colombia: un examen de sus fundamentos a partir del Código de Comercio de 1974.1Abogado de la Universidad Autónoma de Colombia, Tesis “El ordenamiento Territorial: un nuevo esquemapara un Estado moderno y eficiente; Candidato a Doctor en Derecho Patrimonial y de los Contratos, Tesis“Sistemas de gestión para la Financiación, construcción y operación de proyectos de Infraestructuras deTransporte mediante contratos de obra pública y de concesiones viales”, UNED España; Magíster enDerecho con Énfasis en Contratos Estatales, Tesis “Teoría de la falta gravísima y juzgamiento disciplinariode los contratos estatales”, Universidad Nacional de Colombia; MBA en Administración con Énfasis enGestión Pública, Tesis “Los contratos de concesión en el Sistema Transmilenio: Esquema jurídico y praxiscontractual, Universidad de los Andes. Especialista en Derecho Público, Ciencias y Sociología Políticas de laUniversidad Externado de Colombia; Especialista en Gobierno y Control del Distrito Capital, UniversidadExternado de Colombia; Especialista en Derecho Administrativo Económico, Universidad de Salamanca:Especialista en Derecho Procesal, Universidad Libre de Colombia. Profesor de Contratos Estatales en laFacultad de Derecho de la Universidad de los Andes, Universidad Colegio Mayor del Rosario; UniversidadJaveriana, Universidad de la Sabana; Universidad del Norte, Universidad Autónoma de Colombia,Corporación Universitaria del Caribe- Cecar; Universidad Católica de Colombia. Actualmente DirectorTécnico Legal del Instituto de Desarrollo Urbano-IDU. Bogotá D.C. Colombia.
1.2.1 Principales diferencias entre el contrato de derecho civil y comercial desde el Código de Comercio Colombiano.1.2.2 La Libertad de empresa y la iniciativa privada en las relaciones contractuales: Autonomía de la voluntad y fuerza vinculante de los contratos1.3.1 La clasificación de los contratos y su regulación en los Códigos Civil y Comercial y la Ley de contratación pública.2 LA FORMACIÓN Y LA FORMA DEL CONTRATO:DIFERENCIAS ENTRE EL CONTRATO CIVIL, COMERCIAL YEL CONTRATO ESTATAL EN COLOMBIA.2.1 El Principio de libertad de la forma del contrato2.1.1 El contrato verbal y el contrato escrito2.1.2 El contrato incardinado en documento privado y en documentospúblicos2.2 La formación del contrato en derecho colombiano2.2.1 El principio de igualdad de las partes en la relación contractual2.2.1 Las fases de la formación del contrato2.2.2 El precontrato o la promesa de contrato: un camino hacia un contratodefinitivo?.2.2.3 El contrato de condiciones generales, el contrato de adhesión frente alprincipio de igualdad de las partes.2.3 Diferencias entre el contrato privado y el contrato estatal en Colombiadesde la formación y la forma del mismoSEGUNDA PARTE:LOS EFECTOS DE LOS ELEMENTOS Y EL CONTENIDO DELOS CONTRATOS EN DERECHO COLOMBIANO Y ESPAÑOL.1 LOS ELEMENTOS DEL CONTRATO EN EL CODIGOCIVIL COLOMBIANO Y SU APLICACIÓN A LOS CONTRATOSCOMERCIALES Y LOS CONTRATOS ESTATALES.1.1 Los elementos o requisitos de los contratos: Los de naturaleza, losaccidentales y los esenciales1.2 La capacidad de los sujetos en las relaciones contractuales1.3 La libre formación del consentimiento, los vicios de la voluntad y lasprohibiciones de contratar en Colombia.1.4 El objeto del contrato: Licitud e ilicitud.1.5 La causa del contrato: Licitud e ilicitud1.6 Efectos de los elementos del contrato en la eficacia del mismo
1.7 Aplicación de los elementos del contrato civil y comercial a loscontratos estatales.2. EL CONTENIDO DE LOS CONTRATOS EN EL DERECHOCOLOMBIANO Y LA INFLUENCIA DEL DERECHO CIVILESPAÑOL.2.1 El contenido del contrato en Colombia2.1.1 La autonomía de la voluntad, la autonomía privada y el objeto delcontrato2.1.2 La autonomía de la voluntad en el contrato de derecho privado y suaplicación restrictiva al contrato estatal en Colombia2.2 La condición como contenido del contrato: Noción y sus requisitos2.2.1 Condición resolutoria, condición suspensiva y condición legal.2.3 El término o plazo: término inicial, término final y término decumplimiento o término esencial.2.4 El modo en los contratos2.5 Noción y concepto de contratos típicos y atípicos en Colombia y suinfluencia del Código Civil Español.TERCERA PARTE:1. REFLEXIONES SOBRE LAS DIFERENCIAS EXISTENTESEN LA FORMACIÓN DEL CONTRATO, SUS ELEMENTOS YCONTENIDO ENTRE EL CONTRATO DE DERECHO PRIVADOY EL CONTRATO DE DERECHO PÚBLICO.1.1 La autonomía de la voluntad1.2 La forma del Contrato1.3 El principio de la igualdad de las partes frente al contrato1.4 El juez del contrato1.5 Solución de controversias contractuales1.6 Régimen de apremio y sancionatorio de los contratos1.7 El daño, la reparación indemnizatoria y el alcance de la responsabilidadcivil contractual.ConclusionesBibliografía.
REFLEXIONES SOBRE LA FORMACIÓN Y CELEBRACIÓN DE LOS CONTRATOS PÚBLICOS Y PRIVADOS A PARTIR DE SUS ELEMENTOS Y CONTENIDOPRIMERA PARTE:I. LOS CONTRATOS EN EL CÓDIGO CIVIL COLOMBIANO:ANTECEDENTES. EL CONTRATO ES LA PRINCIPAL FUENTEVOLUNTARIA DE LAS OBLIGACIONES.Es imposible tratar en particular de cada uno de los contratos, pues mientras massurgen relaciones entre los hombres, mientras mas se diversifican las necesidades,irán surgiendo nuevos contratos. Por eso la materia se estudia, podríamos decir, endos partes: una general, en que se define que se entiende por contrato, cuales son,en términos generales sus elementos, las diversas divisiones que se han hecho de losmismos; y una especial en que se estudian en particular los contratos mas comunes,los que mas se presentan: la compraventa, la permuta, el arrendamiento, el mandato,el mutuo, la prenda, la hipoteca, etc.2Como antecedente mas antiguo de la reglamentación de los contratos en laslegislaciones de occidente, encontramos el nexum romano (nexum: enajenación, venta;del verbo, nectere, nexui: atar), por el cual quien debía quedaba como encadenado, adisposición del acreedor.Entre los romanos la plebe prácticamente vivía en la miseria. Como necesitabadinero para cultivar la tierra lo sacaba prestado a los nobles mediante la operaciónllamada nexum: desde el momento del préstamo el deudor transmitía su persona al2 Mantilla Espinosa, Fabricio y Oñate Acosta, Tatiana. Técnica de Redacción de los Contratos. EditorialUniversidad del Rosario/Cámara de Comercio de Bogotá , Bogotá D.C, Colombia, 2005.
acreedor, quedaba atado, por así decirlo; la transmisión efectiva de la persona solo sesurtía si el deudor no pagaba al vencimiento del término.También la llamada sponsio (promesa, oferta) que de tener un carácter religioso,promesa hecha a la divinidad, se convirtió la stipulatio entre particulares, que era lapropuesta que hacía alguien a otro, un contrato formal, verbal. El contrato exigíauna pregunta: ¿me darás tal cosa? Y una respuesta: te la daré. La stipulatiocomprendía tanto la pregunta como la respuesta. Tenemos, así, un acuerdo devoluntades. Ya Ulpiano decía: “stipulatio non potest confici, nisi utroquie loquiente”. Nopuede haber estipulación, sin que hable el otro; es decir sin que hablen las dospartes: el que pregunta el que responde, aceptando. Entre los romanos estoscontratos eran muy formalistas pues había que utilizar unos términos precisos y larespuesta debía darse a continuación de la pregunta.3En la edad médica el derecho canónico dio el paso definitivo hacia delante, quitó elformalismo romano: enseñó que la sola voluntad de las partes obligaba a loscontratantes. “nudo pacto actio nascitur”: el acto, la acción nace del nudo pacto, del soloacuerdo. Esta regla, afirmada especialmente por el gran jurista francés del siglo XVIIJean Domat, se plasmó en el artículo 1101 del Código civil francés de 1804, llamadoCódigo de Napoleón.Nuestro código civil, copiado del chileno y que inicialmente había regido en uno delos estados soberanos de país, fue adoptado como código civil de la naciónmediante la ley 57 de 1887 Art. 1. el chileno fue redactado por don Andrés Bello elcual lo tomó y refaccionó del código civil francés ya citado.43 Ospina Fernández, Guillermo y Ospina Acosta, Eduardo. Teoría General del Contrato y del negociojurídico. Editorial Temis, Bogotá, 1998, p. 43 y Cubiles Camacho, Jorge. Obligaciones. EditorialUniversidad Javeriana, Bogotá, 1996, p. 214.4 Guzman Brito, Alejandro. Causa del contrato y causa de la obligación en la dogmática de los juristasromanos, medievales y modernos y en la codificación europea y americana. Revista di dititto dell”integración del diritto in Europa e in América latina No. 12, Modena, 2001, pp 167 a 320.
1.1.1 LA NOCIÓN DE CONTRATOS UN INSTRUMENTO PARA ELTRÁFICO DE BIENES Y SERVICIOS.El artículo 1495 del C.C nos da la siguiente definición: “contrato o convención es un actopor el cual una parte se obliga para con otra a dar, hacer o no hacer alguna cosa”.La norma presenta como sinónimos los términos contrato y convención, cuando enverdad no lo son. Como han sostenido todos los comentaristas la convención esmas amplia, comprende mas actos; es el género, mientras que el contrato es laespecie. Todo contrato es una convención pero no a la inversa. Por eso hubiera sidomejor decir que el contrato era una especie de convención o acto, etc; este artículofue tomado del código civil chileno redactado por don Andrés Bello que lo adoptódel código civil francés de 1804. el artículo que arriba citamos correspondía al 1438del código civil chileno, donde encontramos las mismas dos palabras comosinónimas. No sabemos de donde saco esto el redactor pues en el correspondienteartículo del citado código civil francés leemos: art. 1101: “el contrato es unaconvención por la cual una o mas personas se obligan hacia otra u otras mas, a dar,hacer o no hacer alguna cosa.La reglamentación legal de los contratos nació en Roma y fue desarrollándose pocoa poco, en la medida que la urbe fue creciendo y las relaciones sociales se hacían mascomplejas; a mayor población mayores necesidades. El trabajo fue especializándose,ya unos necesitaban mas de otros, lo que unos producían otros lo requerían y así lasrelaciones entre los hombres cada día se fueron entrecruzando mas. Estas relacionessociales se fueron plasmando en las leyes, fueron siendo reglamentadas por ella. Enesta forma los contratos se convirtieron en el instrumento mediante el cual semovían entre unos y otros los bienes y servicios.55 Mantilla Espinosa, Fabricio, y Ternera barrios, Francisco. Editorial Universidad del Rosario y EditorialLegis, pág. 73. Bogotá, 2008.
Estos contratos dan origen a diversas obligaciones: a dar y entonces hallamos undoble objeto: el comerciante daba un producto verbi gratia, perfumes o tapicestraídos de oriente y el comprador daba otro objeto (trueque, permuta) o unasmonedas (compraventa). Se obliga ha hacer: el artesano fabrica una mesa, unosasientos por cuenta de quien los necesita y este paga una suma acordada: he ahí uncontrato de prestación de servicios, de confección de una obra material y asísucesivamente. El objeto del contrato también puede ser la obligación de no hacerdestinada cosa para evitar la competencia, para tener la exclusividad, etc. En laanterior forma los contratos han servido para dar solidez, estrechar y extender lasrelaciones entre los hombres.1.1.2 LAS RELACIONES CONTRACTUALES Y LA PROTECCIÓN ALPATRIMONIO DE LOS SUJETOS DE DERECHO.Vimos arriba cómo el nexum entre los romanos era una forma de hacer que elprestamista tuviera garantizado el pago de la deuda. El prestatario respondía con supropia persona. Entonces, desde el comienzo, los contratos buscan garantizar elcumplimiento de las obligaciones que de él surgen, la protección a los bienespatrimoniales objeto del contrato. Por ejemplo, en la compraventa, al vendedor leimporta que el objeto que vende le sea pago, para no disminuir su patrimonio. A suvez al comprador le interesa que el dinero que entrega, parte de su patrimonio, seacompensado, por el objeto adquirido.Para que esta protección patrimonial sea efectiva los contratos, en términosgenerales, deben reunir ciertas condiciones y algunos, muy especiales, requierensolemnidades que la ley exige, precisamente para dar seguridad a las convencionesque se hagan. Adelante nos referiremos a los elementos generales de todo contrato yalgunos especiales. Entonces, los contratos son una garantía, una protección de losbienes patrimoniales, o de los servicios prestados. 66 Lasarte, Carlos. Contratos. Principios de Derecho Civil III., Novena Edición, Marcial Pons, Madrid, pp.71.
Existe un principio general: los bienes del deudor, del obligado, salvo unasexcepciones que hace la ley, sirven de garantía al acreedor para lograr que el deudorpague y para evitar el detrimento patrimonial del acreedor. Así dice el artículo 2488del C.C: “toda obligación personal da al acreedor el derecho perseguir su ejecuciónsobre todos los bienes raíces o bienes del deudor, sean presentes o futuros,exceptuándose solamente los no embargables…”. Acotamos que don Andrés Bellotomó esta disposición y las demás del título sobre prelación de créditos, de leyeschilenas anteriores al código civil de allí. Por consiguiente, este título no fue tomadodel Código de Napoleón.Esta garantía de los bienes del deudor es un considerable progreso. En derechoromano, ya vimos que respondía con la persona misma. Por eso el acreedor podíahacerlo suyo, apropiárselo en pago y si quería, de aprehender él mismo al deudor,esto es tenerlo preso. Después desapareció también la pérdida de la libertad pordeudas. Tanto nuestra constitución política anterior como la actual así lo ordenan:“En ningún caso podrá haber detención, prisión ni arresto por deudas” (Art. 28).Cuando el constituyente consideró que era necesario plasmar este mandato eraporque existía el peligro de que se volviese a este inhumano proceder.En todas formas queda claro que los contratos nacieron para dar seguridad, pactosentre los hombres y así garantizar los bienes patrimoniales de los contratantes. Estoda seguridad a las transacciones que se realizan.77 De castro y Bravo, F. El negoico jurídico Madrid, 1967.
1.2.- LA IDEA DE LOS CONTRATOS MERCANTILES OCOMERCIALES EN COLOMBIA: UN EXAMEN DE SUSFUNDAMENTOS A PARTIR DEL CÓDIGO DE COMERCIOCOLOMBIANO DE 1.971Según el Art. 864 del C. de Co. “el contrato es un acuerdo de dos o más partes paraconstituir, regular o extinguir entre ellas una relación jurídica patrimonial”.Esta definición tiene sus antecedentes en el código civil que ha sido como la fuenteque ha abrevado a la mayoría de los demás códigos: al comercial, al sustantivo deltrabajo, al mismo administrativo. Pero la vieja concepción de un contrato delderecho civil, ha ido evolucionando y separándose de su primitiva fuente buscandoser autónoma. Así, a la contraprestación clásica de los contratos civiles, que seexpresa con la expresión latina do ut des, te doy una cosa para que me des otra y queopera también en algunos contratos comerciales, cual la compraventa el contratocomercial agrega el llamado negocio jurídico complejo o de colaboración, en el cuallos intereses de las partes no están contrapuestos, sino aunados para obtener losmismos objetivos, como en el contrato de sociedad.8En el contrato de contraprestación los intereses de las partes son contrarios. Porejemplo, en la compraventa, hay dos partes con intereses distintos: el compradorquiere adquirir “bueno, bonito y barato” espera distintos: ojala a crédito fácil,mientras que el vendedor desea enajenar a buen precio y al contado. Sus intereses seconcilian –acuerdo de voluntades-, cuando se realiza el contrato. En el negociojurídico complejo o de colaboración también existen dos partes o más, dos o másvoluntades, que ponen de manifiesto su interés para logrear un objetivo, pero no seoponen: el interés del uno no choca, no está contrapuesto al otro. Otra diferencia:cuando se trata de contraprestación, el objeto de la obligación del uno, es la causa dela obligación del otro. Por ejemplo, si el vendedor entrega la cosa vendida –suobligación- el comprador está obligado a pagarla. En el negocio jurídico de8 DIEZ- PICAZO, L ROCA TRIAS, E y MORALES MORENO, A. Los principios del derecho europeode los contratos, Madrid, 2002.
colaboración, las obligaciones de las partes son independientes, el objeto de la unano es el sustento, la causa de al otra. Cada cual debe cumplir su obligación que esindependiente de si la otra parte cumple o no.De lo anterior podemos concluir que la concepción de contrato en derecho civil(Art. 1495) tiene sus diferencias con la concepción del mismo en derecho comercial/Art. 864. del Co), diferencias que influyen en la formación del negocio jurídico, ensus efectos, en su cumplimiento o incumplimiento y en las consecuencias encualquiera de estos casos.1.2.1 PRINCIPALES DIFERENCIAS ENTRE EL CONTRATO DEDERECHO CIVIL Y EL COMERCIAL DESDE EL CÓDIGO DECOMERCIO COLOMBIANO.Algunos contratos son muy similares tanto en materia civil como comercial, porejemplo la compraventa. Son contratos de contraprestación donde rigen principiosparecidos. Pero en la mayoría hay notorias diferencias. Ya acotábamos algunos quevolvemos a mencionar.9 Veamos: 1. En el contrato civil obligatoriamente hay dos partes, integrada cada parte por una o más personas. En el comercial puede haber varias partes, a veces, muchas, como en la sociedad anónima. 2. En los contratos civiles, también en algunos comerciales de contraprestación, los intereses de las partes son opuestos. En la mayoría de comerciales, en los llamados de colaboración, el interés de todas las partes es el mismo, no se opone el del uno al del otro.9 Farina, Juan M. Contratos comerciales modernos., Segunda EDICIÓN. Editorial Astrea, Buenos Aires.1997.
3. En los contratos de contraprestación, civiles y comerciales, el objeto de la obligación de una parte, es la causa de la obligación de la otra. El objeto de la obligación del vendedor es la entrega de la cosa vendida; y esta entrega es la causa de la obligación para el comprador de pagar el precio.4. aquí, si el contrato es nulo para alguna de las partes, verbi gratia, por incapacidad de alguno, esa nulidad vicia todo el contrato, es decir, afecta a las dos partes. En los contratos comerciales complejos o de contraprestación, no. Si una causal de nulidad afecta a alguna de las partes, los efectos no se extienden a todos (Art. 903 del C. de Co). Supongamos que en una sociedad uno de los socios resultare ser incapaz; pues este hecho no hace que el contrato de sociedad sea nulo para todos los socios.5. Es propio de los negocios jurídicos comerciales tener una etapa precontractual que es fuente de obligaciones y que finaliza cuando se perfecciona el contrato. Esto tiene que ver con la llamada OFERTA y la ACEPTACIÓN, de uso muy común en materia comercial. Naturalmente que la oferta, tanto la hecha al público en general como a personas determinadas, y la aceptación por parte de los destinatarios, deben reunir determinados requisitos de los cuales se ocupa el código de comercio (Art. 847 y Ss).6. En el contrato civil no interesan, no se reglamentan, estas etapas precontracuales. Al contrario, se establece que “la promesa de celebrar un contrato no produce obligación alguna” (parte inicial del primer inciso del Art. 1611 del C.C) a continuación d este principio general, reglamenta la promesa de compraventa como una excepción a esta norma general y exige, además de los requisitos de cualquier contrato mencionados en el Art. 1495 código civil, una serie de condiciones: es un contratos solemne, por escrito y que debe reunir las condiciones establecidas en el susodicho Art. 1611, so pena de no causar obligación alguna. Luego en este caso no se trata de una etapa precontractual, sino de un verdadero contrato, independiente de la
compraventa prometida, contrato del cual surgen obligaciones distintas de las que emanarán del negocio prometido, si se realiza. 7. La concepción de contrato en materia comercial y de acuerdo con la definición que trae el código (Art. 864) es mucho más amplia que la que trae el código civil (Art. 1495), por que aquélla de cabida a negocios jurídicos plurilaterales, a que nos hemos referido, con consecuencias distintas de los de contraprestación reglados por el código civil.101.2.2. LA LIBERTAD DE EMPRESA Y LA INICIATIVA PRIVADA ENLAS RELACIONES CONTRACTUALES. AUTONOMIA DE LAVOLUNTAD Y FUERZA VINCULANTE DE LOS CONTRATOS.En Colombia, existe la libertad de empresa, enmarcada dentro de los linderos delbien común. Nuestra carta consagra esta libertad junto con la iniciativa privada (art.333). La empresa tiene una “función social que implica obligaciones” puesto que esla “base del desarrollo”. En efecto de la empresa depende la satisfacción de lamayoría de necesidades de la comunidad donde proviene su bienestar, la creacióndel empleo, la prestación de servicios, la producción de mercancías, Etc... Ahorabien: la libre empresa tiene su fundamento en la iniciativa propia, estimulada por lapropiedad privada. Estos principios: libre empresa e iniciativa privada. Tienen supleno desarrollo a través de la constitución de contratos civiles y comerciales. Si nohubiera la iniciativa privada, no existiera la libre empresa, todos los contratos serianestatales y se desarrollarían dentro del ámbito del derecho administrativo.Los anteriores principios nos llevan a hablar de la autonomía de la voluntad queprima en los contratos.Los contratos tienen su base en la autonomía de la voluntad. “Las obligacionesnacen, ya del concurso real de las voluntades de dos o mas personas, como en los10 Mosset Iturraspe, Jorge. Contratos. Editorial, Rubinzal-Culzoni, Buenos Aires, pp. 97.
contratos…” dice el Art. 1494 del C. C. La ley comercial se adhiere a estefundamento: “Los principios que gobiernan la formación de los actos y contratos ylas obligaciones y negocios mercantiles,” (Art. 822 C. de Co.). No necesitamos, porconsiguiente. Hacer referencia aquí, por separado, a las dos clases de contratos,puesto que se rigen por las mismas reglas.11El principio de la autonomía de la voluntad que gobierna los contratos en estasmaterias primas es muy distinto del que impero en el derecho romano. En loscomienzos, en Roma, la voluntas humana era incapaz, en principio, de crearobligaciones por si misma. Era indispensable recurrir a algunos modos yformalidades de fueron siendo establecidos por el derecho civil, Todo lo contrariode lo que sucede entre nosotros, donde la voluntad, por la regla general, es capaz,por si misma, de crear obligaciones, con algunas, muy pocas, excepciones.Puesto que arriba dijimos que nuestro código civil, y con el nuestro derecho, tienesu fuente en el derecho romano, nos parece interesante dar un vistazo muy someroa la historia para ver como se llego a este principio inverso, totalmente contrario alas disposiciones del viejo derecho romano.Entre los romanos gobernaba una idea general: la voluntad, por si misma, es unacosa muy abstracta que conlleva la incertidumbre. Por eso no se puede producirefectos si no esta plasmada en hechos materiales sensibles, el menos que fueraacompañada de actos materiales perceptibles a los sentidos. De este conceptonacieron las tres formas de contrato antiguas: verbis, sujetos a una formulasacramental de pregunta y respuesta, el mas frecuente de los cuales era estipulación.Litteris, integrados por la inscripción de una formula en el riesgo de paterfamilias, ycontratos re, formados por la entrega de la cosa. Esta vieja forma fue moderándosecon el tiempo y alrededor del siglo I antes de cristo, fueron aceptados clases deacuerdos de voluntades, que originaban obligaciones: la venta, la sociedad, elmandato, y el arriendo. Fueron los denominados contratos consensuales, fue laprimera aparición del concepto de que el acuerdo de voluntades, libre y sin ninguna11 Artículo 333 de la Constitución Política de Colombia de 1991. Bogotá, Editorial Temis 2008.
clase de formalismos podía crear obligaciones con efectos jurídicos, pero estoscontratos fueron la excepción. Hasta aquí llegó el derecho romano.La teoría francesa encontró aquí la semilla que hizo germinar del desenvolvimientode los pactos y del rezago de los contratos formales o reales.La evolución del concepto de la autonomía de la voluntad de las partes tuvo unreceso después de las invasiones de los bárbaros, pero luego, alrededor del sigloXIII se reactivo impulsado por tres motores: el avance del comercio, cuya rapidezen las transacciones era contraria a la demora de los formalismos; los principiosdesarrollados por los juristas costumbristas o prácticos, y el derecho canónico, cuyaformula “nudo pacto acto nascitur”, se oponía directamente al principio romano “exnudo pacto non nascitur actio”, como lo blanco se opone a lo negro. Desde entonces laidea va cobrando fuerza hasta llegar al siglo XVI, cuando se afianza definitivamenteen el derecho francés del concepto para que ahí surjan las obligaciones. Estamos,entonces, frente al contrato consensual, ajeno a todo formalismo.Acorde con lo dicho, la ley ampara el contrato producto del cuerdo de voluntades.Las partes quedan atadas por el contrato, “Todo contrato legalmente celebrado esuna ley para las partes contratantes, y no puede ser invalido sino por suconsentimiento mutuo o por causas legales” (art. 1602 del C.C). Este precepto esigual al 1545 del código civil chileno, que tuvo su fuente en el artículo 1134 civilfrancés (código de Napoleón).Por consiguiente, u contrato que no adolece de ninguna imperfección legal, es unley para los contratantes, una ley privada, si así queremos llamarla, la cual prevalecesobre las leyes generales a condición de que no viole disposiciones de orden público.Esa ley debe aplicarla el juez entre las partes, estrictamente cual sui fuera unprecepto legal. Esto obliga al juez a exige el cumplimiento de las obligacionessurgidas del acuerdo de voluntades aunque se trate de un contrato innominado,aunque no quepa dentro de las clasificaciones legales que determinan los efectos de
los contratos, sea en la parte general de los contratos, sea en la especial, son, enteoría, normas interpretativas complementarias de la voluntad de los contratantes.Es tal la fuerza vinculante del contrato, que n se puede ser destruido sino por elmutuo acuerdo, “en derecho las cosas se deshacen como se haces”, o por sentenciajudicial. Pero ese nuevo acuerdo o anulación, no tiene efecto retroactivo: lo quenació bajo el acuerdo de voluntades del contrato, tiene vida.121.3.1.- LA CLASIFICACIÓN DE LOS CONTRATOS Y SU REGULACIÓNEN LOS CÓDIGOS CIVIL, COMERCIAL Y LA LEY DECONTRATACION PÚBLICA.En la medida en que crece la humanidad y se multiplican las relaciones entre loshombres, cada vez más complejas, aumenta también el número de contratos que serealizan entre los seres humanos. Es, por eso, imposible, encerrar dentro declasificaciones, todos los contratos.Además, dada su complejidad, algunas participarán de la condiciones de dos o masgrupos. No obstante lo anterior vamos a tratar de encasillarlos de acuerdo con lasclasificaciones que trae la ley. Nuestro código civil habla de las siguientes clases:A: Unilaterales y bilaterales, según que una sola parte sea la obligada, sincontraprestación de la otra, o que ambas contraigan obligaciones reciprocas. Art.1496B: Gratuito u oneroso, según que solo sea en utilidad de una de las partes y elgravamen para la ótra, o que haya utilidad para los dos, con el consiguientegravamen para cada una de ellas, (art. 1497).12 Dávila Vinueza, Luis Guillermo. Régimen Jurídico de la Contratación Estatal, Edirial legis, Bogotá pp.353.
C: Conmutativo, cuando cada una de las partes se obliga a algo que se considereequivalente a la obligación de la otra parte. Y aleatorio cuando la obligaciónequivalente de una de las partes consiste en una contingencia incierta de ganancia operdida para la otra parte, (art. 1498).D: Principal, cuando subsiste por si mismo, sin necesidad de otro, y accesoriocuando tiene por objeto el que se cumpla una obligación de otro contrato llamadoprincipal, (art. 1499).E: Real, cuando es indispensable la tradición de la cosa para que se perfeccione elcontrato; solemne, cuando esta sujeto a la observancia de ciertas formalidades, yconsensual cuando basta el mutuo consentimiento para que el contrato exista, (art,1500).El código de comercio no hace clasificación alguna de los contratos, por lo cualdebemos atenernos a las del código civil que acabamos de mencionar. No obstantelo anterior, al tratar del contrato en general habla de las estipulación de las arras, (art866). Esto da a entender que las arras caben en todo negocio mercantil, el lo cual sediferencia del derecho civil que solo las consagra para la compraventa “si se vendecon arras” dice al art. 1859 del C.C. tendríamos así una división propia del derechocomercial: contrato con arras y sin arras.El código civil reglamenta los contratos de compraventa y permuta, cesión dederechos, arrendamiento de diversas modalidades, mandato, comodato, mutuo,deposito y secuestro, juego y apuesta. El código de comercio, además de tratartambién sobre estos contratos en su campo, contempla algunos que le son propios:el contrato de sociedad, el de suministro, transporte además del terrestre, el náuticoy aéreo, el de agencia mercantil, la comisión y la preposición como especies delgenero mandato, el corretaje, el contrato de seguro, la cuenta corriente, etc…En el derecho público, se intento una unificación del régimen de contratos de laadministración, contenido en la ley 80 de 1993; sin embargo se dejó en vigor lalegislación especial en los sectores de recursos naturales, telecomunicaciones yreglamentaciones independientes (casi 30 contratos distintos pues incluye contratos
regulados directamente por la constitución y los de desarrollo legal; no en vanoalgunos tratadistas dicen que la ley 80 de 1993, es la excepción a la regulación de loscontratos.).Para resumir, voy a concluir la clasificación poniendo los contratos en tres grandesgrupos: los de obras, prestación de servicios públicos, concesiones de bienes yservicios y suministros sin embargo dentro del C. C. encontramos mas contratos,que consideramos, entre ellos encontramos: • Arrendamiento • Concesión • De consultoría • De empréstito • De fiducia y encargo fiduciario • De explotación y exploración de recursos naturales.Cada uno de ellos tiene especificaciones pero daría para un libro entero, hablar decada una de ellas, por eso me detendré aquí y pasaré al siguiente punto, no sin antesseñalar que profundizaremos mas adelante en los elementos esenciales de loscontratos públicos.2. LA FORMACIÓN Y LA FORMA DEL CONTRATO: DIFERENCIASENTRE EL CONTRATO CIVIL, COMERCIAL Y EL CONTRATOESTATAL.El contrato estatal como instrumento jurídico emana de la autonomía de la voluntadde las partes y este debe manifestarse a través de concretas y determinadasexteriorizaciones formales, aunque lo que prime sea el principio de libertad de laforma, siempre que el ordenamiento jurídico no disponga de manera especial ciertas
formalidades y solemnidades como ocurre con el contrato promesa de compraventade bien inmueble o el propio contrato de compraventa de bien inmueble.Así mismo, es importante señalar lo que la doctrina tradicional ha venido afirmandoen cuanto a la existencia de las tres fases o momentos de la vida de un contratocomo es la generación, formación o preparación, la perfección y la consumación, sin perjuicio de su ejecución y liquidación del mismo. Veamos:2.1.- EL PRINCIPIO DE LIBERTAD DE LA FORMA DEL CONTRATO.Existe libertad, conforme al principio de autonomía de las partes para concurrir a laformación del contrato. “No hay términos sacramentales”. Es una consecuencia delprincipio de la autonomía de la voluntad. Esto implica la desaparición delformalismo y generalización de los contratos consensuales. “las obligaciones secrean por la sola voluntad de las partes, con independencia de la forma en que seexprese esa voluntad”13. En principio basta el acuerdo de voluntades, acuerdo quepuede ser un tácito, tanto en materia civil como comercial. Claro: excepción hachade los contratos solemnes que exigen del lleno de las formalidades prescritas o delcontrato real que exige la tradición de las cosa. Lo acordado libremente es ley paralas partes (Art. 1602 C.C)14.2.1.1.- EL CONTRATO VERBAL Y EL CONTRATO ESCRITO.El contrato que se perfecciona por mutuo consentimiento de las partes, esto es, elconsensual, puede se verbal o escrito. Tiene validez en cualquier forma. Laexistencia del contrato puede ser probada por cualquiera de los medios queestablece la ley: declaración de parte, juramento, testimonio de terceros, dictamenpericial, inspección judicial, documentos o indicios, (art. 175 del C de P.C). No13 Hermanos Mazeaud, LECCIONES DE DERECHO CIVIL, parte segunda, Vol. I, Pág. 80 Ed. JurídicasEuropa América, B. Aires, 1978, Traduce. De Luis Alcalá- Zamora y Castillo14 Op. Cit. Lasarte, pp51.
obstante lo anterior hoy existe la tendencia a poner los contratos por escrito por lafacilidad para probarlos: así, si las partes desean guardar una prueba del contrato quehan celebrado lo redactaran en un documento. Lo escrito se recuerda. Insistimos: noes por que la ley exija esta formalidad, sino porque es conveniente para la prueba deacto. Ahora, si el contrato fue verbal y hubiere necesidad de demostrar suexistencia, habrá que recurrir a los medios que trae la ley y que son varios, según sedijo arriba. Este inconveniente se evita poniendo el contrato en un documento.Entonces, no es necesario, la ley no lo exige, que el contrato conste por escrito, perosi es muy conveniente para facilitar la prueba en caso de ser necesario.2.1.2.- EL CONTRATO INCARDINADO EN DOCUMENTO PRIVADO YDOCUMENTO PÚBLICO.Es público el documento otorgado por un funcionario publico en ejercicio de sucargo y es privado el documento que no reúne los requisitos del público (art. 251 delC de P.C). La principal formalidad del documento privado es la firma del obligado.Par que pueda probar plenamente el contrato en él contenido, debe ser auténtico(art. 252 C de P.C). Entonces, el contrato puede estar contenido en un documentoprivado o público. En ambos casos es prueba suficiente. Si es solemne, habrá quereunir los requisitos exigidos. El documento privado es muy usado en los negociosmercantiles. Por ejemplo, compraventa comercial casi siempre queda plasmada enuna factura o recibo de compra.1515 Op. Cit. Lasarte. Pp 53
2.2. LA FORMACIÓN DEL CONTRATO EN EL DERECHOCOLOMBIANO.Cual ya dijimos, el derecho colombiano, a ejemplo del francés, exige, para que puedasuscribirse un contrato, la presencia de cuatro elementos: capacidad,consentimiento, objeto y causa lícitos. Estas son las llamadas condiciones de fondo.Esto es valido para todos los contratos: civiles, comerciales, administrativos. Haypara algunos contratos también condiciones de forma. En principio, en Colombia,todos los contratos son consensuales. Pero la ley exige, por excepción, algunasformalidades para la existencia de algunos contratos. Por ejemplo, para la tradicióndel dominio de inmuebles, es necesario que el contrato conste en escritura pública yque esta sea registrada. Si no se llena este requisito el contrato es nulo, es como sifaltara una de las condiciones de fondo que acabamos de mencionar “forma dat esserei”, (la forma de la existencia de las cosas), decían los romanos. En comercial seexige la misma formalidad, escritura pública, para la construcción de una sociedad16.2.2.1.- EL PRINCIPIO DE IGUALDAD DE LAS PARTES DE LARELACIÓN CONTRACTUAL.Las partes en un contrato deben estar en pie de la igualdad, en condicionessemejantes para poder pactar las condiciones del contrato y darse asentimiento. Sino hubiera esta igualdad, estaríamos frente a un vicio del consentimiento o frente aotro contrato, verbi gratia, el de adhesión, en que, en cierta forma una parte pone lascondiciones y la otra las acepta. Para logra esta exigencia la ley sanciona con nulidadtodo contrato celebrado con incapaces y señala las incapacidades (art. 1504 del C.C).La doctrina clásica de los contratos, en cuanto al consenso sobre la oferta y laaceptación, ha sido edificada en el siguiente puesto: dos partes, con capacidad, conconocimientos aparentemente iguales, entran en relación de negocio, debaten contoda libertad y conocimiento de causa y llegan a un acuerdo. Se supone que antes delograr el consenso todas las condiciones han sido conocidas, estudiadas, debatidas y16 Op. Cit. Lasarte. Pp 61
aceptadas libremente. Pero a igualdad no es absoluta, sino relativa, si no fuera así elrico no podría celebrar contratos con el pobre, es sabio con el ignorante, elcampesino con el de la ciudad, etc. Por eso la igualdad aquí exigida es entre laspartes del contrato y con respecto a la libertad en que se hallan para convenir o noconvenir, contrata o no hacerlo.Este pie de igualdad esta en la base de todos los contratos. Mas en los llamadoscontratos de adhesión este postulado no se cumple.En derecho público ocurre algo parecido, en la adjudicación de un contrato, elprincipio citado hace alusión a la objetividad, así reza el Consejo de Estado diciendo“con el principio de igualdad se concreta la idea de que todos los empresarios tienenderecho a la adjudicación de los contratos, administrativos de modo que la seleccióndebe garantizar la adjudicación a la mejor proposición y a su vez promover la másamplia concurrencia de ofertas. Dicha es la verdadera igualdad”. (Sentencia, 19 dejulio de 2001. M.P Alier Hernández.).Siguiendo con el desarrollo jurisprudencial y doctrinal, los anteriores señalan que elprincipio en el contrato estatal se divide en igualdad de oportunidades (para todoslos participantes) y la igualdad ante las cargas públicas (Art. 31,10 inc. 3, y 106, inc.2). Dichos principios a mi modo de ver, vienen de la legislación española que“consagra la contribución al sostenimiento de las cargas públicas según su capacidadeconómica”1717 González Pérez Jesús “El principio de igualdad en el régimen local” Madrid, 1962 P.242
2.2.2- LAS FASES DE LA FORMACION DEL CONTRATO.Hemos dicho que la base del contrato es el acuerdo de voluntades. Este acuerdoimplica manifestaciones previas: una parte toma la iniciativa, propone a la otradeterminando contrato: la otra acepta simplemente o pone inicialmente algunosobstáculos hasta llegar al acuerdo. La primera es una oferta o policitación, lasegunda es una aceptación. Y ahí queda concluido el contrato.En materia civil la promesa de celebrar un contrato no produce efectos sino cuandoreúne las formalidades contempladas en el art. 1611. sin embargo la oferta, que esuna declaración unilateral de voluntad dirigida por una persona a otra, conllevaobligaciones para el oferente. En materia comercial esta fase del contrato estareglamentada y es fuente de obligaciones, sea que sea dirija a una personadeterminada, oferta, sea que se dirija a personas indeterminadas, policitación. Enmetería civil solo se esta reglamentando el contrato solemne de promesa decontrato. También tiene que ver con esta fase anterior a la formación del contrato.El llamado contrato de opción, materia que se verá en el aparte que sigue.182.2.3: EL PRECONTRATO O LA PROMESA DE UN CONTRATO: UNCAMINO HACIA UN CONTRATO DEFINITIVO?La promesa es un acuerdo de voluntades que tiene por objeto la conclusiónposterior de un contrato. Debe distinguirse la promesa de contrato, de la oferta y dela policitación. La promesa es un contrato perfecto en si mismo que supone unacuerdo de voluntades y es fuente de obligaciones. La oferta, la policitación, sonactos unilaterales, revocables y que no producen ninguna obligación en materia civil.No debe confundirse el contrato de promesa con el contrato prometido, del cualaquél es simplemente un acto preparatorio. Del contrato de promesa surge la18 Cuadrado Pérez, C. Oferta, aceptación y conclusión; Zaragoza, 2003.
obligación de celebrar el nuevo contrato. De este, las obligaciones propias delcontrato. Por ejemplo, si se celebra la promesa de arrendar una cosa, de este contrasurgen las obligaciones propias del contrato de arrendamiento. En suma, el contratode promesa crea la obligación de hacer, de suscribir otro contrato.De acuerdo con lo anterior tenemos que la promesa de contrato es un paso firme enla vía hacia un nuevo contrato definitivo, con el cual termina la promesa. Es posibleque el contrato prometido no se celebre, pero entonces la parte que incumpledeberá soportar las sanciones por el incumplimiento de la promesa.En derecho público se aplican casi todos los anteriores presupuestos, pues haciendocaso de los principios de transparencia, publicidad y concurrencia, el pre contrato opromesa, es un acto obligatorio. (claro, exceptuando la contratación directa con sudebida regulación).2.2.3 EL CONTRATO DE CONDICIONES GENERALES, ELCONTRATO DE ADHESION FRENTE AL PRINCIPIO DE IGUALDADDE LAS PARTES.Hemos visto como las partes en el contrato son iguales, al menos respecto a laautonomía de la voluntad, a la libertad para convenir o no. Si falta ese acuerdo librede voluntades, no hay contrato. Esta es la teoría clásica, lo sostenido a través decentenares de años. Pero con el transcurso del tiempo, con el desarrollo económicoy social, han aparecido casos en que estos principios de la autonomía de la voluntad,de la igualdad de las partes no se aplican a plenitud. Entonces, junto con la teoríatradicional de la oferta de una parte y la aceptación de la otra, ha surgido la teoría delos llamados contratos de adhesión, nombre propuesto por un tratadista francés aprincipios del siglo XX y que hizo carrera.En los contratos de adhesión la situación es bien distinta. Por ejemplo, llego a unaempresa de transporte y compro un tiquete para que me transporte a otra ciudad.
Ahí no tengo alternativa. Debo aceptar las condiciones que trae el boleto; o tomouna póliza para un seguro de vida, o para amparar cualquier riesgo. Acepto aceptar,sin discusión, las condiciones impresas en la póliza, etc. En todos estos casos no hayigualdad entre partes: de una parte la persona puede estar mal informada, seriletrada, que está ante una necesidad, viajar, tomar un seguro. De otro, una sociedado un empresario capitalista, poderoso, que disfruta muchas veces del monopolio deuna actividad. Aquí no hay debate sobre las condiciones del contrato pues ellas sonimpuestas de antemano por una de las partes. La otra parte acepta el contrato talcomo se lo presentan, muchas veces sin enterarse de las condiciones de él. En vezde una aceptación minuciosamente estudiada, como hemos visto en el contratoclásico, aquí no hay sino una adhesión hecha en un instante, sin lugar a discernirsobre la conveniencia o no de un contrato sobre del cual no se puede discutir y queno se puede conocer en todos sus detalles.Las obligaciones surgen a cargo del oferente y del adherente, pero no puedenpensarse que nazcan siempre, como en los contratos clásicos, de un acuerdo devoluntades, excepción hecha del punto principal, por ejemplo sobre transportar alpasajero. Aquí lo que hay es la yuxtaposición de dos declaraciones unilaterales devoluntad.No puede aquí aplicarse la teoría de los contratos porque el de adhesión contienecláusulas que muy seguramente rechazaría el adherente en una discusión libre.La solución a esta situación de seguridad de desigualdad del adherente, está en laintervención del estado, señalando las tarifas, por ejemplo, para el transporte,haciendo cumplir condiciones de seguridad, o en los contratos de trabajo decompañías, en la negociación colectiva de trabajadores que deben adherirse a lascondiciones de trabajo de la empresa y que se pone en pie de igualdad si lanegociación se hace a través del sindicato que los agrupa. En esta forma serestablece la igualdad entre las partes.
2.3.- DIFERENCIAS ENTRE EL CONTRATO PRIVADO Y ELCONTRATO ESTATAL EN COLOMBIA DESDE LA FORMACION Y LAFORMA DEL MISMO.Según hemos dicho el contrato privado requiere, para su validez, al menos cuatroelementos: capacidad, consentimiento, objeto y causa lícitos. En los contratosestatales estas condiciones, que siguen siendo necesarias, tienen sus modalidadesdistintas. Tengamos en cuenta que muchas veces aquí las calidades de loscontratantes cambian, pues mientras los contratos privados, por regla general, laspartes están formadas por personas naturales, aquí al menos una de las partes espersona jurídica de derecho público: el Estado o uno de sus entes. En El Art. 39 delEstatuto general de contratación de la administración pública se señalan algunosrequisitos: A) Deben constar por escrito y no requerirán ser elevados a escritura pública (“excepto que impliquen mutación del dominio o imposición de gravámenes y servidumbres sobre bienes inmuebles y, en general, aquellos que conforme a las normas legales vigentes deba cumplir con dicha formalidad.” B) Las estipulaciones serán de acuerdo a las normas civiles, comerciales y previstas en la ley. C) Habrá perfeccionamiento cuando se logre acuerdo sobre objeto, contraprestación y se eleve por escrito.La capacidad de la persona jurídica es muy distinta de la capacidad de la personanatural. De ésta se dice que la capacidad es la idoneidad para realizar validamenteactos jurídicos, y el principio general es: toda persona es legalmente capaz, exceptolas que la ley declara incapaces (art. 1503 del C.C). Como las personas jurídicas solopueden obrar a través de personas naturales, en la persona estatal esta capacidad serefiere al hecho de que efectivamente quien contrata sea el representante legal de laentidad estatal, que esté en sus funciones que sea la persona designada para tal fin.En este aparte, el derecho público trata con mas cuidado el tema de capacidad, pues
aquí juega la competencia “como medida de la jurisdicción a nivel procesal para poderactuar y estar más que legitimada en la causa para iniciar el procedimiento deselección de los contratistas”19, en el derecho español, se utiliza un criterio similar,se llama “poderes adjudicatorios”, dicha noción precisa los sujetos que tienen podernormativo para adjudicar los contratos. La ausencia de dicho elemento en las dosregulaciones genera nulidad absoluta.El consentimiento; la persona de derecho público también tiene que darlo a travésde una persona natural y entonces, ese consentimiento, además de no estar vaciado,debe tener autorización para contratar. La ley administrativa se sigue rigiendo por elArt. 1502 del C.C. dicha afirmación se confirma en la Sentencia C-178 M.P AntonioBarrera Carbonell que dice: “La competencia y la capacidad de los sujetos públicos yprivados para celebrar contratos es una materia propia y de obligada regulacióndentro de un estatuto de contratación estatal, porque tales materias atañen a lascalidades o atributos específicos que deben tener dichos sujetos, con el fin de quepuedan ser titulares y hacer efectivos los derechos y obligaciones que emanan de larelación contractual”.Se exige tamben que estos contratos tengan objeto y causa lícitos. Estos elementosse imponen, no es necesario insistir en ellos pues los fines del estado don, entreotros, servir a la comunidad, promover la prosperidad de todos y garantizar laefectividad de los derechos consagrados en la constitución, así como asegura elcumplimiento de los deberes sociales del estado y de los particulares (art. 2° de lacarta).eso de buscar en los contratos el lucro personal del funcionario, comodesafortunadamente sucede con frecuencia, vicia el contrato por ausencia de causalícita. Si en los contratos privados solo se busca el interés de los contratantes, en loscontratos estatales tiene que buscarse el bien común, la prosperidad de todos, no deunos pocos.19 Expósito Velez Juan Carlos “La configuración del contrato de la Administración pública en Derechocolombiano y español” U. Externado 2003, P. 273
Además de las anteriores diferencias, existen unas más notorias que hacen que elcontrato estatal difiera mucho del privado, para celebrar un contrato con unaentidad pública debe haber asignación presupuestal, previsión que debe certificar elrespectivo tesoro. Este es un requisito previo, se pena de incurrir en delito. Enalgunos debe haber licitación previa o al menos oferta, y todos, por regla general,por escrito y con las formalidades exigidas por la ley.Para finalizar enumeraré cuatro características básicas de los contratos estatales quelo hacen único, proveniente de la limitada voluntad que puede tener el particularpara contratar con la administración: A) Es bilateral, pues existen derechos y obligaciones entre las partes. No se debe confundir con el acto administrativo que lo adjudica, pues siempre será unilateral, el contrato en si produce “efectos jurídicos propios, directos e inmediatos” B) Es conmutativo y oneroso, pues siempre hay derecho y certeza de ganancias. C) Por regla general es de adhesión “la oferta hecha por la administración en un pliego de condiciones, al contener una serie de reglas inmodificables que son las futuras estipulaciones contractuales, hace que el sistema de la contratación pública se considere un contrato de adhesión en cuyas cláusulas consiente el particular contratista en forma simple y pura sin que quepan restricciones o modificaciones por parte de éste” (Sentencia, Consejo de Estado 9 de marzo de 1998, M.P Antonio J. de Irisarri) D) Es individual, lo anterior se refiere a que recae la voluntad en una persona o grupo de ellas.
SEGUNDA PARTE2.-LOS EFECTOS DE LOS ELEMENTOS Y EL CONTENIDO DE LOSCONTRATOS EN EL DERECHO COLOMBIANO Y ESPAÑOL1.- LOS ELEMENTOS DEL CONTRATO EN EL CÓDIGO CIVILCOLOMBIANO Y SU APLICACIÓN A LOS CONTRATOSCOMERCIALES Y ESTATALES.Hemos dicho que los cuatro elementos exigidos por la ley civil para los contratosprivados, a saber, capacidad, consentimiento no viciado, objeto y causa lícitos deaplican también a los demás contratos: a los comerciantes por disposición y expresadel art.822 del C de Co. Y a los estatales con mayor razón.1.1.- LOS ELEMENTOS O REQUISITOS DE LOS CONTRATOS: LOSDE NATURALEZA, LOS ACCIDENTALES Y LOS ESENCIALES.La ley distingue entre los elementos que son de la naturaleza de contrato, los queson de su esencia y los accidentales. Dice el art. 1501: “se distingue en cada contratola cosas que son de su esencia, las que son de su naturaleza y las puramenteaccidentales”. A continuación define una de cada estas cosas. Son de la esencia, dice,aquellas cosas sin las cuales o no produce efecto alguno o degenera en un contratodistinto. En términos generales podemos decir que son de la esencia de todocontrato las condiciones exigidas en el art. 1502: capacidad, consentimiento, objeto ycausa lícitos. Pero el artículo arriba trascrito, se refiere a otras cosas esenciales,propias de cada contrato, sine qua non. Por ejemplo: en la compraventa tiene queexistir una cosa que se venda y un precio en dinero que se paga. Estos dos requisitosson de la esencia de la compraventa. Si falta uno de ellos, la compraventa no existe:habrá una donación, si no hay precio, o una permuta si el precio no es en dinero. Enlos contratos reales es de la esencia de ellos la entrega de la cosa: en el depósito, en
el mutuo, en el comodato, en la prenda, no hay contrato si no se entrega eldepositario, al mutuario, al comodatario, al acreedor prendario la cosa objeto delcontrato. Si falta alguno de estos requisitos no produce efecto alguno.Son de naturaleza del contrato las cosas que no siendo esenciales, se subentiendenen él, sin necesidad de expresarlas. Estas cosas pueden ser suprimidas o alteradas sinque el contrato pierda sus efectos. Por ejemplo, es de la naturaleza de lacompraventa el hecho de que el vendedor responda del saneamiento de la cosavendida (art. 1893 C.C). Pero las partes no necesitan decir esto en el contrato, puesde entiende incorporada tal obligación, o pueden suprimirla (art. 1909) si que estoafecte el contrato.Finamente hay cosas accidentales que no afectan la existencia del contrato por noser de su esencia, pero que la ley tampoco las suple por no ser de su naturaleza.Tales cosas es necesario expresarlas en el contrato, so pena que no existan. Porejemplo, en la compraventa, la fecha de pago o de la entrega de las cosas, el lugar depago, etc., en el arrendamiento, los periodos de pago y si es anticipado o vencido yasí muchas otras circunstancias. Los elementos accidentales, pues solo forman partedel contrato por el mutuo acuerdo de las partes, que los incorporan a él.1.2 LA CAPACIDAD DE LOS SUJETOS EN LA RELACIONESCONTRACTUALES.La capacidad es la aptitud para contraer obligaciones en derecho o, como dice lanorma, “consiste en poderse obligar por si misma y sin el ministerio o laautorización de otra” persona (Inc 2 art. 1502). La capacidad legal es, pues la normageneral, la incapacidad legal es la excepción. Y se dice legal, por que es la ley la queseñala las incapacidades. En efecto, el Art. 1504 habla de que personas sonabsolutamente incapaces y quienes lo son relativamente, además de algunasincapacidades particulares o prohibiciones.
El articulo comentado incluye dentro de las personas relativamente incapaces a las“personas jurídicas”. Hay que entender esta incapacidad en que no pueden obrarpor si mismas sino a través de sus representantes. Para que se obliguen es necesarioque su representante legal obre, contrate, el cual debe hacerlo dentro de los límites ycon las formalidades que previamente le han sido señaladas. En materia comercialhay cantidad de sociedades y su relativa incapacidad apenas puede referirse al hechode que solo pueden celebrar los contratados que están dentro de su objeto, el cualconsta en la escritura de constitución. En esta forma debe entenderse el precepto delart. 1504, (Inc. 2 del C.C). Lo mismo cabría decir de las personas jurídicas dederecho público: deben obrar a través de su representante, el cual tiene que ceñirse alas facultades que le otorga la ley.1.3.- LA LIBRE FORMACIÓN DEL CONSENTIMIENTO, LOS VICIOSDE LA VOLUNTAD Y LAS PROHIBICIONES DE CONTRATAR ENCOLOMBIA.El consentimiento se forma por el acuerdo de las voluntades de las partes, sobre unmismo objeto jurídico. Este consentimiento, muchas veces, debe recorrer un buentrecho antes de lograrse.Cual dijimos arriba, el consentimiento empieza con una oferta dirigida a una personay la aceptación por parte de esta. Hasta aquí las cosas parecen sencillas. Pero elacuerdo de voluntades requiere de manifestaciones externas. La oferta tiene que serhecha verbalmente al aceptante por medios electrónicos hoy existentes, por carta,por correo o cualquier otro, del que se deduzca claramente la voluntad de contratar.Además la oferta tiene que ser hecha en forma espontánea, clara y libre de cualquierartificio a engañar. No es necesario que se la dirija a una persona determinada;puede también serlo al público o a quien interese. La oferta puede contener ciertasrestricciones, por ejemplo decir que no se venderá a una sola persona más de tantasunidades, con el fin de lograr que lleguen al mayor número de personas posibles, o
que se entregara en tal sitio, etc. En estos casos, el aceptante toma la oferta condichas restricciones.Veamos ahora la aceptación. Podemos decir que es una manifestación de voluntadhecha al oferente; pero, ¿de qué hechos resulta? ¿Cuáles son las consecuencias? Laaceptación también requiere manifestaciones externas de la voluntad y puedencorresponder a los mismos en que se hizo la oferta: verbalmente, por escrito, através de la persona que se comisionaron para hacer la oferta o por ótra, por medioselectrónicos, mediante carta, correo o por cualquier otro conducto. Puede inclusoser tácita: como cuando la oferta se refiere a hacer algo y al aceptante nada dicepero hace lo querido por el oferente, o cuando el patrón ofrece pagar determinadosalario y el trabajador no responde pero de presenta a laborar. En todas formas senecesita manifestación por hachos externos. El silencio, por sí solo, no vale comoaceptación.Cuando el contrato se realiza entre personas presentes, no hay problema. En elmomento en que el aceptante da su asenso, queda perfeccionado el contrato. Elproblema se presenta cuando es entre ausentes. Importa saber entonces cuandoquedó perfeccionado el contrato, a partir de que momento hubo contrato. Con lasconsecuencias jurídicas de este hecho. En principio se sostiene que el contratoqueda perfeccionado cuando el oferente recibe la aceptación; se presume que eloferente se enteró de la aceptación cuando la recibió. A partir de este momento hayconsentimiento y hay contrato.El acuerdo de voluntades que se concreta en el consentimiento, debe ser libre,espontáneo. Pero muchas veces se presentan obstáculos que afectan ese libreconsentimiento, que vician la voluntad. Para que pueda crear obligaciones, lavoluntad debe estar libre de vicios. El código civil menciona tres: error, fuerza ydolo (art. 1508). A estos comentaristas agregan la lesión enorme.EL ERROR. Podemos afirmar que el error es una discordia entre la voluntaddeclarada y la voluntad real. Se habla de tres clases de errores:
A) el que impide el acuerdo de voluntades. Es un error tan grave que impide elnacimiento del contrato. Se ha llamado “error independiente” por que impide elmutuo consentimiento. Tal es el caso del error sobre la naturaleza del contrato: si elque acepta una cosa que cree que se le dona y el que la ofrece cree que la vende.Este es el “error in negotio”. También el error sobre la identidad del objeto delcontrato o “error in copore”, por ejemplo cuando el adquiriente cree comprar una vacay el vendedor cree enajenar un caballo. En estos casos no hay vicio delconsentimiento sino verdadera inexistencia del mismo. A esta clase de errores serefiere el art. 1510 del C:C.B) El error como vicio del consentimiento. Aquí el consentimiento existe, hayacuerdo de voluntades, pero el consentimiento esta vaciado. Se habla de dos clases:el error sobre la sustancia y el error sobre la persona. Seria ejemplo del primer errorel caso del comprador que adquiere de un anticuario un jarrón creyendo que esantiguo y resulta que es la fabricaron reciente. Naturalmente que si el compradorhubiera sabido que no era antiguo, no lo habría comprado. Aquí hay un error en elcomprador, sobre la sustancia de la cosa: hay acuerdo sobre la identidad del objeto:un jarrón, pero hay un error sobre la naturaleza, esencial, la antigüedad, pues por esolo adquirió el comprador. En estos casos hay lugar a la rescisión del contrato. Elprimer inciso del Art 1511 del C.C habla de este error.El error sobre la persona se representa cuando una persona cree contratar conalguien determinado y resulta ser ótro. En estos casos, dice el Art. 1512, no hayvicio del consentimiento, a no ser que la consideración se esa persona sea la causaprincipal del contrato.El error acerca de otra cualquiera calidad no vicia el consentimiento, sino cuandosea esa calidad es el principal motivo para una de ellas contratar, según el inciso dosdel Art. 1511.
LA FUERZA: La violencia vicia el consentimiento cuando es capaz de produciruna impresión fuerte en una persona de sano juicio,. Teniendo en cuenta su edad,sexo y condición (Art. 1513).En el error, el consentimiento está viciado porque no se ha conocido causa, aquíporque no ha habido libertad. La violencia tiene que ser en primer lugar, grave, queinfunda un temor fundado y presente sobre un bien: la vida propia o ajena, lalibertad. Como decían los romanos debe ser “metus atrox”. Por eso, si uncontratante teme ofender a sus padres, a su superior, si no contrata, ese solo temorreverencial no basta para viciar el consentimiento (Art. 1513). En segundo lugar,debe ser ilegítima. Si a una persona que no quiere cumplir se le dice que tendrá quepagar la cláusula penal pactada, o los perjuicios causados, esta violencia es legítima,es una fuerza moral válida.La que si está prohibida en todas sus formas es la violencia física. El acreedor puedeusar la fuerza de la ley para hacerse pagar, esta violencia es legítima; pero no puedehacerse justicia por su propia mano para obtener el pago porque sería abuso delderecho.La violencia puede provenir de la otra parte o de un tercero. Para que la violenciavicie el consentimiento no es necesario que la ejerza aquel que es beneficiado porella. Basta que se haya empleado la fuerza por cualquiera persona con el objeto deobtener el consentimiento (Art. 1514).Finalmente, la fuerza, la violencia, el medio causado debe ser determinante. Debeser tan fuerte que sin él no se hubiera realizado el contrato.DOLO. Nuestro código civil no trae ninguna definición sobre él, aunque en el art.63 dice que se equipara a la culpa grave. Habla sí de las consecuencias. ¿Qué seentiende por dolo? Podemos definirlo como un ardid, una maniobra fraudulentaproveniente de la otra parte, con el fin de engañar al contratante inocente, deinducirlo al consentimiento. La idea de embuste, de trampa, está en la noción deldolo.
El dolo no vicia el consentimiento sino cuando proviene de la otra parte, la cualdebe ser consiente de la mañosa maniobra que está utilizando. Es decir, que el autordebe obrar “a sabiendas”. Además, el dolo debe ser reprensible. No bastan,simplemente, las exageraciones propias de un buen vendedor, para que puedahablarse de dolo. Este es llamado “dolus bonus”, dolo bueno, que es permitido y queno es dolo habilidad del vendedor. Nadie va hablar mal de la cosa que estavendiendo.Para que el dolo vicie el consentimiento, además de lo dicho, es necesario queprovenga de la otra parte. Si proviene de un tercero, el dolo apenas dará lugar aaccionar contra ese tercero (art. 1515). En eso se distingue de la violencia, que puedeprovenir del tercero. El dolo, además, debe haber sido determinante, a tal punto quesin el engaño no se hubiera contratado.Dice, además, la ley civil, que el dolo debe probarse. No se presume sino en loscasos previstos por la ley. Esto es consecuente con el art. 769 que dice: “la buena fese presume, excepto en los casos en que la ley establece la presumisión contraria”.Son muy contados los casos en que se presume el dolo o mala fe: cuado el poseedorrecibe frutos después de contestada la demanda (Inc. 3 art. 964), cuando unheredero oculta malintencionadamente el testamento (Ord. 5° art. 1025), laviolación de prohibición que trae el Art. 1358 para albacea y en el caso del apostadorque sabe a ciencia que se realizará el hecho que ya se ha realizado (Art. 2284). En losdemás casos debe probarse.LA LESION ENORME. La rescisión de los contratos por lesión enorme no seadmite sino excepcionalmente. Se entiende por lesión enorme el daño que recibeuna de las partes en un contrato oneroso, cuado hay desigualdad entre lasprestaciones recíprocas de los dos contratantes. Por ejemplo, si se vende un objetopor menos de la mitad del precio, hay lesión para el vendedor y si se vende por másprecio del doble la hay para el comprador.
La teoría de la lesión enorme tiene un ámbito restringido. En primer lugar no seaplica a los contratos a título gratuito, ni a los aleatorios. En segundo, respecto a loscontratos conmutativos, no pareció bien a los redactores del código de 1804establecerla como norma general porque esto obstaculiza al rápidodesenvolvimiento de los negocios fundamentales sobre la buena fe de loscontratantes. Por eso estableció: “la lesión no vicia las convenciones sino en ciertoscontratos o con relación a ciertas personas”, (Art. 1118 del C civil francés).Este precepto no paso a nuestro código pero sí acepta la rescisión por lesiónenorme en algunos casos: en la aceptación de la herencia (Art. 1291), la rescisión dela participación por tal lesión (Art. 1405), el saneamiento por el vicio oculto de(1914) y por el precio de la cosa venda. El vendedor sufre lesión enorme cuando elprecio que recibe es inferior a la mitad del precio justo de la cosa que vende y elcomprador, a su vez, cuado el justo precio de la cosa pasa por inferior a la mitad delprecio para pagar por ella (art. 1947).CONTRATOS PROHIBIDOS: La regla generales la de la libertad de contratar.Todo puede ser objeto de un contrato, excepto lo prohibido por la ley y lo quepuede estar en el comercio. Hay dos categorías de cosas que no están en elcomercio público- calles, caminos, parques- y los bienes inalienables einembargables. Tenemos, como ejemplo de estos últimos, los que tiene gravamende patrimonio de la familiar inalienable e inembargable, constituido a favor de lamadre y los hijos menores. Estos bienes están fuera del comercio.La ley enuncia una seria de objetos que están fuera del comercio: la posibilidad-lanorma habla de derecho, pero en realidad es solo una expectativa- de suceder, porcausa de muerte, a una persona viva (Art. 1520). Esto va contra la moral. El Art.1521 del código, enuncia una serie de bienes que no pueden ser objetos decontratos.
El Ord. 1° habla de los bienes que no están en el comercio. No lo pueden estar lohechos que son física y moralmente imposibles. (Art. 1518 inciso 3). Resucitar a unmuerto es físicamente imposible y no puede ser objeto del contrato, como no lopuede ser el de quitar la vida a ótro porque es moralmente imposible, va contra laley, contra la moral, contra las buenas costumbres. Tampoco pueden ser objeto decontrato el espectro electromagnético, ni la fabricación e introducción de armas,municiones de guerra y explosivos, por ser monopolio del estado (Art. 75 y 223 dela carta).Tampoco ser objeto de contrato (Ord. 2°) los derechos o privilegios que no puedantrasferirse a otra persona: el derecho de alimentos (Art. 424), los derechos de uso yhabitación (Art 878), porque son derechos personalísimos. Digamos, además, quehay derechos inalienables por naturaleza, como el de la vida, el de la honra, lalibertad.Tampoco puede haber contratación sobre las cosas embargadas por decreto judicial,salvo que el juez lo autorice o el acreedor consienta en la venta (Ord. 3°).El ordinal 4° del susodicho Art 1521 del C.C hablaba de la prohibición de contratarsobre objetos que están en litigio. Este precepto fue derogado expresamente por elart. 698 del C. de P.C En su lugar se dispuso que cuando exista litigio sobre un biensujeto a registro, se podrá inscribir la demanda, con las siguientes consecuencias: “elregistro de la demanda, no pone los bienes fuera del comercio, pero quien losadquiera con posterioridad está sujeto a los efectos de sentencia” (C. de P.C, Art.690 Lit. “a”)1.4 EL OBJETO DEL CONTRATO: LICITUD E ILICITUD.El objeto está constituido por lo que debe cada parte que se obliga, por suobligación. En realidad debería hablarse del objeto de la obligación, pero como estásugiere contrato, en vez de decir el objeto de la obligación que surge del contrato, sehabla del objeto de la obligación, para significar lo mismo. Se comete así la figura
literaria llamada elipsis, en virtud de la cual una oración se suprime una o variaspalabras, necesarias para la recta construcción gramatical pero para que resulte claroel sentido. Hay un sistema muy práctico para conocer el objeto. Resulta de larespuesta que se dé a esta pregunta ¿Qué se debe?: dar, hacer o no hacer. En lacompraventa para el vendedor será el dominio de la cosa vendida, para elcomprador dar el precio convenido. Como se ve, el contrato es la fuente de laobligación, o sea que en verdad, el objeto del contrato es la obligación y el objeto deésta dar, hacer o no hacer, cual dijimos arriba.Para que el contrato sea valido es indispensable que el objeto de él, la obligación queallí surge, reúna determinadas condiciones. Los tratadistas hablan de cuatrocaracterísticas:1ra. El objeto debe ser útil para el acreedor. Si el cumplimiento de la obligación porparte del deudor no reporta ninguna utilidad al acreedor, el negocio no es serio y elderecho no tiene por qué ocuparse de esta clase de acuerdos. Pero la utilidad puedeser simplemente moral. Por mucho tiempo se sostuvo que tenía que ser apreciableen dinero, pero esto ya no es cierto. Basta un interés moral.2da. Debe ser determinado, al menos en cuanto al género y en cuanto a la cantidad,si no es determinada, debe ser determinable (Art.1518)3ra. Debe ser posible. No se puede obligar a alguien a cosas imposibles, eso essentido común.4ta. El objeto tiene que ser lícito. No debe ser prohibido ni por la ley, ni por losprincipios del orden público, ni por la moral. (Art. 1519 a 1523). No pueden tenerpor objeto cosas que están fuera del comercio: y si no pueden ser objeto decontratos es porque la ley así lo ha dicho. En consecuencia tenemos que no puedenser objeto de contrato alguna: la edad y la capacidad de las personas, la cuales estándeterminadas por ley. Los bienes de dominio público como arriba de dijo, ni lasfunciones públicas. La venalidad de los funcionarios es, además, delito.
1.5 LA CAUSA DEL CONTRATO: LICITUD E ILICITUD. Hasta aquíhemos visto cómo se forma el contrato y sobre que cosas puede recaer, es decir,ahora vamos a ver cual el motivo que lleva a las partes a contratar.El concepto de causa de los contratados ha sido y es uno de los temas máscontrovertidos por la doctrina, a tal punto que han sido divididos en causalidades yanticausalistas. Bonfante llegó a afirmar que este problema “constituye el másdiscutido e indescifrable de la doctrina moderna del derecho, el campo preferido delas elucubraciones metafísicas y de las psicología jurídica”20Sin entrar en mayores detalles veamos lo que sobre el particular dicen los hermanosMazeaud:“hay que distinguir la causa del contrato, que es el móvil que ha determinado alcontratante a celebrar la convención, y la causa de la obligación, que es la razón porla cual asume su obligación el contratante. El móvil es individual, concreto; la causade la obligación es abstracta, siempre idéntica en un mismo tipo de contratos…A- LA CAUSA DE LA OBLIGACIONPara los causalistas, la causa es diferente según las categorías de contratos: en loscontratos sinalagmáticos, la causa de la obligación de cada una de las partes as laconsideración de compromiso adopto por el otro contratante; los contratos realesunilaterales, la causa es la entrega de la cosa; en los contratos a título gratuito, lacausa es la integración liberal.Vivas críticas se han dirigido a la teoría de la causa por los anticausalistas…Pero la teoría clásica explica desde luego la realidad: el deudor se obliga, ya sea enconsideración de una contraprestación, ya sea por una intención liberal.20 Citado por Jorge Torres. Código Civil comentado, Ed. Temis; Bogotá, 1957, comentarios al Art. 1524
Por otra parte, esa tesis presenta utilidad al menos para los contratos sinalagmáticos.En efecto, la causa justifica la interdependencia que existe, en el momento de sunacimiento, entre las obligaciones creadas por el contrato sinalagmático…B- LA CAUSA DEL CONTRATOMientras que la noción de causa de la obligación es abstracta y técnica, la de la causadel contrato es concreta y viviente; por que se trata de apreciar el móvil que haimpulsado a las partes a celebrar el contrato.A fin de limitar la indagación de los móviles, la jurisprudencia no toma en cuantamás que la causa impulsadota y determinante. Por otra parte, se exige, para que elmotivo determine se admita como causa del contrato, que haya sido conocido por laotra parte: esta exigencia no se refiere sino a los contratos a título oneroso.21Podríamos entonces decir que la causa responde al por qué de una obligación, almotivo que tenemos para obligarnos a dar, hacer o no hacer una cosa. Es larespuesta al ¿cur debetur? De los romanos, ¿Por qué debe? En general, en loscontratos bilaterales cada una de las partes tiene como causa la obligación de la otraparte; en los unilaterales, la causa varía: en el comodato la causa de la obligación delcomodatario es el préstamo que el comandante la ha hecho. Igual puede decirse enel mutuo. ¿Por qué debe devolver? Porque le han prestado. Lo mismo en el contratode depósito y en el de prenda. En los a título gratuito, la donación, la causa es lalibertad del donante, el “animus donadi” la generosidad que busca el bienestar deldonatario.La causa no es una noción inútil; por eso nuestro código en su Art.1524 sostiene:“no puede haber obligación sin una causa real y lícita; pero no es necesarioexpresarla. La pura libertad o beneficencia es causa suficiente”.21 Hermanos Mazeaud Op. Cit, parte segunda, Vol. I Pág. 287 y ss.
De lo anterior se colige que la causa tiene dos características: 1ra: DEBE EXISTIR.No existe cuando ella falta o cuando es falsa. No existe cuando hay ausencia total deella. Es falsa cuando es simulada, cuando no es “real”. 2da: debe ser “lícita”. Puedenpresentarse varios casos:A: Falta de causa. Ante esto habrá inexistencia del contrato. Por ejemplo, si unapersona a una la obligan, mediante violencia física o moral, a suscribir undocumento en que dice en que debe, sin ser cierto, ahí, además de la violencia, hayfalta de causa. O si una persona suscribe en título valor por un dinero que le van aprestar y después de haber suscrito el título, no le entregan el dinero prometido, laobligación que consta en tal título es inexistente por falta de causa.B: Causa ilícita. Es ilícita “la prohibida por la ley, o contraria a las buenascostumbres o al orden público” (Art. 15245 Inc. 2); las demás son lícitas. Esteprecepto pone como ejemplote falta de causa la promesa de pago de una deuda queno existe y de causa ilícita, la de dar una recompensa por un crimen. Hay muchasmás y los jueces ejercen a diario un control efectivo sobre la moralidad que debenguardar las partes en sus contratos, su pena de nulidad o inexistencia de los actos.1.6.- EFECTOS DE LOS ELEMENTOS DEL CONTRATO EN LA EFICACIA DEL MISMO.Algunas ideas predominan en este campo:A)La situación jurídica que crea el contrato está determinada esencialmente por lavoluntad de las partes. El contrato válidamente celebrado, tiene vida plena y lasobligaciones que se él surgen son legalmente exigibles. Produce todos los efectosqueridos por las partes y entre ellas.B)Los efectos del contrato, muchas veces, son relativos, es decir, no producenefecto sino entre las partes. Por eso dice el Código:
“Todo contrato legalmente celebrado es una ley para los contratantes” (art. 1602).Así el contrato se convierte en una especia de ley privada que el juez debe aplicar encaso de incumplimiento y que prevalecen sobre la ley general, siempre que lopactado en el contrato no contravenga las normas del orden público o la moral.Además, agrega el código (art. 1603) entre las partes, “los contratos deben ejecutarsede buenas fe, y por consiguiente obligan no solo a lo que en ellos se expresa, sino atodas las cosas que emanan precisamente de la naturaleza de la obligación o que porley pertenecen a ella”.C)Como una excepción a lo dicho en el literal anterior, en ciertas circunstancias elcontrato produce efecto frente a terceros: son los casos se contratos a favor deterceros o estipulación a favor de un tercero, a que se refiere el Art. 1506 y lapromesa por ótro, complementada en el Art.1507.Como colofón de que el contrato es la ley para las partes, sigue el hecho de que elobligado debe responder ante el acreedor por su culpa grave en los contratos quesolo benefician al acreedor, por la leve en los que se hacen para beneficio recíprocode las partes y de la levísima en los contratos en que el deudor es el único quereporta beneficio: comodato, mutuo.Cuando no se llena los requisitos legales para la formación del contrato, éste es nulosea absoluta, sea relativamente. A los elementos dichos de capacidad,consentimiento objeto y causa lícitos, deben agregarse, en los contratos solemnes,las formalidades que la ley exige para la validez del contrato, como escritura públicay su registro en la compraventa de inmuebles.Nuestro código dispone: “Es nulo todo acto o contrato a que falta alguno de losrequisitos que la ley prescribe para el valor del mismo acto o contrato según suespecie y la calidad o estado de las partes. La nulidad puede ser absoluta o relativa”(Art. 1740).
Lo primero que debemos decir es que el código habla en el título 20 de “LANULIDAD Y LA RESECISION”. La voz “nulidad” la reserva para las nulidadesabsolutas (Inc. 2 Art v1741) y la voz “rescisión” para las nulidades relativas (Inc. 3lb).Para mayor claridad podemos hacer un resumen de la materia así:Un contrato es VÁLIDO y surte todos los efectos, tiene vida plena y perfecta, esfuente de obligaciones, cuando no hubo vicios en su formación, cuando reúne todoslos elementos que la ley exige y es INEXISTENTE cuando le faltan elementosesenciales para tener vida legal. Un contrato así ni siquiera tiene vida aparente.El contrato es RESCINDIBLE cuando sufre de un vicio que puede sanearse, esdecir de una nulidad relativa y su existencia es imperfecta. Es NULO cuando el vicioes insubsanable, esto es que hay nulidad absoluta y la visa que tiene el contrato esaparente.En resumen de lo anterior tenemos: contrato que reúne todos los elementos, es laley para las partes, las obligaciones que surjan de él son exigibles, el deudor respondede su culpa. Si no cumple su obligación en lugar tiempo debidos, se pone en mora,sea por el hacho mismo del incumplimiento, sea previo requerimiento del juez,consejuelas de cumplir mediante coacción judicial, o de que otra persona lo haga asu costa y de pagar los perjuicios causados (art. 1610).Contrato que no reúne los elementos exigidos: o no existe, o es nulo, o es anulable yen consecuencia pierde efectividad entre las partes.1.7. APLICACIÓN DE LOS ELEMENTOS DEL CONTRATO CIVIL YCOMERCIAL A LOS CONTRATOS ESTATALES.Sin lugar a dudas los elementos de que hemos hablado que se exigen para loscontratos civiles y comerciales, se requieren con más veras para estos contratos. Pro
el contrato estatal es más exigente. Para comenzar, mientras que en los primeros laregla es la de que basta el mutuo consentimiento de los contratantes paraperfeccionar el contrato, en los estatales, todos son solemnes. Exigen la formaescrita, junto a otros requisitos. De modo que aquí no juega, en toda su libertad, laautonomía de la voluntad. Respecto al objeto lícito, aquí rige en todo si vigor. No solo no debe estar prohibido por la ley sino que debe buscar la realización de los fines del estado, sin buscar el beneficio personal. Cualquier desvío de lo previsto por la ley puede ser, en el menor de los casos, desvío de poder. En los contratos privados es lícito que las partes busquen su utilidad, su propio derecho. En los estatales, respecto a las personas jurídicas del estado, no. Eso podría, además de viciar el contrato, construir delito de peculado. En cuanto a la causa, naturalmente tiene que existir, en los contratos que celebren los entes estatales, una causa real lícita, como en los contratos privados. Y esa causa, ese motivo que impulsa a negociar, tiene que ser los fines del estado, previstos en la ley. Si hay otro, el contrato puede ser inválido. Tan escrito es requerimiento de estos elementos, que, es caso de descubrirse alguna anomalía o de que de presente incumplimiento de la contraparte de la entidad estatal contratante, esta puede decretar. II. EL CONTENIDO DE LOS CONTRATOS EN EL DERECHO COLOMBIANO Y LA INFLUENCIA DEL DERECHO CIVIL ESPAÑOL. 2.1 EL CONTENIDO DEL CONTRATO EN COLOMBIA. En virtud del principio de autonomía de la voluntad existente en Colombia, que hemos visto, por regla general no exigen formalismos. Las formalidades son la excepción.
Entonces, todo lícito, lo que no esté prohibido por la ley, por el orden público opor la moral y que sea físicamente posible, puede pactarse. La ley resume estodiciendo que todo de concreta en obligaciones de dar, hacer o no hacer. Enestos tres verbos cabe todo el contenido, todo el objeto de cualquier contrato.Naturalmente cada contrato varía de contenido según su especie, pues allí debenaparecer las obligaciones de cada una de las partes, las obligaciones que cabendentro de cualquiera de los verbos dichos. En todas formas el contenido delcontrato es de un ámbito más amplio que el objeto, puesto que contendría deuna parte, las facultades, prerrogativas y derechos y de ótra, los deberes yobligaciones de cada una de la partes. Podemos decir que el objeto del contratoestá dentro del contenido de éste, pero que notado el contenido es el objeto.2.1.1. LA AUTONOMIA DE LA VOLUNTAD PRIVADA Y EL OBJETODEL CONTRATO.Las partes pueden pactar lo que quieran: “pueden establecer los pactos, cláusulaso condiciones que tengan por conveniente, siempre que no sean contrarios a lasleyes, a la moral, ni al orden publico” (Art. 1255 del C.C español), mandato quecoincide con el inciso final del art. 1518 del C CX colombiano. Esta autonomíade la voluntad de los particulares no puede pasar por encima de los mandatoslegales existentes sobre la materia, sean relativas a todos los contratos en general,sea a determinada especie de contratos. Las partes pueden, como dice latranscrita, establecer los pactos, cláusulas o condiciones que a bien tengan,incluso modificando normal legales, siempre y cuando se mantenga dentro de losparámetros dichos. Entonces, prima la autonomía de la voluntad sobre losmandatos legales cuando dichos mandatos no son imperativos. Ellos tienen, porconsiguiente, el carácter de supletorios. Pero, insistimos, el objeto del contratodebe estar enmarcado dentro de la ley, el orden público y la moral.
2.1.2. LA AUTONOMIA DE LA VOLUNTAD EN EL CONTRATO DEDERECHO PRIVADO Y SU APLICACIÓN RESTRICTA ALCONTRATO ESTATAL EN COLOMBIA.Ya dijimos cómo el principio de autonomía de la voluntad no rige es su plenitudpara los contratos estatales. El funcionario estatal-contratante- no puede salirsede los límites señalados previamente por la ley y en su contrato es obligatorioincluir ciertas cláusulas-garantías de seriedad de oferta, de cumplimiento, deestabilidad de la obra-cláusula de capacidad, prohibición de ceder el contrato,etc. También a la contraparte que contrata con el estado se le exigen a vecesrequisitos y se le imponen condiciones a las cuales debe someterse, sin poderdiscutir sobre ellas. De modo que en el contrato estatal, está muy restringido elprincipio de la autonomía de la voluntad. Tiene más de contrato de adhesión quede contrato autónomo. Podríamos decir que es un híbrido.2.2 LA CONDICION COMO CONTENIDO DEL CONTRATO.NOCION Y SUS REQUISITOS.Las obligaciones pueden ser puras y simples o sujetas a plazo o condición. Envirtud de la libertad de las partes para contratar, como lo hemos dichoreiteradamente, estas modalidades pueden ser acordadas y formar parte delcontenido del contrato. La condición es un suceso “futuro o incierto” (art. 1113del C.C español) o como más claro dice nuestro código “un acontecimientofuturo que puede suceder o no” (art. 1530), del cual depende la vida delcontrato: su nacimiento, si la condición es suspensiva; su finalizaron, si esextintiva. Ese acontecimiento o condición tiene que ser “física y moralmenteposible”. Además, no puede ser contraria a las leyes, al orden público, a lasbuenas costumbres (Art. 1116 CC español, 1532, C C colombiano). Lacondición no puede depender únicamente de la voluntad de uno de loscontratantes, según la ley española, porque “la validez y el cumplimiento de loscontratos no pueden dejarse al arbitro de uno de los contratantes” (art. 1256).
Las personas son libres de contratar o no y de pactar lo que quieran, pero tieneque respetar el principio según el cual el contrato es ley par las partes y si es ley,se entiende que debe cumplirse.2.2.1.- CONDICION RESOLUTORIA, CONDICION SUSPENSIVA YCONDICION LEGAL.Para que la condición sea válida es necesario que el contrato lo sea. Si el contratono lo es, pues la condición a él anexa no existe. El efecto de la condición esretardar la eficacia del contrato, suspenderlo hasta cuando se cumpla, oextinguirlo. En el primer caso estamos frente a una condición suspensiva: elcontrato no tendrá existencia, no será eficaz mientras el hecho futuro o incierto,no se cumpla. Estará suspendido hasta tanto. Ahora si el hecho futuro del quedepende la condición significa la finalización del contrato, estaremos frente a unacondición resolutoria.El suceso de la condición aceptada por las partes significa ya que el contratocobre eficacia, en el caso de ser suspensiva la condición, ya que deje de tener taleficacia, si la condición era resolutoria.Algunos hablan de condición legal para dar a entender que, en algunos casos, laley subordina futuro la eficacia de un contrato. Por ejemplo, la ley señala que eltestamento solo tendrá validez y será irrevocable, cuando muera el testador.Esto, más que condición, es un hecho que va en la esencia del acto de testar. Silo resuelto por el testador tuviera eficacia antes de hacer muerto, dejaría de sertestamento parta convertirse en otro acto.La condición es pactada por la partes, excepto la condición resolutoria en el casodel Art. 1546 del C. C colombiano para los contratos bilaterales. La llamadacondición legal, no. Además, la condición, una vez cumplida, retrotrae elcontrato al momento de su celebración, la denominada condición legal, no. Ni elC. C español ni el colombiano se refiera a ella.
2.3.- EL TERMINO O PLAZO: TERMINO INICIAL, TERMINOFINAL Y TERMINO DE CUMPLIMIENTO O TERMINOESENCIAL.Término o plazo es la época que se fija para que comiencen o terminen losefectos del contrato o para que se lleve a efecto el cumplimiento de determinadaobligación. El término puede consistir en la fijación de una fecha concreta,futura; en el transcurso de un lapso de tiempo determinado, dentro de un mespor ejemplo, o en la fijación de una fecha indeterminada, pero determinable porla referencia que se hace a un suceso futuro y cierto, verbi gratia, cuando muerafulano.El término es un hecho futuro y cierto, mientras que las condición es futura eincierta. El plazo puede se inicial, cuando a partir del término señalado empiezanlos efectos del contrato; o final, cuando a partir del término acorado cesan losefectos.Se dice que el término de cumplimiento es esencial cuando el cumplimiento deciertas obligaciones, excluye en absoluto que se pueda cumplir posteriormente.Por ejemplo, se contrata a un músico para celebrar mi próximo cumpleaños. Laobligación no puede cumplirse si no en dicha fecha. Se lo llama esencial, no porque sea elemento esencial del contrato, sino por que si no se realiza en esemomento, hay incumplimiento. Ni el código español, ni el colombiano hablan deeste término. Sun estudio se debe a la doctrina.2.4. EL MODO EN LOS CONTRATOS.Ya estudiamos dos elementos accidentales de los contratos: la condición y elplazo. Ahora vamos a ocuparnos del modo. Se entiende por tal gravamenagregado, a veces, a los actos de libertad-donación, testamento- pues no puede
pactarse en los contratos a título oneroso. Es una obligación accesoria impuestaal beneficiario de una donación o disposición testamentaria por el donante otestador. El modo es una obligación accesoria al cato de libertad. Por eso, si elmodo es imposible física y moralmente, es ineficaz, se tendrá por no escrito.Fuera de esto, el modo es obligatorio para el obligado, quien, si no cumple y enel acto consta la cláusula resolutoria, deberá devolver el objeto de la libertad. Elmodo no suspende la adquisición de la cosa asignada y si se hace imposible decumplir sin culpa del asignatario, subsiste el contrato sin el gravamen. En ladonación, tanto el donante como sus herederos tendrán derecho. A pedir elcumplimiento del modo, se pena de que lo donado se vuelva al patrimonio deldonante.2.5.- NOCION Y CONCEPTO DE CONTRATOS TIPICOS YATIPICOS EN COLOMBIA Y SU INFLUENCIA DEL CÓDIGOCIVIL ESPAÑOL.Se llaman típicos los contratos que están regulados especialmente en la ley, enlos códigos o en alguna legislación especial: compraventa, arrendamiento,mandato, mutuo, comodato, Etc… La regulación de estos contratos, en general,es de vieja data. Muchos vienen desde el derecho romano. Las disposicionessobre ellas casi siempre son dispositivas, es decir, que se aplican sin perjuicio dela voluntad de las partes, la cual tiene en estos contratos el mayor campo de laaplicación. La ley llena los vacíos que por pereza o ignorancia los contratantesdejen en el contrato.Se le da el nombre de atípico al contrato que no enmarca dentro de unadescripción de un típico que trae la ley. Con la expansiones de las relacionespersonales y económicas entre hombres, con el progreso de la vida moderna, haymuchos contratos que no encajan en los de la vida moderna, hay muchoscontratos que no encajan en los tradicionales, no obstante reunir las condicionesgenerales del contrato: capacidad, consentimiento, objeto y causa lícitos. Algunos
tratadistas los llaman contratos innominados como oposición a los nominados otípicos.Para evitar que la malicia humana logre, de pronto transgredir la ley, tantodoctrina como jurisprudencia insisten en la necesidad de que quede clara enestos contratos la causa y el objeto lícitos.Los particulares tiene amplia facultad de dar rienda suelta a su iniciativa privadasiempre que se esté dentro de los límites de la ley: que no esté prohibido. Elproblema se plantea cuando, con base en un contrato de estos se presenta unlitigio; ¿Qué hacer? Varias respuestas se han dado: 1ra. Tratar de ubicar elcontrato en el marco del típico que más se le parezca y aplicar las normasrelativas a éste. Es la llamada teoría de la absorción. 2da. Muchas veces elcontrato atípico ha tomado elementos de otros contratos. Por ejemplo, elpasajero que hospeda en un hotel y compra allí su alimentación, celebra uncontrato atípico que toma elementos del arrendamiento y de la compraventa. Encaso de litigio se aplicarán las normas de los dos contratados, en cuanto le seanaplicables. Es la denominada teoría de la combinación. 3ra. Si no enmarcadentro de uno de los contratos nominados, habrá que aplicarle al caso de lasnormas relativas al contrato típico que más se le parezca. Esta es la aplicaron poranalogía.En este campo nuestra jurisprudencia ha tomado de la española las bases pararesolver algunos casos difíciles que se presentan cada día con más frecuencia enla resolución de los problemas que suscitan estos contratos. Aplicandocualquiera de las teorías dichas, según la que más convenga en el casocontrovertido, se desata la litis.
TERCERA PARTE 1. REFLEXIONES SOBRE LAS DIFERENCIAS EXISTENTES EN LA FORMACIÓN DEL CONTRATO, SUS ELEMENTOS Y CONTENIDO ENTRE EL CONTRATO DE DERECHO PRIVADO Y EL CONTRATO DE DERECHO PÚBLICO. 1.1.- LA AUTONOMÍA DE LA VOLUNTAD. Ya arriba dijimos algo en aproximación a esta materia. En el contrato de derecho privado la autonomía de la voluntad es plena, en los contratos estatales, no. La persona jurídica estatal está limitada es su capacidad de contratar por el marco que le señalan la constitución y las leyes, especialmente el presupuesto, que es una verdadera ley, en su órbita: el nacional en la nación, el departamental, en el departamento y el municipal en el municipio. Existe entre nosotros hoy un verdadero código que contiene todas las disposiciones para la contratación estatal. Es la llamada ley de 870 de 1.993 que está próxima a ser reformada pues ya hay proyecto en tal sentido. Entonces, por el lado del contratante estatal, no ay plena autonomía de la libertad. Por el lado del otro contratante u ótros, tampoco, por que muchas veces tiene que adherirse a las condiciones impuestas por el estado, por ejemplo cuando media licitación privada o pública: se somete a los puntos del pliego licitatorio y participa, o no se somete y no participa. No hay derecho s debatir la cláusulas, como en el contrato privado.1.2: LA FORMA DEL CONTRATO. En esto hay también mucha diferenciaentre los contratos que realiza el estado a través de sus funcionarios y los quecelebran los particulares. El contrato entre éstos puede revestir las más variadasformas: verbal o escrito; en documento privado o en escritura pública. Hasta enleguaje mímico, pues a veces basta un gasto de aprobación o un hecho, para deducir Related DocumentsKeep on trucking`
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References: artículo 1101
 artículo 1495
 artículo 2488
e contrario
 Artículo 333
 artículo 1134
 resolución