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Timestamp: 2017-09-25 11:18:39+00:00

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Denominación social - Estatutos - Aspectos comunes a las sociedades mercantiles - Práctico Sociedades Mercantiles - VLEX 66933742
1 Necesidad de la denominación social
2 Justificación de la necesidad de una denominación
5 Certificación de denominación social
5.1 Vigencia de la certificación
5.2 Titularidad de la certificación
5.3 Correcciones
5.4 Certificación telemática de denominación
6 Bolsa de denominaciones
7 Calificación registral
8 Cambio de denominación
9 Diferencia entre el nombre comercial y la denominación
10 Anteproyecto de Código Mercantil
Necesidad de la denominación social
Escoger y establecer una denominación social es un requisito fundamental de la constitución de toda sociedad de capital: su falta acarrea la nulidad que dispone el artículo 56 de Ley de Sociedades de Capital (LSC).
Por ello impone el art. 23 de LSC que en los estatutos que han de regir el funcionamiento de las sociedades de capital se hará constar, entre otras circunstancias: la denominación de la sociedad.
Así, toda sociedad debe tener una denominación que la diferencie de las otras (el art. 7 de LSC prohíbe adoptar una denominación ideéntica a la de otra sociedad preexistente); además, si es sociedad anónima, sociedad de responsabilidad limitada o sociedad comanditaria por acciones, deberá expresarse el correspondiente carácter. Por ello:
Para las sociedades anónimas dice el art. 116 del Reglamento del Registro Mercantil (RRM) que en los Estatutos se consignará la denominación de la sociedad, con la indicación Sociedad Anónima o su abreviatura S. A.; y dispone el artículo 6.2 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC): En la denominación de la sociedad anónima deberá figurar necesariamente la indicación «Sociedad Anónima» o su abreviatura «S.A.».
Tratándose de sociedad anónima europea la sigla SE deberá constar delante o detrás de su denominación. La denominación de la sociedad deberá ajustarse además a las previsiones generales contenidas en los artículos 398 y siguientes y a las específicas que, en su caso, determine la legislación especial.
Para las sociedades de responsabilidad limitada dice el art. 177 RRM que en los estatutos se consignará la denominación de la sociedad, con la indicación "Sociedad de Responsabilidad Limitada", "Sociedad Limitada" o sus abreviaturas "S. R. L." o "S. L."; asimismo, dispone el artículo 6.1 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC): 1. En la denominación de la sociedad de responsabilidad limitada deberá figurar necesariamente la indicación «Sociedad de Responsabilidad Limitada», «Sociedad Limitada» o sus abreviaturas «S.R.L.» o «S.L.» y dice el artículo 6.3 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) : 3. La sociedad comanditaria por acciones podrá utilizar una razón social, con el nombre de todos los socios colectivos, de alguno de ellos o de uno solo, o bien una denominación objetiva, con la necesaria indicación de «Sociedad comanditaria por acciones» o su abreviatura «S. Com. por A.».
La denominación de la sociedad deberá ajustarse además a las previsiones generales contenidas en los artículos 398 y siguientes del Reglamento del Registro Mercantil y a las específicas que, en su caso, determine la legislación especial.
Justificación de la necesidad de una denominación
La exigencia de una denominación para cada sociedad y que sea distinta de cualquier otra, no es un capricho del legislador; como razona la Resolución de la DGRN de 5 de mayo de 2015 [j 1] la atribución de personalidad jurídica a las sociedades mercantiles –u otras entidades a las que también se les reconoce aquélla–, hace necesario asignarles un nombre o denominación que las identifique en el tráfico jurídico como sujetos de Derecho. Tal función de identificación impone una asignación única y de carácter exclusivo, de modo que ninguna sociedad ostente una denominación idéntica a la de una sociedad preexistente.
Señala la Resolución de la DGRN de 21 de julio de 2017 [j 2] que nuestra legislación societaria, y en particular la Ley de Sociedades de Capital, prohíbe que se utilice una denominación idéntica a otra sociedad preexistente, ya resulte la coincidencia por la constancia previa del nombre social de ésta en la Sección de Denominaciones del Registro Mercantil Central, ya por constarle al notario o al registrador mercantil por notoriedad (cfr. artículo 407 del Reglamento del Registro Mercantil). En definitiva, nuestro sistema, que concibe a la denominación como un atributo de la personalidad jurídica, sigue en materia societaria el principio de libertad en la elección o creación de la denominación social, siempre que (además de que no contraríe la ley, las buenas costumbres o el orden público), sea única y novedosa, sin inducir a error. El principio de novedad se instrumenta mediante la prohibición de identidad por lo que se rechazan las denominaciones idénticas a otras preexistentes. El problema estará con las no idénticas pero parecidas, como se dirá.
Una sola denominación : Según el art. 398 RRM las sociedades y demás entidades inscribibles sólo podrán tener una denominación y sólo se admiten en forma abreviada que menciona el art. 493 RRM.
Letras y números : El art. 399 RRM admite todas las letras del alfabeto de cualquiera de las lenguas oficiales españolas y las expresiones numéricas en guarismos árabes o números romanos. Naturalmente, con el alfabeto pueden adoptarse denominaciones de palabras extranjeras, singularmente son frecuentes en idioma inglés.
Clases de denominaciones: según el art. 400 RRM: «Las sociedades anónimas y de responsabilidad limitada podrán tener una denominación subjetiva o razón social, o una denominación objetiva». El tema está desarrollado por los arts 401 y 402 de RRM a los que me remito.
La resolución de la Dirección General de Registros y del Notariado (DGRN) de 8 de octubre de 1998 [j 3] admitió en una denominación social la palabra Claudia, al decir: «Claudia, que por sí mismo no permite identificar una persona concreta, no es sino el recurso a una combinación de la referencia a una actividad económica con un nombre de fantasía, posibilidad perfectamente ajustado a las exigencias del art. 402 del RRM».
Están prohibidas en la denominación:
Términos o expresiones que resulten contrarios a la Ley, al orden público o a las buenas costumbres según ordena el art. 404 RRM.
La utilización de denominaciones oficiales, según dispone el art. 405 RRM.
Las denominaciones que puedan inducir a error según el art. 406 RRM. ) Por esto, la Resolución de la DGRN de 19 de abril de 2016 [j 4] afirma que en fase de constitución de sociedad no cabe posibilidad de que la denominación social incluya total o parcialmente el nombre de otra persona ni su seudónimo, sin que la persona en cuestión preste su consentimiento, el cual se presume si dicha persona es socio de la sociedad.
La denominación de una sociedad que se declara expresamente no profesional pero emplea en su denominación un nombre añadido de la palabra «Professional SL». Como dice la Resolución de la DGRN de 6 de junio de 2016 [j 5] los terceros puedan realmente resultar confundidos acerca del tipo social y, por tanto, del régimen jurídico de la entidad con la que se relacionan.
La denominación que emplee, por ejemplo, el nombre de "arquitectura", aunque se declare expresamente excluida de las normas de la sociedades profesionales; debería indicar en el nombre de sociedad "intermediación de arquitectura" (para evitar confusión, como dice la Resolución de la DGRN de 6 de septiembre de 2016). [j 6]
Las que sean idénticas a alguna de las que figuren incluidas en la Sección de denominaciones del Registro Mercantil Central según indica el art. 407 RRM, definiendo qué debemos entender por identidad el art. 408 RRM: según la resolución de la DGRN de 26 de marzo de 2003, [j 7]hay identidad de denominaciones «no sólo la que se produce cuando entre ellas se da esa absoluta coincidencia, sino también en una serie de supuestos en los que, aun existiendo diferencias y variantes entre las mismas, éstas, por su escasa entidad o la ambigüedad de los términos que las provocan, no desvirtúan la impresión de tratarse de la misma denominación..)» citando la doctrina de la "cuasi identidad" o "identidad sustancial", que debe tenerse en cuenta en cada caso (Ídem en la resolución de la DGRN de 10 de junio de 1999). [j 8]
La resolución de la DGRN de 6 de octubre de 2012 [j 9] afirma:
En el ámbito de las denominaciones sociales, el concepto estricto y gramatical de identidad, como coincidencia plena entre palabras, se ve ampliado a un concepto reglamentario que estima como identidad de denominaciones no sólo la que se produce cuando entre ellas se da esa absoluta coincidencia, sino también en una serie de supuestos en los que, aun existiendo diferencias y variantes entre las mismas, éstas, por su escasa entidad o la ambigüedad de los términos que las provocan, no desvirtúan la impresión de tratarse de la misma denominación.
El problema de la coincidencia, semejanza, etc. es de los más difíciles de resolver y las cuestiones planteadas son resueltas caso por caso por la DGRN.
Como doctrina fundamental podemos citar:
la de la resolución de la DGRN de 16 de marzo de 2012 [j 10] que dice:

References: artículo 56
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 6
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 407
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
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