Source: https://pepemartinezolmos.wordpress.com/2013/06/
Timestamp: 2017-10-21 15:56:56+00:00

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junio | 2013 | Mariposas en el estómago
Rajoy no pondrá de rodillas a Andalucía al recurrir Decreto Andaluz contra Desahucios
Publicado por pepemolmos el 28 junio, 2013
Publicado en: Uncategorized.	Etiquetado: Andalucía, decreto antideshaucios, Rajoy.	Deja un comentario
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha anunciado que el Gobierno interpondrá un recurso de inconstitucionalidad contra el decreto andaluz sobre desahucios por considerar que vulnera el derecho a la vivienda.
El Gobierno de Rajoy no soporta que un Gobierno luche desde posicionamientos de izquierda ante las injusticias que la política bancaria está generando en muchas familias que se ven desahuciadas de sus hogares.
El Gobierno de Rajoy está con los poderes económicos y contra los intereses de la ciudadanía.
De nuevo la derecha quiere pisotear a Andalucía y ponernos de rodillas. No lo conseguirán. No doblegarán la voluntad de la Junta de Andalucía de estar con los ciudadanos.
Pelearemos por nuestros derechos y Andalucía hará pagar en las urnas este nuevo intento de atropello.
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http://www.redaccionmedica.com/opinion/que-hay-detras-del-proyecto-de-historia-digital-del-sns-interoperable-con-la-sanidad-privada-9051
Ana Mato anunció que el proyecto de Historia Clínica Digital del Sistema Nacional de Salud será interoperable con la sanidad privada, de modo que un médico pueda disponer de todos los datos de su paciente “venga del servicio que venga”. Lo que aparentemente parece una muy buena noticia, en el fondo persigue un propósito al que se pueden plantear serias reticencias.
Propuestas para una sanidad pública, universal y eficiente
Publicado por pepemolmos el 22 junio, 2013
Publicado en: Uncategorized.	Etiquetado: PSOE, Sanidad pública.	Deja un comentario
Este es el comtenido del documento de debate que el Psoe somete a debate mañana 23 de junio en Albacete.
INTRODUCCIÓN: POTENCIAR, REFORZAR Y RENOVAR EL PROYECTO SANITARIO DEL PSOE
Nuestro sistema público de salud, a la luz de la inversión en términos de PIB y de sus resultados en salud que nos sitúan entre los países con los mejores sistemas en el mundo, es enormemente eficiente.
La crisis económica hace necesarios esfuerzos para asegurar la mayor eficiencia posible, pero sin tirar por la borda el enorme avance social que significó para España la construcción del Sistema Nacional de Salud.
Pero el Gobierno de Rajoy, de manera unilateral, mediante el Real Decreto Ley 16/2012, introduce un cambio de modelo sanitario que rompe las garantías de universalidad, de equidad y de calidad que estaban establecidas en el marco jurídico vigente con las tres normas básicas en materia de sanidad: la Ley General de Sanidad de 1986, la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud de 2003 y la Ley General de Salud Pública de 2011.
El Real Decreto Ley 16/2012 supone un enorme paso atrás y además, un cambio de modelo que traspasa las líneas rojas al romper con las garantías de universalidad definidas en dichas Leyes y tener como consecuencia principal la expulsión de muchos miles de personas de la cobertura sanitaria y la introducción de nuevos y mayores copagos, privatizando con ello la financiación sanitaria y castigando a los más necesitados.
De igual forma, establece una nueva forma de estructurar la cartera de servicios haciendo que haya carteras complementarias en las que se ha establecido el copago como una realidad.
La introducción de nuevos copagos en numerosas prestaciones perjudica a millones de ciudadanos y pacientes, con la consiguiente afectación tanto de las garantías de acceso a los servicios sanitarios, como la calidad y la equidad.
Pensionistas, enfermos crónicos, profesionales sanitarios y ciudadanía en general se ven afectados por los recortes presupuestarios, de prestaciones y de derechos sanitarios que establece el Real Decreto Ley 16/2012.
De igual forma, debe señalarse que el Partido Popular ha dado un paso preocupante en su objetivo hacia la privatización de los servicios públicos de salud, con el anuncio de poner en manos privadas la gestión de los servicios sanitarios públicos en diferentes Comunidades Autónomas.
De manera especial, el proceso privatizador de la Comunidad de Madrid está generando una importante movilización social y profesional de enorme trascendencia social y política tanto en esta Comunidad, como en el conjunto del Estado.
El Sistema Nacional de Salud (SNS) es una conquista de la sociedad española en la que la labor y el protagonismo del PSOE, tanto en las diferentes etapas en el Gobierno de España como en numerosas Comunidades Autónomas (CCAA), ha sido de primera magnitud.
A partir de 1982, con la llegada del Partido Socialista al Gobierno de España, se inicia el proceso de reforma, implantación y posterior consolidación del sistema público de salud.
Ello se hace a partir de un conjunto de sistemas no coordinados entre si y que dejaban sin cobertura sanitaria publica en ese momento a un 30% de la población española: más de 10 millones de habitantes.
Comenzamos así un camino que permitió conseguir la paulatina corrección de desequilibrios territoriales y hacer operativa la apuesta por un modelo sustentado en la atención integral de la salud, la ampliación, la modernización y la unificación de la red sanitaria pública.
Esta tarea se hizo asociada a un proceso de descentralización que ha sido capaz de mejorar la accesibilidad de los servicios sanitarios al conjunto de la población, siendo especialmente relevante la apuesta por la atención primaria de salud como eje del sistema sanitario, con la reforma de la atención primaria de 1984 previa a la Ley General de Sanidad.
Durante el primer Gobierno socialista bajo la presidencia de Felipe González y siendo Ministro de Sanidad Ernest Lluch, se promulgó la Ley General de Sanidad en 1986, a pesar de la posición contraria de la derecha.
Ello supuso la creación del Sistema Nacional de Salud que ha permanecido y se ha desarrollado a lo largo de estos 27 años, convirtiéndose en la mejor marca de España.
Más recientemente, la Ley General de Salud Pública de 2011, impulsada por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, cerró la universalización efectiva de la sanidad pública española y renovó los instrumentos jurídicos para una atención integral de la salud y para el impulso de las políticas de salud pública desde una perspectiva de promoción de la salud, de prevención de la enfermedad y de mejora de los determinantes sociales en salud.
Tan importante o más que la labor del Gobierno de España, ha sido la labor de los Gobiernos socialistas en la inmensa mayoría de las CCAA que ha permitido generar las bases para el desarrollo efectivo de unos servicios de salud autonómicos de alta calidad, organizados con criterios de equidad y eficiencia y que son el orgullo de todas y cada una de las CCAA.
A su vez, gozan de una alta valoración social por la población y contribuyen a la articulación territorial y la cohesión social y además, fomentan el arraigo de la población en las zonas rurales.
En conclusión, durante el periodo de tiempo comprendido entre el año 1982 y 2011, España ha logrado poner en pié un sistema público de salud de cobertura universal, financiado por impuestos, con buenos indicadores de salud y de calidad asistencial, orientado a la equidad y altamente eficiente dado que requería la inversión de alrededor del 6,5% del PIB, mucho menos que otros países de nuestro entorno.
Un sistema público de salud ampliamente descentralizado y con una cartera de servicios que ha incorporado hasta 2011 la práctica totalidad de los avances necesarios para la atención a la salud de la población.
Un sistema público de salud que se convirtió en un elemento clave para generar más igualdad, más cohesión social, más garantías de seguridad de la ciudadanía y además, que se transformó en una organización capaz de generar la creación de más de un millón de empleos y de dar soporte al desarrollo de relevantes esfuerzos en materia de I+D+i en nuestro país.
El balance en este periodo es altamente satisfactorio dado el enorme aprecio ciudadano y profesional alcanzado por nuestro sistema público de salud.
Y un balance también altamente satisfactorio en lo que se refiere a los importantes avances conseguidos en términos de indicadores de salud y de equidad si se compara la situación de partida en 1982 con la de 2011 o si se compara España con los países de nuestro entorno en idéntico periodo.
Sin embargo y aunque el balance socialista en materia sanitaria sea satisfactorio y globalmente positivo, también sabemos cúales son los retos en la actualidad.
FORTALECIENDO CON BASES SÓLIDAS EL MODELO SANITARIO DEL PSOE
Un Sistema Sanitario Público basado en valores compartidos: universalidad, igualdad, solidaridad y cohesión social.
Creemos que la experiencia de todos estos años y nuestra respuesta en las CCAA en los que hoy gobernamos nos legitiman para elaborar una alternativa de este tipo.
Los socialistas queremos un sistema de salud que se cimiente en los valores de siempre de la socialdemocracia, que afirme los aspectos que la experiencia ha demostrado que funcionan al mismo tiempo que proponga nuevas respuestas a los nuevos desafíos.
Un sistema que responda a las aspiraciones de igualdad, bienestar y justicia social que demanda la sociedad española.
Un sistema de naturaleza pública en el aseguramiento, en la financiación y en la provisión de servicios, donde la prestación privada sea complementaria y no parasite ni descapitalice a la pública.
Un sistema que tenga las siguientes características:
1. Con cobertura universal como derecho de ciudadanía igual para todos y sin barreras de acceso.
2. Con financiación suficiente y financiado por impuestos en el marco de una reforma fiscal que haga más justo el reparto de cargas.
3. Común para toda España y formando parte del sistema nacional de cohesión social y solidaridad.
4. Con una amplia descentralización de la gestión y organización en las Comunidades Autónomas.
5. Que no tenga barreras administrativas al libre movimiento de los pacientes por todo el territorio nacional.
6. Con reglas comunes de buen gobierno, gestión y acceso a la información, que garanticen en toda España participación democrática en la gestión, transparencia, evaluación y rendición de cuentas.
7. Con garantías eficaces niveles de excelencia en la calidad de sus servicios.
8. Con un fuerte fundamento en las políticas de salud pública y la atención primaria de salud.
9. Orientado al desarrollo de un modelo de atención a los pacientes crónicos y coordinado con los servicios sociales.
10. Que garantice la atención a la salud mental potenciando, modernizando y desarrollando los servicios.
11. Con una clara orientación hacia la participación de los profesionales en la gestión de los servicios, con criterios de autonomía responsable que permitan la implantación de la gestión clínica y la práctica basada en la evidencia científica.
12. Con vocación de incorporar de manera continuada las mejores tecnologías y procedimientos en su cartera de prestaciones, con criterios de equidad, eficiencia y de evidencia científica.
13. Con vocación de transparencia en su gestión y en sus resultados para favorecer la efectiva participación de la ciudadanía.
14. Con una orientación hacia la eficiencia en la gestión de sus recursos y con una apuesta por la profesionalización de la gestión.
15. Con vocación de influir en las políticas sanitarias de la UE y de colaborar en la construcción de un espacio común de salud europeo.
Los socialistas creemos que hemos de seguir apostando por este modelo de sistema sanitario público, con el convencimiento de que es la única fórmula no sólo para conseguir la equidad en el acceso y la atención sanitaria de toda la población, sino también porque ha demostrado ser el modelo más sostenible desde el punto de vista económico.
Para los socialistas, la contribución del Sistema Nacional de Salud a la igualdad y la cohesión de la sociedad española es más que evidente. Y es imprescindible para asegurar una salida de la crisis que no erosione este importante aspecto de la cohesión que supone la sanidad pública.
Los altos niveles de salud alcanzados en estos años junto a los razonables niveles de equidad, han contribuido a ofrecer seguridad a la ciudadanía española y cohesión al conjunto del territorio del Estado.
Sin renunciar a políticas de eficiencia que hagan posible un gasto enmarcado en la austeridad del uso de los recursos públicos, los socialistas no consideramos la sanidad pública únicamente como un gasto donde se deba recortar en época de crisis como está haciendo el PP.
Para nosotros es, sobre todo y principalmente, una inversión: en capital humano, en conocimiento, en investigación, en tecnología, en cohesión territorial y social, en productividad y bienestar social. Una inversión que, a su vez, es una fuente de riqueza, de empleo y una apuesta de futuro.
Creemos que una sociedad sana es más igualitaria, más segura, más equitativa, más libre y más productiva y además, en épocas de crisis, si tiene una sanidad pública fuerte, ésta se convierte en una herramienta fundamental para que, los graves problemas que afrontan muchas familias, no se transformen en auténticas tragedias.
El PSOE no es ajeno a la situación creada por la crisis económica y está preocupado por los recortes.
Por eso hemos alertado del riesgo real de alteración y destrucción de los elementos centrales del modelo sanitario creado desde 1986.
Por eso, proponemos medidas concretas para asegurar la sostenibilidad de la sanidad pública con las características anteriormente citadas, haciendo compatibles el control del gasto, la generación de ahorros y la mejora de la gestión, con el mantenimiento de la universalidad, la gratuidad en el momento de uso, la calidad y la equidad en el acceso a las prestaciones públicas de salud, y sin recortes en los derechos de ciudadanos y pacientes.
1.- La salud, un derecho fundamental a proteger desde el sistema sanitario, público y universal
Los socialistas procederemos a la derogación del Real Decreto Ley 16/2102 y promoveremos una nueva normativa que permita la recuperación de la cobertura universal del derecho a la atención sanitaria y la protección de la salud en un sistema sanitario de carácter público.
Definiremos la cobertura universal como un derecho ciudadano no sujeto a ningún tipo de seguro, aportación o cualquier otra circunstancia discriminatoria.
Haremos que sea Sanidad y no el INSS quién se encargue del reconocimiento operativo del derecho.
Y en la futura reforma constitucional, propondremos incluir el derecho a la protección de la salud y la cobertura del sistema sanitario público como derecho cívico igual para todos los ciudadanos y residentes, en el capítulo de derechos fundamentales de la nueva Constitución.
2.- Una sanidad pública con financiación suficiente y por impuestos
El Sistema Nacional de Salud tiene una insuficiente financiación, que se ve agravada por los efectos de la crisis económica y las políticas de recorte del gasto público desarrolladas por el Gobierno de Rajoy.
En el contexto de la reforma fiscal que promueve el PSOE, la sanidad pública tendrá la necesaria suficiencia financiera. Ello requiere conseguir un incremento de recursos que tenga su origen en un sistema de financiación que garantice la naturaleza equitativa de las aportaciones de los ciudadanos.
Nuestro objetivo es invertir en sanidad pública un 7% de nuestro PIB en el horizonte de dos legislaturas.
Porque el PSOE apuesta por un sistema de aseguramiento público y único, con una financiación pública procedente de los impuestos capaz de asegurar la suficiencia de recursos y un equilibrio en la distribución de los mismos, entre CCAA.
Es relevante señalar que la suficiencia financiera del Sistema Nacional de Salud español requiere, además de una financiación de las características señaladas, una gestión rigurosa de los recursos públicos para asegurar la mayor eficiencia posible.
Los presupuestos destinados a la sanidad han de tener una afectación finalista y se ha de garantizar que, tanto los ingresos potenciales generados, como los ahorros que se generen por una mejor gestión de los recursos sanitarios, se han de destinar exclusivamente y en su totalidad a financiar la sanidad pública.
3.- Una sanidad pública descentralizada, con autonomía de gestión y con una gobernanza renovada
La equidad, la calidad, la cohesión, la eficiencia, la transparencia y la coordinación de los esfuerzos y recursos, han de caracterizar la organización de la sanidad española.
Los socialistas pensamos que la descentralización del sistema sanitario en las Comunidades Autónomas ha sido un elemento altamente positivo para el conjunto de la ciudadanía, ya que ello ha permitido extender y hacer accesibles muchos y buenos servicios en el conjunto del territorio y eso ha contribuido a la mejora de la equidad y la cohesión social.
Para reforzar este modelo descentralizado hay que evitar desajustes, ineficiencias, duplicidades y potenciar la cooperación y la adopción de decisiones comunes entre los distintos servicios de salud que componen el SNS.
Por eso creemos necesario reforzar la gobernanza del Sistema Nacional de Salud facilitando los procesos de toma de decisiones para el conjunto del mismo, asegurando mejor la cohesión, la coordinación, la equidad y la calidad del sistema. Pero también para mejorar su eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y, en definitiva la calidad democrática y técnica de gobierno y gestión a todos los niveles del SNS: de los órganos horizontales nacionales, de los Servicios Autonómicos de Salud, así como de sus instituciones y centros.
Entre las innovaciones que consideramos necesarias y que debieran ser incluidas en una Ley de bueno gobierno y gestión del SNS están: la autonomía de gestión de centros sanitarios y el fomento de la gestión clínica, la introducción de órganos colegiados de gobierno a todos los niveles, ante los que deban responder los gestores, la profesionalización de éstos asegurando la exclusión de criterios políticos en su designación, la obligatoriedad de la transparencia (poner a disposición del público la información pública), regulación de conflictos de interés, mecanismos eficaces contra el fraude y la corrupción, etc.
La finalidad de este refuerzo es asegurar la existencia de instrumentos para la cohesión y el gobierno del sistema en materias de políticas de transparencia y de información sobre el funcionamiento y los resultados para la ciudadanía y los profesionales, en materias de políticas de salud pública, de planificación de necesidades y de gestión de personal, en materia de garantías de calidad y accesibilidad a prestaciones o de garantías de equidad en los derechos asegurando la movilidad de los pacientes, entre otras.
Por ello apostamos por medidas que permitan reforzar la aplicabilidad de las decisiones del Consejo Interterritorial para hacer de este órgano un elemento eficaz de gobierno del Sistema y también, apostamos por reformas para mejorar los instrumentos de cohesión e incrementar la dotación del Fondo de Cohesión Sanitaria, que ha de dirigirse a impulsar acciones estratégicas que fomenten la disminución de las desigualdades y la mejora continua de la equidad en salud.
En definitiva, creemos necesario asegurar un avance en la gobernanza del Sistema Nacional de Salud que respete y aproveche la capacidad de gestión y de innovación organizativa de las Comunidades Autónomas, para el conjunto del Sistema.
4.- Una sanidad pública con una cartera común de servicios y sin barreras de acceso
La sanidad pública tendrá una cartera común de servicios para toda la ciudadanía, sin distinción y sin barreras de acceso.
Eliminaremos las carteras suplementaria y de servicios accesorios creadas por el Gobierno de Rajoy en el Real Decreto 16/2012 con el objetivo de generar una sanidad más completa para quienes tengan poder adquisitivo y hacer frente a los copagos.
El PSOE apuesta por avanzar de manera decidida en asegurar la mejor cartera común de servicios en condiciones de igualdad para toda la ciudadanía y sin copagos que generan barreras de acceso para pensionistas y pacientes crónicos; esta cartera debe actualizarse y mejorarse incorporando las innovaciones siguiendo criterios de evidencia científica, equidad y de coste-efectividad.
Para ello, somos partidarios de crear un Instituto de Calidad y Excelencia Clínica, similar en su modo de funcionamiento al NICE británico, que ha de trabajar en red con las agencias y unidades de evaluación de tecnologías sanitarias de las CCAA.
Este organismo debe revisar continuamente la eficiencia y efectividad de la cartera de servicios y ha de permitir asegurar la adecuada incorporación de la innovación científica que se vaya produciendo en el ámbito de la investigación biomédica con criterios para su sostenibilidad.
Ello ha de hacerse con criterios de coste/efectividad y mediante el análisis de su viabilidad económica y del impacto en la eficiencia, para hacer posible la financiación selectiva de las prestaciones con los criterios que definan las autoridades sanitarias.
Creemos que es necesario asegurar el principio de libertad de movimiento, garantizándose la asistencia a todos los ciudadanos en todas las CCAA independientemente de su lugar de origen o residencia, lo que requiere el mejor sistema posible de acceso digital a los servicios y prestaciones de salud y a la información clínica de los pacientes mediante una Tarjeta Sanitaria común, historia digital y receta electrónica, que eviten barreras de acceso.
5.- Una sanidad pública con transparencia para la ciudadanía
Avanzar en transparencia requiere continuar enriqueciendo y alimentando el sistema de indicadores clave del Sistema Nacional de Salud implantado por el anterior Gobierno socialista, para conocer funcionamiento y resultados con carácter autonómico y que a su vez permite comparar por CCAA y facilitar a los ciudadanos elementos orientativos en relación con los servicios que utilizan, la eficacia con que se utilizan sus impuestos y las prioridades a las que se asignan.
Pero, a su vez, somos partidarios de dar paulatinamente nuevos pasos, elaborando indicadores de funcionamiento y de calidad de cada centro sanitario, que deben estar disponibles para la ciudadanía para favorecer así la elección informada de los ciudadanos, favoreciendo la competencia para mejorar la calidad de manera continuada.
6.- Una sanidad pública que evalúe el impacto en salud de todas las políticas y de la crisis económica
Las políticas de salud pública, han de estar en el núcleo central de las actuaciones del sistema de salud.
Especialmente relevante, es el desarrollo de acciones eficaces de prevención de patologías altamente prevalentes y, en especial, la obesidad infantil.
Promoveremos la evaluación del impacto en salud, como medida de protección de la salud y desarrollo de una nueva forma de valorar las actuaciones públicas (salud en todas las políticas) y aquellas actuaciones desarrolladas desde ámbitos privados con alto potencial en la salud de las personas. Haremos obligatoria la presentación de un informe anual ante las Cortes Generales sobre el impacto en salud de las actuaciones públicas.
La fuerte crisis económica actual así como las decisiones adoptadas por el Gobierno de Rajoy tienen un impacto real en la salud de las personas y en la equidad social.
Desarrollaremos cada dos años una evaluación del impacto de la crisis en la salud de la población española para elaborar las medidas de corrección necesarias, que tambíen será presentada ante las Cortes Generales.
7.- Una sanidad pública con una atención primaria fuerte orientada a la atención a la cronicidad
La sanidad española ha de tener una orientación integral hacia el ciudadano y hacia el paciente.
Eso quiere decir que su orientación es la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, la asistencia sanitaria y la rehabilitación.
Debe tener su base en una atención primaria de salud fuerte, eficaz y de calidad por lo que creemos que hay que blindar de los recortes a la atención primaria de salud.
Vamos a promover también, nuevas medidas de financiación y organización que refuercen la capacidad de resolución de la atención primaria de salud; medidas que han de contar con el mayor consenso institucional, profesional y ciudadano.
Medidas que permitan disponer de tiempo específico para la prevención y promoción de la salud. Que faciliten la formación y la tecnología necesarias para realizar técnicas: cirugía menor, dermatología, ecografía, etc. Que faciliten la autonomía de gestión y hagan flexible la organización de los centros, los horarios y los contratos para poder realizar estas técnicas. Que impulsen mediante las TIC el soporte necesario desde atención hospitalaria (por contrato de gestión, no por voluntarismo). Que permitan responsabilizar a todos los profesionales (de atención primaria y hospitalaria) de sus actos, especialmente de la prescripción farmacéutica. Que hagan posible el desarrollo profesional y la redistribución de tareas. Que den un impulso de consulta de enfermería no solo en la atención a patología crónica sino también en la atención a patología aguda y un impulso efectivo de la prescripción de enfermería. Medidas que tengan en cuenta a los profesionales de atención primaria a la hora de priorizar listas de espera.
El PSOE considera también que es necesario avanzar más en el desarrollo de estrategias de cooperación entre niveles y de trabajo en equipos multidisciplinares. En este sentido, el impulso de la gestión clínica sobre la base de autonomía de gestión responsable, ha de ser un elemento a desarrollar más en estos próximos años.
La atención a la cronicidad ha de marcar la agenda organizativa de la sanidad española. La atención a la cronicidad ha de ser una prioridad. Ello va a requerir nuevos modelos organizativos, nuevos roles profesionales y nuevos roles para pacientes y entorno familiar.
Para ello, promoveremos un plan para la reorganización asistencial hacia la atención a la cronicidad que permita la extensión de las importantes y acertadas experiencias desarrolladas en esta materia por los Gobiernos socialistas en las Comunidades de Asturias y Andalucía, así como las experiencias de la pasada legislatura en el País Vasco impulsada por el PSE.
La coordinación entre salud y atención social para hacer posible la calidad y la eficiencia en la atención sociosanitaria, es otra de las exigencias actuales.
8.- Una sanidad pública que dé a la atención a la salud mental la prioridad que debe tener
Promoveremos la elaboración de un ambicioso Plan de modernización de la atención a la salud mental que permita un impulso a la atención de los problemas de salud mental para desarrollar planes integrales de salud en esta materia que (aprovechando iniciativas de Comunidades Autónomas como Andalucía, Asturias o País Vasco en su legislatura socialista), permitan superar las carencias que en materia de salud mental, tiene la sanidad española.
9.- Una sanidad pública en la que la iniciativa privada sea meramente complementaria
La colaboración con el sector privado la entendemos en el contexto establecido en la Ley General de Sanidad de 1986 según el cual, la sanidad privada tiene un rol complementario en el Sistema Nacional de Salud y hasta que se desarrollen las infraestructuras necesarias en el sector público. De igual forma, debe señalarse que la colaboración con la iniciativa privada sin ánimo de lucro no tiene para nosotros consideración desfavorable.
Las iniciativas de colaboración público/privada, conocidas como el contra-modelo Alzira y sus variantes, que está llevando adelante el PP en la Comunidad Valenciana, Madrid y Castilla la Mancha, son en realidad una subcontratación parcial de aseguramiento sanitario público a empresas mercantiles. No estamos pues ante la mera gestión o provisión privada de servicios sanitarios, si no ante una situación en la que el empresario concesionado gestiona la caja sanitaria pública de poblaciones enteras. Esta privatización del aseguramiento es incompatible con el modelo sanitario del SNS, plantea conflictos de interés lesivos para las poblaciones concesionadas, y tiene graves problemas de equidad, transparencia y de gestión democrática y control público.
Este sistema supone la introducción de intereses mercantiles en la atención sanitaria, considerando la sanidad un bien de consumo más, dando lugar a problemas de gestión, financiación, endeudamiento y sostenibilidad, con el peligro de romper la equidad del sistema.
Consideramos, además, que está demostrado que estas iniciativas no son más eficientes.
Generan un sistema de gestión opaco y sin participación, que requiere, sin duda, una evaluación tanto en lo que se refiere al modelo de gestión denominado de concesión administrativa (modelo valenciano – Modelo Alzira), como de la alta tecnología también en manos de empresas privadas.
Consideramos que el control por parte del sistema público puede ser más eficaz, eficiente, equitativo, más barato, más sostenible y de mayor calidad.
Es llamativo el rol creciente de los fondos de inversión internacionales como propietarios de este tipo de fórmulas empresariales, lo que puede implicar un destino de beneficios fiscales y financieros fuera de nuestras fronteras.
Frente a esas políticas de privatización desarrolladas por el PP, vamos a promover revertir las decisiones de privatización de la gestión adoptadas bajo estas fórmulas mediante una ley de buen gobierno y gestión del SNS que, además de derogar Ley 15/1997, ponga orden en la actual maraña creada por la derecha en materia de colaboración publico/privada y hacer que esta colaboración, se someta a criterios de complementariedad, transparencia, exigencias estrictas de garantías de calidad y control, así como una evaluación pública periódica.
10.- Una sanidad pública con una nueva gestión de sus profesionales
En relación a las profesiones sanitarias, la concepción integral de la salud que tiene el PSOE hace que consideremos a todas y cada una de las profesiones sanitarias, como profesiones de importancia capital para la eficacia y calidad del Sistema Nacional de Salud.
Para los socialistas, los profesionales sanitarios constituyen un elemento de primer nivel en relación a la calidad de los servicios que se prestan en el Sistema Nacional de Salud.
Buena parte de la excelencia en los resultados de salud alcanzados por nuestra sanidad pública, se explican por el gran nivel y alta cualificación de los profesionales sanitarios españoles.
Promoveremos la autonomía de gestión, un nuevo modelo retributivo y una profesionalización de la gestión en todos los niveles del sistema sanitario público para que la selección de los gestores se base en su cualificación y se excluyan criterios políticos en su designación.
Promoveremos acciones de formación continuada reglada y que reciban financiación pública para todos los profesionales sanitarios, que ayuden a mantener la máxima competencia científica durante toda la vida profesional activa.
De igual forma, creemos necesario impulsar mecanismos transparentes de planificación de necesidades de profesionales que permitan anticipar las respuestas públicas en esta materia.
Se hace necesario un cambio radical para generar nuevos sistemas retributivos que reflejen una retribución personalmente adaptada a la diferente aportación que se realice en el desempeño profesional a los objetivos definidos por la organización sanitaria. Nuevos sistemas que sirvan para asegurar y fomentar la excelencia profesional, el desarrollo profesional o la evaluación del desempeño.
Los profesionales de la medicina tienen un valor muy relevante en los resultados en salud de nuestros servicios. Los médicos españoles están considerados entre los mejores del mundo desarrollado.
Apoyaremos la acreditación profesional periódica e impulsaremos el desarrollo de sistemas de apoyo a la excelencia en la práctica clínica mediante Guías y protocolos que han de ser elaborados desde la evidencia científica y con la participación especial de los profesionales de la medicina ya que el PSOE considera muy relevante el trabajo conjunto con las organizaciones profesionales y las sociedades científicas representativas de la profesión médica.
La enfermería española es una de las más cualificadas de la UE y tiene ante sí la enorme oportunidad de ofrecer respuestas válidas a las necesidades de cuidados de la población española y de manera relevante, en el ámbito de la atención a pacientes crónicos y en la atención sociosanitaria por lo que fomentaremos el trabajo conjunto con las organizaciones profesionales y sociedades científicas representativas de la profesión enfermera.
También para enfermería apoyaremos la acreditación profesional periódica e impulsaremos el desarrollo de sistemas de apoyo a la excelencia en la práctica clínica mediante Guías y protocolos que han de ser elaborados desde la evidencia científica con la participación especial de los profesionales de la enfermería.
El resto de profesionales sanitarios que prestan sus servicios en cualquiera de los ámbitos de trabajo del Sistema Nacional de Salud, son de gran importancia para los socialistas por lo que desarrollaremos con ellos una tarea de diálogo que permita su participación en el proyecto político socialista.
También, en este apartado de profesionales, hay que señalar la importancia de impulsar políticas desde la perspectiva de género ya que ello es determinante en un sector donde más del 60% de los recursos humanos son mujeres.
Por eso impulsaremos los cambios necesarios para conseguir la igualdad real en el ámbito del Sistema Nacional de Salud.
11.- Un nuevo rol de la ciudadanía y de los pacientes en la sanidad pública
El nuevo rol de la ciudadanía y de los pacientes en la sanidad pública debe basarse en el fomento de la participación, la transparencia y la corresponsabilidad de la sociedad que además en el mejor camino para promover un uso responsable de los servicios de salud.
La participación de ciudadanos y pacientes ha de ser una tarea continua, por lo que apoyaremos iniciativas eficaces en este ámbito para conseguir que su voz sea considerada en todas las fases de desarrollo de las acciones del sistema sanitario.
Consideramos necesario reforzar el control social sobre el sistema sanitario a través de mecanismos de participación social en su gobernanza.
En este sentido, apoyaremos los derechos colectivos de los pacientes así como el reconocimiento de las asociaciones de pacientes como agentes sociales
Promoveremos la incorporación de la ciudadanía en procesos de rendición de cuentas por parte de los responsables de los servicios públicos de salud.
Igualmente, promoveremos la extensión de nuevos derechos y prestaciones que puedan derivarse de avances científicos y tecnológicos y aquellos que tienen una amplia aceptación y demanda social y profesional. Es el caso de la atención al proceso final de la vida y por ello, promoveremos la promulgación de una Ley de muerte digna para el conjunto del SNS.
En este sentido, hay que consolidar y mantener conquistas de derechos sanitarios incorporadas en la cartera común de servicios aprobada en 2007 y que ha de llegar a todos los ciudadanos bajo criterios de equidad y calidad.
La calidad en la provisión de servicios y la máxima garantía de seguridad de los pacientes, deben ser los ejes de actuación centrales en la organización de los centros sanitarios y en el trabajo de los profesionales sanitarios.
Defenderemos la extensión de procedimientos de trabajo en calidad basados en la protocolización de procesos asistenciales y la extensión de garantías de tiempos máximos de espera en el ámbito quirúrgico, de consultas externas y de pruebas diagnósticas.
Favoreceremos la extensión de estrategias integrales de actuación frente a las principales patologías, adaptadas a las necesidades de los pacientes y reforzando las acciones de prevención y cuidados, así como la participación de las personas afectadas.
Facilitaremos la movilidad de los pacientes y consolidaremos la red de centros de referencia que faciliten un acceso ordenado y equitativo a todos aquellos que lo precisen, con una atención especial a los afectos de las denominadas enfermedades raras
12.- Una sanidad pública que promueva la investigación el desarrollo y la innovación
Los socialistas creemos que es imprescindible apoyar la I+D+i con un enfoque que permita impulsar la aparición de nuevas respuestas terapéuticas ante las enfermedades prevalentes, al tiempo que podamos seguir incorporando de manera eficaz, segura, eficiente e inmediata los avances relevantes que desde el punto de vista científico se puedan producir en el futuro.
Es evidente, en definitiva, la contribución de los socialistas en la creación del Sistema Nacional de Salud español y nuestro compromiso también desde la oposición con este importante pilar de Bienestar para la sociedad española.
En este contexto, la acción de Gobierno que los socialistas estamos desarrollando en Andalucía y en Asturias, constituye un excelente escaparate para que la sociedad pueda conocer de qué manera en tiempos de crisis se puede desarrollar una política sanitaria fundamentada en la sanidad pública, que contrastan con las políticas del Partido Popular orientadas a la erosión del sistema público de salud y el fortalecimiento de las posibilidades de generar negocio al capital privado a costa de esa erosión.
Porque hay otra manera de gestionar la sanidad pública en tiempos de crisis cuando los socialistas tenemos la responsabilidad de gobernar.
Publicado por pepemolmos el 20 junio, 2013
Publicado en: Uncategorized.	Etiquetado: eurovegas, Tabaco.	1 comentario
http://www.redaccionmedica.com/opinion/tabaco-y-eurovegas-3572
La lucha frente al tabaquismo y sus consecuencias sobre la salud de las personas es una lucha difícil y larga.
Quedan aún muchas cosas por conseguir en esta batalla que desde la salud pública se viene manteniendo en todo el mundo.
Y hay que señalar que el tabaquismo es una importantísima causa de mortalidad y morbilidad evitables.
La Ley antitabaco en España, supuso hace dos años un enorme avance em relación a la prevención. Protege la salud de las personas fumadoras y también la salud de personas fumadoras pasivas.
Los efectos en la disminución de la mortalidad y la morbilidad comienzan a sentirse y hacerse patentes en la actualidad.
Es una Ley que beneficia claramente a las personas. Es una Ley en la que tuve el honor de participar y de colaborar con todas las organizaciones sanitarias y todos los grupos parlamentarios.
Es una Ley de todos.
Es por eso que cualquier paso atrás no puede aceptarse. Desde ningún punto de vista.
Si la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el tabaquismo como una enfermedad adictiva crónica y el tabaco es la primera causa de muerte evitable en España, flexibilizar su aplicación no es justificable.
Todos los años, mueren en España unas 50.000 personas a causa de enfermedades provocadas por el consumo de tabaco. Ello equivale a una media de casi unas 140 defunciones diarias.
Alrededor de 1.300 de las muertes anuales son atribuibles a la exposición involuntaria al aire contaminado del humo del tabaco en personas fumadoras pasivas.
Eurovegas no justifica ningún paso atrás en esta lucha contra el tabaquismo. Ni la supuesta creación de empleo, ni la supuesta inversión multimillonaria, ni ningún otro argumento económico justifican perder conquistas en beneficio de la salud de las personas.
Conquistas que nos ha costado un gran esfuerzo conseguir.
Si el Gobierno cambia la Ley del Tabaco para permitir fumar en Eurovegas, yo trabajaré para que cuando mi partido vuelva al Gobierno de España, rectifique esta decisión equivocada.
Decisión que muchos sanitarios militantes y simpatizantes del PP, no entienden ni apoyan
Mato no va a doblegar a Andalucía
Publicado por pepemolmos el 12 junio, 2013
Andalucía impulsa continuamente medidas para fortalecer la sanidad pública.
No hay que olvidar que los andaluces tienen y disfrutan una sanidad pública que está situada entre las de mayor calidad y excelencia en nuestro país.
Para ello, adopta medidas de eficiencia.
Una de ellas es la subasta de medicamentos para conseguir ahorrar cerca de 300 millones de euros y poder destinarlos a otros objetivos sanitarios.
Unos, el Gobierno andaluz, con la gente.
Otros, el PP, con los poderosos y contra la gente.
Mato quiere engañarnos ahora diciendo que ha ahorrado muchos millones con sus medidas de control del gasto farmacéutico.
Pero ocultará que según estudios publicados, por ejemplo el de Antares Consulting para el Grupo Farmacéutico Cofares, 1.100 millones vienen aportados en copagos por parte de los ciudadanos.
En concreto, casi 400 salen del bolsillo de los pensionistas españoles.
Le exijo al PP que deje de castigar a Andalucía. Deje de castigar a los andaluces.
Porque tengo que advertirles que Andalucía, que los andaluces, no vamos a permitir que el PP se salga con la suya.
El PP no va a doblegar ni la dignidad ni la sanidad de Andalucía por muchas presiones y amenazas que quiera realizar.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
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