Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321241L.html
Timestamp: 2019-03-21 01:33:41+00:00

Document:
as201321241L
Auto Supremo: Nº 241
Expediente: B-18-08-A
Partes: Ronald Velarde Rosauro c/ Eduardo Castedo Pérez y otra.
VISTOS: El recurso de casación de fojas 85 a 86 vuelta, interpuesto por Hugo Cholima Montejo, en representación de Ronald Velarde Rosauro contra el Auto de Vista Nº 076/08 de fecha 19 de junio de 2008, cursante de fojas 80 a 81, pronunciado por la Sala Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Beni, dentro el proceso ordinario de Fraude Procesal seguido por Hugo Cholima Montejo, en representación de Ronald Velarde Rosauro contra Eduardo Castedo Pérez y Anagrey Eguez Limalobo, los antecedentes del proceso, y;
1.- Que, el Juez de Primero de Partido en lo Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Beni, pronunció Auto Interlocutorio de fecha 14 de abril de 2008, de fojas 63 y vuelta, que rechaza la excepción previa de cosa juzgada de fojas 52 a 53, y por consiguiente dispone la continuación de la causa.
Deducida que fue la apelación por el demandante, la Sala Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Beni, emitió Auto de Vista Nº 076/08 de fecha 19 de junio de 2008, cursante de fojas 80 a 81 que revoca el auto apelado, en consecuencia declara probada la excepción de cosa juzgada, por encontrarse ejecutoriada plenamente la sentencia pronunciada por el Juez Segundo de Partido en lo Civil de la Capital y que es objeto de la presente Litis, y haber sido planteada la acción de fraude procesal fuera del término señalado al efecto por el artículo 298 del Código de Procedimiento Civil.
2.- Contra el referido auto interlocutorio, Hugo Cholima Montejo, en representación de Ronald Velarde Rosauro interpone recurso de casación en el fondo, bajo los siguientes argumentos:
La parte recurrente acusa que se le hubiese transgredido sus derechos constitucionales a la igualdad procesal y al derecho a la defensa de ser oído y vencido en juicio, conculcándose los principios previstos por el artículo 7 inciso j) y artículo 16 de la Constitución Política del Estado, refiriendo que Ronald Velarde Rosauro en su calidad de propietario del bien inmueble jamás formó parte de este proceso y que no se le hubiese integrado nunca a la Litis referida, razón por la cual no le correría el plazo legal a partir de la fecha de ejecutoria de la sentencia de Usucapión para plantear la demanda de fraude procesal, haciendo referencia al alcance de los artículos 298 y 50 de Código de Procedimiento Civil y que no se hubiese considerado el hecho de que la demandada no hubiera acompañado a su memorial de excepción prueba documental alguna y por último acusa que el Auto de Vista hubiera causado violación e interpretación errónea de la ley, conculcándose los artículos 7 inciso j) y 16 de la Constitución Política del Estado, artículos 90, 121, 131, 297 numeral 3) y 298 del Código de Procedimiento Civil, solicitando se resuelva el recurso casando el auto de vista recurrido de conformidad al artículo 274 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil.
1.- En virtud al recurso de casación expuesto, se tiene las siguientes consideraciones:
Que, para el tratadista Couture “la cosa juzgada es la autoridad y eficacia de una sentencia judicial cuando no existen contra ella medios de impugnación que permitan modificarla”, para Helling y sus seguidores como el procesalista alemán James Goldschmidt “la cosa juzgada se reduce a la declaración de certeza contenida en la sentencia, con el carácter de obligatoria e indiscutibIe, sin que produzca efectos sobre las relaciones y derechos sustanciales”, lo que implica que la cosa juzgada es la fuerza vinculante de la declaración de certeza, que impone al órgano jurisdiccional la observancia de lo resuelto, y que se trata de un efecto puramente procesal, siendo así la cosa juzgada en sentido sustancial, está contenida en la sentencia de fondo, caracterizada por la indiscutibilidad de la esencia de la voluntad concreta de la Ley afirmada en la sentencia, mientras que la cosa juzgada formal es la que recae sobre los presupuestos procesales, sin resolver en el fondo, y por esto es una cosa juzgada aparente que significa solo la preclusión de las impugnaciones dentro del juicio, lo que implica que la cosa juzgada en cuanto a su eficacia y alcance no es definitiva, sino, que dentro de sus límites subjetivos su fuerza vinculativa se limita a quienes fueron partes iniciales e intervinientes en el proceso en que se dictó, a cuya razón la sentencia no produce cosa juzgada sino entre las mismas partes, es decir, para Carnelutti aquellas que han sido partes en un juicio, cuyo litigio propio ha sido objeto de la sentencia y que hayan concurrido personalmente o por representación.
En este entendido, en el caso de autos, de acuerdo a la fotocopia de la Sentencia, de fecha 30 de abril de 2003, cursante de fojas 3 a 5 vuelta de obrados, dentro del proceso de usucapión decenal seguida por EliaTemo Vaca y otros en contra de Eriberto Calle Mansilla y otros, el Juez Segundo de Partido en lo Civil declara probada en parte dicha demanda, otorgando la pretensión deducida solo con relación al demandante Eduardo Castedo Pérez, proceso en el que no se le incluyó al ahora demandante y recurrente Ronald Velarde Rosauro, a pesar, de que el mismo tuviera inscrito su derecho propietario del inmueble que fue objeto de usucapión en Derechos Reales bajo la matrícula 8.01.1.01.0002026, que cursa a fojas 24 del expediente, y que además fue reconocido como propietario por el codemandado Eduardo Castedo Pérez, mediante documento privado suscrito en fecha 10 de enero de 2003, que cursa a fojas 10 y vuelta, por lo que, al no haberse incluido en la demanda de usucapión ordinaria a Ronald Velarde Rosauro, el efecto de la sentencia de fecha 30 de abril de 2003, cursante de fojas 3 a 5 vuelta que adquirió evidentemente calidad de cosa juzgada, no le llega al referido demandante al no ser parte del referido proceso de usucapión, a cuya razón, la excepción de cosa juzgada planteada por la codemandada Anagrey Eguez Limalobo no corresponde en el presente caso en contra del demandante Ronald Velarde Rosauro, Ahora bien, el fraude procesal como proceso ordinario, se constituye en una causal para interponer la revisión extraordinaria de sentencia, conforme lo previene el artículo 297 numeral 3) del Código de Procedimiento Civil, que tiene su tramitación propia y difiere totalmente de la revisión extraordinaria de sentencia, el cual debe ser tramitado y resuelto ante el Tribunal Supremo de Justicia y en el plazo establecido por el artículo 298 del mismo Adjetivo Civil, por lo que, no se debe confundir aquel trámite ordinario de fraude procesal, con la revisión extraordinaria de sentencia, empero, en el presente caso el Tribunal de Alzada en el Auto de Vista recurrido ha resuelto aplicar el plazo que corresponde para la admisión del proceso de revisión extraordinaria de sentencia al trámite de fraude procesal, como si ambos trámites fueran uno solo, además, de no tener competencia de pronunciarse en cuanto la revisión extraordinaria de sentencia, toda vez, que cualquier interpretación sobre este trámite es de competencia del Tribunal Supremo de Justicia, por la naturaleza misma de dicho proceso, por lo que, el Tribunal de Alzada al haber declarado probada la excepción de cosa juzgada ha realizado una interpretación errónea de los artículos 297 numeral 3) y 298 del Código del Código de Procedimiento Civil.
Asimismo, mediante el Auto Interlocutorio de fecha 14 de abril de 2008, el Juez de Primera Instancia sobre la excepción de cosa juzgada ha observado correctamente que la codemandada no ha presentado el testimonio de la sentencia respectiva al momento de interponer dicha excepción, tal cual exige el artículo 340 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, considerando, que las pruebas preconstituidas en la demanda son atinentes a la parte demandante, al momento de presentar la demanda y de igual forma la excepción tiene impuesta para su fundamentación la carga de la prueba, de acuerdo a lo previsto por el artículo 1283 parágrafo II del Código Civil, de manera imperativa, por lo que, la codemandada no puede fundamentar la excepción de cosa juzgada haciendo suyas las pruebas presentadas por la parte demandante de fojas 3 a 8, a su vez, tomando en cuenta, que dichas pruebas no fueron admitidas por el Juez de Primera Instancia, al momento de providenciar el memorial de excepción de cosa juzgada a fojas 53 vuelta, corriéndose solamente en traslado dicha excepción a la parte demandante, sin que sea objetada por la codemandada, habiéndose en consecuencia convalidado el referido pronunciamiento de Juez A quo, y por tanto el incumplimiento de la codemandada de cumplir con la carga de la prueba para fundamentar la excepción de cosa juzgada.
Por lo expuesto, corresponde fallar en cuanto al presente recurso conforme lo dispuesto en el artículo 271 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil, por haber incurrido el Tribunal de Alzada, al momento de emitir el auto de vista, en la causal del artículo 253 numeral 1) del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 41, parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por el artículo 271 numeral 4) del Adjetivo Civil, CASA el Auto de Vista Nº 076/08 de fecha 19 de junio cursante de fojas 80 a 81, emitido por la Sala Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Beni, manteniéndose el Auto Interlocutorio de fecha 14 de abril de 2008.
Libro Tomas de Razón 241/2013

References: artículo 298
 artículo 7
 artículo 16
 artículo 274
 artículo 297
 artículo 298
 artículo 340
 artículo 1283
 artículo 271
 artículo 253
 artículo 41
 artículo 42
 artículo 271