Source: https://issuu.com/visionempresarial/docs/ecee_8
Timestamp: 2017-12-17 01:28:38+00:00

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Boletín ECEE #08 by Revista UP Visión Empresarial - issuu
ECEE Num. 8
Escisión de sociedades mercantiles Aspectos legales y fiscales Miguel A. Delgado Casillas
Modificaciones a la Ley del ISR, Ley del IVA y Ley del IEPS Olga Leticia Ávila Sandoval
Estructura de capital y aversión al riesgo del manager Carlos Alberto Pulido Hernández
Los economistas y su mundo Irén Castillo Saldaña
Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales Directorio Dirección General Antonio Castro D’Franchis DIRECCIONES DE CARRERAS
Administración y Finanzas Eulalio González Anta
Administración Francisco Loría García de Acevedo
Administración y Mercadotecnia Ma. Luisa Pimentel Zamudio
Control e Información Directiva Jorge Huerta Bleck
Administración y Negocios Internacionales Sergio Garcilazo Lagunes
Economía Gabriel Pérez del Peral
Contaduría Jorge Huerta Economía Gabriel Pérez del Peral Secretaría Administrativa Alma Limas Educación continua y Programas especiales Pedro Salicrup Río de la Loza Secretaría de asuntos escolares Gamaliel Téllez Maqueo Coordinación de posgrados Guillermo Arroyo Santisteban Secretaría Académica Alfredo Arrache Marcela Chavarría Ma. Antonieta Romano
Finanzas Ma. del Rocío Valadez Castell Mercadotecnia Roberto Garza Castillón Cantú Negocios Sergio Garcilazo Lagunes Matemáticas José Cruz Ramos Báez Computación Edmundo Marroquín Tovar Derecho Juan G. Araque Contreras Humanidades Guillermo Arroyo Santisteban Comunicación y Métodos de Estudio Ma. Antonieta Romano Esqueda Promoción Guillermo Cárdenas
Responsable de esta publicación: Ma. Antonieta Romano Esqueda mromano@mx.up.mx Tel: 54-82-16-00 ext. 5446. Diseño y cuidado de la edición, revista istmo.
Escisión de sociedades mercantiles Aspectos legales y fiscales
Miguel A. Delgado Casillas Académico de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales
La figura de escisión en México es de reciente incorporación a nuestro derecho positivo. Se reguló fiscalmente en 1991 y a partir de 1992 se incorporó la definición fiscal de escisión de sociedades en el artículo 15-A del Código Fiscal de la Federación. La figura jurídica de escisión fue introducida y reglamentada en las reformas a la Ley General de Sociedades Mercantiles publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 11 de junio de 1992. Con lo que se evidencia que las disposiciones fiscales por lo general están un paso adelante con respecto a las demás disposiciones de carácter legal que conforman el Derecho Positivo Mexicano. La justificación de la escisión en México consiste básicamente en permitir a las empresas segregar áreas de negocio rentables: separación de personal y segregación de activos fijos, entre otros.
En la Exposición de Motivos de la Cámara de Senadores del 28 de abril de 1992, se expresó lo siguiente sobre la figura de la escisión de sociedades: ”Una de las principales innovaciones que introduce la presente iniciativa consiste en regular la escisión de sociedades. Tanto en México como en el extranjero se recurre, cada vez con mayor frecuencia, a la escisión de sociedades, por lo que resulta oportuno que la ley prevea expresamente las características jurídicas de este mecanismo y llenar de esta forma la laguna jurídica que existe en la actualidad. “En esencia, la escisión consiste en la división, de dos o más partes, de la totalidad o parte del activo, pasivo y capital social de una sociedad denominada escindente, la que puede no extinguirse como resultado de esta operación [...]”
De esta forma, el artículo 228 bis de la Ley General de Sociedades Mercantiles establece lo que debe entenderse por escisión de sociedades, conforme a lo siguiente: “Se da la escisión cuando una sociedad denominada escindente decide extinguirse y divide la totalidad o
parte de su activo, pasivo y capital social en dos o más partes, que son aportadas en bloque a otras de nueva creación denominadas escindidas; o cuando el escindente, sin extinguirse, aporta en bloque parte de su activo, pasivo y capital social a otra u otras sociedades de nueva creación [...]”. Asimismo, es conveniente mencionar los principales actos que son necesarios para llevar a cabo la escisión de una sociedad: 1. La escisión sólo podrá acordarse por resolución de la asamblea de accionistas o socios, adoptada por la mayoría exigida para la modificación del contrato social. 2. Las acciones o partes sociales de la sociedad escindente deberán estar totalmente pagadas. 3. Cada uno de los socios de la escindente deberá tener inicialmente una proporción en el capital social de la escindida igual al de que sea titular en la escindente. 4. Una vez aprobada la escisión, deberá llevarse a cabo lo siguiente: a) Un análisis de la situación financiera de la sociedad escindente que refleje la realidad económica de la misma, debidamente dictaminada por auditor externo. b) Identificación y descripción del patrimonio social de la escindente, activos, pasivos y capital social que serán transferidos. c) Verificar los porcentajes de participación de los socios de la escindente en las escindidas. d) Definir el objeto de las sociedades escindidas. e) Designar a las personas que integrarán los nuevos órganos de administración y vigilancia de las sociedades escindidas. f) La determinación de las obligaciones que asuma cada sociedad escindida. g) Solicitar a la Secretaría de Relaciones Exteriores las denominaciones para la constitución de las sociedades escindidas. 3
5. Realizar el proyecto de modificación al contrato social de la sociedad escindente cuando ésta subsista, para decretar la disminución de su capital social y la modificación, en su caso, de la cláusula estatutaria correspondiente, determinando la nueva participación accionaria. De igual forma deberán realizarse los asientos correspondientes al Registro de Socios o Accionistas y de Variaciones del Capital Social. 6. La cancelación de las acciones representativas del capital social de la sociedad escindente y emisión de los nuevos títulos de las sociedades escindidas, y el canje de las acciones de los socios o accionistas de la escindente por los títulos de las acciones de éstos en las escindidas. 7. La aprobación de los estatutos de las sociedades escindidas que estén siendo creadas. 8. Publicación del extracto de la resolución de escisión en el Diario Oficial de la Federación o del Periódico Oficial o Gaceta del Estado en donde tenga su domicilio la sociedad escindente y en un periódico de circulación mayor. 9. Cumplidos estos requisitos y transcurrido el plazo de 45 días naturales contados a partir de que se hubieren efectuado la inscripción en el Registro Público de Comercio y las publicaciones correspondientes, sin que se haya presentado oposición, la escisión surtirá plenos efectos para la constitución de las nuevas sociedades. Por lo anterior, y en atención a lo establecido por el único artículo legal que establece los lineamientos corporativos para efectos de llevar a cabo la escisión de sociedades, creemos conveniente hacer una crítica constructiva a dicho precepto legal (artículo 228 bis). Desafortunadamente, nuestra legislación corporativa no supone la existencia de una sociedad ya constituida en la que una sociedad escindente aporte parcialmente su patrimonio activo, pasivo y capital dado que el dispositivo legal se limita a considerar escindidas aquellas sociedades de “nueva creación”, situación que indudablemente restringe el campo de acción para este tipo de operaciones en sociedades ya existentes. Resulta cuestionable que al momento de aprobar la escisión, se adjunten los estados financieros de la sociedad escindente. Los estados financieros útiles son aquellos que se elaboren a la fecha en que se decrete el acuerdo y servirán para la división del activo, pasivo y capital social con información real y actualizada. Los estados anteriores son dictaminados por un auditor externo y resultan, para el momento del acuerdo, estáticos. 4
El artículo 15-A del Código Fiscal de la Federación señala su propia definición sobre el concepto de escisión de sociedades, que en esencia, es similar a la definición establecida en la Ley General de Sociedades Mercantiles arriba descrita: “Se entiende por escisión de sociedades, la transmisión de la totalidad o parte de los activos, pasivos y capital de una sociedad residente en el país, a la cual se le denominará escindente, a otra u otras sociedades residentes en el país que se crean expresamente para ello, denominadas escindidas [...]” La disposición fiscal también establece las dos posibilidades que desde el punto de vista legal pueden llevarse a cabo en una escisión de sociedades, es decir, cuando la escindente se extingue por completo, o cuando dicha escindente transmite parcialmente su patrimonio a una o varias escindidas sin extinguirse la primera. Dado que la escisión de sociedades supone la transmisión total o parcial del patrimonio de la sociedad escindente, es evidente que para efectos fiscales exista una enajenación fiscal de bienes y derechos incorporados al patrimonio transmitido. Este tipo de operaciones deben originar cargas impositivas a los particulares interesados en llevar a cabo tal figura jurídica y, en consecuencia, pagar los impuestos correspondientes. Sin embargo, el artículo 14-A del citado Código señala los requisitos que deberán cumplirse para que no exista enajenación en términos fiscales para el caso de la escisión de sociedades, los cuales consisten en lo siguiente: a) Que los accionistas propietarios de por lo menos el 51% de las acciones con derecho a voto de la sociedad escindente y de las escindidas, sean los mismos durante un período de tres años. b) Que se presente el Aviso de Escisión a las autoridades fiscales correspondientes. c) En el evento de que desaparezca la sociedad escindente, ésta deberá designar a la sociedad que asuma la obligación de presentar las declaraciones de impuestos del ejercicio e informativas en los términos de las disposiciones fiscales aplicables. En este orden de ideas, es importante mencionar que aún cuando no exista enajenación para efectos fiscales con motivo de la escisión de sociedades, en virtud del debido cumplimiento de cada uno de los requisitos arriba mencio-
nados, la sociedad escindente deberá determinar antes del acuerdo los siguientes rubros a fin de trasmitir la cifras fiscales a que haya lugar: • Costo fiscal promedio por acción. • Costo fiscal de las inversiones trasmitidas (activos fijos). • Determinación de los saldos de la Cuenta de Utilidad Fiscal Neta (CUFIN), así como de la Cuenta de Capital de Aportación Actualizada (CUCA). • Determinación de pérdidas fiscales pendientes de ser amortizadas. • Cuantificación del impuesto al activo efectivamente pagado en los diez ejercicios inmediatos anteriores, susceptible a ser transmitido a la sociedad escindente. Así, también se deberán tener presentes las disposiciones fiscales relativas a los impuestos establecidos en las diferentes legislaciones locales de cada uno de los estados de la República Mexicana, en especial tratándose de transmisión de bienes inmuebles con motivo de la escisión de sociedades. En el caso del Código Financiero del Distrito Federal, por ejemplo, se menciona en sus artículos 156 y 157 lo siguiente: «están obligados al pago del impuesto
sobre adquisición de inmuebles, las personas físicas y las morales que adquieran inmuebles que consistan en el suelo, en las construcciones o en el suelo y las construcciones adheridas a él». Del mismo modo, en el evento de que en la escisión de una sociedad se traspasen los empleados de ésta a la sociedad o sociedades escindidas, se deberá presentar el aviso correspondiente a la sustitución patronal ante las diversas autoridades laborales y de seguridad social, con el fin de evitar molestias posteriores por parte de los organismos respectivos, así como notificar al sindicato en el que los trabajadores de la empresa escindente se encuentran afiliados, si es el caso. Finalmente, es importante mencionar que en la práctica, este tipo de operaciones generan grandes complicaciones desde una perspectiva operacional y administrativa. Aun cuando la asamblea de accionistas de la sociedad escindente resuelva tal acuerdo, las operaciones del día a día de dicha entidad no pueden detenerse ni segregarse ante el proceso de forma inmediata, por lo que la Dirección General de la compañía escindente deberá implementar los controles operacionales y administrativos a que haya lugar para efectos de evitar contingencias futuras.
Modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta, Ley del Impuesto al Valor Agregado y Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios Olga Leticia Ávila Sandoval Académico de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales
ANTECEDENTES Esta iniciativa de reforma fue presentada desde el año 2004, rechazada y modificada en varias ocasiones durante 2005 y aprobada por el Congreso el 27 del abril de 2006. Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 28 de junio, dos meses después de su aprobación, tiempo en que creó especulaciones respecto al costo político de su publicación en época de elecciones. Es cierto que la mayor reforma está incluida en el Código Fiscal de Federación, sin embargo en esta ocasión abordaremos las modificaciones a las otras leyes fiscales para destacar las implicaciones que conllevan.
LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA Artículo 31. Se reformó la fracción III. Desapareció la frase: “estar amparada con documentación que reúna los requisitos que señalen las disposiciones fiscales relativas a la identidad y domicilio de quien las expida, así como de quien adquirió el bien de que se trate o recibió el servicio”. Esta redacción significaba que el contribuyente podía amparar las deducciones autorizadas con la documentación comprobatoria que reuniera únicamente la identidad y domicilio sin cumplir con el resto de los requisitos que señala el Código Fiscal de la Federación y otras disposiciones. Redacción desafortunada que fue aprovechada por muchos contribuyentes para no cumplir con todos los requisitos fiscales. Al eliminar del artículo “las relativas a la identidad y al domicilio” obliga al contribuyente a cumplir con todos los requisitos de documentación comprobatoria de las deducciones, establecidos en su mayoría en el Código Fiscal de la Federación y su reglamento. Es importante señalar que la normatividad respecto a requisitos en los comprobantes fiscales es vasta y complicada. Artículo 86. Se adicionó la fracción XX, donde aparece una nueva lista de las obligaciones de las personas morales. 6
Los contribuyentes obligados a dictaminar sus estados financieros en términos del artículo 32-A del Código Fiscal deberán informar en la Asamblea General Ordinaria de Acciones un reporte sobre el cumplimiento de las obligaciones fiscales del ejercicio que se dictamina. Esta obligación se considerará cumplida cuando en la Asamblea se entregue a los accionistas y se dé lectura del informe sobre la revisión fiscal del contribuyente que emite el contador público. Este informe se emite en forma conjunta con el dictamen para efectos fiscales, como señala el artículo 52 fracción III del Código Fiscal de la Federación. Para demostrar el cumplimiento de esta obligación es necesario incluir el informe de la revisión fiscal como anexo al Acta de la Asamblea Ordinaria, adicionalmente se debe incluir en el Orden del día la lectura de dicho informe e indicar en una cláusula en el cuerpo del Acta su entrega a cada accionista. Es importante recordar que una obligación consignada en la Ley General de Sociedades Mercantiles en su artículo 181 es convocar por lo menos una vez al año dentro de los cuatro meses siguientes a la clausura del ejercicio social a una Asamblea General Ordinaria de Accionistas, para discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores. Esta obligación evita la ignorancia de los accionistas sobre la situación fiscal de su empresa, y otorga mayor responsabilidad al dictaminador y mayor certeza a la Asamblea de Accionistas, órgano supremo de las sociedades. Artículo 93. Se reformó el último párrafo que refiere a las personas morales con fines no lucrativos, que, en términos generales, no causan impuesto sobre la renta. Estas personas morales, cuando enajenen bienes distintos de su activo fijo o presten servicios a personas distintas de sus miembros, deberán determinar la utilidad por los ingresos derivados de dichas actividades y causar el ISR como una persona moral contribuyente, siempre y cuando los ingresos por tales actividades sean mayores al 5% de los ingre-
sos totales de la persona moral en el ejercicio. A este párrafo se le adicionó la palabra “socios”, para que aplique también sobre ellos. La finalidad de la adición de esta palabra sirve para mantener la relación directa con el término señalado en el artículo 2688 del Código Civil para el Distrito Federal relativo a las personas que conforman una sociedad, o sea, los socios. La palabra “miembro” puede tener diferentes acepciones y en la mayoría de los estatutos sociales de una sociedad civil siempre se hace referencia a los socios. Artículo 107. Se reformó el primer párrafo del artículo y la fracción III del segundo párrafo. Este artículo es de los más interesantes en cuestiones de evasión fiscal de las personas físicas, y señala el proceder de la autoridad en caso de discrepancia fiscal. Dicha discrepancia surge cuando la persona física realiza en un año de calendario erogaciones superiores a los ingresos declarados en ese mismo año. En el primer párrafo de este artículo se añadió la frase: “aun cuando no esté inscrita en el registro federal de contribuyentes”, lo que significa que cualquier persona física puede estar en el supuesto. Esta modificación resulta muy plausible porque permite a la autoridad obtener las pruebas de terceros y determinar la evasión fiscal de la persona física. La autoridad puede utilizar información de terceros para determinar las erogaciones que la persona física efectuó en un ejercicio. Se consideran erogaciones para estos efectos: los gastos, las adquisiciones de bienes y los depósitos en inversiones y, un nuevo concepto que aparece en esta reforma, “los depósitos en cuentas bancarias”. Esos cuatro conceptos para la autoridad son erogaciones y si son mayores a los ingresos que informó la persona física en su declaración anual, existe discrepancia fiscal. La reforma a este artículo es la única que tiene vigencia a partir del 1º de octubre de 2006, condicionada a que el Servicio de Administración Tributaria emprenda una campaña de difusión y orientación a los contribuyentes para cumplir con sus obligaciones fiscales.
Artículo 143. Se reformó el primer párrafo para homologar el pago provisional del ISR de los ingresos por arrendamiento de bienes inmuebles percibidos por personas físicas. Anterior a esto, dichos ingresos se efectuaban trimestralmente, esto se eliminó y a partir de junio del 2006 y todos los pagos provisionales se efectuarán mensualmente. Artículo 172. Se reformó la fracción IV. Se eliminó la frase “la identidad y domicilio de” y tiene los mismos efectos y razones que la modificación del artículo 31 fracción III, respecto a comprobantes fiscales.
LEY DEL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO La reforma a esta ley se refiere en su totalidad a nuevas obligaciones para los contribuyentes. Se reformó la fracción V, primer párrafo del artículo 32, que establece la obligación de proporcionar mensualmente a las autoridades fiscales, a través de los medios y formatos electrónicos que señale el Servicio de Administración Tributaria, la información sobre las personas a las que les hubieren retenido el impuesto, dicha información se presentará, a más tardar el día 17 del mes inmediato posterior al que corresponda dicha información. Antes de la reforma la información se presentaba anualmente en el mes de febrero del año siguiente. También se deberá informar mensualmente, según la adición hecha al artículo 32, sobre la información correspondiente al pago, retención, acreditamiento y traslado del IVA en las operaciones con sus proveedores, y desglosar el valor de los actos o actividades por tasa a la que se trasladó el valor agregado, sin excluir las actividades por las que el contribuyente no está obligado al pago, dicha información se debe presentar a más tardar el día 17 del mes inmediato posterior al que corresponda. Estas nuevas obligaciones representan una carga administrativa adicional a las empresas, ya que tendrán que establecer los controles necesarios para responder a esta 7
demanda de la autoridad. Las disposiciones transitorias señalan como fecha para cumplir con estas nuevas obligaciones el día 17 de octubre de 2006, por lo que el Servicio de Administración Tributaria tiene escaso tiempo para desarrollar todas las herramientas para tener una declaración informativa más en su portal y las empresas para establecer los controles necesarios para proporcionar la información requerida. Es deseable que la información que solicite esta nueva declaración sea significativa de las operaciones de los contribuyentes y no un llenado infructuoso de información no representativa, así como una información más útil respecto a la determinación del impuesto a cargo o a favor.
LEY DEL IMPUESTO ESPECIAL SOBRE PRODUCCIÓN Y SERVICIOS Se reformó el primer párrafo de la fracción XII del artículo 19. Se incluye dentro de este párrafo la obligación de reportar las características de los equipos y contenedores en que se almacene alcohol, mieles incristalizables, alcohol desnaturalizado y bebidas alcohólicas. Antes de la reforma no se incluía equipo para almacenaje, únicamente para producción, destilación y envasamiento. Es una reforma acertada porque después de la producción, estos productos pueden permanecer almacenados por periodos prolongados. Se reforma la fracción XIV del artículo 19 para adicionar la obligación de cumplir las disposiciones de carácter general para la obtención de marbetes y precintos. Es importante recordar que si una ley hace referencia al cumplimiento de las reglas de carácter general, éstas pierden la facilidad de aplicarlas si benefician únicamente al contribuyente, obligando su cumplimiento.
La reforma de la fracción XV del mismo artículo se refiere a la obligación de informar sobre los números de folio de marbetes y precintos obtenidos, utilizados, destruidos e inutilizados. Se eliminó el rubro de los generados, porque no el contribuyente no los genera, quien lo hace y los entrega es la autoridad. La reforma al artículo 26 consiste en señalar que la autoridad no proporcionará los marbetes y precintos a los contribuyentes cuando: • El contribuyente sea omiso en presentar más de tres veces en un mismo ejercicio las declaraciones a que se refiere el artículo 19, que por cierto son excesivas y diversas. • Tenga adeudos fiscales a su cargo, salvo que tenga convenio para cubrir a plazos o los haya impugnado mediante algún medio de defensa. • No se compruebe el uso de los marbetes o precintos entregados previamente. • Se compruebe el uso incorrecto de los mismos. • No exista relación entre el volumen producido, envasado o comercializado y la solicitud respectiva. Esta reforma proporciona certidumbre jurídica al contribuyente porque la redacción anterior del artículo citado era bastante ambigua y provocaba aplicación de criterio discrecional de la autoridad, dejando al contribuyente en estado de indefensión. Para concluir podemos decir que la reforma a estas tres leyes consistió en establecer mayores controles tanto a los contribuyentes cautivos (los de siempre), como a los evasores o todos aquellos que se encuentran fuera de la ley y que no hay forma de incorporarlos al Padrón de Contribuyentes mediante la entrega de información a la autoridad.
Estructura de capital y aversión al riesgo del manager: una nota Carlos Alberto Pulido Hernández Académico de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales
Una de las conclusiones recientes en finanzas corporativas indica que los gobiernos corporativos de países desarrollados y países en desarrollo difieren en quien los dirige. En particular, se afirma que en las empresas de países desarrollados el control corporativo es no familiar porque las funciones 1 y 2, es decir, presidente de la empresa y manager, las desempeñan personas sin vínculo alguno. En cambio los países en desarrollo se componen de empresas con control familiar. Husted y Serrano [2002] mencionan que, para el caso de México, el Chief Executive Officer (CEO) es, por lo general, un familiar más joven de quien se desempeña como chairman, quien fungió años antes como CEO. El tipo de gobierno corporativo que presenta la empresa es fundamental para determinar su estructura de capital. Bobillo-De Andrés-Tijerina [2002] distinguen gobiernos corporativos basados en “ley civil” en los que existe una gran concentración del capital accionario en pocos individuos y una disposición al capital de bajo riesgo; de aquellos basados en “ley común”, en los que hay gran dispersión de propiedad e inversión de alto riesgo. Considerando que el gobierno corporativo familiar es, per se, cerrado para aceptar que la empresa sea propiedad de un gran conjunto de accionistas y que este tipo de empresas se encuentran en mercados accionarios débiles, sus managers tienen poca disposición a emitir deuda. Es característica del gobierno corporativo familiar presentar una baja razón deuda-valor de la empresa.
DESCRIPCIÓN DEL ENTORNO Considere como válido un principio que indica que el manager elegirá la estructura de capital que maximice el valor de la empresa porque, con ello, simultáneamente se optimizan las ganancias netas de los accionistas. Por ejemplo, a continuación se analiza una empresa durante los períodos t=0 y t=1. En el primer período (t0) la empresa no está apalancada y tiene: • un valor de capital (S0) = $1000. El valor de la empresa será • un valor inicial de la empresa (V0) = $1000. En el segundo período (t1), la empresa considera la posibilidad de: • apalancarse en B0=$500 y • pagar dividendos a los accionistas por $500. Acude con una consultora para saber qué valores posibles podría tomar en t=1. La consultora le ofrece dos escenarios posibles: pesimista y optimista. En el escenario pesimista: El valor de la empresa pasa de V0 = $1000 a V1 = $750. En el escenario optimista, El valor de la empresa cambia de V0 = $1000 a V1 = $1250. Los cuadros 1 y 2 muestran el cambio en el valor de la empresa y en las ganancias netas de los accionistas. Cuadro 1. Valor de la empresa
Esta nota tiene como objetivo mostrar, mediante la teoría de elección bajo incertidumbre, que: 1. La decisión de un manager para apalancar1 una empresa depende de la probabilidad de que el entorno económico sea favorable en el futuro. 2. Esta probabilidad tiene que ser mayor, entre mayor sea la aversión al riesgo que tenga el manager para apalancarse. 9
Cuadro 2. Ganancias Netas de los Accionistas
Del ejemplo anterior se desprende que, cuando aumenta el valor de la empresa, aumentan las ganancias netas, y viceversa. Específicamente, el cambio en el valor de la empresa coincide con el monto de ganancias. Para generalizar el resultado del ejemplo, observe que, independientemente del período, se cumple que: El valor de la empresa es igual a la suma del valor de las acciones más el valor de la deuda, es decir Vt = Bt + St, donde t denota el período considerado, t=0,1. Por lo tanto: ∆Vt = ∆Bt, + ∆St (1) donde ∆ indica el cambio en la variable. De acuerdo al ejemplo, en cada t el monto de la deuda es igual al de dividendos (D). En este caso, la identidad (1) se puede reescribir como ∆Vt= ∆Dt + ∆St (2) ∆Vt es el cambio en el valor de la empresa. ∆Dt + ∆St son las ganancias netas: la suma de los dividendos y las ganancias/pérdidas de capital. Hasta el momento se concluye que cambios en una dirección en el valor de la empresa implican cambios en la misma dirección en las ganancias netas de los accionistas.
EL VALOR ESPERADO COMO REGLA DE DECISIÓN PARA APALANCARSE De acuerdo a lo anterior, si el escenario pesimista sucediera, la empresa debería quedarse como está; en caso contrario (escenario optimista), es conveniente que el manager la apalanque. Dado que ninguno de los escenarios es seguro, lo más que puede hacer la empresa es considerar las probabilidades para cada escenario y, con base en ellas, plantear una expectativa de cuál será el valor de la empresa en t=1. Sean p y (1-p) las probabilidades de los escenarios pesimista y optimista. En este caso el valor esperado del valor de la empresa2 E(V) en t=1 es: E(V(t)) = p(V1 pesimista) + (1-p)(V1 optimista) (3) E(V(t)) = p($750) + (1-p)($1250) 10
¿Cuál debe ser la regla a seguir por parte del manager para saber si debe apalancar o no? • Si E(V(t)) ≥ V0 es conveniente que el manager cambie la estructura de la empresa y se endeude. • Si E(V(t)) £ V0 le manager debe dejar la empresa como está. Por tanto, basta con igualar E(V) con V0 para conocer la probabilidad límite con la que el manager aceptaría endeudarse. En el caso particular de la empresa que estamos analizando este umbral es 1/2. Por tanto, si p /2, el manager debe endeudarse.
La aversión al riesgo del manager como regla de decisión para apalancarse Hasta aquí sólo se ha considerado el valor esperado del valor de la empresa para decidir si el manager endeuda o no a la empresa. Sin embargo, si se toma en cuenta la aversión del manager al riesgo3, es razonable concluir que una probabilidad de éxito p = 1/2 no es suficiente para tomar la decisión de apalancar o no a la empresa. La siguiente pregunta es: ¿Cuál debe el valor mínimo de p a partir del cual el manager decide endeudarse? Para contestar la pregunta, considere que el manager posee una función de utilidad monetaria U que depende exclusivamente del valor de la empresa. Formalmente, U(V), donde U’(V)>04 y U”(V)<05. Intuitivamente, U’(V)>0 implica que el sueldo y las compensaciones del manager dependen directamente del nivel de bienestar de la empresa. En cambio, U”(V)<0 significa que para el manager, en valor absoluto, la utilidad monetaria perdida cuando el valor de la empresa cae en una unidad es mayor que la utilidad monetaria ganada cuando el valor de la empresa aumenta en una unidad. Por simplicidad, considere la siguiente función de utilidad: U(V)=V0.5, (4) donde el exponente de U(V), en este caso 0.5, está inversamente relacionado con el grado de aversión al riesgo del manager6. De nuevo, sea $1000 es el valor de la empresa en t=0, y $1250 y $750 son los valores alto y bajo que podría alcanzar la empresa en t=1. En este caso, U(1000)=10001/2=$31.62 es la utilidad del manager si no apalanca. En tanto, la utilidad esperada del manager por apalancarse, asumiendo p=1/2, es: E[U(V)]=(1/2)($750)0.5+(1/2)($1250)0.5=$31.37 Observe que E[U(V)] £ U(1000). Si se toma en cuenta la aversión al riesgo del manager, en nuestro ejemplo, el
manager no se endeudará aunque la probabilidad de tener un escenario optimista sea 1/2. Ver figura 1.
Figura 2. Elección de endeudamiento bajo incertidumbre con p=0.5316
Figura 1. Elección de endeudamiento bajo incertidumbre con p=1/2
De acuerdo a esta figura, si el manager no se endeuda, se coloca en el punto ($1000, U(1000)). En cambio, si se endeudara con p=1/2, se situaría en el punto ($1000, E[U(V)]). Prefiere no endeudarse. De lo anterior se deriva que para decidir endeudarse debe existir una probabilidad p*>p tal que se iguale la utilidad esperada (E[U(V)]) con la utilidad certera (U(V0)). Esto es, E[U(V)]=p*($1250)1/2+(1-p*)($750)1/2=$10001/2 (5) Al resolver (5), se obtiene que p*=0.5316 y es mayor que p; esto confirma la afirmación inicial. Es posible demostrar que esta probabilidad es una función creciente del grado de aversión. Adicionalmente, bajo p*, E(V)=$1015.8. Ver figura 2.
BIBLIOGRAFÍA HUSTED, BRYAN, CARLOS SERRANO. [2002]. «Corporate Governance in México». Journal of Business Ethics, 37 (3), pp. 337-348 MARTÍNEZ BOBILLO, ALFREDO, PABLO DE ANDRÉS ALONSO, FERNANDO TIJERINA GAITE. [2002]. Internal Funds, Corporate Investment, and Corporate Governance: International Evidence, Multinational Business Review, 2002, 10 (2), pp. 151- 162
De acuerdo a la figura 2, cuando la aversión al riesgo del manager se utiliza dentro de la regla de apalancamiento, éste requiere una mayor probabilidad de escenario económico optimista en t=1 para aceptar emitir deuda.
CONCLUSIONES ¿Qué implicaciones tiene este modelo para las finanzas corporativas? Entre más incertidumbre presente una economía (por ejemplo, por mayor inestabilidad económica y/o política), posiblemente mayor aversión al riesgo tendrán sus managers y, por tanto, menor disposición tendrán a usar la deuda como una fuente de crecimiento de la empresa. Economías inestables poseen más empresas dispuestas a crecer sólo en la forma «tradicional», donde tradicional significa que el control de la empresa pertenece a un grupo minoritario de accionistas, regularmente familiares entre sí (control familiar), sin deseo de asumir capital de riesgo; es decir, en su mayoría no utilizan el apalancamiento como medio de crecimiento corporativo.
Endeudar. El valor esperado de la empresa se define como el valor promedio que puede tomar ponderado por las probabilidades de que sucedan los escenarios optimista y pesimista. 3 Indisposición para aceptar una situación incierta. 4 La utilidad marginal del manager indica una función creciente del valor de la empresa. Criterio de la primer derivada. 5 Conforme aumenta el valor de la empresa, la utilidad del manager crece a tasa decreciente. Criterio de la segunda derivada. 6 El exponente positivo de V indica si el inversionista es adverso, neutral o amante al riesgo. En el primer caso, el exponente es menor que uno; en el segundo, es igual a uno; en el tercero, es mayor que uno. 1 2
Los economistas y su mundo
Irén Castillo Saldaña Académico de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales
Corresponde al economista, cuando es joven y su mente es plástica, aprovechar cualquier oportunidad que se le pueda ofrecer para adquirir el conocimiento directo de la vida de los hombres y las mujeres, en las fábricas y en los campos; para entender las máquinas, para ver por sí mismo, de la primera mano, cómo se organizan y manejan los negocios. Así, y no sentados ante nuestras mesas de trabajo como hemos hecho algunos de nosotros, es como se prepara para su trabajo el economista verdaderamente grande. A. Cecil Pigou
“Lo que la opinión pública espera de los economistas son acontecimientos prácticos, y tiene poco interés en la historia y mucho menos en la teoría. Los economistas en cambio, saben qué teoría e historia económica son partes esenciales del arsenal de conocimientos que deben poseer para comprender e interpretar los fenómenos de la ciencia económica. Esta ciencia se dedica al estudio de las necesidades humanas, los medios de satisfacer, además, los conflictos de interés entre empresas, trabajadores, accionistas y gobierno”.2
ECONOMÍA: TEORÍA Y PRÁCTICA La falta de objetividad no sólo se aprecia a menudo en los estudios de los economistas, sino también en la evaluación del instrumental que emplean, incluso cuando se trata de señalar que la economía usa tanto la deducción como los métodos inductivos. Mas apenas se intenta establecer la importancia de los diversos métodos y técnicas con que trabaja el economista, se multiplican las discrepancias y aún suele advertirse un celo y una pasión, inclusive mayores que los que provocan las divergencias ideológicas en torno a cuestiones realmente fundamentales. En parte, tales reacciones no dejan de ser explicables. Afloran en ellas prejuicios, deformaciones profesionales, rivalidades metodológicas, intereses poco o nada científicos y aun actitudes irracionales que, en el fondo, responden a la idea verdaderamente trivial de que, lo que cada quien sabe, es lo más importante. En ese contexto no es extraño que, en vez de reconocerse con modestia que tal o cual método o técnica no se empleaba simplemente porque se desconocía, se tienda a señalarla y aun a declarar vanidosamente que no se le emplea porque carece de toda utilidad o importancia. “La verdad es que es tan diverso, vasto y complejo el instrumental a disposición del economista, que si bien en principio y un tanto en teoría se supone que debe familiarizarse con todas las técnicas y métodos de estudio propios de su oficio, en la práctica resulta punto menos que imposible lograrlo, sobre todo si han de usarse todos ellos a un nivel académicamente satisfactorio. Y esto no hace sino contribuir, complementariamente, a abonar el terreno para la divergencia y para que cada quien subraye las deficiencias y limitaciones del método empleado por su vecino”.1 12
En una mirada superficial, la teoría y la práctica están con frecuencia separadas. En muchos países hay hasta una separación física: los teóricos permanecen en sus universidades, los practicantes en sus departamentos de gobierno y con poca comunicación entre ambos. Y como las ideas circulan más libremente por medio del contacto personal, la segregación física lleva consigo una segregación intelectual. “El pensamiento de los consejeros sobre política se produce en gran parte en aislamiento, lejos del pensamiento de los académicos. Aun en algunos países donde existe alguna relación entre universidades y gobierno, y alguna mezcla de un conjunto de economistas con el otro, se da una fuerte tendencia a que el pensamiento de cada quien permanezca dentro de su propia órbita, los de adentro siguiendo líneas de pensamiento independientes de las contribuciones de los de afuera y viceversa”.3 La economía trata con una virtualmente ilimitada variedad de bienes y servicios, producidos y consumidos por una igualmente ilimitada variedad de personas. Sería obviamente imposible el desarrollar una teoría económica, salvo que uno estuviera preparado para hacer caso omiso de una cantidad considerablemente importante de distinciones cualitativas. Sin embargo, la supresión total de distinciones cualitativas, que hace fácil teorizar, al mismo tiempo lo vuelve totalmente estéril. La mayoría de los progresos visibles de la economía en los últimos treinta años apuntan en dirección a la cualificación a expensas de la comprensión de diferencias cualitativas.4 La Economía, desde luego, como toda disciplina a través de la cual se pretenden examinar sistemáticamente fenó-
menos reales, utiliza métodos científicos. Aunque a veces el economista parece requerir un sexto sentido, una capacidad de penetración especial e incluso un poco de suerte para atinar en el diagnóstico y sentar las bases de una solución satisfactoria a sus problemas, el instrumental con que trabaja se vuelve cada vez más complejo y se aleja definitivamente de la improvisación, la mera intuición y las corazonadas. A pesar de ello, “sigue siendo frecuente que algunos economistas renuncien en la práctica a las exigencias que impone la ciencia y que, por intereses que nada tienen que ver con el propósito de descubrir la verdad, por sectarismo u oportunismo, por debilidad o simplemente por ignorancia o descuido, encajonen sus juicios en rígidos esquemas del todo divorciados de la realidad o incluso utilicen sus conocimientos para tergiversar esa realidad y acomodarla a los caprichos de los altos funcionarios públicos con quienes quieren congraciarse”.5 Teoría y práctica, por consiguiente, son para la Economía dos condiciones igualmente importantes y de cuya interrelación deriva el conocimiento, sin una posición teórica correcta es imposible comprender la realidad del proceso económico, y sin un conocimiento profundo de la práctica, inclusive de las cosas diarias a veces más modestas, tampoco es posible forjar una teoría económica verdaderamente científica. Con frecuencia no sólo se subestima el papel de la práctica en la formulación de la teoría sino que incluso se olvida lo que el contacto con ello significa en la formación del economista. “A veces olvidamos que el economista debe hallar su principal fuente de inspiración no en el laboratorio, no en el gabinete, sino en la calle, en la plaza pública, en el campo y las ciudades, en los barrios populares y en los sitios apartados, en el diario ajetreo por sobrevivir y en el complejo de relaciones sociales entre quienes trabajan y quienes explotan a los que trabajan. Lo que en otras palabras equivale a señalar que el economista no es fenómeno académico de alcance individual o una información que se obtenga contemplativamente en los libros, sino un proceso social que se nutre y afirma en la práctica”.6 Dar a los economistas una formación que responda a las exigencias del mercado de trabajo, que al parecer demanda profesionistas eficientes que sirvan con lealtad a los intereses de la empresa privada y al gobierno. Menos conocimientos generales, teóricos e históricos; menor preocupación por la problemática social, más y mejores instrumentos técnicos concretos, podría ser la divisa de esta corriente pragmática y oportunista, que de modo inevitable desemboca en un metodologismo que convierte a la técnica de medio auxiliar para entender una realidad social compleja, en centro y fin de la actividad del economista. Conforme a tal criterio, las escuelas y universitarias no debieran ser centros de inquietud juvenil, ni escenarios abiertos en que se discuten con pasión los problemas sociales y los movimientos ideológi-
cos de nuestro tiempo, sino tranquilos laboratorios, disciplinados y eficientes talleres donde maestros y estudiantes entiendan el mundo que los rodea y sólo se ocupen de conocer y dominar las técnicas del oficio.
CONCEPCIONES ACTUALES DEL ECONOMISTA No todos los economistas son iguales, y de hecho el género incluye dos especies distintas: los profesores y los empresarios de la política. La cosa más obvia acerca de los profesores es, por supuesto, que son docentes. En el sistema académico los profesores de Economía logran la definitividad y construyen sus reputaciones, que les son reconocidas por otros académicos, mediante la publicación de sus trabajos, miles de artículos cada año en innumerables revistas y periódicos. La lectura de la mayor parte de esas publicaciones no es interesante, pues la mayoría son elegantes pero casi imposibles de leer, se abarrotan con material matemático denso y una jerga todavía más densa y propia. Un empresario de la política, él o ella, es como los profesores, un intelectual profesional, pero un intelectual de una clase diferente. Puede ser académico de origen con maestría o doctorado en Economía y nombramientos como profesor de Economía. Muy a menudo está radicado en instituciones para proponer ideas o en un ambiente universitario poco ortodoxo. Lo que distingue a los empresarios de la política no es tanto de dónde vienen, sino el lenguaje que utilizan y al público al cual dirigen su mensaje.7 Un profesor escribe, principalmente, para otros profesores. Si debe escribir para un público más extenso, no importa la sencillez o la fina estructura con que pueda hacerlo, siempre tendrá en el fondo de su mente la reacción de sus colegas, que lo inhibirá de mencionar ideas que suenan bien, pero él y sus colegas saben equivocadas. Y escondidos en un rincón de sus palabras, no importa que tan simples, estarán conceptos que usualmente un público extenso no comprende. El empresario de la política, sin embargo, escribe y habla sólo para ese público amplio. Y como resultado, sus escritos no padecen ninguna de las inhibiciones de los profesores. Ofrecen diagnósticos ambiguos, ahí donde los profesores están inciertos; ofrecen respuestas fáciles, donde los profesores dudan que una respuesta fácil pueda ser atinada. Como se puede adivinar, son principalmente los empresarios de la política quienes venden libros al público en general; son esencialmente los empresarios de la política quienes aparecen en la televisión. Y su relación con su público no esta inhibida por un conocimiento subyacente de hechos y conceptos que no aparecen en lo que dicen.8 El profesor Manchlup dice que si consideramos el cuerpo de conocimientos llamado Economía, este debe servir a varias funciones, y que podemos distinguir diferentes tipos de conocimientos económicos según el servicio que pueden 13
prestar a los economistas: a) Permite emitir opiniones en asuntos cuyo objeto es mejorar el bienestar de la población. b) Permite hacer predicciones incondicionales (aunque no contribuyan al mejoramiento del bienestar humano). c) Permite hacer predicciones hipotéticas, (aunque nunca lleguen a ser prácticas, porque es imposible discernir o averiguar de antemano la existencia real de condiciones supuestas). 9 d) Permite hacer explicaciones causales de acontecimientos pasados (aunque no mejoren la posibilidad de hacer predicciones de acontecimientos futuros). e) Este conocimiento les permite establecer los acontecimientos, situaciones o procesos del pasado como “hechos” o “datos” históricos.10
FORMACIÓN DEL ECONOMISTA “Cuando un economista hace uso de una técnica formal, aun algo tan inocente como el cálculo diferencial elemental, el hombre de la calle, en vez de sentir respeto, como cuando un físico emplea una fórmula que no entiende, afirma sin más que el economista es premeditada y alevosamente oscuro. Por lo visto creen que deben comprender cualquier libro de Economía sin necesidad de esfuerzo, mientras descansan tranquilamente en su sillón. Como consecuencia de este estado de cosas los economistas tienen que hacer frente a la tarea de buscar soluciones justas a sus problemas”.11 Una segunda característica del economista es el argumento económico, “que actualmente está desempeñando un papel cada vez más importante en los debates políticos, acostumbran decir primero lo que quieren hacer y buscan después los argumentos en favor de ello. Para ellos, el razonamiento económico no es un medio de alcanzar la verdad, sino una especie de artimaña, útil a veces para hacer daño a sus oponentes”.12 Existe una tercera característica: “su disciplina es, en último término, la vida económica en toda su concreción, es un proceso móvil, palpitante, que tiene lugar entre hombres y mujeres reales, en sus fábricas y en sus hogares; pero la gran mayoría de los economistas son, por la naturaleza misma de su ocupación, personas más o menos enclaustradas. En su mayor parte, su contacto con lo que estudian no es directo, sino a través de páginas impresas y, por lo tanto, carece de esa compenetración, de ese sentimiento de la realidad, que es indispensable para una comprensión total”.13 Los economistas deben trabajar con el espíritu abierto y la actitud receptiva de quien sabe que siempre se puede aprender de los demás. Pero la exigencia insoslayable que se les plantea es ahondar en el complejo fenómeno del atraso y el subdesarrollo, conocer su estructura y funcionamien14
to, precisar las causas que lo han determinado y contribuir a superarlos. Es evidente que no es fácil avanzar con el herramental teórico convencional; es menester construir nuevas hipótesis, volver la cara a nuestras realidades, advertir que el subdesarrollo es un fenómeno esencialmente distinto, aunque íntima y a la vez dialécticamente ligado al desarrollo de otros países, y reparar en fenómenos complejos que ni siquiera se introducen en los planteos teóricos tradicionales. Se requieren, en fin, maestros e investigadores que no deben seguir improvisándose en condiciones premiosas y aun de emergencia. Todo ello puede y debe hacerse, en tanto no se pretendan evadir las grandes responsabilidades del economista, porque si algo es inseparable de la Economía son los problemas sociales y las luchas políticas que alrededor de ellos se libran. Las ciencias sociales no pueden divorciarse de la lucha política porque es en el contexto de esta lucha, no en el gabinete o en el laboratorio, donde realmente se desarrollan. El economista no puede ver la vida social como un espectador que cómodamente se instala en un teatro en que otros son los protagonistas: él es también actor, porque la Economía no es una ciencia contemplativa. El economista debe explicar las cosas como son, evaluarlas críticamente, determinar sus causas y contribuir a mejorarlas, indagar en torno a los factores que impiden el progreso y, cuando realmente se interesa en el mejoramiento del nivel de vida y del bienestar de la sociedad, por supuesto, señalar cuáles son las condiciones sociales más favorables.
LA ACADEMIA La mayor parte de las facultades o departamentos no pretenden tener entre sus profesores economistas expertos especializados en determinados ramos de la Economía, sino que tienen como objetivo preparar a los estudiantes para que ocupen puestos en la empresa, industria y gobierno y cumplan sus deberes de ciudadanos de una manera inteligente. Finalmente tienen como objetivo dar a los estudiantes una comprensión lo más amplia posible, del funcionamiento de la economía nacional. Decir: nuestro futuro económico está determinado por los economistas sería una exageración; pero su influencia, o en cualquier caso la influencia de la economía, es de gran alcance, y difícilmente puede ponerse en duda. “La economía juega un papel central en la configuración de las actividades del mundo moderno, proporciona los criterios de lo que es ‘económico’ y de lo que es ‘antieconómico’, y no existe otro juego de criterios que ejerciten influencia mayor sobre las acciones de los individuos y grupos, así como también sobre las acciones de los gobiernos”.14 Pero, igualmente cierto es que, en tanto el economista y en general el científico social, más se interesan por descubrir las leyes que gobiernan el proceso económico, por lle-
var sus ideas a la práctica y convertir su pensamiento en acción, por tratar –como trabajadores intelectuales y como hombres– de que el aprovechamiento de los recursos sea más racional y mejores las condiciones de vida de la sociedad, su misión se vuelve más difícil y riesgosa, pues tarde o temprano choca con los intereses de los defensores del privilegio. Los economistas, ansiosos de contribuir al mejoramiento del nivel de vida de la sociedad, deben armarse con todos los conocimientos fundamentales que se esperan hoy en un hombre bien instruido. A pesar de todo lo aprendido sobre Historia, Geografía, Matemáticas, Ciencias naturales, Lenguas, etcétera, un economista debe asimilar todo lo que le ofrecen los textos fundamentales de Economía, Finanzas, Contabilidad, Estadística, Historia sobre las doctrinas económicas y de Historia económica del país o de los países que le interese, también debe conocer la historia económica regional. El ánimo de todo hombre público está sujeto en todo tiempo a la acción de dos intereses distintos: uno público y el otro privado. Su interés público está construido por su participación en el bienestar de la comunidad en general, o de la mayor parte de ella, su interés privado está formado de, o por, la parte que tiene en el bienestar de alguna porción de la comunidad, menor a la mayor parte, y de la cual, la parte más pequeña posible está compuesta de su propio interés personal. Según Hobbes, “el hombre se ve impulsado a refugiarse en la sociedad, no por ningún amor natural hacia sus semejantes, sino porque, faltándole la colaboración de los otros, es incapaz de subsistir holgadamente y al abrigo de todo peligro. Por este motivo, la sociedad se convierte en una necesidad para él, y cuanto propenda al sostén y bienestar social, es considerado como caso que fomenta su propio interés; por el contrario, todo aquello que amenaza con perturbar o destruir la sociedad, lo considera en cierta medida dañino y pernicioso a sí mismo”.15 Nadie puede negar y nadie niega la tendencia de la política social y económica que conduce a la regimentación completa de todos los aspectos de la vida y de los actos del individuo.16 El hombre, dice Stuart Mill, “es capaz de rectificar sus errores, mediante la discusión y la experiencia, más no a través de esta sola. Es preciso que haya discusión, para mostrar cómo ha de interpretarse la experiencia. Las opiniones y prácticas equivocadas sucumben gradualmente ante los hechos y las razones, pero para que éstos produzcan algún efecto sobre el entendimiento se necesita que se le presenten. Son pocos los hechos susceptibles de comprenderse por sí solos, sin la ayuda de comentarios que saquen a la luz su significado”.17 Es verdad que la calidad es mucho más difícil de manejar
que la cantidad, de la misma manera que el ejercicio de juzgar es una función más alta que la habilidad de contar y calcular. “Las diferencias cuantitativas pueden asimilarse y definirse más fácilmente que las diferencias cualitativas. Su realidad material es atractiva y le da una apariencia de precisión científica, aun cuando esta precisión es el precio de la supresión de vitales diferencias cualitativas. La gran mayoría de los economistas todavía persiguen el absurdo ideal de hacer su ciencia tan científica y precisa como la Física”.18 En los sistemas académicos tradicionales se parte habitualmente de la teoría, y aun de categorías doctrinales demasiado abstractas y difíciles de comprender, acompañándose el estudio teórico del manejo gradual de ciertos instrumentos propiamente técnicos y dejando para el fin la aplicación de los conceptos a la realidad. A veces, sin embargo, la realidad no es siquiera objeto de un examen sistemático, y los principios se formulan al margen de ella y se discuten en planos puramente especulativos; en otras ocasiones, la teoría se desenvuelve por su lado, divorciada totalmente de la realidad. Gracias a esa peculiar secuencia, que en el fondo se aparta de lo que es esencial al proceso cognoscitivo en cualquier disciplina científica, los estudiantes se confunden fácilmente, se pierden durante largos intervalos de su carrera, aprenden en forma mecánica y sin mayor interés, les resulta difícil llegar a emplear y combinar el uso de los instrumentos de que la universidad los provee y casi siempre acaban por menospreciar la realidad y, al mismo tiempo, por desdeñar una teoría que no les sirve para nada concreto y positivo.
CONCLUSIONES Familiarizar desde un principio al estudiante con aspectos fundamentales de la realidad que ha de constituir al objeto de su carrera, no debiera desenlazar, naturalmente, en un practicismo superficial y rutinario, sino servir; hacer ver al economista que para entender esa realidad, para penetrar en sus tejidos más íntimos, para conocer su funcionamiento y mejorar sus condiciones y, desde luego, los patrones de vida de quienes producen con su esfuerzo la riqueza social, es necesario contar con instrumentos científicos. Los estudiantes piensan a menudo que los fenómenos económicos no pueden explicarse en razón del tipo de educación teórica que suelen recibir, que la teoría es por definición algo ajeno y hasta contrario a la realidad y de nada sirve para entender los problemas como son. Lo cierto es lo contrario: sin una teoría correcta y objetivamente válida no es posible entender la realidad económica, o sólo pueden comprender aspectos parciales, aislados y secundarios de ella; sin esa teoría, el empleo de las técnicas estadísticas y matemáticas y aun del método histórico, tienen un alcance sumamente limitado, lo que no implica que tales instrumen15
tos no puedan aportar datos concretos o conocimientos del proceso económico, necesarios a su vez para una buena formulación teórica. La economía no puede ir avanzando con generalidades, sin tomar en consideración los contextos nacionales específicos. Cualquier modelo nacional utilizable incorpora las características socioeconómicas de su nación: como las históricamente determinadas,19 clases y grupos étnicos, instituciones políticas y actitudes sociales, estructuras del PIB, la inflación, el empleo, entre otras. “El estudiante necesita modelos basados en la naturaleza especial de la economía de su país; esto implica que la disciplina debe hacerse en forma mucho menos aprioríca”.20 Como subrayaba hace años Viner, quien poseía mucha experiencia, “la lista de desventajas de los economistas teóricos como participantes de la política pública... es desestimulantemente larga. Algunas de estas ventajas surgen de las dificultades prácticas que esperan a la utilización de la teoría económica al tratar de elaborar una política apropiada, otras se relacionan con la presentación de la política como portadora de convicción y logran apoyo; otras más se derivan de la necesidad de casar la economía con consideraciones no económicas para hacer aceptable una política”.21 Finalmente, estar dedicado al trabajo, significa considerarlo como parte esencial de su vida y no como un castigo, o como algo que inevitablemente tenga que hacerse simplemente para ganarse la vida. El que adopte tales actitudes, acaba alienándose, y no tendrá buenas perspectivas de futuro. El trabajo, incluso aparentemente más árido, puede llegar a entusiasmar a cualquiera, siempre que se haga bien. Y a tal fin no cabe regatear esfuerzos para entrar en los más recónditos aspectos de cualquier problema. Es más, deberíamos decir que el economista debe comportarse siempre con la máxima sinceridad y con el más alto realismo. “Dicho de otro modo, y eso es la sinceridad, debe pronunciarse por la verdad, exponiendo toda la verdad. Es la propia base de un buen diagnóstico, para luego evitar desviaciones y otros despropósitos”. 1
AGUILAR M., ALONSO. «La economía y los economistas» en Lecturas Económicas Extraviadas. núm. 75. Facultad de Economía. UNAM. División de Estudios Profesionales. México, 1994.
ALBERY, MICHEL. «Los economistas, lo que hacen y lo que deberían saber» en Investigación Económica. núm. 199, 1959. pp. 479-499. 3 SEERS, DUDLEY. «El rezago cultural de la economía» en Lecturas Económicas Extraviadas. núm. 98. Facultad de Economía. UNAM. División de Estudios Profesionales. México, 1994. 4 KRUGMAN, PAUL. «La magia, la economía» en Lecturas Económicas Extraviadas. núm. 38. Facultad de Economía. UNAM. División de Estudios Profesionales. México, 1994. 5 AGUILAR M., ALONSO. Op. cit. p. 5. 6 Idem. 7 KRUGMAN, PAUL. Op. cit. p. 3. 8 KRUGMAN, PAUL. Op. cit. p. 4. 9 Afortunadamente las predicciones no se verifican muy a menudo. Pasa mucho tiempo desde el momento en que se hace una predicción hasta el momento en que se convierte en realidad. A veces nunca llegan a realizarse, pero nadie ahorca a los que tienen mala suerte en sus predicciones, si así lo hicieran tendríamos pocos economistas. 10 Según el profesor Manchlup, el conocimiento mencionado en los incisos d) y e) debería permitir a los economistas trabajar y escribir en el campo de la historia económica. Los conocimientos mencionados en los incisos a) y b) deberían permitir actuar como consejeros económicos. Los señalados en el inciso c) serían útiles para los que se dedican a la teoría. ALBERY MICHEL, Op. cit., p. 4. 11 PIGOU, A. C. «Apología del economista» en Lecturas Económicas Extraviadas. núm. 59. Facultad de Economía. UNAM. División de Estudios Profesionales. México, 1994. 12 PIGOU, A. C. Op. cit. p. 2. 13 PIGOU, A. C. Op. cit. p. 3. 14 CAIRNCROSS, ALEC. «Economía en la teoría y en la práctica» en Lecturas Económicas Extraviadas. núm. 102. Facultad de Economía. UNAM. División de Estudios Profesionales. México, 1994. 15 SMITH, ADAM. «La teoría de los sentimientos morales» en Lecturas Económicas Extraviadas. núm. 3. Facultad de Economía. UNAM. División de Estudios Profesionales. México, 1994. 16 VON MISES, LUDWING. «Objetivos de la educación económica» en Lecturas Económicas Extraviadas. núm. 31. Facultad de Economía. UNAM. División de Estudios Profesionales. México, 1994. 17 VON MISES, LUDWING, Idem, p. 6. 18 SCHUMACHER, F. E. «El papel de la economía» en Lecturas Económicas Extraviadas. núm. 49. Facultad de Economía. UNAM. División de Estudios Profesionales. México, 1994. 19 “La autonomía cultural tiene quizá orden diferente de importancia, porque un país sin las condiciones previstas para ello tiene sólo reducidas bases políticas para las teorías económicas pertinentes a sus propias circunstancias o para las estrategias de desarrollo. SEERS, DUDLEY. Op. cit., p. 8. 20 GALBRAITH, KENNETH JOHN, (1994), “El poder y el economista útil”, en Lecturas Económicas Extraviadas, núm. 94, Facultad de Economía, UNAM, División de Estudios Profesionales. 21 CAIRNCROSS, ALEC. Op, cit., p. 9. 22 TAMALES, RAMÓN, (1994), Economista. Profesiones con futuro, Grupo Grijalvo, Barcelona, España, p. 123. 2
Boletín ECEE #08

References: artículo 15
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 artículo 32
 artículo 52
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 Artículo 107

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 artículo 31
 artículo 32
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 artículo 19
 artículo 19
 artículo 26
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