Source: http://www.franzlee.org.ve/guyana.html
Timestamp: 2019-02-20 08:16:32+00:00

Document:
La Evolución e Involución del
„Socialismo Cooperativista“ en Guyana, 1930 - 1985
Copyright © Franz J. T. Lee
El Ave Fénix de Guyana
1. LA GENESIS DEL „SOCIALISMO COOPERATIVISTA“ EN GUYANA: 1930 - 1972
1.1. Concerniente al Enfoque Metodológico General y a la Hipótesis fundamental
1.2. El Colonialismo Británico versus el Nacionalismo Guayanés
1.3. Lindon Forbes Sampson Burnham „Hombre de Fibra“
1.4. El Plan de Desarrollo „Capitalista“, 1966-1971
1.5. La Nacionalización del PNC versus El Imperialismo Foráneo
1.5.1. Desarrollo Económico, 1966-1971
1.5.2. Nacionalización de la Compañia de Bauxita Demerara (DEMBA)
1.6. Cambios en la Política Exterior Guyanesa alrededor de 1970.
1.7. El Impulso hacia la No-Alineación, 1970-1972
1.8. El Conflicto Fronterizo entre Guyana y Venezuela. Desde el Acuerdo de Ginebra 1966 hasta el Protocolo de Port of Spain (Puerto España) 1970
1.8.2. „Ni una Hoja de Pasto“
1.8.3. „La Insurrección Amerindia“ del Rupunumi 1968-1969
1.8.4. En cuanto al „Complot de Beria“, 1968
1.8.5. El Protocolo de Puerto España, 1970
2. EL CENIT DEL „SOCIALISMO COOPERATIVISTA“ 1972-1976
2.1. El Plan de Desarrollo para Alimentar, Vestir y dar Vivienda a la Nación, (FCH), 1972-1976
2.2. La Declaración de Sophia, 1974
2.3. La Cooperativa: Institución para el Pequeño Ciudadano
2.4. Breve Reseña de la Política Exterior, 1970-1975
2.5 Desastre Inminente
3. LA DECLINACION DEL „SOCIALISMO COOPERATIVISTA“, 1976-1984
3.1. En cuanto a la Involución y Evolución en Guyana
3.2. Formación Clasista y Estructuras Sociales Nacionales entre 1950-1980
3.2.1. La Clase Trabajadora de Guyana
3.3. El Tercer Plan de Desarrollo, 1978-1981
3.3.1. La Situación Económica
3.3.2. Acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, 1978-1981
3.3.3. Realidad Económica del Tercer Plan de Desarrollo
3.3.4. El Proyecto Hidroeléctrico del Alto Mazaruni
3.3.5. Más Nacionalizaciones
3.3.6. Corporaciones Estatales del Gobierno
3.4. La Militarización
3.4.1. La Fuerza de la Defensa de Guyana (GDF)
3.4.2. La Milicia Popular de Guyana (GPM)
3.4.3. Servicio Nacional de Guyana (GNS) y Guardia Nacional de Guyana (GNG)
3.4.4. Otras Organizaciones Paramilitares „La Casa de Israel“ y el Escuadrón de la Muerte
3.5. La Alianza del Pueblo Trabajador (WPA)
3.5.1. Génesis Histórica
3.5.2. La Toma de Conciencia de la WPA (Alianza delPueblo Trabajador) en 1980
3.6. Desde el Referendo hasta la Constitución „Socialista“ y desde éste hasta la Segunda República - su esencia Política
3.7. Política Exterior de Guyana: Resumen General
3.8. Expiración del Protocolo de Puerto España y Consecuencias
CONCLUSIONES: Aquello que debía ser probado
POSTSCRIPTO (1987)
- Artículos, capítulos en libros y otros trabajos
- Obras No Citadas
De modo sintético, este ensayo comprende el trabajo investigador de más de seis años en el siguiente proyecto del Centro de Estudios Políticos y Sociales de América Latina (CEPSAL), del Postgrado en Ciencias Políticas de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela: „La República Cooperativa de Guyana. Desarrollo Político, Económico y Social, desde la Independencia en 1966 y su significación para Venezuela“. (Código CDCH D-08-77). En cierto modo, es un resumen más detallado de mi trabajo, redactado en 1982: „El ‘socialismo cooperativista’ en Guyana: el ocaso de un mito“ (unas 500 páginas, inéditas). En primer lugar, es patente que la característica más sobresaliente de esta exposición es que la verificación empírica de su contradicción (hipótesis) central es al mismo tiempo la prueba concreta de la verdad relativa y de la pertinencia transigente de su método dialéctico en la realidad socio-histórica guyanesa, y también a escala mundial. A este respecto, es digno hacer notar que la introducción de lo nuevo y lo original en los problemas contemporáneos es un proceso filosófico-científico muy arduo. El lector que normalmente está acostumbrado a saborear los „hechos“ dominantes con una cuchara metafísica lógico-formal, obviamente tiene que sentirse extraño en el mundo heraclitiano gobernado por las categorías cambiantes fluyentes. No obstante, el lenguaje científico utilizado en este trabajo tiene el objetivo principal de estimular el pensar- saber en el sentido teórico-práxico. No sólo mundialmente los procesos históricos se han enredado, sino también en Guyana las realidades políticas económicas se están profundizando, y por lo tanto, cada día exigen herramientas investigadoras más sofisticadas, más precisas a incisivas.
En segundo lugar, esta investigación no pretende exponer „Verdades absolutas“, ni siquiera resultados estáticos completos; lógicamente, después de redactarla el sujeto (el autor) y el objeto de su investigación han cambiado; por ejemplo, mientras tanto la figura principal de la obra, Lindon Forbes Sampson Burnham murió; sin embargo, para acelerar las necesidades y contingencias de Ayer, la Verdad relativa del auténtico Pasado, y las latencias y tendencias hacia el Presente y el Futuro reales no cambiaremos en nada el manuscrito presente. De verdad, los postulados principales y los problemas fundamentales analizados retienen su vigencia inmediata. Además, no hay señales de un cambio político-radical en Guyana en el porvenir próximo. Simplemente, porque el „gran hombre“ con „fibra“ Burnham no es el principal dínamo de la historia guyanesa, su fallecimiento no ha generado ningún cambio esencial en la explotación-opresión del partido gobernante, ni en la inexorable descomposición del „socialismo cooperativista“ guyanés. De ahí que, nadie es un sabelotodo, ni un „sabelaverdad“, pero la Filosofía-Ciencia, a saber, la Teoría-Práxis humana, tiene precisamente el objetivo de analizar las relaciones entre las esencias y las apariencias históricas y tratar de aproximarlas progresivamente, este proceso evolucionario lo hemos enfocado en el contexto de Guyana.
Finalmente autores, colegas, estudiantes y colaboradores que ayudan a materializar un trabajo de este tipo, no necesitan agradecimientos especiales, sino felicitaciones académicas. No obstante, dar las gracias a los diversos coadyuvantes es mejor que menospreciar los esfuerzos humanos cariñosos que en su totalidad han alentado el ánimo de esta investigación. Sin embargo, nuestro ardiente agradecimiento está dirigido a todas aquellas personas que han posibilitado esta investigación. Con optimismo militante estamos presentando este trabajo anticipador al lector crítico-constructivo.
F. J. T. L.
Mérida, Venezuela, 18-10-1985.
1. LA GENESIS DEL SOCIALISMO COOPERATIVISTA EN GUYANA: 1930 - 1972.
1.1. Concerniente al Enfoque Metodológico General y a la Hipótesis Fundamental.
Primeramente, permítasenos esquematizar nuestra metodología en general y nuestro enfoque científico específico, para ilustrar a iluminar el proceso histórico del „socialismo cooperative“ guyanés, como realidad y como ilusión. Es de conocimiento científico común, que la comprensión de cualquier proceso o fenómeno real, significa su penetración y la interpenetración cognitiva y empírica de su verdadera esencia. Para decirlo de otro modo, se requiere comprender su contradicción material intrínseca, dentro del contexto de su potencial proceso evolutivo. Consecuentemente, para investigar el „socialismo cooperativo“ de Guyana como fenómeno histórico, con una esencia delicuescente, debemos simultáneamente analizar sus formas verdaderas de aparición latente, siguiendo un método empírico. En términos generales, por lo tanto, nos extenderemos en cuanto a la contradicción centrífuga-centrípeta existente en el „socialismo cooperative“ desde su génesis en el seno del movimiento laborista guayanés* de los años 30, a través de su epigénesis en los movimientos nacionalistas independentistas de la década de 1950, hasta su eventual materialización socio-económica a fines de la década de 1960. Dentro de tal enfoque epistemológico, podremos verificar nuestra hipótesis fundamental de que el „socialismo cooperativo“ es un proceso particular de formación social dentro de un contexto de transformación general histórica y global, íntimamente asociada a su vez con la evolución a involución universal y, por qué no, multiversal y polihistórica.1
Dentro de un enfoque tan saludable, inortodoxo y científico lo que es simple y claro como el cristal, debe ser descrito y elucidado como tal. Pero las joyas más preciadas derivan su alto precio, precisamente de su traslucencia. Por eso, lo que es complejo y múltiple, lo que refleja movimientos intrincados y multivocos de la realidad humana, necesita formas equivalentes de expresión lógica, idiomática y científica. La verificación de que el „socialismo cooperative“, desde sus origenes, ha sido un proceso histórico negativo dentro del proceso emancipatorio en general de los pueblos guyaneses, y de que su esencia material intrínseca es completamente ajena al socialismo científico, hace inevitable el use de ambos tipos de herramientas científicas.
Para que el „socialismo cooperative“ pudiera llegar a existir en Guyana, tenían que darse ciertas condiciones. Sin ellas, hubiera sido imposible. Sin conocerlas, no podemos cambiar y mejorar las condiciones de vida en Guyana, sin conocerlas, será imposible que Guyana y Venezuela creen las circunstancias históricas favorables a la resolución de su conflicto fronterizo. Desde este punto de vista científico, además, podremos identificar e inspeccionar la esencia política y cualitativa del „socialismo“ de Burnham y del comunismo“ de Jagan, dentro del marco dialéctico de la oposición entre las fuerzas internacionales pro y anti- capitalistas, de las tendencias y latencias de nuestra época. Por el momento, bástenos declarar que así como „no todo lo que reluce es oro“, así tampoco todo lo que aparece como „socialismo“ o „comunismo“ o que utilice las extravagancias verbales del „marxismo“, su fraseología y sus sofismas, es necesariamente anticapitalista. La verificación científica de la verdad histórica, que permite la verdadera
* Para nuestro análisis, utilizaremos los términos guayanés y Guayana (Británica) al referirnos a sucesos anteriores a 1966, y los términos Guyana y Guyanés con referencia a los posteriores a esta fecha.
emancipación humana, es la investigación empírica de la realidad social e histórica, o sea de la teoría y praxis humana2.
Antes de embarcarnos en nuestra aventura analítica, es necesario aclarar, desde un principio, que la extensión y las limitaciones de este breve ensayo no nos permiten precisar o definir concisamente conceptos y categorías tan generales como los de colonialismo, capitalismo, imperialismo, socialismo, comunismo y democracia. Dado que todos estos términos aparecen envueltos y velados por una niebla opaca de formas ideológicas , será necesario, para evitar malos entendidos y malas interpretaciones, que se les adjudiquen connotaciones concisas, precisas y científicas. En las presentes circunstancias, sólo podemos referirnos a otros trabajos del autor, que Intentan fundamentar y afianzar su esencia científica y analítica3. Por otro lado, dentro del alcance científico de este análisis, sus significados reales se revelarán lógicamente a sí mismo. El evadir, mediante circunloquios, su utilización, constituye una deshonestidad científica una detracción de lo que concretamente expresan en la realidad contemporánea.
Hecha esta advertencia introductoria, regresemos al tópico, a lo que ya fuera subrayado. Ciertos factores transhistóricos y transnacionales, entre ellos las fuerzas pro y anti-capitalistas, han canalizado el potencial histórico de Guyana volviéndolo un proceso definido hacia el „socialismo cooperativo“. Elaboraremos acerca de ellos.
A través de toda la historia colonial de la Guayana Británica, observamos la aparición de un importante conflicto social, generado por las tensiones y presiones sociales entre los afortunados y los miserables, entre los opulentos dueños de plantaciones, granjeros, comerciantes y hombres de negocios por un lado; y los míseros esclavos, parias y marginados de la colonia por el otro. Esta contradicción social produjo4 diversa formas de opresión y de resistencia; eventualmente se epitomiza específicamente en el antagonismo irreconciliable de la década de 1930: Colonialismo británico versus Resistencia Laborista Guayanesa. La crisis de capitalismo internacional de los años 30, había producido un intenso desasosiego en el sector laboral, no sólo en los países-metrópolis, sino también en sus colonias. En un principio, la resistencia laboral en la colonia se concentró en torno a la Liga de Trabajadores de la Guayana Británica (BGWL,1931).5 Su poder político se centraba dentro del ámbito social de los trabajadores fabriles, municipales y públicos. Aunque la mayoría de los indo- guyaneses trabajaban en las industrias del azúcar y del arroz, el origen del movimiento laborista evidencia un cierto propósito multi-racial o „trans-racial“6. Este hecho histórico señala, al mismo tiempo, la esencia genética original y el contenido anticolonialista del proceso político nacionalista-laborista. Pese a sus efímeras formas racista de aparición, la naturaleza opresiva y explotativa del colonialismo británico creó necesariamente su propia contradicción en todos los pueblos subyugados. Subjetivamente, sin embargo, las actuaciones políticas de los líderes, provenientes generalmente de la clase media, reflejaban una perspectiva política mundial diferente7.
Durante la siguiente media década, las revueltas laborales se extendieron a la importante industria azucarera, especialmente bajo el liderazgo de la Asociación Cívica del Trabajo (Manpower Citizen’s Association), (MPCA,1937)-8 Esta expansión del conflicto laboral prestó al movimiento su conocido empuje indo-guyanés, tendencia que continuó hasta la década de 1960. El Gobierno Británico tuvo, lógicamente, que neutralizar el desafío de esta nueva afirmación laboral guayanesa. Designó a la comisión Moyne para investigar los „disturbios laborales“, y para sugerir posibles reformas sociales dentro del status quo colonial9.
Para permanecer dentro del contexto general de los procesos históricos, no debemos Ignorar que durante este período particular de la historia guyanesa, el sistema capitalista mundial progresaba Irremisiblemente hacia una de sus crisis más graves, la Segunda Guerra Mundial con todas sus implicaciones fascistas, nacionalsocialistas y anticomunistas. Las olas de la represión capitalista imperialista europea en las colonias, azotaron las amuralladas costas de la Guayana Británica asimismo, dado que ésta era un escenario más del saqueo global de recursos humanos y naturales. En consecuencia, aunque la contradicción capitalista se centraba en puntos álgidos en las metrópolis, afectaba Indirectamente los productos exóticos, por ejemplo, los Intereses coloniales británicos, administrados en Georgetown. La contradicción política a Ideológica entre fascismo y democracia que existe dentro del capitalismo, ciertamente afectó las actitudes de líderes tan prolíficos como el Dr. Cheddi Jagan y Linden Forbes Sampson Burnham. Pero también penetró la conciencia social general, y as( pudo interpenetrar los movimientos laborista y nacionalista.
Tales anomalías, sin embargo, como el „Pacto Hitler-Stalin“ - un acuerdo de caballeros „fascista-comunista“-, y las „Fuerzas Aliadas“ contra la Alemania Nazi- unión y contradicción de opuestos „democráticos“ y „comunistas“, como síntesis contra el „fascismo“ - sembraron la confusión y el desorden en el campo socialista Internacional. Ideológicamente, éstas repercusiones reverberaban en la Tierra de las muchas aguas que corren“. Este es un ejemplo par excellence de lo que antes designamos procesos históricos complejos múltiples, que se determinan mutuamente, y movimientos multivocos, que afectan y efectúan sucesos históricos múltiples. En esta tormenta Ideológica de la postguerra, el „comunismo“ de Jagan y el „socialismo“ de Burnham adquieren sus raíces históricas.
Durante la década de 1940, . las condiciones objetivas y subjetivas reales, no reflejaron por cierto, ni produjeron, realidades „democráticas“ o „comunistas“. En un sentido político, lo que existía eran tensiones y contradicciones volátiles a insidiosas, de corte „racista-clasista“, típicos síntomas del sistema colonialista británico.
No favorecían ni a una unificación sindical eficaz, ni a una teoría y praxis política verdaderamente consciente. Es comúnmente sabido que la confusión ideológica no puede llevar a una praxis política pragmática, a Inversamente, que una praxis humana Ineficaz, no puede nunca producir una verdadera teoría emancipatoria. Esta relación asimétrica y dicótoma, fue responsable del desorden político reinante en los dos movimientos sindicalistas: el Consejo Sindicalista (TUC,1941) y el Sindicato de Trabajadores Industriales de Guyana (GIWU,1946)10.
Un análisis sociológico de sus integrantes y de su política, revelaría ciertamente la fuerza centrífuga germinal „racial“ que obstaculizó la evolución emancipatoria del movimiento laboral. Para nuestro propósito baste decir que el GIWU, como el MPCA, había reclutado a la mayor parte de sus miembros que entre los trabajadores Indoguayaneses de las plantaciones de caña de azúcar, y que los afro-guayaneses dominaban el TUC, centrado en las ciudades y zonas industriales, o sea en el campo de operaciones del viejo BGWI11.
Esto no implica que el movimiento laborista guyanés, producto de sus circunstancias históricas, hubiera tomado conscientemente un cariz racista.
Es cierto que, en 1944, el MPCA se afilió al TUC, y que los sindicatos, bajo el ale protectora del TUC, habían aumentado a 33 en 1947, pero este cambio cuantitativo no generó ninguna tendencia política cualitativa. Por el contrario, el MPCA, predominantemente indo-guayanés, siguió siendo la fuerza política más influyente. Debiéramos recordar que este Intento de sintetizar la unidad sindical guayanesa ocurrió en la postguerra, en un momento en el que habían surgido numerosos movimientos nacionales anticolonialistas, como también nacionalistas Independentistas, a través del globo. En el
mundo colonial se percibía un ferviente deseo de lograr la „democracia“ y el „autogobierno“. Los cambios estructurales ocurridos dentro del sistema capitalista imperialista internacional, inter alia, la neutralización del imperialismo alemán y el triunfo de la „reconstrucción“ mundial estadounidense, forzaron a los países tradicionalmente metropolitanos a „decolonizar“ sus más valiosas posesiones. En este ambiente Internacional de establecimiento de la „democracia“, salvaguardia de la „paz“ y logro de la „descolonización“ pacífica, se crearon las condiciones materiales necesarias para que Guayana produjera un movimiento nacionalista anticolonialista. La existencia y evolución de un movimiento laborista, y la generalizada resistencia anticolonialista fueron especialmente vitales en la génesis del nacionalismo de la postguerra en la Guayana Británica. Por supuesto que el nacionalismo guyanés tiene otros antecedentes históricos que datan de las rebeliones de esclavos, de las huelgas y protestas de los trabajadores fabriles en las fábricas y en las plantaciones de azúcar y arroz12.
Para mantener una coherencia con nuestro enfoque metodológico y observar la debida cohesión analítica en nuestro método dialéctico, debemos subrayar que la fuerza laboral guayanesa progresaba hacia la expresión política, y que, inversamente, el nacionalismo guyanés progresaba en la adquisición de una base de adherentes en la Base trabajadora. Veremos más adelante si esta última tendencia llegó a realizarse.
En noviembre de 1947, el Dr. Cheddi Jagan fue electo para ocupar una banca en la Asamblea Legislativa de la Guayana Británica.13 El liderazgo militante de la Unión de Trabajadores Industriales de Guayana (GIWU) - organización que en el interin había logrado incorporar el doble de miembros que la Asociación Cívica del Trabajo (MPCA) apoyaba abiertamente la política de Jagan. Esto simplemente significaba que aprobaba su impulso nacionalista hacia la „independencia“. Asimismo, no debemos perder de vista el hecho de que no era por coincidencia que esta síntesis laborista-nacionalista contaba con el apoyo decisivo del sector indo-guyanés. Debe también señalarse que este proceso histórico tenía escasa relación con el „socialismo“ o el „comunismo“, por lo menos en Guyana. Así, la dinámica social de la situación histórica, había suscitado una nueva contradicción: Nacionalismo guyanés versus colonialismo británico. Pero la unidad real de la masa laboral, continuaba siendo sólo una posibilidad, una tendencia latente, no una realidad.
Sin embargo, varios dirigentes gremiales y líderes políticos, intentaron forjar la unificación de la clase trabajadora. Su tarea se vió complicada por el hecho de que el movimiento obrero existía sólo en forma embrionaria. Pese a ello, el Dr. J.B. Singh funds su Partido Laborista de la Guayana Británica (BGLP) y Jagan, su Comité de Asuntos Políticos (PAC).14 En un corto lapso, esta iniciativa política de orientación nacionalista, contrarrestaría los desastrosos efectos de la aplicación del lema británico de „divide y reinaras“ y del „racismo“ resultante, evolucionando hacia una nueva síntesis histórica. En 1950. el BGLP (ahora bajo la dirección de Burnham) y el PAC (todavía con Jagan) se amalgaman para formar el histórico Partido Progresista Popular (PPP) -matriz de todas las contradicciones contemporáneas en Guyana.15 Esta nueva „unidad y contradicción“, al desenmascarar los dos rostros del nacionalismo guyanés, revela nítidamente las tendencias antagónicas de la política guyanesa, conocidas desde entonces como „comunismo indo-guyanés de Jagan“ y „socialismo afro-guyanés de Burnham“.
La verdad pura y simple, sin embargo, fue que ninguno de los dos constituyó una afirmación del profundo deseo emancipatorio de los pueblos de Guyana como totalidad, alineada con la emancipación total de la humanidad. Treinta años más tarde, la Alianza del Pueblo Trabajador de Walter Rodney (WPA) demostraría la afirmación genuina dentro de la lucha por la liberación de Guyana. La contradicción política de los años 50, se refleja microscópicamente en el PPP guyanés. Durante el mandato de Stalin, la esencia de la revolución de octubre, entra en descomposición, víctima de un brutal y vulgar materialismo.16 El socialismo científico cuyo corazón es la dialéctica y cuya mente es el
método dialéctico se reduce a puro dogma y ortodoxia. El fuego revolucionario y emancipatorio es arrancado de su esencia. Los marxista se olvidan de estudiar la lógica hegeliana - como tan urgentemente los exhortara a hacerlo Lenin - y así, fracasan en la aplicación de la dialéctica y del método dialéctico en su teoría y praxis, según se epitomizan en los llamados „socialismo“, y „comunismo“. Los resultados históricos de esta omisión fueron catastróficos también en Guayana. El PPP guyanés nace en el nadir de la fase revolucionaria del movimiento socialista internacional, y en el cenit de la reacción „burguesa democrática“ dentro del „socialismo de un solo país“ de Stalin. La contradicción lógica resultante permitió la recuperación del imperialismo bajo la bandera de los Estados Unidos, y consecuentemente auspició la intervención de Gran Bretaña en la dirección de asuntos como la „independencia“ y el „autogobierno“, canalizándolos inofensivamente hacia la „descolonización“.
Continuemos con la exposición de los acontecimientos más Importantes ocurridos durante este período decisivo de la historia guyanesa. La reacción del gobierno británico a la coalición Jagan-Burnham consistió en la designación de otra comisión investigadora, la Comisión Waddington, investida de autoridad para modificar la Constitución colonial y preparar la vía hacia el „autogobierno“.17 Siguiendo las disposiciones de la nueva Constitución, se llamó a elecciones generales en 1953. El PPP de Jagan y Burnham, obtuvo 18 de las 24 bancas disputadas.18 Una nueva tendencia afroguayanesa nacionalista y capitalista, ganaba ímpetus no sólo en la contradicción existente en el seno del PPP, sino que también en la oposición parlamentaria. Los otros dos partidos que intervienen en las elecciones de 1953, o sea el Partido Nacional Democrático (NDP), y el Partido Nacional Popular (PNP), representaban una expresión vigorosa de Intereses capitalistas nacionalistas latentes, y de carácter anti-indoguyanés. La Corona Británica reaccionó negativamente ante los resultados electorales, demostrando la realidad de su hegemonía política y militar. La Constitución fue suspendida en octubre de 1953, y hasta 1957, los asuntos coloniales guyaneses fueron administrados por un „Gobierno Interino“, integrado por un ministro nombrado en Gran Bretaña, y por una legislatura cuyos miembros eran designados por nombramiento en su totalidad.19 Tal negación del nacionalismo guyanés, no resultó de un Impotencia, sino de la necesidad de aprovechar la oportunidad para colocar al timón al hombre y al partido apropiados para la futura „descolonización“ . El gobierno británico ya tenía la certeza de haber encontrado a tal hombre, y como veremos más adelante, Jessie Burnham, la hermana del elegido, compartía esa certeza.20 Un resultado colateral de este juego de Monopolio de la „independencia“, fue la colaboración fraternal „democrática“ de Estados Unidos, denunciada por Jagan en su „Juicio al Occidente“.21 En esta partida, Gran Bretaña tenía todos los triunfos en la mano, Incluyendo el representado por el conflicto fronterizo con Venezuela.22
Esta legislación unilateral y colonial británica, reactivó las presiones sociales „raciales“ y „racistas“ dentro del PPP, y la „lucha racial“ emerge, rupturando la artificial y frágil envoltura de nacionalismo laborista. El PPP se divide en las dos facciones de Jagan y Burnham,23 y se produce una violenta disputa por el poder, una vendetta política, manifestada en los brutales „disturbios raciales“ entre 1963 y 1964.24 Los pescadores gananciosos en este río revuelto, fueron los Intereses del colonialismo británico, que ambas facciones decían atacar como al „enemigo mortal“ de los pueblos subyugados por el imperialismo. El nacionalismo guyanés se divide en sus dos componentes históricos más Importantes, lo que perjudica directamente los intereses „transraciales“ de la Base trabajadora. Pese a reconocer plenamente sus errores políticos, debe decirse, en honor de Jagan, que su posición fue la más sincera y honesta. Por tal razón, su PPP habrá de generar su propia contradicción más adelante, o sea la Alianza del Pueblo Trabajador (WPA).
El 1957, la Constitución Renison decretó otras nuevas medidas para reformar la
Constitución, con miras a la futura orientación de la Guayana Británica.25 Durante las elecciones generales convocadas más tarde en el mismo año, el PPP de Jagan obtuvo 9 bancas parlamentarias la facción de Burnham 3 bancas, el Partido Democrático Unido, de reciente formación una banca, y el Partido Amerindio (AP), también una banca.26 En octubre de 1957, Burnham proclama oficialmente su programa político y funda un nuevo partido: el Congreso Nacional del Pueblo (PNC). De esta manera se suscribe a la inclemente realidad que subyace la tragicomedia política guayanesa; su barca estatal navega con velas, „socialistas“ y con bandera „independentista“ auspiciada per Gran Bretaña y Estados Unidos, hacia el „autogobierno“, impulsada per los „vientos del cambio“ del „socialismo cooperative“.
Entre 1963 y 1964, el colonialismo británico aplica per última vez su vieja táctica de „divide y reinarás“, sin excluir sus componentes ideológicos „raciales“, en la escena guayanesa. Merced a la fertilidad del suelo guyanés, propicio a tales empresas colonialistas y capitalistas, tales esfuerzos rendían el fruto deseado. (Más tarde, Burnham explotará al máximo esta „racial“ propensión social, para promover sus propios Intereses „socialista cooperatives“). Estalla la violencia social manifestada en sangrientos motines racistas en la Guayana Británica. Por supuesto, la mayoría indo-guyanesa fue el blanco de la bestialidad desatada.27 La subsiguiente investigación de la Comisión Wynn Parry reveló las dimensiones nacionales a internacionales de tales conflictos raciales en el seno del Nacionalismo Guayanés28. Efectuada la reforma constitucional, cuya faceta más Importante fue la „representación proporcional“, se llamó nuevamente a elecciones generales en diciembre de 1964. El PPP obtuvo 24 bancas (45% de la votación); el PNC, 22 bancas (o sea el 40.5%); y la Fuerza Unida, 7 bancas (o sea el 12.4%).29 Burnham formó entonces un gobierno de coalición con Peter Stanislaus D’ Aguiar, líder de la Fuerza Unida, y de esta manera, surge un nuevo gobierno británico con Bumham como Primer Ministro, y una orientación política „socialista-nacional-capitalista“, en el escenario político guyanés. Las subsiguientes protestas del PPP y el boicot a las conferencias celebradas en Londres en pro del „autogobierno“, fueron en vano: el 26 de mayo de 1966 nace Guyana, con status monárquico constitucional.30 El „Príncipe“ guyanés había representado ya el prólogo de este maquiavélico melodrama político con reminiscencias rembrantescas y tonalidades del apartheid.
1.3. Linden Forbes Sampson Burnham: „Hombre de Fibra“
Durante los „disturbios raciales“ entre 1963 y 1964, en vísperas de las elecciones generales, Jessie Burnham, hermana de Lindon Forbes, decidió alertar a los Guyaneses en cuanto a los motives ocultos de su célebre hermano. Aunque los individuos aislados rara vez hacen historia, un líder expresa, a través de sus prácticas sociales una tendencia histórica especifica, las aspiraciones más arraigadas de un cierto grupo o Case social. Cuando su partido conquista el poder estatal, el líder se convierte en la personificación de este proceso histórico. Mientras represente y defienda tales intereses de clase, permanece en el poder; si los traiciona, su rol histórico habrá terminado. En el carácter y la personalidad de Burnham, detectamos la tendencia política egotistica, antidemocrática, antisocialista y megalómana que penetra la realidad social guyanesa desde los años 60, y que hoy se muestra más viva que nunca. La reyertas familiares son frecuentemente emocionales y basadas en prejuicios, pero cuando la critica se verifica empíricamente a través de dos décadas, vale la pena tomarla en cuenta. Por esta razón citaremos extensamente ciertos pasajes del panfleto de Jessie Burnham, „Cuidado con mi hermano Forbes.31 En cuanto a las tácticas políticas Inhumanas y antidemocráticas de Burnham, reflejadas en los métodos del PNC, dice Jessie:
„He observado a este brillante hermano mío utilizar su inteligencia para Intrigar, para voltear al amigo contra el amigo, al vecino contra el vecino,
al pariente contra el pariente. Lo he observado utilizar a éste y al otro, para descartarlos rápidamente cuando han servido su propósito. Lo he observado con su Ingenio y simpatía, manipular a la gente como a marionetas colgadas de hilos“.32
Acerca de este maquiavélico ‘‘príncipe,“ y su ajedrez político, nos relata:
„Su lema es que los fines del poder personal justifican cualquier medio utilizado para adquirirlo. Su Biblia es El Príncipe de Maquiavelo. Y si llega al poder, nosotros, el pueblo, seremos sólo peones en su juego inacabable de autoengrandecimiento. No se engañen, la atracción de la vida política para Forbes, es la atracción del poder y la gloria. El número de veces que ha rehusado una coalición [con el PPP], confirma ésto.“33
Así describe cómo Burnham dirigió su partido y a Guyana desde entonces;
„Hoy maneja a su partido como, en un tiempo el ‘Rey Christopher’ manejaba a Haití...LA LIBERTAD, de palabra, de culto y de prensa. ¿Acaso continuarían tales libertades con mi hermano?...Que su amor por el poder personal es tan grande que cambiaría cualquier cosa por él. Que nada está a salvo, ni persona, ni libertad...que se interponga en su camino...Detrás de esa gracia, de esa simpatía, de esa fácil oratoria, hay una cierta vena de crueldad que sólo emerge al ser amenazado algún interés vital. Hay dos Burnham: el simpático y el cruel. Yo les digo; CUIDADO CON LOS DOS“.34
1.4. El Plan de Desarrollo „Capitalista“, 1966 - 1971.
Inspeccionemos ahora la base económica material sobre la cual Guyana obtuvo su Independencia. Además, precisemos las medidas económicas tomadas por el gobierno de coalición Burnham-D’Aguiar, para transformar la estructura colonial capitalista.
En un sentido realista y pragmático, aún si Burnham hubiera perseguido metas genuinamente socialistas, dentro del contexto de las realidades históricas de fines de la década de 1960, no le habría sido posible efectuar milagros económicos de transformación a corto plazo. Inicialmente, al menos, para satisfacer su „amor por el poder personal“, debía librarse de su problemático socio de coalición, „por CUALQUIER medio“. Lo logró en las elecciones generales de 1968, cuando „descartó rápidamente“ a D’Aguiar, cuando hubo „servido su propósito“. Sin embargo, una cosa es clara como el cristal: cualesquiera fueran las estrategias utilizadas para colocar a Guyana sobre una base económica viable, la menos recomendable sería la de aceptar como modelo el planteamiento económico de Puerto Rico, característico del neocolonialismo estadounidense, que había aparecido en el Caribe y en otras regiones durante ese período. Este fue sin embargo el plan de acción adoptado por el gobierno „socialista-nacional-capitalista“ de Burnham, revelando la tendencia histórica de los sucesos económicos y políticos en Guyana. Las formas de aparición políticamente oportunistas, o sea las vacilaciones entre el „Este“ y el „Oeste“, de ninguna manera alteran la esencia de este proceso histórico.
El colonialismo británico había dotado al nacionalismo guyanés de una estructura socioeconómica material, colonial-capitalista, saludable. Desde 1966, se produce una nueva contradicción histórica: El imperialismo mundial versus el „Socialismo Nacional“, luego denominado eufemisticamente „socialismo cooperativo“ del PNC. La élite afro-
guyanesa del PNC pretendía no sólo desempeñar el papel de intermediaria dentro del contexto del neocolonialismo, sino que también aspiraba a la porción mayor posible de los spolia opima imperialista. Demostremos ahora el alcance de la rapiña imperialista británica y mundial, ya en los años 60, con ciertos datos estadísticos.
La Compañía Eléctrica Demorara, una subsidiaria canadiense con un capital Inicial de 540.000$ guyaneses, realizó anualmente, después de la reducción impositiva, una ganancia de más del 100%, o sea del 500.000 a 750.000$.35 En 1971, un documento de la Compañía de Bauxita de Guyana (GUYBAU), declaraba que la Compañía de Bauxita Demerara (DEMBA), una subsidiaria de propiedad absoluta de la Compañía de Aluminio del Canadá, (ALCAN), a su vez subsidiaria de la ALCOA norteamericana, había extraído de Guyana „más de medio billón de dólares estadounidenses de bauxita“, de cuyo monto, .Guyana „percibió un mero 1,3 %“, entre 1918 y 1971.36 En 1969 ALCAN tenia el equivalente de 5 billones de dólares guyaneses en su activo, y percibía ingresos de más de 2,6 biliones.37 Esa última cifra equivalía a más de 5 veces el Producto Nacional Bruto (PNB) de Guyana a fines de la década de 1960.
De acuerdo con el modelo puertorriqueño y los planes económicos de la „Alianza para el Progreso“ y de la Comisión Económica para Latino América (ECLA), Guyana publicó su Primer Programa de Desarrollo. Con el auxilio de otros consejeros procapitalistas, el Plan de Desarrollo de 300 millones de dólares guyaneses (1966-1972) fue elaborado por el eminente economista de las Indias Occidentales, Sir Arthur Lewis. Es digno de ser mencionado, que Burnham y D’Aguiar (ministro de Finanzas) dependían principalmente de consejeros económicos pro-capitalistas como W. Davenport, consejero económico del Primer Ministro, y Horst Bocklemann, el alemán occidental presidente del Banco Central de Guyana.38 Este plan se basaba principalmente en una estrategia de „industrialización por invitación’, y pretendía atraer inversionistas extranjeros mediante la oferta de incentivos altamente favorables. En realidad estaba orientado a deprimir la industria y la agricultura, dado que las tres cuartas partes de las erogaciones se destinaban al desarrollo infraestructural, como la construcción de caminos, a proveer energía eléctrica y otros rubros semejantes.39 En términos generales, la política económica del Gobierno hacia las principales Industrias -azúcar, arroz y bauxita- siguió siendo esencialmente pro-capitalista, antinacionalista y conservadora. De cualquier modo la nacionalización de tales industrias en los años 60 hubiera significado el haraquiri económico, pese a las demandas, poco pragmáticas, en tal sentido por parte del PPP y del Grupo Ratoon.40 Si la nacionalización debiera ser una de fas condiciones materiales necesarias para la introducción del socialismo, la nacionalización misma será posible sólo cuando se den todas las condiciones materiales e intelectuales necesarias. Muchas naciones del Tercer Mundo pagaron un alto precio por el aprendizaje de ésta máxima dialéctica.
Siguiendo sus planes personales, Burnham firmó un acuerdo de 25 años con la Compañía de Metales Reynolds, para explotar la bauxita. Además, su gobierno acordó congelar los impuestos y regalías durante ese periodo. La participación del gobierno en la industria azucarera se restringió al 5% de las acciones, lo que prácticamente significó que Booker Hermanos-Mc Connell obtuvo un monopolio para la conducción económica. Aún en lo concerniente al mercado en ultramar, la compañía norteamericana mercantil Comnel Rice and Sugar Co. (Compañía azucarera y Arrocera Comnel), dominaba la arena comercial.41
Los datos arriba enunciados deberían bastar para ilustrar el estado de la economía y la conducción de los procesos económicos a fines de la década de 1960. Como consecuencia, el „autogobierno“ de Guyana se basaba en una plataforma Imperialista muy resbaladiza; su primer plan de desarrollo necesitó la movilización de 245 millones de dólares guyaneses provenientes de fuentes capitalistas extranjeras. Este programa nada tenia que ver con la ayuda económica proveniente de fuentes „socialis-
tas“, de hecho, las relaciones con el „Este“, fueron reducidas deliberadamente al mínimo practicable.
La utopía „socialista“, consistente en recibir ayuda material de manos de los examos coloniales imperialistas, sólo pudo realizarse Imperfectamente. En 1968, principalmente gracias al freno Impuesto por la Fuerza Unida a la manía de derroche del PNC, la mitad de los 62 millones de dólares guyaneses en inversiones privadas, provenía en efecto de fuentes capitalistas extranjeras. Además, los Estados Unidos, el Reino Unido, las agencias de las Naciones Unidas y el Banco Mundial proveían 140.000.000 $G. en ayuda económica, pero esta suma no alcanzaba para implementar el plan de desarrollo económico, ni bastaba tampoco para establecer una economía viable.42 El resultado lógico de ésta política económica por parte del PNC y de la Fuerza Unida, consistente en jugar a la ruleta con el capital de sus „opositores“, fue que Guyana quedó en deuda con las mismas potencias que le han otorgado su simbólica Independencia. La deuda externa guyanesa asciende notablemente: de 107.000.000 $G. en 1961 a 319.000.000 $G en 1971.43 A principios de la década de 1980, sobrepasará a los 2,5 billones. Por otro lado, el éxito del plan económico dependía también del Incremento de la productividad. Pero si la mayoría Indo-guyanesa se ve progresivamente expulsada de la vida política y de la elaboración de decisiones económicas, la productividad difícilmente pueda expandirse. Como ya se dijo anteriormente, constituyen la mayoría de la fuerza laboral en los importantes sectores económicos del azúcar y del arroz. Otro factor en el éxito del pian eran los Impuestos, directos e Indirectos. Estos últimos se elevan de 2,79 millones de dólares guyaneses en 1966 a 15,1 millones en 1969.44 Guyana pronto pasó a ser uno de los países de mayor carga impositiva; para 1984, quedaban ya muy pocos rubros por tasar.45 Lo que impidió que estos factores rescataran a la economía de una descomposición continua y progresiva, fue que la aplicación del modelo puertorriqueño había generado un desempleo crónico, especialmente entre los jóvenes, que constituían un sector significativo de la población trabajadora activa. El desempleo se elevó a más o menos el 30% del total de trabajadores y alrededor del 50% de los trabajadores más jóvenes.46 Uno de los factores responsables de esta degeneración socioeconómica, fue el abandono de la agricultura y de la industria.
El descenso en la productividad, el dramático aumento del costo de vida y de los precios, si ascenso en el índice de desempleo, el escalamiento de la corrupción y la criminalidad y la aceleración en la tasación directa e indirecta, fueron todos factores que contribuyeron al prematuro colapso del Primer Plan de Desarrollo. Para evitar el hambre y la malnutrición que hubiera generado „disturbios laborales“ y „motines raciales“, el gobierno se vió obligado a aumentar la erogación por importación de alimentos -una anomalía capitalista en un país tan rico como Guyana en recursos alimenticios 47 La importación de alimentos ascendió de 25.000.000 $G. en 1960 a 38.000.000 en 1970.48 Un año después de su iniciación, el programa debió sufrir una devaluación del dólar guyanés; consecuencia temprana de la traición del PNC a los objetivos genuinamente anticolonialistas, al establecer firmes vínculos con el Fondo Monetario Internacional. Lo que ésto significó, después de la aparición del „socialismo cooperativo“, en la década de 1970, será discutido más adelante. Para 1971, el programa de desarrollo había sufrido el más completo descalabro, y el gobierno del PNC decidió iniciar el „socialista“ y omnibenevolente Segundo Plan de Desarrollo para alimentar, vestir y dar vivienda a la Nación (FCHN), de 1972 a 1976.49 Para 1984, hasta el Fondo Monetario Internacional, se negaba a cooperar con la economía en bancarrota del PNC.50
Permítasenos resumir brevemente cómo se reflejó la crisis económica a nivel político. La Fuerza Unida, partido que fuera socio de coalición con el PNC de Burnham, representaba intereses ibero-guyaneses capitalistas nacionales, que contradecían las aspiraciones económicas burocrático-elitistas del PNC. El Ministro de Finanzas D’Aguiar había introducido medidas legales garantizando que su dase capitalista nacional pudiera
invertir en el extranjero y había „guyanizado“ él mismo su propia enorme empresa: Banks DIH Ltd., cuyo principal rubro era la producción de cerveza, licores y bebidas no alcohólicas. Una clase nacional que no era afro-guyanesa Iba, por lo tanto conquistando un baluarte en la arena de la economía guyanesa. Este proceso económico político debía ser detenido por CUALQUIER medio, y la tendencia que representaba debía ser dirigida por el estado del PNC, hacia el „socialismo cooperativo“. Burnham utilizó la primera oportunidad para lograr su meta política. Empleando métodos ilícitos, en un tremendo fraude electoral en el que se expandieron las listas electorales para Incluir a fantasmas, menores y muertos que votaron a través de representantes, en las elecciones de 1968, su PNC obtuvo una mayoría absoluta, al asegurarse 30 de las 53 bancas disputadas.51 Ya no había obstáculos para la inauguración de la República Cooperativa de Guyana, el 23 de febrero de 1970, con Forbes Burnham como Primer Ministro, el primero de la nueva nación.52
1.5.1. Desarrollo económico, 1966 - 1971
Reseñemos ahora las realidades económicas de Guyana entre la „independencia“ y la „república“, para proveer un trasfondo material para el Impulso político hacia la „nacionalización“ en la década de 1970. Según un censo de la fuerza laboral de 1965, y otros datos estadísticos contribuidos por Ved P. Duggal, el PNB per cápita (a precio corriente de fabricante), se había elevado a 515$G. (En 1972, el dólar guyanés se cotizaba a 0,50$ norteamericano).53 Más del 53% del Producto Nacional Bruto era generado por la explotación del azúcar, la minería (sobre todo de bauxita), la distribución y los sectores gubernamentales.54 Entre 1960 y 1964, el índice normal de crecimiento en el PNB per cápita „ha sido de aproximadamente 3,5 % por año“.55 En 1968 (el año en que el PNC conquista el poder), el PNB aumentó, en términos reales, aproximadamente 5 %, con relación al año 1967. En lo años siguientes, aumenta al mismo ritmo, y alcanzó los 500 millones de dólares guyaneses en 1971 (cuando comienza la „nacionalización“).56 Entre 1972 y 1973, se estancó el crecimiento real de la producción, y en 1974 se registró nuevamente un aumento.57 Un panfleto del gobierno del PNC, confirma la evolución del proceso económico en el periodo pre-republicano: „El desarrollo económico en Guyana durante los años 1967 a 1971 se ha mantenido con un índice apreciablemente elevado. El Producto Nacional Bruto al costo corriente de factoría aumentó de 378,5 millones de dólares guyaneses en 1967, a 412,2 millones en 1968; en 1969, el PNB se elevó a 445,9 millones, para 1970, el PNB era de 472,9 millones y en 1971, alcanzó la marca del medio billón. (500 millones de dólares guyaneses)“58 A través de todo el periodo entre 1967 y 1971, el índice de crecimiento real del PNB „promedió un mínimo de 5 % anual“ 59
¿Qué significan las cifras arriba citadas, a la luz de lo dicho anteriormente en cuanto a la productividad y la producción? Significan, simplemente que el índice de crecimiento del PNB fue insignificante con respecto al total de la fuerza laboral. El aumento presupuestario real no se había equiparado con el aumento poblacional durante este periodo. Como ya se ha dicho, la „estructura colonial capitalista saludable“, que Guyana había heredado, retenía las debilidades económicas de todos los países en „desarrollo“, o sea el potencial para el estancamiento. Según Duggal: „la razón entre el PNB y el total de la fuerza laboral resultó ser de aproximadamente 1.700$G para 1965, 1625$6 para 1966, 1.663$ para 1967, 1.660$ para 1968, y 1.666$ para 1969“.60
Durante este lapso, la economía guyanesa dependió de dos sectores principales dependientes de una capitalización Intensiva: las industrias del azúcar y de la bauxita.61 Estas dependían a su vez del comercio exterior y de capital foráneo. En plan de desarrollo vigente entre 1966 - 1972, generó un crecimiento desequilibrado entre la
agricultura, la industria y la infraestructura, lo que generó un proceso económico aún más desequilibrado. La inclusión de la Guayana Británica en CARIFTA, en 1965, no resolvió el problema, sino que por el contrario, promovió los intereses estadounidenses en pro de la „participación a partes iguales“. Estos hechos deben mirarse en el contexto de la aplicación guyanesa del modelo puertorriqueño en 1966, aunque ya había fracasado en Puerto Rico a principios de la década de 1960.
1.5.2. Nacionalización de la Compañía de Bauxita Demerara 1971.
Cuando Guyana se transformó en una república cooperativa en 1970, una de las primeras medidas del gobierno del PNC, fue la de „poseer y controlar“ los recursos nacionales por medio de la „nacionalización“. Veremos que esto significó, concretamente, que se acumuló capital estatal para financiar los requerimientos de la élite burocrática y nacional -- capitalista del emergente PNC. En 1970, Burnham asistió a la Conferencia Cumbre para Países no Alineados, celebrada en Lusaka, Zambia. Aprovechó la oportunidad para realizar un „safari de política Internacional“, para estudiar el „Socialismo Africano“, el cooperativismo y la „nacionalización“ en Zambia, Tanzania y Uganda. Del Partido de Obote, tomó prestado el eslogan político: „Un pueblo, una nación, un destino.”62 Dentro de la nueva contradicción política que se generó entre el capitalismo estatal del PNC y el imperialismo mundial, Burnham Introduce su ideología „socialista“, una forma de aparición utilizada para velar la esencia de sus intereses capitalistas, opresivos y explotativos. Oportunistamente, desarrolló su propia versión del „Socialismo Africano“ y lo revistió con el camuflaje de una política exterior no alineada anti- imperialista. La „nacionalización“ fue la herramienta económica utilizada para testimoniar la nobleza de sus ideales „socialistas cooperativos“.
Ataremos ahora, cómo fue que un „acuerdo de compra“ pudo ser enmascarado como una „nacionalización“ en el caso de la Compañía de Bauxita Demerara, o DEMBA, subsidiaria guyanesa de la Compañía de Aluminio del Canadá (ALCAN).
Previo estudio de la nacionalización de Kenneth Kaunda (en la que la mayoría participa en el control), el PNC sugirió una „participación de la mayoría“ gubernamental a los representantes de ALCAN en la Industria de la bauxita guyanesa. Estos no se entusiasmaron y ofrecieron como máxima concesión una „participación igualitaria’’. Pero permítasenos aquí una digresión aclaratoria acerca de la industria de la bauxita en Guyana, para demostrar su relevancia en la economía guyanesa, y la razón de que el gobierno del PNC Iniciara su campaña de nacionalización con ALCAN.
La industria guyanesa de la bauxita, data de 1816, cuando Bain Mackenzie comenzó sus operaciones en Three Friends (Tres Amigos), en la margen oriental del río Demerara63. Cuando se acuerda la „independencia“ de Guyana, ya habían dos compañías mineras en actividad en el país, especializadas en bauxita y de procedencia estadounidense: la Compañía de Bauxita Demerara, (DEMBA), y la Compañía Minera Reynolds (Guyana) Limitada. DEMBA, la más importante compañía minera del país, era una subsidiaria y propiedad absoluta de ALCAN, a su vez la subsidiaria canadiense de la enorme multinacional estadounidense ALCOA. En 1971, Guyana producía bauxita seca (de grado metálico), bauxita calcinada y alúmina. Guyana era entonces el cuarto productor de bauxita en el mundo, supliendo casi el 90% de la bauxita calcinada utilizada en todo el planeta.64 La bauxita calcinada constituía la máxima fuente de divisas y utilidades para el estado. Sumada a las exportaciones de azúcar y de arroz, constituía un pilar fundamental de la economía precaria e Inestable de la Guyana neo-colonial capitalista. En 1972, por ejemplo, la producción de bauxita representaba casi el 20% del PNB de Guyana y aproximadamente el 40% de las ganancias en divisas.
En su „Discurso a la Nación“ del 23 de febrero de 1971, el Presidente Burnham citó
las siguientes cifras alarmantes refiriéndose a la explotación de la bauxita por parte de la ALCEN: „En esta etapa es pertinente hacer notar que en 1969, la ALCEN: contaba con el equivalente de 5 billones de dólares guyaneses en propiedades y realizaba utilidades de más de 2,6 billones... En los pasados 50 años y algo más, Guyana ha percibido menos del 396 de las utilidades derivadas de la explotación de su bauxita“65. En abril de 1970, en el Décimo Tercer Congreso Anual del PNC, sus líderes „enunciaron el principio básico y fundamental de la ‘Propiedad y Control’ de nuestros recursos, ejercidos por y para los guyaneses“66. Un año más tarde, el 10. de marzo de 1971, el parlamento guyanés aprobó la „Ley de Nacionalización de la Bauxita“ con una mayoría de 48 votos contra 3 67. Es pertinente señalar que entre 1966 y 1970, el PNC se había opuesto a la nacionalización, como inconsistente con su política exterior pro-imperialista. El PPP, siguiendo su política exterior de alineación con la política soviética, había sido quien había exigido la nacionalización. Más tarde, cuando el PPP genera sus propios antagonistas, comenzando con el Grupo Ratoon (que fue el núcleo originario de la Alianza del Pueblo Trabajador a fines de los años 6068, otros grupos extraparlamentarios, expresaron demandas políticas similares. Alrededor de 1970, esta fiebre de „nacionalización“ en el campo de la oposición, favoreció la realización de los sueños de Burnham de implementar un capitalismo estatal. Esta fue la razón por la que tantos parlamentarios que no eran miembros del PNC, apoyaron la aprobación de la Ley de Nacionalización de la Bauxita.
El 15 de julio de 1971, en consecuencia, la planta de ALCEN: en la localidad de Linden (re-bautizada en honor de Linden F. S. Burnham), fue nacionalizada y nació la Compañía de Bauxita de Guyana (GUYBAU). El acuerdo mutuo revela la verdadera naturaleza de esta compra presentada como iniciativa „socialista“: „El gobierno de Guyana pagará a ALCEN: suma de 107 millones de dólares guyaneses (53 millones de dólares estadounidenses) en un período de no más de 20 años con un interés del 6% sujeto a impuestos“69. El PPP, sin embargo, comentó: „... el precio acordado fue de 53,5 millones de dólares estadounidenses al 6 % de interés (según las cifras oficiales). Cifras provenientes de otras fuentes, han revelado que la cantidad fue mayor. El complejo nacionalizado le costará al pueblo de Guyana 160.000.000$G a pagar en un período de 20 años. Además, el gobierno obtuvo un préstamo de 8.000.000$ (U.S.A.) del Banco Chase Manhattan para ayudar en la nacionalización de ALCAN“70. Se desprende de lo anterior que el PPP y otros grupos de la oposición, habían apoyado la nacionalización, pero no el tipo de compensación acordada por el PNC. Como ya se ha señalado, el control del Estado ejercido sobre los principales sectores económicos, o la posesión de las principales industrias por parte del Estado, no garantizan necesariamente la introducción del socialismo. Pueden muy bien utilizarse para consolidar el poder de una élite burocrática71.
Los sucesos históricos confirmaron que la „nacionalización“ de ALCEN: no causó ninguna inquietud entre los representantes de Reynolds o de Booker Hnos... No significó de ninguna manera una ruptura con el capital foráneo. El agente para las ventas de bauxita de la GUYBAU en el mercado mundial, Philipp Hnos., con sede en Nueva York, es una subsidiaria propiedad absoluta de la Corporación de Minerales y Químicos Engelhard (E.U.), que a su vez, es una compañía subsidiaria de las gigantesca multinacional AngloAmerican Corporation. En 1970, Engelhard tenia un activo total de 1.473.656.,000 $ (USA)72. Su departamento de mercado era el agente de ventas de la bauxita de Guyana. En 1971, comienza, en el PNC, una verdadera fiebre de nacionalización „socialista cooperativa“. En 1972, la propiedad de la firma maderera Guyana Timbers Ltd., pasó a manos del gobierno del PNC. En 1973, el gobierno „asumió la propiedad, para vivienda y agricultura de todas las tierras baldías o en desuso que sean propiedad o tenencia de las compañías azucareras“73. En 1975, fueron nacionalizadas Reynolds y Jessel Holdings, el primero de enero y el veintiséis de mayo respectivamente. En 1976, Sprostons y
Booker Mc Connell, probaron también los frutos de la epidemia „socialista“, el primero de enero y el veintiséis de mayo respectivamente74. Para entonces, el PNC se había declarado „un partido socialista de vanguardia“, había desarrollado un ideología „Marxista Leninista“, y había declarado asimismo poseer una „supremacía sobre el gobierno“75.
En la próxima sección, nos extenderemos en cuanto al apogeo político del „socialismo cooperativo“, desde 1970 a 1976, deteniéndonos especialmente en la Declaración de Sophia (1974), en el Segundo Plan de Desarrollo, y en la Política Exterior, emanada de esta base política y económica. Concluiremos esta parte, resumiendo la política exterior de Guyana durante el periodo previo a la República Cooperativa. Es relevante señalar cómo los procesos políticos afectaron los sucesos económicos nacionales y viceversa, y cómo ambos factores determinaron la política exterior. Se hará especial referencia al conflicto fronterizo con Venezuela, que constituye un ejemplo por excelencia de las maniobras políticas oportunistas del PNC. La política exterior guyanesa entre 1966 y 1970, fue en general, dictada por el Ministro de Asuntos Extranjeros del PNC, Shridath Surendranath „Sonny“ Ramphal76. Ya en el período de la pre-independencia, había participado activamente en las negociaciones para formar CARIFTA el 1Q de mayo de 1965. En 1969, expresó la tendencia general de la política exterior Guyanesa, que gravitaba desde una posición abiertamente pro-imperialista, hacia una noalineación: „...nuestra relaciones exteriores deben ser guiadas por una política de noalineación. No-alineación, no como retirada estéril del debate internacional, sino como rechazo de la posición de mero apéndice de un poder internacional -como retención de un libre albedrío y de la medida de libertad de acción que sea posible en un mundo que no es generoso en libertad“77. Sin embargo, las opiniones personales de Ramphal en cuanto a la política exterior, no estaban acordes con la realidades políticas de Guyana. No obstante, ya en junio de 1965, Burnham había „colocado la piedra angular“ de la política exterior guyanesa cuando promulgó la posición de que Guyana „no será satélite de ningún hombre, ni será esclava de ningún hombre“78.
En marzo de 1976 declaró aún más explícitamente en el parlamento que „Guyana no sería peón [de ajedrez] ni de Oriente ni de Occidente“, que „ninguno de los superpoderes o grandes bloques podrán contar con nuestro automático apoyo“79. Un sólo ejemplo bastará para aclarar la realidad detrás de estas ilusas expresiones de noalineación. Menos de un año antes, la ex-base norteamericana de la Segunda Guerra en Timehri, que fuera conocida como Aeropuerto Atkinson, „fue devuelta al pueblo de Guyana“. No se dijo ni una palabra en cuanto a pacto militar secreto, acordando a los Estados Unidos el uso del aeropuerto, que fuera firmado por el mismo Burnham 80. Entre otras estipulaciones, el pacto otorgaba privilegios de carácter tan „no-alineado“ como el siguiente: „...se autoriza a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de América a sobrevolar Guyana y a usar el Aeropuerto de Timehri en forma temporaria, durante períodos de tiempo ilimitado y con la frecuencia que deseen“81. Este derecho fue otorgado incondicionalmente, negando el principio de no-alineación expresado por Ramphal y Burnham. Podríamos traer a colación otros ejemplos de grandilocuencia política y falsas ilusiones, pero creemos que se harán aparentes en el contexto de lo que sigue.
1.7. El Impulso hacia la No-Alineación, 1970 - 1972.
Ya en el período pro-imperialista, entre 1966 y 1970, ciertas tendencias latentes de „no-alineación“ se hallaban en evolución. En febrero de 1972, Guyana tenía 11 misiones
en el exterior. Entre ellas se contaban las misiones en las Naciones Unidas, Venezuela, Surinam y Jamaica. Al mismo tiempo, estableció relaciones diplomáticas en aproximadamente en otros 30 países, entre ellos, la URSS, Israel, India, Brasil, República Dominicana y Zambia. Aparte de esta iniciativa „no-alineada“, se establecieron, por su puesto relaciones cordiales con Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Japón y la República Federal de Alemania Occidental82. Básicamente, sin embargo, durante el período entre 1966 y 1970, Guyana había tomado „una posición virulentamente anticomunista, anti-soviética y anti-cubana“83.
Apoyaba la política de los Estados Unidos para con la República Popular China, política que osciló desde una vigorosa oposición, a un reconocimiento de „dos Chinas“, hasta un eventual apoyo de la moción de admitir a China a las Naciones Unidas.84 Esta tendencia se había hecho evidente ya en 1965, cuando defendió el desembarco de 45.000 infantes de la Marina de Estados Unidos en la República Dominicana. En lo que respecta a la „política de Vietnam“, Guyana se adhirió a la posición norteamericana que exigía el retiro de todas las tropas extranjeras de la región para acordar la paz. Pero al mismo tiempo, aunque una delegación guyanesa había sido huésped en la China comunista en 1971, las relaciones culturales y comerciales fueron mantenidas a una escala mínima. Recién el 27 de junio de 1972, se establecieron relaciones diplomáticas oficiales85. En cuanto a las relaciones diplomáticas con la URSS establecidas en 1971, su etapa inicial fue puramente formal y nominal.86 Hacia 1973, se extendieron las relaciones diplomáticas y de otro tipo, para incluir países „socialistas“ menores como Cuba, Yugoeslavia, la República Democrática de Alemania Oriental, Rumania y Polonia. Diremos más en cuanto a esta vacilante política exterior en la sección siguiente.
1.8. El Conflicto Fronterizo entre Guyana y Venezuela. desde El Acuerdo de Ginebra 1966, hasta El Protocolo de Port of Spain (Puerto España) 1970.
1.8.1. Introducción Histórica.
La historia del problema de límites entre Guyana y Venezuela, desde su origen hasta el Acuerdo de Ginebra en 1966, ha sido ya expuesta en diversas publicaciones científicas87. De acuerdo con las disposiciones del controvertido Arbitraje de París de 1952, Venezuela, Gran Bretaña y Brasil acordaron fijar en la cumbre del Monte Roraima, el punto donde se encontrarían las fronteras de los tres territorios88. El 8 de febrero de 1944, uno de los miembros del equipo venezolano en la Comisión de Arbitraje venezolana-estadounidense que operó entre 1896 y 1897, un abogado relativamente inexperto llamado Severo Mallet-Prevost, dictó un memorandum histórico,89 en el que „acusaba a sus difuntos colegas de haber participado en un pacto político ilícito, y de haber llegado, deliberadamente, a una decisión falsa en perjuicio de Venezuela“90. Esto ocurrió un mes después de que se le hubiera otorgado la condecoración venezolana de la Orden del Libertador. En este memorandum, declaró que la decisión final y unánime de 1899 „había sido injusta para con Venezuela y la había despojado de un territorio muy extenso e importante, al que, en mi opinión, Gran Bretaña no tenía ni una sombra de derecho”91.
Este documento provocó una reapertura de la disputa fronteriza entre Guyana y Venezuela, a principios de los años 60. En febrero de 1966, sin embargo, siendo todavía la Guayana Británica una colonia inglesa, se firmó el Acuerdo de Ginebra entre la Guayana Británica, Venezuela y Gran Bretaña92. Establecía la creación de una Comisión Mixta de representantes venezolanos y guyaneses para lograr „soluciones satisfactorias para la resolución práctica de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido, que ha
surgido como resultado de la contención venezolana de que el arbitraje de 1899 en cuanto a la frontera entre la Guayana Británica y Venezuela es nulo e inválido“93.
1.8.2 „Ni una Hoja de Pasto“
En septiembre de 1966, fue admitido a las Naciones Unidas un nuevo estado suramericano: Guyana, durante la segunda sesión de la Comisión Mixta reunida para el Acuerdo de Ginebra. En el mismo mes, sin embargo, ocurrió el „incidente de Ankoko“. Ankoko es una Isla, situada en el río fronterizo Cuyunl. Su mitad oriental fue declarada territorio guyanés por la Comisión de Límites en 190594. Ramphal protestó ante las Naciones Unidas al declarar: „Venezuela ha descaradamente ocupado la mitad guyanesa de la Isla de Ankoko, un punto de importancia estratégica en uno de los ríos fronterizos entre nuestros países ....Para completar la agresión, las fuerzas armadas venezolanas han establecido en la isla un aeropuerto capaz de alojar naves aéreas militares y han convertido a la Isla misma en una fortaleza militar“95. El Primer Ministro Burnham exhortó por radio a los guyaneses a conservar la calma. Les dijo que „ni una hoja de hierba“ sería cedida a Venezuela.96 La verdad histórica es que, desde hace dos décadas innumerables hojas de pasto de la isla se hallan bajo bandera venezolana97. Esta „agresión“ por parte de Venezuela beneficiaba los futuros planes de Burnham, en cuanto al establecimiento de la „supremacía“ y la dictadura del PNC. Transformó así una falla en la estrategia política, en una militarización de Guyana.
1.8.3. „La Insurrección Amerindia“ del Rupunumi, 1968 - 1969.
El Rupunumi, el distrito más austral de Guyana, yace cerca de las fronteras con Brasil y Venezuela. Su industria principal durante este período era la ganadería, llevada a cabo en el sur por la Compañía de Desarrollo de Rupunumi, y en el norte, por dos familias de ancestros europeos e Indios americanos. Unos 10.000 indios americanos, en aldeas aisladas, poblaban la región. Algunos trabajaban como peones ganaderos para los rancheros; otros eran caucheros, y recolectaban balata para la venta.
La „insurrección“ se originó porque algunos rancheros temieron que el gobierno del PNC se rehusaría a renovar sus derechos de pastoreo. Un pequeño número de Indígenas compartía su ansiedad. Estos rebeldes mataron a seis personas, incluyendo a cinco policías. En dos días, un contingente de la Fuerza de la Defensa de Guyana, recientemente creada, aplastó la rebelión. Según rumores, unas setenta indígenas murieron en esta agresiva campaña militar98. que fue anunciada como „una operación de apoyo para limpiar de ratas las madrigueras“99. Los líderes, sin embargo lograron huir; se arrestó a otras personas en cambio, y diez de ellas fueron juzgadas en Georgetown. Ante el juez Arthur Chung (después Presidente de Guyana), siete fueron absueltas, y el jurado no pudo llegar a un veredicto acerca de las tres restantes. Eventualmente, el 2 de junio de 1970, el director de la Fiscalía Pública registró un nollo prosegui a su favor, y fueron puestas en libertad100.
Lo que a nosotros nos atañe, en cuanto a la política exterior, es que los „cabecillas de la insurrección“ huyeron a Brasil y Venezuela. Esto causó reacciones internacionales que afectaron las relaciones de Guyana con sus vecinos. Los rebeldes argumentaron que habían sido oprimidos por el régimen guyanés y que en consecuencia, habían querido fundar la República del Rupunumi, Independiente de Guyana. Veintinueve de ellos, supuestamente obtuvieron asilo político en Venezuela101. El hecho real es que el gobierno de coalición del PNC y la Fuerza Unida, habían demostrado negligencia para con los Indígenas. El siguiente régimen del PNC los manipuló e ignoró. En consecuen-
cia, se desarrolló una coincidencia de intereses sociales entre ellos y los rancheros, que eventualmente molestó a la administración de Guyana.
Sin embargo, este incidente reflejó también la contradicción dentro de la coalición del PNC y la Fuerza Unida (UF), y las actitudes de ambos socios - opositores en cuanto a la disputa fronteriza. Madam Hart, candidata por la UF, declaró por la televisión venezolana que era la „Presidenta del Esequibo“, y bajo esta falsa apariencia, pidió a Venezuela Intervenir a su favor. Para sustentar su argumento, utilizó los „puntos neurálgicos“ de la política del momento: „Advirtió entonces a los venezolanos que el PNC era comunista, y que algún día podían muy bien enfrentarse a una `Bahía de Cochinos’ en el Esequibo“102. Ramphal, declaró que tales afirmaciones constituían otra ‘Violación“ del Acuerdo de Ginebra, y replicó argumentando que, ya en 1966, el personal diplomático venezolano en Guyana se hallaba entregado a actividades subversivas clandestinas entre los integrantes de „la comunidad amerindia Indígena de Guyana“. El ya expulsado Segundo Secretario de la Embajada Venezolana en Georgetown, „había sido responsable de organizar y financiar un mitin secreto de tribus indígenas (amerindias) en Guyana y de haber intentado inducirlas a expresar su apoyo a la reclamación venezolana“103. Además acusó a Venezuela de „agresión política y económica“. Según él Venezuela había logrado „la exclusión de Guyana de la Organización de Estados Americanos“, y había impedido que Guyana se suscribiera al Tratado de Tlateloco para la desnuclearización de la América Latina. Además, le reprochó a Venezuela el haber anunciado al mundo en el Times de Londres del 15 de junio de 1968, „su negativa a reconocer cualesquiera concesiones otorgadas por el Gobierno de Guyana a compañías que operen en el territorio de Guyana reclamado por Venezuela“104. Un decreto venezolano del 9 de junio de 1968, por añadidura pretendía anexar -y afirmar derecho de soberanía sobre una franja de mar „de nueve millas, que se extiende hasta tres millas de la costa de Guyana y contigua a las aguas territoriales de Guyana“105. Una atmósfera política de tal agresividad, no favorecía, de ningún modo, el hallazgo de „soluciones satisfactorias“ o de una „resolución práctica“ para el conflicto fronterizo - sino que, muy al contrario contribuyó progresivamente a que se llegara al callejón sin salida de 1970.
1.8.4. En Cuanto al „Complot de Beria” 1968.
Todos los acontecimientos políticos del momento, permitieron a Burnham jugar su carta de triunfo contra el comunismo: o sea la revelación de que el MIR cubano se hallaba involucrado en un complot para derrocar a su gobierno. La esencia reaccionaria de su denuncia del „Complot de Beria“, constituye un notable ejemplo de las cabriolas políticas de Burnham en el terreno de sus relaciones exteriores. Fue la última payasada abiertamente antisocialista de Burnham, en notable contradicción con las declaraciones del PNC que sostenía haber sido socialista desde su incepción, (ab ovo)106. Permítasenos agregar algunas citas verbales, que ejemplifican opiniones de Burnham en cuanto a sus relaciones con la Unión Soviética y Cuba entre 1962 y 1968:
„...los cubanos a quienes Castro no olió el voto, no tienen voto aquí y no me propongo dárselo“. (Burnham, 1962)107.
„...éste no es el momento de proclamar que quieren que la Unión Soviética y la Europa Oriental vengan y tomen a su cargo su economía...una nación pequeña como la nuestra tiene que aceptar ciertas realidades geográficas ...tenemos que estar seguros de que no nos convertiremos en una colonia rusa“. (Burnham, 1962)108
En una conferencia de prensa de fecha 30 noviembre de 1968, declaró acerca del „Complot de Beria“: „M.I.R., por lo tanto, representa en Venezuela el movimiento castrista en pro de la violencia organizada y el combate de guerrillas ...De hecho, en estos últimos
días, hemos estado en estrecho contacto con las autoridades venezolanas en cuanto a este asunto en un intercambio que ha sido de gran valor en la prosecución de las negarlas y continuas pesquisas“109. No comentaremos estas citas, pero si recordamos que la última afirmación fue hecha sólo cinco semanas después de los truculentos ataques de Ramphal a Venezuela en las Naciones Unidas, las percibiremos como una revelación de la naturaleza política esquizofrénica de Burnham.
En cuanto al „Complot de Beria“, que ha sido discutido en otras publicaciones,110 y que no amerita una investigación científica en el contexto de nuestro análisis, nos limitaremos a citar un pasaje significativo que demuestra la orientación del „revolucionario“ Burnham, a fines de la década de 1960: „Sabemos por qué Beria vino a Guyana ...Beria es un guerrillero terrorista. Ha vivido como un pistolero, luchando contra el Gobierno venezolano, a favor de Cuba. Es un hombre de violencia, entrenado en sus técnicas. La violencia, o la veteranía en la violencia fue lo único que tenía para ofrecer en cambio“111. En 1975, después de haber apoyado a los „guerrilleros terroristas“ de Angola, Burnham pronunció un discurso en Cienfuegos, Cuba, en el que afirmó: „...a vuestra victoria del 1° de enero de 1959, la consideramos como nuestra. Desde entonces os hemos identificados a vosotros, el pueblo de Cuba, como los líderes en una nueva revolución; una revolución que tiene como objetivo la liberación de Latinoamérica, en realidad, la liberación del mundo subdesarrollado“112. El 9 de abril de 1975, se le otorgó a Burnham la Orden Nacional José Martí, y en esa oportunidad el Presidente Dorticos subrayó elogiosamente „la posición de Guyana bajo su liderazgo“ con respecto a „tópicos de asuntos Internacionales contemporáneos“113 .
No sabemos si Burnham logró engañar a Castro con su „gracia, simpatía y fácil oratoria“ (Jessie Burnham), o viceversa, pero la entrega de la condecoración con la medalla de José Martí, tuvo, seguramente, muy poco que ver con el espíritu revolucionario dei Che Guevara en la Sierra Maestra. La verdadera política (y la política exterior también), como la verdadera caridad, comienza por casa, donde se halla localizada su esencia material. La historia, que genera la verdad, no podrá seguramente absolver a Burnham de los cargos de oportunismo político e insinceridad.
En 1970, la Comisión Mixta había concluido su período de cuatro años, sin llegar a ninguna resolución. Durante la Presidencia del Dr. Eric Williams, en junio de 1970, Guyana, Venezuela y Gran Bretaña, firmaron un protocolo acordando la suspensión del artículo IV del Acuerdo de Ginebra de 1966114. Es significativo que la firma de Burnham confirmaba que existe un conflicto fronterizo de facto entre Guyana y Venezuela115. Por otro lado, hasta el Guynews, boletín informativo oficial para el exterior del gobierno del PNC, confirmó que entre 1970 y 1974 „las relaciones entre Guyana y Venezuela han ido mejorando“116. Veremos más adelante que esto se debió principalmente a gestos amistosos por parte de Venezuela.
Resumiendo lo que ha sido dilucidado.
En esta parte, que Ilustra el proceso evolutivo hacia el „Socialismo Cooperativo“, hemos demostrado la génesis del nacionalismo guyanés en los primeros movimientos sindicalistas, en las protestas políticas y en la resistencia anticolonialista de diversos pueblos oprimidos. La contradicción fundamental dentro del nacionalismo guyanés, se alimento en dos fuentes principales: en primer lugar, los factores endógenos, generados por el colonialismo Británico como productos históricos tales como el principio de „dividir para reinar“, el racismo, la discriminación social, la opresión política la explotación económica, etc.; y en segundo lugar los factores exógenos, como la lucha entre el Imperialismo mundial y los emergentes movimientos del proletariado, las con-
tradicciones dentro del movimiento socialista internacional, los conflictos entre fascismo, democracia y comunismo, la división Internacional del trabajo, las guerras mundiales, la descolonización, etc. Desde la década del 50 el nacionalismo guyanés se bifurca en dos formas de aparición de tendencias contradictorias: el „socialismo“ de Burnham, léase neo-colonialismo nacionalizarte; y el „comunismo“ de Jagan, léase neo-stalinismo soviético „guyanizado“. En oposición a ambas tendencias políticas, siempre estuvo presente una latencia subterránea, correspondiente a las verdaderas aspiraciones emancipatorias de todos los trabajadores guyaneses, luchando para transformarse en una tendencia reconocida. Desde 1966, se localiza en el PPP y en otros movimientos de oposición extraparlamentaria, como negación del Impulso racista del „socialismo cooperativo“ del PNC. Es una consecuencia lógica de lo dicho, por lo tanto, que la ideología del PNC y el control estatal, no tienen nada en común ni con el socialismo científico ni con el comunismo científico La aparición de procesos realmente transraciales, proletarios y emancipatorios representados por la WPA (Working Peoples Alliance o Alianza del Pueblo Trabajador), en 1980, no determina el que este movimiento político sea la vera imago y reflejo de una genuina democracia o de un socialismo auténtico. Finalmente, el antónimo de „socialismo cooperativo“ en Guyana, según lo vimos hasta ahora, no es „capitalismo“, ni „imperialismo“ ni siquiera neo-colonialismo, sino democracia, sin comillas. En este campo, la democracia sin socialismo, e inversamente, el socialismo sin democracia, son parte de los utópicos ensueños, (no de opio sino de cigarros cubanos), de Burnham117- En la próxima parte, que tratará de la materialización del „socialismo cooperativo“ (1970-1975), veremos cómo su esencia sustancial se hace empíricamente aparente; así, con datos concretos, verificaremos aún más nuestra hipótesis científica, Incluyendo otros corolarios evidentes. Lenta, pero seguramente, el „socialismo cooperativo“, Inicia, desde 1976, su camino involucionario, o sea que se hará progresivamente superfluo. Durante este período, Burnham ha continuado mostrando la Imagen verdadera de la violencia social y la brutalidad clasista, la „faz cruel“ que anunciara Jessie Burnham ya en 1966. Pero los dictadores modernos siempre tienen un dedo sobre el pulso de los posibles o inminentes cambios sociales cualitativos, anticipan sus propios derrocamientos, mucho antes de que las auténticas fuerzas de la democracia se hagan conscientes de su verdadera fuerza y poder. En la dictadura militar, en las opresivas medidas reo fascistas del régimen del PNC, en el escalamiento de la represión y en la violencia social generalizada desde 1975, encontraremos la contraparte de la futura emancipación histórica guyanesa.
2. EL CENIT DEL „SOCIALISMO COOPERATIVISTA“, 1972 - 1978
La negación de esencia es apariencia y viceversa. En la evolución histórica, como proceso universal, un fenómeno social aparece al principio en variadas formas traslúcidas, que velan su verdadera esencia substancial. Gradualmente, se desarrolla su esencia, descartando una tras de otra, sus formas diáfanas de aparición, hasta el punto en que la verdad histórica se hace conspicua. Esto sucedió con el „socialismo cooperativo“ entre 1970 y 1975, o sea, después de que todas sus previas formas evolutivas; „socialistas“, „nacionalistas“, „independentistas“ y „antirracistas“, hubieron exhibido su verdadera naturaleza entre 1966 y 1970. Desde 1975, su descomposición y degeneración o dicho de otro modo, su Involución histórica, había comenzado; progresivamente su esencia capitalista se irá haciendo superflua, inesencial y eventual­mente, encontrará su fin o destino adverso Hegeliano. Como proceso histórico, el „socialismo cooperativo“ crea continuamente su propia contradicción. Como tal, refleja su relación dialéctica directa con la contradicción suprema entre Naturaleza y Sociedad, pero también refleja su afinidad indirecta con contradicciones internacionales subordinadas, que se despliegan como antagonismos de clase, „raciales“, o entre capital y trabajo118. Abordemos nuestro tema central exponiendo el substrato material económico del „socialismo cooperativo“ tal como se evidenció en el Segundo Plan de Desarrollo, 1972- 1976. Continuaremos discutiendo sus raíces ideológicas en la Declaración de Sophia, en 1974.
2.1. El Plan de Desarrollo para Alimentar, Vestir y dar Vivienda a la Nación,
(FCH), 1972 - 1976
El 8 de mayo de 1973, el Dr. F.S. King, Ministro de Desarrollo Económico de Guyana, hizo conocer al público su nuevo programa oficial de desarrollo. Afirmó: „En mi opinión, el Plan mismo es una descripción sucinta de la sociedad que queremos moldear“119. Examinemos cuál fue el destino que el régimen del PNC „modelaba“ en la década de 1970, desenmascarando cuidadosamente su esencia político-económica reaccionaria. En primer lugar, el „socialismo cooperativo“ admitió que entre 1966 y 1973, los gobiernos de la UF (Fuerza Unida) y/o del PNC, como ya se dijo, habían generado un „racismo“ virulento. Ahora pretendía erradicar esta enfermedad social: „...el ciudadano guyanés no debe considerarse a sí mismo como hindú, africano, chino o europeo, sino como guyanés“120. En segundo lugar, Guyana debía ser „autosuficiente“ y finalmente, debía ser „igualitaria“121. En cuanto a esta última meta, „el pueblo como totalidad“ estaría involucrado „en la formulación de la política nacional, y en la elaboración de decisiones para implementar esta política“122. Además, „el poder económico“ se hallaría en las manos de todos los guyaneses. Cualquier persona racional y pragmática, que conociera las realidades contemporáneas, se limitaría a sonreírse ante tal Infantilismo político.
Los objetivos del programa incluían la „creación de oportunidades de trabajo“, „Igual distribución de entradas monetarias“, „distribución geográfica equitativa de actividades económicas“ y el logro de „un crecimiento económico autosuficiente“123. Su „orientación principal“ sería dirigida hacia „alimentamos, vestirnos y proveernos de viviendas“124. El plan proyectaba gastar 1.150 millones de dólares guyaneses en un período de cinco años. Este pues, fue el programa para el lanzamiento del „socialismo“, diseñado para circunnavegar cuidadosamente la condición histórica sine qua non del
mismo: la revolución „pacífica“ o violenta, es decir la transformación social cualitativa de un status quo anterior no esencial, por medio de una teoría-praxis humana productiva.
Procedamos ahora a seleccionar para su observación un solo aspecto central de este programa. ¿Qué metas fijaron King y su gobierno para la construcción de viviendas? „Como ya es bien sabido, la meta que nos hemos propuesto es la construcción de 65.000 unidades de vivienda. Ya hemos construido 5.000 de ellas en 1972, y nuestro plan es acelerar el ritmo de la construcción para lograr 8.000 en 1973, 13.000 en 1974, 17.000 en 1975, y 22.000 en 1976“125. ¿Y de dónde se iban a materializar los 250.000.000$G., para financiar esta urgente necesidad? Por supuesto que, fiel a su vieja política de „mendicidad“, el PNC esperaba que los „imperialistas“ y sus instituciones monetarias cavarían su propia tumba, financiando al „socialismo“, o sea que darían inicio a su propia extinción histórica. Además, se daba por sentado que la producción y la productividad aumentarían, que las monedas no fluctuarían y que los precios de exportación e importación permanecerían estables, como el tiempo. El PPP comentó sarcásticamente: „El plan es laudable en sus intenciones, pero ingenuo y utópico en su perspectiva y mecanismo“126.
Para 1976, Burnham no había ni vestido, ni dado vivienda, ni alimentado a la nación. En su „Discurso a la Nación“ del 14 de diciembre de 1976, deploró la situación de crisis de vivienda: „Prometimos dar vivienda a la nación ...para 1976. No lo hemos logrado .... Nuestras estadísticas, muestran, sin embargo que hemos construido 33.000 unidades. El resto de la nación aún necesita vivienda“127. El Primer Ministro, sin embargo, incurrió en un conveniente error en sus cálculos. Con datos correctos, el PPP demostró que, en realidad, entre 1972 y 1975, las cifras para la construcción de casas y unidades de vivienda fueron meramente las siguientes: 1972: 1.061; 1973: 1.128; 1974: 1.037; 1975: 941128. Lo que el „Camarada Líder“ tampoco enunció claramente fue que una abrumadora mayoría de las viviendas completadas habían sido ocupada por el „relleno electoral“, compuesto por afro-guyaneses simpatizantes del PNC. Burnham procedió luego a explicar porqué el Programa FCH había sufrido un colapso total. Inter alia, declaró que la inversión original debía aumentarse a 1,5 billones de dólares guyaneses, que „la inflación entre 1970 y 1976“ había afectado los costos de construcción que los precios de los materiales habían subido violentamente, que „había una escasez de cemento“, que no habían „suficientes obreros especializados“, que „los precios del azúcar habían sufrido una baja en el mercado mundial“, etc. Y finalmente hubo que oír la excusa habitual del PNC: „inundaciones desusadas“ y „severas lluvias“ - en realidad, típicas del clima tropical de Guyana - habían afectado a la construcción y ala producción de azúcar y arroz129. las limitaciones de espacio no nos permite elaborar en detalle acerca de todas las ramificaciones de este plan de desarrollo „socialista“, ni discutir la expansión de su base económica. En la próxima sección, nos referiremos a los sucesos económicos fundamentales de este periodo, en cuanto a su efecto sobre otros sucesos posteriores, y en la medida en que, retrospectivamente, tengan relevancia para nuestro tema central130.
2.2. La Declaración de Sophia, 1974.
En el marco de sus célebres esfuerzos para implementar su Plan de Desarrollo, el régimen del PNC llamó a elecciones generales en 1973, en 1974 anunció un superávit presupuestario; y por fin, anunció su Declaración de Sophia, el 14 de diciembre de 1974. Ni falta hace decir, que las elecciones de 1973 fueron nuevamente irregulares, y el partido del gobierno o sea el PNC obtuvo una mayoría absoluta131. En su Primer Congreso Bienal, desde el 18 al 25 de agosto, celebrado con el tema „Hacia la Revolución Socialista“, el aspecto práctico de esta declaración „socialista“ fue delineado en más detalle132.
Involuntaria, pero correctamente, sin embargo, el PNC le olió a su perspectiva mundial y a su aparato teórico, el nombre de „ideología“. Todas las ideologías propuestas por clases gobernantes que por definición, suprimen a otras clases sociales, ostentan elementos de racionalización y encubrimiento de la violencia social ejercida por la clase dominante. Tales elementos contrastan marcadamente con la teoría y praxis revolucionaria que es la expresión concreta de una verdad histórica, que no tiene nada que ocultar133. Sin embargo, en el discurso de bienvenida a la Conferencia de 1975, el Presidente del partido PNC declaró: „Comparto el pensamiento de Marx y Engels en una de sus primeras obras, „La Sagrada Familia“134 . Procedió a citar un famoso pasaje relativo a la historia, del texto mencionado, pero lo que el „Camarada Presidente“, con su impenetrable filosofía „de camarada“, no parecía haber discurrido, era que, ya a fines de la década de 1840, los padres del socialismo científico, hablan execrado particularmente todos los géneros políticos del culto personal, y cualquier personalización o personificación del socialismo científico Al citar un artículo de „nuestro líder“, (Burnham), escrito para Thunder (Trueno) en 1955, intentó retratar al „Camarada Primer Ministro“ como el dechado viviente del „socialismo“ guyanés135.
El PNC fue consagrado como un „prominente partido socialista de vanguardia“ y la „Declaración de Sophia“, divulgada como su „Magna Carta socialista“136. Recurriendo nuevamente a una cita, tomada de un discurso de Marx ante el Congreso de la Internacional en La Haya, el 15 de Septiembre de 1872, el „Camarada Presidente“ subrayó el objetivo histórico del trabajador guyanés: „Un día el trabajador deberá tomar el poder político para construir la nueva organización del trabajo. Debemos derrocar el viejo sistema político que apoya a las viejas instituciones“ (Marx)137. Este es un ejemplo excelente de cómo la ideología „izquierdista“ de la clase gobernante deliberadamente manipula la teoría socialista científica, para servir los requerimientos de sus propósitos opresores. Si los trabajadores de Guyana hubieran aceptado este desafío, ya habrían tomado el poder político del PNC y habrían desmantelado todas las „Cooperativas Estatales“ y las „viejas Instituciones“ heredadas del colonialismo británico.
En el contexto de esta declaración, con mala gracia, el „Camarada Líder“ Burnham, proclamó la Igualdad de la „revolución socialista“ y la guerra: „Porque una revolución es lo mismo que una guerra ...creo que todo país debe habituarse a pelear sus batallas, no importa en qué condición se encuentre“138. Pero sirviendo su propio interés, declaró que la revolución socialista guyanesa „será pacifica y sin violencia ni derramamiento de sangre“139. La utilización del verbo „creer“ por parte de un socialista, no fue de ningún modo, un acto fallido Freudiano. Burnham es un fiel creyente, „un marxista y un cristiano“, y no un enamorado de la ciencia. Durante el mismo año, el Guynews confirmó que „más de 3.000 devotos partidarios del PNC y del Primer Ministro Forbes Bumham“ esparcían „el evangelio del socialismo“ entre los trabajadores de Guyana 140.
La Declaración de Sophia, obviamente se abstenía de hacer comentarios penetrantes acerca de la verdadera esencia de la ideología del PNC. Con mucho tacto, Burnham esquivó la cuestión: „habrán notado que el primer artículo del proyecto constitucional declara que el Partido es un partido socialista. Esto connota o significa que la ideología del Partido es el Socialismo... No me propongo entrar en un tratamiento profundo del tema“141. Otras publicaciones del PNC, a las que se refirió, no revelan tampoco „un tratamiento profundo“, ni una comprensión filosófica, ni tan siquiera un estudio concienzudo del socialismo científico142- Además, Burnham utilizó los conceptos „paz“ y ‘Violencia“, con sus connotaciones Ideológicas generales, que a la vez expresan todo y nada. Lo contrario de „violencia de clases“, no es „paz mundial“, sino emancipación mundial143.
El contenido de la Declaración trataba, en forma muy vaga, tópicos tales como la „reestructuración y el rol del partido socialista“, la „utilización social de la tierra“, „el comercio exterior y las Inversiones privadas“, „la propiedad y la movilización de los recur
sos nacionales“ y „las cooperativas“144. Demostró que el „socialismo guyanés es hallaba firmemente arraigado en los „sectores cooperativos, estatales y privados“ de la economía. Examinemos brevemente los sectores „cooperativos“.
2.3. La Cooperativa: Institución paro el pequeño ciudadano
Los „pequeños ciudadanos“ y sus „cooperativas“: los desposeídos y explotados parias y marginados de la sociedad guyanesa, que no poseían ni capital ni medios de producción, sino la fuerza laboral para la explotación, fueron promovidos como los dínamos humanos del „socialismo cooperativo“. Tenían que producir „socialismo“ o perecer145. La „cooperativa“ fue glorificada como el „Instrumento de su „liberación“146. De hecho, los guyaneses son „cooperativos“ por naturaleza“: „Miles de cooperativas se han ido formando durante los últimos diez años, y hoy se ven salpicadas en la campiña“147. En su declaración, Burnham no proveyó ninguna información detallada en cuanto a esta panacea cooperativa para todos los males sociales de Guyana. Se limitó a señalar sus „debilidades“. No habían suficientes organizadores, no se disponía de bastantes créditos, e infortunadamente, algunos de estos „organizadores“, anticipando sus propios planes, han transformado las „cooperativas“ en „compañias privadas de accionistas“. Por esta causa, fueron establecidos el Colegio Universitario Cooperativo Kuru Kuru (Kuru Kuru Coop College), y otras instituciones, „para desarrollar actitudes correctas“ y para entrenar gerentes de empresas148.
En diciembre de 1974, Hamilton Green, entonces Ministro de Cooperativas y Movilización Nacional, en un artículo titulado „Autosuficiencia y Cooperativas“ (Self-Help and Cooperatives), proveyó más información de fondo acerca del cooperativismo en Guyana. Según él, el „espíritu del Cooperativismo“, se remonta al antaño de „Cuffy y su grupo de luchadores por la libertad en 1763“149. En su ensayo, sin embargo, Green no parece haber podido arribar a ninguna conclusión en cuanto a si pretendía rastrear al „socialismo“ en la historia guyanesa, en el „cooperativismo primitivo“, que era un aspecto intrínseco y natural de todas las sociedades antiguas; o si consideraba al „cooperativismo“ un instrumento científico para utilizar en la transformación socialista de la sociedad capitalista. Termina el ensayo, recurriendo a lugares comunes como: la historia, por lo tanto, sugiere una continuación del principio cooperativo que sirvió tan bien para la supervivencia y el bienestar de nuestros antepasados“150. Elevó al „cooperativismo“ al rango de „filosofía“, o sea al de „amor por la sabiduría“.
Para entender lo que Green y el PNC llaman „cooperativismo“, lo mejor será recurrir a un esquema ilustrativo de los estereotipos mencionados en el artículo. En 1974, existían 315 cooperativas escolares con más de 40.000 miembros y haberes de más de 300.000$G. Había además, cooperativas de pescadores, cultivadores de caña, y criadores de puercos, incluyendo la Sociedad Cooperativa de Ventas al por Mayor de Guyana. De hecho, cualquier actividad económica organizada, colonial o neo-colonialcapitalista, se transformó milagrosamente en una institución „cooperativa“. Si las „cooperativas“ no existían, había que Inventarlas. Ya en 1972, Guynews publicó un compendio enciclopédico de los tipos de cooperativas: las más „exitosas“ y „dinámicas“ eran las correspondientes a las áreas de „la vivienda, el interior, el turismo, la ganadería vacuna, la cría de aves y puercos, .... la venta al menor y la distribución de bienes de consumo, la provisión de crédito, la pesca y la provisión de servicios gastronómicos, .... la producción de ladrillos, la operación de librerías escolares, la manufactura de vestidos, calzados, carteras, maletas y sombreros,... la operación de gasolineras, estaciones de servicio y panaderías,“151. Ciertamente, todas estas áreas son aptas para la organización de cooperativas científicamente planeadas, pero, en realidad, el „cooperativismo“ debe Iniciarse especialmente en el gobierno del PNC y sus instituciones.
Hasta las multinacionales, como Reynolds (Guyana) Mines Ltd.. (Compañía de Minas de Guyana Reynolds Limitada), siguió la iniciativa de fomentar el „cooperativismo“ del PNC y prestó ayuda a la Sociedad Cooperativa de Cultivadores de Arroz, para cultivar su finca de 72 acres152. Cammie Ramsaroop, Ministro de Asuntos Parlamentarios, también Intervino para explicar que „el cooperativismo es el vehículo para el cambio económico y social“153. Finalmente, el 22 de febrero de 1976, ya en el principio del fin, Burnham en persona se encaramó en la plataforma cooperativa para declarar: „Este no es el momento para permitirnos una larga enumeración o catálogo, pero no importa si sea amigo o enemigo, cualquier observador no sea ciego, tendrá por fuerza que admitir que hemos continuado avanzando. No hemos alcanzado la cima del Olimpo, ni la cúspide de la pirámide, pero tampoco nos hemos detenido ni retrocedido“ 154. El plurar mayestático, se le olvidó aclarar, se refería, seguramente al PNC. En septiembre de 1976, sin embargo, el PPP anunció que muchas cooperativas habían sufrido un colapso, y dio varios ejemplos155. Cuatro años más tarde, la publicación Vanguard (Vanguardia), de Brindley Benn, clasificará al „cooperativismo“ como „un Paraíso de bobos“, y admitirá que Jonestown era la única cooperativa que realmente funcionaba156. Para 1984, como resultado de una bancarrota económica total,157 todo el sistema cooperativo existirá sólo nominalmente, pero no como una realidad económica en funcionamiento. En todo caso, mientras sobreviva el „capitalismo cooperativo“ del PNC, y su versión de las „cooperativas“, hasta la esclavitud podrá ser denominada así.
Como ya se ha dicho, la política exterior de Guyana, desde 1966 a 1975, fue principalmente dictada por el futuro Secretario General de la Mancomunidad Británica, „Sonny Ramphal158. Sus sucesores, Fred R. Wills y Rasleigh Jackson, continúan con los principios básicos de su política exterior, tal como ésta se desarrolló en el período entre 1970 y 1975159. Más tarde, Wills resumió esta política como sigue: „La política exterior es el reflejo de la política nacional y es la herramienta empleada en el campo de las relaciones internacionales para lograr objetivos nacionales“160. Esto es precisamente lo que hemos demostrado hasta aquí. Lo que debió haber agregado fue: „una herramienta para lograr los objetivos nacionales colonial-capitalista del PNC“.
Durante este período, y con el fin de darle al „socialismo cooperativo“ una imagen „tercermundista“, „anticolonialista“, „socialista“ y „no alineada“, en el exterior, el régimen del PNC, tuvo que extender sus relaciones diplomáticas, culturales y económicas en el escenario mundial correspondiente. Con respecto a las relaciones diplomáticas con el Soviet y la China, y pese al conflicto Chino-Soviético, Burnham, experto en política ambigua y oportunista, se desempeñó con extraordinaria habilidad161. Se invitó a un equipo soviético, bajo la dirección de Alexei V. Zviagin, „a inspeccionar nuestra economía“162. En 1973, se establecieron relaciones comerciales y diplomáticas con Cuba y se organizó un servicio de vuelos semanales163. El 2 de abril de 1973, el embajador chino Wang Chan-Yuan, presentó sus credenciales al Presidente de Guyana, Arthur Chung164. En 1974, el régimen del PNC se hallaba listo para un desplazamiento en dirección al eje Estados Unidos, Mancomunidad Económica Europea, Japón y China Comunista. En julio de 1974, las importaciones de la China sumaban 6,1 millones de dólares guyaneses y las exportaciones alcanzaron los 16,4 millones165. Hasta 1976, continúa esta tendencia hacia las relaciones económicas „socialistas“, pero desde 1977, Guyana restableció relaciones firmes con la cadena capitalista representada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. El imperialismo mundial no tenia razón para temer al „salto mortal“ „socialista cooperativo“ de Burnham en cuanto a su política exterior entre 1974 y 1977. Otros aspectos significativos de la política exterior guyanesa durante este
periodo, fueron los intentos de cultivar la Unidad e Integración del Caribe, de establecer relaciones con América Latina, y de cultivar relaciones comerciales y culturales con Venezuela, Brasil y Surinam166.
2.5. Desastre Inminente
Habiéndose asegurado el poder político, militar y económico, el PNC se hallaba listo, desde 1976, a proceder al pillaje y al saqueo de los recursos humanos y naturales de Guyana. En la Parte 111 de este trabajo, discutiremos, en el plano económico, otras nacionalizaciones y sus consecuencias, el establecimiento de las Corporaciones Estatales del Gobierno, el Tercer Plan de Desarrollo (1979-1981), el Proyecto Hidroeléctrico del Alto Mazaruni (UMHEP), y los Acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (IMF). En el plano político, discutiremos el advenimiento de la dictadura militar desembozada, el Referendo de 1978, las Elecciones Generales de 1980 y la inauguración de la Segunda República (1980). En el contexto del movimiento emancipatorio en marcha, dilucidaremos la emergencia de la Alianza del Pueblo Trabajador (WPA), la represión política desatada, los asesinatos, el holocausto de Jonestown, y las flagrantes violaciones de los derechos humanos básicos. Terminaremos con una revisión de la evolución de la política exterior de Guyana, haciendo especial referencia al conflicto fronterizo entre Guyana y Venezuela. Todos los procesos y hechos mencionados, constituyen el núcleo esencial de la inexorable declinación, de la inevitable involución del „socialismo cooperativo“ guyanés. También investigaremos la cuestión de si la Guyana contemporánea se halla amenazada por nuevos desastres neocoloniales, o si en la descomposición de arcaicos procesos sociales, alborean luces revolucionarias, capaces de penetrar y vigorizar la futura transformación social emancipadora.
3. LA DECLINACION DEL „SOCIALISMO COOPERATIVISTA“, 1976 -1984
En honor de la claridad científica, hagamos inteligible lo que entendemos por procesos involucionarios y evolucionarlos en la historia en general y en Guyana en particular. Contrariamente al método ideológico erróneo y generalizado de yuxtaponer los términos „revolución“ y „evolución“ de manera tal que no hay entre ellos ninguna relación dialéctica, consideraremos a ambos conceptos como expresiones de dos fases interrelacionadas de uno y el mismo proceso fluyente, universal o particular. El „socialismo cooperativo“ en Guyana, es un proceso histórico particular, que nace a la existencia (por evolución) y que necesariamente debe desaparecer (por Involución). Del mismo modo en que los conceptos „revolución“ y „evolución“ se hallan interrelacionados, también „revolución“ e „involución“ se relacionan recíprocamente. En consecuencia, „involución“ y „evolución son categorías universales, que expresan diversos modos y movimientos múltiples en el cambio cósmico.
En la historia humana, que es un proceso especifico de producción esencialmente orgánica, las transformaciones generales, o sea los cambios sociales radicales cualitativos, pueden representarse exactamente como revoluciones sociales. Inversamente, las alteraciones formales, mecánicas o cuantitativas, que no cambian fundamentalmente la esencia social del status quo o establecimiento, se caracterizan científicamente como reformas sociales. Estas incluyen, inter alia, fenómenos políticos como la „descolonización, „la „revolución palaciega“, y el „golpe de estado“ o coup détat. En el caso de Guyana, fenómenos como los llamados „autogobierno“, „independencia de bandera“, y „autosuficiencia“, caen todos en esa categoría. Además, el „socialismo cooperativo“ de Burnham, „la revolución silenciosa“ de Ken Danes, y la „revolución socialista“ del PNC, son todos gatos del mismo pelo, que no ameritan un examen más detenido167. De los hechos consumados, hemos extraído ejemplos interesantes de cambios simples cuantitativos y cualitativos en la historia Guyanesa, entre 1930 y 1975. Hemos dado testimonio de ciertas reformas sociales coloniales británicas de naturaleza polimorfa. Hemos demostrado claramente que los pueblos guyaneses del pasado y del presente no han experimentado ni una sola revolución social auténtica. La subyugación de los pueblos amerindios autóctonos, la Introducción de la esclavitud, la abolición de la esclavitud, el establecimiento de una economía monetizada capitalista, la concesión del „autogobierno“ y de la „independencia“, y la ampulosa presentación del „socialismo cooperativo“ del PNC, son todos fenómenos que forman parte de un único proceso histórico, evolutivo, capitalista-imperialista, sistemáticamente introducido en Guyana. En realidad, el „socialismo cooperativo“, o para darle un nombre más apropiado, el capitalismo cooperativo de Guyana, es en la actualidad, el apogeo de éste proceso imperialista de explotación168. Como tal, es un producto histórico subordinado y particular del ascenso y descenso de las formas contemporáneas de producción capitalista. Por eso, la historia guyanesa desde 1499 hasta el presente, con todos sus múltiples procesos socioeconómicos esenciales, fue generada, dirigida y controlada desde el exterior.
Sin subestimar ni el potencial regenerativo del capital, ni su capacidad para la explotación imperialista, podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que llegó a su cenit con los monopolios, y que gradualmente está entrando en el prolongado pero inexorable proceso de descomposición involutiva. El capitalismo cooperativo guyanés, una forma especial del neocolonialismo, se halla íntimamente ligado a la negación universal histórica de la contradicción central en nuestro sistema de producción contemporáneo,
o sea al capital extranjero. Esta es la razón científica por la que debe seguir, necesariamente el sendero declinante del capitalismo mundial, y por la cual este derrotero lo conduce, inexorablemente, a su destino adverso Hegeliano. No se trata aquí de creencia ni de fe sino de conocimiento científico, de una verdad simple y concreta de la dialéctica materialista universal e histórica.
La diversas administraciones británicas y holandesas de la época colonial, los gobiernos del PPP, el gobierno británico colonial interino, la coalición del PNC-UF (Fuerza Unida), y el régimen neocolonial del PNC, hoy en el gobierno, fueron todos o instruidos o forzados, a como diere lugar, a desempeñar el papel aborrecible de fieles empleados ejecutivos (actuando como intermediarios) de intereses capitalistas extranjeros de escala mundial, que incluían a unos cuantos llamados „socialistas“ y comunistas169. Como todo proceso de origen humano, la historia guyanesa debe contener una contradicción material central. El capitalismo colonial y neo-colonial debe haber reproducido su propia recalcitrante negación del trabajo en Guyana, por lo menos como una latencia material. Donde quiera se localiza la resistencia social a la opresión política y a la explotación económica en Guyana, allí precisamente se generan ubicuas latencias teleológicas que se van progresivamente transformando, mediante la lucha de clases, en tendencias emancipatorias. La transformación social de potencialidades en latencias, y luego en tendencias, es lo que entendemos por teoría y praxis humanas. A ésto nos referimos antes, cuando hablamos de crear las condiciones materiales e intelectuales para transformar las aspiraciones emancipatorias humanas, a través del trabajo asociado socializado, en realidades históricas.
Desde este punto de vista de la teoría y la acción social, no todo es posible; „lo que será, será“, pero no necesariamente en Guyana. Dado el futuro histórico incierto, ni determinado ni determinista de Guyana, sólo aquellos fenómenos que reúnen las necesarias condiciones materiales para evolucionar, podrán llegar a existir realmente. Inversamente, sólo si el capitalismo cooperativo de Guyana reúne las condiciones necesarias para involucionar, podrá ser descartado como históricamente extinto170. En consecuencia, la victoria de las fuerzas de la liberación sobre el neocolonialismo guyanés, no es inevitable, no es una realidad absoluta. Históricamente, se relaciona al proceso humano general de emancipación, que puede llevar igualmente a todo o a nada, que puede tener éxito o fracasar. Hasta ahora, por lo menos, no todo se ha perdido, y por lo tanto, la emancipación guyanesa de la esclavitud asalariada del PNC, sigue siendo una posibilidad material realizable.
En esta parte, demostraremos que el capitalismo cooperativo guyanés no decae de una manera mecánica, determinista, vulgarmente materialista, sino que su actual decadencia, se debe a que está ocurriendo una síntesis afirmativa y emancipatoria, que va progresivamente reduciéndolo a ser inesencial. La decadencia del régimen de Burnham es la confirmación empírica, de que existen fuerzas revolucionarias atacando el núcleo reaccionario de su dictadura militar. La emergencia del partido WPA (Alianza del Pueblo Trabajador), y el valiente aunque efímero desafío que representó a fines de la década de 1970, demuestran hasta qué punto, ciertas latencias políticas subterráneas, se han ido transformando en tendencias y posibilidades sociales suprasubstanciales.
La historia de Guyana no se desarrolla de una manera lineal o uniplanar, justamente a causa del efecto de los procesos polihistóricos y multiversales ya mencionados. Aunque la historia humana, mediante tremendos sacrificios de vidas humanas, y en el marco de una permanente y apocalíptica amenaza nuclear, va lentamente saliendo de su fase involutiva y trasciende hacia la resolución de su principal contradicción; parecería que el socialismo cooperativo de Burnham, en cambio, viajara rápidamente en retroceso, y se hallara actualmente moldeando el destino suicida de una clase social elitista y burocrática para la cual la Cooperativa de Jonestown fue una advertencia prefigurativa proyectada sobre la pantalla del actual militarismo. Reseñaremos brevemente ahora la
evolución histórica de esta clase gobernante y en posesión de bienes, su conquista del poder estatal, su aferramiento a un poder económico en decadencia, su inauspicioso Tercer Plan de Desarrollo, y sus acuerdos secretos con el Fondo Monetario Internacional.
3.2. Formaciones Clasistas y Estructuras Sociales Nacionales entre 1950 - 1980.
Como hemos hecho hasta ahora, nos limitaremos a delinear los factores esenciales y fenómenos relevantes, que promueven la verificación de nuestra investigación científica Observaremos que el capitalismo cooperativo de Burnham tiene una definida relación de dependencia con las conexiones en el mercado, que determinan su esencia económica. Hacia fines del siglo XIX, y como preludio de su fase de involución, el capitalismo liberal cambió cualitativamente, transformándose en capitalismo monopolista, pero sin alterar su naturaleza esencial. En Gran Bretaña, diversa propiedades se fueron transformando en firmas mercantiles, antecesoras de las actuales corporaciones multinacionales. Bookers Hnos., McConnell & Co. Ltda., se estableció en la Guyana Británica, dependiendo de relaciones de mercado para la explotación social colonial. Más tarde, el capitalismo cooperativo del PNC, con sus „cooperativas“ y corporaciones estatales heredará una dependencia similar de las relaciones de mercado, de la manipulación de precios y de los planes de desarrollo económico.
Para 1950, la Guayana Británica había experimentado la consolidación de tales relaciones capitalistas coloniales y comenzaba a sufrir los males sociales concomitantes: patrones monoculturales y monoproductivos, una economía tripartita y vulnerable, condiciones higiénicas y médicas adversas, elevación del índice de analfabetismo, desempleo y subempleo progresivos, condiciones de vivienda sub-humanas y condiciones de vida inhumanas, pobreza crónica y miseria social, escalamiento de la discriminación racial y pérdida alienada de la individualidad 171. Estas condiciones sociales gradualmente forjaron la unión de varios grupos de trabajadores subalternos de la Guayana Británica pese al rábido y rampante „racismo“ - que se unieron para formar una clase trabajadora compuesta y distinta. Sin embargo, como ya lo indicamos explícitamente, aunque obtuvieron el apoyo popular, los nacientes movimientos laboristas, nacionalistas, y antiimperialistas no lograron ningún cambio social cualitativo esencial. Por el contrario, la base de producción fluyente, la economía esclavista de la plantación, la servidumbre y el capitalismo periférico, reflejan claramente los cambios constitucionales reformistas en las iniciativas políticas de la superestructura Guayanesa172.
Para entonces, los profesionales de clase media, (en su mayoría afro-guayaneses), y los pequeños comerciantes y negociantes, (portugueses de Madeira y chinos en su mayoría), se habían ya transformado en elites políticas nacionales. En consecuencia podían ejercer un control considerable del presupuesto doméstico estatal. La dinámica social de esta clase media nacional, había generado el impulso político hacia el nacionalismo y la „independencia“. De una manera paralela, por otro lado, los intereses capitalistas nacionales y el nacionalismo indo-guyanés, iban ganando apoyo social, especialmente con la adhesión popular de los trabajadores de las industrias del arroz y del azúcar. El PPP de Jagan y Burnham fue el reflejo político de la pujanza de los intereses económicos de esta clase nacional indo y afro-guyanesa, orientados en contra de la clase de los terratenientes o plantadores británicos. Ya anteriormente, el colonialismo británico se había apercibido de este peligro económico para sus intereses capitalistas coloniales. Por esta razón, la administración colonial de Georgetown había favorecido la cruzada social chino-portuguesa, promoviendo su transformación en una clase nacional pequeño-burguesa. Se proyectaba que ésta seria una formidable barrera económica
para atajar las tormentosas olas del avance económico capitalista de los indo y afroguayaneses.
Sin embargo, transportado en la cresta del movimiento sindicalista, el desarrollo económico indo-guayanés hizo notables progresos. El Gobierno Británico, en consecuencia, consideró apropiado amalgamar el „capitalismo“ nacionalista de D’Aguiar con el „socialismo“ de Burnham, para detener el „comunismo“ de Jagan. Este jaque mate político contra Jagan, se reflejó en la formación del gobierno de coalición del PNC y la UF, (Congreso Nacional del Pueblo y Fuerza Unida), en el otorgamiento del „autogobierno“ a Guyana, y en la obtención de la „independencia de bandera“ por parte del PNC. Se produce un nuevo juego, con nuevas contradicciones. La nueva elite nacional, capitaneada por el PNC, comienza a acumular capital, en contra de los intereses capitalistas británicos y extranjeros. Burnham tenía la sartén por el mango, se libró de D’Aguiar, obtuvo el completo control del Estado, „nacionalizó“ empresas extranjeras, Introdujo el „cooperativismo“, fundó corporaciones estatales y organizó su propia protección mediante un escalamiento castrense. Así, el PNC se consolidó como una clase nacional elitista y burocrática y bloqueó las posibilidades de una mayor acumulación de capital por parte de indo-guyaneses, portugueses y chinos. La inauguración de la República Cooperativa de Guyana, en 1970, y la Declaración de Sophia en 1974, señalan la victoria final del PNC sobre los intereses de todas las otras clases.
La paradójica aporía económica generada por estas circunstancias, fue que el PNC esperaba que el „imperialismo mundial“ supliría los fondos necesarios, créditos, préstamos y obsequios, para alimentar a su clase parasítica. Se esperaba esta generosidad como una compensación natural por su lealtad probada en el destronamiento político de Jagan y en la histórica traición a los intereses de la clase trabajadora guyanesa. Como veremos, sus sueños de recompensa se materializaron, por lo menos por un tiempo. El Fondo Monetario Internacional soportó las infantiles travesuras económicas del PNC con paciencia, durante el período entre 1978 y 1983. Pero para 1984, esta „hada madrina“ del PNC, se hartó de su oportunismo y sus prevaricaciones. En ningún momento de su historia política, el PNC había soñado con la realización del socialismo, o por lo menos, de lo que este concepto significa científicamente. Desde 1970, comenzó la introducción de medidas estratégicas para distraer fondos estatales, facilitando su acumulación para beneficio de una clase. El partido mismo se fue constituyendo en una nueva clase gobernante y en posesión de bienes. Despiadadamente, comenzó a extraer beneficios adicionales de la población trabajadora ya empobrecida del país. Buena parte de estos beneficios adicionales, se destinó al escalamiento militar, a la auto-protección interna del PNC y a estrategias para promover „conflictos fronterizos“. Sin éstos, Burnham no podría dormir tranquilo, y el imperialismo mundial perdería una importante herramienta geopolítica para la „desestabilización“ en esa parte del Caribe173.
Finalmente, permítansenos ciertas observaciones acerca de la creciente dase trabajadora de Guyana como tal, y de su progreso hacia la toma de conciencia política de sí misma que la convertirá en un proletariado 174. El futuro proletariado de Guyana, nació en la época de la economía de plantación. Ya entonces, habían aparecido trabajadores agrícolas semi-empleados, que dependían principalmente de trabajo a jornal“175. En la producción agrícola del interior, y también en la minería, los trabajadores manuales de las aldeas adquirían, cada vez en mayor número, este doble carácter laboral. A mediados del siglo XX, todos los trabajadores rurales se transformaron en obreros a jornal o a medio jornal. Para 1975, aún en las industrias agrícolas del azúcar y
el arroz, la familias campesinas como tales habían ya desaparecido. La fuerza laboral activa en ese entonces, sumaba en total 200.000, de una población total de aproximadamente 700.000 personas176, de las cuales, alrededor de la mitad se hallaba en el empleo del Estado del PNC177. En las zonas rurales, donde se concentraba un 10% de la población, los trabajadores agrícolas funcionaban en condiciones típicamente coloniales y neo-coloniales capitalistas, generadas por terratenientes especialmente opresivos. Sin embargo, no se generó una clase de ricos terratenientes ni un campesinado guyanés.
Desde el principio del siglo, a lo largo de la estrecha Franja Costera, donde reside la mayoría de la población, y especialmente en las zonas de minería de bauxita, se había ido formando una vasta fuerza laboral urbana178. Esta masa laboral, empobrecida y „multi-racial“, inspirada por el partido de Rodney, o sea la Alianza del Pueblo Trabajador (WPA), comenzó a agitarse hacia 1980. Sumada con su ala de trabajadores rurales indoguyaneses, fue la responsable de la pesadilla „socialista-cooperativa“ de Burnham.
3.3. El Tercer Plan de Desarrollo. 1978 - 1981.
Como ya observamos, el Plan de Desarrollo para Alimentar, Vestir y dar Vivienda a la Nación (FCH). aunque prorrogado hasta 1977, resultó un completo fiasco económico. Para acumular capital para el gobierno del PNC, se proyectó un nuevo programa de desarrollo para el periodo entre 1978 y 1981, calculándose un crecimiento económico del 17% en términos reales. La situación financiera, mientras tanto, denunciaba erogaciones realizadas por los gobiernos entre 1965 y 1976, que excedían en 987,6 millones de dólares guyaneses a las entradas recibidas por el Tesoro179. Sacudida por las adversidades de una economía neo-colonial capitalista, Guyana experimentaba crisis sociales y económicas cada vez más graves, déficit en el presupuesto y en el balance de pagos, reducciones en importaciones esenciales y en el capital asignado al desarrollo y a los servicios sociales, y la reubicación o la cesantía de muchos trabajadores180. Buena parte de los beneficios adicionales, producidos en condiciones sociales inadecuadas, se despilfarró para enriquecer a la elite del PNC y financiar su avidez consumista. Entre 1975 y 1981, según un informe de 1982 del Banco Mundial acerca de Guayana, que ilustra el insatisfactorio desempeño económico durante el periodo: „En 1981 el índice real de ingresos per cápita era inferior al de 1970 y casi 30% menor que el, índice alcanzado en 1975“181. Durante la primera mitad de la década de 1970, la economía creció con relativa rapidez, pero desde entonces, se evidencia un progresivo estancamiento y descomposición182. En el apogeo del „socialismo cooperativo“, el Producto Nacional Bruto (a costo de factoría) aumentó casi el 4% anual. Entre 1975 y 1980, como resultado de factores depresivos mundiales y de la administración Inadecuada y venal del PNC, descendió al -0,7% anual183. Entre 1974 y 1975, los precios del petróleo se cuadruplicaron, pero la economía fue salvada por el alza en los precios dei azúcar. Además los precios de las exportaciones guyanesas, mediante acuerdos especiales, fueron significativamente más altos que los precios del mercado mundial184 El Indice de Condiciones para el Comercio (1977 = 100) cita las siguientes cifras: 1970 - 90,0; 1975 - 129,1; 1976 - 101,0; 1977 - 100; 1978 - 93,2; 1979 - 85,2; 1980 - 91,3; 1981 84,1 185.
Sin embargo, la producción azucarera por si sola, no pudo salvar la economía de una progresiva declinación. Entre 1975 y 1980, se registró además una baja brusca y pronunciada en la producción de bauxita y también en el producto de otros sectores económicos. No entraremos en una disquisición detallada acerca del Tercer Plan de Desarrollo en todas sus ramificaciones formales, pero si es relevante saber que recibía
apoyo financiero del complejo constituido por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Más adelante, nos referiremos al proyecto hidroeléctrico, que fue una parte constitutiva importante del plan mismo.
3.3.2. Acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, 1978 - 1981
Como se dijo anteriormente, el Tercer Plan de Desarrollo se basó en la ayuda económica del „hada madrina“ del PNC, o sea el Fondo Monetario Internacional, y de sus instituciones asociadas de capital internacional extranjero. Después de la „nacionalización“ de ALCAN y de la expulsión de la Fuerza Unida del gobierno de coalición, la benevolencia de tales benefactores se redujo a un mínimo calculado. En 1971, por ejemplo, el Banco Mundial rehusó una solicitud guyanesa de un préstamo de 5,4 millones de dólares estadounidenses, para drenaje e irrigación. Sin embargo, en junio de 1977, Terence Todman, ex Secretario de Estado Asistente, se convenció de que „Guyana busca una vía distinta de desarrollo social y económico, con la que nosotros no tenemos discrepancia y a la que no tenemos razón alguna para temer“186. Esto meramente significó que los Estados Unidos supieron entonces con certeza en qué dirección soplaba el vendabal del „socialismo cooperativo“.
El 12 de junio de 1978, el gobierno del PNC, pudo así llegar a un acuerdo secreto con el Fondo Monetario Internacional. Paradójicamente, las condiciones del FMI comenzaron a contradecir los objetivos económicos antisocialistas del PNC, según fueran expresados en el plan de desarrollo. El Washington Post reveló los verdaderos motivos detrás de esta decisión del FMI de poner un préstamo a disposición de Guyana. Era una movida de ajedrez político „de significación potencialmente importante entre los esfuerzos de los Estados Unidos para detener la expansión de la influencia izquierdista en el Caribe“187. Para merecer los préstamos del FMI, el plan de desarrollo de Guyana debía llenar, inter alia, los siguientes requisitos: un crecimiento real en el Producto Nacional Bruto de 5% entre 1978 y 1981, una reducción del déficit corriente desde el 32% al 10% del Producto Nacional Bruto; un aumento en las divisas y una reducción de la deuda externa188. Se negoció un crédito de 27,3 millones de dólares guyaneses, con financiamiento compensado. En 1979, se acordó una facilidad de Fondos Extendidos por valor de 204 millones de dólares guyaneses.
¿Cuándo se sincronizaron los objetivos capitalistas del PNC y del FMI? ¿Qué les reservarían a los trabajadores de Guyana, estos acuerdos del PNC y el FMI? Los préstamos del FMI tuvieron, ínter alia, los siguientes resultados: eliminación de subsidios, alza de los precios de los bienes de consumo, aumento del costo de servicios como electricidad, teléfonos y transportes, aumento de los intereses bancarios, restricciones en las importaciones, escasez de alimentos, despidos y reducción del número de empleos189. En agosto de 1979, el „Acuerdo Provisorio“ con el FMI se prolongó con el „Acuerdo Extendido“ para la concesión de un nuevo crédito reformado de 206,4 millones, además de los 48 millones ($G) ya otorgados en 1978190. A fines de 1979, el Plan de Desarrollo no había cumplido con los requerimientos del FMI, y en julio de 1980, hubo que acordar un nuevo trato. Según el nuevo acuerdo, se proveyeron créditos hasta completar el equivalente a 100.000.000 en derechos especiales de giros sobre los fondos de la entidad (o sea 132,1 millones de dólares estadounidenses). El nuevo trato se extendió desde el primero de julio de 1980 al primero de julio de 1983. Entre 1980 y 1981, Guyana solicitó 47,1 millones de dólares estadounidenses. Entre 1981 y 1982, el FMI generosamente aumentó el número de unidades de derechos especiales de giro, de 100 millones a 150, o sea a 172.000.000 $E.U. El PNC se aferró gustosamente de ésta cuerda salvadora, sin percatarse, aparentemente de que se trataba del instrumento con que habría de ahorcarse económicamente. Junto con los nuevos acuerdos extendidos, se
El Tercer Plan de Desarrollo y los acuerdos con el FMI, expresan a nivel económico, los dos extremos de la contradicción entre el Socialismo cooperativo“ del PNC y el imperialismo mundial. La acumulación de capital por parte del gobierno del PNC, no se hallaba acorde con los planes del FMI y del Banco Mundial para transformar a Guyana en una típica neo-colonia moderna. Burnham no deseaba que el FMI le dictara condiciones políticas, pero se mostraba acorde conque pagara las deudas de Guyana, liquidara las cuentas pendientes dejadas por el plan de desarrollo alejara a algunos de sus acreedores, y financiara su consumo y remuneración193. En diciembre de 1979, la deuda externa guyanesa había ascendido a dos y medio billones ($G)194. Los intereses de la deuda aumentaron de 10,3 millones en 1964, a 236 millones ($G) en 1980. En 1979, 38% de los gastos corrientes, es decir, el 56% de los ingresos, o también el 30,5% de las ganancias sobre las exportaciones, se destinaba a la amortización de la deuda y a los pagos y cargas compensatorias195. Todo esto significa, simplemente, que el imperialismo mundial ‘tenla la sartén por el mango“, y que Burnham se hallaba dentro de ella.
El Tercer Plan de Desarrollo fue pues, un completo fracaso, como lo evidencian las siguientes estadísticas exhibidas a fines de 1981: crecimiento económico: 0,5%; déficit en la cuenta corriente: 274.000.000$G; balance actual de pagos: 558.000.000$G. En cuanto a las prestaciones sociales hablan descendido de 45,5% en 1964, a 30,9%196. En el presupuesto para 1982 en consecuencia, los intereses de la deuda y la refinanciación se elevaron a 462.700.000 $G, o sea el 76,6% de las reservas corrientes, ó 41 % de las ganancias derivadas de las importaciones, o el 51,8% de los gastos corrientes 197. Esta declinación económica, causó a otro nivel, una bancarrota política aceleró el militarismo, aumentó el „racismo“, alimentó la agresión de la „disputa fronteriza“ y vindicó a la dictadura neofascista.
A mediados de la década de 1970, un elemento significativo del Tercer Plan de Desarrollo y de la acumulación de capital estatal planeada por el PNC, fue el lanzamiento. del proyecto hidroeléctrico del Alto Mazaruni en la región del Esequibo. Para presentar el proyecto, se celebró un seminario internacional acerca de „Poder Hidráulico y Entorno“ en Georgetown, entre el 4 y el 8 de octubre de 1976198. Los objetivos principales de este proyecto, no eran por cierto ni „proveer a las necesidades de energía eléctrica del país por un período futuro de ocho a diez años“ (Dennis Irvine),199 ni venderle energía a Venezuela, Brasil o Surinam. inter alia, el proyecto „araña“ o „Rey Bruce“(*) de Burnham, era un sueño utópico capitalista que consistía en la instalación de „una fundición de aluminio de aproximadamente 148.000 toneladas al año de capacidad200 en la construcción de una nueva ciudad en un complejo de unas 200 millas cuadradas, en la conversión de la zona en una atracción turística, y en último (aunque no menos importante) lugar, en la reducción del costo de sus importaciones petroleras201. Estas
* El Rey Bruce a quien se refiere el texto, fue un legendario Rey escocés, que después de perder una batalla, se inspiró, para ganar la siguiente, en el ejemplo de tenacidad y valor que le dio una araña (N. del T.)
sumaban ya el 36% del valor total de las importaciones en 1980, y absorbían el 35% del total de las ganancias derivadas de la exportación2O2. Esta erogación, por cierto, no favorecía una rápida acumulación de capital estatal. Y por otro lado, el proyecto en cuestión significó una estrategia excelente para agravar el conflicto fronterizo con Venezuela, anticipando la expiración del Protocolo de Puerto España (Port of Spain), en 1982.
¿Y quién habrá de financiar este colosal proyecto de 2 billones de dólares (E.U.), u 8 billones $G actuales cuyos costos triplicarán el total de la deuda externa guyanesa a mediados de esta década, y serán ocho veces mayores que el presupuesto de Guyana para 1982? La respuesta a ésta pregunta no merece un premio. Como siempre, tendrá que ser la misma fuente de capital y de recursos que ha financiado todos los planes de desarrollo en Guyana. ¿Y cómo reaccionaría Venezuela ante una iniciativa tan obviamente provocativa? Pese a la disputa de límites, el 20 de noviembre de 1978, Carlos Andrés Pérez, entonces Presidente de Venezuela, declaró en Georgetown que „Venezuela ha decidido estudiar la posibilidad de conectar los sistemas presentes y futuros de ambos países y comprarle energía eléctrica a Guyana, al completarse el proyecto hidroeléctrico... Prestaremos toda la ayuda posible al desarrollo del complejo“203. La verdad sea dicha, es evidente que si los miembros del PNC hubieran estado familiarizados siquiera con la aritmética comercial básica, jamás hubieran propuesto un proyecto tan descomunal. Guyana ni siquiera se hallaba capacitada para completar otro mini-proyecto hidroeléctrico comenzado en Tumatumari, que sólo costaba 200 millones de dólares guyaneses204 Como ya sabemos, Guyana no fue capaz de lograr las metas fijadas por el Fondo Monetario Internacional, y en consecuencia no recibió la „plena bendición“ del Banco Mundial para el proyecto del Alto Mazaruni205. Además, al expirar el Protocolo de Port of Spain, el Presidente Herrera Campíns reiteró „el rechazo de Venezuela al proyecto hidroeléctrico del Alto Mazaruni“206. Como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, hasta Venezuela se impacientaba ante la perspectiva de continuar dándole a Burnham sus „papillas“, por as( decirlo, en forma de conferencias acerca de la realpolitik contemporánea y los hechos internacionales.
Para militarizar a Guyana, el gobierno del PNC necesitaba no solamente „disputas de límites“ con Venezuela y Surinam, sino que, además de los insultos, debía contar con una buena cantidad de efectivo. Uno de los métodos para obtener dinero rápidamente para el instrumental bélico y la militarización, era proceder a nuevas „nacionalizaciones“ y convertir a las compañías compensadas en compañías estatales207. Antes mencionamos algunas „nacionalizaciones“ del período entre 1971 y 1976, aquí nos limitaremos a enfocar los casos de Booker Hnos., Reynolds y Jessel Holdings.
Después del acuerdo de compra con ALCAN, en 1971, la oposición se burló de Burnham acusándolo de no querer tocar a Reynolds, „por temor de que su Gobierno in­curriera así en la cólera del Tío Sam“ 208. Esto es una indicación de cuán superficialmente la oposición de entonces al PNC, había comprendido las reglas del juego del „lobo y los cabritos“ que entretenía a Burnham en la arena política. El real lobo contestó a los detractores afirmando „que procedía como el „camoudie“, que digiere una comida antes de salir a cazar la otra „209. Para abreviar una historia larga, el primero de enero de 1975, Reynolds fue „nacionalizada“ y se convirtió en la compañía BERMINE, de propiedad del estado, lo que completaba los acuerdos de compra en el sector bauxita210. La siguiente
en la lista era Jessel Holdings (Propiedades Jessel), la más pequeña de las azucareras, pero el „camoudie“ ansiaba ya, en realidad, hincarle el diente al dulce bocado que representaba el imperio azucarero Bookers.
Los intereses de Propiedades Jessel incluían: dos centrales azucareros, diversas plantaciones de caña, el 63% de las acciones de la Licorera Diamante Ltda. (Diamond Liquors Ltd.), y el 20% de las acciones de Terminales Azucareros Demerara Ltda. (Demorara Sugar Terminals Ltd.). El acuerdo de compra fechado el 26 de mayo de 1975, contenía la siguiente especificación: „El Gobierno pagará 15.000.000$G por las propiedades locales de ésta compañía británica; 5.000.000 serán pagados en efectivo, y 100.000.000 serán pagados a lo largo de diez años, con un índice de intereses de 8,5%, sujetos a una tasación del 25%. Esto significa que el índice real de intereses será de 6,35%. Los diez millones de compensación por ambas fábricas dé azúcar, 2.000 acres de caña de azúcar y todos los edificios y depósitos, se pagarán con las futuras ganancias, en un lapso de diez años“211. La publicación del PPP Thunder (Trueno), sumó todos los costos, y obtuvo un total de 25 millones de dólares guyaneses212 .
La gigantesca multi-corporación Boockers, había comenzado la explotación de la caña de azucarera en Guyana, allá por el año 1815. Según un discurso de Burnham, pronunciado el 22 de febrero de 1976, para esa fecha „era responsable por más del 40% de las exportaciones del país... y representaba más del 25% del Producto Nacional Bruto... y además, según su propia admisión, no había realizado nuevas inversiones de capital en los últimos diez años213. Por las propiedades de la Bookers, estimadas en 102.500.000$G, el Gobierno de Guyana acordó realizar un pago neto de aproximadamente 70.000.000$G. Según el acuerdo de compra, esta cantidad debía pagarse en un lapso de 20 años, con un índice operativo de intereses del 4,5% anual. En un ataque a las „retardados políticos“, especialmente los del PPP y la Alianza del Pueblo Trabajador (WPA), Burnham concluyó exultando: „Digo que hicimos un bueno negocio“214. Agregó: „La nuestra debe ser la búsqueda de la perfección. Debemos aspirar a las estrellas, no a las arcillosas cimas de las montañas“215 . Esta reflexión seguramente señala las tendencias caracterológicas olímpicas o megalomaníacas de Burnham. Toda la industria azucarera se reorganizó bajo la supervisión de la GUYSUCO (Guyana Sugar Corporation) o Corporación Azucarera de Guyana, de propiedad del estado. Ya no quedaba casi más nada que nacionalizar, así que no hubo más que completar la faena con un pequeño negociado con la firma Berger Paints & Cate & Wireless (Berger Pinturas, Cables y Radios)216.
La GUYSTAC (Guyana State Corporation) o Corporación Estatal de Guyana fue concebida después de la victoria del PNC sobre la UF (Fuerza Unida) en 1969. En 1972, el boletín informativo Guynews expresó como sigue la principal función de esta corporación: „es ahora la cabeza funcional de todas las corporaciones públicas, y como tal es responsable de los empleos en la misma Corporación“217. Así el Estado del PNC, no sólo controlaba todas las corporaciones llamadas „públicas“ más importantes, sino que era a la vez „responsable“ de la extracción de valores adicionales. Permítasenos listar aquí algunas de las corporaciones que se hallaban bajo su control: la Junta Arrocera de Guyana (Guyana Rice Board) o GRB; la Corporación Aérea de Guyana (Guyana Airways Corporation) o GAC; la Corporación Postal de Guyana (Guyana Post Office Corporation) o GPOC; la Corporación de Telecomunicaciones de Guyana (Guyana Telecommunications Corporation) o GTC; la Corporación de Difusión Radial de Guyana (Guyana Broad-
casting Corporation) o GBC; la Prensa Nacional de Guyana Ltda. (Guyana National Newspapers Ltd.) o GNN; la Compañía Almacenes de Guyana Ltda. (Guyana Stores Ltd.); la Compañía de Electricidad de Guyana (Guyana Electricity Company) o GEC; la Corporación de Mercadeo de Guyana (Guyana Marketing Corporation) o GMC; y el Plan Nacional. de Seguros (National Insurance Scheme) o NIC. Antes de 1970, Bookers, Reynolds, ALCAN, Jessel, Shell Antillas (Guyana Ltda. y otras empresas privadas habían empleado el mayor número dé trabajadores218. Cuando se firma la Declaración de Sophia, GUYSTAC se convirtió en el máximo empleador público, después de GUYBAU y los bancos propiedad del Gobierno. Desde 1976, GUYSUCO, GUYMINE y BERMINE, absorben a los empleados de las anteriores multinacionales. En 1979, GUYSTAC se convierte en una „multi-corporación“ nacional del PNC; controlaba 29 corporaciones llamadas „públicas“, que reunían propiedades evaluadas aproximadamente en 500.000.000 $G219.
Hasta alrededor de 1977, la mayor parte de estas corporaciones públicas realizaron ciertas utilidades. Sin embargo, la manía de derroche, la mala administración, la corrupción y los problemas de divisas pronto se dejaron sentir. Un año después de su „nacionalización“, GUYSUCO ya había experimentado pérdidas por valor de 15.600.000$6, y las utilidades de la GUYBAU habían descendido de 33.300.000$6 en 1977 a 24.100.000$6 en 1979220. Las pérdidas de GAC y GEC en 1979 fueron de 2.000.000$6 y de 24.000.000$6 respectivamente221. Desde el mismo principio, la acumulación de capital por parte del Estado del PNC, perdía la batalla contra el monopolio extranjero del capital.
De manera muy vacilante, la Declaración de Sophía había provisto el espacio necesario para la iniciativa privada 222. En 1979, confrontado por la declinación económica, el Gobierno del PNC se vio forzado a formular un „Código de Inversiones“, para alentar a los inversionistas extranjeros y a las empresas privadas, principalmente en las áreas de la manufactura, la agricultura, la pesca, la producción de alimentos y la construcción de viviendas223. En términos generales, D’Aguiar, el „Rey“ de la producción de licores, domina el sector empresarial privado. Sus „Bancos“, a los que llama „símbolos de prosperidad para toda Guyana“, son la única corporación que nunca exhibe déficit. Contribuye casi 40.000.000$6 anuales al erario público en concepto de impuestos sobre sus productos224. Pero también es indirectamente la causante del escalamiento de la violencia, la criminalidad, el atraco, la inmoralidad, el asesinato y la violación.
Entre 1970 y 1980, el PNC transformó a su „socialismo cooperativo“ en un militarismo concentrado225. El presupuesto militar se elevó de 14.800.000$6 en 1970, o sea el 11,1 % de las erogaciones corrientes, a 103.000.000$6 en 1980, o sea el 21,5%. Además, „el personal militar y policial ha sido reforzado y se han adquirido equipos sofisticados para vigilancia, [léase espionaje] evaluados en 5.000.000$6 y traídos recientemente [1980]“226. Entre 1980 y 1982, se hicieron varios intentos de comprar aviones militares para todo uso, del tipo usado para la contra-insurgencia en el Brasil, para ser utilizados principalmente en situaciones de conflicto interno. En 1982, se firmó un contrato con el Brasil para comprar dos aeroplanos militares modelo EMB III, por valor de 10.000.000$E.U., para „patrullar las áreas costeras“227. Estudiemos ahora algunas de las organizaciones militares del PNC de Burnham. También haremos referencia a los cultos religiosos paramilitares como el „Templo del Pueblo“ y la „Casa de Israel“.
La Fuerza de la defensa de Guyana (GDF), se organiza entre octubre y noviembre de 1965. Sin embargo, nueve años después, al firmarse la Declaración de Sophia, el número de efectivos de la fuerza, no excedía los 4.000 todavía. No obstante, en 1974, se votaron 24.700.000$G para sus erogaciones militares. El presupuesto total de la fuerza para el mismo año fue de 38.064.342$G, lo que representaba el 1096 del presupuesto nacional229. Hacia 1980, aunque las cifras militares son „secretos estratégicos“, se estimó que la GDF sumaba unas 20.000 personas, y que se habían gastado 72.700.000$G en el ejército. Esto significa que la erogación militar se había triplicado en seis años. En la actualidad, puede estimarse el total de efectivos en la Fuerza de la Defensa en unos 30.000. Más adelante discutiremos sus alas militares asociadas.
La Fuerza de la Defensa de Guyana entró en combate en tres ocasiones: en la „insurrección del Rupunumi (1968-1969); en 1969 cuando capturó á unos Surinameses que habían invadido el área del Río Nuevo; y en 1970, cuando el ejército venezolano invadió la isla de Ankoko. En realidad la Fuerza de la Defensa de Guyana nunca se vio envuelta en combates serios contra invasores extranjeros. Su acción militar estaba principalmente dirigida a la supresión de resistencias internas políticas y laborales230. A fines de la década de 1970, cuando la Alianza del Pueblo Trabajador (WPA) desafiaba al régimen de Burnham, Ilegaron millones de dólares de artillería pesada y municiones a Guyana, el día sábado 10 de marzo de 1979“231. El cargamento había arribado a bordo del MACITAT, en vísperas del así llamado „presupuesto de supervivencia“ de 1979. Parecería que la GDF tuvo un rol importante en el asesinato del popular líder de la Alianza del Pueblo Trabajador, Dr. Walter Rodney232.
La Milicia Popular de Guyana (GPM), fundada el primero de diciembre de 1976, tenía el objetivo expreso de hacer de „cada ciudadano, un soldado“. Esto debiera leerse como „cada afiliado al PNC, un soldado“. Para 1977, la GPM contaba con 10.000 efectivos de extracción preponderantemente afro-guyanesa, lo que constituye una tendencia a través de toda la maquinaria militar de Burnham233. Entre otras funciones supresoras, tiene la de asistir a la „Fuerza de la Defensa en todas sus funciones, internas y externas“. Es una reserva de reclutas para la Fuerza (o ejército), como también una valiosa asociación de reservistas234.
Oficialmente, se define a la Milicia Popular como „un cuerpo militar de ciudadanos entrenados en artes marciales, imbuidos de un alto sentido de lealtad, dedicado a la nación y a su programa de desarrollo socialista“ 235. En 1979, la publicación Guyana en Breve (Guyana In Brief) discute sus funciones sociales: „Se colocará un énfasis en el trabajo relacionado con la defensa civil, tal como primeros auxilios, operaciones de rescate y extinción de incendios“236. No es necesario decir que no fueron precisamente estas actividades las que tuvieron lugar prioritario en los intercambios sociales de la Milicia Popular. Junto con la Fuerza de la defensa, la Milicia Popular constituye el núcleo militar a cargo de la organización de la dictadura política de Burnham. Guyana llega así a contar con un número estimado en 1984 como de 50.000 efectivos armados y entrenados. Esta cifra excluye las tropas paramilitares de las que hablaremos más adelante.
Hasta el „racismo“ Intervino en cuestiones militares. Según ciertos altos funcionarios del PNC, Guyana posee ciudadanos „de mejor calidad“, que son los afroguyaneses pertenecientes a estas organizaciones militares; y ciudadanos de „calidad in
ferior“, o sea los indo-guyaneses, que se rehusan a reclutarse en estos organismos militares represivos. La publicación Nación Nueva (New Nation), órgano del partido PNC subraya: „La Milicia producirá una mejor calidad de ciudadanos“237. En una declaración de Hamilton Green se lee expresis verbis: „La Milicia Popular de Guyana, aún cuando no entre en acción, será una agencia, a través de la cual se producirán ciudadanos de mejor calidad“238. Esta raza militar e personas de „calidad superior“, debe „jurar lealtad al gobierno del PNC“, y constituye en realidad, la milicia del partido239.
En julio de 1974, el Guynews informó que „se habían completado todos los preparativos para la inauguración del Servicio Nacional“240. En aquel entonces, se hallaba bajo el mando del actual comandante de la Fuerza de la Defensa, el Brigadier Norman Mc Lean. Entre sus funciones se hallaban la de „proveer entrenamiento para la defensa nacional“241. El presupuesto del Servicio Nacional se elevó de 6.500.000$G en 1974, a 20.000.000$G en 1980242. En 1978 se reveló el verdadero rostro del Servicio cuando, asociado con la Fuerza de la Defensa y la Fuerza Policial, contribuyó a la supresión de las huelgas de los obreros indo-guyaneses de la industria azucarera. Sus efectivos combinados actuaron como „rompe-huelgas“, para la manutención de „la ley y el orden“243. Para 1982, el Servicio Nacional, que contaba ya con unos 10.000 miembros, iba degenerando progresivamente, para transformarse en una organización cuasi-militar y rígidamente autoritaria.
Dentro de la estructura militar, fueron surgiendo contradicciones, principalmente a causa de la creciente popularidad de Hamilton Green en el seno del PNC. Por eso Burnham, como Ministro de la Defensa, tuvo que crear continuamente nuevas organizaciones militares para actuar como „guardia nacional“. En 1979, entra en existencia otra ala paramilitar de las fuerzas armadas: el Servicio de Guardias Nacionales (NGS). Se hallaba bajo la dirección de un funcionario superior de la Seguridad del estado, Laurie Lewis. El Estandarte Católico (Catholic Standard) clasificó al Servicio de Guardias Nacionales como perteneciente a la misma categoría que la CIA, la KGB y la MI5 244. En realidad, el NGS, forma parte de la militarista conspiración de espionaje y asesinato promovida por el PNC en contra del movimiento emancipatorio de Guyana. Opera en estrecha colaboración con la „Casa de Israel“ y el „Escuadrón de la muerte“.
3.4.4. Otras Organizaciones Paramilitares: La „Casa de Israel“ y el „Escuadrón de la Muerte“
Antes de discutir el terrorífico „Escuadrón de la muerte“, y la siniestra „Casa de Israel“, hagamos una breve referencia o presentación de la Fuerza Policial de Guyana (GPF), el Joven Movimiento Socialista (YSM), y el Movimiento Femenino Revolucionario Socialista (WRSM). En 1964, la fuerza policial de Guayana Británica contaba con 1.635 efectivos; para 1977, la Fuerza sumaba 3.751 personas, y hoy en día el número de sus efectivos es aproximadamente 4.500245. El presupuesto policial ascendió de 7.700.000 $G en 1970, a 30.300.000$G en 1980246. Sin embargo, pese a este aumento del 293,5%, el índice de criminalidad creció al mismo ritmo, y desde 1976, el Jefe del Departamento del Crimen, „Skip“ Roberts, ya no se molestó más en presentar informes policiales. En 1981, llegó a la conclusión de que „era tiempo de que la policía combata a la violencia con la violencia“247. Para entonces, la Fuerza Policial era ya una sub-organización
paramilitar leal al régimen de Burnham.
El 5 de octubre de 1975, se funda el cuerpo Auxiliar Femenino de la Fuerza de la Defensa (GDF). Un año más tarde, después de la Milicia Popular, (GPM), cambió su nombre por el de Movimiento Femenino Revolucionario Socialista (WRSM). El joven Movimiento Socialista (YSM), es un cuerpo del mismo tipo. A través de los años, ambas organizaciones fueron adquiriendo un status cuasi militar „en su forma de vestir y en su manera de comportarse durante ocasiones ceremoniales e importantes“248. Fuentes fidedignas estimaron que el enrolamiento actual en ambas organizaciones, no asciende a mucho más que 2.500 efectivos.
Examinemos brevemente ahora el „Escuadrón de la muerte“ del PNC de Burnham, alias „Escuadrón Atraco“, alias „Delta Serra“. En 1963, durante los disturbios „raciales“, la policía secreta de Guayana Británica descubrió el plan designado „X 13“ elaborado por una organización clandestina del PNC, acaudillada por el „Camarada L.F.S. Burnham“ 249. Esta organización operó durante el crítico periodo entre 1961 y 1964, cuando fuerzas internas y externas amenazaron el gobierno del PPP de Jagan. El Comisionado Policial Británico, había acusado al PNC de „malandraje centralmente organizado“. Una figura central del „Escuadrón de la muerte“ del PNC, fue „El Viejo“ (en realidad, el Camarada Van Genderen), experto en asesinatos políticos. En marzo de 1979, en el momento de la insurgencia de la WPA (Alianza del Pueblo Trabajador), antes del asesinato de Rodney, „El Viejo“ fue nuevamente visto en Georgetown, manejando un elegante Mazda con patente amarilla que identifica a miembros del gobierno del PNC 250. Al mismo tiempo, el ex-guardaespaldas de Idi Amin, se hallaba muy activo en Georgetown organizando un „entrenamiento de seguridad“, ayudado por otros tres británicos especialmente entrenados251. El 20 de noviembre de 1979, el partido Alianza del Pueblo Trabajador interceptó un mensaje radial secreto enviado por „Rayo de Luna“ a „Jefe de Personal“, que, ínter ella, afirmaba: „Referente a Delta Serra“, los planes para atacar a miembros conocidos de la WPA, deben resultar en fatalidades“252. El día 13 de junio de 1980, el ataque planeado contra el más prominente líder de la WPA, el Dr. Welter Rodney, fue en efecto fatal.
Examinemos brevemente la esencia militar de los dos cultos religiosos más significativos de Guyana durante la década de 1970: el ‘Templo del Pueblo“ y la „Casa de Israel“. En cuanto a ambas, diversas publicaciones suplieron datos científicos abundantes, incluyendo materiales de información de fondo y descriptivos253. El holocausto de Jonestown tuvo resonancia mundial, sin embargo, su verdadera historia, la revelación de su esencia histórica, no se ha escrito todavía. No agregamos más aceite especulativo a ésta horrenda conflagración de cultos religiosos misteriosos. En otro trabajo trataremos ciertos puntos iniciales de investigación, esenciales para una futura inquisición científica sin prejuicios y de impecable erudición254. Baste señalar aquí que precisamente las funciones políticas y los roles militares de otro culto religioso: la „Casa de Israel“ revelan la naturaleza genuinamente político-militar de la „cooperativa“ de Jonestown dentro del contexto general de la dictadura militar del PNC y de su relación con la geo-política internacional. A causa de las limitaciones de espacio, aquí solamente analizaremos brevemente las características esenciales de éste fenómeno militar guyanés.
Guyana es un asilo seguro para todos los criminales, indeseables y fugitivos peligrosos del mundo. Por lo menos cuatro de cada una de las „docenas de fugitivos provenientes de Estados Unidos“ que recibieran santuario político otorgado por el Gobierno del PNC, disfrutan en Guyana de una cómoda existencia. El más prominente personaje entre ellos, es David Hill, que huyó de Cleveland (Ohio) en 1972, mientras apelaba una sentencia por chantaje corporativo255. Con el nuevo nombre de Rabí Edward Emmanuel Washington de la „Casa de Israel“, dirige un culto de 8.000 devotos que presenta notables similitudes con el ‘Templo del Pueblo“ de Jim Jones. Lo que Burnham practica a escala nacional, el Rabí lo aplica en su propia „Casa“, o sea un autoritarismo
análogo al de Jones en su ‘Templo“256. Como Jones, juzgado de acuerdo a los patrones elitistas del PNC, el Rabí es uno de los propietarios más ricos y poderosos de Guyana. Transcurre en la alta sociedad del PNC, adopta su estilo grandioso de vida, y adora los automóviles grandes, rápidos y lujosos. Nada tiene que temer porque sabe como manipular a sus poderosos amigos: Linden Forbes Sampson Bumham y Hamilton Green. Además, el ejército (GDF o Fuerza de la Defensa de Guyana), provee a su „Casa“ de armamento, cuyo costo financia el PNC257. El 3 de mayo de 1982, el Rabí y sus seguidores organizaron una procesión de mayo a través de las calles de Georgetown, y el Rabí personalmente recordó a la Oposición que en él se encontraban con „una fuerza militar“ para hacerles frente258. En éste contexto se aclara el mensaje implícito de Burnham, „los venezolanos están en la frontera y el Rabí, a sus propias puertas, así que, i pórtense bien!“259. Gracias a Venezuela en el exterior y al Rabí Washington con el „Escuadrón de la muerte“, (probablemente sinónimos), en el interior, Burnham duerme „profundo“ todas las noches, arrullado por sueños felices del UMHEP*, protegido por el aura de una, maquinaria militar de setenta y cinco mil hombres. Sólo de vez en cuando, pesadillas relacionadas con la Alianza del Pueblo Trabajador (WPA), interrumpen éste profundo sueño involutivo. Durante el día, el „Príncipe“ modela su futuro Orwelliano.**
Entre 1966 y 1970, las contradicciones políticas tanto en el seno del PPP, como en el del PNC, se habían agudizado. Muchos líderes afro-guyaneses, como George Bowman, abandonaron al PPP, para „pasarse“ al PNC, entonces en el gobierno. Mucho más perjudicial, sin embargo, fue la partida de los fieles partidarios populares del PPP, como Ranji Chandisingh y Vincent Teekan, que desertó para unirse al PNC en los años 70. El régimen del PNC inmediatamente los promovió a puestos de aparente prestigio, preparándose a descartarlos cuando hubieran servido su propósito. Más tarde el mismo Teekah, que fue asesinado en 1979, se convirtió en el Ministro de Educación del PNC, y fue sucedido por Chandisingh. Después de las elecciones de 1968, será en la universidad, donde la oposición extra-parlamentaria al bloque monolítico de los partidos „raciales“ (PNC y PPP), se concentrará principalmente. La contradicción entre PNC y PPP, revela su propia negación que, desde 1950, se hallaba presente en forma latente dentro del PPP, y que surge cono la tendencia política del Grupo Ratoon. Entre los miembros del grupo Ratoon, con sede, por decirlo así, en la Universidad de Guyana, se contaban figuras tan prominentes como el Dr. Walter Rodney, el Dr. Clive Thomas, Joshua Ramsammy, Maurice Odie, Miles Fitzpatrick, Tage Singh, Paul Nehru Tennassee (el „espía“ venezolano) y Omawalee (primo de Hamilton Green). Después de la gira de conferencias de Stokeley Carmichael en todo el país, las presiones „raciales“ desataron la contradicción política existente también en el seno del Ratoon, y el movimiento se dividió260. Ramsammy, en consecuencia, afectado por la influencia de tendencias maoístas internacionales, fundó su „Movimiento Anti - Opresión“ (Movement Against Oppression) o MAO, que entra en actividad en la barriada de Georgetown conocida como ‘Tiger Bay’ (Bahía del Tigre), donde ya había estallado el descontento social al estilo de Granger, de Trinidad, en 1970.
Fue ésta la época en que la „China Roja“ hizo su aparición en la arena capitalista mundial, y en consecuencia surgieron a la luz muchas tendencias maoístas en Guyana como en otros lugares. Como veremos más adelante, hasta Burnham se fue de viaje ofi-
* Alusión a la novela futurista de Orwell, 1984
** Proyección Hidroeléctrico del Alto Mazaruni
cial a la China, si de política exterior hablamos. Aún Brindley Bonn, Primer Ministro Adjunto en el Gobierno del PPP de Jagan (1961-1964), se hizo maoísta y fundó el Partido de Vanguardia del Pueblo Trabajador (Working People’s Vanguard Party) o WPVP. Además ocurrieron deserciones de miembros del PNC que se „pasaban“ a la oposición parlamentaria. En 1970, Eusi Kwayana (líder de la Alianza del Pueblo Trabajador en el futuro) salió del PNC y fundó la „Sociedad Africana de Relaciones Culturales con el Africa Independiente“ (ASCRIA). En 1972, Moses Bhagwan, otro futuro líder de la WPA (Alianza del Pueblo Trabajador), se separó del PPP y fundó la „Asociación Política y Revolucionaria Hindú“ (Indian Polítical Revolutionary Association) o IPRA. Lo que iba quedando tanto en el PNC como en el PPP, cuando sus „revolucionarias“ formas de aparición fueron gradualmente desapareciendo, era la esencia contradictoria de la dictadura política de Burnham. Alrededor de 1978, en una atmósfera de „apoyo critico“, Burnham y Jagan, de la mano se encaminaban hacia las cumbres. Ratoon apoyaba abiertamente a la IPRA, de composición indo-guyanesa, lo que parece indicar una tendencia no-racial en la naciente organización. luego conocida como WPA. En general, sin embargo, el „racismo“ más virulento se manifestaba activamente en todos estos movimientos extra-parlamentarios de la oposición. A principios de la década de 1970, por ejemplo, el MAO (Movimiento Anti-Opresión) fundó una nueva organización revolucionaria que promovía los intereses indo-guyaneses, el Frente de Liberación Nacional (NLF), dirigido por Mohammed Insanally. Dentro del marco del „diálogo marxista cristiano“ internacional, aparecen otros grupos en la oposición. Campbell Johnston funda la Asociación de Investigación Industrial y Social de Guyana (GISRA), que agrupaba a la resistencia política Católica Romana en torno al periódico El Estandarte Católico, que se opone desde entonces al gobierno del PNC de Burnham. Pero hasta la Fuerza Unida de D’Aguiar (UF), aunque en plena desintegración, había producido frutos políticos revolucionarios contradictorios. Uewellyn John, ex Ministro de Interior (Home Affairs) del PNC, fundó el Movimiento Popular Democrático (PDM) y el Doctor Gunraj Kumar fundó el Partido Libertador (LP), ambos más o menos asociados a la tendencia liberal capitalista de la antigua Fuerza Unida (UF). Aunque los dos participaron en las elecciones fraudulentas de 1973, solamente el LP obtuvo dos bancas parlamentarias; el resto se dividió entre el PNC (37) y el PPP (14).
Después de la Declaración de Sophia, el 30 de noviembre de 1974, los movimientos Ratoon, IPRA, ASCRIA y WPVP, se unieron para formar un frente extra-parlamentario contra el monolítico bloque gubernamental formado por el PNC y el PPP. Esto señaló el nacimiento de la Alianza del Pueblo Trabajador (WPA). Era el producto evolutivo de la exasperación política ante la traición a los ideales „comunistas“ por parte del PPP, y de la perplejidad económica suscitada por la realización de los objetivos „Socialistas“ por parte del PNC. Así esta síntesis revolucionaria nace de los pecados de omisión del PPP, (o de su „negación“), y de la „afirmación“ del PNC, manifestada en la comisión de errores. Pronto perdió su forma de aparición maoísta, cuando el Partido de Vanguardia del Pueblo Trabajador (WPVP) de Brindley Benn, se desprendió de ella en septiembre de 1976261; y en los próximos tres años, la WPA se transformó rápidamente en una tendencia „multi - racial“ de la clase trabajadora.
3.5.2. La Toma de Conciencia de la WPA (Alianza del Pueblo Trabajador) en 1980
Durante el período entre 1976 y 1980, con la ayuda de su progenitor histórico, o sea el PPP de Jagan, la WPA se desarrolla para transformarse en una tendencia emancipatoria poderosa, en contra de la „supremacía“ pretendida por el PNC. El 27 de julio de 1979, se declaró a sí misma un partido revolucionario con un programa socialista, y manifestó su decisión de poner fin al régimen de Burnham „por todos los medios
necesarios“262. Con el liderazgo colectivo de Walter Rodney, Clive Thomas, Rupert Roopnaraine, Moses Bhagwan y Eusi Kwayana, se popularizó entre los trabajadores urbanos, penetrando hasta en el „reino“ personal de Burnham, la industria de la bauxita en Linden. Por primera vez en la breve historia de Guyana, una tendencia proletaria creaba posibilidades revolucionarias, construía una clase trabajadora consciente de si misma. Una, amenaza real material, la negación histórica de la dictadura militar de Burnham, se hallaba en formación. Debía ser arrancada de cuajo, antes de que pudiera florecer. La negativa y reaccionaria posición de Burnham, había encontrado su antítesis afirmativa y revolucionaria en la integridad emancipatoria de Rodney. Uno de ellos debía ser destruido, el que históricamente resultara más débil. Así, la dialéctica, ciencia y lógica del movimiento, podría revelar muy fácilmente quién fue el asesino histórico de Rodney. Pero aunque el asesinato de un individuo como expresión de un proceso histórico de emancipación, pudiera significar una gran pérdida y un momentáneo retroceso, nunca puede implicar la destrucción de las condiciones materiales históricamente creadas que producen a los Rodneys, a los Ches, y a los Cabrales. Basándose en la contradicción contemporánea fundamental entre „capital y trabajo“, aún en Guyana, continuarán sucediéndose para reproducir su expresión social y su exclamación personal. En la actualidad la WPA, como el PNC y el PPP en las décadas de 1960 y 1970, va perdiendo su apariencia „racial“ y „pequeño-burguesa“, y embarcándose en la realización a largo plazo, de su objetivo esencial, en una lucha evolutiva, en la dirección de una clase trabajadora revolucionaria como tal. Sin embargo, como ya vimos, su nacimiento fue doloroso y difícil, y del mismo modo, su actual síntesis revolucionaria dirigida a su transformación en un verdadero partido proletario, está amenazada por muchos peligros. En consecuencia, no debiéramos glorificar a la WPA como al nuevo „Salvador“ o como al viejo „Beelzebub“ de Guyana. ¿Qué importa un nombre? (como dijo Julieta) El futuro florecimiento y esplendor del movimiento proletario guyanés „olerá Igualmente dulce“ con otro nombre. Del mismo modo, las llamas revolucionarias iluminarán vívidamente el sendero recorrido históricamente por Rodney, cuando pagó el precio más alto humanamente posible. Ya en la actualidad, su irradiación emancipatoria y su influencia, genera graves repercusiones, se convierte en la dinamita social que permea la contradicción entre Burnham y Green, en el mismo corazón del PNC, ya en descomposición.
3.6. Desde el Referendo hasta la Constitución „Socialista“ y desde ésta hasta la Segunda República - su Esencia Política
La Conferencia Constitucional para la Guyana Británica, celebrada en Londres en 1966, había aceptado el ensayo o proyecto de constitución propuesto por el PNC, fundamentalmente basado en el „Modelo Westminster“. Sin embargo, dentro del marco legal de la Constitución de Guyana existente, el PNC de los años 70 se veía impedido de realizar su sueño „socialista“ de lograr la supremacía del partido gobernante por sobre el gobierno mismo, y establecer abiertamente, su autoritaria dictadura militar. Para resolver ésta dificultad, con una astuta farsa de socialismo, el gobierno del PNC dictó un referendo al pueblo de Guyana, cuyo resultado sería pasarle un cheque en blanco al PNC, que le permitiera robarle a éste mismo pueblo, todos sus recursos y derechos humanos. Siguiendo el ya típico precedente, el referendo del 10 de julio fue descaradamente fraudulento263. El 16 de julio de 1978, la publicación Nación Nueva, anunció orgullosamente: „El total de votos afirmativos fue un impresionante 419.936, que representa el 97,4% de los 431.120 votos emitidos de un padrón electoral total, local y en el extranjero, de 609.225 votantes. Los votos negativos totalizaron un mero 8.956 en el país y en el exterior -- 2,07%. Los votos anulados sumaron 2.228, o sea el 0,51%”264.
Después de este coup d’ etat político ya podía el PNC obtener sin más demoras la aprobación de su nueva constitución „socialista“ e inaugurar la Segunda República en
1980. Burnham sería a la vez: Supremo Presidente Ejecutivo, Suprema Autoridad Ejecutiva, Cabeza de Estado y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas265. Siguiendo a la vez el „Modelo Westminster“ y la constitución de los Estados Unidos, logra combinar en su persona los poderes de un Primer Ministro con los de un Presidente Ejecutivo. Ciertamente, es menester analizar más detalladamente esta usurpación del poder político, pero eso excedería los límites de nuestro breve ensayo y podría desviar el flujo analítico de su argumentación. Sin embargo, quisiéramos sugerir otros excelentes análisis políticos, para una lectura más extensa266.
El 15 de diciembre de 1980, se celebraron las elecciones generales, de acuerdo a las provisiones de la nueva constitución, y los resultados (fraudulentos) fueron los siguientes: „PNC 77,04% del total de votos emitidos - 41 bancas; PPP 19,03% - 10 bancas; UF (Fuerza Unida) 2,86% - 2 bancas“267. Podemos observar que la Fuerza Unida de D’Aguiar se ha ido recuperando política y económicamente, principalmente a causa de las actuales presiones ejercidas por el Fondo Monetario Internacional, y el Banco Mundial, para revitalizar a las empresas privadas.
Además, como resultado de esta maniobra política el gobierno del PNC de Burnham, logró darle a su „socialismo cooperativo“, un rostro parlamentario, democrático y „humano“. Pero el PNC sólo puede engañarse a sí mismo. En realidad, los hechos históricos entre 1978 y 1980, incluyendo su epílogo Draconiano, reflejan con mucha claridad la versión „estilo PNC,, del mismo crimen histórico que el gobierno „racista“ del apartheid sudafricano, ha estado cometiendo contra su oprimido pueblo negro desde 1960268.
Concluiremos ésta sección con un resumen general de la política exterior guyanesa entre 1966 y 1984. La seguirá un breve análisis de la cuestión limítrofe entre Guyana y Venezuela desde la expiración del Protocolo de Puerto España. Luego procederemos a re-evaluar y a dar mayor solidez a nuestra hipótesis central y a sus corolarios lógicos, a la luz de procesos futuros de la historia guyanesa.
Como ya señalamos en forma esquemática, entre 1966 y 1970, el gobierno guyanés había exhibido una política internacional consistentemente pro-imperialista, antisoviética, anta-China y anta-castrista. Durante éste período, los esfuerzos de Burnham en pro de la Integración de la Mancomunidad del Caribe, había abierto la puerta a la „no alineación“, y en consecuencia, a las relaciones con Africa y el Oriente. A principios de la década de 1970, .la República Popular China se recobraba de la „Revolución Cultural“ y comenzaba a aspirar a ejercer su influencia „socialista“ en el ‘Tercer Mundo’, especialmente en el Africa. Antes de 1970, el PNC había reconocido a Taiwan, y había aceptado la colaboración de sus equipos de asistencia técnica, actitud que refleja la tendencia en general de la política internacional del momento. Cuando las administraciones de Richard Nixon y de Edward Heath señalaron una nueva orientación de su política para con la China „Roja“, Burnham decidió al instante superar su ejemplo. Como requisito necesario para guardar una debida coherencia en su „cruzada de no-alineación“, pero de muy mala gana, Burnham debió renunciar a la pasada intimidad con Londres y Washington269. Su „safari de política internacional“, en Africa, en 1970, le sirve de presentación a ésta nueva apariencia adoptada por el PNC. La Conferencia Cumbre de NoAlineados en Lusaka, en 1970, y la promesa hecha por Burnham de un donativo para el Fondo de Liberación Americana, abrió nuevas perspectivas para el oportunismo del PNC, reflejado en su ambigua y vacilante política internacional.
La Conferencia de Ministros de la Mancomunidad, celebrada en Singapore en
1971, a la que Burnham asistió, le permitió iniciar sus contactos con el „Oriente“. Teniendo in mente sus propios problemas „raciales“ internos, sostuvo cordiales conversaciones con Indira Gandhi en la India, que fueron difundidas en detalle por los medios guyaneses de comunicación social. Recordaremos que en el transcurso del mismo año, el Banco Mundial le había rehusado un préstamo a Guyana, lo que le sirvió a Burnham de advertencia y quizá constituyera la causa material de su maniobra „orientalista“. El PNC, sin embargo, sabia que no podía aspirar a una ayuda económica significativa proveniente del ‘Tercer Mundo“, o sea de los países llamados „no-alineados“. Pero por otro lado, la obtención de los votos de tales países en el foro de las Naciones Unidas, especialmente en las cuestiones limítrofes, era una oportunidad que merecía ser aprovechada. En 1971, Guyana y la República Popular China realizaron mutuas visitas oficiales270. La República China prometió 30.000.000$G en comercio y asistencia técnica y financiera, en un periodo de cinco años271. En las Naciones Unidas, en consecuencia, Guyana, Trinidad y Tobago, votaron por la resolución favorable a Pekín que fuera propuesta por Albania. Pese a que Barbados y Jamaica se abstuvieron de votar, y Venezuela, Haití y la República Dominicana votaron a favor de Estados Unidos, no hubo represalias por parte de Washington, dado que, de todas maneras, la marea de la opinión en los Estados Unidos se desplazaba apaciblemente hacia oriente. En abril de 1971, Burnham establece relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, manteniendo, de ésta manera, todas las puertas abiertas. Pero en los años que siguieron, tanto los chinos como los soviéticos fueron percatándose de la verdadera naturaleza de la política exterior del PNC; y el comercio y los rublos „comunistas“ gravitaron de muy mala gana hacia „la ciudad jardín de Sud América“ [Georgetown]. En la actualidad, las relaciones diplomáticas con China son puramente nominales, y las que se mantienen con los soviéticos, fundamentalmente de carácter estratégico, especialmente después de la debácle ocurrida en Granada.
Desde 1974, las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales entre Cuba y Guyana fueron rápidamente estrechándose. Pero Burnham contrarrestó ésta tendencia, estableciendo relaciones similares con Haití272. El 18 de enero de 1976, el Gobierno de Guyana anunció su reconocimiento del Gobierno del MPLA en Angola273. Anteriormente había apoyado secretamente la posición de Agostinho Neto y su lucha por la liberación, y había permitido que los aviones cubanos en ruta a Luanda, se abastecieran en Georgetown274. El 6 de octubre de 1976, ocurrió el „desastre de la Cubana“, acontecimiento que afectó las relaciones de Guyana con los Estados Unidos y con Venezuela. Una nave de la aerolínea Cubana de Aviación (Vuelo CU-455), explotó poco después de despegar del aeropuerto internacional Grantley Adams, en Barbados, en ruta a Cuba, causando la muerte de todas las 73 personas que se hallaban a bordo - entre ellos 57 cubanos, 11 guyaneses y 5 norcoreanos. Cuba y Guyana acusaron a la coalición for­mada por la CIA y el FBI de hallarse involucrada en el luctuoso suceso 275. Jagan y Burnham vieron al acontecimiento como un nuevo intento de „desestabilización“, con­secuencia de la „elección del camino socialista por parte de Guyana“276. En una declaración pública, Burnham destacó que el PNC „se había abocado al socialismo“ y que no deseaba „prostituirse“ en el „lecho impuro“ de los „derechistas“, que son „agentes de una Agencia“. Esto constituyó un ataque indirecto dirigido a la Fuerza Unida de D’Aguiar. En el mismo discurso del 6 de octubre de 1976, Burnham acusó a la Embajada estadounidense de Caracas de la autoría intelectual del acto de sabotaje. Muchos años después, un exilado cubano, llamado Ricardo Morales, confesó al Fiscal norteamericano Douglas Williams, delante del Juez Federal Gerald Kogan, que la CIA y la FBI se hallaban realmente involucradas en el vergonzoso e inhumano atentado 277. El juicio de los acusados, o sea de los exilados cubanos Orlando Bosch y Luis Posadas Carriles, y los venezolanos Fredd Lugo y Hernán Ricardo Lozano, se sigue prolongado en Caracas hasta el día de hoy278.
En aquel entonces, o sea en 1976, Guyana continuaba su „esquema de relaciones expandidas con Europa Oriental y China, y con los estados del Medio Oriente y Africa“279, pero dando prioridad a las relaciones caribeñas y sudamericanas. Un año antes, en el `75, Burnham había realizado una visita oficial a Venezuela, en un intento de expandir la participación guyanesa en el Sistema de Estados Latino-Americanos (SELA). Hasta 1977, el PNC se preocupó especialmente por cuestiones relacionadas con la „descolonización“ internacional (especialmente en Sud Africa), con la „Solidaridad Tercermundista“ y con el Nuevo Orden Económico Internacional280. El PPP, que había variado en su posición desde la „no-cooperación y la resistencia civil“ (1973), a un „apoyo critico“ al PNC, todavía en 1979 ponderaba al PNC por „su posición más abiertamente contraria al imperialismo, tanto en la política doméstica como en la internacional“281. Esto fue muchos después de que Burnham hubiera firmado su acuerdo secreto con „el caballo de Troya“, controlado desde Estados Unidos, que fue el Fondo Monetario Internacional. También fue mucho después de que el presidente norteamericano Gerald Ford declarara, en 1975, que „los Estados Unidos habían construido una relación significativa con Guyana a través de los años, sobre la base de un entendimiento mutuo, aspiraciones definidas y muchas discusiones amplias y sinceras“282. Esta declaración fue hecha en el momento en que el „socialismo cooperativo“ del PNC había llegado a su cenit, y ya revelaba su núcleo esencial neo-colonialista. Todo esto ilustra de manera excelente lo que antes afirmamos cuando señalamos que ni el „socialismo“ del PNC, ni el „comunismo“ del PPP, habían reflejado nunca los verdaderos intereses emancipatorios de los trabajadores de Guyana.
Desde 1977, el régimen del PNC mudó abiertamente su política internacional para favorecer a los Estados Unidos y el „Occidente“. Los Informes Anuales del Departamento de Estado de los Estados Unidos, fueron muy favorables para Burnham, y hasta colaboraron con el PNC en sus esfuerzos por ocultar la verdad acerca del suicidio o masacre de Jonestown. El Fondo Monetario Internacional, el Gobierno laborista británico y el Mercado Común Europeo, vinieron todos al rescate del „socialismo cooperativo“. El PPP de Jagan, sin embargo, comenzó nuevamente a oponerse a la política del PNC desde 1980, y en 1983 el „Líder de la Oposición“ (Jagan), condenó abiertamente hasta a la Alianza del Pueblo Trabajador283. La tendencia pro-occidental e imperialista de la política exterior del Gobierno del PNC, ha continuado inalterada hasta el día de hoy. Los coqueteos y escaramuzas sin éxito con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional y con las corporaciones internacionales en el periodo entre 1982 y 1983, atestiguan esta verdad incuestionable. En la actualidad, la política internacional del PNC ha ido quitándose los velos que la encubrían para revelar su verdadera naturaleza neocolonialista. Examinemos ahora en forma esquemática y general, lo que ésto implica en el contexto de la cuestión limítrofe entre Guyana y Venezuela.
Desde la firma del Protocolo de Puerto España en 1970, no se había materializado ningún elemento significativo para la resolución del conflicto fronterizo. Burnham visita Caracas entre el 2 y el 3 de abril de 1981, y sostiene conversaciones con su colega venezolano, el Presidente Luis Herrera Campíns. De regreso a Georgetown, el 4 de abril de 1981, celebró una conferencia de prensa en el Centro de Cine. El mismo día, el presidente Herrera había anunciado en una declaración hecha en el Palacio de Miraflores, la terminación oficial del Protocolo284. Inter alía, el Presidente Herrera „ratificó la reclamación venezolana del Territorio del Esequibo“ y „rechazó cualquier compromiso incompatible con la reclamación venezolana“285. Como ya se ha señalado, rechazó también el programa para el Proyecto Hidroeléctrico del Alto Mazaruni (UMHEP).
Antes de continuar señalando cuál fue la reacción de Burnham, es pertinente destacar que en las discusiones acerca del conflicto fronterizo, que tuvieron lugar el 5 de noviembre de 1963, y que terminaron con la firma del Acuerdo de Ginebra en febrero de 1966, la delegación guyanesa, acaudillada por Burnham, tuvo un papel significativo. Más tarde, Burnham se jactó de que el acuerdo había sido fruto de un „brillante manejo político“. De jure y de facto, en consecuencia, Burnham había ratificado con su firma, la existencia real de un conflicto de límites entre Guyana y Venezuela. El eslogan „ni una hoja de pasto“ en boga entre 1968 y 1969, más que obliterar, confirma este hecho histórico. Si hubiera debido o no firmar el acuerdo, o por qué lo firmó, sería el tema de una especulación diferente286. Aún en su réplica a la declaración de Miraflores, Burnham revela una actitud oportunista, inconsecuente e inconsistente en materia de política internacional, muy propia del PNC. Súbitamente, la „posición de su Gobierno“ fue de que „la decisión del Arbitraje de 1899 fue completamente válida“287. Venezuela es calificada de „nuevo conquistador“, y su reclamo recibe el epíteto de „revanchismo venezolano“. ¿Y qué de las reclamaciones de las pauperizadas masas trabajadoras de Guyana (incluyendo a las del Esequibo) que piden una vida decente saludable y democrática, y que han sido despojadas por los conquistadores y el chauvinismo del PNC,.> ¿Y qué tiene que decir el hombre que afirmara el 26 de marzo de 1981 „Yo soy el Gobierno“, qué decir acerca de su saludable modo de vida? „Fumo, bebo, monto a caballo, nado, cazo... soy’ 288. Como ya hemos notado, nada de esto tiene que ver ni con comunismo ni con socialismo. Por lo menos, en las elecciones de 1983, tales „revanchistas y conquistadores“ han demostrado lo que realmente entienden por democracia. Como resultado de encontrarse en un callejón sin salida en la cuestión limítrofe, reflejado en las diversas alternativas en cuanto a medios para la resolución del conflicto, provistos por el acuerdo de Ginebra, ambos países tuvieron que referir la cuestión al Secretario General de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar289. En la actualidad, continúa el proceso de las negociaciones, y todavía no hay ninguna solución satisfactoria a la vista.
En cuanto a los aspectos jurídicos del conflicto, y a sus implicaciones dentro del contexto de las leyes y acuerdos internacionales, dejaremos la cuestión a los expertos y autoridades calificados para lograr la solución legal y la justa resolución, después de haber desenredado la complicación legal. Para concluir, en el contexto de nuestra investigación científica, un juicio simple surge a la faz de la realidad histórica contemporánea. De hecho, la llave histórica para descubrir la esencia material del problema, fue provista tanto por Venezuela como por Guyana, cuando concentran su reclamo en su expresión substancial más realista: !El Esequibo es nuestro! 290. „Nuestro“ es lo que „nosotros“ hemos producido históricamente sobre nuestro planeta, la Tierra. A quienes hayan producido el Esequibo, a esos les pertenece. Quienes hayan meramente explotado al Esequibo y a su gente, no tienen un derecho histórico legítimo al territorio. Como corolario, quien tenga la intención de hacer lo mismo, tiene aún menos derecho a reclamo. Consecuentemente, si aplicamos la dialéctica materialista e histórica, sólo cuando el Esequibo pertenezca a la vez a los pueblos de Guyana y Venezuela, de hecho, a todos los trabajadores de la América del Sur, y sus recursos humanos y naturales se utilicen de manera democrática para la emancipación de la humanidad, sólo entonces, se podrán crear las condiciones históricas y materiales para lograr una solución duradera. Burnham no puede permitir la solución de ninguno de sus conflictos fronterizos, dado que eso traería aparejado un fin inmediato al régimen de su PNC. Para Venezuela, resolver el conflicto, significa resolver, al mismo tiempo, el problema histórico real de Guyana, o sea, contribuir a la emancipación económica, política y social del Esequibo y de Guyana como totalidad.
AQUELLO QUE DEBIA SER PROBADO
1) Toda epistemología tiene, o debiera tener, un método y una metodología científica. Su verdad sólo puede verificarse en la realidad universal e histórica, mediante la utilización de la herramienta científica de la teoría y praxis social. Nuestro método científico y dialéctico reveló características esenciales, procesos, fenómenos, contradicciones y síntesis dentro de la historia guyanesa, y los ha colocado en un contexto global e histórico de evolución e Involución. En consecuencia, la primera verificación de nuestra hipótesis central fue la prueba de la verdad y pertinencia de su método en la realidad humana, social e histórica.
2) No sólo hemos demostrado que la historia guyanesa es un proceso particular, dentro del contexto de la producción general humana: sino que también demostramos que, desde 1499, se transforma en un proceso colonialista e imperialista, dirigido extraterritorialmente, para la explotación, la opresión, la supresión y la discriminación humanas. El mismo genera sus contradicciones sociales específicamente guyanesas, que esencialmente contienen latencias de emancipación total, tendencias y procesos contrarios a los procesos capitalistas de la subyugación colonial británica y la actual dominación neo-colonial.
3) El nacionalismo guyanés, como la mayoría de los nacionalismos del Tercer Mundo, en la época de la postguerra, tenía un impulso antiimperialista, pero no necesariamente una esencia material anticapitalista. El PPP fundado por Jagan y Burnham, representó el cenit del nacionalismo guyanés. Reveló su esencia real, descartando sus formas aparentes, dentro del contexto de la evolucionante historia guyanesa.
4) El „comunismo“ de Jagan y el „socialismo“ de Burnham, reproducen todas las contradicciones sociales de la época de „descolonización“ como un microcosmos. Progresivamente favorecieron la división internacional del trabajo, y la división internacional del mundo en las dos „esferas de influencia“ de los super-poderes respectivos. Hasta el momento, Jagan representa a los intereses soviéticos, y el „socialismo cooperativo“ de Burnham es la versión especial del neocolonialismo contemporáneo. Esta contradicción Ideológica resultó en la creación del WPA, a mediados de la década de 1970.
5) Desde la Primera República (1970), la „supremacía“ de Burnham y la „oposición“ de Jagan habían Ido progresivamente cristalizándose en la realidad material de la dictadura militar del PNC. Sin la „oposición“ de Jagan, éste no podría haber desarrollado su actual esencial material neofascista, neo-colonial y „racista“. A fines de la década de 1970, esta unión y contradicción de opuestos, había producido su negación histórica germinal: la WPA (Alianza del Pueblo Trabajador) de Rodney, como partido político.
6) Lógicamente, en la década de 1980, durante la Segunda República, el bloque de Gobierno de la coalición PPP/PNC, tuvo que negar abiertamente los intereses de la clase trabajadora, tal como éstos se reflejaban en la WPA. Sin embargo, la forma actual, la organización, la estrategia y la política de la WPA, no representan todavía un desafío tangible para el actual gobierno opresor de Guyana. No puede suscitar inmediatamente cambios sociales revolucionarios cualitativos en la sociedad guyanesa. Las condiciones históricas, materiales e intelectuales, no se han dado todavía a nivel nacional o internacional, para posibilitar un progreso revolucionario y proletario de tal magnitud.
7) En consecuencia la adquisición de poder político, por parte de cualquier partido político revolucionario, veterano o recental, no significa una garantía de la adquisición del control y la dirección de la economía de Guyana, en un futuro Inmediato, por parte del partido en cuestión. Solamente podrá introducir reformas sociales cuantitativas, pero
no una revolución social o socialista.
8) Dado que las graves repercusiones monetarias de la economía en bancarrota de Guyana -que estrangulan la acumulación de capital estatal para el PNC - se reflejan directamente en la formación de una clase del PNC; también generan, consecuentemente, procesos políticos involucionarios. Ya la contradicción entre Burnham y Green, dentro del PNC, anuncia nuevos procesos de descomposición. Pero el destronamiento de la „supremacía“ del PNC y la terminación de la dictadura militar, será una lucha ardua y prolongada. Descontando la posibilidad remota de una „revolución palaciega“, o de una violenta y desesperada „conspiración armada“, o aún la de un coup d’etat, que no provocaría cambios sociales estructurales esenciales, los próximos cinco años no parecen tener reservada ninguna sorpresa revolucionaria para Guyana.
9) Aunque las revoluciones sociales no tienen receta ni horario, ni tampoco nada de „clásico“, la revolución mundial permanente, debido a procesos desiguales y combinados, a continuidad y discontinuidad, puede, en cualquier momento, transformar latencias y tendencias en sorprendentes realidades históricas; pudiera, ciertamente, afectar el desarrollo histórico de Guyana.
10) Finalmente, a causa de su problema de límites, de su proximidad geográfica, de su relación histórica, y de sus aspiraciones humanas y democráticas, Guyana, Venezuela y Surinam, aunque también el resto de Sur América y el Caribe, tendrán la última palabra revolucionaria en esta cuestión. Ellos mismos tendrán que lograr la tarea histórica de crear la total libertad humana. Sólo entonces, las Malvinas o el Esequibo serán realmente nuestros.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución