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Timestamp: 2020-07-10 12:27:11+00:00

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Los conflictos en el ámbito educativo. Aportaciones para una cultura de paz | Aprendizaje | Conocimiento
Los conflictos en el ámbito educativo. Aportaciones para una cultura de paz
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EL CONFLICTO EN EL AULA
20 Sitios Con Material Cultura de Paz
LOS CONFLICTOS EN EL ÁMBITO EDUCATIVO:
APORTACIONES PARA UNA CULTURA DE PAZ
PROGRAMA PARA APRENDER A RESOLVER CONFLICTOS A TRAVÉS DE LA NEGOCIACIÓN
Coordinador Juan Carlos Torrego Seijo Universidad de Alcalá
Autores Maria José Gómez Puig Orientadora de Secundaria
Andrés Negro Moncayo Orientador de Secundaria
© CIDEAL, 2007
© Juan Carlos Torrego Seijo (coord.),
María José Gómez Puig, Andrés Negro Moncayo
CIDEAL C/ Blasco de Garay, 94 – 28003 Madrid Tel: (+34) 91 553 84 88 Fax: (+34) 91 598 51 80 cideal@cideal.org www.cideal.org
Ilustración de portada: GUIDEDBYART Diseño y maquetación: GUIDEDBYART
Queda prohibida, salvo excepción prevista en la ley, cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación de esta obra sin contar con la autorización expresa del editor.
1. ¿Por qué se producen los conflictos?
2. Comprender la naturaleza del conflicto
3. Aprendemos a analizar los conflictos
4. Las habilidades de la negociación
Documento de apoyo para el formador o profesor
E l presente cuaderno surge en el marco del proyecto “Investigación sobre la gestión de conflictos en
el ámbito internacional y campaña piloto de difusión y educación para la paz diri- gida a alumnos de Educación Secundaria Obligatoria de Madrid”, concebido y diri- gido por CIDEAL y cofinanciado por el Ministerio de Educación y Ciencia en su convocatoria de subvenciones para la rea- lización de proyectos o actividades de fomento de la educación y la cultura de paz correspondiente al año 2006. Desde CIDEAL nos dedicamos desde hace más de veinte años a la investiga- ción, la formación y la asistencia técnica en el ámbito de la cooperación internacio- nal, así como a la ejecución de programas y proyectos de desarrollo en diversos paí- ses del Sur. CIDEAL fue creada en Madrid en 1983 como una organización privada sin ánimo de lucro, y hoy contamos con delegaciones y expertos permanentes en América Latina, Caribe, África y Oriente Próximo. Desde el punto de vista político y eco- nómico CIDEAL es una organización inde- pendiente, que fomenta la excelencia pro- fesional y engloba a expertos de distintas tendencias ideológicas. Fue promovida por investigadores, profesionales y académi- cos de varios países europeos y latinoame- ricanos, y ha colaborado desde su creación con la Comisión de la Unión Europea y los sucesivos Gobiernos españoles, así como con numerosas instituciones públicas y
privadas de diferente naturaleza y orien- tación. Desde este punto de partida, entre las prioridades sectoriales de CIDEAL, dentro de su estrategia de cooperación para el desarrollo, figuran desde hace años los “proyectos de construcción de la paz y prevención de conflictos”, dirigidos a crear condiciones que hagan posible la paz y la convivencia en ámbitos territoriales en los que se encuentran en situación precaria o muy amenazada. En esta misma línea, también se llevan a cabo acciones que contribuyan a consolidar los procesos de paz en las etapas posteriores a la supera- ción de conflictos abiertos. Así, CIDEAL trabaja en zonas como Medellín (Colom- bia) y su periferia, los Territorios Palesti- nos, el África subsahariana, etc. Por tanto, y desde este proyecto surgió la oportunidad de investigar con mayor profundidad acerca de la gestión de con- flictos en el ámbito internacional y su correlación o replicabilidad en ámbitos de menor escala (intraestatal, urbano, grupal, familiar, escolar, etcétera). Como fruto de esta investigación se decidió editar dos publicaciones: un libro en el que se anali- zan los conflictos internacionales presen- tes en el actual mundo globalizado, así como las principales fórmulas para su resolución pacífica, y en segundo lugar este cuaderno dirigido a profesores y otros profesionales de la educación para apren- der a resolver los conflictos en el ámbito escolar a través de la negociación.
Según se establece en la legislación edu- cativa nacional, “la finalidad de la ESO consiste en lograr que los alumnos y alumnas adquieran los elementos básicos
de la cultura, prepararles para su incorpo- ración a estudios posteriores y para su inserción laboral, y formarles para el ejer- cicio de sus derechos y obligaciones en la vida como ciudadanos”. Con esta motivación resulta necesario,
e incluso imprescindible, poner a disposi- ción de los docentes materiales para el trabajo en el aula sobre diferentes aspec- tos de la vida que requieren de una pro- funda reflexión y atención como son los conflictos, que permitan un entrenamien- to en el aula sobre las disputas, discusio- nes y hostilidades que ineludiblemente todo alumno se encontrará a lo largo de su vida, aproximándose a sus medios de solu- ción, y poniendo a su disposición recursos para enfrentarse a ellos. En este mismo sentido los objetivos establecidos para la ESO incluyen aspectos como “practicar la tolerancia, la cooperación, la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en
el diálogo afianzando los derechos huma-
nos como valores comunes de una socie- dad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática”. El proyecto, tal y como se comentaba al inicio del prólogo, busca ofrecer a la comunidad educativa fórmulas para acer- carnos al tratamiento de los conflictos desde nuevas perspectivas, aprovechando la información que se nos brinda diaria- mente en los medios de comunicación y la experiencia obtenida analizando otro tipo
de controversias como son los conflictos internacionales entre Estados. El presente cuaderno permite realizar de forma clara y concisa una serie de actividades relacio- nadas con las fórmulas de tratamiento y resolución de los conflictos en el ámbito educativo, fundamentalmente a través de la negociación, en consonancia con los objetivos marcados por la legislación edu-
cativa nacional, ayudando a “fortalecer las capacidades afectivas de los alumnos en todos los ámbitos de la personalidad, en sus relaciones con los demás, así como rechazar la violencia, los prejuicios de cualquier tipo, los comportamientos sexis- tas y RESOLVER PACÍFICAMENTE LOS CONFLICTOS”.
A pesar de que este objetivo puede
considerarse como uno de los talones de Aquiles de la educación española (espe- cialmente a tenor de las noticias que dia- riamente inundan nuestros oídos acerca de la violencia en los centros educativos, no sólo entre los escolares, sino frente al profesorado y otros miembros de la comu-
nidad escolar, incluidos los propios padres, que en ocasiones se ven indefensos a la hora de prevenir, controlar o limitar este tipo de actuaciones), se trata de uno de los factores que se trabajan con mayor interés en muchos centros de enseñanza y para ellos se presenta este material espe- rando contribuir a resolver y enfrentar este tipo de situaciones.
El cuaderno y la mayor parte de las
actividades están diseñados para trabajar con alumnos de cuarto de la ESO, por varias razones. Entre otras, que al finalizar
este nivel educativo los alumnos y alum- nas deben desarrollar unas competencias básicas, entendidas como aquellos apren- dizajes que se consideran imprescindibles, que son comunes para el conjunto de la Unión Europea y entre las que se encuen- tra la denominada “Competencia social y ciudadana”, que pretende hacer posible que los estudiantes comprendan la reali- dad social en la que viven, cooperando, conviviendo y ejerciendo una ciudadanía democrática en una sociedad plural y comprometiéndose a contribuir a su mejo- ra. Igualmente son fundamentales las habilidades sociales en este sentido, de forma que los alumnos puedan saber que los conflictos de valores o intereses for- man parte de la convivencia y que la mejor fórmula de resolverlos es a través de una actitud constructiva y desde la reflexión crítica y el diálogo.
El texto se presenta como un programa para aprender a resolver conflictos a tra- vés de la negociación, y ha sido coordina- do por D. Juan Carlos Torrego Seijo (profe- sor de la Universidad de Alcalá de Henares) y realizado junto con dos miem- bros de su equipo: Dª Maria José Gómez Puig (orientadora de Secundaria) y D. Andrés Negro Moncayo (orientador de Secundaria), a los que desde aquí quere- mos agradecer especialmente su esfuerzo y buena disposición para llegar a un resul- tado final de gran claridad, sencillez y un valioso componente práctico.
Miguel Albarrán Calvo Coordinador de Formación CIDEAL
E n la vida nos encontramos con mo- mentos o etapas en los que todo parece ir bien, pero también con difi-
cultades u obstáculos que nos generan ten- sión y que tenemos que tratar de resolver.
Con frecuencia tenemos que resolver conflictos de distinta naturaleza, que si no
somos capaces de abordar adecuadamen- te, pueden convertirse en una fuente de malestar tanto para nosotros como para las personas con las que convivimos.
En estas páginas vamos a aprender algo más sobre cómo comprender los conflictos, cómo analizarlos y resolverlos de un modo adecuado. No es lo mismo afrontar los conflictos desde la intuición y la emoción que senti- mos ante ellos, que desde el conocimiento y la reflexión. Por lo tanto, a lo largo de las actividades de este manual se pretende ayudarte a que consigas:
- Una visión más completa del término conflicto que te ayude a comprenderlo.
- Un dominio de las habilidades necesa- rias para resolver los conflictos adecua- damente.
- Un conocimiento teórico y práctico so- bre una de las técnicas de resolución de conflictos: la negociación.
Para trabajar estos temas en las siguientes páginas te vas a encontrar informaciones y actividades, clasificadas en cinco apartdos:
2. Comprender la naturaleza del conflicto.
3. Aprendemos a analizar los conflictos.
4. Las habilidades de la negociación.
5. Aprendemos a negociar para resolver conflictos.
Las informaciones se presentan con el siguiente formato:
Habrá que leer estos recuadros y reflexio- nar individual o colectivamente sobre su contenido, siguiendo las indicaciones del profesor.
Las actividades prácticas tendrán el si- guiente formato:
Algunas las podréis realizar libremente y para otras necesitaréis las indicaciones del profesor. Al finalizar todas las actividades pro- puestas a lo largo de estas páginas ten-
drás otra visión del conflicto y dispondrás de una serie de herramientas personales que te ayudarán en tu vida. Pero no sólo en “las grandes decisiones” que tengas que tomar, sino también para tu vida coti- diana, para esos problemas con los que te encuentras cada día. Pero empecemos por el principio. Antes
de intentar resolver algo es necesario pre-
guntarse por qué ha sucedido ¿no te parece? Sobre esto trata el primer apartado de este
programa con el que comenzamos este tra- bajo.
Fíjate en las siguientes situaciones:
Daniela y el MP3
“Le presté mi MP3 a Daniela y me lo ha devuelto roto. Ella asegura que ya estaba así, pero no es verdad. Es una mentirosa, y ya no me puedo fiar de ella.”
Parece que la amiga de Daniela está enfadada y que va a romper la amistad con ella.
“Este verano quiero irme de vacaciones una semana con mis amigos, pero mis padres no me dejan, y quieren que vaya con ellos todo el verano a la playa.”
Parece que aquí vamos a tener pronto una bronca.
¡Me retrasé!
“Ayer llegué tarde a casa y mi padre me estaba esperando en la puerta muy enfadado. Me dio un grito, no me dejó explicarle el motivo de mi retraso, y me mandó castigada a mi habitación. Me enfadé y dí un portazo, y ahora estoy castigada sin salir todo el fin de semana.”
Imaginaos cómo puede terminar esto.
A lo largo de nuestra vida se producen situaciones en las que nuestros intereses o nues- tras opiniones entran en contradicción con el punto de vista de otras personas.
Esto es un conflicto interpersonal.
En los casos anteriores, ¿cómo pensáis que pueden terminar sus protagonistas?
En la siguiente tabla elige entre las diferentes posibilidades:
Caso “Daniela y el MP3”
Caso “Las vacaciones”
Caso “¡Me retrasé!”
Seguirán enfadadas No se vuelven a hablar. Olvidan el problema y siguen siendo amigas. Se seguirán hablando pero sólo “por cumplir”.
Todos juntos de vaca- ciones y enfadados. De vacaciones con sus amigos. No se van de vaca- ciones por el enfado que tienen.
Sin hablarse y de mo- rros una temporada larga. Pasado el castigo vuel- ven a la normalidad. La hija irá con mucho cuidado para no llegar tarde.
¿Has contestado que algunos casos terminan mal o con problemas?
Pues observa cómo terminaron realmente:
“Daniela volvió a hablar con su amiga y le dijo que a lo mejor tenía razón porque se le cayó la cartera y en ese momento se pudo romper. Le propuso írselo pagando en varias veces” Las vacaciones
“El padre y la madre hablaron entre ellos y pensaron que era mejor tratar el asunto tran- quilamente con su hijo. Este les explico sus motivos y llegaron al acuerdo de que una parte de las vacaciones las pasaría con sus amigos, porque ya tenía edad y era una per- sona responsable, y el resto con sus padres y hermanos para poder estar todos juntos”
¡Me retrasé! “La hija fue a hablar con su padre, le pidió excusas por el grito y le dijo que le gustaría explicarle el motivo de su retraso. El padre le dijo que le gritó porque estaba preocupa- do y que lo sentía. Hablaron y se aclaró el equívoco”
¿Qué tienen en común estos tres finales? Como verás, lo que en principio parecía el comienzo de un problema, se resolvió adecuadamente. Eso nos hace pensar que los conflictos no tienen por qué ser necesariamente negativos.
En efecto, los conflictos son hechos naturales que suceden continuamente. Tenemos la tendencia a considerarlos como algo negativo, pero en los ejemplos anteriores vemos
que no tiene por qué ser así, sino que incluso pueden mejorar las relaciones entre las
si se resuelven adecuadamente.
Los conflictos interpersonales se pueden producir por distintos motivos y vemos que en general son un desencuentro entre las personas. Pero pueden ser también una oportu- nidad para aprender. ¿De qué depende? De la manera de resolverlos.
Cuando se resuelven adecuadamente pueden tener un carácter positivo y aportar beneficios como:
Construir relaciones mejores y más duraderas Aprender mejores caminos para resolver los conflictos Aprender más sobre nosotros mismos y sobre los demás
En general, una resolución positiva del conflicto beneficiará al grupo y a los individuos.
Pero, ¿qué podemos hacer para conseguir estos beneficios? Algo fácil y difícil a la vez, aprender a entenderlos, aprender a analizarlos, aprender a resolverlos.
Y esto se puede hacer, y lo vamos a hacer a continuación.
S i todos fuésemos iguales y tuviése-
mos las mismas necesidades e inte-
reses, no existirían los conflictos.
Con frecuencia nuestros intereses o nues- tros puntos de vista chocan con los de otras personas, y surgen los conflictos. En efecto, los conflictos forman parte de nuestra vida. Como seres sociales que somos, participamos en diferentes gru- pos y actividades, y nos relacionamos con
muchas personas. Piensa en un día cual- quiera de tu vida, y haz un recuento de los diferentes contextos en los que interactú- as: tu familia, el instituto, tu grupo de amigos, el grupo deportivo, la academia, el comerciante de tu barrio donde compras el pan, etc.… En estas relaciones cotidia- nas es fácil que surjan desavenencias o dificultades, ya que lo normal es que no estemos completamente de acuerdo con todo lo que nos rodea. Pero eso forma parte de la riqueza del ser humano.
Vamos a reflexionar sobre lo que entende- mos por conflicto.
Actividad 1. ¿Qué me sugiere el conflicto?
Entre esta lista de términos, subraya aquéllos que según tu opinión tienen relación con el término conflicto:
Escribe las palabras que hayas subrayado en las siguientes columnas. Si tú piensas que existen otras que tienen relación con el conflicto y no aparecen entre las anteriores escríbelas también.
Palabras neutrales
Todas las palabras que has recogido tienen que ver con el conflicto y las has clasificado según el criterio de cómo se entiende el conflicto. Observando lo que has escrito, marca la concepción de conflicto que tú tienes:
-El conflicto está relacionado con la pelea, la lucha, con el desencuentro, con el “yo gano - tú pierdes”. -El conflicto está relacionado con el avance, con la mejora de las personas. -El conflicto no es ni bueno ni malo.
Generalmente tenemos una concepción negativa del conflicto, lo entendemos como algo destructivo que deteriora las relaciones y produce odio y frustración. Sin embargo, los términos positivos que aparecen en el anterior listado también tienen que ver con el concepto de conflicto. Eso implica que lo entendamos de otra forma.
Pensemos en el conflicto de otra manera:
Los conflictos son situaciones en las que dos o más personas entran en desacuerdo
porque sus posiciones , intereses, sus valores, sus deseos, aspiraciones y objetivos
son incompatibles o se perciben como incompatibles
Actividad 2. Aproximándonos a los conflictos
Vamos a pensar en los conflictos utilizando la definición anterior. Pensemos en los que vimos en el apartado 1.
- ¿Hay desacuerdo entre ellas?
- ¿Sobre qué asunto están en desacuerdo?
- Daniela dice que el MP3 estaba roto y su amiga dice que no. Parece que lo que dicen es incompatible. - Cuando tenemos un problema con una persona, nuestra primera reacción suele estar dominada por el enfado, la ira, la rabia, y ello nos puede conducir a juicios precipitados. (Ej: Daniela es una menti- rosa, y ya no me puedo fiar de ella).
- Si nos quedamos en estas posiciones ini- ciales es difícil resolver el problema.
- El desacuerdo que tienen Daniela y su amiga sobre el estado del MP3, ¿es una situación sin solución? Pensemos un poco:
- ¿Hay desacuerdo importante en la situa- ción?
- ¿Entre quienes se produce el desacuerdo?
- ¿Lo que quiere respecto a las vacaciones el hijo y lo que quieren los padres es incompatible (o una cosa o la otra) o so- lamente se percibe como incompatible?
- ¿Entre quiénes se produce el desacuerdo?
- ¿Lo que sostiene la hija y lo que sostie-
ne el padre es incompatible o solamente se percibe como incompatible?
Como vimos en estos casos, el problema radicaba en que se percibía como incom-
patible lo que reclamaba cada uno, aun- que vimos que esto no era así.
Queremos que te fijes en que hay una posición inicial en el conflicto que surge de la ira, el enfado…, que nos lleva a percibir como incompatibles las posiciones de cada uno. En los casos que hemos visto anterior- mente hemos podido constatar que existen alternativas que no son incompatibles. Esto depende de cómo percibamos el problema. Los conflictos pueden suponer motivos de enriquecimiento personal, si los sabemos resolver adecuadamente, o desencadenan- tes de rupturas o problemas mayores si no los abordamos de forma constructiva.
P ero para saber afrontar adecuada-
mente un conflicto es necesario
entender por qué se produce y cuá-
les son sus elementos.
Vamos a verlo con un ejemplo. Se trata de un conflicto que seguro que has visto alguna vez o que incluso te ha podido suceder: un problema entre dos amigos. Vamos a comenzar leyendo el conflicto tal como nos lo cuentan cada una de las par- tes. Después lo analizaremos y empezare- mos a buscar posibles soluciones.
El conflicto de Antonio y Gonzalo ( 1 )
El punto de vista de Antonio.
“Somos un grupo de amigos, que estamos en el mismo curso, y que salimos juntos los fines de semana desde hace tres años. Me solía sentar con Gonzalo aunque algu- nas veces otros compañeros del mismo grupo se intercambiaban los sitios con nosotros. Desde comienzo de curso se incorporó un nuevo compañero al grupo, Luis, que ha llegado este año al instituto. Con él ya somos cinco en el grupo y, como somos un número impar, últimamente me toca sentarme solo. Me siento cada vez más ignorado por el resto de mi grupo y muy especialmente por Gonzalo. Lo que me ha terminado de enfadar es que he tenido que ir solo varias veces a casa a la salida del instituto y que desde hace una semana casi no me llaman por teléfono ni han quedado conmigo para el fin de semana.
1 Adaptado de Torrego, J.C. (coord.) (2000): Mediación de conflictos en Instituciones Educativas: manual para la formación de mediadores,
Me he propuesto aclarar las cosas y he llamado aparte a Gonzalo. Hemos habla- do un buen rato y Gonzalo me ha explica- do que para él no ha cambiado nada, excepto que Luis es un tío muy enrollado y que cae muy bien a todos y que yo me he puesto cada vez más raro y más borde y, dado que siempre les contesto mal habían decidido pasar de mi. Gonzalo dice que es problema mío y no de los demás. Me he enfadado mucho y le he dicho que tam- bién iba a pasar de ellos de ahora en ade- lante, que se olvidaran de mí, que eran unos malos amigos y además, que Luis era un mal tío que había fastidiado todo. Me siento incomprendido y dolido por- que mis amigos no se han acordado de mí en el momento que más los necesitaba. Además pienso que Gonzalo no me en- tiende. No tiene razón al decir que he exa- gerado todo, que soy un borde y que lo que ocurre es que a mi me gusta mandar en el grupo y ahora no puedo hacerlo”.
El punto de vista de Gonzalo.
A principio de curso llegó un compañero nuevo que le cayó muy bien a todo el
grupo, Luis. Todos le aceptamos desde el comienzo y empezó a salir con nosotros.
Sin embargo, Antonio se ponía cada vez
más borde, raro y plasta. Todo había que
decírselo de una forma especial para que
no se sintiera ofendido. Además, Antonio
comenzó a decir que Luis era un poco raro, que no se fiaba de él y que quería que se fuera del grupo. No entiendo por qué se lo toma así. Además cada vez me apetece menos salir con él ya que cada vez que le llamo pone más pegas para
salir, para dejar los apuntes, para vernos
un rato. El otro día, de repente, Antonio me
llamó aparte y me dijo de todo, echándo-
le las culpas al resto del grupo y hacién-
dose la víctima. Intenté decirle que para
mi no ha cambiado nada, que era él el
que estaba raro y que no tenía por qué imponer su criterio respecto a Luis. En ese momento se armó un lío, se puso como un energúmeno y fue imposible lle-
“Tengo un grupo de amigos con los que me
a un acuerdo. No comprendo nada, no entiendo cuál
lo paso muy bien. Entre ellos hay un com-
el problema real, ni por qué Antonio se
pañero que es mi mejor amigo, Antonio.
puesto así. Encima el grupo se está
Nos conocemos desde el colegio y solía- mos salir juntos y compartir secretos.
mosqueando con él y me da pena, porque es mi amigo”.
Vamos a analizar este conflicto para entenderlo mejor y tratar de buscarle una solución. Para ello trataremos de contestar a estas preguntas-clave:
Empezamos fijándonos en todo lo que afecta a las personas que están en este con- flicto.
- ¿Quiénes son los protagonistas en este conflicto?
- ¿Hay una tercera persona? ¿Quién?
- ¿Influyen en el conflicto algunas personas más?
Como ves, en un conflicto influyen más personas de las que parecen.
- ¿Cuál es el origen del problema para Gonzalo?
- ¿Y para Antonio?
- ¿Cómo se siente Antonio?
- ¿Cómo se siente Gonzalo?
- ¿Cómo se sienten el resto de amigos del grupo?
- ¿Qué es lo que quiere Antonio?
- ¿Y qué es lo que quiere Gonzalo?
- ¿Pero, qué es lo que busca Antonio pidiendo lo que pide? ¿Con qué realmente se sentiría a gusto y satisfecho?
- ¿Y Gonzalo?
- ¿Es lo mismo con lo que se sentirían satisfechos que lo que piden por el enfado?
En efecto, son cosas distintas. Para resolver un conflicto es necesario distinguir lo que pide cada uno de los protagonistas de lo que realmente están necesitan- do para sentirse bien.
Seguramente, después de haber reflexionado sobre todas estas preguntas, ahora ves el conflicto entre Antonio y Gonzalo de otra manera. Como habrás podido apreciar, en el conflicto hay muchos elementos que es necesario tener en cuenta para poder bus- car su solución.
- Las personas: son los protagonistas del conflicto. Puede haber protagonistas prin- cipales (Antonio y Gonzalo) o secundarios (Luis y el grupo de amigos) y todos deben ser tenidos en cuenta al intentar resolverlo.
- Las percepciones del problema: Cómo lo ve cada una de las partes
- Los intereses o necesidades: Qué es lo que quiere cada una de las partes y cómo se sentiría satisfecho.
- Los valores: Las creencias o principios que están presentes en el interior de cada uno, por ejemplo, la amistad, la fidelidad, la sinceridad, etc.
Además para comprender el conflicto es necesario conocer su origen, qué fue lo que lo desencadenó y cómo ha ido evolucionando.
Vamos a ver ahora cómo se ha desarrollado el conflicto.
- Intenta describir brevemente la historia del conflicto entre Antonio y Gonzalo, integrando los dos puntos de vista. Indica cómo se inició, cómo se desarrolló, cuál es la situación actual. Piensa en cómo lo perciben cada una de las partes:
¿Creen que tienen toda la razón? ¿Piensan que el otro no la tiene? ¿Podrían llegar a entenderse?
También necesitamos saber cómo es la situación actual.
- Piensa sobre cómo está la relación y la comunicación entre Antonio y Gonzalo. ¿Hay poca o mucha relación? ¿Sigue existiendo amistad o se han vuelto hostiles el uno con el otro, se llevan mal? ¿Están tranquilos o están nerviosos, irritados con el problema? ¿Hay confianza o desconfianza entre ellos? ¿Existe algún tipo de prejuicios entre ellos?
Por último, para terminar de analizar a fondo el conflicto debemos hacernos una últi- ma pregunta:
- ¿Qué es lo que, en definitiva, está en disputa?
En el caso de Antonio y Gonzalo existe un conflicto de intereses, ya que cada uno quie- re una cosa distinta respecto a su relación. Sin embargo pueden darse conflictos por otro tipo de motivos. Veamos algunos ejemplos que ya conoces:
“Le he pedido a Alberto los apuntes de Historia y no me los ha querido dejar. Alberto es mi mejor amigo y yo no esperaba esto de él. Yo creo que un amigo tiene que estar dispuesto a ayudarse en todo, pero él dice que lo que hago es aprovecharme de él.”
Como verás, estas 4 situaciones plantean conflictos de distinta naturaleza. En algunos
casos los conflictos pueden deberse a problemas de comunicación o de relación, en
otros casos pueden surgir porque hay diferentes intereses o necesidades, y en otros por diferentes valores o creencias
Las causas del conflicto pueden ser infinitas, pero pueden clasificarse en tres tipos:
Conflictos por problemas de comunicación (malentendidos, malas maneras, etc Conflictos por necesidades o intereses
- psicológicas (pertenecer a un grupo, mantener una relación…)
- materiales (posesión de un objeto o un bien).
Conflictos por valores o creencias (discrepancias sobre formas de entender lo
que es bueno o malo).
Un conflicto puede tener simultáneamente varias de estas causas.
Partiendo de la clasificación anterior sobre causas de conflictos, indica de qué tipo serí- an los anteriores:
Tipo/s
Recordando conflictos
Por parejas, pensad en algún conflicto que hayáis vivido de cada uno de los tres tipos mencionados anteriormente, y comentad cómo se resolvió o si sigue latente.
Descripción de los conflictos:
Resolución y estado actual:
La forma como abordemos el conflicto o su posible solución es un factor importante
para que el proceso concluya con éxito.
Podríamos distinguir 3 estilos de afrontamiento del conflicto:
Se caracteriza por los siguientes rasgos o conductas:
- Imposición, presión
- Búsqueda de ganancia a costa del otro
- Deseo de vencer
Ejemplo: “¡Si quieres que seamos siendo amigos tienes que hacer lo que yo te diga
y si no te vas a enterar!”.
Estilo pasivo o blando
Este estilo se identifica por los rasgos siguientes:
- Abandono rápido y fácil de la posición inicial
- Sumisión, cesión ante las presiones
- Sacrificio de los intereses propios
- Timidez, falta de seguridad en uno mismo
Ejemplo: “Bueno, haré lo que tu quieras, pero no te enfades conmigo”.
Estilo positivo, comprensivo o cooperativo
- Separar a la persona del problema
- Se considera al otro como una persona digna de tener en cuenta y de ser escuchada
- Se defiende la propia opinión sin lesionar los derechos de los demás
- Se intenta entender las razones del otro
- Se busca una solución que satisfaga a ambas partes.
Este estilo se denomina también asertivo. Ejemplo: “Me siento incómodo y dolido con lo que has dicho. Me gustaría que escu- charas lo que yo pienso y que habláramos”.
Los estilos de afrontar conflictos
Formando grupos de 3, escenificar situaciones en las que predominen cada uno de los tres estilos. Una persona actúa como observador.
¿Cuáles son las consecuencias previsibles según se utilice uno u otro?
Vamos a seguir trabajando sobre la forma de afrontar conflictos, pero de otra manera. Imagínate la siguiente situación:
“Estás en la fila del cine para sacar entradas. Llevas tiempo esperando, estás cansado y quedan pocas para la película que quieres ver. De repente ves a una pareja que disimu- ladamente se empieza a acercar a la fila por delante de ti, se pone a charlar y, en un movimiento de la fila se mete. Tú ”
¿Cómo reacciona- rías si tuvieras una
¿Qué consecuencias tendría para
- tu objetivo:
sacar la entrada
- la visión de ti mismo
- tus emociones y sentimientos
Las consecuencias de cada tipo de respuesta son muy diferentes y nos llevan a formas muy distintas de resolver los conflictos.
¿Cuál crees que sería la respuesta más adecuada?
Otras situaciones. Ser positivo, comprensivo o cooperativo no necesariamente implica decir siempre lo que piensas. Si no se dan las condiciones adecuadas, la respuesta puede ser evitar el proble- ma, posponer su solución, e incluso utilizar la fuerza de forma legítima para parar una situación de violencia. Piensa en estos ejemplos:
- “Una persona está muy nerviosa porque ha tenido un contratiempo importante. No quiere que nadie le moleste y quiere estar sola y en silencio. No es casi capaz de controlar su agresividad. Te diriges a ella para ofrecerle tu ayuda y te grita desafo- radamente”.
En este caso una respuesta diciendo que te molesta su comportamiento podría desencadenar violencia. Sería más adecuado no intervenir.
- “Un chico está sufriendo un ataque de nervios y se está autoagrediendo (se tira de
los pelos, se deja caer contra el suelo
provocándose lesiones.
En este caso no es posible ponerse a razonar con él. Sería más adecuado detenerle, si es posible, o pedir ayuda a otras personas.
- “Un atracador armado con una navaja te pide el dinero”.
Piensa las posibles consecuencias de una respuesta agresiva o de intentar que entre en razón. Mejor no probarlo.
- “Un chico está pegando a un compañero más débil en el patio”.
En este caso la respuesta positiva sería intentar detener el abuso y avisar a un adulto (profesor, etc.).
O bserva la siguiente situación: Gus- tavo ha quedado con su amigo Pedro para hablar sobre el proble-
ma que tuvieron el día anterior. Se produ- ce el siguiente diálogo:
Gustavo: Ya era hora de que dieras la cara, pensaba que no ibas a aparecer, llevo más de veinte minutos esperándote. Pedro: Pues la verdad es que si llego a sa- ber que ibas a estar así de chulo no vengo. G: Encima con amenazas. No te basta con haberme perdido los apuntes de física, sino que además te permites llegar tarde y ni siguiera pides disculpas.
P: ¿Para qué, si sé que no me vas a escuchar?
G: Bueno, vale, que no tengo todo el día. ¿Has encontrado mis apuntes o no? P: Ya te lo dije ayer, creo que me los dejé en el polideportivo, pero he llamado y nadie los ha encontrado. Me temo que algún gra- cioso los haya tirado a alguna papelera. G: ¿Y lo dices así, tan tranquilo? ¿Y ahora cómo quieres que me estudie el examen? Sabes que me juego el curso, y esos apun- tes eran fundamentales para mí. Eres un desastre, siempre lo pierdes todo. No sé por qué me he fiado de ti, no tenía que habér- telos dejado. P: ¡ Oye, oye, tú, no te pases! Parece que de repente se te ha olvidado cuántas veces te he dejado yo mis cosas, y todas las veces
que te he ayudado! G: ¡Pero eso no te da derecho a perderme los apuntes y quedarte tan fresco! ¡Como no los encuentres te vas a enterar! P: ¿Pero tú de qué vas? ¡Tú a mi no me amenazas! ¿Te enteras?
Esta discusión podría seguir eternamente, y por el cariz que va tomando puede aca- bar fácilmente con la ruptura de la rela- ción entre los dos amigos.
Independientemente del final de la histo- ria (si aparecen o no los apuntes), está claro que la forma en la que Gustavo y Pedro han abordado el conflicto no es la más adecuada.
¡Qué buena comunicación!
Responde a las siguientes preguntas rela- cionadas con el diálogo anterior:
- ¿Crees que la forma de comenzar el diálogo entre los dos amigos ha sido la adecuada? ¿Por qué?
- ¿Qué estilo de afrontamiento están uti- lizando?
- ¿Han expresado claramente cómo se
siente cada uno?
- ¿Han aportado razones?
- ¿Han intentado buscar una solución entre los dos?
- ¿Crees que algunos comentarios de Gustavo o de Pedro han podido influir negativamente en el proceso? ¿Cuáles?
Habilidades para afrontar adecuadamente los conflictos interpersonales
La comunicación es un elemento fundamental para resolver bien los conflictos. Necesitas saber comunicarte para poder expresar lo que sientes o lo que te preocupa,
lo que deseas que cambie cuando tienes un problema. Igualmente, necesitas enten-
der las razones y los argumentos del otro, por lo que también es muy importante saber
escuchar adecuadamente.
Muchas veces, los problemas entre las personas se generan porque no ha existido una comunicación clara. De hecho, los malentendidos o falsas interpretaciones están en la raíz de muchos conflictos mal resueltos.
Una vez que dos personas son capaces de entenderse y escucharse, es cuando pueden empezar a buscar la solución a los problemas.
Pero no basta con sentarse a dialogar. Para que un proceso de comunicación sea real- mente eficaz tienen que darse una serie de condiciones:
- Mostrar interés por entender a la otra persona, sus argumentos, sus razones, cómo se siente… Esto es lo que se denomina empatizar, y es un elemento fundamental de la comunicación.
- Respetar al otro y no interrumpir, evitando dar consejos o sugerencias salvo que nos lo estén pidiendo.
- Controlar los aspectos no verbales de la comunicación: tono de voz adecuado, ges- tos que indiquen aceptación y escucha, postura receptiva…
Pero comunicarse adecuadamente no es fácil. A veces, cuando dialogamos con otra persona hacemos comentarios o ponemos gestos que pueden molestar a nuestro interlocutor, bloqueando el proceso o provocando una discusión.
¿Cómo te sentirías si al hablar con otra persona ésta te interrumpe constantemente, se ríe de ti, te ordena lo que tienes que hacer o te insulta? Estas conductas suponen importantes barreras a la comunicación.
En el siguiente cuadro 2 aparecen los principales obstáculos para una comunicación eficaz .
2 Adaptado de Torrego, J.C. (coord.) (2000): Mediación de conflictos en Instituciones Educativas: manual para la formación de media- dores, Madrid, Narcea.
Decir al otro lo que tiene que hacer
“Debes…” “Tienes que …”
Decir al otro lo que le puede suceder si no hace lo que le decimos
“Como no hagas … te voy a …” “Más vale que … porque si no …”
Hacer referencia a una norma, para decirle al otro lo que tiene que hacer
“Los chicos de tu edad no deben …”
Aconsejar, tratar de influir
Decirle al otro, sin que te lo pregunte, lo que es mejor
“Lo que tienes que hacer es …”
Emitir un juicio sobre la otra persona
“Tú eres una mala persona” “Eres un vago”
Reírse del otro
“Sí claro, tú eres más listo que nadie”
Quitar la razón al otro
“Lo que dices es una bobada”
Despreciar al otro
“Eres un idiota” “Lo que pasa es que tú eres tonto”
Interpretar, diagnosticar
Decirle al otro el motivo de su actitud
“En el fondo lo que te pasa es que tienes envidia”
Hacerle muchas preguntas al otro con el objeto de “pillarle” o bloquearle
“¿Pero no habías dicho que…? “ “Así que ¿dices que no estabas ahí?” “¿Pero no me dijiste antes que sí estabas? ”
Exagerar un rasgo o un com- portamiento de una persona.
“Siempre estás …” “Nunca escuchas “
Vamos a analizar frases típicas que solemos utilizar y a pensar en los efectos que produ- cen en el otro. Rellena la siguiente tabla y posteriormente la pones en común con tu compañero.
Tipo/s de conducta
Reacción que produce en el otro
¡No tienes ni idea de lo que dices!
Desautorizar, insultar
Enfado, ponerse a la defensiva
¡Tienes que protestar menos y trabajar más!
Deberías portarte mejor con tus amigos
Una chica tan formal como tú no debería salir con esa gente
Como no me dejes los apuntes te vas a enterar (a un amigo)
Lo que te pasa es que estás celosa de Elisa
¡Ya ha llegado el mejor compañero de la clase, el que siempre deja los apuntes!
Siempre estás hablando de más.
Como habrás podido comprobar, este tipo de frases provoca un efecto en la persona que las escucha que es totalmente lo contrario a una buena comunicación. Es difícil que, des- pués de haberlas oído, con los sentimientos que producen, las personas hablen con tran- quilidad, se escuchen
Vamos a seguir practicando con este tema porque es muy importante.
Analizando la comunicación
Por parejas, inventad diálogos en los que aparezcan expresiones parecidas a las que hemos visto en la actividad 9.
¿Cómo se sentirían las personas?
¿Cómo continuaría la comunicación?
Frente a los ejemplos anteriores que indicaban obstáculos en la comunicación, existen ciertos trucos o habilidades para mejorarla, que se pueden aprender y practicar.
Estas habilidades constituyen lo que se denomina escucha activa y son las siguientes:
CLAVES DE LA ESCUCHA ACTIVA
Ser capaz de ponerse en el lugar del otro, mostrar empatía.
“Entiendo cómo te sientes” “Me hago cargo”
Parafrasear: decir con las propias pala- bras lo que el otro acaba de decir. Esto permite verificar si le estamos entendiendo bien.
“Entonces lo que pasaba era que…” “O sea que te sentiste mal porque…”
Emitir palabras de refuerzo o cumplidos.
“Esto que dices es interesante” “Debes ser muy bueno jugando al fútbol” “Estupendo”
Resumir: informar a la otra persona de nuestro grado de comprensión de lo que dice.
“Si no me equivoco lo que ha sucedido es…” “O sea, lo que me estás diciendo es que…”
Además existen otras “claves” de escucha activa que tienen que ver con nuestra actitud ante el interlocutor:
- Decir palabras o hacer gestos de asentimiento (sí, claro, es verdad, por supuesto…, gestos con la cabeza, etc.)
- Postura y gesto de escucha: evitar estar haciendo otra cosa a la vez.
¿Siento que me escuchas?
Poneos en grupos de cinco o seis personas y realizad la actividad siguiendo las instruc- ciones del profesor.
1. ¿Qué ha contado el actor 1?
2. ¿Se ha sentido escuchado? ¿Cómo ha ido evolucionando su conducta y conversación a lo largo de la activi- dad? ¿Al final cómo se ha sentido, qué sentimientos tenía?
3. ¿Qué cosas hacía el actor 2? ¿Qué efectos provocaba en su compañero?
4. ¿Qué sucede con la comunicación cuando se hace lo que ha hecho el actor 2?
“Siento que me escuchas”
Por parejas, sentarse cara a cara. Durante tres minutos uno habla y el otro escucha, utilizando ambos las recomendaciones de la Escucha Activa.
Otra habilidad muy importante que mejora enormemente la comunicación es utilizar mensajes en primera persona o mensajes “yo”. Observa estos ejemplos:
Inés le dice a Lucía:
“Eres una mala amiga. Siempre estás contando chismorreos a todo el mundo. Es imposible fiarse de ti”
¿Qué reacción crees que provocará esta frase en Lucía? Lo más probable es que, al sentirse agredida, responda con una frase de tono pareci- do, y es muy probable que la cosa acabe mal.
Ahora observa esta otra posibilidad:
“Ayer me sentí mal cuando me enteré que la mitad de la clase se había enterado de lo que te conté. Sólo te lo había confiado a ti y esperaba que guardaras el secreto. Para mi era importante. Ahora siento que no puedo confiar en ti”. Como verás, Inés está siendo muy clara con su amiga, pero el estilo ha variado com- pletamente, ¿verdad?
En el primer caso, se trata de un mensaje-tú, cargado de rabia y de ira. El segundo es un mensaje-yo, y se centra en lo que la persona siente, quiere o le preocupa, sin entrar en ataques personales.
Los mensajes-yo y los mensajes-tú tienen impactos muy diferentes en la persona que los recibe.
Vamos a practicarlo:
Practicando mensajes tú y mensajes yo
Por parejas, intercambiar mensajes-tú y mensajes-yo sobre el mismo tema. ¿Cómo os habéis sentido? ¿Cuáles son las ventajas de utilizar mensajes-yo?
La estructura de los mensajes yo Cuando utilizamos los mensajes en primera persona para explicar al otro algo que nos molesta, es muy útil utilizar la siguiente estructura:
me siento ……………
gustaría/necesitaría/desearía
Ejemplo: Tu compañero de clase está constantemente cogiéndote los bolis sin tu permiso, y nunca trae su propio material.
lugar de decirle: “Eres un jeta. Estas siempre cogiendo cosas a los demás y aprove-
chándote de todo el mundo”
Es más correcto plantearle: “Cuando me coges las cosas sin permiso me siento mal por- que no es la única vez y además yo necesito mi material. Creo que deberías acordarte de traer tus cosas para evitar problemas”.
Quizás te suene mejor esto, que también sería un mensaje–yo: “No me gusta que cojas
material porque lo necesito para trabajar. Podrías acordarte de traer tus cosas para
evitar problemas”.
Ahora con mensajes yo
Por parejas escribir mensajes en primera persona para las siguientes situaciones:
MENSAJE EN 1ª PERSONA
Tu hermano pone la música muy alta y no te puedes concentrar para estudiar. Un amigo te ha dicho algo que no te ha gustado.
En un trabajo en equipo uno de los com- pañeros no hace su parte y luego quiere compartir la nota.
- La comunicación poco eficaz es en muchas ocasiones la causa de que los conflictos aumenten (escalada del conflicto).
- La comunicación eficaz puede convertir un conflicto en una ocasión de enriquecimiento personal y una experiencia de aprendizaje.
SI LA COMUNICACIÓN ES POBRE EL PROBLEMA CRECE SI LA COMUNICACIÓN ES RICA LA PERSONA CRECE
Una de las estrategias que podemos utilizar para resolver un conflicto interpersonal es la negociación. Este procedimiento persigue dos objetivos:
- lograr un acuerdo satisfactorio para ambas partes, - mantener la relación que existía entre los participantes (o incluso mejorarla).
La negociación es, por tanto, un sistema muy adecuado para intentar resolver los pro- blemas entre compañeros o entre amigos. Los conflictos se entienden como proble- mas compartidos que deben resolverse de forma cooperativa. Se trata fundamental- mente de llegar a un acuerdo que sea beneficioso para todos. Esta estrategia exige una comunicación abierta, de doble vía, para entenderse y avan- zar hacia el acuerdo.
Pero no todos los problemas se pueden resolver mediante la negociación, ya que hay conflictos que por su naturaleza no son negociables.
¿Cuáles de estas situaciones crees tú que se pueden negociar y cuáles no? Escribe SÍ o NO en la tabla. No indiques la causa.
Pedro tiene 15 años y ha discutido con su profesor de matemáticas, llegando a abandonar el aula de un portazo. El profesor le ha obligado a volver a clase, pero Pedro ha amenazado con no volver a pisar el aula.
Enrique y Luis han discutido porque su amigo común, Marcos, les ha pedido que no comenten al tutor que ha parti- cipado en una pelea en la que otro compañero ha resultado herido grave. Enrique es partidario de comentarlo con el tutor, y sin embargo Luis piensa que es más importante defender a su amigo, aunque esté encubriendo un posible delito.
Luisa quiere celebrar su cumpleaños haciendo una fiesta en su casa, pero sus padres no quieren porque tienen miedo de que se comporten de forma irrespon- sable.
El grupo de 4º C quieren hablar con el jefe de estudios para que cambien a la profesora de Ética por otra.
Rubén lleva más de un mes con un pro- blema respiratorio, y el médico le ha dicho que tiene que vigilar sus hábitos de vida, ya que corre el riesgo de contra- er una grave enfermedad. Este fin de semana, sus amigos organizan una acampada en la sierra, y la previsión meteorológica anuncia una bajada acu- sada de las temperaturas. Sus padres no le dejan ir a la acampada, y Rubén ha amenazado con irse aunque sea sin su permiso.
Mohamed ha llegado nuevo al centro este curso. Algunos de sus compañeros de clase quieren que se vaya porque no habla español.
En 4º C les han coincidido cuatro exá- menes distintos en el mismo día. Falta un mes. Quieren cambiar alguno.
- una norma superior justa: el derecho a la educación, la obligación de asistir a clase, derechos y deberes de los alumnos.
- cuestiones que tienen que ver con la organización de las instituciones y que no están sujetas a cambios: horarios de clase, plantilla de profesores, etc.
Vuelve a la tabla. Tras leer lo anterior reconsidera tus respuestas, si es necesario, e indi- ca la causa por la que es o no negociable cada uno de los conflictos.
Negociamos a diario, aunque muchas veces no somos conscientes de que lo hacemos. Si pensamos en un día cualquiera, nos daremos cuenta de que vivimos si- tuaciones en las que tenemos que ponernos de acuerdo con nuestros padres, con nuestros compañeros, con el profesor. Pero el resultado de estas negociaciones no siempre es el deseado, y muchas veces nos quedamos con la sensación de estar peor que al principio. Por eso es importante saber negociar adecuadamente. En definitiva se trata de una técnica que podemos practicar y llegar a dominar.
Lo primero que debemos saber es que la negociación es un proceso que tiene varias fases. Estas se pueden resumir en:
1º.- Acuerdo de negociación. Las partes implicadas en el conflicto deciden volun- tariamente realizar la negociación y se comprometen a aceptar las reglas y el acuerdo al que se llegue. Esto se concreta en:
- Establecer unas reglas: ser honesto, escuchar al otro, no interrumpir, evitar acusaciones, no insultar, mantener la confidencialidad.
Recoger puntos de vista. Cada una de las partes explica en primera persona a la otra parte:
3º.- Búsqueda de temas a resolver. Después de escuchar las razones y puntos de vista del otro se trataría de:
Se plantean conjuntamente diferentes soluciones al pro-
5º,- Evaluar las opciones. Pensar en las ventajas e inconvenientes de cada una de las posibles soluciones.
Se elige la solución que resulte más beneficiosa para ambas partes.
Es importante que sepas que la negociación es una técnica que solamente se podrá utilizar si no estamos muy alterados emocionalmente y tenemos capacidad de control sobre nuestro comportamiento
Vamos a ver el proceso de negociación con un ejemplo. Para ello nos vamos a fijar en el conflicto que hemos trabajado anteriormente, el de Antonio y Gonzalo. Poniéndonos en el punto de vista de Antonio y de Gonzalo, vamos a analizar cómo sería el proceso de negociación.
Para ello vamos a seguir los pasos que hemos explicado en el apartado anterior, esta vez formulados en primera persona (cada uno de los implicados en el conflicto). Primero con- testaremos a las preguntas más individuales, y luego intentaremos responder a las tres últimas de forma conjunta.
Antonio piensa:
“Creo que merece la pena intentar solucionar el problema entre los dos. Lo voy a intentar”.
Gonzalo piensa:
“Antonio es mi amigo desde que éramos pequeños, y no quiero perder su amistad. Quiero solucionar el problema que tenemos”.
Me siento dolido e incomprendido. Creo que mis amigos me han abandonado cuando más los necesitaba.
Porque me he encontrado solo, y porque me han echado en cara que yo era un borde. Eso me ha hecho enfadar. Creo que Luis lo ha fastidiado todo a propósito.
Que no se ponga tan pesado y que no sea tan desconfiado, que todo sea como antes. Yo tengo otros amigos además de él y no quiero que sea tan exigente.
Me siento molesto y un poco harto. Pero por otra parte me da pena, porque es mi amigo.
La verdad es que cada vez me apetece menos salir con él y le hago menos caso porque no me gusta cómo se pone. Además, no entiendo lo que pasa.
Después de habernos escuchado se nos ocurren estas posibles formas de solucionar el problema:
1. Que Gonzalo hable con Luis para que no se ponga tan borde con Antonio, y que le acepte en el grupo. 2.Que Antonio haga un esfuerzo por ser más sociable (salir con el grupo, dejar los apuntes…). 3. Que Antonio hable directamente con Luis, ya que piensa que es el causante del problema. 4.Que todos estén más atentos para avisar a Antonio de los planes que hacen y cuenten con él. 5. Que Luis se vaya del grupo.
Hemos valorado las posibles soluciones y hemos descartado algunas (la 3 y la 5), ya que no nos parecían las más adecuadas.
Antonio pondrá de su parte para ser más sociable y menos desconfiado, y todos los demás se acordarán de tenerle al día de los planes del grupo. Además, Gonzalo hablará personalmente con Luis para que también ponga de su parte.
A continuación vamos a experimentar un proceso de negociación aplicando todo lo que hemos aprendido hasta ahora. Para ello vamos a analizar un caso que te proponemos y vamos a seguir los pasos para planificar la solución. Posteriormente pensarás sobre un
problema que te preocupe o sobre un conflicto que hayas tenido, y harás lo mismo. Para ello seguiremos las fases que hemos visto.
Tener claro lo que queremos.
Confiar en la otra persona.
Separar a la persona del problema.
Ser creativos, estar dispuestos a buscar soluciones.
Recordar los pasos de la negociación.
Una vez que hayamos reflexionado sobre estos aspectos previos, es el momento de sen- tarse a dialogar y a negociar. Es muy importante que dispongamos de tiempo suficiente, evitando posibles interrupciones, y que adoptemos una actitud de saber escuchar, de honestidad, etc., intentando buscar alternativas al problema previendo las consecuencias de nuestras decisiones.
En primer lugar hay que valorar si estamos en condiciones de negociar o no. Lo vamos a experimentar a través de una serie de ejemplos.
Lee los siguientes ejemplos e indica si se está o no en condiciones de negociar, argumen- tando tu respuesta.
Andrés ha ido a coger su camiseta favorita del armario y se la encuentra arrugada y con un roto. Piensa “Ya me la ha vuelto a coger mi hermano, y encima esta vez se la ha cargado”. Coge la camiseta, la hace un “rebuño” y se va directamente a buscarle para negociar con él.
Rocío ha terminado el trabajo de Lengua. Cuando llega a clase al día siguiente se da cuenta de que no lo ha metido en la mochila. Se lo dice al profesor y éste, que está harto de que la mayoría de la clase entregue tarde y mal los trabajos, le dice que está suspen- dida y que no le sirven excusas.
Daniel ha perdido sus apuntes de Matemáticas y los necesita para preparar el examen de la próxima semana. Le pide a su amigo Jaime, ¡su mejor amigo!, que le deje los suyos y éste le responde que vale ya, que siempre está igual y que los busque. Daniel se siente traicionado y le dice
Pilar y Cristina son muy amigas y salen con un grupo de chicos, pero no son novias de ninguno. A las dos les gusta Evaristo y esto lo han comentado entre ellas. Un día Pilar se entera de que Cristina ha quedado a solas con Evaristo y han ido al cine sin decirle nada. Pilar se siente furiosa y un poco celosa por el comportamiento de su amiga.
Analizando las cuatro situaciones anteriores podemos llegar a las siguientes conclu- siones:
- El momento para hacerlo. No todos son adecuados. - El lugar. No es lo mismo plantearlo en un lugar adecuado que en medio de un pasillo del instituto.
- Las emociones que se sienten. A veces es necesario dejar correr la ira, el enfado, tranquilizarse y pensar cómo se va a plantear la negociación con más tranquilidad, más pausadamente.
Seleccionar el momento y el lugar es más o menos fácil. Lo difícil es reconocer las emociones que sentimos y cómo nos influyen.
Vamos a hacer una práctica con los cuatro ejemplos anteriores para analizar las emocio- nes que se producen en cada caso.
Reconociendo emociones 3
Vamos a aprender a reconocer las emociones que nos provocan distintas situaciones. Esto es muy importante porque ellas nos condicionan nuestros actos, y si no somos capa- ces de reconocerlas y saber cómo nos están influyendo, pueden llevarnos a acciones de las que después nos arrepintamos. Piensa en las cuatro situaciones anteriores y en los sentimientos y emociones que aparecen en ellas. Rellena el cuadro siguiente para prac- ticar su reconocimiento.
Describe el senti- miento/s que apare- ce/n en el caso
Pon una única pala- bra para definirlo
Sitúa ese sentimien- to en una parte de tu cuerpo
Escribe situaciones en las que lo sientes o lo hayas sentido
Como hemos visto, hay emociones con las que es difícil comenzar una negociación porque pueden suponer importantes obstáculos en la comunicación. Es muy importante que sepa- mos reconocerlas en nosotros mismos y ese ha sido el objetivo de la actividad anterior.
- Es necesario trabajar, “ventilar”, controlar las emociones negativas (ira, enfado, rabia, impotencia, desilusión, etc.) antes de iniciar la negociación. - Hay emociones que facilitan el inicio y desarrollo del proceso de negociación:
tranquilidad, confianza, etc. - Tenemos que ser capaces de reconocer en nosotros estas emociones.
A continuación te presentamos una serie de recursos o “trucos” para controlar las emociones negativas:
- Esfuérzate por encontrar cualidades positivas del otro (cosas positivas que ha hecho, y aspectos positivos de la relación)
- Si algo te molesta concéntrate en utilizar un lenguaje de queja neutral y no valora- tivo o de crítica-despreciativa
Busca situaciones en las que podrías apli- car esos “trucos”. Coméntalas con tu com- pañero.
Ya hemos visto un ejemplo de cómo se resolvería mediante la negociación el con- flicto que hemos planteado entre Antonio y Gonzalo.
Ahora vais a realizarlo vosotros con otro caso. Es importante que tengáis en cuen- ta, a la hora de analizar la situación, las actividades que hemos realizado an- teriormente sobre los elementos del con- flicto. El tenerlos presentes puede ser clave para resolver adecuadamente la si- tuación.
plantea su resolución mediante la nego- ciación. Para ello utiliza la plantilla que se adjunta.
“Me gusta ir con Virginia al centro comer- cial, que está en las afueras de la ciudad. Nos lo pasamos muy bien viendo las tien- das, la gente, los chicos Normalmente nos lleva su padre en el coche, porque está muy lejos. Habíamos quedado para ir este viernes pero tenía- mos que ir en autobús, porque el coche
estaba estropeado y lo tenía su padre en el taller. A mí me venía mejor el viernes por- que tenía planes para el sábado. Pero el jueves, justo el día antes de ir, me llama por la tarde y me dice que ella va a ir el sábado porque su hermano puede llevarla
aprovechar para comprar una estantería para su habitación que le hace falta. Me invitó a ir con ella pero ¡¡Joe, vaya tía!! Queda conmigo primero y ahora va y como su hermanito la va a llevar en coche pues me deja más plantada que una coli- flor, ya le vale. La verdad es que podía cambiar lo del viernes al sábado e irme con ellos, pero no. ¡Faltaría más! Encima yo cambiando mis planes por la niña esta. Pues se va a enterar. La próxima vez que
quedemos no pienso ir… ¡y se lo voy a decir el mismo día! Es que no hay dere- cho… Y ahora, ¿qué hago yo el viernes? Aburrirme como una ostra. ¡Vaya rollazo y todo por culpa de Virginia!”
“Me gusta ir con Yolanda al centro comer- cial, que está en las afueras de la ciudad. Nos lo pasamos muy bien viendo las tien- das, la gente, los chicos Normalmente nos lleva mi padre en el coche, porque está muy lejos. Habíamos quedado para ir este viernes pero tenía- mos que ir en autobús, porque el coche estaba estropeado y lo tenía mi padre en el taller. A mí me daba lo mismo ir el vier-
nes o el sábado. Pero el jueves, a la hora de comer, comenté con mi hermano que íba- mos a ir Yolanda y yo el viernes al centro comercial en el autobús. Me dijo que él tenía que ir con su furgoneta el sábado y que si queríamos nos podía llevar. Le dije que sí porque me interesaba comprar una estantería para mi habitación desde hace siglos y así él me la podía traer. Llamé por la noche a Yolanda y se lo conté y le dije que se viniera el sábado en vez del viernes.
¡¡¡vaya mosqueo que se pilló!!! No
sé por qué se ha puesto así si podemos ir juntas tranquilamente la semana que viene o la otra y disfrutar de las tiendas de ropa, que es lo que realmente nos gusta a
las dos. Además, al llevarnos mi hermano el sábado nos podría dar tiempo a todo. Bueno, ya se le pasará”.
Vamos ahora a analizar el caso y a inten- tar resolverlo mediante un proceso de negociación.
1º.- Acuerdo de negociación: en qué nos podemos apoyar para pensar que el conflicto se puede solucionar negociando.
¿Cuáles son los intereses comunes de Yolanda y Virginia? ¿Qué les interesa resolver?
6º.- Acuerdo: Se elige la solución que resulte más beneficiosa para ambas partes. Se elabora un acuerdo consensuado. Escríbelo.
Esto que habéis elaborado sería el proce- dimiento que tendrían que seguir Yolanda y Virginia, conjuntamente, para resolver su conflicto mediante la negociación. Pero ya hemos visto que antes de ponerse a negociar y llegar al acuerdo de negociación, es necesario reflexionar indi-
vidualmente sobre las emociones y pensar un lugar y un tiempo adecuado para plan- tear el proceso. En el siguiente recuadro escribe lo que sería necesario realizar previamente para que se pudiera realizar ese proceso de negociación.
Puede que hayas llegado a la conclusión de que no va a ser posible que negocien por- que no se van a dar las condiciones iniciales, no va a ser posible establecer una comu- nicación básica.
Uno de ellos es la mediación donde interviene una tercera persona, el mediador, que crea las condiciones para que las personas se puedan comunicar. Los mediadores tie- nen que ser imparciales. Pueden ser alumnos, profesores, madres, padres o personal no docente. No son ni jueces ni árbitros, no imponen soluciones ni opinan sobre quién tiene la verdad. La mediación es voluntaria, confidencial, y está basada en el diálogo y la colaboración. Hay veces que al conflicto hay que darle una solución ya que, dadas sus caracterís- ticas, no se puede permitir que siga en la situación en la que está porque puede ser dañino, malo para las partes. En estos casos, si los procedimientos anteriores no han dado resultado se puede recurrir al arbitraje. Otra forma de solucionar los conflictos es el arbitraje en el que una tercera perso- na, árbitro o juez, decide la mejor solución al conflicto.
Vamos a practicar ahora con vuestros propios conflictos. Pero antes de comenzar ten en cuenta lo que se indica en el siguiente cuadro y aplícalo en la próxima actividad.
Cuando llegamos a un acuerdo en un proceso de negociación, hay veces que es nece- sario decir que no. Para ello tengo que apoyarme en razones.
Hay razones que son muy claras como que el acuerdo sea ilegal, que sea inadecuado, que dañe a otras personas, o que no me sienta con fuerzas para mantener mi palabra.
seguro del acuerdo, el no encontrar la opción correcta o el haber cambiado de opinión. Cuando se acepta un acuerdo hay que tenerlo claro. 4
Vais a escribir un conflicto que se suela dar, que os haya ocurrido, y después pasaremos a resolverlo.
Vamos a cerrar la tarea que hemos realizado en este cuaderno con una última actividad. La tenéis que realizar en pequeños grupos. Poneos en la situación de que tenéis que enseñar a otros compañeros a negociar, a que resuelvan los conflictos de otra manera. Para ello tenéis que realizar un breve resu- men de cada uno de los pasos, comentando lo que hay que hacer en cada uno de ellos y dando los consejos que creáis más adecuados. Lo podéis hacer en la siguiente plantilla.
Para resolver un conflicto, hay que comenzar a analizarlo fijándose especialmente en
Antes de plantear la negociación tengo que pensar en
Esperamos que estas actividades te hayan servido para saber resolver mejor los con- flictos que te puedas ir encontrando de ahora en adelante, de modo que los sepas afrontar como oportunidades de mejora y crecimiento personal. No olvides que para
llegar a dominar las habilidades que te hemos presentado es necesario que las practiques y desarrolles día a día, com- partiendo estos conocimientos con las personas que te rodean. Estamos conven- cidos de que, de ese modo, estaremos todos contribuyendo a crear un mundo mejor.
Orientaciones para utilizar el material
E l presente material constituye un Programa para enseñar a los alum- nos a resolver los conflictos inter-
personales, utilizando un método pacífi- co como es la negociación. Está destina- do a alumnos de los últimos cursos de la Educación Secundaria Obligatoria, si bien podría ser utilizado en los diferentes niveles de la etapa. El material ha sido diseñado para que pueda ser aplicado en diferentes sesio- nes. Su estructura permite ir avanzando en los conocimientos necesarios para conseguir el objetivo, intercalando activi- dades prácticas, individuales o de grupo. Las actividades están diseñadas desde un enfoque socio–afectivo. Es necesario crear un clima afectivo agradable para su desarrollo y es importante que todos, profesores y alumnos, participen activa- mente. A continuación presentamos una pro- puesta de aplicación, si bien el material puede ser utilizado de diferentes formas o con distinta secuencia, según las carac- terísticas del contexto o del grupo de alumnos.
Consta de 20 actividades prácticas, y los correspondientes apartados de explicación teórica. Una posible utilización del programa consistiría en desarrollarlo a través de 10 sesiones, preferentemente en las horas de tutoría. En este documento desarrollamos la secuencia de utilización según esta pro- puesta. El número de sesiones se podría redu- cir en función de las características de las necesidades del grupo o, en su caso, del centro. Las diferentes sesiones siguen un for- mato común, con el objeto de facilitar la aplicación.
RECOMENDACIONES PARA LA APLICA- CIÓN DEL PROGRAMA
Condiciones previas: En primer lugar es necesario que el alumnado se encuentre motivado y cómodo para su realización. Con los programas para el desarrollo de diversas habilidades ocurre exactamente
lo mismo que con los temas de cualquier asignatura. Si perciben su utilidad, las ventajas que pueden obtener, lo que pue- den aprender, tendrán una actitud positiva para su realización y se implicarán en ella. También se implicarán cuando experimen- ten una metodología participativa y que recoja su experiencia, como es el caso. Por eso es fundamental la presentación inicial que se haga de las actividades. Otro aspecto a tener en cuenta es que, dada la naturaleza de algunas de las acti- vidades que se proponen en este manual (dinámicas grupales, exposiciones orales, expresión de puntos de vista o de senti- mientos, etc.) puede darse el caso de que algunos alumnos se sientan incómodos o intimidados y rechacen participar. En este sentido conviene ser muy respetuosos y no forzar ni obligar a participar cuando no se desea. Las actividades deben ser voluntarias y los alumnos deben sentirse libres de participar en ellas. Es muy im- portante invitar a la reflexión de los alumnos ya que sabemos que “el sermón” del adulto indicando lo que está bien y lo que está mal no funciona como procedi- miento educativo.
Presentación y desarrollo de las sesio- nes: Estos programas funcionan y alcan- zan sus objetivos cuando se aplican ade- cuadamente. Para ello es necesario que las personas que lo apliquen lo conozcan. Puede ser útil realizar previamente las actividades para anticipar las dificultades en su desarrollo. Estos programas no alcanzan sus objetivos si se limitan a
entregar el cuadernillo a los alumnos para que lo cumplimenten por su cuenta, sin ningún control u orientación. Requieren una labor de tutela o guía por parte del educador. Constitución de grupos: Dado que este programa busca un cambio de actitud res- pecto a los conflictos conviene utilizar los procedimientos educativos que se sabe que son más eficaces. En concreto la dis- cusión entre iguales con puntos de vista diferentes es el procedimiento adecuado. Para que esto suceda puede ser necesario que las actividades se desarrollen organi- zando grupos heterogéneos constituidos en función de la forma de entender el tema que se está trabajando, en este caso el conflicto. Es decir, formar grupos cuyos miembros tengan distinta opinión y pos- tura sobre el tema en discusión. Más ade- lante se indica un procedimiento para for- marlos. Con carácter general conviene organizar grupos con un máximo de cinco miembros. El desarrollo adecuado de estos progra- mas crea indirectamente un mejor clima de clase, lo que redunda en una mayor facilidad para desarrollar la labor del pro- fesorado. Para que la eficacia se manten- ga conviene que estos procedimientos de resolución de conflictos sean asumidos y puestos en práctica por toda la comunidad educativa, y no sólo por los alumnos.
Este programa pretende que los alumnos sean capaces de:
- Lograr una comprensión de la naturale- za del conflicto y de sus elementos.
- Analizar los conflictos para mejorar su comprensión.
- Aprender ciertas habilidades necesarias para el manejo de los conflictos.
- Utilizar la negociación para resolver conflictos interpersonales.
naturaleza y las causas que los pueden pro-
vocar.
- Comprender la naturaleza del conflicto.
- Conocer los diferentes elementos que forman parte de los conflictos.
Desarrollo de la sesión 1ª parte. ¿Por qué se producen los con- flictos?
Este programa consta de los siguientes
Lectura en grupo del punto 1 del manual.
Actividad introductoria individual.
2. Comprender la naturaleza del con- flicto.
2ª parte. Comprender la naturaleza del conflicto
Lectura en grupo de la Introducción.
Aprendemos a negociar para resolver conflictos.
Primero se realiza de forma individual.
Puesta en común en grupos de 4.
¿POR QUÉ SE PRODUCEN LOS CON- FLICTOS?
Antes de abordar el tema de la resolución de los conflictos, es importante entender su
En el contexto de esta actividad podemos recoger la información necesaria para constituir grupos heterogéneos a lo largo del desarrollo del programa. En los distin- tos momentos de la actividad, el alum- nado intervendrá y manifestará la percep- ción que tiene del conflicto (positiva, neutra o negativa). Podemos recoger esta percepción en una tabla con el siguiente formato, marcando lo que corresponde a cada uno:
Percepción neutra
De esta manera dispondremos de la infor- mación necesaria para constituir los gru- pos heterogéneos en las siguientes activi- dades. Hay que intentar que cada grupo de trabajo sea representativo de la diver- sidad que hay en el aula.
. Definición del conflicto: elaborar un mural con la definición del manual. Cada grupo copia una frase en un trozo de car- tulina de diferente color. Se coloca en el aula.
. Actividad 2: Aproximándonos a los con- flictos
- Lectura individual de las preguntas sobre los tres casos. - Trabajo en grupos de 4 respondiendo a las preguntas.
Pautas para el desarrollo del debate y puesta en común
- En esta actividad es necesario que los alumnos se den cuenta de que la posi- bilidad de abordar un conflicto de una forma constructiva depende de cómo lo percibamos y de que seamos capaces de superar las posiciones iniciales que sue- len ser incompatibles, dominadas por la ira y el enfado, y llegar a buscar posi- ciones más compatibles.
- Aula dispuesta para trabajar en grupos
APRENDEMOS A ANALIZAR LOS CON- FLICTOS
Justificación Una correcta comprensión de los elemen- tos del conflicto es clave para lograr una adecuada resolución del mismo.
- Entender por qué se producen los con- flictos.
- Profundizar en la naturaleza y causas de los conflictos interpersonales.
como tercera persona Luis, y además todos los demás miembros del grupo.
Es importante conducir a los alumnos a la siguiente reflexión: por un lado están las posiciones (que Luis se vaya del grupo) y por otro las necesidades reales (ser aceptado como era aceptado antes).
. Actividad 4: Causas de los conflictos:
realización conjunta con todo el grupo- clase. La solución que se dé a cada uno de los casos depende del punto de vista desde el que se analice. Lo importante es que rea- lizar esa clasificación sobre las causas facilita la comprensión del conflicto.
Con carácter orientativo, las causas de los conflictos serían las siguientes:
Daniela y el MP3: de intereses (materia- les), de comunicación.
Las vacaciones: de necesidades, intere- ses, valores.
Comenzar la sesión recordando lo que vimos en la sesión anterior.
Lectura individual o en gran grupo de los casos de Antonio y Gonzalo.
Los apuntes: de valores, de necesidades.
Actividad 3: Analizando conflictos:
¡Me retrasé!: de comunicación, de valo- res.
trabajo en parejas y puesta en común en gran grupo.
Intercalar las actividades con la lectura en grupo de los apartados de contenido- reflexión. Pautas para el desarrollo del debate y puesta en común
se realiza en parejas, como complemento a la actividad anterior (opcional)
Comentar con los alumnos que las per- sonas que intervienen en el conflicto son, por una parte, Antonio y Gonzalo,
- Aula dispuesta para trabajar en grupos.
Justificación La forma en que abordemos el conflicto es un factor importante para que el proceso concluya con éxito.
cómo resolver el problema que estáis haciendo. Tú los necesitas y él sigue usándolos - El profesor te ha puesto un parte por hablar en clase y tu no estás de acuerdo.
. Lectura en grupo de la información pre- sentada en el apartado de Estilos de afrontamiento del conflicto.
. Actividad 6: Los estilos de afrontar con-
flictos:
grupos de 3, uno actuando como observa-
-Conocer y practicar diferentes formas de hacer frente a los conflictos inter- personales.
dor. Seguir las instrucciones del cuaderno del alumno.
Responder a las preguntas en gran grupo.
Actividad 7: Resolviendo conflictos:
-Comprender la trascendencia del esti- lo asertivo en la resolución del con- flicto. -Reconocer situaciones en las que no es posible utilizar el estilo asertivo.
Desarrollo de la sesión . Comenzar la sesión realizando una breve dramatización donde se puedan ver los tres estilos de afrontamiento del conflicto. Se pueden plantear las siguientes situa- ciones:
- Estás en tu habitación preparando un examen y tu hermano mayor no para de hacer ruido y no te deja trabajar. - Un compañero de clase te coge los apuntes de matemáticas para consultar
Se completa el cuadro de la actividad tra- bajando en parejas.
. Leer y comentar en gran grupo las situa-
ciones que se presentan en el cuadro– reflexión “Otras situaciones”. Hacer hin- capié en que la respuesta positiva, coope- rativa o asertiva puede adoptar distintas modalidades, desde decir lo que uno pien- sa hasta el uso legítimo de la fuerza, respetando siempre la dignidad de las per- sonas implicadas.
LAS HABILIDADES DE LA NEGOCIACIÓN
Justificación Resolver adecuadamente los conflictos requiere el manejo de una serie de habili- dades que es necesario conocer y practicar.
Objetivos de la sesión - Conocer y practicar diferentes habili- dades de comunicación necesarias para la resolución pacífica de conflic- tos interpersonales. - Reconocer situaciones que suponen obstáculos a la comunicación y saber resolverlas adecuadamente.
. Lectura escenificada del diálogo entre
Gustavo y Pedro (2 alumnos voluntarios).
. Lectura en grupo del texto de contenido-
. Actividad 8: ¡Qué buena comunicación!:
Responder en gran grupo a las preguntas, referidas al diálogo anterior.
. Lectura en grupo del texto Habilidades
para afrontar adecuadamente los con- flictos interpersonales.
. Actividad 9: Cuidando la comunicación:
realizarla según la siguiente secuencia.
- Puesta en común en gran grupo
. Actividad 10: Analizando la comunica-
realizarla por parejas de forma oral. A con- tinuación 3 o 4 parejas lo escenifican en la clase.
. Puesta en común
-Elementos necesarios para realizar las escenificaciones
- Vídeo para grabar las dramatizaciones
Justificación Para saber resolver adecuadamente los conflictos es importante manejar habilida- des de escucha activa.
Objetivos de la sesión -Conocer y practicar diferentes habili- dades de escucha activa.
Desarrollo de la sesión . Lectura en grupo del texto Algunos aspectos que mejoran la comunicación.
. Actividad 11: ¿Siento que me escuchas?:
Elegir a dos alumnos que harán de actores. Uno de los actores que momentáneamen-
te salga de la clase. El otro actor recibe las siguientes instrucciones del formador:
“Cuando tu compañero hable, haz lo con- trario de lo que hemos visto antes. No mires a los ojos, ponte a lo tuyo, haz como si le escucharas pero sin interesarte, repite la frasecita “sí, sí” sin ningún sentido El otro actor vuelve a la clase y tiene que contar a su compañero una experiencia muy excitante que le ha sucedido el fin de
Los otros tres miembros del grupo obser- van la reacción de los dos actores.
ner una comunicación adecuada. Además de la escucha activa tenemos que apren- der a dirigirnos a la otra persona sin herir- la y sin ponerla en contra nuestra.
-Conocer y practicar el uso de los men-
sajes en primera persona (mensajes yo).
. Lectura en grupo del texto Mensajes en
primera persona. Comentario grupal del caso que se expone.
Responder a las preguntas en los grupos
Actividad 13: Practicando mensajes tú y
Actividad 12: “Siento que me escuchas”:
mensajes yo:
realizarla en parejas, y posteriormente ha- cer una puesta en común con todo el grupo.
Materiales -Manual -Elementos necesarios para realizar las escenificaciones
Preparación -Aula dispuesta para trabajar en grupos -Vídeo para grabar las dramatizaciones
Justificación Para poder negociar tenemos que mante-
Intercambio de “mensajes tú” y “mensajes yo” por parejas, sobre el mismo tema, si- guiendo el ejemplo del cuadro anterior. Puesta en común posterior en gran grupo de los sentimientos que provocan cada uno y de las ventajas e inconvenientes de su uso.
. Lectura en grupo del texto La estructu-
ra de los mensajes yo. Comentario grupal
del ejemplo que se expone.
. Actividad 14: Ahora con mensajes yo:
Ahora con mensajes yo. Por parejas escri- ben mensajes en primera persona para las situaciones indicadas. Puesta en común posterior en gran grupo comprobando el uso adecuado de la estructura mostrada.
. Lectura en grupo del texto “Recuerda”
relacionado con la comunicación eficaz y poco eficaz. Contraste grupal con lo visto hasta ese momento.
En el proceso de puesta en común se van
Preparación -Aula dispuesta para trabajar en grupos
comentando las causas por las que ellos consideran las situaciones negociables o no.
APRENDEMOS A NEGOCIAR
. Lectura del texto sobre los conflictos que
no son negociables. Vuelta a la tabla anterior, y en gran grupo reconsiderar cada caso indicando la causa por la que es o no negociable el conflicto.
. Lectura y reflexión grupal sobre el texto “Las fases en la negociación”. Conviene detenerse y comentar con profundidad el
Justificación Para poder negociar es necesario tener claro que hay cosas que no son negocia- bles. También tenemos que conocer los pasos que son necesarios para llevar a buen puerto el proceso.
Objetivos de la sesión - Conocer los límites que tiene una ne- gociación y los temas que no son nego- ciables.
-Conocer los pasos que tiene un proce- so de negociación.
Desarrollo de la sesión Lectura en gran grupo de la introducción:
“Aprendemos a negociar para resolver conflictos”.
. Actividad 15: Los límites de la negocia- ción:
Individualmente los alumnos van anali- zando los conflictos viendo cuáles son negociables o no, sin indicar las causas.
Justificación Para ser capaces de utilizar en la vida coti- diana los procesos de negociación, no sirve tener solamente una formación teó- rica sobre los pasos a seguir para realizar- la. Es necesario experimentarla y utilizarla en situaciones reales, en conflictos que se van a encontrar en su vida cotidiana.
Comenzaremos reflexionando sobre las condiciones previas para poder desarrollar un proceso de negociación.
Objetivos de la sesión -Reflexionar y analizar las condiciones previas necesarias para poder realizar un proceso de negociación. -Reconocer en uno mismo las emocio- nes que facilitan y dificultan los proce- sos de negociación. -Aprender algunos recursos para con- trolar las emociones negativas.
los procesos de negociación. Conviene rea- lizarla individualmente. Terminada la tarea se hace una puesta en común destacando la importancia de aprender a reconocer las emociones que nos invaden.
Lectura del “RECUERDA” en gran grupo.
. Lectura y comentario en gran grupo del
recuadro “¿Cómo podemos controlar las emociones negativas?”.
. Actividad 18: Controlando las emociones
Realización de la actividad por parejas.
Lectura colectiva de la introducción “Experimentamos la negociación”.
. Actividad 16: ¿Se puede negociar?:
En pequeños grupos (cuatro o cinco per-
sonas) realizarán la actividad. Finalizado el trabajo de los grupos se realizará una puesta en común destacando la necesidad de unas condiciones previas relacionadas con el lugar, momento y situación emocio- nal de las personas que negociarían.
. Lectura colectiva y comentario de las
conclusiones posteriores a esta activi- dad respecto a lo que es necesario pensar antes de comenzar a negociar.
. Actividad 17: Reconociendo emociones:
Esta actividad se realiza utilizando los casos de la actividad 16. Los alumnos, indi- vidualmente, completan la tabla, indicando los sentimientos que aparecen y recono- ciendo esas emociones en ellos mismos. El objetivo es que los alumnos analicen y des- cubran la importancia de las emociones en
PRACTIQUEMOS LA NEGOCIACIÓN
Justificación Una vez se ha reflexionado sobre las con- diciones previas para poder desarrollar un proceso de negociación, es necesario experimentarlo, integrando toda la infor- mación aprendida en sesiones anteriores sobre el análisis de los conflictos.
Objetivos de la sesión - Desarrollar los pasos necesarios para
. Lectura en gran grupo de la introducción
a este apartado, en la que se destaca la importancia de pensar en el proceso de negociación utilizando las claves que se han aprendido en las sesiones anteriores:
elementos del conflicto, sus tipos, etc.
. Actividad 19: Practicando la negociación.
Se forman grupos pequeños y, tras la lec- tura colectiva del caso, se comienza a resolver siguiendo el esquema de la sesión. Se puede sustituir la lectura colectiva por una dramatización donde dos alumnas representan cada uno de los papeles. Terminado el trabajo de los grupos se rea- liza una puesta en común muy detallada. Es conveniente que se analicen detenida- mente cada una de las alternativas que propongan los distintos equipos y que se relacione lo realizado con los conceptos sobre conflicto trabajados en las sesiones
. Lectura del apartado “Cuando no es posible negociar”. Conviene partir de la idea de que la negociación no puede ser siempre la res- puesta a los conflictos y que existen otros procedimientos que nos pueden ayudar.
Justificación Es necesario practicar las fases de la ne- gociación en situaciones cotidianas.
Objetivos de la sesión -Utilizar la negociación para la resolu- ción de conflictos cotidianos. -Aprender a revisar acuerdos. -Interiorizar el proceso de la negocia- ción.
. Dadas las características de esta sesión, puede ocupar más de una clase. Será necesario adecuarla a las características del grupo.
. Lectura colectiva del apartado “Apren-
demos a decir que no”. Análisis del cuadro que se adjunta.
. Actividad 20: Resolviendo nuestros con-
Manteniendo la estructura de pequeños
grupos, eligen un conflicto real que les haya sucedido a alguno de ellos, para ana- lizarlo. Deben tener en cuenta que ese conflicto se pondrá en común posterior- mente (por si no quieren compartirlo con el grupo o clase).
Convendría destacar los distintos ele- mentos de cada uno de los conflictos y la
existencia de otras alternativas (mediación,
sea posible hacerlo por este procedimiento.
para su resolución cuando no
. Actividad final. Se realiza también en pequeños grupos. Consiste en realizar un “resumen” de todo el proceso siguiendo la plantilla. Con la puesta en común posterior se puede com- probar el grado alcanzado en el manejo del procedimiento.
. Otras actividades: en algunos casos puede ser necesario reforzar el procedi- miento para facilitar su uso en situaciones cotidianas. Puede hacerse mediante acti- vidades como las siguientes:
- Enseñar a alumnos de otros grupos a realizar el procedimiento: alumnos mayores, que ya lo estén utilizando, pueden acudir a otros grupos para indicarles los distintos procedimien- tos para la resolución de conflictos.
Los materiales de la actividad final pueden ser útiles para ello.
- Ante conflictos que surjan en el seno del grupo o con otros grupos utilizar este procedimiento.
- Diseñar campañas para el uso de dis- tintos procedimientos para la resolu- ción de conflictos en el centro: dise- ño de materiales a utilizar, momentos para hacerlo, etc. (puede ser adecua- do incorporar esto en las jornadas de acogida a los nuevos alumnos).
- Analizar hechos históricos y ver otras alternativas de resolución.
Materiales -Manual -Aquellos que fueran necesarios en función de las actividades selecciona- das.
E n toda actividad educativa es importante aprovechar el final para realizar una eva- luación de la misma. De este modo cumplimos al menos dos objetivos; por un lado dotarnos de argumentos para la mejora del Programa, y por otro incrementar el
aprendizaje reflexivo de los alumnos respecto de su propia actividad.
Algunas preguntas que podemos hacer a los alumnos para la valoración del Programa pueden ser:
¿Crees que el Programa te ha ayudado a enfocar de un modo más adecuado tus con- flictos?
¿Qué aspectos del Programa consideras mas positivos y cuáles más negativos?
¿Qué modificaciones introducirías en el Programa para mejorarl

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