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SECCIÓN SEGUNDA DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE NAVARRA Plaza del Juez Elío/Elío Epailearen Plaza, 1 Planta 2 Solairua
Pamplona/Iruña Teléfono y fax:
848.42.41.06 - FAX 848.42.41.56
Email.: audinav2@navarra.es
S E N T E N C
Proc.: PROCEDIMIENTO SUMARIO ORDINARIO
0000426/2016
Sentencia 000038/2018
Nº 000038/2018
D. JOSÉ FRANCISCO COBO SÁENZ ( Ponente)
D. RICARDO JAVIER GONZÁLEZ GONZÁLEZ
Ilma. Sra. Dª. RAQUEL FERNANDINO NOSTI.
En Pamplona/Iruña, a 20 de marzo
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra, integrada por los Ilms. Srs./Sra. Magistrados y Magistrada al margen expresados, ha visto en juicio oral , celebrado a puerta cerrada en las sesiones que tuvieron lugar los pasados días 13, 14, 15, 16 , 17, 20, 21, 22 y 23 de noviembre y en audiencia pública, las que se desarrollaron los días 27 y 28 , el presente Rollo Penal de Sala nº 426/2016, derivado de los autos de Sumario Ordinario Nº 1670/2016 procedente del Juzgado de instrucción número 4 de
Pamplona/Iruña, seguido por los siguientes presuntos delitos : (i) Cinco delitos continuados de agresión sexual de los artículos 178, 179, 180 1. 1ª , 2ª y 3ª, 192 y 74 del Código Penal; (ii) Un delito contra la intimidad del artículo 197.1 y 5 del Código Penal y (iii) Un delito de robo con intimidación del artículo 242. 1 del Código Penal. Frente a los procesados :
1.- D. JOSÉ ÁNGEL PRENDA MARTÍNEZ nacido en Sevilla , el 25 de diciembre de 1989, hijo José y Ana,
provisto de DNI
4 , con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, en situación de prisión provisional por esta causa desde el 9 de julio de 2016. Habiéndose practicado su detención el día 7 de julio. Representado procesalmente por el Procurador de los Tribunales Sr. Bartolomé Canto Cabeza de Vaca y defendido por el Letrado Sr. Agustín Martínez Becerra . 2.- D. ÁNGEL BOZA FLORIDO , nacido en Sevilla , el 17 de octubre de 1991, hijo de Ángel y María Luz, provisto de
, domiciliado en Sevilla, C/. Tucumán, 9-5º-C, con
antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, en situación de prisión provisional por esta causa desde el 9 de julio de 2016. Habiéndose practicado su detención el día 7 de julio. Representado procesalmente por el Procurador de los Tribunales Sr. Bartolomé Canto Cabeza de Vaca y defendido por el Letrado Sr. Agustín Martínez Becerra
D. ANTONIO MANUEL GUERRERO ESCUDERO,
nacido en Sevilla , el 2 de enero de 1989, hijo de José
Antonio y Mª Del Valle, provisto de DNI
Sevilla, C/. Lucena, 9-Bloque 4, 1º-B, sin antecedentes penales, en situación de prisión provisional por esta causa desde el 9 de julio de 2016. Habiéndose practicado su detención el día 7 de julio. Representado procesalmente por el Procurador de los Tribunales Sr. Jaime Ubillos Minondo y defendido por el Letrado Sr. Jesús Pérez Pérez .
, domiciliado en Sevilla, C/ Fco. Escudero,
nacido en Sevilla , el 20 Matilde, provisto de DNI
con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, , en situación de prisión provisional por esta causa
desde el 9 de julio de 2016. Habiéndose practicado su detención el día 7 de julio. Representado procesalmente por el Procurador de los Tribunales Sr. Jaime Ubillos Minondo y defendido por el Letrado Sr. Juan Canales Cid .
de noviembre de 1988, hijo de Alfonso y , domiciliado en Sevilla, C/. Amor, 14, ,
Sevilla , el 26 de junio de 1990, hijo de Manuel Jesús y Ana Mª,
sin antecedentes penales, en situación de prisión provisional por esta causa desde el 9 de julio de 2016. Habiéndose practicado su detención el día 7 de julio. Representado procesalmente por el Procurador de los Tribunales Sr. Bartolomé Canto Cabeza de Vaca y defendido por el Letrado Sr. Agustín Martínez Becerra .
, domiciliado en Sevilla, C/. Octante, 4-3º-izda.,
Ejercen :
La acusación pública el Ministerio Fiscal .
La acusación particular, Dª , nacida en Madrid el 28
de octubre de 1997, cuyos restantes datos de identidad constante en pieza reservada, persona que en lo sucesivo a lo largo de la presente resolución será identificada como “la denunciante” representada procesalmente por la Procuradora de los Tribunales Sra. Teresa Sarasa Astrain y asistida por los Letrados Srs. Miguel Angel Morán Álvarez y Carlos Bacaicoa Hualde .
a) La Administración de la Co munidad Foral de Navarra,
representada procesalmente y asistida por el Asesor Jurídico-Letrado de la
Comunidad Foral de Navarra, Sr. Idelfonso Sebastián Labayen
b) El Excmo. Ayuntamiento de Pamplona , entidad de la Administración Local de Navarra representada
procesalmente por el Procurador de los Tribunales Sr. Javier Araiz Rodríguez y asistida por el Letrado Sr. Victor Sarasa Astrain
Interviene como actor civil el Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea representado procesalmente y asistida por el Asesor Jurídico-Letrado de la Comunidad Foral de Navarra, Sr. Idelfonso Sebastián Labayen
Siendo Ponente el
Ilmo. Sr. Magistrado Presidente de
la Sección D. José Francisco Cobo Sáenz.
PRIMERO.- La presente causa tienen su origen en los autos de Sumario Ordinario Nº 1670/2016 procedente del Juzgado de instrucción número 4 de Pamplona/Iruña.
SEGUNDO.- Formado el Rollo de Sala 426/2016 y después de recibidas las actuaciones en esta Sección, se dictaron las resoluciones que constan en dicho un rollo, señalándose mediante Auto de 13 de septiembre, el acto del juicio oral que se celebró durante los días los pasados días 13, 14, 15, 16 , 17, 20, 21, 22 , 23, 27 y 28 de noviembre.
TERCERO.- El Ministerio Fiscal, al elevar sus conclusiones provisionales a definitivas en la sesión de acto de juicio oral que se celebró el pasado 23 de noviembre, calificó los hechos como constitutivos de:
A) Cinco delitos continuados de agresión sexual de los
artículos 178, 179, 180 1. 1º y 2º, 192 y 74 del Código Penal.
B) Un delito contra la intimidad del artículo 197.1
C) Un delito de robo con inti midación del artículo 242. 1
Considerando que de los expresados delitos , eran responsables según los casos y en la forma de participación que se expresa :
(i) El acusado ANTONIO MANUEL GUERRERO ESCUDERO , responsable en concepto de autor del artículo 28 párrafo 1
del Código Penal de: un delito de agresión sexual del apartado A) y de los delitos de los apartados B) y C).
(ii) El acusado JESUS ESCUDERO DOMINGUEZ es
responsable en concepto de autor del artículo 28 párrafo 1 del Código Penal de: un delito de agresión sexual del apartado A)
y de los delitos de los apartados B) y C). (iii) El acusado JOSE ANGEL PRENDA MARTÍNEZ es
responsable en concepto de autor del artículo 28 párrafo 1 del Código Penal de: un delito de agresión sexual del apartado A) y de los delitos de los apartados B) y C).
(iv) El acusado ALFONSO JESUS CABEZUELO
ENTRENA es responsable en concepto de autor del artículo
28 párrafo 1 del Código Penal de: un delito de agresión sexual del apartado A) y de los delitos de los apartados B) y C).
(v) El acusado ANGEL BOZA FLORIDO es responsable
en concepto de autor del artículo 28 párrafo 1 del Código Penal de:
un delito de agresión sexual del apartado A) y de los delitos de los apartados B) y C). Sin que concurrieran circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal de los acusados. Solicitando que se impusieran a cada uno de los acusados ANTONIO MANUEL GUERRERO ESCUDERO, JESUS ESCUDERO DOMINGUEZ, JOSE ANGEL PRENDA MARTÍNEZ, ALFONSO JESÚS CABEZUELO ENTRENA y ÁNGEL BOZA FLORIDO, las siguientes penas:
Por el delito continuado de agresión sexual del apartado A) la pena de 18 años de prisión, inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y prohibición de acercamiento a la víctima, su domicilio o lugar de trabajo a una distancia no inferior a los 500
metros y prohibición de comunicación con la víctima por cualquier medio durante 20 años , así como 10 años de libertad vigilada que se ejecutará con posterioridad a la pena privativa de libertad conforme al artículo 106. 2 del Código Penal y costas. Por el delito del apartado B) la pena de 2 años y 10 meses
de prisión y multa de 20 meses y un día, con una cuota diaria de 9 €
y arresto sustitutorio en caso de impago, inhabilitación especial
para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. Costas. Por el delito del apartado C) la pena de dos años de prisión, inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y costas. En el ámbito de la responsabilidad civil solicitó que los acusados como responsables civiles directos y solidarios deberán indemnizar a la denunciante, en la cantidad de 100.000,00 € por el daño moral ocasionado. Y asimismo deberán indemnizar al Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea en la cantidad de 1.531,37€. En cuanto a las indemnizaciones solicitadas interesó que se estuviera a lo dispuesto en el Art. 576 de la ley de Enjuiciamiento Civil.
CUARTO - La acusación particular, al elevar sus conclusiones
provisionales a definitivas en la sesión de acto de juicio oral que se celebró
pasado 23 de noviembre, calificó los hechos como constitutivos de:
Cinco delitos continuados de agresión sexual de los
Arts 178, 179, 180 1. 1º y 2º, 192 y 74 del Código Penal.
B) Un delito contra
del artículo 197.1
(i) ANTONIO
ESCUDERO ,
responsable en concepto de autor del artículo 28 párrafo 1 del Código Penal de: un delito de agresión sexual del apartado A) y de los delitos de los apartados B) y C). (ii) JESUS ESCUDERO DOMINGUEZ es responsable en concepto de autor del artículo 28 párrafo 1 del Código Penal de: un delito de agresión sexual del apartado A) y de los delitos de los apartados B) y C).
(iii) JOSE ANGEL PRENDA MARTÍNEZ es responsable en
concepto de autor del artículo 28 párrafo 1 del Código Penal de: un
(iv) ALFONSO JESUS CABEZUELO ENTRENA es
(v) ANGEL BOZA FLORIDO es responsable en concepto de
autor del artículo 28 párrafo 1 del Código Penal de: un delito de agresión sexual del apartado A) y de los delitos de los apartados B) y C).
Sin que concurrieran circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal de los acusados. Solicitando que se impusieran a cada uno de los acusados ANTONIO MANUEL GUERRERO ESCUDERO, JESUS ESCUDERO DOMINGUEZ, JOSE ANGEL PRENDA MARTÍNEZ, ALFONSO JESÚS CABEZUELO ENTRENA y ÁNGEL BOZA FLORIDO, las siguientes penas:
Por el delito continuado de agresión sexual del apartado A) la pena de 18 años y nueve meses de prisión, inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y prohibición de acercamiento a la víctima, su domicilio o lugar de trabajo a una distancia no inferior a los 500 metros y prohibición de comunicación con la
víctima por cualquier medio durante 20 años , así como 10 años
de libertad vigilada que se ejecutará con posterioridad a la pena
privativa de libertad conforme al artículo
Penal y costas. Por el delito del apartado B) la pena de 3 años y 3 meses
para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. Costas. Por el delito del apartado C) la pena de dos años y nueve meses de prisión, inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y costas, incluidas las de la acusación particular. En el ámbito de la responsabilidad civil solicitó que los acusados como responsables civiles directos y solidarios deberán indemnizar a la denunciante en la cantidad de 250.000 ,00€ por los daños morales ocasionados. En cuanto a las indemnizaciones solicitadas interesó que se estuviera a lo dispuesto en el Art. 576 de la ley de Enjuiciamiento Civil.
QUINTO.- La acusación popular ejercida por la Administración de
la Comunidad Foral de Navarra, al elevar sus conclusiones provisionales a
definitivas en la sesión de acto de juicio oral que se celebró el pasado 23
de noviembre, calificó los hechos como constitutivos de:
artículos 178, 179, 180 1. 1ª , 2ª y 3ª, 192
y 74 del Código Penal.
C) Un delito de robo con intimidación del artículo 242. 1
Considerando que de los expresados delitos son
responsables (artículos 27 y 28 del Código Penal), en concepto de autores, Antonio Manuel Guerrero Escudero, Ángel Boza Florido, José Ángel Prenda Martínez, Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena y Jesús Escudero Domínguez. Sin que concurran circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal. Solicitando se impusiera a todos y cada uno de los acusados las siguientes penas:
A) Por el delito continuado de violación, la pena de
dieciocho (18) años y nueve (9) meses de prisión. Como penas accesorias, solicitó la medida de libertad vigilada durante diez (10) años, que se ejecutará con posterioridad al cumplimiento de todas las penas de privación de libertad (artículo 192.1 del Código Penal); y la prohibición de acercarse a la víctima, a su domicilio a su lugar de trabajo o cualquier otro que sea frecuentado por ella, a una distancia no inferior a 500 metros, así como la prohibición de comunicarse con la víctima por cualquier medio escrito, verbal o visual, en ambos casos por un tiempo de veinte (20) años (artículos 48 y 57.1 del Código Penal).
Asimismo, y como pena accesoria (artículo 55 del Código Penal),
pidió la inhabilitación absoluta de todos los imputados durante el tiempo de la condena
B) Por el delito contra la intimidad, la pena de tres (3)
años y tres (3) meses de prisión, y multa de veintiún (21) meses con una cuota diaria de nueve (9) euros. Como penas accesorias, solicitó la suspensión de empleo o cargo público de Antonio Manuel Guerrero Escudero y Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, y la inhabilitación especial de los cinco acusados para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena (artículo 56.1 del Código Penal).
C) Por el delito de robo con violencia o intimidación, la pena
de tres (3) años de prisión
Como penas accesorias, solicitó la suspensión de empleo o cargo público de Antonio Manuel Guerrero Escudero y Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, y la inhabilitación especial de los cinco acusados para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena (artículo 56.1 del Código Penal). En todo caso, interesó la condena en costas de los cinco acusados. En el ámbito de la responsabilidad civil , interesó que los cinco acusados, como responsables civiles directos y solidarios, indemnizaran a la denunciante por el daño moral ocasionado, en la cuantía reclamada por la misma (250.000 euros). Igualmente en dicho marco interesó que los cinco acusados indemnizaran al Servicio Navarro de Salud en la cuantía de 1.531,37 euros más los intereses legales.
SEXTO.- La acusación popular ejercida por el Excmo.
Ayuntamiento de Pamplona , al elevar sus conclusiones provisionales a definitivas en la sesión de acto de juicio oral que se celebró el pasado 23 de noviembre, calificó los hechos como constitutivos de:
artículos 178, 179, 180 1. 1ª , 2ª y 3ª, 192 y 74 del Código Penal.
Considerando que de los expresados delitos son responsables en concepto de autores, Antonio Manuel Guerrero Escudero, Ángel Boza Florido, José Ángel Prenda Martínez, Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena y Jesús Escudero Domínguez. Estimo que respecto al delito de robo con violencia o intimidación, concurre la circunstancia agravante de la
responsabilidad criminal de ejecutar el hecho con abuso de superioridad, del articulo 22.2° del Código Penal. Solicitando se impusiera a cada uno de los acusados las siguientes
A) Por el delito continuado de agresión sexual, la pena de
dieciocho (18) años y nueve (9) meses de prisión. Como pena accesoria la inhabilitación absoluta durante el tiempo de condena y la medida de libertad vigilada de diez años a ejecutar con posterioridad a la pena privativa de libertad. Como pena privativa de derechos la prohibición de
aproximarse a la victima, en cualquier lugar donde se encuentre, así como acercarse a su domicilio, a sus lugares de trabajo y a cualquier otro que se frecuentado por ella así como dirigirse a ella por cualquier medio en el plazo de 20 años y costas.
B) por el delito contra la intimidad , la pena de tres
años y tres meses de prisión y una multa de 21 meses con una cuota diaria de 9 euros y arresto sustitutorio en caso de impago,
inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y costas
C) Por el delito de robo con violencia o intimidación, la
pena de tres años y seis meses, inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y costas.
En el ámbito de la responsabilidad civil , solicitó que los acusados, como responsables civiles directos y solidarios, deberán indemnizar a la denunciante en la cantidad de 250.000 € por los daños morales ocasionados. Igualmente e indemnizarán al Servicio Navarro de Salud – Osasunbidea en la cantidad de 1.531,37 €.
SÉPTIMO.- El actor civil ,Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea, en igual trámite de conclusiones definitivas interesó que los cinco acusados en cuanto responsables en concepto de autores de los delitos que se les imputan quedan
obligados a indemnizar a dicho Servicio Navarro de Salud en la cuantía de 1.531,37 euros, a que ascienden los gastos generados en la asistencia de la denunciante con el importe de los intereses legales.
conclusiones provisionales a definitivas en la sesión de acto de juicio oral que se celebró el pasado 23 de noviembre:
(i) La defensa de los procesados : D. JOSÉ ÁNGEL PRENDA MARTÍNEZ ; D. ÁNGEL BOZA FLORIDO; D. ALFONSO JESÚS CABEZUELO ENTRENA y D. JESÚS ESCUDERO DOMÍNGUEZ, solicitaron su libre absolución con toda clase de pronunciamientos favorables. (ii) La defensa de D. ANTONIO MANUEL GUERRERO ESCUDERO, solicitó la libre absolución de su patrocinado de los delitos de los artículos 179, 180.1.1º1 y 2º, 192 en relación con el 74, y del 197.1 y 5 del Código Penal, así como de cualquier otro que viene siendo acusado. “ Ello sin perjuicio de que mi
representado se ha declarado autor de un delito leve de hurto del 234.2 CP.”
Civil (Comunidad Foral Navarra), por resultar de las actuaciones que han obrado con temeridad y mala fe.”
Asimismo solicitó que “ se condene
NOVENO .- Durante la deliberación el Ilmo. Sr. Magistrado D. Ricardo Javier González González , manifestó su voluntad de formular un Voto Particular discrepante del criterio mayoritario de la Sala .
DECIMO .- En la tramitación del presente proceso ante este Tribunal se han observado las prescripciones legales vigentes, excepción hecha del plazo para dictar sentencia, ante la complejidad de la causa y especialmente por haber tenido que atender la Sala únicamente compuesta por tres Magistrados, los señalamientos para juicio oral, así como para deliberación y
resolución , al igual que el trámite propio de los asuntos en curso , durante el período de redacción .
A.- Los procesados : D. José Ángel Prenda Martínez , de 26 años de edad , con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia ; D. Ángel Boza Florido , de 24 años, con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia ; D. Antonio Manuel Guerrero Escudero, de 27 años, sin antecedentes penales ; D. Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, de 27 años, con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia y D. Jesús Escudero Domínguez de 26 años , sin antecedentes penales ; se encontraban sobre las 2:50 horas del día 7 de julio de 2016 , en la Plaza del Castillo de Pamplona, donde se estaba celebrando un concierto con motivo de las fiestas de San Fermín
José Ángel Prenda Martínez estaba sentado en el segundo banco, entrando a la derecha a la Plaza del Castillo, cuando se acercó “la denunciante” , quien tenía 18 años , había llegado a Pamplona en un vehículo particular , sobre las 18:30 horas del día 6 de julio, acompañada de su amigo D. R. dejando estacionado el vehículo en el Soto de Lezkairu . Ambos subieron en dos ocasiones a la Plaza del Castillo, en la segunda, conocieron a un grupo de personas procedentes de Palencia y Castellón ; R. se fue de la plaza sobre las 1:30 horas al lugar donde estaba estacionado el coche.
“ La denunciante” , se mantuvo en la Plaza del Castillo con dichas personas , concretamente se intercambió el número
de teléfono móvil con uno de los chicos que integraban el grupo procedente de Palencia : A. , permaneció con el grupo, hasta el momento en que se fijó que había un chico que era el novio de una chica de su Universidad , se acercó a él y entabló conversación, estuvieron bebiendo, bailando y cantando hasta
que le perdió de vista, en ese momento trató de dar con
grupo de Palencia y Castellón , al no lograrlo se sentó en banco donde estaba José Ángel Prenda.
Estando sentados en el banco “ la denunciante” y José Ángel Prenda , ambos iniciaron una conversación , acercándose posteriormente al banco, primero Ángel Boza y después los otros tres acusados. “La denunciante” a las 2,57, 09 , llamó desde su teléfono móvil al teléfono de A. , con una duración de 25’. El objeto de la llamada era obtener información sobre lo que iban a hacer , existían dificultades para la audición porque había mucho ruido y además había música como de bares , “la denunciante” le expresó algo similar a : ¿donde estáis? ¿Qué vais a hacer? , A. le contestó que : “… iban a por un bocadillo o algo así.” y la denunciante respondió : “… vale pues quedamos después para ir a ver los encierros.”, sin llegar a concretar la cita. Después de esta llamada , “ la denunciante” , dijo a los procesados que se iba a ir al coche para descansar, ofreciéndose estos para acompañarle . Las seis personas salieron sobre las 03:00:45 de la Plaza del Castillo introduciéndose , en el pasillo existente entre las carpas de las terrazas de los establecimientos de hostelería Casino Eslava y Bar Txoko, siguiendo por la Calle Espoz y Mina , donde dos de los procesados, no identificados, se
acercaron al Hotel Europa quedándose retrasada “ la denunciante”. En este lugar , concretamente a la entrada del establecimiento, junto a la escalera que da acceso a la recepción , se hallaba el encargado de control de acceso de clientes al Hotel , D. , a quien se dirigieron dichos dos procesados pidiéndole una habitación por horas “para follar” , indicándoles que eso no era posible y que se dirigieran a otros establecimientos; sin que la denunciante hubiera escuchado esta parte de la conversación . Seguidamente “la denunciante” y procesados siguieron su camino, por la Avenida de Carlos III en sentido ascendente dirección hacia la Plaza de la Libertad, girando a la derecha continuando por la calle Cortes de Navarra . En este trayecto uno de los procesados , empezó a cogerle del hombro y de la cadera , “la denunciante” sintiéndose incómoda, propuso girar a la izquierda, tomando el inicio de la Calle Paulino Caballero.
B.- Una vez en la calle Paulino Caballero , José Ángel Prenda reparó en que una mujer accedía al portal del inmueble número 5 , después de mantener una breve conversación con ella , simulando que estaba alojado, cogió uno de los ascensores y subió al segundo piso, bajando al portal por las escaleras. Seguidamente , José Ángel Prenda abrió la puerta de acceso al portal. Entretanto, “ la denunciante” y los otros cuatro procesados , permanecían apoyados en la pared divisoria del acceso a los garajes de los inmuebles número 3 y 5 de la Calle Paulino Caballero Hallándose las cinco personas así ubicadas , Angel Boza y “ la denunciante”, estaban besándose en la boca ; mientras se hallaba en esa situación , José Ángel Prenda desde la puerta de acceso al portal, que mantenía abierta , dijo "vamos, vamos". En ese momento Ángel Boza ,
quien le había dado la mano para besarse, tiró de ella hacia él, cogiéndole de la otra mano Alfonso Jesús Cabezuelo; ambos la apremiaron a entrar en el portal tirando de “ la denunciante” , quien de esa guisa entró en el recinto de modo súbito y repentino , sin violencia . Cuando le introdujeron en el portal , los procesados, le dijeron
"calla" , significándole que guardara silencio mediante el gesto de llevarse
la mano abierta a la boca.
De esa forma “ la denunciante” y los procesados llegaron a la puerta ubicada en el interior de portal , situada a la izquierda de los ascensores, de vinilo traslúcido , mediante la que se accede a un rellano ,
entrando a este espacio, tras subir un tramo de cinco peldaños se accede
a otro rellano , girando a la izquierda desde este espacio se accede por
tres escalones a un habitáculo de forma irregular y tamaño reducido (unos 3 m²); concretamente se trata de una zona sin salida de 2,73 cm de largo, por 1,02 cm de ancho y 1,63 cm de ancho en la parte más amplia. Cuando “ la denunciante” accedió al primer rellano, la puerta de acceso, estaba abierta , tenía delante de ella a uno de los procesados y detrás a otros. De este modo fue dirigida por los procesados al habitáculo que se acaba de describir, donde los acusado le rodearon . Al encontrarse en esta situación, en el lugar recóndito y angosto descrito, con una sola salida, rodeada por cinco varones, de edades muy superiores y fuerte complexión, conseguida conforme a lo pretendido y deseado por los procesados y querida por estos , “ la denunciante” se sintió impresionada y sin capacidad de reacción. En ese momento notó como le desabrochaban la riñonera que la llevaba cruzada, como le quitaban el sujetador sin tirantes abriendo un clip y le desabrochaban el jersey que tenía atado a la cintura ; desde lo que experimentó la sensación de angustia, incrementada cuando uno de los procesados acercó la mandíbula de la denunciante para que le hiciera una felación y
en esa situación, notó como otro de los procesados le cogía de la cadera y
le bajaba los leggins y el tanga.
“ La denunciante” , sintió un intenso agobio y desasosiego, que le produjo estupor y le hizo adoptar una actitud de sometimiento y pasividad , determinándole a hacer lo que los procesados le decían que hiciera , manteniendo la mayor parte del tiempo los ojos cerrados .
Los procesados, conocieron y aprovecharon la situación de la denunciante en el cubículo al que la habían conducido, para realizar con ella diversos actos de naturaleza sexual , con ánimo libidinoso, actuando de común acuerdo. En concreto y al menos “ la denunciante” fue penetrada bucalmente por todos los procesados ; vaginalmente por Alfonso Jesús Cabezuelo y José Ángel Prenda, éste último en dos ocasiones , al igual que Jesús Escudero Domínguez quien la penetró una tercera vez por vía anal , llegando a eyacular los dos últimos y sin que ninguno utilizara preservativo . Durante el desarrollo de los hechos Antonio Manuel Guerrero , grabó con su teléfono móvil seis vídeos con una duración total de 59 segundos y tomó dos fotos ; Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, grabó del mismo modo un vídeo, con una duración de 39 segundos .
Finalizados estos hechos , los procesados se marcharon escalonadamente . Antes de abandonar cubículo , Antonio Manuel Guerrero Escudero se apoderó , en su propio beneficio, del terminal de teléfono móvil, marca Samsung Galaxy nº IMEI 357339075242165, valorado en 199,19 €, que “ la denunciante” llevaba en su riñonera , quitándole la
funda, extrayendo la tarjeta SIM de la compañía jazztel y la tarjeta de memoria, micro SD arrojándolas en el lugar de los hechos. El primero en salir fue Ángel Boza Florido, sobre las 03:27:05 hs. siguiéndole progresivamente los restantes procesados, hasta que formaron un grupo . Entretanto “ la denunciante” , cuando advirtió que se habían ido todos los procesados , se puso el sujetador, se subió los leggins y el tanga , luego, cogió el jersey atándoselo a las caderas ; seguidamente
buscó la riñonera para coger el teléfono móvil y llamar a
comprobó que el teléfono móvil no estaba en la riñonera, se incrementó su
inquietud y desasosiego, comenzó a llorar, cogió su riñonera y salió del habitáculo a la calle llorando.
“ La denunciante” , accedió a las 03:29:45 , a la Avenida de Roncesvalles, procedente de la Calle Paulino Caballero , continuó caminando sola y sin cruzarse con ninguna persona por dicha Avenida durante unos 20 segundos , hasta sentarse en el primer banco situado en la zona central de la Avenida .
C.- “ La denunciante” tomó asiento en el banco, llorando desconsoladamente, hasta el punto que llamó la atención de una pareja, que al verle llorar se desviaron de su trayectoria , dirigiéndose al banco para atenderle; llamaron al teléfono 112 , personándose poco después una patrulla de la Policía Municipal.
Fue trasladada desde el lugar de los hechos hasta el Servicio de Urgencias de Complejo Hospitalario de Navarra , donde se le revisó ginecológicamente a partir de las 5: 20 horas, administrándosele tratamiento anticonceptivo de emergencia y profiláctico . Como consecuencia de los hechos “ la denunciante” tuvo lesiones consistentes en : lesión eritematosa en zona de horquilla posterior en la zona de la cinco horarias para cuya curación precisó de una primera asistencia facultativa. Se le realizó una prueba de detección de alcohol que determino un resultado positivo de 0,91 +/- 0,05 g/l de alcohol en sangre y 1,46 +/- 0,06 g/l de alcohol en orina .
D.- Los procesados José Ángel Prenda Martinez , Ángel Boza Florido y Jesús Escudero Domínguez, se dirigieron al Hotel Yoldi en el que pidieron una habitación sin obtenerla ; seguidamente acudieron al Hotel Avenida donde intentaron dormir , introduciéndose a escondidas , sin conseguirlo . Más tarde entraron en el portal de una vivienda y accedieron al último piso, donde se quedaron a dormir, al tiempo Ángel Boza se fue del lugar, contactó con Antonio Manuel Guerrero y Alfonso Jesús Cabezuelo, quienes se habían quedado continuando la fiesta separados de los anteriores.
A las 6.50 horas José Ángel Prenda Martinez, envió desde su teléfono móvil WhatsApp a dos chats: a “ la Manada”, al que pertenecen todos los procesados excepto Ángel Boza Florido, además de otras personas y a “ Disfrutones SFC.” . En estos WhatsApp escribió “follándonos a una los cinco” “todo lo que cuente es poco” “puta pasada de viaje” “hay video” en el remitido al chat “ la Manada” y “follándonos los cinco a una , vaya puto desfase, del ATC Madrid era, ja, ja”., en el enviado a “ Disfrutones SFC.”.
Sobre las 8:20 horas José Ángel Prenda , Ángel Boza , Antonio Manuel Guerrero y Alfonso Jesús Cabezuelo, fueron identificados por agentes de la Policía Foral de Navarra, en el callejón de la plaza de toros , dejándoles marchar . Cuando salieron los cuatro procesados de la plaza de toros, Antonio Manuel Guerrero tiró el teléfono móvil de “la denunciante”, en una zona donde había desperdicios situada en la cuesta de Labrit , cerca del frontón; en este lugar fue recogido sobre las 9:30 horas por Dª Posteriormente los cuatro procesados, se juntaron con Jesús Escudero, desplazándose los cinco en autobús al barrio de San Jorge. Entretanto agentes de la Policía Foral de Navarra localizaron el vehículo Fiat Bravo matrícula 0458 GHC, con el que los acusados se habían desplazado a esta ciudad , estacionado en la calle Doctor Simón Blasco del Barrio de San Jorge, posteriormente fueron detenidos a las 11:15 , horas del día 7 de julio de 2016 , por agentes de la Policía Municipal de Pamplona.
E. Con carácter previo a los hechos “ la denunciante” no presentaba ningún trastorno de la personalidad ni antecedentes de desestabilización psicológica, por el contrario tenía una adecuada adaptación en los distintos ámbitos (personal, educacional , social y familiar) ; como consecuencia de los mismos sufre trastorno de estrés postraumático . A partir del mes de septiembre de 2017 , está recibiendo de forma continuada tratamiento psicológico administrado por el Centro de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Agresión Sexual de la Comunidad
de Madrid (CIMASCAM) ; no es posible la valoración de secuelas psicológicas al ser preciso que transcurra un tiempo de alrededor de dos años desde la producción de los hechos .
F. Los gastos irrogados al Servicio Navarro de Salud por la
asistencia sanitaria prestada a “la denunciante” en el Servicio de Urgencia Hospitalaria y el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Virgen del Camino , ascienden a 1.531,37 euros.
PRIMERO.- Cuestiones previas . En el trámite de intervenciones habilitado con arreglo al Art. 786. 2 LECrim. , durante la Audiencia celebrada el pasado 13 de noviembre , por las partes se alegó cuanto sigue
(i) El Ministerio Fiscal formuló protesta en relación con la prueba documental que se denegó en nuestro Auto del pasado 13 de septiembre , en concreto y respecto al contenido de los terminales móviles que fue denegada y especialmente, los "vídeos de Pozoblanco" grabados con fecha 1 de mayo de 2016 así como el WhatsApp enviado por Alfonso Jesús Cabezuelo al chat "La Manada" el día 1 de julio de 2016 en el que se alude a la posibilidad de mantener relaciones sexuales en grupo con una chica.
Asimismo formuló protesta por la alteración del orden de práctica de pruebas, conforme a lo acordado en dicho Auto. (ii) El Letrado Sr. Miguel Angel Morán Álvarez , en ejercicio de la acusación particular se adhirió a las cuestiones planteadas por el Ministerio Fiscal y adelantó su protesta , para el caso de que no fueran estimadas. Igualmente impugnó el informe realizado por las detectives privadas Dª Dolores Castro Cuadrado y Dª Susana Soler Martínez, aportado por la defensa de Alfonso Jesús
Cabezuelo Entrena , en relación con el cual se propone la prueba testifical de dichas personas , por entender que durante la instrucción y al ser requerida su aportación, la expresada defensa así como la de Antonio Manuel Guerrero, mantuvieron mediante escritos de fecha 27 de noviembre de 2016, no haber solicitado diligencia de prueba alguna, ni haber aportado ningún documento. Asimismo impugnó la prueba pericial solicitada por las defensas del perito D. Alfonso Sanz Cid, que consta al folio 1.362 de las actuaciones, en base a que dicho perito no estuvo presente en la práctica de la prueba pericial psicológica el 7 de octubre de 2016 El Letrado Sr. Victor Sarasa Astrain en ejercicio de la acusación popular por parte del Ayuntamiento de Pamplona, se adhirió a las cuestiones planteadas por el Ministerio Fiscal ampliando la protesta en relación con la prueba documental inadmitida al contenido íntegro de chat “la manada”. El Letrado Sr. Idelfonso Sebastián Labayen en ejercicio de la acusación popular por Administración de la Comunidad Foral de Navarra, se adhirió a lo planteado por las anteriores acusaciones. Todos los Letrados defensores de los procesados impugnaron las cuestiones planteadas por las acusaciones. En el tramite conferido al efecto:
Agustin Martinez Becerra en defensa de
José Ángel Prenda Martínez , Ángel Boza Florido y Jesús Escudero Domínguez , propuso como nuevo documento, en relación con el informe incorporado al escrito de defensa de Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, elaborado por Dª Dolores Castro Cuadrado, detective nº de licencia 3269, y Dª Susana Soler Martínez, detective nº de licencia 2742. En relación con este informe, precisamos que en el escrito de defensa de Alfonso Jesús Cabezuelo , se proponía a dichas detectives, con la finalidad de “… ratificar el informe realizado y que se adjunta al presente escrito.” . Pues bien, la
(i) El Letrado
parte proponente de tal prueba testifical, renunció a la misma, en la sesión del juicio oral de 23 de noviembre , de modo que el informe en cuestión, no ha sido ratificado por sus autoras y no posee validez a los efectos de su valoración como fuente de prueba .
La ampliación propuesta por Letrado
Becerra, se elaboró por dichas detective: “…Por petición del abogado Agustín Martínez Becerra completamos el informe de redes sociales de Doña aportando la imagen adjunta tomada de su red de "Instagram" el día 19 de Septiembre de 2017 a las 11.15 horas y publicada 11 horas antes de dicha captura.” y en el mismo se inserta una fotografía, con el contenido que es de ver en el acta correspondiente a la sesión del juicio oral celebrada el 13 de noviembre. Este documento fue admitido por la Sala, de modo que la declaración testifical , en la sesión del juicio oral del 23 de noviembre prestada por Dª Dolores Castro y Dª Susana Soler , versó en exclusiva sobre dicho informe. (ii) El Letrado Sr. Jesús Pérez Pérez , en defensa de Antonio Manuel Guerrero Escudero : mantuvo la cuestión relativa a la personación de las acusaciones populares y planteó como cuestión nueva la posible vulneración de derechos fundamentales en la instrucción, en concreto, la vulneración de la presunción de inocencia, del derecho a un juicio público , a la tutela judicial efectiva; solicitó de la Sala que tome todo ello en consideración a la hora de valorar la prueba de este juicio por la posibilidad de "contaminación" de testigos y peritos. Aportó documentación relativa a publicaciones realizadas por periódico "El Español" y del resultado de búsquedas en Google, argumentando en relación con todo lo anterior , que se estaba realizando un juicio paralelo y que ello podía incidir en los testigos. Adujo que estimaba vulnerado el derecho de defensa de su patrocinado por diversas razones , entre ellas : las
manifestaciones realizadas al inicio del procedimiento por el letrado del SAM, en un momento en que además dicho letrado no había sido formalmente designado . Mantuvo que su defendido al amparo del art. 400 LECrim , solicitó ser oído en declaración el día 12 de julio y dicha petición nunca se atendió . Alegó que su petición de búsqueda de posibles grabaciones de cámaras existentes en el recorrido de los acusados, no fue atendida, cuando fue solicitada el mismo día 12 de julio que constan en el soporte informático , que refleja el desarrollo de la sesión. (iv) El Letrado D. Juan Canales Cid en defensa de Antonio Manuel Guerrero Escudero, no planteó ninguna cuestión previa.
Las acusaciones impugnaron los documentos aportados, así como las cuestiones previas planteadas por los letrados defensores de los procesados. Después de la correspondiente deliberación, la Sala adoptó las siguientes decisiones, en relación con las cuestiones planteadas y documentos aportados para su incorporación a los autos , que ahora sintetizamos, remitiéndonos por lo demás , al contenido del acta informática. A.- En relación con la cuestión planteada por las acusaciones sobre la necesidad de admitir para su valoración parte de la prueba documental en su momento denegada, la desestimamos, ateniéndonos a las razones expuestas “in extenso”, en nuestro Auto de 13 de septiembre, sin que las alegaciones expuestas en apoyo de la pretensión ampararan un pronunciamiento diferente. B.- Respecto al orden de práctica de los medios de prueba en el acto del juicio oral , ratificamos nuestra decisión al respecto contenida en dicho Auto . Al efecto y abundando en cuanto allí razonamos, tenemos consideración que todo proceso en materia penal configurado en su naturaleza esencial a través del principio acusatorio, consiste en un decir y contradecir. Dicen las
acusaciones y contradicen los acusados, incluso con su silencio. Para resguardar esta esencia del derecho penal, no basta con que las acusaciones digan, sino que es necesario que prueben
lo que dicen para enervar la presunción de inocencia.
Entendemos que mediante el orden de práctica de pruebas que disponemos, se cumplimentan con pleno acomodo
a las exigencias constitucionales, los requerimientos vinculados
a la puesta en práctica del principio acusatorio, del derecho de
defensa y las relativas a la efectiva contradicción en igualdad de armas. Todo ello sin olvidar, que la declaración de los acusados no es sólo un medio de prueba, sino también un instrumento de defensa. Nuestro criterio es seguido entre otras, en la Sentencia 337/2016
de 23 de septiembre. de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Tarragona , La Sentencia de la Sala 2ª TS 259/2015 de 1 de febrero, invocada en apoyo de la pretensión que sostienen las acusaciones, no ampara a nuestro parecer la impugnación que examinamos . La cuestión se analiza en los Fundamentos de derecho tercero a sexto de dicha sentencia, para concluir en que no existe la indefensión alegada por los recurrentes, ni vulneración del derecho de defensa, por no acceder el Tribunal a la petición de
la defensa de alterar el orden de los interrogatorios, dejando a los
acusados para el final. Pero en dicha argumentación jurídica, para nada se contempla la hipótesis de que en el caso de que el tribunal hubiera accedido a la petición de alteración del orden de práctica de las pruebas en el acto del juicio oral, se hubieran quebrantado los derechos que asisten a las acusaciones. Perteneciendo a nuestra exclusiva competencia, la valoración de la credibilidad y verosimilitud de las
declaraciones de los acusados, prestadas en las condiciones que habilitamos, por las razones expuestas C.- En cuanto a las cuestiones específicas planteadas por la defensa de la denunciante , estimamos que no podían ser atendidas , por cuanto frente a la parte del Auto previsto en el Art. 695 LECrim., que dictamos con fecha 13 de septiembre pasado, no cabe recurso alguno, salvo que se invoquen vulneración de derechos fundamentales , supuesto que no es del caso.
De modo complementario, y ya en la fase procesal en que nos hallamos, nos remitimos a cuanto hemos argumentado precedentemente, en relación con la falta de validez probatoria del informe en cuestión , al no haber sido ratificado en juicio oral por sus autoras. Respecto impugnación de la prueba pericial solicitada por las defensas del perito D. Alfonso Sanz Cid, el motivo aducido, no determina la invalidez de dicha prueba, sin perjuicio de la toma en consideración de la deficiencia apuntada ,como lo hacemos al valorar este medio de prueba. D.- En cuanto a la impugnación específica de la inadmisión de la prueba documental, formulada por la dirección letrada de la acusación popular ejercida por el Excmo. Ayuntamiento de Pamplona, nos remitimos a cuanto habíamos argumentado en el anterior epígrafe A. E.- Por lo que respecta a la solicitud de nulidad por ilicitud en su obtención u origen por vulneración de los derechos fundamentales , invocada en sus respectivos escritos de defensa por los procesados , formulada en los siguientes términos :
(i) “… de acuerdo con lo establecido en el artículo 18 de la C onstitución Española así como por lo dispuesto en el artículo 11.1 de la L OPJ se infiere que cualquier evidencia que se obtenga vulnerando el d erecho a la intimidad, el secreto de las comunicaciones o la in violabilidad de domicilio ha de considerarse carente de validez. De igual m anera quiebran el principio de seguridad jurídica y son contrarios a lo es tablecido tanto en el artículo 229.2 de la LOPJ, como el artículo 302 de
l a L E C r i m . ” . - escrito de conclusiones provisionales de Don Ángel Boza Florido, Don Jesús Escudero Domínguez y Don José Ángel prenda Martínez -
(ii) “… De acuerdo con lo establecido en el artículo 18 de la C
onstitución Española así como por lo dispuesto en el artículo 11.1 de la L OPJ se infiere que cualquier evidencia que se obtenga vulnerando el d erecho a la intimidad, el secreto de las comunicaciones o la in violabilidad de domicilio han de considerarse carentes de validez. De ig ual manera quiebran el principio de seguridad jurídica y son contrarios a lo establecido tanto en el artículo 229.2 de la LOPJ, como el artículo 302 de
la LECrim. ;” … siendo su obtención contraria a lo establecido en los artí
culos 18 y 24 de la Constitución; 11.1 y 2 de la LOPJ y artículo 302 de la
LECrim. Por todo lo expuesto.”; “…vulnerando el derecho a la intimidad y
al secreto de las comunicaciones y sin expreso traslado a las partes pa
ra su posible impugnación. Vulnerando los artículos 18 y 24 de la Con stitución; 11.1 y 229. 2 de la LOPJ y artículo 302 de la LECrim.”; “… vuln erando el derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones y sin expreso traslado a las partes para su posible impugnación. Vuln erando los artículo 18 y 24 de la Constitución; 11.1 y 229. 2 de la LOPJ
y artículo 302 de la LECrim.” ; “… vulnerando el derecho a la intimid
ad y al secreto de las comunicaciones y sin expreso traslado a las partes para su posible impugnación. Vulnerando los artículo 18 y 24 de la Constit ución; 11.1 y 229. 2 de la LOPJ y artículo 302 de la LECrim.”; “… vulnera ndo el derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones y sin ex preso traslado a las partes para su posible impugnación.” ; Vulner ando los artículo 18 y 24 de la Constitución; 11.1 y 229. 2 de la LOPJ y artículo 302 de la LECrim.” ; “…siendo su obtención contraria a lo estable cido en los artículos 18 y 24 de la Constitución; 11.1 y 2 de la LOPJ y
artículo 302 de la LECrim. ” - escrito de conclusiones provisionales de Don Antonio Manuel Guerrero Escudero -.
(iii) “… de acuerdo con lo establecido en el artículo 18 de la C
onstitución Española así como por lo dispuesto en el artículo 11.1 de la L OPJ se infiere que cualquier evidencia que se obtenga vulnerando el d erecho a la intimidad, el secreto de las comunicaciones o la in violabilidad de domicilio han de considerarse carentes de validez. De ig
ual manera quiebran el principio de seguridad jurídica y son contrarios a lo establecido tanto en el artículo 229.2 de la LOPJ, como el artículo 302 de
la LECrim.” ; “…siendo su obtención contraria a lo establecido en los artí
culos 18 y 24 de la Constitución; 11.1 y 2 de la LOPJ y artículo 302
d e l a L E C r i m . ” . - escrito de conclusiones provisionales de Don Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena -. Ratificada en el trámite del artículo 786.2 LECrim., la desestimamos, por cuanto , así planteada la pretensión del nulidad, es preciso recordar que en nuestro Auto de 13 de septiembre pasado, rechazamos todo el material probatorio que obra en la causa y que corresponda o guarde relación con el contenido extraído de los teléfonos móviles de los acusados, sea cual sea el formato o el soporte en que dicho contenido se contenga a excepción del que guarde relación con archivos generados en dichos móviles el día 7 de julio de 2016 hasta el momento en que los referidos terminales fueron incautados con motivo de la detención de los acusados y no admitimos prueba alguna que guarde relación con el contenido que se rechaza o con las diligencias derivadas y/o practicadas en relación con el material excluido. En consecuencia no cabe un pronunciamiento sobre la nulidad por ilicitud de medios de prueba que no han sido admitidos, pues éste solo compete respecto a la alegación de vulneración de derechos fundamentales en la obtención u origen de alguna prueba admitida, como dispone el número 1 del artículo 287 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, aplicable en el marco de los procesos penales virtud de su carácter supletorio, definido en el artículo 4. F.- Por decisión mayoritaria de la Sala, se admitió el
documento presentado por el Letrado
, sin perjuicio de su valoración por la Sala . G.- Igualmente por decisión mayoritaria de la Sala, se desestimó la cuestión planteada en el escrito de defensa y ratificada en el trámite de audiencia preliminar por el Letrado Sr. Jesús Pérez Pérez relativa a la personación de las acusaciones populares . H.- Rechazamos la incorporación a los autos de la documentación aportada por dicho Letrado, concretada en
publicaciones realizadas por periódico "El Español" y del resultado de búsquedas en Google. G.- En cuanto a la cuestión planteada por dicho letrado sobre la vulneración de derechos fundamentales en la instrucción, en los términos antes expresados, se desestimó por cuanto entendimos que lo planteado rebasa el ámbito propio de cuánto puede ser valorado en el trámite de cuestiones previas. Remitiéndonos a lo argumentado con amplitud de forma oral, según consta en el soporte informático de la sesión de juicio oral. Se formuló protesta , en relación con las cuestiones que fueron desestimadas por : (i) El Ministerio Fiscal ; (ii) El Letrado Sr. Miguel Angel Morán Álvarez , en nombre de “la denunciante.”; (iii) El Letrado Sr. Idelfonso Sebastián Labayen en nombre de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra ; (iv) El Letrado Sr. Victor Sarasa Astrain en nombre del Excmo. Ayuntamiento de Pamplona y (v) El Letrado Sr. Jesús Pérez Pérez en nombre del procesado D. Antonio Manuel Guerrero Escudero, quien confinó su protesta a la desestimación de la cuestión previa relativa a la vulneración de derechos fundamentales de su patrocinado. Este último amplió la disconformidad sobre dicha cuestión en sus conclusiones definitivas , alegando que:
“… No se puede tomar en consideración las pruebas de cargo por
su ilicitud, ya que éstas han sido practicadas con vulneración del principio de presunción de inocencia (artículo 11.1 LOPJ). Como he expresado al inicio de las sesiones del juicio oral, sobre una declaración cambiante e inverosímil de la denunciante y con constante presión mediática nacional, se ha ido construyendo una serie de pruebas acusatorias (Informe PERICIAL Nº IPE00468269/2016, sobre estudio de archivos de video/imágenes, careciendo de licitud, ya que los peritos partían de prejuicios según se acreditó a preguntas del Magistrado; e Informe pericial psicológico de Doña María Muñiz Lorenzo y Doña Esperanza García Astiz, las cuales han partido de la veracidad de l os hechos denunciados) que, sin la concurrencia de tan especiales c ircunstancias, habrían arrojado un resultado bien distinto. Es más, sin
esas circunstancias, es continuado. (…).”.
que en base a esta alegación, no se
puede vedar nuestra apreciación sobre la validez y alcance de dichos dictámenes periciales, incorporados a la causa y sometidos a condiciones de efectiva contradicción en la sesión de acto del juicio al celebrada el pasado 21 de noviembre . La fase procesal en que nos hallamos, hace extemporánea la alegación de vulneración del derecho a la presunción de inocencia , consagrado en el artículo 24.2 CE como un derecho fundamental que no precisa que el acusado desarrolle ninguna actividad probatoria para acreditar su inocencia, sino que conforma una inicial afirmación de ausencia de responsabilidad respecto de quien es objeto de acusación. En consecuencia sólo se producirá esta infracción, en el caso de que hubiéramos establecido el pronunciamiento de condena sin pruebas de cargo validas , cuando por ilógico o insuficiente, no sea razonable el iter decisivo que conduce de la prueba al hecho probado y con carácter previo a estos supuestos, en los casos de falta de motivación del resultado de la valoración de las pruebas acusatoria. ( vid entre otras:
SSTS.2ª 577/2014 de 12 de julio y 778/2017 de 30 de noviembre ) .
SEGUNDO.- Doctrina general aplicable la valoración de la prueba practicada. Los hechos declarados probados se han fijado en función de las pruebas practicadas en el juicio oral, regularmente traídas al mismo, y que se practicaron con estricta observancia de los principios de publicidad, oralidad, inmediación y contradicción. A modo de preámbulo del análisis de la prueba de los hechos, la Sala estima necesario apuntar en sus rasgos esenciales la doctrina constitucional y jurisprudencial que perfilan los contornos del derecho a la presunción de inocencia, y que por tanto ,son los criterios guía en la evaluación del cuadro probatorio , que satisfaga el canon constitucional de valoración probatoria , para aseverar la certeza sobre la veracidad de la afirmación de los hechos que declaramos probados Este derecho es “uno de los principios cardinales del Derecho penal
contemporáneo, en sus facetas sustantiva y forma l”, - por todas, SSTC 133/1995 y 185/2014-. Toda manifestación del ejercicio del “ius puniendi” está condicionada por el art. 24.2 CE al juego de la prueba y a un procedimiento contradictorio en el que puedan defenderse las propias posiciones, -STC 161/2016-. Ese precepto establece una regla presuntiva de que “ el acusado llega al juicio como inocente y sólo puede salir de él como culpable si su primitiva condición es desvirtuada plenamente a partir de las pruebas aportadas por las acusaciones ” -SSTC 124/2001 y 145/2005- . Las SSTS 2ª 430/2016 y 305/2017 se expresan acerca de la insuficiencia de la íntima convicción del Juzgador en la valoración de la prueba, para proclamar que han de existir medios de prueba válidos y lícitos, de contenido incriminador. Hemos realizado esta operación con acomodo a las exigencias de aquella garantía constitucional , constatando la existencia de prueba de cargo con virtualidad de provocar el decaimiento de la presunción de inocencia . Y explicitamos los razonamientos nuestra decisión de forma lógica, coherente y razonable, en aplicación del triple canon que suministra, la enseñanza de la experiencia - entendida según declaró la STC 169/89 de 16 de octubre como «una comprensión razonable de la realidad normalmente vivida y apreciada conforme a los criterios colectivos vigentes». - , las reglas de la lógica y los principios científicos - vid. STS 2ª 544/2017 de 12 de julio - Tiene declarado el Tribunal Supremo - STS 2ª 305/2017 de 27 de abril - , en casos como el presente en los que se analizan, entre otros , “… hechos relacionados con la libertad sexual es altamente frecuente - como recuerda la STS. 845/2012 de 10.10 - que el testimonio de la víctima -haya sido o no denunciante de los mismos- se erija en la principal prueba sometida al examen del Tribunal, habitualmente por oposición de quien es denunciado y niega la realidad del objeto de la denuncia. En el caso del acusado sus manifestaciones se encuentran amparadas por el elenco de garantías y derechos reconocidos en el art. 24 CE , y, entre ellos, los derechos a no confesarse culpable y no declarar contra sí mismo. La versión de la víctima debe ser valorada, en cambio, desde el
prisma propio de un testigo, que se encuentra por ello obligado a decir verdad; pero sin olvidar las cautelas propias del status de quien asume la doble condición de testigo y denunciante, pues estamos ante un testigo en cierto modo implicado en la cuestión, al ser su testimonio la noticia misma del delito.(…/…) . Son incontables las ocasiones en que hemos apuntado
ciertos aspectos de posible valoración en el testimonio de la víctima, notas que no son más que pautas orientativas, sin vocación excluyente de otras
y sin desconocer la importancia de la inmediación, dirigidas a objetivar la
conclusión alcanzada. Son éstas la ausencia de incredibilidad subjetiva, la
verosimilitud de su versión y la persistencia en la incriminación. Pero incluso en el caso de que alguno de estos tres elementos no fuere, en todo
o en parte, favorable a la credibilidad del testimonio de la víctima, puede el
órgano judicial concederle validez como prueba de cargo siempre, eso sí, que motive suficientemente las razones de su proceder.”.
En el mismo sentido declara la STS 2 833/17 de 18 de diciembre :
“… Desde luego, cuando de la declaración testifical se trata no parece que parámetros como persistencia, verosimilitud y ausencia de contradicciones o de motivos espurios en la declaración sean suficientes, ni los únicos atendibles, para satisfacer aquel canon que legitime esa valoración por pretendidamente racional. La justificación constitucional exigible debe ir más allá de las meras impresiones subjetivas sentidas por el receptor de la prueba. Y, desde luego, de las insistencias externas al proceso, por numerosas e incluso comprensibles que puedan ser éstas.(…).” . En consecuencia, no es que el contenido de una testifical que supere ese triple filtro deba ser tenido como válidamente inculpatorio. Lo único que cabe sostener es que un testimonio que no lo hiciera debería ser desestimado “a limine.” como medio de prueba; mientras que, en el caso contrario, resultará atendible en principio , y, por tanto, estará justificado pasar -en un segundo momento- a confrontar sus aportaciones con las de otra procedencia, para confirmar la calidad de los datos -vid. en este sentido SSTS 2ª 263/2017 de 7 de abril y 28/2018 de 18 de enero - . Así lo hemos hecho en esta Sentencia , para conformar el relato de hechos probados y justificar nuestra apreciación de la prueba . De otro lado la justificación interna de la decisión , según antes
hemos anotado , nos emplaza a una aplicación del canon que suministran la lógica y la experiencia o ciencia, de tal suerte que pueda decirse que desde aquellos datos - justificación externa- , se deba inferir que la afirmación de los hechos en los que se sustenta la condena, los elementos objetivos, pero también los subjetivos, son una conclusión coherente que, con absoluta prescindencia de la subjetividad del juzgador, generen una convicción ausente de toda duda racional sobre la responsabilidad de los acusados y de este modo se genere la certeza que avalada por esos cánones, debe calificarse de objetiva . Conscientes de estas exigencias , desarrollamos a continuación nuestra argumentación como sigue .
Abordamos la denominada “ motivación fáctica” , partiendo de las anteriores premisas; este cometido contempla un amplio acervo probatorio ; Entre las pruebas a considerar, destacan las de cargo y de descargo
sometidas a nuestra apreciación de manera directa , en el acto de juicio oral , concretamente las amplias declaraciones testificales - de especial relieve , como acabamos de expresar, en el caso de “la denunciante” - , las manifestaciones de los procesados, así como los dictámenes periciales
La peculiaridad del caso que enjuiciamos , viene determinada por cuanto existe un medio de prueba documental, concretado en las grabaciones de video y las fotos tomadas durante el desarrollo de los hechos, por los procesados Antonio Manuel Guerrero y Alfonso Jesús Cabezuelo , que son consideradas por las acusaciones como elemento probatorio de cargo y por las defensas de los procesados como un medio de prueba de descargo. Por ello se desvía de lo que es habitual en los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales , conductas delictivas respecto a las que, debido al componente personalista que presentan y los espacios de intimidad en que se suelen perpetrar, no es fácil que exista la posibilidad de contar con otras pruebas - especialmente , pero no sólo , personales - distintas para acreditar el núcleo del hecho delictivo .
A.- Valoración General :
Son hechos incontrovertidos : (i) El encuentro de “la denunciante” , con los procesados , sobre las 2:50 horas del día 7 de julio de 2016 , en la Plaza del Castillo de Pamplona ; (ii) El posterior desplazamiento de las seis personas al inmueble número 5 de la calle Paulino Caballero de Pamplona y (iii) El mantenimiento de relaciones sexuales de las cinco personas con “la denunciante” , en el habitáculo que se describe en el epígrafe B) del antecedente hechos probados . La discrepancia se concreta en la voluntariedad o no del mantenimiento de dichas relaciones sexuales por parte de “la denunciante” y así frente a la versión de las acusaciones que sostienen que fué obligada a realizar actos de naturaleza sexual , con los procesados , violentando su voluntad valiéndose de violencia o intimidación para conseguir su satisfacción sexual, algunos de ellos grabado y fotografiados , cumpliendo el designio que se había trazado desde el momento que se encontraron con “la denunciante” ; las defensas de los procesados afirman que las relaciones sexuales se tuvieron con el consentimiento pleno de “la denunciante” , quien ya en la Plaza del Castillo , durante la primera conversación que mantuvo con aquellos, convino en mantener relaciones sexuales en grupo, así se lo comunicó y se pusieron en marcha rápidamente para encontrar un lugar discreto donde hacerlo. “La denunciante”, ha sostenido con firmeza la versión acerca del modo en que se desarrollaron los hechos, si bien la matizó en su declaración en el plenario , en determinados aspectos, respecto a la prestada en sede de la Policía Municipal a partir de las siete horas del día 7 de julio y a presencia Judicial en la tarde de día 8 de julio de 2016 , siempre refiriéndose a cuatro personas , con relación : al modo en que le introdujeron en el portal , le condujeron al recinto donde se desarrollaron los hechos y como le obligaron una vez en el interior del habitáculo a realizar diversos actos de naturaleza sexual con cada uno de ellos, valiéndose de su superioridad física y numérica y de la imposibilidad de “ la denunciante”, de ejercer resistencia ante el temor a sufrir un daño mayor y la imposibilidad de huir del lugar .
Como desarrollaremos más ampliamente estas matizaciones, no comprometen la estructura racional de nuestro proceso valorativo, ni perjudica nuestra apreciación de que la declaración de “ la denunciante”, satisface los parámetros de credibilidad subjetiva, objetiva y persistencia; teniendo en cuenta respecto de este último , que como declara la STS 2ª 787/2017 de 30 de noviembre - con cita de la STS 343/2013 de 30 abril-: “… ello supone ausencia de modificaciones esenciales en las sucesivas declaraciones prestadas por la víctima, sin contradecirse, ni desdecirse. Se trata de una persistencia material en la incriminación, valorable «no en un aspecto meramente formal de repetición de un disco o lección aprendida, sino en la constancia sustancial de las diversas declaraciones, manteniendo el relato la necesaria conexión lógica entre sus diversas partes.” En el mismo sentido, citamos la STS 62/2018, de 5 de febrero que declara: “… No basta con aducir algunos puntos o argumentos que podrían militar en favor de otra valoración probatoria para descalificar la realizada por la Audiencia; ni detectar variaciones de detalle y en aspectos puramente accesorios en las sucesivas declaraciones; ni oponer a la declaración de la víctima la propia declaración exculpatoria. La presunción de inocencia no lleva a dar prevalencia necesariamente y por exigencias de tal derecho a las manifestaciones exculpatorias propias frente a las de la víctima. Sería inadmisible una regla de esa factura.(…) ” . Estas puntualizaciones, no nos impide apreciar la persistencia material en la incriminación , en el sentido antes señalado ; coinciden en el aspecto esencial , relativo a que las relaciones de contenido sexual se mantuvieron en un contexto subjetivo y objetivo de superioridad, configurado voluntariamente por los procesados , del que se prevalieron , de modo que las prácticas sexuales se realizaron ,sin la aquiescencia de la denunciante en el ejercicio de su libre voluntad autodeterminada , quien se vió así sometida a la actuación de aquellos - vid por todas STS 2ª 761/2015 de 23 de noviembre - En dicho núcleo coinciden la declaración de la denunciante en sede policial y judicial , así como cuanto relató a las primeras personas con quienes entró en contacto inmediatamente después de producirse los hechos , a estos efectos consideramos de manera más destacada:
Las declaraciones testificales , en el acto del juicio oral de Dª B.
y D. M. , primeras personas que le atendieron ¸ quienes caminaban por la Avenida de Roncesvalles, procedentes de la cuesta de Labrit y en dirección a la estación de autobuses ; se acercaron a ver qué le ocurría, sentándose los dos junto a la denunciante en el banco. Relatando que al principio “ la denunciante” no podía hablar , lloraba amargamente con angustia , y con dificultades les dijo que había perdido el móvil o que no lo tenía; manifestaron que estaba en estado shock y no apreciaron síntomas de estar bebida . Le preguntaron a ver lo que le había pasado y ella seguía llorando sin expresar frases coherentes. Decía frases cortas o palabras sueltas y seguía llorando , haciendo alusión al móvil. Cuando le dijeron que no era para tanto perder un móvil la oyeron decir “ que cuatro chicos,…” , por lo que los testigos entendieron que había algo más; entre llantos “ la denunciante” les dijo que había venido con un amigo y su amigo estaba en el coche, que había conocido a cuatro chicos en la Plaza del Castillo, y que cuando iban andando la habían metido en un portal. Los testigos le preguntaron, si todos habían abusado de ella, y les dijo que sí . Le inquirieron si podían llamar a la policía diciéndole aquella que sí ; D. M. llamó al 112 , recibiendo la Policía Municipal alrededor de las 3:40 horas del día 7 de julio una llamada en la que se comunicaba que : “ dos
ciudadanos al parecer han encontrado a una joven en la Avenida de Roncesvalles que dice haber sido objeto de una agresión sexual.” . (ii) Las declaraciones testificales en la sesión de juicio oral celebrada el pasado 15 de noviembre , de los Agentes de Policía Municipal que intervinieron “ in situ.” muy poco tiempo después de cometerse los hechos.Estas declaraciones, son particularmente relevantes en cuanto testimonio de referencia y por tanto como elemento de corroboración que avala entre otros la credibilidad objetiva o verosimilitud de la declaración de “ la denunciante”; en este sentido declara la STS 2ª 793/2017 de 11 de diciembre - en relación con la valoración como testimonio de referencia de aquellos agentes que en la vía pública acudieron en auxilio de quien denuncia y vertieron un relato espontáneo , calidad de testimonio de referencia que no cabe reconocer al de los agentes que interrogaron a la denunciante en dependencias policiales - : “… la Sala sentenciadora ha
tomado en consideración otros elementos de prueba que según su criterio corroboraban la declaración de la víctima, que gozan de autonomía probatoria, como testimonios de referencia de lo que la víctima les relató espontáneamente cuando fue atendida en la vía pública, y como testigos directos de los que pudieron percibir personalmente, que en muchos de los casos conforman indicios relevantes.”. La primera dotación en llegar , estaba formada por la Agente 455 y el Agente 672, quienes patrullaban de uniforme y se acercaron al lugar de los hechos andando desde el palacio de Diputación , apenas transcurridos unos minutos, tras captar una comunicación de la emisora que decía que había habido una agresión sexual y estaban en la Avenida de Roncesvalles junto al monumento al Encierro, al llegar primero hablaron con la pareja que estaba con “ la denunciante” quienes les dijeron que la chica había sido agredida y le habían robado el móvil. La Agente 455 , percibió quien era “ la denunciante” , porque estaba llorando y se la llevó a un banco que había al lado; aquella estaba muy nerviosa, y llorando , no podía expresarse con claridad; la Agente le dijo que estuviera tranquila, que estaba allí para ayudarla, le preguntó si la habían agredido y “ la denunciante” dijo que sí. Posteriormente le preguntó si habían abusado de ello y de nuevo contestó afirmativamente . En un momento ulterior le preguntó si había habido penetración y también dijo que sí , precisando que habían sido cuatro chicos. La Agente le preguntó dónde había sido y “ la denunciante” respondió señalando un portal a la vuelta, llevándoles con posterioridad hasta el portal de la calle Paulino Caballero número 5 . La Agente 455 , observó como “ la denunciante” lloraba mucho durante el relato de los hechos y la descripción de las cuatro personas , principalmente a sus preguntas, mientras que su compañera la Agente 553 tomaba anotaciones. Por su parte el Agente 672 , quien percibió como la “ la denunciante” , estaba llorando , nerviosa y temblorosa , le costaba hablar de forma continuada y se expresaba entre sollozos ; se quedó hablando con D. M. y Dª B. , tomándoles la filiación . Cuando se hallaban en la Avenida de Roncesvalles unos ocho agentes de la Policía Municipal , acudió una dotación de paisano integrada
por la Agente 553 y el Subinspector 029, pertenecientes al grupo de
investigación quienes patrullaban de paisano y acudieron andando desde
el casco viejo , tras captar el aviso de la emisora .
La Agente 553 se dirigió directamente a “ la denunciante” , su compañera la Agente 455 , le informó de los detalles que había obtenido de aquella ; se identificó como Policía Municipal , percibió que estaba muy afectada, nerviosa y llorando todo el rato , e intentó que se tranquilizara ; esta le confirmó haber sido agredida por cuatro chicos y la existencia de penetración. Les indicó el lugar que había ocurrido los hechos y se desplazaron allí .
El Subinspector 029 , percibió cuando llegó que “ la denunciante” estaba nerviosa y llorando , no habló con ella sino que lo hicieron sus compañeras; cuando se dirigieron al portal, aquella no quiso entrar. El Agente 672 y la Agente 455, trasladaron en un vehículo policial
a “ la denunciante” desde el lugar de los hechos hasta el Servicio de
Urgencias de Complejo Hospitalario de Navarra , el primero conducía y la segunda durante el trayecto intentaba tranquilizarla , pues “ la denunciante” le insistía en que no le dejara sola.
La Agente 455 , permaneció en dicho Servicio con “ la denunciante” sin que volviera a hablar con ella sobre los hechos . Esta se mostraba intranquila, llorando, agarrando fuerte a la Agente del brazo , insistiéndole en que no la dejara sola porque tenía mucho miedo. Estuvo en el Servicio con “ la denunciante” , hasta que realizado examen ginecológico y médico forense, fue a buscarles un coche camuflado y las llevaron a dependencias de Policía Municipal, permaneciendo con ella en
la sala de espera hasta que la agente de Policía Municipal 405, se la llevó
para tomarle declaración. De todo este conjunto de medios de prueba , podemos inferir razonablemente que desde el primer momento, “ la denunciante” refirió a las personas que le atendieron y los agentes que intervinieron que había sufrido una actuación atentatoria a su libertad sexual a la que ella no había prestado aquiescencia , por parte de cuatro varones - resaltamos que a lo largo de todas sus declaraciones en sede policial, judicial y en el acto del juicio oral, con la natural precisión de que a esas alturas del proceso, sabía que eran cinco los procesados - , mantuvo que dicha actuación atentatoria
se había llevado a efecto por cuatro personas , lo que refuerza la consideración de la intensidad del impacto emocional producido por la actuación de los procesados. Su estado apreciado por los testigos a que nos acabamos de referir, revela que estaba viviendo una intensa situación de desesperación, angustia y ansiedad ; en nada compatibles, con la situación de una persona, que o bien se siente despechada porque después de haber finalizado una relación sexual consentida, los varones que la mantuvieron no le ofrecieron “continuar la fiesta juntos”, o que éstos se hubieran marchado del habitáculo sin despedirse, ni porque tenía la intuición de que se hubieran grabado imágenes y estas pudieran difundirse a través las redes sociales , ni por la sustracción de su teléfono móvil.
(iii) Igualmente la realidad del estado en que se encontraba, se
infiere de la manifestación que realizó ante los médicos que le atendieron en el servicio de urgencias a partir de las 5: 20 horas de la madrugada, antes quienes expresó que no recordaba con exactitud lo sucedido – véase el informe Clínico de Urgencias obrante a los folios 24 y 25 de las actuaciones emitido por el Servicio de Urgencia Hospitalaria y el servicio Obstetricia y Ginecología del Complejo Hospitalario de Navarra . En cuanto a las matizaciones en los extremos antes referidos en su declaración en el plenario, con relación a la prestada en sede de la Policía Municipal a partir de las 7:09 del día 7 de julio - en la que manifestó
respecto de estos puntos : “… Que preguntada a si ha intentado zafarse de ambos,
manifiesta que sí, pero no ha podido , además no podía gritar, puesto que el chico del reloj, le ha tapado la boca continuamente (…) . Que cuando han entrado, la han rodeado los cuatro, y la han tirado al suelo, siendo que le han soltado el sujetador, y mientras le sujetaban la boca, para que les hiciera una felación , a la vez que le soltaban los botones
del pantalón. Y la ofrecida ante el Juez Instructor en la tarde del día 8 de julio, en la que declaró , siempre con referencia a cuatro personas : “… Que en ese
momento los otros dos la sujetaron y la introdujeron en el portal. Que la declarante iba hablando normal y le dijeron que se callara y no gritara. (…) Que la rodearon entre todos y uno de ellos la cogió de la cara y le obligó en ese momento a hacerle una felación.”.
personales de abatimiento, confusión, tensión y agobio en que fueron
prestadas, especialmente la primera, muy poco después de haber sido asistida en el Complejo Hospitalario de Navarra ; así lo inferimos :
(i) De la intervención como peritos en la sesión del juicio oral celebrada 20 de noviembre de los Médicos Forenses: Dr. Rafael Teijeira y Dra. Nahia Mendoza , aclarando el primero en relación con el informe médico forense que obra a los folios 182 y 187 de las actuaciones en el
particular donde dice: “… Tiene recuerdos confusos pero manifiesta que hubo
penetración oral y cree que también vaginal no sabe si anal. ( …) No puede precisar el
número de veces ni concretar más en este momento.” , que con arreglo a criterios
científicos y datos empíricos , ocurre con cierta frecuencia que “ … los
recuerdos en una situación de estrés de estas características tienen en que ver en estas fases iniciales más con la memoria instintiva que con la memoria racional y entra dentro de lo habitual que la víctima relate hechos aislados , pero no tenga digamos relato continuado en estos primeros momentos lo que realmente ocurrió y puede haber fases digamos de ciertas lagunas.”
(ii) La declaración en la sesión de juicio oral del pasado 17 de
noviembre del agente de Policía Municipal de Pamplona 371 quien después de que “ la denunciante” hubiera declarado en sede policial, le trasladó sobre las 9:30 -10 horas al Soto de Soto de Lezkairu; nuevamente
la llevó a dependencias policiales, sobre las 10:30 - 10:45 horas, donde le estaba esperando la Trabajadora Social del Ayuntamiento de Pamplona , Dña. Ana Fernandez Garayalde . Manifestando dicho agente que durante su intervención con “ la denunciante” , ésta se mostraba cansada , abatida y prácticamente no hablaba .
(iii) La declaración en la misma sesión del juicio oral de Dña. Ana
Fernandez Garayalde quien estaba de guardia en el servicio de acompañamiento social a víctimas de agresión sexual y había sido activada a raíz de la presentación de la denuncia , quien informó a “ la denunciante” , sobre la disponibilidad de servicio y la posibilidad de facilitarle un alojamiento y un teléfono municipal; en esta primera entrevista apreció que esta lloraba y contestada con monosílabos . Mientras se mantenía esta conversación, se recibió comunicación del Complejo Hospitalario de Navarra, para que se trasladara a la denunciante para realizarle más pruebas médicas. “La denunciante” , fue trasladada al centro hospitalario por el agente 371 y en compañía de Dña.
Ana Fernández , al regreso, esta cogió un teléfono del ayuntamiento, en los locales de bienestar social de la calle zapatería y bajaron nuevamente al Soto de Lezkairu , donde recogieron a R. , trasladándoles al alojamiento facilitado por el Ayuntamiento de Pamplona . En este lugar Dña. Ana Fernández , informó a la “ La denunciante” , sobre la conveniencia de comunicar la situación a sus padres, llamándoles esta a través del teléfono facilitadopor el Ayuntamiento; al comienzo de la conversación “ La denunciante” , comenzó a llorar amargamente, poniéndose al teléfono Ana Fernández, explicando la situación y lo importante de que acompañara a su hija en esos momentos. (iii) La declaración en igual sesión del juicio oral de Dª Maite García Areso, trabajadora social del Ayuntamiento de Pamplona quien se desplazó sobre las 13 horas del día 8 de julio, acompañada de un
Policía Municipal , al alojamiento facilitado por el Ayuntamiento ; en este lugar estaban ya sus padres. Manifestó que cuando el policía municipal le comunicó que tenía que ir a declarar ante el Juzgado de Guardia por la tarde comenzó a temblar y llorar con amargura ; acompañando a “ la denunciante” y sus padres a partir de las 17 horas, durante su estancia en
el Juzgado de Guardia .
En este ámbito de valoración general , detenemos nuestra atención en un aspecto sobre el que se puso especial énfasis por la defensa de los procesados y que afecta a la valoración de la declaración de la
denunciante desde el prisma de la “credibilidad subjetiva del testimonio ” ,
o “ausencia de incredibilidad subjetiva”. En concreto la tacha se plantea
sobre el motivo que le impulsó para denunciar los hechos, concretado en la
consciencia de que habían sido grabados por los procesados y tratar así de ofrecer una justificación a su actuación, que como decimos en opinión de aquellos fue en todo momento libremente consentida. A estos efectos, se pone de relieve las respuestas que ofreció en su declaración testifical prestada el Jueves 22 de noviembre la Agente 405 de la Policía Municipal - quien intervino como instructora en la toma de declaración de la denunciante en dicha sede - , a preguntas del letrado Sr. Jesús Pérez Pérez , quien al final de la declaración concretamente en
el minuto 12 38 40 , le cuestionó sobre si: “… En algún momento le dijo, sobre algunas posibles fotografías o fotos, que le hubieran hecho de forma espontánea .” , respondió: “… Ella me dijo que le grabaron con el teléfono “. y a nueva pregunta sobre si “Ella dijo que le grabaron con el teléfono”, respondió : “… sí, algo … sí .”. De esta referencia , teniendo en cuenta cuanto hemos argumentado , no derivamos la existencia de un móvil espurio o interés de cualquier otra índole que límite la aptitud de la declaración de la denunciante para generar certidumbre. Apreciada en su conjunto, la declaración de la expresada Agente - que no es admisible como testimonio de referencia, al contrario del que hemos apreciado anteriormente respecto del que prestaron los agentes que intervinieron “in situ” , inmediatamente después de producirse los hechos y ante los que la denunciante vertió un relato espontáneo ( vid la antes citada STS 793/2017,de 11 de febrero ) - , se presenta como desganada y por tanto escasamente ilustrativa ; en su mayor parte se remitió a cuanto constaba en el acta levantada al efecto, sobre la cuál y las circunstancias de su elaboración había prestado declaración el instructor del atestado y que figuraba como secretario en dicha diligencia , subinspector 285, en la sesión de acto del juicio oral celebrada el 16 de noviembre , donde manifestó que consideró oportuno que la declaración se prestara ante un agente femenina, monitorizando él su contenido desde otra sala. Ofreció algunos detalles sobre el modo en que concretó la trayectoria que denunciante y procesados habían seguido para llegar desde la Plaza del Castillo hasta la calle Paulino Caballero , rectificando mediante diligencia la referencia inicial que contiene el acta a la calle Tafalla .
En su declaración durante el acto de juicio oral la agente manifestó , no recordar muchas de las manifestaciones de la denunciante y sin embargo hizo referencia a un hecho de especial relevancia que no está recogido en el acta . Posiblemente y dado que ese mismo día se encontraron videos en los teléfonos móviles de los procesados ello le llevó a error. Es de señalar que resulta difícilmente creíble que si a una agente de policía se le realiza esa manifestación de la denunciante, en
relación con un hecho con relevancia a los efectos de la investigación de estas características, no lo haga constar en el acta, habida cuenta además de que en ese momento no se había identificado a los procesados y la denunciante desconocía sus nombres y había realizado una descripción aproximativas de sus características físicas, incluidos algún tatuaje y de ciertos accesorios que portaban , siempre como hemos dicho con referencia a cuatro personas . Esta apreciación de un posible error por parte de la agente se asienta además, en que en ninguna otra de las manifestaciones hechas por la denunciante a terceras personas inmediatamente después de los hechos, como hemos visto , se refirió a la existencia de posibles grabaciones. No lo puso de manifiesto cuando se le leyó la declaración antes de firmarla con presencia del instructor del atestado, ni tampoco dijo nada a la agente 455 quien le acompañó desde los primeros momentos de la madrugada hasta la prestación de declaración en dependencias policiales ni tampoco en su declaración a presencia judicial . “ La denunciante” en su declaración en el plenario afirmó con contundencia y si ninguna contradicción que no vió ningún móvil ni nada grabando y tampoco le manifestaron que lo estuvieran haciendo , en cuanto a las fotos las fotos uno y dos tomadas a las 3:26 :03, por Antonio
Manuel Guerrero , manifestó: “…Lo único que le puedo decir es que estaba en
estado de shock, entonces me sometí y cualquier cosa que me dijeran iba a hacerla porque es que estaba en estado de shock, yo no, no, ni pensé, ni pude decidir en ese momento.”.
Todo ello pone de manifiesto, la falta de significación para desacreditar la credibilidad subjetiva de la declaración de la denunciante , la referencia, que verificó la Agente 405 en su declaración testifical en el plenario .
Pasamos a la valoración en detalle de las fuentes de prueba de cargo y de descargo, de manera destacada , las practicadas durante las diversas sesiones de juicio oral, con arreglo a las cuales construimos el armazón probatorio que soporta el relato de hechos que declaramos probados .
B.- Valoración en detalle de las fuentes de prueba.
“La denunciante” , ha mantenido de modo uniforme y
constante que llegó a Pamplona procedente de Madrid en un vehículo particular , sobre las 18:30 horas del día 6 de julio, acompañada de su amigo D. R. dejando estacionando el vehículo en el Soto de Lezkairu . Ambos subieron en dos ocasiones a la Plaza del Castillo, en la segunda, conocieron a un grupo de personas procedentes de Palencia y Castellón ; R. se fue de la plaza sobre las 1:30 horas al lugar donde estaba estacionado el coche. “ La denunciante” , se mantuvo en la Plaza del Castillo con dichas e personas , concretamente se intercambió el número de teléfono móvil con uno de los chicos que integraban el grupo procedente de Palencia : A. - ; permaneció con el grupo, hasta el momento en que se fijó que había un chico que era el novio de una chica de su Universidad , se acercó a él y entabló conversación, estuvieron bebiendo, bailando y cantando hasta que le perdió de vista, en ese momento trató de dar con el grupo de Palencia y Castellón , sin lograr encontrarles , por lo que se sentó en el banco donde estaba José Ángel Prenda . Los procesados por su parte, mantienen una versión discrepante; todas las personas se presentaron , la conversación inicialmente entablada entre “ la denunciante” y José Ángel Prenda , a la que en primer lugar se añadió Ángel Boza Florido, poco a poco fue tornando en una conversación de índole sexual y al manifestar “ la denunciante”, su interés por las relaciones sexuales en grupo , que los procesados excepción hecha de Ángel Boza ya habían mantenido, tras ratificar aquella su interés en el mantenimiento de relaciones de ese tipo , le propusieron buscar un lugar discreto donde poder llevar a cabo la relación entre todos a lo que ella manifestó su aquiescencia , iniciando por esta razón el desplazamiento. Pues bien ante la existencia de versiones contradictorias sobre lo que hablaron en la plaza del Castillo y la ausencia de prueba directa, se ha de atender a datos periféricos , que seguidamente referimos y con arreglo a los cuales configuramos nuestro relato de hechos probados.
El intercambió de número de teléfono móvil con A.
, lo corroboramos mediante las declaraciones de esta persona , en sede
sumarial el 27 de septiembre de 2016 y en la sesión de acto del juicio oral
, que se celebró el jueves 23 de noviembre . La existencia de la llamada de “ la denunciante” a las 2,57, 09 , desde su teléfono móvil al teléfono de A. , con una duración de 25’ , se acredita por la información facilitada por la operadora de telefonía Orange España, SAU - véase el folio 1447 de las actuaciones al tomo III - . El objeto de la llamada de la llamada y su desarrollo , lo inferimos de las declaraciones de la “la denunciante” en el acto del juicio oral y de las antes reseñadas declaraciones de D. El encuentro entre denunciante y procesados , así como el posterior desarrollo , se objetiva en el informe fotográfico , sobre el estudio de las cámaras de seguridad y vigilancia situadas en la segunda planta del Palacio de Navarra - obrante a los folios 983 y siguientes de las actuaciones- elaborado por el Agente de Policía Foral 485 y que fue sometido a condiciones de efectiva contradicción , en su intervención como perito durante la sesión de acto de juicio oral celebrada el 20 de noviembre pasado . De la evaluación de este medio probatorio, no inferimos ningún elemento que permita avalar la versión de los procesados . En concreto la salida de las seis personas de la Plaza del Castillo, se refleja en el fotograma 34 obrante al folio 1003.
“La denunciante” , ha mantenido de modo constante , sin ninguna deriva o matización , que manifestó a los cuatro chicos con los que estaban
conversando “… que se marchaba al coche a dormir , siendo que éstos le han dicho que
le acompañaban, además de que ellos también pernoctaba en un coche.”. - así consta
literalmente en su declaración prestada en dependencias de la Policía Municipal de Pamplona , a las 7: 09 horas del 7 de julio - . Precisando con rotundidad y firmeza en la declaración en acto de juicio, que después de la conversación telefónica con A. “ la denunciante” se volvió a acercar al banco, donde estaban los procesados y les comunicó que se iba a ir al coche para descansar, no quería permanecer en la plaza por cuanto la gente conocida ya se había ido,
ofreciéndose los procesados a acompañarle . A lo que añadimos como elemento que avala, entre otros, la credibilidad objetiva de su declaración , cuanto manifestó en la sesión de acto del juicio oral, celebrada el 15 de noviembre, la referida Agente de Policía Municipal de Pamplona 455 - Pamplona - quien , recordemos , acudió a la Avenida de Roncesvalles inmediatamente después de producirse los hechos y se entrevistó en primer término con la “ la denunciante”- , a preguntas del Ministerio Fiscal sobre si recordaba que le relatara algo de cómo habían llegado al portal , si se había conocido … , como había entrado en contacto con ellos…, respondió : “… ella me dijo que
estaban en la plaza del Castillo que había verbena y música y que conoció unos chicos y entabló conversación con ellos ; que luego ya llegó un momento en que estaba cansada por lo que decidió irse a casa. Entonces ellos se ofrecieron a acompañarla y le acompañaran , ella debió decir por aquí y ellos le corrigieron la trayectoria diciéndole: … no por aquí.”.
(ii) En cuanto al desplazamiento al hotel Europa, tenemos que las
razones por las que la “ la denunciante” en su inicial declaración en la Policía Municipal prestada a las 07:09 horas, del día 7 de julio del 2016, ante la Agente 405 , se refirió al Hotel Leyre , en lugar del Hotel Europa ,
cuando declaró : “… Que entonces los tres chicos que iban por delante , se han
dirigido al hotel Leire, lugar donde no les han dejado entrar, puesto que el vigilante de seguridad, les ha manifestado que había una lista de clientes, y ellos no estaban en la misma.(…) Que preguntada a … si en algún momento los chicos le han dicho por qué
iban al hotel, manifiesta que no.”, quedaron debidamente esclarecidas en la declaración de la referida Agente , instructora del atestado en este extremo en la sesión de acto del juicio oral celebrada el 23 de noviembre , cuando declaró que según el relato de la denunciante y a la vista de los planos que le fueron exhibidos, consideró que el hotel al que se había dirigido era el Hotel Leyre. Se explica la confusión padecida por “ la denunciante” , quien visitaba por primera vez esta ciudad , había subido dos veces desde el Soto de Lezkairu y una de las vías de acceso a este lugar -no la única pero sí en el mismo sentido-, es a través de la calle Amaya donde esta situado el Hotel Leyre. Igualmente cabe apreciar persistencia , en la declaración de “ la denunciante” en este extremo, respecto a dicha declaración en sede
policial, donde manifestó : “…Que preguntada si ha escuchado algún nombre o
apellido de alguno de los chicos, manifiesta que no, puesto que ellos cuatro han entrado
dentro del hall del hotel, y ella, que estaba fumando, se ha quedadofuera. (…)
preguntada si no le ha extrañado que estos cuatro chicos entraran al hotel, si bien le
habían manifestado que pernoctaban en un coche, manifiesta que no, que no le ha dado
ninguna importancia.” .
acto el acto
Ministerio Fiscal, mantuvo : “… Entonces íbamos andando por la calle, ellos iban
un poco delante, yo iba andando con otro chico. Llegamos a un hotel en el que, los que iban delante, como que se pusieron a hablar con el de seguridad o el recepcionista, no sé lo que era, pero se pusieron a hablar con él y yo cuando llegué a la altura en la que estaban ellos solamente oí como uno de ellos, no sé cuál, dijo un número y un nombre y entonces el del hotel dijo: "no tenéis habitación" Y entonces como que volvimos a andar lo que ya habíamos andado.” .
A preguntas del Letrado defensor Sr. Martinez Becerra , ratificó
que cuando dos de los procesados se dirigieron al vigilante de seguridad , ella permaneció fuera fumando un cigarro , que estaba más hacia atrás y cuando llegó , uno de ellos, estaba diciendo ya un número y un nombre , sin que sepa el número, ni el nombre .
A nuevas preguntas en las que se le cuestionó , sobre si no
escuchó en ningún momento que querían una habitación y en concreto, “… una habitación para follar” , respondió con rotundidad que no ; para explicar a
renglón seguido que : “… no me sorprendió que buscaran una habitación porque
dormir cuatro personas en un coche es muy incómodo , entonces, no me extrañó que
estuvieran buscando una habitación para descansar.”. Negando firmemente que en
algún momento le indicaran que también podía descansar en la habitación
o subir a la habitación con ellos “…
practicar.”
Como elemento de corroboración periférica que avala la verosimilitud de la declaración de “la denunciante”, contamos con la declaración testifical del encargado de control de acceso de clientes al Hotel , D. , quien se hallaba la entrada del establecimiento, junto a la escalera que da acceso a la recepción , en la sesión de juicio oral del pasado 16 de noviembre, quien después de ratificar su declaración como testigo prestada en la instrucción el 30 de septiembre , declaró que recordaba al grupo porque era numeroso, sin que pudiera reconocerlos aunque sabe que eran andaluces , a él se dirigieron dos de los procesados, el vigilante les indicó que si no estaban
independientemente de practicar o no
en la lista que tenía, no podían acceder al hotel, facilitando estos un número y un nombre, al comprobar el Sr. Gonzalez Valencia que no se hallaban en la lista le pidieron una habitación por horas “para follar ” y si no podía ser por horas para toda la noche a lo que les respondió sugiriéndoles que podían ir al Hotel Leyre o al Hotel Yoldi ; así mismo declaró que él estaba a lo suyo, y que había una chica un poco más atrás 3 ó 4 m hacia la derecha, a quien describe como: “… rubia, medio rubia , jovencilla, delgadilla.”. En cuanto al camino seguido por “la denunciante” y procesados por la Avenida de Carlos III , en sentido ascendente dirección hacia la Plaza de la Libertad , girando a la derecha continuando por la calle Cortes de Navarra , el giro a la izquierda, para tomar el inicio de la Calle Paulino Caballero, tenemos que la trayectoria seguida por “denunciante” y procesados, se objetiva mediante el informe sobre “posibles recorridos de la denunciante e procesados en la madrugada del 7 de julio de 2016” que obra a los folios 1004 y siguientes del tomo III de las actuaciones , que fue sometido a efectiva contradicción a través de la declaración como testigo del Agente de policía Foral de Navarra 482 . Asimismo y por lo que respecta a los datos de carácter objetivo, resulta relevante el informe fotográfico , sobre fotogramas capturados de imágenes de video de la entidad Caixabank y Deustchebank - obrante a las páginas 3 a 90 del anexo D - , que fue sometido a condiciones de efectiva contradicción mediante la declaración testifical de los agentes de Policía Municipal 359 y 371 en la sesión del juicio oral celebrada el 16 de noviembre . Siendo de especial significación, en relación con el trayecto seguido, los fotogramas 4 a 25 , obtenidos por la cámara de video vigilancia “ Camera 2 DS2.” - cámara tipo domo, situada en la puerta principal de la entidad Caixabank, (esquina Carlos III con Avenida de Roncesvalles) - que enfoca en dirección, Calle Paulino Caballero , en una franja horaria comprendida entre las 03:07:37 y 03:08:26. En primer término cuando las tres primeras personas que integran el grupo camina por la calle Paulino Caballero , sentido ascendente en la intersección con la Avenida de Roncesvalles y en la última imagen captada, en el momento en que el último de los dos varones que integra el segundo grupo
desaparece en la esquina de la calle Paulino Caballero a la altura de la sucursal de Deustchebank. “ La denunciante”, en dicha declaración en sede de la Policía Municipal a las 7:09 horas, del día 7 de julio del 2016, manifestó que
después del “episodio del hotel : “… Que han seguido los cinco por la Avenida de
Carlos III dirección Los Caidos , siendo que ciertas actitudes de estos cuatro chicos le han empezado a molestar, como que le agarraran de los hombros, le abrazaran, por lo que ella les ha dicho que se marchaba por la calle Tafalla, ya que, el camino hacia su coche era más corto. Que … manifiesta que les ha dicho esto para perderlos de vista. Que los chicos han insistido en acompañarla, por lo que han llegado a la altura de la calle Tafalla nº 5, lugar donde una chica estaba tocando el timbre para que le abrieran la puerta del portal. Que en todo momento … ha ido hablando continuamente con el mismo chico, mientras los otros tres iban por delante de ellos.”
Mediante diligencia se hace constar que la referencia como lugar de los hechos a la calle Tafalla 5 , es errónea, pues donde acontecen es la calle Paulino Caballero 5. La denunciante no fue interrogada específicamente sobre este concreto aspecto en su declaración a presencia Judicial, donde mantuvo
que: “… Sólo recuerda que iba con cuatro chicos y no con cinco”.
fue mantenida con firmeza y sin
, contradicciones por “ la denunciante” en el acto del juicio oral , así en concreto a preguntas del Ministerio Fiscal , declaró: “…Una vez ya llegamos al
hotel, volvimos a andar lo que ya habíamos andado, y entonces el chico con el que yo había estado todo el rato andando, pues como que me empezó a coger del hombro, de la cadera y tal y entonces como que yo me empecé a sentir un poco incómoda, la verdad. Entonces seguimos andando y ya hubo un momento en el que yo dije "girando hacia la izquierda se llega antes al coche" y entonces como que yo giré antes que ellos en plan
hacia esa calle, hacia la izquierda, y entonces ellos como que me fueron siguiendo y ya
o sea, yo iba la primera por esa calle al girar porque como y ya luego en plan, uno de ellos como que me adelantó y
llegó un momento en el que lo decidí yo girar para allá
se puso a la altura de un portal porque había una chica timbrando y mientras yo iba andando en plan por esa calle pues, eh, si yo iba por el centro, ellos como que se fueron escorando hacia la izquierda, hacia donde había un portal y entonces, bueno, pues no
sé, el chico que estaba sentado a mi lado en el banco al principio, se puso a hablar con la
como me adelantó yo
tardé más en llegar y ya cuando una vez que llegué ahí pues, el chico con el que estuve
andando todo el camino me acercó hacia él ”
chica que estaba timbrando y yo seguí andando como en plan
. A preguntas respecto de lo dicho,
que se sintió molesta hasta el punto de cambiar de trayectoria, y si consideró necesario pedir ayuda a alguien en ese momento respondió “…
no, no, no, o sea, me sentí molesta pero no pensé que iba a pasar lo que luego sucedió;
entonces yo no vi oportuno pedir auxilio y tampoco la calle estaba abarrotada como para
Plaza del Castillo y luego los alrededores pues había tres personas pero decidí irme al coche y ya está.”.
para llamar a una persona, me refiero; lo que estaba abarrotado era la
; me sentí molesta,
, afirmando que siempre recuerda haber ido por una calle muy ancha ,
contestó: “… Sí, menos en el momento en el que giramos.” ; interrogada para que
explicara por qué aparece en el cruce de la calle Paulino caballero con la
Avenida Roncesvalles , respondió: “… Que, para mí, o sea, para mí el recorrido
fue recto y hacia la izquierda, pero yo no conozco Pamplona y tampoco igual que no recuerdo el trayecto, no recuerdo otras cosas, entonces puede ser que el recorrido que yo
creo que fue, no fuera ese.”. Cuestionada sobre el espacio temporal en que le
empezaron a molestar, respondió : “… Pues, o sea, pues vuelvo a decirlo, o sea,
yo en mi cabeza decido girar hacia la izquierda para desviarme de ellos
porque me han empezado a molestar sus actitudes; entonces pues, antes del portal, antes
, trayecto que usted me ha dicho es cruzar la calle grande, ¿no?, entonces pues para mí, cuando yo decido girar a la izquierda es cuando me empiezan a molestar sus actitudes, no
sé si me he explicado(…).” . Preguntada sobre por qué, ante la situación, que sentía de acoso no dobló directamente hacia la Avenida de Roncesvalles, buscando la luz y buscando más gente en lugar de seguir por una calle
oscura , mantuvo: “…Porque, yo le vuelvo a repetir, mi trayecto, el que yo creo que
hice, es recto y hacia la izquierda y yo fui la que decidió girar hacia la izquierda que es cuando usted dice que es ya cuando empiezo a entrar en la calle Paulino Caballero, entonces, para mí, yo ya me estaba yendo hacia el coche alejándome de ellos; no sé cómo explicarlo.(…)”.
a ver, cuando yo digo girar hacia la izquierda, es a lo que, en el
de girar hacia la
Y a preguntas de la Letrada defensora Dª María Cruz González -
Palenzuela , en el sentido de que había declarado que: “… iba con un chico
detrás y otros dos chicos delante, ¿esta distribución se mantuvo durante todo el trayecto? ,
contestó : “… si, o sea, en ningún momento íbamos, por decirlo así, los cinco en
horizontal … Me refiero, si esta es la calle, nunca somos los 5 así ( … ) en perpendicular
a la calle, íbamos como desperdigados, o sea los cinco
pero yo me acuerdo de cuatro.”
cinco porque sé que son cinco,
Estas manifestaciones de la denunciante, sobre la dirección que tomaron a su iniciativa se muestran a nuestro entender creíbles y verosímiles , es acorde con las reglas de la lógica y razonable, que una persona desconocedora de esta ciudad pero que había subido en dos ocasiones a la Plaza del Castillo procedente del Soto de Lezkairu y bajado en una, después de desviarse a la derecha para acceder desde la Avenida de Carlos III hasta la calle Cortes de Navarra , tomara la dirección hacia la izquierda , accediendo de este modo a la calle Paulino Caballero, que conduce al expresado Soto. Y como hemos expresado , ha mantenido una versión precisa y coherente a lo largo de este proceso , con la rotundidad que apreciamos , en el acto juicio oral , en sentido de que fue la actitud de uno de los procesados lo que le molestó y por eso decidió tomar esa dirección al estimar que por ahí se llegaba al lugar donde estaba estacionado su vehículo . Por todo ello la consideramos creíble y corroborada con los datos objetivos que hemos detallado
(iii) En las sucesivas declaraciones , la denunciante, ha
mantenido los trazos esenciales que configuran su entrada en portal y el acceso al habitáculo donde se produjeron los hechos. En concreto que fue introducida en el portal por dos de los procesados , una vez que Jose Angel Prenda quien previamente había accedido al portal con una vecina, abrió la puerta , dijo a los demás: “… vamos vamos.”, y en este momento Ángel Boza , quien le había dado la mano para besarse, tiró de ella hacia él, cogiéndole de la otra mano , otro de los procesados a quien identificó en su declaración ante el Juez Instructor previa exhibición de su foto, como Alfonso Jesús Cabezuelo , manifestando : “ …. A la vista de la foto del folio 95
… que sí que le recuerda, que recuerda el tatuaje y que cree que es uno de los que la cogieron de la muñeca para obligarla a entrar al portal.” .
En cuanto al modo en que se inició el acceso al portal, tenemos acreditado , que José Ángel Prenda cuando reparó en que en que una mujer accedía al portal del inmueble número 5 , después de mantener una breve conversación con ella , simulando que estaba alojado, cogió
uno de los ascensores y subió al segundo piso, bajando al portal por las escaleras. A este efecto, tomamos en consideración de manera destacada la declaración de Dª, durante la sesión de acto juicio oral celebrada el pasado 16 de noviembre quien tras ratificar la anterior durante la instrucción de 17 de septiembre de 2016, manifestó que cuando comenzó la abertura de la puerta, activada a través del portero automático, sin llegar a abrirla por completo, José Ángel Prenda la abrió completamente, pasando el brazo por encima de ella , sujetando la puerta ; a la Sra. le extrañó, ya que en el exterior no había visto nadie , y le preguntó a ver si iba a entrar al portal , el procesado contestó que sí y accedió al interior del portal manteniendo la puerta abierta , quedándose ella en el exterior. El
procesado le insistió sobre si iba a entrar o no espetando “… tía no entras ”, a
lo que le respondió que: “… se fuera a tomar por culo”, que con él no iba a entrar .” ,
aquel tomó uno de los dos ascensores y cuando la Sra. comprobó que se detuvo en el segundo piso, cogió el otro ascensor, para acceder al tercer piso donde residía. Como decimos José Ángel Prenda bajó al portal a través de las escaleras, para lo que tuvo que atravesar, el denominado: “rellano dos “ - imagen 8 -en el informe técnico de Policía Foral número IJ 608847 - anexo C págs. 28 a 44 , sometido a condiciones de efectiva contradicción
mediante la declaración testifical del Inspector de dicho Cuerpo 0084 en la sesión juicio oral que se celebró el 17 de noviembre- , a través de ese rellano, se accede por tres escalones a un habitáculo de forma irregular y de tamaño reducido de unos 3 m² - imágenes 12 a 14 - donde se produjeron los hechos . Es lógica coherente y razonable la inferencia de que en el descenso por las escaleras José Ángel Prenda viera el acceso
a dicho cubículo , lo que corroboramos, teniendo en cuenta que en su
declaración en juicio, el procesado a preguntas de la acusación particular, manifestó que: “… No se acordaba si fue el quien eligió el habitáculo.”. En su amplia declaración en el acto del juicio oral, durante la que la denunciante, estaba jovial pero agitada, moviendo nerviosamente la pierna, redujo su apreciación sobre el nivel de la presión que ejercieron los procesados para introducirla en el portal y hacerle llegar al cubículo. Y así frente a las referidas manifestaciones anteriores - en sede policial y ante el
Juez Instructor- , en las que mantuvo que dos de los procesados le
sujetaron y le introdujeron en el portal, intentó zafarse de ellos pero no pudo y tampoco pudo gritar.
En concreto a preguntas del ministerio Fiscal, sobre si fue con
mucha fuerza el modo en que le agarraron dos de los procesados precisó :
“… no fue con mucha fuerza, fue como para meter a alguien, pero tampoco fue fuerte
para dejar marca, por ejemplo, o de hacer daño.” , igualmente en cuanto a si le
taparon o no la boca, contestó: “…me dijeron que me callara y me hicieron así… (
haciendo el gesto de acercarse mano a la boca y retirándola).”.
A preguntas del Letrado Sr. Martínez Becerra , sobre el modo en que se produjo la entrada en el portal manifestó : “… yo oigo un "vamos,
vamos" y es cuando yo estoy dándome un beso con uno de ellos y entonces, como me había acercado hacia él dándome la mano, o sea, no estoy diciendo que fuerte ni nada de eso pero, me acercó hacia él dándome la mano, pues me seguía dando la mano, entonces pues, tiró de mí hacia él y otro chico (…), fueron los dos que me llevaron de las
muñecas.” y precisó cuando se le interrogó acerca de si en ese momento
intentó resistirse o gritar : “…(le) sorprendió mucho la forma en que me cogieron pero
lo que he dicho antes, yo no me imaginaba que iba a suceder lo que pasó, yo
yo sinceramente lo que pensaba es que íbamos a entrar al portal porque querían fumarse un porro, así hablando un poco mal, pero es lo que pensaba que iba a pasar; entonces no
o sea, me sorprendió la brusquedad pero no pensé que iba a ocurrir lo que ocurrió.”
. A renglón seguido negó con rotundidad que lo que estaban haciendo es esperar a que José Ángel Prenda les franqueara el acceso al portal para mantener en un sitio discreto las relaciones sexuales en grupo como había convenido . Así la denunciante ofreció una explicación razonable, y convincente a juicio de la sala, sobre la forma en que le apremiaron a
entrar en el portal , su sorpresa, la falta de previsión sobre lo que le iba a ocurrir y el propósito que a su parecer que en ese momento tenían los procesados para dirigirla al portal, por lo que no opuso resistencia.
A nuevas preguntas declaró en coherencia con lo antes
manifestado a preguntas del Ministerio Público, sobre la forma en que le dijeron que se callara, negó que fuera ella quien pidió a los procesados que se mantuviera en silencio, concretó que tiraron de ella: “…para entrar, pero no con violencia.” . A preguntas específicas , sobre cómo accedieron al recinto donde se produjeron los hechos, contestó que accedieron a las escaleras a través de la puerta de cristal templado - que se aprecia en la infografía
exhibida en ese momento de su declaración, - que recuerda abierta; concretando que siguió por las escaleras por cuanto entendía que los procesados querían acceder a un lugar discreto donde fumarse un porro,
pero le sorprendió que : “… tenía delante a un chico y detrás también había gente,
entonces por mucho que fuera o no voluntario, me chocaba.” .
Estas puntualizaciones, no nos impide apreciar la persistencia material en la incriminación, en el sentido señalado al comienzo del presente razonamiento. La denunciante en su declaración a presencia Judicial, mantuvo que se estaba besando con Ángel Boza , a quien reconoció mediante la foto que se le exhibió como la persona: “… ( que ) estaba a su lado y antes de
entrar en el portal se había dado un beso con él, cree recordar que fue con él y no con
otro. Que sólo se dio un beso con uno y sólo un beso. Que fue un beso en la boca.”, en
el momento que desde la puerta del portal José Ángel Prenda, dijo: “…
Vamos vamos.” ,
No varió en su parte sustancial esta manifestación , acerca de la forma en que se inició la entrada en el portal en su declaración en el acto del juicio, en el que a preguntas del Ministerio Fiscal, precisó que sólo
recordaba un beso y que : “… no fue un beso largo, tan largo como para estar y que
no sabe cuánto tiempo duró pero que no fue un beso tan largo como para estar abrazándole o cualquier cosa. No sé; solo sé que fue un beso y que justamente mientras yo le estaba besando otro chico dijo "vamos, vamos", entonces tampoco estuve cinco
minutos besándole.” . Más adelante concretó que : “… el chico que me estaba
dando el beso me tenía agarrada de la mano y tiró de mi hacia el portal; y luego había otro chico que creo que era el que estaba yendo y viviendo todo el rato en el trayecto, que
me agarró también de la muñeca y me
también me metió en el portal con ellos, en plan
metió…” y al preguntarle sobre las características físicas de esta persona
contesto: “… lo único que me acuerdo es que llevaba un reloj con una esfera muy
grande, no recuerdo más.” , recordamos que en su declaración ante el Juez Instructor previa exhibición de su foto, le identifico como Alfonso Jesús Cabezuelo , manifestando A preguntas del Letrado Sr. Martínez Becerra , respondió : “… yo
oigo un "vamos, vamos" y es cuando yo estoy dándome un beso con uno de ellos y entonces, como me había acercado hacia él dándome la mano, o sea, no estoy diciendo que fuerte ni nada de eso pero, me acercó hacia él dándome la mano, pues me seguía dando la mano, entonces pues, tiró de mí hacia él y otro chico, o sea, es lo que digo, creo que estuve hablando con él por el camino y sentada en el banco, que llevaba
una esfera muy grande, o sea, un reloj con una esfera muy grande, fueron los dos que me llevaron de las muñecas.”.
A juicio de la sala, estas manifestaciones , sobre el modo en que se produjo la entrada portal resultan plenamente creíbles , las mantuvo con firmeza y rotundidad en su declaración a nuestra presencia en el acto de juicio oral , y las puntualizaciones que hizo a preguntas de dicho Letrado, así por ejemplo , en cuanto pensaba que iban a entrar al portal porque querían fumarse un porro , no comprometen la solvencia y coherencia de su declaración. Por ello declaramos probado que Ángel Boza , quien le había dado la mano para besarse, tiró de ella hacia él, cogiéndole de la otra mano Alfonso Jesús Cabezuelo y de este modo, ambos la apremiaron a entrar en el portal tirando de “ la denunciante” , quien de esa guisa entró en el recinto de modo súbito y repentino , sin violencia . Por igual razón, declaramos probado , en cuanto al modo en que se produjo la introducción de la denunciante en el portal y la dirección hasta el habitáculo donde se produjeron los hechos:
“… Cuando le introdujeron en el portal , los procesados, le dijeron "calla" , significándole que guardara silencio mediante el gesto de llevarse la mano abierta a la boca. De esa forma “ la denunciante” y los procesados llegaron a la puerta ubicada en el interior de portal , situada a la izquierda de los ascensores, de vinilo traslúcido , mediante la que se accede a un rellano , entrando a este espacio, tras subir un tramo de cinco peldaños se accede a otro rellano , girando a la izquierda desde este espacio se accede por tres escalones a un habitáculo de forma irregular y tamaño reducido (unos 3 m²); concretamente se trata de una zona sin salida de 2,73 cm de largo, por 1,02 cm de ancho y 1,63 cm de ancho en la parte más amplia. Cuando “ la denunciante” accedió al primer rellano, la puerta de acceso, estaba abierta , tenía delante de ella a uno de los procesados y detrás a otros. De este modo fue dirigida por los procesados al habitáculo que se acaba de describir, donde los acusado le rodearon .”.
(iv) En su declaración acto juicio oral, “ la denunciante” , matizó
algunos aspectos acerca del modo en que se desarrollaron los hechos en el habitáculo a donde fue dirigida por los procesados , en contraste con las prestadas en dependencias policiales y en sede judicial , donde describió
una situación de compulsión por parte de aquellos quienes según declaró
le obligaron a realizar diversos actos de naturaleza sexual con cada uno de
En concreto precisó que cuando llegaron al cubículo empezó a sentir más miedo , porque se vió rodeada por los cuatro y ante determinadas actitudes de ellos se sometió, quería que todo acabara y luego irse, le daba igual lo que pasara ; contestando a pregunta específica
del Ministerio Fiscal : “… sentía miedo cuando ya me vi rodeada por los cuatro y eso,
entonces, no sabía cómo reaccionar y no reaccioné. Reaccioné sometiéndome.” , sin
que pueda determinar los actos de naturaleza sexual realizados, ni cuanto
tiempo duró, pues : “… lo único que quería era que pasara; yo cerré los ojos y si en
Mantuvo con
algún momento los abrí, lo único
que veía eran
tatuajes (…).” .
rotundidad que en ningún momento dirigió la acción , ni dijo qué iba a hacerles a cada uno de ellos, no habló durante todo el tiempo en que duraron los hechos , no decidió cambiarse de posturas , ni insistió para que fuera uno de ellos quien le penetrara vaginalmente , ni de ninguna otra forma
No advirtió, ningún móvil ni nada grabando y tampoco le manifestaron que lo estuvieran haciendo y en cuanto a las fotos uno y dos obtenidas a las 3:26 :03, por Antonio Manuel Guerrero , manifestó: “… Lo
único que le puedo decir es que estaba en estado de shock, entonces me sometí y cualquier cosa que me dijeran iba a hacerla porque es que estaba en estado de shock, yo no, no, ni pensé, ni pude decidir en ese momento.”.
A preguntas del Letrado Sr. Martínez Becerra, negó que lo primero
que le practicaron cuando entraron en el cubículo fue sexo oral , conforme
a lo que habían acordado ; ratificando en varias ocasiones y a sucesivas
preguntas que se quedó bloqueada y lo único que hizo fue someterse y sostuvo de modo preciso y terminante, que no era cierto que al quedarse bloqueada, lo que comenzaron fueron unas relaciones sexuales consentidas . Sin incurrir en contradicción en relación con las anteriores preguntas del Ministerio Público, sobre su actitud durante el desarrollo de los hechos . Y puntualizó que no se quejó , no pidió ayuda y no hizo
ningún comentario, pues : “… el bloqueo que yo sentía era tan grande que no pude,
no pude hacer nada, simplemente someterme a ellos y hacer lo que decían y cerrar los ojos y dejar que eso pasara.”.
A preguntas del letrado Sr. Juan Canales Cid , insistió en que al verse en la incapacidad de poder reaccionar se quedó bloqueada y en esa situación lo único que pudo hacer fue someterse . Pues bien , estas especificaciones , no nos impide apreciar la persistencia material en la incriminación , en el sentido antes señalado de su constancia sustancial ; son coincidentes en el aspecto esencial que en todo momento y desde sus primeras manifestaciones, ante las personas y agentes que le atendieron ha mantenido , relativo a que las relaciones de contenido sexual se tuvieron en un contexto subjetivo y objetivo de superioridad, configurado voluntariamente por los procesados , del que se prevalieron , de modo que las prácticas sexuales se realizaron , sin la aquiescencia de la denunciante en el ejercicio de su libre voluntad autodeterminada , quien se vió así sometida a la actuación de aquellos .
Es inocultable que la denunciante , se encontró repentinamente en el lugar recóndito y angosto descrito, con una sola salida, rodeada por cinco varones, de edades muy superiores y fuerte complexión ; al percibir esta atmósfera se sintió impresionada y sin capacidad de reacción. En este momento notó como le desabrochaban la riñonera que la llevaba cruzada, como le quitaban el sujetador sin tirantes abriendo un clip y le desabrochaban el jersey que tenía atado a la cintura ; desde lo que experimentó la sensación de angustia, incrementada cuando uno de los procesados acercó la mandíbula de la denunciante para que le hiciera una felación y en esa situación, notó como otro de los procesados le cogía de la cadera y le bajaba los leggins y el tanga. Sintió un intenso agobio y desasosiego, que le produjo estupor y le hizo adoptar una actitud de sometimiento y pasividad , determinándole a hacer lo que los procesados le decían que hiciera , manteniendo la mayor parte del tiempo los ojos cerrados .
Para conformar el cuadro probatorio que avala este relato, además claro está , de cuanto hemos apreciado sobre la credibilidad subjetiva del testimonio de la denunciante que a estos efectos posee el doble carácter de fuente y objeto de prueba , ateniéndonos a lo dicho sobre la persistencia sustancial en su versión acusatoria, confrontamos sus
aportaciones, con las de otra procedencia que nos permite confirmar la calidad de los datos. En primer término y como un singular medio de acreditación para confirmar la credibilidad objetiva o verosimilitud de la denunciante en el sentido que subrayamos de que las relaciones de contenido sexual se mantuvieron en un contexto configurado voluntariamente por los procesados, sin la aquiescencia libre de la denunciante, quien se vió así sometida a la actuación de aquellos, verificamos nuestra apreciación sobre el contenido de los vídeos y fotos, obtenidos y tomadas durante el desarrollo de los hechos Para la determinación de los instrumentos que nos auxilian en la realización de esta labor, debemos hacer una precisión en cuanto a la prueba pericial , concretada en el Informe Pericial Nº IPE00468269/2016, sobre estudio de archivos de video/imágenes ( anexos A B y C ) , elaborado por los integrantes del Cuerpo de Policía Foral de Navarra Inspector número profesional 0063 y Subinspector 0329 , que fue sometida a condiciones de efectiva contradicción en la sesión de acto de juicio oral celebrado el 21 de noviembre. En efecto estima la Sala que rebasa el ámbito material de la pericia delimitado por el Juez Instructor , en Autos de 8 , 16 de agosto y 1 de septiembre de 2016 y lo que puede ser materia propia de una pericia , en cuanto incluyen valoraciones subjetivas sobre las conductas de índole sexual realizadas por procesados y denunciante , que aparecen : (i) en los videos : IMG 7407. MOV, IMG 7408. MOV , IMG 7409. MOV , IMG 7410. MOV , IMG 7411.MOV, IMG 7411.MOV y dos fotografías, extraídos de la evidencia 1 -teléfono móvil de Antonio Manuel Guerrero- ; (ii) video 20160707 031531 obtenido de la evidencia dos - teléfono móvil de Alfonso Jesús Cabezuelo- . Concretamente dichas valoraciones subjetivas, además de exceder de la misión encomendada, invaden el ámbito de las facultades valorativas de este Tribunal, función que es nuestra competencia exclusiva y excluyente , como declara entre otras la STS . 2ª 28/2018 18 de Enero : “… Los peritos emiten pareceres técnicos al gozar de una especial preparación para ello, sobre datos obtenidos precisamente a través del proceso y analizados a partir de sus propios
conocimientos empíricos y el auxilio de las técnicas propias de su disciplina. Dado su objeto, constituyen una herramienta que auxilia al Tribunal en la función valorativa que le corresponde en exclusividad.” - el párrafo en negrita es nuestro- ; por ello no las tomaremos en consideración. En cuanto intervención pericial del psiquiatra Alfonso Sanz Cid, presentada como prueba de descargo , concretada en su informe obrante a los folios 1362 y stes. que quedó sometido a contradicción en la sesión de juicio oral, celebrada el 21 de noviembre , la apreciamos en dicho preciso y restringido ámbito, de herramienta de auxilio y asistencia en la función valorativa que nos corresponde en exclusividad , sobre datos obtenidos precisamente a través del proceso y analizados a partir de sus propios conocimientos empíricos y el auxilio de las técnicas propias de su disciplina . Por ello no tomamos en consideración, las partes de dicho informe y ratificación en las que se incluyen exclusivamente valoraciones subjetivas sobre las prácticas de índole sexual realizadas por denunciante y procesados .
Está probado que dos de los procesados con su teléfono móvil grabaron vídeos y uno, obtuvo dos fotos durante el desarrollo de los hechos, sin el conocimiento de “ la denunciante” , y sin que estos le manifestaran , que estaban captando imágenes. En concreto , Antonio Manuel Guerrero Escudero , grabó con su teléfono móvil : (i) El video (1) IMG 7407. MOV , entre los minutos 3:11 :51 y 3:11 :57 ; (ii) El video (2) IMG 7408. MOV , entre los minutos 3:12 :06 y 3:12 :28; (iii) El video (3) IMG 7409. MOV , entre los minutos 3:12 :54 y 3:13 :04;(iv) El video (4) IMG 7410. MOV , entre los minutos 3:13 :34 y 3:13 :48. Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, grabó con su teléfono móvil el video (5) 20160707 031531, entre los minutos 3:15 :32 y 3: 16 :11. Con posterioridad al anterior, Antonio Manuel Guerrero Escudero grabó con su teléfono móvil : (v) El video (6) IMG 7411.MOV, entre los minutos 3:20 :55 y 3: 20 :57 y (vi) El video (7) IMG 7412.MOV, entre los minutos 3:21 :01 y 3: 21 :03. Asimismo, tomó las 3:26 :03, las fotos uno y dos , a petición de José Ángel Prenda
Esta determinación sobre la duración de los vídeos y el momento en que fueron tomadas las fotos , nos sugiere una primera consideración, su duración de 98 segundos refleja un muy restringido espacio temporal del total en que se desenvolvieron los hechos , en el interior del habitáculo ; así lo consideramos, teniendo en cuenta, la hora en que los dos varones que integraban el segundo grupo dejaron de ser captados por las cámaras , marchando en sentido ascendente por la calle Paulino Caballero, en el cruce con la Avenida de Roncesvalles - 03:08:26 hs. - y la hora en que Ángel Boza Florido, fue captado , al incorporarse a la Avenida de Roncesvalles procedente de la calle Paulino Caballero a la altura de la sucursal de Deustchebank - 03:27:05 hs-, por tanto transcurridos 18 minutos y 39 segundos. Considerando asimismo que entre la creación del primer archivo de video - 03:11:51- y la toma de las fotos - 03:26:03 - , transcurrieron 14 minutos y 52 segundos. Los cuatro primeros vídeos son prácticamente correlativos, con intervalos entre ellos de pocos segundos ; entre la toma de del vídeo cuatro y el cinco transcurrieron poco más de dos minutos , entre este y los vídeos seis y siete, de escasísima duración, se produjo un intervalo de 4 minutos y 44 segundos ; finalmente entre la grabación de este último vídeo y la toma de las fotos transcurrieron cinco minutos.
Estas imágenes por tanto nos presentan una visión sesgada , parcial y fragmentaria del modo en que se desarrollaron los hechos en el interior del habitáculo; tomadas a conveniencia de los procesados , interrumpidas abruptamente -vídeos seis y siete - , cuando la denunciante está agazapada , acorralada contra la pared por dos de los procesados y gritando . Nuestra apreciación por tanto, se verifica sobre un material que sólo parece una visión fragmentaria del desarrollo de los hechos en el interior del habitáculo , tomados a la libre conveniencia y disposición de los procesados e interrumpida por la razón expresada
El video (1) IMG 7407. MOV , fue grabado por Antonio Manuel Guerrero Escudero , entre los minutos 3:11 :51 y 3:11 :57 , quien no aparece en el mismo, por cuanto estaba realizando la grabación desde
la parte del fondo del habitáculo junto a la puerta sencilla de color azul y manilla blanca con un letrero que pone “electricidad” . Observamos a la denunciante en una posición “central” y en un “plano inferior” con respecto a los otros cuatro procesados sin que podamos precisar si la misma está arrodillada sobre el suelo o en una posición de “cuclillas”. Ángel Boza , está situado delante de la denunciante sujeta su pene con la mano izquierda, realizando masajeo y movimientos oscilantes, estando el miembro viril próximo la espalda de aquella. Jesús Escudero, está también situado delante de la denunciante a la derecha del anterior , según se mira desde el fondo del habitáculo , tiene su pene en estado de erección dirigido hacia la espalda de aquella y realiza sobre el mismo manipulaciones masturbatorias . José Ángel Prenda está situado detrás de la denunciante, en posición de espaldas al dispositivo de grabación, no puede determinarse la situación de su órgano sexual, ella por un instante, dirige su cabeza hacia los órganos sexuales de aquel . Alfonso Jesús Cabezuelo, se encuentra a la derecha del anterior, realiza manipulaciones sobre su pene dirigiéndolo hacia la boca de la denunciante , frotándolo en la comisura de sus labios, sin llegar a introducirlo en su cavidad bucal. En cuanto sonido del video, para cuya concreción, además de nuestra percepción, tomamos en consideración, con prescindencia de lo que puedan constituir opiniones subjetivas , la información pericial ofrecida por el Agente de Policía Foral 867, sometida a condiciones de efectiva contradicción en la sesión de acto juicio oral celebrada el 20 de noviembre, no se aprecia ningún intercambio de palabras, se escucha algún sonido inespecífico y carente de carácter ilustrativo. La denunciante durante todo el desarrollo de la secuencia muestra un rictus ausente, mantiene durante todo el tiempo los ojos cerrados, no realiza ningún gesto ni muestra ninguna actitud que impresione de toma de iniciativa respecto de actos de índole sexual, ni de interacción con los realizados por los procesados ; apreciamos que los soporta en un estado que nos sugiere , ausencia y embotamiento de sus facultades superiores
El video (2) IMG 7408. MOV , fue grabado por Antonio Manuel Guerrero Escudero , desde la posición , antes señalada entre los minutos 3:12 :06 y 3:12 :28. En el intervalo entre los segundos 00:06- 00:07 apreciamos que obtiene un “plano cenital” de su pene en estado de erección y en el segundo 00:08 observamos un primer plano de su rostro auto-grabado . Observamos a la denunciante en una posición de cuclillas, sobre el suelo del habitáculo, rodeada por los procesados , quienes mantienen similares posiciones a las antes descritas , en una ubicación central ligeramente desviada con respecto hacia la que antes mantenía, con el brazo apoyado en la pared , siendo visibles sus glúteos . Al comienzo del vídeo Ángel Boza tiene su mano derecha apoyada sobre el hombro izquierdo de la denunciante y la mano izquierda extendida en dirección hacia su propia zona genital ; presionando con la mano derecha sobre el hombro izquierdo , hace que la denunciante acerque su boca hacia dicha zona genital sin que podamos apreciar si llega a introducir el pene en la boca de la denunciante . Más adelante observamos que , retira su mano derecha del hombro izquierdo de la denunciante, levantándose la camiseta hacia la parte superior del tronco, quedando visible su zona abdominal inferior, donde continua apoyada la cara de la denunciante , sin que podamos comprobar si el pene del procesado está introducido en la cavidad bucal de la denunciante. En el intervalo entre los segundos 00:10 a 00:12 visualizamos como el procesado levanta su brazo izquierdo hacia arriba. Entre los segundos 00:14 a 00:16, observamos que la denunciante con su mano izquierda coge el pene del procesado Ángel Boza; de forma simultánea a dicha acción el procesado Alfonso Jesús Cabezuelo introduce su pene en la cavidad bucal de la denunciante. En el segundo 00:05 observamos como el procesado Alfonso Jesús Cabezuelo quien está situado de pie detrás de la denunciante, realiza un movimiento con su brazo y mano izquierda dirigido hacia el pelo de la denunciante ; en el segundo 00:09 apreciamos como el procesado extiende su brazo izquierdo hacia la denunciante, agarrándola de la nuca, al tiempo que con su mano derecha lleva su
pene hacia la boca de la denunciante, quien está con la cabeza hacia atrás boca arriba con los ojos y boca cerrada, y hace un movimiento con su mano izquierda hacia el pañuelo de San Fermín . A continuación y hasta el segundo 00:16 observamos como el procesado con su mano derecha comienza a hacer entrar su pene en la cavidad bucal de la denunciante y utiliza los dedos de dicha mano apoyándolos en la barbilla de la denunciante para acabar la introducción . Asimismo comprobamos que José Ángel Prenda entre los segundos 00:02 a 00:04, quien está ubicado detrás y al izquierda de la denunciante , junto a su hombro izquierdo, se manipula el pene con la mano derecha , mientras la denunciante continua con su cara apoyada sobre la zona genital Ángel Boza . En el segundo 00:09 apreciamos que el procesado, tiene su pene muy próximo al rostro de la denunciante quien está con la cabeza hacia atrás, a continuación observamos manipulaciones del pene con la mano derecha estando próximo a la mejilla izquierda de la denunciante y
a partir del segundo 00:16, observamos como el procesado deja de
realizar manipulaciones sobre su pene y se lleva su mano derecha hacia su rostro, tocándose la boca, al tiempo que gira su cabeza y mira directamente hacia el dispositivo de grabación, a continuación baja la cabeza, dirigiendo su mirada hacia el pene que continua manipulando con su mano izquierda , hasta que en el segundo 00:19, coge su pene con la mano derecha y continua efectuando movimientos sobre el mismo, muy próximo al hombro izquierdo de la denunciante.
En cuanto a Jesús Escudero, comprobamos que tiene su pene
en estado de erección, próximo al hombro izquierdo de la denunciante, realizando manipulaciones sobre el mismo con su mano derecha. Por lo que atañe a la valoración del sonido de este video , tomando como elemento de apoyo la información pericial aportada por
el Agente de Policía Foral 867, consideramos en primer lugar que no se
puede precisar si es masculina o femenina, la respiración jadeante, que se escucha los primeros 7 segundos . En este periodo apreciamos sonidos de “vaivén” y se pueden frases dichas por un varón que no se entienden. Los sonidos de vaivén cesan a la vez que
una voz masculina dice en susurros “Tú, tú”, para a continuación concretamente en el segundo 6 se escucha la expresión “ graba”, momento en el cual Alfonso Jesús Cabezuelo vuelve su mirada hacia el dispositivo de grabación. En el intervalo comprendido entre los segundos 00:07 a 00:16, se escucha un registro de voz de varón que dice en susurros “sigue, sigue, sigue quilla, cómeme, eso es, eso es” y se oyen respiraciones. A la vez se escucha un gemido de voz femenina que como podemos apreciar se realiza en un volumen normal, no susurrante (segundo
En el intervalo que comprende los segundos 12, 13 y 14 cuando se escucha la expresión “cómeme” se puede observar como Alfonso Jesús Cabezuelo introduce el pene en la boca de la denunciante. En el intervalo comprendido entre los segundos 00:16 a 00:22, se continúan escuchando gemidos y jadeos , de origen y contenido inespecífico así como un registro de voz de un varón que mantiene un breve dialogo, de un contenido semejante a : “¿Quieres que te la meta?, - “Sí”. - “pal fondo, vale.” . Del contenido de este registro, no inferimos , que fuera la denunciante quien promoviera la verificación de algún tipo de actividad sexual. Teniendo en cuenta que la expresión “pa el fondo” coincide con la terminación del vídeo que examinamos . Tenemos en cuenta que la siguiente grabación (video IMG 7409. MOV) tiene su inicio 54 segundos después de la finalización del vídeo que ahora examinamos . Por tanto existe un intervalo de tiempo de 54 segundos en la que no hay ninguna imagen de lo que ha sucedido en el lugar de los hechos y al comienzo del tercer video la posición y actividades sexuales que se están realizando sobre la denunciante por los procesados , son de diversa naturaleza a las que se aprecian en el video 2 . La denunciante durante toda la secuencia se mantiene con los ojos cerrados, la expresión de su rostro no evoca ninguna distensión , muestra una actitud de pasividad y sometimiento, así caracterizadamente cuando Alfonso Jesús Cabezuelo , después de haberle atraído agarrándole del pelo, introduce su pene en la boca de
aquella , sin exteriorizar ningún signo que nos permita apreciar , bienestar, sosiego, comodidad, goce o disfrute en la situación. La escasísima duración, apenas dos segundos, del espacio temporal durante el que la denunciante con su mano izquierda coge el pene del procesado Ángel Boza, no nos sugiere una actuación proactiva por parte de aquella. El video (3) IMG 7409. MOV , fue grabado por Antonio Manuel Guerrero entre los minutos 3:12 :54 y 3:13. apreciamos que en él varían las posiciones de los procesados, quienes avanzaron hacia la zona exterior del habitáculo , donde este se estrecha. La denunciante se encuentra en una ubicación “central “con respecto a los procesados y durante toda la secuencia permanece en posición denominada en el argot sexual como “doggy style” - genupectoral- , está desnuda de cintura para abajo, siendo visibles sus nalgas y parte de la espalda. Apreciamos que Antonio Manuel Guerrero aparece en un primer plano en el intervalo de tiempo comprendido entre los segundos 00:07 a 00:08. ; mira a la cámara directamente y dice alguna frase . Podemos comprobar que Ángel Boza, quien se halla situado a la derecha frente a la denunciante, entre los segundos 00:03 a 00:06, está realizando manipulaciones sobre su pene con la mano izquierda. José Ángel Prenda quien se encuentra detrás de la denunciante a la izquierda , entre los segundos 00:06 a 00:07, tiene su camiseta subida por encima de la zona abdominal inferior, estando sujetándola con su mano izquierda, no pudiendo determinarse que acción estaba realizando. Comprobamos que Alfonso Jesús Cabezuelo, quien está situado detrás de la denunciante , a la derecha , entre los segundos 00:00 a 00:06, realiza movimientos pélvicos , que sugieren una penetración sobre los glúteos de la denunciante, apoyándose con sus manos en las nalgas y espalda de ella , quien hace un ligero movimiento con la pierna sin que podamos precisar si existe acceso carnal por vía vaginal o anal.
En cuanto a Jesús Escudero, apreciamos que está situado delante de la denunciante a su izquierda, en posición de “cuclillas” en
un plano inferior con respecto al resto de los al resto de los procesados . En el segundo 00:06 , comprobamos como tiene levantada parcialmente la camiseta que sujeta con su mano izquierda. En esta secuencia la denunciante se halla con el tronco inclinado hacia delante, con su cabeza en un plano inferior con respecto al tronco, apreciamos que la tiene apoyada en la zona abdominal-genital del procesado. En lo que atañe al análisis del audio de este video, apreciamos que al comienzo del mismo - segundo 00:01- , se escucha un registro de voz, de varón, que se corta y dice algo similar a “turno ahora, déjame” no pudiendo ser identificado su emisor. En el intervalo comprendido entre los segundos 00:02 a 00:04, se escucha el sonido de un golpe metálico fuerte, como de algo que choca contra un objeto y
a la vez un registro de voz de varón, que dice “Ven, ven” y unos
gemidos . En el intervalo de tiempo comprendido entre los segundos 00:05 a 00:10, se escuchan gemidos y jadeos de mujer, que se solapan con un registro de voz de varón, que dicen “ no chille, no chille, no chille” .
En esta secuencia, de tan corta duración, no podemos observar el rostro de la denunciante , quien muestra una actitud de pasividad y sometimiento, singularmente cuando Alfonso Jesús
Cabezuelo, realiza movimientos pélvicos , que sugieren una penetración sobre los glúteos de ella, apoyándose con sus manos en las nalgas y espalda de ella , sin que a nuestro juicio , el ligero movimiento de pierna de aquella apunte una reacción de complacencia
o acomodo ; tampoco consideramos ninguna interacción sexual con
Jesús Escudero y no apreciamos ningún signo que nos permita valorar, bienestar, sosiego, comodidad, goce o disfrute en la situación.
El video (4) IMG 7410. MOV , fue grabado por Antonio Manuel Guerrero entre los minutos 3:13 :34 y 3:13 :48. Apreciamos que la denunciante presenta una disposición central en el habitáculo, respecto de los procesados, está situada en un plano inferior con respecto a los procesados, que permanecen durante
toda la grabación con su cuerpo en posición erguida . José Ángel Prenda y Alfonso Manuel Cabezuelo , aparecen con posiciones intercambiadas en relación con las anteriores grabaciones, de modo que aquel está situado detrás de la denunciante y a su derecha, mientras que este está ubicado a su izquierda en los dos casos, escorados hacia la pared. Comprobamos que en el segundo 00:11, existe un primer plano de Antonio Manuel Guerrero, quien mira directamente al dispositivo de grabación y dice textualmente “Todos, Todos”, hasta el segundo 00:12. Podemos apreciar que Ángel Boza, quien se halla situado a la derecha , al lado de la denunciante y en posición frontal , entre los segundos 00:04-00:05 tiene su zona genital muy próxima al hombro derecho de la ella ; en el intervalo comprendido , entre los segundos 00:10 a 00:12 se observa como el procesado con su brazo izquierdo rodea el cuello de la denunciante, cuando esta tiene su cara apoyada en la zona genital del procesado Jesús Escudero . Comprobamos que el procesado José Ángel Prenda quien como hemos señalado está situado detrás de la denunciante en la posición derecha, entre los segundos 00:00 a 00:09 , le agarra con sus manos de la cintura, realizando movimientos pélvicos sobre los glúteos de ella sugerentes de penetración ; en esta secuencia el procesado muestra una actitud de jactancia mientras está realizando las acciones de naturaleza sexual sobre la denunciante, mira a la cámara y en un momento dado sonríe. Apreciamos que el procesado Alfonso Jesús Cabezuelo, quien se encuentra detrás de la denunciante a la izquierda del anterior , aparece en las imágenes en el intervalo de tiempo comprendido entre los segundos 00:05 a 00:08 ; observamos como aquel mira directamente al dispositivo de grabación y ríe, al mismo tiempo que el José Ángel Prenda realiza las acciones de naturaleza sexual sobre la denunciante, al tiempo de que se está riendo y mirando al dispositivo de grabación mueve su brazo izquierdo de arriba abajo. En cuanto al procesado Jesús Escudero, apreciamos que aparece en las imágenes en el intervalo de tiempo comprendido entre
los segundos 00:08 a 00:12., está situado frente a la denunciante quien tiene apoyada su cara en la zona genital del procesado y su mano izquierda en la cadera derecha de este . Apreciamos que de forma simultánea a las acciones de naturaleza sexual que está ejecutando José Ángel Prenda sobre la denunciante , Jesús Escudero tiene apoyada su mano derecha en la parte posterior de la cabeza de ella , al tiempo que con la mano izquierda, se levanta camiseta . Durante secuencia visualizamos como el procesado mira directamente al dispositivo de grabación , gesticulando con sus labios, dibujando un gesto de deleite , sonriendo en un momento dado. En lo atinente al análisis del audio de este video, apreciamos que en el intervalo de tiempo comprendido entre los segundos 00:00 a 00:02, se escucha un registro de voz, de varón, que susurrando dice “eso, eso, eso es, eso es, eso es”. En el intervalo entre los segundos 00:02 a 00:07, solapándose con el registro anterior, se escuchan varios sonidos, agudos y cortos, similares a gemidos o quejidos . En el segundo 00:08, se escucha un registro de sonido, que con tono bajo, dice alguna expresión que no se llega a entender y luego dice “venga ven”, no pudiendo identificar los emisores de los mismos. Como antes hemos indicado en el intervalo comprendido entre los segundos 00:10 a 00:12 se escucha como Antonio Manuel Guerrero , mira directamente al dispositivo de grabación y dice en voz baja “todos, todos”.
En esta secuencia, no podemos observar el rostro de la denunciante . Apreciamos que durante su desarrollo exterioriza un papel pasivo sin tomar la iniciativa en los actos de índole sexual; comprobamos , como Jesús Escudero en el momento señalado tiene apoyada su mano derecha en la parte posterior de la cabeza de ella lo que evoca una actitud de orientación de la actuación por parte de aquel , a nuestro parecer ello no refleja un gesto cariñoso por parte del procesado. No apreciamos indicadores que permitan considerar la existencia interacción sexual , entre denunciante y procesados , ni sincronía de movimientos que sugieran una actuación concertada , al contrario, apreciamos una situación en la que es patente la ausencia de
fuerza y vigor por la denunciante, que evoca una actitud de sometimiento y sumisión por parte de aquella. Mientras que alguno de los procesados, muestra bien a las claras actitudes de ostentación y alarde con relación a la situación en que se halla la denunciante y el disfrute de la misma , que subrayan mediante sonrisas. En cuanto a los sonidos, agudos y cortos, similares a gemidos o quejidos que se escuchan en el intervalo comprendido entre los segundos 00:02 a 00:07, no pueden identificarse con la experimentación de placer sexual por la denunciante, esto sonidos igualmente puede expresar dolor o pena y no apreciamos ningún signo que nos permita valorar, bienestar, sosiego, comodidad, goce o disfrute en la situación. Alfonso Jesús Cabezuelo , grabó con su teléfono móvil el video (5) 20160707 031531, entre los minutos 3:15 :32 y 3: 16 :11. La posición de denunciante y procesados ha variado con relación al vídeo anterior , todas las personas, se han desplazado un corto espacio hacia el interior del habitáculo, la denunciante se encuentra con la rodillas apoyadas en el suelo, en una ubicación central, y en un plano inferior al de los procesados, rodeada por estos. Tomando la situación desde el fondo , Alfonso Jesús Cabezuelo, realiza la grabación desde la zona exterior situado a la derecha de la denunciante y delante de esta ; Antonio Manuel Guerrero , está ubicado a la izquierda del anterior, delante de la denunciante . Ángel Boza , está situado a la izquierda de este , delante de la denunciante junto a la pared. Jesús Escudero, está situado detrás de aquella , junto a la pared y José Ángel Prenda, se halla a la izquierda del anterior , ligeramente retrasado con relación a este Respecto a Alfonso Jesús Cabezuelo, apreciamos entre el segundo 00:21-00:22, como manipula su pene con la mano izquierda, con movimientos oscilantes, llegando a tocar con éste los labios, nariz y boca de la denunciante, sin llegar a introducírselo en su cavidad bucal , igualmente apreciamos en este plano como la mano de uno de los procesados, no
identificado agarra del pelo a la denunciante por la parte superior de la cabeza. En relación a Antonio Manuel Guerrero , observamos
como en el intervalo comprendido entre los segundos 00:07 a 00:09, tiene su camiseta subida sujetándola con su mano izquierda, al tiempo que con su mano derecha realiza manipulaciones sobre su pene , teniendo delante a la denunciante; entre los segundos 00:13 a 00:16 comprobamos como coge su pene con la mano derecha, dirigiéndolo hacia la cara de la denunciante, tocando con su miembro la boca y labios sin llegar a introducirlo en la cavidad bucal, en coincidencia con la actuación que en ese lapso de tiempo estaban realizando con respecto a la denunciante los otros procesados . Respecto de Ángel Boza , apreciamos en el intervalo comprendido entre los segundos 00:06 a 00:08, como está sujetando con su brazo izquierdo la cintura de la denunciante al tiempo que tiene su brazo derecho extendido hacia su zona genital , la denunciante está con su cara apoyada en la zona genital del procesado ; entre los segundos 00:09 a 00:16 comprobamos como el procesado mueve su brazo izquierdo desde la cintura al cuello de la denunciante, girando la cabeza de ésta, al tiempo que con los dedos de su mano derecha retira su pene de la cavidad bucal de la ella y tras ello vuelve a coger su pene con la mano derecha y lo coloca sobre los labios de ésta . Todo ello en coincidencia con las restantes actuaciones de los procesados con respecto a la denunciante. En relación con José Ángel Prenda, comprobamos en el intervalo comprendido entre los segundos 00:26 a 00:28 está desnudo de cintura para abajo , tiene sujeto su pene con la mano izquierda. En esta secuencia, la denunciante está de rodillas sobre el suelo y se observa como gira la cabeza hacia la posición donde se encuentra el procesado , apreciamos que durante este giro otro de los procesados, tiene su mano derecha en la parte posterior de la cabeza de la denunciante,
asiéndole un mechón de pelo ; a continuación José Ángel Prenda lleva su pene con la mano izquierda hacia la cara de la denunciante, introduciéndolo en la cavidad bucal . Por lo que respecta a Jesús Escudero, observamos en el intervalo comprendido entre los segundos 00:00 a 00:06, como está situado por detrás de la denunciante , agarrándola por con sus manos de la cintura, realizando intensos movimientos pélvicos sobre los glúteos de la citada que evocan una penetración ; aproximadamente en el segundo 00:04 , el procesado mira a la cámara y sonríe con deleite En lo que atañe al análisis del audio de este video, apreciamos que al comienzo del mismo entre los segundos 00:00 a 00:07 y en coincidencia con la acción que acabamos de describir de Jesús Escudero se escuchan sonidos de golpes secos, cortos y rápidos solapándose con otro registro de sonido de fondo consistente en gemidos y jadeos con tono de voz femenino. A la vez que suenan estos golpes se oye una voz masculina que no puede ser individualizada, que dice “sshhh, tranquilo, tranquilo, tranquilo” y otra que dice “un poco más flojito tú, coño” . En el intervalo de comprendido entre los segundos 00:07 a 00:24 se escuchan registros de sonido de respiraciones y gemidos; en concreto registros de sonidos de varón, con expresiones “ven aquí” “hala hala” ; “a ver illo vamos a organizarnos… me la ha chupado dos veces”. En el intervalo de tiempo comprendido entre los segundo 00:25 a 00:27 se escucha un registro de sonido de un varón, que dice “chupa aquí, mira, ven” , coincidiendo este registro, con la actuación de José Ángel Prenda que hemos reflejado anteriormente . En el intervalo comprendido entre los segundos 00:29 a 00:32 se escucha un registro de sonido de un varón, que dice “Quita quillo, espérate, no la levantes tanto, chupa ahí” Durante esta secuencia , la denunciante permanece en todo momento con los ojos cerrados, observamos un enrojecimiento en sus pómulos , no se produce ningún diálogo , ni intercambio de palabras con los procesados. Se muestra ausente y durante la mayor parte del tiempo exterioriza una actitud pasiva; apreciamos que en ningún momento
adopta ninguna iniciativa para la realización de actos de contenido sexual. En algunas secuencias, comprobamos que alguno de los procesados le agarran del pelo por la parte superior de la cabeza, así en concreto : en el segundo 00:32, visualizamos como una mano le agarra del pelo en este momento se observa como un pene está parcialmente introducido en la cavidad bucal de la denunciante, a continuación en el segundo 00:33, se aprecia como el pene sale de la boca . Entre los segundos 00:36 a 00:39 , es decir ya a la finalización de vídeo se observa un primer plano de una mano que agarra del pelo a la denunciante. En la secuencia antes reflejada con respecto a José Ángel Prenda, cuando un la denunciante está de rodillas sobre el suelo , observamos como gira la cabeza hacia la posición donde se encuentra el procesado , manteniendo durante este giro otro de los procesados, su mano derecha en la parte posterior de la cabeza de la denunciante asiéndole un mechón de pelo y a continuación José Ángel Prenda lleva su pene con la mano izquierda hacia la cara de la denunciante, introduciéndolo en la cavidad bucal ; no apreciamos que la denunciante posea el control de la situación , ni gesto o actitud de cualquier índole que nos induzca a pensar en que ella decida ser penetrada de ese modo. En cuanto a los gemidos y jadeos con tono de voz femenino, que según hemos detallado, se escuchan al comienzo de la grabación , en coincidencia con la actuación de Jesús Escudero, que provocó la reacción de algunos de los procesados pidiéndole que estuviera más tranquilo y redujera la intensidad de su actuación, no apreciamos ningún signo gesto o actitud, en la denunciante que nos permita reconocer , bienestar, sosiego, comodidad, goce o disfrute en la situación. Este video ilustra en nuestra consideración bien a las claras la realidad de la situación , muestra de modo palmario que la denunciante está sometida a la voluntad de los procesados , quienes la utilizan como un mero objeto, para satisfacer sobre ella sus instintos sexuales.
Los videos (6) IMG 7411.MOV, entre los minutos 3:20 :55 y 3:
20 :57 y (7) IMG 7412.MOV, entre los minutos 3:21 :01 y 3: 21 :03. , fueron tomados por Antonio Manuel Guerrero, habiendo transcurrido por tanto 4 minutos y 44 segundos, desde la finalización del vídeo que acabamos de examinar. En ellos aparecen los procesados Ángel Boza y José Ángel Prenda, uno a cada lado de la denunciante , quien se encuentra en posición decúbito supino con su cabeza apoyada en la pared del habitáculo. En el primero de ellos apreciamos que Ángel Boza tiene sujeto su pene con la mano derecha y no podemos concretar la acción que pudiera estar realizando José Ángel Prenda. En lo que atañe al análisis del audio de este video, apreciamos que se escucha de fondo un sonido de choque metálico o de metal contra cristal, mientras se oye un gemido agudo, compatible con voz femenina y se escuchan dos voces masculinas. No se puede apreciar ninguna actividad de la denunciante, apreciamos que el gemido agudo refleja dolor y fue emitido por ella. En el video siete, realizamos igual apreciación respecto de los dos procesados En lo referente al análisis del audio de este video, apreciamos que se escucha una voz masculina que en su parte final dice “… Illo esto no tiene guasa” a la vez que de fondo se aprecian tres gemidos agudos, compatibles con voz femenina. Al igual que con el vídeo anterior, no se puede apreciar ninguna actividad de la denunciante, estimamos que los tres gemidos agudos que reflejan dolor fueron emitidos por ella. La denunciante en estos dos últimos vídeos está agazapada , acorralada contra la pared por dos de los procesados , expresó gritos que reflejan dolor y no apreciamos ninguna actividad de ella ; estas imágenes evidencian que la denunciante estaba atemorizada y sometida de esta forma a la voluntad de los procesados . En este estado de evolución del desarrollo de los hechos, se interrumpieron de forma abrupta y con carácter definitivo las grabaciones. De ello podemos inferir, como antes hemos subrayado,
que ante el cariz que estaban tomando los hechos, Antonio Manuel Guerrero decidió cortar definitivamente la toma de videos. Las fotos uno y dos, fueron tomadas por Antonio Manuel Guerrero a petición de José Ángel Prenda a las 3:26 :03, consiguientemente transcurridos cinco minutos desde la finalización del último vídeo; por tanto desconocemos en este período ciertamente amplio, cuanto pudieron realizar procesados los procesados y la actitud de la denunciante , quien según acabamos de indicar, en las últimas imágenes grabadas, aparecía encogida , arrinconada contra la pared y gritando. Nos hallamos por tanto en la fase final del desarrollo de los hechos en el interior del habitáculo . En concreto observamos que el procesado tiene apoyados sus glúteos sobre la cara de la denunciante, situada en un plano inferior y tiene su brazo derecho extendido apoyado en la parte superior de la pierna derecha del procesado ; los ojos de la denunciante quedan ocultos por los glúteos de aquel , quien mira hacia el dispositivo de grabación, al tiempo que extiende su brazo derecho hacia atrás y hace un gesto con su dedo señalando hacia su glúteo derecho, siendo visible un tatuaje que porta en dicha zona corporal. En este escenario, valoramos que la situación que muestran las fotos, revelan el episodio final en el que se manifiesta la situación de sometimiento y sumisión de la denunciante a la voluntad de los procesados . De otra parte no podemos dejar que subrayar la actitud que apreciamos en dichas fotografías de José Ángel Prenda , quien con su gesto manifiesta, jactancia, ostentación y alarde, por la actuación que está realizando , con desprecio y afrenta a la dignidad de la denunciante . En conclusión, la situación que según apreciamos describen los videos y fotos examinados, nada tiene que ver, con un contexto en el que la denunciante estuviera activa, participativa , sonriente y disfrutando de las prácticas sexuales, según mantiene los procesados. Las grabaciones muestran como los procesados disfrutan de la situación e incluso posan en actitud jactanciosa alguno de ellos, mientras que nada de eso revelan las grabaciones respecto a la
denunciante , quien según acabamos de razonar , en los dos últimos vídeos a partir de los que se interrumpió la grabación aparece agazapada , acorralada contra la pared por dos de los procesados y gritando . Por el contrario en ninguno de ellos apreciamos actitudes sugerentes del ejercicio recíproco de prácticas sexuales entre denunciante y procesados por espontánea voluntad de aquella , según hemos detallado. No percibimos en dichos videos ningún signo que nos permita valorar, bienestar, sosiego, comodidad, goce o disfrute en la situación por parte de la denunciante ; contrariamente a lo que apreciamos en cuanto a las actuaciones de los procesados. En efecto valoramos , que por parte de estos , se practica de manera mecánica , una sexualidad sin afecto, puramente biológica, cuyo único objetivo es buscar su propio y exclusivo placer sensual , utilizando a la denunciante como un mero objeto, con desprecio de su dignidad personal, para satisfacer sobre ella sus instintos sexuales.
En segundo término, como fuente de prueba para afirmar este relato, consideramos los datos que aportan Médicos Forenses: Dr. Rafael Teijeira y Dra. Nahia Mendoza , a través de los informes que obran en autos y singularmente los aspectos que se concretaron en su intervención en condiciones de efectiva contradicción , en la sesión de juicio oral celebrada 20 de noviembre . En concreto, en relación con las declaración en el acto de juicio oral de la denunciante a la que antes nos hemos referido con detalle, en el sentido de que cuando ocurrieron los hechos estaba en estado de shock - sic- , lo único que mostró fue pasividad y sumisión ; describiendo la vivencia de los hechos como una situación de bloqueo psicológico, en que no sabía qué estaba pasando, no entendía la situación, no podía pensar y en consecuencia no podía reaccionar. Aclararon en primer lugar que con arreglo a la literatura científica , apreciando los datos empíricos, la ausencia de consentimiento es compatible con la inexistencia de lesiones, de modo que un porcentaje que algunos autores sitúan en el 40, otros en el 30, otros en el 50 de
víctimas atendidas por agresiones sexuales , no presenta ningún tipo de lesión .
En cuanto a las lesiones que presentaba la denunciante cuando fue examinada en el Complejo Hospitalario de Navarra y se describe en el informe del 11 de julio de 2016, consistentes en : “… lesión eritematosa en zona de horquilla posterior en la zona de la cinco horarias para cuya curación precisó de una primera asistencia facultativa.”. Los Médicos Forenses, ratificando su informe ampliatorio , de 13 de octubre de 2016, en el que se interesaba que en relación con el anterior informe médico forense , si la lesión es compatible con el mecanismo de una agresión sexual cometida con violencia, precisaron: “… La presencia de un eritema vulvar como el descrito es un dato morfológico compatible con rozamiento en la zona descrita no siendo en si mismo un hallazgo que indique violencia.”. Para aclarar en el acto de juicio oral , que es una lesión que produce descamación en la mucosa, no es laceración que produce sangrado sino un rozamiento en la zona de la mucosa ; no es significativa de que se hubiera producido violencia , es indicativa de una penetración por vía vaginal en la que hubo un rozamiento , en la zona. En otro orden de cosas, precisaron que la reacción de la víctima tiene más que ver con la actuación instintiva que la racional , como lo describen los expertos. Y así frente a una situación en la que la persona siente que su vida corre peligro , se obvia la actuación de pensamiento racional , del cerebro superior en la que se ponderan las diversas posibilidades y se actúa con el cerebro primitivo donde está el sistema límbico.
En esta situación caben diversas reacciones : una reactiva de , lucha, defensa, petición de ayuda. Otra de pasividad , ya sea con rigidez o con relajación y por último una incluso de acercamiento o cierta amistad con el agresor, para evitar males mayores y conseguir que concluya cuanto antes. En este caso , abundando en nuestra apreciación sobre los documentos videográficos examinados; consideramos que la denunciante reaccionó de modo intuitivo, la situación en que se hallaba y los estímulos que percibió , provocaron un embotamiento de sus facultades de raciocinio
y desencadenaron una reacción de desconexión y disociación de la
realidad, que le hizo adoptar una actitud de sometimiento y pasividad , determinándole a hacer lo que los procesados le decían que hiciera , manteniendo, como hemos comprobado los ojos cerrados en todas las grabaciones ; quedando ocultos por los glúteos del procesado en las dos fotos.
Asimismo consideramos que las posibilidades de reacción de la denunciante conforme a un pensamiento racional se hallaban comprometidas por cuanto en el momento de los hechos, tenía un nivel de influenciamiento por el alcohol, que alteraba su conocimiento , el raciocinio, la capacidad de comprensión de la realidad y le provocaba desinhibición y disminuía su capacidad de autocontrol. Así lo precisaron los médicos forenses , en relación con el informe
de obra a los folios 1265 a 1266 de las actuaciones, teniendo cuenta los datos remitidos por el Instituto Nacional de Toxicología - 0,91 +/- 0,05 g/l de alcohol en sangre y 1,46 +/- 0,06 g/l de alcohol en orina- , valorando que dejó de beber sobre las 2:30 horas y la extracción de sangre se realizó a las 6:00 ; haciendo un cálculo retrospectivo del nivel de alcoholemia de “la denunciante”, en el momento de comisión de los hechos denunciados , variaría entre 1,3225 y 1,2235 g/l de alcohol en sangre . A lo anterior cabe añadir cuanto podemos determinar , sobre la personalidad de la denunciante y la afectación psicológica con posterioridad a la comisión de los hechos, de la prueba pericial psicológica, concretada en el informe de las Psicólogas Forenses : Esperanza García Astiz y María Muñiz , que obra a los folios 1239 y stes. y fue sometido condiciones de efectiva contradicción en la sesión de juicio oral que se celebró el 21 de noviembre. Así como del informe pericial, elaborado por
el psiquiatra Alfonso Sanz Cid y la psicóloga Olatz Etxeberría, obrante a
los folios 1362 y stes., sometido a contradicción en igual sesión juicio oral, haciendo constar , respecto del primero que no estuvo presente durante la aplicación de pruebas psicológicas a la denunciante .
En cuanto a la tacha de ilicitud informe pericial psicológico emitido por las psicólogas forenses, que se formuló en el trámite de conclusiones definitivas por el Sr. Letrado defensor de Antonio Manuel
Guerrero Escudero , primeramente nos remitimos a cuanto hemos razonado al comienzo de esta fundamentación jurídica . Consideramos que las Psicólogas Forenses han acomodado su intervención pericial al objeto delimitado mediante Providencia del Juez Instructor en la que se solicitaba de las Psicólogas adscritas a la Clínica Médico Forense : “determinar si los hechos ocurridos le han supuesto un daño psicológico y valorar la existencia de posibles secuelas derivadas de los mismos, bajo la dirección y dentro de los términos que determinen los Médicos Forenses designados.” En su pericia, se atuvieron estrictamente al ámbito objetivo así fijado . Precisaron con rotundidad , que en ningún momento le pidieron
a la denunciante que describiera los hechos, ciñéndose en exclusiva a
la expresión de sus vivencias, sentimientos, emociones …, que albergaba en relación con el suceso traumático vivido. En este sentido el informe pericial en cuestión , constituye con arreglo a la función que le es propia una herramienta que nos auxilia en la función valorativa que nos corresponde en exclusividad , para lo que ponderamos su contenido y la emisión en condiciones de efectiva contradicción, en la sesión del juicio oral del 21 de noviembre. (vid. entre otras SSTS . 2ª 953/2016 de 15 de diciembre y 28/2018 de 18 de enero ) . Valorando estos medios de prueba, tanto de cargo como de descargo , concretamos que la personalidad de la denunciante se
caracteriza por ser animada, espontánea y atrevida ; le suele agradar iniciar contactos interpersonales. Tiende a ser menos controlada y, por ello,
a incurrir en más fallos o errores. A la fecha de los hechos se encontraba en los albores de su vida sexual, nunca había tenido relaciones sexuales en grupo ni con personas desconocidas y en ningún caso había sido penetrada por vía anal . Carecía de antecedentes previos de desestabilización psicológica y
así , según figura al folio 1501 de las actuaciones en la historia clínica de
la denunciante en su centro de salud: “…No consta ninguna visita entre Abril de
2014 y Junio de 2016 inclusive, en relación a cuadro de ansiedad y por lo tanto ninguna prescripción de medicación ansiolítica ni derivación a centro de Salud Mental.”.
Las puntuaciones máximas que obtuvo en el cuestionario de personalidad , en las escalas de vigilancia y tensión, que indican
problemas psicológicos , concretamente de suspicacia en el caso de la primera, no es indicativo de paranoide - por cuanto está descartado en los resultados del MMPI(2RF), sino de desconfianza de los demás por posible experiencia vital negativa. La escala de Tensión indica ansiedad flotante y frustraciones generalizadas. En todo caso, estas puntuaciones no acreditan que presente ningún rasgo patológico , ni hace sospechar de trastornos de personalidad , Por otra parte las altas puntuaciones obtenidas en las dimensiones globales de ansiedad, dureza e independencia no son indicativas de patología, sino de problemas de ajuste psicológico, como consecuencia de una experiencia vital negativa , y así no se puede determinar que las mismas formen parte del su perfil propio de personalidad, ni de su funcionamiento habitual , al margen de su apreciación sobre la situación vivida.
No se ha determinado que presente un escaso control de los impulsos o priorización de sus necesidades actuando a fin de cubrirlas y sin tener en cuenta las reglas sociales establecidas, como informan los peritos de la defensa. En función del análisis de la información proporcionada sobre la vivencia de los hechos sucedidos, las peritos forenses mantienen con rotundidad, de un modo unívoco y después de haber sometido a condiciones de efectiva contradicción su dictamen , que cumple los criterios del trastorno de estrés post-traumático (DSM V) . Informando las peritos forenses, que contrastaron sus datos con otras escalas más recientes de evaluación, en concreto la “escala de gravedad de síntomas del trastorno de estrés postraumático según DSM-5 : versión forense ( EGS-F) ” , elaborada entre otros por el psicólogo Rafael Etxeburua , coincidiendo los resultados . Así en relación con los diversos núcleos sintomáticos, las peritos forenses constatan la presencia de los siguientes
A. Experiencia directa de un suceso traumático , sobre cuya
credibilidad y verosimilitud, como es propio de su intervención pericial , las
peritos forenses no se pronuncian.
B. Síntomas de intrusión: Malestar psicológico intenso al
exponerse a factores externos que se parecen a un aspecto del suceso:
escuchar música de San Fermín, olor a colonia, ver personas con rasgos físicos parecidos a los supuestos agresores.
C. Evitación conductual/cognitiva: evitación de recuerdos y
D. Alteraciones cognitivas y estado de ánimo negativo: estado
emocional negativo persistente (culpa, vergüenza, enfado) y disminución de interés en actividades significativas.
E. Aumento de activación y reactividad psicofisiológica:
comportamiento irritable, problemas de concentración y alteraciones del sueño.
En relación con el cumplimiento de estos criterios, se impugna en la pericial de descargo, la concurrencia de los mismos. En cuanto al A por cuanto está condicionado al resultado del presente proceso judicial. Por lo que respecta criterio B, se consideran otros aspectos para su validación que no son contemplados en el informe de las peritos forenses y en cuanto al apreciado por ellas : “… Síntomas de intrusión: Malestar
psicológico intenso al exponerse a factores externos que se parecen a un aspecto del suceso: escuchar música de San Fermín, olor a colonia, ver personas con rasgos físicos
parecidos a los supuestos agresores.” , entienden que es cuestionable por estar sometido a determinadas incoherencias. En cuanto al criterio C entienden que no se cumple el mínimo de tres afirmaciones de las que se exponen en el DSM- V y mantienen que si bien describe alguna conducta de evitación, su relato sobre la actividad tras los hechos contradice esta afirmación; no evidencian restricción de la vida afectiva ni sensaciones de desapego de ningún tipo. Por lo que respecta al criterio D, , entienden que determinadas dificultades descritas por la denunciante son inherentes a su personalidad de base y no pudieron objetivar durante la entrevista las dificultades en la concentración . Finalmente en cuanto al criterio E, consideran que no se ha podido constatar la existencia de ningún tipo de malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad de la evaluada.
Avalamos el criterio de las peritos forenses y declaramos probado , que como consecuencia de los hechos sufre un trastorno de estrés postraumático ; más en concreto el cumplimiento de todos estos criterios, quedó suficientemente justificado frente a las objeciones planteadas por los peritos de la defensa. Respecto al A, ello ciertamente es así pero en nada incide en nuestro enjuiciamiento sobre el hecho delictual . En relación al B , se incide sobre uno de los ítems, que no desvirtúa la eficiencia significativa de los restantes En cuanto al cumplimiento de los criterios C y D , tomamos de modo singular en consideración que durante su declaración en el acto de juicio oral, la denunciante expresó , las razones por las que después de los hechos trató de mantener una apariencia de vida normal , en todos sus ámbitos incluida la actividad en las redes sociales, a pesar de los sentimientos que le abrumaban y el desasosiego que le embargó al conocer que existían vídeos y pensaba que cualquier persona con la que se encontraba en la calle le podía identificar , así como la trascendencia mediática del caso . A nuestro juicio resulta incuestionable, que una persona que entiende haber sufrido un suceso traumático con la dimensión conferida a nivel institucional y mediático, trate de hacer todo lo posible, para normalizar su vida en todos los aspectos, actuación de recuperación, en la que afortunadamente dispuso de un importante apoyo familiar y de su entorno social más próximo. Es incuestionable que los síntomas intrusión y su estado de ánimo negativo se agudizaron al tener conocimiento de que había sido objeto de seguimiento por detectives privados , la sensación de intromisión en su ámbito más restringido de intimidad, así como la preocupación sobre su libertad y seguridad que ello le produjo ; consideramos que estas reacciones y actitudes frente a conductas difícilmente justificables, son perfectamente comprensibles ante la percepción de esta inmisión en su privacidad . Las peritos forenses, explicaron que constituye una pauta habitual tratamiento en estos casos, dejar transcurrir un espacio de tiempo, hasta que la situación se estabilice, durante el cual, las actitudes y reacciones como las manifestadas por la denunciante y comprobadas por dichas
peritos cuando realizaron las entrevistas con la denunciante el 8 de septiembre de 2016, encuentran plena justificación . Si bien , como informaron las peritos, esta actitud hacia el exterior, no les impidió apreciar que subsistiera la sintomatología concretada en desestabilización emocional, que se manifestaba mediante lloros pensamientos recurrentes y aparición de irritabilidad ; a lo que se añadía un sentimiento de defraudación consigo misma, con percepción de pérdida de su dignidad personal. En cuanto al criterio E quedó justificado mediante la declaración de la denunciante en el acto del juicio oral , en el concreto extremo en el que mantuvo que , a partir del mes de septiembre de 2017 - y por las razones que con detalle expuso- , comenzó a recibir tratamiento psicológico administrado por el Centro de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Agresión Sexual de la Comunidad de Madrid (CIMASCAM). En un principio, con dos consultas al mes, una cada 15 días en una terapia individual; más adelante mediante una terapia individual y otra grupal, cada 15 días, a continuación con un intervalo de tres semanas, reanudándose la frecuencia semanal cuando se dictó el Auto de señalamiento de juicio oral , debiendo continuar con tratamiento psicológico.
En otro orden de cosas, señalamos que la realización de penetraciones bucales sobre la denunciante por parte de todos los procesados, ha sido reconocida por ellos en todo momento y algunas de ellas se reflejan en los vídeos que hemos examinado. Asimismo la realidad sobre estas prácticas sexuales, la apreciamos valorando en el informe pericial de NASERTIC , obrante a los folios 365 a 468 del tomo uno , elaborado por los Peritos Susana Pedroza y María Dolores Rota , que fue sometido a efectiva contradicción en la sesión de acto oral celebrada el 20 de noviembre , en concreto en dicho informe y con respecto a la muestra 7 (H16/00267), torunda de boca de la denunciante , se evidencia ADN de origen masculino, insuficiente para evidenciar un perfil genético. Para determinar que la denunciante fue penetrada vaginalmente por Alfonso Jesús Cabezuelo y José Ángel Prenda, éste último en dos
ocasiones , al igual que Jesús Escudero Domínguez quien la penetró una tercera vez por vía anal , llegando a eyacular los dos últimos , tomamos en consideración igualmente, dicho informe pericial y su ratificación. En relación con este informe, no queremos dejarte pasar por alto un dato que ilustra bien a las claras sobre la realidad del contexto en que se desenvolvieron los hechos ; en el informe consta y así lo constataron en condiciones de efectiva contradicción en el acto juicio las peritos, que algunas de las evidencias, recogidas durante la inspección técnico policial, realizada en el habitáculo y sus accesos, inmediatamente después de ocurrir los hechos - véase el informe de dicha inspección, obrante a los folios 162 a 181 del tomo I- y fue sometido a efectiva contradicción, mediante la intervención en calidad de perito del agente de Cuerpo Nacional de Policía número profesional 77255 , en la sesión del juicio oral de 20 de noviembre - revelan manchas de semen: en el primer peldaño de escaleras de la parte izquierda; en el suelo del pasillo, de la escalera izquierda, en el suelo del pasillo de la escalera derecha, en la pared izquierda del habitáculo, junto a un extintor y en la pared derecha junto a un interruptor. Todo ello ilustra acerca del modo en que se hicieron las prácticas sexuales por los procesados, además de sin preservativo, como todos ellos reconocen, de forma desaforada, con perceptible exceso y omisión de toda consideración para con la denunciante.
(iv) Una vez finalizados estos hechos los procesados se
marcharon rápidamente, sin despedirse de la denunciante . No tenemos por acreditado que ésta dijera a uno de los procesados adonde iban a seguir todos juntos, y continuaban tomándose algo , según estos afirman quienes asimismo mantienen que ante la falta de respuesta positiva a esta solicitud y la expresión de su intención de continuar la fiesta por su cuenta, la denunciante se sintió despechada. Así lo ha mantenido la denunciante de modo constante y uniforme a lo largo de sus declaraciones durante todo este proceso; con absoluta rotundidad y plena coherencia en su declaración en el acto de juicio oral. En este, a preguntas del Letrado defensor Sr. Martínez Becerra,
sobre si “ … Una vez que ellos se marchan
¿ellos se marchan todos en bloque
inmediatamente? , respondió : “… No, es lo que he explicado antes, se marchan de
forma escalonada pero rápidamente, o sea, a ver
uno en uno o de dos en dos o cómo salieron, pero sé que fue de forma escalonada y con muy corto intervalo de tiempo entre ellos.”.
A nuevas preguntas relativas a que : “… No es más cierto que usted le
indicó a uno de ellos, al último, ¿dónde vamos, vamos a seguir o vamos a tomamos
algo? No ¿Usted no le indicó nada?”; contestó : “… No, en ningún momento.”.
tampoco sé precisarle si salieron de
Antes de abandonar cubículo , Antonio Manuel Guerrero Escudero se apoderó , en su propio beneficio, del terminal de teléfono móvil, marca Samsung Galaxy nº IMEI 357339075242165, valorado en 199,19 €, que “ la denunciante” llevaba en su riñonera , quitándole la funda, extrayendo la tarjeta SIM de la compañía jazztel y la tarjeta de memoria, micro SD arrojándola en el lugar de los hechos. Destacamos la relevancia de esta acción , más allá del “simple hurto por avaricia.” que le atribuye el procesado; en efecto, dada su condición de agente de la Guardia Civil , por tanto con una especial formación en la investigación de delitos, sabía o podía conocer, que sustrayendo el teléfono, del que retiró las tarjetas, impedía la reacción inmediata de la denunciante, quien no conocía la ciudad, a la que había llegado en compañía de un amigo, y las posibilidades de pedir ayuda o contactar con cualquier persona. Igualmente apreciamos que Antonio Manuel Guerrero, tenía este teléfono en su poder, cuando fue identificado en la plaza de toros por los agentes de Policía Foral, deshaciéndose del mismo, cuando les dejaron ir. Así lo deducimos de la confrontación entre las horas en que se produjo la intervención policial y la salida de la plaza de toros de los procesados - antes de las 08:45 hs.- y la hora - sobre las 9:30 - cuando fue recogido por Dª, en una zona donde había desperdicios situada en la cuesta de Labrit .
El argumento de los procesados, relativo a que la denuncia fue una
reacción de despecho por parte de la denunciante , ante una despedida con “ninguna caballerosidad” , cae por su propio peso . En efecto consideramos la forma en que se desarrollaron los hechos, la extensión e intensidad en que se produjeron las prácticas
sexuales por parte de aquellos, los rastros de estas concretados en manchas de semen: en el primer peldaño de escaleras de la parte
izquierda; en el suelo del pasillo, de la escalera izquierda, en el suelo del pasillo de la escalera derecha, en la pared izquierda del habitáculo, junto
a un extintor y en la pared derecha junto a un interruptor. Estos datos revelan que los procesados acababan de disfrutar de una juerga sexual , después de la encerrona que habían tendido a la denunciante . La forma en que se fueron yendo del portal, según declaró en el plenario José Ángel Prenda : “… de modo fraccionado, cuando terminaron de eyacular.” - lo que es acorde con el hallazgo de numerosos rastros de semen en las escaleras, el suelo del pasillo y en las paredes del habitáculo , según hemos referido antes con detalle - , dejándola sola , aprovechando Antonio Manuel Guerrero, quien por su condición profesional, conocía que de este modo impedía la reacción inmediata de la denunciante, para sustraer su teléfono ; corrobora como dato periférico posterior, que se trató del ilícito penal que como desarrollaremos en el siguiente fundamento declaramos cometidos y no de una mera descortesía
o rudeza .
(v) En cuanto a los datos de carácter objetivo sobre el modo en
que se produjo la salida de procesados y denunciante, no remitimos nuevamente al ya mencionado informe fotográfico , sobre fotogramas capturados de imágenes de video de la entidad Caixabank y Deustchebank - obrante a las páginas 3 a 90 del anexo D - , que fue sometido a condiciones de efectiva contradicción mediante la declaración testifical de los agentes de Policía Municipal 359 y 371 en la sesión del juicio oral celebrada el 16 de noviembre. El primero en salir fue Ángel Boza Florido, sobre las 03:27:05 hs. ( fotograma 26), siguiéndole progresivamente los restantes procesados,
hasta que formaron un grupo ( fotogramas 27 a 53 ) . Declaramos probado que , entretanto “ la denunciante” , cuando advirtió que se habían ido todos los procesados , se puso el sujetador, se subió los leggins y el tanga , luego, cogió el jersey atándoselo a las caderas ; seguidamente buscó la riñonera para coger el teléfono móvil y
Cuando comprobó que el teléfono móvil no estaba en
la riñonera, se incrementó su inquietud y desasosiego, comenzó a llorar, cogió su riñonera y salió del habitáculo a la calle llorando. Así lo ha mantenido la denunciante con plena coherencia y sin contradicción a lo largo de todas sus declaraciones ; concretamente en su declaración en el acto de juicio oral, precisó con absoluta rotundidad a preguntas del Ministerio Fiscal , en plena coherencia con sus declaraciones
anteriores : “… cuando vi que no encontraba el teléfono móvil y no podía llamar a R.,
pues me empecé a poner muy nerviosa y empecé ya a llorar y no me fijé en nada; simplemente cogí mi riñonera y me fui llorando porque lo que quería era el teléfono móvil y
no lo tenía, me lo habían robado.” ; añadiendo que no le importaba la sustracción
de móvil, sino que: “… quería llamar a R., era la única persona que tenía, a la que
quiero en Pamplona, entonces después de eso lo único que quería era llamarle y decirle que viniera a buscarme, que no sabía dónde estaba pero que viniera; y no podía.
Entonces fue cuando me entró toda la impotencia y todo el miedo
móvil. Pero no era por el teléfono móvil, me da igual el móvil, simplemente era por poder
localizarle.”.
Con igual rotundidad, mantuvo a preguntas de los Letrados defensores, que no fue lo que le causó preocupación e inquietud cómo explicar la pérdida del móvil , ni cuanto éste pudiera contener y detalló las razones por las que no pidió un teléfono móvil para llamar a R. a las primeras

References: artículo 197
 artículo 242
 resolución 
 artículo 197
 artículo 242
 artículo 28
 artículo 28
 artículo 28
 artículo
28
 artículo 28
 artículo 106
 artículo 197
 artículo 28
 artículo 28
 artículo 28
 artículo 28
 artículo 242

resolución 
 artículo 18
 artículo 11
 artículo 229
 artículo 302
 artículo 18
 artículo 11
 artículo 229
 artículo 302
 artículo 302
 artículo 302
 artículo 18
 artículo 302
 artículo 18
 artículo 302
 artículo 18
 artículo 302

artículo 302
 artículo 18
 artículo 11
 artículo 229
 artículo 302
 artículo 302
 artículo 786
 artículo 287
 artículo 4
 artículo 24