Source: https://esunvideo.com/mas-de-60-anos-de-incompatibilidades-entre-soportes-de-video/
Timestamp: 2018-08-16 00:16:12+00:00

Document:
Más de 60 años de incompatibilidades entre soportes de vídeo - esunvideo.com
Para los que crecimos en los ochenta, la existencia de las cintas de vídeo era algo muy asumido. Sin embargo, la carrera de los soportes de vídeo habían comenzado tan solo un cuarto de siglo antes.
Quádruplex
A principios de 1956, la compañía tecnológica Ampex lanzó el VR-1000, el primer sistema de vídeo Quádruplex que inauguraría la breve pero extensa carrera de los magnetoscopios de vídeo. La imagen pasaba de impregnarse en un negativo a transformarse en impulsos electromagnéticos de distinta intensidad que traducían la onda análoga de la captura de vídeo.
500 kilogramos de aparato manejaban una cinta de 2 pulgadas (5cm) para grabar y reproducir vídeo NTSC en blanco y negro. Tenía cuatro cabezales, de ahí su nombre Cuádruplex (o Quádruplex, según autores) y colonizó con extraordinaria rapidez los estudios de televisión. Dos años después de su lanzamiento, en 1958, Ampex inventó un “empalmador” de cinta que permitía un montaje muy rudimentario del vídeo: cortaba y pegaba la cinta magnética.
Por fin, en 1967, se incorpora una banda en la cinta magnética para transportar el código de tiempo (TC). Gracias a esta serie de impulsos de numeración sucesiva, la industria de la edición de vídeo y de los videocasetes logra su primer gran salto. Este código permitía editar vídeo de una manera completamente nueva y estabilizaba la reproducción. A partir de este momento, empezaba la lucha de distintas compañías para conquistar el mercado.
BCN (Cintas de una pulgada de tipo B)
La alemana Fernseh Bosch, marca conocida ahora por sus electrodomésticos, se hizo con el mercado europeo gracias a los magnetoscopios BCN40 y BCN50, y a su versión portátil BCN20. Sus cintas de una pulgada (2,5 cm) se denominaron de tipo B en contraste con las de tipo C que lanzarían un año después, en 1976, las marcas Ampex y Sony.
Cintas de una pulgada de tipo C
Las cintas de una pulgada tipo C tenían peor calidad de imagen que las de Fernseh Bosch, pero permitían reproducir a distintas velocidades e, incluso, congelar la imagen, algo que la competencia no era capaz. Además, su precio más económico conquistó la industria estadounidense.
Cintas de una pulgada de tipo A
Nacieron en 1965. En 1967 se empezaron a producir en color. Se utilizaron de manera doméstica y didáctica gracias a su precio económico.
La necesidad de transportar el material grabado y de realizar rodajes en exteriores, principalmente en programas informativos, se resolvió con la llegada de los videocasetes.
Hasta ahora, las cintas se transportaban en bobinas similares a las cinematográficas. El modelo de videocasete U-Matic revolucionó el mercado audiovisual de exteriores con cintas de 22 minutos. Con un tamaño de cinta de tres cuartos de pulgada, modulaba señales PAL, SECAM y NTSC. Las versiones BVU y BVU Sp mejoraron la calidad. Existen cintas U-Matic de mayor tamaño y duración, hasta 75 minutos, para edición en estudio. Actualmente, el sistema U-Matic tiene un uso meramente documental en hemerotecas audiovisuales.
¿NTSC, PAL y SECAM?
Acércate a nuestro artículo sobre la resolución
Pese a que el formato doméstico se convirtiese en un fracaso estrepitoso, las cintas Betacam colonizaron el medio televisivo hasta hace muy poco tiempo. La cinta pasaba a ser de media pulgada (1’75 cm) y el videocasete se tornaba más pequeño y manejable. Presentada por Sony en 1982 coexisten dos tamaños S (small) y L (large).
Betacam utiliza un espacio de color YUV en cintas magnéticas de óxido y logra 300 líneas de resolución vertical.
¿Espacio de color YUV?
Acércate a nuestro artículo sobre el color
Su hermano casero, Betamax, apareció en 1975. No utiliza YUV, sino que se basó en el sistema de vídeo compuesto, más utilizado en formatos domésticos. Su velocidad de paso de cinta era seis veces menor que la de Betacam, lo que afectaba claramente a su calidad de imagen.
¿300 líneas de resolución vertical?
Acércate a nuestro artículo sobre la resolución de imagen
La aparición de Betacam SP (Superior Performance) inundó el ámbito broadcast al sustituir el óxido de sus cintas por metal.
En 1993, Sony lanzó Betacam Digital, también conocido como Digi Beta o DBC. Este formato utiliza una señal comprimida con el algoritmo DCT con profundidad de color de 10 bits y un patrón de muestreo 4:2:2. Su bitrate es de 90 Mb/s y almacena hasta cuatro canales de audio en PCM a 48 kHz en 20 bits. Se convirtió en el estándar profesional durante más de una década.
¿PCM a 48 kHz en 20 bits?
Acércate a nuestro artículo sobre audio digital
Betacam SX se creó como alternativa para grabación en exteriores con un formato más compacto. Comprime la señal en MPEG-2 4:2:2 con cuatro canales de audio PCM a 48 kHz en 16 bits.
Como evolución del Betacam Digital se lanzó, en 1997, el formato HDCAM que aumenta la resolución a 1440×1080 a 24p en 144 Mb/s en 8 bits y con cuatro canales de audio a 48 kHz en 20 bits. Realiza un muestreo a razón de 3:1:1.
El formato HDCAM SR amplia el patrón de muestreo a 4:4:4 y 4:2:2 y comprime en MPEG-4 a 440 Mb/s con profundidad de color de 12 o 10 bits y doce canales de audio PCM.
MPEG IMX comprime en MPEG a un muestreo de 4:2:2. Tiene tres niveles de bitrate (30, 40 y 50 Mb/s) con una profundidad de color de 8 bits y capacidad de 8 canales a 48 kHz en 16 bits o 4 a 48 kHz en 24 bits.
En los años de Betacam, la actual Panasonic (Matsushita) y RCA intentaron coger una porción del pastel con su producto M, también comercializado con los nombres Hawkeye y Recam (Recording Camera). Un sistema similar al VHS con 300 líneas de resolución vertical en una cinta de óxido de metal de media pulgada. Su escaso presupuesto en marketing hace que muy pocos sepan de su existencia y, menos aún, hayan utilizado este producto lanzado en 1982.
Las populares cintas Video Home System, desarrolladas por JVC, llenaron de cine las estanterías de los hogares durante varias generaciones. Su cinta de media pulgada (2,5 cm) apareció en 1976 como competencia a Betamax. Una mayor duración que las cintas domésticas Betamax y los acuerdos de exclusividad con grandes distribuidoras cinematográficas familiares y pornográficas, acabó con la competencia.
El VHS modula la señal analógica en frecuencia con un ancho de banda de 3Mhz en 240 líneas horizontales. La grabación de imagen se produce en bandas oblicuas que intercalan su dirección según los campos de exploración. Las bandas de sonido y código de tiempo se almacenan en los laterales de la cinta.
Existe una versión compacta del VHS que se denomina VHS-C. Sus características técnicas no varían, sólo su tamaño y duración. Se utilizó en cámaras domésticas.
El formato Súper VHS amplió el muestreo a 5,4 Mhz en 420 líneas horizontales. S-VHS intentó competir como formato profesional. Consiguió algo de mercado, principalmente en televisiones locales, aunque nunca llegó a los niveles de distribución de Betacam SP.
También tuvo su versión compacta, S-VHS-C, que intentó competir con la cinta Hi8.
El fracaso de Betamax impulsó a Sony a reinventar el formato doméstico de vídeo y conseguir una cinta de un tercio de pulgada (8 mm) con la misma resolución que el VHS: 240 líneas. El formato se extendió como cinta para video-aficionados gracias a un tamaño reducido y a las videocámaras de la marca.
High Band 8mm superaría las características de Video8 llegando a las 420 líneas de exploración y el cambio del audio analógico a una pista de audio digital en PCM. Fue un formato muy popular. El proyecto de la bruja de Blair se grabó en Hi8.
La última evolución del Video8 se llamó D8 y adaptó el sistema a los estándares del DV que ya se había implantado como sistema digital de vídeo, principalmente en los formatos domésticos en los que vendía Hi8.
Este formato de Panasonic utiliza una cinta de media pulgada con metal evaporado. Consigue una resolución de 360 líneas con una calidad muy similar al Betacam SP. No logró hacer mella en el éxito de Betacam SP.
Digital 1 y 2
Sony y BTS (Philips y Bosch) lanzaron la cinta Digital 1 (D1) aprobada como estándar de grabación de vídeo digital por el SMPTE. Tiene señal YUV con muestreo 4:2:2 de norma CCIR 601 en una cinta de un cuarto de pulgada de partículas de metal. Sus problemas de compatibilidad con anteriores formatos complicó su estandarización.
Por ello se desarrolló Digital 2 que permitía la aplicación de máscaras sobre la imagen de la cinta en un único magnetoscopio.
Digital 3 y 5
Panasonic lanzó el formato Digital 3 (D3) con una cinta de media pulgada y una velocidad de rotación de la cinta menor, lo que permitía mayor duración de las mismas. El formato no tuvo mucha aplicación más allá de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92’.
Estos formatos perdieron fuerza con la llegada de Betacam Digital que permitía el uso de otras cintas Betacam en los mismos magnetoscopios. Aún así, Panasonic reincidió en 1993 con el formato Digital 5 (D5). El formato YUV sin compresión ofrecía mejor calidad que el Betacam Digital, pero sus altos precios no fomentaron su comercialización.
Ampex volvió a la carga en 1993 con un casete digital de tres cuartos de pulgada que no tuvo apenas impacto. Utilizaba una compresión con tantas pérdidas como las de su empresa. DCT se convirtió en el último formato de Ampex.
El formato normalizado como D9 (Digital-S) de JVC tiene un muestreo de 4:2:2 en 8 bits. Se utilizó en algunas televisiones locales gracias a su señal compatible con S-VHS.
El formato Digital Video se estandarizo en 1996 con la norma IEC 61834. Su vertiente más conocida es MiniDV, aunque también existen tamaños M (medium) y L (large). La cinta ocupa sólo un cuarto de pulgada (6 mm) y modula la imagen mediante el algoritmo DCT y el audio mediante PCM. Su profundidad de color es de 8 bits.
Coexisten distintas versiones de este formato:
Digital Video Cassette engloba las cintas MiniDV y las DV. Utilizan un muestreo de 4:2:0 a un bitrate de 25 Mb/s. Proporciona grabación de audio de dos canales a 48 kHz en 16 bit o cuatro canales a 32 kHz a 12 bits.
Conserva las características de DVC salvo el muestreo que se realiza en NTSC a 4:1:1 y en PAL a 4:2:0. Además, duplica la velocidad de la cinta. Sus magnetoscopios son compatibles en grabación con las cintas Mini-DV, pudiendo reproducir cintas DV y DVCPRO.
El tipo de emulsión de la cinta, que en los anteriores formatos era metal evaporado, pasa a ser partículas de metal.
En el caso de DVCPRO25, tiene un bitrate de 25 Mb/s, utiliza una codificación 4:1:1 y sólo permite dos canales de audio a 48 kHz en 16 bits.
El formato DVCPRO50 aumenta el bitrate a 50 Mb/s y utiliza un muestreo de 4:2:2. Además, admite hasta cuatro canales de audio.
DVCPRO100 (también denominado DVCPRO HD) aumenta el bitrate a 100 Mb/s y permite ocho canales de audio. Conserva el muestreo 4:2:2 y aumenta su resolución de imagen hasta los 1080p y 1080i, aunque la captación progresiva es grabada en la cinta de manera entrelazada.
Pioner, MCA y Philips protagonizaron uno de los más famosos batacazos de la industria. El primer disco óptico comercializado llegó dos años después del VHS, en 1978, bajo el ochentero nombre LáserDisc. Todo hizo pensar que se iban a comer el mercado. El Compact Disc (CD), que se basa en esta tecnología, tardaría todavía 5 años en aparecer. Incluso el mismísimo Steven Spielberg inauguró el formato con su película Tiburón.
El disco de 30 centímetros de diámetro (como un vinilo musical) contenía información de una onda analógica de vídeo modulada en frecuencia según las hendiduras de las pistas. Su resolución era mayor que la de un VHS (400 líneas en NTSC o 440 en PAL). El audio podía ser analógico o digital y permitía varias pistas para distintos idiomas o sonidos direccionales. No requería rebobinado y podía navegarse a través del contenido con capítulos. El contenido sufría menos desgaste que un VHS y era más barato de fabricar, aunque sus reproductores eran más caros. Su duración podía variar entre 30 y 60 minutos por cara. Con lo que no podían almacenar contenido de más de dos horas.
El porcentaje de usuarios fue muy pequeño comparado con el VHS. Sólo es reseñable el éxito que tuvo en Japón. Acabó desapareciendo al terminar el milenio.
La llegada de los Discos Versátiles Digitales arrasó con el mercado doméstico. Surgió en 1995 tras el acuerdo de Philips, Sony y Toshiba. A la triada de empresas se unirían nuevos miembros en 1997 zanjando la batalla comercial.
Un DVD simple (DVD-5) almacena hasta 4’7 Gb. Uno de doble cara (DVD-10) logra almacenar hasta 9’4 Gb. En el caso de DVD-14, almacena en su cara de capa doble y su segunda cara hasta 13’3 Gb. Finalmente, el DVD-18 tiene doble cara de doble capa y almacena hasta 17’1 Gb. La longitud del laser de lectura es de 650 nanómetros.
La información binaria de estos DVD se comprime en protocolo MPEG-2 en una estructura de carpetas concreta en formato UDF y Joliet. La resolución estándar es 720×480 en NTSC y 720×576 en PAL. Su tasa de bitrate variable permite que se pueda almacenar mayor o menor duración de vídeo, afectando la calidad de imagen. El audio permite los formatos PCM, DTS, MPEG y AC-3.
Liderados por Sony y Philips, la siguiente revolución doméstica fue creada por Blu-Ray Disc Association. Cada capa de este soporte puede almacenar unos 20 Gb. De esta forma, los Blu-Ray de doble capa almacenan cerca de 50 Gb. Hitachi, TDK y Panasonic ya han anunciado prototipos de cuatro capas (100 Gb), mientras Pioner habla de un prototipo de 20 capas (500 Gb).
Un láser de lectura de 405 nanómetros registra los datos almacenados en un orden carpetas específico. El vídeo tiene una resolución de 1920x1080p y puede estar comprimido en MPEG-2, MPEG-4 o VC-1. Puede almacenar hasta ocho canales de audio en formato LPCM, DTS y AC-3, entre otros.
Aunque siguen vendiéndose, todo indica que este será el último soporte físico del panorama doméstico puesto que la industria parece tender a los servicios en streaming.
Los discos compactos también afectaron al panorama profesional gracias a este formato. Aparece de la mano de Sony en 2003. Utiliza un disco de grabación que almacena 23 GB en una cara o, si es de doble cara, 50 GB. Codifica en MPEG-2 4:2:2 con una tasa de 50 Mb/s. Se trata de una variante del Blu-Ray que se incluyó dentro de una carcasa para soportar mejor el desgaste de uso.
El formato XDCAM EX almacena las imágenes en tarjeta de memoria externa SxS Pro. Registra imágenes en 1080/60i, 1080/50i/30p/25p/24p, 720/60p y 720/50p en archivos de formato MP4.
No es un único formato, engloba distintos sistemas cinematográficos con frecuencia de muestreo de 74,25 Mhz para la luminancia y 37,125 Mhz para la crominancia a un equivalente de 20:10:10. Con 10 bits en grabación y 8 bits en su procesado y compresión. Se utiliza en cintas HDCAM, discos XDCAM o tarjetas a resolución 1920×1080.
HDCAM SR aparece en 2003. Muestrea en 4:2:2 o 4:4:4 RGB con una tasa de 440 Mb/s en MPEG-4 Part 2. Puede albergar hasta 12 canales de audio a 48 kHz en 24 bits.
Mediante compresión H.264 genera archivos MPEG-4 a 10 bits variando su tasa entre 50 Mb/s a 4:2:0 en AVC-Intra 50 y 100 Mb/s a 4:2:2 en AVC-Intra 100.
Profesional Plug-in usa tarjetas PCMCIA de 16 bits y graba la información en MXF pudiendo comprimir en distintas calidades de DVCPro y AVC Intra.
La compañía japonesa Ikegami introdujo, en 1995, introdujo una nueva variante al sistema de grabación. La incursión de una unidad de disco duro en la cámara, FieldPak, permite introducir cartuchos IDE con un máximo de 120 Gb. La otra vertiente, RamPak, es una unidad Flash (un USB) de 16 Gb. La principal ventaja de este sistema consiste en la organización y compresión de sus archivos. Utiliza la misma ramificación que los proyectos de AVID, el programa de edición profesional de vídeo por excelencia. Esto agiliza mucho la postproducción, evitando los periodos de digitalización o importación. Los archivos se pueden utilizar directamente o copiar mediante una conexión USB.
La gama de cámaras de Thomson-Grass Valley también utilizan memoria flash o disco extraíble, en este caso con compresión JPEG200, lo que obliga a convertir el material si se quiere utilizar en AVID.
Actualmente la guerra de los soportes de vídeo se ha dividido en dos carreras. Una radica en los formatos de compresión de vídeo que se estandarizan en las cámaras según su marca y en los sistemas de edición y reproducción. La otra busca regir el mercado de las memorias extraíbles (CF, SD, MemoryStick, XQD,…) mediante la compatibilidad con las cámaras, su capacidad de almacenamiento y la velocidad de escritura y lectura de sus datos.

References: resolución

 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución