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Timestamp: 2019-10-20 16:09:51+00:00

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REAL DECRETO 1424/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial del Servicio del Hogar Familiar.
BOE 13-8-1985
Uno.- El presente Real Decreto regula la relaci�n laboral especial del Servicio del Hogar Familiar, a la que se refiere el art�culo 2.�, n�mero uno, apartado b), del Estatuto de los Trabajadores.
Dos.- Se considera relaci�n laboral especial del Servicio del Hogar Familiar la que conciertan el titular del mismo, como empleador, y la persona que, dependientemente y por cuenta de aqu�l, presta servicios retribuidos en el �mbito del hogar familiar.
Tres.- Por titular del hogar familiar se entiende tanto el que lo sea efectivamente como el simple titular del domicilio, o lugar de residencia, en el que se presta el servicio dom�stico.
Cuatro.- El objeto de esta relaci�n laboral especial son los servicios o actividades prestados en o para la casa en cuyo seno se realizan, pudiendo revestir cualquiera de las modalidades de las tareas dom�sticas, as� como la direcci�n o cuidado del hogar en su conjunto o de algunas de sus partes, el cuidado o atenci�n de los miembros de la familia o de quienes convivan en el domicilio, as� como los trabajos de guarder�a, jardiner�a, conducci�n de veh�culos y otros an�logos, en los supuestos en que se desarrollen formando parte del conjunto de tareas dom�sticas.
Art�culo 2. Exclusiones.
Uno.- Quedan fuera del �mbito de la relaci�n laboral especial del Servicio del Hogar Familiar:
a) Las relaciones concertadas por personas jur�dicas, aun si su objeto es la prestaci�n de servicios o tareas dom�sticas, quedando �stas sometidas a la normativa laboral com�n.
b) Las relaciones concertadas entre familiares para la prestaci�n de servicios dom�sticos, cuando la parte que preste el servicio no tenga la condici�n de asalariado en los t�rminos del art�culo 1.�, tres, e), del Estatuto de los Trabajadores.
c) Los trabajos realizados a t�tulo de amistad, benevolencia o buena vecindad.
d) Respecto de las relaciones concertadas por un titular del hogar familiar con la persona que adem�s de prestar servicios dom�sticos en aqu�l deba realizar, con cualquier periodicidad, otros servicios ajenos al hogar familiar en actividades o Empresas de cualquier car�cter del empleador, se presumir� la existencia de una �nica relaci�n laboral de car�cter com�n. Dicha presunci�n admite prueba en contrario mediante la que se acredite que la realizaci�n de estos servicios no dom�sticos tiene un car�cter marginal o espor�dico con respecto al servicio puramente dom�stico.
Dos.- Con car�cter general quedan excluidas del �mbito de esta relaci�n laboral especial las relaciones de trabajo en las que falta alguno de los presupuestos configuradores de su naturaleza jur�dico-laboral, como la remunerabilidad, de dependencia y la ajenidad.
Se presumir�, salvo prueba en contrario, que las notas se�aladas no concurren en las relaciones de colaboraci�n y convivencia familiar, como las denominadas �a la par�, mediante las que se prestan algunos servicios como cuidados de ni�os, la ense�anza de idiomas u otros de los comprendidos en el art�culo 1.�, cuatro, siempre y cuando estos �ltimos tengan car�cter marginal, a cambio de comidas, alojamiento o simples compensaciones de gastos.
Art�culo 3. Capacidad para contratar por raz�n de la nacionalidad.
En materia de nacionalidad se estar� a lo que se disponga en la legislaci�n vigente para los trabajadores extranjeros en Espa�a.
Art�culo 4. Modalidades y duraci�n del contrato de trabajo dom�stico.
Uno.- El contrato de trabajo podr� celebrarse, cualesquiera sea su modalidad o duraci�n, por escrito o de palabra.
Dos.- En defecto de pacto escrito en el que se optase por alguna de las modalidades o duraciones previstas en el Estatuto de los Trabajadores, el contrato de trabajo en este �mbito se presumir� concertado por tiempo determinado de un a�o, prorrogable t�citamente por per�odos igualmente anuales, de no mediar denuncia con anterioridad a su vencimiento, que deber� notificarse al trabajador con una antelaci�n de al menos siete d�as.
Tres.- La relaci�n se presumir� celebrada a prueba durante quince d�as, comput�ndose a estos efectos aquellos d�as en que se da prestaci�n de servicios efectiva.
Art�culo 5. Contrataci�n.
No ser� de aplicaci�n en el �mbito de esta relaci�n laboral especial lo dispuesto en el art�culo 16.1 del Estatuto de los Trabajadores, sin perjuicio de la prohibici�n de agencias privadas de colocaci�n.
Art�culo 6. Retribuciones.
Uno.- El Salario M�nimo Interprofesional, fijado anualmente por el Gobierno, es aplicable en el �mbito de esta relaci�n laboral especial, de acuerdo con los t�rminos y condiciones establecidos en el ordenamiento laboral com�n; dicho salario m�nimo se entiende referido a la jornada de trabajo completa a la que se refiere el art�culo 7.�, uno, de este Real Decreto, percibi�ndose a prorrata si se realizase una jornada inferior.
Este salario podr� ser objeto de mejora a trav�s de pacto individual o colectivo.
Dos.- En los casos de prestaci�n de servicios dom�sticos con derecho a prestaciones en especie, como alojamiento o manutenci�n, se podr� descontar por tales conceptos el porcentaje que las partes acuerden, sin que de la suma de los diversos conceptos pueda resultar un porcentaje de descuento superior al 45 por 100 del salario total.
Tres.- El empleado del hogar tiene derecho a un incremento del salario en met�lico de un 3 por 100 del mismo por cada tres a�os naturales de vinculaci�n con un empleador, con un m�ximo de cinco trienios.
Cuatro.- El empleado del hogar tiene derecho a dos gratificaciones extraordinarias al a�o que se percibir�n, salvo pacto en contrario, al finalizar cada uno de los semestres del a�o y en proporci�n al tiempo trabajado durante el mismo. Su cuant�a ser�, como m�nimo, igual al salario en met�lico correspondiente a quince d�as naturales.
Cinco.- Para la retribuci�n de los empleados de hogar que trabajen por horas, en r�gimen externo, el salario m�nimo de referencia ser� el que se fije en la normativa correspondiente con car�cter general para los trabajadores eventuales y temporeros, que incluye todos los conceptos retributivos; este salario m�nimo se abonar� en proporci�n a las horas efectivamente trabajadas.
Art�culo 7. Tiempo de trabajo.
Uno.- La jornada m�xima semanal de car�cter ordinario ser� de 40 horas de trabajo efectivo, sin perjuicio de los tiempos de presencia, a disposici�n del empleador, que pudieran acordarse entre las partes. El horario ser� fijado libremente por el titular del hogar familiar, sin que en ning�n caso las horas ordinarias de trabajo efectivo al d�a puedan exceder de nueve. Entre una y otra jornada deber� mediar un m�nimo de diez horas, si el empleado de hogar no pernocta en el domicilio, y de ocho horas, en caso contrario. El empleado interno dispondr� de al menos dos horas para las comidas principales, y este tiempo no se computar� como trabajo.
Una vez concluida la jornada de trabajo diaria, y, en su caso, el tiempo de presencia pactado, el empleado no est� obligado a permanecer en el hogar familiar.
Dos.- El r�gimen de las horas extraordinarias ser� el establecido en el Estatuto de los Trabajadores.
Tres.- Los empleados de hogar tienen derecho a un descanso semanal de treinta y seis horas de las que, al menos, veinticuatro horas ser�n consecutivas y preferentemente coincidiendo con el d�a del domingo. Mediante acuerdos entre las partes se determinar� el sistema de disfrute del resto de horas de descanso. Con independencia de lo anterior podr�n pactarse modalidades de disfrute del descanso a que se refiere este p�rrafo, respetando en todo caso la cuant�a m�nima del mismo, cualquiera que sea el per�odo de c�mputo que a estos efectos se utilice.
Cuando el empleado de hogar no preste servicios en r�gimen de jornada completa, con la duraci�n m�xima establecida en el n�mero uno de este art�culo, la retribuci�n correspondiente al per�odo de descanso se reducir� en proporci�n a las horas efectivamente trabajadas.
Cuatro.- El disfrute de las fiestas laborales previstas en el art�culo 37.2 del Estatuto de los Trabajadores se ajustar� a las especialidades previstas en el n�mero anterior para el descanso semanal.
Cinco.- El empleado de hogar tendr� derecho al disfrute de los permisos previstos en el art�culo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores.
Seis.- El per�odo de vacaciones anuales ser� de treinta d�as naturales; de ellos, al menos quince d�as se disfrutar�n de forma continuada, siendo el resto susceptible de fraccionamiento en la forma que se acuerde entre las partes.
Art�culo 8. Conservaci�n del contrato de trabajo dom�stico.
Uno.- La subrogaci�n contractual por cambio de la persona del empleador s�lo proceder� previo acuerdo de las partes, presumi�ndose �ste cuando el empleado de hogar siga prestando servicios al menos durante siete d�as en el mismo domicilio, pese a haber variado la titularidad de �ste o la del hogar familiar.
Dos.- En los supuestos de cambio del hogar familiar por traslado de �ste a localidad distinta se aplicar� respecto a la conservaci�n del contrato el mismo r�gimen establecido para los supuestos de cambio de la persona del empleador en el n�mero uno de este art�culo, presumi�ndose por tanto la conservaci�n del contrato de trabajo cuando se continuase prestando servicios durante siete d�as en el nuevo domicilio. Cuando el traslado sea de car�cter temporal podr� acordarse la suspensi�n del contrato.
Tres.- En el supuesto de suspensi�n del contrato de trabajo dom�stico por incapacidad temporal del empleado de hogar, debido a enfermedad o accidente, si aqu�l fuera interno tendr� derecho a permanecer alojado en el domicilio un m�nimo de treinta d�as, salvo que por prescripci�n facultativa se recomiende su hospitalizaci�n.
Art�culo 9. Extinci�n del contrato.
La relaci�n laboral de car�cter especial del Servicio del Hogar Familiar se extinguir�:
Dos.- Por las causas consignadas v�lidamente en el contrato, salvo que las mismas constituyan abuso de derecho manifiesto por parte del empleador.
Tres.- Por expiraci�n del tiempo convenido, en los t�rminos previstos en el art�culo 4.�, uno, de este Real Decreto. En el supuesto previsto en este n�mero, simult�neamente a la notificaci�n de la extinci�n del empleador, deber� poner a disposici�n del trabajador una indemnizaci�n cuya cuant�a ser� equivalente al salario en met�lico correspondiente a siete d�as naturales multiplicado por el n�mero de a�os naturales de duraci�n del contrato, incluidas las pr�rrogas, con el l�mite de seis mensualidades.
Cuatro.- Por dimisi�n del trabajador, debiendo mediar un preaviso de al menos siete d�as.
Seis.- Por jubilaci�n del trabajador.
Ocho.- Por fuerza mayor que imposibilite definitivamente la prestaci�n del trabajo.
Art�culo 10. Despido disciplinario y desistimiento del empleador.
Uno.- El despido disciplinario del trabajador se producir�, mediante notificaci�n escrita, por las causas previstas en el Estatuto de los Trabajadores. Ello no obstante, y para el caso de que la jurisdicci�n competente declare el despido improcedente, las indemnizaciones ser�n equivalentes al salario en met�lico correspondiente a veinte d�as naturales multiplicados por el n�mero de a�os naturales de duraci�n del contrato, incluidas las pr�rrogas, con el l�mite de doce mensualidades. Los supuestos de incumplimiento por el empleador de los requisitos previstos para formalizar el despido producir�n los mismos efectos descritos en el p�rrafo anterior para los casos de despido improcedente.
Dos.- El contrato podr� extinguirse con anterioridad a la extinci�n del tiempo convenido por desistimiento del empleador. En el caso de que la prestaci�n de servicios hubiera superado la duraci�n de un a�o, el empleador deber� conceder un plazo de preaviso cuya duraci�n, computada desde que se comunique al trabajador la decisi�n de extinci�n, habr� de ser, como m�nimo, de veinte d�as. En los dem�s supuestos el preaviso ser� de siete d�as.
Simult�neamente a la comunicaci�n de la extinci�n el empleador deber� poner a disposici�n del trabajador la indemnizaci�n prevista en el art�culo 9.�, tres, de este Real Decreto.
Durante el per�odo de preaviso el trabajador tendr� derecho, sin p�rdida de su retribuci�n, a una licencia de seis horas semanales con el fin de buscar nuevo empleo.
El empleador podr� sustituir el preaviso por una indemnizaci�n equivalente a los salarios en met�lico de dicho per�odo.
Las indemnizaciones previstas en este n�mero ser�n de aplicaci�n en los supuestos en que el contrato se extinguiese por cambio del hogar familiar si tal situaci�n derivase de la voluntad del empleador de que no se produzca continuidad del contrato de trabajo, seg�n lo previsto en el art�culo 8.�, dos.
Tres.- En los supuestos previstos en este art�culo el derecho a la residencia del personal interno no podr� quedar sin efecto entre las diecisiete horas y las ocho horas del d�a siguiente, salvo que la extinci�n del contrato est� motivada por falta muy grave a los deberes de lealtad y confianza.
Art�culo 11. Comprobaci�n de infracciones.
La acci�n de control de cumplimiento de la legislaci�n laboral relativa al contrato de trabajo dom�stico, a cargo de la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social, s�lo podr� realizarse salvaguardando los derechos a la inviolabilidad del domicilio y al debido respeto a la intimidad personal y familiar.
Art�culo 12. Jurisdicci�n competente.
Los conflictos que surjan como consecuencia de la aplicaci�n de la normativa reguladora de la relaci�n laboral de car�cter especial del Servicio del Hogar Familiar corresponder�n a los Jueces y Tribunales del orden jurisdiccional social.
Art�culo 13. Otras obligaciones del titular del hogar familiar.
El titular del hogar familiar est� obligado a cuidar de que el trabajo de sus empleados se realice en las debidas condiciones de seguridad e higiene. La deficiencia grave de estas obligaciones ser� justa causa de dimisi�n del empleado.
En lo no previsto en la presente norma ser� de aplicaci�n la normativa laboral com�n, en lo que resulte compatible con las peculiaridades derivadas del car�cter especial de esta relaci�n; expresamente no ser� de aplicaci�n el art�culo 33 del Estatuto de los Trabajadores.
Queden derogadas todas las disposiciones que se opongan a lo dispuesto en el presente Real Decreto.
El presente Real Decreto entrar� en vigor el d�a 1 de enero de 1986, inici�ndose el c�mputo del devengo de los efectos econ�micos derivados del mismo a partir de dicha fecha de vigencia.
Ello no obstante, y a los solos efectos del c�mputo de antig�edad previsto en el art�culo 9.�, 3, de este Real Decreto se tendr� en cuenta los per�odos trabajados con anterioridad en actividades o servicios definidos en su art�culo primero.
Art�culo 9., tres, donde dice: �...notificaci�n de la extinci�n del empleador...�, debe decir: �...notificaci�n de la extinci�n el empleador...�.
Disposici�n final, segundo p�rrafo, donde dice: �... de este Real Decreto se tendr� en cuenta...�, debe decir: �...de este Real Decreto se tendr�n en cuenta...�.

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