Source: http://laborparlamentaria.bcn.cl/wsgi/consulta/verDiarioDeSesion.py?id=653725
Timestamp: 2019-08-24 00:57:32+00:00

Document:
Diario de Sesión: Sesión Ordinaria N° 28
POSTERGACIÓN DE ENTRADA EN VIGENCIA DE REAVALÚO DE BIENES RAÍCES AGRÍCOLAS Y FACULTAD DELEGADA EN MATERIA DE PLANTAS DE SERVICIO DE IMPUESTO INTERNOS
INTERVENCIÓN : Marco Antonio Cariola Barroilhet
INTERVENCIÓN : Jorge Exequiel Lavandero Illanes
HOMENAJE A CIUDAD DE PUERTO MONTT EN SU 150º ANIVERSARIO
HOMENAJE : Rodolfo Stange Oelckers
HOMENAJE : Sergio Paez Verdugo
CARGA IMPOSITIVA POR ALZA DE PRECIO DE COMBUSTIBLES. OFICIOS
INTERVENCIÓN PETICIÓN DE OFICIO : Jorge Exequiel Lavandero Illanes
PAGO DE PEAJES EN ACCESOS DE QUEPE Y METRENCO. OFICIO
SOLUCIÓN DE ENDEUDAMIENTO DE EMPRESA NACIONAL DE MINERÍA. OFICIO
INTERVENCIÓN PETICIÓN DE OFICIO : Baldo Prokurica Prokurica
Jorge Lavandero Eyzaguirre
CONTINUIDAD DE PROGRAMAS DE MEJORAMIENTO DE BARRIOS EN AISÉN. OFICIOS
ZONIFICACIÓN DE BORDE COSTERO EN REGIÓN DE AISÉN. OFICIOS
Sesión 28ª, en martes 4 de marzo de 2003
(De 16:26 a 19:33)
III.	TRAMITACIÓN DE ACTAS...........................................................................
Acuerdos de Comités...........................................................................
Proyecto de ley, en segundo trámite, que posterga entrada en vigencia de reavalúos de bienes raíces agrícolas y faculta al Presidente de la República para dictar texto refundido y actualizado que indica (2888-01) (se aprueba en particular)...................
Peticiones de oficios (se anuncia su envío)..........................................................
Homenaje a ciudad de Puerto Montt en su 150º aniversario (se rinde)..........................
Carga impositiva por alza de precio de combustibles. Oficios (observaciones del señor Lavandero)........................................................................................................
Pago de peajes en accesos de Quepe y Metrenco (Temuco). Oficio (observaciones del señor Lavandero).......
Solución de endeudamiento de Empresa Nacional de Minería. Oficio (observaciones del señor Prokurica)..........
Continuidad de programas de mejoramiento de barrios en Aisén. Oficios (observaciones del señor Horvath)..............................................................................
Zonificación de borde costero en Región de Aisén. Oficios (observaciones del señor Horvath)......................................................................................................................
Concurrió, además, el señor Ministro de Economía , Fomento y Reconstrucción, y Presidente de la Comisión Nacional de Energía , y las señoras Subsecretaria de Hacienda y Coordinadora General de la Subsecretaría de Hacienda.
--Se abrió la sesión a las 16:26, en presencia de 31 señores Senadores.
Las actas de las sesiones 26ª y 27ª, ordinarias, en 21 y 22 de enero del año en curso, respectivamente, se encuentran en Secretaría a disposición de los señores Senadores, hasta la sesión próxima, para su aprobación.
Diez de Su Excelencia el Presidente de la República:
Con el primero comunica que ha resuelto no hacer uso de la facultad que le confiere el inciso primero del artículo 70 de la Carta Fundamental acerca del proyecto de ley sobre financiamiento urbano compartido (Boletín Nº 2.651-14).
--Se mandó remitir la iniciativa al Excelentísimo Tribunal Constitucional, en cumplimiento de lo establecido en el Nº 1º del artículo 82 de la Carta Fundamental.
Con el segundo retira la urgencia que hizo presente para el despacho de los proyectos que se indican:
1.- El que crea el Consejo Nacional de Cultura y el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural (Boletín Nº 2.286-04);
2.- El que modifica la ley Nº 19.039, sobre privilegios industriales y protección de los derechos de propiedad industrial (Boletín Nº 2.416-03);
3.- El que adecúa la legislación que indica a los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) suscritos por Chile (Boletín Nº 2.421-03);
4.- El de bases sobre contratos administrativos de suministro y prestación de servicios (Boletín Nº 2.429-05);
5.- El que sustituye la ley Nº 19.366, que sanciona el tráfico ilícito de estupefacientes (Boletín Nº 2.439-20);
6.- El relativo a transparencia, límite y control del gasto electoral (Boletín Nº 2.745-06);
7.- El que modifica la ley Nº 18.290, de Tránsito, para permitir la eliminación de anotaciones en el Registro Nacional de Conductores de Vehículos Motorizados (Boletín Nº 2.774-15);
8.- El que crea el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (Boletín Nº 2.944-03);
9.- El que establece el Régimen de Garantías en Salud (Boletín Nº 2.947-11);
10.- El que modifica la Ley General de Pesca y Acuicultura en lo relativo a principios de conservación, medidas de administración, planes de manejo, desconcentración funcional, límite máximo de captura por armador, pesca artesanal e institucionalidad del sector pesquero (Boletín Nº 2.970-03);
11.- El que crea la Unidad de Análisis e Inteligencia Financiera y modifica el Código Penal en materia de lavado o blanqueo de activos (Boletín Nº 2.975-07);
12.- El que modifica el decreto ley Nº 2.763, de 1979, con la finalidad de establecer una nueva concepción de la autoridad sanitaria y distintas modalidades de gestión, y de fortalecer la participación ciudadana (Boletín Nº 2.980-11);
13.- El que modifica la ley Nº 18.933, sobre instituciones de salud previsional (Boletín Nº 2.981-11);
14.- El referido a la creación de sociedades anónimas deportivas profesionales (Boletín Nº 3.019-03);
15.- El que modifica la ley Nº 19.281, sobre arrendamiento de viviendas con opción de compra (Boletín Nº 3.115-14);
16.- El que establece la obligatoriedad y gratuidad de la educación media (Boletín Nº 3.039-07);
17.- El que modifica la Ley de Alcoholes, Bebidas Alcohólicas y Vinagres y deroga el Libro Segundo de la ley Nº 17.105 (Boletín Nº 1.192-11), y
18.- El que modifica el decreto con fuerza de ley Nº 2, de Educación, de 1988, para crear una subvención educacional en pro de la retención de alumnos y establecer otras normas relativas a las remuneraciones de los profesionales de la educación (Boletín Nº 3.190-04).
--Quedan retiradas las urgencias y se manda agregar el documento a sus respectivos antecedentes.
Con el tercero y el cuarto hace presente la urgencia, en el carácter de "suma", respecto de los siguientes proyectos de ley:
1.- El que crea el Consejo Nacional de Cultura y el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural (Boletín Nº 2.286-04), y
2.- El de bases sobre contratos administrativos de suministro y prestación de servicios (Boletín Nº 2.429-05).
Con los seis siguientes hace presente la urgencia, en el carácter de "simple", acerca de los siguientes proyectos:
1.- El que crea el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (Boletín Nº 2.944-03);
2.- El que establece la obligatoriedad y gratuidad de la educación media (Boletín Nº 3.039-07);
3.- El que modifica el decreto ley Nº 2.763, de 1979, con la finalidad de establecer una nueva concepción de la autoridad sanitaria y distintas modalidades de gestión, y fortalecer la participación ciudadana (Boletín Nº 2.980-11);
4.- El que consagra el Régimen de Garantías en Salud (Boletín Nº 2.947-11);
5.- El que modifica la ley Nº 18.933, sobre instituciones de salud previsional (Boletín Nº 2.981-11), y
6.- El que modifica el decreto con fuerza de ley Nº 2, de Educación, de 1988, para crear una subvención educacional en pro de la retención de alumnos y establecer otras normas relativas a las remuneraciones de los profesionales de la educación (Boletín Nº 3.190-04).
Con los dos primeros, y en cumplimiento de lo establecido en el artículo 25 de la Constitución Política de la República, comunica su ausencia del territorio nacional entre los días 10 y 16 de febrero recién pasado, con el propósito que en cada caso se señala:
--El día 10, en vuelo hacia el continente asiático;
--Entre los días 11 y 14, ambos inclusive, en visita oficial a la ciudad de Tokio, Japón;
--El día 15, en visita de trabajo a la ciudad de Seúl, Corea del Sur, y
--El día 16, en vuelo de regreso hacia el territorio nacional.
Asimismo, se refiere a la subrogación durante su ausencia, con el título de Vicepresidente de la República , por el señor Ministro del Interior , don José Miguel Insulza Salinas.
Con el tercero solicita el acuerdo del Senado para autorizar la salida de tropas nacionales a territorio extranjero (Boletín Nº S 658-05).
Al respecto, y en uso de la facultad que le confiere el inciso segundo del número 5) del artículo 49 de la Carta Fundamental, hace presente la urgencia para el despacho del acuerdo que recaba.
Siete de la Honorable Cámara de Diputados:
Con los cuatro primeros comunica que otorgó su aprobación a los siguientes proyectos de ley:
1.- El que aumenta sanciones a hurtos y facilita su denuncia e investigación (Boletín Nº 3.078-07).
2.- El que modifica la ley Nº 19.606, que establece incentivos para el desarrollo económico de las Regiones de Aisén y de Magallanes y de la provincia de Palena en materia de crédito tributario y dispone la ampliación de la Zona Franca de Extensión de Punta Arenas a la Región de Aisén para bienes de capital (Boletín Nº 2.832-03).
--Pasa a la Comisión de Economía y a la de Hacienda, en su caso.
3.- El que modifica la ley Nº18.010, sobre operaciones de crédito y otras obligaciones de dinero, para establecer normas atinentes a aplicación de intereses cuando opera una cláusula de aceleración y determinar normas de protección de los deudores en los procesos de repactación (Boletín Nº 2.623-03).
4.- El que modifica la ley Nº 18.933, sobre instituciones de salud previsional, con urgencia calificada de "simple" (Boletín Nº 2.981-11).
--Pasa a la Comisión de Salud y a la de Hacienda, en su caso.
Con el quinto comunica que tomó conocimiento del rechazo por el Senado de algunas modificaciones que propuso ella al proyecto de ley que moderniza la normativa reguladora de los arrendamientos de predios urbanos, a la vez que designa a los señores Diputados que integrarán la Comisión Mixta a que se refiere el artículo 68 de la Carta Fundamental (Boletín Nº 2.625-07).
Con el sexto hace presente que rechazó algunas de las enmiendas propuestas por el Senado al proyecto que modifica el decreto con fuerza de ley Nº 2, de Educación, de 1998, para crear una subvención educacional pro retención de alumnos y establecer normas relativas a las remuneraciones de los profesionales de la Educación, a la vez que comunica la designación de los señores Diputados que concurrirán a la formación de la Comisión Mixta a que alude el artículo 68 de la Carta Fundamental (proyecto con urgencia calificada de "simple"). (Boletín Nº 3.190-04).
--Se toma conocimiento y se designa a los señores Senadores miembros de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología como integrantes de la Comisión Mixta respectiva.
Con el último comunica que, en sesión de 23 de enero del año en curso, eligió como Segundo Vicepresidente al Diputado señor Carlos Abel Jarpa Wevar.
Con el primero remite copia autorizada de la sentencia dictada en el control de constitucionalidad del proyecto que introduce modificaciones a la ley Nº 19.665, sobre nombramiento de jueces de garantía y jueces de tribunal de juicio oral en lo penal (Boletín Nº 3.178-07).
--Se mandó comunicar el proyecto a Su Excelencia el Presidente de la República.
Con el segundo pide los antecedentes relativos a la historia fidedigna del establecimiento del proyecto de ley sobre financiamiento urbano compartido (Boletín Nº 2.651-14), sometido a control de constitucionalidad.
--Se mandó remitir los antecedentes solicitados.
Con el primero contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Stange, relativo a la ciudad satélite de Alerce, de la comuna de Puerto Montt;
Con el segundo da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Moreno, referido al aumento de la dotación de Carabineros de Chile en la localidad de Lo Miranda, comuna de Doñihue, y
Con el tercero responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, relativo a la barcaza Pilchero.
De la señora Ministra de Relaciones Exteriores, por medio del cual contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, con respecto al buque Cabo de Hornos, de la marina de guerra argentina.
Dos del señor Ministro de Hacienda:
Con el primero da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Naranjo, referido a recomendaciones efectuadas por Comisiones Investigadoras de la Cámara de Diputados en relación con la ex Colonia Dignidad, en las materias que señala, y
Con el segundo responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Stange, relativo al proyecto de ley que fortalece y perfecciona la jurisdicción tributaria.
Del señor Ministro de Hacienda subrogante, mediante el cual contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor García, con relación a las deudas municipales por asignación de perfeccionamiento de los docentes.
Tres del señor Ministro Secretario General de la Presidencia:
Con los dos primeros responde igual número de oficios enviados en nombre del Senador señor Ruiz-Esquide, relativos, uno, al proyecto concerniente a la investigación científica en el ser humano y su genoma y a la prohibición de la clonación humana, y el otro, a la ley Nº 19.532, sobre Régimen de Jornada Escolar Completa Diurna;
Con el tercero da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor García, atinente a deudas municipales por asignación de perfeccionamiento de los docentes.
Del señor Ministro Presidente de la Comisión Nacional de Energía , por medio del cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, relativo a las alternativas de gas para la Región de Aisén.
Cuatro de la señora Ministra de Educación:
Con el primero contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Zaldívar, don Andrés, acerca de una eventual modificación a la ley Nº 19.532, sobre Régimen de Jornada Escolar Completa;
Con el segundo y el tercero responde dos oficios enviados en nombre del Senador señor Naranjo, relativos, uno, a los establecimientos educacionales de las provincias de Linares y de Cauquenes, y el otro, a la implementación del reglamento de la ley Nº 19.419.
Con el cuarto contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Cantero, con relación a la Red Universitaria Nacional, REUNA.
Cuatro del señor Ministro de Justicia :
Con el primero da respuesta a un oficio enviado en nombre del Honorable señor Horvath, sobre la situación de ex funcionarios de Gendarmería que señala;
Con el segundo contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Espina, relacionado con el Centro de Educación y Trabajo de Angol, y
Con los dos siguientes responde igual número de oficios enviados en nombre del Senador señor Stange, referidos, uno, al proyecto de ley que fortalece y perfecciona la justicia tributaria, y el otro, al Juzgado de Letras de Los Muermos.
Dos del señor Ministro del Trabajo y Previsión Social:
Con el primero responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Novoa, relacionado con la franquicia tributaria del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo a que pueden acceder las personas que realizan cursos en escuelas profesionales de conductores.
Con el segundo contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, sobre la situación de Correos de Chile.
Quince del señor Ministro de Obras Públicas:
Con los cinco primeros da respuesta a igual número de oficios enviados en nombre del Senador señor Stange, relativos a la pavimentación de calles de Villa Riachuelo, comuna de Río Negro; al camino que uniría Cochamó con paso El León; a la entrega de maquinaria de las corporaciones viales de la Décima Región a las municipalidades que lo requieran; al camino vecinal ubicado en el sector Huimán-Astilleros, comuna de Maullín, y a la ruta de acceso a la localidad de Estaquilla, comuna de Los Muermos.
Con los siete siguientes responde sendos oficios enviados en nombre del Senador señor Moreno, sobre abastecimiento de agua potable del sector Las Balsas, comuna de Las Cabras; marco jurídico de los servicios de agua potable rural; pavimentación del camino que une San Vicente de Tagua Tagua y Millahue; realización de diversos proyectos viales en la localidad de Pelequén; camino de la comunidad rural que indica; problema que afecta a familias de la comuna de Chimbarongo, y trabajos de asfaltado del camino H 830.
Con el siguiente responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, relativo a la construcción de un nuevo puente sobre el río Allipén, Novena Región.
Con el penúltimo da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Romero, concerniente a la Junta de Vigilancia del Río Putaendo, Quinta Región.
Con el último remite un resumen de los oficios dirigidos a los señores Parlamentarios en el mes de noviembre de 2002, en respuesta a consultas de competencia de la Cartera de Estado a su cargo.
Dos del señor Ministro de Transportes y Telecomunicaciones , mediante los cuales contesta igual número de oficios enviados en nombre del Senador señor Larraín, acerca de la situación laboral de los trabajadores de Correos de Chile.
Tres del señor Ministro de Salud:
Con el primero responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Cantero, referido a las redes de prestadores sobre las cuales opera la cobertura adicional para enfermedades catastróficas;
Con el segundo contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Zaldívar, don Andrés, con respecto a la situación que afecta a la familia que indica, y
Con el tercero da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Naranjo, sobre la publicidad del tabaco que se efectúa en la vía pública y en los medios de comunicación escritos.
Dos del señor Ministro de Vivienda y Urbanismo y de Bienes Nacionales:
Con el primero responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Cantero, sobre el proyecto de playa artificial El Carboncillo, de Antofagasta, y
Con el segundo contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Espina, relativo a la situación habitacional de los vecinos de las poblaciones Pablo Neruda y Los Pioneros, de la comuna de Curacautín.
De la señora Ministra de Vivienda y Urbanismo subrogante, por medio del cual da respuesta a un oficio enviado en nombre de los Senadores señores Cantero y Ríos, sobre la elaboración de un programa de acceso preferente a viviendas y subsidios para las personas que indica.
De la señora Ministra de Bienes Nacionales subrogante, mediante el cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, en cuanto a extracción de arena en el sector norte del balneario de Cartagena.
Del señor Ministro de Agricultura , con el que da respuesta a un oficio enviado en nombre de la Senadora señora Matthei, referido al programa de saneamiento caprino y bonificación a ganaderos que hacen uso de veranadas en la Cuarta Región.
Tres del señor Ministro de Minería:
Con los dos primeros contesta sendos oficios enviados en nombre del Senador señor Lavandero, referidos a las reservas y recursos de petróleo y gas con que cuenta la Empresa Nacional del Petróleo en el territorio chileno, y
Con el segundo responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, sobre la actividad minera que desarrolla en el sector sur de la Región de Aisén la empresa C.D.E. FACHINAL LTDA.
Del señor Contralor General de la República , por medio del cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Lavandero, referido a convenio para la construcción de internado escolar.
De la señora Contralora General de la República subrogante, mediante el cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Canessa, relativo al carácter de un distintivo utilizado por el Gobierno de Chile.
De la señora Subcontralora General de la República, por medio del cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Bombal, referido a la licitación de los recorridos de Metrobús en la Región Metropolitana.
Del señor Vicepresidente del PARLATINO en Chile, por medio del cual remite las actas de las reuniones de comisiones del Parlamento Latinoamericano realizadas durante el año 2002.
Del señor Vicepresidente Ejecutivo subrogante de la Corporación de Fomento de la Producción, mediante el cual contesta un oficio cursado en nombre del Senador señor Prokurica, relativo a la posibilidad de enviar a tramitación legislativa un proyecto de ley que recoja las ideas contenidas en una moción, de la que es uno de sus autores, sobre compensaciones y cooperación industrial para la adquisición de armas por parte de las Fuerzas Armadas.
Del señor Presidente de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago , por medio del cual transcribe la conformación de las salas de ese tribunal correspondiente al año judicial 2003.
Del señor Subsecretario de Marina, mediante el cual da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Stange, referido a concesiones de acuicultura en la bahía de Chinquihue, comuna de Puerto Montt.
Del señor Subsecretario de Telecomunicaciones , por medio del cual contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Naranjo, sobre cobro de compañías telefónicas a los usuarios.
Del señor Director General de la Policía de Investigaciones , mediante el cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, relativo a la posibilidad de dotar con personal de esa Institución a los controles fronterizos entre Chile y Argentina existentes en la Undécima Región.
Del señor Superintendente de Valores y Seguros, por medio del cual da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senado, acerca de los efectos que las modificaciones propuestas al seguro obligatorio de accidentes personales tendrían sobre las primas de éste.
Del señor Presidente subrogante del Consejo de Defensa del Estado, por medio del cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Espina, relativo a la carga de trabajo de ese organismo en la Novena Región.
Del señor Director del Servicio Agrícola y Ganadero, mediante el cual da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, relativo a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Del señor Director de Presupuestos , por medio del cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Zaldívar, don Andrés, relacionado con la transferencia al Cuerpo de Bomberos de los mayores ingresos por la aplicación de la sobretasa que indica.
Del señor Director Nacional de Turismo, con el que contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Cantero, relativo al servicio de vacaciones de tiempo compartido.
Del señor Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales, por medio del cual da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, sobre extracción de arena en el sector norte del balneario de Cartagena.
De la señora Intendenta de la Segunda Región, por medio del cual comunica un protocolo de acuerdo del Consejo Regional relativo a la instalación de un casino de juegos.
Del señor Alcalde de Calbuco, por medio del cual responde un oficio enviado en nombre del Honorable señor Stange, referido a la escuela de la localidad de El Dao.
Del señor Secretario Ministerial de Educación subrogante de la Segunda Región , mediante el cual contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Cantero, tocante a la escuela "Valentín Letelier" de Calama.
Del señor Director del Instituto de Desarrollo Agropecuario de la Quinta Región , a través del cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Romero, relativo a los programas desarrollados por esa institución durante el año 2002 en la provincia de Petorca.
Del señor Director de CHILEDEPORTES de la Quinta Región , con el cual remite el balance de la gestión correspondiente al año recién pasado.
Del señor Secretario Ministerial de Obras Públicas de la Novena Región , por medio del cual contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Espina, referido a la mantención de la carretera que une la comuna de Galvarino y la localidad de Cholchol con la comuna de Temuco.
Del señor Director del Servicio de Salud de la Araucanía Norte, mediante el cual da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Espina, atinente al cierre de la posta de salud ubicada en el sector El Retiro de la comuna de Angol.
Del señor Superintendente del Cuerpo de Bomberos de La Ligua , con el cual remite la conformación de su Dirección General para el período 2003.
De la señora Ministra de Defensa Nacional , a través del cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Stange, relacionado con la posible instalación de una base estadounidense en la provincia argentina de Tierra del Fuego, como parte del sistema antimisilístico que pretende implementar dicho país.
Del señor Subsecretario de Investigaciones , por medio del cual contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Cantero, vinculado con una presentación de la señora Brunilda Guerra sobre actuaciones de personal de la Policía de Investigaciones de Chile.
Moción del Senador señor Parra, por medio de la cual inicia un proyecto modificatorio de la ley Nº 18.962, Orgánica Constitucional de Enseñanza, con el propósito de otorgar al Consejo Superior de Educación la atribución de pronunciarse sobre los proyectos de apertura de nuevas sedes que le presenten universidades e institutos profesionales.
--Se declara inadmisible, por referirse a una materia de iniciativa exclusiva de Su Excelencia el Presidente de la República , de conformidad con lo establecido en el inciso cuarto, Nº 2º, del artículo 62 de la Carta Fundamental.
Sobre la Cuenta, tiene la palabra Su Señoría.
Señor Presidente , a pesar de estar basada en una interpretación demasiado extensiva, en mi opinión, del texto del artículo 62, Nº 2º, de la Constitución, acepto la declaración de inadmisibilidad efectuada por la Mesa. Sin embargo, atendida la trascendencia de la materia a que se refiere la moción, solicito que ésta sea enviada al señor Presidente de la República , para que, si lo tiene a bien, le otorgue su patrocinio y la incluya en la actual legislatura extraordinaria.
Si le parece a la Sala, se remitirá el oficio solicitado por el señor Senador.
¿En este momento se requiere autorización de la Sala para enviar el oficio? ¿Eso no significa que se vaya a remitir en nombre del Senado?
La solicitud se ha formulado en esta parte de la sesión. En Incidentes no sería necesaria.
Pero el oficio no iría en nombre de la Sala, sino sólo del Senador que ha pedido enviarlo.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés ( Presidente ).- Claro. Le reitero que la autorización se requiere porque la remisión del oficio se ha realizado fuera de Incidentes.
Por una razón de procedimiento.
Lo pregunto porque no quisiera pronunciarme sobre el proyecto sin conocerlo.
¿Habría acuerdo para enviar el oficio solicitado por el Honorable señor Parra?
También pido la palabra sobre la Cuenta, señor Presidente .
La tiene, señora Senadora.
En la página 12 de la Cuenta se informa de un oficio enviado por la "señora Intendenta de la Segunda Región ", cuando en realidad es de la " Intendenta de la Tercera Región ".
Pido hacer la rectificación correspondiente, a fin de que no se repita el error en el Acta.
Se procederá en la forma solicitada por Su Señoría.
Los Comités, en sesión celebrada el día de hoy, acordaron por unanimidad lo siguiente:
1º Designar al señor Presidente de la Corporación como representante del Senado ante la Comisión que discierne el Premio Nacional del Deporte de Chile.
2º Designar por los Comités a los seis representantes del Senado ante la Unión Interparlamentaria Mundial, comunicando sus nombres a la Mesa.
3º Celebrar una sesión de Comités el próximo lunes 10 del actual, a las 15 horas, en la sede del Senado en Santiago, con invitación a los señores Ministros del Interior y Secretario General de la Presidencia .
4º Rendir homenaje a la Fuerza Aérea de Chile y a la Aviación Civil chilena al inicio de la sesión del miércoles 2 de abril próximo.
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que posterga la entrada en vigencia de los reavalúos de bienes raíces agrícolas y faculta al Presidente de la República para dictar el texto refundido y actualizado que indica, con segundo informe de las Comisiones de Hacienda y de Agricultura, unidas.
--Los antecedentes sobre el proyecto (2888-01) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite, sesión 7ª, en 9 de abril de 2002.
Agricultura, sesión 22ª, en 20 de agosto de 2002.
Hacienda, sesión 22ª, en 20 de agosto de 2002.
Hacienda y Agricultura, unidas (nuevo), sesión 3ª, en 8 de octubre de 2002.
Hacienda y Agricultura, unidas (segundo), sesión 27ª, en 22 de enero de 2003.
Sesiones 4ª, en 9 de octubre de 2002 (queda para segunda discusión); 5ª, en 15 de octubre de 2002 (se aplaza su discusión); 22ª, en 7 de enero de 2003 (se aprueba en general).
El proyecto fue aprobado en general por el Senado en sesión de 7 de enero del año en curso.
Las Comisiones unidas de Hacienda y de Agricultura dejan constancia, para los efectos reglamentarios, de que el artículo 1º no fue objeto de indicaciones ni de modificaciones, de manera que, de conformidad con lo establecido en el artículo 124 del Reglamento de la Corporación, corresponde darlo por aprobado.
En seguida, el segundo informe de las Comisiones unidas señala que fueron presentadas cuatro indicaciones al texto aprobado en general, las que, luego de sucesivas votaciones, fueron rechazadas.
En la primera votación se registraron cuatro votos a favor de las indicaciones (de los Senadores señores Cariola, García, Moreno y Stange) y cuatro en contra (de los Senadores señora Matthei y señores Boeninger, Naranjo y Ominami).
Repetida la votación en conformidad a lo dispuesto en el artículo 182 del Reglamento, nuevamente se produjo un empate, cuya resolución quedó pendiente para la siguiente sesión ordinaria de las Comisiones unidas.
En la tercera votación, se pronunciaron a favor de las cuatro indicaciones los Senadores señores García, Moreno, Stange y Orpis (este último en su calidad de miembro de la Comisión de Agricultura) y en contra lo hicieron los Honorables señores Boeninger, Naranjo, Ominami y Orpis, ahora como integrante de la Comisión de Hacienda. Por haberse producido de nuevo un empate, las indicaciones se dieron por desechadas, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 182 del Reglamento.
Las Comisiones de Hacienda y de Agricultura, en consideración al resultado de las votaciones reseñadas, proponen a la Sala aprobar el proyecto en los mismos términos en que fue despachado en general por el Senado.
La Secretaría de las Comisiones unidas elaboró un boletín comparado dividido en cuatro columnas: la primera consigna el texto de la ley Nº 19.575, que prorrogó la vigencia de los avalúos de los bienes raíces agrícolas; la segunda contempla el texto aprobado en general por el Senado; la tercera señala que no se propone ninguna modificación en el segundo informe, y, finalmente, la última contiene el texto aprobado por las Comisiones unidas, que, como he dicho, es el mismo que fue despachado en general.
Solicito autorización para que ingresen a la Sala la Subsecretaria de Hacienda, señora María Eugenia Wagner, y la Asesora de dicha repartición, señora Catalina Bau.
El debate general ya se hizo.
No se ha renovado ninguna indicación. Sólo cabe pedir votación separada para algún artículo.
Señor Presidente , pido votación separada de los artículos que en las Comisiones unidas fueron objeto de indicaciones y en cuya votación se empató.
Que se vote artículo por artículo.
Sí, artículo por artículo.
Si no hay inconveniente, tiene la palabra el Senador señor Ominami , luego de lo cual se iniciará la votación.
Como Presidente de las Comisiones unidas, quisiera complementar la información que ha entregado la Mesa respecto de los alcances fundamentales de esta iniciativa.
Las Comisiones unidas, luego de dos reuniones, aprobaron el proyecto en los mismos términos en que lo hizo la Sala, toda vez que se rechazaron las indicaciones que se presentaron. Lo importante es lo siguiente.
Si se aprueba el informe, el reavalúo -que se haría por primera vez después de 22 años- regiría a partir del 1º de julio de este año, con un conjunto muy importante de beneficios. Eso es lo que se establece. Si, por el contrario, el informe se rechaza -o sea, si se desechan los artículos que fueron objeto de indicaciones, el reavalúo tendría vigencia -tal cual lo planteó la Cámara de Diputados- a contar del 1º de enero del próximo año, sin ninguno de los beneficios señalados.
Ése es, rigurosamente, el debate planteado. Lo hago presente para que no nos equivoquemos respecto de lo que se está votando. Es muy importante precisar cuál es el alcance fundamental de la normativa. En un caso, el reavalúo se posterga hasta el 1º de julio de este año, con un conjunto muy importante de beneficios; en el otro, éstos simplemente se "caen" y la prórroga del reavalúo se extiende hasta el 1º de enero. Eso es lo que, en sustancia, se discute. Ya se han aplicado doce ampliaciones de plazo, en virtud de las cuales el sector agrícola mantiene, a mi juicio injustificadamente, avalúos que datan de principios de los años 80. Es decir, no se han modificado durante 22 años.
Se discutirá artículo por artículo.
Respecto del 1º, ofrezco la palabra.
De otro modo, entramos a un debate general.
Lo que pasa es que el señor Presidente dio la palabra ...
Sí, al Presidente de las Comisiones unidas . Yo consulté y hubo acuerdo en otorgarle la palabra.
Pero no ha habido discusión general.
Nosotros nunca nos negamos a darle la palabra...
Vamos a abrir debate en general. Eso es lo que estoy haciendo ver.
Sí. Hay que precisar algunos aspectos, señor Presidente .
Quiero hacer un alcance sobre lo planteado por el señor Presidente de las Comisiones unidas, que yo, como miembro de ellas, interpreto de modo enteramente distinto.
Consecutivamente, y por cinco minutos, tienen la palabra los Senadores señores Larraín y Moreno. Luego se procedería a votar.
Muchas gracias, señor Presidente . Creo que ocuparé menos tiempo del que se me ha asignado.
Lo que acaba de exponer el Honorable señor Ominami en su calidad de Presidente de las Comisiones unidas corresponde a su interpretación del informe. Quienes sostenemos una posición distinta pensamos de modo diferente del señor Senador y de quienes puedan compartir su opinión, sea el Gobierno o cualquier institución de la República.
Como muchos, queremos un trato igualitario en el área de las contribuciones de bienes raíces, tanto rurales como urbanos. Este proyecto mantiene una diferenciación, por cuanto para estos últimos se está buscando un acuerdo (hoy en la Cámara de Diputados) que entraría a regir en 2005, no antes, mientras que en el proyecto que nos ocupa se busca una entrada en vigencia a partir de ahora.
Los partidarios de postergar no somos contrarios a los beneficios que esta normativa dispone. Queremos que los reavalúos agrícolas se apliquen en el mismo momento en que rijan para los sectores urbanos. En consecuencia, entendemos la votación de manera distinta. Creemos que se debe apoyar el artículo 1º, porque es inevitable para que la autoridad, el Gobierno, que es quien tiene iniciativa en la materia, proponga un proyecto con las características señaladas en los artículos 2º y siguientes, de manera semejante a lo que se está haciendo en el ámbito de las contribuciones de bienes raíces urbanos. Pero todo ello a contar de 2005.
Eso es lo que deseamos. Estamos pidiendo al Ejecutivo que fije la vigencia de las contribuciones en esa fecha. Porque, de lo contrario, nos parece que nuevamente el sector rural será objeto de discriminación. Creemos que, al final, este proyecto sube el costo en el área rural, porque las recaudaciones del Fisco aumentarán, en términos reales, en 10 por ciento, lo cual no constituye un mero reajuste. Es un reajuste con aumento de la recaudación fiscal, sea o no éste el objetivo que se persigue con la iniciativa. Pero ése es el resultado concreto.
Hay agricultores -pequeños, medianos- que hoy, en el saldo promedio, pagarán más que antes, con 10 por ciento de aumento aproximado en la recaudación fiscal. Si se dijera que es un puro reajuste, no se ve por qué éste se acompaña con un incremento de la recaudación. Por lo tanto, nos oponemos a eso.
Si este proyecto empezara a regir el 1º de enero de 2005, mi posición sería distinta, porque ello sería coherente con los demás regímenes que se están estableciendo en esta materia. Pero, como no es así, resulta discriminatorio para el sector rural.
Con esta actitud contraria pretendemos que el Ejecutivo se haga cargo de esta inquietud, a petición del sector agrícola, postergando la vigencia de la iniciativa hasta la fecha que he señalado.
Ésa es la posición que sostenemos.
Señor Presidente, primero, quiero informar al Senado acerca de las votaciones en las Comisiones unidas.
Efectivamente, de acuerdo con el Reglamento, se produjeron rechazos, y así lo manifiesta el informe. Pero lo que hay que explicar es que hubo dos empates sucesivos, en dos días distintos. Por lo tanto, la división al interior de las Comisiones es más que evidente. Y no puede quedar establecido que el criterio del Senado era mayoritariamente favorable a una visión, porque no fue así.
En segundo lugar, lamento que a lo largo de esta discusión -que ha durado muchos meses- el Ejecutivo no haya captado los fundamentos de la argumentación de quienes creemos erróneo y desacertado plantear la iniciativa en los términos en que se está votando.
Lo primero que debe aclararse es que no puede pretenderse homologar el concepto de contribución de bienes raíces a lo que es la habitación urbana, a lo que significa la aplicación de un tributo a la propiedad habitada y que constituye la única fuente de trabajo de quien la ocupa. Ése es un aspecto que, desgraciadamente, no se ha querido comprender.
A propósito de eso, es bueno ilustrar al Senado acerca de un argumento que no se tuvo presente en la discusión general del proyecto. Los usuarios del INDAP, todos pequeños agricultores, deben reunir tres requisitos para continuar en esa condición: primero, poseer una propiedad no mayor de doce hectáreas de riego básico; segundo, habitarla, trabajarla permanentemente y que constituya su fuente principal de ingresos; y tercero -aquí viene la incidencia de este proyecto-, que el valor de todos sus activos no supere las 3 mil 500 unidades de fomento, entendiéndose por activos el valor que se asigna a su propiedad, a su casa, a sus maquinarias; o sea, a todo lo que tenga comprometido en su gestión. De acuerdo con los cálculos que hemos hecho, probando en distintas comunas de la Región que represento, levantar el sistema de avalúos agrícolas significa que un número importante de campesinos hoy usuarios de INDAP queden excluidos del mecanismo que les permite recibir créditos. Ellos son precisamente los más productivos, los más eficientes, aquellos que han instalado un "packing" o sistemas de procesamiento, que han invertido y tienen incluso la posibilidad de trabajar en otras condiciones. Ellos serían penalizados al quedar fuera del señalado sistema crediticio.
En consecuencia, hago mío lo dicho por el Senador señor Larraín . Estamos disponibles para que se pueda homologar (en las fechas, no en los criterios) el sistema de reavalúos que se aplica en el país. ¡Éste es un solo país! Por lo tanto, si está fijado el 1 de enero del año 2005, no tengo ningún inconveniente en que, acondicionado a las peculiaridades del sector rural, funcione también en esa fecha.
Insistir en esto hoy significa, en términos claros y concretos, que lo que se quiere es cobrar impuestos ahora, dentro del mecanismo existente. No se trata de que alguna gente salga de la tabla de cobranza de Impuestos Internos -¡no!-, sino de que más contribuyentes entren al sistema. Las aritméticas no engañan.
El proyecto no sólo está diseñado para decir: "pongamos término a una injusticia". ¡No, señor! Los que se desenvuelven en la agricultura y desarrollan una buena actividad, están pagando de acuerdo a la contabilidad. Por ahí lo están haciendo. Por lo tanto, esto apunta derechamente a quienes se encuentran en una situación que requiere ayuda y apoyo, y no que se les coloque un escollo en la compleja etapa en que se encuentran.
Por esas razones votaré en contra, no con el objeto de generar un conflicto, sino de obligar -ya que no tuvimos la capacidad de lograrlo por la vía del diálogo- a que se busque una solución en los términos indicados.
Debo hacer presente que estamos en la discusión particular. El señor Secretario va a empezar a tomar la votación artículo por artículo. Cada señor Senador puede pedir la palabra. No puedo abrir más debate, porque con ello se infringe la norma, y yo sería el culpable.
El artículo 2º del proyecto, dice lo siguiente: "Facúltase al Presidente de la República para que dentro del plazo de 180 días, contado desde la fecha de publicación de la presente ley, fije el texto refundido y actualizado de las normas que establecen las plantas de personal del Servicio de Impuestos Internos y los respectivos requisitos de ingreso y promoción.".
El artículo 2º es el que faculta para refundir. No tiene nada que ver con el reavalúo de los bienes agrícolas.
¿Y el artículo 1º?
Está aprobado. No fue objeto de indicaciones.
Ofrezco la palabra sobre el artículo 2º.
Si le parece a la Sala, se dará por aprobado el artículo 2º.
A continuación, corresponde debatir el artículo 1º transitorio.
La tiene el Honorable señor García.
Señor Presidente , en el mismo sentido en que han intervenido ya los Honorables señores Larraín y Moreno , debo decir que estamos muy cerca de llegar a un acuerdo.
En realidad, no se ve ninguna razón para que homologuemos la fecha de entrada en vigencia del reavalúo de los bienes raíces urbanos con la de los bienes raíces agrícolas para el 1 de enero del año 2005.
También debo insistir en que este procedimiento no conduce a que logremos los acuerdos necesarios para el desarrollo de nuestra agricultura.
Por esa razón, aun estando de acuerdo con lo que dispone el artículo 1º transitorio en el sentido de que se van a establecer plazos para pagar los incrementos que surjan en las contribuciones de bienes raíces, como una forma de llamar la atención del Ejecutivo e insistir en nuestra petición en cuanto a que esto comience a regir a partir del 1 de enero del 2005, anuncio mi voto en contra del artículo 1º transitorio.
Con la autorización de la Sala, puede hacer uso de la palabra la señora Subsecretaria.
La señora WAGNER ( Subsecretaria de Hacienda ).-
Señor Presidente , quisiera aclarar lo mencionado en la Sala respecto de que existe un trato desigual entre el sector agrícola y el sector urbano. Efectivamente, en el pasado ha habido un trato desigual, pero en la dirección contraria a la planteada aquí. Porque las propiedades del sector urbano fueron reavaluadas en 1995, y lo que se señala en el acuerdo es que este reavalúo se lleve a efecto a los 10 años, es decir, en el 2005.
En cambio, el último reavalúo para el sector agrícola se efectuó en 1982. O sea, hace más de 20 años. Por lo tanto, cuando estamos diciendo que lo haremos en julio del 2003, estamos postergándolo en más de 20 años.
Por consiguiente, no creemos que con este proyecto estemos dando un trato desigual negativo al sector agrícola, sino que, por el contrario, le estamos dando un trato desigual mucho más favorable.
En segundo término, deseo aclarar que, efectivamente, las indicaciones presentadas en la Comisión de Hacienda por varios señores Senadores disminuyen los beneficios que esta iniciativa entrega a los agricultores de Chile.
Señor Presidente , quienquiera que lea el artículo 1º transitorio, a lo mejor, va a preguntarse por qué se ha propuesto esta fórmula tan compleja. Debo decir -creo justo señalarlo aquí- que, después de muchos años de estar analizando proyectos de ley de carácter económico, difícilmente se puede encontrar un caso en el cual el Gobierno haya estado más dispuesto, como en éste, a flexibilizar al máximo la fórmula de aplicación de determinada norma tributaria, con el objeto precisamente de no perjudicar a aquellos que, por niveles de ingreso, por precariedad económica, por tamaño de predio, por calidad de la tierra, etcétera, no tienen capacidad real de pagar impuestos.
Quienes trabajamos en la Comisión hemos sido testigos de la tremenda flexibilidad del Gobierno y de su gran buena voluntad para recoger las observaciones que formularon distintos Parlamentarios, algunos de los cuales representan a regiones agrícolas, para evitar un impacto inadecuado y negativo sobre los niveles de ingreso y de vida de determinados sectores, en especial campesinos.
Debo destacar ante el Senado que incluso tuvimos la oportunidad de conocer una matriz muy detallada con la clasificación de los contribuyentes agrícolas de acuerdo con distintas variables, y tomamos especial cuidado en que nadie recibiera un impacto desmedido al pasar de un sistema de tributación a otro. Tan así es que, producto de esto, 70 mil pequeños campesinos verán bajar sus contribuciones, en lugar de que suban. Por lo tanto, son directamente beneficiados por este proyecto de ley.
Otro punto que quiero resaltar -somos varios los que hemos estado abocados a esta clase de temas en los últimos doce años- dice relación con que aquí se ha convertido en una especie de ritual cansado el hecho de que todos los años, buscando argumentos del más variado tipo y pidiendo unos meses más para elaborar bien las cosas, se ha logrado durante 12 años la aprobación de leyes que discriminan contra a los sectores de la economía chilena y favorecen al sector agrícola, que es el único que no está sometido a las mismas normas tributarias, lo cual no es sano para un país.
No es sano que en una economía que quiere competir internacionalmente, donde hay mucha gente que ha hecho un esfuerzo enorme por aumentar su productividad y las condiciones con que genera riqueza, simplemente se diga: "mire, este sector no se la puede". Y como nunca se la puede, nunca va a pagar impuestos, y tendrá una condición privilegiada respecto del resto, con el argumento, por cierto, de la equidad social y de impedir, a través de esta legislación, que las personas que se desenvuelven en el sector agrícola paguen tributos. Más aún -insisto-, se ha tomado el cuidado de que 70 mil personas que hoy pagan tributos, mañana no lo harán.
Por lo tanto, se trata de una cuestión obvia y elemental, y no sólo de justicia en el sentido específico de los campesinos pobres, sino de justicia tributaria más general. En un país donde todos somos iguales ante la ley, todos debemos pagar impuestos.
Francamente, enfrentado por duodécima o decimotercera vez a una situación como ésta, yo por lo menos no tengo cara para decir que de nuevo encontramos un argumento para que esta gente no pague impuestos. Ello no me parece razonable.
Creo que la fórmula propuesta en el artículo 1º transitorio -insisto, mirado en forma positiva- garantiza que nadie deberá hacer un esfuerzo tributario adicional importante, que la aplicación del reavalúo será muy gradual. Se ha tomado en consideración el hecho de que la situación económica general es difícil y de que se trata de no perjudicar a quienes se hallen en esa condición. El texto refleja flexibilidad, espíritu de acuerdo, y me parece que lo único que corresponde, después del intenso trabajo de muchos meses, es simplemente aprobar el artículo 1º transitorio.
Señor Presidente , por las razones que mencioné anteriormente y las que hice presente ahora en el debate, me voy a oponer a la aplicación del artículo en comento. Y no quiero insistir más en ello para no cansar a algunos señores Senadores que sienten temor cuando uno habla del tema agrícola.
Sin embargo, no puedo dejar pasar lo señalado por el Honorable colega que me antecedió en el uso de la palabra, quien se refirió al sector agrícola como si se tratara de un sector inválido o lisiado, desde el punto de vista productivo, y que requeriría anualmente una Teletón o algo semejante para poder mantenerse. No es así. Los agricultores, los trabajadores del campo, son tan capaces como los demás chilenos para llevar adelante sus actividades productivas. Pero el resultado, el rendimiento no depende de su esfuerzo, sino de reglas ajenas a su voluntad. Y éste es el debate que hemos sostenido una y otra vez en esta Sala para intentar sensibilizar a algunos sectores que no comprenden la naturaleza del problema agrícola. Éste no radica en la calidad del trabajo ni en la necesidad de tener apoyo o muletas para desarrollar la actividad, sino en algo muy simple: en que, ante las reglas del juego proteccionistas en el ámbito internacional, se distorsiona el mercado externo e interno. Y eso hace que se deban adoptar medidas distintas, porque éste es el único sector productivo con tal nivel de intervención en el extranjero.
Por eso, diferentes Gobiernos como el militar, el de don Patricio Aylwin , el de don Eduardo Frei Ruiz-Tagle -quien está presente en la Sala-, el de don Ricardo Lagos , durante muchos años han planteado la prórroga de los reavalúos del sector. Incluso el señor Senador que me precedió en el uso de la palabra, cuando fue Ministro de Hacienda , postergó la vigencia del reavalúo por las razones señaladas. Ocurre que esas consideraciones, en el orden internacional, no han variado. Chile hace esfuerzos por cambiarlas, forma parte del grupo Cairns , etcétera, y no han sido modificadas.
Por lo tanto, mientras las reglas del juego para el sector agrícola a nivel internacional sean distintas, es evidente que nuestro país no puede quedar indiferente si quiere que éste permanezca. Hay que decidir entre esto último, o si queremos vivir de los subsidios externos. Porque, en definitiva, cuando se subsidia un producto agrícola en el exterior, lo que esa nación hace es exportar subsidio. Y competimos contra subsidios extranjeros que no tienen los apoyos que da INDAP y otros puntos de comparación con respecto al nivel, cantidad y oportunidad de esos mismos en su actividad.
En consecuencia, ése es el problema del sector agrícola. No se trata, por lo tanto, de una actividad que necesite apoyo porque quienes la llevan a cabo sean incapaces, ineptos, sino porque hay una situación objetiva diferente. Y queremos cambiarla. No depende de nosotros. Por lo tanto, ¿cómo hacemos para solucionar el problema de dicho sector? Tengo la percepción de que las políticas agrícolas -no me refiero al actual Gobierno o a otro anterior, sino en general- no lo han resuelto. Y no se trata de un problema que sólo atañe a Chile, sino que es bastante generalizado.
Me parece justo que, cuando fijemos las reglas del juego, quienes representamos a esos sectores agrícolas tengamos en consideración que no podemos aplicar en forma igualitaria lo que es diferente, porque estaríamos cometiendo una grave injusticia. A los otros sectores productivos sí les podemos pedir que compitan de igual a igual, dado que en el exterior hay -matices más, matices menos- una situación de equilibrio. La revista "The Economist", en una edición del año pasado, dio a conocer la diferencia que existe en cuanto a proteccionismo a nivel internacional entre el sector agrícola y los demás sectores productivos. Ésta era de uno a diez. Es decir, el porcentaje de apoyo, subsidio, restricciones de mercado, en el ámbito productivo en general -reitero: a nivel internacional- es aproximadamente de cuatro por ciento, y en el agrícola, de 40 por ciento. Ésa es la diferencia.
Por eso decimos que no se está discriminando para favorecer a alguien que no puede hacerlo de otra forma. No. Estamos tratando de restituir la justicia, porque el mercado está distorsionado afuera, y eso nos produce distorsiones internas. De ahí que la situación agrícola sea complicada y que los rendimientos sean muy bajos, salvo en algunas actividades fundamentalmente exportadoras en este ámbito como la frutícola, la hortícola, el área forestal -que es más bien silvícola-, que pueden competir en el exterior con sus productos y que no tienen dificultades. Pero el resto del sector, cuando se trata de pequeños agricultores, no se encuentra en las mismas condiciones.
Excúseme, señor Presidente , que haya reiterado esta argumentación, pero es el fundamento esencial del porqué es necesario a veces, en ciertas materias, tener posiciones distintas. El área agrícola lo justifica.
Tiene la palabra el Honorable señor Cariola.
El señor CARIOLA.-
Señor Presidente , anuncio mi voto a favor del artículo 1º transitorio por los siguientes motivos. Yo me pronuncié en contra en las Comisiones unidas y voy a cambiar mi voto después de haber conversado con los dirigentes gremiales, tanto de pequeños como de medianos y grandes agricultores de mi Región.
Discutimos este tema sobre la siguiente base. Una es la realidad: si se rechazan los artículos transitorios se pierden los beneficios de la gradualidad.
Por otra parte, es un tema muy interesante. Aquí se introduce la opción de declarar basándose en la rentabilidad efectiva, algo que puede ser muy atractivo para muchos agricultores. Ello se haría a través de una contabilidad simplificada en términos tales -según me señaló el Ministerio de Hacienda y el Servicio de Impuestos Internos- que no represente a los agricultores una dificultad muy grande. Porque ocurre que muchos de ellos declaran, sobre la base de la renta presunta, un monto mayor de lo que pagarían si lo hicieran tomando en cuenta la renta efectiva.
Y más importante que eso para muchos agricultores es la utilización del IVA. En efecto, al declarar sobre la base de la renta efectiva, podrán emplear el impuesto al valor agregado en términos bastante más provechosos. Ése es un beneficio concreto que se obtendría al llevar la contabilidad simplificada.
Además, la gradualidad establecida en la norma también beneficiaría a los agricultores. Sin embargo, me parece que lo más relevante es la actitud de éstos. Ellos no desean ser calificados como un sector de la economía que no es viable. Por el contrario, no sólo es viable, sino muy vigoroso. Y, como señalaron los Senadores señores Foxley y Larraín , han hecho tremendos esfuerzos para mejorar su rentabilidad y bajar sus costos. Los motivos por los cuales la rentabilidad de este sector, sobre todo de la agricultura tradicional y la del sur, es muy baja, son completamente distintos.
Por lo tanto, conforme a lo que hemos conversado con ellos, la solución no radica en no subirles las contribuciones o en que no paguen ese tributo. Lo que se busca es resolver los problemas que afectan al sector, pero no por la vía de excluirlo, con respecto al resto del país, de cumplir con la obligación de efectuar su contribución por la vía del impuesto territorial. Más aún: en muchos casos -ellos lo saben- gran parte de los recursos serán destinados a financiar a las municipalidades pequeñas, las rurales. Por lo tanto, también irán en beneficio de la gente que vive en regiones.
Sin embargo -repito-, el punto más claro para mí, conceptualmente, es que la solución del problema no va por la vía de no incorporar al sector agrícola al reajuste de los avalúos y, por ende, al pago de una mayor tributación -cuyo efecto, por lo demás, en virtud de los artículos transitorios, se ve morigerado-, sino que más bien (y eso es lo que esperan el sector agrícola y el Senado de aprobarse el proyecto en análisis) en términos de que, cuando se traten los temas que afectan a la agricultura tradicional y del sur, haya sensibilidad para abordarlos en forma seria y eficaz.
Señor Presidente , me parece que algunos señores Senadores, equivocadamente, pretenden resolver los problemas de la agricultura a través de un instrumento inadecuado.
En el transcurso del debate he escuchado por primera vez en mi vida -lo que me sorprende, pese a no ser un experto en materia agrícola- que el aumento de las contribuciones se transforma en un proceso que puede inhibir o activar a la agricultura.
Y quedé muy sorprendido también cuando se argumentó que eso, inclusive, generaría fenómenos migratorios en el sector. Mi estupor fue mayor cuando se sostuvo que se paralizaría la actividad agrícola y que habría serios problemas de desocupación.
Frente a tales hechos, uno debe ser frío y recurrir a las cifras. Algunos han dicho: "¡Pobres agricultores que de exentos ahora tendrán que pagar contribuciones!". Pero, ¿qué significa esto? Que quienes hoy en día están liberados de impuestos van a pagar como máximo 10 mil pesos.
Señor Presidente , permítame relacionar esas afirmaciones con otra situación.
Siempre decimos que el sistema financiero no quiere dar créditos a los agricultores. Pero si el dueño de un banco estuviese sentado en las tribunas y escuchara que el sector rural no es capaz de pagar 10 mil pesos, ¿le otorgaría un préstamo?
¡Cómo le hacemos daño al sector rural demagógicamente! Porque digamos con franqueza y claridad: esto no afecta a los pequeños propietarios agrícolas -a quienes algunos señores Senadores defienden, según lo han dicho-, pues ellos seguirán exentos.
Cuatrocientos treinta y ocho mil.
Anota el señor Senador que 438 mil pequeños propietarios agrícolas continuarán exentos.
Ayer conversé sobre el tema con el Honorable señor Gazmuri , quien también me mencionó ese antecedente.
Señor Presidente , permítame acotar las cosas.
Primero, esto no afecta a los pequeños propietarios agrícolas. Entonces, no digamos majaderamente que se los perjudicará, pues no es efectivo.
Segundo, quienes hoy están exentos comenzarán a pagar como máximo 10 mil pesos. Pero no se señala que 70 mil modestos agricultores afectos actualmente a contribuciones van a quedar marginados de ellas.
Por consiguiente, si deseamos dar señales claras de que queremos ayudar al sector rural para que efectivamente progrese, no entreguemos herramientas -según se desprende de la discusión- que en realidad sirven como argumento a quienes rechazan el cooperar con ese propósito.
Reitero que siempre hemos reclamado -también lo han hecho muchos señores Senadores que son contrarios a esta iniciativa- que el sector agrícola no tiene quién lo financie y que no se le permite endeudarse. Pero cuando uno observa este tipo de discusiones, cabe repetir la interrogante: ¿Quién desearía prestar dinero a un sector que no es capaz de pagar 10 mil pesos?
Lo que hoy día se ofrece es un gran negocio. De lo contrario, cuando después se aplique el reavalúo automático, nada de la proposición moderada, prudente, flexible y buena para el sector agrícola que hoy día se presenta, se podrá conseguir.
Por eso, defiendo al sector agrícola -ahora más que nunca-, por creer que el proyecto en debate contiene una buena solución que no conviene seguir postergando.
Señor Presidente , da la impresión de que la complejidad mayor de la discusión radica en el hecho de que este artículo transitorio ofrece más dificultades que las que es posible deducir a simple vista. En efecto, se nos informa que con su aprobación se beneficiarían más de 70 mil agricultores.
Por su parte, también se consigna que los beneficios por entregar se encuentran ligados a la vigencia de la ley. De ahí que todo esto desaparecería en el caso de rechazarse la iniciativa en debate.
Cabría concluir que el ritual de defensa a fardo cerrado que se hace año tras año -como lo confesó el Senador señor Larraín -, no calza automáticamente en la iniciativa, porque hay un conjunto de elementos muy convenientes que deben tomarse en cuenta, dado que constituyen un incentivo para el sector agrícola.
En consecuencia, pienso que el debate debe ser más fino y más complejo; y que, por lo tanto, la decisión que se adopte ha de ser coherente con aquello.
¡Otra vez va a intervenir, Su Señoría!
Sí, desgraciadamente debo hacerlo, porque hay que precisar algunos argumentos.
En la Sala se está tratando de generar la imagen de que el proyecto libera del pago de tributos a 70 mil pequeños agricultores. Sin embargo, aquí debe quedar bien claro -ello se debatió en las Comisiones- que, entre agricultores que dejan de pagar impuestos y agricultores que comienzan a pagarlos, la plantilla actual aumentará en cerca de 9 mil. Por lo tanto, no están disminuyendo. Se puede hacer un juego aritmético, pero en la práctica un número mayor de personas entran a pagar contribuciones que las que dejan de hacerlo. Eso, según se consigna en los documentos que nos han presentado y en el debate que tuvimos.
El segundo punto que considero importante aclarar dice relación a que no se trata de dramatizar lo que un sector determinado genere o no genere.
Sin embargo, yo, por lo menos, tengo la obligación de referirme al tema y decir que he quedado profundamente desconcertado, porque, pese a que durante la discusión del Acuerdo entre Chile y la Unión Europea se nos dijo aquí que las cosas eran de determinada manera, a los pocos días el propio Ministro de Hacienda informó que lo que habíamos aprobado en condiciones favorables -con argumentos muy similares a los escuchados esta tarde-, al final era un mal negocio para las arcas fiscales, pues el primer año habrá una menor entrada de 240 millones de dólares y, al momento en que estuviera más avanzada la aplicación del Acuerdo, de 600 millones de dólares. ¡Nadie nos advirtió de esto antes de la votación!
En consecuencia, por lo que represento, tengo el derecho a referirme a la materia. Porque en realidad no se trata de un capricho ni de generar división o de presionar al Ministerio de Hacienda. Debe quedar en claro que la sociedad chilena -a la que representa el voto de algunos señores Senadores- tiene que hacer un gesto en favor del sector agrícola y, en particular, del pequeño y mediano agricultor. ¡Ésa es la cuestión!
Con mucha razón algunos señores Senadores dicen: "Mire, yo pienso que esto es lo menos malo y lo acepto para ver si se cambia la fecha o que en la Comisión Mixta se busca otra solución".
Precisamente, la fortaleza de una Comisión Mixta radica en que se apruebe una señal clara. Porque si se entrega una señal confusa, implicaría reconocer que, en realidad, el sector agrícola estaba bajo protección.
Un señor Senador, en presencia de otro Honorable colega, me formuló hoy la siguiente observación: "¿Qué agricultor, mediano o pequeño, se ha hecho rico en Chile?". ¿Y a propósito de qué? De que, a raíz de las políticas que se están desarrollando al respecto, un sector está en condiciones extraordinariamente desventajosas.
Por lo tanto, aquí debe quedar en claro que estamos pidiendo un gesto de parte de la sociedad. Y el Gobierno, desgraciadamente, no ha querido comprender la situación que atraviesa el sector agrario.
Por esas razones, voy a insistir en votar en contra, como una manera de lograr que la señal del Senado lleve a la Comisión Mixta a buscar una solución.
¿Me permite una interrupción, con la venia de la Mesa?
Quiero rectificar las cifras correspondientes a predios beneficiados y perjudicados, pues, de acuerdo con los antecedentes proporcionados en las Comisiones unidas -hay algunos cuyas contribuciones aumentan, otros en que éstas disminuyen, unos que pasan de exentos a afectos, y viceversa-, el total de los afectados por el aumento de los tributos es del orden de los 52.789. ¡Son poco más de 50 mil predios adicionales los que cambian de condición en términos negativos! Y si hay tiempo, señor Presidente , podemos revisar las cifras, pero aquí tengo los documentos pertinentes. Por lo demás, en la exposición que hice en la Sala la primera vez que abordé esta materia, los desglosé detalladamente. No los traje ahora, porque entendí que íbamos a votar simplemente. Pero, en vista de lo sucedido, los mandé pedir.
Efectivamente, algunos saldrán beneficiados, pero más serán los perjudicados; y estamos hablando de más de 50 mil predios. Por lo tanto, aunque paguen poco, sus gastos van a aumentar.
Por eso, me sumo a las palabras del Senador señor Moreno en el sentido de que -con todo respeto y en forma leal- nuestra intención es presionar en cierto modo a la autoridad para que prorrogue esta situación hasta el 2005.
Por tales razones, votaremos en contra los artículos transitorios.
Como no hay otros señores Senadores inscritos, procederé al cierre del debate y a la votación nominal.
Señor Presidente , sólo una observación.
Creo que sería muy conveniente oír a la señora Subsecretaria, porque, aunque no dispongo en este momento de los datos correspondientes, tengo la certeza de que el Senador señor Larraín está equivocado, y de que las cifras son muy distintas.
Si la señora Subsecretaria pidiera la palabra para rectificarlas, tendría que solicitar la anuencia de la Sala.
Tiene la palabra la señora Subsecretaria.
Solamente quiero aclarar que los predios que pasarían de exentos a afectos son alrededor de 25 mil, y no 52 mil, como se ha dicho.
Quiero señalar asimismo, como lo dije en la sesión pasada, que son 61 mil los predios cuyas contribuciones van a bajar por la aplicación del proyecto que hemos propuesto.
Señor Presidente, ya que estamos en este terreno, aclaremos las cifras. Precisamente tengo en mis manos el documento oficial que dice una cosa distinta.
Señor Senador, reglamentariamente no puedo dar el uso de la palabra a Su Señoría sin autorización de la Sala. Hay oposición al respecto.
Pida de nuevo la unanimidad.
¿Hay acuerdo para que use de la palabra el Honorable señor Larraín?.
Señor Presidente , en la página 5 del informe de las Comisiones...
Senador Naranjo, tampoco puede hacer uso de la palabra.
Pero, ¿por qué, señor Presidente?
Solamente quiero ilustrar a los señores Senadores.
Si no hay acuerdo unánime al respecto, no puedo otorgarla.
-(Durante la votación).
Señor Presidente, lo primero que uno debe exigir para votar adecuadamente y con tranquilidad de conciencia es partir de algunos hechos concretos sobre los que debemos concordar.
Lo primero es preguntar lo siguiente: ¿Estamos de acuerdo en proteger a la agricultura, especialmente al sector de menores ingresos? Creo que todos lo estamos.
Personalmente, no comparto ciertas argumentaciones que aquí se han dado en cuanto a la igualdad ante la ley en el pago de impuestos, salvo que uno entienda que ciertos sectores -no sólo por razones económicas, sino de carácter social- tienen que ser protegidos, aunque no estén en condiciones de cumplir esa obligación ni de contribuir al desarrollo.
El desarrollo de la agricultura no es sólo un problema económico de los medianos y pequeños agricultores; también es un hecho social y cultural. La vida rural es algo más que la sola capacidad de producir determinados beneficios económicos. Y ése es un punto sobre el cual, obviamente, los Senadores no estamos de acuerdo, y nunca lo hemos estado en Chile.
A su vez, cuando se analiza lo referente al desarrollo de la agricultura, debemos entender que hay diferentes maneras de abordar el tema.
Un señor Senador, cuyo conocimiento sobre la agricultura mucho respeto, dijo, sin embargo: "Si escuchara este debate, qué empresa bancaria le prestaría si no puede ganar diez mil". ¡Es que en Chile, señor Presidente , los bancos no les van a prestar a esos agricultores aunque ganen cien mil! Tienen otro mecanismo de ingresos. De acuerdo con el sistema imperante en la actualidad -seamos claros-, sirve más a la economía el sembrar dólares, acciones y pesos, y no trigo u otras cosas. Estamos en una economía con la cual tampoco concordamos, y que algunos encuentran fascinante. Yo la considero atroz.
Y vuelvo a la observación que hice al iniciar mi intervención. Uno no puede votar en conciencia si no tiene claro cuántos serán favorecidos por la exención y cuántos entran a pagar, como balance cuantitativo. Asimismo, debemos saber exactamente cuál es el nivel de ingresos, de cuantía productiva o dónde están asentados aquellos que entran hoy a pagar más y que, por lo tanto, van a ser perjudicados con este proyecto. Y ahí viene un tema muy simple, que lo he planteado muchas veces en el Senado cuando, en la duda técnica, uno debe saber a quién protege y a quién no.
Si a mí me dicen mañana que los más pequeños son los que entran a pagar, me veré obligado a decir que no puedo aceptar esta fórmula. Entonces, en la duda, obviamente me voy a guiar por ese principio que, aunque sea para muchos irónico mencionarlo, es la vieja tesis tomista de cómo resolvemos la duda técnica de a quién apoyar: al más pobre o al menos pobre, cualquiera que sea la razón técnica que se use.
Por lo tanto, señor Presidente, como no se me ha aclarado, yo, en esa duda, recurro a esa tesis, y digo "No" a esta fórmula,
Señor Presidente , he mantenido cierta posición respecto a este asunto, derivada de la conciencia de que en el mundo entero la agricultura se protege.
Chile está usando la suya como el gran instrumento de los tratados de libre comercio, porque ella está exteriorizando una capacidad que en el país se revela como muy notable, desde el punto de vista de su eficacia, de su productividad.
Pero no estoy en condiciones de votar en el otro aspecto, que es muy interesante, muy capital, concerniente a cuáles son las consecuencias para la agricultura, porque veo una cosa que no conocía del debate: que las cifras no están claras, que no hay hechos sobre los cuales pronunciarse. Y, en tal virtud, no puedo decir a quién afecta y a quién no o si es bueno o malo el proyecto, porque la señora Subsecretaria señala una cantidad y el Honorable señor Larraín...
Estamos de acuerdo en las cifras, señor Senador.
Eso aclara el asunto.
De todas maneras, estimo inoportuno presentar la iniciativa. No me parece conveniente el cuadro, que, si bien puede significar una mejoría para un grupo, no considero que sea una solución adecuada para la agricultura.
En consecuencia, voto en contra.
Señor Presidente , veo que estamos bastante "choleados". Y me preocupa que, respecto de un problema técnico, en donde todos debiéramos estar absolutamente de acuerdo, no lo estemos, tal vez por las cifras.
Obviamente, también me inclino por la protección de todos los agricultores subdesarrollados, lo cual, desde siempre, ha constituido un peso muy serio para la economía y sociedad chilenas.
Sin embargo, por otro lado, en los últimos 30 ó 40 años hemos visto un repunte notable del sector, que -tal como lo señaló el señor Senador que me antecedió- ha sido uno de los puntos esenciales en los acuerdos con Europa y Estados Unidos.
Me queda claro, con relación al apoyo que debe tener nuestra agricultura subdesarrollada, que más de 300 mil pequeños agricultores no pagarán -y no lo hacen- con el proyecto.
Otro 30 por ciento es el que está liderando el sector en forma bastante brillante. Conozco muchos predios que se han empinado en los últimos 15 ó 20 años, con una tecnología absolutamente sobresaliente, y que hoy están exportando en forma muy beneficiosa para sus trabajadores. Hace unos días visité uno donde había 300 trabajadores recolectando arándanos, con "packings" que parecían quirófanos. Y lo que se observa en el valle de Casablanca con las viñas no existía hace diez años. Así que la agricultura ha puesto una cara realmente sobresaliente en nuestras relaciones internacionales.
Por lo que escuché del debate, los señores Senadores están todos de acuerdo en el proyecto. La única diferencia dice relación a si la entrada en vigencia es a contar de junio de este año o a partir de 2005.
Pienso que, ante el apremio que generarán los acuerdos internacionales, es mejor comenzar cuanto antes, porque no se afectará en gran medida, desde el punto de vista presupuestario, a los medianos agricultores que se están integrando al sistema. Y ello deben hacerlo, por cuanto el problema básicamente es de tecnología, de educación, no de presupuestos más o presupuestos menos. Es una cuestión mayor, que espero que tome muy en consideración ahora el nuevo Ministro de Educación , quien debe dar un toque maestro a la educación tecnológica, que es lo que está necesitando hoy el país para sus pretensiones de desarrollo.
Por estas razones, voto a favor.
Señor Presidente , los argumentos manifestados hoy en la Sala se han referido a números de personas que entran y que salen. Pero, tomando en consideración las cifras que me han sido entregadas, existe un mayor ingreso o recaudación del orden de 3 mil millones de pesos, equivalentes más o menos a 10 por ciento de lo que se recauda actualmente. Entonces, con esta medida pondremos un palito más en el camino a nuestra agricultura, justo ahora que nos estamos incorporando a un mercado internacional que nos enfrentará a una situación difícil.
A mi juicio, resulta recomendable y de toda lógica hacer el ajuste después de enfrentar aquél que nos plantee el comercio internacional en un campo tan competitivo como éste.
Señor Presidente , no aplicaré la visión tomista renovada del Senador señor Ruiz-Esquide .
Señor Presidente , comparto los razonamientos de quienes han hablado a favor del proyecto, y sólo deseo destacar la argumentación que, desde el sector agrícola, ha realizado el Honorable señor Cariola .
Señor Presidente , una cosa son los debates técnicos y, otra, los de hecho. Desde un punto de vista técnico, es discutible si se puede estar a favor o en contra.
Como representante de una zona agrícola, no me cabe duda de que ésta es una medida profundamente dañina para la agricultura, particularmente para los medianos y pequeños productores. Sin embargo, una cosa distinta es el tema de los hechos.
En el primer informe de las Comisiones de Hacienda y de Agricultura, unidas, figura el detalle de las cifras que hoy han estado en contraposición. El texto señala que el número de predios afectos al pago de contribuciones aumenta en 17 mil 295; cuál es la cuota promedio de los 25 mil 881 predios que pasan de exentos a afectos; que casi 37 mil predios se encuentran en el tramo de 75 a 100 por ciento de alza, que 10 mil 593 se hallan entre 50 y 75 por ciento y 18 mil 957 entre 25 y 50 por ciento; que 61 mil 210 predios bajan sus contribuciones y 8 mil 586 pasan de afectos a exentos.
La suma de lo anterior indica que son algo más de 52 mil los predios afectados. Entonces, no entiendo por qué se dice que sólo se trata de 25 mil, en circunstancias de que el informe técnico señala que son más de 50 mil.
Ése es un problema de hecho.
Se puede discutir en teoría, por lo tanto, pero no se pueden alterar los efectos en la agricultura, según expresa el propio informe de la Comisión.
Por eso, además de pronunciarme en contra, me parece fundamental establecer que este tipo de medidas afecta a más de 50 mil predios agrícolas.
Señor Presidente , indiscutiblemente, también me hace mucho más fuerza la posición en contra. Sin embargo, si ella ganara, me beneficiaría en lo personal, razón por la cual me abstengo.
Señor Presidente , respecto del debate acerca de cuántos predios suben o bajan sus contribuciones, el Senador señor García me acaba de proporcionar un documento emitido por la Subdirección de Avaluaciones del Servicio de Impuestos Internos. Sobre el particular, el texto es bastante claro para señalar que suben las contribuciones en 122 mil 585 casos y que bajan en 69 mil 796. Puedo proporcionarlo a los señores Senadores que deseen verlo.
Se precisa que pasan a estar afectos 25 mil 881 predios y que pasan a estar exentos 8 mil 586.
Entonces, no nos engañemos: éste es un aumento de contribuciones para un número importante de agricultores.
Quiero hacerme cargo, señor Presidente , en los pocos minutos que quedan, de un argumento dado aquí, que es absolutamente falso. Y perdónenme que use esa expresión. Da la sensación de que los agricultores tienen a un grupo de representantes en el Senado para venir a lloriquear y a pedir protección. ¡Y eso es falso!
La agricultura tradicional en Chile, comparada con la de los demás países, exhibe los más altos índices de competitividad. Su eficiencia no está en discusión. Lo que ocurre es que no hay economía de mercado para la agricultura en el mundo cuando, hace unos meses, Estados Unidos dicta la "Ley California", aplaudida por todos los habitantes de ese país, donde se establecen subsidios por 185 mil millones de dólares para diez años. Entonces, la agricultura nacional no enfrenta a la estadounidense y a la europea en una libre y noble competencia.
En las circunstancias actuales, pedir a los agricultores que aumenten sus contribuciones, a las puertas de la vigencia de tratados de libre comercio -todos han reconocido que, a lo menos, hay un sector que se ve afectado: precisamente, el agrícola-, es absurdo e injusto.
Tampoco puedo dejar de hacerme cargo del argumento de un señor Senador en cuanto a que el gravamen sólo sube 10 mil pesos y a que, en consecuencia, nadie va a dar créditos a las personas que no pueden pagar esa cantidad. Estupendo argumento: ¡aumentemos la carga tributaria a los chilenos más pobres en 10 mil pesos, y, por la misma razón, no van a poder negarse, pero tampoco les otorgarán créditos!
No he visto nunca, señor Presidente , un argumento más falaz que ése, con el mayor respeto que me merece el Honorable colega que lo esgrimió.
La realidad de las cosas es que aquí nadie está pidiendo amparo ni protección indebidos, sino una política agrícola de largo plazo, seria, que potencie al sector, que establezca medidas que le permitan enfrentar los enormes subsidios que dan Europa y Estados Unidos -como se expuso anteriormente-, y que no se imponga en momentos tan difíciles una carga mayor, en circunstancias de que el país está viviendo situaciones extraordinariamente agudas, que todos conocemos.
Más aún, se ha expresado concretamente que la petición consiste en que en una Comisión Mixta se pueda fijar una fecha posterior, a fin de que realmente se ponga en práctica una política general para la agricultura, que permita adecuar los valores de las contribuciones de las propiedades.
Por tales razones, voto en contra de esta disposición.
Señor Presidente , lo que está claro, independientemente de las cifras que aquí se han dado y de si son 50 mil casos o una cantidad similar, es que hay un aumento importante de las contribuciones para un sector de propietarios agrícolas que se verán enfrentados, tal como se señaló, a una competencia muy dura con productos que vienen subsidiados del extranjero. Por tal razón, las condiciones y las posibilidades para competir serán muy estrechas y difíciles. Y si, además, le exigimos un pago adicional a un grupo importante, simplemente le impediremos competir en el campo internacional. De tal manera que, a mi parecer, aumentar los tributos para este tipo de personas constituye un perjuicio evidente y que les impedirá desarrollarse, y probablemente no podrán continuar con sus actividades.
Por lo expuesto, me pronuncio en contra.
Señor Presidente , voto que no, por creer que en este momento el gran problema en Chile es la tasa de crecimiento. Y, cuando estamos creciendo a 2 ó 3 por ciento, lo único que procede, entre otras medidas que se deben tomar, es bajar los impuestos, no subirlos.
Señor Presidente , ha habido una disquisición filosófica sobre la aplicación de la doctrina de Santo Tomás. Al respecto, alguna vez fui un lector tomista destacado, y estoy más de acuerdo con la interpretación del Senador señor Viera-Gallo , porque entiendo que, en la duda, Santo Tomás se abstenía, no votaba en contra, como ahora lo hace el Honorable señor Ruiz-Esquide . Pero, al margen de la disquisición filosófica, votaré a favor.
Represento, como varios señores Senadores, a una Región esencialmente agrícola. Y el argumento dado en relación con los pequeños agricultores se destruye a sí mismo, porque, en realidad, los exentos son 400 y tantos mil, que es toda la agricultura campesina. Y ese dato es indesmentible.
¿Incluye a los latifundios?
No. Podemos discutir con el Senador señor Moreno sobre temas agrarios, como hemos venido haciéndolo desde hace muchos años, pero 430 mil predios agrícolas -y eso es lo fundamental de las economías campesinas- están exentos del impuesto territorial. Ése es un primer dato central.
Y, segundo, tenemos una agricultura completamente dual: altamente competitiva y razonablemente rentable. La agroexportación supera los 2 mil 700 millones de dólares. Hace 40 años, cuando discutíamos las primeras veces con Su Señoría, la balanza comercial agrícola era completamente deficitaria.
Entonces, la idea de la agricultura como un ámbito puramente retrasado no corresponde a la realidad de las cosas. Hay muchos agricultores pobres: todo el sector campesino, todo el sector agrario tradicional, que tienen dificultades para insertarse en mercados internacionales, como en las Regiones Novena y Séptima sur. Pero hay otros de altísima productividad, de distintos tamaños, como los del norte de la Región del Maule, parte importante del área de riego de la Sexta y todo el que nos rodea en la Quinta Región.
El concepto de una agricultura puramente perjudicada con la apertura al exterior y dañada con el desarrollo alcanzado en estos años no tiene que ver con la economía agrícola del país. Lo que sí ocurre es que un conjunto muy grande de agricultores no logran encadenarse al proceso modernizador. Y no se van a encadenar o a desencadenar algunos de ellos porque puede que un tradicional mediano pague 10 mil pesos más. Si se ahorra tal suma, no se resolverá por esa vía la imperfección real de los mercados internacionales agrícolas y la política de subsidios de los países del Norte. Son argumentos que no admiten lógica.
Por todas estas razones, voto a favor.
Señor Presidente , después de las intervenciones de los Senadores señores Coloma y Espina, los datos están bastante claros. Sin embargo, deseo precisarlos más, para que no quede ninguna duda.
Los antecedentes provienen del informe, habiendo sido cotejados con la señora Subsecretaria de Hacienda, y fueron entregados en las Comisiones unidas. Se presentan dos aspectos: hay predios que aumentan su tributación y otros que la disminuyen. De acuerdo con las cifras, los primeros son 96 mil 704; los segundos, 61 mil 210. Luego, si se considera lo anterior desde el punto de vista del número de predios afectos por este concepto, son 35 mil 494.
En seguida, hay predios que de exentos pasan a estar afectos, y viceversa. Los primeros, que hoy no pagan y que quedarán en situación de tributar, son 25 mil 881. A la inversa, los actualmente afectos y que resultarán exentos son 8 mil 586. Vale decir, restados estos últimos, el mayor número de predios que de exentos de tributación pasan a estar afectos a ella asciende exactamente a 17 mil 295, de acuerdo con las estimaciones de Hacienda.
Por lo tanto, el número de predios afectos por los dos conceptos, en total, como consecuencia del proyecto, es de 52 mil 789. Ello no es objeto de discusión. Hacienda está de acuerdo con la cifra. Y ése es el saldo, desde un punto de vista cuantitativo. Corresponde al número de predios afectados, de familias agrícolas, o como se quiera llamar. Esos son los datos.
Segundo punto: en términos económicos, de recaudación fiscal, el mismo informe consigna que, por concepto de giro total en el año, la situación actual es de 33 mil 854 millones de pesos, y que con reavalúo llegará a 37 mil 101 millones de pesos. ¿Qué significa esto? Que hay un incremento en la recaudación, producto del reajuste, de 3 mil 247 millones de pesos, cifra cercana al 10 por ciento de la actual recaudación.
Luego, no se trata sólo de un reavalúo que ajusta el precio de los predios a los valores reales, sino, además, de un aumento de la tasa, porque el resultado neto para el Fisco será, en términos reales, de alrededor de 10 por ciento de mayor recaudación.
Eso tampoco está en el debate.
Por lo tanto, en lo concreto, el proyecto afecta a 52 mil 789 predios y -como dijo el Senador señor Arancibia - en el mundo agrícola habrá 3 mil 247 millones de pesos menos. A algunos agricultores les afectará poco: a lo mejor, en 10 mil pesos, o en 20 mil; no conozco el detalle. Sin embargo, en las cifras gruesas, ésos son dos datos de la causa. Y no me parece prudente, por las consideraciones hechas en la Sala, proceder de inmediato.
Ésa es toda la discusión. Pero los hechos son claros, no admiten controversia. Y el Ministerio de Hacienda está de acuerdo, pues se trata de sus cifras.
Por eso, voto que no.
El señor LAVANDERO .-
Señor Presidente , quiero destacar en primer término que la Región de La Araucanía es la más pobre del país. ¿Por qué? Porque su agricultura es tradicional.
Ahora bien, algunos economistas no saben mucho sobre lo que ocurre con la tierra.
En los países desarrollados, la rentabilidad de la tierra es de 4 a 5 por ciento. Y en ellos, por cierto, la agricultura se encuentra tecnificada y capitalizada.
En la Novena Región, en la Séptima e incluso en la Décima, la agricultura no está ni tecnificada ni capitalizada y, sin embargo, existe una presunción de rentabilidad de 11 por ciento; es decir, más del doble de la rentabilidad de la mejor nación agrícola del mundo. Y éste es un problema serio, pues se presume una rentabilidad que no corresponde.
Por otra parte, el Estado no ha completado la infraestructura necesaria. En la Novena Región, el 50 por ciento de la red vial -la más extensa del país- es de tierra (ni siquiera de ripio); el agua y la energía eléctrica son más caras; además, sólo es factible el monocultivo, porque no existe el clima apropiado para otras siembras, como en la zona central.
En cuanto a los insumos de la agricultura tradicional -ya cité el caso de la electricidad-, Sus Señorías deben saber que, por ejemplo, 60 por ciento del costo de la siembra de trigo corresponde al petróleo, que en La Araucanía está sobre 10 pesos por litro más caro que en la Metropolitana. Entonces, por ese solo concepto ya existe una competencia desigual entre un agricultor despistado de la zona central que siembra trigo y el campesino de la Novena Región, quien está obligado a ese único cultivo.
Aquello resulta inexplicable. Antes el combustible tenía un precio parejo en todo el país; hoy día es más barato en Santiago. Y no importa que llegue por Concepción. Porque sostienen que el mayor valor se debe al flete. Pero antiguamente el precio era uniforme.
Señor Presidente, en la Hora de Incidentes me referiré a los mayores ingresos que ha significado para el Estado el alza del precio de los combustibles. Por el momento, a modo de ejemplo, puedo expresar que el 50 por ciento del valor de las bencinas corresponde a impuesto; o sea, si sube el precio, aumenta el ingreso fiscal, y a veces a más del doble.
Hace un año, el litro de petróleo valía alrededor de 140 pesos, de los cuales 40 correspondían a impuesto (o sea, poco más de 33 por ciento). Y nadie puede entender lo que ocurre. En mi Región, el litro de bencina costaba 300 pesos, es decir, el doble del precio del petróleo; ahora vale 500; y la diferencia con el precio del petróleo es de sólo 100 pesos. Por lo tanto, o existe un sobreprecio, o se ha subido el impuesto de manera inexplicable.
En tales circunstancias, como manifestó aquí un señor Senador, la competencia es irreal, pues debemos enfrentarnos con agriculturas subsidiadas. Y en el caso de mi Región, que se caracteriza por sus siembras tradicionales, se carece de beneficios de aquella índole.
Por eso, entendiendo que de esta manera protejo a los agricultores de La Araucanía, voto en contra.
Señor Presidente , hoy se ha hablado mucho acerca de los problemas de la agricultura. Es innegable que la agricultura tradicional del sur tiene dificultades. Pero aquí nada se ha dicho sobre qué ocurre en el resto del país.
Si comparamos las cifras sobre exportaciones agrícolas desde el año 82 hasta la fecha, probablemente encontraremos que aumentaron diez veces.
Cuando uno transita por las Regiones Quinta, Cuarta o Tercera puede observar zonas donde se está llevando a cabo una agricultura muy próspera, que hace 20 años no existía, pues aquéllas eran baldíos. Se han construido tranques, se han abovedado canales, en fin. Por lo tanto, mucha gente está realizando un negocio rentable y, en la práctica, no paga impuestos por las tierras, pues 20 años atrás ellas no eran agrícolas.
Ahora bien, me cuesta pensar que los predios pobres de la Séptima, Octava y Novena Regiones vayan a ver aumentados sus contribuciones. Es muy difícil imaginar, por ejemplo, que se incrementen los impuestos por tierras donde existen conflictos con los mapuches, pues ellas no valen demasiado. ¿Quién va a pagar por un terreno si no sabe si será tomado o quemado? ¿Quién va a pagar por tierra que no genera renta?
Estamos hablando, señor Presidente , de que se empiece a tributar por tierras dedicadas a actividades lucrativas. Hay extensas zonas de bosques, de frutales mayores y menores. Si consideramos la gran cantidad de "packing" existentes, del mayor valor agregado adquirido por la tierra, veremos que el cambio resulta muy sustancial.
Entonces, me preocupa que sobre la materia en análisis se adopte una decisión pensando sólo en un pequeño sector de la agricultura que probablemente no será afectado por la ley en proyecto, pues su situación es de verdad dificilísima y todo indica que, económicamente, el valor de las tierras respectivas no puede aumentar, por lo que el reavalúo no debiera ser importante.
Se trata, entonces, de que paguen quienes deben hacerlo: aquellos que están desarrollando una actividad lucrativa. Y de eso nada se ha dicho, señor Presidente.
Aquí pareciera que la agricultura está constituida solamente por el trigo, el raps, los cultivos de los pequeños productores. ¡Porque de lo otro no se ha dicho una sola palabra en toda la tarde!
Me llama la atención y me preocupa que se tomen decisiones importantes para el país sobre la base de información parcial y distorsionada.
Por último, señor Presidente , quiero señalar que soy agricultora, pero votaré en contra de mis intereses. Por lo tanto, espero que nadie pida que me abstenga.
Apruebo el artículo.
Señor Presidente , al fundar el voto sobre esta materia, quiero sacar -al menos para mí- mis propias conclusiones.
Primero, en el debate efectuado aquí quedó claro que el número de pequeños agricultores que entrará a pagar contribuciones de bienes raíces es mayor que el que existe hoy día y que la cantidad de dinero que se recaudará a raíz de los nuevos contribuyentes supera la que se percibe en este momento. Por lo tanto, queda claro también que el propósito central del proyecto, desde el punto de vista de la recaudación fiscal, es imponer tributos a mayor número de personas para recolectar más dinero.
Segunda conclusión. Ha quedado claro en esta Sala, igualmente, que dentro de la economía abierta en que el país funciona hay factores que no estamos en condiciones de prever. Un señor Senador hizo una afirmación respecto del número de propietarios agrícolas; empero, olvidó decir que, largamente, más de 50 por ciento corresponde a propiedades minifundistas o a sitios agrícolas clasificados como tales.
Quienes conocemos la realidad agraria y hemos estudiado el tema en profundidad sabemos que actualmente, por falta de rentabilidad, se está produciendo la subdivisión de muchos predios en lotes de 5 mil metros. Este sistema se ha convertido, en diferentes áreas del país, en una forma de rentabilidad de la tierra mucho más útil que la derivada de la producción. Y ésa es una realidad que seguramente se incrementará con esta norma.
Tercera conclusión. Nadie me ha contestado el argumento -lo planteé en la Comisión y lo expuse nuevamente aquí- de que no se trata sólo del aumento de los contribuyentes, sino también de que innumerables agricultores que han realizado ingentes esfuerzos para incorporar a sus faenas mayor tecnificación, por el hecho de poseer un activo cercano a las 3 mil 500 UF, con el reavalúo quedarán excluidos del sistema crediticio. Esta conclusión, que está basada en hechos verdaderos, no ha sido controvertida por nadie.
Insisto, por tanto, en que la iniciativa penaliza precisamente a quienes han efectuado mayores esfuerzos.
Al respecto, manifiesto a la señora Senadora que me antecedió en el uso de la palabra que en la Región que represento, junto con el Honorable señor Chadwick , hay una enorme cantidad de pequeños agricultores cuya propiedad media es de 10, 12, 14 hectáreas, y que entre el sur de la Región Metropolitana y la parte norte de la Séptima hay 60 mil productores de maíz. Esa gente será penalizada directamente por este proyecto. Tengo claro -he hecho las pruebas y entregado los documentos- que el problema no radica en el pago de 5 mil o 10 mil pesos por concepto de contribuciones, sino -insisto- en la existencia de un doble juego: el del que contribuye más y el de aquel a quien dicen: "Como su propiedad vale mucho más, usted ya no es usuario de determinado tipo de crédito, de determinada facilidad".
Entonces, nos aproximamos a un criterio que algunos economistas han esgrimido en este país, señor Presidente : el de declarar viables o inviables a ciertos pequeños agricultores y, sobre la base de la declaración pertinente -esto está escrito, teorizado, registrado en muchas partes-, manifestar a los inviables: "¡Fuera del sector! ¡Váyanse como mano de obra! ¡Váyanse a la ciudad!".
Ése es un criterio profundamente errado desde la perspectiva de lo que significan el desenvolvimiento de nuestro país, la política de desarrollo regional, el poblamiento de los sectores rurales. No es cuestión de dramatizar que viene la migración. ¡No! Si el negocio no es atractivo y los penalizan, muchos productores terminarán diciendo: "¿Saben? Aquí, sencillamente, yo abandono".
En la Novena y en la Octava Regiones las políticas de Estado confinaron a miles de pequeños agricultores, sobre todo de la etnia mapuche, con un criterio similar al que estamos comentando, declarándolos inviables. ¡Miren los problemas que enfrentamos hoy por no habernos dado cuenta a tiempo de lo que estaba sucediendo!
Señor Presidente , por éstas y otras razones que ya expuse, voto en contra del artículo. Creo que es la señal para que verdaderamente se entienda que Chile requiere un desarrollo equilibrado en todos sus sectores poblacionales.
Señor Presidente , voy a fundamentar mi voto, pues también soy Senador por la Región de La Araucanía.
La verdad es que experimenté cierta sorpresa cuando, en la fundamentación de su voto, un colega señaló que rechazaba el precepto en defensa de los agricultores de la Novena Región. Me atrevo a asegurar que la casi totalidad de aquellos a quienes Su Señoría dice representar no pagan contribuciones. Y debo recordar que las 50 mil familias campesinas mapuches dedicadas a la agricultura están exentas de ellas.
Señor Presidente, me extraña que en un proyecto de esta naturaleza estemos discutiendo los problemas que pueden afectar a algún tipo de agricultura. Porque hay que hablar de "tipos de agricultura".
Efectivamente, la agricultura tradicional enfrenta problemas. Pero nada se ha dicho -como alguien indicó con mucha seriedad- de las agriculturas que producen legítimas utilidades: las exportadoras o las forestales, que son las que han tenido un proceso de mayor inversión, especialmente en la Región de La Araucanía.
En realidad, no entiendo la pasión, incluso vibrante, que han puesto algunos señores Senadores durante la discusión de este tema al plantear que los problemas de la agricultura se harán insostenibles, que el sector se vendrá abajo porque 25 mil 881 pequeños propietarios pagarán un promedio de 3 mil 999 pesos y un máximo de 10 mil pesos por concepto de contribuciones de bienes raíces.
Si esas cantidades fueran determinantes en el éxito o fracaso de una economía, querría decir que los problemas de la agricultura son fácilmente controlables y solucionables.
No quiero abundar en el hecho de que en los últimos 15 a 20 años la tierra agrícola ha subido de precio. Eso nadie lo puede discutir; es una verdad. Ahora, si alguien se ha fijado determinada cantidad con respecto al valor de los terrenos, es otra cosa. Pero no podemos hablar en forma global a este respecto, porque en el tema de la agricultura hay rubros totalmente diferentes.
Tampoco ahondaré en que durante los últimos 10 a 18 años ha habido políticas de cambio de uso de suelo que han significado también legítimos negocios. Porque no se puede sostener que los negocios que producen utilidad son ilegítimos. ¡En absoluto!
En consecuencia, como representante de la Región de La Araucanía, que cultiva productos tradicionales, votaré favorablemente el artículo y defenderé esta posición. Porque, evidentemente, un titular que señale al voleo que se votó en contra del reavalúo de los bienes raíces agrícolas puede producir un efecto mediato.
A mi juicio, no es admisible que, después de 21 años en que los avalúos de los bienes raíces no agrícolas han sido reajustados, hoy estemos repitiendo la escena.
Más aún -lo señaló también el Senador señor Cariola -, a mí también me han dicho dirigentes de los agricultores -y parece que esto ha ocurrido en diferentes lugares del país- que no están en contra de este proyecto. Y ellos mismos han señalado que se hace insostenible continuar con esta situación de permanentes detenciones del reavalúo.
No he visto en la prensa, nacional o regional, a ningún dirigente manifestarse en contra del proyecto con la pasión y los argumentos esgrimidos en el Senado.
Señor Presidente , deseo aprovechar esta oportunidad para hacer un par de observaciones más.
Verdaderamente, uno nunca termina de sorprenderse en materia agrícola. Por ahí escuché a un señor Senador comparar los subsidios de Estados Unidos y Europa con el aumento de las contribuciones, en el sentido de que podría estimarse un freno o una compensación. Estamos hablando de apenas 5 millones de dólares en recaudación de impuestos. Y bien sabemos que en el país del norte los subsidios alcanzan a 170 mil millones de dólares. ¡Pequeña diferencia!
Por ahí escuché decir a otro Honorable colega que se afectaría el crecimiento.
Sólo quiero señalar dos cosas, señor Presidente . Primero, en 1982 se realizó este mismo debate y se concordó en no subir las contribuciones. ¿Por qué? ¿Qué pasaba ese año en el país? Y con razón en aquella época se tomó esa decisión: los avalúos fiscales eran prácticamente iguales a los comerciales; el rendimiento de los productores era bastante pequeño; la crisis que vivía el sector agrícola alcanzaba dimensiones nunca registradas en la historia de Chile en los últimos años. Por consiguiente, los criterios y argumentos de entonces parecían correctos. Pero, como bien se ha señalado aquí, el escenario agrícola ha cambiado brutalmente entre 1982 a 2003. En efecto, quien producía 20 quintales de trigo, que era el promedio nacional, hoy logra aproximadamente 40; el que obtenía 25 quintales de arroz ahora alcanza 45 en promedio; el que producía 30 toneladas de remolacha llega en la actualidad a cerca de 60. Estoy hablando de los productos tradicionales. Ni siquiera deseo mencionar los hortícolas, los frutícolas, ni otras actividades que se han desarrollado en el sector rural.
Me parece que estamos confundiendo las cosas. Se está tratando de aplicar un instrumento equivocado. Porque jamás las contribuciones han sido, en el ámbito agrícola, mecanismos de fomento, de estímulo o de desarrollo productivo. Los problemas de la agricultura no se resuelven ni se agravan con aumentos insignificantes en las contribuciones.
Estimo bueno lo propuesto. Y si hoy día no lo aprobamos, la solución futura, cuando se produzca el verdadero reavalúo agrícola basado en las nuevas tasaciones, sí será dañina. Ahí se perderán todos los beneficios que se están ganando ahora.
Porque creo en la agricultura; porque sé que los productores agrícolas serán capaces de pagar este incremento insignificante; porque -como muy bien se ha señalado aquí- no ha habido ningún dirigente agrícola importante, significativo, que haya expresado opinión contraria al proyecto, pues saben que el verdadero reavalúo sí será complicado y que el reavalúo modificado y flexible que se viene planteando es una solución adecuada para ellos, voto favorablemente.
Señor Presidente , en primer lugar, me parece un poco desproporcionado el debate surgido en torno a la agricultura nacional y a la situación mundial con motivo de este proyecto. Éste no es el momento para ello, porque plantear las cosas fuera de su contexto produce a veces hasta efectos contrarios y debilita la posición de quienes están probablemente aludiendo a problemas reales, los cuales hay que abordar y solucionar, pero no en el marco de la discusión de esta normativa, sino en otra situación.
Segundo, me cuesta pensar que la agricultura chilena tendrá dificultades porque se reajustan los avalúos y se produce un aumento de ingresos limitado al 10 por ciento. Cabe pensar que a lo largo de veinte años es muy probable que muchísimos bienes raíces agrícolas hayan incrementado su valor real de manera importante, lo que naturalmente implica pagar mayores contribuciones; pero serán menores cuando los bienes raíces hayan bajado. Me cuesta pensar que el balance de todo ese proceso, que está limitado a un aumento de 10 por ciento, pueda significar un grave daño para la agricultura.
Tercero, no se trata de aumentar impuestos. Si fuera así, votaría en contra del proyecto. La tasa de contribuciones se mantiene inalterable, y sólo puede disminuir por efecto de limitar el incremento de la recaudación en 10 por ciento. No estamos hablando de subir la carga impositiva, sino de mantener, en el peor de los casos, la tasa y de facultar al Presidente de la República para reducirla si la recaudación se eleva a consecuencia del nuevo reavalúo. Y eso me parece muy sano, pues en definitiva habrá un nivel menor de tasa tributaria.
Votaré, además, a favor del artículo 1º transitorio porque morigera aún más el efecto que podría tener el reavalúo al establecer que ninguna persona considerada individualmente pagará más de 20 por ciento de incremento en el primer semestre y más de 10 por ciento en los semestres sucesivos. Esto atenúa el efecto de algo ya aprobado.
En consecuencia, no veo que tengan mucha razón quienes pretenden dar una señal contraria rechazando este artículo. Esta iniciativa deberá ir de todas maneras a un tercer trámite en la Cámara de Diputados. Entonces, prefiero que vaya bien y no que lo haga sin esta norma, que morigera los efectos del reavalúo.
En razón de lo expuesto, me pronuncio a favor del artículo 1º transitorio.
Señor Presidente , no voy a invocar a Santo Tomás ni a San Agustín , sino sólo al "terrenal" Senador señor Cariola .
Señor Presidente , quiero aprovechar la fundamentación del voto para hacer algunas precisiones.
En primer lugar, con respecto a los números, creo muy importante tener presente que más del 70 por ciento de los predios agrícolas del país se mantendrán exentos. ¡Más del 70 por ciento! Esto es algo absolutamente incontrovertible.
Segundo, en cuanto a los beneficiarios del INDAP, se trata de un planteamiento que puede considerarse en dos sentidos. Efectivamente, a raíz del reavalúo, habrá propietarios que superen los márgenes establecidos por dicho Instituto. Pero veamos también el argumento contrario: 70 mil agricultores obtendrán rebajas en el avalúo y, por tanto, es perfectamente factible que quienes hoy día no califican para solicitar créditos en el INDAP ahora sí lo logren. Por eso, me parece mucho más justo ponerse en la lógica de quienes están con problemas que en la de los cuyas tierras se están valorizando. Creo haber respondido el argumento expuesto con relación a este tema.
Tercero, estimo fundamental que entre nosotros exista un mínimo de coherencia. Algunos señores Senadores han dicho que esta normativa es un grave impacto para la agricultura. Pienso que es muy importante medir nuestras palabras, pues la aprobación del reavalúo se traducirá, durante el primer año, en una recaudación fiscal adicional de 5 millones de dólares. ¡Cinco millones de dólares! Y, francamente, quiero decir a los Honorables colegas que los problemas de la agricultura no están involucrados en este proyecto. Son de otra naturaleza. Pero debemos tener una mínima consistencia en los adjetivos que usamos.
No deseo vincular dos discusiones, sino simplemente llamar la atención sobre el hecho de que el Acuerdo con la Unión Europea significará al Estado de Chile una disminución en la recaudación correspondiente al año 2003 superior a 200 millones de dólares. Es decir, estamos hablando de cuarenta veces aquella cantidad.
No. 20 millones de dólares.
Perdón, son 203 millones de dólares para el año 2003 por concepto de rebaja de impuestos.
Entonces, si cinco millones de dólares son muy importantes, tengamos presente qué vamos a manifestar en la discusión. Por lo demás, hago presente que, cuando entregué el informe financiero durante la votación del Tratado con la Unión Europea, señalé textualmente que había una disminución de impuestos ascendente a 203 millones de dólares para el año 2003, y a nadie le pareció una cifra exorbitante. Sin embargo, ahora cinco millones de dólares prácticamente están marcando la diferencia entre el desarrollo y el subdesarrollo de la agricultura. Francamente, pienso que se trata de una completa exageración.
Cuarto, a estas alturas no podemos seguir hablando de la agricultura en general. La agricultura no es un paquete. En este sentido, me parece que justamente el reavalúo trata de dar cuenta del desarrollo agrícola de los últimos 22 años. Aquí hay sectores muy importantes que afortunadamente han podido desarrollarse, como el frutícola y el forestal. No veo razón alguna para qué éstos no puedan pagar contribuciones de acuerdo con el valor comercial de sus terrenos. Ello no tiene nada que ver con los subsidios. El sector forestal y los exportadores de fruta chilenos no están perjudicados por los subsidios a los agricultores norteamericanos o europeos. Entonces, no hay ninguna razón para mantener inalterados los avalúos de las propiedades de esos sectores, que afortunadamente han podido desarrollarse y -como muy bien indicaba la Senadora señora Matthei - han multiplicado sus exportaciones diez veces y más. Conservar los reavalúos en el actual nivel significaría simplemente otorgarles un regalo, darles un tratamiento de excepción, a sectores que no lo requieren.
Por último, desgraciadamente los reavalúos se han postergado doce veces por las respectivas leyes votadas en el Parlamento. En verdad, pienso que, al momento de esta discusión, no puede dejarse de tener en mente que aquí se está tratando de crear las condiciones para la prórroga número trece, lo que me parecería absolutamente inaceptable.
Por eso, señor Presidente, reitero mi voto a favor.
Señor Presidente , la verdad es que cualquier persona presente en las tribunas pensaría que aquí se está debatiendo si efectuar o no un reavalúo en el sector agrícola y cuáles serían sus consecuencias. Y no se trata de eso, sino de algo bastante menor.
Todos coinciden en que debe haber reavalúo y, además, de acuerdo con lo señalado en distintas intervenciones, según los métodos establecidos en los propios artículos transitorios. La única diferencia radica en si esto se aplica el 2005 ó el 2003.
Lo relativo al plazo fue completamente despejado, porque se fijó el 2003 y lo único que establece el proyecto -cuya discusión en particular se ha transformado en general- son los beneficios para aminorar el impacto de la aplicación del reavalúo.
Por lo tanto, señor Presidente , corresponde votar favorablemente el artículo 1º transitorio.
Sin embargo, me gustaría hacer una aseveración final con relación a lo último señalado por el Senador señor Ominami .
Precisamente por las cifras mencionadas durante la discusión del Acuerdo con la Unión Europea, sería muy importante que durante el debate del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos estuviera presente el Ministro de Hacienda y que no se ausentara del Parlamento, omitiera esos datos y después señalara que deben aumentarse los impuestos del país.
Señor Presidente , es malo dictar leyes para no cumplirlas. La Ley Nº 17.235, sobre Impuesto Territorial, establece un proceso técnico, periódico, de reavalúos con el propósito de dar justicia a la tributación que ella misma contempla.
El reavalúo que realiza el Servicio de Impuestos Internos es susceptible de ser impugnado por los propietarios ante tribunales especiales llamados a conocer de esas reclamaciones.
No veo absolutamente ninguna razón para mantener en la ley este sistema de reavalúos periódicos y para ir postergando su entrada en vigencia año tras año mediante leyes especiales. Si se estima que es malo, que se proponga su derogación. Si, por el contrario, como lo ha probado la historia de la aplicación de esta normativa, es adecuado, atengámonos a lo que él dispone.
Esta ley no perjudica a la agricultura. Es de carácter excepcional y la beneficia, porque, en lugar de producir todos los efectos propios del proceso de reavalúo que ordenan las leyes permanentes, lo difiere y morigera sus efectos. En consecuencia, es claramente una ley de excepción destinada a favorecer a la agricultura.
Este debate prueba que nuestro sistema tributario -como ha quedado claro en distintas declaraciones y estudios de los últimos meses- es imperfecto y es hora de acometer su revisión integral.
Aquí se ha hablado de la tributación de un sector y se ha impugnado el sistema desde la perspectiva de aquél. Naturalmente, hay voces que lo hacen desde otras ópticas sectoriales. Yo lo hago pensando en la función primordial del sistema tributario: acompañar el proceso de desarrollo del país y permitir al Estado que cumpla dentro de ese proceso el rol que la Constitución, la ley y las políticas públicas le asignan.
Por eso, me parece que esta discusión debe dar paso no sólo a la aprobación integral del proyecto en actual discusión, sino a que de una buena vez dejemos de considerar al tema tributario como tabú.
--Se aprueba el artículo 1º transitorio (25 votos a favor, 16 en contra, 2 abstenciones y 3 impedimentos).
Votaron por la afirmativa los señores Aburto, Ávila, Boeninger, Bombal, Canessa, Cariola, Flores, Foxley, Gazmuri, Martínez, Matthei, Muñoz Barra, Naranjo, Novoa, Núñez, Ominami, Orpis, Páez, Parra, Pizarro, Ruiz (don José), Stange, Vega, Zaldívar (don Andrés) y Zurita.
Votaron por la negativa los señores Arancibia, Cantero, Coloma, Chadwick, Espina, Fernández, Frei (doña Carmen), Frei (don Eduardo), García, Horvath, Larraín, Lavandero, Moreno, Ruiz-Esquide, Valdés y Zaldívar (don Adolfo).
Se abstuvieron los señores Cordero y Viera-Gallo.
No votaron, por estar impedidos, los señores Prokurica, Ríos y Sabag.
Propongo a la Sala aprobar los artículos 2º y 3º transitorios con la misma votación. Por lo demás, hay que tener conciencia de que esto no resuelve el problema ni en un sentido ni en otro, pues eventualmente podría formarse una Comisión Mixta.
--Se aprueban los artículos 2º y 3º transitorios con la misma votación y queda despachado el proyecto en este trámite.
¿Cómo se integraría la Comisión Mixta, señor Presidente?
Habría que analizarlo y hacer la proposición cuando corresponda.
El proyecto debe ir primero a tercer trámite y, si la Cámara de Diputados insiste, se forma una Comisión Mixta.
¿Señor Presidente , me permite?
Con la venia de la Mesa, deseo extender una invitación a los Honorables colegas. El señor Ministro de Educación y hasta hace poco Senador, quiere saludarlos y ponerse a su disposición en materias que pueden interesarles.
No se trata de hacer honor a su nombramiento.
Repito: es una petición del ex Senador y nuevo Ministro de Educación para saludar a sus antiguos colegas Senadores, a las 19, en la antesala del comedor de la Corporación. Desde ya agradezco el interés por acoger esta invitación.
Al señor Ministro de Educación , sobre AMPLIACIÓN DEL LICEO DALCAHUE CON FONDO DE INFRAESTRUCTURA EDUCACIONAL (Décima Región).
Al señor Ministro de Educación , a fin de que informe acerca de RECONOCIMIENTO DE ESCUELA BÁSICA PARTICULAR "MILLAREYÉN", COMUNA DE GALVARINO.
Al señor Director Nacional del Instituto de Normalización Previsional , relativo a INADECUADO HORARIO DE ATENCIÓN DE OFICINA DE INP EN TRAIGUÉN.
Al señor Director Regional del Instituto de Normalización Previsional de la Novena Región , concerniente a HABILITACIÓN DE OFICINA DE PAGO EN PILLANLELBÚN, COMUNA DE LAUTARO.
Al señor Director de Vialidad de la Novena Región , atinente a REPARACIÓN DE PUENTE EN CAMINO A COLONIA MENDOZA, COMUNA DE VILCÚN.
Al señor Director del Servicio de Salud Araucanía Sur, respecto de SOLUCIÓN DE PROBLEMAS DE INSTRUMENTAL RADIOGRÁFICO DE HOSPITAL DE VILCÚN.
Al señor Alcalde de la Municipalidad de Lautaro , tocante a INSTALACIÓN DE SEÑALES DE TRÁNSITO EN PILLANLELBÚN (Todos de la Novena Región).
Al señor Alcalde de la Municipalidad de Zapallar , solicitándole antecedentes sobre SITUACIÓN DE EX TRABAJADOR MUNICIPAL (Quinta Región).
Al señor Ministro del Interior ; a la señora Subsecretaria de Desarrollo Regional y Administrativo; a la señora Intendenta de la Región de Aisén , y a los señores Alcaldes de dicha Región, recabando información acerca de GESTIÓN DE PROGRAMA DE MEJORAMIENTO DE BARRIOS EN COMUNAS DE AISÉN Y EN REGIONES SIN OFICINAS DE CHILE-BARRIO (Undécima Región).
A la señora Subsecretaria de Desarrollo Regional y Administrativo, solicitándole incrementar los FONDOS DESTINADOS A LAS MUNICIPALIDADES DE LITUECHE Y PEUMO (Sexta Región).
Al señor Ministro de Transportes y Telecomunicaciones , y al señor Director Nacional del Servicio Nacional del Consumidor , relativo a CLASIFICACIÓN Y REGULARIZACIÓN DE SERVICIOS A PASAJEROS DE BUSES INTERURBANOS.
Al señor Director Ejecutivo de la Comisión Nacional del Medio Ambiente, solicitándole precisar información sobre PROYECTO "LÍNEA DE TRANSMISIÓN POLPAICO-SAN ISIDRO Nº 3".
Alos señores Director Nacional de Vialidad y Director Regional de Vialidad de la Quinta Región , acerca de MEJORAMIENTO DE CAMINO DE SAN ISIDRO A SAN PEDRO, COMUNA DE QUILLOTA (Ambos de Quinta Región).
Tiene la palabra el Honorable señor Stange.
El señor STANGE.-
Señor Presidente , señoras Senadoras, señores Senadores, 20 días atrás Puerto Montt celebró 150 años de su fundación, y es por ello que en esta ocasión y en esta Sala deseo expresar mi profunda admiración y agradecimiento hacia sus primeros habitantes, quienes, a pesar de los desafíos que les exigía el destino, fueron capaces de legar a las generaciones siguientes una ciudad próspera y de admirable futuro.
Rodeada por sus cuatro colinas y recostada sobre las aguas del estuario de Reloncaví, la capital de la Décima Región constituye, junto a Coyhaique, una de las dos capitales de región más jóvenes del país. Sin embargo, ambas tienen características y fechas distintas en sus inicios. Así, Coyhaique fue fundada años después que Puerto Montt, pero sobre terrenos en explotación pertenecientes a estancias ganaderas. Su poblamiento fue paulatino, con chilotes especialmente, que se radicaban allí después de las faenas de esquila. En cambio, Puerto Montt fue fundado en medio de la selva, con tupidos quilantales y milenarios alerces, y su poblamiento fue masivo en los primeros años, con oleadas de inmigrantes alemanes y con lugareños de los alrededores.
Ambas capitales se asemejan también en el aspecto geopolítico, pues hasta principios del siglo XIX la cartografía designaba estos sectores como "territorio inexplorado". Y aunque existían ciudades españolas fortificadas, como Calbuco, Ancud y Castro, el Chile conocido de entonces terminaba en Osorno, saltaba a la Isla Grande de Chiloé, y volvía a reconocerse a la altura de Magallanes.
Igualmente, ambas capitales se parecen por el escaso recuento que la historia moderna hace de sus inicios. Asegurada la paz con los pueblos mapuches y huilliches, al Gobierno le era prioritario fijar los límites de estos territorios desconocidos, que ya eran ambicionados por otros países. Por ello, y previa aprobación del Congreso, el Presidente don Manuel Bulnes firmó la "Ley de Colonización" el 18 de noviembre de 1845, mediante la cual se lo autorizaba para que en terrenos baldíos del Estado "se pudieran establecer colonias de naturales, y de extranjeros que vengan al país con ánimo de avecindarse en él y ejerzan alguna industria útil". Además, se lo facultaba para entregar en concesión 25 cuadras de terreno por cada padre de familia y 12 más por cada hijo mayor de 14 años. Asimismo, se ofrecía una yunta de bueyes, una vaca parida y un quintal de cereales y otro de papas para sembrar; también 400 tablas de alerce y los clavos suficientes para la construcción de viviendas.
Para materializar este poblamiento, el Gobierno contrató en 1848 al naturalista don Bernardo Philippi como agente de colonización en Alemania, y en 1850 dispuso que don Vicente Pérez Rosales se desempeñara en Valdivia como intendente y a la vez como agente de colonización en Chile. Sin embargo, mantuvo a Philippi en Alemania, pues era su interés buscar colonos de esa nacionalidad, porque vivían años de guerras continuas, de tensas situaciones políticas y económicas, y porque los caballeros feudales exigían agobiantes tributos a sus súbditos, por lo cual la libertad personal de éstos era restringida.
Para la Alemania de entonces Chile era apenas un país muy lejano, de clima extremadamente riguroso, poblado por indios salvajes y víctima de continuas revoluciones.
Muy poco conocía el Gobierno chileno, y menos aún los futuros colonos, lo que en las rústicas cartas geográficas figuraba como "Melipulli", que en idioma huilliche significa "cuatro colinas". En forma global, este nombre se refería tanto a la bahía como a su sector aledaño. Toda la región figuraba como inexplorada, de selva impenetrable, con grandes alerzales y enormes quilantales. Sólo existía en la playa de Melipulli un pequeño caserío de rucas de troncos labrados a hacha denominado "Cayenel", habitado únicamente en la época estival por leñadores de Calbuco, Ancud y sus alrededores con el objeto de proveerse de las imprescindibles tejuelas de alerce para viviendas y de la tan apreciada estopa, usada para calafatear las maderas de las embarcaciones y que se obtiene de la corteza de los alerces.
En el verano de 1852, don Vicente Pérez Rosales dispuso que entre 200 y 300 leñadores isleños abrieran una muy provisoria senda, labrada a machete y hacha, desde Melipulli hasta la ribera sur del lago Llanquihue. Las continuas lluvias dificultaron y atrasaron estos trabajos, así como la construcción de un galpón de 40 por 20 metros aproximadamente, que iba a servir de refugio inicial a los colonos.
A comienzos de 1852, un primer grupo de alemanes se embarcó en Hamburgo con destino a Corral, único puerto conocido en la zona. El 19 de noviembre de dicho año 212 pasajeros, en su mayoría niños, arribaban, después de sortear un violento temporal, en el puerto de Ancud. Desde aquí los colonos continuaron viaje en cuatro lanchones descubiertos y, escoltados por el buque "Janequeo", lograron llegar por fin el 28 de noviembre de 1852 a Melipulli.
Grande fue la desilusión de los colonos al comprobar que, aparte de un galpón a medio terminar y de las casuchas de los leñadores, no había nada más que bosques, lluvia y barro. Por ninguna parte se divisaban las parcelas de terreno cultivable que les habían ofrecido antes de emigrar de Alemania.
Vicente Pérez Rosales , en sus "Memorias", describía así lo que era Melipulli: "La poderosa selva que lo cubría en su totalidad no dejaba al pie del hombre más lugar donde detenerse que la estrecha zona de pedruscos y arenas que dejaba libre, dos veces al día, el reflujo del mar".
En el ser humano, el deseo de sobrevivir hace que éste se sobreponga a cualquier emergencia. Esto quedó rápidamente demostrado una vez que los colonos arribados en tan difíciles condiciones se conformaran con la desolada comprobación de que estaban al fin del mundo y sin un techo que los cobijara.
En estas condiciones comienza la verdadera epopeya colectiva de "héroes del trabajo" de los colonos inmigrantes que, con sus hachas y palas, tradiciones y cultura, y con la esforzada y generosa colaboración de los habitantes chilenos, harían de bosques y selvas los hermosos campos de labranza y la gran ciudad que hoy es Puerto Montt y que antiguamente fueron conocidos como la "Colonia alemana".
Pero Chile también hizo a los inmigrantes un doble e inestimable obsequio: primero, la libertad personal, y segundo, la posesión de la tierra.
Desde sus inicios Puerto Montt necesitó de la colaboración mancomunada de chilenos y alemanes, y su rápido progreso se debió en gran medida a dos factores. En primer lugar, los colonos alemanes estaban imbuidos de un desarrollo cultural mucho más avanzado que el de los chilenos. Entre ellos venían personas de distintas especialidades de trabajo, de diversos grados de cultura y de poca o mediana capacidad económica. En segundo término, el elemento chileno, anclado en un pasado derivado de la raigambre española transmitida por los soldados, carecía de iniciativa empresarial.
Así, en Puerto Montt se mezclaron armónicamente, con el tiempo, las razas y culturas chilena y alemana para formar la idiosincrasia tan típica del puertomontino, fruto de una influencia recíproca.
Los colonos se sintieron tan identificados con su nueva patria y con el futuro que les deparaba el destino, que es célebre la arenga de Carlos Anwandter a sus conciudadanos: "¡Seremos chilenos honrados y laboriosos como el que más lo fuere. Unidos a las filas de nuestros compatriotas, defenderemos nuestro país adoptivo contra toda agresión extranjera, con la decisión y firmeza del hombre que defiende su patria, a su familia y sus intereses!".
Nunca antes un grupo de inmigrantes había formulado esta determinación, cumplida tan cabalmente que, según la historia, el último oficial del Ejército chileno muerto en la Guerra del Pacífico en Perú fue precisamente un descendiente de los primeros colonos de Puerto Montt.
Vicente Pérez Rosales , dándose tiempo en su labor de intendente, arribó a Melipulli en enero de 1853, acompañado de otro grupo de inmigrantes, en los buques de la Armada "Meteoro", "Janequeo" e "Infatigable".
Las actividades fueron en aumento. Pérez Rosales deseaba fundar lo antes posible una ciudad-puerto para lo cual trazó la demarcación de las futuras calles, cooperándole para estos efectos el comandante del " Janequeo", don Buenaventura Martínez .
En su informe al Gobierno, don Vicente Pérez Rosales expresaba: "En una hermosa mañana del 12 de febrero de 1853, se habían reunido más de dos mil personas venidas principalmente de la Isla de Chiloé, para asistir al solemne acto de fundación de Puerto Montt, designado así en homenaje al Presidente de la República . Las banderas ondeaban al viento en todos los sitios demarcados de la futura ciudad. El párroco de Ancud bendijo la primera piedra del templo que sería erigido al Altísimo. Acto continuo, todos los colonos alemanes, que eran de religión luterana, entonaron un himno de gracias al Creador, mientras el cañón de la "Janequeo" hacía resonar por primera vez sus ecos en estos solitarios lugares anunciando a sus sencillos habitantes los cimientos de una nueva era de ilustración y progreso.".
Y precisamente ese día ancló en el puerto, que sería el enlace entre Hamburgo y Chile, otro numeroso grupo de colonos alemanes con sus familias.
Ese mismo año de 1853 se otorgó al área de Puerto Montt-Llanquihue el carácter de territorio de colonización, con el objeto de brindar a esa zona cierto grado de autonomía administrativa, dependiente directamente del Presidente de la República .
Los dos primeros años de la colonia fueron desastrosos. Las intensas lluvias y los temporales ocasionaron que las cosechas de los incipientes cultivos fueran malas, y hubo ocasiones en que muchos de ellos tuvieron que desenterrar las papas sembradas para alimentarse.
Con todo, las estadísticas señalan que a fines de 1854 la colonia en general constaba de 747 alemanes y 2 mil 579 chilenos. Muchos de éstos se trasladaron a Puerto Montt después del desastroso incendio que destruyó Calbuco casi por completo.
Sin lugar a dudas, varios acontecimientos han contribuido a que Puerto Montt alcance el grado de desarrollo que actualmente ostenta. Así, debemos recordar que en 1913 se inauguró el tren que unía Santiago con Puerto Montt, quedando ésta como la estación más austral del mundo. Luego, la empresa de ferrocarriles extendió sus servicios, en sus propios barcos, hasta el sur, uniendo por mar las distintas localidades de la Región con Puerto Aisén y con Punta Arenas.
También el sistema de pilotes de fierro, que formaron el tablestacado, dio forma y vida al puerto, relegando las clásicas lanchas a vela chilotas a la Caleta de Angelmó.
Esta caleta, famosa en el mundo por sus bellezas, captadas por muchos artistas de la pintura y la fotografía, causó que su imagen recorriera todo el mundo, dando especial énfasis a las embarcaciones artesanales chilotas, que en decenas arribaban con los productos de las islas cercanas, formando un comercio y una población flotante que dieron gran impulso a Puerto Montt.
Cronistas de la época relatan que la penúltima semana de mayo de 1960 los campos se vieron cubiertos de gusanos, lombrices e insectos que pugnaban por salir a la superficie. El agua de los pozos domésticos salía tibia. El interior de la tierra experimentaba un calentamiento repentino.
Ése fue el presagio para el violento terremoto que azotó Puerto Montt el domingo 22 de mayo de 1960, después de mediodía, como continuación de aquel desastre de la naturaleza que asoló horas antes las ciudades de Concepción y Valdivia.
A raíz de este movimiento telúrico, la ciudad de Puerto Montt, que contaba con 42 mil 600 habitantes, quedó aislada del resto del país, con peligro de destrucción en 70 por ciento de su extensión. Fallecieron 120 personas, y hubo muchísimos heridos. Los muros del puerto quedaron totalmente destruidos; el asfalto de la ruta principal, quebrado; la línea férrea, inutilizada, y el aeropuerto aislado por la caída de los puentes.
A 43 años de esa fecha, se puede decir que la consecuencia directa de este desastre de la naturaleza fue el despertar del espíritu de lucha progresista de los habitantes de la zona.
Con la ayuda de países extranjeros, los trabajos de reconstrucción tomaron ritmo ascendente; se habilitó el aeropuerto de El Tepual, y en poco tiempo la ciudad había recuperado parte de su estructura original, y sus habitantes habían encontrado la tranquilidad creativa que necesitaba el futuro.
Diecinueve años después de ese terremoto, que hundió la isla de Chiloé en un metro y barrió con pueblos y poblaciones enteras que se ubicaban a orillas del mar, Puerto Montt fue designado por el Gobierno del General Augusto Pinochet como capital de la Décima Región.
Es posible que muchos, en ese tiempo, criticaran que fuera designada esta ciudad como capital de la Región; pero basta puntualizar:
a) Por su ubicación geográfica, es el terminal del Valle Central y el comienzo de sus prolongaciones al sector insular;
b) Es considerada el mejor puerto del país, protegido por islas, y con suficiente calado para la llegada de cualquier tipo de barcos;
c) Es la puerta de entrada a la Patagonia Austral, y los campos a su alrededor son de gran potencial económico.
Como complemento de esta designación, el Gobierno militar inició la construcción de la Carretera Austral, inmensa obra que, a partir de Puerto Montt, une el sector de Chile continental austral con el resto del país. Se dio vida entonces, por carretera y no sólo por mar -como hasta entonces-, a la provincia de Palena y a las comunas de la Décima y Undécima Región.
Gran impacto mundial causó la visita de Su Santidad el Papa, en 1987, a Puerto Montt. Su imagen recorrió el mundo entero, y se constituyó en la mejor propaganda para inversionistas extranjeros.
Otro hecho sobresaliente en el avance vertiginoso de esa ciudad fue el comienzo de los estudios e instalación de la industria salmonera en el país, que tuvo como centro de convergencia esta ciudad. En 1991, la explotación alcanzó a la cifra de 160 millones de dólares. Pero el crecimiento de 22 por ciento en promedio anual permitió que la exportación, en 2002, fuera de 180 mil toneladas, con un ingreso de 964 millones de dólares, lo que ha transformado a Chile en el segundo país con mayor exportación en el mundo.
No sólo en ese rubro ha crecido el puerto. Mencionaremos que 53 transatlánticos, cada uno con más de 800 turistas extranjeros, recalaron en este período primavera-verano en la ciudad puerto, aumentando así las importantes actividades turísticas, principal producto de la Región a futuro.
En cultura, la capital regional no ha quedado atrás. Ya son tres las universidades que se han instalado en ella, gracias al esfuerzo privado de quienes apuestan al desarrollo siempre creciente de esta ciudad, la que en el último censo sobrepasó los 180 mil habitantes. O sea, en 40 años, Puerto Montt ha experimentado un aumento de población superior a cuatro veces, transformándose así en la ciudad de mayor crecimiento del país. Según cálculos basados en su actual crecimiento, en 2050 podría alcanzar una población de un millón de habitantes.
Como aquello conlleva mayor exigencia de habitaciones, recientemente se ha inaugurado la primera ciudad satélite del país, proyectada para 50 mil habitantes, y que se constituirá en plan piloto para otras Regiones que lo justifiquen.
El crecimiento de Puerto Montt se produce también a causa de la fuerte migración de los campos hacia la ciudad, debido al estancamiento de las labores agrícolas, y a la atracción de fuerza de trabajo que ejercen distintas industrias y faenas relacionadas con el mar. Así, en 1970, el 50 por ciento de los más de 700 mil habitantes de toda la Región vivía en el sector rural. En la actualidad, este porcentaje ha bajado en una cifra cercana a 35 por ciento.
En el área comercial, Puerto Montt también ha evolucionado significativamente al incorporarse a sus actividades importantes centros comerciales, con multitiendas nacionales y extranjeras. Actualmente, la ciudad es un modelo de expansión urbanística, el Polo Sur de desarrollo de servicios y del comercio, como puerta de entrada de Chile austral.
Señor Presidente , estimados colegas, con motivo de la celebración de los 150 años de su fundación, quienes hemos tenido la suerte de nacer y desarrollarnos en Puerto Montt, y aquellos que actualmente viven allí, no podemos ocultar nuestro profundo respeto y agradecimiento hacia aquellas autoridades visionarias de 1853, a los esforzados colonos alemanes que voluntariamente hicieron de Chile su patria, y a los hospitalarios chilotes que abandonaron sus antiguos lugares para avecindarse en la nueva ciudad. Unidos contribuyeron todos a la creación de lo que en sus comienzos se conoció como Colonia alemana, y que se simbolizó con la fundación de Puerto Montt, el 12 de febrero de 1853.
Igualmente, hago extensivo este agradecimiento a todos quienes, en distintos cargos de responsabilidad ciudadana, se esforzaron o trabajan actualmente por la superación de esta gran ciudad, puente del Sur de Chile.
--(Aplausos).
Tiene la palabra el Senador señor Páez.
"Puerto Montt es pueblo necesario, por ser parte de un seguro puerto colocado por la mano de la naturaleza en el centro de la gran producción de alerces, en el promedio de las costas marítimas de la colonia y a muy corta distancia de los centros rurales y fabriles..."
Esta descripción precisa y asertiva de la hermosa ciudad de Puerto Montt pertenece a su propio fundador, don Vicente Pérez Rosales . Ciertamente este visionario ciudadano constituye el hilo conductor de un trozo importante de nuestra historia, que conecta el espíritu aventurero del conquistador con la lucha por la independencia nacional y la vocación de soberanía sobre nuestros territorios del sur.
Pérez Rosales hizo historia en las gélidas tierras del sur de Chile y un 12 de febrero del año 1853 funda Puerto Montt. Una salva de 21 cañonazos disparados desde la nave "Janequeo", enviada por la Armada para participar en los actos, anunció a los más de dos mil asistentes que, por voluntad del Gobierno y en honor al entonces Presidente don Manuel Montt , quedaba fundada en el sur de nuestra República la que es hoy una de las más importantes ciudades del país.
La historia de Puerto Montt es el resultado de esfuerzos compartidos, de ideas y energías aplicadas al progreso y al desarrollo. Es una historia de ciudadanos que, en el pasado y en el presente, han aportado sus esfuerzos, destrezas, capacidad de emprendimiento y práctica efectiva de la solidaridad.
Son demasiados los hombres y mujeres que han jugado un rol protagónico en este proceso. La cultura, las artes, la educación, la religión, el desarrollo urbanístico, el deporte, la salud y el desarrollo comunitario, tienen sus propios actores a lo largo de los años. Sólo algunos de sus nombres han quedado inscritos en sus calles, plazas y edificios. Otros permanecen en el recuerdo consciente de amigos, colegas y vecinos. Un homenaje a Puerto Montt involucra también un reconocimiento a todos; a los relevantes y a los anónimos.
El "pueblo necesario" que describiera Pérez Rosales ha consolidado en los últimos tres lustros su condición de capital regional y potenciado su posición estratégica en la zona sur austral de Chile. Se puede sostener que Puerto Montt es hoy un eje gravitacional de la macrorregión austral y nexo vital de diversas actividades económicas consolidadas, tales como la salmonicultura, el turismo y los servicios a la agricultura y ganadería.
La fuente logística de estas áreas se sitúa en ese puerto y es factor de crecimiento y desarrollo para la ciudad y sus alrededores.
Quienes nos visitan se sorprenden de este crecimiento. Puerto Montt se levanta en su entorno provincial y regional como una ciudad de oportunidades. Sin embargo, paradójicamente ello constituye una amenaza potencial. Está afectada la "vida vecinal" y comunitaria de sus barrios y poblaciones; también lo está su entorno campesino con la presión inmobiliaria. Ello debe llevarnos a pensar el futuro y a buscar un equilibrio entre la modernidad y nuestras tradiciones más propias.
Queremos que el porvenir de esta ciudad vincule el dinamismo de hoy con aquel encanto que trasuntan las telas de Pacheco Altamirano, Manoly, Wistuba o Gómez .
El presente de Puerto Montt confirma la visión del fundador. El "pueblo necesario" de la segunda mitad del siglo XIX, transformado en la ciudad necesaria del siglo XXI. Los tratados de libre comercio recientemente suscritos abren para esta zona del país enormes posibilidades de expansión económica y social. En estas circunstancias, las condiciones geopolíticas que han posibilitado su actual crecimiento serán también una ventaja para abordar estos nuevos desafíos.
Estimados colegas: cuando en septiembre último fui elegido Presidente de la Unión Interparlamentaria , declaré mi orgullo de ser el Senador de la Décima Región Sur y -por cierto- recordé a muchos de aquellos puertomontinos que me han recibido y acogido en sus casas de Mirasol, Bellavista, Antonio Varas , Pichi Pelluco , Las Camelias y tantas otras poblaciones. A todos ellos extiendo hoy mi homenaje, y saludo con especial aprecio a su Alcalde , Rabindranath Quinteros , siempre sensible y atento a las necesidades y anhelos de sus habitantes.
En esta tarde, en la Sala del Senado de la República, rendimos un merecido tributo a Puerto Montt y a sus abnegados hombres y mujeres, mirando al futuro con fe y optimismo.
En nombre de mi Comité, adhiero al homenaje.
Queda constancia de que el Comité Demócrata Cristiano se suma al homenaje.
Nosotros también adherimos.
Se tomará debida nota.
Agradezco la adhesión de los señores Senadores.
En Incidentes, el primer turno corresponde al Comité Demócrata Cristiano.
Tiene la palabra el Honorable señor Lavandero.
Señor Presidente , hace algún tiempo afirmé que los impuestos al consumo que paga la inmensa mayoría de los chilenos -más del 80 por ciento-, recaen sin duda en los que viven de su trabajo, quienes aportan el 72 por ciento de los recursos de que el Fisco dispone para el Presupuesto de la Nación.
En estas condiciones, los tributos vinculados a las utilidades -los impuestos directos- sólo aportan el 28 por ciento de los ingresos tributarios. Los tributos indirectos o al consumo están constituidos fundamentalmente por el IVA, los aranceles y el impuesto a licores y combustibles.
En el caso de estos últimos, se produce la siguiente situación. Casi el 50 por ciento del valor de cada litro de bencina es impuesto. De tal manera que, al subir el petróleo y la bencina con motivo de la incierta situación de Iraq al doble de lo que se vendían hace un año, el Fisco recibe una mayor cantidad de recursos de enorme proporción, cuyo rendimiento el Parlamento desconoce.
También existe la circunstancia de que entre el crudo -hace un año valía 150 pesos- y la bencina -ésta alcanza en mi Región un precio superior a los 500 pesos- existe una diferencia de alrededor de 100 pesos.
Tampoco conocemos la razón de un aumento tan desproporcionado en el precio del petróleo con relación a las bencinas, teniendo en cuenta que hace un año el impuesto al crudo ascendía sólo a 40 pesos por litro.
En estas condiciones, es necesario saber cuánto corresponde al alza real del petróleo; cuánto a exceso por sobre el valor, y cuánto a impuestos.
Finalmente, me parece que en los cultivos tradicionales de las regiones más pobres el petróleo -como lo señalé hace un momento, a propósito de la discusión del proyecto sobre avalúos agrícolas- ocupa un lugar preponderante en el costo de la producción agrícola, pues representa el 60 por ciento. Ése es el significado del petróleo en productos tradicionales como el trigo y otros.
Por eso, es poco comparable lo que señaló el Honorable señor Naranjo , en cuanto a que hoy han aumentado al doble los rendimientos en distintos cultivos tradicionales. Y aun cuando ello es cierto, la verdad es que los insumos se han incrementado en siete veces por sobre el valor del producto. Si el precio del petróleo corresponde al 60 por ciento del costo del producto agrícola, entonces no son certeras las argumentaciones del mencionado señor Senador.
Lo más grave es que también se aprecia una diferencia en el precio de los combustibles vigente en el área con los de la Región Metropolitana, la cual alcanza a casi 20 pesos por litro en nuestra Región. La justificación para evitar un precio uniforme, como existía antes, es el costo del transporte desde la Capital al resto del país. No obstante que el petróleo llega a las refinerías de Concepción, se da el absurdo de que en esta ciudad es más caro que en Santiago.
En esas circunstancias, la competencia entre las Regiones más pobres y las más ricas y la Metropolitana es desigual. El Gobierno debería solucionar el problema, dada la gran cantidad de recursos nuevos que recibe por el alza del petróleo. Como he señalado con anterioridad, debería subsumir la diferencia de precio que ocasiona el transporte con los nuevos recursos que está percibiendo, y disponer uno uniforme en todo el país, como sucedía antes.
Ocurre que el precio de la bencina y el petróleo -reitero- se recarga en Regiones conforme a las distancias en que están ubicadas respecto de la Capital. Y por haber en Santiago mayores facilidades para producir, las condiciones resultan más económicas aquí que en las áreas más apartadas y más pobres.
Por esas razones, señor Presidente , solicito oficiar a los Ministerios de Hacienda y de Economía, Fomento y Reconstrucción, y a la Comisión Nacional de Energía, para que nos informen sobre los ingresos derivados del alza de combustibles del año pasado, como asimismo acerca del aumento desproporcionado del precio de las bencinas y en cuanto a la carga impositiva que ello representa. Podría considerarse como sobreprecio, para igualar el valor del petróleo con el de la bencina.
Señor Presidente , deseo pedir al señor Intendente de la Novena Región que nos informe sobre el compromiso existente con el Ministerio de Obras Públicas de no pagar peaje para acceder a Quepe y Metrenco, ciudades "dormitorio", ubicadas a diez kilómetros de Temuco, mientras no esté al menos terminada la calle de servicio. Sus habitantes trabajan y educan a sus hijos en esta última ciudad y deben pagar peaje por recorrer diez o doce kilómetros para acceder a ella o a la comuna de Freire. Es decir, están sitiados por dos peajes ubicados al norte y al sur de Temuco.
Esta situación se conversó con la comunidad de Quepe y las autoridades tanto de la Novena Región como del Gobierno central, cuando se proyectó esa ruta hace cuatro años. Estas últimas empeñaron su palabra en cuanto a no instalar peajes en el acceso a esas dos localidades. Sin embargo, ello no se cumplió. Ante los reclamos, se prometió la construcción de un camino de servicio entre Quepe y Temuco. La vía actual no está terminada al menos en tres puntos. Se halla cortada en Villa Quepe, en Metrenco -de manera grave- y también en Licanco. Existe sólo una huella angosta y peligrosa, sin cerco -abierta como un potrero- para el tránsito de un vehículo.
Ésa ha sido una de las razones por las cuales los habitantes de tales localidades se han tomado ya tres veces la ruta principal y dicho camino. El Gobierno se comprometió a no instalar un peaje mientras no existiera una ruta de servicio. Por cierto, los habitantes de Licanco, que contaban con una huella para el tránsito de sus carretas, han visto que éste ha aumentado enormemente debido al mayor número de personas -cerca de tres mil- que ahora viven en Quepe. Ésta es una ciudad dormitorio, económica y tranquila, aledaña a Temuco. Los lugareños deben solventar el costo de un bus para su traslado de un lugar a otro. A mi juicio, no existen en el país peajes tan cercanos, pues entre las dos plazas hay una distancia de solo diez kilómetros. Es decir, es un tributo directo y exclusivo para esas dos localidades vecinas a Temuco -una al sur y la otra al norte de la ciudad-, aunque las personas que ingresan a Quepe pueden evitarlo si salen de Metrenco.
Por esas razones, señor Presidente , deseo que el señor Intendente recabe los antecedentes precisos. La situación es incómoda. Se han efectuado protestas graves por falta de una explicación clara y por no haberse cumplido un compromiso adquirido con las localidades mencionadas.
Por lo tanto, solicito que se envíe el oficio en cuestión, a fin de que se informe acerca de esta materia a través del Intendente de la Novena Región de la Araucanía .
También en mi nombre, señor Presidente .
--Se anuncia el envío del oficio solicitado, en nombre del señor Lavandero, en conformidad al Reglamento, con la adhesión del Honorable señor Prokurica .
Terminó el tiempo del Comité Demócrata Cristiano.
El Comité Mixto Unión Demócrata Independiente e Independientes no intervendrá.
En el tiempo del Comité Renovación Nacional, tiene la palabra el Honorable señor Prokurica.
Señor Presidente , en esta oportunidad quiero expresar mi opinión sobre la realidad de la ENAMI, de la pequeña y mediana minerías en la Región que represento y en especial de las propuestas de solución al problema de endeudamiento y sus efectos.
Señor Presidente , como se sabe y conoce la opinión pública, la noticia aparecida en los medios de comunicación da cuenta de que la Empresa Nacional de Minería tiene actualmente una deuda de alrededor de 456 millones de dólares. Por lo tanto, las autoridades de Gobierno, con la finalidad de resolver el problema -que no es menor, porque ha inhabilitado de alguna forma a una empresa que reviste gran responsabilidad e importancia para las Regiones del norte-, han propuesto enajenar una parte de ella. Me refiero a la Fundición Ventanas -quizás el mejor de los activos de la empresa- para pagar dicha deuda.
Ante todo, deseo dar una explicación histórica de cómo se generó dicha deuda. Porque uno de los diarios más conocidos manifiesta que no se puede seguir entregando recursos a la ENAMI por tener una deuda tan grande. Me gustaría que por lo menos se escuchara en esta Alta Corporación cuál es el origen del endeudamiento. Porque, si bien se trata de una abultada suma, no es menos cierto que más de la mitad de ella fue generada por el uso ilegítimo de la legislación vigente. Me refiero al decreto ley Nº 1.263, mediante el cual el Fisco pidió utilidades adelantadas a la Empresa Nacional de Minería, que ésta nunca obtuvo, por el precio internacional del cobre y la realidad económica que está viviendo el sector.
Así las cosas, podría aceptarse que la propuesta del Gobierno y del Ministro de Minería es, desde el punto de vista económico, quizás perfecta o buena, en el sentido de enajenar parte del patrimonio para terminar con la deuda, ya que la ENAMI paga a bancos extranjeros más de 30 millones de dólares por concepto de intereses.
Lo más grave de todo, como lo señalé hace unos minutos, es que se ha terminado en una inmovilidad, porque la labor de fomento de la pequeña y mediana minerías es casi nula hoy por parte de una empresa a la que se han ido recortando los recursos para tal efecto, cuyo personal es amenazado con despidos, ante planes de reducción, y que se halla en condiciones bastante difíciles.
Desde el punto de vista económico, tal vez la solución que propone el Gobierno no es mala -repito-, y la oportunidad para hacerlo es urgente, diría, para evitar el pago de intereses. Pero pienso que también existe una parte de justicia. Y considero injusto que a una empresa a la que el Fisco causó endeudamiento éste hoy le proponga, como solución, vender parte de su patrimonio. Porque el daño no será solamente para la Empresa Nacional de Minería y el sector, sino también para las más de 40 comunas del norte que tienen una relación directa con la pequeña y mediana minerías.
En las encuestas del Instituto Nacional de Estadísticas entregadas hace 15 días, la mayoría de las Regiones bajan sus índices de cesantía. Sin embargo, en varias comunas de la Región que represento, como Vallenar, ella aumenta. Y la única razón para tal efecto es que la historia y el destino que las caracterizan se hallan cifrados en el rubro a que hago referencia.
Mientras la actividad minera esté decaída, como ocurre hoy, con alrededor de 450 productores en todo el país que efectúan entregas a la Empresa Nacional de Minería -en los años noventa eran más de 5 mil-, esas comunas del norte no van a recuperar su antigua realidad.
Por lo tanto, mi planteamiento es que, en justicia, no corresponde lo que propone el Estado. Si el Gobierno quiere mi voto, hago presente que lo lógico es que parte de los recursos de la enajenación se destinen a pagar la deuda, por supuesto, pero también que parte importante de ellos vayan a obras concretas que impliquen la modernización de las actuales plantas de la ENAMI -específicamente, la planta Matta , de la fundición de Paipote, por ejemplo-, la incorporación a ellas de tecnología, para que los procesos que desarrollen sean más económicos y competitivos, de manera que los mineros puedan entregar el mineral y obtener buenas tarifas.
Asimismo, resulta indispensable que se cumpla con el compromiso adquirido hace ya tanto tiempo por las autoridades de Gobierno de instalar una planta de electroobtención en Vallenar, aparte ampliar la de El Salado, de tal forma que no sea solamente para tratar los minerales de la ENAMI, sino que sirva, además, para comprar los que puedan reactivar la provincia de Chañaral, que está muy decaída.
En el caso de la provincia de Huasco, una planta de electroobtención podría generar un desarrollo tremendo, porque las minas se hallan muy lejos de los centros de tratamiento, lo que implica costos en fletes e impedimentos para funcionar, desde el punto de vista económico. Una instalación de esa índole puede procesar minerales de baja ley, lo cual significa en la práctica reactivar una zona como la mencionada.
Por eso, aunque no concuerdo con la proposición del Gobierno, éste tendrá mi apoyo, si lo quiere, sólo si se compromete a la modernización de la Empresa Nacional de Minería. Lo otro que se propone es una cuestión absurda, porque se vendería quizás el corazón de la ENAMI, lo que produce utilidad, y nos quedaríamos con la chatarra. Y si la entidad no cierra hoy día, lo hará mañana.
Señalo lo anterior no solamente por los trabajadores de la ENAMI y por la empresa misma, a la que tengo mucho respeto y considero fundamental, sino especialmente por las comunas que represento en el Senado, que tienen una relación directa con la pequeña y mediana minerías.
Si no se hace lo que planteo, en la práctica se irá cerrando poco a poco una empresa que históricamente ha generado desarrollo. Si se vende la parte más importante de ella y no se moderniza estableciendo plantas de electroobtención, se destruirá absolutamente y para siempre el sector minero.
Señor Presidente , solicito que mi intervención sea enviada al señor Ministro de Minería .
Señor Presidente , hemos compartido las mismas opiniones con el Honorable señor Prokurica , por lo que adhiero a su petición de oficio.
Señor Presidente , como Comité Renovación Nacional, también adhiero al oficio.
--Se anuncia el envío del oficio solicitado, en nombre del Senador señor Prokurica, conforme al Reglamento, con la adhesión del Honorable señor Lavandero y del Comité Renovación Nacional.
Tiene la palabra el Honorable señor Horvath en los minutos que restan al Comité Renovación Nacional.
Señor Presidente , los programas de mejoramiento de barrios se realizaban fundamentalmente a través de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y las municipalidades donde se generaban. Sin embargo, el Ministerio del Interior ha cambiado la modalidad y ahora se desarrollarán a través de las oficinas de Chile Barrio.
Resulta que en algunas Regiones no existen tales oficinas, por lo que distintas comunidades se han encontrado con una suerte de amenaza para que prospere ese tipo de proyectos. Me refiero tanto a los ya formulados y a los próximos a ser financiados como a aquellos que se gestarán en lo futuro.
En tal sentido, deseo que se oficie al Ministerio del Interior y a la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo a fin de que en Regiones como la de Aisén, donde no existe una oficina de Chile Barrio, se establezca una continuidad a través de la modalidad anterior o de alguna otra, sin que necesariamente se deba habilitar una de esas dependencias.
De lo contrario, más de diez comunas se verán perjudicadas en proyectos, entre otros, sanitarios, de alcantarillado y de plantas de tratamiento, sobre todo en una Región que se ha propuesto en forma sistemática cumplir en la práctica con su condición de privilegio ecológico y con ello acceder a todo lo que es producción limpia, natural y orgánica.
--Se anuncia el envío de los oficios solicitados, en nombre del Senador señor Horvath, en conformidad al Reglamento.
En segundo término, señor Presidente , deseo destacar el trabajo desarrollado desde hace bastante tiempo, con la participación de todos los sectores productivos y las comunidades, en la zonificación del borde costero, como un complemento a la labor de ordenamiento territorial de la Región de Aisén.
En ese sentido, ya se había llegado a una propuesta de zonificación en que se buscaba determinar la compatibilidad e incompatibilidad de distintas actividades y quedaban algunos temas por resolver, fundamentalmente entre el sector acuícola y el de la pesca artesanal. Sobre esa base, se tenía programado para fines del año recién pasado un acuerdo final entre la Subsecretaría de Marina, la Subsecretaría de Pesca y el Servicio de Planificación y Cooperación Regional.
Por tal motivo, solicito que se oficie a las instituciones señaladas para que envíen todos los antecedentes relativos a esa materia.
No habiendo ningún otro Comité que desee intervenir y habiéndose cumplido el objetivo de la sesión, ésta se levanta.
--Se levantó a las 19:33.

References: artículo 70
 artículo 82
 artículo 25
 artículo 49
 artículo 68
 artículo 68
 artículo 62
 artículo 62
 artículo 1
 artículo 124
 artículo 182
 resolución 
 artículo 182
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1