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Timestamp: 2018-04-25 14:43:12+00:00

Document:
25/04/2018 16:43:11
Castillo Viejo de Sant Jaume de Castellví de Rosanes
﻿El discutido territorio de Sant Andreu de la Barca
﻿La cuestión del límites territoriales de Sant Andreu de la Barca han estado a menudo tema de controversia. Xose Lois García dedicó un apartado titulado "Territorialidad de Sant Andreu de la Barca" en el libro descubriendo Sant Andreu (1999). El texto que viene a continuación es extraído, en parte de este material, con algunas adiciones y nueva maquetación.
Los límites medievales
Del origen de los límites de la actual conformación geográfica de Sant Andreu de la Barca se tiene poca documentación. Si recurrimos a una serie de documentos de los siglos XII y XIII, podemos ver que los puntos de referencia del Congost y Roca de Droc, que conforman la denominada cubeta o llanura de Sant Andreu, nos dan la clave de la configuración natural de aquella época. Bonaventura Pedemonte nos perdona en un pergamino del 30 de octubre de 1130, que se guarda a la Corona de Aragón, el cual hizo la donación a Garau Ramon de Palau y a sus descendientes de la parroquia de Sant Andreu de la Barca y todo el espacio comprara desde el Congost hasta Roca de Droc. Con este documento queda bastante claro que este espacio natural se incluye dentro del adjudicatura feudal.
Estos límites serán confirmados a perpetuidad a Guillem de Palau, a quien se conceden derechos jurisdiccionales desde "Roca de Droch hasta el Congost de Martorell" el 1 de julio de 1278.
Estos límites se continúan mencionando, también, durante el siglo XIV. Concretamente, el mismo rey Jaume II confirma este feudo de la Baronía de Castellvell, el 13 de febrero de 1301, a los herederos de Pons de Fonollar que ya tenían derechos sobre aguas del Llobregat, una barca y la masía de Marcús. En estos derechos de territorialidad se mencionan como límites el Congost y Roca de Droc.
Si volvemos en el siglo XII, concretamente a la fecha del de marzo de 1195, nos encontramos con uno contencioso entre Guillem de Palau y el monasterio de Sant Cugat, porque el primero niega a esta institución religiosa un alodio (dominio lleno y absoluto de servicios sobre bienes inmuebles, tipificados a la jurisdicción medieval) que retenía de la donación que su padre había concedido a este monasterio para que su hijo Bernat fuera acogido como monje. Este alodio era ubicado en el norte de la parroquia de Sant Andreu, en el camino que iba desde el palacio a Sant Andreu, al lado del torrente. Por esta ubicación descartamos que se pudiera tratar del territorio que abraza, actualmente, al municipio de Castellbisbal.
En 1381 Guillamos de Palau ejerce la jurisdicción que le habían concedido los señores de Castellvell, o Castellví de Rosanes. Esta jurisdicción tenía competencias criminales "que mereciera pena de muerte, mutilación de miembros, hostigamiento o cuchillo y cualquier otra pena corporal." Guillem de Palau podía nombrar al juez de su jurisdicción en su feudo de "San Andreu d'Aigüestoses, quals tierras se extendían para documentos que presentó, desde el Congost en Roca de Droc".
Enfrentamientos con Castellbisbal durante el siglo XV
EI 1448 se producen diversos litigios entre hombres armados entre Castellbisbal y Sant Andreu. Los primeros iban capitaneados por Rafel Esteve, y los segundos por Antoni Déu. En estas luchas tuvieron que intervenir los Consejeros de Barcelona y el procurador de la Baronía de Castellvell, los cuales encarcelaron a los dos dirigentes. ¿Esta lucha fue fruto, de uno contencioso que se mantuvo entre las dos poblaciones con el fin de tener el predominio sobre el trozo de terreno de Sant Andreu enmarcado dentro de los límites naturales fijados por el Llobregat? Puede ser que aquellos enfrentamientos fueran a causa de la territorialidad, tal como podemos comprobar en una sentencia en qué, desde Nápoles, el rey Alfons IV dicho el Magnánimo, confirma a Joan de Castellbisbal el privilegio de diversos feudos más allá de su territorialidad. No se menciona, sin embargo, la franja en litigio.
Si contrastamos los límites territoriales del actual término municipal de Sant Andreu de la Barca con los que se mencionan en los documentos medievales, observaremos que fueron reducidos. Por una parte el que se configuraba hasta Roca de Droc, que fue recortado y que pasó a ser dominio del municipio de Corbera y se establecieron los límites en la rambla de Corbera. El segundo caso es el territorio, cuyo dominio ejerce Castellbisbal, entre el río, la carretera y lo que fue la antigua Torre Bovera.
Los terrenos de la franja de Corbera eran propiedad de vecinos de Sant Andreu que ejercían su derecho de propiedad en esta zona. La casa de la Barca, enclavada a Roca de Droc, ejercía todas sus labores en Sant Andreu, hasta el punto que en 1801, el rector de Corbera pidió al de Sant Andreu que bautizara a un niño que había nacido dentro de esta casa, porque estaba muy lejos de la parroquia de Corbera. Eso mismo sucedía con las masías que estaban en la franja bajo el dominio de Castellbisbal, que dependían de la vida pública y religiosa de Sant Andreu.
Municipios vecinos de Sant Andreu de la Barca
﻿Los intentos de agregación de terrenos de Corbera de Llobregat i Castellbisbal
Se quiso poner orden en este desorden territorial y recuperó los antiguos límites del Congost en Roca de Droc.
Esta preocupación se manifiesta por primera vez en el Pleno del 19 de junio de 1910. El consejero Nicolau Costa i Duran (que fue alcalde de 1912 en 1914) propuso que se llevaran a cabo unos trabajos y unos estudios preliminares con el fin de "obtener la agregación en este término de laso fincas del de Corbera, las más próximas en esta de San Andrés, entre otras las del señor Jansana, Sedó, casa Calonja, etc., ya que la distancia que hoy las separa del centro de aquel municipio las acarrea perjuicios que evitarían incorporando sus propiedades en este Distrito Municipal". Esta propuesta fue acogida unánimemente y el Consistorio se comprometió a trabajar por la recuperación de esta franja territorial.
Al Pleno siguiente, del 26 de junio, el consejero Josep Presas pide que se añada a esta demanda la agregación de casa Albareda y casa Pelegrí, de Castellbisbal.
La sesión que se fue dedicado a la incorporación de estos territorios limítrofes fue la del de julio de 1910.
El alcalde, Josep Costa i Archs, da testimonio de una entrevista con el "Sr. diputado a Cortes miedo el Distrito de que forma parte el pueblo de Corbera, con el fin de que se preste servir como mediador, se ofrezca dicho pueblo, en plantear ante la superioridad, una pequeña segregación de su término Municipal, agregándola al de aquí, obsequio a facilitar comodidades a los propietarios que soliciten el cambio de radicación de sus fincas desde aquel Distrito al de éste, en atención en tenerlas más busca y resultarles más prácticos el inmediato contacto de sus intereses, ya que desde San Andrés de la Barca sólo las separa menos de 800 metros de su urbe Municipal, mientras que, del de Corbera, la distancia las alcanza más de 8 kilómetros, sin camino alguno de fácil comunicación en tránsito rodado directo entre ambos Municipios. De este primer preliminar realizado mientras el Sr. Alcalde que responde al de un acuerdo adoptado en la penúltima sesión, la corporación le presta merecido aplano, acordando conste así".
De las gestiones y de los resultados de agregación de la franja de Corbera, limítrofe con la población de Sant Andreu, no sabemos nada más al margen de esta acta de Plenos.
El 10 de marzo de 1934 la corporación municipal presidida por Joaquim Canals i Bosch reabre el tema ante la Dirección General de Administración Local de la Generalitat de Catalunya sobre la interpretación del artículo 6º de la Ley Municipal de Cataluña la cual trata sobre agregaciones de terminos municipales.
Con fecha de el 29 de mayo de 1934 el director general de Administración Local responde con estos términos:
"En respuesta a vuestra consulta formulada en fecha 10 de marzo en lo referente a la interpretación que hay que dar al artículo 6º de la Ley Municipal de Cataluña tengo que manifestaros que según el mencionado artículo la circunstancia precisa que tiene que concurrir con el fin de que el municipio tenga derecho a agrandar su territorio es que el núcleo urbano llegue hasta una distancia máxima de 30 metros antes del límite de su término municipal.
"Cumplida esta condición esencial la faja de terreno que podrá ser reclamada al Municipio vecino será de medio kilómetro de fondo cuando la capitalidad de éste último esté a una distancia superior a 1.500 metros también de la línea divisoria y de un kilómetro si la distancia es superior a tres kilómetros.
"No es posible formar juicio exacto de la situación de este término municipal atendiéndonos únicamente a vuestra instancia referida, por lo que sería preciso enviarais el plano que señalara las condiciones actuales, en el supuesto caso de que insistís en vuestra consulta".
Al Pleno del 3 de junio del mismo año, se dice textualmente:
"El intento por parte de este Ayuntamiento de reclamar una faja de terreno del vecino término de Corbera del Llobregat, siempre que en razón de las circunstancias geográficas podría ocurrir una confusión de anbols termas municipales ò para tanto para creerse con derecho este Ayuntamiento agregar la indicada faja a este término. Comoquiera que de las aclaracions formuladas en la mencionada comunicación se deduce la falta de un plano que habría de haber-se tramara en la consulta elevada en el referido Centro que indicara con más claretat la situación con que se encuentran los susodichos términos municipales en el objeto de tal situación con que ahora ha sido formulada de una manera exacta digo, abstracta, de acuerdo con lo que se interesa en la propia comunicación, acuerda que sea enviado el plano necesario extendido por persona competente, siempre que se tiene el propósito de insistir en la consulta a los efectos de verificar, si hay sitio, la reclamación de la repetida faja de terreno".
El director general de Administración Local, con fecha de del de septiembre de 1934, insiste que de los datos suministrados por el alcalde no se puede deducir de que la petición contribuya al artículo 6º de la ley, y añade:
"De consiguiente convendría acompañar las oportunas certificaciones técnicas justificativas de la distancia que existe desde el límite del término municipal de Corbera de Llobregat por|para la banda|lado de este municipio, hasta las más próximas edificaciones de éste último y también la distancia entre las capitalidades de ambos municipios afectados".
Parece que esta recomendación fue efectiva a fin de que el consistorio detuviera de momento la integración de éste franja en Sant Andreu. Esta reivindicación protagonizada por el alcalde, Joaquim Canals i Bosch, fue apoyada unánimemente por los propietarios de tierras que poseían tierras en esta franja de Corbera y que querían integrarlas en el municipio de Sant Andreu, donde vivían.
Territorio de Castellbisbal revindicado por Sant Andreu de la Barca. Octubre de 1948
﻿Los intentos de agregación de una zona de Castellbisbal durante el franquismo
El tema más serio sobre las agregaciones, o restituciones del antiguo territorio, que protagonizó el gobierno municipal de Sant Andreu, acabó en uno contencioso largo y complicado para la franja que posee Castellbisbal y de la cual hemos hablado con anterioridad. Este pleito se inició en 1948 y finalizó en 1954 con la resolución del Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Gobernación.
El 11 de octubre de 1948 se inician los trámites de segregación por medio de una súplica que, apoyando en el artículo 12 de la Ley Municipal, Manel Cardona Alcover, masovero de casa Pelegrí y Antonio Hernández Salvador, masovero de casa Albareda, enviaron al alcalde de Castellbisbal a fin de que la corporación de este municipio determinara la segregación.
En esta misma fecha se pone a funcionar, desde Sant Andreu, todo un mecanismo administrativo con el fin de agregar este terreno. Se redacta todo un documento que especifica esta reivindicación y del cual extraemos las siguientes exposiciones reivindicativas:
"Primero. La delimitación de términos municipales no se ha hecho a través de los tiempos en forma caprichosa. Ha sido siempre una función regida miedo un factor indiscutible: la geografía.
"Los elementos geográficos que han señalado laso fronteras municipales han sido: los te accidentas naturales, ya en forma de montañas, barrancos, ríos o arroyos; y los te accidentas físicos trazados miedo el hombre, como carreteras, vías férreas, canales, etc.
"Y siempre de este doble puntúo de referencia ha salido triunfante el primero porque el tiempo manda en la historia, y porque el aforismo latino prius tempore potior jure impera.
"Si alguna vez los límites de un municipio no siguen estos índices de separación señalados se miedo una causa política y se obtiene un resultado desgraciado. La naturaleza se sabía; y el errar de humanos".
Este primer apartado articula con rigor científico las diversas modalidades de fronteras y su evolución o degradación. Los matices que se dan en este primer apartado están mucho en consonancia con las tesis que Pino y Cebadilla, presidente de la I República, expuso en algunos de sus libros sobre el organigrama original de las diversas fronteras municipales, cantonales, regionales y nacionales. La segunda consideración de este documento entra particularmente en la descripción del territorio reivindicado y dice:
"Segundo. Todas estas consideraciones de tipo general, que en modo de premisa hemos relatado, se dan en lo caso que nos ocupa y del modo siguiente:
Miedo la línea de separación de los términos de Castellbisbal y San Andrés de la Barca, que no sigue ninguna norma física ni lógica, sino tan sólo una dirección caprichosa, que contrasta notablemente cono la que se sigue en los demás pueblos vecinos, todos ellos lindantes miedo algún lado cono la frontera natural del río Llobregat, y miedo laso consecuencias funestas que de ello se sigue, para la organización y régimen municipal de ambos pueblos limítrofes, y para el normal desarrollo de la vida familiar primero y comunal después, de laso personas que residen en la porción de terreno que denominamos (a, b, c, d, f).
"En lo puntúo a) del cierno que se acompaña, la frontera municipal deja el río Llobregat que separa los términos de Castellbisbal y Martorell, y cruzando un canal industrial -que no si gue- salva miedo sus respetos entre éste y la carretera de Madrid a Francia miedo la Junquera -que también deja-; sigue hasta la rambla Palau que desemboca en el río Llobregat, y aquí vuelve a seguir lo curso del río que separa Castellbisbal de Corbera, Pallejá, Molins de Rey, etc.
¿"Miedo qué precisamente delante de San Andrés de la Barca, la línea que separa el término municipal de Castellbisbal de los demás, deja el río Llobregat? Este se una interrogante incontestada.
"Un río caudaloso, frontera natural para todos los pueblos ribereños, en el trozo a, b, c, del cierno, se dejado para internarse en tierra adentro sin motivo alguno. ¿Se que hay una línea divisoria mejor? ¡No! Se un capricho jurisdiccional sin motivo ni explicación alguna.
"1ª. Incomunicación cono Castellbisbal.
"La porción de terrenos a segregar está separada de Castellbisbal miedo el río Llobregat. Los puentes más próximos para atravesar el río y dirigirse en dicha población están nata menos que Martorell y Molins de Rey, que utilizándolos, implican una distancia de 14 ó 15 kilómetros.
"Laso comunicaciones de los residentes en esta franja de tierra a segregar, cono Barcelona, su también a través de San Andrés de la Barca y no de Castellbisbal. Así ya utilizan el ferrocarril de Barcelona en Manresa, ya los coches de línea, que paran en la misma carretera general, en la línea de Casa Albareda.
"Miedo otro lado, el acceso en pie en Castelbisbal -en el supuesto de que pudiera vadearse el río Llobregat- significa alpinismo. El Castellbisbal está enclavado en la cima de una montaña, y para subirla hay que salvar todo el desnivel desde el río hasta la cumbre. Y forzosamente, en muchas ocasionas se debe hacer esta excursión, púas cualquier asunto miedo pequeño que sea exige ya una consulta cono el Secretario del Ayuntamiento, ya no una tramita que hacer en el Juzgado Municipal o en el Registro Civil. Y esto no se nada comparado cono laso molestias que surgen cuando hay que ir a pagar la Contribución o un Arbitrio, o acudir a la Agencia Ejecutiva, nada menos que en Tarrasa. En este caso hay que perder todo un día de trabajo, hacer transbordo de medio de locomoción, etc., cuando sería tan sencillo bajar hasta Molins de Rey o Martorell para efectuar todas estas gestionas, ya que sueño laso poblaciones más próximas y lugar obligado de sus diversiones, de sus compras, etc.
"Desde luego, todos estos inconvenientes geográficos no existirían perteneciendo en San Andrés, que miedo su proximidad, llaneza y buena comunicación, se el acceso natural de los residentes que solicitan la segregación.
"Si legalmente y de pura fórmula, en la vez, los residentes de la porción (a, b, c, d, f, a), de la margen derecha del río Llobregat pertenecen en Castellbisbal, de hecho sueño vecinos de San Andrés de la Barca; Así:
"En lo eclesiástico pertenecen en la Parroquia de San Andrés. Toda la vida moral de un residente Casa Albareda o Can Pelegrí, miedo ejemplo, tiene miedo marco San Andrés. En su iglesia se bautizan, comulgan, casan y entierran. Allí oyen sus misas. Estos su sus recuerdos, allí han visto realizar sus ilusiones.
"En lo agrícola, ¿qué comunidad de intereses puede haber entre un cultivador de la sección a segregar y los de Castellbisbal? Naturalmente ninguna; y esto, unido en la dificultad de comunicación cono Castellbisbal, ha hecho que la relación agrícola sea cono la Hermandad de Labradores de San Andrés de la que la totalidad su socios, y la cual las entrega los suministros agrícolas que precisan.
"También en la vida social la relación se cono San Andrés. Aquí está su círculo de amistadas, en sus cafés se sostienen laso discusiones, se baila en su Fiesta Mayor. Se goza en el comentario de los temas locales, se conocen sus problemas y se comentan. En cambio, cuán indiferente las se la marcha del municipio de Castellbisbal. Cuán extrañas sus reuniones, cono qué desgana se emite uno voto que la Ley obliga en depositar allí.
"A Dándose lo caso de que en la porción a segregar los únicos electores sueño los que suscriben, y en fin de evitar que pudiera parecer esta solicitud obra case de uno individualizo, en mayor abundamiento, ratifican esta instancia los señores que se relacionan en continuación, arrendatarios o propietarios de este territorio, que firman en prueba del común interes que en todos nos mueve la segregación que se insta".
El documento sorprende por las referencias tan exhaustivas que están legitimadas en una serie de elementos que concuerdan con la situación real de las circunstancias que llevaron aquellos dos veins y todos los propietarios y arrendatarios a pedir la segregación unánimemente. De los 62 propietarios de este territorio a segregar, 59 son vecinos de Sant Andreu, 2 viven en Martorell y 1 en Barcelona. Jefe de ellos no es de Castellbisbal. Los 23 arrendatarios de fincas de aquel enclave son vecinos de Sant Andreu.
Eso legitima una opinión generalizada a favor de la incorporación, cuyos motivos se aclaran en el documento citado. Hay, pues, un movimiento reivindicativo desde Sant Andreu, con su alcalde al frente y todas las instituciones locales que apoyan, unánimemente, la incorporación de este territorio. A causa de la movilidad de la gente y la planificación jurídica, como hemos visto en el documento, el 8 de febrero de 1949, el alcalde, Francesc Ramoneda y Duran, entra en escena y envía al gobernador civil el expediente de segregación basado en el informe jurídico que hemos transcrito. El rector, Lluís Sitjà certifica:
"Que de tiempo inmemorial se ha considerado como formando parte y de hecho se parte integrante de la demarcación parroquial de esta feligresía todo el territorio perteneciente en el término municipal de Castellbisbal situado en la parte derecha del río Llobregat, de manera que esta parroquia tiene su territorio colindante cono la de Martorell, y cono la de Castellbisbal, separándola de esta última lo curso del mentado río, incluyéndose, actualmente, en esta porción de territorio laso casas conocidas Can Albareda, propiedad de Doña Consuelo Delahoz, Can Pelegrí, propiedad de Don Francisco Pujol, y la propiedad de D. Bartolomé Albert y la de D. Antonio Leño".
Gabriel Costa i Montmany, ninguno de la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos de Sant Andreu de la Barca, certifica:
"Que los propietarios y cultivadoras de laso tierras del término municipal de Castellbisbal, parte derecha del río Llobregat, todos sueño socios de esta Hermandad Sindical, a los cuales se las suministra miedo medio de la misma, abonos, semillas, sulfatos y demás productos necesarios para la agricultura, sin que entre ellos haya ninguno residente en Castellbisbal".
El 9 de mayo de 1949, Manuel Cardona i Alcover y Antonio Hernández Salvador, que eran al frente de esta reivindicación y que encabezaban todos los documentos y expedientes de la anexión, dirigen al alcalde de Castellbisbal una réplica de donde|dónde extraemos los siguientes términos:
"La oposición en nuestra legal solicitud se prueba palpable de uno interes divergente y opuesto. Ambos firmantes representamos -en nuestra condición de cabezas de familia, de laso dos únicas casas sitas en el terreno a segregar- la totalidad de los electores de dicha porción de terreno, la mayoría y la totalidad de sus vecinos y naturalmente púas, en el único interes que debe ser protegido".
En otro apartado se verifica este carácter verbal contundente:
"No creemos necesario insistir ni replicar a si hay o no malestar entre los habitantes de la zona que permanece unida a Castellbisbal. La instancia inicial de este expediente se bastante explícita.
"Que si el cauce ha variado y no pasa agua en el río se cosa también de poca importancia, tanto menos hoy día, además, si se tiene en cuenta la persistente sequía que transforma en riachuelos, ríos de caudal considerable".
La argumentación que hacen los juristas que traen el caso, a favor de la integración de este terreno en el resto del municipio de Sant Andreu, es muy sólida.
La porción de terreno de Castellbisbal a agregar a Sant Andreu de la Barca era, como|cómo dice ekl plano, de 188 hectáreas, 28 áreas y 50 metros cuadrados, casi 2 kilómetros cuadrados a sumar a los 5,2 que tiene Sant Andreu de la Barca.
Las réplicas que llegan de parte del consistorio de Castellbisbal no son convincentes, desde diversos puntos de vista. Uno de ellos hace referencia a la distancia que separa ambas casas y la bóveda|vuelta que tienen que hacer sus habitantes para gestionar temas administrativos en Castellbisbal. El 13 de abril de 1949 el secretario municipal de Castellbisbal, Josep Mateu i Miró, hace un alegato rígido contra el documento expuesto por|para aquéllos que defendían la integración de este terreno en Sant Andreu, el cual, muchas veces, resulta pintoresco y poético al mismo tiempo, ya que utiliza versos de Ovidi en latín, con el fin de reforzar unos argumentos poco consistentes ante el texto de la demanda de integración.
La argumentación que protagoniza el alcalde de Castellbisbal, Joan Roig i Ribas, tiene mucho poco peso. Por una parte dice que el problema de comunicación no existe para que|porque el canal Sedó, al llevar|traer gran parte del caudal del río Llobregat deja la glera del último con poca agua, cosa que permite pasar sin problemas. Por otra parte señala a aquéllos que reivindicaban la segregación que en|a casa Pelegrí se construiría una "fábrica de material fotográfico que tiene que construir la razón social INFONAL". El señor Roig insistió que con ésta fabrica se realizaría la construcción de una "colonia para la residencia de empleados y para la construcción de la fábrica y demás edificaciones serán necesarias brigadas de trabajadores que contratarán de entre los pueblos más próximos en la urbanización. Ningún obstáculo cree que ha de tener este Ayuntamiento para que los vecinos de este pueblo acudan en el trabajo de dicha zona, porque el río Llobregat que nos separa, no sube|levanta|quita caudal de agua en lo tramo frente Castellbisbal porque toda la absorbe el canal industrial Sedó que la utiliza en la central eléctrica situada en el término de Corbera".
Las contradicciones en la argumentación sobre el paso del Llobregat, por parte de Castellbisbal, consolidan las que Sant Andreu expone y que son fruto de un seguimiento de temas muy bien coordinados y que hacen que los expedientes sobre la integración de este terreno normalicen un curso administrativo enfrente de ciertas incongruencias por parte de Castellbisbal.
Las apelaciones y los diversos expedientes de los ministerios de Gobernación y Hacienda, recaudando informes, que más que solucionar el tema lo agravan, es un factor que, entre 1950 y 1951, juega contra las exhaustivas gestiones a que realiza Sant Andreu, y cuando se está a punto de consolidar la segregación surge un hecho de lo más insólito.
El 16 de abril de 1951 el alcalde de Castellbisbal, Joan Roig i Ribas, envía la siguiente comunicación al subsecretario del Ministerio de Gobernación:
"Cábeme el honor de elevar a V. E. El adjunto escrito presentado ante este Ayuntamiento miedo Dª Magdalena Alcover Font y otros, vecinos de esta población interesándose se deje sin efecto laso firmas estampadas en el escrito de petición de segregación de parte del término municipal, fechado el 11 de Octubre de 1948, para pasar a agregarse en el de San Andrés de la Barca".
El día antes, 10 de abril, Manuel Cardona i Alcover, que era al frente de las reivindicaciones de segregación, firma, junto con toda su familia, la oposición a esta integración. Eso provocó el suspense|suspenso administrativo, ya que la conformidad de los vecinos para llevar a cabo la integración en Sant Andreu, dejó de ser unánime.
Se sabe que los contactos secretos, al principio de 1951, entre el alcalde de Castellbisbal y Manuel Carmona i Alcover, consolidan el desistimiento del último de la solicitud de segregación y la suya firma a la renuncia. Este hecho llevó|trajo graves consecuencias a la familia y el masovero de casa Pelegrí, por parte de la ciudadanía de Sant Andreu. Pero 1'1 de mayo de 1951, Manuel Cardona envió al director general de la Administración Local, en Madrid, la carta siguiente:
D. MANUEL CARDONA ALCOVER, mayor de edad, casado, agricultor y D MAGDALENA ALCOVER FUENTE, D JOSEFA CARDONA GATO Y D BALBINA MUSTIO FARRÉ, todos ellos electores de Castellbisbal, cono residencia en la casa de salvo conocida miedo casa Pelegrí, en V. E.
Que en fecha 10 del mes de abril último, los instantes suscribieron un escrito desistiendo su anterior solicitud de segregación de parte del término municipal de Castellbisbal y posterior agregación en el municipio de San Andrés de la Barca.
Que este último escrito referido de desistimiento, renuncia a petición de dejar sin efecto el expediente en trámite incoado en el objeto citado, fue tan solo suscrito miedo los instantes, coaccionados moralmente miedo el Ayuntamiento de Castellbisbal.
Efectivamente, el día 10 del mes de abril último en eso de laso 11 horas, el Sr. Alcalde y el Sr.
Secretario del Ayuntamiento de Castellbisbal se personaron en la heredad de "Can Pelegrí", domicilio de los suscritos, en un coche de alquiler, y después de tratar de laso hojas de empadronamiento de la familia, abundaron el real motivo de la entrevista: las pusieron ante su vista uno documento que debían firmar sin demora alguna. En preguntas de los interesados, la presentación del Ayuntamiento de Castellbisbal solo dio cuenta de los perjuicios que podría irrogarles al no firmar el aludido documento, de tal forma que el cabeza de familia D. Manuel Cardona Alcover se sintió intimidado y sin voluntad de hacerlo, suscribió lo documento referido al solo efecto de salir de aquel enojoso trance, firmando también su familia de conformidad, en su ruego en fin de evitar una cuestión inmediata.
Que estiman que tal consentimiento solo obtenido mediante coacción de daños o perjuicios que se le podría irrogar, se nulo y no puede causar efecto alguno.
Que en lo menester los sucritos ratifican su petición inicial de segregación se legítimo y noble, sin finalidad posterior alguna.
En el propio tiempo deben hacer resaltar el extraño proceder del Ayuntamiento de Castellbisbal que recurre a tan bajos menesteres para lograr sus propósitos, sin duda convencidos de la poca razón que las asiste para defender su oposición, o quizás desconfiando de la que siempre será justa resolución de Esa Superioridad.
MIEDO TODO ELLO:
EN V. E. SUPLICAN: Que habiendo miedo presentado este escrito, se digno tener miedo hechas laso manifestaciones contenidas en el cuerpo de este escrito, y en su razón tener miedo nulo el desistimiento de los suscritos arrancado dolorosamente, miedo falta de voluntad, y miedo ratificado la petición de segregación inicial en todos los efectos.
Castellbisbal, en 1 de mayo de 1951.
El interés de transcribir esta carta en su totalidad tiene el objetivo de suscitar la trama central de esta renuncia y disimular que los que en un principio estuvieron al frente de la segregación ahora se sentían engañados para|por el alcalde de Castellbisbal. Esta versión no la creyó a nadie en Sant Andreu y, todavía más, se dijo que la renuncia comportó una cantidad importante de dinero que el Ayuntamiento de Castellbisbal habría entregado a Manuel Cardona i Alcover.
Esta carta de descargo, como si fuera un engaño de parte del alcalde y del secretario de Castellbisbal, la recrimina Joan Roig Ribas, alcalde de esta localidad, dirigiéndose al director general de Administración Local en los siguientes términos:
"En fecha diez de abril último, voluntariamente y sin coacción de clase alguna, los cinco únicos residentes que se dirán, mayores de edad, dos de ellos cono la clasificación de vecinos dentro de la zona que se intenta segregarse, firmaron y entregaron en la alcaldía de Castellbisbal, un escrito retractándose de laso firmas anteriormente suscritas miedo ellos en los documentos miedo los que se solicitaron la segregación miedo tantas algarrobas reseñada".
El 1 de junio de 1951, el alcalde de Castellbisbal envió un memorándum al subsecretario del Ministerio de la Gobernación explicando su versión de los incidentes provocados por la renuncia de segregación formulada por Manuel Cardona. La tensión es patente en el informe que el alcalde de Sant Andreu, Francescs Ramoneda i Duran, envía al director general de la Administración Local el 26 de junio de 1951. Después de referirse a las provocaciones inadmisibles, intrigas, coacciones y escritos improcedentes, Ramoneda fundamenta su escrito en cinco puntos de los que copiamos los tres primeros.
"1° En el expediente de referencia consta la firma de todos sin excepción alguna, de los residentes, propietarios y cultivadoras de la parte de la zona de Castellbisbal que se quiere agregar a San Andrés de la Barca.
"2° Ninguno de ellos, ninguno solo, reside en el pueblo de Castellbisbal, sino en dicha zona, aleteada y separada del núcleo de población miedo los elementos de la naturaleza, según ya consta en dicho expediente, y de inmediata proximidad en San Andrés de la Barca.
"3° Los residentes en dicha zona a segregar no tienen ninguna relación ni contacto cono Castellbisbal: EL MÉDICO ó asistencia facultativa que tienen, lo presta miedo igual de antiguo el de San Andrés de la Barca. LA HERMANDAD SINDICAL donde pertenecen los vecinos de dicha zona y firmantes del expediente, se la de San Andrés de la Barca, en la cual pertenece como miembro de la misma el primer firmante y peticionario de la segregación. EL RACIONAMIENTO DE PAN y demás ARTÍCULOS COMESTIBLES y racionados dichos vecinos los tienen ya San Andrés de la Barca. Igualmente sucede cono el racionamiento de TABACO. LASO ESCUELAS Y ENSEÑANZA de los niños e hijos de los vecinos de dicha zona, los presta de antiguo los profesionales durante los cursos de enseñanza de San Andrés de la Barca, en evitación y comodidades de que los pequeños se desplazan a tan grande distancia del pueblo de Castellbisbal. LASO FIESTAS RELIGIOSAS, ESTADO ECLESIÁSTICO Y CIVIL (nacimientos, bautizos, bodas, entierros, etc.) los contraen y prestan dichos vecinos en la Parroquia de San Andrés de la Barca, miedo laso mismas circunstancias citadas anteriormente. Desde tiempo inmemorial los residentes de la zona a segregar pertenecen en la Parroquia de San Andrés de la Barca, en cuya iglesia reciben los expresados beneficios, sin que la de Castellbisbal haya jamás reclamado nata en tal sentido".
Esta renuncia de quien encabezaba las firmas de la segregación provocó una conmoción popular en Sant Andreu contra el masovero de Can Pelegrí hasta el punto de no permitirle entrar en el pueblo. Van aparéixer algunas enganxines con cierto matiz de inocencia justiciera al calles santandreuencs y en los alrededores de Can Pelegrí. Durante aquel verano de 1951 la guardia civil y la policía trataron de localizar en el entorno a Sant Andreu los autores de las enganxines, no porquè fueran ofensivas sino porque estaban escritas en catalán, lo que estaba prohibido en aquellos tiempos. De las muchas enganxines hemos escogido algunas: "Peregrino: Segundo Judes, miserable, te has vendido el pueblo"; "Peregrino: Socios de esta casa, te desitjem mal fin "Peregrino: Miserable, perdido, por|para unas viles pesetas como un traidor te has vendido", "Peregrino: En Sant Andreu no puedes venir, Martorell acabad de hacerle la piel".
A pesar de lo que manifestó Manuel Carmona en el notario de Martorell el 9 de junio de 1951 en el sentido de ser persona favorable a la segregación y haber sido engañado por el alcalde de Castellbisbal, en Sant Andre nadie se lo creyó y siempre se consideró aquella maniobra como una facecia tramada y coordinada para esconder la renuncia o la presumta venta para tener que renunciar al contencioso que se había endagat.
El alcalde Ramoneda hace un enorme esfuerzo por superar la firma de renuncia de este compromisari. La voluntad y la unanimidad del pueblo de Sant Andreu para unificar este terreno insertado a su término municipal tuvo menos peso que la influencia desplegada por Joan Roig, alcalde de Castellbisbal, que movió los hilos del contencioso devant el gobernador civil de Barcelona y otras autoridades del Ministerio de la Gobernación. La tenacidad|tesón de todo el pueblo de Sant Andreu en su lucha reivindicativa fue desigual fachada los mecanismos con que contaban, en diversas administraciones, los de Castellbisbal.
La desvinculación del Sr. Carmona provoca un cambio radical el los trámites de segregación. Hay una serie de factores administrativos que juegan a favor de Castellbisbal, pero los santandreuencs, con su alcalde en la cabeza, no se distraen durante 1951. El año 1952 continúan las gestiones, pero la actividad de Sant Andreu disminuye. El 11 de diciembre del mismo año el alcalde Ramoneda deja el cargo y es substituit para|por Joan Amigó i Vendrell. Con el nuevo alcalde el tema queda en suspense|suspenso por alegato administatiu y el 9 de marco de 1954 el gobernador civil de Barcelona envía al alcalde Amigó la resolución del ministro de la Gobernación adoptada en el Consejo de Ministros del de febrero de 1954, publicado en el BOE el 15 de febrero y al BOP el 20 del mismo mes y año. Mediante este decreto se resuelve el contencioso a favor de Castellbisbal.
﻿Intento de agregación de territorio de Castellví de Rosanes
Hay un intento de agregación de territorio de Castellví de Rosanes por parte del municipio de Sant Andreu de la Barca, de lo que no tenemos mucho más información, al menos por ahora, que un plano de abril de 1935.
El título del plano (de una escala 1:25.000) no ofrece ninguna duda: "Cierno gemométrico del terreno que se segrega del término municipal de Castellví de Rosanes. Superficie: 433 Ha 54 en 50 m2".
El proyecto hubiera supuesto agregar a Sant Andreu de la Barca toda la zona de Can Mitjans, con su rambla, con una superficie de más de 4 kilómetros cuadrados a sumar a los 5,2 que tiene Sant Andreu de la Barca. ¡Era una ganancia considerable en territorio!
﻿El intento de 1970 de agregación de la zona de Castellbisbal
En junio de 1970 el alcalde Jaume Miralles i Aragonés retoma el tema y reivindica nuevamente el territorio del municipio de Castellbibal que se a la derecha del río Llobregat, informándose en el abogado Josep Mi. Subirachs i Martínez, quién el 12 de junio de 1970 le comunica la negativa y le envía el Decreto del Consejo de Ministros del 5 de febrero de 1954 que dice textualmente:
"Miedo no estimarse de necesidad ni de conveniencia económico-administrativa la segregación solicitada miedo la mayoría de los vecinos de una parte del Término municipal de Castellbisbal para agregarla en el colindante de San Andrés de la Barca ante al contrarío, apreciándose los grabas perjuicios que cono la indicada segregación se producirán en el de Castellbisbal; en armonia con lo dispuesto en los artes. 13, apartado c, y 18 de la Ley de Régimen Local, de 16 de diciembre de 1950; de conformidad con los dictámenes de la Dirección General de Administración Local y Consejo de Estado, en propuesta del Ministro de la Gobernación y prevía de liberación del Consejo de Ministros.
Artículo único. Se deniega la segregación de la parte de término municipal de Castellbisbal que para su agregación en el de San Andrés de la Barca, ambos de la provincia de Barcelona solicitan los vecinos de dicha porción de terreno".
Después de este informe del abogado Subirachs comunicante la negativa de segregación no aparece más documentación ni vuelve a citarse el tema en ningún documento o acta del Ayuntamiento de Sant Andreu.

References: artículo 6
 artículo 6
 artículo 6
 resolución 
 artículo 12
 resolución 
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