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Timestamp: 2019-08-25 09:34:13+00:00

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﻿ DECRETO 3076 DE 1997
DECRETO 3076 DE 23 DE DICIEMBRE DE 1997
CONTENIDO:UNIVERSIDADES. ESTABLECE LOS REQUISITOS DE CREACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE LOS PROGRAMAS ACADÉMICOS DE PREGRADO Y POSTGRADO.
REVISTA LEGISLACIÓN ECONÓMICA N°:1087 DE ENERO 30 DE 1998, PG. 38
Que de acuerdo con el artículo 67 de la Constitución Política, corresponde al Estado regular y ejercer la suprema inspección y vigilancia de la educación con el fin de velar por su calidad, por el cumplimiento de sus fines y por la mejor formación moral, intelectual y física de los educandos.
Que de acuerdo con el artículo 36 de la Ley 30 de 1992 es función del Consejo Nacional de Educación Superior, CESU, proponer al Gobierno Nacional la reglamentación y procedimientos sobre los requisitos de creación y funcionamiento de los programas académicos, establecer la nomenclatura de los títulos y definir los mecanismos para evaluar la calidad académica de la educación superior y de sus programas.
ART. 2º—Los programas académicos en Educación corresponden a un campo de acción cuya disciplina fúndante es la pedagogía, incluyendo en ella la didáctica, por cuanto constituye un ámbito de reflexión a partir del cual se genera conocimiento propio que se articula interdisciplinariamente.
ART. 3º—Los programas académicos en educación tienen el compromiso con la sociedad de formar profesional es capaces de promover acciones formativas individuales y colectivas, y de comprender y actuar ante la problemática educativa en la perspectiva del desarrollo integral humano sostenible, mediante el logro y fortalecimiento de capacidades tales como:
a) Construir para si mismo una visión y una actitud pedagógica que lo impulse a mantenerse en formación permanente y a orientar la formación de otros para el logro progresivo de mayores niveles de calidad de vida;
c) Promover para si y para otros, a través de la formación, los talentos que cada persona puede y debe construir y cultivar en beneficio propio y de su entorno;
d) Contribuir con su profesión a crear visiones del mundo, de la vida y de si mismo, gobernadas por los más altos valores humanos;
e) Crear ambientes y situaciones pedagógicas que le permitan a él y al alumna, como sujetos en formación, autoconocerse e impulsarse hacia la comprensión y transformación de la realidad;
f) Desarrollar y mantener una actitud de indagación que, enriquecida con teorías y modelos investigativos, permita la reflexión disciplinada de la práctica educativa y el avance del conocimiento pedagógico y didáctico;
ART. 4º—Sin perjuicio de la autonomía universitaria, los programas académicos en educación se organizarán teniendo en cuenta los siguientes núcleos del saber pedagógico básicos y comunes, los cuales podrán ser complementados con los que adicionalmente establezca cada institución.
PAR.—El carácter teórico práctico connatural a la formación de educadores y al desarrollo de sus actitudes y competencias investigativas estará presente, de manera continua, durante todo el programa. La dedicación de ciertos momentos formativos para la realización de prácticas especificas se definirá de acuerdo con la propuesta académica del programa
PAR.—Las facultades de educación o las unidades académicas dedicadas a la educación, asumirán como compromiso específico contribuir al desarrollo pedagógico y a la cualificación de los profesores de la educación superior en general, y en especial los de su propia universidad o institución universitaria. Igualmente cooperarán con el Ministerio de Educación Nacional, con las Secretarías de Educación, con los organismos responsables del desarrollo educativo del país, con las Escuelas Normales Superiores, con las instituciones escolares y con las comunidades educativas.
ART. 7º—De conformidad con lo dispuesto por el artículo 25 de la ley 30 de 1992 y en el contexto de los núcleos del saber pedagógico básicos y comunes establecidos en el artículo 4º del presente decreto, los programas de pregrado en educación ofrecerán énfasis en los niveles del sistema educativa, en las áreas o disciplinas del conocimiento, en competencias profesionales especificas y en las modalidades de atención educativa formal y no-formal. En este sentido:
a) Los programas cuyo énfasis esté dirigido a la formación de educadores para el preescolar, fortalecerán su orientación hacia la pedagogía infantil de acuerdo con los artículos 15 y 16 de la Ley 115 de 1995 El título otorgado corresponderá al de “licenciado en Preescolar” o “licenciado en Pedagogía Infantil”
b) Los programas cuyo énfasis este dirigido a la formación de educadores para la educación básica deberán orientarse por una concepción que articule los ciclos de primaria y secundaria, de acuerdo con los artículos 19, 20, 21 y 22 de la Ley 115 de 1994. El título otorgado será el de “licenciado en educación básica”, especificando las áreas de énfasis definidas en los artículos 23, 24 y 25 de la Ley 115 de 1994;
c) Los programas cuyo énfasis esté dirigido a la formación de educadores para la educación media deberán orientarse por la finalidad, el carácter y los objetivos de este nivel indicados en los artículos 27, 28, 29, 30, 31, 32 y 33 de la Ley 115 de 1994. El título otorgado será el de “licenciado en ...., especificando las disciplinas académicas o técnicas de énfasis;
d) Los programas cuyo énfasis esté dirigido a la formación de educadores para situaciones de aprendizaje no-formal, ámbitos socio-culturales, poblaciones o competencias profesionales específicas que requieran la presencia del profesional de la educación, conducirán al título de “licenciado en...”, especificando su respectiva énfasis. En la estructuración y nomenclatura del énfasis, estos programas tendrán en cuenta la normatividad establecida en el capítulo 2 del título II y el título III de la Ley 115 de 1994, y en las demás normas vigentes.
ART. 8º—Los programas de pregrado en educación se ofrecerán con una duración mínimo de cinco años en la modalidad presencial diurna. Los programas nocturnos, semipresenciales y a distancia se ofrecerán con una duración mínima de seis años.
PAR. 1º—Los programas de estudios pedagógicos a los que se refiere el artículo 118 de la Ley 115 de 1994 y el artículo 16 del Decreto 709 de 1996, que no reúnan los requisitos establecidos en este decreto, no conducen al título de licenciado y no podrán ser registrados por el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior, Icfes. De común acuerdo con las instituciones de educación superior que hayan registrado este tipo de programas y efectúen los cambios curriculares para adecuarse a las condiciones de las licenciaturas regulares, el Icfes hará la modificación de los registros correspondientes. De no llegar a un acuerdo en el término de dos meses, contados a partir de la vigencia de este decreto, el Icfes adelantará las acciones legales para revocar o cancelar dichos registros.
PAR. 2º—Los programas nocturnos, semipresenciales y a distancia contarán con planes específicos de tutoría, seguimiento y atención a los estudiantes, adecuados a las exigencias académicas del programa y al número de alumnos matriculados.
ART. 9º—Con el propósito de hacer efectiva la articulación entre docencia e investigación y de coadyuvar al desarrollo educativo nacional, regional, institucional y de las comunidades educativas, todas las universidades e instituciones universitarias con programas de pregrado y/o postgrado en educación. deberán disponer de una infraestructura adecuada para el desarrollo de la investigación educativa y pedagógica y poner en marcha, por lo menos, una línea de investigación por cada uno de los programas académicos que ofrezcan. Tal infraestructura debe cumplir las condiciones mínimas siguientes:
a) Tener una parte de su planta de personal dedicada preferencialmente a la investigación. Los investigadores no podrán ocupar, simultáneamente, cargos administrativos o de dirección distintos al ejercido de la dirección de líneas y proyectos de investigación;
b) Poseer condiciones y recursos idóneos para el ejercicio de la investigación, entre otros: espacios disponible para el trabajo de los investigadores, los equipos de computación, los medios bibliográficos, tecnológicos e informativos indispensables los elementos administrativos y financieros de apoyo requeridos;
c) Tener, por lo menos, un medio de difusión y publicación periódica de los avance y resultados de las investigaciones y de los textos de enseñanza que pueda generarse, acorde con los criterios internacionales en esta materia.
La universidad o institución universitaria que ofrece el programa debe garantizar la infraestructura investigativa; la orientación pedagógica estará liderada por la facultad o la unidad académica dedicada a la educación.
PAR. 1º—Los programas de maestría y doctorado en educación deben además, ajustarse a las exigencias de producción investigativa estipuladas en las normas vigentes para la educación avanzada.
PAR. 2º—En las localidades donde existan dos o más instituciones universitarias o universidades con programas de pregrado y/o postgrado en educación, éstas puedan asociarse para crear y desarrollar la infraestructura investigativa correspondiente. También podrán asociarse, para la investigación, con entidades no universitarias de altos estudios científicos, tecnológicos, sociales y/o culturales, se encuentren o no en la misma localidad o región. Con base en los requerimientos establecidos en el presente decreto, las instituciones o entidades asociadas para tal efecto, establecerán los parámetros de orientación, organización y funcionamiento de la investigación educativa, lo mismo que los mecanismos de relación con las secretarías de educación y con las comisiones regionales de ciencia y tecnología.
ART. 12.—Los profesionales graduados en campos del saber distintos al educativo que opten por el título de licenciado, accederán al programa de su interés de acuerdo con un estudio previo de equivalencias y validaciones según las normas comunes a todos los programas de pregrado, estipuladas en los estatutos y reglamentos generales de la universidad o institución universitaria respectivo.
PAR.—En el caso de los programas de maestría y doctorado en educación, la certificación que corresponde a la acreditación previa será expedida por el Ministro de Educación Nacional con base en la autorización que, previo concepto de la Comisión Nacional de Maestrías y Doctorados, otorgue el CESU para el funcionamiento de esos programas
ART. 16.—Los programas de pregrado y postgrado en educación registrados en el Icfes, cuyo registro sea revocado o cancelado, tienen un plazo de dos años contados a partir de la expedición de este decreto para ajustarse a la nueva normatividad. En ese plazo dichos programas deberán obtener la acreditación previa otorgada por el Ministro de Educación Nacional en las condiciones señaladas en el artículo anterior, sin la cual no podrán continuar prestando el servicio de formación de educadores.
PAR.—Cada universidad o institución universitaria al efectuar el proceso de ajuste de sus programas académicos en educación para obtener la acreditación previa, garantizará los derechos adquiridos por los alumnos matriculados con anterioridad a la expedición de este decreto.
ART. 17.—Todo programa de pregrado y postgrado dirigido a la formación de educadores que inicie o se encuentre realizando actividades en una seccional o extensión la institución o por convenio o contrato interinstitucional, está sujeto a todas las obligaciones consignadas en este decreto, con independencia de la verificación de dichas obligaciones en la sede principal.
ART. 18.—El presente decreto rige a partir de su promulgación y deroga las disposiciones que le sean contrarias.

References: artículo 67
 artículo 36
 artículo 25
 artículo 4
 artículo 118
 artículo 16