Source: http://www.senado.gob.mx/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=69204
Timestamp: 2017-12-16 18:34:26+00:00

Document:
Gaceta: LXIII/2SPO-87/69204
Propone que el gobierno federal a través del Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, identifique las barreras que impiden el acceso igualitario de las mujeres a la investigación científica y tecnológica, promoviendo acciones que garanticen la igualdad de oportunidades a las mujeres.
SYNOPSIS: It proposes that the federal government, through the National System for Equality between Women and Men, identify the barriers that impede women's equal access to scientific and technological research, promoting actions that guarantee equal opportunities for women.
In addition, it aims to encourage the competent authorities to promote women's access to scientific and technological research by ensuring a parity quota in the distribution of scholarships, financing and support for this purpose.
La suscrita Yolanda de la Torre Valdez, Senadora de la República e integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con fundamento en lo expresado en los artículos 71, fracción II y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y conforme a lo dispuesto por los artículos 8, numeral 1, Fracción I; 163 y 164 del Reglamento del Senado de la Republica, someto a consideración de esta honorable asamblea la siguiente Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley de Ciencia y Tecnología y de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres en materia de igualdad de género, de acuerdo con la siguiente:
La Organización de las Naciones Unidas determinó que el 11 de febrero de cada año, se conmemore como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, como una oportunidad para reflexionar sobre la igualdad de oportunidades y el empoderamiento de las mujeres y las niñas a través del conocimiento científico y de su legítima aspiración de contribuir en el desarrollo científico y tecnológico de la humanidad, de acuerdo con la resolución A/RES/70/212, de la cual se cita lo siguiente:
1. Decide proclamar el 11 de febrero de cada añoDía Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia;
2. Invita a todos los Estados Miembros, todas las organizaciones y los órganos del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales y regionales, el sector privado y el mundo académico, así́ como a la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y los particulares, a que celebren el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia de manera apropiada, en particular a través de actividades de educación y sensibilizaciónpublica a fin de promover la participación plena y en condiciones de igualdad de las mujeres y las niñas en la educación, la capacitación, el empleo y los procesos de adopción de decisiones en la ciencia, eliminar toda forma de discriminación contra la mujer, incluso en las esferas de la educación y el empleo, y sortear las barreras jurídicas, económicas, sociales y culturales al respecto mediante, entre otras cosas, la promoción del establecimiento de políticas y planes de estudio en el campo de la ciencia, incluidos programas escolares, según corresponda, para alentar una mayor participación de las mujeres y las niñas, promover las perspectivas de carrera de las mujeres en la ciencia y reconocer los logros de las mujeres en la ciencia;
La conmemoración de esta fecha, esta derivada de una profunda brecha de género que se manifiesta en menores oportunidades de desarrollo, la ausencia de una política sustantiva que promueva la paridad y sobre todo reconozca las barreras existentes para que las mujeres se incorporen en plenitud a la ciencia y el desarrollo de tecnologías.
Un estudio publicado por la revista Nature, revela lo siguiente:
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), a pesar de que hay más mujeres estudiantes de licenciatura y mujeres graduadas que hombres en muchos países, existen pocas profesoras, y las mayores diferencias de género se ven a nivel de contratación, de ingresos, de financiamiento de estudios, y persistencia de satisfacción y de generación de patentes.
Publicado en Nature, un estudio en bibliometría (aplicación de métodos matemáticos y estadísticos sobre la literatura en ciencia con el objetivo de analizar la actividad científica) analizó la relación entre el género y la generación de investigaciones, las colaboraciones, y el impacto científico de todos los artículos publicados entre 2008 y 2012. Para esto, analizó casi cinco millones y medio de revisiones y artículos científicos, que en total sumaron más de 27 millones de autores.
Los resultados mostraron que, en los países más productivos, todos los artículos que tienen a una mujer como autor dominante recibe menos citas que aquellos que tienen un hombre en la misma posición. Las citas son importantes porque juegan un papel central en la evaluación de investigadores, misma que sólo empeora las desigualdades de géneros. [*]
Datos proveídos por el CONACYT revelan una progresiva pero aún insuficiente participación de las mujeres en la ciencia en nuestro país, de modo que:
En las últimas décadas se ha incrementado el número de mujeres que se dedican a la ciencia, la tecnología o la innovación en el país, lo cual ha generado que estas áreas tengan un nuevo brío.
Hoy en día, la cifra asciende a poco más de 7 mil mujeres, lo que representa el 34.9 por ciento de los integrantes del SNI, según datos de dicho sistema del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). [*]
Sin embargo, el acceso igualitario a ciertas áreas del conocimiento particularmente las ciencias exactas, no se ha logrado de forma persistente, debido a diversas barreras de género, algunas de las cuales han sido identificadas en el presente artículo (Guevara y Garcia 2010):
Para las mujeres, la ciencia fue un terreno vedado por mucho tiempo. Durante más de dos siglos las academias científicas y las universidades permanecieron renuentes a su admisión. Las primeras mujeres graduadas en física y matemáticas en México surgieron hasta los años sesenta del siglo XX. Su ingreso a las academias científicas demoró aúnmás para poder ocupar un lugar en estas instituciones (García, 2005; Ramos, 2005; García de León, 2005).
Estas condiciones fueron resultado de una serie de prácticas discursivas de género que al hacer incompatible la naturaleza femenina con el conocimiento científico impusieron fuertes barreras para incorporar a las mujeres al terreno de la ciencia. A principios de siglo XX, a los principales impedimentos que enfrentaban eran aquellos que no hacían posible su acceso a la educación superior. Más tarde se hicieron evidentes las condiciones de discriminación que vivían las que lograban insertarse en estos espacios y después se identificaron obstáculos, tanto institucionales como personales que, de manera abierta o soterrada, han limitado su participación en las áreas científica y tecnológica. En la actualidad, esta participación se encuentra alrededor de 30% en todo el mundo y corresponde, en general, a los niveles bajos de responsabilidad, en puestos altos sólo alcanza entre un 5% y 10% y se reduce aúnmás en ramas como las ingenierías y las ciencias agropecuarias (González y Pérez, 2002; Blázquez y Flores, 2005).
En el caso de la escuela, el orden de género se expresa en distintas formas de segregación, discriminación, acoso o la falta de estímulo por parte de docentes y compañeros hacia las estudiantes, ellas encuentran más obstáculos para ser reconocidas y viven más prácticas de exclusión mediante el currículum oculto y el formal, en especial en carreras con predominio masculino, además, cuentan con poca información que les señale las implicaciones de dedicarse a la investigación científica y escasos referentes que les permitan desmitificar muchos de los supuestos que las estudiantes tienen respecto a la carrera científica (Guevara, 2009; García, 2002; Bedolla, 2003, Mingo, 2006; Guevara, 2009).
La forma en que interviene el orden de género en el terreno de la ciencia y la tecnología es bastante compleja y no se circunscribe a prácticas abiertas de discriminación o sexismo hacia las mujeres, sino que se expresa en una organización social y de producción del conocimiento que se ha construido como un campo masculino. Es decir, en la medida en que la ciencia supone una forma de entender la realidad y una relación social de los seres humanos hacia ella basada en cierta perspectiva de objetividad, racionalidad y control, todas la dimensiones consideradas femeninas quedan excluidas de ese campo (Keller;1995). Se trata de una práctica discursiva sus- tentada en el mito de que la objetividad, razón e intelecto deben ser situados del lado masculino, mientras que la subjetividad, sentimientos e intuición son femeninos, premisas que fortalecen una relación estrecha de la ciencia con el poder. Ello ha tenido como consecuencia no solo la exclusión de las mujeres de la practica científica, sino la construcción de un mundo dividido entre lo masculino y lo femenino que ha afectado a las mujeres, a los varones e incluso a la ciencia misma.
Nuevamente encontramos las estructuras derivadas del androcentrismo, que limitan la participación activa de las mujeres, primordialmente por la ausencia de acciones de igualdad sustantiva que permitan identificar aquellos retos y barreras particulares derivados de la inequidad de género.
La igualdad sustantiva es un principio que conlleva tres factores que interactúan entre sí, primero la igualdad ante la ley, segundo la no discriminación y tercero la igualdad de oportunidades, en otras palabras:
De acuerdo con la CEDAW, los Estados Parte no sóloestán obligados a sentar las bases legales para que exista igualdad formal entre mujeres y hombres; es necesario asegurar que haya igualdad de resultados o de facto: igualdad sustantiva. En este sentido, si bien es cierto que la promulgación de leyes y la elaboración e instrumentación de políticaspúblicas en favor de las mujeres es un gran avance, para alcanzar la igualdad sustantiva es necesario que las leyes y políticas garanticen que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres en las distintas esferas sociales y personales y exista un contexto propiciatorio para lograrlo en los hechos, es decir, implica la obligación del Estado para remover todos los obstáculos para que la igualdad se alcance en los hechos.
La CEDAW establece una serie de obligaciones que los Estados Parte deben observar para lograr la igualdad sustantiva o igualdad de facto. Por su carácter legalmente vinculante, la CEDAW compromete a los Estados Parte a respetar, proteger y garantizar los derechos de las mujeres. La Convención brinda un entendimiento fundamental de la igualdad de género y es, al mismo tiempo, una visión y una agenda para la acción hacia el logro de la igualdad de resultados. Así, mientras que la igualdad formal se recre a la adopción de leyes y políticas que tratan de manera igual a hombres y mujeres, la igualdad sustantiva alude a la igualdad en los hechos, en los resultados, asegurando que las desventajas inherentes de determinados grupos no se mantengan.
La igualdad sustantiva supone la modificación de las circunstancias que impiden a las personas ejercer plenamente sus derechos y tener acceso a oportunidades de desarrollo mediante medidas estructurales, legales o de políticapública.
Según la Recomendación General 25 del Comité́ CEDAW, los Estados Parte tienen tres obligaciones fundamentales para eliminar la discriminación contra las mujeres, las cuales trascienden la simple obligaciónjurídica formal de la igualdad de trato entre mujeres y hombres, a saber:
1) Garantizar que las mujeres no sean discriminadas directa ni indirectamente, ni en el ámbitopúblico y ni en el privado.
2) Mejorar la situación defactodelasmujeresadoptando políticas y programas concretos y eficaces.
3) Hacer frente a las relaciones prevalecientes entre mujeres y hombres y a la persistencia de estereotipos de género que afectan a las primeras, tanto por acciones individuales, como por leyes y estructuras e instituciones jurídicas y sociales. (ONU 2012)
En este contexto, la Ley de Ciencia y Tecnología debe encontrar armonía con los postulados de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres misma que define su alcance y objetivo en su artículo 1, en cuyo texto se lee:
Artículo 1. La presente Ley tiene por objeto regular y garantizar la igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres, proponer los lineamientos y mecanismos institucionales que orienten a la Nación hacia el cumplimiento de la igualdad sustantiva en los ámbitos público y privado, promoviendo el empoderamiento de las mujeres y la lucha contra toda discriminación basada en el sexo. Sus disposiciones son de orden público e interés social y de observancia general en todo el Territorio Nacional. [*]
En este sentido, la Iniciativa propone que se incorporen como principios activos la igualdad sustantiva y que una de las acciones de la Ley, sea reconocer, identificar y erradicar las barreras que limitan o impiden la igualdad de género en el acceso a la Investigación Científica y el Desarrollo Tecnológico.
Es por lo antes expuesto y de acuerdo a los artículos mencionados en el proemio que se presenta ante esta H. Soberanía el siguiente:
Primero. - Se adiciona el segundo párrafo del artículo 42 recorriéndose al inmediato posterior de la Ley de Ciencia y Tecnología para quedar como sigue:
El gobierno federal a través del Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, identificará las barreras que impiden el acceso igualitario de las mujeres a la investigación científica y tecnológica, promoviendo acciones que garanticen la igualdad de oportunidades a las mujeres.
Segundo.Se adiciona la fracción II Bis del Artículo 36 de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres para quedar como sigue:
Artículo 36.Para los efectos de lo previsto en el artículo anterior, las autoridades correspondientes desarrollarán las siguientes acciones:
II Bis. Promover el acceso de las mujeres a la investigación científica y tecnológica asegurando una cuota de paridad en la distribución de becas, financiamientos y apoyos destinados a este fin.
III – VII.
III – VII…
Dado en el Pleno del Senado de la República a los veintiún días del mes de febrero de 2017.
[*] Disponible en: https://historiascienciacionales.wordpress.com/2013/12/12/la-desigualdad-de-genero-en-la-ciencia-a-pesar-de-las/
[*] Disponible en: http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/66-sociedad/politica-cientifica/390-las-mujeres-en-la-ciencia
[*] Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGIMH_240316.pdf
http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=69204

References: resolución 
 artículo 1

Artículo 1
 artículo 42
 Artículo 36

Artículo 36