Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2013/as201321234.html
Timestamp: 2019-03-22 04:37:13+00:00

Document:
as201321234
Auto Supremo: 234/2013
Expediente: LP – 30 – 13 - S
Partes: Arturo Cayo Guzmán Gutiérrez y Rosa Ledezma de Guzmán c/ Omar Alejandro Asbun Farah, Patricia Aranibar Urquieta y Anibal Eduardo Revollo Miranda
VISTOS: El recurso de casación en la forma de fs. 700 a 702 vlta, interpuesto por Omar Alejandro Asbun Farah contra el Auto de Vista No. 357/2012 de fs. 697 a 698, de fecha 14 de septiembre de 2.012, pronunciada por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario de Nulidad de Escritura Pública seguido por Arturo Cayo Guzmán Gutiérrez y Rosa Ledezma de Guzmán contra Omar Alejandro Asbun Farah, Patricia Aranibar Urquieta y Anibal Eduardo Revollo Miranda, el Auto de concesión de fs. 713, los antecedentes del proceso, y
El Juzgado Cuarto de Partido Civil - Comercial, el 3 de mayo de 2011, pronunció Sentencia, Resolución Nº 122/2011, cursante de fs. 658 a 662, donde se declaró Improbada la demanda ordinaria de nulidad e Improbada las excepciones perentorias opuestas en el memorial de fs. 371 a 375.
Contra esa resolución de primera instancia Arturo Cayo Guzmán Gutiérrez y Rosa Ledezma de Guzmán, interpusieron recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, el 14 de septiembre de 2012 pronunció Auto de Vista, por el cual Anulo obrados hasta fs. 657 vlta. (decreto de autos).
Contra esa Resolución de Alzada el demandado, interpuso recurso de casación en la forma, el mismo que se analiza.
Indicó que toda vez la sentencia no guarda relación con los antecedentes del proceso, al amparo del art. 250, 252 y 254 num. 7) del Código de Procedimiento Civil, acuso que el Auto de Vista no evidencio la falta de notificación a los demandados con el recurso de apelación de Sentencia interpuesto por los demandantes, en virtud que no fueron notificados con la Sentencia ni con el recurso de apelación.
Por otro lado indicó que se remitió el expediente al Tribunal de alzada sin resolver el incidente de nulidad de fs. 684 en el cual se denuncia la violación al debido proceso y a la seguridad jurídica, el cual fue admitido y corrido en traslado a la parte contraria; vulnerándose lo establecido en los arts. 115 – II, 122 de la Constitución Política del Estado, al igual que el art. 3 num. 1) del Código de Procedimiento Civil.
Continúo indicando que el Juez A quo y el Tribunal de Alzada se circunscriben a lo previsto por el art. 254 num. 7) del adjetivo civil toda vez que la Sala Civil segunda, pronunció Resolución faltando un trámite incidental emergente del incidente de nulidad interpuesto a fs. 684.
Terminó peticionando que el Auto de Vista de fecha 14 de septiembre de 2012 que anula obrados hasta fs. 657 vlta, sea anulado hasta que se tramite legalmente el incidente de nulidad interpuesto en obrados.
La doctrina estableció que el recurso de casación en la forma o de nulidad tiene por objeto subsanar los defectos procesales del proceso, sirve para impugnar una resolución judicial que contenga un vicio formal o que derive de un procedimiento violatorio de las reglas establecidas; pero éste recurso de casación no puede estar orientado a dilatar el proceso; toda vez que los administradores de justicia y los abogados no deben olvidar que ningún tramite o acto judicial será declarado nulo, si la nulidad no estuviere expresamente determinado por ley o el vicio que acusa no tenga trascendencia en la litis, en caso de hacerlo se estaría retardando ilegalmente el proceso y denegando una justicia pronta y oportuna a las partes, derecho consagrado en la Constitución Política del Estado; sólo se anula lo que esta previsto por ley o cause un perjuicio irreparable a los derechos de los litigantes, como indica Hugo Alsina “Donde hay indefensión, hay nulidad; si no hay indefensión, no hay nulidad”, postulado que rige cualquier nulidad pretendida.
Otro aspecto que se debe analizar para la procedencia de las nulidades procesales son los principios que rigen a las nulidades, los cuales deben de ser tomados en cuenta al momento de determinar una nulidad de un acto procesal, en ese entendido está el Principio de especificidad que se encuentra previsto por el artículo 251-I del Código de Procedimiento Civil, en virtud a el "no hay nulidad sin ley específica que la establezca" (pas de nullité sans texte). Esto quiere decir que para declarar una nulidad procesal, el juez ha de estar autorizado expresamente por un texto legal, que contemple la causal de invalidez del acto. El principio de especificidad no ha de aplicarse, sin embargo, a rajatabla; pues, se sabe que es virtualmente imposible que el legislador pudiera prever todos los posibles casos o situaciones de nulidad en forma expresa, y siguiendo esa orientación la doctrina ha ampliado este principio con la introducción de una serie de complementos, a través de los cuales se deja al Juez cierto margen de libertad para apreciar las normas que integran el debido proceso, tomando en cuenta los demás principios que rigen en materia de nulidades, así como los presupuestos procesales necesarios para integrar debidamente la relación jurídico-procesal.
El Principio de Trascendencia que indica que no hay nulidad de forma, si la desviación no tiene trascendencia sobre las garantías esenciales de defensa en juicio, se refiere a la mera desviación de las formas no puede conducir a la declaración de nulidad, por ello habrá que tener presente que no hay nulidad sin daño o perjuicio "pas de nullite sans grieg". Este principio indica que no puede admitirse la nulidad por la nulidad, sino que a tiempo de determinarla habrá que tener presente el perjuicio real que ocasiona al justiciable el alejamiento de las formas prescritas, pues las formas no han sido establecidas para satisfacer "pruritos formales". Por regla general, un acto procesal que adolezca de nulidad puede generalmente convalidarse, en consecuencia, la nulidad será la sanción excepcional, que se declara únicamente cuando el acto viciado acarreó un perjuicio cierto e irreparable que sólo pueda subsanarse mediante la sanción de nulidad.
En la litis, el recurrente entre su fundamentación hace mención a que el Auto de Vista no valoró la falta de notificación con la sentencia y con la apelación presentada por los demandantes, por dicho motivo presentaron incidente de nulidad de obrados, el mismo que fue corrido en traslado a la parte contraria y no fue resuelto por el Juez A quo, quien directamente remitió el proceso al tribunal de alzada para la resolución de segunda instancia, aspecto que a criterio del recurrente vulnera lo establecido por el art. 254 num. 7) del Código de Procedimiento Civil que indica “Faltando a alguna diligencia o trámite declarados esenciales, falta expresamente penada con nulidad por ley”.
En ese entendido estableceremos e indicaremos que el Tribunal de alzada pronunció Auto de Vista anulatorio de obrados, anulando hasta fs. 657 vlta., vale decir hasta el decreto de autos para sentencia, si esto es así, el tribunal Ad quem dejo sin efecto todo lo tramitado desde dicha foja, estando anulada la Sentencia, la notificación con la Sentencia, la apelación, el incidente de nulidad planteado por el recurrente y otros actuados mas que cursan en obrados; al estar anulado los mencionados actuados el recurrente mal puede fundamentar su recurso de casación en la forma con argumentos que ya no tienen trascendencia en el proceso y no causan ninguna indefensión a la parte recurrente; toda vez que cumplida con la resolución de segunda instancia se dictará una nueva Sentencia por el Juez A quo, esta tendrá que ser notificada a las partes conforme a ley y las mismas tendrán la posibilidad nuevamente de hacer uso de los recursos que la ley les otorga, por dicho motivo pretender anular el Auto de Vista por faltar la notificación a los demandados con el recurso de apelación y con la Sentencia, peticionando que el incidente de nulidad interpuesto sea tramitado legalmente ya no resulta trascendente.
Por lo indicado y por las razones expuestas este Tribunal concluye que no son fundados los agravios expuestos por la parte recurrente, correspondiendo por ello fallar en la forma prevista por el art. 271-2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271 - 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma de fs. 700 a 702 vlta, interpuesto por Omar Alejandro Asbun Farah contra el Auto de Vista No. 357/2012 de fs. 697 a 698, de fecha 14 de septiembre de 2.012, pronunciada por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas.

References: Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
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 artículo 251
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