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Timestamp: 2017-10-17 13:02:04+00:00

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Sentencia A.P. Zamora 106/2010 de 4 de junio
Responsabilidad extracontractual: Reclamación de cantidad. Accidente de circulación. Prueba pericial: Secreto profesional. Nexo de causalidad: Falta de nexo entre el accidente de circulación y la secuela pretendida.
Rollo n.º: RECURSO DE APELACIÓN 109/2010
N.º Procd. Civil: 76/2.007
Procedencia: Primera Instancia de ZAMORA, N.º 5
Tipo de asunto: PROCEDIMIENTO ORDINARIO
SENTENCIA N.º 106
DOÑA ESTHER GONZALEZ GONZALEZ.
En la ciudad de ZAMORA, a cuatro de Junio de dos mil diez.
Vistos ante esta Ilustrísima Audiencia Provincial en grado de apelación los autos de PROCEDIMIENTO ORDINARIO 76/2007, seguidos en el JDO. 1A. INST. N.º5 de ZAMORA, RECURSO DE APELACION (LECN) 109/2010; seguidos entre partes, de una como apelante D. Arcadio, representado por el Procurador D. JUAN MANUEL GAGO RODRIGUEZ, y dirigido por el Letrado D. ADRIAN LOPEZ RODRIGUEZ, de otra como apelada la compañía MAPFRE, representada por la Procuradora D.ª ELISA ARIAS RODRIGUEZ y dirigida por el Letrado D. MARCIAL BOIZAS ROMAN, y de otra como apelado D. Florentino en rebeldía procesal.
Actúa como Ponente, el Iltmo. Sr. D. LUIS BRUALLA SANTOS FUNCIA.
Primero.-Por el JDO. 1A. INST. N.º5 de ZAMORA, se dictó sentencia de fecha 4-01-2010, cuya parte dispositiva, dice: "FALLO: Que ESTIMANDO PARCIALMENTE la demanda formulada por el Procurador Sr. Gago Rodríguez en nombre y representación de D. Arcadio contra D. Florentino en rebeldía procesal y la compañía asegurador MAPFRE de Seguros y Reaseguros a Prima Fija representada por la Procuradora Sra. Arias Rodríguez, debo condenar a dichos demandados a que abone solidariamente al actor la suma de cuatro mil seiscientos catorce euros con treinta y un euros (4.614,31 €), cantidad que incluye para la demandada MAPFRE el interés del 20 por 100 desde el día del siniestro hasta el pago que se produjo el 265 de marzo d 2007.
Y ello, sin que proceda especial pronunciamiento en cuanto a las costas procesales causadas, debiendo cada parte deberá satisfacer las propias y las comunes por mitad".
Segundo.-Contra mencionada resolución interpuso la parte demandante el presente recurso de apelación que fue sustanciado en la instancia de conformidad con lo establecido en el art. 457 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil; se elevaron los autos, correspondiendo a este Tribunal su resolución, dando lugar a la formación del presente rollo y, no habiéndose celebrado vista pública ni solicitado práctica de prueba, quedó el procedimiento para votación y fallo, señalándose el día 29 de abril de 2010.
I.- La sentencia dictada en estas actuaciones en la primera instancia ha sido objeto de recurso de apelación interpuesto por la representación procesal del demandante Arcadio, solicitando su revocación y que se dicte nueva sentencia por esta Sala por la que se revoque parcialmente dicha sentencia a fin de que sea estimada íntegramente la demanda rectora de la litis fijando la indemnización total a favor del recurrente en la suma de 44.858Z47 € con los pronunciamientos inherentes a tal resolución, y ello por cuanto entiende la parte que dicha resolución vulnera garantías procesales y fundamentales, toda vez que se ha emitido informe pericial por el Doctor Sr. Valentín a petición de la contraparte cuando había sido atendido previamente con carácter profesional por el mismo como médico, sin consentimiento del recurrente y, en su caso, por que, también, dicha sentencia incurre en error de hecho al no estimar la relación de causalidad existente entre el siniestro y la lesión y secuelas padecidas en la rodilla
II.- Toda vez que la infracción denunciada con carácter previo afecta al fondo litigioso del asunto, procede examinar si existe en autos la denunciada infracción de la normas reguladoras de su ética profesional por parte Don Valentín por haberse prestado a informar pericialmente respecto de las lesiones de un paciente a quien había atendido profesionalmente, revelando secretos que estaba obligado a guardar.
La delicada cuestión planteada en este momento procesal del recurso por la dirección Letrada de la parte recurrente imputando a la Juzgadora en su resolución y a la parte demandada en su actividad procesal, una infracción del art. 18 de la Constitución Española al tolerar y provocar que el meritado doctor vulnerase su obligación deontológica de guardar secreto profesional, obliga a la Sala a examinar lo actuado en este juicio para llegar a constatar, en primer lugar, que la intervención del testigo no fue protestada en el acto de su practica como prueba ni en el alegato final de la parte recurrente como tal vulneración de derechos y que solo tuvo indirecto reflejo por la mera cita del hecho cuando evacuó su turno de alegaciones en defensa de la valoración del resultado de las pruebas efectuadas, y, en segundo lugar, que la parte recurrente, dada la naturaleza y las características de la infracción expuesta, no ha cumplido con la exigencia de que su planteamiento se corresponda con una seria y rigurosa formulación del factum, alejada de cualquier sugestiva o sugerente exposición, como la realizada, fundamentándola en base a la trascripción extensa de una sólida y analítica sentencia de la Audiencia Provincial de Málaga, que hubiera sido de evidente aplicación al proceso, en el caso de que los presupuestos de hecho fueran sustancialmente coincidentes a la luz de lo actuado en autos y no, como en el caso de valoración, esa pretendida concomitancia se ha creado por una mera versión de parte, redactada "pro domo sua", en la que se presenta como informe pericial lo que fue un mero informe médico emitido a requerimiento judicial producido a instancia del médico forense, en el que expresamente se puntualiza como comentario (folio 85) por el objetado doctor Valentín que "en este paciente he mantenido una actitud pasiva y expectante al estar ya en tratamiento, incluso antes del accidente actual, por otros profesionales traumatólogos de Valladolid y Zamora. Por ello me limito a transcribir mis notas...", comunicación de la que es difícil predicar, por tanto, que fuese emitido sin conocimiento del lesionado-recurrente y como consecuencia de sus propios comentarios, pues es solo con motivo de sus manifestaciones al médico-forense (no fue al médico cuando ocurrió el accidente, solo le vio el médico de Mapre por ser el seguro contrario y le mandó al fisioterapeuta [manifestaciones, extrañas, que no se correspondían con la realidad procesal del juicio de faltas]) el 20 de octubre de 2004 cuando por este se instó y se reiteró posteriormente el requerimiento judicial al susodicho doctor Valentín para que emitiera su informe que no dictamen.
No se puede por tanto equiparar en este momento procesal ambos conceptos, ya que en el caso de litis estamos ante una comunicación médica que opera a modo anamnesis de la evolución del lesionado y de su estado actual, que se hace a requerimiento del médico-forense y que, como base que fue del parte oficial de sanidad emitido por tal doctor, había trascendido a la esfera de su conocimiento por terceros en el previo procedimiento penal seguido entre las partes, sin que fuese emitida como pericia por más que la Juzgadora preguntase al testigo si ratificaba su informe. El testimonio del mencionado galeno, es evidente, que una vez sometido a efectiva contradicción en el juicio oral, puede ser valorado en el presente caso como prueba, y así ha sido entendido por el Juzgador de instancia, e incluso por la propia dirección letrada del recurrente que no denuncio esta cuestión hasta su formulación ex novo en esta alzada, soslayándola en la instancia, sin que se advirtiera frente a ella en el momento procesal oportuno, con aparente deslealtad al Juzgador.
III.- En segundo lugar y entrando en el análisis del fondo litigioso debemos señalar que conforme al art. 217 de la LECiv. la carga de la prueba, en este caso de la relación de causalidad entre el accidente relatado en el hecho primero de la demanda y las secuelas permanentes que se dictaminan y aprecian en el lesionado, corresponde al recurrente toda vez que se trata de establecer la relación directa o mediata entre dos supuestos en que el determinante de la pretensión indemnizatoria es que la secuela haya venido producida o agravada por el accidente.
En el presente caso la parte recurrente ha pretendido acreditar que es a consecuencia del accidente de litis el que haya sufrido las lesiones a que se refiere el informe médico pericial incorporado a estas actuaciones acompañándolo a la demanda rectora de la litis.
Dicho esfuerzo probatorio y el escrito de recurso interpuesto topan, por una parte, con la historia secuencial de la conducta del lesionado recurrente que habiendo sufrido un accidente de circulación el día 3 de abril de 2004 acude a consulta el día 6 de abril de 2004 con el doctor Camilo, presentando policontusiones con traumatismo y contractura cervical, con fecha 16 de junio de 2004 consta informe del doctor Feliciano en el que se hace constar que el paciente fue visto en esta consulta como secuela de accidente de tráfico con el resultado de esguince agudo cervical con afectación de espóndilo-artrosis bilateral sobre todo C-5; C-6, así como lumbalgia crónica postraumática que dificulta al paciente hacer vida activa normal por lo que debe seguir con tratamiento ortopédico sintomático y rehabilitador (secuelas crónicas). En informe emitido a instancia del recurrente por el Dr. Hassan M. ElHusseine con fecha 17 de enero de julio de 2005 se constata que el paciente refiere dolor intenso en ambas rodillas, sobre todo en la izquierda. En la información del Dr. Valentín se recoge por primera vez que el ahora recurrente presenta el día 13 de mayo de 2004 un proceso doloroso incapacitante del tren inferior, bilateral, de predominio en rodilla izquierda, sin causa traumática. El informe del perito Sr. Mauricio emitido con fecha 23 de febrero de 2006, considera que la secuela que resta al recurrente, en el apartado a que se refiere el recurso, pude ser tenida como una artrosis postraumática de rodilla.
Y, por otra parte ha quedado claro, en autos, que las lesiones meniscales pueden afectar a cualquier edad, pero las causas son algo diferentes en los distintos grupos de edad. En los pacientes más jóvenes, el menisco es una estructura bastante resistente y elástica siendo las roturas del menisco en pacientes menores de 30 años, generalmente, el resultado de una lesión importante por torsión de la rodilla y con frecuencia están relacionadas con alguna actividad deportiva. Por otra parte es evidente que en las personas mayores, el menisco se vuelve más débil con los años pues el tejido meniscal degenera y se vuelve menos resistente y así las roturas meniscales a estas edades pueden deberse a un traumatismo menor (por ejemplo, al levantarse de la posición de cuclillas); incluso las roturas degenerativas del menisco se ven con frecuencia como una parte integrante de la artrosis de rodilla en la población de más edad. En estos supuestos de mayor edad, son muchos los casos en que no se puede recordar o precisar la presencia de un traumatismo específico que haya producido la rotura del menisco.
Sentado lo que antecede, esta Sala, valorando la prueba practicada en el acto del juicio oral y la documental aportada, confirma la valoración de la juzgadora de instancia que establece la falta de prueba de la existencia acreditada de una relación de causalidad entre el accidente de circulación y la secuela definida por Don. Mauricio como artrosis postraumática de rodilla, y asume que dicha secuela no consta acreditado que fuera debida a un traumatismo derivado del siniestro, pues la propia dinámica de éste, colisión reconocida por alcance, perfectamente compatible con el latigazo cervical padecido, agravando la patología preexistente en el recurrente, es difícilmente causa de un traumatismo por torsión que hemos dicho que es el preciso para la producción de la lesión de menisco analizada. La ausencia de cualquier "queja" por la víctima de cualquier dolor, limitación o molestia hasta transcurrido más de un mes del siniestro, que se refiere por primera vez en la información remitida por el Doctor Valentín, y que Don Feliciano define ya en su informe de 19 de julio de 2004, permite concluir que la lesión no se ha acreditado que se haya producido, con un porcentaje mínimo de certeza a través de la prueba aportada, como derivada del siniestro, posibilidad perfectamente cohonestable con el informe del Dr. Mauricio, que fuerza los supuestos de posibilidades clínicas de producción más allá de los supuestos probables, causación excepcional que hubiera debido verse, para ser admitida como acreditada, corroborada por otros principios de prueba que no constan en autos, lejos de constituir una pretensión meramente indemnizatoria respecto de la aseguradora apelada que procure a la parte una satisfacción económica injustificada que en rigor jurídico debería ser tenida por un enriquecimiento injusto.
El recurso debe ser desestimado íntegramente, confirmando la sentencia de instancia por sus propios y acertados fundamentos, que se dan por reproducidos como nuestros.
IV.- Dada la íntegra desestimación del recurso de apelación interpuesto por la representación del demandado y la confirmación de la sentencia combatida, procede hacer especial imposición de las costas causadas en este recurso a la parte recurrente, visto lo dispuesto en los art. 398.1 de Ley de Enjuiciamiento Civil.
Por aplicación de lo dispuesto en la Ley Orgánica 1/2009, de 3 noviembre que modifica la Ley Orgánica 6/1985, en su disposición adicional decimoquinta sobre depósito para recurrir (9.) en el presente caso al confirmarse la resolución recurrida, la parte recurrente perderá el depósito efectuado, al que se dará el destino previsto en esta disposición. (10. Los depósitos perdidos y los rendimientos de la cuenta quedan afectados a las necesidades derivadas de la actividad del Ministerio de Justicia, destinándose específicamente a sufragar los gastos correspondientes al derecho a la asistencia jurídica gratuita, y a la modernización e informatización integral de la Administración de Justicia. A estos efectos, los ingresos procedentes de los depósitos perdidos y los rendimientos de la cuenta generarán crédito en los estados de gastos de la sección 13 "Ministerio de Justicia".).
Con desestimación del recurso de apelación interpuesto por la representación procesal del demandado Arcadio, debemos confirmar y confirmamos íntegramente la sentencia dictada en la primera instancia en estas actuaciones con fecha 4 de enero de 2010 por el Juzgado de 1.ª Instancia n.º 5 de los de Zamora, en los autos de juicio ordinario n.º 76/2007; haciendo especial imposición de las costas causadas en esta segunda instancia al susodicho apelante Arcadio.
Notifíquese asimismo esta resolución al apelado rebelde, según dispone el artículo 500 de la Ley de Enjuiciamiento Civil
Así, por esta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación al rollo de Sala y otra a los autos originales para su remisión al Juzgado de procedencia para su ejecución, lo pronunciamos mandamos y firmamos

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 500