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Timestamp: 2020-08-14 05:36:27+00:00

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El Despojo Del Agua | Riego | Agricultura
FORO DE LOS RECURSOS HIDRICOS
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1. Hoogendam y Rios_2008_Manual de Riego Tecnificado Para Los Valles
y la necesidad de una transformación urgente
Ponencia presentada en el V Encuentro Nacional del Foro de Recursos Hídricos, planteando la necesidad del “mandato del agua”, mayo, 2008. Realizaron el estudio:
Antonio Gaybor. Coordinador del Foro Nacional de Recursos Hídricos, Profesor de la Universidad Central del Ecuador, Secretario Ejecutivo CAMAREN, Presidente SIPAE. El grupo de investigación se integra con: Alex Ramos, Christian Tamayo, Investi- gadores Asociados SIPAE y Jenny Albornoz CAMAREN. Este trabajo también se hizo con el apoyo de Abel Navas, (CONASA), Ramiro Vela, (FEDURIC), Pablo Martínez, (Foro Azuay y Cañar). Gonzalo Cobo, (Foro El Oro). Italo Palacios, (proyecto Milagro) y Juvenal Cabezas, (Proyecto Chilintomo).
Modelo de desarrollo agrario con sesgo agroexportador
Acumulación cimentada en la concentración del agua y de la tierra
Los sistemas de riego e inequidad
Dos caras del despojo:
Los pobres del campo se quedan sin agua y el capital la concentra
despojo en banano y caña:
Dos ejemplos de la descomunal
uso del agua al margen de la Ley
Las avenidas de pozos de agua visibles
Derechos sobre el agua sin deberes
Sobreconcesiones de agua
Las organizaciones de usuarios de agua crecen
Crece la presión sobre el agua
Avanza el uso extensivo
y masivo del agua
y sistema institucional
corroídos: garantía para
La propuesta del Foro
de los Recursos Hídricos a la Asamblea Nacional Constituyente
Evolución de las concesiones de agua para riego otorgadas por CNRH, 2005-2007
Empresas de REYBANPAC y superficie con banano
Recaudación de tarifas, 2007
Evolución de los caudales de agua concesionados de algunas empresas 2005- 2007
1. Concesiones de agua por usos, 2007
2. reparto del agua entre la agroexportación y la producción de consumo nacional
de la economía campesina
3. Distribución inequitativa del riego en el Ecuador, 2005
4. Distribución de la tierra en el Ecuador, 2000
5. La concentración del agro en tres parroquias de la provincia de Imbabura, 2001
6. Los ríos del país se quedan en pocas haciendas:
Cinco casos de la cuenca baja el Guayas, 2008
7. Concesiones para riego otorgadas por el CNRH para empresas bananeras del Grupo REYBANPAC, 2005
8. Superficie cultivada de caña de azúcar, 2006
9. Área regada de caña y banano, 2007
10. Superficie cultivada bajo riego y superficie con concesiones para cultivo de banano, 2005
10a. Estimación de la superficie de banano regado con proyectos estatales de El Oro, 2007
11. Tomas sin autorizaciones y concesiones realizadas por el Estado en el río Chimbo para riego, 2007
12. Usos del agua al margen de la Ley del ríos Jubones, provincia de El Oro, 2008
13. Concesiones de agua subterránea (pozos) otorgados para la agricultura ecuatoriana,
14. Principales empresas bananeras y concesiones de agua, 2005
14a. Autorizaciones de uso de agua para riego en el cultivo de banano, 2005
15. Tarifas por el derecho de uso de agua, 2007-2008
16. Relación entre tarifas pagadas por acceso al agua de riego con respecto al costo de producción y la ganancia por hectárea, 2007
17. Sobreconcesión en algunos ríos (tramos), m3
18. Las concesiones del período (1996-2007) período de plazo indeterminado representan el 32% del total (1973-2007)
1. Incremento del caudal entregado por el Estado para riego
2. Formas de acceso al agua de riego para banano en las haciendas del Grupo REYBANPAC,
3. Formas de acceso al agua de riego para banano en dos haciendas de Noboa (La Julia y Los Álamos), 2005
4. Área regada de banano con autorizaciones, 2005
5. Áreas regadas de banano y caña de uso industrial, 2007
6. Superficie regada con autorizaciones, 2005
7. Evolución del caudal de agua autorizado para riego, 2005-2007
8. Caudal utilizado en el canal norte, Cotopaxi, pago de tarifas, 2007 (la trampa de los litros /segundo)
El agua es un bien nacional de uso público, así lo establece la Ley
de Aguas de 1972. Es decir, es un recurso de toda la sociedad. El uso público implica que una persona natural o jurídica podrá obtener un derecho de uso y aprovechamiento del agua para lo cual previamente requiere la autorización del sector público.
La norma de 1972 también contempla que los derechos de uso y aprovechamiento del agua con fines económicos tienen el plazo de determinado. La autorización que da el estado no es la simple asignación de una cantidad determinada de agua. Es mucho más que eso. Se entiende como el instrumento fundamental de la ges- tión, con el cual se establecen las condiciones y los medios para controlar las fuentes de agua y prevenir la contaminación, para evitar y manejar los conflictos que se crean alrededor del agua y orientar el uso apropiado de este recurso.
Pero la política neoliberal implementada por el gobierno, aco- modó normas, procedimientos e instituciones de manera ilegal
e institucional para favorecer la consolidación de un modelo de
acumulación concentrador de la propiedad y del ingreso, que se sustenta en el acaparamiento de los recursos y en el empleo de fuerza de trabajo barata. Esta situación tiene que cambiar.
Uno de los temas que preocupó a los sectores populares del Ecua- dor es que ven pasar el agua para aprovechamiento productivo industrial y agrícola de las empresas y que los pobres acceden marginalmente a este importante recurso. Por esta razón el Foro de los Recursos Hídricos creó pertinente realizar una investigación que de cuenta del uso y acceso al agua. Como el riego constituye el uso consuntivo más importante, la investigación se centró en este tema.
El estudio se realizó con el apoyo de varias organizaciones cam- pesinas y usuariis del agua. Cabe destacar las contribuciones de Abel Navas (CONASA-Foro-Guayas), Ramiro Vela, (FEDURIC y Foro- Cotopaxi), Italo Palacios (Proyecto Milagro), Juvenal Cabezas (Pro- yecto Chilintomo), Pablo Martínez (Foro Azuay Cañar), Gonzalo Cobo (Foro de El Oro), Byron Coral (Foro Manabí). El estudio fue presentado por Antonio Gaybor en el V Encuentro Nacional del Foro de los Recursos Hídricos.
Estamos viviendo una etapa muy importante en la vida del Ecua- dor. La Asamblea Nacional Constituyente está elaborando la nueva Constitución. El Foro de manera participativa elaboró varios estu- dios y propuestas que fueron conocidas en el Quinto Encuentro Nacional del Foro realizado el 8 y 9 de mayo del 2008. Al igual que otras propuestas hemos entregado la presente investigación a la Asamblea Nacional Constituyente, con el propósito de que sea un medio para esclarecer la problemática de los recursos hídricos y se elabore un mandato del agua o un conjunto de disposiciones tran- sitorias al texto constitucional. El Foro considera que es urgente la implementación de las propuestas sugeridas en este documento. El país demanda cambios trascendentales en el acceso al agua, en el manejo sostenible de los recursos, en el aprovechamiento eficiente, en el sistema institucional y normativo del país.
V Encuentro Nacional del Foro de los Recursos Hídricos
con sesgo agroexportador 1
La política neoliberal implementada en la mayoría de los países del Tercer Mundo tiene características similares. Se fomentó la producción empresarial intensiva en capital, ahorradora de mano de obra y con alta dependencia en insumos y bienes de capital generados por las transnacionales. En contraste, se desalentó la producción agroalimentaria, parte sustancial de la cual es gene- rada por las unidades campesinas pequeñas y medianas.
Mientras se apoyó la producción y el fomento a las exportaciones de ciertos productos tradicionales y no tradicionales, se desmon- taron las políticas como las de precios de garantía e intervención del Estado en el mercado de productos estratégicos de consumo nacional; las de crédito a tasas de interés y plazos favorables; la transferencia irresponsable de los sistemas de riego y reducción sustancial de las inversiones para ampliar y mejorar el riego cam- pesino y controlar las inundaciones; el abandono del Estado a los procesos de capacitación campesina y generación de tecno- logía alternativa; la apertura generalizada o a veces selectiva a las importaciones de productos alimenticios o de uso industrial, producidos en lo fundamental por los campesinos. El acceso a los
1 Resumen de publicaciones sobre el tema de Antonio Gaybor.
recursos como tierra y agua siguen concentrados más que antes
y las relaciones de producción y el ejercicio de la política pública no cambian.
En el caso ecuatoriano desde inicios de la década de los 80 se pro- fundizó de manera sistemática la propuesta neoliberal en nive- les mucho más fuertes que en los otros sectores de la economía
y sociedad ecuatoriana. El modelo adquirió mayor intensidad
desde 1992. Un buen indicador del desmantelamiento del apoyo estatal a la agricultura constituye la participación del presupuesto del gobierno central al desarrollo agrícola, que bajó del equiva- lente al 1,2% del PIB en 1995 a 0,3% para el 2005 2 , es decir, casi 4
Las consecuencias del modelo neoliberal son fácilmente percepti- bles. La población del campo se empobreció en forma dramática, lo que se tradujo en procesos migratorios hacia fuera, desconoci-
dos en la historia del Ecuador. El desarrollo desigual en el campo adquiere dimensiones gigantescas, el capital logra acumular a rit- mos acelerados, articulado a procesos de producción exportables como: banano y flores, piña y papaya; brócoli y palmito, así como en los procesos de transformación agroalimentaria y agroindus- trial en general. El capital también se amplía en ciertos productos destinados al mercado nacional de alta rentabilidad como el de caña para azúcar y palma africana; arroz y ganadería intensiva, favorecidos con altos niveles de protección frente a la compe- tencia internacional. Vivimos en una era de expansión del “agro- bisnes”, con modalidades sorprendentes de integración vertical
y horizontal y control de las cadenas de cada producto desde la
producción, transformación, comercialización, hasta la prestación de servicios.
En cambio, lo sustancial la agricultura orientada al mercado nacio- nal enfrenta una profunda crisis que en parte proviene de la pro- pia estructura agraria altamente minifundizada. La productividad
MAG 2006.
.Políticas de Estado para el sector agropecuario ecuatoriano 2006-2016, Quito.
se estancó y los niveles de ganancia son muy bajos e inclusive genera pérdidas sucesivas.
La gran producción capitalista logra crecer y concentrar mayores recursos, particularmente tierra, agua y capitalizar la plusvalía en infraestructura productiva dentro de las empresas agrícolas y en otros sectores de la economía. En cambio las unidades campe- sinas siguen subdividiéndose en tamaños muy pequeños, a tal punto que buena parte de ellas se transforman en fincas de resi- dencia, se “descapitalizan” y buena parte de la población campe- sina depende cada vez más de las actividades extraprediales para lograr sostener los procesos de reproducción social.
Como consecuencia de este desarrollo desigual, el nivel y la par- ticipación del PIB agropecuario disminuyen de manera acelerada. En 1997 era de 3,7 mil millones de dólares, llegando al 2005 a 2,3 mil millones. La caída del sector agroalimentario en su conjunto sigue igual tendencia, aunque es de menor intensidad, bajó de 6.1 a 5,1 mil millones de dólares. La participación del PIB agrope- cuario incluyendo silvicultura y pesca, con respecto al PIB nacio- nal, bajó del 15,8% a 7,4% entre esos años 3 .
Estamos viviendo una crisis de buena parte de la producción que va al consumo nacional. El país se ha convertido en importador de muchos alimentos y bienes de uso industrial cuando antes a más de cubrir la demanda interna de los mismos, los exportaba- mos. Esto ocurre a pesar de las excelentes características de los recursos naturales que contamos, así como del conocimiento que sobre el tema existe en los diversos sectores de agricultores acu- mulado por siglos. Pero también suben notablemente las impor- taciones de insumos como fertilizantes y agroquímicos (agro- tóxicos), maquinaria pesada para la agricultura y los procesos de transformación. De ahí que si bien la balanza comercial agro- pecuaria aún sigue positiva, la brecha entre los valores impor- tados y exportados tiende a disminuir y ser menos favorable.
3 Antonio Gaybor. Conferencia Internacional de Medio Ambiente, en La Ceiba- Honduras, 22-24 de octubre de 2007.
Ya no solo hacemos importaciones masivas de trigo (98% del con- sumo nacional). Hasta hace poco exportábamos algodón y maíz, hoy somos dependientes, como somos en soya y frutas caducifo- lias. Ahora importamos una gran cantidad de productos agrícolas que bien pueden producirse en el país e inclusive mucho de ellos exportarse.
La crisis de la agricultura de pequeña escala tiene importantes consecuencias negativas para toda la población nacional. En este último año, se aceleró el crecimiento de la inflación. En gran medida esto viene del sector agroalimentario, y en particular de la crisis de la agricultura campesina, que se agrava con el incre- mento de la demanda mundial de alimentos en ciertos países, el cambio del destino de una parte de los excedentes agrícolas hacia los biocombustibles, el incremento de los precios de los agroquí- micos, debido principalmente al impacto de los precios altos del petróleo. El desafío que tiene el Ecuador es la reactivación del sector agroalimentario. Esa reactivación dependería del cambio que puede ocurrir, particularmente en la producción campesina. El Ecuador puede recuperar importantes áreas aptas para estos fines y elevar la productividad en esos bienes.
Aunque es precaria la información que tiene el Estado sobre la disponibilidad de agua superficial y subterránea, sin embargo, con los datos más generales que disponemos, podemos afirmar que contamos con agua suficiente y con cuatro veces más agua superficial que el promedio per cápita mundial. El problema es que está mal distribuida, que la contaminación crece y que las fuentes se destruyen de manera acelerada.
El Estado a través de 64.300 autorizaciones (concesiones) entregó 2.440 m 3 /s aunque la cantidad real utilizada es muy superior a dicho caudal. Las dos terceras partes fueron al sector hidroeléc- trico, con un total de 149 concesiones localizadas en todas nues- tras regiones. Buena parte tiene claros propósitos especulativos. El caudal concesionado para ciertos usos es a veces inferior al realmente utilizado. Pero también se da el fenómeno contrario, que hay concesiones otorgadas que no están aprovechando el recurso (Cuadro 1).
Conviene destacar que en estas cifras no consta el uso de agua en minería, que como sabemos es una actividad que pro- voca una gigantesca contaminación del agua. Muchos ríos de la Amazonía, de la Sierra y de la Costa están prácticamente
Concesiones de agua por usos, 2007.
Fuente: CNRH: Base de datos, 2007. Elaboración: Los autores
muertos por la presencia de elementos y compuestos muy tóxicos.
En nuestra historia conocemos que el agua aprovechada y conce- sionada, ha sido primeramente la de más fácil acceso relativo. Por eso es que en ciertas microcuencas y provincias prácticamente no hay cantidades notables de agua disponibles adicionales a las utilizadas y concesionadas, lo cual esta creando grandes presio- nes para trasvases de pequeña y gran escala y enormes conflictos sociales y políticos.
En el Ecuador como ocurre en el resto de países del Tercer Mundo, el agua de usos consuntivos va principalmente al riego, mientras que en los países desarrollados el consumo industrial se lleva la mayor parte, en Norteamérica por ejemplo representa el 48% y en Europa el 53%. En contraste, en el Ecuador el riego cubre alrede- dor del 80% del uso consuntivo.
Asistimos a una caída sistemática de la disponibilidad percápita de recursos hídricos no renovables (RHIR) en el mundo, llegamos en la actualidad a 6.900 m3/año. La sociedad ejerce una presión desbordante sobre los recursos hídricos y sobre las principales fuentes reguladoras de los ciclos hidrológicos. Si bien es cierto el consumo de agua sube por el incremento de la población, tam- bién el crecimiento urbano demanda de un mayor uso de agua por familia, los procesos productivos y el crecimiento de los ser- vicios son más exigentes en agua, producto de los modelos de desarrollo que se experimentan en el mundo. El crecimiento des- enfrenado se traduce en una extracción explosiva de RHIR. Se pasó de 1.400 km3/año en 1950 a 3.830 km3 en la actualidad. El incremento del consumo de agua ha llevado a que los niveles de extracción asciendan en muchas regiones a niveles de hasta 2,5 veces más que el promedio mundial situado en 8,8%. 4
El capital nos envuelve en formas de producción y en ritmos de expansión económica que provocan una contaminación desco- munal del agua. Es un asunto que sin duda más afecta a la dispo- nibilidad de los RHIR en varias partes del mundo. El agua contami- nada es contaminante de otras y de los suelos, que van diezmando la biodiversidad y afectando la salud de la población. En algunos países del Tercer Mundo, la contaminación es permitida abierta- mente para favorecer al capital y, si disponen de normas preven- tivas y de control, con frecuencia son violadas, para favorecer los procesos de acumulación. Una de las maneras para bajar los cos- tos de la producción de las empresas y mantener la competitivi- dad de las exportaciones, de algunas partes del Tercer Mundo, es arrojando a los ríos las aguas contaminadas en los procesos de la producción agrícola, industrial, en la extracción minera. Los países industrializados no reconocen los costos de la contaminación a los países pobres 5 .
4 Ibid, anterior
5 Ibid, anterior
Avanza el uso
extensivo y masivo del agua en la agricultura
A diferencia de lo que ocurrió durante casi la mayor parte de la
historia de la agricultura, la producción bajo riego llega a tener ahora una importancia inusitada y trascendental, genera nada menos que el 40% de los alimentos que se consumen en todos los pueblos del mundo, pese a que el área regada solo representa
la quinta parte del total. Sin riego no habríamos llegado a los
niveles de producción y productividad alcanzados, y los efectos
negativos habrían sido aún mayores sobre la subalimentación,
el bajo nivel de empleo y los escuálidos niveles de ingresos. En
muchas zonas semiáridas y secas la situación habría sido aún más difícil. Ciertamente que sin los niveles actuales de la irrigación es posible imaginar que la humanidad habría tenido que utilizar otros medios para lograr las disponibilidades de bienes agrícolas. Hubiera significado una mayor ampliación del área cultivada en
ciertos países y regiones y buscar incrementar la agricultura de secano, generando seguramente secuelas ambientales y sociales muy dramáticas 6 .
6 Ibíd. anterior
Avanza el uso extensivo y masivo del agua en la agricultura
El caudal concesionado para riego en Ecuador ha crecido en apenas dos años (2005-2007) en el 13%. En este último año, el caudal autorizado alcanzó a 479 m 3 /s a través de 31.519 concesiones, es decir a un promedio de 15 l/s. Cinco provincias: Guayas, Los Ríos, Chimborazo e Imbabura suman el 56% del volumen señalado. Pero el número de concesiones en cambio es mayor en la provincia de Loja pues representa cerca del 49% de las entre- gadas en todo el país, seguida por Chimborazo con 9%, Pichincha con
8% y Azuay con el 6% (Anexo 1). Pero estas autorizaciones corresponden a caudales promedios relativamente bajos frente a algunas provin- cias de la Costa. Hay que tener presente que el volumen entre- gado por el Estado para riego es muy inferior a la cantidad de agua
realmente utilizada, como veremos más adelante.
Incremento del caudal entre- gado por el Estado para riego
479 m 3
425 m 3
En el Ecuador presenciamos, en las tres últimas décadas, dos fenó- menos que avanzan de manera simultánea, la intensificación en el uso del agua para la agricultura y la masificación de la produc- ción bajo riego en ciertos renglones y regiones, como medio efi- caz para alcanzar altas cuotas de plusvalía a favor del gran capital. En el campo esto se logra produciendo mercancías. Las exporta- ciones hoy en día tienen un alto contenido de agua de riego, a diferencia de lo que ocurría en el pasado que esa producción en lo fundamental, era de secano. Las condiciones climatológicas cambian ostensiblemente en las últimas décadas debido al calen- tamiento global y también a la ampliación de la frontera agrícola en nuestro país. Ahora en los cultivos de exportación toda o casi toda la superficie es bajo riego. El área regada cubría en el 2000, nada menos que entre el 79% al 100% del total cultivada. (Cuadro 2). Estamos exportando agua incorporada en “comoditis”.
En contraste, los cultivos de consumo nacional e inclusive los
Cultivo 1. Producción con predominio empresarial
2. Producción con predominio de
mediana propiedad: y campesina
Banano exportación Caña de azúcar Flores exportación Brócoli exportación Papaya exportación Mango exportación Piña exportación
Fuente: INEC. III Censo Agropecuario Nacional, 2002 / Investigación directa. Elaboración: Los autorres
de café y cacao, que provienen principalmente de la pequeña y mediana finca, tienen riego solo en una reducida área de siem- bra. La superficie regada está entre el 4 al 25%. Solo el caso del arroz, que es el cultivo más importante del Ecuador en cuanto a área sembrada y nivel de consumo, se riega el 45%. Esto se debe a que este cultivo se desarrolla en zonas bajas, de fácil acceso al agua especialmente en las provincias del Guayas y Los Ríos y que ha merecido especial atención del Estado, especialmente en las décadas del 70 al 80, con el desarrollo de sistemas de riego, en el fomento a la producción, en la regulación de los precios y merca- dos. Con el arroz también conviven unidades y formas de produc- ción diversas como las empresariales de gran escala, altamente especializadas y capitalizadas y miles de unidades campesinas y también la mediana finca arrocera. La mayor parte del área regada es individual, a diferencia de lo que ocurre con la Sierra, en la que predomina el riego comunitario y los sistemas de riego públicos.
Esto de alguna manera explica las dinámicas muy diferenciadas entre los dos tipos de agricultura. En la agricultura empresarial la rentabi- lidad esta entre los más altos de la agricultura ecuatoriana, mientras que en las otras formas de producción, los excedentes son escasos o no existen, como en buena parte de la agricultura campesina.
cimentada en la concentración del agua y de la tierra
La concentración del agua estuvo ligada al acaparamiento de la tierra, a la conformación de la gran hacienda. Este fenómeno viene desde la época de la colonia en la Sierra ecuatoriana, y la infraes- tructura de riego se construyó con el trabajo gratuito y semigra- tuito de los campesinos. En la Costa toma especial importancia en el siglo XX. El riego comunitario se establece desde antes de la colonia y luego en la época republicana se construye con el pro- pio esfuerzo de las comunidades.
La Reforma Agraria que liquidó formas semifeudales de produc- ción, no afectó la distribución del agua. Las haciendas continúan acaparando este recurso. En la Costa el proceso de acaparamiento más importante comienza con la expansión del cultivo del arroz y caña para transformación industrial. Pero a partir de los años 70 la intensificación de la agricultura de exportación, tendrá como elemento central el riego y el drenaje.
Con la Caja de Riego se inicia un proceso de ampliación del área de riego a través de varios sistemas públicos que se construyen en las últimas 6 décadas, que llegan a cubrir cerca del 20% del área regada.
En el Ecuador podemos hablar de un descomunal proceso de concentración del agua en pocas manos. Como ocurre en muchas otras partes del mundo, vivimos la era del “despojo del agua”. El capital está apropiado de este elemento vital y le dejó al pueblo lo indispensable para que reproduzca la fuerza de trabajo necesaria para la acumulación y concentración del capital. El discurso domi- nante y funcionalista ha pretendido mantener este tema profun- damente oculto y velado. Con la política neoliberal los grupos de poder cuentan con un marco normativo y la ejecución de varias políticas que aseguran a su favor la concentración del agua y la tierra y se dan las condiciones para que impere la contaminación más perversa del agua y se destruyan los ecosistemas relaciona- dos con el agua.
El “despojo del agua” se da de dos maneras, una formalizada, es
decir a través de concesiones entregadas por el Estado y otra mediante el uso del agua al margen de la Ley. Se trata de procesos de larga data, que continúan en la actualidad e inclusive toman dimensiones gigantescas en las últimas dos décadas en ciertas provincias.
Podemos afirmar que en el campo la acumulación del capital se da por el acaparamiento de la tierra y el agua, así como por la explotación de fuerza de trabajo que recibe salarios miserables.
La concentración del agua en pocas manos es similar o inclusive mucho más profunda que la de la tierra. La población campesina
e indígena cuenta con sistemas comunales de riego, represen-
tan el 86% de los usuarios, sin embargo, solo tienen el 22% del área regada y lo que es más grave únicamente acceden al 13% del caudal, en tanto que el sector privado, que representa el 1% de UPA’s concentra el 67% del caudal según el CNRH. Los llama-
dos sistemas públicos, construidos por el Estado son de diversa composición social. Unos son típicamente de campesinos y otros
Distribución inequitativa del riego en el Ecuador, 2005*
l/s Finca
* Estimaciones en base de autorizaciones de uso. No están muchos sistemas de riego ni todas las captaciones individuales. Fuente: CNRH, base de datos, 2005. Elaboración: Los autores.
Distribución de la tierra en el Ecuador, 2000
Fincas (ha)
Nº Predios (%)
Superficie ( %)
Fuente: III Censo Nacional Agropecuario, 2002.
donde coexisten grandes empresas, unidades medianas y siste- mas campesinos (Cuadros 3 y 4). Sin duda que el acceso inequi- tativo a estos recursos constituye la causa determinante de la perversa inequidad social, desde donde se erige el poder político hegemónico.
En el Ecuador la frontera agrícola se amplía significativamente y avanza de manera avasalladora en las últimas cuatro décadas. El área regada representa alrededor del 12% del total en cultivo. El sistema predominante es el riego por gravedad. Los sistemas por goteo y aspersión representan el 22% del área cultivada y corres- ponde solo al 6% de las unidades productivas que utilizan riego, son empleadas principalmente por el gran capital. 7
Ahora que están muy deteriorados los suelos especialmente en la Sierra y que el agua se vuelve un recurso cada vez más escaso, es
7 INEC. III Censo Nacional Agropecuario, 2002.
inaplazable superar ciertas formas de riego convencionales que demandan fuertes cantidades de agua por unidad de superficie y que erosionan los suelos
Durante las dos últimas décadas se incrementó el área regada dentro de la empresa, pero en los sistemas campesinos, tanto públicos como comunales e inclusive el riego individual creció muy lento. Es hora de ampliar la superficie regada dentro de los sistemas de producción campesinos y mejorar los niveles de con- ducción y aplicación del riego actual. Esta probado que el riego es un medio eficaz para disminuir los niveles de inequidad en el campo, ya que permite diversificar la producción y aumentar los ciclos productivos, incrementar el nivel de empleo y generar mayor producción de alimentos para la población rural y del país, aumentar las exportaciones e incrementar el nivel de productivi- dad; así como los niveles de ingreso.
En este sentido, vale la pena poner como ejemplo de las venta- jas del riego en la economía campesina, el caso de riego de Licto, provincia de Chimborazo que reúne a 1.200 familias y cubre una superficie de 1.700 ha. 8 En este proyecto las unidades productivas con riego generan un nivel de empleo de 2,5 veces más que en las fincas sin riego y el ingreso es 13 veces superior. Mientras las unidades con riego logran niveles de capitalización del 5% anual, las sin riego se reproducen en forma simple, es decir sin que haya nueva inversión neta.
Dos caras del despojo: Los pobres del campo se quedan sin agua y el capital la concentra
En cualquier provincia, cuenca hidrográfica e inclusive micro- cuenca en que nos encontremos es fácil constatar que los campe- sinos se quedan sin agua y que las grandes haciendas y empresas
8 Paola Román. Tesis de grado. Impactos del riego en los sistemas de producción de Licto, Riobamba.Chimborazo, 2008
La concentración del agua en tres parroquias de la provincia de Imbabura, 2001
Parroquias Salinas
Ucinquí
Fuente: Agrónomos y Veterinarios sin Fronteras, 2001.
captan lo fundamental de este recurso vital, que es de propiedad de toda la sociedad. Para destacar esta lacerante situación pode- mos topar algunos casos en diferentes regiones del país.
La concentración del agua en tres parroquias de la provincia de Imbabura es muy alta. Los hacendados de las parroquias Salinas, Ucinquí y San Blas, captan en conjunto el 91% del caudal, que- dando el “conchito” o pequeño saldo para los medianos y peque- ños productores (Cuadro 5). Este elevado nivel de acaparamiento esta relacionado también con la fuerte presencia hacendataria en Imbabura.
Los ríos de muchas partes del país se quedan en pocas haciendas. En una muestra de seis ríos de la cuenca baja del Guayas, estu- diada en un tramo específico de cada uno de ellos, se constata que de 45.724 l/s utilizados de los ríos Chilintomo y Chanchán, Chimbo y Bulubulu, Cañar y Jagua, el 76% del caudal va a solo 61 empresas, con un volumen promedio de nada menos que 566 l/hacienda (Cuadro 6 y Anexo 5). Con el caudal usado por cada hacienda fácilmente se podría regar entre 500 a 1.100 fincas campesinas. En contraste, cerca de 1.000 campesinos y agricul- tores propietarios de fincas medianas, de las zonas en referencia, únicamente captan el 24%, con un caudal promedio de 11 l/s. Alrededor de estos mismos ríos viven miles de campesinos que no tienen acceso a agua potable de buena calidad y de riego y que inclusive en los meses de sequía tienen que hacer pequeños pozos en las riveras de estos ríos para poder obtener agua para consumo doméstico.
Los ríos del país se quedan en pocas haciendas:
Cinco casos de la cuenca baja del Guayas, 2008
Caudal %
Fuente: CNRH, base de datos, 2007 / Investigación de campo, 2008. Elaboración: Los autores.
Si nos movemos a la provincia del Azuay constatamos un fenó- meno similar a los casos descritos anteriormente. En el río Ricay que tiene un caudal de 7.200 l/s, igualmente el agua está acapa- rada en pocas manos, el 8% de las concesiones se llevan el 77% del caudal.
Una práctica común observada en el Ecuador es la del“tape de los ríos”. Las grandes empresas utilizan esta modalidad para desviar total o parcialmente los ríos sin autorización de las Agencias de Agua. Esta práctica no solo deja a los ríos sin el caudal ecológico, sino a la población que está en la parte baja sin la posibilidad de acceder a este recurso vital.
Mientras exista concentración del agua en pocas manos, subsisti- rán profundos conflictos entre usuarios, la inequidad crecerá y no habrá posibilidades mayores de mejorar las condiciones de vida de los campesinos que tienen poca tierra, ni de contar con mayor
y mejor producción de alimentos para la sociedad. La distribución equitativa del agua, bajo nuevos paradigmas, es una condición fundamental para el desarrollo.
El despojo en banano y caña:
Dos ejemplos de la descomunal concentración del agua
Algunos grupos de poder controlan la producción y transforma- ción y en algunos casos también, toda la cadena, incluyendo la comercialización de productos, insumos y bienes de capital y hasta cierto tipo de servicios. En banano y caña podemos encon- trar varias formas de eslabonamiento. Pero ahora solo haremos referencia a la producción primaria de esos cultivos.
Para tener una idea general del uso del agua se estima que, en números redondos, las 300.000 ha. correspondientes a ciertos cultivos de exportación que tienen una producción empresarial predominante, como banano y flores, frutas tropicales y horta- lizas a más de caña para producción industrial, demandaría no
menos de 300 m 3 /s. Simplemente para tener una idea de cifras relativas, este caudal representa cerca de las dos terceras partes del caudal total concesionado (479 m 3 /s), por el CNRH, hasta el
En los últimos sesenta años el banano ha sido la actividad más importante del Ecuador en cuanto a la generación de divisas, des- pués del petróleo.
Desde fines de los años 40 del siglo anterior, a diferencia de lo que ocurriera en otros países, particularmente de Centro América, en Ecuador hubo un proceso rápido de expansión de la pequeña y mediana producción bananera, a más desde luego de la gran plan- tación del capital empresarial. Alrededor del banano han crecido
y consolidado algunos grupos de poder de la Costa ecuatoriana.
Concesiones para riego otorgadas por el CNRH para empresas bananeras del grupo REYBANPAC, 2005
Fuente: MAG. Unidad de banano, 2005 / CNRH. Base de datos, 2005 / Elaboración: Los autores
Hasta los años 70 el cultivo del banano era de secano en su mayor proporción. En la actualidad ya no es posible un cultivo competi- tivo al margen del riego. De acuerdo al III Censo Agropecuario, el área sembrada de banano es de 180.330 ha, 9 correspondientes a 28.629 predios. De estos se regaron 141,8 mil ha. Pero en el 2008 se riega casi toda el área. La concentración bananera es gigan- tesca, los dos tercios de la superficie corresponden a fincas que tienen más de 50 ha. de banano (6.957 UPA’s) que representan el 21% 10 del total. El banano es el cultivo permanente más regado del país, cubre el 47% del total sembrado con diferentes cultivos con riego.
La concentración del área bananera va de la mano con la con- centración del agua. Para tener una idea general al respecto, con- viene destacar algunas particularidades del acceso al agua de dos grupos importantes, REYBANPAC y Noboa.
El grupo REYBANPAC en tres décadas conformó un verda- dero emporio. Según el registro que mantiene el Ministerio de
9 Al parecer esta cifra resulta modesta frente a la realidad ya que solo 6.477 fincas registradas en el MAG en el 2005, cubren 158.163 ha.
10 INEC, (2002). Censo Agropecuario Nacional
Formas de acceso al agua de riego para banano en las haciendas del Grupo REYBANPAC, 2005
Agricultura, del 2005, cuenta con
47 empresas con una superficie
de 9.176 ha. de banano, el 87% de las empresas están en la provincia de Los Ríos, es decir, en zonas que
le permite obtener mayor renta diferencial debido a las excelen- tes aptitudes ecológicas para el cultivo del banano. El 13% res- tante están localizados en Gua- yas, Cotopaxi y El Oro (Cuadro 7).
De las 47 haciendas bananeras del grupo REYBANPAC, solo las
20 tienen concesiones de agua y
ninguna tiene acceso a sistemas públicos de riego (listado de haciendas en Anexo 2). Para el año 2005 el CNRH autorizó el uso de nada menos que 3.319 l/s para cubrir un área regada de 4.148 ha. Este grupo riega el 55% del área bananera sin contar con autorización (Gráfico 2).
El acaparamiento del agua no cesa. Por el contrario, crece. En solo dos años el caudal asignado subió a 5.137 l/s, es decir, creció en la cifra nada despreciable del 55% entre el 2005 al 2007.
El Grupo Noboa el más fuerte productor y exportador de banano, supera con creces al área cultivada por REYBANPAC y otros gru- pos. Sus principales empresas están en Los Ríos y Guayas, dadas las características más favorables para la producción bananera. Este grupo tiene similares prácticas a otros con respecto al acceso del agua.
De todas las haciendas del Grupo Noboa consideremos solamente dos de las más emblemáticas, una de la provincia del Guayas y otra de Los Ríos. La Julia y Los Álamos según el MAGAP tienen registradas en conjunto 3.358 ha. de banano. El CNRH otorgó el derecho de uso de 953 l/s para el 2005. Pero únicamente el 57% del área de estas dos haciendas se riega teniendo derechos de
Resulta revelador del grado de concentración del agua en el sector bananero, que las hacien- das bananeras de REYBANPAC
y solamente 4 de las tantas de Noboa, tengan en conjunto autorizaciones por 6.375 l/s que representan el 37% del caudal de agua total dado por el CNRH para todo el sector bananero del Ecuador (17.428 l/s) en el
2005. Con ese caudal están
autorizados a regar el Grupo Noboa el equivalente al 22% del área regada del país con autori- zación del CNRH (30.271 ha.).y el Grupo REYBANPAC el 14% (Gráfico 4).
Pero dos años más tarde (del 2005 al 2007) llegan a tener auto- rizaciones de uso de agua por un volumen 79% superior, esto es de 11.378 l/s. Con ese caudal de estos dos grupos, podrían regar fácilmente entre 11.000 a
23.000 fincas campesinas
Formas de acceso al agua de riego para banano en dos haciendas de Noboa (La Julia y Los Álamos), 2005
Fuente: CNRH. Base de datos, 2005
Área regada de banano en Ecuador con autorizaciones, 2005
Fuente: CNRH, Base de datos 2005
Los cultivos de piña y papaya, prácticamente no registran con- cesiones de agua, pero todo mundo sabe que estos cultivos tie- nen lugar con riego. Las flores de la Sierra y el mango de exporta- ción se nutren principalmente de agua de sistemas públicos, pero también de captaciones directas desde ríos y pozos, muchas de ellas sin contar con la autorización correspondiente.
El cultivo de caña para la producción de azúcar ocupa el segundo
lugar en superficie regada de los cultivos, con un área que repre- senta la cuarta parte del total. La producción está concentrada en la cuenca baja del Guayas. Se estima 75.400 ha. 11 sembradas de
caña para producción de azúcar en el 2006, sin incluir la caña des- tinada a la producción industrial de alcohol. Tampoco se incluye
la caña para panela y alcohol etílico que es producida por peque-
ños y medianos agricultores en las estribaciones de las cordilleras
occidental y oriental y en algunas áreas de la Costa.
Tres empresas concentran lo fundamental de la producción de azúcar (alrededor del 92%) y pertenecen a los grupos Isaías (ECU-
DOS antes Aztra, del Estado), Gonzáles Portes (San Carlos) e Isabel Noboa (Valdez). Virtualmente toda la caña se produce bajo riego. El área cultivada corresponde a los propios ingenios azucareros
y a la producción de agricultores que entregan caña a los inge-
nios. (Cuadro 8). Pero también existen cañicultores que logran en
las últimas décadas concentrar un área considerable de caña, “el empresario Astolfo Pincay riega 8.000 ha.” 12 .
En síntesis el negocio del azúcar se reduce a ocho o diez grupos. Estos grupos de poder, conjuntamente con los palmicultores han influido de forma decisiva para que en los últimos gobier- nos emprendan la tarea de ampliar las áreas cultivadas de caña y palma para la producción de biocombustibles (alcohol y biodisel)
a costa de disminuir las áreas cultivadas de productos estratégi-
cos para la alimentación de los ecuatorianos y seguir talando en forma indiscriminada el bosque húmedo tropical.
La alta rentabilidad de la producción azucarera se logró gracias a la enorme protección arancelaria y a la formación de precios con cierta influencia oligopólica. Sin embargo, los valores que se can- celan por utilización de agua son absolutamente irrisorios, como veremos más adelante.
11 Esta cifra se considera muy baja.
12 Alex Zapatta, (2008). El riego y conflictos de agua en el Ecuador.
Superficie cultivada de caña de azúcar, 2006
Superficie caña a)
San Carlos Valdez ECUDOS Otros ingenios * Suman
* Ingenios Monterrey, IACEM, Isabel María y otros.
a) Incluye área cultivada por ingenios y cañicultores que venden caña a los ingenios.
Fuente: CINCAE (Centro de investigación de caña de azúcar en el Ecuador) 2006 / UNCE (Unión de cañicultores del Ecuador) 2007. Elaboración: Los autores
Los dos sistemas de riego públicos localizados en la cuenca baja del Guayas, esto es Milagro-Mariscal Sucre y Manuel de J. Calle, (riegan aproximadamente 50.000 ha.), son los motores de la pro- ducción de los ingenios Valdez y ECUDOS (La Troncal) aportan con 18,3 m 3 /s. El ingenio Valdez recibe 5.000 l/s del proyecto Milagro, que capta aguas del río Chimbo. Este ingenio además tiene con- cesiones por 500 l/s, para captación directa del río Milagro. En el caso del ingenio ECUDOS riega 13.400 ha. de caña desde el sis- tema Manuel de J. Calle. El ingenio San Carlos en cambio capta agua de los ríos Chimbo, Chanchán, Chambo y otros por un volu- men total de 8.250 l/s que a la tarifa de 1,84/l se estima que paga- ría la modesta suma de $15.200 por año. Recuerden que sin estos caudales no sería posible la producción.
El uso del agua al margen de la Ley
Hay por lo menos dos cosas que sorprenden a cualquier persona que analice el uso del agua en la producción agrícola. Primero, el conocimiento y la información que contamos sobre disponi- bilidad de agua por cada fuente y sus usos reales por territorio o cultivo, son absolutamente pobres. Segundo, en el Ecuador la
Áreas regadas de banano y caña de uso industrial, 2007
utilización del agua en la agricultura sobrepasa con creces a los caudales concesionados por el Estado. El aparato institucional y el ordenamiento jurídico del país lejos de enfrentar esta cruda reali- dad la fomenta, por acción y por omisión.
Resulta irónico constatar que la producción agrícola de mayor ren- tabilidad, en poder de pocas familias, se realiza empleando agua al margen de la Ley. Para ilustrar esta aseveración podría ser suficiente poner dos ejemplos. Uno relacionado con la producción de expor- tación y otro con un bien utilizado en la producción de mercan- cías destinadas al mercado nacional (hacemos referencia en ambos casos a una producción especializada, donde reina el gran capital).
Lo que ocurre con el agua es un verdadero asalto. Sin temor a equivocación se puede afirmar que en banano la mayor propor- ción, esto es, alrededor de las dos terceras partes de la superfi- cie se riega al margen de la ley, no disponen de concesiones para aprovechamiento directo del agua desde ríos, esteros o pozos, o derechos de acceso a sistemas públicos de riego (Cuadro 9).
En el caso de la caña para uso industrial se estima que no menos de un tercio del área regada no cuenta con derechos de uso y aprovechamiento (Gráfico 5).
Área regada caña y banano, 2007
A. Área regada en cultivo de banano y el robo del agua
1. Autorización CNRH (2005)
2. Sistemas Públicos (2007):
• El Oro (5 Proyectos)
M. J Calle
Suman (1 + 2)
Regada con autorización (3/4 x 100)
Área regada de caña para uso industrial
1. Autorización CNRH Ingenios (2005)
2. Regada con sistemas públicos (ingenios):
• Milagro (Ingenio Valdez)
• M. J. Calle (Ingenio ECUDOS-La Troncal)
Cañicultores:
• Concesiones CNRH
• Proyectos públicos:
– M. J. Calle
Suman cañicultores con autorización
Total caña país:
Riego autorizado
Área sembrada nacional *
Regado con autorizaciones
Regada sin autorizaciones
* Se considera que esta es un área muy reducida.
Fuentes: Proyectos Milagro-Mariscal Sucre: Catastro, 2007
Proyecto Manuel de J. Calle: Catastro, 2007 Consejo Provincial de El Oro CNRH. Bases de datos
III Censo Agropecuario Nacional
Superficie cultivada bajo riego y superficie con concesión para cultivo de banano,
Total sembrado
Regada (ha) con autorizaciones
III CNA (ha)
CNRH (ha)
sembrado /
Número de UPAS
% (5/2)
III CNA.
Fuente: MAG. Unidad de banano, (2005) / III Censo Nacional Agropecuario 2002 / CNRH. Base de datos 2005.
Si recorremos toda el área bananera del Ecuador solo podríamos encontrar cultivos sin riego como situaciones de excepción. Pero lo novedoso por decirlo de manera coloquial, es que el número de concesiones solo representa el 1,2% de las UPA´s bananeras y la superficie cultivada con agua de riego autorizada cubre apenas el 17% del total.
Esto significa que hay uso del agua al margen de la Ley, en por lo menos cinco veces la superficie que cuenta con autorizaciones de riego.
Sin duda que el agua de algunos sistemas públicos de riego jue- gan un rol trascendental en el desarrollo de la producción del sec- tor empresarial. En banano de las 56.272 ha. con derechos para riego, los sistemas públicos cubren el 46% del área con los pro- yecto Pasaje-Machala, Guabo-Borbones, Ducos, Tahuin, Caluguro, Santa Rosa, Milagro y Manuel de J. Calle (Cuadros 9, 10 y 10 a).
Estimación de la superficie de banano regado con proyectos estatales de El Oro,
Cuadro 10a.
Caudal de diseño m 3 /s
Pasaje-Machala
Guabo-Barbones
Ducos-Rajaro
Caluguro-Santa Rosa
Superficie regada con autorizaciones, 2005
En el caso de la provincia de El Oro, con mayor dependencia del riego público que las otras provincias, los cinco sistemas públicos, dos de ellos gestionados por el Consejo Provincial, permiten el desarrollo de nada menos que del 54% de la producción bana- nera de esa provincia.
En caña de las 52.985 hectáreas con derechos de agua para regar, los proyectos públicos de Manuel de J. Calle y Milagro cubren 48%, el saldo (52%) corresponde a usos directos desde las fuentes asignadas por el CNRH (Gráfico 6 y Cuadro 9).
Tomas sin autorización y concesiones realizadas por el Estado en el río Chimbo para riego, 2007
Sin concesión (casos) (b)
Xavier Azan
Grupo Holsen
Proyecto de Riego Milagro (a)
Caudal promedio del río = 14,6 m3/s.
673 usuarios = 4.500 l/s; Ingenio Valdez 5.000 l/s
Información proporcionada por los moradores del sector, provincia del Guayas, 2008. No incluye parte baja del Proyecto de riego Milagro.
Fuente: CNRH, 2007. Muestreo de campo / MAG-ORSTOM. Estudio hidrometereológico, 1970.
Este aprovechamiento del agua sin contar con derechos no es un fenómeno exclusivo de las dos actividades productivas señaladas. Con ciertos matices que diferencian de estos, es muy frecuente en la producción intensiva de exportación y en la ganadería, en la producción arrocera y de palma africana. A este fenómeno tam- poco escapa la agricultura de mediana y pequeña escala, aunque en niveles menores.
La Ley de Aguas desde 1972 establece que el agua es un bien nacional de uso público. Los ciudadanos tienen el derecho a usar el agua pero con previa autorización del Estado, para lo cual debe pagar tarifas en función de los usos.
El uso del agua al margen de la Ley no es una condición que solo se da entre usuarios individuales. También ocurre en sistemas públicos o promovidos por el Estado. Recordemos lo que pasa
Usos del agua al margen de la Ley del río Jubones provincia de El Oro, 2008
Concesionado*
Proyecto de riego Pasaje - Machala
Proyecto de riego Guabo Borbones
Proyecto de riego Ducos
Fuente: CNRH / Investigación directa.
con el trasvase del Baba en la provincia de Los Ríos que se está construyendo sin autorización de parte del CNRH. El caso del río Chimbo que cruza por las provincias de Bolívar, Chimborazo y el Guayas es muy ilustrativo para observar dos fenómenos simultá- neos. Como ocurre en la mayor parte de los ríos del Ecuador, el agua va a un número reducido de empresas y buena parte del caudal se usa al margen de la Ley. Solo en la zona Milagro-San Carlos se ha observado que alrededor de 13.500 l/s no tienen con- cesión del Estado, de los 20.400 l/s que se utilizan en agricultura en la zona estudiada, con los cuales se riega aproximadamente 38.000 ha (Cuadro 11).
El río Jubones nace y recorre por el Azuay, cruza por un costado de Loja y por varios cantones de El Oro. El agua que se utiliza en la parte baja en los tres proyectos importantes del sector público, entre ellos dos manejados por el Consejo Provincial, no tienen concesión de agua por parte del CNRH. Con los 31,6 m 3 /s que se usan en la parte baja, se riegan aproximadamente 29.000 ha, de las cuales el 88% corresponden a cultivo de banano (Cuadro 12).
Las avenidas de pozos de agua visibles y ocultos
Hasta antes de la década de los 80 la perforación de pozos para agua de consumo doméstico era común en muchas zonas del país, pero muy poco extendida para uso agrícola. Con el desarro- llo de la agricultura especializada intensiva en capital ocurrido en las últimas tres décadas, la empresa se volcó a perforar cientos de pozos en nuestro territorio, especialmente para la producción de cultivos de exportación como flores y banano, hortalizas y frutas tropicales, así como para bienes de consumo doméstico como el caso de la caña, palma africana, ganadería intensiva (Cuadro 13). Resulta irónico constatar que cierto tipo de UPA´s utilizan el agua de buena calidad extraído de pozos y contaminan las aguas superficiales.
Se van conformando verdaderos corredores de pozos ocultos y visibles. El Estado autorizó en el 2007 el uso de un caudal de alre- dedor de 18.086 l/s para extraer agua de los pozos para agricul- tura, de los cuales el 90% corresponde a las provincias de Guayas
y Los Ríos y el saldo se localiza en Pichincha, El Oro, Cotopaxi y en menor escala en otras provincias como Chimborazo, Imba- bura, Manabí (Anexo 1 y 5). El caudal autorizado para pozos por
el Estado es ínfimo frente a la cantidad real de agua subterránea que se extrae en el país. Por iniciativa propia se perforan pozos
y se capta agua sin dar cuenta al Estado. Existen fuertes indicios para suponer que la tendencia de crecimiento del robo del agua es más intensa en agua subterránea que en agua superficial en ciertas áreas del país.
El uso de agua de pozo para riego crece rápido, en apenas dos
años entre el 2005 al 2007, subió en 53% el caudal entregado por
el Estado, mientras que el caudal concesionado de todas las fuen-
tes solo crece un 13% (Gráfico 7).
Para la empresa el uso de agua de pozo es preferido en virtud de que generalmente la calidad es mejor, el acceso es directo dentro
Evolución del caudal de agua autorizado para riego, 2005-2007
Autorizaciones pozo
Fuente: CNRH.
de la propia finca, no existe control sobre los caudales utilizados, no hay conflictos con otros usuarios.
En los cultivos de exportación como banano, flores el empleo de plaguicidas o agrotóxicos y fertilizantes químicos es gigantesca. En el Ecuador se consume anualmente 176,9 millones de dólares (2003), de los cuales estos dos cultivos representan buena parte del consumo nacional 13 . Con estos productos las empresas con- taminan las aguas superficiales y subterráneas, sin que se imple- menten medidas de prevención y control y la autoridad pública es cómplice de esta situación.
Los cultivos intensivos y en especial los de exportación capturan la mayor parte de los caudales de pozos otorgados por la autori- dad pública. El banano lleva la delantera, seguido por la caña y flores que constituyen los principales hitos por donde va la ruta de perforación de pozos del Ecuador.
13 Gaybor, A. Nieto, C. Velasteguí, R. TLC y Plaguicidas. Impactos en los mercados y la agricultura ecuatoriana. SIPAE, Quito,
Concesiones de agua subterránea (pozos) otorgados para la agricultura ecuatoriana, 2005
• Otros *
* Incluye: agroindustria, camaroneras, arroz, algodón, cacao, maíz, palma, balsa, maracuya, piña, soya, avicultura, tabaco, forestal. Fuente: CNRH, Base de datos, 2005.
En el caso del banano el agua de pozo llega a tener un peso signi- ficativo en el riego. De los 17.4 m 3 /s concesionados por el Estado 41% del caudal corresponde a autorización de extracción de agua de pozo (Cuadro 14 a). Pero además la tendencia del uso de agua subterránea es creciente. Mientras en el año 2005, el Grupo REY- BANPAC tenía autorización por 3.319 l/s, dos años más tarde sube
a 5.136, es decir creció en un 55%. Esta situación no es particular para este grupo, es una tendencia generalizada en la producción
bananera y en la floricultura, en la producción de frutas tropicales
y en la caña para uso industrial, así como en la ganadería intensiva principalmente.
Otra característica constituye el hecho de que las autorizaciones de agua de pozo están concentradas en los grandes monopolios de producción. Entre las 20 empresas (de las 47) de REYBANPAC
y 3 empresas del Grupo Noboa (de las que se tiene información)
acaparan el 73% del caudal concesionado, localizado principal-
mente en la provincia de Los Ríos (Cuadro 14).
Cuadro 14. Principales empresas bananeras y concesiones de agua, 2005
incluye concesiones de agua para riego y uso industrial (lavado y procesamiento de banano).
Fuente: MAG. Unidad de banano, 2005 / CNRH. Base de datos., 2005.
Fuente de abastecimiento (a)
a Relación /b x 100
(47 haciendas)
(4 principales)
Cuadro 14a.
Autorizaciones de uso de agua para riego en el cultivo de banano, 2005.
para riego*
* Riego no incluye para proceso de empaque
Fuente: CNRH, 2005
Una cuestión que se ha tratado de explicar en este documento es que los caudales autorizados para ser utilizados en la producción agrícola, resultan pequeños comparados con el uso real del agua, especialmente en algunas provincias y cultivos, ya que gran parte del agua se emplea al margen de la Ley.
A más de esto, es curioso constatar que la mayor parte de los
usuarios del agua ni siquiera pagan las tarifas de concesión. Se estima que ingresa al sector público no más del 7% del monto
total que debería percibir el Estado por este concepto. En el 2007,
CNRH cobró alrededor de 1,1 millones de dólares, de los cuales
mayor proporción correspondió a recaudación adeudada de
años anteriores y recuperadas cuando se dieron las renovaciones
de las concesiones (Anexo 3).
Y no se trata ni remotamente de montos importantes, más bien
son tarifas de derechos de uso para riego irrisorias, de alrededor de $1,84 l/s por año (lo que cuesta una botella de agua). Pero real- mente lo que se permite al usuario es captar, con esa tarifa, el no
despreciable volumen de hasta 31,5 millones de litros en un año y con esto regar entre 0,5 a 2 ha.
En el evento de que el Estado cobrara la totalidad de los valores correspondientes a las autorizaciones de derechos de uso y apro- vechamiento de agua para riego, a las tarifas actuales, tendría aproximadamente $867.000 anuales. Y si consideráramos la tota- lidad de las concesiones, no pasaría de tres millones de dólares anuales. Con esto poco se podría hacer para apoyar a la gestión de los recursos hídricos.
La política en materia de recursos hídricos implementada en el Ecuador en cuanto a tarifas, refleja la poca visión de quienes gobiernan sobre la sostenibilidad de los recursos hídricos, del eco- sistema agua y de los ecosistemas relacionados con estos recur- sos. Con las políticas implementadas queda claro de que no hay ningún interés de que los usuarios asuman deberes importantes en el mantenimiento de las fuentes, en la prevención y la lucha contra la contaminación, en el uso adecuado del agua en los pro- cesos productivos y de consumo doméstico y en establecer una tarifa que permita por lo menos en parte cubrir el manejo social y sostenible de los recursos hídricos.
Vivimos una cultura donde ciertos sectores reivindican únicamente los derechos individua- les y colectivos, dejando atrás los deberes. Tam- bién somos parte de una cultura de derroche y depredación de nuestro patrimonio estratégico para la vida.
puede contribuir al buen
Tarifas por el derecho de uso del agua, 2007-2008
Área o sistema
1. Uso Directo de la fuente
- Nacional (Tarifa de concesión)
2. Proyectos Riego: (Tarifa volumétrica)
Banano, caña, flores, arroz y otros
0,92 - 3,68
- Proyecto Milagro y M. J. Calle
Banano, caña
- Daule - Peripa
- Proyecto Licto, Chimborazo
Papa, pastos, ganadería, hortalizas,
- Proyecto Toacazo, Cotopaxi
Papa, pastos, ganadería y hortalizas
*Incluye: valoración de mingas
manejo del agua. Para objetivizar el peso actual de las tarifas sim- plemente consideremos algunos casos. En números redondos, cuanto debería pagar anualmente el ingenio San Carlos por los 8.250 l/s que tiene en concesiones en el 2007? La irrisoria suma de aproximadamente $15.000 anuales. Y cuánto debe pagar REYBANPAC por 4.740 l/s. autorizados en el 2007? Aproximada- mente $8.700.
Los campesinos del sistema Daule-Peripa que cultivan arroz para el consumo nacional en varios cantones de la provincia del Guayas, pagan $120/ha. anualmente, o sea un monto 65 veces superior a la que paga, o debe pagar San Carlos y REYBANPAC, por cada hec- tárea regada así como todos los usuarios que se han beneficiado de concesiones para producción agrícola. Los campesinos de Toacazo-Cotopaxi pagan por el derecho al agua 52 veces más que esas empresas y los de Licto-Chimborazo 35 veces más (Cuadro 15).Una primera conclusión que es posible llegar es que los cos- tos por derechos de agua a través de sistemas públicos de riego (tarifa volumétrica) son más altos que la tarifa de concesión para uso directo del agua desde la fuente, llámese río o pozo.
Relación entre tarifas pagadas por acceso al agua de riego con respecto al costo de producción y la ganancia por ha, 2007 (%).
Sistemas de riego (T. volumétricas)
- Manuel J. Calle
- Milagro - Manuel J. Calle
- Daule-Peripa (Plan América)
- Licto-Chimborazo
- Toacazo-Cotopaxi
Toma directa ($1,84/l/s)
General (MAG) tecnificado
Cuenca baja del Guayas (Milagro-El Triunfo-La Troncal)
C: relación con el costo de producción G: relación con la ganancia
Las tarifas de concesiones pagadas en banano para uso del agua son irrisorias, representan entre 5 centavos a 40 centavos por cada
100 dólares de ganancia neta. Mientras en arroz que tiene una
rentabilidad mucho menor, los agricultores especialmente cam- pesinos pagan entre $1,2 a $30, por cada 100 dólares de ganan-
cia; y en papa pagan un equivalente a 8 a 9,60 dólares por cada
100 dólares de ganancia. En caña para uso industrial va muy de
cerca con banano, que como hemos visto son mercancías princi- palmente generados por la gran empresa.
Conviene recalcar que las tarifas de agua constituyen factores absolutamente irrelevantes en los costos de producción para la agricultura empresarial, en banano va de 0,02% al 0,5% y en caña entre 0,2% a 1,5%. En cambio en arroz llegan hasta 12% del costo
y en papa hasta el 10% (Cuadro 16). Y que decir de las flores donde el nivel de inversión inicial fácilmente oscila entre $200.000 a $400.000/ha. dependiendo de la especie y la forma de produc- ción; y, donde los costos anuales de producción pueden ir fácil- mente a varias decenas de miles de dólares por hectárea.
Esto no puede seguir así y es muy importante tomar en cuenta para redefinir toda la política pública sobre recursos hídricos y agua.
En el país es urgente que se establezca un sistema tarifario para los derechos de uso y aprovechamiento de agua, muy distinto al actual, que permita generar suficientes ingresos para el manejo social y sostenible del recurso. Es necesario considerar tarifas diferenciadas para la producción de consumo nacional y para las exportaciones. Y dentro de cada cultivo también hay que diferen- ciar las tarifas en función de la rentabilidad relativa, es decir no es lo mismo la rentabilidad de banano en la provincia de El Oro que en la provincia de Los Ríos o entre la producción de un campesino del Guabo con la producción empresarial de Pueblo Viejo, Vinces o Quevedo. Es muy diferente el nivel de rentabilidad que tienen las flores y el maíz suave en la Sierra. Debe ser interés no solo de los campesinos, sino también de los empresarios contribuir con parte de los excedentes o plusvalía para manejar bien este recurso vital, sin el cual no es posible mejorar la producción de corto y largo plazo. Lo propio podríamos decir con respecto al aporte de los usuarios de otros sectores como el hidroeléctrico que en la actua- lidad poco contribuye al mantenimiento del ecosistema agua y de los ecosistemas relacionados y con frecuencia lo que contribuye es a profundizar los problemas y conflictos sobre el agua.
En los sistemas públicos de riego, donde conviven usuarios muy distintos en cuanto a las características de los sistemas de pro- ducción, se ha creado una trampa tarifaria para tener derecho de acceso al agua, que constituye la asignación de caudales en l/s a un determinado monto monetario. En términos aparentes todos pagan un monto similar por l/s, pero cuando se hace un cálculo tomando en cuenta la cantidad de metros cúbicos utilizados en el
Caudal utilizado en el canal norte, Cotopaxi, pago de tarifas, 2007 (la trampa de los litros /segundo)
m 3 al año
año, los valores reales pagados son muy distintos, dados los dife- rentes niveles, frecuencias e intensidad de uso entre diferentes tipos de fincas.
Para ilustrar lo anterior tomemos el ejemplo del canal norte en la provincia de Cotopaxi, el cual nos permite observar que los flori- cultores utilizando cerca de 1.450.000 m 3 /año solo pagan $914, en tanto que los campesinos que utilizando un volumen total anual cuatro veces inferior al de los floricultores, pagan nada más ni nada menos que $8.740 $/año o sea diez veces más, pese a que la tarifa sea una sola generalizada para todos (Gráfico 8).
El Foro de los Recursos Hídricos, ha planteado la creación del fondo “Agua para la vida” destinado a lo siguiente:
a) Al manejo social, planificado y sostenible de las fuentes hídricas y a la conservación del ecosistema agua;
b) A ampliar el área regada dentro de los sistemas campesinos y
a mejorar los niveles de eficiencia de los sistemas comunitarios y
campesinos existentes, esto es los niveles de conducción y aplica- ción del agua, mejorando la eficiencia de los sistemas actuales; y
c) A mejorar y ampliar los sistemas de agua de consumo domés-
tico, que aseguren buena calidad y cobertura total permanente para los pequeños poblados rurales y periurbanos.
Uno de los aspectos que crea mayores conflictos entre los usua- rios del agua constituyen las sobreconcesiones sobre recursos hídricos. Estas son más importantes en las áreas donde el agua se constituye en un recurso muy limitado frente a la demanda. Sin duda que en la Sierra es donde mayores conflictos existen, aunque últimamente en algunas partes de la Costa, la Amazonía y Galápagos también ya es un tema muy relevante.
Las sobreconcesiones de agua se producen por varias causas. El Estado no cuenta con un inventario de recursos hídricos que per- mita conocer la disponibilidad total y en base del lo cual distribuir el agua, tomando en cuenta las necesidades de cada territorio y manteniendo un caudal ecológico mínimo. Debido a la amplia- ción de la frontera agrícola y al cambio climático global, el régi- men de lluvias cambió notablemente en el Ecuador, en las épocas secas disminuye la disponibilidad, aunque en las épocas lluviosas aumenta el agua superficial en buena parte de nuestros ríos. Esta, es una de las razones por las que las inundaciones en las partes bajas se tornan más fuertes, como ocurrió este año en la Costa ecuatoriana.
Los principios de equidad utilizados por el Estado para distribuir
el agua son muy atrasados. Otro de los aspectos que influye en los
conflictos ha sido el manejo del principio de distribución: “primer
Sobreconcesión en algunos ríos (tramos), m 3
Exceso (%)
Búlu-Búlu
NI: Información no disponible
llegado, primer servido”, lo cual lógicamente ha favorecido el aca- paramiento del agua. Este cuadro podría ser muy incompleto si es que no se considera también la corruptela que se ha dado histó- ricamente en la asignación de las concesiones de agua en ciertas partes de país, denunciado por muchas organizaciones de usua- rios y movimientos sociales.
Para tener una idea en relación a las sobreconcesiones de agua podemos destacar tres casos en los que el exceso de agua conce- sionada va del 13% al 56% y esto considerando solo la parte baja de los ríos Chanchán, Chimbo y Bulubulu (Cuadro 17).
Uno de los efectos de las sobreconcesiones de agua es que en muchos ríos el caudal ecológico desaparece en las épocas de menor precipitación con las consiguientes secuelas sociales y ambientales, especialmente en contra de la biodiversidad del ecosistema agua. Y los ríos dejan de cumplir múltiples funciones de apoyo al propio desarrollo urbano.
La organización de usuarios de agua, como juntas de agua potable, juntas de regantes y otras formas de organización local tienen una larga historia de trabajo y consolidación, y continúan jugando un rol importante en la administración, operación y mantenimiento de los sistemas. Pero lo que caracterizó a épocas anteriores es que
más amplios de usuarios a escala regional
En la actua- lidad es muy fácil constatar procesos de desarrollo y crecimiento de organizaciones de usuarios del agua a nive- les locales y con perspectivas de articulación a nivel regional y nacional. Existen evidencias de la gran capacidad de convocato- ria, movilización y la fuerza que tienen estas organizaciones en diferentes espacios. Sin duda que están llamados a convertirse en nuevos sujetos sociales importantes del campo. Cualquier política en materia de recursos hídricos, si es democrática, no podrá dejar de involucrar o tomar en cuenta directamente a los usuarios.
Marco normativo y sistema institucional corroídos:
garantía para el despojo del agua
La gestión de los recursos hídricos enfrenta un caos normativo e
institucional que se profundiza con la propuesta neoliberal imple- mentada desde mediados de los 90, que apunta a la liberaliza- ción de los derechos sobre el agua. Muchas normas son ilegales
e inconstitucionales. El Consejo Consultivo de Agua, mediante
resolución del 15 de enero de 1996, se arrogó facultades incons- titucionalmente y confiere las concesiones de agua con fines eco- nómicos a plazo indeterminado. El propósito de esta resolución fue consolidar el acaparamiento del agua y restarle al Estado su facultad de que gestione adecuadamente el recurso en función de los intereses de toda la sociedad actual y futura.
La autorización debe ser el instrumento clave para el manejo sus- tentable de fuentes, la prevención y control de la contaminación,
el uso apropiado del agua en los procesos productivos y manejo
de desechos, el manejo de conflictos.
En definitiva la citada disposición es un instrumento que alienta
la privatización del agua. Por esta razón el Foro de los Recursos
Hídricos, planteó al Tribunal Constitucional la nulidad de dicha resolución (Anexo 4).
Las concesiones del período (1996-2007) período plazo indeterminado representan el 32% del total (1973-2007)
Concesiones verificadas
Fuente: CNRH
Desde 1996 que se ejecutó la señalada resolución que contempla plazo indeterminado a las concesiones de uso y aprovechamiento dado por el Consejo Consultivo de agua hasta diciembre del 2007. El CNRH entregó 20.437 autorizaciones, que representan el 32% del total (64.285) de concesiones dadas. De éstas se tomó una muestra de 4 provincias y se verificó que 1.129 concesiones con fines económicos tenían plazo indeterminado (Cuadro 18).
El Congreso Nacional también dictó una Ley al inicio de esta década, mediante la cual se suprime la “tarifa básica” que deben pagar los usuarios de los sistemas públicos. Esto constituye un mecanismo inmoral mediante el cual las grandes empresas usua- rias de agua dejan de pagar al Estado una tarifa con la cual se paga la depreciación de la infraestructura construida por el sector público. Es absolutamente comprensible y también necesario que las tarifas de riego de los sistemas públicos sean diferenciadas, tanto la llamada volumétrica como la básica. Pero es inconcebible
que las grandes empresas florícolas y ganaderas, hortícolas y bananeras, azucareras y frutícolas no paguen la tarifa básica. Es necesario establecer un sistema de código de barras para las exportaciones agrícolas, en base del cual se identifiquen los apor- tes del sector agroexportador para el manejo sostenible de los recursos hídricos. Además se debe establecer la obligatoriedad del registro público de bombas de riego con la presentación de información obligatoria al Estado desde los almacenes de venta, como de los usuarios.
El Reglamento a la Ley de Aguas, al igual que la resolución dada
por el Consejo Consultivo de Aguas, contiene disposiciones que van contra la Ley y la Constitución, pero que se sigue aplicando hasta la actualidad. Se codificó la Normativa de Aguas, sumando
y restando disposiciones en función de los intereses de los grupos de poder.
Y en materia institucional existe igualmente un caos que es
urgente resolverlo. Persiste un enfoque sectorial. El CNRH nunca llegó a ser la autoridad hídrica, es burocrática y débil, con un pre- supuesto ínfimo.
El ritmo y la orientación del Consejo Consultivo los dio la Cámara
de Agricultura. Están represados procesos sobre conflictos de agua por más de cinco años y no se resuelven. Las Agencias de Aguas viven una crisis generalizada y están muy venidas abajo en imagen. Pero también hay que reconocer procesos participa- tivos y de veeduría interesantes, desde donde se puede aprender mucho.
No hay un sistema institucional del agua. Las entidades van por su propio andarivel. No hay relación real entre la gestión general de
los recursos hídricos y los usos. No opera un sistema de prevención
y control por ejemplo de la contaminación. Las CDR´s son de dife-
rente calibre. Muchas siguen en su profunda crisis. Hay pocas sin embargo, que han emprendido procesos dignos de continuar.
El Foro de los Recursos Hídricos que trabaja desde el 2001 en el análisis de la problemática del agua en el Ecuador y en la gene- ración de propuestas de política local y nacional cuenta con una propuesta de texto Constitucional que fue presentada a la Asam- blea Nacional Constituyente. También elaboró un Proyecto de “mandato” orientado a enfrentar los problemas más urgentes relacionados con el agua.
En materia de texto constitucional planteamos, de manera resu- mida, que el agua es un patrimonio nacional y estratégico de uso público, y que constituye un elemento vital para la naturaleza y para la existencia de las personas; que el acceso al agua suficiente, oportuna y de buena calidad es un derecho humano (derecho al agua), 14 fundamental e irrenunciable; que es obligatoria la con- sulta previa informada (participación social real) para que el Estado apruebe el uso y aprovechamiento de las aguas; que es de interés público la preservación y conservación, la protección y restauración, el uso y el manejo de las cuencas hidrográficas y de los caudales ecológicos; que los permisos de uso y aprovecha-
14 El Foro de los Recursos Hídricos plantea el tema desde sus inicios este derecho. Ver Gaybor, A. III Encuentro Nacional,
La propuesta del Foro de los Recursos Hídricos a la Asamblea Nacional Constituyente
miento sean autorizados a plazo determinado; que la gestión de los recursos hídricos y servicios que usan y aprovechan el agua sea exclusivamente pública, comunitaria o mixta entre el Estado y las organizaciones sociales.
“El mandato del agua” (o propuesta de cláusulas transitorias al texto constitucional) aprobado por el V Encuentro Nacional del Foro de Recursos Hídricos, está presentado a la Asamblea Nacio- nal Constituyente y el contenido es el siguiente:
Propuesta de disposiciones transitorias
a) En el plazo de ciento ochenta días, se expedirá el texto de la Ley Orgánica de Recursos Hídricos y Usos del Agua. Dicha Ley regulará todo lo concerniente a plazos y condiciones para el uso y aprovechamiento del agua. Las concesiones de derechos de uso y aprovechamiento de las aguas para fines productivos, que hayan sido otorgadas con plazos indeterminados o que de alguna forma superen los diez años, quedan vigentes por diez años, plazo que será contabilizado a partir del momento en el que fueron otorgadas. En todos los casos donde se veri- fique acaparamiento o inequidad en la distribución del agua, la autoridad competente revisará y modificará la respectiva concesión de derechos de uso y aprovechamiento.
b) Hasta que entre en vigencia la Ley Orgánica de Recursos Hídricos y Usos del Agua, la institución del Estado respon- sable de la administración y gestión del agua, establecerá y cuantificará los usos informales del agua para fines producti- vos, tanto de fuentes superficiales como subterráneas; deter- minará los perjuicios al Estado y, notificará con la orden de pago estableciendo un plazo perentorio. En caso de incumpli- miento, la autoridad en referencia, informará a la Procuradu- ría General del Estado para que ésta inicie las acciones legales correspondientes. Sin el cumplimiento del pago referido, el usuario de las aguas no podrá iniciar el trámite para obtener
un permiso administrativo de uso y aprovechamiento de las aguas. Cuando los que hayan venido haciendo usos informales del agua, sean sistemas comunitarios o asociativos de riego o, productores individuales que utilicen caudales inferiores a 10 litros de agua por segundo, se anotará dicho uso en un registro, para considerar su posterior formalización al amparo de la refe- rida Ley, sin que en éste caso hubiere lugar pago o sanciones.
c) Quienes, habiendo adquirido legalmente un derecho de uso y aprovechamiento de aguas, no cancelen al Estado en el plazo de ciento ochenta días, las tarifas a las que estaban obliga- dos por mandato de la Ley, perderán dicho derecho. La insti- tución del Estado responsable de la administración y gestión del agua, establecerá y cuantificará las tarifas no pagadas y, realizará las respectivas notificaciones disponiendo el pago. A falta de pago en el plazo establecido, dicha institución notifi- cará con la resolución de declaratoria de caducidad del dere- cho de uso y aprovechamiento e iniciará el correspondiente proceso coactivo.
d) Las agencias de aguas y el Consejo Consultivo de Aguas deberán resolver todos los procesos contenciosos de agua pendientes en el plazo de ciento ochenta días, con apego a los principios establecidos en ésta Constitución y al procedi- miento establecido en la Ley de Aguas de 1972 y su Regla- mento General de Aplicación. Para evacuar con agilidad dichos procesos, la institución del Estado responsable de la administración y gestión del agua, contratará equipos de abogados y técnicos especializados para que trabajen con- juntamente con los funcionarios de la institución del Estado responsable de la administración y gestión del agua. El Minis- terio de Economía y Finanzas transferirá inmediatamente los recursos que para el efecto le fueren solicitados.
e) En el plazo de ciento ochenta días posteriores a la promulga- ción de ésta Constitución, se reestructurará el régimen institu- cional de las aguas, atendiendo a los principios establecidos en ésta Constitución y, de forma paralela, se establecerá el
sistema de gestión interinstitucional de los recursos hídricos.
f) En virtud de los perjuicios generados al Estado, se declara la nulidad de los contratos suscritos entre la Corporación Regu- ladora del Manejo Hídrico de Manabí y MANAGENERACIÓN S.A. Se encarga a la Superintendencia de Compañías para que, en el plazo de 180 días, inicie y concluya el proceso de disolución de MANAGENARACIÓN S.A.
g) En el plazo de cinco años a partir de la promulgación de la presente Constitución, los municipios y empresas que descar- guen efluentes establecerán sistemas de prevención y con- trol de la contaminación del agua; así mismo, deberán esta- blecer sistemas de tratamiento de aguas servidas, efluentes y, en general desechos que contaminen los recursos hídricos. De no hacerlo en el plazo establecido, la autoridad nacional correspondiente, establecerá las sanciones establecidas en la Ley y, determinará los correctivos que deban tomarse.
h) Creación del “Fondo Agua para la Vida” destinado al manejo social y sostenible de los recursos hídricos, a la mejora y ampliación de los sistemas de riego campesinos y comunita- rios de agua potable.
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Anexo 1. Evolución de las concesiones de agua para riego, 2005 y 2007
Fuente: CNRH, Base de Datos, 2005 y 2007. Elaboración: Los autores.
107,91Azuay
89,13Bolívar
100,93Cañar
71,48Carchi
123,12Cotopaxi
75,81Chimborazo
100,65El
11,55Esmeraldas
91,35Guayas

References: resolución 
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