Source: https://issuu.com/superaspirinofontaine/docs/nota_al_pie_num_3
Timestamp: 2017-07-23 10:15:07+00:00

Document:
Revista Nota al pie-Tercer número by Superaspirino Fontaine - issuu
1Nota al pieDIRECTORIO
Secretaria General de la Universidad
Mtra. Iris Santacruz FabilaUAM Iztapalapa
Director de la Ciencias Sociales y Humanidades
Dr. Enrique Cuna Pérez
Coordinador de la Licenciatura en Ciencia Política
Mtro. Agner Adolfo Guerrero Sandoval
Consejo Editorial2Editor en Jefe
Karen Mayumi López Santillán
Laura Olimpia Martínez Ramírez
Editor en Jefe de Corrección y Estilo
rena Sánchez PeñaLo-Comunicación y vinculación
Ángel Iskander Benítez Duarte
Consejo de transición: Antonio Peralta Mendoza, Beatriz Isabel Carranza Juárez, Diego Miranda
Bodet, Emmanuel Herrera Aguilar, Juan Carlos Castillo García, Sthepania Loeza Desales.
Priscila Amayrani López Ugalde
Av. San Rafael Atlixco No. 186, Col. Vicentina, Delegación Iztapalapa, C. P. 09340 México, D.F.
Edificio HNota al pieÍNDICE
4 Carta editorial	6 Desideologización del concepto político de violencia y la
práctica de la resistencia pacífica 10 Los derechos humanos en el siste mapolítico mexicano	12 La relevancia de la visión en prespectiva de género y relación
18 Entrevista. El poderde la lente.
24 El despertar de la juventud mexicana: Más allá del moviento
29 Galeria de fotos
33 Del objeto a la objetividad en Gaston Bachelard
37 Discursos en torno al conflcto, el cambio y la identidad de los
42 El devenir de la memoria.
46 Frentes de debateNota al pie3Estimado lector:4Los seres humanos somos agentes de todo tipo de cambios: físicos, psicológicos,
ideológicos, anímicos, sociales, políticos; por ello, este tercer número
está dedicado a los derechos humanos y la democracia. Conscientes de la
importancia de la calidad de vida y el respeto a las garantías individuales de los
miembros de la sociedad, pensamos en la urgencia de llenar nuestras páginas
con las diversas expresiones intelectuales y artísticas sobre ambos temas. La
democracia como parte fundamental del sistema social, y no sólo como forma
procedimental del quehacer político, conforma una manera de vivir sustentada
en la igualdad de derechos y la equidad de las personas que conviven en sociedad.
Dentro de este número, los lectores podrán encontrar los aspectos
constitucionales que sustentan los derechos humanos, balances sobre la
relevancia de los movimientos sociales y descripciones de las realidades
alteradas por la migración y la violencia de género, todo ello con el
propósito de proporcionar una perspectiva más amplia acerca del
eje temático. Asimismo, tuvimos la oportunidad de entrevistar a un
cineasta mexicano, que busca explicar a través de sus documentales la
complejidad política y cultural de distintas etnias del estado de Hidalgo.
El olvido de algunos y el recuerdo de otros nos hacen sentir vivos o
postrados en el tiempo, inquilinos del momento o cautivos del devenir,
como nos recuerda la reseña de la exposición El ojo en el tiempo. A través
de su análisis de la imagen, nos invita a buscar en los más recónditos
lugares de nuestra memoria a dónde se han ido los años, y su significado
más grande en la construcción de nuestro mundo y nuestra realidad.
Con los artículos, ensayos, fotos, poemas y reseñas, nos
reafirmamos plurales tanto en formas como en fondos, siempre con
el objetivo de dar espacio a quienes buscan explorar las problemáticas
de nuestros días y presentarnos otra manera de ver las cosas. Como
siempre, agradecemos a nuestros lectores y colaboradores por mantener
estas páginas críticas y heterogéneas, y les recordamos que siempre
pueden confiar en nosotros para defender su libertad de expresión.Consejo EditorialNota al pieDEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS
Estudiante de la Licenciatura en Ciencia PolĂ­tica5Nota al pieDebate abiertoDESIDEOLOGIZACIÓN DEL CONCEPTO
POLÍTICO DE VIOLENCIA Y DE LA PRÁCTICA
DE LA RESISTENCIA CIVIL PACÍFICAIván F. Galíndez Ortegón
Licenciado en Filosofía (UAM-Iztapalapa) y pasante de la licenciatura en
Ciencias Políticas y Administración Pública (FCPyS-UNAM).6La recurrencia académica al tema de la violencia encuentra su sentido en
el hecho de que, a través de las distintas disciplinas filosóficas, científicas o
sociales en general, ésta busca ser entendida y, si no suprimida, cuando
menos mermada, dado su poder de afectar la integridad y potencialidad
humanas. Cuando la violencia se asocia a la práctica de la política para
transformar o preservar diversas relaciones de poder, instituciones o marcos
normativos, comúnmente se la concibe como una antinomia que ha de
ser suplida por una normatividad que rija las múltiples oposiciones de
fuerza dentro de márgenes pacíficos. Por ello, no obstante que en abstracto
la negación de la violencia como medio de resolución de conflictos y
factibilización de proyectos políticos resulta loable, en el estudio académico
que de ella se realiza como fenómeno de la real conflictividad humana, tal
negación corre el riesgo de desvirtuarse en sus alcances filosóficos, teóricos
y prácticos debido a su tratamiento ideológico o simplemente ingenuo.
Por un lado, ahí donde los estudios sobre la violencia se hallan
determinados por una impronta ideológica –con un carácter hegemónico,
como es habitual-, podemos encontrar por lo menos dos sentidos en que
lo ideológico toma su lugar. Primero, al adscribirse acríticamente diversas
investigaciones al concepto de ‘Estado de derecho’ (prescindiendo del estudio
histórico y político sobre su conformación conceptual y estructural), la
violencia es negada precisamente por constituir en sí misma una negación
—¡la gran negación!— del mismo: cualquier medida o acción no circunscrita
a las determinaciones permisivas o prohibitivas de la norma jurídica vigente
es de inmediato vinculada semántica, política y coactivamente al concepto
de violencia. Se trataría de una violación al sistema de leyes e instituciones
emanado de los textos constitucionales –o de los tratados internacionales-, sin
importar qué criterios políticos, económicos o culturales dieron origen a la
aprobación de ciertos elementos constitutivos y no de otros, ni cómo las leyes e
instituciones realmente existentes violentan ellas mismas la resolución pacífica
de los conflictos. Así, esta reducción jurídica de lo político hace imposibleNota al pieDebate abierto
la obtención de nuevo conocimiento útil y coherente con la magnitud y
complejidad del problema de la violencia asociada a la práctica de la política.
El segundo sentido de lo ideológico hace referencia a una pretensión
plenamente consciente de ocultar condiciones específicas del fenómeno de la
violencia: un mundo constituido estructuralmente en la opresión de un grupo
humano sobre otro, cualesquiera que sean sus rasgos identitarios, lo cual hace
empíricamente posible la existencia de oposiciones y conflictos dirimidos de
manera no pacífica. El discurso que oculta esta insalvable oposición -bajo
el manto liberal de la supuesta igualdad de todos los seres humanos en tanto
que ciudadanos con iguales derechos- vuelve irracionales las manifestaciones
sociopolíticas no adecuadas a los criterios de desenvolvimiento que el
marco normativo vigente impone, o estigmatiza y tergiversa sus orígenes y
la legitimidad e incluso la racionalidad de sus formas y reivindicaciones. Por
tanto, además de conformar artificios teórico-filosóficos inconexos con lo real,
este tipo de estudios se vuelven instrumentos legitimadores de aquella violencia
existencial vigente, oculta o justificada bajo formas institucionales o jurídicas.
Por otro lado, una tercera forma común y errónea de abordar la
violencia es la de los estudios que la consideran como producto de la falta
de entendimiento racional entre los grupos en oposición. El límite de esta
perspectiva se encuentra no en la formulación lógicamente pensable de
las condiciones de posibilidad acerca de un entendimiento tal, sino en la
inaplicabilidad concreta de sus propuestas y de los principios y preceptos que
de ella surgen. Esto no tiene otro origen que el de un equivocado diagnóstico e
incomprensión de las relaciones reales de poder que confluyen en el campo de
lo político. La premisa de la cual parten, reflexivamente o no, es que siempre
es posible la construcción de acuerdos que eviten el recurso de la violencia en
el desarrollo de los conflictos humanos. Así, la violencia no sería presencia o
consecuencia intrínseca, inmanente, del tipo de relación conformada entre los
términos opuestos de manera contradictoria, y esta relación se daría –cuando
menos como posibilidad- en términos pacíficos independientemente del tipo
de grupos e intereses que se dirimen en el conflicto. Se trata, pues, solamente
de una sublimación de la capacidad de entendimiento racional entre los seres
humanos, de una incapacidad de comprender la existencia real de oposiciones
irreductibles sobre todo donde, estructuralmente, el acrecentamiento de la vida
de unos es el detrimento de la vida de los otros. Un conflicto tal no transita por
criterio consensual del convencimiento del otro: ni del dominador al dominadoNota al pie7Debate abierto8para que éste acepte la relación de dominio, ni del dominado al dominador,
para que, apelando a su racionalidad, éste finalice la relación opresiva que ha
fundado. En este sentido, es ideológica, pero sobre todo ingenua, la propuesta
de una eliminación de la violencia apelando a la capacidad racional-crítico/ética
esperanzada en la posibilidad del diálogo simétrico entre opresores y oprimidos.
Podríamos agregar una cuarta forma también ideológica de concebir y
estudiar la violencia: aquella que la considera como forma ineludible de relación
política, independientemente de las circunstancias en que pueda acontecer y de
posibilidades distintas para la resolución de las más diversas oposiciones humanas
Tenemos sin embargo algo que subyace los mencionados tratamientos ideológicos
de la violencia: ésta es considerada como concepto o práctica autorreferente,
como totalidad que a sí misma se explica suficientemente para ser aceptada o
rechazada sin la necesidad de acudir a otras determinaciones, es decir, que el juicio
sobre ella nace de su descontextualización del cúmulo de condiciones históricas.
Se vuelve así imprescindible, pues, estudiar el fenómeno de la violencia
fuera de marcos ideológicos que la condenan per se o la reivindican -así sea
ejercida dentro de los límites de lo institucional o lo jurídico-, o de propuestas
sin factibilidad, disociadas del carácter irreductible de los conflictos que tanto
presuponen como generan relaciones reales de poder.
Para ello, la pregunta sobre la violencia, sobre sus determinaciones fundamentales y, ante todo, sobre la posibilidad de su supresión, debe estar precedida
por el honesto y crítico cuestionamiento sobre las condiciones de posibilidad
del ejercicio político de la no-violencia. Siguiendo a –pero más allá de él- Carl
Schmitt, que propuso la distinción amigo-enemigo como la distinción propiamente política (incluso como lo político mismo), podemos preguntarnos, en
un nivel mucho más crítico que el del autor: ¿es posible asumir pacíficamente
la enemistad política (opresiva y sistémica) que nuestro opuesto (grupo étnico,
clase social, etc.) ha fundado en contra nuestra, y cuya fundación, desarrollo
y pervivencia encuentran precisamente en la violencia su condición sine qua
non para existir, aun mimetizada o mediada institucionalmente? La respuesta
requiere necesariamente de una subsunción de los conceptos y las prácticas de
la violencia y no-violencia en lo político, mas nunca una disociación de ellas y
campo donde toman su lugar.
Afirmamos entonces que todo juicio valorativo sobre un concepto aislado
–sobre todo cuando juicio y concepto se hallan ligados en lo político- corre el
riesgo de convertirse en prejuicio, en una sustanciación (ahistórica, por ende)
de lo juzgado e incluso en instrumento discursivo que ideológicamente encubreNota al pieDebate abierto
su sentido político real. Los estudios y discursos sobre violencia deben ser realizados mediante la codeterminación del concepto con otros que la comprenden
y vuelven más compleja, para resignificarla y hacerla políticamente inteligible.
Al mismo tiempo, de esta manera se factibiliza el momento de la construcción
teórica sobre su legitimidad o ilegitimidad. Así, por ejemplo, la violencia estatal,
usada estructuralmente para lograr la estabilización y desarrollo del modo de
producción capitalista, aun siendo legal, no puede ser identificada con la ilegal
(para el derecho vigente) violencia defensiva subsumida políticamente frente a
quienes niegan la vida humana por medio de la explotación económica.
Como contraparte, sólo ahí donde las condiciones concretas lo permitan, la práctica política pacífica puede ser loable. Han hecho una consensual y
correcta lectura de sus posibilidades de antagonismo, del tipo de conflicto en el
cual se encuentran, del poder de sus adversarios o enemigos y de la disposición
potencial de lucha en quienes convocan, sólo ahí, han de ser discutidos y decididos los medios de lucha adecuados.
En nuestro contexto actual, la resistencia civil pacífica -si por ella se entiende mínimamente una lucha no armada, pero también, y sobre todo, no pasiva- resulta pertinente siempre que se la conciba como un momento particular
de organización política inmersa en un proyecto que puede contemplar y aún
conjurar todas las posibilidades.Sin embargo, la frontera entre lo pacífico y nopacífico no es hoy unívoca; depende más bien de su lectura que cada grupo antagónicos hace de sí mismo y de su opuesto. Ante el riesgo de aprobarla o rechazarla en abstracto, la práctica de la resistencia civil pacífica puede crear sus propias
condiciones de apertura al conocimiento de sus límites, de las capacidades de
quienes la ejerzan, del potencial de nuevas luchas y nuevas formas de organización antes inconcebibles. Se trataría ya de una participación política concreta,
y la podemos considerar negación primera de la pasividad ante la dominación.
En su implementación, demuestra que la sola participación política que ella significa resulta ya estimable y pedagógicamente estimulante para reformularla o
rechazarla. Pese a ello, se habrá obtenido en el plano vivencial la valiosa convicción colectiva de que el enemigo político y económico estructural sistémico,
sustentado antes o después en el ejercicio ilegítimo de la violencia, no puede ser
contenido, y mucho menos vencido, con medios pacíficos.Nota al pie9Debate abiertoLOS DERECHOS HUMANOS EN EL
MEXICANOJuan Carlos Salazar Maya
Estudiante de la Licencitura en Ciencia Política
La defensa y protección de los Derechos Humanos es una de las
mayores conquistas del avance civilizatorio. Sin embargo, debemos
tener en cuenta que tal logro no está ganado para siempre hay que
luchar día con día para defender nuestros Derechos Humanos.
Luis de la Barrera10La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, promulgada el 5 de
febrero de 1917, fue la primera constitución del mundo en reconocer una serie
de garantías individuales1, las cuales se pueden encontrar en la parte dogmática,
comprendida por los primeros 29 artículos. La Constitución también reconocía
desde su promulgación un conjunto de derechos sociales (manifiestos
principalmente en los artículos 3º, 27º y 132º, correspondientes a educación,
propiedad de la tierra y trabajo, respectivamente), que hacen manifiesto el
enfoque democrático expresado en el artículo 49: “es voluntad del pueblo
mexicano constituirse en una República representativa, democrática y federal”2.
A pesar de esto, en diversas ocasiones lo establecido en ella no ha
sido respetado por la autoridad, ya que durante casi todo el siglo XX existió
un Sistema político presidencialista con un partido de Estado, el Partido
Revolucionario Institucional (PRI), de poca o nula competencia electoral,
ya que el Partido Acción Nacional (PAN) era el único partido de oposición
reconocido legalmente. La falta de una verdadera competencia electoral,
requisito de todo sistema democrático, tenía como consecuencia que el poder
legislativo estuviese bajo el control del PRI y el Presidente de la República. El
poder judicial se encontraba también bajo su mando, pues su conformación
depende de la postulación y aprobación de los otros dos poderes de la Unión.
Este control de las ramas de gobierno implicaba la violación
constante de los derechos individuales, sociales y humanos como fueron
la matanza de estudiantes en 1968 y 1971, los desaparecidos y presos
políticos y la censura en los medios de comunicación, entre otras tantas.
Se refieren a cuatro aspectos fundamentalmente: igualdad, libertad, propiedad y seguridad.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Ed. BOB, enero 20131
2Nota al pieDebate abierto
Frente al desgaste paulatino del sistema autoritario, desde 1977 hasta
1996 se llevó a cabo una serie de reformas político-electorales, que provocaron
que en 1997 el PRI perdiera la mayoría en la Cámara de Diputados y en el 2000,
la Presidencia. Así, iniciaba en nuestro país un proceso de construcción del
La protección y defensa de los derechos humanos en México se
incluyeron en nuestra legislación en enero de 1992, con lo que se sentaron
las bases constitucionales para la creación de organismos especializados
en los niveles federal y estatal1. La reforma llegó después de casi cuarenta y
cuatro años de que la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas aprobara la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el 10 de
En septiembre de 1999, se reformó de nuevo el artículo 102
constitucional, el cual señala que la Comisión Nacional de los Derechos
Humanos (CNDH) es un organismo con autonomía de gestión y presupuestaria,
así como personalidad jurídica y patrimonio propios, cuyo objetivo esencial es
la protección, observación, promoción, estudio y divulgación de los derechos
humanos previstos por el orden jurídico mexicano. Asimismo, se buscó crear
organismos como la CNDH a nivel de las entidades federativas.
La última reforma en materia de Derechos Humanos se publicó el
10 de junio de 201I, la cual modificaba y adicionaba una serie de artículos
a la Constitución con el de objetivo elevar los derechos humanos a rango
constitucional. De los artículos modificados destaca el artículo 1º, que declara
que en nuestro territorio “todas las personas gozarán de los derechos humanos
reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que
el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección,
cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo los casos y bajo las
condiciones que esta constitución establece”2. Estas modificaciones originaron
una reforma constitucional en junio de 2012 al juicio de amparo, para que no
sólo protegiera las garantías individuales, sino también los derechos humanos.
La búsqueda de la instauración de un sistema democrático pone en
tela de juicio la suspensión autoritaria de algunos derechos (como lo prevé el
3Héctor Fix-Fierro, “La reforma al artículo 102 de la constitución”, Boletín Mexicano de Derecho Comparado,
núm. 76 (enero-abril 1993): 223-229.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Ed. BOB, Enero 2013Nota al pie11Debate abierto
Artículo 29º), y evidencia mecanismos aún existentes para que pueda
interpretarse la justicia como más plazca. Sin embargo, las reformas
hechas a lo largo de la historia a la Carta Magna del país, sobre todo en
las últimas décadas, son clara muestra de que se está llevando a cabo
una transformación que busca consolidar el respeto y la protección a los
derechos de todos los mexicanos, en un auténtico Estado de Derecho.LA RELEVANCIA DE LA VISIÓN
EN PERSPECTIVA DE GÉNERO Y
RELACIÓN CUERPO E IDENTIDADLaura Báez Sam
Estudiante de Antropología Social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia.12Las personas en su corporalidad escenifican diversas realidades, plurales y
contrastantes, que se distinguen en su espesura, movimientos, figuras y ritmos
como un cuerpo feminizado o masculinizado. En sus posibles manifestaciones
son reinterpretadas en lo cotidiano acorde al bagaje cultural e idiosincrático
particular. La distinción anatómica funciona como una especie de filtro a la
definición de persona, que a su vez desprende una serie de diferencias que
se extienden al plano de la vida social, nos delimitan espacios, actividades,
prácticas e incluso condicionan los sentimientos y la voluntad de acción que
reiteradamente nos recuerdan nuestra identidad asignada.
Esto es la perspectiva de género, la cual comprende que existen
diferencias socioculturales que constituyen a hombres y mujeres, visibles en el
tejido social específico en el que coexisten, sin pretender totalizar las diferencias
a antagonismos intrínsecos porque a partir de los contrastes sociales también
se construyen sentidos de existencia. No obstante, cuando las diferencias se
traducen en desigualdades sociales es necesario hacerlas conscientes a partir
de su discernimiento.
El género se relaciona con un cuestionamiento crucial del ser: ¿quién soy?,
¿cómo me concibo a mí mismo?, y en contraste ¿quién es el otro?, ¿cómo
asumo su existencia?, porque uno sin el otro no se pueden concebirNota al pieDemocracia yderechos humanossGénero como sustitución de mujeres se emplea también para
sugerir que la información sobre las mujeres es también información sobre
los hombres, que el estudio de uno implica al otro. Este uso insiste en que el
mundo de las mujeres es parte del mundo de los hombres, creado en él y por él1.
¿Cómo se puede explicar el género? Un hecho constante que prevalece
en las sociedades es el sentido tangible que le otorga el cuerpo al evidenciar en sus
órganos sexuales la distinción. La diferenciación entre la vagina para referir el ser
de una mujer y el pene y los testículos para denotar el de un hombre determinará
contundentemente la vida de los individuos en todos los aspectos de su existencia,
tomando en cuenta que cada cultura le da un entendimiento e interpretación
a estas diferencias. Por lo tanto, estas representaciones correspondientes a la
cultura “son redes de imágenes y nociones que construyen nuestra manera
de ver, captar y entender el mundo2, ya sea como mujer o como hombre.
“El género se conceptualizó como el conjunto de ideas,
representaciones, prácticas y prescripciones sociales que una cultura desarrolla,
desde la diferencia anatómica entre mujeres y hombres, para simbolizar y
construir socialmente lo que es ‘propio’ de los hombres (lo masculino) y lo
que es ‘propio’ de las mujeres (lo femenino)”3. Precisamente, el género rechaza
las limitantes biológicas en lo que se refiere al determinismo de las funciones
primarias que se desprenden a partir de la diferencia sexual de los individuos
(por ejemplo, mujer-procreación, hombre- reproducción). Incluso, busca
romper el binarismo arbitrario de existir únicamente como mujer u hombre.
Entonces, ¿cómo trasciende el género al plano de lo social? Los seres
humanos aprendemos esta distinción naturalizándola en la vida cotidiana, en la
crianza, en el lenguaje y con la socialización. La diferenciación se concretiza de
múltiples y diversas maneras, manifestándose en las costumbres, las tradiciones
y las actividades, representaciones que corresponden al deber-ser-mujer o
deber-ser-hombre. Al mismo tiempo, las instituciones educativas, las de carácterreligioso, dependientes o no del Estado, entre otros organismos sociales,
contribuyen a la trasmisión, interiorización y reproducción de esas
expectativas, parámetros sociales conferidos al género correspondiente.Joan W. Scott, “El género: una categoría útil para el análisis histórico”, ed. Marta Lamas, El género: la
construcción cultural de la diferencia sexual, 271, (México: UNAM/Porrúa, 1996).
Marta Lamas, Cuerpo: diferencia sexual y género, (México: Ed. Taurus, ,2002), 553
Ibídem, 133-132.
1Nota al pie13Democracia y derechos humanos
Por ejemplo, la institución de la familia se encarga de “la socialización
de los hijos y la estabilización de la personalidad adulta. El foco central de
estos procesos reside en la interiorización de la cultura o forma de adquirir el
rol […], donde la división sexual del trabajo, la regulación de la sexualidad y la
construcción social y reproducción de los géneros se encuentran enraizadas”1.14Evidentemente, el género aborda relaciones entre los sexos,
los procesos y construcciones que se establecen alrededor de sus roles
como masculino y femenino: tales relaciones sociales están fundadas en
disimilitudes, por lo que constituyen “una forma primaria de relaciones
significantes de poder”2. Es decir, viene dado en la división del mundo, basada
en las diferencias anatómicas, donde todo el cosmos se ordena por oposiciones
femenino/masculino, y está profundamente arraigado en las mentes y cuerpos
de los individuos. “Establecidos como un conjunto objetivo de referencias,
los conceptos de género estructuran la percepción y organización, concreta y
simbólica; de toda la vida social”, por ende, todo lo demás, la división de las
tareas, papeles sociales, actividades, espacio y la misma distribución del poder3
crean una relación asimétrica y jerárquica, en la cual lo asociado al hombre
tiene mayor valor y genera su privilegio y dominación en contraposición a la
Debido a su alto grado de interiorización, este orden social por
oposiciones sin justificación aparece como irrefutable, por lo cual es realizado
de una manera natural donde la dominación masculina legitimada en los
cuerpos biologizados tiene su eficacia. Es aquí donde hago referencia a la
violencia simbólica, aquella “que se ejerce sobre un agente social con su
complicidad o consentimiento”4, que “las personas dominadas aceptan en
contra de sus propios intereses, esquemas y valores de quienes las dominan
[…]. La violencia simbólica marca, condiciona y alienta prácticas simbólicas y
materiales que están entremezcladas en la construcción del ser social mujer y
el ser social hombre”5.Magdalena León. “La familia nuclear: origen de las identidades hegemónicas femenina y masculina”, ed.
Luz Gabriela Arango, Magdalena León & Mara Viveros, Género e identidad: ensayos sobre lo femenino y lo
masculino, 175-180 (Bogotá: Tercer Mundo, 1995).
Ibídem, 181.
Joan W. Scott, “El género: una categoría útil para el análisis histórico”, ed. Marta Lamas, El género: la
construcción cultural de la diferencia sexual, 292-293, (México: UNAM/Porrúa, 1996).
Pierre Bourdieu, La dominación masculina (Barcelona: Anagrama, 2000), 49-59.
Marta Lamas, clases en la ENAH, 2013.
4Nota al pieDemocracia y derechos humanos
La relación de dominación-subordinación no debe tomarse
como un hecho total y universal, si bien estas dicotomías entre mujeres y
hombres están fuertemente ligadas a las construcciones simbólicas de lo
que significa ser mujer o ser hombre y con las relaciones entre los sexos1.
No todos los hombres son dominantes, existen hombres
dominados por otros hombres con mayor jerarquía y poder, o mujeres
oprimidas que someten a otras mujeres con menores recursos, sean estos
materiales, de índole educativo, estatus social, origen étnico, entre otros.
“Más que la violencia física, es la violencia simbólica la que inscribe el
mandato cultural en el cuerpo, en la psique y en las relaciones sociales”2.
Por ejemplo, las mujeres aspiran a cumplir las expectativas de lo
que es valorado y correspondiente a la feminidad como son los estándares
de belleza actuales, medio de sometimiento y control, construidos por
hombres dominantes. Incluso en plena consciencia de su afectación,
se persigue satisfacerlos y a su vez se exige a las otras su realización,
lo que provoca su trasmisión y reproducción en la socialización.
La violencia simbólica no sólo se manifiesta en las cuestiones de género,
está en todo. En el racismo, por ejemplo, se establece la piel blanca como uno de los
cánones de belleza por excelencia y normatividad. Su nivel de interiorización da
por hecho que es bello ser blanco, y personas de otro color de piel buscan alcanzar
este ideal dominante. Incluso dentro de nuestra sociedad, los mexicanos somos
racistas cuando discriminamos a las personas morenas entre nosotros mismos.
De acuerdo con lo que se ha venido explicando acerca del género, el cuerpo
de manera evidente toma una relevancia sustancial porque es la primera instancia
de diferenciación. Este cuerpo a su vez es cercano a la naturaleza, experimenta
distintas sensaciones y estímulos: dolor, placer, excitación; tiene necesidades
de carácter fisiológico: comer, dormir, de movimiento; los sentimientos y
emociones que se manifiestan en el cuerpo también son intervenidos por
la cultura3, por lo tanto, el cuerpo está sujeto a múltiples interpretacionessimbólicas y a prescripciones sociales que regulan todo lo que él encarna.Maritza Urteaga, “Género, clase y etnia. Los modos de ser joven”, ed. Rossana Reguillo, Los jóvenes en México,
15-51 (México: FCE y Conaculta2010).
12Pierre Bourdieu, La dominación masculina (Barcelona: Anagrama, 2000)3David Le Breton, Antropología del cuerpo y modernidad (Buenos Aires: Nueva Visión, 2002), 108-109.Nota al pie15Democracia y derechos humanos
“La percepción del cuerpo surge de la observación y la
interpretación de todo lo que contiene y hace, de sus componentes y
atributos, de su capacidad de producir, hacer circular y excretar humores,
pero también de relacionarse, sentir, gozar, emocionarse y sufrir”1.
El sociólogo francés Pierre Bourdieu define al cuerpo como
“un ente/artefacto simultáneamente físico y simbólico, producido tanto
natural como culturalmente, y situado en un momento histórico concreto
y una cultura determinada” 2. Se habla del cuerpo de occidente, cuya
vital importancia radica en la existencia del individuo, con un rostro
y una identidad propia, “tributarios de un estado social, de una visión
del mundo y, dentro de esta última de una definición de la persona. El
cuerpo es una construcción simbólica, no una realidad en sí mismo”.316“Todo lo social es evidenciado por el cuerpo”4. El cuerpo organiza,
somatiza, refleja los constructos sociales que lo han normado y encarna
fuertemente esas pautas, se vive ya sea como mujer u hombre en un continuo
cotidiano. Así, la identidad de género tiene su esencia principal en el territorio
del cuerpo, que los individuos se construyen a partir de dicha distinción
corpórea, los hace pertenecer a uno u otro de los géneros y les da un primer
“El cuerpo vivido nos manifiesta en su quehacer cotidiano la identidad
asignada, aprendida y asumida; identidad que organiza nuestras vidas y le da
sentido de existencia a los sujetos”5. La identidad y el género se entienden
como resultado del proceso de la instauración de diversos límites o marcas que
permiten al sujeto ubicarse como un Uno, para siempre una marca primordialÁ
y fundamental de la subjetividad, en tanto elemento ordenador primario de
la identidad y en cuanto factor de identificación por excelencia, que matiza el
significado del resto de las demás cualidades del sujeto6.
7Antonella Fagetti Spedicato, “El hombre afamado: la construcción social de la masculinidad en San Miguel
Acuexcomac, Puebla”, ed. Marinella Miano, Caminos inciertos de las masculinidades, (México: ENAH 2003),
3Pierre Bourdieu, La dominación masculina (Barcelona: Anagrama, 2000), 147.
David Le Breton, Antropología del cuerpo y modernidad (Buenos Aires: Nueva Visión, 2002) 13.Marta Lamas, Cuerpo: diferencia sexual y género, (México: Ed. Taurus, ,2002), 147.4
5Ana Lau Jaiven, 2002, 190.6Estela Serret en Carmen Trueba Atienza, 2004.Nota al pie.Democracia y derechos humanosLa dimensión que comprende la identidad es de un proceso
psicológico, que hace referencia a la forma en que nos construimos
como personas y nos concebimos como parte de una sociedad y cultura
determinadas, que nos dan elementos para el entendimiento de lo que somos.
Así mismo, nos hacen ocupar cierto lugar que corresponde a nuestro género,
para incidir en “los papeles sociales propios del sexo identificado al nacer”1.
Es cuestionable hasta qué grado los parámetros sociales penetran,
influyen y se proyectan en las personas, porque el ser mujer o ser hombre y el
actuar como tales en la cotidianeidad no es un hecho mecánico a tener un cuerpo
prescripto. Entonces, ¿en qué medida al adoptar y corporizar esa identidad ésta es
realmente cercana a la verdadera autoconcepción de la persona? Butler concibe el
género como “el resultado de un proceso mediante el cual las personas recibimos
significados culturales, pero también las innovamos”2, consecuentemente los
seres humanos también nos construimos a nosotros mismos a medida que
reinterpretamos, seleccionamos y moldeamos las normas sociales recibidas.
Aunque no nos podemos deslindar voluntariamente de las
construcciones sociales profundamente arraigadas, tenemos características
propias que nos van definiendo y las cuales nos otorgan cierta individualidad
y reivindicación, y generan una multiplicidad de posibilidades de ser. La
identidad de género es parte trascendental para ese proceso de definición,
a su vez, la identidad de cada quien está entrelazada por otros aspectos
igual de importantes, como son el origen étnico, nacional, clase social,
religión, preferencia sexual, entre otros. También hace referencia a grupos
concretos que se definen por la edad, actividad, afinidades y diferencias, que
aparece como un elemento en la constitución de una identidad colectiva.
De manera continua, se visualizan relaciones sociales desiguales que
generan discrepancias, tanto de hombres hacia mujeres, así como entre hombres
o entre mujeres. La negación y la hermeticidad en cómo nos referimos al otro sólo
nos han impedido el entendimiento y la apertura a su percepción desde diversos
ángulos. Es posible que las disimilitudes que se expresan y desenvuelven en el
entramado social no se traduzcan como dicotómicas, pero para ello es necesario
aceptar que hay una multiplicidad de formas de ser, de manifestar la feminidad
y la masculinidad. el sometimiento humano, sean cuales sean sus orígenes.
Kate Millet, citado por Salles, 2002: Vania Salles, (). “Sociología de la cultura, relaciones de género y
feminismo: una revisión de aportes”, ed. Elena Urrutia, Estudio sobre las mujeres y las relaciones de género en
México: aportes desde diversas disciplinas, 446, (México, COLMEX, 2002).
Judith Butler, , citada por Marta Lamas, Cuerpo: diferencia sexual y género, (México: Ed. Taurus, ,2002), 140.
1Nota al pie17Entrevista
necesario aceptar que hay una multiplicidad de formas de ser,
de manifestar la feminidad y la masculinidad. Es urgente romper con los
estándares sociales que someten a los individuos alinearse a su control, porque
al apropiarnos de nosotros mismos hacemos un acto de liberación que puede
trascender y generar la respuesta a contrarrestar el sometimiento humano, sean
cuales sean sus orígenes. Al ser conscientes de nuestras acciones y pensamientos,
será posible acabar con tabúes y prejuicios que obstaculizan el crecimiento
personal y la comprensión de que las diferencias nos enriquecen como sociedad.EL PODER DE LA LENTERedacción Nota al Pie18Luis Frías es un documentalista y escritor hidalguense. Ha impartido
cursos y talleres en distintas ciudades del país, ha escrito numerosos
cuentos publicados en México y el extranjero; es autor de la compilación
de cuentos La Gran Creación, director y productor de los documentales
Ciudad Nostalgia y Fervor del Polvo. Le pedimos que nos contara sobre
sus experiencias como creador en temas como la cultura, la pobreza y los
derechos, además de sus proyectos actuales con la productora Amalgama Cine.
documental, Árido Power.sobreel proyectodetunuevoEstá en la fase de pre producción. Planeamos filmarlo durante los primeros seis
meses de 2014, para difundirlo en la segunda mitad del próximo año. Se trata
de un documental sobre un grupo indígena muy bravo: los hñahus del Valle
del Mezquital, Hidalgo. Es una zona extrañamente pobre desde muchos años
atrás, pero con dinero gracias a la agricultura, a las remesas y a sus balnearios,
cuyas aguas termales atraen mucho turismo. Recuerdo que una maestra de la
universidad, Luz Fernández de Alba, me reveló la “cultura de la pobreza”. Un
carnicero gana miles de pesos diarios en el centro de la ciudad tiene que viajar
cinco horas de diarias camino, ve a su familia sólo un rato; está pagando en
abonos la casa familiar y la camioneta de la carnicería, y compró para su esposa
una camioneta gringa que le acarrea muchos problemas. Además, tiene otra
familia, que también exige muchos gastos. Y así, entre una cosa y otra, jamás
tiene dinero y vive, según él, en la pobreza. ¡No se da cuenta del derroche! Algo
así sucede —por hablar nada más en términos económicos— con los hñahñus.Nota al pieEntrevista
Pero en el documental no quiero describir sólo eso, sino también
la fortaleza de carácter y una singular pasión por la vida, que les
permite a hacer frente a tantos sueños rotos que viven cotidianamente.
¿Qué esperas transmitir en tus obras?
Yo tengo de una formación más cercana a la literatura que al cine. He dedicado
más tiempo de mi vida a escribir cuentos, artículos y ensayos de temas asociados
a la literatura, al pensamiento contemporáneo y a los derechos humanos que a
mi trabajo como documentalista; sin embargo, por cosas de la vida, creo que
mi trabajo como documentalista me ha traído un poco de mayor presencia
pública. Dentro de éste, en cada obra los temas son distintos.
En mi primer documental, Ciudad Nostalgia, quise retratar a los
habitantes de Ciudad Sahagún, en Hidalgo, que se quedaron prácticamente en
la pobreza, luego de que las empresas instaladas en ese poblado se privatizaron
y los nuevos dueños los echaron a la calle.
En mi segundo documental, Fervor del Polvo, que estamos en vías
de estrenarlo, quise retratar una frase de Pierre Bourdieu, que dice que así
como la materia no se crea ni se destruye, así las tradiciones culturales sólo se
van transformando con el paso del tiempo, y con ellas, sus protagonistas y sus
Y en los documentales que actualmente preparo, uno gira en torno
a diferentes temáticas socioculturales de los indígenas hñahñus del Valle del
Mezquital, y el otro, alrededor de algunas políticas populistas del gobierno de
la Ciudad de México respecto a temas como medioambiente, gobernanza y
¿Crees que está insertada la perspectiva de los derechos humanos en tu narrativa?
Nunca me lo había planteado. Yo creo que no necesariamente está presente
en mi forma de abordar los temas que hasta el momento he retratado en la
pantalla. Hace un par de años tuve la oportunidad de trabajar en la Comisión
de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, por lo cual pude empaparme de
varios temas. Por mis propios intereses, me orienté fundamentalmente a los
derechos culturales.Nota al pie19Entrevista
Después de esa etapa, ahora estoy preparando los dos documentales
que acabo de comentar. Si lo pienso bien, creo que estos tienen mayor cercanía
con mi interés por los derechos humanos en su forma amplia: no nada más
como se suele entender a los derechos humanos en su concepción corta, es decir,
como la actuación apegada a la ley por parte de las autoridades y los gobiernos.
Con “forma amplia” quiero decir abordando las perspectivas sociológica, ética
e histórica, que abarcan entre muchos otros temas la identidad de los pueblos
indígenas, las formas de pensamiento y expresión, el medioambiente y la
habitabilidad del mundo que vivimos.
En fin, esto creo que sí tiene una perspectiva de derechos humanos,
pero mi trabajo anterior no tanto.
¿Crees que los pueblos indígenas deban y puedan adaptar sus culturas conforme a
No creo ser la persona indicada para responder esta pregunta. Hay mucho
trabajo de investigación, tanto jurídico como etnográfico, sobre este tema.
Solamente puedo contar sobre mi experiencia con los hñahñus, uno de los
miles de grupos indígenas de México que tienen a su vez miles de formas de
expresión.20Yo trabajé en el Valle del Mezquital, en Hidalgo, como reportero
del periódico Milenio. Ahí me encontré con que muchos indígenas hñahñus
estaban perfectamente organizados, que hacían casi cualquier cosa con base en
sus “usos y costumbres”, constitucionalmente protegidos: cerraban carreteras,
secuestraban políticos, linchaban ladrones e, incluso, practicaban un machismo
cuasi medieval. Nadie los frenaba, y las autoridades parecían hasta consentirlo.
Yo creo que estos “usos y costumbres” malentendidos no forman parte
decorriente general de las tradiciones indígenas. Violentan las leyes básicas y,
por lo tanto, derechos básicos de otras personas, y deberían armonizarse con
la convivencia general de la sociedad. Sin embargo, las tradiciones indígenas
pasan por una infinidad de aspectos: su religión, su pertenencia al territorio,
sus formas de religiosidad, de entender la institución del matrimonio, etc. Y
estos aspectos, mucho más complicados que una toma de carretera, deben ser
respetados también.
Hay que armonizar dos tradiciones culturales harto particulares: las
formas de cultura de los grupos indígenas de México y la tradición jurídica de
los derechos humanos, que desde mi óptica tiene su valor en el principio pro
personae, es decir, en la importancia superior de cada persona. Y aunque suene
a meme motivacional: todos tenemos derecho a ser felices.Nota al pieEntrevista
Una sociedad que se jacta de moderna tiene la obligación mínima de
garantizar esa armonía para todos sus habitantes.
Hay instituciones en México como la Comisión Nacional para
el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), que, en cumplimiento con
la obligación que tiene el gobierno para dar atención a este sector, trabaja
para velar por los derechos de los pueblos indígenas. Yo conozco muchas
personas del propio CDI, como su directora Nuvia Mayorga, que conocen y
se preocupan en realidad por los indígenas de México, con la importancia y
el respeto que merecen. El problema es el uso político-electoral que, en otras
administraciones, se le ha dado a esta institución. Allí está el caso de Xóchitl
Gálvez, que sólo se valió de la CDI y de mentadas de madre para convertirse en
aspirante al gobierno de mi propio estado, Hidalgo. Lamentable.
¿Qué papel juegan sitios como Fondeadora.mx para la materialización de
proyectos similares a éste?
Me encanta esta plataforma. Es un crowdfunding. Consiste en que, si a un
ciudadano le interesa un proyecto, pues lo apoya porque quiere verlo hecho
realidad. Mi equipo y yo, que integramos la productora Amalgama Cine,
decidimos echar mano de esta plataforma para el caso de Árido Power, porque
en principio nos interesa explorar nuevas formas en todos los sentidos, en
este caso, en las formas de financiamiento. En segundo lugar, nos interesa
crear comunidad en torno a este proyecto; es decir, pensamos que al reunir la
cantidad de dinero que necesitamos para concretar el documental, habremos
también reunido a un grupo social —más grande o más pequeño— que dará le
seguimiento, que exigirá una rendición de cuentas constante y cumplimiento
con las metas establecidas, pero que también será el encargado de difundir y
promover el proyecto.
Hay que creer en la horizontalidad, en el poder de la sociedad y en la
transparencia para apostar por este tipo de plataformas, y quise que este
proyecto, al que le tengo tanta fe y cariño, tuviera estas características de
financiamiento y de difusión social
¿Qué tipo de apoyos deberían recibir los artistas de dependencias del gobierno?
La apuesta por el financiamiento ciudadano no está reñida con los apoyos
gubernamentales. De hecho, he sido becario del Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes (Conalculta), además del Estatal en Hidalgo, y quiero serloNota al pie21Entrevista
de nuevo: al fin y al cabo es una política pública que, como creador, no tengo
motivos para no utilizar.
Ahora bien, si tuviera que señalar un problema en el funcionamiento
de los apoyos que da, por ejemplo, el gobierno federal a los creadores, señalaría
el centralismo. Los estímulos económicos que otorga el gobierno federal, a
través de estructuras como el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, están
orientados fundamentalmente a los creadores de artes en el centro del país.
Yo, que soy de Hidalgo, puedo dar testimonio de los problemas de los apoyos
para la creación a nivel estatal. Sólo si las instituciones de cultura en los estados
trabajan bien y se interesan por apoyar a los creadores, estos recibirán algunas
ayudas.22Se trata de que los creadores, que en buena medida somos unos
mezquinos entre nosotros, nos organicemos para trabajar por mejorar las
instituciones de cultura, que nos pertenecen a todos, y las perfeccionemos. No
hay que quejarnos solamente. Hay que crear un consejo consultivo ciudadano
para Conaculta y sus dos estructuras principales (Instituto Nacional de
Antropología e Historia e Instituto Nacional de Bellas Artes), así como para
sus homólogas en los estados.
¿Cómo pueden realizadores y espectadores utilizar el cine como herramienta de
politización?
Yo estoy en contra del uso del arte como herramienta ideológica y de lucha
política y todo eso. Sin embargo, el cine, en tanto arte, es una herramienta
que construye conciencia. Y, aún más, el género documental es mucho más
combativo. ¿Me estoy contradiciendo? Por un lado, estoy en contra del arte
combativo, pero milito en un género absolutamente de lucha.
Yo apuesto al documental como un género cinematográfico
igualmente valioso, complejo y dramático que la ficción, si bien tiene la ventaja
de ser un género más económico y con más proximidad a los personajes, por
decirlo así. Le apuesto a la fusión del cine documental con la ficción. No al
documental-reportaje-combativo-social-etcétera. Por ejemplo, yo estoy más
cercano al documental Berlín. Sinfonía de una ciudad que a los documentales
de Michael Moore; el primero sugiere información, mientras los segundos la
denuncian con los pelos de la burra en la mano y los restriega en el rostro de
los culpables.Nota al pieENTREVISTA
En todo caso, el hecho de que el documental retrate la realidad, y
la realidad, como me decía un amigo reportero, sea más dura que cualquier
ficción, lo torna necesariamente una herramienta de conciencia social.
Si deseas apoyar al financiamiento de Árido Power, visita http://fondeadora.
mx/projects/arido-power . Puedes encontrar Ciudad Nostalgia en el portal de
videos YouTube o en www.amalgamacine.com23Alexis Ortega Montes
Estudiante de la Licenciatura en Ciencia PolíticaNota al pieDemocracia y derechos humanosEL DESPERTAR DE LA JUVENTUD
#YOSOY132Citlali Stephany Pérez Luque
Estudiante de Ciencias Políticas y Administración Urbana
en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México*Texto dictaminado como mejor ponencia por el Comité Organizador del 3er Coloquio
Estudiantil de Ciencia PolíticaMucho se ha discutido acerca de la participación política de los jóvenes del
movimiento #YoSoy132, surgido durante las campañas para la elección
presidencial de 2012. Marcó un antes y un después en el involucramiento
de la juventud mexicana en los asuntos del Estado, pues puso en evidencia
las herramientas que estaba dispuesta a utilizar en para lograr inclusión y
democracia verdadera. A raíz de este movimiento, se formaron colectivos de
jóvenes que respondieron a la situación del país con propuestas y participación
Un preámbulo24La participación política juvenil tiene que ver con la identidad, la ciudadanía y
la sociedad civil. Está asociada a la identidad porque desarrolla un sentido de
pertenencia y la búsqueda de valores e ideología; se relaciona con ciudadanía
ya que refiere al derecho de participar en el poder en condición de igualdad y
busca la integración social en la comunidad política; y, finalmente, tiene que
ver con la sociedad civil como esfera de interacción social entre el mercado y el
Estado, pues se compone por una red de sociedades autónomas y movimientos
A la juventud mexicana se le ha criticado su poca participación
política, aunque esta postura siempre ha centrado su atención en los
movimientos sociales y se ha dejado de lado a los colectivos.
Según Rodríguez2, existen cuatro formas de agrupación juvenil: movimientos
politizados (de mayor injerencia social), organizaciones con lógicas adultas
(se preocupan por su entorno y logran perdurar en el tiempo),
Jean L. Cohen y Andrew Arato, Sociedad civil y teoría política (México: FCE, 2000), 8.
Ernesto Rodríguez, “Evaluación de capacidades institucionales de la organización juvenil y los
movimientos juveniles en América del sur”, URBARED, 2005, http://urbared.ungs.edu.ar/pdf/debate7/
2articulocentralrodriguez.pdfNota al pieDemocracia y derechos humanos
organizaciones locales (buscan el apoyo del gobierno para obtener
mayores oportunidades y recursos) y grupos informales (autónomos en su
Desde mi perspectiva, los colectivos integran las cuatro formas de agrupación,
pues emergen “en espacios no estructurados o frente a las fallas de las normas
sociales encargadas de regular el comportamiento”1. Todo colectivo tiene un
propósito de conformación, que se impulsa debido a las necesidades que en
muchas ocasiones el Estado o las instituciones no logran cubrir. En ellos se
generan vínculos ideológicos, sociales y políticos que escapan a las formas
tradicionales de configurar o construir lo político2.
Hay grandes diferencias entre pertenecer a un movimiento social
y estar en un colectivo. En el primero persiste el anonimato: no todos los
participantes están conscientes de lo que hacen y para qué lo hacen, no todos
pagan los costos de pertenecer al movimiento y algunos miembros no tienen
objetivos claros. En el segundo se conocen entre miembros, sus objetivos
están definidos, todos los integrantes participan en las labores, se distribuyen
el trabajo para hacerlo más efectivo y todos están dispuestos a pagar los
costos de pertenecer y trabajar en la organización para el logro de metas. Los
colectivos juveniles pueden ser caracterizados como informales, integrativos,
democráticos u orientados a un tema específico, como los derechos humanos,
la libertad de expresión, etcétera. A pesar de la heterogeneidad de pensamiento
entre los miembros, se logran articular para hacer un buen trabajo.
En mayo de 2012, la Universidad Iberoamericana (UIA) invitó al entonces
candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI),
Enrique Peña Nieto, a participar en un foro, tras el cual fue cuestionado por la
comunidad universitaria por su actuación como gobernador, la represión en
San Salvador Atenco y sus propuestas de campaña. La cobertura noticiosa de
las grandes televisoras (Televisa y TV Azteca) reportaba que el candidato había
tenido éxito en su visita, y que quienes lo habían abucheado eran acarreados.
Estudiantes de la UIA decidieron desmentir las declaraciones de las
televisoras con un video difundido por internet, que convocaba a otras
Martín Retamozo, Movimientos sociales: un mapa de la cuestión, 2010; 2373Ángela Garcés, Montoya, “De organizaciones a colectivos juveniles: Panorama de la participación política
juvenil”, Última década, núm. 32 (Julio 2010): 67.
4Nota al pie25Democracia y derchos humanos
universidades y a la ciudadanía en general a sumarse a la demanda de
democratización de los medios de comunicación. Con la integración de
alumnos de las principales instituciones, se abrieron por primera vez canales
de participación entre universidades públicas y privadas, de distinta formación
e ideología, además de contarse con la adhesión de diversas organizaciones
de la sociedad civil, sindicatos y ciudadanía. Las protestas, cada vez de mayor
calibre, incluían marchas, mítines, mesas de discusión y debates, entre otras
El movimiento gozaba de mucho auge, pero pasadas las elecciones
en julio de ese año se fue en declive hasta casi desaparecer. Actualmente el
movimiento #YoSoy132 ya no tiene presencia en la ciudad y se ha reducido a
las redes sociales.26El movimiento #YoSoy132 sirvió para que la juventud se organizara;
sin embargo, tras haber logrado aglutinar diversas formas de pensamiento, se
fue extinguiendo pasada la coyuntura que lo originó, cuando parecía generar
cierta reivindicación política juvenil. En realidad, jamás logró concretar
acciones específicas, ya que se limitó a las protestas en las calles y por medio
de las redes sociales. Las comunidades universitarias se fueron apartando del
movimiento y buscaron nuevas formas de participación política: los colectivos,
donde construyeron posicionamientos políticos claros, con una identidad
definida, en el que todos los miembros participan y toman decisiones.
Para analizar la trascendencia del movimiento #YoSoy132 en las formas de
participación política, realicé una serie de entrevistas a distintos colectivos
de la Ciudad de México. Estos fueron el Colectivo Vasconcelos, formado por
jóvenes de varias instituciones que trabajan en la alfabetización de niños y
adultos mayores en los pueblos del Distrito Federal; el Colectivo 3 de Octubre
(Universidad Autónoma de la Ciudad de México plantel Cuautepec), de
jóvenes que apoyan a los agricultores y desarrollan actividades culturales para
el pueblo; el Colectivo Despertad (Instituto de Educación Media Superior),
integrado por estudiantes de nivel bachillerato que buscan la protección de
reservas ecológicas y promueven talleres de equidad de género y protección a
los derechos humanos; y el Colectivo Dixocanbenilhu (Universidad Autónoma
de la Ciudad de México plantel Cuautepec), que trabaja en la equidad de género,
desarrolla mesas contra la violencia contra las mujeres y talleres culturales enNota al pieDemocracia y derechos humanos
Una de las cosas en las que coincidieron fue que el participar en un
movimiento social limitado a la protesta en las calles los llevó a constituirse en
colectivos, con la finalidad de realizar acciones concretas para la mejora de su
entorno social y político, mediante la búsqueda de la inclusión en la toma de
decisiones y el cuestionamiento continuo a quienes detentan el poder.
“Desarrollamos trabajo en nuestra comunidad para mejorar las
condiciones de vida de nuestra gente. No podemos esperar más a que el
gobierno nos responda, ¡ya basta de su falta de interés! Por eso nosotros nos
pusimos a realizar acciones que se encaminen a mejorar nuestro entorno”,
expresó un miembro del Colectivo 3 de octubre.
Una vez en el colectivo, se empieza a privilegiar la participación
política informal, pero con una estructura específica. Se busca promover
cambios efectivos en la esfera social y en la manera de tomar decisiones. Hay
claros actos de libertad de los individuos que los conforman, su actuar tiene
credibilidad, fuerza y rigidez. Se enfrentan al status quo, al poderío económico,
al monopolio del poder y al autoritarismo represivo de un sistema de terror
capitalista e individualista, que busca la fragmentación más que la integración.
“Los colectivos no han sido reconocidos en ningún tiempo y espacio
en México, su trabajo ha sido minimizado por el gobierno, porque no les
interesa que existan nuevas formas de participación política o social”, explica
un miembro del Colectivo Vasconcelos.
Trabajar en un colectivo implica responsabilidad, trabajo en equipo
y compromiso, y significa también reivindicación política e integración. Cada
uno ha desarrollado un plan de acción que cambia de acuerdo a los objetivos
que se plantean, las acciones son encaminadas de acuerdo a las necesidades que
Otra de las cosas en las que coincidieron los integrantes de los
colectivos fue que el movimiento #YoSoy132 fue una simulación política, “no se
concretó ninguna acción, ningún documento en el que se recolectaran firmas
para exigir la democratización en los medios de comunicación, se desperdició
esa disposición a la participación” comentaron en el Colectivo Despertad. El
movimiento mantenía cierto control en sus actividades, limitarse a salir a las
calles a gritar consignas no dio ningún tipo de resultados, sobre todo porque laNota al pie27Democracia y derechos humanos
Ciudad de México está acostumbrada a estas protestas. Ir más allá del
movimiento es darse cuenta que la participación política juvenil no se reduce a
un movimiento social prácticamente extinto.
El trabajo de los colectivos ha tenido mayores resultados que lo
hecho por el #YoSoy132; a pesar de que en los colectivos hay menor cantidad
de integrantes, sus acciones son más visibles pues trabajan en el ámbito de lo
local. Como me dijeron los miembros del Colectivo Dixocanbenilhu: “Ser de
un colectivo y hacer activismo político es parte de las obligaciones que tenemos
como ciudadanos, como humanos y como seres políticos”
La construcción de derechos se basa en las relaciones que establecen los
individuos dentro de una sociedad. Para hacerlos valer, los ciudadanos tienen
que involucrarse, y mucho del trabajo que han hecho los jóvenes en los colectivos
es invitar a la participación política y social, en aras de mejorar sus condiciones
Conclusión28El atropello a los derechos sociales, políticos y económicos altera las relaciones
que se establecen dentro de un Estado, cuando –en palabras de Rawls- en el
marco de la sociedad el respeto por los derechos es una condición que se le
debe imponer a cualquier régimen1.
En el siglo XXI nos encontramos ante un proceso coyuntural en que se
está ampliando la crisis del sistema capitalista, por su incapacidad de satisfacer
las demandas de los diferentes sectores de la población por educación, trabajo,
salud y protección al medio ambiente. De esta misma crisis está surgiendo
una nueva generación de luchadores sociales: los colectivos juveniles, que se
reconocen a sí mismos como ciudadanos críticos, conscientes y en contra del
capitalismo que sólo ha traído miseria, desigualdad y discriminación. Estas
nuevas formas de participación política buscan que se hagan cumplir los
derechos de la ciudadanía, integrando transparencia, valores, democracia y
Más allá del movimiento #YoSoy132, ahora están abiertas nuevas vías
donde se desarrolle la participación ciudadana. Como me dijo Paul Floor,
Secretario de Relaciones Internacionales de la Confederación de Estudiantes
de Chile: “Cuando un joven despierta, nunca más vuelve a dormir”.
John Rawls, El derecho de los pueblos, (Bogotá: Universidad de los Andes, 1996).6Nota al pieGaleria de fotossJuan Carlos Castillo GarcĂ­a
Estudiante de la Licenciatura en Ciencia Politica29Juan Carlos Castillo GarcĂ­a
Estudiante de la Licenciatura en Ciencia PoliticaNota al pieDemocracia y derechos humanosJuan Carlos Castillo GarcĂ­a
Estudiante de la Licenciatura en Ciencia Politica30Juan Carlos Castillo GarcĂ­a
Estudiante de la Licenciatura en Ciencia PoliticaNota al pieGaleria de fotosJosé Gerardo Moreno Ayala. Para todo mal...Oaxaca, imágen digital, Oaxaca,
201331Stephania
SociologíaNota al pieGaleria de fotosSelene
imágen digital,
Moreno Ayala.32Emmanuel
Wualter Barrios Carmona
Licenciatura en Ciencia PolíticaNota al pieGaleria de fotosSthephania Loeza Desales
Estudiante de la Licenciatura en SociologíaDEL OBJETO A LA OBJETIVIDAD
EN GASTON BACHELARD
Erik Oswaldo Pérez Älcantara
Estudiante de la Licenciatura en FilosofíaNo pueden darse por falsas las opiniones, cuando éstas suponen que todo
cuanto salta a la vista o a la experiencia sensible es un conglomerado de
objetos. Pero resulta verdadero también que el objeto en sí y para sí no es capaz
de mostrar ni cercanamente una fracción de objetividad: el objeto yace ausente
siquiera de una mínima partícula de objetividad. Es pues una de las tareas del
filósofo francés Gaston Bachelard demostrar cómo la objetividad pertenece al
campo del pensamiento y no al de las cosas.
La proposición la objetividad es obra del pensamiento y no del objeto
conduce a algunas doctrinas filosóficas a suponer que, ya que es del pensamiento
de donde se deriva el lenguaje, el discurso descriptivo del ser es suficiente para
dotar al objeto de su objetividad, tal como si ésta fuera adhiriéndose al objeto
según cuantas más adjetivaciones le vamos depositando.
Por esto, debemos oponernos a todo pensamiento que proponga que
dejemos de hablar de un objeto para creernos objetivos1.
Gaston Bachelard, Psicoanálisis del Fuego (Alianza, 1966), 7.1Nota al pie33Democracia y derechos humanos
Debe existir, más bien, una reconstrucción racional del objeto,
donde lejos de caracterizarlo de modo narrativo, el pensamiento efectúa
una reelaboración racional del objeto, es decir, piensa al objeto sensible. Este
proceso de reelaboración no intenta tampoco copiar al objeto ni repetirlo, sino
rehacerlo, de modo que seamos capaces de comprobar que ni la más aguda
disposición de los sentidos puede mostrar la objetividad. Esto nada tiene que
ver con una renuncia total de lo sensible con miras únicamente al pensamiento,
se trata más bien de revelar el proceso de la objetividad, del propio pensamiento
sobre el objeto. La objetividad se da en el reencuentro del sujeto frente al
objeto ya reelaborado en el pensamiento, y no existe objetividad fuera del
pensamiento: “la evidencia no es una verdad fundamental”1. La objetividad no
descansa en ningun de las experiencias sensibles, ni por más nítidas o coloridas
que éstas sean, pues reconocer que la objetividad pertenece a las cualidades
distintivas del objeto sería tan insensato como decir que lo propio e innegable
del cielo es ser azul.34La relación del sujeto y del objeto como elementos determinantes
de la producción objetiva es mucho más que un proceso mecánico, es decir,
el proceso de la objetividad no es ahora un subproducto más o menos
determinado por el pensamiento que se convierte en un nuevo material
empírico. La historia tendría una tendencia lineal producto de lo mecánico del
pensamiento o –más grave aún- evolutiva en función del perfeccionamiento.
La continuidad histórica no es igual al despliegue de la razón, y para ella el
error resulta el más grande de los obstáculos epistemológicos al romper el
sistema universal de conocimiento científico. A estas doctrinas filosóficas,
el pensamiento resulta un elemento desconfiable por su constante hacerse y
rehacerse a sí mismo. La única alternativa es hacerse escépticos2, de ahí que la
recomendación a considerar sea que la verdad última se presente realmente en
un sistema filosófico3.
Sin embargo, este movimiento universal es una serie de formas
del espíritu4. Ninguno de los despliegues del pensamiento, hecho en las
determinantes históricas es similar al anterior, a pesar de que lo contenga como
experiencia en la conciencia misma.
Moritz Schlick, La concepción analítica de la filosofía, (1981), 280.
G.W.F. Hegel, Fenomenología del Espíritu (1991), 51.
2Nota al pieDemocracia y derechos humano
El movimiento dialéctico del pensamiento ya no es motivo para el
escepticismo, incluso ahora es un vehículo de introducción al conocimiento.
Si la objetividad no es aprehensible bajo ninguna forma fenoménica, entonces
es el pensamiento, mediante su ejercicio de negación y reformulación,
quien hace posible a la verdad, en un sentido de movimiento perpetuo.
Más importante resulta, para dar pie a la objetividad, que el pensamiento
se reformule a sí mismo, “que deba comenzar por una catarsis intelectual y
efectiva, [para] poner a la cultura en un estado de movilización permanente,
reemplazar el saber estático por un conocimiento abierto y dinámico, dar
finalmente a la razón motivos para evolucionar.”1 Este carácter de objetivación
no tendría entonces como fundamento la experimentación sensible, sino
los cuestionamientos sobre aquella. Tales dudas son en realidad las grandes
gestoras del conocimiento. La inteligencia, en cambio, no tiene por qué haber
sufrido grandes transformaciones, cuando es más bien el horizonte de la
problematización el que se extiende indefinidamente y permite la evolución
La sabiduría que encarna este proceso se fundamenta a través de la
enseñanza de que la objetividad tiene que ser pensada; el espíritu racional
tiene que estar dispuesto al conocimiento de la objetividad, pero pensarla no
se traduce como la descarga de cuantas opiniones o nebulosos saberes previos
conteníamos. Si la elaboración de objetividad está en un desarrollo que se debe
al pensamiento, ¿cuántos intentos desafortunados de producción objetiva se
habrán dado en la historia a partir de un pensamiento que cree saber? ¿Cuántos
pensamientos no habrán supuesto que creaban objetividad en su reflexión
solitaria, y que su actividad no es más que del objeto un depositario de todo
cuanto complejo lo aqueja?
Bachelard no sólo desembaraza a la razón de los equívocos seductores
de la inmediatez, sino que su pensamiento solicita a sí mismo, para la
producción objetiva, una verdadera ruptura que cure al espíritu de sus delicias,
arrancarle del narcisismo de la evidencia primera y que cada cual se apresure
a escapar de la rigidez de los hábitos contraídos por el espíritu al contacto
de las experiencias2. Así, la razón, una vez libre ya de toda sujeción material,
es animada hacia el conocimiento objetivo por una filosofía que le permite
también su desarrollo. La verdad objetiva es resultado de una producción
constante a la cual se accede mediante una filosofía abierta, es decir, que adopte
la posición de que la exactitud no es sino un obstáculo a la razón y por tanto,
un obstáculo para el desarrollo progresivo de la verdad.
Gaston Bachelard, La formación del espíritu científico (1985), 21.5Gaston Bachelard, Psicoanálisis del Fuego (Alianza, 1966), 13-15.6Nota al pie35Poema ?Omega NulaYtzel Maya
Estudiante de la Licenciatura en LingüisticaTe veo, Tierra
llevas la lucha a los ojos noveles
(sin luz y marchitos de alazanes)
Ya no te sometes submarina a los pies desnudos
ni te arrodillas en coágulos de las lágrimas hermanas
¿estás derrotada del cielo que se derrite bajo el cartón de tus casas?
El niño que se sienta en ti
ya no come de tu carne
es su cabeza a la deriva
que riega la desesperanza
sus manos cortadas son la corona de tu patria
y sus sueños te observan lejanos
sin costras
¿Qué le vas a decir a su padre cuando despierte debajo de ti?36La uña que desgarra tu madera
dolor encuentro palpitante entre la sabia y su tejedora de mentiras
Ella descose su piel enfrente del fuego
(no puede gritar ni hundir sus muñones en ceniza)
águila monocromática del escarlata al carmín de nubes huecas
piernas que ruedan dirección al sol
Te tengo aquí, Tierra
encarnada de tu propia fumigación
tus hijos son cadáveres de ocote que marchan en el telar ciego
paralelo a ellos la bestia maestro titiritero
(la oruga sin alas ni cráneo de guías reales)
tus paredes ensangrentadas gritan al silencio
no eres la fuerza conjunta de tus mares
débil e impaciente juras a tu música y a las horas de tu furia
que la primavera no se despierta si no hay frío
la lluvia no va a perdonar tus cicatrices
tus alas paralizadas jugarán a tocar su cuerpo inerte
son los lagos de auroras boreales
lucharán con sus costillas como espadas
sus vertebras fingirán caer del glaciar homínidoy sus venas circularán al unísono de sus voces.Nota al pieEgresadosuam-IDISCURSOS EN TORNO AL
CONFLICTO,EL CAMBIO Y LA
IDENTIDAD EN MIGRANTES
Cruz Gracía Lirios
Doctorante en Psicología Social y Ambiental por la UNAM
Co- autores Javier Carreón Guillén,María de Lourdes Morales FloresEl objetivo del presente trabajo fue establecer la relación entre el conflicto y el
cambio social derivado de los procesos migratorios en la comunidad huasteca de
Xilitla. A partir del análisis de discurso en torno a la travesía, estancia y retorno,
se ponderaron aquellos elementos relativos a la identidad molar definida como
los usos y costumbres significativos para alguno de los tres procesos migratorios.
En referencia al contexto socioeconómico, se interpretaron símbolos de
identidad de acuerdo a la tradición de empleo, edificación del patrimonio
y apropiación de plazas. Los resultados permitirán establecer criterios de
discusión en torno a la migración, la identidad y el desarrollo local. Se espera
que las interpretaciones realizadas puedan contribuir a la construcción de una
agenda municipal en materia de empleo, salud, recreación y sustentabilidad.
En el caso de Xilitla, la vulnerabilidad hídrica, precariedad laboral, intensidad
migratoria e identidad resiliente son el resultado de la pertenencia,
categorización, representación e identidad social. Es decir, la escasez de agua
y las actividades comerciales, explican la migración y la emisión de remesas,
pero los procesos psicosociales plantearían que la disponibilidad de agua y las
labores comerciales de Xilitla son el resultado de conflictos que estructuraron
en minorías y mayorías a las comunidades y localidades de la región. Al
parecer, los símbolos normativos de la entidad que se construyeron al interior
de la micro-región huasteca, contribuyeron decisivamente en el desarrollo
local de Xilitla.
Es decir, el núcleo de representación simbólica delineó los ejes de búsqueda
de oportunidades en el que la migración fue un instrumento primordial.
Una vez agotados los recursos hídricos, la agricultura dejó de ser el sostén
económico local. Las autoridades gubernamentales incentivaron el turismo y
el comercio que comprometió, aún más, la sustentabilidad de la región. En
primera instancia, la migración fue una válvula de escape y posteriormente, se
transmutó en un instrumento de resiliencia. Alrededor de los flujos migratorios,
se estructuraron redes colaborativas y nodos de remesas.Nota al pie37Egresados uam-i
Una vez enviadas a la región, la economía local se reactivó, pero a
costa de reestructurar a las mayorías que siguieron practicando la agricultura y
a costa de enaltecer a las minorías que diversificaron el comercio de la región.
Tal proceso resultó insuficiente para siquiera preservar los recursos
comprometidos por su escasez. La región de Xilitla se encuentra en una
situación tal que su relación con la naturaleza no parece preocuparle siempre y
cuando no comprometa sus usos y costumbres. En este sentido, el estudio de la
preservación del entorno indicaría el grado de sustentabilidad, vulnerabilidad
y resiliencia de la región. Por ello es necesario interpretar los discursos que la
comunidad migrante de la región huasteca manifiesta ante la escasez de agua,
la precariedad laboral y la búsqueda de empleo fuera de la región.
Método38Se llevó a cabo un estudio exploratorio y comprensivo con grupos de familias
y amigos de migrantes. La muestra fue no probabilística y se seleccionó a
partir de la técnica “efecto bola de nieve”. Se empleó una guía de entrevista con
categorías relativas a la migración, el empleo, el retorno y la reinserción laboral.
Para llevar a cabo dichas entrevistas se contactó a una familia de hijos migrantes
y se procedió a entrevistarla previa cita y acuerdo de confidencialidad. Se llevó
a cabo un análisis de contenido y discurso en el que se establecieron frecuencias
de palabras claves que sirvieron para seleccionar párrafos de las entrevistas.
La dinámica de inserción laboral y bienestar subjetivo es alta y por ende
satisfactoria. En términos generales, las entrevistas reflejan un cúmulo
de oportunidades que fueron aprovechadas por sus hijos o conocidos e
impactaron favorablemente en la localidad.
Sin embargo, en el discurso de los entrevistados predomina una
identidad endógena y actual en detrimento de una identidad exógena y
prospectiva. Es decir, los discursos reflejan expectativas satisfechas en algún
momento del tiempo, pero también es posible inferir la incertidumbre en
ellos ya que las oportunidades laborales locales son mínimas con el retorno
de migrantes y el abaratamiento de la mano de obra agrícola así como de los
productos de la micro-región. En este sentido, la concentración de los discursos
en el pasado reflejaría el escudo protector e impulsor que los individuos
adquieren al momento de insertarse en un grupo que les provee o encarga su
capital social-comunitario.Nota al pieEgresados uam-i
Tal situación les permite a los entrevistados considerar que su
bienestar personal y familiar está asegurado, pero el reconocimiento de la labor
de otros grupos migrantes les permite visualizar a Xilitla como una localidad
empleadora de mano de obra agrícola que emigra a esta demarcación buscando
una mejor paga.
Precisamente, la identidad exógena que subyace en las entrevistas,
aunque mínima, refleja la importancia del capital social en tanto red de
relaciones intersubjetivas en torno a una actividad remunerada. Si bien es cierto
que el capital edificado es producto de la dinámica familiar, las edificaciones
de Xilitla son reconocidas como el producto del trabajo de una comunidad y
sus migrantes. En tal sentido, la identidad endógena asociada con la exógena
probablemente incentivó la migración, el empleo en el extranjero, el retorno y
la reinserción entre quienes decidieron cubrir el ciclo.
No obstante que las entrevistas reflejan discursos de inserción laboral
y bienestar personal muy altos, cabe señalar que la ausencia de expectativas
a futuro podría desincentivar la calidad de vida de los habitantes de Xilitla.
A medida que los individuos enaltecen su vida pasada, incentivan sus actos
prospectivos, pero en los discursos de los entrevistados la propensión al futuro
está ausente, aunque la aversión al pasado es inexistente y más bien el presente,
al ser comparado con el pasado, refleja un malestar que no se deriva de la
dinámica grupal, sino más bien de la situación ambiental por la que atraviesa
la micro-región.
En síntesis, los habitantes de Xilitla, insertos en un grupo de migrantes
reflejan en sus discursos expectativas de satisfacción que fueron construidas
en el pasado y que a pesar de la crisis actual, sus recuerdos siguen siendo un
referente para comprender su satisfacción laboral, aunque su ingreso cada vez
está más mermado por la crisis ambiental. Se trata de una identidad grupal y
laboral que podríamos llamar molar ya que resulta ser significativa para los
entrevistados al momento mismo de recuperar los hechos tales cuales fueron
re-significados por ellos al momento de observar un cambio en su bienestar
personal y familiar.Nota al pie39Egresados UAM-I
El presente trabajo complementa los hallazgos de Alaminos respecto al
etnocentrismo1.La identidad molar explicaría la defensa de usos y costumbres,
que al ser concretizados en estilos de vida y construcción de edificaciones
señalan la dinámica grupal. Ésta permite a los integrantes de una familia
adoptar habilidades laborales y puestos de trabajo para la preservación del
grupo en lo particular y la comunidad en lo general. En este sentido, GarcíaLirios2 señala que la representación social de los espacios construidos no sólo
reflejan la identidad grupal, sino que además la incentivan al cambio. Se trata
de una dinámica psicosocial en la que las comunidades migrantes evidencian
sus intenciones de preservar los usos y costumbres que los diferencian de otros
grupos.40Sin embargo, Checa y Arjona3 encontraron que el etnocentrismo
también implica barreras para el desarrollo local en situación de crisis. En el
presente trabajo, la crisis ambiental parece influir en la identidad prospectiva
de los entrevistados, aunque la identidad actual e introspectiva parece incidir
en sus discursos de satisfacción y bienestar más que en la discriminación a
minorías que se estableció en un estudio con adolescentes4, a quienes el
apoyo de su grupo de referencia no redujo su nivel depresivo. En contraste, se
estableció que el apoyo social de las familias y amigos de migrantes facilitó su
inserción al campo laboral y en el caso de un retorno, permitirá su reinserción
En ambos casos, inserción laboral o reinserción productiva, la
seguridad y la estabilidad representan expectativas en la población joven
migrante5. La identidad endógena, aquella que se deriva de las decisiones de
pertenencia a un grupo familiar o de amigos que preparan al individuo para
el trabajo, podría explicar la dinámica de confianza y compromiso laboral que
estas personas desarrollan cuando trabajan con sus parientes y conocidos.
Antonio Alaminos, Cristina López y Oscar Santacreu, “Etnocentrismo, xenofobia y migraciones
internacionales en una perspectiva comparada”, Instituto Universitario de Desarrollo Social y Paz (España:
Universidad de Alicante, 2010).
Cruz García Lirios, “La dinámica psicosocial de las comunidades migratorias”, Enfoques XX, núm. 2 (2008),
Ángeles Arjona Garrido & Juan Carlos Checa Olmos, 2011.
Francesca Cristini. Luca Scacchi, Douglas Perkings, Massimo Santinello, & Alessio Vieno, “The influence of
discrimination of migrant adolescent depressive symptoms: what buffers its detrimental effects?”, Psychological
interventions, núm. 20, (2011), 243-253
Patricia Mercado & Rosa Nava, “Calidad de vida y expectativas de migración en jóvenes de zonas rurales del
Estado de México”,. Población y salud en Mesoamérica, núm. 10 (2013), 1-20.
1Nota al pieEgresados UAM-I
No obstante, las diferencias de género son para Moreno1 factores
de diferenciación al momento de explicar el estrés laboral. A decir de los
autores, los hombres se estresan en su trabajo a medida que las relaciones
laborales se vuelven cínicas y las mujeres alcanzan un mayor agotamiento
cuando los niveles de exigencia son muy altos. En la presente investigación, la
identidad molar explicaría los niveles altos de estrés ya que la desconfianza y
la indisciplina son producto de una identidad molecular, aquella en la que las
personas sólo se circunscriben a una serie de actos esperando un beneficio. En
cambio, la identidad molar implicaría un cúmulo de significados que hacen de
la actividad laboral una serie de actos voluntarios y satisfactorios.
A partir de tales diferencias y similitudes con otros estudios, se
recomienda ampliar la investigación a la exploración y descripción de
oportunidades laborales en el sector servicios, ya que la entidad tiene un capital
natural que podría aprovechar para incentivar el turismo. Un estudio relativo
a las habilidades expositivas, persuasivas y gastronómicas permitiría explicar
el cambio generacional en torno a la productividad y el desempeño laboral. En
dicho trabajo, la identidad molar sería determinante de la competitividad en
41Vladimir Martínez González Estidiante de la Licenciatura en Ciencia Política
María Moreno, María Ríos, Jeús Canto, Jesús García & Fabiola Perles, “Satisfacción laboral y Burnout en1trabajos poco cualificados: diferencias entre sexos en población inmigrante”, Revista Psicología del Trabajo y las
Organizaciones, núm., 26 (2010), 255-265.Nota al pieEl devenir de la memoriaEL DEVENIR DE LA MEMORIA
Texto: Anaid Varela Varela
Fotografías: Olimpia MartínezCuando escucho a alguien hablar de cómo el tiempo le pasa muy rápido o
muy lento, me pregunto de dónde le vienen esas sensaciones. Yo siento que
me pasa –y ya. ¿Estas impresiones nos abruman o nos dan gusto? ¿Cambian
la manera en que esperamos el futuro, en que recordamos el pasado? ¿Cómo,
si es que lo hace, se ve afectado el paso del tiempo con la velocidad en que nos
comunicamos y recibimos información en esta era?42La exhibición El ojo en el tiempo en el Museo de Arte Carrillo Gil
contesta alegremente mis preguntas con más preguntas, para el detrimento
de aquellos que le atribuyen al tiempo propiedades esclarecedoras. Carlos
E. Palacios, curador invitado, reúne la producción artística del siglo XXI
para conversar en torno a las formas de percibir el tiempo, con todas las
contradicciones y la diversidad de la era de la globalización. Esta selección de
la Colección Adrastus, de Javier Lumbreras y su esposa Lorena Pérez-Jácome,
tiene por objetivo representar las capas del paso de las eras y los años, en una
secuencia que juega con las distorsiones y subjetividades con que los contamos.
La exposición comienza con piezas que remiten a la fuente de las
experiencias, aquel torrente de sorpresas que es la niñez, con sus consiguientes
esfuerzos por recordarlo todo, acomodarlo de nuevo y darle algún sentido.
Hacer de algo fugaz algo duradero y hasta eterno ocupa buena parte del resto de
nuestras vidas, que pasamos queriendo agarrar en un puño momentos que se
van como un respiro. ¿Cuánto tiempo, por cierto, podemos guardar un aliento?
Breath on both sides (2009), de Roman Ondák, representa la interrupción de ese
ritmo mecánico para contenerlo en la ingenuidad de un globo rojo, de donde
sabemos escapará tan imperceptiblemente como se lo permitamos. Del mismo
artista encontramos también Cajón del entusiasta (2012), que contiene objetos
aparentemente insignificantes de la calle y encuentran siempre un hogar en el
cajón olvidado de nuestras memorias, y Keyhole (2012), que nos deja ver sólo
lo suficiente para imaginarnos que hay allá afuera.Nota al pieEl devenir de la memoria
El concepto de origen irremediablemente nos conduce a los de
reproducción y memoria, ilustrados en dos piezas en particular. La primera,
Biblioteca de anarquismo y anarquistas (2009-presente), de Juan Pablo Macías,
es la instalación de copias de libros anarquistas, encuadernados con papel de
lija negro, que levanta los elementos rasposos de la superficie de sus lectores y
nos confronta eventualmente con sus núcleos.43
La segunda es la pintura de Slawomir Elsner Erste Dame der
polnischen Museen (2006), que recrea cada evidencia del paso del tiempo de
una vieja fotografía, y nos deja preguntándonos el valor que añaden los años
a un recuerdo y cómo lo nuevo pasa a apropiarse de cada historia que no le
Si bien hay un tiempo para todo bajo este sol, la obra Salpicadura
uno (2004) nos orilla a buscar un momento para ser subversivos dentro de lo
institucional. El escocés Jim Lambie nos presenta una pieza monocromática
compuesta por el reverso sin imprimir de portadas de viejos discos de vinilo,
rematadas con recortes de ojos violentamente sujetados con cinta negra, un
tema recurrente en su usualmente colorido portafolio. Así, invocando las
caras del narcisismo inescapable de este siglo, el espectador es enfrentado al
escrutinio de una mirada descompuesta que nos encuentra aquí, llenos de
expectativas, observando de vuelta un espejismo.Nota al pieEl devenir de la memoria
Los pesos del pasado, el presente y el futuro parecen querer alejarse de
ellos mismos en la exhibición, si bien las piezas más sobresalientes encuentran la
manera de integrar en sus dimensiones estas temporalidades. Tal es el impacto
de Sobre este mismo mundo (2009), un largo pizarrón en que se ha escrito y
borrado incontables veces. Uno de los pocos rastros legibles en la superficie
verde oscuro –pronta a ser remplazada por herramientas electrónicas- es el
signo para infinito, cuyas curvaturas son casi tan reveladoras del propósito de
la pieza como su segundo componente: montañas de polvo blanco, evidencia
del proceso de aprendizaje producto de trazos de gis. ¿A dónde ha ido todo el
conocimiento del que ahora sólo quedan borrones, y por qué necesitaríamos
testimonio de ello? Puede que registros como éste, aún si nadie más los conoce,
nos recuerden todos los momentos que nos llevan a algo, pues algo tiene de
arriesgado el creer que las cosas han sido siempre tan puras y perfectas como
aparentan. 44La diagonal (2009) de Katinka Bock es un hilo tensado a lo largo de
una sala, listo para desconcertar a aquellos que no están buscando el filo apenas
perceptible de tantos momentos que dejamos pasar. Pero con Guards kissing
(2012), incluso los cazadores de instantes descubrirán con extrañeza que dos
custodios se besan como parte de la exhibición, dejando escapar a ratos los
detalles de la situación concebida por Tino Sehgal, quien nunca permite que
quede documentación alguna de sus piezas ni la compra de ellas más allá del
recuerdo de quien las presenció. Yo, que conocía la existencia del performance
pero nunca lo había visto en acción, sonreí evasivamente para sacudirme su
conducta tan discretamente visceral, que es lo que probablemente hacen ellos
cuando me tienen que vigilar enamorándome de un cuadro en la intimidad de
los museos.Nota al pieEl devenir de la memori
Para vislumbrar los finales, nada como la amenaza de lo inevitable
en las piezas Disparo (2010) y Waiting for a train (2006), de Gonzalo Lebrija
y Justin Lieberman, respectivamente. Mientras otro asistente me las describió
como perturbadoras, yo las encontré bastante plácidas en su representación
de la certeza de que todo se acaba, de cara a lo que queda después de que los
plazos se han cumplido y las fechas han llegado: cartas, fotografías, vestigios de
las calles que andamos, tantas bocanadas de aire, huesos, humo y otros pedazos
de nosotros y las historias que contamos. Es mediante todo lo que el tiempo
destruye y nuestra memoria construye, y viceversa, que existimos más allá de
lo que nos toca. El ojo en el tiempo continúa en exhibición hasta el 12 de enero de 2014, así como
la igualmente recomendable exposición Notas contra Notas, en el Museo de Arte
Carrillo Gil (Av. Revolución 1608 esq. con Altavista, San Ángel). 45Nota al pieFrentes de debateFRENTES DE DEBATEComité Organizador 2013del Coloquio de Ciencia Política
El Coloquio Estudiantil de Ciencia Política comenzó en 2011, cuando un grupo de
estudiantes de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa (UAM-I) se
planteó la posibilidad de crear un espacio de debate entre estudiantes de la disciplina.
Se han montado tres ediciones desde entonces, y quisiéramos compartirles unas notas
sobre la más reciente.
Para empezar, decidimos abrir la convocatoria a estudiantes de otras
disciplinas, unidades e incluso universidades, así como modificar el modelo de debate,
con el objetivo de hacer más dinámica la participación de los ponentes y la audiencia.
No solamente recibimos investigaciones de las principales universidades del Valle de
México, como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad
Autónoma de la Ciudad de México (UACM), sino que también pudimos conocer el
importante trabajo que desarrollan nuestros compañeros de carrera en el interior de la
República.46La tercera edición del Coloquio se llevó a cabo del 7 al 10 de octubre en la
UAM-I, con la mesa inaugural a cargo del Dr. Víctor Alarcón Olguín, quien nos habló
sobre los retos del politólogo en el siglo XXI. La primera mesa de estudiantes versó
sobre la Cultura Política, en ella participaron Jesús Mendoza Armenta y Marco Antonio
Gil Soto por parte de la Universidad Autónoma Indígena de México con su ponencia “El
ciudadano mexicano aprisionado dentro de la democracia ad baculum”.
Además, se contó con la presencia de Santiago Francisco Duarte Castellanos, de
la UAM-I, quien presentó el trabajo “Construcción de ciudadanía en la escuela primaria”.
El segundo día contamos con dos mesas de estudiantes. En la primera se abordaron las
Relaciones Internacionales, donde nuestro primer ponente, Francisco Bonilla Moguel
procedente de la FES-Aragón, expuso“Los retos de México como miembro del G20 en
el marco de la presidencia rusa”; mientras que la segunda ponencia estuvo a cargo del
compañero Said Ascencio Salazar, de la UAM-I, quien hizo un balance sobre “México
a 20 años del TLCAN”. La segunda mesa del día exploró temas de Cultura Política, y
tuvimos la oportunidad de conocer la investigación “La justicia intra-partidaria como
elemento novedoso para el desarrollo de la cultura política” de Israel Quiroz Moreno,
procedente de nuestra institución; además de la colaboración entre Carlos Alberto
Ramos Zúñiga (UAM-I) y Omar Martínez Cedillo, (UNAM), quienes presentaron una
“Crítica a los partidos políticos desde una perspectiva marxista”. El tercer día estuvo
saturado de excelentes ponencias, como evidenció la presentación de “Nueva gestión
pública y su implementación. Modernización o inercia modernista”, deNota al pieFrentes dedebateChristian Jesús Hernández Cervantes, quien nos visitó desde la Universidad Autónoma
En la segunda mesa del día, los Maestros Pablo Javier Becerra Chávez, Javier Santiago
Castillo y Manuel Larrosa Haro, profesores de esta universidad, nos hicieron una breve
reseña del “Anuario electoral 2012”, al tiempo que nos contaban sobre su quehacer
Nuestra última mesa, sobre Movimientos Sociales, fue una de las más
memorables gracias a la calidad de sus ponencias y las oportunas intervenciones de
su moderador. En ella, Citlali Pérez Luque (UACM) y Héctor Fabián García (UAMAzcapotzalco) nos presentaron dos caras de una moneda, con los trabajos “El
despertar de la juventud mexicana: más allá del Movimiento #YoSoy132” y “Tres
etapas previas a la consolidación del movimiento #YoSoy132”, respectivamente.
Ambos ponentes defendieron sus posturas con argumentos que demostraban su
conocimiento sobre el tema y fueron motivo de discusión entre ponentes y audiencia.
El último día arrancó con una final mesa de estudiantes, cuya temática versó sobre
los Movimientos Sociales. Los compañeros Francisco Damián Olvera Mejía, de la
UACM, y Verónica Janeth Castillo Bravo, de la UAM-I, expusieron sus investigaciones
sobre “La criminalización de la protesta en México: el caso de la CNTE” y “Medios de
comunicación y su influencia en la percepción social: el caso de la reforma educativa”,
respectivamente. A manera de cierre, contamos con la presencia del Dr. Enrique
Cuna Pérez, Jefe del Departamento de Sociología de nuestra universidad, y del Lic.
Urbano Barrera Sánchez, (Universidad de Periodismo y Arte en Radio y Televisión),
quienes desde perspectivas distintas abordaron el tema “La influencia de los medios de
comunicación en los regímenes democráticos: el caso mexicano”.
Sin duda ha sido una gran experiencia y por esto, como Comité Organizador,
hemos decidido extender la invitación para que los estudiantes interesados en formar
parte de ella se acerquen; creemos que cualquier proyecto que genera el diálogo y
debate entre estudiantes en un escenario de interacción directa merece que se luche
para mantenerlo. En próximas fechas haremos pública la Convocatoria para renovar al
Queremos expresar nuestro agradecimiento a los compañeros que con su
asistencia en las ediciones pasadas nos dieron los bríos necesarios para seguir adelante.
Igualmente, agradecemos a todos aquellos que participaron en esta ocasión enviando
sus trabajos, a los ponentes, estudiantes, investigadores y moderadores. Agradecemos
a la Coordinación de Ciencia Política, al Departamento de Sociología y en especial al
Dr. Enrique Cuna, de quien recibimos apoyo incondicional en todos los sentidos, pues
no sólo nos proporcionó los recursos materiales sino también el apoyo moral necesario
para seguir adelante, pese a los retos encontrados en el camino.Nota al pie4748Nota al pieAll pages:234678910111213141516171819202122232425262728333435363738394041424344454647InfoSaveLikeShareDownloadMoreRevista Nota al pie-Tercer número Published on Apr 7, 2015 Revista de Ciencia política de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa #MXsuperaspirinofontaineFollowRead moreRead moreSimilar toPopular nowJust for youGo explore

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 49
 artículo 102
 artículo 1
 artículo 102

Artículo 29