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Timestamp: 2020-03-29 01:59:39+00:00

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negociación – TECNOLOGIA DE LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
El Estilo de la Persona Mediadora
en 22 agosto, 2016 13 julio, 2016 por David Ceballos Peñaen Mediación, Mediador, Técnicas y HerramientasDeja un comentario
La Mediación abre un panorama esperanzador para encontrar soluciones extrajudiciales a conflictos que se producen en la interrelación de personas, es ahí cuando la posibilidad de mediar cobra su importancia.
Hoy, quien ejerce la digna profesión de mediador/a es una persona especializada, que ha recibido unos conocimientos y una formación que le hacen competente para encontrar un equilibrio entre las partes en conflicto.
Internacionalizando el término Mediador, diríamos que éste, es el Coach -entrenador- que requieren las partes para lograr un objetivo establecido previamente.
La solicitud de mediación nos puede llegar de manera consensuada por ambas partes, lo que nos facilitaría enormemente nuestra tarea; o que una de las partes sea el más solícito/a para que se medie, con lo que el proceso puede tambalearse en cualquier momento.
¿Qué hacer? Ante todo ser sinceros/as con nosotros/as mismos/as y a los/as que asistimos. Somos: DINAMIZADORES DE GRUPO. Empezar creando un ambiente de confianza es primordial para buscar soluciones imparciales, la creación de ese ambiente se logra estableciendo el único objetivo que se convierte en máxima en nuestro trabajo “estoy aquí para ayudaros a encontrar la mejor solución para ambos/as” .Presentarnos a los/as litigantes como un/a profesional cualificado/a y con experiencia en mediación tranquiliza aún más a las partes, sin caer en el alarde personal y el yoismo. Seguir leyendo “El Estilo de la Persona Mediadora” →
en 23 marzo, 2016 21 febrero, 2016 por David Ceballos Peñaen Entrenamiento/Asesoramiento Afrontamiento Conflictos, Negociación, Técnicas y HerramientasDeja un comentario
En este post, queremos hacer mención a la importante práctica de una conducta asertiva para resolver un conflicto y/o negociación de forma óptima.
Para ello, en primer lugar mencionar una breve definición de asertividad, para comprender mejor el porque de tal manejo.
La palabra asertividad se deriva del latín asserere, assertum que significa afirmar. Asertividad significa afirmación de la propia personalidad, confianza en sí mismo, autoestima, aplomo, fe gozosa en el triunfo de la justicia y la verdad, vitalidad pujante, comunicación segura y eficiente. Una conducta asertiva define la capacidad de decir sin miedo lo que se siente teniendo en cuenta como hacerlo y porque, analizando la situación y llevando a cabo la mejor reacción ante el problema la cual dará satisfacción tanto al individuo, como a los que participan en el suceso.
La conducta asertiva es una forma de expresar nuestros derechos antes los demás: el derecho a expresar ideas abiertamente, de dar nuestra opinión sin sentir coaacion, de preguntar y pedir ayuda, de decidir libremente o ,en definitiva, de expresarnos sin el miedo al rechazo o a ser tratados inferiormente. La conducta asertiva nos permite negociar de forma adecuada con los que nos rodean, permitiéndonos proponer alternativas de forma libre y segura.
• Conducta asertiva y conflicto :
Asertividad es una habilidad que ponemos en practica la hora de desenvolvernos en nuestra rutina. Las personas tenemos intereses contrapuestos, por lo que el conflicto interpersonal esta a la orden del día, si estas habilidades no están lo suficientemente desarrolladas o no se emplean de manera correcta surge la insatisfacción. De aquí la importancia de desarrollar habilidades sociales para hacer frente a estas situaciones con la mayor idoneidad posible.
Entrenamiento Habilidades Comunicativas
Para un buen negociador la capacidad de decir “no” cuando sea necesario resulta fundamental, no sentirse cohibido si hay que contradecir al oponente. Por ello, es preferible negativo en un primer momento que dejar que las negociaciones sigan avanzando. El buen fin de la negociación depende en gran medida de saber comunicar claramente lo que uno piensa, asintiendo cuando se esté de acuerdo y diciendo “no” en caso contrario. Siempre es preferible no llegar a ningún acuerdo que cerrar uno que no convenga.
Es muy importar preparar la estructura de la conversación que vamos a mantener con el otro a la hora de establecer la negociación: enumeramos por ello algunos principios; Para que sea un dialogo asertivo tendrá que cumplir una serie de requisitos.
1. Ha de describir los hechos concretos(en este punto es donde mas tenemos que prevenir de hacer juicios de intenciones),
2. Tenemos que manifestar nuestros sentimientos y pensamientos de forma clara, de manera que estamos expresando al otro lo que nos pasa, en ningún momento pretendiendo que se nos entienda, evitando asi cualquier tipo de descalificación.
3. Debemos expresar claramente que es lo que nos gustaría conseguir de la situación o que la otra persona hiciera, o en que debe basarse el cambio de actitud de la otra parte, conductas concretas en las que el individuo sepa que hacer.
4. Por ultimo, hemos de especificar consecuencias que tendrán el otro lo propuesto (lo ideal es que lo que propongamos el otro individuo lo entienda como un refuerzo positivo en lugar de las consecuencias negativas de no hacerlo).
Autora: Dña. Candela Monsalve García. Psicológa, Mediadora, Experta en Recursos Humanos.
Una Aproximación al Concepto de Mediación Hipotecaria: Su Contextualización.
en 9 diciembre, 2015 8 diciembre, 2015 por David Ceballos Peñaen Experiencias, Hipotecaria, Métodos RC, MediaciónDeja un comentario
Como consecuencia de la crisis económica y dentro del marco de protección del deudor hipotecario, empezaron a emplearse mecanismos extrajudiciales de resolución de conflictos para paliar los efectos de las ejecuciones hipotecarias y los consiguientes desahucios.
Entre estos instrumentos surgió la Mediación Hipotecaria que se puede definir como un método de resolución extrajudicial de conflictos mediante el cual un tercero neutral e imparcial (el mediador) ayuda al dueño de la vivienda y al prestamista a llegar a un acuerdo negociado, justo y voluntario, con el fin de llegar a acuerdos satisfactorios para ambas partes.
De su exégesis podemos señalar los siguientes caracteres:
a) Es un método de resolución extrajudicial de conflictos. Es decir, se realiza fuera del proceso judicial, bien antes de iniciarse el proceso judicial o una vez iniciado el mismo, en el cual, el conflicto se resuelve de manera pacífica.
b) Se trata de un proceso de mediación presidido por los principios comunes de a la Mediación en Asuntos civiles y mercantiles (de acuerdo con lo establecido en los artículos 6, 7, 8 y 9 de la Ley 5/2012 de 6 de Julio, de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles): Voluntariedad y libre disposición, Igualdad entre partes, Neutralidad e imparcialidad de los Mediadores y Confidencialidad. En el cual, el mediador facilita la comunicación y el diálogo entre las partes.
c) Interviene un tercero, el mediador, que es neutral e imparcial. El mediador no representa a ninguna de las partes, sino que es un facilitador o guía.
d) El objeto del conflicto es un préstamo que recae sobre la vivienda
habitual del prestatario, préstamo que está garantizado con el derecho real de hipoteca o de prenda.
e) El mediador ayuda a las partes a llegar a un acuerdo negociado, justo y voluntario, teniendo como objetivo llegar a acuerdos satisfactorios para ambas partes. El fin de la mediación es conciliar intereses y necesidades de las partes, y, es por ello, que son las partes las que por ellas mismas llegan a una solución al conflicto con la guía del mediador.
Por tanto, son elementos subjetivos, por un lado, las Entidades Bancarias, prestamistas del préstamo y, por otro, los deudores del préstamo (prestatarios) que deberán de haber suscrito el mismo al objeto de adquirir su vivienda habitual.
Respecto a los elementos objetivos, se trata de conflictos hipotecarios, presididos por la contratación entre prestamista (acreedor) y prestatario (deudor) de un préstamo garantizado con prenda o hipoteca. Es por ello, que dichos conflictos hipotecarios coinciden con el ámbito objetivo de los denominados Procesos Judiciales de Ejecución Hipotecaria recogido en los artículos 681 y ss. del Capítulo V de la Ley 1/2000, de 7 de enero, Enjuiciamiento Civil y que han sido modificados en los últimos años debido a la crisis económica por diversa legislación para reforzar la protección del deudor hipotecario (vid. Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social).
Con relación a su naturaleza jurídica se cuestiona en la doctrina si la mediación hipotecaria es mediación pura y simple, si se puede encuadrar dentro de los supuestos de la Ley 5/2012 o queda excluida de su ámbito de aplicación por ser mediación de consumo. Eduardo Vázquez señala que el préstamo hipotecario es un servicio financiero que, a parte del contenido contractual u obligacional, lleva aparejado un derecho real de garantía (la hipoteca). Y aunque la hipoteca es un derecho real de garantía accesorio al contrato de préstamo, no deja de ser un derecho real diferente del crédito garantizado. Los derechos reales son materia puramente civil y, como tales, están dentro del ámbito de aplicación de la Ley 5/2012. De este modo, distingue la mediación típica de la mediación atípica. Si se caracteriza la mediación hipotecaria como mediación típica se puede contar con los beneficios de la suspensión del proceso judicial en curso y de los plazos (conforme a los arts. 16.3 y 4 de la Ley 5/2012). Sin embargo, el efecto suspensivo de la ejecución también puede obtenerse de igual manera cuando lo soliciten las partes (Arts. 565, 538 y 19.4 LEC). Sin embargo, si se caracteriza como mediación atípica, se cuenta con la ventaja de no tener de ajustarse a todos los requerimientos legales para su configuración, pudiendo relativizarse el principio de neutralidad contemplado en el artículo 8 de la Ley 5/2012. De esta manera, el mediador podría equilibrar las posiciones de las partes garantizando la plena igualdad de oportunidades conforme el artículo 7 de la Ley.
Así, siguiendo al autor, hemos de recordar que el principio de flexibilidad es también propio de la mediación, destacando que ante la situación de crisis económica que ha conllevado que muchas familias no pudieran hacer frente a las cuotas del préstamo hipotecario con la consecuencia de una ejecución hipotecaria, se han utilizado por diversos países europeos, Estados Unidos o Méjico, métodos extrajudiciales de resolución de conflictos como la negociación, la llamada intermediación o la mediación.
De este modo, Eduardo Vázquez destaca que lo verdaderamente importante es que ante un verdadero y serio problema ha surgido una vía extrajudicial de gestión de conflictos, donde antes no se intentaba. En esta nueva forma de gestionar los conflictos las influencias de la mediación y de la negociación es evidente y el empleo de sus técnicas son un hecho, siendo un hecho también el éxito de muchas de estas experiencias.
Y es en estas experiencias donde debemos fijar nuestra mirada dentro de España en el territorio de Cantabria, donde se puso en marcha en el año 2011 el proyecto pionero de la Oficina de Mediación Hipotecaria del Exmo. Ayuntamiento de Torrelavega por la entidad AMECAN, implantándose posteriormente en otros municipios como Camargo y Castro-Urdiales y también a nivel regional mediante la Oficina de Mediación Hipotecaria del Gobierno de Cantabria.
La metodología establecida en este proyecto goza de entidad propia ya que el protocolo de Mediación Hipotecaria integra la Intermediación Hipotecaria y es que el asesoramiento u orientación o la negociación no son la Mediación Hipotecaria en sí mismas sino que son parte del Protocolo de actuación de la Oficina para dar una atención integral y que conforman parte del procedimiento en este tipo de casos tal como se desarrolló en el Proyecto pionero de este tipo en Torrelavega. En todas las oficinas se ha seguido el mismo protocolo de actuación teniendo un elevado porcentaje de éxito no sólo en los expedientes tramitados sino también en los supuestos de soluciones satisfactorias para las partes. Como ejemplo, en Torrelavega se atendieron durante los tres años de ejecución más de 550 expedientes, atendiéndose por tanto a más de 550 familias.
Es por ello, que dentro del protocolo de actuación, el técnico encargado realiza, en la fase de elaboración del plan de intervención del caso concreto, tanto labores de asesoramiento y orientación como labores de intermediación negociando directamente la negociación con la Entidad Bancaria o puede considerar oportuna la iniciación de un proceso de mediación. De este modo, el técnico se encarga de la elaboración de escritos de Solicitud de acogimiento al Código de Buenas Prácticas Bancarias, Reclamaciones al Servicio de Atención al Cliente o al Banco de España, Solicitud al Juzgado de paralización del lanzamiento, derivaciones a organismos como a Servicios Sociales o al Servicio de Orientación Jurídica, negociación directa o inicio de un proceso de mediación. Si bien, estas actuaciones pueden ser complementarias unas de otras y así, por ejemplo, cuando las medidas establecidas en el Código de Buenas Prácticas Bancarias no resultan viables o no se cumplen sus requisitos o caben otras medidas aplicables al Préstamo hipotecario se procede al inicio de una negociación con la Entidad Bancaria mediante labores de Intermediación y/o se inicia un Proceso de Mediación Hipotecaria, en el cual, el mediador neutral e imparcial, ayudará a las partes a llegar a una acuerdo satisfactorio para ambas. En cuyo caso la mediación se realizará siguiendo los principios de mediación en asuntos civiles y mercantiles, siempre teniendo en cuenta la flexibilidad de la mediación.
Es en el proceso de Mediación donde las técnicas y herramientas de la mediación juegan un papel fundamental para intentar conseguir el equilibrio de poder entre las partes, puesto que es obvia la desigualdad entre las mismas, y además, mediante el empleo de la mediación, se facilita la comunicación y el diálogo, puesto que dicha comunicación, deteriorada en muchas ocasiones, se restaura al ser las partes las que por ellas mismas, guiadas por un mediador, encuentran una solución ventajosa al conflicto y asumen su responsabilidad durante el proceso de mediación y en el cumplimiento del acuerdo alcanzado.
Es por ello, que debemos concluir que la experiencia de estos Proyectos ha dado lugar, como dice David Ceballos, a una subespecie de la mediación, una nova especie surgida de la crisis económica, y que sin perjuicio de poder utilizarse otras fórmulas de resolución de conflictos como el asesoramiento y orientación, la intermediación o negociación, la implantación de los proyectos de Mediación Hipotecaria en Cantabria son un hecho y han conllevado a encontrar soluciones beneficiosas para ambas partes y, como colofón, que muchas familias no hayan perdido su vivienda habitual.
Ceballos Peña, David: Articulo “La Mediación Hipotecaria: un nuevo fenómeno de afrontamiento de conflictos en un entorno de crisis social”. Revista de mediación imotiva. Número 12, 2º semestre 2013. http://www.revistamediacion.es
Vall Rius, Anna: “La Intermediación en problemáticas hipotecarias”. Revista digital, Edición 2, diciembre de 2012. http://www.mundomediacion .es
Vázquez de Castro, Eduardo: “La solución negociada ante la ejecución hipotecaria”. Revista Crítica de Derecho Inmobiliario, núm. 740, págs. 3973-4006. Noviembre de 2013. http://www.revistacritica.es
Zaera Navarrete, Juan I.: Artículo “Mediación hipotecaria. A vueltas con su auténtica naturaleza”. http://www.lawerpress.com Madrid, 10 de Octubre de 2014.
Autora: Dña. Carmen de Albert Roca-Sastre. Abogada y Mediadora. Presidenta de la Fundación Roca-Sastre. Secretaria de la Junta Directiva de la Asociación de Mediación de Cantabria.
Negociar, ¿Por qué?
en 10 noviembre, 2015 14 noviembre, 2015 por David Ceballos Peñaen Métodos RC, NegociaciónDeja un comentario
Siguiendo con los artículos relacionados con los aspectos relativos a la Negociación, en la presente entrada hablaremos de los Por qués de la Negociación, de su necesidad para que tengamos que recurrir a ella.
En efecto, solamente negociaremos cuando nos veamos obligados a ello, cuando nuestra posición no es un cien por cien dominante para alcanzar un objetivo, cuando necesitamos que la otra parte sea la que nos dé el “sí” en nuestras intenciones. Si no lo necesitamos, no tenemos porque negociar.
La mejor forma de definir una negociación es la de GANAR-GANAR, conforme a la corriente denominada Negociación Colaborativa o Integrativa. Se refiere a que la única estrategia posible a largo plazo es llegar a un acuerdo en el que ambas partes ganen al obtener la satisfacción de sus intereses. Si no es así, ya no se tratará de una negociación, sino de una imposición, ya sea porque una de las partes debe ceder en gran parte de sus intereses y necesidades en favor de la contraparte, o sencillamente porque el poder en la Negociación por parte de una de ellas es tan desequilibrado que solamente tenga que anunciar sus objetivos para conseguir los resultados o “Acuerdos” por llamarlos de alguna manera. En ese caso, no hará falta perder el tiempo negociando, pudiendo alcanzar nuestros objetivos simplemente anunciándolos como se decía. Armarse de paciencia es imprescindible para negociar sobre la base de esta filosofía. Asimismo, advertimos un nuevo elemento en el aprendizaje sobre la Negociación: El Poder de Negociación de las partes que será fundamental en la dinámica del proceso y su desenvolvimiento ya sea mediante la guía y facilitación de un tercero neutral e imparcial como si el negociador se encuentra involucrado con algunas de las partes.
Los problemas de las personas, los propios y los que tengan entre ellos mismos, es una de las principales trabas de una negociación. Deberemos de ser capaces de no dejarnos llevar por aspectos emocionales que deben ser ajenos a la negociación, como, por ejemplo, la posible enemistad con la contraparte, o por el contrario, dejarnos llevar por su carácter coincidente con el nuestro. Asi, otro elemento de cualquier proceso de negociación serán las cuestiones de índole emocional relacionadas con el propio conflicto como también con las propias partes negociadoras. De esta forma, el distanciamiento respecto a estas cuestiones puede ayudar a realizar un proceso de negociación centrado en la solución del problema y no en las personas que la integran, por lo que la utilización de un negociador representante puede en ocasiones ser recomendable para el mejor desarrollo de la dinámica negociadora, aunque en otros muchos otros supuestos puede resultar contraproducente.
Una de las claves de la negociación es la escucha y la observación. Solo así se conseguirá apreciar las señales que orientan en la negociación. En efecto, la comunicación vuelve a resultar esencial en los procesos de negociación, sobremanera el entrenamiento y desarrollo de lo que se llama Escucha Activa, por contraposición a otros conceptos como simplemente oir.
Pero la búsqueda del acuerdo no significa mostrarnos débiles en la negociación; no hay que renunciar a ser duro si la situación lo requiere. Si la otra parte está jugando sucio o alterando las reglas del juego, no hay que olvidar que la fuerza más importante que tenemos en cualquier negociación es la de decir “no”.
Por último, resulta de vital importancia la Preparación de la negociación, siendo la piedra angular en la que se apoya toda negociación. El tiempo dedicado a la negociación es directamente proporcional a la importancia de la misma. Es imprescindible un análisis exhaustivo de todos los aspectos de la negociación, porque esa es la base del éxito: intereses propios y ajenos, opciones alternativas, clima, etc. Todo debe de haber sido analizado con anterioridad, para intentar prever las reacciones del contrario.
A continuación se facilita un vídeo Audio sobre Técnicas de Negociación en entornos competitivos elaborado por la Escuela Práctica de Mediación.

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