Source: http://www.un.org/es/peacekeeping/missions/past/untaes/untaes_r.htm
Timestamp: 2018-01-21 15:39:55+00:00

Document:
ADMINISTRACIÓN DE TRANSICIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS EN
ESLAVONIA ORIENTAL, BARANJA Y SRIJEM OCCIDENTAL
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Última actualización vigente del texto: 22 de diciembre de 1997
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El Consejo de Seguridad establece un grupo de apoyo de 180 observadores de la policía civil
Con la adopción de la resolución 1145 (1997) el 19 de diciembre de 1997, el Consejo de Seguridad decidió establecer, con efecto a partir del 16 de enero de 1998, un grupo de apoyo integrado por 180 observadores de la policía civil por un período único de hasta nueve meses en el período posterior al de la UNTAES para seguir supervisando la actuación de la policía croata en la región del Danubio, en particular en relación con el regreso de las personas desplazadas. Mediante la misma resolución, el Consejo tomó nota de la finalización del mandato de la UNTAES, el 15 de enero de 1998, y expresó su pleno apoyo a la UNTAES en el momento en que terminaba su mandato. El Consejo reiteró que el Gobierno de la República de Croacia seguía teniendo la obligación, en virtud del Acuerdo básico, de respetar en el más alto grado los derechos humanos y las libertades fundamentales, y reafirmó el derecho de todos los refugiados y las personas desplazadas procedentes de la República de Croacia a regresar a sus hogares de origen. El Consejo acogió con beneplácito los progresos alcanzados en el regreso pacífico en ambas direcciones de las personas desplazadas y el regreso de los refugiados en la Región.
11 de diciembre: el Administrador de la Transición se reúne con el Embajador Jovanovic
El 11 de diciembre de 1997, el Administrador de la Transición de la UNTAES, William Walker, se reunió con el Embajador Jovanovic de la República Federativa de Yugoslavia (RFY), quien presentó las perspectivas y recomendaciones de la RFY sobre el mandato de la UNTAES. La RFY declaró que la operación de paz se había llevado a cabo con éxito, pero que aún quedaba mucho por hacer para que se completara la misión de la UNTAES. Según la República Federativa de Yugoslavia, se había dado una radicalización preocupante de la región fomentada por los extremistas croatas. Los frecuentes actos de intimidación de la población serbia creaban ansiedad, miedo y desconfianza entre la población serbia. El Embajador Jovanovic también se refirió a la supuesta negación de los derechos de educación de los serbios, al fracaso a la hora de enmendar la Constitución croata para garantizar la plena igualdad de los serbios en Croacia y a la aplicación inconsistente de la Ley de Amnistía. Por tanto, la RFY esperaba que el Consejo de Seguridad pusiera de relieve en una resolución su preocupación sobre la actual situación en la región y la obligación de la República de Croacia de llevar a cabo los compromisos contraídos ante la comunidad internacional de manera plena, consistente y de buena fe.
El informe del Secretario General resume los objetivos básicos de la UNTAES que se han cumplido con éxito
En un informe al Consejo de Seguridad de 4 de diciembre de 1997 (S/1997/953), el Secretario General observó que, a medida que se acercaba el final del período de la administración de transición previsto en el Acuerdo Básico, se ha llegado a un consenso entre el Gobierno de Croacia, los dirigentes serbios locales y el Gobierno de la República Federativa de Yugoslavia sobre dos aspectos fundamentales: en primer lugar, que la UNTAES ha alcanzado con éxito los objetivos básicos para los que se estableció ; y en segundo lugar, que las partes han logrado muchos progresos, aunque los compromisos asumidos por Croacia aún no se han cumplido plenamente. Desde octubre, el Gobierno de Croacia ha hecho un gran esfuerzo por cumplir esos compromisos y tranquilizar a sus ciudadanos. Los resultados conseguidos durante los dos últimos meses deberían dar el punto de partida a los nuevos esfuerzos en el futuro.
Un examen de los dos años anteriores mostraba que el éxito de la UNTAES en el conjunto del proceso de reintegración constituía un precedente positivo con miras al logro de la paz en todo el territorio de la ex Yugoslavia. La UNTAES proporcionó la estabilidad necesaria para que Croacia y la República Federativa de Yugoslavia normalizaran sus relaciones y concertaran acuerdos bilaterales en los que se contemplaba una cooperación cada vez mayor que incluía un régimen de "fronteras flexibles" y el restablecimiento de las relaciones comerciales y de tránsito normales, que era esencial para lograr el pleno desarrollo económico de la zona fronteriza del Danubio. La UNTAES también se ha ocupado de que los sucesos acaecidos en esta zona no tuvieran efectos negativos sobre la situación en Bosnia y Herzegovina.
En la zona del mandato de la UNTAES no se ha producido un éxodo notable de refugiados nuevos de la Región y la reintegración ha sido pacífica. La desmilitarización concluyó el 20 de junio de 1996,y el 1 de julio de 1996 se creó una fuerza de Policía de Transición. Los días 13 y 14 de abril de 1997 se celebraron con éxito elecciones locales y regionales. A finales de 1997, regresaron a sus hogares unos 6.000 croatas y 9.000 serbios. Gracias a la estrecha cooperación con el Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia, se consiguió exhumar la fosa común de Ovcara y detener a un criminal de guerra acusado formalmente.
Con el fin de infundir confianza a la población local y prepararla para al transferencia plena de poderes, la UNTAES ha seguido, durante todo su mandato, una política de negociación de acuerdos públicos con el Gobierno de Croacia sobre el cumplimiento de sus compromisos y garantías una vez desaparecida la UNTAES. Entre ellas figuran: el Acuerdo Básico sobre la Región (Acuerdo Erdut), firmado el 12 de noviembre de 1995; Declaración sobre los derechos de los empleados públicos (16 a 19 de diciembre de 1996); la Ley sobre la convalidación (22 de septiembre de 1997); el Acuerdo del Fondo de Pensiones de Croacia relativo a los servicios de pensiones (29 de mayo de 1997); la Declaración sobre certificados de estudios (11 de marzo de 1997); la Declaración sobre los derechos de las minorías en materia de educación (6 de agosto de 1997); la Declaración conjunta sobre reintegración del sistema de empleos (11 de septiembre de 1997); la Declaración conjunta sobre reintegración del sistema de seguridad social (11 de septiembre de 1997); la Organización del Concejo Municipal Mixto (23 de mayo de 1997); y la Declaración sobre las condiciones para la reintegración del sistema judicial (30 de septiembre de 1997). Junto con las disposiciones de la Constitución de Croacia, estos acuerdos, que el Gobierno de Croacia se ha comprometido a cumplir ante la comunidad internacional, constituyen un amplio marco político e institucional de garantías que, si se cumple íntegramente, permitirá a la población de la región ejercer libremente y en pie de igualdad los derechos y obligaciones que les corresponden como ciudadanos de Croacia.
Según el análisis final del Secretario General, las autoridades de Croacia son las responsables de que culmine con éxito la reintegración pacífica de la región y una genuina reconciliación de la población. Hay que destacar dos condiciones esenciales para lograr los objetivos a largo plazo fijados por el Consejo de Seguridad: la primera es el compromiso total y sin reservas de Croacia por lo que respecta a la reintegración permanente de sus ciudadanos serbios; y la segunda, que la comunidad internacional ha de seguir vigilando estrechamente la actuación de Croacia.
Una vez que se retire la UNTAES, otras muchas organizaciones internacionales prestarán apoyo a Croacia supervisando cabalmente la aplicación de los compromisos y dando seguridad a la población de la región. Sin un compromiso internacional continuo, existe un riesgo evidente de que la liquidación de la UNTAES pueda considerarse, retrospectivamente, como prematura. A este respecto, el Secretario General celebró el despliegue en toda Croacia de la misión a largo plazo de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y la presencia y apoyo constantes del ACNUR.
Tras sopesar cuidadosamente estas consideraciones, el Secretario General opinaba que la UNTAES debería concluir sus trabajos conforme a lo previsto originalmente y recomendó que se diera por concluida el 15 de enero de 1998. Recomendó además que el Consejo de Seguridad estableciera un grupo de apoyo integrado por 180 observadores de la policía civil para que siguieran supervisando la actuación de la policía croata en la región del Danubio, especialmente en relación con el regreso de las personas desplazadas. Los observadores de la policía civil serían desplegados en estaciones de policía situadas en toda la región del Danubio y supervisarían las actividades de la policía durante las 24 horas del día. También se establecerían tres patrullas móviles mixtas en la región. El cuartel general del grupo de apoyo estaría en Vukovar y funcionaría bajo la responsabilidad general de una pequeña unidad sustantiva con base en Zagreb. Sus operaciones estarían limitadas a un período de hasta nueve meses y podrían terminar antes de ese período si las circunstancias lo permitieran. Con miras a evitar la creación de nuevas estructuras administrativas, el Secretario General designaría a un oficial superior de las Naciones Unidas que dirigiera tanto el grupo de apoyo como la Oficina de Enlace de las Naciones Unidas en Zagreb.
En lo referente a los asuntos civiles, el Secretario General declaró que, a 4 de diciembre de 1997, se habían expedido más de 145.000 documentos de ciudadanía y 126.000 pasaportes a residentes de la región. Unas 900 apelaciones interpuestas contra decisiones denegatorias de la ciudadanía han permanecido en espera de resolución en el Tribunal Administrativo durante meses y las autoridades croatas tienen aún que resolverlas de manera eficiente y justa.
La segunda fase de la reducción gradual de las unidades militares de la UNTAES comenzó el 15 de octubre y se está llevando a cabo de acuerdo con el calendario previsto.
Acuerdo sobre la reintegración del Sector de Salud Regional
El 3 de diciembre de 1997, el Ministro de Salud croata firmó el Acuerdo sobre la reintegración del Sector de Salud Regional, que facilitaba tratamiento igualitario, derechos de empleo para los trabajadores regionales del sector sanitario y financiación total del sector sanitario. Garantiza un acceso a los servicios de salud en iguales condiciones para todos los residentes y establece un plazo hasta el 1 de junio para que los ciudadanos croatas soliciten tarjetas de sanidad. La UNTAES tiene que supervisar la aplicación de este acuerdo.
22 de octubre: el Administrador de la Transición se reúne con el Presidente croata Tudjman
El 22 de octubre de 1997, el Administrador de la Transición de la UNTAES, William Walker, se reunió con el Presidente Croata Franjo Tudjman que hizo hincapié en el pleno compromiso de Croacia para alcanzar todos los compromisos y hacer todo lo posible para crear las condiciones para una reconciliación y una coexistencia permanentes con la minoría nacional serbia. Esta política continuaría después de que la UNTAES se retirara.
La declaración Presidencial del 20 de octubre establece que hay tiempo suficiente para que Croacia cumpla con sus obligaciones antes del 15 de enero de 1998
En una Declaración Presidencial de 20 de octubre de 1997 (S/PRST/1997/48), el Consejo de Seguridad tomó nota con satisfacción de las diversas iniciativas positivas adoptadas por el Gobierno de Croacia, incluidas los recientes acuerdos relativos a la educación, los progresos en la reintegración del poder judicial, la ley sobre convalidación, las gestiones para reconocer el servicio pensionable, la asistencia a los gobiernos locales y municipios y el envío a la UNTAES de documentación sobre 25 casos de crímenes de guerra. Al Consejo le complacía asimismo la creciente cooperación con el Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia.
El Consejo de Seguridad siguió observando con preocupación que había muchas cuestiones pendientes y casos de enfrentamiento e inobservancia, que exigían nuevas medidas urgentes por parte del Gobierno de Croacia. El Consejo reiteró su llamamiento a Croacia para que pusiera fin a los ataques de los medios de comunicación contra los grupos étnicos. También puso de relieve la importancia de eliminar todos los obstáculos legales y administrativos para permitir así un regreso voluntario rápido, en ambos sentidos, de las personas desplazadas, así como el regreso de los refugiados. El Consejo hizo un llamamiento al Gobierno de Croacia para que pusiera en práctica inmediatamente las recientes decisiones del Tribunal Constitucional con respecto a la Ley sobre la incautación y administración provisionales de determinados bienes, y a que tomara nuevas medidas para facilitar el regreso seguro de los propietarios a sus hogares, incluso proporcionándoles acceso a la ayuda para la reconstrucción. Es urgente que se hagan importantes progresos en estas y otras cuestiones pendientes de solución para que el Gobierno de Croacia cree las condiciones necesarias para completar con éxito la misión UNTAES. Por su parte, la población serbia local debe tomar también medidas más activas para participar en el proceso de reintegración. El Consejo aprobó la intención de mantener la policía civil y los observadores militares de las Naciones Unidas en sus niveles actuales hasta que terminara el mandato de la UNTAES y tomó nota de la necesidad de tener en cuenta las preocupaciones con respecto a la continuación de las funciones de supervisión de la policía. El Consejo acogió favorablemente la estrecha cooperación entre la UNTAES y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en Croacia. Finalmente, el Consejo de Seguridad compartía la evaluación del Secretario General en el sentido de que había tiempo suficiente para que Croacia cumpliera plenamente sus obligaciones y compromisos antes del 15 de enero de 1998 y exhortó al Gobierno de Croacia a que redoblara sus esfuerzos durante el tiempo restante.
En un informe al Consejo de Seguridad con fecha de 2 de octubre de 1997 (S/1997/767), el Secretario General señaló que durante los últimos 20 meses, el Gobierno de Croacia había alcanzado muchos de los objetivos previstos en el Acuerdo Básico y en su carta de 13 de enero de 1997. La mayoría de los problemas técnicos de la reintegración se han resuelto positivamente: Sin embargo, a 25 de septiembre quedaban por alcanzar importantes objetivos, antes del final del mandato de la UNTAES. Especialmente preocupante era el hecho de que Croacia ha tratado de negar compromisos inequívocos contraídos en documentos esenciales y de ignorar los resultados de las elecciones celebradas los días 13 y 14 de abril de 1997, utilizando el censo de 1991 como base para determinar la representación proporcional de serbios y croatas en las instituciones locales. Esto es contrario a las condiciones claramente expuestas en el Acuerdo Básico, según el cual todas las personas que hayan salido de la región o hayan entrado en ella, y que antes fueran residentes permanentes en Croacia, deberán gozar de los mismos derechos que los demás residentes de la región.
El Secretario General señaló que cinco meses después de celebradas las elecciones, el acuerdo de reparto de poderes entre los principales partidos políticos croatas y serbios no funcionaba adecuadamente. Los funcionarios croatas seguían mostrando un desinterés visible en colaborar en el establecimiento de una administración de gobierno local eficaz. En toda la región, los municipios carecían de recursos financieros suficientes. Sólo las autoridades fiscales aduaneras y funcionaban en régimen de jornada completa. En lo que respecta a los asuntos sociales, la mayor parte de los residentes en la región ha recibido documentos croatas. En fecha de 25 de septiembre se habían expedido unos 146.000 documentos de ciudadanía, 130.000 tarjetas de identidad croatas y 126.000 pasaportes. No obstante, a más de 1.300 residentes se les ha denegado la naturalización alegando que no cumplen las disposiciones de la legislación croata sobre ciudadanía. El Secretario General informó de ciertos progresos en lo que respecta a los regresos. Desde abril de 1997, más de 5.200 serbios han regresado a sus hogares en toda Croacia. De estas personas, 965 regresaron haciendo uso de los convoyes semanales organizados desde julio por la UNTAES, la ACNUR y la Oficina para los Refugiados y las Personas desplazadas de Croacia (ODPR). Doscientas personas hicieron arreglos particulares para su regreso. Más de 4.100 regresaron "espontáneamente" sin una "confirmación" oficial del Gobierno de Croacia. Actualmente han recibido la confirmación con carácter retroactivo. En el mismo período sólo han regresado a la región 320 desplazados croatas con confirmación oficial de la ODPR. Han regresado espontáneamente 1.500 croatas más, sobre todo para reconstruir aldeas en el sur de la región. Hay más de 750 casas desocupadas y habitables en la región, a las que los croatas podrían regresar inmediatamente. Los regresos en ambas direcciones se han visto obstaculizados por la lentitud de las diligencias de la ODPR, la incierta situación económica y de seguridad en zonas con posibilidades de regreso y los impedimentos legales a la recuperación de bienes.
Las actividades actuales de la UNTAES se concentran en la creación de las condiciones que faciliten el proceso de reintegración y reconciliación, al tiempo que favorecen el regreso seguro de personas desplazadas y refugiados. Los ingenieros militares de la UNTAES y el centro de remoción de minas han limpiado de minas más de 150 kilómetros de vía férrea, 75 kilómetros de líneas de alta tensión y 10 aldeas.
El Secretario General observó que preocupaba especialmente que el Gobierno de Croacia no hubiera hecho intento alguno de dirigir y apoyar un programa de reconciliación nacional y consolidación de la confianza. Los dirigentes políticos aún tienen que preparar a la población, como mínimo, para coexistir pacíficamente y empezar a restablecer el funcionamiento de comunidades multiétnicas en la región.
Dicho programa se hace necesario para evitar el hostigamiento del que son objeto los grupos étnicos a medida que las personas desplazadas regresaban a sus hogares. También hay que decir que la actuación de algunos dirigentes serbios locales se ha caracterizado por la pasividad y la mediocridad. No han dado muestra de mucha energía o iniciativa para alentar a la población a que aproveche los programas establecidos por Croacia y han frenado los avances en algunos aspectos, incluso en dar su aprobación a los libros de texto escolares serbios que habían de publicarse. Se han dejado a la UNTAES las tareas de instar a las empresas locales a que se registren rápidamente, planificar y ejecutar actividades de consolidación de la confianza interétnica y preparar el camino para el regreso de croatas a la región.
La falta de cooperación del Gobierno croata y su actuación en los dos últimos meses han retrasado la decisión del Administrador de la Transición de que se cumplen las condiciones para la transferencia de la autoridad a Croacia. La primera etapa de la estrategia de salida no ha concluido y la autoridad no puede transferirse en la actualidad. El Administrador de la Transición estimaba que la transferencia de autoridad a Croacia en este momento haría peligrar los logros alcanzados pero que el Gobierno de Croacia podría cumplir sus obligaciones y compromisos si se aplicaba a ello con la suficiente diligencia en el tiempo que le quedaba. Dado que la situación militar era de estabilidad, la segunda etapa de la repatriación del contingente militar de la UNTAES podía comenzar el 15 de octubre y concluir para el 15 de noviembre. No obstante, como aún no se habían logrado las condiciones que permitieran la plena integración de la Fuerza de Policía de Transición (FPT) en el cuerpo de policía croata, los efectivos de 400 policías civiles con los que se cuenta en la actualidad deberían permanecer al menos hasta el 15 de enero de 1998. También era fundamental que no variara el número de 100 observadores militares de las Naciones Unidas.
Firma del Acuerdo sobre la reintegración del sistema judicial; continúa la devolución de armas
El 30 de septiembre de 1997, el Administrador de la Transición y el Ministro de Justicia de Croacia, Separovic, firmaron el Acuerdo sobre la reintegración del sistema judicial. De conformidad con este acuerdo, la UNTAES y el Gobierno de Croacia confirmaron que el Ministerio de Justicia anunciaría una oposición de vacantes para los órganos judiciales de Croacia en la región, que serían ocupadas de manera proporcional por representantes serbios. El 22 de septiembre, el Administrador de la Transición informó de que los residentes de la región continuaban devolviendo armas militares de forma voluntaria, incluido un total acumulado desde el final del programa de recompra de armas de 204 rifles, 11 cohetes antitanque, 238 granadas, y 55.000 cartuchos.
La declaración presidencial de 18 de septiembre de 1997 insta a Croacia a que cumpla con sus obligaciones
En una declaración presidencial emitida el 18 de septiembre de 1997 (S/PRST/1997/45), el Consejo de Seguridad expresó su profunda preocupación por la falta de avances sustantivos por parte del Gobierno de Croacia en el cumplimiento de las condiciones necesarias y en la adopción de las medidas esenciales para transferir a la Republica de Croacia la autoridad ejecutiva en la región bajo el mandato de la UNTAES. El Consejo exhortó al Gobierno de Croacia a que cumpliera sus obligaciones y compromisos, y a que emprendiera inmediatamente la labor necesaria a los efectos de eliminar todos los obstáculos administrativos y legales que se oponen al regreso, en ambas direcciones, de todas las personas desplazadas, así como al regreso de los refugiados; a que creara condiciones de seguridad así como oportunidades económicas y sociales, incluido el disfrute de los derechos de propiedad, para todas las personas que regresen a sus hogares; que evitara el hostigamiento de las personas que regresen; y que estableciera centros de gobierno locales eficaces. El Consejo exhortó al Gobierno de Croacia a que velara por el pago periódico de las prestaciones que correspondían a todos los jubilados y demás beneficiarios del sistema de seguridad social, y a que abriera oficinas del Gobierno de Croacia para el pago de dichas prestaciones en la región; que velara por la ulterior reintegración económica; que reprimiera los ataques de que eran objeto los grupos étnicos en los medios de comunicación; y a que aplicara plenamente la ley de amnistía y que cooperara plenamente con el Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia. El Consejo de Seguridad recalcó que el cumplimiento inmediato a los asuntos señalados arriba determinarían el ritmo de la devolución gradual de la autoridad ejecutiva para el gobierno civil al Gobierno de Croacia, así como de las medidas ulteriores que adoptara el Consejo.
WILLIAM WALKER DESIGNADO ADMINISTRADOR DE LA TRANSICIÓN DE LA UNATES
Con efecto a 1 de agosto de 1997, el Secretario General designó a William Walker (los Estados Unidos de América) como el nuevo Administrador de la Transición de la UNTAES, que asumía el cargo de su predecesor, Jacques Klein. Antes de su nuevo nombramiento, el Sr. Walker era Vicepresidente del Colegio de Defensa Nacional de los Estados Unidos y antes de esto, Embajador de los Estados Unidos de América para El Salvador, desde 1988 hasta 1992. Poco antes de su nombramiento, el Sr. Walker prestó servicios como Subsecretario de Estado Adjunto para Asuntos Interamericanos, con responsabilidad sobre América Central y Panamá. En sus 34 años como funcionario en el Servicio de Exteriores, el Sr. Walker prestó servicios en el Perú, el Japón, el Brasil, El Salvador, Honduras y Bolivia. Es Licenciado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). El Sr. Walker está casado y tiene cuatro hijos.
ACONTECIMIENTOS POLÍTICOS Y ACCIONES DEL CONSEJO DE SEGURIDAD
El Consejo de Seguridad prorroga el mandato de la UNTAES; reafirma los derechos de todos los refugiados y personas desplazadas
En su resolución 1120 (1997), adoptada el 11 de julio, el Consejo de Seguridad reafirmó el derecho de todos los refugiados y personas desplazadas originarias de la República de Croacia a regresar a sus lugares de origen en toda Croacia. El Consejo instó enérgicamente a Croacia a que eliminara con la mayor rapidez los obstáculos administrativos y legales que se oponían al retorno de los refugiados y las personas desplazadas. Recordó a la población serbia local de Eslavonia Oriental, Baranja Srijem Occidental la importancia de que siguieran dando muestras de una actitud constructiva respecto de la reintegración de la región, y de cooperar plenamente con el Gobierno de Croacia. Por la misma resolución, el Consejo prorrogó el mandato de la UNTAES hasta el 15 de enero de 1998 e hizo suyo el plan de devolución gradual de la responsabilidad ejecutiva de la administración civil en la Región por el Administrador de la Transición. El Consejo también hizo suyo el plan de reestructuración de la UNTAES para terminar el retiro gradual del componente militar de la UNTAES a más tardar el 15 de octubre de 1997.
El Administrador de la Transición esboza los parámetros contenidos en la resolución 1120(1997) del Consejo de Seguridad
El 18 de Julio de 1997, el Administrador de la Transición escribió al Presidente de Croacia, Franjo Tudjman, para que éste interviniera personalmente, de manera que se garantizaran la cooperación ministerial y los progresos sustanciales de conformidad con lo establecido en la resolución 1120(1997) del Consejo de Seguridad, que identificaba algunos parámetros que habían de ser conseguidos para posibilitar el retiro sin problemas de la UNTAES para la fecha establecida. El Administrador de la Transición exhortó al Presidente Franjo Tudjman a que instara a sus ministros y oficiales locales a que aceleraran los progresos y a que garantizara la terminación con éxito del mandato de la UNTAES. Los parámetros mencionados anteriormente para la terminación del mandato de la UNTAES el 30 de septiembre de 1997 incluían el funcionamiento de las autoridades municipales; la provisión igualitaria demostrable de los servicios y beneficios del Gobierno; el progreso sustancial en el regreso en ambas direcciones de las personas desplazadas; la finalización de la reintegración de las instituciones estatales y empresas; reintegración económica; un programa de reconciliación nacional; y disposiciones para la amnistía y el sistema judicial.
Estrategia de salida en dos etapas de la UNTAES
El Secretario General informó al Consejo de Seguridad el 23 de junio de que el Administrador de la Transición había formulado una estrategia de salida en dos etapas para la UNTAES. En la primera etapa, el Administrador de la transición devolvería a Croacia la responsabilidad ejecutiva de la parte principal de la administración civil de la región en tanto mantendría su autoridad y su capacidad para intervenir y dejar sin efecto decisiones en caso de que se deteriorara la situación y se amenazaran los logros de la UNTAES. En la segunda etapa, y con sujeción al cumplimiento satisfactorio de parte de los croatas, se devolverían las restantes funciones ejecutivas, y Croacia asumiría la responsabilidad por la desmilitarización continua de la región y la integración gradual de las Fuerzas de Policía de Transición en las fuerzas policiales croatas. La adopción de la estrategia de salida anteriormente mencionada permitiría reducir gradualmente el personal y los recursos de la UNTAES en tanto las autoridades croatas asumieran funciones ejecutivas. Se esperaba una reducción del número de tropas que llegara a un nivel de 720 a mediados de octubre; el número de observadores militares se mantendría sin cambios, en 100 y la fuerza autorizada de 600 policías civiles podría reducirse al nivel actual de 450 policías. Una estructura revisada de asuntos civiles, con mayor concentración en el regreso y los derechos humanos, tendría su sede alrededor de las nuevas municipalidades a fin de vigilar la aplicación del Acuerdo Básico y de otras garantías y obligaciones croatas. En octubre de 1997, se reduciría la fuerza del componente civil de 485 a 315 funcionarios internacionales y de 746 a 399 funcionarios locales, además de los 70 Voluntarios de las Naciones Unidas.
El Secretario General consideró que la estrategia de salida de dos etapas propuesta por el Administrador de la Transición constituía un programa efectivo y eficiente en función de los costos para completar en forma exitosa la reintegración pacífica y el retiro de la UNTAES de la región. El requisito esencial era la plena cooperación del Gobierno de Croacia, al que incumbía la responsabilidad de convencer a la población local de que la reintegración de la población de la región era sostenible y que el proceso de reconciliación y regreso era irreversible. Si no se lograba una atmósfera de confianza, el Consejo de Seguridad tendría que reevaluar la situación a 15 de octubre de 1997.
Se establece la Comisión de Estado croata para la zona del mandato de la UNTAES
El 1 de mayo de 1997, el Presidente de Croacia, Franjo Trudjman anunció la creación de una Comisión de Estado para el Establecimiento del Orden Constitucional y Legal de la Repúlica de Croacia en las zonas de los condados de Osijek-Baranja y Vukovar-Srijem que en la actualidad están bajo la administración de la UNTAES . Jure Radic, Ministro de Desarrollo y Reconstrucción, fue nombrado Jefe de la Comisión. La Comisión de Estado cooperará con la UNTAES para coordinar y supervisar la labor de todos los órganos de gobierno -de condados, ciudades y municipios- en lo que se refiere a la reintegración pacífica de Eslavonia Oriental, Baranja y Srijem Occidental.
Croacia ratifica el acuerdo del Grupo de Trabajo para el regreso de los refugiados y personas desplazadas
El Acuerdo del Grupo de Trabajo de Procedimientos Operativos para el regreso de los refugiados y personas desplazadas, en el que se detallaba un programa de regreso de los ciudadanos croatas a sus hogares en toda Croacia fue firmado por Croacia el 27 de abril de 1997 y transmitido al Consejo de Seguridad el día siguiente. Los mecanismos facilitan acceso y tratamiento igualitarios para todos los ciudadanos croatas con independencia de su origen étnico, y les asigna a todos ellos por igual el estado legal de "retornado". En virtud del acuerdo, Croacia, con la cooperación de la comunidad internacional, organizará una agencia de mediación para la compra o intercambio de propiedades para los propietarios legales que ya no quieran habitar en su propiedad. El Grupo de Trabajo tiene que desarrollar el concepto de "Banco de Terrenos". Croacia, la UNTAES y el ACNUR buscarán fondos internacionales para la aplicación de los mecanismos de regreso.
El programa de recompra de armas concluyó oficialmente el 30 de agosto de 1997, aunque se continuaron devolviendo algunas armas sobrantes a los elementos militares de la UNTAES. Desde el inicio del programa de recompra, se recogieron 8.152 rifles, 742 lanzacohetes antitanque reutilizables, 5.330 lanzacohetes antitanque no reutilizables, 13.335 granadas, y casi 1,7 millones de cartuchos.
A 13 de junio se habían limpiado de minas 65.596.770 metros cuadrados y más de 3.200 edificios con 138.421 metros cuadrados de distinta construcción y también se habían retirado desechos de otro tipo. Se incluyeron un promedio de 649 personas en la remoción de minas con 152 máquinas de ingeniería y ayudas. Los siguientes lugares han sido limpiados de minas: Apsevci, Lipovac, Podgrade, Ceric, Donje, Novo, Selo, Nijemci y Antunovac, así como el ferrocarril que va desde Vinkovci a Vukovar y el tendido eléctrico entre Vinkovci y Vukovar. El año pasado, se gastaron más de 65 millones de kunas en actividades de remoción de minas en la región del mandato de la UNTAES.
El Secretario General declaró en su informe sobre la situación de Croacia que la función de los monitores de la UNTAES ha consistido en supervisar la gestión de la UNTAES del régimen de control fronterizo de la inmigración, las aduanas y la policía en los cinco cruces fronterizos con la República Federativa de Yugoslavia y en el cruce de Udvar con la República de Hungría. Como promedio, entre 25.000 y 30.000 personas y 12.000 vehículos transitan por esos cruces cada día. En esos cruces se ha logrado impedir la exportación ilícita de madera de la región y el tránsito de bienes robados. A medida que el componente militar de la UNTAES se desvinculaba de las operaciones de control fronterizo y los oficiales croatas se encargaban de las fronteras internacionales, la función de los monitores fronterizos de la UNTAES pasaría a velar por la circulación libre y no discriminatoria de personas de conformidad con los controles nacionales vigentes en materia de inmigración y aduanas.
Oficina para los Refugiados y Personas Desplazadas de Croacia
Plazo hasta el 1 de octubre para finalizar el registro de personas desplazadas
En una reunión del Grupo de Trabajo Conjunto con la UNTAES el 29 de agosto de 1997, la Oficina para los Refugiados y las Personas Desplazadas (ODPR) anunció que emitiría documentos que acreditaran la "condición de retornado" a unas 5.000 personas que regresaron espontáneamente a sus hogares, fuera del proceso iniciado por el Grupo de Trabajo Conjunto. Esto debería facilitar la emisión local de otro tipo de documentos que necesitan estas personas para tener derecho a los beneficios que ofrece el estado. En la misma reunión, la ODPR propuso formalmente que finalizara el registro de las personas desplazadas el 1 de octubre de 1997, afirmando que induciría al resto de las personas a que se registraran. A finales de agosto, 11.900 familias se registraron con la ODPR, ascendiendo así a 27.645 personas, la mitad de las cuales querían regresar. La UNTAES ha mostrado cierta reticencia a la hora de aceptar la reducción de los registros de las personas desplazadas argumentando que en primer lugar las autoridades croatas deberían demostrar los progresos sostenibles realizados en virtud a todos los aspectos del mecanismo del Grupo de Trabajo Conjunto. En reconocimiento de la cada vez mayor voluntad de las autoridades croatas de mover de manera eficaz a las personas desplazadas, el ACNUR aprobó una ayuda de 2,8 millones de dólares de los Estados Unidos a la ODPR. A 18 de agosto, 10.639 familias que comprendían 24.459 personas se registraron con la ODPR. Los Observadores Militares de las Naciones Unidas confirmaron la existencia de 566 hogares vacíos en la región.
El ACNUR expresa su preocupación por las bajas tasas de regreso
En agosto de 1997, el ACNUR mostró su preocupación por la baja tasa de regreso de los refugiados y personas desplazadas serbias del área de la UNTAES. A pesar de que el 20 de enero se repatriaron 110 personas dentro de la región, la cifra general se mantuvo en 450. Entretanto, cerca de 2.000 personas habían regresado espontáneamente a la zona de Knin, proceso mediante el cual no podían beneficiarse de asistencia oficial de ningún tipo. El ACNUR intentó mejorar el flujo de refugiados a través del Grupo de Trabajo Conjunto sobre los Refugiados y Personas Desplazadas.
En su informe de 23 de junio de 1997 sobre la situación en Croacia, el Secretario General afirmó que el regreso a sus hogares de los desplazados serbios que ocupan actualmente viviendas croatas en la región era el requisito fundamental para que los desplazados croatas pudieran volver. Ésta se había convertido en la labor más importante de la UNTAES. El 24 de abril, para agilizar el regreso ordenado en ambos sentidos el Gobierno de Croacia aprobó las normas pertinentes y abrió seis sucursales de la Oficina para los Refugiados y Personas desplazadas de Croacia en la región. Esas normas fueron elaboradas por un Grupo de Trabajo Conjunto formado por la UNTAES, el ACNUR y las autoridades croatas.
Establecimiento lento de las autoridades municipales
El Administrador de la Transición, William Walker, informó el 9 de septiembre de que se había avanzado muy poco en el establecimiento de las autoridades locales en funcionamiento. En la actualidad, sólo podía considerarse que 15 de los 29 municipios de la región funcionaban de manera parcial y muchos oficiales electos croatas han rechazado desplazarse a la región alegando motivos de seguridad. La razón principal por la que se ha producido esta situación fue la falta de fondos necesarios, equipo e instrucciones para los municipios.
Todavía no se han reconocido legalmente los límites municipales. Tras enormes demoras, se consiguió registrar el Consejo Municipal Mixto en virtud a la ley de Croacia. De esos 29 municipios tan sólo 9 funcionan plenamente. Los restantes 20 todavía tienen que conseguir papeles y sellos oficiales, acceso a los fondos y tienen que aprobar un presupuesto. No ha habido ningún contacto oficial entre los oficiales serbios y croatas en la administración de la ciudad de Vukorar durante las dos primeras semanas de agosto de 1997.
Según datos croatas, a 25 de julio de 1997, se expidieron 142.163 domovnicas de 159.895 solicitudes. Esto incluía 53.074 personas de 54.558 solicitudes que recibieron la domovnica después de un proceso de naturalización. A aquella fecha, se expidieron 125.486 tarjetas de identificación y 53.074 certificados de ciudadanía. El número de domovnicas expedidos excedió considerablemente el número de habitantes de las regiones, calculado en 125.000 personas.
El Secretario General informa sobre una mayor libertad de movimiento
En su informe al Consejo de Seguridad con fecha de 23 de junio de 1997 sobre la situación en Croacia, el Secretario General apuntó que se han puesto en marcha varios programas para mejorar progresivamente la libertad de circulación en la región. Éstos incluían las visitas patrocinadas, que han permitido a casi 89.000 personas desplazarse en los dos sentidos; la reanudación del servicio regular de autobús con paradas en ocho localidades de la región y en las ciudades croatas cercanas; la organización de un mercado semanal al que han acudido más de 150.000 personas desde agosto de 1996; y, desde el 5 de junio, el establecimiento de un sistema que permite que los vehículos con matrícula croata y un pase de la UNTAES circulen libremente en la región y en toda Croacia.
El Secretario General identifica los retos económicos primordiales
En su informe al Consejo de Seguridad con fecha de 23 de junio de 1997 sobre la situación en Croacia, el Secretario General dijo que el principal reto económico para la región consistía en establecer fuentes de financiación de unos 1.200 millones de dólares de los Estados Unidos necesarios para actividades de remoción de minas y de reconstrucción. En la región se colocaron más de 700.000 minas y la infraestructura y las viviendas de poblaciones enteras resultaron destruidas durante el conflicto. En dos reuniones internacionales de donantes se prometieron contribuciones para proyectos de reconstrucción. Estaban en marcha proyectos por valor de unos 22,7 millones de dólares y otros tantos cuyo valor asciende a 35 millones de dólares dependen de las obligaciones finales de fondos. El 19 de mayo de 1997, la UNTAES comenzó la transformación del sistema monetario y financiero de la región introduciendo la kuna Croata como moneda de curso legal, integrando el sistema de pagos local al de Croacia y regulando la actividad económica de conformidad con las leyes mercantiles croatas pertinentes.
A 23 de junio de 1997, la Unión Europea (UE) asignó 2,8 millones de dólares de los Estados Unidos para la reconstrucción de viviendas en la región y en Eslavonia Occidental con el objeto de facilitar el regreso de las personas desplazadas a y desde la región de la UNTAES. Con estos fondos adicionales, la UE había destinado 21 millones de dólares de los Estados Unidos a proyectos en la región, incluidos 2,7 millones de dólares para proyectos piloto del ACNUR. Italia iba a financiar proyectos por valor de 700.000 dólares de los Estados Unidos en 1997, de 3 millones en 1998 y de 1,9 millones en 1999 para la asistencia económica y agrícola y para la reparación de las infraestructuras.
La celebración sin tropiezos de las elecciones en la región, dirigidas por la UNTAES los días 13 y 14 de abril de 1997, fue un hito histórico en la reintegración pacífica y en la aplicación del mandato de la UNTAES. Esas elecciones se celebraron simultáneamente con las elecciones que tuvieron lugar en todo el territorio de Croacia. Las elecciones marcaron el primer momento, desde comenzara el conflicto, en el que la población local tenía representación legítima en el sistema constitucional y jurídico croata y abrió el camino para el regreso en ambas direcciones de todas las personas desplazadas.
El número de votantes dentro de Eslavonia Oriental, Baranja y Srijem Occidental que ascendió a más de 71.000 personas, sobrepasó las expectativas. Debido a dificultades técnicas, la votación en la región se extendió al 14 de abril y, en una localidad, hasta el 15 de abril. No se registraron actos de intimidación o violencia o irregularidades electorales notables durante la votación. El Administrador de la Transición certificó las elecciones el 22 de abril, todos los principales partidos han aceptado los resultados. El recién formado Partido Serbio Democrático Independiente (SDSS) obtuvo la mayoría absoluta en 11 de los 28 municipios. En la ciudad de Vukovar, de gran importancia simbólica, el SDSS y la Comunidad Democrática Croata (HDZ) consiguieron, cada uno, 12 escaños de 26 posibles. Han comenzado las negociaciones entre ellos para organizar una administración de la ciudad en coalición. Las elecciones hicieron posible que se alcanzaran progresos rápidos en aspectos prácticos de la reintegración. El 24 de abril, el Gobierno de Croacia adoptó las recomendaciones de un Grupo de Trabajo Conjunto formado por la UNTAES, el ACNUR y el Gobierno de Croacia para el regreso de las personas desplazadas, que facilitan los mismos derechos y el mismo tratamiento a todas las personas afectadas.
El Consejo de Seguridad insta a que se establezcan rápidamente los órganos de gobierno recién electos
En una declaración del Presidente de 8 de mayo de 1997, el Consejo de Seguridad instó a que se establecieran rápidamente los órganos de gobierno local cuyos integrantes acababan de ser elegidos y a que se aplicaran rápida y plenamente los compromisos que figuraban el ACUERDO BÁSICO y en la carta de Croacia de 13 de enero de 1997 sobre la reintegración de la región para la que se había establecido el mandato de la UNTAES en Croacia (S/1997/27). El Consejo instó a que se estableciera el Consejo Municipal Mixto y la designación de serbios de la zona para ocupar cargos garantizados en las estructuras parlamentarias y administrativas de Croacia. Destacó la importancia del retorno en ambas direcciones de todas las personas desplazadas en Croacia, así como el derecho de los residentes de un Estado a elegir libremente su lugar de residencia.
Participación electoral y supervisión de las elecciones
Los residentes que vivían en aquel momento en la región votaron en 193 puestos de la región, incluidos 30 recintos en los que se podían depositar votos in absentia para autoridades fuera de la región. Más de 56.000 personas desplazadas en otros lugares de Croacia depositaron votos in absentia en 645 puestos de votación en 75 recintos electorales. El número total de votantes dentro de la región para la que se había establecido el mandato de la UNTAES ascendió a más de 71.000 personas, de las cuales menos de 1.000 votaron in absentia para elegir a las autoridades en sus antiguos lugares de residencia. Los comités electorales locales fueron designados por el Comité mixto de aplicación sobre elecciones (JIC) y contaban con la asistencia de los oficiales electorales de la UNTAES. El Comité mixto de aplicación sobre elecciones designó una Comisión de Apelación electoral integrada por juristas serbios y croatas y presidida por un magistrado internacional nombrado por la UNTAES. También se designó una Comisión de Expertos en Medios de Difusión (MEC), de composición análoga, para que se cerciorara de que todos los partidos políticos y sus candidatos tuvieran acceso equitativo a la prensa.
En la región de la UNTAES, más de 150 observadores de la UNTAES fueron desplegados en todos los puestos de votación como supervisores fijos. Además, 30 equipos de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, así como observadores del Consejo de Europa y representantes de la comunidad diplomática visitaron numerosos puestos de votación durante las elecciones. No se observaron ni registraron actos de intimidación o violencia o irregularidades electorales antes o después de la votación ni durante ésta. El Secretario General evalúa las elecciones; el Administrador de la UNTAES certifica los resultados
El Secretario General, el 21 de abril de 1997, apreció la valoración positiva de las elecciones por parte del administrador de la UNTAES Jacques Klein. El Secretario General dijo que "el siguiente reto más importante en la aplicación del mandato de la UNTAES será el establecimiento de las condiciones necesarias para el regreso a sus hogares de todas las personas desplazadas y los refugiados. Depende del Consejo de Seguridad, al que presentaré mis recomendaciones en breve, decidir las modalidades de una presencia futura de las Naciones Unidas en la región".
El 22 de abril, Jacques Klein certificó formalmente las elecciones. El informe final de la Comisión de Apelación Electoral informó de que la mayoría de las denuncias recibidas habían sido o bien solucionadas o bien desmentidas y, por tanto, no habían afectado a la libertad y la limpieza de las elecciones. En una carta de 29 de abril de 1997, el Secretario General comunicó los resultados de las elecciones al Presidente del Consejo de Seguridad.

References: resolución 
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