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Timestamp: 2020-08-14 13:45:20+00:00

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Intervenciones Federales en la segunda mitad del siglo XX
Categoría: Intervenciones Federales en la segunda mitad del siglo XX
1955-1958 // general Esteban Font - Oscar Raúl Dumas - contralmirante Manuel Norman Bianchi
* El 16, 17 y 18 de Septiembre de 1955 se registra un nuevo movimiento militar contra Juan Domingo Perón, esta vez encabezado por Eduardo Lonardi, desde Córdoba. El 18, Perón ofreció entregar el mando a una Junta de Oficiales, compuesta por 17 generales en actividad.
El 19, Perón pareció dar un paso atrás, intentado retomar el poder, pero entonces la Junta resolvió forzarlo a alejarse. El día 20, la Junta anunció la renuncia de Perón y se mantuvo en el poder hasta el 23 de Septiembre, cuando Lonardi prestó juramento.
Tras el golpe militar de 1955, el movimiento se autodenominó “Revolución Libertadora” y se mantuvo en el poder entre 1955 y 1958. Perón se exilia y es proscripto políticamente. Eduardo Lonardi y posteriormente Pedro Eugenio Aramburu son presidentes de facto. La estructura del poder bajo control de las Fuerzas Armadas.
Se produce la disolución del Poder Ejecutivo y Poder Legislativo constitucionales y la sustitución inconstitucional de la Constitución Nacional de 1949. Restauración y suspensión parcial de la Constitución Nacional de 1853.
Convención Constituyente y reforma de 1957: vigencia de la Constitución Nacional de 1853 y artículo 14 bis. El Gobierno es autoproclamado Provisional. Los presidentes militares asumieron el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Remoción de los miembros del Poder Judicial. Intervención a las provincias.
Se gobernó mediante decreto-leyes. Se registra la suspensión de derechos y garantías. Hay proscripciones y detenciones a cargo del Poder Ejecutivo. Intervención de la C.G.T. y los sindicatos. Fusilamiento de los jefes del levantamiento de 1956.
El general Eduardo Lonardi, apoyado por grupos católicos y nacionalistas, asumió la presidencia desde el 20 de Septiembre de 1955 e intentó llegar a un acuerdo con los dirigentes peronistas y mantener la legislación social del Gobierno derrocado. Algunos sectores le atribuyeron el proyecto de mantener “un peronismo sin Perón”.
Pero los sectores más fuertemente antiperonistas, que encabezaba el contralmirante Isaac F. Rojas, a cargo de la vicepresidencia, lo depusieron dos meses después de asumir. Su reemplazante fue el general Pedro Eugenio Aramburu, quien ejerció la presidencia desde el 13 de Noviembre de 1955 y que de inmediato proscribió al partido Peronista, intervino los sindicatos y hasta prohibió cualquier mención oral y escrita de Perón.
El 27 de Abril de 1956 el P. E. N. proclamó -con fuerza obligatoria- y declaró la vigencia de la Constitución Nacional sancionada en 1853, con las reformas de 1860, 1866 y 1898, excluyendo la Constitución dictada en 1949.
En el artículo 3ro. de esa norma jurídica se declaraba vigentes “las Constituciones provinciales anteriores” al Gobierno del presidente Juan Domigo Perón, quien había asumido el Gobierno Nacional en 1946.
En 1957, sin intervención del Congreso, durante un Gobierno de facto y con el peronismo proscripto, la Constitución Argentina volvió a ser reformada. En esta ocasión se incorporaron los derechos sociales del trabajador a través del artículo 14 bis.
* Derrocado el Peronismo por el movimiento militar de Septiembre de 1955, en un sencillo acto asumió provisionalmente el Gobierno de Corrientes como interventor nacional el comandante de la Séptima División del Ejército, general de brigada Esteban Font, el 21 de Septiembre de 1955.
Le hizo entrega de la Administración el gobernador -hasta ese momento- Raúl B. Castillo, que estaba acompañado por sus Secretarios de Estado y otros altos funcionarios y que, finalizada la ceremonia, fue acompañado hasta su auto por el general Font.
La provincia estará gobernada por Administradores nacionales hasta la asunción al Gobierno de Fernando Piragine Niveyro, el 1 de Mayo de 1958.
Al general Font lo reemplazó -también en forma interina- el coronel Oscar Raúl Dumas, quien asumió el 28 de Septiembre de 1955.
Dumas permaneció en el cargo hasta que el 3 de Octubre de 1955 asumió el cargo de interventor nacional, el capitán de navío Manuel Norman Bianchi.
* Como se indicó más arriba, el 27 de Abril de 1956 el P. E. N. proclamó -con fuerza obligatoria- y declaró la vigencia de la Constitución Nacional sancionada en 1853, con las reformas de 1860, 1866 y 1898, excluyendo la Constitución dictada en 1949.
En base a esta Proclama, el Interventor Federal en la provincia, Manuel Norman Bianchi, estableció por Decreto Nro. 1520 del 18 de Mayo de 1956 declarar expresamente vigente la Constitución Provincial del 31 de Octubre de 1913, de conformidad a lo dispuesto por el artículo 3ro. de la Proclama del 27 de Abril de 1956 del Gobierno Provisional de la Nación.
* En Febrero de 1958 se realizaron elecciones en todo el país para designar autoridades nacionales y provinciales. Con el valioso aporte de los votos peronistas que se volcaron por orden de Perón en apoyo del Partido Radical Intransigente, resultaron electos Arturo Frondizi y Alejandro Gómez, como presidente y vicepresidente de la Nación, respectivamente.
En la provincia de Corrientes el Colegio Electoral consagró la fórmula de ese partido político: Fernando Piragine Niveyro-Félix María Gómez, quienes asumieron el 1 de Mayo de 1958(1).
1962-1963 // general Raúl Edgardo Fait - ingeniero Abel M. Lissarrague - doctor Walter Anselmo Alsina - Carlos Augusto Caro - doctor Enrique Juan Salvador Forn
* Frondizi, presidente. Muchos militares estaban en desacuerdo con la realización de elecciones en 1958, pero el general Pedro Eugenio Aramburu aseguró que la convocatoria a las urnas se llevaría a cabo y que el Gobierno sería entregado a quien ganase “ni un minuto antes, ni un minuto después”. Entre tanto, el peronismo estaba proscripto. El Gobierno alentaba la candidatura de Ricardo Balbín, líder de la U.C.R.P.
Arturo Frondizi tenía connotaciones de centro-izquierda, sobre todo a partir de su libro “Política y Petróleo” pero, tras vincularse con Rogelio Frigerio hizo un giro, subrayó el papel de los empresarios en el “desarrollo” y realizó una negociación secreta con Juan Domingo Perón.
Este sugirió a sus partidarios votar por la U.C.R.I., que así consiguió la victoria en 1958.
Arturo Frondizi nació en Paso de los Libres, provincia de Corrientes, el 28 de Octubre de 1908. Ejercerá la presidencia de la República desde el 1 de Mayo de 1958 hasta el 29 de Marzo de 1962 (fallecerá a los 86 años, en Buenos Aires, el 18 de Abril de 1995).
Entre los años 1958-1962 se mantiene vigente la Constitución de 1853-1860 y las reformas de 1866, 1898 y 1957.
* Hay una crisis de gobierno y renuncia el vicepresidente de la Nación, Alejandro Gómez, el 18 de Noviembre de 1958. Se acusa a Gómez de estar vinculado con sectores que promueven un golpe de Estado contra el presidente.
La U.C.R.I. cancela la ficha de afiliado de Gómez, quien envía una carta a Frondizi para aclarar su posición; éste le responde dejando a salvo la honorabilidad de Gómez en todo el incidente. Inmediatamente después, Gómez renuncia.
* Insurrección militar del 29 de Marzo de 1962. La sublevación militar del 29 de Marzo de 1962 tuvo elementos particulares que determinaron que no fuera un militar, sino un civil, José María Guido, quien accediera al Gobierno luego de derrocar al presidente Arturo Frondizi(2).
(2) El sitio oficial de la Presidencia de la Nación dice: “El derrocamiento de Frondizi puede considerarse un golpe a medias porque no culmina en un gobierno de facto”.
Frondizi había soportado durante su Gobierno reiterados planteos e insurrecciones militares, mediante los cuales llegaron a imponerle incluso al ministro de Economía y terminaron en el movimiento del 29 de Marzo de 1962, liderado por el teniente general Raúl Poggi, el almirante Agustín Penas y el brigadier general Cayo Alsina(3).
(3) Félix Luna. “Historia de la Argentina (la Democracia Débil. 1955-1966)” (1992), fascículo Nro. 9: “El Poder Militar”. Ediciones Hyspamérica.
El hecho que precipitó la rebelión fue la amplia victoria del peronismo en las elecciones realizadas once días antes, en diez de las catorce provincias, incluyendo la provincia de Buenos Aires, donde triunfó el dirigente sindical textil Andrés Framini.
El peronismo había sido proscripto por los Gobiernos de facto originados en el movimiento de 1955, pero Frondizi volvió a habilitarlo electoralmente aunque manteniendo la prohibición a Juan Domingo Perón de presentarse como candidato y volver al país.
Frondizi inmediatamente intervino las provincias en las que había ganado el peronismo, pero el golpe era indetenible.
El 28 de Marzo de 1962, los tres comandantes de las Fuerzas Armadas se reúnen con José María Guido (quien era titular provisional del Senado) y le ofrecen ocupar la presidencia.
A primera hora del 29 de Marzo de 1962 Frondizi es conducido a Martín García tras ser destituido por las Fuerzas Armadas. Detenido el presidente, se busca una salida por medio de la Ley de Acefalía.
Producido el levantamiento militar, el presidente Frondizi se había negado a renunciar (“no me suicidaré, no renunciaré y no me iré del país”)(4).
(4) Pronunciada por Frondizi dos días antes del golpe, el 27 de Marzo de 1962, se convirtió en una de las frases célebres de la historia argentina.
Luego de varias indefiniciones, el 30 de Marzo de 1962, Guido jura ante la Corte Suprema de Justicia. Se registra la disolución del Poder Legislativo. Será la quinta suspensión parcial de la Constitución Nacional de 1853-1860.
Guido asume como Presidente Provisorio con funciones del Poder Ejecutivo y el Poder Legisaltivo. La estructura de poder está bajo control de las Fuerzas Armadas.
José María Guido juró como presidente en el palacio de la Corte Suprema de Justicia. Este era radical intransigente -al igual que Frondizi- que presidía provisionalmente la Cámara de Senadores debido a la renuncia del vicepresidente Alejandro Gómez.
Teniendo en cuenta esto, el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Julio Oyhanarte, consideró el derrocamiento de Frondizi como un caso de acefalía, correspondiéndole asumir la presidencia a Guido(5), por encontrarse en el primer lugar de la línea sucesoria según la Ley 252 (del 19 de Septiembre de 1868, derogada por la Ley 20.972 promulgada el 21 de Julio de 1975).
(5) Revista “El Derecho” del 12 de Marzo de 2014: “Corte Suprema y Acefalía: el derrocamiento de Frondizi y la asunción de Guido”.
Los militares rebeldes terminaron aceptando la situación y convocaron a Guido en la Casa Rosada para comunicarle que sería reconocido como presidente en tanto y en cuanto se comprometiera por escrito a ejecutar las medidas políticas indicadas por las Fuerzas Armadas, siendo la primera de ellas anular las elecciones en las que había ganado el peronismo.
Guido aceptó las imposiciones militares, firmó un Acta dejando constancia de ello y fue entonces habilitado por estos para instalarse con el título de presidente, pero clausurando el Congreso Nacional e interviniendo todas las provincias.
* Intervención Federal. El presidente José María Guido interviene la provincia el 24 de Abril de 1962, desalojando de la gobernación a Fernando Piragine Niveyro, nombrando Comisionado Federal interino al general Raúl Edgardo Fait quien asume el cargo ese mismo 24 de Abril.
La Administración federal se mantendrá hasta el ascenso al Gobierno de Diego Nicolás Díaz Colodrero.
El 14 de Junio de 1962 lo reemplazará como interventor nacional el ingeniero Abel M. Lissarrague. Este permanecerá en el cargo poco más de cuatro meses ya que el 18 de Octubre de 1962 será reemplazado por el interventor federal, doctor Walter Anselmo Alsina.
Finalmente, y tras un breve paso por el Poder Ejecutivo provincial como interventor federal de Carlos Augusto Caro -quien asumió la función el 1 de Febrero de 1963- asumirá el mando, el 7 de Febrero de 1963, el doctor Enrique Juan Salvador Forn.
Los comicios generales se realizaron en Julio de 1963. El presidente Guido volvió a convocar a elecciones limitadas, en las que el peronismo se abstuvo de participar y en las cuales resultó elegido la fórmula: presidente Arturo Illia y vicepresidente Carlos Humberto Perette, de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), quiene asumieron el poder el 12 de Octubre de 1963, saliendo segundo el voto en blanco que muchos peronistas utilizaron como forma de protesta.
En Corrientes obtuvo mayoría de electores en el Colegio Electoral la fórmula del Pacto Liberal-Autonomista con Diego Nicolás Díaz Colodrero como gobernador y Salvador Di Tomaso, vicegobernador, los que asumirán el 12 de Octubre de 1963(6).
1966-1973 // general Mario Horacio Laprida - doctor Gustavo Adolfo Revidatti - brigadier Hugo Arnaldo Garay Sánchez - Adolfo Felipe Navajas Artaza - general Roberto Pablo Tiscornia
* El Gobierno de Arturo Umberto Illia fue blanco de críticas provenientes de diversos sectores, especialmente de algunos medios de prensa, que recurrieron a la imagen de una tortuga para satirizar el presunto carácter timorato y falta de energía de la gestión del presidente.
Simultáneamente esos medios resaltaban la personalidad de los militares -especialmente del general Juan Carlos Onganía- contraponiéndolo con la imagen de los políticos, alentándolos a intervenir como “salvaguarda de la patria”.
El 28 de Junio de 1966, la Junta Militar integrada por el teniente general Pascual Pistarini, el almirante Benigno Ignacio Varela y el brigadier general Adolfo Teodoro Alvarez, designan a Juan Carlos Onganía como presidente de la Nación Argentina.
Sindicalistas peronistas asistieron a la ceremonia de jura de las nuevas autoridades y Juan Domingo Perón aplaudió el golpe desde Madrid, afirmando que el golpe de estado era “la única salida para acabar con el régimen corrupto que imperó en Argentina en los últimos tres años”(7).
(7) Diario “El Mundo” (Buenos Aires), del Miércoles 29 de Junio de 1966.
* Planificación y Causas. En esa época Estados Unidos -en el marco de la Guerra Fría- ya comenzaba a impulsar abiertamente lo que se dio en llamar “la guerra sucia” y la instalación de Administraciones militares permanentes en América Latina, alimentadas desde la Escuela de las Américas instalada en Panamá, dentro de la llamada “Doctrina de Seguridad Nacional”.
Como primer paso de ese camino, las Fuerzas Armadas brasileñas habían instalado en 1964 un Gobierno militar permanente en ese país al revocar al presidente João Goulart.
La confección del movimiento que luego llevaría al poder a Onganía, corrió por cuenta del comandante del Primer Cuerpo del Ejército y posterior titular del Ejército, general de división Julio Alsogaray, con la anuencia del por entonces Comandante en Jefe del Ejército Argentino, teniente general Pascual Pistarini(8).
(8) Este movimiento político hacia América Latina por parte de los Estados Unidos puede ser interpretado en un contexto más amplio. En el mundo contemporáneo, y en especial en la segunda parte del siglo XX y en lo que va del XXI, se establecieron firmemente tres centro de poder:
a.- el llamado genéricamente “Occidente”, que incluye a los Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Japón, etc.
b.- Rusia.
Estos tres centros de poder compiten en el mundo y en especial en América Latina, continente que se caracteriza por sus enormes riquezas ya que la naturaleza ha sido extremadamente pródiga con él. En algunos momentos de la historia -como lo fueron las décadas del 60 y 70- esa competencia se tradujo con un perfil violento, que derivó -en la Argentina- en una guerra civil: por un lado las Fuerzas Armadas que se constituyeron -al decir de Juan Domingo Perón- en “fuerzas pretorianas al servicio de Roma”; y, por el otro, grupos subversivos armados, algunos “leninistas” y otros “maoístas”, que se constituyeron en fuerzas de poder ligados a Rusia o China respectivamente, y que tenían por objeto desestabilizar la región.
Esa competencia a nivel global no se paralizó nunca. En América Latina, la lucha armada trocó -en la década del '90- en competencia comercial, en la lucha por los mercados de la región. América Latina muestra este proceso a través de las posturas adoptadas por Administraciones de los diferentes Estados que la componen: por un lado se observan Gobiernos populistas -como el de Hugo Chávez en Venezuela, Cristina Fernández en Argentina o la Cuba de Fidel Castro inclusive- que desaparecen cuando se les termina el dinero y que cuando están en la cima de la cresta se encolumnan alegremente en una retórica política antinorteamericana, anticapitalista, alineándose política, económica e ideológicamente con Rusia o China.
Como contraparte, hay que observar a países como México, Chile o Colombia, por ejemplo, que adhieren al bloque “Occidental”, sin darse cuenta que también sus respectivas Administraciones caen en el juego extraño de los países líderes del mundo.
Rechazando con todas las fuerzas todo aquéllo que implique xenofobia, se hace necesario reconocer que ni un grupo ni el otro es autónomo, sino más bien constituyen Administraciones ligadas comercialmente a uno de los centros de poder citados más arriba y por ende, funcionales a sus intereses.
América Latina no ha podido hasta el presente escapar de esa lógica impuesta desde aquéllos poderes mundiales autónomos, lo que se traduce en incertidumbre institucional, falta de racionalidad en el manejo del Estado, caracterizado por la corrupción de su clase dirigente que alcanza niveles asombrosos.
América Latina debe estar abierta al mundo, a su economía y a sus ideas, pero en un pie de igualdad, perfil que nunca pudo ser alcanzado desde 1810 a la actualidad. El problema es la mentalidad de su clase dirigente que se enfrenta estérilmente, por cuestiones pueriles, sin detenerse a pensar que con la riqueza que emana del continente y su gente, a través de un diálogo franco entre todos los sectores de la comunidad, que respeten la diversidad pero que busquen consensos y objetivos comunes, puede hacerse de América Latina un lugar inigualable para vivir.
Le falta arquitectura a la política latinoamericana. Cada uno de los sectores de poder u opinión es fundamentalmente nihilista en su concepción y está siempre embanderado en contra de algo. Los problemas hay que resolverlos entre argentinos, uno a uno, y no a través de la violencia -ni siquiera verbal- ni tampoco ideologías preconcebidas. Hay problemas estructurales gravísimos, con una distribución del ingreso desequilibrada, con bolsones de pobreza escandalosos, pero las soluciones a esos problemas deben salir de nosotros mismos, de la práctica y el vivir cotidianos, ya que cuando más divididos se esté, más se favorecerán intereses extraños, y ese proceso está ligado estrechamente a la pobreza. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
* En cuanto a las causas directas del movimiento militar de 1966 cabe decir que las filas castrenses adherían a la citada “Doctrina de Seguridad Nacional”, por medio de la cual las Fuerzas Armadas argentinas aseguraban defender valores nacionales de la agresión marxista -en forma de guerrilla- y que se volvía xenofóbica mundialmente. De esta manera empezó la conspiración para tomar el poder y llevar el fin del incipiente comunismo(9).
(9) Mariana Vigat. “Compendio de Historia Argentina” (2007), capítulo 8, p. 195, Buenos Aires. Ediciones Libertador.
El Gobierno de Arturo Illia debió afrontar la debilidad derivada de haber sido elegido en elecciones en las que el peronismo estuvo proscripto, por lo que un 19,72 % del electorado votó en blanco.
Illia fue electo presidente en el Colegio Electoral -donde no tenía mayoría- por el apoyo de otros partidos políticos y si bien tenía la mayoría en el Senado, en Diputados era inferior(10).
(10) Mario Rapoport. “Historia Económica, Política y Social de la Argentina. 1890-2003” (2005), capítulo 6, p. 428, Buenos Aires. Ed. Planeta.
La falta de reconocimiento de legitimidad al Gobierno de Illia por parte de los simpatizantes peronistas se vio agravada por un plan de lucha del movimiento obrero lanzado en Mayo de 1964 que incluyó la ocupación de once mil establecimientos industriales y que encubría, tras objetivos sociales, una ofensiva política contra la Administración(11).
(11) Mario Rapoport. “Historia Económica, Política y Social de la Argentina. 1890-2003” (2005), capítulo 6, pp. 428-429, Buenos Aires. Ed. Planeta.
Por su parte, el Gobierno no recurrió a la represión ni al estado de sitio sino que denunció a sus organizadores ante la Justicia(12).
(12) Mario Rapoport. “Historia Económica, Política y Social de la Argentina. 1890-2003” (2005), capítulo 6, p. 433, Buenos Aires. Ed. Planeta.
Por otra parte, algunos sectores empresarios criticaban duramente ciertas políticas de la Administración radical, como la Ley que estableció el salario mínimo vital y móvil, la Ley de Medicamentos (Ley Oñativia), la política petrolera y cierta autonomía respecto a la posición de los Estados Unidos en política internacional(13).
(13) Mario Rapoport. “Historia Económica, Política y Social de la Argentina. 1890-2003” (2005), capítulo 6, pp. 428-429, Buenos Aires. Ed. Planeta.
En el año 1965 el Gobierno convocó a elecciones legislativas eliminando todas las restricciones que pesaban sobre el peronismo en la etapa previa. En un intento de lograr legitimidad y poder, la U.C.R.P. -mediante el aprovechamiento de la escisión que sufría el peronismo con Augusto Vandor- se propuso ganarle a éste para constituirse en el partido más fuerte.
El peronismo presentó sus propias listas de candidatos y triunfó ampliamente en las elecciones con 3.278.434 votos contra 2.734.970 de la Unión Cívica Radical del Pueblo. El triunfo del peronismo agitó la situación interna de las Fuerzas Armadas.
Existía fuerte apoyo a un movimiento militar desde sectores de la ciudadanía como algunos órganos de prensa que mostraban la gestión como lenta e ineficiente, llegando a caricaturizarlo como una tortuga; un poder económico irritado por las medidas en los medicamentos y contratos petroleros; una mayoría de partidos políticos en oposición, excepto el radicalismo, el comunismo y los socialistas.
También pesaba un considerable sector del movimiento sindical. Ante la presión de todas estas fuerzas sobre el Gobierno, consiguieron debilitarlo y derrumbarlo en la opinión pública.
El general “azul” empezó a verse como la “única vía para garantizar orden y autoridad”. Toda esta coalición confió en el Ejército para la “modernización y organización del país”(14).
(14) Mariana Vigat. “Compendio de Historia Argentina” (2007), capítulo 8, pp 195-196, Buenos Aires. Ediciones Libertador.
* Las Fuerzas Armadas derrocan al Gobierno de Arturo Illia. El movimiento lo encabezaron los propios comandantes de las tres Armas: Pascual Pistarini, Benigno Varela y Adolfo T. Alvarez.
El 28 de Junio de 1966 a partir de las 03:15 se produjo el golpe militar en medio de la indiferencia de la ciudadanía. El general Alsogaray se presentó a las 05:00 de ese día en el despacho presidencial e “invitó a retirarse” al presidente.
Este se negó inicialmente pero, a las 19:20, al ver el despacho invadido por efectivos policiales con pistolas lanzagases y rodeada la Casa Rosada por tropas, Illia optó por abandonar el sitio. Al día siguiente asumió Onganía.
Juan Carlos Onganía asume la presidencia de facto. Tras el golpe militar de 1966, el proceso que se mantiene entre 1966-1973 se autodenomina “Revolución Argentina”.
Tras la expulsión por la fuerza de Arturo Umberto Illia, fueron presidentes de facto Juan Carlos Onganía, Roberto Marcelo Levingston y Alejandro Agustín Lanusse.
Disolución del Poder Ejecutivo y Poder Legislativo constitucionales. Sustitución inconstitucional de la Constitución Nacional de 1853. Imposición de documentos que modifican la organización política: “Acta de la Revolución Argentina” y “Estatuto de la Revolución Argentina”.
La estructura de poder bajo control de las Fuerzas Armadas. La Junta Militar (tres comandantes) asume el poder político y militar: dictadura militar. El presidente de la Junta ejerce el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.
Remoción de miembros del Poder Judicial. Intervención a las provincias. Suspensión de derechos y garantías. Disolución de los partidos políticos. Control ideológico. Detenciones a disposición del P. E.
* Intervención Federal. Las Fuerzas Armadas derrocan al Gobierno de Illia. El movimiento lo encabezan los propios comandantes de las tres Armas. El nuevo Gobierno envió las Intervenciones Nacionales a todas las provincias.
El 29 de Junio de 1966 se hace cargo (como interventor militar interino) del Poder Ejecutivo Provincial, el general Mario Horacio Laprida. La Administración federal se mantendrá hasta el ascenso al Gobierno de Julio Romero, el 25 de Mayo de 1973(15)(16).
(15) A partir del movimiento militar de 1966, los Gobiernos de facto nacionales designan Interventores con el nombre de Gobernadores. En esa huella, los otrora Comisionados Municipales ostentan el título de Intendentes Municipales como si fueran funcionarios de derecho elegidos por la voluntad popular.
(16) A raíz de golpes militares de Estado que derrocaron a Gobiernos constitucionales, hubo presidentes militares de facto en 1930-1932, 1943-1946, 1955-1958, 1966-1973 y 1976-1983 que ejercieron, además de las facultades propias del presidente, también las que correspondían al Congreso. El análisis sobre la validez posterior de sus actos llevó a la formulación posterior de la “Doctrina de los Gobiernos de Facto”. Esa doctrina fue dejada sin efecto por la reforma constitucional de 1994 (artículo 36), la que declaró “usurpadores” a quienes hayan interrumpido la observancia de la Constitución por actos de fuerza.
El artículo 29 de la Constitución de 1853 tenía un ítem que consideraba la suma del poder público como “traición a la patria”, pero estaba referida a los gobernantes de jure. Por ese motivo, en la reforma constitucional de 1994, se incluyó el artículo 36 que dice:
“Artículo 36. Esta Constitución mantendrá su imperio aun cuando se interrumpiere su observancia por actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático. Estos actos serán insanablemente nulos. Sus autores serán pasibles de la sanción prevista en el artículo 29, inhabilitados a perpetuidad para ocupar cargos públicos y excluidos de los beneficios del indulto y la conmutación de penas. Tendrán las mismas sanciones quienes, como consecuencia de estos actos, usurparen funciones previstas para las autoridades de esta Constitución o las de las provincias, los que responderán civil y penalmente de sus actos. Las acciones respectivas serán imprescriptibles. Todos los ciudadanos tienen el derecho de resistencia contra quienes ejecutaren los actos de fuerza enunciados en este artículo. Atentará asimismo contra el sistema democrático quien incurriere en grave delito doloso contra el estado que conlleve enriquecimiento, quedando inhabilitado por el tiempo que las leyes determinen para ocupar cargos o empleos públicos. El Congreso sancionará una ley sobre ética pública para el ejercicio de la función”.
* Nulidad absoluta de los actos dictados por Gobiernos instalados por la fuerza;
* Los autores serán penados como “infames traidores a la patria”;
* Estos delitos son imprescriptibles y sus autores no pueden recibir el beneficio del indulto;
* Todo ciudadano tiene derecho a la resistencia contra estos actos de fuerza. // Todo citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
Casi un mes después asume, el 25 de Julio de 1966, como gobernador -de facto- el doctor Gustavo Adolfo Revidatti.
En los sectores de poder se manejaban tres nombres, impulsados por distintas corrientes ideológicas y de intereses: el ministro de Asuntos Económicos del ex gobernador Castillo, Carlos D. Sánchez Avalos, un hombre de consulta permanente en ámbitos nacionales y aún internacionales; el empresario Adolfo Felipe Najavas Artaza; y el abogado Gustavo Adolfo Revidatti.
Un grupo de fuertes intereses económicos y el supuesto apoyo de la Iglesia Católica -muy influyente en ese contexto histórico- habrían decidido la designación de este último para el cargo.
Cabe indicar que, según apreciaciones del licenciado Gustavo Horacio Rey (un hombre que participó activamente en aquéllos sucesos) el entonces arzobispo de Corrientes, monseñor Francisco Vicentín, habría negado haber sostenido postura alguna en la cuestión, descartándose apoyo alguno de la Iglesia en la designación.
Por su parte, el doctor Carlos María Vargas Gómez señaló que Revidatti contó, en Buenos Aires, con el apoyo decisivo del ministro del Interior del presidente Onganía, doctor Enrique Martínez Paz, un hombre con quien Revidatti estaba relacionado por amistad y académicamente.
El 13 de Enero de 1967 Revidatti delega el mando en su ministro de Gobierno y Justicia, Carlos María Ruperto Vargas Gómez(17) y viaja a Buenos Aires. Sectores de poder opuestos a su nombramiento y función habrían ido socavando su influencia.
(17) Es hijo de Eudoro Vargas Gómez, el líder radical candidato a gobernador por la U.C.R. en 1946 y Ministro Plenipotenciario del presidente Yrigoyen en 1919. Carlos María R. Vargas Gómez nació en Mercedes (Ctes.), el 27 de Marzo de 1926. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
Tras la renuncia de Revidatti y la falta de una decisión concreta por parte del P.E.N., desde la secretaría de Gobierno de la Nación -cuya función estaba a cargo de Mario Fortunato Díaz Colodrero (correntino, oriundo de Goya)- se solicitó a Vargas Gómez que no renunciara, tal como lo había hecho el resto de los ministros.
Según Rey, cuya influencia era considerable, no se descartaba que Vargas Gómez sucediese a Revidatti, aunque también se tuvieron en cuenta dos nombres: el de Jorge Edgar Leonardi y Daniel J. Amadeo Videla.
Finalmente, una decisión de la Junta de Comandantes de distribuir el país en un 1/3 para cada Fuerza (Ejército, Armada y Fuerza Aérea), determinó que Corrientes quedara bajo la órbita de esta última Institución castrense.
El elegido fue el brigadier Hugo Arnaldo Garay Sánchez. El 16 de Enero de 1967, el Gobierno Nacional acepta la renuncia de Revidatti y nombra a Garay Sánchez como nuevo gobernador de facto, quien jurará el 24 de Enero de 1967.
* Gobierno de Onganía. Tres gestiones se repartieron en este período: la primera fue conocida como el “Onganiato”, presidida por el general Juan Carlos Onganía, cabeza del movimiento y representante de la vieja facción “azul” del Ejército.
Ejercerá la presidencia de la Nación desde el 29 de Junio de 1966 hasta el 8 de Junio de 1970, cuando tuvo que entregar el poder debilitado por el “Cordobazo” y la marcha de la economía.
Su Gobierno se caracterizó por un inicial período de estabilidad y crecimiento económico del 5 % acompañado por una baja inflación, que fue alcanzado gracias al plan económico impulsado por Adalbert Krieger Vasena.
Este plan se valía de una gran cantidad de medidas económicas tendientes a liberar los mercados y facilitar el camino para la llegada de inversiones extranjeras. Sin embargo, fueron suprimidos los derechos gremiales y reprimidas las huelgas y actividades obreras.
Del mismo modo el Gobierno de Onganía fue caracterizado por una marcada intolerancia hacia las universidades argentinas, consideradas desde la Administración como cunas de la subversión y el comunismo, llegándose a censurar las actividades de los centros de estudiantes.
Una de las acciones más famosas de su presidencia se conoció como la “Noche de los Bastones Largos”, ocurrida el 29 de Julio de 1966, operativo en el cual fuerzas policiales irrumpieron en las universidades desalojando tanto a profesores como alumnos, lo que provocó que numerosos docentes, intelectuales e investigadores de las universidades nacionales se exiliaran del país.
En Junio de 1970 el presidente Onganía fue reemplazado por la Junta de Comandantes en Jefe de las tres Fuerzas Armadas, designando en su lugar al general Roberto Marcelo Levingston, un desconocido militar de inteligencia que por entonces desempeñaba ignotas funciones en los Estados Unidos y quien gobernará hasta Marzo de 1971.
* En los primeros meses del año 1969 la agitación obrera y estudiantil creció aceleradamente y encontró eco en sectores mayoritarios de la población irritados por la situación socioeconómica, la indefinición política o las medidas represivas.
Paralelamente emergió un nuevo tipo de oposición violenta que pronto se manifestó a través de la guerrilla urbana.
Jalones del nuevo fenómeno fueron episodios como los ocurridos a lo largo del mes de Abril de 1969 en el cual se producen numerosos asaltos extremistas contra puestos militares. Se acentúa la escalada terrorista que, en los próximos años, azotará al país.
En el mes de Mayo de 1969 movilizaciones estudiantiles efectuadas para respaldar diversos reclamos (como los motivados por el funcionamiento de los comedores universitarios) fueron reprimidos por la Policía.
La serie de rebeliones obrero-estudiantiles se inició en la Ciudad de Corrientes, con el llamado “Correntinazo” y la chispa de la rebelión se prendió en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) que contaba con Facultades en Corrientes y Resistencia.
Todo se precipitó con el aumento del ticket del comedor universitario en más del ciento por ciento, la suspensión del servicio los domingos y feriados y la privatización del mismo, dispuesto por el rector Carlos Walker. La medida puso en peligro la continuidad en sus estudios de muchos jóvenes del Interior correntino, de provincias cercanas y países vecinos.
Los universitarios se encontraron con esta novedad al regreso de sus vacaciones. “Nuestra lucha no comenzó de golpe, se inició como comienzan las verdaderas luchas de masas. En nuestro caso desde los centros de estudiantes, pensión por pensión, juntando diez acá quince allá y así hacer asambleas pequeñas, y luego se iniciaron los exámenes, se eligieron delegados por curso y allí se iniciaron las manifestaciones al Rectorado para tratar de revertir la medida” recordó años después Rafael Gigli, ex presidente de la FUNE, al periodismo local.
Así se formó la Junta Coordinadora de Lucha (integrada por varias agrupaciones estudiantiles) con el fin de organizar la protesta en contra del aumento. El 8 y 9 de Mayo de 1969 se realizaron paros universitarios y el boicot contra el comedor privatizado. Al mismo tiempo la filial Corrientes de la C.G.T. de los Argentinos -opositora al Gobierno del presidente Onganía- abrió sus puertas para que los estudiantes realicen una olla popular en su sede.
Esto tuvo lugar luego de un arduo debate entre los 13 Secretarios Generales que integraban la Central obrera. “Yo, por una cuestión de edad, era el más cercano a los estudiantes y junto a Félix Cayetano López, de SMATA, presionamos para que los estudiantes puedan ingresar a la C.G.T.
Llegaron a comer cerca de 1.000 estudiantes por día” explicó Ramón Dionisio Cabrera, Secretario General del Sindicato Gráfico de Corrientes.
A la sede de la C.G.T. comenzaron a llegar mercaderías de distintas partes de la provincia: “La cantidad de comida era impresionante. Recuerdo que una vez llegó una camioneta de Goya llena de bolsas de frutas y verduras y debajo de todo una heladera” rememoró César Espíndola, uno de los encargados estudiantiles de la comida.
Simultáneamente muchas casas de familia de la ciudad comenzaron a dar de comer a los estudiantes. La solidaridad de la población fue hacia los universitarios, lo que comenzó a preocupar al Gobierno Provincial: es que se estaba gestando la primera rebelión de consideración en contra del presidente Onganía.
El 7 de Mayo de 1969, luego de una marcha hacia el Rectorado, la Policía correntina reprimió a los estudiantes y es herido con un disparo en la boca el alumno de Veterinaria Pedro Monzón.
Hasta el 12 de Mayo las manifestaciones se sucedieron hacia el Rectorado, pero los reclamos se fueron sumando por el aumento del ticket hasta que se agregó la proclama en contra del Gobierno de la “Revolución Argentina”.
“En Corrientes el rechazo a Onganía lo canaliza el estudiantado, porque tenía una alto nivel de conciencia” afirmó Hugo Perié, dirigente estudiantil de Integralismo en aquellos años.
El 13 de Mayo de 1969 la Policía del Chaco reprime ferozmente una asamblea estudiantil que se realizó en el Aula Magna de la Facultad de Arquitectura de Resistencia. Con gases lacrimógenos y bastonazos se desalojó a 900 estudiantes, hiriendo a varios y deteniendo a unos cuantos.
Ese mismo día en Corrientes los estudiantes rechazan una propuesta del Rectorado que apunta “sólo a escucharlos” y a no tomar ninguna medida.
El 14 de Mayo, al mediodía, en una asamblea se resuelve marchar 24 horas después hacia el Rectorado para entrevistarse con el rector Walker. A medianoche el Jefe de la Policía, coronel Roberto Gallino, concurre a la C.G.T. y dá su “palabra de honor” a los estudiantes allí reunidos que al día siguiente no habría represión si se marchaba en orden al Rectorado.
Hacía el mediodía del 15 de Mayo salió la marcha desde la C.G.T. hacia el Rectorado. Una columna de alrededor de 1.500 estudiantes caminó por calle Yrigoyen hasta Salta y, desde allí, dobló hasta llegar a Pellegrini, donde se encontraba el cordón policial. En la esquina del edificio de Tribunales se desprendió otra columna hasta Tucumán y 25 de Mayo, donde había otra valla policial.
Una comisión estudiantil encabezada por Carlos Paillole, presidente de la FUNE, intenta reunirse con el rector Walker, quien se niega a recibirlos porque venían acompañados de una manifestación.
Según indican los diarios de la época, a una señal convenida, la Policía arremete contra los estudiantes lanzando una primera andanada de gases lacrimógenos, luego avanza la montada que, a sablazos, ataca a los universitarios para, finalmente, arremeter la infantería.
El desbande se produce a lo largo de todo el centro de la ciudad, principalmente por la calle Junín. A lo largo de la actual peatonal se producen incidentes, mientras en las calles adyacentes los vecinos cobijan a los estudiantes. A los gases se respondía con baldosas arrancadas de las veredas y se hacían fogatas, sobre todo en la principal calle comercial de la ciudad.
El enfrentamiento fue sin tregua. Las columnas de estudiantes se fueron a refugiar a la Iglesia Catedral. Juan José Cabral, un estudiante de 4to. año de Medicina, oriundo de Paso de los Libres, que salía de comer de una casa de familia situada por calle La Rioja, se dirige al lugar de concentración en Salta y Pellegrini. Con la represión retrocedió por la calle Junín hacia la Catedral.
Ya en la Plaza Cabral corre junto al presidente de la FUNE, el citado Paillole, hacia la iglesia; desde un móvil policial -ubicado en Junín y San Lorenzo- efectúan disparos -presuntamente dirigidos a Paillole- pero hieren en el corazón a Juan José Cabral que cae muerto unos metros después. Este es trasladado de urgencia a la Clínica Corrientes (España y Junín).
Los hechos continuaron durante toda la jornada produciéndose allanamientos en distintas pensiones y detenciones de estudiantes. Además a los hospitales estatales correntinos fueron derivados numerosos heridos de distinta consideración. Pero no todo terminó allí.
El 16 de Mayo de 1969 se concretó en la ciudad una movilización inusitada para la provincia. Entre 10 y 15 mil personas se manifestaron en contra de la represión del día anterior y a la misma concurrieron todos los partidos políticos y distintos sectores de la sociedad.
La causa estudiantil se convirtió -en ese momento- en una causa popular, a tal punto que para los actos del 25 de Mayo las escuelas se negaron a enviar sus representantes al acto oficial.
El 11 de Junio de 1969, junto con su renuncia, el rector de la UNNE Carlos Walker firmaba una resolución que dejaba sin efecto la concesión del Comedor Universitario.
En tanto, a nivel nacional, el 17 de Mayo de 1969 se producirá una manifestación en Rosario por la muerte de Juan José Cabral. Allí otro estudiante, Alberto R. Bello, resultará muerto durante los sucesos.
El 21 de Mayo de 1969 se producirá una manifestación en Rosario contra el Gobierno. Hay un muerto -un menor, ajeno a los hechos-. El presidente Onganía ordena la ocupación militar de la ciudad.
Finalmente, el 29-30 de Mayo de 1969 estalla en Córdoba un movimiento de agitación obrero-estudiantil que se conoce como el “Cordobazo”. Los sucesos dejan un saldo de 14 muertos. El Ejército, hostigado por grupos de manifestantes, se apodera de la Ciudad de Córdoba.
A partir del “Cordobazo” se inicia la declinación de Onganía; aunque todavía permanece más de un año en el poder, los próximos doce meses no serán sino la prolongada agonía del régimen, del que Garay Sánchez será su expresión en Corrientes.
Es que de ahí en más y ya “durante la década del 70, la Argentina será convulsionada por un terror que provendrá tanto desde la extrema derecha como desde la extrema izquierda”, tal como luego lo analizará el informe “Nunca Más”, emitido en 1984 por la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (Conadep)(18).
(18) Fuentes: entrevistas personales, publicaciones periodísticas y la obra de César Zarrabeitia. “La Rebelión Estudiantil del ‘69 en Corrientes”.
* En los primeros días de Septiembre de 1969, enterado de la designación de Adolfo Felipe Navajas Artaza como su sucesor, el gobernador de facto Garay Sánchez delega el mando en su ministro de Educación y Salud Pública Gustavo Horacio Rey, solicita a éste que haga entrega del Poder Ejecutivo al hombre que desde la Nación se designe y se aleja de Corrientes.
El gobernador acepta la renuncia de los otros ministros, que dimiten en sus funciones.
El 17 de Septiembre de 1969, el presidente Onganía acepta la renuncia de Garay Sánchez, y nombra en su reemplazo, como gobernador -de facto-, a Adolfo Felipe Navajas Artaza(19).
(19) El ministro de Gobierno y Justicia -por mandato del “Estatuto de la Revolución Argentina”- era el reemplazante nato del gobernador, por lo tanto desempeñaba las funciones de éste cuando el titular se ausentaba de la ciudad. En el caso particular de Navajas Artaza, cuando se ausentaba de Corrientes (por viajes relacionados con la gestión, los fines de semana a su lugar de origen, Gobernador Virasoro, o en Enero -por vacaciones- de los años 1970, 1971 y 1972), su reemplazante fue el doctor Jorge Isaac García.
* En Marzo de 1970, el jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier Jorge Miguel Martínez Zubiría, pasa a retiro por diferencias con los mandos de su arma. Lo reemplaza el brigadier Carlos Alberto Rey, quien integrará la Junta de Comandantes que gobernaba el país por ese entonces.
Correntino, oriundo de San Roque (hermano de Gustavo Horacio Rey, ministro de Educación y Salud Pública de Corrientes durante la Administración del gobernador Garay Sánchez), el nuevo Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea concretó -junto con el general Alejandro Agustín Lanusse y el almirante Pedro A. J. Gnavi- el 8 de Junio de 1970, la destitución del presidente de la Nación Juan Carlos Onganía y la designación en su lugar del general Roberto Marcelo Levingston, quien asumió el 18 de Junio de 1970.
Posteriomente, el general Lanusse reemplazará -el 26 de Marzo de 1971- al general Levingston y se hará cargo de la presidencia de la Nación. Carlos A. Rey permanecerá al frente de la F.A.A. -y por ende integrará la Junta de Comandantes- hasta la asunción del presidente Héctor J. Cámpora, el 25 de Mayo de 1973(20).
(20) De orientación nacionalista, tuvo estrecha relación (a través de diversos emisarios, entre ellos Jorge M. Osinde, un coronel expulsado del Ejército en 1955 que representaba una tendencia nacionalista del peronismo), con el general Juan Domingo Perón, entonces exiliado en Madrid. Según expresiones de su hermano, el brigadier Rey era de tal confianza de Perón que Cámpora, tras ser electo presidente de la Nación, se entrevistó con aquél para que diera su opinión sobre quiénes deberían dirigir los destinos de las Fuerzas Armadas tras su elección como presidente de la Nación. Si bien Rey se excusó, los elegidos y señalados por el brigadier (Ejército: Jorge Raúl Carcagno; Fuerza Aérea: Héctor Luis Fautario; y Armada: Carlos Alvarez) fueron finalmente los designados por el presidente Cámpora. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
* Cabe citar aquí relatar un hecho trascendente ocurrido en este período histórico. Por Bula de S. S. Pablo VI fue promovido, el 5 de Abril de 1972, como segundo arzobispo de Corrientes (tercero diocesano), el rosarino monseñor doctor Jorge Manuel López, un hombre muy querido por el pueblo correntino.
Uno de sus logros -entre los más trascendentes- fue la proclamación, el 16 de Julio de 1980, del hasta entonces Santuario de Nuestra Señora de Itatí en “Basílica” por S. S. Juan Pablo II, título máximo que se otorga a un templo de la Iglesia Católica y que fue conferido a través de un Breve suscripto por el Papa.
De esa manera, en su frontispicio, el templo luciría de allí en más el Escudo del Estado Vaticano y la frase “Basílica de Nuestra Señora de Itatí”(21).
(21) El 16 de Julio de 1938, estando ya a cargo de los Hijos de Don Orione el gobierno de la Parroquia de Itatí, se colocó la piedra fundamental de lo que será un colosal Santuario a la Virgen. Humildes son los orígenes del venerable templo. El primer Oratorio lo fundó fray Luis de Bolaños, en 1589, en un lugar llamado Yaguarí. La segunda capilla se constituyó en la elevada barranca “La Galería”, resguardada por grandes piedras blancas. La tercera se inauguró en 1620. Cuatro años después, en 1624, fray Juan de Gamarra concluyó el cuarto templo que, como los anteriores, era de barro y paja. Fray Antonio José de Acosta comenzó el quinto en 1768 y once años más tarde el obispo ordenó la venta de algunas alhajas de la Virgen para el techado de una de las naves de la Iglesia. Otros tres edificios fueron comenzados pero no se llegaron a concluir. En 1785, fray Juan J. Pérez erigió el sexto templo. En 1811 se construyó el séptimo, que se sostuvo hasta 1853. En ese año, fray Juan N. Alegre levantó el octavo templo, que debió reconstruirse varias veces al desplomarse sus paredes. En 1917 comenzó a construirse el Camarín de la Virgen y en 1930 se iniciaron nuevas obras, que no prosperaron. El gran templo siguió sin concretarse hasta que, finalmente, el 16 de Julio de 1938 se colocó la piedra fundamental de la actual Basílica.
* Gobiernos de Levingston y Lanusse. Luego del asesinato del general Pedro Eugenio Aramburu, los Comandantes en Jefe depusieron a Juan Carlos Onganía y nombraron presidente al general Roberto Marcelo Levingston. Este ejercerá la presidencia de la Nación desde el 18 de Junio de 1970 hasta el 23 de Marzo de 1971.
Levingston decidió ejercer el poder en plenitud. Imprimió a la política económica un giro nacionalista, negoció con los dirigentes sindicales e intentó conformar un “movimiento nacional” con vistas a una salida democrática “auténtica”.
Lo impreciso de sus plazos y su escasa habilidad para manejar los reclamos sociales y políticos de todo tipo llevaron a los militares a pensar en el Comandante en Jefe del Ejército, general Alejandro A. Lanusse, para su reemplazo.
El general Levingston expresaba a un sector nacionalista-desarrollista de las Fuerzas Armadas apoyado por los radicales intransigentes, que designó al economista radical Aldo Ferrer como ministro de Economía.
Presionado a convocar a elecciones por los partidos políticos que comenzaban a reorganizarse en "La Hora del Pueblo", se produjo un golpe interno mediante el cual Levingston fue derrocado por el propio Comandante en Jefe del Ejército y hombre fuerte de la “Revolución Argentina”, el general Alejandro Agustín Lanusse.
Este ejercerá la presidencia desde el 25 de Marzo de 1971 hasta el 25 de Mayo de 1973. Su gestión se caracterizó por una gran inversión en importantes obras de infraestructura nacional (rutas, puentes, represas, etc.). Una de ellas fue inaugurada el 10 de Mayo de 1973 cuando -con la presencia del presidente- se abrió al servicio el puente Corrientes-Barranqueras, una nueva vinculación directa con la Mesopotamia argentina. La obra llevará el nombre de “General Manuel Belgrano”.
Pero el clima de creciente inestabilidad política fue acentuándose, en el que ocurrieron hechos de sangre -como la Masacre de Trelew-, se profundizó el accionar de organizaciones armadas clandestinas -tales como el “Ejército Revolucionario del Pueblo”, “Montoneros”, “Fuerzas Armadas Revolucionarias- y se introdujo una creciente presión tanto de los simpatizantes peronistas como del propio Juan Domingo Perón desde su exilio en Madrid.
Lanusse preparó el terreno para la vuelta de un Gobierno civil e intentó formar una suerte de peronismo sin Perón en su frustrado proyecto político, al cual denominó el “Gran Acuerdo Nacional” (GAN). Para ello designó como ministro del Interior a Arturo Mor Roig, un destacado miembro de la Unión Cívica Radical que contó con el apoyo de los partidos políticos a través de “La Hora del Pueblo”.
Entre los militares y economistas había temor por las amenazas de que el orden económico y social podría verse afectado. Se temió la convergencia entre las isurrecciones urbanas y el accionar de la guerrilla. Frente a este escenario Perón parecía el único político capaz de encauzar la rebelión y pacificar los ánimos: pasó a ser la salvación de Argentina ante la conmoción social(22).
(22) Mario Rapoport. “Historia Económica, Política y Social de la Argentina. 1890-2003” (2005), capítulo 6, p. 516, Buenos Aires. Ed. Planeta.
* La salida electoral y su fin. En 1972 el Gobierno de Lanusse convocó a elecciones generales ante las exigencias de los ilegalizados partidos políticos. Ya durante la Administración de Levingston se había confeccionado y consensuado el documento conocido como “La Hora del Pueblo” donde se proponía la salida electoral sin proscripciones(23).
(23) Mariana Vigat. “Compendio de Historia Argentina” (2007), capítulo 8, p. 200, Buenos Aires. Ediciones Libertador. "La Hora del Pueblo" fue un agrupamiento multipartidario conformado en 1970 con el fin de presionar a la Administración de Lanusse a abrir una salida electoral que diera origen a un Gobierno democrático. "La Hora del Pueblo" tuvo éxito y dejó de funcionar poco antes de las elecciones del 11 de Marzo de 1973. El 12 de Noviembre de 1970, representantes de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), y los partidos Justicialista (Peronista), Socialista Argentino, Conservador Popular y Bloquista, se agruparon y emitieron un documento -denominado “La Hora del Pueblo”- en el que se exigía elecciones inmediatas, sin exclusiones y respetando a las minorías.
Lanusse, ante las peligrosas tensiones emergidas a partir de 1969, debió optar entre una dictadura de imprevisibles consecuencias y una salida electoral. Levantó la proscripción al partido Justicialista, desafío al líder a regresar al país -para no ser proscripto en 1973- pero la mantuvo sobre Juan Domingo Perón, al elevar la cantidad de años de residencia necesarios para ser electo presidente, requisito que Perón no cumplía por haber estado exiliado 17 años en España.
El 3 de Mayo de 1972 el Gobierno de Alejandro Agustín Lanusse dictó la denominada “Ley Declarativa Fundamental”, que establecía la necesidad de una reforma constitucional y la confirmación de la fecha de las elecciones.
Las reformas, entre otras cosas y cuya aplicación abarcó a todo el país y, por ende, a Corrientes, consistieron en crear un mecanismo para hacer coincidir todas las elecciones (nacionales, provinciales, municipales, presidenciales, legislativas, etc.) en una sola fecha que, en definitiva, resultó ser el 11 de Marzo de 1973; se retorna al sistema de lista incompleta, consagrado por la Ley Sáenz Peña y se introduce el mecanismo de ballotage o segunda vuelta.
Luego de 17 años de exilio, Juan Domingo Perón volvió al país, por un mes, en Noviembre de 1972. Con otras fuerzas políticas organizó el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) y definió la fórmula presidencial: Héctor J. Cámpora-Vicente Solano Lima, que ganará las elecciones del 11 de Marzo de 1973 con la consigna “Cámpora al Gobierno; Perón al Poder”.
En un agónico intento por causar la derrota de Perón, Lanusse reformó el sistema de ballotage. Según los cálculos militares el peronismo no iba alcanzar la mayoría en la primera vuelta y sería derrotado en la segunda por una alianza de fuerzas políticas(24).
(24) Mario Rapoport. “Historia Económica, Política y Social de la Argentina. 1890-2003” (2005), capítulo 6, p. 517, Buenos Aires. Ed. Planeta.
En las elecciones resultó electo con el 49,6 % Héctor José Cámpora, candidato del Frente Justicialista de Liberación Nacional (FREJULI), coalición encabezada por el partido Justicialista bajo la tutela del propio Perón, junto a otros partidos menores y ocasionales aliados políticos(25).
(25) Mariana Vigat. “Compendio de Historia Argentina” (2007), capítulo 8, pp. 202-203, Buenos Aires. Ediciones Libertador.
* Finalmente, cabe decir que -en Corrientes- Adolfo Navajas Artaza ejerció la gobernación de facto hasta el 10 de Enero de 1973, siendo reemplazado por el general Roberto Pablo Tiscornia.
Este militar ejercerá la gobernación de facto hasta el 25 de Mayo de 1973 cuando asuman Julio Romero como gobernador y Francisco de Borges Sá como vicegobernador(26).
(26) El vicegobernador Francisco de Borges Sá fallecerá repentinamente el 3 de Febrero de 1974, al sufrir un paro cardíaco en momentos en que estaba de visita oficial en Concepción. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
* Las elecciones generales en Corrientes. El 11 de Marzo de 1973 se llevaron a cabo las elecciones generales en la provincia en base a las reformas impuestas por el Gobierno Nacional, es decir, el retorno al sistema de lista incompleta, consagrado por la Ley Sáenz Peña y la introducción del mecanismo de ballotage o segunda vuelta.
De acuerdo a los términos de la Ley Electoral Vigente en esos días (leyes 19.862 // 19.895 // y 19.905) debería obtenerse mayoría absoluta para acceder a los cargos electivos, es decir tener una mayoría del 50 por ciento más uno de los votos válidos emitidos.
Las agrupaciones políticas que compitieron fueron: Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) que reunía -a nivel nacional- a peronistas, frondicistas, conservadores populares, populares cristianos y otras agrupaciones, proclamando su fórmula presidencial: Héctor J.- Cámpora-Vicente Solano Lima, y en Corrientes la fórmula integrada por Julio Romero-Francisco de Borges Sá; el Pacto Liberal-Autonomista que proclamó la fórmula Ricardo Guillermo Leconte Mantilla-Justo Díaz Colodrero; el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) llevando a Enrique Jorge Arballo como candidato a gobernador; la Unión Cívica Radical (U.C.R.) con la fórmula Osvaldo Benítez-Victorio Torrent; siendo otras agrupaciones la Democracia Progresista, la Alianza Popular Revolucionaria y el Frente de Izquierda Popular.
En la primera vuelta efectuada el 11 de Marzo de 1973 los valores fueron:
a) Para Diputados Provinciales (26 integrantes): 12 bancas para el FREJULI, 10 para el Pacto Autonomista-Liberal y 4 para el MID, en base a los siguientes números:
Agrupación política Votos
Demócrata Progresista 5.880
Unión Cívica Radical 19.358
Frente Justicialista de Liberación 103.698
Movimiento de Integración y Desarrollo 35.803
Alianza Popular Revolucionaria 10.160
Frente de Izquierda Popular 981
Pacto Autonomista-Liberal 94.834
En blanco 1.902
Anulados 593
b) Para Senadores Provinciales (13 miembros): por la Primera Sección: 3 bancas para el FREJULI; 2 bancas para el Pacto Liberal-Autonomista; Segunda y Tercera Sección, dos bancas a cada una de las secciones, Segunda y Tercera.
Es decir que el FREJULI contaba con siete legisladores, es decir que tenía quorum y mayoría propia y podía conseguir la Mesa Directiva con sus legisladores.
Agrupación Política 1ra. Sección 2da. Sección 3ra. Sección
Demócrata Progresista 3.576 803 1.370
Unión Cívica Radical 7.929 6.976 4.494
Frente Justicialista de Liberación 46.357 27.566 20.636
Movimiento de Integración y Desarrollo 10.782 12.767 12.130
Alianza Popular Revolucionaria 4.678 1.593 3.867
Frente de Izquierda Popular 494 215 263
Pacto Autonomista-Liberal 38.074 31.284 25.196
En blanco 753 628 525
Anulados 259 192 119
El 15 de Abril de 1973 se registra la segunda vuelta para elegir gobernador y vicegobernador y senadores nacionales ya que, al aplicarse el sistema de ballotage, quienes integraron el binomio gubernativo no obtuvieron el 50 % más uno de los votos válidos emitidos, al igual que ninguna agrupación política pudo llevar la representación mayoritaria de este distrito al Senado de la Nación.
Compiten en esta instancia la fórmula consagrada por el FREJULI, es decir, Julio Romero-Francisco de Borges Sá, y el Pacto Liberal-Autonomista con el binomio Guillermo Ricardo Leconte Mantilla-Justo Díaz Colodrero.
En esta segunda vuelta el FREJULI obtiene el apoyo del Justicialismo, del Renovador Correntino, MID, Popular Cristiano, Revolucionario Cristiano, APR, UDELPA, FIP, Conservador Popular y Demócrata Progresista. Los candidatos a Senadores Nacionales eran, por el FREJULI, Humberto A. Romero y Carmelo Peroni, mientras que por el Pacto fueron Omar Mancini (A) y Diego Nicolás Díaz Colodrero (L).
El resultado final del escrutinio del 15 de Abril de 1973 fue el que sigue:
Agrupación Política Gob. y Vice. Sen. Nac.
Frente Justicialista de Liberación 157.236 153.382
Pacto Liberal-Autonomista 99.612 98.032
En blanco 3.424 3.596
Impugnados 153 160
del 11 de Marzo de 1973
Frente Justicialista de Liberación 103.824 104.046
Pacto Liberal-Autonomista 94.946 93.823
Por lo tanto, en Corrientes, resultó victoriosa la fórmula del FREJULI con sus candidatos: Romero, como gobernador, y Borges Sá, vicegobernador, que obtuvo el 60,42 % de los sufragios(27).
(27) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
1976-1083 // coronel Cirys Dalmis Marcelo Feu - general Luis Carlos Gómez Centurión - general Juan Alberto Pita
Luego de 17 años de exilio, Juan Domingo Perón volvió al país -por un mes- en Noviembre de 1972. Con otras fuerzas políticas organizó el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) y definió la fórmula presidencial: Héctor J. Cámpora-Vicente Solano Lima. Esta ganó las elecciones del 11 de Marzo de 1973 con la consigna “Cámpora al Gobierno; Perón al Poder”.
El 25 de Mayo de 1973 asume la presidencia de la Nación Héctor José Cámpora, acompañado en la vicepresidencia por Vicente Solano Lima. Cámpora ejercerá la presidencia de la Nación desde este 25 de Mayo de 1973 hasta el 13 de Julio de 1973, convirtiéndose en uno de los presidentes electos que menos tiempo duró en su mandato.
Renunció luego de 49 días de Gobierno para permitir un nuevo llamado a elecciones en las que pudiera participar Juan Domingo Perón, proscripto por los Gobiernos militares anteriores que antecedieron a Cámpora.
Los sectores de la “tendencia revolucionaria” ocuparon importante puestos en el nuevo Gobierno aunque algunos ministros clave, como José Ber Gelbard y José López Rega, fueron designados directamente por el líder.
Las “tomas” de fábrica, las constantes movilizaciones y los sangrientos enfrentamientos entre la izquierda y la derecha del peronismo generaron un clima de inestabilidad. En el período 1973-1976 se registra la restauración y vigencia de la Constitución de 1853-1860 y las reformas de 1866, 1898 y 1957.
* La matanza de Ezeiza. El 20 de Junio de 1973 debía ser un día de fiesta: el momento del retorno definitivo de Juan Domingo Perón, por el que se había luchado 18 años.
En los alrededores del Puente 12 de la autopista a Ezeiza, donde se esperaba que Perón hablara a “su” pueblo, la lucha interna del justicialismo se tradujo en sangrientos choques armados. Fue un punto de inflexión del proceso político. La derecha del movimiento continuó su ofensiva, que culminó con la renuncia de Cámpora.
La historia de ese día cuenta que la Juventud Peronista, afín a Montoneros, marchó hacia el Puente 12, cerca de Ezeiza, donde supuestamente iba a hablar Perón. En el Puente 12 de la autopista a Ezeiza, grupos armados, organizados por el coronel Jorge Osinde -cercano a López Rega- y por sectores sindicales y del peronismo tradicional reprimieron a las columnas de la J. P.
Hubo tiroteos, torturas y cadáveres colgados de los árboles. La crueldad de los choques, con francotiradores de ambas partes, sorprendió al país y a los mismos peronistas. Nunca fue totalmente aclarado el episodio y hasta hoy se desconoce la cantidad exacta de muertos.
Enterado de los sangrientos sucesos, se resolvió que Perón no aterrizara en el aeropuerto de Ezeiza sino en la Base Aérea de Morón.
Los hechos de Ezeiza empañaron las expectativas de un amplio sector del peronismo que se mantenía ajeno a las luchas internas. Después de Ezeiza, la ofensiva del sector derechista liderado por López Rega continuó: algunos Gobiernos provinciales fueron acusados de “infiltración marxista”, como el de Ricardo Obregón Cano, en Córdoba, o el de Oscar Bidegain, en Buenos Aires, y la dirigencia gremial creó la Juventud Sindical Peronista, para desplazar a la Juventud Trabajadora Peronista, afín a la J. P.
Perón lamentó la matanza de Ezeiza pero no desautorizó la ofensiva de la derecha. A fines de Junio de 1973 se reunió con Balbín y jefes del Ejército para ponerlos al tanto de su intención de acceder a la presidencia.
El 13 de Julio de 1973 renuncian Cámpora y Solano Lima, en lo que se considera como un golpe de la derecha dentro del peronismo. La presidencia le correspondía a A. Díaz Bialet, titular del Senado pero, por estar éste en el exterior asume la presidencia, en forma provisional, el titular de la Cámara de Diputados y yerno de José López Rega, Raúl Alberto Lastiri.
Algunos estudiosos consideran a Lastiri, presidente de la Nación provisional. Ejercerá el cargo desde el 13 de Julio de 1973 hasta el 12 de Octubre de 1973 el día en que Juan Domingo Perón asumiría por tercera vez la presidencia de la Nación. El cargo lo ejercerá hasta el 1 de Julio de 1974, fecha de su fallecimiento.
Tras la renuncia del presidente Cámpora, el Gobierno quedó en manos de Raúl Lastiri, quien convocó a elecciones. En Septiembre de 1973, la candidatura integrada por Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón obtuvo el 61,85 % de los sufragios.
Es el presidente de edad más avanzada -a la hora de asumir el cargo- de la Argentina ya que en 1973 -en ocasión de su tercer mandato- Perón tenía 78 años de edad. Además, es el único presidente que fue electo en tres ocasiones: 1946, 1952 y 1973. Asumió el P. E. acompañado en la fórmula por su esposa, María Estela Martínez de Perón, la que asumió como vicepresidenta.
El conflicto interno del peronismo comenzó a definirse, aunque no por ello iban a desaparecer la violencia y los enfrentamientos. En Enero de 1974, el ERP atacó un cuartel en Azul. Perón exigió la renuncia del gobernador bonaerense, Oscar Bidegain, cercano a Montoneros.
Esta organización sin embargo, insistía en que Perón actuaba contra su voluntad y llamaba a “romper el cerco” que -según sostenía- coaccionaba al general. La candidatura de Perón era indiscutible para todos los peronistas.
La figura de “Isabelita”, en cambio, suscitaba la oposición de la “tendencia revolucionaria”. Finalmente, fue el propio Perón quien la había proclamado como compañera de fórmula.
Como se indicó, muere Perón -a las 13:15- del 1 de Julio de 1974. Su muerte fue provocada por la agravación de enfermedades anteriores como consecuencia de una broncopatía infecciosa que comenzó a gestarse el 17 de Junio pasado.
Su Gobierno duró nueve meses escasos. Su permanencia en el país, desde el retorno definitivo, alcanzó a pocos días más de un año. María Estela (Isabel) Martínez asume la presidencia de la Nación.
Isabel ejercerá la presidencia de la Nación desde el 1 de Julio de 1974 hasta el 24 de Marzo de 1976. Muerto Perón, todos los sectores se ofrecieron a apoyar la gestión de la presidenta, pero su Gobierno fue débil y los conflictos se agudizaron.
“Montoneros” y la “Triple A” profundizaron su violento enfrentamiento. La inflación desatada llevó a la formulación del primer plan de ajuste y reforma del Estado, lanzado por el ministro Celestino Rodrigo y rechazado por la C.G.T., que logró la remoción del ministro José López Rega.
Durante el interinato de Italo Argentino Lúder, desde el 13 de Septiembre de 1975 al 16 de Octubre de 1975, los militares obtuvieron autorización para operar libremente contra el ERP en Tucumán. Mientras tanto, preparaban el derrocamiento del Gobierno constitucional(29)(29).
(28) Hay autores que incluyen como presidente en este período a Italo Argentino Lúder. El 13 de Septiembre de 1975, la presidente María Estela Martínez delega el mando -para iniciar un período de descanso de un mes- en el Presidente Provisional del Senado, el citado Lúder. De este modo, y de acuerdo al criterio de algunos estudiosos, Italo Argentino Luder pasaría a ser el quinto presidente del peronismo desde la gestión de Héctor J. Cámpora.
(29) Dos mujeres ejercerán la presidencia de la Nación: María Estela Martínez (1974-1976) y Cristina Elisabet Fernández (2007-2015). Las dos presidentas sucedieron a sus esposos en el cargo: María Estela Martínez asumió luego de su marido, Juan Domingo Perón; y Cristina Elisabet Fernández llegó a la presidencia luego de la de su cónyuge, Néstor Carlos Kirchner. La primera presidenta fue Martínez. Cristina Fernández se convirtió, el 23 de Octubre de 2011, en la primera presidenta reelecta de Argentina. La primera presidenta electa fue Cristina Elisabet Fernández. // Todo citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)”.
Un pronunciamiento militar pone fin al Gobierno de María Estela Martínez el 24 de Marzo de 1976. Asume el Gobierno una Junta de Comandantes Generales de las Fuerzas Armadas, integrada por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti.
* Insurrección militar. Desde el 24 de Marzo 1976 al 29 de Marzo de 1976 el país quedó bajo el mando de una Junta Militar, la que estuvo integrada por: el Secretario de Hacienda: general de Int. Martín Fontanellas (24-III -1976 / 30-III-1976); ministro de Economía: general de brigada Joaquín De Las Heras (24-III -1976 / 29-III-1976); y el Secretario de Estado de Programación y Coordinación Económica: general de brigada Horacio Argentino Barros (24-III -1976 / 30-III-1976).
El 26 de Marzo la Junta resuelve designar presidente de la Nación a Jorge Rafael Videla, quien asumirá sus funciones el 29 de Marzo.
Dos años después, el 2 de Mayo de 1978, la Junta Militar decidió dar por finalizado -el 1 de Agosto de 1978- el “período de excepcionalidad” y designa a Videla para ejercer el cargo de presidente de la Nación durante el período 29 de Marzo de 1978 al 29 de Marzo de 1981(30).
(30) Jorge Rafael Videla ejercerá la presidencia de la Nación desde el 29 de Marzo de 1976 hasta el 29 de Marzo de 1981. Será el presidente de facto que presidió durante más tiempo el país, ya que lo gobernó durante 5 años, entre 1976 y 1981. Le sigue Juan Carlos Onganía, con 3 años, 11 meses y 10 días, entre 1966 y 1970. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
Con él se inicia un proceso político que se autodenominó “Proceso de Reorganización Nacional”, que se mantendrá en el poder entre los años 1976-1983. Tras la detención de María Estela Martínez, serán presidentes de la Nación de facto Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola, Leopoldo Fortunato Galtieri y Reynaldo Benito Antonio Bignone.
Se registra la disolución de los poderes constitucionales. Sustitución inconstitucional de la Constitución Nacional de 1853. Imposición de documentos organizativos: Acta, Objetivos y Estatuto para el “Proceso de Reorganización Nacional”. La estructura de poder bajo control de las Fuerzas Armadas. Una Junta Militar (tres comandantes) asume el poder del país: dictadura cívico-militar.
El presidente concentra el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Remoción de los miembros del Poder Judicial; control de la Justicia. Intervención en las provincias. Durante este proceso se registrará la violación sistemática de derechos humanos. Control ideológico.
Se produce terrorismo de Estado. Proscripciones, detenciones ilegales, desaparición de personas y sustitución de identidades. Una cruenta guerra civil deja una baja aproximada de 700 personas por un lado, y más de 9.000 por la otra.
* Al instaurarse el Gobierno de facto en el país fueron intervenidas las provincias. En Corrientes asume interinamente el P. E., el 24 de Marzo de 1976 -como interventor militar- el coronel Cirys Dalmis Marcelo Feu, desalojando del Gobierno a Julio Romero.
Poco después será reemplazado -como gobernador (de facto)- por el general (R.E.) Luis Carlos Gómez Centurión. Este asumirá el P. E. el 14 de Abril de 1976.
La Administración federal se mantendrá hasta el ascenso a la gobernación de José Antonio Romero Feris, el 10 de Diciembre de 1983.
Cinco años permanecerá en el cargo el general Gómez Centurión ya que, recién será reemplazado en Marzo de 1981, habiendo gobernado en paralelo con la presidencia del general Jorge Rafael Videla.
El 31 de Marzo de 1981 lo reemplazará como gobernador (de facto) el general (R.E.) Juan Alberto Pita, quien permenerá en el cargo hasta la toma de posesión, el 10 de Diciembre de 1983, del doctor José Antonio Romero Feris, como gobernador, y como vicegobernador el teniente coronel (R) José María García Enciso.
Durante la gestión del general Pita se desatará la Guerra de Malvinas. El 14 de Abril de 1982 pisan las Islas Malvinas efectivos del Regimiento 12 de Infantería de Mercedes. Desde esta ciudad, el regimiento había sido trasladado en tren hasta Paraná y, desde allí, en aviones de línea, las tropas fueron movilizadas a Caleta Olivia, en la provincia de Santa Cruz.
Al llegar, la primera orden fue marchar sobre la frontera con Chile pero, al poco tiempo, esa disposición quedó sin efecto y debieron pasar a Malvinas, lo que sucedió el 14 de Abril.
Entre las unidades militares que se asentaron en Malvinas se incluyó la III Brigada de Infantería con asiento en Curuzú Cuatiá, que se componía de la siguiente forma: Comando de Brigada (Curuzú Cuatiá) 232 hombres; Regimiento 4 de Infantería (Monte Caseros): 678; Grupo III de Artillería (Paso de los Libres): 249; Compañía de Comunicaciones III (Curuzú Cuatiá): 23; Compañía de Sanidad III (Curuzú Cuatiá): 104; Regimiento 5 de Infantería (Paso de los Libres): 847; Compañía III de Ingenieros: 89; y, el Regimiento 12 de Infantería (Mercedes): 733 efectivos(31).
(31) Dardo Ramírez Braschi. "La Gesta de Malvinas", Corrientes. Ed. Sembrando Producciones.
* Esta es la nómina de correntinos caídos en combate durante el conflicto del Atlántico Sur por la recuperación de las Islas Malvinas: Juan José Acuña, Walter Raúl Alegre, Hipólito Amarilla, Omar Alberto Avalos, Rafael Barrios, Cirilo Blanco Ramos, Rubén Boutron, Julio Antonio Cardozo, Carmelo Fernández, Remigio Antonio Fernández, José Ramón Ferrau, Diego Ferreira, Carlos Albero Frías, Antonio García, Ramón García, Mario Gómez, Raúl Adrián Gómez, Evaristo González, Omar Luis González, Mario Jesús Insaurralde, Roberto Leyes, Alberto Rubén Loreiro, Daniel Omar Luque, Ireneo Osvaldo Maciel, Juan Alberto Méndez, Ramón Antonio Meza, Guillermo Núñez, Pablo Obregón, Guillermo Raúl Ojeda, Restituto Ortiz, Eulalio Roberto Pérez, Vicente Ramón Pérez, Rito Florencio Portillo, Secundino Antonio Riquelme, Andrés Daniel Rodríguez, Víctor Rodríguez, Francisco Romero, Gabino Ruiz Díaz, Roque Evaristo Sánchez, Simón Juan Sánchez, Higinio Segovia, Juan Raúl Serradori, Miguel Angel Tasiuk, Lorenzo Miguel Toledo, Roberto Verdún, Juan Alberto Verón, Marciano Verón(32).
(32) Dardo Ramírez Braschi. "La gesta de Malvinas", Corrientes. Ed. Sembrando Producciones.
El Gobierno Nacional declaró formalmente “héroes nacionales” a estos combatientes, junto a los otros argentinos que fallecieron en la Guerra de Malvinas por “su defensa de la soberanía nacional sobre las Islas del Atlántico Sur”. Así se hizo saber a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, en el cual se especificó que la declaración de “héroes nacionales” a los combatientes se enmarca en lo dispuesto por la Ley 24.950, que fue sancionada el 18 de Marzo de 1999 y promulgada el 3 de Abril de 1999.
El conflicto bélico, iniciado contra Gran Bretaña en 1982 por la posesión de las Islas Malvinas y que duró 74 días, dejó un millar de muertos, la mayoría de ellos argentinos. La norma estableció que “a los efectos de que estos héroes perduren en la memoria y conciencia histórica de las generaciones venideras (se dejaba) constancia de la nómina de Héroes Nacionales”.
El artículo Segundo de esa Ley nombra uno por uno a los hombres pertenecientes a la Fuerza Aérea, la Armada, el Ejército, Gendarmería Nacional, Prefectura y a los agentes civiles caídos en la guerra librada en el Atlántico Sur entre Abril y Junio de 1982. La Ley fue promulgada un día después de haberse cumplido el décimosexto aniversario del desembarco argentino en el archipiélago.
* Entre otros sucesos, cabe citar la designación del ex gobernador de la provincia (de facto), Adolfo Felipe Navajas Artaza, como ministro de Acción Social de la Nación por el presidente Reynaldo Benito Antonio Bignone. Navajas Artaza permanecerá en el cargo desde el 1 de Julio de 1982 hasta el 10 de Diciembre de 1983.
* Cuestiones limítrofes con Chile
1.- A pesar de las claras estipulaciones del Tratado de 1881, Chile siempre pretendió crear una espuria cuestión de límites en la boca oriental del Estrecho de Magallanes, como lo demuestra lo establecido en el Acta de Puerto Montt, firmada el 20 de Febrero de 1978, en que se asienta que se deberán solucionar las “cuestiones relacionadas con el Estrecho de Magallanes que indiquen las partes”;
2.- La “Cuestión del Beagle”: esta parte final del límite internacional en América entre ambos países no fue atendida adecuadamente por parte de la Argentina y esto permitió que se fuera gestando, poco a poco, una engorrosa cuestión de límites que se conoce como “Cuestión del Beagle”, denominación errónea, pues excede con largueza el ámbito del canal.
Inicialmente la disputa surgió acerca de la jurisdicción en las islas Picton, Nueva y Lennox y, en sucesivas etapas, se fue ampliando hasta comprometer el sector oceánico extendido entre la Isla de los Estados y el Cabo de Hornos. Los tratadistas argentinos han sostenido el siguiente punto de vista:
a.- Las islas mencionadas no están al sur del Canal de Beagle sino al oriente del mismo, por lo cual no corresponde que se les aplique lo estipulado en 1881 (las islas al sur del Canal de Beagle deben ser chilenas);
b.- Esas islas y otras situadas más al Sur hasta el Cabo de Hornos están en el océano Atlántico, por lo que no pueden ser chilenas en mérito a lo acordado en 1893 y ratificado en 1902 (dado que existe consenso internacional en el sentido de que el meridiano del Cabo de Hornos es el límite, histórico y geográfico, entre los océanos Pacífico y Atlántico).
Se realizaron -desde principios del siglo XX- algunas gestiones entre ambos países para zanjar la cuestión pero sin resultado. En 1971 se acordó un compromiso arbitral que dio origen al laudo de la Corona inglesa de 1977 -favorable a Chile- declarado nulo por la Argentina en 1978.
Después se acudió a la mediación del Papa Juan Pablo II, que dio a conocer su propuesta en Diciembre de 1980, no aceptada por la Argentina.
* El 29 de Marzo de 1981 asume como presidente de la Nación (de facto) Roberto Eduardo Viola. Este ejercerá la presidencia desde el 29 de Marzo de 1981 hasta el 11 de Diciembre de 1981. Viola -un militar retirado- asume la presidencia por un período de tres años. Había sido designado para el cargo por la Junta Militar el 3 de Octubre de 1980.
A principios de 1981, el general Viola sucedió al general Jorge R. Videla en la presidencia de la Nación. El deterioro de la situación económica comenzó a erosionar la unidad de las Fuerzas Armadas. Considerado un militar “con tacto político”, Viola buscó atraer aliados civiles al “Proceso” e inició conversaciones con algunos miembros del radicalismo y del sindicalismo peronista, que comenzaba a reagruparse
Pero se alzaron voces que planteaban la “profundización” del “Proceso”. A fin de año, Viola fue obligado a renunciar. Lo reemplazará el general Leopoldo Fortunato Galtieri, que ejercía la Comandancia en Jefe del Ejército. Este asumirá la presidencia el 22 de Diciembre de 1981. Ejercerá la presidencia desde el 22 de Diciembre de 1981 hasta el 18 de Junio de 1982.
* El 21 de Noviembre de 1981, el presidente Viola delega el mando, por razones de salud, en el ministro del Interior, Horacio Tomás Liendo. Mientras dure en su función a cargo del Poder Ejecutivo, Liendo será reemplazado en el ministerio del Interior por Carlos Alberto Lacoste, quien era ministro de Acción Social (ejercerá la presidencia de la Nación interinamente durante este breve período).
El 3 de Diciembre de 1981 se informó que Viola estaba internado para ser sometido a un examen médico. El 11 de Diciembre la Junta Militar remueve de su cargo a Viola y designa en su reemplazo a Leopoldo F. Galtieri, hasta completar el período presidencial para el cual había sido designado Viola, o sea, el 29 de Marzo de 1984. Galtieri retuvo su cargo de Comandante en Jefe del Ejército.
Al mismo tiempo, la Junta Militar designó como ministro del Interior, a cargo del Poder Ejecutivo, hasta el 22 de Diciembre (día en que asumirá Galtieri), a Carlos Alberto Lacoste.
- La usurpación de las comarcas insulares argentinas
El tema es estudiado aquí en cuatro ítems:
1.- Tras el apoderamiento por la fuerza de las Malvinas por parte de Inglaterra se puede decir que ya desde el gobernador bonaerense Juan Manuel de Rosas -que insistió por intermedio de negociaciones diplomáticas- y después de su caída, los Gobiernos posteriores continuaron reclamando sin obtener la devolución de las islas.
En el mismo Parlamento británico, el diputado Malesworth dijo -en Julio de 1848- refiriéndose a los Gastos que ocasionaban dichas islas: “Decididamente soy del parecer que esta inútil posesión se devuelva desde luego al Gobierno de Buenos Aires que justamente la reclama”.
El derecho argentino sobre las islas es permanente, pues ellas integran una prolongación continental patagónica y el país ha heredado de España los justos títulos de posesión que defiende y sobre los cuales no hay ni puede haber ninguna duda. Por si esto fuera poco, hay que citar que la misma Inglaterra reconoció la soberanía argentina sobre las islas cuando el 2 de Febrero de 1825 el ministro de Relaciones Exteriores (del gobernador bonaerense Juan Gregorio de las Heras) Manuel José García y el cónsul Woodbine Parish, firmaron un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y la Gran Bretaña, por el cual la primera era reconocida como Nación independiente.
El Congreso y el general Las Heras -a cargo del Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas- ratificaron el Tratado, que también mereció la aprobación del rey Jorge IV. Demás está en subrayar que Gran Bretaña nada reclamó como suyo en esa oportunidad.
2.- En el país pueden identificarse -desde un punto de vista geográfico- tres comarcas insulares en mérito al tamaño, al aislamiento y a la homogeneidad paisajística de cada una de ellas.
Se trata de tres archipiélagos: de las Malvinas, de las Georgias del Sur y de las Sandwich del Sur. Debe puntualizarse que las islas Malvinas integran el denominado margen continental (están vinculadas geológicamente con la Patagonia), en tanto que los dos archipiélagos restantes no revisten tal carácter pues forman parte del denominado Arco de las Antillas Australes, que une geológicamente el extremo meridional de América del Sur con la Antártida.
Estos tres archipiélagos poseen un enorme valor estratégico por su localización geográfica y también han adquirido un notable valor económico pues alrededor de estas islas es posible definir amplias zonas económicas exclusivas o mares patrimoniales (de 200 millas marinas de radio), de acuerdo con lo establecido en la Convención del Mar.
La República Argentina reinvindica soberanía sobre estos tres archipiélagos, que integran la lista de los problemas territoriales que debe resolver el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas pues están ocupadas ilegalmente por el Reino Unido.
3.- El Archipiélago de las Malvinas está integrado por dos islas mayores (la Gran Malvina el poniente y la Soledad al naciente), medio centenar de ínsulas menores y numerosos islotes, con una superficie total de 11.718 km2 (algo más de la mitad de la superficie de la actual provincia de Tucumán y algo mayor a la superficie de la famosa isla de Jamaica).
Se encuentra a casi 400 kilómetros de la Isla de los Estados. El general Leopoldo F. Galtieri, Jefe del Ejército, se oponía a la tímida apertura política con que el presidente Roberto E. Viola intentaba compensar el creciente deterioro económico.
La liberación de la ex presidenta María Estela Martínez -detenida desde el movimiento militar de 1976- exasperó a la Marina. El almirante Jorge Anaya, miembro de la Junta Militar, pidió el desplazamiento de Viola. El 22 de Diciembre de 1981, éste fue destituido y Galtieri se convirtió en el nuevo presidente.
Meses después comenzaba la Guerra de Malvinas. El 19 de Marzo de 1982 empezó el primer tramo público del conflicto. Ese día, en la Isla San Pedro, en las Georgias del Sur, operarios de una empresa argentina, transportados por un buque de la Armada, desembarcaron para desmantelar viejas instalaciones balleneras y procedieron a izar la bandera argentina.
El 22 de Marzo de 1982, la primera ministra británica Margaret Thatcher envió una nota de protesta por la presencia de “intrusos” en las Georgias del Sur, islas que jurisdiccionalmente dependían del gobernador inglés de las Malvinas. Entre otras medidas, anunció que despacharía a la zona -desde Port Stanley- el buque de guerra “Endurance”.
Además el Gobierno británico ordenó a tres submarinos atómicos apostados en diversas bases inglesas que se dirigieran al Atlántico Sur. El 2 de Abril de 1982, fuerzas argentinas con 5.000 efectivos tomaron el control de las islas. Ese mismo día y en los siguientes, una multitud apoyó la iniciativa militar.
El general Galtieri bautizó a Port Stanley como Puerto Argentino (Decreto 757 del 16 de Abril de 1982). El conflicto se extenderá desde el 2 de Abril de 1982 hasta el 14 de Junio de 1982, en que Argentina disputará a Gran Bretaña por la vía de las armas la soberanía de las Islas Malvinas.
El conflicto provocó centenares de muertos en ambos bandos. Se puede decir que una segunda etapa del conflicto se desarrolla entre el 1 de Mayo de 1982 y el 20 de Mayo de 1982, es decir, desde los primeros bombardeos británicos a Puerto Argentino hasta la invasión terrestre a la isla Soledad, en que tuvieron lugar los enfrentamientos de mayor envergadura que registró la guerra. En la mayoría de ellos, las tropas británicas avanzaron con rapidez y efectividad.
El 2 de Mayo de 1982, el crucero “Manuel Belgrano” navegaba al sudeste de la Isla de los Estados. A pesar de encontrarse fuera de la zona de exclusión fue hundido por el submarino británico “Conqueror”. Fue la acción que provocó el mayor número de bajas en las fuerzas argentinas (323 soldados muertos).
Esta contienda significó también el bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina. Las incursiones de sus aviones contra la flota enemiga provocaron el hundimiento y la avería de diversas naves británicas.
En esta etapa los acontecimientos más importantes fueron: el 1 de Mayo de 1982: primer bombardeo británico al aeropuerto de Puerto Argentino; 4 de Mayo de 1982: mediante el disparo de un misil Exocet, aviones Super Etendard pusieron fuera de combate al destructor inglés “HMS Sheffield”. La nave se hundió varios días después. Fue una de las mayores victorias de las fuerzas argentinas; el 9 de Mayo de 1982: bombardeos británicos en Puerto Darwin y Puerto Argentino; el 15 de Mayo de 1982: primer ataque por tierra de los británicos. Se destruyeron diez aeronaves argentinas.
El 21 de Mayo de 1982: en la bahía de San Carlos desembarcaron las fuerzas navales británicas. Las tropas argentinas se replegaron; el 22 de Mayo de 1982: se desarrolló un combate aeronaval. Fuerzas argentinas destruyeron las fragatas “Ardent” y “Antelope”. Cayeron aviones argentinos; el 28 de Mayo de 1982: un ataque británico produjo más de 250 bajas argentinas.
El desembarco británico en la Bahía de San Carlos dio comienzo a la etapa final del conflicto. El despliegue de las unidades inglesas precipitó la caída de las fuerzas nacionales y su rendición en Puerto Argentino, el 14 de Junio de 1982.
4.- La actividad económica básica de las islas fue la cría extensiva de ovejas destinada a la producción de lana. En tiempos recientes se agregó la pesca en las aguas oceánicas circundantes y las actividades derivadas de la presencia de la poderosa base militar británica.
La población del archipiélago siempre fue escasa, oscilando en las 2.000 personas. La mitad vivió en la capital del archipiélago. Los nativos (aproximadamente la mitad de la población total) se autodenominan “kelpers” (nombre de un alga, en relación con su monótona existencia) y fueron discriminados por las autoridades coloniales.
Hoy en día la población es mucho mayor por la presencia de la base militar británica. La situación política del archipiélago es compleja y al respecto corresponde tener en cuenta los siguientes hechos:
a.- La posesión del archipiélago por parte del Reino Unido es producto de una usurpación realizada en 1833, con empleo de la fuerza y en momentos de vigencia de relaciones amistosas entre Buenos Aires y Londres;
b.- El Reino Unido se comprometió, en 1964, ante las Naciones Unidas, en descolonizar el archipiélago. Para ello pretende aplicar la fórmula “según los deseos de sus habitantes”, lo que le permitiría crear (mediante la figura de un plebiscito) un pequeño país -como se ha hecho en varios lugares del mundo (Caribe, Gibraltar, Singapur ...)- que le sería política y económicamente dependiente. Argentina acepta la expresión “según los intereses de sus habitantes”, establecida por las Naciones Unidas (Resolución 2065 de 1965);
c.- El conflicto bélico de 1982 puso de manifiesto el inclaudicable propósito de la Argentina de recuperar el archipiélago irredento; y
d.- La reanudación (a fines de 1989) de relaciones diplomáticas y comerciales entre el Reino Unido y la Argentina ha postergado el tratamiento de la disputa sobre la legítima soberanía argentina en las islas
* Se dicta el Decreto-Ley 681 del 3 de Abril de 1982 que creó la Gobernación Militar de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, con lo cual las separó del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, al que fueron reintegradas el 15 de Mayo de 1985, al disolverse aquella Gobernación Militar
* El 1 de Julio de 1982 asume como presidente de la Nación (de facto) Reynaldo Benito Antonio Bignone. Este ejercerá la presidencia 1 de Julio de 1982 hasta el 10 de Diciembre de 1983.
Luego de la rendición en Malvinas estalla una crisis en el seno de las Fuerzas Armadas. Galtieri presenta su renuncia el 18 de Junio de 1982 y asume interinamente la presidencia el ministro del Interior, Alfredo Oscar Saint Jean. La Junta Militar -integrada por Cristino Nicolaides, Jorge Anaya y Basilio Lami Dozo- designa, el 23 de Junio de 1982 a Reynaldo Benito Bignone como presidente, quien asume el cargo el 1 de Julio.
La designación de Bignone tiene como costo la virtual ruptura del denominado Proceso de Reorganización Nacional que las FF. AA. dieron inicio en 1976. La Armada y la Fuerza Aérea se desligan de la conducción política. Los militares intentaron negociar con los sectores políticos y convocaron a elecciones.
Antes de entregar el poder se otorgaron su propia Ley de Autoamnistía. Hubo manifestaciones masivas de repudio. Mientras tanto los partidos se reorganizaron con celeridad y el número de afiliaciones superó todos los cálculos. Los electos dirigentes se renovaron: muchos jóvenes, fomados en la lucha contra la dictadura, ocuparon posiciones de importancia. Los artistas, científicos e intelectuales se sumaron al reclamo por la democracia.
* El 30 de Octubre de 1983 se realizaron elecciones generales, triunfando en el orden nacional la fórmula de la U.C.R. Raúl Ricardo Alfonsín-Víctor Martínez, como presidente y vicepresidente de la Nación, respectivamente.
En Corrientes fue proclamada la fórmula del Pacto Autonomista-Liberal, que tenía por candidatos a José Antonio Romero Feris (autonomista) y a José María García Enciso (liberal), como gobernador y vicegobernador, respectivamente. La fórmula fue el resultado del Pacto Autonomista-Liberal firmado en 1961 y reeditado en este nuevo proceso democrático.
1992-1993 // doctor Francisco de Durañona y Vedia - Claudia Elena Bello - doctor Ideler Santiago Tonelli
* La Intervención Federal la decretó el presidente Carlos Saúl Menem el 6 de Febrero de 1992 (Decreto Nro. 241/92).
Es que realizadas las elecciones el 27 de Octubre de 1991, el Pacto Autonomista-Liberal-Demócrata Progresista obtiene 13 Electores; el Partido Justicialista 9; y la Unión Cívica Radical 4 la que, sumando sus votos al Justicialismo, produce un empate que dificulta y prolonga el trámite del Colegio Electoral más allá del 10 de Diciembre de 1991, fecha de entrega del poder por parte del entonces gobernador Ricardo Leconte Mantilla y quien, al no encontrar resuelto el problema, delega el mando en el titular de la Legislatura, el senador provincial Hugo Mancini.
Esta situación lleva al presidente Menem a decretar la medida.
El vicepresidente primero del Senado, Hugo Mancini, el 10 de Diciembre de 1991 quedó a cargo del Poder Ejecutivo, cesando en dicho cargo por Resolución Nro. 163/91, al decretar el presidente Carlos Saúl Menem la Intervención Federal al Poder Ejecutivo de la provincia.
El interventor federal nombrado fue el doctor Francisco de Durañona y Vedia quien asumió sus funciones el 6 de Febrero de 1992.
Este será reemplazado por Claudia Elena Bello, quien asumirá el Poder Ejecutivo el 14 de Agosto de 1992. Bello fue nombrada interventora federal del Poder Ejecutivo Provincial por decreto del presidente Carlos Saúl Menem del 14 de Agosto de 1992 (Decreto Nro. 1447/92).
En esta Intervención Federal se intervendrán también los Poderes Judicial y Legislativo. En el Poder Judicial, el doctor Enrique Alberto Lotero será el Delegado Interventor desde el 14 de Agosto de 1992 al 8 de Octubre de 1992.
Finalmente sucederá a Claudia Bello en el P. E., como interventor federal, el doctor Ideler Santiago Tonelli quien asumirá el cargo el 3 de Febrero de 1993.
En su gestión será reformada la Constitución de la Provincia. La tarea finalizó el 12 de Febrero de 1993 y lo efectuado fue recibido por el P. E. el 23 de Febrero de 1993.
Las reformas sancionadas entraron a regir a partir del 1 de Marzo de 1993. Se suprimió la elección indirecta de segundo grado de los gobernantes -que regía desde 1821- así como más de cien años de Colegio Electoral, suplantando este régimen por el sistema de doble vuelta o ballotage entre las fórmulas más votadas, si una de ellas no logra el 50 por ciento más un voto en la primera convocatoria.
El Presidente de la Convención Constituyente fue el doctor Carlos Alberto Contreras Gómez y los Diputados Convencionales fueron:
Oscar Ricardo Acebal, Luis Alberto Acosta Mur, Porfirio Antonio Aquino (Vicepresidente Primero), Arturo Juan Beswick, Jorge Alfredo Bianchi, Néstor Pedro Braillard Poccard, Ricardo Canoniero, Tomás Eduardo Castillo Odena, Horacio Alberto Colombo, Carlos Alberto Contreras Gómez (Presidente), Oscar Enrique Dassori, Agustín Díaz Colodrero, Juan Ramón Ferreyra Quiroz, Reynaldo Enrique Galfrascoli, Enrique Eduardo Galiana, Nicolás Alfredo Garay, Carlos María Eulalio Gómez, Roberto Gómez Cullen, Walter Eduardo Insaurralde, José Fernando Lahoz, Mario Antonio Roque Midón, Héctor Luis Moray, Adolfo Felipe Navajas Artaza, Etheil Amaury Nicolini, Juan Ramón Palma, Ana María Pando, Angel Francisco Pardo, Conrado Rudy Pérez, Luis Antonio Queirolo, Carlos María Regúnaga, Leonardo Alejandro Repetto, Abraham Ricer, Horacio Julio Rodríguez, Juan Alberto Ruiz, Manuel Félix Sosa, José Eduardo Tannuri, Carlos Lorenzo Tomasella Cima (Vicepresidente Segundo), Dora Lucila Vallejos Añasco de Meza e Isabel Josefa Viudes de Damonte.
Actuó como Secretaria de la Convención, Margarita Sánchez D’Andrea de Canteros y como Prosecretario, Ciro Roberto Iglesia. Secretarios de Comisiones fueron Alberto Antonio Cúneo y Mario Antonio Fernández Corona.
* También durante la gestión de Tonelli se sancionó por las Cámaras legislativas ya constituidas, el 30 de Noviembre de 1993, la Ley Orgánica de las Municipalidades (Nro. 4752)
La misma se promulgó el 30 de Diciembre de 1993 y se publicó en el Boletín Oficial el 10 de Enero de 1994.
En su Título I reza que “el Gobierno y la Administración de los intereses y servicios comunales en la provincia estará a cargo de las Municipalidades, que deberán instituirse en todo centro de población que cuente con más de quinientos habitantes, las que funcionan de acuerdo a las prescripciones pertinentes de la Constitución y a la presente ley. Créanse asimismo Municipios rurales donde existan agrupaciones humanas que no alcancen este límite, cuando por su evolución, necesidades, proximidad con otros centros análogos u otras circunstancias, conforme los criterios que fija esta Ley”.
La Intervención Federal cesó con la toma de posesión como gobernador de Raúl Rolando Romero Feris (autonomista) y Lázaro Alberto Chiappe (liberal), como vicegobernador, el 10 de Diciembre de 1993.
La elección tuvo como base el nuevo sistema electoral, es decir, directo con doble vuelta, en reemplazo del Colegio Electoral. La fórmula triunfante fue el resultado de la Alianza Autonomista-Liberal-Demócrata Progresista, MOLIPO y UCD.
En las elecciones del 3 de Octubre de 1993 esta Alianza obtiene 188.359 votos (47,50 % del electorado) contra 147.619 votos (37,60 %) del Frente para la Victoria, es decir, el partido Justicialista que llevaba como candidatos para gobernador a Alberto Antonio Di Filippo y, para vicegobernador, a Tomás Rubén Pruyas.
La Intervención Federal hizo el llamado a elecciones para la segunda vuelta, que eventualmente debía efectuarse el 24 de Octubre de 1993, ya que la fórmula Romero Feris-Chiappe no había logrado el 50 % más uno que marcaba la Constitución.
Días antes del 24 de Octubre, Di Filippo renunció a la segunda vuelta(28).
(28) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
1999-2001 // doctor Ramón Bautista Mestre - doctor Oscar Raúl Aguad
* Juicio Político. En 1997 asumió el Gobierno de la provincia el doctor Néstor Pedro Braillard Poccard, siendo vicegobernador el doctor Víctor Hugo Maidana.
En el primer semestre de 1999, dificultades financieras en el pago de los sueldos a estatales y la oposición de la Legislatura a la refinanciación de la deuda pública llevaron a la sociedad a un clima de descontento.
El 19 de Junio de 1999, la Cámara de Diputados suspendió al gobernador en sus funciones y lo sometió a juicio político. Si bien se salvaguardó la persona de Braillard Poccard, la acusación se basó en “la falta de conducción ... que llevó a delegar el mando en el jefe de su partido”. El Primer Mandatario subrayó en cambio- que la medida de la Cámara de Diputados “fue un golpe institucional”.
El 2 de Julio de 1999 suspenden también al vicegobernador Víctor Hugo Maidana, quien estaba en ejercicio del Poder Ejecutivo. A Maidana se le imputó, entre otras demandas, “abuso de autoridad y bicefalía del poder, así como privilegiar intereses partidarios a los de la provincia”.
El 3 de Diciembre de 1999 y con el voto de las 2/3 del Senado, destituyeron a Braillard Poccard y a Maidana “por mal desempeño de sus funciones”.
* Como se indicó, el 19 de Junio de 1999 se le había iniciado juicio político al gobernador Néstor Pedro Braillard Poccard, a quien se lo suspendió en el cargo. Igual medida adoptó la Legislatura con el vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo, Víctor Hugo Maidana.
Se delegó, entonces, el ejercicio del P. E. en el vicepresidente primero del Senado, Hugo Rubén Perié, quien asumió el mando el 2 de Julio de 1999. Este debía cesar en esa función el 10 de Diciembre de 1999.
El agobio financiero, la prolongación en el P. E. de Perié más allá de esta última fecha y la elección de Carlos Lorenzo Tomasella Cima por parte del Senado Provincial como nuevo vicepresidente primero del ese Cuerpo legislativo -a cargo del Poder Ejecutivo- además del clima político violento y de imprevisibles consecuencias, llevó a un conflicto de poderes que derivó en la Intervención Federal a la provincia por parte del Gobierno Nacional.
* Intervención Federal. El Congreso de la Nación sancionó la Intervención Federal el 16 de Diciembre de 1999 por Ley Nro. 25.236 y el presidente Fernando de la Rúa designó Delegado Interventor al sanjuanino doctor Ramón Bautista Mestre.
El interventor federal asumió el P. E. el 20 de Diciembre de 1999. En esta oportunidad fueron también intervenidos los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Mestre permanecerá en el cargo hasta Marzo de 2001. El 19 de Marzo de 2001, Ramón Bautista Mestre delega el mando en su ministro de Gobierno y Justicia, doctor Raúl Adolfo Ripa, y el 21 de Marzo, Mestre asume como ministro del Interior en la Administración del presidente Fernando de la Rúa.
El presidente nombró a Oscar Raúl Aguad como nuevo Interventor Federal, quien asumirá es mismo día, el 21 de Marzo de 2001.
Las elecciones se realizarán el 14 de Octubre de 2001. En la primera vuelta la llamada “Alianza de Todos” (integrada por radicales, peronistas y liberales), con la fórmula Horacio Ricardo Colombi (radical)-Eduardo Leonel Galantini (justicialista), obtiene 170.437 votos (40,94 %) contra 179.189 sufragios (43,04 %) del denominado “Frente para la Unidad” (integrado por nuevistas y menemistas), con la fórmula Raúl Rolando Romero Feris-Félix Abdala Machado.
En tercer lugar había quedado la fórmula Lucio Augusto Portel (autonomista)-José Enrique García Enciso (liberal), del llamado “Frente Cívico Social Correntino”, con 43.673 votos (10,51 %).
La segunda vuelta se efectuó el 4 de Noviembre de 2001 resultando triunfadora la fórmula de la “Alianza de Todos” con 217.806 votos (51,23 %) contra 207.306 sufragios (48,77 %) del “Frente para la Unidad”(29).
(29) Valores proporcionados oficialmente por la Junta Electoral Permanente. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.
Horacio Ricardo Colombi (gobernador) y Eduardo Leonel Galantini (vicegobernador) asumen el 10 de Diciembre de 2001.

References: artículo 14
 artículo 3
 artículo 14
 artículo 3
 artículo 29
 artículo 36
 artículo 29
 resolución 
 Resolución