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Timestamp: 2018-10-22 01:30:48+00:00

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El gobierno y la administración de un Estado señorial: El consejo de
de un Estado señorial: El consejo
de los Duques de Alba (1484-1531)
Jasé Manuel CALDERÓN ORTEGA*
El triunfo de Enrique II y la entronización de los Trastamaras, llevó apa-
rejadas la extensión y el predominio social y político de lo que fue denomínado en su día la «Nobleza Nueva» Unos pocos linajes nobiliarios, apoyados
en nutridas clientelas de pequeños hidalgos, mantuvieron durante un siglo
violentas luchas políticas y militares contra los monarcas; la famosa pugna
«Nobleza-Monarquía» 2~ Si a nivel político se produce el triunfo de la Monarquía, representada por los Reyes Católicos y Carlos V, en el ámbito de lo económico y social, la Nobleza experimenta un auge imparable. El mundo del
señorío cubre una buena parte del mapa peninsular; la Nobleza es la clase
dominante, y la mayor parte de sus miembros son herederas de aquella Nobleza Nueva, oficiales reales primero y desde el siglo xvt mercaderes enriquecidos, poseedores de señoríos dispersos o poco extensos casi siempre. Estos
nobles, interesados principalmente en los rendimientos económicos de sus
estados señoriales van a confiar las relaciones con l& vasallos, en manos de
un representante investido de amplios poderes, «alcalde mayor, corregidor»,
En expresión acuñada por eí profesor S. de Moxó. De la nobleza vieja a la nobleza nueva. La transformación nobiliaria castellana en la Baja Edad Media. Cuadernos de Historia, 3,
Madrid 1969, págs. 1-210
2 Que dió título a la clásica obra del profesor L. Suárez Fernández. Nobleza y Monarquía,
0 15, 2,’ ed. Valladolid 1977
en, Estudios y Documentos, n.
En la España MedievaL n,’ 1’. 311-346. Servicio de Publicaciones, Unu, Complutense. Madrid, 1996
lasté Manuel
dirán las fuentes Sin embargo, el panorama es distinta cuando se trata de
caracterizar la Alta Nobleza titulada, «duques, marqueses, condes». En estos
casos, la extensión de los señoríos es considerable, su dispersión también. Los
titulares se encuentran inmersos en la política general del reino,y la organización de sus estados se completa, surgiendo una instancia intermedia, superior
a la del alcalde mayor, y/ó corregidor Esta instancia de nueva creación, recibe un nombre muy característico, «Consejo», para significar cuál es el mode[oque intenta imitar, y a cuya imagen y semejanza se configura, —el Consejo real—4. Las fuentes y algunos autores contemporáneos están conformes en
señalar la excepcional de la institución ~, pero muy probalemente la realidad
organizativa que sc crea sólo y exclusivamente en los principales estados
señoriales tiene una evidente justificación, directamente relacionada con la
extensión del estado, el número de sus habitantes y sus potenciales conflictos,
y sobre todo el volumen de rentas de los titulares, que pueda permitir el mantenimiento de varios «oidores letrados» que son sin duda oficiales de los
mejor pagados de la administración señorial. El profesor Guilarte nos informa
de la existencia de estos Consejos en los estados del Arzobispo de Toledo, y
En los trabajos dedicados al estudi,, de estados señoriales. at tratar dc los delegados del
Señor pueden establecerse distintas categorías. En primer lugar la que tiende a identificar los oficios de Alcaide Mayor y corregidor como sinónimos, basándose en la equivalencia de competencias que suele atribuirse a ambos en los correspondientes nombramientos; por ej. en. Alvarez
Álvarez, César. E/condado de Luna en la Baja Edad Media, León 1982. págs. 322-4, que constata la pr-esencia de alcaldes mayores y corregidores, realizando idénticas funciones.
En otros estudios se señala la presencia de alcaides mayores del señorío con amplias funciones jurisdiccionales. que no desembocan sin embargo en la figura del corregidor; por ej.
Ayerbe iribar, Rosa. Historia del condado cíe Oñate y Señorío de los Guevara (s. x¡-xvQ. San
Sebastián 1985, págs. 457-77. Quintanilla Raso, Concepción. La Casa de Aguilar Córdoba
1978. págs. 242-244, ó Aguado González. F. J. El ascenso de un linaje castellano en la segunda
mead del siglo XV’ Los Téllez Girón, condes cíe Ureña (El ¿‘rigen del señorío dc Osuna). Madrid 1991.
Un tercer grupo. por ej. Cabrera Muñoz, Emilio, lEí condado de Belaleázar <1444-1518).
Córdoba 1977. págs. 253-56, que constala la presencia simultánea de corregidor y alcalde
mayor. atribuyendo a aquél una mayor dignidad. compelent.e en apelaciones de sentencias del
alcalde mayor del condado.
Y finalmente, podría reseñarse un cuarto grupo, que parece corresponder a los grandes estados señoriales, como la Casa de Osuna, en, Atienza Hernández. Ignacio. Aristocrae.’ic,, poder y
riqueza en la Españc¡ Moderna, Madrid 1987. y la Casa de Alba, en que la figura del alcalde
mayor parece que sc conserva de forma residual, asumiendo funciones propias de los corregidores en caso de ausencia,
Desde que el profesor De Dios, Salustiano publicara su magnífico El Consejo real cíe
Castilla (1385-1522). Madrid 1982, conocemos perfectamente las circunstancias históricas y el
funcionamiento de la institución, aunque parece evidente que a la hora de fijar una planta adecuada a las dimensiones de un estado señorial, debieron servir como modelos más adecuados,
los Consejos de los Príncipes de Asturias del siglo xv, el futuro Enrique IV y don Juan, hijo de
los Reyes Católicos. Sobre este partictriar Vid, De Francisco. José Maria. El Príncipe heredero
en las Coronas cíe tastillez y Aragón durante la Be>ja Edad Media, Madrid 1995
Guilarte, A. Mi. El régimen señorial ene/siglo xv,. Madrid 1962, págs. 82-3 y 114.
El gobierno y la administ ración
de un Estado seño¡ial...
duques de Medina Sidonia. Infantado, Osuna y Alba 6; todos ellos incluidos
entre los más ricos e importantes de los nobles castellanos, y muy posiblemente nuevas investigaciones nos informarán de la existencia de esta institución en los estados de Alburquerque. Medinaceli. Frías, etc; es decir los restantes «Grandes»
PARTE PRIMERA: LOS INTEGRANTES DEL CONSEJO
1. Origen y composición del Consejo de los duques de Alba
Una de las atribuciones de los condes y duques de Alba era la administración de justicia, y además en su grado máximo, el ejercicio de la alta jurisdicción civil y criminal; el «mero y mixto imperio». Lógicamente la dedicación
de los titulares a la política del reino y la creciente amplitud y desarrollo del
estado señorial contemplará la paulatina aparición de figuras institucionales y
oficiales de justicia, cuyas competencias les vienen conferidas por delegación
expresa. Entre ellos, puede mencianarse al Justicia de Valdecorneja, nombrado
por Juan II para el Señorío entre 1448 y 1450, coincidiendo can la prisión del
primer conde de Alba Fernán Alvárez de Toledo, ejerciendo en su nombre la
alta jurisdicción civil y criminal ~, ó el Alcalde mayor, figura dc mucho mayor
arralao en el estado señorial, investido también de amplísimas competencias 9;
situación que no sc mantuvo mucho tiempo, ya que al extenderse en la Casa el
régimen de corregidores, muchos de los cometidos de aquél. pasan a estos oficiales, desapareciendo de la documentación
Las noticias en la década de los setenta se hacen muy abundantes y nos
Guilarte, A. Mi. Op. cid... Menciona la existencia de este Organismo en los estados del
Arzobispo de Toledo y (leí duque de Medinaccli. con aportaciones documentales, en, págs. 134; en Infantado, con referencias de i.ayna. en, pág. 82; y de Rafael Altamira en los casos de Alba
y Osuna, aunque en este último lo que sise constata en la existencia de una Audiencia, ubicada
en la villa de Osuna, en, Atienza Hernández, Op. cii,, pág. 171
El gran despliegue de la institución en el ámbito nobiliario corresponde, sin duda, a la
Edad Moderna. Así Carrasco Martínez. Adolfo, Iii régimen señorial en la Castilla Moderna:
Lis tierras ele la Casa del ln/hntaeío en frs siglos XVII y xviii, Madrid 1991, trataba con deteni —
miento su evolución histórica en dichos siglos, aún ¡‘econociendo un origen más antiguro. igualmente en los estados de los duques de Pastrana. el Consejo estaba perfectamente consolidado a
mediados del xvi.
Luis López, Carmelo. La Comunidad ele ville, y tierra de Piedrahita en el tránsito de la
Edad Media a l¿’ Moderna. Avila ¡987. pág. 235
Luis López. Op. ¿‘it., pág. 235
Situación perfectamente constatable durante la década de los setenta y ochenta, volviéndose a mencionar al alcaide mayor a partir de 1500. sin duda por su condición de miembro del
Consej o.
Muy recientemente, he dedicado a los corregidores un trabajo, con el titulo de Los Corregidores de los duques de Alba (14.30-153 1), en, Anuario de ta Facultad de Derecho. Universidad de
Alcalá de Henares, y, lii, pág. 107-135
informan de Ja actividad de cienos oficiales de] primer duqtre don García de
Toledo, auxiliados en ocasiones por el licenciado Gutierre de Sevilla y el
bachiller Blázquez de Vallejo, que resuelven pleitos de naturaleza muy diversa; un conflicto en razón de un empeño de plata II; debates en la dehesa de los
Echas de Piedrahita 12; diferencias con el antiguo Mantero mayor 13; la condena al concejo de Campo, hecha par el bachiller Blázquez ‘~ a la sentencia sobre
Servicio y Montazgo en el puerto de Abadía ‘~
En estas y en otras actuaciones aparecen algunas personas que gozan de la
confianza de don García de Toledo y que años más tarde, después de su muerte continuarán al servicio de su hijo el duque dan Fadrique; cantador Pedro de
Vergas, alcaide de Alba Alvaro de Villapecellin; mayordomo Francisco Girón
y secretario Rodrigo de Alcocer.
Muy posiblemente, las Cortes de Toledo, con las Ordenanzas del Consejo
Real en 1480 ~, constituyeron una referencia obligada para el duque de Alba
en la renovación de su antiguo organismo, que pierde su carácter itinerante, se
asienta definitivamente en el alcázar de Alba de Tormes, y es dotado de unas
competencias bien delimitadas. Comienzan a emanar disposiciones de gobierno y en él van a presentarse las peticiones de particulares y colectividades, las
cuales después de discutidas serán refrendadas por el duque de Alba, y en ocasíanes signadas con las firmas de viejos conocidos; contador, mayordoma y
secretario; institución que para significar su paralelismo can el Consejo real,
que le sirve de modelo, recibe el nombre de Consejo.
La noticia más antigua que ha podido hallarse de esta institución es de 23
de septiembre de 148417, pero sin duda hace referencia a una realidad anterior,
ya que la documentación de la Casa de Alba se había interrumpido bruscamente desde 1480 IB
Libro Maestro de Rentas de los estados de la Casa de Alba, en, Archivo de los Duques de
Alba,12C. L.M.f0
adelante L.M., f
L.M. f.0 341
~ L.M. fmi 358
‘> L.M.f~988
~ EscribíaS, de Dios, que salvo leves variantes, las Ordenanzas de 1480 eran muy poco
onginales respecto de las de 1459, en, El Consejo real.. pág. 149, No hay razón para pensar que
el funcionamiento del primer organismo creado por el duque de Alba no estuviera inspirado en
aquellas Ordenanzas, de la misma manera que poco después de las de ¡480 dei Consejo real,
comiencen a aparecer referencias expresas del Consejo ducal.
‘ ADA. Granadilla. C. 346 n.0 14. Corresponde a ciertas peticiones y memoriales presentados por la villa. A alguna de ellas el duque respondía que cuando fuera a Granadilla las
resolvería personalmente, y en otras, disponía que fueran resueltas por la justicia, y en caso de
no hacerse así, se Itevara la petición al Consejo. Finalmente se mencionaba que el duque se
encontraba enojado en la cama, por lo cual la respuesta únicamente era firmada por Alcocer.
Girón y Vergas. Vid. Apéndice 1.
~ La principal fuente documental para este período había sido el Libro Maestro, que finalizabael 31 dc diciembre de l479. En otras villas, como Piedrahita, la mención más antigua del
Consejo del duque de Alba es de 27 de agosto de 1488, en, Luis, C. Op. Cii., pág. 234
y la administración de un Estado señorial...
¿Quiénes componían este Consejo ducal? En una primera etapa la pertenencia al Consejo parece estar indisolublemente unida a la condición personal de los consejeros y a la importancia de sus oficios en el esquema econamtco-administrativo dc la Casa. Los ejemplos son muy numerosos; Alvaro
de Villapecellin y Juan de Ovalle son alcaides del alcázar de Alba, sede del
Consejo, además corregidores y justicias de dicha villa, y consejeros; cuando muera el segundo de ellos no volverán a aparecer referencias de los alcaides de Alba 9 La mismo acontece con el secretario Alcocer, persona de la
máxima confianza de los duques García y Fadrique; miembro del Consejo
Después de su fallecimiento encontramos un secretaria del duque, no
consejero, y un secretario del Consejo 20,ó del bachiller Corneja, desempeñando el oficio de alcalde mayor, en desuso en la Casa de Alba, que adquiere nuevo protagonismo con este personaje, y que nuevamente desaparece
completamente después de su muerte 21 En general, durante esta época, que
comenzaba en 1484, hay un predominio del que podría considerarse como
Consejo «extenso», de él forman parte el contador, secretario, alcalde
mayor, mayordomo y alcaide de Alba, en unión de letrados, generalmente
Como mínimo desde 1509, muertos ya el mayordoma Girón, secretaria
Alcacer y contador Vergas 23, se asiste a la configuración de una nueva
estructura, que contempla la implantación de la figura del Gobernador, primero cl obispo de Plasencia Gómez de Toledo, más tarde el Señor de Higares Fernán Alvárez de Toledo, que sustituyen al titular, ausente de sus estados señoriales durante considerables penados de tiempo, actúan por
delegación expresa del duque de Alba, y firman los primeros las disposiciones del Conseja. Durante esta etapa se produce la desaparición de algunos de
las oficiales que habían formado parte del Consejo, como alcalde mayor y
alcaide de Alba, y la afirmación dc la influencia de los juristas., que reciben
Sobre noticias de ambos personajes, vid. Monsalvo Antón,
José María. El
sistema polí-
tico concejil. El ejemplo del señorío medieval de lcr villa de A Iba de Tormes y su concejo de villa
y tierra, Salamanca 1988, pág. [57
En el caso de los secretarios del duque, Alonso Ramirez hasta 1527 y Juan Rodriguez
desde 1528 en adelante: y del Consejo, Francisco Pérez de Madrigal hasta 1531 y Alonso Muñoz
21 Carmelo Luis, en su obra ya citada, presentaba una lista de alcaldes mayores, con un
periodo en blanco considerable, desde 1464 hasta 1503, en que las referencias del oficio son inezistentes. No obstante las noticias de Cornejo, primero bachiller y luego licenciado se hacen
muy numerosas. como mínimo desde 1500.
22 l.n 1488 el licenciado Villalba; en 1495 ci licenciado Cristóbal de Toro; en 1498 el licenciado Villena; en 1499 el doctor Gonzalo Méndez de Villasandino; en 1503 el bachiller Pedro
López de Alcocer, aunque no conviene olv,dar la condición de licenciados de Juan de Ovalle y
de Andrés Cornejo.
El primero de ellos sólo frgura en el Consejo durante 1484 y 1485: el secretario Alcocer
en 1507 ya había fallecido, ye1 contador Vergas en 1491.
el nombre de letrados y oidores del Consejo y Audiencia —dos primero, y
desde 1530, tres 24
2. Los Gobernadores, presidentes del Consejo
El profesor De Dios en su clásica obra sobre el Consejo real mencionaba
las dificultades que entrañaba el estudio de los Presidentes, de los que no se
conservan escrituras de nombramiento, dudando incluso de las listas ofrecidas
hasta el reinado de los Reyes Católicos 25 Presentes estos problemas para el
estudio del ámbito real, en el nobiliaria se complican aún más. Sin embargo la
figura es perfectamente constatable en la Casa de Alba, donde aparece indisolublemente unida a la persona del Gobernador, nombrado como auténtico
~<alterego» del titular, cuando se hallaba ausente de sus estados.
La primera persona que parece haber desempeñado el cargo fue el licenciado Pedro Ruiz de Villena, oidor de la Audiencia y Chancillería de Valladolid, nombrado Gobernador de la tierra del duque de Alba, mientras éste presidió el Consejo real paría ausencia de Castilla de los Reyes 26, que sin embargo
no debió gozar de unas competencias tan extensas como en el futuro se atribuirán a los sucesivas Gobernadores 27 Más adelante, Gótnez de Toledo, obispo dc Plasencia, pariente del duque, figura como Gobernador desde 1509 hasta 1513, ordenando la recopilación de las Ordenanzas de todas las villas del
ducado28 nombrando y deponiendo oficiales, y firmando siempre el primero
las resoluciones del Consejo 29~
Mucho mejor conocida es la figura de Fernán Alvárez de Toledo, Señor de
Higares, mayordomo y tío de dan Fadrique de Toledo. Nombrado Gobernador
general dc todos sus estados cuando el duque viajó a Flandes acompañando al
emperador en 1520; aparece como verdadero titular del ducado, en virtud de
los amplísimos poderes que le fueron conferidos. Primer firmante de todas las
resoluciones del Consejo, nombra mayordomos de rentas, recaudadores, etc 30
24 Desde ISIS hasta 1523 figuran como oidor-es el licenciado Armendáriz y el doctor Fernández de Heredia. En 1523 éste se despidió siendo ocupado su lugar por el licenciado Francisca de Henao en 1524. En 1530, poco después dc la muerte de Henao. entraron nuevos letrados
hasta completar el número de tres; licenciados Armendáriz y Medina, y bacbiller Juan Blázquez.
23 De Dios, 5. Op. Cir., páes. 245-8
26 Varona Garcfa, Nl ,a A., Les Cheincillería ele Valladolid en el reinaelo dIc los Reves Calólico-st Valladolid 1981, pág. 315
2$ En 499 t’igura firmando en primer lugar unas Ordenanzas sobre oficios de Piedrabita.
confirmadas paría duquesa doña Beatriz el mismo día, en. Luis López, C. Colección Docunsentale/el A rc.’hivo Municipal ele Piedrednila (1372-1 549). Ávila 1987, ni’ 63.., págs. 124—6.
~ Luis López. C. Op. Cit,, pág. 235
29 Por ejemplo, el obispo ordenaba en 1510 que no se pagase su situación al pescador Eranerseo Sánchez: más rin-de, en 1512 disponía que nuevamente se le volviese a pagar, en. A.l).A.,
C. 22-75(98)
30 Por ejemplo, el nombramiento de Pedro González Paniagua como mayordomo del pan
de Vaidecorneja. ci 3 dc agosto de 1529. en. ADA., C. 22-75(83).
El gobierno y la administración de un Estado señorial...
Su lugar en la gobernación del estado señorial no ofrece dudas, la carta de
poder de 1520 se muestra sumamente expresiva, al concederle don Fadrique
facultad para «poder poner y quitar oydores del Consejo, corregidores, regidores, alcaldes.. E para que podades proveer e proveays de jueces de residencia e
recaudadores.. E que podades averiguar las cuentas de todas mis tierras e
hazienda que pertenezca en cualquier manera... E otrosi mando a mis hijos e
nietos e alcaides e corregidores... que vos tengan a vos el dicho mi tio Hernan
Dalvarez de Toledo par mi governador de todas ellas e obedezcan en todo e par
todo vuestras provisiones e mandamientos
La duración del oficio de Gobernador, evidentemente correspondía al
tiempo que transcurriera durante las numerosas ausencias del duque don
Fadrique, cesando autamaticamente su desempeña cuando regresaba, mientras que su actuación como presidente parece ser mucho más amplia, figurando ininterrumpidamente en las resoluciones del Consejo desde 1 5 1 5 hasta 1537.
La falta de documentación impide precisar las atribuciones de este cargo,
pero posiblemente no diferían mucho de aquéllas que habían establecido las
Ordenanzas de 1390 respecto de los presidentes del Conseja real, tales como
dirigir las deliberaciones, dar la palabra a los consejeros y encauzar los debates; así como participar en la designación de corregidores a distribuir asuntos
que no debían de acordarse en el pleno o que exigían un estudio particular de
uno o varios consejeros
La última consideración que puede hacerse es la referida al sueldo de los
Gobernadores. En los casos mejor conocidos se trata de parientes cercanas,
uno de ellas prelado, y el otro noble de poca categoría pera unida por fuertes
vínculos Familiares a los duques de Alba, a los que sumaba su condición de
mayordomo mayor. Sin embargo se desconoce completamente cualquier tipo
de referencia respecto de sus emolumentos, muy elevadas sin duda para Fernán Alvárez de Toledo, al tratarse el suyo de un oficio de los de mayor consideración de la Casa.
3. Los Consejeros
No existen noticias concretas que informen sobre el número exacto de los
integrantes del Consejo de los duques de Alba. Ya se ha mencionado que en la
referencia documental más antigua, de 1484, figuraban las firmas del secreta~ 520, Abril 26. La Coruña. Carta de poder inserta en otra, otorgada el 23 de septiembre
de 1521 en Alba de Tormes, por la cual, Fernán Alvár-ez de Toledo, como Gobernador, daba
poder a Diego Sánchez, mercader, vecino de Alba para recibir del recaudador de las rentas de
Segovia 30,245 rlrs. que fueron librados al duque de Alba, en, ADA. C.i59 o.” 8. Vid. Apéndice 4.
Dc Dios. 5. Op. cit., págs. 250-2.
río, mayordomo y contador33, y en años siguientes nuevamente aparecen los
mismos firmantes en unión de otras personas, de cuya condición de consejeros
no cabe dudar. Este vacío informativo comenzará a llenarse en parte desde
1515, con referencias sobre los sueldos de los consejeros letrados
De la relación de nombres que figuran en sus resoluciones, teniendo presentes las tipologías de las Ordenanzas del Consejo real, pueden establecerse
En primer lugar la de Consejeros por razón de la dignidad de sus personas
y de sus oficios. En este grupo habría que incluir a los grandes oficiales de la
Casa; secretario, contador, alcalde mayor, alcaide del alcázar de Alba y mayordomo mayor ó camarero mayor. No son únicamente nombramientos honoríficas, ya que todas estas oficiales en algún momento han aparecido firmando
resoluciones del Consejo. Todos ellos cobraban raciones y quitaciones, además
el secretario y el contador percibían derechos de expedición de provisiones, de
acuerdo con el Arancel de la Casa Ninguna mención parece existir de que
recibieran emolumentos complementarios, únicamente la regulación que hacia
don Fadrique de Toledo sobre la percepción de dádivas o regalos por parte de
los consejeros 3ñ~
Estas personas gozaban de una gran consideración, plenamente documentadas en época del primer duque. continuaron desempeñando sus oficios con
su sucesor, y sólamente su paulatina desaparición dejaría las manos libres a
Fadrique de Toledo para ir modificando la estructura del Consejo.
La segunda categoría haría referencia a las llamados consejeras residentes
de las Cortes de Toledo, quienes estaban incluidos en la nómina del Consejo
ejerciendo efectivamente el oficio, grupo en el que habría que incluir a los consejeros letrados, que primero de forma tímida y más adelante de manera exclusiva refrendarán las provisiones dcl Consejo después de la muerte de Ovalle y
el licenciada Cornejo, últimos representantes del otro tipo de consejeras, desde l522~~.
Vid. Nota 15.
~ De ese año era una provisión del segundo duque, dirigida al contador Hernando de Villalón. comunicándole que había acrecentado en 10.000 rnrs. ci sueldo del bachiller Salvador
Armendáriz, oidor del Consejo y Audiencia, en, ADA. C. 22-75 (6>
~ ADA. U. 168-1, fi’ 22v-24
‘~ Ordenaba se cumpliera la Ley de Toledo que hablaba en razón de los presentes, dispomenda que no se recibieran presentes ni dádivas en cosa de comer ni de otro valor sin su licencia y expreso mandamiento, salvo en cantidad de un par de gallinas o de capones, ó un arreide
de truchas, en,AD.A, C.168-t, U 22v-24
~ Las últimas referencias del licenciado Cornejo son de 1512. mientras que la firma de
Juan de Ovaile aparece en los documentos hasta ¡522.
3.1. Designación de consejeros
La designación correspondía al duque de Alba, únicamente conocemos
nombramientos de consejeros letrados, y en ellos es siempre el duque quién
otorga la escritura. Sin embargo, las gobernadores también gozaban de esta
prerrogativa, como mencionaba la carta de poder de Fernán Alvárez de Toledo, a quién se le reconocía —entre otras muchas—, la facultad de nombrar y
deponer oidores del Conseja 38, que al parecer y por los datos disponibles no
debieron ejercer, por no presentarse la ocasión, o tal vez por preferir que fuera
el mismo dan Fadrique quién procediera a la provisión de estos oficios.
3.2. Jurainetíto e Investidura
La prestación del juramento como garantía de tipo moral, era un requisito
que siempre debía preceder a la investidura del oficio Como en el caso de
sus homólogos reales, los consejeros del duque de Alba prestaban juramento al
tomar posesión. Era una formalidad plenamente establecida, pera las referencias que se conservan son tardías —de 1530 y 1533— correspondiendo la primera de ellas al licenciado Medina, y la segunda al doctor de la Fuente. En la
provisión del duque don Fadrique, de 8 de mayo de 1530 disponía que debía
prestar eljuramento y las solemnidades acostumbradas, cumplimentadas efectivamente en el Conseja ante Fernán Alvárez, licenciado Armendáriz y secretario Rodriguez, mediante la fórmula tradicional de poner la mano ante la señal
de la Cruz y Evangelios, y jurar cumplirlo que se ordenaba en la concesión del
oficio. Finalmente y después de su admisión parlas otros consejeros se sentaron a oir y librarlos pleitos 40~
3.3. Duración de los oficios y/armas de finalización
El nombramiento se otorgaba con carácter indefinido, ordenándose en la
escritura de provisión a los contadores se les librase la correspondiente quitación desde la fecha señalada. En realidad, la duración era prácticamente vitalicia, coma lo demuestra el hecho que las sucesivas reducciones de consejeros
en razón de sus oficios se produjeran siempre al fallecimiento de las personas.
Igualmente ocurría con las consejeros letrados, después de la muerte del licenciado Henao se procedió al aumento de su número.
El fallecimiento constituía la forma habitual de finalización del oficio, aun~ Vid, Nota 31
Garefa Marín, José Maña. El oficio público en Castilla durante la Baja Edad Media.
Sevilla 1973, pág. 228
ADA. U. 22-75 (52)
José Meinuel Calderón Ortega
que en ocasiones se producían deforma extraordinaria, como la renuncia, de la
que existe un ejemplo, el doctor Fernández de Heredia, que se despidió el 31
de agosto de 1523, siendo su lugar en el Consejo ocupado por el licenciado
Henao ~
Otra cuestión que puede mencionarse es lareferida a la continuidad ano de
estos oficiales cuando se producían cambios en la titularidad del ducado.
Durante el período que nos interesa se presentaron das relevos; en 1488 el
segundo duque, y en 1531 el tercero don Fernando Alvárez de Toledo. Del primero apenas existen escrituras de confirmación de oficios, en el segundo de
ellos estos testimonios son muy abundantes; corregidores. alcaides y otros oficiales concejiles son confirmados en su mayoría. Se desconoce si en el caso de
las consejeros hubo ó no necesidad de proceder de igual manera, pero no hay
duda que todos ellos continuaron desempeñando sus oficios después de los
3.4. Retribuciones
La evolución de los emolumentos de los consejeras puede establecerse con
bastante precisión desde una fecha tardía, ya que anteriormente las noticias son
muy escasas, únicamente sabemos que el doctor Villasandino percibía en
1499, 60.000 maravedíes y 200 fanegas de trigo y echada42. Años después, el
doctor Fernández de Heredia cobraba en 1517, 50.000 mrs, 30 fanegas de trigo y 60 de cebada43 cantidad que en su conjunto era sensiblemente superior a
la que venía percibiendo el licenciado Salvador Armendáriz, al servicio del
duque de Alba desde tiempo atrás, cifrada en 25.000 mis hasta ISIS. Esta evidente discriminación, que habría que atribuir quizá a la distinta consideración
profesional de ambos letrados recibió una primera corrección en este año,
cuando se le aumentó hasta 35.000 y en años sucesivos se completaron los
diferentes componentes hasta culminar en 1523 en 35.000 mrs, 40 fanegas de
trigo y 60 de cebada
El doctor Fernández de Heredia se despidió el 31 de agosto de 1523, circunstancia que fué aprovechada por el duque don Fadrique para unificar los
sueldos de sus consejeros letrados, estableciéndose con carácter general la
cuantía de 40.000 mrs., 40 fanegas de trigo y 60 fanegas y 10 celemines de
cebada, que se mantiene inalterable en los nombramientos como letrados y
oidores del Consejo de los licenciados Francisco de Henao4~ y Medina46,
A,f).A. U. 22-75 (7)
~ ADA. C,22-75 (85)
ADA. C. 22-75 (7)
ADA. U. 22-75 (6)
J525. Junio 6. .4Jba, en, ADA. U. 22-75 (51)
1530. MayoS. Alba, en, ADA. C. 22-75 (52)
bachiller Juan Blázquez47 ó doctor Juan de la Fuente48; sueldos que continuando el sistema tradicional se cobraban por tercios, correspondiendo a un
único concepto retributivo, al haber perdido sentido el término ración, ó cuando se especifica, únicamente aparece como quitación
El salario era sensiblemente inferior al de los consejeros reales ~ pera al
igual que éstos disfrutaban de una serie de ventajas materiales y exenciones
liscales que contribuían a que aumentasen sus ingresas de forma apreciable,
como sin duda debió ser la costumbre de integrar a alguna de ellos en oficios
municipales51; la posibilidad de aceptar ciertos presentes y dádivas52; ó la
exención de impuestos y cargas concejiles en razón de su cargo.
3.5. Honras
y privilegios
Los nombramientos informan reiteradamente sobre la obligación de guardar a los consejeros honras y prerrogativas53, sin más especificaciones, por lo
qtre es necesario prestar nuevamente atención a lo que escribe el profesor De
Dios sobre los consejeras reales, que de forma analógica puede suscribirse
para el objeto de este estudio. Desde luego gozaban de una especial honra,
acrecentada en aquellas ocasiones en las que el titutar se encontraba ausente en
servicio de los monarcas y el gobierno y administración recaía en el Gobernador de los estados señoriales y en los miembros del Consejo, recibiendo la institución el tratamiento de «Muy alto Consejo» y las consejeros son llamados
~<senores»,«especiales amigos», etc.
3.6. Prohibic:iones y control
No existen apenas noticias que informen sobre restricciones en el desempeño dc sus oficios. Posiblemente eran también de aplicación las prohibiciones
expresadas por las distintas Ordenanzas que vinculaban a los consejeíos reales;
en concreto la referencia hecha en el documento de 1489 sobre el Arancel de
derechos de las oficiales del Consejo ducal, que prohibía la percepción de pre1530. Octubre 29. Alba, en. ADA. U. 22-75 (£2)
•~‘~ 1533. Agosto 31, El Barco. en, ADA, U. 168-1. fmi 271
Como sc expresa en la escritura de situación dci bachiller Juan Blázquez. Vid, Nota 44
De Dios, 5. Op. CH., pág. 286, establecía un sueldo para estos oficiales de 100.000 mrs.
Corno en el ejemplo del licenciad,, Armendáriz. regidor en Alba de Tormes, documentado como níínir,~o desde 1529
>~ Vid. Nota 36.
~ Por ejemplo, en los nombramientos del licenciado Medina y doctor de la Fuente
Por ejemplo, en la carta dc 22 de enero de 1512. en la que don Fadrique de Toledo al dincírse al licenciado Cornejo le llamaba «especial amigos>, en, ADA. U. 346 n.0 43
sentes y dádivas, a excepción de ciertas cosas de comer, haciendo una remisión
genérica a la Ley de Toledo
3.7. La carrera burocrática
El titulo de consejero era el máximo honor que podían alcanzar los oficiales del duque de Alba y cuando se constituye, en él se integran los miembros
de su entorno íntimo, los altos oficios económico-administrativos, que gozan
en función de su prestigio de la confianza del titular.
Sin embargo esta carrera burocrática se aprecia con más claridad entre los
consejeros letrados, caso de las licenciados Armendáriz y flenao. El primero
de ellos, todavía bachiller era en 15 13 teniente de corregidor en El Barco; en
1515 ya figura como oidor del Consejo y Audiencia, continuando las referencias de su persona como mínimo hata 1539 56; el segundo, bachiller y luego
licenciado, era en 1517 corregidor de Granadilla, donde fue residenciado, en
1522 corregidor de Alba, y finalmente desde 1525 letrado y oidor del Conseja
hasta su muerte en 1530, año en que el duque don Fadrique otorgó una merced
a sus hijas de 5.250 mrs. anuales, para estudiar en Salamanca, confirmada el
año siguiente por el duque don Fernando
4. Los secretarios del Consejo
Además de los consejeros, en este organismo figuraban otros oficiales de
menor categoría, siendo los más importantes los Secretarios.
Durante la vida del secretario Rodrigo de Alcocer no aparecen referencias
sobre la existencia de escribanos o secretarios del Consejo, par lo que muy
posiblemente esta función recaería en el citado personaje. Sin embargo después de su muerte se produjo una completa disociación, al aparecer perfectamente documentado el secretario del duque, y de otra parte el denominado
secretario del Consejo —Francisco Pérez de Madrigal—, que figura también
como escribano del Consejo.
Sus atribuciones eran prácticamente las mismas que las de los escribanos
reales: refrendar las provisiones y mandamientos de los consejeros, dar fe de
» Vid. Nota 36
56 En el año 1513 aparecía en la escritura de vecindad que se celebró entre Piedrahita y Fi
Barco, en, ADA. Ordenanzas Antiguas del Señorío de Valdecorneja, en adelante Ordenanzas,
y. 1, fi’ 2=0-25v.
>~ El documento que contiene la resolución de don Fadrique sobre la residencia del bachi0 49. La noticia sobre su oficio de corregidor de Alba, en, Ordeller Henao, en, ADA. U. 346 n.
nanzas., 111, fi’ 157, y las escrituras de merced de un juro a favor de sus hijos, en, ADA.
C. 22-75 (52)
la administración de un Estado señorial...
todos las actos que se realizasen ante ellos en el Consejo, y sobre todo, la
actuación cama secretario del despacho de sus negocios 58; actividades plenamente constatadas en el nombramiento por parte del tercer duque de Alonso
Muñoz, disponiendo que habrían de pasar ante él todos las autos y descargos
de sus antepasadas, también las autos y escrituras de la Audiendia del Consejo, con derecho a un oficial que le ayudase y una cabalgadura a su costa. Ordenaba al Consejo le recibiera el juramento acostumbrado, y finalmente, establecía un sueldo de 13.000 mrs., además de los derechos de escribano conforme
al Arancel del reina, manteniendo las mismas condiciones que su antecesor
Francisco Pérez ~
5. Otros oficios
Con carácter general se incluyen aquí una serie de oficios vinculados al
Consejo, pero que pertenecen a la categoría más amplia de la «Casa» ducal 60
Puede mencionarse en primer lugar al Promotor fiscal de todas las tierras y
señoríos del duque de Alba, Juan del Portillo, confirmado en su oficio por el
tercer duque, documento que informa que ya había desempeñado este cometido en época de don Fadrique, can unas competencias similares a las del procurador fiscal y promotor de la justicia del rey, actuando en defensa del patrimonio del duque de Alba61.
También se constata la existencia de un Alguacil de Casa y Conseja, desarrollando funciones ejecutivas de justicia y policía. Se conoce el nombre de
una de estos oficiales, Hernando de Quesada, que comenzó a servir el oficio en
1528, percibiendo una quitación de 6.000 mrs y 40 mrs. diarios de ración, en
total, 20.400 mrs. anuales 62
Sin embargo, y pese al carácter ejecutivo de estas actividades, existe constancia documental del anteriormente citada Quesada, sentenciando en un pleito entre el Barco y Piedrahita. El Alguacil mayor fue comisionado, dió sentencia y amojonó. Su resolución no satisfizo a Piedrahita, que se consideró
agraviada y apeló al Consejo. En este organismo se camtsianó al doctor de la
Fuente que revocó la primera sentencia y estableció nuevas mojoneras 63
~ De Dios, s. Op. CiÉ, pág. 326
‘~<‘ Condición puesta de manifiesto por De Dios, 5. Op. Cit., pág. 332, que criticaba la clasificación que Gan Giménez, Pedro, hacía de estos oficiales en sus obras El Consejo real de Castilia. lhblas cronológicas (1499-1568), en, Chronica Nueva, t. Granada 1968, y en El Consejo
real de Carlos V. Granada 1988, págs. 173 y 184-188.
Actividad puesta de manifiesto por De Dios, 5. Op. cit,, págs. 332-3 y Torres
Sanz,David. La Administración Central castellana en la Baja Edad Media. Valladolid 1982,
págs. 179-80
62 ADA. U. 22-75 (lO)
63 Ordenanzas,, III, f.0 236.
El panorama de oficiales vinculadas al Conseja puede completarse con la
mención de ballesteros de maza y porteros.
Las obligaciones de ambos podrían resumirse en las siguientes.;funciones
de portería estricta, guarda de accesos de organismos administrativos, actuaciones como ordenanzas e introductores ante los mismos, funciones de mensajería y correo, ó actividades auxiliares de tribunales y órganos judiciales 64
A pesar de que la documentación es muy poco expresiva, se conoce la existencia de das ballesteros de tnaza; el primer de ellos Diego de Tapia, que había
comenzada a servir en 1476 65; y el segundo de ellas, Toribio Rodriguez, desde 149266.
En cuanto a los porteros de sala, las referencias son aún más escasas-; ~~lonso de Medrano desempeñaba este oficio en 1476, percibiendo entre los componentes del sueldo, cierta cantidad para vestuario 67
PARTE SEGUNDA: LAS ATRIBUCIONES DEL CONSEJO
La falta de noticias sobre su funcionamiento impide intentar una enumeración de aquellos asuntos que entraban dentro de su esfera de competencias. No
obstante, la similitud que presenta la institución en relación a su homónima
real es lo que motiva a suscribir lo escrito por el profesor De Dios 68 Por tanto
Torres Sanz, D. Op. Cit., págs. 270-2
Con una ración de 9.000 “nrs, y 1.000 rnrs. de quitación al año, con derecho a comida de
la mesa del duque, una pieza de carnero cada día, la pierna de la salva de las aves o d.,s piezas
los días de pescado, además de acostamiento para 2 lanzas, en, L.M. fi’ 424
<~ ADA. U. ¡57 ni’ 38(42)
67 L. M, U 753
66 La actuación de este organismo estaba dirigida a la conservación del orden social por
diversos medios; niantenimiento de la paz pública, control de oliciales reales y concejiles y protección de cualesquier derechos de los naturales del reino, El Consejo interviene en casi todos
los campos de la vida social, pero la iniciativa no suele corresponderle a él sino a los particulares, iglesias. universidades y otros órganos colectivos, y cuando interviene lo hace fundamentalmente para proteger derechos o reparar agravios, en, Op. Cir., pág. 338.
Carrasco en su obra ya citada, pág. 101-2, basándose en las Ordenanzas otorgadas por el
duque del Infantado para el gobierno de su Consejo ducal, establecía las siguiente clasificación
de materias de exclusiva competencia del Consejo en 1604.
Nombramiento de encargados de comisiones especiales, en el caso de que la urgencia
no permita remitir la decisión al Duque
Autorización de las prórrogas solicitadas por los jueces de residencia
Nombramiento de escribanos y alguaciles para cuaiqtnier comisión ordinaria o extraor’dinaria.
Provisión de oficios concejiles en casi todos los municipios de la jurisdicción ducal,
excepto algunos que deben ser enviados al señor para so aprobación.
Expedición de licencias y facultades para vender bienes de propios, contraer censos.
realizar cortas de leña, prestar trigo de los pósitos y en general cualquier acción cíe los conecios
que precisara la aprobación de la autoridad señorial.
administración de un Estado señorial...
en el ámbito objeto de este trabajo, sin duda es plenamente válida la clasificación que dicho autor establecía; Asuntas de Gracia y merced; la Via Gubernativa y la Actividad judicial mediante la vía de proceso.
1. Asuntos de gracia y merced
Era este un ámbito reservado para ser librado por el duque de Alba, referido a concesión de mercedes, tierras y tenencias, nombramientos y oficias de su
casa, otorgamiento de perdones, franquicias, etc.
De estos asuntos, el relativo a los oficios es el que posibilitaba una mayar
intervención del Consejo. La documentación existente muestra claramente que
el nombramiento corresponde siempre al duque de Alba, o en su defecto al
Gobernador de sus estados, pero probablemente cuando se trataba de oficiales
que requerían una especial cualificación profesional, como corregidores, contadores, etc., el Consejo tendría una activa intervención consultando sobre
quién debía elegirse 69
En lo que se refiere a perdones, la intervención del organismo era poco
activa, e incluso en las ocasiones conocidas, estas disposiciones firmadas por
el duque de Alba, rectificaban anteriores sentencias del Consejo 70•
2. La vía gubernativa
El Consejo y la Ordenanzas municipales
Las señores en virtud de lajurisdicción «civil y penal, mero y mixto imperio», asumen y ostentan una potestad de ordenanza, directa y sin intervención
de los concejos, de la que hacían uso cuando convenía71. La documentación
existente presenta numerosas manifestaciones de esta facultad normativa de
Dar cuenta a la contaduría cada cuatro meses de las condenaciones impuestas.
En cualquier caso, el señor se reservaba las siguientes capacidades, que debían serle
consultadas por los consejeros.
Nombramiento de corregidores, jueces de residencia y escribanos numerarios. También
los oficios concejiles de determinadas poblaciones que se especifican
Revisión de penas graves, especialmente los destierros
~ El profesor De Dios distinguía dentro de los oficios de ciudades y villas los que correspondían a éstas por fuero, en cuyo caso el Consejo real podía proceder a librar las cartas con su
propio nombre y oficios, y los que no se daban por confirmación, que precisaban la firma real,
en, Op. (‘it., pág. 346
Así por ejemplo, la provisión del duque de Alba de 27 de junio de 1530 perdonando a
Alonso de la Torre, vecino de Salvatierra, una pena de destierro que te había sido impuesta por
el Consejo, en,A,DA. U. 168-1, fi’ 80v-81. Vid. Apéndice 8.
~ Conal García, Esteban. Ordenanzas de los concejos castellanos. Formación, contenido
y ,nan,/estaciones (s. xw-xvnó. Burgos 1988, pág. 40
los señores, pudiéndose apreciar la intervención del Consejo ducal revistiendo
En primer lugar, en el Consejo se confeccionaban directamente Ordenanzas como consecuencia de Visitaciones de sus miembros a las villas o lugares
del ducado. Entre éstas pueden mencionarse las realizadas por los licenciados
Armendáriz y Henao, a San Felices, y la Alberca, y Fuenteguinaldo respectivamente, en 1528. Consecuencia de ellas fueron sendos cuadernos de Ordenanzas, otorgadas por el duque don Fadrique, en los que se confirman en sus
lineas maestras, los capítulos establecidos por los visitadores 7=~
En segundo lugar, Ordenanzas fmto de la actividad normativa de los propias concejos, que debían ser remitidas al Consejo, donde eran estudiadas y en
su caso aprobadas o modificadas en alguno de sus puntos, alcanzando vigencia
cuando el titular devolvía a las villas el texto de sus Ordenanzas. Si el duque se
encontraba ausente era suficiente la sóla firma de los consejeros. En este sentido podrían mencionarse las confirmaciones de Fernán Alvárez de Toledo y
licenciado Armendáriz de la Ordenanza de las viñas de Granadilla 73; o de
ganados en la Alberca74 y Alba75 firmadas por el duque.
El trámite de examen en el Consejo era un requisito imprescindible, cuyo
incumplimiento estaba severamente castigado. La residencia hecha en 1517 al
corregidor de Granadilla nos informa que el juez le había condenado con pérdida de oficio y 2.000 mrs. por haber hecha Ordenanzas y aplicarlas sin la confirmación del duque. No obstante don Fadrique perdonó al infractor, pero estableció la obligación de enviar el texto de cualquier ordenanza al Consejo o a él,
para que en el plazo de treinta días se viesen, examinasen y confirmasen si procediera, no estando en vigor mientras no se determinase 7ñ~
El tercer supuesto contemplaba en la redacción de las ordenanzas la intervención de las autoridades municipales en unión de consejeros, lo que sin duda
debía comportar una mayor rapidez, tratándo tanto de cuestiones generales
como particulares
72 Son conocidas las visitas efectuadas en 1499 en Piedrahita por el doctor Villasandino y
Juan de Ovalle, y las de 1528 en San Felices y Granadilla, por el licenciado Armendáriz, y Fuenteguinaldo par Henao. Las fechas de las Ordenanzas son, respectivamente, 1528. Julio20 para
La Alberca, en, U. 168-1, f.0 20-23; 1528. Abril 14 para Fuenteguinaldo. en, C. 168-1, f0 3-7; y
1528. Julio 2 para San Felices, en, U. 168-1, fi’ 12-20.
~ 1524. Agosto 30. Alba, en, ADA. U. 346 n.0 57
1530. Enero 9. Alba, en, ADA. U. 168-1, f0 74v-76v.
529. Diciembre 14Alba, en,A.D.A. U. 168-1, f072-4.
Mayo 22. Alba, en,A.D.A. U. 346 n,0 19.
~ Los ejemplos son numerosos, así la solicitud del concejo de Piedrahita para que se aprobasen unas ordenanzas hechas por dos consejeros con acuerdo de justicias, procuradores y regidores,
en. Ordenanzas, 1, f.0 87; la aprobación por Gómez de Toledo de las Ordenanzas nuevas establecidas por das consejeros y justicia, regidores, etc., de la misma villa, en, Luis López, Uan~elo. Colección Documental del Archivo Municipal de Piedrahita., n.0 77, págs. 169-73; ó una Ordenanza
sobre el comer de la bellota, otorgada por don Fadrique para Granadilla en 1530 después de elaborarse con eí acuerdo de consejeros y representantes de la villa, en, ADA. U. 168-1, f0257-60v.
Finalmente, también es evidente su intervención en la revisión de ordenanzas de los concejos, como consecuencia de peticiones presentadas parlas villas
interesadas en cambiar su contenido, siendo discutidas por consejeras y representantes, y después de aprobada la modificación se notificaba78, ó bien, la
realización por el concejo de la revisión que luego se enviaba al Consejo para
su necesaria aprobación
2.2. Hacienda y gobierno de villas y lugares
El control de cuestiones hacendísticas y fiscales constituye uno de los principales ámbitos de actuación del Consejo en su relación con las villas, desplazando paulatinamente a otros oficiales específicos —las contadores—, a quienes previamente había correspondido. Así, podrían mencionarse varias
provisiones remitidas por el mayordoma Fernán Alvárez y contador Villalón a
Granadilla, comunicando la cantidad que le correspondía a la villa y su tierra
en el reparto del Servicio de Cortes de los años 1515, 1517,1519 y 1520
Cuando las noticias de estas actividades se hacen más abundantes es durante los últimas años del período estudiado y serán ya los consejeros los encargados del control de la actividad hacendística de oficiales 81 y concejos, de la
que existen numerosas referencias; casos de San Felices 82 la Alberca 83 Abadía84 Granadilla ~ o Salvatierra 86
Ordenanzas, III, tk0 197v.
~ 1529. Diciembre t4. Alba, en. ADA. C. 168-1, f0 72-4
ISIS. Agosto 20. Alba. Comunicación ala villa de haberle correspondido pagar 39.100
mrs. en el repartimiento de 150 cuentos, hecho en Burgos para 1515, 16 y 1517; en, ADA. U.
346 n.045.
1517. Julio 2. Alba. Id. id. de haberle correspondido, 35.800 mrs. en el repartimiento de 50
cuentos para el año 1517; en, ADA. U. 346 n.0 47.
1519. Idid. id., 51.800 mrs, en el repartimiento de 200 cuentos para 1519,20 y 21; en,
ADA. C. 346 n.0 50.
1520. Abril 13. Alba. íd, id. id., de 48.427 mrs en repartimiento de 200 cuentos durante
1520, en, C. 346 n,0 52
Sr Por ejemplo, una provisión del duque don Fadrique en que se mencionaba el alcance
hecho a un receptor de penas de cámara, como consecuencia de la cuenta que le había hecho el
licenciado Armendáriz, en, ADA. U. 168, f.0 It
528. Julio 4. San Felices. Autorización del duque a San Felices para repartir el dinero
que debían de ciertas cosas, según la cuenta tomada por el licenciado Armendáriz, en, ADA. U.
168-i,f0 llryv.
~ 1528. Julio 20. La Alberca, Mención de la toma de cuentas de los años 1526 y 1527,
hecha por Armendáriz al concejo de la La Alberca, encontrando los gastos excesivos, en, ADA.
U. 168-l,f022v.
1533. Diciembre 4. Abadía, Orden del duque al recaudador de Abadía, para llevar las
cuentas de los propios de la villa al Consejo, donde habrían de ser examinadas, en, ADA. U.
168-Uf0 316
1530. Enero21. Alba, en, ADA. C. 168-l,f.076v-77v.
~ 527. Marzo 19. Alba, en,A.D.A. U. 22-75 (125)
En todos los ejemplos anteriores se nos informa cómo en ocasiones son los
consejeros los que realizan la toma de cuentas, en otras las cuentas de los concejos se llevaban al Consejo según la Ordenanza, donde eran estudiadas, y
cuando las encontraban mal aplicadas o mal justificadas, se notificaba a las
villas para que procedieran a la oportuna rectificación ~
Otro ámbito de actuación de importancia considerable en la vida de
villas y lugares llevado a cabo par el Consejo es el referido a visitaciones y
averiguaciones de las peticiones de consejos y particulares. En este sentido
el control es absoluto y se aprecia en múltiples manifestaciones; visitas muy
minuciosas y extensas que dan como resultado la confección de ordenanzas
o visitaciones de carácter más restringido, en forma de averiguaciones como consecuencia de peticiones presentadas en el Consejo por villas y
Control de los oficiales señoriales
El control de la actividad de los oficiales se manifiesta de diversas maneras. En primer lugar, el examen de aptitud que algunos de ellos debían superar
en el Consejo. Es muy significativo el ejemplo de los escribanos públicas; de
alguno de los cuales se conserva constancia documental. En este sentido puede mencionarse una carta del duque don Fadrique a El Barca en la que notificaba que el escribano del concejo había sido examinado por el Consejo 90, u
otro documento de 1533 en el que el tercer duque ordenaba a La Alberca recibir por escribano del concejo a Andrés Alonso, al haber sido declarado en el
Conseja hábil y suficiente on
En segunda lugar se encuentra el juramento que habían de realizar ciertos
oficiales en el Consejo, como consecuencia de lo establecido en las títulos de
87 Por ej. la carta del duque a Piedrahita el 21 de enero de 1530, en razón de la renta de la
meaja, que se utilizaba para el reparo de la cerca, y que estaba mal aplicada, en, ADA. U. 1681, f?0 76v-77v,
~ Vid. Nota 72.
89 Los ejemplos son numerosos, y por citar alguno de ellos
a) Labrantíos; en el conecio de Acevo sobre olivares; 1528, en, ADA. U. 168-1, fi’ 31.
0 49v-SOy.
Pastos en término de Piedrahita y El Barco, 1527, en. ADA. Ordenanzas, 11, f.
Labranzas en Cerezo, en 1527, en, ADA. U. 346 n.0 70
b) Amojonamientos, de dehesas en Granadilla, en 1473, en, ADA. U. 346 n,0 8
e) Rentas, como la averiguación efectuada por eí licenciado Armendáriz sobre valor de la
renta de la barca de don Román en San Felices, en, ADA. U. 168-1, f0 II
d) De exención de pechos y tributos de vecinos del cuerpo de la villa de Piedrahita, salvo
la mitad de monedas y moneda forera en 1500, en. ADA, Ordenanzas, 1, f,0 35v-6
~ 1528. en, ADA. U. 168-1. f0 37v.
qn 1533, en,A.D.A, U. 168-1, f.0 273
nombramiento de sus oficios, y así se conservan referencias de juramentos
prestados por el contador 92, procurador de causas en el Barco93 o promotor
fiscal t
Sin embargo, además de lo anteriormente expuesto, existe otra esfera de
actuación que constituye el cometido más característico y conocido del Consejo; el control de los órganos tínipersonales y colegiados, a través de Residencías y Visitas.
El primero de los mecanismos es el mejor estudiado y conocido ~ consistía en la inspección judicial de los corregidores «después que expirasen sus
oficios en los lugares donde las tovieron» 96• El procedimiento, perfectamente
establecido y aplicado en los estados señoriales de los duques de Alba desde
comienzos del siglo xvi, corresponde al Consejo, que encomienda la tarea a
sus propios miembros. La más completa de la que existe noticia es la realizada
en 1517 por el licenciado Armendáriz, letrado del Consejo, al bachiller Francisco de Henao, corregidor de Granadilla97; también es conocida la actuación
como juez de residencia del licenciado Cornejo, alcalde mayor Finalmente
podría mencionarse la residencia efectuada por el licenciado Medina al corregidor de Piedrahita, en 1533 ~ consecuencia de ella, la duquesa doña María
enviaba a Piedrahita una provisión estableciendo las condiciones de las visitaciones de la tierra por los fieles, al haber reservado el juez para la duquesa una
condenación resultante de la residencia ~
En general sobre la actuación de los jueces de residencia en relación a los
corrregidares, podría suscribirse la afirmación del autor que recientemente ha
92 El 8 de octubre de 1525, eJ duque don Fadriqire dispuso que en adelante Fernán Rodriguez de Castro, regidor de Piedrahita, fuera uno de sus contadores, en unión de Francisco González: establecía su sueldo y ordenaba que los del Consejo recibieran el juramento, formalidad
que cumplimentó el lO de octubre ante los licenciados Armendáriz y Henao y el secretario del
Consejo Francisco Pérez, en. ADA. U. 22-75 (5).
~ La escritura de nombramiento era de 15 de septiembre de 1533, y en ella se mencionaba
que prestó juramento ante los del Consejo, en, ADA. U. 168-1, f0 286
~ Nombramiento de 8 de enero de 1532 a favor de Juan de Portillo, en el que disponía el
duque que recibiesenjuramento los del Consejo, en, ADA. U. 168-1, f.0 130-1
Sigue siendo fundamental el estudio del profesor González Alonso, Benjamín. El juicio
de residencia en Castilla, 1. Origen y evolución hasta 1480, en, A.H.D.E., y. XLVItI (1978),
págs. 193-247, que recoge aportaciones de las obras clásicas de Mariluz Urquijo, García de Valdeaveilano, Lalinde, Guilarte, etc. En el ámbito nobiliario, contamos con el interesante trabajo
de Carrasco Martínez. Adolfo. Control y responsabilidad en la administración señoriaL Losffii<-ros de residencia en las tierras del Infantado (1650-1788). Universidad de Valladolid. Estudios
y Documentos, n.0 48. 1991, que demuestra que este mecanismo de control se hallaba plenamente vigente en el estado señorial de los duques del Infantado desde 1520
~ En expresión de las Cortes de Toledo dc 1480, recogida por González Alonso, B. El
Corregidor castellano (1348-1808). Madrid 1974, pág. 98.
ADA. C. 346 n.0 49
~ Luis López, U. Op. Cit., págs. 240-1
Ordenanzas. II, f.0 94v-96
ron Ordenanzat III. fi’ 112-3
estudiado el caso de Piedrahita «el juez les absolvía la mayoría de las veces, y
en aquellas faltas en que son claramente culpables reservan el fallo para el
Consejo, y éste a su vez para el duque de Alba» 101,
También se constata una segunda modalidad, que con pocas excepciones
coincide con los últimos años de este estudio, cuando era el nuevo corregidor
quién asumía la obligación de residenciar a su antecesor; las averiguaciones
una vez realizadas se enviaban al Consejo, donde se hacía relación y se mandaban al duque 102,
El segundo de los instrumentos de control perfectamente establecido, era el
de las Visitaciones, que ha sido caracterizado como un procedimiento aleatorio
que se efectúa puntualmente, sin adquirir los rasgos de sustancialidad e mcvitabilidad, realizado cuando el corregidor se halla en la plenitud de sus facultades, extensiva a la totalidad de su gestión, siendo dudosa la capacidad ejecutiva de los visitadores 103
De las visitacionesconocidas, todas ellas tienen lugar en villas y lugares en
las que se constata la presencia de corregidores ejerciendo sus cometidos, realizadas siempre por consejeras, y como consecuencia de las cuales, la confección de Ordenanzas, que más tarde son aprobadas por el duque
3. La vía de expediente o petición
La actividad del Consejo real como órgano superior de administración de
la justicia en lugar y representación del rey, utilizando el expediente como
procedimiento especifico de despacho, ya fue puesta de manifiesto por el
profesor De Dios, que hacía también una somera descripción de aquellas
situaciones que daban lugar a peticiones sobre protección de derechos y
reparo de agravios; fuerzas eclesiásticas, actos y disposiciones de gobierno
contra derechos y privilegios, violencias sobre personas y bienes, negligencias o parcialidades de órganos de justicia y en general cualquier situación de
indefensión o de indigencia que hacía que la parte agraviada buscase por la
vía de petición la protección real y el rápido remedio de sus injusticias, decidiendo directamenté o enviando jueces pesquisidores o comisarias con poder
de determinación o sin él. Las cadas en que se plasmaban las resoluciones,
Luis López, U. La Comunidad. págs. 380-1
Por ejemplo, la provisión del Gobernador Fernán Alvárez y licenciados Henao y
Armendáriz a Piedrahita, notificando la residencia efectuada por el corregidor, bachiller Vallejo
0 30-32; 6 el nombramiento ej 9 de abril de 1532
adelsu bachiller
antecesor Antonio
en el cargo,
en, Ordenanzas
como juezII.def. residencia en Salvatierra. con la obligación de
hacer pesquisa, sentenciar en lo que pudiera, y en lo que no, remitirlo al Consejo para hacerjusticia, en, ADA. U. 168-1, f.0 206 r y y.
González Alonso, B. El corregidor., pág. 98
04 Vid. Nota 72.
unas iban firmadas únicamente del nombre de los consejeros y otras llevaban
la firma real 105
Pues bien, al referimos a lajurisdiccién señorial las supuestos que se recogen en estas peticiones son básicamente los mismos, privilegios de exención
de impuestos 06, o negligencias de los órganos de justicia 107•
3.1. Las fases del expediente
Ordinariamente se iniciaba a instancia de parte, que presentaba el memorial o petición en el Consejo, dirigido al duque de Alba. Lamentablemente
nada sabemos del despacho de expedientes. Es evidente que luego pasaban a
la deliberación del Consejo para su resolución, como recuerda el tenor de
numerosas respuestas «lo platicó el Consejo», «Vista en el Consejo», «se vió
la petición».
La forma más elemental se producía cuando se acordaba directamente la
resolución a la sóla vista de la petición, que’ podía rechazar a acoger la pretensión
La otra manera de resolución de las peticiones mediante expediente, viene
representada por la pesquisa del juez comisionado por el Consejo, que se des~
De Dios, 5. Op. cii., págs. 361-5.
Por ejemplo, la petición presentada en el Consejo por Granadilla, solicitando licencia para enviar una persona a la Corte a informarse si la villa era exenta de pagar Servicio y
Montazgo, por un privilegio que poseía, y ahora se lo reclamaba el arrendador. El obispo de
Plasencia respondió autorizándolo después de platicaría en el Consejo, en, ADA. C. 346
07 Respuesta del duque don Fadrique el 17 de julio de 1488 a una petición de Granadilla,
disponiendo que en adelante el corregidor o justicia de la villa, fuera0a 24.
oir y librar pleitas dentro
de la villa dos días por semana, lunes y viernes, en, ADA. U. 346 n.
Respuesta del duque don Fadrique, elIdejunio de 1488 a una petición de Granadilla, presentada en el Consejo sobre derechos abusivos que se llevaban en las ejecuciones de las hierbas
y en otras ejecuciones que se realizaban sin mostrar recaudos ni obligaciones. Ordenaba que en
la primera cobraran los maravedíes acostumbrados, y en la segunda petición mandaba se observase cierta Ordenanza sobre ejecuciones, en, ADA. U. 346 n.0 17.
Respuesta del Consejo a ciertas peticiones de Granadilla, entre ellas sobre ejecución de
penas en los fiadores de la gente que se avecindaba y luego se iban, 6 sobre que no estuviera sólo
el corregidor en las penas de la bellota, en, ADA. U. 346 n.0 51
lOS Provisión del duque don Fadrique, de 10 de junio de 1528 dirigida a los concejos de
Hoyos, Acebo y Perales, autorizando que sus alcaides pudieran conocer en pleitos civiles hasta
en cuantía de 300 mrs. Se había hecho la petición, lo platicó el Consejo y se aceptó, en, ADA.
U. 168-1, t.0 2.
Provisión de 19 de febrero de 1516, firmada parias consejeros Fernán Alvárez, doctor
Fernández y Juan de Ovaile en contestación (en el dorso) de una petición presentada por el
corregidor de Granadilla, para nombrar como alguacil de la villa a un pariente. Ordenaban al
concejo le recibieran al oficio dando fianzas llanas y abonadas, en, ADA. U. 346 n.0 46. Vid.
“>~
Apéndice .3.
plazaba para llevarla a cabo lOO, o también por autoridades locales a quienes se
encomendaba 110
Lógicamente el desarrollo de estas pesquisas dilataba la resolución del
expediente; aunque su función era suministrar al Consejo un mayor conocimiento que el que aportaba la sóla petición, finalizando con la determinación del comisario, que en los casos estudiados, llevaba poder para
Después de resueltas las peticiones en una a en otra manera la resolución se plasmaba en un documento de carácter ejecutivo firmado por el
duque cuando se encontraba en Alba de Tormes; por el obispo de Plasencia
cuando fue Gobernador, o con la sola firma de consejeros cuando el titular
se hallaba ausente... La más frecuente era escribir la respuesta en el dorso de
la petición y devolverla al lugar de procedencia 112, en ocasiones era un
documento independiente que mencionaba la petición a que había dado
Cuando el duque se encontraba en Alba de Tormes su firma era la única
que figuraba en esta clase de documentos; en las ocasiones en que aparecen
refrendados, siempre lo son por los secretarios del duque, en los primeros años
par Rodrigo de Alcacer, y en el periodo final por Juan Rodriguez, con las fór-
09 Así, por ejemplo en la respuesta del duque a una petición de Granadilla, el 28 de agosto de 1528, por la que
respuesta Henao
a lalapetición
de los sexmeros
ADA. U. 168-1, f
lugares de la tierra de Piedrabita, el 14 de octubre de 1525, notificándoles que enviaría un letrado del Consejo cuando hiciera buen tiempo, en, ADA. Ordenanzas, III, f0 30 1-4.
~ Respuestas del Consejo a ciertas peticiones del concejo de Granadilla, entre las cuales
se encontraba una, ordenando al corregidor se informase sobre la gente que se avecindaba en el
término de la villa y luego se iba, en, ADA. U. 346 n.0 51
Mandamiento del duque, de 9 de febrero de 1527 al licenciado Armendáriz, para hacer
avoriguación de labrantías, a petición del concejo de Cerezo. FI día 12 de abril, resolución del
licenciado; el mismo día el procurador del concejo de La 1-ligal se agravió de lo así determinado, a pesar de lo cual Armendáriz ordenaba que su mandamiento fuera cumplido por la justicia,
en, ADA. U. 346 n.0 70
112 Los ejemplos son muy numerosos, y para Granadilla se ha conservado abundante
documentación, referida en su mayor parte a peticiones y las correspondientes respuestas. De
todas ellas, quizá el más curioso es una de 1505; en el mismo documento se encuentra una
petición del concejo al duque para que el recaudador de la villa y su tierra continuara cogiendo las alcabalas, pese a haber transcurrido el plazo de cinco afios a que estaba obligado. Al
dorso y con fecha 30 de septiembre, desde Segovia el duque se dirige al Consejo para que
viesen la solicitud e hicieran cumplimiento de justicia en todo lo que buenamente pudieran
sin perjuicio de la hacienda ducal. En la misma página y en el otro extremo, la respuesta a
Granadilla, firmada por das consejeros, el 3 de octubre de 1505, manifestando que no podían
hacer otra cosa distinta de lo que anteriormente se había dispuesto, en, ADA. U. 346
‘~ 1525. Noviembre 6. Alba. Provisión firníada por tres consejeros, dirigida al corregidor
de Granadilla, dándole instrucciones con lo que habría de hacerse en relación a una petición presentada en el Consejo por el procurador de la villa, en, ADA, C. 346, n,0 61
mulas habituales de «Yo... secretario del duque mi Señor, la fi9e escrivir por su
mandado» ~ ó «Por mandado del duque-marqués, mi Señor... ~~
En las provisiones libradas exclusivamente con la firma de los consejeros,
necesitaban el refrendo del secretario del Consejo, conforme a una única fórmula: «Por mandado de los dichos señores» ¡
El Arancel de 1488 establecía la obligación de poner en las espaldas de las
provisiones los derechas que correspondían a los oficiales del Consejo, con las
mismas penas para los infractores que las contenidas en la Ley de Toledo IP];
existen algunos ejemplas que informan sobre el cumplimiento de este requisito ‘t aunque los casos en que no se incluyen son numerosos.
4. La actividad judicial
Configurado en época avanzada, cuando el Consejo real se ha convertido ya
en tribunal superior del reina, su homónimo ducal nace plenamente constituido
y con unas competencias amplias y características, como demuestran las escrituras de nombramiento de los letrados de este Organismo: «Oidores del mi Consejo y Audiencia», y en esta consideración el Conseja se perfila coma tribunal
de segunda instancia ante el cual podían ser apeladas todas las disposiciones de
órganos inferiores, asumiendo competencias características de ambos y erigido
en tribunal superior para toda clase de pleitos y procesos recurridas. Se constituirá en tribtinal normal en las apelaciones de sentencias de corregidores 119
conservándose alguna disposición dirigida a estos oficiales sobre la manera en
que debían llevar los procesos en grado de apelación al Conseja 120, o la forma
~ Por ejemplo, la provisión del duque del? dejuliode 1488, refrendada por el secretario
Rodrigo de Alcocer y que presenta la particularidad de ser la única en que consta la expresión
«Registrada>’, en, ADA. C. 346, u.
Vid. Nota 1(18; en la que refrenda eí secretario Juan Rodriguez.
‘< Durante todo ci periodo de estudio, Francisco Pérez y Alonso Muñoz.
Arancel?, ADA. U. 168-1, f0 22 v-24
‘~> Por ejemplo, la respuesta a una petición del corregidor de Granadilla, firmada por los
consejei’os. autorizándole a nombrar como alguacil a un pariente suyo, en la que se dice: pago de
derechos, 1 real, en. ADA. U. 346 n.0 46. Vid. Apéndice 3.
Así, la carta del duque de 31 de marzo de 1503 dirigida al corregidor de Granadilla Juan
de Lodeija para que cumpliera una sentencia en razón de un pleito entre el recaudador Martín
Fernández de Tórtoles y el concejo, sobre la alcabala de la hierba de los ganados. Luis García,
alcalde del corregidor dió sentencia definitiva en favor del concejo. El recaudador llevó la apeación ante el Consejo; ambas partes presentaron stís alegaciones, dándose sentencia confirmando la del alcaide, en, ADA. U. 346 n,0 38
Ordenanza para la villa de Piedrahita de 20 de marzo de 1496 disponiendo que en adeante tanto en las apelaciones al corregidor de la villa, como al Consejo, la presentación del proceso sc hiciera con el original y no se saque en limpio como se venía haciendo hasta entonces en
cada instancia judicial, corriendo a costa de la parte apelante, en, LUIS LOPEZ, U. Colección
Dípfo,ndtic.’a..., n.” 54, págs. III
en que debía procederse en las condenas de pena de muerte o de desmembramiento 121
Un supuesto frecuente de apelación era el de las sentencias de los jueces de
comisión enviados a las diferentes villas para conocer en todo tipo de conflictos, que luego se resolvían en el Consejo ¡22; y también quizá. uno de las más
característicos de todos, las apelaciones de las sentencias de los jueces de residencia 123
5. Los recursos contra los actos del Consejo
Las disposiciones del Consejo no agotaban la vía ordinaria de justicia, ya
que en definitiva, la decisión última correspondía al duque de Alba, que en la
mayoría de los casos las confirmaba. Sin embargo existía la posibilidad de apelación ante el titular del ducado de alguna de las sentencias del Consejo, que se
manifiesta sobre todo en el levantamiento de penas de destierro impuestas par
consejeros 124
Otra cuestión que se plantea es la referida al Tecurso contTa las actos del
duque en instancias superiores, concretamente ante los tribunales reales. Por la
documentación conservada no se conocen casos de sujetos individuales, posiblemente por lo larga y costosa que podía ser la apelación. Esta posibilidad sin
duda estaba más al alcance de corporaciones, coma fue el caso de las villas de
121 Orden de Fadrique de Toledo de 14 de julio de 1495 dirigida a Granadilla, para que ningún condenado en pena de muerte o desmembramiento pudiera ser liberado, suelto ni penado,
sin expreso mandamiento del duque. Establecía que en el caso de encontrarse en la villa comunicaran con el Consejo para ordenar el duque hacer lo que procediera, y si se hallara fuera de
ella, se le enviara el proceso de la causa concluso, excluida la sentencia
0 34. lid.definitiva,
Apéndice para
2. verse en
el Consejo y ordenarlo que fuesejusticia, en, ADA, U. 346, n,
122 En este sentido, la sentencia de 5 de junio de 1522 de los consejeros Fernán Alvárez,
Juan dc Oval le y doctor Fernández, en razón de un pleito entre el concejo de Piedrahita y los procuradores y lugares de su tierra. Pué designado juez comisario el licenciado Armendáriz, que
dictó sentencia en 22 capítulos. Piedrahita presentó apelación ante el Consejo donde se coctirmó todo lo sentenciado por el juez, y además alguna cuestión que había sido remitida para su
conocimiento, en, Ordenanzas, II, f.0 65v-72
123 Posibilidad que al parecer no debía ser muy utilizada, ya que la conclusión para Piedrahita es que los fallos eran favorables para los corregidores. El juez les absolvía casi siempre,
y en aquellas faltas en que eran claramente culpables, reservaban el fallo para el Consejo, y éste
a su vez para el duque; ó bien revoca el Consejo una condena del juez, reservando la sentencia
definitiva para el duque, en, Luis López, C. La Comunidad..., págs. 240-1
¡24 Mención del año 1528 que el duque levantó una pena de destierro a un vecino de Fuenteguinaldo, impuesta por el Consejo. Ahora nuevamente le amenazaba con desterrarle, por continuar
haciendo de procurador de pleitos en la villa, razón de la condena, en, ADA. U. 168 n.a i, ~‘
También, provisión de 27 dejuniode 1530, perdonandoaun vecino de Salvatierra la muerte de Hernando de la Torre. Había sido condenado por el Consejo en una pena de destierro; el
duque decidió perdonarle por concertarse con la viuda y herederos del difunto, en, ADA. U.
168-1, fi So v-81. Vid, ApéndiceS.
San Feljees 125 ó de Hnéscar 126; y desde luego ya en esta época existía un
nutrido equipo de letrados defendiendo los intereses de los duques de Alba en
las tribunales reales de justicia ¡27
El Consejo de los duques de Alba fue instituido por García de Toledo,pero
su gran desarrollo y plena caracterización se producen a lo largo de los cuarenta y tres años de la titularidad del duque dan Fadrique, época de considerable actividad gubernativa y judicial de este organismo. Desde fechas tempranas conocerá la existencia de la figura del Presidente —Gobernador del estado
señorial durante las frecuentes ausencias del titular—, y la paulatina sustitución entre sus miembros de los consejeros «políticos» por un esquema más
adecuado de «letrados».
Lógicamente el Consejo real fue el modelo organizativo para el desarrollo
de la institución, dada la condición de consejeras reales de los duques de Alba,
extrayendo las pautas para su posterior aplicación en el estado señorial.
El problema radicaba en la elección de los oficios de la villa, en la que se requería la pre-
senda del corregidor. Una Ordenanza del duque de 1528 intentó solucionar los agrios debates
que venían produciéndose, al disponer la presencia del corregidor en la elección de los oficios,
a lo que se venían oponiendo los alcaldes. El duque estableció un plazo de dos meses para que
el concejo expusiera ante el Consejo la causa de su negativa y en caso contrario restablecía en su
plena vigencia la orden del duque don García para que estuviera presente el corregidor, en,
0 14 r y y. Sin embargo la Ordenanza no resolvió las diferencias entre San
f. de Alba, que continuaron mucho tiempo y culminaron en 1563, cuando la
Felices U.
y los168-1,
villa presentó en la Uhanciliería de Valladolid una demanda contra el tercer duque. Entre otras
peticiones exigía la ausencia del corregidor en las reuniones del concejo. Se pronunció sentencía en 1568 disponiendo que el corregidor pudiera entrar en consistorio, pero habría de salir
cuando se tratara de alguna cosa referente a los duques. Para esta cuestión y pormenores del pleito, Vid, Toribio de Dios, G. Historiade la villa de San Felices de los’ Gallegos. Valladolid 1940,
págs. l54y ss.
126 La documentación informa de la existencia de un Solicitador del duque, en los pleitos y
negocios contra los «traidores» de la ciudad de Huáscar, que se trataba en ci Consejo real, en,
ADA. U. 22-75 (109)
127 Así por ejemplo, en la Chancillería de Granada figura en 1528 como Solicitador de pleitos Hernando de Quesada, en. C. 22-75 (116); en 1529 Hernando de Valera, en, U. 168-1, f0 47;
y en 1531 Juan Ruiz deLasarte, en, U. 168-1, fmi 120v.
En el Consejo real, como Solicitador de pleitos en í531 Alonso Ramirez, en, U. 168-1,
f0 120
En la Audiencia y Chancillería de Valladolid, como Solicitador en 1530 el doctor Pedro
López de Alcocer, en, U. 22-75 (72), y en 1531 Gonzalo Rodríguez del Castillo, Juan del Portilío y licenciado Diego Flores.
1484. Setiembre
Respuesta del duque de A Iba don García de Toledo a .iertas peticiones presentadas en su Consejo por tres sexmeros de la villa y tierra de Granadilla.
La provisión aparece rn¡ada por el secretario A ¡cocer; Camarero Girón y Cotilador Vergas, por hallarre el duque enojado y en cama
ADA. U.
Con9cjo, jtísti9ia, rregidores. cavalleros, escuderos. ofi9iales e ames buenos de la
mi villa de Graíiada e lugares de su tierra, amigos. En el mi Consejo fueron vistas ~iertas peti9iones e memoriales que Juan Muñoz Camarillo e Erangisco de la Puerta e Pero
Martín seysmeras de la dicha mi villa e su tierra me dieron, en que me suplicaron en
vuestro nonbre giertas cosas, a las quales es tni mer9ed e voluntad de vos ¡‘responder e
proveer en la forma syguiente.
Quanto a lo que enhiastes suplicar cerca de la cañarna que dezís que vos eslava
encubierta en la pechería, ya otra vez que sobre esl.o me avistes rrequerido, se vos rrespondió que des que yo a Dios plaziendo sea en esa tierra, me rrequirays sobre ello, e
esto mesmo vos rrespondo agora.
Otrosy quanto a lo que me enbiastes suplicar que mande declarar par mi carta los
derechos que ayan de llevar de aquí adelante los alcalídes e alguaziles e entregadores
e escrivanos de la dicha mi villa e su tierra. A esto vas rrcspando que des que yo sea
en esa tierra me rrequirays, e ya mandaré la loran qríe en ella se aya de tenei, porque
esto no es cosa que desde acá se pueda proveel’.
Otrosy quanto a lo que me enbiastcs suplicar diziendo que algunas personas al
tienpo que toman fiado algund pan o maravedís a paño e otras cosas que ponen sobre
sy par condi9ión que les puedan dar a esecutar par ello, como por maravedis de aieavalas, en lo qual mis vasallos rre~iben agravio. A esto es mi merged de vos proveer, e
mando que lo que gerca desto el alcayde Frangisco Girón dexó mandado par ante Pero
Alonso, notario, vegina de la mi villa de Salvatierra, que asy se guarde e cunpla.
Otrosy quanta a lo que me enhiastes suplicar que me plega mandar dar lugar que
se pueda labrar el mojón que es de las dehesas que de mi tenedes agensuadas. A esto
vos rrespondo que no es cosa en que desde acá se podría entender, par tanto des que yo
sea en esa tierra a Dios plaziendo me rrequirades.
Otrosy quanto a lo que me enbiastes suplicar diziendo que las guardas que los
escuderos de la dicha mi villa ponen para guardar las cañadas, que llevan cohecho.s a
los pastores, par las quales les dan lugar a que pastan con sus ganados fuera de las
cañadas, de It) qual mis vasallos rrcgiben mucho agravio. A esto vas rrespondo que rrequirays sobre ello a lajust~ia dc la dicha mi villa e sy non vos cunplieren dejusti~ia,
lo t¡ayades a mi Consejo, par testimonio sygnada e yo vos mandaré proveer.
Otrosy quanto a lo que me enbiastes suplicar sobre una hordenanqa que dezis que
yo ove confirmado sobre los fuegos e caqa e pescado, diziendo que sy lo que toca a los
dichos fuegos asy se oviese de guardar, que mis vasallos n-eyibirían mucho agravio.
suplicándome que me pluguiese mandarlo tornar a ver. A esto vas rrespondo que des
que yo sea en esa tierra, me rrequirays sobre ella.
Otrosy quanto a la que me suplicays en nanbre del con9ejo del Alberca, diziendo
como en su dehesa tienen acotados qiertos rrios e que par ser pequeña la pena que antiguamente está puesta para contra los que allí pescaren, algunas personas non curan
syno yr a pescar a los dichos rrios, porque aunque les tomen pescado, muy mayor es el
provecho que rreyiben que no la pena que han de pagar, suplicándome que me pluguiese darles liyen9ia para acreyentar la dicha pena. A esto es mi mer9ed de proveer al
dicho con~ejo del Alberca e les doy liyen~ia que puedan poner e pongan sobre ello
mayar pena, la que vieren ser rrazonahie, e les mando que la hordenanga que sobre ella
fizieren la traygan ante mi para que la ya mande canfyrmar.
Fecha en la mi villa de Alva, veynte e tres dias de setienhre de mill e quatrayientos e ochenta e quatro años.
Porque el duque nuestro señor se syente enojado e su señoría está en la cama non
va esta fyrmada de su señoria. salvo de nosotras por su mandado.
Caryia de Vergas (r), Francisco Girón (r), Rodrigo de Alcoqer (r)
(al dorso) Capytulos e provisión como aprovecha a este con~ejo
1495. julio 14. Alba
Provisión del duque don Fadrique de Toledo, dirigida a Granadilla en la que se
contienen tres capítulos, rejéridos a la escribanía de rent.a de la villa, para que quienes desempeñen el oficio sean naturales de la villa, con carácter perpetuo; sobre autorcación a clérigos y bene¡ ¡ciados para poder sacar pan, y sobre que ningún condenado a pena de muerte o de desmembramiento pueda ser liberado ni suelto ni penado,
sin e~preso mandamiento del duque.
Papel. Original
U. 346 n.0 34
Ya el duque de Alva marqués de Coria.
Faga saber a vos el con~ejo, justiqia, rregidores, cavalleros, escuderos, ofi~iales e
onbres buenas de la mi villa de Granada que yo he seyda ynformada coma a cabsa que
la escrivanía pública desa dicha mi villa ha andado e anda en rrenta, los vezinos della
e de su tierra han rres9ibido daño e agravio asy en arrendarse a personas non ydaneas
pertenesgientes para ello, como porque seyendo los escrivanos que asy arriendan la
dicha escrivanía de fuera parte, acabado su año vanse con las rregistros de su tienpo, e
después quando es menester fazerse alguna provan~a con los dichos rregistros non se
padiendo ayer, falta la parte en su provan9a, de donde rresgibe mucho daño.
E queriendo rremediar lo suso dicho, he acordado que en esa dicha mi villa aya
escrivanos perpetuos del número, como los ay en esta mi villa de Alva e en Piedrahyta que tengan la dicha escrivanía par su vida, en pres~io convenible e que sean ábiles
para el dicho oficio e naturales dende. E porque para dar arden en lo suso dicho es
menester que venga ante mi un rregidor e el procurador desa dicha mi villa, por tanto
yo vos mando que luego que con esta mi carta fuéredes rrequeridos asjunteys en vuestro consystorio e platiqueys sobre ello como mejor se deve fazer lo suso dicho para el
bien desa dicha mi villa, e asy platicado dentro de diez dias enbieys el dicho rregidor e
procurador con poder vuestro, para que oyéndolos en mi Consejo se de en ello la orden
e despacho que pares9iere que más cunple a mi serviqio e al bien de la dicha mi villa.
Otrosy vos mando que a las clérigos e benefi9iadas desa dicha mi villa e su tierra
les dexedes e consyntades sacar pan donde quisieren, el pan de sus propias trentas e
patrimonios, syn pagar dello alcavala ni otro derecho alguno, non enbargante que
generalmente esté vedada la saca del pan desa dicha mi villa e su tierra.
Otrosy por quanto yo soy ynformado e 9ertificado que los corregidores e alcalídes
de mis tierras e señoría, por rruego de algunas personas dexan de executar en algunos
delinquentes e malfechores la pena que meresqen, por 1-a qual cabsa non se executa mi
justicia, segund e como deve, e yo queriendo proveer e rremediar ~erca dello coma
cunple a mí servwio e al bien de mis tierras e vasallos, ordeno e mando que ninguna
nin algunas personas que son o fueren presos por delitos que fasta aquí ayan fecha e
cometido o fizieren e cometieren de aquí adelante, por donde merezcan pena de muerte o cot-tanúento de mienéro, non puedan ser nin sean deliberados ni sueltos de La
cargel ni penados syn espreso mandamiento mio.
Sabre lo qual, mando al mi corregidor e alcalides que agora son o fueren de aquí
adelante en la dicha mi villa, que tengan la forma syguiente. Que sy yo estoviere en la
dicha mi villa que la comuniquen con los del mi Conejo, para que vista la ynforma~ión
del caso, yo mande lo que ~erca della se faga, e sy yo estoviere fuera de la dicha mi
villa que me enhien el pro~eso de la cabsa concluso, fasta la senten9ia difinitiva
exclusyve, asy mesmo con su pares9er, para que lo mande ver en mi Consejo e fazer
9erca dello lo que fuere justi9ia.
Fecha en la mi villa de Alva, catarze dias del mes de jullia de mill e quatro9ientos
e noventa e ginco años.
El duque marqués (r)
(al dorso) provisyón que las justiyias desta villa no executen senten~ia criminal
syn mandamiento del duque
y que los clérigos saquen su pan de sus beneficios libremente
que los escrivanos del número sean naturales
1516. Enero, s.f. Granadilla
Petición hecha al duque don Fadrique de Toledo por Francisco de Henrio, corregidor de Granadilla, para poder nombrar por alguacil a un pariente suyo, no obstante el capítulo de corregidores.
El día 19 de enero de dicho año, provisión del Consejo ducal, autorizando el nombramiento, con la condición de que presentara fianzas de permanecer hasta que le sea
hecha residencia.
ADA. U. 346 n.0 46
Ylustre e muy magnífico señor
El bachiller Francisco de Henao, corregidor desta su villa de Granada. Beso las
manos de vuestra señoría, la qual sabe bien en coma en la provisión que para este
corregimiento vuestra señoría me dio, venieron suspendidos en mi todos los ofiqios de
lajusti~ia, y al tienpo que la dicha provisión se me dio, no tuve memoria de suplicar a
vuestra señoría me diese li9engia e facultad para poner en esta villa por alguazil un
pariente mio. Porque suplico a vuestra señoría me de li9engia para que de la vara a un
pariente mio, syn enbargo del capitulo de los corregidores, pues es notorio que
padesgen más ynconvenientes el natural desta villa en quién sienpre a estado el ofigio
de alguazil. En lo qual fazer vuestra señoría, me hará merged y aún lo que sea su servigio. Nuestro señor el ylustre e muy magnifico estado de vuestra señoría acresgiente,
guarde e prospere por largos tienpo.
Es muy gierto criada y servidor de vuestra muy magnífico señor, el bachillef
Frangisco de Henao (r).
(al dorso) Señores congejo, justigia e rregidores de la villa de Granada. Ved la
petigión desta otra parte contenida, e si el dicho corregidor presentare e diere por
alguazil desa villa e su tierra a la persona aquí contenida, non enbargante que sea su
pariente, lo rresgebir al dicho afigio, siendo persona abile e sufigiente para exergitar el
dicho ofigio, e dando el dicha corregidor o el tal alguazil fiangas llanas e abonadas que
farán rresidengia de su ofigio quando le fuere mandado, e pagarán lo judgado e sentengiado. Fecho en Alva a XIX de henero de XVL años.
Que por lapresente dispensamos con el dicho corregidor para que pueda nonbrar
el dicho aiguazyi, non enhargante que sea su devdo, dentro del quarto grado, por algunas cavsas que a ello nos mueven. Fecho ut supra
Fernán Dalvarez (r), Juan Dovalle (r), el doctor Femandez (r).
Por mandado de los dichos señores, Frangisca Perez (r)
Pagó de derecho medio rreal
1520. Abril 26. La Coruña
Escritura otorgada por el duque ‘le Alba, don Fadrique de Toledo, nombrando
Gobernador general de sus estados a Fernán Alvarez de Toledo, Señor de Higares, su tío,
durante el tiempo que durase su ausencia en Flandes y Alemania. (Inserto en una escntura otorgada por el citado Gobernador en Alba de Tormes el 23 de septiembrede 1521).
ADA. U. 159 nY 8
Sepan quantos esta carta de poder vieren como yo don Fadrique de Toledo, duque
de Alva, marqués de Coria, conde de Salvatierra, señor de Valdecorneja e de la gibdad
de Huesca e villa de Castilleja, etc.
Digo que por quanto elRey nuestra señor mc a mandado que yo vaya con su católica magestad a Flandes e Alemania, e yo cunpiicndo su mandamientovoy con su rreal persona e por ser la distangia tan larga dc mis tierras e señoríos, es nesgesario de
dexar en ellas persona que tenga cargo de las governar e administrar. E confiando de
vas mi tio, señor Hernán Dálvarez de Toledo, que soys tal persona que en todo mirareys el servigio de Dios nuestro señor e mirareys lo que conviene a pro e utilidad d
emis tierras e señoríos e vasallos deilas.
Por ende por esta presente carta otorgo e conozco que doy e otorgo todo mi poder
canplido bastante segund que lo yo e e tengo e segund que mejor e más conplidamente lo pueda e deva dar e atorgar de derecho a vos, el dicho mi tio señor Hernán Dálvarez de Toledo, espegialmente para que podades en mi naubre poner e quitar oydores del
mi Consejo, corregidores, rregidores, alcaildes, alguaziles e escrivanos e otras afigios
públicos en todas mis tierras e señoríos, e proveer de los dichos ofigios e de cada uno
delIos a la persona o personas que vos quisieredes e par bien tavicredes, ansi por
vacagión delios coma por otra cabsa e dispusigión que vos veays que cunple a mi servigio e a la buena gobemagión de la justigia de las dichas mis tierras e señoríos. E
otrosy para que podades proveer e praveays dejuezes de rresidengia e rrecaudadores 1
fi 1 y. mayordomos, rregehtores e thesoreros de todas mis rrentas e de todos los otros
otigios de mi casa e estado. E otrosy para que podades averiguar las cuentas de todas
mis tierras e señorío, de todas mis tierras e ha-tienda que pertenezca en qualquier
manera, e hazer los alcanges dellas e los mandar executar en las personas e bienes que
los devieren e en sus fiadores, e para que podades tomar e rresgibir gente de sueldo e
acostamiento e librarla e hazerla pagar cada y quando bien visto vos fuere, a la qual
dicha gente e a otra qualquier que conmigo bibiere.
E a mis alcaldes mando que obedezcan e cunplan en todo lo que por vos el dicho
mi tya señor les fuere mandado de mis parte como sy yo mismo lo mandase. E otrosy,
manda a mis hijos e nietos e a mis acaides e corregidores e otras justigias de mis tierras e señoríos e a los cavalleros e escuderos e ofigiales e ames buenas que biben e
moran e están en ellas, de qualquier estado e condigión, preheminengia o dinnidad que
sean, que vos tengan a vos el dicho mi tio señor Hernán Dálvarez dc Toledo por mi
Govemador de todas ellas e obedezcan en toda e por todo vuestras provisiones e mandamientos, so las penas e calupnias que vos de mi parte les pusieredes, las quales yo
por la presente les pango e e por puestas e vos doy poder e facultad para las executar
en las personas e bienes que rrebeldes e ynnohidientes fueren.
E otrosy vos doy poder e otorgo todo mi poder cunplido bastante para que por mi
e en mi nonbre e para mi mismo podays demandar, rrecabdar e rresgibir, ayer e cobrar
de todas e qualesquier personas e congejos e arrendadores e rrecaudadores e fieles e
cogedores, tergeras, degañas e mayordomos todos e qualesquier maravedís, o¡o e plata e moneda e otras cosas que me es e fuere devido, ansi de qualesquier juros e maravedís de por vida como de qualesquier situados e mergedes e ayudas de costa que Sus
Altezas me den e dieren de aquí adelante, como de qualesquier maravedís que yo tenga en cada un año en otras qualesquier partes e lugares como de arrendamientos de
qualesquier rrentas e pastos e dehesas, montes, tierras, exidos ¡ f.0 2 como par contratos, alvalaes e conasgimientos o librangas de Sus Altezas e dc sus contadores mayales,
o librangas de sus thesorcros a sin ellas o por conosgimientos o geduias de canhios a
en otra qualquier manera que se me deva e deviere de aqui adelante, e para que podades sacar de Sus Altezas e de sus contadores mayores todas e qualesquier librangas e
provisyones de qualesquier cantidades de maravedís e las cobrar de las personas en
quién fueren libradas. E para que podades tomar posesión de qualesquier bienes e
ofigios e otras cosas de que Su Magestad me hiziere merged e presentar qualesquier
provisyones e las agebtar e hazer agebtar e rrequerir las cunplan, en todo e por todo
coma en ellas fuere contenido. E tener e continuar la posesión rreai actual de los dichos
bienes en mi nonbre e hazer delIos e en ellos como e segund de la forma e manera que
yo lo podría hazen E para que de todas los maravedís e otras cosas qualesquier que ansi
rresgihieredes e cabraredes podades dar e otorgar vuestras cartas de pago e fin e quita
e valan e sean firmes como si yo mismo las diese e otorgase, e a las dar e otorgar presente fuese.
E otrosy vos doy e atorgo toda mi poder cunpiido bastante generalmente para en
todos e qualesquier pleytos e cabsas e demandas e abgiones que yo e e tengo e espera ayer e tener e mover con qualesquier personas de qualquier estado e condigión que
sean, o las tales personas an e tienen e esperan ayer e tener e mover contra mi en qualquier manera, ansi en demandando como en defendiendo, esto para ante Sus Altezas
e su muy alto Consejo e Changilierias, alcaldes e alguaziles e otras qualesquier justigias eclesiásticas e seglares de todas las gibdades e villas e lugares de los sus rreynos e señoríos, para demandar, responder, defender, negar e conosger, rreplicar, rrequerir, protestar juezes e jurisdigiones, declinar e rrecusar testimonias ¡ f0 2 y. pedir
e tornar e dar e presentar testimonios, cartas e ynstrumentos, artículos e pusigiones e
otras qualesquier escripturas que sean nesgesarias, e tachar e contradezir lo en contrario presentado e ganar e ynpetrar qualesquier cartas e provisiones e mandamientos
de Sus Altezas e de las dichas justigias e testar e enhargar lo en contrario ganado, e
pedir e protestar costas, espensas, daños e menoscabos e verlas tasar e moderar, e
rregibir el pago e tasagión dellas e jurar en mi ánima qualesquier juramento de calunia e degisorio, e otro qualquier juramento que lígito sea, e pedir ser fecho paría otra
parte a partes e concluyr e pedir e oyr sentengia o sentengias e consentir en las que
fueren dadas por mi e apelar e suplicar de las en contrario dadas, e seguir el apelagión
e suplicagión donde e con derecho devades, e hazer e hagades todos los otros autos e
diligengias que sean nesgesarios e que yo misma haria presente seyendo, qunque sean
tales cosas que rrequie¡an ayer mi más espegial poder e mandando e presengia personal, con facultad que padades hazer e sustituyr u procurador, das o más, quales e
quantos quisiéredes e por bien tuviéredes, e los rrevocar e otros de nueva hazer, quedando en vos el cargo pringipal deste mi poder, e quan cunplido e bastante poder
como yo e e tengo para lo suso dicho, tal e tan eunplido lo doy e otorgo a vos el dicha
mi tio señor Hernán Dálvarez de Toledo, con todas sus yngidengias e dependengias,
anexidades e conexidades.
Lo qual todo que dicho es e cada cosa e parte dello yo me obligo de lo ayer por
firmne so abligagión de mi persona e bienes, avidos e par ayer, so la qual dicha obligagión vos rrelievo de toda carga de satisfagión e fiaduría so la cláusula del derecha
judigio sisty judicatun soivy, con todas sus cláusulas acostunbradas.
En firmeza de lo qual otorgué esta carta de poder antel eserivana e notario ¡ fY 3
pública e testigos de yuso escriptos, que fue fecha e otorgada en la noble gihdad de la
Coruña estando en ella el Rey nuestro señor, a veynte e seys dias del mes de abril, año
del nasgimiento de nuestro señor lhesu Christo de mill e quinientas e veynte años.
Testigos que fueron presentes el señor thesorero mosén Luys Sánchez e Rodrigo
de Montalvo, camarero de su señoría e Juan de la Peña, cantina de Sus AltezasEI
duque marqués. E yo Bernaldina de Rojas, escrivano de la Reyna e del Rey su hijo
nuestras señores e su escrivano e notario público en la su corte e en todos los sus rrey-
nos e señoríos fuy presente en uno can los dichos testigos a lo que dicho es, e de otorgamiento del dicho señor duque de Alva, marqués de Coria, que en mi rregistro firmó
su nonbre, esta carta de poder escriví e fize aquí este mio signo a tal, en testimonio de
verdad, Bernaldino de Rajas, esenvano.
1526. Enero 31. Alba
Sentencia pronunciada por Fernón Alvarez de Toledo, Gobernador; y por el licenciado Francisco Henao, oidor del Consejo, en razón del juro de 2.000 mrs. que pertenecía al tesorero Pedro Alonso y que no cobraba desde 1522, por no haberpresentado las escrituras pertinentes.
Papel. Cuaderna de das hojas
ADA. U. 22 n.075 (19)
Situación del tesorero Pero Alonso,, vegina de Alva, de 11//
maravedís en la gibdad de Cofia de juro, que canpró de los
herederas de Pero Lopez de Almagán, con otras escripturas
Señor Diego Perez, rrecabdador de la gibdad de Coña, o otro qualquier rrecabdador que de aquí adelante fuere en la dicha gibdad. Ya sabeys como
Almagán, que aya gloria, tenía dos mill maravedis de jura en cada un año para
sienpre jamás, sobre las rrentas, pechos e derechos desa dicha gibdad, segund en
el privillegio que delIos tenía más largamente se contiene, los quales él llevó e
gozó e le fueron pagados en su vida e después las llevaran e gozaron e fueron
pagados a sus herederos, hasta en fin del año pasado de mille quinientos e veynte e un añas que vendieron los dichas das mill maravedís de juro e los conpró el
thesorero Pero Alonso, vegino desta villa de Alva, las quales non le an sydo
pagados desde pringipio del año pasado de mili e quinientos e veynte e dos años,
están suspendidos en vos el dicho Diego Perez par rrazón que el dicho Pero
Alonso no mostrava nin traya escripturas bastantes para los poder cobrar.
Agora por parte del dicho thesorero Pero Alonso fue presentado en el
Consejo del duque nuestro señor el dicho previllegio del dicho juro e la carta
de conpra que dello tiene, con otras escripturas a ello tocantes, el traslado de
lo qual todo queda en los libros de su señoría.
Lo qual todo, vista ¡ 17 1 y. en el dicha Consejo paresgió quel dicho Pero
Alonso a de ayer e gozar e le a de ser pagado el dicho juro desde primero dia
de enero del dicho año pasado de mill e quinientos e veynte e dos años en adelante. Por tanta desde el dicho dia de primero de enero del dicho año de mill e
quinientos e veynte e das años en adelante, en cada un año, dad e pagad e rrecudid al dicho tesorero Pero Alonso o a quién su poder oviere, con los dichos
das mill maravedis dejuro, segund e de la forma e manera e por aquella via que
los aviades de dar e pagar en cada un año, al dicho Almagán o a sus herederos.
Fecha en ladicha villa de Alva a treynta dias del mes de enero de mill e
quinientos e veynte e seys años, Fernán Dálvarez, Frangisco Gongalez.
En la villa de Alva de Tormes, en el Consejo del muy yllustre e muy
magnifico señor don Fadrique de Toledo, duque de Alva, marqués de Coria,
mi señor, en postrimero dia del mes de enero, año del nasgimiento del nuestro señor lhesu Christo de mill e quinientos e veynte e seys años. Antel señor
Hernán Dálvarez de Toledo e el ligengiado Frangisco de Henao, del Consejo
de su señoría, paresgió presente Frangisco Alonso, hijo del thesorero Pero
Alonso e por virtud del poder que presentó del dicho su padre, sygnada de
Pero Martinez, escrivano público desta villa, segund por él paresgia, presentó e leer hizo por mi, Frangisco Perez, escrivana de Sus Magestades e secretario del Consejo de su señoría, una petigión agerca ¡ f 2 de das mill maravedis de juro quel dicho thesorero tiene en la dicha gibdad de Coria, que
conpró de Frangisco del Barco, vegino de Alcántara, e vista por los dichos
señores la dicha petigión e previllejio de los dichos maravedis declararan gerca dello, la siguiente.
Los dichos señores vieron la dicha petigión e asy misma el privilegio de
los das mili maravedis dejuro que Almagán tenía en la dicha gibdadeasy mismo se vio una situagión del dicha juro del duque nuestro señor, que aya gloria
e una confirmagión del duque nuestro señor, viose asy mismo una carta de
conpra que del dicho juro tiene el dicho thesorero, la qual hizo e otorgó
Frangisco del Barco, vegino de la villa de Alcántara e una rratificagión de la
dicha carta de venta de Catalina Daga, vegina de la dicha villa e una cláusula
de un testamento de Ana de Aga, hija y heredera que fue del dicho Almagán,
por la qual mandó que se sustentasen e distribuyesen los dichos maravedis de
juro en gierta forma e manera, dexando al dicho Alonso del Barco e a sus herederos e a la dicha Catalina Daga, por executores de la dicha distribugión e das
ynformagiones hechas, la una antel juez seglar de la dicha villa de Alcántarae
los dichos juezes dieotra
f.0 2v.,
ron ligengia
paraeclesiástico,
trocar el dicho
das ¡mill
maravedis de yerva en el
canpo e término de la dicha villa e otras escripturas, por todas las quales
paresge lo contenida en la dicha petigión por parte del dicho tesorero presentada ser justamente pedido.
Por ende que declaravan e declararan e tnandaron que los das mill maravedis dc juro arriba declarados son e pertenesgen al dicho tesorero e le deven
de de ser pagados desde primero dia de enero del año pasada de mili e quinientos e veynte e das años, e dende en adelante, conforme al dicho privilegio.
E porque conste e parezca el dicho thesorero es parte para cobrar los dichos
maravedis que su señoría paga justamente, mandaron que se tome el traslado
de todas las dichas escripturas e queden en los libros de su señoría. E asy lo
declararon e mandaron. Testigos el contador Frangisco Gongalez e Nuñez su
yerno. Hernán Dalvarez, el ligengiado Frangisco de Henao.
E porque yo Frangisco Perez de Madrigal escrivano de Sus Magestades e
su notario público en la su corte e en todos los sus rreynos e señorios, secretario del Consejo de su señoría presente fuy a lo que dicha es en uno con los
dichos testigos e de pedimiento del procurador del dicho tesorero esta sentengia e declaragión escriví segund que ante mi pasó, por ende fize aqui este
mio sygno que es a tal en testimonio de verdad, Frangisco Perez.
1528. Junio 17. Fuenteguinaido
Cédula del duque de Alba Fadrique de Toledo, por la que dona a varias personas,
ciertas cantidades en quefueron condenados por los del Consejo algunos vecinos de
Coria, culpables de haber realizado contrataciones ilícitas
Papel. Registro de Escrituras
0 1, f0 1 y.
ADA. U. 168 n.
Yo el duque de Alva marqués de Coria, etc. Digo que por quanto los del mi Consejo
ovieron condepnado a Grahiel Gargia, vezino de la mi gibdad de Coria en tres mill e
syetegientas maravedis y a Luys Alonso en nuevegientos e setenta e seys maravedís e al
bachiller Xere en tres mill e do-tientos maravedís por rrazón de giertas contratagiones
yiiigitas, los quales maravedís en sus sentengias que los del mi Conseja dieron aplicaron
par-a aquello que yo declarase e mandase. Por ende par la presente declaro e mando que
las dichos maravedis sean e se den e paguen a las personas syguientes en esta guisa.
A Domingo Rodriguez, vezino de las Hoyos, tres mili maravedis y a Gongalo
Martín vezina del Azevo mill e syetegientos maravedis y a la muger e hijos de Lorengo
Ferrnande e Frangisco Radriguez, quatrogientas e setenta e seys maravedis, a Alonso
Sanchez quinientos maravedis, a la muger e fijos e herederos de Lorengo 9apato das
mill e do-tientas maravedis.
Y porque de las dichas cuentas de maravedis fueron deposytarios Bernaidino
Diaz, joyero par los tres miii e setegientos maravedis en que fue condepnado el dicho
Grahiel Gargia y Rodrigo de Miranda por los nuevegientos e sesenta e seys en que fue
condepnado Luys Alonso y Bernal Sanchez por los tres mill e do-tientos maravedis en
que fue condenado el dicho bachiller Xere. Los quales deposytaron e quedaron de dar
los dichos maravedis para el dia de Nuestra Señora de agosto primera que verná, a los
quales deposytarios mando que acudan con los dichos maravedis e se los den para el
dia de Nuestra Señora de agosto primera que verná a las personas que yo arriba declaro, e mandando que se den a cada una la quantía que va declarada que a de ayer, e sy
pasado el dia de Nuestra Señora no ovieren dado e pagado todos los dichos maravedis
enteramente a las personas suso dichas, por la presente mando a la justigia de la dicha
mi gibdad de Coria que prendan a los dichos depositaryos e los tengan en la cargel e no
salgan della fasta que rrealmente e can efeto ayan pagado todos los dichos maravedis
cada uno de la quantia de que se dio por deposytario.
Fecha en la mi villa de la mi vilia(sic) de Fuenteginaldo a diez de junio de quinientos e veynte e ocho años.
1530. Mayo 8. Alba
Albalá de Fadrique de Toledo, nombrando al
sejo, con descripción de competencias.
168 n.” í, f0 232 r y
licenciado Medina, oidorde su Con-
Yo don Fadrique (en blanco), etc.
Entendiendo ser cunplidero a mi servigio e a la buena governagión de mis tierras e
señoríos e a que en mi Consejo aya personas de letras que determinen las pleytos e causas que a él vyniesen conforme ajustigia. Confiando de vos el ligengiado Medina e de
vuestra habilidad e sufigiengia e que says tal persona que con toda fidelidad mirareis
lo que cunple ami servigio e guardareis justigia a las partes e que cii los pleitos e cabsas que en mi Consejo se trataren, votareis lo que conforme ajustigia fallaredes, tengo
por bien e es mi merged e voluntad que seais oydor del mi Consejo e que conozcays
juntamente con los otros del mi Consejo en todos los pleitos que a él vinieren, asy geviles cromo criminales, asy las que vinieren en grado de apellagión como dc protestagión
o en otra qualquier manera. E podays juzgar e sentengiar los dichos pleitos juntamente con los otros oydores de mi Conseja, e podays fa-ter e fagays lo que cada uno de las
otros del mi Consejo pueden fazer e fazen por el poder que de mi tienen.
E par la presente mando a los del mi Consejo que rresgiban de vos el juramento e
solenidad qtíe de derecho en tal caso se nequiere. El qual por vos así fecha vas ayan e
admitan por tal mi oydor, e vos guarden e fagan guardar todas las honrras, gragias, prerrogativas que por rrazón del dicho ofigio os deven ser guardadas. E mando a vos las
justigias de todas mis tierras e senorios e a todos los veginos e moradores dellas, que
guarden e cunplan lo que vos eí dicha bachiller juntamente con los otros del mi Consejo mandaredes sentengiar e sentengiaredes. E para todo ello vas do poder cunpiido,
tanto qtíanto con fuero e con derecho se deve dar. E fecho por vas el dicho juramento
e solenidad, ya vos rregibo e por rresgibido al dicho ofigio.
Dada en la mi villa de Alva a ocho dias del mes de mayo de quinientos e treynta
años. El duque marqués. Por mandado del duque marqués, mi señor, Juan Rodriguez,
f.0 232 y. En la villa de Alva a nueve dias del mes de mayo, año del nuestro señor
lhesu Christo de mili e quinientos e treynta años, estando en consejo en palagio, conviene a saber el señor Fernán Dálvarez de Toledo e el señor Salvador Armendariz,
oydor del Consejo del duque, marqués y señor e en presengia de mi Juan Rodriguez.
escrivatio de cámara de Sus Magestades e secretaria de su señoría, paresgió presente el
ligergiado Medina e presenta a sus mergedes la provisyón desta otra parte escripta.
La qual por sus mergedes vista, dixeran que la obedegían e obedegieron como a carta e mandamiento de su señor e estavan prestos e aparejados de la cunplir en todo e por
todo y segund que en ella se contiene. E cunpliéndola n’egibieron juramento del dicho
ligengiado Medina en forma devida de derecho, poniendo la mano en una señal de cruz
e parlas palabras de los santos evangelios do quier que más largamente están escriptas,
que bien e fielmente fará e guardará lo que par la dicha provisión su señoría le encargava e mandava, guardando el derecho a las panes, e que daría su voto en lo que se
ofregiese, conforme a lo que le paregiesejustigia, e que sy asy lo fiziese que Dios padre
en todo podiese le ayudar e valer, e sy no (borrado) que en este mundo al cuerpo e en el
otra (borrado) e rrespondió a la confusyón del dicho juramento e dixo si juro e amen.
E fecho el dicho juramento los dichos señores cunpliendo la dicha pravisyón de su
senoría dixeron que le admitían e admitieran al dicho ofigio e cargo de oydor juntamente con ellos en el dicho Consejo. El qual se asentó con sus mergedes a oyr e librar
las pleytos que allí avía.
Testigos que a esto fueron presentes, Pero Martinez escrivano e Quesada, alguazil
del dicho Conseja e Martin dc Aranda. procurador de la dicha villa de Alva, para esto
llamados e rragados. E porque ya etc.
1530. junio 27. Alba
Provisión de Fadrique de Toledo, 2.0 duque de Alba, alzando una pena de destierro impuesta por los oidores de su Consejo a Alonso de la Torre, vecino de Salvatierra, por la muerte de Hernando de Vera, al haber sido perdonado por los parientes del
citado Hernando.
Papel. Original en
0 1,registro
f.0 234 de Escrituras
Yo don Fadrique de Toledo duque de ANa, marqués de Coda, conde de Salvatierra, señor de Val de Corneja y de la gibdad de Huesca e villa de Castilleja, etc.
Por quanto Alonso de la Torre, mi vasallo, vegino de la mi villa de Salvatierra
mató a Hernando de Vera en la dicha mi villa de Salvatierra, e paregió que la muerte
fue ocasionada e el dicho Hernando de Vera dio causa e ocasión al delicto e quistión et
a su muerte y el dicho Alonso de la Torre se convino e congertó con la muger e herederos del dicho Hernando de Vera y ellos le perdonaron, y por ello les dio diez e ocho
mill e sietegientos e ginquenta maravedís, e el dicho Alonso de la Torre se vino a presentar a mi cargel en la mi villa de Alva, y los del mi Conseja le oyeron sobre rrazón
del dicho delito e aviendo rrespecto alo suso dicho, le sentengiaron entre otras penas a
que fuese desterrado de la dicha villa de Salvatierra e su tierra por tanto tienpo quanta
fuese mi voluntad, e aviendo rrespecto a quel dicho Alonso de la Torre tova causa e
ocasión para ha-ter la dicha muerte e las partes querellantes le perdonaron, y él les
satisfizo e les dio los dichas maravedís.
Par hazer bien e merged al dicho Alonso de la Torre, por la presente diga que le
perdono mi justigia e le algo el dicho destierro e le doy ligengia, para que pueda entrar
e estar en la dicha mi villa de Salvatierra e su tierra sin enbargo de la contenido en ¡a
dicha sentengia e de qualquier mandamiento e mandamientos, progesso o progessos
que contra él estén fechos.
Y manda a los del mi Consejo e a todos e qualesquier mis justigias e juezes asy de
la dicha mi villa de Salvatierra como de qualesquier gibdades, villas e lugares de mis
señoríos que par rrazón de la dicha muerte no progedan contra el dicho Alonso de la
Torre nin le prendan e le guarden este mi perdón e no progedan contra sus bienes nin
persona, ante se los den e entreguen libremente qualesquier bienes que le tengan
secrestados suyos, por rrazón del dicho delito, para que los pueda tener e ayer según
que los tenía antes de la dicha muerte e quistión que con el dicho Hernando de Vera
Dada en Alva a veynte e siete dias de junio de quinientos e treynta años.
El duque marqués (r).
Por mandado del duque marqués mi señor, Joan Rodriguez su secretario
Derechos un florin y un rreal
NOTA IMPORTANTE EN ESTADO DE CAMBIOS EN LA SITUACIION FINANCIERA
FICHA TECNICA INSTITUCION EDUCATIVA MIGUEL DUQUE
Biografía de Doña Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo Escrita
marcos.d.pdf
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La carta-reliquia de santa Teresa
Delegación Territorial de Ávila Servicio Territorial de Industria
La entrada del duque de Medina en Cádiz
Red Plan de Trabajo word con acciones

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