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Resoluci�n de 1 de agosto de 2007, de la Direcci�n General de Trabajo, por la que se inscribe en el registro y publica el IV Convenio Colectivo General del Sector de la Construcci�n. T�TULO IV.�Disposiciones m�nimas de seguridad y salud aplicables en las obras de construcci�n (Vigente hasta el 25 de Marzo de 2008).
T�TULO IVDisposiciones m�nimas de seguridad y salud aplicables en las obras de construcci�n
CAP�TULO ICondiciones generales
Estabilidad y solidez de materiales y equipos 1. Deber� procurarse, de modo apropiado y seguro, la estabilidad de los materiales y equipos y, en general, de cualquier elemento que en desplazamientos pudiera afectar a la seguridad y la salud de los trabajadores. 2. Deber� verificarse, igualmente, de manera apropiada la estabilidad y la solidez, especialmente despu�s de cualquier modificaci�n de la altura o de la profundidad del puesto de trabajo. 3. Los puestos de trabajo m�viles o fijos situados por encima o por debajo del nivel del suelo deber�n ser s�lidos y estables teniendo en cuenta: El n�mero de trabajadores que los ocupen. Las cargas m�ximas que, en su caso, puedan tener que soportar, as� como su distribuci�n. Los factores externos que pudieran afectarles. 4. Los encofrados, los soportes temporales y los apuntalamientos deber�n proyectarse, calcularse, montarse y mantenerse de manera que puedan soportar sin riesgo las cargas a las que sean sometidos. 5. Las estructuras met�licas o de hormig�n y sus elementos, los encofrados, las piezas prefabricadas pesadas o los soportes temporales y los apuntalamientos s�lo se podr�n montar o desmontar bajo vigilancia, control y direcci�n del personal competente. 6. Deber�n adoptarse las medidas necesarias para proteger a los trabajadores contra los peligros derivados de la fragilidad o inestabilidad temporal de la obra. 7. El acceso a cualquier superficie que conste de materiales que no ofrezcan una resistencia suficiente s�lo se autorizar� en caso de que se proporcionen equipos o medios apropiados para que el trabajo se realice de manera segura. Art�culo 172
Protecci�n contra el riesgo de ca�das de altura 1. Las plataformas, andamios y pasarelas, as� como los desniveles, huecos y aberturas existentes en los pisos de las obras que supongan para los trabajadores un riesgo de ca�da de altura superior a 2 metros, se proteger�n mediante sistemas homologados, tales como barandillas u otro sistema de protecci�n colectiva de seguridad equivalente. 2. Los trabajos en altura s�lo podr�n efectuarse, en principio, con la ayuda de equipos concebidos para tal fin o utilizando dispositivos de protecci�n colectiva, tales como barandillas, plataformas o redes de seguridad. Si por la naturaleza del trabajo ello no fuera posible, deber� disponerse de medios de acceso seguros y utilizarse sistemas antica�das u otros medios de protecci�n equivalente. 3. En los trabajos en tejados deber�n adoptarse las medidas de protecci�n colectiva que sean necesarias, en atenci�n a la altura, inclinaci�n o posible car�cter o estado resbaladizo, para evitar la ca�da de trabajadores, herramientas o materiales. Asimismo, cuando haya que trabajar sobre o cerca de superficies fr�giles, se deber�n tomar las medidas preventivas adecuadas para evitar que los trabajadores las pisen inadvertidamente o caigan a trav�s suyo. 4. Para evitar las ca�das en los trabajos de reparaci�n y mantenimiento de cubiertas, antenas, pararrayos, etc. Se dispondr�n las medidas de protecci�n necesarias en cada caso, tales como petos perimetrales, ganchos o arneses, etc. 5. Cuando por la naturaleza del trabajo temporal en altura (trabajos en subidas de humos, torres, postes, antenas elevadas, chimeneas de f�brica, etc) no fuera posible utilizar barandillas, redes u otro sistema de protecci�n colectivo, deber� disponerse de medios de acceso seguros como cinturones de seguridad con anclaje u otros medios de protecci�n equivalente. Art�culo 173
V�as de circulaci�n 1. Las v�as de circulaci�n, incluidas las escaleras, las escalas fijas y los muelles y rampas de carga deber�n estar calculados, situados, acondicionados y preparados para su uso de manera que se puedan utilizar f�cilmente, con toda seguridad y conforme al uso al que se les haya destinado y de forma que los trabajadores empleados en las proximidades de estas v�as de circulaci�n no corran riesgo alguno. 2. Las plataformas de trabajo, las pasarelas y las escaleras de comunicaci�n deber�n construirse, protegerse y utilizarse de forma que se evite que las personas caigan o est�n expuestas a ca�das de objetos. Sus medidas se ajustar�n al n�mero de trabajadores que deban utilizarlas. 3. El piso de las plataformas, andamios y pasarelas deber� estar conformado por materiales s�lidos de una anchura m�nima total de 60 cent�metros, de forma que resulte garantizada la seguridad del personal que circule por ellas.
Protecci�n contra el riesgo de ca�das de objetos 1. Los trabajadores deber�n estar protegidos contra la ca�da de objetos o materiales; para ello se utilizar�n, siempre que sea t�cnicamente posible, medidas de protecci�n colectiva. 2. Cuando sea necesario, se establecer�n pasos cubiertos o se impedir� el acceso a las zonas peligrosas. 3. Los materiales de acopio, equipos y herramientas de trabajo deber�n colocarse o almacenarse de forma que se evite su desplome, ca�da, vuelco o desprendimiento del terreno adyacente. Art�culo 175
Iluminaci�n 1. Los lugares de trabajo, los locales interiores y las v�as de circulaci�n en la obra deber�n disponer, en la medida de lo posible, de suficiente luz natural, complementada con luz artificial cuando no sea suficiente. En su caso, se utilizar�n puntos de iluminaci�n port�tiles con protecci�n antichoques. El color utilizado para la iluminaci�n artificial no podr� alterar o influir en la percepci�n de las se�ales o paneles de se�alizaci�n. 2. Las instalaciones de iluminaci�n de los locales, de los puestos de trabajo y de las v�as de circulaci�n deber�n estar colocadas de tal manera que el tipo de iluminaci�n previsto no suponga riesgo de accidente para los trabajadores. 3. Los locales, los lugares de trabajo y las v�as de circulaci�n en los que los trabajadores est�n particularmente expuestos a riesgos en caso de aver�a de la iluminaci�n artificial, deber�n poseer una iluminaci�n de seguridad. Art�culo 176
Factores atmosf�ricos Deber� protegerse a los trabajadores contra las inclemencias atmosf�ricas que puedan comprometer su seguridad y su salud. Cuando las temperaturas sean extremas, especialmente en las conocidas �olas de calor� causantes de graves consecuencias para la salud, por parte de la representaci�n sindical se podr�n proponer horarios distintos que permitan evitar las horas de mayor insolaci�n. Asimismo, se dispondr� en las obras de cremas protectoras de factor suficiente contra las inclemencias atmosf�ricas tales como la irradiaci�n solar. Art�culo 177
Detecci�n y lucha contra incendios Seg�n las caracter�sticas de la obra y seg�n la dimensiones y el uso de los locales existentes, los equipos presentes, las caracter�sticas f�sicas y qu�micas de las sustancias o materiales que se hallen presentes, as� como el n�mero m�ximo de personas que puedan hallarse en ellos, se deber� prever en el plan de prevenci�n de un n�mero suficiente de dispositivos apropiados de lucha contra incendios. Dichos dispositivos deber�n verificarse y mantenerse con regularidad. Art�culo 178
Exposici�n a riesgos particulares 1. Los trabajadores no deber�n estar expuestos a niveles sonoros nocivos ni a factores externos nocivos, tales como, gases, vapores, polvo, amianto, vibraciones, etc. 2. En el caso de que algunos trabajadores deban penetrar en alguna zona cuya atm�sfera pudiera contener sustancias t�xicas o nocivas, o no tener ox�geno en cantidad suficiente o ser inflamable, la atm�sfera confinada deber� ser controlada y se deber�n adoptar mecidas adecuadas para prevenir cualquier peligro. 3. En ning�n caso podr� exponerse a un trabajador a una atm�sfera confinada de alto riesgo. Deber� quedar al menos bajo vigilancia permanente desde el exterior y deber�n tomarse todas las debidas precauciones para que se le pueda prestar auxilio eficaz e inmediato. CAP�TULO IIAndamios
SECCI�N 1CONDICIONES GENERALES
Condiciones generales de utilizaci�n de los andamios 1. Todo andamio deber� cumplir las condiciones generales respecto a materiales, estabilidad, resistencia, seguridad en el trabajo y seguridad general, y las particulares referentes a la clase a la que el andamio corresponda, especificadas en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre, por lo que respecta a su utilizaci�n. 2. Entre otras condiciones generales cabe citar las siguientes: a) Los andamios y sus elementos deber�n estar estabilizados por fijaci�n o por otros medios. Los andamios cuya utilizaci�n prevista requiera que los trabajadores se sit�en sobre ellos deber�n disponer de los medios adecuados para garantizar que el acceso y permanencia en esos equipos no suponga un riesgo para su seguridad y salud. b) En particular, cuando exista un riesgo de ca�da de altura de m�s de dos metros, los andamios deber�n disponer de barandillas o de cualquier otro sistema de protecci�n colectiva que proporcione una seguridad equivalente. Las barandillas deber�n ser resistentes, de una altura m�nima de 90 cent�metros y de una protecci�n intermedia y de un rodapi�. Resultan aconsejables las barandillas de 1 metro de altura. c) Los dispositivos de protecci�n colectiva contra ca�das del andamio s�lo podr�n interrumpirse en los puntos de acceso a una escalera o a una escalera de mano. d) Cuando el acceso al andamio o la ejecuci�n de una tarea particular exija la retirada temporal de un dispositivo de protecci�n colectiva contra ca�das, deber�n preverse medidas compensatorias y eficaces de seguridad, que se especificar�n en la planificaci�n de la actividad preventiva. No podr� ejecutarse el trabajo sin la adopci�n previa de dichas medidas. Una vez concluido este trabajo particular, ya sea de forma definitiva o temporal, se volver�n a colocar en su lugar los dispositivos de protecci�n colectiva contra ca�das. e) Los andamios deber�n tener la resistencia y los elementos necesarios de apoyo o sujeci�n, o ambos, para que su utilizaci�n en las condiciones para las que han sido dise�ados no suponga un riesgo de ca�da por rotura o desplazamiento. f) Las plataformas que forman el piso del andamio se dispondr�n de modo que no puedan moverse ni dar lugar al basculamiento, deslizamiento o cualquier otro movimiento peligroso. La anchura ser� la precisa para la f�cil circulaci�n de los trabajadores y el adecuado almacenamiento de los �tiles, herramientas y materiales imprescindibles para el trabajo a realizar en aquel lugar. g) No se almacenar�n sobre los andamios m�s materiales que los necesarios para asegurar la continuidad del trabajo y, al fin de la jornada de trabajo, se procurar� que sea el m�nimo el peso el depositado en ellos. h) A fin de evitar ca�das entre los andamios y los paramentos de la obra en ejecuci�n, deber�n colocarse tablones o chapados, seg�n la �ndole de los elementos a emplear en los trabajos, cuajando los espacios que queden libres entre los citados paramentos y el andamiaje -situados en el nivel inmediatamente inferior a aquel en que se lleve a efecto el trabajo-sin que en ning�n caso pueda exceder la distancia entre este tope y el nivel del trabajo de 1,80 metros. i) Los andamios deber�n ser instalados y utilizados de forma que no puedan caer, volcar o desplazarse de forma incontrolada, poniendo en peligro la seguridad de los trabajadores. j) Los andamios no deber�n utilizarse de forma o en operaciones o en condiciones contraindicadas o no previstas por el fabricante. Tampoco podr�n utilizarse sin los elementos de protecci�n indicados para la realizaci�n de la operaci�n de que se trate. Los andamios s�lo podr�n utilizarse excepcionalmente de forma o en operaciones o en condiciones no consideradas por el fabricante, si previamente se ha realizado una evaluaci�n de los riesgos que ello conllevar�a y se han tomado las medidas pertinentes para su eliminaci�n o control. k) Antes de utilizar un andamio se comprobar� que sus protecciones y condiciones de uso son las adecuadas y que su montaje y utilizaci�n no representa un peligro para los trabajadores o terceros. l) Los andamios dejar�n de utilizarse si se producen deterioros por inclemencias o transcurso del tiempo, u otras circunstancias que comprometan la seguridad de su funcionamiento. m) Las dimensiones, la forma y la disposici�n de las plataformas de un andamio deber�n ser apropiadas para el tipo de trabajo que se va a realizar, ser adecuadas a las cargas que hayan de soportar y permitir que se trabaje y circule en ellas con seguridad. Las plataformas de los andamios se montar�n de tal forma que sus componentes no se desplacen en una utilizaci�n normal de ellos. No deber� existir ning�n vac�o peligroso entre los componentes de las plataformas y los dispositivos verticales de protecci�n colectiva contra ca�das. n) El acceso a las plataformas de los andamios deber� realizarse normalmente a trav�s de m�dulos de escaleras de servicio adosadas a los laterales, o bien estando las escaleras integradas en el propio andamio. En ning�n caso est� permitido trepar por los travesa�os de la estructura del andamio. o) Los elementos de apoyo de un andamio deber�n estar protegidos contra el riesgo de deslizamiento, ya sea mediante sujeci�n en la superficie de apoyo, ya sea mediante un dispositivo antideslizante, o bien mediante cualquier otra soluci�n de eficacia equivalente, y la superficie portante deber� tener una capacidad suficiente. Se deber� garantizar la estabilidad del andamio. Deber� impedirse mediante dispositivos adecuados el desplazamiento inesperado de los andamios m�viles cuando se est�n realizando trabajos en altura. p) El piso de las plataformas, andamios y pasarelas deber� estar conformado por materiales s�lidos de una anchura m�nima total de 60 cent�metros, de forma que resulte garantizada la seguridad del personal que circule con ellos. Art�culo 180
Resistencia y estabilidad Cuando el andamio no disponga de nota de c�lculo o cuando las configuraciones estructurales previstas no est�n contempladas en ella, deber� efectuarse un c�lculo de resistencia y estabilidad, a menos que el andamio est� montado seg�n una configuraci�n tipo generalmente reconocida. Dicho c�lculo deber� ser realizado por una persona con una formaci�n universitaria que lo habilite para la realizaci�n de estas actividades. Art�culo 181
Plan de montaje, de utilizaci�n y de desmontaje 1. En funci�n de la complejidad del andamio elegido, deber� elaborarse un plan de montaje, de utilizaci�n y de desmontaje. Este plan deber� ser realizado por una persona con una formaci�n universitaria que lo habilite para la realizaci�n de estas actividades. 2. Este plan podr� adoptar la forma de un plan de aplicaci�n generalizada, completado con elementos correspondientes a los detalles espec�ficos del andamio de que se trate. 3. A los efectos de lo dispuesto en el apartado anterior, el plan de montaje, de utilizaci�n y de desmontaje ser� obligatorio en los siguientes tipos de andamios: a) Plataformas suspendidas de nivel variable (de accionamiento manual o motorizado), instaladas temporalmente sobre un edificio o una estructura para tareas espec�ficas, y plataformas elevadoras sobre m�stil. b) Andamios constituidos con elementos prefabricados apoyados sobre terreno natural, soleras de hormig�n, forjados, voladizos u otros elementos cuya altura, desde el nivel inferior de apoyo hasta la coronaci�n de la andamiada, exceda de seis metros o dispongan de elementos horizontales que salven vuelos y distancias superiores entre apoyos de m�s de ocho metros. Se except�an los andamios de caballetes o borriquetas. c) Andamios instalados en el exterior, sobre azoteas, c�pulas, tejados o estructuras superiores cuya distancia entre el nivel de apoyo y el nivel del terreno o del suelo exceda de 24 metros de altura. d) Torres de acceso y torres de trabajo m�viles en los que los trabajos se efect�en a m�s de seis metros de altura desde el punto de operaci�n hasta el suelo. 4. Sin embargo, cuando se trate de andamios que, a pesar de estar incluidos entre los anteriormente citados, dispongan del marcado �CE� (p. ej. plataformas suspendidas de nivel variable, plataformas elevadoras sobre m�stil), por serles de aplicaci�n una normativa espec�fica en materia de comercializaci�n, el citado plan podr� ser sustituido por las instrucciones espec�ficas del fabricante, proveedor o suministrador, sobre el montaje, la utilizaci�n y el desmontaje de los equipos, salvo que estas operaciones se realicen de forma o en condiciones o circunstancias no previstas en dichas instrucciones. Conforme la circular CT 39/2004 de la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social, en el caso de aquellos tipos de andamios normalizados -p. ej. met�licos tubulares prefabricados o torres de acceso m�viles- que no pueden disponer de marcado CE -por no haberse adoptado dicha exigencia legal en el �mbito europeo- pero sus fabricantes se han sometido a la realizaci�n de los ensayos exigidos por Documentos de Armonizaci�n Europeos y cuentan con el correspondiente certificado de ese producto expedido por un organismo nacional de normalizaci�n, mientras no se establezca la exigencia de marcado �CE�, se aplicar� la posible sustituci�n del plan por las instrucciones del fabricante, siempre que el andamio se monte seg�n la configuraci�n tipo establecida en las citadas instrucciones, y para las operaciones y usos establecidos por el mismo. Art�culo 182
Montaje, supervisi�n y formaci�n de los montadores 1. Los andamios s�lo podr�n ser montados, desmontados o modificados sustancialmente bajo la direcci�n de una persona con una formaci�n universitaria o profesional que lo habilite para ello, y por trabajadores que hayan recibido una formaci�n adecuada y espec�fica para las operaciones previstas conforme al Anexo II, apartado 4.3.7 del Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre. 2. Tanto los trabajadores afectados como la persona que supervise dispondr�n del plan de montaje y desmontaje incluyendo cualquier instrucci�n que pudiera contener. 3. Cuando, de conformidad con el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre, no sea necesaria la elaboraci�n de un plan de montaje, utilizaci�n y desmontaje, las operaciones previstas en este apartado podr�n tambi�n ser dirigidas por una persona que disponga de una experiencia certificada por el empresario en esta materia de m�s de dos a�os y cuente con la formaci�n preventiva correspondiente, como m�nimo, a las funciones de nivel b�sico. Art�culo 183
Inspecci�n de andamios 1. Los andamios deber�n ser inspeccionados por una persona con una formaci�n universitaria o profesional que lo habilite para ello: a) Antes de su puesta en servicio. b) A continuaci�n, peri�dicamente. c) Tras cualquier modificaci�n, per�odo de no utilizaci�n, exposici�n a la intemperie, sacudidas s�smicas, o cualquier otra circunstancia que hubiera podido afectar a su resistencia o a su estabilidad. 2. Cuando, de conformidad con el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre, no sea necesaria la elaboraci�n de un plan de montaje, utilizaci�n y desmontaje, las operaciones previstas en este apartado podr�n tambi�n ser dirigidas por una persona que disponga de una experiencia certificada por el empresario en esta materia de m�s de dos a�os y cuente con la formaci�n preventiva correspondiente, como m�nimo, a las funciones de nivel b�sico. 3. Los resultados de las comprobaciones e inspecciones peri�dicas deber�n documentarse y estar a disposici�n de la autoridad laboral. SECCI�N 2NORMAS ESPEC�FICAS PARA DETERMINADOS TIPOS DE ANDAMIOS
Normas espec�ficas para andamios met�licos tubulares 1. Se consideran andamios met�licos tubulares, aquellos en los que todas o algunas de sus dimensiones son determinadas con antelaci�n mediante uniones o dispositivos de uni�n fijos permanentemente sobre los componentes. Se componen de placa de sustentaci�n (placa base y husillo), m�dulos, cruz de San Andr�s, y largueros o tubos de extremos, longitudinales y diagonales. Se complementan con plataformas, barandillas y en ocasiones escaleras de comunicaci�n integradas. 2. En relaci�n con estos andamios se establecen las siguientes condiciones particulares de seguridad. a) Los andamios tubulares, en todo caso, deber�n estar certificados por el fabricante. Los andamios tubulares que no hayan obtenido una certificaci�n del producto por una entidad reconocida de normalizaci�n, s�lo podr�n utilizarse para aquellos supuestos en los que el Real Decreto 1215/1997, 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre, por el que se establecen las disposiciones m�nimas de seguridad y salud para la utilizaci�n por los trabajadores de los equipos de trabajo, en materia de trabajos temporales en altura en su Anexo II apartado 4.3, no exige plan de montaje, esto es para alturas no superiores a 6 metros y que adem�s no superen los 8 metros de distancia entre apoyos, y siempre que no est�n situados sobre azoteas, c�pulas, tejados o balconadas a m�s de 24 metros desde el nivel del suelo. b) En cualquier caso el material que conforma el andamio dispondr� de las instrucciones de montaje y mantenimiento necesarias para su uso. c) En ning�n caso se permitir� al contratista o usuarios, realizar cambios en el dise�o inicial sin la autorizaci�n e intervenci�n de la direcci�n facultativa o el coordinador de seguridad y sin haber realizado el plan de montaje, utilizaci�n y desmontaje correspondiente. d) La estabilidad de los andamios tubulares deber� quedar garantizada en todo momento. El t�cnico que supervise la correcta ejecuci�n de los trabajos de montaje y desmontaje del andamio, dar� las instrucciones precisas tanto a los montadores como a los trabajadores posteriormente usuarios sobre las condiciones para ejecutar los trabajos de manera adecuada. e) Para el trabajo en las plataformas de trabajo de los andamios tubulares se exigen los siguientes requisitos m�nimos: Las plataformas de trabajo tendr�n un ancho m�nimo de 60 cent�metros sin soluci�n de continuidad al mismo nivel, teniendo garantizada la resistencia y estabilidad necesarias en relaci�n con los trabajos a realizar sobre ellas. Las plataformas de trabajo ser�n met�licas o de otro material resistente y antideslizante, contar�n con dispositivos de enclavamiento que eviten su basculamiento accidental y tendr�n marcada, de forma indeleble y visible, la carga m�xima admisible. Las plataformas de trabajo estar�n protegidas por medio de una barandilla met�lica de un m�nimo de un metro de altura, barra intermedia y rodapi� de altura m�nima de 15 cent�metros en todos los lados de su contorno, con excepci�n de los lados que disten de la fachada menos de 20 cent�metros f) El acceso a estas estructuras tubulares se har� siempre por medio de escaleras bien mediante m�dulos espec�ficos adosados a los laterales, bien mediante escaleras integradas de comunicaci�n entre las plataformas. Las trampillas de acceso a estas �ltimas estar�n cerradas, cuando no respondan propiamente a esta finalidad. Solo en los casos que est�n debidamente justificados en el plan de seguridad o en la evaluaci�n de riesgos podr� hacerse desde el edificio, por medio de plataformas o pasarelas debidamente protegidas. Art�culo 185
Normas espec�ficas para andamios constituidos por elementos prefabricados, torres de acceso y torres de trabajo m�viles 1. Con respecto a la comercializaci�n de estos tipos de andamios, y de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 1801/2003, de 26 de diciembre, de seguridad general de los productos, se considera que un andamio de este tipo es seguro cuando cumpla las disposiciones normativas de obligado cumplimiento que establezcan los requisitos de seguridad y salud. 2. En los aspectos de dichas disposiciones normativas regulados por normas t�cnicas que sean transposici�n de una norma europea armonizada, se presumir� que tambi�n un andamio de este tipo es seguro cuando sea conforme a tales normas. 3. Cuando no exista disposici�n normativa de obligado cumplimiento aplicable, o �sta no cubra todos los riesgos o categor�as de riesgos de este tipo de andamio, para evaluar su seguridad garantizando siempre el nivel de seguridad, se tendr�n en cuenta los siguientes elementos: Normas t�cnicas nacionales que sean transposici�n de normas europeas no armonizadas. Normas UNE. C�digos de buenas pr�cticas. Estado actual de los conocimientos y de la t�cnica. 4. Por lo que refiere a la utilizaci�n de estos tipos de andamios, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre. Art�culo 186
Normas espec�ficas para torres de acceso y torres de trabajo m�viles 1. Para garantizar la estabilidad de las torres de acceso y de las torres de trabajo m�viles su altura (desde el suelo a la �ltima plataforma) no podr� exceder de 4 metros por cada metro del lado menor. En su caso, y no obstante lo anterior, deber�n seguirse las instrucciones del fabricante (utilizar estabilizadores, aumentar el lado menor, etc.). 2. Las ruedas de las torres de trabajo m�viles deber�n disponer de un dispositivo de blocaje de la rotaci�n y de la traslaci�n. Asimismo, deber� verificarse el correcto funcionamiento de los frenos. Estas torres s�lo deben moverse manualmente sobre suelo firme, s�lido, nivelado y libre de obst�culos. 3. Para evitar su basculamiento est� prohibido desplazarlas con personal o materiales y herramientas sobre las mismas. 4. No est� autorizado instalar poleas u otros dispositivos de elevaci�n sobre estos tipos de andamio, a menos que los mismos hayan sido proyectados expresamente por el fabricante para dicha finalidad. 5. Estos tipos de andamios no deben apoyarse, en ning�n caso, sobre material ligero o de baja resistencia o estabilidad. 6. El acceso a las plataformas de este tipo de andamios deber� realizarse por el interior con escaleras o escalas de pelda�os integradas para tal fin. 7. Est� prohibido saltar sobre los pisos de trabajo y establecer puentes entre una torre de trabajo m�vil y cualquier elemento fijo de la obra o edificio. Art�culo 187
Normas espec�ficas para plataformas elevadoras sobre m�stil 1. Las plataformas incluidas en este apartado tienen la consideraci�n de aparatos de elevaci�n de personas. Por lo tanto, les es de aplicaci�n el Real Decreto 1435/1992, de 27 de noviembre, modificado por el Real Decreto 56/1995, de 20 de enero, y resulta exigible que dispongan del �marcado CE�, declaraci�n �CE� de conformidad y manual de instrucciones. 2. Por lo que refiere a la utilizaci�n de estas plataformas, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre. 3. Sin perjuicio de lo anterior, y entre otras, deben cumplirse las siguientes medidas: a) Deber� verificarse antes de su uso la resistencia y estabilidad de los puntos de apoyo. b) Estar�n dotadas de protecci�n frente al riesgo de contacto el�ctrico indirecto y verificarse la ausencia de l�neas el�ctricas a�reas en el entorno. c) Cuando dispongan de carriles deber�n poseer una perfecta nivelaci�n, cimentaci�n y alineaci�n, as� como topes en sus extremos. Los traslados se realizar�n con la plataforma desalojada de trabajadores. d) Para prevenir el riesgo de ca�das de objetos sobre terceros se balizar�, se�alizar� y acotar� la zona inferior del terreno impidiendo el paso bajo su perpendicular. e) Nunca deber�n sobrecargarse; se repartir�n los materiales necesarios para la correcta continuidad de los trabajos a lo largo de la plataforma. f) Deben revisarse peri�dicamente y no utilizarse en condiciones meteorol�gicas adversas que superen lo previsto por el fabricante. Art�culo 188
Normas espec�ficas para plataformas suspendidas de nivel variable de accionamiento manual o motorizado (andamios colgados) 1. Al igual que las plataformas incluidas en el art�culo anterior, tienen la consideraci�n de aparatos de elevaci�n de personas, por lo tanto, les es de aplicaci�n el Real Decreto 1435/1992, de 27 de noviembre, modificado por el Real Decreto 56/1995, de 20 de enero. En consecuencia, a estos equipos les resulta exigible que dispongan del �marcado CE�, declaraci�n �CE� de conformidad y manual de instrucciones conforme a dicha normas. La documentaci�n t�cnica debe alcanzar a todos los elementos de las plataformas (pescantes, contrapesos, cables de sustentaci�n, aparejos y mecanismos de izado y descenso, barquilla y componentes de seguridad). A aquellas plataformas que por su fecha de comercializaci�n o de puesta en servicio por primera vez no les sea de aplicaci�n el marcado ce, deber�n someterse a la puesta en conformidad de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio. 2. Por lo que refiere a la utilizaci�n de estos tipos de plataformas, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre. 3. Deben cumplirse, adem�s de las contenidas en el manual de instrucciones del fabricante, entre otras, las siguientes normas de seguridad: El suelo de las plataformas debe ser una superficie resistente, antideslizante y debe quedar sujeto de tal forma que carezca de movimiento alguno, bien sea de deslizamiento o de basculamiento, y s�lo pueda ser retirado por una acci�n voluntaria. Las plataformas suspendidas deben estar dotadas de barandilla, protecciones intermedias y z�calos montados a lo largo de todo su per�metro. La altura de la barandilla no ser� inferior a 90 cent�metros medido desde lo alto de la barandilla hasta el suelo. La distancia entre la barandilla y la protecci�n intermedia, y entre esta y el z�calo no debe sobrepasar los 50 cent�metros el z�calo no debe tener una altura inferior a 15 cent�metros por encima del suelo. En el caso de utilizarse plataformas m�ltiples con dos o m�s suelos, uno encima del otro, debe preverse una trampilla en el suelo superior y una escalera integrada que permita un acceso seguro entre los suelos. La trampilla debe abrirse hacia arriba y no debe poder quedarse abierta. Queda expresamente prohibido comunicar entre s� dos plataformas suspendidas en paralelo mediante pasarelas superpuestas o colocar dicha pasarela entre la plataforma y cualquier otro elemento. Los accesos a las plataformas ser�n c�modos y seguros. Las puertas de acceso de las barquillas no deben abrir hacia el exterior y deben estar dotadas de un sistema e enclavamiento que impida su apertura, si no es por una acci�n voluntaria. La distancia entre el paramento y la cara delantera de las plataformas ser� inferior a 30 cent�metros. �stas deber�n disponer de un sistema de fijaci�n o anclaje que impida su movimiento durante las operaciones de entrada y salida de las mismas. Los pescantes se montar�n de tal forma que los cables trabajen totalmente perpendiculares al suelo y paralelos entre s�. Las plataformas se suspender�n de un m�nimo de dos pescantes. Se proh�be la acumulaci�n de materiales en estas plataformas debiendo situar sobre ellas, exclusivamente, los indispensables y precisos para realizar el trabajo. En ning�n caso se sobrepasar� la carga m�xima indicada por el fabricante. Se pondr� especial cuidado en el tiro uniforme de los cabos durante los movimientos de ascensos y descensos, para evitar saltos bruscos. Estos movimientos se ejecutar�n con las plataformas descargadas de material y durante los mismos s�lo permanecer�n sobre ellas los trabajadores indispensables. Los aparejos elevadores utilizados para las maniobras deber�n disponer de dispositivos de seguridad que impidan descensos y rotaciones incontroladas, as� como dispositivos interiores de gu�a para los cables. Los ganchos de sujeci�n de los cables a los pescantes deber� estar dotados de pestillo de seguridad. A estas plataformas se les debe acoplar dispositivos secundarios para que en caso de rotura del cable portante retengan las mismas evitando su ca�da tales como: un sistema de suspensi�n de doble cable de seguridad independiente de los cables de sustentaci�n y dotado de un freno secundario, o un sistema de suspensi�n de cable �nico asociado a un dispositivo anticaidas capaz de retener las plataformas. Antes de su primera utilizaci�n todo el conjunto ser� sometido a una prueba de carga bajo la supervisi�n de persona competente; igualmente, con car�cter diario y antes de su uso, deben ser inspeccionados los elementos sometidos a esfuerzo, los dispositivos de seguridad, etc; peri�dicamente dicho conjunto se revisar� conforme a las instrucciones del fabricante. Todas estas revisiones quedar�n documentadas. En todos los elementos y accesorios de elevaci�n deber�n quedar claramente identificadas sus caracter�sticas. En la plataforma deber� quedar reflejada la carga m�xima y el n�mero m�ximo de personas que pueden utilizarla. No deben utilizarse en condiciones meteorol�gicas adversas que superen lo previsto por el fabricante. Art�culo 189
Normas espec�ficas para andamios de borriquetas 1. Estar�n constituidos por borriquetas met�licas en forma de uve invertida y tablones o plataformas met�licas horizontales. 2. Estos andamios siempre se montar�n nivelados, nunca inclinados se proh�be su apoyo sobre materiales de construcci�n fr�giles como ladrillos, bovedillas, etc. 3. Podr�n emplearse andamios de borriquetas hasta 3 metros de altura. 4. En los trabajos sobre borriquetas en balcones, terrazas o en la proximidad de aberturas con riesgo de ca�das de m�s de 2 metros se utilizar�n medios de protecci�n colectiva (barrandillas, redes, etc.). 5. Los tablones o plataformas que formen el piso del andamio (de al menos 60 cm de anchura) deber�n estar anclados o atados a las borriquetas. Art�culo 190
Normas espec�ficas para andamios de mechinales Cuando el andamio se establezca a base de mechinales (agujeros cuadrados practicados en un muro de obra que permiten el paso de los travesa�os o colas de un andamio) s�lo se permitir� su uso para obras de escasa importancia y con la condici�n de que la altura sobre el nivel del terreno de la andamiada m�s elevada no exceda de cinco metros. Ser� obligatoria su homologaci�n y la utilizaci�n en todo caso de EPI antica�da en los trabajadores situados en estos andamios. CAP�TULO IIIProtecciones colectivas, escalas fijas o de servicio, escaleras de mano y otros equipos para trabajos temporales en altura
Normas espec�ficas para sistemas provisionales de protecci�n de borde 1. Con respecto a la comercializaci�n de estos sistemas, y de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 1801/2003, de 26 de diciembre, de seguridad general de los productos, se considera que una protecci�n de borde es segura cuando cumpla las disposiciones normativas de obligado cumplimiento que fijen los requisitos de seguridad y salud. 2. En los aspectos de dichas disposiciones normativas regulados por normas t�cnicas que sean transposici�n de una norma europea armonizada, se presumir� que tambi�n un sistema provisional de protecci�n de borde es seguro cuando sea conforme a tales normas.
3. Cuando no exista disposici�n normativa de obligado cumplimiento aplicable, o �sta no cubra todos los riesgos o categor�as de riesgos del sistema provisional de protecci�n de borde, para evaluar su seguridad garantizando siempre el nivel de seguridad, se tendr�n en cuenta los siguientes elementos: Normas t�cnicas nacionales que sean transposici�n de normas europeas no armonizadas. Normas UNE. C�digos de buenas pr�cticas. Estado actual de los conocimientos y de la t�cnica. Art�culo 192
Requisitos para los sistemas provisionales de protecci�n de borde Todos los elementos que configuran el conjunto de sistemas de protecci�n (barandilla principal con una altura m�nima de 90 cm, barandilla intermedia, plinto o rodapi� con una altura sobre la superficie de trabajo tal que impida la ca�da de objetos y materiales y postes) ser�n resistentes. Estar�n constituidos por materiales r�gidos y s�lidos; no podr�n utilizarse como barandillas cuerdas, cintas, cadenas, etc. As� como elementos de se�alizaci�n y balizamiento. Art�culo 193
Normas espec�ficas para redes de seguridad 1. Con respecto a la comercializaci�n de las redes de seguridad, y de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 1801/2003, de 26 de diciembre, de seguridad general de los productos, se considera que una red de seguridad es segura cuando cumpla las disposiciones normativas de obligado cumplimiento que fijen los requisitos de seguridad y salud. 2. En los aspectos de dichas disposiciones normativas regulados por normas t�cnicas que sean transposici�n de una norma europea armonizada, se presumir� que tambi�n una red de seguridad es segura cuando sea conforme a tales normas. 3. Cuando no exista disposici�n normativa de obligado cumplimiento aplicable, o �sta no cubra todos los riesgos o categor�as de riesgos de la red de seguridad, para evaluar su seguridad garantizando siempre el nivel de seguridad, se tendr�n en cuenta los siguientes elementos: Normas t�cnicas nacionales que sean transposici�n de normas europeas no armonizadas. Normas UNE. C�digos de buenas pr�cticas. Estado actual de los conocimientos y de la t�cnica. Art�culo 194
Requisitos para la utilizaci�n de redes de seguridad 1. En la elecci�n y utilizaci�n de las redes de seguridad, siempre que sea t�cnicamente posible por el tipo de trabajos que se ejecuten, se dar� prioridad a las redes que evitan la ca�da frente a aquellas que s�lo limitan o aten�an las posibles consecuencias de dichas ca�das. a) Con independencia de la obligatoriedad de cumplir las normas t�cnicas previstas para cada tipo de red, �stas s�lo se deber�n instalar y utilizar conforme a las instrucciones previstas, en cada caso, por el fabricante, se estudiar�, con car�cter previo a su montaje, el tipo de red m�s adecuado frente al riesgo de ca�da de altura en funci�n del trabajo que vaya a ejecutarse. El montaje y desmontaje sucesivos ser� realizado por personal formado e informado. b) La estabilidad y solidez de los elementos de soporte y el buen estado de las redes deber�n verificarse previamente a su uso, posteriormente de forma peri�dica, y cada vez que sus condiciones de seguridad puedan resultar afectadas por una modificaci�n, per�odo de no utilizaci�n o cualquier otra circunstancia. c) Se almacenar�n en lugares secos. 2. Una vez retiradas las redes deber�n reponerse los sistemas provisionales de protecci�n de borde. Art�culo 195
Normas espec�ficas para escalas fijas o de servicio 1. Las escalas fijas o de servicio deber�n cumplir los requisitos establecidos en el Anexo I, apartado 8, del Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, de lugares de trabajo. Dispondr�n de una protecci�n circundante a partir de los 4 metros de altura, salvo en el caso de pozos, conductos angostos u otras instalaciones que por su configuraci�n ya proporcionen dicha protecci�n. Para escalas fijas de m�s de 9 metros se establecer�n plataformas de descanso cada 9 metros o fracci�n. 2. En el supuesto de que por las caracter�sticas constitutivas del propio pozo, conducto u otras instalaciones, las necesidades de acceso o la realizaci�n del trabajo impidan el establecimiento de las citadas plataformas de descanso, se dispondr�n de sistemas antica�das para su utilizaci�n por los trabajadores. Art�culo 196
Normas espec�ficas para escaleras de mano 1. Con respecto a la comercializaci�n de las escaleras de mano, y de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 1801/2003, de 26 de diciembre, de seguridad general de los productos, se considera que una escalera de mano es segura cuando cumpla las disposiciones normativas de obligado cumplimiento que fijen los requisitos de seguridad y salud. 2. En los aspectos de dichas disposiciones normativas regulados por normas t�cnicas que sean transposici�n de una norma europea armonizada, se presumir� que tambi�n una escalera de mano es segura cuando sea conforme a tales normas. 3. Cuando no exista disposici�n normativa de obligado cumplimiento aplicable, o �sta no cubra todos los riesgos o categor�as de riesgos de la escalera de mano, para evaluar su seguridad garantizando siempre el nivel de seguridad, se tendr�n en cuenta los siguientes elementos: Normas t�cnicas nacionales que sean transposici�n de normas europeas no armonizadas. Normas UNE. C�digos de buenas pr�cticas. Estado actual de los conocimientos y de la t�cnica. Art�culo 197
Requisitos para la utilizaci�n de las escaleras de mano 1. Por lo que refiere a la utilizaci�n de las escaleras de mano, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones m�nimas de seguridad y salud para la utilizaci�n por los trabajadores de los equipos de trabajo modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre, de equipos de trabajo, en materia de trabajos en altura, que incluye normas sobre andamios, escaleras de mano y las t�cnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas. 2. Las escaleras de mano deber�n ajustarse a lo establecido en su normativa espec�fica. Se tendr�n en cuenta, entre otras, las siguientes medidas: a) La utilizaci�n de una escalera de mano como puesto de trabajo en altura deber� limitarse a las circunstancias en las que la utilizaci�n de otros equipos de trabajo m�s seguros no est� justificada, por el bajo nivel de riesgo y por las caracter�sticas de los emplazamientos que el empresario no pueda modificar. b) Las escaleras de mano deber�n tener la resistencia y los elementos necesarios de apoyo o sujeci�n, o ambos, para que su utilizaci�n en las condiciones para las que han sido dise�ados no suponga un riesgo de ca�da por rotura o desplazamiento. En particular, las escaleras de tijera dispondr�n de elementos de seguridad que impidan su apertura al ser utilizadas. 3. Adem�s, durante su utilizaci�n, deber�n cumplirse, entre otras, las siguientes normas: a) Las escaleras de mano se colocar�n de forma que su estabilidad durante su utilizaci�n est� asegurada. Los puntos de apoyo de las escaleras de mano deber�n asentarse s�lidamente sobre un soporte de dimensiones adecuadas, y estable, resistente e inm�vil, de forma que los travesa�os queden en posici�n horizontal. Las escaleras suspendidas se fijar�n de forma segura y, excepto las de cuerda, de manera que no puedan desplazarse y se eviten los movimientos de balanceo. b) Se impedir� el deslizamiento de los pies de las escaleras de mano durante su utilizaci�n, ya sea mediante la fijaci�n de la parte superior o inferior de los largueros, ya sea mediante cualquier dispositivo antideslizante o cualquier otra soluci�n de eficacia equivalente. Las escaleras de mano para fines de acceso deber�n tener la longitud necesaria para sobresalir al menos un metro del plano de trabajo al que se accede. Las escaleras compuestas de varios elementos adaptables o extensibles deber�n utilizarse de forma que la inmovilizaci�n rec�proca de los distintos elementos est� asegurada. Las escaleras con ruedas deber�n haberse inmovilizado antes de acceder a ellas. Las escaleras de mano simples se colocar�n, en la medida de lo posible, formando un �ngulo aproximado de 75 grados con la horizontal. c) El ascenso, el descenso y los trabajos desde escaleras se efectuar�n de frente a �stas. Las escaleras de mano deber�n utilizarse de forma que los trabajadores puedan tener en todo momento un punto de apoyo y de sujeci�n seguros. Los trabajos a m�s de 3,50 metros de altura, desde el punto de operaci�n al suelo, que requieran movimientos o esfuerzos peligrosos para la estabilidad del trabajador, s�lo se efectuar�n si se utiliza un equipo de protecci�n individual antica�das o se adoptan otras medidas de protecci�n alternativas. El transporte a mano de una carga por una escalera de mano se har� de modo que ello no impida una sujeci�n segura. Se proh�be el transporte y manipulaci�n de cargas por o desde escaleras de mano cuando por su peso o dimensiones puedan comprometer la seguridad del trabajador. Las escaleras de mano no se utilizar�n por dos o m�s personas simult�neamente. d) No se emplear�n escaleras de mano y, en particular, escaleras de m�s de cinco metros de longitud sobre cuya resistencia no se tengan garant�as. Queda prohibido el uso de escaleras de mano de construcci�n improvisada. e) Las escaleras de mano se revisar�n peri�dicamente. Se proh�be la utilizaci�n de escaleras de madera pintadas, por la dificultad que ello supone para la detecci�n de sus posibles defectos. Art�culo 198
T�cnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas 1. La utilizaci�n de las t�cnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas se limitar� a circunstancias en las que la evaluaci�n del riesgo indique que el trabajo puede ejecutarse de manera segura y en las que, adem�s, la utilizaci�n de otro equipo de trabajo m�s seguro no est� justificada. 2. Teniendo en cuenta la evaluaci�n del riesgo y especialmente en funci�n de la duraci�n del trabajo y de las exigencias de car�cter ergon�mico, deber� facilitarse un asiendo provisto de los accesorios apropiados. Esta silla debe tener una anchura m�nima de 45 cent�metros y debe estar provista de un cintur�n de anchura m�nima de 50 mil�metros para que el trabajador se ate. 3. Los trabajos con t�cnicas verticales o sistemas de acceso y posicionamiento mediante cuerdas deber�n tener la resistencia y los elementos necesarios de apoyo o sujeci�n, o ambos, para que su utilizaci�n en las condiciones para las que han sido dise�ados no suponga un riesgo de ca�da por rotura o desplazamiento. 4. La utilizaci�n de las t�cnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas cumplir� las siguientes condiciones: a) El sistema constar� como m�nimo de dos cuerdas con sujeci�n independiente, una como medio de acceso, de descenso y de apoyo (cuerda de trabajo) y la otra como medio de emergencia (cuerda de seguridad). b) Se facilitar� a los trabajadores unos arneses adecuados, que deber�n utilizar y conectar a la cuerda de seguridad. c) La cuerda de trabajo estar� equipada con un mecanismo seguro de ascenso y descenso y dispondr� de un sistema de bloqueo autom�tico con el fin de impedir la ca�da en caso de que el usuario pierda el control de su movimiento. La cuerda de seguridad estar� equipada con un dispositivo m�vil contra ca�das que siga los desplazamientos del trabajador. d) Las herramientas y dem�s accesorios que deba utilizar el trabajador deber�n estar sujetos al arn�s o al asiento del trabajador o sujetos por otros medios adecuados. 5. Con respecto a la comercializaci�n de los elementos que se emplean en las t�cnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas, y de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 1801/2003 de seguridad general de los productos, se considera que los elementos son seguros cuando cumpla las disposiciones normativas de obligado cumplimiento que fijen los requisitos de seguridad y salud. 6. En los aspectos de dichas disposiciones normativas regulados por normas t�cnicas que sean transposici�n de una norma europea armonizada, se presumir� que tambi�n estos elementos son seguros cuando sean conformes a tales normas. 7. Cuando no exista disposici�n normativa de obligado cumplimiento aplicable, o �sta no cubra todos los riesgos o categor�as de riesgos de estas t�cnicas, para evaluar su seguridad garantizando siempre el nivel de seguridad, se tendr�n en cuenta los siguientes elementos: Normas t�cnicas nacionales que sean transposici�n de normas europeas no armonizadas. Normas UNE. C�digos de buenas pr�cticas. Estado actual de los conocimientos y de la t�cnica. A todos los elementos que conforman estas t�cnicas, excepto a la propia cuerda o cuerdas y a sus sistemas de amarre, les es de aplicaci�n el Real Decreto 1407/1992 y, en consecuencia, les es exigible que dispongan de �marcado CE�, declaraci�n �CE� de conformidad y manual de instrucciones, conforme a dicha norma. Art�culo 199
Requisitos para la utilizaci�n de las t�cnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas 1. Por lo que refiere a la utilizaci�n de las t�cnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre. 2. Los trabajadores que utilicen estas t�cnicas de acceso y de posicionamiento deber�n poseer una la informaci�n y formaci�n adecuada y espec�fica para las operaciones previstas. Dicha informaci�n y formaci�n se referir� a los siguientes aspectos: Las t�cnicas para la progresi�n mediante cuerdas y sobre estructuras. Los sistemas de sujeci�n. Los sistemas antica�das. Las normas sobre el cuidado, mantenimiento y verificaci�n del equipo de trabajo y de seguridad. Las t�cnicas de salvamento de personas accidentadas en suspensi�n. Las medidas de seguridad ante condiciones meteorol�gicas que puedan afectar a la seguridad. Las t�cnicas seguras de manipulaci�n de cargas en altura. Art�culo 200
Normas espec�ficas para plataformas voladas de descarga de materiales Deben reunir, entre otros, los siguientes requisitos: Las plataformas deben ser met�licas, s�lidas y seguras; se fijar�n mediante puntales telesc�picos de suelo a techo en n�mero y disposici�n indicados por el fabricante. Las plataformas estar�n protegidas en su contorno con barandillas perimetrales, siendo desmontable la delantera para permitir la descarga de materiales. Cuando disponga de trampilla abatible en el piso, deber� estar dotada de un sistema que impida el acceso a la plataforma cuando la trampilla est� abierta. Para trabajos sobre las plataformas es preceptivo el uso de un sistema anti�cidas dispuesto en un punto s�lido de la obra. En ning�n caso deber�n sobrecargarse por encima de la carga m�xima prevista por el fabricante, que vendr� indicada en un lugar visible y de forma indeleble. Art�culo 201
Normas espec�ficas para plataformas elevadoras m�viles de personal (PEMP) 1. Las plataformas incluidas en este apartado tienen la consideraci�n de aparatos de elevaci�n de personas. Por lo tanto, les es de aplicaci�n el Real Decreto 1435/1992, de 27 de noviembre, por el que se dictan las disposiciones de aplicaci�n de la Directiva del Consejo 89/392/CEE, relativa a la aproximaci�n de la legislaci�n de los Estados miembros sobre m�quinas, modificado por el Real Decreto 56/1995, de 20 de enero, y les resulta exigible que dispongan del �marcado CE�, declaraci�n �CE� de conformidad y manual de instrucciones. 2. A aquellas plataformas que por su fecha de comercializaci�n o de puesta en servicio por primera vez no les sea de aplicaci�n el marcado CE, deber�n someterse a la puesta en conformidad de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1215/1997, 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones m�nimas de seguridad y salud para la utilizaci�n de los equipos de trabajo, en materia de trabajos temporales en altura. 3. Por lo que refiere a la utilizaci�n de estos tipos de plataformas, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre. 4. Durante su utilizaci�n deber�n cumplirse, entre otras, las siguientes normas: El personal operador debe estar cualificado y formado. No se permitir� la utilizaci�n y el acceso a personas carentes de autorizaci�n. No deben utilizarse en operaciones o en condiciones contraindicadas por el fabricante y se cumplir�n las especificaciones establecidas por el mismo en cuanto a su uso y limitaci�n de carga. No se utilizar�n. Se debe reconocer previamente el terreno por donde debe desplazarse la plataforma asegurando que est� nivelado y sea estable. La plataforma no debe conducirse ni circular por pendientes superiores a las indicadas por el fabricante. No se deben cargar materiales de mayor volumen y peso de lo previsto por el fabricante. Las cargas deber�n estar repartidas uniformemente por el piso de la plataforma. Debe verificarse la ausencia de l�neas el�ctricas a�reas en el entorno as� como la presencia de elementos fijos que interfieran el desplazamiento espacial de la plataforma. Art�culo 202
Normas espec�ficas para cestas suspendidas mediante gr�as 1. El sistema de cestas suspendidas mediante gr�as, se trata de un dispositivo dise�ado para la elevaci�n de personas mediante gr�a. 2. Este sistema de elevaci�n de personas y realizaci�n de trabajos en altura s�lo debe utilizarse excepcionalmente, cuando por el tipo de trabajos a ejecutar, la altura a la que se deba subir, la duraci�n de la utilizaci�n, y las caracter�sticas o inaccesibilidad por otros medios hasta el emplazamiento, el estudio de seguridad, el plan de seguridad o la evaluaci�n de riesgos determinen que no sea posible la elecci�n de otros equipos m�s seguros y siempre que de la documentaci�n t�cnica resulte que los trabajos pueden realizarse de forma segura. 3. Con respecto a la comercializaci�n y utilizaci�n de las cestas se debe tener en cuenta lo siguiente: a) Las cestas suspendidas deben cumplir la normativa vigente, haber sido ensayadas y certificadas por el fabricante y disponer del marco ce conforme a la normativa de comercializaci�n de los equipos. b) El fabricante deber� de disponer y entregar un manual de instrucciones. c) S�lo debe utilizarse con gr�as dise�adas para la elevaci�n de personas. d) Los gruistas deber�n tener encomendado s�lo el manejo de una cesta suspendida sin realizar tareas adicionales durante el proceso. e) Las cestas suspendidas no deben utilizarse con vientos superiores a lo que establezca el fabricante. f) El personal de la cesta deber� estar asegurado con arn�s de seguridad a dispositivos de anclaje. CAP�TULO IVTrabajos de movimientos de tierras, excavaci�n, pozos, trabajos subterr�neos y t�neles
Medidas a adoptar antes del inicio de los trabajos Antes de comenzar los trabajos de movimientos de tierras, y de excavaci�n, deber�n tomarse medidas para localizar y reducir al m�nimo los peligros debidos a cables subterr�neos, as� como a�reos y dem�s sistemas de distribuci�n. Art�culo 204
Medidas a adoptar durante los trabajos En los trabajos de excavaci�n en general, pozos, trabajos subterr�neos y t�neles se adoptar�n las precauciones necesarias especificadas, en su caso, en el proyecto de ejecuci�n de la obra, a fin de evitar derrumbamientos seg�n la naturaleza y las condiciones del terreno y la forma de realizaci�n de dichos trabajos. Art�culo 205
Acumulaciones de tierras, escombros o materiales Las acumulaciones de tierras, escombros o materiales, y los veh�culos en movimiento deber�n mantenerse alejados de las excavaciones o deber�n tomarse las medidas adecuadas, en su caso, mediante la construcci�n de barreras, para evitar su ca�da en las mismas o el derrumbamiento del terreno. Art�culo 206
V�as de entrada y salida Deber�n preverse v�as seguras para entrar y salir de la excavaci�n. Art�culo 207
Ascensos y descensos de trabajadores Queda prohibido servirse del propio entramado, entibado o encofrado para el descenso o ascenso de los trabajadores. A tal efecto se emplear�n escaleras, adoptando las medidas de seguridad correspondientes. Cuando se empleen ascensores para la subida y el descenso de los trabajadores en los pozos, se adoptar�n las medidas de seguridad correspondientes. Art�culo 208
Ventilaci�n Se dispondr� de buena ventilaci�n -natural o forzada- en los pozos y galer�as subterr�neas, adoptando las medidas necesarias para que los trabajadores dispongan de aire sano suficiente. Art�culo 209
Trabajos en atm�sferas peligrosas o t�xicas Antes de entrar en pozos o galer�as en las que por circunstancias especiales sea de temer la existencia de un ambiente peligroso o t�xico, se har�n las pruebas y mediciones necesarias para conocer el estado de la atm�sfera; igualmente deber�n adoptarse las medidas para prevenir la formaci�n y acumulaci�n de atm�sferas explosivas. Los trabajadores no podr�n penetrar hasta despu�s de haber tomado las precauciones oportunas para impedir cualquier accidente por intoxicaci�n, asfixia o explosi�n. El trabajo en espacios confinados deber� ser supervisado y no se permitir� el acceso a trabajadores no autorizados y que no est�n suficientemente cualificados, formados e informados de los riesgos correspondientes. Cuando en el desarrollo de los trabajos se noten s�ntomas que hagan temer la presencia de un peligro grave o la falta de ox�geno, deber� darse cuenta inmediata al supervisor de los trabajos, abandonando inmediatamente dicha actividad. Art�culo 210
Trabajos subterr�neos Los trabajos subterr�neos deber�n estar equipados en su totalidad con un alumbrado el�ctrico capaz de ofrecer una iluminaci�n adecuada a las tareas que se realizan en ellos; para evitar los riesgos derivados de aver�a en la iluminaci�n artificial, se dispondr� otra complementaria de seguridad que permita asegurar la evacuaci�n de personal en caso de faltar corriente. De ser imposible la iluminaci�n artificial, se dotar� a los trabajadores de iluminaci�n individual. Art�culo 211
Medidas en caso de incendio, irrupci�n de agua o ca�da de materiales En las excavaciones, pozos, trabajos subterr�neos o t�neles deber�n tomarse las precauciones adecuadas tanto para prevenir la irrupci�n accidental de agua mediante los sistemas o medidas adecuados, como para permitir que los trabajadores puedan ponerse a salvo en el caso de que se produzca un incendio, una irrupci�n de agua o la ca�da de materiales. CAP�TULO VOtros trabajos espec�ficos
SECCI�N 1TRABAJOS DE DEMOLICI�N
Disposiciones generales acerca de los trabajos de demolici�n Los trabajos de derribo o demolici�n que puedan suponer un peligro para los trabajadores deber�n estudiarse, planificarse y emprenderse bajo la supervisi�n de una persona competente y deber�n realizarse adoptando las precauciones, m�todos y procedimientos apropiados. Art�culo 213
Medidas a adoptar antes del inicio de los trabajos Con car�cter previo al inicio de los trabajos deber�n analizarse las condiciones del edificio y de las instalaciones preexistentes, investigando, para la adopci�n de las medidas preventivas necesarias, su uso o usos anteriores, las condiciones de conservaci�n y de estabilidad de la obra en su conjunto, de cada parte de la misma, y de las edificaciones adyacentes. El resultado del estudio anterior se concretar� en un plan de demolici�n en el que constar� la t�cnica elegida as� como las personas y los medios m�s adecuados para realizar el trabajo. Art�culo 214
Medidas en los casos de presencia de amianto o residuos peligrosos Cuando el edificio tenga incorporados amianto, o residuos peligrosos se tendr� en cuenta la normativa aplicable en especial el Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, y Ley 10/1998, de 5 de diciembre, adem�s de las disposiciones de car�cter auton�mico, respectivamente. Art�culo 215
Actuaciones antes de la demolici�n Antes de iniciar la demolici�n ser� necesario neutralizar o anular las instalaciones de electricidad, gas y agua existentes en la zona de ejecuci�n de los trabajos. Para ello, es necesario vaciar los dep�sitos, tuber�as, contadores, incluida la acometida a la red de saneamiento. Art�culo 216
Evacuaci�n de escombros Para la evacuaci�n de los escombros durante la realizaci�n de los trabajos de demolici�n deber�n tenerse en cuenta, entre otras, las siguientes medidas: Evitar acopios de materiales que puedan sobrecargar los forjados. No arrojar escombros. �stos se evacuar�n a trav�s de canaletas, tolvas, bateas, etc. Para reducir el rebote a distancia de los materiales, la extremidad inferior del conducto de evacuaci�n estar� convenientemente protegida mediante pantallas, lonas, etc. En todo caso, se limitar�, en los tramos finales del conducto, la proyecci�n vertical del mismo. Ser� necesario regar los escombros para evitar la formaci�n de polvo. SECCI�N 2TRABAJOS CON EXPLOSIVOS Y EN CAJONES DE AIRE COMPRIMIDO
Realizaci�n de trabajos con explosivos y en cajones de aire comprimido La realizaci�n de estos trabajos se ajustar� a lo dispuesto en su normativa espec�fica. CAP�TULO VIEquipos de trabajo y maquinaria de obra
Aparatos elevadores A estos aparatos les es de aplicaci�n el Real Decreto 1435/1992, de 27 de noviembre, modificado por el Real Decreto 56/1995, de 20 de enero, y les resulta exigible que dispongan del �marcado CE�, declaraci�n �CE� de conformidad y manual de instrucciones. Aquellos aparatos que por su fecha de comercializaci�n o de puesta en servicio por primera vez no les sea de aplicaci�n el marcado ce, deber�n someterse a la puesta en conformidad de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1215/1997, 18 de julio. Por lo que refiere a la utilizaci�n de estos aparatos, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre. Art�culo 219
Condiciones generales de los aparatos elevadores 1. Los aparatos elevadores y los accesorios de izado, incluidos sus elementos constitutivos, de fijaci�n, anclajes y soportes, deber�n. Ser de buen dise�o y construcci�n y tener una resistencia suficiente para el uso al que est�n destinados. Instalarse y utilizarse correctamente. Mantenerse en buen estado de funcionamiento. Ser manejados por trabajadores cualificados y autorizados que hayan recibido una formaci�n adecuada. 2. En los aparatos elevadores y en los accesorios de izado se deber� colocar, de manera visible, la indicaci�n del valor de su carga m�xima que, en ning�n caso, debe ser sobrepasada. Los aparatos elevadores al igual que sus accesorios no podr�n utilizarse para fines distintos de aquellos a los que est�n previstos por el fabricante. 3. Durante la utilizaci�n de los aparatos elevadores deber�n tenerse en cuenta, entre otras, las siguientes medidas: Controlar la estabilidad del terreno o de la base de apoyo de los aparatos de elevaci�n. Revisar el estado de los cables, cadenas y ganchos, y anular las eslingas de cables de acero que est�n aplastadas, tengan hilos rotos, etc. Conocer el operador la carga m�xima admisible, no s�lo de la maquinaria o equipo de elevaci�n, sino tambi�n de los medios auxiliares que se hayan de emplear para el eslingado (cables, ganchos, etc.). Estudiar el recorrido que se debe realizar con la carga hasta su ubicaci�n eventual o definitiva, a fin de evitar interferencias en dicho recorrido. La operaci�n de carga y descarga, si es necesario, ser� supervisada por personal especializado. Si en la operaci�n hubiese falta de visi�n del operador, ser� auxiliado por el correspondiente ayudante o se�alista. Se comprobar� el correcto eslingado o embragado de las piezas para impedir desplazamientos no controlados y descuelgue de las cargas. Se ejecutar�n con suavidad los movimientos de arranque, parada y cualquier otra maniobra. Est� prohibido transportar personas con equipos de elevaci�n de cargas. Se tendr� especial cuidado con los equipos de elevaci�n dirigidos por radio, debido a las posibles interferencias con otras frecuencias. No dejar cargadas nunca las gr�as en situaci�n de descanso. No deben utilizarse en condiciones meteorol�gicas adversas que superen lo previsto por el fabricante. 4. Se proh�be estacionarse o circular bajo las cargas suspendidas. 5. Los aparatos de elevaci�n ser�n examinados y probados antes de su puesta en servicio. Ambos aspectos quedar�n debidamente documentados. 6. Los ganchos de suspensi�n deber�n contar con un dispositivo de seguridad que impida el desenganche o ca�da fortuita de las cargas suspendidas. Se extremar�n las medidas de seguridad, poniendo especial cuidado para evitar que los aparatos de elevaci�n puedan impactar con las l�neas el�ctricas a�reas pr�ximas al lugar de trabajo o al camino recorrido por aqu�llos en sus desplazamientos; deber� mantenerse a la distancia m�nima exigida por la normativa para evitar los contactos el�ctricos. Las mismas medidas se adoptar�n respecto de las cargas suspendidas por dichos aparatos de elevaci�n. Art�culo 220
Condiciones espec�ficas de las gr�as torre 1. Las gr�as torre deber�n cumplir lo especificado en el Real Decreto 836/2003, de 27 de junio, por el que se aprueba la ITC-MIE-AEM-2 del Reglamento de aparatos de elevaci�n y manutenci�n, referente a gr�as torre para obras u otras aplicaciones. 2. No debe utilizarse las gr�as para realizar tracciones oblicuas, arrancar cargas adheridas u operaciones extra�as a la funci�n de las mismas. 3. No deben elevarse con la gr�a cargas que superen la permitida e indicada por el fabricante. 4. Est� prohibido balancear las cargas transportadas con las gr�as para descargarlas m�s all� del alcance de las mismas. Art�culo 221
Condiciones espec�ficas de las gr�as m�viles autropropulsadas 1. Las gr�as m�viles autopropulsadas deber�n cumplir el Real Decreto 837/2003, de 27 de junio, por el que se aprueba la ITC lo especificado en MIE AEM 4 del reglamento de aparatos de elevaci�n y manutenci�n referente a gr�as m�viles autopropulsadas. 2. Las gr�as m�viles autopropulsadas deber�n estacionarse en los lugares establecidos, adecuadamente niveladas, y con placas de apoyo para el reparto de los gatos estabilizadores. Art�culo 222
Condiciones espec�ficas de los montacargas Est� prohibido subir o bajar personas en los montacargas. Tal prohibici�n deber estar convenientemente se�alizada. As� mismo estar� indicada la carga m�xima admisible de los mismos. Las zonas de desembarco de los montacargas, en cada parada, estar�n adecuadamente protegidas con elementos que mantengan el hueco cerrado mientras la plataforma no se encuentre enrasada en dicha parada. Estos elementos impedir�n el desplazamiento de la plataforma si alguno de mismos estuvieran abiertos. En la parte inferior de la plataforma de los montacargas deber� instalarse un detector de obst�culos conectado a un dispositivo que detenga el desplazamiento de la misma cuando desciende, a fin de evitar atrapamientos. En la zona inferior donde se asienta la base de la estructura del montacargas debe establecerse una protecci�n perimetral convenientemente se�alizada. Art�culo 223
Condiciones espec�ficas de cabestrante mec�nico o maquinillo Para la instalaci�n y el uso del cabestrante mec�nico o maquinillo de atender� a las instrucciones dadas por el fabricante. El operador del cabestrante mec�nico o maquinillo deber� utilizar un dispositivo anti�cidas anclado a un punto fijo y resistente distinto del propio cabestrante. En la zona inferior de carga y descarga de los cabrestantes mec�nicos o maquinillos se establecer�n zonas protegidas que impidan el acceso a las mismas convenientemente se�alizadas. Durante las operaciones de transporte de cargas con los cabrestantes mec�nicos o maquinillos se vigilar� que el trayecto de recorrido de dichas cargas est� libre de obst�culos. SECCI�N 2MAQUINARIA DE MOVIMIENTO DE TIERRAS
Disposiciones generales A esta maquinaria le es de aplicaci�n el Real Decreto 1435/1992, de 27 de noviembre, modificado por el Real Decreto 56/1995 y les resulta exigible que dispongan del �marcado CE�, declaraci�n �CE� de conformidad y manual de instrucciones. Aquella maquinaria que por su fecha de comercializaci�n o de puesta en servicio por primera vez no les sea de aplicaci�n el marcado CE, deber�n someterse a la puesta en conformidad de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio. Por lo que refiere a la utilizaci�n de esta maquinaria, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio. Art�culo 225
Condiciones generales de la maquinaria de movimiento de tierras La maquinaria para movimientos de tierra debe cumplir, entre otras, las siguientes normas: a) Deber� ajustarse a lo dispuesto en su normativa espec�fica. b) De modo concreto, deber�: Estar bien proyectada y construida, teniendo en cuenta, en la medida de lo posible, los principios de la ergonom�a. Mantenerse en buen estado de funcionamiento. Utilizarse correctamente. c) Los conductores y personal encargado de la maquinaria para movimientos de tierras deber�n recibir una formaci�n e informaci�n adecuada. d) Deber�n adoptarse medidas preventivas para evitar que caigan en las excavaciones o en el agua. e) Cuando sea necesario, esta maquinaria deber� estar equipada con estructuras concebidas para proteger al conductor contra el aplastamiento en el caso de vuelco de la m�quina, y contra la ca�da de objetos. Art�culo 226
Otras medidas preventivas aplicables a la maquinaria de movimiento de tierras Entre otros medios preventivos aplicables a la maquinaria de movimiento de tierras, podemos citar: La maquinaria deber� estacionarse en los lugares establecidos y debidamente calzada cuando las circunstancias lo hagan necesario. Han de instalarse se�ales, balizamientos, etc. Para advertencia de los veh�culos que circulan. Deber�n efectuarse riegos para evitar la emisi�n de polvo que pueda dificultar la visibilidad de los trabajos. Se evitar� que las diferentes operaciones que se realicen con las m�quinas afecten a l�neas el�ctricas a�reas o subterr�neas, o a otras conducciones. La altura del frente de la excavaci�n o arranque ser� adecuada a las caracter�sticas de la m�quina. Con el fin de evitar colisiones, se definir�n y se�alizar�n los recorridos de la maquinaria por la obra. Antes de poner en servicio la maquinaria se comprobar� el estado de los dispositivos de frenado, neum�ticos, bater�a, niveles de aceite. El operador o conductor que maneje la m�quina debe ser cualificado y autorizado con la formaci�n y el conocimiento sobre las medidas de seguridad en relaci�n con el trabajo de la misma. La maquinaria de movimiento de tierras no se utilizar� como medio para el transporte de personas, salvo que la misma disponga de asientos previstos por el fabricante para tal fin. No se abandonar� la maquinaria con el motor en marcha. No se permitir� la estancia de personas en las proximidades del radio de acci�n de la maquinaria. SECCI�N 3OTROS EQUIPOS DE TRABAJO
Disposiciones generales de los equipos de trabajo A estos equipos les es de aplicaci�n el Real Decreto 1435/1992, de 27 de noviembre, modificado por el Real Decreto 56/1995, de 20 de enero, y les resulta exigible que dispongan del �marcado CE�, declaraci�n �CE� de conformidad y manual de instrucciones. Aquellos equipos que por su fecha de comercializaci�n o de puesta en servicio por primera vez no les sea de aplicaci�n el marcado ce, deber�n someterse a la puesta en conformidad de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio. Por lo que refiere a la utilizaci�n de estos equipos, se atender� a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio. Art�culo 228
Condiciones generales aplicables a estos equipos de trabajo 1. Con independencia de lo indicado en secciones anteriores respecto de equipos de trabajo y maquinaria, el resto de equipos de trabajo deben cumplir, entre otras, las siguientes normas: a) Ajustarse a lo dispuesto en su normativa espec�fica. b) Los equipos, incluidas las herramientas manuales o sin motor deber�n: Estar bien proyectados y construidos, teniendo en cuenta, en la medida de lo posible, los principios de la ergonom�a. Mantenerse en buen estado de funcionamiento. Utilizarse exclusivamente para los trabajos que hayan sido dise�ados. Ser manejados por trabajadores que hayan recibido formaci�n e informaci�n adecuada. c) Las personas encargadas del manejo de los distintos equipos de trabajo deber�n poseer la formaci�n adecuada a cada equipo y estar expresamente autorizados para utilizarlos. 2. Los recambios, repuestos, etc. De los distintos equipos de trabajo se ajustar�n a las caracter�sticas indicadas por el fabricante. CAP�TULO VIIInstalaciones de suministro y reparto de energ�a. Almacenamiento de combustibles e instalaciones higi�nico-sanitarias
SECCI�N 1INSTALACIONES EL�CTRICAS
Disposiciones generales de las instalaciones el�ctricas 1. En todo caso, y a salvo de normativa espec�fica las instalaciones el�ctricas deber�n satisfacer, entre otras, las condiciones que se se�alan en los siguientes apartados. 2. La instalaci�n el�ctrica deber� ajustarse a lo dispuesto en su normativa espec�fica. Cabe citar, entre otros: El Real Decreto 614/2001, de 8 de junio, sobre disposiciones m�nimas para la protecci�n de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo el�ctrico. El Real Decreto 3151/1968, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el reglamento de l�neas el�ctricas a�reas de alta tensi�n. El Real Decreto 842/2002, de 2 de agosto, y sus instrucciones t�cnicas complementarias (ITC), por el que se aprueba el reglamento electrot�cnico para baja tensi�n. El Real Decreto 3275/1982, de 12 de noviembre, sobre condiciones t�cnicas y garant�as de seguridad en centrales el�ctricas y centros de transformaci�n. 3. Las instalaciones deber�n proyectarse, realizarse y utilizarse de manera que no entra�en peligro de incendio ni de explosi�n y de modo que las personas est�n debidamente protegidas contra los riesgos de electrocuci�n por contacto directo o indirecto. 4. El proyecto, la realizaci�n y la elecci�n del material y de los dispositivos de protecci�n deber�n tener en cuenta el tipo y la potencia de la energ�a suministrada, las condiciones de los factores externos y la competencia de las personas que tengan acceso a partes de la instalaci�n. El grado de protecci�n de los elementos de la instalaci�n el�ctrica que est�n a la intemperie ser� IP 45. El grado de protecci�n contra los impactos mec�nicos ser� IK 0,8. 5. Respecto a estas instalaciones deber�n verificarse y mantenerse con regularidad por personal cualificado y autorizado, seg�n se establece en el Real Decreto 614/2001, de 8 de junio, o por instalador el�ctrico autorizado. 6. Las instalaciones el�ctricas existentes antes del comienzo de la obra deber�n estar localizadas, verificadas y claramente se�alizadas. 7. Cuando existan l�neas de tendido el�ctrico a�reas que puedan afectar a la seguridad en la obra ser� necesario desviarlas fuera del recinto de la misma o dejarlas sin tensi�n. Si esto no fuera posible, se colocar�n barreras o avisos para que los veh�culos se mantengan alejados de dichas l�neas. En caso de que veh�culos de la obra tuvieran que circular bajo el tendido, se utilizar� una se�alizaci�n de advertencia y una protecci�n de delimitaci�n de altura con su correspondiente se�alizaci�n de g�libo. 8. No deber�n permitirse, en ning�n caso, las conexiones a la base de enchufe con los terminales desnudos. A este fin se utilizar� la clavija correspondiente. Art�culo 230
Grupos electr�genos En el caso de utilizaci�n de grupos electr�genos, de acuerdo con el Real Decreto 842/2002, de 2 de agosto, se elaborar� un proyecto de instalaci�n redactado por un t�cnico competente, cuando la potencia de los mismos supere los 10 kilovatios. SECCI�N 2OTRAS INSTALACIONES DE SUMINISTRO Y REPARTO DE ENERG�A
Aparatos a presi�n 1. Las instalaciones y los aparatos a presi�n, as� como el resto de instalaciones deber�n ajustarse a lo dispuesto en su normativa espec�fica. 2. Las operaciones de reparaci�n y mantenimiento de estas instalaciones se llevar�n a cabo por entidades instaladoras autorizadas. 3. Los recambios, repuestos, y otras piezas de estas instalaciones se ajustar�n a las caracter�sticas indicadas por el fabricante. Art�culo 232
Almacenamiento de combustible 1. El almacenamiento y, en su caso, la distribuci�n de combustible deber� ajustarse a lo dispuesto en su normativa espec�fica. 2. Las operaciones de reparaci�n y mantenimiento de estas instalaciones se llevar�n a cabo por entidades instaladoras autorizadas. 3. Los recambios, repuestos, y otras piezas de estas instalaciones se ajustar�n a las caracter�sticas indicadas por el fabricante. 4. Las zonas de almacenamiento de combustible deber�n estar debidamente se�alizadas y dotadas de los medios de extinci�n de incendios adecuados y deber�n estar convenientemente alejadas de otras instalaciones, especialmente de las higi�nico-sanitarias y de bienestar. SECCI�N 3CONDICIONES DE LAS INSTALACIONES HIGI�NICO-SANITARIAS EN LAS OBRAS
Condiciones generales 1. Las obras de construcci�n estar�n dotadas de servicios sanitarios y comunes, en funci�n del n�mero de trabajadores que vayan a utilizarlos. Dichas instalaciones se ir�n adaptando progresivamente a medida que se incorporen los trabajadores, incluidos los de las empresas subcontratistas y trabajadores aut�nomos, guardando siempre relaci�n con el n�mero de trabajadores que desempe�en simult�neamente tareas en la obra. 2. En aquellas obras que dispongan de estudio o estudio b�sico de seguridad y salud, de acuerdo con lo establecido en Real Decreto 1627/1997, estas instalaciones se definir�n en el plan de seguridad y salud de cada contratista en funci�n de lo previsto en el correspondiente estudio. 3. No podr�n iniciarse las obras sin haber solucionado previamente, mediante instalaciones fijas, provisionales o m�dulos prefabricados, las referidas condiciones. 4. En aquellas obras condicionadas por la necesidad de una intervenci�n r�pida y urgente, previstas y no previstas, o de escasa importancia tecnol�gica y econ�mica que requieren poco tiempo para su ejecuci�n, tales como, entre otras: roturas de conducciones, acometidas de servicios, socavones o hundimientos viales, bacheo o reparaciones en v�as p�blicas, demoliciones, apeos o refuerzos urgentes de estructuras, reparaciones en cubiertas, etc, se podr�n adoptar soluciones alternativas para este tipo de instalaciones. Art�culo 234
Servicios higi�nicos 1. Cuando los trabajadores tengan que llevar ropa especial de trabajo, o se realicen trabajos sucios deber�n tener a su disposici�n vestuarios adecuados. Los vestuarios deber�n ser de f�cil acceso, tener las dimensiones suficientes y disponer de asientos e instalaciones que permitan a cada trabajador poner a secar, si fuera necesario, su ropa de trabajo. Los vestuarios estar�n dotados de un sistema de calefacci�n en invierno. Cuando las circunstancias lo exijan, por presencia de sustancias peligrosas, humedad, suciedad, la ropa de trabajo deber� poder guardarse separada de la ropa de calle y de los efectos personales. En todo caso, cada trabajador deber� poder disponer de un espacio para colocar su ropa y sus objetos personales bajo llave. 2. Cuando el tipo de actividad o la salubridad lo requieran, se deber�n poner a disposici�n de los trabajadores duchas apropiadas y en n�mero suficiente, a raz�n de una por cada 10 trabajadores o fracci�n que desarrollen actividades simult�neamente en la obra. Las duchas deber�n tener dimensiones suficientes para permitir que cualquier trabajador se asee sin obst�culos y en adecuadas condiciones de higiene. Las duchas deber�n disponer de agua corriente, caliente y fr�a. As� mismo se instalar�n lavabos, uno por cada 10 trabajadores o fracci�n que desarrollen actividades simult�neamente en la obra, con agua corriente, caliente, si fuese necesario. Igualmente se instalar�n retretes, uno por cada 25 trabajadores o fracci�n que desarrollen actividades simult�neamente en la obra. Si las duchas o los lavabos y los vestuarios estuvieren separados, la comunicaci�n entre unos y otros deber� ser f�cil. 3. Los vestuarios, duchas, lavabos y retretes estar�n separados para hombres y mujeres, o deber� preverse una utilizaci�n por separado de los mismos. Art�culo 235
Locales de descanso o de alojamiento en las obras 1. Cuando lo exijan la seguridad o la salud de los trabajadores, en particular debido al tipo de actividad o al n�mero de trabajadores, y por motivos de alejamiento de la obra, aqu�llos deber�n poder disponer de locales de descanso y, en su caso, de locales de alojamiento de f�cil acceso. 2. Los locales de descanso o de alojamiento deber�n tener unas dimensiones suficientes y estar amueblados con un n�mero de mesas y de asientos con respaldo acorde con el n�mero de trabajadores. 3. Cuando no existan este tipo de locales se deber� poner a disposici�n del personal otro tipo de instalaciones para que puedan ser utilizadas durante la interrupci�n del trabajo. 4. Cuando existan locales de alojamiento fijos, deber�n disponer de servicios higi�nicos en n�mero suficiente, as� como de una sala para comer y otra de esparcimiento. Dichos locales deber�n estar equipados de camas, armarios, mesas y sillas con respaldo acordes al n�mero de trabajadores, y se deber� tener en cuenta, en su caso y para su asignaci�n, la presencia de trabajadores de ambos sexos. 5. En las obras los trabajadores deber�n disponer de instalaciones para comer y, en su caso, preparar la comida en condiciones de seguridad y salud. Estas instalaciones se adecuar�n al n�mero de trabajadores que vayan a utilizarlas. Las mismas dispondr�n de hornos calienta comida, ventilaci�n suficiente, calefacci�n, y condiciones adecuadas de higiene y limpieza. Art�culo 236
Primeros auxilios 1. Ser� responsabilidad del empresario garantizar que los primeros auxilios puedan prestarse en todo momento por personal con la suficiente formaci�n para ello. Asimismo, deber�n adoptarse medidas para garantizar la evacuaci�n, a fin de que puedan recibir cuidados m�dicos los trabajadores accidentados o afectados por una indisposici�n repentina. 2. El empresario establecer� en sus medidas de emergencia los procedimientos relativos a la organizaci�n de los primeros auxilios, evacuaci�n y traslado de accidentados. Dichas medidas deben ser conocidas por todas las personas cuya participaci�n se prevea para el desarrollo de las mismas. 3. Cuando el n�mero de los trabajadores en una obra supere los 50 se dispondr� de locales destinados a primeros auxilios y otras posibles atenciones sanitarias. 4. En el caso de ser necesarios locales para primeros auxilios, �stos deber�n disponer, como m�nimo, de: un botiqu�n, una camilla, agua potable y de otros materiales en funci�n de la existencia de riesgos espec�ficos. 5. Las obras de extensi�n lineal estar�n dotadas de botiquines, al menos port�tiles, en los lugares de trabajo m�s significativos o de elevada concentraci�n de trabajadores. 6. En todas las obras existir� personal con conocimientos en primeros auxilios. Adem�s en todos los centros de trabajo cuyo n�mero de trabajadores sea superior a 250 deber� figurar al frente del botiqu�n de obras un ayudante t�cnico sanitario. 7. Igualmente se dispondr�, en un lugar visible, informaci�n en la que se haga constar el centro sanitario m�s pr�ximo a la obra as� como el recorrido m�s recomendable para acceder al mismo, y cuantos tel�fonos sean necesarios en caso de urgencia. En las obras de car�cter lineal esta informaci�n estar� disponible igualmente en los lugares de trabajo m�s significativos. Art�culo 237
Suministro de agua En la obra, los trabajadores deber�n disponer de agua potable en cantidad suficiente, tanto en los locales que ocupen como cerca de los puestos de trabajo. Art�culo 238
Visitas a las obras En previsi�n de las visitas que realicen a las obras personas ajenas a las mismas o que no prestan servicios con car�cter habitual en ellas (personal t�cnico o direcci�n facultativa, inspectores y visitantes de organismos oficiales, etc.) Deber� disponerse de una dotaci�n de equipos de los protecci�n individual necesarios en cada caso, que estar�n obligados a utilizar mientras permanezcan en la obra. Art�culo 239
Disposiciones varias 1. Los accesos y el per�metro de la obra deber�n se�alizarse y destacarse de manera que sean claramente visibles e identificables y que impidan el paso a terceros. 2. El servicio de agua se organizar� mediante grifos de agua corriente, m�quinas expendedoras gratuitas, fuentes o surtidores de agua o en recipientes limpios en calidad suficiente y en perfectas condiciones de higiene. 3. En los trabajos que se hagan en descampado, las empresas construir�n barracones y cobertizos para la protecci�n del personal en caso de lluvia. Asimismo se dispondr� de toldos que resguarden al personal de las inclemencias del tiempo. 4. En los trabajos especialmente sucios, por ejemplo, de alquitranado de carreteras, mec�nicos, etc., que por la suciedad de los mismos haga que se produzca un mayor deterioro de las prendas de trabajo, se repondr�n �stas, con independencia de la fecha de entrega y de la duraci�n media prevista en los respectivos Convenios. ');

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