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ACCIDENTES DE TRABAJO O ENFERMEDAD PROFESIONAL. PRUEBA - PDF
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María Nieves Campos Ortíz
1 Ediciones del Trabajo, C.A. ACCIDENTES DE TRABAJO O ENFERMEDAD PROFESIONAL. PRUEBA 1.- a) En los casos de reclamo de indemnización por enfermedad profesional, no basta por sí sola la demostración del estado patológico que tenga el trabajador. Es necesario probar que por ocasión de las labores que ejecutaba se originó la lesión, es decir, demostrar la causa del daño y por consiguiente, el vínculo o nexo causal entre la enfermedad y el trabajo prestado. b) El examen médico pre-ocupacional adquiere carácter de obligación para el empleador y su inobservancia constituye un elemento o presunción en contra de éste. TSJ-SCS En el juicio que por reclamo de indemnizaciones por enfermedad profesional sigue el ciudadano, representado judicialmente por los abogados contra la empresa representada judicialmente por los abogados ; el Tribunal Primero Transitorio Superior del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Anzoátegui, conociendo en reenvío dictó sentencia en fecha 29 de septiembre del año 2004, mediante la cual declaró sin lugar la apelación ejercida por la parte demandada, confirmando así el fallo apelado que decidió parcialmente con lugar la demanda. Contra el fallo anterior anunciaron recurso de casación los abogados y, el primero en su carácter de apoderado judicial de la parte demandante y el segundo en su carácter de apoderado judicial de la parte demandada, los cuales una vez admitidos fueron oportunamente formalizados. Hubo contestación a la formalización de la parte demandada. RECURSO DE CASACIÓN FORMALIZADO POR LA PARTE DEMANDADA Así pues, alega el formalizante que la recurrida incurrió en el vicio de falta de motivación, al no señalar ninguna argumentación que le sirva de apoyo y permita a su vez conocer en que se basó para fijar las cantidades que condenó a pagar, tanto por la indemnización prevista en la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente del Trabajo, como por los conceptos de daño eventual y daño moral, máxime si con respecto a los dos primeros conceptos es indubitable que el operario de justicia para el cálculo de ambos debió tomar en cuenta el salario que devengó el trabajador, el cual se desconoce por no haber quedado establecido en autos, y en relación al último concepto la Sala de Casación Social ha elaborado toda una doctrina que le indica al juzgador de instancia qué elementos debe tomar en cuenta para la estimación de la cantidad que condena a pagar y ninguno de ellos fue considerado por la recurrida para la valoración del mismo. 1
2 Ediciones del Trabajo, C.A. Pues bien, del estudio exhaustivo de la sentencia recurrida se observa, como bien lo señala el formalizante, que el sentenciador de alzada no estableció el salario base para el cálculo de las indemnizaciones ordenadas a pagar; así mismo no hizo mención alguna sobre los parámetros a tomar en cuenta por los tribunales de instancia a efecto de calcular la indemnización por daño moral, desconociéndose los motivos por los cuales ordenó el pago de la cantidad de Cuarenta y Cuatro Millones Seiscientos Seis Mil Seiscientos Cuarenta Bolívares (Bs ,00) por la indemnización prevista en el ordinal 4 del artículo 33 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, la cantidad de Seis Millones Ciento Veinte y Ocho Mil Ochocientos Cuarenta Bolívares (Bs ,00) por daño eventual y Doce Millones de Bolívares (Bs ,00) por daño moral. Por consiguiente y por las razones antes expuestas, esta Sala declara procedente la presente denuncia al haber incurrido el sentenciador de alzada en el vicio de inmotivación. Así se decide. Al haber encontrado esta Sala de Casación Social procedente la presente delación por falta de motivación, no entra a conocer las restantes denuncias ni el escrito de formalización consignado por la parte actora. En consecuencia, declara nulo el fallo recurrido de fecha 29 de septiembre del año 2004 emanado del Tribunal Superior Primero Transitorio del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Anzoátegui y seguidamente pasa a dictar sentencia sobre el fondo, todo ello de conformidad con el artículo 175 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo. Así se decide. SENTENCIA DE MÉRITO Se inicia el presente juicio por reclamo de indemnización por enfermedad profesional, mediante demanda incoada por el ciudadano contra la sociedad mercantil en la que afirma, que previo a un profundo examen médico realizado en fecha 08 de septiembre del año 2000 por la Dra. (médico de la compañía), ingresó a prestar sus servicios personales a la empresa demandada el día 11 de septiembre del año 2000; que la Dra. en dicho examen pre-empleo lo consideró apto para las labores que realizaría como supervisor de tubería, aún y cuando le había diagnosticado un anillo amplio o crepitación; que durante el período comprendido entre finales del mes de septiembre y principios de octubre del año 2000, encontrándose en la obra 332 de Cerro Negro en el Complejo Criogénico de Jose, cumpliendo con su turno de trabajo de 6:00 p.m. a 6:00 a.m. y estando realizando las labores inherentes a su trabajo como supervisor de tuberías y por el hecho de que en reiteradas oportunidades tuvo que hacer grandes esfuerzos corporales y en ocasiones imprimirle mayor fuerza como apoyo para evitar paralizaciones o retardos en la ejecución de la obra, empezó a sentir un malestar consistente en dolor en la región abdominal y náuseas, lo cual ameritó su traslado a la clínica que se encontraba dentro de las instalaciones de la empresa demandada; que estando en la clínica fue atendido por el paramédico de guardia, quien le suministró analgésico para contrarrestar el cuadro clínico presentado en esa oportunidad; que la empresa demandada, teniendo conocimiento de la sintomatología anteriormente descrita no procedió a dar cumplimiento a las acciones y diligencias conducentes a la práctica de exámenes de despistajes a los cuales estaba obligada y por el contrario procedió a retirarlo en fecha 30 de diciembre del año 2000, colocando en el registro de liquidación una inscripción que textualmente expresaba: retiro por 2
3 Ediciones del Trabajo, C.A. renuncia, afirmación ésta que es totalmente falsa, por cuanto el trabajador no presentó carta de renuncia alguna; que el examen de pre-retiro realizado por la misma Dra. (..) (médico de la empresa), fue realizado en forma superficial, motivado al volumen de trabajadores que debían ser retirados el mismo día que el trabajador demandante fue retirado, incurriendo la aludida empresa en violación flagrante de los artículos 93 y 94 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 31 y 32 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo; que posterior a un período de descanso por tan agotadora jornada de trabajo en la empresa demandada y ante la necesidad apremiante de recursos económicos para el mantenimiento de su familia, el trabajador se dirigió en fecha 12 de febrero del año 2001 a la empresa, la cual a través de la gerencia de recursos humanos lo remite al Servicio Médico (SERMEM), ubicada en Barcelona a fin de que se realizara un examen médico de pre-empleo; que en dicho examen pre- empleo que se realizó con el fin de ingresar a la empresa, el Dr. le diagnosticó anillo inguinal izquierdo protusión más hernia inguinal izquierda, concluyendo que no estaba apto para realizar las labores inherentes a la empresa en cuestión; que una vez que conoce el diagnóstico del Dr. se dirige a las instalaciones de la empresa demandada y verbalmente le informa de lo sucedido al señor, representante de la empresa demandada ; que el señor le comunicó que ya él no laboraba con la empresa y que por lo tanto no tenía nada que reclamar, desconociendo así la demandada el contenido del primer párrafo del artículo 29 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio ambiente de Trabajo; que en vista de la negativa del señor se dirige por sus propios medios a la Inspectoría del Trabajo de Barcelona con el objeto de ser evaluado por el médico legista, a fin de que certificara el diagnóstico emitido por el Dr. ; que en fecha 13 de febrero del año 2001 fue evaluado por dicho médico legista, el cual certificó que el accionante presentaba una hernia umbilical y hernia inguinal izquierda con ocasión del trabajo realizado en la empresa.; que el documento médico que certifica el diagnostico del médico legista fue consignado y recibido por la empresa demandada en fecha 14 de febrero del año 2001, todo dentro del lapso legal de 48 horas de habérsele diagnosticado dicha enfermedad profesional, todo ello de conformidad con el contenido del primer aparte del artículo 564 de la Ley Orgánica del Trabajo; que en la misma fecha 14 de febrero del año 2001, conforme se evidencia del acta agregada a los autos, se dirige nuevamente a la misma Inspectoría del Trabajo y solicita se cite al representante legal de la empresa con el fin de que ésta asuma su responsabilidad con respecto a la situación en la cual se encontraba; que en fecha 15 de febrero del año 2001 fue recibida dicha citación por la ciudadana a fin de que la empresa demandada compareciera por ante la Inspectoría del Trabajo el día 19 de febrero del año 2001 a las 2:30 p.m; que la empresa demandada, representada por el ciudadano, compareció por ante la Inspectoría del Trabajo en la fecha antes mencionada, negando nuevamente el diagnóstico del médico legista; que la empresa demandada, se despreocupó de su incapacidad física; que la empresa demandada reiteradamente negó el padecimiento que aún presenta; que dicha enfermedad aún le afecta, motivo por el cual su cuadro patológico se va agudizando a medida que el tiempo transcurre; que en fecha 23 de mayo del año 2001, se vio precisado a trasladarse por sus propios medios al Servicio de Emergencia del Hospital Dr. Domingo Guzmán Lander de los Seguros Sociales ubicado en las Garzas cuyo diagnostico nuevamente fue que presentaba una hernia umbilical y hernia inguinal izquierda; que en virtud del cuadro deplorable que presenta, el hospital en cuestión ordenó la evaluación referida para la correspondiente intervención quirúrgica ; que la negativa de la empresa en reconocer la enfermedad profesional que aún padece, le ha 3
4 Ediciones del Trabajo, C.A. ocasionado una fuerte depresión psicológica; que la empresa no garantiza ni las acciones, ni los medios pertinentes para la intervención quirúrgica a la cual debe someterse, así como los gastos de su posterior recuperación; que la empresa desconoce el contenido del artículo 33 parágrafo segundo ordinal cuarto de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo; que la conducta negativa de la empresa demandada en no reconocer la enfermedad que con ocasión del trabajo padece, ha desencadenado en el agravamiento de sus facultades físicas, psíquicas, morales y emocionales; que al no disponer de recursos económicos para mantener y hacerle frente a las necesidades que tiene su familia, ni adquirir las medicinas que le permitan calmar los intensos dolores que padece, ni el estado depresivo en que se encuentra como consecuencia de la negligencia de la aludida empresa, la cual de haber actuado en el momento oportuno, pudo haber evitado que se encuentre hoy en riesgo de sufrir consecuencias mayores de carácter progresivo, procede a demandar como en efecto lo hace a la empresa, para que pague o en su defecto sea obligado a pagar la totalidad de Bs ,00 lo cual comprende los siguientes conceptos: 1 ) la cantidad de Bs ,00 por concepto de indemnización prevista en el artículo 33 ordinal 4 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, 2 ) la cantidad de Bs por concepto de indemnización por capacidad de ganancias (daño-eventual), estimación hecha con base a 8 meses de capacidad productiva a razón de salario básico, 3 ) la cantidad de Bs ,00 por concepto de indemnización por daños psíquicos; 4 ) la cantidad de Bs ,00 por indemnización por daño moral y 5 ) la cantidad de Bs ,00 por concepto de honorarios de abogados correspondiente al 30% de la sumatoria total de las cantidades anteriormente descritas de conformidad con lo establecido en el artículo 33 del Código de Procedimiento Civil, asimismo solicita el demandante la aplicación de la indexación y que la empresa demandada sea condenada en costas; por último el demandante alega que fundamenta la presente acción en los artículos 1.185, del Código Civil y 33 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente del Trabajo en su parágrafo segundo ordinal 4. Pues bien, adminiculadas las pruebas anteriormente mencionadas, y recayendo en el demandante la carga de demostrar la enfermedad profesional que dice padecer y la relación de causalidad entre dicha enfermedad y el trabajo prestado, esta Sala constata lo siguiente: El actor ciudadano, logró demostrar la existencia de la enfermedad que padece, es decir, la existencia de la hernia inguinal y umbilical izquierda. No obstante, nos resta ahora establecer la existencia de la relación de causalidad entre la enfermedad en cuestión y el trabajo prestado. Pues bien, la doctrina ha señalado que la cuestión de la relación de causalidad adquiere fundamental importancia en el ámbito que nos ocupa, en el cual, obviando disquisiciones filosóficas acerca de los alcances que se deben atribuir a la conducta humana, es preciso determinar cuándo y en qué condiciones el patrono debe responder ante la lesión de que es víctima su empleado. La relación de causalidad, es pues una cuestión de orden físico material, más que jurídico. Se trata de saber si un daño es consecuencia de un hecho anterior y para su estudio es necesario definir los conceptos de causa, concausa y condición. En este orden de ideas, la causa es el 4
5 Ediciones del Trabajo, C.A. origen, antecedente o fundamento de algo que ocurre; es el hecho que ocasiona algo, una cosa o acontecimiento que puede producir uno o más efectos. La concausa, es aquello que actuando conjuntamente con una determinada causa, contribuye a calificar el efecto; es un estado o circunstancia independiente que actúa con la causa, que puede ser preexistente, concomitante o sobreviniente. En medicina la concausa preexistente se llama estado anterior que se refiere a estados patológicos de la víctima, y la concausa concomitante o sobreviniente se llama complicación; la condición es empleada en el sentido de condicionar, es decir, hacer depender alguna cosa de una condición. (Pavese-Gianibeli. Enfermedades Profesionales en la Medicina del Trabajo y en el Derecho Laboral. Editorial Universidad. Buenos Aires. Argentina). Siguiendo el autor anteriormente mencionado, y para definir la relación de causalidad que debe existir entre la enfermedad y el trabajo realizado, a efecto de que pueda ordenarse la indemnización correspondiente, es menester considerar como causa sólo la que mayor incidencia ha tenido en la génesis del daño (ésta sería la causa principal) y considerar o llamar concausa a otras causas o condiciones que han influido en la producción y la evolución del daño. Es así, que serían causa las condiciones y medio ambiente del trabajo (si es que fueron el principal desencadenante de la lesión) y concausa la predisposición del trabajador a contraer la enfermedad. En este sentido, se hace necesario tener en cuenta si la causa incriminada (las condiciones de prestación del servicio) es capaz de provocar el daño denunciado y en caso de producirse una complicación evolutiva, poder establecer si alguna otra causa (concausa), alteró esa evolución. De esta manera el juez podrá decidir si hubo o no vinculación causal o concausal con las tareas realizadas por un trabajador. Determinar dicha vinculación resulta indispensable, pues no resultará indemnizable el daño sufrido por el trabajador ocasionado conjuntamente por la tarea realizada y por la acción de una concausa preexistente, en la medida en que esta última (concausa) haya incidido. A tal fin será preciso realizar un análisis de las circunstancias vinculadas con las condiciones y medio ambiente del trabajo, es decir, realizar un análisis de las tareas efectuadas por la víctima. En este sentido el trabajador deberá detallar en su libelo la tarea que ejecuta o ejecutaba y no limitarse a la mención tan común del oficio desempeñado; luego, se analizará los detalles y pruebas existentes en autos sobre el ambiente laboral y los elementos que el trabajador consideró perniciosos para su salud. Una vez realizada dicha determinación, corresponde estudiar las circunstancias vinculadas con el trabajador, es decir, estudiar el diagnóstico de la enfermedad padecida la cual obviamente sólo será posible con la ayuda del profesional médico; debe estudiarse, además, las condiciones personales del trabajador: edad, sexo, constitución anatómica, predisposición y otras enfermedades padecidas. Un punto a no olvidar en este rubro es el referido a la existencia o no de examen médico preocupacional o pre-empleo. Tales exámenes adquieren el carácter de obligación para el empleador y su inobservancia constituye un elemento o presunción en contra de éste. En el caso de las enfermedades profesionales que se adquieren en forma gradual, el cambio de establecimiento o empleo del trabajador hace que muchas veces ingrese a las órdenes de un nuevo empleador con una enfermedad ya declarada, la que deberá hacerse constar en el legajo médico con la debida notificación al trabajador, guardando los requisitos médicos de confiabilidad que corresponda, y será la prueba que permitirá eximir al patrono de la responsabilidad de esa enfermedad, salvo que con posterioridad al ingreso haya habido agravamiento, 5
6 Ediciones del Trabajo, C.A. siendo responsable, en este caso, en la medida del mismo. Cumplidos los presupuestos señalados, le resta al juez determinar la vinculación o nexo causal entre el trabajo, sus condiciones y la lesión incapacitante. Pues bien, en el caso que nos ocupa, como ya se dijo, el actor logró demostrar la existencia de la enfermedad (hernia inguinal y umbilical izquierda); también quedó demostrado en los autos que al momento de realizarse el examen pre-empleo, el profesional médico de la empresa dejó sentado en la constancia respectiva que el ciudadano contaba con 51 años de edad y que presentaba un anillo amplio o crepitación, como así fue aceptado por la actora en diligencia de fecha 14 de febrero del año 2002 (folio 120 de la 1 pieza), constituyendo este hecho una concausa preexistente en el origen de la lesión o enfermedad. Es suficiente un traumatismo exterior (esfuerzo, caída) o interior (defecar, orinar, toser) para provocar la exteriorización del bultoma, con o sin dolor, constituyéndose la hernia propiamente dicha. Por otro lado, el trabajador señala en su libelo que se desempeñaba como supervisor de tuberías pero no hace mención de cuales eran las tareas específicas inherentes a su trabajo las cuales debía realizar; sólo señaló que por haber hecho un gran esfuerzo corporal en una de sus jornadas, sintió un malestar que ameritó su traslado al centro asistencial de la empresa. El trabajador no señala ni tampoco demostró que por ocasión de las labores que ejecutaba (las cuales no describe) se originó la lesión sufrida (hernia inguinal y umbilical izquierda); en otras palabras, no demostró la causa del daño, y por consiguiente, no demostró la vinculación o nexo causal entre el trabajo, sus condiciones y la lesión incapacitante. Más aún quedó demostrada una concausa de incidencia preponderante en la lesión como es la existencia de un anillo amplio o crepitación. Por consiguiente, esta Sala concluye que aun cuando quedó demostrado en autos la existencia del estado patológico o lesión, es decir, la existencia de la hernia inguinal y umbilical izquierda, sin embargo no se logró determinar el nexo causal entre el trabajo prestado y la lesión producida (relación de causalidad). Así se decide. DECISIÓN Por las razones anteriormente expuestas, este Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Social, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, declara 1 ) CON LUGAR el recurso de casación propuesto por la parte demandada contra la sentencia de reenvío de fecha 29 de septiembre del año 2004 emanada del Tribunal Primero Transitorio Superior del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Anzoátegui. De conformidad con el artículo 175 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, se decreta la nulidad del fallo dictado por el Juzgado Superior anteriormente mencionado y se declara 2 ) SIN LUGAR la demanda por indemnización de enfermedad profesional intentada por el ciudadano contra la sociedad mercantil. Magistrado Ponente: Dr. Alfonso Valbuena Cordero 6
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References: artículo 33
 artículo 175
 artículo 29
 artículo 564
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 175