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Timestamp: 2020-04-03 11:11:30+00:00

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El Correo en Isla de los Estados (cont.)
El clima era tan inclemente, el ambiente tan duro y los medios tan escasos, que hacia marzo de 1899 finalizó el traslado ordenado tiempo atrás, de llevar la Subprefectura y Presidio Militar de San Juan del Salvamento a Puerto Cook, donde se consideraba existían mejores condiciones de habitalidad. Solo quedó erguido el faro de punta Lasserre.
Con el cambio de ubicación, también es posible que lo fuera el nombre de la estafeta postal, por Isla de los Estados, como se la menciona después, aunque hasta ahora no hemos encontrado la resolución administrativa disponiéndolo. Tampoco podemos dejar de expresar nuestra duda al respecto, y que esta denominación haya sido fruto de un equívoco, pués era común nombrar indistintamente San Juan del Salvamento o Isla de los Estados, al referirse a un mismo y único lugar. Incluso en la Guía Postal de 1903, con datos del año anterior, solo figura San Juan del Salvamento.
Además, sin determinar fecha, se menciona a Seguro H. Richardson, como primer encargado de Isla de los Estados. No obstante la búsqueda efectuada en las listas de revista de la Subprefectura, Censo Nacional de 1895 y otras fuentes, hasta ahora no encontramos a dicha persona actuando en la zona.
Con el traslado de la subprefectura y presidio a Puerto Cook, advertimos un continuo movimiento de personal, que permanece poco tiempo en ese destino.
Por decreto del 15 de julio de 1899 se nombra jefe del Presidio al mayor de ejército Juan Grandón, y la Subprefectura queda limitada a sus tareas. Además, por decreto del 27 de enero de 1900 , se disponen diversas medidas sobre Prefectura, entre ellas el artículo 2do., donde ordena ".......y la Subprefectura de Isla de los Estados, que se denominará en lo sucesivo "Estación de Faro y Presidio".....En las listas de revista de 1900, figura como único personal el teniente de navío Zoilo Romero. Al año siguiente, se lo menciona a Romero como "encargado de construir el faro que se levantará en la isla de Año Nuevo".
Nuestra incertidumbre es, que sucedió entonces con la estafeta postal ? . Mientras permaneció en San Juan del Salvamento, los nombramientos recaían sobre el subprefecto. Al trasladarse a Puerto Cook, se modifica la situación con la pronta desaparición de esa autoridad, reemplazada por oficiales de la Marina y el Ejército, que van cambiando continuamente en la custodia de los presos, los últimos de los cuales serán el teniente de navío Segundo Valladares, y el alférez de navío Clodomiro Matheu a quién sucedieron los hechos de diciembre de 1902.
Quizás uno de los últimos encargados de la estafeta fue el ayudante de la Subprefectura Augusto de la Serna, quién por resolución del 23 de octubre de 1901 "se deja cesante del puesto de encargado de estafeta de 25º. categoría en Isla de los Estados" con antigüedad al 1o. de octubre del año anterior. En realidad había sido trasladado a Río Gallegos a contar del 1o. de enero de 1900, habiendo permanecido escasos meses en Puerto Cook . Llama la atención que no se nombrara reemplazante, como era usual en estos casos.
Sabemos que de la Serna perteneció a la Subprefectura de Río Gallegos, de ahí pasó a Bahía Thetis en 1893, lugar donde lo censaron en 1895, indicándose que tenía 29 años, natal de Entre Ríos y que vivía con su esposa y una hija. En 1898 Payró lo encontró como jefe del faro de punta Lasserre, dedicándole unas líneas en su libro. Permaneció allí hasta su traslado a puerto Cook. A fines de 1901 el Gobierno Nacional dispuso cambiar de posición el faro existente en punta Lasserre, llevándolo a la isla Observatorio del grupo de las islas de Año Nuevo, pués si bien la luz llegaba a unos 24 kms., no era visible en ciertas direcciones. El 30 de setiembre de 1902 se clausuró el viejo y legendario faro, y al día siguiente comenzó a funcionar la nueva y moderna guía luminosa nocturna, en un mejor emplazamiento, y con mayor proyección de luz, para beneficio de la navegación.
Además, junto con las instalaciones meteorológicas, y en cumplimiento de aspiraciones del Congreso Internacional de Berlín de 1899, se erigió allí una estación magnética, ambas con los instrumentos más modernos que se conocían, cuya construcción y funcionamiento fue puesto a las órdenes del teniente de fragata Horacio Ballvé.
Durante 1902, invocando razones de seguridad, disciplina y hasta de humanidad, se decidió la mudanza del presidio militar a Ushuaia.
En los últimos días de noviembre de 1902, Valladares, jefe de Puerto Cook, partió en el transporte Ushuaia con el primer grupo de presidiarios, quedando a cargo Matheu, circunstancia que fue aprovechada por varios de los restantes reclusos para sublevarse el 6 de diciembre, quienes luego de asesinar a cuatro miembros de la custodia y quemar la documentación del establecimiento -y quizás lo que aún pudo existir de la estafeta postal-, fugaron en dos balleneras y un bote salvavidas hacia la isla Grande de Tierra del Fuego, con la intención de llegar a Chile.
El 10 de diciembre regresó el Ushuaia a Puerto Cook, y ello permitió dar la alarma. Para entonces, la construcción del telégrafo nacional a cabo Vírgenes, llegaba a Río Gallegos, posibilitando avisar a Buenos Aires para la pronta remisión de los refuerzos necesarios para capturar a los evadidos.
A principios de 1903 concluyó el desarme de los edificios de madera y zinc, completándose el traslado al nuevo destino.
Por resolución del 10 de setiembre siguiente, el Correo dispuso clausurar las estafetas Isla de los Estados y San Juan del Salvamento, en ambos casos por "haber quedado despoblado este paraje desde principios de año, por cuya causa no funcionan desde entonces".
En el libro de reorganización del personal de correos de 1906 comienza a figurar nuevamente San Juan del Salvamento como estafeta, sin que se haya logrado establecer la resolución y fecha que dispuso su reapertura al servicio público, y que nunca llegó a concretarse, quizás al advertir años después esta situación, por innecesaria, fue clausurada por resolución del 26 de julio de 1916. Quizás esto podría estar relacionado con la instalación hacia 1904 de una industria de grasería, utilizando pingüinos y lobos marinos, y saladero de cueros, perteneciente a la firma Del Viso, de Buenos Aires, que funcionó algún tiempo, pero en Puerto Cook . Sin embargo, el negocio fracasó, y fue abandonada. Aquí tampoco hallamos una indicación administrativa, que vincule ambos hechos.
No obstante carecer de una estafeta, el personal destacado en la isla Observatorio estaba comunicado postalmente por medio de los barcos de la Marina que los ponía en contacto con el mundo exterior, permitiéndoles recibir y despachar su correspondencia. En esos años eran visitantes conocidos y aguardados ansiosamente en cada uno de sus periplos australes, los transportes navales Santa Cruz, Guardia Nacional y 1º. de Mayo, además de otros ocasionales. En la memoria anual de 1910, el gobernador fueguino Manuel Fernández Valdés informa "el presupuesto asigna a este territorio las siguientes estafetas.....tercera categoría San Juan de Salvamento......donde no existe ningún habitante" , y más adelante, agrega "El transporte "Piedrabuena" de la Armada Nacional al servicio de la gobernación mantiene las comunicaciones entre Punta Arenas, Ushuaia, puertos del Beagle, Año Nuevo. Las estaciones radiográficas están terminadas y la de cabo Vírgenes debe terminarse en estos días".
Este último párrafo se refería al programa que venía desarrollando la Marina, para incorporar a su flota el moderno sistema de radiotelegrafía, de gran valor estratégico, que les permitiera comunicarse directamente entre sí, bases y barcos.
Hasta entonces en la Patagonia solo existía el Telegráfo Nacional a cabo Vírgenes, inaugurado en enero de 1903, con oficinas a todo lo largo de la costa atlántica. En aquel tiempo había sido un gran adelanto, pero igual obligaba a los barcos acercarse a tierra, cuando necesitaban enviar y recibir noticias. El nuevo sistema los independizaba ventajosamente en todo sentido. Como los equipos para radiotelegrafía existentes tenían alcances limitados, fue necesario crear estaciones costeras, en los puntos considerados más útiles y apropiados, en especial el extremo sur patagónico: cabo Vírgenes, Ushuaia y Año Nuevo.
Al elegirse una en las islas de Año Nuevo, se tuvo en cuenta su ventajosa ubicación, como también que ya existían instalaciones propias, que además del faro, incluía el observatorio, cuyos datos científicos, sobre todo los meteorológicos, resultarían muy útiles si eran enviados diariamente a Buenos Aires.
La construcción de la estación radiotelegráfica estuvo a cargo del inspector de radiotelegrafía de la Armada, teniente de navío Pedro L. Padilla, quién llegó el 8 de enero de 1910. Incluyó su correspondiente torre para la antena, de 40 metros de altura sobre el suelo y a 70 sobre el nivel del mar. Para levantarla, fue necesario cavar más de 2 metros en la capa de turba, hasta encontrar terreno firme, donde asentar los cimientos de la torre. Su alcance de radio estaba estimado entre 500 a 700 kilometros. A fines de febrero comenzó a efectuar sus primeras comunicaciones, obteniendo excelentes resultados, superiores a los esperados, pués recibió despachos trasmitidos directamente por la de Puerto Militar, en las cercanías de Bahía Blanca, situada a 1.770 kilómetros de distancia.
Además del servicio oficial, en junio comenzó a prestar servicio público al personal destacado allí, al igual que el perteneciente a los buques de la Armada, y viajeros ocasionales que bajaran a tierra, y necesitaran utilizarlo, para lo cual debían abonar la tarifa telegráfica interna establecida por Correos y Telégrafos. Estos telegramas particulares, se trasmitían a la estación Cabo Vírgenes, donde se transferían a la oficina de Correos y Telégrafos del mismo lugar, quién los encaminaba a destino.
Por resolución del 10 de febrero de 1915 se creó la estafeta denominada Isla de Año Nuevo, cuyo primer encargado fue José Paz, quién revistaba como auxiliar 1º del observatorio, el cual se clausuró dos años después. No existen datos conocidos sobre otros encargados posteriores. Hacemos notar el error del nombre impuesto, porque sabemos que la isla de Año Nuevo no existe como tal, por el contrario, es el asignado a un grupo de islas, al que pertenece la isla Observatorio, donde en realidad se la instaló, y cuyo nombre debió dársele.
La estafeta funcionó varios años, figurando aún en la guía de Correos y Telégrafos editada en enero de 1930. Por resolución del 24 de diciembre siguiente, es clausurada con antigüedad al 3 de octubre del mismo año. Esto se produjo, porque previamente se retiró en forma definitiva al personal que continuaba atendiendo el faro y la estación radiotelegráfica, uno de cuyos miembros también estaba a cargo de la estafeta de Correos, estimando que esto ocurrió alrededor de 1929, pués en La Prensa de Buenos Aires, del 23 de febrero de 1930, al publicar una fotografía del faro, expresaba que no tenía personal.
Entonces la isla de los Estados y sus adyacencias quedaron solitarias, azotadas por los vientos y solo habitadas por la escasa fauna sobreviviente de las sangrientas matanzas realizadas con fines comerciales.
Aún quedan algunos restos visibles de los asentamientos humanos que allí existieron, motivo para periódicas visitas de investigadores y periodistas transportados en embarcaciones de la Prefectura Naval Argentina y de la Armada Argentina. Esta última mantiene desde 1978 en Puerto Parry un pequeño destacamento de vigilancia y ayuda a los visitantes. El personal se renueva periódicamente y no posee facilidades postales.
LA ISLA DE LOS ESTADOS EN LA FILATELIA. LOS MATASELLOS
Son de una gran rareza. Por las razones ya explicadas, fue muy escasa la correspondencia que se despachó, franqueada y matasellada en las estafetas. Solo se conoce, hasta ahora, una estampilla de 5 centavos, donde quedó estampado "N DEL SALVAME", fragmento de "SAN JUAN DEL SALVAMENTO", y se encuentra en la colección filatélica del Dr. M. Guido Pinasco Acuña, en Buenos Aires. La estampilla estuvo en circulación entre 1889 y 1892 , y por lo tanto la aplicación se efectuó en los primeros tiempos de la estafeta. El modelo de matasellos corresponde a los fabricados y utilizados en la última década del siglo XIX.
El otro testimonio, es una tarjeta postal ilustrada con una alga marina, que tiene adherida una estampilla postal de 5 centavos, emitida en 1917, sobre la cual se aplicó el matasellos doble círculo "ISLA DE AÑO NUEVO / 16 OCT 1917 / (TIERRA DEL FUEGO)". Pertenece a la colección del filatelista Eduardo Premoli, también de Buenos Aires.
Consideramos la presencia de Manuel García Fernández al frente de la Dirección General de Correos y Telégrafos durante el período 1898-1904, como una de las más fructíferas en utilizar los enteros postales (tarjetas, memorándum y cartas postales), para difundir dentro y fuera del país motivos patrióticos, paisajes y aquellos aspectos que permitían exhibir nuestro grado de adelanto.
En esa época la impresión de valores postales se realizaba mediante contratos con la Compañía Sudamericana de Billetes de Banco con sede en Buenos Aires, que siempre se destacó por realizar trabajos de muy buena calidad.
Como años anteriores, a pedido de las autoridades postales, el 16 setiembre de 1901, el presidente Julio A. Roca firmó la resolución disponiendo se emitieran memorándum para ser empleados en los envíos de felicitaciones y saludos con motivo de las próximas fiestas de Navidad y Año Nuevo.
Se imprimieron en los valores de 5 y 15 centavos, sobre papel fuerte satinado. En el anverso, llevan la Cabeza de la Libertad, obra de Eugene Oudiné, en color verde amarillo para 5 ctvs., y azul para 15 ctvs.
Para el reverso, se utilizaron 54 vistas distintas en dos series: 17 de la Armada Argentina y 37 de paisajes. Cada una de las vistas de paisajes fue impresa en dos juegos de colores: uno en castaño y amarillo verdoso, mientras el otro en verde y gris lila.
En total se imprimieron 709.000 de 5 ctvs., y 154.000 de 15 ctvs., poniéndose a la venta el 5 de diciembre de 1901.
De la especie de 15 ctvs., se resellaron 108.126 unidades el 27 noviembre de 1902 para rebajarles el valor a 5 ctvs., poniéndolos a la venta al mes siguiente.
Entre los paisajes, se encuentra una fotografía de "ISLA DE LOS ESTADOS - VANCOUVER".
Por lo tanto, de esta vista, entre valores y colores diferentes, existen 6 piezas distintas. UN MATASELLOS ESPECIAL
Dispuesto por la Empresa Nacional de Correos y Telégrafos, fue aplicado en Buenos Aires en mayo de 1984, con motivo del centenario de la instalación de la Subprefectura en la isla de los Estados.
EL FARO FIN DEL MUNDO-I
Correo Argentino puso a la venta el 31 de mayo de 1997 una serie de estampillas ilustradas con faros argentinos, entre los cuales incluyó una dedicada al Faro San Juan de Salvamento, con valor de 75 centavos, diseñada por Néstor Martín e impresa por la Sociedad del Estado Casa de Moneda en Buenos Aires, por el procedimiento offset, sobre papel sin filigrana y en cuatro colores, citocromía. La ilustración que contiene, no corresponde al que realmente existió, pués si bien el edificio es igual, nunca tuvo el faro elevado allí dibujado.
EL FARO FIN DEL MUNDO-II
Por su parte el Correo Francés dedicó un sello de 3 francos y equivalente 0,46 euro, al Le Phare du Bout du Monde (Faro del Fin del Mundo), puesto en circulación el 1o. de enero del 2000. Fue diseñado por Claude Andréotto e impreso en heliograbado, utilizando los colores beige, amarillo, azul, blanco y negro. La ilustración muestra el faro, como también una reprodución del mismo, construída en La Rochelle (Francia).
NOTA (1) Lo encontramos nombrado indistintamente San Juan de Salvamento o San Juan del Salvamento, pero utilizamos siempre el último, por ser el topónimo correcto, salvo cuando transcribimos textos, donde respetamos la ortografía original.
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