Source: https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=2395-D-2011
Timestamp: 2020-07-14 05:26:51+00:00

Document:
Expediente 2395-D-2011
Sumario: PROGRAMA DE PREVENCION Y ASISTENCIA DE TRASTORNOS ALIMENTARIOS POCO CONOCIDOS: CREACION.
Creación del Programa de Prevención de Trastornos
Alimentarios poco conocidos
Artículo 1: Créase el Programa de Prevención y Asistencia de trastornos alimentarios poco conocidos, para ser desarrollado en todas las jurisdicciones del territorio Nacional.
Artículo 2: El Programa difundirá las patologías alimentarias tales como la "ebriorexia", "orthorexia", "tanorexia", "vigorexia" y "diabulimia"; y todos los que vayan surgiendo.
Artículo 3: El objetivo principal del programa es la prevención de los desórdenes orgánicos y psicológicos que afectan a todas las personas que se encuentren con dicha problemática. Para ello, se pondrá énfasis en la formación de los docentes y en la información familiar.
Artículo 4: - La autoridad de aplicación desarrollará acciones destinadas al cumplimiento de los objetivos fijados, para lo cual el Programa tendrá las siguientes funciones:
a) Informar y concienciar a las familias y a los grupos sociales en riesgo.
b) Coordinar acciones con organismos oficiales, entidades privadas y organizaciones no gubernamentales, así como con las asociaciones comunitarias vinculadas o interesadas por esta problemática.
c) Desarrollar sistemas de evaluación, estudio e investigación y elaborar estadísticas en base a la información obtenida del seguimiento de casos en cada jurisdicción del territorio nacional.
d) Difundir a través de los medios de comunicación los objetivos planteados, para evitar las conductas y prácticas propias de los desórdenes alimentarios, a fin de no
publicitar lo que se quiere prevenir.
e) Controlar los factores de riesgo que inciden sobre el desarrollo de los trastornos.
g) Diseño, edición y distribución de material gráfico con datos útiles y
recomendaciones referidas a este tema.
Artículo 5: El Ministerio de Salud tendrá a su cargo la planificación, ejecución, coordinación y fiscalización de las acciones inherentes al Programa.
Artículo 6: El Ministerio de Educación desarrollará acciones con el objetivo de:
a) Informar en los establecimientos educativos mediante talleres especiales sobre dicha problemática.
b) Capacitará a docentes de los tres niveles educativos, para que a su vez contribuyan a la detección y a la prevención de la problemática mencionada junto a los padres.
Artículo 7: La presente ley deberá ser reglamentada dentro del plazo de 90 días de su promulgación.
Ante la constante aparición de patologías que marcan cambios de conductas en adolescentes y jóvenes; con las consecuencias peligrosas para la salud que pueden llevar a la muerte; es que se presenta este proyecto para que se tome conciencia y control sobre estas entidades médicas de aparición reciente.
Debemos tener en cuenta que así como las adicciones son un grave problema que aún no ha sido controlado; éstas también son otras formas de autodestrucción que atentan contra la vida misma.
También conocida como drinkorexia o drunkorexia, es un trastorno (no una enfermedad) que presentan las personas que no realizan comidas para poder beber más alcohol y no engordar.
Dichas personas pasan por períodos en los que prácticamente ayunan. Estos períodos restrictivos tienen como consecuencia episodios de ingesta voraz, conocidos como atracones, por los cuales estas personas infieren que engordaron (cuentan calorías, se miden, etc), llegando luego a vomitar o compensar con medicamentos aquello que comieron de más.
Las personas mayormente afectadas por este trastorno suelen ser los adolescentes, que pueden o no encontrarse cursando un Trastorno de la Conducta Alimentaria, específicamente Bulimia Nerviosa o Trast. Inespecífico de la Conducta Alimentaria.
Lamentablemente no existen estadísticas en nuestro país, lo cual este proyecto intenta remediar, pero basta con ver los números en Estados Unidos. Entre un 30% de personas estadounidenses de entre 18 y 24 años se saltea comidas para ingerir más alcohol.
Durante el último verano, en nuestras costas, los argentinos vimos como nuestros jóvenes pasaban sus vacaciones prácticamente sin comer, viviendo del alcohol en "previas" o reuniones pre baile, lo cual además de lamentarnos por su deterioro psicofísico, su conducta autodestructiva, pueden ser peligrosos para terceras personas, ya que los jóvenes conducen ebrios, tienen conductas agresivas, o bizarras que pueden terminar en tragedias
El DSM-IV (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), no contempla este trastorno, pero la velocidad en la que se viven estos tiempos, muchas veces no nos permite esperar. Cuando la vida de nuestros jóvenes se encuentra en peligro, es nuestro deber como legisladores, formalizar las herramientas para que los profesionales cuenten con los medios para la prevención y tratamiento no solo de las personas afectadas, sino además, sus familias y el conjunto de nuestra sociedad.
La unión de bulimia, anorexia y alcoholismo. Lic. Marcelo Bregua (Consejo General de Psicólogos de ALUBA) PINAMAR.-
Los medios bautizaron como tanorexia (por la palabra inglesa "tanning", que significa broncearse) la adicción a estar bronceado.
En una encuesta realizada a 400 estudiantes de la Universidad de Virginia, se reveló que un 27% de ellos podría considerarse "tanoréxico".
La doctora Carolyn Heckman, del Centro de Cáncer Fox Chase y autora de un estudio sobre el tema que publica American Journal of Health Behavior, destacó que "lo más sorprendente es que el 40% de estos adictos consigue su objetivo en cabinas de rayos UVA que empiezan a utilizar con tan solo 17 años".
"El hecho de que las personas delgadas sean más propensas a la tanorexia tiene que ver con que están más acostumbradas a mostrar su cuerpo sin complejos, algo que no ocurre con todas las personas obesas, que al no sentirse a gusto con su cuerpo prefieren no bajar a la playa o no exponerse demasiado al sol", consideró la profesora del centro Fox Chase.
Los médicos británicos usan la palabra, alarmados por una suba en el porcentaje de cáncer de piel (los rayos UVA de las camas solares son un factor de riesgo). Esto empezó a detectarse en chicos de hasta 13 años y los médicos pidieron que se prohíba a los sub-16.
Orthorexia, u ortorexia nerviosa es un término acuñado por Steven Bratman, para calificar como trastorno alimenticio la obsesión de comer comida considerada saludable por la persona, lo que este doctor de Estados Unidos sostiene que puede llevar a la muerte.
Bratman acuñó el término en 1997 del griego orthos, "correcto", y orexis, "apetito".
Literalmente "apetito correcto", la palabra es un símil de "an" "orexis" "sin apetito".
Bratman describe la ortorexia como una obsesión perjudicial para la salud como el
Trastorno obsesivo- compulsivo, con lo que el paciente considera alimentación saludable. El sujeto puede evitar ciertos alimentos, como los que contienen grasas, preservantes, o productos animales, y tener una mala alimentación.
Bratman afirma que "la desnutrición es común entre los seguidores de las dietas de comida saludable."
Los síntomas y consecuencias de la orthorexia nerviosa pueden incluir obsesión con la alimentación saludable, desnutrición, y la muerte por inanición. Las personas que padecen esta enfermedad suelen tener distintas concepciones de diferentes tipos de alimento. Los productos que contienen preservantes suelen ser considerados "peligrosos", los alimentos producidos industrialmente "artificiales", y los producidos biológicamente "saludables".
Los pacientes suelen tener deseos fuertes y hasta incontrolables de comer cuando están nerviosos, emocionados, felices, ansiosos o con remordimiento. La ortorexia nerviosa es más común en hombres y en personas con un bajo nivel de educación.
Ya sea en busca de una cura para un trastorno específico, o simplemente excediéndose en su preocupación por llevar una alimentación sana, los ortoréxicos desarrollan sus propias reglas alimentarias. Para seguir el régimen, estas personas hacen prueba de una gran fuerza de voluntad, pero si rompen los votos y sucumben a la tentación de los alimentos prohibidos, se sienten culpables y corrompidos. Este comportamiento es similar al de las personas que sufren anorexia o bulimia nerviosa, sin embargo, los anoréxicos y bulímicos
se preocupan por la cantidad de comida que consumen, mientras que los ortoréxicos se obsesionan con la calidad de la misma. Existe, como se puede ver en la televisión, revistas y publicidades, un bombardeo acerca de lo que es "bueno" y "malo" a la hora de alimentarse.
Es común que no se diagnostiquen o que las personas no lo vean como una enfermedad.
Sucede con los que sufren de ortorexia que creen que hacen lo correcto", dice Mabel Bello, fundadora de ALUBA y jefa de psiquiatría del hospital Udaondo.
La ortorexia es la obsesión por comer la comida perfecta.
"La idea de perfección depende de los parámetros que se pone cada persona; sucede con los productos light u orgánicos. El individuo se vuelve esclavo de esa dieta que cree ideal y que además suele ser de cantidades reducidas y puede derivar en anorexia", explica Bello. Si bien la ortorexia afecta en mayor medida a las mujeres, también hay hombres que la sufren.
Existen dos manifestaciones: la extrema actividad del deporte o, la ingesta o comedor compulsivo para subir de peso pero en el espejo verse esqueléticos y seguir comiendo más.
Implica una adicción a la actividad física (especialmente a la musculación): los vigoréxicos suelen realizar ejercicio físico excesivo, a fin de lograr un desarrollo muscular mayor de lo normal, pues de lo contrario se sienten débiles o enclenques. A esta exigencia se suma un trastorno en la alimentación que se hace patente en una dieta poco equilibrada en donde la cantidad de proteínas y carbohidratos consumidos es excesiva, mientras que la cantidad de
Lípidos se reduce. Esto puede ocasionar alteraciones metabólicas importantes, sobre todo cuando el vigoréxico consume esteroides que ocasionan cambios de humor repentinos.
La vigorexia ha aumentado en su frecuencia de aparición (ahora la proporción es cuatro de cada diez personas), pues lo que empieza con una simple idea de subir de peso puede ser una idea mortal. La baja autoestima, convulsiones, mareos, dolores de cabeza y taquicardias son síntomas de este desorden. Es más mortal que la anorexia y bulimia, ya que el cuerpo humano sólo puede soportar un período máximo de 6 meses con éstos trastornos.
La ayuda de familiares y/o amigos es primordial, pues debido a la vergüenza de su
enfermedad, los pacientes evitan ir con especialistas. La enfermedad puede ser mortal. Una de sus complicaciones es la atrofia del músculo cardiaco, debido a la falta de sangre. La obsesión de estas personas por su cuerpo les lleva a pasar un gran número de horas en el gimnasio, produciendo el aislamiento social, o incluso a consumir productos dopantes. El tratamiento de este trastorno diagnosticado por Harrison G. Pope es multidisciplinar, centrándose sobre todo en terapias cognitivo - conductuales destinadas a modificar la autoestima, la imagen corporal que el vigoréxico tiene de sí mismo, y conductas tales como pesarse varias veces al día, entrenar muchas horas seguidas o ingerir gran variedad de suplementos alimenticios.
En cuanto diferenciamos la dismorfofobia y el culturismo, dismorfofobia es un trastorno de la figura de la percepción y valoración corporal que consiste en una preocupación exagerada por algún defecto inexistente en la apariencia física, o bien, en una valoración desproporcionada de posibles anomalías físicas que pudiera presentar un individuo aparentemente normal.
"Complejo de Adonis": cuando el estado físico se vuelve una adicción
La llamada vigorexia o "Complejo de Adonis" es un desorden emocional que afecta al 1 por ciento de la población. Se ubica en las antípodas de la anorexia y la bulimia. Afecta a los hombres, especialmente adolescentes y preadolescentes.
Para la doctora Mabel Carrera, presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición lo
principal es tener cuidado con los suplementos vitamínicos y minerales. "Los excesos son malos y producen enfermedades", dijo. Aunque no hay datos concluyentes, en España, por ejemplo, algunos cálculos hablan de 20.000 pacientes afectados por la vigorexia, frente a más de 700.000 afectados por la anorexia.
Quienes sufren este desorden siempre se ven débiles y carentes de cualquier atractivo físico. Un cuadro obsesivo-convulsivo los lleva a abandonar sus actividades sociales e, incluso, laborales. Sólo quieren entrenar y lo hacen sin descanso. Como la bulimia y la anorexia, la vigorexia puede acarrear la muerte. "Lamentablemente amparada en la actividad física y la vida sana, tiene una mejor imagen social y por esto el inicio del tratamiento se posterga.
Vigorexia: Cuando el deporte también enferma.
Problemas de autoestima, la obsesión por el "cuerpo ideal", los anabólicos y el gimnasio conforman un cóctel fatal. La palabra de los especialistas.
"El gimnasio no es un ambiente enfermo sino que uno es vulnerable a determinado tipo de situaciones", explica Federico, y busca dejar en claro que el problema no está en las prácticas deportivas en sí sino en la obsesión en la que se puede convertir el torneado de la figura. Es que este joven, de 29 años y hablar acelerado, cayó en las redes de la vigorexia y los anabólicos cuando sólo buscaba un complemento para el rugby, y la musculatura se convirtió en una obsesión que terminó limitando su vida laboral, social y hasta sexual.
Deporte insalubre. "La vigorexia es un trastorno en donde generalmente adolescentes varones sienten que su cuerpo es esmirriado, muy delgadito, y entonces hacen muchas pesas para lograr un cuerpo mucho mas grande, hasta que se parecen a Schwarzenegger",
señala Mabel Bello, doctora en psiquiatría y fundadora de la Asociación de lucha contra la Bulimia y Anorexia (ALUBA).
Sin embargo, las marcas que deja la vigorexia en el cuerpo son graves, y en muchos casos se pueden convertir en peligrosas y fatales. "El excesivo ejercicio junto con una dieta no indicada con un aumento excesivo de proteínas e hidratos de carbono puede ser perjudicial", manifiesta el doctor Norberto Debbag, deportólogo, cardiólogo y médico del Club Atlético Atlanta.
"Lo desmedido y sin límites de la actividad deportiva conduce a lesiones osteo - músculotendinosas, taquicardia, mareos y cefaleas. Siempre hablamos de personas que están entre los 18 y 35 años de edad, con un buen estado de salud y previo chequeo médico", completa el especialista, que además destaca que también es importante el esfuerzo cardiovascular, por lo que resulta fundamental el chequeo cardiológico porque de haber alguna alteración se podría desencadenar una muerte súbita.
También nueva es la palabra "diabulimia", un problema de la conducta alimentaria al alza entre chicas diabéticas, que utilizan la condición de la disciplina alimentaria que exige su enfermedad para tratar de perder el máximo peso. Así, pues, tomar una lata de cerveza (330 ml) supone al organismo un aporte de alrededor de 110 calorías; un vaso de vino (125 ml), unas 80 calorías; y un combinado supera las 200 calorías. Si se hace dieta, la limitación de tomar cervezas o combinados no suele ser bien admitida por los jóvenes, en general, y por
las chicas, en particular, que son las que antes comienzan a querer adelgazar.
Cuando el páncreas no secreta suficiente insulina, las células no pueden obtener energía a partir de los azúcares de los alimentos, y estos se eliminan por la orina, lo que conduce a un menor consumo y aprovechamiento energético, con la consiguiente pérdida de peso. Tras el diagnostico de la enfermedad, se comienza la terapia con una dieta adecuada combinada con insulina, y la persona va recuperando poco a poco el peso perdido. Sucede que muchas
personas comen más azúcares para evitar las temidas hipoglucemias, bajadas bruscas de los niveles de glucosa en sangre (glucemia), lo que, a la larga, conduce a exceso de peso.
Este nuevo fenómeno conocido como "diabulimia" consiste en utilizar la condición de la disciplina alimentaria y, sobre todo, del control de la insulina que exige la diabetes para perder peso. Las personas afectadas reducen las dosis de insulina con el fin de bajar de peso de manera intencionada. El organismo al no tener suficiente insulina no puede aprovechar todos los azúcares, el aporte energético es menor y, en consecuencia, se pierde peso. Es fácil comprender que los trastornos de la conducta son especialmente peligrosos si se
suman a una enfermedad crónica como es la diabetes.
Aunque el término "diabulimia" puede dar a entender que comparte conductas insanas con la bulimia nerviosa -comer por atracón y luego purgarse para compensar el exceso de calorías ingeridas-, se puede comprobar que los signos de identidad son totalmente distintos. El hecho de seguir una dieta de adelgazamiento supone considerar todos aquellos alimentos que, por su elevada carga energética, se han de limitar con el fin de darle al cuerpo las calorías que precisa pero no más.
Por todo lo expuesto, solicito a mis colegas que me acompañen en esta iniciativa.
Diputados REPRODUCIDO POR EXPEDIENTE 0529-D-13

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7