Source: https://issuu.com/angelaavalos/docs/protocolo-prevencion-suicidio
Timestamp: 2018-11-13 23:34:51+00:00

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Protocolo del MEP para atender estudiantes con lesiones autoinfligidas y en riesgo de suicidio by Angela Avalos - Issuu
CRÉDITOS © Ministerio de Educación Pública, Dirección de Vida Estudiantil, MEP San José, Costa Rica Primera Edición, julio 2018 Coordinación general Kattia Grosser Guillén, directora de la Dirección de Vida Estudiantil, MEP Tatiana Cartín Quesada, jefa del Departamento de Salud y Ambiente, MEP Equipo técnico Jeimy Mejía Salazar, Asesora Nacional de Salud y Prevención. Departamento de Salud y Ambiente, Vida Estudiantil, MEP Jorge Robles Murillo, Asesor Nacional de Orientación. Dirección de Vida Estudiantil, MEP Revisión Consejo Nacional de Salud Mental Comisión Interinstitucional de Salud Mental Dr. Mauricio Campos Campos Ilustraciones Juan Gabriel Madrigal Cubero, ALTERCOM Diseño gráfico Marco Antonio Hidalgo, ALTERCOM Luis Diego Parra Vargas, Dirección de Vida Estudiantil, MEP Revisión filológica M.Sc. Mauricio Aguilar García, asesor nacional de Español, Dirección de Vida Estudiantil, MEP Agradecemos a UNICEF y Altercom por autorizar el uso de la línea gráfica e ilustraciones para el diseño de este documento y homogenizarlo con los Protocolos de Actuación en Situaciones de Violencia vigentes, los cuales se desarrollaron en conjunto con este organismo.
1.	INTRODUCCIÓN El suicidio es un problema actual de salud pública. Los intentos de suicidio, así como los casos concretos, se han dado a través de los años. Según la Dirección de Vigilancia de la Salud, del Ministerio de Salud (2014), existe un promedio de 318 casos de suicidio consumados por año en Costa Rica, además, se muestra un ascenso en los casos del intento suicida, mayormente en mujeres. Esta misma dirección menciona que una de las poblaciones de mayor riesgo suicida a nivel mundial es la que se encuentra entre las edades de 15 a 29 años, sin dejar de lado que la población infantil también está expuesta a este fenómeno. Aunado a lo anterior, se evidencia un aumento de estudiantes que muestran lesiones autoinfligidas en diversas partes de su cuerpo, siendo este “un comportamiento al que recurre entre un 2% y un 4% de la población” (Mosquera, D. 2009). Por tanto, al ser el centro educativo una espacio de protección en primera instancia, y al tratarse de indicadores con injerencia directa en la vida y salud mental de la población escolar, resulta necesario que los mismos cuenten con un protocolo de atención, referencia y seguimiento en caso de identificar estudiantes que presenten lesiones autoinfligidas, ideación suicida e intentos de suicidio, lo cual apoya los esfuerzos relacionados con la prevención del peligro inminente en el que se puedan encontrar niños, niñas y adolescentes.
En el ámbito educativo es fundamental la promoción de factores protectores y de prevención del riesgo, así como un proceso unificado y coordinado de referencia para la atención de estudiantes en condiciones de vulnerabilidad por lesiones autoinfligidas, ideación suicida o tentativa de suicidio. El presente documento brinda información conceptual sobre la temática y las acciones puntuales para la actuación de los centros educativos al identificar población en riesgo. Estas acciones consisten en referir a la población estudiantil identificada en riesgo, directamente, del centro educativo al centro de salud más cercano. La población en riesgo por lesiones autoinfligidas, ideación suicida o intento de suicidio son casos de atención inmediata; por ende, no será necesario trasladar estos casos a la Dirección Regional de Educación, como sí se hace con otros procedimientos establecidos según localidades. Esto debido a que el intento de suicidio es una condición que requiere la atención inmediata y obligatoria de los servicios de salud del país.
2.	Marco legal vinculante El Ministerio de Educación Pública tiene bajo su espectro de acción a la población estudiantil mayormente comprendida por menores de edad, y es un ente protector de los derechos y oportunidades de niños, niñas y adolescentes, que se rige, al igual que otras instituciones estatales, por un marco legal nacional e internacional. Es así como en relación con la temática de actuación ante identificación de población en riesgo por lesiones autoinfligidas, ideación suicida o tentativa de suicidio, también debe guiarse de acuerdo con un marco legal que preside el accionar de los centros educativos a nivel nacional. La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) hace énfasis en que tanto los individuos como las instituciones promuevan, a través de la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y de esa manera aseguren, gracias a medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universal y efectiva. Desde este marco legal, hacemos referencia al artículo 3 que afirma que “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. La Constitución Política de Costa Rica (1949) es un recurso fundamental en esta temática, al indicar en su artículo 11 “que los funcionarios públicos son simples depositarios de la autoridad. Están La Convención de los Derechos del Niño (1989) reconoce que los niños y las niñas son seres humanos menores de 18 años con derechos para su desarrollo físico, mental y social; a la vez, establece la necesidad de generar un entorno protector que les defienda. PANI
El estudiantado inserto en el sistema educativo costarricense debe ser abordado tanto por los propios centros de enseñanza como por los centros de salud, aludiendo al artículo 12, el cual menciona que la “persona menor de edad tiene el derecho a la vida desde el momento mismo de la concepción. El Estado deberá garantizarle y protegerle este derecho, con políticas económicas y sociales que aseguren condiciones dignas para la gestación, el nacimiento y el desarrollo integral”. En este sentido, los centros educativos asumen la práctica del artículo 13 como entes protectores de la niñez y la adolescencia, pues en dichas instituciones “la persona menor de edad tendrá el derecho de ser protegida por el Estado contra cualquier forma de abandono o abuso intencional o negligente, de carácter cruel, inhumano, degradante o humillante que afecte el desarrollo integral”. En un tono similar se expresa el artículo 19, el cual afirma que las instituciones estatales brindan protección ante peligro grave, como lo son las conductas de lesiones autoinfligidas y la tentativa de suicidio en niños, niñas y adolescentes, recordando que “las personas menores de edad tendrán el derecho de buscar refugio, auxilio y orientación cuando la amenaza de sus derechos conlleve grave peligro para su salud física o espiritual; asimismo, de obtener, de acuerdo con la ley, la asistencia y protección adecuadas y oportunas de las instituciones competentes”. El presente protocolo, brinda información a las personas menores de edad, amparándonos en el artículo 20 que dispone que dicha población tendrá “el derecho de obtener la información, sin importar su fuente y modo de expresión, en especial la que promueva su bienestar social, espiritual y emocional, así como su salud física y mental. El ejercicio de este derecho deberá ejecutarse de manera responsable y bajo la orientación de los padres, representantes o educadores”. Una propuesta para la prevención de conductas de riesgo, como lo son las lesiones autoinfligidas y la tentativa de suicidio en estudiantes, permite satisfacer lo ordenado en el artículo 24: “las personas menores de edad tendrán derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral. Este derecho comprende la protección de su imagen, identidad, autonomía, pensamiento, dignidad y valores”. Si bien desde su campo de acción el personal docente y administrativo debe trabajar en la prevención de conductas de riesgo en la población estudiantil, la Caja Costarricense del Seguro Social, por su parte, sería el ente encargado de ejecutar el artículo 41, en referencia a la atención médica en los casos que así lo ameriten, ya que
En cuanto al accionar desde los centros educativos, se hace referencia al artículo 55, el cual sostiene que “será obligación de los directores, representantes legales o encargados de los centros de enseñanza de educación general básica preescolar, maternal u otra organización, pública o privada, de atención a las personas menores de edad: MEP
Finalmente, la Estrategia del Sistema Nacional de Salud para el Abordaje Integral del Comportamiento Suicida 2016-2021 del Ministerio de Salud, toma como insumo para esta, la Política Nacional de Salud. POLICÍA
El Dr. Juan Guillermo Ortiz Guier, 2014-2018, explicita que se da “énfasis a la prevención de trastornos mentales, intentos de suicidio y a la promoción de la salud mental, que contempla en sus estrategias, fortalecer el desarrollo de acciones de atención integral de las personas en riesgo de suicidio, así como a las familias y personas sobrevivientes de suicidio” (2016, pág.5). MEP
Aunado a lo anterior, “la Organización Mundial de la Salud (2014) en el informe Prevención del suicidio, un imperativo global, insta a los países a que de manera sistemática brinden una respuesta nacional al suicidio, mediante una estrategia nacional de prevención del mismo” (p.8). El MEP como parte de la Comisión Interinstitucional de Salud Mental, juntamente con el Consejo Nacional de Salud Mental, se aúna al trabajo en prevención del suicidio, al ser este último “un indicador de salud mental, sin embargo, es prevenible mediante intervenciones oportunas…”, por lo que se busca un trabajo conjunto para garantizar el éxito en las intervenciones que se realicen desde los centros educativos y el sector salud.
Género sensible. Desde esta perspectiva, se recogen los condicionamientos socialmente construidos que definen formas diferenciadas de ser y de hacer para hombres y mujeres que históricamente han posibilitado y perpetuado formas de dominio y control. A partir de este enfoque, no se conciben a las mujeres y hombres como seres dados, eternos e inmutables, sino como sujetos históricos construidos socialmente y en permanente cambio, según las oportunidades que se les brinden. El enfoque de género reconoce, en primer lugar, la diversidad de identidades y experiencias de género que existen. A partir de lo anterior, reconoce, además, que todas las personas sin importar sus identidades y expresiones de género (s), tienen derecho a vivir plenamente, con igualdad y equidad, su sexualidad en espacios seguros y libres de discriminación. Desde este enfoque, se hacen patrones de incidencia en intentos de suicidio caracterizando los métodos utilizados según el género; siendo estos últimos, aspectos para abordar desde los centros educativos del país.
Inclusividad. Se basa en la valoración de la diversidad como elemento enriquecedor del proceso de enseñanza–aprendizaje y en consecuencia favorecedor de la persona. Reconoce que lo que nos caracteriza a las personas es precisamente el hecho de que somos diferentes y, por lo tanto, la diferencia no constituye excepciones. Según la UNESCO (1994), la educación inclusiva se entiende como educación personalizada, diseñada según la diversidad de necesidades, habilidades y competencias. Esto significa que, si bien todas las personas somos iguales en derechos, nuestras necesidades deben ser consideradas desde una perspectiva plural y diversa. La salud mental y las condiciones emocionales y/o conductuales son parte de esta diversidad y, por ende, requieren de igual atención y adaptaciones; por lo que toda conducta de riesgo que presente un/a estudiante requiere de una visión inclusiva que brinde apoyos y permita al centro educativo ser un ente flexible y dinámico ante los cambios socioemocionales.
Por lo que entenderemos que, ante una pérdida por suicidio en algún centro educativo, es posible que algunas personas de la comunidad educativa se sientan afectadas por dicha experiencia. Se recomienda que cuando funcionarios o funcionarias se sientan afectados (as) ante una experiencia de este tipo que se generó en el mismo, busquen el apoyo en los centros de salud de su localidad con el fin de trabajar preventivamente a través del autocuidado. PEM
Algunos estudios indican que las personas adolescentes que informan sentirse atraídos por personas de su mismo sexo tienen mayor riesgo de intentar suicidarse que las personas jóvenes heterosexuales. Se aclara que esto se da por la discriminación social y limitados apoyos de esta población y no por su orientación sexual homosexual.
Los factores de protección son todas aquellas condiciones, situaciones o elementos que pueden proporcionarle a las personas las herramientas necesarias para prevenir una situación de riesgo y favorecer la salud mental.
5.	Atención inmediata y referencia de lesiones autoinfligidas y/o tentativa de suicidio en los centros educativos Es necesario crear espacios de reflexión, análisis y sensibilización en el personal docente y administrativo de los centros educativos acerca del tema, con el objetivo de detectar posibles conductas suicidas, brindar el apoyo y acompañamiento óptimo y, de ser necesario, referir a centros de salud. Como parte de la prevención y el apoyo que brindan los centros educativos, está la creación de espacios que favorezcan la recreación estudiantil, mediante actividades deportivas, culturales, académicas, entre otras; lo anterior beneficia el fortalecimiento de los factores protectores. Además, se deben tomar en cuenta los servicios de ayuda que los centros educativos disponen: Equipos Interdisciplinarios, Orientación, Psicología, docente guía, Servicio de Apoyo Fijo en Problemas Emocionales y de Conducta. La familia juega un papel fundamental, por lo que su participación en este proceso es primordial.
El estudiante o la estudiante en esta situación no podrá salir solo (a) del centro educativo, únicamente lo podrá hacer con un (a) responsable de la persona menor de edad
ICÍA En cualquiera de las situaciones de riesgo mencionadas en las cuales la persona estudiante requiera medicación, es de gran importancia que reciba la medicación indicada por la persona especialista en salud mental.
(...) la autolesión es una solución temporal a un problema temporal, (...) es un mecanismo extremo que a la larga acarrea más problemas para el sujeto que se autolesiona, pero es importante recordar que en muchos casos es su forma de mantenerse con vida (Mosquera, 2009).
(...) es un mecanismo extremo que a la larga acarrea más problemas para el sujeto que se autolesiona, pero es importante recordar que en muchos casos es su forma de mantenerse con vida (Mosquera, 2009). Ante las lesiones autoinfligidas, “no hay receta mágica para entender y tratar a las personas que se autolesionan, tampoco la hay para que ellos dejen de hacerse daño, pero sí hay ingredientes indispensables: comprensión, información, interés, tacto, calma, paciencia y respeto, sobre todo, respeto” (Mosquera, 2009. p. 187).
10.	Instituciones de referencia La Caja Costarricense de Seguro Social es el ente encargado de brindar atención primaria a través de EBAIS, clínicas u hospitales. En caso de emergencia: 911 Patronato Nacional de la Infancia, a través de todas sus oficinas locales, vela por el cumplimiento de los derechos de la niñez y la adolescencia. Oficinas Locales: (506) 2523-0700 / 2523-0800 / 2523- 0900. Ministerio de Educación Pública de Costa Rica. Departamento de Salud y Ambiente. Tel/fax 2223-1869. Contraloría de Derechos Estudiantiles, del MEP, mediante fax, correo electrónico o de manera presencial. Teléfono: 2221-4104. La Fundación Rescatando Vidas es un organismo costarricense, sin fines de lucro, cuyo propósito es la atención de la niñez, adolescencia y juventud en riesgo de suicidio y conductas autodestructivas. Teléfono: 2273-0381 / correo electrónico fundarevi@racsa.co.cr La ACEPS es la Asociación Costarricense de Estudio y Prevención del Suicidio; es una organización de carácter privado, dedicada a la investigación y prevención del suicidio, y de las conductas de riesgo también conocidas como autodestructivas. Correo electrónico: acepscostarica@gmail.com
Protocolo del MEP para atender estudiantes con lesiones autoinfligidas y en riesgo de suicidio

References: artículo 3
 artículo 11
 artículo 12
 artículo 13
 artículo 19
 artículo 20
 artículo 24
 artículo 41
 artículo 55
in fine