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Derecho Procesal Penal en el Sistema Acusatorio Latinoamericano | Just another WordPress.com weblog
octubre 8, 2014 – 5:00 pm
Publicado en Acceso a la Justicia
febrero 8, 2010 – 12:29 am
El juicio o debate actual exige de parte de los actores que intervienen en el mismo, preparación adecuada a los fines de establecer o fundamentar sus pretensiones. Es por esto, que se ha dicho que el juicio oral es una cuestión de estrategia; que la prueba no habla por sí misma, pues exige que esta sea aportada y producida en el debate de la manera más eficiente y eficaz a los fines de extraer de las mismas,la mayor cantidad de información y que esta sea de calidad. Por último, es preciso indicar, por las razones expuestas, que hoy día no hay lugar para la improvisación.
Todo lo antes dicho exige la utilización de una serie de destrezas, a los fines de convencer al tribunal, pues al no existir en la actualidad el denominado Sistema de la Prueba Tasada- como veremos más adelante- lo importante es ofrecerle al juzgador los hechos en una bandeja que le resulte atractiva, pues el objetivo es que nos crea. En tal sentido, el aspecto credibilidad es esencial. Esta credibilidad con la que debemos rodear nuestra posición o versión de nuestro caso debe irse construyendo desde las fases iniciales del mismo, es por esto que el denominado alegato de apertura resulta una de las destrezas encaminadas a lograr tales objetivos.
El Código Procesal Penal regula el tema de la Apertura de los Debates de su Artículo 318, en la sección I de la vista de la causa, contenida en el Capítulo III que versa sobre la Sustanciación del Juicio:
Art. 318. Apertura. El día y hora fijados, el tribunal se constituye en la sala de audiencias. Acto seguido, el secretario procede a verificar la presencia de las partes, los testigos, peritos e intérpretes, y el presidente declara abierto el juicio, advirtiendo al imputado y al público sobre la importancia y significado de lo que va a ocurrir e indicando al imputado que preste atención a lo que va a escuchar. El tribunal ordena al ministerio público, al querellante y a la parte civil, si la hay, que lean la acusación y la demanda, en la parte relativa al hecho imputado y a su calificación jurídica. Acto seguido, pueden exponer oral y sucintamente sus fundamentos. Luego se concede la palabra a la defensa a fin de que, si lo desea, se exprese de manera sucinta sobre la acusación y la demanda.
En este artículo se establece que una vez concluidas las actividades preparatorias para iniciar el debate (verificación de presencia de las partes, testigos, peritos, separación de los testigos en una sala aislada de los debates) se invita al fiscal, querellante y a la parte civil a que “den lectura a la acusación y a la demanda refiriéndose a que sea presentada la teoría del caso de la acusación donde se tocan los hechos y la teoría jurídica planeada por esta parte.
El artículo 318 también se hace cargo de la parte relativa a las pruebas, aspecto esencial de la teoría del caso, cuando le da oportunidad igualmente a que “acto seguido puedan (énfasis nuestro) exponer sus fundamentos…” Los fundamentos de la pretensión de la parte acusadora no son más que los medios de prueba que ya se han entendido por haber sido admitidos por el juez de la instrucción en el auto de apertura correspondiente, como las más relevantes para apoyar su versión o teoría del caso. Asimismo, se da oportunidad a la defensa para que, si lo desea, haga referencia a su versión sobre la acusación y la demanda de manera breve. El carácter facultativo en cuanto a la presentación de la teoría del caso por parte de la defensa se justifica en el entendido de que, es la parte acusadora que viene obligada a probar las acusaciones contra el encartado, lo que explica su obligación de presentar una teoría del caso firme y coherente, para la defensa esta estrategia constituye una opción.
De acuerdo a las disposiciones del Artículo 318 del Código Procesal penal, el Juez invita a la defensa a que “se exprese de manera sucinta, si lo desea (énfasis nuestro) sobre la acusación y la demanda” destacando así, no solo el carácter facultativo de la presentación de la teoría por parte de la defensa, sino que indica además una de las características principales del alegato de apertura: su brevedad y concreción. Estas reglas no sólo operan en ocasión de la presentación del alegato de apertura de la parte de la defensa, asumir tal posición podría interpretarse como una limitante al derecho que tiene esta parte a defenderse. También el fiscal, el querellante y la parte civil deben someterse a las mismas reglas del juego. Es el juez, en virtud de sus atribuciones de dirigir la audiencia plasmadas en el Art. 313 del CPP, quien “hace las advertencias legales, modera el debate, rechaza todo lo que tienda a prolongarlo sin que haya mayor certidumbre de los resultados…”
¿EN QUE CONSISTE EL ALEGATO DE APERTURA?
El discurso inicial- como la doctrina científica más avisada en materia de técnicas de litigación denomina- ha sido definido como el instrumento o herramienta que posee el litigante a los fines de dar inicio a la tarea de convencer a los jueces de la coherencia y verosimilitud de su postura frente a los hechos.
La estructuración de este alegato constituye una tarea delicada. Se trata pues de la primera impresión que va a tener el tribunal acerca de cómo hemos planteado nuestro caso, es por esto que se exige para la elaboración y presentación del mismo un conocimiento cabal de nuestro del mismo, lo que incluye las ofertas que planteemos y que las mismas sean susceptibles de ser cumplidas durante el desarrollo del debate o juicio oral.
Un ejemplo de esto es cuando el fiscal Sr. Myers, advierte al tribunal lo que verán. Que los hechos del caso son puntuales y simples y que se trata de hechos no controvertidos. Con esta afirmación el fiscal demuestra confianza en sí mismo, seguridad y asertividad acerca de lo que esta planteando, elementos que son esenciales al momento de introducir del caso en el curso de los alegatos.
El fiscal se refiere en esta etapa a la teoría del caso: constituido por el asesinato de la señora: EMELY JANE FRENCH (teoría jurídica) y cada uno de los elementos fácticos que establecen cada uno de los elementos constitutivos del asesinato, tales como:
Golpe asestado alegadamente por el acusado,
Realizado por un objeto chato y pesado.
Este paso requiere de la descripción de las personas intervinientes en los hechos del caso. No se trata de los testigos o peritos que guardan una relación indirecta con el caso, sino de los verdaderos protagonistas del caso- víctima y victimario-
La inclusión de esta descripción le otorga un sentido humano al caso. Así, se identifica a la víctima como una persona amable y afectuosa con el imputado. Señora de 56 años de edad, ama de casa etc. Estos aspectos pueden provocar una predisposición favorable hacia nuestro caso.
Cuando se hace referencia a que la señora fue encontrada asesinada en su casa ubicada en el Condado de Londres.
Descripción acerca de cómo acaecieron los hechos desde el punto de vista de la versión de la fiscalía. Aquí se hace referencia acerca de la suficiencia de los elementos de prueba con que cuenta la parte acusadora para establecer los hechos.
La fiscalía oferta:
Prueba testimonial y pericial:
De la lectura combinada de los artículos 172 y 333 del Código Procesal Penal se establece que: “El juez o tribunal valora cada uno de los elementos de prueba, conforme a las reglas de la lógica, máximas de experiencia y los conocimientos científicos y esta en la obligación de explicar las razones por las cuales se les otorga determinado valor, con base a la apreciación conjunta y armónica de toda la prueba y que esa valoración de la prueba ha de ser realizada de modo integral, de modo a que las conclusiones a las que se lleguen sean el fruto racional de las pruebas en las que se apoyan y sus fundamentos sean de fácil comprensión”
En el Sistema de Prueba legal o prueba tazada es la Ley Procesal la que prefija la eficacia conviccional de un elemento de prueba. De acuerdo a este sistema el legislador establece bajo qué condiciones el juez debe darse por convencido de la existencia de un hecho o circunstancia y de qué manera no. En cambio el sistema de la íntima convicción, no ata la convicción del tribunal a formalidades preestablecidas. La debilidad de este sistema es la posible arbitrariedad de los veredictos.
Por ultimo, el sistema de la sana crítica, al que hiciéramos alusión anteriormente, tiene la ventaja de que pone a cargo del juez la obligación las conclusiones a que lleven a cabo sean el fruto racional de las pruebas en las que se apoye.
Finalmente en cuanto a la experiencia común: se refiere a aquellas reglas empíricas que son aceptadas por el común de los hombres.
Ha sido definido como: “el primer interrogatorio de un testigo sobre una materia no comprendida dentro del alcance de un interrogatorio previo de ese testigo” (Fontanet, Julio E. Principios y Técnicas de la Práctica Forense). En otras palabras, el interrogatorio de tipo directo es aquel que es realizado por la parte que oferta al testigo. Si el testigo es del Ministerio Público, pues este realizará el directo. Este tipo de cuestionamientos no es realizado al azar, sino que existe una serie de reglas, algunas establecidas en el código procesal penal y otras que en cuanto a su adecuada forma pueden ser extraídas de la legislación comparada y admitidas como técnicas a fin de resaltar la importancia y credibilidad de la prueba testimonial ofertada.
ACREDITACION DEL TESTIGOS Y CUALIFICACION DE PERITOS
Esta técnica es dirigida a que el tribunal conozca quién es el testigo. Se trata de humanizar al testigo ante el juzgador. Que este se convierta en una persona con nombre y apellido. La rigurosidad y profundidad de la acreditación dependerá de la gravedad e importancia del caso para el cual este ha sido llamado a deponer, sobre todo si se trata del denominado “testigo estrella” ofertado por determinada parte. En tal sentido, el artículo 326, antes señalado, nos indica: “… la parte que lo propuso cuestiona directamente a los testigos o peritos sobre sus datos personales, así como sus vínculos con las partes… “
Se habla de cualificación cuando se trata de interrogatorios de peritos. En este caso además de preguntarle al experto por sus generales, tal como lo señala la disposición legal antes indicada, se exige que las preguntas sean más extensas. Se trata pues, de demostrar el expertizaje o “calidad Habilitante” que exige el código en su artículo 205 en lo relativo a los peritos cuando reza: “Los peritos deben ser expertos y tener título, expedido en el país o en el extranjero, habilitante en la materia relativa al punto sobre el cual son llamados a dictaminar, siempre que la ciencia, arte o técnica estén reglamentadas. En caso contrario debe designarse a personas de idoneidad manifiesta”. En consecuencia, es a través de un cuestionario profundo que podrá quedar establecida la capacidad pericial. Preguntas como: Años de graduado, estudios especializados, años ejerciendo en determinada profesión, la oportunidad de haber sido docente en el área en que es especialista, serán las preguntas idóneas a los fines de cualificación.
LA PREGUNTA DE TRANSICION
Una vez acreditado el testigo o cualificado el perito, procede hacer la pregunta que guíe al testigo a los hechos del caso y esta es la denominada pregunta de transición y orientación. Un ejemplo de este tipo de preguntas es: “En fecha tal ….recuerda usted algo que le llamara la atención?” En esta etapa del interrogatorio directo el testigo o perito inicia el relato o su versión de los hechos guiado por las preguntas que se le realizan. El lenguaje a utilizar en este tipo de preguntas ha de ser sencillo, a fin de no confundir al testigo e ilustrar de una manera llana al tribunal. En el caso de peritos es permisible la utilización de un lenguaje técnico, pero es aconsejable que se traduzca al plenario lo que se quiso decir a fin no confundir al tribunal.
NO PREGUNTAS SUGESTIVAS, CAPCIOSAS E IMPERTINENTES EN EL DIRECT
De acuerdo al artículo 326, parte in fine, de la Ley 76-02 establece que: “El presidente del tribunal modera el interrogatorio, para evitar que el declarante conteste preguntas capciosas, sugestivas o impertinentes”.
Las preguntas sugestivas son aquellas que sugieren la respuesta. Generalmente, este tipo de preguntas se realiza por medio de aseveraciones: “Lo cierto es que…; Dígame si es o no cierto que …; (se expresa la aseveración ) si o no”, entre otras.
Las preguntas capciosas son las que inducen a error al deponente. Es la pregunta engañosa. Ejemplo de pregunta capciosa: Si tomamos como supuesto un caso en el cual un testigo declara a favor de un acusado de violencia doméstica contra su esposa. La pregunta capciosa sería la siguiente: ¿Lo cierto es que el acusado dejó de pegarle a su mujer? No importa si contesta si o no, pues la respuesta será perjudicial al imputado. En cuanto a las preguntas impertinentes, son aquellas que están fuera del objeto de prueba.
Cabe preguntarse ¿Qué tipo de preguntas serían las adecuadas en un interrogatorio de tipo directo? A fin de evitar la sugestividad, las preguntas han de ser abiertas. Que permitan al testigo explicar. Aportar la información que se le requiere, sin restricción. Como ejemplo de este tipo de interrogantes tenemos: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Porqué? ¿Quién? Y otras preguntas utilizando las siguientes palabras: Explíque, Fundamente, Describa, informe.
Tal como expresamos anteriormente, tras la acreditación del testigo o cualificación del perito, procede realizar la pregunta de transición, la que permitirá al declarante exponer acerca de los hechos del caso, guiado por las preguntas de la parte que realiza el interrogatorio directo. Luego de la narración principal de los hechos, es preciso que sean realizadas las preguntas encaminadas a la descripción o detalles en cuanto a la ocurrencia de estos. Detalles como: la distancia, iluminación, sonido, tiempo, servirán para que el tribunal realice una reconstrucción mental de los hechos, aportando mayor credibilidad al testimonio. Un ejemplo de la utilidad de la descripción, es cuando se trata de establecer que la persona imputada de un ílicito penal fue efectivamente identificada por el testigo. En tal sentido, la iluminación y la distancia entre el testigo y el sujeto sospechoso serán parte esencial para dar credibilidad a la identificación.
EL TESTIMONIO HA DE SER ORGANIZAO
Luego de haber salvado la situación legal anterior, procede conocer la dinámica del contrainterrogatorio.
La pregunta sugestiva es, tal como lo manifestamos anteriormente, la que sugiere la respuesta. Es la que se realiza a través de aseveraciones, tales como: “Lo cierto es que…; Dígame si es o no cierto que …; (se expresa la aseveración ) si o no”. Este tipo de preguntas no permite que el testigo pueda dar detalles o explicaciones, pues no le queda otra alternativa que la de responder si o no.
USO DEL CONTRAINTERROGATORIO PARA IMPUGNAR TESTIGOS
En el lenguaje procesal jurídico, objetar significa poner reparo a algún elemento de prueba que se pretenda introducir al proceso por alguna de las partes. Por otra parte, las objeciones se definen como: El procedimiento utilizado para oponerse a la presentación de evidencia inadmisible, como también para objetar un comportamiento indebido durante el juicio”. Nuestro Código Procesal Penal introduce las objeciones regulándolas en el artículo 326 estableciendo que: “El presidente modera el interrogatorio, para evitar que el declarante conteste preguntas capciosas, sugestivas o impertinentes… Las partes pueden presentar oposición a las decisiones del presidente que limiten el interrogatorio, u objetar las preguntas que se formulen”.
No sólo la pregunta, sino también la respuesta que emite el testigo podría ser objetada. Las objeciones más comunes a las respuestas son:
Respuesta narrativa: Aquí el testigo efectivamente da la respuesta deseada, pero continúa aportando información que no se le solicitó. Este tipo de respuestas es peligrosa, desde el punto de vista de la estrategia que pudo haber elaborado la contraparte, y aun la parte que propuso el testigo, pues en esta narración se puede aportar aquella información que no es conveniente para nuestro caso.
REGLAS EN PRESENTACION DE LAS OBJECIONES
El Proceso Penal Dominicano esta desprovisto de un reglamento accesorio que regula las técnicas de interrogatorio, sin embargo podemos utilizar como marco de referencia las reglas generales adoptadas por algunos de los países con sistema similar al nuestro, en los que existen las denominadas Reglas de Evidencia.
El objeta adecuadamente requiere mucho más que el conocimiento del Derecho de la prueba, al objetar, la parte que lo haga debe identificar que la pregunta o contestación sea objetable. En otras palabras, se debe actuar rápidamente. Las objeciones tienen tres requisitos básicos para que las mismas tengan efectividad: Deben ser oportunas, específicas y tener un fundamento correcto.
Deben ser oportunas porque no serviría de nada oponerse a la interrogante cuando ya la información ha sido revelada y escuchada por el juzgador, de no hacerse oportunamente se consideraría tardía, y por ende, renunciada. Corresponde a las partes solicitar la aplicación de las normas probatorias reclamando así los derechos que estas le confieren. Como es lógico, el objetar la respuesta exige que esta sea efectivamente completada.
Por último, las objeciones deben tener un fundamento correcto, lo que exige el conocimiento cabal de la norma por la parte que plantea la objeción.
¿CUAL ES LA FORMA ADECUADA DE PRESENTAR LA OBJECION?
En esta parte, cabe analizar la letra del artículo 326 del CPP en el sentido de que: “Acto seguido, se procede al interrogatorio directo por la parte que lo propuso, por las otras partes en el orden establecido, y por el tribunal” La interpretación literal de esta disposición legal concede al tribunal -al juez- la facultad de realizar preguntas “interrogar”. A nuestro humilde entender, el juzgador ha de ser prudente en cuanto a la facultad de realizar preguntas durante el proceso a fin de que su imagen de ente neutral e imparcial no se vea afectada. Las preguntas más bien deberían dirigirse a aclarar ciertas cuestiones ventiladas por las mismas partes. En tal sentido, ante una pregunta de las ya indicadas entendemos nosotros que de una manera adecuada el juez podría ser objetado, si fuere necesario.
En conclusión, las objeciones deben ser presentadas siempre que la forma en que se pretenda introducir la evidencia mediante una pregunta sea claramente inadecuada, violatoria al derecho de defensa y divorciada del debido proceso al presentar la misma.
En el caso específico del contrainterrogatorio, su objetivo es el de rebatir, desacreditar o impugnar la prueba de la parte adversa, sobre todo la testimonial. Todo esto exige una preparación adecuada de nuestro caso, desde la base investigativa, que es el momento de recolección de la prueba. El lapso de identificación de los testigos “estrellas” de nuestro caso. La efectividad de estas técnicas de interrogatorios exige un plus, la preparación del testigo, en el sentido de que sea espontáneo, que exponga lo que sabe, lo que es de su propio y personal conocimiento. Prepararlo para que diga la verdad, corroborar, en la medida de lo posible, la información que nos aporta, pues la contraparte no se quedará de brazos cruzados, hará lo suyo y es tratar de utilizar las flaquezas de nuestro testigo para hacerlos impugnar. Recordar, que preparar un testigo no es sólo para lo que tendrá que decir, sino cómo lo ha de decir, sus gestos, su conducta en silla, su lenguaje corporal que muchas veces dicen más que mil palabras.
Finalmente, estamos concientes que la normativa procesal actual es deficiente en cuanto a las reglas de interrogatorios, en sentido general, de testigos y peritos, pero siempre que se le planteé al juzgador una de las cuestiones supraanalizadas, entendemos que este debe valorar si la aceptación o no de estas reglas se adecuan al tan pregonado “Debido Proceso”, si se garantiza o no la “igualdad de armas dentro del proceso” y el “derecho a la defensa” todas estas disposiciones de carácter constitucional, y al fin y al cabo como nos lo reafirma el Código Procesal Penal en su primer artículo que: “Los tribunales, al aplicar la ley, garantizan la vigencia efectiva de la Constitución… y prevalecen siempre sobre la ley (énfasis nuestro).
Reconocimiento Esther Agelan y Sarah Veras Egresadas Programa LL.M. Universidad de Puerto Rico.
marzo 30, 2009 – 11:19 pm
El 27 de marzo de los corrientes la Facultad de Derecho de la Universidad de Puerto Rico celebró un acto de reconocimiento a las Juezas Esther Elisa Agelàn y Sarah Veras Almànzar por su aportación al mundo jurídico por la publicación del libro: “Derecho Procesal Penal en el Sistema Acusatorio Latinoamericano”.
Además del reconocimiento antes dicho el acto sirvió de plataforma para la puesta en circulación en este país de la segunda edición de esta obra. La presentación de la obra y de los logros profesionales de Esther Agelàn y Sarah Veras estuvo a cargo de la prestigiosa Escritora en materia penal y procesal penal la Dra. Olga Elena Resumil, quien además es catedrática de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico y profesoras de las autoras. Como parte de su presentación la distinguida dama Reconoció los logros desde el punto de vista docente y en la magistratura de las magistrados.
En el evento fue puesta en exhibición la obra junto con la del magistrado Alberto Moronta, de la Corte de Niños, Niñas y Adolescentes de la Vega, también reconocido por su labor intelectual con su obra: “Hacia la Comprensión de los Principios Rectores del Proceso Civil.” Tanto la obra como el desarrollo profesional de este digno magistrado estuvo a cargo de la Lic. Cruz Estévez, destacada jurista dominicana.
El evento fue coordinado por la Lic. Addy Martínez, coordinadora del Programa de Maestría LL.M. Las palabras de bienvenida quedaron a cargo del Decano de la Facultad de Derecho Dr. Roberto Aponte Toro y quien fuera profesor de las homenajeadas en una de las materias más importantes del programa Estructuras y Procesos del Derecho Angloamericano.
Cabe destacar la presencia en el acto de reconocimiento de la prestigiosa Delegación Dominicana en el ramo justicia, entre los que cabe mencionar: Los licenciados Alejandro Moscoso Segarra- ex comisionado de justicia y actual Procurador Fiscal del Distrito Nacional- Lic. Perfecto Acosta- Procurador Fiscal de la Provincia Santo Domingo- Lic. Lino Vásquez- actual Comisionado de Justicia- Los Magistrados Román Berroa y Rafael Báez- juez de la Instrucción del Distrito Nacional y Juez de Ejecución de Penas de la Provincia Santo Domingo, respectivamente, el Dr. Manuel de Jesús Pérez Sánchez- Director General de Prisiones, el Lic. Román Jaques, entre otras Distinguidas personalidades, quienes aprovecharon el viaje con fines institucionales para dar apoyo a las homenajeadas dominicanas.
Experiencia a partir de la Maestrìa LL.M.
Esther Elisa Agelàn Casasnovas.
La magistrada Esther es graduada Magna Cum Laude del Programa de Maestrías LL.M. Entre las materias abordadas por la misma se encuentran Derecho Cibernético, Técnicas de Litigación, Métodos Alternos, entre otras. Esta experiencia ha servido de base para ampliar el campo docente en materias como procesal penal y técnicas de litigación, en universidades tales como Pontificia Universidad Católica de Santo Domingo y Universidad Autónoma de Santo Domingo, Escuela Nacional de la Judicatura, entre otras experiencias docentes en maestría y diplomados relativos a la materia.
Egresada del Programa de Maestrías LL.M. con el Honor mejor trabajo de investigación científica por el tema: “El alcance de la Mediación en los Casos de Violencia Doméstica y Custodia”. La experiencia en el programa le ha servido a los fines de expandir sus horizontes como articulista en revistas como Gaceta Judicial, coautora de manuales de mediación, coordinadora y docente de programas Educativos en la Escuela Nacional de la Judicatura y universidades como la Autónoma de Santo Domingo y la Pontifica Universidad Católica Madre y Maestra.
Sobre el Programa de Maestrías LL.M
El programa de Maestría en Derecho para Juristas de América Latina y el Caribe (LL.M) tiene como meta (tal como lo expone la universidad en sus brochure) desarrollar juristas compenetrados con los principios y procedimientos de los sistemas jurídicos con tradición angloamericana y del mundo latinoamericano y caribeño. El escenario Puertorriqueño ha resultado ideal para el desarrollo de este programa en virtud de que este tiene un ordenamiento mixto en el que conviven el Derecho Continental de origen Romano Germánico y el Derecho Común.
Sobre la Universidad de Puerto Rico.
Fundada en 1903, es una institución compuesta por once recintos autónomos a través del país. El Recinto Río Piedras, de donde son egresadas las magistrados, es el más grande del Sistema Universitario de Puerto Rico. La Escuela de Derecho de esta universidad se encuentra en el centro de la misma a 15 minutos del Viejo San Juan. Esta facultad cuenta con una imponente biblioteca de cinco pisos donde se encuentra albergada desde la literatura más antigua a la más vanguardista a nivel de la región latinoamericana.
Ciertamente que la experiencia de Esther Agelàn y Sarah Veras en esta universidad ha sido invaluable además de inolvidable y seguirá repercutiendo en su vida profesional.
Presentación del libro “Derecho Procesal Penal para el Sistema Acusatorio Latinoamericano” en Puerto Rico
marzo 27, 2009 – 2:13 pm
Publicado en Derecho Procesal Penal
Etiquetado libro de derecho
Este vierenes 27 de marzo, las magistradas Sarah Veras y Esther Agelan, se enorgullecen de presentar la segundo edición de su libro “derecho Procesal Penal para el Sistema Acusartorio Latinoamericano” en la isla de Puerto Rico. Esta nueva edición mejorada, cuenta con el Código Procesal Penal para Chile, Costa Rica y República Dominicana.
El libro se venderá en la República Dominicana a partir del 30 de marzo.

References: Artículo 318
 artículo 318
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 artículo 326
 artículo 205
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in fine
 artículo 326
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