Source: http://hojasdelotono.blogspot.com/2015/02/
Timestamp: 2018-07-21 17:29:28+00:00

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hojas del otoño : febrero 2015
''La persona que dice que no puede no debería interrumpir a la persona que lo está haciendo. '' Proverbio Chino
La crisis es un estado permanente del Estado moderno incubada en el sistema de finanzas pública y, a la vez, un modelo productivo ausente desde antes de nacer, el Estado reflejado en los resultados y en el deterioro evidente en la multiplicación de los pobres, la pobreza y más abundante miseria en cada coyuntura.
Ella, la crisis, es una relación fractal respecto a las personas, a la problemática y a los procesos dados en esta relación social, y holística. Esta relación comporta una estructura, dada, dialéctica en su naturaleza evolutiva, inestable por demás, y sujeta a incertidumbres reversibles en un entramado pendular de la periferia hacia el perímetro del circuito social que la modela.
La crisis por demás constituye el escenario, el aula, y el aprendizaje de lo impredecible del carácter reversible y entropía de nuestra realidad rural urbana, comercial, agropecuaria, turística, artesanal, cultural, educativa e histórica.
La crisis es la primaria, antesala, del conflicto y la ruptura del paradigma.
Ella ha estado presente en el estado de cosas del Estado moderno dominicano en la medida en que este, el Estado, no ha podido saldar la deuda social en su construcción y permanencia en el devenir histórico.
La crisis inicia en el territorio del Estado integrado por 48, 442 kilómetros cuadrados de tierras y 112 mil kilómetros cuadrados de tierras en títulos; mas del 90% de las tierras de la reforma agraria, sin título de propiedad, y en manos de terceros y ajenos, por demás, a la reforma agraria; mas del 8% de las tierras con vocación agrícola no poseen títulos lo que ha contribuido a que más del 70% de la población vive, ya, en la zona urbana haciendo más compleja y profunda la crisis.
Por otro lado la crisis adquiere dimensión mas allá de lo jurídico, institucional, y de mercado, pues esta problemática, entramada al recurso productivo tierra, afecta de manera directa no solo al abandono del campo, por igual afecta al mercado, al riesgo mercado, y por ende al costo de la tasa activa de interés.
El territorio se torna hostil en tanto estorba la llegada de nuevas inversiones e inversionistas al territorio. Esta realidad profundiza la crisis a la vez que la hace reversible.
Desde esta perspectiva la crisis por la titulación de las tierras del Estado constituye, por decirlo de alguna manera, el eje detonante, transversal, del conflicto a superar para construir la ruta hacia el estadio del desarrollo territorial participativo rural urbano.
La profundización de la crisis da entrada al conflicto. Y con el conflicto entran los actores sociales, individuales y colectivos. Los actores del territorio pasan a ser protagonista de un libreto que muda de Leitmotiv ante cada entramado social que padece la crisis y la lleva al estadio superior del conflicto.
Un Estado, moderno, ineficaz y envejecido, y sobre todo un entramado político partidario indiferente y carente de valores ciudadanos, compromiso social y vulnerable a toda norma ética y moral confieren rango de ciudadanía al conflicto y a sus actores, protagonistas.
Pero si bien es cierto que la crisis evoluciona, crece y parece reversible, no es menos cierto que el Estado, cada vez, le entrega el patrimonio (y el territorio), la riqueza nuestra, a extranjeros ajenos a nuestra ciudadanía y compromisos de nación y de Patria. Sin embargo, esta situación no pasa desapercibida por un amplio espectro social: Loma Miranda nos mira bien de cerca desde el viacrucis del despojo de la esperanza de una ruralidad enhiesta campesina, pobre y casta, huérfana y sin padrinos patrioteros.
Más de doscientos mil millones en subsidios potencian un conflicto de madurez vestida, rentable, a todas luces, para un sector de una burguesía que renuncia, cada vez, a las sanas prácticas de competencias en un mercado no regulado por el Estado moderno que nos viene hecho para servir a los intereses de una burguesía sin escuela y agiotista.
Por un lado a la clase trabajadora, y empleados públicos que juegan un rol estratégico en el mercado el Estado los obliga a renunciar a una vida digna desde un salario justo y ético.
La crisis no parece tocar las puertas de una casta política, burocrática, que no siente los vientos ni las olas del mercado, y la rigidez monetaria del salario de alcanzar menos productos cada semana, cada mes.
La crisis y el conflicto de las drogas, de la delincuencia, y de la corrupción parecen viajar en el túnel del tiempo, o en el asiento del agujero negro de la historia presente.
La partidocracia, y el liderazgo político pasan por una de las peores crisis de la historia democrática moderna. Esta crisis teje un conflicto sin precedente en el malogrado sistema de partido en tanto sacude la moral herida de su liderazgo con vocación presidencial.
Lo peor de la crisis y del conflicto es la distancia que nos separa del cambio y la ruptura del modelo partidario. Esto viene a generar una nueva crisis y por igual un conflicto reversible y sobre todo una democracia partidaria enfermiza incapaz de dar respuesta al deterioro progresivo de nuestros males endémicos en términos institucionales, sociales, políticos, burocráticos y de mercado.
El país carece de alternativa estructurada para percibir y/o construir, y modelar el cambio. El déficit de respuestas y comprensión respecto a la crisis y el conflicto es cada vez mayor.
En tales circunstancias cobra sentido y significado el aforismo que establece que para crear pobre, miseria y pobreza la democracia ha inventado el Estado, los partidos políticos y que el Estado una vez envejecida la democracia y muerto los partidos y el liderazgo político los reproduce sistémicamente.
Los políticos han hecho del Estado una agencia de subsidios. Los pobres, vía el Estado moderno y los subsidios, financian a las grandes empresas, y a toda su burguesía, socia. Paradoja de un destino inagotable.
Cuantas (?) obras, prioritarias para el desarrollo, deja de realizar el Estado como consecuencia directa del subsidio que otorga a las grandes empresas?
El espacio, donde la crisis y el conflicto se reproducen, no es inocente. Es, el espacio, una construcción de Poder, una relación social y cultural, un aprendizaje, una enseñanza desdeñable y útil para erigir el cambio de paradigma del Estado y la sociedad donde Seremos Patria y nación desde una perspectiva ciudadana.
El cambio jamás ha podido jugar a la inocencia y a la ingenuidad.
Para lograrlo, el cambio, e interiorizarlo desde la crisis y el conflicto se hace necesario una ruptura con el paradigma social, cultural y gnoseológico. Y desde esta perspectiva tirar por las bordas las ideologías, la cultura de la izquierda, centro y derecha. El antagonismo entre socialista, socialdemócrata, y derecha no nos ha posibilitado formular y/o construir respuestas a las crisis permanentes del modelo ni a los conflictos más allá de reducirlos a la semántica ideológica y populista.
El cambio que requiere y demanda el estadio del desarrollo territorial del país no es ideológico, ni partidario, ni político, es ante todo cultural, educativo y sobre todo entramado a las cadenas de valor agregado del territorio.
Lograr posicionar en la psiquis de la nación, y de cada dominicano, el Estado ciudadano, la Constitución Ciudadana, la Soberanía Ciudadana, la Republica Ciudadana, el referéndum revocatorio ciudadano, la democracia triangulada, el Poder Ciudadano, y sobre todo dar rango constitucional a estos y a las reformas administrativas de los sistemas de planificación, presupuesto, inversión, ministerial y legislativo constituyen, por si, el paradigma del modelo garante del salto de la ciudadanía a partir de un modelo productivo endógeno, territorial, centrado en la cultura milenaria de nuestro mercado, agentes y recursos productivos destinados a generar riquezas, divisas, ingresos y empleos productivos..
Un sistema nacional de ordenamiento territorial y el sistema nacional de regiones territoriales desde estas perspectivas, que inicien con la titulación en firme de las tierras del Estado a nivel rural y urbano han de situarnos, superados la crisis y el conflicto social, en el estadio del desarrollo que por más de seis décadas nos ha negado el Estado democrático.
Esta tarea, por demás, ajena a la partidocracia, es el compromiso firme e irrenunciable de la generación del 53. La generación que ha decidido apostar por un cambio de modelo a partir y desde la cultura del territorio.
Seremos, ya, el presente.
Ley del sistema nacional de regiones territoriales
Las letras a colores corresponden a las observaciones realizadas por el Consejo Regional de Desarrollo Territorial al proyecto de regiones territoriales
CONSIDERANDO: Que la Constitución de la República Dominicana proclamada el 26 de enero 2010, consagra la División Político Administrativa del Estado cuando dispone que para el gobierno y la administración del Estado, el territorio de la República se divide políticamente en un Distrito Nacional, regiones, provincias y municipios que establezca la ley.
CONSIDERANDO: Que la Constitución de la República establece en el principio de organización territorial la finalidad de propiciar su desarrollo integral y equilibrado y el de sus habitantes, compatible con sus necesidades y con la preservación de sus recursos naturales, de su identidad nacional y de sus valores culturales. Y que la organización territorial se hará conforme a los elementos que lo constituyen a saber: tierra, mar, subsuelo marino, espacio aéreo, espacio electromagnético, mercado productivo, recursos productivos, agentes productivos, las organizaciones y el Estado, y a los principios de unidad, identidad, racionalidad política, administrativa, e institucional.
CONSIDERANDO: Que la Constitución de la República divide el territorio, respecto al gobierno y al Estado, divide, en términos político, el territorio en un Distrito Nacional, en las regiones, provincias y municipios.
CONSIDERANDO: Que la Constitución de la República establece que las Regiones estarán conformadas por provincias y municipios.
CONSIDERANDO: Que la Constitución de la República ordena, mediante Ley, instituir las regiones, provincias y municipios.
CONSIDERANDO: Que dentro de los Principios Constitucionales de la Administración Pública el Estado debe fomentar, especialmente, políticas regionales de coordinación y eficacia en procura de lograr unificar iniciativas conjuntas de acción en el territorio.
CONSIDERANDO: Que la Ley 1-12 de Estrategia Nacional de Desarrollo tiene como uno de sus objetivos generales la cohesión territorial, y sanciona como línea de acción: Definir, para todas las instancias estatales, un marco común de regiones únicas territoriales entramadas a los sistemas de planificación, presupuesto, inversión, ministerial y legislativo sobre la base de las características geográficas, naturales, productivas, culturales y socio-ambientales que permitan una mejor gestión de las políticas públicas y una asignacion de los recursos públicos en relación al aporte del territorio al producto bruto interno y/o a los ingresos públicos.
CONSIDERANDO: Que las regiones únicas se erigen para vincular al territorio los sistemas de planificación, presupuesto, inversión, ministerial y legislativo y sobre todo para territorializar la aplicación de las políticas públicas del y el estadio del desarrollo de la Nación en su conjunto.
CONSIDERANDO: Que las regiones únicas constituyen el sistema nacional territorial, de tipo operativo, para descentralizar el proceso y en especial la gestión del desarrollo. De igual manera es instrumento, medio, eficaz para la articulación entre el gobierno nacional y los gobiernos locales; lo que requiere de la participación articulada de las instancias del Estado y de los distintos actores de cada región.
VISTA: La Ley No. 423-06, que define la Ley Orgánica de Presupuesto para el Sector Público.
VISTA: La Ley No. 496-06, que crea el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo.
VISTA: La Ley No. 498-06, que crea el Sistema Nacional de Planificación e Inversión Pública.
VISTA: La Ley No. 176-07, del Distrito Nacional y los Municipios.
VISTA: La Ley No. 41-08, de Función Pública y crea el Ministerio de Administración Pública.
VISTA: La ley No. 1-12, Estrategia Nacional de Desarrollo.
VISTA: La Ley No. 247- 12, Orgánica de Administración Pública.
VISTO: El Decreto No. 710-04 que establece una nueva regionalización del país.
VISTO: El Decreto No. 231-07, que establece el Reglamento Orgánico Funcional del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo.
VISTO: El Decreto No. 493-07, que aprueba el Reglamento de Aplicación de la Ley de Planificación e Inversión Pública.
HA DADO LA SIGUIENTE LEY ORGÁNICA Del
Sistema Nacional de Regiones Territoriales
Artículo 1. Objeto de la ley. Por la presente ley orgánica crea el sistema nacional de regiones territoriales a partir de las características geográficas, productivas, culturales, sociales, e históricas.
Articulo 2. De los objetivos. El objetivo estratégico del sistema nacional de regiones territoriales es el de vincular el territorio a los sistemas de planificación, presupuesto, inversión, ministerial y legislativo como política operativa e instrumento de política pública para entramar al territorio al proceso y gestión del desarrollo.
Párrafo I. El sistema nacional de regiones territoriales procura, entre otros objetivos no menos importantes, los siguientes:
a) Cualificar y/o cuantificar el aporte del territorio al producto bruto interno y a los ingresos públicos.
b) Asignar al territorio las fases, ciclos, de comunicación, formulación y programación (primera etapa) de los sistemas de planificación, presupuesto e inversión.
c) Fortalecer y/o hacer de los Consejos De Desarrollo Territorial la Unidad rectora y central de las primeras fases, ciclos, (de comunicación, formulación, y programación) de los sistemas de planificación, presupuesto e inversión.
d) Lograr que el Estado asigne el 30% del aporte al producto interno bruto y/o a los ingresos públicos al territorio
e) Descentralizar la gestión operativa del Estado
f) Promover políticas y/o un Modelo Productivo Rural Urbano con miras a iniciar la vuelta al campo de la población de origen rural.
g) Lograr la rentabilidad rural urbana del territorio.
Artículo 2. Ámbito de la ley. Las disposiciones de la presente ley orgánica son de aplicación nacional y competen a todas las instancias públicas y privadas.
Artículo 3. De las regiones. Se define como región aquel territorio signado por su estructura física, geográfica, hidrográfica, climática, histórica y cultural, recursos productivos, la población, y las entidades entramadas a las cadenas de valor agregado.
Artículo 4. Del Desarrollo (es un proceso) Regional. El desarrollo regional comprende el aprovechamiento sostenible de los recursos, la implementación coherente y eficaz de las políticas e instrumentos de desarrollo económico, social, poblacional, cultural y ambiental a través de la ejecución de planes, programas y proyectos, en armonía con la dinámica demográfica y el ejercicio pleno de los derechos de hombres y mujeres con igualdad de oportunidades.
(Que tiene que ver el Desarrollo, un proceso, con las Regiones?)
Artículo 5. Del propósito y alcance de la regionalización La regionalización tiene como propósitos:
a) Promover, a partir de un modelo productivo rural urbano, la integración de nuevos agentes productivos al proceso de generación de riqueza, divisos, ingresos y empleos productivos.
b) Incrementar el aporte del territorio al producto interno bruto y a los ingresos públicos.
c) Fortalecer la dinámica agropecuaria, agroindustrial, comercial, turística, artesanal y de servicios de las entidades entramadas a las cadenas de valor del territorio.
d) Promover la coordinación entre el gobierno nacional y los gobiernos locales para el logro de los objetivos y los resultados esperados consignados Agenda y Estrategia Regional de Desarrollo;
e) Propiciar la coordinación interadministrativa y las sinergias en la ejecución de las políticas, planes, programas y proyectos nacionales, sectoriales y locales de desarrollo contenidos en el Plan Plurianual del Sector Público.
f) Ordenar racionalmente el territorio para una utilización más apropiada de los recursos;
g) Potenciar un desarrollo más equitativo y una mayor cohesión territorial.
DE LA DIVISION DEL TERRITORIO NACIONAL EN REGIONES DE PLANIFICACIÓN
Artículo 6. De los criterios para la delimitación regional. Los criterios para la delimitación regional de planificación son los siguientes:
a) Identidad constitutiva. Los elementos que conforman el territorio constituyen los ejes transversales de la territorialidad sistémica.
b) Significatividad. Una región es un espacio heterogéneo que se cohesiona a través de una serie de factores que le otorgan significado a un territorio determinado; sus límites se definen por las fuerzas económicas que generan valor, las fuerzas políticas que generan poder y las fuerzas culturales que generan identidad.
c) De la cadena de producción. Una región es un espacio que relaciona la localización territorial del mercado productivo, de los recursos productivos, los agentes productivos, el sistema de comunicación (vial, aéreo y marítimo) y los centros de consumo.
d) Sentido estratégico. La región de planificación debe deben estructurarse conforme a la imagen-objetivo del país que propugna la Estrategia Nacional de Desarrollo, tomando en consideración el espacio geopolítico de normativa migratoria y de intercambio comercial; los recursos de la producción de agua y energía; las áreas esencialmente productoras de alimentos; los espacios naturales generadores de actividades turísticas y ecoturísticas; y, los núcleos generadores de procesos manufactureros o industriales, servicios, conocimientos y recursos tecnológicos.
e) Sentido operativo. Una región es un espacio que operativiza la descentralización y/o[n1] desconcentración en los procesos de planificación, presupuesto, inversion, ministerial y gestión; es el nivel intermedio que articula el desarrollo local con el desarrollo nacional, y es un medio para la gestión del desarrollo territorial.
f) Pertenencia. Una región es un espacio territorial reconocido por sus habitantes por los atributos naturales, culturales o funcionales que la distinguen de otros espacios regionales. El sentido de pertenencia supone una identificación de la sociedad con el ámbito territorial en el que habita, en el cual se han producido históricamente hechos y procesos culturales que merecen ser preservados como parte de la herencia cultural de un pueblo. Es la expresión paisajística y funcional en la vida de un pueblo, o representativa de un territorio con recursos naturales y asentamientos urbanos y rurales que lo definen como propio de un ámbito cultural determinado.
Artículo 7. De la delimitación del territorio nacional en regiones territoriales. La regionalización territorial del país se estructurará en cinco regiones conformadas por sus respectivas provincias y municipios, de la siguiente manera:
Macro Región Higüey
Subregión Ozama o Metropolitana (Distrito Nacional y Santo Domingo)
Subregión Higuamo (Monte Plata, San Pedro de Macorís, y Hato Mayor)
Subregión Yuma (Seibo, la Romana y la Altagracia)
Macro Región Magua
Subregión Nordeste ( Samaná, María Trinidad Sánchez, Sánchez Ramírez y Duarte)
Subregión Cibao Central ( Santiago, Espaillat, Puerto Plata, La Vega, Monsenor Nouel y Hermanas Mirabal)
Macro Región Marién (Monte Cristi, Dajabón, Santiago Rodríguez y Valverde de Mao)
Macro Región Maguana
Subregión Valdesia (San Cristóbal, Peravia, San José de Ocoa, y Azua)
Subregión del Valle (Azua, San Juan de la Maguana, y Elías Piña)
Macro Región Jaragua o Región Enriquillo (Barahona, Pedernales, Independencia y Bahoruco)
DE LA IMPLEMENTACION DE LA REGIONALIZACION
Artículo 8. Autoridad coordinadora de los sistemas administrativos entramados. Compete Al Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, en su calidad de órgano rector del Sistema Nacional de Planificación e Inversión Pública coordinar la articulación y gestión de los sistemas de planificación, presupuesto, inversión, ministerial, y municipal entamada a la regionalización del territorio nacional; y deberá en un plazo no mayor de dos (2) años contados desde la promulgación de la presente ley orgánica:
1. Definir con el Ministerio de Hacienda la creación y aplicación en el sistema financiero público de un nuevo clasificador geográfico.
2. Coordinar con todos los organismos públicos que actúan de forma descentralizada y/o desconcentrada en el territorio, para que adopten la clasificación regional en todos sus políticas, planes, programas y proyectos.
3. Aplicar el esquema de regionalización establecido en la formulación del Plan Nacional Plurianual del Sector Público, en el Presupuesto Plurianual del Sector Público y en el Presupuesto General del Estado.
4. Disponer que la Oficina Nacional de Estadística produzca las estadísticas de mercado, agentes y recursos productivos, sociales, políticos y ambientales acorde al nuevo sistema de regionalización.
5. Coordinar con el organismo que corresponda el inicio de la medición del Producto Interno Bruto por región.
6. Coordinar con los organismos correspondientes para que la información catastral se ajuste al nuevo esquema de regionalización
7. Desarrollar el Sistema Nacional de Información Territorial, acorde al nuevo esquema de regionalización
8. Cualquier otra acción tendente a la implementación de la regionalización que el Poder Ejecutivo determine en el Reglamento de aplicación de la presente ley.
Artículo 9. Unidades desconcentradas a nivel regional. El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, abrirá unidades desconcentradas en cada una de las regiones a que se refiere el artículo 6 de la presente ley orgánica, las cuales dependerán del Viceministerio de Planificación.
PÁRRAFO 1. Las unidades desconcentradas tendrán como función principal coordinar en el territorio la formulación de los planes regionales y provinciales de desarrollo, así como asesorar a los consejos de desarrollo a que se refiere el Art. 14 de la Ley 498-06.
PARRAFO 2. Las unidades desconcentradas a que se refiere este artículo, se abrirán en las ciudades de: Santiago de los Caballeros, San Francisco de Macorís, Santo Domingo de Guzmán, San Pedro de Macorís y Santa Cruz de Barahona.
Artículo 10. Derogación de leyes contrarias. La presente ley orgánica deroga toda ley o disposición de igual o menor jerarquía que le sea contraria.
Artículo 11. Vigencia. La presente ley orgánica entrará en plena vigencia el día de su promulgación.
Artículo 12. Transitorio. No se podrá crear nuevas demarcaciones políticas administrativas o modificar las existentes, hasta tanto sea promulgada la ley a que se refiere el Artículo 194 de la Constitución de la República, la cual definirá los criterios y procedimientos para tales fines.
Artículo 13. Reglamento de la ley. El Poder Ejecutivo dictará el reglamento de aplicación de la presente ley, el que será sometido a su consideración por el Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, en un plazo máximo de ciento ochenta (180) días a partir de la fecha de su promulgación
DADA en la Sala de Sesiones del Senado, Palacio del Congreso Nacional, en santo Domingo de Guzmán, Distrito Nacional, capital de la República Dominicana, a los ….. (xx) del mes de ….. del año dos mil…(201 ); años 171 de la Independencia y 151 de la Restauración.
El Consejo Regional de Desarrollo Territorial asume a la vez que subraya los aportes, a color, al presente proyecto de Ley de Regiones Territoriales.
Nuestras observaciones han sido redactadas a partir del mandato de la Constitución Política dominicana, y el marco teórico territorial, y la teoría administrativa desde una perspectiva sistémica y los elementos constitutivos del territorio así como los fines del Estado ciudadano.
Andrés Abel Sosa
María Méndez de Consoró
Francisco Tibo Rodríguez
Luis Cornielle
Radhamés Castillo Mesa
Ana C. Henríquez
[n1]revisar

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9
 artículo 6

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12
 Artículo 194

Artículo 13