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Timestamp: 2017-05-27 02:38:42+00:00

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Diseño curricular caba (2012)
Diseño curricular 2 ciclo tomo2 (de...
Diseño curricular primer ciclo Desb...
Diseño curricular de la Ciudad de Buenos Aires desbloqueado, se puede editar, cortarm copiar etc. Ideal para la planificación anual ...
U R R I C U L A R
T OMO 1
Diseño curricular para la escuela primaria : segundo ciclo de la escuela primaria :
educación general básica / dirigido por Silvia Mendoza. - 1a. ed. - Buenos Aires :
GCBA. Secretaría de Educación. Dirección General de Planeamiento, Dirección de
Currícula, 2004.
v. 1, 432 p. ; 30x21 cm.
ISBN 987-549-174-8
1. Diseño Curricular-Educación Primaria. I. Mendoza, Silvia, dir. II. Título
CDD 372.01
ISBN Obra Completa 987-549-176-4
ISBN Tomo 1 987-549-174-8
© Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Dirección de Currícula. 2004
Hecho el depósito que marca la Ley nº 11.723
Bartolomé Mitre 1249 . CPA c1036aaw . Buenos Aires
Teléfono: 4373 5875 . Teléfono / fax: 4375 6093
Correo eléctronico: dircur@buenosaires.edu.ar
Permitida la transcripción parcial de los textos incluidos en esta obra, hasta 1.000 palabras, según
Ley 11.723, art. 10º, colocando el apartado consultado entre comillas y citando la fuente; si éste
excediera la extensión mencionada deberá solicitarse autorización a la Dirección de Currícula.
C IUDAD A UTÓNOMA
LIC. GRACIELA MORGADE
LIC. FLORENCIA FINNEGAN
PROF. HAYDÉE CHIOCCHIO
DR. GERARDO SUAREZ
D I R E C C I Ó N D E C U R R Í C U L A
Ana Dujovney, Flavia Terigi, Susana Wolman.
RESPONSABLES DE LA PRODUCCIÓN CURRICULAR POR ÁREAS
Coordinadora: Helena Alderoqui Clarisa Alvarez,
Graciela Sanz, Mariana Spravkin, Gustavo Vargas.
Coordinadora: Laura Lacreu Paula Briuolo, Andrea Costa,
Graciela Domenech, Daniel Feldman, Mirta Kauderer, Verónica Kaufmann.
Coordinadora: Adriana Elena Liliana Díaz, Silvia Ferrari, Eduardo Prieto.
María del Carmen Moreno (Desarrollo de la propuesta para el medio acuático).
Coordinador: Abel Rodríguez de Fraga Claudia Figari, Gabriel Marey, Silvina Orta Klein.
Coordinador: Isabelino Siede Mariela Helman, Guillermo Micó.
Coordinadora: Silvia Alderoqui Adriana Villa, Mariana Canedo.
Coordinadora: Susana Muraro Liliana Hindi, Rosa Cicala.
Coordinadora: Lucila Gassó Leonor Corradi, Patricia Franzoni,
Roberta Valsecchi, Luis Vallejo.
Coordinadora: Patricia Sadovsky Claudia Broitman, Horacio Itzcovich, Cecilia Parra.
Coordinadora: Delia Lerner Mirta Castedo, María Elena Cuter,
Silvia Lobello, Liliana Lotito, Nelda Natali, María Elena Rodríguez,
Mirta Torres, Hilda Weitzman de Levy.
PARTICIPACIONES Y COLABORACIONES ESPECIALES: Nancy Del Prato, Mabel Kolesas, Liliana Lotito (Biblioteca
y Escuela) Beatriz Aisenberg Nancy Cardinaux Estela Cols Hilda Elola Daniel Feldman Estela Lorente
Isabel Malamud Vera Waksman.
A las Autoridades, Supervisores, Directivos, Capacitadores y Maestros,
que leyeron y realizaron aportes sobre los borradores de trabajo.
COORDINACIÓN EDITORIAL: Virginia Piera.
SUPERVISIÓN DE EDICIÓN: María Emma Barbería, María Laura Cianciolo, Paula Galdeano, Teresita Vernino.
DISEÑO GRÁFICO: María Victoria Bardini, Laura Echeverría, Malena Gaudio, Patricia Leguizamón, Adriana Llano,
Gabriela Middonno, Natalia Udrisard.
APOYO ADMINISTRATIVO Y LOGÍSTICO: Olga Loste, Jorge Louit, Miguel Ángel Ruiz.
Buenos Aires, 15 de diciembre 2004
Visto la Carpeta Nº 6.757/SED/ 2004, y
Que por las aludidas actuaciones tramitan la elaboración y aprobación del Diseño Curricular
para la Escuela Primaria -Segundo Ciclo/Educación General Básica que se encuentra desarrollado en el
Anexo que forma parte, a todos los efectos, de la presente Resolución;
Que con el Proyecto de estas actuaciones se da la continuidad correspondiente a la actualización del Diseño Curricular para el Nivel mencionado, la cual se inició con la aprobación, por Resolución Nº
365/SED/2004, del Diseño Curricular para el Primer Ciclo/Educación General Básica;
Que la propuesta en trámite se sustenta en el artículo 23 de la Constitución de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires por el que corresponde a la Ciudad "...establecer los lineamientos curriculares
para cada uno de los niveles educativos..." y en la Ley Nº 33 que asigna competencia a la Secretaría de
Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para la aprobación de nuevos planes de estudios y para
la modificación de los existentes;
Que, con el objeto de mejorar la calidad de la educación para todos los sectores sociales y
asegurar la equidad en las propuestas formativas consolidando una normativa curricular de uniformidad
direccional para todos los establecimientos del Nivel Primario dependientes de la Secretaría de Educación, la
Dirección de Currícula ha producido los Documentos de Actualización Curricular y los Pre Diseños
Curriculares correspondientes a los Ciclos mencionados, manteniendo en los mismos la estructura histórica
del Sistema Educativo de esta jurisdicción;
Que en el orden de ideas reseñado se ha procedido a efectuar los pertinentes reajustes al Pre
Diseño correspondiente al Segundo Ciclo y se dan las condiciones que permiten dar por concluido el proceso de actualización para el Diseño Curricular para la Educación Primaria del año 1986;
Que la Dirección General de Coordinación Legal e Institucional ha tomado la intervención que
Apruébase el Diseño Curricular para la Escuela Primaria -Segundo Ciclo/Educación General Básica
conforme al documento desarrollado en el Anexo que, a todos los efectos, forma parte integrante
de la presente Resolución, el cual, con su entrada en vigencia, sustituirá, a partir del Ciclo Lectivo
del año 2005 inclusive, al Diseño Curricular para la Educación Primaria de 1986.
Encomiéndase a la Subsecretaría de Educación la coordinación de las acciones de las Direcciones y
Programas de su dependencia para garantizar que las Escuelas Primarias y las instituciones formadoras de docentes para el Nivel programen y desarrollen sus acciones en el marco del Diseño
Curricular aprobado por la presente.
Dése al Registro y para su conocimiento y demás efectos, comuníquese por copia a las Subsecretarías
de Educación –Direcciones Generales de Educación, de Educación Superior, de Educación de Gestión
Privada, y de Planeamiento y Direcciones del Área de Educación Primaria y de Currícula– y de
Coordinación de Recursos y Acción Comunitaria –Dirección General de Coordinación Financiera y
Contable– y a la Dirección General de Coordinación Legal e Institucional. Cumplido, archívese.
RESOLUCIÓN Nº 4138
En la historia de los sistemas escolares, hay hitos que marcan su desarrollo subsiguiente a punto tal que es necesario tener razones de peso para establecer otros nuevos. Para la educación primaria de nuestra Ciudad, el Diseño
Curricular para la Educación Primaria Común, de 1986, ha sido uno de tales
hitos. Producido en los primeros años de la recuperación democrática, su carácter abierto y sus postulados acerca de la función social de la escuela orientaron
los esfuerzos de todos los que pusieron sus energías y capacidades profesionales
al servicio de la construcción de una escuela donde todos pudieran aprender, y que
fuera ella misma escenario de la reconstrucción de las prácticas de ciudadanía.
El Diseño Curricular para la Escuela Primaria, Segundo Ciclo, que presentamos, junto al Diseño Curricular para la Escuela Primaria, Primer Ciclo, aprobado en febrero del presente año, reemplazan a aquel Diseño Curricular de 1986
como norma curricular para la escuela primaria. Sostienen concepciones compartidas con él, acuerdos sustantivos acerca de la educación: sobre la función
social de la escuela, sobre la contribución que debe hacer el Sistema Educativo a
los procesos de democratización de la sociedad argentina, sobre el lugar estratégico de la escuela en una política educativa que pretenda traducir aquella valorada consigna de la igualdad de oportunidades, en resultados educativos que
acerquen a los chicos y chicas de la Ciudad los saberes y experiencias culturales
de cuyo acceso a todos el Estado se ha hecho garante y responsable.
Otras situaciones hacen a la constitución misma del sistema de educación
primaria de la Ciudad: la segunda transferencia de los servicios educativos nacionales iniciada en 1992 amplió las incumbencias de la Secretaría de Educación, al
integrar en un único Sistema Educativo de la entonces Municipalidad a los establecimientos de gestión privada y a los niveles primarios de las Escuelas
Normales. Desde entonces se trabajó en forma sostenida para convertir un conjunto de subsistemas con sus propias historias y tradiciones en un sistema armonizado, mientras la Ciudad misma cambiaba su status jurídico, y su Constitución
le reservaba la facultad de establecer los lineamientos curriculares para cada uno
de los niveles educativos.1
Este Diseño Curricular condensa un extenso tiempo de trabajo de los equipos técnicos de la Dirección de Currícula, iniciado en 1995 y que ha involucrado
en distintas etapas a docentes, directores, supervisores y capacitadores del
Sistema Educativo. En tal sentido, este nuevo Diseño es en verdad un viejo conocido, puesto que sus propuestas han circulado bajo la forma de documentos de
1 Constitución de la
artículo 23, 1996.
¿Por qué es necesario que la escuela primaria cuente con nuevos diseños
curriculares? Porque han pasado 18 años desde la aprobación del Diseño Curricular
de 1986, y en ese período se han ido produciendo diferentes situaciones que han
afectado su vigencia. Algunas atañen a los contenidos de aquel currículum, puesto que se han ido revelando aspectos donde era necesario producir nuevas definiciones y actualizaciones, y porque el conocimiento didáctico ha tenido en esas casi
dos décadas importantes desarrollos que por entonces no era posible recoger.
actualización curricular y de Pre Diseño, han sido discutidas en acciones de capacitación, han sido objeto de desarrollo curricular, han sido incorporadas a las
dimensiones de la evaluación de los desempeños docentes.
¿Cuál es, entonces, el valor que añade su aprobación como Diseño
Curricular? En primer lugar, resuelve la indefinición normativa en que se encontraban los distintos sectores del Sistema Educativo, al establecer una herramienta
que direcciona y armoniza, una herramienta capaz de albergar la pluralidad del
sistema escolar en el marco de metas comunes. Al mismo tiempo que prescribe,
habilita el lugar para la profesionalidad de los equipos docentes, en línea con la
concepción político-educativa que sostiene el Gobierno del Sistema y que valoriza
el trabajo pedagógico institucional. Finalmente, compromete al Estado: al aprobar
un Diseño Curricular, la conducción del Sistema Educativo asume el compromiso
de que las oportunidades de aprendizaje que en él se expresan serán ofrecidas a
todos y todas, y por lo tanto se obliga a generar las condiciones para que las escuelas primarias y las instituciones formadoras de docentes para el nivel programen y
desarrollen sus acciones para asegurar aquellas oportunidades de aprendizaje.
La Ciudad de Buenos Aires tiene un desarrollo de su educación primaria
que nos permite soñar con la plena inclusión educativa de los niños y niñas, y con
asegurarles en todas las escuelas una base común de aprendizajes. Nuestra centenaria escuela primaria busca asegurar una misma base educativa para todos,
durante una larga fase formativa de siete años. Como se expresa en este Diseño,
las dificultades para alcanzar plenamente esta meta no nos desalientan con respecto a la capacidad de la escuela primaria para mejorar y para lograrla. Entre
las muchas vías que tiene el Estado para direccionar el mejoramiento de las
escuelas, la aprobación de este Diseño Curricular se presenta como un aporte
que –esperamos– jalonará los esfuerzos de todos.
Es legítimo plantearse la preocupación por la capacidad de un documento
de comunicar un cierto sentido para la acción escolar, interrogarse por su potencialidad como herramienta para quienes están a cargo del trabajo escolar cotidiano. Son preguntas de difícil respuesta, pero confiamos en que este Diseño
Curricular tiene la capacidad de entrar en conexión con preguntas que sus destinatarios se hacen, o que el Diseño mismo es capaz de suscitar en ellos. Sabemos
que, por mucho que se haya avanzado en la definición curricular, las prácticas se
modifican de manera gradual y no del todo previsible, pero confiamos en que
todo lo que aquí se ha escrito entrará en diálogo con las prácticas escolares.
Esperamos que los cambios reales en la enseñanza resulten de un adecuado equilibrio entre continuidad e innovación, de un equilibrio en el que esta última tenga
lugar sin lesionar los dispositivos que hacen al mantenimiento de lo mejor de las
tradiciones pedagógicas de nuestra escuela primaria.
LA ESCUELA PRIMARIA EN EL MARCO DE LA EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA
CARACTERIZACIÓN DEL SEGUNDO CICLO
Reorganizar el caudal de saberes y experiencias, y avanzar en su profundización
Una propuesta formativa adecuada a los chicos y chicas que asisten a las
El aporte del segundo ciclo a las finalidades de la educación general básica
El segundo ciclo y la apropiación de la cultura
El segundo ciclo y la construcción de la ciudadanía
El segundo ciclo y la preparación de los alumnos y las alumnas como estudiantes
Otras consideraciones sobre la propuesta pedagógica para el segundo ciclo
El tiempo didáctico en la perspectiva del ciclo
Las interacciones de los alumnos entre sí y con los docentes
Los intereses de los alumnos, los conocimientos previos y la vida cotidiana
La Ciudad de Buenos Aires como escenario de aprendizaje y como objeto de
Los medios de comunicación en el segundo ciclo
Un sentido renovado para las efemérides
La evaluación en la perspectiva del segundo ciclo
Qué evaluar cuando se evalúan los aprendizajes
Evaluar los aprendizajes con la mirada puesta en la enseñanza
Sobre las modalidades y los objetos de evaluación en el segundo ciclo
La evaluación y las decisiones de acreditación y promoción
La evaluación como memoria
Estructura curricular del segundo ciclo
Los desafíos del trabajo institucional en el segundo ciclo
La coordinación del segundo ciclo y la organización de equipos docentes
La agenda que plantean las áreas de este Diseño Curricular
El tiempo de la jornada completa en el segundo ciclo
Las bibliotecas escolares de la Ciudad
Uso de la biblioteca: condiciones
Uso del espacio y distribución del tiempo
Biblioteca escolar - biblioteca de aula - bibliotecas públicas
Responsabilidades compartidas entre bibliotecarios y docentes
Las tareas específicas del bibliotecario
La selección y la articulación de actividades
La presencia de los tres ejes
Interpretación vocal/canto
Interpretación rítmico/instrumental
Creación: improvisación y composición
Algunas consideraciones sobre el uso de la herramienta informática
La audición musical en el segundo ciclo
La audición de obras musicales (relaciones musicales)
La audición de relaciones sonoras
Condiciones para el desarrollo de los contenidos
Las Artes en el segundo ciclo
Artes. Propósitos
ARTES. EVALUACIÓN
La evaluación formativa o de proceso
La evaluación sumativa o final
Con qué instrumentos evaluar
Música. Objetivos de aprendizaje
Plástica. Objetivos de aprendizaje
Teatro. Objetivos de aprendizaje
Progresión de los conceptos a lo largo del segundo ciclo
Cuarto grado. Cuadros de contenidos
Orientaciones para la enseñanza en cuarto grado
Quinto grado. Cuadros de contenidos
Orientaciones para la enseñanza en quinto grado
Sexto grado. Cuadros de contenidos
Orientaciones para la enseñanza en sexto grado
Séptimo grado. Cuadros de contenidos
Orientaciones para la enseñanza en séptimo grado
LEER EN CIENCIAS NATURALES
¿Qué situaciones didácticas y qué materiales de lectura?
El docente ayuda a recortar el tema de la búsqueda
Los chicos exploran el material
Posibilidades de búsqueda que ofrece el material
Atender a los diferentes modos de titular
¿Qué más tienen que aprender los chicos para encarar con éxito sus búsquedas?
1. La enseñanza de las sociedades
Pensamiento de los alumnos acerca de la sociedad
La enseñanza a través de conceptos
Los estudios de la vida cotidiana
Trabajar a partir de problemas
Trabajar con testimonios orales en la escuela
Características particulares del segundo ciclo
El cuerpo y el medio físico
El cuerpo y el medio social
Situaciones de exploración y situaciones problemáticas, reflexión
La enseñanza de las habilidades motoras y su ajuste técnico
Criterios para la selección de juegos y minideportes
La comunicación y el respeto en las clases de Educación Física
Las capacidades motoras en la enseñanza de la Educación Física
La Educación Física en los distintos ámbitos
Las salidas de la escuela
La Educación Física en el medio natural
La Educación Física en el medio acuático
Inserción en el Sistema Educativo
Cuando se enseña a nadar, ¿qué se enseña?
Diferencias entre ámbitos: en el medio terrestre y en el medio acuático
La enseñanza de las actividades acuáticas
Secuencia de contenidos: ejes y etapas
Cuadros de contenidos para el medio acuático
La organización interna del plan de natación
La evaluación diagnóstica y la diversidad de puntos de partida
La formación de los alumnos y su participación en la evaluación
Derechos, conflictos y cambios en el siglo XX
Temas de enseñanza sugeridos para cuarto grado
Temas de enseñanza sugeridos para quinto grado
Temas de enseñanza sugeridos para sexto grado
Temas de enseñanza sugeridos para séptimo grado
Tres clases de tecnologías
Qué son las Ideas básicas y para qué se proponen
Cuarto grado. Ideas básicas
El comportamiento técnico y el uso de herramientas
Quinto grado. Ideas básicas
La "tecnificación" de las tareas
El sueño y la obsesión de acciones técnicas "autónomas"
Sexto grado. Ideas básicas
La transformación de lo irregular en regular, de lo variable en constante
Medir, comunicar y controlar
La estructuración técnica del tiempo y del espacio
Séptimo grado. Ideas básicas
Los procesos de estructuración técnica del tiempo
El sistema de las tecnologías
Bibliografía general. Tomo 1
Abordaje formativo de situaciones cotidianas
Abordaje de aspectos éticos en contenidos de otras áreas
Educación en la paz y los derechos humanos
El sentido formativo de la Informática en el segundo ciclo
La Informática como recurso didáctico
Informática como instrumento para el tratamiento de los problemas
Informática como conocimiento compartido con otras áreas
Relación entre Informática como recurso didáctico y como instrumento para
La dinámica escolar en torno a la Informática
Algunas consideraciones sobre la organización escolar
El lugar de los docentes de grado
Los espacios y tiempos destinados a la planificación de las actividades
Horarios y formas de acceso de los alumnos a las computadoras
Las computadoras, su ubicación en la escuela
Algunas consideraciones sobre las condiciones didácticas
La contextualización del trabajo escolar en Informática
El lugar de las producciones de los alumnos
Las computadoras y las formas de acceso
de los alumnos a sus programas y archivos de trabajo
El docente con grupos heterogéneos de alumnos
La autonomía de los alumnos frente a las computadoras
Organización del trabajo en las computadoras
La selección de los recursos informáticos
Las técnicas informáticas en el tratamiento de los problemas
Modelización de problemas
Las herramientas informáticas y su manejo operativo
La computadora y su manejo operativo
Cuestiones centrales en la enseñanza de Matemática en el segundo ciclo
Suma y resta de números naturales en segundo ciclo
Problemas diversos de multiplicación y división con números naturales
Uso y explicitación de las propiedades de las operaciones
Los problemas de medidas
Las relaciones de proporcionalidad directa e inversa
El uso de los instrumentos de geometría
Los ángulos y el cubrimiento del plano
1. Práctica de la lectura
1.1. Quehaceres generales del lector
1.2. Lectura literaria
1.3. Lectura crítica de la prensa
2. Práctica de la escritura
2.1. Quehaceres generales del escritor
2.2. Escribir como lector, leer como escritor
2.3. Escribir: una forma de participar desde la escuela en la vida ciudadana
3. Hablar en la escuela (y más allá de ella)
3.1. La diversidad lingüística en el aula
3.2. De los contextos interpersonales a los públicos
Hablar en contextos interpersonales
Hablar en contextos más públicos
4. Las prácticas del lenguaje en contextos de estudio
4.1. Operar con diversas fuentes de información
4.2. Registrar y reelaborar la información obtenida
4.3. Compartir con otros los conocimientos construidos
4.4. Confrontar con otras opiniones, tomando posición frente a la información
5. Reflexión sobre el lenguaje
5.1. Lenguaje e interacción
5.2. Lenguaje y diversidad
5.3. Lenguaje y conciencia crítica
5.4. Gramática y estrategias discursivas
Del uso a la reflexión
Del uso y la reflexión a la sistematización
5.5. Quehaceres del escritor y adquisición del conocimiento ortográfico
Contenidos que serán objeto de reflexión sistemática
Bibliografía general. Tomo 2
De acuerdo con el artículo 23 de su Constitución,1 es competencia específica
de la ciudad de Buenos Aires elaborar los lineamientos curriculares para los
diversos niveles de la enseñanza escolarizada. Al definir sus propios diseños
curriculares, la Ciudad asume la responsabilidad de poner a disposición de sus
equipos docentes una definición singular y específica acerca de las experiencias educativas que deben ofrecerse a quienes asisten a las escuelas de la
Ciudad en calidad de alumnos. Esta definición debe ser adecuada a las condiciones actuales del Sistema Educativo de la jurisdicción, a su historia previa y
a sus propósitos específicos.
La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de la Ley
Nº 33, de 1998, estableció que la Secretaría de Educación tiene la competencia
para aprobar los planes de estudio de todos los establecimientos educativos de
la jurisdicción, cualquiera sea su nivel, modalidad o tipo de gestión. En ejercicio de esta atribución, la Secretaría de Educación ha elaborado para el territorio de la ciudad de Buenos Aires el Diseño Curricular para la Escuela Primaria
en un proceso que sostuvo la vigencia del Diseño Curricular para la Educación
Primaria Común2 de 1986 a la vez que impulsaba su revisión y actualización, y
que dio lugar, entre 1995 y 1999, a la publicación de documentos de actualización primero, de los Pre Diseños Curriculares y de los documentos de actualización curricular para séptimo grado editados en el año 2001.
Desde luego, aquel proceso atravesó de distinto modo a las instituciones
de gestión estatal y de gestión privada. Mientras que las primeras participaron
en el proceso de instalación del Diseño Curricular de 1986, las segundas se
regían por entonces por normativa nacional (fueron transferidas a la Ciudad en
el año 1993), razón por la cual su participación en el trabajo curricular que
acompañó la publicación de los documentos de actualización y de los Pre
Diseños Curriculares se asentó sobre tradiciones curriculares e institucionales
diferentes de las que orientaron el trabajo en las escuelas de gestión estatal.
Frente a esta situación, la aprobación de una norma curricular común
para la educación pública, que incluye la que el Estado gestiona por sí y la de
gestión privada, es un hito importante en el esfuerzo sistemático que realiza
el Estado para la integración y la consolidación del Sistema Educativo de la
Ciudad. Se abre con ello una nueva etapa en la que, una vez incorporadas las
modificaciones que surgen de un período de difusión de varios años, la
Secretaría de Educación transforma los Pre Diseños Curriculares en Diseños
Curriculares. Hace pocos meses, se aprobó y publicó el Diseño Curricular para
la Escuela Primaria. Primer ciclo. En continuidad con aquella resolución, hoy el
Pre Diseño Curricular para la Educación General Básica (Educación Primaria y
Media, según denominación vigente), Segundo ciclo (1999), se transforma en
Diseño Curricular para la Escuela Primaria, Segundo ciclo (2004).
Este documento presenta a los docentes y directivos de las escuelas de la
Ciudad, a los alumnos y a sus padres, a las diversas instancias de supervisión y
asesoramiento pedagógico del Sistema Educativo, a los habitantes de Buenos
Aires y a las jurisdicciones que componen nuestro país, el Diseño Curricular para
la Escuela Primaria. Segundo ciclo de la Escuela Primaria / Educación General
1 G.C.B.A., Constitución de la
2 M.C.B.A., Secretaría de Educación, Diseño Curricular para
la Educación Primaria Común,
Básica. Como herramienta de la política educativa, este currículum tiene un valor
estratégico: comunica el tipo de experiencias educativas que debe ofrecerse a los
alumnos en el segundo ciclo en las escuelas de la Ciudad. Este Diseño Curricular
es una declaración de intenciones y una formulación de un proyecto público para
la educación que define el sentido formativo de la experiencia escolar y orienta
los esfuerzos de la política pública por mejorar y ampliar las oportunidades educacionales que se ofrecen a la población en el segundo ciclo.
Se espera que este Diseño Curricular oriente con claridad los esfuerzos
del gobierno del sistema escolar, de las instituciones formadoras de maestros
y profesores, de las escuelas y de los docentes en los próximos años, y que
las experiencias nuevas a que pueda dar lugar, así como las insuficiencias
que pueda presentar, contribuyan a construir la tradición que, como todo
currículum, necesita generar y que seguramente sentará las bases para su
transformación futura.
EN EL MARCO DE LA EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA
3 En la presente obra, el
empleo de la palabra grado
respecto de la escuela primaria resulta equivalente a año,
denominación empleada por
La escuela primaria es una institución tradicional en el Sistema Educativo
argentino. A lo largo de décadas del desarrollo histórico del país, el paso por
ella aseguraba para el conjunto de los habitantes una formación compartida.
Por una escuela primaria que se definió desde el comienzo como común, en
estricta oposición a la posibilidad de circuitos diferenciados de escolarización
que establecieran límites formales a la trayectoria escolar posterior de sus
alumnos. A la escuela primaria debían asistir todos; y se esperaba que quienes
egresaran de ella –que también debían ser todos– tuvieran abierto el camino
posterior. La escuela primaria pretendió ser –y en muchos sentidos ha logrado ser– la misma escuela para todos durante siete años de la vida y siete grados de la escolarización.
Desde luego, su carácter común no fue sinónimo de uniformidad
pedagógica: en ella cupo y cabe cierta diversificación (según intereses de los
alumnos, según el contexto cultural familiar, según proyectos institucionales,
según idearios pedagógicos, etc.), en tanto siga siendo una escuela igualitaria,
que trabaje en sentido contrario de la profundización de la diferenciación
social. Aún hoy, la centenaria escuela primaria busca asegurar una misma
base educativa para todos, durante una larga fase formativa. Las dificultades
para alcanzar plenamente esta meta (hay chicos que no ingresan a la escuela, otros que abandonan, muchos que no promocionan y deben repetir el
grado)3 no desalientan con respecto a la capacidad de la escuela primaria para
mejorar y para lograr dicha meta.
Ahora bien, a lo largo del siglo XX, la expansión de los saberes y la ampliación de la ciudadanía han planteado a escala planetaria la necesidad de ensanchar la base cultural compartida por la población, a través de la prolongación de
la escolaridad común, entendida también como general. Es a ese momento
4 Este movimiento en direc-
ción a prolongar la escolarización común más allá del
séptimo grado reconoce antecedentes. El más cercano para las
escuelas secundarias de la
Ciudad fue la aprobación del
para las modalidades bachiller y
comercial en los establecimientos por entonces dependientes
de la Nación, distribuidos en
todas las provincias. El CBU
constituía un plan de estudios
común para un número importantísimo de escuelas de Nivel Medio y fue adoptado también por
la entonces Municipalidad para
sus EMEM. El efecto de la aprobación del CBU fue que la
mayoría de los chicos que egresaban de la primaria porteña
contaban con tres años más
de educación común, dictados en el Nivel Secundario.
histórico que corresponde la introducción del concepto de educación general
básica. Desde un punto de vista temporal, la idea de educación general básica
implica que la escolarización común va más allá de la escuela primaria; desde
una perspectiva institucional, significa que deja de ser competencia exclusiva de
ella.4 La ampliación de la educación general básica es la ampliación de la voluntad de que el sistema escolar produzca igualación, y de desmontar los circuitos
diferenciados de escolarización que profundizan las desigualdades sociales y
establecen límites a las posibilidades de educar.
Esta concepción unitaria de la formación que brinda la educación general
básica es independiente de la resolución institucional que se tome para extenderla más allá de la escuela primaria. A lo largo de la década del noventa se han
generado en nuestro país modelos institucionales nuevos para albergar la educación general básica de nueve años, pero también se ha logrado asegurarla en
una oferta desplegada en más de un nivel educativo, como son la escuela primaria y la escuela secundaria en nuestra Ciudad. La situación presente muestra
que en las distintas provincias y la ciudad de Buenos Aires coexisten modelos
diversos para asegurar una educación general, común y obligatoria de nueve
años, y que cualquiera de ellos necesita prever condiciones pedagógicas adecuadas para lograr las finalidades de la educación general básica.
Desde la perspectiva de la Ciudad, la coexistencia de modelos institucionales diversos para el logro de la escolaridad general obligatoria no constituye necesariamente un problema. Se parte de una distinción conceptual entre
los niveles definidos por la organización institucional y los niveles definidos
por el tipo de educación. La educación general básica establecida en la Ley
Federal de Educación se considera, en la ciudad de Buenos Aires, como un tipo
de educación que puede ofrecerse en sistemas con estructuras organizacionales diferentes. En algunas provincias, este tipo de educación se dicta en un
mismo nivel; en nuestra Ciudad –como en otras provincias– se dicta en niveles diferentes que conservan su especificidad.
La Ciudad ha conservado la estructura histórica de su Sistema Educativo
y sobre ella se diseña la prolongación de la educación común traspasando los
límites de la escuela primaria. Por otra parte, se han desarrollado o pueden
desarrollarse experiencias con otras modalidades organizativas en escuelas
que integran el sistema de educación de la Ciudad; así, en escuelas de gestión
privada que en su mayoría han tenido ambos niveles (primario y secundario),
se han ensayado mecanismos de prolongación y articulación de la educación
general apoyados en las condiciones singulares que plantea para ello la continuidad institucional de los dos niveles.
Pero, para el conjunto del Sistema, se trata de inscribir el proyecto formativo de la escuela primaria en el marco abarcativo de la educación general básica, sin que eso signifique pérdida de unidad organizacional y de sentido pedagógico para la primera. Precisamente este Diseño Curricular establece y asegura el sentido del segundo ciclo de la escuela primaria en la
Ciudad, a la vez que hace posible su inscripción en el proyecto de la educación general básica, en continuidad con el primer ciclo. De aquí el título de
obra de este documento.
Se considera la educación general básica como una unidad de sentido
formativo, definido por medio de cuatro finalidades:
I. Garantizar el acceso a saberes, prácticas y experiencias culturales relevantes
para la realización integral de las personas.
II. Brindar los saberes y las experiencias necesarios para que niños y adolescentes puedan intervenir progresivamente en los asuntos públicos, ejerzan
diferentes maneras de participación en una sociedad democrática, y se formen como ciudadanos.
III. Promover el desarrollo de la personalidad, el pensamiento crítico, la solidaridad social y el juicio moral autónomo de los alumnos incrementando su
capacidad de conocerse y cambiar, de conocer el mundo e influir en él.
IV. Garantizar el dominio por parte de todos los alumnos de las herramientas
necesarias para continuar su aprendizaje más allá de la educación básica.
Para permitir el cumplimiento de estas finalidades, el Sistema Educativo
de la Ciudad se responsabiliza por:
Garantizar a todos los niños y adolescentes sin excepción el ejercicio pleno
de su derecho a aprender, con respeto a su diversidad y tendiendo a un horizonte compartido.
Asegurar a las instituciones escolares las condiciones necesarias para poder
cumplir con las responsabilidades que les asigna este Diseño Curricular.
Realizar una evaluación sistemática de los procesos institucionales y
pedagógicos y de las políticas emprendidas para cumplir las tareas encomendadas.
En el marco de estas finalidades a cuya consecución aporta, la escuela
primaria asume en la propuesta educativa de la Ciudad algunas características salientes:5
5 Desde luego, algunas de
estas características no son
ni deben ser exclusivas de la
escuela primaria; piénsese, por
ejemplo, en la apertura a la
diversidad, que buscamos para
todo el Sistema, o en la “comprensividad”, que se extiende
a los primeros años de la
Es común, en el sentido de que ofrece el mismo currículum a todos los alumnos, y de que transfiere a los niveles subsiguientes del Sistema Educativo la diferenciación de la propuesta curricular en modalidades que supongan recorridos
irreversibles. Un currículum común no implica la desconsideración de la diversidad (de experiencias previas, de intereses, de estilos docentes, de estilos estudiantiles, de proyectos e idearios institucionales, de necesidades educativas, etc.)
sino la asunción de la responsabilidad de encontrar las mejores vías para que
todos accedan a las experiencias educativas que aseguren la formación compartida que el Estado se obliga a proveer a través del Sistema Educativo.
Es comprensiva, en el sentido de que pone a disposición de los alumnos una
amplia gama de experiencias educativas que los acerquen a las más variadas
expresiones de la cultura. La experiencia con algunos objetos de conocimiento resulta insuficiente para cumplir las intenciones formativas de la escuela
Cabe destacar que la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires eleva la
responsabilidad del Estado sobre la educación, al aumentar los años en que
éste se hace responsable por una educación extendida a todos. En efecto,
estableció en su artículo 24 la obligatoriedad escolar desde los cinco años de
edad y hasta completar diez años de escolaridad.7 Con posterioridad, la
Legislatura de la Ciudad amplió la obligatoriedad hasta completar la educación secundaria, en cualquiera de sus modalidades y orientaciones.8 Desde
luego, el completamiento de la escolaridad obligatoria, establecido no sólo
como un deber sino también como un derecho de todos, depende de la capacidad del Sistema Educativo para ampliar la retención. En este sentido, alcanzar las metas de obligatoriedad escolar supondrá para la Ciudad la constitución de un modelo pedagógico que abarque a la escuela primaria y a la escuela secundaria respetando sus especificidades y que permita no sólo retener a
los alumnos durante este amplio período de formación, sino definir y distribuir a través del Sistema contenidos más actualizados, y elevar la calidad de
la educación común.
6 Se propicia además la orga-
nización de nuevas formas de
agrupamiento (distintas del
grado escolar clásico), cuando se
lo considera necesario, para
generar condiciones de trabajo
pedagógico que hagan posible
de riesgo educativo (que ingresan muy tarde al Sistema, o que
han repetido varias veces y acumulan una importante sobreedad) tengan mejores oportunidades para aprender. Véase
G.C.B.A., Secretaría de Educación, Dirección General de Planeamiento, Programa de Reorganización de las trayectorias
escolares de los alumnos con
sobreedad en el nivel primario
Proyecto Conformación de grados de aceleración. Bases pedagógicas de los grados de aceleración, 2004.
7 "La Ciudad asume la responsabilidad indelegable de asegurar y
financiar la educación pública,
estatal, laica y gratuita en todos
los niveles y modalidades, a partir de los cuarenta y cinco días
de vida, hasta el nivel superior,
con carácter obligatorio desde el
preescolar hasta completar diez
años de escolaridad, o el período
mayor que la legislación determine (...)”, Constitución de la
Ciudad de Buenos Aires, 1996,
artículo 24. Una definición similar había realizado tres años
antes la Ley Federal de Educación.
8 “(...) La obligatoriedad comienza desde los cinco años de edad
y se extiende como mínimo
hasta completar los trece años
de escolaridad.” Ley 898,
hasta la finalización del Nivel
Medio”, sancionada el 17 de
septiembre de 2002, BOCBA
nº 1542 del 8 de octubre de
primaria. Son diversos los campos de la experiencia que aportan su parte, y no
es la suma de éstas la que permite alcanzar las intenciones educativas, sino su
tratamiento sistemático y articulado en un proyecto formativo de conjunto.
Es continua, siendo la continuidad uno de los pilares en el que se apoya la
posibilidad de cumplir sus propósitos, y quedando expresada en el currículo
en la sucesión y la articulación de las experiencias formativas a lo largo de los
ciclos. La mayoría de los conceptos y prácticas que se enseñan en la escuela
primaria requieren mucho tiempo de elaboración en el que se desarrolle un
trabajo didáctico sostenido.
Es ciclada, diferenciándose internamente en ciclos, cada uno de los cuales realiza su aporte específico a las finalidades generales, expresado a través de los
propósitos del ciclo y de la secuenciación y la articulación entre ciclos. Dentro
de los ciclos, conserva la diferenciación de grados, pero alentando una perspectiva procesual del aprendizaje y de la enseñanza, y unas condiciones favorables
al respeto por la diversidad de puntos de partida y estilos de aprendizaje.6
Está abierta a la diversidad, en dos sentidos. Por un lado, los alumnos son
considerados en todos sus aspectos y partiendo de su contexto sociocultural.
Se ha definido como el principal desafío didáctico que enfrentan la escuela y
este currículum, definir e instalar un trabajo didáctico que posibilite el acceso
de todos los estudiantes a los aprendizajes fundamentales, sabiendo que
actualmente son muy desiguales las oportunidades de acceder a una variedad
de experiencias significativas en términos culturales. Por otro lado, se incluyen
propuestas que permiten el conocimiento por parte de todos los alumnos de
algunos aspectos de las culturas que coexisten en la Ciudad y el desarrollo del
respeto y la valoración de las especificidades de los distintos grupos sociales.
El logro de las finalidades planteadas se sustenta en los conocimientos, las
experiencias y los ambientes de trabajo que las escuelas proporcionen a los
alumnos. Su cumplimiento se apoya en la posibilidad de que cada escuela elabore una propuesta pedagógica dentro de los marcos que prescribe este
Diseño Curricular, que atienda los diferentes puntos de partida de los alumnos evitando que esta diferencia se convierta en desigualdad.
La formulación de propósitos enfatiza la responsabilidad de la escuela
desde la perspectiva de la enseñanza. Expresa las acciones que deben ser
realizadas para permitir el logro de las finalidades de la educación general
básica. Son compromisos que la escuela asume, sintetizan los rasgos centrales de la experiencia formativa que propone y, en algunos casos, explicitan las condiciones de las situaciones educativas para el aprendizaje de
Para lograr las finalidades expresadas, la escuela tiene la responsabilidad de:
! Ofrecer a los alumnos una selección de saberes y prácticas relevantes,
definidos a partir de las diferentes ramas de la ciencia y de otros campos de la cultura, así como promover la comprensión del carácter histórico, público, colectivo y cambiante de estos tipos de conocimiento.
! Establecer encuadres institucionales acordes con los valores de verdad, justicia, libertad, solidaridad, paz y tolerancia, y promover la
reflexión acerca de su significado en contextos particulares.
! Ofrecer situaciones para que los alumnos construyan su pertenencia social y cívico-política a nivel de la Nación y de la Ciudad.
! Brindar oportunidades para que los alumnos tomen contacto con el
patrimonio natural y cultural de la Nación y la Ciudad, y valoren su
! Incluir en las propuestas didácticas de las diversas áreas la oferta
del patrimonio artístico, arquitectónico, recreativo, informativo y de
servicios de la ciudad de Buenos Aires.
! Organizar propuestas de enseñanza que brinden a todos los alumnos la posibilidad de aprender integrando y enriqueciendo sus marcos de referencia personales, familiares y culturales.
! Desarrollar propuestas de enseñanza que, partiendo del reconocimiento de las situaciones de inequidad en el acceso a los bienes
materiales y simbólicos, aseguren el acceso a los aprendizajes fundamentales y enriquezcan la perspectiva universal de la cultura a la
! Ofrecer oportunidades para que los alumnos se comprometan con
su propio aprendizaje y desarrollen una confianza creciente en sus
! Preservar a lo largo de los distintos años escolares la continuidad de
la experiencia escolar de los alumnos, identificando prioridades y
estableciendo criterios para la inclusión de diferentes proyectos que
enriquezcan el trabajo pedagógico.
! Proponer una oferta equilibrada entre la organización grupal e individual de la tarea, alentando en ambas tanto el compromiso de cada
alumno con su propio aprendizaje como la cooperación entre ellos.
! Organizar equipos de trabajo donde los alumnos aprendan a cooperar, respetar las diferencias, valorar a los demás, expresar sus
ideas, justificarlas, conocer y considerar las ideas de los otros.
! Propiciar la participación de los alumnos en el diseño, la realización
y la evaluación de proyectos a corto, mediano y largo plazo.
! Promover el uso diversificado de la biblioteca escolar y del aula vinculado con los proyectos de trabajo.
! Generar situaciones para que los alumnos conozcan y usen tecnologías de la información y la comunicación.
! Brindar oportunidades para que los alumnos analicen y reflexionen
acerca de los mensajes provenientes de los medios de comunicación.
! Ofrecer experiencias concretas de participación ligadas a problemáticas del entorno social y natural, promoviendo la reflexión sobre el
impacto de las acciones humanas.
! Promover instancias variadas que alienten la participación de los
alumnos en actividades comunitarias y que les permitan comprender las problemáticas que afectan a distintos grupos de personas, y
desarrollar actitudes de justicia y solidaridad.
! Utilizar la deliberación como modo de enfrentar situaciones conflictivas y ofrecer formas sistemáticas para la organización de los debates.
! Promover en los alumnos la valoración de las experiencias estéticoexpresivas como vinculación personal con el campo cultural.
! Promover una actitud favorable para el cuidado de uno mismo y de
los demás, mediante el conocimiento y el desarrollo de prácticas
cotidianas saludables.
! Organizar los tiempos y espacios de trabajo y de esparcimiento, alternando períodos de trabajo intenso con esparcimientos razonables,
ofreciendo también a los alumnos estímulos que favorezcan el juego.
! Brindar oportunidades que permitan a los alumnos realizar opciones con respecto a formas de trabajo, administración del tiempo,
actividades por desarrollar y áreas de conocimiento que se pueden
! Promover situaciones en las que los alumnos disfruten de ver concretadas sus producciones, sean éstas individuales o grupales.
! Ofrecer a los alumnos instancias de evaluación de su tarea, de la
tarea de los demás y de su proceso de aprendizaje, que les suministren información sobre el punto en el que se encuentran, les permitan ponderar sus logros y reconocer sus dificultades.
! Promover el respeto y la valoración de la tarea escolar y el desarrollo de hábitos de estudio y trabajo.
! Construir normas adecuadas para la convivencia, el trabajo escolar,
el cuidado de los espacios comunes, materiales y equipamientos, y
! Promover relaciones entre la escuela y las familias basadas en el
intercambio, el respeto y el compromiso, que favorezcan el sostenimiento de la escolaridad y el logro pleno de sus finalidades.
9 Véase apartado "La escuela
primaria en el marco de la
educación general básica",
en este documento, pág 24.
Durante sucesivas gestiones de gobierno, la ciudad de Buenos Aires ha mantenido los niveles tradicionales de su sistema escolar. Como se ha establecido,9 la coexistencia de modelos institucionales diversos para el logro de la educación general básica no constituye necesariamente un problema, pues la EGB establecida en
la Ley Federal de Educación se considera, en la ciudad de Buenos Aires, como un
tipo de educación, que puede ofrecerse en sistemas con estructuras organizacionales diferentes. El art. 10º de la Ley Nº 24.195 establece que la Educación General
Básica es obligatoria, de nueve años y distribuida en ciclos, pero no especifica la
! la reorganización de todo el caudal de saberes y prácticas adquiridos anteriormente con el fin de lograr nuevos aprendizajes que permitan explicaciones más ricas sobre el mundo social y natural, y que diversifiquen la vinculación personal con el campo cultural;
! la ampliación del significado de los conceptos y el establecimiento de relaciones conceptuales más complejas;
! la anticipación, la selección y la combinación de técnicas, materiales, herramientas y soportes según su propia intencionalidad expresiva;
! la reorganización de todo el capital de saberes corporales y motores;
! la ampliación de la autonomía para aprender y de la capacidad para colaborar con otros en el contexto de la actividad escolar;
! la consolidación de la capacidad para tomar decisiones más personales en
En este ciclo se amplía el acceso a distintos campos de conocimiento, se
especializan ciertos aprendizajes, aparecen nuevas áreas. La escuela debería
cuidar que todos los alumnos se vinculen positivamente con las distintas
áreas aun cuando considere las diferencias individuales en gustos y en puntos de partida. A esta altura de su escolaridad muchos chicos se sienten "buenos" para algunas áreas y "no tan buenos" para otras; es responsabilidad de la
escuela que cada uno se sienta capaz de aprender en todas las áreas y contribuir a quebrar las representaciones negativas que por cualquier motivo los
chicos puedan tener de una determinada área.
10 Resolución Nº 30/CFCE/
11 La Resolución del CFCyE Nº
146/00 recomienda "que las jurisdicciones conserven la autonomía
necesaria para la adecuación de la
Resolución Nº 30/93 a las propias
realidades de los sistemas educativos jurisdiccionales".
12 Desde luego, para sostener
esta organización de los ciclos y
simultáneamente no lesionar la
validez nacional de las certificaciones y títulos que otorga, la
Secretaría de Educación ha estudiado las formas de compatibilizar el Sistema Educativo de la
Ciudad a otras definiciones de
los ciclos, como los tres años del
Ciclo Básico Unificado de la provincia de Córdoba, o de la Educación General Básica de la provincia de Buenos Aires y de otras
provincias argentinas. Ello resulta necesario para evitar restringir
la circulación de los alumnos y
docentes de la Ciudad en el
Sistema Educativo nacional y
para asegurar una formación
compartida de quienes asisten a
nuestras escuelas con los chicos y chicas que estudian en
duración de cada uno de los ciclos. Un acuerdo federal10 la fijó en tres años por
ciclo, y otro acuerdo posterior flexibilizó esta definición y afirmó la organización y
la duración de los ciclos como responsabilidad de la jurisdicción.11
Bajo estas condiciones normativas, la ciudad de Buenos Aires asume un
segundo ciclo integrado por los grados 4° a 7° de la escuela primaria.12 En los
casos en que se han desarrollado experiencias con otras modalidades organizativas en escuelas que integran el sistema de educación de la Ciudad, la definición institucional de la propuesta formativa encuentra en este Diseño
Curricular sus parámetros de regulación en cuanto a propósitos, contenidos de
enseñanza, niveles de profundización, etcétera.
En el marco de la escuela primaria, el segundo ciclo de la educación general básica abarca de 4° a 7° grados. Este ciclo profundiza el encuentro de los
alumnos con diversos sectores de la experiencia cultural, y abre nuevas posibilidades. En ciertos campos de la experiencia escolar, se avanza en la formalización
de cuestiones que se han planteado en el primer ciclo; en otros casos, se procura el mayor dominio de técnicas, procedimientos y recursos; muchas veces se
planteará a los alumnos nuevos desafíos, que los enfrenten con nuevos aspectos
de las experiencias culturales que la escuela puede ofrecer. El ciclo abre nuevas
posibilidades en tanto los alumnos seguirán aprendiendo en las diversas áreas,
en un recorrido que ha comenzado en el primer ciclo y que en el segundo los
encuentra incorporados a la dinámica escolar.
De modos diversos según el planteo de las distintas áreas, aparece como
propuesta general del ciclo:
La atención a la preparación para desempeñarse en forma exitosa en los
estudios –tanto en los propios del segundo ciclo como en los que caracterizan las propuestas escolares subsiguientes– será una preocupación central de
las propuestas del ciclo.
A partir del dominio creciente de la lectura y la escritura, el ciclo propone que los alumnos tomen autonomía en el desarrollo de ciertas prácticas que
les permitan tomar contacto con mayor caudal de información proveniente de
fuentes variadas y presentada a través de diferentes soportes. La consulta
bibliográfica con propósitos definidos se realizará en bibliotecas, bases de
datos, redes electrónicas y otras fuentes de información. La búsqueda, la
organización y el procesamiento de todo aquello a lo que los alumnos tengan
acceso y que sea relevante para la apropiación de contenidos de las diferentes áreas será uno de los focos en la propuesta didáctica del ciclo.
Por otra parte, en este segundo ciclo tienen un tratamiento específico
algunos problemas planteados en el primero, pero que requieren un abordaje
en un mayor nivel de profundidad, como los mensajes y modelos que transmiten los medios de comunicación, el cuidado de la salud y el ambiente.
Se espera que los procesos de enseñanza que se lleven adelante a lo
largo del segundo ciclo se sustenten en la preocupación por brindar a los
alumnos variadas oportunidades de expresar y fundamentar sus ideas apelando a criterios elaborados con mayor autonomía. En este ciclo, y tomando
como propósito atender al desarrollo de las capacidades para la argumentación, se trabajará para que los alumnos sean capaces de someter a juicio sus
opiniones, para que aprendan a sostener sus propias ideas en un debate construyendo paulatinamente fundamentos más sólidos que incorporen de manera criteriosa los saberes de las distintas áreas, y para que puedan construir un
posicionamiento ético frente a las cuestiones que hacen a la vida en común.
REORGANIZAR EL CAUDAL DE SABERES
Y EXPERIENCIAS, Y AVANZAR EN SU PROFUNDIZACIÓN
13 Las consideraciones que
siguen refieren al primero de
estos rasgos, en tanto en el
apartado "El segundo ciclo y la
preparación de los alumnos y las
alumnas como estudiantes" nos
referiremos con más detalle al
segundo (en este documento,
El segundo ciclo está signado por dos rasgos centrales: la reorganización y la
profundización de los aprendizajes que se iniciaron en el primero, y la preparación de los chicos para la escuela secundaria. Estos dos rasgos se ordenan
con distinto peso en la larga duración del ciclo, pero son indisociables en la
experiencia educativa que debe ofrecerse a los alumnos y alumnas.13
Los maestros que han trabajado en cuarto grado saben que, gracias a
que en el primer ciclo los chicos han desarrollado importantes aprendizajes no
sólo en cada área sino también en cuanto a su inserción como escolares, tradicionalmente el segundo ciclo resultó especialmente adecuado para estabilizar los aprendizajes realizados, para iniciar la sistematización de determinados conocimientos y la consolidación y la profundización de las capacidades
de los alumnos, y para abrir nuevas perspectivas.
En la situación actual, el principal desafío de la ciudad de Buenos Aires en
torno de este ciclo consiste en definir una propuesta educativa que, haciéndose
cargo de las exigencias que introduce la prolongación de su duración y de los
antecedentes de un primer ciclo ya reformulado, retome lo mejor de la experiencia acumulada para el cumplimiento de los nuevos propósitos planteados en esta
La preocupación de la Ciudad para este tramo de su Sistema Educativo es
redefinir su sentido, al referirlo a los propósitos de la educación general básica. Los aportes que el ciclo puede realizar a la formación de los alumnos en las
principales finalidades de la educación general básica están definidos en este
documento de manera específica, con la expectativa de que se perfile con claridad el sentido del segundo ciclo en el proyecto general de la educación general básica.
Si bien pueden destacarse ciertas continuidades con respecto al ciclo precedente, uno de los rasgos más interesantes del segundo ciclo es que la introducción de los alumnos en la cultura escolar no requiere la misma energía que
insumió en el primero, lo que permite concentrar esfuerzos en nuevos logros.
Los chicos ya conocen lo que es la escuela, y también se conocen a sí mismos
como escolares. Han transitado una experiencia de varios años que les ha permitido enfrentarse con el trabajo escolar. Aun cuando siempre se producen
cambios en la conformación de cada grupo-clase, se han consolidado los grupos de compañeros sobre la base de un cúmulo de experiencias compartidas.
Apoyándose en estas marcas de continuidad, el segundo ciclo es un
tramo privilegiado para generar nuevas formas de participación de los chicos
en la actividad escolar y en la escuela como organización, ligadas a los propósitos específicos del ciclo. En este momento los chicos son más grandes y han
ganado en autonomía dentro de la escuela. Se espera de ellos cosas diferentes
por ser más grandes, por estar en los años medios de su escolaridad básica. Es
importante y necesario explicitar todo lo posible a los alumnos y alumnas en
qué consisten los cambios en su participación en la escuela, qué nuevas posibilidades y qué nuevas responsabilidades se les plantean, convirtiéndolas en
parte del contenido mismo de la propuesta formativa.
Desde luego, la sola explicitación de los cambios no es suficiente: si
están realmente insertos en la propuesta formativa, los chicos necesitan tiempo y un trabajo didáctico específico para ir apropiándose de sus nuevas posibilidades y haciéndose cargo de sus nuevas responsabilidades. En este sentido, no se espera lo mismo de los chicos en cuarto grado que en séptimo, en
cuanto al manejo autónomo de los materiales, la distribución de tareas, la
organización del trabajo, la presentación de sus producciones, entre otros
ejemplos posibles. El primer ciclo ha consolidado ciertos logros en cada uno
de estos aspectos, y el nivel de autonomía y organización que esperamos
como resultado final en séptimo no es producto del mero paso del tiempo o
de la decisión individual de cada escolar sino efecto de un trabajo formativo
que la escuela asume en estos años.
Como en el primer ciclo, al final de cada año escolar el cambio de maestro o maestra plantea nuevas situaciones que los chicos resuelven apelando a
la experiencia construida en los años previos. Como particularidad, y dependiendo de la organización de cada escuela, los alumnos de los años superiores de este ciclo suelen tener, por primera vez, contacto con dos maestros que
se distribuyen las áreas que en el primer ciclo tenía a su cargo el maestro
único. En este ciclo, como en el primero, los profesores de las materias del
Área Curricular de Materias Especiales pueden desempeñar un importante rol
para los chicos en cuanto a la continuidad en su experiencia escolar.
En la mayor parte de los casos, los alumnos que llegan a cuarto grado
vienen compartiendo un grupo y, aunque las experiencias de cada sujeto son
singulares, han pasado por situaciones compartidas con sus compañeros. Será
interesante conocer su historia institucional, así como considerar la situación
de aquellos niños y niñas que han tenido una experiencia escolar diferente,
por provenir de otras escuelas o haber tenido situaciones de repitencia o
abandono temporario. Al mismo tiempo, se insiste en preservar las posibilidades de los chicos de aprender, considerándose que esas posibilidades disminuyen cuando juega el conocido efecto de "arrastre" de juicios construidos en
un año escolar al posterior.
En tanto el primer ciclo registra los mayores índices de repitencia del
actual nivel primario y en los primeros años de la escuela secundaria se verifica una extendida situación de deserción y repitencia, el tramo 4°/ 7° presenta indicadores educativos que muestran un tránsito más regular de los alumnos por el sistema. Sin embargo, en este punto de la escolaridad, la repitencia
reiterada (y, en menor medida, el ingreso tardío y el abandono temporario de
los estudios) provoca que un número importante de alumnos y alumnas presenten la condición de sobreedad con respecto a la edad teórica del grado que
cursan. Por consiguiente, el segundo ciclo debe ser rico en propuestas
pedagógicas para asegurar las trayectorias educativas de los alumnos y alumnas cuya condición de sobreedad los pone en riesgo educativo en nuestra
UNA PROPUESTA FORMATIVA ADECUADA A LOS CHICOS
Y CHICAS QUE ASISTEN A LAS ESCUELAS DE LA CIUDAD
Frente a los riesgos de segmentación y pérdida de sentido de la experiencia
escolar, se ha diseñado la propuesta curricular para el segundo ciclo cuidando que las escuelas encuentren en él pautas para elaborar situaciones de
enseñanza adecuadas a los chicos y chicas que asisten a nuestras escuelas;
propuestas justificadas no sólo por su aporte al futuro sino también por lo
que ofrecen a los chicos en el presente, en el tiempo de su infancia, y en la
diversidad de infancias que tienen lugar en la Ciudad: la de los chicos que tienen la escuela como ocupación exclusiva, la de los niños y las niñas cuyo
tiempo extraescolar se dedica en buena medida a las tareas domésticas o al
cuidado de los hermanos, la de aquellos sobreexigidos por múltiples actividades dentro y fuera de la escuela, la de los chicos que acumulan experiencias
de fracaso y están en situación de sobreedad, la de los chicos en situación de
calle, la de los que no tienen quien los ayude con la tarea en casa…
Que la escuela sea adecuada para los niños significa en primer término
que las propuestas pedagógicas respeten el hecho de que todos los alumnos
14 Interesa que el lector se
detenga en el análisis del
apartado "La diversidad, factor de enriquecimiento de las
experiencias formativas", en Pre
Diseño Curricular para la Educación General Básica (Educación
Primaria y Media según denominación vigente), Marco General,
G.C.B.A., Secretaría de Educación,
Subsecretaría de Educación, Dirección General de Planeamiento,
Dirección de Currícula, 1999,
15 Según Connell, los currículos
injustos son aquellos que por las
prescripciones que realizan, por
las prácticas que habilitan y por
las que silencian o excluyen, confirman la situación de los menos
favorecidos, permiten que algunos grupos tengan mayor participación que otros en la ciudadanía,
u obstaculizan el cambio en dirección a la producción histórica de
la igualdad. Véase Robert Connell. Escuela y justicia social,
Madrid, Morata, 1997.
tienen necesidades educativas propias y todos tienen derecho a que las propuestas curriculares y didácticas sean elaboradas de modo tal que en su
marco les sea posible aprender. Esto nos coloca frente a la consideración de
la diversidad,14 asunto nada fácil para una institución que, como la escuela,
nació bajo un mandato homogeneizador. La diversidad tiene causas y fuentes
conocidas: la Ciudad se caracteriza por una población heterogénea como consecuencia de las migraciones que han producido su poblamiento; la riqueza
desigualmente distribuida produce modos muy diferentes de vivir la infancia
en cuanto a oportunidades y cuidados; hay niños y niñas que requieren apoyos específicos para su integración en la escuela común.
Trabajar con la diversidad supone reconocer que todos somos diferentes,
que todos los chicos tienen derecho a aprender, que sus marcos de referencia
personales, familiares y culturales deben ser respetados, a la vez que enriquecidos con propuestas educativas que los abran a otros mundos posibles. La
enseñanza desde cuarto grado no puede diseñarse en la perspectiva engañosa de
una población "igualada" por su paso por el primer ciclo, porque el precio de este
engaño es una igualación por defecto, porque salen del Sistema o tienen dificultades para progresar en él quienes no son incluidos por la propuesta escolar.
Al mismo tiempo, la escuela debe ofrecer un horizonte de igualdad para
todos: la existencia de la diversidad no puede ni debe permitir la convalidación
de la desigualdad. Este currículum, como herramienta de política educativa y de
trabajo para los equipos docentes, es resultado de esfuerzos sostenidos por atender los principios de justicia curricular.15 Pero requiere que el trabajo con la diversidad se despliegue en el nivel de las propuestas didácticas; no en el sentido de
que a alumnos diferentes correspondan propuestas didácticas diferentes, sino en
el sentido de definir qué características debe tener un trabajo didáctico que posibilite que todos los chicos accedan a los aprendizajes fundamentales, a pesar de
sus desiguales oportunidades sociales.
La escuela debe apostar a movilizar la capacidad y el deseo de aprender
de cada alumno, de tal manera que cada uno pueda encontrar su lugar; no
necesariamente el mismo lugar para todos, pero sí un lugar educativamente
equivalente para todos, en el sentido de que habilita a todos para aprender.
La diversidad es un rasgo intrínseco de la situación social que constituye la vida escolar, que puede tener connotaciones positivas en relación con los
aportes de cada uno en el proceso de aprendizaje. Es tarea de la escuela definir las formulaciones pedagógicas con mayor capacidad para incluir a los
alumnos en la escuela, tomando en consideración sus saberes y vivencias
Que la escuela sea adecuada a los chicos significa también que las situaciones que se ofrecen a los alumnos se justifican no sólo por su aporte al
futuro de los niños y las niñas, sino también por lo que les ofrecen en el presente, en el tiempo de su infancia. Se trata de que la escuela siga siendo un
lugar donde los chicos, todos los chicos, se sientan reconocidos, respetados,
cuidados, donde tengan una experiencia afectiva que contribuya a la consolidación de una buena visión de sí mismos, donde se sientan valorados en lo
que saben y pueden, y respetados cuando las cosas no les salen bien, donde
se fomente la curiosidad acerca del mundo y el deseo de conocer a otros.
A la edad a la que asisten al segundo ciclo, los chicos están experimentando nuevas situaciones en su vida personal. Es una edad en la que se acrecienta su vida social: afianzan su pertenencia a grupos de pares, desarrollan
fuertes sentimientos de amistad y pueden valorar el compañerismo. También
pueden tomar iniciativas y asumir mayores responsabilidades. En este último
plano, así como en cuanto a manejarse más solos por la calle y el barrio, la
diversidad de situaciones es enorme y, en muchos casos, no como fruto de
distintas visiones sobre la autonomía deseable a esta edad, sino como efecto
de muy desiguales condiciones de vida. Son muchos los niños y niñas que no
tienen preservada su condición de tales porque no cuentan con adultos que
puedan hacerse cargo de ellos.
El conocimiento de estas situaciones preocupa a muchos docentes, les
genera fuertes interrogantes acerca de qué les corresponde y qué pueden
hacer. A sabiendas de que se trata de cuestiones que desbordan los límites de
la escuela, al mismo tiempo es en la escuela donde los niños pueden tener una
oportunidad de ser tratados como tales. El desafío mayor para el equipo
docente es sostenerse en la convicción de que todos son capaces de aprender;
conocer las situaciones de vida de los chicos y a la vez generar condiciones
para que puedan sustraerse de ellas y habitar un espacio protegido que reconoce y busca cumplir sus derechos. La escuela puede proteger a estos niños
de la intemperie según su especificidad: como un lugar donde los chicos y chicas asumen progresivamente responsabilidades adecuadas, donde se les
enseña a hacerlo y se los reconoce por lograrlo; como un lugar donde tienen
cabida el juego y la gratuidad del disfrute cultural, donde se detiene la presión
de lo urgente y necesario, para abrir el horizonte de lo posible.
Más allá de las diferencias familiares y sociales que se presentan, la
escuela se posiciona ante los chicos de este ciclo con la perspectiva de que son
más grandes que los del primero, más acomodados a la situación escolar y con
más recursos para que desarrollen actividades autónomas y construyan posiciones personales. De este modo, si en primer ciclo se han generado situaciones donde los chicos se sintieron convocados a intervenir, a tomar la palabra
y hacerse escuchar, a la vez que aprendieron a escuchar a los otros, el segundo ciclo retoma y amplifica estas situaciones y genera en ellos mayores posibilidades de argumentar y de entender las posiciones de los otros.
Ahora bien, que los chicos estén en condiciones de asumir nuevas responsabilidades y ganar en autonomía no significa que se los decrete "grandes" en todos los terrenos y se les exija por encima de sus posibilidades y de
lo que está justificado por los requerimientos de la situación escolar. A veces
se supone un efecto inmediato del pasaje al segundo ciclo en el incremento
de las posibilidades de los alumnos, como si de un día para el otro los chicos
pasaran a ser "grandes". Sin embargo, un alumno de cuarto año es un chico
de alrededor de nueve años, que necesita ser cuidado de diversas maneras en
el tiempo en que transcurre su experiencia escolar. Uno de los principales cuidados que corresponde que la escuela ofrezca a los chicos se relaciona con la
continuidad de sus aprendizajes. Todo lo que ellos han aprendido en los primeros años de la escolaridad debe ser conocido y reconocido en las propuestas del segundo ciclo, al mismo tiempo que tales propuestas se hacen cargo
de los aspectos en los cuales cada alumno necesita ser apoyado. Cuando esto
no sucede, se producen situaciones que generan condiciones poco adecuadas
para los chicos. Muchas veces se sobredimensiona lo que los chicos "deberían
saber" al ingresar a este ciclo y se los coloca, entonces, ante situaciones alejadas de sus posibilidades.
Que los chicos que ingresan al segundo ciclo sepan leer no significa
que puedan sin más leer cualquier cosa sin que medie la construcción de
oportunidades para seguir aprendiendo el oficio de lector; que puedan
escribir y que lo hagan con un importante grado de autonomía no significa que ya no hay nada que enseñarles con relación a la escritura. En otros
aspectos sucede algo similar; así, que sean más grandes no significa que
no haya que ayudarlos a cuidarse a sí mismos en el trabajo con el propio
cuerpo o en la manipulación de objetos. Aunque pueden disponer mejor
de los tiempos y espacios dentro y fuera de la escuela, la asignación de
"tarea para el hogar" debe realizarse convirtiendo la autoorganización que
se requiere para su realización en tiempo y forma en objeto de trabajo
didáctico en el tiempo presencial de la escuela.
El ciclo ofrece a los chicos muchas oportunidades de seguir aprendiendo, y éstas deben encontrar el punto de equilibrio entre atender a las mayores posibilidades de los alumnos y tener en cuenta que siguen siendo chicos.
Estas mayores posibilidades tienen un correlato en el deseo de los niños
y las niñas de una mayor independencia, de mostrarse más grandes. A este
respecto, la escuela se presenta como un lugar donde es posible conectarse
con los propios logros, tomar conciencia de éstos, en terrenos muy concretos.
Por lo tanto, si en el primer ciclo se ha dedicado tiempo didáctico a recuperar
lo realizado, a compartir resultados, a reconsiderar lo producido, este currículum para el segundo ciclo insistirá en que parte de la formación de los chicos
como estudiantes reside en su posibilidad de evaluar sus propios aprendizajes; y esto no sólo en relación con detectar dificultades o puntos a corregir
sino también en relación con poder mirar el proceso de aprendizaje como algo
propio, personal. Los chicos van a la escuela para aprender y saben que van
para eso; el segundo ciclo ofrecerá situaciones donde puedan recapitular lo
que han aprendido, puesto que ello les permite ver sus propios logros en este
aspecto y abrir un mejor trabajo posterior, por la apropiación que cada alumno puede realizar de su propio proceso.
Existe el riesgo de construir la imagen del alumno del segundo ciclo sobre
la base del niño que ingresa a cuarto grado: no debe olvidarse que se trata de
un tramo extenso en la escolaridad, a lo largo del cual la propia experiencia
escolar va transformando a chicos que experimentan, además, importantes
cambios evolutivos. Que la escuela sea adecuada para las niñas y los niños significa que otorga importancia a los cambios que ellos van experimentando en
el curso de su desarrollo, considerando que ingresan a cuarto grado al menos
con nueve años y finalizan séptimo con doce, trece o más años.
En muchas escuelas se desarrollan iniciativas que son buenos ejemplos del modo de otorgar importancia a estos cambios. Así, se promueven proyectos compartidos de los chicos de séptimo grado con los de
grados inferiores: proyectos en los que pueden trasmitir lo que ya saben
16 "El Sistema Educativo se
articula en etapas y niveles
que marcan un itinerario más
homogéneo en unos momentos y
más diferenciado en otros. En este
recorrido, existen paradas, desvíos, saltos que es conveniente
observar para saber qué está
pasando en la realidad. Muchas
transiciones comportan o coinciden con cambios en el desarrollo
personal, implican un cambio
informal en el grupo de iguales y
muchas veces uno de carácter
formal entre dos tipos de instituciones escolares. Algunas transiciones se proponen como mecanismos de selección y van asociadas a determinado estatus y éxito
social. Otras veces están condicionadas por variables geográficas,
sociales o administrativas que
brindan una serie de ventajas a
determinados grupos de personas
y colectivos sociales" (Alejandro
Campo, "Itinerarios personales y
educativos", en Cuadernos de
Pedagogía, n° 282, "Transiciones
educativas", Barcelona, julio/
agosto de 1999).
17 Cualquiera sea el modelo
organizacional en que se desarrolle la educación escolar, las transiciones educativas son situaciones
de enorme envergadura en la vida de los sujetos. Aunque aquí las
referencias principales son al
pasaje de la primaria a la secundaria, las situaciones de pasaje
propias de organizaciones institucionales diferentes están signadas
por los mismos desafíos y dificultades y requieren un trabajo pedagógico específico para sostener a los chicos y chicas en sus
transiciones educativas.
a otros más chicos en su experiencia construida como "escolares", sistemas de acompañamiento de los más grandes a los más chicos, etc. Este
lugar especial de los alumnos de séptimo incentiva su autonomía y su
capacidad de organización individual y grupal, al mismo tiempo que
expresa el reconocimiento de la escuela a sus alumnos "más grandes", no
sólo en cuanto a edad sino en cuanto a experiencia escolar.
Si en el primer ciclo se enfatizaba la necesidad de dar importancia a las
"cosas de chicos" (la discusión en un recreo sobre la propiedad de un objeto,
la preocupación por algún cambio en la rutina, etc.), en el segundo deben
reconocerse los cambios en las preocupaciones y los intereses de los alumnos
y alumnas, en un clima donde sea posible expresar aquello por lo que están
atravesando con confianza en la contención de los adultos y en su colaboración para resolver la situación de manera adecuada.
Uno de los cambios más importantes –sin dudas, el más importante en
términos escolares– se refiere a la finalización de la escolaridad primaria y el
inicio de la secundaria, que constituye la segunda gran transición en la vida
escolar, después del pasaje del jardín a la primaria. La transición escolar es un
cambio de corta duración caracterizado por una notoria discontinuidad con
respecto al pasado. Este cambio puede vivirse de forma dolorosa cuando la
discontinuidad de la experiencia es excesiva, incontrolada e incontrolable.16
Para todos los chicos, el pasaje de la primaria a la secundaria constituye una
experiencia de cambio asociado a su propio crecimiento;17 pero esta experiencia
tiene lugar en condiciones muy diversas, muchas profundamente desiguales.
Para los niños y adolescentes pertenecientes a los sectores cultural y
económicamente postergados, a las características del pasaje entre niveles
escolares se le añade un importante cambio simbólico y social. Las tareas propuestas y el lenguaje utilizado en la escuela secundaria, así como las relaciones que en ella establecen las personas entre sí, con los objetos y con el conocimiento, suelen diferir de aquéllas que son propias de la vida familiar y comunitaria. Así como, en el ingreso a la primaria, incide significativamente en el
aprendizaje de la lectura y la escritura el hecho de que en el hogar circulen diarios y libros, que los padres y hermanos mayores estén alfabetizados, etc., algo
similar ocurre en el pasaje a la escuela secundaria, según la afinidad de los códigos familiares con los que la cultura escolar de la secundaria valora, promueve
y legitima: la creciente especialización del conocimiento, la diversificación de los
estilos docentes y de los sistemas de evaluación, y otros aspectos de la experiencia escolar para los cuales los chicos tienen muy disímiles condiciones de
acompañamiento familiar. Consecuentemente, el punto de partida no parece ser
el mismo para los alumnos, excepto cuando la escuela primaria asume la responsabilidad de preparar a sus alumnos más grandes para este paso que trae
consigo tanta novedad. Este Diseño Curricular presenta numerosas indicaciones
Una escuela adecuada a los cambios que experimentan los chicos y chicas en los años de su segundo ciclo debe proporcionarles múltiples oportunidades para formarse como estudiantes, no sólo para mejorar su rendimiento
futuro en la escuela media sino para que este cambio educativo –que tenemos el deber de asegurar a todos, para que puedan cumplir con la escolaridad
secundaria a la que por ley tienen derecho- no se inscriba en la experiencia
personal añadiendo desconcierto en una etapa signada por las turbulencias
del llamado proceso adolescente en nuestra cultura.
Finalmente, se señala que la Ciudad no propone un currículum diferente
para los chicos con necesidades educativas especiales: tienen derecho a los
aprendizajes que propone este Diseño Curricular, con las adecuaciones del caso.
Sobre la base de este currículum que es abierto, las escuelas –con ayuda de los
apoyos institucionales que ofrece el Sistema Educativo– podrán formular las
adecuaciones curriculares que se requieran para asegurar los aprendizajes.
Las iniciativas de integración de niños con necesidades educativas especiales a las escuelas comunes se vienen realizando en la jurisdicción desde
hace tiempo y han dado lugar a una experiencia que es importante recoger.
Hemos aprendido que un alumno puede ser definido por una institución como
alumno común y por otra como alumno con necesidades especiales, dependiendo no sólo de sus características y del grado de apoyo del sistema familiar sino también de las propias condiciones institucionales: la actitud de
mayor o menor reconocimiento, respeto y búsqueda de recursos frente a la
diversidad por parte del equipo de conducción y docente, el grado de flexibilidad o rigidez de los enfoques didácticos y los criterios de evaluación, la experiencia previa con alumnos en situaciones similares, los recursos materiales y
edilicios, el grado de reflexión sobre los mecanismos de rotulación y segregación característicos del funcionamiento normalizador de las escuelas, etc.
Aunque una inclusión exitosa no depende sólo de la escuela, planificar la
inclusión, sensibilizar a los otros alumnos y a sus padres, desarrollar formas
de trabajo junto con el personal especializado, son tareas en las que la iniciativa escolar es irreemplazable.
EL APORTE DEL SEGUNDO CICLO
Las intenciones educativas que en este Diseño Curricular se expresan en las
llamadas finalidades de la educación general básica se refieren a experiencias
formativas que se desarrollan de manera prolongada en el tiempo. Cada ciclo
realiza su aporte específico en función de la relación entre las experiencias o
los aprendizajes que propone y aquellas intenciones educativas. Aquí se analiza el aporte específico del segundo ciclo, teniendo en cuenta que ocupa un
lugar singular: al mismo tiempo que da continuidad y profundiza las experiencias formativas del ciclo que lo precede, tiene que garantizar un cierre
para éstas en relación con el nivel primario, y generar las condiciones para la
continuidad de los estudios para todos los chicos más allá del séptimo grado.
A LAS FINALIDADES DE LA EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA
18 Los resultados de las eva-
luaciones de desempeño tomadas a los alumnos de séptimo grado en el ciclo lectivo
2003 y el análisis de los mapas
curriculares y de los ítemes de las
pruebas de 5° y de 7°, confirman
que en esta etapa de la escuela
primaria tienden a repetirse actividades y modalidades de trabajo
propias del primer ciclo del nivel
primario, y que a los maestros les
resulta complejo producir diferenciaciones de grado a grado
que aseguren coherencia y evolución en el abordaje de los contenidos a lo largo del ciclo. Cuando
este Diseño Curricular propone
retomar los aprendizajes logrados
en el primer ciclo, no lo hace en el
sentido de su repetición, sino en
el de su profundización creciente,
sentido que ha funcionado como
uno de los criterios para la determinación de contenidos del
ciclo y para su secuenciación
Las consideraciones con respecto al papel del segundo ciclo en lo que concierne a la apropiación de la cultura se relacionan más directamente con la
primera finalidad de la educación general básica: "garantizar el acceso a saberes y experiencias culturales relevantes para la realización integral de las personas". Estas consideraciones se relacionan también con aspectos específicos
de la tercera finalidad, en especial con "la promoción del desarrollo de la personalidad, incrementando la capacidad de los alumnos para conocerse y cambiar, conocer el mundo e influir en él".
La propuesta formativa del ciclo ha sido diseñada atendiendo a una
diversidad de medios para cumplir esas finalidades. Todas las áreas de este
ciclo sostienen la posibilidad de que todos y cada uno participen de una experiencia cultural amplia que les permita conocerse a sí mismos, a los otros y al
mundo en el que viven, tener una relación tanto receptiva como productiva
con la cultura, y construir sentidos para su experiencia personal, inscribiéndola en los significados culturales compartidos. Este Diseño Curricular ha sido
organizado bajo la convicción de que todas las áreas representan una oportunidad de experiencia cultural, de aprendizajes de modos de hacer y de conocer propios de culturas, situaciones y contextos diversos.
El segundo ciclo se apoya en los logros del primero en cuanto a esta
finalidad y, al mismo tiempo, va más allá. En el primer ciclo, los alumnos se han
formado ideas sobre qué es cada área de enseñanza que propone el currículum,
y sobre sí mismos aprendiendo dentro de esas áreas. La escuela ha cumplido
una importante función niveladora en cuanto al acceso a bienes simbólicos
valiosos para todos. Los chicos han participado de situaciones que les permitieron comprender que en distintos contextos sociales y culturales se presentan diferentes puntos de vista. Han aprendido a vincular los conocimientos
que traen de otras fuentes con los contenidos escolares y también han ido
más allá de sus saberes extraescolares. Estas experiencias proporcionan una
base para la tarea formativa que se propone el segundo ciclo. En él se recuperan los contenidos abordados en el primer ciclo, para profundizarlos, complejizarlos, sistematizarlos, analizarlos en otro nivel, según las diversas propuestas de las áreas, poniendo el foco sobre lo ya aprendido y abriendo nuevas
posibilidades. En la propuesta de las áreas, en el segundo ciclo vuelven a considerarse cuestiones planteadas en el primero, pero esto no debe entenderse
como repeticiones sino como posibilidad de volver sobre lo aprendido desde
nuevos puntos de vista.18 De aquí que el segundo se plantee como un ciclo de
En Educación Física, por ejemplo, se señala que los chicos pueden
profundizar el conocimiento de su cuerpo, ya que comienzan a pasar a
nivel consciente la información propioceptiva y tienen la posibilidad de
prestar atención a varias cuestiones. El área de Artes pone el acento en
la profundización de la experiencia avanzando en el mayor dominio de
En el segundo ciclo, la escuela procura también ofrecer situaciones para
la operación simultánea de diversos conocimientos.
Así, en el área de Artes, concretamente en Música, se sostiene que en
este ciclo los alumnos adquirirán paulatinamente dominio en la ejecución de diferentes fuentes sonoras que comprometan acciones tales
como combinaciones de toque y sostén, alternancia entre las dos manos
y ejecuciones que demanden modificaciones de energía y velocidad.
También se presenta como un ciclo para el inicio de la formalización y
para la sistematización de lo aprendido, en el que los chicos avanzan de
manera importante en estos dos aspectos. Se espera que lleguen a expresarse con creciente precisión y vocabulario más ajustado en relación con cada
área del currículum; propuestas en este sentido se recogen en todas las áreas
y son solidarias, por otra parte, de las capacidades de argumentación que se
espera que el ciclo contribuya a construir de manera privilegiada.
En relación con la sistematización, por ejemplo, aunque en el área de
Prácticas del Lenguaje la reflexión está presente desde primer ciclo, esta
reflexión se vuelve más imperiosa en el segundo ciclo puesto que los
alumnos se enfrentan a textos cada vez más complejos y los contextos
En múltiples aspectos, y no sólo en cuanto a la argumentación, se enfatiza la importancia de que el ciclo contribuya a la construcción de posiciones
personales y a la elección fundamentada en diversos terrenos; a generar en
los chicos capacidad para tomar decisiones más personales y para acrecentar
Para el área de Artes, en particular en Plástica, el segundo ciclo se
dedica, en parte, a salir del estereotipo de respuestas parecidas hacia la
búsqueda de la imagen propia.
En diversos aspectos, esta propuesta curricular enfatiza que el ciclo debe
ofrecer a los chicos oportunidades para que expresen y fundamenten sus
ideas apelando progresivamente a criterios cada vez más personales y autónomos respecto de los adultos y de sus pares.
El segundo ciclo introduce ciertas rupturas en relación con el tipo de
objetos de conocimiento que se presentan a los alumnos en los contenidos
curriculares de algunas áreas.
Así, en Matemática los contenidos ya no se restringen al campo de los
números naturales; los chicos abordan otros campos numéricos y, por consiguiente, las propiedades que en el primer ciclo descubrieron que funcionaban para los números naturales se revelan inadecuadas para estos nuevos campos, lo que conduce a otras conceptualizaciones y a una ampliación del conocimiento matemático por la introducción de nuevos objetos.
En otro terreno, al pasar de la presentación de Conocimiento del Mundo a
la diferenciación de Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Educación
Tecnológica, Formación Ética y Ciudadana, el segundo ciclo propone una
oportunidad para que los chicos, que han construido la posibilidad de abordar temas ligados a un mejor conocimiento del mundo en el que viven, se
planteen como nuevo objeto de conocimiento el tipo de preguntas y el tipo
de metodología de cada disciplina.
Tomemos un ejemplo de una de estas cuatro áreas. En la propuesta
de Ciencias Naturales se expresa que "al finalizar el segundo ciclo se
espera que los alumnos hayan podido conformarse un panorama del
tipo de fenómenos, problemas, interrogantes, que abordan las Ciencias
Naturales, y de algunas de las metodologías propias de su estudio".
También, que en este ciclo "se incorpora el estudio de casos que permiten apreciar cómo han ido variando a lo largo de la historia las explicaciones sobre algunos fenómenos, con el fin de favorecer la reflexión
sobre el carácter dinámico del conocimiento de la naturaleza".
Ya en el primer ciclo se ha enfatizado la necesidad de volver sobre las
producciones que se realizan en la escuela y que esto requiere destinar tiempo didáctico específico. En el segundo ciclo, la vuelta sobre la producción, la
propia y la de los otros, presenta varias facetas complementarias.
- Por un lado, supone destinar tiempo de trabajo en clase para presentar las producciones realizadas de forma individual o grupal, como un momento del
proceso de enseñanza en el que el docente provoca y promueve volver sobre
lo producido para reconocerlo, para establecer su relación con los otros conocimientos y producciones, para formularlo inscribiéndolo en los significados
culturales compartidos. Este momento ha estado presente en el primer ciclo,
pero las crecientes oportunidades de formulación y sistematización por parte de
los alumnos, así como la especificidad también creciente de los contenidos
de cada área, posibilitan y reclaman su despliegue.
- Los cuadernos, las carpetas, las paredes de las aulas deben testimoniar con frecuencia este trabajo de apropiación y reconocimiento de lo producido, de lo estudiado, de lo que empezará a ser exigido. Deben permitirles a los alumnos, a sus
familias, a los otros docentes, saber qué se ha enseñado, qué se espera que se
haya aprendido. Deben permitir a cada alumno, personalmente, volver sobre lo
hecho en clase para reconocer lo que sabe y detectar en qué necesita ayuda.
- Esta vuelta sobre las propias producciones tiene especial relevancia en cuanto a la tarea para el hogar. En el segundo ciclo se incrementa la asignación de
trabajo escolar para ser realizado en tiempos extraescolares (la "tarea para el
hogar"), y el trabajo producido en ese tiempo extraescolar tiene que ser recuperado en la escuela para que se constituya en una situación de aprendizaje.
Las consideraciones con respecto al aporte del segundo ciclo a la construcción
de la ciudadanía se relacionan más directamente con la segunda finalidad de
la educación general básica: "brindar los saberes y las experiencias necesarios
para que niños y adolescentes puedan intervenir progresivamente en los
asuntos públicos y ejerzan diferentes maneras de participación en una sociedad democrática". También se relacionan con aspectos específicos de la tercera finalidad, en especial con "la promoción del pensamiento crítico, la solidaridad social y el juicio moral autónomo de los alumnos, incrementando su
capacidad para conocerse y cambiar, conocer el mundo e influir en él".
Tal como se afirma en el Marco General, la ciudadanía, como práctica de
Diseño curricular 2 ciclo tomo2 (desbloqueado)
Power sntesis cs soc promer definitivo 26 de mayo 2011
Programa teoria y dis curricular 2014 16.09.14 (1)
Constanzaa Sanabria

References: Resolución 
 artículo 23

RESOLUCIÓN 

artículo 23
 artículo 23
 resolución 
 artículo 24

artículo 24
 Resolución 
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