Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/AS/civil/C0-2016/as201620061.html
Timestamp: 2019-03-26 02:16:05+00:00

Document:
as201620061
Auto Supremo: 61/2016
Expediente: LP - 52 - 15 – S
Partes: Guillermo Alberto Arana Sanjinéz y Lourdes María Montes de Arana c/
Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso
Proceso: Mejor derecho de propiedad, acción reivindicatoria, acción
negatoria, resarcimiento de daños y perjuicios
VISTOS: El recurso de casación de fs. 499 a 500 y vta. interpuesto por los actores Guillermo Alberto Arana Sanjinéz y Lourdes María Montes de Arana contra el Auto de Vista Nº 18/2015 de 19 de enero, de fs. 494 a 495 y vta., pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de de La Paz, en el proceso ordinario de mejor derecho de propiedad, acción reivindicatoria, acción negatoria y resarcimiento de daños y perjuicios, seguido por Guillermo Alberto Arana Sanjinéz y Lourdes María Montes de Arana contra Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso, la contestación de fs. 503 a 504 y vta., el Auto de concesión del recurso de fs. 505, los antecedentes del proceso, y;
Que, el Juez Cuarto de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, pronunció la Sentencia Nº 101/2012 de 14 de mayo, de fs. 390 a 393, declarando probada en parte la demanda, en consecuencia declara el mejor derecho propietario sobre los lotes Nº 4; Nº 10 y Nº 11, ubicados en el Manzano I-PRIMA, sector Judiciales, Zona Irpavi, debidamente registrados en la oficina de Derechos Reales de la Capital, asimismo, declaró la inexistencia de cualquier derecho sobre los bienes inmuebles mencionados por el demandado, sin lugar al pago de daños y perjuicios, disponiendo se restituya el inmueble a los actores, con costas.
Resolución de primera instancia que es recurrida de apelación por el demandado mediante memorial de fs. 399 a 401 y vta., resuelto por Auto de Vista Nº 26/2013 de 28 de enero, de fs. 413 a 414, que ANULA obrados hasta fs. 224 inclusive, a fin de que el Juez A-quo observe la demanda y disponga la integración a la litis de todos los legítimos pasivos en aplicación del art. 115 de la Constitución Política del Estado concordante con los arts. 327. 3) y 4) del Código de Procedimiento Civil, Resolución que a su vez es recurrida de casación en la forma y en el fondo por ambas partes, recurso que fue resuelto por la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia mediante Auto Supremo Nº 568/2013 de 05 de noviembre, cursante de fs. 443 à 445 y vta., por el cual ANULA el Auto de Vista Nº 26 de 28 de enero de 2013, pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz y dispone que el Tribunal de Alzada, previo sorteo y sin espera de turno dicte nueva Resolución con la pertinencia del art. 236 del Código Adjetivo de la materia resolviendo el recurso de apelación interpuesto por Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso.
La Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de la ciudad de La Paz, dando cumplimiento a lo dispuesto por Auto Supremo Nº 568/2013 de 05 de noviembre, pronuncia el Auto de Vista Nº 18/2015 de 19 de enero, de fs. 494 a 495 y vta., que REVOCA la Resolución Nº 72/2011 de fs. 354 y deliberando en el fondo declara probada la perención de instancia conforme dispone el art. 309 del Código de Procedimiento Civil, Resolución que es recurrida de casación por los demandantes Guillermo Alberto Arana Sanjinéz y Lourdes María Montes de Arana, que es objeto de análisis.
Refieren los recurrentes que el Auto Supremo Nº 568/2013 de 05 de noviembre, dispone expresamente que el Tribunal de Alzada debe abocarse a emitir Resolución respecto al recurso de apelación de Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso (demandado), y acusando además de manera oficiosa y excediéndose en sus facultades sin que la ley lo permita, declara la perención de instancia resultando ser la Resolución Nº 18/2015 de 19 de enero, extra petita, además que no ameritaba análisis alguno porque la misma ya había caducado, más aun que el recurso de apelación de fs. 399 a 401 y vta., versa sobre los lotes de terrenos en litigio, es decir; de los Lotes Nº 4 con la superficie de 390 m2., Lote Nº 10 con la superficie de 324 m2., y por último el Lote Nº 11 con la superficie de 324 m2., pretendiéndose más de los 1.000 m2., aspecto que hizo que responda a la demanda principal, porque su derecho propietario del actor no guarda ninguna relación con el derecho propietario de Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso (demandado), que de manera reiterada señala ser propietario de un solo lote de terreno ubicado en el Playón de Irpavi en el manzano 1 (PRIMA) con una superficie de 313 m2., registrada bajo la Matricula Computarizada Nº 2.01.0.99.0035468 identificado con el lote Nº 12.
Del mismo modo sostiene que el Auto de Vista en su considerando II es ilegal y contrario a la Ley, vulnerándose en consecuencia el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, resultando en consecuencia la Resolución ser extra petita, transgrediéndose de la misma forma los arts. 190 y 194 del mismo cuerpo legal.
Por lo que concluye solicitando al Tribunal Supremo de Justicia anule el Auto de Vista recurrido y declare probada la Sentencia.
De los argumentos que esgrimen los recurrentes, el cual debe circunscribirse la Resolución del recurso de casación, la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, procede a considerar los fundamentos del mismo, en los siguientes términos:
En ese contexto, previamente es pertinente puntualizar que la perención de instancia conforme a la sistemática Procesal Civil Boliviana, es una forma de extinción extraordinaria del proceso, extinción derivada de la inactividad procesal de las partes, durante el plazo que determina el Código de Procedimiento Civil.
Al respecto, el procesalista Hugo Alsina manifiesta: "El interés público exige que los procesos no permanezcan paralizados indefinidamente; no solo porque la subsistencia de la Litis es contraria al restablecimiento del orden jurídico, sino porque la relación procesal comprende el órgano jurisdiccional y, esa vinculación puede quedar supeditada en el tiempo al arbitrio de las partes. Por eso, así como la prescripción se funda en una presunción de abandono de instancia. El proceso se extingue, entonces, por el solo transcurso del tiempo cuando los litigantes no instan su prosecución dentro de los plazos establecidos por la ley. Este modo anormal de extinción se designa con el nombre de perención o caducidad de instancia."
Asimismo debemos señalar que la perención, para su procedencia, debe cumplir con tres requisitos: la instancia, es decir la interposición de la demanda y su admisión, acto procesal que da inicio a la instancia, que en este caso se cumple; la segunda, la inactividad procesal, es decir el abandono de la causa por parte de los litigantes, que también concurre en el caso de Autos y, finalmente el tiempo del abandono, establecido por la ley, en este caso conforme al Artículo 309 del Código de Procedimiento Civil, seis meses, computable desde el último actuado, tiempo que en el caso de Autos se prolonga por más de lo señalado, es decir seis meses y diecisiete días (6 meses y 17 días).
Corresponde asimismo señalar que la perención de instancia se opera mediante Resolución judicial, cabe sin embargo enfatizar que si bien la perención de instancia pone fin al procedimiento, empero este, no afecta a la acción, conforme dispone el art. 311 del Código Adjetivo de la materia, siempre que la misma hubiera sido declarada por primera vez, pudiendo la parte afectada interponer una nueva acción dentro del plazo establecido en la última parte del referido Artículo.
En el sub lite, los recurrentes cuestionan que el Tribunal de alzada no hubiese dado expreso cumplimiento al Auto Supremo Nº 568/2013 de 05 de noviembre, donde dispone expresamente que el Tribunal de Alzada debe abocarse a emitir Resolución respecto al recurso de apelación de Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso (demandado), acusando además que de manera oficiosa y excediéndose en sus facultades sin que la ley lo permita, declara la perención de instancia resultando ser la Resolución Nº 18/2015 de 19 de enero, extra petita, además que no ameritaba análisis alguno porque la misma ya había caducado, más aun; que el recurso de apelación de fs. 399 a 401 y vta., versa sobre los lotes de terrenos en litigio, es decir; de los Lotes Nº 4 con la superficie de 390 m2., Lote Nº 10 con la superficie de 324 m2., y por último el Lote Nº 11 con la superficie de 324 m2., pretendiéndose más de los 1.000 m2., aspecto que hizo que responda a la demanda principal, porque su derecho propietario del actor no guarda ninguna relación con el derecho propietario de Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso (demandado), que de manera reiterada señala ser propietario de un solo lote de terreno ubicado en el Playón de Irpavi en el manzano 1 (PRIMA) con una superficie de 313 m2., registrada bajo la Matricula Computarizada Nº 2.01.0.99.0035468 identificado con el lote Nº 12.
Al respecto se debe puntualizar que, de los antecedentes del proceso se tiene que por escrito de fecha 09 de febrero de 2011 (fs. 351), Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso (demandado), solicita se declare la perención de instancia, el mismo que fue considerado por providencia de fecha 10 de febrero de 2011, disponiendo el traslado a la parte contraria y pese a su legal notificación y al no existir contestación, el A quo (Juez de Primera Instancia), a través del Auto Interlocutorio Nº 72/2011, resuelve la perención de instancia señalando en su: “POR TANTO: En merito a lo presente, el suscrito Juez Cuarto de Partido en lo Civil sin ingresar en mayores consideraciones de orden legal, declara improcedente la perención de instancia solicitada a fs. 351, 353 de obrados…”. Resolución que fue impugnada en vía de reposición bajo alternativa de apelación por memorial de fecha 27 de mayo de 2011 (fs. 357 y vta.), misma que es resuelta por Auto de fecha 23 de Julio de 2011 (fs.361), disponiendo de manera textual: “VISTOS: Siendo claros los fundamentos de la Resolución 72/2011 de fs. 354 que declara la improcedencia de la misma, ante el Recurso de reposición con alternativa de apelación, se confirma la misma y estando impuesto alternativamente el recurso de apelación, traslado para su posterior fundamentación y concesión conjunta, ante una eventual apelación de la sentencia, todo de conformidad a lo dispuesto por el art. 25 de la Ley 1760, debiendo proseguir la tramitación de la causa, en base al principio dispositivo…”.
De los antecedentes del proceso, se evidencia que el Juez de la causa pronunció Sentencia Nº 101/2012 de fecha 14 de mayo. (fs. 390 a 393), y el Auto complementario de fecha 01 de junio de 2012. (fs. 395 vta.), sin embargo, dichas Resoluciones fueron impugnados por memorial de fecha 15 de junio de 2012 (fs. 399 a 401 y vta.), no obstante que en el mismo escrito la parte apelante en el otrosí, ratifica y activa el recurso de apelación en el efecto diferido sosteniendo en su: “OTROSI.- Conforme a lo previsto en la Resolución Nº 72/2011 cursante a fs. 354 de obrados y encontrándose pendiente la apelación planteada, solicito la consideración y resolución de la presente declarando la perención de instancia conforme al art. 309 del Código de Procedimiento Civil por abandono de más de seis meses del proceso por parte del demandante”…
Ahora bien, por Auto de fecha 17 de octubre de 2012 (fs. 404 vta.), son concedidos ambos recursos impugnados; contra la Sentencia Nº 101/2012 y en contra del Auto Interlocutorio Nº 72/2011, en el efecto suspensivo. Así tramitada el proceso se emite inicialmente el Auto de Vista Nº 26/2013 de fecha 28 de enero, pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de la ciudad de La Paz, que declara la nulidad de obrados, señalando de manera expresa en el: “…POR TANTO: La Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, ANULA obrados hasta fs. 224 vta., inclusive debiendo el juez a quo observe la demanda y disponer la integración a la Litis a todos los legítimos pasivos en escrita aplicación del art. 115 de la Constitución Política del Estado concordante con el art. 327. 3) y 4), bajo alternativa de aplicarse el art. 333 en caso de no ser subsanada en un plazo razonable; todo de conformidad al art. 237 I.4) del mismo cuerpo legal…”. Resolución que es recurrida de casación misma que mereció el Auto Supremo 568/2013 de 05 de noviembre, de fs. 443 a 445 y vta., donde se dispuso en la parte dispositiva expresamente: “…POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional del Bolivia, con la facultada conferida por el art. 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial Nº 025 de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts.271 núm. 3) y 275 del Código de Procedimiento Civil, ANULA el Auto de Vista No. 26/2013 de 28 de enero de 2013, pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de La Paz y dispone que el Tribunal de Alzada, previo sorteo y sin espera de turno, dicte nueva Resolución con la pertinencia del art. 236 del Código Adjetivo de la materia resolviendo el recurso de Apelación interpuesto por Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso”, luego de ello el Tribunal de apelación atendiendo a lo dispuesto en su criterio analiza la Resolución relativo a la improcedencia de la perención de instancia, revocando la decisión de primer grado acogiendo la perención de instancia que fue debatida en el que señalo lo siguiente: ”…REVOCA la Resolución No. 72/2011 de fs. 354, deliberando en el fondo se declara la perención de instancia conforme lo dispone el art. 309 del Código de Procedimiento Civil”…
De todos estos antecedentes del proceso, se evidencia que el Tribunal de Alzada, dio cumplimiento al Auto Supremo 568/2013 de 05 de noviembre, de fs. 443 a 445 y vta., encontrando en la impugnación deducida contra la Sentencia un recurso de apelación en el efecto diferido pendiente de Resolución y ante esa situación vio por conveniente resolver primero dicha impugnación y en función al cual revocó la decisión del A-quo contenida en el indicado Auto Nº 72/2011 de fs. 354 y vta. y declaró la perención de instancia en aplicación del art. 309 del Código de Procedimiento Civil dando por concluido de manera extraordinaria el proceso, sin que le sea necesario al Tribunal de apelación ingresar a considerar los demás agravios planteados por el demandado en contra de la Sentencia 101/2012; decisión que fue asumida en función a la solicitud expresada contenida en el Otrosí del recurso de apelación de fs. 399 a 401 y vta. donde claramente se puede evidenciar que el demandado Luis Roberto Daniel Benítez Pizarroso activó el recurso pendiente de apelación en el efecto diferido contra del Auto Nº 72/2011 solicitando de manera expresa se declare la perención de instancia, cumpliendo de esta manera el Ad quem con lo dispuesto por el Auto Supremo 568/2013 dentro del marco de sus atribuciones, toda vez que esta Resolución no obliga a fallar de manera específica en un determinado sentido, sino simplemente a resolver el recurso de apelación; consiguientemente no se advierte que el Tribunal de Alzada hubiera actuado de manera oficiosa fallando en extra petita como se expresa en el recurso.
Si los recurrentes consideraban que la decisión del Ad-quem de declarar la perención de instancia no era la correcta, esa situación corresponde ser reclamado en recurso de casación en el fondo, habida cuenta que la misma pone fin al proceso; en el caso presente los recurrentes tan solo se limitan a denunciar que el Tribunal de apelación incurrió en fallo extra petita, sin absolutamente atacar el fondo de la Resolución impugnada (Auto de Vista Nº 18/2015).
Por todas las consideraciones realizadas y no siendo evidentes los reclamos planteados, el recurso de casación deviene en infundado, corresponde fallar en la forma prevista por el Art. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42.I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 499 a 500 y vta., interpuesto por los actores Guillermo Alberto Arana Sanjinéz y Lourdes María Montes de Arana contra el Auto de Vista Nº 18/2015 de 19 de enero, de fs. 494 a 495 y vta., pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de la ciudad de La Paz. Con costas.

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