Source: http://econ101.usfq.edu.ec/2015/03/salvaguardas-la-prosperidad.html
Timestamp: 2017-07-23 12:37:19+00:00

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Econ 101: Salvaguardas a la prosperidad
Por Luis Espinosa Goded Con la colaboración de los alumnos:
Las peores previsiones, los rumores más alarmistas, los anuncios más catastrofistas se han hecho realidad: El gobierno del economista Rafael Correa ha implementado unas salvaguardias generalizadas a la economía ecuatoriana. En este extenso post queremos analizar: Qué son estas salvaguardas, Por qué la dolarización no es “responsable”
Las bondades del libre comercio Los beneficiarios de estas medidas
Las arbitrariedades que suponen estas salvaguardias Las consecuencias jurídicas ante la OMC, la CAN y la UE.
LAS SALVAGUARDAS SON UN IMPUESTO, UN IMPUESTAZO DE HECHO
Que nadie se lleve a confusión con la terminología utilizada. Las “Salvaguardas multilaterales por balanza de pagos” son aumentos de los aranceles, esto es, un muy sustancial aumento de los impuestos. De hecho, a falta de mejor estudio en profundidad o confirmación, podríamos estar hablando de uno de los mayores aumentos de impuestos en la historia del Ecuador. Todos los productos que están en esas más de 2800 partidas arancelarias, representan aproximadamente el 40% de las importaciones que entran a Ecuador y pasarán a ser un 5%, 15%, 25% ó hasta 40% más caros.
Fuente: Comercio Exterior Vía @guillermex
En realidad, el mecanismo de transmisión de los precios hará que los productos no suban exactamente en esas cantidades. Es posible que parte de la subida la asuman los importadores o los distribuidores, de tal manera que al consumidor final le subirá menos el precio de compra. Por otro lado, también es posible que ante la dificultad de importar y el aumento de precios harán que se venda menos y existirá un menor margen para los importadores; que algunos comerciantes decidan que no merece el esfuerzo, por lo que haya menos importaciones y, consecuentemente, aumente en mayor proporción el precio para el consumidor final y disminuya la variedad de sus opciones. Además, los productores ecuatorianos, al ser su competencia tanto más cara, podrán encarecer sus productos un tanto sin miedo a perder mucha demanda, provocando también aumentos de precios en los productos nacionales.
Qué proporción de la subida asumirán los importadores, los distribuidores o los consumidores, así como si habrá retirada de importadores, dependerá de cada mercado en particular, de las elasticidades demanda-precio de cada producto, y de la temporalidad y las expectativas de la medida. El Superintendente de Poder de Mercado (sic), Pedro Paéz, reclama a los empresarios que no suban los precios, cuando es el gobierno quien sube los costos, mostrando unos muy escasos conocimientos de economía (no entiende porqué los precios subirán habiendo menos competencia y mayores costes), mucho lamenta el que no tiene atribuciones para controlar los precios en el mercado… y esperemos que nunca las tenga.
El Presidente Correa se suma a este argumento diciendo que “hay especulación”. Por un lado, se sigue con una connotación negativa de la palabra “especular” que en puridad no es sino comerciar; esto es, comprar para luego vender. Por otro lado, es obvio que cuando se introduce una distorsión en el sistema de precios tan importante como esta de hasta un 45%, los agentes del sistema adecúan sus comportamientos a éstas nuevas medidas. Muchos consumidores probablemente comprarán para intentar abastecerse con los precios anteriores; y ante un aumento de la demanda, y una previsible disminución de la oferta, la teoría microeconómica que se enseña en la segunda semana de una clase de introducción a la economía muestra que el precio varía y sube. Inexplicablemente dice el Presidente Rafael Correa que los que decimos que las salvaguardas son un impuesto “no hemos entendido nada”.
Sin entrar a cuestionar el tono argumentativo, me limito tan sólo a citar el artículo primero del decreto analizado, que dice que se resuelve: “Establecer una sobretasa arancelaria”. Y una definición canónica de arancel: “impuesto que pagan los bienes que son importados a un país”. Y de tasa: tarifa o impuesto.
Es tan obvio que las salvaguardias suponen un aumento de impuestos que no se explica cómo un doctor en economía pueda negar este extremo. No puede ser ignorancia, debe ser política. O puede que efectivamente algunos -entre los que me incluyo- “no hayamos entendido nada” y estemos en realidad hablando de las glosas emilianenses o subpartículas atómicas.
Tampoco alcanzamos a comprender cómo puede negar el Presidente Correa que “ahora el consumidor tendrá menos donde escoger”. Obviamente es así, por un lado pues el Gobierno ha interferido en las preferencias demostradas por los consumidores ecuatorianos, por otro pues algunos de los productos importados ya no será rentable traerlos al país. Otra cosa muy distinta es que el Presidente crea que es él, y no los ecuatorianos, quien deba decidir qué productos se deben consumir, pero que hay menor capacidad de elección es innegable.
Esta medida provocará que los ecuatorianos sean más pobres (o menos ricos). Si entendemos la riqueza como la capacidad de adquirir los bienes o servicios que uno desee, ahora muchos de los bienes y servicios que los ecuatorianos quieren (y sabemos que los quieren pues los adquieren) serán más caros, por lo tanto podrán adquirir menos de ellos.
LAS SALVAGUARDIAS SON CONSECUENCIA DE LAS POLÍTICAS DEL GOBIERNO, NO DE LA DOLARIZACIÓN
Tampoco podemos llevarnos a engaño con la argumentación oficial de la implementación de estas salvaguardias, según la cual: “Las salvaguardias son para fortalecer la dolarización“ en declaraciones del Vicepresidente Jorge Glas Espinel. La verdad es que esta argumentación es bastante difícil de sostener, y no se entiende por qué se repite tan frecuentemente si no es como excusa más que como explicación.
(Aunque, dado que la posición del gobierno de la Revolución Ciudadana con respecto a la dolarización nunca ha sido precisamente de “cuidarla”, “defenderla” o “fortalecerla”, nos congratulamos mucho de este nuevo y súbito cambio de parecer del Gobierno a favor de la dolarización, aunque parecen no haber comprendido qué se necesita para “defender” o “fortalecer” la dolarización, el mero hecho de que declaren querer hacerlo lo consideramos un avance considerable.)
La verdad es que la única política económica que no maneja el gobierno de Ecuador es la política monetaria. La política fiscal, regulatoria, exterior, bancaria, etc… sí la maneja este gobierno. Y resulta muy significativo que según ellos todos los problemas de la economía ecuatoriana en estos momentos procedan de la única política económica que no manejan. Esto es exactamente la definición de irresponsabilidad, no asumir la responsabilidad por los propios actos, y culpar a otros o a las circunstancias de lo que uno ha hecho.
Como ya hemos explicado en otras ocasiones, lo mejor que le ha ocurrido a la economía ecuatoriana y a los ecuatorianos en su historia reciente ha sido precisamente evitar que el gobierno tenga el manejo de la política monetaria, y por tanto evitar la tentación (que tenemos la certeza de que este gobierno ya la hubiese utilizado de haber podido), de devaluar la moneda. Esta fortaleza de la moneda que supone la imposibilidad de devaluarla ha conllevado los mejores quince años de fuerte crecimiento sostenido de la historia de Ecuador. Precisamente los únicos quince años que se ha mantenido la dolarización.
El problema de la economía ecuatoriana, por más que el Presidente Correa lo niegue una y otra vez, es que tiene un muy importante déficit público, fruto del aumento desproporcionado del gasto que se ha producido en los años del gobierno de la Revolución Ciudadana. Gasto favorecido por los excepcionalmente altos precios del petróleo a nivel internacional. Ahora que el Gobierno no tiene esos ingresos extras, y acostumbrado a la irresponsabilidad fiscal que supone equilibrar gastos permanentes -como son los del funcionamiento del gobierno- con ingresos no permanentes -como son los derivados de los altos precios del petróleo- se enfrenta a la realidad de un gasto insostenible. Sumado a una economía que no es muy productiva (ni tan siquiera significativamente más productiva que hace ocho años) pues el modelo de crecimiento estaba basado en el gasto público, no en la producción o el comercio.
Ahora bien, llegados a esta situación es bien difícil una solución (como muy bien indica Pablo Lucio Paredes en este post). Las deudas asumidas hay que pagarlas, y ni los precios del petróleo ni la productividad del Ecuador son suficientes para hacerlo, por lo que hay que tomar una decisión que haga cambiar el modelo económico. La decisión más evidente es reducir el gasto público. El Gobierno ya ha anunciado una reducción de 1420 millones de dólares, lo que viene a ser un 3,7% del presupuesto público. Considerando el aumento producido en estos ocho años de la Revolución Ciudadana de hasta un 250% (no ajustado a inflación), se entenderá que no es tan significativo el “sacrificio”. Pero estas medidas son contrarias a la ideología socialista de este gobierno, a lo que ha hecho durante todos estos años, amén de muy impopulares políticamente.
Es por ello que Rafael Correa ha optado por la medida políticamente más cómoda y rentable, culpar de los problemas a los demás (literalmente a todo el resto del mundo por “devaluar“ sus monedas frente a Ecuador) y hacer soportar la carga del ajuste a los consumidores a través de una medida que hasta niega que sean “impuestos”.
Pero lo políticamente rentable no es -de hecho suele ser lo opuesto- lo económicamente conveniente. Y estas medidas afectarán a la producción y productividad de la economía ecuatoriana, impedirán la innovación y la competencia, y por tanto harán que en el medio plazo se sea más pobre (o menos rica). EL LIBRE COMERCIO ES BUENO ¡En esto hasta los economistas están de acuerdo!
Como profesor de economía encuentro lamentable el tener que explicar a tan ilustres economistas las ventajas del libre comercio, cuando es ésta la enseñanza más aceptada entre los economistas, aquella que puede decirse más se tiene como verdad científicamente asentada en la economía. Así de entre las 20 preguntas hechas a los miembros de la American Economic Association en 2007 la segunda pregunta que mayor consenso alcanzó entre los economistas fue aquella de “Los Estados Unidos deberían eliminar los aranceles y otras barreras comerciales que aún tiene”:
Fuente: Whaples 2009
Econ Journal Watch Volume 6, Number 3 September 2009, pp 337-34
Como se puede observar el resultado es abrumador. El 83% de los economistas están de acuerdo (como es bien sabido que dos economistas coinciden en algo es muy complicado, por eso que lo haga una tan amplia mayoría es muy significativo).
Curiosamente, el única tesis que suscita aún mayor consenso que la presentada anteriormente entre los economistas es que el crecimiento económico lleva a mayor bienestar. Con una media de 4,24 y un 88% entre “agree” o “strongly agree” esa tesis es otra cuestión también “polémica” para el gobierno de Ecuador . “El crecimiento económico en países desarrollados como los Estados Unidos lleva a mayores niveles de bienestar” era el tenor literal de la pregunta. Esto es, para lograr el “Vivir bien” (o “Buen vivir” quiera esto decir lo que quiera decir) es necesario lograr mayor crecimiento económico.
[Aclaro que a mi entender la ciencia no se hace por consenso, si no por investigación y argumentación. Más sin embargo sí que es significativo el dato del amplio acuerdo entre economistas, que no hace sino mostrar las enseñanzas del pensamiento económico y la historia económica.]
Por tanto parece que los (pen)últimos economistas que se muestran favorables a ampliar las barreras comerciales son los economistas del gobierno de Rafael Correa. Al parecer ignoran la gran mayoría de enseñanzas que nos muestra la teoría económica (el intercambio favorece a ambas partes), la historia económica (las naciones que más intercambian son las que más prosperan), y la historia política del siglo XX (el intercambio favorece la paz, ese es el origen de la creación en primer lugar de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, antecedente de la Unión Europea actual).
El intercambio: el principio económico elemental que produce la prosperidad
El principio económico es tan elemental que cualquiera lo puede entender sin necesidad de cursar la carrera de economía en la USFQ, siquiera el curso de introducción a la economía. Cuando dos personas intercambian es porque ambas valoran más lo que reciben que lo que dan, pues si no fuese así, si no valorasen lo que reciben más de lo que dan no les saldría conveniente la transacción (el du ut des latino). Por tanto en el intercambio (en principio, cuando se produce) ambas partes salen ganando. Así cuanto más intercambie una economía (ya sea una persona, una familia, una empresa o un país) más rico será. Es el intercambio, el interactuar con los demás ofreciéndoles lo que éstos quieren lo que nos hace prósperos. De nada sirve producir mucho si no se vende esa producción pues la riqueza se perfecciona en el intercambio.
Una vez entendido el principio lógico de todo intercambio se entiende que éste se cumple sea quien sea quienes estén intercambiando. No hay diferencia económica entre comprar manzanas en la frutería de mi barrio, o comprar manzanas traspasando la frontera en Tulcán. Las fronteras son barreras, son límites políticos arbitrarios establecidos por los Estados, no tienen ningún significado económico ni ninguna razón de ser económica (ni lógica, me atrevo a decir).
Así la idea de que “comerciar es bueno pero sólo con los de mi nación” se cae por su propia lógica. De hecho, una de las ideas de economía exterior más repetidas por el Presidente Correa es que naciones como Ecuador tan sólo deberían comerciar con naciones con “complementariedades” o un nivel de desarrollo similar (curiosamente estas “complementariedades” se dan frecuentemente con naciones muy poco democráticas, como Irán o Bielorrusia) . Es exactamente al contrario. En primer lugar pues quienes comercian no son “las naciones” sino las personas, las empresas, de tal manera que habrá empresas ecuatorianas que les convenga intercambiar con empresas colombianas, y habrá ecuatorianos a los que les convenga comprar cosas provenientes de Europa o China. Eso sólo puede saberlo cada uno de los agentes económicos, que ha de decidir por sí mismo en función de sus deseos, preferencias y valoraciones qué desea comprar, no de dónde es lo que desea comprar. (¿Cuántos de ustedes toman la decisión de comprar mirando en la etiqueta la procedencia del producto? Casi nadie, pues lo relevante no es dónde se produce, si no si cumple mis expectativas, mis deseos y los cumple a un buen precio).
En segundo lugar pues todos querremos intercambiar con aquellas empresas o personas que producen algo distinto a lo que nosotros producimos. Difícilmente un agricultor que produce café intercambiará con otro agricultor que produzca café. Mucho más probablemente intercambiará con quien produce tractores, teléfonos móviles, o vinos de otras regiones. Por ello cuanto más diverso y con cuanta más gente se intercambie mejor y más prósperos seremos todos. No es casualidad que la época del comercio sea la época de la prosperidad, ni que las regiones más comerciales sean las más ricas. Comercio es prosperidad.
Las salvaguardas nos alejan de la globalización
Este es, precisamente, el fenómeno de la globalización. La globalización consiste en que los bienes y servicios, las comunicaciones, las ideas, la cultura, se han hecho globales, mundiales. De tal manera que a día de hoy cada uno de nosotros se puede beneficiar de teléfonos fabricados en Corea, de utensilios de cocina fabricados en China, o de vinos producidos en Chile. Y lo que es más importante aún: de la cultura global. De música indie belga, de series de TV americanas, o de telenovelas colombianas. El mundo se ha hecho global, y eso es lo que nos ha traído el bienestar que supone poder disfrutar de lo mejor de cada región del mundo. Imponer “salvaguardas” es incrementar las barreras, es aislar al Ecuador del mundo, es el dificultar a los ecuatorianos el beneficiarse de los privilegios de vivir en el siglo XXI.
Pues son patrioterismo economicista
El argumento que se utiliza frecuentemente para defender las salvaguardas es el de “Primero Ecuador” o que hay que consumir más bienes y servicios ecuatorianos y menos extranjeros. En palabras textuales de todo un ministro coordinador como lo es Patricio Rivera: “Lo que hay que hacer es consumir más nacional, invertir más en nacional y consumir menos importado"
En la frase siguiente el ministro muestra qué concepto tiene él de la libertad económica, pues les dice a todos los ecuatorianos lo que deberían o no deberían consumir: "No te compres un plasma de 50 pulgadas o en lugar de comprarte un carro, cómprate una casa para tu familia”. Como si los deseos de lo que los ecuatorianos quieran consumir (un carro, una TV o una casa) no tuvieran relevancia, y es el ministro quien indica qué deberíamos comprar (uno se pregunta si además hemos de pedir consejo al señor Rivera sobre qué casa comprar o cómo la hemos de decorar), lo más curioso de todo es que con aranceles del 75% a los electrodomésticos del hogar el señor Rivera parece que quisiera que ustedes se compren una casa pero que la habiten sin frigorífico ni lavadora.
Amén de que, por culpa de las políticas económicas aplicadas por el señor Rivera, la decisión para la mayor parte de las familias ecuatorianas en este 2015 no será, por desgracias, si comprarse una casa, un carro o un plasma, si no cómo ahorrar para poder llegar a fin de mes.
Argumento que comparte con Rafael Correa, quien nos indica que “la idea es que no se cambie la computadora importada este año”. Fíjese que según el presidente él tiene capacidad de decidir si su computadora aún satisface sus necesidades o ha de esperar un año y medio para poder cambiarla. Si se le rompió, lo siento, si quisiera comprarle una a su hija por su quinceañera, lo lamento, si quiere otra, se aguanta. (Tampoco se sabe si usted ha de esperar año y medio para poder tomar trago de importación o manzanas de Chile… o consumir alguno del 32% de los productos importados afectados por la medida).
La realidad económica del siglo XXI es que los productos no tienen “nacionalidad”, ni se puede decir que lo producido en un país “es” de ese país. En una economía compleja y globalizada todos los productos reciben insumos de todas las partes del mundo (ya lo expresó en 1958 de manera tan brillante que nunca uno se cansa de recomendar, Leonard Read con su famoso Yo, lápiz). Es tan así que cualquier producto “ecuatoriano” que se pueda nombrar es fabricado con insumos o maquinaria de importación… cualquier producto ecuatoriano y cualquier producto mundial, pues la economía global es así, entrelazada, interconectada, compleja. No admite simplificaciones patrioteras que claman unos productos como propios y otros como importados. ¿Los carros que se ensamblan en Ecuador pero las partes se producen fuera son “ecuatorianos”? ¿El chocolate producido con cacao ecuatoriano pero maquinaria alemana por una empresa suiza es “ecuatoriano? Ni sí, ni no, pues la maravilla de la globalización es que todo es de todos lados, pues todos vivimos interconectados.
ES UNA MEDIDA ARBITRARIA LLENA DE ARBITRARIEDADES
En la presentación al público de las salvaguardias se nos dice que se ha tenido en cuenta las necesidades de la economía ecuatoriana. Esto es una falsa pretensión de conocimiento, así como un profundo desconocimiento de cómo funciona una economía compleja. Como ya se ha explicado la economía es un sistema mucho más complejo de lo que unos burócratas puedan planificar desde sus despachos en la oficina de planificación centralizada. Esto lo sabemos por el debate sobre la imposibilidad del socialismo que mostró su apabullante razón con la caída de los regímenes comunistas.
Así se nos hace creer que el Gobierno ha escogido de acuerdo a criterios técnicos qué productos de entre las más de 6000 partidas arancelarias es conveniente para la economía del país que entren y cuáles no. Esto es un imposible. Aunque se admitiese (que no se admite) para los términos del debate que es conveniente para la economía ecuatoriana restringir las importaciones de bienes de consumo pero no de los bienes de capital, o de los insumos a la producción se puede entender fácilmente que esa distinción carece de sentido en una economía compleja del siglo XXI.
En primer lugar pues no es tan fácil distinguir bienes “de consumo” de insumos a la producción. Un mismo carro comprado por una familia es bien de consumo, comprado por un comercial es herramienta de trabajo. Una pantalla de plasma (tan denostadas por el ministro Pazmiño) instalada en un bar o restaurante pasa a ser un bien de capital para atraer clientes. La afirmación tal de que unos bienes “afectan a la producción” y otros no no se puede calificar sino de simplista y arbitraria.
No quisiera entrar en un debate en el que parecen haber entrado muchos analistas y comentaristas de esta medida, aquél por el cuál se dice que unas partidas deberían estar y otras no. Ese debate me parece secundario, insustancial, y propio de espúreo mercantilismo. Secundario pues el problema no son qué partidas (o países) están afectados por las salvaguardias, si no el concepto de las salvaguardias mismo. Insustancial pues no hay criterios técnicos para sostener qué partidas deberían estar y cuáles no, y como mucho podría llevar a eliminar algunas partidas del decreto, pero no a solucionar el problema de base. Y mercantilista pues los empresarios entran en una argumentación por la cual los productos que afectan a sus insumos no deberían estar entre las salvaguardias, pero los productos que ellos venden si para poder beneficiarse de beneficios extraordinarios.
Lo único que conocemos los ciudadanos de la Resolución del ComEx 011-2015 por la que se ha decretado tan drástica subida de impuestos y afectación a la economía ecuatoriana son estas 84 páginas escaneadas en pdf, y cada una de las páginas rubricado. (Admiro el trabajo que supone escribir, imprimir, rubricar y escanear cada una de las 84 páginas, pero no es, ciertamente, el medio más eficiente para poder conocer cada partida). Por tanto no hay acceso al informe técnico -ni tan siquiera constancia de su existencia- en el que se evalúa cada una de las partidas, y qué afectación a la producción nacional. Informe, que aun existiendo, sería bien difícil -si no imposible- de hacer, por lo que desde aquí expreso mi admiración por los técnicos del Comex que lo tengan que elaborar.
No se nos ha explicado porqué se han elegido esas barreras arancelarias de 5%, 25% ó 45% (¿por qué no 7% ó 51%?). Y aún explicadas cada una de ellas, no nos han detallado por qué se han elegido estas partidas y no otras
¿Qué informe técnico sustenta que la canela tenga tan sólo un 5% y la paprika un 45%? ¿Por qué los cañones anti-granizo y las pistolas anti-cohete no tienen arancel y se les aplica el 0%?
En el mejor de los casos hay un amplio margen para la arbitrariedad en cada una de estas decisiones, en el peor de los casos esta arbitrariedad puede incitar a que los empresarios intenten inclinar con prácticas poco honrosas las decisiones de los funcionarios.
Además el debate sobre qué partidas deberían estar y cuáles no el Presidente Correa además lo está llenando de carga política por resentimiento de clases al decir que “me tiene sin cuidado si chocolates y perfumes importados se encarecen” y que “si hay que hacer ajustes será sobre los que más tienen. ¿Cuántos pobres consumen manzana importada?”. Pero sucede que a las personas que consumimos chocolate o perfumes importados sí nos preocupa que suban los precios. Y somos todos los ecuatorianos, seamos de la clase que seamos, pues a todos nos afecta.
El argumento es un por un lado falso, pues las personas de clase baja también consumen productos importados, esa es precisamente la ventaja de la globalización (entre las partidas afectadas la ropa de importación, la carne enlatada, o el tabaco, por ejemplo). Además de que no se entiende cómo está siempre de interrelacionada la economía moderna. Precisamente en el caso expuesto las empresas de distribución de perfumes puerta a puerta (todos tenemos en mente el un nombre alguna marca) son uno de los principales empleadores de mujeres humildes o de clase media en el Ecuador. Si los productos que venden son hasta un 45% más caros, evidentemente venderán menos y por tanto se verán perjudicadas. Y ésto sólo por poner el caso del ejemplo mencionado por el Presidente Correa.
LOS BENEFICIARIOS DE LAS SALVAGUARDIAS
Se benefician los empresarios ineficientes
En realidad lo que se está produciendo con esta medida es una transferencia de rentas inversas. Esto es, que sustrayendo dinero de los que menos tienen se beneficia a los que más tienen. Por un lado pues se crean nuevos impuestos, esto es, los pagadores de impuestos transfieren rentas al gobierno, que es el ente económicamente más poderoso del Estado. Por otro lado, pues ahora los consumidores ecuatorianos se verán inmersos dentro de un “mercado cautivo”. Es decir, tendrán que comprar necesariamente dentro de Ecuador, y siendo los productos importados mucho más caros obviamente comprarán los productos sustitutos más cercanos, que serán de fabricación ecuatoriana. De tal manera que el gobierno, por decreto, está eliminando la competencia de las empresas extranjeras, dejando a los consumidores ecuatorianos con menos opciones, y por tanto, necesariamente comprando a las empresas ecuatorianas. Por este mecanismo los productores ecuatorianos, previsiblemente, podrán vender más y más caro, pero no porque produzcan más, o sean más eficientes, o innovadores, o satisfagan mejor las necesidades de los clientes, sino porque contarán con “un mercado cautivo”. Todos los consumidores ecuatorianos pasaremos a ser presos económicos del entendimiento entre el Gobierno de Ecuador y los empresarios que apoyan esta medida (o no protestan nada más que criticando tales o cuales partidas). Es también cierto que los empresarios ecuatorianos se verán forzados a subir en un tanto el precio de sus ventas pues parte de sus insumos pueden tener componentes de importación afectados por las salvaguardias y por tanto subirán sus costes y a lo mejor tendrán que repercutirlo a sus clientes para no entrar en pérdidas.
Por ello no es casualidad que el Gobierno presuma de haberse entendido con ciertos empresarios ecuatorianos. Son los empresarios mercantilistas que aprovechan estas barreras en la que nos encierra el Gobierno ecuatoriano para poder aumentar sus ventas sin tener que aumentar su eficiencia o satisfacción a los consumidores, son los empresarios que aun siendo menos competitivos aumentarán los precios pues sus competidores están penalizados por el Gobierno. Se utiliza en la historia del pensamiento económico el argumento de la industria naciente para justificar que las industrias de un país que impone aranceles se puedan desarrollar y de tal manera competir en mejores condiciones en el mercado internacional. Curiosamente son tan pocos -y tan pobres- los argumentos presentados por el Gobierno para justificar la imposición de aranceles (a pesar de contar con todos los medios propagandísticos imaginables para difundir sus justificaciones) que ni siquiera se ha mencionado éste. De todos modos queremos mencionar su refutación por un principio económico básico: lo que produce el desarrollo es la competencia. Lo que obliga a una empresa a ser eficiente e innovar es la competencia de las otras empresas, de tal manera que cuando el gobierno otorga un mercado cautivo a las empresas ecuatorianas no está fomentando su eficiencia, sino más bien todo lo contrario, las está “malcriando” permitiéndolas obtener beneficios sin tener que ser eficientes, pues su competencia tiene un sobreprecio que son los aranceles, y con esta medida aumentados hasta el 45% en muchos casos. Por seguir con el símil (aunque ya se sabe que los símiles los carga el diablo) es como esa madre que por miedo a que su hijo se pelee con los otros niños no le permite salir de casa ni ir al colegio, creando un malcriado incapaz de enfrentarse al mundo. Y los contrabandistas
Los otros grandes beneficiarios de esta medida son los contrabandistas (me imagino que algunos estarán celebrando con sus mejores botellas en tabernas en toda la frontera desde Tulcán hasta Ipiales y de Piura a Chiclayo). El razonamiento económico es evidente: el contrabando se produce cuando hay diferenciales de precios que compensan asumir el riesgo de introducir de matute un bien. Cuanto mayores son estas diferencias, mayor es el incentivo a correr el riesgo de contrabandear con esos bienes. Habiéndose subido, por ejemplo, un 25% el impuesto arancelario al alcohol, el incentivo para traficarlo es ahora un 25% superior, pues muchos ecuatorianos estarán dispuestos a pagar algo menos por una botella de contrabando de lo que les cuesta esa misma botella en el supermercado. El problema del contrabando no es que traspasen las fronteras con diversos bienes, sino que al situarse fuera de la legalidad suelen venir acompañados de mayor delincuencia, violencia y actos criminales. SOBRE LA LEGALIDAD INTERNACIONAL DE LA MEDIDA ADOPTADA
Como se puede comprobar por la argumentación hecha, son nulos los argumentos económicos que sustentan esta medida y también lo son los argumentos jurídicos.
Desde la Segunda Guerra Mundial la humanidad se ha ido dotando de diversos Organismos Multilaterales para facilitar el Comercio entre las naciones (aunque las razones de la creación y existencia de estos organismos puedan estar, en realidad, fomentadas por los “enemigos del comercio” como señaló Aparicio Caicedo en su tesis doctoral). Así, la Organización Mundial del Comercio tiene como objetivo principal el que: Un país no debe discriminar entre sus interlocutores comerciales y no debe discriminar entre sus propios productos, servicios o nacionales y los productos, servicios o nacionales de otros países.
Es por tanto evidente que la creación de estas salvaguardas contraviene el espíritu de la OMC. Y es por eso que la Organización Mundial del Comercio (esto es, la mayoría de los países del mundo) se ha dotado de un reglamento que es restrictivo en su aplicación de las salvaguardias y que tiene, entre sus principios generales, los siguientes:
Las medidas de salvaguardia se definen como medidas “de urgencia” con respecto al aumento de las importaciones de determinados productos cuando esas importaciones hayan causado o amenacen causar un daño grave a la rama de producción nacional del Miembro importador. ¿Qué importaciones en concreto han causado un daño grave a la producción nacional ecuatoriana? Aún no se ha presentado ni un sólo caso de industria concreta afectada, si no las cuentas macroeconómicas del Estado.
el Miembro que las imponga deberá (en general) dar una compensación a los Miembros cuyo comercio se vea afectado. Lo cual puede suponer que el Ecuador tendría que compensar a los países afectados por la medida (como ya debería compensar a los afectados por la anterior salvaguarda impuesta a Perú y Colombia), lo que podría suponer un desembolso de las arcas públicas.
Sólo podrán aplicarse nuevas medidas de salvaguardia tras una investigación realizada por las autoridades competentes de acuerdo con procedimientos establecidos
Hasta ahora desconocemos cuál es esa investigación o, al menos el inicio de esa investigación (que también se debería haber comunicado: Los Miembros están obligados a notificar al Comité la iniciación de investigaciones sobre la existencia de daño grave o amenaza de daño grave y los motivos de dicha iniciación)
Investigación, que debería ser pública, por lo que extraña más aún que no se sepa de su existencia: Las investigaciones deben realizarse con arreglo a un procedimiento previamente establecido y hecho público. [...] exige un aviso público razonable de la investigación
No soy yo quien ha de juzgar la legalidad de acuerdo al derecho internacional de las medidas adoptadas por el Gobierno de Ecuador, aunque sí me permito señalar que hay dudas sobre su legalidad internacional. Pero para eso están los tribunales, pues siempre hay dos partes con argumentos dispares. En este caso concreto quien habrá de juzgar si hay contravención a la norma o no es el Comité de solución de diferencias de la Organización Mundial del Comercio.
Pero una cosa son las cuestiones legales, y otra las económicas. Las medidas se han anunciado por quince meses, ¿pero cuánto tiempo tardará la OMC en resolver un caso como este? Pues unos dos años. En ese caso, para cuando llegasen las sanciones a Ecuador, si es que no se dilata más el proceso con apelaciones, sería en 2017. Dos años política y económicamente son mucho tiempo como para que compense aplicar las medidas así sea a riesgo de ser sancionado; para entonces otra será la situación política y económica. Es bien sabido que en política no existe el largo plazo, aunque en economía sea el principal factor.
Tomando las últimas resoluciones de la resolución de diferencias (sic), de la Organización Mundial del Comercio vemos que en marzo de 2015 se emitió el informe definitivo sobre una disputa de supuesto dumping hecho por China y denunciada en diciembre de 2012, o que en enero del 2015 Vietnam ha apelado la resolución sobre su disputa con el camarón en EEUU que planteó en enero del 2013.
Con ambos casos (que no son un estudio científico relevante, pero sí un indicativo) se puede inferir que la OMC puede tardar hasta dos años en investigar y resolver las diferencias sobre los tratados de libre comercio entre sus miembros. Y aunque las resoluciones fuesen declaradas contravenientes de la legalidad o incluso aunque se condenase a Ecuador a compensar a los países perjudicados, ¿realmente se procederá a la devolución de lo recaudado? Es muy fácil para un país como Ecuador establecer un procedimiento muy oneroso para reclamar los daños o dilatar el proceso. Claro, que ésto tendría un precio en la credibilidad internacional de Ecuador.
De hecho, a la finalización de este artículo, se conoció que Chile ya ha presentado una reclamación de explicaciones ante el Gobierno de Ecuador por la aplicación de las salvaguardas, lo que puede ser entendido como un primer paso antes de la presentación de una reclamación formal.
Por cierto, que aunque estas salvaguardas hayan sido anunciadas y proclamadas como “multilaterales” por parte del gobierno, es difícil imaginar una medida más “unilateral” que ésta, pues se ha tomado sin consultar a ninguno de las otras contrapartes, países afectados u organismos internacionales.
LA RESOLUCIÓN DE LA CAN
Es sorprendente que, precisamente este gobierno, se haya “olvidado” en apenas un mes de la sanción que la Comunidad Andina de Naciones le impuso por la aplicación de las anteriores salvaguardas a Colombia y Perú en su Resolución 1762. Parece inexplicable que -salvo recurso psicológico consistente en negar la realidad que a uno no le conviene- el Gobierno ecuatoriano ignore las argumentaciones hechas entonces en esta nueva aplicación de salvaguardias ampliada y aumentada en objetivos, países y productos. Además de ser profundamente contradictorio el que los argumentos que hace menos de dos meses tan sólo servían para Colombia y Perú (la “devaluación” supuestamente hecha “contra” Ecuador por éstos países), ahora sirvan para todas las naciones del mundo excepto Paraguay, Cuba y Bolivia.
Pues uriosamente el decreto comentado sí respeta la normativa de la Asociación Latinoamericana de Integración, y por tanto no establece salvaguardas contra las naciones menos favorecidas que Ecuador pertenecientes a la ALADI, que, salvo error, son Paraguay, Bolivia y Cuba. Por tanto los productos importados desde estas tres naciones tendrán ahora una significativa ventaja comparativa en Ecuador. Claro, que estos tres países no producen mucho de los productos que a los ecuatorianos les gustaría intercambiar. En este mismo blog hace menos de tres semanas explicamos la inconveniencia de las salvaguardas anteriormente anunciadas a Colombia y Perú: “Salvaguardas a los conceptos económicos fundamentales”, y damos por reproducidos aquí tanto los argumentos económicos como los jurídicos, que siguen igual de vigentes pues estas nuevas salvaguardias no se justifican en una devaluación de los países incluidos en la CAN, ni favorecen la integración de los países miembros, que es su objetivo principal, ni: Impulsar el desarrollo del mercado y del comercio andinos desarrollando nuevas oportunidades de inclusión económica y solidaridad social, un principio orientador.
EL ACUERDO COMERCIAL CON LA UNIÓN EUROPEA
Se nos anunció, y a algunos nos llenó de esperanza, un acuerdo comercial con la Unión Europea que se esperaba entrase en vigor en el año 2016. Es difícil concebir que entre en vigor un acuerdo comercial, que por definición se suscribe para favorecer el libre comercio e intercambio entre las naciones que lo firman, con la puesta en vigor de unas salvaguardias, que son exactamente todo lo contrario.
Si las salvaguardias, según recomienda el informe técnico (que aún estando en la ley no es vinculante), durasen quince meses, los plazos difícilmente se ajustarían. Lo más preocupante es la señal que se da a los negociadores de la Unión Europea: Ecuador no está dispuesto a abrir sus barreras comerciales para favorecer el intercambio con otras naciones, y los acuerdos internacionales que ya tiene suscritos a este respecto, o bien los incumple como indica la resolución 1762 de la CAN, o bien los fuerza en su interpretación, como es lo que, como mínimo, se ha hecho con la OMC.
De hecho, se había entendido que la Unión Europea alargó las ventajas arancelarias de las que ya goza Ecuador hasta la entrada en vigencia del acuerdo que se quiere firmar. Ahora parece que el Ecuador, con lo que parece una deslealtad notable hacia el acuerdo firmado, sube los aranceles a los productos exportados por la Unión Europea. ¿Cómo reaccionará la Unión Europea ante esta deslealtad del socio con quien está negociando un nuevo acuerdo? La súbita defenestración del gran negociador del Acuerdo Comercial con la Unión Europea, el ministro Ribadeneira, añade más incertidumbres a su mantenimiento.
Una medida como la analizada tendrá consecuencias en la economía por muchos años. Aún en el mejor de los casos, que tan sólo durase los quince meses anunciados (o en el caso ideal, que el Gobierno de la Revolución Ciudadana rectifique las medidas adoptadas en mucho menos de ese tiempo, lo que es una esperanza que no queremos desechar), las consecuencias para la credibilidad internacional del país, lo que produce la atracción de inversiones, durarán mucho más.
Por el momento, es altamente improbable que ninguna empresa que requiera de los bienes o servicios incluidos en esta salvaguardia se anime a invertir en el país durante este periodo. Ni siquiera transcurridos los quince meses, una vez sentado el precedente de que el Gobierno está dispuesto a implementar este tipo de medidas se lo pensarán muy mucho antes de plantearse su inversión en el Ecuador.
Además, aquellas empresas que tengan un importante componente importador en su negocio (importadoras, distribuidoras, tiendas de ropa, etc…), lo tendrán muy difícil para mantenerse con utilidades durante este periodo si sus insumos aumentan un 45% de precio y, evidentemente se reducirán sus ventas. Muchas sobrevivirán este bache, pero otras, desgraciadamente, tendrán que cerrar, con el perjuicio para sus empleados, y la dificultad que supondrá recuperarlas en el futuro con un clima de negocios tan hostil.
Esta desmesurada subida de impuestos aplicada por el gobierno de Rafael Correa a través del procedimiento de las salvaguardas es: Una medida empobrecedora, pues al aumentar el coste de los productos de importación, la capacidad adquisitiva de los ecuatorianos para consumir lo que deseen será menor.
Contraria a la más elemental lógica económica. A la enseñanza económica respaldada por el mayor número de economistas, que es reconocer las ventajas del libre comercio y del intercambio. Esta medida no es “necesaria para defender la dolarización” ni es consecuencia de vivir en un país dolarizado. Es consecuencia de las políticas económicas que lleva aplicando el Gobierno de la Revolución Ciudadana que han provocado importantes desequilibrios de déficit público.
Estas medidas, aún diciendo que se basan en los cálculos del gobierno para favorecer la producción nacional, la perjudicarán; pues en una economía compleja e interrelacionada es imposible determinar qué partidas afectan la producción y cuáles no.
Es una contravención de los acuerdos (o cuanto menos del espíritu de los acuerdos) comerciales internacionales firmados por Ecuador que podrá tener consecuencias jurídicas con sanciones y, desde luego, consecuencias para la credibilidad de Ecuador como socio comercial.
Son medidas que tendrán consecuencias para la economía ecuatoriana en el mediano plazo. Muy difícilmente se atraerán inversiones internacionales a una economía que se cierra al comercio exterior con aranceles tan importantes, y aún cuando se eliminen estos aranceles ya se ha establecido un precedente de inseguridad jurídica.
Por todo lo antes expuesto, consideramos esta medida económica grave y preocupante. Hemos escrito este artículo para presentar los argumentos al debate y llamar a la reflexión de los ecuatorianos que la sufren y sufrirán para intentar paliar sus tan negativas y tan previsibles consecuencias.
PS: Aquí pueden encontrar nuestro anterior post sobre las anteriores salvaguardas impuestas y retiradas por Ecuador: Salvaguardas a los conceptos económicos elementales, que complemente al presente análisis.
Luis Espinosa Goded,
Salvaguardas,
Pablo Lucio11 de marzo de 2015, 19:54De Pablo Lucio ParedesAlgunos conceptos economicos que es importante tener siempre presentes.1)CAUSAEl problema del deficit externo segun la economia basica es el resultado de un deficit interno en el sector privado o público. En el caso ecuatoriano de los últimos años, es evidente que es el público, y se ha cubierto con petroleo y deuda.2)CONSECUENCIALa solución del gobierno que consiste en poner enormes barreras (muros) alrededor de la economía intentando mantener casi intacto el enorme gasto público, traer tres consecuencias negativas para la economía:a)Se mantiene un alto gasto público que, en promedio aporta muy poco (todo lo contrario) a la generación de productividad que es la clave del desarrollob)Se genera en algunos sectores un sector privado altamente protegido en consecuencia con poca competencia e incentivos a mejorar productividad, sino todo lo contrario: no importa ni la calidad ni el precio porque el mercado es cautivo. Segundo elemento que baja la productividadc)Como no son las personas sino el gobierno quien decide qué se compra y qué no, hay una disminución de la "calidad" de las decisiones y de la satisfacción del consumidor.Los puntos a)+b)+c) van absolutamente en contra de los fundamentos de la mejora de la calidad vida.ResponderEliminarMatemáticas Financieras. Fernando Ortiz12 de marzo de 2015, 8:20Acertado análisis. Luego de leerlo en su totalidad y realizar su debida reflexión, regreso a él para reconocer que es el mejor, más claro y completo que he leído o escuchado sobre las medidas que acaba de tomar este gobierno. Para rafael correa le envío repudio por lo hecho. Para ustedes mi respeto.ResponderEliminarHUGO12 de marzo de 2015, 13:26Una pregunta: Podrían proporcionar la justificación técnica de las afirmaciones contenidas en este documento. Me imagino que estas deben ser el resultado del estudio de un modelo matemático que captura la economía del país. Imagino que este modelo es un problema de optimización que implica el uso de variables de decision continuas y discretas. Por favor especifiquen cuales fueron los objetivos a minimizar o maximizar, las variables de decision, las restricciones impuestas en el problema, y los escenarios que estudiaron. Si no existe una justificación técnica, la credibilidad de la información contenida en este texto es de poco valor.ResponderEliminarRespuestasLuis Espinosa Goded12 de marzo de 2015, 21:51Muy interesante comentario Hugo, que nos lleva al debate epistemológico más importante en la economía, qué es aquel de qué metodología es la adecuada para nuestra ciencia.Usted parece sumarse a esa corriente de economía moderna por la que tan sólo la aplicación de modelos matematizados es la manera de hacer economía.Yo, como economista austriaco, y como economista más preocupado por los fundamentos lógicos de nuestra ciencia, creo que el razonamiento lógico, acompañado de la evidencia histórica, es la mejor manera de hacer ciencia económica.En el modelo que usted propone habría que poder reducir toda la economía de un país (con todas sus industrias, insumos, producción e interdependencias) a un sólo "modelo", lo que evidentemente es una reducción tal que hace que se pierda mucha información. Además de que en ese modelo, tan sólo cabría "lo que es", pues la creatividad inherente al ser humano, así como las inevitables acontecimientos no predecibles no podrían ser parte del modelo.Las variables a maximizar serían decisión -siempre algo arbitraria- de quien construyese el modelo ¿output total? ¿producción? ¿bienestar? ¿cuál elegir y por qué?Como ve el hacer economía matematizada presenta muchos problemas y arbitrariedades. De hecho no existe ningún modelo -y eso que tantos se han hecho en los últimos años de la economía- que capte toda la esencia de la ciencia económica. Y no existe pues, en mi opinión, no puede existir, ya que la economía es una ciencia compleja, y como tal un sistema complejo no se puede reducir a una sóla fórmula.Por tanto su afirmación de que "la información contenida en este texto es de poco valor" me parece cuanto menos exagerada y reduccionista de nuestra cienica. En primer lugar pues "la información" no sólo es "información matematizada" si no que en el mundo la mayor parte de la información es información lógica, o verbal.En segundo lugar pues niega la validez de la argumentación lógico-económica, que es la que se hace aquí, y que evidentemente "tiene valor" en tanto argumentación.EliminarJean Pierre García Flores13 de marzo de 2015, 0:04por la razon que habla es que las cifras se manipulan y estos estudios resultan una burla con el tiempo, en usa y UE tienen analisis de que la crisis del 2007 no se iba a dar esto porque sus analisis económicos son pura manipulación porque todos sabemos que grandes empresas y paises ejemónicos compran cientificos y analistas economicos dejando de lado variables para manipular resultadosEliminarLuis Espinosa Goded13 de marzo de 2015, 8:17Estimado Jean Pierre: Yo también estoy muy preocupado por la fiabilidad de las estadísticas manejadas por los economistas, de hecho es el tema de mi tesis doctoral. En mi opinión los problemas meramente técnico de precisión son tantos que no hace falta recurrir a supuestos de manipulación (a pesar de que es cierto el que los institutos estadísticos no gozan de independencia formal de sus gobiernos) para cuestionar su uso como datos "precisos" por parte de los economistas.EliminarResponderhacurio13 de marzo de 2015, 11:06Excelente Documento Luis, y me sumo a tu preocupación y sano escepticismo a los modelos puramente matemáticos. Creo que a nivel global, es importante llevar el dialogo mas hacia la escuela económica austriaca, y hablar menos de modelos puramente keynesianos.ResponderEliminarJavier Díaz13 de marzo de 2015, 18:30Por favor, me gustaría que profundice en el efecto que tendría la salvaguardia sobre el consumo de los hogares, especialmente si podría generar una auto limitación del consumo o cambio en las preferencias de consumo, que a la larga ni siquiera beneficie al productor nacional que está siendo protegidoResponderEliminarcisco13 de marzo de 2015, 20:00Buen articulo. Si Estados Unidos esta "mas" dolarizado que Ecuador, ¿Tambien los gringos ha puesto salvaguardas?ResponderEliminarPablo Lucio14 de marzo de 2015, 6:32PABLO LUCIO PAREDESMuy importante la discusión sobre las matemáticas y la economía.Sin duda los modelos matemáticos no pueden ser el centro de la discusión sino la buena comprensión de los conceptos básicos, y es allí donde se diferencian las escuelas y las visiones de la economía. Por ejemplo, entender y creer (porque la economía es eso, a la vez una compresión y una creencia) si son los individuos y sus organizaciones cercanas las que construyen la sociedad, o si es más bien el poder político que lo hace.Hoy en el Ecuador tenemos eso: hay una visión de que el Estado es el que dirige y empuja la economía y por ende no puede ser tocado, y los ajustes se deben trasladar en primera instancia a los demás, y hay otra visión de que los excesos del estado son el gran problema detras de lo que vivimos.Sin embargo la matemática (no necesariamente modelos complicados, sino relaciones matemáticas que incluso pueden ser mentales) es importante de manejar porque ayuda a entender dimensiones, restricciones y relaciones. Por ejemplo, lógica y matemáticas simples nos ayudan a entender mejor que la dolarización no es la base del problema que vive el Ecuador, o entender mejor los flujos que han desequilibrado la economía.ResponderEliminarHUGO14 de marzo de 2015, 16:47PABLO LUCIO (rep.), han tratado alguna vez de capturar un problema económico usando el estado de arte matemático? En ingeniería eléctrica esto se lo hace a diario para la operación y planificación del sistema de potencia que es un sistema grande, incierto, y difícil de modelar. Imagine por un momento que las decisiones de despacho económico del sistema de potencia basado en las ofertas de generación sean hechas con pensamientos racionales (o lógica relacional aislada), las cuentas eléctricas de los usuarios finales tienen posibilidad de ser suboptimas, i.e., caras. (A menos que aquel que hizo las decisiones sea un genio!). Sin embargo, todo este proceso es acomodado en un problema matemático que minimiza costos de generación del sistema restringido a satisfacer la demanda y otras limitaciones físicas del problema y resuelto usando herramientas computacionales. De este modelo se obtiene cuales plantas generadoras deben estar en linea (decision discreta) y cuando deben generar (decision continua), por ejemplo. Ademas se integran otros objetivos conflictivos como la elasticidad del sistema, emisiones, transmision (flujos), etc. Capturar al 100% los detalles del problema de la Economia del Ecuador pueden ser dificil, pero un modelo que capture las dinámicas de importancia y su interdependencia ayuda mucho a tomar decisiones "EDUCADAS". Estoy desacuerdo que "entender" el problema es importante, pero las "decisiones" deben ser hechas usando herramientas del estado del arte. Para esto se necesita un equipo grande de economistas, ingenieros, científicos de computadoras, etc. Lo siento, pero en estos días ya no podemos seguir pensando en la economía como ciencia social (e.g., música o literatura). Usemos el estado del arte de la economía y la ingeniería para realizar estudios justificados y así evitar afirmaciones muy cuestionables. ResponderEliminarRespuestasLuis Espinosa Goded15 de marzo de 2015, 9:17Estimado Hugo: Muy interesante su comentario, pues ya claramente se sitúa como partidario de la economía-ingenieril. Usted pone un ejemplo de un sistema "complejo" dentro de la ingeniería y dice que se puede crear un modelo que lo resuelva, y así tomar mejores decisiones. De manera similar los economistas deberían hacer un modelo que capture lo relevante de la economía y así tomar las decisiones. Bueno, pues yo creo que esto es por definición imposible. Pues los problemas ingenieriles tan sólo hay una persona (o grupod e personas) que toma decisiones, el que los crea. En los problemas de las ciencias sociales todos los agentes han de tomar decisiones, pues todos tienen voluntad, todos tienen libertad. Y es precisamente esta la diferencia de nivel de complejidad entre las ciencias sociales, las ciencias naturales y los problemas ingenieriles. En las ciencias sociales todos los agentes pueden actuar de maneras sorprendentes y toman decisiones originales.Hay muchos economistas que creen que estos modelos son posibles, y llevan más de setenta años usando las mayores capacidades de computación para intentar crear un "modelo" de la economía. En mi opinión con muy pobres resultados, pues siempre son la simplificación en términos sencillos de problemas complejos. Que además no podrán servir para pronosticar pues en la economía son muchísimas las variables que dependen la evolución de un sector económico y más aún de un sistema económico y muchas de ellas impredecibles. Supongo (no lo sé, me lo imagino), que en el Senplades o el ministerio de economía deben hacer modelos similares, ellos podrían responder si los usan para tomar decisiones y qué tan buenos resultados les han dado.Así que "el estado del arte en la economía" no es la economía matematizada y modelizada tan sólo; y sí, la economía ES una ciencia social, pues trata de personas, que tienen voluntad y toman decisiones libresLa economia matematizada con equipos multidisciplinares con ingenieros, físicos y matemáticos lleva setenta años siendo "la promesa" de la economía, con resultados no tan prometedores según mi punto de vista. El estado del arte es, a día de hoy, como mínimo multimetodológico, y yo me sumo a una escuela de larga tradición y, desde mi punto de vista, claro, excelentes resultados, como es la Escuela Austriaca y el razonamiento lógico-deductivo e histórico en economía.EliminarResponderHUGO15 de marzo de 2015, 9:40 Podría proveer una referencia que sustente todas las afirmaciones para poder leerlas. Pienso, que ustedes deberian justificar sus afirmaciones con estudios que digan: en un escenario usamos el modelo matemático y los resultados fueron estos. También usamos la decisión social-racional y los resultados fueron estos. Con el modelo matemático podemos estudiar esto ... Y con el social "creemos" esto.... Los dos métodos dieron resultados: igual, parecidos, o contradictorios, etc. A un caso de estudio aplicado. Tratemos de justificar opiniones académicas con estudios comparativos Experimentados, no solo con pensamientos y creencias.ResponderEliminarPablo Lucio15 de marzo de 2015, 9:51De Pablo Lucio ParedesCreo que el método lógico-deductivo e histórico en economía no implica que no podamos usar matemáticas. Pero no se puede tener la pretensión de modelar toda la economía. Las matemáticas y los modelos ciertamente sirven para orientar el pensamiento, para entender mejor la magnitud de ciertas interacciones y su alcance. Es muy importante, pero no para modelizar el conjunto de la economía lo cual es un error.Y cuando emitimos un criterio sobre la economía usamos los dos enfoques, y por eso no pretendemos hacer previsiones sino marcar tendencias. Por ejemplo sobre el efecto general de las salvaguardias y lo que hace el gobierno, sobre precios, o sobre productividad. Quizas ahi este un punto importante: es un error creer que el economista debe prever lo que va a pasar exactamente, sino a señalar las cosas que tienen sentido y las que no, porque no obedecen a principios historicos y conceptuales sensatos.Ciertamente es un error creer que se puede reproducir en economía lo que se hace en el sistema eléctrico, es un sistema mucho más complejo en el sentido profundo de la complejidad.¿Es colocar a la economía en un ambito menos ambicioso? Muy posiblemente, menos ambicioso pero más importante. ResponderEliminarPATRICIO HERNANDEZ TRUJILLO15 de marzo de 2015, 10:29Mi agradecimiento por este análisis diáfano, que en su contexto no es el de oponerse al régimen actual, sino mas bien ser un atalaya que nos permite mirar y comprender la realidad desde un punto mas elevado. Y desde esa posición rechazar las medidas del gobierno, que en resumen beneficia a unos pocos a desmedro de los muchos, lo cual permite inferir la práctica de una doble moral política que farisaicamente pregona el "buen vivir".Gracias nuevamente por esclarecer mi comprensión.Soy de la opinión de que este análisis honesto, podrá generar mas luz si nos orientan en las acciones que deberíamos implementar el pueblo en general, a fin de generar una economía domestica que nos permita enfrentar con sabiduría y creatividad las consecuencias de esta medida económica absurda y fraccionaria. ResponderEliminarHUGO15 de marzo de 2015, 16:44Pablo Lucio, el sistema eléctrico es un sistema muy complejo con problemas económicos, físicos, tecnológicos, sociales, etc. Pero a través de la investigación, dedicación, e INGENIERÍA hoy en día es posible modelar, predecir, reproducir, el sistema eléctrico para tomar decisiones educadas y resolver los problemas inherentes del sistema. El análisis económico del Ecuador usando herramientas matematicas suena complejo porque nunca lo intentamos hacer pese que ya hay las herramientas y la teoría disponible para mejorar nuestras decisiones (talves no las conocemos). No podemos afirmar que algun método de estudio no funciona o que no va a funcionar cuando no lo hemos probado seriamente por nosotros mismos. En realidad debemos sentarnos en equipo a escribir estos modelos que capturen el problema técnico, social, etc y no limitarnos a decir que algo no funciona o no se aplica sin haberlo hecho nunca en Ecuador. Por otro lado, Aplicar tendencias para mirar el comportamiento de las salidas de un sistema y realizar decisiones es una técnica muy anticuada ya que no permite mirar cuales son las variables de decisión que necesitamos modificar para controlar un desplome económico, CUAL es la decisión más acertada, o cual es el efecto de esa decisión sobre otros objetivos. Ensamblar un sistema que capture las dinámicas escenciales nos va permitir hacer esos estudios y decisiones más educados y también entender la interdependencia con otros objetivos sociales y las consecuencias de las decisiones en varios sectores. Algo en que concuerdo con usted es que el economista no puede prever lo que va a pasar (basados en tendencias) por lo tanto estudios bajo esta modalidad no deben Emitir afirmaciones sino posibilidades cuestionables de lo que pueda ocurrir. En particular, las tendencias revelan solo comportamientos locales de funciones complejas que pueden estabilizarse o disparase ante pequeñas perturbaciones, por lo tanto es poco confiable tomar decisiones de esa manera. Hoy inclusive tenemos algoritmos genéticos para atacar este tipo de problemas..... Y ya deberíamos empezar a mirar la técnica como opción para reemplazar las decisiones sociales que nunca han sido exitosas en Ecuador.ResponderEliminarPablo Lucio15 de marzo de 2015, 19:27PABLO LUCIO PAREDESSALVAGUARDIAS Y PRECIOSEste es un tema que interesa a mucha gente y la postura del gobierno, sobre todo del superintendente de Poder de Mercado, ha sido que los aumentos de precios obedecen a la avaricia de los empresarios, a su poder de mercado y además a intento eventuales de desestabilizar al gobierno. Dejemos de lado esta última afirmación que es vacía y sin interés. Vamos sobre todo a la de poder de mercado.En todo mercado, en todo momento, se enfrentan dos poderes, el de los productores y el de los compradores. Los primeros siempre quisieran precios más altos y los segundos más bajos (para una cierta calidad dada). Si solo se impusiera el primero, los precios subirían sin límite cosa que no sucede, hay un límite impuesto por los consumidores, cuyo poder existe realmente, y para recordarlo simplemente vea usted cuantos negocios quiebran cada día y cada año. ¿Cuántas empresas exitosas hace 10 o 20 años, siguen manteniendo su éxito o incluso siguen existiendo? Relativamente pocas, y eso se debe a que el poder del consumidor (comprar o no comprar, pagar o no pagar) es eventualmente más fuerte que el del productor. Ciertamente puede ser que el poder de los empresarios les permita tener un precio algo más alto que el que algunos juzgarían de competencia perfecta con cierto poder monopólico (juicio muy difícil de cuantificar por cierto, pero admitamos que puede existir). Esto es cierto porque en todo momento la economía se está moviendo hacia posiciones monopólicas (cuando alguien saca una nueva idea, un nuevo producto, una nueva promoción, todo empresario de todo tipo trata de hacerlo cada vez que puede y esa es las esencia de una economía que genera riqueza), que la competencia trata de arrebatar hasta que nuevamente alguien adquiere un pequeño espacio monopólico (esto sucede en las computadoras o en el pan diario). Entonces en cada momento hay un cierto equilibrio del precio de mercado (aunque la economía es dinámica, se puede decir que hay equilibrios temporales) como resultado del encuentro de los dos poderes. Pero cuando algo perturba ese equilibrio uno de los dos poderes adquiere un predominio temporal hasta llegar a un nuevo equilibrio (insisto, aunque esto sea temporal). Y eso es lo que ha sucedido con las salvaguardias que han dado un poder adicional a los productores: la necesidad de recuperar el costo del nuevo impuesto, la incertidumbre que se genera en el mercado (sobre todo con aumentos tan fuertes en aranceles) y la protección que se da a los empresarios locales que ahora tienen menos competencia. Esas son las razones de por qué hay un aumento de precios. No es ni la avaricia, ni el poder de mercado per se (porque hasta hace un mes atrás ya existía y sin embargo no les permitía subir los precios). La causa es la perturbación que ha introducido el gobierno. ResponderEliminarHUGO15 de marzo de 2015, 21:56Los equilibrios de mercado que se necesita predecir son las soluciones de la dinámica del sistema sin control (en caso que sea estable) y lo podemos hacer con herramientas matematicas para evitar especulación de información, obtener conclusiones educadas, y presentar sugerencias para la toma de decisiones basados en evidencia. Por lo tanto, los estudios academicos de este tipo y las practicas gubernamentales pueden retro alimentarse mutuamente para el bien del País. Si la decision del Gobierno causa ciertos problems y podemos predecir los puntos de equilibrios de la economia (aunque sean temporales), podemos proponer una estrategia de control para mitigar los efectos negativos de esta decision pero mantener los efectos positivos. Nota: perturbación es un impacto externo al un sistema (e.g. Caida del precio del petróleo), pero en el caso de las salvaguardias esta es una entrada de control del sistema y se tiene acceso a modificarla siempre y cuando podamos demostrar que hay una mejor estrategia para seguir manteniendo las variables económicas dentre de límites deseados.ResponderEliminarAñadir comentarioCargar más...
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