Source: http://practicasprocesales.com.ar/recursivas2.htm
Timestamp: 2018-11-20 12:25:34+00:00

Document:
ACTUACION n°1: Accidente de trabajo. Sentencia de Primera Instancia.
ACTUACION n°2. EL ALUMNO DEBERÁ CONFECCIONAR: Cédulas de notificación de la sentencia definitiva estableciéndose como fecha de notificación: 1°) 18/12/1996 para la actora; 2°) 20/12/1996 para la demandada.
Debe aclararse que las cédulas de notificación a las partes de la sentencia definitiva en procesos de conocimiento debe confeccionarlas el juzgado de oficio, dirigiéndolas al domicilio por ellas constituído o al declarado rebelde en su domicilio real siempre que se trate de notificaciones que deban tramitarse dentro de la circunscripción del Juzgado (en el caso Capital Federal).
ACTUACION n°3: EL ALUMNO DEBERÁ CONFECCIONAR: Escrito de ambas partes apelando la sentencia dictada por el tribunal a quo.
ACTUACION n°4: Resolución o providencia judicial.
ACTUACION n°5: Nota de pase del expediente a la Cámara.
ACTUACION n°6. EL ALUMNO DEBERÁ CONFECCIONAR: Cédulas de notificación de la resolución que ordena poner el expediente en Secretaría de Cámara para expresar agravios, estableciéndose como fecha de notificación: 1°) 31/3/1997 para la actora; 2°) 2/4/1997 para la demandada.
Debe aclararse que las cédulas de notificación a las partes de la citada resolución de las Cámaras de Apelaciones –obviamente en procesos de conocimiento- debe confeccionarlas el Tribunal de oficio, dirigiéndolas al domicilio por ellas constituído.
ACTUACION n°7. Escrito de expresión de agravios presentado por la actora.
ACTUACION n°8: Resolución o providencia judicial.
ACTUACION n°9: Escrito de expresión de agravios presentado por la demandada. Invoca HECHO NUEVO fundado en un informe médico producido por el Cuerpo Médico Forense en otro proceso, cuya copia acompaña.
ACTUACION n°9: ANEXO 1: Copia del examen otorrinolaringoscópico producido por especialistas del Cuerpo Médico Forense en otro proceso.
ACTUACION n°9: ANEXO 2: Copia del informe médico producido por el Cuerpo Médico Forense en otro proceso.
ACTUACION n°9: Escrito de expresión de agravios presentado por la demandada invocando HECHO NUEVO fundado en un informe médico producido por el Cuerpo Médico Forense en otro proceso, cuyas copias preceden y fueran acompañadas a este escrito.
ACTUACION n°10: Resolución o providencia judicial.
ACTUACION n°11 Escrito de la parte demandada contestando los agravios presentados por la actora (ACTUACION PROCESAL N°7) .
ACTUACION n°12: Resolución o providencia judicial.
ACTUACION n°13: Escrito de la parte actora contestando los agravios presentados por la demandada (ACTUACION PROCESAL N°9) .
ACTUACION n°14: Resolución o providencia judicial.
ACTUACION n°16. Oficio al Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°120 requiriendo el expediente denunciado en el “HECHO NUEVO”.
ACTUACION n°17: Cédula de notificación a la actora de la resolución que admite el hecho nuevo invocado por la parte demandada.
La cédula a las partes debe ser confeccionada de oficio por la Cámara, aunque es frecuente que se presente la colaboración de alguna de las partes.
ACTUACION n°18: Cédula de notificación a la demandada de la resolución que admite el hecho nuevo invocado por esta última parte.
ACTUACION n°20: Sentencia de Segunda Instancia.
ACTUACION n°21: Cédula de notificación a la actora de la sentencia de Segunda Instancia.
La cédula a las partes debe ser confeccionada de oficio por la Cámara.
ACTUACION n°22: Cédula de notificación a la demandada de la sentencia de Segunda Instancia.
ACTUACION n°23: Resolución o providencia judicial que tiene por devuelto el expediente en Primera Instancia.
EXPTE N° 00001/1.995 JUZGADO N° 111
R., ZULEMA
”LA PLATA S.A.”
DAÑOS Y PERJUICIOS (ACCIDENTE DE TRABAJO)
///nos Aires, diciembre 13 de 1996.
Y VISTOS: Estos autos caratulados “R., ZULEMA, c/”LA PLATA S.A.” s/DAÑOS Y PERJUICIOS” (ACCIDENTE DE TRABAJO)” (Expediente N°00001/95) para dictar sentencia de los que,
RESULTA: I. Que a fs.4/11 se presenta Zulema R. por su propio derecho e inicia demanda por cobro de la suma de $30.000 con más sus intereses y costas, contra “LA PLATA S.A.”
Dice que se desempeñó como trabajadora en relación de dependencia para “LA PLATA S.A.” desde el 16/1/79, cumpliendo funciones en la sección terminación cargando las máquinas con hilos, descargándolas y transportando los rollos. La actividad la obligaba a poca deambulación, aunque siempre de pie debiendo realizar fuerza y adoptar posiciones viciosas reiterativas, soportando el intenso ruído que producían las máquinas del sector donde trabajaba, que llegaban a superar los 90 decibeles. La jornada laboral era de Lunes a Viernes de 6 hs. a 14 hs, y de 14 hs. a 22 hs.
Recién en los últimos años de la actividad laboral se le dió a la actora protector auditivo, por lo cual durante la mayor parte de la relación laboral estuvo expuesta al ruído, agregando que aún con protector auditivo el ruído fabril era intenso, lo cual le produjo hipoacusia bilateral y acúfenos, es decir zumbidos permanentes que la persiguen a punto tal que interrumpen el sueño.
Tal situación le produjo una pérdida de capacidad auditiva y laboral no menor al 15% de la total obrera.
Dice que, como consecuencia de los hechos que motivaron la iniciación de esta demanda sufrió secuelas incapacitantes. Como consecuencia de la hipoacusia bilateral, estima que debe ser indemnizada por un monto equivalente a $30.000. Consecuentemente, reclama indemnización por daño físico –incapacidad- ($15.000), daño moral ($7.500), y pérdida de chance ($7.500).
Funda su derecho. Ofrece prueba.
II. A fs.37/45 se presenta “LA PLATA S.A.” por apoderado y contesta la demanda.
Dice que entre las mismas partes tramita el juicio “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ENFERMEDAD ACCIDENTE” en trámite por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°99, con sustento en las mismas circunstancias de hecho.
Niega pormenorizadamente todos y cada uno de los hechos afirmados en la demanda, aunque reconoce que la actora trabajaba para la demandada.
Dice que la actora trabajaba en horario rotativo. Dice que los esfuerzos realizados por la actora en su trabajo eran nulos y no representaban riesgo alguno, pues la mayor parte de la jornada la destinaba a llevar el registro de pesos y tipo de hilados. Desde su puesto de trabajo, el nivel de ruído medido con dosímetro de ruído llegaba a 80 DBA., y utilizando los protectores auditivos la atenuación era del orden de los 56 DBA, muy inferior al previsto en la legislación específica, negando de este modo que en el ámbuto de trabajo se produjeran sonidos en forma o intensidad denunciadas en la demanda.
Ofrece prueba. Solicita el rechazo dje la demanda en todas sus partes, con costas.
IV. A fs.49 se abre la causa a prueba produciédose las que surgen de la causa.
A fs.180 se llaman los autos para dictar sentencia.
I. Invocando la existencia de una relación de trabajo con la demandada, solicita la actora se la condene a abonar las sumas reclamadas en la demanda en razón jde la enfermedad laboral de que fuera objeto en circunstancias que se encontraba laborando para la accionada.
“LA PLATA S.A.” al contestar la demanda reconoce que la actora laboraba en la empresa, pero niega que la hipoacusia que la actora dice sufrir reconozca como origen el trabajo que allí desarrollaba pues siempre se observaron condiciones de trabajo que obstaban a su producción.
II. La ley de accidentes de trabajo sólo exige al damnificado demostrar el daño experimentado y que ese daño se produjo en el trabajo que realizaba en el establecimiento demandado o con ocasión del mismo, como en el caso de los accidentes in itinere. Y limita la indemnización que puede obtener, a la cual le fija un tope máximo que lógicamente, fue modificado en diversas oportunidades.
Por su parte, el art.1113 del Código Civil requiere ineludiblemente la demostración del daño y de la relación de causalidad y, en caso de invocarse un vicio o defecto de una cosa,que la torna riesgosa o peligrosa, también deben probarse esas características (cfr.Núñez, Jorge F. “Los accidentes de trabajo y su reparación según la ley especial y el Código Civil”, L.L.1977-D-778; Kemelmajer de Carlucci en Belluscio “Código Civil”, T°5, pág.577).
Sustentada la pretensión en las normas del Código Civil, en virtud de la opción que confiere al trabajador o sus causahabientes el art.16 de la ley 24.028, podemos afirmar entonces que estamos en presencia de una acción personal tendiente a obtener la reparación de los perjuicios derivados de un accidente de trabajo, variando ostensiblemente el objeto de la prueba en uno u otro caso.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha precisado la distinción entre las dos soluciones: la otorgada por el código civil y la específica de la ley de accidentes de trabajo. Dijo el Alto Tribunal que cuando se hace esa opción, la aplicación del art.1113 requiere para fundar la pretensión resarcitoria respecto de su empleador, la prueba de encontrarse reunidos los requisitos exigidos por las normas cuya aplicación se pretende ya que, si se prescindiera de esta exigencia, desaparecería toda diferencia entre ambos regímenes. En este sentido, no parece razonable escindirlos y acumular los presupuestos necesarios en el primero con los beneficios que consagra el segundo (cfr.C.S.J.N., “O’Mill, Allan E. c/Neuquén, Provincia del s/cobro de australes”, 19/11/91, diario “El Derecho” del 6/7/92, fallo N°44.360 y diario “La Ley” del 7/9/92, fallo N°90.692).
III. Claro está que la situación no variaría de entenderse que no se trató en el caso de daños derivados del riesgo de la cosa, sino que los mismos han sido causados con la cosa.
Así planteado el tema, no correspondería a la accionada demostrar la ruptura del nexo causal, sino probar que de su parte no hubo culpa.
Ello importaría la necesidad de acreditar que asumió todas las diligencias que la situación requería, conforme a las circunstancias de tiempo y lugar.
Por lo tanto cabe analizar si la parte demandada ha aportado algún elemento probatorio tendiente a demostrar que se han reunido los extremos exigidos como presupuesto por la primera parte del segundo párrafo del art.1113 del Código Civil; en otras palabras, si se ha acreditado que no hubo culpa por parte del dueño de la cosa.
Encuadran en la categoría de daños causados con las cosas, todos aquellos casos en que el dueño (o el guardián) no aumentó, ni multiplicó, ni potendió las posibilidades de dañosidad, y por eso la ley le permite liberarse de responsabilidad acreditando que de su parte (o de las personas que están bajo su dependencia) no hubo culpa (cfr.Kemelmajer de Carlucci en Belluscio “Código Civil”, T°5, pág.459). Así, el contenido de la parte del artículo 1113 relativo a los daños con las cosas debe integrarse por descarte, pues delimitado el contenido del art.1109 y de la Segunda parte del primer párrafo agregado (daños producidos por el riesgo o vicio de la cosa), queda este campo residual de los otros dos. La solución dada en el caso apuntado (daños con las cosas) por el citado artículo tiene la ventaja de no extender la presunción de culpa del dueño o guardián a límits irracionales: su responsabilidad no opera ni siquiera presuntivamente, cuando la cosa no ha tenido participación causal en la producción del daño (cfr.Kemelmajer de Carlucci en Belluscio “Código Civil”, T°5, pág.460/461).
Como las partes dan una versión distinta de los hechos que habrían generado el reclamo, me abocará a desentrañar su mecánica, valiéndome para ello de las constancias que surgen de la causa.
IV. La prueba confesional rendida por la actora a fs.83 no ha arrojado luz a la controversia a tenor del pliego presentado a fs.80, como así tampoco la confesional de la demandada a fs.95 en función del pliego agregado a fs.94.
A fs.96 prestó declaración la testigo Isabel A. Dice haber trbajado para la demandada, con quien tiene un juicio pendiente. Señala que existía mucho ruído de máquinas en el lugar donde laboraba la actora, ya que existían unas 200 máquinas, las cuales permanecían encendidas durante toda la semana y a unos 100 metros del lugar de trabajo. Que se comunicaba con la actora mediante gritos y por señas. Que los protectores auditivos le fueron entregados en el año 1990, aunque la relación laboral de la testigo con la demandada concluyó en el año 1994. Ignora si a la actora le fueron realizados exámenes médicos durante su relación laboral con la demandada.
A fs.98 prestó declaración Blanca V., quien fuera compañera de trabajo de la actora. Dice que en la fábrica existían unas 200 máquinas, que la actora trabajaba agachada, y que la obligatoriedad de utilizar protectores se estableció unos 4 años antes. Aunque no sabe en que sector trabajaba la actora, entre la sección de terminación y la retorcedora existían unos 100 metros de distancia, separándose ambos sectores por una pared y una puerta.
A fs.99 prestó declaración María L., quien también fuera compañera de trabajo de la actora, aunque mantiene un jiicio con la demandada. Su declaración coincide con los dichos de las testigos antes referidas.
A fs.107 prestó declaración Julián A., quien también trabajó para la demandada como Jefe de Servicios Médicos. Dice que la actora trabajaba en la Sección Terminación, donde utilizaban protectores auditivos que fueran contratados por los supervisores capataces y el servicio de higiene y seguridad.
A fs.107vta./108 prestó declaración José L, quien también trabajó para la demandada como Jefe de Servicios Médicos. Declara en forma similar al testigo Julián A. y explica que los protectores auditivos y los demás elementos de seguridad le eran colocados a los empleados en los sobres con el pago de quincena, aunque no recuerda en qué año se procedió a la entrega de los citados protectores.
Las constancias protenientes del Juzgado del Trabajo y agregadas a fs.112/120 dan cuenta de la entrega de elementos de seguridad –entre ellos protectores auditivos- al personal a partir del año 1992.
Y las constancias acompañadas por el Departamento de Control de Planificación de Control Industrial de la Secretaría de la Producción de la Municipalidad de Quilmes a fs.122/130 da cuenta que el establecimiento se encontraba en correcto estado de funcionamiento.
El indicio es una circunstancia que por sí sola no tiene valor alguno; en cambio, cuando se relaciona con otras y siempre que sean graves, precisas y concordantes, constituyen una presunción. Por lo tanto, la presunción es la consecuencia que se obtiene por el establecimiento de caracteres comunes en los hechos (cfr.Fenochietto-Arazi “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación”, T°1, pág.566; Alsina, Hugo “Tratado teórico Práctico de Derecho Procesal”, T°III, pág.684).
El detalle de los elementos probatorios arriba referidos permiten presumir que la actora efectivamente sufrió un grado de hipoacusia atribuible al trabajo, por lo cual tengo por cierto que parte de la misma ha sido consecuencia directa del accidente.
En síntesis, la parte demandada no ha aportado elementos probatorios que desvirtúen o acrediten que de su parte no hubo culpa, presupuesto éste exigido por la primera parte del segundo párrafo del art.1113 del Código Civil para ser relevado de la responsabilidad que sobre ella recae. Sobre el particular debe tenerse especialmente en cuentao que la entrega de protectores auditivos por parte de la demandada recién quedó acreditado a partir del año 1992.
V. En primer lugar abordaré la indemnización reclamada por el rubro “daño físico” –incapacidad-.
De acuerdo con los estudios médicos referidos en la pericia médica realizada por el experto y presentada a fs.136/137, la accionante presenta una “patología que padece en su vía neurosensorial”, que es irreversible y hace aconsejable no realizar tareas en ambiente ruidoso, ya que ello empeoraría su condición. El componente de conducción de su hipoacusia requiere más amplios estudios y es susceptible de tratamiento.
Es decir que todo ello importa a juicio del experto una incapacidad parcial y permanente del “2,23725% de la Total Obrera desde el punto de vista auditivo”.
A fs.143 la demandada impugna las conclusiones del perito médico en cuanto a la mecánica en función de la cual se realizaron los estudios, como así también las pautas tenidas en cuenta para aribar al porcentaje de incapacidad referido.
A fs.160 el experto responde las impugnaciones formuladas.
De acuerdo con el art. 477 del Código Procesal, la fuerza probatoria del dictamen pericial debe ser estimada por el juez teniendo en cuenta la competencia del perito, los principios científicos o técnicos en que se funda, la concordancia de su aplicación con las reglas de la sana crítica y los demás elementos de convicción que ofrezca la causa.
Si bien el juez es soberano al sentenciar, en la apreciación de los hechos dentro de los que se encuentra el dictamen, debe sin embargo, aducir razones de entidad suficiente para apartarse de las conclusiones del perito, razones muy fundadas para desvirtuarlo, pues su conocimiento es ajeno al del hombre de derecho (Conf. Fenochietto-Arazi, "Código Procesal Civil y Comercial de la Nación", Tomo 2, pág. 524).
Así se ha dicho que el juez debe demostrar que el dictamen se halla reñido con principios lógicos o máximas de experiencia, o que existen en el proceso elementos probatorios de mayor eficacia para provocar la convicción acerca de la verdad de los hechos controvertidos (Conf. Arazi, "La prueba en el proceso civil", pág. 289 y jurisprudencia citada en notas 31 y 32).
La claridad en las conclusiones del perito es indispensable para allegar el suficiente poder convictivo al ánimo del juez (Conf. Devis Echandía, Hernando, "Teoría General de la prueba judicial", Tomo II, pág. 336).
En síntesis, las conclusiones del perito deben ser convincentes, como consecuencia lógica de sus fundamentos y motivaciones, de modo que el juez, si al apreciar el dictamen entiende que presenta conclusiones poco claras y carentes de sustento, no podrá otorgarle la eficacia probatoria indispensable para formar convicción sobre los hechos controvertidos (Conf. Varela, Casimiro, "Valoración de la prueba", pág. l96).
Como decía Francois Gorphe, peritos y jueces tienen que desempeñar papeles diferentes y bien definidos: uno esencialmente técnico y limitado; el otro, superlativamente variado, porque el juez tiene un dominio propio, el de la aplicación del Derecho y está profesionalmente preparado para ello.
Mas se ve constantemente requerido para juzgar cuestiones de simple hecho, que no siempre resultan fáciles y para las cuales puede carecer por completo de preparación; queda abandonado entonces a sus conocimientos generales, a su experiencia de la vida, a su conciencia y, dentro de lo posible, a su buen sentido común (Conf. "De la apreciación de las pruebas", traducción de Alcalá Zamora y Castillo, pág. ll0).
Y más adelante, refiriéndose concretamente a los peritos, dice que las principales cualidades intelectuales que cabe pedirles, son la agudeza de observación y el espíritu de orden, método y precisión. Agrega que el valor de un experto se reconoce por el modo en que se determina y por aquel por el cual, a su vez, él determina a los jueces. Pero debe determinarse únicamente por razones técnicas y en la medida que entrañan certeza, sin preocuparse de consideraciones extrínsecas, ni siquiera de los demás elementos del proceso: si éstos son discordantes, peor, y al juez pertenecerá la apreciación y, en caso necesario, la elección (conf. autor citado, op. cit., pág.26l).
Aplicando estas ideas al caso de autos, no encuentro motivos para apartarme del dictamen pericial oficial, el que considero claramente formulado y s¢lidamente fundado, pues está claro que el experto tuvo en cuenta no sólo las constancias de la causa sino también el estudio clínico y audiométrico efectuado como asimismo las tareas que desempeña la actora.
Ahora bien, en cuanto al modo de satisfacer las indemnizaciones, el art.1084 del Código Civil deja librado a la prudencia de los jueces la determinación del modo de pagar. Se trata del resarcimiento de daños futuros que suelen tener carácter netamente alimentario ya que corresponden a los ingresos que la víctima ha dejado de percibir y que debían aplicarse a su manutención y a la de sus familiares, aproximándose a la reparación integral. No puede dejar de señalarse sin embargo que la vida es limitada, por lo cual la indemnización no debe calcularse sobre la base de una renta perpetua (cfr.Kemelmajer de Carlucci en Belluscio “Código Civil”, T°5, pág.202/203). Por tales motivos y dado que no existe mortal alguno que pueda asegurar los días de vida que aún le restan por vivir, la indemnización propuesta por la actora a fs.6 y vta. No deja de ser una fórmula de laboratorio.
Por todo lo expuesto, teniendo en cuenta la entidad de la hipoacusia sufrida, las secuelas resultantes de la misma, el porcentaje de incapacidad determinado por el experto, la edad de la actora y sus restantes condiciones personales, fijo para responder a este rubro –“incapacidad”- la suma de $2.500 (art.165, Código Procesal).
VI. Reclam la reparación del daño moral.
De acuerdo con el art. 522 del C¢digo Civil, en materia de responsabilidad extracontractual, el juez está facultado para condenar al responsable a la reparación del agravio moral, de conformidad con la índole del hecho generador de la responsabilidad y las circunstancias del caso.
En el ámbito contractual, no cualquier da¤o moral origina la responsabilidad del autor del hecho, sino un verdadero agravio.
Por ello, siendo excepcional, corresponde al actor la prueba de que verdaderamente hubo daño moral (Conf. Borda, Guillermo, "La Reforma del Código Civil-Responsabilidad Contractual", en E.D. 29-763); en otras palabras, es necesaria la acreditación de la existencia de una lesión a los sentimientos, afecciones o de la tranquilidad anímica, que no puede confundirse con las inquietudes propias y corrientes del mundo de los pleitos y de los negocios (Conf. Huberman, Carlos, "El daño moral en la responsabilidad contractual", en L.L. 149-522).
Por otra parte, de conformidad con el art. l078 del C¢digo Civil, considero que se trata de un daño resarcible, ya que no tiende a sancionar al autor del hecho, sino a reparar los padecimientos físicos y morales que debió soportar el damnificado como consecuencia del accidente, procurándole una satisfacción o compensación.
No es fácil traducir en una suma de dinero la valoración de los dolores, sufrimientos, molestias, angustias, incertidumbres o temores padecidos por la víctima. Sólo ella puede saber cuánto sufrió, pues están en juego sus vivencias personales.
Para estimar pecuniariamente la reparación del daño moral falta toda unidad de medida, pues los bienes espirituales no son mensurables en dinero. Sin embargo, al reconocerse una indemnización por este concepto, no se pone un precio al dolor o a los sentimientos, sino que se trata de suministrar una compensación a quien ha sido injustamente herido en sus afecciones íntimas (Conf. Orgaz, Alfredo, "El daño resarcible", pág. l87; Brebbia, Roberto, "El daño moral", N§ ll6; Mosset Iturraspe, Jorge, "Reparación del dolor: solución jurídica y de equidad", en L.L. l978-D-648).
Como consecuencia de su trabajo, la actora ha sufrido lesiones a nivel acústico.
Es indudble que ello, aún cuando no hayan quedado secuelas, debió provocarle sentimientos de dolor,angustia y desazón que deben ser reparados, por o que accederé a este rubro fijando para responder al mismo la suma de $1.000 (art. 165 del Código Procesal).
VII. Reclama una indemnización para responder a la “pérdida de chance”.
El daño, para ser indemnizale, debe ser cierto y no puramente eventual o hipotético. Pero, por otra parte, ese daño cierto puede ser actual o futuro, entendiéndose por este último al que aún no se ha producido, pero que aparece desde ya como la previsible prolongación o agravación de un daño actual, según las circunstancias del caso y la experiencia de la vida (Conf. Orgaz, Alfredo, "El daño resarcible", pág. 26).
Un perjuicio futuro puede presentar los mismos caracteres de certidumbre que otro que es actual, pues con frecuencia las consecuencias de un acto o de una situación, son ineludibles; de ellas resultará necesariamente en el porvenir un perjuicio cierto. Pero para ser reparado ese perjuicio futuro y cierto, debe ser susceptible de evaluación (conf. Mazeaud, Henri y Tunc, André, “Tratado Teórico y Práctico de la Responsabilidad Civil, Delictual y Contractual”, T°I-I, pág.302 y 303).
De cualquier forma, admitida la existencia del daño futuro, el Juzgador aún cuando el monto sea indeterminado en el momento de sentenciar, debe prudencialmente calcularlo para fijar la indemnización.
Un ejemplo típico de daño cierto aunque futuro es el derivado de los gastos de tratamientos médicos que deben emprenderse en el porvenir, y deben ser indemnizados cundo están fundados en el informe médico pericial.
Por todo lo expuesto, teniendo en cuenta las circunstancias personales de la actora, y que si bien no puede negarse que el mercado laboral es cada vez más competitivo, también es cierto que la actora no posee aptitudes particulares que demuestren una especial preparación para afrontar los actuales parámetros exigidos por dicho mercado y que, obviamente, no puede cargarlos sobre la demandada, por lo cual corresponde rechazar el reclamo deducido por este rubro.
VIII. Todas las sumas por las que prospera la condena devengarán intereses desde la fecha del hecho y hasta el momento del efectivo pago, los que se liquidarán conforme a la tasa pasiva promedio que publica mensualmente el Banco Central de la República Argentina, de acuerdo con lo previsto por el art.8 del Decreto 529/91, modificado por el Decreto N°941/91, reglamentario del art.8 de la ley 23.928 (conf. Plenario de la C.N.Civil “Vázquez, Claudia Angélica c/Bilbao, Walter y otros s/Daños y Perjuicios” de fecha 2 de agosto de 1993).
IX. Las costas del proceso se aplican a la parte vencida (art.68, Código Procesal).
Por todo ello, FALLO: Haciendo lugar parcialmente a la demanda, con costas. En consecuencia condeno a la demandada a abonar a la actora dentro del plazo de diez días la suma de tres mil quinientos pesos ($3.500) con más los intereses establecidos en el Considerando VIII. Difiero la regulación de los honorarios de los profesionales intervinientes hasta el momento en que se haya aprobado la liquidación definitiva.
Regístrese, notifíquese y, oportúnamente, archívese.
A ESCRITO DE RECURSO DE APELACION INTERPUESTO POR LA ACTORA:
///nos Aires, diciembre 30 de 1996.
Concédese líbremente el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia dictada en autos.
A ESCRITO DE RECURSO DE APELACION INTERPUESTO POR LA DEMANDADA:
///nos Aires, febrero 3 de 1997.
ACTUACION PROCESAL n°5: Nota de pase del expediente a la Cámara.
//nos Aires, 18 de febrero de 1997 elevé las presentes actuaciones al Superior en virtud de los siguientes recursos:
1) 1) Interpuesto a fs... por la parte actora contra la sentencia dictada a fs.../... El recurso es concedido a fs...
2) 2) Interpuesto a fs... por la parte demandada contra la sentencia dictada a fs.../... El recurso es concedido a fs…
SON PARTES INTERESADAS:
PARTE ACTORA: ZULEMA R.: Quien es asistida por el letrado apoderado Dr.Juan Gonzalez, con domicilio constituído en la calle Rivadavia N°1. Se notifica de la sentencia dictada a fs.../..., mediante cédula de fs...
PARTE DEMANDADA: “LA PLATA S.A.”: Quien es asistida por el letrado apoderado Dr.Néstor Capri, con domicilio constituído en la calle Suipacha 123, Piso 1° Se notifica de la sentencia dictada a fs.../..., mediante cédula de fs...
La tasa de justicia no se encuentra oblada por estar eximida de la misma conf. Art.13, inc.6° de la ley 24.028.
No hubo intervención anterior del Superior, ni del Ministerio Público.
Se eleva en un solo cuerpo en ... fojas.
FIRMADO: FILOMENO BÜRST
| 19 FEB 1997 |
SALA SORTEADA N
Buenos Aires, febrero 24 de 1997.
Por recibido, pasen los autos a la oficina a los fines prescriptos por el art.259 del Código Procesal. Notifíquese.
FIRMADO: MARTA ARGÜELLES
Secretaria de la Excma.Camara Nacional
de Apelaciones en lo Civil
SE NOTIFICA. EXPRESA AGRAVIOS.
Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil:
JUAN GONZALEZ, abogado (Tº.., Fº..), C.U.I.T. n°......., con el patrocinio letrado del Dr.ESTEBAN GONZALEZ (Tº.., Fº..), C.U.I.T. n°....... con domiclio constituído en la calle Rivadavia N°1, por la parte actora en los autos caratulados “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/DAÑOS Y PERJUICIOS” (Expte. N°1/1995) a V.S. me presento y digo:
Que, vengo a notificarme expresamente de la resolución de fecha 24-02-97, atento que no hay constancia en autos que se haya librado cédula a esta parte en relación a dicha resolución.
II. EXPRESA AGRAVIOS:
Que vengo a realizar una crítica concreta y razonada de la sentencia dictada en autos acerca de las siguientes cuestiones:
1°) Incapacidad. El señor juez a quo hizo lugar a la demanda y fijó como monto indemnizatorio para el rubro incapacidad la suma de $2.500.-; que dicho monto agravia a esta parte atento a la escasa entidad del mismo, ya que quedó perfectamente acreditado que la actora padece una incapacidad parcial y permanente, conforme criterio uniforme del perito médico de oficio y del consultor de parte, en relación a su incapacidad auditiva, estando acreditado que la actora laboró por más de 15 años para la demandada cuya responsabilidad en el evento dañoso quedó acreditada conforme surge de la sentencia, a lo cual debe sumarse el importante sueldo que percibía la actora según lo estableció la pericia contable. Estos elementos influirán negativamente en la actora para obtener nuevos puestos de trabajo, ya que le será mucho más difícil poder sortear un exámen preocupacional de ingreso en un mercado laboral cada vez más competitivo, en donde pertemente se requieren aptitudes físicas plenas, lo que debe ser evaluado a la hora de fijar el quantum indemnizatorio ya que en una realidad socio-económica de notorio y público conocimiento, indluso con su incapacidad física habrá trabajos a los que no podrá acceder, y todos estos hechos tienen un claro contenido patrimonial en perjuicio de la actora. Por tanto, se solicita la elevación del monto de la condena por el rubro incapacidad a sus justos valores.
2°) Daño moral. El importe otorgado, esto es $1.000, es ínfimo. Para mensurar el error incurrido en el decisorio del a quo debe tenerse en cuenta que la jurisprudencia y la doctrina sostienen que el daño moral constituye un reclamo autónomo en cuanto implica un ataque o lesión a las afecciones o sentimientos. Dicho perjuicio no debe considerarse como un apéndice del daño material.
Debe ser entonces definitivamente desarraigado el criterio consistente en medir el dolor del ser humano en cantidades notoriamente inferiores a las que se conceden al daño patrimonial –o que puedan significar un exiguo porcentual fijo en relación a este último- cuando la intensidad del mismo así lo justifique (Trigo Represas, Goldemberg, Mosset Iturraspe y otros, Instituto de Derecho Privado del Colegio de Abogados de Junín).
Es decir, el daño moral fue perfectamente acreditado y recepcionado por el señor juez a quo y por tanto se solicita se eleve el monto a un justo valor.
3°) Pérdida de chance. El señor juez a quo rechazó el rubro pérdida de chance, sin perjuicio de lo cual admitió que el mercado laboral es cada vez más competitivo. Pese a tal admisión, rechaza el rubro cuando quedó probado que la actora es una trabajadora cuya actividad se desarrolla en ambientes ruidosos. De ello se colige que ante la incapacidad física provocada por un medio ambiente laboral ruidoso como lo fue el de la demandada, ello le impedirá a la reclamante realizar labores ya que difícilmente sorteará los exámenes preocupacionales en empresas que se dediquen a la misma actividad de la actora. Frente a dicha realidad cabe preguntarse en qué otra actividad se va a desempeñar la actora que no sea contrariamente a lo que sostiene el juez a la de su especialidad. Piénsese que quedó probado que la categoría laboral de la actora era oficial lavador retorcedora (ver pericial contable).
Es decir que la actora sí tiene una ESPECIALIDAD CONCRETA, y está capacitada laboralmente para esa especialidad, que desarrolló para la demandada desde el 16-01-79 hasta el despido directo de fecha 18-01-94, es decir que todas sus actitudes laborales apuntan a los trabajos que hacía, y es evidente que existe una pérdida de chance ya que no es lo mismo por ejemplo, salir a buscar trabajo como mucama, que salir a buscar trabajo en empresas textiles como era la actividad propia de la demandada para poder obtener un puesto de trabajo, sin descontar el manejo de la maquinas que no todo el mundo conoce y que para aprenderlas se requiere de mucho tiempo y de muchos años de trabajo. De aceptarse el critero establecido por el juez a quo la actora se verá impedida o por lo menos seriamente disminuída en sus posibilidades de inserción en un ambiente laboral al cual naturalmente pertenece; es decir en empresas textiles, hilanderías, donde es harto conocido el alto ruído fabril, originándole su incapacidad auditiva una pérdida de chance futura de consecuencias patrimoniales.
De este modo solicito se revoque este aspecto de la sentencia, y se haga lugar a este rubro.
1. Tenga por deducida en tiempo y forma la expresión de agravios presentada contra la sentencia de primera instancia.
2. Se modifiquen las indemnizaciones establecidas en los rubros incapacidad y daño moral, elevándolas.
3. Se revoque el criterio establecido en dicho decisorio respecto del rubro pérdida de chance, dándole favorable acogida.
4. Todo ello, con costas a cargo de la demandada.
CAMARA APEL. CIVIL
7 ABR 97 08 35
///nos Aires, abril 9 de 1997.
Devuelta que sea la cédula se proveerá.
AUDIO 1314.
Buenos Aires, 27 de mayo de 1996.
Señor Médico Forense.
Dr.Abel Harrier.
Tengo el agrado de informarle a Ud. que he examinado a ZULEMA R., identificada mediante DNI 13.333.333, quien presenta:
EXAMEN DE OIDOS:
Pabellón auricular, conducto auditivo externo y tímpano normal en ambos oídos.
EXAMEN ORL:
EXAMEN AUDIOMETRICO:
Hipoacusia perceptiva compatible con trauma acústico leve unilateral izquierdo de 1° grado.
El estudio de audición fue realizado con Técnica de Harris en cámara sonoamortiguada con audómetro calibrado en ISO.
El porcentaje de incapacidad auditiva biaural de acuerdo a la table de la AMA (ANSI 1971) es del1,01% correspondiente al 0,42% de incapacidad laboral (total obrera).
FIRMADO: ADOLFO BELLO
P.12700/96.
Sr. Juez Nacional del Trabajo N°120.
Dr.Gustavo Nostro.
Secretaría Dr. Juan Cabello.
Autos: “R., Zulema c/”La Pata S.A.” s/Accidente”.
Cumpliendo con lo dispuesto por V.S. se ha citado a este CMF a la Sra. Zulema R., argentina, soltera, domiciliada en la provincia de Buenos Aires, que cuenta con 37 años de edad y acredita su identidad mediante DNI 13.333.333.
ANTECEDENTES OBRANTES EN AUTOS DE INTERES MEDICOLEGAL.
Se ha tenido en cuenta, el escrito de demanda, su contestación, la ficha médica de controles periódicos, los recibos de protectores auditivos, la pericial medicolegal, su impugnación, la audiometría de fs.107 de fecha 1/2/94, así como también la pericia versada en ingeniería industrial y demás elementos de importancia medicolegal aportados a la causa, como ser el informe tomográfico que luce a fs.144 de fecha agosto de 1995.-
EXAMEN FISICO DEL ACTOR.
Citada por quien suscribe concurre la actora, cuyos datos identificatorios los he volcado en el proemio del presente informe. Lo hace por sus propios medios, se halla lúcida, afebril, orientada en tiempo y espacio, colabora con el interrogatorio y con las distintas maniobras que se le indican realizar con el fin de evaluarla físicamente. Que actualmente padece trastornos columnarios, várices, trastornos al´rgicos fundamentalmente a nivel nasal con manifestaiones que desribe como minitis; así también manifiesta padecer branquitis de vez en cuando. Que no recibe medicación alguna Manifiesta como antecedentes quirúrgicos la resección de tres lipomas a nivel dorsal...
El examen neurológico ha evidenciado la presencia de reflejos osteotendinosos normales...
Del examen del aparato Respiratorio se han constatado, ambas playas pulmonares con buena entrada de aire bilateral, no se han auscultado roncus, sibilancias ni estertones. Las vibraciones vocales constatadas palpatoriamente están dentro de los límites normales. La excursión de ambas playas es normal.
Aparato digestivo: No ha evidenciado alteraciones.
Aparato urinario: Puntos ureterales indoloros, puñopercusión lumbar negativa. Riñones no se palpan.
Examen de los miembros inferiores: Muestra la ausencia de paquetes varicosos en ambos, así como tampoco se constatan edema...
Se han solicitado los siguientes examenes complementarios a fin de integrar la evaluación clínica. Los resultados se adjuntan al presente informe pericial, no obstante haré una breve descripción de los datos positivos extraídos de los mismos.
a) a) Examen radiológico de columna cervico dorso lumbosacra en posiciones de frente, perfl y Ferguson: Observándose que en todo su recorrido no aparecen alteraciones osteoarticulares, con signos muy incipientes de espondilosis, o sea trastornos degenerativos de tipo artrósico a nivel de la columna dorsal...
b) b) Examen radiológico de pelvis: No observándose alteraciones tampoco a dicho nivel...
c) c) Examen radiológico de cincura escapular. Observando que no existen alteraciones tampoco a dicho nivel.
d) d) Examen otorrinolaringoscópico completo, el cual nos informa que no existen alteraciones a nivel de su mucosa nasal, así como tampoco de su faringe ni de su laringe. Sólo refiere a nivel del audiograma realizado una hipoacusia perceptiva unilateral izquierda que es compatible con trauma acústico de 1er grado leve que le ocasiona una incapacidad del 0,42% de la TO. Es de destacar que a fs.107 en el audiograma presentado de fecha febrero de 1994, la audiometría era normal.
DISCUSION MEDICOLEGAL.
Estamos en presencia de una paciente portadora de mínimas manifestaciones radiológicas de artrosis las cuales se hallan circunscriptas a nivel de la región dorsal. Asimismo se observa la presencia de un sexto segmento lumbar al que condicionaría de alguna manera un proceso álgido qu se establece ante la realización de ciertos y determinados movimientos viciosos o sobrecargas que de algún modo han existido y que se reflejan en la antigua lesión neurógena actualmente compensada con buena reinervación de acuerdo a lo que surge de informe electromiográfico...
Por otro lado si nos remitimos a la ficha médica aportada a los autos de fs.23 nos encontramos que las consultas médicas realizadas por la actora han sido muy variadas aunque no muchas, dado el importante período laboral para la demandada, pero en lo referente al proceso que se ventila se constatan: en 1982 una sola consulta por “conjuntivitis”, en 1984, 1988 y 1992, tres episodios de bronquitis o sea una cada cuatro años. Es así que el probable nexo, es posible que haya existido, pero su actuación ha sido en grado ínfimo. Actualmente no presenta signosintomatología alguna al respecto y por ende incapacidad alguna merituable en relación a esta patología.
Con relación a la hipoacusia perceptiva de grado leve unilateral que correspondería a la presencia de un trauma acústico leve de 1er grado y que la incapacita en el 0,42% de la TO; al momento de su alejamiento laboral, de acuerdo al audiograma obrante a fs.107, el mismo revela normalidad. Por lo tanto, dicho hallazgo, se convierte temporalmente en posterior al distracto laboral.
Así las cosas, estamos en condiciones de informar a V.S. que la paciente en cuestión está incapacitada en forma parcial y permanente en el (1,5% de la TO) por su patología osteoarticular, en relación concausal con las tareas desempeñadas para la demandada.
FIRMADO: ABEL HARRIER
DE LA JUSTICIA NACIONAL
EXPRESA AGRAVIOS. ALEGA HECHO NUEVO.
Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil:
NESTOR CAPRI, abogado (T°.., F°..), C.U.I.T. n°......... con domicilio constituído a los efectos procesales en el estudio de la calle Suipacha 123, Piso 1°, por la parte demandada en los autos caratulados “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/DAÑOS Y PERJUICIOS” (Expte. N°1/1995), ante V.S. comparezco y digo:
I. En tiempo y forma vengo a expresar agravios contra la sentencia de Primera Instancia de fecha 13 de diciembre 1996, apelada con fecha 26 de diciembre de 1996 y concedida la apelación con fecha 3 de febrero de 1997, habiéndome notificado de la providencia del art.259 con fecha 2 de abril de 1997.
II. Asimismo, en los términos del art.260 incs.3) y 5) del Código Procesal vengo a alegar hecho nuevo y a ofrecer la prueba pertinente, de conformidad con las consideraciones que se exponen a continuación.
III. HECHO NUEVO. SE ABRA A PRUEBA:
Con fecha 26 de marzo de 1997, me fue notificado –conforme surge de la cédula que se acompaña- el informe médico producido por el Cuerpo Médico Forense en los autos caratulados “R.ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ENFERMEDAD ACCIDENTE”, que tramitan entre las mismas partes por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°120, sito en la calle Lavalle 1268.
La remisión de los autos mencionados –y a los que hace referencia el a quo en su sentencia- fue ordenada por el Juez laboral como medida para mejor proveer. El informe del Cuerpo Médico Forense de fecha 4 de marzo de 1997, cuya copia se adjunta al presente, expresa en su parte pertinente (fs.7 de las copias anejadas): “Con relación a la hipoacusia perceptiva de grado leve unilateral que correspondería a la presencia de un trauma acústico leve de 1er grado y que la incapacita en el 0,42% de la TO; al momento de su alejamiento laboral, de acuerdo al audiograma obrante a fs.107, el mismo revela normalidad. Por lo tanto, dicho hallazgo, se convierte temporalmente en posterior al distracto laboral.”.
Esta conclusión se basó en los estudios audiométricos realizados por indicación del Cuerpo Médico Forense, los que también se acompañan en copia.
Es decir, el daño físico (incapacidad), dictaminado por el Cuerpo Médico Forense (0,42% de la Total Obrera) es mucho menor al informado por el perito médico actuante en estos autos (2,23% T.O.), pero asimismo dicho organismo informa que a tenor del audiograma obrante a fs.107 la leve hipoacusia hallada sería temporalmente posterior al distracto laboral, por lo que no habría, pues, relación de causalidad.
Es innegable el prestigio y la seriedad de que goza el Cuerpo Médico Forense así como la indubitabilidad de sus dictámenes. Lo expuesto determina la pertinencia de la admisión del hecho nuevo alegado y la apertura a prueba del mismo.
En tal orden de ideas, solicito como medida de prueba, se oficie al Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°120, a fin de que remita “ad effectum videndi et probandi” los autos caratulados “R.ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ENFERMEDAD ACCIDENTE” o en su defecto, copia certificada de la pericia médica practicada por el Cuerpo Médico Forense.
IV. EXPRESA AGRAVIOS:
Por el presente vengo a expresar agravios contra la sentencia de fecha 13 de diciembre de 1996 que hace lugar parcialmente a la demanda con costas.
IV.1. Se agravia esta parte en primer lugar por cuanto el a quo entiende que se han reunido en la especie los requisitos del art.1113 del Código Civil para responsabilizar a mi mandante.
Para el andamiento de la responsabilidad objetiva prevista en el art.1113 del Código Civil es necesario de mostrar: a) la existencia del daño; b) el caracter riesgoso de la cosa, lo que supone su concreta individualización y la objetivación de su riesgo o vicio; c) que el daño causado obedece al riesgo o vicio de la cosa; d) que aquel contra quien se acciona sea responsible en virtud de revestir el carácter d dueño o guardián de la cosa.
En autos no resultó acreditado en modo alguno que el daño fuera debido al riesgo o vicio de la cosa. Adviértase que la actora fundó el reclamo en la cosa viciosa o riesgosa, objetivando en las máquinas propiedad de la demandada que conformaban un ambiente laboral ruidoso. No se probó la existencia de niveles sonoros altos que superaran los límites legales establecidos en la ley de Seguridad e Higiene del Trabajo (Ley 19.587).
No se acreditó, pues, que la cosa haya tenido participación causal en la producción de daños. No resultó probado que la actora haya sufrido un grado de hipoacusia atribuible al trabajo. No puede soslayarse lo informado por el Cuerpo Médico Forense –hecho nuevo alegado en esta misma presentación- en el sentido que la hipoacusia sería temporalmente posterior al distracto laboral.
La afirmación del a quo de que “la actora efectívamente sufrió un grado de hipoacusia atribuible al trabajo” es dogmática y no deriva de las constancias aportadas a la causa.
En suma, no resultaron acreditados en autos los presupuestos que, a la luz del art.1113 del Código Civil determinan la responsabilidad resarcitoria de la demandada.
Sin perjuicio de lo expuesto, se advierte por parte del a quo un tratamiento diferencial en la merituación de los testimonios rendidos.
En efecto: todas las testigos por la actora tienen juicio pendiente con mi representada, lo que determina que sus dichos sean merituados con la mayor estrictez. La testigo Vargas expresamente declara no saber en que sector trabajaba la actora, ya que entre los lugares de trabajo de la testigo y la actora habrían 100 metros de distancia, separados los sectores por una pared y una puerta. Es decir, no es testigo presencial, los hechos sobre los que declara no han pasado por sus sentidos, a pesar de lo cual el a quo toma su testimonio con plena fuerza convictiva.
No se tomó en cuenta la declaración de Attolini, quien dice que la demandada otorgó protectores auditivos desde el año 1981/1982, declarando por su parte Leguizamón que si bien no recuerda en que años se empezaron a dar protectores auditivos, dice más adelante que cuando él ingresó en el año 1975 le dieron protectores.
IV.2. Se agravia mi mandante, asimismo, de los rubros por los cuales prospera la acción.
Daño físico: Respecto de este rubro, adviértase que la disminución auditiva que informa el perito médico de autos es del 0,50% que determina una incapacidad del 0,23%. No resultaron probados en autos los acúfenos, por lo que el daño alegado a este respecto carece de existencia.
Si tenemos en cuenta esa ínfima incapacidad, el resarcimiento fijado por daño físico resulta excesivo ya que por su levedad no acarrea a la actora menoscabo laboral alguno.
Daño moral: En autos no resultó acreditado el agravio tratado, ni la lesión a los sentimientos ni la tranquilidad anímica de la actora, por lo cual el mismo no puede prosperar. Sin perjuicio de ello, el resarcimiento por daño moral también resulta elevado ya que siendo incapacidad practicamente irrelevante, no se advierte que afección a los sentimientos puede acarrear la infima pérdida auditiva.
IV.3. COSTAS: Asimismo, me agravio de la imposición de costas a la demandada en su totalidad. La actora reclamó por incapacidad (daño físico), daño moral y pérdida de chance. La sentencia hizo lugar a los dos primeros reclamos, no prosperando el rubro pérdida de chance, por lo que a este respecto la actora resultó vencida y le corresponde cargar con las costas pertinentes.
V. CASO FEDERAL.
Para el imrobable supuesto de que el Tribunal de Alzada confirmara la sentencia apelada, hago reserva de plantear el caso federal para ocurrir ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en los términos del art.14 de la ley 48.
1. Se tenga por fundada la apelación en tiempo y forma.
2. Se admita el hecho nuevo planteado, proveyéndose la prueba ofrecida.
3. Oportúnamente, se revoque la sentencia en lo que fuera materia de apelación con expresa imposición de costas a la actora.
4. Se tenga presente la reserva de caso federal.
9 ABR 97 13 11
///nos Aires, abril 21 de 1997.
De la expresión de agravios presentada por la actora a fs…, dése traslado.
De la expresión de agravios presentada por la demandada a fs…, dése traslado conjuntamente con el planteo del hecho nuevo.
Secretaria de la Excma.Cámara Nacional
En Bs.As., abril 22 de 1997 el Dr. Néstor Capri, por la demandada, retiró copia del original de fs... Conste.
En 24/4/97 el Dr.Juan Gonzalez, por la parte actora, retiró copia de la presentación obrante a fs... Conste.
ACTUACION n°11 Escrito de la parte demandada contestando los agravios presentada por la actora (ACTUACION PROCESAL N°7) .
CONTESTA EXPRESION DE AGRAVIOS.
I. En tiempo y forma vengo a contestar el traslado que me fuera conferido de la expresión de agravios vertidos por la parte actora y a solicitar que, conforme las argumentaciones que aquí se vierten, la sentencia en crisis sea confirmada en lo que fuer materia de recurso por parte de la actora con expresa imposición de costas de Alzada a la actora.
II. En primer lugar cabe destacar que ninguno de los agravios vertidos por la recurrente sobre las partes de la sentencia que no le fueron favorables, tiene entidad suficiente como para desvirtuar las conclusiones a las que arribara el sentenciante sobre la base de la prueba producida en autos, y el derecho aplicable, constituyendo su postura una mera disconformidad con lo resuelto en la sentencia.
III. Se agravia la parte actora en primer lugar del monto indemnizatorio fijado por el a quo por el rubro incapacidad, pretendiendo se lo eleve.
El recurrente se limita a manifestar que dicho monto es exiguo mas no arriba elemento de convicción alguno en sustento de su afirmación.
En efecto: no toma en cuenta, por un lado, la escasa entidad de la incapacidad informada por el perito médico, ya que se trata de una pérdida auditiva prácticamente irrelevante y aún normal en una persona de la edad de la actora, y por otra parte, las circunstancias que invoca, tales como sueldo que percibiera y antigüedad en el trabajo, fueron circunstancias oportúnamente merituadas por el sentenciante.
También se agravia del rubro “daño moral”, considerando que el importe de la indemnización es “ínfimo”, cuando, en rigor, fue establecido en el 40% del daño material, lo que exime de mayores consideraciones.
En definitiva, los agravios están referidos a la ponderación que efectúa el sentenciante de las circunstancias particulares de la causa en uso de las facultades jurisdiccionales que le son propias sin agregar mayores elementos convictivos que permitan desestimar dicha ponderación.
IV. Por último se agravia la actora del rechazo del rubro “pérdida de chance”, pretendiendo se esté en presencia de un daño cierto, cuando, en rigor, como manifiesta el sentenciante, el mismo es puramente eventual e hipotético, y por tanto insusceptible de reparación ya que se carece de la necesaria certeza acerca de su existencia, aún futura.
V. En suma, ninguno de los agravios vertidos logran conmover, siquiera primariamente, los argumentos y fundamentaciones vertidos por el sentenciante, lo que determina que los mismos sean rechazados y conformada la sentencia en lo que fuera materia de apelación por la actora con expresa imposición de costas de alzada, lo que así se solicita.
Para el improbable supuesto de que el Tribunal de Alzada revocara la sentencia apelada en lo que fuera materia de recurso por parte de la actora, hago reserva de plantear el caso federal para ocurrir ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en los términos del art.14 de la ley 48.
1. Se tengan por contestados los agravios en tiempo y forma.
2. Se confirme la sentencia en lo que fuera materia de reurso por parte de la actora, con costas.
3. Se tenga presente la reserva de caso federal.
25 ABR 97 13 25
///nos Aires, abril 30 de 1997.
ACTUACION n°13: Escrito de la parte actora contestando los agravios presentada por la demandada (ACTUACION PROCESAL N°9) .
I. Que, venimos a rechazar el planteo del hecho nuevo articulado por la demandada, en primer término porque fue presentado fuera del plazo legal de 5 días desde que tomó supuestamente conocimiento del supuesto hecho nuevo, ya que la demandada dice “con fecha 26 de marzo de 1997, me fue notificado…” y alegó el hecho nuevo en su presentación titulada “EXPRESA AGRAVIOS –ALEGA HECHO NUEVO”, escrito que fuera presentado con fecha 09-06-97, es decir pasaron más de 5 días conforme dispone el CPCC en la materia, entre la toma de conocimiento del supuesto hecho nuevo y la alegación del mismo en autos.
Por otra parte la acción entablada en el expediente que menciona la demandada “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ENFERMEDAD-ACCIDENTE”, que tramita ante el Juzgado del Trabajo N°120, fue por otras dolencias y NO SE RECLAMO POR HIPOACUSIA, obsérvese que la demandada jamás dice que en ese expediente se haya reclamado por hipoacusia, por tanto las menciones incidentales que pudo haber realizado el Cuerpo Médico Forense, no tiene relación alguna con el juicio laboral, ni con las presentes actuaciones. No pueden ser tomadas en cuenta y violan el derecho de defensa en juicio de la parte actora, ya que alega sobre audiogramas incluso elaborados por la patronal; no se discutió en su momento ya que no se reclamó en el juicio laboral por hipoacusia.
Por lo expuesto y atento que incluso se vería dañado el actor en su defensa de rango constitucional (CN), en relación a la prueba que en forma tardía e improcedente pretende introducir la demandada es que se viene a solicitar el rechazo del hecho nuevo, con expresa y ejemplar imposición de costas.
II. CONTESTA EXPRESION DE AGRAVIOS:
Que se viene a contestar la expresión de agravios de la demandada, solicitando su rechazo con costas, atento a que no constituye una crítica concreta y razonada de la sentencia sino una mera disconformidad con la misma.
En cuanto a que los testigos de la parte actora tengan juicio pendiente con la demandada no desvirtúa sus dichos, ya que los mismos fueron precisos y concordantes ya que hasta los propios testigos de la demandada reconocieron el gran número de máquinas (más de 200) que había en dependencias de la demandada y que el ruído provenía de ellas, por otra parte los testigos de la demandada ATOLINI y LEGUIZAMON fueron debídamente impugnados y sus declaraciones nada agregan a estos autos. En relación al testigo Leguizamón, se hace expresa reserva de pedir fotocopias de su declaración ya que negó relación laboral en la actualidad con la demandada y sin embargo en otros expedientes entre las mismas partes surgiría que este testigo sigue trabajando para la demandada y es probable que haya mentido en su declaración cuando dice no trabajar más para la demandada, haciendo expresa reserva de derechos en tal sentido.
En cuanto a los demás agravios en relación a los rubros daño físico y daño moral, carecen los mismos de sustento alguno; no hay crítica alguna a la sentencia sino mera disconformidad, y no traen a su favor doctrino o jurisprudencia alguna que lo avale, por lo cual también deberán ser rechazados.
En cuanto a las costas, ninguna razón existe para apartarse al principio general de la derrota (art.68, Código Procesal), atento que la demanda prosperó en lo principal que decide.
Por todo lo expuesto solicito se rechacen los agravios planteados por la demandada, con costas.
28 ABR 97 09 32
///nos Aires, mayo 13 de 1997.
Poder Judicial de la Nación L.214.762 “R.ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/DS.y PS”.
Juz.111.
La articulación del hecho nuevo en la Alzada requiere que se plantee dentro del plazo fijado por el art.260 del Código Procesal y que concurran algunos de los supuestos que contempla el inc.5° de dicha norma, como en el caso, en que es posterior a la oportunidad prevista por el art.365 del citado cuerpo legal.
Además, debe tener relación directa con la cuestión que se ventila. Ello implica que debe ser debídamente concretado, explicitando la vinculación que guarda con las pretensiones alegadas en los escritos del proceso, la cual en virtud de que debe ser conducente, ha de ser susceptible de influir sobre el derecho invocado por las partes, o, en otros términos, ser útil como factor de solución (conf.Morello, Sosa, Berizonce, “Códigos Procesales…”, t.III, jurisp.cit. en p.322/3; C.N.Civil, Sala C, L.H 168.661 del 28 de septiembre de 1995).
En la presentación efectuada por la accionada a fs.208/210 vta. figuran cumplimentados los requisitos aludidos precedentemente, es decir oportunidad de planteamiento y vinculación del hecho denunciado con la controversia que se ventila en esta litis. Los peritos del Cuerpo Médico Forense se han expedido con fecha 4 de mrzo de 1997 en los autos caratulados “R. ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ACCIENTE”, en trámite por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°120 (cuya remisión se pide), sobre la hipoacusia perceptiva cuya indemnización por el presente se solicita indemnizar (ver en la demanda, fs…, apartado IX.).
Por las consideraciones precedentes y disposiciones legales citadas, SE RESUELVE: Admitir el hecho nuevo denunciado. En consecuencia, líbrese oficio al Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°120 a fin de requerir “ad effectum videndi” los autos caratulados “R. ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ACCIDENTE”. Con costas (art.69, Código Procesal). Los honorarios se regularán oportúnamente. Notifíquese.
Buenos Aires, 26 de junio de 1997.
AL SR. JUEZ A CARGO DEL JUZGADO NACIONAL DE PRIMERA INSTANCIA DEL TRABAJO NRO.:120:
DR. HELENO FOLCO.
Tengo el honor de dirigirme a V.S. en los autos caratulados "R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/DAÑOS Y PERJUICIOS” (Expte.N°00001/1995) que tramitan por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N°111, actualmente radicados ante esta Sala N de la Excma.Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Presidencia a mi cargo, sito en la calle Lavalle 1220, Piso..., Capital Federal, en los cuales se ha ordenado librar el presente oficio a fin de que se sirva remitir “ad effectum videndi” los autos caratulsdos “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ENFERMEDAD ACCIDENTE”, que tramitan por ante el Juzgado a su digno cargo.
FIRMA: JOSE LUIS G.
TRIBUNAL: CAMARA NACIONAL DE APELACIONES | |
EN LO CIVIL | |
LAVALLE 1220, PISO °. | |
SEÑOR..Dres. Juan Gonzalez y Esteban Gonzalez.................
DOMICILIO...Rivadavia 1.......................................
| | | |Sala| | | | |
| 214.762| | C | N | --- | NO | NO | ------ |
Hago saber a Ud. que en el expte. caratulado: “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/DAÑOS Y PERJUICIOS” (Expte.N°00001/1995) se ha dictado la siguiente resolución: "///nos Aires, junio 10 de 1997.- Y VISTOS; Y CONSIDERANDO: SE RESUELVE: Admitir el hecho nuevo denunciado. En consecuencia, líbrese oficio al Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°120 a fin de requerir “ad effectum videndi” los autos caratulados “R. ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ACCIDENTE”. Con costas (art.69, Código Procesal). Los honorarios se regularán oportúnamente. Notifíquese.” JOSE LUIS G.-JAVIER MARIO R.B.- JORGE HORACIO A.
Buenos Aires, 11 de junio de 1997.
EN......Veinte....DE.......junio................DE 1997 SIENDO LAS .....11.30.... HORAS, ME CONSTITUI EN EL DOMICILIO PRECEDENTEMENTE INDICADO REQUIRIENDO LA PRESENCIA DEL ....... INTERESADO ......... Y ......NO..... RESPONDIENDOSE A MIS LLAMADOS UNA PERSONA QUE DIJO SER ......----------------...................................... Y QUE AQUEL .sí....... VIVE...... ALLI PROCEDI A .----.. NOTIFICARLE ........ HACIENDOLE ENTREGA DE ........ DUPLICADO.........DE IGUAL TENOR A LA PRESENTE..sin..COPIA.........PREVIA LECTURA....................... Y ............. RECIBIENDOSE DE ELLO .....no........ FIRMÓ.
RODOLFO GINASTERA
SEÑOR..Dr. Néstor Capri ......................................
DOMICILIO...Suipacha 123, Piso 1°.............................
EN...Diecinueve...DE.......junio................DE 1997 SIENDO LAS .…...9.30.... HORAS, ME CONSTITUI EN EL DOMICILIO PRECEDENTEMENTE INDICADO REQUIRIENDO LA PRESENCIA DEL ....... INTERESADO ......... Y ......NO..... RESPONDIENDOSE A MIS LLAMADOS UNA PERSONA QUE DIJO SER ......----------------...................................... Y QUE AQUEL ........ VIVE...... ALLI PROCEDI A .----.. NOTIFICARLE ........ HACIENDOLE ENTREGA DE ........ DUPLICADO.........DE IGUAL TENOR A LA PRESENTE..sin..COPIA.........PREVIA LECTURA....................... Y ............. RECIBIENDOSE DE ELLO.....no........FIRMÓ.
En 29/9/97 se recibió en esta Sala los autos caratulados “R.Zulema c/”La Plata S.A.” s/Accidente-Ley 9688”. Conste.
///nos Aires, septiembre 29 de 1997.
Agréguense por cuerda los autos recibidos de la Justicia Nacional del Trabajo, Juzgado N°120, “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ACCIDENTE – LEY 9688” y sigan los autos según su estado.
///nos Aires, octubre 3 de 1997.
I. Por cumplido lo resuelto por el Tribunal a fs… y vta.
II. Llámase Autos para Sentencia.
En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, a los 16 días del mes de diciembre de mil novecientos noventa y siete, reunidos en acuerdo los señores jueces de la Sala C de la Cámara Civil, para conocer del recurso interpuesto en los autos “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ACCIDENTE DE TRABAJO”, respecto de la sentencia corriente a fs…/… el tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:
Practicado el sorteo, resultó que la votación debía efectuarse en el orden siguiente: Sres. Jueces de Cámara Dres. R.B., A. y G.
Sobre la cuestión propuesta el Dr. R.B. dijo:
I.- La sentencia de primera instancia hizo lugar parcialmente a la demanda impetrada por la actora, en virtud de la “enfermedad accidente” que ésta dijo haber padecido como consecuencia del trabajo que desempeñaba para la demandada y condenó a la accionada, a pagar la suma de $3.500, según la discriminación que realiza, con los intereses que prevé y las costas del juicio. Contra dicho pronunciamiento expresa agravios la demandante a fs.194/195 y la accionada a fs.208/210, alegando “hecho nuevo”. La demandada contesta los agravios a fs.214/215 y la actora a fs.216/217 A fs.218 el Tribunal admite el hecho nuevo articulado por la accionada.
II.- Arguye la accionante “que como consecuencia y en motivo y ocasión del trabajo la actora presenta una pérdida de capacidad auditiva y laboral no menor al 15% de la T.O…” (ver fs…, escrito de demanda).
Interpreto que es decisito el dictamen del Cuerpo Médico Forense presentado el 13 de marzo de 1997 en el expediente caratulado “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/ACCIDENTE-LEY 9688” (ver fs.177/182, expte.11.111/94, Juzgado del Trabajo N°120); que tengo a la vista.
El hecho nuevo admitido por este Tribunal, consta de un dictamen emitido por el Cuerpo Médico Forense de fecha posterior, lógicamente, a la entencia apelada del colega.
El agravio de la actora fundado en que lo discriminado por el Cuerpo Médico Forense no debe ser tenido en cuenta para juzgar esta causa, no resiste el análisis.
Al haberse admitido el hecho nuevo, el dictamen del Cuerpo Médico Forense es prueba en esta causa y, en consecuencia, lo ponderaré en los términos del art.477 del Código Procesal.
En el mentado peritaje se expresa: “…e) Examen otorrinolaringoscópico completo. El cual nos informa que no existen alteraciones a nivel de su mucosa nasal, así como tampoco su faringe ni su laringe. Sólo refiere a nivel del audiograma realizado una hipoacusia perceptiva unilateral izquierda que es compatible con trauma acústico de 1er grado leve que le ocasiona una incapacidad del 0,42% de la TO. Es de destacar que a fs.107 en el audiograma presentado de fecha febrero de 1994, la audiometría era normal… con relación a la hipoacusia perceptiva de grado leve unilateral que correspondería a la presencia de un trauma acústico leve de 1er grado y que la incapacita en el 0,42% de la TO; al momento de su alejamiento laboral, de acuerdo al audiograma obrante a fs.107, el mismo revela normalidad, por lo tanto, dicho hallazgo, se convierte temporalmente en posterior al distracto laboral” (ver fs180/180vta. y 181vta. expte. laboral).
Adhiero a la jurisprudencia y doctrina que sostiene que para apartarse el juez –hombre de derecho- de lo informado en un peritaje, debe tener razones muy fundadas.
Este criterio de ninguna manera implica concederle al dictamen pericial el carácter de prueba legal.
De lo dictaminado por el Cuerpo Médico Forense surge que la leve hipoacusia se originó con posterioridad al despido de la actora (19/1/94).
Lo expresado implica que no existe “relación de causalidad” entre el “hecho” y el “daño”. Esto quiere decir que no existe responsabilidad en la demandada dado que, faltan sus presupuestos.
En efecto, ni hubo transgresión al ordenamiento jurídico, ni hubo daño, ni factor de atribución, ni relación de causalidad.
Ante la falta de responsabilidad de la accionada, debídamente acreitada, los demás agravios de la demandada se vuelven abstractos y en consecuencia, la demanda debe ser rechazada, lo que así voto.
La circunstancia de que los “audiogramas” (ver fs.216) tenidos en cuenta por el Cuerpo Médico Forense para dictaminar hayan sido “elaborados por la patronal” (ver fs.216), nada tiene que ver dado que, han sido evaluados por un organismo médico oficial que toda de toda imparcialidad.
Por otro lado, la actora en momento alguno objetó los mentados estudios.
Al no tener en cuenta los referidos estudios, sería a la demandada a la que se le estaría violando el derecho de defensa.
Los jueces debemos tratar de descubrir la verdad objetiva y ésta, surge de manera indubitable del referido dictamen.
Con relación a lo argüido por la actora respecto de que el Tribunal no debe ponderar el informe producido por el Cuerpo Médico Forense; esta parte tuvo la oportunidad de defenderse del hecho nuevo al contestar el traslado que, oportúnamente se le corriera.
III.- Por las consideraciones que anteceden, voto porque se revoque la meditada sentencia apelada. Costas a la parte actora dada su condición de vencida (art.68, Código Procesal).
Por razones análogas a las expuestas precedentemente, los Sres. Jueces de Cámara Dres. A. y G., adhirieron al voto que antecede. Con lo que terminó el acto.
Este acuerdo obra en las páginas N° 1375 a 1377 del Libro de sentencias de la Sala “N” de la Excma.Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Buenos Aires, diciembre 17 de 1997.
L.214.762 Juzg.111 “R.ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/DS.y PS”.
//nos Aires, diciembre 16 de 1997.-
Por lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo que antecede, se revoca la meditada sentencia apelada. Se imponen las costas a la actora, dada su condición de vencida (art.68, Código Procesal).
EN LO CIVIL | | LAVALLE 1220, PISO °. | |
Hago saber a Ud. que en el expte. caratulado: “R., ZULEMA c/”LA PLATA S.A.” s/DAÑOS Y PERJUICIOS” (Expte.N°00001/1995) se ha dictado la siguiente resolución: "//nos Aires, diciembre 16 de 1997.- Y VISTOS: Por lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo que antecede, se revoca la meditada sentencia apelada. Se imponen las costas a la actora, dada su condición de vencida (art.68, Código Procesal). Notifíquese y devuélvase.” JOSE LUIS G.-JAVIER MARIO R.B.- JORGE HORACIO A.
EN.Veintinueve....DE.......diciembre............DE 1997 SIENDO LAS .....11.15.... HORAS, ME CONSTITUI EN EL DOMICILIO PRECEDENTEMENTE INDICADO REQUIRIENDO LA PRESENCIA DEL ....... INTERESADO ......... Y ......NO..... RESPONDIENDOSE A MIS LLAMADOS UNA PERSONA QUE DIJO SER ......----------------...................................... Y QUE AQUEL .sí....... VIVE...... ALLI PROCEDI A .----.. NOTIFICARLE ........ HACIENDOLE ENTREGA DE ........ DUPLICADO.........DE IGUAL TENOR A LA PRESENTE..sin..COPIA.........PREVIA LECTURA ....................... Y ............. RECIBIENDOSE DE ELLO.....no........FIRMÓ.
EN...Diecinueve...DE.......junio................DE 1997 SIENDO LAS .…...9.30.... HORAS, ME CONSTITUI EN EL DOMICILIO PRECEDENTEMENTE INDICADO REQUIRIENDO LA PRESENCIA DEL ....... INTERESADO ......... Y ......NO..... RESPONDIENDOSE A MIS LLAMADOS UNA PERSONA QUE DIJO SER ......----------------...................................... Y QUE AQUEL ........ VIVE...... ALLI PROCEDI A .----.. NOTIFICARLE ........ HACIENDOLE ENTREGA DE ........ DUPLICADO.........DE IGUAL TENOR A LA PRESENTE..sin..COPIA.........PREVIA LECTURA................... Y ............. RECIBIENDOSE DE ELLO.....no........FIRMÓ.
Recibido en Secretaría hoy 24 de febrero de 1998. Conste.
FIRMADO: MARTIN ARGIA
///nos Aires, febrero 24 de 1997.
Por devueltos; hágase saber.
FIRMADO: MARTIN GALLINA

References: Resolución 
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 artículo 1113
 resolución