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Timestamp: 2020-02-16 21:56:05+00:00

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Se presenta nuevamente el proyecto de Ley del Aborto: ¿Qué cambió?
Durante todo el 2018 se encendió el debate sobre la legalización, despenalización y normalización de la práctica abortiva en nuestro país, siendo ya de público conocimiento recordemos que el Senado el 8 de agosto dio por rechazado el proyecto de ley que ya contaba con media sanción desde la cámara de diputados.
Pasiones cruzadas, organizaciones de un lado y del otro, presiones políticas y debates que han dejado mucho que desear estuvieron, están y seguirán estando presentes también durante el presente año. Tanto fue así que se crearon dos facciones marcadas. Una, marcada por el color celeste por un lado, el denominado movimiento “pro-vida”; y la otra, caracterizada por el color verde, siendo este movimiento el “pro-aborto”.
Es necesario tener en conocimiento que este 28 de mayo se presenta el nuevo proyecto de ley sobre la práctica abortiva y lo mencionado anteriormente. Pareciera ser, que el sector que apoya el cese artificial del proceso continuo denominado vida del sujeto de derechos por nacer ha articulado este nuevo armado para presentar a la Cámara de diputados una vez más.
Pero si nos concentramos y empezamos a prestar atención artículo por artículo podemos encontrar algunos puntos que llaman muchísimo la atención y no precisamente porque sean muy amigables a la interpretación, tanto legislativa como práctica.
Nombraré particularmente 4 puntos que podrían ser calificados de nefastos: la eliminación de la objeción de conciencia, la posibilidad de realizar la práctica abortiva hasta el noveno mes, la enseñanza del aborto como un derecho desde el nivel primario y la tipificación penal en general del caso Rodríguez Lastra.
Yendo hacia el primer punto nombrado primero debemos definir ¿Qué es la objeción de conciencia? La Corte Suprema de Justicia de la Nación definió a la objeción de conciencia como el derecho a no cumplir una norma u orden de la autoridad que violente las convicciones íntimas de una persona, siempre que dicho incumplimiento no afecte significativamente los derechos de terceros ni otros aspectos del bien común (Fallo Asociación de Testigos de Jehová c/Consejo Provincial de Educación del Neuquén s/acción de inconstitucionalidad).
Trasladándolo al llano, básicamente es el poder no hacer algo dispuesto por ley en base a las convicciones personales en tanto y en cuanto no haya un daño mayor hacia el prójimo, este derecho (Haciendo referencia al derecho de intimidad) está protegido por la Constitución Nacional en los artículos 14 y 19. También encontramos garantizado este derecho en los pactos de derechos humanos con rango constitucional, acorde el artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional. Así es que en la Declaración Universal de Derechos Humanos la libertad de conciencia está expresamente protegida en el artículo 18; en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el artículo 18, así como en el ordenamiento jurídico interamericano del Pacto de San José de Costa Rica en el artículo 12 (libertad de conciencia y religión) y en el artículo 13.1 (libertad de pensamiento)” por lo cual este punto es quizás uno de los más rebatibles a niveles jurídicos, pero no solo está protegido por nuestra carta magna sino también por la ley 26.130 la cual regula este aspecto específicamente a los profesionales de la salud comprendiendo a médicos, enfermeros, paramédicos y farmacéuticos en sus artículos numero 1 y numero 6; de igual manera debemos prestar atención aquí porque el primer artículo hace referencia sobre la ligadura de trompas y la vasectomía, debate que ya se dio en nuestro país. Retomando nuevamente el proyecto de ley si vamos hacia el artículo 19 nos menciona explícitamente el carácter de orden público de la ley, por lo que no hay autonomía alguna de la voluntad, otro punto que vulnera a la objeción de conciencia posible por parte de los profesionales de la salud.
El proyecto, que en su artículo numero 1 establece que la consigna “Aborto legal, seguro y gratuito”, se daría en el marco de hasta las 14 semanas de gestación inclusive, pero si hemos de prestar especial foco en el articulo numero 4 podemos encontrar una excepción que sería igual de polémica que la buscada eliminación de la objeción de conciencia de profesionales de la salud, cito el artículo “Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo primero y más allá del plazo allí establecido, toda mujer o persona gestante tiene derecho a interrumpir su embarazo en los siguientes casos:
b) Si estuviera en riesgo la vida o la salud integral de la mujer o persona gestante.”
Lo relevante en este artículo son dos oraciones puntuales “sin perjuicio de lo dispuesto en el primer artículo y más allá del plazo establecido” y “con el solo requerimiento y la declaración jurada de la persona ante el/la profesional o personal de salud interviniente”. Estas dos oraciones nos cuentan tanto que hay causales con plazo ilimitado (Debido a la manera enunciativa y no taxativa del plazo temporal) y un requerimiento sin sustento alguno más que la palabra de la persona que desea realizarse el aborto, cuidado, como autor y persona no estoy realizando ninguna conjetura apresurada o maliciosa de lo que pueda pasar una mujer, bajo ningún punto de vista, solo hago mención de la posibilidad existente de que hayan mujeres que realicen esta práctica más allá del plazo sin haber sido violentadas en tal ámbito. Es una situación muy triste y en la cual se debe ser muy cauteloso, por eso mismo esto no escapa a la realidad y a casos fácticos.
Por último punto observamos en el artículo 12 donde literalmente se manifiesta la intención de que el aborto se señale como un, derecho y sea enseñado así desde el nivel primario de enseñanza hasta el último; el articulo en su extensión hace referencia a una implementación seria sobre la Educación Sexual Integral como material curricular ¿Cuál es el problema aquí? Que el aborto sea enseñado como derecho, no la ESI, es menester el pleno conocimiento sobre la sexualidad y posibles variantes de la sexualidad, pero siempre respetando el carácter científico, objetivo y sin contenido ideológico de por medio. El aborto no es un derecho, porque un derecho es la facultad que recibe un sujeto para realizar o no una acción determinada, así como también la posibilidad de reclamar sobre el cumplimiento del mismo hacia el prójimo y nunca puede ir sobre otro, menos si hablamos de derechos protegidos por tratados sobre DDHH jerarquizados de manera constitucional como los mencionados durante el primer punto sobre este proyecto de ley.
La disputa por el aborto ha vuelto y no escapará de la opinión pública ni siquiera en un año electoral como lo es el 2019, este proyecto de ley que se enviará podría calificarse con los peores adjetivos posibles por los errores e intenciones que tiene, un sector y otro darán la lucha hasta el final para conseguir o no la despenalización, legalización y normalización del aborto.
Del lado que defiende las dos vidas, presentaremos batalla hasta el último día.
*Francisco Peláez es estudiante de Abogacía (Universidad Argentina de la Empresa). @RealFranD
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References: artículo 75
 artículo 18
 artículo 18
 artículo 12
 artículo 13
 artículo 19
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