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Timestamp: 2019-08-19 20:38:29+00:00

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El accidente trabajo o laboral | accidente trabajo in itinere
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El accidente laboral o accidente de trabajo
La gestión del accidente de trabajo por la empresa
Las lesiones de toreros como accidentes trabajo
La calificación del estrés laboral y mobbing laboral como accidente trabajo
El accidente de trabajo es toda lesión que el trabajador sufre con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.
Se considera como accidente de trabajo o laboral, la lesión sufrida por el trabajador como consecuencia o derivada de su trabajo por cuenta ajena, y que puede ocurrir en su lugar de trabajo o también cuando va o vuelve del mismo también llamado en itínere.
En el caso de tratarse de un funcionario público, se podría considerar como accidente en acto de servicio o como consecuencia del mismo.
Que se trate de una lesión corporal. Por lesión se entiende todo daño o detrimento corporal causado por una herida, golpe o enfermedad. Asimismo se asimilan a la lesión corporal las secuelas o enfermedades psíquicas o psicológicas.
Que la lesión sea causada con ocasión de un trabajo por cuenta ajena. La falta de la condición de trabajador por cuenta ajena impide la calificación de accidente de trabajo.
El nexo causal del accidente de trabajo
Para que sea calificado como accidente de trabajo basta con que el nexo causal exista, sin que sea necesario apreciar su significación. Se considera que existe cuando no aparece acreditada ruptura de la relación de causalidad entre actividad profesional y padecimiento.
Se presumen constitutivas de accidente de trabajo, salvo prueba en contrario, las lesiones sufridas durante el tiempo y el lugar de trabajo. STS Sala 4ª de 20 octubre 2009.
El TS estima el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por la demandante frente a sentencia que, revocando la de instancia, declaró no derivado de accidente de trabajo el fallecimiento del causante.
La Sala señala que no hay dato alguno que pueda desvirtuar la presunción de laboralidad del art. 115,3 LGSS ; en definitiva el infarto de miocardio se produjo en tiempo y lugar de trabajo y el padecimiento anterior de una patología coronaria no puede destruir la presunción mencionada; por tanto, se confirma la sentencia de instancia y se declara que la muerte del trabajador fue producida por accidente de trabajo.
Los riesgos psicosociales como accidente de trabajo
Con respecto al acoso laboral en el trabajo y aun cuando han existido pronunciamientos diferentes o incluso distintos y divergentes en torno a la consideración de los riesgos psicosociales como riesgo profesional, en la actualidad la mayor parte de los pronunciamientos de los distintos Tribunales Superiores de Justicia sobre el particular no dudan en calificar la actualización del daño derivado de acoso laboral o moral como constitutivo de accidente de trabajo, admitiendo incluso la posibilidad de activar el recargo de prestaciones de Seguridad Social en aplicación del art. 123 LGSS, circunstancia que exige la previa consideración del acoso laboral en el trabajo como riesgo profesional, lo que parece evidente sobre todo a partir del momento en que la doctrina judicial ha confirmado el encuadramiento de la prevención del acoso moral en el marco de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Igualmente tendrán la consideración de accidente de trabajo las situaciones de incapacidad temporal o incapacidad permanente que deriven del denominado síndrome de desgaste personal o síndrome del quemado, dolencia caracterizada “por falta o insuficiencia en la definición de tareas, desproporción entre funciones, responsabilidad y retribución.
También se incluiría entre los riesgos psicosociales cuya actualización del daño genera la contingencia profesional el acoso sexual en el trabajo y el acoso por razón de sexo en el trabajo.
De este modo han sido reconocidas como accidentes de trabajo las siguientes enfermedades psíquicas:
El estrés profesional o estrés laboral: Consiste en un menoscabo de la salud producido por el trabajo.
El agotamiento psíquico o burn-out.
El mobbing laboral: Consiste en alteraciones físicas o psíquicas producidas por un comportamiento abusivo o acoso moral.
El accidente de trabajo en itinere
El accidente de trabajo “in itinere” o mientras se va o vuelve del trabajo, es el que se da al ir o volver del lugar de trabajo,es la presunción de laboralidad del accidente o dolencia del trabajador y sólo alcanza a los accidentes acaecidos en el tiempo y lugar de trabajo, y no a los ocurridos en el trayecto de ida al trabajo o vuelta del mismo.
La asimilación a accidente de trabajo del accidente in itinere se limita a los accidentes en sentido estricto y no a las dolencias y procesos morbosos.
Las prestaciones económicas que tengan su causa en accidente de trabajo o enfermedad profesional podrán ser aumentadas, según la gravedad de la falta, de un 30% a un 50%.
El procedimiento para la imposición del recargo en las prestaciones de la SS se inicia por propuesta mediante actuación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, en los supuestos AT/EP.
La inspección está legitimada para:
Iniciar ante el órgano competente en vía administrativa el procedimiento para declarar la responsabilidad empresarial que proceda, por falta de medidas de seguridad e higiene en el trabajo.
Proponer el porcentaje en que deben incrementarse las prestaciones económicas que tienen su causa en el accidente de trabajo o enfermedad profesional.
La Inspección de trabajo y Seguridad Social emitirá un informe-propuesta que debe recoger:
Los hechos y circunstancias concurrentes.
La causa concreta que motive el aumento de las cuantías de las prestaciones.
El porcentaje que se considere procedente aplicar.
Cuando se hubiese practicado acta de infracción y haya resolución de la autoridad laboral sobre la misma, se aporta dicha resolución.
Cuando no se hubiere practicado previamente acta de infracción, en el informe propuesta debe justificarse razonadamente tal circunstancia.
Gestión del accidente de trabajo por la empresa
La dificultad de gestionar un accidente de trabajo consiste en lograr mantener la frialdad suficiente para poder enfocar todas las vías conflictivas que se abren desde los primeros momentos.
La primera obligación ante la que se encuentra la empresa es, en el supuesto de accidentes graves y muy graves, comunicar el suceso ante la autoridad competente en el plazo de veinticuatro horas.
Asimismo, posteriormente en el plazo de cinco días se elaborará el correspondiente parte de accidente de trabajo. Estos dos documentos junto con la pertinente investigación interna que realiza tanto el empresario empleador del trabajador como el resto de empresas que de manera directa o indirecta se pueden ver afectadas por el accidente, son los documentos básicos sobre los que van a girar los diversos procedimientos que sucesivamente se vayan aperturando.
También marca el rumbo de las investigaciones lo que quede reflejado en el atestado que elabora la policía tras el personamiento en el lugar del accidente, sobretodo porque recoge los testimonios que inicialmente expresan los testigos del accidente, testimonios que no siempre reflejan la realidad objetiva de lo que ha sucedido ya que se ven modificados por la inmediatez y emotividad del momento.
Otra obligación esencial y que en ocasiones se descuida por parte de los empresarios, es la preceptiva notificación a todas las compañías aseguradoras que se van a poder ver implicadas en la tramitación de los distintos procedimientos.
Prevención de riesgos y accidente de trabajo
Constituye infracción leve no dar cuenta, en tiempo y forma, a la autoridad laboral competente, conforme a las disposiciones vigentes, de:
Los accidentes de trabajo ocurridos.
Las enfermedades profesionales declaradas, cuando tienen la calificación de leves
Dicha obligación debe comunicarse conforme a los siguientes criterios:
El parte de accidente de trabajo debe cumplimentarse en los accidentes de trabajo o recaídas que conllevan la ausencia del accidentado del lugar de trabajo de, al menos, un día (sin contar el día que ocurrió el accidente), previa baja médica.
Dicho documento debe ser remitido por el empresario a la entidad gestora o colaboradora que tenga a su cargo la protección por accidente de trabajo, en el plazo máximo de 5 días hábiles, contados desde la fecha en que se produjo el accidente o desde la baja médica.
La aplicación de Prevención de riesgos laborales
(*) Por Real Decreto 1.488/1998, de 10 de julio, se adapta la legislación de prevención de riesgos laborales a la Administración General del Estado y a los organismos públicos vinculados o dependientes de ella, y por Resolución de 23 de julio de 1998 se dispone la publicación del Acuerdo del Consejo de Ministros aprobatorio del Acuerdo de 1 de junio de 1998 entre las representaciones de la Administración del Estado y los sindicatos sobre esa adaptación.
Se consideran riesgos laborales:
Los «daños derivados del trabajo» las enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión del trabajo.
En el caso de exposición a agentes susceptibles de causar daños graves a la salud de los trabajadores se considerará que existe un riesgo grave e inminente cuando sea probable racionalmente que se materialice en un futuro inmediato una exposición a dichos agentes de la que puedan derivarse daños graves para la salud, aun cuando éstos no se manifiesten de forma inmediata.
Trabajos en cocinas, hostelería y restauración
Elementos que pueden considerarse potencialmente peligrosos
Procedimientos de gestión de la prevención de riesgos laborales
Los procedimientos de gestión de la prevención
Derecho a la protección del trabajador frente a los riesgos laborales
A estos efectos, en el marco de sus responsabilidades, el empresario realizará la prevención de los riesgos laborales mediante la adopción de cuantas medidas sean necesarias para la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores, con las especialidades que se recogen en los artículos siguientes en materia de evaluación de riesgos, información, consulta y participación y formación de los trabajadores, actuación en casos de emergencia y de riesgo grave e inminente, vigilancia de la salud, y mediante la constitución de una organización y de los medios necesarios en los términos establecidos en el capítulo IV de la presente Ley.
El empresario desarrollará una acción permanente con el fin de perfeccionar los niveles de protección y prevención de riesgos laborales existentes y dispondrá lo necesario para la adaptación de las medidas de prevención señaladas en el párrafo anterior a las modificaciones que puedan experimentar las circunstancias que incidan en la realización del trabajo.
Evaluación de la prevención de riesgos laborales en la empresa
Qué es y como abordar la evaluación de riesgos en la empresa
(1) Por Real Decreto 1.879/1996, de 2 de agosto, se regula la composición de esta Comisión.
(2) Por Real Decreto 1.932/1998, de 11 de septiembre, se adapta este capítulo al ámbito de los centros y establecimientos militares. Ver la disposición adicional novena.
Principios de la prevención de riesgos laborales o de la acción preventiva
La efectividad de las medidas preventivas deberá prever las distracciones o imprudencias no temerarias que pudiera cometer el trabajador.
Para su adopción se tendrán en cuenta los riesgos adicionales que pudieran implicar determinadas medidas preventivas, las cuales sólo podrán adoptarse cuando la magnitud de dichos riesgos sea sustancialmente inferior a la de los que se pretende controlar y no existan alternativas más seguras.
La lesión de toreros como accidente de trabajo
Los accidentes sufridos por los profesionales taurinos, entendidos en esta clasificación los: Banderilleros de novillos, Matador de novillos-toros con picadores, Matador de toros, Picador de novillos-toreros, Rejoneador de novillos y toros, Torero cómico, Banderillero de toros, Mozo de espada, pues bien los accidentes sufridos por profesionales taurinos con ocasión o a consecuencia de su actividad profesional. por su actuación en el espectáculo de que se trate, Artículo.16 RD 2621/1986 de 24 diciembre 1986, por el que se integran los Regímenes Especiales de la Seguridad Social de trabajadores ferroviarios, jugadores de fútbol, representantes de comercio, toreros y artistas en el régimen general, así como se procede a la integración de régimen de escritores de libros en el régimen especial de trabajadores por cuenta propia o autónomos. (BOE de 30 de diciembre), se considera como ACCIDENTE DE TRABAJO, los ocurridos en:
Desplazamientos necesarios para tomar parte en sus actividades profesionales.
Pruebas de caballos que anteceden a los espectáculos taurinos.
Ejecución de la suerte.
La difícil calificación del estrés laboral y el mobbing laboral como accidentes de trabajo
Síndrome “burn out” o de “estar quemado” (presente especialmente en sectores como la educación o la sanidad): Síndrome de agotamiento profesional -manifestado a través de síntomas como la ansiedad o la depresión- que deriva de un fuerte desequilibrio entre las expectativas y la realidad existente en el marco laboral.
“Mobbing” o acoso psicológico en el trabajo:
Conducta dirigida a uno o varios trabajadores cuyo objetivo es destruir su autoestima, aniquilar su identidad y conseguir que abandone el puesto de trabajo, y que se manifiesta a través de una conducta agresiva, vejatoria o intimidatoria, de carácter reiterativo. Esta conducta es ejercida por un compañero de trabajo, un superior jerárquico o un subordinado. En palabras de la STSJ de Navarra de 30-4-2001 esta situación se produce cuando “una persona o grupo de personas se comportan abusivamente con palabras, gestos o de otro modo que atentan a los empleados con la consiguiente degradación del clima laboral”.
Según la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, nos hallaríamos ante una fuerte reacción emocional negativa ante el trabajo realizado, que puede dar lugar a una importante alteración de la conducta de las personas y de su salud.
Dentro de la importante problemática que tales situaciones plantean en el ámbito del trabajo, queremos centrarnos únicamente en una perspectiva, esto es, en si una situación de estrés laboral o de “mobbing” puede considerarse, desde la vertiente del sistema de Seguridad Social, un accidente de trabajo y, por tanto y de causarse derecho a ella, la correspondiente prestación por incapacidad temporal o, incluso, por incapacidad permanente podría fundamentarse en dicha contingencia.
Ya podemos adelantar que, en esta cuestión, los Tribunales Superiores de Justicia no mantienen una postura uniforme, utilizando como bases legales para poder llegar a la calificación como accidente de trabajo lo dispuesto en el artículo 115 apartados 2.e) y 3 del TRLGSS.
También existen sentencias que no admiten en este ámbito la calificación como accidente de trabajo.
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References: resolución 
 Real Decreto 
 Resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 115