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Timestamp: 2013-06-19 07:37:27+00:00

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Segunda Parte: V. Concentración en prioridades sustantivas
V. CONCENTRACIÓN EN PRIORIDADES SUSTANTIVAS
[Asuntos económicos y sociales] [Cooperación para el desarrollo] [Medio ambiente, hábitat y desarrollo sostenible] [Asuntos humanitarios] [Los derechos humanos] [La sociedad civil]
A. Paz, seguridad y desarme
104.	Con el final de la guerra fría se ha transformado el contexto internacional de las misiones y
actividades de las Naciones Unidas. En la esfera de la paz y la seguridad, en la actualidad la
Organización se ocupa fundamentalmente de conflictos intraestatales que, con frecuencia,
tienen serias consecuencias internacionales y, en muchos casos, dan lugar a complejas
situaciones de emergencia humanitaria. Las tendencias recientes indican que esta clase de
conflictos seguirá requiriendo la atención prioritaria de las Naciones Unidas.
105.	El Consejo de Seguridad, tras decenios de estancamiento, es ahora el eje de los esfuerzos
internacionales por mantener la paz y la seguridad internacionales. Existe acuerdo general
sobre algunos de los conceptos que deben orientar la acción de las Naciones Unidas en la esfera
de la paz y la seguridad, incluidos los siguientes: el reconocimiento de las funciones del
Secretario General en la adopción de medidas preventivas; la necesidad de aplicar enfoques
amplios que incluyan el despliegue de los elementos políticos, de derechos humanos, militares,
humanitarios y de desarrollo de la Organización para promover la paz y la seguridad humana; y
una relación y vínculos de asociación coherentes con las organizaciones regionales y otros
106.	La complejidad de los mandatos de mantenimiento de la paz conferidos al Consejo de
Seguridad y la falta de recursos y voluntad política suficientes para aplicarlos han menoscabado
los esfuerzos de las Naciones Unidas en varios conflictos. Sin embargo, resulta claro que las
actividades de mantenimiento de la paz seguirán siendo un instrumento indispensable de las
Naciones Unidas y, por lo tanto, es esencial mantener la capacidad de la Organización para
planificar, administrar y llevar a cabo esas operaciones con eficiencia y éxito.
107	En este momento de su historia, las Naciones Unidas carecen de la capacidad institucional
necesaria para aplicar medidas coercitivas en virtud del Capítulo VII de la Carta. En las
condiciones actuales, las coaliciones ad hoc de los Estados Miembros interesados constituyen el
factor disuasivo más eficaz en situaciones de agresión, escalada o difusión de un conflicto en
curso. Como en el pasado, para que las medidas coercitivas cuenten con amplio apoyo
internacional y tengan legitimidad, es indispensable que exista un mandato del Consejo de
Seguridad que las autorice.
108. En los últimos años, el Consejo de Seguridad ha pedido con creciente frecuencia que se
impongan sanciones económicas como medio de coerción con arreglo al Capítulo VII de la
Carta. En virtud de su carácter universal, las Naciones Unidas constituyen un foro
particularmente apropiado para examinar y supervisar tales medidas. Sin embargo, es necesario
considerar la posibilidad de incrementar la eficacia de estas sanciones como instrumento para la
consecución del objetivo de modificar el comportamiento de aquéllos a quienes se aplican y, al
mismo tiempo, limitar los daños secundarios. Es necesario también tener en cuenta los efectos
humanitarios y económicos más amplios de las sanciones, así como criterios objetivos para
aplicarlas y levantarlas.
109. En la actualidad, aún no se han alcanzado plenamente los objetivos de la Carta en lo relativo a
un sistema viable de seguridad colectiva. La Organización sigue careciendo de la capacidad
necesaria para aplicar rápida y eficazmente las decisiones del Consejo de Seguridad en que se
pide que se envíen operaciones de mantenimiento de la paz en situaciones de crisis. En algunos
casos los Estados Miembros no aportan los contingentes necesarios para las misiones de
mantenimiento de la paz o los facilitan tras imponer condiciones que limitan las posibilidades
de una respuesta eficaz. Las operaciones encaminadas a establecer la paz, las operaciones en
relación con los derechos humanos y las operaciones de mantenimiento de la paz también
carecen de una base financiera segura, lo cual compromete seriamente su viabilidad.
110.	El predominio de las guerras intraestales y las crisis multifacéticas durante el período actual ha
imprimido nueva urgencia a la necesidad de comprender mejor sus causas profundas. Se admite
que debería hacerse mayor hincapié en la adopción oportuna de medidas preventivas adecuadas. Las Naciones Unidas del siglo XXI deberán concentrar cada vez más la atención en esta clase
111.	La Organización ya cuenta con un sistema de vigilancia mundial para detectar las posibles
amenazas a la paz y la seguridad internacionales a fin de respaldar los esfuerzos del Consejo de
Seguridad y del Secretario General por evitar que estalle un conflicto. Para incrementar esta
capacidad habrá que estrechar los contactos con el Consejo de Seguridad y afianzar la
cooperación con los gobiernos, en especial los que disponen de la capacidad pertinente, así
como con las organizaciones regionales o subregionales, las organizaciones no
gubernamentales, las universidades y otras instituciones.
112.	Una enseñanza de importancia crítica aprendida en el pasado es la necesidad de poder desplegar
operaciones rápidamente a fin de establecer una presencia convincente en una etapa temprana y
evitar el recrudecimiento de un conflicto armado. Actualmente se están celebrando consultas
con Estados Miembros para estudiar los medios óptimos de financiar el núcleo de una base para
las misiones de despliegue rápido -- un grupo reducido y multidisciplinario que sería el primero
en llegar al lugar para poner en marcha una operación.
113.	No se trata solamente de que la Organización esté debidamente preparada; es necesario también
que disponga fácilmente de tropas adiestradas y debidamente equipadas. Varios Estados, en el
contexto de los acuerdos de fuerzas de reserva, están adiestrando unidades que podrían ser
desplegadas tan pronto como el Consejo de Seguridad así lo decidiese. En tal sentido, la
decisión de un grupo de Estados Miembros de participar en el establecimiento de una brigada
de reserva con capacidad de intervención inmediata constituye un acontecimiento alentador. La
disponibilidad de contingentes sigue dependiendo de que los respectivos gobiernos estén
dispuestos a proporcionarlos caso por caso. Sólo podrá considerarse que existe un sistema
eficaz de seguridad mundial cuando el Consejo pueda enviar fuerzas militares en forma rápida,
previsible y fiable.
114.	Con frecuencia el establecimiento y funcionamiento adecuado de las operaciones de
mantenimiento de la paz se han visto comprometidos por serias limitaciones financieras. Además, ha sido necesario utilizar las cuentas para las actividades de mantenimiento de la paz
para cubrir los déficit del presupuesto ordinario de las Naciones Unidas. Como resultado de
ello, se han atrasado los pagos a los países que aportan contingentes. Esta es una situación
intolerable que no debe permitirse que continúe. Si la Organización ha de seguir trabajando en
pro de la paz y la seguridad internacionales y llevar a cabo su labor satisfactoriamente, es
necesario, a los fines de la continuidad de sus actividades, que cuente con una base suficiente
de recursos con cargo al presupuesto ordinario, los presupuestos para las misiones y la cuenta
de apoyo para las operaciones de mantenimiento de la paz.
115.	En algunos casos también se tropieza con considerables dificultades para negociar y aplicar
debidamente el acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas. Las enmiendas que proponen algunos
gobiernos anfitriones a veces se apartan fundamentalmente de las prácticas habituales y de los
principios aplicables a las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, y
las negociaciones llevadas a cabo sobre esa base demoran la concertación de un acuerdo
aceptable. Este proceso se aceleraría si el Consejo de Seguridad fijara plazos para la
concertación de los acuerdos sobre el estatuto de las fuerzas y, en la resolución por la que se
establece una operación, se incluyera una cláusula en virtud de la cual el modelo de acuerdo
sobre el estatuto de las fuerzas (véase A/45/594) se aplicaría provisionalmente hasta tanto se
llegase a un acuerdo definitivo.
Que los gobiernos que cuenten con la capacidad pertinente establezcan la práctica de
proporcionar al Secretario General toda información que pueda consolidar sus esfuerzos en
materia de medidas preventivas.
Que el Consejo de Seguridad y la Asamblea examinen medidas para fortalecer la capacidad de
reacción rápida de las Naciones Unidas.
Que el Consejo de Seguridad, al establecer una operación de mantenimiento de la paz, fije un
plazo para la concertación del acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas entre las Naciones Unidas
y el gobierno anfitrión para la operación de que se trate y, hasta que se concierte el acuerdo, se
aplique provisionalmente el modelo de acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas.
116.	Diversas organizaciones regionales han participado en medidas preventivas, de mantenimiento
de la paz y otras actividades para el logro de la paz llevadas a cabo en virtud de un mandato
conferido al Consejo de Seguridad. Sobre la base del Capítulo VIII de la Carta, la
Organización ha emprendido varias actividades complementarias con los organismos y
acuerdos regionales en tal sentido. Entre ellas figuran el despliegue conjunto de operaciones
sobre el terreno, como las llevadas a cabo en Georgia y Liberia, y la designación de un
representante especial de las Naciones Unidas y la Organización de la Unidad Africana para la
región de los Grandes Lagos de África. Se redoblará la cooperación con las organizaciones
regionales que participarán cada vez en mayor medida en todas las actividades de las Naciones
Unidas relacionadas con el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, incluidas las
de prevención de conflictos.
Reformas en la Secretaría
117.	En la actualidad suele aceptarse que los conflictos de hoy en día tienen muchas dimensiones
que es necesario abordar en forma general y que requieren una acción más integrada y
coordinada. Ya se han introducido reformas generales y se ha ampliado considerablemente la
cooperación entre el Departamento de Asuntos Políticos, el Departamento de Operaciones de
Mantenimiento de la Paz, el Departamento de Asuntos Humanitarios y otros departamentos y
entidades pertinentes a los que se pide que establezcan operaciones sobre el terreno y participen
en ellas. Se han aclarado las estructuras jerárquicas y la función de presentación de informes de
las misiones sobre el terreno y se ha fortalecido el intercambio de información y la
coordinación entre los departamentos y con otras entidades del sistema, en particular en la
esfera de los asuntos humanitarios. El Comité Ejecutivo de Paz y Seguridad y el Comité
Ejecutivo de Asuntos Humanitarios examinarán los medios de fortalecer la cooperación entre
los departamentos interesados, en particular en lo que respecta a la reunión y el análisis de
información y a la posibilidad de extraer el máximo beneficio posible de la experiencia
adquirida en las misiones sobre el terreno.
118.	En el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz se está afianzado y reforzando
la integración de los componentes civiles y militares. Si bien es mucho lo que se ha logrado en
esta esfera, será difícil hacer nuevos progresos mientras el personal de varias dependencias,
para cuyos puestos no se asignan fondos en el presupuesto, consista casi exclusivamente en
oficiales militares proporcionados a título gratuito. Debe fortalecerse la actual capacidad del
Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz promoviendo la cooperación entre
los componentes civiles y militares en todas las esferas, desde la planificación y preparación de
una operación hasta su ejecución, su cierre y el análisis posterior a la misión. Ello sólo podrá
lograrse con un presupuesto que tenga en cuenta las necesidades de personal efectivas del
119.	Es especialmente importante adoptar un enfoque integrado sobre el terreno, donde las partes
pueden explotar la falta de cohesión o las divergencias entre los organismos de las Naciones
Unidas. Por este motivo, la función del Representante Especial del Secretario General es de
vital importancia. En países donde se han establecido grandes operaciones multidisciplinarias
sobre el terreno, el Representante Especial debe velar por que los esfuerzos de los distintos
componentes del sistema se refuercen mutuamente. En esas circunstancias, el Representante
Especial tiene atribuciones de mando sobre los comandantes de las fuerzas, los comisarios de la
policía civil, los coordinadores residentes y los coordinadores de la asistencia humanitaria.
Medida 3: Se elaborará un plan para poner fin gradualmente, a la mayor brevedad
posible, a la utilización en la Secretaría de personal proporcionado a título gratuito.
Medida 4: En el terreno, el Representante Especial del Secretario General tendrá
autoridad sobre todas las entidades de las Naciones Unidas.
120.	En los últimos años, la consolidación de la paz después de los conflictos ha adquirido nueva
importancia en la labor de las Naciones Unidas. El concepto de "consolidación de la paz
después de los conflictos" abarca las diversas medidas concertadas e integradas que se adoptan
al final de un conflicto para afianzar la paz y evitar la reanudación del enfrentamiento armado. Las actividades de consolidación de la paz pueden incluir la creación o el fortalecimiento de las
instituciones nacionales; la supervisión de elecciones; la promoción de los derechos humanos;
la ejecución de programas de reintegración y rehabilitación y la creación de las condiciones
necesarias para que pueda continuar el proceso de desarrollo. Las actividades de consolidación
de la paz no constituyen un sucedáneo de las actividades humanitarias y de desarrollo en curso
en los países que están saliendo de una crisis. En cambio, tienen por objeto complementarlas e
introducir nuevas actividades o reorientar actividades existentes que, además de su valor
intrínseco a nivel humanitario o de desarrollo, son políticamente importantes pues reducen el
riesgo de que se reanude el conflicto y contribuyen a crear condiciones más propicias para la
reconciliación, la reconstrucción y la recuperación. El carácter pluridimensional de una
empresa de esa naturaleza exige la adopción de medidas eficaces de coordinación.
121.	En su carácter de órgano de coordinación y de entidad que preside las reuniones del Comité
Ejecutivo de Paz y Seguridad, el Departamento de Asuntos Políticos había de trabajar en
colaboración muy estrecha con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para
los Derechos Humanos, el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, la
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Mundial, teniendo
presente, en particular, la importancia de determinar en qué momento la función de
consolidación de la paz debe ceder el paso a actividades integrales de reconstrucción y
desarrollo. Se seguirán estableciendo equipos de tareas para garantizar la acción integrada de
todo el sistema de las Naciones Unidas. En cada caso, se ha decidido sobre una base
pragmática a quién se encomendará la presidencia. La entidad de coordinación apoyará y
fortalecerá la labor de los equipos de tareas.
Medida 5: Con efecto inmediato, el Departamento de Asuntos Políticos, en su actual
capacidad de entidad que preside las reuniones del Comité Ejecutivo de Paz y
Seguridad, coordinará las actividades de las Naciones Unidas de consolidación de la
paz después de los conflictos. El Comité Ejecutivo de Paz y Seguridad, en
colaboración con otros comités ejecutivos, según proceda, diseñará y ejecutará las
iniciativas de consolidación de la paz después de los conflictos y, en particular, de
definir los objetivos, los criterios y las directrices operacionales para las actividades de
las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas de consolidación de la paz
Desarme y regulación de armamentos
122.	El desarme es un tema importantísimo de la labor mundial. Al cesar la rivalidad entre las
superpotencias, las naciones del mundo entero han reconocido la importancia que revisten para
ellas el éxito de las negociaciones multilaterales y la supervisión de los acontecimientos
relacionados con los armamentos. Como resultado de ello, las Naciones Unidas desempeñan
un papel decisivo en los esfuerzos mundiales por limitar los armamentos y los conflictos. En el
marco de la Conferencia de Desarme y la Asamblea General, se han logrado importantes
progresos en el establecimiento y la consolidación de instrumentos jurídicos multilaterales y
zonas libres de armas nucleares. La Comisión de Desarme también ha cumplido una valiosa
123.	Con la firma del Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares, que la Asamblea
General hizo suyo la prórroga por un período indefinido del Tratado sobre la no proliferación
de las armas nucleares, el establecimiento de una zona libre de armas nucleares en África, los
esfuerzos por aplicar plenamente el Tratado de Bangkok, por el que se establece una zona libre
de armas nucleares en el Asia Sudoriental, y el fortalecimiento, por el Organismo Internacional
de Energía Atómica (OIEA), de las salvaguardias del Tratado sobre la no proliferación de las
armas nucleares, se han hecho considerables progresos hacia la consecución del desarme
nuclear. Otros acontecimientos positivos han sido la entrada en vigor de la Convención sobre
las Armas Químicas y el fortalecimiento de la prohibición del uso de armas biológicas. Los
progresos recientes en lo que respecta a reducir y eliminar las minas terrestres también son de
importancia decisiva para las Naciones Unidas.
124.	Al surgir nuevos peligros y protagonistas, la labor que deben cumplir las Naciones Unidas en la
esfera del desarme ha cobrado renovada urgencia. En el período posterior a la guerra fría, la
difusión de tecnología y material para la fabricación de armas nucleares, así como el aumento
del interés en la adquisición de armas biológicas y químicas y los sistemas vectores
correspondientes constituyen una amenaza creciente. En años recientes, los caudillos
regionales, las organizaciones delictivas y diversos grupos terroristas se han dedicado al
comercio y la adquisición de armas de destrucción en masa. El amplio uso y el poder de
destrucción de las minas terrestres en zonas de conflicto armado y la obtención por civiles de
armas convencionales y armas ligeras son cuestiones que se han incorporado al programa de las
organizaciones internacionales y que frecuentemente hay que encarar en el contexto de las
operaciones de mantenimiento de la paz. Los progresos logrados recientemente en los
esfuerzos por reducir y eliminar las minas terrestres también revisten suma importancia para las
125.	Se llevará a cabo la reorganización de la capacidad administrativa de la Secretaría a fin de
establecer una estructura que permita responder eficazmente a las prioridades de los Estados
Miembros en la esfera del desarme. Se establecerá un nuevo Departamento de Desarme y de
Regulación de Armamentos que reemplazará al Centro de Asuntos de Desarme. El
Departamento tendrá su sede en Nueva York a fin de asegurar su interacción eficaz con la
Asamblea General, el Consejo de Seguridad, la Oficina del Secretario General y los
departamentos competentes de las Naciones Unidas. Como la Conferencia de Desarme se
reúne en Ginebra, de tres a cuatro meses todos los años, necesitarán que se le siga prestando
apoyo. Por lo tanto se mantendrán en Ginebra los recursos existentes de personal que prestan
apoyo a la Conferencia de Desarme, y supervisan las convenciones y los tratados multilaterales
de desarme y los programas de becas y capacitación, así como el Instituto de las Naciones
Unidas de Investigación sobre el Desarme (UNIDIR). El Director General de la Oficina de las
Naciones Unidas en Ginebra seguirá desempeñando el cargo de Secretario General de la
Conferencia de Desarme y presentando informes directamente al Secretario General.
Medida 6: Se establecerá un Departamento de Desarme y de Regulación de
Armamentos, encabezado por un Secretario General Adjunto.
126.	Teniendo en cuenta los nuevos acontecimientos y tendencias indicados en los párrafos
precedentes, los Estados Miembros tal vez deseen considerar si corresponde examinar las
actuales estructuras de negociaciones o deliberaciones multilaterales y los programas
correspondientes, con miras a actualizarlos y racionalizarlos.
Que la Asamblea General examine la labor de la Comisión de Desarme y la Primera Comisión
a fin de actualizarla, racionalizarla y simplificarla. B. Asuntos económicos y sociales
127.	Los fundadores de las Naciones Unidas consideraron que la cooperación internacional en las
esferas económica y social y la promoción de condiciones de progreso y desarrollo económico
y social figuraban entre los propósitos más importantes de la Organización. La búsqueda de
formas de perseguir ese objetivo fundamental en un ambiente de evolución constante sigue
teniendo alta prioridad y debería ser objetivo principal del proceso de reforma de las Naciones
Unidas. La Organización debe fortalecer su capacidad para superar los obstáculos de larga data
que se oponen al desarrollo y, al mismo tiempo, ponerse en condiciones de hacer frente a
problemas nuevos e incipientes.
128.	Las Naciones Unidas tienen ventajas y posibilidades considerables en esta esfera. Son la única
institución cuyo mandato tiene la amplitud necesaria para ocuparse de las causas fundamentales
de la inestabilidad y los conflictos y prestar atención en forma global e integrada a la gran
diversidad de problemas económicos, sociales y ambientales que estorban el desarrollo. La
Organización tiene también excelentes posibilidades para establecer vínculos de cooperación y
la necesaria colaboración para el desarrollo entre los gobiernos, el sector privado, la sociedad
civil y las organizaciones regionales y mundiales. Muchas de las esferas de problemas que
afectan el desarrollo se han examinado a fondo en las conferencias internacionales organizadas
por las Naciones Unidas en el decenio de 1990. Los temas interdisciplinarios y comunes
surgidos de esas conferencias requieren enfoques normativos y tratamiento comunes, y un
esfuerzo común para lograr un seguimiento continuo. El conjunto de esos temas constituye un
marco para un enfoque integrado y general del desarrollo económico y social en su sentido más
129.	La contribución de las Naciones Unidas tiene especial importancia en un momento en que están
cambiando los paradigmas del concepto y la filosofía del desarrollo económico y social. Como
centro mundial de ideas innovadoras y establecimiento de consenso, las Naciones Unidas deben
aprovechar al máximo su capacidad analítica para reconocer problemas comunes y recomendar
soluciones. Gracias a sus actividades normativas, la Organización puede contribuir al
establecimiento de un entorno externo que permita que todos los países y sus empresas
compitan en condiciones de igualdad en los mercados internacionales, y, mediante sus
actividades consultiva y operacional, puede ayudar a desarrollar los instrumentos y la capacidad
de recursos humanos que permitirían superar las limitaciones que encuentran muchos países en
relación con la oferta. Las Naciones Unidas deben seguir tratando de influir en las decisiones
económicas que se adoptan en otros foros desde la perspectiva de los países en desarrollo y
conservan sus excelentes posibilidades para el establecimiento de un consenso basado en la
perspectiva de la interdependencia de los problemas, y para determinar los medios de que
pueden valerse todos los países para alcanzar el desarrollo sostenido y sostenible.
La función del Consejo Económico y Social
130.	Es preciso poner al Consejo Económico y Social en condiciones de desempeñar más
eficazmente la función que se le confió en la Carta. A largo plazo, puede ser necesario
reformular la función del Consejo a la luz de la experiencia de los últimos 50 años y de las
nuevas realidades económicas y sociales e incluso modificar la Carta para dotarlo de mayor
autoridad. Como prioridad inmediata, hay que fortalecer las funciones básicas de gestión
normativa y coordinación del Consejo Económico y Social, y dotarlo de lo necesario para que
pueda desempeñar mejor su función en el diálogo para la coordinación de la política
macroeconómica. También es preciso que el Consejo mejore la organización de sus períodos
de sesiones y sus procedimientos de presentación de informes, y racionalice su mecanismo
subsidiario, especialmente los órganos rectores de los fondos y programas de las Naciones Unidas.
Organización y métodos de trabajo del Consejo Económico y Social
131.	En los últimos años, el Consejo ha empezado a organizarse de manera más efectiva a fin de
aumentar su contribución al diálogo para la coordinación de la política internacional. El
diálogo de política de "un día" establecido por el Consejo reúne a los jefes ejecutivos del Banco
Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio
(OMC) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en
un notable diálogo con los Estados Miembros de la Organización. El diálogo de política y el
debate que se realiza en la serie de sesiones de alto nivel con la participación de un número
cada vez mayor de ministros y altos funcionarios de los gobiernos son prueba de que los
Estados Miembros quieren que el Consejo desempeñe una función especial en el diálogo para la
coordinación de la política macroeconómica. Para fortalecer aún más esa función, el Consejo
podría recibir la asistencia de grupos de expertos cualificados apoyados por una secretaría
identificable y dedicada, lo que facilitaría el examen oportuno de las cuestiones pertinentes. La
celebración de reuniones de grupos especializados sobre temas concretos permitiría al Consejo
recibir el asesoramiento de expertos sobresalientes. Al mismo tiempo, se sugiere, en
consecuencia, que el Comité de Planificación del Desarrollo podría suprimirse.
132.	El diálogo oficioso con los jefes de los fondos y programas de las Naciones Unidas que se
realiza en la reunión de alto nivel de la "serie de sesiones sobre actividades operacionales para
el desarrollo" es también cada vez más provechoso. Se espera además que el Consejo,
mediante esa serie de sesiones, proporcione en todo el sistema una orientación normativa
coherente para las actividades operacionales para el desarrollo. Eso requiere la mejora de los
procedimientos de preparación, de modo que queden bien definidas las cuestiones normativas
fundamentales planteadas en los informes de las juntas ejecutivas de los fondos y programas, y
un nivel de participación en el Consejo que confiera la importancia política necesaria a las
disposiciones normativas que formule. Para que el diálogo tenga más significación se requiere
especialmente la participación activa de los países menos adelantados, que son los beneficiarios
de las actividades operacionales.
133.	También es preciso dar un enfoque más concreto a la serie de sesiones de carácter general del
Consejo, en que se examinan los informes de sus órganos subsidiarios. Esos informes se
examinan actualmente en forma consecutiva y sin prestar suficiente atención a los vínculos
entre ellos. Además, el examen de los informes de los órganos subsidiarios por el Consejo es
principalmente de procedimiento, y no está orientado hacia la adopción de políticas. También
es indudable que es preciso aumentar la capacidad del Consejo de ocuparse a priori y no a posteriori de los programas de trabajo de sus comisiones orgánicas. 134.	En el párrafo 197 del presente informe se recomienda que el Consejo establezca una serie de
sesiones sobre asuntos humanitarios. En los párrafos 138 a 142 figuran recomendaciones sobre
el fortalecimiento del apoyo sustantivo de secretaría al Consejo, junto con otras reformas de la
función de secretaría.
Que el Consejo Económico y Social considere la posibilidad de celebrar sus diversas series de
sesiones en distintas épocas del año determinadas de antemano, sin que ello afecte la duración
total de las reuniones que celebrase el Consejo durante un año determinado. Eso facilitará la
asistencia a esas series de sesiones de los ministros directamente interesados en los temas y las
cuestiones normativas que se examinen en cada serie de sesiones. Que se aumente la duración
de la serie de sesiones sobre actividades operacionales para que el Consejo pueda dar una
orientación normativa eficaz a la labor de los diversos programas y fondos.
Que se reemplace el Comité de Planificación del Desarrollo por grupos de expertos sobre
diversas cuestiones de política establecidos por el Consejo Económico y Social para cada caso
y cuyos miembros se designarán por recomendación del Secretario General.
Que se mejore la labor de la serie de sesiones sobre actividades operacionales para el desarrollo
aumentando su duración y estableciendo un fondo fiduciario que facilite la participación de
funcionarios de los países menos adelantados en esa serie de sesiones. Reforma de los órganos subsidiarios
135.	A fin de ayudar al Consejo Económico y Social a examinar su mecanismo subsidiario, de
conformidad con las disposiciones de la resolución 50/227 de la Asamblea General y teniendo
presente el espíritu y el propósito de la resolución, se han preparado propuestas para efectuar
una consolidación y reconfiguración general del mecanismo subsidiario con el objeto de
aprovechar las complementariedades y de dar oportunidades de intercambio recíproco, para
someterlas al examen de los Estados Miembros. Con ello se persigue, principalmente, hacer
una contribución técnica a las deliberaciones en curso. Los detalles de las recomendaciones y
su fundamento figuran en una nota de antecedentes que se ha de presentar a la Asamblea
Que la labor y las funciones del Comité de Fuentes de Energía Nuevas y Renovables y de
Energía para el Desarrollo y las del Comité de Recursos Naturales queden fusionadas en la
Comisión sobre el Desarrollo Sostenible;
Que la Comisión de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo pase a ser un órgano
subsidiario de la Junta de Comercio y Desarrollo de la UNCTAD, la secretaría de la UNCTAD
deberá seguir proporcionando servicios sustantivos a la Comisión; Que las funciones de la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal y la
Comisión de Estupefacientes queden fusionadas en una sola comisión en virtud de
disposiciones que preserven plenamente las funciones que se confíen a ésta en virtud de
tratados. La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes presentará informes a la
nueva Comisión; Véanse también al respecto los párrafos 143 a 145 infra.;
Que se mantenga al Grupo Intergubernamental de Trabajo de Expertos en Normas
Internacionales de Contabilidad y Presentación de Informes en su calidad de grupo de expertos
que presenta informes por conducto de la Comisión de la Inversión, la Tecnología y las
Cuestiones Financieras Conexas de la UNCTAD;
Que se examine la labor del Grupo ad hoc de Expertos sobre cooperación internacional
en cuestiones de tributación cuando concluya su presente mandato;
Que el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales presente informes al
Consejo Económico y Social por conducto de la Comisión de Derechos Humanos.
Las comisiones regionales y el proceso de reforma
136.	Se han hecho numerosos estudios sobre la función de las comisiones regionales. Pese a que el
número de grupos de integración regional y subregional es cada vez mayor, las comisiones
regionales siguen siendo los órganos políticamente neutrales y democráticos por excelencia en
que todos los países de una región participan en condiciones de igualdad. No obstante, las
comisiones regionales tienen plena conciencia de la necesidad de redefinir su función
atendiendo a las nuevas circunstancias y al surgimiento de esos grupos de integración. En
algunos casos ha habido grandes cambios en la composición, debido principalmente a los
acontecimientos ocurridos en Europa central y oriental. También es preciso que las comisiones
examinen su función en el contexto de las organizaciones mundiales. Las comisiones han
intensificado últimamente sus actividades de reforma y han modernizado en grados diversos
tanto su estructura gubernamental como la de sus secretarías. En el informe del Secretario General sobre la cooperación regional en las esferas económica y social y esferas
conexas (E/1997/40) figura un examen más detallado de las medidas de reforma adoptadas.
137.	Las actividades de reforma de las comisiones regionales no han incluido un examen general de
su función en el marco de unas Naciones Unidas objeto a su vez de reformas. En consecuencia,
el Consejo Económico y Social debería examinar varias cuestiones generales pertinentes a la
labor de las comisiones.
Que el Consejo Económico y Social inicie un examen general de las comisiones regionales, en
consulta con otros órganos regionales y con los gobiernos, teniendo presentes los exámenes ya
realizados por cada una de las comisiones, a fin de examinar la competencia básica de las
comisiones en relación con la de los órganos mundiales y otros órganos intergubernamentales
regionales y subregionales, y determinar la división del trabajo más adecuada, tanto respecto
del establecimiento de normas como de las actividades de cooperación técnica y las
perspectivas de mayor racionalización y consolidación.
Reforma de la Secretaría
138.	A nivel de la Secretaría se está adoptando una serie de medidas a fin de que los recursos de que
dispone la Organización en esta esfera se usen de la manera más racional posible. Se está
haciendo hincapié en la determinación de las esferas en que se ha establecido en varias partes
de la Secretaría una competencia reconocida; la disminución de la fragmentación de aptitudes y
la duplicación de esfuerzos; la creación en cada sector de la sinergia y las masas críticas
necesarias para elevar la calidad del análisis y las actividades; y la simplificación y
racionalización de la capacidad de ejecución.
139.	La finalidad de la decisión de fusionar los departamentos de los sectores económico y social de
la Secretaría en un nuevo Departamento de Asuntos Económicos y Sociales era facilitar el logro
de esos objetivos. El nuevo departamento se estableció tras una amplia reorganización de la
UNCTAD que afectó tanto la secretaría de la UNCTAD como su mecanismo
intergubernamental. La participación de la UNCTAD y el PNUMA, junto con el nuevo
Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, en el Comité Ejecutivo de Asuntos
Económicos y Sociales está permitiendo a la Organización ocuparse en forma coherente de dos
factores básicos del desarrollo, a saber, el medio ambiente y el vínculo entre el comercio, la
inversión y la tecnología. Además, la participación de las comisiones regionales en el Comité
Ejecutivo permite armonizar los aspectos mundiales y regionales del desarrollo y hacer que, en
forma complementaria, influyan en la labor de la Organización, incluso en el apoyo sustantivo
que proporciona al Consejo Económico y Social. El Comité Ejecutivo está buscando
activamente maneras de combinar con mayor eficacia los recursos y la capacidad de la
Organización en esferas fundamentales como la preparación de estudios económicos y sociales,
y lograr una división más eficaz del trabajo en la Secretaría.
140.	Es preciso fortalecer la capacidad de la Secretaría para prestar apoyo eficaz al Consejo
mediante el establecimiento en el nuevo departamento de una secretaría sustantiva identificable
que trabaje en cooperación y colaboración estrechas con los correspondientes departamentos,
fondos y programas, y organizaciones y organismos del sistema de las Naciones Unidas. Esa
secretaría proporcionaría el principal apoyo sustantivo al Consejo, especialmente en relación
con las series de sesiones de alto nivel, de coordinación y sobre actividades operacionales. También prepararía el informe anual del Consejo a la Asamblea General, así como informes
analíticos consolidados sobre cuestiones normativas interdisciplinarias derivadas de la serie de
sesiones de carácter general y destinadas a apoyar la función normativa de la serie de sesiones
sobre actividades operacionales. Como parte de esa secretaría, se creará una dependencia
identificable de asuntos entre organismos, fortalecida con personal adscrito procedente de
diversos programas y organismos, para que preste servicios al Comité Administrativo de
Coordinación y promueva constantemente el intercambio de información y consultas en todo el
141. Conjuntamente con la aplicación de la decisión de establecer el Departamento de Asuntos
Económicos y Sociales, se están haciendo ajustes para mejorar la división del trabajo con otras
entidades de los sectores económico y social, teniendo presentes también las reformas
propuestas en el proceso y las estructuras intergubernamentales. Se está prestando especial
atención al fortalecimiento de esferas de trabajo relativas a la cooperación Sur-Sur y el apoyo a
África, los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo. Se espera
prestar una atención prioritaria a esas esferas aprovechando los recursos liberados gracias a las
medidas de eficiencia. En las estimaciones presupuestarias revisadas se proporcionarán detalles
142.	Para mejorar el análisis normativo en las Naciones Unidas, es necesario crear centros de
excelencia y masa crítica aprovechando las ventajas y capacidades relativas disponibles en las
diversas entidades económicas y sociales de la Organización. El nuevo Departamento tiene
competencias básicas claras en esferas tales como el enfoque integrado del desarrollo, el
desarrollo sostenible, el desarrollo social, el adelanto, los derechos y la potenciación del papel
de la mujer, en actividades demográficas y estadísticas, y en las cuestiones derivadas del
seguimiento integrado de las conferencias recientes de las Naciones Unidas. La UNCTAD
tiene competencias básicas en el análisis de políticas macroeconómicas en el marco de la
interdependencia y en el apoyo a las cuestiones del comercio y el desarrollo relacionadas entre
a)	En el nuevo Departamento de Asuntos Económicos y Sociales unificado se
establecerá una secretaría sustantiva del Consejo Económico y Social dirigida
por un alto funcionario. En las estimaciones presupuestarias revisadas se
proporcionarán detalles al respecto.
b)	El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales y la UNCTAD harán un
examen de sus actividades en la esfera macroeconómica para fortalecer su
cooperación y racionalizar y mejorar la labor de las Naciones Unidas en esa
esfera. En el examen se presentarán opciones para reorientar, fortalecer y
concentrar mejor la capacidad de las Naciones Unidas a fin de asegurar su
función directiva en la satisfacción de las necesidades prioritarias de información
de la comunidad mundial. Las recomendaciones se presentarán al Secretario
General antes del 1 de octubre de 1997.
Fiscalización de drogas, prevención del delito y lucha contra el terrorismo internacional
143.	Cada día aumenta el peligro que las redes transnacionales de delincuentes, de tráfico de
estupefacientes, de blanqueo de dinero y de terrorismo constituyen para la autoridad de los
gobiernos y la sociedad civil. El acceso de grupos del hampa a tecnologías avanzadas de
información y a armas modernas, así como a los diversos instrumentos de la economía mundial
de mercado, han venido aumentando considerablemente el poder y la influencia que pueden
tener esos grupos, lo que pone en peligro el orden público y las instituciones económicas y
políticas legítimas. Tanto para los países industrializados como para los países en desarrollo,
eso constituye un problema cada vez más inquietante que hace imprescindible la cooperación
144.	La fiscalización de drogas, la prevención del delito y la lucha contra el terrorismo internacional
en todas sus formas y manifestaciones constituyen una de las ocho esferas prioritarias del plan
de mediano plazo para el período 1998-2001. La ejecución de los programas se ha confiado
hasta ahora a dos entidades distintas, a saber, el Programa de las Naciones Unidas para la
Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID) y la División de Prevención del Delito y
Justicia Penal, ambos con sede en Viena. El PNUFID presta servicios a la Comisión de
Estupefacientes y a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, en tanto que la
División de Prevención del Delito y Justicia Penal presta servicios a la Comisión de Prevención
del Delito y Justicia Penal. Habida cuenta de la clara relación existente entre los problemas de
las drogas y el delito, mediante un reajuste organizacional de los dos programas se podría
fortalecer la capacidad de las Naciones Unidas para hacer frente a esos problemas de
145.	Para que la Organización pueda concentrar y aumentar su capacidad de ocuparse de los
problemas interconexos de la fiscalización de drogas y el delito transnacional, se fortalecerá la
División de Prevención del Delito y Justicia Penal para transformarla en un Centro de
Prevención del Delito Internacional. Se fortalecerá la capacidad del Centro para ocuparse del
terrorismo internacional y de fenómenos cada vez más graves como el blanqueo de dinero y el
tráfico de mujeres y niños. Eso no afectará al equilibrio entre las actividades del PNUFID de
lucha contra el tráfico de drogas y otros componentes de la fiscalización de drogas, incluso las
actividades de prevención y rehabilitación, así como las que persiguen reducir la oferta ilícita
fomentando otras actividades. Al mismo tiempo, se aumentará la interacción entre el programa
de trabajo del Centro y el del PNUFID, en particular mediante programas conjuntos sobre
cuestiones de interés común, como el blanqueo de dinero. Se establecería una estructura
administrativa común a cargo de un Director Ejecutivo que se ocuparía del PNUFID y del
nuevo Centro y que sería también Director General de la Oficina de las Naciones Unidas en
Medida 8: Viena será el núcleo de las actividades de las Naciones Unidas contra el delito, las drogas y el terrorismo. La División de Prevención del Delito y Justicia Penal será reestructurada como Centro de Prevención del Delito Internacional y se presentarán a los Estados Miembros propuestas para fortalecer la capacidad del Centro. El nuevo Centro y el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas formarán, sumados, una nueva Oficina de Fiscalización de Drogas y de Prevención del Delito.
146.	La naturaleza del desarrollo se ha modificado ostensiblemente y se caracteriza actualmente por
un mayor grado de apertura política y económica y de sensibilización respecto de los problemas
sociales y ambientales. La sustitución de importaciones y los obstáculos al comercio se están
sustituyendo por una orientación a las exportaciones y la eliminación de las distorsiones del
comercio. Ello ha dado lugar a un aumento espectacular de las corrientes de capitales del sector
privado, que han pasado a ser el principal motor del desarrollo en muchos países que poseen la
base institucional necesaria. No obstante, la mayoría de los países en desarrollo sigue teniendo
un acceso muy limitado al capital privado y depende de un conjunto de recursos cada vez más
reducido de asistencia oficial para el desarrollo procedente del exterior, mientras hace frente a
problemas de pobreza, bajos niveles de desarrollo social, degradación del medio ambiente y, en
algunos casos, inestabilidad política. Se estima que, en 1996, las inversiones extranjeras
directas en Asia ascendieron a 48.000 millones de dólares de los EE.UU., si bien únicamente
2.600 millones de dólares correspondieron al África al sur del Sáhara.
147.	Las necesidades planteadas a las Naciones Unidas han aumentado con el tiempo y se ponen de
manifiesto en los mandatos de las conferencias mundiales. Las transformaciones económicas,
ambientales, sociales y políticas han generado nuevas prioridades en el ámbito de la asistencia
para el desarrollo, particularmente por lo que respecta a controlar los efectos de la transición
económica y política, garantizar condiciones de vida sostenibles, poner coto a tendencias tales
como la feminización de la pobreza y eliminar los peligros que amenazan al medio ambiente. A pesar de esas crecientes necesidades, los fondos y programas claves de las Naciones Unidas
siguen encontrándose en una situación de estancamiento y de falta de previsibilidad y
certidumbre respecto de las contribuciones básicas, a lo que se suma un aumento considerable
de los recursos asignados. Individualmente considerados, los fondos y programas representan
un porcentaje muy reducido de las corrientes totales de recursos para el desarrollo. Así pues,
las Naciones Unidas han de proceder a reexaminar y reorientar su función en las actividades de
desarrollo teniendo en cuenta el número considerable de nuevos integrantes del ámbito de la
asistencia para el desarrollo y los importantes cambios en las políticas y el papel de otros
integrantes. Particularmente en el contexto de las actividades de desarrollo, las Naciones
Unidas han de establecer una cooperación más estrecha con el Banco Mundial, el Fondo
Monetario Internacional y los bancos regionales de desarrollo.
Importancia de la coherencia y la eficacia en las actividades de desarrollo
148.	La diversidad, las características distintivas y la especialización de los fondos y programas de
las Naciones Unidas que participan en las actividades de desarrollo resultan muy beneficiosas
para las Naciones Unidas y los países en desarrollo. El proceso de reforma está destinado a
mantener y reforzar el carácter distintivo de esas entidades, intentando al mismo tiempo
facilitar su funcionamiento en un marco más unificado, cooperativo y coherente en su calidad
de miembros de la familia de las Naciones Unidas.
149. Al ir abriéndose paso la idea de que el logro de un desarrollo eficaz exige un enfoque más
integral, cada organización sectorial tiende a hacer extensivas sus actividades a ámbitos que se
superponen a otros. Ese fenómeno se pone de manifiesto en el caso de todas las organizaciones
del sistema. La superposición hace más necesarias la cooperación y la coordinación entre las
organizaciones correspondientes y complica los problemas dimanantes de la fragmentación de
las estructuras existentes. En el plano nacional, la fragmentación y superposición indicadas
constituyen un obstáculo para que las Naciones Unidas atiendan a las necesidades de los países
de manera sistemática, coherente y eficaz en función de los costos.
150.	La fragmentación y la superposición complican el problema de la disminución del volumen
relativo de los recursos de las Naciones Unidas destinados a actividades operacionales y de
otras corrientes financieras. En conjunto, los gastos del PNUD, el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP)
ascendieron únicamente a 4.706 millones de dólares en 1994-1995 y se destinaron a 135 países
en los que se ejecutaban programas. [ Véase el informe del Comité Administrativo de Coordinación presentado al Consejo Económico y Social en
relación con los programas y recursos del sistema de las Naciones Unidas para el bienio 1994-1995 (E/1995/64).] El volumen de esa asistencia, a pesar de su carácter de
donación, sigue siendo relativamente escaso. Así pues, la eficacia y los efectos de tales
recursos dependen primordialmente de su distribución, su destino y su administración.
151. A partir de su cuadragésimo cuarto período de sesiones, la Asamblea General ha ido aprobando
una serie de resoluciones para abordar esas cuestiones. [ Resoluciones de la Asamblea General 44/211, de 28 de diciembre de 1989, 47/199, de 22 de diciembre
de 1992, y 50/120, de 20 de diciembre de 1995.] Además de subrayar que se deben
respetar y ampliar los mandatos de los fondos y programas, se destaca que los "distintos
fondos, programas y organismos especializados deben comprometerse a colaborar a fin de
integrar la asistencia prestada por el sistema de las Naciones Unidas a los procesos de
desarrollo de los países receptores de un modo plenamente coordinado". La Asamblea ha
destacado que "la coordinación de los arreglos y procedimientos de financiación (en materia de
actividades operacionales del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo) [...] debería
elevar al máximo su carácter complementario y evitar la duplicación, a fin de aumentar los
efectos positivos de esas actividades sobre el desarrollo de los países en desarrollo". Además,
la Asamblea General ha hecho hincapié en que "el sistema de las Naciones Unidas en el plano
nacional se debe estructurar y componer de manera que se ajuste a los programas de
cooperación en curso y proyectados, más que a la estructura institucional del sistema de las
152.	La labor del Comité Ejecutivo de Actividades de Desarrollo constituye un paso importante de la
puesta en práctica de los cambios anunciados el 17 de marzo del año en curso. El PNUD sigue
desempeñando la función de administrar y financiar el sistema de coordinadores residentes. Este sistema, será fortalecido mediante la selección de coordinadores residentes procedentes de
todas las organizaciones pertinentes. El Comité Ejecutivo de Actividades de Desarrollo ha
acordado una serie de medidas encaminadas a impulsar ese proceso, al tiempo que ha
delimitado ciertos ámbitos que requieren nuevas consultas.
153.	A partir de esa experiencia, ya es factible pasar a la etapa siguiente del proceso, lo que entraña
la constitución del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo en sustitución del grupo
sectorial de actividades de desarrollo. El Comité Ejecutivo del Grupo de las Naciones Unidas
para el Desarrollo volverá a constituirse bajo la dirección del actual Presidente del Comité
Ejecutivo, a saber, el Administrador del PNUD. El Comité Ejecutivo estará integrado por el
PNUD, el UNICEF y el FNUAP, con participación de otras organizaciones en los asuntos que
correspondan a sus intereses y mandatos. El Comité Ejecutivo del Grupo perfilará más las
aportaciones que cada entidad haya de hacer a los objetivos generales de la Organización y
ayudará a cada una de ellas a evitar duplicaciones y a aprovechar la labor y las capacidades de
las otras; actuará en calidad de instrumento de desarrollo y gestión de políticas con el fin de
contribuir a la adopción de decisiones sobre cuestiones políticas, administrativas y
operacionales por parte de cada entidad, ponerlas en práctica y fortalecer los procesos de
adopción de decisiones en la Organización en general; servirá de foro para que los jefes de las
entidades sometan a consulta a sus órganos rectores cuestiones sustantivas y administrativas
que tengan repercusiones para otros miembros del Grupo o para la Organización en su
conjunto; contribuirá a reforzar la coherencia en materia de políticas y la eficacia en función de
los costos evitando duplicaciones y aunando recursos y servicios con objeto de que los
programas tengan el mayor efecto posible y se reduzcan al mínimo los gastos administrativos;
dará a conocer el proyecto de programa de trabajo y los documentos presupuestarios con
suficiente antelación a su conclusión y presentación a los órganos rectores pertinentes con
objeto de que esas consultas constituyan una etapa provechosa del proceso de programación; y
fomentará una presencia más unificada de las Naciones Unidas a nivel de los países, entre otras
cosas, sirviendo de foro para que se impartan directrices conjuntas a los coordinadores
residentes y a los representantes sobre el terreno a los efectos de lograr que su labor sea objeto
de un apoyo sustantivo más integrado y sistemático por parte de las sedes.
154.	En relación con el establecimiento de modalidades más adecuadas de cooperación, la
constitución del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo no menoscabará ni
comprometerá el carácter distintivo o la identidad de las organizaciones participantes ni la
responsabilidad de sus jefes ante el Secretario General o sus respectivos órganos rectores. Por
el contrario, servirá para fortalecer sus capacidades individuales y colectivas a los efectos de
ajustarse con mayor eficacia a las directrices y necesidades en materia de políticas. Además,
esa medida mantiene en pie la capacidad y las responsabilidades individuales de movilización
de recursos de los distintos fondos y programas, al tiempo que permite que se destine una
mayor proporción de los fondos a programas sustantivos. Además, sin duda permitirá reforzar
el apoyo a los órganos intergubernamentales fundamentales -- la Asamblea General y el
Consejo Económico y Social -- al ayudarles a centrarse más en el ejercicio de sus funciones de
dirección y estableciendo mecanismos colectivos más eficaces para preparar y aplicar sus
directrices generales sobre políticas.
155.	Basándose en los considerables progresos ya realizados, el Grupo de las Naciones Unidas para
el Desarrollo continuará tratando de alcanzar marcos programáticos y presupuestarios, servicios
y prácticas administrativas y de personal armonizados o comunes.
156.	Tampoco quedaría abarcado por el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo un
importante fondo operacional del sistema de las Naciones Unidas, a saber, el Fondo
Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). A pesar de que el FIDA tiene carácter de
organismo especializado, sería muy beneficioso que existiera la más estrecha relación de
asociación posible entre el FIDA y las principales instituciones de financiación de las Naciones
Unidas que tienen una presencia operacional en los países.
157.	El Programa Mundial de Alimentos (PMA), aunque actúa primordialmente en la esfera
humanitaria, sigue llevando a cabo importantes actividades sobre el terreno en relación con el
desarrollo, particularmente en lo que atañe al transporte, al programa "alimentos por trabajo" y
a la alimentación escolar. Por ello, se invitará al PMA a que se asocie con el Grupo de las
Naciones Unidas para el Desarrollo y participe en su Comité Ejecutivo en los ámbitos que
correspondan a sus actividades e intereses.
a)	El Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo sustituirá al actual grupo
sectorial sobre actividades de desarrollo y estará encabezado por un Comité
Ejecutivo reconstituido, presidido por el actual Presidente del Comité Ejecutivo
de Actividades de Desarrollo, a saber, el Administrador del PNUD. El Comité
Ejecutivo del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo estará integrado
por los Jefes Ejecutivos del PNUD, el UNICEF y el FNUAP, y se preverá la
participación de otras organizaciones en los ámbitos que correspondan a sus
b)	Se pedirá al Comité Ejecutivo del Grupo de las Naciones Unidas para el
Desarrollo que establezca acuerdos de contraparte a nivel de los países.
Actividades en el plano de los países
158.	El centro de atención de las actividades de desarrollo seguirán siendo los países, en los que se
llevan a cabo programas en apoyo de las prioridades nacionales. Al concentrarse los programas
en las prioridades nacionales, en consonancia con las resoluciones de la Asamblea General, se
garantizará su utilidad, se mantendrá la identificación de los países con los proyectos y se
promoverá un desarrollo fructífero de la capacidad nacional.
159.	La Asamblea General ha decidido que, "a fin de aumentar la coherencia en la programación y la
utilización de recursos, la elaboración de programas y la aprobación de componentes, la
capacidad y la autoridad se descentralicen más en favor de las oficinas locales,
proporcionándoles la necesaria pericia técnica y sustantiva". Además, la Asamblea instó, en
ese contexto, a los órganos rectores de todos los fondos, programas y organismos
especializados a que se aseguraran de que se ampliaran los límites prescritos a la facultad de las
oficinas exteriores para cancelar, modificar y añadir epígrafes dentro de los programas
aprobados y para reasignar recursos dentro de los renglones presupuestarios aprobados para
cada componente de un programa y entre los distintos componentes de un programa, previa
aprobación de las autoridades nacionales, a fin de que llegasen a ser iguales y uniformes, en la
mayor medida posible, en el contexto de una rendición de cuentas más eficaz.
160.	Aunque el establecimiento de un Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el
Desarrollo por conducto del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo ha de entrañar
forzosamente que la recaudación de fondos se realice de manera coordinada y coherente, no por
ello se han de debilitar ni menoscabar la autonomía ni la independencia de las distintas
actividades de recaudación de fondos del UNICEF, el FNUAP, el PNUD y otros fondos y
programas. Eso exige que cada uno de ellos pueda seguir solicitando recursos,
distribuyéndolos y rindiendo cuentas a los donantes respecto de las contribuciones destinadas a
esos programas. El presupuesto de cada uno de esos fondos y programas seguirá estando
claramente individualizado. Además, cada una de las entidades habrá de seguir rindiendo
íntegramente cuentas de los fondos recaudados. Por otra parte, los representantes en los países
seguirán rindiendo cuentas directamente a los directores ejecutivos correspondientes acerca de
todas las cuestiones relacionadas con los distintos programas para los países y acerca de los
asuntos y cuestiones de política relacionados con sus mandatos.
161.	Según ciertos indicios alentadores, si se efectúan las mejoras propuestas en relación con la
fusión de actividades a nivel de los países, algunos organismos de financiación que se están
poniendo en marcha tal vez pudieran recurrir al Marco de Asistencia de las Naciones Unidas
para el Desarrollo con objeto de hacer llegar su propia asistencia al país.
a)	Con objeto de lograr una colaboración orientada al logro de objetivos, la
coherencia de los programas y el refuerzo mutuo, los programas de asistencia de
las Naciones Unidas se formularán y presentarán como parte de un único Marco
de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo, con objetivos y
calendario comunes. Los fondos para los programas que administre cada uno de
los programas y fondos se incluirían en el documento pertinente, pero seguirán
individualizándose claramente. La preparación de los programas entrañaría
una programación en colaboración con los gobiernos y estrechas consultas con
éstos, lo que exigiría que hubiera compatibilidad con las notas disponibles sobre
la estrategia de los países.
b)	Todos los fondos y programas de los centros de información de las Naciones
Unidas formarán parte de una única oficina de las Naciones Unidas, dirigida por
el Coordinador Residente en calidad de representante del Secretario General y
Jefe del Equipo de las Naciones Unidas en el País, quien estaría acreditado ante
c)	Los locales comunes de las Naciones Unidas en los países se denominarán "Casa
de las Naciones Unidas". La Oficina de Sudáfrica será la primera en
denominarse "Casa de las Naciones Unidas", con efecto inmediato.
Gestión de los fondos y programas
162	La mejora de la gestión de los fondos y programas por los gobiernos se vería facilitada en gran
medida por una mayor integración de las actividades de supervisión que realizan los Estados
Miembros. [En su decisión 1995/51 el Consejo Económico y Social pidió a "los fondos y programas de las Naciones Unidas
que mejoren la coherencia de sus programas por países, en particular considerando la posibilidad de celebrar
reuniones conjuntas o consecutivas de las juntas ejecutivas, sobre los programas por países, cuando sea posible, y
mejorando la vinculación entre sus programas por países y la nota sobre la estrategia del país, de haberla, teniendo
presente la necesidad de cooperación entre los donantes externos y los fondos y programas de las Naciones Unidas
en esta esfera".] Se recomienda que las Juntas Ejecutivas del PNUD/FNUAP y del UNICEF sigan
reuniéndose de manera consecutiva, y celebren reuniones conjuntas cuando proceda y
constituyan comités conjuntos integrados por miembros de ambas Juntas con objeto de
examinar cuestiones y asuntos de interés común a todas las entidades que formen parte del
Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, incluida la programación colectiva por países
preparada en el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Se invita a los Estados Miembros a que consideren la posibilidad de adoptar medidas para
lograr una mayor integración de la supervisión de la gestión del PNUD/FNUAP y del UNICEF,
lo que entrañaría la celebración de reuniones consecutivas o conjuntas de las Juntas Ejecutivas
existentes y la convocación de comités conjuntos encargados de examinar cuestiones y asuntos
Promoción de una relación constructiva de asociación entre las Naciones Unidas y las instituciones
163.	El estudio del Banco Mundial titulado "Strategic Compact: Renewing the Bank's Effectiveness
to Fight Poverty" sienta las bases para que el Banco Mundial se centre en el "desarrollo
humano, el desarrollo sostenible ambiental y social, la reducción de la pobreza y la gestión
económica, así como las finanzas, el sector privado y la infraestructura". Además, el Banco
está procediendo a descentralizar rápidamente sus actividades en el plano regional y de los
países. El hecho de que el Banco comience a ocuparse de ámbitos similares a los que hasta
ahora eran de la competencia de las Naciones Unidas generará nuevos recursos para objetivos
similares. No obstante, ello hace más urgente la labor de garantizar la debida distribución de
responsabilidades entre el Grupo del Banco Mundial y las Naciones Unidas en beneficio de los
programas por países. Esa distribución debería configurarse como una racionalización
funcional de carácter complementario y cooperativo entre la labor de las Naciones Unidas y del
Banco Mundial. La racionalización permitiría que ambas instituciones actuasen en los mismos
sectores de manera complementaria. La racionalización de papeles y mandatos funcionales
exigirá el apoyo y el respaldo de los Estados miembros del Banco Mundial en el marco de su
Directorio Ejecutivo y su Junta de Gobernadores. Los gobiernos desempeñan la importante
función en lo relativo a vincular a las Naciones Unidas y al Banco Mundial no sólo a nivel
intergubernamental, sino también a nivel de los países. Sin duda las prioridades nacionales y
una activa participación de los gobiernos servirán de base para estrechar la coordinación entre
los sistemas de evaluación común para los países, el Marco de Asistencia de las Naciones
Unidas para el Desarrollo y los marcos de planificación de políticas del Banco Mundial.
164.	Las políticas del FMI tienen un efecto muy importante en las condiciones que afectan al
desarrollo de los países en desarrollo. Ello se pone particularmente de manifiesto en las
necesidades de ajuste estructural de esos países. El Secretario General celebra la intensificación
de las consultas que están celebrando el FMI y las Naciones Unidas a nivel de los países en
relación con esas cuestiones y tiene el propósito de seguir fortaleciendo esa relación.
La financiación del desarrollo y la cooperación técnica
165.	Es preciso reconstituir lo antes posible los recursos para las necesidades de desarrollo y lograr
que sean más previsibles para mantener la intensidad de sus actividades. A ello debe seguir un
aumento neto de la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) y un incremento de los recursos,
canalizados por conducto de las Naciones Unidas, con objeto de cumplir los mandatos
encomendados a los Estados Miembros. Ese incremento no debe realizarse a expensas de otras
instituciones bilaterales o multilaterales, sino que debe ser resultado de un aumento general de
la AOD sobre la base de metas generales acordadas. Debería recurrirse a las tres principales
fuentes de financiación -- voluntarias, negociadas y privadas -- respecto de las actividades de
desarrollo y lograr una adecuada conjunción de ellas.
166.	Los recursos básicos siguen siendo la base de la movilización de todos los demás fondos y su
imprevisibilidad constituye tal vez la amenaza más grave para el funcionamiento ordenado y
eficaz de las actividades de desarrollo. La financiación de los fondos y programas de las
Naciones Unidas se basa actualmente en promesas de contribuciones voluntarias de carácter anual.
167.	Sería preferible que pudiera disponerse de recursos básicos durante períodos plurianuales y no
de un año. Esas contribuciones se basarían en los objetivos de los programas establecidos para
el período. Las contribuciones se atendrían al principio de la distribución de la carga entre los
Estados Miembros, cuyas condiciones será preciso establecer. Las promesas de las
contribuciones negociadas permitirían movilizar recursos básicos adicionales a los efectos de
poner en práctica las prioridades dimanantes de las conferencias mundiales y de las nuevas
necesidades nacionales o regionales.
168.	Los mandatos de diversas organizaciones que dimanan de las recomendaciones de las
conferencias mundiales exigen recursos adicionales. A este respecto, se plantean varias
cuestiones a las Naciones Unidas, entre las cuales se destaca, por su carácter fundamental, la de
aumentar los recursos disponibles para las actividades operacionales. Por otra parte, se ha de
examinar la movilización de recursos de los mercados de capital privado y otros sistemas de
financiación innovadores con objeto de que los países puedan aprovechar las posibilidades de
desarrollo que ofrece el sector privado.
169.	La movilización innovadora de recursos nuevos y adicionales exige medidas concertadas y
permanentes. Esta necesidad podría satisfacerse mediante una Oficina de Financiación del
Desarrollo cuya labor no duplicara las actividades de recaudación de recursos de los fondos y
programas de las Naciones Unidas ni compitiera con ellas. La misión de la Oficina sería tratar
de obtener recursos nuevos y adicionales para el desarrollo mediante mecanismos y
modalidades innovadores. Entre otras cosas, la nueva Oficina debería examinar la posibilidad
de crear entidades sin fines de lucro para que el Grupo de las Naciones Unidas para el
Desarrollo pudiera recibir contribuciones, deducibles a efectos fiscales, de particulares y, en
especial, de empresas privadas, de distintos países. Además, la Oficina procuraría encontrar
mecanismos innovadores con el fin de movilizar recursos para el desarrollo procedentes de los
mercados de capital privado.
a)	El Secretario General preparará, para someterla a la consideración de los
Estados Miembros, una propuesta en la que se precisarán los pormenores de un
sistema de distribución de la carga cuyo objeto será aumentar los recursos
b)	Se establecerá una Oficina de Financiación del Desarrollo. La constitución de la
Oficina se encomendará al Vicesecretario General, quien determinará sus
atribuciones y modalidades de cooperación en consulta con el Grupo de las
Que se establezca un nuevo sistema de recursos básicos, consistente en contribuciones
voluntarias y promesas de contribuciones negociadas, las cuales se consignarían para períodos
D. Medio ambiente, hábitat y desarrollo sostenible
170.	Entre las tareas que habrá de acometer la comunidad mundial en el próximo siglo, la de mayor
envergadura y alcance es el logro de un equilibrio sostenible entre el crecimiento económico, la
reducción de la pobreza, la equidad social y la protección de los recursos, el patrimonio común
y los sistemas sustentadores de la vida de la Tierra.
171.	En el decimonoveno período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, recientemente
concluido, se examinaron programas y perspectivas con motivo del quinto aniversario de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y el vigésimo
quinto aniversario de la Conferencia de Estocolmo, al tiempo que se destacaron las dificultades
y divisiones que seguían entorpeciendo el logro de un acuerdo sobre las medidas de la
cooperación necesarias para abordar esas cuestiones y conseguir que se aplicaran los acuerdos vigentes.
172.	Uno de los resultados más importantes de la Cumbre para la Tierra es la proliferación de
nuevos actores en la esfera del medio ambiente y el desarrollo sostenible y su participación
cada vez mayor en las deliberaciones, negociaciones y actividades de las Naciones Unidas. Ello ha dado lugar a que se modifique el alcance de las actividades internacionales y
ambientales con objeto de centrarse en el medio ambiente, en su calidad de componente crucial
del desarrollo sostenible. Además, no cabe duda de que el mundo del siglo XXI será
predominantemente urbano y que la transición a la sostenibilidad mundial dependerá en buena
medida de que se logre el desarrollo sostenible de nuestras ciudades y pueblos. Actualmente se
considera que el desarrollo sostenible consiste en una síntesis positiva de las dimensiones
ambientales, sociales y económicas del desarrollo.
173.	En las Naciones Unidas, la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible ha pasado a ser un
importante foro de políticas; se ha desarrollado la capacidad de los principales órganos y
organismos especializados de las Naciones Unidas en materia de medio ambiente y aumenta el
número de convenciones internacionales sobre el medio ambiente que cuentan con órganos
rectores y secretarías de carácter autónomo.
174.	Ha sido decepcionante el modo en que, en general, se ha atendido a las necesidades de recursos
financieros nuevos y complementarios de los países en desarrollo; al mismo tiempo, después de
la Conferencia de Río ha disminuido la AOD. El Fondo para el Medio Ambiente Mundial
(FMAM), establecido para financiar los costos incrementales de determinados proyectos de
desarrollo sostenible, ha funcionado bien y actualmente es preciso proceder a una reposición de
mayor envergadura de sus recursos y ampliar su alcance. El PNUD, el Banco Mundial y otros
organismos de financiación multilaterales y bilaterales están destinando un porcentaje cada vez
mayor de sus recursos a proyectos y programas relacionados con el desarrollo sostenible. Habida cuenta del aumento del papel de las inversiones privadas, constituye un hecho alentador
la reciente iniciativa del Banco Mundial de establecer, en cooperación con otras partes
interesadas, directrices de aplicación voluntaria para las inversiones privadas. Se han realizado
escasos progresos en relación con el aprovechamiento de fuentes nuevas e innovadoras de
financiación de la transición al desarrollo sostenible. No obstante, están surgiendo algunas
perspectivas alentadoras, como, por ejemplo, el establecimiento de un sistema para
"contrarrestar" las emanaciones de anhídrido carbónico mediante la realización de actividades
conjuntas y el canje de derechos de contaminación, lo que podría generar nuevas e importantes
corrientes de recursos para los países en desarrollo.
175.	Estos hechos ponen claramente de manifiesto que es necesario un enfoque sistémico más
integrado en materia de políticas y programas, que abarque a toda la gama de actividades que
realizan las Naciones Unidas en las esferas económica, social y del desarrollo mediante la
integración del compromiso asumido por la Organización en pro del desarrollo sostenible. Ello
exige una cooperación y una interacción más estrechas entre el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Centro de las Naciones Unidas para los
Asentamientos Humanos (Hábitat), así como entre ambas entidades y otros departamentos,
fondos y programas en las esferas económica, social y del desarrollo. A tal efecto, es necesario
fortalecer el sistema de entidades coordinadoras de tareas dependiente del Comité
Interinstitucional sobre el Desarrollo Sostenible del Comité Administrativo de Coordinación
(CAC), sistema en el que participan activamente el PNUMA y Hábitat. En el plano
intergubernamental, el hecho de que el Consejo de Administración del PNUMA y la Comisión
de Asentamientos Humanos dependan de la Asamblea General no tendría por qué impedir ni
obstaculizar ese proceso, ya que tanto el uno como la otra presentan sus informes por conducto
176.	El PNUMA es el órgano de expresión de las Naciones Unidas en relación con el medio
ambiente y la fuente principal de las aportaciones sobre el particular a la labor de la Comisión
sobre el Desarrollo Sostenible. Ha de considerarse especialmente prioritaria la necesidad de
darle un rango, una fuerza y una capacidad de acceso a los recursos que necesita para funcionar
con eficacia, en su calidad de organismo ambiental de la comunidad mundial. Ello se ha visto
confirmado por la Declaración de Nairobi, aprobada por el Consejo de Administración del
PNUMA en su 19 período de sesiones, celebrado en febrero de 1997. Debe fortalecerse el
papel del PNUMA como centro de armonización y coordinación de las actividades relacionadas
con el medio ambiente, proceso éste al que se propone prestar pleno apoyo el Secretario General.
177. La importante experiencia y capacidad que ha adquirido el PNUMA en los ámbitos de la
vigilancia y la evaluación, por conducto de sus programas SIMUVIMA y GRID, constituye un
recurso valioso que debe seguir aprovechándose y afianzándose en lo sucesivo; lo mismo cabe
decir de sus funciones clave de foro para promover políticas, leyes y negociaciones
internacionales y aplicar acuerdos de cooperación sobre cuestiones ambientales, habida cuenta
de su calidad de nexo entre los científicos y los encargados de formular políticas y de su
interacción con las organizaciones y organismos nacionales encargados del medio ambiente. Uno de los logros más notables del PNUMA es su contribución a las actividades de
preparación, negociación y apoyo de algunos de los principales tratados internacionales,
muchos de los cuales siguen dependiendo de un apoyo constante del PNUMA. En el plano de
los países, los proyectos operacionales que ha venido financiando el Fondo del PNUMA ahora
pueden ser financiados de manera más adecuada por el PNUD y otras fuentes. En
consecuencia, el PNUMA dejará de ejecutar esos proyectos.
178.	La Junta Consultiva de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible, constituida por el Secretario
General en julio de 1993, [De conformidad con el párrafo 38.18 del Programa 21 y la resolución 47/191 de la Asamblea General, de 22 de
diciembre de 1992.] realizó una valiosa aportación a la labor de la Comisión sobre el
Desarrollo Sostenible durante sus primeros cinco años, analizando y puntualizando cierto
número de cuestiones clave sobre el desarrollo sostenible. Habida cuenta de que la Comisión
ha puesto en marcha un nuevo y alentador sistema para celebrar consultas con diversos
representantes pertinentes de la sociedad civil y para que éstos participen en sus trabajos, el
Secretario General considera que actualmente las funciones de la Junta Consultiva de Alto
Nivel podrían realizarse de manera más eficaz en el marco de ese sistema.
179.	Con ocasión del vigésimo quinto aniversario de la creación del PNUMA, y en vista de las
recomendaciones de la Conferencia sobre los Asentamientos Humanos celebrada en Estambul,
es sumamente oportuno y necesario adoptar medidas de inmediato para fortalecer el PNUMA y
Hábitat, así como examinar los cambios fundamentales que pueden ser necesarios para aclarar y
precisar sus estructuras y funciones en los ámbitos económico, social y del desarrollo dentro de
unas Naciones Unidas reformadas y revitalizar el apoyo político y financiero a esas estructuras
y funciones. El decimonoveno período extraordinario de sesiones de la Asamblea General ha
aportado una útil orientación al respecto.
Medida 12: En consulta con los gobiernos, el Director Ejecutivo del Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Director Ejecutivo del Centro de las
Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (Hábitat), el Secretario General
arbitrará nuevas medidas para fortalecer y reestructurar ambas organizaciones, sobre
la base de las resoluciones 2297 (XXVII) y 32/162 de la Asamblea General y teniendo
en cuenta las decisiones y recomendaciones del Consejo de Administración del
PNUMA y de la Comisión de Asentamientos Humanos, y formulará recomendaciones
sobre el particular a la Asamblea General en su quincuagésimo tercer período de
Que la Asamblea General decida suprimir la Junta Consultiva de Alto Nivel sobre el Desarrollo
E. Asuntos humanitarios
180.	El fenómeno de las emergencias humanitarias complejas, es decir, de crisis humanitarias en
gran escala en situaciones políticas y militares complicadas, frecuentemente en el contexto de
conflictos internos, exige que la comunidad internacional adopte nuevos criterios. Hoy en día las
actividades humanitarias no se limitan a salvar vidas con operaciones de socorro, sino que
comprenden diversas medidas, como el alerta temprana, la prevención, el suministro de asistencia
de emergencia, la promoción de los principios humanitarios y los derechos humanos, la protección
y la vigilancia, a fin de asegurar una transición sin tropiezos hacia un desarrollo a más largo plazo.
181.	La misión de las Naciones Unidas en la esfera humanitaria es ante todo proporcionar a las
víctimas civiles de conflictos y desastres naturales, muchos de los cuales son refugiados y
personas desplazadas, y en su gran mayoría mujeres y niños, la asistencia humanitaria y protección
que necesitan y que en tiempos de crisis las autoridades a menudo no pueden o no quieren prestar.
182.	Las Naciones Unidas deben seguir fortaleciendo su capacidad para realizar actividades
humanitarias coherentes y coordinadas, de conformidad con los principios rectores de humanidad,
neutralidad e imparcialidad. En esa tarea las Naciones Unidas deben colaborar con los gobiernos,
con otras organizaciones intergubernamentales y con organizaciones no gubernamentales. La
coordinación y gestión de las actividades humanitarias se pueden mejorar aprovechando la
experiencia adquirida para asegurar una mayor coherencia y mejorar la rendición de cuentas.
183.	La crisis de los refugiados curdos en 1991 demostró claramente que el sistema de las
Naciones Unidas carecía en ese momento de la capacidad para responder a una emergencia
humanitaria de gran envergadura. Esa crisis dejó la importante lección de que las Naciones
Unidas debían crear una capacidad de respuesta eficaz en casos de emergencia y establecer un
mecanismo eficaz de coordinación y cooperación en el sistema, con una clara distribución de
responsabilidades entre las entidades interesadas.
184.	La Asamblea General, en su resolución 46/182, reconoció la necesidad de un enfoque más
coherente y unificado de las actividades de asistencia humanitaria, e instó a que el Secretario
General designara a un funcionario de alto nivel (el Coordinador del Socorro de Emergencia), que
se desempeñaría bajo su dirección y contaría con el apoyo de una secretaría. Para mejorar la
coordinación, la Asamblea también estableció el Comité Permanente entre Organismos, presidido
por el Coordinador, así como los llamamientos unificados y el Fondo Rotatorio Central para
Emergencias. En 1992 el Secretario General estableció en la Secretaría el Departamento de
Asuntos Humanitarios para que apoyara al Coordinador.
Aumento de la capacidad de respuesta a crisis humanitarias
185.	Las funciones del Coordinador del Socorro de Emergencia y el papel del Departamento de
Asuntos Humanitarios se examinaron detenidamente al preparar el presente informe. Se ha
confirmado la importancia de las funciones del Coordinador. La resolución 46/182 de la
Asamblea General abarca toda la gama de las actividades humanitarias. El Departamento de
Asuntos Humanitarios, que es la estructura de apoyo del Coordinador, ha cumplido con éxito parte
de su mandato. Sin embargo, el hecho de que el Departamento haya emprendido ciertas
actividades operacionales en forma limitada e improvisada, sin haber sido provisto adecuadamente
de la capacidad y los conocimientos especializados necesarios, ha diluido la importancia de las
funciones básicas del Coordinador. Pasados más de cinco años, resulta necesario dotar al
Coordinador de una estructura de apoyo más apropiada.
El papel del Coordinador del Socorro de Emergencia, la Oficina del Coordinador, el Comité
Permanente entre Organismos y los llamamientos unificados
186.	Con arreglo a las disposiciones de la resolución 46/182 de la Asamblea General, las
funciones del Coordinador del Socorro de Emergencia se centrarán en tres funciones básicas, que
serán reforzadas considerablemente: a) elaboración y coordinación de políticas en apoyo del
Secretario General, para asegurar que se tengan debidamente en cuenta todas las cuestiones
humanitarias, y en particular las que no corresponden a los mandatos existentes de los organismos,
como la protección de los desplazados internos y la prestación de asistencia a ellos. A ese respecto
también es importante asegurar un enlace adecuado con el Departamento de Operaciones de
Mantenimiento de la Paz, el Departamento de Asuntos Políticos, y el Grupo de las Naciones
Unidas para el Desarrollo y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos; b)
promoción de las cuestiones humanitarias en los órganos políticos, especialmente el Consejo de
Seguridad, y c) coordinación de la respuesta humanitaria de emergencia, asegurando que se
establezca sobre el terreno un mecanismo apropiado de respuesta mediante consultas en el marco
del Comité Permanente entre Organismos.
187.	Para que el Coordinador pueda dedicarse a las funciones básicas arriba señaladas, los
aspectos operacionales de las funciones confiadas actualmente al Departamento de Asuntos
Humanitarios se redistribuirán entre otras partes del sistema de las Naciones Unidas. El
Coordinador conservará las funciones relacionadas con la coordinación del socorro en casos de
desastres naturales, pero las funciones de prevención de los desastres, la preparación para casos de
desastres y la mitigación de sus efectos están relacionadas con la capacidad nacional y sería más
apropiado asignarlas al PNUD. Las funciones relacionadas con las actividades de remoción de
minas se transferirán al Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz junto con la
gestión del Fondo Fiduciario Voluntario de la Asistencia para la Remoción de Minas. La gestión
del programa para Iraq establecido en virtud de la resolución 986 (1991) del Consejo de
Seguridad, estará a cargo de una dependencia especial de la Secretaría.
188.	El Departamento de Asuntos Humanitarios será reemplazado por una Oficina del
Coordinador del Socorro de Emergencia y sus funciones básicas se transferirán a la nueva Oficina. La Oficina del Coordinador será relativamente pequeña y estará centrada en sus actividades
básicas. El Coordinador contará con la asistencia de funcionarios superiores calificados adscritos
por los miembros del Comité Permanente entre Organismos. El Coordinador tendrá acceso directo
al Secretario General, como lo dispone la resolución 46/182 de la Asamblea. El Coordinador
rendirá cuentas al Secretario General y será su asesor principal en cuestiones humanitarias.
189.	En la resolución 46/182 de la Asamblea General se reconoció claramente que las actividades
humanitarias abarcaban un amplio conjunto de medidas que iban más allá del suministro de
socorro de emergencia. Ese hecho debe reflejarse más claramente en las responsabilidades del
Coordinador del Socorro de Emergencia. En este contexto se recomienda cambiar el título del
Coordinador al de Coordinador de la Asistencia Humanitaria de las Naciones Unidas. También se
recomienda que la Asamblea General revise las funciones del Coordinador con miras a transferir al
PNUD las relacionadas con la coordinación de las actividades de mitigación de los efectos de
desastres naturales, que son en su mayor parte actividades de fomento de la capacidad.
190.	En el nuevo orden el Coordinador del Socorro de Emergencia presidirá el Comité
Permanente entre Organismos, que se fortalecerá aún más. Para aumentar la capacidad de
respuesta rápida sobre la base de políticas coherentes, se establecerá un comité directivo del
Comité Permanente entre Organismos, que estará integrado por el ACNUR, el PMA, el UNICEF,
el PNUD, un representante del Comité Internacional de la Cruz Roja y un representante de las
organizaciones no gubernamentales. El resto de los miembros del Comité Permanente entre
Organismos serán informados de las consultas que celebre el comité directivo y se solicitarán sus
aportaciones, cuando sea apropiado.
191.	Se mejorará el procedimiento de llamamientos unificados, que seguirá siendo un vehículo
para la movilización de recursos en el sector humanitario bajo la responsabilidad del Coordinador
del Socorro de Emergencia. Debido a que el objetivo de las actividades humanitarias siempre
debe ser la búsqueda de soluciones duraderas, los llamamientos unificados incluirán llamamientos
en favor de actividades de rehabilitación y reconstrucción, según corresponda, sobre la base de
información que aportará el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo. De igual manera, se
incluirán en los llamamientos unificados, cuando corresponda, las necesidades de fondos de las
operaciones sobre el terreno en materia de derechos humanos.
Medida 13:
a)	Se establecerá en la Sede de las Naciones Unidas una Oficina del Coordinador
del Socorro de Emergencia, encabezada por un Secretario General Adjunto.
b)	El Coordinador del Socorro de Emergencia se centrará en las funciones básicas
indicadas en la resolución 46/182 de la Asamblea General. El Departamento de
Asuntos Humanitarios dejará de existir en su forma actual.
c)	Algunas funciones del Departamento de Asuntos Humanitarios se redistribuirán
dentro del sistema de las Naciones Unidas, como se indica más arriba.
d)	Se fortalecerá el Comité Permanente entre Organismos, que seguirá siendo el
principal órgano consultivo de los organismos de asistencia humanitaria,
presidido por el Coordinador del Socorro de Emergencia. Se establecerá un
comité directivo del Comité Permanente entre Organismos, con seis miembros,
e)	El Comité Permanente entre Organismos deberá determinar medidas para
armonizar los procesos y mejorar el procedimiento de llamamientos unificados a
fin de asegurar que los llamamientos se basen en las necesidades y las
prioridades, teniendo presentes las ventajas comparativas de cada organismo.
f)	El Coordinador del Socorro de Emergencia podrá designar a un organismo
principal para que coordine emergencias complejas sobre el terreno.
192.	El coordinador residente de las Naciones Unidas actúa normalmente como coordinador de
asuntos humanitarios sobre el terreno. Sin embargo, en emergencias complejas, cuando es
necesario coordinar políticas y actividades a nivel regional o cuando, por motivos funcionales, un
coordinador residente basado en un país determinado no puede desempeñar eficazmente las
funciones de coordinador de asuntos humanitarios, se podría designar un organismo principal que
se encargaría de todos los aspectos de la coordinación de las actividades humanitarias sobre el
terreno. Este mecanismo, que simplificará la coordinación sobre el terreno y evitará la
multiplicidad de niveles de coordinación, se adoptó en la ex Yugoslavia.
193.	El Coordinador del Socorro de Emergencia debe ser imparcial en el ejercicio de sus
funciones, contar con el apoyo de los gobiernos en relación con las cuestiones humanitarias
generales, y rendir cuentas a ellos. Tal vez sea conveniente, en su momento oportuno, considerar
la posibilidad de establecer una junta directiva de asuntos humanitarios, que determinaría las
directrices con respecto a las cuestiones humanitarias generales y supervisaría la coordinación de
la respuesta humanitaria. Se recomienda que, mientras tanto, se establezca lo antes posible una
serie de sesiones del Consejo Económico y Social sobre asuntos humanitarios para que
proporcione orientación en materia de cuestiones humanitarias generales y coordinación.
Que la Asamblea General designe al Coordinador del Socorro de Emergencia Coordinador de
la Asistencia Humanitaria de las Naciones Unidas, y transfiera al PNUD las funciones del
Coordinador relacionadas con la coordinación de las actividades de mitigación de desastres
Que se establezca lo antes posible una serie de sesiones del Consejo Económico y Social sobre
F. Los derechos humanos
194.	Los acontecimientos que se han producido en el presente decenio han puesto de relieve que
los derechos humanos están implícitos en la promoción de la paz, la seguridad, la prosperidad
económica y la equidad social. Los gobiernos reconocen cada vez más que el respeto de los
derechos humanos, incluidos los derechos de la mujer, es una de las condiciones para que pueda
haber estabilidad política y progreso socioeconómico. De conformidad con ello, en la Conferencia
Mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena en 1993, se hizo hincapié en que "todos los
derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes y están relacionados entre sí".
195.	Como consecuencia de esos acontecimientos, el mandato de las Naciones Unidas ha
evolucionado considerablemente, como lo demuestran las prioridades establecidas en la
Conferencia de Viena y la creciente necesidad de incluir un componente de derechos humanos en
las operaciones de las Naciones Unidas sobre el terreno. En respuesta a una recomendación
formulada en la Conferencia, la Asamblea General, en su resolución 48/141, de 20 de diciembre de
1993, creó el puesto de Alto Comisionado para los Derechos Humanos y asignó al Alto
Comisionado la responsabilidad principal respecto de las actividades de las Naciones Unidas en
materia de derechos humanos bajo la dirección y la autoridad del Secretario General. El Centro de
Derechos Humanos, principal entidad de la Secretaría en la materia, pasó a estar sujeto a la
supervisión general del Alto Comisionado.
196.	Al estar integrada por miembros de todo el mundo, la Organización constituye un marco
institucional inigualable para promover los derechos humanos y elaborar los instrumentos
jurídicos, de supervisión y operacionales que mejor puedan defender su carácter universal
asegurando a la vez la plena comprensión de las muchas diferencias nacionales y culturales y el
respeto de ellas. Una de las principales tareas del futuro consistirá en mejorar el programa de
derechos humanos e integrarlo en la gran diversidad de actividades de la Organización, incluidas
las relacionadas con el desarrollo y las humanitarias.
Reestructuración y consolidación del programa de derechos humanos
197.	Las cada vez mayores exigencias que plantea el programa de derechos humanos de las
Naciones Unidas y la necesidad de asumir tareas respecto de las cuales no había experiencia previa
revelaron algunas deficiencias que limitaban la repercusión del programa en un momento en que
aumentaban las exigencias. Debido a ello, el programa fue examinado detenidamente por la
Oficina de Servicios de Supervisión Interna y una empresa privada de consultoría. De acuerdo con
sus recomendaciones, se ha llevado a cabo una importante reorganización. La estructura actual,
más simplificada, refleja las prioridades del programa de trabajo y se centra en tres campos de
actividad: a) la información, el análisis y la formulación de políticas; b) el apoyo a los órganos y
organismos de derechos humanos, y c) la adopción de medidas para la promoción y protección de
198.	De acuerdo con el mandato de la Asamblea General, el Alto Comisionado está encargado de
"la supervisión general del Centro de Derechos Humanos". A fin de aliviar las responsabilidades
administrativas diarias del Alto Comisionado, se mantuvieron la Oficina del Alto Comisionado y
el Centro como dos estructuras separadas. Sin embargo, la experiencia anterior indicaba que una
coordinación y complementariedad insuficientes entre las dos entidades obstaculizaba el
desempeño de las tareas, limitaba la repercusión de las actividades de derechos humanos y era
causa de que no hubiera una coordinación adecuada de las actividades conexas en toda la
Medida 14: Se debe reorganizar completamente la secretaría de derechos humanos. Bajo la dirección de la nueva Alta Comisionada para los Derechos Humanos las dos
oficinas se fusionarán en una sola dependencia que se denominará Oficina del Alto
Comisionado para los Derechos Humanos. El Alto Comisionado Adjunto prestará
asistencia y apoyo administrativo a la Alta Comisionada y estará al frente de la oficina
en ausencia de ésta.
Coordinación con otros programas de las Naciones Unidas
199.	La relación que existe entre los derechos humanos y la paz y la seguridad está indicada en la
Carta y ha quedado ampliamente confirmada por la experiencia reciente. Se debe incorporar el
análisis de los adelantos y tendencias en la esfera de los derechos humanos a las actividades de
alerta temprana de la Organización; los derechos humanos son un elemento esencial de las
actividades de establecimiento y consolidación de la paz y deben tenerse en cuenta en las
operaciones de carácter humanitario. La capacidad de la Oficina del Alto Comisionado de prestar
apoyo al respecto es uno de los objetivos de la actual reorganización.
200.	Está aumentando la prestación de asistencia técnica. Se suministran servicios de
asesoramiento financiados con cargo al Fondo Voluntario para la Cooperación Técnica a los
gobiernos que los solicitan para fortalecer las capacidades, instituciones y estructuras nacionales,
incluidas la promoción, la información, la educación y la capacitación de los agentes de la
autoridad, los jueces, los funcionarios de emigración y el personal de mantenimiento de la paz. Otras entidades de la Organización proporcionan también cooperación técnica en esferas
relacionadas con los derechos humanos, como la promoción de la gestión democrática de los
asuntos públicos, el fortalecimiento del estado de derecho, la reforma del poder judicial, el
adiestramiento de las fuerzas de policía y los programas relacionados con el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales y con la Convención sobre los Derechos del Niño. Si
mejora la coordinación entre las entidades interesadas, esas actividades tendrán mayor repercusión
y se reducirá su costo global. La Oficina del Alto Comisionado debería estar en condiciones de
brindar asesoramiento para la elaboración de proyectos de asistencia técnica y participar en las
misiones de evaluación de las necesidades.
201.	El programa de derechos humanos está representado en la labor de los Comités Ejecutivos
de Paz y Seguridad, Asuntos Económicos y Sociales, Actividades de Desarrollo y Asuntos
Humanitarios. Existen posibilidades de una mayor integración si se procura establecer contactos
de forma periódica y no para casos específicos y se refuerza la representación de la Oficina del
Alto Comisionado en la Sede.
Medida 15:
a)	La Oficina del Alto Comisionado evaluará las actividades relacionadas con
cuestiones de derechos humanos que se realicen en los Comités Ejecutivos y
participará periódicamente en cada etapa de las actividades de la organización
que guarden relación con conflictos reales o potenciales o situaciones posteriores
a un conflicto que tengan aspectos relacionados con los derechos humanos.
b)	La Alta Comisionada hará un análisis de la asistencia técnica prestada por las
entidades de las Naciones Unidas en esferas relacionadas con los derechos
humanos y formulará propuestas para aumentar la complementariedad de las
c)	Se aumentará y fortalecerá la representación de la Oficina del Alto Comisionado
Apoyo a los procesos intergubernamentales, los órganos de
supervisión y los procedimientos especiales
202.	El mecanismo intergubernamental está integrado por la Comisión de Derechos Humanos,
que responde ante el Consejo Económico y Social, el cual responde a su vez ante la Asamblea
General, y su Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías. Además de esos órganos legislativos, hay seis comités que reciben informes de los Estados partes
en los pactos y convenciones de derechos humanos correspondientes. Asimismo, la Comisión de
Derechos Humanos ha establecido una serie de procedimientos especiales, cuyo número va en
aumento, en los que están comprendidos los relatores especiales, los representantes, los expertos y
los grupos de trabajo. En los dos últimos años ha habido más de 30 de esos instrumentos.
203.	En la Declaración y el Programa de Acción de Viena se puso de relieve la necesidad de
armonizar y racionalizar la labor relacionada con los órganos establecidos en virtud de tratados y
los mecanismos y procedimientos de derechos humanos. En los últimos años ha habido reuniones
periódicas entre las personas que presiden los órganos establecidos en virtud de tratados. Desde
1994 también ha habido reuniones entre los relatores especiales, los representantes, los expertos y
los presidentes de los grupos de trabajo. Esas prácticas han permitido que se intercambie mejor la
información entre los mecanismos interesados; existen posibilidades de agilizar más su labor
facilitando la coordinación en cuanto a la fecha y el lugar de celebración de sus reuniones.
204.	Los órganos y mecanismos existentes constituyen una gran red, cada vez más intrincada. Aunque en gran medida su labor tiene un efecto acumulativo, existe el peligro de que se disperse y
pierda coherencia, lo que podría menoscabar sus resultados. Es preciso hacer un examen detallado
para racionalizar el sistema.
205.	La complejidad del mecanismo de derechos humanos y la consiguiente carga que representa
la obligación de presentar informes están desgastando los recursos de la Secretaría. Las
deficiencias de las dependencias encargadas de prestar servicios han limitado su capacidad de
contribuir a la racionalización y la eficacia de la labor realizada por el mecanismo al que prestan
servicios. Uno de los principales objetivos de la reestructuración del programa de derechos
humanos es aumentar la capacidad de las dependencias que prestan servicios.
206.	Las actividades realizadas para racionalizar el programa de la Comisión de Derechos
Humanos han tenido como resultado propuestas valiosas. Se han logrado progresos al establecer
que los temas sean examinados cada dos años. Aunque las propuestas encaminadas a racionalizar
el programa no han logrado todavía el apoyo requerido, representan un precedente útil para las
deliberaciones futuras sobre esta cuestión.
Medida 16:
a)	El Secretario General pedirá a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos
que examine el mecanismo de derechos humanos y formule recomendaciones
sobre los posibles medios de agilizarlo y racionalizarlo.
b)	Se dará la máxima prioridad a las medidas que se aplican en el contexto de la
reestructuración del programa de derechos humanos para fortalecer y coordinar
el apoyo sustantivo y técnico a los órganos legislativos, los comités encargados de
la supervisión y los procedimientos especiales. Se acelerará el establecimiento de
bases comunes de datos de información, investigación y análisis para prestar
asistencia a esos órganos.
G. La sociedad civil
207.	El surgimiento de agentes no estatales ejerce una influencia cada vez mayor sobre nuestro
medio internacional en evolución. Las organizaciones no gubernamentales son la manifestación
más clara de lo que se denomina "sociedad civil", es decir, la esfera en la que se organizan los
movimientos sociales con arreglo a objetivos, sectores interesados e intereses temáticos. Esos
movimientos comprenden grupos específicos como las mujeres, los jóvenes y los pueblos
indígenas. Otros agentes han asumido también un papel cada vez más importante en la
conformación de programas a escala nacional e internacional. Entre esos están las autoridades
locales, los medios de comunicación, los sectores de la industria y el comercio, las asociaciones
profesionales, las organizaciones religiosas y culturales y las comunidades intelectuales y de
208.	El surgimiento -- o, en varias partes del mundo, el resurgimiento -- de la sociedad civil está
vinculado a dos procesos entrelazados: la búsqueda de una gestión de los asuntos públicos más
democrática, transparente, responsable y propiciatoria y el predominio cada vez mayor de los
enfoques de la gestión económica nacional y mundial basados en el mercado, procesos que han
llevado a definir de nuevo el papel del Estado y a conferir responsabilidades nuevas y más amplias
a los agentes del mercado y de la sociedad civil en cuanto al logro del crecimiento y el bienestar. En este contexto general, la existencia de una sociedad civil vigorosa es esencial para los procesos
de democratización y potenciación.
209.	Sin embargo, no todos los agentes no estatales son benignos. Mientras que se considera que
el papel de la sociedad civil consiste principalmente en promover ideales y actividades que
representan los intereses de los ciudadanos y fomentar el bien público, han aumentado también de
manera ominosa las actividades y la influencia de otros elementos, como los terroristas, los
traficantes de drogas y los que se dedican a organizar la prostitución y la trata de mujeres y niños -- "la sociedad incivil" --, todos los cuales se han aprovechado del proceso de mundialización. Ningún gobierno u organización pueden hacer frente por sí solos a las amenazas que esto plantea a
las sociedades. Se deben establecer nuevos enfoques multilaterales y nuevas asociaciones con
agentes no estatales para contener e invertir esa tendencia. En el quincuagésimo período de
sesiones de la Asamblea General los Estados Miembros se comprometieron a "actuar juntos para
conjurar las amenazas que el terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones, la delincuencia
transnacional organizada, el comercio ilícito de armas y la producción, el consumo y el tráfico de
drogas ilícitas hacen pesar sobre los Estados y las personas".
210.	En los dos últimos decenios, agentes no estatales han alentado con sus actividades de
promoción a que se dedicara especial atención en el plano internacional a temas como el desarrollo
sostenible centrado en el ser humano, la protección del medio ambiente, la igualdad entre los sexos
y los derechos de las poblaciones indígenas. La participación pública en acontecimientos de
alcance mundial, en especial las principales conferencias convocadas por las Naciones Unidas en
el decenio de 1990, ha cobrado su verdadero significado, ya que decenas de miles de
organizaciones de todo el mundo y de todos los niveles, desde el local hasta el mundial, han
participado en la función de determinar las prioridades y los problemas y los medios de abordarlos.
211.	Las estadísticas relativas al número de organizaciones no gubernamentales reconocidas
como entidades consultivas por el Consejo Económico y Social son igualmente reveladoras: 41 en
1948; 377 en 1968 y más de 1.200 en la actualidad. A nivel operacional, la relación entre los
agentes no estatales y los fondos y programas de las Naciones Unidas con responsabilidades
operacionales, como el UNICEF, el ACNUR, el FNUAP y el PMA, ha evolucionado
considerablemente en los dos últimos decenios y se han establecido importantes redes de
contactos. La competencia operacional, la flexibilidad y el conocimiento de las condiciones
locales de las organizaciones no gubernamentales, así como los recursos complementarios que
aportan a los programas humanitarios, las convierten en colaboradores operacionales y agentes de
ejecución esenciales. Los consejos nacionales para el desarrollo sostenible y entidades análogas
establecidas en unos 100 países a resultas de la Conferencia de Río sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo representan instrumentos nuevos, muy prometedores, para poner en contacto a
representantes de los gobiernos y de la sociedad civil.
212.	No hay prácticamente ninguna esfera en la que participen las Naciones Unidas, ya sea a
nivel normativo u operacional, que no haya sufrido modificaciones como resultado de ese proceso. En general, la influencia cada vez mayor que ejerce la sociedad civil está contribuyendo a que se
extienda la cooperación internacional y llevando al sistema de las Naciones Unidas y a otras
estructuras intergubernamentales a adquirir mayor transparencia y responsabilidad y a establecer
vínculos más estrechos entre los niveles nacional e internacional de adopción de decisiones y de
213.	Actualmente se considera que las organizaciones no gubernamentales y otros agentes de la
sociedad civil no sólo difunden información o prestan servicios sino que también contribuyen a
configurar las políticas, ya sea en materia de paz y seguridad o de desarrollo o asuntos
humanitarios. Prueba de ello es la participación en las conferencias mundiales de las Naciones
Unidas de las organizaciones no gubernamentales y otros agentes, como los parlamentarios, las
autoridades locales y los dirigentes empresariales. Resulta difícil en estos días imaginar que pueda
organizarse un acto mundial y formularse acuerdos y declaraciones multilaterales sin la
participación activa de las organizaciones no gubernamentales.
214.	Especial importancia reviste la relación de las Naciones Unidas y de las organizaciones del
sistema de las Naciones Unidas con la comunidad empresarial. Cada vez es más importante el
impacto del sector privado en los países en desarrollo y los países desarrollados y convendría
establecer medios más apropiados de consulta entre las Naciones Unidas y la comunidad
empresarial. Esas consultas permitirían que se pudieran comprender mejor las preocupaciones e
intereses de ambos lados. Tanto la Cámara de Comercio Internacional como el Foro Económico
Mundial han adoptado la iniciativa de establecer mecanismos para ese fin y animan a otros
miembros del sistema de las Naciones Unidas a hacer uso de tales mecanismos. El Secretario
General tiene el propósito de utilizarlos.
215.	Por todas las razones mencionadas anteriormente, el Secretario General opina que, como
parte esencial de la reforma de las Naciones Unidas, la Organización necesita estudiar y poner al
día los medios por los que se relaciona con la sociedad civil, ya que trata de prestar servicios tanto
a los gobiernos como a los pueblos del mundo. Como declararon los Estados Miembros y
observadores de las Naciones Unidas con ocasión del quincuagésimo aniversario de las Naciones
Unidas: "Reconocemos que nuestra labor común tendrá mayor éxito si es apoyada por todos los
actores interesados de la comunidad internacional, incluidas las organizaciones no
gubernamentales, las instituciones financieras multilaterales, las organizaciones regionales y todos
los miembros de la sociedad civil. Acogeremos con satisfacción este apoyo y lo facilitaremos,
según proceda".
216.	Hay otros sectores interesados de importancia cada vez mayor para las Naciones Unidas que
merecen consideración especial. A ese respecto cabe mencionar principalmente a los
parlamentarios. El acuerdo de 24 de julio de 1996 entre las Naciones Unidas y la Unión
Interparlamentaria (véanse las resoluciones 50/15 y 51/7 de la Asamblea General) parece un punto
de partida prometedor para ampliar las relaciones consultivas de las Naciones Unidas con ese
Medida 17:
a)	Se iniciará una serie de encuentros en los que participarán, junto con el
Secretario General, dirigentes destacados de diferentes sectores de la sociedad
civil. Entre los grupos interesados se contarán instituciones académicas,
organizaciones laborales, organizaciones no gubernamentales, empresas
privadas, organizaciones juveniles y fundaciones. b)	Todos los departamentos sustantivos de las Naciones Unidas designarán un
oficial de enlace con las organizaciones no gubernamentales para facilitar el
acceso de la sociedad civil a las Naciones Unidas. En el plano nacional el sistema
de las Naciones Unidas debe crear, cuando corresponda, mayores oportunidades
de cooperación tripartita con los gobiernos y la sociedad civil. Los programas de
capacitación para el personal de las Naciones Unidas deberán incluir un
componente dedicado a la cooperación con la sociedad civil, el cual figurará en
los planes de estudios de la Escuela Superior del Personal de las Naciones
c)	El Secretario General celebrará consultas con el Comité Administrativo de
Coordinación con miras a establecer un servicio interinstitucional de enlace con
las empresas, de financiación conjunta, que se denominará Servicio de las
Naciones Unidas de Enlace con las Empresas, que en líneas generales se
asemejará al Servicio de Enlace con las Organizaciones no Gubernamentales.
d)	Se harán arreglos con las organizaciones empresariales más destacadas a fin de
establecer mejores mecanismos para continuar el diálogo entre los
representantes del mundo empresarial y las Naciones Unidas.

References: resolución 
 resolución 
in fine
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución