Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20090506&secondRef=ITEM-012&language=ES&ring=A6-2009-0279
Timestamp: 2013-12-11 12:10:58+00:00

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Debates - Miércoles 6 de mayo de 2009 - Fondo Europeo para los Refugiados para el período 2008-2013 – Normas mínimas para la acogida de los solicitantes de asilo (versión refundida) – Solicitud de protección internacional presentada en uno de los Estados miembros por un nacional de un tercer país o un apátrida (versión refundida) – Creación del sistema «Eurodac» para la comparación de las impresiones dactilares (versión refundida) – Creación de una Oficina Europea de Apoyo al Asilo (debate) Parlamento europeoChoisissez la langue de votre document :
12. Fondo Europeo para los Refugiados para el período 2008-2013 – Normas mínimas para la acogida de los solicitantes de asilo (versión refundida) – Solicitud de protección internacional presentada en uno de los Estados miembros por un nacional de un tercer país o un apátrida (versión refundida) – Creación del sistema «Eurodac» para la comparación de las impresiones dactilares (versión refundida) – Creación de una Oficina Europea de Apoyo al Asilo (debate) Vídeo de las intervencionesPV
Presidenta. – De conformidad con el orden del día, se procede al debate conjunto de:
- el informe de Bárbara Dührkop Dührkop, en nombre de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, sobre la propuesta para una Decisión del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Decisión nº 573/2007/CE, por la que se establece el Fondo Europeo para los Refugiados para el período 2008-2013, por lo que se refiere a la supresión de la financiación de determinadas acciones comunitarias y al cambio del límite para su financiación (A6-0280/2009),
- el informe de Antonio Masip Hidalgo, en nombre de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se aprueban normas mínimas para la acogida de los solicitantes de asilo en los Estados miembros (versión refundida) (A6-0285/2009),
- el informe de Jeanine Hennis-Plasschaert, en nombre de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establecen los criterios y mecanismos de determinación del Estado miembro responsable del examen de una solicitud de protección internacional presentada en uno de los Estados miembros por un nacional de un tercer país o un apátrida (versión refundida) (A6-0284/2009),
- el informe de Nicolae Vlad Popa, en nombre de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a la creación del sistema «Eurodac» para la comparación de las impresiones dactilares para la aplicación efectiva del Reglamento (CE) nº […/…] [por el que se establecen los criterios y mecanismos de determinación del Estado miembro responsable del examen de una solicitud de protección internacional presentada en uno de los Estados miembros por un nacional de un tercer país o un apátrida] (versión refundida) (A6-0283/2009) y
- el informe de Jean Lambert, en nombre de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se crea una Oficina Europea de Apoyo al Asilo (A6-0279/2009). Bárbara Dührkop Dührkop, ponente. - (ES) Señora Presidenta, me cabe el honor de comenzar este debate conjunto sobre cinco informes muy fundamentales para establecer una política común europea en materia de asilo.
El mío se ciñe a la modificación del Fondo Europeo para los Refugiados, el FER, con el fin de reasignar fondos para la creación de una Oficina Europea de Apoyo al Asilo que adoptará la forma institucional de una agencia reguladora. Dicha agencia se encargará, entre otros cometidos, de facilitar y reforzar la cooperación práctica entre los Estados miembros, para contribuir a la aplicación del sistema europeo común de asilo.
Dado que algunas de las tareas asignadas y financiadas actualmente con cargo al FER van a ser realizadas por la Oficina —tal es el caso, por ejemplo, de la promoción de las buenas prácticas, los servicios de interpretación y traducción y el apoyo a la elaboración y empleo de estadísticas comunes, en aras de la transparencia y de una buena administración de los recursos—, se hace necesario transferir una parte de los fondos del FER a la Oficina.
La normativa actual prevé que un 10 % de la dotación del Fondo se destine a estas tareas. La Comisión nos propone que este porcentaje baje a un 4 % y que el resto de recursos se transfiera a la nueva Oficina. De esta forma, la dotación financiera del Fondo para el período 2008-2013 pasaría de 628 millones de euros a 614 millones. Estamos de acuerdo con la Comisión en que estas cifras son suficientes para la primera andadura del Fondo hasta 2013, fecha en la que está prevista una nueva revisión del mismo.
La Comisión de Libertades Civiles ha tenido a bien encomendarme la grata tarea de defender la oportunidad de la creación de esta Oficina, propuesta que ha sido aprobada por unanimidad por las dos comisiones concernidas, la Comisión de Libertades Civiles y la Comisión de Presupuestos. Si bien el Parlamento, como sabemos, es reacio a la creación de las nuevas agencias, como autoridad presupuestaria su principal preocupación es la gestión correcta y racional de los recursos asignados, en este caso para asegurar la cooperación práctica entre los Estados miembros en materia de asilo.
Es de todos sabido que los índices de aceptación de solicitudes de asilo varían considerablemente de un Estado miembro a otro, con la consiguiente acumulación de dificultades que conlleva su gestión para el Estado miembro de acogida, especialmente para los Estados ubicados en las fronteras meridionales de la Unión Europea, que periódicamente se ven desbordados ante el considerable número de personas que llegan repentinamente a sus fronteras, teniendo en cuenta, además, que entre todas ellas hay que identificar a las que necesitan protección.
La oferta de apoyo en materia de reasentamiento y de traslado interno y voluntario de los demandantes de asilo es la mejor prueba y expresión de la solidaridad de que deben hacer gala los Estados miembros. Tal es, y debe ser también, la principal finalidad de la creación de esta Oficina.
Señora Presidenta, con esto termino mi intervención sobre lo que nos concierne ahora y, como usted, me gustaría dedicar unos minutos, los últimos, a pronunciar unas palabras de despedida.
Esta es mi última intervención en este Pleno. Como usted, señora Presidenta, yo también quisiera agradecer a todos los miembros de esta Casa, a mis colegas diputados, al Presidente de la Comisión de Libertades Civiles, a los colegas de la Comisión, la colaboración que hemos tenido a través de estos años. Hemos discutido, no siempre hemos estado de acuerdo, pero siempre, al final, creo que hemos hecho un buen trabajo para llevar al Pleno de este Parlamento.
Cuando entré aquí hace 22 años, señora Presidenta, entré en la Comunidad Económica Europea de 12 Estados miembros, y ahora me voy contenta de una Unión Europea con 27 miembros. Ha sido un verdadero privilegio estar en la cocina misma de la construcción europea. Es una experiencia única y magnífica. Creo también que uno de los mayores éxitos ha sido lograr, señora Presidenta, el «nunca jamás» que estuvo en la raíz de la creación de la unificación de Europa; creo que nos podemos felicitar por eso.
Me voy muy contenta de haber tenido la posibilidad de esta experiencia y pido su comprensión, porque me voy a ausentar ahora de este debate, ya que me vuelvo al País Vasco, donde tenemos en curso unos acontecimientos históricos: después de 30 años de un gobierno nacionalista vamos a tener un Presidente del País Vasco socialista, Patxi López, y yo quisiera representar mañana a mi grupo político en su toma de posesión.
(Aplausos) Antonio Masip Hidalgo, ponente. - (ES) Señora Presidenta, la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior —y usted misma, señora Presidenta, con especial entusiasmo— ha visitado los centros de inmigrantes en diferentes puntos de Europa, constatando condiciones muy dispares y situaciones intolerables que hay que corregir.
Los demandantes de asilo, sin embargo, no son comparables a los inmigrantes en situación irregular. Los demandantes de asilo huyen de situaciones de persecución; no vienen atraídos por factores económicos, sino expulsados por regímenes contrarios a la libertad. Lo sabemos bien los españoles, que tantos exiliados republicanos tuvimos también acogidos en México, en Francia y en otros países.
Cuando se debatió la Directiva del retorno, quedó bien claro que esa regulación no se aplicaría a la futura legislación sobre acogida de demandantes de asilo; colegas del PPE-DE lo expresaron así también. Me parece esencial que los demandantes de asilo sean informados en un idioma que comprendan. Limitar la información al demandante de asilo a un idioma que comprenda o se pueda presumir que comprende rebaja las condiciones actuales y no sería aceptable, creo, desde el punto de vista legal y de interpretación de los derechos humanos. Es fundamental el derecho a ser informado correctamente, pues es la base de los demás derechos.
He estudiado las cargas financieras de mi propuesta sobre ayudas materiales. Mi propuesta pide que las ayudas a los demandantes de asilo aseguren un nivel de vida adecuado para garantizar su subsistencia y la protección de su salud física y mental. Pedir menos me parece afrentoso a la dignidad de los demandantes de asilo.
Mi propuesta matiza la segunda causa de detención (artículo 8, apartado 2, letra b)), encuadrándolo en el marco de una entrevista previa con arreglo a las directivas establecidas para la detención por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados. También propongo en el artículo 9, apartado 5, apartado 1, la revisión de oficio, por las autoridades judiciales, de la detención y, cuando exista un cambio de circunstancias o aparezca nueva información, a petición del demandante de asilo o, como decía antes, en su ausencia, de oficio.
La enmienda oral 2 y la enmienda de transacción 5, aprobadas en comisión, plantean el problema de establecer una asistencia jurídica solo en cuanto necesaria y gratuita, a petición del demandante. Pido una votación por separado en estos dos puntos, para volver a una asistencia jurídica más próxima a la gratuidad, que estimo justa.
Finalmente, si se reducen las propuestas iniciales de prestaciones sociales a los inmigrantes, como han logrado otros grupos en la votación en comisión, me parece necesario, aunque estemos en tiempos de crisis, garantizar un acceso efectivo al mercado de trabajo. Así ganarán en autonomía, se integrarán en la sociedad de acogida y reducirán los gastos sociales dedicados a ellos. Muchas gracias también al señor Barrot y a su comisariado por todo el esfuerzo que ha mantenido durante esta Directiva. PRESIDE: EDWARD McMILLAN-SCOTT Vicepresidente Jeanine Hennis-Plasschaert, ponente. - (NL) Señor Presidente, permítame, en primer lugar, hacer algunas observaciones generales. Durante los últimos años he participado activamente en nombre de mi Grupo, el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, en la redacción de la política europea de inmigración y asilo. Estoy segura de que, prácticamente, todo el mundo puede captar la utilidad y la necesidad de una política de esta índole. Después de todo, lo que está pidiendo a gritos una Europa sin fronteras interiores es un planteamiento común en este ámbito. Dicho esto, quisiera señalar que las normas que acordamos y los resultados conseguidos hasta la fecha contrastan enormemente con las ambiciones expuestas en el Programa de Tampere, en el Programa de la Haya, y últimamente, en el Pacto francés sobre Inmigración y Asilo. El problema es que, cada vez que el Consejo tiene que tomar una decisión concreta, parece que el máximo común denominador se convierte repentinamente en el mínimo común denominador y de esta manera el efecto de armonización deseado no se materializa. Además, por lo que se refiere a su incorporación a las legislaciones nacionales, muchos Estados miembros no han cumplido con los acuerdos a los que hemos llegado, tanto en cuestión de calendario como en exactitud.
A lo que ha conducido esto en la práctica es a enormes diferencias entre los Estados miembros, lo cual no solo está causando confusión, sino que le está haciendo el juego a los que se aprovechan del sistema. Parece que el Consejo haya captado solo en parte o no haya captado en absoluto que mejorar la calidad y garantizar una mayor cohesión y solidaridad no solo beneficia a la persona solicitante de asilo, sino también a los propios Estados miembros.
Por lo que respecta a mi propio informe, me gustaría manifestar que el actual Reglamento de Dublín es asimismo producto de un frágil compromiso político al que se ha llegado en el seno del Consejo. Como consecuencia, ahora disponemos de un texto que contiene demasiados pasajes ambiguos y deficiencias. Doy mi apoyo incondicional a la aspiración de la Comisión de crear un sistema de Dublín uniforme y eficiente.
En mi opinión, el artículo 31 es el elemento político más importante de la propuesta de refundición. Como acabo de decir más o menos hace un minuto, considero la falta de cohesión y solidaridad por parte del Consejo como el mayor escollo para conseguir una política común en materia de inmigración y asilo. Desde esa perspectiva solamente, comprendo muy bien las disposiciones contenidas en el artículo 31 de la propuesta de la Comisión.
Sin embargo, sigue siendo un hecho que el sistema de Dublín no fue desarrollado, ni tiene la finalidad de ser, un instrumento de reparto de la carga. Otra cuestión que es manifiestamente evidente es que el sistema de Dublín no surgió, por derecho propio, como respuesta a la enorme presión en materia de asilo ni a la carga excesiva que soportan determinados Estados miembros. Me temo, por lo tanto, que, a pesar de sus buenas intenciones, la propuesta de la Comisión no logrará suscitar mayor cohesión y solidaridad entre los Estados miembros.
Quisiera señalar también que esta propuesta no está ayudando, o les está ayudando solo hasta un punto que no es el adecuado, a los Estados miembros que soportan cargas excesivas dada su situación demográfica o, tal vez, su emplazamiento geográfico, lo que significa que la cuestión de la solidaridad debe abordarse en un contexto más amplio.
Durante los últimos años, se ha hecho evidente que lo que los Estados miembros necesitan es la estrategia del palo y la zanahoria. Por lo que a mí respecta, significa que ya es hora de que logremos un avance, porque, de una forma u otra, habrá que imponer la solidaridad entre los Estados miembros.
Estoy al corriente de que determinados Estados miembros han respondido bastante negativamente, por decirlo suavemente, a las propuestas aprobadas por la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior. Soy consciente también de que, por lo que se refiere al derecho de iniciativa de la Comisión, estoy pisando terreno peligroso. Lo que es justo es justo, no obstante, y, para ser sincera, estoy harta de escuchar tan solo buenas palabras sobre esta cuestión.
Estoy segura de que el Programa de Estocolmo de la próxima Presidencia Checa contendrá con toda probabilidad unas disposiciones exquisitamente redactadas, pero, si me permite decirlo, estimado Presidente en ejercicio del Consejo, le aconsejaría que no tuviese nada que ver con ello, puesto que, en la práctica, los Estados miembros volverán a darle la espalda en poco tiempo. Nicolae Vlad Popa, ponente. – (RO) El sistema informático comunitario Eurodac comenzó a funcionar en enero de 2003 y se ha diseñado para comparar las impresiones dactilares de personas solicitantes de asilo, así como de nacionales de determinados terceros países o apátridas. Este sistema garantiza una aplicación correcta, exacta y rápida del Reglamento de Dublín, cuya finalidad es crear un mecanismo operativo efectivo para determinar a qué Estado miembro de la Unión Europea le corresponde la responsabilidad de examinar las solicitudes de asilo.
Eurodac es la base de datos informatizada que contiene las impresiones dactilares de todas las personas, de 14 años en adelante, que hayan solicitado protección internacional. El propósito de este informe es contribuir a que el sistema funcione con mayor eficacia y solventar los problemas que se hayan detectado tras realizar una evaluación de sus primeros años de funcionamiento. Hemos propuesto una serie de soluciones prácticas y efectivas a los problemas concernientes a la toma y transmisión por parte de los Estados miembros de los datos relativos a las impresiones dactilares.
La primera etapa consiste en la toma de las impresiones dactilares en un plazo de 48 horas tras la presentación de la solicitud de asilo, mientras que, en la segunda etapa, los Estados miembros envían en un plazo de 24 horas al sistema central Eurodac los datos obtenidos por esta vía. El informe contiene disposiciones que permiten ampliar el plazo límite de 48 horas en los siguientes casos excepcionales: cuando resulte necesario aplicar un período de cuarentena por enfermedad infecciosa grave; cuando las impresiones dactilares estén destruidas; así como en casos de fuerza mayor, que estén debidamente justificados y probados, y por el tiempo que persistan estas circunstancias.
El informe avala la idea de establecer cuanto antes una agencia descentralizada que se encargue de gestionar Eurodac, VIS y SIS II a fin de garantizar que estos sistemas funcionen de la forma más eficiente posible. Esta agencia de gestión establecerá un conjunto común de requisitos que deberán reunir las personas a quienes se autorice el acceso a la infraestructura y datos de Eurodac. Además, se han incluido disposiciones encaminadas a prohibir que se faciliten datos introducidos en el sistema Eurodac a las autoridades de terceros países no autorizados, en especial, los países de origen de las personas solicitantes de protección, al objeto de proteger a los familiares de las personas solicitantes de asilo de las graves consecuencias que podrían sufrir.
Al elaborar el informe, hemos establecido algunas normas que garantizarán que el sistema funcione tan eficiente y eficazmente como sea posible, al tiempo que se protegen también los datos personales y los derechos humanos fundamentales.
Por último, quisiera dar las gracias a los ponentes alternativos, con los que hemos disfrutado de una excelente colaboración, y a nuestros colegas de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, quienes votaron por amplia mayoría a favor del informe. También me gustaría dar las gracias a los autores de las enmiendas. Quisiera mencionar la excepcionalmente buena colaboración que hemos tenido con los representantes del Consejo y de la Comisión Europea, a los que también deseo darles las gracias. Jean Lambert, ponente. - Señor Presidente, hemos escuchado con anterioridad a la señora Dührkop Dührkop hablar del Fondo Europeo para los Refugiados y de los cambios propuestos al objeto de respaldar la creación de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo y yo soy la ponente del Reglamento que aborda esta propuesta concreta: la Oficina de Apoyo al Asilo.
La idea es que se trate de una oficina que sirva para ayudar a los Estados miembros a mejorar, podríamos decir, la calidad (sabemos que algunos Estados miembros tienen problemas con el concepto de mejoramiento de la calidad) de la distribución de la toma de decisiones por lo que respecta a las solicitudes de asilo, pero el propósito de esta Oficina es asimismo ayudar a mejorar la cohesión entre todos los Estados miembros, así como apoyar a los países que se encuentran sometidos a una especial presión en diversos momentos, ya sea por la entrada continua en dichos países de flujos mixtos de personas o por otros motivos.
Ya se ha comentado en algunas intervenciones los problemas que causa la falta de cohesión entre los Estados miembros en cuanto a la toma de decisiones sobre las solicitudes de asilo, lo que, sin lugar a dudas, ha originado en parte los problemas que afectan al sistema de Dublín.
Pero lo que queremos ver es esta mejora, y de lo que se trata en parte, es de ofrecer formación. Abogamos por que se incluyan en este planteamiento las directrices del ACNUR —puede que como punto de partida, aunque no las utilicemos como principios rectores— y que los Estados miembros puedan recurrir a la experiencia, que la Oficina pueda impartir a los Estados miembros formación conjunta o, por supuesto, formación específica cuando surja la necesidad, recurriendo a los conocimientos de que dispongan los propios Estados miembros, pero también el ACNUR y, naturalmente, las ONG pertinentes. En un momento dado pensamos que debíamos haber llegado a un acuerdo en primera lectura sobre esta cuestión, pero el tiempo y, por supuesto, nuestro deseo de aglutinar un paquete de medidas que tome como modelo el sistema europeo común de asilo implican que no hemos avanzado tanto. No obstante, hemos mantenido numerosos debates con los ponentes alternativos, así como con el Consejo, sobre esta cuestión, lo que explica algunas de las enmiendas que tenemos ante nosotros en este momento, algunas de las cuales son técnicas en cuanto a que introducen cuestiones que aparecen habitualmente en la normativa, que se suprimieron de la propuesta original.
Para el Parlamento, el papel que juega el ACNUR en el seno de esta Oficina de Apoyo al Asilo es absolutamente crucial. También deseamos que haya ONG que se encuentren estrechamente vinculadas a la Oficina en el foro consultivo y que, naturalmente, participen en la impartición de formación o que la reciban allí donde participen en la creación de un sistema de asilo en un Estado miembro.
Sin embargo, llegar a un acuerdo con el Consejo sobre el papel del Parlamento está resultando un poco más difícil. Estamos sopesando que el Parlamento participe plenamente en el nombramiento del director, tomando, tal vez, a la Agencia de los Derechos Fundamentales como modelo a seguir en esta cuestión. El otro punto conflictivo es, como Jeanine ha señalado en su introducción sobre el sistema de Dublín, la cuestión sobre cuánto podemos verdaderamente esperar que colaboren los Estados miembros, por así decirlo, partiendo de un punto que lo convierte en algo obligatorio más que voluntario. Así que estas son, sin ningún género de dudas, las dos grandes cuestiones en este momento.
Nos complace que el Consejo haya manifestado que podría admitir nuestras enmiendas por lo que se refiere a su propia formación y, de hecho, recurrir a expertos externos, por ejemplo, en cuanto a interpretación, cuando sea oportuno.
Así que creemos que estamos realizando progresos en lo que se refiere a esta cuestión, pero veremos —cuando recibamos, tal vez, indicaciones de la Comisión sobre la manera en que vamos a incrementar la colaboración entre los Estados miembros— hasta dónde seremos capaces de llegar con esta propuesta. Jacques Barrot, Vicepresidente de la Comisión. – (FR) Señor Presidente, el objetivo de las propuestas legislativas sobre las que acaba de emitir su dictamen es el establecimiento de un sistema de asilo verdaderamente común que brinde una mayor protección, sea más eficaz y esté más unido.
Doy las gracias sinceramente a los cinco ponentes por su excelente e importante trabajo. Es la primera vez que el Parlamento ha emitido un dictamen, en calidad de colegislador, en materia de asilo. Hay que señalar que se acaba de iniciar una fructífera relación de trabajo. Me complace comprobar que el Parlamento apoya en gran medida los objetivos contenidos en las propuestas de la Comisión. Este apoyo es fundamental si queremos ser capaces de superar determinadas deficiencias que se observan en los instrumentos legislativos surgidos de la primera fase. En aquel momento, se adoptaron simplemente tras consultar al Parlamento.
Quisiera, no obstante, comentar algunas de las propuestas de enmienda, que están causando cierta preocupación, y a las que merece la pena prestar una especial atención. Me referiré, en primer lugar, al informe del señor Popa. Por lo que respecta al Eurodac, coincido plenamente con sus propuestas. Permítanme que me refiera ahora al informe del señor Masip Hidalgo y que hable del acceso a las condiciones de acogida. Aceptaré una enmienda sobre la delicada cuestión de la equivalencia entre el apoyo material ofrecido a las personas solicitantes de asilo y la ayuda social mínima que se garantiza a los ciudadanos nacionales.
Para la Comisión, sin embargo, debe existir un indicador de referencia. Este indicador no obligará a los Estados miembros a prestar ayuda social a las personas solicitantes de asilo, pero permitirá que se introduzcan normas claras a fin de preservar la dignidad de las personas solicitantes de asilo y ayudarnos a nosotros, y, por consiguiente, a la Comisión, a velar por la aplicación de las normas comunes en cada uno de los Estados miembros.
Lo mismo es cierto para el principio de igualdad con los ciudadanos nacionales por lo que respecta al acceso a la asistencia sanitaria de personas con necesidades específicas. En este caso también puedo aceptar la enmienda, pero quisiera ver que se mantiene un indicador de referencia, ya que el objetivo de la propuesta de la Comisión es superar las actuales deficiencias con relación a la protección de la salud de personas vulnerables. Eso es todo lo que tenía que decir por lo que respecta a las condiciones de acogida. Doy las gracias de nuevo el señor Masip Hidalgo por su excelente presentación.
Me referiré ahora al Reglamento de Dublín. Quisiera asimismo agradecer a la señora Hennis-Plasschaert que nos haya ofrecido una explicación tan buena de su informe sobre la revisión del Reglamento de Dublín. Quiero hacer hincapié en una cuestión que es sumamente importante para mí: la reagrupación familiar y el problema de los menores no acompañados. Se ha criticado con frecuencia el sistema de Dublín por el impacto negativo que puede tener en las personas solicitantes de asilo, especialmente en el caso de familias o personas vulnerables.
Con esta propuesta, la Comisión quería garantizar que, en la práctica, no se separe a las familias ni se traslade a los menores, salvo para reunirlos con sus familias. No podemos dar nuestro apoyo a las enmiendas que modifiquen este enfoque. Quisiera insistir en la cuestión de la solidaridad, que es el tema de algunas de las enmiendas presentadas en el marco del Reglamento de Dublín.
En primer lugar, quisiera agradecer a nuestra ponente, la señora Hennis-Plasschaert, así como al Parlamento, que hayan introducido la opción de suspender los traslados de personas solicitantes de asilo cuando acarreen problemas a un Estado miembro. Sin embargo, es difícil avanzar más en el marco del Reglamento de Dublín, ya que este Reglamento, señora Hennis-Plasschaert, no puede ser un instrumento para la distribución de personas solicitantes de asilo entre los distintos Estados miembros. He escuchado, desde luego, su llamamiento a la solidaridad y la Comisión puede aceptar que se incluya una enmienda en el preámbulo del Reglamento, a fin de dejar patente que existe voluntad política de crear mecanismos de solidaridad formales mejorados.
De hecho, estoy decidido a proponer, en una fecha posterior, instrumentos concretos para incrementar la solidaridad a nivel de la Unión Europea y para disminuir la presión sobre los sistemas de asilo de algunos Estados miembros. Es necesario que lleguemos a una distribución más justa entre los Estados miembros de los beneficiarios de la protección internacional. La Unión ya ha autorizado al Fondo Europeo para los Refugiados a financiar proyectos piloto en este ámbito. Además, una vez que esté en funcionamiento, la Oficina de Apoyo podrá prestar ayuda experta a los Estados miembros que así lo soliciten. No obstante, ha identificado usted el problema, a saber, que es necesario que exista más solidaridad y más cohesión entre los distintos Estados miembros.
Me centraré ahora en la Oficina de Apoyo. Gracias, señoras Dührkop Dührkop y Lambert, por su sobresaliente, rápida y eficiente labor, si tenemos en cuenta que la Comisión presentó sus propuestas el 18 de febrero. En este caso, necesito realmente del respaldo del Parlamento para poner en marcha la Oficina con prontitud y advierto con satisfacción que se ha aprobado la propuesta de enmienda relativa al Fondo Europeo para los Refugiados.
Se deberían comentar algunos aspectos de la cuestión relativa a la Oficina de Apoyo. La cuestión de la solidaridad es evidentemente una de las cuestiones que más preocupan al Parlamento, al igual que me sucede a mí. Advierto que en el proyecto de enmienda se pide que la Oficina respalde la implantación de un mecanismo obligatorio para repartir a las personas que reciben protección internacional. En la propuesta de la Comisión se refleja el texto del Pacto de Inmigración y Asilo, que prevé un sistema voluntario. No obstante, como acabo de afirmar en una respuesta anterior, aunque la Comisión está trabajando en un mecanismo más coordinado, la solución no será fácil. La Oficina, mientras tanto, mantendrá los mecanismos de redistribución interna tal y como están definidos, sin importar cómo sean. El reglamento para la creación de la Oficina no es el lugar adecuado para regular los principios en los que se basarán estos mecanismos, pero, una vez más, como sucede con el Reglamento de Dublín, la Comisión aceptará que se incluya una enmienda en el preámbulo.
La Comisión, además, es de la opinión de que no se debería limitar el mandato exterior de la Oficina a actividades de reasentamiento y programas regionales de protección. Se deben evitar las enmiendas que limiten el mandato de la Oficina de Apoyo. Hay enmiendas que pretenden cambiar radicalmente el procedimiento para nombrar al director de la futura Oficina. ¡Cuidado con esto! El procedimiento que se propone en estas enmiendas podría retrasar considerablemente el nombramiento del director. No cabe duda de que necesitamos crear esta oficina con prontitud y efectividad. La fórmula que propone la Comisión es la fórmula horizontal que usan actualmente las veinte agencias de regulación que forman parte del primer pilar. Consideraríamos lamentable que nos desviásemos de una fórmula armonizada, ya que, en el seno del grupo de trabajo interinstitucional sobre las agencias, en el que el Parlamento participa, se está celebrando un debate horizontal.
Debería ir concluyendo. Ya he empleado muchísimo tiempo, pero la labor del Parlamento es de tal calibre que quiero ofrecer una respuesta detallada. Algunos han criticado las propuestas sobre Dublín y sobre las condiciones de acogida por considerarlas demasiado generosas. Algunos han afirmado: «Sí, pero esta Europa del asilo se convertirá en un reclamo para solicitudes de asilo injustificadas». Otros, evidentemente, han invocado el principio de subsidiariedad. Sinceramente, no comparto estas críticas. Solo una verdadera armonización de las disposiciones europeas en materia de asilo en torno a normas claras que promuevan la equidad y la efectividad permitirán a Europa llevar a la práctica su deseo de proteger a los que realmente necesitan tal protección, evitando al mismo tiempo los abusos promovidos por normas ambiguas y aplicadas de modo dispar. La experiencia demuestra que cuando los Estados miembros han gestionado las solicitudes de asilo de una forma objetiva y profesional, no se ha producido un efecto llamada, más bien todo lo contrario. En mi opinión, no es incompatible luchar contra el abuso de los procedimientos y elevar los niveles de protección.
Para finalizar, quisiera agradecer al Parlamento su participación en calidad de colegislador en la delicada cuestión del asilo. Lo digo en pocas palabras pero con sinceridad, incluso ante la Presidencia: no cabe duda de que necesitamos al Parlamento para que esta política de asilo reciba una buena acogida. Es una política en consonancia con los valores europeos que, algunas veces, de hecho, pueden despertar temores y críticas, aunque todo esto forma parte del espíritu y la tradición humanitarios de nuestro continente.
Este es el motivo por el que, señor Presidente, agradezco profundamente a todos los diputados y, en especial, a los cinco ponentes su excelente labor. Jan Kohout, Presidente en ejercicio del Consejo. - Señor Presidente, esta nueva fase de nuestra labor, en la que se pretende establecer un sistema europeo común de asilo, requerirá que tanto el Parlamento como el Consejo hagan un gran esfuerzo.
El Consejo avala plenamente la necesidad de conseguir una mayor armonización en el ámbito del asilo. El Consejo Europeo, al aprobar el Pacto Europeo de Inmigración y Asilo, acogió con satisfacción el progreso realizado hasta la fecha en el ámbito del asilo, pero reconoció igualmente que siguen existiendo importantes diferencias entre los Estados miembros por lo que respecta a la concesión de protección y a la forma que adopta dicha protección.
El Consejo Europeo, al tiempo que insistía en que la concesión de protección y de la condición de refugiado es responsabilidad de cada uno de los Estados miembros, señalaba asimismo que ya es hora de llevar a cabo nuevas iniciativas a fin de completar la creación del sistema europeo común de asilo previsto en el programa de La Haya, para así ofrecer un nivel de protección más elevado, tal y como propuso la Comisión en su plan de política de asilo.
El Consejo, por lo tanto, acoge favorablemente las cuatro importantes propuestas legislativas que la Comisión presentó entre diciembre y febrero de 2009 a este efecto y en las que se centra nuestro debate de hoy.
Estas propuestas tratan de las condiciones de acogida de las personas solicitantes de protección internacional, el denominado Reglamento de Dublín y de Eurodac, que fueron presentadas en diciembre del año pasado, así como de la propuesta para crear una Oficina Europea de Apoyo al Asilo, presentada en febrero de este año.
Estas propuestas ya han sido objeto de intensos debates en el seno de los órganos del Consejo en el poco tiempo transcurrido desde que fueron presentadas. La naturaleza de las propuestas y la complejidad de los asuntos que tratan implican que todavía no se ha completado el examen a todos los niveles en el Consejo.
No puedo, por lo tanto, apuntar una postura firme por parte del Consejo en relación con las enmiendas que el Parlamento propone en los proyectos de informe. Todo lo que puedo decir es que el Consejo examinará detenidamente todos los elementos que conforman el informe del Parlamento, con vistas a lograr progresos en estas importantes medidas en un plazo de tiempo lo más corto posible.
Espero, en concreto, que podamos avanzar rápidamente en dos propuestas cuyo ámbito de actuación es más limitado. Se trata de las propuestas encaminadas a la creación de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo y la enmienda del Reglamento Eurodac. Estas son, por lo tanto, las propuestas sobre las que los debates mantenidos en el seno de los órganos del Consejo están más avanzados y sobre las que ya se puede decir que existe un importante grado de convergencia entre las opiniones del Consejo y las del Parlamento.
La creación de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo facilitará el intercambio de información, análisis y experiencias entre los Estados miembros y contribuirá a incrementar aún más la colaboración práctica entre las administraciones encargadas de examinar las solicitudes de asilo. Hará uso asimismo del conocimiento compartido sobre los países de origen para ayudar a poner las prácticas, procedimientos y, por lo tanto, las decisiones tomadas a nivel nacional en cada Estado miembro en consonancia con las del resto de Estados miembros. Tanto el Consejo como el Parlamento se muestran partidarios del establecimiento de esta Oficina. La Presidencia cree que la propuesta puede, y debería, ser el tema de un acuerdo anticipado entre el Parlamento y el Consejo sobre una base que sea aceptable para ambas instituciones. Como ya saben Sus Señorías, esta propuesta viene acompañada de una propuesta para modificar el Fondo Europeo para los Refugiados. Dado que su propósito es garantizar que sirva para financiar la Oficina de Apoyo, ambos instrumentos deberían aprobarse al mismo tiempo.
El Consejo confía asimismo en que sería posible, por lo que se refiere al Reglamento Eurodac, alcanzar un acuerdo rápidamente, ya que la Comisión solo propone algunas mejoras técnicas, que deberían contribuir a que el sistema funcione mejor.
Por lo que respecta a las otras dos propuestas —las enmiendas a la Directiva sobre las condiciones de acogida y el denominado Reglamento de Dublín—, los debates que se han celebrado hasta el momento en el marco del Consejo muestran que las cuestiones planteadas por estas propuestas son, indudablemente, de una mayor complejidad y dificultad.
Las propuestas de la Comisión en relación con la Directiva sobre las condiciones de acogida, como ya saben Sus Señorías, tratan de modificar la directiva actual al objeto de abordar las deficiencias identificadas por la Comisión durante los últimos años. La Comisión considera que la Directiva en vigor deja demasiado margen de decisión a los Estados miembros, lo que ha debilitado el objetivo de garantizar que las condiciones de acogida de las personas solicitantes de asilo sean adecuadas en todos los Estados miembros. Esta es la razón que ha llevado a la Comisión a proponer una serie de enmiendas relativas a cuestiones como: el acceso al empleo de las personas solicitantes de asilo, mejoras en las condiciones materiales de acogida, mejor tratamiento de las necesidades de personas vulnerables y el recurso al internamiento.
El Reglamento de Dublín, es decir, el reglamento que establece los criterios y mecanismos de determinación del Estado miembro responsable del examen de una solicitud de asilo, trata de evitar el abuso de los procedimientos de asilo que consiste en la presentación por la misma persona de múltiples solicitudes en distintos Estados miembros. La Comisión propone ahora una serie de enmiendas encaminadas a incrementar la eficacia del sistema actual, así como a garantizar a las personas solicitantes de asilo mejores niveles de protección. La propuesta contiene asimismo un mecanismo para suspender los traslados en los casos en los que el sistema de asilo de un Estado miembro esté sufriendo una presión excepcional que no le permita ofrecer a las personas solicitantes de asilo niveles de protección y condiciones de acogida adecuados.
En este momento, se está llevando a cabo en el Consejo un examen detallado de las propuestas de la Comisión en cuanto a las condiciones de acogida y al Reglamento de Dublín. El Consejo no ha definido aún su postura por lo que respecta a una serie de cuestiones que se abordan en estas dos propuestas y todavía se están debatiendo determinadas cuestiones fundamentales, entre las que se incluye la cuestión del acceso al empleo y el internamiento en el contexto de la Directiva sobre las condiciones de acogida y cuál es la mejor manera de responder, en el contexto del Reglamento de Dublín, a las necesidades de los Estados miembros que se enfrentan a una presión excepcional. Ya ha quedado claro para la Presidencia que será necesario realizar una mayor labor a nivel del Consejo para lograr alcanzar entre los Estados miembros el nivel de acuerdo necesario por lo que respecta a estas propuestas, lo que le permitiría entablar debates con el Parlamento a fin de alcanzar un acuerdo entre las dos instituciones. Este, naturalmente, sigue siendo nuestro objetivo y el Parlamento puede estar seguro de que el Consejo tendrá plenamente en cuenta las opiniones del Parlamento, representadas por las propuestas de enmienda incluidas en los proyectos de informe pertinentes.
Tanto el Consejo como el Parlamento están comprometidos con el establecimiento de un sistema europeo común de asilo que ofrezca un alto nivel de protección y funcione con eficacia. Nos enfrentamos, por lo tanto, al importante reto de encontrar las soluciones adecuadas que nos permitan lograr este objetivo. Confío en que tanto el Consejo como el Parlamento tienen la voluntad de conseguirlo y, en este contexto, el Consejo emprenderá ahora la tarea de examinar detalladamente las propuestas del Parlamento por lo que respecta a estos cuatro instrumentos. Simon Busuttil, ponente de opinión de la Comisión de Presupuestos. – (MT) Como muy bien ha dicho mi colega Jeanine Hennis-Plasschaert, y quisiera felicitarla por ello, este paquete se basa en el principio de solidaridad. Es necesario que la solidaridad llegue a las personas que merecen protección, pero también, por primera vez, se trata de la solidaridad con los países que soportan una carga desproporcionada. Esta solidaridad se está introduciendo previo acuerdo en la propuesta de la Comisión de suspender el Reglamento de Dublín en el caso de países que soporten una carga desproporcionada. Esta misma solidaridad está presente también en la propuesta del Parlamento Europeo de introducir un mecanismo de reparto de cargas, que ya no será voluntario, sino que será jurídicamente vinculante a todos los niveles. Sin embargo, nuestros esfuerzos en favor de la solidaridad se están viendo afectados por lo que sucede en el resto del mundo y la gente no puede comprender cómo podemos seguir hablando de solidaridad mientras fuera todo el mundo trata de endosarle la responsabilidad a otros. En este mismo momento, mientras en esta Cámara nos dedicamos a debatir todas estas cuestiones, ha ocurrido un grave incidente entre Malta e Italia, el tercero de esta índole que sucede en pocos días.
Dos embarcaciones que se dirigían a Lampedusa con 130 inmigrantes a bordo se encuentran en este momento frente a la costa de Lampedusa, pero Italia se niega a acudir en su rescate. En virtud del Derecho internacional, estas personas deben ser escoltadas hasta el puerto más próximo y, como ya dijo el Vicepresidente Barrot cuando se produjo el primer incidente, el puerto más próximo donde hacer escala es, en este caso, el de Lampedusa. Señor Presidente, la actuación de Italia, o más bien, la del Ministro italiano Maroni es ilegal con arreglo al Derecho internacional, es abusiva por lo que se refiere a Malta y es inhumana con respecto a los inmigrantes implicados. Esta clase de actuaciones no favorece a Italia y esta situación, señor Presidente, también es grave porque transmite un peligroso mensaje: que uno no debería rescatar a inmigrantes, porque de hacerlo, la obligación de acogerlos recaerá sobre el que los haya rescatado. Se trata de un mensaje extremadamente peligroso. Por consiguiente, me dirijo desde esta tribuna al Vicepresidente de la Comisión Europea, Jacques Barrot, y le pido que intervenga sin demora a fin de desbloquear esta situación. También le pediría que insistiera en que Italia cumpla con sus obligaciones internacionales, así como que deje claro a todos los Estados miembros de la Unión Europea que no se trata simplemente de una cuestión entre Malta e Italia, sino que es responsabilidad de todos y, por lo tanto, todos nosotros debemos asumir esa responsabilidad. Señor Presidente, si nos negamos a demostrar en la práctica que somos solidarios, entonces, erosionaremos la confianza que reina entre nosotros y también dañaremos la confianza que han depositado en nosotros todos los ciudadanos europeos. Si realmente creemos en la solidaridad, entonces, no podemos permitir que el egoísmo nacional se haga con el control. Todo el mundo ha de cumplir con la parte que le toca. Gracias. Agustín Díaz de Mera García Consuegra, en nombre del Grupo PPE-DE. – (ES) Señor Presidente, quiero felicitar a la ponente, señora Hennis-Plasschaert, por su voluntad de diálogo y negociación en el presente informe.
Me gustaría continuar recordando que el asilo constituye un deber moral para los países más favorecidos. No debemos olvidar que, a pesar de las graves circunstancias económicas que hoy vivimos, la solidaridad es un elemento esencial que debe presidir nuestras políticas en materia de asilo e inmigración; solidaridad con quien, justificadamente, requiere nuestra protección y solidaridad con aquellos de nuestros socios comunitarios que, por sus circunstancias geográficas y de tamaño, afrontan una mayor presión migratoria.
En este ámbito, el llamado «paquete de asilo» es un instrumento necesario e imprescindible para la futura evolución de las políticas migratorias en la Unión Europea. Sin embargo, me gustaría señalar que medidas tan importantes como las que hoy tratamos requieren un mayor tiempo de reflexión y estudio, resultando del todo inadecuado el estrecho margen de maniobra del que hemos dispuesto como consecuencia de los plazos impuestos.
La propuesta contiene una serie de aspectos que seguramente será necesario revisar en un futuro próximo. Me refiero a la situación de los peticionarios de asilo, a los casos en los que estos podrán ser retenidos, a la diferencia fundamental entre los conceptos de «detención» y «retención», a las instalaciones en las que podrán ser retenidos, a la formulación de las excepciones al traslado, a la existencia de excepciones al principio general por el que se establece el país responsable del examen de la solicitud, a la concreción de quiénes forman parte de la llamada «familia nuclear», a la ayuda que debe prestarse a los Estados miembros que sufren una mayor presión de solicitudes.
A pesar de dichas cuestiones y teniendo en cuenta la celeridad con la que hemos trabajado, podemos afirmar que, en términos generales, se ha aprobado un informe equilibrado, un paquete equilibrado en el que se contemplan gran parte de las inquietudes de mi grupo político, en especial las tendentes a garantizar los derechos de los peticionarios de protección internacional y las destinadas a respaldar a los Estados miembros con mayor número de solicitudes internacionales.
Me gustaría finalizar recordando que el derecho a la tutela judicial efectiva es un derecho fundamental consagrado en las constituciones europeas y, en particular, en el artículo 47 de de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. La judicatura, por tanto, debe ser el máximo garante de los derechos individuales de los peticionarios de protección internacional; para ello será necesario que los solicitantes que así pudieran requerirlo cuenten con asistencia jurídica.
Concluyo, señor Presidente, invocando la necesidad de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo y de las ayudas que se puedan conceder a través del Fondo Europeo para los Refugiados. Roselyne Lefrançois, en nombre del Grupo del PSE. – (FR) Señor Presidente, en calidad de ponente alternativa sobre la refundición del Reglamento de Dublín, deseo dar las gracias a la Comisión Europea por la calidad del texto que nos ha propuesto. Verdaderamente contribuye a mejorar de forma significativa el sistema de Dublín, en especial, desde el punto de vista del respeto por los derechos fundamentales de las personas que solicitan protección internacional.
Entre estos avances destacan el refuerzo del principio de unidad familiar; la atención adicional dedicada a los menores y al concepto de interés supremo del niño; la garantía de una mejor información y de vías de recurso para las personas que solicitan protección internacional; la estricta limitación del uso del internamiento y la opción de suspender provisionalmente los traslados a Estados miembros cuyas instalaciones de acogida estén sometidas a una presión excepcional o no ofrezcan un nivel de protección adecuado.
Cuando la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior votó, conseguimos bloquear al Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y de los Demócratas Europeos, que querían eliminar algunas de estas disposiciones, entre otras, la referida a cómo gestionar el internamiento de las personas solicitantes de asilo. Para nosotros, de hecho, se trata de una garantía fundamental, puesto que las personas que solicitan protección internacional no son delincuentes y no hay razón, por lo tanto, para encerrarlas.
Sin embargo, algunos de los puntos del informe siguen suscitando problemas, entre ellos, la cuestión del idioma que se debería usar para informar a la persona solicitante. En nuestra opinión, debe tratarse de un idioma que la persona en cuestión entienda y no el que se piensa que entiende. Añadiría que, donde se mantiene internada a una persona, esto es lo que estipula el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
También quisiéramos que las solicitudes de menores, cuyos progenitores no se encuentren en territorio de la Unión, sean examinadas por el Estado miembro en el que se presentó la última solicitud, a fin de evitar que los menores sean trasladados de un Estado a otro. Esta posibilidad se preveía en el texto inicial de la Comisión, pero el PPE, con el respaldo del ponente, se opuso a esta propuesta.
Finalmente, puesto que el objetivo del Reglamento de Dublín no es garantizar una distribución equitativa de responsabilidades en lo que respecta al examen de solicitudes de protección internacional, parece fundamental, en mi opinión, que se creen otros instrumentos a fin de reforzar la solidaridad, como usted mismo manifestó, Comisario Barrot, con los Estados miembros situados en las fronteras exteriores de la Unión. Jeanine Hennis-Plasschaert, en nombre del Grupo ALDE. – (NL) Como ya he señalado en mi primera intervención ante la Cámara, existen aún enormes diferencias entre los Estados miembros y, en ese sentido, la deseada armonización ha sido todo un fracaso. Ya no podemos seguir negándolo. Lo que las directivas prevén son una serie de normas de procedimiento, más que un procedimiento normalizado. Dadas las muchas diferencias que estamos tratando de zanjar, el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa opta claramente por un enfoque pragmático.
Por lo que a nosotros respecta, la única forma de avanzar es que se produzca un mayor acercamiento entre las legislaciones de los Estados miembros, incluyendo también, naturalmente, las directrices para una correcta aplicación, pero insisto en la necesidad de que vaya acompañado de los necesarios análisis de la realidad y de una convicción pragmática. Consideramos crucial en este contexto que se cree una Oficina Europea de Apoyo al Asilo y se lleve a cabo la propuesta de refundición de la Directiva sobre las condiciones de acogida y el Reglamento Eurodac. Es una lástima, por lo tanto, y dirijo esta pequeña digresión a la Comisión, que tengamos que esperar aún la publicación del procedimiento de refundición y de la Directiva de reconocimiento, que está prevista para el 24 de junio. No obstante, para una mayor coherencia y una mejor elaboración de la legislación comunitaria, habría sido más lógico que estas dos propuestas se hubiesen incluido en el actual paquete sobre asilo.
Admito que es el Consejo el que tiene la última palabra sobre esta cuestión. Permítanme, sin embargo, que vuelva a insistir en el hecho de que una mayor coherencia, una mejor calidad, así como una mayor cohesión y solidaridad, son importantes para todos los Estados miembros. No olvidaré nuestras visitas a la carrera a las fronteras exteriores de Europa y, en especial, a las famosas zonas calientes. A este respecto, la credibilidad de la Unión Europea ha estado en entredicho durante algún tiempo. ¡Quisiera, por lo tanto, instarles a que cumplan sus promesas! Mario Borghezio, en nombre del Grupo UEN. – (IT) Señor Presidente, Señorías, hace algún tiempo escuché a un colega diputado maltés hacer algunas declaraciones muy graves, e incluso, difamatorias contra el gobierno italiano y, en especial, contra el Ministro Maroni.
De hecho, el juego que se traen entre manos en Malta no está muy claro y explicaré a qué me refiero enseguida. No quiero calificarlo de juego sucio solo por el respeto que se debe mostrar hacia un Estado miembro de la Unión Europea, pero nuestro colega diputado debería haber explicado con sinceridad que Malta siempre ha tratado de conservar una extensión excesiva de aguas territoriales, que llega hasta la isla de Lampedusa. El gobierno italiano ha pedido a Malta en muchas ocasiones que reduzca su enorme extensión de aguas territoriales. Malta prefiere dejarlo como está para que su solicitud de contribuciones a la Unión Europea siga siendo igual de elevada. Se debería contar, por lo tanto, toda la verdad. La verdad sobre la capacidad y el deseo de Italia de acoger, proteger y salvaguardar los derechos de los migrantes que participan y son víctimas de este tráfico de personas es tan absolutamente evidente y está tan bien documentada que no es necesario que salga en su defensa.
Volviendo a la cuestión principal de este informe, haría hincapié en que es nuestro deber —en lugar de seguir con estas polémicas que se parecen a las luchas de gallos que se describen en la famosa novela de Manzoni—, es deber de los Estados miembros no ceder a los cantos de sirenas del hacedor de buenas obras condimentados, tal vez, con hipocresía e intereses económicos y políticos muy concretos, sino obligarnos con gran rigor a aplicar el sacrosanto principio del asilo, y de esta manera, no permitiremos que se utilice para fines indebidos que no están en consonancia con los nobles principios que lo inspiran e impediremos su instrumentalización, que favorece precisamente a las organizaciones criminales que organizan y se benefician del tráfico de trabajadores migrantes, al que nos referimos en el contexto de la situación actual.
Lo repito. Es nuestro deber no fingir, ni provocar controversias que se puedan instrumentalizar, sino buscar un enfoque común, llegando incluso a luchar y adoptar medidas eficaces que garanticen el respeto del derecho de asilo y que se aseguren de que explotadores y grupos de delincuencia organizada no puedan valerse de normativas nobles y positivas para conseguir el repugnante objetivo de explotar a personas procedentes de países en desarrollo. Jean Lambert, en nombre del Grupo Verts/ALE. – Señor Presidente, yo también actúo en calidad de ponente alternativa en este paquete y quisiera hacer un comentario sobre lo que el señor Díaz de Mera García Consuegra estaba diciendo sobre el deber moral. Asimismo, cuando hablamos de aplicación estricta, como han señalado algunos diputados, a algunos de nosotros nos preocupa más que la normativa se aplique verdaderamente con equidad y que no impida que las personas que necesitan protección la consigan realmente. Uno de los puntos sobre este paquete concreto es cómo mejoramos esta cuestión y nos aseguramos de que todos los Estados miembros funcionan según los mismos elevados principios.
En cuanto a la refundición de las normas mínimas de acogida de personas solicitantes de asilo, acogemos muy favorablemente la propuesta inicial de la Comisión y queremos conservar determinadas partes, entre otras, las que se refieren al acceso al mercado laboral y a un apoyo a la renta adecuado, las cuales hemos votado con anterioridad en el día de hoy. Lamento profundamente que mi propio país, el Reino Unido, haya decidido retirarse a causa de estas dos propuestas concretas. Es una auténtica vergüenza en toda la extensión de la palabra.
El acceso a la asistencia sanitaria es, naturalmente, de una importancia fundamental, no solo en cuanto a las urgencias, sino también a la asistencia sanitaria continua, especialmente, para las personas que hayan podido sufrir tortura y que, por lo tanto, necesitan ayuda para su propio bienestar mental.
En cuanto a la refundición del Reglamento de Dublín, acogemos con satisfacción la propuesta inicial, apoyamos el mecanismo de suspensión y, de hecho, votaremos para mantener una definición de reagrupación familiar lo más amplia posible. Giusto Catania, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (IT) Señor Presidente, Señorías, con cierta emoción me enfrento a la que será mi última intervención en esta legislatura y quisiera comenzar a abordar las cuestiones que se han tratado en esta Cámara, pidiendo al Comisario Barrot que intervenga y resuelva la cuestión que demasiado a menudo afecta a Estados miembros a los que les gusta fingir que la suerte que corran las personas solicitantes de asilo es responsabilidad de cualquiera, menos suya.
Tan solo hace unos minutos, veíamos cómo se pasaban la pelota Italia y Malta, igual que hace unos días recibíamos noticias sobre la embarcación Pinar, que había permanecido demasiado tiempo en el mar, causando la muerte a personas que probablemente podrían haber sobrevivido. Esto es, por lo tanto, de lo que pienso que hablamos cuando hablamos de asilo. Hablamos de esta necesidad real, del compromiso que los Estados miembros deben asumir en sus políticas sobre acogida.
Acojo calurosamente las propuestas presentadas por mis colegas diputados, por el señor Masip Hidalgo, por la señora Hennis­Plasschaert, sobre la enmienda a la Directiva sobre las condiciones de acogida y el Reglamento de Dublín. Ambas propuestas están encaminadas a mejorar el sistema de acogida de personas solicitantes de asilo de la Unión Europea.
Creo que tenemos la obligación de insistir en la igualdad entre los ciudadanos europeos y las personas solicitantes de asilo, porque el asilo no es un favor que conceden los Estados miembros a las personas que huyen de la guerra, el asilo es una obligación de los Estados miembros y estas personas tienen derecho a poder permanecer en nuestros países, disfrutando de todos los derechos de que disfruta la ciudadanía europea. Creo, por consiguiente, que se trata de un criterio de referencia del civismo de nuestra iniciativa política y de nuestra capacidad legislativa.
Estoy de acuerdo, por lo tanto, con las enmiendas propuestas para modificar esta directiva y este reglamento. Soy de la opinión de que debemos garantizar el derecho de asilo a todas las personas que lo soliciten porque el futuro de la Unión Europea depende de la calidad de nuestra acogida. Creo que debería ser un punto que defina la idea misma que tenemos de la Unión Europea. Johannes Blokland, en nombre del Grupo IND/DEM. – (NL) Señor Presidente, mañana, último día de esta legislatura, votaremos sobre el paquete de propuestas relativas a la mejora de la política de asilo. Tras cinco años de debates y visitas a centros de asilo, ya es hora de que adoptemos medidas concretas. Si después de todo, la aplicación se hace esperar, la reacción final verdaderamente habrá llegado demasiado tarde.
Debido a los acontecimientos ocurridos en 2005 y 2006, hemos tenido que abordar la cuestión de la inmigración ilegal, pero, en el proceso, la figura del solicitante de asilo ha sido relegada a un segundo plano. Si bien estoy a favor de la creación de una agencia para la cooperación, tengo mis reservas acerca de la forma y la misión de la misma. ¿Cómo conseguimos una lista fiable de países de origen seguros? ¿Qué fuentes usaremos para confeccionar esa lista? ¿Cómo podemos proporcionar una protección adecuada a las fuentes de información procedentes de países no seguros? ¿Se pueden publicar dichas fuentes y hasta qué punto se fiará de ellas un juez independiente? Desearía saber qué medidas propone el Consejo para que evitemos este problema.
¿Por qué razón no hemos delegado en Frontex la cooperación práctica? El cometido de esta agencia es limitado, por lo que, si aumentáramos su financiación, podría encargarse de dicha labor. De esta forma, también podríamos responder a los problemas reales sobre el terreno, a los que, de todas formas, Frontex ya está haciendo frente. Nos basaríamos en nuestra experiencia en el ámbito de entrada ilegal de inmigrantes y solicitantes de asilo para proporcionar acogida a estos últimos. A mi juicio, esta es una solución muy práctica. Hubert Pirker (PPE-DE). - (DE) Señor Presidente, Comisario, de todas las propuestas presentadas hoy, me complace apoyar el proyecto de reglamento para la creación de una Oficina Europea de Apoyo al Asilo, un Fondo Europeo para los Refugiados y el Reglamento Eurodac.
Sin embargo, abrigo reservas al respecto de la Directiva sobre las condiciones de acogida y el Reglamento de Dublín, y parece que soy el único en mencionarlo en las intervenciones realizadas hasta ahora.
La Directiva sobre las condiciones de acogida ha sido creada para proporcionar a los refugiados —los verdaderos refugiados— la mejor asistencia en el menor tiempo posible. Sin embargo, me parece que las enmiendas propuestas van a invitar a fomentar la inmigración a través del asilo, o a abusar del sistema de asilo, si lo prefieren.
¿Por qué? Todos los solicitantes de asilo deberían tener un acceso rápido al mercado laboral. Interpreto que esta decisión dependerá de los Estados miembros. Lo que se está proponiendo es que se incluya, dentro del grupo de individuos que pueden solicitar asilo, a las personas que sufran problemas mentales —sí, conozco a muchas personas con problemas mentales, pero no todos tienen derecho al asilo— o, por ejemplo, a todas las personas de edad avanzada. Se están empleando conceptos jurídicos ambiguos. Tampoco acepto que todos los solicitantes de asilo reciban la misma asistencia social que los propios nacionales. Como este no es el caso, se les niega el asilo a cerca del 95 %. En mi opinión, estas enmiendas se dirigen por el camino equivocado. Por esta razón, votaré en contra de ellas junto con la delegación del Partido Popular Austríaco.
Con el Reglamento de Dublín ocurre algo parecido, ya que este fomenta la búsqueda del país de asilo más favorable. Esta nueva cláusula, presentada como cláusula discrecional, permite a los solicitantes de asilo buscar el país en el que presentar su solicitud y —siempre y cuando esta sea aceptada, por supuesto— en este sentido, conduce a la búsqueda del país de asilo más favorable.
Asimismo, creo que no deben interrumpirse las transferencias. Comprendo perfectamente la situación de Malta, pero considero que la prestación de asistencia de forma rápida por parte de equipos de apoyo resulta más útil que continuar por el camino que se está proponiendo aquí. Debemos velar por que los refugiados reciban ayuda con la mayor celeridad posible pero también debemos evitar a toda costa el abuso del sistema de asilo. Claude Moraes (PSE). - Señor Presidente, si me lo permite, voy a adoptar un enfoque distinto, ya que considero que el paquete de asilo, y los cinco ponentes que le han dedicado especial atención, merecen el apoyo de esta Cámara.
Contamos con un ponente alternativo en las propuestas Eurodac y Lambert, y creo que hemos disfrutado de una excelente cooperación en la creación de un paquete que no solo es realista sino también aplicable, y que, además, tiene muy en cuenta la transparencia. Por ejemplo, en la cuestión Eurodac —la delicada cuestión sobre la toma de huellas dactilares de los solicitantes de asilo— hemos avanzado en el uso que se hace de los datos obtenidos en la toma de huellas dactilares, y en el fortalecimiento del papel y el esclarecimiento de los poderes conferidos al Supervisor Europeo de Protección de Datos.
Nos gustaría ver referencias clave a más artículos de la Carta de Derechos Fundamentales, y de los derechos de los niños y la dignidad humana, y que se llegara a un acuerdo sobre la cuestión lingüística relativa a los solicitantes de asilo, a la que hacían referencia Antonio Masip Hidalgo y Rosalyne Lefrançois de forma acertada.
En lo que respecta al informe Lambert, consideramos que la creación de una Oficina Europea de Apoyo al Asilo constituye un paso fundamental en el fortalecimiento de la cooperación entre los Estados miembros en lo relativo a un sistema europeo común de asilo. El Grupo Socialista apoya este informe, pero también nosotros hemos presentado enmiendas. Nos gustaría que hubiera una mayor transparencia y rendición de cuentas, y creo que el ponente comparte este deseo. Queremos que el ACNUR y las ONG se impliquen activamente, y he añadido enmiendas que ponen de manifiesto el buen nivel de escrutinio del sistema del Parlamento Europeo.
Comprendo que el Comisario desee una rápida resolución y creación de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo, pero la rendición de cuentas, la transparencia y la calidad de la información sobre el asilo son también aspectos fundamentales. Para trabajar bien, la Oficina de Apoyo al Asilo debe producir la información más útil, transparente y objetiva posible, y debe ser sometida a un escrutinio periódico. Estas salvaguardas servirán de complemento a un sistema europeo de asilo justo y equilibrado. Bogusław Rogalski (UEN). – (PL) Señor Presidente, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos contienen información exhaustiva sobre los derechos de asilo. Se trata de un derecho fundamental en los casos de persecución en el país de origen de la persona por razones de raza, religión, etnia, orientación política o pertenencia a un grupo político determinado, y este es un fenómeno muy común hoy en día. Conceder este derecho a las personas debería también significar garantizarles el derecho a tener el control de sus vidas. Esta debe ser una condición fundamental.
Para conseguirlo, deberíamos facilitar el acceso al mercado laboral a las personas que hayan solicitado asilo, ya que esta es la mejor forma de concederles autonomía. Asimismo, esto ayudaría a evitar el aislamiento y ayudaría al solicitante de asilo a adquirir un conocimiento más amplio sobre la cultura del país de acogida. Debemos velar por que las personas que hayan solicitado asilo tengan acceso a una asistencia procesal, y esto incluye el derecho a asistencia jurídica de la más alta calidad para facilitarles la comprensión de sus derechos. Adamos Adamou (GUE/NGL). - (EL) Señor Presidente, desde siempre, el sistema Eurodac ha llevado a cabo la toma de huellas dactilares de los solicitantes de asilo. Si bien somos conscientes de que se están haciendo esfuerzos por mejorar el anterior marco operativo de Eurodac, aún abrigamos reservas respecto de dos cuestiones importantes: en primer lugar, los «registros de la policía europea», a los que nos oponemos rotundamente, ya que vulneran el respeto por los derechos fundamentales de las personas que llegan a Europa buscando un futuro más próspero. En segundo lugar, abrigamos profundas reservas sobre si las medidas propuestas están en consonancia con los principios básicos de la propia Unión, como por ejemplo, la protección de datos personales, y sobre si las medidas propuestas están en consonancia con el principio de proporcionalidad. Nos oponemos a que los niños de 14 años sean sometidos a la toma de huellas dactilares.
Las medidas propuestas, con las que discrepo, impiden a los solicitantes de asilo pedir a otro Estado miembro otra oportunidad si un primer Estado rechaza su solicitud, en un momento en el que, como todos sabemos, los trámites de asilo siempre incluyen un grado de subjetividad que puede resultar en detrimento de una persona que ya ha sido victimizada. Señorías, me gustaría expresarles mi agradecimiento por su cooperación, ya que esta es mi última intervención en esta Cámara. Catherine Boursier (PSE). – (FR) Señor Presidente, señor Barrot, Señorías, me complace tener la oportunidad de expresar mi opinión sobre una cuestión tan crucial como es la del paquete de asilo, especialmente en el penúltimo día de la legislatura.
Con ayuda de nuestros esfuerzos, y a pesar de la aprobación de la primera fase del sistema europeo de asilo, nos hemos dado cuenta de que existen grandes discrepancias entre los distintos Estados miembros a la hora de reconocer el estatus de refugiado.
Debemos reconocer, a pesar de los grandes progresos realizados por la directiva relativa a las condiciones de acogida —como ya ha señalado, especialmente, la señora Lefrançois, cuyas observaciones respaldo— que los Estados miembros tienen todavía un margen de maniobra demasiado amplio con respecto a esta cuestión. Por tanto, me sumo a la petición de buscar la forma de aplicar la solidaridad europea en este ámbito, más que en ningún otro.
Por último, deseo destacar, ahora más que nunca, que los solicitantes de asilo y todas aquellas personas que solicitan protección internacional son vulnerables, y como tales, merecen una atención especial. Con esto me refiero a que no se les puede mantener retenidos.
El debate sobre la directiva de retorno está cerrado, todos llegamos a un acuerdo. No hay necesidad de reabrir ese debate cuando debatimos la cuestión del asilo. Jacques Barrot, Vicepresidente de la Comisión. – (FR) Señor Presidente, me gustaría volver a expresar mi agradecimiento a todos los oradores y, en especial, a todos los ponentes. Me limitaré a hacer una o dos observaciones relativas, en primer lugar, a la problemática lingüística, y dirigida a la señora Lefrançois en particular. La Comisión considera equilibrada la propuesta en virtud de la cual los solicitantes de asilo deben ser informados en una lengua que puedan entender. El objetivo de esta medida es facilitar a los solicitantes de asilo información adecuada haciendo posible, al mismo tiempo, luchar contra los casos potenciales de abuso por parte de algunos solicitantes de asilo.
Ahora me gustaría expresar mi agradecimiento al Parlamento. Sin embargo, permítanme expresar también mi sorpresa ante la intervención del señor Pirker, en especial. Señor Pirker, no puedo permitirle que tergiverse la propuesta de la Comisión. Cuando le oigo decir que la revisión de Dublín podría derivar en una «solución de conveniencia», no puedo permitirlo, no es posible y no es cierto. La propuesta de la Comisión no modifica los principios en los que se basa el sistema de Dublín. A los solicitantes de asilo no se les va a permitir elegir el Estado de asilo, aunque sí es cierto que se determinará el Estado responsable teniendo en cuenta criterios objetivos, pero considerando sobre todo aspectos humanos, en particular la reagrupación familiar.
No puedo creer que usted, como miembro del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y Demócratas Europeos, no tenga en cuenta el problema de la reagrupación familiar. No le permitiré tergiversar esta propuesta. También para la Comisión, se trata de establecer garantías bien definidas para evitar un abuso del sistema. Hemos introducido, entre otras cosas, un mecanismo para identificar a las personas vulnerables. Obviamente, los Estados miembros deben velar por una aplicación justa y equilibrada de los principios que hemos sugerido.
Asimismo, me gustaría decirle al señor Blokland que no se deben confundir los cometidos de Frontex con los de la oficina de apoyo. Son cometidos distintos que requieren distintas destrezas si queremos tramitar las solicitudes de asilo en Europa con la humanidad y el rigor necesarios.
Me cuesta creer que el Parlamento Europeo no consiga llegar a un acuerdo sobre la base del trabajo completado por los ponentes. Por supuesto, pertenecen a familias políticas distintas con enfoques políticos y filosóficos distintos, pero no debemos olvidar que esta Europa, que ha sido testigo de la persecución y a veces de los grandes riesgos que hacen peligrar la vida de los perseguidos, no es un modelo a seguir en este ámbito. No se trata de un sermón idealista, sino de ser fieles a nuestros valores. Y hago hincapié en esto. Personalmente, necesito un apoyo amplio del Parlamento Europeo. Jan Kohout, Presidente en ejercicio del Consejo. - Señor Presidente, en mi última intervención me gustaría destacar que el Consejo acoge con beneplácito el deseo del Parlamento de progresar lo antes posible en estos documentos tan importantes y su reconocimiento de la importancia del correcto funcionamiento del sistema europeo común de asilo.
Puedo asegurarles que el Consejo estudiará con atención la posición del Parlamento frente a las propuestas del trabajo en curso en el marco de los organismos pertinentes del Consejo. Este último examinará detalladamente las enmiendas del Parlamento con el objetivo de establecer si es posible llegar a un acuerdo sobre aquellas propuestas en las que más se ha avanzado.
Permítanme asimismo hacer referencia al principio de solidaridad. Alguna de Sus Señorías ha señalado de forma acertada que los sistemas de asilo de algunos Estados miembros están especialmente desbordados debido a su situación geográfica y demográfica. A este respecto, el Consejo Europeo hizo una mención especial al principio de solidaridad en el Pacto Europeo sobre inmigración y asilo aprobado en otoño de 2008. Este Pacto hace una clara petición de solidaridad basada en la coordinación y el voluntariado hacia una mejor reubicación de los beneficiarios de la protección internacional, así como una legislación ratificada, como la parte del programa «Solidaridad y Gestión de los Flujos Migratorios», y proporciona financiación para dichas actividades en las que pueden participar los Estados miembros, repito, de forma voluntaria.
Cabe destacar que la Oficina Europea de Apoyo al Asilo puede funcionar como instrumento en estas transferencias intracomunitarias al facilitar el intercambio de información en dichas transferencias. Asimismo, la Oficina puede ayudar en la coordinación del despliegue de funcionarios procedentes de otros Estados miembros hacia Estados miembros sometidos a una presión especial. Sin embargo, esto no puede servir de base jurídica para crear un mecanismo intracomunitario de intercambios.
Para concluir, me gustaría decir que aún queda mucho trabajo por hacer en este ámbito, teniendo en cuenta que la Comisión ya ha anunciado su intención de presentar más propuestas legislativas con el objetivo de complementar el sistema común europeo de asilo. Estas propuestas afectarán a los procedimientos de asilo y a las normas de requisitos y estatus para considerar a los solicitantes como refugiados, así como al establecimiento de regímenes de reasentamiento para las personas que se encuentran bajo la protección del ACNUR. Necesitamos avanzar lo más rápido posible, velando, al mismo tiempo, por que la celeridad no ponga en peligro la calidad. Estoy seguro que todos estaremos de acuerdo en esto. Antonio Masip Hidalgo, ponente. - (ES) Comisario Barrot, tiene usted mi apoyo; el que reclama de la Cámara, al menos lo tiene de este ponente, y lo tiene desde la primera línea de mi informe. Quiero decir, además, que es una lección jurídica, moral e histórica, la que por doble intervención nos ha dado usted en la tarde de hoy.
Uno de los intervinientes hablaba de la tutela judicial efectiva. ¡Claro que es un principio fundamental la tutela judicial efectiva! Y para eso estoy reclamando que el demandante de asilo tenga que ser informado en la lengua que comprende, no en ninguna otra. Si no se hace así, no habrá tutela judicial efectiva, y no digan ustedes otra cosa, porque irían contra los propios principios de Derecho a los que antes hacían referencia. Nicolae Vlad Popa, ponente. – (RO) El país del que procedo, Rumanía, fue gobernado hasta 1989 por un régimen comunista totalitario, que incluso podría describirse como criminal. Bajo este régimen, los ciudadanos vivían como en una enorme cárcel. No obstante, decenas de miles de personas arriesgaron su vida escapando del país y solicitando asilo político. Yo mismo conozco a muchas de estas personas y sé lo importante que es la protección internacional, en especial la protección ofrecida por la institución del asilo político.
Sin embargo, resulta fundamental que podamos identificar a los solicitantes de asilo reales, aquellos cuya solicitud de asilo político está plenamente justificada. Obviamente, mejorando el sistema de registro de estas solicitudes se pueden tramitar con más celeridad todos estos casos. Al mismo tiempo, sin embargo, me gustaría hacer referencia a otro problema relativo a las redes, más concretamente, a las actividades delictivas de las redes de tráfico de solicitantes de asilo. Estas redes obtienen enormes cantidades de dinero transportando solicitantes de asilo a los Estados miembros de la Unión Europea. Considero que la lucha contra esta actividad delictiva debe ser una cuestión prioritaria en nuestra agenda, y debemos desarrollar una estrategia para abordarla. Jean Lambert, ponente. - Señor Presidente, aplaudo el amplio apoyo mostrado durante el día de hoy a la Oficina de Apoyo al Asilo y me gustaría expresar mi agradecimiento a Sus Señorías por su cooperación y el trabajo realizado.
Esperamos poder establecer y poner en marcha esta oficina tan pronto como sea posible. Su objetivo, por supuesto, es mejorar la confianza entre los distintos Estados miembros con la mejora del sistema de asilo gracias a la cooperación entre expertos, el personal a cargo de la formación y demás implicados. Tal vez, a medida que aumente la confianza, disminuya el grado de preocupación de los Estados miembros por la creencia de que están obligados a cooperar para cumplir sus obligaciones.
Agradezco la claridad de la que hace gala el Comisario al referirse a los distintos cometidos de la Oficina de Apoyo al Asilo y al Frontex. Se trata de distintas cosas con objetivos diferenciados, si bien la cooperación y los resultados de la actuación son muy importantes en ambos. Uno de los aspectos que se han citado ha sido el de la información sobre los terceros países —los países de origen de las personas que solicitan protección internacional. Por supuesto, la Oficina de Apoyo al Asilo tendrá esto en cuenta: cómo reunir esa información procedente de distintas fuentes en un formato más normalizado y tal vez un formato que permita a las personas confiar en que la información no será usada con fines políticos.
Creo que no me equivoco al decir que muchos de nosotros no tenemos muy claro cómo un país aceptará a personas procedentes de Chechenia como refugiados con un nivel de aceptación bastante alto, mientras que otro país cercano no aceptará a nadie procedente de Chechenia. A muchos de nosotros nos cuesta creerlo, teniendo en cuenta que se dispone de la misma información. Por lo tanto, otro aspecto de suma importancia para la cooperación reforzada que estudiaremos es la confianza depositada en la calidad de la información y en la forma en la que, más tarde, los Estados miembros pueden usar dicha información. Esperamos que esto sea una realidad pronto. Jacques Barrot, Vicepresidente de la Comisión. – (FR) Señor Presidente, si bien va a ser muy difícil dar una respuesta satisfactoria, no me gustaría pasar por alto los interrogantes planteados por el señor Busuttil, los miembros italianos que han intervenido: el señor Borghezio, el señor Catania, y todos los demás; desearía, sin embargo, decir que el problema al que nos enfrentamos en el Mediterráneo no puede limitarse a ser motivo de preocupación para Italia y Malta. Los europeos deben darse cuenta de la situación cada vez más trágica y dramática que se ha descrito aquí.
Personalmente, he visitado Lampedusa y Malta; me reuní con ambos ministros en Bruselas cuando tuvo lugar el primer incidente. Gracias a Dios hemos podido encontrar una solución. Sin embargo, volveré a plantear esta cuestión a todos los ministros del interior durante el próximo Consejo JAI a principios de junio.
Haremos todo lo que esté en nuestras manos para ayudar a Italia y a Malta, pero debemos reconocer que Europa y todos los Estados miembros deben enfrentarse a una situación cuya solución no puede dejarse en manos únicamente de dos Estados miembros.
Por ello, debemos continuar reflexionando sobre esta cuestión; este ha sido el motor de este debate que ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor solidaridad entre los europeos. Presidente. - Se cierra el debate.
La votación tendrá lugar el jueves, 7 de mayo de 2009.
Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento) Marian-Jean Marinescu (PPE-DE), por escrito. – (RO) Eurodac es una herramienta clave para la gestión de datos sobre los solicitantes de protección internacional e inmigrantes que, o bien han sido detenidos por cruzar la frontera de forma ilegal, o superan el período de residencia legal permitido en territorio de un Estado miembro.
La reforma del Reglamento Eurodac pondrá fin a las dificultades relacionadas con la efectividad de sus disposiciones legislativas, tales como las demoras en el envío de huellas dactilares al sistema central Eurodac por algunos Estados miembros, el intercambio de datos sobre refugiados reconocidos en un Estado miembro determinado y el nombramiento equivocado de las autoridades que tienen acceso a la base de datos Eurodac.
Considero que solo se logrará un uso efectivo de la base de datos Eurodac cuando use la misma plataforma técnica que SIS II y VIS. El Sistema de Correspondencias Biométricas debe ser el mismo para SIS, VIS y Eurodac para garantizar su interoperabilidad y reducir los gastos.
Insto a la Comisión a que presente las propuestas legislativas necesarias para establecer una agencia encargada de la gestión de estos tres sistemas TI y poder así unir estas herramientas en un mismo lugar para garantizar, a largo plazo, una sinergia óptima entre las mismas y evitando la duplicación y la inconsistencia. Toomas Savi (ALDE), por escrito. – Señor Presidente, acojo con beneplácito la idea de crear una Oficina europea de Apoyo al Asilo, habida cuenta del deterioro de la situación en terceros países, especialmente en África y Oriente Próximo. Estoy en contra de cualquier noción de «fortaleza europea» que quedaría aislada de los problemas del Tercer Mundo, muchos de los cuales derivan directa o indirectamente de las acciones de los antiguos colonizadores. Europa no debe faltar a los compromisos adquiridos con los países que, en el pasado, fueron explotados sin piedad.
La Oficina Europea de Apoyo al Asilo permitirá adoptar un enfoque coordinado a la política común europea de asilo. Cuando hablamos de los solicitantes de asilo, estoy de acuerdo con el principio de solidaridad dentro de la Unión Europea. Las fronteras de algunos Estados miembros representan la frontera externa de la Unión Europea, y por ello, son testigo de los continuos flujos de inmigración.
Tengo la esperanza de que la Oficina Europea de Apoyo al Asilo ayudará a aliviar la carga de los Estados miembros afectados. Última actualización: 8 de septiembre de 2009Aviso jurídico

References: Decisión nº 
 artículo 9
 artículo 31
 artículo 31
 artículo 47
 resolución