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Timestamp: 2019-09-18 17:51:45+00:00

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El TS anula el apartado 4 del art. 25 del Reglamento general del régimen sancionador tributario | Iberley
El TS anula el apartado 4 del art. 25 del Reglamento general del régimen sancionador tributario
La Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo en sentencia de 10 de julio de 2019, declara la nulidad del del apartado nueve del artículo único del Real Decreto 1072/2017 que introduce la nueva redacción del apartado 4 del artículo 25 del Reglamento general del régimen sancionador tributario, aprobado por el Real Decreto 2063/2004, de 15 de octubre.
El 10 de julio de 2019 el Tribunal Supremo a través de su Sala de lo Contencioso dictada sentencia Nº 1032/2019, Rec. 83/2018 por la que declara la nulidad del apartado 9 del artículo único del Real Decreto 1072/2017, de 29 de diciembre y, en consecuencia, el apartado 4 del artículo 25 del Reglamento general del régimen sancionador tributario, aprobado por el Real Decreto 2063/2004, de 15 de octubre, que declara nulo y sin efecto. Esta sentencia deberá publicarse en el BOE para que despliegue sus efectos.
Expone el Supremo que, «con la nueva previsión reglamentaria impugnada en este recurso -apartado 4 del art. 25 RST-, se introduce una figura de todo punto extraña a la dinámica del procedimiento sancionador, a través de un pretendido supuesto de interrupción justificada del procedimiento sancionador que, sin embargo, ni es congruente con la estructura y principios del procedimiento sancionador, tal y como se configura en le LGT.
En primer lugar, y entrando ya en el análisis de la habilitación legal, no compartimos la tesis del abogado del Estado, que, significativamente, ni tan siquiera fue hecha valer en la fase de elaboración de la norma. No estimamos que exista habilitación legal expresa en el art. 211.2 LGT , que se remite al art. 104.2 de la LGT a los solos efectos del cómputo del plazo máximo para dictar resolución y la obligación de notificar, pero no así de otros extremos que regula el propio art. 104.2 como son las interrupciones justificadas o dilaciones indebidas.
Más relevante aún es destacar la incoherencia de la referencia a la figura de la interrupción justificada en el sistema actual de la LGT. Este concepto de interrupción justificada, que podía tener sentido en la estructura originaria del procedimiento inspector de la LGT, sujeto a caducidad como forma de terminación, carece de toda coherencia hoy día, con la supresión del efecto extintivo de la superación del plazo máximo de resolución del procedimiento inspector por virtud de la reforma operada en la LGT por la ley 34/2015, de 21 de septiembre, de modificación parcial de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.
Por tanto, no resulta lógico que careciendo de relevancia la pretendida interrupción justificada en el procedimiento inspector, sin embargo se traslade esta figura al procedimiento sancionador que, con mayor razón, y por efecto del papel esencial que juega en el mismo la caducidad, no es susceptible de interrupción.
En definitiva, ni existe habilitación legal, ni se puede considerar que esté justificada una interrupción por razón de un procedimiento distinto como es el inspector, que por mandato legal está separado del sancionador, y que, además, no requiere ni exige la iniciación del sancionador antes de dictar el acuerdo de liquidación, ya que se permite el inicio del procedimiento sancionador hasta un máximo de tres meses después de dicho acuerdo de liquidación. La concurrencia en el procedimiento inspector de una orden del Inspector jefe para completar actuaciones, carece de toda relevancia en el curso temporal del procedimiento inspector, y pretender otorgarle transcendencia en el procedimiento sancionador, como una situación de interrupción justificada, es contrario a la regla general que resulta de la regulación del procedimiento sancionador, que es la inexistencia de causas de interrupción. Así, hay que recordar que el art. 150.6 LGT dispone que "El incumplimiento del plazo de duración del procedimiento al que se refiere el apartado 1 de este artículo no determinará la caducidad del procedimiento, que continuará hasta su terminación, pero producirá los siguientes efectos respecto a las obligaciones tributarias pendientes de liquidar", efectos que se limitan a la no interrupción de la prescripción, pago espontáneo, no devengo de intereses de demora desde el incumplimiento del plazo hasta la finalización del procedimiento, entre otros.
Por otra parte, aunque existen supuestos de extensión o ampliación del plazo del procedimiento sancionador, lo cierto es que están expresamente reguladas en el art. 211.2 párrafo segundo LGT , y esta regulación expresa apoya la idea de que el legislador no ha querido ninguna otra alteración temporal del procedimiento sancionador, menos aún la interrupción.
En conclusión, ni existe habilitación legal para el reglamento en este campo, ya que la interpretación del art. 211 no permite atribuir esta finalidad a la remisión que hace al art. 104.2 LGT , ni, por otra parte, resuelta congruente la previsión reglamentaria impugnada a tenor de las características del procedimiento sancionador, tal y como está configurado, ya que supondría supeditar el procedimiento sancionador al curso de un procedimiento inspector cuando la voluntad del legislador, y esto es indiscutible, fue la de hacer por completo independiente el sancionador respecto a otros procedimientos tributarios como el de inspección.
La solución legal para la eventualidad que trata de precaver la reforma que introduce el Real Decreto 1072/2017 es clara en la LGT, y radica en que el procedimiento sancionador no se inicie mecánicamente de forma simultanea o acompasada con el inspector. La indudable relevancia del procedimiento inspector en el ejercicio de la potestad sancionadora tiene perfecto acomodo en el esquema legal por la simple regla de no iniciarlo hasta la finalización del procedimiento inspector, conforme prevé el art. 209.2 LGT , que otorga un plazo máximo de tres meses para hacerlo, lo que parece más que suficiente».
Por todo ello, el Supremo llega a la conclusión de declarar nulo y sin efectos el apartad 4 del artículo 25 del Real Decreto 2063/2004, de 15 de octubre, o lo que es lo mismo, declarar nula la interrupción justificada en el procedimiento sancionador derivado del procedimiento inspector que se hubiera iniciado.
Real Decreto 1072/2017 de 29 de Dic (Modificación del Reglamento general del régimen sancionador tributario) VIGENTE
Procedimiento sancionador tributario. Nulidad art. 25.4 del RD 2063/2004, de 15 de octubre. STS, Sala de lo Contencioso, Nº 1032/2019, Rec. 83/2018, de 10/07/2019
Orden: Administrativo Fecha: 10/07/2019 Tribunal: Tribunal Supremo Ponente: Toledano Cantero, Rafael Num. Sentencia: 1032/2019 Num. Recurso: 83/2018
Sentencia Administrativo Nº 1520/2012, TSJ Castilla y Leon, Sala de lo Contencioso, Sec. 3, Rec 2870/2008, 10-09-2012
Orden: Administrativo Fecha: 10/09/2012 Tribunal: Tsj Castilla Y Leon Ponente: Pardo Muñoz, Francisco Javier Num. Sentencia: 1520/2012 Num. Recurso: 2870/2008
Sentencia Administrativo Nº 182/2008, TSJ Andalucia, Sala de lo Contencioso, Sec. 2, Rec 2014/2000, 24-03-2008
Orden: Administrativo Fecha: 24/03/2008 Tribunal: Tsj Andalucia Ponente: Toledano Cantero, Rafael Num. Sentencia: 182/2008 Num. Recurso: 2014/2000
Sentencia Administrativo Nº 595/2011, TSJ Castilla-La Mancha, Sala de lo Contencioso, Sec. 2, Rec 519/2007, 13-09-2011
Orden: Administrativo Fecha: 13/09/2011 Tribunal: Tsj Castilla-la Mancha Ponente: Castello Checa, Maria Belen Num. Sentencia: 595/2011 Num. Recurso: 519/2007

References: Real Decreto 
 artículo 25
 Real Decreto 
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 resolución 
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 artículo 25
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