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OSSANDÓM, M. ,2007, El sujeto activo en los delito...
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Faundez Agotamiento de Recursos Internos
El sujeto activo en los delitos tributarios
XXVIII (Valparaíso, Chile, 1er Semestre de 2007)
[pp. 155 - 187]
[The Active Party In Tax Crimes]
María Magdalena Ossandón Widow*
El artículo da cuenta del tradicional
debate, en Chile y España, sobre quienes
pueden considerarse sujetos activos en el
delito tributario: sólo los contribuyentes
o cualquier persona. Pero más allá de los
argumentos históricos y gramaticales, el
tema se aborda desde una perspectiva de
fondo, a partir las características de la
relación tributaria, como presupuesto de
la mayor parte de estos ilícitos. Entonces,
en la medida en que el incumplimiento
de los deberes tributarios pueda reputarse el fundamento del ilícito, el delito
tributario deberá calificarse como delito
especial, que sólo puede ser cometido por
el contribuyente o por las demás personas
especialmente afectas a la obligación de
que se trate. Esta conclusión es contrarrestada, finalmente, con la redacción
formal de los delitos contemplados en el
art. 97 Nº 4 del Código Tributario, para
This article presents the traditional
debate, both in Chile and Spain, of the
people who can be considered as active
parties in tax crimes: only taxpayers or
anybody. However, beyond the historical
and grammatical arguments, this topic
has been addressed from a profound
perspective, based on the characteristics
of the tax relationship, as an assumption
of most of these illegal acts. Then, as long
as the non- fulfilment of the duty to pay
taxes can be considered as basis of the
illegal act, tax crime should be described
as a special crime, that can only be committed by the taxpayer or by other people
especially subject to the corresponding
obligation. Finally, this conclusion was
thwarted with the formal drafting of
the crimes stipulated in Art. 97, No 4
of the Internal Revenue Code, to verify
its applicability in each particular case,
* Profesora de Derecho Penal en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Dirección postal: Avda. Brasil 2950, Valparaíso, Chile.
Correo electrónico: magdalenaossandon@yahoo.es
Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow
verificar su aplicabilidad en cada caso
concreto, respetando siempre los límites
que impone el principio de legalidad.
Palabras Clave: Delito tributario
– Sujeto activo – Delito especial – Delito de infracción de deber – Obligación
tributaria – Contribuyente.
always respecting the limits the mandatory prosecution principle imposes.
K ey words : Tax crime – Active
party – Special crime – Crime regarding
non-fulfilment of duty – Tax liability
– Taxpayer.
En torno a la cuestión del sujeto activo en el delito tributario ha existido
una permanente polémica. Se discute si éste puede ser cualquier persona
o si debe ser, necesaria y únicamente, el sujeto pasivo de la obligación
Pero antes de adentrarnos en este debate, es necesario señalar que en
nuestra legislación no existe un único delito tributario. En el Código Tributario se contempla un gran número de disposiciones penales que sancionan
diversas conductas que giran, en general, en torno a la idea de sustraerse de
la obligación de pagar un impuesto o de conseguir beneficios improcedentes
del Fisco. Entre ellos, los más importantes son los contemplados en el art.
97 Nos 4 y 5. Las consideraciones siguientes se centrarán, fundamentalmente en estas figuras, sin perjuicio de que se realicen consideraciones
generales que podrían aplicarse, mutatis mutandi, al resto de los ilícitos
tributarios. En todo caso, en no pocas de estas figuras se exige expresamente
que el sujeto activo revista una determinada calidad –de contribuyente, de
contribuyente afecto al Impuesto a las Ventas y Servicios, etc.– supuestos
en los que no hay “cuestión” que debatir. El problema se centra, en tanto,
en aquellas figuras en que no se solicita explícita y formalmente ningún
requisito especial para el sujeto activo.
Por otra parte, cabe precisar que la referencia al sujeto activo del
delito dice relación, fundamentalmente, con la persona que puede ser
autor inmediato y directo del ilícito. La posibilidad de sancionar a otros
intervinientes como coautores, autores mediatos, inductores o cómplices
constituye una cuestión diversa, aunque condicionada, obviamente, por
la forma como se resuelva la anterior.
El tema lo desarrollaremos comenzando con una exposición de lo que
ha sido la discusión en España, por la asiduidad y profundidad con que ha
sido tratado por la doctrina de ese país y por las similitudes que presenta
con nuestra realidad legislativa. Enseguida haremos lo propio con la doctrina nacional. Presentado el estado de la cuestión, nos detendremos en
las características de los delitos tributarios, condicionadas por el contexto
en que se insertan, esto es, el de las relaciones tributarias y las obligaciones
que de ellas emanan. Una vez realizado este análisis será posible definir la
naturaleza de los delitos tributarios, así como el ámbito de sujetos a los
que se dirigen. Para terminar, efectuaremos una breve referencia al sistema
previsto en nuestra legislación tributaria y a la forma como, dentro de éste,
deben concebirse los delitos tributarios.
ii. la discusión en la doctrina española
Uno de los tradicionales referentes para nuestra legislación es el Derecho
español, en el que, en torno al art. 305 del Código Penal que contempla
el tipo fundamental de defraudación tributaria, se ha desarrollado una
discusión bastante similar a la que puede plantearse en relación con los
delitos tributarios tipificados en nuestro ordenamiento jurídico.
Así, un sector doctrinal considera que en este ilícito el sujeto activo
puede ser cualquier persona, pues no es un delito que presuponga
necesariamente a priori especiales restricciones del ámbito de los posibles
sujetos activos, ni existen referencias explícitas o implícitas en el tipo a
determinadas condiciones personales que deban reunir1. En la descripción
legal no se exige que el fraude se cometa mediante la elusión de los tributos
propios, por lo que éstos pueden ser propios o ajenos.
Esta posición fue originalmente defendida, en gran parte, por sus consecuencias prácticas, pues permitía sancionar directamente como autor a
personas que con relativa frecuencia aparecen realizando la conducta típica
sin tener la calidad de contribuyentes, por ejemplo, sus representantes. Si
bien ese problema específico ha quedado fundamentalmente resuelto en
virtud del mecanismo de la “actuación por otro”, consagrado en el art. 31
del cp. español, todavía es una postura aplaudida por su valor práctico,
pues serviría para resolver de mejor forma cuestiones como las que surgen
por la posibilidad de tributación conjunta de cónyuges para el Impuesto
Por todos, Aparicio Pérez, Antonio, La regulación de los delitos contra la Hacienda
Pública y la Seguridad Social en el nuevo Código penal (Valladolid, Editorial Lex Nova,
1997), pp. 35-36; Boix Reig, Javier - Mira Benavent, Javier, Los delitos contra la
Hacienda Pública y contra la Seguridad Social (Valencia, Tirant lo Blanch, 2000), p.
51 (aluden también a las posturas de Muñoz Baños, Rancaño Martín, De la Peña
y Pérez Royo); Córdoba Roda, El nuevo delito fiscal, en Revista Jurídica de Cataluña
(1985), p. 939; Merino Jara - Serrano González de Murillo, El delito fiscal (2ª ed.,
Madrid, Editoriales de Derecho Reunidas, 2004), p. 38 ss.; Rodríguez Mourullo, El
nuevo delito fiscal en España, en Revista Española de Derecho Financiero 15-16 (1978),
p. 709 y Serrano González de Murillo, José Luis, El delito fiscal o de defraudación
tributaria, en Serrano González de Murillo - Cortés Bechiarelli, Delitos contra
la Hacienda Pública (Madrid, Edersa, 2002), p. 21 ss.
Tirant lo Blanch. 5 Cfr. 1995). El delito tributario requiere la existencia de una relación jurídico-tributaria entre el contribuyente y la Hacienda Pública. sino en ocasionar un perjuicio patrimonial a la Hacienda Pública en la medida en que se determina la elusión de tributos. p. 1) p. 2005). 20 de mayo de 1996. Por lo demás. Tirant lo Blanch.). 2005). Detrás de esta concepción está la idea base de que “la conducta típica no tiene por qué consistir en la infracción de un deber. pp. pp. Edit. Delitos contra la Hacienda pública (Madrid.039. Mestre Delgado. Derecho penal. Bosch Editor. vgr. 25. Derecho penal. la doctrina y jurisprudencia mayoritarias estiman que el delito de defraudación tributaria es un delito especial propio 4 . Martínez-Buján Pérez. 1999). Desde este punto de vista. J. Terradillos Basoco. 410.Bacigalupo. 3 Serrano González de Murillo. propios o ajenos”3. Morales Prats. 1999). (n. SSTS. 2004). Colex. La responsabilidad penal del administrador de hecho de la empresa: Criterios de imputación (Barcelona. 223. considerar que es un delito común serviría para otorgar una mayor protección de la Hacienda Pública. Madrid. p. 342-343. cit. p. Juan.158 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow sobre la Renta de las Personas Físicas (i.p. o para establecer la responsabilidad directa del representante sin necesidad de recurrir al mecanismo de la actuación por otro. Esteban. o para determinar la responsabilidad individual de sucesivos administradores de una sociedad por defraudaciones consecutivas de un tributo de periodicidad inferior a un año2. Navarra. Percy. Trotta. 961.f. 194. Valencia. (n. en ocasiones. 80-83. 25 de septiembre de 1990. esto es. Parte especial (3º ed. STS. p. Cizur Menor. la persecución del auténtico culpable o se le otorga un trato de favor al conceptuarlo como mero partícipe del delito. en la medida en que sólo el obligado al pago o el beneficiario de una devolución indebida o de un beneficio fiscal están en situación de realizar plenamente los elementos del tipo. Derecho penal económico. Bajo. Comentarios a la Parte especial del Derecho penal (5ª ed.. 1) p. . aunque sobre la última cuestión admite que existe jurisprudencia en contrario. 1.). puede ser autor del delito cualquiera que se encuentre en una situación fáctica adecuada para determinar una elusión del pago. 2 Serrano González de Murillo. García Cavero. Delitos contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social. 28 de octubre de 1997. 2 de marzo de 1988. El delito fiscal. M. 25 de febrero 1998 y 19 de mayo de 2005. mientras que concebirlo como delito especial hace extremadamente difícil. Miguel . se afirma. Parte especial (15ª ed. entonces. Por el contrario. Delitos contra la Hacienda pública y contra la Seguridad Social. Silvina. por lo que el status de “parte de la relación jurídico-tributaria” sería condición para la tipicidad del comportamiento5. Parte especial (Valencia. Centro de Estudios Ramón Aceres. Muñoz Conde. 23... p. 4 Así. que sólo puede ser cometido por un círculo restringido de sujetos. en Quintero Olivares (dir. Thomson-Aranzadi. en Lamarca Pérez (coord.).r. Derecho penal de la Empresa (Valladolid. 2000). cit. El delito fiscal.
] el verbo eludir tiene una connotación personal. p. Aunque no se diga expresamente. Decisión que ha sido objeto de controversia. 62. cit. se refuerza la idea de que nos encontramos ante un delito que esencialmente se construye sobre la base de la infracción de un deber extrapenal específico”. el sujeto pasivo de la obligación6. por ejemplo. es decir. El nuevo escenario del delito fiscal. al tener distinta condición jurídica del autor (que infringe un deber especial que le es propio). la jurisprudencia ha considerado que siempre el extraneus. pon. 6 . Como ya adelantábamos.El sujeto activo en los delitos tributarios 159 Se entiende que si el comportamiento defraudatorio consiste en eludir el pago de tributos. ni siquiera si es quien realiza directamente la conducta fraudulenta. 42. Más aún. SSTS.. sólo puede hacerlo como partícipe. y de 15 de julio de 2002. 962. Silva Sánchez. pues para lograrlo se ha valido de la aplicación de una atenuante analógica. 31 cp. 4). en Comentarios a la Parte especial. uno no puede eludir una dificultad o problema que afecta a otro. Juan. No podría reputarse coautor. 4).] adopta como presupuesto de la antijuridicidad la circunstancia de que únicamente quiere tutelar el bien jurídico del patrimonio del Erario frente a las agresiones ejecutadas por los sujetos que precisamente se hallan obligados al pago”7. En sentido similar Terradillos Basoco. Bacigalupo Zapater. En el mismo sentido Morales Prats. En consecuencia. 7 Martínez-Buján Pérez. (n. Jesús-María.. tanto por la rebaja asignada como por el mecanismo utilizado para concretarla. (n. al señalar la ley española que el tipo se puede cometer tanto por acción como por omisión. esto es. 8 Cfr. cit. Más aún. p. los problemas de impunidad a que podría conducir esta forma de interpretar el delito han quedado fundamentalmente resueltos en virtud de lo que dispone el art. cit. cualquier persona ajena a la obligación tributaria –extraneus– que intervenga en la comisión del delito fiscal. Silva Sánchez. 223. pp. 2005). Éste consagra lo que se conoce como “actuación por otro”: permite que el que obre como administrador de hecho o de derecho de una persona jurídica o en nombre o representación legal o voluntaria de otro sea castigado personalmente. Cfr. cit. pon.. “sin mayores especificaciones y compartiendo ambas modalidades los mismos elementos típicos. p.. si tal calidad se da [. sujeto sólo podrá serlo quien está obligado al pago.. de 20 de mayo de 1996. aunque no concurra en él la calidad de contribuyente. (n. en concepto de inductor o cómplice. “el legislador español [. n. p. (n. Derecho penal de la Empresa.. 6). 4). Atelier. 53-54. Andrés Ibáñez. 343. puede beneficiarse de una rebaja de la pena que proceda imponer8. Derecho penal económico. El nuevo escenario del delito fiscal en España (Barcelona. la conducta típica reclama una relación jurídico-tributaria entre los sujetos involucrados. PE.
Así también MartínezBuján Pérez. 2004). Así..160 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow en la entidad o persona en cuyo nombre o representación actúa. Derecho penal. Derecho penal económico. p. Delitos contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social. A4 [www.. en el sentido de que no sería sólo un delito especial. pero que todavía tienen alguna aplicación. En este caso.] nos encontramos ante un delito que esencialmente se construye sobre la base de la infracción de un deber extrapenal específico”. 247 ss. se puede añadir una importante característica al ilícito. Pero si se considera que el 9 . Delito fiscal. Sobre esto. (n. por lo que tiene sentido hacer la distinción. Tirant lo Blanch. Sin embargo. Javier. cit. por considerar que este delito requiere la infracción de un deber jurídico extrapenal cualificado de carácter propio. existe una obligación de tributar acorde con una solidaridad social. las particulares circunstancias que rodean a este ilícito. p. en Política criminal 1 (2006).. español (referido a la actuación en nombre de otro). sino. han llevado a caracterizarlo de modo especial. 10 Sánchez-Vera Gómez-Trelles. aunque la opinión todavía mayoritaria niega que. cit. pero que también actúa dolosamente. María Magdalena.cl]. cit. El delito de defraudación tributaria (Madrid. p. Pero todavía dentro de esta posición.. Aunque generalmente coincidentes. p. PE. en Vives Antón y otros. 12 y 13. otros apoyan la posibilidad de extender la condición de sujeto activo al representante12. por Martínez-Buján Pérez. 31 del CP. las categorías de delito especial y delito de infracción de deber no obedecen a los mismos fundamentos ni originan idénticos efectos9. 651: “el criterio fundamental de imputación del hecho al autor es el incumplimiento del deber tributario institucional específico. Derecho penal económico. según la cual. (n. más bien. según la doctrina mayoritaria. por ejemplo. 248. “el fundamento último del delito descansa en una institución positiva estatal. 4). 11 Cfr. no cabría la autoría mediata ni se podría sancionar al representante como autor. en Actualidad Penal 10 (marzo de 2002). para evitar la impunidad en los casos de autoría mediata en que el contribuyente se vale del representante que es utilizado como instrumento para cometer la defraudación. 962. regulada de acuerdo con el Estado social y democrático de Derecho”10. prescripción y determinación del hecho. p. Ossandón Widow. Delitos especiales y de infracción de deber en el Anteproyecto de Código Penal. 342 y Morales Prats. PE. personal e intransferible11. Por ejemplo. (n. Parte especial (Valencia. politicacriminal. 4). En concreto. las que se explicaban mejor antes de la regulación contenida en el art. pp. en Comentarios a la Parte especial.. 342 lo fundamentaba con razones político-criminales. 1988). el delito tributario se puede calificar como de infracción de deber porque su contenido de ilicitud está constituido por la infracción de un determinado deber extrapenal. fundamentalmente en su relación con la legislación extrapenal de la que depende. p. y no el incremento del riesgo permitido [. el representante legal o voluntario del contribuyente pueda responder como autor. 12 Martínez-Buján Pérez. 4). cit. Ayala Gómez. un delito de infracción de deber.
cit. “las condiciones fácticas de defraudar a la Hacienda justifican. En un sentido medianamente similar.]. El delito fiscal. Parte especial (Madrid-Barcelona. el retenedor. por la conjunción de actos concretos de organización. p. cit. se le suma efectivamente la infracción de un deber institucional. Silva Sánchez.El sujeto activo en los delitos tributarios 161 dado que la descripción típica del art. (n. PE. I.. Marcial Pons. García Cavero lo caracteriza como un delito que formalmente es especial. Ricardo. por tanto.. Magaldi Paternostro. sino que sólo requiere que sea una persona obligada al pago según las normas del Derecho tributario. Comentarios al Código Penal. [. en determinadas circunstancias. 1182. desde una posición de rechazo de la teoría de los delitos de infracción de deber. Derecho penal económico. 194. además. La participación en el delito: fundamento y límites (Madrid–Barcelona. (n. 305 del cp. El delito de defraudación tributaria (1998). la infracción de un representante es también intraneus. en Córdoba Roda . o quienes hayan asumido contractualmente deberes u obligaciones que tengan por objeto el tributo o su cumplimiento.. (n. se podría ubicar la interpretación de Simón Acosta.). la infracción de deberes tributarios y la producción de perjuicio. aunque utilizando otra terminología. 1) p. Por tanto. cit. 4). ambas dimensiones”15. En el caso del representante no se trata de infringir el deber de tributar. p. Estos son delitos que exigen una determinada cualificación en el sujeto activo sin existir correspondencia con un delito común. sin perjuicio de admitir la coautoría del otro intraneus. sigue siendo un delito que se configura sobre la base de la infracción de un deber extrapenal del autor13. pero en el que. Sin embargo. Marcial Pons. 343. 15 Robles Planas. Robles Planas16 incluye el delito fiscal entre los que él denomina delitos de posición. En ese sentido. La responsabilidad penal.García Aran (dir. “el delito de defraudación tributaria es un delito especial en que concurren tanto la dimensión de posición como la dimensión de infracción de deber. la aplicación del artículo 305 cp. por Serrano González de Murillo. por tanto. aun desde este punto de vista. 16 . 14 García Cavero. 24. puede ser autor del delito. sería uno de los delitos especiales en los que. p. p. En sentido parcialmente diverso.. 240-241. El tipo delictivo se constituye. De los delitos contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social. 13 Martínez-Buján Pérez. 38 ss. 71. cit. 5). sino el deber legal que por su especial posición jurídica le alcanza de cumplir con las obligaciones del representado al que legalmente sustituye (en el pago o cumplimiento). cit. (n. En palabras de Silva Sánchez. español no se referiría como únicos sujetos idóneos a los deudores tributarios que están obligados frente a la Hacienda pública en nombre propio. comprendiendo. en cuanto considera que el tipo es realizable sólo por quien se encuentre en una particular situación: el sujeto pasivo tributario. El nuevo escenario del delito fiscal. p. 6). 2004). a título de autor”14. pp. 2003). a la organización.
se ha dicho que “el tipo penal no contempla como único participante a una persona que tenga el carácter de contribuyente. sobre el cual no nos pronunciaremos en este momento. La calidad de contribuyente. Desde el primero se concibe el delito tributario como un delito de sujeto indiferente. 1970). en relación con el art. salvo exigencia en contrario. Alejandro. 19 . en general. realice la conducta típica. p. un tercero extraneus pero con dominio de la situación. no son delitos especiales. en realidad.162 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow deber no constituye el núcleo de la conducta típica –como sucede en los. podría ser autor mediato o coautor del ilícito. si bien. pero su alcance y posibilidades de aplicación en el marco de nuestro ordenamiento jurídico ameritan un tratamiento particular sobre el que volveremos después de repasar cuáles han sido los términos de la discusión en nuestro medio. Si la producción de un perjuicio al Fisco es un elemento necesario del delito tributario es un tema discutido. ocasionar un perjuicio al Fisco por la vía tributaria18. 97 Nº 4 inciso 1º. 17 18 Dumay Peña. entonces. que exista la situación de hecho de haberse presentado declaraciones maliciosamente incompletas o Robles Planas. la autoría. En consecuencia. siempre lo hace en torno a la figura del contribuyente. El delito tributario (Concepción. iii. al analizar las figuras particulares de delito tributario contenidas en el art. p. con ánimo de lucro. la discusión en la doctrina chilena En principio. eventualmente. Por lo tanto. 16). Pero no es necesario que el autor tenga dicha calidad (ni que actúe con ánimo de lucro)19.. pero esa posición no determina. ya que sólo basta para ese fin. cit. 97. por él llamados. que puede ser cometido por cualquiera que se encuentre en una posición fáctica que le permita intervenir para. per se. Esto significa que. los corolarios de estas posiciones que podríamos denominar intermedias no son coincidentes. (n. 97 Nº 4. Por ejemplo. El punto de partida de esta tesis radica en la forma de tipificación impersonal que emplea el Código Tributario en la mayoría de estos ilícitos. aunque en la práctica generalmente sea el propio contribuyente quien. La participación en el delito. Ediciones Samver. la posición defendida por el SII. 241. Únicamente requieren la concurrencia de un sujeto activo en la posición especial de que se trate. Como se advierte. p. constituye un delito común. 160 ss. en nuestra doctrina es posible identificar dos polos similares a las posiciones españolas descritas. delitos especiales de deber– sino que “la restricción a ciertos sujetos activos obedece a que se hallan en una posición idónea para lesionar el bien jurídico”17. recogida por alguna jurisprudencia. no constituye un requisito del delito. Esta es también.
5 de octubre de 1994. por ejemplo. 18 y 19. 97 Nº 4 inciso segundo. en esa oportunidad el tribunal parece restringir el alcance de esta interpretación sólo al inciso tercero. Por lo demás. Nº 1 de 2000) que sanciona a las personas que figuren como partes en ciertos actos o contratos.El sujeto activo en los delitos tributarios 163 falsas”20. sería un indicio más para demostrar que cuando ello no es así el delito puede cometerlo cualquiera. etc. p. “Desde luego. y fundamentalmente en la del art. 97)”22. en Recurso de amparo. Ministro de Fuero. 97 Nº 5. No obstante la indeterminación acerca del sujeto activo en muchas de las figuras delictivas tributarias. de Santiago. la SCS. como el propio art. aquí también se recurre a argumentos gramaticales y sistemáticos. destacando la redacción impersonal –“el que”– de la norma. de 17 de agosto de 2005. cit. en las figuras del art. del artículo citado o implícitamente. el art. de 12 de diciembre de 2000 apunta en la misma dirección. 20 . 97 Nº 4 que se relacionan con la contabilidad. En consecuencia.507-93. opuesta a la anterior. En relación con el art. 97 ha hecho diferencias entre sus numerales al reglamentar los distintos ilícitos respecto de la calidad del agente. inciso primero. “cuando la ley tributaria ha estimado que cabe responsabilidad a estos últimos. 22 Dumay Peña. art. se agrega. como en los números 15. 100 ct. aclara que en este inciso el legislador fue más allá al crear una nueva figura delictual por la que se pretende sancionar no sólo a los contribuyentes. informe de Sergio Muñoz. como por ejemplo.271 (texto refundido por dfl. concibe el delito tributario como delito especial. En esta misma línea. El delito tributario. en contraposición con los demás en que sí sería necesaria la calidad de contribuyente. 97 Nº 4. pues sólo podrían ser cometidas por un contribuyente obligado a llevar contabilidad. sea por referencias implícitas. para el caso del contador. se considera que las conductas que las integran deben ser realizadas siempre por un contribuyente. 97 esté localizado en el párrafo denominado “De los contribuyentes y otros obligados”.. La segunda perspectiva. una persona que infringe disposiciones fiscales relacionadas con los tributos (según se desprende del inciso 1º del art. o el art. Tal como en la posición anterior. por el hecho de que el art. 98. Sea porque se requiere expresamente. 97 Nº 4 inciso tercero. lo ha señalado expresamente. refi- SCA. Además. (n. Pero ello no obsta a que en ciertos casos la calidad de contribuyente sí constituya un elemento del delito. rol Nº 45. como en los casos del art. por definición. Sin embargo. 19). 64 de la Ley Nº 16. se entiende que sólo algunos de ellos se circunscriben al contribuyente mientras que en otros no se exige esa calidad21. Por ejemplo. la regla general es que cualquiera pueda cometer el ilícito. el hecho de que existan delitos en que sí se ha exigido una calidad especial en el sujeto activo. 21 En este sentido. porque el delincuente tributario es.
el inciso final del Nº 4 del art. U. “Su historia fidedigna demuestra que precisamente lo que se quiso con ella fue evitar que los terceros que colaboraban con contribuyentes. De haber sido antes coautor del ilícito tributario.738 (Diario Oficial de 19 de junio de 2001). 1987). Apuntes sobre delito tributario (Magíster en Derecho penal con mención en delito económico. Por otra parte. en cuanto expresa De los contribuyentes y otros obligados. 5 de agosto de 2002. 25 SCA. añadiendo. 97 Nº 3. esta norma confirmaría que el delito tributario es especial. En otras palabras. como en los números 12. En él se sanciona al que confeccione. por Gónzalez Sepúlveda. p. Sin embargo. luego de la modificación. sólo si se concibe el delito tributario como delito especial se explicarían algunas normas del Código Tributario. cit. causa rol 4189-2005. con mayor razón ha de exigirse cuando se trata de ilícitos de mayor gravedad. Otro tanto ocurre. un argumento a favor de la incomunicabilidad de la calidad especial exigida por el tipo a los terceros que carecen de ella. pues eso indicaría que el epígrafe del párrafo 1º del Título 2º del libro II del Código Tributario. 13 y 14 inciso segundo de la misma norma”23. 100 ct. 97. Informe de 17 de agosto de 2005 de Sergio Muñoz.. carecería igualmente de sentido que se creara un tipo específico para él”25. Y si en esos casos se requiere dicha calidad. además. en segundo lugar. con el art. la existencia de ciertos ilícitos en que se sanciona a quienes no detentan el carácter de contribuyente lleva a otros a desvirtuar el argumento anterior.. como en el art. Ortiz Quiroga. se explica para efectos de organización y no de exclusión de responsabilidad.164 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow riéndose a conductas susceptibles de adoptarse por cualesquiera. 41 ss. Los delitos tributarios en la legislación chilena (Memoria. 112. ni puede ser ahora. ese tercero sólo podría haber sido autor de algún delito común del Código Penal. Ministro de Fuero. venda o facilite ciertos documentos falsos. Rancagua. de Chile. ese tercero es autor de una infracción específica y nueva y antes de la modificación. Javiera. realizados por un contador. con el objeto de cometer o posibilitar la comisión de los delitos descritos en los demás incisos del mismo numeral en que se inserta. Luis.] ese tercero no era antes. en cuyo tipo se encuadraran los hechos. 97 ct. ha debido ser penada especialmente en dicha 23 SCS.. . Ahora. 24 Cfr. 1988). La ejecución de actos como los comprendidos en el inciso primero del Nº 4 del art.. coautor de la infracción tributaria general. A mayor abundamiento. la exigencia de la calidad de contribuyente aparece –indirectamente– incluso en infracciones de carácter administrativo. como los penales24. quedaran impunes o fueran sancionados por delitos generales de menor penalidad [. p. agregado por la Ley Nº 19. 25 de marzo de 1998. en Recurso de amparo ante la Corte Suprema. proporcionándoles documentos falsos para que éstos cometieran delitos tributarios. En primer lugar.
25 de marzo de 1998. 97 Nº 10 que sanciona con penas privativas de libertad la infracción reiterada de la obligación de otorgar guías de despacho. p. expresa que: “Las sanciones corporales y los apremios. (n. El delito tributario. tienen obligaciones de carácter tributario para con el Fisco (p. 44. 26 27 . aunque no es necesario que sea el propio contribuyente. año LX. en torno a la cual se configuraría el ilícito29. no siéndolo. enero-junio 1992). Pero de todos modos sería necesaria la existencia de una obligación de carácter tributario para con el Fisco. la SCS. refiriéndose a las personas naturales. no se encuentra tampoco en los casos específicos de participación punible establecidos para ellos”26.). fundamentalmente. de Concepción. el fraccionamiento del monto de las ventas u otras operaciones para eludir el otorgamiento de boletas. “Esta disposición ha aludido a una eventual penalidad mayor cuando el contador ha resultado copartícipe del delito del contribuyente. p. Así. 29 Así. De este modo. siempre se requeriría un sujeto especialmente obligado. estableciendo una regla especial de coautoría que requiere de un autor obligado a la carga tributaria o contribuyente y que. los defensores de la primera ponen el acento.]”. 99 ct. También Pérez Rodrigo. Libro Homenaje a Tito Solari. notas de crédito o boletas. y no otro27. cit. Conductas sancionadas en el artículo 97 Nº 10 del Código Tributario. independientemente de su calidad de contribuyentes.. En efecto. que son la expresión más palpable de la responsabilidad penal. Sólo a él se podrían aplicar las sanciones corporales o privativas de libertad. facturas. confluiría en el mismo sentido la norma contenida en la primera parte del art. 28 Ortiz Quiroga. expresamente. excluye la posibilidad de castigar por los delitos tributarios que se vienen analizando a quien. exige como presupuesto previo la existencia de un hecho gravado y de un sujeto –el contribuyente– obligado al pago del impuesto. en Revista de Derecho 191 (U. notas de débito. Sobre el perjuicio en el delito tributario. y en apoyo de su tesis. de acuerdo a su naturaleza. Dumay Peña. que. el antagonismo que parece existir entre ambas posiciones puede ser matizado hasta casi desaparecer. después de afirmar categóricamente que está abierta la posibilidad para que cualquiera cometa el delito. lo fundamenta en razón de que existen sujetos que. a contrario sensu. se entiende que quien “debió cumplir la obligación” es precisamente el contribuyente.. Luis. en prensa. Precisamente por esto critica la disposición del art. 98. por ejemplo. Así. en su caso. se argumenta que “de la lectura de los artículos 98 y 99 del Código Tributario. SCS. En tercer término.El sujeto activo en los delitos tributarios 165 norma. en que no se requiere la calidad de contribuyente para cometer el delito. Desde esta perspectiva. Con todo. 98). En el trasfondo teórico esta concepción refleja la idea de que “un delito tributario. en Rodriguez Collao (dir. o el uso de éstas sin la autorización o el timbre correspondiente. tributo o gravamen correspondiente”28. se aplicarán a quien debió cumplir la obligación [. Abundio. 25 de marzo de 1998. 19).
30 31 . el prof. uno de los principales exponentes de la segunda posición. teleológicos y políticocriminales. en los últimos no existe ni uno ni otro32. por lo que no existen ataduras en este sentido. Ortiz Quiroga. subsiste la duda sobre quién puede ser sujeto activo del delito. rol Nº 45. 32 Ortiz Quiroga. contradicciones. existen imprecisiones. Apuntes sobre delito tributario. iv. Como decíamos. p. Los delitos tributarios. p. los delitos “asimilados”. incluso. el problema se reduce a discernir a qué clase de ilícito corresponde cada una de las figuras del Código Tributario. por Gónzalez Sepúlveda. porque ninguno de ellos resulta definitivo. 28). Santiago. 24). cit.507-93. la que concibe el delito tributario como delito especial propio. advierte que lo que se requiere es la calidad de contribuyente. pero que las propias definiciones que da la ley sobre lo que se entiende por tal –art. Ortiz Quiroga. la vaguedad e imprecisión de la regulación tributaria permiten adecuarla a cualquiera de las posiciones anteriores. 113. al menos. cit.166 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow aparece que no se limitan las acciones ilícitas sólo a los contribuyentes.. vaguedades e. El análisis sistemático y gramatical de las normas pertinentes contenidas en el Código Tributario no ofrece un sustento demasiado sólido para ninguna de las posiciones. Ante esta realidad. Sólo en los primeros la existencia de un hecho gravado y un contribuyente es presupuesto necesario del ilícito. desde esta perspectiva. trasladar la discusión a todos aquellos supuestos en que. Por otra parte. este mismo autor distingue dos clases de delitos tributarios. 5 de octubre de 1994. sino que también a otros sujetos. Sin embargo. Nº 825 de iva– implican que bien puede ser alguien diferente del que ejecutó el hecho gravado. características especiales de los delitos tributarios 1. que resulte obligado al pago31. La relación tributaria como presupuesto El quicio sobre el que ha de girar el análisis de estos delitos es la consSCA. si se quiere radicalizar las posturas o. Sobre el perjuicio en el delito tributario. Por un lado están los delitos “propiamente tributarios” o “tributarios en sentido estricto”. Por lo tanto. (n. que impiden atribuirles un único significado. 3º dl. Por su parte. el camino más adecuado parece ser el inverso: es necesario resolver el tema según criterios materiales. por la forma como está redactado el tipo. 8º ct. (n. cit. no es posible sostener una solución convincente sobre la base de los argumentos expuestos. Luis. y art. sin afirmar que en todas ellas sea necesaria la calidad de contribuyente en el sujeto activo del delito. pues en esta materia –como en tantas otras–. para luego realizar una interpretación de la normativa vigente de conformidad con la solución adoptada. 41 ss. como se desprende de las expresiones las demás personas legalmente obligadas y a quien debió cumplir la obligación”30. y por otro.
etc. precisamente. Precisamente. cabe asumir tres opciones: Cfr. en el marco de una relación tributaria. García Cavero. actúe con dominio de la situación en perjuicio de los intereses patrimoniales del Estado35. La pregunta es si ese evento queda también comprendido en la descripción típica del delito tributario o si es sancionable únicamente por un delito paralelo. que se encuentre en una situación fáctica determinada. en o a propósito de la especial relación que existe entre el Estado y los contribuyentes. No se trata de un fraude cualquiera. cit. sin perjuicio de que lo propio se pueda decir si se asume que este es. de algún modo. cuestionan que la afirmación de la posición contraria de que sólo quien tiene el deber extrapenal puede ser autor. la función del tributo o la función de recaudación tributaria. 195. 22. Lo anterior no significa haber tomado posición en cuanto al tema que nos ocupa. Si el delito tributario se concibe como un delito común. La responsabilidad penal. todavía es posible concebir que un sujeto cualquiera. 1) p. que sólo él está en condiciones de eludir el pago de tributos. pues aun existiendo tal relación. Esa relación jurídico-tributaria se traduce en deberes extrapenales específicos a través de los cuales se expresa una especial vinculación entre el ciudadano y el Estado.El sujeto activo en los delitos tributarios 167 tatación de que en su base o como presupuesto siempre está presente una relación tributaria. sino que los delitos tributarios se insertan. Sin entrar en la cuestión del bien jurídico protegido por esta clase de ilícitos. no estamos ante cualquier forma de maquinación engañosa por la que se perjudica el patrimonio del Fisco –situación que sería equivalente a un fraude común cometido contra un particular–. (n. incluso si se acepta que éste sea únicamente el patrimonio público –eventualmente especificado en la recaudación tributaria–. no. 35 Hablaremos en general del patrimonio público como el bien jurídico-penalmente protegido. es decir. En otras palabras. (n. si se estima que es un delito especial. Serrano González de Murillo. como podría ser el de estafa. al enfrentar el problema del sujeto activo y partiendo siempre de la base de que estamos en el contexto de una relación tributaria. p. esa conducta quedaría comprendida en él. Es decir. es decir. apropiación indebida. parte de una petición de principio. más bien. concretamente manifestada en el deber de los particulares de aportar de una parte de su patrimonio para cubrir los gastos del Estado y permitirle ejercer sus funciones33. cit. su lesión se produce. cfr. de una consideración apriorística no fundamentada: que sólo el deudor reúne las supuestas condiciones especiales que requiere el tipo. 33 34 . quienes defienden la interpretación del delito tributario en clave de delito común. es imaginable que un tercero ajeno a la relación. pueda organizarse defectuosamente y originar un riesgo para el Fisco relacionado con ese vínculo tributario34. El delito fiscal. 5).
Se trata. especialmente en cuanto a su origen. En efecto. La obligación tributaria Como ya decíamos. la voluntad del contribuyente que sufre el cobro de riqueza es ajena a la producción de la obligación jurídica37. 2006). cit. Lo Monte. los tributos son un “ingreso obligatoriamente recaudado en virtud de la potestad tributaria del Estado. necesaria para la subsistencia de nuestra sociedad. El elemento fraude en los delitos contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social. de una obligación en la que el título jurídico del que deriva la pretensión del Estado prescinde de toda acción del sujeto pasivo. B de F. Marcial Pons. y ello sin que previamente haya ésta efectuado una prestación en favor del obligado”36. 38). 12. en las obligaciones que genera. para permitir al Estado lograr sus propios fines y satisfacer así las exigencias públicas. pues los tributos se recaudan. 2003). p. bien puede vincularse y justificarse dentro la estructura de un Estado social y demoSánchez-Ostiz Gutiérrez. Por supuesto que existen razones subyacentes que respaldan este cobro. Pablo. Elio. en última instancia. 37 Cfr. p. (n. en particular.168 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow a) El delito tributario tipifica lesiones o puestas en peligro del patrimonio público realizadas por cualquier sujeto a propósito o con ocasión de esa relación (delito común y de dominio). En sentido técnico. 120. entonces. b) El delito tributario tipifica lesiones o puestas en peligro del patrimonio público realizadas por un sujeto cualificado que está en una posición especial para afectar el bien jurídico (delito especial de dominio). Principios de Derecho penal tributario (Montevideo-Buenos Aires. ¿Libertad económica o fraudes punibles? Riesgos penalmente relevantes e irrelevantes en la actividad económico-empresarial (Madrid-Barcelona. 12. sin ninguna justificación que legitime el motivo de la recaudación”38. La obligación tributaria. sobre los hechos generadores de renta (el hecho imponible) “recae una pretensión de cobro por parte de la Administración. 2. 38 Lo Monte. 36 . hace falta seguir profundizando en las implicancias que lleva consigo la existencia de una relación tributaria y. lo propio de la relación tributaria es que implica una vinculación entre la esfera individual y la del Estado. c) El delito tributario constituye una forma de sancionar la infracción de los deberes que surgen en la relación del Estado con los contribuyentes –u otros obligados tributarios– que afecta o puede afectar ese patrimonio (delito especial de infracción de deber). Principios de Derecho penal tributario. Antes de adoptar una solución. Esa vinculación envuelve una obligación de características particulares. como afirma Lo Monte. p. para el bien de la comunidad.). en Silva Sánchez (dir. entonces.
(n. 43 En el mismo sentido. en sentido similar. cada uno de acuerdo a su capacidad económica (art.2 de la Constitución española). Principios de Derecho penal tributario. 38). la Sentencia del Tribunal Constitucional español. Nuestra Constitución Política no consagra expresamente el Estado Social como una característica del modelo imperante44. p. cuya protección penal se justifica. 3º Constitución italiana y arts.1 y 9. en el carácter social que tiene –o al que aspira– el modelo de Estado. (n. El constituyente así “ha reconocido el sistema tributario un papel muy relevante entre los factores en que se basa la organización social”41. 405. 1. cit. 1º inc. de 26 de noviembre de 1984. 4). por ejemplo. 44 En la discusión de las últimas reformas constitucionales se rechazó la incorporación de una cláusula de Estado Social. cláusula que tiene sus antecedentes en Derecho Comparado (art. 1995). . 405. consistiendo en la elusión del pago de sumas que deberían ser utilizadas a favor de la colectividad. “Esta estrecha correlación existente entre el cumplimiento de los deberes de solidaridad y los fines propios del modelo de Estado social permitiría afirmar que el ilícito tributario es una violación del deber de solidaridad. 4). existen normas en el interior de la propia Constitución que permiten. Delitos contra la Hacienda Pública. Delitos contra la Hacienda Pública. 4º) y para asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de 39 Así Sánchez-Ostiz Gutiérrez. (n. orden y prestaciones de la comunidad estatal. aprovechándose especialmente de la protección. Pablo. vincular la obligación tributaria con los principios vigentes. pues entonces afirma que esta facultad “se funda en la circunstancia de que el afectado toma parte en la vida estatal. 31). p. 40 Lo Monte. 42 Mestre Delgado. cit. 178 ss. La evaluación de esta parte de los gastos por los criterios de igualdad. al referirse a la posibilidad del Estado de exigir y obtener datos fiscales. de tal manera que esa actitud evasiva constituiría un obstáculo para la consecución de los fines estatales de carácter social”42. Tanto es así que en España. dentro del cual “el pago del tributo se encuadra en el cumplimiento de un deber cívico de solidaridad. la propia Constitución Política consagra este deber de todos de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos.El sujeto activo en los delitos tributarios 169 crático de Derecho39. Fundamentalmente. concurriendo a los gastos públicos en razón de la propia capacidad contributiva”40. Sin embargo. la expresó con nitidez en Sentencia de 17 de julio de 1984 (caso Flick). El delito contable tributario (Pamplona. 12. cit. para que el Estado pueda cumplir sus funciones al servicio de la persona humana y en la promoción del bien común (art. p. El Tribunal Constitucional Federal Alemán también ha recogido esta idea. p. proporcionalidad y obligación tributaria hace necesario que se den datos que hagan posible tal igualdad tributaria”43. propuesta por el senador Silva Cimma. 41 Mestre Delgado. fundamentalmente.
fijando el monto. puede llegar a considerarse una posición cuasi-institucional. la de pagar los tributos. en algunos de estos supuestos. han sido considerados parte de la misma obligación tributaria principal. en relación al supuesto del sujeto obligado a pagar las retenciones efectuadas a un tercero. el hombre “contrae deberes que son la consecuencia del bien común y de la función social que el Estado sirve y representa”46. p. etc. sea porque permiten controlar directamente al contribuyente. Bacigalupo. (1995). 219 46 Silva Cimma. cit. como complemento del neoliberalismo y de la subsidariedad. (n. Felipe. incluso. Lexis Nexos. lo que Silva Cimma ha denominado el “Estado solidario”. El nuevo delito fiscal. sino en una prestación patrimonial de carácter público47. Derecho Tributario. Marco . 13. sea porque permiten fiscalizar la realización del hecho gravado. en AP. 50 . 154. “se extiende para regular más o menos detalladamente cada aspecto de la relación tributaria. etc. 5). 47 Cfr. p. n. 88. 49 Altamirano Catalán. el modelo de gestión de la Administración Pública en este ámbito requiere. así como las consecuencias derivadas en caso de incumplimiento”48. así. sino una ampliación de ésta como consecuencia del sistema de gestión50. cit. 196. El elemento fraude. (n. 1º inc. 2006). está rodeada por otra serie de obligaciones secundarias o accesorias cuyo incumplimiento también puede dar origen a un ilícito penal. p. llevando contabilidad. necesariamente. Así. pp.49 Ciertamente. 884. de la colaboración de los particulares de muy diversas maneras: prestando información. Estos deberes forman parte de la relación tributaria.Muñoz Benavente. Principios de Derecho penal tributario. dentro de un Estado de Derecho45. 36). 1996). Simón Acosta. en definitiva. p. porque la obligación tributaria principal. cit. 56. 70 ss. Importa destacar especialmente este punto. Derecho administrativo.170 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow oportunidades en la vida nacional (art. (n. reteniendo impuestos de un tercero. En el fondo. Enrique. los tiempos y los modos. La responsabilidad penal. Enrique. 48 Lo Monte. 5º). por Sánchez-Ostiz Gutiérrez. 68. esto es. p. es la posición institucional Silva Cimma. 45 Lo destaca. no consiste en una simple deuda particular. Esta obligatoriedad especial caracteriza toda la disciplina de la relación tributaria. Puede postularse. 116. Edit. p. El delito de defraudación tributaria (Pamplona. Jurídica de Chile. 38). Parte General (Santiago. sea porque permiten determinar con precisión la base imponible del impuesto. (n. por García Cavero. y p. 1998). cit. cit. Derecho administrativo Chileno y comparado: principios fundamentales del derecho público y estado solidario (Santiago. p. 45). En él. aun cuando la posición del obligado tributario no sea propiamente la de una obligación tributaria en sentido estricto. cit. en la medida en que tienen como objetivo final su adecuado cumplimiento. La obligación tributaria de contribuir a los gastos del Estado.
que aparecen como indispensables para configurar una comunidad53. Aquí el Derecho penal “presenta una impronta acusadamente accesoria y dependiente de los sistemas jurídicos trabados que ofrecen el Derecho tributario y el Derecho de la Seguridad Social”54. 79 (cursiva en el original). (n.se entiende en un sentido diverso al que le corresponde en los 52 . en la medida de los tributos por los que están obligados. etc. apropiaciones indebidas. 51 Sánchez-Ostiz Gutiérrez. 121. frente a obligaciones sin parangón en el resto del orden jurídico. al estar ligada al propio ámbito de dominio del sujeto. (n. en virtud de las obligaciones de solidaridad y por la configuración del sistema de gestión tributaria. Morales Prats. en Comentarios a la Parte especial. p. En otras palabras. erige a éste en garante del bien jurídico”52. 54 Tanto así que se ha considerado que ni siquiera el bien jurídico protegido se puede definir a priori: no sería un prius sino un posterius que se debe inferir del propio contenido típico de los contenidos penales Cfr. p. 3.). de los que depende el funcionamiento del sistema tributario. p. 53 Aunque en el quantum de la obligación tributaria puede existir disparidad de opiniones. que pueden situarlos en una posición cuasi-institucional. Sobre los particulares. p. El elemento fraude. Estamos. sino que. recaen deberes establecidos en la ley.El sujeto activo en los delitos tributarios 171 de la propia Administración que se hace extensiva al particular mediante la creación de deberes de colaborar o contribuir51. 1990). de contribuir y colaborar con la Administración. Los delitos tributarios como delitos de infracción de deber De lo afirmado en el punto anterior se desprende que el contexto en el que se insertan los delitos tributarios posee notas especiales que condicionan su fisonomía y que permiten diferenciarlos sustancialmente de otras figuras comunes que eventualmente podrían servir para captar las conductas que en ellos se incriminan (falsedades. “la capacidad económica no es sólo fundamento y medida del deber de contribuir. cit. cit. concluye Gracia Martín. entonces. Todavía más. 959. 123. 36). los ciudadanos se transforman en garantes del patrimonio fiscal. 4). estafas. (n. hasta el punto de que la configuración de la conducta típica –tipificada como defraudar en la legislación española. existe un mínimo que se puede convenir como indispensable para la existencia del Estado y –en nuestros días– de la sociedad. por Sánchez-Ostiz Gutiérrez. en consecuencia. Gracia Martín. La infracción de deberes contables y registrales tributarios en Derecho penal (Madrid. cabe afirmar que ellos no sólo tienen como presupuesto una relación tributaria. El elemento fraude. sino que toda su estructura aparece fuertemente condicionada por lo que dispone la regulación tributaria. 36). En verdad. Esta vinculación con el Derecho tributario es considerada significativa para la interpretación del contenido del injusto del delito. cit. cit.
en segundo término. entonces. contemplada en su faceta institucional. p. cit. García Cavero. cit. ex lege. el autor citado agrega la posibilidad de que el responsable del delito quede libre de pena mediante la regularización postconsumativa. 59 Cfr. normativizado y formalizado. Esto implica que los delitos tributarios no pueden considerarse como un mecanismo de protección del patrimonio fiscal de modo equivalente a como se hace con el patrimonio de los particulares. En general. 101. p. por medio del cual opera la Administración Pública. 5). cit. b) A lo anterior se agrega. El elemento fraude. (n. 123. Hay. que comparte la realidad chilena con la española. 58 Ellas no hacen sino demostrar el carácter particular de las obligaciones tributarias. c) Por último. Porque en este ámbito el patrimonio público aparece asociado al cumplimento de los fines públicos. 36). “sino que hace surgir una relación jurídica específica sin parangón. 36). sea por asumir alguna otra posición vinculada con la relación tributaria que existe entre el Estado y un tercero. cabe destacar los siguientes: a) En primer lugar la presencia de la Administración Pública. es decir. 36). pues también de ellos depende el funcionamiento del sistema tributario. un rol especial configurado por todo un cúmulo de expectativas que se les dirigen. que modifica su consideración”57. sea directamente como contribuyentes. El elemento fraude. destaca también la existencia de un completo régimen de infracciones y sanciones que convive con el régimen penal58. cfr. cit. pues aquí se refiere al incumplimiento del deber tributario específico. (n. p. (n. en extenso. para asegurar el cumplimiento de las obligaciones tributarias. una vinculación –parcial– de esferas de organización. no es accidental. sino en cuanto “objeto funcionalizado al cumplimiento de aquellos fines”56. Otra vez sobre la responsabilidad penal del admi- . que son de derecho público. Dentro de este sistema los particulares ocupan un papel de relevancia. Sánchez-Ostiz Gutiérrez. 111 ss. 57 Sánchez-Ostiz Gutiérrez. A las características que enunciaremos. 195 y. Percy. 55 Seguimos la exposición de Sánchez-Ostiz Gutiérrez. Pues bien. la ordenación social tal como se presenta en la actualidad59. (n. p. 120. La responsabilidad penal. la existencia de un sistema de gestión. El elemento fraude. El elemento fraude. (n. por tanto. estas expectativas pueden ser delitos de fraude. p. a la hora de fundamentar la imputación penal de una conducta a su autor no pueden desconocerse las estructuras de expectativas sobre las que se erige la sociedad. Se instaura una relación de confianza especial sobre estos particulares. 56 Sánchez-Ostiz Gutiérrez. 36). La presencia de la Administración Pública. cit.172 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow Entre los elementos comunes que están detrás de los ilícitos tributarios55. García Cavero. cuestión que no está consagrada con el mismo efecto en nuestro ordenamiento jurídico. y no se protege penalmente en cuanto tal patrimonio.
en definitiva. de la recaudación fiscal o de la funcionalidad del tributo –cualquiera sea la opción que. Marcial Pons. Porque en este ámbito. 1963). Así. sino que debe basarse en una institución positiva esencial para la sociedad. Por mandato legal. por ejemplo.. 1027) y 25/46 (p. No basta con imputar el dominio de los riesgos de la propia esfera de organización para asegurar la vigencia del orden social. La responsabilidad penal. julio de 2006) [www. passim. las que se estructuran sobre ciertos roles especiales. 5). §§ 7/56 (p. Parte general (trad. Altamirano Catalán . Y por otro.). 115. p. entre otros factores. Marcial Pons). como hemos tenido ocasión de ver. nistrador de hecho: una cuestión general y otra particular en InDret. 43 y Sánchez-Vera Gómez-Trelles. 2002). de no lesionar a los demás (neminem laedere). 2003). alemana.A. Cuello Contreras . los contribuyentes y obligados tributarios han pasado a ser un engranaje más del sistema tributario. 2ª ed. Günther. incluso penales. 52). 49). las que se proyectan sobre toda persona. (n. 61 A este respecto cabe advertir que no siempre que existe un deber extrapenal estamos ante un delito de infracción de deber. de su actuación62. Vid. cit. 877). 2002). 185. Madrid.indret. Desde esta perspectiva. 258). García Cavero.. los de apropiación indebida o quiebra fraudulenta. cuya vigencia depende. en Anuario de Derecho penal (Asociación Peruana de Derecho penal. Caro John. se adopte sobre el bien jurídico protegido por los delitos tributarios– no se logra a través de la imposición del deber negativo para toda persona de no lesionar ese bien jurídico. parece claro que la protección del patrimonio fiscal. Derecho penal.Serrano González de Murillo..Muñoz Benavente.com]. cit. 1998) y desarrollada luego por Jakobs. El fundamento de la imputación penal. a los que se les asignan obligaciones positivas de protección de un bien jurídico. Revista para el análisis del Derecho 362 (Barcelona. Javier. en el marco de instituciones esenciales de la organización social60. Derecho Tributario. Madrid. Claus. pp. (Autoría y dominio del hecho en Derecho penal (trad. J. en Sánchez Galiana (coord. Comares. 2/17 (p. lo que implica el deber de no organizar deficientemente el propio ámbito de modo de involucrarse en un ámbito de organización ajeno. p. Marcial Pons. Algunas consideraciones sobre los delitos de infracción de deber. La teoría de los delitos de infracción elaborada originalmente por Roxin.El sujeto activo en los delitos tributarios 173 de dos clases. passim. Manuel. Por una parte. Por ello. que aseguren el cumplimento de las normas tributarias.. Manual de Derecho Tributario (2ª ed. 62 La propia configuración de un sistema tributario parece exigir que se establezcan sanciones. Cuello Contreras . Täterschaft und Tatherrschaft (1ª ed. son delitos de dominio y no de infracción de deber. y un sistema de imputación penal que pretende ser funcional no puede desconocer esa forma de configuración del sistema y sus especiales características61. en su rol de persona..Serrano González de Murillo de la 6ª ed. PG. Granada. p. 5-6. y sus discípulos. la organización social se estructura sobre la base de deberes especiales atribuidos a ciertas personas. p. Sistema Tributario. 60 . (n. 352 ss. Delito de infracción de deber y participación delictiva (Madrid. siguiendo a González Sánchez. 29/106 (p.
De ser así habría bastado con las figuras comunes del Código Penal. Estos no pasarían de ser delitos contra el orden financiero del Estado. 63 . en último término. Porque. todavía cabe precisar las características particulares Agravante similar a la contemplada. cit. dentro de la relación tributaria. con la agravante. Aquí no se trata de proteger el patrimonio fiscal de la perturbación que cualquier persona –en tanto persona– puede ocasionarle. en la medida en que permitan imputar penalmente la infracción de los deberes sobre los que se estructura el sistema tributario. Aunque resulta una interpretación plausible. no puede ser un mero acto de organización deficiente de la propia esfera –como en los delitos de dominio– sino la infracción del deber que surge de la vinculación entre la esferas de organización del individuo y la del Estado. no compartimos la idea de que sólo constituyan delitos de posición. a través de los cuales se sanciona el incumplimiento de las obligaciones tributarias más relevantes64. 240-241). p. incumplimiento que redunda –o puede redundar– en la afectación del patrimonio del Fisco y.). por ejemplo. no parece razonable crear delitos específicos para sancionar una lesión o puesta en peligro del patrimonio público desde fuera. El fundamento de la sanción radica en la defraudación de las expectativas que recaen sobre el rol específico de contribuyente u obligado tributario que sean esenciales para la subsistencia de una de las instituciones estructurales de nuestro mundo en común: el Estado y las funciones que se le asignan. se configuran como delitos especiales de infracción de deber. entonces.174 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow entonces. en el que no resultaría bien justificado el régimen especial que se les asigna dentro del Código Tributario. Los delitos tributarios. 470 Nº 8 CP. que depende de la correcta actuación de los sujetos en él involucrados. En suma. (n. si se los concibe como delitos de posición se priva de gran parte de su razón de ser a los ilícitos tributarios. pues esa infracción de ciertos deberes de especial relevancia es la que afecta la vigencia de una institución social necesaria para la configuración de la comunidad. para los delitos de incendio o de daños cuando recaen sobre objetos materiales de importancia (arts. 16). situación que aparece tipificada –incluso expresamente– en figuras más generales (por ejemplo. en el logro de los fines públicos. delitos en los que se requiere una calidad especial en el sujeto activo sólo porque quienes la detentan se encuentran en una posición fáctica que les permite lesionar el bien jurídico (vgr. en el art. los delitos tributarios no deben considerarse un mecanismo de protección del patrimonio público sin más. en otras palabras. es decir. Asentado lo anterior. Robles Planas. La participación en el delito. 475 Nº 2 y 485 Nº 6). sino que la existencia de estas figuras adquiere sentido y significación en la medida en que se estructuren en torno al sistema tributario y su adecuado funcionamiento. de tratarse de un patrimonio con una función especial63. si se quiere. 64 En este sentido. insistimos.
6). o los de un funcionario público y la Función Pública. sino que requieren también de actos concretos de organización. Terceros que “con su dominio o con su contribución a la dimensión organizativa del delito perturban la institución (desde fuera). cit. existe un elemento de dominio u organización trascendente a la pura vinculación institucional del sujeto. Lo anterior se relaciona también con el hecho de que los ilícitos tributarios podrían incluirse entre aquellos delitos en los que. que el sujeto está positivamente obligado a proteger. una actuación contraria a deber implica impedir el surgimiento de dicho bien jurídico. 65 . en tanto. concluye el profesor español. pueden ser castigados tomando como referencia el marco penal del tipo delictivo que rige para el autor. Sin embargo. El nuevo escenario del delito fiscal. 71. Esto significa que los delitos tributarios no se configurarían sólo por la infracción de deberes tributarios formales y la afectación del patrimonio público o del sistema tributario. la obligación positiva de velar por la integridad del bien jurídico se reduce a protegerlo frente a la amenaza de peligro o lesión que involucra la propia conducta del sujeto obligado. p. en el caso del juez o del funcionario público. los deberes de un juez y la Administración de Justicia. Aunque para efectos de la imputación al sujeto especialmente obligado esta característica no presenta ninguna relevancia. serían delitos de infracción de deber con elementos de dominio (como una subcategoría dentro de los delitos de infracción de deber). El contribuyente que omite una declaración o presenta facturas falsas. aunque con una atenuación que trascienda dicho marco. (n. y lo propio ocurre con el funcionario público. Cuando un juez falla injustamente ni siquiera existe una “correcta administración de justicia” que proteger. cómplices o inductores. es decir. 6). El nuevo escenario del delito fiscal. Por ello.El sujeto activo en los delitos tributarios 175 de los ilícitos tributarios dentro de esta categoría de delitos de infracción de deber. Por lo mismo. el deber positivo está limitado en la medida de la propia obligación contributiva. como afirma Silva Sánchez65. la dimensión de deber y su relación con el bien jurídico protegido no es totalmente equivalente a la de. En este ámbito. p. (n. por ejemplo. cit. afecta el patrimonio público sólo en la medida en que con él estaba obligado a contribuir. e infringen el deber general negativo que obliga a abstenerse de lesionar las instituciones”66. coautores. 71. en tanto no infringen el deber institucional que se ha considerado Silva Sánchez. En todos estos casos el objeto de protección que está detrás es un bien jurídico de carácter supraindividual. a cuya exposición me adhiero en lo que sigue. sí la tiene para los terceros extranei que eventualmente pueden intervenir como autores mediatos. Es decir. 66 Silva Sánchez.
PG. Corresponde complementar el estudio. (n. cit. Y. Cfr. pero por medio de una relación de representación se puede llegar a atribuir a un tercero el cumplimiento de ese deber institucional69. 7. 70 Cfr. p. cit. quien alude a esta posibilidad en términos abstractos. los incrementos de patrimonio. Hasta aquí hemos realizado un análisis de las características de los delitos tributarios en un plano abstracto. Otra vez sobre la responsabilidad. . también. añade que el rol institucional de la empresa no se transfiere al administrador. si la asunción fáctica de ciertas funciones resulta jurídico-tributariamente atendible. Otra vez sobre la responsabilidad. penalmente relevante. sino solamente el cumplimiento de la competencia institucional a través de una relación de confianza especial. existe la posibilidad de que una persona determinada sea la que. más todavía. será también y por lo mismo.176 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow –junto a la dimensión organizativa– en el marco penal típico. por tanto. (n. aun cuando no exista una relación formal de representación.70. Altamirano Catalán – Muñoz Benavente. dentro de ciertos límites. la legislación chilena 1. 7-8. en que coexisten diversos impuestos que toman en cuenta distintas manifestaciones de riqueza. 49). 197. los delitos tributarios también se caracterizan porque. cit. (n. pero para el caso específico de la relación entre una empresa y su administrador. 59). estamos ante supuestos en los que la competencia institucional que les sirve de fundamento admite su constitución con criterios fácticos67. por lo que una transferencia del mismo es. etc. v. pp. 69 Parafraseando a García Cavero. posible”68. 5). 5). La responsabilidad penal. cit. rige un sistema de impuesto múltiple. p. (n. con lo que dispone nuestra legislación tributaria. cit.. la celebración de contratos. 116. como el patrimonio. p. “El deber específico que subyace en el tipo penal no es intuitu personae. eventualmente. como en la mayor parte de las legislaciones del mundo. Para evitar incorrectas interpretaciones. resulte institucionalmente competente. Es decir. el consumo.. Características generales del sistema establecido en la legislación tributaria En Chile. en virtud del sistema tributario. García Cavero. 59). Por último. (n. pero al iniciar estas consideraciones indicábamos que la estructura de estos ilícitos aparece fuertemente condicionada por lo que dispone la regulación tributaria. p. 68 García Cavero. García Cavero. en cierta forma. Derecho Tributario. Dentro de esta diversidad concurren también diferentes mecanismos 67 En términos generales sobre esta posibilidad. 171. La responsabilidad penal.
Aunque eventualmente puede realizar una fiscalización masiva. es el juez –en general. 131. Algunos impuestos son fijos. se debe cuantificar para aplicar la tasa a la base imponible y así determinar el impuesto a pagar. Es decir. es una tarea que se ha traspasado al contribuyente.El sujeto activo en los delitos tributarios 177 para su determinación y recaudación. Este proceso de determinación de la obligación tributaria –también llamado acertamiento– era realizado.). cit. Modernamente. art. en último término. 8º ct. la persona contra quien va dirigida la prestación contenida en la obligación tributaria en Altamirano Catalán – Muñoz Benavente. Ante la falta de claridad y contenido de esta declaración se hace necesario formular algunas precisiones. PG. mientras otros son variables. El contribuyente y los demás obligados tributarios En el Nº 5 del art. Cuando existe una pugna entre el contribuyente y la autoridad administrativa acerca de la liquidación del impuesto. Nº 825 de iva. realizará el acertamiento. etc. 64 y ss. quien debe presentar una declaración en la que reconoce el acaecimiento del hecho imponible y autoliquida sus impuestos (art. dl. Como no es posible hacer una descripción pormenorizada de tan complejo panorama. etc. 29 y ss.. citando a declarar a los implicados. se entiende por contribuyente el sujeto que posee cierta riqueza u ostenta una posición económica determinada en virtud de la cual resulta obligado a pagar un impuesto. proporcionales y progresivos.). sin embargo. En su mayoría son de declaración y pago simultáneo. tradicionalmente. 65 y ss. 59 y ss. p. se define contribuyente como “las personas naturales y jurídicas o los administradores y tenedores de bienes ajenos afectados por impuestos”. Nº 824 de Renta. dl. Derecho Tributario. Aunque generalmente esta obligación de declaración y pago recae sobre el propio contribuyente.. 2. a través de auditorías tributarias. revisando declaraciones y documentos. Esta declaración de impuestos tiene el carácter de una confesión extrajudicial realizada bajo juramento71. por la Administración. 71 . El Servicio de Impuestos Internos. 49). se reserva la facultad de fiscalizar estas actuaciones y modificarlas cuando corresponda (art. lo corriente es que proceda selectivamente. Una vez verificado el hecho gravado. en lo que sigue haremos sólo una descripción general del sistema. puede implicar también a terceras personas. el Director Regional del sii en primera instancia y las Cortes de Apelaciones en segunda– quien. art. ct. en todo caso. En sentido estricto. ct. sin detenernos en las características especiales de algún impuesto que puedan escapar a la regla general. (n.
por ejemplo. Santiago. 78 ct. de Aste. 73 . el responsable del pago o deudor. Principios de Derecho Tributario (2ª ed. 132-133. permite a la Dirección Regional de ese Servicio. Pero para hacer más fácil. 4 dl. en cambio. Con ello se alude a la persona obligada por la ley a declarar e ingresar a la caja fiscal el impuesto que afectó directamente su patrimonio o el patrimonio de un tercero. Entonces el tercero se ve obligado en lugar del contribuyente por un hecho que se le atribuye a este último. también llamado contribuyente de derecho. Ley de Timbres y Estampillas. En este caso resulta obligado junto con el contribuyente por un hecho que se le atribuye a este último. Nº 3495. Generalmente. Edit. Nº 825 de iva. 12 dl. art. Curso de Código Tributario (Santiago.. 58 y Pérez Rodrigo. Así. Christian. Pedro.– esta responsabilidad es solidaria. Aste Mejías. Nº 824 de Renta. Se trata. Así. Massone Parodi. 73 y 74 dl. art. la misma persona que realizó el hecho imponible es la que aparece como sujeto obligado a pagar el tributo (es la regla. p. que incluso el artículo 3º incisos 3º y 4º D. Se trata. 2002). b) Como sustituto del contribuyente. Valparaíso.178 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow virtud de un hecho que se le atribuye directamente. por ejemplo. Tanto así. cuando se trate de contribuyentes de difícil fiscalización. un tercero –también llamado sujeto pasivo indirecto o sujeto pasivo por deuda ajena– puede resultar obligado en dos calidades diferentes: a) Como mero responsable del impuesto. Nº 825 de 1974. fundamentalmente. 76 dl.271 de Impuesto a las Herencias. Lexis-Nexis. tanto el contribuyente como el agente de retención responden solidariamente. 72 Cfr. supuestos en que la sustitución opera siempre que el contribuyente acredite que efectivamente se practicó la retención (de lo contrario. Nº 824 de Renta. en el art. Desde una perspectiva jurídica. En el mismo sentido. 71 ct. Así se dispone. art. lo que interesa es determinar quién es el sujeto pasivo de la obligación tributaria. 70 Ley Nº 16. sobre Impuestos a las Ventas y Servicios. en suma. p. de una categoría económica determinada por la capacidad contributiva (que se expresa en alguno de los criterios a que recurre el legislador para determinar las fuentes de imposición).L. 83 dl. Abundio. Manual de Código Tributario (4ª ed. 1979). art.. en el impuesto a la Renta). por ejemplo. art. entre otras facultades.. Asignaciones y Donaciones. 20. el legislador puede extender la obligación tributaria a personas que no revisten el carácter de contribuyentes en sentido estricto73. 2006). personal y directa– el hecho imponible72. en los arts. Es quien que debe soportar en su patrimonio el cobro del impuesto. de la figura del agente de retención. por ejemplo. Nº 824). pues respecto de él se ha verificado –en conexión íntima. Edeval. pp. 73 inc. expedito o seguro el cobro del impuesto. Salvo excepciones –como en el art. disponer el cambio de sujeto del tributo respectivo.
Sin embargo. Asignaciones y Donaciones. art. se ha recurrido a la dicotomía “sujeto del impuesto” y “responsable del pago” para expresar lo que aquí hemos denominado “contribuyente en sentido estricto” y “sujeto pasivo de la obligación tributaria”. necesaria para que el sistema tributario pueda funcionar adecuadamente. El mismo término parece tener con una connotación más restringida. sólo es admisible sancionar administrativamente la infracción del respectivo deber. Ley de Timbres y Estampillas. entre muchos. eventualmente. para facilitar la fiscalización). Esta diversidad se aprecia al comparar las obligaciones del propio contribuyente. etc.271 de Impuesto a las Herencias. art. etc. estrictamente considerado como tal. (n. La complejidad de la organización social y financiera actual reclama un sistema de gestión tributaria que involucre a terceras personas. sino que también depende de otros. y los deberes de colaborar respecto de la obligación tributaria de un tercero. Por lo tanto. p. Constantemente se utiliza la palabra contribuyente en un sentido amplio. 23. art. hay que reconocer que la configuración social del sistema también depende de los demás obligados. 72). Incluso para el propio contribuyente. Aunque ello es más evidente en la posición del contribuyente. 98 ct. responsabilidad penal en caso de defraudación de la expectativa ligada a esa competencia. por eso. no tiene la misma relevancia la obligación tributaria en sentido estricto –obligación de contribuir– y otras obligaciones que existen como una ampliación de aquella. para los efectos que ahora interesan. como en el Título 3º.. no es menos cierto que estos deberes legales presentan una heterogénea importancia o entidad. 9 y ss. o si. 83 dl. como consecuencia del sistema de gestión (por ejemplo. cit. en nuestra legislación no se advierte mayor preocupación terminológica a este respecto74. Con todo. 54. por una parte. 16. . por el contrario. arts. de la Ley Nº 16. 9 dl. 39. 74 Lo destaca Pérez Rodrigo. Nº 3495. 68 Renta.El sujeto activo en los delitos tributarios 179 o en el art. para designar a quien debe cumplir la obligación tributaria (así. si la vinculación institucional y la envergadura de la obligación son suficientes para legitimar una intervención penal. 128 ct.). en cada caso. la funcionalidad del sistema no se basa únicamente en la obligación de los contribuyentes directos. (“De los contribuyentes y otros obligados”). En otras ocasiones. Pero cualquiera sea la forma como se los denomine.. Nº 824 de Renta. por otra. en el epígrafe del párrafo 1º del Título 2º del ct. Manual de Código Tributario. la afirmación anterior debe ser matizada en el sentido de que habrá que analizar. en tanto. podemos advertir que sobre todos estos sujetos recaen obligaciones legales que los sitúan en una posición apta para fundamentar su competencia institucional y. en cambio. En todos ellos ha sido depositada una confianza especial.
Sin embargo. Es decir. para el de fraude al Fisco contemplado en el art. 97 del Código Tributario Al iniciar estas consideraciones advertíamos que en nuestro ordenamiento jurídico existen diversas figuras que pueden calificarse como delitos tributarios. en general. 97 Nº 4 y Nº 5– coinciden o superan las penas máximas que se pueden imponer para un supuesto de fraude común. Hemos visto también que. las penas por los delitos tributarios más importantes –art. como la propia legislación tributaria asigna a dicho término un significado equívoco y frecuentemente lo utiliza en relación con las personas obligadas al pago (aunque no hayan generado la obligación tributaria ni deban soportar en su patrimonio la carga económica que implica el tributo). La penalidad en los delitos tributarios del art. Así. Para algunos autores. . más precisamente. en este caso el patrimonio fiscal. pues de lo contrario no parece justificado que la sola puesta en peligro de dicho bien sea sancionada con penas tan elevadas. estos delitos no pueden concebirse como una forma más de atentado contra un patrimonio. pues no sería necesario que se produzca efectivamente un detrimento en el patrimonio público para su consumación. o. 3. Sin pronunciarnos todavía sobre este polémico punto. más allá de la afectación del bien jurídico en sentido tradicional. cualquiera sea la suma involucrada. 97 ct. en principio parece que habría que interpretarlo en un sentido estricto. delitos que se configuran en torno a los deberes esenciales legalmente establecidos para hacer posible el funcionamiento del sistema tributario. al fijar la cuantía de la pena de multa. los delitos tributarios se configuran como ilícitos de mero peligro. además. que se erige como una de las piezas fundamentales para la existencia del Estado moderno. En nuestra legislación esta peculiaridad se manifiesta en que –a diferencia de lo que constituye la norma general en los delitos que atentan contra la propiedad– aquí no resulta determinante el monto del eventual perjuicio para el Fisco. es este último significado el que debe primar. 470 Nº 8.180 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow En cuanto al alcance que se le debe dar al término contribuyente cuando aparece explícitamente mencionado en la descripción de los ilícitos penales que contempla el art. pues el epígrafe del párrafo en que esta norma se inserta distingue entre los contribuyentes y otros obligados. Este sólo se considera de modo secundario. por estar contempladas en el Código Tributario y porque giran en torno a la relación tributaria y a los mecanismos para asegurar su cumplimiento. sino que una mejor descripción de su contenido los sindica como delitos de infracción de deber.. baste decir por ahora que dicha interpretación requiere una fundamentación especial.
podemos distinguir tres clases de figuras: a) Delitos con referencia expresa al sujeto activo: se trata de delitos formalmente especiales. la consideración de la penalidad como argumento que avala la tesis de que estamos ante delitos de infracción de deber –sin perjuicio de que existan otras razones. para el año 1995. En consecuencia. al configurar el propio sistema. 97 ct. en base a información propia e información de Cuentas Nacionales del Banco Central. la tasa de evasión del impuesto a la Renta se calculaba de un 37. Clasificación Entre las diversas figuras contempladas en el art. El sujeto activo en las figuras delictivas contempladas en el art. 97 ct. 18. se vuelve al concepto de infracción del deber. y otros impuestos. . Así.El sujeto activo en los delitos tributarios 181 Ahora bien. la de impuestos específicos de 3. por lo que los presupuestos fiscales se elaboran a partir de ese dato75. Por ejemplo. es posible efectuar una clasificación relacionada con la referencia al sujeto activo. de fondo. categoría que explica mejor la configuración de esta clase de ilícitos. 4. Por muy elevados que sean los montos involucrados. Pero aunque esta idea es admisible. aluden directamente al incumplimiento de los deberes tributarios como fundamento del ilícito. esa vulnerabilidad se explica porque el sistema se estructura sobre la base de los deberes que se imponen a los sujetos involucrados en él. también se puede replicar argumentando que la sola conducta de un particular que atenta contra ese patrimonio aparece como insignificante en el marco de lo que es el presupuesto nacional. entonces. más aún cuando. 97 del Código Tributario. Desde esta perspectiva.. en los que el legislador explícitamente ha restrin75 La evasión se calcula en un 25% aproximadamente respecto de los impuestos teóricos. Porque su carácter especial serviría para justificar la elevada penalidad en esta clase de ilícitos. Fuente: Elaborado por la Subdirección de Estudios del SII. Esto determina. aunque no todos los tipos penales incluidos en el art. para sostenerla– se podría objetar desde la perspectiva del bien jurídico. la de IVA de 23. entre otros aspectos. se parte de la base de que siempre existirá un alto porcentaje de evasión tributaria. por la función pública a que está destinado el patrimonio fiscal (sea considerada bien jurídico inmediato o mediato en los delitos tributarios). Desde un punto de vista similar. Sin embargo. Por esta vía.5%. que se ve afectado cualquiera sea el monto del posible perjuicio fiscal. podría también razonarse sobre la idea de la vulnerabilidad del sistema de recaudación. es cuestionable que se vea realmente afectada la función pública. la decisión sobre los sujetos que pueden ser estimados autores de los delitos correspondientes. por ejemplo.5%.8%.4%. es admisible concluir que esa es la regla general y el punto de partida para su interpretación.
76 Respecto de este numeral se ha desarrollado una interesante discusión. a este respecto. que se han prestado a discusión y variedad de interpretaciones. la STS. Es el caso de las figuras contempladas en el art. c) Delitos de sujeto indiferente en los que subyace la necesidad de que el autor ocupe un lugar en la relación tributaria. 2º o Nº 25 inc. el cual resulta quebrantado por la clandestinidad de las actividades comerciales. Y esto ocurre así. son ilícitos en que se sanciona una afectación del bien jurídico “desde fuera”. Nº 23 inc. sino cautelar lo que se denomina ‘orden público económico’. vulnera ‘determinados principios económicos tutelados jurídicamente. Nº 10. 97 Nº 4 inc. como formas de participación en un delito tributario. Vid. la libre competencia. Nº 23 inc. es probable que la antijuridicidad del comportamiento sea más 77 . Nº 13. 97 Nº 4 inc. En estos supuestos resulta inadmisible ampliar el tipo para sancionar como autor a quien no tiene la calidad especial exigida en él (extraneus). 97 Nº 4 inc.. Aunque algunos casos son más discutibles que otros. Son los supuestos más dudosos. por ejemplo. b) Delitos de sujeto indiferente: en este grupo podemos incluir todas aquellas figuras en que no sólo no se alude a ninguna característica especial en el autor de los hechos sino que. cit. Nº 12. en que nuestro máximo tribunal se pronuncia por la primera opción interpretativa. sean esta lícitas o ilícitas [.182 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow gido el ámbito de los eventuales sujetos activos. 2º. Se debate si comprende tanto el ejercicio clandestino del comercio lícito como del ilícito o sólo del primero.. 1º. aunque las cosas que son objeto del comercio o industria clandestinos provengan de una actividad ilícita e incluso. Nº 977. Aunque formalmente no son delitos especiales. en principio habría que ubicar en esta categoría las infracciones penales descritas en el art. razón por la cual su penalidad sólo resulta legítima respecto de quien está legalmente obligado. y muchos otros cuya observancia es tarea de la autoridad administrativa (tributaria. Nº 22. 28). de salud –especialmente en este caso– y municipal. a su vez. Nº 14. la protección al consumidor. especialmente sancionadas. 1º y Nº 25 inc. Sobre el perjuicio en el delito tributario. Nº 18.. (n. el art. materialmente se pueden concebir como de infracción de deber. Nº 5 y Nº 24.2006. Así. tales como la igualdad ante la ley en materia económica. al entender que “el propósito del tipo contemplado en el artículo 97 Nº 9 del Código Tributario no es evitar la evasión de los ingresos tributarios. Por lo mismo.] las actividades clandestinas condenadas por la disposición en comento lesionan la transparencia que debe imperar en el desenvolvimiento de las actividades comerciales o industriales –únicas a las cuales se refiere el citado artículo 97 Nº 9 del Código Tributario– lo que. 5º. 1º y 3º. Nº 8. pero se incluyen en la legislación tributaria por su conexión con aquéllos. 2º.04. por impedirlo el principio de legalidad. no deberían ser considerados delitos tributarios en sentido estricto76. por definición. 11. entre otras)’. Serían los delitos asimilados a los que se refiere Ortiz Quiroga.
Porque al comparar el delito del art. por lo que sería criticable su inclusión en el art. 97 Nº 4 inc. el del Nº 9 no sería un delito tributario ni tendría relación alguna con las obligaciones tributarias. 97 Nº 8) o actuar como usuario en una Zona Franca (art. lo que se sanciona como delito es el desarrollo de una determinada actividad sin someterse a las obligaciones tributarias que ella genera. puesto que se estimó que no se trataba de un problema de evasión de los mismos. que violan la prohibición impuesta. 12 de diciembre de 2000. entonces. la norma debe entenderse dirigida a quienes están sometidos a la medida o sanción administrativa. esa cuestión pasa a ser de vital importancia. Así. Pero es ese incumplimiento de la obligación lo que fundamenta el ilícito penal. SCS. 3 referida al que obtuviere devoluciones de impuestos que no le correspondan. 97 Nº 13) no se está aludiendo a un simple hecho material. que puede ser realizado por cualquiera y con propósitos de lo más diversos. Pero podemos intentar al menos efectuar algunas consideraciones generales al respecto. SCA. 79 (1982). Así. por ejemplo. En otros numerales. cuando se sanciona la destrucción o alteración de los sellos en cerraduras puestos por el Servicio (art. en algunos de estos supuestos. Mención especial merece la hipótesis contemplada en el art. Según este criterio. se pretende evitar la consecuencia absurda de que sea tratado en forma más severa quien realiza en forma clandestina una actividad comercial o industrial lícita. 470 Nº 8 concluye que son de diversa naturaleza: uno tributario y . que no es posible efectuar aquí. ejercer el comercio (art. 78 Vgr. Este inciso ha sido interpretado por alguna jurisprudencia como delito común78. Pero uno de los argumentos esgrimidos en la primera sentencia citada se puede emplear en la dirección contraria a la decisión adoptada por nuestro máximo tribunal. Sin embargo. en ellos coincide el dominio de la propia esfera de organización –al desarrollar la actividad. castigando por dicho título a terceros que simulan acentuada precisamente en este caso. que el que ejecuta de esa forma una ilícita. el asunto resultaba irrelevante. por ladrones que pretenden ingresar al local clausurado para robar. 97 Nº 25)– con la infracción del deber que surge precisamente por ella. 5 de mayo de 1982 (RDJ. Es decir. 97 Nº4 inc. En verdad. por ejemplo.” En la sentencia expuesta no se considera la cuestión referente a si las actividades ilícitas generan o no impuestos. 97 CT. sólo entonces el delito asume su connotación tributaria. Así. Sólo si las actividades ilícitas generan impuestos podrían ser incluidas en él. Presidente Aguirre Cerda. 3º con el descrito en el art. si se quiere seguir interpretando el Nº 9 como delito tributario. además. la descripción absolutamente impersonal del delito debe ser complementada de algún modo para justificar la inclusión del tipo en el Código Tributario y la pena que se le asigna.El sujeto activo en los delitos tributarios 183 La justificación para incluir estos ilícitos en esta última categoría requeriría una fundamentación particular en cada caso.
353. Pero como hemos tenido ocasión de ver. p. La discusión doctrinal en torno al fundamento dogmático del actuar en lugar de otro. consagra lo que doctrinariamente se conoce como “actuación en lugar de otro”.184 Revista de Derecho XXVIII (1er Semestre de 2007) María Magdalena Ossandón Widow operaciones tributarias para obtener “devoluciones” de impuestos supuestamente pagados. En el mismo sentido. 97 Nº 4 son parte del sistema para sancionar el deber de veracidad de los obligados. Rodrigo . transgrede sus deberes de colaboración y veracidad. 2000). el otro perteneciente al orden financiero. El art. 97 han de entenderse en una progresiva especificación de figuras penales. por sobre los tipos básicos de delitos tributarios. Curso sobre delitos e infracciones tributarias (Santiago. implica un abuso de la fragilidad del sistema tributario en este aspecto. de ese modo. PG. 2º y 3º del Nº 4 del art. passim. El fundamento dogmático de esta cláusula radica en la posibilidad de transferir el deber que sustenta la ilicitud de los delitos tributarios80. García Cavero. para que se configure un delito tributario propiamente tal. Jaime. Precisamente por eso cabe decidir que en el primero es exigible la calidad de obligado tributario. U. de un modo que resulta particularmente peligroso para la configuración del sistema79. cabe advertir que nuestra legislación penal tributaria establece una ampliación del espectro de los posibles sujetos activos. Ugalde Prieto. Edit. al estimar que los tres primeros incisos del art. mecanismo a través del cual se pueden cubrir los vacíos de punibilidad que se presentan en los delitos especiales cometidos por los representantes –de hecho o de derecho– de la persona jurídica. Percy. 49). de Chile. no se extiende esa solución para el supuesto en que se trate de un representante de una persona natural. 132. 1988). Altamirano Catalán – Muñoz Benavente. e implica una sanción desproporcionada para una conducta que se manifiesta como un mero fraude al patrimonio fiscal. según esta interpretación. p. Derecho Tributario. cit. La única particularidad del delito. 28 y Ramírez Magaña. 79 Lo conciben como delito especial Vallejos Castro. Sin embargo. Por último. Eduardo.. LexisNexis. desde el interior del sistema tributario. en Revista de Derecho Penal y Criminología (2ª Época) 9 (2002). (n. Cfr. 80 . 97 Nº 4 del Código Tributario (Tesis. Por eso. ese no resulta argumento suficiente para apoyar una penalidad que se eleva muy por encima de la del fraude común e. los incisos 1º. pero en realidad inexistentes. 2006). Jurídico-Tributaria. p. Delito tributario del art. Esta forma de entender el ilícito no se condice con una interpretación sistemática de la norma.García Escobar. 99 ct. La prueba en el delito tributario (Santiago. para el evento en que el contribuyente directo sea una persona jurídica. que culmina con el inciso 3º por el que se sanciona al sujeto que. vulnerando la confianza que se ha depositado en él. incluso. es que se desarrolla en conexión con una supuesta relación tributaria y.
2002).El sujeto activo en los delitos tributarios 185 por lo que su actuación no podría enmarcarse en el delito tributario especial de que se trate81. Elio. 1999). Alejandro. Aste Mejías.Muñoz Benavente. B de F. 2ª ed. Marcial Pons). Madrid. Curso de Código Tributario (Santiago. Gónzalez Sepúlveda. M. Delitos contra la Hacienda pública (Madrid. Marcial Pons. La regulación de los delitos contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social en el nuevo Código penal (Valladolid. 2000). Caro John. 1997). Miguel . Percy. Jakobs. Magaldi Paternostro. El delito tributario (Concepción. . Günther. J.Mira Benavent. 25 de marzo de 1998. Bajo. Gracia Martín. Bosch Editor. julio de 2006) [www. la STS. Lo Monte. Felipe. Boix Reig. 1990). Percy. 1987). Manuel. Principios de Derecho penal tributario (Montevideo-Buenos Aires. García Cavero. en Córdoba Roda . Derecho penal. 2006). sanciona al marido que administraba de hecho el patrimonio de su mujer.indret. Editorial Lex Nova. Lexis-Nexis. U. González Sánchez. Centro de Estudios Ramón Aceres. García Cavero.). Los delitos tributarios en la legislación chilena (Memoria. en Revista Jurídica de Cataluña (1985). 81 Así. La infracción de deberes contables y registrales tributarios en Derecho penal (Madrid. Christian. en Sánchez Galiana (coord. 2004). Dumay Peña. 2003). Percy.com]. Marco .. Otra vez sobre la responsabilidad penal del administrador de hecho: una cuestión general y otra particular.A. El nuevo delito fiscal. Manual de Derecho Tributario (2ª ed. Comentarios al Código Penal. Cuello Contreras . Aparicio Pérez. Granada. 2006). Revista para el análisis del Derecho 362 (Barcelona. de Aste. Tirant lo Blanch. realizando maniobras para aumentar fraudulentamente el monto de sus créditos con el Fisco –conducta descrita en el art. Algunas consideraciones sobre los delitos de infracción de deber. La responsabilidad penal del administrador de hecho de la empresa: Criterios de imputación (Barcelona. Ediciones Samver. Bacigalupo. De los delitos contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social. Edit. Antonio.García Aran (dir. Sistema Tributario. 470 Nº 8 CP. 97 Nº 4 inc. 2000I). Córdoba Roda.Serrano González de Murillo. Derecho Tributario. [Recibido el 9 de marzo y aprobado el 23 de abril de 2007]. Edit. Javier . Comares.). Javier. El nuevo delito fiscal... 2002). (1995).Bacigalupo. en Anuario de Derecho penal (Asociación Peruana de Derecho penal. en InDret. 1970). Enrique. en Revista de Derecho penal y Criminología (2ª Época) 9 (2002). La discusión doctrinal en torno al fundamento dogmático del actuar en lugar de otro. García Cavero. en AP. Los delitos contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social (Valencia. 2º– sólo por el delito descrito en el art. de Chile. Silvina. Javiera. Parte General (Santiago. J. Parte especial (Madrid-Barcelona. bibliografía Altamirano Catalán. Parte general (trad.
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