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Timestamp: 2019-12-06 05:25:49+00:00

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Gestión de las organizaciones economicas campesinas en Bolivia, en ... | Publique su tesina, trabajo final de bachelor o otros trabajos académicos
Evaluación y propuesta 2015
153 Páginas, Calificación: 97
A F Andres Fonseca (Autor)
1.7 Metodología de la investigación
2.1 Paradigmas de desarrollo
2.1.1 Desarrollo endógeno
2.1.2 Enfoque de capacidades - desarrollo como libertad
2.2 Teoría de las instituciones
2.3 Antecedentes de la Economía Social y Solidaria
2.4 Las Organizaciones Económicas Campesinas
2.4.1 Principios y Objetivos
2.5 Las organizaciones y sus necesidades
2.6 Fuentes de financiamiento de las OECAs en Bolivia
2.7 Marco normativo de las Organizaciones Económicas Campesinas en Bolivia
2.8 Estructura Nacional de las Organizaciones Económicas Campesinas en Bolivia
2.9 Censo Nacional de las Organizaciones Económicas Campesinas de 2008
2.9.1 Las Organizaciones Económicas Campesinas por rubro de producción
2.9.2 Número de las Organizaciones Económicas Campesinas
2.9.3 Tamaño de las Organizaciones Económicas Campesinas
2.10 Instrumento de autoevaluación
FUNCIONAMIENTO DE LA ORGANIZACIÓN ECONÓMICA CAMPESINA EN EL MARCO DE LA ECONOMÍA PLURAL
3.1 Estructura Nacional de las Organizaciones Económicas Campesinas y sus relaciones internas y con terceros
3.2 Funcionamiento de las Organizaciones Económicas Campesinas de 1er grado
3.3 Funcionamiento de las Organizaciones Económicas Campesinas de 2º grado
3.4 Mecanismos para el logro de sus objetivos
3.4.1 Gestión Económica
3.4.2 Gestión Social
3.5 Las OECAs y sus relaciones institucionales en el marco de la economía plural
3.6 Caracterización del estudio de caso
3.7 Estado de situación de 11 OECAs del país
3.8 Estudio económico financiero de Organizaciones Económicas Campesinas
GESTIÓN DE LA ORGANIZACIÓN ECONÓMICA CAMPESINA EN BOLIVIA PROPUESTA
4.1 Estructura orgánica – Propuesta
4.2 Relaciones con el entorno - Propuesta
4.3 Mecanismo legal para facturar como OECA sin fines de lucro.
4.4 Sistema de evaluación de la gestión económica-financiera de las Organizaciones Económicas Campesinas – Propuesta B2-4-19
4.4.1 Cuestionario de evaluación matriz B2-4-19
4.5 Resultados de la matriz B2-4-19
4.5.1 Tipo de acceso a la infraestructura y vehículos en las OECAs
4.5.2 Uso de capacidad instalada de OECAs
4.5.3 Procesos productivos y servicios a los socios
4.5.4 Uso de instrumentos contables y documentos legales
4.6 Desempeño de categorías en la gestión de las OECAs
4.7 Desempeño de variables en la gestión de las OECAs
4.7.1 Desempeño promedio de variables por rubro en la gestión de las 11 OECAs
4.7.2 Ranking de 11 OECAs
4.7.3 Algoritmo para elaborar el ranking de OECAs
Esta investigación no hubiese sido posible sin el apoyo del equipo de investigación de economía social del CESU-UMSS, mis agradecimientos a la Lic. Miguelina Leibson, responsable del área de gestión administrativa en OECAs, por su apoyo, sugerencias y recomendaciones, por su permanente y constante impulso para terminar con este trabajo y por haber guiado mi entrada en el mundo de las OECAs; a su Coordinador, Carlos Crespo PhD, por sus aportes y comentarios, por compartir sus experiencias, brindarme bibliografía sobre el tema, un espacio de trabajo y por los retos planteados; y a todo el equipo por su apoyo y sugerencias.
Agradecer a los miembros de cada directorio de las OECAs, por permitirnos rescatar los elementos relevantes de sus experiencias, el acceso a datos y a la información de sus organizaciones y porque contribuyeron con sus aportes, su participación activa y colaboración permanente durante sus actividades de gestión económica-social: Leoncio Vallejos, Presidente de CORACA Aiquile; Norma Revollo y Greby Caillavy de APAM (Mizque); Marcelino Escalera, Presidente de AMLECO (Vinto); Octavio Mejía, Presidente de APAQI (Independencia); Lourdes Tola Condo, Presidente de OMPBS (Tolata); María Victoria Romero Saravia, Vice Presidenta y Águeda Colodro, Secretaria de Comercialización de ARTE HOGAR (Tarija); Balvina Chávez Saire, Responsable Comercial de UNABENI (Alto Beni); Hernán Susaño, Coordinador de ARTE NATIVO (Potosí); Claudia Luisa Pinto Colque, Presidenta, Genaro Claros Quenta, Vicepresidente, Herlanda Morales Ramos, Secretaria de Actas, Martha Ojeda Apanqui, Secretaria General, Lucio Apaza Yapu, 2º vocal y Margarita Merlo Condori, 3º vocal de COMART (La Paz); Olga Vargas Quispe, Presidente de la RED OMAC (Cocapata); Cinthia Pamela Mariscal Orellana, Técnico y Rosario Saavedra, tesista de KUSI KUSI (Sacaca) y a Fernando Antezana Urquieta, PhD, Director de PUSISUYU.
A los socios(as) productores(as) agropecuarios y artesanales que participaron en el Diplomado Economía Social, Gerencia y Comercialización en Asociatividad Rural, por compartir sus experiencias, frustraciones y sueños alrededor de sus organizaciones.
A Alexandra Flores y Elías Pérez, técnicos de la CIOEC-Cochabamba por su apoyo para el acceso a las actividades de las OECAs de Cochabamba, a sus datos y por dejarme participar en sus actividades laborales; a Marcos Devisscher por su amplia apertura y sus aportes para entender las OECAS, y a Tomas Fernández, presidente de la CIOEC-Bolivia, por brindarme su apoyo para acceder a datos del censo de OECAs 2008.
A mis docentes, por sus enseñanzas y compartir sus experiencias, a María Sucre, Fernando Gonzales, Oscar Zegada, José Balderrama, Silvia Araoz, Raúl Gutiérrez, Alberto Escalera, Johnny Ledezma, Martín Pérez, Hernán Delgadillo y Karl Hoffmann, a mis compañeros por sus comentarios y a todos los que participaron directa o indirectamente en la construcción de este pequeño aporte para mejorar la gestión económica-social de las OECAs en Bolivia.
Finalmente, expresar mi gratitud especial a María Hilda Rodríguez Roca quien me brindó su confianza desde el primer momento que tuve la suerte de conocerla, por sus enseñanzas, su apoyo incondicional, su motivación y cordialidad, su gran capacidad de involucrarse y comprometerse en y con lo que hace, su paciencia y entusiasmo, su amplia visión holística de la realidad y, sobre todo, por esa pasión que irradia al hacer lo que le gusta: transmitir y enseñar sus conocimientos. Gracias por ser simplemente mi maestra.
Por último, en el plano personal, en definitiva, a mi familia que apoyó e impulsó permanentemente este trabajo, en especial a mi esposa, Gina Vega, por sus perspicaces comentarios sobre la “era de hielo” y las “esferas del dragón”, además de sus observaciones en la redacción del documento, a Fabián y a Kevin por su paciencia y sus importantes apreciaciones para mejorar el diseño de los gráficos.
Gráfico 1: Esquema de la metodología de investigación aplicada
Gráfico 2: Principios clave para apoyar y facilitar el desarrollo endógeno
Gráfico 3: Pirámide de necesidades de la organización
Gráfico 4: Pirámide de necesidades de la organización en su concepción actual
Gráfico 5: Áreas funcionales de las OECAs
Gráfico 6: Fuentes de financiamiento de las OECAs
Gráfico 7: Estructura Orgánica de las OECAs a nivel Nacional
Gráfico 8: OECAs afiliadas a la CIOEC-Bolivia (%)
Gráfico 9: Número de socios de las OECAs por sexo y departamento (%)
Gráfico 10: Número de OECA por rubro y departamento (%)
Gráfico 11: Número de OECAs por departamento
Gráfico 12: Número de socios de las OECAs (promedio) por departamento (%)
Gráfico 13: Beneficio Económico y Bienestar Social - B2
Gráfico 14: Matriz Beneficio-Bienestar (B2)
Gráfico 15: Relaciones internas de las OECAs y con su entorno
Gráfico 16: Funcionamiento de las OECAs de 1º grado
Gráfico 17: Funcionamiento de las OECAs de 2º grado
Gráfico 18: Mecanismos para el logro de los objetivos económico y social de las OECAs
Gráfico 19: Relaciones de la OECA en el marco de la economia plural
Gráfico 20: Gestión de la OECA y el marco institucional
Gráfico 21: Contexto institucional de las OECAs
Gráfico 22:Ubicación de las 11 OECAs del país
Gráfico 23: Antigüedad de las OECA, por rubro y Departamento
Gráfico 24: B2 – 11 OECA BOLIVIA
Gráfico 25: Estructura Nacional de OECAs (propuesta)
Gráfico 26: Relaciones de las OECAs con el entorno externo (propuesta)
Gráfico 27: Estado de situación 11 OECAs de Bolivia
Gráfico 28: Tipo de acceso a la infraestructura y vehículos por rubro
Gráfico 29: Uso de capacidad instalada por OECAs (%)
Gráfico 30: Procesos productivos de las OECAs
Gráfico 31: Uso de instrumentos contables y documentos legales (%)
Gráfico 32: Desempeño por categoría, nivel y número de variables
Gráfico 33: Mapa de desempeño promedio por categoría y rubro (%)
Gráfico 34: Desempeño en la gestión por número de OECAS y nivel de variables
Gráfico 35: Desempeño de variables por número y nivel en la gestión de OECAS
Gráfico 36: Desempeño de variables en la gestión de las OECAS por nivel
Gráfico 37: Mapa de desempeño multivariable por rubro (%)
Gráfico 38: Caja de bigotes por variable de la gestion economica 11 OECAs
Gráfico 39: Caja de bigotes por variable gestion social 11 OECAs
Gráfico 40: Caja de bigotes por OECA gestion económica-social
Gráfico 41: Analisis estadistico variables por OECA
Gráfico 42: Ranking 2015 B2-4-19 de 11 OECAs de Bolivia
Tabla 1: Principios de la economía social
Tabla 2: Categorias para la gestión económica de las OECAs
Tabla 3: Categorias para la gestión social de las OECAs
Tabla 4: Caracterización de las OECAs de Cochabamba
Tabla 5: Caracterización de las OECAs mencionadas
Tabla 6: Categorización de las variables de la gestión económica.
Tabla 7: Categorización de las variables de la gestión social.
Tabla 8: Principales variables con desempeño extremo:
Tabla 9: Matriz de estadísticos por OECA
La puesta en marcha del modelo de economía plural reconfigura la economía nacional y permite la apertura institucional a la economía social y solidaria en Bolivia. El estado con su política redistributiva amplió el mercado interno para el sector de las Organizaciones económicas campesinas (OECAs), cuya estructura orgánica nacional y el marco legal vigente no permiten una gestión más fluida y efectiva para alcanzar sus objetivos de beneficio-bienestar (B2).
Bajo estas consideraciones, esta investigación pretende aportar a conocer el impacto de estas barreras, planteándose como pregunta de investigación ¿Cuáles son los factores determinantes en la gestión económica-social de las OECAs en Bolivia en el marco de la economía plural? Nuestro objetivo es validar un sistema de gestión económica-social para las OECAs en Bolivia, en base a estudio de 11 casos, en el marco de la economía plural, con el propósito de realizar ajustes en su estructura orgánica nacional y su funcionamiento e incorporar el tercer sector de OECAs en la normativa legal, que promueva efectivamente su desarrollo en el país. Para alcanzar este objetivo se identifican como dimensiones de análisis: el marco legal vigente, la estructura orgánica, sus relaciones, gestión y evaluación de OECAs a nivel nacional.
Para caracterizar y evaluar el funcionamiento de estas dimensiones se conjuga el enfoque cuantitativo, con la utilización de técnicas estadísticas de análisis de datos, con el enfoque cualitativo, mediante la aplicación de entrevistas estructuradas, informales y cualitativas en profundidad, y el método de estudio de caso.
The implementation model of plural economy reconfigures the national economy and allows institutional openness to social and solidarity economy in Bolivia. The state with its redistributive policy expanded the domestic market for the sector of rural economic organizations (OECAs), whose national organizational structure and the existing legal framework does not allow a more fluid management and effective to achieve its goals of profit-being.
Under these considerations, this research aims to contribute to understand the impact of these barriers, raising as research question What are the determining factors in the economic and social management of OECAs in Bolivia within the framework of the rural economy? Our goal is to validate a system of economic-social management for OECAs in Bolivia, based on study of 11 cases, in the context of the rural economy, in order to make adjustments to their national organizational structure and its functioning and incorporate OECAs third sector in the legal rules that effectively promote development in the country. To achieve this goal are identified as dimensions of analysis: the current legal framework, organizational structure, relationships, management and evaluation of OECAs nationwide.
To characterize and evaluate the performance of these dimensions the quantitative approach, with the use of statistical techniques for data analysis with qualitative approach, by applying structured, informal and qualitative interviews, and study method combines case.
Esta investigación se enmarca en los requisitos del taller de titulación de la carrera de economía de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) para optar al título de licenciado en economía, la información ha sido obtenida en el proyecto de investigación “Autonomía, bien común y sustentabilidad en Organizaciones Económicas Campesinas (OECAs) de Cochabamba y Norte Potosí”, ejecutado por el Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU) y el Instituto de Estudios Sociales y Económicos (IESE) de la UMSS, en el que me desempeñé como auxiliar de investigación. Los procesos de obtención de la información también estuvieron mediados por mi participación como becario en el Diplomado “Economía Social, Gerencia y Comercialización en Asociatividad Rural”, en el que participaron representantes de 14 OECAS del país, realizado por el IESE-CESU-UMSS, en convenio con Agrónomos y Veterinarios sin Fronteras (AVSF) y la Coordinadora de Integración de las Organizaciones Económicas Campesinas (CIOEC) de Cochabamba, durante las gestiones 2014-2015.
La temática de la investigación tiene que ver con la puesta en marcha del modelo de economía plural que reconfiguró la economía nacional permitiendo la apertura institucional a la economía social y solidaria en Bolivia, en el que el Estado con su política redistributiva amplió el mercado interno para el sector de las pequeñas unidades familiares campesinas que, para acceder al mercado formal, deben agruparse en las OECAs, cuya estructura orgánica nacional representada por la CIOEC (esta estructura, su representación y los objetivos que deben cumplir están definidas por Ley) y el marco legal vigente no permiten una gestión fluida y más efectiva para alcanzar sus objetivos de Beneficio económico-Bienestar social (B2).
Bajo estas consideraciones, esta investigación pretende aportar a conocer el impacto de estas barreras, planteándose como pregunta de investigación ¿Cuáles son los factores determinantes en la gestión económica-social de las OECAs en Bolivia en el marco de la economía plural? Nuestro objetivo es proponer y validar un sistema de gestión económica-social para las OECAs en Bolivia, en base al estudio de caso de 11 OECAS del país, en el marco de la economía plural, con el propósito de realizar ajustes en su estructura orgánica interna a nivel nacional, su funcionamiento y sus relaciones internas y con terceros e incorporar el tercer sector de OECAs en la normativa legal, que promueva efectivamente su desarrollo en el país. Para alcanzar este objetivo se identifican como dimensiones de análisis: el marco legal vigente, la estructura orgánica, sus relaciones internas y externas, y sus procesos de gestión y evaluación de las OECAs a nivel nacional.
En la parte metodológica, para caracterizar y evaluar el funcionamiento de estas dimensiones, esta investigación está basada en una conjugación del enfoque cuantitativo, utilizando técnicas estadísticas de análisis de datos, con el enfoque cualitativo, aplicando el método de estudio de caso de 11 OECAs del país (6 de Cochabamba, 2 de La Paz, 2 de Potosí y 1 de Tarija), en el que utilizamos información primaria y secundaria recogida mediante técnicas como las entrevistas estructuradas, informales y cualitativas en profundidad, talleres de elaboración de costos, además de las técnicas de observación participante y no participante.
El estudio se centra, de manera general, en analizar la institucionalidad que rige las relaciones entre las políticas públicas de desarrollo, el marco normativo del país, las OECAs, su ente matriz la Coordinadora de Integración de las Organizaciones Económicas Campesinas (CIOEC) y su rol en el marco de la economía plural, y más específicamente, en: a) analizar a nivel de OECAs sus procesos de gestión económica-social, su estructura orgánica a nivel local, regional y nacional, sus relaciones, tanto internas como con terceros, y la herramienta que utilizan actualmente para evaluar su gestión económica-social; b) Analizar la normativa legal vigente que regula el accionar de las OECAs en el país y determina la forma como se relacionan las OECAs con el mercado formal y c) en base a este análisis, diseñar, proponer y validar un nuevo sistema de gestión y de evaluación económica-social en 11 OECAs del país.
La propuesta se concreta en una estructura de normativa legal que incorpore un tercer sector (sector de las OECAs) en el Código Civil y permita su tratamiento adecuado en los Códigos de Comercio y Tributario, una estructura orgánica de las OECAs a nivel nacional con un esquema diferente de relaciones entre las OECAs, de éstas con su ente matriz (CIOEC) y de ambas con terceros (Estado, ONGs, mercado formal y sistema financiero), en un sistema validado de evaluación de la gestión económica-social de las OECAs y, finalmente, en un mecanismo legal para que las OECAs operen legalmente en el mercado formal emitiendo facturas como entidades sin fines de lucro y paguen sus impuestos como tal, en tanto se logre un régimen especial definitivo para las OECAs.
En este sentido, consideramos que el marco legal vigente tiene algunos avances puntuales en el reconocimiento de las entidades que hacen a la economía social y solidaria (ESS) en el país, así, de acuerdo a la Nueva Constitución Política del Estado (NCPE) el modelo económico vigente es la economía plural y está orientado a mejorar la calidad de vida y el vivir bien, está constituida por las formas de Organización Económica Comunitaria (OECOM), estatal, privada y social cooperativa y según el Art. 334, en el marco de las políticas sectoriales, el Estado protegerá y fomentará a las Organizaciones económicas campesinas (OECAs), asociaciones de pequeños productores urbanos y artesanos como alternativas solidarias y reciprocas, también facilitará el acceso a capacitación técnica, créditos, apertura de mercados y mejoramiento de procesos productivos, además a compras preferentes del Estado.
En este sentido, el principal argumento de esta investigación es que la gestión económica-social de las OECAs es un proceso integral que debe apoyarse en normas claras, coherentes y pertinentes para construir una institucionalidad que soporte efectivamente las relaciones entre la política pública y el accionar de los diferentes actores involucrados, orientada a lograr que pequeños productores agropecuarios y artesanales accedan a los mercados formales internos y externos de manera rentable, permanente, competitiva y sostenible.
En este contexto, analizamos el marco normativo vigente que promueve el desarrollo de las OECAs, describimos qué son las OECAs, su estructura orgánica, sus características, algunos elementos que permiten su sostenibilidad, a qué necesidades responden, cómo funcionan a nivel operativo, administrativo, productivo y de comercialización, cómo se relacionan internamente y con terceros y como evalúan su gestión económica-social.
Para ello, la presente investigación está estructurada en cuatro capítulos. En el primero, se describe el objeto de estudio, el planteamiento del problema, los objetivos de la investigación, la justificación y la metodología aplicada.
En el segundo capítulo, se construye un marco teórico que comprende una descripción de las teorías vigentes del desarrollo, de los fundamentos de la ESS y de la naturaleza de las OECAs en el marco de la economía plural. Analizamos el marco normativo vigente en sus diferentes niveles (Constitución, Códigos, Leyes y resoluciones) que regula el accionar de las OECAs y describimos las gambetas jurídicas que deben realizar para lograr su objetivo económico-social.
En el tercer capítulo, se describe la estructura orgánica de las OECAs a nivel nacional, cómo se relacionan internamente, cómo lo hace con su entorno (Estado, ONGs, mercado y entidades financieras) y cómo funcionan las OECAs de 1º y 2º grado. Por último, caracterizamos las 11 OECAs que conforman el estudio de caso, describimos y aplicamos la matriz B2[1] para conocer el estado de situación y establecer un primer ranking de las 11 OECAs, analizamos sus resultados y describimos algunos factores comunes de éxito en la gestión económica-social.
En el cuarto capítulo, presentamos una propuesta integral que consta de tres elementos:
- Una estructura orgánica de las OECAs a nivel nacional con un esquema diferente de sus relaciones internas y con terceros, que les permita mayor efectividad en su gestión económica-social.
- Un sistema validado de evaluación y planificación de la gestión económica-social de las OECAs que, al identificar las variables que requieren mayor atención para alcanzar su desempeño óptimo, permite elaborar un diagnóstico integral y diseñar planes de corto, mediano y largo plazo. En base al desempeño de cada OECA se puede elaborar un ranking nacional de OECAs y hacer seguimiento continuo del comportamiento de estas variables.
- Un mecanismo legal para que las OECAs puedan operar legalmente en el mercado, sin necesidad de hacer gambetas jurídicas (que desvirtúan su naturaleza social), manteniendo su figura jurídica de OECA sin fines de lucro, en tanto se consolide el tercer sector de las OECAs en la normativa legal vigente.
Teniendo estos dos elementos, las debilidades de la gestión económica-social y el ranking anual de OECAs, los organismos del Estado podrán elaborar políticas públicas mucho más precisas para mejorar el desempeño individual y colectivo de las OECAs en Bolivia. Finalmente, presentamos las conclusiones de la presente investigación, de las cuales se derivan algunas recomendaciones.
En este capítulo presentamos nuestro objeto de estudio, describimos la problemática a través de los antecedentes, el planteamiento del problema y su respectiva formulación, los objetivos, general y específicos, la hipótesis, la justificación y desarrollamos la metodología aplicada.
Los conceptos planteados en la ahora denominada economía social y solidaria, que se postula como una alternativa al modelo económico vigente en el mundo, no son nuevos para la economía nacional, campesina ni para las organizaciones sociales del país, pues la existencia de las organizaciones económicas comunitarias data desde mucho antes de la colonia. Precisamente, una de las características de la economía boliviana es que, en algunas regiones, principalmente rurales, se han preservado las relaciones pre-capitalistas que se han mantenido y se siguen manteniendo a través del funcionamiento de diferentes organizaciones productivas económicas que existían y existen en las comunidades campesinas, tanto en las comunidades de ayllus como en las comunidades por reforma agraria.
Las características de estas economías comunitarias respondían más bien a economías campesinas pre-capitalistas, que tenían que hacer un ejercicio de lo comunitario a partir de los recursos escasos con los que contaban y tomando elementos de su matriz cultural que les permitía establecer relaciones sociales de producción a través de principios de complementariedad y reciprocidad, que son propios del mundo andino, logrando reproducir su economía hasta nuestros días. A partir de la revolución del 52, estas unidades productivas organizadas sindicalmente priorizaron la reivindicación social y productiva dejando de lado la parte económica y ante la necesidad de:
“Establecerse en organizaciones económicas, primero se constituyeron las cooperativas, posteriormente el año 1970 aparecieron las asociaciones y fue el año 1980 que nacieron las corporaciones agropecuarias campesinas (CORACAs), a la cabeza de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB)”. (CIOEC LA PAZ/CIPCA/AYUDA EN ACCION, 2009, p.5)
Posteriormente, con el objetivo de mejorar la venta de su producción y participar en todo el proceso productivo, el año 1990 las asociaciones, CORACAs y cooperativas se constituyen en Organizaciones Económicas Campesinas (OECAs) que conforman la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas de Bolivia (CIOEC Bolivia) para que los represente, integre y brinde servicio a las organizaciones del país.
El año 2008, la CIOEC Bolivia realizó el primer censo nacional de OECAs, mostrando que existen 778 OECAs en el país, de las cuales solo el 19% estaban afiliadas a su ente matriz, 28% preafiliadas y 54% no afiliadas, al parecer, el ente matriz en ese año no tiene respaldo de las OECAs, quizás porque aún no estaba reconocida oficialmente por el estado.
En este contexto, las OECAs y la CIOEC, después de arduas gestiones, logran en el año 2013 ser reconocidas legalmente en la Nueva Constitución Política del Estado (NCPE) y en la Ley No. 338[2]. Así, en el Artículo 306 de la NCPE establece que el modelo económico boliviano es la Economía Plural que está constituida por las formas de organización económica comunitaria, estatal, privada y social cooperativa, orientado a mejorar la calidad de vida de sus habitantes, fortaleciendo la economía de los pequeños productores agropecuarios y de la economía familiar y comunitaria, este reconocimiento constitucional permite incorporar, tipificar y visibilizar aquellas organizaciones productivas ancestrales que siempre han existido en el país, aunque no con el denominativo de OECAs.
Por su parte, en el Artículo 13 de la Ley No. 338 de OECAs y OECOM se define a la OECA, sus características y los fines que persigue como entidad sin fines de lucro, principalmente el de lograr el equilibrio entre sus objetivos sociales (bienestar) y económicos (excedentes-beneficio) a favor del bien común, también menciona que el desarrollo rural integral sustentable es parte fundamental de las políticas económicas del Estado y que la OECA se constituye para lograrlo, como parte del modelo macroeconómico vigente, en el eje fundamental a nivel operativo. Adicionalmente, expresa específicamente, en el Artículo 14, “que las OECAs serán representadas a través de la estructura de la Coordinadora de Integración de las Organizaciones Económicas Campesinas, Indígena y Originarias - CIOEC-Bolivia”, este reconocimiento es clave para comprender el funcionamiento de las OECAs.
En base a estos reconocimientos legales, el Estado ha generado instituciones orientadas a organizar y fomentar el desarrollo de las OECAs, tales como las agencias de desarrollo Pro Bolivia, Insumos Bolivia, Promueve Bolivia y Conoce Bolivia para que los productores puedan trabajar y conseguir apoyo del Estado mediante transferencias público-privadas[3].
En este contexto, en el marco del nuevo modelo de desarrollo macroeconómico, ahora es importante y determinante que las OECAs, que por mucho tiempo no fueron visibilizadas por el Estado, a pesar de ser parte de su estructura cultural desde antes de la república, pasen de ser reconocidas legalmente a tener una institucionalidad fortalecida, un espacio formal en el que pueden participar activamente en el diseño, construcción y ajuste de políticas públicas que les favorezcan, promuevan y apoyen integralmente, brindándoles las condiciones necesarias para ser efectivamente los actores principales en la estrategia de soberanía y seguridad alimentaria en el país, pues el buen vivir, en definitiva, tiene que ver con la legalidad y la seguridad jurídica, con una serie de derechos y garantías sociales, económicas y ambientales que promueven una relación armoniosa entre los seres humanos y con la naturaleza, al tiempo que se recuperan varias soberanías como concepto central de la vida política del país. (Acosta, 2009).
Actualmente, si bien se está desarrollando el lenguaje jurídico normativo que va regulando este nuevo devenir histórico de las estructuras rurales, todavía se encuentran brechas entre lo que es lo normativo, el deseo, la política y la realidad. Así, podemos mencionar la existencia de incoherencias, vacíos legales y contradicciones en la normativa vigente, para esta temática, en sus diferentes niveles (Constitución, Códigos y Leyes).
En esta línea, analizamos la NCPE y dos leyes que regulan, apoyan, promueven e impulsan la creación y desarrollo de entidades de la ESS y su relación con los Códigos Civil, de Comercio y Tributario. Una es la Ley 144 que norma el proceso de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria y reconoce a las Organizaciones Económicas Comunitarias (OECOM), y la otra es la Ley 338 que norma la Agricultura Familiar Sustentable y reconoce las actividades familiares diversificadas realizadas por las OECA, OECOM y las familias productoras, como instancias operativas de la economía plural.
Respecto de la estructura orgánica de las OECAs a nivel nacional, ésta presenta una pirámide con demasiados intermediarios (hasta 4 niveles) en el centro, que ralentiza la gestión económica-social de las OECAs y eleva sus costos de transacción[4], tanto para ejercer representación, como para canalizar recursos, pues tiene en la cúspide a la CIOEC-Bolivia como ente que agrupa, representa, integra, coordina y gestiona actividades de las OECAs, en el medio están las CIOEC departamentales y las OECAs de 1º, 2º y 3º grado, que cumplen roles similares con los niveles inferiores, y en la base están los socios que presentan demandas y requerimientos a través de la pirámide. Esta estructura reproduce la que tiene la CSUTCB que responde a una lógica sindical para defender los intereses de sus miembros, en clara confusión respecto del fin de la OECA como entidad económica productiva, por lo tanto, se debe construir una estructura adecuada y pertinente para ello.
Otro aspecto adicional, y que impacta directamente en su estructura actual, es que el número de OECAs afiliadas a la CIOEC se ha reducido para el año 2015 con respecto del año 2008, mostrando que la CIOEC en estos siete años no ha logrado consolidar la legitimidad que la ley le atribuye (asigna) en la representación de las OECAs. Esta situación claramente representa un problema de institucionalidad debilitada que sugiere reflexionar sobre el tema y tomar medidas adecuadas para revertirla.
Es más, en el caso de Cochabamba, la CIOEC ha gestionado y ejecutado proyectos productivos durante el 2015 para las OECAs afiliadas, asumiendo un rol de intermediación entre los demandantes de recursos y las entidades del Estado y ONGs. Por otro lado, la CIOEC también interviene en la comercialización de los productos de las OECAS en mercados formales, actuando como intermediaria entre lo que el mercado demanda y lo que las OECAs producen, incurriendo en mayores costos de transacción y problema de agencia. Esta actividad “institucionalizada” es tolerada por las OECAs de 1º y 2º grado que, al no poder posicionarse en el mercado por sus propios medios ven a la CIOEC como la tabla de salvación que comercializará su producción en el mercado formal, prácticamente están avalando que su ente matriz realice las reprochadas actividades del “intermediario” que tanto se pretendió eliminar al crear las OECAs.
Sin embargo, cabe mencionar que en el ejercicio de su rol institucional, la CIOEC-Cochabamba ha coordinado un proyecto de fortalecimiento organizacional a nivel nacional, en convenio con otras instituciones que tienen que ver con el desarrollo local, como el evento de formación de cuerpos directivos en áreas de gerencia y comercialización para socios de las OECAs del país, logrando impactos relevantes en la identificación de sus reales capacidades productivas y de gestión para competir en el mercado.
Esta conducta institucional refleja en las OECAs una actitud bipolar en el marco de la economía plural pues, por una parte, actúan como lo que rechazan (ser intermediarios) y, por otra, actúan como intermediarios de manera institucionalizada, en franca contradicción con el principal motivo de su razón de ser.
Las pequeñas unidades familiares campesinas que viven en las comunidades campesinas tradicionalmente han funcionado de manera natural, a partir del manejo y el uso de los recursos en determinados territorios, aplicando principios ancestrales de cooperación, solidaridad y reciprocidad como la minka, el ayni y el pasanaku[5], bajo una lógica de producción campesina diversificada de sobrevivencia y subsistencia en base a ventajas comparativas que, para competir en el mercado formal, deben adoptar lógicas de producción empresarial especializada en base a ventajas competitivas, este cambio de paradigma productivo requiere transitar desde una estructura piramidal sindical hacia otra estructura empresarial caracterizada, entre otros elementos, por la eficiencia y eficacia en el uso de recursos limitados, manejo de instrumentos de planificación estratégica y de contabilidad (costos de producción, depreciación de activos, punto de equilibrio, registros básicos), uso de toda la capacidad instalada, documentos legales y elección libre del rubro productivo con criterios técnicos de viabilidad y rentabilidad económica.
A los esfuerzos que implica este cambio de enfoque productivo, se debe adicionar un entorno con normativa confusa que dificulta seriamente la gestión económica-social de las OECAs y exigen doble esfuerzo para la toma de decisiones, pues por un lado se debe pensar, decidir y actuar bajo la forma de OECA y por otro, bajo la forma de empresa con fines de lucro, generando actitudes forzadas para la obtención de documentos legales que les permitan participar en los mercados formales internos y externos de manera rentable, permanente, competitiva y sostenible. Esta dualidad de identidad institucional claramente limita el accionar de las OECAs.
Finalmente, el sistema de evaluación de la gestión económica-social que utilizan las OECAs, tiene serias debilidades y dificultades para lograr una lectura objetiva de la real situación de las OECAs, pues, en primer lugar, las variables no responden a una categorización básica adecuada para la gestión económica-social, en segundo lugar, estas variables tienen respuestas dicotómicas, como si la realidad se resumiera a blanco o negro, descartando infinidad de grises, luego se suman las respuestas positivas y se obtiene el valor que representa el desempeño de la gestión en las OECAs, asumiendo certeza en el cumplimiento de las variables sin medir el nivel cualitativo de las mismas, además que iguales sumatorias no reflejan la misma realidad, por lo tanto, su lectura es confusa y puede llevar a tomar decisiones equivocadas.
Ante este panorama, a través de la presente investigación, se ha querido mirar qué aspectos legales y de gestión económica-social deben estar presentes en las iniciativas de asociatividad rural y de las periferias urbanas para lograr equilibrios entre las necesidades de generar beneficios para los socios y la eficiencia productiva de las OECAs, capitalizando aprendizajes de las experiencias y aportes recibidos, de tal manera que los productores experimenten condiciones de bienestar.
Para ello, con la finalidad de llevar adelante un estudio más riguroso y minucioso del funcionamiento de las OECAs en el país, se han tomado como estudio de caso a once OECAs que han participado del programa del diplomado “Economía Social, Gerencia y Comercialización en Asociatividad Rural”, realizado por el IESE-CESU-UMSS, en convenio con Agrónomos y Veterinarios sin Fronteras (AVSF) y la Coordinadora de Integración de las Organizaciones Económicas Campesinas (CIOEC) de Cochabamba, durante agosto y diciembre de 2015, entre las cuales tenemos dos de Potosí, dos de La Paz, una de Tarija y seis de Cochabamba, unas más grandes que otras, tanto de 1º como de 2º grado[6], entre antiguas y nuevas, que se dedican a producir artesanías como accesorios de cuero, ropa nativa, hilos, tejidos, mantas, mantillas y chalinas de lana de llama, fibra de alpaca y algodón (46%), miel y sus derivados como propóleos y cera (27%), y alimentos como banano orgánico, queso fresco y yogurt, además de bioinsumos para cultivos orgánicos (27%).
En Bolivia, en el marco de la economía plural que implementa programas de apoyo a la producción local y a la soberanía alimentaria, las OECAs como entidades privadas, reciben recursos públicos del Estado para su funcionamiento, también son financiados por ONGs a través de proyectos de desarrollo, buscan la auto sostenibilidad y autogestión de sus emprendimientos productivos, en este marco, la presente investigación pretende responder a la siguiente pregunta:
¿Cuáles son los factores determinantes en la gestión y evaluación económica-social de las OECAs en Bolivia, en el marco de la economía plural?
También buscamos responder a las siguientes preguntas secundarias:
- ¿Cómo funcionan las OECAs en Bolivia, tomando en cuenta su estructura orgánica y cómo se relacionan internamente y con terceros?
- ¿Cuál es la normativa legal vigente que regula el accionar de las OECAs en Bolivia?
- ¿Cómo se puede mejorar el sistema de gestión y evaluación económica-social de las OECAS en el país, en el marco de la economía plural?
Validar un sistema de gestión económica-social para las OECAs en Bolivia, en base al estudio de caso de 11 OECAs, en el marco de la economía plural.
- Describir el funcionamiento de las OECAs en el país, tomando en cuenta su estructura orgánica y como se relacionan internamente y con terceros.
- Analizar la normativa legal vigente que regula el accionar de las OECAs en Bolivia.
- Diseñar un nuevo sistema de gestión y evaluación económica-social de las OECAs en el país, ajustado al modelo de economía plural vigente en el país.
Se busca refutar que las OECAs son empresas privadas híbridas, financiadas por ONGs y con fondos públicos del Estado para su funcionamiento orgánico, productivo y comercial, con doble personalidad jurídica, primero, desde el punto de vista Orgánico y productivo, son asociaciones sin fines de lucro de productores agropecuarios y artesanales que buscan mejorar sus condiciones de vida realizando actividades de producción, acopio, transformación y comercialización de materia prima y productos terminados en mercados informales a nivel local y departamental para lograr excedentes económicos y, a través de la conformación de redes orgánicas, mayores espacios de incidencia política y, en segundo lugar, desde el punto de vista comercial, adoptan la figura de microempresas con fines de lucro (SRL) que les permite acceder a mercados formales a nivel local, nacional e internacional para lograr mayores excedentes económicos y cumplir con sus objetivos social y económico. Actúan desde estos dos flancos, no porque quieran, sino porque el marco normativo legal vigente les impone graves dificultades en su gestión económica-social debido a la doble personalidad jurídica que deben adoptar y la confusión que esto genera respecto de su verdadero rol en el marco de la economía plural, por lo que deben realizar gambetas jurídicas para adecuarse a la normativa vigente y acceder legalmente a mercados formales internos y externos de manera rentable, permanente, competitiva y sostenible.
El objetivo del vigente modelo de desarrollo denominado “El Nuevo Modelo Económico, Social, Comunitario y Productivo” es alcanzar el estado de bienestar, para ello el Estado debe redistribuir los excedentes generados por los sectores productivos estratégicos hacia los sectores generadores de ingresos y empleo (industria manufacturera, turismo, desarrollo agropecuario y otros) a través de las agencias de desarrollo mencionadas y los programas de fomento a la producción, tales como el PAR, CRIAR I y II, cuyos propósitos principales son la lucha contra la pobreza, a través del fortalecimiento de la economía familiar promoviendo la asociatividad rural como requisito para acceder a los recursos económicos públicos que administran.
Esta dinámica de desarrollo económico está canalizando fondos públicos hacia sectores privados campesinos y artesanales, por ello es importante analizar y cuantificar el impacto de estos programas en la mejora de la calidad de vida de sus beneficiarios. Una opción para ello es medir el desempeño en la gestión económica-social de las OECAs y para hacerlo se debe entender cómo se gestionan las OECAs en el marco de la economía plural.
En este sentido, la presente investigación beneficiará a los actores de las OECAs (socios, representantes, financiadores y técnicos), a la población en general que consume sus productos y a los diseñadores de políticas en los ámbitos municipal, departamental y nacional al dotarles de un Ranking del desempeño de la gestión económica-social de 11 OECAs del país y de información sistematizada acerca de los puntos críticos, tanto positivos, que deben ser replicados, como negativos, que deben ser fortalecidos en la gestión económica-social de las OECAs .
En la presente investigación se desarrolló un sistema de evaluación y planificación de la gestión económica-social de las OECAs, que les permitirá mejorar sus procesos de evaluación y planificación, a corto, mediano y largo plazo, de su gestión económica-social, para lograr mejorar sus resultados. Además, podrán realizar un seguimiento con mayor precisión del desempeño de cada variable y tomar medidas correctivas más oportunas y pertinentes.
Por otro lado, se plantea una estructura orgánica alterna de la OECAs a nivel nacional que les permita mayor agilidad en sus relaciones internas, entre ellas y con terceros, eliminando los problemas de agencia y reduciendo costos de transacción.
Asimismo, los resultados del estudio ayudarán a crear una mayor conciencia respecto del uso eficiente de los recursos públicos para promover el desarrollo endógeno local, mediante el fomento a iniciativas productivas a nivel territorial ya que, como dice Amartya Sen, el gasto en inversión plasma sus expectativas en un proceso de desarrollo a escala.
Finalmente, en base a la identificación de vacíos e incoherencias en el marco legal normativo en el que se sustenta el funcionamiento de las OECAs en Bolivia, se plantea un mecanismo legal que les permita acceder legalmente a los mercados formales, rompiendo el esquema de la dualidad jurídica actual, y cumplir con sus obligaciones tributarias en su condición de entidades sin fines de lucro. Este mecanismo legal permitirá que las OECAS se autodefinan como lo que por naturaleza jurídica y orgánica son, asociaciones sin fines de lucro, y proceder en consecuencia, sin necesidad de realizar gambetas jurídicas para lograr su objetivo económico-social.
El método general de la tesis es descriptivo, analítico y propositivo, aplicado bajo un enfoque conjugado de investigación científica, tanto cuantitativa, utilizando técnicas de análisis de datos, mediante la encuesta estructurada[7] y semiestructurada, como cualitativa[8], utilizando el método del estudio de caso, mediante la aplicación de entrevistas estructuradas, formales, informales y cuantitativas en profundidad, talleres, observación participante y no participante, que ha sido utilizado de forma sistemática e intensiva, tanto en procesos pedagógicos de enseñanza como en procesos de investigación científica. En este caso, corresponde su aplicación como método de investigación cuyo esquema general se presenta en el Gráfico 1.
El enfoque cualitativo, se concentra en entender cómo y por qué suceden los fenómenos estudiados desde la perspectiva de los propios actores, cuyas características son, como dice Perez Serrano, (2001) “particularistas, descriptivas, holísticas e inductivas” y citando a Kenny y Grotelensh, (1980) dice “es particularmente útil cuando el problema implica una nueva línea de indagación, necesita una mayor conceptualización de factores o funciones, requiere poner énfasis sobre el patrón de interpretación dado por los sujetos e implica determinar los factores significativos de un caso”.
El núcleo de la metodología aplicada, tanto cualitativa como cuantitativa, en la presente investigación, consta de tres etapas cíclicas y en espiral de recolección, procesamiento y análisis de datos hasta lograr la calidad de datos requerida para soportar los objetivos del estudio, delimitados por elementos temporales, geográficos, de viabilidad y de presupuesto, de manera que permita complementar los datos obtenidos en los ciclos anteriores.
Durante la primera etapa de recolección de datos, para introducirse en la temática de estudio, construir el marco teórico y el marco normativo que tienen que ver con la gestión de las OECAs, se realizaron actividades de gabinete para la revisión documental y bibliográfica, y actividades de campo aplicando la observación directa, observación participante, talleres de elaboración de costos, encuestas y entrevistas. En la segunda etapa, se procedió a preparar, ordenar, y tabular los datos obtenidos para la elaboración de instrumentos gráficos de análisis de datos, tales como esquemas, flujos, tablas y gráficos. En la tercera etapa, se procedió al análisis de los datos, aplicando métodos deductivos e inductivos, para construir información que permita describir, interpretar y explicar las categorías de nuestro objeto de estudio, representados en gráficos, esquemas y flujos de procesos.
Las tres etapas mencionadas se repitieron al menos durante 4 ciclos, para triangular los datos con el fin de complementar datos faltantes, clarificar los ambiguos, desechar los inconsistentes y confirmar las interpretaciones. Toda esta metodología se presenta en el Grafico 1. Finalmente, se procedió a redactar el informe final de la investigación.
Fuente: Elaboración propia, en base a Perez Serrano (2001) y Hernandez Sampieri, Fernández Collado y Baptista Lucio (2010)
En el presente capitulo presentamos el marco teórico en el que se sustenta la presente investigación, inicialmente presentamos los paradigmas del desarrollo, entre los que destacan el desarrollo endógeno, el enfoque de capacidades o desarrollo como libertad, el desarrollo a escala humana, seguidamente la teoría de las instituciones, los antecedentes y características de la economía social y solidaria y, como su expresión en Bolivia, a las organizaciones económicas campesinas. De igual modo presentamos el marco normativo legal vigente que rige el accionar de las OECAs en el país. Veamos.
Después de la segunda guerra mundial, surgen propuestas de desarrollos alternativos como: Economías de Desarrollo, Desarrollo Sustentable, Desarrollo Endógeno, Desarrollo Humano y el enfoque del Desarrollo a Escala Humana, entre otras. Se basan en la búsqueda de una explicación ya no cuantitativa sino más bien cualitativa al problema de la pobreza, con una mirada que busca el bienestar de las personas, para fortalecer las alternativas del desarrollo.
El Desarrollo Sustentable hace una crítica a las relaciones entre el desarrollo y el medio ambiente, debido al uso ilimitado de los recursos dentro de un mundo finito, el medio ambiente no puede ser tratado como capital natural, creando externalidades negativas, ya que la satisfacción de las necesidades básicas de las generaciones presentes no debe comprometer la capacidad de la satisfacción de las generaciones futuras (Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, 1987), como se expresó en el Club de Roma:
“Si la industrialización, la contaminación ambiental, la producción de alimentos y el agotamiento de los recursos mantienen las tendencias actuales de crecimiento de la población mundial, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en el curso de los próximos cien años. El resultado más probable sería un súbito e incontrolable descenso, tanto de la población como de la capacidad industrial". Citado por (Zapiain Aizpuru, pág. 1).
Por lo tanto, como consecuencia del crecimiento económico insaciable del sistema capitalista hay una destrucción gradual del medio ambiente global que en gran medida es irreversible y afecta a las futuras generaciones. Estos planteamientos son tomados en cuenta en nuestros días.
Por su parte, Manfred Max Neef plantea el Desarrollo a Escala Humana, que se fundamenta en la satisfacción de las necesidades humanas básicas para vivir, reflexionando el marco social, ecológico y las categorías existenciales. El autor expone que hay "una crisis de la utopía" (Neef, M. 2010, pág. 23), entendida como la imposibilidad de alcanzar el desarrollo que nos plantean las sociedades desarrolladas, debido a que olvidan nuestras realidades sociales, culturales, ambientales, etc., en otras palabras, se trata de un "desarrollo" impuesto que obedece más a los intereses externos que a los nuestros. Este autor crea una matriz de 36 variables que, por un lado, se presentan como nueve necesidades básicas, de: subsistencia, protección, afecto, comprensión, participación, creación, recreo, identidad y libertad; y, por otro lado, están los satisfactores que son: Ser, Tener, Hacer y Estar. Se trata de una cuantificación de carácter subjetivo.
Además de las teorías mencionadas, consideramos que las propuestas de desarrollo endógeno, desarrollo humano y teoría de las instituciones son pertinentes a nuestros objetivos, las describimos a continuación.
El concepto de desarrollo endógeno[9] aparece enfocado principalmente en el desarrollo regional, es una propuesta para reorganizar la actividad económica y las relaciones sociales y políticas “desde abajo”, lo cual no conlleva un abandono de la integración nacional, sino, la articulación de la estructura económica nacional desde y con los niveles locales y regionales. Es un modelo socioeconómico en el que las comunidades desarrollan sus propias propuestas, pues, el liderazgo nace en la comunidad y las decisiones parten desde adentro de la comunidad misma; busca la satisfacción de las necesidades básicas, la participación de la comunidad, la protección del ambiente y la localización de la comunidad en un espacio determinado, que los procesos locales y globales se complementen bajo nuevos mecanismos de distribución de los beneficios económicos.
Este modelo de desarrollo plantea potenciar las capacidades internas de una región o comunidad local, de modo que se las pueda utilizar para fortalecer la sociedad y la economía sustentable de adentro hacia afuera. Es justamente en estos espacios en los que las OECAs se insertan como parte fundamental para el desarrollo en el marco de la estrategia de la economía plural.
En este sentido, en el Gráfico 2, se muestra doce principios guías para apoyar el desarrollo endógeno, inicia a partir de entender la vida cotidiana de las comunidades involucradas, sus visiones de mundo, valores, organización social, recursos que tienen y su forma de valorarlos y usarlos. En la parte externa, se ve que las iniciativas locales surgen como estrategias integrales para responder a sus necesidades, se construyen en base a sus propias demandas y tienen que ver con temas de aprendizaje, desarrollo de capacidades, identificación de oportunidades, selección de recursos, retención de beneficios y construcción de redes, para hacer uso local de sus recursos naturales, humanos, económicos, sociales y culturales, orientados a la producción local.
Fuente: Tomado de Tapia P., Nelson (2008, p.34)
Este enfoque del desarrollo como libertad, también conocido como enfoque de capacidades, entendida como las que cada persona dispondría para poder convertir sus derechos en libertades reales, propuesto por Amartya Sen, premio Nobel de Economía 1998, está estrechamente relacionada con el Desarrollo Humano y parte de la crítica a los modelos economicistas que consideran, como medio y fin en sí mismos, el crecimiento económico, en particular el crecimiento del PIB per cápita, como sinónimo de desarrollo, además lo relacionan con el aumento de las rentas personales, la industrialización, los avances tecnológicos y la modernización social (Sen, 2000).
Al respecto, Sen (1999, p. 1 y 2), plantea que:
“(...) el proceso de desarrollo puede considerarse como una ampliación de la libertad humana. El éxito de una economía y de una sociedad no puede separase de las vidas que pueden llevar los miembros de la sociedad. Puesto que no solamente valoramos el vivir bien y en forma satisfactoria, sino que también apreciamos el tener control sobre nuestras propias vidas, la calidad de la vida tiene que ser juzgada no solamente por la forma en que terminamos viviendo, sino también por las alternativas substanciales que tenemos (...)”.
La libertad puede ser susceptible tanto a lo que hace una persona como a las alternativas que tiene, este es el razonamiento básico que proporciona la base para considerar el desarrollo como libertad e implica la expansión de las capacidades y potencialidades individuales y colectivas, las que hay que descubrir y fomentar.
Como la expansión de la libertad es el fin principal del desarrollo, la importancia de este enfoque radica en que exige la eliminación de las principales fuentes de privación de la misma: la pobreza, la tiranía, la escasez de oportunidades económicas, las privaciones sociales, el abandono de los servicios públicos, la intolerancia de Estados represivos, etc. (Sen, 2000).
Desde esta perspectiva, la pobreza es concebida como la privación de capacidades básicas y no sólo la carencia de una renta básica o falta de ingresos; en otras palabras, ser pobre es aquella persona situada en una condición social con pocas oportunidades y/o con escasa habilidad para alcanzar, construir o valorar oportunidades, cuya capacidad humana resulta negada o anulada.
Cuando sostiene que el concepto de desarrollo va más allá del simple crecimiento y de los niveles de la renta per cápita de un país o de un territorio, Amartya Sen (2000) plantea un nuevo enfoque en la interpretación del desarrollo, en el que lo más importante es que las personas realicen las actividades y cumplan funciones que desean y puedan llevar a cabo, pues el desarrollo económico se consigue utilizando las capacidades que las personas han desarrollado gracias a los recursos materiales y humanos en el marco cultural que tiene un territorio. Así, las capacidades reflejan el poder de elegir y actuar de las personas, su libertad para hacer o ser, realizar sus metas, alcanzar su propio bienestar y lograr su calidad de vida, lo que significa una mayor potencialidad de la gente para mejorar su bienestar individual y colectivo por la vía de la ampliación de las opciones y una mayor libertad
Por ello, la libertad de elección de las personas ocupa un lugar central en los procesos de desarrollo, por lo que las instituciones formales e informales deben contribuir al ejercicio de la libertad de los ciudadanos como un valor intercultural que permite siempre y en todo lugar la utilización de las capacidades de la población.
Las reglas de juego surgen para reducir la incertidumbre en la interacción de los sujetos sociales que carecen de información sobre el posible comportamiento de los otros, como dice North, (1995)
“Las instituciones son las reglas del juego en una sociedad o, más formalmente, son las limitaciones ideadas por el hombre que dan forma a la interacción humana. Por consiguiente, estructuran incentivos en el intercambio humano, sea político, social o económico. El cambio institucional conforma el modo en que las sociedades evolucionan a lo largo del tiempo, por lo cual es la clave para entender el cambio histórico”
Haciendo una analogía con un partido futbol, las instituciones son las reglas de juego y las organizaciones son los equipos que juegan utilizando cada una su respectiva estrategia. Estas organizaciones pueden ser, entre otras, políticas (partidos), económicas (empresas, sindicatos), sociales (asociaciones, fundaciones) y educativas (escuelas, universidades).
Las instituciones definen y limitan el conjunto de elecciones de los individuos, una parte esencial del funcionamiento de las instituciones es lo costoso que resulta conocer las violaciones y aplicar el castigo, es decir, los costos de funcionamiento de las instituciones incluyen no sólo al marco institucional sino a las organizaciones que surgen como consecuencia de él.
Las instituciones, junto con la tecnología, determinan los costos de transacción, y también los de producción, o sea, los costos totales. Cuánto mayor sean los costos de asegurar la propiedad (costos de transacción), más costoso será producir, más ineficiente será el marco institucional y mayor el freno al crecimiento económico. North (1995)
La Revolución Industrial en el Reino Unido (siglo XVIII – XIX) inicia un proceso de transformación económica, social y tecnológica que, con la introducción de máquinas a vapor y la utilización de materiales como el acero y el hierro en los procesos de producción, provocaron grandes cambios socioeconómicos como el crecimiento de la clase obrera y de conocimientos técnicos y científicos aplicados a procesos productivos. La economía se transforma hacia la industria, dejando atrás la dependencia de la agricultura y de actividades artesanales que en el pasado ocupaban mano de obra, esta situación no era favorable para la clase obrera, pues, debido a la introducción de la maquinaria en la producción, muchas personas quedaron desempleadas.
Ante esta situación, de explotación y desempleo, los obreros se unieron para defender sus derechos, inicialmente destruyeron máquinas y quemaron fábricas, luego se dieron cuenta que el verdadero problema era la ausencia de una ley que los proteja, por lo que decidieron organizarse y designar dirigentes que los representaran para defender sus intereses. Nace el Sindicato.
Posteriormente, el 24 de octubre de 1844, cuando un grupo de 28 trabajadores de la industria textil se habían quedado sin empleo tras una huelga, constituyeron la Cooperativa de Rochdale, a la cual aportaron cada uno 28 peniques, fue constituida por medio de estatutos, reglas y principios que beneficiaron la toma de decisiones. Estos principios claros le permitieron a la cooperativa lograr el éxito y son pilares para los principios del cooperativismo.
La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) fue fundada en Londres en agosto de 1895, su sede fue trasladada en 1982 a Ginebra, Suiza. La organización, sujeta a la legislación belga, fue constituida como asociación internacional sin ánimo de lucro en fecha de 23 de mayo de 2013. En base a las reglas de la Cooperativa de Rochdale se crean los 7 principios de la ACI que, según la Alianza Cooperativa Internacional, (2013), son pautas para que las cooperativas pongan en práctica sus valores.
Más recientemente, el concepto de economía solidaria se desarrolló en Francia a partir de 1980, se corresponde con una economía en la que el mercado es un componente, posiblemente el más importante, pero no el único, gira en torno a tres polos: el mercado, el estado y la reciprocidad, que corresponden a los principios de mercado, redistribución y reciprocidad[10].
En 2007 se crea la Carta de Principios de la Economía Social, promovida por la Conferencia Europea Permanente de Cooperativas, Mutualidades, Asociaciones y Fundaciones (CEP-CMAF), en la actualidad llamada Asociación Europea de Economía Social, que establece sus principios.
Según Monzón Campos y Chaves Ávila (2012) la economia social (ES) esta representada por:
“Conjunto de empresas privadas organizadas formalmente, con autonomía de decisión y libertad de adhesión, creadas para satisfacer las necesidades de sus socios a través del mercado, produciendo bienes y servicios, asegurando o financiando, y en las que la eventual distribución entre los socios de beneficios o excedentes, así como la toma de decisiones no están ligadas directamente con el capital o cotizaciones aportados por cada socio, correspondiendo un voto a cado uno de ellos, o se llevan a cabo en todo caso mediante procesos democráticos y participativos de toma de decisiones”. (p. 23).
A continuación, presentamos comparativamente los principios que rigen a estas tres organizaciones de la economía social. (Tabla 1).
Fuente: Elaboración propia, con datos de (Monzón Campos y Chaves Ávila, 2012) y (ACI, 2013)
Desde un punto de vista socioeconómico, una característica básica, que comparten todas las organizaciones de la Economía Social, es que son organizaciones de personas que llevan a cabo una actividad con el objetivo principal de satisfacer las necesidades de las personas y no de retribuir a inversores capitalistas. La ES tiene las siguientes características:
1. Son privados, es decir, no forman parte del sector público ni están controlados por él;
2. Están organizados formalmente, esto es, por lo general están dotadas de personalidad jurídica;
3. Tienen autonomía de decisión, lo que significa que tienen plena capacidad para elegir y cesar a sus órganos de gobierno y para controlar y organizar todas sus actividades;
4. Gozan de libertad de adhesión, es decir, que no es obligatorio adherirse a ellas;
5. La distribución de beneficios o excedentes entre sus socios usuarios, si se produce, no es proporcional al capital o las cotizaciones aportadas por los socios, sino a sus actividades o transacciones con la organización;
6. Desarrollan una actividad económica por derecho propio, con el fin de satisfacer las necesidades de las personas, los hogares o las familias. Por este motivo, se dice que las organizaciones de la ES son organizaciones de personas, no de capital. Trabajan con capital y otros recursos no monetarios, pero no por el capital.
Actualmente, el concepto de economía social está en construcción y como tal es polisémico, según diversos autores[11] es conceptualizado como “tercer sector", “non profit sector”, “sector autogestionario”, “economía social y solidaria”, y “economía comunitaria”, entre otros. En la presente investigación nos referiremos como Economía social y solidaria (ESS).
En cuanto a las formas organizativas que se desarrollan en el sector de la economía social europea, dependiendo de las actividades que realizan, se organizan en cooperativas, mutuales y asociaciones, ONGs y otras formas jurídicas, (la economía denominada no oficial, no forma parte de este campo). Cabe destacar que la adopción de alguna de estas formas jurídicas “es un indicador importante, pero no garantiza en sí la pertenencia de una organización a la economía social. En ciertos países, pueden existir números empresas que no tienen de cooperativo más que el nombre (…). Igualmente, el estatus asociativo o mutualista a veces puede servir de fachada jurídica para las actividades con fines de lucro o para las estructuras para-publicas” (Laville, 2004, p.199).
También afirma que una característica principal de las organizaciones de la economía social es la hibridación de recursos, es decir, la combinación de recursos provenientes del mercado (por venta de productos y fuerza de trabajo, donaciones privadas, etc.), del Estado (subvenciones, compras del Estado, etc.) y recursos no monetarios (trabajo voluntario u otros en especie). Estos argumentos fueron novedosos en el desarrollo del campo teórico de la economía social europeo. (Laville, 2004).
La economía solidaria[12] en América Latina data de la época precolombina y tiene sus primeras evidencias en las formas de trabajo colectivo que se dieron en las diversas culturas, la "Minka" y el “Ayni” en el Tahuantinsuyo, como una experiencia generalizada en toda la región. Actualmente, los pueblos indígenas mantienen dichas formas de trabajo solidario que sustentaron y sustentan sus economías y sociedades, y que fueron espacios de resistencia en la colonización y también en la época republicana.
A finales del siglo XX se vivieron graves crisis económicas durante la transición a la modernidad capitalista y como respuesta surgen propuestas de ESS cada vez más elaboradas, cuyas mejoras están íntimamente ligadas a la historia del capitalismo, pues en cada etapa de crisis, en las que muchas personas quedan sin el sustento diario para vivir y tienen que buscar alternativas que les permitan subsistir en estas etapas, retoñan estas propuestas alternativas con más fuerza, buscando formas de organización que sean expresión de una economía al servicio de las personas, pues, como dice el sociólogo chileno Luis Razeto, citado por Quijano Peñuela & Reyes Grass (2004)."la economía solidaria es aquella en la que la solidaridad está presente y actúa en todos los niveles estructurales y organizativos que definen las diferentes fases del ciclo económico: producción, distribución, circulación y consumo”.
Por otro lado, desde el punto de vista del marco institucional, siguiendo a Coraggio (2009) que dice que “l a economía social y solidaria no excluye al mercado ni al Estado como instituciones de coordinación de lo complejo”, existen diferentes grados de avance en la institucionalización de la ESS en Latinoamérica, desde tímidas propuestas de adopción de sus principios, hasta cambios constitucionales en las estructuras económicas de los países, que a su vez, van desde la simple promulgación de normas jurídicas, hasta los que han logrado diseñar e implementar seriamente toda una estructura integral política, normativa e institucional, pues han creado ministerios, secretarías e institutos nacionales, que permiten regular, controlar y fomentar planes y programas nacionales para el desarrollo de la ESS en sus países, tal el caso de Ecuador, Brasil y Uruguay.
Las organizaciones y prácticas enmarcadas en el campo de la ES en Latinoamérica son muy diversas, se complementan y se enriquecen mutuamente unas con otras, adoptan la forma de cooperativas, emprendimientos familiares y comunitarios, asociaciones de productores y trabajadores, banca social, cooperativas de trabajo y de microcréditos, organizaciones campesinas, pequeños productores de mercaderías asociados, empresas recuperadas de la quiebra y reincorporadas al mercado por sus trabajadores que se convirtieron en accionistas, huertas comunitarias, asociaciones barriales y diversas formas de organización de la acción conjunta que surgen en la lucha por la sobrevivencia, en fin, hombres y mujeres víctimas del capital que se organizan como productores asociados para reproducir su vida y reintegrarse a la división social del trabajo. Estas formas orgánicas se dedican a construir redes de ayuda mutua, redes de comercio justo y ferias populares en las que se promueve la venta directa del productor al consumidor, llevar adelante nuevos modos de producción con prácticas autogestionarias, compra o venta conjunta, estrategias de desarrollo local, artesanía popular, sistemas alimentarios autogestionados a diversas escalas territoriales, autoconstrucción de viviendas, comprar y vender en conjunto, adquirir en conjunto bienes y servicios de consumo, apuntando a mejorar su calidad de vida.
Por lo mencionado, las experiencias colectivas de las OECAs se enmarcan, a priori, dentro de este tipo de organizaciones sociales, dado que posibilitan la gestión colectiva de las necesidades con la finalidad última de la reproducción y producción de la vida de la comunidad.
A nuestro criterio, son tres los elementos comunes para abordar la relación entre experiencias colectivas de OECA y la Economía Social:
- El objeto central es la satisfacción de las necesidades de la comunidad en su conjunto, priorizando la reproducción de la vida y el trabajo antes que el lucro.
- En su conformación/constitución se viabilizan formas de organización colectiva para acceder a valores de uso para la producción y reproducción de la sociedad.
- La autogestión en sus procesos productivos, en la toma de decisiones y la autosuficiencia financiera.
Como el sujeto se reproduce en sociedad, las necesidades humanas no se reducen a meras necesidades fisiológicas, sino que son de carácter material, cultural y espiritual, sin cuya satisfacción la reproducción de la vida humana no sería posible (Hinkelammert y Mora Jiménez, 2005).
Como se explica en la teoría de Desarrollo a Escala Humana desarrollada por (Max-Neef, Elizalde y Hoppenhayn, 1986, p.36) "no se trata de relacionar necesidades solamente con bienes y servicios que presuntamente las satisfacen; sino de relacionarlas además con las prácticas sociales, formas de organización, modelos políticos y valores que repercuten sobre las formas en que se expresan las necesidades". Aquí se puede decir que son los sujetos quienes deciden de qué manera satisfacer sus propias necesidades.
Así, las OECAs que analizamos en el presente trabajo son consideradas satisfactores sociales deseables en las actuales condiciones sociales, históricas y culturales, que en los procesos de producción, transformación, comercialización y gestión cotidiana de sus actividades desarrollan relaciones sociales que generan satisfactores y expresan necesidades sociales de distinta índole.
Por todo lo expuesto, las formas comunitarias de organizar las OECAs se asimilan con las formas de organización de las experiencias de ESS en general, porque están motivadas no por la acumulación de capital, sino por la creación de trabajo para la reproducción de la vida de los sujetos y de las comunidades por medio de la organización colectiva, el trabajo conjunto, los vínculos sociales de manera sostenida en el tiempo, en donde la cooperación, reciprocidad, solidaridad y asociatividad, son los valores centrales que subyacen a estas prácticas donde la principal característica es la participación directa de los sujetos en la satisfacción de sus necesidades y es la comunidad misma que interviene y decide de qué maneras quieren resolver sus necesidades.
A continuación, presentamos una relación histórica sobre el contexto en el que nacieron las OECAs en el país, los motivos de su creación y cuáles fueron sus objetivos.
Antes de la República, en gran parte del país ya se practicaba la mayoría de los principios de la economía solidaria actual, que como dice Muñoz y Solano Chiroque, (2009) “(…) entre los valores y principios que la regulan se destacan: la complementariedad de espacios, trabajo colectivo, respeto a la naturaleza, intercambio, reciprocidad y redistribución de bienes y servicios, manifestadas en diversas practicas autóctonas (minka, ayni, mita, cambio de mano) que perduran en el tiempo, garantizando la participación, igualdad y satisfacción de las necesidades de sus integrantes (varones, mujeres y naturaleza) y principalmente la reproducción de su sistema y de la vida misma” (p.130).
Según Devisscher Leroux[13], (2015), la mayoría de las OECAs han nacido o como cooperativas después de 1952, o como asociaciones en los años 60 y 70, con la idea de conformar asociaciones y no cooperativas, porque este término estaba muy desgastado, tergiversado y maleado, para hacer lo mismo que las cooperativas, pero con otro nombre.
Posteriormente, después de un trabajo arduo, la CIOEC-BOLIVIA, que buscaba hacer aprobar en el Congreso una ley de economía social, que abarque dentro las OECAs a las diversas asociaciones de productores, grupos de artesanos, organizaciones urbanas y de turismo, además de crear un régimen fiscal nuevo, diferente del comercial y cooperativo, adecuado a estos emprendimientos, en el 2013 logra la promulgación de la Ley 338, que en su Artículo 13 reconoce y define a la OECA como:
“Las Organizaciones Económicas Campesinas, Indígena y Originarias – OECA, son una forma de organización económica basada en un modelo de desarrollo de producción solidaria y recíproca para la soberanía alimentaria con autogestión campesina, indígena y originaria; con base de organización en las familias; desarrollan diversas actividades económicas con diferente grado de participación en las etapas de recolección/manejo, producción, acopio, transformación, comercialización y consumo o cualquiera de ellas; en las actividades de recolección, agrícola, pecuaria, forestal, artesanía con identidad cultural y turismo solidario comunitario, con diferente grado de vinculación a mercados”(p.11).
Como se aprecia, las OECAs nacen como ente operador de la economía plural[14] vinculado al mercado, reconocido por una Ley, pero sin cambiar para nada la normativa fiscal ni comercial, pues, la OECA en los Códigos Civil, de Comercio y Tributario sigue siendo sociedad sin fines de lucro. Este hecho, no significa que no pueda generar utilidades, como creen algunos, al contrario, todo emprendimiento económico necesita generar utilidades para mantenerse, crecer y desarrollarse, la diferencia es que estas utilidades serán destinadas a reinvertir en la organización, a la acumulación colectiva y no a la acumulación individual de capital.
Sin embargo, este reconocimiento formal permite acceder a ciertas ventajas como provisión del desayuno escolar, compras menores locales, regionales y nacionales, participar en el diseño de políticas especiales para el sector, acceder a programas y proyectos específicos de ONG y del Gobierno como el PAR, el SENASAG y otros.
La normativa actual pretende fomentar la economía solidaria en la que primen las personas y el trabajo, buscando un equilibrio entre lo social y lo económico, toma de decisiones colectivas para producir, distribuir los recursos, los bienes y servicios, comercializar, consumir y desarrollarse en el marco de relaciones sociales solidarias, de equidad y reciprocidad, para satisfacer las necesidades humanas y contribuir al logro del Vivir Bien del pueblo boliviano.
Para implementar el modelo de ESS en el país, las OECAs de desenvuelven bajo los siguientes principios y objetivos:
- Principios: El accionar de la OECA se rige, según la normativa vigente, por cuatro principios rectores: Soberanía alimentaria, economía solidaria, autogestión campesina indígena originaria, y agricultura familiar sustentable, además mantienen relaciones solidarias y recíprocas en asociatividad, diversificación productiva y sustentabilidad.
- Objetivos: La OECA, por definición, combinan dos términos complementarios, economía y social, el termino economía hace referencia a la producción de bienes y servicios; el termino social, hace referencia al desarrollo de las actividades para el cumplimiento de una función social. Desde esta dualidad, las OECAs combinan el logro de un objetivo de Beneficio Económico (rentabilidad) con otro de Bienestar Social (vivir bien y trabajo).
El éxito de estas organizaciones “(…) no puede medirse únicamente en función de sus resultados económicos, sino sobre todo por su contribución en términos de solidaridad, cohesión social y actuación en el territorio” (De Lisio, 2006). Desde esta doble perspectiva la CIOEC-BOLIVIA desarrolla la matriz B2 que veremos más adelante.
De acuerdo con la Ley No. 338, en su Artículo 14, las principales características de las OECAs son:
a) Organizaciones con vida orgánica activa, tradición y vocación productiva, legítimas y legalmente establecidas, su ámbito de acción transciende comunidades, provincias y departamentos según las necesidades de integración de la agricultura familiar sustentable que la componen.
b) Están constituidas bajo las figuras legales de Asociaciones, Corporaciones Agropecuarias Campesinas (CORACA) y aquellas Cooperativas, que tengan la identidad de Organizaciones Económicas Campesinas, Indígena y Originarias (OECA), representados a través de la estructura de la Coordinadora de Integración de las Organizaciones Económicas Campesinas, Indígena y Originarias (CIOEC Bolivia).
c) Están conformadas por familias de una o varias comunidades de la agricultura familiar sustentable con identidad indígena originaria campesina, intercultural y afro bolivianas.
- Desarrollan actividades productivas con diferente grado de participación en las etapas de recolección/manejo, producción, acopio, transformación, comercialización y consumo o cualquiera de ellas.
- De naturaleza rural, con centros de acopio y transformación situados en áreas peri urbanas y urbanas, cuando corresponda.
- Generan estrategias de diversificación productiva garantizando la alimentación de la familia productora de la agricultura familiar sustentable y de la población para la soberanía alimentaria.
- Su accionar se rige por cuatro principios rectores: soberanía alimentaria, economía solidaria, autogestión campesina, indígena originaria, y agricultura familiar sustentable; además mantienen relaciones solidarias y recíprocas.
- Promueven la participación de mujeres y hombres en igualdad de oportunidades y funciones en las directivas.
- Promueven la participación y el ejercicio de representación y dirección en cargos directivos de las jóvenes y los jóvenes, así como las adultas y los adultos mayores en su organización.
El objetivo principal del trabajo del hombre es garantizar su supervivencia, satisfaciendo sus necesidades primarias de alimentación, vestido, techo e higiene. Una vez logrado esto, surgen necesidades superiores, de seguridad y educación, que van teniendo mayor importancia a medida que las del nivel inferior son satisfechas. Así, en la medida en que los individuos pueden satisfacer sus necesidades, se determina en mayor o menor grado su nivel de vida, el de su familia, de su comunidad y de su país.
Hasta hace poco se pensaba que a mayor cantidad de producción mayor seria la prosperidad de una empresa, ahora se puede decir que hacer mucho no es lo mismo que hacer lo que se quiere y hacerlo de manera correcta. Así, como se ve en el Gráfico 3, las organizaciones también tienen necesidades que se las puede comparar con las del hombre y, usando la pirámide de necesidades de Maslow, se puede realizar una jerarquización similar para las organizaciones.
Fuente: Tomado de (Beltrán Jaramillo, s.f.)
La necesidad de demanda de productos y servicios es fundamental para una organización, esta puede ser real o potencial, pues la organización debe competir para cubrir una demanda real y si es potencial debe esforzarse por cubrirla, pero si no lo logra en el primer caso y no se materializa en el segundo, en ambos casos se pone en riesgo la vida de la organización. Pues, satisfacer una demanda es la razón de ser de un emprendimiento productivo, sino ¿qué objeto tiene producir bienes y servicios si no hay quien los compre? Para satisfacer la demanda, la organización debe producir y para hacerlo necesitará un conjunto de recursos, materiales, humanos y financieros. El cumplimiento de su propósito depende de la disponibilidad de ciertos recursos y la productividad depende de su uso adecuado y racional.
Por lo general, cuanto más grande es una organización, más compleja se vuelve su necesidad de recursos y su posibilidad de acceso también crece a medida que la organización se consolida, crece y se hace fuerte.
Cuando la organización avanza dando tumbos, apagando incendios, sin rumbo conocido ni planificación, los costos de operación se vuelven tan críticos que fácilmente la organización desaparece. Por el contrario, si se quiere logar un objetivo claro, recorrer un camino definido y elevar la productividad surge la necesidad de dirección. Así, para ser efectivos en la producción de bienes y servicios se debe trabajar con eficiencia, aprovechando mejor los recursos disponibles, y ser eficaces para cumplir con los requisitos del cliente. Por último, no basta ser efectivos, para lograr excedentes y hacer crecer la organización, debemos mejorar su productividad.
Actualmente, se considera que lo que mantiene viva una organización ya no es la existencia de una demanda real o potencial, sino la efectividad de su gestión, ver Gráfico 4, que se inicia revisando el grado de satisfacción de los clientes respecto de nuestro productos y servicios, continúa con el logro de la eficiencia en los procesos productivos, es decir, asegurándonos de comprender las necesidades y deseos de los clientes, de transformarlas en especificaciones, procedemos a ajustar los procesos para garantizar la obtención del producto que el cliente requiere y que todas las etapas del proceso agreguen valor al producto, usando recursos adecuados óptimamente aprovechados.
Además, toda organización tiene necesidad de crecer y adaptarse rápidamente ante cambios del entorno, lo que implica cierto grado de flexibilidad en sus estructuras, su forma de operar y la necesidad de aprender, identificando claramente las variables que influyen en su desarrollo y anticiparse a cambios que se producirán cuando alguno de esos factores cambie.
La satisfacción de estas necesidades de la empresa redunda en el desarrollo de la misma, pues habrá generado ventajas competitivas y la evolución de sus estructuras, que le permite mejores niveles de desempeño y bienestar.
Complementando al enfoque de la pirámide de Maslow, en la que plantea como requisito satisfacer necesidades básicas para cubrir las del siguiente nivel, consideramos la matriz de necesidades y satisfactores, planteada por Max-Neef (1993), en su teoría del desarrollo a escala humana, para corroborar que cada entidad desarrolla sus propios mecanismos de satisfacción de sus necesidades, esta idea se puede extender también a la forma en que cada una de las OECAs satisfacen sus necesidades, obviamente unas con mayor éxito que otras.
En este contexto, con el fin de lograr sus objetivos, las OECAs generalmente están estructuradas desde dos perspectivas, primero, orgánicamente en cuatro áreas funcionales, la asamblea general, el órgano de control, el directorio y los socios; segundo, desde el punto de vista productivo, sin importar el rubro al que se dedican, en al menos 5 áreas funcionales básicas de trabajo, 1) dirección general de la empresa, 2) administración, 3) producción, 4) contable y financiera y 5) mercadeo y ventas. Sin embargo, como se ve en el gráfico 5, estos dos ámbitos se fusionan en la práctica, dando lugar a una estructura hibrida.
Fuente: Elaboración propia, en base a observación (2015)
Las OECAs tienen tres fuentes de financiamiento, como vemos en el Gráfico 6, las subvenciones y donaciones (a fondo perdido), tanto de ONGs como de entidades del Estado, con aportes de contrapartes rondando el 10%, las subvenciones recuperables o créditos con tasa de interés cero (créditos especiales) y los créditos tradicionales del sistema financiero.
En el contexto de las actividades productivas de las OECAs, las subvenciones son fuentes ideales de financiamiento, especialmente para aquellas que son nuevas y/o en etapa de crecimiento, seguidas por los créditos con tasas de interés por debajo de la media (caso BPD) pero que sean de libre disponibilidad para las actividades productivas. Por otro lado, lo que está sucediendo en la realidad, por las características jurídicas, es que las entidades financieras exigen a las OECAs los mismos requisitos que a las empresas tradicionales, cuyo objetivo es la generación de utilidades y el lucro, provocando que estos créditos no estén al alcance de las OECA porque resultan muy caros y se constituyen en trabas más que en apoyo a la producción.
Por lo expuesto, el sistema financiero en el país no brinda productos adecuados para las OECA, justamente porque la normativa vigente las considera como empresas tradicionales con fines de lucro y de acumulación individual de capital, salvo los servicios que presta el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), que financia capital de inversión y de trabajo para productores asociados, aun así, no cubren la demanda de las OECAs que requieren capital de acopio, fondos rotatorios y capital de operaciones. Se debe trabajar en crear productos financieros adecuados para las OECA, de modo tal que se constituyan en incentivos y apoyo para la creación de emprendimientos de esta naturaleza que aporten al desarrollo económico-social local.
Fuente: Elaboración propia, en base al sistema financiero vigente (2015).
Si tomamos en cuenta que las instituciones proporcionan una infraestructura que sirve a los seres humanos para crear orden y reducir la incertidumbre y que en el país está vigente el modelo de la economía plural, constituida por formas de organización económica comunitaria, publica (Estatal), privada y social cooperativa(OECAs), veremos que durante los últimos años se lograron interesantes avances en la creación y ajustes de normas legales, orientadas a la inclusión y participación de los sectores más vulnerables en los procesos de toma de decisiones en la gestión de políticas públicas, tales como los cambios en la Nueva Constitución Política del Estado (2009) y la creación de dos leyes, la 144 (2011) y la 338 (2013) que reconocen formalmente a las OECAs, norman y promueven su forma de accionar y su estructura representativa en el marco de la economía plural, dirigidas a reconocer, potenciar y desarrollar formas de producción, distribución, circulación y consumo. Sin embargo, estas nuevas normativas tienen ciertos conflictos con los Códigos Civil, de Comercio y Tributario que las analizaremos más adelante.
La estructura orgánica de las OECAs a nivel nacional es piramidal, ver Gráfico 7, en la base se encuentra la unidad productiva familiar y multifamiliar, campesinos agropecuarios y artesanos, productores de materia prima que se organizan para conformar las OECAs de 1º grado que se dedican principalmente a procesos grupales y actividades asociativas de acopio de materia prima, selección y limpieza, transformación en producto intermedio o terminado y comercialización. De igual modo, canalizan servicios a sus socios, tales como capacitación, asistencia técnica, compra por mayor de insumos, dotación de maquinaria y créditos, entre otros. Ambos grupos de actividades están orientados a mejorar la producción en cuanto a volumen, productividad y calidad, para lograr competitividad en el mercado y obtener mejores ingresos, además de adquirir nuevos conocimientos en producción y gestión de organizaciones productivas con visión empresarial.
En el tercer nivel, están las OECAs de 2º grado que están conformadas por OECAs de 1º grado, generalmente del rubro de alimentos que, por las características que exige el mercado, tienen necesidad de manejar grandes volúmenes de producción, mejorar su calidad, su productividad y sus procesos de transformación para dar mayor valor agregado a su producción, lograr competitividad y permanecer en el mercado. Sus relaciones con las OECAs de 1º grado y socios tienen las mismas características que la anterior (entre OECAs de 1º grado y socios).
En el cuarto nivel, están las CIOEC departamentales que están conformadas por OECAs de 2º grado, tienen como objetivo principal representar a las OECAs ante terceros, gestionar proyectos y financiamientos productivos para brindarles servicios de asistencia técnica, capacitación y fortalecimiento organizacional, en el marco de la soberanía alimentaria, proponiendo políticas públicas y privadas a nivel departamental y nacional. Estos proyectos y financiamientos para las OECAs se ejecutan y canalizan a través de las CIOEC, que se constituye, quizás sin quererlo, en intermediario entre los demandantes y oferentes de proyectos y financiamientos. Sus formas de relacionarse con los niveles inferiores son réplicas de las anteriores.
Fuente: Elaboración propia, en base a CIOEC-Bolivia (2012)
Finalmente, en la cúspide de la pirámide está la CIOEC-Bolivia, que como se autodefine “ es la institución que agrupa, representa, integra, coordina y gestiona actividades a las OECAs de los 9 departamentos del país a nivel nacional e internacional, buscando el fortalecimiento de las OECAs bajo los principios de Economía Solidaria, Agricultura Sostenible, Soberanía Alimentaria y Autogestión Campesina (…) siendo una instancia propositiva de políticas socioeconómicas, creando un entorno oportunidades para los pequeños productores en la producción, acopio, transformación y comercialización, mejorando la calidad de vida con un enfoque de Economía solidaria y soberanía alimentaria”. Está legalmente reconocida como tal por el Art. 14 de la Ley No. 338. Sus relaciones con las instancias de los niveles inferiores, otra vez, son del mismo tipo que las que se dan entre las instancias de abajo.
Según datos del primer censo nacional de las OECA, realizado en 2008 por la CIOEC-BOLIVIA, en el país existían 778 OECAs, de las cuales 144 (19%) estaban afiliadas al ente matriz, 216 (28%) estaban “preafiliadas” y más de la mitad (54%) no estaban afiliadas. Ver Gráfico 8.
Fuente: Elaboración propia con datos de CIOEC-BOLIVIA-(2009)
Al parecer, el ente matriz, en ese año no tiene respaldo de las OECAs, pues sólo el 19% estaba afiliada, quizás porque aún no tenía el reconocimiento oficial de parte del Estado o porque la mayoría son asociaciones independientes (no sindicales) de productores campesinos y urbanos que no ven la necesidad (o la obligación) de ser parte de un ente matriz de estas características a nivel nacional. El término “pre afiliado” implica una duda respecto de la necesidad de afiliarse a una estructura vertical a nivel nacional, pues la CIOEC nace con 10 OECAS claramente con visión orgánica sindical.
Fuente: Elaboración propia con datos de CIOEC-BOLIVIA (2009)
En cuanto a la conformación de las OECAs en el país por número de socios y sexo, como se ve en el Gráfico 9, existe una leve mayoría en la participación de las mujeres con 59% respecto de los hombres 41%.
A nivel departamental, en Pando hay mayor participación de mujeres 74%, en Potosí, 60% y en Cochabamba se reduce al 53%, esta configuración se explica por las características de la producción y el rubro al que se dedican las OECAs, por ejemplo, en Pando la castaña y en Chuquisaca y Oruro la artesanía textil, ambos con mayoritaria participación femenina.
Por el rubro al que se dedican tenemos que la agricultura es la principal actividad productiva con 61%, seguida de la pecuaria 24% y la artesanía 12%, solo el 3% hacen turismo y extracción. (Ver Gráfico 10).
Fuente: Elaboración propia con datos de CIOEC- BOLIVIA (2009)
Comparando los rubros a los que se dedican las OECAs del país a nivel departamental y por orden de importancia, sobresalen la actividad extractiva en Pando, Beni y Cochabamba; la artesanía en Oruro, La Paz, Tarija, Chuquisaca y Potosí, después de la agricultura como actividad principal a nivel nacional. Es importante mencionar que más del 80% de las OECAs de Potosí, Cochabamba y Chuquisaca se dedican a la agricultura.
Si hacemos una distribución del número de OECAs por departamento, veremos que un poco más de la mitad (52%) se encuentra en la zona occidental del país, un tercio (34%) en los valles y solo 14% en los llanos (ver gráfico 11).
En el departamento de La Paz están registradas 23,3% de las OECAs del pais, en Chuquisaca y Tarija existen 12.6% en cada una, en Santa Cruz 10.7% y en Pando solo 0.5%.
De esta distribución podemos inferir que en el occidente y en los valles existen condiciones más propicias para conformar grupos de producción comunitaria y una cultura de trabajo asociativo más arraigado.
Cuando comparamos a nivel de departamento el tamaño de las OECAs por el número promedio de socios, vemos que en La Paz están el 43% de las OECAs del país y cada una tiene en promedio 242 socios, es decir, están la mayor cantidad de OECAs y son las más grandes del país; en Santa Cruz las 83 OECAs tienen 178 socios en promedio, 140 en Pando y las más pequeñas están en Cochabamba y Beni con 74 y 60 socios en promedio respectivamente. Ver gráfico 12.
Es importante mencionar que en Pando existen solo 4 OECAs, pero estas tienen en promedio 140 socios cada una, ocupando el tercer lugar en tamaño por número de socios en el país.
En el contexto de economía de mercado vigente, las OECAs se constituyen en una estrategia para que los pequeños productores rurales enfrenten de manera conjunta las condiciones de producción y comercialización. Estas organizaciones, se encuentran en diferentes fases de consolidación de sus estructuras orgánicas, producto de sus experiencias y de procesos de fortalecimiento impulsados por la CIOEC y ONGs que crean espacios de reflexión, debate e intercambio de experiencias para que los pequeños productores desarrollen su capacidad productiva, comercial, de organización y de gestión, así como de comunicación y negociación con actores públicos y privados.
La OECA se constituye en el operador de una propuesta política de los productores rurales, que debe cumplir dos objetivos, el económico y el social (ver Gráfico 13), para el primer caso, ejecutará actividades que generen valor agregado en busca del beneficio económico y, para el segundo caso, busca mejores oportunidades de ingreso y empleo, a través de la prestación de servicios para que sean mejores productores, consiguiendo así el bienestar social.
Fuente: Adaptado de CIOEC-BOLIVIA (2012)
De acuerdo a Devisscher Leroux, (2015), allá por el año 2007, se realizaron una serie de talleres de capacitación para líderes de OECA como estrategia para fortalecer su gestión productiva, en estos espacios de debate se dieron cuenta de que no sabían en que situación estaban sus organizaciones en un momento dado y que no había forma de hacer seguimiento a sus actividades para ver cómo estas lograban impactar, positiva o negativamente, en los resultados de gestión. Así pues, para satisfacer sus inquietudes los propios asociados, con el apoyo de técnico, diseñan y nace la matriz B2 (Beneficio Económico y Beneficio Social), como una herramienta de autoevaluación y seguimiento de sus actividades, que permite visualizar en qué lugar se encuentran como organización, respecto del ideal, tanto en la dimensión económica, como en la social.
En este marco, la CIOEC-BOLIVIA, en el afán de apoyar a las OECAs para que alcancen sus objetivos de lograr el equilibrio entre la obtención de beneficios económicos y bienestar social (B2) para sus miembros, ha diseñado estrategias e instrumentos de seguimiento y autoevaluación de la gestión productiva al interior de sus organizaciones, uno de estos instrumentos es precisamente la matriz de evaluación B2. Así, Para medir el desempeño de las OECAs en ambas dimensiones, se diseñó un cuestionario binario (anexo 4) de 23 preguntas para el área social y otras 23 para el área económica, se suman las respuestas positivas y se grafica el punto binario en el plano cartesiano conformado por el eje X que mide el objetivo social y el eje Y el objetivo económico, como se ve en el Gráfico 14.
El primer cuadrante es la zona en la que las organizaciones están priorizando el logro de los objetivos económicos, relegando los sociales y están actuando como empresas privadas que solo busca maximizar sus ganancias.
El segundo cuadrante es el conjunto de puntos ideal para lograr este equilibrio, mientras más cerca estén los puntos a la diagonal, mayor será el equilibrio entre la dimensión económica y social, en este cuadrante se ubican las OECAs que ya tienen trayectoria en la gestión productiva de sus organizaciones y ha logrado adaptarse al entorno legal para acceder y competir adecuadamente en el mercado, conocen su mercado y su producto.
El tercer cuadrante es la zona en la que se encuentran las OECAs que están en proceso de crecimiento por lo que tienen dificultades en cumplir con todas las variables para el logro de sus objetivos económicos y sociales.
En cambio, en el cuarto cuadrante ocurre todo lo contrario, es la zona en la que las OECAs son muy dependientes de la intervención de terceros para subsistir, están priorizando los temas sociales, rayando en el asistencialismo, descuidando el logro de la eficiencia productiva que permitirá competir en el mercado y generar excedentes, siguen funcionando en base a subvenciones.
Funcionamiento de la Organización Económica Campesina
en el marco de la Economía Plural
En este capítulo explicamos cómo funcionan las OECAs, tanto operativa como orgánicamente, para ello describimos su estructura y sus relaciones internas y con terceros, luego vemos cómo funcionan las OECAs de 1º y 2º grado, sus mecanismos para lograr sus objetivos económico y social, sus relaciones institucionales en el marco de la economía plural. Seguidamente, presentamos la caracterización del estudio de caso, once OECAs y su estado de situación.
Como ya dijimos, la estructura orgánica de las OECAs a nivel nacional es piramidal, en la base están las unidades productivas familiares y en la cúspide está la CIOEC-Bolivia, existen demasiados intermediarios entre ambos, hasta cuatro niveles, tanto para ejercer representación y oferta de productos como para canalizar recursos y demandas del mercado formal. Esta estructura, en cierto modo, reproduce la estructura sindical de la CSUTCB que responde a una lógica sindical defensora de sus intereses corporativos, en clara confusión respecto del fin de la OECA que es económica productiva.
Esta estructura orgánica vertical y jerarquizada que rige los flujos de relaciones, tanto internas, entre socios de las OECAs, entre OECAs de 1º y 2º grado, y entre la CIOEC departamental y nacional, como con terceros (Estado, ONGs, sistema financiero y mercados formales), en vez de agilizar y facilitar estos flujos de relaciones de ida y vuelta entre los financiadores (ONGs y entidades del Estado), el mercado formal y los pequeños productores campesinos, socios de base, lo que está logrando en realidad es ralentizar y dificultar estos flujos de gestión económica-social, pues, por cada transacción de demanda de recursos se deben atravesar hasta 4 niveles de filtros e intermediaciones escalonadas para acceder a éstos, además, de ida y vuelta, porque a su vez las instancias de apoyo para llegar a los beneficiarios deben seguir la misma ruta de vuelta a través de los intermediarios. Lo mismo sucede con las transacciones comerciales en el mercado formal, también por doble partida, pues las OECAS de 2º grado y la CIOEC departamental se constituyen en intermediarios entre lo que el mercado demanda y lo que el campesino produce.
Además, esta estructura orgánica (ver Gráfico 15), al concentrar poder en las entidades intermedias de cada nivel, permite que éstas tengan la prerrogativa de favorecer a unos más que a otros, en función de sus intereses particulares de intermediario y no necesariamente en función de las reales necesidades de los socios de base. Por lo tanto, se debe construir una estructura adecuada y pertinente para ello.
Fuente: Elaboración propia, en base a observacion participante (2015)
A continuación, describimos cómo funcionan las OECAs de 1º y 2º grado.
Las OECAs de 1º grado son organizaciones conformadas por las unidades productivas familiares de campesinos, artesanos y de otros rubros, que buscan mejorar su producción y lograr competitividad en el mercado para mejorar sus ingresos y, por lo tanto, sus condiciones de vida. La mayoría de estas organizaciones adoptan la figura de asociación para alcanzar sus objetivos económico y social, realizan actividades operativas, productivas, financieras y de servicios que se expresan en un flujo circular, que con el paso del tiempo debiera ser en espiral, pero que en realidad se queda simplemente en un flujo circular que ronda en lo vicioso, salvo contadas excepciones.
Como se presenta en el Gráfico 16, este flujo inicia generalmente con la oferta de financiamiento y la ejecución de proyectos productivos, de las ONGs y programas del gobierno a los productores campesinos de base, quienes “motivados” a beneficiarse con estos recursos conforman las OECAs sin tener claros los objetivos a lograr. La experiencia demuestra que las organizaciones y proyectos generados de esta forma y en estas condiciones tienen como destino el fracaso, en cambio, cuando el flujo inicia por demanda e iniciativa propias de los socios ante terceros, estos emprendimientos tienen mayores probabilidades de crecer y consolidarse en un tiempo razonable (3 a 5 años).
Fuente: Elaboración propia, en base a observación participante (2015)
Cualquiera sea el contexto de su creación, todas las OECAs de 1er grado buscan mejorar los procesos productivos y de comercialización de sus socios, canalizando diferentes servicios: desde capacitación, asistencia técnica y transporte, pasando por brindar acceso a herramientas, maquinaria y equipo, y en algunos casos a créditos, hasta la compra al por mayor de insumos, destinados principalmente a mejorar los volúmenes, la productividad y la calidad de su producción, tanto de materia prima, como de productos intermedios y terminados. La producción primaria así obtenida, sigue dos caminos excluyentes entre sí, dependiendo del grado de desarrollo de la OECA, es decir, las organizaciones incipientes solo acopian y las más desarrolladas acopian y transforman la materia prima, entonces, el primer camino es el acopio que tiene dos opciones y el segundo camino, es la transformación, también tiene dos opciones, veamos.
a) La OECA de 1er grado acopia, selecciona y limpia la materia prima que luego, como primera opción, es comercializada con escaso valor agregado en mercados locales, departamentales y nacionales, buscando el mejor precio posible, mejor al obtenido por cada socio cuando vende su producto individualmente, porque se tiene mayor capacidad de negociación por volumen y calidad uniforme del producto, y/o como segunda opción, se entrega a las OECAs de 2º grado y se distribuye a los vendedores a nivel local, departamental, nacional e internacional, que “pagan” mejor precio, para que las transformen y comercialicen con mayor valor agregado, o para su consumo final. La mayoría de las OECAs de 1º grado realizan ambas opciones.
b) La OECA de 1º grado, después de seleccionar y limpiar, transforma la materia prima en producto intermedio o terminado que, como primera opción, se vende a nivel local, departamental y nacional, logrando mejores ingresos por la venta de un producto con valor agregado y/o, como segunda opción, el producto transformado (intermedio o terminado) se entrega a las OECAs de 2º grado y se distribuye a los vendedores a nivel local, departamental, nacional e internacional para su comercialización, previa transformación, o para su consumo final, si es el caso. Después que el producto ha sido comercializado, recién se paga al socio productor-proveedor.
De esta manera se cierra el flujo obteniendo ingresos, tanto para los socios como para la OECA de 1º grado, que a su vez alimenta el inicio de otro ciclo y así sucesivamente, dependerá de la buena y adecuada gestión de cada OECA para hacer de este flujo un círculo vicioso, que le permitirá funcionar sólo hasta que termine el financiamiento externo, o una espiral hacia arriba, que le brindará autonomía y sustentabilidad en el tiempo.
Finalmente, como estos proyectos para las OECAs de 1º grado son financiados tanto, de forma directa por ONGs y entidades del gobierno, como, a través de las OECAs de 2º grado, a condición de una contraparte de los beneficiarios, dependiendo de los contactos que se tenga y de la entidad con que se trabaje, los ingresos generados por cada OECA a través de la comercialización, son distribuidos entre los actores de las transacciones realizadas, una cantidad se destina al pago de las contrapartes mencionadas, otro tanto al pago de gastos de operación y funcionamiento de la misma OECA y, por último, si se accedió y se obtuvo fondos con su intermediación, otro pago por el mismo concepto a la OECA de 2º grado. Lo mismo pasa en el funcionamiento de las OECAs de 2º grado con las CIOEC departamentales. El concepto es el mismo, tanto si se cobra un aporte directo al socio, cuanto si se incorpora un porcentaje al precio de venta final, el resultado es el mismo, de algún lado tiene que salir para cubrir costos de operación y seguir sobreviviendo.
Como se puede apreciar, este pago postergado a los socios por el producto entregado determina el volumen de producto que el socio entregará a la OECA para que le ayude a comercializarlo a mejor precio, en función de su urgencia de contar con efectivo, es decir, si el socio necesita efectivo inmediatamente, venderá su producto en el mercado formal, aun sabiendo que recibirá menos dinero por el bajo precio, pues sabe que deberá esperar para recibir su dinero si lo entrega a la OECA. Esta situación, explica claramente la imperiosa necesidad de las OECAs, que por sus características de producción deben acopiar materia prima y/o productos intermedios, de contar con capital de acopio suficiente para mantener constantes durante el año sus flujos de aprovisionamiento y sus niveles de producción, buscando el uso continuo de toda su capacidad instalada.
Después de conocer en detalle cómo funciona la OECA de 1er grado, podemos aclarar lo mencionado anteriormente respecto de que este flujo, que en muchos casos se torna circular porque la OECA se estanca en su desarrollo, debe ser un flujo en espiral que permita el desarrollo de la OECA hasta lograr, gradualmente en el tiempo, la autonomía técnica y financiera para dejar de depender de financiamientos de las ONGs y los programas del Estado.
Las OECAs de 1er grado que han logrado cierto desarrollo y están presentes de manera regular en el mercado, pero que tienen dificultades para comercializar sus producción, ya sea por los volúmenes demandados o por los niveles de calidad variable, ven en las OECAs de 2º grado una estrategia viable para solucionar sus problemas y atender sus requerimiento, es así que con varias OECAs de 1er grado del mismo rubro productivo conforman una OECA de 2º grado, que se organizan para principalmente acceder a mercados más grandes a nivel nacional e internacional y comercializar su producción durante todo el año.
Como se presenta en el Gráfico 17, este flujo inicia generalmente con la necesidad de acceso a mercados de las OECAS de 1er grado que demandan apoyo más especializado en temas ya identificados de comercialización, valor agregado, logística, documentos legales, capacitación y asistencia técnica en temas administrativos y procesos productivos de financiamiento, certificaciones y documentos para exportación.
Después de identificar puntualmente sus demandas, se dedican a gestionar proyectos de dotación de infraestructura y equipamiento con maquinarias y equipos de mayor capacidad y de tecnología más moderna, tanto para el acopio como para la transformación de grandes cantidades de materia prima en productos terminados, que permitan cumplir con estándares de calidad exigidos en los mercados nacional e internacional.
En el caso de productos agrícolas, granos y tubérculos principalmente, aun no existen condiciones viables para transformar la materia prima, primero por sus altos costos en maquinaria y equipos y segundo por la demanda de grandes volúmenes para mantener funcionando todo el año estas plantas de transformación. Entonces solo se dedican al acopio y envasado que, dependiendo del producto, sigue dos caminos complementarios entre sí, dependiendo del grado de desarrollo de la OECA de 2º grado, es decir, las organizaciones incipientes acopian, procesan, envasan y comercializan, y las más desarrolladas acopian y transforman la materia prima o el producto intermedio que reciben de las OECAs de 1º grado.
En el caso del rubro textil y artesanal, las OECAS de 2º grado se dedican específicamente a gestionar fondos para el acopio, acceso a mercados internacionales, capacitación en temas de calidad y dotación de infraestructura y equipamiento para las OECAs de 1º grado, pues no procesan la producción artesanal ni textil, se enfocan en el acopio, la comercializan y la incidencia política.
Sea que acopien o transformen antes de comercializar, las OECAs de 2º grado realizan dos procesos:
a) Acopia, selecciona y limpia la materia prima, el producto intermedio y/o el producto terminado, dependiendo el rubro productivo, luego envasa y comercializa con escaso valor agregado en mercados local, departamental, nacional e internacional, dependiendo de los volúmenes del producto, buscando el mejor precio posible,
b) Acopia y transforma la materia prima, el producto intermedio y/o el producto terminado, dependiendo el rubro productivo, en producto intermedio o terminado, con alto valor agregado, que luego comercializa a nivel local, departamental, nacional e internacional, logrando mejores ingresos por la venta de un producto. En el caso de exportación, se paga al socio productor-proveedor después que el producto ha sido comercializado.
Así se cierra el flujo, obteniendo ingresos tanto para las OECAs de 1º grado como para las de 2º grado, que a su vez alimenta el inicio de otro ciclo y así sucesivamente, dependerá de la buena y adecuada gestión de cada OECA de 2o grado para hacer de este flujo un círculo vicioso, que les permitirá funcionar sólo hasta que termine el financiamiento externo, o una espiral hacia arriba, que les brindará autonomía y sostenibilidad en el tiempo.
Finalmente, los ingresos generados por cada OECA de 2º grado a través de la comercialización también son distribuidos entre los actores de las transacciones realizadas, una cantidad se destina al pago de las contrapartes mencionadas, otro tanto al pago de gastos de operación y funcionamiento de la misma OECA, tanto de 1º como de 2º grado, y, por último, si se accedió y se obtuvo fondos con su intermediación, otro pago por el mismo concepto a la CIOEC. Lo mismo pasa en el funcionamiento de las CIOEC departamental con las CIOEC Bolivia. El concepto es el mismo, tanto si se cobra un aporte directo al socio, cuanto si se incorpora un porcentaje al precio de venta final, de algún lado tiene que salir recursos económicos para cubrir costos de operación y seguir sobreviviendo.
Las OECAs de 2º grado simplemente no pueden operar si no tienen capital de acopio suficiente para mantener constantes durante todo el año sus flujos de aprovisionamiento y sus niveles de producción para usar de manera continua toda su capacidad instalada.
La razón de ser de las OECAs, como mencionamos anteriormente, está ligada al cumplimiento de sus objetivos económico y social. Después de conocer de manera general sus características, su estructura, como funcionan, el marco legal en el que se desenvuelven y los conflictos que tienen en sus procesos productivos, administrativos, comercial y organizacional, a continuación, describiremos cuales son los mecanismos internos que realizan las OECAS para alcanzar el cumplimiento de sus objetivos económico y social.
En el Gráfico 18, presentamos en detalle cómo las OECAs de 1º y 2º grado logran sus objetivos a nivel económico y a nivel social, que en el fondo son interdependientes mutuamente, es decir no se puede alcanzar un objetivo sin alcanzar el otro.
[1] La matriz “B2” (Beneficio económico y Beneficio social) es una herramienta de evaluación de la gestión económica-social en las OECAs, creada por la CIOEC Bolivia en 2012.
[2] Ley de Organizaciones Económicas Campesinas, indígena originaria -OECAs- y de Organizaciones Económicas Comunitarias -OECOM- para la integración de la agricultura familiar sustentable y la soberanía alimentaria.
[3] Ver Decreto Supremo 29727
[4] Los costos de transacción son aquellos que se generan en los flujos transaccionales, cuando circulan los factores requeridos en los procesos productivos, en los mercados. Así, los costos de transacción se dan en varias actividades, tales como la búsqueda de información sobre precios, calidad del producto y mano de obra, búsqueda de compradores y vendedores y conocimiento de la situación real de estos en términos de su capacidad de compra y abastecimiento y formulación de contratos y su posterior control para garantizar el cumplimiento de los mismos de parte de los agentes involucrados (Eggertsson, 1995).
[5] Crédito rotativo sin intereses y por turnos entre personas de un grupo.
[6] OECAs de 1º grado son asociaciones de personas, OECAs de 2º grado son asociación de asociaciones, generalmente de los rubros que requieren acopiar grandes cantidades de producto para atender la demanda y lograr mejores precios.
[7] El instrumento de recolección de datos se presenta en el Anexo 1: Encuesta para OECAs.
[8] Según Watson-Gegeo (1982), citado por Perez Serrano, (2001, p. 46), la investigacion cualitativa consiste en descripciones detalladas de situaciones, eventos, personas, interacciones y comportamientos que son observables. Ademas incorpora lo que los participantes dicen, sus experiencias, actitudes, creencias, pensamientos y reflexiones, tal y como son expresadas por ellos mismos.
[9] Tomas Austin M. Historias del Desarrollo antes de los Noventa. Teorías Funcionalistas. Tomado 14 de octubre de 2015 de www.geocitis.com/sociología
[10] Polanyi, K. (1983): Le Grande Transformation, Gallimard, París.
[11] Como Desroche, Defourny, Laville, Vienney, Chavez, Monzón, Caillé, entre otros
[12] “La Economía solidaria es un modo especial de hacer economía, donde prima la decisión colectiva de distribuir los recursos, los bienes y servicios; de comercializar, consumir y de desarrollarse en el marco de relaciones sociales solidarias, de equidad y reciprocidad, para satisfacer las necesidades humanas, donde se da la Primacía a las personas y el trabajo sobre el capital en la distribución y reinversión de los excedentes, buscando un equilibrio entre lo social y lo económico” (CIOEC-BOLIVIA, 2012)
[13] Ingeniero agrónomo, docente del diplomado en economía social del CESU-UMSS desarrollado entre agosto y diciembre 2015
[14] “La economía plural está constituida por las formas de organización económica comunitaria, estatal, privada y social cooperativa”. (NCPE, Articulo 306, parágrafo II)
Andres Fonseca (Autor)
V381971
9783668586130
El documento presenta un análisis y una propuesta para la gestión en las organizaciones económicas campesinas (oecas), en el marco de la economía plural en Bolivia 2015, desde diferentes enfoques: Su estructura orgánica, marco legal y sus relaciones internas, entre ellas y con terceros (Estado, mercado,ongs y los sistemas financiero y tributario).
Economía plural, Ley de OECAS, Economía Social y Solidaria, Gestión de OECAS, Organizaciones Económicas Campesinas, CIOEC
Andres Fonseca (Autor), 2015, Gestión de las organizaciones economicas campesinas en Bolivia, en el marco de la economía plural, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/381971

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 Artículo 306
 Artículo 13
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 Artículo 14
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 Artículo 14