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Timestamp: 2016-12-08 16:04:57+00:00

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¿Tiene el acreedor del causante interés legítimo para solicitar copia de su testamento?Ulpilex.es | Ulpilex.es
¿Tiene el acreedor del causante interés legítimo para solicitar copia de su testamento?	Posted on May 22, 2012 by Plotino	Como el título de este trabajo indica, se trata de reflexionar si el acreedor de un fallecido tiene interés legítimo para solicitar copia autorizada de su testamento, y, si se considera que lo tiene, en qué casos y circunstancias.
Recordemos en primer lugar1 que el derecho a pedir copia de quienes acrediten “interés legítimo” fue introducido por el Reglamento de 1921, rebasando claramente los límites que resultan de la Ley, demasiado rigurosa en este punto. Prudentemente utilizada, esta innovación reglamentaria, al atenuar tal rigor, ha producido efectos beneficiosos, facilitando en muchos casos el desarrollo normal de los negocios jurídicos y evitando la necesidad de acudir a un procedimiento judicial para enlazar las transmisiones y cumplir las exigencias del tracto hipotecario cuando de inmuebles se trata. El concepto de “interés legítimo” se resiste a toda sistematización por las variadas situaciones que presenta la vida práctica y queda en definitiva encomendado al criterio que se forme el notario, ayudado por las Resoluciones que la Dirección General ha emitido en esta materia. La decisión del notario es discrecional pero no puede ser arbitraria, porque contra ella cabe recurso. Dice la R. 17 julio de 1963 que todo problema de expedición de copias implica un ponderado juicio del Notario, en el que se armonice el secreto del protocolo, la posibilidad de perjuicios para los otorgantes y el interés legítimo del peticionario.
Hay una resolución de la DGRN (sistema notarial) de 29 de octubre de 2010, que niega el derecho a la copia de un testamento a un acreedor. El caso es el siguiente: un banco solicita copia autorizada del testamento de un deudor fallecido a los efectos de entenderse con los herederos respecto de la deuda; la expedición es denegada por la notario por falta de interés legítimo. El banco recurre y alega que el no poder obtener la copia le perjudica económicamente porque aunque le queda abierta la vía de demandar a herederos desconocidos e inciertos, la realidad es que no son desconocidos porque están en el testamento, y lo que pretende hacer es pedir al juez que fije un plazo para que el heredero acepte o repudie la herencia, conforme al artículo 1005 del Código Civil, o incluso reclamarles directamente si considera que ha habido actos de aceptación tácita (arts. 999 y 1000 CC), para lo cual necesita saber quiénes son los herederos.
Sin embargo, la DGRN resuelve finalmente de manera negativa porque, dice, el acreedor por el sólo hecho de serlo no puede “pretender el acceso a cualquier documento público de contenido patrimonial que haya otorgado su deudor”, y aunque es obvio el interés del acreedor en conocer la situación patrimonial del deudor, ello no legitima para anular en términos absolutos el derecho a la intimidad del causante. Dice literalmente que “afirmar otra cosa sería privar de toda virtualidad el secreto de protocolo, por otro lado, la mera intencionalidad de accionar judicialmente no basta para fundamentar el derecho a copia, y no cabe considerar una hipotética indefensión de la recurrente para acudir a la vía jurisdiccional, toda vez que puede proceder en la forma establecida en el artículo 265.2 de la LEC, cuando estime necesaria o conveniente la aportación de documentos cuya copia solicita, siendo en el correspondiente procedimiento en el que el juez, previa ponderación del principio de secreto de protocolo y su cohonestación con los intereses del litigio pueda ordenar en su caso, y en interés objetivo del pleito, que se traiga a la vista cualquier documento (…) debiendo en su caso entablarse el correspondiente procedimiento judicial contra la herencia yacente (arts. 6.1.4, 7.5 y 798 LEC) en el que el juez ponderará si debe o no ordenarse la expedición de la referida copia”.
Respecto del mismo procedimiento que habría que instar: El artículo 265.2 LEC que cita la resolución establece puede designar documentos y el registro o archivo en el que se encuentren, “cuando no pueda disponer de ellos”. Pero si el actor puede pedir copia fehaciente, deberá obtenerla por sí mismo y aportarla a la demanda. Entonces se podría plantear la siguiente situación un poco esperpéntica: el notario deniega la copia; el acreedor va de mala gana a un declarativo que no necesita, en el cual designa el protocolo notarial en el que se encuentra el testamento para que el juez pida la copia; el juez considera que de hecho el acreedor puede pedir la copia por sí mismo y por tanto no ha de solicitarla él, y no decide nada sobre el tema; el acreedor vuelve de nuevo al notario con esta resolución del juez, a solicitarle por segunda vez la copia. ¿Y el notario qué hace entonces? Si es congruente con lo actuado antes y según la resolución, debería volver a negársela porque el juez no ha dado ningún visto bueno, pero eso nos dejaría en un callejón sin salida. Pero si se la expide ahora, el acreedor puede pensar –y con toda la razón- que por qué no se la ha dado desde el principio y le ha obligado a hacer unos gastos y gestiones absurdos.
Respecto del reglamento notarial y la función del notario: El reglamento lo que dice es que el que tiene que valorar si hay o no interés legítimo es el notario, no el juez. Remitirse al juez para que decida sobre el interés legítimo y el secreto del Protocolo me parece que es contrario al reglamento, y algo bastante burocrático: que me traigan “el papelito” y hago lo que me piden. Aparte de que todos sabemos que el juez ni conoce en profundidad ni le interesarán mucho los complejos detalles notariales sobre esta materia, así que no hará precisamente ninguna sutil valoración de todos los intereses en juego. El notario, decía González Palomino, como funcionario que es, está obligado “a funcionar”, a dar servicio, y debe ponderar en cada caso concreto si lo que pide el acreedor es razonable y si la negativa total no supone un perjuicio injustificado para aquél.
1 Párrafo transcrito del capítulo XXVII de “DERECHO NOTARIAL”, GOMÁ SALCEDO, José Enrique (autor); Fernando e Ignacio GOMÁ LANZÓN (colaboradores), Bosch, 2011.

References: resolución 
 artículo 1005
 artículo 265
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 resolución 
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