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Timestamp: 2017-12-18 07:07:01+00:00

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Sentencia T.S.J. Cantabria 720/2010, de 13 de septiembre. Calendario laboral. Modificación sustancial de condiciones. Fijación de vacaciones - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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Sentencia T.S.J. Cantabria 720/2010, de 13 de septiembre
Determinación del calendario laboral. Modificación sustancial de condiciones: No puede calificarse de sustancial la modificación impuesta a los trabajadores, consistente en entrar cinco minutos más tarde al trabajo saliendo en igual proporción, más tarde, en segmentos horarios que no afectan a los transportes públicos. No puede calificarse de más oneroso entrar al trabajo unos minutos más tarde, ni se ha transformado un aspecto fundamental de la relación laboral. Vacaciones: Se cumplen las fechas impuestas colectivamente para su disfrute en el periodo vacacional. No precisa la negociación, acuerdo o causa productiva que justifique su implantación. Desestimación.
SENTENCIA: 00720/2010
Rec. Núm. 641/2010
En Santander, a Trece de Septiembre de dos mil diez.
En el recurso de suplicación interpuesto por el Comité de Empresa de Altadis y el Sindicato CTI contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social Núm. Dos de Santander, ha sido Ponente la Ilma. Sra. D.ª M.ª Jesús Fernández García, quién expresa el parecer de la Sala.
Primero.-Que según consta en autos se presentó demanda por el Comité de Empresa de Altadis y otro siendo demandados Altadis, S.A. y otros sobre Conflicto Colectivo y que en su día se celebró el acto de la vista, habiéndose dictado sentencia por el Juzgado de referencia en fecha 23 de Marzo de 2010 en los términos que se recogen en su parte dispositiva.
1.º- Con fecha 4 de noviembre de 2009 la empresa ALTADIS, procede a presentar al Comité de Empresa el horario de trabajo para el año 2010 que para el personal de producción, Grupo 4°, al que afecta el presente Convenio Colectivo es el siguiente:
Del 1-1-2010 al 15-4-2010
Mañana de 7 a 14,30 horas
Tarde de 14,25 a 21,55 horas
Del 16-4-2010 al 31-12-2010
Mañana de 7,05 a 14,30 horas
Tarde de 14,25 a 21,50 horas
Del 1-1-2010 al 28-2-2010
De 9 a 14,30 y de 16 a 18,30 horas
Del 1-3-2010 al 31-12-2010
De 9 a 14,30 y de 16,05 a 18,25 horas
Viernes todo el año de 9 a 14,30 horas
2.º- Así mismo se les presenta por la empresa un calendario de vacaciones que para un turno de trabajadores será del 1 al 30 de Julio, para otro turno del 2 al 31 de Agosto y para ambos el 11 de Octubre. 3.º- En los años 2008 y 2009 disfrutaron las vacaciones todo el personal de Fabricación Grupo 4° del 15 de Julio al 15 de Agosto.
4.º- En el año 2009 el horario de trabajo del personal de Fabricación Grupo IV fue el siguiente:
Del 1-1-2009 al 16-12-2009
Mañana de 6,55 a 14,30 horas
Tarde de 14,25 a 22 horas
Del 17-12-2009 a 31-12-2009
Mañana de 7,00 a 14,30 horas
Del 1-1-2009 al 14-4-2009
De 9 a 14,30 y de 15,45 a 18,20 horas
Del 15-4-2009 a 31-12-2009
De 9 a 14,30 y de 15,45 a 18,19 horas
Del 15-6-2009 a 15-9-2009
De 9 a 14,30 y de 15,45 a 17,15
Viernes todo el año de 8 a 14,30 horas
Del 1-1-2009 al 7-5-2009
Del 8-5-2009 al 31-12-2009
De 22 a 6,47 horas
5.º- Tras la presentación de la propuesta de la empresa el 4 de noviembre de 2009, se celebró reunión con el Comité de Empresa el 10 de Noviembre de 2009 para analizar la contrapropuesta realizada por el Comité de Empresa el día 6 de Noviembre de 2009, de la que se levantó la correspondiente Acta que como prueba documental presentan ambas partes y que se da por reproducida.
6.º- La empresa demandada se rige en sus relaciones laborales por lo dispuesto en su propio Convenio Colectivo, en la actualidad se aplica el vigente para el año 2001/2003 que está prorrogado en su vigencia anualmente.
7.º- Se ha celebrado el preceptivo acto de conciliación ante el ORECLA que finalizó Sin Avenencia.
Primero.-La sentencia de instancia desestima la demanda de conflicto colectivo formulada, en impugnación de la fijación unilateral de horarios para el año 2010 por la empresa demandada, así como, turnos de vacaciones, por no constituir modificación substancial de condiciones de trabajo previas, que afectan al grupo IV, de empleados. Consistentes en entrar o salir, 5 minutos antes o después, en segmentos horarios que no afectan a los establecidos para los transportes públicos, ni en exceso de jornada que no declara probado, en el periodo computado de la jornada anual convencional y días laborables. Y, en materia de vacaciones, rechazando condiciones más beneficiosas previas, por el disfrute, con acuerdo, en los dos años precedentes, de una determinada forma que no se respeta en el citado año, en atención a la previsión convencional, cuando en el calendario de vacaciones se disponen dos turnos, uno, en el mes de julio, del 2 al 30; y otro, en el mes de agosto, del 2 al 31, añadiendo dos días, el 11 de octubre y el 7 de diciembre.
En fase de recurso plantea la parte actora la unión de documental consistente en carta remitida por el director de la fábrica en Cantabria, a la empleada D.ª Sonia, de fecha 24-6-2010, relativa al trabajo ejecutado por los empleados, en julio y agosto, a consecuencia de distribución de fecha de vacaciones, en la que se le comunica que solo trabajará en turno de mañana. A cuya unión, en atención al art. 231 de la LPL, se opone la parte demandada impugnante del recurso.
El citado precepto establece que no se admitirá a las partes en el recurso de suplicación documento alguno, ni alegaciones de hechos que no resulten de los autos, salvo que se trate de algún documento de los comprendidos en el art. 270 de la Ley de Enjuiciamiento Civil o escrito que contuviese elementos de juicio necesarios para evitar la vulneración de un derecho fundamental. Y, en el indicado art. 270 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, según doctrina jurisprudencial interpretativa de sus previsiones, limita la presentación de documentos, después de la vista o juicio, a las "sentencias o resoluciones judiciales o de autoridad administrativa, dictadas o notificadas en fecha no anterior al momento de formular conclusiones", siempre que pudieran resultar condicionantes o decisivas para resolver en primera instancias o en cualquier recurso". Y, siempre con relación a motivo de revisión de hechos probados, que aquí no se concluye, con la finalidad de reducir las excepciones a la regla general del recurso extraordinario, a supuestos muy significados (STS Sala 4.ª, de 5-12-2007, rec. 1928/2004, EDJ 2007/260434, entre otras).
De la documental aportada se constata que no se trata ni de sentencia ni de resolución posterior al juicio oral. Y, aun siendo el documento de fecha posterior al juicio oral, de su contenido tampoco se deduce su trascendencia o relación con la litis. Pues, en la carta aportada, en que se alude a la reducción a un solo turno en los meses de verano, a consecuencia de las vacaciones fijadas, no se deduce derecho adquirido alguno a su fijación en un solo turno, que es lo verdaderamente debatido en la litis. En especial, porque la pretendida acreditación de que no existen causas organizativas para la modificación operada, en el calendario de trabajo, al no tener la empresa una mayor productividad en los meses en que unilateralmente fija las vacaciones, dado que no se declara derecho adquirido colectivo a su disfrute en la forma en que lo fue los años anteriores, no justificada que la modificación impugnada sea substancial. Ya que, como a continuación se expone, concluyéndose como en la sentencia atacada que, del resto del relato no impugnado, no se deriva la existencia de derecho adquirido colectivo a la fijación de vacaciones en la forma en lo ha venido haciéndose los dos últimos años (del 14 de julio al 14 de agosto, para la totalidad de empleados), que solo lo fue por acuerdo con la representación social y empresarial, en el periodo en que lo fue. Luego, en atención al convenio vigente aplicable, no tiene trascendencia alguna la carta aportada.
Segundo.-La representación letrada de la parte actora formula recurso de suplicación, con amparo en el artículo 191.c) de la Ley de Procedimiento Laboral, para la revisión del derecho aplicado en la instancia, denunciando infracción por aplicación indebida y/o inaplicación de lo dispuesto en el artículo 41, apartados 2, 3 y 4, del Estatuto de los Trabajadores, con relación al artículo 138 de la Ley de Procedimiento laboral, y jurisprudencia interpretativa de estos preceptos, con relación, a los artículo 16, 20 y 24 del Convenio Colectivo de empresa. La parte recurrente impugna una medida colectiva que afecta a los trabajadores del grupo IV, de la plantilla de la empresa demandada, que ha visto modificado su horario y turnos para el año 2010. En la que se atrasa la entrada 5 minutos, en el turno de mañana, los mismos en que se retrasa la salida en el de tarde. Con dos horarios, uno, hasta el 15 de abril y, otro, desde el 16 de abril. Que alcanza hasta 20 minutos, en los casos que detalla. Y, respecto de las vacaciones, en los años 2008 y 2009, del 15 de julio al 15 de agosto, para todo el personal, mientras en el año 2010, se imponen dos turnos, en julio y agosto, respectivamente, por lo que el centro, no se cierra. Con el día 11 de octubre como vacacional. Cuando el art. 24 del convenio, establece que son 21 laborables en verano y 1 día laborable, el 11 de octubre. Exigiendo la normativa convencional, en los art. 16 y 20 del convenio la negociación del cambio de horario.
En primer lugar se resalta que el art. 16 del Convenio Colectivo dispone que la jornada anual será de 1.630 horas, previa la deducción de vacaciones, fiestas laborables, el 24 y 31 de diciembre, descanso semanal y de producción. Que la distribución horaria diaria y semanal de la jornada, se efectuará en cada fábrica, previa consulta con la representación social, en el calendario laboral de cada fábrica que deberá hacerse público antes del 1 de diciembre anterior, de cada año. Siendo, la alteración de este calendario, lo que precisa la negociación con la representación social. En el art. 20 del Convenio se regulan las modificaciones de jornada y horarios, así como, la reorganización de turnos y relevos, de conformidad con la legislación vigente (se deja para un momento posterior, la regulación de la distribución del periodo vacacional).
Y, del inalterado relato de la instancia, no se deduce modificación alguna que afecte a la jornada anual convencional, aplicable. Estando limitadas las modificaciones impugnadas, únicamente a la alteración de 5 minutos en la entrada y salida, diaria, relativa al horario. Luego no se aprecia alteración relativa al apartado a) del art. 41.1 del ET.
En cuanto al horario, es cierto que el indicado precepto 16 del Convenio, con relación al art. 41.1.b) del ET, establece que para su modificación colectiva, se precisa su negociación y pacto, con la representación de los trabajadores, pero, también, que para que así suceda debe ser substancial, o referirse a la comunicación del calendario laboral implantado anualmente en la fábrica (art. 16 del Convenio). Así lo declaran, siempre con relación a concretos supuestos con su específica regulación colectiva, sentencias del Tribunal Supremo como la de fecha 11-7-2007 (rec. 94/2006) y 10-10-2005 (rec. 183/2004), siendo un concepto que determina la existencia de sustancialidad, el perjuicio (STS, 4.ª, de 16-9-2004, rec. 117/2003).
En sentencias de esta sala de 12-7-2006 (rec. 615/2006), se reconoce como substancial una modificación del horaria de escasos minutos, pero, en ella se valoran concretas circunstancias precedentes, aquí inexistentes, como la alteración del establecido en un acuerdo previo y vinculante, que no puede dejarse unilateralmente sin efecto. Pues, expresamente aquí se declara probado que la alteración no produce perjuicio alguno, con relación al único dato que se resalta de transporte público; sin apuntar, otros la parte recurrente. En la sentencia núm. 127/2008 de fecha 15-2-2008 (rec. 61/2008), de esta misma Sala, igualmente, concurren especiales condiciones fácticas que determinan sus pronunciamientos, en concreto, con relación a una alteración de la jornada diaria; alteración, aquí limitada a horario, sin que se declare, afecte a la jornada exigible a cada empleado. Y, por último, en la sentencia de la Sala de fecha 14-10-2009, núm. 801/2009 (rec. 739/2009, en que también se pronuncia sobre una alteración en minutos de horario diario, porque su concreto convenio colectivo, aplicable, requiere el acuerdo con la representación social al efecto, y añade que afecta al trabajo en sábados y a la retribución de los trabajadores afectados. Cuando el convenio aquí aplicable, solo lo exige cuando suponga una alteración del calendario notificado antes del 1 de diciembre anterior, a la anualidad vigente. Precisando, la comunicación del calendario laboral anual, el respeto a las normas de derecho convencional y legal, y la "consulta" a los representantes sociales. No la negociación previa que pretende la parte recurrente.
En la citada sentencia del Tribunal Supremo, Sala 4.ª, de fecha de 10-10-2005 (rec. 183/2004, EDJ 2005/197780), la calificación de sustanciales de las modificaciones contractuales constituye un concepto jurídico indeterminado cuya precisa delimitación - admite-, no está exenta de polémica. Con fundamento en doctrina del Tribunal Central de Trabajo se estimó que una interpretación racional de tal expresión obligaba a concluir que una modificación de las condiciones del contrato adquiere la categoría de sustancial cuando objetivamente implica una mayor onerosidad de la prestación de los trabajadores, en el sentido de mayor perjuicio al trabajador (STS 4.ª, de fecha 16-9-2004, rec. 117/03). El Tribunal Supremo ha tenido ocasión de pronunciarse al respecto, declarando "que por modificación sustancial de las condiciones de trabajo hay que entender aquéllas de tal naturaleza que alteren y transformen los aspectos fundamentales de la relación laboral, entre ellas, las previstas en la lista "ad exemplum" del art. 41.2 del ET pasando a ser otras distintas, de un modo notorio, mientras que cuando se trata de simples modificaciones accidentales, éstas no tienen dicha condición siendo manifestaciones del poder de dirección y del "ius variando" empresarial".
Con tales criterios la modificación impuesta a los trabajadores, consistente en entrar cinco minutos más tarde al trabajo saliendo en igual proporción, más tarde, en segmentos horarios que no afectan a los transportes públicos, se concluye que no puede calificarse de sustancial, pues no se transforma el contrato. Objetivamente, no puede calificarse de más oneroso entrar al trabajo unos minutos más tarde, ni se ha transformado un aspecto fundamental de la relación laboral, por ello, fundado en dato objetivo alguno, que funde la demanda o el recurso.
Aplicando la doctrina jurisprudencial expuesta, se concluye, por tanto, como en la instancia que aunque la modificación abarque todo el año, por el escaso tiempo que supone, y sin trascendencia en el trasporte público, respecto de la alteración de horario impugnada, no se trata de una verdadera modificación substancial de condiciones de trabajo, previas, por lo que no es exigible en la comunicación del calendario laboral que así lo refleja, las formalidades y negociación del art. 41.3 y 4 del ET.
Tercero.-En cuanto a las vacaciones disfrutadas en años anteriores, la sentencia de instancia imputa las disfrutadas en los dos últimos años, a los acuerdos logrados entre empresa y representación social, con vigencia para cada año. Acuerdo no logrado en 2010, el año cuya fijación se establece de conformidad con lo dispuesto en el convenio que establece en su art. 24, en el que se proclama que las vacaciones tendrán una duración anual de 22 días laborables, que se disfrutarán durante el mes de julio o agosto. Si bien, en algunos centros por necesidades de producción, el periodo vacacional podrá iniciarse en la segunda quincena del mes de julio, intentándose respetar que el inicio del periodo se haga coincidente con una quincena natural. Precisando una condición de producción, su disfrute en distinto periodo y con acuerdo con la representación social. Y, para entender que la fijación de los años previos, alcanza el vigente, se necesitaría por la parte recurrente la prueba de una condición colectiva, más beneficiosa, sin reflejo en el relato fáctico.
Así, es también doctrina unificada relativa a la cuestión contenida en las sentencias del Tribunal Supremo (Sala de lo Social) de 29 junio 2009 (RJ 2009\4430) y de 11 octubre 2007 (RJ 2007\9305), que la reiteración de una determinada condición durante un periodo de tiempo determinado, llevada a cabo por la empresa demandada, no genera, por sí sola, una condición más beneficiosa. Que, solo se incorpora a la relación de trabajo, desde el momento en que se dan en la misma las condiciones exigidas por la reiterada jurisprudencia de esta Sala, con arreglo a la que "...para que pueda sostenerse la existencia de una condición más beneficiosa es preciso que ésta se haya adquirido y disfrutado en virtud de la consolidación del beneficio que se reclama, por obra de una voluntad inequívoca de su concesión". De suerte que la ventaja que se concede se haya incorporado al nexo contractual "en virtud de un acto de voluntad constitutivo de una concesión o reconocimiento de un derecho"; y, se pruebe, en fin, "la voluntad empresarial de atribuir a sus trabajadores una ventaja o un beneficio social que supera a los establecidos en las fuentes legales o convencionales de regulación de la relación contractual de trabajo". Es la incorporación al nexo contractual del beneficio lo que impide extraerlo del mismo por decisión unilateral del empresario; manteniéndose en definitiva el principio de intangibilidad unilateral de las condiciones más beneficiosas adquiridas y disfrutadas, añadiendo también la referida doctrina que la condición más beneficiosa así configurada, tiene vigencia y pervive mientras las partes no acuerden otra cosa o mientras no sea compensada o neutralizada en virtud de una normativa posterior -legal o pactada colectivamente- más favorable que modifique el "status" anterior en materia homogénea.
Del propio contenido de la doctrina trascrita se desprende su inaplicabilidad al presente caso, en cuanto que -como ya se ha señalado-, en momento alguno se ha desvirtuado la convicción de la magistrada de instancia, de que no concurre aquí una inequívoca voluntad empresarial, con la correlativa incorporación al nexo contractual de los trabajadores del disfrute unificado del periodo vacacional a la totalidad de empleados. Declarando, por el contrario, la sentencia recurrida que su disfrute, de esta forma, los dos años anteriores, lo fue por acuerdo expreso y referido a cada anualidad. Acuerdo no concurrente, en el año 2010. Y, puesto que en relación con las previsiones del artículo 24 del Convenio, se cumplen las fechas impuestas colectivamente para su disfrute en el periodo vacacional, no precisa la negociación del calendario que las incluye; salvo, la "consulta" a los representantes sociales, no la negociación, ni acuerdo, o causa productiva que justifique su implantación.
Cuando el art. 41.1 y números 3 y 4, del ET, regulan la modificación de condiciones colectivas, exigiendo previa negociación con la representación social, y para la imposición unilateral, la concurrencia de condiciones objetivas que detalla, junto con determinadas formalidades, no es de aplicación a la litis, ya que, lo impugnado, respecto del horario se concluye que no es substancial, y en cuanto al calendario laboral del art. 34.1 y 6 del ET y 24 del Convenio, la fijación de vacaciones con la antelación precisa, al no existir derecho a mantener las condiciones a que se llegó por acuerdo en años anteriores, que se pactaron con vigencia anual, no precisan la previa consulta negociada, legalmente establecida, de modificación con base en una determinada causa organizativa. No cabe aquí entrar al análisis de la citada causa organizativa, por tanto, que en nada altera las condiciones colectivas mínimas exigibles en el seno de la negociación colectiva del convenio aplicable. Pues, lo que no cabe es sustituir la libre valoración del conjunto de lo actuado, que lleva a la magistrada de instancia a concluir que anteriores ampliaciones de vacaciones con cierre, respondieron a acuerdos, expresos puntuales, con la representación social, por la interesada interpretación de parte que, frente a la literalidad del precepto convencional aplicable que, claramente, instaura una jornada anual y la posibilidad de otorgamiento de vacaciones determinada para el año impugnado, lo que no supone vulneración alguna de derecho adquirido de los empleados.
El objeto del proceso, no es otro que la fijación por la empresa de calendarios laborales en contra de la práctica consensuada de años anteriores, de establecimiento de calendario negociado (y pactado), con un número de jornadas adaptado al convenio. Es decir, la demanda impugna, el horario diario y la fijación de vacaciones, con respeto a la jornada anual establecida convencionalmente, para el referido año. La sentencia atacada parte de que los calendarios de vacaciones de los dos años anteriores fueron fruto de acuerdo negociado, y el texto convencional claramente establece unas condiciones relativas a vacaciones -se reitera que la materia de jornada no es impugnada en la litis-, que no admiten otra interpretación, que además sería claramente contraria al texto convencional de la norma suscrita y publicada, que lo en ella dispuesto, con relación al artículo 34 y 38 del ET. Siendo la disposición convencional en materia de vacaciones clara, sin acreditar la parte recurrente, la intención evidente de los negociadores de alterar su contenido, o una condición colectiva adquirida previa, puesto que lo declarado probado y valorado en la instancia es que los anteriores calendarios, fueron fruto de acuerdo con la representación social, lo que no sucede en el impugnado. Por lo que las pretendidas razones organizativas y productivas por la empresa son innecesarias.
Declara el Tribunal Supremo, Sala 4.ª, en su sentencia de fecha 16-6-2005 (rec. 118/2004, EDJ 2005/135989) que la elaboración del calendario anual es una manifestación de la facultad organizativa de la empresa, ex. art. 34.6 ET. Que esta facultad, no es omnímoda, "ya que deberá respetar tanto las normas de carácter necesario, fiestas nacionales, locales, así como pactadas en convenio y el conjunto de condiciones que vengan rigiendo la jornada como resultado de acuerdos entre las partes o de una voluntad unilateral de la empresa cuando en este último caso se haya incorporado el acervo contractual de los trabajadores".
Los trabajadores, en este litigio, tienen atribuida en virtud del Convenio Colectivo de empresa, una jornada anual que es indiscutida. A lo largo de dos años anteriores, en atención al acuerdo con la representación social, se han concedido vacaciones, no constando tal acuerdo en el vigente. La empresa hizo entrega a la parte social del calendario impugnado, para el año 2010, en los que figuran los días laborables y vacaciones, promoviendo los sindicatos demandantes conflicto colectivo, de dejar sin efecto la práctica de imponer unilateralmente tal calendario vacacional, por infringir el derecho colectivo precedente. Se invoca, en consecuencia, por la parte recurrente la extralimitación de la facultad organizativa de la empresa, una de cuyas manifestaciones es la elaboración del calendario anual, que el artículo 34.6 del Estatuto de los Trabajadores le atribuye. Pero, la referida facultad, que como declara la doctrina expuesta, deberá respetar tanto las normas de carácter necesario (fiestas nacionales, locales...), así como pactadas en convenio y el conjunto de condiciones que vengan rigiendo la jornada como resultado de acuerdos entre las partes o de una voluntad unilateral de la empresa cuando, en este último caso, se haya incorporado el acervo contractual de los trabajadores, aquí no se declara probado, se pueda considerar contraria a derecho alguno de los trabajadores.
Lo expuesto, conlleva la desestimación del recurso planteado y la confirmación de la sentencia de instancia.
Desestimamos el recurso de suplicación interpuesto por el COMITÉ DE EMPRESA DE ALTADIS y SINDICATO CTI, contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número Dos de Santander de fecha 23 de marzo de 2010 (Proceso 1180/09), en virtud de demanda formulada por la pare recurrente frente a la empresa ALTADIS S.A., y los Sindicatos COMISIONES OBRERAS, UNIÓN GENERAL DE TRABAJADORES Y CONFEDERACIÓN GENERAL DE TRABAJADORES, en materia de conflicto colectivo y, en su consecuencia, confirmamos la resolución recurrida.

References: resolución 
 artículo 191
 artículo 41
 artículo 138
 artículo 16
 artículo 24
 artículo 34
 artículo 34
 resolución