Source: http://torrefdz.es/enfermero_y_profe13.htm
Timestamp: 2019-03-21 07:03:08+00:00

Document:
LA FORMACIÓN ENFERMERA EN EL ESP
LA FORMACIÓN ENFERMERA EN EL ESPACIO EUROPEO DE EDUCACIÓN SUPERIOR.
Ponencia presentada en el XXXII Congreso de la Sociedad Española de Nefrología. Cádiz del 3 al 5 de octubre de 2007.
En primer lugar agradecer a la organización de este congreso, su amable invitación a dirigirles la palabra, sobre algo tan importante como el futuro de la formación enfermera.
La historia que hoy me servirá de introducción, tiene su origen en el año 1987, hasta ese momento tanto mi formación como mi desarrollo profesional, estuvieron impregnados de un tinte completamente técnico, aunque fui formado en la Universidad, los estudios se basaban en los recientemente extinguidos de los antiguos ATS, impartidos exclusivamente por profesores de la facultad de medicina. A todo esto, nuestros compañeros ATS si recibían, a la luz de los textos para la convalidación que manejaban, los aires de una nueva Enfermería que nosotros no vimos en la diplomatura. Posteriormente mi trabajo, no iba más allá de la realización de tareas técnicas delegadas, donde lo integral se relegaba exclusivamente al pan del desayuno.
Fue con motivo de la aparición de los primeros casos de SIDA en el hospital y la intención de llevar nuestra experiencia a uno de los primeros congresos interdisciplinares sobre el tema en España, cuando entré en contacto con una Enfermería distinta, más cercana a los pacientes, más formada y menos intuitiva, más independiente en su actuación profesional, más compañera y menos al servicio de… Un entrañable amigo, que había recibido un curso en Madrid sobre una visión distinta del cuidado enfermero, un grupo de profesionales inquietos y algunos compañeros médicos que entendieron que lo que nos proponíamos redundaría en beneficio de los pacientes, fueron el motor de los primeros cambios. Como ejemplo, nos dimos cuenta, que algunas cosas simples como visitar a los pacientes en las habitaciones al inicio del turno, preguntándoles por su nombre que tal habían pasado la noche, o explicarles previamente cada una de nuestras actuaciones, significaban un salto cualitativo importantísimo sin necesidad de emplear más tiempo o más tecnología. Desde entonces no he parado de formarme para estar al día en los avances de mi profesión, hasta entonces suelo pensar que perdí un tiempo precioso.
En junio de 1993, el Ministerio de Sanidad y Consumo edita el libro titulado “Enfermería en acción”, redactado por la Oficina Europea de la OMS. No pueden ustedes imaginar lo que significo ese informe y algunos otros de nuestras enfermeras de cabecera: Rosa Mª Alberdi, Maria Paz Mompart, Angeles Garcés y otras, para enfermeras y enfermeros que trabajábamos desde hacia algun tiempo en un cambio de orientación para la Enfermería, un camino a recorrer que sabíamos necesario, pero en el que andábamos con muchos problemas por falta de señalización. El capítulo sobre formación comienza diciendo: “La modificación de la práctica de la Enfermería, especialmente el cambio fundamental que requiere la profesión, hace necesario modificar la formación en Enfermería de una manera fundamental y proactiva. Las nuevas enfermeras de cada país necesitan un modo de pensar diferente, un enfoque distinto de su labor profesional y un rol ampliado”(1). Este informe daba el espaldarazo definitivo a la iniciada reordenación de los servicios sanitarios y avanzaba algunos de los cambios que hoy se empiezan a producir en la formación universitaria con la entrada en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).
En el transcurso de las últimas décadas, en la Enfermería española se ha producido una enorme transformación, adquiriendo unos rasgos que nos hacen identificarnos como profesión, como comenta Fernández Enguita (2), descubrimos en el colectivo de Enfermería una competencia específica obtenida mediante una formación de nivel superior que implica una licencia para ejercer unas actividades propias. Estas actividades se realizan con autonomía, y también en colaboración interdisciplinaria. La Enfermería es también un colectivo, un grupo extenso de profesionales, que desde la práctica y la investigación, desarrolla conocimientos propios y gestiona órganos de intercomunicación y asociación, que permiten a sus miembros autorregularse como profesionales.
La formación de los alumnos de Enfermería hoy.-
Hoy, como en otros momentos cruciales para nuestra profesión, es fundamental saber lo que queremos para ella en el futuro, traduciéndolo al ámbito docente, saber que profesional necesitamos formar.
Hoy, aunque algunos lo piensen, pocos se atreven a decir que el enfermero/a que responderá a las necesidades de la sociedad y los empleadores, será un técnico que reciba instrucciones de otro y las ejecute sin más, en este momento afortunadamente, se nos llena la boca explicando cuales serán las capacidades de la enfermera/o del siglo XXI, pero si no creamos las condiciones para que se desarrollen como alumnos primero y profesionales después, gran parte se quedará en palabras.
En la actualidad como ya saben, nuestra titulación se imparte en la Escuelas Universitarias y nos otorga el grado de Diplomados en Enfermería
Los planes de estudio y los programas de las asignaturas han girado históricamente en torno a lo que el profesor, generalmente alejado de la práctica, intuía que debía conocer el alumno, así nos encontramos dependiendo de quienes fueran esos profesores, asignaturas con más contenidos enfermeros o de otras disciplinas, asignaturas optativas y obligatorias que proporcionan instrumentos fundamentales para el cuidado y otras que parecen encajadas con calzador.
La metodología docente, ha tenido en muchos casos una evolución importante, los videoforum, trabajos de grupo, seminarios, cuadernos de prácticas clínicas, etc, han ido apareciendo en los programas, pero en muchos casos se continúa con el arcaico principio del vertedor más o menos modificado (profesor como jarra llena de conocimientos, que vierte su contenido generalmente en formato de clases magistrales al estudiante, como si de un vaso vacío se tratara). Se han dado pasos importantes, pero aun queda mucho camino por recorrer hacia el facilitador del aprendizaje que el futuro pretende hacer de nosotros.
En muchos casos nos encontramos con profesores que buscan conectar lo mejor posible la teoría a la práctica intentando introducir curso a curso mejoras que proporcionen a los alumnos experiencias constructivas, pero otros dan poca o ninguna importancia a la práctica clínica, a la planificación de los cuidados, a la autonomía profesional dentro de la colaboración interdisciplinar, o al consenso con los profesionales para diseñar una mejor relación teoría/práctica.
¿Qué idea de la profesión enfermera llevarán los alumnos así formados, junto a su título, una vez egresados?
También algunos profesionales piensan, que una buena enfermera es aquella que realiza perfectamente una técnica, aunque en muchas ocasiones no mire a la cara del paciente o no cruce más de dos palabras con él. El alumno/a en sus prácticas clínicas, tomará en estos casos la idea de que el prestigio profesional viene de esa parte de nuestro trabajo y no de otra, así refuerza o contradice la idea que sacaba del aula.
En una disciplina como la Enfermería, donde por encima de otras es tan importante la aptitud como la actitud, es difícil realizar una evaluación objetiva de los progresos del alumno. Lo fácil y lo acostumbrado es el examen escrito u oral en el que con bastante esfuerzo podemos evaluar parte de los conocimientos adquiridos y vislumbrar un poco como actuaría el alumno ante algunas situaciones de laboratorio.
Tras estas reflexiones volvemos a la pregunta clave, ¿Qué profesional debemos formar entre todos para que sea un buen enfermero/a?, y al decir todos me refiero a la Universidad, a los Servicios de Salud y a la sociedad en su conjunto.
Condicionantes de futuro.-
Creo que la respuesta a esta pregunta la tenemos diáfana ante nuestros ojos. Por un lado, nadie duda sobre las necesidades que nos plantea nuestra sociedad de cara al futuro: todos podemos ver una población más informada que exige mayores niveles de bienestar, el envejecimiento de la misma por una mayor esperanza de vida y un menor número de nacimientos, una población en parte distinta culturalmente por la inmigración, aumento de las enfermedades crónicas, avance tecnológico, crecimiento económico, etc. Ante estas transformaciones aparecen nuevas necesidades de salud que tenemos que cubrir, para lo que también nosotros tenemos que cambiar saliendo de nuestra rutina.
Por otro lado los propios planes estratégicos de nuestros Servicios de Salud, enfatizan desde hace bastante tiempo la necesidad de la reorientación de estos servicios, haciéndolos girar en torno a los ciudadanos y no a las estructuras o los recursos humanos que los prestan. Los cuidados que prestamos deben acercarse lo más posible a lo excelente, para lo cual es necesaria la planificación y evaluación de nuestras actuaciones, ya que si no conocemos que hacemos y que grado de calidad ofrecemos, difícilmente podremos mejorar.
El Espacio Europeo de Educación Superior, que tendremos que traducir en nuestras enseñanzas voluntariamente a partir del curso 2008/09 y obligatoriamente en el 2010/2011, será sin duda uno de los condicionantes fundamentales para la formación de los futuros enfermeros/as, este pretende también, como comentábamos de los planes estratégicos en los servicios sanitarios, un cambio en la orientación del eje, a partir de su implementación, debe prevalecer lo que el alumno tiene que aprender sobre lo que el profesor acostumbra a enseñar, esto significa una transformación profunda, una redefinición de los roles de profesor y alumno, la adopción de una nueva metodología docente y la evaluación basada en los resultados del aprendizaje por competencias.
El análisis que se plantea ante este nuevo marco, sobre lo que el estudiante debe aprender, gira obligatoriamente en torno al ejercicio profesional. Esto implica que mas allá de la generación de superespecialistas, la Universidad debe formar alumnos con agilidad para adaptar sus capacidades a las funciones asignadas en un determinado puesto de trabajo, capacidades para cuidar excelentemente, para organizar lo que hace alcanzando un alto grado de eficiencia, capacidad para investigar buscando la evidencia científica y unas capacidades docentes básicas para transmitir lo que sabe.
El nuevo Real Decreto para la Ordenación de las Enseñanzas en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, establece 3 ciclos, grado: equivalente a la actual licenciatura (desaparecen las diplomaturas), master y doctorado (3):
Es el primer ciclo de los estudios universitarios y en el se imparten enseñanzas básicas comunes para todas las Ciencias de la Salud (con el fin de facilitar la movilidad entre titulaciones) y otras orientadas al ejercicio de la profesión. Es decir: un alumno de Enfermería compartirá gran parte de los contenidos de primer curso con uno de medicina o farmacia.
Este título habilita para ejercer una profesión regulada, por lo que las propuestas de planes de estudio, deben adecuarse a las normas reguladoras de la profesión y diseñarse de forma que permita obtener las competencias necesarias para ejercer. Las bases para elaborar los planes de estudio, se encuentran en las fichas técnicas de propuesta de título, donde aparecen materias que engloban varias de las actuales asignaturas, con una asignación de créditos mínimos globales y unos descriptores muy generales, de los que deberán desarrollarse los contenidos.
Los estudios de grado tendrán 240 créditos ECTS, de los cuales al menos 45 deben corresponder a un prácticum clínico, cada uno de estos créditos equivalen a 25 horas, donde se contabilizará toda la actividad desarrollada por el alumno para adquirir las competencias, incluyendo seminarios, horas de estudio, prácticas clínicas, trabajos, etc.
El graduado deberá saber aplicar sus conocimientos al trabajo de forma profesional y poseer las competencias demostradas en la elaboración, defensa de argumentos y resolución de problemas dentro de su área de estudios.
Mas del 50% de los profesores que impartan el grado, deben ser doctores, lo que implica la necesidad para los profesores enfermeros, de obtener en poco tiempo el doctorado, si pretenden liderar a partir de ahora los estudios de su disciplina.
Los títulos deberán acreditarse antes de implantarse, por una agencia de calidad y se someterán a reevaluación cada 6 años. El título tendrá relevancia en el mercado laboral nacional y europeo.
El segundo ciclo es el master, que aporta una formación avanzada, multidisciplinar o especialista, potenciando la investigación evaluativa en el contexto clínico.
Desde el parón sufrido por las especialidades enfermeras y el Real Decreto de Especialidades todavía no desarrollado en la mayoría de ellas, he expresado allí donde se hablaba del tema, que el espacio natural para las especialidades dentro del contexto académico, era este, aunque parece que definitivamente se desvincularan del Master.
El tercer ciclo de los estudios universitarios es el doctorado, donde se imparte una formación avanzada en técnicas de investigación y otorga la plena autonomía y capacidad para liderar investigaciones. El doctorado consta de un periodo de formación, no necesario si se posee el master, y un periodo de investigación que finaliza con la exposición de la tesis doctoral.
La actitud de la propia Universidad, será seguramente otro de los condicionantes de futuro, la endogamia y resistencia al cambio de las distintas estructuras universitarias, tan comentada en los últimos tiempos, llevan a la institución a una inercia que anula su capacidad adaptativa. Que las decisiones políticas no pongan el sistema en duda, que las agencias de acreditación evalúen con todas sus consecuencias las titulaciones; que los responsables de los equipos rectorales, de centros y departamentos apuesten decididamente por el cambio; que los profesores se formen, analicen, diseñen y experimenten; y que los alumnos participen de los cambios (asunto realmente difícil, cuando se ha premiado históricamente su conformismo y pasividad), resulta fundamental para que este proceso llegue a buen fin.
Por último, según mi opinión, la gestión de los servicios de Enfermería condicionará en gran medida la forma en la que los profesionales aborden su práctica, que como ya hemos comentado resulta clave para la formación de los alumnos. Un querido amigo enfermero recientemente me comentaba, como día tras día en su puesto de trabajo tenía la sensación de estar descargando permanentemente sacos de cemento, pero además le pedían que los sacos no se deformaran, que el suelo se mantuviera limpio y que anotara con buena caligrafía el número de sacos descargados.
Estaremos seguramente de acuerdo en que la calidad de los cuidados que prestamos se ve influenciada por multitud de factores relacionados con el entorno en el que se desenvuelve la actividad profesional, entre ellos se encuentran: los recursos materiales, la estructura física, la carga de trabajo que el profesional soporta, la forma en la que la dirección del centro gestiona sus recursos humanos y las líneas estratégicas de la misma traducidas a la realidad cotidiana. Muchos compañeros que ocupan puestos relevantes en las Consejerías de Salud, en las direcciones de Enfermería de nuestros hospitales y de distritos de atención primaria, hablan de gestión de cuidados y de políticas de calidad, pero contratan a profesionales para el fin de semana, deniegan un día libre solicitado con dos meses de antelación por problemas de sustitución o centran su gestión en los recortes de personal. Para aumentar la calidad de los cuidados, estaremos también de acuerdo, no todo tiene que aportarlo el profesional.
Otra consideración importante a abordar desde la gestión, es la incorporación de los enfermeros al grupo de titulados superiores y la justa correspondencia económica que debe existir entre lo académico y lo laboral.
Tendencias para construir el futuro de la formación enfermera.
El Espacio Europeo de Educación Superior, debería ser una oportunidad única de mejorar la calidad docente universitaria, tanto por su cambio de orientación hacia el estudiante, como por la apuesta decidida que implica hacia la formación integral, incluyendo tanto contenidos científicos, como competencias profesionales. Por el contrario, si este proceso no se lleva a cabo con seriedad, puede convertirse en un cambio puramente administrativo en la forma de medir los créditos o en un incremento del trabajo individual del alumno, con poco resultado.
Las tendencias que ya están apareciendo de cara al futuro son:
* Tendencia neutra.- Mas de lo mismo, como ya comentábamos, significaría el cambio puramente administrativo de las cosas. Lo representan aquellos profesores y gestores universitarios, que siguiendo la mas rancia de las tendencias, no asumen la necesidad de cambio o no creen que sirva para mejorar, por miedo, por razones personales, colectivas o de otro tipo. En este momento ese grupo se encuentra haciendo lo que ha hecho siempre y espera no tener que dar ningún paso que no sea cambiar de nombre algunos descriptores de las asignaturas. Es la tendencia más negativa, porque además de no cambiar luchará para que los demás tampoco lo hagan.
* Tendencia expectante.- Esperan a que los demás analicen, experimenten y realicen los cambios necesarios, para luego en el mejor de los casos, adaptarlos a su realidad y aplicarlos. La mayoría cree que el cambio es necesario o simplemente son disciplinados, pero tienen miedo a dar el primer paso y lo dejan para los más emprendedores. Este grupo se encuentra atento a las experiencias de otros y verán como el curso 2010/11 se les viene encima con todo por rodar.
* Tendencia a la adaptación progresiva.- Muchos grupos de profesores, impulsados por su propia Universidad, centros o departamentos, se encuentran en este momento trabajando en distintos niveles de lo que la adaptación al espacio europeo significa
Experiencias piloto.- Inspirados en su mayoría en los libros blancos existentes para cada titulación (5), se han implantado experiencias piloto donde progresivamente se incluyen las líneas maestras de las enseñanzas de grado, y se analizan aspectos como la medida en número de horas del trabajo autónomo del alumno ante una tarea, las competencias necesarias para realizar determinadas actividades profesionales, la nada fácil evaluación de las competencias, etc.
Innovación docente.- Muchas de nuestras universidades, se han lanzado por fin abiertamente, a apostar por la innovación docente y se encuentran en este momento en fase de formación del profesorado, de creación de infraestructuras, o de pilotaje de las experiencias, algunas de ellas son:
Como ya se ha demostrado, Internet puede ser de gran ayuda en la transición del modelo educativo tradicional a otro activo y colaborativo. Cada vez son mas asignaturas las que optan por dar apoyo a los alumnos a través de las aulas virtuales, ya sea de forma presencial o semipresencial.
El aprendizaje basado en problemas será seguramente una herramienta metodológica importante para los profesores en el EEES, básicamente el profesor presenta un problema sin clase, tarea o ejercicio, el alumno analiza y trabaja los contenidos que cree necesarios para resolverlo, el profesor actúa como guía.
Experiencias sobre el modelo de tutor de pregrado.- Como hemos comentado, resulta absolutamente necesario para la entrada en el Espacio Europeo, el cambio de paradigma desde un enfoque centrado en el docente a otro centrado en el estudiante, modificando para ello, no solo la formación teórica del alumno, también la práctica y las figuras que acompañan el proceso de aprendizaje. El tutor de pregrado es un profesional de la institución sanitaria, enfermero/a experimentado que facilita y evalúa el aprendizaje del alumno en el trabajo real del propio entorno clínico (6). La enfermera asistencial es la figura clave y debe intervenir en la elaboración con el profesor de las competencias a desarrollar por los alumnos y su evaluación. Las compensaciones a los profesionales, tanto por parte de la Universidad como de la Organización Sanitaria, son muy importantes y no pueden ser nunca un elemento de desmotivación para el tutor si se quedan solo en promesas: condiciones ventajosas para el acceso a recursos de la Universidad, ayudas a congresos, incentivos a la investigación, certificación como mérito para la carrera docente, etcétera; también el sistema sanitario debiera facilitar la comunicación y coordinación con la Universidad del tutor, hacer más accesible la documentación de apoyo, reconocer la labor del tutor, habilitar espacios para tutorías y sesiones, incluir la formación de los alumnos en la cartera de servicios y los contratos programa.
* Nos encontramos ante un cambio de paradigma en los estudios universitarios, propiciado por la entrada en el Espacio Europeo de Educación Superior, desde un enfoque centrado en el docente a uno centrado en el estudiante.
* El profesional de la Enfermería, tiene una labor crucial en este cambio de orientación, ya que gran parte de las competencias que el estudiante debe adquirir giran en torno al ejercicio profesional y es en el ámbito clínico donde las desarrollará con mayor facilidad.
* El éxito para llevar a buen fin esta nueva orientación de los estudios, necesita de la implicación política, de las universidades, de los servicios sanitarios, de los profesores, de los profesionales y de la sociedad.
* Este cambio de orientación conlleva un coste que debe ser asumido por todos.
* El futuro de la formación de los alumnos de Enfermería es, a partir de mañana más que nunca, de todos nosotros, no solo de los docentes.
(1) Organización Mundial de la Salud, Oficina Regional Europea. “Enfermería en Acción”. Edita Ministerio de Sanidad y Consumo. Madrid 1993. ISBN: 84-7670-372-4
(2) Fernández Enguita, M (1990): La escuela a examen. Eudema, Madrid.
(3)Documentos del Ministerio de Educación y Ciencia http://www.mec.es/universidades/eees/espana-documentos.html:
Informe de progreso presentado con motivo de la reunión de ministros de Bergen
La integración del sistema universitario español en el Espacio Europeo de Educación Superior (Documento marco)
Real decreto 1044/2003 , de 1 de agosto por el que se establece el procedimiento para la expedición por las universidades del Suplemento Europeo al Título Aspectos específicos y técnicos del Suplemento Europeo al título
Real decreto 1125/2003 , de 5 de agosto por el que se establece el sistema europeo de créditos y el sistema de calificaciones en las titulaciones de carácter oficial y validez en todo el territorio nacional
Real Decreto 55/2005 , de 21 de enero, por el que se establece la estructura de las enseñanzas universitarias y se regulan los estudios universitarios oficiales de Grado
(Modificado por Real decreto 1509/2005 )
Real Decreto 56/2005 , de 21 de enero, por el que se regulan los estudios universitarios oficiales de Posgrado.
(4)http://nomada.blogs.com/jfreire/2006/06/oportunidades_y.html
(5) http://www.aneca.es/activin/docs/libroblanco_jun05_enfermeria.pdf
(6)http://www.eduonline.ua.es/jornadas2007/comunicaciones/2D5.pdf?PHPSESSID=a6418372ac167d697e7c9c6a1f2e6003

References: Real Decreto 
 resolución 
 Real Decreto 

Real decreto 

Real decreto 

Real Decreto 
 Real decreto 

Real Decreto