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Timestamp: 2017-09-24 23:55:18+00:00

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El isleño 112 by Casa Editorial Welcome - issuu
HIDROCARBUROS EN SEAFLOWER
EL ABC AMBIENTAL
COMUNIDAD SE PREPARA PARA EL AUTOCONSUMO
ARANDO EL FUTURO
PARAÍSO DE SIETE COLORES
UN RINCÓN ISLEÑO EN BOGOTÁ
El periódico bilingüe de San Andrés y Providencia Año 06 - Nº 112 - Febrero 2017 - Circulación Regional - Valor: $1.000 Pesos - www.elisleño.com - Tel: (08) 512 7981 - San Andrés Islas, Colombia - ISSN 2339-4463
CENTRO CULTURAL DEL BANREPÚBLICA
HABLA WEILDLER GUERRA:
LA UTOPÍA MULTICOLOR
Sanandresano Vargas tercero en ranking mundial de Kudo
Largo viaje por un sueño (Redacción) El deportista sanandresano de artes marciales mixtas Ronald Vargas logró un honroso tercer lugar en el II campeonato mundial de Kudo realizado en Mumbai (India). Vargas logró hacerse al bronce en dicho certamen que reúne a los mejores del planeta. “Este triunfo enorgullece a todos los habitantes del Departamento Archipiélago. No dudamos en brindarle apoyo a este deportista que en muchas ocasiones ha logrado triunfos para las islas”, dijo Efraín Castro, secretario de Deportes.
Cuatro combates de alto nivel disputó Vargas contra representantes de Ucrania, India, Japón y Rusia, rivales bien posesionados en el ranking mundial. Su entusiasmo y sentido de superación dejaron ver a un aguerrido combatiente en Mumbai, ganando tres combates y perdiendo solo ante Rusia y por un punto. A este tercer lugar se le suma al deportista isleño su ascenso a ‘cinturón negro segundo dan’ y la ratificación como representante del Kudo para Colombia certificado por el gran maestro Azuma Takashi.
BANREPUBLICA / Conversación en la catedral (de lecturas múltiples)
A siete meses de la inauguración del nuevo Centro Cultural del Banco de la República en San Andrés, EL ISLEÑO dialogó con su actual gerente, el antropólogo Weildler Guerra Curvelo, quien entregó un balance de las actividades desarrolladas en este tiempo y aun con la fresca sensación de la presencia del escritor cubano Leonardo Padura. Retos que se avizoran. turistas de San Andrés se nutran de la riqueza Caribe en general y raizal en particular. Esta sede cuenta también con la reciente distinción en 2016, donde un libro producido por el Banco del República y lanzado el mismo día de la apertura del edificio ocupó el primer lugar en el ranking de los diez mejores textos académicos en Colombia: ‘Economía y Medio Ambiente en San Andrés’. Padura y el ‘Hay Festival’ El 31 de enero de este año se realizó en las instalaciones del
Por Billy Lunazzi El 14 de julio de 2016 fue abierta al público la nueva sede del Banco de la República sobre la avenida Colón, una moderna área cultural dotada de salones multipropósito, salas de lectura y una biblioteca con literatura variada para jóvenes y adultos. Como pilares fundamentales del Centro, se tienen el ‘Centro de Memorias Orales’ que pretende rescatar narraciones propias del archipiélago a través de su sala de grabación, donde se pueden registrar relatos personales o de un colectivo; así mismo contiene registros históricos como los recopilados por años por Fidel Corpus Suárez a través de su programa. El otro pilar, corresponde a la ‘Colección Circuitos del Caribe’, con una completa sección fotográfica de peces del Archipiélago, autoría del buzo Jorge Sánchez y de imágenes antiguas del recordado fotógrafo colombiano Hernán Díaz; temáticas que engrosan el acervo patrimonial de las islas, que sólo esta sede posee y la hacen tan única. Adicional a esa completa colección audiovisual, se cuenta también con colecciones virtuales, como la serie jurídica ‘Legis’, periódicos antiguos y lite-
ratura destacada de autores de la región. Según cifras del Banco, sólo entre los meses de enero y de noviembre del año 2016, las visitas aumentaron notoriamente, pasando de 1115 a 4287 ingresos/mes, dada la también creciente oferta cultural que brinda este espacio. Talleres musicales y artísticos diversos como el impartido por el periodista Jorge Muñoz, y el uso del color en la pintura, las memorias del deporte en las islas por Martín Archbold o el de iniciación en la literatura con la escritora María Matilde Rodríguez, han permitido que residentes y
banco, el evento ’Leer el Caribe Internacional’ que anualmente programa la entidad y que esta vez se desarrolló en alianza con el ‘Hay Festival’ de la ciudad de Cartagena. En este evento, el invitado internacional fue el escritor cubano Leonardo Padura quien, ante más de 100 espectadores –entre los que se contaban estudiantes, artistas, poetas, periodistas y militares, entre otros–, habló de su obra y la discutió con otros intelectuales de la isla. “El balance es ampliamente satisfactorio”, señaló Guerra Curvelo, anotando que los no pocos elogios del escritor invitado hacia el centro cultural y sobre todo de la isla y de su gente, sumado a los cerca de 150 asistentes al conversatorio, fueron un claro mensaje del éxito de la jornada y de la pertinencia de este tipo de certámenes. “Los del ‘Hay’ quedaron muy satisfechos con el reporte que les enviamos”, anotó el gerente del Centro Cultural. “El respaldo de la ciudadanía se sintió y prevemos que este evento sea la llegada del ‘Hay Festival’ a San Andrés, con lo que la isla entraría al círculo mundial de ciudades que lo celebran, tales como Dublín, Segovia, Kerbala, Nairobi, Estambul, Trascala y Cartagena”, anticipó.
Cambio de riendas, por cuatro meses
Así, la “fiesta de las ideas” está garantizada para el 2018; un Festival donde no solo la Literatura tiene cabida, acercando al lector a una variada selección de escritores foráneos, sino que también la Música y el Arte hacen presencia, y posiblemente músicos isleños podrían engalanar los eventos en Cartagena a modo de intercambio cultural. Perspectiva global “El programa ’Leer el Caribe Internacional’ no solo es de lectura, sino también de creación con perspectiva global. Por eso es muy importante, como Centro Cultural, poner en contacto con figuras internacionales a los artistas de casa para fomentar que entren a una red global cultural”, asegura Guerra Curvelo, añadiendo que la voluntad del Centro es la de contribuir con la investigación y generar conocimiento endógeno. Así mismo, ya está rodando una nutrida Agenda Cultural visualizada a tres años, donde se ex-
ponen diversas temáticas, todas relativas al ser Caribe y su injerencia en las dinámicas poblacionales y culturales. “Somos una mixtura, el Caribe es flujo y movimiento; no podemos plantear actividades cortoplacistas y que no sean conexas a esa multiculturalidad que nos caracteriza. Nuestro proyecto cultural es trianual”, comentó. La Agenda ha sido pensada en grande, con diferentes eventos que irán siendo divulgadas a lo largo de los tres años de programación. Varias de estas actividades se construirán con la valiosa colaboración de la Organización ORFA y de la Armada Nacional: Año 2017: El Mar como territorio Año 2018: Conocimiento femenino del mar. Año 2019: Espacios marinos y la ritualidad
Irma Bermúdez Davis, sanandresana de cuna y actual encargada del Centro de Memorias Orales será la encargada de conducir la sede por espacio de cuatro meses. Así lo reveló el gerente en propiedad, quien se trasladará a la ciudad de Vancouver (Canadá) por motivos de estudio y quien garantizó sentirse satisfecho con la designación de la isleña raizal para su remplazo. Ella es profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales de la Universidad San Martín; se dedicó por más de 10 años a la docencia en las instituciones First Baptist Church y Flowers Hill y ha hecho parte de la coordinación de proyectos para jóvenes en diferentes ONG como ‘Hey Foundation’. Tiene especializaciones en Lúdica y Recreación, Evaluación de Proyectos y en Ciencias Exactas. Con el Banco, labora desde abril de 2016. La gerente (e) habló a su turno, de los retos que le esperan al Centro Cultural como la posible adquisición de un lote en la parte trasera de la sede (entre el banco y la playa de Sprat Bight). Un espacio que al estar baldío (en custodia), ha fomentado prácticas antihigiénicas y podría convertirse enfoco de inseguridad. La idea de las directivas es convertirlo en una “plazoleta pública cultural con palmeras, césped y juegos infantiles, habilitarlo al servicio de los residentes y tu-
ristas comunicando el Path Way con la Avenida Colón a través del Banco”. Ya están listos los planos y se presentarán a la Gobernación para que verifique el fin cultural que se pretende. Como se mencionó anteriormente, otro de los propósitos más férreos es el de posicionar a los isleños en la órbita nacional e internacional; es por esto que continuamente se publicitan a la entrada del banco, diferentes convocatorias para artistas y profesionales relativos a becas para estudio, concursos de cuentos y jóvenes intérpretes, entre otros. La meta es que más y más moradores de las islas se enteren de esta información y aprovechen estas oportunidades. De esta manera el Banco de la República, le apuesta a la cultura desde sus Centros Culturales, buscando hacer mejor y mayor presencia en zonas de frontera como San Andrés donde las carencias en este sentido son bastante palpables; demostrando que lo que se invierte en Cultura no es superfluo. “Queremos seguir soñando con utopías posibles, reales, generando nuevos líderes en los niños que leen”, como bien anotó recientemente la doctora Edna Rueda Abrahams en una conversación que sostuvimos”, comentó Guerra Curvelo, convencido que grandes cosas vienen para las islas en materia cultural. Amanecerá y leeremos.
Explotación de hidrocarburos en Seaflower:
Lo peor está por venir... El reciente fallo del Consejo de Estado que ratificó la sentencia del Tribunal Contenciosa Administrativo del Archipiélago fue una clara y decisiva victoria en seguridad ambiental que tendrá repercusiones importantes, pero es también un respiro temporal. Una batalla ganada pero no un triunfo total en el proceso que se sigue en varios frentes para asegurar mayor protección ecológica y cultural. Por Harold Bush Howard
ropuerto de Providencia.
Todo porque el mayor peligro radica al otro lado de la nueva frontera y porque Colombia debe redefinir y rectificar algunas políticas hacia las islas y dejar de una vez por todas toda pretensión de explotar petróleo y gas alrededor del archipiélago y debe hacer algo digno para preservar la identidad Anglo-Caribe de las islas.
Vale la pena que todos tomemos una pausa para analizar las consecuencias de este fallo extremadamente trascendental y de aquí en adelante hacer las cosas con la protección de las islas siempre en mente. ¿A quién se le ocurrió que se iba a poder extraer petróleo en una reserva ecológica mundial? Algo bastante miope. Las instituciones nacionales parecen no comunicarse entre sí y coordinar sus acciones.
El fallo es un duro golpe a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y disminuye aún más la percepción del Gobierno Nacional en las islas, al igual que hace más débil argumentos y acciones oficiales ante los ojos de la justicia nacional, la CIDH y en La Haya porque deja claro que el Estado estaba dispuesto a cometer un acto que violaba los derechos humanos colectivos asociados al medio ambiente y a los recursos que proveen cierta seguridad alimentaria a la comunidad de las islas. El fallo nos dice también que los isleños no tenemos otra alternativa que pelear en las instancias judiciales contra nuestro propio país para defender nuestras islas, aunque vale la pena resaltar que el Gobierno Nacional declaró una moratoria de exploración, aunque sea en el contexto de las circunstancias causadas por la demanda inicial de Coralina y el fallo del Tribunal en el 2012. La miopía, los aeropuertos, el spa y mucho más… El veredicto enfatiza la recurrente confrontación de opiniones entre los locales y el Gobierno Nacional que no se soluciona con el diálogo y generalmente terminan en los estrados judiciales, como los casos de la expansión de los dos aeropuertos, el spa y muchos más. Precisamente este viernes hubo una audiencia pública con respecto a la Acción Popular pidiendo parar la expansión del ae-
Por eso deben haber espacios para las críticas (y el absoluto respeto y apego a la Consulta Previa) porque no sólo no se escucha a la gente, se omiten observar las normas y lógicas de gestión pública, sino que a veces se sofoca la crítica, lo cual no es bueno porque la crítica depura cosas y hace que mucho se hace en forma adecuada. Y conviene tanto al gobierno como a los isleños. Porque el contenido del fallo es incómodo y tal vez crea más inseguridad legal para las islas porque al fin y al cabo el Estado colombiano debe ser el mayor defensor de nuestros derechos y no es una situación óptima si no se puede confiar o depender de
nuestras propias para ello.
No cantar victoria En todo caso, aún no podemos cantar victoria, hay aún mucha tela de donde cortar, y el medio ambiente sigue en peligro porque las exploraciones y posibles explotaciones persisten a nuestro alrededor tanto por parte de Nicaragua como de Colombia y porque también hay asuntos internos que se hacen que afectan
la cuestión ambiental. Existen serias amenazas dentro del mismo archipiélago por la gran cantidad de obras que se hacen que claramente causarán daños irreparables al medio ambiente. En este año del desarrollo ecológico y sostenible que Colombia pregona tanto, se deberían tomar más acciones que sean consistentes con lo que dice y con las aspiraciones de la comunidad del archipiélago, sus derechos colectivos y la garantía de un equilibrio ecológico que asegure seguridad alimentaria y preservación de prácticas ancestrales. La decisión del Consejo de Estado sella del todo la imposibilidad
de Colombia de explotar gas y petróleo en la reserva de la Biósfera Seaflower (pero no fuera de ella). Es un triunfo para todos, aunque el sentimiento de los locales es esperar el próximo golpe y no se explican por qué, además de las contradicciones, Colombia borra con una mano lo que logra con la otra. Por eso es una lástima que el mismo Gobierno Nacional haya rechazado la iniciativa de la UNESCO de elevar la categoría de protección de la Reserva de la Biósfera a la máxima posible, la de Patrimonio Natural de la Humanidad, para unirse a la prestigiosa lista que incluye a la Gran Barrera de Arrecifes de Australia. Tener algo en esa lista es algo que todo país anhela. Coralina peleó muy duro por eso y la UNESCO pagó una millonada por los estudios y todo estaba listo. Frente al fallo reciente, a Colombia bien le convendría recuperar dicha iniciativa y así enviar una señal de compromiso y seriedad en el tema de protección ambiental con las islas al igual que con la CIDH y La Haya donde el tema de protección ambiental y derechos raizales, ambos extremadamente entrelazados, cobran ahora mismo una enorme relevancia. El rechazo lo confirmó Colombia en el 2011 a través del anterior agente ante La Haya, el inefable Londoño Paredes, con la escueta y seca excusa de que ‘no se considera pertinente avanzar en la pre-
sentación de la candidatura por ahora’, mediante carta firmada por la aún Viceministra de Relaciones Exteriores, Patty Londoño (oficio DVAM/DAPM/UNESCO 2077, 17 de enero de 2011). Resulta algo increíble que solo el agente Londoño haya tomado una decisión tan fundamental en contra de las islas, sin la menor consulta con la comunidad local e ignorando la dura pelea que Coralina entabló para poder conseguir que la UNESCO se involucra para proceder con la declaratoria.
¿Podría ser por lo tanto la intención de Colombia de no ceder las área perdidas en el 2012 una forma de proteger al archipiélago de posibles exploraciones petroleras de Nicaragua o más bien una forma de aferrarse a dicha área para explotar lo que hay?
Por eso el problema mayor no es tanto Colombia (que tiene otros sitios de donde sacar hidrocarburos), sino Nicaragua que anda muy ocupada otorgado permisos de exploración en zonas adquiridas tras el fallo del 2012, donde los estudios sísmicos indican
Cabe resaltar que en el 2012 el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia denunció que Nicaragua otorgó permisos de exploración petrolera en áreas que son del archipiélago y quedaban dentro de los linderos de la Reserva Seaflower (que cubre 10% de toda la zona del Caribe).
Lo que rebosó la copa de tolerancia de la UNESCO fue precisamente los permisos de exploración de Colombia en la Seaflower que llevaron a la demanda de Coralina, algo que se exacerbó luego con el rechazo de una mano de London Paredes, cuyos conceptos todos estaban dispuestos a aceptar sin cuestionamientos. Las cosas hubieran sido distintas ahora de haberse logrado la declaratoria de Patrimonio Natural y de hecho hubiera dado mucha más solidez a los argumentos que esgrime Colombia ahora en la CIDH y en La Haya. La decisión del Consejo de Estado nos da un respiro, pero el serio peligro aún radica tanto en las zonas localizadas fuera de la Reserva Seaflower (porque Colombia aún otorga bloques de exploración en sus zonas del Caribe). Interesante sería ver si la decisión que se espera de la CIDH le dará un aval a lo que el país hace en relación a buscar petróleo y gas en el Caribe o pondría un ‘tatequieto’ a esas aspiraciones al igual que a las de otros países del área. Toda su costa Caribe está siendo explorada y se han encontrado depósitos de petróleo en el pozo Kronos-1 frente al Golfo de Urabá y el Calasú-1 at oeste de las costas de Cartagena. El respiro tampoco dura mucho también por culpa de Nicaragua. Da la terrible casualidad de que Nicaragua está ávida de petróleo y gas como forma de impulsar su desarrollo y una zona absolutamente caliente por sus potenciales de petróleo y gas y es justo al oeste del archipiélago tanto en áreas de Nicaragua –antes del fallo del 2012– como en zonas que fueron otorgadas a dicho país luego del mismo.
tarían en la línea de peligro ante un eventual accidente al igual que por el tráfico de enormes buques petroleros, que podrían usar sin problema las aguas que nos quedan afuera de las 12 millas de nuestras islas, cayos y bancos porque son aguas internacionales según el derecho del mar.
El ‘interés’ de Nicaragua Lo cierto es que hay hidrocarburos y gas en todo el área del archipiélago y a su alrededor. El interés de Nicaragua de reclamar una plataforma continental extendida mas allá de las 200 millas cedidas por la Corte en La Haya en el fallo del 2012 huele precisamente a petróleo y gas. Nicaragua pide el lecho marino y submarino pero no las aguas arriba y ya dijo que esas son de
Colombia, lo cual conectará nuestras aguas con las de las playas de Cartagena. Nicaragua no quiere los atunes y camarones en el agua, sino el oro negro que hay por debajo.
enormes yacimientos. De hecho, han perforado su primer gran pozo gigante llamado Paraíso-1 que queda a pocas millas al oeste de San Andrés, que por fortuna no ha arrojado buenos resultados. Sin embargo, las compañías exploradoras y el gobierno de Nicaragua están optimistas de que hay grandes yacimientos en el mismo banco Tyra donde queda Paraiso-1 como también en la zona adyacente, en los bloques Isabel y Perlas que quedan en lí-
nea recta hacia el norte, es decir, a lo largo del Meridiano 82. De llegar Nicaragua a explotar pozos, todo el archipiélago y por lo tanto la Reserva Seaflower es-
Nicaragua respondió que la zona le corresponde en virtud del fallo de La Haya del 2012 y que en todo caso no permitirá exploraciones o explotaciones dentro de la Reserva Seaflower. Esto es una posición de resaltar, pero no quita el peligro de las posibles explotaciones de ambos países por fuera de la Reserva que a la larga pueden tener un enorme impacto dentro de la misma. La decisión del Consejo de Estado y la parada de exploración alrededor del archipiélago palidece en comparación con lo que se avecina cuando Nicaragua comienza a explotar sus pozos que quedan muy cerca de las islas y cuando Colombia haga lo mismo en la zona más cercana a su Costa continental. Colombia se equivocó al no haber seguido las aspiraciones de la UNESCO de elevar la Reserva Seaflower a la mejor categoría de protección de Patrimonio Natural de la Humanidad. Pero la inconsistencia oficial va más allá… En forma subrepticia Colombia llevó a cabo estudios sísmicos en nuestra Reserva Seaflower. Un estudio sísmico es bien costoso y solo se lleva a cabo si hay cierta certeza de encontrar algo digno de entregar. Un resultado económico. También Nicaragua hizo lo mismo en sus áreas y sigue otorgando permisos de exploración, por lo que en los próximos años puede haber muchas actividades que pondrían en peligro el medio ambiente del archipiélago. Por eso decimos que lo peor está por venir y que el reciente fallo, como van las cosas, solo nos da un respiro.
Cancillería, FAO y comunidad se preparan para el autoconsumo
Desde el año 2016, a través del programa ‘Plan Fronteras para la Prosperidad’ del Ministerio de Relaciones Exteriores, actualmente se adelanta el proyecto ‘Seguridad Alimentaria, producción para el autoconsumo y acceso a mercados con productores rurales en departamentos frontera’ que está ejecutando la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Textos y fotos Janeth Raga Hace algunos años se vienen adelantando en las islas acciones encaminadas al fomento de actividades agrícolas de tipo casero o comunitario en el archipiélago, similares a las que otrora tuvieran estos territorios, resaltando los conocimientos y el interés que tienen muchos pobladores de recuperar esa tradición aprovechando el enorme potencial de las manos isleñas y las bondades de la (aún) tierra fértil de las islas. Dentro del mencionado programa, FAO ha brindado apoyo técnico para la construcción de huertas, adecuación de terrenos, construcción de ‘polisombras’, y también en la preparación de alimentos saludables con productos locales, y la elaboración de recetarios con lo mejor de los sabores de estas islas. El papel de FAO no es el de construir las granjas, sino el de brindar asistencia técnica en el montaje y mantenimiento de éstas, poniendo a disposición de los cultivadores, profesionales locales en áreas de nutrición, economía, ¬sistemas de riego, etc. A mediano plazo, los agricultores tendrán una base de provisión
de frutas y hortalizas para el autoconsumo y porque no, para la comercialización. ya sea para invertir en el mejoramiento de sus huertas o como ayuda a la economía familiar. La financiación del proyecto está a cargo de la Cancillería y cuenta localmente con el apoyo de la Secretaría de Agricultura y Pesca, del SENA y del Departamento de Acción Integral de la Armada Nacional y del Grupo Aéreo del Caribe (Gacar) quienes articulan su trabajo para ayudar en labores de preparación y limpieza de los terrenos. El proyecto pretende desde el principio que las granjas sean autosostenibles y verdaderamente orgánicas; es decir, que se puedan construir al máximo con lo que tenga la familia en casa y que en lo relacionado con abonos y pesticidas, se preparen de manera biológica, mediante técnicas como el compostaje y el control de plagas utilizando otras plantas. Huertas caseras y también escolares “¡Admirable!” “Que trabajo tan bello”, fueron algunos de los cali-
ficativos de los visitantes de la Escuela ‘El Esfuerzo’ ubicada en el barrio Sarie Bay el pasado mes de enero, donde existen dos granjas atendidas por pequeñas manos que aprenden con el ejemplo de sus maestras. La docente Carmen García Villegas es quien lidera este y otros proyectos ambientales en la institución, donde se tienen dos pequeños huertos con batata, yuca, tomate, pepino, calabacín y maíz, bajo el cuidado de niños de diferentes grados quienes, a su corta edad, ya conocen del proceso básico para preparar un cultivo y cómo abonarlo orgánicamente. Una de las huertas, la más pequeña, es cuidada por los niños de Preescolar y de grado 1º de Primaria, quienes la frecuentan y aprenden en este espacio natural. Para la adecuación de esta primera granja, se contó con el apoyo de la Secretaría de Agricultura y Pesca, y de la Universidad Nacional. La más grande (de unos de 15 x 15 mts) se llama ‘Frutos de Oro’, es donde practican el resto de alumnos y es la que en el momento viene siendo asesorada por FAO.
¿Quién es la ‘profe’ Carmen? Esta docente es oriunda de Sabalarga (Atlántico) y reside en San Andrés hace 38 años; es Licenciada en Educación Preescolar y tiene una especialización en Medio Ambiente y Educación. Hace nueve años llegó a la Escuela El Esfuerzo, donde dicta las áreas de Español y Matemáticas. Desde muy pequeña aprendió de agricultura gracias a su papá; es innovadora por naturaleza, pues lidera adicionalmente proyectos de reciclaje y reutilización de materiales para fabricar por ejemplo, instrumentos musicales. Así, a donde va, ha querido llevar el mensaje de la importancia del cuidado del medio ambiente y de la alimentación saludable. En su propia casa tiene pequeños cultivos en tanques (botellones) reutilizados de agua, y lo que produce, lo usa en su cocina o dona a otros agricultores plántulas y les explica cómo preparar el suelo.
La iniciativa de la huerta escolar nació a partir de una clase denominada ‘la semilla’, donde asignó a sus estudiantes el clásico ejercicio de sembrar un grano de frijol y observar su evolución, anotando los cambios en el cuaderno. Los niños quedaron encantados con el ejercicio y le solicitaron poder continuar cuidando de su semilla, trasladándola a un terreno inutilizado de la Escuela donde, todos los días como parte de la jornada académica, verificaban su crecimiento. De ahí surgió la idea de convertir en proyecto este ejercicio escolar. De eso hace aproximadamente ocho años, cuando empezaron con un espacio de cinco metros de ancho y tres camas de cultivo, de un metro de largo aproximadamente. ‘Esfuerzo’ que vale la pena De acuerdo a lo expresado por Clara Vargas, asesora de FAO para las islas, ‘El Esfuerzo’ podría perfectamente consolidarse como una escuela con enfoque agropecuario, porque los conocimientos de los niños son bastante claros en el tema; además, con la articulación de los contenidos de clase con las actividades en campo, “las profesoras fomentan que el niño explore y se cuestione frente a ejemplos y situaciones de la vida cotidiana”. “Si tengo cuatro gallinas y cada una pone un huevo diario, ¿cuántos huevos en total tendré en una semana?” es uno de los ejemplos de la clase de matemática. Y como este caso, las docentes se las ingenian para que las clases sean más amenas y logren llegar mejor, a las mentes cada vez más dispersas de los niños de hoy. La docente García agrega que como Escuela “están muy agradecidos con FAO y con la Cancillería porque nos han permitido ampliar el conocimiento en esta materia e impartirlo en los estudiantes, que van aprendiendo con el ejemplo y con la observación directa. También a los militares que han aportado mano de obra y acuden siempre a nuestro llamado”. “Yo sueño con el resurgir de los mercaditos de agricultores que se veían cuando llegué a la isla. Y anhelo que estos niños que vienen creciendo se metan en su corazón que si amamos y trabajamos nuestra tierra, podemos tener una calidad de vida mejor”.
¿Qué es el Paraíso de siete colores en la Capital?
A partir del mes de marzo, los niños y niñas del archipiélago que padezcan alguna enfermedad y necesiten hospedaje en Bogotá, para cumplir citas, tratamientos médicos y operaciones programadas, tendrán un hogar de paso gratis, cálido y amoroso, todo un ‘Paraíso de 7 colores’ esperando por ellos. Por Ethel Bent La Fundación con Toda el Alma, que dirige Yumar Ospina Pérez, emprendió este proyecto con el objetivo de dar una acogida en la ciudad de Bogotá, a estos menores y a sus padres o un familiar, que no cuenten con recursos económicos para cubrir estas necesidades, así
como las de alimentación y transporte durante su estadía. El hogar de paso es una amplia casa de dos pisos, ubicada en la Avenida Boyacá con calle 68 y tiene disponibilidad para 12 menores con un acompañante (papá, mamá o familiar), a los que se les brindará toda la atención de ma-
nera eficiente y eficaz, durante el tiempo que requieran de servicios médicos. Con los servicios integrales de este albergue, Ospina Pérez espera poder mejorar la calidad de vida de los niños y niñas del archipiélago, durante sus tratamientos médicos y no descarta poder recibir a niños
de otras regiones del país, según disponibilidad. La atención está dirigida a los menores que hayan sido diagnosticados con cáncer o alguna enfermedad terminal y/o crónica; que hayan sido víctimas de maltrato, abandono o cualquier modalidad de violencia o que habiten en comunidades afectadas por extrema pobreza. ¿Cómo empezó todo? A mediados de agosto del 2016 Yumar Ospina, fue contactada por Martha Lucia Manrique, quien lanzó en la comunidad y a través de las redes sociales, el S.O.S porque desde la isla de Providencia, Orvil Robinson, padre de Isaac, necesitaba recursos para trasladarlo a Bogotá, ya que sufría múltiples y fuertes convulsiones, que requerían atención especial para su mejoría. Un diagnostico poco prometedor para el niño Isaac, de tan solo dos años de edad, con Hidrocefalia y convulsiones que pusieron a mil la sensibilidad de esta gestora social, que lo mejor hace es unir personas para ayudar a otras muy necesitadas. En ese entonces Ospina, gestionó tiquetes, hospedaje, alimentación, pañales, y ropa, para la estadía de Isaac y su padre, involucrando por recomendación del artista y empresario Jota Villareal, a Javier Gantivia, gerente del Hotel Astral donde el aporte del hospedaje inicial era de tres noches y se convirtieron en más de 30 días. Cuando se conocieron finalmente en Bogotá, entre Isaac y Yumar, hubo chispa inmediata. “Fue como amor a primera vista”, dijo la gestora social y fue precisamente por este niño, de sonrisa enamoradora y alegría de vivir, que empezó este sueño. Isaac ya tiene que volver a Bogotá, pero lo hará esta vez con su mamá Arelis Howard Archbold, y serán los primeros huéspedes en el ‘Paraíso de siete colores’ que Ospina Pérez, instaló en Bogotá, para cuando un niño o niña isleños lo necesiten.
Día del Periodista “Hay que cuidarse de que nuestra condición de isleños –como dice el escritor cubano Leonardo Padura– nos lleve a un estado de insularidad mental”. Espacios como el propiciado por la oficina de Prensa Departamental, que durante una semana brindó charlas con reconocidos periodistas del ámbito nacional, sirven como ejercicio para refrescar las ideas, entender las miradas desde otros horizontes y sobre todo, para encontrarnos a nosotros mismos y a nuestros nortes colectivos, algunas veces postergados por la cotidianeidad. Bienvenidos sean los espacios donde convergen las opiniones, de cualquier tipo y cualquier color. Que se repita.
Foto: Prensa Gobernaciรณn SAI
¿Qué dice el nuevo Código de Policía sobre protección eco-sistémica?
Con el nuevo Código Nacional de Policía queda más que claro que es obligación de esta institución y la autoridad ambiental (Coralina) sancionar comportamientos como las quemas, arrojar residuos o desechos al agua, cazar o pescar especies silvestres y no respetar las temporadas de veda, entre otros. Aquí el ABC del nuevo reglamento en materia ambiental.
Por Alexandra Pineda-Muñoz El Código Nacional de Policía y Convivencia aprobado por la Ley 1801 el 29 de julio de 2016 entró en vigencia este lunes 30 de enero, y tiene como objeto establecer disposiciones preventivas y que “buscan establecer condiciones para la convivencia en el territorio nacional al propiciar el cumplimiento de los deberes y obligaciones de las personas naturales y
jurídicas, así como determinar el ejercicio del poder, la función y la actividad de Policía, de conformidad con la Constitución Política y el ordenamiento jurídico vigente”. El nuevo reglamento incluye en el Título IX Del Ambiente, en los Artículo 96 al 103, la aplicación de medidas preventivas y correctivas ambientales y mineras, donde se decreta que: “Las autoridades
de Policía en el ejercicio de sus funciones, velarán por el cumplimiento de las normas mineras y ambientales vigentes e informarán de los incumplimientos a las autoridades competentes con el fin de que éstas apliquen las medidas a que haya lugar”. La aplicación de medidas preventivas, tal como lo establece el Artículo 97, podrán ser impuestas y ejecutadas como lo consagra la
Ley 1333 de 2009, y deberán ser trasladadas a la autoridad ambiental competente en los cinco días hábiles siguientes a la imposición de la misma. Para el Archipiélago, la autoridad ambiental competente en estos asuntos corresponde a la Corporación Coralina, y ésta, tal y como lo establece el régimen ambiental, podrá reglamentar con el fin de prevenir comportamientos que deterioren el ambiente.
Artículos, Sanciones y Medidas Correctivas Quien incurra en uno o más de los comportamientos señalados, será objeto de la aplicación de diversas medidas correctivas:
9. Violar los reglamentos establecidos para los periodos de veda en materia de caza o pesca. 10. Tener animales silvestres en calidad de mascotas.
Artículo 100. Comportamientos contrarios a la preservación del agua
Artículo 102. Comportamientos que afecten el aire
1. Realizar quemas de cualquier clase salvo las de acuerdo con la normatividad ambiental estén autorizadas.
2. Arrojar sustancias contaminantes, residuos o desechos a los cuerpos de agua. 3. Deteriorar, dañar o alterar los cuerpos de agua, zonas de ronda hídrica y zonas de manejo y preservación ambiental en cualquier forma.
4. Captar agua de fuentes hídricas sin la autorización de la autoridad ambiental.
6. Realizar cualquier actividad en contra de la normatividad sobre conservación y preservación de los humedales.
3. Alterar elementos naturales como piedras, rocas, peñascos, arboles, con pintura o cualquier otro medio que genere marcas.
Artículo 101. Comportamientos que afecten las especies de fauna y flora silvestres
2. Aprovechar, recolectar, almacenar, extraer, introducir, mantener, quemar, talar, transportar o comercializar especies de flora silvestre o sus productos o subproductos sin la respectiva autorización de la autoridad competente.
6. Ingresar sin permiso de la autoridad ambiental competente. 7. Permanecer en las áreas del Sistema de Parques Nacionales Naturales más tiempo del autorizado.
3. Movilizar maderas sin el respectivo salvoconducto único de movilización o guía de movilización. 4. Presentar el permiso de aprovechamiento, salvoconducto único de movilización, registro de plantación y guía de movilización para transportar maderas con inconsistencias o irregularidades.
Artículo 103. Comportamientos que afecten las áreas protegidas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) y áreas de especial importancia ecológica.
8. No exhibir ante los funcionarios y autoridades competentes la autorización respectiva cuando se requiera. 9. Promover, realizar o participar en reuniones o actividades que involucren aglomeración de público no autorizados por la autoridad ambiental.
10. No usar los recipientes o demás elementos dispuestos para depositar residuos y desechos sólidos.
7. Contaminar o envenenar recursos fáunicos, forestales o hidrobiológicos. 8. Experimentar, alterar, mutilar, manipular las especies silvestres sin el permiso de autoridad ambiental competente.
* Bióloga Investigadora. Seaflower Research and Conservation Foundation
A punto obras del nuevo ‘Contact Center’ en San Andrés
Telemercadeo,4call center y otros servicios de ‘tercerización’ dentro de la dinámica mundial del BPO*, se abren como nuevas oportunidades de empleo en San Andrés con recursos del Plan Archipiélago. Cincuenta y cuatro personas capacitadas por el SENA en una primera fase, y obras con un 85% de avance, son los indicadores más claros que determinan que el proyecto es un hecho. res en la empresa, con todas las prestaciones legales y un salario diferencial por tratarse de San Andrés. Plan Archipiélago Como se mencionó, este proyecto hace parte de las inversiones del Plan Archipiélago, y es conducido por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGDR) por asigna-
(Redacción) Así lo destacó Marcelo Neira Estrada, gerente general de la empresa ‘People Contact’ de la ciudad de Manizales, este viernes en el auditorio del SENA ante los asistentes interesados en esta oportunidad laboral, presentando la compañía que está detrás de la edificación de su sede en
Se estima que a mediados del mes de febrero comience la fase de contratación que será desarrollado por la jefe de Talento Humano, Lucy Johana Sánchez,
A la inauguración de este moderno centro de ‘teletrabajo’, proyectado para mediados de marzo, se espera la asistencia del presidente Juan Manuel Santos Calderón y del alcalde de Manizales, José Octavio Cardona León, dado que este municipio caldense es accionista mayo-
“La capacitación de estos operadores de call center se realizó con aprendices del programa de formación ‘Técnica en Gestión Comercial y Telemercadeo’; donde obtuvieron las competencias requeridas más de 50 personas que se espera, llenen las
*BPO (del inglés: business, process, outsourcing) se trata de la subcontratación o ‘externalización’ de procesos de negocio, ya sea internos o externos a la empresa; tales como selección de personal, cobro de cartera, mercadeo y contacto telefónico call center.
vacantes que ofrece esta empresa de Manizales”, dijo Karima Othman, coordinadora en temas de contact center y BPO en el SENA, regional San Andrés.
ción directa de Presidencia de la República.
San Andrés y que realizará la contratación del personal entre técnicos en sistemas, servicios generales, operadores de servicio al cliente, supervisores, etc.
ritario de la compañía de capital mixto ‘People Contact’.
quien indicó que se estarán recibiendo más hojas de vida para cubrir otras posibles vacantes, después del día 20 de ese mes; fecha tentativa en que se prevé esté terminada la sede ubicada en Sarie Bay. Algunas de las características de esta modalidad de trabajo es la existencia de diferentes turnos laborales y un sistema de incentivos; donde se contratará directamente a los tele-operado-
En la foto superior: Andrés Felipe Benavides (Ingeniero de la Obra), Raúl Fabio Huffington (director (e) del SENA SAI, Marcelo Neira Estrada (Gerente People Contact), Karima Othman (docente SENA), Lucy Johana Sánchez (jefe Talento Humano) y Judith Francis (Findeter).
La tragedia del narcotráfico
El flagelo de la droga poco a poco está carcomiendo el tejido social y demográfico de las islas. Esto no es nuevo, sin embargo, el arresto hace pocos días de tres isleños con 276 kilos de cocaína cerca a La Guajira en una lancha go fast disparó otra vez las alarmas y es el inicio de una nueva odisea judicial y emocional para ellos y sus familias. Otra crónica de una tragedia anunciada. La droga tiene una cara humana de terrible dolor y no sólo de júbilo cuando se ‘corona’. Un niño confuso y una mamá enferma de ansiedad, suelen soportar la mayor carga del sufrimiento; las esperas agonizantes por noticias del que lleva días en alta mar o desaparecido, son habituales. Se sospecha lo que hacen y por eso no se sabe si están muertos o –si tuvieron suerte– en una cárcel.
A los más ‘afortunados’ los llevan a Tampa (USA). Otros terminan hacinados en cárceles nacionales o en Centroamérica. A veces no hay respeto al protocolo legal o derecho humano que valga: si es en aguas internacionales los entregan de una vez a los marines de EUA; si oponen resistencia, el mar puede ser su sitio final de reposo. Muchos están desaparecidos y sus madres no han podido enterrarlos y así poner punto final a su agonía. No son 800 los isleños presos en Tampa –como alegan algunos medios– ni son los 28 que asegura el Gobierno Nacional. La verdadera cifra no se sabe ni se sabrá (muchos esconden un arresto por el ‘honor’ familiar), pero es improbable que el 10% de los presos colombianos en el exterior (cerca de 14,000 según Cancillería) sean de las islas o
que un 20% de los providencianos se hayan metido en estas historias que se narran en voz baja. Sin embargo, este flagelo es una realidad palpable en las islas al punto que es difícil hallar a alguien que no tenga siquiera a algún familiar o allegado incurso en estas historias de piratas modernos. Algunos jóvenes aseguran que no tienen alternativa. La tragedia humana y familiar, de cada uno de nuestros presos es un reflejo del fracaso del modelo social del archipiélago y sus gobiernos, tanto nacionales y locales.
truir por doquier trayendo mano de obra foránea y empresarios del continente. Cada contrato, cada costoso estudio, quita oportunidades y empuja a más isleños a tomar el riesgo de hacer un ‘viaje’ (make a trip).
Buena parte de los millones del renombrado ‘Plan Archipiélago’ deberían concentrarse más en la generación de empleos de calidad. En fomentar al emprendimiento –como el exitoso proyecto Antonieta Davis– y no en cons-
El silencio en las islas alrededor del asunto es aterrador: una señal de complicidad, pero también de miedo y vergüenza. Algunos salen pero vuelven y caen otra vez, víctimas de un círculo vicioso. Otros se han vuelto adictos a tomar riesgos porque el éxito es contagioso, o tal vez porque no hallan otra forma de dar de comer a sus familias. Esto debe cambiar y las instancias oficiales comprometidas en el tema deben hacer parte real de la solución. Claro está: si no quieren seguir –meramente– contando presos, muertos y desaparecidos.
o más personas que querían venir ir a domiciliarse en archipiélago. Papaya puesta…
y dimos la papaya al Incora de encontrar “terrenos baldíos” y los nativos perdieron muchas tierras.
Por asuntos de Estados en 1928, Colombia y Nicaragua firmaron el Tratado Esguerra-Bárcenas, que partió la papaya, perdón, la historia del archipiélago en dos. La costa de la Mosquitia quedó en manos de Nicaragua y familias enteras sin ninguna explicación, terminaron divididas entre los dos países hasta los días de hoy. Los raizales, por sumisos, seguimos dando papaya.
Ni hablar de la ‘papayota’ que dimos al dejar ignorarnos durante la defensa en La Haya y le concedieron otra vez a Nicaragua gran parte de nuestros mares, nuestra despensa. Ese cuchillo sigue chorreando nuestras lágrimas y sudor. Por todo esto llama la atención, la convocatoria oficial a ‘no dar papaya’: ¡Si nosotros ya la dimos toda!
No hay más papaya, all don... Los isleños raizales herederos ancestrales del archipiélago de San Andrés, Old Providence y Santa Catalina dimos tanta papaya desde 1912 y nos la partieron toda, que ya se nos agotaron. Dormíamos con las ventanas abiertas cuando únicamente pasaba la fresca brisa y de repente se entraron los nuevos vecinos, los primos y los tíos –todos por nosotros desconocidos– y se empezaron a llevar nuestras pertenencias, nuestras ilusiones y hasta nuestros sueños.. Dimos ‘papaya’ y se nos principiaron a robar todo. La olla que se lavaba y se dejaba afuera… se la robaron. El tub y el scrubbing board de lavar, la sábana, la toalla, la
ropa colorida que se quedaba en los cordeles a secar, ya no se pudo dejar, dimos toda esa papaya y también se la llevaron. Nos modernizamos y compramos equipos de sonido, televisores y lavadoras en la época de bonanza. Empezamos a añadirle a nuestra arquitectura varillas de hierro en las ventanas; pero que va, dimos papaya y hasta por los techos se nos metieron y se nos llevaron todo. En 1912 un grupo de raizales dieron la papaya de sentirse solos y abandonados por parte del Estado y dieron pie a que el Congreso creara la Intendencia de San Andrés y Providencia con sus terribles consecuencias, especialmente migratorias. Fue a través de la Ley 52 de 1912, y en su artículo 14 que se autorizó –nada menos– al gobierno a conceder pasajes gratis en los buques de la Nación a las familias de cuatro
Otra fecha de no olvidar es 1953 la creación del Puerto Libre en las islas que ahí sí la dimos toda y aún estamos pagando las consecuencias. Papaya like rice. Quemaron los documentos de posesión de tierras de los nativos en el edificio de la antigua intendencia en 1965
Para nuestra “civilización y progreso” dimos la papaya de doblegarnos como mansos corderos y estamos perdiendo nuestra lengua, nuestra raza, cultura y religión. Pero he aquí la clave: en Dios tenemos que volver a confiar y respirar los aires de restitución. We have to go back to May Mount and cry out to the Lord.
#LlévateAlguito, que es tu playa A veces uno tiene la sensación de estar flotando entre residuos, entre micro-basuras, entre cositas, pendejaditas. Vas al mar y de pronto se te enreda la bolsa en el pie, o te sumerges y ves la lata de Miller, la botella de jugo. En la orilla la cajetilla de cigarrillos, las colillas, tapitas, pitillos, cositas... ¿Solución? Vivir personalmente en campaña de limpieza. Al menos yo he optado por eso. No siempre podré asistir a las convocatorias de limpieza. Se han llevado a cabo varias últimamente, con resultados muy buenos, en la Casa de la Cultura, en el Barrack, en San Luís... Pero sabemos que el reto de los residuos es una cosa estructural, es cuestión de educación y de voluntad, de consciencia.
Sobre todo de voluntad. Yo sí me cansé de caminar por la playa y quejarme para mis adentros mientras dejaba atrás una bolsa más, una botella más, miles de pitillos más. A pesar de que debe haber programas encaminados a una solución de fondo, mientras la divinidad alumbra a los encargados de gestionar, cada quien puede limpiar un granito de arena. Nada cuesta, como dice Ethel Bent, doblar el lomo. Y la mano no se va a caer por recoger alguna cosita. De cosita en cosita. De vez en vez, alguien te ve, y tal vez también se contagie. Las redes tienen un poder real, medible, y con politiquería ya lo hemos comprobado. Contagiar es relativamente fácil, si suficientes de nosotros empezamos con la cosa de #LlévateAlguito. Recoge algo de salida, llévalo a la caneca de basura, y si te nace, tómale una foto a la cosita que te llevaste, súbela a redes sociales, y usa el hashtag #LlévateAlguito. Ya sé que uno dice “pero yo no lo dejé
ahí, yo no haría eso”, y lamento decirlo pero la realidad es que seguir de largo e ignorar que sí viste el pedazo de aluminio y la servilleta, es un acto de irresponsabilidad. No se trata de limpiar toda la playa, es que a uno se le enrede un pedazo de algo, antes de que se enrede en un coral, en el fondo marino, o en la cadena alimenticia. No hay mejor maestro que el ejemplo. Y no, uno no debe hacer las cosas solo para que lo vean, eso sería hipócrita. Pero si el objetivo es contagiar lo positivo, con todo el gusto aplaudo que se ponga de moda la foto con el hashtag, así como rápidamente se ha viralizado esta semana el “I love San Andrés”. Cada quien tiene un potencial para generar un cambio, y las pequeñas acciones repetidas y esparcidas generan un gran impacto. El problema de los residuos sólidos es tan grave, que si le dejamos la recolección solamente a Trash Busters no acabaremos
nunca con el tema. Por ahí dicen que hay que multar, pero si los policías no pueden ni controlar el consumo de alcohol en sitios públicos, menos hay quien vigile a los miles de turistas y a los muchos residentes que escogen la playa como escenario porque no tienen adónde llevar a la novia, y encima dejan de recuerdo el suvenir y la evidencia (pasa mucho en el km 10, por ejemplo, donde residentes optaron por poner un letrero que dice “Haga el amor, llévese su basura”). Es probablemente la queja más triste que uno le pueda escuchar a un visitante, usualmente empieza resaltando el carácter paradisiaco de la isla, y lo absurdo que resulta el que esté tan sucia. Y a continuación a mí me da vergüenza, siento que damos por sentado el paraíso que prometemos, y también siento que algo hacemos recogiendo un poquitico. Hay que organizar la casa, y nada cuesta, nada cuesta. Los invito al #LlévateAlguito. Aguanta… Peace out.
La salud en Providencia En Providencia sólo nació un niño el año pasado. Como no hay un servicio de salud confiable ninguna mamá se arriesga a tener su hijo en la isla. Ya no se puede nacer en Providencia; los providencianos natos, en sentido estricto, están en vía de extinción. Tampoco se puede morir; la mayor parte de los decesos ocurrieron en San Andrés y en ciudades del interior del país. Cualquier enfermedad más o menos grave implica irse a buscar atención en otra parte y, si es el caso, morir allí. La falta de un servicio de salud adecuado tiene otras implicaciones. ¿Cuánto le cuestan a los providencianos los viajes, estadías y atención médica en otras ciudades? ¿Cuánto la traída de los despojos mortales de quienes fallecen fuera? ¿Cuántas familias habrán tenido que vender sus propiedades o perder su patrimonio, para atender problemas de salud? ¿Cuánto le cuesta a las EPS? ¿Cuánto los vuelos permanentes del avión ambulancia?
Y, lo que es peor: ¿cuánto costaría, ya no sólo en dinero sino en vidas humanas, una emergencia grave o una catástrofe? Providencia y Santa Catalina están expuestas a huracanes; ¿hay servicios adecuados para enfrentarlos? ¿Tendremos que esperar a que ocurra esa catástrofe para recibir entonces la atención oficial? Esperemos que en ese caso sea, al menos, una atención eficiente, y no el desfile interminable de burócratas capitalinos que sobrevino, como un tsunami, después de La Haya. La intención aparente de atraer y traer más turistas que al parecer subyace en también se contradice con este estado de los servicios de salud. Resulta poco responsable aumentar la población flotante, si no hay siquiera un servicio adecuado para los raizales y residentes, más aún ante posibles situaciones de riesgo que no se pueden descartar. Desde este punto de vista, podría plantearse que hace ya mucho que la capacidad de carga de Providencia y Santa Catalina está desbordada; los estudios que ahora se hacen quizá lo corroboren. Mientras las islas se embarcan en proyectos cuyas dimensiones, costos, necesidad y pertinencia son discutibles (aeropuerto, muelle, marina, spa, Fuerte Warwick, por ejemplo), no aparece en los planes y programas municipales mención a adecuación del hospital. No descarto que mi búsqueda haya sido
insuficiente, pero se esperaría que este tema fuera prioritario y no requiriera de una búsqueda especializada. Al menos en la página de la Alcaldía, bajo el título salud, solo aparecen proyectos anteriores a 2014; bajo ‘hospital’ no reporta nada. En el Plan de Desarrollo actual sólo aparece la palabra hospital tres veces, para decir que hay uno en Providencia; pero ningún proyecto al respecto. Lo relativo a salud está conformado por numerosas (y pertinentes, hay que decirlo) acciones puntuales, pero no por una propuesta estructural. ¿O es que el hospital le corresponde a otra instancia? ¿Y en ese caso a cuál? La urgencia de mejoras en los servicios de salud parece evidente, y es sin duda urgente. No obstante, hay algo que no deja de ser paradójico y preocupante: la ciudadanía, que se ha movilizado en torno al aeropuerto o las explotaciones petroleras, con fuerza y con razón, guarda cercano a un extraño silencio ante este problema, mucho más cotidiano e inmediato. No solo los planes dicen poco o nada; el problema es que la gente, aunque lo comenta mucho y se queja en privado, poco se pronuncia públicamente para reclamar y menos protestar por esta situación y exigir soluciones; tampoco se oyen propuestas sobre qué hacer.
Pareciera que la gente se resignó, como ante un destino inexorable, a los servicios insuficientes, quizá por temor a molestar a los abnegados trabajadores del hospital que, dentro de sus alcances, prestan un servicio amable y lo mejor posible; sin duda muchos de ellos se unirían a las reclamaciones y protestas. Quizá se acepta, con excesiva resignación, la explicación un tanto absurda de que una isla pequeña, con una población relativamente menor, no requiere un hospital mejor, excusa que no tiene en cuenta las condiciones de insularidad de Providencia y Santa Catalina, que las hacen más vulnerables. ¿Qué pasaría en el caso nada improbable de que, durante un huracán, por ejemplo, sea imposible enviar ayuda externa? Un enfoque del problema desde la perspectiva de los riesgos riesgo es urgente y exige un estudio que le encuentre una solución adecuada. El relativo silencio, ante lo que debería ser un clamor público por salud adecuada, es preocupante. Y lo mismo un silencio similar que hay alrededor de la educación, de la calidad del empleo y los salarios, del acueducto, de los residuos y aguas negras, de la sobrepesca o del estado de salud del arrecife, que son, entre otras, algunas de nuestras prioridades relegadas. ¿Qué estará pasando?
Todos siempre nunca jamás Un hombre negro es quemado vivo en Mississippi en los años 60. Una mujer Judía es llevada a la cámara de gas en Auschwitz, 1944. Un niño palestino es herido en la franja de Gaza, 1990. Un indio es azotado en la protesta de la sal liderada por Gandhi a principios del siglo XX. Un joven es mutilado por el ejército austríaco en una plantación del Congo. Una mujer es discriminada por ser musulmana. El racismo es estupidez.
Xenofobia en cambio, es miedo. Ninguna se puede justificar. Es el disfraz que usa el miedo, el discurso del fracasado que revela sus debilidades. El racismo, como todos los ‘ismos’, agrupa a personas que delegan su pensamiento a otros y los hace sentirse poderosos frente al débil. Juntos, se acercan asechando, como una manada de hienas contra un león, aprovechan las armas que hieren a distancia, anulan la identidad de la víctima, le quitan su nombre, su historia, su condición misma de humano y lo lleva al extremo contrario de la cómoda realidad del victimario. Habrá que acusarlo de todos mis males, le
achacaré mis enfermedades, mi mala suerte, la peste que llega, mi desempleo, la criminalidad, la bomba, el dolor. Diré que son ellos los que han traído el mal a esta prístina sociedad, diré que son ellos en quienes reposan las respuestas, y la respuesta es una: su ausencia cambiará todo, seremos todos felices cuando evacuemos su presencia. Para ser racista, hay primero que generalizar. Se hace el ejercicio y se le da a un pueblo las características de un individuo. Es lo fácil. Desconocer la estadística, la terrible ciencia que elimina los estereotipos y deja ver que tan mezclados estamos. Es una porquería darse cuenta que uno es un racista, porque ya no tienes esos confiables argumentos,
FOTOGRAFÍA Richard García Edward Lunazzi Celis FOTOGRAFÍA DE PORTADA Richard García
ahora compartes la culpa del desastre. Es una verdadera catástrofe al ego, entender que el otro es tan común y corriente como yo y, a la vez, su extraordinaria individualidad solo engrandece mi entorno. Seria todo más simple, si pudiera decir que fueron ellos. Que nunca hubo uno solo de los nuestros que se vendió. Si pudiera volver a usar los genéricos con confianza: TODOS, SIEMPRE, NUNCA, JAMAS. La especie humana… Gran misterio de la naturaleza, encausada en buscar diferencias entre lo que a simple vista es igual.
El isleño 112

References: Artículo 96
 Artículo 97

Artículo 100

Artículo 102

Artículo 101

Artículo 103
 artículo 14