Source: https://tc.vlex.es/vid/sstc-14-c-2-stc-4-3-va-atc-15033679
Timestamp: 2020-05-24 23:05:47+00:00

Document:
STC 66/1987, 21 de Mayo de 1987 - Jurisprudencia - VLEX 15033679
STC 66/1987, 21 de Mayo de 1987
Número de Recurso: Recurso de Amparo nº 1160/1985
1. Se reitera doctrina de este Tribunal (en especial, SSTC 63/1984 y 166/1985), según la cual el principio de igualdad consagrado en el art. 14 C.E. vincula también a los Tribunales de Justicia, y en esta faceta implica que un mismo órgano no puede modificar arbitrariamente el sentido de sus decisiones en casos sustancialmente iguales, y que cuando el órgano en cuestión considere que debe apartarse de sus precedentes tiene que ofrecer para ello una fundamentación suficiente y razonable. De esta doctrina se deriva que, para poder apreciar la presencia de una vulneración del principio de igualdad se requieran dos requisitos: Que sean iguales los rasgos sustanciales que configuran jurídicamente los supuestos de hecho que entran en la comparación; y, dada esa identidad, que el órgano jurisdiccional se haya apartado de sus criterios anteriores sin que resulte justificado tal apartamiento, de forma que quede excluida tanto la arbitrariedad como la inadvertencia. 2. Según ha indicado este Tribunal en repetidas ocasiones, no puede exigirse al órgano judicial un mantenimiento indefinido de sus propios precedentes, y la posibilidad de modificar un criterio previamente adoptado «constituye incluso exigencia ineludible de la propia función judicial cuando aquél se considera posteriormente erróneo, pues el Juez está sujeto a la Ley y no al precedente, y está obligado por mandato constitucional a aplicar aquélla, es decir, el sentido de la misma que reconozca como ajustada en el momento de juzgar» (STC 49/1985, fundamento jurídico 2.°). Lo que impone, como es constante doctrina de este Tribunal, el principio de igualdad en la aplicación de la Ley es que la diferencia de tratamiento en situaciones similares no sea arbitraria, sino que resulte justificada por un cambio de criterio que pueda reconocerse como tal, reduciéndose la intervención del Tribunal Constitucional mediante el amparo a constatar la existencia del mismo (STC 63/1984, fundamento jurídico 4.°). 3. Esta comprobación podrá resultar de la expresa mención que el Juzgador lleve a cabo de sus precedentes, y su apartamiento de ellos; pero será la existencia misma del cambio de criterio, y no sólo su manifestación externa, el factor a tener en cuenta para excluir la violación del principio de igualdad. Por ello, será posible esa exclusión, aun en ausencia de motivación expresa, si resulta patente que la diferencia de trato se deriva de una variación en la interpretación de la Ley fundamentada y adoptada de forma reflexiva por el Juzgador, teniendo en cuenta sus propios precedentes, de forma que la resolución finalmente dictada no aparezca como fruto de un mero voluntarismo selectivo frente a los casos anteriores resueltos de modo diverso (STC 48/1987, fundamento jurídico 2.°). Y para ello debe considerarse como determinante que la decisión adoptada lo sea como solución genérica, es decir, válida no sólo para la resolución del caso en cuestión, sino para decidir la resolución de casos semejantes en el futuro, como ya afirmamos en nuestro ATC 626/1985.
Sentencia citada en: 247 sentencias, 6 artículos doctrinales, una resolución administrativa
En el recurso de amparo núm. 1.160/1985, promovido por «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima», representada por el Procurador de los Tribunales don Santos G. C. y bajo la dirección del Letrado don Manuel A. G., contra Sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Central de Trabajo de 15 de octubre de 1985. Ha comparecido el Ministerio Fiscal y ha sido Ponente el Magistrado don Luis L. G., quien expresa el parecer de la Sala.
2. La recurrente, encargada de los servicios del comedor de la Empresa «Siemens, Sociedad Anónima», fue demandada junto con la Empresa «Segresa» -su antecesora en la atención de dichos servicios- por doña Rosa M. W. X., por despido, que fue declarado improcedente por la Magistratura de Trabajo, en Sentencia de 21 de noviembre de 1978. La Sentencia condena a la Empresa «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima» a su readmisión o al abono de las indemnizaciones legalmente procedentes, al entender que la demandante de amparo, al hacerse cargo de los servicios de comedor que antes prestaba «Segresa», se ha subrogado también en los derechos y obligaciones laborales de ésta, entre ellos las derivadas del despido de los trabajadores.
3. El 30 de septiembre de 1979 fue rescindido el contrato que unía a «Siemens, Sociedad Anónima» con la Empresa «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima», haciéndose cargo de los servicios de comedor de aquella, sucesivamente, las Empresas «Comefa», «Comlab» y «Mediterránea de Restaurantes, Sociedad Anónima», que presta servicios al momento de interponer la demanda de amparo. Paralelamente, doña Rosa M. W. X. había sido dada de baja por incapacidad laboral transitoria el día 26 de agosto de 1977, pasando después a la situación de invalidez provisional, e iniciándose procedimiento para declararla en situación de invalidez permanente, declaración que fue desestimada por Resolución del INSS de 1 de junio de 1984.
Solicitada por la trabajadora la reincorporación al servicio y al denegársele, doña Rosa M. W. X. presenta demanda por despido frente a «Comefa», «Comlab», «Mediterránea de Restaurantes» y la hoy demandante de amparo. La Magistratura de Trabajo núm. 14 de Barcelona, por Sentencia de 22 de noviembre de 1984, declara nulo el despido y condena a «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima» a la readmisión de la trabajadora o al abono de las indemnizaciones legales, porque las Empresas que le sucedieron en la contrata, y, en especial «Mediterránea de Restaurantes, Sociedad Anónima», ignoraban por completo la situación laboral de la señora W. X. «que no prestaba efectivamente servicios en el comedor correspondiente en el plazo de cuatro meses anteriores a la asunción del servicio», con cita del Anexo de colectividades del Convenio de Hostelería de 1 de mayo de 1982.
4. La Entidad recurrente estima que la citada Sentencia del Tribunal Central de Trabajo vulnera el art. 14 de la Constitución Española (C.E.), pues trata de manera totalmente opuesta una situación idéntica a la que sirvió de base a la de la Sentencia del T.C.T. de 26 de febrero de 1980, y así, mientras que en su Sentencia de 26 de febrero de 1980, el T.C.T. condena a «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima», a readmitir a la trabajadora por haberse subrogado en los derechos y obligaciones laborales frente a los operarios encargados del servicio de comedor de «Siemens, Sociedad Anónima», no ha tenido en cuenta la Sentencia de 15 de octubre de 1985 -del mismo Tribunal y ante las mismas partes- que «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima» ya no era la Entidad encargada de los referidos servicios, habiendo sido sustituida y, pese a esta sucesión, el T.C.T. ha condenado a ella por el despido de la señora W. X..
6. En su escrito de alegaciones, de 17 de julio de 1986, el Ministerio Fiscal lleva a cabo primeramente una exposición de los hechos del caso, destacando que la Empresa hoy recurrente, «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima» cesó en la concesión del servicio de comedores de la Empresa «Siemens» el 30 de septiembre de 1979, siendo sustituida por la Empresa «Comefa» desde el 1 de octubre del mismo año. «Marriot» envió una carta a «Comefa» en la que adjuntaba relación de personal del servicio de comedor que por subrogación pasaba a formar parte de la plantilla de «Comefa», relación que incluía a la señora W. entre otras personas «que causarán baja por agotamiento de la I.L.T.». Esta comunicación le fue enviada también a la señora W., que firmó finiquito con «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima» el 13 de noviembre de 1979 «por causar baja por agotamiento prestaciones por I.L.T. y pasar a situación de invalidez provisional». La Empresa «Comefa» fue sustituida por «Comlab» en los servicios de comedor de «Siemens», cesando también «Comlab» en enero de 1983, siendo sustituida por «Mediterránea de Restaurantes, Sociedad Anónima» desde el 17 de enero de 1983. La señora W. dedujo demanda laboral contra «Marriot», «Comefa», «Comlab» y «Mediterránea de Restaurantes», que fue resuelta por la Magistratura de Trabajo núm. 14 de Barcelona con Sentencia en que, absolviendo al resto de las Empresas demandadas condenaba a «Marriot, Sociedad Anónima» a readmitir a la actora, negando que se hubiese producido la sucesión de Empresas, con la consiguiente subrogación, que establece el art. 44 del Estatuto de los Trabajadores. La Sentencia fue confirmada en suplicación por el Tribunal Central de Trabajo.
Es forzoso concluir que se da esa identidad, mantiene el Ministerio Fiscal. En el pleito que finalizó por Sentencia de 26 de febrero de 1980, la Empresa «Marriot», que sustituyó a la Empresa «Segresa», entendió que la señora W., en situación de incapacidad laboral transitoria desde el 26 de agosto de 1977 no debía considerarse integrada entre los trabajadores del servicio de comedores en la que se había subrogado «Marriot, Sociedad Anónima»; y tanto la Magistratura de Trabajo como el Tribunal de Trabajo establecieron que la sustitución y subrogación era plena, y la señora W. había pasado a la plantilla de Marriot. Lo debatido en el pleito del que trae causa el presente recurso es sustancialmente idéntico. En este caso es «Marriot» quien solicita se declare que la señora W., al ser sustituida «Marriot» en la concesión del comedor de «Siemens», pasó sucesivamente a las plantillas de «Comefa», «Comlab» y «Mediterránea de Restaurantes», petición que le denegó la Sentencia ahora recurrida de la Sala Segunda del T. C. T. En uno y otro pleito laboral se ha debatido el problema jurídico de si la sucesión de las diversas Empresas a las que «Siemens» arrendaba el servicio de comedores comportaba la subrogación en la absorción de los empleados que prestaban sus servicios en el citado comedor. El supuesto fáctico debe pues ser considerado como sustancialmente idéntico.
La posición de la Sala, no obstante, varia. La Sentencia de 26 de febrero de 1980 al examinar la sustitución de «Segresa» por «Marriot, Sociedad Anónima» estima que se ha producido la subrogación que regulan los arts. 18.2 de la L.R.L. de 1976 y el art. 79 de la Ley de Contratos de Trabajo de 26 de enero de 1984; en cambio, la Sentencia recurrida, al examinar la sucesión en el arrendamiento de «Marriot», «Comefa», «Comlab» y «Mediterránea de Restaurantes» declara inaplicable a la misma el art. 44 del Estatuto de los Trabajadores en el que se establece el principio de sucesión empresarial y que, según la doctrina mayoritaria, supone la continuación legal del art. 18.2 de la L.R.L. Pero además, se da otro elemento que supone una diferencia de tratamiento. La Sentencia recurrida declara que la señora W., confirmando el fallo de instancia, deberá ser admitida por «Marriot, Sociedad Anónima», puesto que al hacerse cargo «Mediterránea de Restaurantes, Sociedad Anónima» del servicio de comedor, la trabajadora no había ocupado en los cuatro meses anteriores ningún puesto de trabajo efectivo en dicho servicio. Pero, indica el Ministerio Fiscal, se está aplicando así una norma, el Convenio de Hostelería de 1982 a la Empresa «Marriot» que había cesado en el arrendamiento en 1979; y no puede olvidarse que, en el caso anterior cuando «Marriot» accede a la concesión, la señora W. se encontraba en situación de I.L.T. desde el 26 de agosto de 1977, por lo que tampoco llevaba trabajando los cuatro meses requeridos, y pese a todo, y por un mandato judicial, se la readmitió como de plantilla.
1. La demanda de amparo formulada por «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima», se funda en la diferente aplicación de la Ley que resulta de dos decisiones del mismo órgano jurisdiccional, las Sentencias del Tribunal Central de Trabajo de 15 de octubre de 1985, y de 26 de febrero de 1980. Ambas Sentencias, se dice, versan sobre casos sustancialmente idénticos y en ambas coincidieron, en las mismas posiciones procesales, la hoy recurrente «Marriot Barcelona, Sociedad Anónima», y la trabajadora de la Empresa doña Rosa W.: y, no obstante, la resolución de 1985 contradice claramente el criterio sentado en la anterior de 1980, con la consiguiente vulneración del principio de igualdad proclamado en el art. 14 de la C.E. y que exige que en supuestos iguales se aplique la Ley en la misma forma. Por ello, se pretende por parte de la recurrente la declaración de nulidad de la Sentencia del Tribunal Central de Trabajo de 15 de octubre de 1985, porque trata de forma manifiestamente diferente el supuesto de hecho sobre el que versa, en relación con el tratamiento que el mismo órgano dispensó al que originó el proceso que finalizó con la Sentencia del T.C.T. de 26 de febrero de 1980.
3. En los dos casos resueltos por las Sentencias aducidas se planteaban supuestos de hecho que pueden considerar sustancialmente iguales en lo que se refiere a la sucesión de Empresas en la concesión del servicio de comedor de «Siemens, Sociedad Anónima». Efectivamente, y de lo que resulta de la demanda y actuaciones, la Empresa «Segresa», que desde 15 de octubre de 1975 era concesionaria del comedor de empleados de la factoría «Siemens», cesó en tal concesión con efectos de 31 de agosto de 1978, y el 4 de septiembre del mismo año se hizo cargo del servicio la Empresa «Marriot», la cual, a su vez, cesó en la mencionada concesión el 30 de septiembre del año siguiente, siendo sustituida en ella por la Empresa «Comefa», a la que sucedieron «Comlab» y «Mediterránea de Restaurantes». A los efectos que aquí interesan, pues, resultan similares la sucesión de «Segresa» por «Marriot» y la de esta última por «Comefa»; y también resultan similares las normas que regulaban en cada momento los efectos relevantes del cambio de titularidad de Empresa. Así, el art. 18.2 de la Ley de Relaciones Laborales de 8 de abril de 1976, vigente en el momento de dictara la Sentencia que sirve de término de comparación, disponía que «el cambio en la titularidad de la Empresa, o en un centro autónomo de la misma, no extinguirá por sí mismo la relación laboral, quedado el nuevo empresario subrogado en los derechos y obligaciones del anterior», y el art. 44.1 del Estatuto de los Trabajadores, vigente en el momento de dictara la Sentencia que se recurre, es prácticamente idéntico al anterior. La identidad de circunstancias señalada ha de apreciarse también en lo que se refiere a la situación laboral de la señora W., ya que, tanto en el momento de producirse la sustitución en la contrata del servicio de comedor de «Segresa» por «Marriot», en 1978, como en el que se produjo la sustitución de esta última por «Comefa», en 1979, el contrato laboral de la trabajadora se encontraba en suspenso con más de cuatro meses de anterioridad por encontrar aquélla en situación de incapacidad laboral transitoria en el primer caso, e invalidez provisional en el segundo. Procede, pues, estimar que se daban circunstancias similares en los dos casos que se comparan, al resultar prácticamente idénticos el supuesto de hecho, la situación de la trabajadora afectada y la normativa aplicada. Y ello, no obstante, el Tribunal Central de Trabajo se pronunció, en su Sentencia de 15 de octubre de 1985, en forma desigual respecto a la Sentencia de 26 de febrero de 1980. Por lo que es necesario examinar, a la luz de los mandatos constitucionales y la reiterada doctrina del Tribunal Constitucional sobre esta cuestión, si la diversa aplicación de una misma normativa a supuestos esencialmente similares ha supuesto en este caso una vulneración del principio de igualdad reconocido en el art. 14 de la Constitución Española.
5. En el presente caso, pues, es necesario verificar si la diferencia entre las interpretaciones de la normativa aplicable efectuadas por las Sentencias del Tribunal Central, de 15 de octubre de 1985, y de 26 de febrero de 19 80 constituye una alteración arbitraria en la aplicación de la Ley, o si responde a un cambio de criterio jurisprudencial que excluya la vulneración del principio de igualdad. Pues bien, a la vista de las consideraciones expuestas, procede concluir que, si bien el Tribunal Central de Trabajo llega, en circunstancias similares, a una conclusión distinta en su Sentencia de 15 de octubre de 1985 a la obtenida en su Sentencia de 26 de febrero de 1980, ello resulta de una variación en los criterios de interpretación de la legalidad, alteración que se manifiesta fundada en consideraciones generales, y no meramente relativas al caso concreto a resolver, y que representa una respuesta razonada a las alegaciones efectuadas durante el proceso, en las que se incluían referencias expresas a la resolución de 1980, cuyos criterios de decisión ahora se modifican. En efecto, y como resulta de las actuaciones, «Marriot, Sociedad Anónima», aludió expresamente en sus alegaciones ante el Tribunal Central a la Sentencia de 26 de febrero de 1980, que figura en las actuaciones, planteando también explícitamente la cuestión relativa a la sucesión de Empresas prevista en el art. 44.1 del Estatuto de los Trabajadores en el caso de cambio de titularidad, cuestión sobre la que se pronuncia también extensamente el escrito de alegaciones de «Mediterránea de Restaurantes, Sociedad Anónima». La cuestión que se plantea ante el Tribunal Central de Trabajo, tanto por la hoy recurrente como por la Entidad codemandada en la instancia, «Mediterránea de Restaurantes, Sociedad Anónima», es si el citado art. 44.1 del Estatuto de los Trabajadores es aplicable al caso, partiéndose de la existencia, y constancia en las actuaciones, de su resolución anterior. Y el Tribunal contesta expresa y fundadamente en sentido negativo, expresándose en términos que claramente integran una solución de tipo general, y no únicamente reducida al caso a resolver. Señala así el Tribunal que el citado precepto resulta «inaplicable al caso debatido, ya que no se trata de sucesión o cambio de titularidad de Empresas, al ser cada una de las codemandadas independientes entre sí, con personalidad jurídica propia, y no han sido absorbidas ni sustituidas unas por otras», y razona esa inaplicación desde una perspectiva general, manifestando que los supuestos contemplados por el art. 44 del Estatuto nada tienen que ver con «la normal sustitución que se produce entre las empresas concesionarias de determinados servicios en la titularidad de concesiones o arrendamiento otorgados por terceros» (fundamento jurídico 1.°). Si el Tribunal Central de Trabajo falla, pues, en sentido distinto de la Resolución emitida por él mismo cinco años antes, lo hace con ocasión de un proceso en que tal resolución previa se ha puesto de relieve, y en que se ha vuelto a plantear expresamente la cuestión allí resuelta; y el Tribunal resuelve en forma que manifiesta un cambio de criterio en la interpretación de la norma aplicable, apreciando por un lado las características del caso que se decide, y formulando, por otra parte, una regla general aplicable en el futuro a casos similares. Ello excluye que la diferencia de trato respecto a la Sentencia de febrero de 1980 resulte de una actuación arbitraria y discriminatoria del Juzgador, en lo que se refiere a la apreciación de que no se produjo la subrogación por cambio de titularidad en la Empresa prevista en el art. 44.1 del Estatuto de los Trabajadores: y una vez establecido por el Tribunal Central que no se produjo esa subrogación resulta innecesario examinar las alegaciones referidas a la distinta apreciación de la situación laboral de la señora W., por no ser relevante para el fallo.
STS 317/2009, 24 de Marzo de 2009
STSJ Castilla y León 2123/2014, 17 de Octubre de 2014

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