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Revista Peruana de Derecho Internacional TOMO LVIII ENERO - ABRIL 2008 Nº 137 | Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar | Perú | Prueba gratuita de 30 días | Scribd
Revista Peruana de Derecho Internacional TOMO LVIII ENERO - ABRIL 2008 Nº 137
Revista Peruana de Derecho Internacional TOMO LVIII ENERO - ABRIL 2008 Nº 137 http://spdi.org.pe
ODS 13 en el Perú
Guía Metodológica en Sistematización.
C_PROCESO_13-4-2114494_117001001_8811677
RPDI N° 47-48
RPDI N° 49
RPDI N° 71
RPDI N° 72-73
RPDI N° 118
RPDI N° 117
RPDI N° 111
TOMO LVIII ENERO - ABRIL 2008 N° 137
REVISTA PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL TOMO LVIII ENERO - ABRIL 2008 N° 137
Jr. Miro Quesada N° 247, Oficina N° 508, Edificio "Rimac International", Lima 1
SOCIEDADSOCIEDADSOCIEDADSOCIEDADSOCIEDAD
PERUANAPERUANAPERUANAPERUANAPERUANA
DERECHODERECHODERECHODERECHODERECHO
Presidente Gonzalo Fernández Puyó Vice Presidente Juan Miguel Bákula Patiño Secretario Manuel Augusto Roca Zela Tesorero Claudio E. Sosa Voysest
Oscar Schiappa-Pietra Cubas
Hubert Wieland Alzamora
MIEMBROEMÉRITO
MIEMBROSTITULARES
Agüero Colunga, Marisol (*) Alcalde Cardoza, Javier (*) Althaus Guarderas, Miguel de Alvarez Brun, Félix Alvarez Vita, Juan Arzubiaga Rospigliosi, Augusto Basombrío Zender, Ignacio (*) Belaunde Moreyra, Martín Beleván-McBride, Harry Brousset Barrios, Jorge Dañino Zapata, Roberto Delgado Aparicio, Luis Echeverría Herrera de De Pury, María E. (*) Espinosa Saldaña, José Fernández de Paredes C., Enrique García Belaunde, Domingo García Calderón Moreyra, Gonzalo García-Corrochano Moyano, Luis (*)
Gutiérrez Reinel, Gonzalo (*) Kisic Wagner, Drago Lázaro Geldres, Jorge Lévano Torres, Oscar (*) Lozada Tamayo, Samuel Novak Talavera, Fabián Pardo Segovia, Fernando (*) Pérez Sánchez-Cerro, José Luis Pinto-Bazurco Rittler, Ernesto Rodríguez Mackay, MiguelAngel (*) Roncagliolo Higueras, Nicolás Salmón Gárate, Elizabeth Sandoval Aguirre, Oswaldo (*) Schiappa-Pietra Cubas, Oscar Tudela Barreda, Felipe Velásquez Rivas-Plata, Elvira (*) Vera Esquivel, Germán Yrigoyen Yrigoyen, Martín
MIEMBROSCORRESPONDIENTES
Miguel Angel Rodríguez Mackay
- Demanda de la República del Perú dando inicio al proceso
- Marco jurídico y normativo de la ordenación de los recursos marinos a nivel global Alberto Hart Potesta
- Paradiplomacia: las relaciones internacionales de las regiones Librado Orozco Zapata
- Integración e identidad de los migrantes en las sociedades de acogida: algunas reflexiones a partir del modelo europeo Zósimo Roberto Morillo Herrada 97
- ¿Dónde está el Nuevo Orden Internacional?:
La búsqueda por la construcción de un nuevo orden mundial Waldimeiry Corrêa da Silva
- El debate internacional en torno a la protección del conocimiento indígena a través de las bases de datos Yovana Reyes Tagle
- Una aproximación a la noción de crímenes de Derecho Internacional: características Juan Pablo Pérez-León Acevedo 165
El suscrito, debidamente autorizado por el Gobierno de la República del Perú como su Agente, tiene el honor de someter a la Corte Internacional
de Justicia, de conformidad con los artículos 36 (1) y 40 (1) de su Estatuto
y el Artículo 38 de su Reglamento, una demanda dando inicio al proceso
instituido por la República del Perú contra la República de Chile por el
1. La controversia entre el Perú y Chile está referida a la delimitación
del límite entre las zonas marítimas de los dos Estados en el Océano Pacífico, que comienza en un punto en la costa denominado «Concordia»
conforme al Tratado del 3 de junio de 1929. La controversia entre el Perú
y Chile también comprende el reconocimiento a favor del Perú de una
vasta zona marítima que se sitúa dentro de las 200 millas marinas adyacentes a la costa peruana, y que por tanto pertenece al Perú, pero que Chile considera como parte del alta mar.
Las zonas marítimas entre el Perú y Chile nunca han sido delimitadas
ni por acuerdo ni de alguna otra forma. El Perú, consiguientemente,
sostiene que la delimitación deberá ser determinada por la Corte conforme al derecho internacional.
delimitación marítima que comienza en la costa y continúa a lo largo de un
paralelo de latitud. Aún más, Chile ha rehusado reconocer los derechos soberanos del Perú sobre un área marítima situada dentro del límite de 200 millas marinas desde sus costas (y que se encuentra fuera de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental de Chile).
negociar las diversas cuestiones incluidas en esta controversia, pero ha encontrado la constante negativa chilena a entrar en negociaciones (ver por ejemplo el Anexo 1). Mediante Nota de su Ministro de Relaciones Exteriores del 10 de septiembre del 2004 (Anexo 2) Chile cerró firmemente la puerta a cualquier negociación.
La Jurisdicción de la Corte
La jurisdicción de la Corte en este caso se basa en el Artículo
XXXI del Tratado Americano sobre Solución Pacífica de Controversias (Pacto de Bogotá) del 30 de abril de 1948 (Anexo 3). Esta disposición reza:
Los principios y normas del derecho internacional consuetudinario
sobre delimitación marítima, tal como se encuentran reflejados en las disposiciones relevantes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (“CONVEMAR”) y desarrollados por la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia y de otros tribunales, constituyen las principales fuentes de derecho aplicables a la presente controversia.
8. El principio rector principal sobre delimitación de la zona económica
exclusiva y de la plataforma continental entre Estados con costas adyacentes, recogido en los Artículos 74 y 83 de la Convención, es que la delimitación «se efectuará por acuerdo entre ellos sobre la base del derecho internacional, a que hace referencia el Artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, a fin de llegar a una solución equitativa.» Según ha sido interpretado por la reciente jurisprudencia de la Corte, este principio es básicamente similar al que rige la delimitación de los mares territoriales de los Estados con costas adyacentes conforme al Artículo 15 de la Convención, consistente en aplicar la equidistancia, teniendo en cuenta circunstancias especiales cuando las hubiere.
Chile tienen derecho a un dominio marítimo adyacente como prolongación de sus respectivos territorios terrestres hasta una distancia de 200 millas marinas desde sus líneas de base. A consecuencia de ello y dada la
configuración geográfica de la costa, sus derechos se superponen. Como quiera que ningún acuerdo ha sido alcanzado por las Partes respecto a la delimitación de sus respectivas zonas marítimas y en ausencia de circunstancias especiales que cuestionen la aplicación de la línea equidistante, es la línea equidistante la que permite arribar a un resultado equitativo. El límite marítimo entre las Partes deberá ser determinado en tal sentido.
comience en la costa, conforme a la pretensión chilena, no cumple el requisito fundamental de arribar a un resultado equitativo y tampoco surge de acuerdo alguno entre las Partes.
Concordia, punto terminal de la frontera terrestre establecido conforme al Tratado y Protocolo Complementario para resolver la cuestión de Tacna y Arica -Tratado de Lima- del 3 de junio de 1929 (Anexo 4), cuyas coordenadas son 18º 21' 08" S y 70º 22' 39" O (ver Anexo 5), y debe extenderse hasta una distancia de 200 millas marinas desde las líneas de base establecidas por las Partes. Esto es en conformidad con el Artículo 54, párrafo 2 de la Constitución del Perú de 1993 (Anexo 6), la Ley No. 28621 sobre Líneas de Base del Dominio Marítimo del Perú del 3 de noviembre de 2005 (Anexo 5), el Decreto Supremo peruano No. 047- 2007-RE del 11 de agosto de 2007 (Anexo 7) y el artículo 596 del Código Civil chileno modificado por la Ley No. 18.565 del 23 de octubre de 1986 (Anexo 8), todas ellas normas concurrentes en la fijación del límite exterior de sus respectivos dominios marítimos hasta una distancia de 200 millas marinas medidas desde las líneas de base.
internacional, el Perú también tiene derecho a los espacios marítimos que se encuentran dentro de las 200 millas marinas medidas desde sus líneas de base y que, a la vez, se encuentran fuera de las 200 millas marinas medidas desde las líneas de base chilenas. Los argumentos contrarios esgrimidos por Chile carecen de mérito alguno.
Decisión Requerida
El Perú solicita a la Corte que determine el curso del límite marítimo
entre los dos Estados conforme al derecho internacional, según lo indicado en la Sección IV supra, e igualmente solicita a la Corte que reconozca y declare que el Perú posee derechos soberanos exclusivos en el área marítima situada dentro del límite de 200 millas marinas de su costa y fuera de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental de Chile.
15. Para los propósitos del Artículo 31 (3) del Estatuto y del Artículo 35
(1) del Reglamento de la Corte Internacional de Justicia, el Gobierno del
Perú declara su intención de ejercer su derecho a designar un Juez ad hoc.
Nota del Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, 19 de Julio
Nota del Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, 10 de septiembre 2004.
Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá), 30 de abril de 1948
4. Tratado y Protocolo Complementario para resolver la cuestión de Tacna y Arica -Tratado de Lima- del 3 de junio 1929
MARCO JURÍDICO Y NORMATIVO DE LA ORDENACIÓN DE LOS RECURSOS MARINOS A NIVEL GLOBAL
Alberto Hart Potesta*
El mar, esa masa de agua que constituye el 70% de la superficie terrestre, ha jugado un papel fundamental en la historia y desarrollo de la civilización humana. Fuente de recursos alimenticios, medio de comunicación entre los pueblos y elemento regulador del clima y proveedor de energía, mares y océanos pronto se convirtieron en espacios que las naciones y potencias de las diferentes etapas de la historia de la humanidad quisieron dominar y controlar, política y militarmente.
La importancia estratégica de este elemento natural es de tal envergadura que el destino de países, reinos e imperios se han decidido en los mares. Así, el control del Mediterráneo influyó significativamente el destino de Egipto, Grecia y Roma y, luego, de gran parte de Europa y Norte de Africa. El descubrimiento de los nuevos mundos se realizó por vía marítima y la necesidad de controlar los océanos y mares que permitían llegar a ellos y bañaban sus costas dio origen a la aparición de las grandes
* Ministro en el Servicio Diplomático de la República, con funciones en la Embajada del Perú en Alemania. Master en Gerencia de Sistemas de Información en Strayer University de Washington D.C. Actualmente se encuentra cursando estudios de doctorado en Relaciones Internacionales. Es coautor del libro Rethinking International Drug Control: New Directions for U.S. Policy, publicado por el “Council on Foreign Relations” de Nueva York, en mayo de 1997.
armadas y marinas mercantes que hicieron de sus países las principales potencias de aquellos tiempos.
El control y dominio de los mares constituyó un componente fundamental que influyó significativamente en la resolución de las grandes conflagraciones de los siglos XIX y, principalmente, XX, en el que la superioridad aeronaval se convirtió en la llave de la victoria, particularmente en la segunda guerra mundial.
La “Guerra fría”, tuvo también al mar como escenario de silenciosos encuentros entre las flotas de submarinos de las dos superpotencias, de cuyos detalles, poco a poco viene conociendo la opinión pública.
Esta importancia estratégica de mares y océanos, fue consecuencia de la gravitación fundamental de este elemento como medio en el que la humanidad desarrolló el comercio internacional y como fuente, por su riqueza biológica, de recursos para la alimentación humana y el desarrollo de la industria. A ello, se agregó, más recientemente, el descubrimiento de ingentes recursos minerales e hidrocarburos.
Esta característica del mar y los océanos, hicieron que el hombre intentara, desde tiempos remotos, establecer un marco jurídico y regulatorio que normara sus actividades en el y que otorgara seguridad a los estados ribereños que compartían las costas de los diferentes continentes.
La adopción por consenso por la comunidad internacional de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en 1982(1), constituyó el hito más importante en este esfuerzo. Punto de quiebre entre el antiguo y moderno derecho del mar, la Convención estableció los pilares jurídicos fundamentales que regulan toda la actividad humana en los océanos y mares del mundo y dio origen o promovió la actualización del conjunto de normas que internacionales para la explotación de los recursos vivos y no vivos que ellos contienen.
Aprobada en Montego Bay, Jamaica, el 10 de diciembre de 1982. Suscrita ese mismo día por 119 delegaciones. Entró en vigor en noviembre de 1994. A la fecha 149 Estados son parte de la Convención. El Perú aún no es parte.
Pero el significado y la influencia de la Convención no terminan en el establecimiento de este régimen jurídico sino que, su aplicación, crea conciencia en el impacto de las actividades humanas en la explotación de mares y océanos y, en la necesidad imperativa de ordenar y proteger el medioambiente marino.
De ello y, particularmente de la regulación de las actividades de explotación pesquera en los diferentes espacios marítimos, especialmente la alta mar, se ocupará el presente trabajo, como una contribución más al largo y sostenido esfuerzo que realiza la comunidad internacional por preservar, la que es tal vez la más grande riqueza y medio de subsistencia con la que la Creación dotó al planeta, el mar.
Así, se analizarán los aspectos de la Convención que se refieren al tema, para luego abordar los principales acuerdos y mecanismos internacionales de ordenación de los recursos marinos, especialmente aquellos que están destinados a la preservación, protección y conservación de los recursos vivos marinos. Asimismo, revisará la normativa que se viene tomando en cuenta para el desarrollo y aplicación del enfoque ecosistémico.
Sin embargo y, para un mejor entendimiento del propósito de este trabajo, resulta necesario primero abordar brevemente las definiciones de ordenación de los recursos marinos, particularmente los vivos y, enfoque por ecosistemas, respectivamente.
DEFINICIÓN DE “ORDENACIÓN
MARINOS” Y DEL “ENFOQUE POR ECOSISTEMAS”
El concepto de «ordenación de los recursos marinos» es uno cuya aplicación está vinculada a los recursos que son sujeto de extracción pesquera o caza marina. Se refiere a las medidas de regulación que se aplican a estas actividades para asegurar la conservación y el uso
sostenible de los recursos vivos marinos, como respuesta a los grandes avances tecnológicos de la pesquería, que ocasionan problemas de sobreexplotación, daños al ecosistema y, consecuentemente, el agotamiento de los recursos(2).
La Organización para la Agricultura y Alimentación (FAO)(3) define esta ordenación como “el proceso integrado de información, análisis, planificación, consulta, adopción de decisiones, asignación de recursos y formulación y ejecución, así como la imposición cuando sea necesario, de reglamentos y normas que rijan las actividades pesqueras para asegurar la productividad de los recursos y la consecución de otros objetivos”(4).
Uno de los principales objetivos de las medidas de ordenación pesquera es evitar la sobreexplotación y el exceso de capacidad de pesca, con el fin de asegurar que el esfuerzo de pesca sea proporcionado a la capacidad de producción de los recursos pesqueros y al aprovechamiento de los mismos.
Según el Código de Conducta para la Pesca Responsable, adoptado por la FAO, la ordenación de la pesca debe fomentar el mantenimiento de la calidad, la diversidad y disponibilidad de los recursos pesqueros en cantidad suficiente para las generaciones presentes y futuras, en el contexto de la seguridad alimentaria, el alivio de la pobreza y el desarrollo sostenible. Estas medidas de ordenación no solo deben están destinadas a asegurar la conservación de las especies objetivo sino también de aquellas que dependen o están asociadas a ellas, así como a las que pertenecen al mismo ecosistema.
Por último en este acápite, conviene señalar que existe consenso en el sentido que las medidas de ordenación pesquera deben ser adoptadas
MUNAYLLA, Ulises. Biólogo, Asesor del Instituto del Mar del Perú, ex
Coordinador del Plan de Acción para el Pacífico Sudeste, CPPS. Adoptado el 31 de octubre de 1995 por la Conferencia de la FAO, durante
su vigésimo octavo periodo de sesiones. La Ordenación Pesquera. Ordenaciones Técnicas para la Pesca Responsable, FAO, Roma, 1999
sobre la base de los datos científicos más fidedignos disponibles, teniendo en cuenta los conocimientos tradicionales acerca de los recursos y su hábitat, así como los factores ambientales, sociales y económicos pertinentes.
2.2. Enfoque por ecosistemas
En realidad no existe una definición única de “enfoque por ecosistemas” sobre la cual la comunidad internacional se haya puesto de acuerdo, ya que su significado depende mucho del contexto en que se aplica. Así, el concepto de enfoque por ecosistemas “está generalmente relacionado con una gestión basada en la mejor comprensión de las
interacciones y procesos ecológicos necesarios para mantener la estructura
y las funciones del ecosistema”(5).
En cuanto al medio marino, la primera reunión ministerial conjunta de la Comisión de Helsinki y la Comisión para la protección del medio marino del Atlántico nordeste (Comisión OSPAR), el enfoque por ecosistemas se definió como “la ordenación amplia e integrada de las actividades humanas, partiendo de los mejores conocimientos científicos disponibles sobre el ecosistema y su dinámica, a fin de determinar los
factores que influyen decisivamente en la salud de los ecosistemas marinos
y tomar medidas al respecto, de modo que los bienes y servicios del
ecosistema se utilicen de manera sostenible y se mantenga la integridad del ecosistema”(6).
En el sector pesquero, campo en el cual se concentrará la mayor parte de este trabajo, se ha definido el enfoque por ecosistemas como “el
Report of the Ecological Society of America Committee on the Science Basis for Ecosystem Management (1966), disponibe en www.csus.edu/indiv/m/merzj/
course1/handouts/Ecosystemmanagement
Declaración sobre el enfoque por ecosistemas aplicado a la ordenación de las actividades humanas. Primera Reunión Ministerial Conjunta de la Comisión de Helsinki y la Comisión OSPAR, Bremen, Alemania, 25 y 26 de junio de
esfuerzo por equilibrar diversos objetivos sociales, teniendo en cuenta los conocimientos y las incertidumbres acerca de los componentes bióticos, abióticos y humanos de los ecosistemas y sus interacciones, aplicando a
la pesca un enfoque integrado dentro de límites ecológicamente válidos”(7).
Según el Informe del Secretario General de las Naciones Unidas al sexagésimo primer periodo de sesiones de la Asamblea General, “Los océanos y el derecho del mar”(8), cinco son las principales características de los ecosistemas:
a. existen en un espacio concreto cuyos límites pueden o no estar
trazados expresamente y se distinguen entre si por sus atributos biofísicos
y su ubicación;
b. incluyen organismos vivos y su medio abiótico, incluidas las
reservas de materiales orgánicos e inorgánicos;
c. los organismos interactúan entre sí y con el medio físico mediante
flujos de energía y los materiales orgánicos e inorgánicos de las reservas;
d. son dinámicos; su estructura y funciones cambian con el tiempo;
e. tienen propiedades emergentes características de su tipología y permanecen invariables dentro del ámbito de su existencia.
La aplicación del enfoque por ecosistemas en el medio marino tiene en cuenta que éstos (los ecosistemas marinos) ocupan, al igual que el mar, el 70% de la superficie terrestre. La elaboración de estos enfoques se origina en el concepto de ordenación integrada, ampliamente utilizado
En Informe de la consulta de expertos sobre la ordenación pesquera basada en
el ecosistema, celebrada en Reykiavik del 16 al 19 de setiembre de 2002. Los océanos y el derecho del mar, Informe del Secretario General, Naciones Unidas, Asamblea General, A/61/63, New York, 9 de marzo de 2006, español. Los océanos y el derecho del mar, Informe del Secretario General, Naciones Unidas, Asamblea General, A/61/63, New York, 9 de marzo de 2006, español, p. 35
en la ordenación de las zonas marítimas y costeras, teniendo en cuenta que la salud y funcionamiento del ecosistema también están relacionados con la capacidad de éste de contribuir al bienestar humano.
3. EL MARCO JURÍDICO Y NORMATIVO DE ORDENACIÓN DE LOS RECURSOS MARINOS VIVOS A NIVEL GLOBAL
Si bien muchos de los convenios y acuerdos internacionales constitutivos de la mayoría de los organismos y mecanismos que implementan y aplican el marco jurídico y normativo de la explotación de los recursos marinos, de la ordenación de la pesca y del enfoque por
ecosistemas a nivel global, fueron suscritos con anterioridad a la aprobación
y entrada en vigor de la Convención de las Naciones Unidas sobre el
Derecho del Mar, que en adelante la denominaremos “la Convención”, ésta constituye el instrumento de referencia para el funcionamiento de todos ellos.
Desde su entrada en vigor en noviembre de 1994, muchas de estas organizaciones y mecanismos internacionales han ajustado sus textos a los mandatos incorporados en ella. Es más, muchos Estados que no son miembros de la misma, han adecuado su ordenación interno introduciendo
en sus respectivas legislaciones las normas que ésta comprende en relación
a las actividades de explotación de los recursos marinos.
3.1. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR)
Como se ha mencionado líneas arriba, la CONVEMAR, ratificada
a la fecha por 149 Estados, comprende disposiciones que regulan, entre
otros, los límites de la jurisdicción nacional sobre los espacios oceánicos, el acceso a los mares, la navegación, la protección y preservación del medio marino, la explotación y conservación de los recursos vivos, la investigación científica y la solución de controversias.
Asimismo, la Convención estableció el régimen de pesca en las diferentes zonas marítimas determinadas por ella. Las disposiciones más importantes sobre esta materia se encuentran en las Partes V y VII de la misma, referidas a la Zona Económica Exclusiva y, a la Alta Mar, respectivamente.
La Zona Económica exclusiva es considerada como la institución más importante creada por la CONVEMAR(9). Como se conoce, ella comprende el “área situada más allá del mar territorial y adyacente a éste…”(10) y “…no se extenderá más allá de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base…”(11). En ella, el Estado ribereño tiene derechos de soberanía, es decir que sus decisiones son absolutas, en lo que se refiere a la exploración, explotación, conservación y administración de los recursos naturales, vivos y no vivos, de las aguas suprayacentes al lecho y del lecho y el subsuelo del mar.
Sin embargo, y en lo que a los recursos vivos que se encuentran en la columna de agua de la zona económica exclusiva, el Estado ribereño está obligado a cumplir con una serie de disposiciones de conservación y utilización comprendidas en los artículos 61 y 62 de la Convención.
Así, en cuanto a la conservación de los recursos vivos, la CONVEMAR determina en su artículo 61 que el Estado ribereño determinará la captura permisible de los recursos vivos en su zona económica exclusiva y, teniendo en cuenta los datos científicos más fidedignos de los que disponga, se asegurará mediante medidas adecuadas de conservación y administración, que la preservación de dichos recursos vivos no se vea amenazada por el exceso de explotación.
(9) VILLALOBOS URQUIAGA, Jorge. “El régimen de pesca en la Convención de las
Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982”, en Derecho del Mar, Análisis de la Convención de 1982, Instituto de Estudios Internacionales (IDEI), Sociedad Peruana de Derecho Internacional e, Instituto de Estudios Histórico- Marítimos, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Sandra Namihas, Editora, Lima, 2001. Artículo 55, Parte V, de la Convención.
Artículo 57, Parte V, de la Convención.
Agrega la CONVEMAR, en el mismo artículo, que dichas medidas tendrán como finalidad preservar o restablecer las poblaciones de especies capturadas, a niveles que puedan producir el máximo rendimiento sostenible, teniendo en cuenta los factores ambientales, económicos y sociales, particularmente los intereses de las comunidades pesqueras ribereñas y las necesidades de los países en desarrollo.
Con relación a la utilización de los recursos vivos, el artículo 62 de la Convención dispone que el Estado ribereño, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo precedente, debe promover, en su zona económica exclusiva, el objetivo de la utilización óptima de los recursos vivos. Señala así que, cuando el Estado ribereño no tenga capacidad para explotar toda la captura permisible, dará acceso a otros Estados al excedente de captura permisible, mediante la suscripción de acuerdos u otros arreglos, teniendo en cuenta la importancia de los recursos vivos para su economía y los derechos de los Estados sin litoral(12) y de los de los Estados en situación geográfica desventajosa(13).
Entre las condiciones establecidas por el Estado ribereño al otorgar acceso a terceros Estados a su excedente de captura permisible, deberán comprenderse la concesión de licencias, el cobro de derechos, la determinación de las especies a capturar y las cuotas de captura. Asimismo, el Estado ribereño deberá determinar la reglamentación de las temporadas de pesca, el área de pesca, el tipo, tamaño y número de aparejos y barcos a utilizarse, edad y tamaño de los peces y otras especies que pueden capturarse y la información que deben proporcionar los buques, así como las investigaciones científicas que deben realizar, entre otros.
Finalmente, conviene mencionar que la CONVEMAR incluye, igualmente, disposiciones referidas a la conservación y utilización de los peces transzonales, especies altamente migratorias, mamíferos marinos, poblaciones anádromas y poblaciones catádromas, las cuales deben ser adoptadas en coordinación con las organizaciones especializadas apropiadas.
Artículo 69, Parte V, de la Convención.
Artículo 70, Parte V, de la Convención.
Como se puede apreciar, ya en 1982 la CONVEMAR disponía, sin identificarlas propiamente bajo una denominación específica, medidas que se ajustan claramente a la definición de “ordenación de los recursos marinos” actualmente en uso.
En cuanto a la alta mar, la CONVEMAR establece que está abierta
a todos los Estados, sean ribereños o no, en la cual existe, entre otras,
libertad de navegación y libertad de pesca, las cuales serán ejercidas teniendo en cuenta los intereses de otros Estados, así como los derechos previstos en la Convención con respecto a las actividades en la Zona (zona de los fondos marinos)(14).
Sin embargo, y a diferencia de la normativa sobre conservación y utilización de los recursos vivos desarrollada en la Parte V, referida a la Zona Económica Exclusiva, la CONVEMAR contiene, en lo que se refiere
a la alta mar, disposiciones muy generales y ambiguas sobre estos aspectos, particularmente cuando trata sobre la mayoría de las pesquerías económicamente más importantes, que son las que especies transzonales
y altamente migratorias.
Para superar esta situación, los Estados miembros de las Naciones Unidas negociaron un acuerdo suplementario, el denominado Acuerdo de Nueva York sobre Pesca en Alta Mar.
3.2. El Acuerdo sobre la aplicación de las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 10 de diciembre de 1982, relativas a la conservación y ordenación de las poblaciones de peces transzonales y las poblaciones de peces altamente migratorios (Acuerdo de Naciones Unidas sobre Poblaciones de Peses)(15)
La Agenda 21, el programa de acción adoptado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, realizada en
Artículo 87, Parte VII de la Convención.
Conocido también como el United Nations Fish Stocks Agreement (UNFSA), fue probado en la sede las Naciones Unidas, en Nueva York, el 4 de agosto de
1992, hizo un llamado a los a las Naciones Unidas para que abordara la problemática relativa a la conservación de las poblaciones de peces transzonales y las de peces altamente migratorios en la alta mar.
En ese contexto, la Asamblea General convocó a una Conferencia internacional, la misma que se desarrolló entre 1993 y 1995, cuyo resultado fue la adopción, en agosto de 1995, del llamado Acuerdo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones de Peces, el cual entró en vigor el 11 de diciembre de 2001 y cuenta con la participación de 57 Estados y la Unión Europea. Es necesario mencionar, sin embargo, que importantes países pesqueros como Japón, China, Perú, Chile, Ecuador, México y Corea, entre otros, no son parte de este Acuerdo.
El Acuerdo tiene por objetivo principal asegurar, en el largo plazo, la conservación y uso sostenido de las poblaciones de peces transzonales
y de peces altamente migratorios, mediante la aplicación efectiva de las disposiciones de la Convención del Mar(16).
El Acuerdo incorpora una serie de principios generales para la conservación y ordenación de las citadas poblaciones de peces, entre otros, la aplicación del criterio de precaución y disposiciones relativas a la compatibilidad de las medidas de conservación y ordenación , la cooperación internacional para la conservación y la ordenación, el establecimiento de organizaciones y arreglos subregionales o regionales de ordenación, la transparencia de las actividades de las organizaciones o arreglos subregionales o regionales de ordenación pesquera, el
fortalecimiento de las organizaciones y arreglos existentes, la recolección
y suministro de información y cooperación en materia de investigación científica.
viene de la pág. 30.
1995. Entró en vigor el 11 de diciembre de 2001 y cuenta con 57 Estados parte. Artículo 2, Parte I del Acuerdo.
Asimismo, el Acuerdo comprende una serie de normas relativas a los Estados no miembros y Estados no participantes en los arreglos regionales o subregionales, a los deberes del Estado del pabellón, al cumplimiento y ejecución de las normas por el Estado del pabellón, a la cooperación internacional con fines de ejecución y cumplimiento de las medidas regionales o subregionales de conservación y ordenación, a la cooperación regional y subregional con fines de ejecución, a los
procedimientos básicos para la visita e inspección de los buques pesqueros
y a la adopción de medidas por el Estados del puerto.
El Acuerdo contiene, en su parte VII, importantes disposiciones que reconocen las necesidades especiales de los Estados en desarrollo, así como medidas de asistencia especial para la aplicación del mismo por dichos países(17). Finalmente, incorpora una serie de dispositivos para la solución pacífica de controversias.
En respuesta a un llamado efectuado por la Asamblea General, los Estados Partes han realizado cinco rondas de consultas informales. Durante la primera, llevada a cabo en julio de 2002, los países miembros y los organismos regionales y subregionales de ordenación revisaron las medidas de implementación y concurrieron en la necesidad de establecer el programa de asistencia a los países en desarrollo mencionado líneas arriba.
Durante la segunda reunión del mecanismo de consultas informales, en julio de 2003, las discusiones se centraron en el impacto que causaba la implementación del Acuerdo sobre los instrumentos relacionados, existentes o propuestos, en el marco del sistema de las Naciones Unidas, en la puesta en marcha del Fondo de Asistencia y, en la participación de las instituciones financieras internacionales en la implementación del
Acuerdo, especialmente en lo que se refiere a las medidas de conservación
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó, en 2003, un fondo de asistencia para asistir a los países en desarrollo en la implementación del Acuerdo.
En su tercera sesión, en julio de 2004, el mecanismo revisó los nuevos desarrollos que fueron presentando en la implementación del Acuerdo, particularmente en lo referido a cumplimiento de los deberes del Estado del pabellón, la aplicación del mismo a nivel regional – incluyendo el establecimiento de nuevos organismos – y, las formas de contribución al Fondo de Asistencia. Dicha reunión dio inicio a los trabajos preparatorios de la Conferencia de Revisión prevista en el Acuerdo, la que se fijó para mayo de 2006(18).
La cuarta reunión del mecanismo, realizada en junio de 2005, se concentró en los trabajos preparatorios de la Conferencia de Revisión. Los aspectos institucionales, de fondo y procesales de la misma, así como la identificación de los puntos del Acuerdo que requerían ser fortalecidos para su adecuada implementación.
En mazo de 2006 tuvo lugar la quinta sesión del mecanismo, la que, formalmente fue denominada Reunión Preparatoria de la Conferencia de Revisión del Acuerdo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones de Peces. Durante la misma, el mecanismo inició el intercambio de puntos de vista sobre el Informe del Secretario General a la Conferencia de Revisión.
En dicha Conferencia, que tuvo lugar en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, del 22 al 26 de mayo de 2006, los países, incluidos los no miembros(19), y las organizaciones subregionales y regionales participantes, revisaron el informe del Secretario General de las Naciones Unidas(20) en el cual se pasó revista a la Situación de las poblaciones de peces y otras especies marinas.
Artículo 36, Parte XII del Acuerdo.
Chile, Colombia, Ecuador y Perú, importantes países pesqueros que no
aceptaron inicialmente el Acuerdo y suscribieron otro (el Acuerdo de Galápagos) en el marco de la CPPS, participaron en la Conferencia en calidad de países no miembros. Chile tuvo una de las vicepresidencias asignadas a los no miembros. La Secretaría General de la CPPS participó como observadora. Informe del Secretario General, Conferencia de revisión del Acuerdo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones de Peces, A/CONF.210/2006/1.
En el mismo documento, el Secretario General efectuó un examen de la incorporación del Acuerdo en acuerdos o arreglos subregionales o regionales sobre la conservación y ordenación de las poblaciones de peces, así como de las medidas adoptadas en relación a dichas poblaciones; considera las cuestiones que afectan la aplicación del Acuerdo por los Estados Partes en desarrollo; se presentó información sobre las poblaciones de peces sobre las que aún no se han adoptado medidas y; se señaló los problemas que han impedido que algunos Estados se conviertan en Partes del Acuerdo.
Once años después de haber sido adoptado y cinco de haber entrado en vigor, el Acuerdo, que encontró inicialmente y por diversas razones resistencia en muchos de los principales países pesqueros, va siendo adoptado por un importante número de países y muchos de los no miembros vienen aceptando su normativa.
Los debates de la Conferencia revelaron claramente que los principios del Acuerdo son ahora las reglas de juego para la ordenación de las poblaciones de peces transzonales y las de peces altamente migratorios. Sin embargo, es necesario un esfuerzo concertado para mejorar su implementación, para lo cual la Conferencia convino en dos medidas complementarias: la consolidación de la universalidad del Acuerdo incrementando el número de miembros, así como su aceptación por los países no partes y; la identificación de medidas concretas para hacer plenamente operativos su principios y provisiones específicas.
Con ese mar de fondo, las discusiones sobre medidas concretas para reforzar la implementación del Acuerdo se concentraron en qué puede ser logrado por los Estados, los Organismos Regionales de Ordenación Pesquera (RFMOs, por sus siglas en inglés(21) y otros instrumentos y organizaciones internacionales. Si bien la Conferencia puso mucho énfasis en el rol del los RFMOs como el mecanismo clave para implementar el Acuerdo, el sentimiento generalizado fue de que éstos no están obteniendo
los resultados esperados en aquello que es considerado como su labor principal, asegurar la sustentabilidad, en el largo plazo, de las poblaciones de peces.
De acuerdo con información proporcionada por la FAO, más de la mitad de las poblaciones de peces están totalmente explotadas y otro 25% sobreexplotadas, agotadas o recuperándose del agotamiento. El llamado a los RFMOs para mejorar sus trabajos se centró en la necesidad de adoptar decisiones basadas en enfoques transparentes, precautorios y por ecosistemas, sustentados en la mejor información científica disponible.
Asimismo, la Conferencia reconoció que es necesario adoptar medidas globales que complemente aquellas tomadas por los RFMOs a nivel regional. Así, se obtuvo acuerdo en la implementación de algunas medidas sobre las cuales había sido imposible obtener consenso en otros foros multilaterales sobre los océanos. Entre ellas destacan la reducción global de la capacidad de pesca, la eliminación de subsidios, el fortalecimiento de las medidas de control del Estado del pabellón sobre los buques de apoyo y buques pesqueros, el desarrollo de registros globales de buques pesqueros que incluyan información sobre los propietarios, acuerdos vinculantes sobre controles por el Estado del puerto y, una mayor rigidez en las normas sobre trasbordos.
Sin embargo, el hecho que no se haya podido establecer un cronograma para la aplicación de estas medidas, es considerado como un elemento que relativiza la voluntad de los Estados sobre esta materia.
De otro lado, a pesar que los participantes demostraron su resolución en apoyar plenamente la aplicación del enfoque por ecosistemas en la ordenación de las pesquerías, el informe final de la Conferencia no contiene medidas concretas sobre este asunto. Así, no aparece medida alguna destinada a proteger los ecosistemas marinos vulnerables de las prácticas pesqueras destructivas, ni tampoco se mencionan normas destinadas a reducir el “bycatch”.
De otro lado, el desarrollo de los instrumentos de conservación de la biodiversidad, incluyendo las áreas marinas protegidas solo es
considerado sobre la base de caso por caso, por lo que se considera que aún queda un largo camino por recorrer para el sector pesquero a fin de arribar a un claro entendimiento de lo que significa la aplicación del enfoque por ecosistemas en el ordenación pesquera.
Sin duda, el tema de la universalidad del Acuerdo fue considerado como el asunto más importante por la Conferencia. Dada la naturaleza transfronteriza de las poblaciones de peces de las que se ocupa el Acuerdo, el espíritu de la CONVEMAR del Mar sobre la libertad de pesca y las amenazas que plantean la sobre explotación y la pesca ilegal no reportada y no regulada, la mayor participación de miembros de la comunidad internacional en el Acuerdo, resulta un asunto capital.
Por ello, la Asamblea General dispuso que la participación en la Conferencia de los Estados Parte y de aquellos que no lo eran se diera en igual de condiciones. Lamentablemente las normas de procedimiento sobre votación adoptadas en la quinta reunión del mecanismo de consultas informales, de marzo de 2006, motivaron el recelo de los Estados no parte de ser excluidos del proceso de toma de decisiones. Felizmente, el manejo de la mesa directiva permitió que esta situación se superara y todos los participantes en la Conferencia fueron incluidos en el proceso de toma de decisiones.
Con relación a los obstáculos que impiden un mayor número de adhesiones al Acuerdo, las opiniones divergentes sobre inspecciones y las provisiones sobre el abordamiento de los buques, concentraron las discusiones de los participantes.
Los países latinoamericanos no miembros y algunos otros países pesqueros en aguas distantes expresaron sus preocupaciones sobre las posibilidades que se hiciera uso abusivo de las provisiones del Acuerdo sobre estas materias, a la vez que solicitaron nuevas negociaciones sobre límites, procedimientos y compensaciones. Asimismo, plantearon la utilización de mecanismos diferentes, como la presencia de observadores, señalando que con ello se daba al Acuerdo un carácter más preventivo que punitivo. Por su lado, los países miembros se negaban a renegociar
los términos del Acuerdo y expresaron su inclinación por la estricta aplicación de las normas del mismo.
El informe de la Conferencia, gracias a la capacidad de la mesa directiva, recogió las dos posturas y planteó una alternativa de solución, mediante la cual se establecía la necesidad de continuar trabajando sobre este asunto, en base al diálogo, tomando en cuenta todas las posiciones. Si bien esta terminología permitió superar momentáneamente las diferencias entre las dos partes, resulta claro que aún es necesaria una mayor y detenida negociación que permita acercar las posiciones y, de esa forma, allanar el camino hacia el incremento sustantivo de adhesiones.
Se espera que la Segunda Conferencia de Revisión, que deberá realizarse a más tardar en 2011, se inicie con esta problemática resuelta.
3.3. El Código de Conducta de la FAO para la Pesca Responsable
La preocupación de la comunidad internacional por la sobreexplotación de importantes poblaciones de peces, los daños que se producían a los ecosistemas, los problemas que se presentaban en el comercio pesquero y a las economías de los Estados, dieron lugar a que, en 1991 y durante el 19º periodo de sesiones del Comité de Pesca de la FAO (COFI), recomendaran a la Organización encontrara una definición para la pesca responsable y que elaborara, con la participación de los Estados miembros, de un código de conducta.
En mazo de 1992, México convocó, con la colaboración de la FAO, a una Conferencia Internacional sobre Pesca Responsable. Dicha reunión acordó el concepto de pesca responsable, señalando que “este concepto abarca el aprovechamiento sostenible de los recursos pesqueros en armonía con el medio ambiente; la utilización de prácticas de captura y acuicultura que no sean nocivas para los ecosistemas, los recursos o la calidad de los mismos, la incorporación del valor añadido a estos productos mediante procesos de transformación que respondan a las normas sanitarias, la
aplicación de prácticas comerciales que ofrezcan a los consumidores acceso a productos de buena calidad”(22).
La Reunión también aprobó una Declaración, que fue posteriormente ratificada por el Consejo de la FAO y por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Río de Janeiro de junio de 1992, en la cual se recomendaba la elaboración de un Código de Pesca Responsable.
En marzo de 1993, el COFI analizó los principios generales sobre los cuales se elaboraría el Código, aprobó las directrices para la formulación del mismo y solicitó al Consejo de la FAO que preparara, para ser incluidas en el Código, propuestas para impedir el cambio de pabellón de los buques pesqueros en perjuicio de las medidas de conservación y ordenación en la alta mar.
La formulación del Código tuvo muy en cuenta la normativa de la CONVEMAR, de la Declaración de Cancún de 1992, la Declaración de Río y del Programa 21 de la Conferencia de las Naciones Unidas del mismo año sobre Medio Ambiente y Desarrollo, del mismo año, las recomendaciones de la Consulta Técnica de la FAO sobre la Pesca en Alta Mar, realizada también en 1992 y, la Estrategia de la FAO, de 1984, sobre Ordenación y Desarrollo Pesqueros.
Luego de dos años de trabajo, en los que participaron representantes de los Estados miembros y no miembros de la FAO, organizaciones intergubernamentales y organizaciones no gubernamentales, el 31 de octubre de 1995 la Conferencia de la FAO aprobó, durante su 28º periodo de sesiones, el Código de Conducta para la Pesca Responsable, como documento no vinculante pero con el pedido expreso “a todos los Estados miembros, las organizaciones internacionales, las organizaciones no gubernamentales y todos los que intervienen en la pesca que colaboren
Código de Conducta para la Pesca Responsable, Anexo I, http://www.fao.org/ DOCREP/005/v9878s/v9878s00.htm p. 32.
en el cumplimiento y aplicación de los objetivos y principios contenidos en éste Código”(23).
Con relación a su Naturaleza y Ambito de Aplicación(24), el Código establece que su naturaleza es voluntaria, sus normas están sustentadas en el derecho internacional, incluidas aquellas reflejadas en la CONVEMAR y que su ámbito de aplicación es mundial.
En cuanto a sus Objetivos(25) establece los principios y normas internacionales para la aplicación de prácticas de pesca responsable y es de aplicación mundial; sirve como instrumento de referencia a los Estados para establecer y mejorar su marco legal e institucional para la pesca responsable; constituye una guía que puede ser utilizada en la elaboración y aplicación de otros arreglos internacionales; promueve la cooperación técnica y financiera para la conservación y el ordenación pesquera, promueve la seguridad alimentaria; la protección de los recursos marinos vivos y del medio ambiente marino, el comercio y la investigación científica internacionales y; provee los estándares de conducta para las personas involucradas en el sector pesquero.
Respecto a su Relación con Otros Instrumentos Internacionales(26) el Código señala que, además de considerar su relación con la CONVEMAR, deberá ser interpretado y aplicado de manera compatible con el Acuerdo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones de Peces y las Declaraciones de Cancún y de Río de Janeiro, mencionadas anteriormente en este trabajo.
La Aplicación, Seguimiento y Actualización(27), son encargadas a la FAO y a su Comité de Pesca. Asimismo, el Código se refiere también
Resolutivo 2, de la Resolución de la Conferencia General de la FAO, 28º
periodo de Sesiones, Roma, 31 de octubre de 1995. Artículo 1 del Código.
Artículo 2 del Código.
Artículo 3 del Código.
Artículo 4 del Código.
a los Requerimientos Especiales de los Países en Desarrollo(28), señalando que los Estados, las organizaciones internacionales y las instituciones financieras deben reconocer plenamente las circunstancias y necesidades de los países en desarrollo, agregando que todas las partes deberían de adoptar medidas para apoyar a estos países en la aplicación del Código.
En lo que se refiere a los principios generales(29), el Código señala que es obligación de los Estados y usuarios de los recursos acuáticos vivos la conservación de los ecosistemas, planteándose la ordenación pesquera como uno de los instrumentos principales para lograr este objetivo. Agrega que los Estados deben evitar la sobreexplotación y el exceso de capacidad, aplicando medidas de ordenación a fin de que el esfuerzo de pesca sea proporcionado a la capacidad de producción de los recursos pesqueros y al aprovechamiento sostenible de los mismos.
Añade, asimismo, que las medidas de ordenación deben tomarse sobre la base de los datos científicos más fidedignos disponible, considerando, a la vez, los conocimientos tradicionales y los factores ambientales, económicos y sociales pertinentes. Igualmente, el Código recomienda a los Estados y organizaciones subregionales y regionales de ordenación la aplicación amplia del criterio de precaución en la conservación, ordenación y explotación de los recursos acuáticos vivos.
El perfeccionamiento y aplicación de artes y prácticas de pesca selectiva, la reducción al mínimo de los desperdicios de las capturas, la protección de los hábitat críticos para la pesca, la vigilancia y control de las actividades de los buques pesqueros y de los buques de apoyo, así como la responsabilidad que recae en el Estado del pabellón y la necesidad de que el comercio internacional de pescado y recursos pesqueros se lleve a cabo de conformidad con los principios, derechos y obligaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), son otros de los principios generales incluidos en el Código.
Artículo 5 del Código.
Artículo 6 del Código.
En cuanto a la Ordenación Pesquera(30), el Código trata ampliamente los asuntos relacionados con los aspectos generales de la misma, los objetivos de ordenación, el marco y procedimientos para la ordenación, la recolección de datos, la aplicación del criterio de precaución y la aplicación de las medidas de ordenación.
Con relación a las Operaciones Pesqueras(31), el Código enumera los Deberes de todos los Estados, del Estado del pabellón y del Estado rector del puerto. Asimismo, contiene disposiciones sobre las prácticas de pesca, la selectividad de las artes de pesca, la utilización óptima de la energía, la protección del medio ambiente acuático y la protección de la atmósfera. Finalmente, el Código incluye, en este campo, normas sobre los puertos y lugares de desembarque, abandono de estructuras y otros materiales y la utilización de arrecifes artificiales y dispositivos de agregación.
El Desarrollo de la Acuicultura(32) es otro importante tema regulado por el Código, el que establece que este debe realizarse de manera
responsable tanto a nivel nacional, como en los sistemas transfronterizos.
La utilización de los recursos genéticos
acuáticos y la acuicultura
responsable a nivel de la producción, también son normadas por las disposiciones del Código.
El Código también aborda el asunto de la Integración de la Pesca en la Ordenación de las Zonas Costeras(33), al incluir normas sobre el marco institucional, las medidas en materia de definición de políticas y la cooperación regional.
Las Prácticas de Postcaptura y Comercio(34) y la Investigación Pesquera(35), son los dos últimos capítulos a los que se refiere el Código.
Artículo 7 del Código.
Artículo 8 del Código.
Artículo 9 del Código.
Artículo 10 del Código.
Artículo 11 del Código.
Artículo 12 del Código.
En cuanto al primero, establece normas para la utilización responsable del pescado, la realización de un comercio internacional responsable –el cual debe ser desarrollado conforme a las normas de la OMC– y, para la aprobación por los Estados de leyes, reglamentos y procedimientos administrativos aplicables al comercio internacional de pescado y productos pesqueros. En lo que se refiere a la investigación científica, el Código establece que esta constituye la base de la pesca responsable, cuyos resultados deben estar disponibles para asistir a todas las partes involucradas en los procesos de toma de decisiones.
A pesar de su carácter voluntario, el Código se ha convertido en un
importante referente para los Estados en lo que a la pesca responsable se refiere. En marzo de 1999, la FAO convocó a una reunión ministerial para fortalecer la aplicación del Código, a la cual asistieron delegaciones de 126 miembros de la Organización, al término de la cual se emitió una Declaración(36) que alienta a los Estados y organizaciones internacionales a fomentar la aplicación del Código de Conducta; solicita a la FAO a que siga desarrollando directrices técnicas sobre los distintos aspectos del Código y; asigna una alta prioridad a la aplicación de Planes de Acción Internacionales para la ordenación de la capacidad pesquera, para la conservación y ordenación de los tiburones, para la reducción de la capturas incidentales de aves marinas en la pesca con palangres y sobre la pesca ilegal, no reportada y no regulada.
El Plan de Acción Internacional para la ordenación de la capacidad
pesquera (IPOA-CAPACITY), tiene como objetivo principal que los Estados y las organizaciones regionales de pesca puedan alcanzar una eficiente, equitativa y transparente ordenación de la capacidad pesquera. De conformidad con este IPOA, los Estados y las organizaciones pesqueras regionales que enfrentan el problema de la sobrecapacidad, en la que esta
(36) Declaración de Roma sobre la Aplicación del Código de Conducta para la Pesca Responsable, adoptada por la Reunión Ministerial del a FAO sobre Pesca, Roma, 11 de marzo de 1999, http://www.fao.org/DOCREP/005/X2220s/
X220s00.HTM
pone en peligro los objetivos de sostenibilidad a largo plazo deben, en relación a las pesquerías afectadas, adoptar medidas para congelar su nivel de capacidad actual y reducirlo, de manera progresiva.
El Plan de Acción Internacional para los tiburones (IPOA- SHARKS), procura asegurar la ordenación y conservación de la especie, así como su uso sostenible a largo plazo. En ese contexto, el Plan procura que los Estados implementen programas nacionales para la ordenación y conservación de sus poblaciones de tiburones a ser observados por las embarcaciones que se dediquen a la pesca directa de tiburones, así como aquellas que, dedicándose a la pesca de otras especies, capturan tiburones incidentalmente. Este IPOA promueve, también, la máxima utilización de los tiburones capturados.
El IPOA-SEABIRDS o Plan de Acción Internacional para reducir la captura incidental de aves marinas por la pesca con palangres, procura que los Estados y organismos regionales de pesca adopten medidas que permitan reducir esta captura incidental cuando se realizan actividades de pesca de especies como el atún, el pez espada, halibut, bacalao negro, halibut de Groenlandia, bacalao, entre otras, teniendo en cuenta que se ha podido determinar que las especies de aves marinas más afectadas son los albatros y petreles.
El Plan de Acción Internacional para prevenir, detener y eliminar la pesca ilegal, no declarada y no regulada (IUU) o IPOA-IUU, tiene como objetivo combatir este tipo de pesca proveyendo a los Estados con medidas comprehensivas, efectivas y transparentes, que les permitan actuar apropiadamente, inclusive a través de las organizaciones regionales de ordenación pesquera, establecidas de conformidad con el derecho internacional.
Como se puede apreciar, el Código de Conducta para la Pesca Responsable y los IPOA que se vienen implementando en el marco de éste, procura facilitar cambios y ajustes en el sector pesquero, de manera que se pueda asegurar la utilización de los recursos pesqueros de manera sostenible y en el largo plazo. De forma comprehensiva e integral, el
Código establece que, para su implementación, se debe tomar en cuenta las interrelaciones que caracterizan al sector pesquero, así como los elementos económicos, sociales, medioambientales, nutricionales y culturales que involucran a las actividades de pesca industrial y artesanal, respectivamente.
3.4. El Acuerdo para Promover el Cumplimiento de las Medidas Internacionales de Conservación y Ordenación por los Buques Pesqueros que Pescan en Alta Mar(37)
Conocido también como el Acuerdo de Cumplimiento, constituye un complemento importante del Código y entró en vigor en abril de 2003, cuenta a la fecha con 53 Estados parte, entre ellos importantes países pesqueros como Australia, Chile, Corea, Estados Unidos, Japón, México, Noruega, Nueva Zelanda, Perú y la Unión Europea.
El propósito de este Acuerdo es promover el cumplimiento de las normas de ordenación y conservación de los recursos vivos marinos por buques pesqueros operando en la alta mar, así como facilitar a los Estados parte la toma efectiva de acciones, de conformidad con el derecho internacional, para detener el la práctica del cambio de pabellón como medio para eludir la obligación de observar las normas de ordenación y conservación.
Con ese fin, el Acuerdo de Cumplimiento establece la responsabilidad del Estado del pabellón con relación a los buques pesqueros que, enarbolando su pabellón, realizan actividades pesqueras en la alta mar, las cuales deben estar debidamente autorizadas por dicho Estado(38). Asimismo, el Acuerdo propicia el fortalecimiento de la cooperación
Aprobado por la Resolución 15/93 de 24 de noviembre de 1993, durante el
27 periodo de sesiones de la Conferencia de la FAO. Entró en vigor en abril de 2003. http://www.fao.org/DOCREP/MEETING/003/x3130S00.HTM Se le considera parte integrante del Código Párrafo considerativo 10 del Preámbulo del Acuerdo de Cumplimiento.
internacional(39) y la transparencia, a través de un detallado articulado referido al intercambio de información sobre la pesca en alta mar(40).
El Acuerdo, que está abierto a la aceptación de los Estados miembros y asociados de la FAO, así como de Estados no miembros que sean parte de las Naciones Unidas, se aplica a todos los buques pesqueros que se utilicen o se pretendan utilizar en faenas de pesca en alta mar(41), salvo para aquellos que tengan una eslora (longitud) de menos de 24 metros. Sin embargo, el Estado del pabellón tiene la obligación de adoptar medidas efectivas con respecto a dichos buques si considera que las actividades que estos realizan debilitan la eficacia de las medidas internacionales de ordenación y conservación(42).
4. LOS ORGANISMOS REGIONALES PESQUEROS
Con la finalidad de facilitar el cumplimiento y aplicación de los convenios internacionales que regulan el ordenación y conservación de los recursos marinos vivos, particularmente los pesqueros, al Comunidad Internacional ha estructurado una amplia red de acuerdos y organismos regionales que tienen como objetivo principal el asegurar el uso sostenible en el largo plazo de las pesquerías, contribuir a la seguridad alimentaria, preservar el medioambiente marino y promover la cooperación internacional.
Esta red se ha ido tejiendo con los años, desde principios del siglo XX, más aún desde las últimas décadas del siglo XIX y comprende mecanismos dedicados a la preservación integral del medio marino, así como aquellos dedicados a ordenar y conservar especies específicas y las pesquerías asociadas.
Artículo V del Acuerdo de Cumplimiento.
Artículo VI del Acuerdo de Cumplimiento.
Artículo II del Acuerdo de Cumplimiento.
Artículo III del Acuerdo de Cumplimiento.
En ese contexto, revisaremos primero los órganos estatutarios del
Comité de Pescas de la FAO, para luego abordar los mecanismos regionales y, finalmente, aquellos que tienen como objetivo la conservación
y ordenación de especies específicas.
4.1. Organos Estatutarios del Comité de Pesca de la FAO
4.1.1.Comisión de Pesca para el Asia Pacífico (APFIC)(43)
Creada en 1948, tiene su sede en Bangkok, Tailandia y forman parte de ella Australia, Bangladesh, Camboya, China, Corea, Estados Unidos, Filipinas, Francia, India, Indonesia, Japón, Malasia, Myanmar, Nepal, Nueva Zelanda, Pakistán, Reino Unido, Sri Lanka, Tailandia y Viet Nam. Su área de competencia de APFIC es el Indo-Pacífico, la mayor zona productora de pesca y acuicultura en el mundo.
El Acuerdo constitutivo se suscribió bajo los auspicios de la FAO,
de conformidad con el Artículo XIV de la Constitución de la Organización,
y tiene por función principal Mantener en examen los recursos pesqueros; formular y recomendar medidas de conservación y ordenación; mantener en examen los aspectos económicos y sociales de la pesca; fomentar la capacitación e investigación.
La Comisión actúa como forum consultivo y trabaja en asociación con otras organizaciones regionales tales como el Programa Intergubernamental para la Bahía de Bengala (BOBP), la Comisión del Río Mekong (MRC), la Red de Centros de Acuicultura del Asia-Pacífico (NACA), el Secretariado de la Comunidad del Pacífico (SPC), el Centro
para el Desarrollo de las Pesquerías en el Sudeste Asiático (SEAFDEC),
el WorldFish Centre, e INFOFISH(44), entre otros.
Intergovernmental Organization for Marketing Information and Technical Advisory Services for Fisheries Products in the Asia Pacific Region.
4.1. 2. Comisión General de Pesca del Mediterráneo (GFCM)(45)
Creada en 1949, tiene su sede en Roma, y está integrada por Albania, Argelia, Bulgaria, Croacia, Chipre, Egipto, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Israel, Italia, Japón, Libia, Líbano, Malta, Marruecos, Mónaco, Montenegro, Rumania, Serbia, Siria, Túnez, Turquía y la Unión Europea. Su área de competencia comprende el Mediterráneo, el Mar Negro y las aguas conexas.
El Acuerdo constitutivo(46) fue aprobado bajo los auspicios de la FAO, de conformidad con el Artículo XIV de la Constitución de la Organización y ha sufrido diversas enmiendas, la última de ellas en noviembre de 1997. Tiene por finalidad promover el desarrollo, conservación y ordenación de los recursos marinos vivos del Mediterráneo, Mar Negro y aguas conexas; formular y recomendar medidas de conservación y fomentar proyectos cooperativos de capacitación.
4.1.3. Comité de Pesca para el Atlántico Centro Oriental
(CECAF)(47)
Fue establecida en 1967 por Resolución del Consejo de la FAO(48) en virtud del Artículo VI-2 de la Constitución de la Organización. Tiene su sede en Accra, Ghana y cuenta como Estados miembros a Benin, Cabo Verde, Camerún, Congo (República Democrática del), Congo (República del), Corea, Costa de Marfil, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, Gabón, Gambia, Ghana, Grecia, Guinea, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, Italia, Japón, Liberia, Marruecos, Mauritania, Nigeria, Noruega, Países Bajos, Polonia, Rumania, Sao Tomé y Príncipe, Senegal, Sierra Leona,
(46) http://www.fao.org/fi/body/rfb/gfcm/gfcm_basic.htm
Fishery Comittee for the Eastern Central Atlantic.
Resolución 13/97 del 48º periodo de sesiones del Consejo de la FAO. http:/ /www.fao.org/fi/body/rfb/cecaf/cecaf_resolution_text.htm
El área de acción del Comité es el
Atlántico Centro-Oriental, entre el Cabo Espartel y el río Congo.
El Comité tiene por objetivo promover programas de desarrollo para la utilización racional de los recursos pesqueros; ayudar a establecer las bases de medidas reglamentarias; fomentar la capacitación y promover la cooperación entre los Estados miembros. Asimismo, el Comité asiste a los Estados miembros en el la adopción de políticas destinadas a promover el ordenación y conservación de los recursos en su área de acción.
Togo y, la Unión Europea.
4.1. 4. Comisión de Pesca para el Atlántico Centro Occidental
(WECAFC)(49)
Fue establecida en noviembre de 1973 por la Resolución 4/61(50), del 61º periodo de sesiones del Consejo de la FAO. Los Estatutos de la Comisión fueron enmendados por la Resolución 3/74(51), adoptada durante el 74º periodo de sesiones del Consejo de la FAO, realizado en Roma, en noviembre de 1978.
Tiene su sede en Barbados y está integrada por Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Brasil, Colombia, Corea, Costa Rica, Cuba, Dominica, España, Estados Unidos, Francia, Granada, Guatemala, Guinea, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Japón, México, Nicaragua, Países Bajos, Panamá, Reino Unido, San Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, la Unión Europea y Venezuela. Su área de acción es el Atlántico Centro Occidental.
Tiene por función el facilitar la coordinación de la investigación; fomentar la enseñanza y capacitación; ayudar a los gobiernos miembros a establecer políticas pesqueras y; promover la ordenación racional de los recursos de interés para dos o más países.
(50) http://www.fao.org/fi/body/rfb/wecafc/wecafc_resolution_text.htm (51) http://www.fao.org/fi/body/rfb/wecafc/wecafc_resolution_text.htm
La reunión de la Comisión es el órgano máximo de este foro regional, el cual cuenta, para el mejor desarrollo de sus funciones, con un Grupo de Trabajo para la evaluación de los recursos pesqueros marinos, otro para el seguimiento de la economía pesquera y un Comité de Planeamiento y Ordenación de las pesquerías en la Antillas Menores.
4.1.5. Comisión Regional de Pesca (RECOFI)(52)
Establecida en 1999 por Resolución del Consejo de la FAO. Tiene su sede en Egipto y los Estados miembros son Arabia Saudita, Bahrain, Emiratos Arabes Unidos, Irán, Irak, Kuwait, Omán, Qatar. El área de trabajo de la Comisión está constituida por el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán.
Tiene como objetivo principal la promoción del desarrollo, conservación, ordenación y utilización optima de los recursos marinos vivos, así como el desarrollo sostenible de la acuicultura en el área de responsabilidad de la Comisión.
4.1.6. Comisión de Pesca del Océano Indico Sudoccidental
(SWIOFC)(53)
La creación de la SWIOFC fue decidida por Resolución 1/127(54) de 24 de noviembre de 2004, del 127º periodo de sesiones del Consejo de de la FAO. Mediante la misma resolución se aprobaron, asimismo, los Estatutos de la Comisión.
Esta Comisión tiene su sede en Harare, Zimbabwe y esta integrada por Comores, Francia, Kenya, Madagascar, Mauricio, Mozambique, Seychelles, Somalia y Tanzania.
South West Indian Ocean Fisheries Commission.
(54) ftp://ftp.fao.org/fi/DOCUMENT/safr/swiofc_1_2005/inf4e.pdf
Su área de competencia fue establecida en el espacio marítimo comprendido entre el punto de más alta marea de la costa este de Africa, en la latitud 10º 00N, siguiendo una línea el este a lo largo del paralelo hasta el meridiano 65º 00E, para luego bajar hacia el sur hasta la línea ecuatorial, para seguir hacia el este hasta el meridiano 80º 00E. De allí sigue hacia el sur a lo largo de dicho meridiano hasta el paralelo 45º 00S. Desde ese punto sigue a lo largo del paralelo hacia el oeste hasta el meridiano 30º 00E, para luego seguir al norte, por ese meridiano, hasta llegar a la costa africana.
La Comisión tiene como funciones principales promover la utilización sostenible de los recursos marinos vivos en su área de competencia, mediante el ordenación y desarrollo de dichos recursos. Propone, asimismo, soluciones a los problemas comunes que enfrentan las pesquerías de los países miembros, a través del mejoramiento de las medidas de ordenación mediante la cooperación internacional y asiste a los responsables nacionales de la pesca en la implementación de sistemas de ordenación pesquera que tomen en cuenta los factores medioambientales, económicos y sociales.
Por último, supervisa el estado de las pesquerías en su área de competencia y; promover la investigación científica y el intercambio de información entre los miembros y otros organismos subregionales o regionales pesqueros pertinentes.
4.2. Mecanismos regionales que no se encuentran en el marco del COFI.
4.2.1. Organización Intergubernamental para el Programa de la Bahía de Bengala (BOBP-IGO)
Tuvo su origen durante la 24ª Reunión del Comité Asesor del Programa BOBP, realizado en Phuket, Tailandia, en octubre de 1999. En
dicha oportunidad, mediante una resolución(55) suscrita por los representantes de Bangladesh, India, Indonesia, Malasia, las Maldivas, Sri Lanka y Tailandia, se pronunciaron sobre la conveniencia de crear el BOBP-IGO y solicitaron a la FAO para que los apoyara en este empeño.
El 26 de abril de 2003, reunidos en Chennai, Tamil Nadu, India, los plenipotenciarios de Bangladesh, India y Sri Lanka, suscribieron el Acuerdo(56) para la Institucionalización como Organización Intergubernamental del Programa para la Bahía de Bengala. Las Maldivas firmaron dicho convenio el 21 de mayo del mismo año. Indonesia, Tailandia y Myanmar se encuentran en el proceso de acceder al Acuerdo.
El Programa, cuya sede se encuentra en Chennai, está regido por un Consejo de Gobierno que cuenta con la representación de cada Estado Parte y se reúne anualmente. Las decisiones del Consejo se adoptan por mayoría. La FAO participa en las sesiones del Consejo en calidad de miembro Asesor.
El BOBP-IGO tiene por misión el promover, facilitar y asegurar, en el largo plazo, el desarrollo y utilización sostenible de los recursos pesqueros de la Bahía de Bengala, mediante la implementación de políticas de ordenación y de pesca responsable.
Objetivos principales del BOBP-IGO son el incremento del conocimiento y toma de conciencia sobre la necesidad y beneficio de aplicar prácticas de ordenación pesquera en las pesquerías costeras de la Bahía; mejorar las prácticas de pesca mediante la capacitación y educación; asegurar la transferencia de tecnología; establecer una red regional para el intercambio de información y; promover la participación de la mujer en todas las actividades pesqueras en la región.
Para cumplir con estos objetivos, el BONP-IGO lleva ha puesto en marcha los siguientes programas regionales:
Resolución de Phuket. http://www.bobpigo.org/dnload/phuket.pdf
- Para la seguridad en el mar para los pescadores artesanales y de pequeña escala.
- Para la determinación de poblaciones en la Bahía de Bengala.
- Para el incremento de la capacidad institucional y de los servicios de información para el desarrollo y ordenación de pesquerías.
- Para la aplicación del Código de Conducta a todos los niveles y;
- Para establecer una red regional de información.
4.2.2. Conferencia Ministerial para la Cooperación Pesquera entre los Estados Africanos Ribereños del Océano Atlántico
(COMHAFAT)(57)
La COMHAFAT tuvo su primera reunión en Rabat, Marrueco, en abril de 1989, en la que participaron los ministros de pesquería de los veintidós Estados africanos ribereños de la costa atlántica del continente y al final de la cual suscribieron la Declaración de Rabat(58) que sentó las bases para el establecimiento de un programa regional de cooperación para la ordenación y desarrollo de las pesquerías entre los Estados de la región.
En su segunda conferencia, realizada en Dakar, Senegal, en julio de 1991, los ministros de pesquería de los Estados participantes suscribieron la Convención Regional para la Cooperación Pesquera entre los Estados Africanos Ribereños del Océano Atlántico(59). El Acuerdo entró en vigor en julio de 1995. Forman parte del mismo, Angola, Benín, Cabo Verde, Camerún, Congo, Costa de Marfil, Gabón, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Liberia, Marruecos, Mauritania, Nigeria, Namibia, la República Democrática del Congo, San Tomé y Príncipe, Senegal, Sierra Leona y Togo.
http://www.comhafat.org
Ohttp://www.comhafat.org , acceder a Principales Decisiones y Declaraciones
en el menú. http://www.comhafat.org , acceder a Cuadro Institutcional en el menú.
La Convención tiene su Secretariado Permanente en Rabat y sus órganos son la Conferencia de Ministros, que es el máximo nivel de decisión política; el Buró, que es la entidad coordinadora de la Conferencia de Ministros y; el Secretariado Permanente, que es el ente ejecutivo.
Tiene como objetivos promover la cooperación activa y estructurada para la ordenación y desarrollo de las pesquerías en la región; dinamizar el conjunto de los sectores económicos nacionales a partir de los efectos directos e indirectos que resultan de la explotación de los recursos pesqueros; desarrollar, coordinar y armonizar sus esfuerzos y capacidades para preservar, explotar, otorgar valor agregado y comercializar los recursos pesqueros y; reforzar la solidaridad con los Estados africanos sin litoral y con los que tiene posición geográfica desventajosa.
La Convención tiene como áreas de intervención, la conservación y explotación de los recursos pesqueros; la evaluación y conservación de las especies migratorias; el seguimiento, vigilancia, y control de los barcos pesqueros; el desarrollo de la producción pesquera; la comercialización de los productos pesqueros, la condición social de los pescadores; la promoción de la capacitación pesquera y; la protección y conservación del medio marino.
Para la realización de sus actividades, la Conferencia cuenta con un fondo regional de desarrollo pesquero que se alimenta con aportes del los Estados miembros y contribuciones de la Unión Europea, la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Internacional, la Agencia Canadiense de Cooperación Internacional y, la Cooperación Luxemburguesa, entre otros.
4.2.3. La Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS)(60)
La CPPS tiene su origen en las declaraciones que efectuaron los gobiernos de Chile y del Perú, en 1947, con la finalidad de proteger sus
http://cpps-int.org
recursos marinos de las actividades de explotación de flotas extranjeras frente a sus costas.
Así, el 23 de junio de 1947 Chile hizo una declaración oficial por medio de la cual proclamó su soberanía sobre el zócalo continental adyacente a sus costas continentales e insulares cualquiera fuera su
profundidad y sobre los mares adyacentes a estas, hasta el paralelo matemático proyectado a una distancia de 200 millas marinas medidas a partir de la línea de costa, con la finalidad de “reservar, proteger, conservar
y aprovechar los recursos y riquezas naturales de cualquier
naturaleza”(61).
El Perú, por su parte, emitió una declaración similar el 1º de agosto de 1947, por la cual declaró que la soberanía nacional se extendía a la plataforma submarina o zócalo continental y a los mares adyacentes a las
costas continentales e insulares del territorio peruano, cualquiera que fuera
su profundidad o la extensión de dicho zócalo en una zona comprendida
entre las costas y “una línea paralela a ellas trazada sobre el mar a una distancia de 200 millas marinas, medida siguiendo la línea de los paralelos geográficos, con el fin de reservar, proteger, conservar y utilizar los recursos y riquezas naturales de toda clase que en o debajo de dicho mar se
encuentren”(62).
En noviembre de 195º, el gobierno de Ecuador se pronunció igualmente sobre el tema, señalando que “La plataforma continental o zócalo adyacente a las costas ecuatorianas, y todas y cada una de las riquezas que se encuentran en la misma, pertenecen al Estado, el cual tendrá a cargo el aprovechamiento y control necesarios para la conservación de dicho patrimonio y para el control y protección de las zonas pesqueras correspondientes”(63).
http://cpps-int.org/spanish/nosotros/antecedentes.htm
Como resultado de estas Declaraciones, los tres países realizaron una declaración conocida como la Declaración sobre Zona Marítima de Santiago(64), de 18 de agosto de 1952, por la cual extendieron su soberanía y jurisdicción hasta las 200 millas marinas. En la misma fecha, Chile, Ecuador y Perú, suscribieron el Convenio sobre la Organización de la Comisión Permanente de la Conferencia sobre la Explotación y Conservación de las Riquezas Marinas de Pacífico Sur(65), comúnmente conocida como la CPPS. El 19 de agosto de 1979, Colombia adhirió al Sistema del Pacífico Sur.
La CPPS es el Organismo Regional Marítimo en el cual los Estados
miembros coordinan sus políticas marítimas. Su estructura está conformada por la Asamblea, órgano máximo de decisión del sistema; por las Secciones
Nacionales, que involucran en sus países a representantes de todas las instituciones gubernamentales, científicas, y no gubernamentales involucradas en el quehacer marítimo y; la Secretaría General que cuenta con una Subsecretaría, las Direcciones Científica y la de Asuntos Económicos. La Secretaría General de la CPPS actúa, además, como la Secretaría Ejecutiva del Plan de Acción del Pacífico Sudeste, del cual participan además de los miembros de la CPPS, Panamá.
El área de competencia de la CPPS se extiende longitudinalmente
desde el punto en donde la frontera terrestre entre Panamá y Colombia llega al mar, hasta el punto continental más austral de Chile, abarcando el espacio de agua adyacente a sus costas continentales e insulares hasta una distancia de 200 millas.
A través de su Secretaría General, la CPPS tiene como funciones
coordinar las políticas y esfuerzos de los Estados Miembros para proyectarse de manera efectiva hacia la Cuenca del Pacífico; promover la cooperación técnica y financiera con los países cooperantes, organismos multilaterales, instituciones financieras internacionales, y demás entidades
http://cpps-int.org/spanish/nosotros/declaracionsantiago.htm
http://cpps-int.org/spanish/tratadosyconvenios/tratadosregionales/
convenioexplotacionriquezasmarinas.htm
involucradas, a fin de llevar adelante proyectos y actividades de interés en los Estados Miembros, a nivel individual, colectivo y, si fuera el caso, en cooperación con terceras partes.
Asimismo, la Secretaría General representa a los Estados Miembros en foros y reuniones especializadas de carácter subregional, hemisférico y global, llevando la voz de conjunto de sus Miembros a dichos foros y eventos.
En el campo científico, la Secretaría General, por medio de la Dirección Científica, coordina el estudio y evaluación de los recursos pesqueros con la finalidad de contribuir a su ordenación y explotación sostenida.
En el ámbito del medio marino, coordina y promueve permanentemente los estudios oceanográficos y meteorológicos del Pacífico sudeste, con especial énfasis en el evento “El Niño Oscilación del Sur” y sus manifestaciones extremas como son los fenómenos de “El Niño” (fase caliente) y “La Niña” (fase fría).
Por ser uno de los organismos regionales marítimos más antiguos del mundo, la CPPS ha desarrollado durante sus más de 50 años de existencia un importante marco de cooperación política, jurídica y de ordenación y conservación pesquera y marino ambiental que comprende 23 convenios internacionales y un importante número de Declaraciones e instrumentos normativos, lo que le ha permitido asegurar el mejor aprovechamiento de las zonas marítimas de los Estados miembros para el desarrollo y bienestar de sus respectivos pueblos.
Por último, es necesario señalar que las actividades de la CPPS, se convirtieron, desde su nacimiento, en un referente jurídico para el desarrollo del nuevo derecho del mar. Las tesis de soberanía y jurisdicción proclamadas por Chile, Perú y Ecuador, fueron adoptadas por innúmeros países, lo que, entre otros, fue uno de los elementos principales que motivaron la convocatoria de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, de la cual emergió la CONVEMAR.
Curiosamente y, a pesar de estos antecedentes, de sus cuatro miembros solo uno, Chile, forma parte de la misma.
La CPPS tiene estatus de Observador en las Naciones Unidas y en la Autoridad de los Fondos Marinos.
Agencia Pesquera del Foro de las Islas del Pacífico
(FFA)(66)
La FFA tiene su origen en el South Pacific Forum Fisheries Agency y fue establecido en julio de 1979 por los Estados miembros del South Pacific Forum. Suscribieron el Convenio de Honiara(67) Australia, las Islas Cook, Fidji, Kiribati, Nauru, Nueva Zelanda, las Islas Salomón, Tonga, Tuvalo y Samoa Occidental. Posteriormente adhirieron Papua Nueva Guinea, Niue, Vanuatu, Palau, las Islas Marshall, Tokelau y los Estados Federados de la Micronesia.
La Secretaría de la FFA tiene su sede en Honiara, Islas Salomón, y su objetivo principal es el de asistir a los Estados miembros en el ordenación de sus pesquerías dentro de los límites de su respectiva zona económica exclusiva. Las actividades de la FFA están guiadas por los principios de desarrollo sostenible, la observancia de la soberanía de los Estados, la solidaridad regional a través de la cooperación y participación, el incremento de la capacidad institucional, la excelencia en el monitoreo y estimación de los recursos, la responsabilidad y participación de los miembros y, el establecimiento de asociaciones y sociedades con las entidades regionales e internacionales que puedan contribuir al mejor cumplimiento de los objetivos de la FFA.
Como resultado de las actividades de la FFA, se ha creado la Comisión Pesquera del Pacífico Central y Occidental, encargada de
(67) http://svc098.bne147v.server-web.com/docs/convention.1979.pdf
Pacific Islands Forum Fisheries Agency. http://www.ffa.int
ordenar la pesca del atún en la región, sobre la cual se tratará más adelante en este trabajo.
4.2.5. Organización Latinoamericana de Desarrollo Pesquero
(OLDEPESCA)(68)
OLDEPESCA fue constituida en 1982, en Lima, Perú, cuando se firmó su Convenio Constitutivo(69). Integrada por Belice, Bolivia, Cuba, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú y Venezuela, esta organización tiene su sede en la capital peruana.
OLDEPESCA tiene como objetivos promover el desarrollo sostenible de las pesquerías de la región, preservando el medio marino y de agua dulce mediante la aplicación de políticas de ordenación y pesca responsable. Asimismo, intensificar la cooperación latinoamericana en materia pesquera, incrementar la oferta de alimentos de valor nutritivo adecuados a las necesidades de las poblaciones de bajos ingresos de Latinoamérica, incrementar el consumo de productos pesqueros, estimular y diversificar las exportaciones de productos pesqueros.
Igualmente, son objetivos de OLDEPESCA estimular la generación del empleo, fortalecer la capacidad productiva e institucional del sector pesquero y promover la cooperación internacional en la materia.
Para el cumplimiento de sus objetivos y la ejecución de sus programas, OLDEPESCA cuenta con una Dirección Ejecutiva, un Consejo Directivo, que el órgano técnico y, la Conferencia de Ministros, que se constituye en el máximo nivel de decisión de la organización.
http://www.oldepesca.org/bienvenidos.htm
http://www.oldepesca.org/convenio.htm
La Comisión Subregional de Pesca (CSRP)(70)
La CSRP es un organismo intergubernamental de pescas, que fue creado por la Convención de Praia(71), Cabo Verde, suscrita el 29 de marzo de 1985 y enmendada el 14 de julio de 1993(72).
Integrada por Cabo Verde, Gambia, Guinea, Guinea Bissau, Mauritania y Senegal, la CSRP tiene por objetivos la armonización de las políticas comunes en materia de preservación, conservación y explotación de los recursos pesqueros de la subregión; la adopción de estrategias comunes en las instancias internacionales; el desarrollo de la cooperación subregional en materia de vigilancia y; el desarrollo de la capacidad de investigación de los países miembros.
La Comisión cuenta con una Secretaría Permanente, que tiene su sede en Senegal, y que es el órgano ejecutivo encargado de poner en práctica las decisiones que adopta la Conferencia de Ministros, máxima instancia de decisión de la CSRP. Existe también un Comité de Coordinación, que es el ente técnico de la Comisión. Para la realización de sus actividades, la Comisión cuenta con el apoyo de Grupos de Trabajo en materia de protección y vigilancia de las pesquerías; de investigación pesquera y; de asuntos jurídicos.
Como resultado de las labores de la CSRP, los Estados miembros han suscrito diversos instrumentos internacionales destinados a regular el acceso y la explotación de los recursos pesqueros en sus costas; a establecer la cooperación subregional para el ejercicio del derecho de persecución marítima; a mejorar las prácticas y coordinación de las operaciones de vigilancia pesquera y; a armonizar las normas para el marcado de los buques pesqueros y el embarque de observadores pesqueros.
Commission Sous-Régionale des Pêches. http://www.csrpsp.org
http://www.csrpsp.org/reglements/reglements.html
4.3. Los mecanismos de ordenación
4.3.1. La Comisión para la Ordenación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR)73
La CCAMLR fue establecida, por el artículo IX de la Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos(74), aprobada
en 1982 por la Reunión de la Comisión Consultiva del Tratado Antártico
y que entró en vigor el 1982. La Comisión tiene su sede en Hobart, Tasmania, Australia.
Forman parte de la Comisión, Alemania, Argentina, Australia,
Bélgica, Brasil, Chile, la Comisión Europea, Corea, España, Estados Unidos,
la Federación Rusa, Francia, India, Italia, Japón, Namibia, Noruega, Nueva
Zelanda, Polonia, Reino Unidos, Sudáfrica, Suecia, Ucrania y Uruguay.
La Comisión tiene como funciones facilitar investigaciones y estudios completos sobre los recursos vivos marinos antárticos y sobre el ecosistema marino antártico; compilar datos sobre el estado y los cambios de población de dichos recursos y sobre los factores que afecten la distribución, abundancia y productividad de las especies recolectadas y dependientes o de las especies o poblaciones afines; asegurar la adquisición d datos estadísticos de captura y esfuerzos con respecto a las poblaciones recolectadas, determinar las necesidades de conservación y analizar las medidas de conservación; formular, adoptar y revisar dichas medidas, sobre la base de los datos científicos más exactos disponibles; aplicar el sistema de observación e inspección establecido en la Convención
Commission for the Conservation of the Antarctic Marine Living Resources.
http://www.ccamlr.org Son parte del Convenio Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, la Comisión Europea, Corea, Finlandia, España, Estados Unidos, la Federación Rusa, Francia, Finlandia, Grecia, India, Islas Cook, Italia, Japón, Mauricio, Namibia, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Perú, Polonia, Reino Unidos, Sudáfrica, Suecia, Ucrania, Uruguay y Vanuatu. http://www.ccamlr.org/pu/s/pubs/bd/pt1.pdf
y; adoptar todas las medidas que sean necesarias para alcanzar los objetivos establecidos por la Convención.
El área de acción de la Comisión es la determinada en el artículo I de la Convención, es decir la zona situada al sur del paralelo 60º S y la zona comprendida entre dicha latitud y la denominada Convergencia Antártica(75). Las disposiciones de la CCAMLR son aplicables a todos los recursos vivos marinos entre el continente antártico al sur y, el Frente Polar Antártico al norte.
En cuanto a las consideraciones jurídico políticas dentro del área de acción de la Convención y, de conformidad con los dispositivos de los acuerdos que conforman el Sistema del Tratado Antártico, la CCMLAR tiene jurisdicción y autoridad para implementar medidas de conservación obligatorias para los miembros, sobre todas las zonas marinas situadas dicha área.
La Comisión coopera con otros tres acuerdos relacionados con la
conservación y ordenación de los recursos antárticos, el Anexo II del Protocolo sobre la Protección Ambiental del Tratado Antártico “Conservación de la Flora y Fauna Antártica”(76); la Convención sobre
la Conservación de las Focas Antárticas(77), y la Convención Internacional
para la Regulación de la Caza de Ballenas(78). Dado que muchos animales
marinos cruzan la frontera norte del área de responsabilidad de la Convención, la CCMLAR coopera con todas las instituciones nacionales
e internacionales responsables de la ordenación de los recursos marinos vivos adyacentes a dicha área.
Para el cumplimiento de sus mandatos, la Comisión no impone reglas sino que promueve acuerdos que los Estados miembros aplican y hacen
Línea que une los siguientes puntos a lo largo de paralelos y meridianos: 50º S, 0; 50º S, 30º E; 45º S, 30º E; 45º S, 80º E; 55º S, 150º E; 60º S, 50º W; 50º S, 50º W; 50º S, 0.
http://www.aad.gov.au/default.asp?casid=3399
http://www.oceanlaw.net/texts/seals.htm
valer por voluntad propia. A diferencia de lo que ocurría hasta hace poco, cuando todas las naciones que pescaban en el área de la Convención eran parte de ella, en la actualidad algunos países no miembros han iniciado operaciones de pesca. A la fecha, el mayor desafío que enfrenta la CCMLAR es la pesca IUU.
La Comisión cuenta con un Secretariado, que brinda el apoyo administrativo; un Comité Científico, que aporta el soporte técnico y celebra reuniones anuales en las que se revisan los informes de las actividades de los miembros en el último año y sus planes para el año entrante, se examina el cumplimiento de las medidas de conservación en vigor y, atendiendo al asesoramiento del Comité Científico, se revisan las medidas de conservación existentes y se adoptan nuevas medidas, según sea necesario.
A diferencia de otras convenciones multilaterales de ordenación
pesquera, la CCMLAR no solo regula la pesca, sino que está igualmente dedicada a la conservación del ecosistema. Es este “enfoque ecosistémico”, que considera todo el océano Austral como una serie de sistemas interconectados, lo que diferencia a la Comisión de otras convenciones pesqueras multilaterales.
El enfoque ecosistémico no se concentra solamente en las especies
explotadas sino que trata de minimizar el riesgo de que las pesquerías afecten negativamente a las “especies dependientes y afines”. El enfoque de la CCMLAR consiste en reglamentar las actividades humanas para prevenir cambios nocivos en los ecosistemas antárticos(79).
Entre los principales problemas abordados con éxito por la Comisión al aplicar el enfoque ecosistémico, se puede mencionar los de la mortalidad incidental de las aves marinas en la pesca de palangre; los efectos de la pesquería de arrastre; los enredos en los desechos marinos; los arrastres de fondo; los arrastres pelágicos para la extracción del krill y, la pesca IUU.
KOCK, Kart-Herman. Hacia una mejor comprensión del concepto de ordenación en la CCMLAR, CCMLAR, Hobart, Tasmania, Australia, Mayo de 2000.
A lo largo de sus años de operación, la Comisión ha agregado una nueva dimensión a la aplicación del enfoque de precaución, ya que ha conseguido obligar a los individuos responsables por las operaciones pesqueras a responder por sus acciones y justificar sus derechos de pesca de manera consecuente con la ordenación responsable de los recursos en cuestión, razón por la cual se considera a la CCMLAR como una organización de vanguardia en la ordenación precautoria y ecosistémica de las pesquerías.
La Convención para la Conservación y Ordenación de los Recursos de Pollock en el Mar Central del Bearing.
La Convención(80) fue suscrita en Washington D.C., el 16 de junio de 1994 y entró en vigor el 8 de diciembre de 1995. Forman parte de ella China, Corea, Estados Unidos, Japón, Polonia y Rusia.
El área de acción de la Convención es la alta mar del Mar de Bering, más allá de las 200 millas de las líneas de bases desde la cual es medida el mar territorial de los Estados costeros del Mar de Bering.
Son objetivos de la Convención, el establecer un régimen internacional para la conservación, ordenación y máxima utilización de los recursos de pollock en el área de acción de la misma; restablecer y mantener los recursos de pollock del Mar de Bearing en niveles que puedan asegurar su máximo rendimiento sostenido; cooperar en la obtención e intercambio de información sobre el pollock y otros recursos marinos vivos en el Mar de Bearing y; facilitar un foro en el cual las Partes pueden acordar el establecimiento de las medidas necesarias para la ordenación y conservación de los recursos marinos vivos del área de la Convención.
La Convención celebra reuniones anuales en los territorios de cada uno de los países miembros. Aunque la Convención no posee un
http://www.afsc.noaa.gov/REFM/CBS/Docs/
Convention%20on%20Conservation%20of%20Pollock%20in%20Central%20Bering%20Sea.pdf
Secretariado, el Alaska Fisheries Science Centre, dependencia de la NOAA National Marine Service de los Estados Unidos, brinda este tipo de apoyo a los Estados miembros.
4.3.3. Comisión para la Conservación del Atún Sureño de Aleta Azul (CCSBT)(81)
La CCSBT, se constituyó sobre la base de un arreglo voluntario que existía entre Australia, Nueva Zelanda y Japón, países que, ante la significativa reducción de la población de la especie, debido a un excesivo esfuerzo pesquero, empezaron a auto aplicarse estrictas cuotas de pesca, a partir de 1985, como medida de ordenación y conservación destinada a recuperar la población de atún sureño de aleta azul.
En mayo de 1993, este acuerdo voluntario fue formalizado mediante la suscripción, por los tres países, de la Convención para la Conservación del Atún Sureño de Aleta Azul(82), el cual entró en vigor el 20 de mayo de 1994. Esta Convención creo la Comisión para la Conservación del Atún Sureño de Aleta Azul, la misma que tiene su sede en Canberra, Australia.
Posteriormente accedieron a la Convención y, consecuentemente, se convirtieron en parte de la Comisión, Corea(83) y la entidad pesquera de Taiwán(84). Filipinas fue, asimismo, aceptada como país cooperante no miembro(85) y la Comisión mantiene conversaciones con Indonesia y Sudáfrica a fin de que accedan a la misma, en esta categoría.
El objetivo principal de la Comisión es el de asegurar, a través de la aplicación de medidas de ordenación, la conservación y óptima utilización de la pesquería global de atún sureño de aleta azul.
(81) Commission for the Conservation of Southern Bluefin Tuna. http://
www.ccsbt.org/ (82) http://www.ccsbt.org/docs/pdf/about_the_commission/convention.pdf
17 de octubre de 2001.
La CCSBT tiene como funciones determinar la captura permitida
y las respectivas cuotas entre los miembros; considerar y administrar las
medidas de ordenación que sean necesarias aplicar para alcanzar los objetivos de la Convención; conducir y coordinar la investigación científica que sustente la adopción de las medidas de ordenación; adoptar decisiones para implementar la ordenación de la pesquería; actuar como mecanismo coordinador de las actividades de los Estados miembros en relación al atún sureño de aleta azul; promover acciones y medidas destinadas a la conservación de las especies marinas asociadas a la pesca del atún sureño de aleta azul y las especies objeto de “bycatch” y; cooperar y coordinar con otras organizaciones regionales de ordenación pesquera del atún.
Con la finalidad de servir como órgano asesor de la Comisión, la Convención determinó la creación de un Comité Científico, el cual tiene como funciones efectuar la estimación y análisis del estado y patrón de la población de atún sureño de aleta azul; coordinar los estudios e investigaciones sobre la especie; alcanzar a la Comisión sus hallazgos y conclusiones sobre el estado de la población de atún sureño de aleta azul
y de las pesquerías asociadas y, efectuar recomendaciones a la Comisión
en asuntos relativos a la conservación, ordenación y utilización óptima de la pesquería.
La Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT)(86)
La CIAT fue establecida por la Convención(87) entre los Estados Unidos de América y la República de Costa Rica, suscrita en Washington, D.C., el 31 de mayo de 1949. Dicho Convenio entró en vigor en 1950 y quedó abierto a la adhesión de “todo gobierno cuyos nacionales tomen parte en las operaciones de pesca que abarca esta Convención y desee adherirse a ella…”(88).
(87) http://www.iattc.org/PDFFiles/convencion.pdf
Artículo V, numeral 3. de la Convención.
Forman parte de la CIAT, Corea, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Japón, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Vanuatu y Venezuela. Belice, Canadá, China, islas Cook, Honduras y la Unión Europea, participan como No Partes Cooperantes. Taipei Chino, como entidad pesquera cooperante.
El objetivo fundamental de la CIAT es la conservación y ordenación de las pesquerías de atunes y otras especies capturadas por buques atuneros en el Océano Pacífico Oriental.
En el ejercicio de sus funciones(89), la Comisión realiza investigaciones sobre la abundancia, biología, biometría y ecología de los atunes de aleta amarilla y bonitos de las aguas del Pacífico Oriental, así como sobre las especies que generalmente se usan como carnada del atún, especialmente la sardina y otras clases de peces que pescan las embarcaciones atuneras. Asimismo, investiga los efectos de los factores naturales y de la acción del hombre en la abundancia de las poblaciones de peces.
Adicionalmente, compila y analiza informes relacionados con las condiciones presentes y pasadas y de las tendencias que se observan en las poblaciones de peces que abarca la Convención. Estudia y analiza los sistemas y maneras de mantener y aumentar las dichas poblaciones. Recomienda, en base a investigaciones científicas, la acción conjunta necesaria para mantener las citadas poblaciones de peces y; compila estadísticas e informes relativos a la pesca de los peces que abarca la Convención, así como disemina los resultados de sus investigaciones.
La Comisión está integrada por los representantes de las Partes que, bajo el título de Comisionados, pueden totalizar cuatro por país y constituye el máximo órgano de decisión de la CIAT. Cuenta con el apoyo de un Director Científico y del Secretariado, el cual tiene su sede en La Jolla, California, Estados Unidos.
Artículo II de la Convención.
La CIAT es responsable también responsabilidad en la ejecución del Programa Internacional para la Conservación de Delfines (APICD)(90) y proporciona la Secretaría para dicho Programa. Dicho Acuerdo entró en vigor en febrero de 1999 y tiene como objetivos reducir progresivamente la mortalidad incidental de delfines en la pesquería de atún con red de cerco en el Area del Acuerdo a niveles cercanos a cero, a través del establecimiento de límites anuales; buscar métodos ambientalmente adecuados para capturar atunes aleta amarilla grandes no asociados con delfines con el propósito de eliminar la mortalidad de delfines en esta pesquería; y asegurar la sostenibilidad a largo plazo de las poblaciones de atún en el Area del Acuerdo, así como la de los recursos marinos vivos relacionados con esta pesquería; tomando en cuenta la interrelación entre especies en el ecosistema, particularmente por lo que hace a, entre otros, evitar, reducir y minimizar la captura incidental y los descartes de atunes juveniles y especies no objetivo.
Forman parte del Acuerdo APICD Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Unión Europea, Vanuatu, Venezuela. Bolivia y Colombia aplican el Acuerdo provisionalmente.
Con el objeto de actualizar las disposiciones de la contenidas en la Convención de 1949, los Estados Partes de la CIAT, los no parte cooperantes y la entidad pesquera cooperante, negociaron la Convención(91) para el Fortalecimiento de la Comisión Interamericana del Atún Tropical establecida por la Convención de 1949. Dicha Convención no entra aún en vigor.
http://www.iattc.org/PDFFiles2/APICD-(enmendado-Jun-2006).pdf
http://www.iattc.org/IATTCdocumentationSPN.htm
4.3.5. Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT)(92)
La ICCAT fue establecida en 1966, en Río de Janeiro, Brasil, cuando se adoptó la Convención(93) para la Conservación del Atún Atlántico.
Está integrada por Angola, Argelia, Barbados, Belice, Brasil, Cabo Verde, Canadá, China, Corea, Costa de Marfil, Croacia, Estados Unidos, Francia, Filipinas, Gabón, Ghana, Guatemala, Guinea, Guinea Ecuatorial, Honduras, Islandia, Japón, Libia, Marruecos, México, Namibia, Nicaragua, Noruega, Panamá, Rusia, San Tomé y Príncipe, Siria, Reino Unido, Senegal, Sudáfrica, Trinidad y Tobago, Tunes, Turquía, Uruguay, Vanuatu, Venezuela
Participan también como cooperantes no miembros Taipei Chino, Guyana y las Antillas Holandesas.
De conformidad con lo establecido por la Convención, la Comisión tiene por zona de aplicación todas las aguas del Océano Atlántico, incluyendo los mares adyacentes.
La Comisión es responsable por la ordenación y conservación de los atunes y especies afines en el Océano Atlántico. Así, cerca de 30 especies son objeto de los trabajos de la Comisión, entre ellos, el atún
atlántico de aleta azul, el “skipjack”, el atún de aleta amarilla, la albacora,
el atún “bigeye”, pez espada, merlín blanco, merlín azul, mackerel español,
caballa, atún fragata y bonito atlántico, entre otros.
La ICCAT esta encargada de investigar la abundancia, biometría y ecología de los peces, la oceanografía de su medio ambiente y los efectos de los factores naturales y humanos es su abundancia. Ello comprende, la recopilación y análisis de las información estadística relativa a las condiciones y tendencias de la pesquería en el Atlántico; el estudio y
International Commission for the Conservation of Atlantic Tunas. http://
www.iccat.es http://www.iccat.es/Documents/Commission/BasicTexts.pdf
evaluación de la información relativa a las medidas y métodos para asegurar el mantenimiento de las poblaciones de atunes y especies afines en la zona de aplicación de la Convención en niveles que permitan una captura máxima continua y que garanticen y que garanticen la efectiva explotación de las especies en forma compatible con las capturas; la recomendación
de estudios e investigaciones y; la publicación y difusión de los resultados
y conclusiones obtenidas(94).
Para el cumplimiento de sus funciones, la Comisión, que está compuesta por los representantes de las Partes, cuenta con el apoyo del Comité de Administración y Finanzas y del Comité de Investigación y Estadísticas. Asimismo, con cuatro paneles especializados (atún tropical, atún temperado del norte, atún temperado del sur y, otras especies); el Comité para el Cumplimiento de las Medidas de Ordenación; el Grupo de Trabajo sobre Estadísticas y Medidas de Conservación; el Grupo de Trabajo para el Desarrollo Integrado y Coordinado de Medidas de Ordenación para el atún de aleta azul del Atlántico y; el Secretariado. Este último
tiene su sede en Madrid y brinda el apoyo logístico, técnico y administrativo
Comisión del Atún para el Océano Índico (IOTC)(95)
El Acuerdo para el establecimiento de la IOTC fue adoptado, en noviembre de 1993(96), por el 115 periodo de sesiones del Consejo de la FAO, de conformidad con el Artículo XIV de la Constitución de dicho organismo internacional. Este Acuerdo entró en vigencia el 27 de marzo de 1996 y sus Reglas Financieras fueron adoptadas en la primera sesión del organismo, en Roma, en marzo de 1997. Las Reglas de Procedimiento fueron aprobadas en la segunda sesión de la IOTC, en Victoria, en septiembre de 1997.
Artículo IV de la Convención.
(96) http://www.iotc.org/English/info/mission.php
La Comisión tiene su sede en Seychelles y son forman parte de
ella Australia, China, islas Comores, Corea, Eritrea, Filipinas, Francia, Guinea, India, Irán, Japón, Kenya, Malasia, Madagascar, Mauricio, Omán, Pakistán, Reino Unido, Seychelles, Sri Lanka, Sudán, Tailandia, Vanuatu
y la Unión Europea. Su área de aplicación es el Océano Índico y mares
adyacentes al norte de la convergencia Antártica. Indonesia y Sudáfrica participan como cooperantes no miembros.
El objetivo de la Comisión es fomentar la cooperación entre sus miembros para asegurar el ordenación , conservación y utilización óptima
de los túnidos y especies afines y asegurar el desarrollo sostenible de la pesca. Para ello, la Comisión lleva adelante dos programas científicos sobre muestras y marcado de individuos túnidos y especies relacionadas
a la pesquería, así como trabajos de investigación sobre las poblaciones de atunes e impacto sobre los mamíferos marinos asociados, particularmente delfines.
Son funciones de la Comisión mantener control sobre las condiciones
patrones de las poblaciones de túnidos y especies relacionadas; analizar
difundir la información científica que produce; mantener estadísticas
sobre las capturas y el esfuerzo pesquero, así como sobre toda otra información relevante a la aplicación o establecimiento de medidas de ordenación y conservación de las pesquerías objeto de los trabajos de la Comisión; promover la investigación científica; adoptar, en base a la mejor información científica disponible las medidas de ordenación y conservación de las especies y; efectuar el seguimiento del impacto económico y social de las medidas adoptadas e implementadas.
Para llevar adelante su trabajo, la Comisión, órgano máximo de
decisión, se reúne cada dos años. Cuenta con el apoyo del Comité Científico
y de Grupos de Trabajo que realizan investigaciones y evaluaciones en
detalle, sobre los problemas técnicos relacionados con las medidas de ordenación que determina la Comisión.
Comisión Internacional del Pacífico para el Halibut.
(IPHC)(97)
Establecida en 1923, mediante un acuerdo(98) suscrito por los gobiernos de Canadá y los Estados Unidos, es la más antigua institución de ordenación pesquera que se mantiene en actividad. Dicha Convención entró en vigor en octubre de 1924 y estableció, como primera medida de ordenación, una veda de tres meses durante el invierno, así como regulación referida a la captura incidental del halibut durante la veda.
La Convención estableció, asimismo, la Comisión Internacional de
Pescas, la misma que, con el tiempo, pasaría a denominarse Internacional Pacific Halibut Commission. Dicha Comisión fue encargada de hacer un estudio histórico sobre la pesca del halibut y de presentar recomendaciones sobre las medidas necesarias para la preservación y desarrollo de la pesquería. La Convención fue objeto de diversas modificaciones, habiéndose suscrito tratados modificatorios en 1930, 1937, 1953 y, el último de ellos, en 1979.
A lo largo de todos estos años, la Comisión ha determinado las
cuotas y temporadas de pesca, habiendo logrado incrementar el valor agregado de la pesquería, reducir el porcentaje de desperdicio en la misma e, incrementar los niveles de seguridad en la flota dedicada a la pesca del halibut.
La IPHC ha sido pionera en la identificación científica de los niveles
de poblaciones y en la aplicación de medidas de ordenación basadas en la información científica disponible. Con uno de los mejores resultados en esta materia, la Comisión ha establecido una red de puertos de muestra entre Alaska y la Columbia Británica, a partir de la cual realiza sus investigaciones y adopta sus decisiones.
International Pacific Halibut Commission. http://www.iphc.washington.edu/ halcom
http://www.iphc.washington.edu/halcom/history/1923us.htm
La Comisión está constituida por tres Comisionados designados por cada gobierno y cuenta con un pequeño secretariado dirigido por un Director, el cual tiene su sede en Seattle, en el campus de la University of Washington.
4.3.8. La Comisión Ballenera Internacional (IWC)(99)
Establecida en diciembre de 1946, mediante la suscripción de la Convención para la Regulación de la Caza de Ballenas(100), la IWC es la organización internacional encargada de la administración y conservación de las poblaciones de ballenas a nivel global. Su objetivo principal es revisar periódicamente las medidas que regulan las actividades balleneras en el mundo.
Dichas medidas, que son consecuencia de estado de sobreexplotación de la especie, incluyen la protección completa, mediante
el establecimiento de moratorias y santuarios, de ciertas especies de
ballenas; la regulación del número y tamaño de ballenas que pueden ser cazadas y; la realización de exigentes programas de investigación sobre cetáceos.
Desde su fundación y, hasta 1986, la Comisión se limitó a entregar
cuotas de caza. Sin embargo, a partir de dicha fecha, y como resultado de las presiones ejercidas por los denominados gobiernos conservacionistas
y ONGs ambientalistas de todo el mundo, la IWC empezó la
implementación de moratorias indefinidas de la caza comercial de todas las especies de ballenas.
Esta situación, generó una aguda politización de las reuniones de la Comisión las que actualmente, lejos de concentrarse en los temas de ordenación y conservación de la especie, es utilizada como un foro en
(100) http://www.iwcoffice.org/commission/convention.htm#convention
Internacional Wahling Commission. http://www.iwcoffice.org
donde las tendencias protecciones, conservacionistas y a favor de la caza, miden políticamente sus fuerzas todos los años.
La Comisión está integrada actualmente por 70 países(101) de los cuales 47 tienen derecho a voto. Los otros 23, mantienen la calidad de miembros sin voto, debido al incumplimiento del pago de cuotas. La Comisión se reúne anualmente para evaluar el estado de las poblaciones de ballenas, adoptar medidas de conservación de la especie, denominadas «schedule» y abordar los asuntos administrativos de la misma.
Cuatro Comités apoyan el trabajo de la Comisión. El Comité Científico, el más importante de todos, está integrado por cerca de 200 de los más connotados especialistas del mundo en investigación sobre ballenas, se reúne cada año dos semanas antes que la Comisión con la finalidad de preparar su informe y recomendaciones. Este Comité tiene por funciones promover, recomendar y organizar estudios e investigaciones relacionadas con las ballenas y la caza de ballenas; recolectar y analizar información
estadística relativa a la condición y patrón de las poblaciones de ballenas
y los efectos de la actividad ballenera sobre ellos y; estudiar, consolidar y diseminar información referente al mantenimiento e incremento de las poblaciones de ballenas.
Para la ejecución de sus funciones el Comité cuenta con los subcomités sobre el procedimiento revisado de ordenación, los procedimientos de ordenación para la subsistencia de comunidades aborígenes, “bycatch”, estado de situación de las poblaciones y especies, definición de población, asuntos medioambientales, observación de ballenas, santuarios, permisos especiales y pequeños cetáceos.
Además, existen los Comités Técnico; de Finanzas, Administrativo
y el recientemente creado Comité sobre Conservación.
La Comisión cuenta con los servicios administrativos y logísticos de un reducido Secretariado que tiene su sede en Cambridge, Reino Unido.
(101) http://www.iwcoffice.org/commission/members.htm
4.3.9. Organización para la Conservación del Salmón en el Atlántico Norte (NASCO)(102)
NASCO se constituyó el 1º de octubre de 1983, cuando fue suscrita
la Convención para la Conservación del Salmón en el Atlántico Norte(103).
El objetivo de la Organización es contribuir, mediante consultas y la
promoción de la cooperación, a la conservación, restauración, ampliación
y ordenación racional de las poblaciones de salmón, sobre la base de la
mejor evidencia científica disponible. La Convención se aplica a las poblaciones de salmón que migran más allá de las áreas de pesca jurisdiccional de los Estados costeros del Océano Atlántico, al norte del paralelo 36º N.
Forman parte de NASCO Canadá, Dinamarca (con relación a las islas Faroe y Groenlandia), Estados Unidos, Islandia, Noruega, Rusia y la Unión Europea.
Para el desarrollo de sus actividades, la Organización está constituida por el Consejo, forum encargado del estudio, análisis e intercambio de información entre las Partes en cuestiones relativas a las poblaciones de salmón. El Consejo facilita, también, la coordinación y cooperación entre las partes y entre las Comisiones de la Organización y coordina los asuntos administrativos y financieros de misma.
NASCO cuenta con tres Comisiones, la de América del Norte (Canadá y los Estados Unidos), la de Groenlandia Occidental (Canadá, Dinamarca, Estados Unidos y la Unión Europea) y, la del Atlántico Noreste (Dinamarca, Islandia, Noruega, Rusia y la Unión Europea). Cada Comisión tiene como función, en su respectiva área de jurisdicción, servir como foro de consultas y promoción de la cooperación; proponer las medidas de ordenación de las pesquerías de salmón; proponer medidas de regulación para las pesquerías de salmón bajo la jurisdicción de un Miembro que
(102) North Atlantic Salmon Conservation Organization. http://www.nasco.int (103) http://www.nasco.int/pdf/nasco_convention.pdf
pesca cantidades de salmón que impactan las pesquerías de otra Parte en cuyos ríos se origina la referida pesquería.
Asimismo, existe un Secretariado que provee a la Organización del necesario apoyo administrativo y logístico y tiene su sede en Edimburgo, Reino Unido.
4.3.10.Comisión del Pacífico para el Salmón. (PSC)(104)
La PSC es una organización binacional, conformada por Canadá y los Estados Unidos, encargada de implementar los mandatos del Acuerdo sobre el Salmón en el Pacífico(105), el cual fue suscrito en marzo de
La Comisión es responsable de facilitar asesoramiento regulatorio y proponer recomendaciones a las Partes en relación con el salmón que, originándose en las aguas de una es sujeto de captura por la otra, afectando la ordenación de la primera o las poblaciones de ésta. En ese contexto, el rol principal de la Comisión es adoptar medidas de conservación del salmón con la finalidad de alcanzar la producción óptima y, dividir la producción de manera que ambas partes se beneficien equitativamente de la ordenación de la especie.
La Comisión cuenta con ocho Comisionados, cuatro por cada Parte, que son asistidos por cuatro Paneles (Sur, Norte, Transfronterizo y, Río Fraser). Estos Paneles son, a su vez, asesorados por cinco Comités (Técnico, Cooperación Científica, Financiero y Administrativo y, los correspondientes a los Fondos de Restauración y Ampliación).
La Comisión cuenta con un Secretariado que le brinda apoyo administrativo y logístico, el cual tiene su sede en Vancouver, British Columbia, Canadá.
(105) http://www.psc.org/pubs/treaty.pdf
Pacific Salmon Commission. http://www.psc.org
4.3.11. Comisión de Peces Anadromous del Pacífico Norte
(NPAFC)(106)
La Comisión fue establecida bajo la Convención para la Conservación de Poblaciones Anadromous en el Pacífico Norte(107), que fue suscrita el 11 de febrero de 1992, la que entró en vigor el 16 de febrero de 1993. Son parte de la Convención y Comisión, Canadá, Corea, Japón, Rusia y, los Estados Unidos.
El área de responsabilidad de la Comisión está comprendida por las aguas del Pacífico Norte y mares adyacentes, al norte del paralelo 33º N, más allá de las 200 millas de jurisdicción de los Estados Parte.
La Convención tiene como objetivo principal promover la conservación de las poblaciones anadromous en el área de responsabilidad. Las especies comprendidas son el salmón chum, el salmón coho, el salmón rosado, el salmón sockeye, el salmón chinook, el salmón cherry y, la trucha steelhead.
La Convención establece las siguientes medidas de conservación:
prohibición de pesca directa de peces anadromous en el área de responsabilidad, reducción al máximo de la captura incidental de dichos peces y, la prohibición de retener a bordo de los buques pesqueros peces anadromous capturados incidentalmente cuando se realizaban faenas de pesca de peces no anadromous.
La Comisión cuenta con tres Comités (Aplicación, Estadísticas e Investigación y, Finanzas y Administración). Asimismo, tiene el apoyo de los Grupos de Trabajo para la determinación de las poblaciones, marcado de salmón, identificación de poblaciones y, programa Basis. El Secretariado, con sede en Vancouver, British Columbia, Canadá, asegura el apoyo logístico a la Comisión.
North Pacific Anadronomous Fish Commission. http://www.npafc.org/new/
index.html (107) http://www.npafc.org/new/publications/HandBook/English%20(page1-
44).pdf
4.3.12.Organización Pesquera del Atlántico Noroccidental
(NAFO)(108)
NAFO fue establecida en 1979 como entidad sucesora de la Internacional Commission of the Northwest Atlantic. La Convención(109) de la NAFO, titulada Convención sobre la Cooperación Multilateral Futura en las Pesquerías del Atlántico Noroccidental, fue suscrita en Ottawa el 24 de octubre de 1978 y entró en vigor el 1º de enero de 1979. La Comisión cuenta con 13 miembros: Bulgaria, Canadá, Corea, Cuba, Dinamarca (respecto de las Isla Faroe y Groenlandia), Estados Unidos, Francia (en relación a San Pierre y Miquelon), Islandia, Japón, Noruega, Rusia, Ucrania y la Unión Europea.
El objetivo de NAFO es el de contribuir, a través de consultas y cooperación a la óptima utilización, ordenación racional y conservación de los recursos pesqueros en el área de la Convención (aguas fuera de las ZEE), con excepción del salmón, atunes, merlines, cetáceos ordenados por la IWC y, especies sedentarias.
Para realizar su trabajo, la Organización cuenta con el apoyo de la Comisión de Pescas, responsable de la ordenación y conservación de los recursos pesqueros en el área de responsabilidad. La Comisión adopta propuestas a ser sometidas a las Partes Contratantes, a través del Consejo General, sobre la base de la información y asesoramiento alcanzado por el Consejo Científico. Las propuestas de la Comisión se refieren al establecimiento de cuotas de captura y a la aplicación de medidas internacionales de control en el área de la Organización.
El Consejo Científico está encargado de realizar consultas y promover la cooperación entre las Partes en el estudio, consolidación e intercambio de información científica sobre las pesquerías del área de la Convención, incluidos los factores ambientales y ecológicos que afectan
(109) http://www.nafo.int/about/frames/about.html
Northwest Atlantic Fisheries Organization. http://www.nafo.int
a esas pesquerías. Asimismo, está encargado de mantener
actualizadas las estadísticas relativas a dichas pesquerías; facilitar asesoramiento científico a los Estados costeros y proveer de asesoramiento
a la Comisión de Pescas de la Organización. El Consejo Científico cuenta con cuatro Comités, el de Ciencias Pesqueras, el Coordinación de Investigaciones, el de Publicaciones y el de Medioambiente Pesquero.
El apoyo logístico y administrativo de la Organización es asegurado por una pequeña Secretaría que tiene su sede en Dartmouth, Nova Scotia, Canadá.
4.3.13.Organización Pesquera del Atlántico Sudeste. (SEAFO)(110)
Establecida por la Convención para la Conservación y Ordenación de los Recursos Pesqueros del Atlántico Sudeste(111), suscrita en abril de 2001, y que entró en vigor en abril de 2003, la Organización tiene como objetivo asegurar la conservación en el largo plazo y el uso sostenible de los recursos pesqueros en el área de responsabilidad. Forman parte de la Organización, Angola, Namibia, Noruega y la Unión Europea.
El área(112) de la Convención cubre todas las aguas del Atlántico Sudeste que se encuentran más allá de las zonas bajo jurisdicción nacional, delimitadas por una línea que, empezando en el límite exterior de las aguas bajo jurisdicción nacional en la coordenada 6º S, sigue hacia el oeste a lo largo de dicho paralelo hasta el meridiano 10º W. De allí hacia el norte
hasta la línea ecuatorial hasta el meridiano 20º W. De allí al sur a lo largo de dicho meridiano hasta el paralelo 50º S. Desde se traza una línea hacia el este sobre dicho paralelo hasta el meridiano 30º E, para seguir al norte,
a lo largo del meridiano, hasta la costa continental de Africa.
(111) http://www.seafo.org/welcome.htm (112) Artículo 4 de la Convención.
South East Atlantic Fisheries Organization. http://www.seafo.org
De conformidad con lo establecido por la Convención(113), la Organización tiene por función la adopción de medidas, sustentadas en la mejor evidencia científica disponible, para asegurar la conservación en el largo plazo y el uso sostenible de los recursos pesqueros en el área de la Convención; aplicar el enfoque precautorio cuando así lo sea necesario; aplicar las regulaciones de la Convención relativas a los recursos pesqueros teniendo en cuenta el impacto de las operaciones pesqueras en las especies ecológicamente relacionadas, tales como aves marinas, cetáceos, focas y tortugas marinas. Asimismo, adoptar, cuando fuera necesario, las medidas de conservación y ordenación para especies que pertenecen al mismo ecosistema o que están asociadas a los recursos pesqueros materia de la Convención; asegurar que las medidas de ordenación y la práctica de la pesca tomen en cuenta la necesidad de minimizar, al máximo, el impacto en los recursos marinos vivos y; proteger la biodiversidad en el medioambiente marino.
Para la ejecución de sus tareas, la Organización cuenta con una Comisión, que se constituye en el órgano decisorio máximo y está conformada por un representante de cada Estado Parte. Esta, a su vez, recibe el apoyo del Comité Científico, encargado de facilitarle el asesoramiento y recomendaciones en materia de ordenación pesquera y conservación, así como promover la cooperación científica entre las Partes.
La Organización cuenta con un Secretariado establecido en Walvis Bay, Namibia, el cual brinda el apoyo logístico y administrativo requerido.
4.3.14.Comisión Pesquera del Atlántico Noreste. (NEAFC)(114)
Establecida en 1963, como resultado de la entrada en vigor de la Convención sobre Pesquerías en el Atlántico Noreste(115), está conformada por Estonia, Dinamarca (en relación a las islas Faroe y Groenlandia), Islandia, Noruega, Rusia y la Unión Europea.
(113) Artículo 3 de la Convención.
(115) http://www.neafc.org/about/docs/convention.pdf
North East Atlantic Fisheries Commission. http://www.neafc.org
Tiene como área de competencia(116) los océanos Atlántico y Artico al este de una línea al sur del Cabo Farewell, el extremo sur de Groenlandia en los 42º W, al norte de la línea al oeste de Cabo Haterras, en el extremo sur de España en los 36º N, y hacia el oeste de la línea que toca el extremo oeste de Novya Semluam, en los 51º E. Los mares Bálticos y Mediterráneo están excluidos de esta área.
La Comisión tiene como objetivo recomendar medidas para mantener la explotación racional de las poblaciones pesqueras en el área de la Convención, más allá de las áreas bajo jurisdicción de las partes, tomando en cuenta el asesoramiento científico del Consejo Internacional para la Explotación del Mar (ICES).
La Comisión, que es el órgano máximo de decisión, cuenta con el apoyo del Comité Permanente para Control y Aplicación de Medidas, responsable de implementar las medidas de control y reportar a la Comisión sobre su aplicación y; el Comité de Administración y Finanzas. Una Secretaría, establecida en Londres, asegura el apoyo administrativo y logístico a la Comisión.
4.3.15. Organismos en formación
4.3.15.1. Acuerdo para las Pesquerías del Océano Indico Sur.
(SIOFA)(117)
El Acuerdo constitutivo de SIOFA fue suscrito el 12 de julio de
2006, en la sede de la FAO, en Roma, por las islas Comores, Francia,
Kenya, Mozambique, Nueva Zelanda, Europea.
las islas Seychelles y la Unión
Tiene como objetivo asegurar, en el largo plazo, la ordenación, conservación y uso sostenible de los recursos pesqueros, diferentes al
(116) Artículo 1 de la Convención. (117) South Indian Ocean Fisheries Agreement. http://www.fao.org/newsroom/
en/news/2006/1000360/index.html
atún, en una amplia área de la alta mar del Océano Indico Sur, fuera de las jurisdicciones nacionales.
Entre las medidas a ser implementadas en el marco del Acuerdo destacan, el establecimiento de mecanismos de monitoreo efectivo de la pesca en el área del SIOFA; la presentación de informes anuales sobre las operaciones pesqueras, incluyendo datos sobre las capturas y descargas; realizar inspecciones a los buques que visitan los puertos de los Estados miembros, para verificar que observan las regulaciones establecidas por la SIOFA, negando el derecho al desembarco y descarga para aquellos que no lo hacen.
Otras acciones comprenden la realización de estudios regulares sobre el estado de las poblaciones y el impacto de la pesca en el medioambiente, la implementación de medidas conjuntas de ordenación y conservación y, el establecimiento de normas que permitan a los Estados miembros decidir quiénes están autorizados a pescar en el área del SIOFA.
4.3.15.2. Organización para la Ordenación de las Pesquerías Regionales en el Pacífico Sur (SPRFMO)(118)
La primera reunión internacional para el establecimiento de la SPRFMO, tuvo lugar en Hobart, Australia, entre el 14 y el 17 de febrero de 2006. Participaron en ella delegaciones de Australia, Canadá, Chile, China, islas Cook, Corea, Estados Unidos, Federación de Estados de Micronesia, Fiji, Francia, Kiribati, Japón, islas Marshall, Nauru, Nueva Zelanda, Niue, Papua Nueva Guinea, Perú, Rusia, Samoa, islas Salomón, Tonga, Ucrania, Unión Europea y Vanuatu.
Las especies objeto de esta Convención serán predominantemente poblaciones discretas de la alta mar y aquellas que se mueven entre la alta mar y las zonas económicas exclusivas de los Estados costeros. Estas pesquerías son pelágicas y demersales.
(118) South Pacific Reginal Fisheries Management Organization. http:// www.southpacificrfmo.org
La segunda reunión está prevista para noviembre de 2006.
Como se puede apreciar, la aprobación de la CONVEMAR, así como el desarrollo de instrumentos internacionales para facilitar su aplicación en la ordenación y conservación de los recursos vivos marinos, ha permitido que la comunidad internacional establezca un amplio y comprehensivo tejido de instituciones y regulaciones destinadas a asegurar un aprovechamiento sostenible de los recursos marinos vivos, a través de la cooperación internacional.
Estos mecanismos, algunos de los cuales existían con mucha anterioridad a la aprobación y entrad en vigor de la CONVEMAR, facilitan el control y administración de los mares más allá de las zonas de jurisdicción nacional, particularmente en la alta mar.
La positiva evaluación que hace la comunidad internacional de este esfuerzo, se ve reflejada en la aparición de nuevas entidades de ordenación pesquera que abarcan mayores áreas de responsabilidad y se extienden a nuevas especies, más allá de las transzonales y altamente migratorias.
Sin embargo, los desafíos que plantean el adecuado manejo de los ecosistemas marinos y las poblaciones de peces, demandan una permanente atención de la comunidad internacional a los nuevos desarrollos legales y científicos que permitan asegurar una adecuada ordenación y conservación de dichas poblaciones, así como hacer frente a las nuevas amenazas, como la pesca IUU.
Consecuentemente, los Estados Parte y No Partes de la CONVEMAR, particularmente los ribereños, deben continuar perfeccionando el tejido jurídico, político y científico que se ha abordado en el presente trabajo, con la finalidad de preservar, en el largo plazo, el uso sostenible de los mares y sus recursos vivos.
PARADIPLOMACIA: LAS RELACIONES INTERNACIONALES DE LAS REGIONES
Librado Orozco Zapata*
En el vocabulario de las Relaciones Internacionales se ha acuñado el término “paradiplomacia” para dar cuenta del creciente papel que vienen jugando las regiones y otros actores sub-estatales en la configuración de redes y lazos que van más allá de los Estados centrales. En el siguiente texto se exploran los alcances de este proceso y se plantean algunos cursos de acción para que las regiones del Perú, en concordancia con el Estado central, establezcan y consoliden sus vinculaciones con el exterior de cara a apuntalar su proceso de desarrollo sostenible.
La Provincia de Québec en Canadá tiene una actividad internacional tan activa y dinámica que, en cierta medida, es equiparable a la conducta externa de un Estado. Como señala Stéphane Paquin(1), en las últimas cuatro décadas el gobierno de esta Provincia ha desarrollado una intensa actividad internacional en diversos campos tales como las relaciones político-diplomáticas, la promoción de las inversiones y exportaciones, el intercambio cultural, las cuestiones energéticas, la
Ministro Consejero en el Servicio Diplomático de la República. Phd. en Historia
Contemporánea. Magíster en Relaciones Internacionales y Estudios Europeos. PAQUIN, Stéphane. “La paradiplomatie identitaire: le Québec, la Catalogne et la Flandre en relations internationales”. En: Revista Politique et Sociétés, volumen 23, números 2-3, 2004, “Les Amériques a l´heure de l´intégration”.
transferencia de tecnología, la protección del medio ambiente, entre otros. Hacia el año 2003 el Ministerio de Relaciones Internacionales de Québec manejaba un presupuesto de 107 millones de dólares canadienses, contaba con 652 funcionarios a tiempo completo –de los cuales 278 destacados en el exterior– y disponía de 28 representaciones en el exterior, incluida una oficina en Francia con un status prácticamente similar al de una Embajada(2).
El caso de Québec es uno de los más singulares en que una región, o entidad sub-estatal, mantiene vínculos con el exterior a un nivel tal que, en algunos casos, se pone en entredicho la concepción tradicional de acuerdo a la cual la diplomacia es una actividad que sólo concierne a los Estados centrales. Sin embargo, no es el único caso en el mundo. Existen otras regiones en el sistema internacional que, con variados grados de autonomía, llevan a la práctica esquemas similares de acción externa. En la Unión Europea se encuentran estados multinacionales como España, el Reino Unido o Bélgica cuyas regiones desarrollan lo que se ha dado en denominar “paradiplomacia”, bajo el común denominador de un regionalismo basado en naciones. Cataluña, el País Vasco, Flandes, Escocia y Gales son a este respecto casos paradigmáticos.
En los países antes citados –donde algunas regiones juegan un papel relevante en el plano externo– este activismo internacional es la proyección externa de corrientes nacionalistas que, en algunos casos extremos, rayan en el separatismo. Así, el surgimiento inicial de la tendencia hacia el mayor protagonismo de entidades sub-estatales en la arena internacional ha estado asociado a las regiones con orientaciones autonomistas(3). El desarrollo de instrumentos para una mayor proyección externa, como la creación de
MINISTÈRE DES RELATIONS INTERNATIONALES DU QUÉBEC, Rapport annuel de gestion
2002-2003, gouvernement du Québec, 2003. Citado en: Paquin. Ibídem. Se ha llegado a afirmar que “la realidad nos muestra que aquellas regiones con más éxito en las relaciones internacionales tienen movimientos nacionalistas”. MATEOS, Raquel: “La pócima de la paradiplomacia”. En: Cafébabel.com (La Revista Europea). Barcelona, 23 Noviembre, 2004.
http://www.cafebabel.com/es/article.asp?T=A&Id=728
agencias internacionales, ha tenido un sentido simbólico y práctico de afirmación de particularismos de corte nacionalista.
No obstante, el fenómeno de las regiones proyectándose en el plano externo ha rebasado el campo de las entidades sub-estatales articuladas en torno al nacionalismo o a tendencias autonomistas. Hoy en día muchas regiones de países desarrollados y en vías de desarrollo de diversos Estados –ya sea federales o unitarios– tejen redes de contactos y relaciones internacionales con una variada gama de intereses. El principal motor de esta actividad es el económico. Las regiones buscan a través del contacto directo con el exterior optimizar la promoción de sus economías. En esta tarea cada región establece una relación específica con el exterior de acuerdo a sus condiciones particulares y, en mayor o menor medida, complementando la acción del Estado central.
Existen diversas definiciones de la llamada “paradiplomacia”. Todas coinciden en que se trata de un fenómeno relativamente reciente en las relaciones internacionales y que tiene ver con la capacidad de las entidades sub-estatales (regiones, estados, provincias, municipios, entre otras) de establecer lazos directos con otros actores internacionales. Esta actividad ha sido denominada paradiplomacia para diferenciarla de la política exterior que es la prerrogativa de los gobiernos centrales(4). De acuerdo a Zidane Zeraoui, este concepto hizo su aparición en las Relaciones Internacionales para designar un fenómeno que rompe con el paradigma tradicional de la escuela realista caracterizado por el estatocentrismo. Se acuñó el término paradiplomacia a fin de designar las actividades internacionales de las instituciones no centrales antes señaladas. “La actividad de los grupos subnacionales es un fenómeno permanente, pero fue adquiriendo mayor
ZERAOUI, Zidane. “Qué es la paradiplomacia”. En: Safe democracy foundation. Foro para una democracia segura. http://spanish.safe-democracy.org/2007/
02/20/que-es-la-paradiplomacia/.
fuerza con el fin de la Guerra Fría, la descentralización política y económica de los Estados y las aperturas democráticas que permiten a las regiones actuar en el escenario internacional”(5).
Señala Zeraoui que durante la bipolaridad –en el contexto de la disputa ideológica y geopolítica Este-Oeste– se otorgó un poder pleno al Estado para monopolizar la política internacional y el control sobre todas las actividades internas. Hacia fines del siglo pasado se produjeron tres procesos que generaron las condiciones para flexibilizar el control de los Estados centrales sobre los actores de su interior, a saber el colapso de
los regímenes socialistas de Europa del Este, la consolidación del proceso de globalización y el fortalecimiento de los esquemas de integración en bloques geográficos. De esta manera, “los gobiernos centrales accedieron
a ceder mayor autonomía a las regiones permitiendo que los grupos sub-
estatales pudieran responder directamente a sus necesidades con acuerdos
y relaciones internacionales”(6).
Por su parte, Stéphane Paquin(7) atribuye el surgimiento de la paradiplomacia a tres factores centrales: la globalización, la conformación de bloques regionales y el nacionalismo. De estos tres elementos, los dos últimos se aplican fundamentalmente al caso europeo y de Norteamérica. La globalización tal vez sea el factor de mayor peso en el desencadenamiento de las relaciones entre actores susbestatales a escala mundial. Con la aceleración del proceso de “mundialización” –como se le conoce a este fenómeno en el área francófona– viene aparejado un mayor dinamismo en los flujos de personas, bienes y capitales. La revolución de las comunicaciones, además, genera mejores condiciones para que los grupos humanos, las empresas y las personas individuales tengan una mayor vinculación entre sí sin pasar por el tamiz de los Estados centrales. La participación de las empresas transnacionales cumple también
PAQUIN, Stéphane. Paradiplomatie et relations internationales. Théorie des stratégies internationales des régions face à la mondialisation, Bruxelles, P.I.E.-Peter Lang,
un papel central en este proceso, dado que las regiones compiten para atraer los capitales a sus territorios. Así, la paradiplomacia económica es una de las respuestas de las entidades sub-estatales a la globalización.
La generalización de las actividades paradiplomáticas de diversas
regiones y la actuación de otros actores no estatales en las relaciones internacionales son vistas por algunos autores como una expresión del debilitamiento u “ocaso del Estado Nación”. Como señala De Rivero, “los limites del poder de los Estados más poderosos y el surgimiento de poderosos actores globales No-Estatales, parecen indicar que estamos entrando a un mundo apolar, de potencias sin poder, donde la humanidad, después de 400 años, comienza a vivir nuevamente más allá del Estado
Nación”(8).
DIFERENTES FORMAS DE PARADIPLOMACIA
No sólo las regiones formadas en torno a naciones y con tendencias autonomistas y (a veces separatistas) son las que se ven fortalecidas en un mundo marcado por la fluidez de los contactos entre actores de diferentes zonas del mundo. Diversas unidades territoriales –organizadas sobre distintas bases administrativas o culturales– buscan establecer o fortalecer sus lazos directos con unidades similares más allá de sus Estados centrales. El proceso ocurre en todas las áreas geográficas.
A este respecto, Zeraoui se refiere a la formación de bloques
regionales transfronterizos como una de las primeras expresiones de esta nueva realidad. Cita como ejemplo la articulación de las unidades territoriales comprendidas en el área de Texas (Estados Unidos), Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila (México) con el propósito de que “los temas locales puedan ser abordados directamente por las instancias de la región
(8) DE RIVERO, Oswaldo. “Potencias sin poder”. En: Contexto.org. http:// www.contexto.org/docs/2007/politica5.html Véase también del mismo autor: El mito del desarrollo. Países inviables en el siglo XXI. Fondo de Cultura Económica, Lima, 2001. Cap. 1, “El ocaso del Estado Nación”.
y no esperar a que el gobierno central decida sobre asuntos alejados a su propia realidad”(9) Similares ejemplos se han dado entre regiones ubicadas en zonas de frontera como las del Perú y Ecuador(10).
No obstante, los lazos que se forman no se restringen a regiones fronterizas de dos o más Estados. Québec (Canadá) y las regiones europeas con mayor autonomía y desarrollo económico fueron las pioneras en llevar adelante diversos esquemas de proyección internacional para generar mayores vínculos con otras unidades sub-estatales más allá de su área geográfica.
Como se anotó al comienzo, el caso de Québec es singular en el sentido que ha desarrollado una diplomacia casi equiparable a la de un Estado. Ello tiene que ver con la conformación y la evolución histórica de la nación y el Estado de Canadá, los cuales se han consolidado a través de un complejo sistema federal en el que una de sus Provincias, Québec, posee una especial particularidad por sus rasgos cultural y lingüístico. Sin embargo, el sistema federal de Canadá ha logrado alcanzar un notable equilibrio, de tal suerte que cada una de las Provincias constitutivas de la unión, en armonía con el Estado central, desarrolla también una importante actividad internacional.
Cabe señalar, que en el caso de Canadá en general, y de Québec en particular, un elemento que ha dinamizado la actividad paradiplomática es la articulación con el espacio económico de Norteamérica(11).
Los regímenes económicos continentales favorecen las relaciones regionales transfronterizas, confiriendo a las regiones una voz más fuerte en tanto que legítimos agentes económicos internacionales. La economía
ZERAOUI. Op., cit.
Con los Acuerdos de Paz entre el Perú y Ecuador se mejoraron notablemente
las condiciones para un mayor acercamiento entre las regiones de ambos países, las cuales en la actualidad tienen un intenso intercambio y se encuentran en un proceso de fortalecimiento de sus vinculaciones. GENEST, Hugo. “Les sources de la paradiplomatie québecoise”.
http://www.apem-spa.org/spip.php?article17
de Québec se “continentalizó” a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN-NAFTA). Desde entonces, los diferentes gobiernos de la Provincia han utilizado las ventajas de la continentalización económica como oportunidades para escapar a las presiones y restricciones internas canadienses(12).
En el continente europeo, de igual forma, bajo el influjo de la integración que se ha consolidado en ese continente a partir los años 50 del siglo XX, algunas regiones al interior de cada país han logrado afirmar su gobernabilidad local y, en esa medida, tienen más posibilidades de desarrollar contactos directos con el ámbito exterior, dentro y fuera del viejo mundo. Para algunos observadores, la Europa que emerge en el siglo XXI se expresa en dos facetas aparentemente contradictorias. Por un lado, el avance de la Unión Europea desde occidente hacia oriente ha logrado levantar las barreras nacionales para crear un solo espacio económico, social, político y estratégico. De esta forma, se ha logrado formar un sólido bloque que juega un papel central en el sistema internacional actual. Sin embargo, al mismo tiempo, en la Europa de hoy se da un proceso de afirmación de los particularismos y de las unidades regionales al interior de cada Estado.
En cierta medida, el escenario europeo de la post guerra ha permitido la recuperación y la reafirmación de muchas regiones del continente que después de siglos de centralización estatal habían estado a punto de perder su identidad. El escenario de hoy, con regiones y ciudades europeas muy dinámicas y con gran desarrollo económico y cultural, parece un eco de las épocas primigenias de desarrollo del capitalismo moderno cuando las ciudades-estado constituían los centros de acumulación económica y de los avances culturales y científicos. No obstante, si bien el proceso de
(12) PAQUIN, Stéphane y LACHAPELLE, Guy. “Quebec’s international strategies:
masterin g lobalization and new posibilities of governance”, communication présentée à la conférence Québec and Canada in the New Century: New Dynamics, New Opportunities, Queen’s University, School of Policy Studies, 31 octubre y 1 noviembre 2003, p.11 (Citado por H. Genest. Op., cit).
unificación europeo todavía se encuentra en fase de consolidación lo cierto
es que el panorama que se ha perfilado es el de la “variedad en la unidad”.
En otras palabras, el proceso europeo contemporáneo arroja como lección que es posible alcanzar la integración sin que por ello las unidades sub-estatales al interior de cada país pierdan su vitalidad y vigencia. Por
contrario, ambos procesos –integración en un bloque geográfico regional
mayor autonomía de las regiones al interior de cada país– son
complementarios. De hecho, este esquema ha permitido que, sin romperse las estructuras estatales, las tendencias regionalistas y autonomistas sean mejor canalizadas beneficiando a todos los actores involucrados.
De acuerdo a Raquel Mateos(13) existen 250 regiones en Europa que se reparten una tercera parte del presupuesto comunitario, por lo que resulta incuestionable el “afán paradiplomático” de las regiones europeas. Sin embargo, esta mayor actividad de las regiones del viejo continente, dentro y fuera de Europa, no está exenta de tensiones(14). De alguna manera no dejan de estar presentes los antecedentes del pasado que marcaron la construcción de los Estados nacionales y las rencillas entre diversos grupos nacionales, algunos de los cuales no lograron adquirir cierto grado de autonomía hasta la segunda mitad del siglo XX.
Fuera de los centros iniciadores del movimiento paradiplomático, en diversas áreas del mundo se vienen consolidando los actores sub- estatales que, de alguna manera u otra, activan políticas encaminadas a generar nexos con sus contrapartes de otros Estados. En el caso de
MATEOS, op. cit.
“Ante el protagonismo que están adquiriendo algunas regiones y naciones “sin estado”, no hay que perder de vista cuál es su objetivo final: resolver conflictos históricos, étnicos o culturales del pasado. No se puede pretender pasar a un proceso de uniformidad regional de la noche a la mañana. No todas las regiones parten de situaciones iguales ni exigen soluciones idénticas. Los ajustes y transformaciones institucionales deben apoyarse sobre un escrupuloso estudio de las dificultades y de la trama institucional existente en cada país para que la paradiplomacia deje de ser una pócima asombrosa de difícil continuidad” ( MATEOS, op. cit.)
América Latina esta tendencia también ha tomado cuerpo. En los países con estructuras federales, como Brasil y México, es natural que exista una mayor predisposición para que sus regiones del interior establezcan una activa acción externa.
Sin embargo, la paradiplomacia de las entidades sub-estatales se da también en países con una fuerte cultura centralizadora. Como señala el analista chileno Carlos Parker(15), en el caso de su país las diversas regiones están abocadas a “la construcción de vínculos cooperativos con contrapartes extranjeras tanto transfronterizos como internacionales con el propósito de apoyar el cumplimiento de sus respectivas estrategias de desarrollo”. Añade que la paradiplomacia es una actividad que transcurre en paralelo a la acción de los órganos centrales de gobierno, particularmente de las Cancillerías o Ministerios de Asuntos Exteriores, generando una amplia gama de implicaciones de los gobiernos no centrales en las relaciones internacionales. En ese sentido, destaca que “en el caso de Chile, desde hace al menos una década que es posible observar iniciativas de esta especie, protagonizadas tanto por Gobiernos Regionales (Intendencias) como por gobiernos comunales (Municipios), en este último caso, a través de la firma de convenios de hermanamientos de ciudades. Dicho proceso de proyección internacional, sin embargo, las más de las veces ha tenido lugar de un modo inorgánico, asistemático, en paralelo e incluso en no pocos casos en contraposición de la acción de las instituciones que tienen por mandato constitucional y legal la definición, conducción y ejecución de la política exterior del Estado”.
El mayor dinamismo de las regiones y de otras entidades sub- estatales de Chile tiene que ver con la activa presencia de este país en los diversos espacios económicos mundiales. La mayor conexión con los flujos globales empuja a sus diversos actores internos a tender lazos con el exterior. Señala Alberto Sepúlveda que la suscripción de Tratados de Libre Comercio ha estimulado en particular la acción externa de las
(15) PARKER, Carlos. “La paradiplomacia de las regiones tiempos de globalización”. 20 de octubre 2004. http://www.elmostrador.cl/modulos/noticias/
constructor/detalle_noticia.asp?id_noticia=16395.
regiones y ciudades de Chile(16). Sin embargo, advierte este analista, que el Estado chileno debe adaptarse aún a la nueva tendencia(17).
La actividad externa de los actores sub-estatales no se reduce a
las regiones. Otras unidades administrativas territoriales como las ciudades
o los consejos provinciales buscan hoy ampliar sus redes de contactos
internacionales con el propósito de favorecer los lazos económicos,
culturales y turísticos del exterior con sus jurisdicciones. Igualmente existen actores que, sin tener una jurisdicción territorial, ejercen una dinámica actividad paradiplomática. A este respecto, las universidades han estado
a la vanguardia de la conformación de redes y lazos con sus similares de otros países y regiones.
Las universidades o instituciones académicas por definición son entes abiertos a la promoción de intercambios y de cooperación. El carácter relativamente autónomo del que gozan en la mayor parte de países del mundo las predispone a ser un micromundo con diversas atribuciones, entre las que se cuentan la de organizar sus propias relaciones externas. Los contactos entre instituciones académicas son de antigua data. Desde su creación en el mundo occidental, las universidades han sido espacios para el contacto e intercambio como base para la difusión y desarrollo del conocimiento científico. Sin embargo, la globalización y el avance de
SEPÚLVEDA, Alberto. “Auge de la Diplomacia de las regiones”. En: Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de Viña del Mar. http://www.uvm.cl/
sitio_iri/articulos.shtml?cmd[64]=i-64-
43aab490b36cbc617251b0752057835d
“Chile tiene una falta de sincronía notable entre su modelo económico y su estructura del Estado. Por una parte, se alienta el intercambio comercial de las regiones, lo cual genera focos de riqueza que no dependen del Gobierno central, y con ello, aumenta la autonomía de las provincias. Por otro, la capital
conserva una cantidad desmesurada de poder administrativo y tiende a acaparar un porcentaje importante de la riqueza del país”. (SEPÚLVEDA. Ibídem).
las tecnologías de la información han llevado esta tendencia a niveles mucho mayores que en épocas anteriores. En los países desarrollados los departamentos de relaciones internacionales de algunas universidades, por su amplitud y activo intercambio académico con instituciones similares de todo el mundo, constituyen una suerte de Cancillerías universitarias.
No obstante, los contactos interuniversitarios no operan en el vacío. El buen clima existente en las relaciones políticas entre los Estados y el potencial para el desarrollo de relaciones entre agentes económicos favorecen la formación de lazos entre instituciones académicas(18).
PARADIPLOMACIA:
El desarrollo de la paradiplomacia de las regiones y otros actores sub- estatales ha tenido que ver con los cambios que se han producido en el sistema internacional desde la segunda mitad del siglo pasado, los cuales han acelerado los contactos entre diversos actores no estatales. Las regiones que tomaron la delantera en este proceso son aquellas identificadas con corrientes nacionalistas y/o separatistas. Sin embargo, la tendencia se ha expandido hacia diversas partes del mundo y hoy la paradiplomacia no está necesariamente asociada a orientaciones regionalistas. Por ello, Stephane Paquin, diferencia la “protodiplomacia” de la “paradiplomacia”. La primera de ellas es la acción externa de las entidades que persiguen la independencia de un Estado central, mientras que la segunda es sólo la acción de las entidades sub-estatales sin una connotación independentista(19).
(18) A modo de ejemplo se puede señalar el caso de los contactos entre instituciones universitarias de Canadá y el Perú. El 3 de Octubre del 2007 la Asamblea Nacional de Rectores del Perú suscribió un Memorando de Entendimiento con la Universidad de Carleton, Ottawa. (Carleton University to sign Historic Agreement with the National Board of Universities and Colleges of Peru. October 3, 2007. Press Release. Carleton University, Ottawa, Canada.) http://www.carleton.ca/duc/newsroom/archive/2007/Oct3.html ) (19) P AQUIN, Stéphane. “La paradiplomatie identitaire : le Québec, la Catalogne et la Flandre en relations internationales”. Op., cit.
Es evidente que las relaciones entre los Estados centrales y las regiones no son siempre del todo armónicas. En este sentido, puede darse una “paradiplomacia positiva” –cuando las regiones actúan dentro del marco global y se da una complementariedad con las acciones gubernamentales– y una “paradiplomacia negativa”–cuando existe un conflicto en las acciones e intereses del Estado central y los actores susbestatales, lo cual se expresa en caminos no complementarios en la acción externa(20).
En el caso de los países en vías de desarrollo, la paradiplomacia puede tener un carácter promotor del despegue regional el cual se complementa con los objetivos del Estado. Señala Zeraoui que “la paradiplomacia emerge como una respuesta a la incapacidad del Estado (central) de resolver las problemáticas locales”. No obstante, la diplomacia, que es la competencia del Estado central, sigue siendo vigente, más aún en las naciones que buscan insertarse de manera competitiva en el sistema internacional. La diplomacia en su sentido clásico, “se encarga de High politics y la paradiplomacia de low politics”(21). En otras palabras, la política exterior del Estado central debe tener siempre bajo su responsabilidad la visión global del país, mientras que la paradiplomacia debe concentrarse en las necesidades locales. El manejo de los temas específicos de la acción externa no puede ser enfocado al detalle por el Estado central. Como se dice en la jerga de las ciencias administrativas, “la micro administración es una mala administración” (“Micromanagement is Mismanagement”)(22).
A partir del presente siglo, la regionalización ha adquirido un nuevo cariz en el Perú. Las regiones han asumido mayores competencias y
“La democratización de las políticas regionales puede, cuando no toma en cuenta el interés general, conllevar a una posición chauvinista, muy perjudicable
para la convivencia de las naciones
La Alta Diplomacia no debe dejarse a las
regiones sino ser un monopolio del poder central que tiene una visión más totalizadora de la problemática local” (ZERAOUI, op., cit).
MC CONNELL, Charles R. “Micromanagement is Mismanagement”. 27 noviembre 2006. http://www.nfib.com/object/IO_31411.html
algunas de ellas tratan de desarrollar contactos con diversos actores internacionales con el propósito de canalizar recursos para sus territorios. Las regiones ubicadas en las zonas de frontera han sido las primeras en activar los contactos e intercambios con sus similares de los países vecinos.
Los esfuerzos continentales para mejorar la infraestructura de transporte, energía y comunicaciones en los países sudamericanos constituyen un aliciente para reforzar los lazos interregionales. A este respecto, la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) es fundamental para desarrollar la integración física de los países de Sudamérica y el logro de un patrón de desarrollo territorial equitativo y sustentable. Este nuevo panorama es propicio para el acercamiento de diversas regiones del Perú con sus similares de otros países sudamericanos; especialmente del Brasil, el cual tiene un enorme potencial con la concreción de los corredores bioceánicos y el aprovechamiento conjunto de las oportunidades que ofrece la Cuenca del Pacífico.
Finalmente, la mayor articulación con otros espacios regionales fuera del área sudamericana genera también mejores condiciones para que las regiones del interior del Perú establezcan lazos de cooperación con otros actores internacionales. Como se ha visto en el caso de Chile, la suscripción de Tratados de Libre Comercio ha alentado a las regiones de este país a dinamizar sus contactos paradiplomáticos. La ratificación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y la próxima suscripción de acuerdos similares con otras naciones y bloques de países que poseen mercados muy competitivos y un alto desarrollo tecnológico y científico –como la Unión Europea y Canadá– plantean también a las regiones del Perú un panorama muy positivo para dinamizar su paradiplomacia. Esta puede constituir una herramienta importante para alentar las inversiones, la cooperación y diversas formas de intercambios y lazos internacionales orientados a potenciar su desarrollo sostenible.
En este camino, es vital la coordinación y complementariedad de acciones con la diplomacia del Estado. No es posible pensar en una acción externa inconsistente, con objetivos y acciones desarticulados entre el
Estado central y sus regiones. De igual forma, las regiones deben potenciar y aprovechar los contactos y los lazos de las universidades y los centros académicos –para optimizar la transferencia de tecnologías adecuadas para su desarrollo– y de las empresas –para dinamizar la canalización de flujos de inversión en sus territorios–. El reto de las autoridades regionales está en lograr organizar una acción externa, o paradiplomacia, que combine de manera eficiente todos estos elementos.
INTEGRACIÓN E IDENTIDAD DE LOS MIGRANTES EN LAS SOCIEDADES DE ACOGIDA: ALGUNAS REFLEXIONES A PARTIR DEL MODELO EUROPEO
Zósimo Roberto Morillo Herrada*
En un artículo publicado en abril del 2006, Francis Fukuyama señalaba que el desafío más importante que a largo plazo enfrentaban las democracias liberales era el de la integración de las minorías migrantes, particularmente las de origen islámico en Europa, como ciudadanos de democracias pluralistas, lo cual se debía a un vacío en la teoría política subyacente a la moderna democracia liberal(1). Una serie de eventos suscitados en Europa en los últimos años, y su tenso debate posterior, parecerían confirmar, que por lo menos, existe un problema de fondo, estructuralmente irresuelto y que se traduciría en las amenazas a la laicidad del Estado, la reaparición violenta de algunos focos de antisemitismo, todo lo cual estaría aparejado con una alegada pérdida de contacto con las
* Ministro Consejero en el Servicio Diplomático de la República. Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú, Magister (DESS) en Administración Internacional por la Sorbona, París. Ha sido Director de Política Migratoria del Ministerio de Relaciones Exteriores. Actualmente Cónsul General Adscrito del Perú en Milán. (1) FUKUYAMA, Francis: “Identity, immigration, and liberal democracy”, en Journal of democracy. Volume 17, Number 2. April 2006. John Hopkins University Press. Pag. 06.
raíces identitarias judeocristianas e “islamización” de la Europa comunitaria.
Pero más allá del debate académico suscitado por la visión neoconservadora del ilustre Profesor de la John Hopkins University, centrado en el tema de la seguridad internacional y el rol de la diáspora islámica, lo cierto es que el tema de la integración de las comunidades migrantes, ha llegado a ser hoy en día uno de los más importantes de la agenda internacional y desde luego, no sólo en el contexto del diálogo entre Occidente y el mundo musulmán. De dicho fenómeno se derivan consecuencias prácticas de todo orden, que exigen una aproximación multidisciplinaria e integral, para poder enfrentarla cabalmente en todas sus dimensiones.
En efecto, la migración en la actual era global ha creado una trama intercultural compleja y desafiante. En Estados Unidos de América, la nueva guía para inmigrantes de la Oficina de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) se publica ahora en trece idiomas, incluyendo el urdu, chino y ruso, para informar debidamente al millón anual de nuevos residentes regulares en el país, provenientes de todas las regiones del mundo, sobre sus derechos y expectativas en la sociedad de acogida. En el caso de la Unión Europea, a los tradicionales flujos migratorios de terceros países, se añade en estas últimas décadas, la nueva dinámica intracomunitaria, reforzada desde las ampliaciones de 2004 y 2007, con la incorporación de nuevos miembros, provenientes fundamentalmente de Europa central y oriental. Desde el 1 de enero de 2007, a los 457 millones de ciudadanos europeos, se agregaron ocho millones de búlgaros y 22 millones de rumanos, muchos de los cuales por razones económicas han buscado instalarse en los países más prósperos de la UE. Baste con mencionar que sólo durante el último año, cerca de dos millones de rumanos emigraron al extranjero, de los cuales, el 48% se dirigió a Italia y el 18% a España, por razones no sólo económicas, si no también lingüisticas y culturales(2).
www.insse.ro/ro/cms/files/pdf/en/cp2.pdf. National Institute of Statistics, Romania.
Por otra parte, en el plano del tratamiento de de los migrantes laborales, otro de los aspectos importantes de la integración, el Comisario Europeo de Justicia, Libertad y Seguridad Europeo, ha vuelto a poner sobre el tapete la idea de la creación de una “tarjeta azul”(3) o permiso europeo de trabajo y residencia para los trabajadores calificados(4), subrayando así la necesidad real de contar con esta forma de migración para seguir impulsando el avance de la economía de Europa.
Finalmente, como telón de fondo de la problemática intercultural, vuelve a cobrar vigencia el tema de la identidad nacional de los migrantes, sobre el cual me detendré en el último acápite del artículo, a fin de explorar algunas ideas sobre el rol del Estado de origen en la tarea del mantenimiento del vínculo cultural e identitario de las comunidades migrantes.
1. LA INTEGRACIÓN DE LOS MIGRANTES EN LAS SOCIEDADES DE ACOGIDA
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) la integración es un “proceso por el cual los inmigrantes, tanto individualmente como en grupo, son aceptados en una sociedad”, siendo seis las áreas que pueden servir como indicadores de base para evaluar el éxito de las políticas integradoras: el idioma, la integración en el sistema educativo, la integración social, la integración política, la integración económica y la integración residencial(5).

References: Artículo 38
 Artículo 38
 Artículo 15
 Artículo 54
 artículo 596
 Artículo 31
 Artículo 35
 resolución 
 artículo 61
 Artículo 55

Artículo 57
 artículo 62

Artículo 69

Artículo 70

Artículo 87
 Artículo 2

Artículo 36
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 Resolución 
 Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12
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 Artículo 4
 Artículo 3
 Artículo 1