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Timestamp: 2020-02-26 13:54:04+00:00

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Sony α7s | www.pixel-depot.com
Sony ha sido uno de los fabricantes que más ha creído en el concepto mirrorless y buena muestra de ello son las cámaras NEX, que con modelos como la NEX-7 se atrevió a cruzar la frontera que separa los segmentos profesional y aficionado. El sistema SLT de espejo traslúcido fue el primer paso para eliminar el espejo tradicional de sus réflex, si bien esta tecnología ha cosechado resultados dispares entre sus modelos con sensor APS-C y los de formato completo.
El lanzamiento del concepto Sony α7 supuso la demostración que el sistema mirrorless podía albergar cámaras con sensor full frame de prestaciones profesionales. El modelo Sony α7r incorpora el mismo sensor que la Nikon D800 E, la cámara réflex que ofrece mayor resolución del mercado. La familia de cámaras Sony α7 se incrementa con la α7s, un modelo que se desenvuelve como ninguna otra cámara del mercado en los valores ISO más extremos.
Los tres diferentes modelos de la serie α7 de Sony apenas muestran diferencias apreciables a simple vista, ofreciendo un aspecto idéntico, que solo las letras «R» o «S» pueden diferenciar del modelo original Sony α7. Construida íntegramente en metal, la nueva α7s está diseñada para soportar el más duro trabajo profesional. En la tapa superior se encuentra la leva de puesta en marcha de la cámara, con el disparador en su centro. Un botón de funciones personalizadas y los diales de modos de exposición y de compensación conforman todos los controles en esta parte de la α7s.
En la parte trasera encontramos el dial de control principal, el botón de acceso al menú general de la cámara, 3 botones de funciones personalizadas, el selector de modo de enfoque AF/MF y boqueo de exposición AE, el botón de acceso rápido a menú (Fn) y la rueda de selección, que permite acceder al modo de disparo, modo de visualización y selector de balance de blancos. La tapa trasera de la α7s incorpora también la pantalla de enfoque multiángulo y los botones de visualización y borrado de las capturas.
Sigo pensando que a la serie α7 de Sony carece del encanto fotográfico de los diseños de las cámaras de la familia X de Fujifilm; líneas –para mi gusto– excesivamente rectas y una pobre disposición de diales de control y botones ralentizan la operatividad de los modelos α7, hasta que el usuario no aprende a asignar los parámetros más habituales a los botones personalizables. El dial de control general ofrece una posición y tamaño que pueden ralentizar el trabajo con la α7s hasta que nos familiarizamos por completo con la cámara.
La empuñadura ofrece un tamaño demasiado discreto, algo que repercute de manera directa al sujetar la cámara en posición vertical. La sujeción de los diferentes modelos α7 es –en mi opinión– uno de los puntos pendientes a mejorar por los ingenieros de Sony.
A simple vista sorprenden los 12,2 millones de píxeles de resolución del sensor full frame, una cifra a todas luces inferior a la que ofrecen los modelos actuales, pero basta acudir al rango de sensibilidades para descubrir el motivo de la parquedad de la resolución: los valores ISO alcanzan la sorprendente cifra de 409.600, sensibilidad jamás alcanzada por ninguna cámara. Las principales características de la Sony α7s son:
sensor full frame de 12,2 millones de píxeles de resolución
montura E, si bien se pueden utilizar todas las ópticas Sony de montura A con adaptador
sistema AF por contraste, con 25 puntos de enfoque
rango de sensibilidades: 50–409.600 ISO
pantalla LCD de 921.600 puntos
Orientada básicamente para el vídeo (ofrece calidad 4K), la nueva Sony α7s se desarrolló para ofrecer la máxima calidad de imagen en situaciones y escenarios pobremente iluminados, como interiores o el trabajo nocturno. La calidad de las imágenes y grabaciones de vídeo al trabajar con ISO muy elevados es excelente, muy superior a la que muestran los mejores modelos SLR de gama profesional, como la Canon EOS 5D Mark III o la Nikon D800.
Lejos de ser únicamente una cámara mirrorless diseñada para realizar grabaciones de vídeo, la Sony α7s ofrece una muy apreciable versatilidad, también para foto. A pesar de ser un producto orientado al uso profesional, la amplia oferta de modos de exposición permite obtener exposiciones perfectas a todo tipo de usuarios. Los modos de exposición de la Sony α7s son:
Las cámaras del sistema mirrorless –incluso las de prestaciones profesionales– incorporan modos de escena, herencia de las cámaras compactas. Sinceramente, no entiendo que modelos mirrorless de gama alta incluyan modos de escena, pues la oferta de modos de exposición disponibles en este tipo de cámaras ofrece suficientes alternativas a todo tipo de usuarios. La α7s dispone de los modos de escena:
Poco a poco los filtros artísticos se han ido ganando un espacio más importante, tanto en número como en la calidad de los efectos que ofrecen. Herencia directa de las cámaras compactas, los filtros creativos facilitan la obtención de efectos que pueden crearse con Photoshop de manera directa en la cámara. Uno de los valores añadidos es la posibilidad de variar el grado del efecto y lograr así sacar el máximo rendimiento a uno de los apartados menos utilizados en las cámaras mirrorless.
Los filtros creativos incluidos en la Sony α7s son:
posterización en color
color parcial: rojo, amarillo, verde y azul
monocromo de tonos ricos
La medición de luz es –junto al balance de blancos– el apartado que más ha mejorado en las cámaras fabricadas en los últimos tres años. La respuesta de la fotometría de la Sony α7s es muy precisa, sin importar si se dispara en plena noche o bajo un sol tropical. Los tres modos de medición de luz de la Sony α7s son:
promediado al centro
multisegmento de 1.200 zonas
La medición del balance automático de blancos ha sido –desde sus inicios en la fotografía digital– uno de los valores seguros de las cámaras Sony. La nueva α7s mantiene la excelente respuesta de los anteriores modelos α7 y salvo una ligera tendencia hacia los tonos cálidos al disparar con luz artificial, no se aprecian variaciones destacables entre los disparos realizados a pleno sol, sombra o escenas nocturas o con muy baja iluminación.
Reconozco que cuando Sony presentó la α7s pensé –en mi mente 100% fotográfica– que la multinacional nipona había perdido el norte, pues no soy partidario de utilizar sensibilidades superiores a 3.200 ISO en mis fotografías. Cuando varios realizadores de vídeo me hablaron de las ventajas de poder grabar clips con sensibilidades muy elevadas descubrí la verdadera razón de ser de la α7s. Si los mejores modelos SLR de Canon son capaces de superar la brutal cifra de 100.000 ISO, la pequeña α7s cuadruplica esta sensibilidad, hasta alcanzar la sorprendente cifra de 409.600 ISO.
Fotografiar o realizar grabaciones de vídeo profesional prácticamente a oscuras y ofrecer una elevada calidad de imagen es el principal elemento diferenciador de la Sony α7s respecto al resto de modelos del mercado. Su resolución de apenas 12,2 millones de píxeles en el modo foto nos indica dos cosas: de momento sensibilidad y resolución no hacen buena pareja y estamos frente a una cámara que se mueve más a gusto en el modo vídeo que en el fotográfico.
12,2 millones de píxeles… ¿hoy?
La resolución actual de los sensores oscila entre los 16–18 Megapíxeles, en el formato APS-C y los 24–36 millones de píxeles de las cámaras con sensores full frame. Los últimos modelos que ofrecían una resolución de 12 Megapíxeles fueron la Fuji X100 y la Nikon D700. Ha pasado más de un lustro desde el modelo de Nikon y no es extraño que muchos usuarios descarten la adquisición de un modelo que ofrece «solo» 12,2 Megapíxeles de resolución… pese a que con este tamaño de archivo puedan realizarse ampliaciones fotográficas superiores a 100cm.
Sin ser la cámara mirrorless más compacta del mercado, la Sony α7s ofrece una ergonomía desigual, que puede compensarse –al igual que sus hermanas α7 y α7r– con una buena elección de los botones y diales personalizables. Como ya he indicado en el apartado dedicado a la ergonomía de la cámara, la empuñadura se me hace insuficiente para sentirme cómodo y la posición del aro de sujeción de la correa molesta en demasiadas ocasiones.
El dial frontal de control no se encuentra demasiado cerca del disparador, algo que llega a ser incómodo, al igual que alcanzar rápidamente el botón personalizado C1. La dureza del dial de compensación garantiza no variar ésta por accidente, a diferencia de lo que sucede con otros modelos mirrorless del mercado. El acceso al botón de acceso directo a vídeo se encuentra en una posición poco adecuada (lateral derecho de la cámara), si bien puede seleccionarse en el dial de modos de exposición.
Los poco más de 12 Megapíxeles de resolución ofrecen fotografías con una calidad de imagen muy elevada. Lejos de ser una cámara que solo funciona bien con valores ISO muy altos, la Sony α7s muestra una respuesta soberbia al disparar a pleno sol o en estudio, demostrando que tanto la fotometría como –especialmente– su sensor se adaptan a todo tipo de situaciones lumínicas. Es –en mi opinión– el modelo más versátil de la serie α7, capaz de medirse a cualquier tipo de iluminación, incluso la más absoluta penumbra.
Y llegamos al punto más delicado de este análisis… ¿Qué sensibilidades debo valorar? Una cámara capaz de superar la cifra de 400.000 ISO merece subir el listón habitual y los 3.200 ISO de límite que suelo utilizar para las pruebas de este apartado se quedan realmente ridículos. He decidido mostrar la respuesta de la Sony α7s al trabajar con sensibilidades muy altas y extremas en varias de las imágenes que ilustran este análisis, así como un recorte con los valores ISO más altos.
Los recortes al 100% inferiores muestran de izquierda a derecha y de arriba a abajo las sensibilidades (en valores de 1 E.V.) desde 3.200 hasta 409.600 ISO. La calidad de imagen se mantiene muy elevada hasta 12.800 ISO y ofrece una calidad elevada hasta 51.200 ISO, pues a partir de 102.400 ISO se pierde buena parte del contraste y el detalle. También empiezan a aparecer artefactos (píxeles de color alterado), si bien aún a esta sensibilidad son aprovechables algunas imágenes. No recomiendo disparar por encima de 102.400 ISO.
La resolución de 12,2 Megapíxeles me lleva a pensar que es una cámara especialmente dotada para el vídeo, si bien nunca olvido la pésima relación entre las altas sensibilidades y las resoluciones elevadas. El tamaño de los píxeles de un sensor full frame de solo 12,2 MP es realmente grande, repercutiendo de manera directa en su capacidad de captación de luz.
A esta superioridad de captación de luz se une la calidad 4K (3840 x 2160 30p) y la relación 1:1 en la grabación de vídeo, desechando saltos de línea o aplicar factores de compresión. La versatilidad de la Sony α7s en el modo vídeo es sensacional, pues además de ofrecer excelentes grabaciones a plena luz es capaz de mostrar los matices más sutiles al trabajar en situaciones muy pobres de luz. El clip de vídeo se capturó a 6.400 ISO. Las franjas oscuras se deben a la flata de sincronización entre velocidad de barrido de la luz artificial y la grabación del vídeo.
Todas las fotografías se han realizado con los zooms Sony FE 28–70/3.5-5.6 OSS (incluido en el kit de compra de la cámara), una de las ópticas más humildes desarrolladas para la montura de las cámaras Sony α7. Pese a ello, la calidad de imagen al disparar con sensibilidades altas y extremas es elevada. He utilizado los modos de exposición manual y prioridad de abertura, observando una respuesta impecable del sistema de fotometría, tanto al disparar a pleno sol, como en interiores muy poco iluminados.
Para las fotografías se han utilizado sensibilidades comprendidas entre 3.200 y 51.200 ISO, ofreciendo una excelente calidad de imagen hasta 6.400 ISO, elevada en 12.800 y buena en 25.600 ISO. A partir de 51.200 ISO (como en la imagen inferior) la calidad de imagen merma de manera progresiva, con una notable pérdida del contraste y el detalle, aumento de la señal de ruido y aparición de «artefactos» (píxeles de color alterado).
Lejos de lanzar un modelo ligeramente retocado sobre el ya existente en el mercado, Sony ha desarrollado una cámara fotográfica capaz de ofrecer una elevada calidad de imagen, sin importar la sensibilidad con la que trabaje. La versatilidad de la Sony α7s en los campos fotográfico y vídeo es total. La limitación de la resolución se entiende al comprobar la calidad de las imágenes capturadas con sensibilidades muy elevadas.
Orientada como cámara fotógráfica para los amantes de la fotografía astronómica, de conciertos y espectáculos o la más fotografía más canalla, en plena noche sin flash, en mi opinión, estamos ante una cámara que primordialmente agradecerán los realizadores de vídeo, que sabrán sacar el máximo provecho a trabajar en interiores poco iluminados o en escenas nocturnas con la luz ambiente. Pese a disponer de una sensibilidad máxima superior a 400.000 ISO, en la práctica no recomiendo pasar de 51.200 ISO, si se desea mantener una calidad de imagen elevada.
Considero que los modelos α7 y α7r cumplen de manera sobrada su función fotográficas y aunque en especial el modelo α7r no destaque por su respuesta al trabajar con sensibilidades elevadas, dudo que sea preciso un rango ISO tan amplio, aún menos cuando en los valores más extremos se pierden el contraste y el detalle y aparecen artefactos. El precio (superior a los 2.300 euros) la sitúan a la altura de las cámaras SLR de gama alta, donde modelos como la Canon EOS 5D Mark III son capaces de ofrecer una excelente respuesta al trabajar con ISO altos.
incorpora el rango más amplio de sensibilidades
excelente calidad de imagen al trabajar con ISO muy elevados
calidad de imagen muy elevada en modo foto y vídeo
respuesta precisa de la fotometría
fiabilidad de la medición de balance de blancos
resolución limitada a 12,2 Megapíxeles
ergonomía poco fotográfica
precio elevado: 2.399 euros (solo cuerpo)

References: resolución 
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