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Timestamp: 2017-06-26 05:23:42+00:00

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Ciertamente la lectura es una
cuestión, al final, de gustos, de saber discriminar y elegir, ya que no se
puede leer todo lo que hay escrito. Un intelectual de primer nivel, un lector
de los grandes de verdad, quizá pueda leer a lo largo de su vida entre 5000 y
7000 libros, y eso teniendo en cuenta que empezara a leer a los 10 años y, al
menos, 2 libros por semana de manera ininterrumpida hasta los 80 años. La gente
tiene que trabajar, estudiar, tiene que vivir, hacer sus cosas cotidianas,
dormir, salir. Una vez estuve en la biblioteca privada de un conocido, en
Madrid, que posiblemente tenía unos 50.000 libros, como poco. Algo increíble.
La mayoría no los había leído. La clave está en la elección. Hay quien puede
elegir entre Cien años de Soledad y las memorias de Belén Esteban (y no es una
broma sarcástica) y coge las memorias de la Esteban. En fin, es una
elección. En el mundo hay bibliotecas que albergan varios millones de
volúmenes. Todo no se puede leer.
La imagen que el lector puede ver en las fotografías es el molde de un tronco de árbol fosilizado, que tal vez tenga en torno a unos 30.000 años, o sea, que se puede datar
en el Pleistoceno Superior, y está aquí en Cehegín. Lo que se puede ver
es el hueco que quedó al desaparecer la madera. Es muy probable que se trate de un abedul. Se corresponde con una época de clima templado, más frío que el actual. Durante un tiempo también sirvió de conducto natural
para una surgencia de agua de época posterior. El
árbol quedó fosilizado al ser cubierto por el agua que afloraba de un manantial y poco a poco se recubrió con el carbonato cálcico. Así se fueron formando, a lo largo de miles de años, grandes masas de tobas y travertinos mediante la mezcla del carbonato cálcico del agua y la abundante vegetación que éste iba cubriendo. En aquella época el agua manaba en abundancia y había muchísimas fuentes y manantiales. Aquí no hubo glaciaciones, pero sí grandes periodos pluviales, con épocas intensísimas de lluvia. Entonces debió de ser un espectáculo ver los ríos Argos y Quípar. Había fauna mayor incluyendo a osos, uros (toros salvajes), algunos tipos de felino y también sabemos que había poblaciones neandertales, por ejemplo en la Cueva Negra de la Encarnación y presencia del Hombre Moderno. Este territorio debió de ser
maravillosamente hermoso durante el Pleistoceno. Hay algún lugar donde aún quedan las surgencias (como agujeros en la roca) de agua de estas fuentes antiguas, como reliquias fósiles. Este árbol es una reliquia de un tiempo muy diferente, una joyita de nuestro patrimonio paleontológico
Las actas de defunción de la
parroquia de Santa María Magdalena de Cehegín son un elemento perfectamente
ilustrativo del enorme daño poblacional que causó la epidemia de Fiebre
Amarilla que coincidió con los estragos de la Guerra de la Independencia en esta
población. Se han contabilizado para el año 1809 95 defunciones de adultos y para el año 1810
un número de 79. Son cifras normales para este periodo. Sin embargo durante los
años 1811, 1812 y 1813 el número de fallecidos aumenta espectacularmente. No sabemos
el número exacto de los óbitos producidos por la epidemia, pero sin duda su
impacto fue importante. Así en 1811 hubo 155 fallecidos totales, en 1812 fueron
170 y en 1813 su número llegó hasta los 140. En 1814 y 1815 ya se estabilizan
las defunciones hasta un número habitual en estos tiempos, 92 muertos adultos
en 1814 y 82 en 1815. Sin embargo en 1816 se produce un ligero ascenso, hasta
los 107 fallecidos. No son muchos, pero parece que ninguna epidemia azotó la
villa ese año. Una posible explicación pudo ser el que se tratase de un año muy
frío y seco, causado por el fenómeno global conocido como “el año sin verano” referido
al 1816 y causado por la explosión de volcán Tambora en 1815, que llegó a
afectar a Europa Occidental. Pasado este año las cifras de fallecimientos vuelven a la normalidad, con 75 en 1817 y 78 en 1818.
Tenemos constancia de la
existencia de una estación telegráfica en Cehegín, al menos desde finales del
siglo XX, ya que éste fue, en su momento, un elemento fundamental para agilizar
las comunicaciones que, de otra manera tardaban días o semanas en alcanzar su
destino. Por eso, en cuanto fue posible y la economía lo permitió, se instaló
un telégrafo en Cehegín, de cuya gestión se ocupaba el
Ayuntamiento. Sabemos que en
14 de junio del año 1910 se tomó la decisión de sustituir la estación existente por otra, que ya había quedado obsoleta o había sufrido deterioro, siendo alcalde
don José de Béjar y Ciller. En acta de 8 de febrero del año
1914 se acordó solicitar del Estado que se hiciera cargo de la estación
telegráfica que había en Cehegín, pensando que así se mejoraría el servicio,
dadas las malas condiciones económicas por las que pasaba en Ayuntamiento
ceheginero. Se destituyó al encargado don Juan García Rubio y se nombró como
interino a don Abdón Arévalo Moya.
En el año 1937 siendo alcalde don Bartolomé
Salcedo Jiménez, se tomó la decisión de instalar el telégrafo en la
cuesta del Parador, en la casa con el nº 15 de la época.
Desde la instalación de la
primera centralita en Cehegín, el uso del telégrafo fue algo casi
revolucionario y clave para la agilización de las comunicaciones de la entonces
villa en el ámbito nacional, tanto a nivel administrativo, como particular.
Esta R.O. está
fechada en 24 de marzo del año 1520, fue enviada al Concejo de Cehegín, y referida a las penas que se daban cuando el ganado era requisado por entrar y causar daño en las heredades concejiles, multa que consistía en matar cinco reses y vender la carne, cuyo precio quedaba para el erario concejil. Un joya de nuestro patrimonio documental.
Lo que se puede observar en la imagen son
tobas y travertinos, que se formaron por el depósito del carbonato cálcico del
agua sobre la vegetación y formaron grandes masas pétreas. Las tobas de la
fotografía tienen unos 30.000 años, son del Pleistoceno Superior y se formaron
durante los llamados “grandes periodos pluviales”, que afectaron al norte de
África y a parte del sur de la Península Ibérica. Hace 30.000 años el paisaje era muy diferente al del territorio del actual Cehegín El
agua brotaba por doquier, había muchísimos manantiales, los ríos llevaban
infinitamente más agua que hoy en día. La vegetación era muy abundante, con
árboles de hoja caduca, en un clima templado-fresco, con bosques que crecían al
amparo de tanta humedad. El enfriamiento progresivo que se fue produciendo unos
pocos miles de años después propició la aparición de una nueva flora, ya más
adaptada al frío, con más abundancia de coníferas. Esto está documentado en las
series estratigráficas de las tobas, en las que en los niveles superiores a los
de esta flora de clima templado, aparecen piñas y restos de coníferas, lo cual
significa un enfriamiento del clima.
En invierno nevaba bastante, y en primavera se
producía el deshielo, aumentando los caudales de agua y lo que hoy es Cehegín
entonces era un vergel maravilloso. Había lagunas en las que el agua brotaba
desde el suelo hacia arriba, por ejemplo en lo que hoy es la casa de Alarcón,
como una fuente, y también manantiales (de los que aún se conservan las
surgencias) que arrojaban agua a espuertas. Era algo maravilloso. Las masas
rocosas de tobas que podemos ver muy cerca de Cehegín, a menos de un kilómetro,
son de este periodo. Cuando llovía, llovía de verdad. La historia geográfica y
geológica nos enseña mucho sobre el paso del tiempo y el cambio de los paisajes
Cehegín.Geología
En el año 1861, el Ayuntamiento
de Cehegín nombró una comisión para el
estudio del necesario arreglo del camino de Cehegín a Calasparra, dirección Madrid,
que se encontraba en muy malas condiciones, como por regla general sucedía con todas las carreteras y caminos de estos pueblos del interior. El presupuesto ascendió a 4.002
reales. Este camino resultaba de especial importancia para la entonces villa de
Cehegín, y desde luego hoy sigue siendo un elemento crucial de comunicaciones, ya que el tránsito de viajeros y de mercancías por esta vía principal era muy importante. Este
camino, muy antiguo, era como hoy, la arteria principal que comunicaba a las
villas de Cehegín y Caravaca con el norte. Cehegín tenía otros
caminos, como el del Agua Salada, o el mismo de Canara, que en última instancia
desembocaban en este de Calasparra, acortando algún tiempo en los
desplazamientos. Publicado por
Cehegín. Historia.
Cehegin. Fotografía
El planeta Tierra es algo
parecido a una isla en la inmensidad del océano cósmico. Quizá nos traiga
cuenta, y mucha, tener en cuenta esta afirmación, que no es ni mucho menos
gratuita ni demagógica como algunos la definirían. Es nuestra obligación
aprender de lo que la historia nos ha enseñado. Pensemos en el planeta como, en
efecto, una isla. Todos habéis oído en alguna
ocasión hablar de la isla de Pascua, en el océano Pacífico. Es muy famosa por
las antiguas esculturas gigantescas denominadas “moais”, son fascinantes obras
de arte al aire libre. Pues, esta isla y sus estatuas de piedra son un buen
ejemplo que deberíamos de tener en cuenta si realmente el Ser Humano es
consciente de la que se puede avecinar para las futuras generaciones, quizá
La isla de Pascua fue habitada
durante milenios hasta que la población aborigen desapareció misteriosamente. Ese
ha sido un tema estudiado por historiadores y antropólogos durante bastante
tiempo, ya que no se encontraban razones aparentes para explicar la
desaparición repentina de la población. Parece ser que los investigadores,
desde hace unos años, han dado con el clavo de la cuestión, los mismos “moais”
fueron los culpables de que desapareciera el pueblo que los construyó. No, no
es nada paranormal ni esotérico. Una serie de factores se combinaron para
provocar una catástrofe. El más importante fue, sencillamente que, al cabo de
cientos de años, no quedó un sólo árbol en la isla. Fue totalmente deforestada,
lo que digo, ni un sólo árbol. Las talas masivas eran necesarias para obtener
troncos de cara el transporte de las grandes masas pétreas, y cada año que
pasaba había menos espacio de bosque. Además, la población creció y el uso de
la madera, evidentemente, resultaba necesario para la vida cotidiana. La
deforestación coincidió con determinados periodos en que se produjeron
alteraciones climáticas muy bruscas, quizá relacionadas con fenómenos como el
Niño. Eso trajo guerras intestinas, el que no quedase absolutamente qué comer,
ni vegetal ni animal, ya que los bosques fueron talados, se produjo una
hambruna bestial y la muerte por hambre de la población. En realidad no les
quedó madera ni para construir balsas o barcas con que huir de allí. La isla quedó
deshabitada hasta la conquista española. Es un buen ejemplo a tener en cuenta.
Somos una isla, si acabamos con los recursos nos vamos, literalmente, a la
desaparición. Pensadlo, no es un tópico. Simplemente las cosas son así.
Durante la segunda mitad del siglo
XIX en la agricultura de Cehegín tomó fuerza un modelo de gestión de la tierra
que, aunque ya existía anteriormente, nunca como en este tiempo fue tan
importante en este pueblo. Hablamos del sistema de colonato. Los braceros habían sido, y siguieron siendo,
el elemento fundamental en las grandes
propiedades de tierra para llevar a cabo las distintas laboras que se requerían
para la obtención de las cosechas. Sin embargo, en el siglo XIX, era tanto el
patrimonio en fincas rústicas de algunos grandes hacendados, y tan grandes eran las propiedades, que los
hacendados más importantes vieron en la posibilidad del colonato una nueva vía
para obtener rentas sin tener que meter a trabajar a un gran número de
jornaleros. Un colono es básicamente una
persona que lleva en arrendamiento una finca y paga unas rentas determinadas, en
dinero o en especie, estipuladas en un contrato, al propietario de la misma,
normalmente al fin de cada año, o del tiempo acordado. Este sistema beneficiaba a aquellos
grandes terratenientes que daban alguna de sus propiedades en colonato porque
había problemas para poder tenerla cuidada en las mejores condiciones, bien por
falta de braceros o por otros temas, pero también supuso un cambio en las
condiciones de vida de muchas familias, ya que supuso que muchos jornaleros
cambiaran su forma de status al convertirse en colonos. Esto suponía una
estabilidad más o menos importante en estos tiempos difíciles, al menos durante
el tiempo que duraba el arrendamiento. Era una forma de vivir más dignamente y
evitar el hambre que siempre acechaba al bracero (que como todo el mundo sabe,
día que no trabajaba no cobraba y el que trabajaba cobraba un salario mínimo
que apenas llegaba para mantener a la familia)
El colono vivía con su familia en
la propiedad que tenía en arrendamiento, en una casa del propietario, y se
encargaba de las labores necesarias agrícolas y ganaderas, necesarias para
llevar adelante la hacienda. Este sistema se mantuvo, aunque progresivamente
fue cayendo en decadencia después del primer cuarto del siglo XX, y Cehegín ,
ya nunca llegó a tener el número de colonos que tuvo en el siglo XIX.
Cehegin. Historia.
Extracto Acta del Ayuntamiento Pleno, de seis de mayo del
6º Proyecto de Reglamento para
la concesión de Honores y Distinciones
Proyecto de Reglamento de Honores
Visto el Proyecto de Reglamento
Especial redactado por la comisión nombrada al efecto, en sesión celebrada el
11 de junio de 1963, determinativos de los requisitos y trámites necesarios
para la concesión por la Corporación de los honores y distinciones a que se
refieren los artículos 303 y 304 del Reglamento de Organización, Funcionamiento
y Régimen Jurídico de 17 de mayo de 1952, con el siguiente contenido:
Artículo 1º Este Ayuntamiento, acogiéndose
a la facultad que le confieren los artículos 303 y 304 del Reglamente de
Organización y Régimen Jurídico de las Corporaciones Locales de 17 de mayo de
1952 y en cumplimiento de lo preceptuado en el artículo 305 del mismo cuerpo
legal, regula por el presente Reglamento especial cuanto concierne a la
concesión de honores y distinciones.
Artículo 2º Para premiar especiales merecimientos,
beneficios señalados o servicios extraordinarios, se crean la Medalla de Oro,
Medalla de Plata y Medalla de Bronce, que tendrán las características que se
indican en uno de los anexos que figuran al final de este reglamento.
Artículo 3º Las medallas a que se
refiere el artículo anterior se concederán para premiar servicios que tengan
carácter extraordinario, previo expediente que podrá instruirse:
a) de oficio, por acuerdo de la mayoría de los miembros
que compongan el Ayuntamiento.
b) A petición de la mayoría de las asociaciones que
funcionan legalmente en la población
c) A petición del 10 por ciento de los residentes mayores
de edad, inscritos en el correspondiente censo
Artículo 4º La concesión de las
Medallas con los requisitos con los requisitos que luego se especificarán podrá
acordarse no sólo a personas individuales, sino a entidades de todo orden.
Artículo 5º En el acuerdo inicial
de la Corporación, o en los escritos de las entidades o particulares, se
expresarán concretamente los hechos o circunstancias que hayan de ser objeto
del expediente, la persona que haya de ser galardonada y clase de honor o
distinción que se pretenda le sea concedido.
Artículo 6º En la misma sesión en
que se acuerde la incoación del expediente, se designará el miembro de la
Corporación que haya de actuar como Juez Instructor y el funcionario a quien se
confíe el cargo de Secretario. El expediente, debidamente dictaminado por la
Comisión Municipal, digo, Permanente, se elevará en sesión extraordinaria a la
sanción del Ayuntamiento Pleno, el cual, en votación secreta, acordará o
rechazará la concesión, teniendo en cuenta la apreciación en la graduación de
méritos que determinará la concesión de una u otra categoría de medalla.
Artículo 7º Para la concesión de
Medallas deberán tenerse en cuenta:
a) Medalla de Oro: Se otorgará cuando resulten probadas las circunstancias
acreditativas del mérito excepcional de los servicios de la persona o entidad a
cuyo favor haya de realizarse la concesión y se acordará o rechazará exigiéndose
en todo caso el voto favorable de la totalidad de miembros que forman de hacho
b) Medalla de Plata: La Concesión de la Medalla de Plata se otorgará en la forma que se
indica para la de oro, con asistencia mínima de las cuatro quintas partes de
concejales, que formen de derecho la Corporación, realizado en forma secreta.
c) Medalla de Bronce: Se concederá con los mismos
requisitos de la propuesta y con voto de la mitad mas uno de los miembros de la
Corporación en sesión ordinaria o extraordinaria, mediante votación nominal a
menos de acordar la Corporación que se haga también en forma secreta.
Artículo 8º En
la misma forma e idénticos requisitos, el Ayuntamiento podrá acordar
nombramiento de Hijos Predilectos y adoptivos y de miembros honorarios de la
Corporación, cualidades y circunstancias singulares que en los interesados
concurran, teniendo el cuenta:
a) Para que pueda ser concedido el honor o distinción de
Hijo Predilecto de la Población, será condición indispensable que la persona
interesada haya nacido en la localidad.
b) El de Hijo Adoptivo se conferirá únicamente a los
naturales de otras poblaciones.
c) Los nombramientos de Miembros Honorarios de la
Corporación no otorgarán en ningún caso facultades para intervenir en el
Gobierno o Administración del Ayuntamiento, pero habilitarán para funciones
representativas cuando estos hayan de ejercerse fuera de la demarcación
d) Para concederlos a extranjeros se requerirá
autorización expresa del Ministerio de la Gobernación, previo informe de
Artículo 9º A
los expedientes se aportarán cuantos datos o antecedentes posea el Ayuntamiento
relacionados con el objeto los promueva y se practicarán cuantas diligencias
sean necesarias para que los hechos queden completamente probados.
Antes de pasar al Pleno la propuesta que haga el Juez Instructor, se expondrá
al público en el tablero de anuncios de la Casa Consistorial, por término de 15
días, durante el cual podrán cuantos deseen examinar el expediente y presentar
las reclamaciones u objeciones que estimen pertinentes.
Los atributos o documentos representativos de los honores o distinciones
concedidos, se entregarán a los interesados por el sr Alcalde en acto público
de homenaje o en la forma que el Ayuntamiento disponga al adoptar el acuerdo de
concesión, y tendrá las leyendas que se indican en los anexos.
Con la sola excepción del Jefe del estado, no podrán adoptarse acuerdos que
otorguen honores o distinciones a
personas que desempeñen altos cargos en la administración y respecto de las
cuales se encuentre la Corporación en relación subordinada de jerarquía,
función o servicio , y en tanto subsisten estos motivos.
de la Medalla de la Ciudad. Su forma y dimensiones serán las siguientes
(las que se acuerden)
tendrá grabado el escudo oficial del municipio y la inscripción “ Medalla de la
Ciudad de Cehegín”. En el reverso una rama de laurel o una palma, con la
inscripción “ Premio al mérito, talento y laboriosidad” y otras leyendas
pergamino para Hijos Predilectos
“ El Pleno del
Ayuntamiento de esta Ciudad interpretando el sentir general del vecindario,
concede a Don………. el merecido y honroso título de Hijo Predilecto de esta
ciudad de Cehegín, como público reconocimiento de los singulares méritos
contraídos laborando constantemente en pro de los intereses espirituales y materiales del pueblo de su naturaleza.”
pergamino para Hijos Adoptivos
ayuntamiento de esta ciudad, deseando quede constancia de su eterno
agradecimiento, e interpretando el sentir máxime de su vecindario, se honra
concediendo a Don……… el digno título de Hijo Adoptivo de Cehegín, como público
reconocimiento de los grandes méritos contraídos con su conducta ejemplar
observada reiteradamente en pro de los interesases morales y materiales de esta
Ayuntamiento Pleno acordó por unanimidad prestarle en principio aprobación y
que se exponga al público por término de un mes, mediante edicto en el Boletín
Oficial de la Provincia, a los efectos prevenidos en el artículo 305 del
mencionado cuerpo legal.
Cuando vayáis por la Vía Verde del Noroeste, en Cehegín, en toda la parte que hay frente al Escobar, ahora podéis ver y pensar sobre ese terreno de otra manera diferente. Son rocas del Triásico, del Bundsanstein, con una antigüedad de unos 248 millones de años. Es una muestra maravillosa de cómo eran los paleoambientes en una época tan remota. En aquel tiempo este punto espacial se hallaba dentro del supercontinente llamado Pangea. Lo más bonito es que viendo esas series de estratos podemos sacar unas conclusiones fascinantes. Había un clima semidesértico o un clima con una estación seca muy larga y una estación lluviosa corta, pero con lluvias abundantes y torrenciales en muy poco tiempo. Durante la época de lluvias se formaban en extensas zonas bajas grandes lagunas de poca profundidad, que durante la estación seca se evaporaban. Podemos observar perfectamente en los estratos dos tipos de sedimento, uno producido durante el periodo de lluvias torrenciales por el arrastre y depósito de los materiales desde zonas más altas, a través tanto de escorrentía por las laderas, como de las aportaciones desde barrancos o ríos, unas veces finos, como limos o arenas, y otras veces más gruesos, y
también otro tipo de sedimentación diferente, lo que denominamos “residuo seco” o sea, que durante la estación seca el agua se evaporaba,
pero las sales y sustancias disueltas se quedaban formando una capita fina. Y así un año tras otro. En esto último está el origen de los yesos
que se encuentran por esta zona. Al cabo de millones de años se formaron esas series sedimentarias de influencia continental, pero relacionadas con el agua. En esta época los dinosaurios comenzaban a desarrollarse sobre la tierra. No os podéis imaginar la información tan fascinante que nos ofrecen los sedimentos. Éste era otro mundo, un lugar
muy diferente del de hoy en día. La gente no tiene ni idea de la riqueza en cuanto a historia geológica que tiene este término municipal,
la gran mayoría ni se lo imagina.
En Cehegín, como en todos los
lugares del mundo, los flujos migratorios han sido constantes, con mayor o menor
intensidad según la época y el momento histórico y económico. En ocasiones Cehegín ha sido receptor de inmigrantes y en otras muchas ha sido más
importante la emigración. Durante el siglo XVI, prácticamente desde poco después
de la caída del reino de Granada, la villa va a tener un aumento poblacional
importante, que se consolidará e irá en aumento, aunque durante el siglo XVII
se estanque relativamente. Sabemos que la población, hablando de habitantes (de almas, no
de vecinos) tenía en 1495 sobre unos 1100, y en 1596, cien años después la
población de sobrepasaba las 4500 personas. La población crece de manera
espectacular en la villa durante el siglo XVI fundamentalmente por la llegada
de población foránea que se empadrona y establece aquí, procedente tanto del
reino de Murcia como de otros lugares de la Península. Además
de españoles de fuera de Cehegín, se empadronaron algún portugués, franceses y genoveses.
En algún momento del siglo XVII y
también en algunos años del XVIII la escasez por la falta de trigo y los
desastres naturales, como lluvias torrenciales y sequías, empobrecen a la población y se
produce una salida de familias que se van a empadronar en otras poblaciones
donde encuentren trabajo y estabilidad. De todas formas, durante la segunda
mitad del siglo XVIII la mejora económica propicia la llegada a Cehegín de hombres con sus familias para empadronarse, de muchos oficios diferentes, como se puede constatar en
las actas capitulares.
El siglo XIX, sobre todo a
finales del mismo y durante el primer cuarto del siglo XX, será un periodo de
emigración importante. Coincidiendo con la tónica general en España, algunas
familias se van al cono sur americano, fundamentalmente a Argentina y Uruguay. También
hay constancia de familias que van a Brasil. Desde los años cincuenta, y los
años 60, la emigración hacia Cataluña es una de las más importantes de la
historia de Cehegín. En menor cantidad los emigrantes van a Madrid y el País
vasco. El municipio perdió en estos años posiblemente entre un 15% y un 20% de la
Hoy Cehegín se ha convertido
de nuevo en receptor de inmigrantes, con una importante presencia de población
de origen inglés, búlgaro, rumano y de otras nacionalidades.
Existe una línea recta
imaginaria, creo que ya lo comenté en una ocasión, que une la desaparecida
ermita de San Agustín, en Cehegín, la iglesia parroquial de Santa María
Magdalena (de hecho la línea pasa sobre
la ubicación de la parte más antigua), tambien en Cehegín, el Santuario de la
Vera Cruz de Caravaca, la ermita de la Soledad de Caravaca y la
iglesia parroquial del Salvador, también en Caravaca de la
Cruz, en una distancia aproximada de unos 8 kilómetros. No
sabemos si es algo que responde a una intencionalidad o simplemente es fruto de
la casualidad. Lo podéis comprobar perfectamente utilizando la fotografía aérea
y comenzando desde la cima del cabezo de San Agustín. Es curioso.
Ciertamente la figura del Alcalde adquiere la
relevancia que le otorga el ser la máxima autoridad civil en el Municipio. Como
fiel reflejo de la evolución socio-política han tomado la vara para dirigir los
destinos del pueblo en el siglo XX y principios del siglo XXI. El siglo XX fue
un siglo grande en todos los aspectos, para lo bueno y también para lo malo,
para lo hermoso y para lo triste. El año 1898, el doloroso 1936 y el
esperanzador 1979 son fechas que así lo atestiguan. Digo el año 1898 porque en
el mes de julio es elegido el que tal vez haya sido el más popular de nuestros
alcaldes y uno de los que gozaron de un fructífero mandato. Se trata de d. José
Navarro de Cuenca. Con él comienza el siglo XX y con su figura iniciaremos un
recorrido por ciento quince años de alcaldes en Cehegin.
De la Monarquía a la II
Entre la figura de d. Pepe Navarro y d. Pedro Chico
Cánovas, que es el primer alcalde del periodo republicano, catorce personas
pasaron a regentar la alcaldía (el primero incluido, lógicamente) y alguno de
ellos repitiendo mandato. A nivel nacional este periodo comienza con la
Restauración Borbónica y la Regencia de María Cristina de Habsburgo hasta el
año de 1902 en que Alfonso XIII alcanza la mayoría de edad. En el año 1931 se
proclama la II República Española saliendo el Rey al exilio. La inestabilidad
política y social es patente. Así entre Sagasta, que en el año 1901 ocupaba la
presidencia del Consejo de Ministros por séptima vez y Juan B. Aznar, el último
presidente de la monarquía en el año 1931 se alternan hasta diecinueve
políticos para dirigir el Gobierno. A nivel local, que al fin y al cabo es el ámbito
que más nos interesa, encontramos los siguientes alcaldes que a continuación relacionamos,
haciendo constar su periodo de alcaldía.
D. José Navarro de Cuenca 31-julio -1898 a
16-abril-1903.
D. Miguel de la Ossa Valera 16-abril-1903 a
1-enero-1904
D. Juan Antonio González Herráiz 1-enero-1904 a 1-
enero-1906 (I mandato)
D. Felipe Valero Ruiz 1-enero-1910 a 31-enero-1910 (I
D. José de Béjar y Ciller 31-enero-1910 a
22-enero-1914. D. Felipe Valero Ruiz 22-enero-1914 a 10-mayo-1914 (2º mandato)
D. Juan Antonio González Herráiz 10-mayo 1914 a
2-octubre-1923. (2º mandato) D. Pedro Egea Chico 2-octubre-1923 a 8-diciembre-1923
(por defunción)
D. Juan Miguel Molina Martínez 8-diciembre-1923 a
21-marzo-1924
D. Antonio López Gómez.
21-marzo-1924 a 8-marzo-1927. D. Fidel González-Olivares
y Bugella. 28-marzo-1927 a 26 -febrero-1930.
D. Felipe Valero Ruiz
26-febrero-1930 a 22-marzo-1930 ( 3º mandato)
D. Antonio Lorencio
Clemente 22-marzo-1930 a 27-enero-1931 (Pero desde el 29 de agosto de 1930
presiden tenientes de alcalde como d. Antonio García Fernández y d. Juan Miguel Aroca)
Fernández 27-enero-1931 a 9-abril-1931
listado de aquellos que ostentaron el cargo en el periodo comprendido entre el
inicio del siglo XX y la proclamación de la II República Española. Que duda
cabe que hubiera resultado sumamente interesante hacer un estudio detallado de
todos y cada uno de ellos en su ámbito político y de gestión en el cargo, pero es ésta ardua tarea que habrá que dejar
para otro momento, conformándonos con hacer referencia a los aspectos más
interesantes que se dieron en este periodo a nivel político, económico o
D. José Navarro de Cuenca fue elegido como alcalde el
día 31 de julio del año 1898 y se mantuvo en el cargo hasta el día 16 de abril
de 1903, fecha en que habría de ser sustituido por Miguel de la Ossa. Nacido el 15 de
septiembre de 1861, fue un rico hacendado, hijo de d. José Navarro Gómez y Dª
Magdalena de Cuenca y Fernández- Piñero Rubio. Descendiente por vía materna de
los Cuenca y Fernández-Piñero, familia importante en la sociedad ceheginera desde
el siglo XVIII, estuvo casado con Dª Irene de Cuenca y luego con Dª María
Su mandato, que duró cinco años, demuestra la energía
y buen hacer de este personaje por la intensa actividad que demostró para regir
el Consistorio. Así, además de la nombrada y archiconocida construcción de la Plaza de Toros, obra suya,
es de resaltar la importancia de la recuperación de la feria de ganado y, sobre
todo, algo trascendental para el posterior desarrollo de la entonces villa, el
proyecto de alumbrado eléctrico, que comenzaría su funcionamiento en el año 1901,
dejando ya de lado en poco tiempo los faroles de aceite que se instalaron en el
año 1865 de la mano del entonces alcalde d. Juan Chico Chico. El progreso ya parecía
distinguirse en el horizonte.
En el año 1902 la plaga de filoxera hizo tambalear la
producción de viñedo del municipio, y nunca volvería a recuperarse a los
niveles anteriores a la plaga, a pesar de las ayudas que solicitó el
Ayuntamiento y las que dio directamente a los agricultores. También se
potenciará la minería del hierro, que ya funcionaba bien desde la segunda mitad
del siglo XIX, con las minas de la Abundancia, Carmelita, Paulino y otras.
Hasta el mandato de d.
José de Béjar y Ciller, aparte de la lógica inestabilidad política, que viene
manifestada por los cortos periodos de los ediles, no hay nada loable de
reseñar. El referido Béjar será conocido porque con él se construye el cementerio
nuevo, que habría de ser inaugurado en el año 1912, para suplir al antiguo de
la Cuesta del Olivar que ya no presentaba las mínimas condiciones para seguir
cumpliendo con su función de camposanto.
Es digna de referir también la labor realizada por d.
Juan Antonio González Herráiz en la epidemia de gripe española que azotó a
Cehegin en el año 1918 dentro de la gran pandemia europea, aparte de la realización
de algunas obras de reparación y arreglo de calles principales del pueblo.
Pero aquellos dos alcaldes que marcan el periodo
económico y de desarrollo mejor en este periodo, sin duda por la aparente estabilidad
y mejora económica en tiempos de la dictadura de Primo de Rivera fueron d.
Antonio López Gómez y d. Fidel González Olivares y Bugella.
Durante el mandato de d. Antonio López Gómez se lleva
a cabo el proyecto e inicio de de la construcción de la red municipal de agua
potable, en el año 1924, una mejora fundamental en todos los aspectos para el
desarrollo del pueblo. También se urbaniza la calle de la Tercia en 1925. Este
es el año en que se produce la coronación de la Virgen de las Maravillas y
aquel en que el Rey Alfonso XIII concede a Cehegin el título de Ciudad.
En cuanto a d. Fidel
González Olivares se continúa en la línea marcada por su antecesor. Se proyecta
y construye el matadero nuevo en el año 1928 y el día 30 de noviembre del año
1927 se acuerda la constitución y adhesión del Ayuntamiento de Cehegin a la Mancomunidad
de Canales del Taibilla, para el abastecimiento de agua potable. Ya en este mandato se propuso la demolición del
castillo con motivo de ampliar la plaza, pero ello no fue llevado a cabo por
cuestiones varias, entre las que destacaba el tema económico. En esta misma
última fecha se nombra “de iure”, por Acuerdo Municipal, a la Virgen de las
Maravillas oficialmente Patrona de Cehegin, aunque “de facto” para la devoción
popular, y el marco institucional, lo viniese siendo prácticamente desde su llegada a la villa. Después de d. Fidel los
mandatos son prácticamente efímeros y el año que transcurre entre el fin de su
alcaldía y el del comienzo de la República se diluye entre tres alcaldes y los
últimos meses con dos tenientes de alcalde, sin que se produjese nada verdaderamente
reseñable a nivel económico o político.
la llegada de la II
República Española el Ayuntamiento sigue sus pasos en una
época convulsa que refleja en el horizonte los oscuros nubarrones de la Guerra Civil. Desde
la salida del consistorio del “tarato”, o sea, d. Antonio García Fernández, y
hasta el fin de la contienda serán once los Alcaldes que presidan la Corporación Municipal.
Al igual que ocurriera en algún periodo anterior, los cortos mandatos son la
nota predominante de este periodo y si es así durante los primeros años de la República, que decir de
los de la Guerra
civil en que suficiente era ya de por sí, sobre todo desde 1937 en adelante, dirigir
el Ayuntamiento con los medios de que se disponía. A
continuación hacemos constar el listado de sus nombres y mandato
D. Pedro Chico Canovas.
18-abril-1931 a 23-septiembre-1931
D. Andrés Gil García 26-septiembre-1931 a
10-septiembre-1932
D. Juan Agudo de Gea (Como Alcalde Accidental)
19-septiembre-1932 a 4-diciembre-1932
D. Rafael Carrasco Aracil. 19-mayo-1934 a
27-diciembre-1935 D. Manuel Fajardo Ruiz 25-febrero-1936 a 21-mayo-1936
Egea (El Madrileño) 21-mayo-1936 a 20-octubre-1937 D. Bartolomé Salcedo Jiménez. 20-octubre-1937 a
17-junio-1938
D. Juan Álvarez Fajardo. 17-junio-1938 a
24-septiembre-1938
D. Salvador Guirao Fernández. 24-septiembre-1938 a
10-diciembre-1938
Tal vez podemos destacar en este periodo a d. Juan
Agudo de Gea, d. Rafael Carrasco Aracil y sobre todo a d. Francisco Martínez
Egea , el Madrileño.
D. Juan Agudo de Gea es el Alcalde en cuyo mandato se
inaugura la estación de Cehegin en la línea de ferrocarril Murcia-Caravaca en
el año 1933, prácticamente unos meses después de acceder al cargo. Durante la
presidencia de d. Rafael Carrasco Aracil se construyen y arreglan diversos
caminos como el de san Ginés o la Carrasquilla.
Pero de los once alcaldes del periodo republicano tal
vez el más conocido y popular de todos ellos fuese, sin ningún género de dudas
“el Madrileño” Francisco Martínez Egea. Hombre de ideas claras y abiertas, fue,
a decir de aquellos que le conocieron, una gran persona y político honesto. Se
mantuvo durante todo el periodo de la guerra en Cehegin, después de su cargo de
Alcalde, como concejal en todas las legislaturas hasta el mismo 11 de enero de
1939. Durante su mandato se compró la plaza de toros de Cehegin, por 36.000
pesetas, haciéndola municipal. Se derribaron los edificios del Teatro Calderón,
el Juzgado y la Academia. Su destino, como el de tantos otros, fue trágico.
Acabada la guerra fue detenido y poco después fusilado en Murcia. Los alcaldes que después de él se fueron sucediendo
hasta enero del 1939 bastante pudieron hacer con mantener el cargo dadas las
circunstancias del momento. La Dictadura
Transcurrida la Guerra Civil Española el bando
vencedor tomó el poder y hasta las primeras elecciones democráticas tras el franquismo,
celebradas en abril del año 1979 hubo doce alcaldes en Cehegin, cuya relación
es la que a continuación se hace constar.
1-4-1939 Acta de Constitución de la Junta Municipal
D. Pedro Gamboa Teruel
1-abril-1939 a 9-septiembre-1939
D. Ginés de Paco y de
Gea (Como delegado Gubernativo especial y Alcalde)
14-septiembre-1939 a
28-febrero-1940
D. Gaspar Muñoz Pedrero
10-junio-1942 a 7-junio-1946
D. Antonio Agudo Alguacil
7-junio-1946 a 3-agosto-1946
D. Gregorio Piñero de
Moya 3-Agosto-1946 a 19-octubre-1948
D. Cristóbal Sánchez de
Amoraga y Garnica 19-octubre-1948 a 1-marzo-1953. Esta es la última sesión en
que aparece en Acta su nombre, a partir de aquí siempre consta el Alcalde en
D. Felipe Peñalver
Palud (8-junio-1953 a 25-septiembre-1954)
D. Juan Antonio Valero
Elbal 25-septiembre-1954 a
11-octubre-1966
D. Juan Peñalver Espín
11-octubre-1966 a
16-junio-1970
D. Juan Corbalán
Gil 16-junio-1970 a 10-diciembre-1975
D. Francisco Lorencio
Fernández 10-diciembre-1975 a 19-abril-1979
Entre el día 11 de
enero de 1939 y el 1 de abril del mismo año existe un vacío en la documentación
municipal que no aclara como se ejerció el gobierno municipal hasta la
constitución de la Junta Municipal Provisional, que, como dicho es, se realiza
en fecha de 1 de abril del año 1939. Su presidente fue Pedro Gamboa Teruel, que
no sería mantenido en el cargo por mucho tiempo, pues en septiembre del mismo
año, el Gobernador Civil daría el puesto al celebrado médico y humanista d.
Ginés de Paco y de Gea, quien mantiene hoy en día una calle con su nombre, como
delegado Gubernativo y Alcalde. Entre el año 1940 y el mandato de d. Cristóbal
Sánchez de Amoraga y Garnica, transcurren los llamados años del hambre. El 30 de junio de este mismo
año de 1940 se bendice la Iglesia de Santa María Magdalena, tras una
“restauración” que más bien fueron algunos arreglos que duraron en torno a un
año. Entonces era Alcalde Miguel Álvarez, “el Coletero”.
En este periodo es
justo destacar a d. Gaspar Muñoz Pedrero. Antiguo combatiente en la División
Azul, al igual que Pedro Gamboa, estuvo a lo largo de cuatro años presidiendo
el Consistorio, hasta que un enfrentamiento con el Gobernador Civil le costó la
destitución. Hombre muy inteligente y temperamental, fue persona muy reconocida
y apreciada en Cehegin por todos los sectores sociales hasta su fallecimiento. Precisamente durante su
mandato se elabora el primer proyecto para la apertura de una vía de
circunvalación de Cehegin, o, en otras palabras, se proyecta crear la Gran Vía.
No obstante será en el año 1949 cuando se haga el definitivo proyecto y el 1950
cuando de inaugure.
El mandato de d.
Cristóbal Sánchez de Amoraga, siendo, como fue, extenso en tiempo, con cinco
años de gobierno será ya el de una transición entre los años 40 de la miseria y
los sesenta del lento inicio del desarrollo. Con d. Cristóbal se celebra el 25
aniversario de la Coronación de la Virgen de las Maravillas, en el año 1950, se
proyecta definitivamente la apertura de la gran Vía en el año 1949 y se
inaugura, como decíamos anteriormente, en 1950. Se nombra en 1949 a Sor
Catalina Campos como Hija Adoptiva y predilecta de la villa y en el año 1953 a
Sor Rosa Picola.
Palud duró acaso un año en el cargo. Nombrado por el Gobernador Civil resultó
un tanto polémico su acceso a la Alcaldía. En tan corto periodo de tiempo no
resulta nada reseñable.
Elbal estuvo al frente del Consistorio durante 12 años. Los albores del cambio
de la coyuntura económica en España desde la segunda mitad de los años 50 y en
los primeros 60 permitieron que fuese posible realizar importantes inversiones
en obras civiles y dedicadas a la educación, siendo ello en los tiempos de
posguerra de los años 40 a todas luces imposible. En este periodo se construyen
escuelas rurales en todas las pedanías y en el casco urbano se habilita hacia
1957 el grupo escolar de la calle Hermanos Carrasco. Pero ha pasado a la historia por tal vez la
más polémica y controvertida decisión tomada en muchos años, motivo de intenso
debate aún hoy: la demolición del castillo, realizada en 1957. En este tiempo (entre
1955 y 1961) se ceden los terrenos para la construcción de los que serán las
llamadas Casas Baratas, la Lonja Vieja y la Casa de la Juventud, entonces Hogar
Rural del Frente de Juventudes y se abrió la calle que hoy conocemos como
esta política de obras públicas continuará con los mandatos de d. Juan Peñalver
Espín y d. Juan Corbalán Gil. Con el primero se inaugura el Instituto de
Enseñanza Media que hoy se denomina Vega del Argos y que por aquel entonces era
una extensión del Instituto Ibáñez Martín de Lorca. Se construye el colegio
Virgen de las Maravillas, que se proyecta en 1968, y se lleva a cabo la
edificación del colegio Conde de Campillos, ubicado en el Paseo de la Concepción.
elabora el proyecto de electrificación de Burete, terminándose la obra con el
siguiente alcalde d. Juan Corbalán “El Tory”.
En el año 1969, con d.
Juan Peñalver, se proyecta la Plaza de abastos. En este mismo año se compra la
Casa de Jaspe, que irá destinada a albergar el Ayuntamiento de Cehegin en
sustitución de la antigua Casa del Concejo ubicada en la Plaza de la
Constitución. Esta última hoy en día acoge las instalaciones del Museo
Arqueológico Municipal. También se proyecta el nuevo colegio Pérez Villanueva,
obras que finalizan en el año 1970.
D. Juan Corbalán “el Tory” ejerció de alcalde en la etapa
final del Franquismo, entre 1970 y 1975. Se dice de él que fue hombre de
carácter extrovertido y simpático.
Durante este mandato se permutaron los terrenos sobre los
cuales a posteriori, hacia el año 1980, se comenzaría a construir el Parque
Municipal Juan Carlos I. Lo cierto es que durante este tiempo se continuó con el
arreglo de los caminos rurales, acequias, calles y otros.
El último alcalde antes
de las primeras elecciones democráticas tras el franquismo fue d. Francisco
Lorencio Fernández. Se inaugurará la Lonja Nueva al final de la Gran Vía y se proyectará
En el año 1979 se
realizaban las primeras elecciones tras el fin del Franquismo. Había llegado la
democracia a las Entidades Locales. Desde el año 1979 hasta el 2015 han pasado cinco alcaldes por el Consistorio, que a
continuación relacionamos:
D. Cristóbal Robles
Jaén 19-abril-1979 a 9-octubre-1982
D. Manuel Soria García
9-octubre-1982 a 23-mayo-1983
D. Pedro Abellán
Soriano 23-mayo-1983 a 14-junio-2003
D. José Soria García
14-junio-2003 a 13-junio-2013
El primer alcalde este
periodo fue el maestro de la entonces Educación General Básica d. Cristóbal
Robles Jaén, militante de la Unión de Centro Democrático y que en el año 1982
sería sustituido por el también militante de la U.C.D. el recordado d. Manuel
Soria García.
En el año 1980 se
construye el Parque Municipal Juan Carlos I, el Museo Arqueológico Municipal se
convierte en una extensión del Provincial de Murcia, en lo que de facto fue su
fundación. En el año 1982 se inicia el expediente para declarar la Casa-Cárcel
como Monumento Histórico-Artístico. Se realizan urbanizaciones de calles, como
las del barrio de San Cristóbal, Plaza de Toros, Gran Vía, Plaza de Sor
Catalina Campos etc y se continúa con la electrificación de parajes rurales,
así como el alumbrado público en pedanías. También en el año 1980 se proyecta
un hogar del pensionista, idea que venía ya desde el primer proyecto elaborado
en el año 1977 y que se terminaría a mediados de los años 80 en una finca de la
Cuesta del Parador propiedad del Hospital de la Real Piedad. A pesar de no
haber estado más que siete meses como alcalde de Cehegin, Manuel Soria dejó una
buena imagen de su paso y continuó con las líneas emprendidas desde que la
U.C.D. ganase las elecciones en abril de 1979.
Locales del año 1983, el Partido Socialista Obrero Español obtiene la victoria
de la mano de d. Pedro Abellán Soriano, que a la postre vendrá a ser el alcalde
que más años ostente el cargo desde los primeros Ayuntamientos Constitucionales
del siglo XIX con veinte, durante el periodo 1983-2003. Tan largo periodo da
para mucho y en este tiempo se produce el definitivo despegue económico del
pueblo y su modernización a la par del desarrollo del país, con una gran
cantidad de inversiones en edificios, obras civiles y diversos ámbitos
(sanitario, cultural, deportivo, social, urbano etc ) El primer Alcalde que ejercerá todo su
mandato dentro el siglo XXI será d. José Soria García. Hermano del nombrado
Manuel Soria, recogió el testigo en el año de 2003, tras ganar las elecciones
locales el Partido Popular por mayoría absoluta. En la fecha de redacción de
este artículo (noviembre del año 2006) aun no ha terminado esta primera
legislatura. En estos años de alcaldía se ha apostado por inversiones fuertes
en proyectos de infraestructura urbana, una interesante labor en Servicios Sociales,
Turismo, Medio Ambiente, Cultura y otros.
José Soria García ha sido relevado en el cargo por don José Rafael Rocamora
Gabarrón, del P.S.O.E. que tomó posesión el pasado día 13 de junio de 2015.
Entre d. José Navarro de Cuenca y d. José
Rafael Rocamora han transcurrido 115 años, que parece poco. Ha sido más de un
siglo con tensiones políticas, enfrentamientos fratricidas, momentos
económicamente buenos, otros de miseria (que la había en el siglo XIX y también
mucha en el XX) y de todo ello han sido testigos de primer orden los alcaldes
que han dirigido el Consistorio cada uno en el tiempo que le ha tocado vivir.
Decíamos al principio que son treinta y ocho los que tomaron la vara concejil y
de ellos, por pura cuestión natural, quedan, si acaso, media docena. Pero el
cargo, para quien lo ha llevado a las espaldas, queda perenne ya para la Historia y las Actas
Capitulares como pedestal o losa fúnebre de aquel que presidió el Consistorio
en cada momento. Pero por encima de las Actas está la memoria colectiva, que,
siempre coloca a cada uno en su lugar. Los Alcaldes son la Columna Vertebral
Municipal y por ello mismo la mayoría, hubiera merecido o
necesitado, no un fragmento, más bien un artículo, pero esto no ha sido posible
en este momento. Tal vez el tiempo nos ayude a revivir, más extensamente y en
profundidad, estos cien años de Alcaldes en Cehegin. No obstante sería deseable
que el presente trabajito haya servido, cuanto menos, para conocer, siquiera
someramente, a aquellos que rigieron el destino de esta ciudad durante un
largo, muy largo, y sin duda apasionante, siglo XX.

References: Artículo 1
 artículo 305

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9
 artículo 305