Source: http://www.teknofilo.com/analisis-lg-g3-s/
Timestamp: 2017-01-22 18:14:11+00:00

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Análisis del LG G3 S – Teknófilo
¡SORTEOS! Estamos sorteando un Elephone S7 3GB/32GB [Participar]	Análisis del LG G3 S
Luis Aguilar 21 diciembre, 2014	Análisis, Telefonía
LG ha huido acertadamente del término “mini” para designar al hermano pequeño del LG G3, ya que el LG G3 S no es precisamente un teléfono pequeño. Se trata un teléfono de gama media con un aspecto similar al del LG G3, pero con unas especificaciones técnicas notablemente inferiores y un precio más asequible.
La espectacular pantalla de 5,5″ con resolución QHD del LG G3 ha sido sustituida por una pantalla de 5″ con una modesta resolución 720p. La cámara de 13 MP del LG G3 ha sido recortada hasta los 8 MP. Y por último, el procesador Snapdragon 801 del LG G3 ha sido reemplazado por un Snapdragon 400 de menor potencia.
Otros aspectos, sin embargo, no han sufrido cambios. El LG G3 S posee un diseño prácticamente idéntico al del LG G3, con botones en la parte trasera y un cuerpo curvado de apariencia metálica. La cámara principal también cuenta con enfoque por láser, igual que la de su hermano mayor, y a nivel de software las diferencias son mínimas.
Por cortesía de LG, hemos recibido un LG G3 S que hemos probado durante varias semanas, y a continuación os contamos nuestra opinión.
LG nos sorprendió a todos el año pasado cuando anunció el LG G2, que contaba con un original diseño que colocaba todos los botones en la parte de atrás.
Aunque la idea fue recibida de manera desigual por los usuarios – a algunos les encanta mientras que a otros les parece poco práctico – la compañía repitió la misma disposición de botones en el LG G3. Habiendo utilizado durante mucho tiempo el LG G2 como teléfono principal, no acabo de ver la ventaja de tener los botones en la parte de atrás desde un punto de vista de ergonomía.
Sin embargo, la ausencia de botones en los laterales permite estrechar los marcos de la pantalla, algo muy interesante en teléfonos de gran tamaño como el LG G3 o el LG G Flex y, en menor medida, también en el LG G3 S.
En cuanto a la construcción, LG es uno de los pocos fabricantes que sigue recurriendo al plástico para todos sus terminales. Incluso Samsung, que tradicionalmente ha abusado del plástico, ha comenzado a incorporar metal en sus últimos teléfonos.
LG ha reconocido que intentó dotar al LG G3 de un cuerpo de metal, pero prefirió no hacerlo para no aumentar el grosor del marco de la pantalla. Aunque el LG G3 S es un teléfono con un cuerpo de plástico, LG le ha dotado de una apariencia metálica que está muy bien conseguida. Lamentablemente basta poner la mano encima para sentir que en realidad no se trata de metal.
El LG G3 S está disponible en tres colores – blanco, negro y dorado – y nos ha sorprendido gratamente que el plástico utilizado repele muy bien las huellas dactilares, de las que no queda ni rastro aún al utilizar el teléfono con los dedos sucios.
El aspecto del LG G3 S es bastante atractivo, aunque su acabado y construcción no son tan cuidados y llamativos como los del HTC One mini 2 o el iPhone 6. El hecho de que la tapa sea retirable trae ventajas pero también hace que no se sienta tan sólido al sostenerlo como ocurre con otros teléfonos construidos en una sola pieza.
En cuanto a dimensiones y peso, el LG G3 S es un teléfono bastante grande para ser un teléfono “mini”, ya que cuenta con una pantalla de 5 pulgadas. Hasta hace poco ese era el tamaño de pantalla de los teléfonos estrella de los principales fabricantes.
Un aspecto donde vemos margen de mejora es en el grosor del cuerpo, que está por encima de otros teléfonos que hemos probado, a excepción del nuevo Moto G. El LG G2, aún siendo más antiguo y contando con una pantalla de mayor tamaño (5,2″), posee unas dimensiones de ancho y alto prácticamente idénticas pero un menor grosor.
Por suerte, al no tener un grosor uniforme sino un perfil curvo, el LG G3 S no se percibe como un teléfono excesivamente grueso en la mano.
El problema de los teléfonos con pantallas grandes como el LG G3 S es que resultan difíciles de manejar con una sola mano ya que el dedo pulgar no alcanza ciertas zonas de la pantalla.
En el caso del LG G3 S, podemos llegar fácilmente a los extremos laterales, pero resulta complicado llegar a la parte de arriba. LG ha incluido el modo de operación con una mano, del que hablaremos más adelante, pero que no acaba de solucionar el problema de la altura de la pantalla.
La parte de delante del LG G3 S está ocupada principalmente por la pantalla, que ocupa una gran parte del frontal.
La ausencia de botones laterales ha permitido a LG reducir el grosor del marco de la pantalla al mínimo, como se puede apreciar en las imágenes, lo cual redunda en que el teléfono no sea demasiado ancho a pesar de tener una pantalla de 5″
Encima de la pantalla encontramos el altavoz para el oído, la cámara frontal, el generoso LED de notificaciones (¡bien por mantenerlo!) y el sensor de proximidad.
Hemos escuchado a gente a la que no le funcionaba el LED de notificaciones al comprar el teléfono, por lo que si adquieres este dispositivo asegúrate de comprobar que funciona y, en caso contrario, solicita que sea reemplazado.
Sorprendentemente, LG no ha incluido un sensor de iluminación en el LG G3 S, por lo que debemos ajustar el brillo de la pantalla manualmente. Nos cuesta entender que LG haya omitido un sensor que encontramos de forma habitual en otros teléfonos de mucho menor precio.
En la parte inferior solamente encontramos el logotipo de LG, ya que el LG G3 S no posee botones físicos. Nuestro teléfono de prueba posee algunas inscripciones adicionales, pero esto solo se debe a que es un terminal destinado a medios de comunicación.
LG ha hecho un buen trabajo de optimización del espacio en el frontal, ya que las áreas que quedan por encima y por debajo de la pantalla son bastante pequeñas en comparación con lo que vemos en otros teléfonos (¿verdad que sí, Apple?).
En la parte de atrás encontramos la cubierta trasera de plástico, con una apariencia que simula ser metal y que se puede retirar para tener acceso al interior del teléfono.
En la zona superior de la tapa encontramos la cámara principal y, justo debajo, los botones de control de volumen y de encendido del teléfono, en la misma disposición en la que se encuentran en el LG G3.
A la izquierda de la cámara está el módulo de enfoque por láser y, a la derecha, el nuevo flash de dos tonos.
Sin embargo, en mi opinión, no resulta demasiado sencillo localizar los botones al tacto, especialmente el de subir volumen, que puede ser confundido fácilmente con el de encendido o con la propia cámara al recorrerlos con el dedo.
Cuando el teléfono está apagado, podemos asignar funciones a las pulsaciones largas de estos botones, como por ejemplo QuickMemo+ al botón de arriba y Cámara al botón de abajo.
El LG G3 S posee una pantalla IPS LCD de 5″ con resolución 720p, que ofrece una densidad de píxeles nada despreciable de 294 ppp.
Estas características quedan lejos de la resolución de la pantalla que vimos en el LG G3, que nos sorprendió con su panel QHD (2.560 x 1.440 píxeles) y su elevadísima densidad de píxeles (534 ppp).
El LG G3 S posee una densidad de píxeles suficientemente elevada para que los píxeles individuales sean difíciles de distinguir a simple vista, pero no nos hubiera importado que incorporase una resolución 1080p para que los textos pequeños se vieran algo más nítidos.
El panel del LG G3 S es LCD IPS y cuenta con una matriz de sub-píxeles de tipo RGB, lo que asegura que las imágenes son nítidas.
En otras pantallas, especialmente las de tipo AMOLED, los sub-píxeles se disponen con formas geométricas que reducen la resolución efectiva de la pantalla, pero no es el caso de este teléfono, donde los tres sub-píxeles rojo, verde, y azul están uno a continuación del otro.
Matriz de subpíxeles RGB del LG G3 S
Dejando a un lado la resolución, el brillo máximo de la pantalla es adecuado y eso ayuda a que el teléfono pueda utilizarse a plena luz del día sin demasiados problemas.
Sin embargo, como hemos comentado anteriormente, carece de un sensor de iluminación. Nos cuesta entender por qué LG ha prescindido de este sensor pero, sin embargo, ha mantenido otro tan poco útil como el emisor de infrarrojos.
Los ángulos de visión del LG G3 S son buenos, como era de esperar en una pantalla IPS, y solo se aprecia una ligera pérdida de brillo y cambio de la temperatura de color al girar el teléfono y observarlo desde ángulos extremos.
La reproducción de colores de la pantalla del LG G3 S es adecuada, aunque al tener un panel IPS los colores no son tan vivos ni los negros tan oscuros como en los teléfonos con pantalla AMOLED como, por ejemplo, el Samsung Galaxy S5 mini.
Al igual que el LG G3, el LG G3 S cuenta con la funcionalidad KnockOn que permite activar el teléfono dando dos pequeños golpecitos sobre la pantalla.
El LG G3 S posee un procesador Snapdragon 400 con cuatro núcleos a 1,2 GHz y GPU Adreno 305 acompañados por 1 GB de RAM, unas características bastante más modestas que las de su hermano mayor, el LG G3.
De hecho, este procesador es el mismo que utiliza el Moto G de 2013 y el nuevo Moto G de 2014, ambos con un precio sensiblemente inferior. También son las mismas características que lleva el HTC One mini 2.
A continuación vamos a ver los resultados de someter al LG G3 S a una batería de benchmarks para comprobar su rendimiento frente a otros teléfonos de gama alta.
En el benchmark Quadrant, el LG G3 S obtiene una puntuación de 8.766 puntos, una marca ligeramente por debajo de otros teléfonos de gama media.
En el benchmark AnTuTu v5.2 ha dado un resultado de 17.471 puntos, un valor algo por debajo respecto a otros teléfonos actuales de gama media.
En el benchmark Geekbench ha conseguido 341/1.144 en las pruebas mono/multi-núcleo, unos resultados similares a otros teléfonos de gama media.
El test de Javacript SunSpider 1.0 ha dado 1.063 ms, un resultado relativamente bueno.
El test 3DMark centrado en las capacidades gráficas del teléfono no ha producido unos resultados demasiado espectaculares, sino que sus puntuaciones de 5.593 en Ice Storm, 2.822 en Ice Storm Extreme, y 4.619 en Ice Storm Unlimited se encuentran en línea con otros teléfonos de gama media que hemos probado.
Por último, en el test gráfico GFXBench, el LG G3 S ha ofrecido unos resultados similares al HTC One mini 2.
A la vista de los resultados de los benchmarks, resulta evidente que el LG G3 S es un teléfono de potencia media, lejos del nivel de los teléfonos de gama alta.
Se notan unos mayores tiempos de carga de aplicaciones y juegos frente al LG G3 y otros teléfonos de gama alta. Una vez cargadas las aplicaciones, estas responden con relativa rapidez y no hemos tenido problemas de rendimiento en aplicaciones habituales como Google Maps, WhatsApp, Facebook, o Twitter, entre otras.
En algunas ocasiones, al utilizar el teléfono, hemos visto cómo el escritorio se re-dibuja al salir de una aplicación, lo que suele ser un signo de que la memoria se ha llenado y Android ha expulsado el interfaz de usuario de la memoria. No es un problema grave pero resulta algo molesto.
En los juegos que hemos probado, el rendimiento del LG G3 S ha sido bueno ya que títulos 3D exigentes como Asphalt 8 o Dead Trigger 2 se mueven con fluidez. Ahora bien, si incrementamos el nivel de calidad gráfica al máximo, la tasa de imágenes por segundo se resiente.
El LG G3 S posee tan solo 8 GB de almacenamiento interno, si bien es posible añadir una tarjeta micro-SD. En cualquier caso, teniendo en cuenta que no todas las aplicaciones pueden moverse a la tarjeta micro-SD, los escasos 8 GB de almacenamiento interno pueden suponer una limitación importante a la larga.
En el aspecto de conectividad, el LG G3 S va bien servido ya que soporta Wi-Fi 802.11 b/g/n, Bluetooth 4.0, 3G/HSPA+, 4G/LTE Categoría 4 (hasta 150 Mbps), radio FM, DLNA, NFC y GPS-A.
El LG G3 S alcanzó los 24 Mbps de bajada y 11 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica 100/10.
En la prueba de 4G, el LG G3 S ha alcanzado los 32 Mbps de bajada y 18 Mbps de subida con una rápida conexión 4G de Vodafone.
La batería del LG G3 S es reemplazable y posee una capacidad de 2.540 mAh, una cantidad superior a otros teléfonos de gama media como el nuevo Moto G (2.070 mAh, pantalla de 5″).
Nos hubiera gustado ver una capacidad de batería más elevada aunque pasase a ser “no reemplazable”. De hecho nos pareció muy buena idea que el LG G2 incorporase una batería con un tamaño irregular para aprovechar todo el espacio libre en el interior del teléfono.
Este modo de ahorro también permite modificar algunos ajustes como el brillo o el tiempo de espera de la pantalla antes de apagarse cuando la batería alcanza un umbral mínimo.
A diferencia de otros teléfonos como el HTC One mini 2 o el Samsung Galaxy S5 mini, el LG G3 S no posee un modo de ahorro de energía extremo. Tampoco encontramos en el LG G3 S la posibilidad de desactivar selectivamente ciertos servicios o aplicaciones para que no se ejecuten en segundo plano cuando la batería está baja.
En el día a día, sin ningún modo de ahorro activado, el teléfono aguanta sin problemas un día de uso. En nuestra prueba habitual consistente en dejar reproducir un vídeo en HD indefinidamente con el brillo a nivel máximo y la conexión WiFi activa, el LG G3 S ha aguantado 5 horas y 54 minutos antes de que se agotase la batería.
Como se puede observar en la gráfica adjunta, la autonomía del LG G3 S es bastante respetable de otros teléfonos, aunque queda bastante por debajo del Galaxy S5 mini.
El LG G3 S corre Android 4.4.2 KitKat (no sabemos si recibirá Lollipop ni cuando lo hará) y, por encima del sistema operativo, LG ha incorporado su propia capa de personalización, que se ha visto mejorada en su última versión tal y como pudimos comprobar en el LG G3.
LG ha remodelado su interfaz para hacerlo más plano, más simple y con colores más tenues, en línea con el diseño que vemos en otras marcas como Apple o HTC, y que ahora también incorpora por defecto Android 5.0 Lollipop gracias a Material Design.
Seguimos detectando una cierta inconsistencia en los iconos utilizados por LG. Mientras que algunos iconos – como Mensajes o Llamadas – tienen aspecto cuadrado, otros iconos – como Contactos o Ajustes – presentan un aspecto circular.
LG ofrece bastantes opciones de personalización sobre el interfaz ya que, entre otros, es posible seleccionar el efecto de apagado de la pantalla, escoger los botones virtuales que queremos que se muestren, y seleccionar el efecto de transición entre las pantallas del escritorio.
A diferencia del LG G3, en el LG G3 S no encontramos ni rastro de las tarjetas Smart Notice, que hacían sugerencias y recomendaciones según el estado del teléfono, tu comportamiento y la ubicación.
Por ejemplo, el LG G3 puede sugerirte que borres aplicaciones que no has utilizado en los últimos meses, que respondas una llamada perdida que no has atendido, que cojas el paraguas ante de salir de casa, o que conectes WiFi al llegar a la oficina. Por alguna razón que desconocemos, LG ha decidido prescindir de esta funcionalidad en el LG G3 S.
LG no incluye la pestaña Descargas que encontrábamos en dispositivos más antiguos de la marca, y que nos parecía bastante útil para localizar aplicaciones descargadas.
Debajo de las aplicaciones QSlide están los ajustes de brillo y del volumen del teléfono, y a continuación encontramos el área de notificaciones, que ocupa menos de la mitad de la pantalla, especialmente si tenemos abierto el reproductor de música como en la imagen.
Se trata de siete aplicaciones – Vídeo, Internet, Teléfono, Mensajes, Calendario, E-Mail, y Gestor archivos – que se ejecutan en una pequeña ventana y que nos permiten seguir utilizando el teléfono para otras tareas. Lamentablemente no es posible utilizar cualquier aplicación en una ventana, sino únicamente una de las indicadas.
Calendario Navegador Marcador Vídeo El LG G3 S también incorpora la funcionalidad de Pantalla Inteligente que ya vimos en su día en el LG G2 y que incorporan otros teléfonos. Esta funcionalidad hace que la pantalla permanezca encendida y no se apague mientras la cámara frontal detecte que estamos mirando la pantalla.
Como hemos comentado anteriormente, el LG G3 S posee un LED de notificaciones muy visible. Resulta posible personalizar qué eventos hacen brillar el LED: llamada entrante, llamada y mensaje perdidos, carga de batería, y descarga de aplicaciones.
En el apartado de sonido, el LG G3 S permite establecer un modo silencioso durante el cual se silencian todos los sonidos (excepto alarmas o llamadas de ciertos contactos seleccionados) e incluso el LED de notificaciones.
Resulta interesante si no queremos que las notificaciones nos despierten por la noche ya que es posible programar la activación de este modo.
El LG G3 S ofrece algunas funciones relacionadas con movimientos. Como ya hemos comentado, es posible encender y apagar la pantalla haciendo un doble toque sobre la misma. Otra posibilidad es silenciar el tono de llamada o una alarma al voltear el teléfono.
Aunque el LG G3 S no es tan grande como su hermano mayor, el LG G3, puede resultar un tanto incómodos de manejar para aquellos que tengan las manos pequeñas. Por eso LG ha incluido unas opciones de Operación con una mano que permiten desplazar el teclado a derecha o izquierda para usarlo fácilmente con una mano.
El LG G3 S ofrece también el Modo de Invitado, que se activa al introducir un código o patrón de desbloqueo diferente al habitual. Este modo muestra solamente las aplicaciones preseleccionadas, por lo que está especialmente indicado para prestar el teléfono a otra persona sin que tenga acceso a nuestras aplicaciones personales (correo electrónico, galería de imágenes, etc.).
El LG G3 S también incorpora una utilidad interesante llamada Smart Cleaning que permite identificar ficheros que pueden ser eliminados del teléfonos para liberar espacio.
Por último, LG ha incorporado un nuevo modo de desbloqueo del teléfono llamado Knock Code, que consiste en un patrón de 3 a 8 toques en la pantalla en cuatro posibles zonas.
Es posible desbloquear el teléfono con este patrón aún cuando la pantalla esté apagada.
El LG G3 S incluye solo unas pocas aplicaciones preinstaladas como Gestor de Archivos, Quick Remote, QuickMemo+, y SmartWorld. A continuación vamos a repasar brevemente en qué consiste cada una de estas aplicaciones.
QuickRemote convierte al LG G3 S en un mando a distancia universal para controlar un televisor, DVD o Blu-ray.
Por alguna razón que desconocemos el LG G3 S permite controlar menos tipos de dispositivos que el LG G3, que también permite controlar aire acondicionado, set top boxes, etc.
A diferencia del LG G3, el LG G3 S tampoco tiene una opción para aprender un comando de un mando a distancia, en caso de que no encontremos el dispositivo en la base de datos.
Al igual que el LG G3, el LG G3 S no destaca especialmente en el aspecto sonoro, sobre todo si lo comparamos con rivales como el HTC One mini 2 o Sony Xperia Z3 Compact que incorporan dos altavoces estéreo en el frontal.
El LG G3 S solo posee un altavoz en la parte de atrás, por lo que cuando está apoyado de ese lado el sonido se amortigua.
El altavoz emite un sonido potente gracias a un amplificador de 1W pero carece de cuerpo, por lo que recomendamos utilizar unos buenos auriculares para escuchar música.
El LG G3 S incorpora un reproductor de música bastante completo, que permite visualizar las canciones por título, álbum, artista y género. Puede reproducir audio de muy alta calidad en formato FLAC.
El reproductor también incorpora otras funcionalidades interesantes como un ecualizador con ajustes pre-configurados para cuando utilizamos auriculares, la posibilidad de ajustar el tono y la velocidad de la reproducción, y el acceso a YouTube para buscar el vídeo de una canción.
Música Música Música Música La aplicación Galería se utiliza para visualizar y reproducir las fotos y vídeos almacenados en el teléfono e incluso aquellas almacenadas en discos NAS conectados a la red o servicios en la nube como Dropbox.
La aplicación Galería también permite editar las imágenes mediante diversas funcionalidades como Retoque Automático, Recortar, Girar y Estilos (un conjunto de filtros preconfigurados), Perfeccionar, Selectivo, Vintage, Drama, Blanco/Negro, Escape HDR, Retrolux, Desenfoque, Inclinación-Desplazamiento, y Marcos.
La reproducción de vídeo es correcta y el teléfono es capaz de reproducir sin problemas ficheros HD 1080p compatibles gracias a su procesador de cuatro núcleos.
Para comprobar la compatibilidad con diversos formatos de audio y vídeo, hemos sometido al LG G3 S a una completa batería de vídeos de prueba (todos ellos de corta duración y con formatos un tanto extraños):
A continuación hemos incluido los resultados de las pruebas efectuadas con el LG G3 S.
Como se puede apreciar en la tabla anterior, este reproductor es bastante completo ya que permite escoger pistas de audio, soporta subtítulos en el propio fichero de vídeo, aunque no reproduce pistas de sonido DTS ni AC3.
Dada la resolución de la pantalla, la posibilidad de reproducir vídeos 4K no parece ser una necesidad, pero es muestra más de que el teléfono no es tan potente como el LG G3, que lo reproducía con total fluidez.
El LG G3 nos dejó muy buen sabor de boca cuando analizamos su cámara de fotos, capaz de tomar buenas instantáneas incluso en condiciones de poca luz gracias a un buen sensor y a la estabilización óptica.
En el caso del LG G3 S, las especificaciones de la cámara son algo inferiores ya la resolución del sensor ha disminuido de 13 a 8 MP, y la lente carece de estabilización óptica. Lo que sí que ha mantenido LG respecto al LG G3 es el enfoque por láser.
Sobre el papel, las especificaciones de la cámara del LG G3 S resultan bastante corrientes en comparación con otros teléfonos de gama media, salvo por el novedoso enfoque por láser que ya vimos en el LG G3.
LG ha optado por la simplicidad a la hora de diseñar el interfaz de la cámara. En la parte derecha encontramos los habituales botones de captura de foto y grabación de vídeo, así como la última foto tomada y un botón para ir atrás.
Modo: Automático o panorama
La cámara del LG G3 S posee un modo automático de HDR que activa esta función cuando existe un gran contraste entre luces y sombras en la imagen. El LG G3 S también permite tomar fotos panorámicas, como ya es habitual en muchos teléfonos, aunque se toma un buen tiempo en procesar y juntar todas las imágenes.
Echo de menos tener un mayor control manual sobre los parámetros del disparo. Me hubiera gustado poder ajustar la sensibilidad ISO, compensar la exposición, modificar el balance de blancos, o fijar el punto de medición, por citar algunos parámetros que otros fabricantes sí que permiten alterar.
En cuanto al enfoque, LG ha incorporado en el LG G3 S la misma tecnología láser de enfoque que vimos en el LG G3, algo que ningún otro fabricante había hecho. Según LG, se trata de la evolución de una tecnología que desarrolló para que sus robots de limpieza no chocasen con las paredes.
El teléfono es capaz de estimar la distancia a la que se encuentra un objeto emitiendo un rayo láser y midiendo el tiempo que tarde en reflejarse. Esto le da al teléfono una idea aproximada de la distancia a la que debe enfocar, para a continuación afinar esta distancia utilizando la técnica habitual de enfoque por contraste.
LG afirma que el láser permite a la cámara enfocar en menos tiempo que lleva parpadear. Al igual que constatamos con el LG G3, el LG G3 S enfoca rápido, pero esta velocidad no compensa que la aplicación de cámara tarda varios segundos en arrancar y que se percibe un cierto retardo desde que pulsamos el botón de captura hasta que la foto es capturada.
A continuación, vamos a comparar las imágenes capturadas del LG G3 S con las capturadas por un conjunto muy diverso de teléfonos: el HTC Desire Eye (13 MP), HTC One mini 2 (13 MP), el Samsung Galaxy S5 (13 MP), y el iPhone 6 Plus (8 MP).
En escenas a plena luz del día, la imagen capturada por el LG G3 S posee menor nitidez que la capturada por otros teléfonos, incluso aquellos con una resolución similar como el iPhone 6 Plus. Basta con fijarse en los ladrillos para comprobar que están peor definidos.
Cuando la luz escasea, la calidad de la imagen es buena en comparación con otros teléfonos, como el HTC One mini 2 o incluso el Samsung Galaxy S5.
Aunque la imagen presenta más ruido y menos nitidez que la captada por el iPhone 6 Plus, no podemos olvidar que estamos comparando el LG G3 S con un teléfono que cuesta más del doble y que además cuenta con estabilización óptica de imagen.
En definitiva, la cámara principal del LG G3 S ofrece una calidad de imagen correcta, similar a otros teléfonos que hemos probado. Nos hubiera encantado que LG hubiera incorporado estabilización óptica en el LG G3 S, pero aún con todo el ruido es bastante contenido.
Aquí os dejamos con una galería de fotografías tomadas con el LG G3 S en tamaño original para que podáis apreciar la calidad de las imágenes en una gran variedad de situaciones.
El LG G3 S no es capaz de grabar vídeos 4K, pero sí que puede grabar vídeos 1080p con un bitrate de unos 17 Mbps. Cada minuto de vídeo ocupa aproximadamente 120 MB.
A continuación podéis ver un vídeo grabado con el teléfono, donde se aprecian ciertos problemas con el enfoque, que en ocasiones se pierde y tarda varios segundos en fijarse.
La cámara frontal del LG G3 S tiene una resolución de tan solo 1,3 megapíxeles, que está por debajo de muchos otros teléfonos y, por tanto, no atraerá a los amantes de los selfies.
La cámara frontal ofrece un efecto de mejora de la piel que muestra una barra deslizante en la pantalla para ajustar la intensidad de este efecto. Este efecto puede producir imágenes muy artificiales si no tenemos cuidado.
En Amazon España podemos encontrar el LG G3 S por EUR 165,00, un precio bastante atractivo para un teléfono “mini.”
El precio del LG G3 S es sensiblemente inferior al del LG G3 ( EUR 329,00), pero también lo es el tamaño y resolución de su pantalla, la potencia de su procesador, y la calidad de su cámara de fotos.
Otras opciones interesantes si estás evaluando un terminal Android de gama media con un tamaño de pantalla por debajo de 5 pulgadas son los otros “minis” como el Samsung Galaxy S5 mini ( EUR 231,74), el HTC One mini 2 ( EUR 239,90) o, en un segmento superior, el Sony Xperia Z3 Compact ( EUR 398,80).
Con un precio similar al LG G3 S encontramos al Nexus 5 ( EUR 149,08), que posee una pantalla 1080p de 5″ y unas características técnicas más potentes, además de la seguridad de recibir las últimas versiones de Android puntualmente. Ahora bien, Google planea dejar de venderlo, por lo que si estás interesado en él deberías darte prisa en comprarlo.
Por un precio bastante inferior podemos hacernos con el nuevo Moto G ( EUR 138,01), que cuenta con una pantalla y unas especificaciones técnicas muy parecidas al LG G3 S, aunque su diseño es más corriente.
Por último, tampoco debemos olvidar el LG G2, que fue el teléfono estrella de la compañía en 2013. Cuenta con una pantalla 1080p de 5,2″, una batería de 3.000 mAh, cámara de 13 MP con estabilización óptica, y un hardware potente, por lo que es una opción muy interesante por tan solo EUR 429,00.
LG ha lanzado un terminal “mini” con una apariencia muy similar a la de su teléfono estrella, el LG G3, que se caracteriza por sus estrechos marcos de pantalla y sus característicos botones situados en la parte de atrás.
Dejando a un lado su aspecto, las características técnicas del LG G3 S son considerablemente inferiores a las de su hermano mayor, lo que también conlleva que el precio de este terminal sea más atractivo.
La pantalla del LG G3 S queda lejos de la del LG G3, e incluso también de la del LG G2 del año pasado. A pesar de su generoso tamaño de 5″, LG no ha incorporado un panel IPS con resolución 1080p sino que se ha quedado en 720p. No es un problema grave pero la menor resolución se nota a la hora de navegar por páginas web con textos pequeños.
El mayor inconveniente de la pantalla no es la resolución, sino la falta de un sensor de iluminación que ajuste automáticamente el brillo a las condiciones ambientales. Nos cuesta entender que LG haya prescindido de este sensor pero, sin embargo, mantenga el emisor de infrarrojos, cuya utilidad parece más dudosa.
En cuanto al rendimiento, el LG G3 S ofrece unos resultados en línea con otros teléfonos de gama media. El teléfono se comporta bien a la hora de movernos por el interfaz y ejecutar aplicaciones y juegos exigentes, aunque los tiempos de carga son superiores a los que encontramos en teléfonos de gama alta.
Los juegos exigentes 3D se mueven con fluidez en el LG G3 S, aunque si establecemos el máximo nivel de calidad gráfica en juegos como Dead Trigger 2, la tasa de imágenes por segundo se resiente.
El almacenamiento interno resulta algo escaso para nuestro gusto, ya que los 8 GB se llenan rápidamente.
Por suerte es posible ampliar la capacidad mediante tarjeta micro-SD, pero no todas las aplicaciones y contenidos pueden moverse a este tipo de almacenamiento.
En el apartado software, el interfaz del LG G3 S es sencillo de manejar y presenta algunas funcionalidades interesantes, como el editor de iconos, las aplicaciones QSlide, KnockOn, Knock Code, o Teclado Inteligente.
Las aplicaciones propias de LG para Música, Fotos y Vídeo no son tan vistosas como las de HTC, pero cumplen adecuadamente con su función.
La cámara no es tan potente como la del LG G3, ni en características técnicas ni en funcionalidades software, pero produce imágenes con buena calidad, dentro de lo que cabe esperar en un teléfono de gama media. La rapidez del enfoque por láser no acaba de ser una gran ventaja a la hora de tomar fotos esporádicas, ya que la aplicación Cámara tarda varios segundos en abrirse y también se nota un retardo en la captura al pulsar el botón de disparo.
El precio del LG G3 S es bastante atractivo en comparación con otros teléfonos “mini” de un tamaño de pantalla incluso menor, aunque el nuevo Moto G le lleva la delantera gracias a unas características técnicas similares a un precio inferior. A favor del LG G3 S se encuentra su diseño, más atractivo que el de otros teléfonos.
También encontramos otro rival duro del LG G3 S dentro de la casa, ya que el LG G2 posee un precio algo superior pero unas características técnicas bastante más potentes. A nivel de software, sin embargo, no sabemos a cuál de los modelos dará más prioridad LG a la hora de recibir actualizaciones de Android, como Lollipop.
Diseño atractivo y cuerpo de plástico con aspecto metálico que repele las huellas por completo.
Frontal con marcos muy estrechos rodeando la pantalla y poco espacio desaprovechado encima y debajo de la pantalla
Rendimiento del teléfono adecuado, aunque con tiempos de carga algo elevados en comparación con otros terminales de gama alta
Cámara de fotos con calidad correcta y rápido enfoque mediante láser, aunque a la hora de grabar vídeo se producen pérdidas del enfoque momentáneas
Interfaz de usuario de LG con un diseño moderno y funcionalidades interesantes (QSlide, KnockOn, Knock Code, Teclado Inteligente, etc.)
Ausencia de sensor de iluminación para controlar el brillo de la pantalla
Almacenamiento interno de tan solo 8 GB ya que, si bien es ampliable mediante micro-SD, no todas las aplicaciones pueden aprovechar ese tipo de almacenamiento
Resolución de la pantalla 720p, que hace que los textos pequeños no se vean tan nítidos como en otros teléfonos de 5″ con resolución 1080p
Ausencia de controles manuales para la aplicación de cámara
Nota: El teléfono LG G3 S ha sido cedido amablemente por LG para la realización de este análisis.
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Tiene cristal gorilla glass?

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