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Timestamp: 2018-01-21 20:41:47+00:00

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PRESENCIA INGLESA EN MALVINAS
Se acepta como primer avistaje de Malvinas el producido por Sebald de Weert el 24 de enero de 1600, en tanto que el primer asentamiento corresponde a la expedición encabezada por Antonio Bouganville en el año de 1764.
A fines de 1765 el gobierno británico dispuso el envío de una nueva expedición al mando del capitán John Mc. Bride con el fin de ocupar las islas. Las instrucciones que el secretario de Estado Conway dio a Mc. Bride fueron precisas: si se encuentra algún súbdito de nación amiga debe explicárseles que las islas pertenecen a Inglaterra, por derecho de descubrimiento y debe dársele un plazo de 6 meses para el desalojo. Mc. Bride llegó a las Malvinas el 8 de Enero de 1776. Mientras tanto España que reclamaba el archipiélago, nombraba gobernador a D. Phelipe Ruiz Puente, capitán del navío. En la orden del Rey, se le manda a tomar posesión de las islas con las fragatas de su mando Liebre y Esmeralda.
En la misma orden se establece la dependencia del gobierno de Malvinas con respecto al de Buenos Aires “...el Gobernador y Capitán General de la Provincia de Buenos Aires, a cuyas Ordenes debéis estar, declarando, como desde ahora declaro el gobierno de las Malvinas, dependiente de aquella capitanía general ...”.
Inglaterra ya decidida a intervenir en las islas envió una expedición para establecer una o más colonias al mando del Comodoro John Byron, que visitó las Malvinas y el 15 de Enero de 1765 penetró en un amplio puerto formado por tres islas (Trinidad, Vigía y parte noreste de la Gran Malvinas); Byron lo llamó Egmont en honor del Primer Lord del Almirantazgo y Segundo Conde de Egmont. Los ingleses izaron su bandera y tomaron posesión de todas las islas vecinas bajo el nombre de “Falkland Island” para el Rey Jorge III.
Cuando España tuvo conocimiento de la ocupación de las Malvinas por los franceses, inició una fuerte y decidida reclamación ante su aliado francés Luis XV.
Las negociaciones fueron largas, pero Francia reconoció el Derecho español a las islas y resolvió entregarlas a los españoles previa indemnización de todo lo gastado como particular por Bouganville.
Entre tanto los ingleses habían tomado conocimiento de este establecimiento francés, al que visitaron , pero se retiraron dejando una declaración por la cual afirmaban que las islas pertenecían a Inglaterra.
El 2 de Abril de l767, el ya Capitán de Navío Felipe Ruiz Puente tomaba solemne posesión de la colonia francesa de Puerto Luis.
Un año después la población se denominó Puerto de Nuestra Señora de la Soledad,
El 28 de Noviembre de l769, se produjo en el Estrecho de San Carlos el encuentro de una nave española salida en exploración de Puerto Soledad, con otra inglesa procedente de Puerto Egmont. A partir de entonces los españoles tuvieron la certeza de la presencia inglesa en la isla aunque no sabían donde.
Siguiendo ordenes de la Corona española, el gobernador de Buenos Aires, Francisco Bucarelli y Uruzúa, daba ordenes terminantes al Capitán de Navío Juan Ignacio Madariaga, el 26 de Marzo de 1770, para que encontrara y expulsara a los ingleses de Las Malvinas.
El 3 de Junio de 1770 Madariaga fondeo en Pto. Egmont y después de intercambiar mensajes de protesta de los ingleses durante varios días, resolvió proceder.
El 10 de Junio de 1770 fue el señalado para el ataque mientras los ingleses se aprestaban a la defensa. A las diez horas se da la señal de empezar la lucha y abrir fuego sobre la “Favorita”, la fragata inglesa que se hallaba en ese lugar. Las lanchas desembarcaron en tierra y luego algunos cañonazos fueron intercambiados entre los bandos contrincantes. Los ingleses lo hicieron para salvar el honor y luego izaron bandera blanca. No hubo bajas.
Cuando la noticia llegó a Inglaterra se hizo una cuestión de honor recuperar el asentamiento y recibir satisfacciones.
En realidad Francia no quería la Guerra, y España tampoco y mucho menos sin el apoyo francés. Finalmente Luis XV pidió a Carlos III que hiciera un sacrificio para evitar el conflicto.
Abandonado por Francia, el rey español negocio con Inglaterra y a cambio de una llamada “promesa secreta” de que quedase a salvo su honor, Inglaterra evacuaría a las Malvinas, resolvió ceder y devolver Pto. Egmont. En una declaración firmada el 22 de Enero de 1771 entre Inglaterra y España, se estableció que su Majestad Católica se comprometía “A dar ordenes inmediatas, a fin de que las cosas sean restablecidas en la Gran Malvinas en el Pto. Denominado Egmont exactamente al mismo estado en que se encontraba antes del 10 de Junio de 1770”.
Inglaterra había triunfado. Pto. Egmont fue devuelto el 16 de septiembre de 1771.
Entre tanto e embajador español en Londres, comenzó poco después a pedir la prometida evacuación inglesa, pero la misma tardaba en producirse.
Después de muchas reclamaciones, los ingleses decidieron evacuar las islas y en mayo de 1774 evacuaron Puerto Egmont dejando una placa que rezaba: “ Sepan todas las naciones, que las Islas Falklands, con su puerto, los almacenes, desembarcaderos, puertos naturales, Bahías y caletas a ellas pertenecientes, son de exclusivo derecho y propiedad de su más sagrada Majestad Jorge III, Rey de Gran Bretaña.
El testimonio de lo cual es colocada esta placa y los colores de Su Majestad Británica dejados flameando como signo de posesión por S.W. Clayton, Oficial Comandante de las Islas Falklands, A.D. 1774”. Los ingleses no volverían sino varias décadas después, invocando derechos que nunca tuvieron y que solo habían adquirido por solo una ocupación ilegal y momentánea.
Las islas eran de España. Esta nación ocupó las Malvinas el día 2 de Abril de 1767 y desde 1774, con la evacuación inglesa quedó como única dueña hasta el 13 de Febrero de 1811.
Nuestro país heredó de España sus derechos sobre el territorio patrio, del cual formaron parte de las islas Malvinas.
Desde 1811 a 1820 las islas permanecieron sin ser ocupadas; luego, el 6 de Noviembre de 1820, se hizo el pabellón nacional y hasta 1824 se sucedieron 3 comandantes militares argentinos, mientras el gobierno daba concesiones a Ángel Pacheco y en 1829 nombró a Vernet como primer gobernador Político y Militar de las Malvinas.
El 2 de Enero de 1833, apareció fondeada en Puerto Soledad la corbeta inglesa “Clío”, Capitán J. J. Onslow. El gobernador argentino Pinedo mandó a uno de sus oficiales en visita de cortesía a la nave inglesa y a cambio recibió una intimidación para arriar el pabellón argentino y desocupar las islas.
Empezó a ejecutar su plan. Llamó a Gomilla, le dio armas para los 18 soldados que estaban en la guarnición de tierra y se dispuso a cumplir sus instrucciones. Antes de salir de Buenos Aires le habían entregado el Código de Honor Naval.
A las 9 horas de la mañana del 3 de Enero de 1833 los ingleses desembarcaron, primero izaron en un mástil su bandera y luego arriaron la nuestra y se la enviaron a Pinedo, quien el 5 de Enero, con unos cuantos habitantes a bordo, abandonó las islas y partió a Buenos Aires.
A pedido de Lord Palmerston, el ministro inglés en Buenos Aires, Woodbine Parish había elevado, el 19 de Noviembre de 1829, una nota de protesta al general Tomás Guido, ministro en Relaciones Exteriores de Lavalle, contra el decreto del 10 de Junio de 1829, suscripto por el gobernador delegado Martín Rodríguez, en que se reafirmaban los derechos de la soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas y se nombraba al nuevo gobernador militar y político de las mismas. Parísh, al interpretar los hechos de los años 1770, 1774 y 1775, sostenía que: la República Argentina se había arrogado una autoridad incompatible con los derechos de soberanía de su Majestad Británica sobre las Islas Malvinas. Por su parte el gobernador de Buenos Aires , D, Juan M. De Rosas defendía en sus mensajes a la legislatura los derechos argentinos sobre el archipiélago y formulaba periódicamente las reclamaciones a Gran Bretaña por tal usurpación.
En 1849, Gran Bretaña contestó al reclamo que hizo Rosas por la devolución de las Malvinas, su embajador en Londres, Manuel Moreno, respondió a la nota de Lord Palmerston: “El gobierno de Buenos Aires y de la Confederación Argentina nunca ha consentido en el despojo de su soberanía en las Islas Malvinas que le hizo el gobierno Inglés en 1833, y que lejos de retirar su protesta, del 17 de Junio de aquel año, reiterada con la del 29 de Diciembre de 1834, ha mantenido sus indisputables derechos a aquella posesión por todos los medios que han estado en su poder, y constantemente ha declarado su justa queja por falta de satisfacción. En sus mensajes al cuerpo legislativo, desde entonces, año tras año, ha consignado el formal recuerdo de la cuestión y ha mantenido sus reclamos, formulando sus incontestables derechos perfectos de la República al territorio de las Islas Malvinas”.
Rosas aprobó la actuación de su embajador afirmando que, “ ha sostenido, como correspondía..., los justos derechos de la Confederación Argentina a las Islas Malvinas”.
La Casa de Baring acreedora de la Argentina por el empréstito y esta, a su vez, lo era de Gran Bretaña por las Malvinas. Rosas exigía que primero se solucionara la deuda de las Malvinas, que sabía que no se haría, por lo que quedarían enfrentados el gobierno inglés y la Casa de Baring. El gobierno británico sería entonces el culpable de que no se abonara, desprestigiándose ante sus propios súbditos.
En la desesperación de sufrir un despojo por la fuerza por parte de Inglaterra, exponiéndose a perder la independencia a alguna provincia, Rosas había recurrido a este expediente de exigir, por lo menos, una indemnización por las Malvinas.
Una compañía inglesa había pretendido establecer una línea de navegación a vapor por el Paraná, y Rosas no había consentido. Comienza así el grave problema de la libre navegación de los ríos. El Paraná es nuestro y por él solo deben navegar los barcos argentinos.
Molestaba a los ingleses la política de Rosas , la independencia económica a base de altas tarifas aduaneras y el manejo fiscal del Banco de Buenos Aires .Había que constreñirlo a límites razonables o, si no, eliminarlo.
Rosas formuló una enérgica y muy fundada reclamación diplomática ante el gobierno transandino con fecha 15 de Diciembre de 1847, y encomendó a Pedro de Angelis y Dalmacio Velez Sarsfield la recopilación de los “Derechos argentinos de soberanía y dominio a la parte austral del continente americano y tierras del estrecho de Magallanes”.
Ya durante el gobierno de Julio A. Roca y para solucionar conflicto limítrofe con el país transandino, el presidente Roca concertó una entrevista con su colega chileno (Señor Errázuriz) conviniéndose que la reunión se realizara en el estrecho de Magallanes, frente a Punta Arenas.
El Congreso internacional de Geografía, reunido en Londres en 1895, solicito a todas las sociedades científicas del mundo que contribuyeron a las exploraciones e investigaciones en las regiones del Mar Antártico. Por iniciativa de aquel Congreso se realizo, en 1901, la expedición del Antartic con la conocida participación del Estado argentino.
La Argentina colaboró, además en dicha oportunidad , levantando en 1902 el primer observatorio meteorológico en la isla de Año Nuevo, dependiente del Ministerio de Marina.
En 1903 rescató a los tripulantes del Antartic. En 1904 tomó posesión de las Orcadas. En diciembre de 1904, la corbeta Uruguay, al mando del capitán Ismael F. Galíndez recorrió los archipiélagos de las Orcadas y Shetlands y la isla decepción, buscando supuestamente perdida expedición de Charcot, y haciendo sondajes, relevamientos y rectificaciones de cartas marítimas.
Acuerdos relacionados con las islas
PROTOCOLO POR EL QUE SE CONSTITUYE LA AUTORIDAD ESPECIAL INTERINA EN VIRTUD DEL MEMORANDO DE ACUERDO:
1)Por los representantes, las Partes en este Protocolo establecen una Autoridad Especial Interina, con el objetivo de que pueda desempeñar las funciones del que se le asignan en virtud del Memorando de Acuerdo entre la República Argentina y el Reino Unido.
2)La Autoridad estará integrada por tres Comisionados, uno nombrado por cada una de las partes al entrar en vigor este Protocolo. Cada parte nombrará, asimismo, un Comisionado Suplente, que ejercerá por el Comisionado, cuando este se ausente o, por cualquier otro motivo, no pueda encargarse de los asuntos de la Autoridad, o la posición esté vacante.
3)La Autoridad establecerá su cede en las islas. Las banderas de cada parte se izarán en la cede con arreglo a los procedimientos que determine la Autoridad.
4)Cada uno de los comisionados contará con la ayuda de personal integrado por no más de 10 personas en las islas proporcionado por el Gobierno que lo haya nombrado.
5)La Autoridad está facultada para contratar el personal necesario, establecer reglamentos internos, y adoptar las medidas necesarias y apropiadas para desempeñar sus funciones. . La Autoridad tratará de contratar nacionales de las Partes sobre una base de equidad.
6)Cada Parte sufragará los gastos y el salario del Comisionado que allá nombrado y los de su personal. Los gastos aprobados por la Autoridad serán sufragados equitativamente por las partes. Cada una de las Partes pondrá, inmediatamente, a disposición de la Autoridad la suma de doscientos cincuenta mil dólares, para hacer frente a los gastos de la Autoridad hasta que ésta determine sus procedimientos presupuestarios.
7)La Autoridad establecerá enlaces y procedimientos apropiados con la administración local para desempeñar sus funciones de conformidad con lo previsto en el acuerdo.
8)La Autoridad someterá informes a las partes, por lo menos mensualmente, en la forma de un acta aprobada, después que este protocolo entre en vigor. Tales informes comprenderán una bendición completa de costos. Toda opinión disidente se adjuntará al acta aprobada en forma de apéndice. La Autoridad hará publica la información relativa a sus actividades según lo estime pertinente
9)La Autoridad desplegará todos los esfuerzos razonables para llegar a sus decisiones por consenso. A defecto del consenso, la Autoridad adoptará sus decisiones por mayoría de votos.
10)Las partes velarán por que la Autoridad en el desempeño de sus funciones y facilitarán las actividades necesarias de la Autoridad dentro de sus recursos-
El enfrentamiento de 1982 entre Argentina y Gran Bretaña se inicia a partir de las actividades empresarias de un argentino, Constantino Davidoff. Su actividad principal eran los negocios relacionados con la chatarra. En el mes de Septiembre de 1979 firmó en Londres un contrato con la empresa Christian Salvensen de Edimburgo, adquiriendo las instalaciones balleneras abandonadas en las islas Georgias, a un valor inferior a los u$s 200000.
Esto representaba un brillante negocio que dejaría excelentes ganancias, pues el precio de la chatarra, permitiría en ese momento obtener cifras cercanas a los u$s 10000000. Para desmantelar las instalaciones era necesario transportar a las islas personal y equipos.
En diciembre de 1981, Davidoff zarpa con destino a Puerto Leith, llegando a la Bahía Stromness unos días después. Si bien Davidoff envió una carta comunicando a la Embajada Británica su viaje al archipiélago de Malvinas, no especificó que lo haría en un barco de las características del rompehielos "Almirante Irizar", ni que se dirigiría directamente a las Georgias sin antes tramitar su desembarco en Grytviken. Este breve viaje sirvió para tomar fotografías (3500) e inventariar el material existente en las ex factorías.
Al desembarcar los argentinos, las autoridades británicas en Grytviken notificaron al gobernador de Malvinas Rex Hunt sobre una bandera argentina izada. El Foreign Office ordenó el envío del navío "Endurance" con el objeto de obligar a los operarios a arrear la bandera y evitar además el "supuesto desembarco" de personal militar y armas de fuego.
El 21 de marzo, zarpa de regreso el "Bahía Buen Suceso", dejando al grupo de Davidoff en tierra para proseguir con sus tareas. El "Endurance" debía llegar a Leith el día 24, pero por órdenes del canciller de Gran Bretaña Lord Carrington, el buque debió aguardar en Grytviken. Simultáneamente se solicitó al gobierno argentino que dispusiera el regreso del " Bahía Buen Suceso " a Leith para ser éste quien desalojara a los operarios allí apostados.
El 23 de marzo, la Junta Militar, en respuesta a los sucesos de Leith, envía el transporte "Bahía Paraíso", que se encontraba en Orcadas con el grupo Alfa a bordo (formado por comandos de marina, denominados "Lagartos", al mando del Tte. de Navío Alfredo Astiz).
Llegan a Georgias el día 24 de marzo a las 23:40 hs. Su misión era la de evitar que los marines ingleses del "Endurance" desalojaran por la fuerza a los trabajadores argentinos. Se suceden una serie de reuniones y conversaciones de alto nivel mandatario, con las que se buscaba suavizar el tono de la negociación diplomática.
El gobierno argentino quería realizar una ocupación no violenta de las islas, estableciendo presencia firme en ellas y provocar que las fuentes diplomáticas británicas tomaran iniciativas para encontrar una solución de fondo sobre la Soberanía en Malvinas. La opinión internacional favorecía el reclamo de nuestro país sobre la Soberanía en Malvinas. Gran Bretaña sólo podía establecer un panorama geopolítico tal que indujera al gobierno argentino a considerar la ocupación militar de las islas como única solución viable.
Ante la actitud dilatoria inglesa de los ingleses, al gobierno argentino se decidió a realizar una acción militar.
12 de Abril Bloqueo: Telefónicamente Haig comunica a Costa Méndez, desde Londres, que Gran Bretaña es irreductible. De madrugada, las naves de la Task Force bloquean las islas, en tanto la Flota de Mar Argentina permanece en sus apostaderos. 14 de Abril Posible salida: Mientras Galtieri comunica telefónicamente a Reagan que existe disposición para encontrar una salida pacífica, Haig regresa a Buenos Aires desde Londres. Allí la actuación de Thatcher recibe el respaldo de la Cámara de los Comunes. 17 de Abril Más conversaciones: Entre tanto, en Buenos Aires prosiguen las conversaciones de Haig y autoridades nacionales, sin conclusión positiva. 19 de Abril El TIAR: Costa Médez anuncia el pedido de aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) ante la OEA y Haig regresa a los Estados Unidos. 20 de Abril Los Cancilleres: Por 18 votos a favor y tres abstenciones logra la Argentina la convocatoria para una reunión de Cancilleres americanos. 22 de Abril Inspección: Galtieri procede a inspeccionar las tropas acantonadas en Malvinas. 25 de Abril Ataques Británicos: Se conocen ataques ingleses en distintos puntos de Georgias (Puerto Leith y Grytviken). El teniente de navío Alfredo Astiz, al mando de los efectivos, firma la rendición, sin haber opuesto resistencia. 26 de Abril La Respuesta: Hasta la última capacidad defensiva estarán dispuestas para el combate, informa la Junta Militar. 30 de Abril Los hostiles: Las autoridades argentinas disponen que las aeronaves y buques británicos sean considerados "hostiles". En forma accidental, en Caleta Olivia cae un helicóptero del Ejército Argentino, donde perecen 10 militares. 1 de Mayo Arriba PRIMER ATAQUE AEREO: Se comienzan a conocer a través de informes del Estado Mayor Conjunto las acciones bélicas en el Atlántico Sur. La aviación británica ataca en cuatro ocasiones a Puerto Argentino, helicópteros británicos operan contra Puerto Darwin. Desde las fragatas británicas cañonean Puerto Argentino. Los intentos de desembarcos fueron rechazados por fuerzas argentinas. Una fragata inglesa resulta averiada y cinco aviones Harrier destruidos. La clase 1961 es convocada. El presidente Galtieri, en un discurso dirigido al país, recalca que la Argentina "responder al ataque". 2 de Mayo El HUNDIMIENTO DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO: Fuera de la zona de exclusión declarada por los británicos, el submarino atómico inglés Conqueror hunde al Crucero ARA General Belgrano, con un saldo de 323 víctimas entre desaparecidos y muertos. El Aviso "Sobral" también atacado, informa que varios tripulantes murieron. Posteriormente se informó que fueron ocho, entre ellos el capitán de la nave. A continuación el relato del comandante del Conqueror del hundimiento del Belgrano: “(...)Entré en mi zona de patrullaje , entre las relativamente poco profundas aguas de Burdwood Bank, al sur de las Falklands y las islas de los estados, al sudeste del territorio continental argentino, el 30 de abril. Una de las primeras misiones de un submarino entrando en una nueva zona de patrullaje es establecer las condiciones medioambientales y al alcance de los sonares pasivos. Al poco tiempo de establecer la patrulla hicimos contacto por sonar con un grupo de barcos hacia el Oeste. Estaba seguro de que estaban a larga distancia y como había muy poco tráfico en la zona decidí acercármeles para establecer contacto visual. El contacto del sonar era constante, 50 millas al este de las islas de los Estados, como si quien quiera que fuese estuviera esperando por algo.
También consideré cómo atacaría cuando llegara el momento, si es que llegaba, de modo de que tuviera todo claro en mi mente. Decidí que atacaría el crucero intentando llegar a unos 1800 metros de él, arrojaría los viejos torpedos M8 porque tienen cabezas mas grandes y, por lo tanto, nos darían una mejor chance de penetrar la estructura de metal y las cabinas antitorpedeo, todo en buen estilo de la Segunda Guerras Mundial. Si hubiera podido todavía usar mi segunda opciones de misiles Tigerfish, planeaba atacar tan pronto entraran en la zona de exclusión y antes de que yo tuviera que reducir la velocidad para entrar en la zona de aguas poco profundas.
Después sentí bastante tristeza por la perdida de vidas. No sabia cuantos habían sido afectados, pero presumía que el numero era considerable. Pero yo estoy persuadido de que hicimos lo justo lo que nos invitaron a hacer y no tendría duda en volver a hacerlo.” 1
Desde Southampton: Parten, a bordo del transatlántico Queen Elizabeth, 3000 soldados británicos hacia el Teatro de Operaciones, entre ellos, un regimiento de "gurkas". Aviones argentinos causan averías a dos fragatas, con pérdidas de dos máquinas y un helicóptero inglés.
Ataque Argentino: Renovados ataques aéreos, con un avión argentino derribado y con pérdidas navales para los ingleses. El día 25 se retiran y se logra el hundimiento de un destructor y un transporte de tropas británico. 24 de Mayo Es hundida las fragatas británicas "Antelope" y "Argonaut" 25 de Mayo Aviones argentinos averiaron a tres fragatas misilísticas y hundieron al transporte pesado "Atlantic Conveyor" y hundieron al destructor "Coventry", la aviación inglesa ataca Puerto Argentino, pierde tres Harrier. 28 de Mayo Reclamo Papal y avance inglés: Un encendido reclamo por una paz justa y honrosa formula Juan Pablo II en Londres, durante su visita. Mientras tanto, las tropas inglesas, engrosadas por nuevos contingentes, cuatro regimiento con un total de 3800 hombres, avanzan sobre Darwin y Pradera del Ganso. Por otra parte, durante una reunión del TIAR quedó aprobada una resolución favorable a la Argentina. 30 de Mayo El Invencible: Se informa que la aviación argentina, después de un intenso operativo consigue averiar al portaaviones "Invencible". Londres no confirmó nunca la información. 2 de Junio Arriba Combates, resolución y fracaso: Las gestiones de paz de la ONU volvieron a fracasar. Avanzadas británicas se encuentran a 20 kilómetros de Puerto Argentino y el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas aprobó la resolución 505, que designa mediador a Pérez de Cuéllar. 3 de Junio Con los No Alineados: En la Habana, ante los representantes de los No Alineados, el Canciller Costa Méndez pronuncia un discurso. 4 de Junio Veto: Un nuevo proyecto de cese del fuego es vetado en las Naciones Unidas por los Estados Unidos y Gran Bretaña. 8 de Junio Desembarco rechazado: La Fuerza Aérea Argentina rechaza un intento de desembarco inglés en Fitz Roy y Bahía Agradable. Son hundidos la fragata Plymouth y los transportes de tropas Sir Galahad y Sir Tristán. 11 de Junio Llega el Papa: Para convocar a una unión por la paz llega Juan Pablo II a la Argentina, en medio de una fervorosa manifestación. 12 de Junio ATAQUE al HMS GLAMORGAN: Última víctima del Exocet. Las tropas inglesas avanzan hacia Puerto Argentino en búsqueda de la batalla final. 13 de Junio Penetración: En dificultoso avance, las fuerzas británicas penetran las defensas argentinas. En Buenos Aires, por la noche, al saberse el epilogo de la lucha, se realizó una manifestación solicitando la no rendición. 14 de Junio Alto el fuego: Entre los Generales Jeremy Moore y Mario Benjamín Menéndez, respectivamente comandante de las fuerzas británicas y Gobernador militar de las Islas Malvinas, queda parlamentado el alto al fuego y la consiguiente rendición. En Buenos Aires, al tomar conocimiento de los hechos, en horas de la noche se realiza una manifestación en rechazo a la rendición, en la que se produjeron desmanes y fue reprimida por la policía. Después del fallido intento de 1982, se han difundido en el país la creencia de que la recuperación de las islas Malvinas tendría que lograrse a través de foros internacionales .
Las negociaciones comienzan en 1833, cuando Inglaterra se apodera de las islas. Al estar en guerra con Brasil, el gobierno del general Balcarce no tenía fuerzas militares como para evitar la invasión inglesa. La única vía para la recuperación de las islas era el diálogo con los pares ingleses. El cambio de notas entre Manuel moreno y e gobierno británico resultó infructuoso.
Después de una primera respuesta de lord Palmerston (8 de Enero de 1834), que Moreno refutó brillantemente, el gobierno británico se encerró en el más absoluto mutismo.
Después de muchos de esta situación sin diálogo, la primera acción que se registra en el Ministerio de Relaciones Exteriores, rompió el silencio, y data de 1884, cuando el gobierno Británico se quejó por un mapa realizado en el Instituto Geográfico Militar, protesta que fue rechazada por la Argentina.
En 1933, con motivo de la emisión por parte de Gran Bretaña de sellos conmemorativos del centenario de la ocupación del archipiélago, la Argentina protestó una vez más ante el organismo internacional. En 1937 ya se comenzó a incluir en la Argentina la emisión de estampillas que reprodujeron un mapa de América del Sur en el que estaban señaladas claramente las islas como parte del territorio argentino.
Concluida la segunda guerra mundial, la creación de las Naciones Unidas, en 1945, introdujo una importante innovación en el secular litigio. Con el fin de asegurar la paz, la libertad y la igualdad de las naciones grandes y pequeñas, la Carta de las Naciones Unidas, declaro por primera vez en la historia de la humanidad, que no podían continuar existiendo territorios sin la plenitud del gobierno propio. Considero, en consecuencia, inadmisible que los estado miembros continuasen poseyendo territorios coloniales.
La incorporación del tema de las Islas Malvinas a las Naciones Unidas comenzó con la Resolución 1514, aprobada el 14 de diciembre de 1960. Posteriormente se aprobaron la resolución 2065, la 3160 y el 15 de noviembre de 1976 se pidió a la Argentina y al Reino Unido la aceleración de las negociaciones bilaterales.
A continuación se encuentran detallados los puntos más importantes de las resoluciones de las ONU:
Londres se aferró desde el comienzo al punto 2 de la Resolución 154, que dice que todos los pueblos tienen derecho de libre determinación; en virtud de este derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural. Esto no encaja en el tema de las Malvinas, cuya población (británica), en su origen, desalojo a los legítimos residentes isleños.
En cambio, el argumento argentino se basó en el punto 6 de la resolución, donde dice textualmente:”que todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.”
Lo más importante de la resolución 1514 fue la creación del comité de los 24, que se encargaba de vigilar el proceso de descolonización. La Republica Argentina era apoyado por la Unión Soviética, América Latina y las naciones asiáticas.
La gran aceptacion de las tesis del país hizo pensar a algunos observadores la importancia política de tales adhesiones.
La primera Conferencia Interamericana Extraordinaria se reunió en Washington a fines de 1964. esta conferencia produjo una Resolución; que luego se incorporaría a la carta de la OEA como articulo octavo, que fue un reconocimiento a toda la comunidad latinoamericana a la justicia del reclamo argentino, y un desconocimiento a la pretensión inglesa de que Malvinas sea considerada una colonia y por lo tanto otorgarle a sus pobladores el derecho de autodeterminación. Este articulo dice textualmente: “El Consejo Permanente no formulará ninguna recomendación ni la Asamblea General tomara decisión alguna sobre la solicitud de admisión presentada por una entidad política cuyo territorio este sujeto, total o parcialmente, y con anterioridad al fecha del 18 de diciembre de 1964 fijada por la primera Conferencia Interamericana Extraordinaria, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más estados miembros de la organización, mientras no se haya puesto fin a la controversia mediante procedimientos pacíficos”
Aquí se advierte el compromiso de resolver el caso de las Malvinas por la vida pacifica recomendada por las Naciones Unidas. También queda descartada la posibilidad de que el Reino Unido le otorgue la independencia al archipiélago austral y éste solicitar su ingreso en la OEA.
En doctor José María Ruda escribió en el párrafo final de su argumentación lo que fue la base de la resolución 2065 de la ONU, aprobada el 4 de enero de 1966 y dice así:
“Teniendo en cuenta los capítulos de los informes del comité especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión es la independencia a los países y pueblos coloniales concernientes a las islas Malvinas y en particular las conclusiones y recomendaciones relativas a dicho territorio, considerando que su Resolución 1514 se inspira en el anhelado propósito de poner fin al colonialismo en todas partes y en todas sus formas, en una de las cuales se encuadra el caso de las Islas Malvinas. Tomando notas de la existencia de unas disputas entre los gobiernos de la argentina y de Gran Bretaña e Irlanda del Norte acerca de la soberanía de dichas islas.
1-Invita a los gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, a proseguir sin demora las negaciones recomemendadas por el comité especial, encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la declaración sobre la concesión de la independencia de los países y pueblos coloniales a fin de encontrar una solución pacifica al problema, teniendo debidamente en cuenta las dispociones y los objetivos de la carta de las naciones unidas y de la resolución 1514, así como los intereses de la población de las Malvinas.
2-Pide a ambos gobiernos que informen al comité especial y a la asamblea general en el vigésimo primer periodo de sesiones sobre el resultado de las negociaciones.”
En junio de 1971 ambos gobiernos , mediante sus respectivas delegaciones, celebraron en Buenos Aires una serie de conversaciones, que culminaron con una declaración conjunta , relacionada con las comunicaciones y movimientos de personas entre el territorio continental argentino y las isla .
El gobierno argentino y el británico alcanzan un acuerdo sobre los términos de referencia para las negociaciones sobre la disputa acerca de las islas Malvinas:
Los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte acordaron mantener negociaciones a partir de Junio o Julio de 1977, las que se refirieron a las futuras relaciones políticas incluyendo soberanía, con relación a las islas Malvinas, las Georgias de Sur y las Sándwich del Sur y ala cooperación económica con respecto a dichos territorios en particular y al Atlántico Sud occidental en general en estas negociaciones fueron tratadas las cuestiones que afectaron el futuro de las islas y las negociaciones se dirigieron a la elaboración de la solución pacífica a la disputa existente entre los dos estados sobre la soberanía y al establecimiento de un marco para la cooperación económica argentino-británica, la que continuará substancialmente al desarrollo de las islas y de la región en general.
Ante esto. Gran Bretaña alegó que no era problema de descolonización sino de reclamación de soberanía argentina y sostuvo que las decisiones deberían depender de los deseos de la población al tiempo que se oponía al cambio de denominación. En enero de 1966 el secreto de Estado de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña visitó la Argentina y firmó con el canciller Miguel Angel Zavala Ortiz, un comunicado conjunto en el que se concordaba proseguir las negociaciones e informar a la ONU. Desde ese momento la cuestión Malvinas se desarrolló en dos planos, el de la negociación bilateral y el de las Naciones Unidas. Ya en 1968 existía la convicción en el Parlamento británico de que la soberanía de las islas era el tema de las negociaciones y con ello, el problema fue acercándose a la cesión o transferencia de las islas a la Argentina.
Tendiendo presente que los pueblos del mundo han proclamado en la Carta de las Naciones Unidas que están resueltos a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de los derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas y a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad.
Consciente de la necesidad de crear condiciones de estabilidad y bienestar y relaciones pacíficas y amistosas basadas en el respeto de los principios de la igualdad de derecho y de la libre determinación de los pueblos, y de asegurar el respeto universal de los derechos humanos y libertades fundamentales para todos si hacer distinción de motivos de raza, sexo, idioma o religión, la efectividad de tales derechos y libertades.
Consciente de los crecientes conflictos que origina el hecho de negar la libertad a esos pueblos o de impedirla, lo cual constituye una gran amenaza a la paz mundial.
Afirmando que los pueblos pueden, para sus propios fines, disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales sin prejuicios de las obligaciones resultantes de la cooperación económica internacional, basada el al principio del provecho mutuo, y el derecho internacional.
Creyendo que el proceso de liberación es irresistible a irreversible y que a fin de evitar crisis graves, es preciso poner fin al colonialismo y a todas las practicas de segregación y discriminación que lo acompañan.
Celebrando que en los últimos años muchos territorios dependientes hayan alcanzado la libertad y la independencia, y reconociendo las tendencias cada vez más poderosas hacia la libertad que se manifiestan en los territorios que aún no han obtenido su independencia.
Y a dicho efecto declara:
1-La sujeción de pueblos a una subyugación, denominación y explotación extranjeras constituye una negación de los derecho humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales.
2-Todos los pueblos tienen derecho de libre interpretación; en virtud de este derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.
3-La falta de preparación en el orden político, económico, social o educativo no deberá servir de pretexto para retrasar la independencia.
4-A fin de que los pueblos dependientes puedan ejercer pacíficamente y libremente su derecho a la independencia completa deberá cesar toda acción armada toda clase de medidas represivas de cualquier índole dirigidas contra ellos, y deberá respetarse la integridad de su territorio nacional.
5-En los territorios en fideicomiso y no autónomos y en todos los demás territorios que no han logrado aún su independencia deberán tomarse inmediatamente medidas para traspasar todos los poderes a los pueblos de esos territorios, sin condiciones ni reservas, en conformidad con su voluntad y sus deseos libremente expresados, y sin distinción de razas, credos ni color, para permitirles gozar de una libertad y una independencias absolutas.
6-Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.
7-Todos los estados deberán observar fiel y estrictamente las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de la presente declaración sobre la base de igualdad, de la no intervención de los asuntos internos de los demás estados y del respeto de los derechos soberanos de todos los pueblos y de su integridad territorial.
La Argentina rechazó la autogestión malvinense. El canciller Guido Di Tella dijo que si se modificase el status de los malvinenses, es decir, si estos buscan la autogestión política, la Argentina suspendería las negociaciones sobre pesca y los acuerdos por el petróleo con Gran Bretaña.
El canciller destacó que la Argentina niega el principio de autodeterminación que un sector de los isleños parecería tener intención de presentar en las deliberaciones del comité de Descolonización de la UN, que se reunirá en Nueva York, a fines de Junio.
Algunos diarios adelantaron que a juicio del gobernadores de las Malvinas, Richard Ralph, difícilmente será tratada en el referido organismo, y agregó que no creía que por muchos años se “produciría alguna ruptura” en la vinculación constitucional con el Reino Unido.
El vicecanciller Fernando Petrella designado recientemente como reemplazante de Cárdenas en la embajada de la UN, recordó que el tema de la presunta autonomía de los isleños es una consecuencia de las Guerras de las Malvinas y que ha tenido mayor o menor intensidad desde los años ´80, pero ha sido siempre rechazada. Agregó que la UN “claramente ha establecido que la cuestión (de las Malvinas) tiene que resolverse a través de negociaciones argentino-británico. Así lo establece la doctrina desde 1965”.
Un nuevo incidente motivó el cruce entre el gobierno de la Argentina y el gobierno del Reino Unido. El incidente dio comienzo el 13 de Julio, cuando la Argentina acusó al gobierno británico de haber violado el espacio aéreo argentino . Pero una hora antes de que el gobierno se quejara, el Canciller Adalberto Rodríguez Giavarini había recibido otra protesta, pero de los Kelpers. Este comunicado, firmado por los consejeros isleños, demuestra su malestar por la intrusión de los pesqueros argentinos en sus aguas.
“Un vuelo en la mañana del miércoles 12 de Julio avistó cuatro buques pesqueros argentinos operando a 15.5 millas náuticas dentro de la zona externa de conservación de las Islas Falklands (Malvinas)”, decía el texto que transcribió textualmente la Embajada británica sin ningún otro comentario.
Recordemos que en 1986, cuatro años después de la guerra, Londres impuso una zona de control de 200 millas alrededor de las islas, nunca reconocida por la Argentina , o sea, esta zona de exclusión fue declarada unilateralmente por Gran Bretaña.
Giavarini reaccionó apenas terminó de leer el texto, pidiendo una respuesta a la encargada del Malvinas, la Embajadora Susana Ruiz Cerrutti, la cual expresó que aunque los barcos de bandera nacional se internen en las aguas controladas por los Kelpers, “para nosotros es espacio exclusivo de la Argentina”.
La respuesta británica llegó a las 24 horas. El miércoles, en Londres, ante un auditorio eminentemente kelper, el vicecanciller británico John Battle rechazó el reclamo argentino. Lo hizo de manera muy visible: garantizó la permanencia de las tropas británicas estacionadas en la base de Mount Pleasant.
“Estamos comprometidos a asegurar la seguridad en las Islas Falkland (Malvinas). Continuaremos estacionando un fuerte cuartel con todos los recursos para las tres fuerzas armadas, no en insustancial presencia. Pienso que ustedes estarán de acuerdo”, dijo Battle.
No es la primera vez que aviones ingleses sobrevuelan sin autorización espacio aéreo argentino, reveló una alta fuente de la Chancillería.
El 6 de Junio, estando en alta mar, el Capitán del buque pesquero Harengus, Marín Olmo, denunció por una radio de Madryn: “Me sobrevoló un avión inglés; era del tipo C-130 con los colores de la bandera británica”. Según Olmo, no es la primera vez que eso ocurría.
El “Harengus”, al igual que el “Stella Maris”, el “Ceres” y el “Estreito de Rande”, fueron sobrevolados el 12 de Julio, primero por un avión patrulla bimotor, del tipo Cessna, y después por otro de la fuerza aérea inglesa, confirmó Olmo.
El mismo dio a conocer que se realizan otro tipo de controles, los cuales se realizaban mediante un buque patrulla británico llamado “Priscila”. Olmo dijo que el buque patrulla “Priscila” mantenía su posición dentro de sus 150 millas. Este buque pesquero fue, hace seis meses, artillado con un cañón. Dejó de ser un barco de pesca, y se convirtió en una embarcación de patrullaje.
El estilo del Canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, fue muy cuestionado por Guido Di Tella. El aparente cambio en las formas de la relación llevó al ex canciller a acusar a su sucesor, de instrumentar una política hostil “que no lleva a nada, excepto a más hostilidad”.
Según Di Tella, la modalidad de su sucesor logró que “desgraciadamente, todo saliera mal en la Naciones Unidas”. “La gente se ríe de nosotros con esta estrategia”, añadió el ex canciller.
Giavarini se defendió diciendo: “Di Tella puede sentirse herido en su amor propio frente a la posición adoptada por la Argentina en el tema Malvinas, pero la etapa de los chistes en inglés, los regalos y los juegos de palabras (con los isleños) ha llegado a su fin”. El Presidente de la Nación, Fernando de la Rúa, mostró una clara postura a favor de Giavarini: “Reivindicar el reclamo por la soberanía no significa hostilidad”.
En Puerto Argentino, en tanto, el estilo de Rodríguez Giavarini causó malestar. En su editorial, el Penguin News, destacó que “en total contraste con el enfoque seductor de su antecesor, Rodríguez Giavarini se inclinó por la línea dura, manifestando en repetidas oportunidades el deseo del gobierno argentino de resolver la cuestión colonial de las Islas .
Este encontronazo trajo incertidumbre en las Malvinas. Los consejeros de las islas no ocultaron sus temores respecto de los próximos pasos que podría dar el gobierno argentino en torno de las negociaciones con Gran Bretaña.
Y esos miedos fueron expresados sobre la explotación de hidrocarburos.

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