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APROBADO POR ACUERDO DE JUNTA DE GOBIERNO DE 17 DE FEBRERO DE 2004 REGLAMENTO DE ARBITRAJE DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE MADRID - PDF
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Adolfo Escobar Sevilla
1 APROBADO POR ACUERDO DE JUNTA DE GOBIERNO DE 17 DE FEBRERO DE 2004 REGLAMENTO DE ARBITRAJE DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE MADRID CAPITULO I.- NORMAS GENERALES. Artículo 1º De conformidad con lo dispuesto en el Estatuto de la Abogacía y la Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje, se constituye la Corte de Arbitraje en el seno del Colegio de Abogados de Madrid, con las funciones establecidas en el artículo 14 de la Ley de Arbitraje y de acuerdo con su Estatuto de funcionamiento. Artículo 2º 1. Cuando dos o más personas hayan convenido libre y voluntariamente someter la resolución de sus desavenencias al arbitraje administrado por la Corte, el procedimiento se desarrollará de conformidad con las normas del presente Reglamento. 2. En ningún caso podrán ser objeto de arbitraje aquellas materias sobre las que las partes no tengan poder de disposición. La Corte podrá rechazar aquellos arbitrajes que no se ajusten a lo prevenido en la Ley o en el presente Reglamento. Artículo 3º Las partes, por el hecho de someterse al arbitraje administrado por la Corte, se obligan a aceptar y cumplir fielmente las disposiciones del presente Reglamento, así como el laudo que dicten los árbitros, comprometiéndose a adoptar una actitud de buena fe durante todo el procedimiento arbitral y absteniéndose de realizar actos u omisiones que puedan frustrar o menoscabar la efectividad del laudo. Artículo 4º Salvo acuerdo en contrario de las partes, el arbitraje será de Derecho. En cuanto al número de árbitros, que deberá ser siempre impar, se estará a lo que las partes acordaren y, en su defecto, a lo que resuelva la Corte.
2 2 Artículo 5º 1. El procedimiento arbitral se desarrollará en Madrid, facilitando la Corte al árbitro o Tribunal Arbitral los locales adecuados a tal fin. 2. La Secretaría de la Corte de Arbitraje facilitará la infraestructura administrativa necesaria, custodiará la documentación, y cuidará del buen fin de las notificaciones dejando constancia de las mismas. Asimismo, designará un letrado que desempeñará las funciones de Secretario del Tribunal Arbitral cuando las partes o los árbitros así lo soliciten. 3. El idioma del arbitraje será el castellano. CAPITULO II.- LOS ARBITROS Artículo 6º 1. Los árbitros deberán ser Abogados en ejercicio, colegiados en Madrid, con una antigüedad mínima de diez años de ejercicio profesional ininterrumpido y sin sanción alguna en su expediente profesional, debiendo cumplir, además, con los demás requisitos que se establezcan en el Estatuto de la Corte. 2. La Corte de Arbitraje podrá eximir del requisito de antigüedad en la colegiación, a los colegiados que tengan más de diez años como mínimo de ejercicio en otras profesiones jurídicas, y/o en quienes concurra la circunstancia de reconocido prestigio en cualquier campo del Derecho. 3. La Corte de Arbitraje elaborará una lista de los colegiados que puedan actuar como árbitros. Las Secciones de la Corte también podrán elaborar una lista de árbitros atendiendo al criterio de especialidad. Los colegiados que deseen ser incluidos en dichas listas lo solicitarán mediante escrito a la Corte o a la correspondiente Sección, justificando cumplir los requisitos estatutarios y, en su caso, de especialidad. Artículo 7º 1. El nombramiento de los árbitros corresponde siempre a la Corte de Arbitraje o a la Sección correspondiente y se efectuará del siguiente modo: a) Cuando la diferencia deba ser resuelta por un árbitro único, las partes podrán proponer a la persona que consideren idónea, en el plazo de quince días contados a partir de la notificación que en tal sentido efectúe la Corte o la correspondiente
3 3 Sección a las partes. Si hubiere acuerdo, la Corte o Sección nombrará al propuesto, salvo que no reuniere las condiciones del artículo 6º, en cuyo caso, así como en el de falta de acuerdo, el árbitro único será designado y nombrado por la Corte o por la Sección correspondiente. b) En el caso de arbitraje de tres árbitros, cada parte designará para su nombramiento por la Corte o Sección un árbitro que reúna las condiciones del artículo 6º, en el plazo establecido en el apartado anterior. Una vez nombrados los árbitros propuestos, estos elegirán, en un plazo igual a contar desde la última aceptación, al tercero que será el Presidente del Tribunal Arbitral, el cual será nombrado por la Corte o Sección. En el caso de que no hubiese acuerdo para la designación del tercer árbitro, o alguna de las partes no propusiera el árbitro que le corresponde, su designación y nombramiento corresponderá a la Corte o la Sección correspondiente. En el caso de pluralidad de demandantes o de demandados, estos designaran para su nombramiento por la Corte o Sección, un árbitro que reúna las condiciones del artículo 6º y aquellos otro. Si los demandantes o los demandados no se pusieran de acuerdo sobre el árbitro que les corresponda designar, todos los árbitros serán designados y nombrados por la Corte o la Sección correspondiente. c) En el arbitraje con más de tres árbitros, todos serán designados y nombrados por la Corte o la Sección correspondiente. 2. Del mismo modo, se procederá al nombramiento de sustituto en caso de muerte, incapacidad, recusación, abstención, renuncia o remoción de alguno o algunos de los árbitros. 3. Siempre que corresponda a la Corte o sus Secciones la designación de árbitros, éstos serán elegidos de entre las listas a que se refiere el artículo 6º de este Reglamento, atendiendo preferentemente a criterios de especialización en méritos a la naturaleza de la cuestión planteada. Artículo 8º La Corte de Arbitraje notificará a cada uno de los árbitros su nombramiento, los cuales deberán aceptar el encargo por escrito ante la Corte en el plazo de quince días naturales, contados desde el siguiente día a la notificación. Transcurrido dicho plazo sin haber aceptado expresamente el encargo, se entenderá que no aceptan el nombramiento. En tal supuesto, la Corte procederá de inmediato y por el mismo procedimiento establecido en el artículo anterior a nombrar el árbitro o árbitros necesarios para integrar el Tribunal Arbitral. Artículo 9º
4 4 1. La aceptación obliga al árbitro a cumplir fielmente su encargo con arreglo a la Ley y al presente Reglamento, incurriendo, si no lo hiciere, en responsabilidad por los daños y perjuicios que ocasionaren por mala fe, temeridad o dolo. 2. La Corte de Arbitraje podrá exigir a las partes las provisiones de fondos que estimen necesarias para atender a los honorarios y gastos de los árbitros y a los que puedan producirse en la administración del arbitraje. A falta de provisión de fondos por las partes, los árbitros podrán suspender o dar por concluidas las actuaciones arbitrales. Si dentro del plazo establecido al efecto alguna de las partes no hubiere realizado su provisión, los árbitros, antes de acordar la conclusión o suspensión de las actuaciones, lo comunicarán a las demás partes, por si tuvieren interés en suplirla dentro del plazo que les fijaren. Artículo 10º 1. Todo árbitro debe ser y permanecer durante el arbitraje independiente e imparcial. En todo caso, no podrá mantener con las partes relación personal, profesional o comercial. 2. La persona propuesta para ser árbitro deberá revelar todas las circunstancias que puedan dar lugar a dudas justificadas sobre su imparcialidad e independencia. El árbitro, a partir de su nombramiento, revelará a las partes sin demora cualquier circunstancia sobrevenida. En cualquier momento del arbitraje cualquiera de las partes podrá pedir a los árbitros la aclaración de sus relaciones con alguna de las otras partes. 3. Un árbitro sólo podrá ser recusado si concurren en él circunstancias que den lugar a dudas justificadas sobre su imparcialidad o independencia, o si no posee las cualificaciones convenidas por las partes. Una parte sólo podrá recusar al árbitro nombrado por ella, o en cuyo nombramiento haya participado, por causas de las que haya tenido conocimiento después de su designación. Artículo 11º 1. La parte que recuse a un árbitro expondrá los motivos dentro de los quince días siguientes a aquel en que tenga conocimiento de la aceptación o de cualquiera de las circunstancias que puedan dar lugar a dudas justificadas sobre su imparcialidad o independencia. A menos que el árbitro recusado renuncie a su cargo o que la otra parte acepte la recusación, corresponderá a los árbitros decidir sobre ésta. 2. Si no prosperase la recusación planteada con arreglo al procedimiento establecido en el apartado anterior, la parte recusante podrá, en su caso, hacer valer la recusación al impugnar el laudo.
5 5 3. Si prosperase la recusación, el árbitro será apartado de sus funciones, procediéndose al nombramiento de nuevo árbitro en la forma prevista para las sustituciones. Artículo 12º 1. Cuando un árbitro se vea impedido de hecho o de derecho para ejercer sus funciones, o por cualquier otro motivo no las ejerza dentro de un plazo razonable, cesará en su cargo si renuncia o si las partes acuerdan su remoción. Si existe desacuerdo sobre la remoción se aplicarán las siguientes reglas: a) La pretensión de remoción se planteará ante la Corte de Arbitraje o Sección correspondiente, la cual resolverá lo procedente, previa audiencia de las demás partes por plazo común de diez días. b) En el arbitraje con pluralidad de árbitros, los demás árbitros decidirán la cuestión. Si no pudieren alcanzar una decisión, se aplicará lo dispuesto en el párrafo anterior. 2. La renuncia de un árbitro a su cargo o la aceptación por una de las partes de su cese, conforme a lo dispuesto en el presente artículo o en el apartado 1 del artículo anterior, no se considerará como un reconocimiento de la procedencia de ninguno de los motivos mencionados en las citadas normas. Artículo 13º. 1. Los árbitros estarán facultados para decidir sobre su propia competencia, incluso sobre las excepciones relativas a la existencia o a la validez del convenio arbitral o cualesquiera otras cuya estimación impida entrar en el fondo de la controversia. A este efecto, el convenio arbitral que forme parte de un contrato se considerará como un acuerdo independiente de las demás estipulaciones del mismo. La decisión de los árbitros que declare la nulidad del contrato no entrañará por sí sola la nulidad del convenio arbitral. 2. Las excepciones a las que se refiere el apartado anterior deberán oponerse a más tardar en el momento de presentar la contestación, sin que el hecho de haber designado o participado en el nombramiento de los árbitros impida oponerlas. La excepción consistente en que los árbitros se exceden del ámbito de su competencia deberá oponerse tan pronto como se plantee, durante las actuaciones arbitrales, la materia que exceda de dicho ámbito. Los árbitros sólo podrán admitir excepciones opuestas con posterioridad si la demora resulta justificada.
6 6 3. Los árbitros podrán decidir las excepciones de que trata este artículo con carácter previo o junto con las demás cuestiones sometidas a su decisión relativas al fondo del asunto. Artículo 14º. Los árbitros podrán, a instancia de cualquiera de las partes, adoptar las medidas cautelares que estimen necesarias respecto del objeto del litigio. Los árbitros podrán exigir caución suficiente al solicitante. CAPITULO III.- PROCEDIMIENTO. Artículo 15º 1. La parte que desee someter una controversia a la Corte de Arbitraje deberá presentar en la Secretaría una solicitud escrita que deberá contener las siguientes menciones: a) Nombre o razón social y domicilio de las partes. b) Una concisa referencia a los antecedentes de hecho de la cuestión sometida a arbitraje y a la pretensión que se vaya a deducir, señalando la cuantía si fuera posible. c) La solicitud del nombramiento de árbitros para la resolución de la controversia. 2. A dicha solicitud deberá acompañarse necesariamente: a) Una copia del convenio arbitral del que resulte la competencia de la Corte de Arbitraje, o la manifestación expresa de someterse al arbitraje de la Corte para el supuesto de que la parte o partes restantes acepten también dicha sumisión. b) El documento público que acredite suficientemente la representación en que actúe. 3. Antes de dar curso a dicha solicitud, la Corte de Arbitraje podrá requerir del solicitante que aclare o amplíe los extremos que considere necesarios. Artículo 16º 1. Recibida la solicitud de arbitraje, la Corte la notificará a la otra parte o partes mediante entrega de copia de la misma y de los documentos adjuntos si los hubiere,
7 7 citando a las partes a una comparecencia que deberá celebrarse en el plazo máximo de veinte días hábiles. 2. Dicha comparecencia tendrá por objeto: a. Dejar constancia en su caso de la aceptación del arbitraje por todas las partes, si no existiera convenio arbitral previo. b. Delimitar el objeto de la controversia y su cuantía c. Recoger los acuerdos adoptados por las partes sobre el tipo de arbitraje (de equidad o de derecho), la designación de árbitros o, en su caso, las propuestas de designación que a cada parte corresponda, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 7º de este Reglamento. d. Designar domicilios a efectos de notificaciones durante el arbitraje y, en su caso, las personas que han de ostentar la representación de las partes. 3. De la comparecencia se levantará acta, que será firmada por todos los asistentes. 4. La incomparecencia de alguna de las partes no impedirá por sí sola que continúe el procedimiento ni privará de eficacia al laudo que, en su caso, se dicte. En tal supuesto se comunicará la celebración de la comparecencia a la parte que no hubiera asistido, adjuntando copia del acta. Artículo 17º Efectuada la comparecencia prevista en el artículo anterior, la Corte o la Sección que corresponda, en el plazo máximo de diez días hábiles, procederá al nombramiento del árbitro o árbitros, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 7º de este Reglamento. Artículo 18º 1. El procedimiento arbitral se desarrollará según lo dispuesto en este Reglamento y, en su defecto, según lo que disponga el árbitro o árbitros. No obstante, las partes podrán acordar las modificaciones procedimentales que estimen pertinentes, con sujeción, en todo caso, a los principios de audiencia bilateral, igualdad, contradicción y economía procesal. 2. A tal efecto, aceptado el arbitraje por el árbitro o árbitros, se celebrará una comparecencia con las partes para notificarles aquella aceptación y recoger los
8 8 acuerdos que estas puedan adoptar sobre normas del procedimiento, sus fases y el plazo para dictar laudo, si no estuviere ya fijado con anterioridad. 3. Las comunicaciones entre las partes y los árbitros, así como la presentación de escritos y documentos, se efectuará a través de la Secretaría de la Corte, cuidando, en todo caso, que quede constancia suficiente y sin que en ningún caso se produzca indefensión. 4. Para las notificaciones, comunicaciones y cómputo de plazos, se estará a lo dispuesto en la Ley de Arbitraje, salvo acuerdo en contrario. Cuando en el presente reglamento se establezca un plazo en días hábiles, el mismo se computará de conformidad con lo prevenido en la Ley Orgánica del Poder Judicial. 5. Las audiencias se celebrarán en la sede de la Corte, a no ser que el árbitro o Tribunal Arbitral fijara otro lugar. Artículo 19º En la propia comparecencia prevista en el número 2 del artículo anterior, el árbitro o Tribunal Arbitral designado concederá a la parte que hubiere promovido el arbitraje el plazo que se haya acordado para presentar la demanda, en la que se fijará con claridad y precisión los hechos en que se funda, la naturaleza y circunstancias de la controversia y las pretensiones que formule, alegando cuanto estime oportuno y acompañando los documentos en que base su pretensión. A falta de acuerdo, el plazo será de veinte días hábiles. Artículo 20º 1. De la demanda y documentos se dará traslado a las restantes partes por el plazo que se haya acordado para su contestación, y a falta de acuerdo por el de veinte días hábiles, hayan o no concurrido a las comparecencias reguladas en los artículos 16º y 18º, La parte demandada deberá acompañar a su escrito de contestación todos los documentos que estime necesarios, así como el que acredite la representación en que actúa. Podrá asimismo formular demanda reconvencional al tiempo de contestar la demanda principal, en cuyo caso la parte demandante podrá presentar un escrito de contestación a la reconvención en el plazo que se haya acordado y, en su defecto en el de diez días hábiles. Artículo 21º
9 9 Salvo acuerdo en contrario de las partes, cuando, sin alegar causa suficiente a juicio de los árbitros, a. El demandante no presente su demanda en plazo, los árbitros darán por terminadas las actuaciones, a menos que, oído el demandado, éste manifieste su voluntad de ejercitar alguna pretensión; b. El demandado no presente su contestación en plazo, los árbitros continuarán las actuaciones, sin que esa omisión se considere como allanamiento o admisión de los hechos alegados por el demandante; c. Una de las partes no comparezca a una audiencia o no presente pruebas, los árbitros podrán continuar las actuaciones y dictar el laudo con fundamento en las pruebas de que dispongan. Artículo 22º Cumplidos los trámites anteriores, el árbitro o Tribunal Arbitral convocará a las partes a una comparecencia de conciliación en la cual exhortará a las partes para tratar de llegar a un acuerdo como forma de solucionar el conflicto. Si dicho acuerdo se alcanzara, se hará constar en el correspondiente acta de conciliación que firmarán las partes y el árbitro. Lo acordado por las partes habrá de ajustarse a las normas generales para la validez de los contratos, así como a las reguladoras de la renuncia y la transacción, si las hubiere. A petición de cualquiera de las partes, el árbitro deberá dictar laudo que ponga fin al procedimiento arbitral en los términos de lo acordado en el acta de conciliación. Artículo 23º 1. Si no se alcanzara un acuerdo, proseguirá la comparecencia, con la finalidad de que la parte a quien incumba, pueda contestar a las excepciones que hayan sido planteadas por las demás, así como para que las partes propongan los medios de prueba de los que intenten valerse en el procedimiento. 2. El árbitro o el Tribunal Arbitral decidirá en el acto sobre la admisión, pertinencia y utilidad de los medios de prueba propuestos, acordando lo necesario para su práctica en el plazo que se hubiera acordado, que será, a falta de acuerdo, de treinta días hábiles. Así mismo podrá acordar de oficio la práctica de cualquier otra prueba. 3. Los árbitros podrán nombrar, de oficio o a instancia de parte, uno o más peritos para que dictaminen sobre materias concretas y requerir a cualquiera de las partes para que facilite al perito toda la información pertinente, le presente para su inspección todos los documentos u objetos pertinentes o le proporcione acceso a ellos.
10 10 4. Cuando una parte lo solicite o cuando los árbitros lo consideren necesario, todo perito, después de la presentación de su dictamen, deberá participar en una audiencia en la que los árbitros y las partes, por sí o asistidas de peritos, podrán interrogarle. 5. Lo previsto en los dos apartados precedentes se entiende sin perjuicio de la facultad de las partes, salvo acuerdo en contrario, de aportar dictámenes periciales por peritos libremente designados. 6. A toda práctica de prueba serán citadas las partes y sus representantes quienes podrán intervenir en las mismas, haciendo las indicaciones que estimen pertinentes. 7. De cada diligencia de prueba practicada se levantará acta que será firmada por el árbitro o árbitros y las partes asistentes. 8. Los árbitros podrán solicitar el auxilio judicial para la práctica de las pruebas que no puedan efectuar por sí mismos en los términos previstos en la Ley de Arbitraje Artículo 24º 1. Finalizado el período probatorio y practicadas las pruebas pertinentes, el árbitro o Tribunal Arbitral podrá conceder a las partes un plazo para que presenten sus conclusiones. 2. La fase de conclusiones podrá sustituirse o, en su caso, complementarse, a solicitud de todas las partes o por decisión del árbitro o Tribunal Arbitral por una exposición oral ante éste, de la que se extenderá la correspondiente acta. CAPITULO IV.- EL LAUDO ARBITRAL. Artículo 25º 1. Salvo que las partes hayan acordado un plazo determinado, el laudo deberá dictarse, con carácter general, en el plazo de seis meses; en materia de arrendamientos urbanos, en el plazo de tres meses y, en materia de honorarios profesionales, en el plazo de dos meses. Dicho plazo empezará a contarse desde la fecha de presentación de la contestación a la demanda o de la expiración del plazo para contestarla, pudiendo los árbitros prorrogarlo por un plazo no superior a dos meses mediante decisión motivada.
11 11 2. La expiración del plazo sin que se haya dictado laudo definitivo determinará la terminación de las actuaciones arbitrales y el cese de los árbitros. No obstante, no afectará a la eficacia del convenio arbitral, sin perjuicio de la responsabilidad en que hayan podido incurrir los árbitros. Artículo 26º El laudo deberá dictarse por escrito siguientes extremos: debiendo contener como mínimo los a) El lugar donde se dicte el laudo. b) Circunstancias personales del árbitro o árbitros y de las partes intervinientes. c) Las cuestiones sometidas a arbitraje. d) Las alegaciones de las partes. e) Una sucinta relación de las pruebas practicadas. f) La decisión arbitral, que deberá ser motivada. Artículo 27º 1. El laudo será firmado por los árbitros, quienes podrán expresar su parecer discrepante. Cuando haya más de un árbitro, bastarán las firmas de la mayoría de los miembros del colegio arbitral o sólo la de su Presidente, siempre que se manifiesten las razones de la falta de una o más firmas. 2. A los efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior, se entenderá que el laudo consta por escrito cuando de su contenido y firmas quede constancia y sean accesibles para su ulterior consulta en soporte electrónico, óptico o de otro tipo. 3. Con sujeción a lo acordado por las partes, los árbitros se pronunciarán en el laudo, sin necesidad de cuantificación alguna, sobre las costas del arbitraje, que incluirán los honorarios y gastos de los árbitros y, en su caso, los honorarios y gastos de los defensores o representantes de las partes, el coste del servicio prestado por la Corte de Arbitraje y los demás gastos originados en el procedimiento arbitral. 4. Los árbitros notificarán el laudo a las partes, a través de la Secretaría de la Corte, mediante entrega a cada una de ellas de un ejemplar firmado de conformidad con lo dispuesto en el apartado 1, dentro del mismo plazo establecido en el artículo 25.
12 12 5. El laudo podrá ser protocolizado notarialmente. Cualquiera de las partes, a su costa, podrá instar de los árbitros, antes de la notificación, que el laudo sea protocolizado. Artículo Las actuaciones arbitrales terminarán y los árbitros cesarán en sus funciones con el laudo definitivo. 2. Los árbitros también ordenarán la terminación de las actuaciones cuando: a. El demandante desista de su demanda, a menos que el demandado se oponga a ello y los árbitros le reconozcan un interés legítimo en obtener una solución definitiva del litigio; b. Las partes acuerden dar por terminadas las actuaciones; c. Los árbitros comprueben que la prosecución de las actuaciones resulta innecesaria o imposible. Artículo 29º En cuanto a la corrección, aclaración y complemento del laudo, se estará a lo dispuesto en la Ley de Arbitraje. Artículo 30º La parte que se proponga instar la ejecución forzosa del laudo, podrá solicitar la intervención de la Corte de Arbitraje para obtener de la otra parte el cumplimiento voluntario de la decisión arbitral. Artículo 31º
13 1. Finalizado el expediente arbitral, la conservación y custodia del mismo corresponde a la Corte de Arbitraje. 2. Transcurrido el plazo de un año desde la terminación de las actuaciones, cesará la obligación de la Corte de conservar la documentación del procedimiento. Dentro de ese plazo, cualquiera de las partes podrá solicitar a la Corte que le remitan los documentos presentados por ella. La Corte accederá a la solicitud siempre que, a juicio de los árbitros que hubieran intervenido en el arbitraje, no atente contra el secreto de la deliberación arbitral y que el solicitante asuma los gastos correspondientes al envío, en su caso.

References: Artículo 1
 artículo 14
 Artículo 2
 resolución 
 Artículo 3
 Artículo 4
 Artículo 5
 Artículo 6
 Artículo 7
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 6
 Artículo 8
 Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 11
 Artículo 12
 Artículo 13
 Artículo 14
 Artículo 15
 resolución 
 Artículo 16
 artículo 7
 Artículo 17
 artículo 7
 Artículo 18
 Artículo 19
 Artículo 20
 Artículo 21
 Artículo 22
 Artículo 23
 Artículo 24
 Artículo 25
 Artículo 26
 Artículo 27
 artículo 25
 Artículo 29
 Artículo 30
 Artículo 31