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Timestamp: 2019-04-23 20:32:54+00:00

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Acuerdo y Sentencia 036/2013 Tribunales de Apelación
ACUERDO Y SENTENCIA Nº 36/13
En Encarnación, Paraguay a catorce días de marzo de dos mil trece, estando reunidos en la Sala de Acuerdos del Tribunal de Apelación, Tercera Sala, de esta Circunscripción Judicial, los Miembros Abogados Rodolfo Luís Mongelós Arce, Carmen Susana Lial Espinoza y Luís Alberto García Cabrera, bajo la presidencia del primero de los nombrados, ante mí, la autorizante, se trajo a acuerdo el expediente caratulado: “Delia Rojas Fariña c/ Nilse Elizabeth Ruiz s/ Interdicto de retener/ Interdicto de recobrar”, con el objeto de resolver los recursos de apelación y nulidad interpuestos por el Abg. Américo Paniagua Britez, contra el 2° apartado de la S.D. Nº 823/2012/02 de fecha 27 de abril de 2012, dictada por el Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Segundo Turno, Abg. Fabián Iglesias.
Practicado el sorteo de ley, resultó el siguiente orden de votación: Mongelós Arce, Lial Espinoza y García Cabrera.
A la primera cuestión planteada, el Miembro preopinante, Abogado Rodolfo Luís Mongelós Arce, dijo: Con relación al recurso de nulidad interpuesto, la recurrente no lo ha fundamentado en su escrito de expresión de agravios obrante a fs. 177/178 y, teniendo en cuenta que de las constancias de autos no se observan vicios o defectos de la resolución recurrida que por imperio de las leyes amerite la declaración de nulidad de oficio, corresponde declarar desierto el recurso en estudio. Es mi voto.
A sus turnos, los Miembros, Abogados Carmen Susana Lial Espinoza y Luís Alberto García Cabrera, dijeron: Que, se adhieren al voto del miembro preopinante, por los mismos fundamentos expuestos.
A la segunda cuestión planteada, el Miembro preopinante, Abogado Rodolfo Luís Mongelós Arce, prosiguió diciendo: A través de la resolución recurrida se resolvió: “1. RECHAZAR con costas la EXCEPCIÓN DE FALTA DE ACCIÓN opuesta por la demandada, conforme a los fundamentos esgrimidos en el exordio de la presente resolución. 2. RECHAZAR con costas la demanda promovida por DELIA ROJAS FARIÑA contra NILSE ELIZBETH RUIZ sobre interdicto de retener y recobrar, conforme a los fundamentos jurídicos fácticos mencionados en el considerando del presente fallo. 3. ANOTAR…”.
La Sra. Delia Rojas F. interpone el recurso contra el apartado 2º de la S.D. N° 823/2012/02 de fecha 27 de abril de 2012. Aclara que se agravia, fundamentalmente de lo resuelto por el A quo en el apartado 2º de la resolución recurrida. Se refiere a los fundamentos consignados por el A quo dentro del Considerando de la resolución, a sus análisis de los dichos de los testigos y sostiene que “…el análisis efectuado por el A quo en el que basó su premisa para dictar la resolución es totalmente aberrante y equivocada ya que mi parte ha demostrado categóricamente a través de pruebas ofrecidas y diligenciadas tantas instrumentales como inspección judicial… que el interdicto planteado por mi parte es totalmente precedente…” (Sic). Señala también que es necesario hacer un minucioso análisis de los requisitos legales, doctrinales y jurisprudenciales necesarios para el éxito del mismo.
Recalca al respeto que se debe a la obligación de fundar las resoluciones judiciales y al principio de congruencia, señalando que no se ha respetado el principio de legalidad, el de equidad y el de defensa en juicio. Refiere que no se hace mención y no se han tenido en cuenta varias pruebas como la constatación judicial, la ocupación y posesión de los locales por la Sra. Delias Rojas antes de la declaración de heredera de la demandada. Tampoco, dice se ha tomado en consideración la declaración de los testigos que fueron uniformes y contestes en su deposición, lo que asimismo manifestaron con respecto a que la Sra. Delia Rojas fue turbada en su posesión constantemente por la demandada. Señala que la ocupación y la posesión fueron justificadas por tres testigos. Agrega, además jurisprudencia sobre el principio de congruencia de la Primera Sala de esta Circunscripción.
Manifiesta que se han demostrado y se han justificado los presupuestos establecidos en el Art. 636 del CPC, sobre el objeto de la prueba y el de la procedencia del interdicto.
Solicita, por último, se dicte resolución declarando la nulidad de la Sentencia impugnada y se rechace, con costas, la demanda promovida.
Analizando los agravios de la recurrente, debe interesarnos, en primer término, si los mismos reúnen los requisitos del Art. 419 del CPC, es decir que se alegue de injusta una sentencia o resolución o que la misma adolezca de vicios. Aunque podamos posteriormente no estar de acuerdo con la apelante, y que la misma además no menciona esas características en forma expresa, puede notarse en sus agravios que considera injusta la resolución impugnada, solicitando en sus argumentos la nulidad de la misma, aunque no lo expresa así en el petitorio.
En fin, analizando el primer punto de los agravios de la recurrente, notamos que la misma critica la decisión del juez, en razón de que este ha considerado que la demandante ostenta carácter de inquilina y no de poseedora. Veamos si son procedentes tales argumentos. En primer lugar, no se puede notar en la absolución de posiciones de la Sra. Delia Rojas Fariña la confesión de que ella era inquilina del inmueble en litigio; es más la misma niega haber sido inquilina en varias ocasiones. Sin embargo, la jueza cita el juicio de sucesión. Traído a la vista el mismo, “Elsa Ruiz Vda. de Araújo s/ Sucesión”, se puede, efectivamente constatar que a fs. 188, durante la constitución del magistrado de la causa en el inmueble, la demandante ha manifestado ser inquilina y pagar la suma de G. 300.000 (Trescientos mil guaraníes) por mes en carácter de alquiler.
No obstante, es menester analizar si a la Sra. Delia Rojas de Fariña le corresponde, en su carácter de inquilina hacer uso del derecho de defensa del inmueble en tal carácter. Y así tenemos que el Art. 1949 del Código Civil, establece: “Las acciones posesorias corresponde también a los poseedores de partes materiales de una cosa, como locales distintos de habitación, comercio y otros”. En concordancia y seguidamente, el Art. 1950 del CC, aclara: “Los poseedores mediatos podrán ejercer acciones posesorias por hechos producidos contra el poseedor inmediato, y pedir que este sea reintegrado en su posesión, y si no quisiere recibir la cosa, quedarán facultados para tomarla directamente”.
Nos permitimos citar jurisprudencia en tal sentido, trayendo a colación una resolución de un Tribunal de Asunción. Así, ella dice en su parte pertinente; “Es de fundamental importancia que en este juicio ni se puede discutir la propiedad del inmueble, ni el derecho a la propiedad, ni la posesión con ánimo de dueño, ni el derecho a la posesión. Lo único que puede discutirse conforme a la naturaleza y sumariedad del interdicto es, como se dijo, la ocupación o mera tenencia de la cosa (en este caso el inmueble) y la desposesión. Es por ello que Palacio señala que la legitimación activa en el interdicto de recobrar “pertenece tanto al poseedor con posesión jurídica como al poseedor actual y momentáneo e incluso al mero tenedor. (L. Palacio, Derecho Procesal Civil, T.VII, Abeledo Perrot, Bs. Aires, 1990, pág. 39). Por ello los documentos, como títulos, certificados, autorizaciones, etc. No tienen relevancia en los interdictos o la tienen poca”.
La jurisprudencia de los magistrados de Asunción coincide plenamente con nuestro criterio, sustentado firmemente con la jurisprudencia en general y la doctrina. En efecto, el interdicto es un remedio procesal, entendido este como una defensa urgente e inmediata de la posesión. Y, precisamente, lo que defiende el interdicto de recobrar en este caso, es la defensa inmediata, sin cuestionarse si en qué forma se plasma esta posesión.
De cualquier manera, también es necesario asimilar que, en el caso que nos ocupa, la posesión inmediata la detentaba la Sra. Delia Rojas Fariña, toda vez que, siendo ella inquilina, tal como lo afirmaba el A quo o como simple tenedora, la cuestión descansa sobre el hecho de la posesión inmediata. Y es innegable que la demandante –de cualquier forma estaba en posesión del inmueble en el momento en que fue violentamente desposeída por la demandada. No discutimos aquí el título que estas últimas tenían para reclamar la posesión, en tanto que la inmediatez de la posesión recaía sobre la demandante, por lo que sobre la Sra. Delia Rojas Fariña era quien podía defender legítimamente la posesión por la razón que ya mencionamos.
Estamos de acuerdo con el magistrado de primera instancia en que no ha lugar a la excepción de falta de acción, en razón de que la misma ya había sido despojada de su posesión inmediata, con violencia. En tanto que el Art. 646 del CPC, textualmente, dice; “Para que proceda el interdicto de recobrar se requerirá: a) a quien lo intente, o su causante, hubiere tenido la posesión actual de un bien mueble o inmueble; y b) que hubiere sido despojado total o parcialmente del bien, con violencia o clandestinidad”. Resulta de ello evidente que la Sra. Delia Rojas Fariña ha sido despojada con violencia de un inmueble que había detentado en carácter de inquilina o, aun cuando no hubiere título de tal carácter, ya que ella era la poseedora inmediata del inmueble en esa ocasión.
Así las cosas, y hallándose acreditados los requisitos el Art. 646 del Código Procesal Civil que tornan procedente el interdicto de recobrar la posesión, corresponde hacer lugar a la pretensión de la parte actora, revocando, con costas el numeral 2º de la resolución apelada, y en consecuencia, haciendo lugar, con costas, a la demanda planteada por la Sra. Delia Rojas Fariña contra la Sra. Nilse Elizabeth Ruiz, sobre interdicto de recuperar y retener la posesión. Es mi voto.
A su turno, la Miembro, Abogada Carmen Susana Lial Espinoza, dijo: Coincido con las consideraciones y la conclusión a la que arribara el respetado preopinante, sin embargo creo prudente realizar algunas aclaraciones a fin de evitar confusiones.
En este tipo de juicios el ámbito del debate, las alegaciones y las pruebas sólo pueden girar en torno a dos cuestiones puntuales, a saber; la posesión anterior y el despojo. Todo lo que pueda invocarse fuera de estos extremos resulta irrelevante.
Del estudio de estos autos, ha quedado comprobado que la Señora Delia Rojas Fariña, tenía la ocupación y posesión de los dos locales comerciales en cuestión, antes de que la Señora Nilse Elizabeth Ruíz sea declarada heredera de la causante. Ello lo afirmamos en vista a las pruebas agregadas a estos autos como ser las testificales realizadas, donde en forma unánime los testigos han expuesto que la señora Delia Rojas Fariña hace más de 20 años se encuentra haciendo uso del salón a los efectos de realizar su actividad de peluquera. En cuanto al salón que se encuentra al lado la Señora Audelina Fariña ha manifestado a fs. 138 de autos lo siguiente: “Delia en el otro salón tenía sus cosas, su cama y otras cositas…” además agrega en otro preguntado que la difunta Sra. Elsa Ruíz Vda. de Araujo fue velada en uno de los salones donde la Señora Delia tenía sus cosas (fs. 138).
Es por ello que, si la Señora Delia al vaciar el salón que tenía ocupado con artículos de peluquería, limpieza, entre otros, para realizar el velatorio de la difunta, y posteriormente se le impide la entrada a dicho salón, sin la posibilidad de volver a hacer uso del mismo, se le está privando a la misma en su posesión en forma violenta, cualquiera sea el carácter en el cual la misma detentaba la posesión de dichos salones.
Esta desposesión se ve configurada desde el momento en que la señora Delia no puede volver a ocupar el salón luego del velatorio realizado, porque la Señora Elsa Ruíz lo ha impedido. La misma en su absolución de posiciones manifiesta “…ella tiene sus llaves, lo que no le di más permiso y jamás tuvo la llave fue del segundo local…”. Se evidencia con su declaración que existía una ocupación del salón por parte de la actora. Además, en el acta de constitución del juzgado, a fs. 45/46 que expresa: “…al fondo de la peluquería se observa elementos de cocina de la señora Delia así como enseres personales de la misma y su hijo menor, estando la misma en forma apilonada por el poco espacio que dispone en razón de que la señora Nilse Elizabeth Ruíz se ha posesionado de todo el resto del edificio, inclusive llaveando una habitación donde la señora Delia posee objetos varios…”.
Por tanto reunidos los requisitos mencionados al inicio, coincido con la conclusión arribada por el preopinante corresponde revocar el numeral 2º de la resolución apelada y hacer lugar a la pretensión de la actora en su totalidad, es decir en lo que respecta a los dos salones comerciales que los que la Señora Delia Rojas Fariña tenía posesión inmediata antes de ser despojada de la misma. Es mi voto.
A su turno, el Miembro, Abogado Luís Alberto García Cabrera, dijo: Que, se adhiere al voto de la miembro preopinante, Abg. Carmen Susana Lial Espinoza, por los mismos fundamentos expuestos.
Encarnación, 14 de marzo de 2013.
1. DECLARAR DESIERTO el recurso de nulidad interpuesto.
2. REVOCAR, con costas, el segundo apartado de la S.D. Nº 823/2012/02 de fecha 27 de abril de 2012, dictada por el Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Segundo Turno, Abg. Fabián Iglesias y, en consecuencia, HACER LUGAR, con costas, a la demanda promovida por la Sra. Delia Rojas Fariña contra Nilse Elizabeth Ruiz sobre interdicto de retener y recobrar la posesión, por los fundamentos expuestos en el exordio de la presente resolución.
3. ANOTAR y registrar.
Abgs. Luís Alberto García Cabrera, Carmen Susana Lial Espinoza, Rodolfo Luís Mongelós Arce.
Abg. Magdalena B. Enriquez. (Actuaria Judicial).

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