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Timestamp: 2017-10-20 23:34:46+00:00

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Sentencia T.S. 991/2009 (Sala 2) de 8 de octubre
Delito de amenazas no condicionales. Tenencia ilícita de armas. Exhibición y disparo de armas de fuego. Falta de lesiones.
En el recurso de casación por quebrantamiento de forma e infracción de ley, que ante Nos pende interpuesto por Onesimo, contra Sentencia dictada con fecha 2/12/2008 por la Audiencia Provincial de Tarragona, sección n.º 4, que lo condenó por los delitos de amenazas no condicionales, tenencia ilicita de armas y una falta de lesiones. los componentes de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que arriba se expresan se han constituido para la deliberación y fallo bajo la Presidencia del primero de los indicados y Ponencia del Excmo Sr. D. Enrique Bacigalupo Zapater. Ha sido parte también el Ministerio Fiscal, estando el recurrente representado por el Procurador Sr. D. Gonzalo Ruiz de Velasco Martínez de Ercilla.
1.º- El Juzgado de Instrucción n.º 2 de Tarragona instruyo Sumario n.º 5/2006, contra Onesimo, y una vez concluso lo remitió a la Audiencia Provincial de Tarragona, Sección 4.ª, que con fecha 2 de diciembre de 2008, dictó Sentencia que contiene los siguientes hechos probados:
" PRIMERO.- Sobre las 15,00 del día 22 de julio de 2005, el acusado Onesimo, mayor de edad y sin antecedentes penales, se dirigió a las inmediaciones de la gasolinera Sehll, sita en la carretera TV-3146, requiriendo a Doña Coral que se encontraba ejerciendo la prostitución en dicha zona, a fin de que le prestara un servicio sexual consistente en una felación, acordando ambos que el precio de dicho servicio sería de 30 euros, los que fueron satisfechos en ese momento por el Sr. Onesimo.
Seguidamente la Sra Coral se introdujo en el vehículo del acusado, dirigiéndose a un camino próximo, prestando aquélla el servicio pactado durante diez minutos, transcurridos los cuales sin que el Sr. Onesimo consiguiera alcanzar una erección, la Sra Coral le comunicó que había pasado el tiempo de duración del servicio y que debía marcharse, ante lo cual el acusado reaccionó violentamente, cogiéndole por el cuello y rompiéndole la cadena que portaba, una chapa con el signo zodiacal géminis y un corazón de oro así como el sujetador y la camiseta que llevaba puesta, tranquilizándose posteriormente, saliendo entonces la Sra Coral del vehículo dejando en su interior el bolso conteniendo documentación diversa, varios objetos cosméticos y la cantidad de 180 euros.
Como consecuencia de estos hechos Doña Coral, sufrió lesiones consistentes en contusión cervical que precisó para su sanidad una sola asistencia facultativa y de las que tardó en curar un día. Los efectos dañados y los objetos que la Sra. Coral llevaba en el bolso han sido tasados pericialmente en la cantidad de 290 €.
SEGUNDO.- El entonces compañero sentimental de la Sra. Coral, D. Eladio, había acompañado a la misma al lugar, con la intención de auxiliarla en el caso de que se produjera alguna situación de peligro, observando desde el punto en el que se encontraba situado a unos 30 metros del camino, como la Sra. Coral salía corriendo del vehículo del acusado, dirigiéndose entonces aquél al encuentro de su compañera recriminando al Sr. Onesimo lo que le había hecho diciéndole " Ya te vale hacerle eso a una mujer" ante lo cual el acusado, procedió a coger una pistola que portaba en el interior de su vehículo, apuntado desde una distancia de aproximadamente 20 metros a aquéllos, quienes procedieron a llamar a la policía, dirigiéndose posteriormente hacia el vehículo propiedad del Sr. Eladio que se encontraba aparcado en un lugar próximo al lado de la carretera, apreciando entonces la Sra. Coral que el acusado les perseguía en el interior de su vehículo y que portaba una pistola en la mano, avisando al Sr. Eladio que corriendo hacía su vehículo consiguió arrancarlo accionando la marcha atrás, momento en el que el Sr. Onesimo colocó frente al mismo su turismo a una distancia de aproximadamente siete metros, efectuando un disparo con la pistola que portaba dirigiéndolo al suelo, en el que impactó el proyectil que posteriormente rebotó impactando en la puerta lateral delantera derecha del vehículo del Sr. Eladio, causando daños en el mismo pericialmente tasados en 300 €, consiguiendo finalmente este último acceder a la carretera abandonando el lugar, mientras el acusado seguía apuntándole con el arma.
TERCERO.- Desde el año 2001, el acusado venía recibiendo cartas de la banda terrorista E.T.A. exigiéndole el pago de una determinada suma bajo la amenaza de ser considerado objetivo de la banda, ante lo cual el Sr. Onesimo decidió adquirir una pistola semiautomatica de simple acción del calibre 6,35 Browning, sin solicitar previamente la preceptiva licencia, siendo dicha pistola la que portaba el día de los hechos y fue hallada en el interior de su vehículo, en el momento de procederse a su detención por los agentes de la Guardia Civil, con cuatro cartuchos en su interior aptos para ser disparados".
"En atención a lo expuesto, fallamos.
Absolvemos a Onesimo de los delitos de homicidio en grado de tentativa y de coacciones por los que venía siendo acusado.
Condenamos Onesimo, como autor criminalmente responsable de un delito de amenazas no condicionales previsto y penado en el artículo 169.2 del Código Penal, a la pena de dos años de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Condenamos a Onesimo, como autor criminalmente responsable de un delito de tenencia ilicita de armas, previsto y penado en el artículo 564.1.1.º del Código Penal, a la pena de un año de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Condenamos a Onesimo, como autor criminalmente responsable de una falta de lesiones prevista y penada en el artículo 617.1 del Código Penal, a la pena de 10 días de localización permanente.
Condenamos a Onesimo, a abonar a Coral la cantidad de 470 € por daños materiales, la cantidad de 30 € por lesiones y la cantidad de 5.000 € por daños morales y a Eladio la cantidad de 300 € por daños materiales y la suma de 12.000 € por daños morales y al pago de las costas del juicio.
Notifiquese la presente resolución a las partes.
Esta es nuestra sentencia que firmamos y ordenamos"
3.º- Notificada la Sentencia a las partes, se preparó Recurso de Casación por quebrantamiento de forma y infracción de ley por Onesimo, que se tuvo por anunciado, remitiéndose a esta Sala Segunda del Tribunal Supremo las certificaciones necesarias para su sustanciación y resolución, formándose el correspondiente rollo y formalizándose el recurso.
4.º- La representación procesal del acusado Onesimo, basó su recurso en los siguientes motivos de casación:
Primero.-Al amparo de los artículos 5.4 de la Ley Organica del Poder Judicial y 852 de la Ley de enjuiciamiento criminal, en relación con el artículo 24.1.º y 2.º de la Constitución Española.
Segundo.-Al amparo de los artículos 5.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y 852 de la Ley de enjuiciamiento criminal, en relación con el artículo 24 de la Constitución Española.
Tercero.-Al amparo de los artículos 5.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y 852 de la Ley de enjuiciamiento criminal, en relación con el artículo 24.1 de la Constitución Española.
Cuarto.-Al amparo del artículo 849.1.º de la Ley de enjuiciamiento Criminal, en relación con el artículo 169.2 del Código Penal.
Quinto.-Al amparo del artículo 849.1.º y 2.º de la Ley de enjuiciamiento Criminal.
Sexto.-Al amparo del artículo 851.1.º y 2.º de la Ley de enjuiciamiento criminal.
Séptimo.-Al amparo del artículo 851.1.º de la Ley de enjuiciamiento criminal
Octavo.-Al amparo del artículo 849.1.º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en relación con el artículo 116 del Código Penal.
5.º- Instruidas las partes del recurso interpuesto, la Sala lo admitió a trámite quedando conclusos los autos para señalamiento de deliberación y fallo cuando por turno correspondiera.
6.º- Hecho el señalamiento para la deliberación, ésta se celebró el día 1 de octubre de 2009.
Primero.-El recurrente alega en el sexto motivo, con apoyo en el art. 851.1.º LECr, que los hechos probados no son claros y que, además, son contradictorios, dado que a su entender, dadas sus dimensiones, de la pistola empleada por el acusado no puede ser vista desde la distancia de veinte metros que se establece en el hecho probado y porque es contradictorio que el disparo haya sido realizado a una distancia de siete metros.
La falta de claridad y la contradicción a las que se refiere el art. 851.1.º LECr es de carácter formal y no consiste en cuestiones referidas a la prueba, tales como si los testigos podían o no percibir el arma a determinada distancia. Tampoco es de apreciar contradicción cuando de acuerdo con la experiencia los hechos podrían haber ocurrido en la forma establecida en los hechos probados, como ocurre en el presente caso. En efecto: el Tribunal a quo ha descrito una sucesión de hechos en los que el acusado encañona primeramente a las víctimas a una distancia de veinte metros y a continuación cuando se encuentra a siete metros de ellas efecúa un disparo. La cuestión de si las víctimas pudieron llegar a ver el arma con la que eran encañonados se refiere, en verdad, a la credibilidad de los testigos, materia que es ajena no sólo a los quebrantamientos de forma, sino también a la casación por infracción de ley.
Segundo.-El quinto motivo del recurso impugna la apreciación de la prueba documental por parte del Tribunal de instancia y tiene su apoyo en el art. 849,2.º LECr. El recurrente cita los folios 24,42,43, y 46 a 50 de los que se desprende la dimensión del arma, se refiere que en el lugar no se ha encontrado ningún proyectil y constan fotografías de la posición del vehículo del perjudicado y el ancho de la carretera donde con su vehículo el recurrente tuvo que bloquear la salida del otro. Se cita igualmente un documento de un centro médico sin indicación del folio en el que se encuentra y el folio 181 consistente en un informe médico del que se deduce, dice el recurrente, que la lesión sufrida por la víctima es "incompatible objetivamente con la acción atribuida en la sentencia al Sr. Onesimo " y donde no consta "valoración médico-legal sobre menoscabo en la integridad psíquica, situación ansiosa, ni afectación en su estado de ánimo".
Como hemos dicho la cuestión de las dimensiones del arma se refiere, en realidad, a la credibilidad de los testigos, que es ajena al recurso de casación, dado que, como lo venimos sosteniendo en reiterados precedentes, constituye un juicio que presupone la percepción sensorial directa de las declaraciones de los testigos, víctimas y acusados que requiere el principio de inmediación (art. 741 LECr.). Por lo tanto la cuestión no puede ser articulada como error en la valoración de pruebas documentales.
Las mismas razones excluyen considerar como error en la apreciación de la prueba documental las que se enumeran como "inspección ocular". La Audiencia expresó con claridad que la perjudicada explicó en su declaración que desde lejos vio que el recurrente les enseñaba "algo metálico" y que fue "cuando pasó delante de ella cuando se apercibió de que el citado objeto era una una pistola, manifestando que pudo oir el disparo pero no lo vio" (p.9). Ello demuestra sin lugar a dudas que la cuestión planteada no se relaciona con la prueba documental.
El informe médico del folio 181, por último, constata la lesión de contusión cervical que el Tribunal a quo ha tenido por probada. Por lo tanto, no permite afirmar que ha existido un error en la apreciación de la prueba documental.
Tercero.-Los motivos primer o, segundo, tercero y cuarto del recurso tienen una materia común: se basan en la infracción en la infracción del art. 169.2.º CP, que es presentada como vulneración del principio acusatorio y, consecuentemente, del derecho de defensa y del derecho a la presunción de inocencia (art. 24.2 CE), así como del derecho a la tutela judicial efectiva. Sostiene el recurrente que fue condenado por el delito de amenazas no condicionadas, por el que no había sido acusado, dado que el Fiscal formalizó su acusación por un delito de tentativa de homicidio y coacciones y que en el hecho probado no se encuentran los elementos del tipo de las amenazas, pues no se relata la existencia de una acción consistente en "el anuncio de un mal futuro". estos cuatro motivos se relacionan con el séptimo del recurso en el que, por la vía del art. 851.1.º LECr, erróneamente citado, sostiene que ha sido condenado por un delito de amenazas que no fue objeto de la acusación.
Los cinco motivos deben ser desestimados.
El Tribunal a quo entendió que en las circunstancias del presente caso no era de apreciar la voluntad del acusado de atentar contra la vida de otros. Sin embargo, entendió también que el uso de que hizo de un arma de fuego fue ejecutado con el dolo típico del delito de amenazas no condicionadas del art. 169.2.º CP. En este sentido dice la sentencia recurrida que "no cabe duda que el hecho de amedrentar a unas personas apuntándoles con una pistola, llegando a disparar el arma, constituye un medio más que suficiente en sí mismo para lesionar el sentimiento de seguridad de la víctima" (p.15).
Ciertamente, amedrentar no es igual que amenazar de un mal, porque el mal amenazado debe ser siempre futuro. Sin embargo, la exhibición de un arma, mostrando que la misma está cargada, y actitud agresiva es una forma manifiesta de amenazar con un mal futuro y, en tal sentido, una conducta subsumible bajo el tipo penal del art. 169.2.º CP.
Cuarto.-El octavo motivo del recurso tiene apoyo en la infracción del art. 116 CP. Sostiene el recurrente que al no haber cometido delito alguno no cabe la condena a la reparación del daño moral.
La desestimación de los motivos anteriores, dirigidos a censurar la subsunción de los hechos probados, determina que el presente motivo, dependiente de la estimación de los ya desestimados, carezca ahora de todo fundamento.
Que debemos declarar y declaramos NO HABER LUGAR al recurso de casación por quebrantamiento de forma e infracción de ley, interpuesto por Onesimo, contra Sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Tarragona, sección n.º 4, con fecha 2 de diciembre de 2008, en el rollo de Sala n.º 42/06 -M, en causa seguida contra el mismo por los delitos de homicidio intentado, coacciones, tenencia ilícita de armas y de una falta de lesiones.
Condenamos al recurrente al pago de las costas ocasionadas en su recurso.
Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Colección Legislativa lo pronunciamos, mandamos y firmamos Adolfo Prego de Oliver y Tolivar Andres Martinez ArrietaJuan Ramon Berdugo Gomez de la Torre Luciano Varela CastroEnrique Bacigalupo Zapater
N.ºde Recurso: 485/2009
Procedencia: Audiencia Provincial de Tarragona, sección n.º 4.
Fecha Auto: 23/11/2009
Escrito por: G.J.L
auto aclaracion error material
Recurso N.º: 485/2009
Con fecha 8 de octubre de 2009, se dictó Sentencia por esta Sala segunda del Tribunal Supremo, en la que aparece como número de recurso 485/2008, cuando debería de aparecer 485/2009, por lo que se debe rectificar dicho error material.
Único.-El artículo 267.3 de la L.O.P.J, establece que los Jueces y Tribunales, pueden, después de firmar los autos y sentencias, suplir cualquier omisión que contengan y rectificar los errores materiales manifiestos de oficio, consiguientemente, en el presente caso, procede rectificar la referencia al año del recurso.
LA SALA ACUERDA: Se corrige el error material advertido en la Sentencia n.º 991/2009 de fecha 8 de octubre de 2009, debiendo aparecer como recurso número 485/2009.
Adolfo Prego de Oliver y Tolivar Andres Martinez ArrietaJuan Ramon Berdugo Gomez de la Torre Luciano Varela CastroEnrique Bacigalupo Zapater

References: artículo 169
 artículo 564
 artículo 617
 resolución 
 artículo 24
 artículo 24
 artículo 24
 artículo 849
 artículo 169
 artículo 849
 artículo 851
 artículo 851
 artículo 849
 artículo 116
 artículo 267