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Timestamp: 2013-05-23 22:09:04+00:00

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Instrumentos p�blicos Doctrina Nacional
C�digo Civil Art. 979. Son instrumentos p�blicos respecto de los actos jur�dicos:
1 - Las escrituras p�blicas hechas por escribanos p�blicos en sus libros de protocolo, o por otros funcionarios con las mismas atribuciones, y las copias de esos libros sacadas en la forma que prescribe la ley;
2 - Cualquier otro instrumento que extendieren los escribanos o funcionarios p�blicos en la forma que las leyes hubieren determinado;
3 - Los asientos en los libros de los corredores, en los casos y en la forma que determine el C�digo de Comercio;
5 - Las letras aceptadas por el gobierno o sus delegados, los billetes o cualquier t�tulo de cr�dito emitido por el tesoro p�blico, las cuentas sacadas de los libros fiscales, autorizadas por el encargado de llevarlas;
6 - Las letras de particulares, dadas en pago de derechos de aduana con expresi�n o con la anotaci�n correspondiente de que pertenecen al tesoro p�blico;
7 - Las inscripciones de la deuda p�blica, tanto nacionales como provinciales;
8 - Las acciones de las compa��as autorizadas especialmente, emitidas en conformidad a sus estatutos;
9 - Los billetes, libretas, y toda c�dula emitida por los bancos, autorizados para tales emisiones;
10 - Los asientos de los matrimonios en los libros parroquiales, o en los registros municipales, y las copias sacadas de esos libros o registros. Nota de V�lez al 979: "Véase Cód. Francés, artículo 1317 - Sardo, 1411 - Holandés, 1905 - de Luisiana, artículo 2231".
Art. 980. Para la validez del acto, como instrumento p�blico, es necesario que el oficial p�blico obre en los l�mites de sus atribuciones, respecto a la naturaleza del acto, y que �ste se extienda dentro del territorio que se le ha asignado para el ejercicio de sus funciones.
Los instrumentos p�blicos extendidos de acuerdo a lo que establece este C�digo gozan de entera fe y producen id�nticos efectos en todo el territorio de la Rep�blica Argentina, cualquiera sea la jurisdicci�n donde se hubieren otorgado. (Párrafo Incorp. por Ley 24.441).
Nota de V�lez al 980: "Véase L. 8,Tít. 18, Part. 3ª, y la nota de Gregorio López - Toullier, tomo IX, nºs. 68 y 72 - Duranton, tomo XIII, nºs 22 y 26 - Aubry y Rau, § 755, nº 3 - Bonnier, Des preuves, nº 356". Art. 981. Son sin embargo válidos, los instrumentos hechos por funcionarios fuera del distrito señalado para sus funciones, si el lugar fuese generalmente tenido como comprendido en el distrito.
Nota de V�lez al 981: "Error communis facit jus - L. 3,Tít. 14, Lib.1, Digesto".
Nota de V�lez al 982: "Aubry y Rau, § 755, nº 2 - Duranton, tomo XIII, nº 77 - Bonnier, Des preuves, nº 354".
Nota de V�lez al 983: "Aubry y Rau, § 755, nº 1 - Duranton, tomo XIII, nº 75 - Bonnier, Des preuves, nº 355".
Nota de V�lez al 985: "Bonnier, nº 357".
Nota de V�lez al 987: "Cód. Francés, artículo 1318 - de Luisiana, artículo 2232 - Napolitano, 1272 (*) - Sardo, 1415 - Pothier, Oblig. nº 734 - Toullier, tomo VIII, Nº 134 - Bonnier, nº 375 - Pero un acto que no estuvisese firmado por el oficial público no valdría,ni como acto bajo firma privada porque el escrito que no está firmadó por él, no tiene ni la apariencia de un instrumento público. La ley viene sólo en auxilio del acto que las partes han podido considerar como tal".
Nota de V�lez al 988: "Marcadé, sobre el artículo 1318. El consentimiento dado por las partes signatarias es entendido que es bajo condición de que las partes no signatarias se obligarían también. Si esta condición no se realiza, nada se habrá hecho. En contra, Toullier, tomo VIII, nº s. 135 a 137; Duranton, tomo XIII, nº 72".
Nota de V�lez al 989: "V�ase L.L. 32, T�t. 11, Part. 5� - 112 y 116, T�t. 18, Partida 3�. La ley 111 del mismo t�tulo y Partida declara nulos los instrumentos p�blicos que estuviesen ra�dos, o con enmendaturas en los nombres, tiempos, plazos, cantidades, fechas y lugar del acto. La ley supone que tales defectos no est�n salvados al fin y entonces indudablemente es nulo el acto".
Art. 991. El error com�n sobre la capacidad de los testigos incapaces que hubieren intervenido en los instrumentos p�blicos, pero que generalmente eran tenidos como capaces, salva la nulidad del acto. Art. 992. Los testigos de un instrumento y el oficial p�blico que lo extendi� no pueden contradecir, variar ni alterar el contenido de �l, si no alegasen que testificaron el acto por dolo o violencia que se les hizo, en cuyo caso el instrumento p�blico no valdr�.
Nota de V�lez al 992: "Merlin, Rep., verb. T�moin instrum. � 2, n° 8. Si el oficial p�blico o los testigos instrumentales pudiesen, por sus declaraciones ulteriores, contradecir o alterar el contenido de un acto, no habr�a derecho alguno seguro constituido por instrumento p�blico. Cuando el acto expresa que el precio de la venta ha sido mil pesos, por ejemplo, no podr�a jam�s arg�irse, con la declaraci�n del oficial p�blico o de los testigos, que hubo una equivocaci�n en la designaci�n del precio. No se sabr�a cu�ndo hablaban la verdad: si cuando bajo su firma asentaron lo que constante en el acto, o cuando ante el juez declaran que aquello no era cierto. Por otra parte, cuando las partes hacen extender un acto, es de la primera importancia que ellas y el oficial p�blico lo redacten de manera que m�s tarde no venga a ser el origen de un proceso. Al lado de este deber de orden p�blico est� la sanci�n de la ley que no permite probar con las mismas personas que dan formas al acto, que no ha sido ejecutado fielmente. lo que pudo evitar el autor del acto, el oficial p�blico y los testigos, si hubiesen cumplido sus primeros deberes.
Otra es la cuestión entre los jurisconsultos franceses. Si se puede admitir prueba de testigos contra lo que conste de un acto escrito. Justiniano ya lo había resuelto en dos leyes terminantes: "Testes, cum de fide tabularum nihil dicitur adversus scripturam, interrogari non possunt" (Lib. 5,Tít. 15, � 4) (*). La L. 1, Lib. 4, Cód. Romano, De Testibus, enuncia la misma idea, contra testimonium scriptum, non scriptum testimonium non fertur. Mourlon ha escrito una monograf�a que se halla en el tomo IV, p�g. 114, de la Revista Cr�tica, demostrando que la prueba testimonial no puede ser admitida aunque los testigos no sean los del instrumento, contra el contenido de los actos escritos, ni sobre lo que no est� comprendido en ellos". Comentario: (*) Esta cita de Vélez lo es respecto a las "Sentencias de Paulo", que constituyen una recopilación heterogénea de diversas fuentes, reconocida por Constantino. Existe una traducci�n al castellano (incompleta) de Irigoyen Troconis.
Plena fe de los instrumentos p�blicos Jurisprudencia Nacional
C�digo Civil Art. 993. El instrumento p�blico hace plena fe hasta que sea arg�ido de falso, por acci�n civil o criminal, de la existencia material de los hechos, que el oficial p�blico hubiese anunciado como cumplidos por �l mismo, o que han pasado en su presencia. Nota de Vélez al 993: "L. 114, Tít. 18, Part. 3ª - Cód. Francés, artículo 1319 - Sardo, 1416 - de Luisiana, artículo 2233 - Napolitano, 1273 - Se habla de los hechos que por su oficio debe conocer el oficial público en el acto de extender el instrumento; pero si un escribano, por ejemplo, dice que las partes o el que otorga el acto estaba n su pleno juicio, esta aserción no hace plena fe y admite prueba en contra".
Comentario: Veléz, siguiendo a Goyena, cita el artículo 1271 del Cód. de Nápoles, pero corresponde el artículo 1273 del mismo Código, aunque tampoco coincida con las concordancias de Fortun� Anthoine De Saint-Joseph. Art. 994. Los instrumentos p�blicos hacen plena fe, no s�lo entre las partes, sino contra terceros, en cuanto al hecho de haberse ejecutado el acto, de las convenciones, disposiciones, pagos, reconocimientos, etc�tera, contenidos en ellos.
Nota de V�lez al 994: "Marcadé, tomo V, n° 2 (*) - Bonnier Des Preuves, nº 392. Es entendido que es de aquellas cosas de que el oficial público ha adquirido certidumbre por sí mismo y que tenga misión de comprobar. La fe debida a los instrumentos públicos es la misma para todos, pero no así sus efectos, es decir, los derechos y las obligaciones que hace nacer el acto". Comentario: (*) Vélez cita a Marcadé, tomo V, § 140, que no existe. Marcadé trata el tema en el tomo V, comentando el artículo 1319, del Cód. Francés, como lo refieren Aubry y Rau, � 755, nota 47.
Art. 995. Los instrumentos p�blicos hacen plena fe de las enunciaciones de hechos o actos jur�dicos directamente relativos al acto jur�dico que forma el objeto principal, no s�lo entre las partes sino tambi�n respecto de terceros.
Nota de V�lez al 995: "Cód. Francés, artículo 1320 - Sardo, 1417 - Holandés, 1908 - Napolitano, 1274 (*) - de Luisiana, articulo 2235 - Aubry y Rau, � 755, n° 3. Así si en el instrumento se dice que los réditos de un capital han sido pagados hasta un tiempo determinado, ésta o iguales enunciaciones merecen la misma fe que lo que se diga sobre la obligación principal. (Véase la glosa de Gregorio López a la L. 32, Tít. 11, Part. 5� - Marcadé sobre el artículo 1320 - Bonnier Des Preuves, nº 393)". Comentario: (*) Vélez cita el Cód. Napolitano, 1272, pero corresponde el artículo 1274 de dicho Código, aunque tampoco coincida con las concordancias de Fortun� Anthoine De Saint-Joseph. Art. 996. El contenido de un instrumento p�blico puede ser modificado o quedar sin efecto alguno por un contra-instrumento p�blico o privado que los interesados otorguen; pero el contradocumento privado no tendr� ning�n efecto contra los sucesores a t�tulo singular, ni tampoco lo tendr� la contraescritura p�blica, si su contenido no est� anotado en la escritura matriz, y en la copia por la cual hubiese obrado el tercero.
Nota de V�lez al 996: "El contra-documento es un acto destinado a quedar secreto, que modifica las disposiciones de un acto ostensible. En presencia de estas dos disposiciones contrarias, la de una verdadera pero ignorada y la otra falsa pero la única conocida, la ley debe declarar que los efectos del acto ostensible podr�n siempre ser invocados por los sucesores singulares. Cuando yo he comprado la casa de Pablo, y reconozco por un acto que queda reservado, que la venta ha sido fingida, esta declaraci�n no podr� tener ning�n efecto contra mis sucesores singulares en aquella casa; y si deslealmente la vendo o la hipoteco, el que la hubiese adquirido de m�, conservar�a a pesar del contra-documento, el derecho que habr�a adquirido como si mi dominio aparente en la cosa hubiese sido positivo. Marcad�, sobre el artículo 1321 - Bonnier, Des Preuves, desde el número 396 trata extensamente de los contra-documentos y de su importancia jurídica". Escrituras p�blicas Formas de los contratos Impresion digital y firma a ruego
C�digo Civil Art. 997. Las escrituras p�blicas s�lo pueden ser hechas por escribanos p�blicos, o por otros funcionarios autorizados para ejercer las mismas funciones.
Cuando un acto fuere otorgado en un territorio para producir efectos en otro las leyes locales no podr�n imponer cargas tributarias ni tasas retributivas que establezcan diferencias de tratamiento, fundadas en el domicilio de las partes, en el lugar de cumplimiento de las obligaciones o en el funcionario interviniente. (Párrafo incorp. por Ley 24.441).
Nota de V�lez al 997: "Por el Derecho Espa�ol hab�a oficiales p�blicos que s�lo ellos pod�an extender escrituras relativas a las cosas municipales, y se llamaban escribanos de cabildo. Los archiveros p�blicos son tambi�n como escribanos p�blicos, los �nicos que pueden dar copia en forma de los actos que se hallen en los archivos p�blicos. As�, las leyes y las ordenanzas municipales pueden crear oficiales p�blicos sin el car�cter general de escribanos, ante quienes pasen algunos actos jur�dicos especiales. Se llama escritura matriz la que extiende el escribano en el libro de registros que los romanos llamaban protocolo, el cual seg�n las leyes de Partida y Recopilaci�n debe siempre quedar en poder del escribano sin entregarse nunca a las partes. La copia sacada de esta escritura se llama original, y en los casos en que es permitido sacar copia del original, la copia se llama traslado". Art. 998. Las escrituras p�blicas deben ser hechas en el libro de registros que estar� numerado, rubricado o sellado seg�n las leyes en vigor. Las escrituras que no est�n en el protocolo no tienen valor alguno. (Art. sustituido por Ley N� 9.151).
Art. 999. Las escrituras deben hacerse en el idioma nacional. Si las partes no lo hablaren, la escritura debe hacerse en entera conformidad a una minuta firmada por las mismas partes en presencia del escribano, que dar� fe del acto, y del reconocimiento de las firmas, si no lo hubiesen firmado en su presencia, traducida por el traductor p�blico, y si no lo hubiere, por el que el juez nombrase. La minuta y su traducci�n deben quedar protocolizadas. Art. 1000. Si las partes fueren sordomudos o mudos que saben escribir, la escritura debe hacerse en conformidad a una minuta que den los interesados, firmada por ellos, y reconocida la firma ante el escribano que dar� fe del hecho. Esta minuta debe quedar tambi�n protocolizada. Art. 1001. La escritura p�blica debe expresar la naturaleza del acto, su objeto, los nombres y apellidos de las personas que la otorguen, si son mayores de edad, su estado de familia, su domicilio o vecindad, el lugar, d�a, mes y a�o en que fuesen firmadas, que puede serlo cualquier d�a, aunque sea domingo o feriado, o de fiesta religiosa. El escribano debe dar fe de que conoce a los otorgantes, y concluida la escritura debe leerla a las partes, salvando al final de ella, de su pu�o y letra, lo que se haya escrito entre renglones, y las testaduras que se hubiesen hecho. Si alguna de las partes no sabe firmar debe hacerlo a su nombre otra persona que no sea de los testigos del instrumento. La escritura hecha as� con todas las condiciones, cl�usulas, plazos, las cantidades que se entreguen en presencia del escribano, designadas en letras y no en n�meros, debe ser firmada por los interesados y autorizada al final por el escribano. Cuando el escribano o cualquiera de las partes, lo juzgue pertinente, podr� requerir la presencia y firma de dos testigos instrumentales. En este caso, aqu�l deber� hacer constar en el cuerpo de la escritura, el nombre y residencia de los mismos. (Art. sustituido por Ley 26.140).
Nota de V�lez al 1001: "L. 1,T�t. 23, Lib. 10, Nov. Rec. - L. 54,T�t. 18, Part. 3�".
Art. 1002. La identidad de los comparecientes deber� justificarse por cualquiera de los siguientes medios: a) Por afirmaci�n del conocimiento por parte del escribano; b) Por declaraci�n de dos testigos, que deber�n ser de conocimiento del escribano y ser�n responsables de la identificaci�n; c) Por exhibici�n que se hiciere al escribano de documento id�neo. En este caso, se deber� individualizar el documento y agregar al protocolo reproducci�n certificada de sus partes pertinentes. (Art. sustituido por Ley 26.140).
Nota de V�lez al 1002: "L. 1,T�t. 23, Lib. 10, Nov. Rec.".
Art. 1003.- Si los otorgantes fuesen representados por mandatarios o representantes legales, el notario expresar� que se le han presentado los poderes y documentos habilitantes, que anexar� a su protocolo.
Si fuese menester la devoluci�n de los mismos, o se tratare de poderes generales, har� constar la circunstancia y agregar� copia autenticada al protocolo. En caso de que los poderes o documentos se hubieren otorgado en su oficina, o se hallaren protocolizados en su registro, expresar� este antecedente, indicando el folio y a�o respectivo. La protocolizaci�n de documentos exigida por ley, se har� por resoluci�n judicial previa. El documento a protocolizarse ser� entregado al escribano p�blico que haya de realizar la diligencia, para que lo agregue a su protocolo, mediante un acta que contenga solamente los datos necesarios para precisar la identidad del documento protocolizado. El escribano p�blico que haya efectuado la protocolizaci�n, dar� a los interesados los testimonios que se le pidieren.
Art. 1004. Son nulas las escrituras que no tuvieren la designaci�n del tiempo y lugar en que fuesen hechas, el nombre de los otorgantes, la firma de las partes, la firma a ruego de ellas cuando no saben o no pueden escribir y la firma de los dos testigos del acto cuando su presencia fuese requerida. La inobservancia de las otras formalidades no anula las escrituras, pero los escribanos o funcionarios p�blicos, pueden ser penados por sus omisiones con una multa que no pase de $ 300. (Art. sustituido por Ley 15.875). Art. 1005. Es nula la escritura que no se halle en la p�gina del protocolo donde seg�n el orden cronol�gico deb�a ser hecha. Art. 1006. El escribano debe dar a las partes que lo pidiesen, copia autorizada de la escritura que hubiere otorgado. Nota de V�lez al 1006: "L 10,Tít. 19, Part. 3ª".
Art. 1007. Siempre que se pidieren otras copias por haberse perdido la primera, el escribano deber� darlas; pero si en la escritura, alguna de las partes se hubiese obligado a dar o hacer alguna cosa, la segunda copia no podr� darse sin autorizaci�n expresa del juez. Nota de V�lez al 1007: "L. 5, Tít. 23, Lib. 10, Nov. Rec.".
Art. 1008. Toda copia debe darse con previa citaci�n de los que han participado en la escritura, los cuales pueden comparar la exactitud de la copia con la matriz. Si se hallasen ausentes, el juez puede nombrar un oficial p�blico que se halle presente al sacarse la copia. Art. 1009. Si hubiera alguna variaci�n entre la copia y la escritura matriz, se estar� a lo que �sta contenga.
Nota de V�lez al 1009: "Véase la L. 8,Tít. 19, Part. 3ª - Cód. Francés, artículo 1334 - Sardo, 1442 - Holandés, 1925". Art. 1010. La copia de las escrituras de que hablan los art�culos anteriores hace plena fe como la escritura matriz. Nota de V�lez al 1010: "LL.10 y 11,Tít. 19, Part. 3ª - Cód. Francés, artículo 1335 - Sardo, 1442 - Holandés, 1925".
Art. 1011.- Si el libro del protocolo se perdiese y se solicitare por alguna de las partes que se renovase la copia que exist�a, o que se ponga en el registro para servir de original, el juez puede ordenarlo con citaci�n y audiencia de los interesados, siempre que la copia no estuviese ra�da ni borrada en lugar sospechoso, ni en tal estado que no se pudiese leer claramente.
Nota de V�lez al 1011: "L. 13,Tít. 19, Part. 3ª".
Colegio de Escribanos Pcia. de Bs. As. Art. 10 - El escribano de registro es el funcionario p�blico instituido para recibir y redactar y dar autenticidad, conforme a las leyes y en los casos que ellas autorizan, los actos y contratos que le fueran encomendados. S�lo a �l compete el ejercicio del notariado. Art. 11 - Son deberes esenciales de los escribanos de registro: a) La conservaci�n y custodia en perfecto estado de los actos y contratos que autorice, as� como de los protocolos respectivos mientras se hallen en su poder; b) Expedir a las partes interesadas testimonios, copias, certificados y extractos de las escrituras otorgadas en su registro; c) Mantener el secreto profesional sobre los actos en que intervenga en ejercicio de su funci�n. La exhibici�n de los protocolos s�lo podr� hacerla a requerimiento de los otorgantes o sus sucesores respecto a los actos en que hubieran intervenido y por otros escribanos en los casos y formas que establezca el reglamento, o por orden judicial; d) Intervenir profesionalmente en los casos en que fuera requerido, cuando su intervenci�n est� autorizada por las leyes o no se encuentra impedido por otras obligaciones profesionales de igual o mayor urgencia. Art. 12 - Las escrituras p�blicas y dem�s actos podr�n ser autorizados por los escribanos de registro. A ellos compete tambi�n la realizaci�n de los siguientes actos: a) Certificar la autenticidad de las firmas o impresiones digitales puestas en documentos privados y en su presencia; b) Certificar la autenticidad de firmas puestas en documentos privados y en su presencia por personas en representaci�n de terceros; c) Practicar inventarios, sea por requerimiento privado o delegaci�n judicial; d) Desempe�ar las funciones de secretario de tribunal arbitral; e) Redactar actas de asambleas, reuniones de comisiones y actos an�logos; f) Labrar actas de notoriedad o protesta para comprobar hechos y reservar derechos; g) Redactar toda constancia de actos o contratos civiles y comerciales; h) Expedir testimonios sobre asientos de contabilidad y actas de libros de sociedades an�nimas, asociaciones civiles o sociedades o simples particulares; i) Certificar sobre el env�o de correspondencia, tomando a su cargo la entrega de la misma al correo; j) Intervenir en todos los actos, documentos y contratos en que sea requerida su intervenci�n profesional como asesores o peritos notariales; k) Recopilar antecedentes de t�tulos; l) Solicitar certificaciones ante reparticiones p�blicas nacionales, provinciales o municipales. (Texto modificado por Ley N° 22.171).
Instrumentos privados Firma de las partes Impresión digital y salarios
Registro de instrumentos privados Art. 1012.- La firma de las partes es una condici�n esencial para la existencia de todo acto bajo forma privada. Ella no puede ser reemplazada por signos ni por las iniciales de los nombres y apellidos. Nota de Vélez al 1012: "El artículo 1428 del Cód. Sardo da la misma fuerza a la señal que a la firma - Zachariae, § 590, nota 3 - Merlin, Rep. verb Signature". Art. 1013.- Cuando el instrumento privado se hubiese hecho en varios ejemplares, no es necesario que la firma de todas las partes se encuentre en cada uno de los originales; basta que cada uno de �stos, que est� en poder de una de las partes, lleve la firma de la otra.
Nota de Vélez al 1013: "Merlin, Rep. verb Double écrit, n° 6 - Toullier, tomo VIII, n° 344 - Zachariae, § 590".
Art. 1014.- Ninguna persona puede ser obligada a reconocer un instrumento que est� s�lo firmado por iniciales o signos; pero si el que as� lo hubiese firmado lo reconociera voluntariamente, las iniciales o signos valen como la verdadera firma.
Art. 1015.- Los instrumentos privados pueden ser firmados en cualquier d�a, aunque sea domingo, feriado o de fiesta religiosa (*).
Comentario: (*) En materia comercial ver infra artículo 208 del Código de Comercio. Impresión digital Firma del ciego
"Debe distinguirse el valor de identificaci�n personal que posee la impresi�n digital de la circunstancia de que generalmente quien la estampa es un analfabeto, lo que conlleva la imposibilidad de leer el escrito que tiene ante sus ojos. El hecho de que la individualizaci�n del sujeto resulte facilmente comprobable es cosa distinta de la voluntariedad o consentimiento con el acto jur�dico objeto del instrumento escrito, que acredita la firma y solo ella" "Nuestros tribunales se inclinan por negar validez a la impresi�n digital en los casos en que la persona es analfabeta. Se ha dicho que ni la impresi�n digital equivale a la firma a que se refieren los art. 1012 y 1028 del C�digo Civil, ni tampoco constituye elemento del que razonablemente y por si s�lo, puede deducirse de modo incontestable la prestaci�n del consentimiento contractual. Menos aun, de una persona que no sabe leer ni escribir quien, por ende, no s�lo no está en condiciones de comprobar directamente el alcance del texto que figura escrito, sino tampoco verificar si lo que el otro le ha le�do es o no fielmente concorde con su contenido literal"
"An�logos principios a los de la firma a ruego pueden aplicarse a la impresi�n digital como manifestaci�n de la voluntad de un firmante, atendiendo a las condiciones en que esa impresi�n se puso, y que depender� de las calidades del que lo hizo, pues no puede tener el mismo valor cuando se trata de un analfabeto, que no ha podido leer el texto al pie del cual pone su impresi�n, que el de una persona alfabeta, que por razones especiales no puede firmar"
Código Procesal Penal, Pcia. Bs. As: En igual sentido, el último párrafo de su artículo 118 dice: "...Si tuviere que firmar una persona ciega o una analfabeta, se les informar� que el acta puede ser le�da y en su caso suscripta por una persona de su confianza, lo que se har� constar".
Código de Comercio Colombiano: en su artículo 828 dice: "La firma de los ciegos no les obligar� sino cuando haya sido debidamente autenticada ante juez o ante notario, previa lectura del respectivo documento de parte del mismo juez o notario". Firma en blanco Doctrina Nacional Jurisprudencia Nacional
Art. 1016.- La firma puede ser dada en blanco antes de la redacci�n por escrito. Despu�s de llenado el acto por la parte a la cual se ha confiado, hace fe siendo reconocida la firma. Nota de Vélez al 1016: "Toullier, tomo VIII, n° 265 - Aubry y Rau, § 756 - Bonnier, 548". Art. 1017.- El signatario puede, sin embargo, oponerse al contenido del acto, probando que las declaraciones u obligaciones que se encuentran en �l, no son las que ha tenido intenci�n de hacer o de contratar. Esta prueba no puede ser hecha con testigos.
Art. 1018.- La nulidad de las declaraciones u obligaciones del signatario del acto que el juez decretare en virtud de las pruebas dadas, no tendr� efecto respecto de terceros que por el acto escrito hubiesen contratado de buena fe con la otra parte.
Nota de Vélez al 1018: "Toullier, lugar citado - Aubry y Rau, lugar citado". Art. 1019.- Las disposiciones de los dos art�culos anteriores no se aplican al caso en que el papel que contenga la firma en blanco hubiese sido fraudulentamente sustra�do a la persona a quien se hubiese confiado, y llen�ndose por un tercero contra la voluntad de ella.
La prueba de la sustracci�n y del abuso de la firma en blanco puede ser hecha por testigos. Las convenciones hechas con terceros por el portador del acto no pueden oponerse al signatario, aunque los terceros hubiesen procedido de buena fe.
Nota de Vélez al 1019: "Toullier, tomo VIII, n° 265- Aubry y Rau, § 756. El abuso cometido con la firma en blanco por otra persona que aquella a quien se ha confiado el acto no constituye un simple delito de abuso de confianza sino un delito de falsedad, cuyas consecuencias no debe soportar el signatario en blanco, pues ese crimen no es el resultado de un mandato que él hubiese dado al que lo ha cometido".
Art. 1020.- Para los actos bajo firma privada no hay forma alguna especial. Las partes pueden formarlos en el idioma y con las solemnidades que juzguen m�s convenientes.
Nota de Vélez al 1020: "Zachariae, § 590, nota 10 - Bonnier, n°s. 561 y sgtes.". Art. 1021.- Los actos, sin embargo, que contengan convenciones perfectamente bilaterales deben ser redactados en tantos originales, como partes haya con un inter�s distinto.
Nota de Vélez al 1021: "Zachariae, § 590, nota 4". Art. 1022.- La disposici�n del art�culo anterior puede dejarse sin aplicaci�n, cuando una de las partes, antes de la redacci�n del acto, o en el momento de la redacci�n, llenare completamente las obligaciones que el acto le impusiere.
Nota de Vélez al 1022: "Zachariae, § 590, nota 6 - Troplong, Vente, n° 114 - Marcadé sobre el artículo 1325". Art. 1023.- El defecto de redacci�n en diversos ejemplares, en los actos perfectamente bilaterales, no anula las convenciones contenidas en ellos, si por otras pruebas se demuestra que el acto fue concluido de una manera definitiva.
Nota de Vélez al 1023: "Marcadé sobre el artículo 1325 - Zachariae, § 590".
Art. 1024.- La ineficacia de un acto bilateral por estar hecho en un solo ejemplar, se cubre por la ejecuci�n ulterior, sea total o parcial, de las convenciones que contenga; pero si la convenci�n no hubiese sido ejecutada sino por una de las partes, sin que la otra hubiese concurrido o participado en la ejecuci�n, el vicio del acto subsistir� respecto de esta parte.
Art. 1025.- El dep�sito de un acto bilateral que s�lo est� redactado en un ejemplar en poder de un escribano o de otra persona, encargada de conservarlo, efectuado de com�n acuerdo por ambas partes, purga el vicio del acto. Si el dep�sito no hubiese sido hecho sino por una parte, la irregularidad no ser� cubierta sino respecto de ella.
Nota de Vélez al 1025: "Aubry y Rau, § 756 - Zachariae, § 590, nota 14". Art. 1026.- El instrumento privado reconocido judicialmente por la parte a quien se opone, o declarado debidamente reconocido, tiene el mismo valor que el instrumento p�blico entre los que lo han suscrito y sus sucesores.
Nota de Vélez al 1026: "L. 119,Tít. 18, Part. 3� - L. 4, Tít. 28, Lib. 11, Nov. Rec. - Bonnier, n° 567, aun respecto de terceros". Art. 1027.- No ser�n admitidos al reconocimiento los instrumentos privados, siempre que los signatarios de ellos, aunque fueren capaces al tiempo de firmarlos, no lo fuesen al tiempo del reconocimiento.
Art. 1028.- El reconocimiento judicial de la firma es suficiente para que el cuerpo del instrumento quede tambi�n reconocido. Art. 1029.- La prueba que resulta del reconocimiento de los instrumentos privados es indivisible y tiene la misma fuerza contra aquellos que los reconocen, que contra aquellos que los presentaren.
Art. 1030.- Las notas escritas por el acreedor en el margen o a continuaci�n de un instrumento privado, existente en poder del deudor, si estuviesen firmadas por �l, probar�n para desobligar al deudor y nunca para establecer una obligaci�n adicional.
Art. 1031.- Todo aqu�l contra quien se presente en juicio un instrumento privado firmado por �l, est� obligado a declarar si la firma es o no suya.
Nota de Vélez al 1031: "L. 119,Tít. 18, Part. 3� - LL. 1 y 2, Tít. 9, Lib. 11, Nov. Rec. - Cód. Francés, artículo 1323 - Holandés, 1913 - Sardo, 1429 - de Luisiana, artículo 2244". Art. 1032.- Los sucesores del que aparece firmado pueden limitarse a declarar que no saben si la firma es o no de su autor. Nota de Vélez al 1032: "Los artículos de los Códigos extranjeros citados en el artículo anterior y L. 2, Tít. 6, Lib. 2, Fuero Real". Art. 1033.- Si el que aparece firmado negare su firma, o los sucesores de �l declarasen que no la conocen, se ordenar� el cotejo y comparaci�n de letra. Pueden tambi�n admitirse otras pruebas sobre la verdad de la firma que lleva el acto. Nota de V�lez al 1033: "LL. 118 y 119,T�t. 18, Partida 3� - C�d. Franc�s, art�culo 1324 .- Napolitano, 1278 (*) - Holand�s 1914 - de Luisiana, artículo 2241. El C�d. Romano rechaza el cotejo de letra como medio de prueba (L. 20,T�t. 21, Lib. 4, Cód. Romano y la Novela 73). El C�digo Franc�s de Procedimientos art. 323 (ahora art�culo 246), declara que los jueces no estar�n obligados a seguir el parecer de los peritos si se convenciesen de lo contrario. Tampoco las leyes citadas de partidas declaran que el juicio de los peritos hace una plena prueba. La comparaci�n de letra, pues, se ordena para auxiliar el juicio del juez y para que, unido el parecer de los peritos a los dem�s antecedentes, el pleito pueda resoverse con m�s seguridad". Comentario: (*) Vélez, siguiendo a Goyena, cita el 1276, Napolitano, pero corresponde el artículo 1278. Véase las concordancias de Fortun� Anthoine De Saint-Joseph
Art�culo 477 del C�digo Procesal Nacional, establece: "La fuerza probatoria del dictamen pericial ser� estimada por el juez teniendo en cuenta la competencia del perito, los principios cient�ficos o t�cnicos en que se funda, la concordancia de su aplicaci�n con las reglas de la sana cr�tica, las observaciones formuladas por los consultores t�cnicos o los letrados, conforme a los art�culos 473 y 474 y los dem�s elementos de convicci�n que la causa ofrezca".
Art. 1034.- Los instrumentos privados, aun despu�s de reconocidos, no prueban contra terceros o contra los sucesores por t�tulo singular, la verdad de la fecha expresada en ellos.
Fecha cierta Colegio Público de Abogados
Jurisprudencia Mercedina Cámara de Bahía Blanca
C�digo Civil Art. 1035.- Aunque se halle reconocido un instrumento privado, su fecha cierta en relaci�n a los sucesores singulares de las partes o a terceros, ser�:
1 - La de su exhibici�n en juicio o en cualquier repartici�n p�blica para cualquier fin, si all� quedase archivado; 2 - La de su reconocimiento ante un escribano y dos testigos que lo firmaren; 3 - La de su transcripci�n en cualquier registro p�blico; 4 - La del fallecimiento de la parte que lo firm�, o del de la que lo escribi�, o del que firm� como testigo. Firma certificada por Registro Civil Firma certificada por escribano Cartas misivas Art. 1036.- Las cartas misivas dirigidas a terceros, aunque en ellas se mencione alguna obligaci�n, no ser�n admitidas para su reconocimiento. Jurisprudencia:
"La valla que podr�a surgir del art. 1036 del C�digo Civil para admitir el reconocimiento en juicio de cartas misivas a terceros no alcanza al caso en el que la carta no entra dentro de las que podr�an ser catalogadas como "confidenciales", apareciendo su contenido como de relevante y directo inter�s para el actor sobre la cuesti�n debatida, sin que tampoco surja que �ste hubiera entrado en posesi�n de la carta por ning�n medio irregular o il�cito". "Por carta misiva debe entenderse la carta confidencial dirigida a un tercero y no las referentes a negocios". "En principio, debe considerarse "tercero" a toda persona que pretende hacer valer en juicio una carta que no le ha sido dirigida, cualquiera fuere la forma en que esa misiva ha llegado a su poder, ya sea por un error en la entrega o por haberse valido de procedimientos irregulares o delictuosos". "Para que la carta revista la calidad de misiva, es necesario que haya sido remitida; mientras ello no ocurriere, no tiene valor probatorio alguno, ni aun a favor de la persona a quien aparece destinada".
"La prohibici�n de presentar cartas misivas de terceros (arts. 1036, C�digo Civil) no rige en los juicios de divorcio, sin perjuicio de que su valor probatorio sea apreciado al dictarse sentencia".
Contratos comerciales Código de Comercio Art. 208. Los contratos comerciales pueden justificarse: 1) por instrumentos p�blicos; 2) por las notas de los corredores, y certificaciones extra�das de sus libros; 3) por documentos privados, firmados por los contratantes o alg�n testigo, a su ruego y en su nombre; 4) por la correspondencia epistolar y telegr�fica; 5) por los libros de los comerciantes y las facturas aceptadas; 6) por confesi�n de parte y por juramento; 7) por testigos. Son tambi�n admisibles las presunciones, conforme a las reglas establecidas en el presente t�tulo. 216: En los contratos con prestaciones rec�procas se entiende impl�cita la facultad de resolver las obligaciones emergentes de ellos en caso de que uno de los contratantes no cumpliera su compromiso. Mas en los contratos en que se hubiese cumplido parte de las prestaciones, las que se hayan cumplido quedar�n firmes y producir�n, en cuanto a ellas, los efectos correspondientes. No ejecutada la prestaci�n el acreedor podr� requerir al incumplidor el cumplimiento de su obligaci�n en un plazo no inferior a quince d�as, salvo que los usos o un pacto expreso establecieran uno menor, con los da�os y perjuicios derivados de la demora; transcurrido el plazo sin que la prestaci�n haya sido cumplida, quedar�n resueltas, sin m�s, las obligaciones emergentes del contrato con derecho para el acreedor al resarcimiento de los da�os y perjuicios.
Las partes podr�n pactar expresamente que la resoluci�n se produzca en caso de que alguna obligaci�n no sea cumplida con las modalidades convenidas; en este supuesto la resoluci�n se producir� de pleno derecho y surtir� efectos desde que la parte interesada comunique a la incumplidora, en forma fehaciente, su voluntad de resolver. La parte que haya cumplido podr� optar por exigir a la incumplidora la ejecuci�n de sus obligaciones con da�os y perjuicios. La resoluci�n podr� pedirse aunque se hubiese demandado el cumplimiento del contrato; pero no podr� solicitarse el cumplimiento cuando se hubiese demandado por resoluci�n. 486. El dador de la carta de cr�dito queda obligado hacia la persona a cuyo cargo la dio, por la cantidad que hubiese pagado en virtud de ella, no excediendo de la que se fij� en la misma carta, y por los intereses respectivos contados desde el desembolso.
Compa��as o sociedades C�digo de Comercio Art. 118. La sociedad constituida en el extranjero se rige en cuanto a su existencia y forma por las leyes del lugar de constituci�n.
Se halla habilitada para realizar en el pa�s actos aislados y estar en juicio.
Para el ejercicio habitual de actos comprendidos en su objeto social, establecer sucursal, asiento o cualquier otra especie de representaci�n permanente, debe:
1ro. Acreditar la existencia de la sociedad con arreglo a las leyes de su pa�s;
2do. Fijar un domicilio en la Rep�blica, cumpliendo con la publicaci�n e inscripci�n exigidas por esta ley para las sociedades que se constituyan en la Rep�blica;
3ro. Justificar la decisi�n de crear dicha representaci�n y designar la persona a cuyo cargo ella estar�.
Si se tratare de una sucursal se determinar� adem�s el capital que se le asigne cuando corresponda por leyes especiales. Transferencia de tecnolog�a Ley N� 22.426 Art. 1.- Quedan comprendidos en la presente ley los actos jur�dicos a t�tulo oneroso que tengan por objeto principal o accesorio, la transferencia, cesi�n o licencia de tecnolog�a o marcas por personas domiciliadas en el exterior, a favor de personas f�sicas o jur�dicas, p�blicas o privadas domiciliadas en el pa�s, siempre que tales actos tengan efectos en la Rep�blica Argentina. Art. 2.- Los actos jur�dicos contemplados en el art�culo 1� que se celebren entre una empresa local de capital extranjero y la empresa que directa o indirectamente la controle, u otra filial de esta �ltima, ser�n sometidos a la aprobaci�n de la autoridad de aplicaci�n.
Rendici�n de cuentas Jurisprudencia Comercial
C�digo de Comercio Art. 68. Toda negociaci�n es objeto de una cuenta. Toda cuenta debe ser conforme a los asientos de los libros de quien la rinde, y debe ser acompa�ada de los respectivos comprobantes.
Art. 69. Al fin de cada negociaci�n, o en transacciones comerciales de curso sucesivo, los comerciantes corresponsales est�n respectivamente obligados a la rendici�n de la cuenta de la negociaci�n concluida, o de la cuenta corriente cerrada al fin de cada a�o.
Art. 70. Todo comerciante que contrata por cuenta ajena est� obligado a rendir cuenta instruida y documentada de su comisi�n o gesti�n.
Art. 71. En la rendici�n de cuentas, cada uno responde por la parte que tuvo en la administraci�n. Las costas de la rendici�n de cuentas en forma, son siempre de cargo de los bienes administrados.
Art. 72. S�lo se entiende rendida la cuenta, despu�s de terminadas todas las cuestiones que le son relativas.
Art. 73. El que deja transcurrir un mes, contado desde la recepci�n de una cuenta, sin hacer observaciones, se presume que reconoce impl�citamente la exactitud de la cuenta, salvo la prueba contraria, y salvo igualmente la disposici�n especial a ciertos casos.
Art. 74. La presentaci�n de cuentas debe hacerse en el domicilio de la administraci�n, no mediante estipulaciones en contrario. Rendici�n de cuentas
C�d. Proc. Bs. As. Arts. 649/654 C�d. Proc. de la Naci�n Obligaci�n de rendir cuentas
Art. 652. - La demanda por obligaci�n de rendir cuentas tramitar� por juicio sumario, a menos que integrase otras pretensiones que debieren sustanciarse en juicio ordinario.
El traslado de la demanda se har� bajo apercibimiento de que si el demandado no la contestare, o admitiere la obligaci�n y no las rindiere dentro del plazo que el juez fije al conferir dicho traslado, se tendr�n por aprobadas las que presente el actor, en todo aquello que el demandado no pruebe que sean inexactas.
Tr�mite por incidente
Art. 653. - Se aplicar� el procedimiento de los incidentes siempre que:
2) La obligaci�n de rendirlas resultare de instrumento p�blico o privado reconocido, o haya sido admitida por el obligado al ser requerido por diligencia preliminar.
Art. 654. - En los casos del art�culo anterior, si conjuntamente con el pedido, quien promovi� el incidente hubiere acompa�ado UNA (1) cuenta provisional, el juez dar� traslado a la otra parte para que la admita u observe, bajo apercibimiento de que si no lo hiciere se aprobar� la presentada.
El juez fijar� los plazos para los traslados y producci�n de prueba, atendiendo a la complejidad de las cuentas y documentos que se hubiesen acompa�ado.
Documentaci�n. Justificaci�n de partidas
Art. 655. - Con el escrito de rendici�n de cuentas deber� acompa�arse la documentaci�n correspondiente. El juez podr� tener como justificadas las partidas respecto de las cuales no se acostumbrare a pedir recibos y fueren razonables y veros�miles.
Art. 656. - El actor podr� reclamar el pago de los saldos reconocidos por el demandado, sin esperar la resoluci�n definitiva sobre las cuentas y sin que por ello se entienda que las ha aceptado.
El pedido se sustanciar� por las normas sobre ejecución de sentencias.
Demanda por aprobaci�n de cuentas
Art. 657.- El obligado a rendir cuentas podr� pedir la aprobaci�n de las que presente. De la demanda, a la que deber� acompa�arse boleta de dep�sito por el importe del saldo deudor, se dar� traslado al interesado, por el plazo que fije el juez, bajo apercibimiento de ser tenido por conforme si no las impugnare al contestar. Se aplicar�, en lo pertinente, el procedimiento establecido en los art�culos anteriores.

References: artículo 1317
 artículo 2231
 artículo 1318
 artículo 2232
 artículo 1318
 artículo 1319
 artículo 2233
 artículo 1271
 artículo 1273
 artículo 1319
 artículo 1320
 artículo 1320
 artículo 1274
 artículo 1321
 artículo 1334
 artículo 1335
 artículo 1428
 artículo 208
 artículo 118
 artículo 828
 artículo 1325
 artículo 1325
 artículo 1323
 artículo 2244
 artículo 2241
 artículo 1278