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Timestamp: 2020-04-06 07:32:48+00:00

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Sentencia de Tutela nº 965/05 de Corte Constitucional, 15 de Septiembre de 2005 - Jurisprudencia - VLEX 43623862
Sentencia de Tutela nº 965/05 de Corte Constitucional, 15 de Septiembre de 2005
Derecho a la vida digna, la salud y la seguridad social de menor registrado como vinculado al sisben nivel i, que padece perthes y a quien la dirección le habia autorizado la cirugía osteotomia varizante de cadera, pero le exigen la cancelación del copago para la realización del procedimiento no contando con recursos para ello. Solicita se le exonere de ese cobro y se ordene la realización de la cirugia requerida. Legitimidad para actuar . Carácter fundamental de los derechos del niño. Afectación de la dignidad como elemento integral del derecho a la vida. El regimen subsidiado en el sistema general de seguridad social en salud. Beneficiarios y vinculados en el regimen subsidiado. El estado debe tambien atención a los participantes vinculados al sistema de salud. Regimen legal de las cuotas moderadoras, los copagos y las cuotas de recuperacion. La corte no puede desconocer la autonomia que tienen las autoridades territoriales para limitar la prestación del servicio de salud subsidiado a la población economica mas pobre dentro de su jurisdicción, de todas formas no puede ignorar n pasar por alto que como guardiana de los derechos fundamentales, que estando un menor dentro del sistema sisben como participante vinculado, puede exigir la prestacion de los servicios de salud. Concedida
En el caso objeto de revisión, además de haberse comprobado la incapacidad económica de la accionante para cancelar el copago que se le exige para la práctica de la intervención quirúrgica denominada ''osteotomía varizante de cadera'', se tiene que se trata de un tratamiento urgente y necesario para salvaguardar la vida y la salud de un menor quien padece de la enfermedad de PERTHES, que la intervención quirúrgica que se reclama fue ordenada por un médico tratante, adscrito a la IPS con la cual la entidad accionada tiene celebrado un convenio, y que además no existe prueba que acredite que el procedimiento puede ser sustituido por otro de valor inferior, que surta los mismos efectos. Se deduce que al exigir el pago de una suma de dinero, para la práctica de la intervención quirúrgica denominada ''osteotomía varizante de cadera'', se le están vulnerando los derechos fundamentales a la vida digna, a la salud y a la seguridad social.
Acción de tutela instaurada por A.Y.H.F. contra la Dirección de Salud de Antioquia
En el proceso de revisión del fallo adoptado por el Juzgado Promiscuo de Familia de Urrao dentro de la acción de tutela instaurada por A.Y.H.F. contra la Dirección de Salud de Antioquia.
La actora, obrando en representación de su hijo F.A.C.H., interpone acción de tutela contra la Dirección Seccional de Salud de Antioquia, pues señala que no obstante que a éste se le autorizó la práctica de la cirugía denominada ''OSTEOTOMÍA VARIZANTE DE CADERA'', para realizar la misma, le exigen cancelar el copago, recurso económico que no posee y por tanto solicita, se le exonere de ese cobro y se proceda a prestarle la atención médica que requiere el menor.
La actora precisa, que tanto ella como su hijo se encuentran registrados como ''vinculados'' al S., nivel I.
Según el diagnóstico efectuado por el doctor G.S., ortopedista adscrito al Hospital San Rafael de Itagüí, el menor padece de la enfermedad de PERTHES y para tratar dicha patología se le ordenó la cirugía denominada ''osteotomía varizante de cadera'', la cual fue programada para el 29 de abril de 2005, pero que para realizar la misma le exigen cancelar la suma de trescientos ochenta y un mil quinientos pesos ($381.500).
Sostiene que es una persona muy pobre, que no tiene los recursos para cancelar el copago, pues su núcleo familiar está conformado por ella, su esposo y tres hijos, quienes viven del jornal que gana su esposo, cuando tiene trabajo, como agricultor.
Afirma que con dichos ingresos debe cubrir el arrendamiento, los servicios públicos, la alimentación y la educación de sus hijos, por lo que no tiene manera de cancelar el dinero que le exigen para practicarle la cirugía que requiere el menor y que de no tutelarse los derechos fundamentales, éste podría quedar en una silla de ruedas.
Con fundamento en los hechos narrados, solicita se tutelen los derechos fundamentales a la vida digna, a la salud y a la seguridad social, de su menor hijo y en consecuencia, se ordene a la entidad accionada, que la exonere de cancelar los copagos que le corresponderían y que igualmente se le suministren los tratamientos y medicamentos que se deriven de la intervención quirúrgica en mención.
- Fotocopia de la orden de hospitalización emitida por el Hospital San Rafael de Itagüí, para realizar la cirugía de ''osteotomía varizante de cadera'', la cual fue programada para el día 29 de abril de 2005, donde consta que el valor a cancelar es de trescientos ochenta y un mil quinientos pesos ($381.500).
-Fotocopia del Registro Civil de Nacimiento del menor F.A.C.H..
-Fotocopia de la ficha No. 008610, donde aparece registrada la familia del menor F.A.C.H. como vinculada al nivel I del SISBEN, según encuesta realizada por la Oficina de Planeación del Municipio de Urrao (Antioquia) en septiembre de 2004.
Posteriormente, la Dirección de Salud de Antioquia, remite al Juzgado de única instancia (25 de abril de 2005), la orden de servicios médicos expedida a favor del menor F.A.C.H., donde autoriza que en la ESE ARS Hospital San Rafael de Itagüí, se le practique la ''osteotomía varizante de cadera'' y se le suministre el material de osteosíntesis que se requiera, para adelantar el procedimiento quirúrgico respectivo.
Ampliación de la demanda de tutela
En dicha ocasión la accionante expresó que el sustento de su hogar proviene de los jornales que recibe su esposo como agricultor y ''eso cuando le resulta trabajo'', pues no siempre es así; que con ese dinero, les toca pagar el arriendo (tenían un terreno en la vereda de ''El Sireno'', pero por problemas de orden público tuvieron que abandonarlo), los servicios públicos, darle estudio a los tres hijos y pagar la alimentación, aclara que ella se encuentra laborando al servicio de una ''legumbrería'' de propiedad de un hermano suyo, los días, lunes, martes y jueves, por lo que le pagan cuatro mil pesos ($ 4.000) por día y que ha tratado de ahorrar ese dinero para la operación, pero que es difícil, pues no tiene de dónde proveer más ingresos.
El Juzgado Promiscuo de F. de Urrao en decisión adoptada el 28 de abril de 2005, estima que en ningún momento se le están vulnerando los derechos fundamentales al menor F.A.C.H., para tal efecto precisa, que hasta la misma accionante lo reconoce cuando afirma en la ampliación de la denuncia que:''A mi en ningún momento me han negado nada''.
De igual manera considera, que la petición hecha a la actora en el sentido de que realizara la consignación a favor del Hospital San Rafael de Itagüi de la cuota de copago que le corresponde, no constituye una violación a los derechos fundamentales del paciente C.H., máximo si se tiene en cuenta que el Acuerdo O260 de 2004 del Ministerio de la Protección Social, Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud, reguló los copagos que deben hacer los afiliados o beneficiarios del régimen subsidiado de acuerdo al nivel de pobreza en que se encuentren clasificados, siendo entonces una obligación a cargo de éstos proceder a su pago, para poder brindar el servicio requerido, por tanto deduce que la solicitud de amparo formulada por la actora debe ser negada.
La Corte Constitucional, a través de esta S., es competente para revisar la providencia proferida por el juez de instancia dentro del proceso de la referencia, en desarrollo de las facultades conferidas en los artículos 86 y 241 numeral 9º de la Constitución Política, y de conformidad con los artículos 33 a 36 del Decreto 2591 de 1991.
La cuestión que se debate en el presente asunto está dirigida a determinar si con el cobro del copago a la actora, para poder realizar la cirugía ''osteotomía varizante de cadera'' que requiere su hijo, se han vulnerado los derechos fundamentales a la vida digna, a la salud y a la seguridad social del menor y, en consecuencia, si procede o no el amparo solicitado.
En el presente caso, quien instaura la acción de tutela es la madre de un menor que se encuentra enfermo y en imposibilidad de ejercer su propia defensa, motivo por el cual la situación se ajusta a las prescripciones del artículo 10 del Decreto 2591 de 1991, sobre la posibilidad de agenciar derechos ajenos. Ver entre otras, las Sentencias T-223 de 2005, M.P.C.I.V.H., T-754 de 2005 M.P.J.A.R., T-542 de 2004 M.P.A.T.G..
Esta Corporación de manera reiterada Ver entre muchas otras, las Sentencias T-740 de 2005 M.P.A.T.G., T-582 de 2005 M.P.A.B.S., T-265 y T-343 de 2005 M.P.J.A.R., T-069 de 2005 M.P.R.E.G., T-05 de 2005 M.P.M.J.C.E. T- 270 de 2003 M.P.M.G.M.C., T-414 de 2001 M.P.C.I.V.H..
ha manifestado que el amparo por vía de tutela, es procedente cuando el titular del mismo sea una de las personas que de conformidad con el artículo 13 Superior, requiera de una especial protección por razón de su mayor vulnerabilidad, como son los niños, las mujeres cabeza de familia y las personas de la tercera edad, entre otros.
De igual manera, la Corte atendiendo el mandato constitucional impuesto por el artículo 44 de la Constitución Política El carácter fundamental de los derechos de los niños fue establecido en el artículo 44 de la Constitución que dispuso que ''Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia.''
, se ha referido en diferentes oportunidades al derecho a la salud en el caso de los niños, y ha manifestado que en cuanto derivado del derecho a la vida y en procura de garantizar su dignidad, es un derecho fundamental prevalente y por tanto incondicional y de protección inmediata cuando se amenaza o vulnera su núcleo esencial.
En ese sentido ha expresado igualmente, que mientras los derechos prestacionales a la seguridad social y a la salud de las personas adultas, no son en principio derechos fundamentales, para el caso de los niños y dado el trato preferencial de que habla la Constitución Política, tales derechos sí adquieren automáticamente tal categoría Ver entre otras las Sentencias T-740 de 2005 M.P.A.T.G., T-754 de 2005 M.P.J.A.R., T-747 de 2005 M.P.C.I.V.H., T-293 de 2005 M.P.M.J.C.E...
Al respecto, cabe recordar igualmente que la Convención sobre Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año de 1989 y aprobada por Colombia por medio de la Ley 12 de 1991 y ratificada ese mismo año, dispone que los Estados Partes que suscribieron dicha Convención, respetarán los derechos de los niños, sin distinción de ninguna naturaleza, buscando garantizar el más alto nivel posible en salud dentro de su jurisdicción y brindando en esta medida, los servicios necesarios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud de los menores, para lo cual deberán adoptarse las medidas correspondientes dentro de la legislación interna. La Convención sobre Derechos del Niño contempla dentro de su articulado, lo siguiente:
De igual manera debe tenerse presente que como lo ha manifestado la Corte, Ver Sentencias T-1018/02, T-722/01,T-610/00, T-556/98. en diferentes oportunidades, la tutela no solo procede para proteger el derecho a la vida reducido a su simple existencia biológica, sino que la misma debe entenderse dentro de una dimensión mucho más amplia, que comprende una vida digna.
Ahora bien, entre las características propias del servicio público de salud que prevé el ordenamiento legal, Para el caso téngase presente lo dispuesto por los artículos 153 y 154 de la C.P.
se establece que éste debe ser prestado de manera eficaz, lo que implica que la atención se preste de manera continua, oportuna, integral y acorde con la dignidad humana, ello en razón de que la mayoría de las veces para superar las dolencias que aquejan a los seres humanos, se requiere que los tratamientos médicos sean brindados en el momento oportuno, de manera continua e integral evitando cualquier tipo de interrupción, máximo cuando se trata de afecciones graves a la salud.
Así mismo en el artículo 8º de la mencionada Ley, se establece que uno de los objetivos del Sistema de Seguridad Social en Salud es el garantizar la ampliación de la cobertura hasta lograr que toda la población acceda al sistema mediante mecanismos que en desarrollo del principio de solidaridad permitan que sectores sin capacidad económica suficiente, accedan al sistema y al otorgamiento de las prestaciones en forma integral, a través del Régimen Subsidiado de Salud. Dentro del Sistema de Salud establecido por la Ley 100 de 1993, se definieron las condiciones de acceso a un Plan Obligatorio de Salud, para todos los habitantes del territorio nacional, con capacidad económica o sin ella, de tal manera que permitiera a todas las personas el acceso a los servicios de salud. De donde se deduce que la afiliación al Sistema es obligatoria para todos los habitantes de Colombia, ya sea a través del régimen contributivo o subsidiado.
Ahora bien, al Régimen Subsidiado establecido por la Ley 100 de 1993, pertenecen las personas integrantes de los estratos 1 y 2, es decir, la población más pobre y vulnerable del país en las áreas rural y urbana. La ley en mención hace énfasis en la protección de las madres durante el embarazo, parto, postparto y lactancia, las madres comunitarias, las mujeres cabeza de familia, los niños menores de un año, los menores en situación irregular, los enfermos de H., las personas mayores de sesenta y cinco (65) años, los discapacitados, los campesinos, las comunidades indígenas, los artistas y deportistas, los trabajadores y profesionales independientes, los toreros y sus subalternos, los periodistas independientes, maestros de obra de construcción, albañiles, taxistas, electricistas, desempleados y demás personas sin capacidad de pago. Ver entre otras la sentencia T-274/02 y T-961/01.
En la Ley 100 de 1993 se señaló que la Dirección del Sistema General de Seguridad Social en Salud está a cargo del Ministerio de Salud (hoy de la Protección Social), y cuenta con el apoyo del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud. En el nivel territorial, el Director de Salud y Consejo Territorial correspondiente, son los encargados de la dirección y coordinación del Sistema en la respectiva jurisdicción. Sentencia T-306/02.
De tal manera que el S. (Sistema de Selección de Beneficiarios para Programas Sociales) es el principal instrumento con que cuentan las autoridades de las entidades territoriales para orientar el gasto social, pues la Constitución Política de 1991, impone al Gobierno Nacional, Departamental y Municipal, dirigir el gasto social hacia las personas más pobres y vulnerables. "Derechos Humanos y S." Defensoría del Pueblo. Bogotá, Colombia.
Ahora bien de acuerdo con lo reglado en el artículo 213 de la Ley 100 de 1993, ''Beneficiarios del régimen. Será beneficiario del régimen subsidiado toda la población pobre y vulnerable, en los términos del artículo 157 de la presente ley.
quienes pertenecen al régimen subsidiado de salud, se someten previamente a un sistema de selección de beneficiarios para programas sociales, SISBEN, en donde de acuerdo con los criterios establecidos por el Consejo Nacional de Seguridad Social CNSS, a través de una encuesta aplicada por las entidades territoriales, se analizan sus condiciones personales, según la capacidad económica medida en función de sus ingresos, nivel educativo, tamaño de la familia y la situación sanitaria y geográfica de su vivienda, para ser posteriormente clasificados dentro de uno de los seis niveles de afiliación; se clasifica en el primer nivel a la población más pobre. Ver Sentencia T-747 de 2005, M.P.C.I.V.H..
Entonces, para ser afiliado al régimen subsidiado, se requiere no sólo estar identificado como beneficiario del subsidio, sino además haber sido seleccionado e inscrito en una entidad Administradora del Régimen Subsidiado, ARS, con el pago de la Unidad de Pago por Capitación El artículo 29 del Decreto 806 de 1998 establece: ''Afiliación al régimen subsidiado. Será afiliada al régimen subsidiado del Sistema General de Seguridad Social en Salud, a través del pago de una Unidad de Pago por Capitación-UPC-S, la población pobre y vulnerable que sea identificada como tal, de acuerdo con el sistema definido para tal efecto por el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud.''
. Solo así, se entenderá que el usuario tiene la calidad de afiliado, es decir, en el momento en que la respectiva entidad territorial suscribe el contrato con la ARS para atender al beneficiario. Por tanto, si no ha habido esta incorporación expresa a una administradora de ese régimen, no obstante haber sido clasificada en el S., la persona tiene el carácter de vinculada en el sistema y no de afiliada al mismo, variando por ende su régimen. Ver Sentencia T-747 de 2005, M.P.C.I.V.H..
Ahora bien, los participantes del sistema denominados ''vinculados'' los define el artículo 157 literal B de la Ley 100 de 1993, como aquellas personas que por motivos de incapacidad de pago y mientras logran ser beneficiarios del régimen subsidiado, tendrán derecho a los servicios de atención de salud que prestan las instituciones públicas y aquellas privadas que tengan contrato en el Estado. En la sentencia C-130 de 2002, M.P.J.A.R., se refirió así:
'' Respecto de los denominados participantes vinculados que, dicho sea de paso son temporales y solamente se pueden vincular al sistema subsidiado, los define el artículo 157 ib, así: ''son aquellas personas que por motivos de incapacidad de pago y mientras logran ser beneficiarios del régimen subsidiado tendrán derecho a los servicios de atención de salud que prestan las instituciones públicas y aquellas privadas que tengan contrato con el Estado''.Las personas vinculadas tienen acceso a los servicios de salud que prestan las instituciones públicas y aquellas privadas que tengan contrato con el Estado, entre las cuales se encuentran las Instituciones Prestadoras de Salud IPS, mientras logran su afiliación al régimen subsidiado, como ya se ha anotado.
''Esta clase de participantes al Sistema de Seguridad Social en Salud son transitorios, pero, no por ello constituyen un tercer régimen, como claramente se desprende del artículo 157 de la ley 100 de 1993 que se refiere ya no a los regímenes de Seguridad Social en Salud, sino a los ''sujetos protegidos'' denominándolos ''participantes en el Sistema de Seguridad Social en Salud'', para señalar que, a partir de la vigencia de la citada ley, todo colombiano participará del servicio público esencial de salud que permite el Sistema General de Seguridad Social en Salud, de tal manera, que unos lo harán en su condición de afiliados al régimen contributivo o subsidiado y otros lo harán en forma temporal como participantes vinculados. Esto es, que accederán a los servicios de salud sin que se encuentren afiliados o deban afiliarse a alguno de los dos (2) regímenes establecidos.''
En lo que atañe a la atención de los no asegurados el artículo 49 del Acuerdo 72 de 1997, señala lo siguiente: ''Las personas, sin capacidad de pago, que no hayan podido afiliarse al régimen subsidiado por disponibilidad de recursos para subsidios a la demanda, deberán ser atendidas, en calidad de vinculados, en las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud públicas o Empresas Sociales del Estado o IPS privadas que tengan contrato con el Estado para el efecto, con cargo a los recursos del subsidio a la oferta.
Por su parte el artículo 33 del Decreto 806 de 1998, estipula en relación con las personas ''vinculadas'' al Sistema que: ''Mientras se garantiza la afiliación a toda la población pobre y vulnerable al régimen subsidiado, las personas vinculadas al sistema general de seguridad social en salud, tendrán acceso a los servicios de salud que prestan las instituciones públicas y aquellas privadas que tengan contrato con el Estado para el efecto, de conformidad con la capacidad de oferta de estas instituciones y de acuerdo con las normas sobre cuotas de recuperación vigentes.
Las disposiciones anteriormente citadas, relativas al personal ''vinculado'', no dejan dudas sobre la cobertura que la ley tiene prevista para todos los habitantes del territorio colombiano, incluso durante el período que antecede a la afiliación al régimen subsidiado de salud. Sentencia T-970/01.
De esta manera se desarrollan los fines propios de un Estado de Derecho y los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad consignados en nuestro ordenamiento Superior.
Dentro de la legislación Colombiana, Ver Ley 100 de 1993, Decreto 2357 de 1995, Acuerdo 30 de 1996 subrogado por el Acuerdo No. 260 de 2004 del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud, Acuerdo 117 de 1998 del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud y Decreto 806 de 1998.
se encuentran previstas las cuotas económicas que deben ser cubiertas por las personas beneficiarias del Sistema de Seguridad Social en Salud. Es así, como en el artículo 187 de la Ley 100 de 1993, se establecen los pagos que deben efectuar los afiliados y beneficiarios del régimen contributivo o subsidiado de salud dentro de los cuales se encuentran los pagos moderadores que comprenden: i) los pagos compartidos, ii) las cuotas moderadoras, iii) deducibles -copagos-.
''ARTICULO 187. De los Pagos Moderadores. Los afiliados y beneficiarios del Sistema General de Seguridad Social en Salud estarán sujetos a pagos compartidos, cuotas moderadoras y deducibles. Para los afiliados cotizantes, estos pagos se aplicarán con el exclusivo objetivo de racionalizar el uso de servicios del sistema. En el caso de los demás beneficiarios, los pagos mencionados se aplicarán también para complementar la financiación del Plan Obligatorio de Salud.
PARAGRAFO. Las normas sobre procedimientos de recaudo, definición del nivel socioeconómico o de los usuarios y los servicios a los que serán aplicables, entre otros, serán definidos por el Gobierno Nacional, previa aprobación del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud.''
De otro lado cabe mencionar que en el artículo 32 del Decreto 806 de 1998 ''Articulo 32. Vinculados al sistema. Serán vinculadas al Sistema General de Seguridad Social en Salud las personas que no tienen capacidad de pago mientras se afilian al régimen subsidiado.''
, se reitera que tienen la calidad de vinculadas al sistema las personas sin capacidad de pago, mientras son afiliadas al régimen subsidiado.
Y en el artículo 33 del mismo decreto se refiere a los beneficios de las personas vinculadas al sistema al establecer que ''Mientras se garantiza la afiliación a toda la población pobre y vulnerable al régimen subsidiado, las personas vinculadas al Sistema General de Seguridad Social en Salud, tendrán acceso a los servicios de salud que prestan las instituciones públicas y aquellas privadas que tengan contrato con el Estado para el efecto, de conformidad con la capacidad de oferta de estas instituciones y de acuerdo con las normas sobre cuotas de recuperación vigentes.''
Ahora bien en el artículo 18 del Decreto 2357 de 1995 ''Por medio del cual se reglamentan algunos aspectos del régimen subsidiado de seguridad social en salud'', se definió las cuotas de recuperación como ''los dineros que debe pagar el usuario directamente a las instituciones prestadoras de servicios de salud''.
''2. La población no afiliada al régimen subsidiado identificada en el nivel 1 del S. o incluidas en los listados censales pagarán un 5% del valor de los servicios sin exceder el equivalente a un salario mínimo mensual legal vigente por la atención de un mismo evento y en el nivel dos del S. pagarán un 10% del valor de los servicios sin exceder el equivalente a dos salarios mínimos mensuales legales vigentes.
''3. Para la población identificada en el nivel 3 de S. pagará hasta un máximo del 30% del valor de los servicios sin exceder el equivalente a tres salarios mínimos legales mensuales vigentes por la atención de un mismo evento. (..)''.
Por su parte el Acuerdo 30 de 1996 del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud (CNSSS), subrogado por el Acuerdo 260 de 2004 Por el cual se define el régimen de pagos compartidos y cuotas moderadoras dentro del Sistema General de Seguridad Social en Salud. , precisó que las cuotas moderadoras se aplican a los afiliados cotizantes y a sus beneficiarios, en tanto que los copagos se aplican únicamente a los ''afiliados beneficiarios''.
Ahora bien, el artículo 11 del mencionado Acuerdo dispuso además que, ''los beneficiarios del régimen subsidiado contribuirán a financiar el valor de los servicios de salud que reciban, a través de copagos establecidos según los niveles o categorías fijadas por el S. (...).'' Artículo 11. Contribuciones de los afiliados dentro del régimen subsidiado. Los beneficiarios del régimen subsidiado contribuirán a financiar el valor de los servicios de salud que reciban, a través de copagos establecidos según los niveles o categorías fijadas por el S. de la siguiente manera:
Para el nivel 1 del S. y la población incluida en listado censal, el copago máximo es del 5% del valor de la cuenta, sin que el cobro por un mismo evento exceda de una cuarta parte del salario mínimo legal mensual vigente. El valor máximo por año calendario será de medio salario mínimo legal mensual vigente.(..).
De lo expresado anteriormente se deduce que acorde con la normatividad vigente la excepción del cobro de copagos para los afiliados al sistema no es aplicable en relación con los participantes ''vinculados'' que se encuentran en la misma situación.
Empero, esta Corporación ha sostenido que como dicha postura puede generar un tratamiento diferenciado entre ''afiliados'' y ''vinculados'' que es discriminatorio e injustificado, en algunos eventos ha decidido que la excepción vigente para los afiliados debe ser extendida a los participantes vinculados.
Así lo señaló la Corte en la Sentencia T-754 de 2005, M.P.J.A.R. cuando expresó al respecto, lo siguiente:
''En virtud de dicha normatividad es posible enunciar algunos criterios sobre los pagos que deben sufragar las personas afiliadas, las beneficiarias y aquellas que se encuentran en calidad de participantes vinculadas: (i) los afiliados y beneficiarios del sistema general de seguridad social en salud están sujetos a pagos moderadores; (ii) los afiliados mediante el régimen subsidiado pagan un porcentaje de acuerdo con el nivel en el que hayan sido clasificados; (iii) no están sujetos a copagos por parte de los afiliados, los servicios relacionados con enfermedades catastróficas o ruinosas; (iv) las personas que ostentan la calidad de participantes vinculadas están sometidas a las cuotas de recuperación en todos los eventos; (v) la cuantía de las cuotas de recuperación depende del nivel de calificación de las personas en el SISBEN.
Con todo, esta Corporación ha sostenido que dicha postura genera un tratamiento diferenciado entre afiliados y vinculados que es discriminatorio e injustificado. Por este motivo, en algunos eventos ha decidido que la excepción vigente para los afiliados debe ser extendida a los participantes vinculados. A partir de estas consideraciones, en la sentencia T-411 de 2003 estimó que ''carece de sentido que a los afiliados mediante el régimen contributivo, los que se hallan en capacidad de pagar sus cotizaciones, se los exonere de tales pagos y no se haga lo mismo con las personas vinculadas pese a no contar con tal capacidad''.
Recientemente, a través del fallo T- 548 de 2005 Magistrado Ponente J.A.R.. esta S. constató la vulneración del derecho a la igualdad de una persona, a quien en calidad de participante vinculada al sistema de seguridad social en salud, se le exigía el pago de una cuota de recuperación para el tratamiento de la enfermedad de alto costo que padecía, de la cual están exonerados los afiliados al sistema (SGSSS).
Así las cosas, cuando se trate de brindar tratamientos a personas que sufren enfermedades ruinosas o catastróficas El artículo 16 de la Resolución 5261 de 1994 ''Por la cual se establece el Manual de Actividades, Intervenciones y Procedimientos del Plan Obligatorio de Salud en el Sistema General de Seguridad Social en Salud'' define las enfermedades catastróficas en los siguientes términos:
''Artículo 16. ENFERMEDADES rUinosas o CATASTRÓFICAS: Para efectos del presente decreto (sic) se definen como enfermedades ruinosas o catastróficas, aquellas que representan una alta complejidad técnica en su manejo, alto costo, baja ocurrencia y bajo costo efectividad en su tratamiento.
''Artículo 17. TRATAMIENTO PARA ENFERMEDADES RUINOSAS O CATASTRÓFICAS: para efectos del presente Manual se definen como aquellos tratamientos utilizados en el manejo de enfermedades ruinosas o catastróficas que se caracterizan por un bajo costo- efectividad en la modificación del pronóstico y representan un alto costo.
Parágrafo: Los tratamientos descritos serán cubiertos por algún mecanismo de aseguramiento y estarán sujetos a períodos mínimos de cotización exceptuando la atención inicial y estabilización del paciente urgente, y su manejo deberá ceñirse a las Guías de Atención Integral definidas para ello., opera la excepción del cobro de las sumas correspondientes.
En conclusión, existe la posibilidad de exonerar del pago de cuotas de recuperación a personas participantes vinculadas que padezcan una enfermedad catastrófica o ruinosa, lo cual es una manifestación del principio de igualdad entre los participantes vinculados y quienes se encuentran afiliados al sistema de seguridad social en salud.'' (negrilla y subrayado fuera de texto)
De igual manera en la sentencia T-745 de 2004, M.P., M.J.C.E. esta Corporación dijo:
''En el artículo 18 del Decreto 2357 de 1995 Por medio del cual se reglamentan algunos aspectos del régimen subsidiado del Sistema de Seguridad Social en Salud. se definen las cuotas de recuperación Las cuotas de recuperación son la suma de dinero que deben pagar a las IPS, las personas censadas en la encuesta del S. pero que aún no han sido afiliadas a una ARS (población vinculada), por la prestación de servicios de salud incluidos en el POSS. De igual manera, las personas afiliadas al régimen subsidiado deben pagar cuotas de recuperación a las IPS por la prestación de servicios no incluidos en el POSS. , se establece su monto de acuerdo con el nivel del S. en el que haya sido clasificado el usuario y se excluye a la población indígena y a las personas en situación de indigencia de su pago.
En el caso objeto de revisión, la señora A.P. carece de los recursos suficientes para cubrir la cuota de recuperación que le corresponde pagar por las sesiones de quimioterapia y demás atenciones médicas que requiere con urgencia su hijo J. Por estar clasificados en el nivel II del S., y hacer parte de la población vinculada al régimen de salud, la señora A. debe pagar una cuota de recuperación equivalente al 10% de los servicios prestados, que tiene como tope máximo anual el equivalente a dos salarios mínimos legales mensuales. Por el alto costo de los servicios prestados al menor, la accionante paga anualmente el tope máximo establecido, es decir, dos salarios mínimos legales mensuales..
La incapacidad económica la alegó la accionante en el texto de la demanda y la Secretaría de Salud Departamental del Tolima no controvirtió esta afirmación. Hechos contenidos en la demanda como su trabajo como vendedora ambulante temporal, unido al número de hijos que tiene (tres hijos), su condición de madre cabeza de familia, y su incapacidad económica para hacerse cargo de los gastos de alimentación y vivienda de sus hijos, son hechos suficientes para comprobar la carencia de recursos suficientes para hacerse cargo del pago de las cuotas de recuperación a las que se ha hecho mención En reiteradas oportunidades, la Corte Constitucional ha señalado que no existe una tarifa legal probatoria respecto a la incapacidad económica del accionante (T-683 de 2003 MP: E.M.L. y T-906 de 2002 MP: C.I.V.H., y que la afirmación que en este sentido haga el accionante, será tenida como válida y será prueba suficiente, siempre y cuando el demandado no la controvierta (T-1019 de 2002 MP: A.B.S., T-906 de 2002 MP: C.I.V.H., T-861 de 2002 MP: C.I.V.H., T-699 de 2002 MP: A.B.S., T-447 de 2002 MP: A.B.S., T-279 de 2002 MP: E.M.L., T-113 de 2002 MP: J.A.R..
Hechos como el desempleo, la afiliación al sistema de salud en la calidad de beneficiario, ingresos mensuales de un salario mínimo, la clasificación en los niveles I y II del S., son indicativos de la incapacidad económica de los accionantes (T-867 de 2003 MP: M.J.C. y T-861 de 2002 MP: C.I.V.H...
En reiteradas oportunidades esta Corporación ha señalado que cuando una persona requiere de un tratamiento médico con urgencia, y no pueda acceder a éste, por no tener la capacidad económica suficiente para pagar los copagos, las cuotas moderadoras, las cuotas de recuperación Sentencia T-442/04 (MP: J.C.T.. En esta sentencia la Corte Constitucional tuteló los derechos a la vida, en conexidad a la salud, de una mujer cabeza de familia, perteneciente al nivel II del S., que no había sido afiliada a ninguna ARS, que padece de cáncer y que no le había sido practicada una cirugía que requería por no tener la capacidad económica suficiente para pagar la cuota de recuperación. La Corte ordenó inaplicar la regulación referente a cuotas de recuperación y que en las 48 horas siguientes a la notificación del fallo, la Secretaría de Salud de Cundinamarca debía certificarle al Instituto Nacional de Cancerología que autorizaba los servicios de salud que requiere la accionante con ocasión al cáncer que padece y que subsidiaría el 100% del valor de tales servicios. Sentencia T-819 de 2003 (MP: M.G.M.C.. En esta sentencia la Corte Constitucional revisó el caso de una menor que padecía de un soplo en el corazón, que requería de tratamiento médico, pero que no le era suministrado en la medida que sus padres no tenían la capacidad económica suficiente para pagar los dos salarios mínimos que se les exigía como cuota de recuperación. Durante el trámite del proceso, la menor murió. Sentencia T-411 de 2003 (MP: J.C.T.. En esta sentencia, la Corte Constitucional tuteló los derechos a la vida, seguridad social, salud e igualdad de un señor enfermo de Sida, económicamente inactivo por su estado de salud, a quien se le exigía el pago de cuotas de recuperación por el tratamiento de hospitalización al que estuvo sometido y para que se le continuaran prestando los servicios médicos que requiere (v.gr. consultas médicas y suministro de medicamentos). La Corte ordenó que se le exonerara del pago de cuotas de recuperación por el tratamiento que ya se le había suministrado y por todos los servicios médicos que en adelante requiera. o el porcentaje equivalente a las semanas de cotización faltantesAl respecto, ver las siguientes sentencias, entre otras: T-142 de 2004 (MP: A.B.S., T-797 de 2003 (MP: R.E.G., T-133 de 2003 (MP: J.A.R., T-1153 de 2003 (MP: A.B.S., T-340 de 2003 (MP: E.M.L., T-062 de 2003 (MP: E.M.L., T-699 de 2002 (MP: A.B.S., T-501 de 2002 (MP: E.M.L., T-297 de 2001 (MP: C.I.V.H., T-1663 de 2000 (MP: A.B.S., T-1130 de 2000 (MP: A.T.G., T-582 de 2000 (MP: A.T.G., T-579 de 2000 (MP: A.T.G., T-236 de 2000 (MP: J.G.H.G., T-228 de 2000 (MP: J.G.H.G., T-901 de 1999 (MP: A.B.S., T-876 de 1999 (MP: J.G.H.G.. , se deberá inaplicar la normatividad y la entidad territorial, la ARS, o la EPS, según sea el caso, deberá prestarle oportunamente el servicio, en aras de proteger su derecho fundamental a la vida, en conexidad con el derecho a la salud.
La prestación del servicio se hará sin perjuicio del cobro al Fosyga o a la entidad territorial, según sea el caso, del valor que haya cubierto la entidad y que le correspondía pagar al paciente.''
-En el presente caso la actora estima, que la entidad accionada le ha vulnerado los derechos a la vida, a la salud y a la seguridad social de su hijo F.A.C.H., al exigirle cancelar la suma de trescientos ochenta y un mil quinientos pesos ($381.500), para realizar la cirugía ''osteotomía varizante de cadera'' que requiere, pues sostiene que es una persona muy pobre, que no cuenta con los recursos económicos para cubrir el copago que le corresponde y en tal medida solicita que se le exonere del mismo y se proceda a prestarle la atención médica que requiera el menor.
Ahora bien, en el presente caso la S. encuentra acreditado, lo siguiente:
1) F.A.C.H. es un niño de ocho (8) años de edad, como lo demuestra su Registro Civil donde aparece que nació el 20 julio 1997.
2) Al menor, le fue ordenada la cirugía ''osteotomía varizante de cadera'' por el doctor G.S., ortopedista adscrito al Hospital San Rafael de Itagüí.
4) Dado el carácter de ''participante vinculado'' del Sistema de Seguridad Social, F.A.C.H. no está afiliado a una entidad Administradora del Régimen Subsidiado A.R.S.
5) Según asevera la madre del menor, el mismo está padeciendo ''la enfermedad de PERTHES'' Para efectos ilustrativos sobre las características de dicha enfermedad, se consultó la Enciclopedia Médica ''MedlinePlus'', donde entre otros aspectos se señalan los siguientes:
''La enfermedad de Legg-Calve-Perthes se presenta cuando la cabeza del fémur en la cadera no recibe suficiente sangre, causando la muerte del hueso. El hueso muerto es débil, lo cual hace que la cabeza de dicho hueso colapse y se aplane. Generalmente, sólo una de las caderas está afectada, aunque es posible que ambas desarrollen la condición.
Más adelante puede desarrollarse una osteoartritis, aunque esta complicación se puede minimizar con un reconocimiento oportuno y tratamiento apropiado de esta condición..'' (subrayado y negrilla adicionado)
Extracto, consultado en página electrónica www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/artcle/000490, Actualizado: Actualizado: 12/16/2004 Versión en inglés revisada por: B.D.R., M.D., M.P.H., Division of Pediatric Orthopaedics, Beth Israel Medical Center, New York, NY. Review provided by VeriMed Healthcare Network.
Traducción y localización realizada por: D.T., Inc.
, la cual de no ser tratada a tiempo mediante la cirugía reclamada, puede conducir a que éste quede reducido a una silla de ruedas.
En efecto, la señora A.Y.H.F. afirma en la demanda, que el sustento de su hogar proviene de los jornales que recibe su esposo como agricultor ''cuando le resulta trabajo'' y de lo que ella percibe por trabajar tres (3) días a la semana en una ''legumbrería'' de su hermano, por lo que le pagan cuatro mil pesos ($ 4.000) por día y que con esos ingresos debe cancelar el arriendo, los servicios públicos, darle estudio a los tres hijos y pagar la alimentación, no quedándole ningún dinero disponible para atender el copago que se le exige, pues su situación económica es tan grave que no ha tenido el dinero para tomarle la radiografía que necesitaba el menor y según sostiene muchas veces tampoco tiene cómo cancelar los pasajes entre el Municipio de Urrao donde reside y el Hospital San Rafael de Itagüí.
Tomando en cuenta lo expresado, la S. estima entonces que negar la posibilidad de realizar el procedimiento quirúrgico que requiere el menor para tratar la grave enfermedad que padece, es atentar directamente contra el artículo 44 de la Constitución Política, que garantiza a éstos, como derechos prevalentes la salud, la integridad física y el pleno y adecuado desarrollo, así como también desconocer lo dispuesto por el artículo 13 Superior, que establece una especial protección a las personas que por su condición económica, física o mental, se encuentran en circunstancias de debilidad manifiesta.
En tal sentido debe recordarse, lo manifestado por la Corte en ocasiones anteriores Sentencia T-165 de 1995 M.P.V.N.M.. cuando ha señalado ''que si una persona pertenece al sistema de salud, así lo sea como vinculado -potencialmente beneficiario-, tiene derecho a que el Estado lo atienda y si ya se ha iniciado un tratamiento, éste no tiene por qué suspenderse, pues como lo tiene establecido la jurisprudencia de esta Corte, la supremacía constitucional Sentencias T-092 de 1999, T-230 de 1999, T-1003 de 1999, T-813 de 1999, T-165 de 1995, T-645 de 1996, T-108 de 1999. impone a todas las autoridades la aplicación preferente de las normas superiores y exige que ''siempre que la vida humana se vea afectada, en su núcleo esencial, mediante lesión o amenaza inminente y grave, el Estado social deberá proteger de inmediato al afectado, a quien le reconoce su dimensión inviolable.''
En el caso objeto de revisión, además de haberse comprobado la incapacidad económica de la accionante para cancelar el copago que se le exige para la práctica de la intervención quirúrgica denominada ''osteotomía varizante de cadera'', se tiene que se trata de un tratamiento urgente y necesario para salvaguardar la vida y la salud de un menor quien padece de la enfermedad de PERTHES, que la intervención quirúrgica que se reclama fue ordenada por un médico tratante, adscrito a la IPS con la cual la entidad accionada tiene celebrado un convenio, y que además no existe prueba que acredite que el procedimiento puede ser sustituido por otro de valor inferior, que surta los mismos efectos.
En consecuencia una vez analizadas las condiciones particulares que afectan al menor en cuyo nombre se instaura la tutela, tanto de índole económica como de salud, se deduce que ciertamente al exigir el pago de una suma de dinero ($381.500), para la práctica de la intervención quirúrgica denominada ''osteotomía varizante de cadera'', se le están vulnerando los derechos fundamentales a la vida digna, a la salud y a la seguridad social.
En ese orden de ideas estima la S. que la atención médica que requiere el menor, debe seguir prestándose de acuerdo a las prescripciones médicas, sin que la continuidad del tratamiento se vea suspendida por condicionamientos relativos a trámites administrativos, pues se estima que el menor no tiene por qué ver menguadas sus condiciones mínimas de vida, bajo el argumento de que determinado procedimiento no les corresponde, sin hacer el menor esfuerzo por salvaguardar la salud y la integridad física de una persona que pertenece al régimen subsidiado así sea en calidad de vinculado. T-822 de 2001. M.P.J.C.T..
En tal sentido debe tenerse presente, que si bien la Corte no puede desconocer la autonomía que tienen las autoridades territoriales para limitar la prestación del servicio de salud subsidiado a la población económica más pobre dentro de su jurisdicción en razón de que los recursos en salud son limitados, de todas formas no puede ignorar, ni pasar por alto que como guardiana de los derechos fundamentales, que estando un menor dentro del sistema S. como participante vinculado, puede exigir, la prestación de los servicios de salud a las entidades públicas que están en condiciones de subsidiar los servicios de salud que necesita en procura de una vida digna. El derecho a la salud se ha definido como un derecho irrenunciable, universal, inspirado en los principios constitucionales del Estado Social de Derecho, solidaridad y dignidad humana, que persiguen el cumplimiento material y efectivo de las garantías constitucionales.
En consecuencia, esta S. de Revisión revocará el fallo objeto de revisión, para en su lugar tutelar los derechos fundamentales a la vida y a la salud del niño F.A.C., pues en su condición de menor tales derechos son prevalentes.
Por tanto se ordenará a la Dirección Seccional de Salud de Antioquia -como entidad encargada de organizar e impartir las directrices sobre la prestación del servicio de salud en ese departamento-, que dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de esta sentencia, si es que aún no lo ha hecho, le informe a la señora A.Y.H.F. cuándo se le realizará al menor la cirugía ''osteotomía varizante de cadera'' ordenada por el médico que lo atendió en el Hospital San Rafael de Itagüí; si la Dirección Seccional de Antioquia, asume directamente todo lo relativo a la práctica de la cirugía o cuál institución hospitalaria pública o privada la hará de aquellas instituciones hospitalarias con las cuales la Dirección Seccional tiene suscrito el correspondiente contrato.
En fin, a la demandante, se le proporcionarán todos los medios para que efectivamente se lleve a cabo el procedimiento quirúrgico prescrito al menor F.A.C.H. objeto de esta tutela, así como también se le deberán brindar al niño los cuidados que el mismo requiera posteriores al procedimiento quirúrgico.
Primero. REVOCAR la decisión adoptada el veintiocho (28) de abril de 2005 por el Juzgado Promiscuo de Familia de Urrao, Antioquia, en la cual denegó el amparo solicitado por la señora A.Y.H.F. en calidad de agente oficiosa de su hijo F.A.C.H. dentro del trámite de la acción de tutela instaurada contra la Dirección Seccional de Salud de Antioquia y en su lugar, CONCEDER la protección de los derechos fundamentales a la vida digna, a la salud y a la seguridad social del menor F.A.C.H..
Segundo. ORDENAR a la Dirección Seccional de Salud de Antioquia que dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de esta providencia, si es que aún no lo ha hecho, le informe a la señora A.Y.H.F. cuándo se realizará al menor F.A.C.H., la cirugía ''osteotomía varizante de cadera'' ordenada por el médico tratante que lo atendió en el Hospital San Rafael de Itagüí; si la Dirección Seccional de Antioquia, asume directamente todo lo relativo a la práctica de la cirugía que requiere el menor o cuál institución hospitalaria pública o privada la hará de aquellas instituciones hospitalarias con las cuales la Dirección Seccional tiene suscrito el correspondiente contrato, sin que para el caso sean exigidos copagos por la atención médica que le sea brindada.
Cuarto. Señalar que la Dirección Seccional de Salud de Antioquia o la IPS que preste la atención en salud al menor F.A.C.H., podrá repetir los costos en que incurra en cumplimiento de esta orden, con cargo del subsidio a la oferta del régimen subsidiado.

References: artículo 10
 artículo 13
 artículo 44
 artículo 44
 artículo 8
 artículo 213
 artículo 157
 artículo 29
 artículo 157
 artículo 157
 artículo 157
 artículo 49
 artículo 33
 artículo 187
 artículo 32
 artículo 33
 artículo 18
 artículo 11
 Artículo 11
 artículo 16
 Resolución 
 artículo 18
 artículo 44
 artículo 13