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Timestamp: 2019-09-21 01:51:46+00:00

Document:
INFORME sobre la propuesta de Directiva del Consejo por la que se establecen requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano - A7-0033/2013
Procedimiento : 2012/0074(NLE)
Ciclo relativo al documento : A7-0033/2013
PV 12/03/2013 - 10.1
CRE 12/03/2013 - 10.1
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PE 489.702v03-00 A7-0033/2013
sobre la propuesta de Directiva del Consejo por la que se establecen requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano
(COM(2012)0147 – C7-0105/2012 – 2012/0074(NLE))
Ponente: Michèle Rivasi
– Vista la propuesta de la Comisión al Consejo (COM(2012)0147),
– Vistos los artículos 31 y 32 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica, conforme a los cuales ha sido consultado por el Consejo (C7-0105/2012),
– Vista la opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos sobre el fundamento jurídico
– Vistos el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y la opinión de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (A7-0033/2013),
2. Pide a la Comisión que modifique en consecuencia su propuesta, de conformidad con el artículo 293, apartado 2, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y el artículo 106 bis del Tratado Euratom;
DIRECTIVA DEL CONSEJO por la que se establecen requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano
DIRECTIVA DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO por la que se establecen requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano
Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, y, en particular, su artículo 192, apartado 1,
Vista la propuesta de la Comisión, elaborada previo dictamen de un grupo de personas nombradas por el Comité Científico y Técnico entre expertos de los Estados miembros, de conformidad con el artículo 31 del Tratado,
1 DO C de ..., p. .
2 DO C de ..., p. .
La presente Directiva tiene por objeto el agua destinada al consumo humano. Los radionucleidos en el agua destinada al consumo humano están contemplados en la Directiva 98/83/CE (Directiva sobre agua potable), que establece los valores paramétricos del tritio y la dosis indicativa total. Normalmente, la Comisión debería haber adoptado medidas en materia de frecuencias y métodos de control de conformidad con el procedimiento de reglamentación con control (esperado en 2000). Por lo tanto, es adecuado utilizar el mismo fundamento jurídico, la Directiva 98/83/CE. Si los radionucleidos se tratan en el marco del Tratado Euratom y todos los demás contaminantes cancerígenos, como los productos químicos, en el marco del Tratado, no podrían tenerse en cuenta los efectos acumulativos de los efectos adversos. De conformidad con la votación del Parlamento Europeo sobre el Informe Belet (P7_TA(2011)0055), de 15.2.11, las normas de radioprotección deben tratarse en el marco del Tratado.
(-1) De conformidad con el artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, la política de la Unión en el ámbito del medio ambiente se basa en los principios de cautela y de acción y contribuye a la consecución de objetivos tales como la preservación, la protección y la mejora de la calidad del medio ambiente y la protección de la salud humana.
Véase la justificación de la enmienda 2 sobre el cambio de fundamento jurídico.
(1) La ingestión de agua es una de las vías de incorporación de sustancias radiactivas al cuerpo humano. De conformidad con la Directiva 96/29/Euratom del Consejo, de 13 de mayo de 1996, por la que se establecen las normas básicas relativas a la protección sanitaria de los trabajadores y de la población contra los riesgos que resultan de las radiaciones ionizantes, la contribución de las prácticas que implican un riesgo derivado de las radiaciones ionizantes a la exposición de la población en su conjunto debe mantenerse en el valor más bajo razonablemente posible.
(1) La ingestión de agua es una de las vías de incorporación de sustancias nocivas al cuerpo humano. La ingestión de isótopos radiactivos o de radionucleidos puede causar muchos problemas de salud. De conformidad con la Directiva 96/29/Euratom del Consejo, de 13 de mayo de 1996, por la que se establecen las normas básicas relativas a la protección sanitaria de los trabajadores y de la población contra los riesgos que resultan de las radiaciones ionizantes, la contribución de las prácticas que implican un riesgo derivado de las radiaciones ionizantes a la exposición de la población en su conjunto, habida cuenta de las exposiciones acumuladas a largo plazo, debe mantenerse en el valor más bajo posible.
(1 bis) La extracción de isótopos radiactivos del agua supone que los filtros utilizados se convierten en residuos radiactivos, por lo que deben desecharse con precaución después de su uso y de conformidad con los procedimientos en vigor.
(1 ter) El proceso de eliminación de isótopos radiactivos del agua depende de los laboratorios nacionales, de la actualización periódica de los controles y de la investigación.
(1 quater) La información facilitada por los Estados miembros en el informe trienal sobre la Directiva sobre aguas destinadas al consumo humano es incompleta o inexistente en lo relativo a los niveles de radiactividad del agua potable.
(1 quinquies) Es necesario adoptar medidas preventivas a fin de reducir los costes que ocasiona la depuración del agua potable.
(2) Con el fin de garantizar un elevado nivel de protección de la salud de la población, es necesario establecer unas normas comunes de calidad de las aguas destinadas al consumo humano que dispongan de una función indicadora y prevean el control de su propio cumplimiento.
(3) En relación con las sustancias radiactivas, se han fijado ya parámetros indicadores en el anexo I, parte C, de la Directiva 98/83/CE del Consejo, de 3 de noviembre de 1998, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, así como las disposiciones de control correspondientes en el anexo II de la misma Directiva. Sin embargo, estos parámetros entran en el ámbito de aplicación de las normas básicas definidas en el artículo 30 del Tratado Euratom.
(3) En relación con las sustancias radiactivas, se han fijado ya parámetros indicadores en el anexo I, parte C, de la Directiva 98/83/CE del Consejo, de 3 de noviembre de 1998, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, así como las disposiciones de control correspondientes en el anexo II de la misma Directiva.
(3 bis) Los valores paramétricos se basan en los conocimientos científicos disponibles, teniendo en cuenta el principio de cautela. Dichos valores se han seleccionado para garantizar que el agua destinada al consumo humano pueda consumirse con seguridad durante toda la vida, tomando como referencia a los ciudadanos más vulnerables, y representan así un elevado nivel de protección de la salud.
(4) Por lo tanto, los requisitos de control de los niveles de radiactividad en las aguas destinadas al consumo humano deben adoptarse en una legislación específica que garantice la uniformidad, coherencia y exhaustividad de la legislación de protección radiológica con arreglo al Tratado Euratom.
(4) Por tanto, los requisitos de control de los niveles de radiactividad en las aguas destinadas al consumo humano deben estar en correlación con los requisitos establecidos en la legislación existente para otras sustancias químicas que se encuentran en el agua y que tienen un efecto perjudicial para el medio ambiente y la salud humana. Esta medida garantizaría la uniformidad, coherencia y exhaustividad de la legislación de protección de la salud humana y del medio ambiente con arreglo al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
(5) Las disposiciones de la presente Directiva, adoptada en virtud del Tratado Euratom, deben sustituir a las de la Directiva 98/83/CE en lo que se refiere a la contaminación del agua potable por sustancias radiactivas.
(5) La presente Directiva, adoptada en virtud del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, actualiza los parámetros indicadores contemplados en el anexo I, parte C de la Directiva 98/83/CE, y establece normas para el control de la presencia de sustancias radiactivas en el agua potable.
(6) En caso de incumplimiento de un parámetro que tiene una función indicadora, el Estado miembro de que se trate debe evaluar si dicho incumplimiento supone un riesgo para la salud humana y, en su caso, adoptar medidas correctoras para restablecer la calidad del agua.
(6) En caso de incumplimiento de un parámetro que tiene una función indicadora, el Estado miembro de que se trate debe estar obligado a determinar la causa, evaluar el nivel de riesgo para la salud humana, incluso a largo plazo, y las posibilidades de intervención y, en función de esos resultados, adoptar lo antes posible medidas que permitan garantizar la distribución de un agua conforme a los criterios de calidad definidos en la presente Directiva. Las medidas correctoras necesarias pueden incluir el cierre de la instalación afectada si la calidad del agua requiere tal medida. Debe darse prioridad a la medida que resuelva el problema en su origen. Es necesario informar de inmediato a los consumidores acerca de los riesgos, las medidas que ya hayan adoptado las autoridades y el plazo necesario para que las medidas correctoras entren en vigor.
(7) Debe informarse adecuada y convenientemente a los consumidores acerca de la calidad de las aguas destinadas al consumo humano.
(7) Se informará a los consumidores, de manera plena y adecuada, acerca de la calidad de las aguas destinadas al consumo humano mediante publicaciones de fácil acceso. Las administraciones locales deben poner a disposición de los consumidores en todo momento información actualizada relativa a ámbitos de riesgo creados por fuentes potenciales de contaminación radiactiva y sobre la calidad de las aguas regionales.
(7 bis) Es necesario incluir en la presente Directiva el agua utilizada en la industria alimentaria.
(8) Es necesario excluir del ámbito de aplicación de la presente Directiva las aguas minerales naturales y las aguas que son productos medicinales, ya que se han establecido normas especiales para estos tipos de agua en la Directiva 2009/54/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de junio de 2009, sobre explotación y comercialización de aguas minerales naturales, y en la Directiva 2001/83/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de noviembre de 2001, por la que se establece un código comunitario sobre medicamentos para uso humano. El control de las aguas envasadas en botellas u otros recipientes destinados a la venta, excepto las aguas minerales naturales, con el fin de comprobar que los niveles de sustancias radiactivas se ajustan a los valores paramétricos establecidos en la presente Directiva debe realizarse de conformidad con los principios de análisis de peligros y puntos de control crítico (APPCC), tal como exige el Reglamento (CE) nº 852/2004.
(8) Es necesario excluir del ámbito de aplicación de la presente Directiva las aguas minerales naturales y las aguas que son productos medicinales, ya que se han establecido normas especiales para estos tipos de agua en la Directiva 2009/54/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de junio de 2009, sobre explotación y comercialización de aguas minerales naturales, y en la Directiva 2001/83/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de noviembre de 2001, por la que se establece un código comunitario sobre medicamentos para uso humano. No obstante la Comisión, a más tardar dos años después de la entrada en vigor de la presente Directiva, presentará una propuesta de revisión de la Directiva 2009/54/CE, con el fin de alinear los requisitos de control de las aguas minerales naturales con los requisitos establecidos en la presente Directiva y en la Directiva 98/83/CE. El control de las aguas envasadas en botellas u otros recipientes destinados a la venta, excepto las aguas minerales naturales, con el fin de comprobar que los niveles de sustancias radiactivas se ajustan a los valores paramétricos establecidos en la presente Directiva debe realizarse de conformidad con los principios de análisis de peligros y puntos de control crítico (APPCC), tal como exige el Reglamento (CE) nº 852/2004.
Los consumidores esperan que los requisitos de calidad para las aguas minerales sean al menos tan estrictos como para el agua del grifo. Por lo tanto, es adecuado pedir a la Comisión que adapte la Directiva 2009/54/CE a tal efecto.
(9) Todos los Estados miembros deben establecer programas de control para comprobar que las aguas destinadas al consumo humano cumplen los requisitos de la presente Directiva.
(9) Todos los Estados miembros deben establecer programas de control sólidos para comprobar periódicamente que las aguas destinadas al consumo humano cumplen los requisitos de la presente Directiva.
(10) Los métodos utilizados para analizar la calidad de las aguas destinadas al consumo humano deben permitir garantizar que los resultados obtenidos sean fiables y comparables.
(10) Los métodos utilizados para analizar la calidad de las aguas destinadas al consumo humano deben permitir garantizar que los resultados obtenidos sean fiables y comparables. Tales programas de control deben adaptarse a las necesidades locales y cumplir los requisitos mínimos de control establecidos en la presente Directiva.
(10 bis) Es necesario gestionar de otra manera, y en función de criterios dosimétricos distintos, la radiactividad natural y la contaminación antropogénica. Los Estados miembros deben velar por que las actividades nucleares no conlleven la contaminación de los recursos de agua potable.
A diferencia de la radiactividad natural, la radiactividad procedente de las actividades humanas es un problema que puede abordarse fácilmente. Si los análisis muestran que se han excedido los valores paramétricos, es evidente que hay un fallo en algún lugar, que debe abordarse para evitar problemas más graves en el futuro.
(11 bis) Con miras a garantizar la coherencia de la política de aguas europea, los valores paramétricos, las frecuencias y los métodos de control de las sustancias radiactivas contemplados en la presente Directiva deben ser compatibles con lo previsto en la Directiva 2006/118/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006, relativa a la protección de las aguas subterráneas contra la contaminación y el deterioro1, y en la Directiva 98/83/CE del Consejo. Además, la Comisión Europea debe garantizar que cuando se revise la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas2, y la Directiva 2006/118/CE se incluya una referencia a la presente Directiva con el fin de proteger plenamente todos los tipos de aguas frente a la contaminación por sustancias radiactivas.
1 DO L 372 de 27.12.2006, p. 19.
2 DO L 327 de 22.12.2000, p. 1.
La presente Directiva establece los requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano. En ella se fijan valores paramétricos, frecuencias y métodos de control de las sustancias radiactivas.
La presente Directiva se refiere a los requisitos de calidad de las aguas destinadas al consumo humano, con el fin de proteger la salud de la población de los efectos nefastos de la contaminación de dichas aguas por sustancias radiactivas.
Junto a las definiciones a que se refiere el apartado 1, se entenderá por:
a) «sustancia radiactiva»: sustancia que contiene uno o más radionucleidos y cuya actividad o concentración no puede considerarse despreciable desde el punto de vista de la protección radiológica;
b) «dosis indicativa total»: la dosis efectiva comprometida por un año de ingesta y debida a todos los radionucleidos cuya presencia se haya detectado en una fuente de abastecimiento de agua, ya sean de origen natural o artificial, excluidos el potasio-40, el radón y los productos de desintegración del radón de breve vida;
c) «valor paramétrico»: el valor que debe respetar el agua destinada al consumo humano. Si se supera el valor paramétrico, los Estados miembros evaluarán el nivel de riesgo asociado a la presencia de sustancias radiactivas y, sobre la base de los resultados de su evaluación, adoptarán de inmediato medidas correctoras para garantizar el cumplimiento de las condiciones establecidas en la presente Directiva.
La presente Directiva se aplicará a las aguas destinadas al consumo humano, con las excepciones que establece el artículo 3, apartado 1, de la Directiva 98/83/CE y que se hayan establecido con arreglo al artículo 3, apartado 2, de dicha Directiva.
La presente Directiva se aplicará a las aguas destinadas al consumo humano definidas en el artículo 2 de la Directiva 98/83/CE, con las excepciones que establece el artículo 3, apartado 1, de la Directiva 98/83/CE y que se hayan establecido con arreglo al artículo 3, apartado 2, de dicha Directiva.
Las «aguas destinadas al consumo humano» están definidas en la Directiva 98/83/CE.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 6, apartado 3, letra a), de la Directiva 96/29/Euratom, los Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias para establecer un programa de control adecuado que permita garantizar que las aguas destinadas al consumo humano cumplen los valores paramétricos establecidos de conformidad con la presente Directiva.
Los Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias para establecer un programa de control adecuado que permita garantizar que las aguas destinadas al consumo humano cumplen los valores paramétricos establecidos de conformidad con la presente Directiva. La Comisión facilitará una guía de las mejores prácticas a los Estados miembros.
Los Estados miembros velarán por que las medidas que se tomen en aplicación de la presente Directiva no puedan tener en ningún caso el efecto de permitir, directa o indirectamente, la degradación de la calidad actual de las aguas destinadas al consumo humano ni de aumentar la contaminación de las aguas utilizadas para producir agua potable.
Se desarrollarán nuevas tecnologías con el fin de minimizar el tiempo necesario para aislar los residuos nucleares del medio ambiente tras un desastre natural.
Artículo 4 – párrafo 1 ter (nuevo)
Los Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias para garantizar que los residuos radiactivos del agua potable filtrada se desechan con arreglo a las disposiciones en vigor; a este fin, la Comisión facilitará a los Estados miembros directrices sobre cómo seguir este proceso.
Artículo 4 – párrafo 1 quater (nuevo)
Los Estados miembros realizarán evaluaciones de riesgo de los depósitos de residuos radiactivos que puedan afectar a las aguas subterráneas o a otras fuentes de agua potable susceptibles de estar en peligro por desastres naturales.
Artículo 4 – párrafo 1 quinquies (nuevo)
La Comisión realizará un estudio sobre el «efecto cóctel» de otras sustancias químicas combinadas con sustancias radiactivas en aguas destinadas al consumo humano; la Comisión actualizará la legislación correspondiente con arreglo a los resultados obtenidos.
Artículo 4 – apartado 1 sexies (nuevo)
La Comisión llevará a cabo una evaluación de la aplicación de la presente Directiva marco sobre el agua en los Estados miembros.
Los Estados miembros velarán por el control regular de las aguas destinadas al consumo humano de conformidad con el anexo II a fin de comprobar que las concentraciones de sustancias radiactivas no superan los valores paramétricos establecidos de conformidad con el artículo 5.
Los Estados miembros velarán por el control regular y preciso de las aguas destinadas al consumo humano de conformidad con el anexo II a fin de comprobar que las concentraciones de sustancias radiactivas no superan los valores paramétricos establecidos de conformidad con el artículo 5. Para el control se tendrá en cuenta la exposición acumulada a largo plazo de la población; el control se efectuará como parte de los controles a los que se refiere el artículo 7 de la Directiva 98/83/CE del Consejo de 3 de noviembre de 1998 relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano. Incluirá análisis de referencia hechos con el objetivo de establecer el contenido radiactivo de las aguas y optimizar la estrategia de análisis y los análisis periódicos en consonancia con los métodos previstos en el anexo III. La frecuencia de control para los análisis periódicos podrá adaptarse aplicando un planteamiento basado en los riesgos a los resultados de los análisis de referencia, que siempre serán obligatorios. En tales casos, los Estados miembros comunicarán a la Comisión y pondrán a la disposición del público los motivos de su decisión y los resultados de los análisis de referencia afectados.
2. Los Estados miembros velarán por que todos los laboratorios en que se analicen las muestras de aguas destinadas al consumo humano dispongan de un sistema de control de la calidad de los análisis. Velarán asimismo por que dicho sistema sea comprobado de vez en cuando por una persona independiente que haya sido autorizada al efecto por la autoridad competente.
2. Los Estados miembros velarán por que todos los laboratorios en que se analicen las muestras de aguas destinadas al consumo humano dispongan de un sistema de control de la calidad de los análisis. Velarán asimismo por que dicho sistema sea comprobado de forma aleatoria, y al menos una vez al año, por una persona independiente que haya sido autorizada al efecto por la autoridad competente.
2 bis. La financiación de los controles se realizará de conformidad con el capítulo VI del Reglamento (CE) n° 882/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, sobre los controles oficiales efectuados para garantizar la verificación del cumplimiento de la legislación en materia de piensos y alimentos y la normativa sobre salud animal y bienestar de los animales1. En caso de contaminación procedente de actividades humanas, los costes correrán a cargo de quien contamina.
1 DO L 165, de 30.4.2004, p. 1.
En coherencia con el principio de que quien contamina paga, si los controles revelan una fuente de contaminación artificial el responsable deberá pagar los costes, y no el gestor del agua o el público.
1 bis. Se pondrá a disposición del público información sobre la evaluación del riesgo de las centrales nucleares y las zonas circundantes, en lo relativo a las sustancias radiactivas presentes en el agua.
Artículo 9 - apartado 1 ter (nuevo)
1 ter. Los Estados miembros garantizarán que la información relativa a la presencia de sustancias radiactivas en el agua destinada al consumo humano se incluya en el informe trienal sobre la calidad del agua, según lo previsto en el artículo 13, apartado 2, de la Directiva 98/83/CE.
2. Cuando se produzca un incumplimiento de los valores paramétricos establecidos de conformidad con el artículo 5, el Estado miembro evaluará si dicho incumplimiento representa un riesgo para la salud humana. En caso de que exista tal riesgo, el Estado miembro adoptará medidas correctoras a fin de restablecer la calidad del agua.
2. Cuando exista incumplimiento de los valores paramétricos definidos para el radón y la dosis indicativa total (DIT) procedente de fuentes naturales, el Estado miembro afectado evaluará de inmediato el nivel de riesgo para la salud humana y las posibilidades de intervención, teniendo en cuenta las condiciones locales. Sobre la base de sus resultados, el Estado miembro adoptará medidas para garantizar que el abastecimiento de agua satisface los criterios de calidad establecidos en la presente Directiva.
2 bis. En caso de incumplimiento de los valores paramétricos definidos para el tritio y la DIT procedente de las actividades humanas, el Estado miembro velará por que la investigación que se ordene de inmediato determine la naturaleza, la magnitud y el impacto dosimétrico total de la contaminación. La investigación tendrá en cuenta todas las áreas que podrían verse afectadas y todas las vías de exposición. El Estado miembro interesado velará por el cumplimiento de las acciones correctivas necesarias para restablecer una calidad del agua que cumpla los valores paramétricos Las soluciones deben dar preferencia al tratamiento en origen de la contaminación. Las medidas correctoras necesarias pueden incluir el cierre de la instalación afectada si la calidad del agua requiere tal medida. El Estado miembro afectado velará por que el causante de la contaminación pague los costes de las medidas correctoras.
3. Cuando el riesgo para la salud humana no pueda considerarse trivial, el Estado miembro velará por que se notifique a los consumidores.
3. El Estado miembro deberá garantizar que los resultados de los análisis efectuados de conformidad con el artículo 8, se publiquen, se pongan a disposición del público lo antes posible y se incluyan en los informes previstos en el artículo 13 de la Directiva 98/83/CE. Cuando el riesgo para la salud humana no pueda considerarse trivial, el Estado miembro, junto con los agentes responsables, velará por que se alerte de inmediato a los consumidores y se les facilite información completa en relación con el riesgo para la salud humana y con la manera de hacer frente a los problemas que sobrevengan; dicha información deberá publicarse y ofrecerse en Internet lo antes posible. El Estado miembro velará asimismo por que se facilite sin demora el abastecimiento de agua no contaminada.
Modificación de la Directiva 98/83/CE
1. En el anexo I, se suprime la sección «radiactividad» de la parte C.
2. En el anexo II, cuadro A, apartado 2, se suprimen las dos últimas frases.
La propuesta de la Comisión, basada en el Tratado Euratom, reconoce que, por lo que respecta al tritio y a la dosis indicativa total, se aplican dos directivas al mismo tiempo, lo que no es admisible desde el punto de vista legal.
1. Al menos una vez cada cinco años, la Comisión revisará los anexos en función del progreso científico y técnico y podrá adoptar, mediante actos delegados de conformidad con el artículo 9 quater, modificaciones para tener en cuenta el progreso científico y técnico.
2. La Comisión hará públicos los motivos por los que decidió modificar o no los anexos, haciendo referencia a los informes científicos que hubiere considerado.
Los nuevos conocimientos científicos en los ámbitos de la salud y la protección del medio ambiente, así como el desarrollo de nuevos métodos de análisis y mejoras en la precisión de la medición (por ejemplo, límites de detección) pueden hacer necesaria la adaptación de los anexos. La misma disposición está contemplada en el artículo 11 de la Directiva 98/83/CE relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano.
Artículo 9 quater (nuevo)
2. La delegación de poderes mencionada en el artículo 9 se otorga a la Comisión por un período de cinco años a partir del ...*. La Comisión elaborará un informe sobre esa delegación de poderes a más tardar nueve meses antes de que termine el período de cinco años. La delegación de poderes se prorrogará tácitamente por períodos de idéntica duración, excepto si el Parlamento Europeo o el Consejo se oponen a dicha prórroga a más tardar tres meses antes del final de cada período.
3. La delegación de poderes mencionada en el artículo 9 ter podrá ser revocada en cualquier momento por el Parlamento Europeo o por el Consejo. La decisión de revocación pondrá término a la delegación de los poderes que en ella se especifiquen. La decisión surtirá efecto al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea o en una fecha posterior indicada en la misma. No afectará a la validez de los actos delegados que ya estén en vigor.
5. Los actos delegados adoptados en virtud del artículo 9 ter entrarán en vigor únicamente si, en un plazo de dos meses desde su notificación al Parlamento Europeo y al Consejo, ni el Parlamento Europeo ni el Consejo formulan objeciones o si, antes del vencimiento de dicho plazo, tanto el uno como el otro informan a la Comisión de que no las formularán. El plazo se prorrogará dos meses a iniciativa del Parlamento Europeo o del Consejo.
Enmienda necesaria en función del cambio de fundamento jurídico y de la inserción del artículo 9 ter.
Divulgación e informes
1. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para garantizar que se pone a disposición de los consumidores la información adecuada y actualizada sobre la calidad del agua destinada al consumo humano, y no solamente cuando existe un riesgo para la salud humana que no puede considerarse trivial.
2. Los Estados miembros con sistemas hídricos localizados en zonas que tengan fuentes potenciales de contaminación radiactiva, ya sean de origen humano o natural, incluirán información sobre las concentraciones de sustancias radiactivas en aguas destinadas al consumo humano en su informe trienal sobre la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 13 de la Directiva 98/83/CE.
3. La Comisión incluirá en su informe sobre la calidad del agua destinada al consumo humano, como se contempla en el artículo 13 de la Directiva 98/83/CE, los resultados de los Estados miembros sobre sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano.
1. Los Estados miembros pondrán en vigor las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en la presente Directiva a más tardar [un año después de la fecha prevista en el artículo 11- la fecha concreta la insertará la Oficina de Publicaciones]. Comunicarán inmediatamente a la Comisión el texto de dichas disposiciones.
1. Los Estados miembros pondrán en vigor las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en la presente Directiva a más tardar el …*. Comunicarán inmediatamente a la Comisión el texto de dichas disposiciones.
* DO: insértese la fecha de dos años después de la fecha prevista en el artículo 11.
Nota 1: Excluidos el tritio, el potasio-40, el radón y los productos de desintegración del radón de vida corta.
Dosis indicativa total (procedente de fuentes naturales)
Dosis indicativa total (procedente de actividades humanas)
(Si se adopta este compromiso, los valores paramétricos contenidos en el mismo se aplicarán a todas las otras enmiendas adoptadas en relación con este particular).
Anexo II – apartado 1
Un Estado miembro no estará obligado a controlar el tritio o la radiactividad para determinar la dosis indicativa total en el agua potable cuando considere, apoyándose en otros controles, que los niveles tanto de tritio como de la dosis indicativa total calculada están muy por debajo del valor paramétrico. No será necesario controlar el radón en el agua potable si un Estado miembro considera, apoyándose en otros controles, que los niveles de radón están muy por debajo del valor paramétrico. En estos casos, el Estado miembro comunicará a la Comisión los motivos de su decisión, incluyendo los resultados de los otros controles realizados.
Un Estado miembro estará obligado a controlar el tritio, el radón y la determinación de la dosis indicativa total para la radiactividad natural y la radiactividad procedente de actividades humanas en el agua potable.
Los controles incluirán análisis de referencia y análisis periódicos.
Los análisis de referencia deben llevarse a cabo en el marco de la solicitud de autorización de distribución de agua potable. Para las redes de distribución que ya están en servicio, los Estados miembros definirán los límites en que estos análisis deben realizarse en función de los volúmenes de agua distribuida y del nivel de riesgo potencial, tanto si se trata de radiactividad natural o del impacto radiológico de las actividades humanas. Los análisis de referencia deben permitir buscar y cuantificar los radionucleidos naturales y artificiales pertinentes.
Para cuantificar la radiactividad natural , se debe cuantificar al menos la actividad de los 9 radionucleidos siguientes: el uranio-238, el uranio-234, el radio-226, el radón-222, el plomo-210, el polonio-210, el radio-228 (en caso necesario, a partir de su descendiente directo, el actinio-228), el actinio-227 (en caso necesario, a partir de su descendiente directo, el torio-227).
En cuanto al impacto de las actividades humanas, se deben investigar las fuentes potenciales de contaminación y la lista de control de radionucleidos se elaborará en función de los resultados de esta investigación. Además de los controles específicos relacionados con el resultado de la investigación, el análisis de referencia debe incluir en todos los casos la medición del tritio, el carbono-14, el estroncio-90 y los isótopos de plutonio, así como una espectrometría gamma para verificar la actividad de los principales radionucleidos artificiales (en particular, el cobalto-60, el yodo-131, el cesio-134, el cesio-137, el americio-241, etc.).
El resultado de los análisis de referencia se utiliza para definir la estrategia analítica que se aplicará para los controles periódicos. Sin perjuicio de los resultados de los análisis de referencia que pueden llevar a reforzar el dispositivo, se realizarán controles periódicos con la frecuencia que se especifica en el apartado 4.
La propuesta de la Comisión de limitar los controles a los casos en los que hay «fuentes» de radiactividad presente en la zona de captación no es apropiada. Incluso si se considera que no hay ninguna «fuente», puede haber una contaminación inesperada, por ejemplo, hospitales, vertederos, etc. Por tanto, es indispensable exigir un análisis de caracterización que incluya todos los radionucleidos importantes antes de cualquier nueva utilización de una fuente, al igual que para toda el agua potable ya utilizada. En función del resultado, se podrán realizar los análisis normales.
Anexo II – apartados 2 y 3
2. Radón y tritio
Se efectuará un control del radón o del tritio en el agua potable cuando esté presente en la captación una fuente de radón o de tritio y no se pueda demostrar, sobre la base de otros programas de vigilancia o investigaciones, que el nivel de radón o de tritio está muy por debajo de su valor paramétrico de 100 Bq/l. Cuando resulte necesario controlar el radón o el tritio, los controles se llevarán a cabo con la frecuencia de auditoría.
3. Dosis indicativa total
Se efectuará el control de la dosis indicativa total (DIT) en el agua potable cuando esté presente en la captación una fuente de radiactividad artificial o de radiactividad natural elevada y no se pueda demostrar, sobre la base de otros programas de vigilancia o investigaciones, que el nivel de la DIT está muy por debajo de su valor paramétrico de 0,1 mSv/año. En caso de que deban controlarse los niveles de radionucleidos artificiales, el control se efectuará con la frecuencia de auditoría indicada en el cuadro. En caso de que deban controlarse los niveles de radionucleidos naturales, los Estados miembros definirán la frecuencia adecuada habida cuenta de toda la información disponible con respecto a las variaciones temporales de los niveles de radionucleidos naturales en distintos tipos de aguas. En función de las variaciones previstas, la frecuencia de control puede variar entre una única medición de comprobación y la frecuencia de auditoría. En caso de que solo deba efectuarse una única comprobación de la radiactividad natural, deberá procederse a una nueva comprobación por lo menos cuando se produzca algún cambio en el suministro que pueda influir sobre las concentraciones de radionucleidos en el agua potable.
Si se ha aplicado algún método para extraer los radionucleidos del agua potable a fin de garantizar que no se supera un valor paramétrico, el control deberá efectuarse con la frecuencia de auditoría.
Si un Estado miembro utiliza los resultados de programas de vigilancia o investigaciones distintos de los requeridos según lo previsto en el párrafo primero del presente punto para garantizar el cumplimiento de la Directiva, deberá comunicar a la Comisión los motivos que justifican tal decisión, incluyendo los resultados pertinentes de esos programas de vigilancia o investigaciones.
Véase la enmienda al anexo II - apartado 1
Anexo II - apartado 4 – cuadro – nota 2
Nota 2: Los volúmenes se calcularán como medias en un año natural. Para determinar la frecuencia mínima, los Estados miembros podrán utilizar el número de habitantes de una zona de abastecimiento en lugar del volumen de agua, considerando un consumo de agua de 200 l diarios por persona, siempre que el agua de que se trate no se comercialice o distribuya fuera de la zona en cuestión.
Anexo III – apartado 1 – párrafo 1
1. Detección del cumplimiento de la dosis indicativa total (DIT)
1.1. Detección del cumplimiento de la dosis indicativa total (DIT) para la radiactividad natural
Los Estados miembros podrán utilizar métodos de detección de la actividad alfa y beta total con objeto de controlar el valor paramétrico de la DIT, excluyendo el tritio, el potasio-40, el radón y los productos de desintegración del radón de vida corta.
Los Estados miembros podrán recurrir a métodos de cribado para identificar las aguas susceptibles de superar la DIT y que requieren análisis más exhaustivos. Los Estados miembros deberán demostrar que el método no produce falsos negativos (agua considerada conforme a la DIT, aunque que su consumo lleve a niveles de dosis superiores al valor paramétrico de 0,1 mSv/año). La estrategia de control tiene en cuenta los resultados de los análisis de caracterización radiológica del agua.
Anexo III – apartado 1 – párrafo 2
Si la actividad alfa y beta total es inferior a 0,1 Bq/l y 1,0 Bq/l, respectivamente, los Estados miembros podrán considerar que la DIT es inferior a 0,1 mSv/año, valor correspondiente a su parámetro indicador, y no serán necesarias más investigaciones radiológicas a menos que se conozca por otras fuentes de información la presencia de radionucleidos específicos en el abastecimiento de agua que puedan ser causa de un DIT superior a 0,1 mSv/año.
Los Estados miembros que deseen recurrir a las técnicas de detección basadas en la medición de las actividades alfa global y beta global deberán prestar atención a las posibles limitaciones metrológicas (por ejemplo, la no consideración de radiación beta de baja energía), seleccionar correctamente el valor de referencia por debajo del cual el agua se considera conforme, en especial para la actividad beta global, y tener en cuenta la repercusión combinada de las actividades beta y alfa.
Anexo III – apartado 1 – párrafo 4
Los Estados miembros podrán sustituir el control de la actividad alfa y beta total antes mencionado por otros métodos de detección de radionucleidos para indicar de manera fiable la presencia de radiactividad en el agua potable. Si una de las concentraciones de actividad es superior al 20 % de su concentración de referencia o si la concentración de tritio supera su valor paramétrico de 100 Bq/l, deberán analizarse, además, otros radionucleidos. Los Estados miembros definirán los radionucleidos que deben medirse habida cuenta de toda la información disponible sobre las fuentes probables de radiactividad.
1.1.1. La selección del valor de referencia
Por lo que se refiere a la actividad beta global o a la actividad beta global restante (una vez deducida la contribución del potasio 40), la utilización de un valor de referencia de 1 Bq/l no garantiza necesariamente el cumplimiento del valor paramétrico de 0,1 mSv/año. Los Estados miembros deberán verificar la concentración de actividad del plomo-210 y el radio-228, dos radionucleidos emisores de radiación beta de radiotoxicidad muy elevada. Para un consumidor adulto, la DIT de 0,1 mSv/año se alcanza cuando la actividad volumétrica del agua alcanza 0,2 Bq/l (por la actividad combinada de radio-228 y plomo-210), es decir, una quinta parte del valor de referencia de 1 Bq/l; para el grupo crítico de los niños menores de un año y, en la hipótesis de un consumo de 55 cl de agua al día, la DIT se alcanza cuando la actividad del radio-228 es de aproximadamente 0,02 Bq/l o la del plomo-210, de aproximadamente 0,06 Bq/l.
Por lo que se refiere a la actividad alfa global, los Estados miembros deberán verificar la contribución de polonio-210, ya que la utilización de un valor de referencia de 0,1 Bq/l no garantiza necesariamente el cumplimiento del valor paramétrico de 0,01 mSv/año. Para el grupo crítico de los niños menores de un año y, en la hipótesis de un consumo de 55 cl de agua al día, la DIT se rebasa cuando la concentración de actividad del polonio-210 es aproximadamente de 0,02 Bq/l, es decir, una quinta parte del valor de referencia de 0,01 Bq/l.
Anexo III – apartado 1 bis (nuevo)
1.1.2. Consideración de las contribuciones alfa y beta acumuladas
La DIT es producto de las dosis emitidas por todos los radionucleidos presentes en el agua, independientemente de que se desintegren en modo alfa o en modo beta. Los resultados de los controles de la actividad alfa global y beta global deben considerarse en su conjunto para evaluar la superación de la DIT.
Cada Estado miembro garantizará que se cumpla la fórmula siguiente:
Actividad alfa global/valor de referencia alfa global + actividad beta global/valor de referencia beta global < 1.
Anexo III – apartado 2 – párrafo 1
2. Cálculo de la dosis indicativa total (DIT)
1.2. Cálculo de la dosis indicativa total (DIT)
La DIT es la dosis efectiva comprometida por un año de ingestión debida a todos los radionucleidos cuya presencia en el abastecimiento de agua haya sido detectada, tanto de origen natural como artificial, excluyendo el tritio, el potasio-40, el radón y los productos de desintegración del radón de vida corta. La DIT se calculará a partir de las concentraciones de radionucleidos y los coeficientes de las dosis para adultos recogidos en el anexo III, tabla A, de la Directiva 96/29/Euratom o de información más reciente reconocida por las autoridades competentes del Estado miembro. Si se satisface la fórmula que se indica a continuación, los Estados miembros podrán considerar que la DIT es inferior a 0,1 mSv/año, que es el valor correspondiente a su parámetro indicador, y no deberán realizar ninguna investigación adicional:
La DIT es la dosis efectiva comprometida por un año de ingestión debida a todos los radionucleidos naturales cuya presencia en el abastecimiento de agua haya sido detectada, excluyendo el tritio, el potasio-40, el radón y los productos de desintegración del radón de vida corta. La DIT se calcula a partir de la actividad volumétrica de los radionucleidos y los coeficientes de las dosis para adultos recogidos en el anexo III, tabla A, de la Directiva 96/29/Euratom o de información más reciente reconocida por las autoridades competentes del Estado miembro en cuestión. El cálculo se lleva a cabo para el grupo de población de mayor riesgo, denominado grupo crítico, sobre la base del consumo tipo establecido por la Comisión. Para los radionucleidos de origen natural, el grupo crítico está constituido por los niños menores de 1 año. Si se satisface la fórmula que se indica a continuación, los Estados miembros podrán considerar que la DIT es inferior a 0,1 mSv/año, que es el valor correspondiente a su parámetro indicador, y no deberán realizar ninguna investigación adicional:
Anexo III – apartado 2 – párrafo 3
Si no se satisface esa fórmula, solo se considerará que se ha superado el valor paramétrico si los radionucleidos están presentes de forma persistente en concentraciones de actividad similares durante todo un año. Los Estados miembros definirán la amplitud de la repetición del muestreo necesaria para garantizar que los valores medidos sean representativos de la concentración de actividad media correspondiente a un año completo.
Si no se satisface esa fórmula, se deberán realizar análisis adicionales para garantizar la representatividad de los resultados obtenidos. Los controles deberán realizarse en plazos cada vez más breves cuanto más elevada sea la superación del valor paramétrico. Los Estados miembros definirán la amplitud de la repetición del muestreo necesaria y los plazos que se deberán cumplir para garantizar la realidad de la superación del valor paramétrico establecido para la DIT.
Anexo III – apartado 2 – cuadro
Concentraciones de referencia para la radiactividad en el agua potable1
Concentración de referencia
1 Este cuadro recoge los radionucleidos naturales y artificiales más comunes. Las concentraciones de referencia de otros radionucleidos pueden calcularse utilizando los coeficientes de las dosis para adultos indicados en el anexo III, tabla A, de la Directiva 96/29/Euratom, o información más reciente reconocida por las autoridades competentes del Estado miembro, y suponiendo una ingestión de 730 litros anuales.
2. Un miligramo (mg) de uranio natural contiene 12,3 Bq de U-238 y 12,3 Bq de U-234. Este cuadro tiene en cuenta solo las propiedades radiológicas del uranio, no su toxicidad química.
Concentraciones de referencia para la radiactividad de origen natural en el agua potable1
1,35 Bq/l
0,11 Bq/l
1 Este cuadro recoge los radionucleidos naturales y artificiales más comunes. Las concentraciones de referencia para otros radionucleidos pueden calcularse utilizando los coeficientes de dosis establecidos en el anexo III, cuadro A, de la Directiva 96/29/Euratom, o información más reciente reconocida por las autoridades competentes en el Estado miembro interesado. El cálculo debe realizarse para el grupo de edad más expuesto con el fin de garantizar el cumplimiento de la dosis indicativa total de 0,1 mSv, sin perjuicio de la edad del consumidor. La Comisión define el consumo de agua de los diferentes grupos de edad.
2 Un miligramo (mg) de uranio natural contiene 12,3 Bq de U-238 y 12,3 Bq de U-234. Este cuadro tiene en cuenta solo las propiedades radiológicas del uranio, no su toxicidad química.
Las concentraciones de referencia propuestas por la Comisión se han calculado utilizando los coeficientes de dosis para adultos. No obstante, los cálculos muestran que para otros grupos de edad (en particular, lactantes y niños), estas concentraciones de referencia llevarían a exceder la dosis indicativa total; por ejemplo, para el radón-228 se excedería en más de 12 veces. Por razones prácticas, no tiene sentido tener diferentes cálculos de referencia para diferentes grupos de edad. Con el fin de ser coherentes dentro de la propuesta, y para asegurar un nivel de protección correspondiente a 0,1 mSv TID para todos los grupos de edad, el grupo más vulnerable de la población debe ser tomado como base para los cálculos. Como no se han establecido a escala de la UE niveles de consumo armonizados para los diferentes grupos de edad, los valores se han calculado sobre la base de las recomendaciones francesas CIBLEX. En aras de la transparencia, los valores no se han redondeado.
Anexo III – apartado 2 bis (nuevo)
2 bis. Impacto radiológico de las actividades humanas
Los Estados miembros definirán los radionucleidos que habrán de medirse, habida cuenta de toda la información disponible sobre las fuentes probables de radiactividad de origen antrópico.
2 bis. 1. Control del tritio
Para cuantificar el nivel de tritio se lleva a cabo un análisis específico en el marco del análisis de referencia y cada vez que se necesite realizar un control periódico de este parámetro. Una actividad volumétrica superior a 10 Bq/l indica una anomalía cuyo origen se debe buscar y puede indicar la presencia de otros radionucleidos artificiales. El valor paramétrico de 20 Bq/l es un umbral más allá del cual es necesario investigar el origen de la contaminación e informar al público. La concentración de referencia correspondiente al valor paramétrico de 0,01 mSv/año es de 680 Bq/l (de 500 Bq/l si se tiene en cuenta el feto).
2 bis. 2. Cálculo de la DIT vinculada a las actividades humanas
La DIT es la dosis efectiva comprometida para un año de ingestión como resultado de todos los radionucleidos de origen antrópico cuya presencia en el agua potable se ha detectado, incluido el tritio.
La DIT se calcula a partir de la actividad volumétrica de los radionucleidos y los coeficientes de las dosis para adultos recogidos en el anexo III, tabla A, de la Directiva 96/29/Euratom o de información más reciente reconocida por las autoridades competentes del Estado miembro en cuestión. El cálculo se lleva a cabo para el grupo de población de mayor riesgo, denominado grupo crítico, sobre la base del consumo tipo establecido por la Comisión.
Los Estados miembros podrán utilizar las concentraciones de referencia correspondientes a la obtención del valor paramétrico de 0,01 mSv/año. Si se satisface la fórmula que se indica a continuación, los Estados miembros podrán considerar que no se ha superado el valor paramétrico y no deberán realizar ninguna investigación adicional:
Ci(ref) = concentración de referencia del radionucleido i
Cuando esta fórmula no se satisface, se deben realizar sin demora análisis adicionales con el fin de verificar la validez de los resultados obtenidos y determinar el origen de la contaminación.
en nombre del Grupo Verts/ALE Propuesta de Directiva
Anexo III – apartado 2 bis – cuadro (nuevo)
Concentraciones de referencia para la radiactividad de origen antrópico en el agua potable1
680 Bq/l/500 Bq/l
De 2 a 7 años / feto
21 Bq/l
0.22 Bq/l
0.012 Bq/l
0.013 Bq/l
0.9 Bq/l
0.7 Bq/l
1.1 Bq/l
0.19 Bq/l
1 Este cuadro recoge los radionucleidos naturales y artificiales más comunes. Las concentraciones de referencia de otros radionucleidos pueden calcularse utilizando los coeficientes de las dosis para adultos indicados en el anexo III, tabla A, de la Directiva 96/29/Euratom, o información más reciente reconocida por las autoridades competentes del Estado miembro. El cálculo se debe realizar para el grupo de edad más expuesto, con el fin de garantizar el cumplimiento de la dosis indicativa de 0,01 mSv, sin perjuicio de la edad del consumidor. La Comisión define el consumo de agua de los diferentes grupos de edad.
Hay que distinguir lo que es radiactividad natural del funcionamiento normal de las instalaciones nucleares (radiactividad artificial y/o de origen humano). Esta distinción entre el impacto natural y el impacto de las actividades humanas es también coherente con las distinciones hechas por la CIPR y que están recogidas en la Directiva 96/29.
Anexo III – apartado 3 – punto 3
Notas 2, 3
Notas 2, 4
Nota 2,6
0,08 Bq/l
Nota 1: El límite de detección se calculará según la norma ISO 11929-7, Determination of the detection limit and decision thresholds for ionising radiation measurements-Part 7: Fundamentals and general applications, con probabilidades de error de los tipos primero y segundo de un 0,05 en ambos casos.
Nota 2: Las incertidumbres de medición se calcularán y comunicarán como incertidumbres típicas combinadas, o como incertidumbres típicas expandidas, con un factor de expansión del 1,96, según la ISO Guide for the Expression of Uncertainty in Measurement (ISO, Ginebra 1993, reedición corregida, Ginebra, 1995).
Nota 3: El límite de detección correspondiente al radón y al tritio es el 10 % de su valor paramétrico de 100 Bq/l.
Nota 4: El límite de detección de la actividad alfa y beta total es el 40 % de sus valores de detección (0,1 Bq/l y 1,0 Bq/l, respectivamente).
Nota 5: Este límite de detección es aplicable solamente al control rutinario; en el caso de las nuevas fuentes de agua en las que sea posible que el Ra-228 supere el 20 % de la concentración de referencia, el límite de detección de la primera comprobación será de 0,02 Bq/l para las medidas específicas del nucleido Ra-228. Lo mismo se aplicará cuando sea necesaria una nueva comprobación ulterior.
Nota 6: El valor del límite de detección específico del U es tan bajo por haberse tenido en cuenta la quimiotoxicidad del uranio.
Nota 3: El límite de detección correspondiente al radón y al tritio es el 50 % de su valor paramétrico de 20 Bq/l.
Nota 4: El límite de detección de la actividad alfa y beta total es el 40 % de sus valores de detección (0,1 Bq/l y 1,0 Bq/l, respectivamente). Estos valores sólo se pueden utilizar después de eliminar una contribución significativa de radionucleidos de elevada toxicidad radical (plomo-210, radio-228 y polonio 210).
Nota 5: El valor del límite de detección específico del U es tan bajo por haberse tenido en cuenta la quimiotoxicidad del uranio.
Adaptación al unísono con el ajuste de las concentraciones de referencia. Los límites de detección propuestos son perfectamente realistas.
Una de las principales preocupaciones de las políticas en los ámbitos de la salud humana y la protección del medio ambiente es que el agua potable sea segura para los ciudadanos europeos. La calidad de las aguas destinadas al consumo humano está actualmente regulada por la Directiva 98/83/CE del Consejo, que contempla la regulación de contaminantes tales como los químicos tóxicos y los radionucleidos. No obstante, los requisitos para el control del tritio y de la dosis indicativa total no se aplican, a pesar de que los Estados miembros debían incorporar la Directiva sobre las aguas destinadas al consumo humano a finales de 2003. Con la presente propuesta, la Comisión quiere incorporar dichos requisitos ya no en la Directiva en cuestión, sino en una nueva legislación específica sobre la base del Tratado Euratom.
Si bien la propuesta se refiere a la no aplicación de la Directiva sobre las aguas destinadas al consumo humano, el enfoque adoptado por la Comisión es insatisfactorio y necesita ser modificado en dos aspectos clave:
1. En primer lugar, es importante para la seguridad jurídica y la coherencia de la legislación de la Unión sobre la calidad del agua potable que el tratamiento de los radionucleidos esté en pie de igualdad con todos los demás contaminantes cancerígenos, con el fin de poder tener en cuenta el impacto acumulativo de los efectos adversos de los diferentes contaminantes. De conformidad con la votación del Parlamento Europeo sobre el Informe Belet (P7_TA(2011)0055), de 15 de febrero de 2011, las normas de radioprotección deben tratarse en el marco del Tratado.
La ponente recomienda, en consecuencia, que el fundamento jurídico de las disposiciones relativas a la protección del medio ambiente sea el artículo 192, apartado 1, del Tratado de Lisboa. Al mismo tiempo, todos los anexos sobre los valores paramétricos, el control de las sustancias radiactivas y los métodos de muestreo y análisis deberán ser revisados periódicamente por la Comisión a la luz del progreso científico y técnico y, en su caso, deberán ser modificados mediante actos delegados.
2. En segundo lugar, las importantes distinciones establecidas por la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP/CIPR) en lo relativo a las fuentes naturales y artificiales de la radiactividad, así como en lo relativo a los diferentes grupos de exposición, en particular teniendo en cuenta la edad, deben estar debidamente incluidas en la propuesta.
La ponente propone varias enmiendas teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:
a) Para proteger la salud pública en Europa de manera eficaz y coherente, hay que distinguir entre la radiactividad natural y el funcionamiento normal de las instalaciones nucleares (radiactividad artificial y/o de origen humano). Esta distinción entre el impacto natural y el impacto de las actividades humanas es coherente con las distinciones establecidas en las Recomendaciones sobre el sistema de protección radiológica de la Comisión Internacional de Protección Radiológica (incluida la última: Publicación 103(1)) y que también se encuentran en la Directiva 96/29/Euratom por la que se establecen las normas básicas relativas a la protección sanitaria de los trabajadores y de la población contra los riesgos que resultan de las radiaciones ionizantes.
b) Para la radiactividad natural se conserva la dosis indicativa de referencia de 0,1 milisieverts/año, pero revisando los cálculos para tener en cuenta las edades críticas (bebés, mujeres embarazadas y mujeres en periodo de lactancia, etc.), ya que no pueden utilizarse como referencia los cálculos realizados para un consumidor adulto.
Por lo que se refiere al impacto radiológico de la actividad humana en condiciones normales, la dosis máxima de referencia se debe reducir a 0,01 mSv/año, lo que corresponde al 10 % de las dosis naturales aceptables.
c) De hecho, para el impacto acumulado de todas las prácticas (actividades nucleares) la dosis máxima permitida es de 1 mSv/año (para el grupo de personas más expuestas), pero para una sola actividad nuclear, la dosis límite debe ser inferior a 0,3 mSv/año, o incluso inferior a 0,1 mSv/año (véase CIPR 103). No obstante, y dado que el funcionamiento de una instalación (vertidos y otros) da lugar a exposiciones múltiples (exposición externa, contaminación interna por inhalación, contaminación interna por ingestión a través de los productos alimenticios, etc.), para el agua potable se debe establecer una fracción de la dosis límite, lo que justifica la elección de 0,01 mSv/año.
Cabe recordar, además, que la Directiva 96/29/Euratom establece la misma dosis de 10 mSv/año para determinar que el riesgo radiológico inducido por una actividad nuclear no debe considerarse insignificante para la salud humana y obliga a adoptar medidas de radioprotección.
3. Por último, la ponente recomienda seguir el principio de quien contamina paga en lo que respecta al costo del muestreo y seguimiento en caso de contaminación artificial y fortalecer las modalidades de control de los contaminantes, en coherencia con la Directiva sobre la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, así como los requisitos de transparencia e información a los ciudadanos.
CIPR, 2007. Recomendaciones de la Comisión Internacional de Protección Radiológica. ICRP Publication 103. An. ICRP 37 (2-4).
Sr. D. Matthias Groote
Asunto: Opinión sobre el fundamento jurídico de la propuesta de Directiva del Consejo por la que se establecen requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano (COM(2012)0147 – C7-0105/2012 – 2012/0074(NLE))
Mediante carta de 2 de octubre de 2012 usted pidió a la Comisión de Asuntos Jurídicos que, de conformidad con el artículo 37 del Reglamento, emitiera opinión sobre la conveniencia de modificar el fundamento jurídico de la propuesta, sustituyendo los artículos 31 y 32 del Tratado Euratom por el artículo 192, apartado 1, del TFUE, debido a que en el proyecto de informe de la Comisión ENVI figura una enmienda a este efecto.
La propuesta de Directiva del Consejo por la que se establecen requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano (COM(2012)0147) fue presentada a la Comisión sobre la base de los artículos 31 y 32 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica y, por consiguiente, remitida al Parlamento para consulta.
En una nota de 9 de octubre de 2012, el Servicio Jurídico del Parlamento afirmaba que, si bien, a primera vista, los artículos 31 y 32 del Tratado Euratom son los fundamentos jurídicos adecuados, no puede excluirse, de entrada, que la propuesta pueda basarse en el artículo 192 del TFUE.
La Directiva propuesta establece requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano mediante la fijación de valores paramétricos, frecuencias y métodos para controlar las sustancias radiactivas (radón, tritio y otras sustancias radiactivas).
La Directiva 98/83/CE del Consejo, de 3 de noviembre de 1998, regula en general la calidad de las aguas destinadas al consumo humano(1); contiene asimismo parámetros indicadores en el anexo I, parte C, relativos a la radiactividad y al tritio, así como disposiciones de control conexas en el anexo II. No obstante, hasta ahora no se han aplicado estos requisitos destinados a controlar las sustancias radiactivas, a la espera de la aprobación de enmiendas a los anexos II («Control») y III («Especificaciones para el análisis de los parámetros»). Por lo tanto, la Comisión presentó la presente propuesta con la intención de incorporar los requisitos relativos a los niveles de control de la radiactividad en disposiciones legislativas específicas al amparo del Tratado Euratom. En una segunda etapa tiene la intención de proponer la supresión de las disposiciones correspondientes de la Directiva 98/83/CE.
2. Los fundamentos jurídicos en cuestión
a) Fundamento jurídico de la propuesta
La propuesta de la Comisión se basa en los artículos 31 y 32 del Tratado Euratom (título II, capítulo 3: «Protección sanitaria»), que reza así:
Las normas básicas serán elaboradas por la Comisión, previo dictamen de un grupo de personalidades designadas por el Comité Científico y Técnico entre los expertos científicos de los Estados miembros, especialmente entre los expertos en materia de salud pública. La Comisión recabará el dictamen del Comité Económico y Social sobre las normas básicas así elaboradas.
A petición de la Comisión o de un Estado miembro, las normas básicas podrán ser revisadas o completadas según el procedimiento establecido en el artículo 31.
La Comisión procederá a la instrucción de toda petición formulada por un Estado miembro».
Se establecerán en la Comunidad normas básicas para la protección sanitaria de la población y los trabajadores contra los peligros que resulten de las radiaciones ionizantes.
(a) las dosis máximas admisibles con un suficiente margen de seguridad;
(b) las exposiciones y contaminaciones máximas admisibles;
(c) los principios fundamentales de la vigilancia médica de los trabajadores.»
b) Propuesta de modificación del fundamento jurídico
La Comisión ENVI ha solicitado la opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos sobre la conveniencia de modificar el fundamento jurídico de la propuesta, sustituyendo los artículos 31 y 32 del Tratado Euratom por el artículo 192, apartado 1, del TFUE, debido a que la ponente, Michèle Rivasi, ha presentado una enmienda a este efecto.
El artículo 192, apartado 1, del TFUE establece lo siguiente:
«1. El Parlamento Europeo y el Consejo, con arreglo al procedimiento legislativo ordinario y previa consulta al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones, decidirán las acciones que deba emprender la Unión para la realización de los objetivos fijados en el artículo 191.»
Los objetivos se definen en el artículo 191, apartado 1, del TFUE:
– el fomento de medidas a escala internacional destinadas a hacer frente a los problemas regionales o mundiales del medio ambiente, y en particular a luchar contra el cambio climático.»
La ponente de la Comisión ENVI justifica su enmienda, por la que se introduce el artículo 192, apartado 1, del TFUE, como sigue: «La presente Directiva tiene por objeto el agua destinada al consumo humano. Los radionucleidos en el agua destinada al consumo humano están contemplados en la Directiva 98/83/CE (Directiva sobre agua potable), que establece los valores paramétricos del tritio y la dosis indicativa total. Normalmente, la Comisión debería haber adoptado medidas en materia de frecuencias y métodos de control de conformidad con el procedimiento de reglamentación con control (esperado en 2000). Por lo tanto, es adecuado utilizar el mismo fundamento jurídico, la Directiva 98/83/CE. Si los radionucleidos se tratan en el marco del Tratado Euratom y todos los demás contaminantes cancerígenos, como los productos químicos, en el marco del Tratado, no podrían tenerse en cuenta los efectos acumulativos de los efectos adversos. De conformidad con la votación del Parlamento Europeo sobre el informe Belet (P7_TA(2011)0055), las normas de radioprotección deben tratarse en el marco del Tratado.»
1. Principios establecidos por el Tribunal
De la jurisprudencia del Tribunal de Justicia emergen ciertos principios en relación con la elección de fundamento jurídico. En primer lugar, en vista de las consecuencias del fundamento jurídico en términos de competencia sustantiva y de procedimiento, la elección del fundamento jurídico reviste una importancia de naturaleza constitucional(2). En segundo lugar, conforme al artículo 13, apartado 2, del TUE, cada institución debe actuar dentro de los límites de las competencias que les atribuye el Tratado(3). En tercer lugar, según la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, «la elección de la base jurídica de un acto comunitario debe basarse en elementos objetivos susceptibles de control jurisdiccional, entre los que figuran, en especial, la finalidad y el contenido del acto»(4).
2. Elección del fundamento jurídico por parte de la Comisión
La Comisión justifica su elección del fundamento jurídico de la siguiente manera: «Las disposiciones de esta Directiva están relacionadas con las normas básicas para la protección sanitaria de la población y los trabajadores. En consecuencia, la base jurídica elegida es el Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica, y en particular sus artículos 31 y 32(5).»
3. Objetivo y contenido de la Directiva propuesta
La propuesta de Directiva del Consejo establece los requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano. El objetivo es adoptar dichos requisitos «en una legislación específica que garantice la uniformidad, coherencia y exhaustividad de la legislación de protección radiológica» (considerando 4), estableciendo valores paramétricos, frecuencias y métodos para controlar sustancias radiactivas, por ejemplo, radón, tritio y otras sustancias radiactivas.
El artículo 4 de la Directiva propuesta establece la obligación general de que los Estados miembros adopten las medidas necesarias para establecer un programa de control adecuado, el artículo 5 requiere que los Estados miembros fijen los valores paramétricos aplicables al control de las sustancias radiactivas y los artículos 6 a 8 tratan sobre los métodos de control, la toma de muestras y el análisis que deben aplicar los Estados miembros. En el anexo I se establecen los valores paramétricos en detalle, en tanto que en el anexo II se fijan las modalidades de control que deben respetar los Estados miembros, en particular las frecuencias de control.
El Tratado Euratom permite que la Comunidad regule el uso de la energía nuclear por los Estados miembros, en particular por lo que se refiere al control de la seguridad nuclear y a la protección sanitaria. En virtud del artículo 2, letra b), de dicho Tratado, la Comunidad deberá «establecer normas de seguridad uniformes para la protección sanitaria de la población y de los trabajadores y velar por su aplicación». El capítulo 3 del título II del Tratado relativo a la protección sanitaria incluye disposiciones relativas a las normas básicas en materia de protección contra las radiaciones ionizantes. De conformidad con el artículo 30, las normas básicas están destinadas «a la protección sanitaria de los trabajadores y de la población contra los riesgos que resultan de las radiaciones ionizantes» y se refieren, por ejemplo, a «las dosis máximas admisibles con un suficiente margen de seguridad» y a «las exposiciones y contaminaciones máximas admisibles». Por consiguiente, las medidas propuestas en la presente Directiva podrían considerarse como normas básicas con arreglo a los artículos 31 y 32 del Tratado Euratom.
4. El artículo 192 del TFUE como fundamento jurídico
Por otra parte, dado que el artículo 192 del TFUE trata de la protección de la salud y del medio ambiente, podría, de hecho, constituir el fundamento jurídico apropiado para la adopción de la medida en cuestión (como la ponente de la Comisión ENVI afirma en su informe). Ha de señalarse que recurrir este fundamento jurídico implicaría pasar del procedimiento de consulta al procedimiento legislativo ordinario, con la plena participación del Parlamento.
El artículo 192 del TFUE provee un fundamento jurídico para emprender acciones destinadas a alcanzar los objetivos a que se refiere el artículo 191 del TFUE, entre otros, la conservación, la protección y la mejora de la calidad del medio ambiente (primer guión) y la protección de la salud de las personas (segundo guión).
La Directiva 98/93/CE, es decir, la Directiva general relativa a las aguas destinadas al consumo humano ―como menciona la ponente de la Comisión ENVI en su argumentación para modificar el fundamento jurídico― se basa en el artículo 130 S, apartado 1, del Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea, el antiguo fundamento jurídico de la política medioambiental. La propuesta se sitúa claramente en el contexto más amplio de la Directiva 98/93/CE.
Ha de señalarse asimismo que, en su argumentación, la ponente de la Comisión ENVI hace referencia a la Resolución legislativa del Parlamento Europeo, de 15 de febrero de 2011, sobre la propuesta de Reglamento (Euratom) del Consejo por el que se establecen tolerancias máximas de contaminación radiactiva de los productos alimenticios y los piensos tras un accidente nuclear o cualquier otro caso de emergencia radiológica (texto refundido)1, en la que el Parlamento aprobó una enmienda por la que el fundamento jurídico propuesto, el artículo 31 del Tratado Euratom, se sustituye por el artículo 168, apartado 4, letra b), del TFUE. En su opinión sobre el fundamento jurídico(6), la Comisión de Asuntos Jurídicos había concluido que se puede considerar que la propuesta es una medida del ámbito veterinario y fitosanitario que tiene como objetivo directo la protección de la salud pública, siendo el principal argumento que la sentencia del Tribunal anteriormente citada (que confirmaba el artículo 30 y siguientes del Tratado Euratom como fundamento jurídico para el reglamento refundido) no descartaba el recurso al artículo 168, apartado 4, letra b), ―que no existía en el momento de la sentencia― como fundamento jurídico(7).
Para concluir, la propuesta objeto de examen se presenta a sí misma como una medida específica relativa a los niveles de control de la radiactividad en las aguas destinadas al consumo humano. Sin embargo, esto no invalida la opinión de que la propuesta sigue siendo una medida destinada a alcanzar el objetivo de protección de la salud pública establecido en el artículo 192, apartado 1, junto con el artículo 191 del TFUE, habida cuenta, en particular, de que en 1998, al adoptar la Directiva 98/83/CE, el legislador tenía la intención de regular en general «los efectos adversos derivados de cualquier tipo de contaminación de las aguas destinadas al consumo humano».
Recomendación de la Comisión de Asuntos Jurídicos
En su reunión del 6 de noviembre de 2012, la Comisión de Asuntos Jurídicos examinó la cuestión arriba mencionada. En dicha reunión, decidió en consecuencia, por 22 votos a favor, uno en contra y ninguna abstención, recomendar que el fundamento jurídico apropiado para la propuesta de Directiva del Consejo por la que se establecen requisitos para la protección sanitaria de la población con respecto a las sustancias radiactivas en las aguas destinadas al consumo humano sea el artículo 192, apartado 1, del TFUE.
Dictamen 2/00, Protocolo de Cartagena (Rec. 2001, p. I-9713), apartado 5; asunto C-370/07, Comisión/Consejo, (Rec. 2009, I-8917, apartados. 46-49); dictamen 1/08, Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (Rec. 2009, p. I-11129, apartado 110).
Asunto C-403/05 Parlamento/Comisión (Rec. 2007, p. I-9045, apartado 49) y la jurisprudencia allí citada.
Véase el asunto más reciente C-411/06, Comisión/Parlamento y Consejo (Rec., p. I-7585)..
COM(2011)0608, Exposición de motivos, p. 3.
Ha de señalarse que, el 4 de octubre de 2012, la Comisión anunció su intención de retirar la propuesta de refundición y de «ajustar este Reglamento al nuevo Reglamento de comitología que entró en vigor en marzo de 2011» (Comunicación de la Comisión sobre las evaluaciones completas del riesgo y de la seguridad («pruebas de resistencia») de las centrales nucleares de la Unión Europea y actividades relacionadas (COM (2012)0571), p. 13).
PE 452.905v01-00.
OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (20.12.2012)
Ponente de opinión: Judith A. Merkies
La propuesta de la Comisión está destinada a incorporar los requisitos de control de las sustancias radiactivas en la legislación específica al amparo del Tratado Euratom, a fin de mantener la uniformidad, coherencia y exhaustividad de la legislación sobre protección radiológica a escala de la UE. En una segunda fase, la Comisión prevé eliminar estos requisitos de la Directiva 98/83/CE (Directiva sobre el agua potable).
La ponente lamenta que, dado que dicha Directiva está incluida en el ámbito del Tratado Euratom, el Parlamento Europeo tiene solo un papel limitado en el proceso de toma de decisiones. Por tanto, la ponente pide a la Comisión que preste la debida atención a la posición del Parlamento Europeo a la hora de establecer y revisar la Directiva. También manifiesta su inquietud por la aplicación de la Directiva, ya que los requisitos para sustancias radiactivas en virtud de la Directiva sobre el agua potable no se han aplicado todavía.
La ponente cree que esta propuesta podría poner en peligro la uniformidad de la legislación europea en materia de agua y agua potable, que en la actualidad pertenecen al marco del Tratado de la Unión Europea. Por tanto, la Comisión Europea debe garantizar la conformidad de las medidas adoptadas en virtud de la presente Directiva con las pertenecientes a la Directiva 98/83/CE y otra legislación sobre el agua, como las Directivas 2000/60/CE y 2006/118/CE y la protección de otras aguas, como el agua subterránea, frente a la contaminación radiactiva.
En lo que se refiere al alcance de la Directiva, es importante incluir el agua utilizada en la industria alimentaria. No obstante, es un aspecto positivo que la Comisión haya incluido el radón como valor paramétrico y el agua embotellada como fuente de agua en la versión revisada de la propuesta.
Además, es importante para los ciudadanos disponer de información sobre la calidad de las aguas destinadas al consumo. Por tanto, los Estados miembros han de incluir información sobre sustancias radiactivas en estos tipos de agua tanto en los informes trienales de los Estados miembros sobre calidad del agua destinada al consumo humano como sobre la seguridad nuclear.
En caso de incumplimiento de la presente Directiva, los Estados miembros habrán de adoptar medidas inmediatas para restablecer la calidad del agua y reducir el peligro potencial para la salud pública.
La Comisión de Industria, Investigación y Energía pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore en su informe las siguientes enmiendas:
(1) La ingestión de agua es una de las vías de incorporación de sustancias radiactivas al cuerpo humano. De conformidad con la Directiva 96/29/Euratom del Consejo, de 13 de mayo de 1996, por la que se establecen las normas básicas relativas a la protección sanitaria de los trabajadores y de la población contra los riesgos que resultan de las radiaciones ionizantes, la contribución de las prácticas que implican un riesgo derivado de las radiaciones ionizantes a la exposición de la población en su conjunto, habida cuenta de las exposiciones acumuladas a largo plazo, debe mantenerse en el valor más bajo posible.
(3 bis) Los valores paramétricos se basan en los conocimientos científicos disponibles, teniendo en cuenta el principio de cautela. Dichos valores se han seleccionado para garantizar que el agua destinada al consumo humano pueda consumirse con seguridad durante toda la vida, tomando como referencia a los ciudadanos más vulnerables, y representan así el nivel más elevado de protección de la salud.
(6) En caso de incumplimiento de un parámetro que tiene una función indicadora, el Estado miembro de que se trate debe investigar y establecer la causa, evaluar si dicho incumplimiento supone, incluso a largo plazo, un riesgo para la salud humana, y adoptar medidas correctoras para restablecer la calidad del agua cuanto antes, con arreglo a los criterios de calidad descritos en la presente Directiva. Las medidas correctoras necesarias pueden incluir el cierre de la instalación afectada si la calidad del agua requiere tal medida. En caso de que tales medidas correctoras sean necesarias para restablecer la calidad del agua destinada al consumo humano, debe darse prioridad en primer lugar a las medidas que resuelvan el problema en su origen.
(7) Debe informarse de forma plena y adecuada a los consumidores, con transparencia e imparcialidad, acerca de la calidad de las aguas destinadas al consumo humano y deben notificárseles con la mayor antelación posible las medidas correctivas adoptadas por las autoridades competentes con miras a remediar cualquier deterioro de la calidad de dichas aguas. Deben tenerse en cuenta, además, tanto las necesidades técnicas y estadísticas de la Comisión como el derecho de los ciudadanos a obtener información adecuada sobre la calidad de las aguas destinadas al consumo humano.
(9) Todos los Estados miembros deben establecer programas de control sólidos para comprobar que las aguas destinadas al consumo humano cumplen los requisitos de la presente Directiva.
(11 bis) Con miras a garantizar la coherencia de la política de aguas europea, los valores paramétricos, las frecuencias y los métodos de control de las sustancias radiactivas contemplados en la presente Directiva deben ser compatibles con lo previsto en la Directiva 2006/118/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006, relativa a la protección de las aguas subterráneas contra la contaminación y el deterioro1, y en la Directiva 98/83/CE del Consejo, de 3 de noviembre de 1998, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano2. Además, la Comisión Europea debe garantizar que cuando se revise la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas3 y de la Directiva 2006/118/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006 , relativa a la protección de las aguas subterráneas contra la contaminación y el deterioro, se incluya una referencia a la presente Directiva con el fin de proteger plenamente todos los tipos de aguas frente a la contaminación por sustancias radiactivas4.
2 DO L 330 de 5.12.1998, p. 32.
3 DO L 327 de 22.12.2000, p. 1.
4 DO L 372 de 27.12.2006, p. 19.
A efectos de la presente Directiva, serán aplicables las definiciones del artículo 2 de la Directiva 98/83/CE del Consejo.
1. A efectos de la presente Directiva, serán aplicables las definiciones del artículo 2 de la Directiva 98/83/CE del Consejo.
a) «sustancia radiactiva»: cualquier sustancia que contiene uno o más radionucleidos cuya actividad o concentración no pueda considerarse despreciable desde el punto de vista de la protección radiológica;
b) «dosis indicativa total»: la dosis efectiva comprometida para un año de ingesta y resultante de todos los radionucleidos cuya presencia se haya detectado en una fuente de abastecimiento de agua, ya sean de origen natural o artificial, excluidos el tritio, el potasio-40, el radón y los productos de desintegración del radón que tienen un periodo breve de semidesintegración;
c) «valor paramétrico»: el valor por encima del cual los Estados miembros determinarán si la presencia de sustancias radiactivas en el agua destinada al consumo humano supone un riesgo para la salud humana que exige tomar medidas y, si es necesario, adoptarán medidas correctoras para mejorar la calidad del agua hasta situarla en un nivel que cumpla los requisitos de protección de la salud humana desde el punto de vista de la radiación.
La presente Directiva se aplicará a las aguas destinadas al consumo humano —aguas potables y aguas utilizadas en la industria alimentaria—, con las excepciones que establece el artículo 3, apartado 1, de la Directiva 98/83/CE y que se hayan establecido con arreglo al artículo 3, apartado 2, de dicha Directiva.
1. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 6, apartado 3, letra a), de la Directiva 96/29/Euratom, los Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias para establecer un programa de control adecuado que permita garantizar que las aguas destinadas al consumo humano cumplen los valores paramétricos establecidos de conformidad con la presente Directiva. Se considerará que el agua destinada al consumo humano es conforme a la presente Directiva si:
a) está libre de sustancias radiactivas que, en número o en concentración, constituyan un peligro potencial para la salud humana, y
b) cumple los requisitos mínimos especificados en el anexo I y en el anexo III; y si, con arreglo a las disposiciones pertinentes del artículo 9 y de conformidad con el Tratado, los Estados miembros adoptan todas las demás medidas necesarias para garantizar que el agua destinada al consumo humano cumple los requisitos de la presente Directiva.
2. Los Estados miembros velarán por que las medidas que se tomen en aplicación de la presente Directiva no puedan tener en ningún caso el efecto de permitir, directa o indirectamente, la degradación de la calidad actual de las aguas destinadas al consumo humano, en la medida en que afecte a la protección de la salud humana, ni de aumentar la contaminación de las aguas utilizadas para la producción de agua potable.
Los Estados miembros velarán por el control regular de las aguas destinadas al consumo humano de conformidad con el anexo II a fin de comprobar que las concentraciones de sustancias radiactivas no superan los valores paramétricos establecidos de conformidad con el artículo 5. Para dicho control se tendrá en cuenta la exposición acumulada a largo plazo de la población. El control se efectuará como parte de las comprobaciones a las que se refiere el artículo 7 de la Directiva 98/83/CE; incluirá los análisis de referencia destinados a caracterizar el contenido radiológico del agua y a optimizar la estrategia analítica y los análisis periódicos practicados de conformidad con los métodos que se definen en el anexo III.
2. Los Estados miembros velarán por que todos los laboratorios en que se analicen las muestras de aguas destinadas al consumo humano dispongan de un sistema de control de la calidad de los análisis. Velarán asimismo por que dicho sistema sea comprobado periódicamente por una persona independiente que haya sido autorizada al efecto por la autoridad competente.
2 bis. La financiación de los controles debe efectuarse de conformidad con el capítulo IV del Reglamento (CE) nº 882/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, sobre los controles oficiales efectuados para garantizar la verificación del cumplimiento de la legislación en materia de piensos y alimentos y la normativa sobre salud animal y bienestar de los animales. En caso de contaminación procedente de actividades humanas, los gastos irán a cargo del contaminador.
1 DO L 165 de 30.4.2004, p. 1.
Texto en consonancia con el principio «quien contamina paga».
2. Cuando se produzca un incumplimiento de los valores paramétricos definidos para el radón y la dosis indicativa total (DIT) originaria de fuentes naturales, el Estado miembro evaluará inmediatamente si dicho incumplimiento representa un riesgo para la salud humana. En caso de que exista tal riesgo, el Estado miembro afectado garantizará que se adoptan las medidas correctoras necesarias lo antes posible a fin de restablecer la calidad del agua teniendo en cuenta las condiciones locales.. Se concederá prioridad a las medidas destinadas a asegurar el cumplimiento y a las soluciones centradas en combatir la contaminación en su origen, teniendo en cuenta entre otras cosas hasta qué punto se ha sobrepasado el valor paramétrico pertinente y el peligro potencial para la salud humana. Estas medidas correctoras necesarias podrán incluir el cierre de la instalación afectada si la calidad del agua requiere tal medida. Por otra parte, el Estado miembro pondrá en marcha medidas del tipo «quien contamina paga».
Cuando se produzca un incumplimiento de los valores paramétricos definidos para el tritio y la DIT originaria de actividades humanas, el Estado miembro velará por que se abra inmediatamente una investigación a fin de determinar con precisión el origen de la contaminación y conocer su carácter, su amplitud y su impacto dosimétrico. La investigación tendrá en cuenta todas las áreas que podrían verse afectadas y todas las vías de exposición. El Estado miembro interesado velará por el cumplimiento de las acciones correctivas necesarias para restablecer una calidad del agua que cumpla los valores paramétricos.
Los Estados miembros velarán asimismo por que se prohíba todo suministro de agua destinada al consumo humano que constituya un peligro potencial para la salud humana, o se restrinja su utilización, o se tomen las otras medidas que resulten necesarias con el fin de proteger la salud humana. En tales casos se informará sin demora de ello a los consumidores y se les harán las recomendaciones necesarias.
3. El Estado miembro velará por que los resultados de los análisis sean públicos y abiertamente accesibles a través de Internet. Cuando el riesgo para la salud humana no pueda considerarse trivial, el Estado miembro velará por que se notifique cuanto antes a los consumidores y por que se pongan en marcha sin dilación soluciones alternativas para el suministro de agua no contaminada.
1. Los Estados miembros pondrán en vigor las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en la presente Directiva a más tardar [un año después de la fecha prevista en el artículo 11- la fecha concreta la insertará la Oficina de Publicaciones]. Comunicarán inmediatamente a la Comisión y al Parlamento Europeo el texto de dichas disposiciones.
2. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión los textos de las disposiciones básicas de Derecho interno que adopten en el ámbito regulado por la presente Directiva.
2. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión y al Parlamento Europeo el texto de las principales disposiciones de Derecho interno que adopten en el ámbito regulado por la presente Directiva.
Como mínimo una vez cada cinco años, la Comisión revisará los anexos a la luz de los progresos científicos y técnicos, y hará propuestas de modificación cuando sea necesario.
Los destinatarios de la presente Directiva serán la Comisión, el Parlamento Europeo y los Estados miembros.
Un Estado miembro no estará obligado a controlar el tritio o la radiactividad para determinar la dosis indicativa total en el agua potable cuando considere, apoyándose en otros controles, que los niveles tanto de tritio como de la dosis indicativa total calculada están muy por debajo del valor paramétrico. No será necesario controlar el radón en el agua potable si un Estado miembro considera, apoyándose en otros controles, que los niveles de radón están muy por debajo del valor paramétrico. En estos casos, el Estado miembro comunicará a la Comisión y al Parlamento Europeo los motivos de su decisión, incluyendo los resultados de los otros controles realizados.
Anexo II – punto 3 – párrafo 3
Si un Estado miembro utiliza los resultados de programas de vigilancia o investigaciones distintos de los requeridos según lo previsto en el párrafo primero del presente punto para garantizar el cumplimiento de la Directiva, deberá comunicar a la Comisión y al Parlamento Europeo los motivos que justifican tal decisión, incluyendo los resultados pertinentes de esos programas de vigilancia o investigaciones. Para ello no se basará únicamente en informaciones obtenidas de las partes interesadas.
Gabriele Albertini, Amelia Andersdotter, Josefa Andrés Barea, Jean-Pierre Audy, Ivo Belet, Bendt Bendtsen, Maria Da Graça Carvalho, Giles Chichester, Jürgen Creutzmann, Pilar del Castillo Vera, Dimitrios Droutsas, Christian Ehler, Vicky Ford, Adam Gierek, Norbert Glante, András Gyürk, Fiona Hall, Jacky Hénin, Kent Johansson, Romana Jordan, Krišjānis Kariņš, Bogdan Kazimierz Marcinkiewicz, Angelika Niebler, Jaroslav Paška, Miloslav Ransdorf, Herbert Reul, Michèle Rivasi, Jens Rohde, Paul Rübig, Amalia Sartori, Salvador Sedó i Alabart, Francisco Sosa Wagner, Konrad Szymański, Britta Thomsen, Evžen Tošenovský, Claude Turmes, Marita Ulvskog, Adina-Ioana Vălean, Kathleen Van Brempt, Alejo Vidal-Quadras
António Fernando Correia de Campos, Andrzej Grzyb, Roger Helmer, Vladimír Remek, Peter Skinner
Martina Anderson, Kriton Arsenis, Sophie Auconie, Pilar Ayuso, Paolo Bartolozzi, Sandrine Bélier, Lajos Bokros, Milan Cabrnoch, Martin Callanan, Nessa Childers, Yves Cochet, Esther de Lange, Anne Delvaux, Bas Eickhout, Jill Evans, Karl-Heinz Florenz, Elisabetta Gardini, Gerben-Jan Gerbrandy, Matthias Groote, Françoise Grossetête, Cristina Gutiérrez-Cortines, Jolanta Emilia Hibner, Karin Kadenbach, Christa Klaß, Eija-Riitta Korhola, Holger Krahmer, Peter Liese, Kartika Tamara Liotard, Linda McAvan, Radvilė Morkūnaitė-Mikulėnienė, Miroslav Ouzký, Gilles Pargneaux, Antonyia Parvanova, Pavel Poc, Frédérique Ries, Dagmar Roth-Behrendt, Carl Schlyter, Horst Schnellhardt, Richard Seeber, Theodoros Skylakakis, Claudiu Ciprian Tănăsescu, Salvatore Tatarella, Thomas Ulmer, Åsa Westlund, Glenis Willmott, Marina Yannakoudakis
Margrete Auken, Minodora Cliveti, José Manuel Fernandes, Vicky Ford, Linda McAvan, Judith A. Merkies, Miroslav Mikolášik, Vittorio Prodi, Kārlis Šadurskis, Christel Schaldemose, Carl Schlyter, Birgit Schnieber-Jastram, Renate Sommer, Alda Sousa, Rebecca Taylor, Vladimir Urutchev, Kathleen Van Brempt, Andrea Zanoni
Última actualización: 11 de marzo de 2013 Aviso jurídico

References: artículo 293
 artículo 106
 artículo 192
 artículo 31
 artículo 191
 artículo 30
 artículo 3
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 artículo 2
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Artículo 4

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