Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/53817
Timestamp: 2019-12-08 14:19:31+00:00

Document:
Gaceta: LXII/3SPO-118/53817
Propone que cualquier persona que tenga conocimiento del maltrato, violencia o abandono contra las personas adultas mayores deberá denunciarlo ante las autoridades competentes.
Con la reforma al Código Penal Federal se pretende que quien abandone a una persona adulta mayor, teniendo obligación de cuidarla, se le aplicarán de un mes a cuatro años de prisión.
La suscrita, LORENA CUELLAR CISNEROS, Senadora de la República en la LXII Legislatura del Congreso de la Unión e integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, con fundamento en lo dispuesto por la fracción II del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y la fracción I del artículo 8 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Soberanía, la siguiente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO QUE REFORMA EL ARTÍCULO 50 ARTÍCULOS DE LA LEY DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES; Y EL ARTÍCULO 335 DEL CÓDIGO PENAL FEDERAL EN MATERIA DE ABANDONO HACIA LOS ADULTOS MAYORES, al tenor de la siguiente:
Nuestra sociedad está viviendo un importante cambio demográfico en su estructura poblacional, factores como los avances en la medicina han reducido los niveles de mortalidad y han aumentado la esperanza de vida, aunado a una decreciente tasa de natalidad y a una mayor planificación familiar, han contribuido al engrosamiento del número de personas que alcanzan una edad avanzada y en consecuencia una sociedad más envejecidas,
En nuestro país, estos cambios evidentemente necesitan de adecuaciones y tratamientos especiales por parte de leyes, instituciones, programas y actores políticos involucrados que permitan enfrentar adecuadamente los retos venideros, y la improrrogable transformación que se avecina en materia demográfica.
Un número más alto de adultos mayores, implica que habrá que cubrir necesidades especiales, por lo que será necesario contar con el marco jurídico que garantice el goce de una vejez plena, digna e integral, promoviendo el acceso a las mismas oportunidades y reduciendo la brecha de exclusión que hasta hoy en día es tan grande para este sector.
Para muchas familias de nuestro país, los adultos mayores son parte de su formación e identidad, pues su conocimiento perpetua nuestras tradiciones y elementos básicos de la cultura a través del tiempo; son personas que cuentan con experiencia y la comparten tanto con chicos como grandes en todo tipo de ambientes, tanto el familiar como el laboral, además, es innegable que al ser la vejez un proceso natural, propio del desarrollo humano, todos, sin excepción, llegaremos a ese punto en nuestras vidas, por lo que gran parte de los avances que se consigan ahora son en beneficio directo de todos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en nuestro país, en 2014, el monto de personas de 60 años y más es de 11.7 millones, lo que representa 9.7% de la población total.
El proceso de envejecimiento se ha visto acelerado a partir de la última década del siglo pasado, mostrando una tendencia e incremento constante, haciendo que la pirámide poblacional se haya ido invirtiendo, pasando de ser más ancha en el número de adultos mayores y más angosta en cuanto a niños y jóvenes, de 1990 a la fecha, la participación relativa de adultos mayores aumentó en este periodo de 6.2 a 9.7% y se espera que en 2050 se incremente a 21.5 por ciento.
Desafortunadamente, nuestros adultos mayores han sido víctima de múltiples abusos y violaciones hacia sus derechos humanos desde hace décadas, y aunque nuestro país ha trabajado en la materia, aúnse encuentran en riesgo constante de sufrir las consecuencias negativas de percepciones prejuzgadas, cuyos efectos van del desempleo, al abandono y la negación de oportunidades y derechos fundamentales.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, un 16 por ciento de los adultos mayores en el país sufre algún grado de maltrato como golpes, ataques psicológicos, insultos o robo de sus bienes; en muchas ocasiones este tipo de situaciones no solo son realizadas por terceros, sino que en repetidas ocasiones son sus propios familiares o gente allegada quien comete las acciones en contra de todos ellos, siendo los primeros que deberían velar por su bienestar.
Asimismo, la Encuesta Nacional de Discriminación en México 2010, señala que 3 de cada 10 adultos mayores ha sentido alguna vez que su edad ha sido factor para que sus derechos, incluso los laborales, no sean respetados; y4 de cada 10 describe como sus problemas principales los económicos, y de acceso a la salud.
Como puede verse, nuestros adultos mayores enfrentan un escenario en el que son privados de sus garantías en diversos escenarios, y en muchas ocasiones se ven afectados directamente en su salud, y economía, incluso, quedan faltos de atenciones afectivas que indudablemente, nuestra naturaleza humana nos exige, siendo desplazados y haciéndolos sentir como un estorbo o una carga para sus familias y la sociedad en general, además, de que esta sensación puede incrementarse si están enfermos o tienen alguna deficiencia producto de su edad.
La esencia de la presente iniciativa nace en este punto, puesto que, además del maltrato social e institucional que, a pesar de los avances en nuestra legislación, todavía reciben nuestros adultos mayores, se da el caso en que muchos de ellos terminan en situación calle, al ser abandonados por sus familiares, o bien como resultado de salir de su hogar por ser violentados por las personas que son sus cuidadores o tutores tanto en su casa como en los asilos.
Datos del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), 60 de cada 100 personas de la tercera edad que ingresan a sus centros gerontológicos, presentan un rechazo o total abandono de sus hijos, quedando en vulnerabilidad económica y de medios de supervivencia, sumando que por presentar alguna enfermedad o bien, por el simple hecho de su edad ya no son capaces de encontrar un trabajo o de valerse por sus propios medios.
En muchos casos, incluso, sus familiares más cercanos los afectan diariamente, como en los que a cambio de proporcionar alimento y un espacio donde vivir abusan de ellos, les quitan sus bienes o los torturan frecuentemente de manera física o psicológica, demostrando un desprecio continuo hacia su persona.
Con la propuesta pongo a su consideración se reforma la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores y el Código Penal Federal, para incidir sobre la figura del supuestode abandono.
En materia penal, hasta el día de hoy se considera delitoel abandonar a un menor de edad o a una persona enferma, mas no a una persona de la tercera edad, lo que sin dudahace que la conducta del abandono quede impune cuando llega a presentarse contra alguien de este sector de edad, siendo que al igual que un menor, o una persona enferma, requiere de cuidados especiales, atención personal, o bien, ya no es capaz de valerse por sí mismo, y evidentemente, el abandono constituiría un agravante para su estado de salud y reduciría notablemente las oportunidades de disfrutar de su vejez en condiciones favorables.
En el contexto de una política democrática e incluyente del Estado mexicano, la igualdad debe ocupar un lugar central, y a pesar de su edad, las personas que se encuentran en su vejez, deben tener acceso a la justicia y el Estado debe velar por conservar su integridad.
El llamado bono demográfico marca un conjunto de retos a nivel institucional, comunitario, familiar e individual, mismos que son claramente identificables, y que pueden tener soluciones, como el enriquecer la descripción de una conducta penal que atenta contra este sector de la población.
Es importante tener leyes sólidas que puedan aplicarse para el beneficio de nuestros adultos mayores, puesto que evidentemente nos sumaremos todos con el paso del tiempo, y que además, hoy en día ya es un tema de agenda obligado para nuestro país.
La Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores establece como un derecho el recibir protección por parte de la comunidad, la familia y la sociedad; y asimismo, a vivir en entornos seguros, dignos y decorosos, que cumplan con sus necesidades y requerimientos y en donde ejerzan libremente sus derechos.
Por otra parte, el artículo 22 de la misma Ley, señala al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, como organismo encargado de garantizar a las personas adultas mayores en situación de riesgo o desamparo, programas de prevención y protección para incorporarlos al núcleo familiar o albergarlos en instituciones adecuadas.
Esta propuesta dota de mayores alcances a dicha ley. Como ustedes saben, cuando un niño es abandonado tiene muchas posibilidades de ser asistido por el Estado. En cambio para un adulto mayor, estas posibilidades disminuyen notablemente. Es triste la realidad, pero un adulto mayor abandonado poco le importa a nuestra sociedad y el Estado no hace el esfuerzo suficiente para buscarlos, atenderlos y proveer algún tipo de bienestar.
Por lo anteriormente expuesto, someto a la consideración de esta Honorable Asamblea el siguiente:
ARTÍCULO PRIMERO. Se REFORMAel artículo 50 de la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores para quedar como sigue:
Artículo 50. Cualquier persona que tenga conocimiento del maltrato, violencia o abandono contra las personas adultas mayores deberá denunciarlo ante las autoridades competentes.
ARTÍCULO SEGUNDO. Se REFORMA el artículo 335 del Código Penal Federal para quedar como sigue:
Artículo 335.- Al que abandone a un niño incapaz de cuidarse a sí mismo, a una persona enferma o a una persona adulta mayor, teniendo obligación de cuidarlos, se le aplicarán de un mes a cuatro años de prisión, sí no resultare daño alguno, privándolo, además, de la patria potestad o de la tutela, si el delincuente fuere ascendiente o tutor del ofendido.
Dado en el salón de sesiones de la Cámara de Senadores del H. Congreso de la Unión, los X días del mes de abril de 2015.

References: artículo 71
 artículo 8
 ARTÍCULO 50
 ARTÍCULO 335
 artículo 22
 artículo 50

Artículo 50
 artículo 335

Artículo 335