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Timestamp: 2019-12-15 13:54:22+00:00

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5.2 Resumen del curso: Introducción de la Convención - Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial
5.2 Resumen del curso: Introducción de la Convención
Título de la actividad: Elaboración de candidaturas para la Lista de medidas urgentes de salvaguardia
5.2 – Introducción de la Convención
Ofrecer una recapitulación de la Convención a fin de que los participantes puedan comprender la presentación de candidaturas para las Listas de la Convención en el contexto de las finalidades de la Convención y su aplicación.
PPT Introducción de la Convención (ejercicio opcional, diapositiva 16).
Los participantes tendrán sus Textos Fundamentales. El facilitador, al referirse a un artículo específico de la Convención o a un párrafo de las Directrices Operativas, podrá pedir a los participantes que lo busquen y, quizás, lo lean en voz alta.
La confección de inventarios y la asistencia internacional se debatirán más detalladamente en las sesiones 5.4 y 5.5.
En la sesión 5.6 se ofrece más información sobre las Listas, especialmente sobre la Lista de medidas urgentes de salvaguardia, por lo que el debate de las listas aquí será muy breve.
PPT 5.2 más el informe descriptivo
5.2 Diapositivas: Introducción de la Convención
5.2 Presentación: Introducción de la Convención
DIAPOSITIVA 1. TÍTULO: IntroduCCIÓN DE LA CONVENCIÓN DEL PATRIMONIO INMATERIAL
En esta presentación se ofrece una introducción sobre la UNESCO, su mandato y tres de sus convenciones sobre “diversidad cultural”.
El objetivo principal de la presentación es la Convención del Patrimonio Inmaterial y su aplicación, y se abarcarán temas como:
Finalidades de la Convención.
Órganos rectores de la Convención.
Dos listas y un registro.
Directrices operativas.
El Fondo de la Convención.
Obligaciones de los Estados Partes en virtud de la Convención.
Beneficios de la aplicación de la Convención para los Estados Partes.
DIAPOSITIVA 3. LA UNESCO Y SUS CONVENCIONES
La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) es una organización intergubernamental que fue creada en 1946 y está integrada por 193 Estados Miembros.
La finalidad de la UNESCO es movilizar la educación, las ciencias, la cultura y la comunicación para promover la paz, el desarrollo sostenible y el diálogo intercultural, y contribuir a la erradicación de la pobreza y otras desigualdades. Actualmente, su atención principal está dirigida a África y a la igualdad de género.
La UNESCO tiene su sede en París y oficinas de terreno en 56 países. Algunas prestan servicios a un país y otras a un grupo de países. Estas oficinas ayudan a los Estados Miembros de la UNESCO – entre otras cosas - en la aplicación de las convenciones que hayan ratificado.
La UNESCO trabaja en aras de crear las condiciones propicias para el diálogo entre culturas y pueblos, sobre la base del respeto de los valores comúnmente compartidos. Es a través de este diálogo que el mundo puede alcanzar el desarrollo sostenible, incluidos el respecto de los derechos humanos, el respeto mutuo y la reducción de la pobreza. Todo ello constituye la misión cardinal del sistema de las Naciones Unidas.
Las metas amplias y los objetivos concretos de la comunidad internacional – plasmados en los objetivos de desarrollo internacionalmente aceptados, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) – sustentan todas las estrategias y actividades de la UNESCO. Por ello, las competencias excepcionales de la UNESCO en la educación, las ciencias, la comunicación y la información se conjugan para la consecución de estos objetivos.
Una convención es un acuerdo jurídicamente vinculante entre los Estados que establece objetivos comunes. Para el logro de estos objetivos, la convención estipula métodos y normas, generalmente, en el plano nacional e internacional.
En la esfera de la cultura y el patrimonio, existen siete convenciones de la UNESCO encaminadas a la preservación y salvaguardia de: i) el patrimonio material, inmaterial y natural, y ii) la diversidad de expresiones culturales en el mundo actual.
Los Estados Miembros de la UNESCO elaboraron y aprobaron 28 convenciones, 12 declaraciones y 30 recomendaciones entre 1946 y 2010.
Para obtener una relación de estos instrumentos jurídicos normativos, visítese:
http://portal.unesco.org/en/ev.php-URL_ID=13649&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=-471.html
Convenciones de la UNESCO en el ámbito de la cultura y el patrimonio:
Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (1972)
Medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, la exportación y la transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales (1970)
Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado (1954)
Las Convenciones de la UNESCO, que tienen como finalidad lograr la adhesión de todos sus Estados Miembros, se elaboran durante las reuniones intergubernamentales en las que pueden participar todos estos Estados. Cuando los expertos oficiales concluyen su trabajo preparatorio, el proyecto resultante se somete a la consideración de la Conferencia General de la UNESCO, que es su órgano supremo. La Conferencia General analiza el proyecto y procede a su aprobación o no. El proyecto entonces se convierte en una Convención de la UNESCO que los Estados pueden ratificar o adherirse a ella de otra forma.
Los Estados Miembros pueden convertirse en Estados Partes en las convenciones individuales mediante su ratificación. Al ratificar una convención o adherirse a ella de cualquier otra forma, el Estado manifiesta que está de acuerdo con los objetivos y los métodos de la convención y que tomará las medidas adecuadas para alcanzar dichos objetivos.
Respecto de las convenciones, cabe recordar que éstas son siempre compromisos que entrañan diversos criterios y enfoques. Por ello, en ocasiones, su redacción puede tomar muchos años ya que se trata de alcanzar un consenso general o casi general. Por lo tanto, todas las palabras de la Convención son importantes; los Estados Partes tratan de lograr la inclusión de sus propias interpretaciones, especialmente en las secciones donde el lenguaje de la Convención no es muy explícito. A diferencia de las convenciones, las recomendaciones y declaraciones no son jurídicamente vinculantes.
Otras formas en que la UNESCO promueve la diversidad cultural y la creatividad humana incluyen:
Ayudar a los Estados Partes en la aplicación de las convenciones en el plano nacional e internacional, en su calidad de Secretaría de estas convenciones;
Colaborar con los Estados Miembros en la formulación de políticas relativas a la cultura y el patrimonio y su aplicación; y
Desarrollar proyectos piloto en una amplia gama de ámbitos, incluidos el patrimonio cultural y natural, los museos, los objetos culturales, las lenguas y las técnicas artesanales, entre otros.
DIAPOSITIVA 4. TRES CONVENCIONES CONEXAS DE LA UNESCO EN MATERIA DE CULTURA Y PATRIMONIO
Existen tres convenciones de la UNESCO en materia de cultura y patrimonio que promueven explícitamente la diversidad cultural (éstas son mayormente, aunque no totalmente, complementarias):
La Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (1972), cuya finalidad es la preservación de edificaciones y lugares de valor universal excepcional. La mayoría de los Estados Miembros de la UNESCO (187) han ratificado la Convención del Patrimonio Mundial, como se le denomina. Ésta es la Convención más conocida de la UNESCO, especialmente por su Lista del Patrimonio Mundial, en la que el Comité que dirige esa Convención ya ha inscrito más de 900 sitios de valor universal excepcional.
La Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (2003), cuya finalidad es salvaguardar el patrimonio inmaterial de la humanidad. En noviembre de 2010, 133 países eran Estados Partes. Esta convención difiere sustancialmente de la Convención del Patrimonio Mundial por su enfoque y alcance, pero se ha inspirado profundamente en ella para algunas de sus disposiciones, a saber, las relativas a los órganos rectores, las listas, el Fondo y las contribuciones de los Estados Partes.
La Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales (2005), cuya finalidad es promover la diversidad cultural mediante el fortalecimiento de la cadena de esfuerzos creativos, desde la producción hasta la distribución/difusión, y el acceso y disfrute de las expresiones culturales (música, artesanía, pintura, artes del espectáculo, etc.). En noviembre de 2010, 115 países eran Estados Partes en esta convención.
DIAPOSITIVA 5. Comparación entre las dos convenciones (1)
Durante un período de aproximadamente 25 años, la UNESCO analizó la necesidad de contar con un instrumento legal normativo destinado a proteger el patrimonio inmaterial.
Este período se caracterizó en particular por la adopción de la Recomendación de la UNESCO sobre la Salvaguardia de la Cultura Tradicional y Popular de 1989 y la primera Proclamación de las obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad de 2001. En 2003 y 2005 aparecieron otras proclamaciones de obras maestras. La Convención de Patrimonio Inmaterial fue finalmente aprobada en 2003 y entró en vigor en 2006. Durante este proceso, hubo un debate intenso sobre los temas siguientes:
Si la Convención del Patrimonio Mundial debía adaptarse simplemente para incluir la salvaguardia del PCI o si era necesario elaborar otra convención para el PCI;
Cómo se determinaría el valor del PCI, según el criterio de los expertos o según su importancia para el pueblo que lo utilizaba y transmitía; y
Si las listas del PCI eran realmente necesarias. En caso afirmativo, ¿cuál sería su propósito? ¿Cuál sería la relación entre ellas? ¿Qué nombre se les daría? ¿Serían listas o registros?
Una comparación entre la Convención del Patrimonio Inmaterial y la Convención del Patrimonio Mundial reveló algunas de las razones que motivaron la decisión de elaborar una nueva convención.
Cuando la Convención del Patrimonio Mundial habla de protección, se centra en los sitios culturales y naturales de valor universal excepcional, mientras que la Convención del Patrimonio Inmaterial habla de salvaguardia y centra su atención en los usos culturales y sociales, y las habilidades y el conocimiento que, en primer lugar, son significativos para el pueblo que los proclama.
La salvaguardia presupone garantizar que el PCI siga teniendo significado para las comunidades o los grupos interesados, que sigan dedicándole tiempo y esfuerzos, y que el contexto sea favorable para su uso y transmisión sostenidos.
Si bien ambas convenciones tienen un sistema de listas, el criterio principal para la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial es el “valor universal excepcional”, mientras que la inscripción en la Lista del Patrimonio Inmaterial se justifica principalmente por el valor del PCI para las comunidades, los grupos y las personas que usan y transmiten ese patrimonio. Tradicionalmente, la conservación del patrimonio inmaterial se ha centrado en la preservación de las huellas materiales del pasado – objetos y edificaciones - para mantener una relevancia que es definida, en primer lugar, por expertos utilizando criterios tales como la autenticidad y la integridad, aunque la gestión del patrimonio inmaterial también comienza a tomar en cuenta los valores de la comunidad (es decir, el valor social).
La Convención del Patrimonio Inmaterial destaca la promoción, la salvaguardia y el respeto de las expresiones y las prácticas culturales representadas, reconocidas y valoradas en la actualidad por las comunidades, los grupos y las personas.
Probablemente, el patrimonio inmaterial tenga elementos materiales (lugares, edificaciones, objetos, trajes e instrumentos) relacionados con él. Por ello, en algunos casos, la salvaguardia incluye la disponibilidad de instrumentos y materiales u otras condiciones que son necesarias para la promulgación o transmisión, pero la salvaguardia no se ocupa específicamente de la conservación de los productos materiales que intervienen en el uso del patrimonio inmaterial. La Convención se centra en los procesos, no en los productos. Por ejemplo, si se toman medidas de salvaguardia para una forma de construcción tradicional de puentes, no son los puentes los que necesariamente deben ser preservados o protegidos, sino las habilidades y el conocimiento requeridos para su construcción. No es lo mismo garantizar la disponibilidad de cualquier herramienta de construcción especial o material para levantar puentes que conservar esas herramientas para bien propio.
El PCI, generalmente conocido como patrimonio vivo, se renueva constantemente de múltiples formas. En octubre de 2004, los expertos en patrimonio material e inmaterial reunidos en Nara (Japón) acordaron, tal como se expresa en la Declaración de Yamato, que como el patrimonio inmaterial se está recreando constantemente, el término “autenticidad”, tal como se aplica al patrimonio inmaterial, no resulta pertinente a la hora de identificar y salvaguardar el patrimonio inmaterial.
La intención de la Convención del Patrimonio Inmaterial no es validar una forma auténtica o históricamente precisa de promulgar o transmitir elementos del PCI, y la Convención no promueve acciones que pudieran llevar a la fosilización de elementos del PCI.
Inspirada en la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural de 2001, la Convención asume la igualdad fundamental de las culturas y de las expresiones y los usos culturales característicos de pueblos, comunidades y grupos específicos. Por ende, la Convención rechaza cualquier jerarquía entre el PCI de grupos, pueblos o Estados diferentes, o entre los elementos del PCI de un mismo grupo. Los elementos del PCI incluidos en las listas de la Convención o en un inventario no se consideran más importantes ni más valiosos que los elementos no inscritos o no inventariados.
La Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural de 2001 influyó profundamente en la Convención del Patrimonio Inmaterial:
El Preámbulo de la Declaración de 2001:
define la cultura como “el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, e intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social” y que abarcan “además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”;
observa que “la cultura se encuentra en el centro de los debates contemporáneos sobre la identidad, la cohesión social y el desarrollo de una economía fundada en el saber”;
afirma que “el respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y de entendimiento mutuos, son uno de los mejores garantes de la paz y la seguridad internacionales”; y
aspira a “una mayor solidaridad fundada en el reconocimiento de la diversidad cultural, en la conciencia de la unidad del género humano y en el desarrollo de los intercambios interculturales”.
Respecto de la protección del patrimonio material y las medidas de salvaguardia del patrimonio inmaterial, son pertinentes los párrafos siguientes de la Declaración de Yamato (http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001376/137634e.pdf), documento que incluye un conjunto de recomendaciones formuladas durante la reunión de expertos que se celebró en octubre de 2004 en Nara (Japón).
‘9. toma nota de que los elementos del patrimonio material e inmaterial de comunidades y grupos son generalmente interdependientes;
10. considera, además, que existen innumerables ejemplos de patrimonio cultural inmaterial que, para su existencia o expresión, no dependen de lugares u objetos específicos, y que los valores inherentes a monumentos y sitios no son considerados patrimonio cultural inmaterial, de conformidad con la definición de la Convención de 2003, cuando éstos pertenecen al pasado y no al patrimonio vivo de las comunidades actuales;
11. toma en cuenta la interdependencia y las diferencias entre el patrimonio cultural inmaterial y material, y entre los enfoques para su salvaguardia, y considera apropiado que, cuando proceda, se elaboren enfoques integrados a fin de que la salvaguardia del patrimonio inmaterial y material de comunidades y grupos sea consecuente y recíprocamente beneficiosa y concreta;
Los expertos, reunidos en Nara, instaron:
‘12. a las autoridades nacionales, las organizaciones gubernamentales, no gubernamentales e internacionales, y a individuos que participan activamente en la salvaguardia del patrimonio cultural a explorar y respaldar las investigaciones de estrategias y los procedimientos encaminados a integrar la salvaguardia del patrimonio inmaterial y material, siempre en estrecha colaboración con las comunidades y los grupos interesados y de acuerdo con ellos;
13. a la UNESCO a adoptar y aplicar, cuando proceda, en sus programas y proyectos, una visión abarcadora e integrada del patrimonio para respaldar el fortalecimiento de capacidades y ofrecer directrices de prácticas ejemplares dentro del espíritu de la presente Declaración.
DIAPOSITIVA 6. Comparación entre las dos convenciones (2)
Otros aspectos de la Convención del Patrimonio Inmaterial pueden mostrarse cuando se compara este instrumento con la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales (2005).
La llamada Convención sobre la Diversidad Cultural se centra en las expresiones culturales contemporáneas en general, que pueden incluir la música, el cine, la artesanía, la pintura, las artes del espectáculo y otras. En la mayoría de los casos, estas expresiones culturales constituyen nuevas creaciones – no se transmiten necesariamente de una generación a otra como el patrimonio inmaterial, ni cambian constantemente. La Convención sobre la Diversidad Cultural tiene como finalidad el fomento de las producciones e industrias culturales y la promoción y reglamentación de la difusión de bienes y servicios culturales.
La Convención sobre la Diversidad Cultural procura potenciar el desarrollo fortaleciendo la cadena de esfuerzos creativos, desde la producción hasta la distribución/difusión, y el acceso y disfrute de las expresiones culturales. La finalidad de la Convención del Patrimonio Inmaterial es un tanto diferente: promover el uso y la transmisión sostenibles del PCI que pudieran contribuir también al desarrollo, ya sea directa o indirectamente. Parte del PCI se transmite de generación a generación porque crea medios de subsistencia para los pueblos, y el valor económico del PCI es cada vez más importante como motivación para su salvaguardia, especialmente, aunque no únicamente, en los países en desarrollo. De conformidad con la Convención del Patrimonio Inmaterial, sin embargo, no se alientan específicamente la ‘comercialización excesiva” (DO 102) y el ‘uso comercial indebido” (DO 117). El uso comercial [del PCI] no deberá distorsionar el significado del patrimonio cultural inmaterial ni su finalidad para la comunidad de que se trate” (DO 117).
Directrices operativas sobre el valor y uso comercial del PCI:
116. Las actividades comerciales que puedan derivarse de ciertas formas del patrimonio cultural inmaterial y el comercio de bienes y servicios culturales relacionados con el patrimonio cultural pueden propiciar una mayor conciencia sobre la importancia de ese patrimonio y generar ingresos para sus ejecutantes. Pueden contribuir a mejorar el nivel de vida de las comunidades depositarias y ejecutantes de ese patrimonio, fortalecer la economía local y contribuir a la cohesión social. Sin embargo, esas actividades y ese comercio no deben poner en peligro la viabilidad del patrimonio cultural inmaterial y deberán adoptarse todas las medidas apropiadas para asegurar que las comunidades de que se trate sean sus principales beneficiarias. Se deberá prestar especial atención a la manera en que esas actividades podrían afectar la naturaleza y la viabilidad del patrimonio cultural inmaterial, en particular aquel que se manifiesta en los ámbitos de los rituales, los usos sociales o los conocimientos relacionados con la naturaleza y el universo.
117. Se deberá velar particularmente por evitar el uso comercial indebido, administrar el turismo de modo sostenible, lograr un equilibrio adecuado entre los intereses de la parte comercial, la administración pública y los ejecutantes culturales, y garantizar que el uso comercial no distorsione el significado del patrimonio cultural inmaterial ni su finalidad para la comunidad de que se trate.
DIAPOSITIVA 7. LA CONVENCIÓN DEL PATRIMONIO INMATERIAL
Como se mencionó anteriormente, una convención es un acuerdo jurídicamente vinculante entre los Estados que estipula objetivos comunes y formula métodos y normas para alcanzarlos.
En octubre de 2003, la Conferencia General de la UNESCO aprobó la Convención del Patrimonio Inmaterial. Siete años después, a finales de 2010, ya había sido ratificada por 133 Estados. La Convención entró en vigor en 2006, cuando el número de Estados Partes alcanzó la cifra de 30.
La Convención está disponible en seis versiones oficiales: árabe, chino, inglés, francés, ruso y español; muchos Estados ya han traducido la Convención a otros idiomas.
Para todas estas versiones, véase el sitio Web de la Convención:
El texto de la Convención contiene las siguientes secciones principales:
Un preámbulo, que ofrece los antecedentes de la Convención y menciona específicamente la importante función que desempeñan las comunidades en el uso y la transmisión del PCI y los factores que amenazan su viabilidad;
Un artículo sobre la finalidad de la Convención (Art. 1), que explica las finalidades de la Convención;
Un artículo sobre definiciones (Art. 2), que explica el significado de los términos utilizados en la Convención como, por ejemplo, PCI y salvaguardia;
Artículos sobre los órganos rectores (Art. 4-8), sobre la creación de una Asamblea General y un Comité Intergubernamental;
Artículos sobre salvaguardias en el plano nacional (Art. 11-15), que explican cómo los Estados deberían o podrían salvaguardar el PCI presente en sus territorios;
Artículos sobre salvaguardias en el plano internacional (Art. 16-18), que explican las Listas y el Registro de prácticas (ejemplares) de salvaguardia de la Convención;
Artículos sobre cooperación y asistencia internacionales (Art. 19-28), que explican cómo los Estados Partes pueden colaborar entre ellos durante la aplicación de la Convención;
Artículos sobre los informes (Art. 29-30), que estipulan las obligaciones de los Estados Partes en materia de información; y
Artículos sobre la ratificación (Art. 32-33), que explican cómo los Estados pueden convertirse en Estados Partes en la Convención.
DIAPOSITIVA 8. FINALIDADES DE LA CONVENCIÓN
El Artículo 1 de la Convención menciona entre sus finalidades:
Esta es la finalidad principal, como se evidencia en el propio título de la Convención. Al ratificarla, los Estados Partes contraen la obligación de salvaguardar el PCI en sus territorios; varios artículos de la Convención ilustran a los Estados Partes sobre cómo cumplir esta obligación. Existe una Lista de medidas urgentes de salvaguardia, y el objetivo principal del Fondo de la Convención es apoyar las actividades de salvaguardia y fortalecer las capacidades en los territorios de los Estados Partes, en particular de los Estados en desarrollo.
garantizar el respeto del patrimonio cultural inmaterial de las comunidades, los grupos y los individuos de que se trate;
La Convención promueve el respeto del patrimonio cultural inmaterial que cumpla con la definición de la Convención, luchando contra la indiferencia, la intolerancia y otras actitudes negativas. Estas actitudes pueden estar presentes en las comunidades en relación con su propio patrimonio inmaterial y en el público en general, en organismos del Estado y en organizaciones. Las actitudes negativas, especialmente cuando son expresadas por los grupos sociales más poderosos o algunas autoridades, pueden limitar la promulgación y transmisión sostenida del patrimonio inmaterial.
realzar la visibilidad del PCI y la sensibilización en los planos local, nacional e internacional acerca de la importancia del patrimonio cultural inmaterial y de su reconocimiento recíproco;
La Convención tiene como finalidad no sólo la promoción del respeto sino también la sensibilización general sobre el rango y la profundidad del PCI, así como las importantes funciones que desempeña el patrimonio inmaterial para las comunidades y los pueblos de todo el mundo. En particular, la Convención trata de promover el reconocimiento recíproco del patrimonio inmaterial por parte de todas las comunidades y todos los grupos, tanto en el plano nacional como internacional. Asimismo, la Convención fomenta la sensibilización respecto de la importancia del patrimonio inmaterial como pilar de la diversidad cultural y fuente principal de la creatividad humana.
ofrecer cooperación y asistencia internacionales.
Como el enfoque de la Convención es relativamente nuevo en la esfera de gestión del patrimonio, es menester seguir trabajando en la formulación de metodologías y compartir ejemplos de prácticas ejemplares. Los Estados Partes se beneficiarán con la ayuda colectiva, ofreciendo y compartiendo sus técnicas y experiencias en la salvaguardia de su PCI. Ello puede ayudar a identificar sus actividades de salvaguardia de manera más precisa, eficiente y eficaz desde el punto de vista de los costos.
De forma particular, la Convención promueve la cooperación entre los Estados Partes que comparten elementos específicos del patrimonio inmaterial. Esta cooperación puede incluir la presentación de candidaturas conjuntas para su inscripción en las Listas de la Convención y de solicitudes conjuntas de asistencia internacional. Como la mayoría de las fronteras actuales se establecieron sin tener en cuenta las circunstancias u opiniones locales, gran parte del patrimonio inmaterial se encuentre en más de un país vecino. La migración es otra razón por la que se pueden encontrar elementos del PCI en varios países – no necesariamente en países vecinos. La cooperación internacional puede ayudar a salvaguardar más eficazmente el patrimonio inmaterial compartido.
En las Directrices Operativas (DO 13), se alienta a los países a cooperar y en la DO 86- 88) se les insta a colaborar mediante los centros de categoría 2, además de otras formas.
Los centros de categoría 2 (C2C) son instituciones que trabajan bajo los auspicios de la UNESCO para coordinar las actividades sobre temas específicos en varios países o en una región más amplia. Muchos C2C se centran en los temas relacionados con el agua. El número de C2C que trabaja en el ámbito de la cultura y el patrimonio aumenta constantemente. En 2006, se creó en Perú el primer C2C para el PCI o Centro Regional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de América Latina (CRESPIAL). En 2010, la UNESCO firmó acuerdos con Bulgaria, China, la República Islámica del Irán, Japón y la República de Corea para la creación de cinco nuevos C2C relacionados con la salvaguardia del PCI.1
UNESCO, Intangible Heritage beyond Borders: Safeguarding through International Cooperation. Bangkok, 20 y 21 de julio de 2010.
Orden del día: http://www.unesco.org/culture/ich/doc/src/07382-EN.pdf
Documento de referencia: http://www.unesco.org/culture/ich/doc/src/07384-EN.pdf
DIAPOSITIVA 9. DOS LISTAS Y UN REGISTRO
Con arreglo a la Convención, se crearon dos listas y un registro de prácticas ejemplares. En el Artículo 17 de la Convención se establece la Lista de medidas urgentes de salvaguardia (nombre completo: Lista del patrimonio cultural inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia), cuya finalidad es la salvaguardia de los elementos del PCI que tienen amenazada su viabilidad.
En el Artículo 16 se establece la Lista Representativa (nombre completo: Lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad). En esta lista se ilustra la diversidad del PCI de la humanidad en todos sus ámbitos y en todas las comunidades y los grupos. Su objetivo es dar a conocer de mejor forma el patrimonio cultural inmaterial, lograr que se tome mayor conciencia de su importancia y propiciar formas de diálogo que respeten la diversidad cultural. Asimismo, los Estados presentan candidaturas para esta Lista pues se sienten orgullosos de su PCI y quieren mostrarlo al resto del mundo.
En el Artículo 18 de la Convención se aborda la selección de programas, proyectos y actividades que reflejen del modo más adecuado posible los principios y objetivos de la presente Convención. Éstos se presentan en un Registro de prácticas ejemplares (de salvaguardia) (DO 43, 46). Tras su inclusión en el Registro, el Comité y la Secretaría los difunden para que otros países y personas que trabajan en el terreno puedan aprender de sus experiencias.
Los Estados Partes podrán presentar la candidatura de elementos para su inscripción en estas Listas y las prácticas ejemplares para el Registro.
Aquí, el análisis sobre las Listas será muy breve ya que en la sesión 5.6 se ofrece más información al respecto, especialmente sobre la Lista de medidas urgentes de salvaguardia.
En noviembre de 2008, se incorporaron 90 elementos a la Lista Representativa a partir de un programa de la UNESCO conocido como Proclamación de las obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad: en noviembre de 2009 se inscribieron 76 nuevos elementos en la Lista Representativa y otros 47 en noviembre de 2010, para un total de 213 elementos inscritos. En 2009 se inscribieron por primera vez 12 elementos en la Lista de medidas urgentes de salvaguardia; en 2010 se inscribieron otros cuatro. En 2009, se inscribieron tres programas en el Registro de prácticas ejemplares. Para la ronda de 2011, ya se ha recibido un número sustancial de candidaturas para la Lista de medidas urgentes de salvaguardia y el Registro de prácticas ejemplares.
A continuación, algunos ejemplos de elementos inscritos en las Listas y de medidas de salvaguardia incluidas en el Registro.
DIAPOSITIVA 10. Sanké mon: EL RITUAL DE PESCA COLECTIVA DE SANKÉ EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
El ritual de pesca colectiva de Sanké se celebra anualmente en la región de Ségou, Malí, para marcar el comienzo de la estación de las lluvias y conmemorar la fundación de la ciudad de San. El ritual comienza con el sacrificio de gallos y cabras y con ofrendas confeccionadas por los residentes del pueblo para los espíritus de las aguas del Lago Sanké. Poco después tiene lugar el ritual de la pesca colectiva durante quince horas, utilizando redes de pesca grandes y pequeñas. Inmediatamente después comienza una danza con disfraces en la plaza pública, protagonizada por bailarines Buwa de San y de pueblos vecinos que visten trajes tradicionales y sombreros decorados con plumas y conchas de cauríes, y realizan una coreografía específica al compás de distintos tambores. Este ritual consolida los valores colectivos de cohesión social, solidaridad y paz entre las comunidades locales. En los últimos años, son cada vez menos las personas que asisten al ritual debido a la poca sensibilización sobre la función y la historia del ritual, a accidentes ocasionales ocurridos durante el propio ritual y a la degradación del lago Sanké como resultado de la sequía y los efectos del desarrollo urbanístico.
El elemento está inscrito en la Lista de medidas urgentes de salvaguardia y ya se están tomando dichas medidas.
(http://www.unesco.org/culture/ich/index.php?lg=en&pg=00011&USL=00289).
El expediente de candidatura de este elemento incluye las siguientes medidas de salvaguardia:
organizar para las poblaciones locales, incluidas las autoridades políticas y administrativas, una exposición sobre los beneficios socioculturales, naturales y económicos de la conservación eficaz del ritual de pesca colectiva en el Lago Sanké;
promover el reconocimiento nacional e internacional del ‘Sanké mon’ como patrimonio cultural inmaterial para la expresión de identidad cultural, solidaridad y adhesión social;
garantizar la consolidación y salvaguardia sostenible del ‘Sanké mon’ mediante la recopilación, conservación, promoción y difusión del patrimonio cultural vinculado a usos;
educar a las generaciones más jóvenes y fomentar la transmisión del conocimiento relacionado con el ritual de pesca colectiva ‘Sanké mon’ en el Lago Sanké;
impedir que se seque totalmente y desaparezca el lago mediante la irrigación y el desbroce de los canales obstruidos; e
incluir el ‘Sanké mon’ en los circuitos turísticos de Malí, especialmente en la región de Ségou y, al mismo tiempo, reglamentar el efecto del turismo en la preservación del ritual de pesca colectiva ‘Sanké mon’ en el Lago Sanké.
DIAPOSITIVA 11. EL TANGO SE INCORPORA A LA LISTA REPRESENTATIVA
El tango es un símbolo de la cultura popular de Argentina y Uruguay, especialmente de sus ciudades capitales. Ha sido inscrito conjuntamente por Argentina y Uruguay en la Lista Representativa. El tango surgió de las clases trabajadoras urbanas de Buenos Aires y Montevideo, en la cuenca del Río La Plata, y fue desarrollado por inmigrantes europeos, descendientes de esclavos africanos y criollos de la región. La música, la danza y las canciones de tango incorporaron esta amplia diversidad de influencias culturales para convertirse en símbolo de la distintiva identidad de la cultura popular de la región. Actualmente, el tango se practica ampliamente en los salones de bailes tradicionales de Buenos Aires y Montevideo, y se ha difundido por todo el mundo, adaptándose a los nuevos entornos y a los tiempos cambiantes.
http://www.unesco.org/culture/ich/index.php?lg=en&pg=00011&RL=00258
DIAPOSITIVA 12. PRÁCTICA EJEMPLAR: EL MUSEO ESCUELA DEL PROYECTO PUSOL
Creado en una escuela pública rural con un único maestro, en Pusol (Elche, España) en 1968, y extendido con posterioridad a otros pueblos y ciudades de la región, el Centro de cultura tradicional – museo escuela del proyecto pedagógico de Pusol ha logrado incorporar el patrimonio en la educación formal. Este innovador proyecto educativo tiene dos metas fundamentales: integrar la cultura local y el patrimonio natural al programa de estudios y contribuir a salvaguardar el patrimonio de Elche mediante la educación, la capacitación, la acción directa y la sensibilización en las escuelas. Bajo la orientación de maestros y colaboradores externos, los niños analizan su patrimonio con los depositarios de las tradiciones de Elche, recopilan datos durante trabajos de campo, asisten al museo, estudian y exploran el patrimonio local y, de esta forma, enseñan a los visitantes y aprenden. El proyecto ha capacitado a aproximadamente 500 alumnos y ha creado un museo escuela con más de 61,000 entradas en el inventario y 770 grabaciones orales.
http://www.unesco.org/culture/ich/index.php?lg=en&pg=00011&Art18=00306
DIAPOSITIVA 13. ÓRGANOS DE LA CONVENCIÓN
Las convenciones de la UNESCO son de carácter intergubernamental (entre Estados) y son administradas por organismos u órganos integrados por representantes de los Estados que las han ratificado. La Convención del PCI cuenta con dos de estos órganos: una Asamblea General y un Comité Intergubernamental.
La Asamblea General es el órgano soberano de la Convención del Patrimonio Cultural Inmaterial. Todos los Estados Partes en la Convención son miembros de la Asamblea General. Instruye al Comité Intergubernamental y tiene la última palabra en los asuntos relativos a la interpretación de la Convención.
La Asamblea General celebra una reunión ordinaria cada dos años, en el mes de junio; se reunió por primera vez en 2006. La Asamblea General elabora su propio Reglamento y no se subordina a la UNESCO. La Convención tampoco se subordina a ninguna otra convención.
El Comité Intergubernamental, compuesto por representantes de 24 Estados Partes en la Convención, es elegido por la Asamblea General cada cuatro años. Los miembros del Comité tienen el mandato de supervisar la aplicación de la Convención, incluida la inscripción del PCI en las Listas de la Convención y la incorporación de las prácticas ejemplares de salvaguardia en el Registro. Asimismo, el Comité Intergubernamental elabora las Directrices Operativas y administra el Fondo de la Convención, entre otras funciones.
El Comité Intergubernamental se reúne en sesión ordinaria una vez al año e informa periódicamente a la Asamblea General sobre sus actividades.
Hasta la fecha, ha celebrado reuniones en:
1. COM: Argel, 2006,
2. COM: Japón, 2007,
3. COM: Estambul, 2008,
4.COM: Abú Dhabi, 2009, y
5.COM: Nairobi, 2010.
La próxima reunión ordinaria se celebrará en Bali (Indonesia), probablemente en noviembre de 2011; celebró dos reuniones extraordinarias durante el período en que el Comité elaboraba el primer conjunto de directrices operativas: Chengdu, mayo de 2007, y Sofía, febrero de 2008.
Para obtener información sobre los miembros del Comité, visítese: http://www.unesco.org/culture/ich/index.php?lg=en&pg=00028
Para garantizar la distribución geográfica equitativa de los miembros del Comité y de sus órganos subsidiarios, el Comité decidió seguir el principio de (seis) grupos electorales, aplicado por los órganos de la UNESCO como base para la distribución de los escaños. Por lo general, los órganos subsidiarios del Comité tienen seis miembros, uno por cada grupo electoral. El Comité Intergubernamental tiene 24 escaños y, en todo momento, cada uno de los grupos electorales ocupa al menos tres escaños en el Comité, los seis restantes se distribuyen entre los grupos electorales en proporción al número de Estados Partes que pertenecen a esos grupos.
Hasta la fecha (2010 – 2012), la distribución de escaños es la siguiente:
I. Europa occidental/América del Norte: Chipre, Italia, España.
2. Europa oriental: Albania, Azerbaiyán, Croacia, República Checa.
3. América Latina y el Caribe: Cuba, Granada, Nicaragua, Paraguay, Venezuela.
4. Asia y el Pacífico: China, Indonesia, Irán, Japón, Corea.
5a. África Subsahariana: Burkina Faso, Kenya, Madagascar, Níger.
5b. Estados árabes: Jordania, Marruecos, Omán.
La Mesa del Comité Intergubernamental tiene el mandato de actuar en nombre del Comité, entre las reuniones de éste, sobre cuestiones específicas. Está integrada por seis Estados –igualmente, uno por cada grupo electoral.
Hoy en día, la Mesa está integrada por el Profesor Aman Wirakartakasumah (Indonesia) como Presidente del Comité, el Sr. Ion de la Riva (España) como Relator del Comité, y miembros de Albania, Nicaragua, Níger y Marruecos como Vicepresidentes del Comité.
La Mesa quedará tal cual hasta la conclusión de la reunión del Comité que se celebrará en Indonesia en 2011.
El Comité también puede crear órganos consultivos especiales que colaboren en el desempeño de sus tareas (Art. 8.3), así como órganos subsidiarios (Regla 21 del Reglamento Interno del Comité). El Comité puede convocar a las ONG acreditadas (Art. 9.1, DO 90 – 99) con competencia reconocida en la esfera del PCI para que le sirvan de asesores.
La Secretaría de la UNESCO ayuda a los órganos rectores de la Convención y a sus órganos subsidiarios y consultivos en la aplicación de la Convención, incluidos la recepción y el procesamiento de todas las candidaturas para las Listas y el Registro, todas las solicitudes de asistencia y todos los informes presentados por los Estados Partes.
Las ONG y otras organizaciones pueden solicitar su acreditación en virtud de la Convención (completando el Formulario ICH 09). Estas organizaciones pueden prestar servicios de asesoramiento al Comité, previa solicitud, en el marco de la aplicación de la Convención.
La Convención alienta a los Estados Partes y a las comunidades a consultar e involucrar a las ONG en la identificación, definición y salvaguardia del PCI de sus territorios. Las Directrices Operativas promueven una amplia selección de asociados: fomentan la cooperación no sólo con las ONG, sino también con expertos, centros de competencia e institutos de investigación (DO 79 – 89). Por supuesto, las ONG, otras organizaciones y expertos individuales colaboran con los organismos de los Estados y las comunidades en muchas otras actividades cuyo objetivo es la salvaguardia del PCI y la aplicación de la Convención en el plano nacional.
DIAPOSITIVA 14. DIRECTRICES OPERATIVAS
Las Directrices Operativas son lineamientos que permiten ayudar a los Estados Partes a aplicar la Convención en los planos nacional e internacional. Las directrices son elaboradas por el Comité para su aprobación por la Asamblea General. Éstas abordan diferentes temas e incluyen regulaciones y procedimientos para la presentación, el examen y la evaluación de las candidaturas para las Listas y el Registro de la Convención y para uso del Fondo de la Convención. Asimismo, las Directrices Operativas recomiendan las formas en que los Estados pueden organizar la salvaguardia del PCI presente en sus territorios, para lo cual se elaboraron los artículos 13 al 15 de la Convención, y la forma en que pueden lograr en sus territorios otra finalidad importante de la Convención: la sensibilización.
A diferencia de la Convención, las Directrices Operativas pueden ser cambiadas, adaptadas o ampliadas con facilidad; cualquier cambio propuesto por el Comité debe ser aprobado por la Asamblea General, que se reúne cada dos años. Probablemente, las Directrices Operativas se mantengan sometidas a modificaciones. El primer conjunto de Directrices Operativas fue aprobado en junio de 2008; fueron modificadas con posterioridad, principalmente, en lo tocante a las reglamentaciones y el calendario para la presentación de candidaturas para la Lista de medidas urgentes de salvaguardia, y ampliadas en junio de 2010.
Las Directrices Operativas están disponibles en árabe, chino, inglés, francés, ruso y español: http://www.unesco.org/culture/ich/index.php?lg=en&pg=00026
DIAPOSITIVA 15. EL FONDO DEL PCI
El Fondo del PCI financia fundamentalmente la asistencia internacional, de la forma descrita en el capítulo V de la Convención;
En principio, los Estados Partes ingresan al Fondo una proporción (actualmente de 1%) de su contribución a la UNESCO; y
Algunos Estados Partes y varias organizaciones aportan al Fondo otras contribuciones de importancia.
El Artículo 20 del Capítulo V de la Convención expone la finalidad de la asistencia internacional:
Confeccionar inventarios;
Prestar apoyo a otras actividades de salvaguardia; y
Lograr cualquier otro objetivo que el Comité juzgue oportuno (véase DO 67).
Tendrán prioridad las solicitudes de apoyo de los países en desarrollo que sean Estados Partes en la Convención; actualmente, el Fondo cuenta con suficientes fondos disponibles para ello.
El tema de la asistencia internacional se detalla en la sesión 5.5 de este curso.
DIAPOSITIVA 16. EJERCICIO: OBLIGACIONES DE LOS ESTADOS PARTES EN LA CONVENCIÓN
Los participantes pueden examinar las obligaciones principales que contraen los Estados Partes al ratificar la Convención. Se pedirá a los participantes que lean las copias que tienen de la Convención y se detengan donde dice “Los Estados Partes deberán…” o “los Estados Partes harán lo posible por (tratarán de)…” hacer algo. Asimismo, se les pedirá que busquen al menos uno o dos ejemplos de cada uno en los Artículos 11-15, 26 y 29.
Se les darán 10 minutos para la lectura y, después, se analizarán los ejemplos y se hará un resumen de la siguiente forma:
DIAPOSITIVA 17. OBLIGACIONES DE LOS ESTADOS PARTES EN LA CONVENCIÓN
Los países que deseen ratificar la Convención del Patrimonio Cultural Inmaterial deberán depositar un instrumento de ratificación (o de aceptación, aprobación o adhesión) ante el/la Director/a General de la UNESCO. Al depositar su instrumento de ratificación o aceptación, aceptarán las diversas obligaciones y se comprometerán a cumplirlas, o a hacer lo posible por cumplir las diferentes tareas destinadas a salvaguardar el patrimonio inmaterial en el plano local e internacional.
Los Estados que no sean miembros de la UNESCO pueden tener acceso a la Convención. Los Estados Miembros de la UNESCO pueden ratificar, aceptar o aprobar la Convención, de conformidad con sus reglamentaciones constitucionales.
La obligación principal de cada Estado Parte es identificar y salvaguardar el patrimonio inmaterial de su territorio, en todos los ámbitos y grupos, al tiempo que procuran la participación de las comunidades en la mayor medida posible:
Artículo 11.a) – Cada Estado Parte adoptará las medidas necesarias para garantizar la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial presente en su territorio.
Artículo 15 – Cada Estado Parte tratará de lograr una participación lo más amplia posible de las comunidades, los grupos y, si procede, los individuos en la salvaguardia.
Cada Estado Parte también confeccionará un inventario de este patrimonio:
Artículo 11.b) – Cada Estado Parte identificará y definirá el patrimonio cultural inmaterial presente en su territorio, con la participación de las comunidades.
Artículo 12 – Cada Estado Parte confeccionará uno o varios inventarios del patrimonio cultural inmaterial presente en su territorio. Dichos inventarios se actualizarán con regularidad.
Y cada Estado Parte tendrá también algunas obligaciones administrativas y financieras:
Artículo 26 – Los Estados Partes se comprometen a ingresar contribuciones en el Fondo del Patrimonio Cultural Inmaterial.
Artículos 29 y 30 – Los Estados Partes presentarán información sobre la aplicación de la Convención en el plano nacional.
DIAPOSITIVA 18. BenefiCIOS DE LA APLICACIÓN DE LA CONVENCIÓN
Lógicamente, hay no sólo obligaciones, sino también beneficios que se derivan de la aplicación de la Convención:
Mejorar la salvaguardia del PCI en el plano nacional para contribuir a:
El bienestar de las comunidades;
El respeto y el entendimiento entre las comunidades;
La diversidad cultural, en el plano nacional e internacional; y
El desarrollo sostenible, incluido un turismo apropiado y respetuoso.
Recibir asistencia internacional para la salvaguardia del patrimonio inmaterial presente en el país;
Integrarse a una red mundial activa en el ámbito del patrimonio;
Proponer elementos para las Listas y – si todo resulta satisfactorio - lograr su inscripción;
Destacar y compartir las prácticas ejemplares de salvaguardia mediante el Registro;
Compartir los conocimientos especializados y las prácticas ejemplares del PCI en el plano internacional – aprovechar las habilidades y el intercambio de información que se promueven en las diversas actividades organizadas en virtud de la Convención;
Consolidar las buenas relaciones con otros Estados Partes mediante la cooperación en el plano regional e internacional, por ejemplo, para la inscripción del patrimonio inmaterial compartido de zonas fronterizas internacionales en las Listas de la Convención; y
Participar en los órganos de la Convención.
DIAPOSITIVA 19. ASPECTOS que deben RECORDARSE (1)
La finalidad de la Convención del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO es salvaguardar y fomentar el PCI.
Asimismo, promueve la diversidad cultural, la creatividad humana, el entendimiento recíproco y la cooperación internacional.
La Convención reconoce la función de las comunidades de ejecutantes de tradiciones en la definición, promulgación, transmisión y salvaguardia de su PCI.
DIAPOSITIVA 20. ASPECTOS que deben recordarSE (2)
Es dirigida por dos órganos: la Asamblea General y el Comité Intergubernamental;
Es aplicada en el plano internacional de conformidad con un conjunto de Directrices Operativas que permiten brindar asesoría a los Estados Partes en su aplicación en el plano nacional y regional;
Cuenta con dos Listas y un Registro de prácticas ejemplares;
Tiene un Fondo destinado a ofrecer asistencia internacional para las actividades de salvaguardia en el sentido más amplio de la palabra; y
Entraña obligaciones y beneficios para los Estados Partes que procedan a su ratificación.

References: Artículo 1
 Artículo 17
 Artículo 16
 Artículo 18
 Artículo 20

Artículo 11

Artículo 15

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 26