Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/CCAA/ib-d53-2012.html
Timestamp: 2017-07-27 22:08:11+00:00

Document:
Decreto 53/2012 de 6 de julio, sobre vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano de las Illes Balears.
Publicado en BOIB n�m. 100 de 12 de Julio de 2012
�Programa de vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano
�Comisi�n de Control de la Calidad de las Aguas de Consumo Humano de las Illes Balears
�Registro de Entidades Gestoras de Abastecimientos de Agua de Consumo Humano o de cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos de las Illes Balears
.�Programa de vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano de las Illes Balears
PROGRAMA DE AUTOCONTROL Y GESTI�N DEL ABASTECIMIENTO
SITUACIONES DE INCUMPLIMIENTO
.�Declaraci�n responsable para la inscripci�n en el Registro de Entidades Gestoras de los Abastecimientos de Agua de Consumo Humano o de cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos de las Illes Balears
.�Solicitud de informe sanitario sobre el proyecto de nueva infraestructura
.�Solicitud de informe sanitario para poner en funcionamiento nuevas instalaciones
.�Solicitud de autorizaci�n para reducir la frecuencia anal�tica de determinados par�metros del an�lisis completo
El agua es un recurso natural escaso, indispensable para la vida y para la mayor�a de las actividades econ�micas. Dada la vital importancia del agua de consumo humano para la salud p�blica, ha sido necesario establecer en el �mbito de todo el Estado los criterios de calidad que deben cumplir las aguas para el consumo humano y las instalaciones para suministrarlas -desde la captaci�n hasta los grifos de los consumidores-, y tambi�n los criterios para controlar las aguas a fin de garantizar su salubridad, calidad y limpieza con el objetivo de proteger la salud de las personas de los efectos adversos, derivados de cualquier tipo de contaminaci�n en las aguas. Esos criterios deben aplicarse a todas las aguas que se utilizan en la industria alimentaria y a las que se suministren por medio de redes de distribuci�n p�blicas o privadas, cisternas o dep�sitos m�viles y pozos propios.
El art�culo 36 de la Ley 5/2003, de 4 de abril, de Salud de las Illes Balears, establece que la Administraci�n sanitaria tiene que evaluar, seguir e intervenir en el desarrollo de las pol�ticas de salud ambiental y, concretamente, en la promoci�n y mejora de los sistemas de abastecimiento de aguas.
La publicaci�n de la Directiva 98/83/CE, de 3 de noviembre de 1998, exige incorporarla al ordenamiento interno redactando un texto que recoja las nuevas especificaciones de car�cter cient�fico y t�cnico y que posibilite un marco legal m�s acorde con los avances de los �ltimos a�os en relaci�n a las aguas para el consumo humano y con el que se establezcan las medidas sanitarias y de control necesarias para proteger la salud de la ciudadan�a.
Esta Directiva se ha incorporado mediante el Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, aplicables a escala nacional y a todas aquellas aguas que, independientemente de su origen y del tratamiento de potabilizaci�n que reciban, se utilicen en la industria alimentaria y aquellas cuyo suministro se realice mediante redes de distribuci�n p�blicas o privadas, cisternas o dep�sitos m�viles y pozos propios. Esta norma establece los par�metros y valores param�tricos a cumplir en el punto donde se pone el agua de consumo humano a disposici�n de los consumidores, y establece la necesidad de cumplir los criterios de calidad previstos en la misma, as� como de que los programas de control de calidad del agua de consumo humano se adapten a las necesidades de cada abastecimiento.
Este Real Decreto exige un desarrollo normativo por parte de las Comunidades Aut�nomas con el objetivo de adaptar el mismo a las peculiaridades organizativas de cada una, as� como la aprobaci�n de un Programa de vigilancia sanitaria del agua, de acuerdo con el art�culo 19.
Por otro lado, es conveniente crear una Comisi�n de Control de Calidad de las Aguas de Consumo Humano de las Illes Balears, de car�cter colegiado y consultivo, integrada por representantes de las diferentes instituciones con competencias en la materia, cuya principal funci�n es el asesoramiento t�cnico en esta materia.
Tambi�n se crea el Registro de Entidades Gestoras de los Abastecimientos de Agua de Consumo Humano o de cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos, en el cual se tienen que inscribir las entidades gestoras que gestionen abastecimientos de agua de consumo humano o una parte de estos, tanto si el suministro se hace mediante redes p�blicas o privadas, cisternas o dep�sitos m�viles, o pozos propios.
Por todo ello, en uso de las facultades conferidas por el art�culo 38.1 de la Ley 4/2001, de 14 de marzo, del Gobierno de las Illes Balears, de acuerdo con el Consejo Consultivo, previo dictamen del Consejo Econ�mico y Social, a propuesta de la Consejera de Salud, Familia y Bienestar Social, y habi�ndolo considerado el Consejo de Gobierno en su sesi�n de d�a 6 de julio de 2012
Objeto El presente Decreto tiene por objeto desarrollar en el �mbito de las Illes Balears el Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano (en adelante Real Decreto 140/2003) mediante la aprobaci�n del Programa de vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano de las Illes Balears, la creaci�n de la Comisi�n de Control de la Calidad de las Aguas de Consumo Humano de las Illes Balears y la creaci�n del Registro de Entidades Gestoras de los Abastecimientos de Agua de Consumo Humano o de cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos.
�mbito de aplicaci�n El presente Decreto es de aplicaci�n en el �mbito de les Illes Balears a las aguas definidas en el art�culo 2.1del Real Decreto 140/2003.
Programa de vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano De acuerdo con el art�culo 19 del Real Decreto 140/2003, se aprueba el Programa de vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano en el territorio de las Illes Balears, que ser� de obligado cumplimiento para los destinatarios del mismo y que figura en el anexo I de esta norma.
Comisi�n de Control de la Calidad de las Aguas de Consumo Humano de las Illes Balears 1. Se crea la Comisi�n de Control de Calidad de las Aguas de Consumo Humano de las Illes Balears, �rgano colegiado adscrito a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo de la Consejer�a de Salud, Familia y Bienestar Social, de car�cter consultivo y con funciones de asesoramiento t�cnico y coordinaci�n.
2. La Comisi�n est� compuesta por los siguientes miembros:
a) El titular o la titular de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, que ejerce la Presidencia.
b) El Jefe o la Jefa de Departamento de Protecci�n de la Salud de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, que ejerce la Vicepresidencia.
c) Un funcionario o una funcionaria de la Consejer�a de Salud, Familia y Bienestar Social, que ejerce la Secretar�a, con voz y sin voto.
d) Vocal�as:
- El Jefe o la Jefa del Servicio de Salud Ambiental.
- Un representante por cada una de las Direcciones Generales de Arquitectura y Vivienda, Recursos H�dricos e Industria y Energ�a, que han de designar a un t�cnico o t�cnica en la materia.
- Un representante de la Agencia Balear del Agua y de la Calidad Ambiental, que designar� a un t�cnico o una t�cnica en la materia.
- Un representante por cada uno de los Consejos Insulares.
- Un representante por cada uno de los Colegios Oficiales de las Illes Balears de arquitectos y de ingenieros de caminos, canales y puertos.
- Un representante del Ayuntamiento de Palma y un representante por cada una de las asociaciones de entidades locales de las Illes Balears.
- Un representante de la Asociaci�n de Suministradores de Agua de Baleares (ASAIB).
3. Corresponde a la Vicepresidencia sustituir a la Presidencia en los supuestos de vacante, ausencia o enfermedad, y para desempe�ar las funciones que la Presidencia le delegue expresamente.
4. Los miembros de la Comisi�n tienen que ser nombrados por medio de una resoluci�n del titular de la Consejer�a de Salud, Familia y Bienestar Social para un per�odo de cuatro a�os, prorrogable a propuesta vinculante de las entidades, organizaciones o consejer�as representadas en el �rgano. En el mismo acto de nombramiento de los miembros es necesario nombrar tambi�n a sus suplentes para los casos de ausencia, enfermedad o vacante, habi�ndolos propuesto previamente las entidades, organizaciones o consejer�as representadas en el �rgano.
5. Los miembros de la Comisi�n no reciben ninguna remuneraci�n por el ejercicio de sus funciones, excepto las dietas e indemnizaciones que, por raz�n del servicio, les puedan corresponder de acuerdo con el Decreto 54/2002, de 12 de abril, que regula las indemnizaciones por raz�n de servicio del personal al servicio de la Administraci�n auton�mica de las Illes Balears.
6. La Consejer�a de Salud, Familia y Bienestar Social debe facilitar los medios personales y materiales necesarios para asegurar el funcionamiento de la Comisi�n.
7. Son funciones de la Comisi�n emitir informe facultativo a solicitud de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo en los procedimientos relacionados con la calidad sanitaria de las aguas de consumo humano y en los procedimientos de elaboraci�n de la normativa sobre la materia. Asimismo, corresponde a esta Comisi�n coordinar las actuaciones administrativas en materia de aguas de los �rganos que forman parte de la misma.
8. La Comisi�n debe reunirse siempre que lo decida la Presidencia o la mayor�a simple de sus miembros, y debe actuar conforme a lo que establecen en materia de �rganos colegiados la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n, as� como la Ley 3/2003, de 26 de marzo, de R�gimen Jur�dico de la Administraci�n de la Comunidad Aut�noma de las Illes Balears.
9. La Presidencia puede convocar a las reuniones a profesionales especialmente cualificados que intervienen con voz pero sin voto.
Registro de Entidades Gestoras de Abastecimientos de Agua de Consumo Humano o de cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos de las Illes Balears 1. Se crea el Registro de Entidades Gestoras de los Abastecimientos de Agua de Consumo Humano o de cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos de las Illes Balears, en adelante, Registro de Entidades Gestoras.
2. Dicho Registro se adscribe a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, y es gestionado por �sta.
3. En este Registro se inscribir�n, en los t�rminos previstos en el punto 2.4 del anexo I de este Decreto, las entidades gestoras que hayan presentado la correspondiente declaraci�n responsable al inicio de su actividad ante la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo que gestionen abastecimientos de agua de consumo humano o parte de los mismos o cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos situados en el �mbito de las Illes Balears, tanto si el suministro se realiza mediante redes p�blicas o privadas, cisternas o dep�sitos m�viles, o pozos propios. Se entiende por pozo propio la captaci�n cuya agua extra�da se destina al suministro del propio establecimiento o industria y a su propia actividad, sin que haya suministro a terceros fuera de la misma industria.
4. La inscripci�n en el Registro de Entidades Gestoras tiene una duraci�n indefinida, salvo que sea procedente cancelarla a solicitud del titular o a causa del incumplimiento de los requisitos que establece este Decreto y el resto de normas de aplicaci�n.
R�gimen sancionador 1. El incumplimiento del Programa de vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano de las Illes Balears, aprobado mediante este Decreto, se puede considerar infracci�n de acuerdo con lo que prev�n los art�culos 32 a 37 de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, as� como los art�culos 55 a 63 de la Ley 5/2003, de 4 de abril, de Salud de las Illes Balears.
2. La competencia para iniciar el procedimiento sancionador y para imponer sanciones corresponde al director general de Salud P�blica y Consumo.
A la entrada en vigor del presente Decreto, todas las entidades gestoras que se encuentren inscritas en el Registro General Sanitario de Alimentos y las que est�n autorizadas como gestoras de pozos propios pasar�n a inscribirse de oficio en el Registro de Entidades Gestoras.
Los procedimientos en tramitaci�n correspondientes a entidades gestoras de abastecimientos de agua de consumo humano o de cualquier actividad ligada a �stos que han solicitado la inscripci�n en el Registro General Sanitario de Alimentos o la autorizaci�n para suministro mediante pozo propio, que est�n pendientes de resoluci�n a la entrada en vigor de este Decreto, se resolver�n, cuando cumplan los requisitos exigidos en el presente Decreto, con la inscripci�n en el Registro de Entidades Gestoras.
En el supuesto de que las captaciones a las que se refiere el punto 2.3.1 del anexo I de este Decreto, existentes con anterioridad a la entrada en vigor del presente Decreto, no pudieran adaptarse a los requisitos exigidos en dicho punto, el gestor deber� solicitar la exenci�n del cumplimiento de los mismos, justific�ndolo debidamente y proponiendo las medidas compensatorias que garanticen, en todo caso, la protecci�n de la captaci�n.
En relaci�n con los dep�sitos, previstos en el punto 2.3.5 del anexo I de este Decreto, construidos o que hayan presentado el proyecto ejecutivo, antes de la entrada en vigor de esta norma, la imposibilidad de cumplimiento de alguna de las medidas de protecci�n y caracter�sticas estructurales previstas en el citado punto debe ser justificada por el gestor, quien tambi�n debe proponer las medidas compensatorias que garanticen la protecci�n del dep�sito, la calidad y el control del agua almacenada; no obstante, ello no le exime en ning�n caso de las operaciones de mantenimiento.
Desarrollo normativo Se faculta a la consejera de Salud, Familia y Bienestar Social para dictar cuantas disposiciones sean necesarias para el desarrollo del presente Decreto.
Entrada en vigor El presente Decreto entrar� en vigor el d�a siguiente al de su publicaci�n en el Bolet�n Oficial de les Illes Balears.
Anexo I Programa de vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano de las Illes Balears
El agua es un recurso natural escaso, indispensable para la vida y para la mayor�a de las actividades econ�micas.
Desde el punto de vista sanitario hay que tener en cuenta tres aspectos:
- La calidad del agua de consumo debe ser apropiada y no suponer ning�n riesgo para la salud.
- La cantidad de agua para las necesidades higi�nicas y para el consumo debe ser suficiente.
- La accesibilidad de la poblaci�n al agua de consumo tiene que ser f�cil.
A medida que se incrementan las necesidades de agua y, con ello, la b�squeda de nuevos recursos, surgen problemas de contaminaci�n que pueden mermar la calidad de las aguas de consumo humano. Esta contaminaci�n produce cambios en la composici�n f�sica, qu�mica o biol�gica del agua.
Hasta hace unos a�os, los riesgos m�s conocidos derivados del agua de consumo eran las enfermedades infecciosas de transmisi�n h�drica, pero con los avances cient�ficos se han detectado otros riesgos, sobre todo de tipo qu�mico. Las fuentes de contaminaci�n del agua no se encuentran solamente en origen y en las captaciones sino tambi�n a lo largo de toda la zona de abastecimiento.
La consideraci�n legal sobre la potabilidad del agua se basa en fijar una serie de compuestos o sustancias y asociarlas con unos contenidos aceptables. As�, con la publicaci�n de la Directiva 98/83/CE, de 3 de noviembre de 1998, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, se exige la incorporaci�n de la misma a nuestro ordenamiento jur�dico, con la elaboraci�n de un nuevo texto en el que se recojan nuevas especificaciones de car�cter cient�fico y t�cnico que posibiliten un marco legal m�s acorde, tanto con las necesidades actuales, como con los avances y progresos de los �ltimos a�os en lo que a las aguas de consumo humano se refiere. La transposici�n de la Directiva es el Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.
Dada la vital importancia del agua de consumo humano para la salud p�blica, se hace necesario establecer en el �mbito de todo el Estado los criterios de calidad de las aguas de consumo humano. Dichos criterios son los que deben cumplir las aguas de consumo humano y las instalaciones que permiten su suministro desde la captaci�n hasta el grifo del consumidor. Tambi�n se establecen medidas de control de las mismas, garantizando su salubridad, calidad y limpieza con el fin de proteger la salud de las personas de los efectos adversos derivados de cualquier tipo de contaminaci�n de �stas. Estos criterios deben aplicarse a todas las aguas que se utilicen en la industria alimentaria o que se suministren a trav�s de redes de distribuci�n p�blicas o privadas, cisternas o dep�sitos m�viles y pozos propios.
Para cumplir lo que establece el art�culo 19 del Real Decreto 140/2003, se elabora este Programa de vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano de las Illes Balears, cuyo objeto es definir los criterios y establecer las directrices generales para la elaboraci�n de los programas de autocontrol y gesti�n de los abastecimientos de esta comunidad aut�noma, que deben cumplir los agentes implicados en el suministro de agua de consumo humano.
El control sanitario del agua de consumo va encaminado a la protecci�n de la poblaci�n. Por tanto, conocer la calidad del agua que se suministra y las caracter�sticas de las zonas de abastecimiento es fundamental para detectar los problemas, informar a los usuarios y adoptar las medidas de prevenci�n apropiadas en el caso de que hubiera alg�n problema.
1.3. �mbito de aplicaci�n
En el �mbito de las Illes Balears, este Programa se aplica a las aguas de consumo humano definidas en el art�culo 2.1 del Real Decreto 140/2003.
1.4. Competencias y responsabilidades
1.4.1. Municipios:
a) Asegurar que el agua suministrada en su �mbito territorial sea apta para el consumo en el punto de entrega al consumidor.
b) Velar por el cumplimiento del Real Decreto 140/2003, as� como de los programas, directrices y criterios establecidos en el presente Programa por parte de los gestores cuando la gesti�n del abastecimiento se realice de forma indirecta.
c) Velar que los titulares de los establecimientos que llevan a cabo actividades comerciales o p�blicas cumplan sus obligaciones.
d) Realizar el control en el grifo del consumidor.
e) Ser usuarios del Sistema de Informaci�n Nacional de Aguas de Consumo Humano (en adelante SINAC).
f) Cuando la gesti�n se lleve a cabo por parte del municipio, �ste ser� el responsable de realizar, basado en un sistema normalizado, el autocontrol de la calidad del agua y, por tanto, de elaborar el Protocolo de Autocontrol y Gesti�n del abastecimiento as� como de poner en conocimiento de la poblaci�n cualquier situaci�n de incumplimiento.
g) El control de los usos y actividades no permitidos en los per�metros de protecci�n de las captaciones.
1.4.2. Gestores:
a) Asegurar que el agua suministrada sea apta para el consumo en el punto de entrega al consumidor.
b) Realizar, basado en un sistema normalizado, el autocontrol de la calidad del agua de consumo humano y, por tanto, elaborar el Protocolo de Autocontrol y Gesti�n del abastecimiento.
c) Poner en conocimiento de la poblaci�n o de otros gestores afectados, as� como del municipio, cualquier situaci�n de incumplimiento.
d) La responsabilidad de los gestores finaliza en el punto de entrega a otro gestor o en el punto de entrega al consumidor. El punto de entrega al consumidor se sit�a en la llave de paso de la acometida de la finca, en el exterior de la propiedad.
e) Ser usuario del SINAC.
1.4.3. Titulares de establecimientos con actividad p�blica o comercial:
a) Poner a disposici�n de sus usuarios agua apta para el consumo.
b) Realizar el autocontrol de la calidad del agua basado en un sistema normalizado.
c) Informar a sus usuarios sobre cualquier situaci�n de incumplimiento.
1.4.4. Particulares:
Los propietarios son responsables del mantenimiento de la instalaci�n interior para evitar que se modifique la calidad del agua de consumo humano desde el punto de entrega hasta el grifo.
Al entrar en contacto con el suelo, el agua modifica su calidad, tomando las caracter�sticas del entorno, seg�n sea su geolog�a y topograf�a, las condiciones clim�ticas y la extensi�n y naturaleza de las actividades realizadas por el hombre.
Se considera que el agua es potable cuando, adem�s de tener determinadas caracter�sticas organol�pticas (incolora, transparente, inodora, relativamente ins�pida), contiene una proporci�n adecuada de elementos y sales minerales y no contiene sustancias que puedan causar perjuicio a la fisiolog�a normal del organismo humano. Por tanto, el agua destinada al consumo humano debe ser salubre y limpia y tiene que cumplir los requisitos especificados en las partes A y B del anexo I del Real Decreto 140/2003. Ello se consigue solamente en sistemas de abastecimiento con infraestructuras que preserven la calidad del agua y eviten su contaminaci�n y, adem�s, dispongan de una vigilancia continua que permita detectar alteraciones en la calidad del agua distribuida.
2.2. Zona de abastecimiento
Las necesidades de agua potable de la poblaci�n se cubren mediante los abastecimientos.
Por abastecimiento se entiende el conjunto de instalaciones para la captaci�n, la conducci�n, el tratamiento de potabilizaci�n, el almacenamiento, el transporte y la distribuci�n del agua de consumo humano hasta las acometidas de los consumidores, con la dotaci�n y calidad establecidas en el Real Decreto 140/2003.
Una zona de abastecimiento (ZA) es el �rea geogr�ficamente definida y censada por la autoridad sanitaria a propuesta del gestor del abastecimiento o partes de �ste, no superior al �mbito provincial, en la que el agua de consumo humano provenga de una o varias captaciones y cuya calidad de las aguas distribuidas pueda considerarse homog�nea en la mayor parte del a�o.
- Denominaci�n �nica dentro de cada provincia.
- C�digo de identificaci�n.
- N�mero de habitantes abastecidos.
- Volumen medio diario de agua suministrada considerando el c�mputo anual.
Las zonas de abastecimiento de las Illes Balears se dividen de la manera siguiente:
- Zonas de abastecimiento donde el suministro se realiza mediante redes p�blicas o privadas.
- Zonas de abastecimiento donde el suministro se realiza mediante cisternas o dep�sitos m�viles.
- Zonas de abastecimiento donde el suministro se realiza mediante pozo propio.
Toda zona de abastecimiento debe constar inscrita en el Registro de Entidades Gestoras, creado en el art�culo 5 de este Decreto.
2.3. Infraestructuras
2.3.1. Captaci�n
El agua destinada a la producci�n de agua de consumo humano puede proceder de cualquier origen, siempre que no suponga un riesgo para la salud de la poblaci�n abastecida. Por tanto, debe quedar asegurada la adecuada protecci�n sanitaria de las captaciones, independientemente de que se sometan posteriormente a cualquier tipo de tratamiento. La calidad del agua debe ser tal que pueda ser potabilizada con los tratamientos previstos en el abastecimiento.
Las aguas superficiales y las subterr�neas son las m�s utilizadas para el suministro de agua a las poblaciones. En las Illes Balears, el agua destinada al abastecimiento de la poblaci�n procede en su mayor parte de aguas subterr�neas.
a) Aguas superficialesLas aguas superficiales no siempre pueden ser utilizadas directamente para el consumo: deben recibir la aplicaci�n de determinados tratamientos para potabilizarlas, por lo que deben analizarse y clasificarse para que sean tratadas adecuadamente. Esta clasificaci�n est� definida en el Real Decreto 927/1988, de 29 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Administraci�n P�blica del Agua y de la Planificaci�n Hidrol�gica, en desarrollo de los t�tulos II y III de la Ley de Aguas y modificado por el Real Decreto1541/1994, de 8 de julio, por el que se modifica el anexo 1 del Reglamento de la Administraci�n P�blica del Agua y de la Planificaci�n Hidrol�gica.
Los embalses destinados al abastecimiento de poblaciones han de estar protegidos, por ello, deben prohibirse en ellos actividades como el ba�o, la navegaci�n y, por supuesto, el vertido de aguas residuales, adem�s de cualquier otra actividad contaminante.
Las captaciones de aguas superficiales deben cumplir unas condiciones estructurales m�nimas que impidan la contaminaci�n del agua extra�da. Para fijar los per�metros de protecci�n hay que tener en cuenta el tipo de captaci�n, las caracter�sticas geol�gicas y topogr�ficas de la zona de captaci�n y el tipo de actividad presente en la zona.
b) Aguas subterr�neasEn el caso de las aguas subterr�neas, toda captaci�n, tanto los pozos como los manantiales, deben respetar los per�metros de protecci�n establecidos en el Plan Hidrol�gico de las Illes Balears.
Todas las captaciones tienen que tener autorizaci�n de la Direcci�n
General de Recursos H�dricos.
Igual que en el caso de las aguas superficiales, las aguas subterr�neas no siempre pueden utilizarse directamente para el consumo, por lo que deben ser analizadas. El tratamiento de potabilizaci�n tiene que aplicarse seg�n la clasificaci�n definida en el citado Real Decreto 927/1988.
Como criterio general, es necesario cumplir las condiciones siguientes alrededor del pozo o del punto de emergencia del manantial:
- Caseta de obra o compuertas met�licas, cerradas con candado.
- Ventilaciones o rebosadero protegidos con rejilla antiinsectos y antiroedores y siempre laterales.
- En los sondeos, la tuber�a del pozo debe sobresalir entre 0,30 y 0,50 metros por encima de la superficie del terreno. Alrededor de la tuber�a, tiene que haber una placa de cemento, con un espesor m�nimo de 30 cent�metros en el centro y 15 cent�metros en los bordes, recomend�ndose una anchura de la placa de 2 metros.
- Grifo de toma de muestras.
- Vallado en un radio de 10 metros alrededor de la captaci�n. En esta zona se proh�be cualquier actividad excepto las operaciones de mantenimiento.
- Deben disponer de un contador volum�trico.
- Identificaci�n de la captaci�n por medio de un cartel con el texto siguiente: ‘(nombre de la captaci�n) Captaci�n de agua de consumo humano. Prohibida la entrada a toda persona ajena a la explotaci�n’.
Con el fin de proteger el dominio p�blico hidr�ulico de cualquier tipo de contaminaci�n, la ejecuci�n de los sondeos debe ajustarse a las condiciones t�cnicas m�nimas que establece el Decreto 108/2005, de 21 de octubre, por el que se regulan las condiciones t�cnicas de autorizaciones y concesiones de aguas subterr�neas y de ejecuci�n y de abandono de los sondeos en el �mbito de las Illes Balears y en el Plan Hidrol�gico de las Illes Balears.
En relaci�n con las captaciones existentes antes de que esta norma entre en vigor, hay que atenerse a lo que se dispone en la disposici�n transitoria segunda de este Decreto.
2.3.2. Conducci�n
Ni el material de construcci�n, revestimiento y soldaduras ni los accesorios deben transmitir al agua sustancias o propiedades que la contaminen o que empeoren su calidad. Adem�s, todas las conducciones deben ser cerradas a fin de evitar cualquier riesgo para la salud de la poblaci�n.
En el caso de nuevas instalaciones, antes de su puesta en funcionamiento se tiene que realizar una limpieza y desinfecci�n de la nueva conducci�n.
En el caso de que se realice cualquier actividad de mantenimiento o reparaci�n, antes de su puesta en funcionamiento se tiene que realizar una limpieza del tramo afectado, y cuando haya riesgo de contaminaci�n del agua se realizar� tambi�n una desinfecci�n.
2.3.3. Tratamiento
El objetivo del tratamiento es transformar el agua captada en agua que se adecue a los valores param�tricos exigidos para las aguas de consumo humano mediante tratamientos mec�nicos, f�sicos o de tipo qu�mico.
As�, las aguas que en origen presenten una turbidez mayor a 1 unidad Nefelom�trica de Formacina (UNF) como media anual o cuando exista un riesgo para la salud, se someter�n, como m�nimo, a una filtraci�n por arena, u otro medio apropiado antes de desinfectarla y distribuirla a la poblaci�n.
Las aguas de consumo humano distribuidas por redes p�blicas o privadas, cisternas o dep�sitos m�viles o que procedan de un pozo propio deben ser desinfectadas y han de contener desinfectante residual en el punto de entrega al consumidor. Si se utiliza cloro o sus derivados, la desinfecci�n debe hacerse en el dep�sito de manera que el desinfectante est�, al menos, durante 30 minutos en contacto con el agua a un pH inferior a 8 para asegurar su efectividad. No debe realizarse de manera manual, salvo en las situaciones de emergencia sanitaria.
En el caso de aguas con un pH superior a 8, dependiendo de las caracter�sticas microbiol�gicas del agua a tratar se realizar�n controles anal�ticos para demostrar la eficacia de la desinfecci�n.
En el caso de tratamientos por �smosis inversa, el agua tratada debe ser remineralizada adecuadamente de manera que en ning�n momento pueda resultar agresiva. El resultado de calcular el �ndice de Langelier debe estar comprendido entre +/- 0,5. La determinaci�n de este par�metro tiene que incluirse en todos los an�lisis de control y en los an�lisis completos que se realicen a la salida de la Estaci�n de Tratamiento de Agua Potable (en adelante ETAP) y en todas aquellas aguas en que una parte de las mismas se haya sometido a un tratamiento de �smosis inversa.
Las sustancias puras o que formen parte de un preparado, que se agreguen al agua o se utilicen en los procesos de tratamiento del agua destinada a la producci�n de agua de consumo humano, tiene que cumplir lo que establece la Orden SAS/1915/2009, de 8 de julio, sobre sustancias para el tratamiento del agua destinada a la producci�n de agua de consumo humano.
Las sustancias o los preparados que se a�adan al agua de consumo deben cumplir las normas UNE-EN vigentes en cada momento, adem�s cada sustancia tiene que regirse por su reglamentaci�n espec�fica.
El gestor del tratamiento de potabilizaci�n del agua debe tener a disposici�n de la autoridad sanitaria la siguiente documentaci�n para cada sustancia:
- Ficha completa de datos de seguridad.
- Manual de uso, donde al menos deber�n constar los t�rminos siguientes: modo de empleo, dosis recomendada, finalidad del producto, incompatibilidades con otros productos o materiales.
- Certificado que acredite que los resultados del an�lisis de una o varias muestras de la sustancia, de las impurezas y de los subproductos principales cumplen con las normas UNE-EN o bien certificado que acredite que el producto cumple dicha normativa emitido por una entidad certificadora, acreditada por la Entidad Nacional de Acreditaci�n para este fin.
2.3.4. Locales
Los locales que alberguen instalaciones integrantes del abastecimiento deben reunir las siguientes condiciones:
- Tienen que ser id�neos al uso al que se destinen, con emplazamientos y orientaciones adecuados y con accesos f�ciles, amplios y limpios, aislados y separados de cualquier fuente de suciedad, contaminaci�n o insalubridad y de cualesquiera otros locales ajenos a su cometido espec�fico.
- Deben estar construidos de tal forma que se eviten encharcamientos y han de estar provistos de desag�es adecuadamente dimensionados.
- La ventilaci�n e iluminaci�n, naturales o artificiales, deben ser apropiadas a la capacidad y volumen del local y a la finalidad a la que se destinen.
- Tienen que disponer, en su caso, de agua apta para el consumo en cantidad suficiente para la atenci�n de los servicios que presten.
2.3.5. Dep�sitos y cisternas
Dep�sito: es todo recept�culo o aljibe, que sea estanco, y que est� ubicado en la cabecera o en tramos intermedios de la red de distribuci�n. Entre sus funciones, adem�s de la de almacenar agua, debe estar la de contribuir a desinfectarla, pues ha de permitir que �sta est� durante un tiempo en contacto con el desinfectante para que ejerza su acci�n; de asegurar el suministro de agua a la poblaci�n en los momentos de m�xima demanda, de compensar cualquier variaci�n en la calidad del agua cuando proviene de m�s de un origen y, en general, de suministrar presi�n suficiente para realizar la distribuci�n sin un aporte extra de energ�a.
Diferenciaremos tres tipos de dep�sitos seg�n formen parte de una red general, de una instalaci�n interior o se trate de un dep�sito m�vil. Los materiales de construcci�n de todos ellos deben cumplir con lo dispuesto en el art�culo 14 del Real Decreto 140/2003.
1) Dep�sitos de la red general:
a) Las medidas de protecci�n relativas al emplazamiento son las siguientes:
- Vallado, a una distancia no inferior a un metro del dep�sito.
- El dep�sito debe situarse a una distancia m�nima de cincuenta metros de cualquier fuente de suciedad, contaminaci�n o insalubridad. No obstante, la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo puede establecer distancias superiores a cincuenta metros, previa resoluci�n motivada.
- Dentro del recinto vallado donde se encuentra el dep�sito s�lo se permiten las operaciones de mantenimiento de la instalaci�n.
- Ni en la cubierta, ni por encima del dep�sito se permite ninguna instalaci�n, local o actividad, salvo las que se deriven de las labores de mantenimiento del mismo. Asimismo, no se podr� instalar ning�n tipo de evacuaci�n de aguas residuales en el techo, forjado o cubierta del dep�sito.
- El recinto vallado y la cubierta del dep�sito deben estar limpios de vegetaci�n y maleza.
- El dep�sito tiene que estar situado por encima de la red de saneamiento, p�blica o privada. Se entiende por red de saneamiento la infraestructura que transporta las aguas residuales desde el punto donde se generan hasta la planta de tratamiento o punto de vertido, en su caso.
- En todo el per�metro del dep�sito tiene que haber una placa cementada de cincuenta cent�metros de anchura para evitar el crecimiento vegetal.
b) Las caracter�sticas estructurales son las siguientes:
- Doble cuerpo para facilitar la limpieza u otro sistema debidamente justificado que permita su vaciado sin alterar el suministro.
- Paredes, suelos y techos, lisos y estancos en el interior y exterior. El interior (paredes, suelos y techos) tiene que ser f�cil de limpiar y desinfectar.
- Pendiente del fondo hacia el punto de vaciado con desag�e que permita su vaciado total. El agua de vaciado se tiene que verter de acuerdo con la normativa vigente y en caso de ser agua hiperclorada se tiene que neutralizar para evitar cualquier tipo de incidencia en el medio donde se vierta.
- Compuertas sobreelevadas con configuraci�n de tapa de caja de zapatos y cerradas con candado.
- Rebosadero y ventilaciones protegidos con rejilla antiinsectos y antiroedores, orientados de tal manera que se evite la entrada de agua de lluvia y la anidaci�n de animales.
- Cubierta firme y con inclinaci�n suficiente que impida la retenci�n del agua de lluvia.
- Grifo de toma de muestras, situado antes de la entrada y a la salida, para facilitar la toma de muestras y control anal�tico del agua.
Para los dep�sitos construidos antes de la publicaci�n de este Programa de vigilancia, se estar� a lo previsto en la disposici�n transitoria tercera de este Decreto.
c) Las condiciones de almacenamiento deben ser las siguientes:
- La entrada de agua y de desinfectante, si �ste se adiciona, debe instalarse en la parte opuesta a la salida del agua, a fin de garantizar la renovaci�n correcta del agua.
- El agua no puede permanecer estancada m�s de siete d�as.
- El dep�sito debe estar identificado como punto de almacenamiento por medio de un cartel con el texto siguiente: ‘(nombre del dep�sito) Dep�sito de agua de consumo humano. Prohibida la entrada a toda persona ajena a la explotaci�n’.
d) Los requisitos de mantenimiento y limpieza son los siguientes:
- Periodicidad m�nima: anual.
- Protocolo de actuaci�n:
- Vaciado del dep�sito.
- Eliminaci�n por medios mec�nicos de part�culas sedimentadas e incrustaciones.
- Reparaci�n de estructuras da�adas, en su caso.
- Limpieza y desinfecci�n con productos autorizados.
- Aclarado con agua.
- Llenado y puesta en funcionamiento con niveles adecuados de desinfectante residual.
2) Dep�sitos de instalaciones interiores:Son los que forman parte de la instalaci�n interior, entendida tal como establece el Real Decreto 140/2003. Reciben agua tratada de una red de distribuci�n general o de un abastecimiento propio.
Se recomienda que solo haya dep�sitos cuando sea estrictamente necesario para garantizar la demanda o como dep�sito auxiliar de alimentaci�n a un equipo de bombeo. En este caso, es preferible que no est�n enterrados y, si no existe ninguna otra ubicaci�n posible, deben estar por encima del nivel del alcantarillado. Por ello, en todo proyecto de nuevas instalaciones o de remodelaciones hay que aportar informaci�n del nivel en el que se encuentra �ste respecto al alcantarillado. Se entiende por alcantarillado la red de saneamiento que transcurre por las v�as p�blicas y privadas.
Adem�s, siempre debe estar tapado y dotado de un desag�e que permita su vaciado total, limpieza y desinfecci�n. Estas operaciones tienen que efectuarse siguiendo las indicaciones establecidas en el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higi�nicos y sanitarios para la prevenci�n y control de la legionelosis.
3) Cisternas/dep�sitos m�viles:Cuando se transporte agua con cisternas o dep�sitos m�viles, deben utilizarse solo para transportar agua de consumo humano y han de mostrar de manera clara y suficientemente visible la indicaci�n ‘para transporte de agua de consumo humano’, junto al pictograma de un grifo blanco sobre fondo azul.
El punto de carga del agua debe estar identificado con un cartel con el texto siguiente: ‘Agua de consumo humano’.
Al inicio de su actividad, el gestor de la cisterna o dep�sito m�vil debe presentar la correspondiente declaraci�n responsable, de acuerdo con lo previsto en el punto 2.4 de este Programa, en cualquiera de los registros previstos en el art�culo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n, y dirigida a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo.
De acuerdo con el art�culo 11.3 del Real Decreto 140/2003, cada cisterna o dep�sito m�vil debe tener un informe favorable para efectuar este tipo de suministros, emitido por la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo de la Consejer�a de Salud, Familia y Bienestar Social.
Dicho informe ser� emitido, de oficio, una vez que la entidad gestora haya presentado la declaraci�n responsable y quedado inscrita en el Registro de Entidades Gestoras.
Las zonas de abastecimiento donde el suministro se realiza mediante cisternas o dep�sitos m�viles y �stos est�n gestionados por otro gestor, dispondr�n de una relaci�n de los veh�culos que cargan en �stas.
Adem�s, solo se puede efectuar la carga de agua en zonas de abastecimiento que est�n inscritas en el Registro de Entidades Gestoras.
2.3.6. Red de distribuci�n
La red de distribuci�n (o red de abastecimiento) comprende todo el conjunto de tuber�as que distribuyen el agua tratada desde la ETAP o desde los dep�sitos hasta la acometida de los usuarios.
El dise�o de la red tiene que ser mallado, en la medida de lo posible, y deben eliminarse los puntos y situaciones que puedan facilitar la contaminaci�n o deterioro del agua. Adem�s, debe disponer de mecanismos que permitan el cierre y purgado de la red por sectores.
No se puede conectar la red de agua interior directamente con otra red de agua diferente (aguas grises, lluvia, etc.), ni tan siquiera interponiendo v�lvulas de retenci�n entre las redes, para evitar riesgos sanitarios.
Por otro lado, las acometidas deben tener sistemas antirretorno, para evitar retrocesos de agua de los usuarios a la red de distribuci�n.
En caso de ser necesaria la instalaci�n de un bypass, se tienen que instalar los dispositivos necesarios para que sea imposible un retroceso del agua desde el dep�sito de la instalaci�n interior a la red de distribuci�n p�blica.
En cuanto a la distancia entre tuber�as se seguir�n las recomendaciones de actuaci�n ante incidencias en los abastecimientos de agua elaboradas por el Ministerio de Sanidad, Pol�tica Social e Igualdad y la Asociaci�n Espa�ola de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS) de manera que la red de agua potable se separe del alcantarillado, exigiendo que las primeras circulen distantes y a niveles superiores de las del alcantarillado, 50 cm. en la vertical y 60 cm. en horizontal.
En caso de no poder mantener las separaciones especificadas se permitir�n separaciones menores siempre que se dispongan protecciones especiales.
En los cruces de las conducciones de abastecimiento de agua con el alcantarillado, las primeras deber�n pasar siempre por encima.
A lo largo de toda la red, el agua debe contener desinfectante residual. Si se utilizan cloro o derivados de �ste, se recomienda mantener los niveles del cloro libre residual alrededor de 0,6 ppm; la concentraci�n ha de ser de 0,2 ppm como m�nimo y de 1 ppm como m�ximo. Adem�s, despu�s de cualquier modificaci�n de la red (reparaci�n, mantenimiento, ampliaci�n, etc.) y antes de volver a ponerla en funcionamiento hay que lavar o desinfectar el tramo afectado.
Por su parte, el gestor tiene que disponer en todo momento de planos actualizados de la red de distribuci�n.
2.4. Procedimiento de inscripci�n en el Registro de Entidades Gestoras de Abastecimientos de Agua de Consumo Humano o de cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos de las Illes Balears
Las entidades gestoras, p�blicas o privadas, que sean responsables del abastecimiento de agua de consumo humano o de parte del mismo, o de cualquier otra actividad ligada al abastecimiento situado en el �mbito de la comunidad aut�noma de las Illes Balears, pueden iniciar su actividad mediante la suscripci�n de una declaraci�n responsable sobre el cumplimiento de los requisitos establecidos en este Decreto, as� como los previstos en el Real Decreto 140/2003, y dem�s normativa espec�fica de aplicaci�n, seg�n el modelo que figura en el anexo II de este Decreto, en el que se tiene que indicar el abastecimiento que gestiona o parte del mismo y las actividades ligadas a �ste o, en su caso, s�lo las actividades ligadas al abastecimiento, declaraci�n que debe ir acompa�ada de la siguiente documentaci�n:
- Esquema de las instalaciones que integran la zona de abastecimiento con la denominaci�n de todas las infraestructuras (captaciones, dep�sitos, tratamientos, redes, cisternas o dep�sitos m�viles).
- Memoria descriptiva de todo el proceso en el que se desarrolla la actividad.
- An�lisis completo del agua de las captaciones y del agua distribuida si existe una ETAP, con una antig�edad m�xima de tres meses. Si se trata de gestores de cisternas o dep�sitos m�viles, la anal�tica debe corresponder a la zona de abastecimiento donde carga el agua.
- Documento acreditativo del pago de la tasa.
Para el caso de las entidades gestoras de cisternas y dep�sitos m�viles, se presentar�, adem�s:
- Documentaci�n del material de construcci�n de la cisterna o dep�sito m�vil que acredite su aptitud para el transporte de agua de consumo humano.
- Copia de la tarjeta de transporte emitida por el organismo competente.
- An�lisis del agua de la zona de abastecimiento donde se realiza la carga.
- Documento acreditativo del pago de la correspondiente tasa por la emisi�n del informe de cada cisterna o dep�sito m�vil.
Adem�s de esta documentaci�n, la entidad gestora debe tener a disposici�n de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo toda la documentaci�n que acredite los datos cumplimentados en la declaraci�n responsable, para que aqu�lla pueda verificarlos en cualquier momento.
La declaraci�n responsable y la documentaci�n adjunta deben presentarse en la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo o en cualquiera de los registros previstos en el art�culo 38.4 de la Ley 30/1992, y se tramitar� de acuerdo con la normativa vigente en materia de procedimiento administrativo com�n.
Si una entidad es gestora de varias zonas de abastecimiento de agua de consumo humano o de otras actividades ligadas a la misma, debe presentar una declaraci�n responsable para cada zona de abastecimiento.
Una vez presentado el documento de declaraci�n responsable, junto con el resto de documentaci�n exigida, siempre que �sta cumpla los requisitos exigidos en las normas, la entidad gestora quedar� inscrita en el Registro de Entidades Gestoras. En dicha inscripci�n, quedar�n registradas, a su vez, cada una de las instalaciones y actividades que gestiona la entidad (zona de abastecimiento, dep�sitos, cisternas, pozos…).
Si la documentaci�n presentada no cumple los requisitos exigidos por la normativa de aplicaci�n, se requerir� a la persona interesada para que en el plazo de diez d�as subsane la falta, bajo apercibimiento que, de no hacerlo, no podr� iniciar o continuar la actividad, y se tendr� por no presentada la declaraci�n responsable, no pudiendo practicarse la correspondiente inscripci�n en el Registro de Entidades Gestoras.
La Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo debe realizar las comprobaciones pertinentes para verificar la conformidad de los datos declarados. Si detecta alguna falsedad o inexactitud de los datos o requisitos esenciales contenidos en la declaraci�n responsable, suspender� la actividad, previa audiencia de la persona interesada, sin perjuicio de que, si corresponde, pueda incoar un procedimiento de subsanaci�n de defectos o, en su caso, sancionador. Si existe riesgo para la salud de las personas, el inspector o inspectora podr� adoptar la suspensi�n de forma cautelar e inmediata, aunque la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo deber� ratificarla por medio de una resoluci�n motivada y dictada con la audiencia previa de la persona interesada.
Si, una vez tramitado el procedimiento de subsanaci�n de defectos, �stos no han sido subsanados, se dictar� resoluci�n para cancelar la inscripci�n en el Registro de Entidades Gestoras, con lo cual desde ese momento se impedir� el ejercicio de la actividad, sin perjuicio de las responsabilidades a que hubiera dado lugar.
Debe comunicarse a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo por medio de la correspondiente declaraci�n responsable cualquier modificaci�n de los t�rminos de la inscripci�n registral: cambio de titularidad, cambio de denominaci�n social, cambio de domicilio social, cambio de domicilio industrial, cambio de denominaci�n de la instalaci�n, ampliaci�n de instalaciones, ampliaci�n de actividad, cese de actividad y cancelaci�n de la inscripci�n en el Registro, que se tramitar� de acuerdo con lo que se ha establecido anteriormente.
Los t�cnicos o t�cnicas de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo llevar�n a cabo peri�dicamente actividades de control para verificar que se cumplen los requisitos espec�ficos exigidos para la actividad. Si detectan alg�n incumplimiento, se incoar� el procedimiento sancionador correspondiente y adoptar�n las medidas cautelares pertinentes que sean necesarias.
2.5. Nuevas instalaciones o remodelaciones
Todo proyecto de nueva construcci�n o remodelaci�n de una captaci�n, una conducci�n, una ETAP, una red (con una longitud mayor a 500 metros) o un dep�sito, requiere la elaboraci�n, antes de dos meses, de un informe vinculante por parte de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo tras la presentaci�n de la documentaci�n por parte del gestor. La solicitud de informe debe presentarse –seg�n el modelo que figura en el anexo III de este Decreto–, en cualquiera de los registros previstos en el art�culo 38.4 de la citada Ley 30/1992, de 26 de noviembre. Esta solicitud deber� ir acompa�ada de la siguiente documentaci�n:
a) Proyecto firmado por un t�cnico competente. El proyecto debe contener, como m�nimo, los siguientes apartados:
- Planos de la ubicaci�n, a escala 1:5.000, de todas las infraestructuras (captaciones, tratamiento, dep�sitos, conducciones, conexi�n a la red de distribuci�n, etc.)
- Planos completos y detallados de todas las infraestructuras implicadas.
- Esquema detallado del funcionamiento de toda la instalaci�n.
- Memoria explicativa detallada de todo el proceso (desde la captaci�n hasta la red de distribuci�n).
- Autorizaci�n de la Direcci�n General de Recursos H�dricos de las captaciones de donde procede el agua, si corresponde.
- Dossier de todos los materiales de construcci�n (tuber�as, v�lvulas, conducciones, revestimientos interiores, etc.) que deben cumplir lo que establece el art�culo 14 del Real Decreto 140/2003.
b) Justificaci�n de que el agua distribuida cumple los criterios de calidad establecidos en el anexo I del Real Decreto 140/2003.
c) En caso de que se aplique un tratamiento del agua que genere ‘agua de rechazo’, hay que presentar copia de la autorizaci�n de vertido emitida por el organismo competente en la materia.
Una vez finalizadas las obras de nueva construcci�n o remodelaci�n y previamente a la puesta en funcionamiento de las nuevas instalaciones, el gestor debe solicitar a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo un informe de puesta en funcionamiento seg�n el modelo previsto en el anexo IV de este Decreto. Este informe ser� emitido bas�ndose en la inspecci�n y en la valoraci�n de los resultados anal�ticos. La Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo podr� solicitar al gestor que ampl�e la informaci�n aportando un seguimiento de controles anal�ticos de aquellos par�metros que considere necesarios durante un tiempo determinado.
2.6. Formaci�n del personal
La formaci�n es un instrumento importante para garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones y autocontrol del abastecimiento y debe responder a necesidades concretas de cada entidad gestora de agua. Por ello, las personas que realicen tareas en contacto directo con el agua de consumo humano (mantenimiento de la instalaci�n, manejo de muestras, determinaciones in situ…) deben disponer de una formaci�n adecuada a las labores que desempe�an en su puesto de trabajo espec�fico.
Es responsabilidad de las entidades gestoras de los abastecimientos garantizar que el personal a su servicio tenga la formaci�n adecuada a su puesto de trabajo.
Las entidades gestoras tienen las siguientes obligaciones en materia de formaci�n del personal que haga tareas en contacto directo con el agua de consumo humano:
- Asumir la responsabilidad de la formaci�n continuada de sus trabajadores
- Garantizar que el personal tiene una formaci�n adecuada a su puesto de trabajo en el abastecimiento.
- Designar a una persona como responsable de la planificaci�n de la formaci�n.
- Revisar y actualizar los conocimientos de sus trabajadores en esta materia cuando hayan cambios normativos, tecnol�gicos, estructurales o de producci�n.
- Detectar las necesidades de formaci�n de su personal. Para ello, deben supervisar las manipulaciones que hagan sus trabajadores a fin de detectar malas pr�cticas o pr�cticas incorrectas.
- Garantizar que el personal est� informado sobre los peligros identificados, sobre los puntos cr�ticos del proceso de captaci�n, tratamiento, almacenamiento y distribuci�n, sobre las medidas correctoras y preventivas y sobre los procedimientos de documentaci�n aplicables en su empresa.
En todo caso, las entidades gestoras deben implantar en sus sistemas de autocontrol la planificaci�n de la formaci�n que tienen establecida para el personal.
La formaci�n del personal puede ser impartida por la propia entidad gestora, por empresas o entidades formadoras o por centros o escuelas de formaci�n profesional o educacional.
En el programa de formaci�n deben establecerse las actividades formativas previstas, los contenidos que se vayan a desarrollar, la frecuencia prevista, los requisitos de formaci�n o instrucci�n para la incorporaci�n de nuevo personal a la empresa o para un cambio en el puesto de trabajo, y las medidas correctoras previstas al detectar una incidencia. El contenido m�nimo que deben tener los programas de formaci�n es el siguiente:
- Importancia de la calidad del agua de consumo humano. Legislaci�n.
- Par�metros f�sicos, qu�micos y microbiol�gicos. Implicaci�n sanitaria. Indicadores de calidad.
- Infraestructuras de un abastecimiento. Mantenimiento. Fuentes de contaminaci�n. Determinaci�n de puntos cr�ticos.
- Materiales de construcci�n y productos qu�micos.
- Tipos de an�lisis. Determinaci�n del desinfectante residual. Examen organol�ptico. Toma de muestras. Transporte.
- Responsabilidades del personal de mantenimiento: autocontrol, libro de registro, medidas de seguridad e higiene.
Por otro lado, la revisi�n o la actualizaci�n de la formaci�n deben orientarse a corregir las pr�cticas incorrectas detectadas y siempre a reforzar la formaci�n espec�fica para cada puesto de trabajo. De esa actualizaci�n, tiene que quedar constancia documental en el programa de autocontrol, as� como de la evaluaci�n de la formaci�n. La duraci�n de esta actualizaci�n tambi�n debe establecerla la entidad gestora, siguiendo los principios del autocontrol, de manera que se establezca una duraci�n efectiva que cubra las necesidades detectadas.
Finalmente, la entidad gestora debe acreditar en cualquier formato que cada uno de sus trabajadores ha recibido formaci�n de acuerdo con su actividad laboral concreta, y ha de conservar esa acreditaci�n a disposici�n de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo.
Los servicios de inspecci�n comprobar�n la formaci�n que se haya impartido, supervisando las pr�cticas desarrolladas por el personal. Si detectan pr�cticas incorrectas, emplazar�n a la persona responsable de la entidad gestora a que actualice la formaci�n del personal que ha hecho malas pr�cticas. Asimismo, los servicios de inspecci�n tambi�n comprobar�n documentalmente la planificaci�n de la formaci�n que el responsable de la empresa ha definido en su programa de autocontrol y gesti�n del abastecimiento.
Los laboratorios que realicen determinaciones de los an�lisis de control, an�lisis completo y an�lisis de control en el grifo del consumidor, deben tener implantado un sistema de aseguramiento de la calidad y validarlo ante una unidad externa de calidad, que peri�dicamente har� una auditoria:
– Los laboratorios que procesen m�s de 5.000 muestras al a�o deben estar acreditados por la norma UNE-EN ISO/IEC 17025 o la vigente en ese momento.
– Los laboratorios que procesen menos de 5.000 muestras al a�o deben tener, al menos, la certificaci�n por la norma UNE-EN ISO 9001 o la vigente en ese momento.
Por otro lado, los laboratorios que procesen m�s de 500 muestras al a�o deben presentar, cumplimentado ante la Direcci�n General de Salud P�blica del Ministerio de Sanidad, Pol�tica Social e Igualdad, el impreso del anexo III del Real Decreto 140/2003, y una fotocopia del alcance de la acreditaci�n o de la certificaci�n.
Adem�s, todos los laboratorios de las Illes Balears, independientemente del n�mero de muestras de agua que procesen, tienen que enviar la documentaci�n descrita en el p�rrafo anterior a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo de la Consejer�a de Salud, Familia y Bienestar Social.
Los m�todos de ensayo utilizados deben ajustarse a lo que se especifica en el anexo IV del Real Decreto 140/2003 y en la Orden SCO/778/2009, de 17 de marzo, sobre los m�todos alternativos para el an�lisis microbiol�gico del agua de consumo humano.
3. CONTROL DE CALIDAD DEL AGUA
3.1. Calificaci�n de una muestra
Un agua ser� ‘apta para el consumo humano’ cuando no contenga ning�n tipo de microorganismo, par�sito o sustancia, en una cantidad o concentraci�n que pueda suponer un peligro para la salud y cuando cumpla los valores param�tricos especificados en las partes A, B y D del anexo I del Real Decreto 140/2003 o los valores establecidos de forma excepcional por la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo en la forma prevista en el art�culo 22 del Real Decreto 140/2003. Si no se cumplen los par�metros de la parte C del anexo I, la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo valorar� la calificaci�n del agua como ‘apta para el consumo humano’ o ‘no apta para el consumo humano’ dependiendo del riesgo para la salud.
Si el agua no cumple los requisitos anteriores, se calificar� como ‘no apta para el consumo humano’.
Si los par�metros que superen los valores param�tricos alcanzan valores que han producido o puedan producir efectos adversos sobre la salud de la poblaci�n, el agua se calificar� como ‘no apta y con riesgos para la salud’.
Si, en alguna zona de abastecimiento, la calidad del agua de consumo humano incumple alg�n par�metro, el gestor debe ponerlo en conocimiento de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, de la poblaci�n o de otros gestores afectados, as� como del municipio, en su caso, as� como las medidas correctoras y preventivas previstas, a trav�s de los medios y en la forma que considere m�s adecuada, de acuerdo con la autoridad sanitaria, a fin de evitar cualquier riesgo que afecte a la protecci�n de la salud humana.
En estos casos, el gestor tiene que presentar una propuesta de acciones y medidas correctoras encaminadas a conseguir que el agua no supere los valores param�tricos del Real Decreto 140/2003, indicando el plazo para la ejecuci�n de las mismas, propuesta que ser� resuelta por la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, conforme al procedimiento establecido en la Ley 30/1992.
Cuando el agua de una zona de abastecimiento incumpla uno o varios par�metros, �stos se incluir�n en los controles anal�ticos (an�lisis de control y an�lisis completos) que se realicen con el fin de que la calificaci�n del agua sea siempre la misma.
Gr�fico 1. Esquema de la calificaci�n de una muestra
3.2. Tipos de control
En la vigilancia de la calidad del agua de consumo humano distinguimos tres tipos de controles: el autocontrol, el control del agua en el grifo del consumidor y la vigilancia sanitaria. Los datos generados de estos controles estar�n recogidos en el SINAC.
3.2.1. Autocontrol
El autocontrol de la calidad del agua de consumo humano es responsabilidad del gestor de cada una de las partes del abastecimiento, quien debe velar para que uno o varios laboratorios realicen los an�lisis que correspondan.
Los puntos de muestreo para el autocontrol tienen que ser representativos del abastecimiento o partes de �ste, y el gestor debe fijarlos con la supervisi�n de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo.
Los tipos de an�lisis para el autocontrol y los par�metros que hay que controlar son los siguientes:
- Control del agente desinfectante.
- Examen organol�ptico: consiste en valorar las caracter�sticas organol�pticas del agua; no requiere instrumentaci�n.
- An�lisis de captaci�n: independientemente de las obligaciones establecidas en el Real Decreto 140/2003, en relaci�n con las captaciones, se considera indispensable que el gestor haga un control anal�tico del agua sin tratar, directamente a la salida de la captaci�n (en el grifo de toma de muestras). El objeto de este an�lisis es facilitar informaci�n sobre la calidad del agua captada, a fin de aplicar el tratamiento adecuado a sus caracter�sticas.
- An�lisis de control: facilita informaci�n sobre la calidad organol�ptica y microbiol�gica del agua, as� como informaci�n sobre la eficacia del tratamiento de potabilizaci�n aplicado.
- An�lisis completo: facilita una informaci�n m�s detallada sobre las caracter�sticas del agua y sobre si cumple los valores param�tricos fijados en el anexo I del Real Decreto 140/2003.
Tabla 1. Tipos de an�lisis y par�metros que hay que controlar
Tipo de an�lisis
Otros par�metros
Control del desinfectante
Cloro libre residual.
Examen organol�ptico
Olor, sabor, color y turbidez.
An�lisis de captaci�n
Escherichia coli, enterococos, Clostridium perfringens. Antimonio, ars�nico, boro, cadmio, cianuro, cobre, cromo, 1,2-dicloroetano, fluoruro, mercurio, n�quel, nitrato, nitritos, plomo, selenio, tricloroeteno, tetracloroeteno. Bacterias coliformes, recuento de colonias a 22 �C, aluminio, amonio, cloruro, color, conductividad, hierro, manganeso, olor, oxidabilidad, pH, sabor, sodio, sulfatos, turbidez.
Se determinan dependiendo de la ubicaci�n y de los riesgos particulares de la captaci�n y a criterio de la autoridad sanitaria: benceno, benzo(�)pireno, hidrocarburos polic�clicos arom�ticos (HPA), plaguicidas, etc.
Olor, sabor, turbidez, color,. de control conductividad, pH, amonio, Escherichia coli, bacterias coliformes, recuento de colonias a 22 �C, Clostridium perfringens, cloro libre residual
Hierro: cuando se utilice como floculante Aluminio: cuando se utilice como floculante Nitrito: cuando se aplique cloraminaci�n Cloro combinado residual: cuando se aplique cloraminaci�n. �ndice de Langelier: cuando toda el agua o una parte proceda de un tratamiento de �smosis inversa.
Todos los par�metros del anexo I del Real Decreto 140/2003 correspondan.
�ndice de Langelier: cuando que toda el agua o una parte proceda de un tratamiento de �smosis inversa. Los par�metros que la Direcci�n eneral de Salud P�blica y Consumo considere oportunos, dependiendo de las circunstancias, de los vertidos, de los accidentes, etc.
El �rgano administrativo competente en materia de agricultura debe poner a disposici�n de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo el listado actualizado de los plaguicidas fitosanitarios utilizados mayoritariamente en cada una de las campa�as contra plagas del campo, que pueden estar presentes en los recursos h�dricos susceptibles de ser utilizados para la producci�n de agua de consumo humano.
El autocontrol se puede diferenciar seg�n se realice en las zonas de abastecimiento (redes p�blicas o privadas, pozos de venta de agua mediante cisternas o dep�sitos m�viles, pozos de suministro propio), en cisternas y dep�sitos m�viles y en la industria alimentaria.
a) Autocontrol en las zonas de abastecimiento
Cuando se detecte el incumplimiento de alg�n par�metro en el agua, el gestor debe seguir el protocolo establecido en el punto 5.1 (‘Incumplimientos o alertas’) de este Programa.
Si la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo juzga que pueda haber un riesgo para la salud de la poblaci�n, puede solicitar al gestor la determinaci�n de otros par�metros y el incremento de la frecuencia de muestreo que considere oportuno para salvaguardar la salud de la poblaci�n.
Por su parte, el gestor puede presentar una solicitud (anexo V de este Decreto) dirigida a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo para reducir la frecuencia anal�tica de determinados par�metros hasta en un 50 %, siempre que se demuestre, tras un seguimiento de dos a�os, como m�nimo, que no hay variaciones en la concentraci�n de esos par�metros.
En las zonas de abastecimiento es necesario fijar al menos los puntos de muestreo siguientes:
- Uno en la salida de la captaci�n.
- Uno en la salida de la ETAP o dep�sito de cabecera.
- Uno en la salida del dep�sito de regulaci�n o distribuci�n.
- Uno en cada uno de los puntos de entrega entre los distintos gestores.
- Uno en la red de distribuci�n. En los abastecimientos que suministren m�s de 20.000 m3 al d�a, el n�mero de puntos de muestreo tiene que ser de uno por cada 20.000 m3 o fracci�n de agua distribuida por d�a, como media anual.
El n�mero m�nimo de muestras en el autocontrol debe ser representativo del abastecimiento o partes de �ste y ha de distribuirse uniformemente a lo largo de todo el a�o. Este n�mero de controles queda resumido en la siguiente tabla:
Tabla 2A. Autocontrol en las zonas de abastecimiento: n�mero m�nimo de an�lisis por a�o del agua de consumo humano
An�lisis de captaci�n, independientemente del volumen del agua extra�da
1 cada 5 a�os
1 cada a�o
Volumen de agua tratada o distribuida
Salida de la ETAP o del dep�sito de cabecera
Metros c�bicos por d�a
An�lisis de control
1 cada 2 a�os
> 100 < 1.000
> 1.000 < 2.000
> 2.000 < 3.000
> 3.000 < 4.000
> 4.000 < 5.000
> 5.000 < 6.000
> 6.000 < 7.000
> 7.000 < 8.000
> 8.000 < 9.000
A partir de 10.000 m�/d�a, la frecuencia tiene que ser la siguiente:
- An�lisis completo en la salida de la ETAP o del dep�sito de cabecera:
- Volumen > 10.000 m3 2 por cada 1.000 m3/d�a y fracci�n del volumen total.
- Volumen > 10.000 < 100.000 m3 2 + 1 por cada 20.000 m3/d�a y fracci�n del volumen total.
- Volumen > 100.000 m3 5 + 1 por cada 50.000 m3/d�a y fracci�n del volumen total.
- An�lisis de control en la red de distribuci�n:
- Volumen > 10.000 m3 1 + 1 por cada 1.000 m3/d�a y fracci�n del volumen total.
- An�lisis completo en la red de distribuci�n:
�Tabla 2B. Autocontrol en las zonas de abastecimiento: n�mero m�nimo de an�lisis por a�o del agua para el consumo humano
En la salida del dep�sito de regulaci�n o distribuci�n (seg�n la capacidad en metros c�bicos)
1 cada 4 a�os
> 1.000 < 10.000
> 10.000 < 100.000
El control del desinfectante residual debe hacerse todos los d�as en la salida de cada uno de los dep�sitos donde el agua haya sido desinfectada y en la red de distribuci�n.
b) Autocontrol en cisternas y dep�sitos m�viles
- El autocontrol de las cisternas y dep�sitos m�viles es responsabilidad del gestor.
- El agua transportada debe ser sometida previamente a un tratamiento de desinfecci�n en un dep�sito de almacenamiento, de tal manera que se permita que el desinfectante est� al menos durante 30 minutos en contacto con el agua a un pH inferior a 8 para asegurar su efectividad. No puede hacerse manualmente, salvo situaciones de emergencia sanitaria.
- El punto de muestreo es el punto donde el agua se pone a disposici�n de los consumidores.
- El control del desinfectante debe hacerse despu�s de la carga y en el punto de puesta a disposici�n de los consumidores.
- El n�mero de muestras tiene que ser representativo y debe distribuirse uniformemente a lo largo de todo el a�o.
Dependiendo del origen del agua, la frecuencia m�nima de muestreo y de control ser� la siguiente:
Tabla 3. Autocontrol en cisternas o dep�sitos m�viles: n�mero m�nimo de an�lisis por a�o del agua de consumo humano
Volumen de agua distribuida
Agua procedente de una red de distribuci�n, de captaciones propias o ajenas a la cisterna o dep�sito m�vil
> 9.000 < 10.000
A partir de 10.000 m3/d�a, la frecuencia es la siguiente: volumen > 10.000 m3 � 1 + 1 por cada 1.000 m3/d�a y fracci�n del volumen total.
c) Autocontrol en la industria alimentaria
Seg�n el art�culo 2 del Real Decreto 140/2003, este tipo de autocontrol es aplicable a los casos siguientes:
– A todas las aguas utilizadas en la industria alimentaria para fines de fabricaci�n, tratamiento, conservaci�n o comercializaci�n de productos o sustancias destinadas al consumo humano, y tambi�n a las aguas utilizadas para la limpieza de las superficies, los objetos y los materiales que puedan estar en contacto con los alimentos.
– A todas las aguas suministradas para el consumo humano como parte de una actividad comercial o p�blica, independientemente del volumen medio diario de agua suministrado.
Quedan excluidas aquellas aguas de la industria alimentaria cuya calidad no afecte a la salubridad del producto alimenticio, seg�n le conste a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo.
Los puntos de muestreo deben ser determinados por la industria alimentaria bajo la supervisi�n de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo. En cualquier caso, tiene que tratarse de puntos que tengan incidencia en los productos alimenticios y en los trabajadores.
Las empresas alimentarias que utilicen un recurso propio deben ajustarse al autocontrol establecido para las zonas de abastecimiento. En cambio, las que se abastezcan de un suministro controlado (red de distribuci�n p�blica o privada, cisterna o dep�sito m�vil) tienen que aplicar un sistema de autocontrol basado en las tablas que se establecen a continuaci�n (tablas 4A y 4B).
La Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo podr� requerir el cambio de localizaci�n de los puntos de muestreo o aumentar su n�mero si no responden a la representatividad necesaria.
Tabla 4A. Autocontrol en la industriaalimentaria: n�mero m�nimo de an�lisispor a�o del agua para el consumo humano
En la red seg�n el volumen de agua distribuida
Industria alimentaria abastecida por un suministro controlado
Sin dep�sito intermedio
Con dep�sito intermedio
Control en el grifo (1) An�lisis de control (2) An�lisis completo (3) < 100
Uno al inicio de la actividad de la empresa y cuando haya modificaciones en las instalaciones internas
A partir de 10.000 m3/d�a, la frecuencia tiene que ser la siguiente:
- An�lisis de control:
- Volumen > 10.000 m3 � 1 + 1 por cada 1.000 m3/d�a y fracci�n del volumen total.
- An�lisis completo:
- Volumen > 10.000 < 100.000 m3 � 2 + 1 por cada 20.000 m3/d�a y fracci�n del volumen total.
- Volumen > 100.000 m3 � 5 + 1 por cada 50.000 m3/d�a y fracci�n del volumen total.
Tabla 4B. Autocontrol en la industria alimentaria: n�mero m�nimo de an�lisis por a�o del agua de consumo humano
En la salida de los dep�sitos (seg�n la capacidad en metros c�bicos)
El control del desinfectante residual debe hacerse todos los d�as en los puntos donde tenga incidencia en los productos alimentarios y en los trabajadores. Cuando no haya un dep�sito intermedio, la frecuencia debe ser semanal.
En el caso de industrias alimentarias abastecidas por un suministro controlado y sin dep�sito intermedio, la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo puede exigir que se haga un an�lisis de control en la red de distribuci�n, dependiendo de la calidad del agua suministrada.
Cuando se aplique alg�n tratamiento de potabilizaci�n, es necesario hacer los controles de los posibles subproductos del tratamiento utilizado: control de bromatos en caso de ozonizaci�n, trihalometanos (THM) en caso de cloraci�n, etc.
Los establecimientos que dispongan de aparatos de tratamiento del agua no transmitir�n al agua, ni por ellos mismos ni por las pr�cticas de instalaci�n que utilicen, sustancias o propiedades que contaminen o empeoren la calidad o supongan un incumplimiento de los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano o un riesgo para la salud.
Las sustancias adicionadas, en su caso, durante el tratamiento, deben cumplir los requisitos establecidos para sustancias utilizadas en el tratamiento de potabilizaci�n de agua de consumo humano.
En el caso de tratamientos por �smosis inversa, el agua tratada debe ser remineralizada adecuadamente, de tal manera que en ning�n momento sea agresiva. El resultado de calcular el �ndice de Langelier debe estar comprendido entre +/- 0,5. La determinaci�n de este par�metro tiene que incluirse en todos los controles anal�ticos que se realicen.
3.2.2. Control del agua en grifo del consumidor
Este control tiene por objeto valorar la influencia de los materiales de la instalaci�n interior (tuber�as, revestimientos, accesorios) y otras posibles incidencias derivadas de un mal mantenimiento de dicha instalaci�n. Cada ayuntamiento debe tomar las medidas necesarias para garantizar que se haga el control de la calidad del agua en el grifo del consumidor y tiene que elaborar anualmente un informe con los resultados obtenidos, que ha de remitir a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo.
Tabla 5. Tipo de an�lisis y par�metros que hay que controlar
Control en el grifo
Olor, sabor, color, turbidez, conductividad, pH, amonio, bacterias coliformes,Escherichia coli, cloro. libre residual
Cobre, cromo, hierro, n�quel, plomo u otro par�metro: cuando se sospeche que la instalaci�n interior tiene este tipo de material instalado.Cloro combinado residual: cuando se aplique la cloraminaci�n.
Si se detecta un incumplimiento anal�tico, hay que tomar una muestra en el punto de entrega al consumidor para descartar una contaminaci�n anterior a la instalaci�n domiciliaria, de manera que:
- Si el incumplimiento deriva de la instalaci�n interior, el responsable del ayuntamiento debe informar a su titular para que adopte las medidas necesarias para subsanar el defecto.
- Si el incumplimiento es responsabilidad del gestor, hay que atenerse al procedimiento descrito en el punto 5.1 (‘Incumplimientos o alertas’).
Preferentemente hay que tomar muestras de edificios de antigua construcci�n y, especialmente, aquellos de los que se sospeche que tienen tuber�as de plomo y de los construidos antes de 1980.
El n�mero de muestras anuales recogidas en el grifo del consumidor ser�, al menos, el establecido en la siguiente tabla:
Tabla 6. Control en el grifo del consumidor
N�mero de controles en el grifo
> 500 < 5.000
> 5.000 < 10.000
> 10.000 < 15.000
> 15.000 < 20.000
> 20.000 < 25.000
> 25.000 < 30.000
> 30.000 < 35.000
> 35.000 < 40.000
> 40.000 < 45.000
> 45.000 < 50.000
A partir de 50.000 habitantes, la frecuencia es la siguiente: controles en el grifo del consumidor � 6 + 2 por cada 5.000 habitantes y fracci�n.
3.2.3. Vigilancia sanitaria
La Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo debe supervisar si se cumplen las obligaciones de las entidades implicadas en el abastecimiento del agua de consumo humano y del control de �sta por medio de las correspondientes actividades de control oficial (normales y adicionales).
Se considerar�n actividades normales de control las actividades de control habituales exigidas en la legislaci�n comunitaria, nacional y auton�mica y, particularmente, las siguientes:
a) Inspecci�n: vigilancia de las condiciones estructurales e higi�nico-sanitarias de las infraestructuras de la zona de abastecimiento y partes de �sta. La frecuencia de las actividades de vigilancia debe aumentarse ante la detecci�n de alg�n problema.
b) Toma de muestras:
- An�lisis microbiol�gico cuando haya alguna sospecha de contaminaci�n microbiol�gica despu�s de cualquier tipo de control.
- An�lisis b�sico de cada captaci�n o fuente de suministro.
- An�lisis completo en la salida de cada ETAP y red de distribuci�n. Tabla 7. Tipo de an�lisis y par�metros que hay que controlar
Bacterias coliformes, Escherichia coli, enterococos, Clostridium perfringens, recuento de colonias a 22 �C, nitritos y amonio.
An�lisis b�sico
Par�metros del an�lisis microbiol�gico m�s pH, conductividad, olor, color, turbidez, nitrato, cloruro, sulfato.
Hierro si la turbidez es > 1 UNF.
Par�metros del an�lisis b�sico m�s fluoruro, oxidabilidad, CLR, aluminio, antimonio, ars�nico, cadmio, cianuro, cobre, cromo, hierro, manganeso, mercurio, n�quel, plomo, selenio, sodio, benzo(α)pireno, HPA, benceno, 1, 2-dicloroetano, THM, tricloroeteno, tetracloroeteno, total de plaguicidas, aldr�n, dieldr�n, heptacloro, heptacloro ep�xido.
Boro, �ndice de Langelier completo si la conductividad es < 1.000 o el pH es < 6,5, alcalinidad
c) Auditor�a: proceso de revisi�n normalizada de los programas de autocontrol y gesti�n del abastecimiento y partes de �ste, y tambi�n de la informaci�n descrita en el SINAC.
d) Valoraci�n del grado de cumplimiento del Real Decreto 140/2003 en cuanto a los controles anal�ticos y la implantaci�n del SINAC.
Se considerar�n actividades adicionales de control las actividades que excedan de las actividades normales de control, es decir, los controles necesarios para comprobar el alcance de un incumplimiento detectado durante las actividades de control habituales y para verificar si se han tomado medidas correctoras, incluida la toma de muestras y su an�lisis. Se incluye en este concepto el aumento de la frecuencia de las actividades de vigilancia cuando se detecta un problema o incumplimiento.
3.3. Costes derivados de las actividades adicionales de control oficial
Cuando la detecci�n de un incumplimiento da lugar a controles oficiales y a los correspondientes an�lisis de comprobaci�n que superan las actividades normales de control efectuadas por la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, es decir, cuando se tengan que hacer actividades adicionales de control oficial, �sta tiene que imputar los gastos derivados de estos controles oficiales adicionales a los gestores responsables del incumplimiento.
La cuant�a de estos gastos tiene que ser fijada en las correspondientes tasas reguladas en la normativa reguladora del r�gimen espec�fico de tasas de las Illes Balears.
4. PROGRAMA DE AUTOCONTROL Y GESTI�N DEL ABASTECIMIENTO
La vigilancia contribuye a la protecci�n de la salud p�blica, dado que permite identificar y evaluar los riesgos para la salud asociados al agua de consumo, ayuda a establecer las correspondientes medidas correctoras si son necesarias y garantiza una calidad, una cantidad y una continuidad en el suministro.
Por ello, todo gestor de una zona de abastecimiento o parte de ella debe disponer de un programa de autocontrol y gesti�n del abastecimiento. Adem�s de la vigilancia anal�tica del agua, el programa de autocontrol y gesti�n del abastecimiento debe estar orientado a la prevenci�n de riesgos, es decir, a evitar que ocurran episodios de contaminaci�n en el abastecimiento.
La manera m�s eficaz de garantizar sistem�ticamente la seguridad de un sistema de abastecimiento es aplicar un planteamiento integral de evaluaci�n y gesti�n de los riesgos que abarque todas las etapas, desde la captaci�n hasta el grifo del consumidor. La implantaci�n de este sistema de autocontrol supone para un abastecimiento la evaluaci�n de los peligros, la identificaci�n de los puntos de control para reducirlos y el desarrollo de sistemas de gesti�n y planes de operaci�n adecuados para prevenirlos y evitarlos, tanto en condiciones rutinarias como en situaciones extraordinarias.
El gestor del abastecimiento o de una parte de �ste debe crear, aplicar y mantener un programa de autocontrol y gesti�n del abastecimiento que tiene que estar acorde con lo previsto en este Programa de vigilancia sanitaria de aguas de consumo humano, y debe estar basado en los siguientes principios:
- An�lisis del abastecimiento, identificaci�n de los peligros y evaluaci�n del riesgo del abastecimiento.
- Establecimiento y aplicaci�n de planes de apoyo.
- Definici�n de medidas preventivas para gestionar la calidad del agua y para determinar los puntos cr�ticos de control.
- Establecimiento y aplicaci�n de un sistema de vigilancia de los puntos de control cr�tico con sus l�mites cr�ticos o operativos, y delimitaci�n de las acciones correctoras.
- Establecimiento y aplicaci�n de un sistema de verificaci�n de la calidad del agua que incluya el an�lisis del agua y la evaluaci�n de los resultados.
- Definici�n de un sistema de documentaci�n y comunicaci�n de informaci�n.
- Establecimiento y aplicaci�n de un sistema de supervisi�n del autocontrol por el procedimiento de auditor�a.
- Delimitaci�n de la actuaci�n que hay que llevar a cabo en las situaciones no conformes y en las incidencias.
5. SITUACIONES DE INCUMPLIMIENTO
5.1. Incumplimientos o alertas
Cuando el gestor, el municipio, el titular de un establecimiento con actividad p�blica o comercial o la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo detecten un incumplimiento en cualquier parte del abastecimiento o en la calidad del agua de consumo humano, �ste deber� ser confirmado tomando una muestra de agua antes de 24 horas y tiene que hacerse una valoraci�n del riesgo. Si el incumplimiento supone un grave riesgo para la salud, hay que tomar las medidas de urgencia oportunas.
Una vez confirmado el incumplimiento, debe informarse de ello, siguiendo el modelo del anexo VII del Real Decreto 140/2003 a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo antes de 24 horas para los par�metros del grupo A, B y D y antes de una semana para los par�metros del grupo C. Por su parte, la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo debe valorar si declara o no la situaci�n de alerta. Se considera situaci�n de alerta sanitaria cuando, en caso de que se confirme un incumplimiento, se advierta que se da una situaci�n potencialmente peligrosa o de riesgo para la salud de la poblaci�n abastecida.
En cada situaci�n de alerta o incumplimiento la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo debe valorar la posibilidad de prohibir el suministro o el consumo de agua, restringir su uso o aplicar t�cnicas de tratamiento apropiadas para modificar la naturaleza o las propiedades del agua antes de suministrarla, a fin de reducir o eliminar el riesgo causado por el incumplimiento y la presentaci�n de riesgos potenciales para la salud de la poblaci�n.
El gestor, el municipio o la persona propietaria del establecimiento con actividad p�blica o comercial deben informar a los consumidores y a los otros gestores, si los hay, sobre la situaci�n de incumplimiento y sobre las medidas correctoras y preventivas que es necesario tomar. Esa comunicaci�n debe hacerse efectiva antes de que pasen las 24 horas desde la valoraci�n de la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo.
Una vez adoptadas las medidas correctoras, tiene que hacerse una nueva toma de muestras en el punto donde se haya detectado el problema para verificar la situaci�n de normalidad; si se verifica, hay que informar a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, que ha de valorar el cierre de la situaci�n de alerta. Tambi�n debe informarse a los consumidores y los otros gestores afectados, si los hay.
Todas las actuaciones realizadas por el gestor o por el titular de un establecimiento con actividad p�blica o comercial durante una situaci�n de incumplimiento, deben quedar reflejadas en el libro de incidencias. El procedimiento a seguir se resume en el siguiente esquema:
Gr�fico 2. Procedimiento para registrar la detecci�n de incumplimientos
5.2. Excepciones
El gestor puede solicitar a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, seg�n el modelo que figura en el anexo VI del Real Decreto 140/2003, la autorizaci�n de situaciones de excepci�n temporales cuando el incumplimiento de un valor param�trico de un determinado par�metro de la parte B del anexo I del Real Decreto 140/2003 en un abastecimiento dado se produzca durante m�s de treinta d�as, en total, durante los �ltimos doce meses y cuando el suministro de agua no se pueda mantener de ninguna otra forma razonable. La Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo debe establecer un nuevo valor param�trico, siempre que la excepci�n no pueda constituir un peligro para la salud de la poblaci�n abastecida.
El gestor tiene que dirigir la solicitud de excepci�n a la Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo, que es competente para dictar la resoluci�n, seg�n el procedimiento establecido en los art�culos 23 (‘Autorizaci�n de excepci�n’), 24 (‘Primera pr�rroga de excepci�n’), 25 (‘Segunda pr�rroga de excepci�n’) y 26 (‘Situaci�n de excepci�n de corta duraci�n’) del Real Decreto 140/2003.
6. INFORMACI�N
6.1. Sistema de Informaci�n Nacional de Aguas de Consumo Humano (SINAC)
El control sanitario del agua de consumo humano va encaminado a proteger la salud de la poblaci�n. Por tanto, conocer la calidad del agua que se suministra y las caracter�sticas de las zonas de abastecimiento, es fundamental para detectar los problemas, informar de ellos a los usuarios y adoptar las medidas de prevenci�n apropiadas en el caso de que haya alg�n problema.
El SINAC es un sistema de informaci�n relativo a las zonas de abastecimiento y control de la calidad de aguas potables para el consumo p�blico, cuyo contenido afecta a la salud y a la calidad de vida de toda la poblaci�n. La utilizaci�n y el suministro de datos a este programa inform�tico son obligatorios para todas las partes implicadas en el suministro de agua de consumo humano. Este sistema informatizado tiene como objetivo fundamental identificar, en el �mbito de todo el Estado, la calidad sanitaria de las aguas de consumo humano y de los sistemas de abastecimiento por medio de los cuales son servidas. Con ello se pretende conseguir los objetivos siguientes:
- Facilitar informaci�n a los agentes involucrados en el sistema (Subdirecci�n General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral, Comunidades Aut�nomas, municipios, empresas abastecedoras, laboratorios, etc.).
- Catalogar y describir todas las zonas de abastecimiento de aguas de consumo del territorio nacional.
- Servir como entorno eficaz para detectar r�pidamente situaciones que puedan representar riesgos para la salud por medio de un control sistem�tico de alarmas.
- Unificar y coordinar la informaci�n suministrada por las Comunidades Aut�nomas y facilitar la toma de decisiones.
- El SINAC se estructura en tres niveles. Un nivel determina el universo de datos al que accede el usuario o usuaria. Son los siguientes:
- Nivel b�sico: donde se genera y carga la informaci�n; su universo de datos est� limitado a sus propios datos, por lo que el usuario o usuaria accede s�lo a la informaci�n generada por s� mismo.
- Nivel auton�mico: est� asociado a una Comunidad Aut�noma y el usuario o usuaria accede a toda la informaci�n generada por sus niveles b�sicos dependientes.
- Nivel ministerial: el usuario o usuaria accede a toda la informaci�n que procede de las Comunidades Aut�nomas.
6.2. Informe de s�ntesis
La Direcci�n General de Salud P�blica y Consumo publicar� anualmente un informe sobre la calidad del agua de consumo humano y sobre las caracter�sticas de las zonas de abastecimiento relativas al �mbito de esta Comunidad Aut�noma. Esta publicaci�n se har�, entre otros medios, en la p�gina web del Gobierno de las Illes Balears.
Anexo II. Declaraci�n responsable para la inscripci�n en el Registro de Entidades Gestoras de los Abastecimientos de Agua de Consumo Humano o de cualquier otra actividad ligada a dichos abastecimientos de las Illes Balears
Anexo III. Solicitud de informe sanitario sobre el proyecto de nueva infraestructura
Anexo IV. Solicitud de informe sanitario para poner en funcionamiento nuevas instalaciones
Anexo V. Solicitud de autorizaci�n para reducir la frecuencia anal�tica de determinados par�metros del an�lisis completo
(1) Par�metros descritos en el punto 3.2.2 (‘Control del agua en los grifos de los consumidores’). Ver Texto (2) M�s los par�metros relacionados con la instalaci�n interior: cobre, n�quel, cromo, hierro, plomo, etc. Ver Texto (3) Como m�nimo debe hacerse un an�lisis al comienzo de la actividad de la empresa y siempre que haya modificaciones en los materiales de los dep�sitos, en las instalaciones internas, en los tratamientos o en los productos de limpieza del dep�sito o de la instalaci�n. Ver Texto ');

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto