Source: http://www.legischubut.gov.ar/hl/index.php/diario-de-sesiones/30-ano-2016/172-ses-1462-03-03-16-inaugural-especial-2-16
Timestamp: 2020-08-08 18:20:19+00:00

Document:
Honorable Legislatura de Chubut - Sesión 1462 03-03-16 Inaugural Especial
Sesión 1462 03-03-16 Inaugural Especial
Reunión n° 1462
Sesión especial n° 2 - Inaugural
Esc. Mariano Exequiel Arcioni
Resolución n° 04/16. Designa los diputados integrantes de la Comisión de Recepción.
- En Rawson, en el recinto de sesiones de la Honorable Legislatura de la Provincia del Chubut, a tres de marzo de dos mil dieciséis, siendo las 13:40 dice el
PRESIDENTE (Arcioni): Buenas tardes. Con la presencia de veintiséis señores diputados en el recinto y un ausente con aviso, se declara abierta la sesión inaugural convocada para el día de la fecha a fin de recibir el mensaje del señor Gobernador de la Provincia según lo prescripto por el artículo 131° de la Constitución Provincial.
RESOLUCIÓN N° 004/16
Según lo acordado en la reunión de Labor Parlamentaria los diputados Javier Touriñán, Gustavo Fita, Roddy Ingram, Jerónimo García, Jacqueline Caminoa, Eduardo Conde y Manuel Pagliaroni fueron designados para integrar la Comisión de Recepción a los fines de recibir al señor Gobernador de la Provincia del Chubut.
- Así se hace a las 13:42.
- A las 14:05 ingresan en el recinto el señor Presidente de la Nación, ingeniero Mauricio Macri, y el señor Gobernador de la Provincia, don Mario Das Neves, acompañados por los diputados integrantes de la Comisión de Recepción.
- Acto seguido se da lectura al Decreto n° 217 del día de la fecha, que en sus considerandos expresa que resulta particularmente grato al Gobierno de la Provincia del Chubut recibir a tan distinguido visitante brindándole los honores correspondientes a su jerarquía.
Por ello el Gobernador de la Provincia del Chubut decreta: Artículo 1°. Declárese huésped de honor mientras dure su permanencia en la provincia del Chubut al señor Presidente de la Nación, ingeniero Mauricio Macri, y comitiva.
- El señor gobernador de la Provincia hace entrega del presente decreto de huésped de honor.
Señor Gobernador, dando cumplimiento a lo prescripto por el artículo 131° de la Constitución Provincial, lo invito a transmitir su mensaje a la Honorable Cámara y al pueblo de la Provincia.
GOBERNADOR (Das Neves): Señor Presidente de la Nación, ingeniero Mauricio Macri, señores diputados, autoridades, pueblo de Chubut. En mi discurso ante esta Casa, el primero de marzo de 2011 -último de mi segundo mandato constitucional- comenzaba hablándole con estos párrafos: “Entendemos desde hace más de siete años que la política no es resignación. Que ejercida con voluntad, compromiso y responsabilidad, puede cambiar la vida de la gente.”
“Desde esa convicción comenzamos a gobernar sabiendo que el primer paso era eliminar dos males endémicos de nuestra sociedad: la exclusión y la desigualdad. Los dos habían crecido de manera vertiginosa a través de los años, condenando a la marginalidad a miles de habitantes.”
“Entonces, lo primero que teníamos que hacer era cambiar el rumbo de esa política injusta y excluyente. Se podía. Sabíamos que se podía construir una sociedad más justa, más humana, más igualitaria. Sólo había que tomar la decisión y tener el convencimiento de que no hay otro destino que el que nosotros mismos somos capaces de construir.”
“Nuestro propósito fue y es conducir a la Provincia hacia el desarrollo para conseguir además del crecimiento económico, una distribución equitativa de la riqueza y la mejora del bienestar general, individual y comunitario en forma perdurable.”
“Teníamos propósitos y principios. Entre ellos saldar las deudas sociales con la pobreza, la indigencia, la ignorancia y la exclusión.”
No pretendieron ser estas palabras premonitorias de lo que pasaría cuatro años después. Nos encontramos con la realidad que habíamos encontrado cuando por primera vez la gente nos confió el desafío de guiar sus destinos.
Pero aquellas palabras hoy sacuden los cimientos de esta Casa como tañidos de campana y provocan un temblor inesperado, el de una realidad abrazada a una Provincia despojada de sus propias conquistas, arrasada por deudas inesperadas e injustas e incumplimiento en los deberes de los gobernantes. Además, sorprendida por hechos irregulares y sospechosos que la Justicia deberá definir si cruzan la delgada línea que existe entre la inoperancia, la ineptitud y la desidia o si han sido acciones que llegan al despojo deliberado y a la corrupción.
Nos encontramos con dos realidades que presentíamos desde hace tiempo, pero que nunca pensamos llegarían a tamaña y penosa realidad.
Por eso iniciamos una doble tarea, la de la reconstrucción, para que aquellas mis palabras de 2011 regresen en el tiempo y la de poner las cosas en orden, disponiendo las medidas justas y necesarias para que si alguien cometió un delito aprovechándose de los bienes del Estado y defraudando los esfuerzos de la gente, pague por lo que hizo. Y pague de verdad, si es que la Justicia lo decide de esa manera.
Señor presidente de la Nación, antes de continuar con mi mensaje destinado a dar luz a lo que hicimos en estos ochenta días y lo que haremos en los años que vienen, quiero agradecerle profundamente en nombre de mi pueblo su presencia en esta Casa, que demuestra lo que anticipamos el pasado 10 de diciembre.
Una nueva Argentina comenzó a caminar como si volviera a ser parida por los deseos de su gente y que existen evidentes vientos de cambio que apuntan al bienestar general y que le pusieron punto final a un pensamiento individualista y sectorial que convirtió al país en dos veredas opuestas.
Tiene usted muchas misiones como la autoridad máxima de la Argentina, pero entiendo que hay una fundamental, la de reconstruir la República, formada por el libre funcionamiento de los tres Poderes del Estado, colonizados en los últimos años.
No sólo para darle a su gestión credibilidad y certezas, sino para darle la misma credibilidad y la misma certeza a las generaciones que vienen.
Su presencia aquí, en estas lejanas tierras de la Patagonia Argentina, es entendida por nosotros y el país como más que un gesto protocolar.
Las ideologías pueden ser distintas, pero las que no pueden ser distintas son las intenciones de trabajar y hacer para ver a la gente mejor, feliz y realizada...
... tanto en sus realidades como en sus sueños, los que se deben convertir también en nuestros propios sueños.
Es obligación de quienes tenemos responsabilidades institucionales y políticas actuar con sentimiento, y el sentimiento es sentir, sentir el frío y sentir el viento; la nieve y las tormentas; la repentina furia del mar; el fuego arrasador de los incendios; sentir que nadie puede ser tan pobre como antes, porque hay que sentir que se puede dar batalla a la pobreza.
Con esos sentimientos aplicados a nuestro deber de gobernar podremos entender el dolor de los demás para no dejar que se vuelvan oscuramente invulnerables.
Son nuestras obligaciones irrenunciables; las suyas para crear un nuevo país con oportunidades para todos, la nuestra, volver sobre nuestros pasos, lo que para nosotros no significa retroceder, porque nos propusimos mirar hacia adelante, porque adelante está la gente con sus desesperanzas de cuatro años y con la angustiante carga de haber perdido lo que en un tiempo y tras mucho batallar había recuperado, la fe.
Voy a hacer mías sus palabras: estoy convencido de que lo mejor está por venir. En nombre de mi pueblo, gracias por estar, porque comienza aquí la demostración inequívoca de que un país distinto es posible; y es posible a través del entendimiento mutuo para poder enfrentar problemas serios y resolverlos, aun con las diferencias que nos plantean ideologías distintas.
Un ejemplo de ello es el reciente acuerdo que Nación y Chubut han logrado para paliar temporariamente la crisis provocada por la caída del precio del barril de petróleo.
Las contingencias internacionales -de las que somos ajenos- hicieron que los puestos de trabajo de miles de obreros corrieran un riesgo serio, con las implicancias no deseadas que ello trae aparejado, porque no solamente provoca la sensación de un futuro sombrío en los hogares sino porque también pone en riesgo la paz social.
Discutimos, disentimos, peleamos; pero siempre primó la voluntad de encontrar una solución rápida que pueda poner fin a la incertidumbre.
Lo hemos logrado con el compromiso de nuestros gobiernos y la participación de los representantes de los intereses de los trabajadores.
Quiero aquí hacer un paréntesis; para mí, que tengo tantos años, gestiones, reuniones, haber encontrado un gobierno que recién se incorporaba y tener varias reuniones -acá está el diputado Carlos Gómez-, y con la presencia de tres, tres ministros de la Nación tratando de encontrarle la solución a un problema dificilísimo, me puso muy contento; realmente, el Ministro del Interior Rogelio Frigerio, es uno de los gestores.
Tal vez lo que logramos no será la mejor solución, porque sabemos todos que no es definitiva, pero alcanzó para demostrar que se puede tirar del mismo carro para el mismo lado cuando lo que está en juego es la dignidad de vida de la gente; porque el trabajo dignifica a las personas y no podíamos permitir que fantasmas del pasado conviertan a miles de trabajadores en desocupados sin destino.
Hoy podemos decir que, más allá de algunas chispas que han pretendido volver a encender el fuego de la desesperanza, la situación es distinta.
Pero quiero advertir también en mi discurso lo que dije hace unos días, el 23 de febrero en Comodoro Rivadavia: las empresas también tendrán que poner lo suyo, porque las que no cumplan con el acuerdo sentirán el peso de la Constitución, la ley y los chubutenses. No es una amenaza. Es un pedido para que nos acompañen, nos apoyen y hagan lo que la hora les indica. De lo contrario van a tener que tomar la ruta 3 e irse a invertir a otro lado.
Estamos en el camino del entendimiento, cabal demostración de madurez política y de que no hay otra prioridad que el bienestar de la gente. Así sea también en los tiempos por venir.
Pueblo de mi provincia: a lo largo de estos días nos han sorprendido hechos que no vinimos a buscar; porque en realidad nuestra intención era trabajar desde el primer día en recuperar lo que, sabíamos, la gente había perdido.
Pero debimos redoblar los esfuerzos. Aunque nunca nos desviamos de nuestros objetivos que, como dije en aquel lejano marzo, eran poner en marcha los mecanismos para ejecutar los dos ejes que le dieron identidad a nuestras acciones de gobierno: la inclusión y la igualdad.
Encontramos una provincia inmersa en un mundo agónico, convertida en tierra arrasada por deudas millonarias, acciones sospechosas, cientos de promesas incumplidas y complicidades.
El tiempo era oro para nosotros en nuestra irrenunciable tarea de gobernar, pero no podíamos dejar pasar por alto esta grosera burla a la confianza del pueblo.
Una a una fueron apareciendo irregularidades, que en algunos casos se fueron convirtiendo en verdaderos hechos delictivos.
De ninguna manera voy a convertirme en juez. No sólo por el hecho de no serlo, sino porque este gobierno respeta la independencia de los Poderes y permanece ajeno a su accionar después de cumplir con la obligación irrenunciable de llevar hasta los tribunales lo que merece ser materia de investigación.
Pero para aquellos que han interpretado esta voluntad de transparentar hechos sombríos como simples maniobras con intencionalidades políticas o mediáticas, nosotros les contestamos con hechos.
Como para muestra basta un botón, a mediados de diciembre y a poco tiempo de asumir la conducción institucional y política, la intervención de Lotería detectó una serie de irregularidades en el accionar de exfuncionarios de alto rango que no sólo podrían constituir un delito, también daban vergüenza ajena.
Más allá de las innumerables denuncias que fueron presentadas ante la Justicia y de la deuda de 175 millones de pesos y la considerable caída de la recaudación, se produjo una situación rayana con lo grotesco: se habían llevado de la casa oficial que generosamente les había facilitado el gobierno bienes inmuebles propiedad del Estado, en apariencias sin ninguna intención de devolverlos.
En vano fueron las cartas documentos enviadas al exfuncionario para que reintegre celulares, heladera, microondas, lavarropa, camas, roperos, caloramas y hasta una tabla de planchar.
No me equivoqué cuando dije que además de un delito esto constituía una acción vergonzosa, que por otra parte tuvo un final un poco inesperado: más de dos meses después de cometer la aberración de llevarse bienes que pertenecían al Estado, el exfuncionario los envió en una camioneta para devolverlos. Señores: a confesión de partes, relevo de pruebas.
Éstas son las denuncias mediáticas o persecuciones políticas de las que algunos hablan. Dije aquí, el 10 de diciembre de 2015, que este gobierno no viene a perseguir a nadie, que si persigue algo es la búsqueda de la verdad. Y que si alguien se llevó algo que no le correspondía, lo deberá devolver; si son tablas de planchar, deberán devolver tablas de planchar; si es dinero, deberán devolver dinero de su propio bolsillo; porque es dinero ajeno, es del Estado, es de la gente.
Y así puedo enumerar decenas de denuncias sobre irregularidades, faltantes, sobreprecios, complicidades entre funcionarios y militantes, utilización de las horas que nuestros niños y jóvenes necesitan para formarse en favores políticos y campañas, irregularidades en el manejo de empresas como el caso de Alpesca y tantas otras que merecerían un discurso aparte.
Pero para que haya la mayor transparencia en estas acciones de este Gobierno, hoy pongo a disposición de ustedes y de cada uno de los diputados una carpeta con las denuncias realizadas, las pruebas presentadas, los ex funcionarios involucrados y el estado de las causas para que se saquen todas las dudas. Acá estás las carpetas que después vamos a entregar a cada diputado. Y que nos acompañen en la búsqueda de la verdad, sean quienes sean los involucrados. El pueblo debe saber de qué se trata.
Por eso, señores diputados, abro las puertas de cada una de las reparticiones de mi gobierno, donde las sospechas de manejos espurios destinados a satisfacer intereses personales han sido derivadas a la Justicia para que sean ustedes mismos los que puedan comprobar la veracidad de estas acciones y, si lo desean, acompañarnos en nuestras denuncias.
“Sólo la verdad nos hará libres.” Esta frase establece una estrecha relación entre la verdad y la libertad. Saber lo que ha pasado, conocer la verdad representará una enorme libertad de conciencia y nos permitirá a todos seguir adelante, habiendo recuperado la confianza de la gente en sus gobernantes. La gente también pide y reclama justicia.
Señores diputados, dije que nos habíamos abocado a una doble tarea, y la de gobernar para revertir situaciones en algunos casos tormentosas fue desde el primer día de este tercer mandato una prioridad irrenunciable.
Y cuando hablo de situaciones tormentosas no estoy hablando para la tribuna, porque es tormentosa la falta de medicamentos en los hospitales, mínima expresión directa del gobierno a quienes lo necesitan; es tormentoso su mal funcionamiento, la falta de combustible para las ambulancias, las deudas a ciudadanos luchadores convertidos en proveedores de un Estado incumplidor, obras absolutamente necesarias en total estado de abandono, promesas de campaña incumplidas que en muchos casos representaban los sueños de muchas familias, previsibilidad para evitar devastadores incendios, un verdadero vaciamiento y utilización de bienes, horas y dinero para fines proselitistas y clientelismo en el Ministerio de Educación de la Provincia ante la mirada cómplice de funcionarios de primer nivel.
Y también fue nuestra tarea la reconstrucción de una sociedad partida en pedazos, con intereses regionalizados y la aparición de algo más que una grieta: la pelea entre hermanos del mismo suelo a costa de una administración individualista y desigualitaria.
Todo esto y bastante más formó parte de un comienzo donde debimos abrazarnos con fuerza a la intención de corregir el rumbo lo más rápido posible, porque esta vez se hacía imprescindible atender lo urgente por sobre lo necesario para no prolongar una agonía que podía llevarnos a un final de sombras irremediable.
Volví entonces, desde el primer momento, a mis andanzas de caminante, porque cualquier reproche me cabe, menos el de no estar siempre cara a cara con la gente y de recorrer de punta a punta la provincia; en las grandes ciudades, en el interior profundo, en los más alejados y pequeños lugares, rincones de una sola calle, de una sola luz, de huellas que conducen a las más inmensas soledades, pero donde habrá una mano tendida esperando otra mano que le brinde una ayuda en el medio del desierto.
Subir a ese desierto, entrar en cada casa pobre, conocer sus inhumanas tareas significó sentirme otra vez depositario de las esperanzas del hombre aislado y sumergido.
Y en esos primeros tiempos de caminante, comprendí que otra vez la exclusión y la desigualdad empezaban a ganar la batalla.
Si de manera inmediata no poníamos manos a la obra, iba a ser muy difícil o cada vez más difícil revertir las situaciones de injusticia.
Me sentí infinitamente pequeño ante esa gente, que en tan solo cuatro años había visto escapar de entre sus manos la enorme posibilidad de abandonar esa vida dura para convertirla en una vida mejor.
Nos propusimos cambiar esas miradas de oscura intensidad por ojos que miren con mayor y mejor claridad un futuro inmediato.
Dispusimos acciones de emergencia, aun cuando algunas situaciones no deseadas, discusiones banales y discusiones pequeñas comenzaron a transformar las verdaderas necesidades de la gente en la obtención de enigmáticos réditos políticos.
Pero el gobierno tiene obligaciones. Y nadie nos hará renunciar a ellas. Como pudimos, con las primeras medidas sacamos la cabeza de abajo de la tierra. En sesenta días logramos recuperar en parte la confianza de la gente en quienes la gobiernan. No fue nada fácil y todos ustedes lo saben. Aquel que dice ignorarlo habrá estado en el lugar equivocado.
Con trabajo, audacia, ideas y compromiso logramos avanzar hacia soluciones impensadas, sin hipotecar futuro ni decir que íbamos a hacer lo que sabíamos no íbamos a poder hacer.
Nuestro plan de gobierno siempre estuvo apoyado en pilares que consideramos insoslayables: igualdad, inclusión, obras y recursos; más allá de las obligaciones indelegables del Estado, como son la educación, la salud y la seguridad; aunque en realidad, todo tiene que ver con todo.
Una política inclusiva, igualitaria y que genere obras y recursos podrá asegurarle al Estado trabajar sobre la salud y no sobre la enfermedad, el acceso a la educación a todos los niños y todos los jóvenes y también comenzar a saldar una deuda que todos tenemos con la sociedad: no deben estar presos de la inseguridad los hombres y mujeres de bien, sino que deben estar presos los que roban y los que matan.
Quiero acá hacer otro aparte, porque a veces no guarda correlato lo que algunos dirigentes hablan -incluido yo-, con los hechos; trato siempre de ir de la mano con los hechos.
Cuando nosotros hablamos de nuestro interior profundo, hablamos con conocimiento. Allá hay un hombre de Lago Blanco, está Buen Pasto, está Facundo, está Aldea Beleiro, cinco localidades que tienen entre 150 y 250 habitantes cada una.
Nosotros tomamos la decisión anteayer de hacer todas las plantas de gas propano en esas localidades para que tenga gas esa gente que vive en el sudoeste de nuestra provincia.
¿Y saben una cosa? Y lo digo con todo respeto al Presidente porque ya fue mencionado en la discusión del tema petrolero.
Si vamos con los números de la población, perdemos siempre. Es muy difícil, en otro nivel, plantear gas propano para 635 familias por 120 millones de pesos; son 189.000 pesos por familia. Pero nosotros lo vamos a hacer, como hicimos el gasoducto en el 2006 cuando llevamos gas a toda la cordillera. Así que eso es una realidad.
Todos ustedes deben saber hacia dónde vamos, cuáles son nuestros planes y proyectos que les dieron forma a los compromisos de campaña. Las vicisitudes que encontramos en el camino no serán impedimento para que con todo el esfuerzo del mundo sigamos adelante.
Enfrentamos desafíos todos los días, con la convicción de que cada uno de ellos pondrá en juego ante los ojos de la comunidad que somos capaces de resolverlos. Vinimos a este lugar para eso.
Comencé este recorrido con un grupo de mujeres y hombres comprometidos con el presente y el futuro de la provincia; porque es también, en definitiva, su propio presente y su propio futuro, y así lo entendieron.
Como siempre lo dije, no existen respuestas mágicas. No hay una varita que golpeando tres veces sobre una galera, en lugar de sacar conejos, haga emerger las soluciones para una provincia que en los últimos cuatro años parece haber retrocedido veinte.
Pero no sólo retrocedió en crecimiento, infraestructura, credibilidad, financiamiento y previsibilidad; también lo hizo en cuanto a la relación de su gente.
La permanente incentivación al regionalismo, a la división, al personalismo y hasta la pretendida instalación copiada de reacciones intolerantes, ha posibilitado que Chubut sea varias provincias en una, con enfrentamientos estériles que sólo sirvieron para retroceder hasta llegar a la realidad con la que nos encontramos cuando reasumimos por la voluntad popular: una sociedad quebrada, injustamente dividida y quebrada; presa de los individualismos y desmedidas ambiciones personales que hasta llegaron a convertir a la residencia oficial en la sede de un negocio privado de venta de artesanías, un hecho que mereció una extensa investigación de la Justicia.
Queremos, vamos a revertir estas situaciones. Una provincia mejor se construye en base a la capacidad de sus gobernantes de inducir al bienestar general. Y que ese bienestar general promueva la solidaridad entre quienes habitan este suelo. Pensar en uno, pero también en el otro, construir un camino que nos conduzca a todos hacia el mismo lado.
Con estas premisas, voy a contarles brevemente algunas de nuestras propuestas para este mandato y, también, las acciones sustanciales realizadas en este breve período, cuyas precisiones las encontrarán en el anexo que forma parte de mi discurso.
En primer lugar, quiero referirme a un tema que en estos días ha sido motivo de las más variadas expresiones mediáticas: la reforma de algunos artículos de la Constitución Provincial, que anuncié queremos llevar adelante.
Vamos a escuchar todas las voces y no huiremos a ningún debate. Quiero aclarar que ésta no es una reforma que le compete a un sector político, sino que nos compete a todos.
Tiene un objetivo principal: terminar con los privilegios de los que gozamos quienes ocupamos cargos políticos y, también, a quienes ocupan cargos sindicales.
Yo les digo que no es intención derogar o modificar el artículo 249° de la Constitución Provincial, que habla de los fueros en cuanto a la inmunidad de opinión, herramienta válida para el ejercicio de los cargos. Pero sí en lo que hace a la situación ante la Justicia.
Esto debe ser igual para todos. De lo contrario volveremos a épocas feudales, con ciudadanos de primera y de segunda. Y señores: ante la ley, debemos ser todos iguales.
Estamos convencidos de que una reforma en ciertos artículos pondrá mayor equidad. Y para quienes dicen que no es prioridad, les digo que siempre es momento de adecuarnos a los nuevos tiempos y sobre todo escuchar la voz de la gente en cuanto a situaciones que consideran, en algunos casos, injustas y, en otros casos, necesarias.
La reforma electoral es un reclamo de la sociedad. Los actuales sistemas se han quedado en el tiempo y, lo que es peor, generan dudas en cuanto a las demoras y a los resultados.
Este sistema vetusto, casi artesanal debe ser reemplazado por otro más dinámico, seguro y transparente que no deje lugar a dudas en cuanto a los resultados de la voluntad del pueblo.
Esas dudas que, en aquel momento y de manera injusta e inducida externamente, les generó a los propios integrantes del Frente para la Victoria con los resultados de las elecciones provinciales de 2011; y estoy hablando de cuatro años atrás.
La reforma incluirá un debate en cuanto a las fechas electorales y, sobre todo, al mes del traspaso del poder.
Es una locura seguir con el 10 de diciembre, eso lo puso Bignone. Ellos no tenían respeto por las instituciones, nosotros necesitamos tiempo, nos agarra el mes de diciembre, un mes complicado, es un mes de muchas responsabilidades y de muchos compromisos. Así que también de esto queremos hablar.
Quedó comprobado que los actuales calendarios provocan inconvenientes, a veces de difícil solución por la época del año en que ha sido fijado.
Convertir al Instituto Autárquico de Colonización y Fomento en un ente de claridad y transparencia y no de oscuros manejos supongo que debe ser un deseo de toda la clase política. Están en juego nuestras tierras y nuestros bosques. No es poco.
La selección de jueces del Superior Tribunal de Justicia por audiencia pública, con al menos tres meses de tratamiento después de las propuestas del Poder Ejecutivo, le dará al órgano mayor de nuestra Justicia un mecanismo participativo en cuanto a la elección de sus miembros.
Otra modificación que impulsaremos es la del artículo 155°, que faculta al gobernador a indultar y conmutar penas por delitos, lo que yo ya dejé sin efecto por decreto en la anterior gestión, pero a mi entender debe quedar plasmado en nuestra ley de leyes.
La protección del agua, evitando los riesgos propios de las explotaciones mineras, también formará parte de las propuestas para la reforma.
De más está decir que esto lo venimos diciendo desde siempre, el agua es vida y eso defendemos. No quiere decir que no lleguemos a hablar de todos los temas, los vamos a hablar como corresponde, pero sin la prepotencia de nadie.
Éstas, son a grandes rasgos, las reformas que propondremos llevar adelante siempre a través del debate, los disensos y los posibles acuerdos, que comenzarán a tomar forma en pocos días más en el comienzo de la convocatoria a los distintos partidos políticos.
Y quiero referirme a un tema sobre el que también haremos hincapié: la implementación del juicio por jurados, que constituye un plan y un mandato constitucional largamente desatendido. Es un símbolo de la democracia participativa y, sin dudas, mejorará la opinión que hoy la gente tiene sobre la Justicia.
Quiero decirles que continuaremos con nuestra política de sostén, apoyo y acompañamiento de los sectores productivos emblemáticos de nuestra provincia, como lo son el petróleo, la pesca, el sector lanero y el turismo. Este último, un sector que incentivaremos permanentemente, con ideas innovadoras para que se convierta en una industria cuyo potencial no debe tener techo.
Lo mismo ocurrirá con el manejo del Banco del Chubut. Siempre sostuvimos que es el banco de todos, aunque en algún momento no fue de todos y fue de unos pocos y, por suerte, después de diez años, falló la Justicia. Queremos que sea el banco de todos y no de unos pocos.
Las políticas de fomento para todos los sectores, los créditos blandos para la producción y también para la compra de la primera vivienda serán, como siempre lo han sido en mis gestiones, las acciones que se llevarán adelante desde la entidad crediticia provincial.
En cuanto al sector pesquero, donde hemos trabajado de manera incansable desde el primer día, comenzamos por una completa reestructuración de la política interna, poniendo especial atención en reales controles de desempeño y sobre transparencia en el otorgamiento de los permisos.
Un tema central al que se la ha dado especial atención fue el de la empresa Alpesca, no sólo por la sensibilidad de la situación que con tanta ligereza fue tratado en otros tiempos, sino porque verdaderamente hemos asumido el compromiso de dar una solución final a la situación preocupante de los trabajadores y sus familias. Esto, más allá de lo que decida la Justicia en cuanto a las responsabilidades que han causado esta penosa situación, el vaciamiento, que todos sabemos que hubo.
Quiero decirles que tuvimos ayer una gran noticia del Consejo Federal Pesquero: la Provincia del Chubut ha recuperado catorce mil toneladas de merluza; no había gestión antes.
No hace mucho me referí a la empresa distribuidora de energía conocida como CAMMESA y su situación con las cooperativas. Dije entonces que no permitiré aumentos en el servicio eléctrico, porque sería un saqueo a los bolsillos de la gente.
Yo, este tema quiero aclararlo porque hubo mucha información. Nosotros, Presidente, venimos desde hace mucho tiempo -usted lo sabe- teniendo tarifas muy fuertes cuando en otras localidades, incluso ciudad de Buenos Aires y otras localidades tenían tarifas muy acotadas.
La verdad es que en los últimos años, desde Planificación, el arquitecto De Vido encima agudizó todo esto porque les hizo firmar a los sumisos gobernadores un convenio por el cual no podían aumentar las tarifas y, a cambio, iban a recibir obras. Acá nos aumentaron las tarifas y acá no se recibieron obras. Queremos discutir eso.
Por eso tenemos prevista una millonaria inversión en la compra de cámaras en el tema de seguridad, que serán distribuidas en las ciudades más pobladas de la provincia porque son las más perjudicadas por el accionar delictivo; en algunos casos ya lo hemos concretado.
Quiero recordarles también que hace unos ocho meses se realizó un simulacro de inauguración de la cárcel provincial ubicada en la ruta 3.
Ocho meses después, no hay ningún detenido en su interior, simplemente porque no estaba terminada ni en condiciones de albergar presos. Fue una burla en un tema cuyas burlas no se deben perdonar.
Destinamos -hace unos días- 8 millones de pesos para terminar la cárcel y estamos capacitando personal. La vamos a inaugurar, a inaugurar de verdad.
Por otro lado y en el marco de varias medidas tendientes a agilizar la actuación de la Justicia, responderemos a un requerimiento necesario como es el de pasar a la órbita de la Procuración General la Policía Científica. Esto agilizará sin dudas la resolución de los casos.
Aun con todas las dificultades que tuvimos que afrontar después de recibir el gobierno, con una deuda que hoy puedo decirles supera los diez mil millones, hemos logrado, no sin esfuerzo pero optimizando los recursos con los que contábamos, llevar adelante obras injusta e inexplicablemente inconclusas.
Fue así que finalizamos e inauguramos el sábado pasado el querido hospital de El Maitén, tres mil quinientos metros cuadrados. El 10 de diciembre de 2011 ese hospital estaba con un noventa y tres por ciento de obra, pasaron cuatro años y no lo terminaron. ¡Noventa y tres por ciento!
Nosotros nos comprometimos, lo terminamos…
… y lo inauguramos con el equipamiento, porque esa gente de El Maitén, tres mil ochocientas personas se merecen tener la atención de la salud pública.
Y también la planta de gas licuado. Decía recién las nuevas localidades que la van a tener. También estaba paralizada -por allá está el Intendente Pichiñán - la obra de gas propano en Paso de Indios. También le dimos rápida continuidad y hoy la obra está terminada.
Encaramos la terminación del acueducto a Camarones, que lo empezaron y se terminó. Es una de las empresas constructoras más importantes, que ha hecho fortunas. Así que lo llamé: yo no me voy a meter en los números de tu empresa, lo que sí te digo es que vos no podés privar a una comunidad, llámese Camarones -o la que sea- del agua con un 80% de ejecución porque hubo un atraso en los certificados de obra. Porque esos atrasos fueron por el nivel de complicidad que también tuvieron algunas empresas constructoras en el despilfarro de la obra pública provincial.
El querido Hospital Alvear, que también comenzamos en nuestra gestión, la ampliación y refacción; me acuerdo perfectamente el número que me daba en aquel momento el ingeniero Pagani, había ochenta y cinco personas trabajando. Luego fueron declinando, terminaron cuatro y por supuesto el hospital quedó totalmente paralizado. Nosotros fuimos, vamos a poner más de cincuenta millones de pesos, pero el Hospital Alvear, que es un símbolo de la historia y la cultura comodorense, a fin de año va a ser inaugurado como corresponde.
Se trabajó en los convenios con los superficiarios de la zona de Sarmiento para posibilitar la continuidad de la obra de repotenciación del Acueducto Lago Muster - Comodoro Rivadavia, logrando la firma de la totalidad de los convenios faltantes y de esta forma destrabar la continuidad de la obra, entre otras acciones emprendidas que encontrarán en el anexo.
El desorden administrativo y económico nos llevó a encontrarnos con más de ochocientos expedientes por afuera del sistema y relevar una deuda de obra pública del orden de los mil trescientos millones de pesos, lo que sumado a los compromisos por obras y convenios comprometidos supera un presupuesto anual de obras.
A través del Ministerio de la Familia y Desarrollo Social garantizamos la equidad e igualdad de oportunidades para los 577.500 habitantes.
Y voy directamente a los números: el programa Hábitat Social con un monto de veinte millones, beneficiará a 4.500 hogares con infraestructura deficitaria en techos, pisos, paredes y núcleos húmedos.
Hemos detectado trescientos casos de irregularidades en la aplicación del beneficio de la tarjeta social a gente que ganaba más de veinte mil pesos y hasta poseía tarjetas de crédito.
Esto nos permitió el ingreso al sistema de familias con reales necesidades: 10.900 beneficiarios con una inversión anual de sesenta y cuatro millones de pesos.
Hay una cantidad importante de ciudadanos con capacidades diferentes. Por eso convocamos a una mesa interministerial que aborde la temática de inserción laboral.
En línea con el gobierno nacional y su política para la primera infancia y teniendo en cuenta que Chubut cuenta con 51.000 niños de 0 a 5 años, implementamos en varias ciudades el Centro de Desarrollo Infantil.
Para el Plan Calor invertimos ocho millones para beneficiar a veintidós comunas y veinticuatro municipios.
De acuerdo con la propuesta de generar programas que tiendan a la igualdad de oportunidades, tomamos la decisión de entregar más de veinte mil kits escolares para los niveles inicial, primario y secundario por un monto de once millones.
Destinamos un millón de pesos para reactivar el turismo social para adultos mayores, olvidados por la gestión anterior. Ellos merecen y merecían lo mejor porque han dado lo mejor para la Provincia del Chubut.
Y podría seguir enumerando acciones para jóvenes, cooperativas, organizaciones no gubernamentales. Pero prefiero decirles, para no agobiarlos con tantos números, una frase que para otros quedó en el olvido cuando privilegiaron el bienestar de unos pocos: mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar.
Dije aquí, en diciembre, que nuestro plan es hacer en estos cuatro años diez mil viviendas. Y lo reitero, pueblo de Chubut: vamos a construir diez mil viviendas…
… más allá de la situación de descontrol, desmanejo abusivo y discrecional del Instituto Provincial de la Vivienda, donde encontramos una deuda de 370 millones de pesos.
Y reitero que para que todo sea más transparente vamos a publicar la lista de los adjudicatarios de cada barrio nuevo. Así, nadie tendrá dudas. En los medios gráficos serán publicados los adjudicatarios para que quien tenga alguna observación la pueda hacer.
Estamos tratando aún de ordenar el Ministerio de Educación, donde ya explicamos hubo un verdadero festival de abuso de poder; miles de horas cátedra destinadas a pagos sospechosos y no al aula, pagos de sobreprecios y otras cuestiones irregulares que ya están en la Justicia.
En Salud, tratamos de ir saldando la deuda de 150 millones con los proveedores, deuda que heredamos y que tratamos de sanear.
Para paliar la coyuntura y devolverle a la gente confianza en la atención en la salud pública ya hemos pagado 30 millones de pesos y, una vez obtenido el adecuado financiamiento, vamos a programar la cancelación de la deuda restante.
Nada será un gasto sino una inversión, simplemente porque entendemos que la salud de nuestra población no tiene precio.
Veinticinco nuevas ambulancias, tres mamógrafos, compras trimestrales de medicamentos y productos descartables y las campañas de vacunación obligatoria sin demoras están en nuestros planes.
Podría hablarles de otras cuestiones que han ocupado nuestro tiempo para lograr transparentar situaciones que entraban en una nebulosa, como SEROS, Transporte, el abandono del Sistema Provincial del Manejo del Fuego y tantas otras que tal vez merecerían un nuevo discurso.
Pero voy a detenerme aquí para no dilatar más nuestro primer deber: salir de esta Casa y seguir trabajando. Para eso la gente nos ha elegido. Siempre digo: más hechos que palabras.
Señor Presidente, nos hace muy bien que hoy esté con nosotros. Y nos hace bien porque puede conocer sin intermediarios cuáles son nuestras intenciones, cuáles nuestros proyectos y cuáles son nuestras esperanzas.
Represento con orgullo el ser chubutense porque tengo la dicha de conocer a lo largo y a lo ancho esta maravillosa provincia, desde las grandes urbes hasta sus confines que parecen separados de la tierra. En pocos sitios la vida es tan dura como en las entrañas de la Patagonia. Todo cuesta indecibles sacrificios.
Por eso, debemos pensar en todos y en todo. Poner la mirada en aquellos hombres y mujeres encerrados en muros de silencio, sobre una tierra solitaria y bajo un solitario cielo.
Para poder enfrentar y alejar sus padeceres, tenemos que trabajar con lo que tenemos, pero también luchar por lo que nos corresponde.
Seguramente y en tiempos en que infinitos acontecimientos cimentaron la llegada de una era distinta, estos años nos encontrarán muchas veces frente a frente.
Usted peleará para hacer un país distinto con mejor destino para su gente y nosotros por una provincia que recupere lo que le pertenece, por lograr reparaciones históricas y el reconocimiento a nuestro aporte a este país federal que todos queremos.
Vamos a pelear, pero con la única arma que sabemos usar: la palabra. El diálogo será la herramienta que siempre pondremos sobre la mesa, en los acuerdos y en los disensos.
Reclamar no es confrontar, ¡cambien el libreto, muchachos! Por eso no hay que temerle al reclamo cuando las partes hacen de la palabra la herramienta que evita la confrontación. Hay que temerle a la sumisión. ¡Tengamos memoria!, de esa sumisión venimos; y así nos fue.
Tiene en sus manos, Presidente, la titánica tarea de recomponer las buenas relaciones, no sólo con el mundo, que ya lo está haciendo, también entre los propios argentinos. Es una tarea que también nos espera aquí, entre los chubutenses.
Una Argentina de todos con todos es posible. La gente ha querido cambiar el rumbo. Y ahora hay que poner manos a la obra para lograrlo.
Pueblo de Chubut: como rechazo a toda forma de hipocresía, les digo que nos espera un camino de esperanza y realizaciones. Pero que no será un camino fácil.
Vamos a ejercer este mandato ciudadano con la mente fría y el corazón templado. La mente fría para tomar las decisiones que tengamos que tomar, aun las más dolorosas. El corazón templado para entender los padecimientos más urgentes, para que también sean urgentes las medidas para terminarlos.
He pedido aquí responsabilidad en el uso de los poderes que nos concedieron. Dije que la gente no le dio a nadie un cheque en blanco. Por eso equilibró la balanza.
Pero resulta absolutamente cierto que cargo sobre mis espaldas la responsabilidad de gobernar, que la gente dio una función a unos y otra función a otros. Que cada uno sabe lo que tiene que hacer. Al menos, nosotros lo sabemos.
Hago nuevamente un llamado para que cada uno cumpla con las obligaciones que les corresponden. Una de ellas es trabajar. Y trabajar para que la gente esté mejor y no para que estén mejor minúsculos sectores, que a menudo sufren una metamorfosis extraordinaria.
Repito hasta el cansancio que en el país en general y en la provincia en particular comienza un tiempo distinto: el de la reconstrucción moral, el de la pacificación social y el de la puesta en marcha de una Argentina visible para el mundo entero, que nos permita también una reconstrucción económica.
Todo cambio trae complicaciones, a veces inesperadas, pero no por eso hay que dejar las cosas como están y resignarse a la rutina.
Nada nos impide avanzar. No existe una línea real o imaginaria que nos diga hasta aquí llegamos. Siempre podemos ir más lejos, dar un paso más.
Vivimos en un lugar de trabajo, con gente de trabajo. Y eso nos ha hecho muchas veces superar los momentos más difíciles. Quizá sea éste uno de ellos el que otra vez nos ponga a prueba.
Tenemos a favor la fuerza y las convicciones para desandar nuevamente el camino de la transformación. Una transformación que no sólo sirva para este tiempo, sino que lo supere y alcance a las generaciones que vienen.
Queremos que ésta sea una provincia donde valga la pena vivir, tanto para quienes ya hemos hecho un largo recorrido por la vida como para aquellos jóvenes que pretenden formarse y tener un mejor futuro. Nosotros los necesitamos. Queremos que tras esa formación se queden aquí para ayudar y ayudarnos a construir la mejor provincia. No deseamos que se vayan.
Les digo a los jóvenes que el desarraigo, en el fondo, es una frustración que de una manera u otra entorpece la claridad del alma.
Por eso nuestra pretensión es crearles el ambiente y las posibilidades para que se queden en el lugar donde nacieron. Si es así, si en alguna medida lo logramos, entonces sentiremos la satisfacción del deber cumplido y continuaremos nuestro camino de transformación sin pausas, sin descansos.
No vamos a detenernos porque sabemos que siempre estamos para más. Nuestra decisión es capear el presente y mirar hacia el futuro, con las manos abiertas al optimismo que haga posible la realización y la alegría de nuestro pueblo. Como siempre, vamos a dejar todo para lograrlo. No habrá excusas, habrá soluciones. Me comprometo.
Hice, como es mi costumbre, un discurso de palabras simples porque simple es mi manera de enfrentar la vida. Le pongo siempre el cuerpo y el alma. Y aunque algunas veces mi cuerpo me ha dado algunas advertencias, mi alma siempre me dio fuerza para superar los límites.
Y muchas veces escuché sus razones. Me dije: “Los límites de los sueños están en la mente. El poder de alcanzarlos está en el corazón.”
PRESIDENTE (Arcioni): Éste ha sido el mensaje, despedimos cordialmente al Presidente de la Nación y al señor Gobernador de la Provincia del Chubut.
Cumplido el objeto de la presente sesión, se da por finalizada.
RESOLUCIÓN N° 004/16 - H.L.
Pagliaroni, Manuel
Dada en la sala de sesiones de la Honorable Legislatura de la Provincia del Chubut, a los tres días del mes de marzo de dos mil dieciséis.

References: Resolución 
 artículo 131

RESOLUCIÓN 
 Artículo 1
 artículo 131
 artículo 249
 artículo 155
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