Source: https://noticias.iruya.com/a/sociedad/salud/38032-el-exacto-alcance-de-la-prohibicion-de-la-pirotecnia-en-salta.html
Timestamp: 2019-04-22 04:13:13+00:00

Document:
Dicho precepto legal atribuye al Intendente Municipal la potestad de dictar ordenanzas ad referendum del Concejo Deliberante en situaciones de extrema urgencia, catástrofe, fuerza mayor o cualquier imprevisto, que no permitan dilaciones y resultare imposible reunir al Concejo Deliberante, o este cuerpo -como sucede en la actualidad- se encontrare en receso.
La norma en cuestión es en realidad una reforma parcial de la anterior ordenanza nº 11.666, que regula el uso de la pirotecnia en el ámbito municipal de la ciudad de Salta.
En concreto, la nueva ordenanza reemplaza los artículos 8, 23, 25, 32, 37 y 39 de la citada ordenanza 11.666, más todo el Título XII de esta última (que establece el régimen sancionador), comprendidos en los artículos 67 al 77, ambos inclusive.
De la nueva regulación se desprende que en Salta existen ahora dos categorías de artefactos pirotécnicos: los prohibidos (que son la regla) y los autorizados (que constituyen la excepción).
De acuerdo con el artículo 3º de la nueva ordenanza, el artículo 25 de la ordenanza 11.666 queda redactado del siguiente modo: «Queda prohibido en el ámbito de la Municipalidad de Salta la tenencia, uso, detonación y/o comercialización y/o venta al público mayorista o minorista, de todo artificio de pirotecnia que provoque sonoridad. Quedan excluidos de las inhibiciones de la presente Ordenanza, los artificios pirotécnicos para señales de auxilio, emergencias náuticas y para el uso de las Fuerzas Armadas, de seguridad y/o Defensa Civil».
El precepto contiene un error lamentable, pues dice que el ámbito de aplicación de la prohibición es la Municipalidad de Salta cuando debió ser el Municipio de Salta o el término municipal de la ciudad de Salta.
La diferencia conceptual entre Municipalidad y Municipio es clara, ya que no se trata de términos intercambiables como habitualmente se piensa. Municipalidad es un vocablo que alude solamente al gobierno y a las instituciones que lo constituyen, mientras que el de Municipio es un concepto más amplio que se identifica con el de Estado, en la medida en que incluye otros elementos, como el poder, el territorio o la población.
Por tanto, a pesar del error, debe entenderse que la prohibición se aplica «en el ámbito del Municipio de Salta» y no en el ámbito de su Municipalidad.
De acuerdo con la misma norma, las acciones prohibidas son: 1) la tenencia, 2) el uso, 3) la detonación, 4) la comercialización y 5) la venta al público de «todo artificio de pirotecnia que provoque sonoridad». Debió haberse incluido también la fabricación, el transporte y la manipulación, que no parecen encontrarse comprendidos en los supuestos legales previstos.
La norma no define ni lo que es un artefacto de pirotecnia ni lo que es la sonoridad, debiéndose entender reservada al reglamento la definición técnica de lo que son tales artefactos y el umbral de nivel acústico que la operación de dichos artefactos debe superar para ser considerados «pirotecnia que provoque sonoridad».
Dentro de esta categoría de «pirotecnia sonora» se incluye a los artefactos que se utilicen para señales de auxilio o emergencias náuticas, así como aquellos que utilicen, para los fines que les son propios, las Fuerzas Armadas, de seguridad o Defensa Civil. Pero, a diferencia de los anteriores, esta pirotecnia sonora no está prohibida sino permitida, por razón del sujeto que las utiliza y de las finalidades que persigue.
Por tanto, cabe inferir que toda aquella pirotecnia que no provoque sonoridad (por ejemplo, los espectáculos de luces en altura, sin estruendo) está permitida en la ciudad de Salta, pero con carácter excepcional.
Ahora bien, el que esté permitida no significa que su venta sea libre, por cualquier persona y en cualquier circunstancia.
Según el nuevo artículo 32 de la ordenanza 11.666, «los artificios pirotécnicos permitidos en el ámbito municipal solo podrán ser vendidos a personas mayores de 18 (dieciocho) años, correspondiendo al comerciante verificar el cumplimiento de tal extremo de manera previa a la venta».
Pero es que además la pirotecnia permitida solo se podrá vender en locales que reúnan los requisitos -bastante rigurosos, por cierto- establecidos por el nuevo artículo 8, que se completan con los del nuevo artículo 23, que enumera las condiciones legales y la documentación que se debe reunir para que tales locales obtengan la preceptiva habilitación. Es decir, no se podrá vender en la calle ni en kioscos informales.
El cuadro restrictivo se completa con el texto del nuevo artículo 37, que establece, con minucioso detalle, las condiciones del transporte de esta mercancía.
En suma, se trata de una norma que, a pesar de algunos errores de redacción y de algunas omisiones, tendrá -si se aplica como todo el mundo espera- unos resultados beneficiosos para el medio ambiente urbano y la salud de las personas y de otros seres vivos.
Si nos ceñimos a sus fundamentos, la nueva norma no ha sido concebida como medioambiental sino como de salubridad pública, ya que ha tenido en consideración, fundamentalmente, los graves problemas que provoca el estruendo en personas que padecen algunas enfermedades como el síndrome de Asperger, los trastornos del espectro autista o la fibromialgia.
16 Abr 2019 227
08 Abr 2019 138

References: artículo 3
 artículo 25
 artículo 32
 artículo 8
 artículo 23
 artículo 37