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Timestamp: 2019-03-23 09:25:29+00:00

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El 16 de marzo del 2003, George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar se reunieron en una base de la fuerza aérea estadounidense en las Islas Azores, territorio portugués en el Atlántico, para decidir la intervención militar a Irak fuera del marco de la ONU, conformar una “coalición internacional” que legitimara las acciones y plantear el gobierno iraquí de la postguerra.
George W. Bush, en declaraciones que hizo luego de la Cumbre, advirtió que el día siguiente en que el CS de la ONU debía reunirse para deliberar, “será el momento de la verdad para el mundo en sus intentos de desarmar a Saddam Hussein, ya que decidiremos si puede funcionar la diplomacia”, a la vez que instó al líder iraquí a salir de su país, “si es que verdaderamente quiere la paz. (...) El régimen iraquí se desarmará por sí mismo, o será desarmado por la fuerza, y el régimen no se ha desarmado por sí mismo”. Bush comentó que la ONU era “un organismo muy importante”, pero que había fracasado al manejar los conflictos de Ruanda y Kosovo. En realidad, en el caso Kosovo la ONU no fue convocada, sino que la OTAN operó sin mandato del CS.
Tony Blair, declaró que “los recursos naturales iraquíes serán utilizados en beneficio del pueblo iraquí”.
Para Bush y Blair las resoluciones anteriores de la ONU ya les conferían autoridad para lanzar un ataque militar contra Irak sin necesidad de una nueva decisión del CS [649].
Tanto Bush, Aznar como Blair coincidieron en que el tiempo de la diplomacia se había agotado y que sólo quedaba el ultimátum.
Francia, Rusia y Alemania convocaron a sesión del CS de la ONU. El Canciller francés Dominique de Villepin había manifestado que su gobierno vetaría toda intervención militar a Irak ante el CS. La posición de Francia estaba respaldada por, Rusia, China (miembros permanentes de CS), Alemania y Siria (miembros no permanentes del CS).
De todos modos, tanto Blair como el presidente del gobierno español, José María Aznar, instaron a realizar un último esfuerzo diplomático. Por su parte, funcionarios de la Casa Blanca indicaron que una vez que la diplomacia se agotaba, EUA estaba dispuesto a avanzar hacia el uso de la fuerza. EUA, ya tenía 225.000 efectivos en el Golfo y Gran Bretaña desplazó otros 45.000, llegando así al número estipulado por los estrategas militares para iniciar las operaciones. A estos se sumaban decenas de portaaviones y otras embarcaciones, más cerca de 600 aviones de combate.
El Canciller iraquí, manifestó que su país se había preparado por meses para ir a una guerra en cuestión de una hora y tenía miles de “mártires” dispuestos a combatir. En tanto, el gobierno de EUA ordenó el desalojo de su personal diplomático “no esencial” así como sus familiares de Israel, Siria y Kuwait. Irak mientras tanto, procedió el 15 de marzo a dividir el país en cuatro zonas militares para la distribución de unos 350.000 efectivos, a los que se sumaban unos 15.000 miembros de la fuerza de seguridad especial que constituía la guardia pretoriana de Hussein [650].
Tras la cumbre realizada en la isla portuguesa de las Azores, el presidente estadounidense exhortó a las demás naciones a apoyar el desarme “inmediato e incondicional” de Saddam Hussein. Bush recordó que EUA ya había dicho que “los países del CS debían enseñar sus cartas”, en relación con la posición que adoptaran respecto a Irak.
EUA, el Reino Unido y España habían establecido en el proyecto de resolución que presentaron el 24 de febrero del 2003, que el 17 de marzo del 2003 era el plazo límite para que el régimen de Saddam Hussein demostrara que se había desarmado plenamente. Esa resolución nunca se llegó a votar en el CS. Junto a los jefes de Gobierno del Reino Unido, Tony Blair, España, José María Aznar, y Portugal, José Manuel Durao Barroso, Bush insistió en que Irak había incumplido la resolución 1441 aprobada por la ONU y que por lo tanto afrontaba “serias consecuencias”. Por su parte, el Primer Ministro británico, Tony Blair, afirmó que “sin un ultimátum claro, más debate significa más retraso”. También advirtió de que es responsabilidad de todos respaldar la resolución 1441 y prometió un último llamamiento para “unir a la comunidad internacional” [651].
El Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, había reiterado que EUA creía que ya contaba con la autoridad legal como para ir a la guerra, sin necesitar una segunda resolución en la ONU: “Por supuesto que me hubiera gustado que otros llegaran a nuestra conclusión de que hay una completa falta de cumplimiento por parte de Saddam Hussein, algo que todos vemos en estos juegos. (...) Claro que me hubiera gustado ver una segunda resolución, porque hubiera ayudado a nuestros amigos con algunas de sus dificultades políticas. Pero, ¿necesitamos una segunda resolución? [652]
Ante el seguro veto francés, EUA, Gran Bretaña y España retiraron la segunda propuesta de resolución. Con esta decisión se cerraron las puertas para la diplomacia. Para los franceses, se trató de una victoria con sabor a nada en la ONU. Poco después de conocida la decisión del bloque estadounidense-anglo-español, el Embajador francés Jean-Marc de La Sabliere dijo que en las consultas privadas “la mayoría del Consejo confirmó que no desea el uso de la fuerza”.
El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer comentó que “El Consejo de Seguridad se mostró incapaz de actuar para hacer aplicar sus propias resoluciones (...) y hacer desarmar a Saddam Hussein. Llegó el momento de la verdad”. En un discurso que dio Bush al pueblo norteamericano dijo que “Para evitar un conflicto militar, Saddam Hussein no tiene otra opción que abandonar el país. La ventana diplomática está cerrada ahora” [653].
Los inspectores de la ONU que estuvieron en Irak para verificar el desarme, abandonaron Bagdad el 18 de marzo del 2003 con un sentimiento de frustración, y algunos con rabia por haber sido utilizados y luego desechados, sin considerar la importancia de su trabajo para evitar la guerra. Un científico explicó a la prensa internacional que: “nunca antes en mi carrera tuve una frustración tan grande. Nosotros somos profesionales. Vinimos a hacer un trabajo que si bien sabemos que depende del poder político emanado del Consejo de Seguridad de la ONU, creíamos que iba a ser profesional, que iban a respetar nuestra opinión como expertos (...) lo que ocurrió (...) es que se lanzan a la guerra (...) los que vinimos a buscar vestigios de un plan de energía atómica no encontramos absolutamente nada. Eso lo dejó muy en claro nuestro jefe, el señor Al-Baradei, pero EUA no quiso escuchar (...) acá no se encontró nada fuera de lo común. No vimos ningún elemento químico que pueda ser considerado un arma de destrucción masiva. Y cuando encontramos los misiles, que tampoco estaban preparados para transportar cabezas con químicos, los iraquíes ofrecieron empezar a destruirlos. Y no es que los misiles Al-Samud 2 fueran de tan largo alcance. Lo que pasa es que estaban preparados para alcanzar entre 140 y 240 kilómetros si se les ponía un ‘booster’, un segundo motor (...) si encuentran algo los marines estadounidenses que lleguen aquí, todos vamos a sospechar que lo pusieron para justificar la invasión. Debieron dejarnos terminar. Necesitábamos dos o tres meses más, nada más” [654].
EUA comenzó a invadir desde Kuwait y a bombardear Irak el 20 de marzo del 2003 y prometió un ataque masivo sin precedentes para derribar al gobierno del Presidente Saddam Hussein [655].
El objetivo de la intervención, tenía que ver, según el gobierno norteamericano, con “democratizar” al Medio Oriente, usando como modelo a Irak [656]. ¿Por qué querría el gobierno norteamericano pretender democratizar al Medio Oriente? ¿Razones humanitarias, o gobiernos funcionales a sus intereses? Dada la cultura en Medio Oriente, ¿sería factible democratizarlo, al menos de esta manera tan traumática? ¿El pueblo estaría preparado para esa democratización, existen líderes demócratas o EUA impondría a su gente, como lo hizo en el caso Afganistán?
Lo cierto es que los fundamentos del mantenimiento de la paz fueron pisoteados. La prohibición del recurso a la fuerza y a las conquistas territoriales resultantes, el respeto a la integridad territorial y a la independencia política de los otros pueblos, fueron ignorados.
El presidente de EUA, George W. Bush, en un mensaje radial dirigido al pueblo norteamericano el 5 de abril del 2003, justificó la guerra contra Irak señalando que las fuerzas de la coalición “sirven a una causa grande y justa, porque las naciones libres no van a sentarse a esperar a que sus enemigos planeen otro 11 de setiembre, esta vez quizá con terror químico, biológico o nuclear (...) al defender nuestra propia seguridad, estamos liberando al pueblo iraquí de uno de los regímenes más crueles de la tierra” [657].
El marco legal utilizado por el gobierno norteamericano como argumento de la invasión fue la Resolución 687 del CS de la ONU, que establece los requisitos para Irak luego de la Guerra del Golfo de 1991.
El Pacto Brian-Kellogg del 26 de Agosto de 1928, establecía la no utilización de la guerra como instrumento de política nacional y acordaba no buscar la resolución de las disputas, cualquiera fuera su origen, por otros medios que no fueran los pacíficos. El Tratado sirvió solamente una vez como base para una solución pacífica: en el año 1929, en el conflicto entre China y la URSS, sobre la línea de ferrocarril en Manchuria. Dicha solución quedó sin efecto en 1930-1931, cuando Japón, sin declaración de guerra, inició la ocupación de Manchuria; su aplicación fue igualmente imposible en 1935, con ocasión de la agresión italiana a Etiopía y en las siguientes agresiones fascistas y nazistas en Europa [658].
En el caso Irak (2003) el gobierno de George W. Bush rompió, entre otras cosas, con este Pacto. Pero, lo más grave, fue que Irak, al ser atacado por EUA sin la autorización del CS de la ONU, debía esgrimir el uso de la legítima defensa; es más, el CS de la ONU debió intervenir inmediatamente, de acuerdo con los establecido por la Carta de la ONU, para frenar el conflicto y buscar una solución pacífica, que, en definitiva era la que se venía buscando a través de los inspectores de armas de la ONU.
Ninguna de estas circunstancias se dio, procediendo el “derecho” del más fuerte, sin que la “comunidad internacional” tuviera poder suficiente como para hacer que el derecho internacional y los pactos se cumplieran.
El Papa Juan Pablo II condenó el 25 de Marzo del 2003, el uso de la guerra como instrumento para resolver conflictos entre los Estados, a excepción de la “lícita defensa contra el agresor”, y revindicó a los movimientos pacifistas que demuestran que la opción bélica es repudiada por gran parte de la humanidad [659]. De esta manera, planteó la posibilidad de que Irak se defendiera legítimamente frente al agresor EUA, que decidió atacar por motivos que estuvieron más cerca de lo político que de la defensa nacional que George W. Bush esgrimió.
Es más, cuando el CS se encuentra bloqueado por un veto, la AG puede sustituirlo. Lo hizo en el pasado, por iniciativa del Secretario de Estado de EUA, Dean Acheson, en el caso de Corea (1950), creando y haciendo adoptar por la AG de la ONU el 3 de noviembre de 1950 la Resolución 377 A (V) “Unidos Para la Paz” [660], a pesar de que la AG tiene explícitamente prohibido hacer recomendaciones sobre temas que se encuentran en la agenda del CS. Esta rehabilitación del rol de la AG sería muy fecunda para el futuro de la ONU, amenazada por el naufragio a causa de su impotencia.
En la década de los ‘90, los Estados africanos occidentales, incluyendo a Nigeria y Ghana, intervinieron en las guerras civiles de Liberia y Sierra Leona. El CS no aprobó este procedimiento. La campaña de la OTAN contra Belgrado para prevenir la “limpieza étnica” en Kosovo (1999) también careció de una resolución del CS.
Con el inicio de los acontecimientos bélicos, se planteó la necesidad de una reunión de emergencia del CS de la ONU, por pedido de los países integrantes de la Liga Arabe y el Movimiento de Países No Alineados. El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, propuso al CS una resolución de ayuda humanitaria que estuviera basada en el programa “petróleo por alimentos”, dado que poseía la infraestructura necesaria para hacer llegar la ayuda a la población, que con la guerra se veía privada de toda ayuda, al haberse suspendido el programa.
Poco antes del pedido de sesión del CS por la Liga Arabe, el Vicepresidente de Irak, Taha Yassin Ramadan, había criticado a las naciones árabes por no haber tomado una posición más decidida sobre el ataque estadounidense. Ramadan dejó en claro que con palabras de condena no bastaba y llamó, sin éxito, a los miembros de la Liga Árabe a cortar el suministro de petróleo a EUA y Gran Bretaña [661].
El Canciller ruso, Igor Ivanov, señaló por su parte que la guerra en Irak era contraproducente, y llamó al fin de las hostilidades lo antes posible.
El Primer Ministro de Francia, Jean-Pierre Raffarin señaló el 3 de abril del 2003, en la víspera de la reunión de Cancilleres en París, que EUA cometió un error “moral, político y estratégico” al entrar en una guerra con Irak y lamentó “la violencia extrema”. Aclaró que Francia no era anti EUA pero señaló que la relación amistosa permitía la franqueza y que “se tendría que haber dicho que había una alternativa a la guerra”. Agregó que Francia estaba del lado de la paz y la ley y “creemos que con esta guerra se ha infringido la ley” [662].
De todas formas, la reunión de emergencia del CS no se llevó a cabo, más allá de todo comentario, mostrando, también, el grado de debilidad, por parte del resto de las potencias miembro del CS.
[649] Bush Dice que Llegó “el Momento de la Verdad” Sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 16 de Marzo del 2003.
[650] Bush: “Llega la Hora de la Verdad”, en BBC Mundo en español, 16 de Marzo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2855000/2855773.stm.
[651] Bush: “Mañana Será el Momento de la Verdad Para el Mundo”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 16 de Marzo del 2003.
[652] Día Decisivo Para la Guerra: Definen el Ultimátum a Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 16 de Marzo del 2003.
[653] No Esperarán una Resolución de la ONU Para Atacar, en Diario Clarín, Buenos Aires, 17 de Marzo del 2003.
[654] Frustración y Rabia Entre los Inspectores que Dejan Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 19 de Marzo del 2003.
[655] EUA Bombardea Irak, Mientras Inicia la Invasión por Tierra, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 20 de Marzo del 2003.
[656] Bernstein, Richard, “La Nueva Estrategia de EUA: Actuar Solo y Reconstruir el Mundo”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 24 de Marzo del 2003. Reproducido del The New York Times. Traducción: Luis Hugo Pressenda.
[657] Bush Justificó su Ataque a Bagdad, en Diario Clarín, Buenos Aires, 6 de Abril del 2003.
[658] Fenwick, Charles G., Derecho Internacional, (Buenos Aires, Editorial Omeba, 1963), págs. 787-788.
[659] “Es Lícita la Defensa Contra el Agresor”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 26 de Marzo del 2003.
[660] Verdross, Alfred, Derecho Internacional Público, (Madrid, Aguilar, 1963), págs. 444, 562. Puig, Juan Carlos, Derecho de la Comunidad Internacional, (Bs. As., Depalma, 1974), Vol. I, pág. 79 y ss.
[661] La ONU Vuelve a Hablar de Irak, en BBC Mundo en español, 25 de Marzo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2886000/2886727.stm.
[662] Opositores a Guerra Piden Rol Para ONU, en BBC Mundo en español, 4 de Abril del 2003.

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