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Observatorios espaciales Archivos - Página 2 de 12 - EsasCosasEsasCosas Observatorios espaciales Archivos - Página 2 de 12 - EsasCosas
Ruta 20 – U.S. Route 20. EE.UU.
La espiral como símbolo 46.4k vistas | publicado el febrero 13, 2015
El mapa de Ptolomeo 34.1k vistas | publicado el octubre 28, 2014
Ruta de las especias 30.4k vistas | publicado el marzo 14, 2017
Un observatorio espacial, también conocido como telescopio espacial, es un satélite artificial o sonda espacial que se utiliza para la observación de planetas, estrellas, galaxias y otros cuerpos celestes de forma similar a un telescopio en tierra. Se han lanzado una cantidad importante de telescopios espaciales a órbita desde que el Cosmos 215, considerado el primer observatorio espacial,1 2 fuese lanzado el 18 de abril de 1968, proporcionando mayor información y conocimiento del cosmos.
Estos telescopios, pueden ser parte del satélite portador, o ser el único instrumento del mismo, y pueden observar, una o varias frecuencias electromagnéticas. Como son: los rayos cósmicos, el viento solar, la radiación ultravioleta, etc. Se excluyen aquellos observatorios que solamente se dedican a obtener fotografías, con cámaras de alta resolución.
Clasificación muy interesante: http://www.letraherido.com/13040105grandestelescopios.htm#1
Pioneer 6 – Pioneer A 16/12/1965 NASA Viento solar y Rayos cósmicos
Pioneer 7 – Pioneer B 17/08/1966 NASA Viento solar y Rayos cósmicos
Pioneer 8 – Pioneer C 13/12/1967 – 1996 NASA Viento solar y Rayos cósmicos
Cosmos 215 18/04/1968 – 30/06/1972 URSS Luz visible y ultravioleta
Pioneer 9 – Pioneer D 08/11/1968 – 05/1983 NASA Viento solar y Rayos cósmicos
OAO-2 07/12/1968 – 13/02/1973 NASA Luz ultravioleta
Uhuru (SAS-1) 12/12/1970 – 01/03/1973 NASA Telescopio de Rayos X
Orión-1 19/04/1971 URSS Ultravioleta
SAS 2 15/02/1972 – 08/06/1973 NASA Rayos Gamma
Pioneer 10 12/03/1972 – 2003 NASA Viento solar y Rayos cósmicos
UVC 23/04/1972 NASA Ultravioleta
OAO-3 – Copérnico 21/08/1972 – 02/1981 NASA y SERC Telescopio de Rayos X y ultravioleta
KAO 05/1974 – 1995 NASA Infrarrojo
ANS 30/08/1974 – 02/06/1976 ISRO Rayos X y ultravioleta
Ariel V 15/12/1974 – 14/03/1980 SRC y NASA Rayos X
Aryabhata 19/04/1975 – 24/04/1975 ISRO Rayos X
SAS 3 07/05/1975 – 09/04/1979 NASA Rayos X
COS-B 09/08/1975 – 18/01/1986 ESA Rayos X y Rayos gamma
HEAO-1 12/08/1977 – 09/01/1979 NASA Telescopio de Rayos X
IUE 26/01/1978 – 30/12/1996 NASA, SRC, ESA Ultravioleta
HEAO-2 (Einstein) 13/11/1978 – 26/04/1981 NASA Telescopio de Rayos X
(Corsa-b) Hachuko 21/02/1979 – 16/04/1985 JAXA Rayos X y Rayos gamma
HEAO-3 20/09/1979 – 29/05/1981 NASA Telescopio de Rayos X y rayos gamma
Maximum Mission – SMM 14/02/1980 – 02/12/1989 NASA Erupciones solares
IRAS 25/01/1983 – 21/11/1983 NASA, NIVR, SERC Infrarrojo
Tenma – ASTRO-B 20/02/1983 – 17/12/1988 JAXA Rayos X y Rayos gamma
Astron 23/03/1983 – 1989 Rusia Rayos X y Ultravioleta
EXOSAT 26/04/1983 – 06/04/1986 ESA Telescopio de Rayos X
ASTRO-C – (Ginga) 05/02/1987 – 01/11/1991 ISAS Rayos X
Hipparcos 18/08/1989 – 17/08/1993 ESA Cartografía de la Vía Láctea
COBE 18/11/1989 – 1993 NASA Microondas
Granat 01/12/1989 – 27/11/1998 IKI y CNRS Rayos X y rayos gamma
Hubble 24/04/1990 NASA y ESA Reflector, varios
ROSAT 01/06/1990 – 12/02/1999 DLR Telescopio de Rayos X
Gamma 11/07/1990 – 28/02/1992 RSA Rayos Gamma
Ulysses 06/09/1990 – 30/06/2009 NASA y ESA Sol, Planetas solare y objetos menores
Astro 1 02/12/1990 – 11/12/1990 NASA Rayos X y ultravioleta
Compton – CGRO 05/04/1991 – 04/06/2000 NASA Rayos Gamma
Yohkoh – SOLAR-A 30/08/1991 – 14/12/2001 ISAS Planetas solare y objetos menores
Extreme Ultraviolet Explorer EUVE 07/06/1992 – 30/01/2002 NASA Telescopio del Ultravioleta
SAMPEX 03/07/1992 – 30/06/2004 NASA Partículas energéticas
Asuka (ASKA) – ASTRO-D 20/02/1993 – 14/07/2000 JAXA Rayos X y Rayos gamma
Spartan 201 08/04/1993 NASA Varios
Alexis 25/04/1993 – 29/04/2005 LANL Rayos X
CGS/Wind – Clementine 01/11/1994 NASA Planetas solare y objetos menores
Astro 2 02/03/1995 – 18/03/1995 NASA Ultravioleta
IRTS 18/03/1995 – 15/04/1995 ICEA & NASDA Infrarrojo
IEH-1 07/09/1995 NASA Varios
ISO 17/11/1995 – 16/05/1998 ESA y NASA Infrarrojo
SoHO 02/12/1995 NASA y ESA Observatorio solar
RXTE 30/12/1995 – 05/01/2012 NASA Telescopio rayos X
MSX 24/04/1996 – 26/02/1997 USN Infrarrojo
BeppoSAX 30/04/1996 – 29/04/2003 ASI e NIVR Telescopio de Rayos X
ORFEUS-SPAS 19/11/1996 – 07/12/1996 NASA y DARA Ultravioleta
HALCA – MUSAS-B
– VSOP 12/02/1997 – 30/11/2005 ICEA Radio, onda larga
Minisat-01 – LEGRI 21/04/1997 – 26/02/2002 INTA Rayos X y Rayos gamma
IEH-2 07/08/1997 – 19/08/1997 NASA Varios
Advance Composition Explorer 25/08/1997 NASA Observatorio Rayos cósmicos
Cassini/Huygens 15/10/1997 NASA, ESA, ASI Planetas solare y objetos menores
AMS-01 03/06/1998 Varios Partículas energéticas
IEH-3 29/10/1998 – 07/11/1998 NASA Varios
SWAS – Explorer 74 06/12/1998 – 21/07/2004 NASA Ondas submilimétricas
WIRE 05/03/1999 – 10/05/2011 NASA Infrarrojo
ABRIXAS 28/04/1999 – 01/05/1999 DLR Rayos X
FUSE 24/06/1999 – 06/09/2007 NASA, CNES y CSA Ultravioleta
Chandra – (AXAF) 23/07/1999 NASA Telescopio de Rayos X
XMM-Newton 10/12/1999 ESA Telescopio de Rayos X
HETE-2 Explorer-2 09/10/2000 NASA Rayos Gamma y Rayos X
ATIC 28/12/2000 NASA Observatorio Rayos cósmicos
Odín 20/02/2001 SSC Astrofísica y microondas
WMAP 30/06/2001 – 28/10/2010 NASA Teoría y origen del universo.
INTEGRAL 17/02/2002 ESA, NASA Rayos Gamma – X – visible
BOOMERanG 06/01/2003 – 21/01/2003 Observatorio Rayos cósmicos
CHIPSat 13/01/2003 – 11/04/2008 NASA Ultravioleta
GALEX 28/04/2003 – 28/06/2013 NASA Galaxias en ultravioleta
MOST 30/06/2003 CSA Búsqueda planetas extrasolares
SIRTF – Spitzer 25/08/2003 NASA Infrarrojos. Objetos fríos, visible
STSat–1 – Kaistsat 4 27/09/2003 – 10/2005 KARI Ultravioleta
SWIFT 20/11/2004 NASA y otros Fuente de rayos gamma y otros
ASTRO-EII – (Suzaku) 10/07/2005 – 02/09/2015 ISAS y NASA Telescopio de Rayos X
ASTRO-F (Akari) 21/02/2006 – 24/11/2011 JAXA y ESA Infrarrojo
Pamela 11/06/2006 Italia Detección de partículas, materia oscura
Corot 27/12/2006 – 24/06/2013 CNES, ESA, etc. Búsqueda planetas extrasolares
AGILE 23/04/2007 ASI Telescopio rayos gamma
Gravity Probe B 20/04/2008 NASA Teoría relatividad y gravedad
Fermi (GLAST) 11/06/2008 NASA y otros Fuente de rayos gamma
IBEX – Explorer 91 19/10/2008 – 16/08/2016 NASA Partículas energéticas sistema solar
Kepler 06/03/2009 – 01/05/2013 NASA Búsqueda planetas extrasolares
Herschel 14/05/2009 – 29/04/2013 ESA Infrarrojo lejano, Ondas submilimétricas
Planck 14/05/2009 – 10/12/2014 ESA Infrarrojo lejano, Ondas submilimétricas
WISE 14/12/2009 – –/–/2011 NASA Infrarrojo
SDO 11/02/2010 NASA Observatorio solar
SOFIA 05/2010 NASA y DLR Infrarrojo (aerotransportado)
AMS-02 16/05/2011 Varios Partículas energéticas
Spektr-R – RadioAstron 18/07/2011 Rusia y otros Radioastronomía
Juno 05/08/2011 NASA Estudio de Júpiter
NuSTAR 13/06/2012 NASA Telescopio espectroscópico nuclear conjunto
NEOSSat 15/02/2013 CSA Asteroides y basura espacial
BRITE-A-1 – UniBRITE-1 25/02/2013 Austria Astronomía óptica
BRITE-A-2 – Tugsat-1 25/02/2013 Canadá Astronomía óptica
IRIS 28/06/2013
Hisaki – Sprint-A 14/09/2013 JAXA Ultravioleta
BRITE-PL-1 – LEM 21/11/2013 Polonia Astronomía óptica
Gaia 19/12/2013 ESA Cartografía de la Vía Láctea
BRITE-CA-1 – CAN-X-3 19/06/2014 CSA Astronomía óptica
BRITE-CA-2 – CAN-X-3 19/06/2014 CSA Astronomía óptica
BRITE-PL-2 – Heweliusz 19/08/2014 Polonia Astronomía óptica
ASTROSAT 28/09/2015 India Telescopio de Rayos X, ultravioleta y visible
LISA Pathfinder 03/12/2015 ESA Ondas gravitacionales
DAMPE – Wukong 17/12/2015 China Partículas energéticas
ASTRO-H – Hitomi 17/02/2016 – 24/03/2016 JAXA Telescopio de Rayos X
UFFO 28/04/2016 Varios Rayos Gamma
Hisaki (ひさき, ‘más allá del Sol’) o SPRINT-A (Spectroscopic Planet Observatory for Recognition of Interaction of Atmosphere), también conocido como SPRINT-A/EXCEED -o en japonés como wakusei bunkou kansoku eisei (惑星分光観測衛星, ‘satélite para espectroscopía planetaria’)
Mission type: Ultraviolet astronomy
Operator: JAXA
COSPAR ID: 2013-049A
SATCAT №: 39253
Website: www.jaxa.jp/projects/sat/sprint_a/
Mission duration: 1 year
Bus: NEXTAR NX-300L
Launch mass: 340 kg (750 lb)
Dimensions: 4×1×1 m (13.1×3.3×3.3 ft)
Launch date: 14 September 2013, 05:00 UTC
Rocket: Epsilon
Launch site: Uchinoura
Reference system: Geocentric
Regime: Low Earth
Semi-major axis: 7,431.52 kilometres (4,617.73 mi)[1]
Eccentricity: 0.0136807[1]
Perigee: 958 kilometres (595 mi)[1]
Apogee: 1,162 kilometres (722 mi)[1]
Inclination: 29.72 degrees[1]
Period: 106.27 minutes[1]
Epoch: 23 January 2015, 18:21:14 UTC[1]
HISAKI, también conocido como el Observatorio espectroscópico Planet para el reconocimiento de la interacción de la atmósfera (SPRINT-A) es un satélite de astronomía ultravioleta japonesa operado por la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA). La primera misión del programa Pequeño Científico satélite, [2] que fue lanzado en septiembre de 2013 en el primer vuelo del cohete Epsilon.
HISAKI fue nombrado después de un cabo HISAKI (火 崎 literalmente Cabo fuego?) Utilizado por los pescadores locales para orar por un viaje seguro en la parte oriental de Kimotsuki, Kagoshima cerca del Centro Espacial Uchinoura, pero tiene el significado adicional de «más allá del Sol». [ 3] [4] Un nombre antiguo para la misión era EXCEDER (ultravioleta extremo espectroscopio para exosféricos Dinámica). [5]
HISAKI lleva un espectrómetro ultravioleta extremo que se utiliza para estudiar la composición de las atmósferas y el comportamiento de las magnetosferas de los planetas del sistema solar. [6] Diseñado para una misión de un año, HISAKI será operado en una órbita baja de la Tierra con un perigeo de 950 km (590 millas), un apogeo de 1.150 km (710 millas), 31 grados de inclinación y un periodo de 106 minutos. [ 7]
Un Epsilon se utilizó para lanzar HISAKI. Haciendo su primer vuelo, el cohete Epsilon cuatro etapas [8], voló desde el complejo de lanzamiento de un cohete Mu en el Centro Espacial Uchinoura. El lanzamiento se produjo a las 05:00 UTC el 14 de septiembre de 2013, tras un intento de lanzamiento fregado el 27 de agosto de 2013. [9] Después de su inserción exitosa en órbita y el despliegue de sus paneles solares, el satélite fue renombrado HISAKI, habiendo sido designado SPRINT-A hasta ese punto. [10]
Lanzamiento del obse rvatorio espacial Hisaki y el primer vuelo del cohete Epsilon
La agencia espacial japonesa JAXA ha lanzado hoy sábado 14 de septiembre a las 04:45 UTC el primer cohete Epsilon desde el Centro Espacial de Uchinoura con el observatorio espacial Hisaki (SPRINT-A) a bordo. Se trata de la primera misión de un cohete Epsilon (E-X/F-1) y la primera de la serie de satélites científicos de bajo coste SPRINT.
Lanzamiento del primer cohete Epsilon (JAXA).
Hisaki es un observatorio espacial de la agencia espacial japonesa JAXA destinado a estudiar las atmósferas de los planetas del Sistema Solar desde la órbita baja terrestre. Es el primer telescopio espacial diseñado exclusivamente para analizar la dinámica d e las atmósferas de los planetas Venus, Marte, Júpiter y Saturno.
Observatorio espacial Hisaki (SPRINT-A) (JAXA).
Hisaki observará la radiación ultravioleta extrema (EUV) emitida por la interacción entre las atmósferas de cada planeta (principalmente Júpiter) y su magnetosfera. Esta radiación es imposible de observar desde la superficie terrestre por culpa de la absorción de nuestra atmósfera. En aquellos mundos que no posean un campo magnético apreciable, como es el caso de Venus, la radiación ultravioleta emitida dependerá de la interacción directa de la atmósfera con el viento solar. En ambos casos, las observaciones de Hisaki permitirán comprender mejor la compleja relación existente entre las atmósferas planetarias y el viento solar. Hisaki también estudiará la exosfera de Mercurio para comparar el comportamiento del viento solar al chocar contra planetas que no poseen atmósfera. De este modo se podrán refinar los modelos atmosféricos de nuestro planeta y de los exoplanetas ya descubier tos.
Objetivos de la misión Hisaki (JAXA).
Campo de observación del instrumento EXCEED para estudiar las auroras de Júpiter y el cinturón de plasma generado por Ío (JAXA).
Representación artística de la interacción del viento solar con Marte, un mundo sin campo magnético global (JAXA).
El objetivo principal de Hisaki es la magnetosfera de Júpiter, el ‘objeto’ más grande del Sistema Solar después del Sol. Hisaki estudiará cómo se comportan las auroras jovianas y el cinturón de plasma toroidal, generado por la actividad volcánica de Ío, dependiendo de la actividad del viento solar. La observación en el ultravioleta extremo permite estimar la distribución en la densidad de iones y la temperatura de los electrones de alta energía en la magnetosfera interna. El objetivo secundario es la interacción del viento solar con Marte y Venus. En concreto, los resultados de Hisaki nos permitirán desentrañar los mecanismos que provocaron que el planeta rojo perdiese la mayor parte de su atmósfera en el pasado, complementando así a las observaciones directas de la futura sonda MAVEN de la NASA.
Dimensiones de SPRINT-A (JAXA).
Hisaki tiene una masa de 350 kg, una longitud de 4 metros y una envergadura de 7 metros con los paneles solares d esplegados (los cuales producen 900 W de potencia eléctrica). Estará situado en una órbita de 950 x 1150 kilómetros y 31º de inclinación. La misión primaria tendrá una duración de un año. El satélite se halla dividido en dos secciones, el bus o plataforma con la aviónica, los sistemas de comunicaciones y los paneles solares (SPRINT bus), y la sección de carga útil con los instrumentos. La carga útil de Hisaki es el instrumento EXCEED de 80 kg para observar en el ultravioleta extremo, dotado de un espectrómetro y una cámara de rendija. La luz ultravioleta en el rango de longitudes de onda de 55 nm a 145 nm es captada por un telescopio dotado de un espejo primario de 20 centímetros y una distancia focal de 160 cm y es dirigida al espectrómetro, que posee una resolución espectral de 0,3-1 nm y una resolución temporal de 10-100 segundos. EXCEED posee dos modos de funcionamiento. El modo de observación planetario consta de una rendija única de 78 micras con un campo de visión de 120 segundos de arco y se usará para estudiar los plasmas alrededor de Mercurio, Venus y Marte. El modo de observación ‘tipo Júpiter’ tiene un campo de visión de 400 segundos de arco para poder observar el cinturón toroidal de plasma que rodea a Ío.
Características de EXCEED (JAXA).
SPRINT-A es el primer satélite de la serie SPRINT –kogata kagaku eisei (小型科学衛星)- de pequeños satélites científicos de ISAS/JAXA. Japón planea lanzar otros satélites de la serie SPRINT con cargas útiles diferentes en los próximos años. SPRINT-B, bautizado ERG, estudiará la magnetosfera terrestre, mientras que la carga útil de SPRINT-C aún no ha sido concretada. Podría ser un observatorio de rayos X o la sonda lunar SLIM (Smart Lander for Investigating Moon). Una vez en órbita, SPRINT-A fue bautizado oficialmente como Hisaki.
Sistema óptico de EXCEED (JAXA).
Sensores de EXCEED (JAXA).
Bus de SPRINT-A (JAXA).
Hisaki (JAXA).
Hisaki (SPRINT-A) (JAXA).
Integración de Hisaki con el cohete (JAXA).
Cohete Epsilon
El Epsilon, también conocido como ELV (Epsilon Launch Vehicle) o イプシロンロケット (Ipshiron Roketto), es un pequeño lanzador espacial de tres etapas de combustible sólido capaz de situar 1200 kg en una órbita baja de 250 x 500 kilómetros de altura lanzado desde Japón. También puede colocar 700 kg en una órbita circular de 500 kilómetros o bien 450 kg en una órbita polar heliosíncrona de 500 kilómetros. Tiene una longitud de 24 metros, un diámetro de 2,6 metros y una masa al lanzamiento de 91 toneladas.
Cohete Eps ilon (JAXA).
El Epsilon es un lanzador de bajo coste para cargas de pequeño tamaño -similar en concepto al cohete Vega europeo- creado para sustituir al cohete M-V, retirado en 2006. Ha sido diseñado a partir del cohete de combustible sólido M-V y del H-IIA, actualmente en servicio. De hecho, la primera etapa del Epsilon es básicamente similar a los aceleradores SRB-A del cohete H-II, mientras que la segunda y tercera etapas derivan del M-V. Japón tiene una larga tradición en el uso de pequeños cohetes de combustible sólido gracias a los lanzadores Lambda y Mu, desarrollados por el ISAS (Institute of Space and Astronau tical Science), actualmente parte de JAXA, que culminarían en el M-V (Mu-5), en servicio entre 1997 y 2006.
Epsilon (JAXA).
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Organización: Laboratorio Astrofísico y Solar de Lockheed Martin (LMSAL)
Contratos principales: Small Explorer
Destino actual: Observación solar
Satélite de: Sol
Vehículo de lanzamiento: NASA
Aplicación: Cromosfera solar
Equipo: Observatorio Astrofísico Smithsonian
Sitio web: Web de IRIS por Lockheed Martin
Instrumentos principales: Bus
El Interface Region Imaging Spectrograph (IRIS) es un satélite de observación solar de la NASA. La misión fue financiada a través del programa Small Explorer para investigar las condiciones físicas del limbo solar, en particular la cromosfera del Sol.
El Interface Region Imaging Spectrograph consta de un bus en el satélite y un espectrómetro construido por el Laboratorio Astrofísico y Solar de Lockheed Martin (LMSAL), además de un telescopio provisto por el Observatorio Astrofísico Smithsonian. IRIS está operado por la LMSAL y el Centro de Investigación Ames de la NASA.
El instrumento del satélite es un espectrómetro de imagen ultravioleta de alta velocidad de fotogramas, proporcionando una imagen de 0,3 por segundo en arco de resolución espacial y resolución espectral sub-ångström.
La NASA anunció el 19 de junio de 2009 que el satélite IRIS fue seleccionado entre seis pequeños candidatos para una misión de exploración para estudios posteriores,1 junto con la Gravity and Extreme Magnetism (SMEX) del observatorio espacial.2
La empresa Orbital Sciences Corporation ha lanzado hoy viernes 28 de junio de 2013 a las 02:27 UTC un cohete Pegasus-XL desde el avión Lockheed L-1011 Stargazer mientras sobrevolaba el océano Pacífico con el observatorio solar IRIS de la NASA. Este bien podría ser el último lanzamiento de un cohete Pegasus.
IRIS (Interface Region Imaging Sp ectrograph) es un pequeño satélite científico construido por Lockheed-Martin para la NASA con el objetivo de estudiar el Sol en ultravioleta. Tiene unas dimensiones de 2,1 x 3,7 metros y una masa de 183 kg (incluyendo la carga científica de 96 kg). El objetivo principal de IRIS es entender como la energía y el plasma se mueven desde la fotosfera solar hacia la cromosfera y la corona, para comprender mejor el porqué de la altísima temperatura de la corona con respecto a la fotosfera. A diferencia de otras misiones, IRIS podrá observar la región de transición con alta resolución espacial (observará regiones del sol de un mínimo de 240 kilómetros de tamaño) y temporal (1-2 segundos). Estará situado en una órbita polar heliosíncrona de 620 km x 670 km con una inclinación de 97,89º y un periodo de 97 minutos. La misión primaria tendrá una duración de dos años.
Preparativos para el lanzamiento del satélite en diciembre de 2012.
IRIS (NASA).
El vehículo no transporta ningún tipo de combustible para maniobras orbitales. Posee dos paneles solares de 0,64 x 1,3 metros que alimentarán a los sistemas de la nave (la potencia consumida total es de 340 W). Los datos se transmitirán a la Tierra en banda X a una tasa de 15 Mbps durante 15 sesiones cada jornada, lo que hace un total de 60 GB al día. El instrumento IRIS es un espectrógrafo y cámara ultravioleta multicanal acoplado a un telescopio de 20 centímetros de diámetro. Los detectores CCD poseen una resolución espacial entre 0,33 y 0,4 segundos de arco. IRIS trabajará en el ultravioleta lejano (1332-1358 Å y 1390-1406 Å) y ultravioleta cercano (2785-2835 Å). De este modo, será regiones del sol con una temperatura de entre 5000 K y 65000 K (y hasta diez millones de kelvin durante las fulguraciones solares). En modo cámara, IRIS podrá tomar una imagen cada 5-10 segundos, mientras que en modo espectrógrafo será capaz de obtener un espectro cada 1-2 segundos.
Detalles del instrumento IRIS (NASA).
IRIS es una misión que forma parte del programa Small Explorer del Centro Goddard de la NASA y complementará las observaciones del SDO (Solar Dynamics Observatory) y Hinode. Noruega colabora con la misión aportando del centro de control primario, situado en la isla de Svalbard.
Pegasus-XL
El Pegasus-XL es un cohete de tres etapas de combustible sólido lanzado desde un avión Lockheed L-1011 TriStar. Puede situar hasta 475 kg en LEO o 175 kg en una órbita de transferencia geoestacionaria (GTO). El cohete tiene una masa de 23,269 toneladas al lanzamiento y unas dimensiones de 16,9 x 1,3 metros, con una envergadura alar de 6,7 metros.
Cohete Pegasus-XL (NASA).
La primera etapa, Orion-50SXL, tiene 10,3 metros de largo y 1,3 metros de diámetro, con un empuje de 726 kN. La segunda etapa, Orion-50XL, tiene unas dimensiones de 4,2 x 1,3 metros y un empuje de 196 kN. La tercera etapa, Orion-38, mide 1,3 x 0,97 metros y genera un empuje de 36 kN. El combustible de todas las etapas es HTPB y todas ellas han sido fabricadas por ATK.
El Pegasus-XL puede ser lanzado desde casi cualquier lugar del mundo usando el avión Lockheed L-1011 TriStar. En concreto, el TriStar usado para lanzar el Pegasus-XL en la mayoría de misiones ha sido el N140SC Stargazer (Lockheed L-1011-1-385-15 con número de serie 193E-1067).
Stargazer comenzó a volar para Air Canada en 1974 y fue adquirido por Orbital en 1992. El 21 de abril de 1997 un Pegasus-XL puso en órbita el satélite español Minisat-01 después de despegar del aeropuerto de Gando, en Gran Canaria. El lanzamiento del Pegasus desde el Stargazer es manual y está controlado por dos operadores de vuelo, que junto a dos pilotos forman la tripulación de la aeronave.
Fases del lanzamiento
– T-1 hora: despegue del Stargazer una hora antes del lanzamiento.– T- 5 segundos: suelta del Pegasus-XL desde la panza del avión a 11,9 kilómetros de altura y 0,92 Mach de velocidad.– T-0 s: encendido de la primera etapa.– T+ 76 s: apagado de la primera etapa y separación de la primera etapa a 53 km de altura.– T+ 128,3 s: separación de la cofia a 113 km.– T+ 164,8 s: separación de la segunda etapa a 177 km de altura.– T+ 546 s: ignición de la tercera etapa a 637 km.– T+ 614 s: apagado de la tercera etapa y separación de la carga útil a 646 km.
Fases del lanzamiento y trayectoria (NASA).
Preparación del cohete (NASA).
Preparación de la cofia (NASA).
Llegada de IRIS (NASA).
Integración con Stargazer (NASA).
La Nasa lanzó un telescopio espacial para estudiar la atmósfera solar
28 de Junio de 2013 06:36 am
El lanzamiento de IRIS estaba inicialmente previsto el jueves y fue retrasado 24 horas a causa de una avería de la red eléctrica en esta parte de California el fin de semana pasado. // AFP
La Nasa lanzó este jueves un telescopio espacial para desentrañar los secretos de la atmósfera baja del Sol, región desconocida donde se forman los vientos solares que azotan regularmente a la Tierra.
El satélite llamado IRIS por sus siglas en inglés (Interface Region Imaging Spectrograph) iba transportado en un cohete Pegasus XL de la empresa estadounidense Orbital Sciences, que a su vez lo lanzó desde un avión que despegó una hora antes desde la base militar de Vandenberg, en California.
El lanzamiento del cohete, de tres etapas, se efectuó a las 02H27 GMT del viernes, a unos 150 km de las costas de California.
El telescopio IRIS, cuya misión tiene un costo de 182 millones de dólares, será situado en una órbita a 643 kilómetros de la Tierra antes de desplegar sus paneles solares.
Este telescopio ultravioleta puede captar imágenes de alta resolución a pocos segundos de intervalo en esta región poco explorada del Sol situada en su superficie y su corona. La corona se extiende sobre varios millones de kilómetros diluyéndose en el espacio.
El objetivo de esta misión de al menos dos años es entender cómo se generan los vientos solares cargados de partículas magnéticas en esta zona misteriosa.
Así se podrá mejorar la previsión sobre las tempestades magnéticas que se dirigen a la Tierra y que son un factor de perturbación para la red eléctrica.
Esta región del sol es también una fuente de emisiones de rayos ultravioletas que tienen un impacto sobre la base de la atmósfera y el clima terrestre, según la Nasa.
«IRIS va a ampliar nuestras observaciones del Sol a una región hasta el momento difícil de estudiar», explicó Joe Davila, del Centro Goddard de vuelos espaciales de la Nasa y responsable científico de la misión IRIS.
Una vez que el satélite sea puesto en órbita, los ingenieros harán pruebas de funcionamiento durante un mes antes de activarlo para que empiece sus observaciones.
Primera imagen del telescopio espacial IRIS
Por @Wicho — 26 de Julio de 2013
Primera imagen del IRIS, a la izquierda, comparada con una imagen de la misma zona tomada por el Solar Dynamics Observatory – NASA/SDO/IRIS
La NASA ya ha publicado la primera imagen obtenida por el telescopio espacial IRIS, el Espectrógrafo de Imágenes de la Región de Interfaz, apenas tres semanas después de su lanzamiento: NASA’s IRIS Telescope Offers First Glimpse of Sun’s Mysterious Atmosphere.
El objetivo de este telescopio es estudiar la zona de transición o interfaz del Sol, que está entre la cromosfera y la corona. En esta la temperatura vuelve a sube, pasando de unos 4.300 a 8.300 kelvin en la fotosfera a aproximadamente 1 millón de kelvin en la parte superior de la zona de transición, y a varios millones de kelvin en la parte superior de la corona.
Los científicos tienen varias teorías que podrían explicar el proceso mediante el que esto sucede, e IRIS intentará ayudar a dilucidar cuál de ellas es la correcta, o bien a descartarlas todas, que nunca se sabe.
IRIS lleva a bordo un telescopio ultravioleta y un espectrógrafo y es capaz de ver aproximadamente un uno por ciento del Sol en cada imagen que toma, pero con una resolución de unos 275 kilómetros por pixel.
El telescopio solo ve una longitud de onda en cada toma, pero el espectrógrafo es capaz de analizar varias longitudes de onda a la vez y ver qué cantidad de cada una hay en cada toma, produciendo un gráfico de líneas espectrales que indica las longitudes de onda en las que el Sol emite más luz.
Ejemplo de líneas de emisión, no son del Sol
El análisis de estas líneas también da información sobre la velocidad, temperatura y densidad de esa parte de la atmósfera del Sol, lo que ayuda a ver cómo se mueve el calor a través de esa zona.
Con los datos obtenidos por IRIS los científicos esperan poder contestar al menos a las cuestiones de qué tipos de energía no térmica dominan en la cromosfera y más allá, de cómo regula la cromosfera la energía y la masa que reciben la corona y la heliosfera, y de cómo ascienden a través de la parte inferior de la atmósfera del Sol los flujos de energía y campos magnéticos y qué influencia tiene esto en las erupciones solares y en las eyecciones de masa coronal.
Con todo esto podremos entender un poco más cómo funciona el Sol, en concreto el proceso que es la principal fuente de luz ultravioleta que llega a la Tierra y que es también la fuente de energía del viento solar que llega a todas partes del sistema solar; también se espera que aprendamos más acerca de las erupciones solares y las eyecciones de masa y cómo la meteorología solar afecta a la Tierra.
El telescopio IRIS obtendrá la vista precisa de la energía del Sol – Lanzamiento
IRIS mostrará la cromosfera solar con más detalle del que nunca se ha observado antes
Los investigadores esperan que el más reciente observatorio solar de la NASA responda a la pregunta fundamental de cómo crea el Sol su intensa energía. Realizado su lanzamiento el jueves 27 de junio, la nave IRIS apuntará un telescopio a la región de la interfaz del Sol que se encuentra entre la superficie y la atmósfera exterior, ardiendo a millones de grados, llamada corona. Además, mejorará nuestra comprensión de cómo se mueve la energía desde la superficie del Sol a la radiante corona, calentándose desde 6.000 grados a millones de grados.
La misión de IRIS, acrónimo de Interface Region Imaging Spectrograph, apuntará hacia el Sol su telescopio espacial ultravioleta de 7 metros de largo para discernir características tan pequeñas como 150 millas de ancho. Verá en el 1 por ciento de la superficie del sol. «IRIS mostrará la cromosfera solar con más detalle del que nunca se ha observado antes», dijo Adrian Daw, científico adjunto del proyecto. «Mi opinión es que estamos obligados a ver algo que no esperábamos ver». IRIS es un Pequeño Explorador de la NASA, que complementará al Observatorio de Dinámica Solar (SDO) y las misiones Hinode, para explorar cómo funciona la atmósfera solar y su impacto sobre la Tierra. SDO e Hinode supervisan la superficie solar y la atmósfera exterior, mientras IRIS observará la región en el medio.
«IRIS funciona casi como un microscopio en relación al telescopio de SDO», dijo Jim Hall, director de la misión de IRIS. «Va a ver de cerca y va a mirar en esa región específica para ver cómo se producen los cambios en la materia y la energía en esta región. Esto nos va a aportar colectivamente una visión más completa del sol». IRIS mejorará nuestra comprensión de la región interfase donde se genera la mayor parte de la emisión ultravioleta del sol que afecta el cercano medio ambiente espacial de la Tierra y el clima de la Tierra. La actividad solar, como las eyecciones de masa coronal y las erupciones solares, también son de gran interés para los diseñadores de naves espaciales que tienen que encontrar formas de proteger los instrumentos y la electrónica de los mismos. «Siempre estamos en busca de las respuestas a por qué y todo empieza en la raíz con el sol», dijo Hall. IRIS viajará a la órbita terrestre en un cohete Orbital Sciences Pegasus XL. El Pegasus es famoso por ser el único lanzador con alas en el inventario de la NASA. Aunque es pequeño en comparación con los propulsores gigantes que envían los pesados satélites en órbita y sondas a mundos lejanos, el tamaño y la flexibilidad del Pegasus ha permitido lanzar numerosas misiones que habrían sido demasiado pequeñas para los cohetes más grandes. «Pegasus ha sido un vehículo de lanzamiento de gran éxito para la NASA», dijo Tim Dunn, director de lanzamiento de IRIS. «Hemos puesto en marcha 18 misiones exitosas con Pegasus. El equipo es muy dinámico, muy flexible. Es capaz de llevar a cabo una gran cantidad en un tiempo muy corto». En este enlace se puede ver un lanzamiento anterior del Pegasus.
El Pegasus y su carga útil IRIS se llevarán a unos 39.000 pies bajo un avión modificado L-1011 que despegará de la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea en California. En el Océano Pacífico frente a la costa de California, el avión soltará al Pegasus para iniciar la puesta en marcha. El Pegasus encenderá primero la etapa de combustible sólido cinco segundos después de su liberación y girará hacia el cielo con el ala principal dándole elevación y, con las tres aletas en la parte posterior, dirección a través de las gruesas capas de la atmósfera inferior de la Tierra. El cohete quemará su carga de combustible en 73 segundos y caerá. La segunda etapa, que no tiene alas, se encenderá 94 segundos en vuelo y empujará IRIS arriba y más rápido en el espacio. Después de eso, la tercera etapa se hará cargo después de la entrega de IRIS a su órbita unos 10 minutos después del lanzamiento. Esta misión es la última prevista para el cohete Pegasus, porque no hay pequeñas misiones de naves espaciales que se ajusten al nicho de Pegasus. El lanzamiento se llevará a cabo desde la costa oeste debido a que IRIS entrará en una órbita casi polar, lo que significa que va a cruzar el norte y las regiones del polo sur de la Tierra en cada pasada por todo el planeta. «En esa órbita, estamos viendo libremente el sol ocho meses al año», dijo Hall. Una vez IRIS esté en el espacio con sus paneles solares desplegados para proporcionar electricidad, se abrirá el telescopio. Los científicos esperan ver datos interesantes con bastante rapidez. «Creo que la mayor sorpresa vendrá una vez que se ponga en marcha la misión y comience a observar el sol», dijo Daw. Sabemos en cierta medida lo que esperamos observar y qué preguntas científicas específicas vamos a poder responder, pero siempre hay ese elemento de sorpresa».
Publicado 10 noviembre, 2016 | Por Pascual
Mission type: Astronomy
Operator: Graz University of Technology
COSPAR ID: 2013-009F
SATCAT №: 39091
Spacecraft properties: Bus; GNB
Manufacturer: University of Toronto
Launch mass: 7 kilograms (15 lb)
Launch date: 25 February 2013, 12:31 UTC
Rocket: PSLV-CA C20
Launch site: Satish Dhawan FLP
Contractor: ISRO; UTIAS
Perigee: 776 kilometres (482 mi)
Apogee: 790 kilometres (490 mi)
Inclination: 98.62 degrees
Period: 100.37 minutes
Epoch: 8 November 2013, 11:26:32 UTC[1]
TUGsat 1 (BRITE-Austria) [TU-Graz]
TUGSAT-1, también conocida como BRITE-Austria y CanX-3B, es el primer satélite austriaco. Se trata de una nave espacial astronomía óptica operado por la Universidad Tecnológica de Graz, como parte del programa internacional brillantes estrellas Explorador de destino.
TUGSAT-1 fue fabricado por la Universidad de Toronto basado en el genérico Nanosatélite autobús, y tenía una masa en el lanzamiento de 7 kilogramos (15 libras) [2] (más otros 7 kg para el sistema de separación Xpod). La nave se encuentra en forma de cubo, con cada lado que mide 20 centímetros (7,9 pulgadas). [3] Se utilizará el satélite, junto con otros cinco naves espaciales, para llevar a cabo observaciones fotométricas de las estrellas con una magnitud aparente de más de 4.0 como se ve desde la Tierra. [4] TUGSAT-1 fue uno de los dos primeros satélites BRITE que se lanzará, junto con el austro-canadiense UniBRITE-1 nave espacial. Cuatro satélites más, dos canadienses y dos polaca, se pusieron en marcha en fechas posteriores.
La nave espacial TUGSAT-1 fue lanzada a través de la Universidad de programa de sistema de lanzamiento Nanosatélite de Toronto, como parte de la puesta en marcha de NLS-8, junto con UniBRITE-1 y AAUSAT3. [5] El lanzamiento NLS-8 fue subcontratada a la Organización India de Investigación Espacial (ISRO), que coloca los satélites en órbita usando un Polar Satellite Launch Vehicle (PSLV) en la configuración PSLV-CA, que volaba de la primera plataforma de lanzamiento en el Espacio de Satish Dhawan Centro. [6] La nave espacial NLS eran cargas útiles secundarias sobre el cohete, cuya misión principal era desplegar el satélite de investigación del océano SARAL franco-indio. Zafiro de Canadá y NEOSSat-1 nave espacial, y del Reino Unido Strand-1, también se realizaron por el mismo cohete en virtud de contratos de lanzamiento separados. [2] El lanzamiento tuvo lugar a las 12:31 GMT el 25 de febrero de 2013, y el cohete desplegó todas sus cargas útiles con éxito. [7]
TUGSat 1 (Technische Universität Graz vía satélite), también conocido como BRITE-Austria (BRIght star blanco Explorer – Austria), es una misión planeaba hacer observaciones fotométricas de algunas de las salidas más brillantes en el cielo para examinar estas estrellas de variabilidad. Las observaciones tendrán una precisión por lo menos 10 veces mejores que se puede lograr usando observaciones basadas en tierra y será empaquetado dentro de un nanosatélite de CanX-clase.
The orbits and ground station network of the BRITE-constellation (image credit: UTIAS/SFL)
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Mision tipo: Astronomía
Operador: University of Vienna
COSPAR ID: 2013-009G
SATCAT №: 39092
Salida de la misión
Cohete: PSLV-CA C20
Lanzado desde: Satish Dhawan FLP
Lanzamiento del PSLV-C20 (ISRO).
Perigee: 777 kilometres (483 mi)
Period: 100.38 minutes
Epoch: 8 November 2013, 11:58:53 UTC[1]
UniBRITE-1 es, junto con TUGSAT-1, uno de los dos primeros satélites de Austria para ser lanzados. Junto con TUGSAT, que opera como parte de la constelación brillante Ex plorador de destino de los satélites. Las dos naves espaciales se lanzaron a bordo del mismo cohete, un indio PSLV-CA, en febrero de 2013. UniBRITE es una nave espacial en la astronomía óptica operado por la Universidad de Viena como parte del programa Bright Explorador de destino.
UniBRITE-1 fue fabricado por el Laboratorio de Vuelos Espaciales (SFL) de la universidad del instituto de Toronto para los estudios aeroespaciales (UTIAS), basado en el genérico Nanosatélite autobús, y tenía una masa en el lanzamiento de 7 kilogramos (15 libras) [2] ( más otros 7 kg para el sistema de separación Xpod). Se utilizará el satélite, junto con otros cinco naves espaciales, para llevar a cabo observaciones fotométricas de las estrellas con una magnitud aparente de más de 4.0 como se ve desde la Tierra. [3] UniBRITE-1 fue uno de los dos primeros satélites BRITE que se lanzará, junto con la austriaca TUGSAT-1 nave espacial. Cuatro satélites más, dos canadienses y dos polaca, van a ser lanzado en fechas posteriores.
UniBRITE-1 podrá observar las estrellas en el rango de color rojo mientras que TUGSAT-1 lo hará en azul. Debido a la opción multicolor, se separan los efectos geométricos y térmicos en el análisis de los fenómenos observados. Los satélites mucho más grandes, tales como MOST y CoRoT, ambos no tienen esta opción de color. Será de gran ayuda en el diagnóstico de la estructura interna de las estrellas. [4] UniBRITE-1 por fotometría medir las oscilaciones de bajo nivel y las variaciones de temperatura en las estrellas más brillantes que la magnitud visual (4,0), con una precisión sin precedentes y la cobertura temporal no pueda conseguirse mediante métodos terrestres. [2]
El satélite UniBRITE-1 junto con TUGSAT-1 y AAUSAT3 se puso en marcha a través de la Universidad de programa de sistema de lanzamiento Nanosatélite de Toronto, llamado NLS-8. [5] El lanzamiento NLS-8 fue subcontratada a la Organización de Investigación Espacial de la India, que puso en marcha los satélites que utilizan cohete PSLV-C20 de la primera plataforma de lanzamiento en el Centro Espacial Satish Dhawan. [6] La nave espacial NLS eran cargas útiles secundarias sobre el cohete, cuya misión principal era desplegar el satélite de investigación del océano SARAL indo-france sa. Zafiro de Canadá y NEOSSat-1 nave espacial, y del Reino Unido Strand-1, también se realizaron por el mismo cohete en virtud de contratos de lanzamiento separados. [2] El lanzamiento tuvo lugar a las 12:31 GMT el 25 de febrero de 2013, y el cohete desplegó todas sus cargas útiles con éxito. [7] [8]
BRITE y UniBRITE
BRITE (CanX-3B o TUGSat-1) y UniBRITE (CanX-3A) son dos nanosatélites similares de 14 kg y 20 cm de arista construidos para el programa canadiense CanX (Canadian Advanced Nanospace eXperiments) de la Universidad de Toronto, también conocido como BRITE (BRIght-star Target Explorer). Su objetivo es observar el cielo para buscar estrellas variables. BRITE y UniBRITE han sido desarrollados en colaboración con la Universidad de Graz, Austria, de ahí que el BRITE también se llame TUGSat-1 (Technische Universität Graz Satellit). Ambos satélites incorporan un telescopio de 20 cm de diámetro, pero BRITE lleva un filtro azul.
BRITE y UniBRITE (ISRO).
Photo of the TUGSat-1 / BRITE-Austria nanosatellite (image credit: TU Graz)
Ground coverage of BRITE-Austria for the ground station network (image credit: TU Graz)
Publicado 9 noviembre, 2016 | Por Pascual
NEOSSat (15/02/2013)
Mission type: Asteroid detection
Operator: CSA, DRDC[1]
COSPAR ID: 2013-009D
SATCAT №: 39089
Website: neossat.ca
Mission duration: Primary mission: 1 year[2]; Elapsed: 3 years, 7 months and 15 days
Bus: Multi-Mission Microsatellite Bus[3]
Manufacturer: David Florida Laboratory, Spectro, Microsat Systems[4]
Launch mass: 74 kg (163 lb)[5]
Dimensions: 137 × 78 × 38 cm (54 × 31 × 15 in)[5]
Power: 45 watts[5]
Launch date: February 25, 2013, 12:31 UTC
Contractor: ISRO/Antrix
Regime: Sun-synchronous[6]
Semi-major axis: 7,155.78 km (4,446.40 mi)[7]
Perigee: 776 km (482 mi)[7]
Apogee: 792 km (492 mi)[7]
Inclination: 98.61 degrees[7]
Period: 100.41 minutes[7]
Mean motion: 14.34[7]
Epoch: January 24, 2015, 10:52:44 UTC[7]
El Cercano a la Tierra objetos de vigilancia por satélite (NEOSSat) [8] es un microsatélite de Canadá utilizando a 15 cm de apertura f / 5,88 telescopio Maksutov similar a la de la nave espacial más, de 3 ejes estabilizado con estabilidad de apuntamiento de ~ 2 segundos de arco en un ~ 100 segunda exposición. Está financiado por la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y la Investigación de la Defensa y Desarrollo de Canadá (DRDC), [1] y buscará los interiores a la órbita terrestre (IEO) asteroides, [9] [10] a entre 45 y 55 grados de elongación solar y de 40 a 40 grados de latitud eclíptica. [3]
NEOSSat es un microsatélite tamaño de una maleta que mide 137 × 78 × 38 centímetros (54 × 31 × 15 pulgadas), incluyendo deflector telescopio, y un peso de 74 kilogramos (163 libras). [5] [11] Está alimentado por el arseniuro de galio (GaAs) células solares colocadas en los seis lados de su marco; [5] toda la nave espacial utiliza alrededor de 80 vatios de potencia [12] con los sistemas centrales de autobuses que consumen un promedio de 45 vatios [5,. ] La nave espacial utiliza ruedas de reacción en miniatura para el control de la estabilización y la actitud, [13] [14] y barras de torsión magnéticos para volcar exceso de momento, empujando contra el campo magnético de la Tierra, [13] [5] por lo que no de a bordo se requiere de combustible para el funcionamiento. [14]
NEOSSat es un descendiente de satélite más temprano de Canadá. Fue construido en el Multi-Misión de microsatélites autobús, el cual fue creado usando los datos del desarrollo de la mayoría. [10] Su carga científica incluye un telescopio del mismo diseño que en la mayoría de que, [3] [6] y utiliza detectores CCD piezas de la misión más. [6]
El único instrumento se encuentra a 15 centímetros (5,9 pulgadas) telescopio Maksutov-Rumak con un campo de 0,86 grados de visión y / 5.88 relación focal f. [5] la luz entrante se divide y se centró en dos enfría pasivamente 1024 × 1024 pixel CCD, [5] que se utiliza por los proyectos Ness y HEOSS y la otra por el rastreador de estrellas de la nave espacial. [13] Puesto que el telescopio está dirigido relativamente cerca del Sol, que contiene un deflector para proteger a sus detectores de luz solar intensa. [6] La cámara toma la ciencia exposiciones 100 segundos de duración, lo que le permite detectar objetos celestes hasta la magnitud 20. [6] control de actitud de NEOSSat le permitirá mantener estabilidad de apuntamiento de menos de un segundo de arco durante todo el segundo periodo de exposición de 100. [5] [14] Se llevará hasta 288 imágenes por día, [6] la descarga de varias imágenes a la estación de tierra canadiense con cada pasada. [10]
NEOSSat fue originalmente programado para su lanzamiento en 2007, [15] pero los retrasos fijarlo de nuevo hasta el año 2013. [16] Junto a otra nave espacial canadiense, Sapphire (un satélite de vigilancia militar), y otros cinco satélites, NEOSSat lanzaron el 25 de febrero de 2013, desde el Centro Espacial Satish Dhawan en Sriharikota, India, a las 12:31 UTC bordo de un cohete PSLV-C20 indio. [17] [18]
El satélite NEOSSat llevará a cabo tres misiones.
La nave espacial demostrar la utilidad de la Multi-Misión de microsatélites autobús (MMMB) como parte de los esfuerzos de la CSA para desarrollar un bus multi-misión asequible. [19] [20]
Cerca de Vigilancia Espacial de la Tierra (NESS), [8] conducido por el investigador principal Alan Hildebrand, de la Universidad de Calgary, utilizará NEOSSat para buscar y realizar un seguimiento de asteroides cercanos a la Tierra dentro de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, incluyendo asteroides en las clases de Aten y Atira . Estos asteroides son particularmente difíciles de detectar desde la superficie de la Tierra, ya que suelen ser posicionados en el cielo con luz natural o con luz crepuscular, cuando la luz de fondo del Sol hace que tales objetos débiles invisible. Esta forma de luz parásita no es un problema para un telescopio en órbita, por lo que incluso un telescopio de abertura pequeña como aquélla en la NEOSSat capaz de detectar asteroides débiles. El equipo científico NESS espera ser capaz de detectar muchos de estos asteroides tan débiles como magnitud visual 19. La misión NESS es financiado por el CSA.
Órbita terrestre alta de Vigilancia Espacial (HEOSS), [21] dirigido por el investigador principal Brad Wallace de DRDC, utilizará NEOSSat para llevar a cabo actividades de seguimiento de satélites experimentales. Se centrará principalmente en los satélites de los 15.000 a 40.000 km (9.300 a 24.900 millas) gama, [19], como los satélites geoestacionarios de comunicaciones, que son difíciles de rastrear a través de radar con base en tierra. Estos experimentos incluir la presentación de los datos de seguimiento a la Red de Vigilancia Espacial, como parte del papel de Canadá en el NORAD. Las actividades HEOSS están destinadas a apoyar la planificación de misiones de seguimiento para el Departamento de Defensa Nacional de satélite operativo de localización por satélite, zafiro, que se inició con NEOSSat canadiense. La misión HEOSS es financiado por DRDC.
NEOSSat, concebido originalmente bajo el nombre NESS («vigilancia del espacio cerca de la Tierra»), [22] fue propuesta por Dynacon en 2000 a DRDC y CSA como una continuación de la misión de microsatélites MÁS que era entonces la mitad de su desarrollo. Tal como fue concebido durante una fase inicial de un estudio de DRDC, habría reutilizado casi todos los diseños de equipos de la mayoría, el principal Además de ser un gran deflector externo para reducir la luz difusa que incide sobre el plano focal del instrumento, es necesario con el fin de alcanzar su objetivo de sensibilidad de detección de asteroides de magnitud 19.
Programa de Demostración de Tecnología de DRDC (TDP) aprobó CDN $ 6,5 millones de fondos para NEOSSat en 2003. A mediados de 2004 CSA había aprobado la financiación restante necesaria para iniciar la adquisición NEOSSat, y con DRDC formó un Joint Program Office para gestionar el desarrollo de la misión. [ 15] En este punto, el nombre de la nave espacial se cambió de NESS de NEOSSat. Una fase final Un estudio se llevó a cabo bajo la supervisión del CSA en 2005, y la adquisición de una fase B / C / D se llevó a cabo en 2006/07, con un tope de precio total desarrollo de CDN $ 9,8 millones (sin incluir los costes de lanzamiento). Dynacon fue seleccionada como contratista principal en 2007, momento en el que el coste total de desarrollo se informó como CDN $ 11,5 millones, con una fecha de lanzamiento blanco de finales de 2009. [23] Poco después de eso, Dynacon vendió su división espacial de Microsat Sistemas Canada Inc. (MSCI), que completó el desarrollo de NEOSSat.
A medida que avanzaba el desarrollo, mientras que el concepto de diseño básico se mantuvo, gran parte del equipo en el satélite fue reemplazado por nuevos diseños con el fin de cumplir con los requisitos impuestos por el programa Multi-Misión de microsatélites autobús de la CSA. [21] El diseño básico del instrumento se mantuvo, al igual que el diseño de la estructura básica y el control de actitud sensores y actuadores del subsistema; de a bordo fueron reemplazados computadoras y radios, los instrumentos electrónica de lectura fue rediseñado, y el instrumento «puerta» externa fue sustituido por un obturador interno.
Para el año 2012, la contribución de la CSA una subvención del programa ha aumentado en un CDN $ 3,4 M a CDN $ 8.8M, lo que implica un programa de costo total contratada de salida hasta el final de la puesta en servicio de satélite de CDN $ 15,4 millones. [24] Sin embargo, de acuerdo con una auditoría de la Agencia Espacial Canadiense, el costo total del programa a finales de 2013 fue de C $ 25 millones, incluyendo tanto el CSA y los costos DRDC, con la parte de la CSA del costo reportado en poco menos de CDN $ 13 millones. [25]
Auditoría del programa NEOSSat
En febrero de 2014, la CSA dio a conocer un informe que detalla los resultados de una auditoría del programa NEOSSat, encargado por CSA y llevado a cabo por empresas externas. [25] Esta auditoría, realizada como «un requisito de la CSA plan de evaluación de cinco años», abarca sólo el período que se inicia con la firma de los contratos NEOSSat del CSA en 2005 hasta finales de 2013. [25] Los informes destacan varios resultados negativos de la auditoría, incluyendo los retrasos en el programa, y los problemas experimentados por el satélite en órbita que han mantenido adquiera una condición operativa. Esto incluye la alimentación eléctrica del subsistema de interferir con la imagen CCD, y los retrasos en el desarrollo de software de vuelo necesaria para el funcionamiento de la cámara y el mantenimiento de naves espaciales que señala la estabilidad. [20] Estos problemas se atribuyen principalmente a la mala actuación del contratista, MSCI, así como a una percepción de que el proyecto había sido «insuficientemente financiados hasta en un 50 por ciento» desde el primer momento. [26] Sin embargo, MSCI ha puesto en duda la crítica contra la compañía, diciendo que los requisitos del programa se escriben mal y que el personal de CSA interfirieron con la construcción del satélite. [27]
Reducir el riesgo de colisión con asteroides
Gracias al lanzamiento de este satélite, Canadá se convierte en uno de los países mejor situados para catalogar la población cercana a la Tierra de asteroides y determinar los objetivos para futuras misiones de exploración espacial. Además de este control, NEOSSat también servirá para controlar la posición de los satélites y la “pérdida de espacio” para reducir al mínimo el riesgo de colisión.
Y para ello, el microsatélite tiene una gran ventaja sobre los telescopios situados en tierra: puede rastrear satélites y basura espacial en muchos lugares, sin estar limitados por su ubicación geográfica, por el ciclo día/noche o por las condiciones climatológicas.
“Creemos que, si tiene éxito, este proyecto va a ayudará a la ciencia. Nos ayudará a detectar y vigilar asteroides y cometas en el sistema solar interior. Ser capaces de predecir con suficiente antelación a la vez, un “encuentro” potencial es una parte crucial de la vigilancia del espacio, y esperamos contribuir a este objetivo tan importante“, dijo en una entrevista Guennadi Kroupnik, de la Agencia Espacial Canadiense (CSA).
El Centro de Objetos Cercanos a la Tierra de Vigilancia (NEOSSat), es un satélite, que fuera lanzado y puesto en órbita por un cohete indú, el 25 de febrero próximo pasado. El mismo porta el primer telescopio espacial dedicado a detectar y seguir asteroides, satélites artificiales, así como chatarra espacial que potencialmente podrían acercarse a la Tierra y penetrar en su atmósfera. –
La Agencia espacial Canadiense (AEC) dijo que NEOSSat, tiene el tamaño de una maleta y orbitará la Tierra a una altura de unos 800 kilómetros desde donde buscará asteroides que se acerquen al planeta, con más efectividad que los telescopios terrestres. NEOSSat, da la vuelta al mundo cada 100 minutos explorando el espacio entre el Sol y la Tierra con ese objetivo, pues Canadá asumió el compromiso de mantener seguro el espacio orbital. El NEOSSat, es el último de una familia orgullosa de satélites líderes en el mundo canadiense, en que se aplica un tipo de tecnología líder del sector que ya ha demostrado mucho éxito, por ejemplo en el seguimiento de las Oscilaciones de Estrellas (MAS) por satélite.
“Por su colocación, NEOSSat no estará limitado al ciclo de día y noche y operará las 24 horas durante siete días a la semana”, dijo la agencia canadiense en un comunicado.
El NEOSSat es el primer microsatélite experimental diseñado para detectar y seguir satélites, objetos que orbitan alrededor de la Tierra y asteroides como el 2012 DA14 que hace 10 días se acercó a sólo 27.860 kilómetros. No así a meteoritos como el que explotó en la atmosfera, a varios kilómetros por encima de unas ciudades de los Urales en Rusia y causó miles de heridos.-
Por su ubicación, no está limitado por el ciclo noche y día, pudiendo cumplir con su misión las 24 horas y los siete días de la semana. Su telescopio tomará cientos de imágenes que serán descargadas y analizadas en el Centro de Operaciones de NEOSSat, en la Universidad de Calgary. De ese modo se contribuirá con los esfuerzos internacionales de catalogar a la población cercana a la Tierra de asteroides, información que también es vital para fijar nuevos destinos en las futuras misiones de exploración espacial.
El NEOSSat seguirá y catalogará meteoritos que orbitan cerca de la Tierra.
En su otra capacidad, NEOSSat va a monitorear objetos espaciales en órbita para ayudar también a minimizar las colisiones entre ellos. NEOSSat hará un seguimiento de las posiciones entre los satélites y la “basura espacial”, como parte del proyecto de la órbita terrestre alta Sistema de Vigilancia de Investigación de la Defensa y Desarrollo de Canadá (DRDC). NEOSSat es el primer microsatélite usado para este propósito.
También se puso en órbita un satélite de uso militar
El mismo cohete indio que puso hoy en órbita al NEOSSat, el Polar Satellite Launch Vehicle (PSLV), también lanzó el microsatélite Sapphire, el primer satélite de uso totalmente militar de Canadá.
El Departamento de Defensa de Canadá dijo a través de un comunicado que el satélite “permitirá seguir objetos artificiales en la órbitas superiores”.
La información recogida por Sapphire “contribuirá a la red de vigilancia espacial de Estados Unidos lo que mejorará la capacidad de ambos países para detectar y evitar colisiones de plataformas espaciales claves con otros objetos orbitales.
El Near-Earth Object Surveillance Satellite (NEOSSat) de la Agencia Espacial Canadiense (AEC) es el primer microsatélite experimental diseñado para detectar y seguir satélites, objetos que orbitan alrededor de la Tierra y asteroides como el 2012 DA14, que hace 10 días se acercó a sólo 27.860 kilómetros.
Poco antes del paso del 2012 DA14, el objeto espacial de mayor tamaño que se ha acercado tanto a la Tierra, con sus 45 metros de longitud y unas 130.000 toneladas de peso, un gran meteorito cayó en la región rusa de los Urales, causando un millar de heridos.
AEC dijo que NEOSSat, que tiene el tamaño de una maleta, orbitará la Tierra a una altura de unos 800 kilómetros y buscará asteroides que se acerquen al planeta con más efectividad que los telescopios terrestres.
Científico comprobando la reacción del Neossat ante las radio-frecuencias
Fotografía por cortesía de Janice Lang, DRDC
La Tierra ha recibido una particular llamada de atención con la aparición de dos rocas espaciales: el amenazante asteroide DA14 y el explosivo meteorito ruso. Nuestro planeta se encuentra en una línea de fuego cósmico, y los astrónomos afirman que se ha de trabajar más a fondo en el estudio de próximas amenazas.
En los últimos años han existido algunas colisiones con satélites en órbita, y muchos amagos de accidentes espaciales con la Estación Espacial Internacional, lo que ha desembocado en una preocupación seria para los proveedores de satélites y las agencias espaciales. (Descubre el Top 10 de impactos de asteroides contra la Tierra)
Un centinela del tamaño de una maleta
Con un peso de tan solo 65 kilogramos, este “satélite-maleta” de 12 millones de dólares pasará la mitad de su vida localizando asteroides. Los investigadores dicen que podría encontrar por lo menos un centenar de nuevos asteroides durante su primer año de funcionamiento, algunos de los cuales sin órbita detectada entre la Tierra y el Sol a día de hoy.
Equipado con un parasol especial y gracias a su orientación con respecto al sol, en NEOSSat será capaz de revelar al menos el 50% de asteroides a un kilómetro de distancia de la órbita terrestre alrededor del sol.
Búsqueda celeste
Robert Jedicke, astrónomo en la Universidad de Hawai y sin relación alguna con la misión, comenta que algunos NEO (Near-Earth Object) están ocultos a la vista. Se mueven como si fueran asteroides, a gran distancia de la tierra, pero no hacen más que engañar al observador al darle a éste la impresión de estar a una distancia más distante de la que en realidad está. No se pueden ver bien, y no se puede calcular la proximidad debido a que están ocultos en el resplandor del sol.
“Encontrando los NEO que se sitúan fuera del control de los observadores permitirá poder ajustar los cálculos y evaluar los riesgos de forma más eficiente, así como poner a prueba las teorías que rigen la evolución de las órbitas de los asteroides fuera la zona del cinturón principal que rodea la Tierra”.
Si bien la tecnología para la búsqueda de asteroides potencialmente peligrosos ha madurado en el último par de décadas, la mayoría de los grandes asteroides (mucho más grandes que el asteroide ruso)que podrían causar serios daños no se han descubierto todavía, advertía Jedicke. (Descubre el Top 5 de impactos de meteoritos contra la Tierra)
“Al igual que con el meteorito de Chelyabinsk, ahora mismo no disponemos de ningún tipo de alerta o aviso ante un posible impacto en la Tierra”, afirma.
“Aunque NEOSSat suponga una importante contribución para la reducción de impactos, todavía queda mucho por hacer”.
Logotipo de la misión NuSTAR.
NuSTAR (telescopio espectroscópico nuclear conjunto) o Nuclear Spectroscopic Telescope Array es un telescopio espacial de rayos X telescopio que utiliza un telescopio Wolter para enfocar la energía de los rayos X a partir de fuentes astrofísicas, especialmente para espectroscopia nuclear, y opera en el rango de 5 a 80 keV.1 Se trata de la undécima misión de la NASA del programa Small Explorer de satélites (SMEX-11) y la primera basada en el espacio directo de imágenes de telescopio de rayos X con energías superiores a los del Observatorio Chandra de Rayos X y XMM-Newton. Fue lanzado con éxito el 13 de junio de 2012, habiendo sido previamente retrasado del 21 de marzo debido a problemas de software con el vehículo de lanzamiento.2 3
Sus objetivos principales son llevar a cabo un estudio profundo de los agujeros negros mil millones de veces más masivos que nuestro Sol, comprender cómo las partícul as se aceleran dentro de una fracción de un punto porcentual por debajo de la velocidad de la luz en las galaxias activas, y entender cómo los elementos se crean en las explosiones de estrellas masivas, que se llaman los remanentes de supernovas.
El predecesor del NuSTAR, el Telescopio de enfoque de Alta Energía (HEFT), era una versión que se colocaba en un globo que lleva a los telescopios y detectores construidos con tecnologías similares. En febrero de 2003, la NASA publicó un Anuncio del Programa Explorador de Oportunidades. En respuesta, NuSTAR se presentó a la NASA en mayo, como una de las 36 propuestas de misión que compiten.4 En noviembre, la NASA seleccionó NuSTAR y otras cuatro propuestas para un estudio de ejecución de cinco meses de factibilidad.
En enero de 2005, la NASA seleccionó al NuSTAR para el vuelo en espera de un estudio de factibilidad de un año.5 El programa fue cancelado en febrero de 2006 como resultado de los recortes presupuestarios a la ciencia. El 21 de septiembre de 2007 se anunció que el programa se había reiniciado, con un lanzamiento previsto en agosto de 2011, aunque más tarde se retrasó hasta junio de 2012.3 6 7 8
Daniel Marín 13 jun 12
La empresa Orbital Sciences Corporation ha lanzado hoy miércoles 13 de junio de 2012 a las 16:00 UTC un cohete Pegasus-XL (vehículo M48 “Dalton”) desde el avión Lockheed L-1011 “Stargazer” mientras sobrevolaba el océano Pacífico. La carga era el observatorio espacial de rayos X NuSTAR de la NASA. El avión L-1011 despegó desde la base militar Ronald Reagan para pruebas de defensa de misiles balísticos, situada en el atolón de Kwajalein. Éste ha sido el 41º lanzamiento de un cohete Pegasus y el 31º de un Pegasus-XL. La órbita inicial fue de 632,8 x 626,9 kilómetros con 6,024º de inclinación.
NuSTAR (Nuclear Spectroscopic Telescope Array) o SMEX 11 es un pequeño telescopio de rayos X de la NASA que forma parte del programa SMEX (Small Explorer) de misiones de bajo coste. Tiene una masa de 350 kg y estará situado en una órbita de 575 x 600 kilómetros de altura y 6º de inclinación. Su vida útil, limitada por la altura orbital, se estima en siete años, aunque la misión primaria durará solamente dos años. Sus dimensiones son de 1,2 x 2,2 metros al lanzamiento y 1,2 x 10,9 metros una vez en el espacio. Los paneles solares pueden generar 729 W de potencia. NuSTAR usa la plataforma LEOStar-2 de Orbital, con unas dimensiones de 1,0 x 1,1 x 0,5 metros. La misión ha salido por unos 170 millones de dólares.
Partes de NuSTAR (configuración de lanzamiento) (NASA).
A diferencia de otros observatorios espaciales de rayos X más caros y complejos -como XMM Newton o Chandra-, NuSTAR será capaz de detectar rayos X muy energéticos, en el rango de energías 6-79 keV. Hasta ahora, la mayor parte de telescopios de rayos X solamente alcanzaban los 15 keV. Por lo tanto, los objetivos de NuSTAR serán los sucesos más energéticos del Universo, provocados por agujeros negros, restos de supernovas, cuásares, estrellas de neutrones, etc.
NuSTAR está equipado con dos telescopios de rayos X de incidencia rasante con un diseño estándar Wolter-I (similar al usado en el XMM Newton de la ESA). Los telescopios tienen una longitud de 0,45 metros, un radio de 0,191 metros y una distancia focal de 10 metros. Debido a su alto poder de penetración, los rayos X no pueden ser reflejados mediante espejos convencionales, así que para poder enfocarlos hacia los instrumentos se emplean dos conjuntos de 133 paraboloides e hiperboloides concéntricos de 0,2 milímetros de espesor cada uno. Los rayos X inciden primero de forma casi paralela sobre las superficies parabólicas y luego son reflejados hacia las superficies hiperbólicas situadas detrás, las cuales consiguen enfocar los rayos X en los instrumentos. El alto número de superficies concéntricas -133- frente a las solo cuatro empleadas por el telescopio Chandra se debe a la necesidad de aumentar la superficie útil del telescopio para los rayos X más energéticos y, con ella, su sensibilidad.
Esquema del telescopio de rayos X de incidencia rasante XMM Newton (NASA).
La óptica de uno de los dos telescopios de NuSTAR (NASA).
Tan importante es la forma de los “espejos” como el material con el que están recubiertos. Otros telescopios de rayos X como XMM Newton o Chandra han empleado platino, oro o iridio para mejorar la reflectividad de las superficies. Sin embargo, estos materiales absorben los rayos X más energéticos, así que no podían ser usados en esta misión. NuSTAR emplea sin embargo un sistema multicapa con 200 pares de capas, cada una de ellas con un material denso (tungsteno o platino) y otro poco denso (silicio o carbono) que crean la reflectividad necesaria en todo el rango energético.
Para lograr un diseño compacto al lanzamiento que sea compatible con la elevada focal de un telescopio de rayos X, NuSTAR usa un mástil desplegable construido por ATK-Goleta basado en el empleado por las antenas de radar de la misión de cartografía radar (SRTM) llevada a cabo durante la STS-99 Endeavour en el año 2000. Para asegurar la correcta alineación entre el mástil y los instrumentos, NuSTAR usará dos láseres que miden la desviación de los telescopios. El despliegue tendrá lugar una semana después del lanzamiento y durará 25 minutos.
Mástil en posición plegada (NASA).
El instrumento principal de NuSTAR está formado por dos detectores de rayos X situados en el foco de cada telescopio. Cada uno consta de 32 x 32 píxeles de cadmio-zinc-teluro (CdZnTe o CZT). Las señales de los dos detectores se combinarán en Tierra para formar una única imagen. Con el fin de evitar que los rayos cósmicos o los rayos X que no procedan de los telescopios puedan llegar a los detectores, éstos están rodeados por un escudo de ioduro de cesio. Los d etectores tienen un campo de visión de 13×13 minutos de arco, una resolución angular de 50 segundos de arco y una resolución espectral de 600 eV a 6 keV y 1,2 keV a 60 keV.
Simulación de cómo verá el centro galáctico NuSTAR (abajo) comparado con el telescopio de rayos gamma Integral (NASA).
Comparación entre la sensibilidad energética de NuSTAR y otros telescopios de rayos X (NASA).
Detectores de NuSTAR (NASA).
Escudo de los detectores (NASA).
En un principio, NuSTAR debía haber tenido tres telescopios en vez de dos, pero se decidió reducir el número de unidades para evitar una posible cancelación. De hecho, entre febrero de 2006 y septiembre de 2007 la misión estuvo congelada esperando una cancelación definitiva. La fecha original del lanzamiento era 2011. El telescopio GEMS, otra misión parecida del programa SMEX, no ha tenido tanta suerte y fue cancelada el mes pasado.
Lanzamiento de un Pegasus-XL desde el Stargazer (NASA).
El Pegasus-XL puede ser lanzado desde casi cualquier lugar del mundo usando el avión Lockheed L-1011 TriStar. En concreto, el TriStar usado para lanzar el Pegasus-XL en la mayoría de misiones ha sido el N140SC “Stargazer”. El 21 de abril de 1997 un Pegasus-XL puso en órbita el satélite español Minisat-01 después de despegar del aeropuerto de Gando, en Gran Canaria. Éste ha sido el cuarto lanzamiento de un Pegasus-XL desde el atolón de Kwajalein ( 8º 43′ N, 167º 44′ E), el atolón de coral más grande del mundo y donde actualmente se encuentra el Ronald Reagan Ballistic Missile Defense Test Site. No obstante, sobre el papel Kwajalein pertenece a la República de las Islas Marshall. Para esta misión, la integración del cohete y la preparación de la carga útil tuvieron lugar en la Base Aérea de Vandenberg, California.
Atolón de Kwajalein (NASA).
– T-1 hora: despegue del “Stargazer” una hora antes del lanzamiento.– T- 5 segundos: suelta del Pegasus-XL desde la panza del avión a 11,9 kilómetros de altura y 0,92 Mach de velocidad.– T-0 s: encendido de la primera etapa.– T+ 76 s: apagado de la primera etapa y separación de la primera etapa a 53 km de altura.– T+ 128,3 s: separación de la cofia a 113 km.– T+ 164,8 s: separación de la segunda etapa a 177 km de altura.– T+ 546 s: ignición de la tercera etapa a 637 km.– T+ 614 s: apagado de la tercera etapa y separación de la carga útil a 646 km.
Integración del cohete en Vandenberg (NASA).
Integración del satélite (NASA).
NuSTAR Detecta Una Explosión Estelar Asimétrica
08.05.15.- El telescopio NuSTAR de la NASA ha encontrado evidencias de que una estrella masiva explotó de una manera desequilibrada, eyectando material en una dirección y el núcleo de la estrella en la otra.
Los resultados ofrecen la mejor prueba de que las explosiones de estrellas de este tipo, llamado Tipo II o supernovas de colapso de núcleo, son inherentemente asimétricas, un fenómeno que había sido difícil de probar hasta ahora.
«Las estrellas son objetos esféricos, pero al parecer el proceso por el cual mueren provoca que sus núcleos se vuelvan turbulentos, hirviendo y dando vueltas en los últimos segundos antes de su desaparición», dijo Steve Boggs, de la Universidad de California, Berkeley, autor principal del estudio. «Estamos aprendiendo que este chapoteo conduce a explosiones asimétricas».
El remanente de supernova del estudio, llamado 1987A, está a 166.000 años luz de distancia. La luz de la explosión que creó el remanente se hizo visible desde la Tierra en el año 1987. Mientras otros telescopios encontraron indicios de que esta explosión no era esférica, NuSTAR encontró la «pistola humeante» en forma de un radioisótopo llamado titanio-44.
«El titanio se produce en el corazón mismo de la explosión, por lo que traza la forma del motor que impulsa el desmontaje de la estrella», dijo Fiona Harrison, investigadora principal de NuSTAR en el Instituto de Tecnología de California en Pasadena. «Al observar el cambio de la energía de los rayos X procedentes de titanio, los datos de NuSTAR revelaron que, sorprendentemente, la mayor parte del material se está alejando de nosotros.»
Cuando la supernova 1987A primero iluminó nuestros cielos hace décadas, los telescopios de todo el mundo tuvieron la oportunidad única de ver cómo se desarrolló y evolucionó este evento. Primero fueron expulsados materiales exteriores, seguidos de materiales más profundos impulsados por isótopos radiactivos, como el cobalto-56. En 2012, el satélite Integral de la Agencia Espacial Europea detectó titanio-44 en 1987A. El titanio-44 continúa consumiéndose en el remanente de sup ernova debido a su larga vida útil de 85 años.
«En cierto modo, es como si 1987A todavía estuviese explotando en frente de nuestros ojos», dijo Boggs.
NuSTAR trajo una nueva herramienta para el estudio de 1987A. Gracias a la fuerte visión de rayos X de alta energía del observatorio, ha hecho mediciones más precisas de titanio-44. Este material radiactivo se produce en el núcleo de una supernova, lo que proporciona a los astrónomos una sonda directa en los mecanismos de una estrella detonada.
Los datos espectrales de NuSTAR revelan que el titanio-44 se aleja de nosotros a una velocidad de 2,6 millones de kilómetros por hora. Eso indica material eyectado arrojado hacia afuera en una dirección, mientras que el núcleo compacto de la supernova, llamado estrella de neutrones, parece haber salido en la dirección opuesta.
«Estas explosiones son impulsadas por la formación de un objeto compacto, el núcleo restante de la estrella, y esto parece estar asociado a que el núcleo de voladura salga en una dirección, y el material expulsado en otra», dijo Boggs.
Observaciones anteriores han hecho alusión a la naturaleza desequilibrada de explosiones de supernovas, pero era imposible de confirmar. Telescopios como el Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA, que ve los rayos X de más baja energía que NuSTAR, habían visto el hierro que se había calentado en la explosión de 1987A, pero no estaba claro si el hierro fue generado en la explosión o simplemente estaba en los alrededores.
Spektr-R (RadioAstron)
Publicado 7 noviembre, 2016 | Por Pascual
http://danielmarin.naukas.com/2011/07/18/lanzamiento-del-radiotelescopio-espacial-spektr-r-zenit-3f/
Radioastron en el complejo de la integración y la prueba de plataforma de lanzamiento No.31, el centro espacial de Baikonur, en julio de 2011
Nombres: RadioAstron
Tipo de misión: Radio telescopio
Operador: Rusia Centro Espacial Astro
ID COSPAR: 2011-037A
SatCat №: 37755
Sitio web: http://www.asc.rssi.ru/radioastron/
Duración de la misión: Planificada: 5 años
Transcurrido: 5 años, 1 mes de 11 días y
Autobús: Navigator [1]
Fabricante: NPO Lavochkin
Masa de lanzamiento: 3.660 kg (8.069 libras) [1]
Masa de carga útil: 2.500 kg (5.512 libras) [1]
Cohete: Zenit-3F [3] [4]
Sitio de lanzamiento: Cosmódromo de Baikonur Pad 45/1 [2]
Contratista: Roscosmos
Régimen: muy elíptica
Semieje mayor: 180,974.7 km (112,452 millas)
Excentricidad: 0.905900
Perigeo: 10,651.6 km (6.619 millas)
Apogeo: 338,541.5 km (210,360 millas)
Inclinación: 42.46 °
Período: 12769.93 min
RAAN: 67.28 °
Argumento del perigeo: 244.85 °
La media de anomalía: 3.07 °
La media de movimiento: 0,1126 rev / día
Época: 24 de de febrero de 2016, 23:21:29 UTC [5]
Telescopio principal
Diámetro: 10 m (33 pies) [1]
Longitud focal: 4,22 m (13,8 pies) [1]
Las longitudes de onda: 92, 18, 6, 1,3 cm [1]
Martes, 19 julio 2011
Un cohete Zenit-3F/Fregat colocó en órbita el 18 de julio (02:31 UTC) el primer observatorio astronómico ruso de la serie Spektr. Llamado Spektr-R o RadioAstron, será utilizado para estudios de radioastronomía.
Hacía dos décadas que Rusia no lanzaba un gran telescopio espacial. La nueva serie Spektr se ha visto retrasada repetidamente debido a problemas financieros y técnicos. Ahora, por fin, el primer observatorio se encuentra en el espacio.
El Spektr-R es un vehículo de 3.660 kg de peso construido por la empresa Lavochkin sobre una plataforma llamada Navigator. Sobre dicha plataforma se halla la antena de 10 metros de diámetro, que voló plegada durante el ascenso. Tras el despegue desde Baikonur y el funcionamiento repetido de la etapa superior Fregat, la nave se encontrará en una órbita elíptica con un apogeo de unos 335.000 km, cerca de la órbita lunar.
Cohete Zenit 3F en el momento del lanzamiento. Imagen: AFP
Su misión de 5 años supondrá la captación de señales de radio en varias longitudes de onda, para el estudio de agujeros negros, púlsares, energía oscura, etc. EL vehículo analizará también el viento solar y el polvo cósmico. A bordo se encuentran varios retrorreflectores láser para que los especialistas en la Tierra puedan determinar con precisión su órbita, cuyo período alcanzará los 9 días.
El Spektr-R podrá trabajar bajo interferometría con otros radiotelescopios terrestres, lo que aumentará la precisión de las observaciones. Por ejemplo, se le enlazará con las antenas de Arecibo, Effelsberg y el Green Bank Telescope.
El complejo permitirá estudiar las profundidades del universo con una gran precisión, explicó el director general de la corporación Lávochkin, Víctor Jártov. «Científicos de todo el mundo esperan estos datos», concluyó el especialista.
Anteriormente se informó de que la precisión del tele scopio ruso sería 250 veces mayor que la de los observatorios terrestres y 1.000 veces mayor que la del telescopio orbital Hubble, que será retirado en 2012. A diferencia de Hubble, que es un telescopio óptico, Radioastrón no registra la luz, sino las radioondas emitidas por objetos espaciales, lo que permitirá obtener imágenes de alta resolución inaccesibles para los dispositivos ópticos.
Además de Rusia, a través de la agencia Roskosmos, en el programa participan otros países, incluyendo España.
El instrumento, conocido como el “Hubble Ruso‘, en referencia al ya icónico telescopio espacial de los Estados Unidos, es varios miles de veces más potente, permitirá a los astrónomos que buscan nuevas oportunidades escudriñar distancias de miles de millones de años luz en el tiempo en el universo joven y desentrañar los misterios de los agujeros negros.
Spektr-R encontrará fenómenos extra-galáctico
“Esto nos permitirá buscar en los confines del universo con una resolución muy potente y recibir datos sobre los fenómenos extra-galácticos“, dijo que el constructor del proyecto Viktor Khartov del instituto Lavochkin de Moscú. “El mundo entero está esperando esto“, agregó.
El radiotelescopio espacial Spektr-R despliega su antena
Publicado: 23 jul 2011 13:30 GMT
La antena de la estación orbital astrofísica rusa Radioastrón (Spektr-R), considerada la más grande del mundo, fue desplegada enteramente, informa la agencia espacial rusa Roscosmos.
El radiotelescopio espacial Spektr-R despliega su antena Roscosmos
Anteriormente la antena de 10 metros de diámetro, que consta de 27 pétalos sólidos de fibra de carbono, fue plegada en forma de sombrilla.
Radioastrón estudiará los núcleos de las galaxias, los agujeros negros supermasivos, las estrellas de neutrones, los campos magnéticos y los rayos cósmicos, entre otros fenómenos. Además, los dispositivos podrán registrar efectos de la materia oscura y la energía oscura, detectar las regiones de formación de estrellas y sistemas planetarios, y medir las características de los púlsares y otras fuentes de irradiación en el espacio.
MOSCÚ (Sputnik) — El observatorio astrofísico ruso RadioAstron (Spektr R), continuará trabajando hasta finales de 2018, informó la corporación estatal Roscosmos. «El aparato espacial ‘Spektr R’ (RadioAstron), lanzado el 11 de julio de 2011, continuará trabajando hasta finales de 2018 por la decisión de la Comisión Estatal», dice el comunicado publicado en la página oficial de Roscosmos. El texto agrega que en julio de 2016 la misión internacional ‘RadioAstron’ iniciará el cuarto año del programa científico abierto y en el marco del cual las observaciones se llevarán a cabo hasta junio de 2017. El lanzamiento de la nave espacial Vostok-1 con Yuri Gagarin a bordo © Sputnik/ Todo lo que tienes que saber sobre los logros de la Cosmonáutica ruso-soviética Roscosmos afirma que los científicos de diferentes partes del mundo envían las solicitudes para participar en la investigación. El nuevo programa estudia las regiones interiores de los núcleos activos de galaxias y sus campos magnéticos, el seguimiento de los quásares más brillantes, el estudio de las nubes de vapor de agua en el universo, los púlsares y el medio interestelar, así como experimentos de la gravedad. Los artículos publicados en 2016 por grupos de científicos del proyecto en las revistas internacionales, cuentan en particular sobre una fotografía del interior de la galaxia BL Lacertae (situada a 900 millones de años luz de la tierra) con una resolución angular extrema de 20 microsegundos de arco, que permitió observar el núcleo activo de la galaxia. Satélites © NASA. Rusia lanzará en 2018 un satélite del sistema Meridian para el Ministerio de Defensa Además, con la ayuda del observatorio espacial ruso, los científicos descubrieron una extrema luminosidad del núcleo del quásar 3C273 en la constelación de Virgo, que permitió descubrir que el chorro de plasma que sale desde su núcleo activo, es mucho más brillante y más caliente de lo que se suponía (el quásar tiene una temperatura de 10 a 40 billones de grados). El RadioAstron, es un radiotelescopio espacial de 10 metros que junto con los radiotelescopios terrestres forma una sola interferometría radar. El observatorio está diseñado para una investigación fundamental astrofísica para el alcance de radio del espectro electromagnético. El RadioAstron ha logrado una resolución angular récord consiguiendo distancias entre telescopios de hasta 350.000 kilómetros.
Explorar con los dos ojos
Se han necesitado más de 30 años para crear el Spektr-R. Al principio se trataba de un proyecto que parecía de ciencia ficción: el primer telescopio tenía un tamaño de un kilómetro. Ahora, su tamaño se ha reducido a 10 metros. Se ha dicho en alguna ocasión que los RadioAstron se van a convertir en los ojos de la Tierra en el universo, y esto es algo más que una bonita metáfora.
“Cuando el telescopio está a una gran distancia de la Tierra, ‘ve’ mejor. El humano no es capaz de determinar a qué distancia está un objeto si mira con un ojo, es imprescindible mirar con los dos. El radiotelescopio lanzado crea una proyección semejante”, dice el jefe de sección del Centro Astrocósmico del Instituto de Física Lébedev, Mijaíl Popov.
Gracias a una alta resolución angular, RadioAstron consigue una detallada observación de objetos cósmicos distantes. Se están descubriendo nuevos maneras de investigación, y es posible que en un futuro próximo se resuelvan algunos de los misterios sobre los agujeros negros.
Un agujero negro es resultado de una contracción catastrófica de una cierta masa. Dentro del oscuro agujero negro, la fuerza de la gravedad es tan grande que el tiempo parece que se congela. El límite lo representa el punto de singularidad, donde tiempo y espacio pierden su significado.
Visita a los mundos paralelos
“Según la teoría actual, si nos metemos en un agujero negro es posible sobrevolar el punto de singularidad y entrar en otro universo”, dijo el subdirector del Centro Astrocósmico del Instituto de Física Lébedev, Ígor Nóvikov.
Es imposible confirmar o refutar esta hipótesis. Sin embargo, con ayuda de RadioAstron ya se pueden observar más detenidamente estos misteriosos objetos, descubrir sus propiedades y proponer nuevas teorías.
En los años siguientes, continuarán los lanzamientos en el marco de este programa. El vehículo de lanzamiento Zenit en 2014 enviará al espacio un telescopio ruso-alemán, el Spektr-RG, entre cuyas tareas se incluye la de realizar un censo radiológico de la ‘población’ de la galaxia, declaró a principios de octubre el portavoz oficial del IKI (Instituto de Investigaciones Cósmicas), Yuri Záitsev en la inauguración del Día de la Ciencia Espacial
Según sus palabras, a bordo del observatorio Spektr-RG se instalarán dos herramientas principales de investigación «El telescopio alemán eRosita y el ruso ART-XC. Cada uno de ellos trabajará en su rango de energía”, dijo Záitsev.
Aclaró que el observatorio se dirigirá al punto L2 de Lagrange, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, desde donde examinará el cielo entero con una sensibilidad sin precedentes.
“Permitirá descubrir un gran número de acumulación de galaxias, determinar los parámetros cosmológicos del universo, la historia de la formación de las galaxias y los agujeros negros”, dijo el científico.
15 años después de Granat
Además de llevar a cabo su propia investigación, el Spektr-RG debe garantizar a Rusia el regreso a la astronomía de rayos X, después de un descanso de 15 años. El anterior telescopio de rayos X, Granat, terminó su trabajo en órbita en 1999.
El programa RadioAstrom es un proyecto internacional clave por razones financieras y económicas. En condiciones de crisis como la actual, la cuestión de los precios es crítica. En este sentido, el lanzamiento del telescopio espacial de la NASA, James Webb, cuyo valor ya ha superado varios miles de millones de dólares, es significativo. El proyecto no se cancelará, pero los expertos han señalado en repetidas ocasiones que su presupuesto reduce drásticamente el costo de otras áreas de exploración espacial de EE UU.
En estas circunstancias, es evidente que solo una estrecha cooperación internacional, en particular en el marco de RadioAstron, es capaz de proporcionar la solución a tareas científico-técnicas en el campo de la cosmonáutica.
Juno es una sonda espacial dedicada al estudio del planeta Júpiter. Esta sonda forma parte del programa espacial New Frontiers de la NASA. Fue lanzada el 5 de agosto de 20112 desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Su llegada al planeta Júpiter está prevista para el mes de julio de 2016. La duración útil de la misión será de un año terrestre. La misión tendrá una duración total de
Juno está diseñada para el estudio de la atmósfera del planeta, su origen, estructura, y evolución dentro del sistema solar, y así comprender mejor la formación de este y la del propio sistema solar. Sus principales funciones, están enfocadas en la creación de un estudio y mapa de la gravedad en sus campos magnéticos, y de las auroras de Júpiter, como también de su magnetosfera.
También estudiará indicios sobre la formación del planeta, su núcleo, el agua presente en la atmósfera, sobre su masa, y sus vientos, que pueden alcanzar velocidades de hasta 618 kilómetros por hora (384 mph).4
La sonda seguirá una órbita polar alrededor del planeta Júpiter, que le permitirá una mayor protección contra la radiación que emite Júpiter.
Instrumentos de investigación de Juno
Los objetivos científicos de la misión Juno se llevarán a cabo con la ayuda de nueve instrumentos que están a bordo de la sonda espacial:5 6 7 8 9
Radiómetro de microondas (Microwave radiometer) MWR
El radiómetro de microondas está fomado por seis antenas montadas en dos de los lados del cuerpo de la sonda. Llevará a cabo mediciones de radiación electromagnética en frecuencias de rango de microondas: 600 MHz, 1,2 GHz, 2,4 GHz, 4,8 GHz, 9,6 GHz y 22 GHz. Sólo las frecuencias de microondas son capaces de atravesar el espesor de la atmósfera joviana. El radiómetro mide la abundancia de agua y amoníaco (principales constituyentes de las nubes jovianas) en las capas profundas de la atmósfera hasta 200 bar de presión o de 500 a 600 km de profundidad (1000 atmósferas). La combinación de diferentes longitudes de onda y el ángulo de emisión permitirá obtener un perfil de temperatura en varios niveles de la atmósfera. Los datos recogidos determinarán a qué profundidad hay circulación atmosférica10 11 (Investigador principal: Mike Janssen, Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory).
Jovian Infrared Auroral Mapper JIRAM
El espectrómetro mapeador JIRAM, opera en el infrarrojo cercano (entre 2 y 5 μm), estudiará las capas superiores de la atmósfera hasta una distancia entre 50 y 70 km, donde la presión ronda entre los 5 a 7 bares. JIRAM proporcionará imágenes de la aurora en longitud de onda de 3,4 μm en regiones con abundante H3+ iones. Al medir el calor irradiado por la atmósfera de Júpiter, JIRAM puede determinar por la forma de las nubes el agua que fluye debajo en la superficie. También puede detectar metano, vapor de agua, amoníaco y fosfano. No tiene necesidad de dispositivos que sean resistentes a la radiación.12 13 (Investigador principal: Angioletta Coradini, Instituto Nacional de Astrofísica)
Magnetómetro MAG
Situado en el extremo de uno de los paneles solares, para evitar interferencias con los equipos electrónicos de la nave. Teniendo tres objetivos, analizará la magnetosfera: cartografiar el campo magnético, determinación de la dinámica del interior de Júpiter, y determinación de la estructura tridimensional de la magnetosfera polar. El objetivo del magnetómetro Flux Gate Magnetometer (MGF), medir la fuerza y la dirección de las líneas de campo magnético y la finalidad del Advanced Stellar Compass (ASC), dos sensores estelares, que compensarán el movimiento giratorio de la nave, que supervisará la orientación de los sensores magnetómetros con respecto al planeta.(Investigador principal: Jack Connerney, Centro de vuelo espacial Goddard de la NASA)
Gravity Science GS
La finalidad de medir la gravedad de ondas de radio es para realizar un mapa de distribución de la masa en el interior de Júpiter. La desigual distribución de la masa en Jupiter induce pequeñas variaciones en la gravedad en la órbita seguida por la sonda cuando se acerca a la superficie del planeta. Estas variaciones gravitacionales producen pequeños cambios en la velocidad de la sonda. La finalidad de estudiar el radio es para detectar el efecto Doppler en las transmisiones de radio emitidas desde la sonda Juno hacia la Tierra en la banda Ka y en la banda X, que son rangos de frecuencia que se puede estudiar con menos interrupciones ocasionadas por el viento solar o la ionosfera.14 15 16 (Investigador principal: John AndersonLaboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory). Investigador principal (Juno’s Ka-band Translator KaT): Luciano Iess, Universidad de Roma La Sapienza)
Jovian Auroral Distribution Experiment JADE
El detector de partículas energéticas (Jovian Auroral Distribution Experiment) JADE, medirá la distribución angular, energía y el vector de velocidad de los iones y electrones a baja energía (iones entre 13 eV y 20 KeV, los electrones de 200 eV a 40 KeV) presentes en la aurora de Júpiter. En JADE, como en JEDI, los analizadores de electrones se instalaron en tres partes de la placa superior permitiendo una medida de la frecuencia tres veces superior17 18 (Investigador principal: David McComas, {{small|[[Instituto de Investigación del Suroeste|Instituto de Investigación del Suroeste (Southwest Research Institute o SwRI)}}.
Jovian Energetic Particle Detector Instrument JEDI
El detector de partículas energéticas JEDI medirá la distribución angular y el vector de velocidad de los iones y electrones a alta energía (iones entre 20 keV y 1000 keV, los electrones de 40 keV a 500 keV) presentes en la magnetosfera polar de Júpiter. JEDI tiene tres sensores idénticos que se dedicarán a estudiar las partículas de iones de hidrógeno, helio, oxígeno y azufre18 19 (Investigador principal: Barry Mauk, Applied Physics Laboratory).
Sensor de ondas de radio y ondas en plasma (plasma wave) Waves
Consiste en dos antenas de cuatro metros cada una que detectarán regiones de corrientes aurorales que definen las emisiones de radio de Júpiter y la aceleración de las partículas aurorales midiendo el espectro de radio y plasma en la región auroral (Investigador principal: William Kurth, Universidad de Iowa).
Imagen espectrográfica ultravioleta (Ultraviolet Imaging Spectrograph) UVS
Registrará la longitud de onda, la posición y el tiempo que tarda en llegar los fotones ultravioleta detectados por el espectrógrafo en cada vuelta de la sonda a Júpiter. Utiliza un canal micro detector de 1024 × 256, que proporcionará imágenes espectrales de las emisiones aurorales UV en la magnetosfera polar. (Investigador principal: G. Randall Gladstone, {{small|[[Instituto de Investigación del Suroeste|Instituto de Investigación del Suroeste (Southwest Research Institute o SwRI)}}.
JunoCam JCM
Un telescopio-cámara de luz visible, añadida para la difusión pública de imágenes. Operativa sólo durante siete órbitas alrededor de Júpiter debido al daño que le ocasionará la radiación y el campo magnético del planeta (Investigador principal: Michael C. Malin, Malin Space Science Systems).
Durante el viaje que tendrá una duración aproximada de 5 años y 2 meses, se realizarán diversos entrenamientos, antes de la llegada a Júpiter. Cada cierto tiempo comprendido entre los 12 y los 18 meses, se realizan calibraciones de sus instrumentos para comprobar su funcionamiento. 6 meses antes de la llegada al sistema joviano, todos los instrumentos tienen que estar verificados y completamente funcionales.
Una vez en destino, la sonda operará de dos formas muy distintas: en las órbitas 2, 3, 4, 5, 6 y 7, las lecturas de los datos serán adquiridos, usando el plano de los paneles solares, pasando por el dentro de Júpiter. La otra forma de operar, será utilizada para usar los sensores de gravedad, y el envío de datos con las antenas de alta ganancia hacia la tierra.
Durante el sobrevuelo a la Tierra, el instrumento Waves (Ondas en lengua inglesa) de Juno, que se encargará de la medición de las ondas de radio y de plasma en la magnetosfera de Júpiter, registró señales de radioaficionados. Esto fue parte de un esfuerzo de notoriedad pública que involucró a los radioaficionados de todo el mundo. Se les invitó a decir «HI» (hola en lengua inglesa) a Juno, coordinando las transmisiones de radio que enviaron el mismo mensaje en código Morse. Participaron operadores de todos los continentes, incluida la Antártida. Los resultados se pueden ver en este vídeo clip: http://www.jpl.nasa.gov/video/?id=1263. Un vídeo de cuatro minutos que muestra los esfuerzos de algunos de los operadores radioaficionados que participaron en el evento se puede ver en: http://www.jpl.nasa.gov/video/?id=1262
La NASA lanzó este viernes la sonda Juno para una misión que tiene como objetivo estudiar Júpiter y descifrar qué hay en el interior del planeta gaseoso, qué cantidad de agua contiene y qué papel desempeñó en la formación del sistema solar.
Juno partió a bordo de un cohete Atlas V, equipado con cinco propulsores de combustible sólido, desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Cabo Cañaveral (Florida), en un viaje que durará cinco años y en el que recorrerá 2.800 millones de kilómetros.
La sonda salió con retraso debido a una fuga de helio en el cohete, que obligó a detener la cuenta atrás cuatro minutos antes de la hora del lanzamiento original previsto a las 11.34 hora local (15.34 GMT), pero según confirmó la agencia espacial no afectó a ninguno de sus sistemas y recibió luz verde para partir a las 12.25 hora local (16.25 GMT).
Está previsto que alcance la órbita de Júpiter en julio de 2016 y durante un año terrestre sobrevolará el planeta 33 veces a una altura de unos 5.000 kilómetros. El patrón de vuelo de la sonda está diseñado para cubrir todas las latitudes y longitudes de Júpiter, de modo que los científicos puedan confeccionar un mapa completo de su campo gravitatorio y averiguar cómo están organizadas sus capas internas.
Aunque anteriormente la NASA había enviado otras misiones -como la sonda Galileo- para estudiar Júpiter, Juno será la que más se acerque y hará historia al ser el primer artefacto que orbite los dos polos del planeta. Juno se convertirá además en la primera nave con energía solar diseñada por la NASA para operar a una distancia tan alejada del astro rey, cinco veces más que la de la Tierra.
Con cuatro toneladas de peso, la nave tiene forma hexagonal y está diseñada para mantenerse con tres grandes paneles solares que cuando se desplieguen darán al vehículo una longitud de 20 metros. Con toda una gama de instrumentos científicos a bordo, se investigará la existencia de un núcleo planetario sólido, se diseñará un mapa completo de su campo magnético, así como se tratará de medir la cantidad de agua y amoníaco en la atmósfera profunda y observar las auroras del planeta.
Entre sus instrumentos se incluye un magnetómetro vectorial, para medir el componente del campo magnético en una dirección particular; un detector de plasma y partículas energéticas; una cámara de infrarrojos y otra de ultravioleta; además de una cámara de color para ofrecer al público la primera visión detallada de los polos de Júpiter. Según la NASA, las imágenes de ‘JunoCam’ superarán en calidad a las mejores imágenes de Júpiter tomadas con el Telescopio Espacial Hubble. «Lo especial de Juno es que realmente estamos ante uno de los primeros pasos para acercarnos por primera vez a los orígenes de nuestro sistema solar», señaló en un comunicado Scott Bolton, investigador principal de la misión Juno.
Representación artística de la nave espacial Juno realizando un sobrevuelo cercano a Júpiter. Image Credit: NASA/JPL-Caltech
El objetivo principal de esta misión es entender el origen y la evolución de Júpiter, qué se esconde bajo su densa capa de nubes, formadas principalmente por hidrógeno y helio. Como ejemplo de un planeta gigante, Júpiter también puede aportar información fundamental para la comprensión de los sistemas planetarios que se han descubierto en torno a otras estrellas.
30.05.16.- Desde su lanzamiento hace cinco años, ha habido tres fuerzas actuando sobre la nave espacial Juno de la NASA mientras acelera a través del sistema solar. El Sol, la Tierra y Júpiter, todos han sido influyentes – una trifecta gravitacional de clases. A veces, la Tierra estaba lo suficientemente cerca como para ser la favorita. Más recientemente, el Sol ha tenido la mayor influencia de atracción gravitatoria en la trayectoria de Juno. Hoy en día, puede informarse de que Júpiter se ha subido al asiento del conductor de la gravedad, y la nave, del tamaño de una cancha de baloncesto, no mira hacia atrás.
«Hoy en día la influencia gravitatoria de Júpiter está muy igualada con la del Sol,» dijo Rick Nybakken, director del proyecto Juno en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California. «A partir de mañana, y durante el resto de la misión, la gravedad de Júpiter dominará ya que los efectos de perturbación en la trayectoria, mientras que los demás cuerpos celestes se reducen ya a papeles insignificantes.»
Juno fue lanzada el 5 de Agosto de 2011. El 4 de Julio de este año, se llevará a cabo una maniobra de inserción en la órbita de Júpiter – con un encendido de 35 minutos de su motor principal. Una vez en órbita, la nave espacial dará la vuelta a Júpiter 37 veces, pasando a 5.000 kilómetros por encima de las nubes más altas del planeta. Durante los sobrevuelos, Juno investigará más allá de la capa de nubes de Júpiter y estudiará sus auroras para aprender más acerca de los orígenes del planeta, su estructura, atmósfera y magnetosfera.
El nombre de Juno proviene de la mitología griega y romana. El mítico dios Júpiter dibujó un velo de nubes alrededor de sí mismo para ocultar su mal, y su esposa – la diosa Juno – era capaz de mirar a través de las nubes y revelar la verdadera naturaleza de Júpiter.
Algunos aspectos importantes del planeta gigante siguen siendo un misterio, como su estructura interior, incluyendo el tamaño o incluso la existencia de un núcleo central, la dinámica de la atmósfera, su campo magnético. Gracias a la radiometría de microondas, la NASA tendrá la oportunidad de estudiar el plantea durante 20 mes es, a una distancia de 5.000 km, con el objetivo profundizar en su origen, conocer la estructura interior, y la composición y características de su atmosférica y la magnetosfera. Por todo ello, ayudar comprender el origen de Júpiter es fundamental para entender cómo empezó nuestro Sistema Solar, la formación de planetas gigantes y su evolución.
La sonda Juno en Cabo Cañavaeral
La NASA ha lanzado la sonda Juno con el objetivo de estudiar Júpiter y descifrar qué hay en el interior del planeta gaseoso, qué cantidad de agua contiene y qué papel desempeñó en la formación del sistema solar.
Juno partió en un cohete Atlas V, equipado con cinco propulsores de combustible sólido, desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Cabo Cañaveral (Florida), en un viaje que durará cinco años y en el que recorrerá 2.800 millones de kilómetros.
La sonda salió con unos minutos de retraso tras detectarse una fuga de helio en el cohete, que obligó a detener la cuenta atrás cuatro minutos antes de la hora del lanzamiento original, previsto a las 11.34 (15.34 GMT), pero según confirmó la agencia espacial no afectó a ninguno de sus sistemas y recibió luz verde para partir a las 12.25 (16.25 GMT).
Está previsto que la sonda alcance al órbita de Júpiter en julio de 2016 y, durante un año terrestre, sobrevolará el planeta 33 veces a una altura de unos 5.000 kilómetros del planeta gigante, once veces mayor que la Tierra, en busca de respuestas.
El patrón de vuelo de la sonda está diseñado para cubrir todas las latitudes y longitudes de Júpiter, de modo que los cient íficos puedan confeccionar un mapa completo de su campo gravitatorio y averiguar cómo están organizadas sus capas internas.
Aunque anteriormente la NASA había enviado otras misiones -como la sonda Galileo- para estudiar Júpiter, Juno será la que más se acerque y hará historia al ser el primer artefacto que orbite los dos polos del planeta.
Juno se convertirá, además, en la primera nave con energía solar diseñada por la NASA para operar a una distancia tan alejada del astro rey, cinco veces más que la de la Tierra.
Con cuatro toneladas de peso, la nave tiene forma hexagonal y está diseñada para mantenerse con tres grandes paneles solares que cuando se desplieguen darán al vehículo una longitud de 20 metros. Con una amplia gama de instrumentos científicos a bordo, se investigará la existencia de un núcleo planetario sólido, se diseñará un mapa completo de su campo magnético y se tratará de medir la cantidad de agua y amoníaco en la atmósfera profunda y observar las auroras del planeta.
Entre sus instrumentos se incluye un magnetómetro vectorial, para medir el componente del campo magnético en una dirección particular; un detector de plasma y partículas energéticas; una cámara de infrarrojos y otra de ultravioleta; además de una cámara de color para ofrecer al público la primera visión detallada de los polos de Júpiter.
Según la NASA, las imágenes de «JunoCam» superarán en calidad a las mejores imágenes de Júpiter tomadas con el Telescopio Espacial Hubble. «Lo especial de Juno es que realmente estamos ante uno de los primeros pasos para acercarnos por primera vez a los orígenes de nuestro sistema solar», señaló en un comunicado Scott Bolton, investigador principal de la misión Juno.
El objetivo principal de esta misión es entender el origen y la evolución de Júpiter, qué se esconde bajo su densa capa de nubes, formadas principalmente por hidrógen o y helio.
Como ejemplo de un planeta gigante, Júpiter también puede aportar información fundamental para la comprensión de los sistemas planetarios que se han descubierto en torno a otras estrellas.
Si la tormenta tropical ‘Emily’ o algún otro contratiempo no lo impide, la nave despegará esta tarde desde Cabo Cañaveral (Florida). El lanzamiento está previsto para las 17:34 (hora peninsular española).
El 14 de Enero del 2016, batió el record de la sonda europea Rosetta y se convirtió en la primera nave impulsada por energía solar que más lejos ha llegado: 793 millones de km del Sol. La distancia máxima que alcanzará a su llegada a Júpiter será de 832 millones de km. Juno, con un peso de cuatro toneladas, también es la primera nave impulsada con energía solar diseñada para operar a tanta distancia del astro rey. Júpiter, es un planeta gigante gaseoso. Su diámetro es de 143 mil km. Un día dura 9 horas y 55 minutos, y un año: 11 años y 10 meses terrestres. Las primeras fotografías de este gran planeta datan de Enero de 1979 a cargo de la Voyager 1. Una colección de 19 mil imágenes que, con creces, superará la sonda espacial Juno.
Publicado 4 noviembre, 2016 | Por Pascual
Organization: AMS Collaboration
Mission Type: Cosmic ray
Host Satellite: International Space Station
Launch: 16 May 2011 08:56:28 EDT[1][2][3] (13:56:28 UTC)
Launch site: Kennedy Space Center LC 39A
Mission duration: 10 años o más[2]
Lapso de tiempo de la misión: 5 años, 4 meses y 24 días
Masa: 6,717 kg (14,808 lb)
Consumo de potencia: 2000–2500 W
Webpage: AMS-02 homepage
Orbital elements (ISS)
Orbit: LEO
Min altitude: 341 km (184 nmi)
Max altitude: 353 km (191 nmi)
Period: ~91 minutes
El AMS-02 (AMS Collaboration).
Resumen previo:
AMS-02 es un experimento de física de partículas desde la Estación Espacial Internacional cuyo cometido es la medida precisa de rayos cósmicos hasta la carga del hierro. Dos docenas de instituciones de varios países, colaboran en su construcción y en la explotación de los datos. Su puesta en funcionamiento está prevista para el 2009, en una misión que durará más de 3 años. En esta tesis se analizan las capacidades de detección de rayos gamma de alta energía (1-100 GeV) de este instrumento, particularmente mediante el uso del detector de trazas de silicio. Para ello se ha recurrido a una simulación Montecarlo detallada a partir de la cual se han obtenido algunos parámetros de referencia: el área efectiva pico (500 cm2 a más de 10 GeV), la resolución energética (2-3% a 10 GeV) y la resolución angular (0.1 a 10 GeV) entre otros. También se han determinado estrategias de selección de la señal de rayos gamma frente la mucho más intensa de rayos cósmicos cargados. Estos resultados se han validado mediante una extensa prueba sobre un prototipo en el acelerador Protón-Sincrotrón en el CERN. En dicha prueba, haciendo uso de un haz de electrones produciendo rayos gamma en un blanco, se confirmaron las resoluciones angular y energética para rayos gamma en el rango de las bajas energías (1-7 GeV) donde se concentrará la mayor parte de la estadística, así como el rendimiento de la electrónica de vuelo y para la detección de electrones. Finalmente, se han utilizado los rendimientos hallados para extrapolar a diversos casos de astrofísica: el estudio de modelos de púlsares, estallidos de rayos gamma, el fondo difuso galáctico y la búsqueda de materia oscura supersimétrica.
Daniel Marín 17 may 11
Han sido necesarios 16 años y dos mil millones de dólares para crear el instrumento científico más caro y complejo que haya volado jamás a la estación espacial interna cional (ISS). La criatura responde al nombre de AMS-02 (Alpha Magnetic Spectrometer 2) y ha sido construida gracias a la colaboración de 16 países -España incluida- y más de 50 instituciones distintas. El AMS-02 ha sido un instrumento polémico, tanto por su elevado coste como por su turbulenta historia. Fue cancelado por la NASA a raíz del accidente del Columbia en 2003, pero una resolución inaudita del mismísimo Congreso de los Estados Unidos obligó a la agencia espacial a incluir la misión STS-134 Endeavour con el fin de instalarlo en la ISS. ¿El objetivo de este carísimo instrumento?: desentrañar el misterio de la composición de los rayos cósmicos.
La importancia de los rayos cósmicos
Bajo el nombre genérico de rayos cósmicos se esconden todas aquellas partículas que llegan a nuestro planeta desde el exterior del Sistema Solar. Dependiendo de su origen, los científicos prefieren denominarlos GCR (Galactic Cosmic Rays) o EGC (Extragalactic Cosmic Rays), porque, como todo el mundo sabe, un acrónimo siempre transmite una mayor seriedad. “Rayos cósmicos” suena a algo salido de un episodio de los ‘Cuatro Fantásticos’, mientras que GCR transmite el aplomo que la ciencia de verdad necesita. En cualquier caso, cuando hablamos de rayos cósmicos casi siempre nos referimos a los GCR, ya que los ECR son una rareza cósmica. Se cree que la mayor parte de los GCR se originaron hace millones de años durante la explosión de alguna supernova, mientras que otros nacieron en las cercanías de alguna estrella de neutrones o agujero negro. Desde entonces han vagado por la Vía Láctea confinados por la acción del campo magnético galáctico. La mayoría de estas partículas son protones (un 90% aproximadamente) y partículas alfa (núcleos de helio, un 8%), pero el 2% restante está formado por núcleos pesados, electrones y partículas de antimateria (positrones y antiprotones). Y precisamente en el análisis de estas partículas de antimateria reside el principal interés del AMS.
Los rayos cósmicos chocan con las moléculas de la alta atmósfera para producir una cascada de partículas secundarias (AMS Collaboration). Como cualquier a que haya leído ‘Ángeles y demonios’ sabe, los científicos se pasan el día creando antimateria en los aceleradores de partículas. Aunque en realidad se trata de una cantidad claramente insuficiente para destruir ciudades o propulsar cohetes, la antimateria no es una sustancia exótica, ni mucho menos. Pero la antimateria cósmica es otro cantar. Algunos de los positrones (y antiprotones) que llegan a la Tierra desde las profundidades del cosmos podrían ser resultado de la aniquilación de partículas de materia oscura, esa misteriosa sustancia que forma el 23% del Universo pero que nadie sabe qué es.
La composición del Universo (AMS Collaboration).
De acuerdo con muchos modelos teóricos, las partículas de materia oscura fría (WIMPs) como el neutralino serían sus propias antipartículas. Por lo tanto, cuando dos partículas de materia oscura colisionan entre sí -un suceso relativamente poco frecuente-, generan rayos gamma que a su vez crean otras partículas secundarias, incluyendo positrones. Si somos capaces de medir la proporción entre el flujo de electrones y el de positrones cósmicos, podríamos en principio determinar de forma indirecta la masa de la(s) partícula(s) de materia oscura. Por supuesto, la materia oscura no es la única fuente posible de positrones cósmicos, ya que probablemente la mayoría se ha formado bien mediante la interacción de protones y núcleos pesados con el gas intergaláctico, bien por la acción de estrellas de neutrones.
Si los positrones son interesantes, los antiprotones lo son aún más. Poco después del Big Bang se formaron partículas de materia y de antimateria, un proceso conocido como bariogénesis. No obstante, no parece que existan regiones de nuestro Universo formadas por antimateria. Si las hubiese, observaríamos continuamente en el cielo potentes emisiones de rayos gamma procedentes de la aniquilación de las galaxias con las antigalaxias. Para evitar esta aparente paradoja, los científicos concluyeron hace muchos años que en el Universo primordial se formó más materia que antimateria cortesía de una violación en la simetría de las leyes físicas conocida como la asimetría carga-paridad (CP). Todo el Universo visible, incluidos nosotros mismos, sería el resultado de esa pequeña asimetría primigenia. Sin embargo, y pese a su popularidad, lo cierto es que la asimetría CP no es más que una explicación ad hoc y el misterio del desequilibrio primordial entre materia y antimateria sigue sin estar resuelto. Puede que no existan antigalaxias o antiestrellas, pero por lo que sabemos podrían existir perfectamente antiprotones primordiales viajando por el espacio. Es más, quizás existan hasta núcleos de antihelio o anticarbono formados poco después del Big Bang. O quizás no. Pero está claro que vale la pena estudiarlos, tanto si finalmente los descubrimos como si no.
AMS-02: una historia turbulenta
Determinar la naturaleza de la materia oscura, estudiar la antimateria primordial, analizar los fenómenos más violentos del Universo…parece claro que los detectores de rayos cósmicos son instrumentos con un enorme potencial científico. Entonces, ¿por qué hemos tenido que esperar al AMS para estudiar estos fenómenos? ¿Por qué no se han construido instrumentos similares en la Tierra? La respuesta es que sí lo hemos hecho, pero resulta muy difícil analizar los rayos cósmicos desde la superficie terrestre. Al chocar con las moléculas de la atmósfera, los rayos cósmicos generan una cascada de partículas secundarias que enmascaran la naturaleza original de las partículas incidentes. Por este motivo, los detectores de rayos cósmicos situados en la Tierra sólo son capaces de detectar las partículas más energéticas (por encima de 1 TeV). Las partículas con menos energía se pierden en el ruido de las partículas secundarias. Si queremos estudiar las codiciadas partículas de antimateria necesitamos un instrumento situado en el espacio.
Por supuesto, el AMS-02 no es el primer instrumento de este tipo que alcanza la órbita. Muchos otros han sido lanzados anteriormente (PAMELA, HEAT, etc.), pero la clave estriba en la sensibilidad excepcional de esta máquina. Determinar la naturaleza exacta de los rayos cósmicos es muy complicado, incluso estando en el espacio. Un método utilizado por la práctica totalidad de detectores situados en los aceleradores de partículas es emplear un potente imán para desviar la trayectoria de las partículas cargadas. De este modo, las partículas incidentes modificarán su trayectoria en función de su masa y velocidad al atravesar el campo magnético, lo que delata su naturaleza. Un instrumento de este tipo se denomina espectrómetro magnético. Sin embargo, si echamos un vistazo a cualquiera de los detectores situados en los aceleradores de partículas podremos entender por qué no se ha lanzado antes un instrumento de estas características. Los detectores de partículas son grandes y consumen cantidades ingentes de energía eléctrica, precisamente dos características que entran en conflicto con los requisitos más básicos de cualquier misión espacial.
A ver quién es el guapo que manda esto al espacio (CERN).
Aunque la idea de lanzar un gran espectrómetro magnético para estudiar los rayos cósmicos ha rondado la mente de los científicos desde los años 70, no sería hasta 1994 cuando el AMS vería la luz. Por entonces, Rusia y los Estados Unidos habían acordado fusionar sus proyectos de estaciones espaciales (Mir 2 y Freedom, respectivamente) para crear la estación espacial internacional. La ISS sería el proyecto espacial más caro y complejo de la historia y la NASA se lanzó a una frenética carrera para buscar aplicaciones científicas que justificasen la construcción de este laboratorio orbital. Pero con la excepción de los consabidos experimentos relacionados con la microgravedad, lo cierto es que la ISS no era la plataforma ideal para experimentos científicos. La mayoría de instrumentos astronómicos o de observación terrestre serían más útiles -y baratos- instalados en satélites convencionales.
Pero los destinos de la ISS y la investigación de los rayos cósmicos se cruzarían de la mano de Samuel Ting. Ting había ganado el premio Nobel de física en 1976 y creía firmemente en el uso de detectores espaciales que complementasen los aceleradores de partículas terrestres. Haciendo uso de sus influyentes contactos al más alto nivel, Ting presionó para que entre los instrumentos principales de la estación se incluyese un espectrómetro magnético al que denominó Alpha (el nombre no oficial de la ISS por aquella época). A diferencia de otros instrumentos científicos, un espectrómetro magnético funcionaría igual o mejor acoplado a la ISS que en vuelo libre. Además, su gran masa no sería un problema y los enormes paneles solares de la estación proporcionarían toda la energía eléctrica que el instrumento pudiese necesitar. De hecho, se determinó que el AMS saldría más barato acoplado a la ISS que como satélite independiente. La NASA aceptó encantada la propuesta de Ting y pasó a desarrollar el instrumento junto con el departamento de energía (DoE). Pronto se sumaron colaboraciones de varios países y el instrumento creció en complejidad al mismo tiempo que su coste se disparó hasta superar los 1500 millones de dólares.
Samuel Ting, investigador principal del AMS (DLR).
Se planearon dos misiones, la AMS-01 y la AMS-02. AMS-01sería un prototipo del instrumento definitivo que debería viajar en la bodega del transbordador espacial durante diez días y tendría un consumo de 700 W. AMS-02 sería el instrumento que estaría en el exterior de la ISS, con un consumo de casi 3 kW. El imán del AMS-01, la parte más crítica del aparato, sería permanente (“normalito”, vamos), pero el AMS-02 emplearía un imán superconductor capaz de generar un potentísimo campo magnético de 0,9 tesla (9000 gauss). La superconductividad tenía un alto precio, y es que el imán debía estar refrigerado por helio líquido, lo que limitaba su vida útil. Según el plan original, el AMS-02 sería instalado durante tres años en el exterior de la ISS hasta que el helio se agotase y el imán superconductor dejase de funcionar. Después sería retirado por el transbordador y traído de vuelta a la Tierra para una misión posterior.
Configuración inicial del AMS-02 (AMS Collaboration).
En 1999 comenzaría la construcción del AMS-02. De acuerdo con lo planeado, el AMS-02 viajaría a la ISS en 2002 a bordo de la STS-121, aunque la misión sufriría varios retrasos. Desgraciadamente, fue entonces cuando tuvo lugar la catástrofe del Columbia. Poco después, la NASA decidió que los transbordadores espaciales serían retirados en 2010. Sólo se lanzarían las misiones esenciales para terminar el montaje de la ISS, nada más. Después de tantos desvelos, el AMS-02 sería cancelado en 2005. Pero la historia no quedó ahí. Samuel Ting y los científicos del proyecto volvieron a presionar para forzar el retorno del AMS-02 al manifiesto de vuelo de la NASA. Contra todo pronóstico, en 2007 el Congreso de los Estados Unidos obligó a la agencia espacial a incluir una vez más el AMS-02 en sus planes.
Sin embargo, el proyecto debía revisarse. Se acordó eliminar el imán superconductor e incluir un imán permanente de “sólo” 0,13 tesla (1250 gauss o 4000 veces el campo magnético terrestre), una decisión que no estuvo exenta de polémica. De este modo, la vida del instrumento no estaría limitada a los tres años inicialmente previstos y podría permanecer en servicio entre diez y quince años, o lo que es lo mismo, hasta que el campo magnético del imá n se volviese demasiado débil para ser útil. La precisión del instrumento a bajas energías se reduciría en un 10%, precisamente el rango más interesante desde el punto de vista científico. A cambio, el AMS-02 estaría más años en funcionamiento y, por lo tanto, podría detectar una mayor cantidad de partículas (en un factor de 2-6 veces más).
Instalando el imán permanente del AMS-02 (AMS Collaboration).
Características del campo magnético del imán permanente del AMS (AMS Collaboration).
En 2008 el AMS-02 recibiría la aprobación oficial y en 2009 la NASA incluyó una última misión en el programa del shuttle con el único objetivo de lanzar el AMS-02 hasta la ISS, misión que se denominó STS-134 (aunque finalmente la última misión del transbordador será la STS-135 Atlantis). Después de 16 años, el AMS-02 despegaría por fin el 16 de mayo de 2011 a bordo del Endeavour.
El imán superconductor refrigerado por helio finalmente cancelado (AMS Collaboration).
El AMS durante las pruebas en el ESTEC de la ESA (AMS Collaboration).
AMS-02 en la bodega del transbordador Endeavour (NASA).
El AMS-02
El AMS-02 es un instrumento único capaz de detectar rayos cósmicos en el rango de energías de 0,5-2000 GeV. Es capaz de discriminar un núcleo de antihelio entre diez mil millones de núcleos de helio, así como medir la composición y el espectro de las partículas cargadas con una precisión del 1%. El imán permanente tiene unas dimensiones de 1,105 x 0,800 metros y una masa de 1200 kg. Está compuesto por 6000 bloques de una aleación de neodimio, hierro y boro.
Vista del AMS-02 y sus instrumentos (AMS Collaboration).
El papel de cada instrumento (AMS Collaboration).
El AMS-02 incorpora un total de ocho instrumentos:
Instrumento TRD (en negro) en la parte superior del AMS (AMS Collaboration).
TRD (Transition Radiation Detector): al estar situado en la parte superior del AMS, se trata del primer instrumento que atravesarán las partículas antes de pasar por el imán. Permite distinguir entre las partículas ligeras y pesadas con la misma carga, lo que es fundamental para separar los protones de los positrones. Está compuesto por 328 módulos, cada uno de ellos con 16 celdas rellenas de xenón y dióxido de carbono. Si un electrón o un positrón atraviesa estas celdas, emitirá rayos X, mientras que un protón no lo hará. Contiene 5 kg de gas, el cual tardará 24 años como míni mo en filtrarse fuera del instrumento.
ToF (Time of Flight Counters): es un instrumento formado por dos detectores en ambos extremos del AMS que permiten determinar la velocidad y dirección de las partículas incidentes siempre que éstas se muevan por debajo del 98% de la velocidad de la luz. Ti ene una resolución temporal de 160 picosegundos.
Parte superior e inferior del ToF (AMS Collaboration).
Sensores de silicio (Silicon Trackers): permiten determinar la trayectoria de las partículas mientras pasan por el AMS, una información vital para determinar su naturaleza.
Los detectores de silicio integrados con el imán principal (AMS Collaboration).
TAS (Tracker Alignment System): se trata de un sistema de láseres que monitoriza constantemente la alineación de los detectores de silicio con una precisión superior a cinco micras.
TAS (AMS Collaboration).
ACC (Anti-Coincidence Counter): permite determinar qué partículas entran en el AMS por los laterales en vez de por los extremos para así no tenerlas en cuenta en los datos.
El ACC está en el lateral del AMS (AMS Collaboration).
RICH (Ring Imaging Cherenkov Detector): calcula la velocidad de las partículas incidentes midiendo la radiación Cherenkov emitida. Ha sido construido con colaboración española.
RICH (AMS Collaboration).
ECAL (Electromagnetic Calorimeter): permite determinar la energía de las partículas incidentes. Está formado por un bloque de plomo en varios niveles con miles de fibras ópticas en su interior.
Uno de los “ladrillos” de ECAL (AMS Collaboration).
Sensores estelares y GPS: determinan la posición exacta del AMS con respecto a la ISS y la Tierra.
España ha invertido 11,4 millones de euros en el AMS-02 colaborando en la construcción del instrumento RICH, un esfuerzo que ha sido canalizado por el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).
Como hemos visto, AMS-02 será capaz de discriminar entre distintos candidatos a materia oscura (por ejemplo, neutralinos o bosones de Kaluza-Klein) midiendo el flujo de positrones. En caso de no detectar ningún exceso de positrones, probablemente habría que revisar los modelos actuales de materia oscura. Por otro lado, quizás la contribución científica más importante a largo plazo del AMS-02 será establecer un límite a la cantidad de antimateria primordial existente en la actualidad. Además de investigar la materia oscura y la antimateria primigenia, AMS-02 podrá detectar posibles partículas de “materia extraña” (strangelets).
Lugar que ocupará el AMS-02 en el exterior de la ISS (NASA).
El AMS-02 promete revolucionar la física moderna y se ha convertido en la gran esperanza de aquellos que quieren ver en la ISS una plataforma científica de primer orden. Pero según sus numerosos críticos, con los más de dos mil millones de dólares que ha costado este instrumento se podrían haber lanzado muchas otras misiones espaciales, tanto o más interesantes. Dentro de unos años sabremos si todo este esfuerzo ha valido la pena. Quién sabe, a lo mejor sí que existen las antigalaxias.
AMS-02 Collaboration.
Status of the AMS experiment, A. Kounine (ArXiV, 27 de septiembre de 2010).
AMS-02 (IAC).
La comunidad de física discute los últimos resultados del experimento AMS
Los resultados del Espectrómetro Magnético Alfa (AMS, por sus siglas en inglés), situado en la Estación Espacial Internacional (ISS), centran el encuentro AMS Days at CERN, que reúne a muchos de los físicos teóricos más importantes y a los investigadores principales de algunos de los mayores experimentos mundiales en el campo de la física de rayos cósmicos (IceCube, Observatorio Pierre Auger, Fermi-LAT, H.E.S.S. y CTA, Telescope Array, JEM-EUSO e ISS-CREAM).
El principal objetivo del encuentro científico es comprender las conexiones de los resultados de AMS y los de estos otros grandes experimentos de rayos cósmicos con las teorías actuales. Los últimos resultados (publicados y por publicar) de AMS serán presentados por miembros de la colaboración internacional del experimento durante los tres días que dura el evento. Entre ellos se encuentran investigadores del CIEMAT, que lidera la participación española en AMS. La conferencia puede seguirse por webcast.
AMS es el único gran experimento de física de partículas en la ISS. Durante sus cuatro primeros años en órbita, AMS ha recogido más de 60.000 millones de rayos cósmicos (electrones, positrones, protones, antiprotones y núcleos de helio, litio, boro, carbón, oxígeno…) de energías que superan los varios teraelectronvoltios. Como carga externa de la ISS hasta al menos 2024, AMS continuará acumulando y analizando un creciente volumen de datos a las más altas energías que, junto a un profundo conocimiento del detector y de los errores sistemáticos, proporcionarán información de gran valor.
Los resultados de AMS en la fracción de positrones, el espectro de electrones, el espectro de positrones y de ambos combinados son compatibles con colisiones de materia oscura y no pueden explicarse mediante modelos existentes de colisiones de rayos cósmicos ordinarios. Hay muchos nuevos modelos teóricos que muestran que los resultados pueden explicarse mediante nuevas fuentes astrofísicas (cómo púlsares) o mediante nuevos mecanismos de aceleración y propagación (como los remanentes de supernovas).
Las últimas medidas de AMS de la fracción de positrones, el cociente antiprotón/protón, el comportamiento de los flujos de electrones, positrones, protones, helio y otros núcleos proporciona información precisa e inesperada. La precisión y características de los datos, procedentes de muchos tipos distintos de rayos cósmicos, requieren un modelo integral para determinar si su origen es la materia oscura, fuentes astrofísicas, mecanismos de aceleración o una combinación.
«Estoy muy contento de que tantos científicos importantes estén interesados en los resultados de AMS y asistan al CERN para este encuentro», dijo Samuel Ting, portavoz de AMS y Premio Nobel de Física en 1976. «Los resultados inexplicados estimulan a la comunidad de física, tanto a los teóricos como a los experimentales. Pueden ser una puerta a un nuevo descubrimiento, o a un nuevo misterio», dijo el Director General del CERN, Rolf Heuer.
Siglas de Stratospheric Observatory For Infrared Astronomy (SOFIA) es un avión Boeing 747SP de la NASA modificado para trasportar un telescopio reflector de 2,5 metros construido por la agencia espacial alemana DLR. Vuela a una altitud de unos 13 km y efectúa observaciones en el infrarrojo entre longitudes de onda de 0,3 y 1600 μ {\displaystyle \mu } m.
Agencia espacial alemana DLR
Coordenadas: 34°55′23″N 117°53′06″O
Altitud: 13 000 m
Longitud de onda: infrarrojo entre 0,3 y 1600 μ {\displaystyle \mu } m.
Fecha de construcción: diciembre de 2009.
Primera observación: mayo de 2010.
Diámetro: 2,5 m
Tipo de montaje: Telescopio reflector con apertura de 2,5 m montado a bordo de un Boeing 747SP de la NASA modificado.
Sitio web: SOFIA en la página de la DLR
SOFIA busca los secretos del nacimiento de los planetas
Imagine cortar puertas rectangulares en el costado de un avión 747, instalar un telescopio de 17 toneladas y volar a la estratosfera para resolver uno de los misterios más grandes de la astronomía. Eso es lo que la NASA y el Centro Aeroespacial Alemán planean hacer con el observatorio aéreo de vanguardia llamado SOFIA.
Noviembre 19, 2009: No siempre se necesita un cohete para hacer ciencia de cohetes. Algunas veces, un simple avión alcanza —un simple avión Boeing 747 que transporte un telescopio de 17 toneladas y 2,7 metros (9 pies) de ancho, llamado SOFIA.
SOFIA, que es el nombre abreviado en idioma inglés de Stratospheric Observatory for Infrared Astronomy (Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja, en idioma español), observará el universo mientras se desliza a través de la estratosfera a 13.700 metros (45.000 pies) de altura. Cuando comience sus operaciones el año próximo, será el observatorio aéreo más grande y avanzado del mundo.
Derecha: El observatorio infrarrojo SOFIA 747SP, de la NASA, sobrevuela su hogar: las Instalaciones de Operaciones de Aeronaves Dryden (Dryden Aircraft Operations Facility, en idioma inglés), en Palmdale, California. Crédito de la imagen: NASA/Jim Ross.
«SOFIA está preparado para lograr resultados científicos espectaculares», dice la científica del proyecto Pamela Marcum. «Por ejemplo, este telescopio nos ayudará a averiguar cómo se forman los planetas y cómo llegó a existir nuestro propio sistema solar».
Y, como es un observatorio móvil, puede volar a cualquier lugar, a cualquier hora. SOFIA se puede ubicar en una determinada posición para capturar eventos astronómicos especialmente interesantes, tales como ocultaciones estelares (cuando objetos celestes cruzan frente a estrellas localizadas en el fondo), mientras que los telescopios en tierra, ubicados en posiciones geográficas «incorrectas» en la superficie de la Tierra, se pierden el espectáculo. SOFIA volará por arriba del velo de vapor de agua1 que rodea a la Tierra con el fin de lograr una mirada amplia del cosmos.
Abajo: (Izquierda) El telescopio infrarrojo de 2,5 metros, de SOFIA, mira hacia afuera de su cavidad, en la parte trasera del fuselaje. (Derecha) Una toma de cerca del ensamblaje del telescopio construido en Alemania. Crédito de la imagen: NASA/Tom Tschida. Imágenes ampliadas: #1, #2.
Si bien nuestra galaxia está repleta de sistemas planetarios, los astrónomos no saben exactamente cómo se forman. Esto se debe a que los telescopios comunes no pueden ver a través de las gigantes y densas nubes de gas y polvo que dan origen a los planetas. Usando longitudes de onda infrarroja, SOFIA puede penetrar la bruma y observar el proceso de nacimiento —mostrando a los científicos cómo se juntan las moléculas para construir mundos.
«SOFIA será capaz de localizar la ‘línea de hielo planetaria’ donde el vapor de agua se convierte en hielo en el disco de polvo y gas que hay alrededor de las estrellas jóvenes», dice Marcum. «Eso es importante porque pensamos que allí es donde se forman los gigantes gaseosos. Los núcleos planetarios más masivos son más comunes [en las cercanías de la línea de hielo] porque las condiciones son las mejores para formar rocas y también hielo». (Partículas de hielo pegajosas ayudan a formar planetas de igual manera que ayudan a formar una bola de nieve para lanzar a un amigo desprevenido.)
«Una vez que se forma un núcleo lo suficientemente grande, su gravedad se vuelve lo suficientemente fuerte como para atrapar gas, de modo que más moléculas de hidrógeno y de helio puedan ‘pegarse’. Entonces, estos grandes núcleos pueden crecer hasta convertirse en gigantes gaseosos como Júpiter y Saturno. De lo contrario, continúan siendo planetas más pequeños, con hielo y rocas».
Derecha: Concepto artístico de un disco protoplanetario donde se originan los planetas jóvenes. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech.
«SOFIA también será capaz de indicar dónde se localizan dentro del disco protoplanetario los componentes básicos, tales como el oxígeno, el metano y el dióxido de carbono2«.
Conocer dónde se ubican varias sustancias dentro del disco nos ayudará a saber cómo se juntan desde «abajo» para formar planetas.
Una de las fortalezas clave del telescopio es que será el complemento de otros observatorios infrarrojos. Con una vida útil de 20 años, puede llevar a cabo estudios de seguimiento de objetos que telescopios infrarrojos de corta vida útil no tienen tiempo de realizar. Si, por ejemplo, un observatorio en órbita, como el WISE (Widefield Infrared Survey Explorer, en idioma inglés, o Explorador Infrarrojo de Campo Amplio, en idioma español), detecta algo que merezca más atención, SOFIA puede realizar una larga y detenida observación, mientras el WISE continúa mirando el resto del cielo.
«WISE está diseñado para escanear el cielo entero en longitudes de onda infrarroja y reunir información de una multitud de objetos, más que para estudiar objetos particulares con gran profundidad», explica Marcum. «Pero SOFIA tiene tiempo de sobra para realizar estudios más profundos».
Abajo: Para ilustrar de qué manera los sensores infrarrojos pueden ver cosas que el ojo humano no puede apreciar, Marcum ofrece estas imágenes de luz blanca, comparadas con imágenes infrarrojas, de un perro de sangre caliente y de una lagartija de sangre fría.
SOFIA también puede hacer ciencia mediante estudios de seguimiento llevados a cabo con el fin de cosechar todos los beneficios de los descubrimientos que surgieron de las investigaciones espaciales realizadas por Herschel y, después, de los estudios en el cercano y mediano infrarrojo que hizo el Telescopio Espacial James Webb.
«Una vez que a Herschel se le terminen sus tres años de enfriador, SOFIA será el único observatorio que pueda proporcionar, de manera rutinaria, una cobertura dentro del rango que abarca desde las longitudes de onda del lejano infrarrojo hasta las ondas submilimétricas. Esta parte del espectro es un territorio casi absolutamente inexplorado».
«Y, aunque SOFIA cubre la misma parte del espectro que el Telescopio Espacial James Webb (JWST o James Webb Space Telescope, en idioma inglés), está optimizado para alcanzar longitudes de onda ubicadas exactamente más allá de las que puede detectar el JWST, para complementar sus observaciones. SOFIA realizará un fantástico trabajo ya que observará en el espacio que queda entre las longitudes de onda que capta el JWST y las que capta el Herschel».
A diferencia de estos telescopios espaciales, SOFIA puede «regresar al granero» periódicamente para reparar, ajustar sus instrumentos o incluso cambiarlos por otros instrumentos científicos nuevos y mejorados —siguiendo el ritmo de la ciencia de vanguardia desde un «simple» aeroplano.
SOFIA, el telescopio más alto del mundo
Por @Wicho — 30 de Diciembre de 2009
A pesar de todos los avances tecnológicos que nos permiten construir telescopios cada vez más grandes y/o efectivos, en especial gracias a las ópticas adaptativas y las ópticas activas, hay un enemigo contra el que los astrónomos poco pueden hacer, la atmósfera de nuestro planeta.
Una forma de paliar sus efectos es construir telescopios en sitios altos y con buen clima para las observaciones astronómicas (lo cual usualmente quiere decir seco), como por ejemplo el Observatorio Austral Europeo, situado en el desierto de Atacama en Chile, el lugar más árido del planeta, o el PLATeau Observatory, un observatorio automatizado situado en la planicie antártica, donde el extremo frío reinante hace que apenas haya vapor de agua en el aire.
Es cierto que además en los últimos años las ópticas adaptativas han supuesto un enorme avance a la hora de luchar contra las distorsiones inducidas por la atmósfera, ya que, resumiendo, lo que hacen es medir estas en tiempo real y aplicar las correcciones oportunas, y han permitido obtener resultados espectaculares con telescopios terrestres.
Pero por mucho que avance la técnica la atmósfera terrestre es muy eficaz a la hora de absorber ciertas radiaciones, para bien de nuestra salud, como por ejemplo la infrarroja, con lo que simplemente hay observaciones que no se pueden hacer desde la superficie terrestre y por eso seguirá siendo necesario poner en órbita telescopios como el Hubble o su sustituto, el telescopio espacial James Webb, a pesar del coste que tienen.
De todos modos, la NASA y el Centro Alemán de Aviación y Vuelos Espaciales (DLR) están trabajando desde hace ya unos años en una solución intermedia, el telescopio SOFIA, el Observatorio Estratosférico para la Astonomía Infrarroja, que no es ni más ni menos que un telescopio refractor de 2,5 metros montado en un Boeing 747SP convenientemente modificado.
SOFIA en vuelo – NASA/ Jim Ross
A su altura de trabajo de unos 12 kilómetros casi todo el vapor de agua de la atmósfera terrestre queda por debajo del telescopio, con lo que podrá observar aproximadamente un 85% del rango infrarrojo. Además, al estar montado en un avión se puede desplazar a prácticamente cualquier lugar del mundo para realizar observaciones, algo «un poquito» más complicado de hacer con los telescopios fijos de toda la vida.
Tras poner en marcha el proyecto en 1996 y después de unos años de retraso atribuibles fundamentalmente a la reunificación alemana añadidos a los habituales aumentos de costes de estos proyectos, la NASA llegó incluso a pararlo a principios de 2006.
Afortunadamente una revisión técnica de este determinó que era viable, con lo que a mediados de ese mismo año se le dio el visto bueno para seguir adelante, y hace apenas unos días que se produjo un importante paso adelante, con la apertura en vuelo por primera vez de la cubierta del telescopio:
SOFIA con la cubierta abierta – NASA Photo / Tom Tschida
Esta solo estuvo abierta durante un par de minutos, con el objetivo de recoger datos acerca de como influye en la aerodinámica y en el comportamiento del avión, que aún tendrá que realizar unos cuantos vuelos de prueba más a lo largo de 2010, incluyendo dos específicamente diseñados para comprobar el funcionamiento de los sistemas de aislamiento de vibraciones, de estabilización inercial, y de guiado y control del telescopio.
La idea es que el observatorio quede completamente certificado para el vuelo a lo largo del año que viene y que pueda empezar a realizar vuelos científicos para 2011, con la entrada plena en servicio prevista para 2014, a la que seguirá lo que se espera que sea una vida útil de 20 años.
Por cierto que SOFIA no es el primer telescopio montado en un avión, ya que el puesto le corresponde al Kuiper Airborne Observatory (Observatorio Aerotransportado Kuiper), que montaba un reflector Cassegrain de 91,5 centímetros en un C-141 Starlifter y que estuvo en servicio de 1974 a 1995.
Este telescopio infrarrojo aerotransportado de la NASA permite la observación desde la troposfera.
Este Boeing 747 SP fue adaptado para ser un telescopio que puede hacer sus observaciones en pleno vuelo. Los inicios de esta nave son puramente comercial, voló por primera vez como un avión de pasajeros de Pan Am, luego pasó a manos de United Airlines en 1986 para luego ser parte del equipo de la NASA en 1997.
Oficialmente conocido como el Stratospheric Observatory for Infrared Astronomy, SOFIA (Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja), la NASA dice que los datos proporcionados por SOFIA «no se pueden obtener por cualquier otra instalación astronómica en la tierra o en el espacio.» A diferencia de los telescopios y satélites fijos en órbita o en la Tierra, SOFIA es móvil, por lo que pueden detectar mejor los eventos espaciales transitorios como supernovas y cometas.
La NASA cuenta además con un socio de este proyecto, se trata del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), justo en este tiempo el equipo se encuentra en mantenimiento en Alemania, este proceso llevará al menos 5 meses. Las características de SOFIA son muy especiales:
17 toneladas de peso
Telescopio infrarrojo de 2.5 metros
Puerta corrediza de 16 x 23 metros
20 años de vida estimada del equipo
70 millones de presupuesto actual
Puede volar hasta por 12 horas continuas
Llega a alturas de 45,000 pies, es decir por encima de la troposfera.
Esto último le permite realizar sus observaciones infrarrojas, ya que a esa altura se evita el 99,8 por ciento del vapor de agua contenida en la atmósfera.
SOFIA (Stratospheric Observatory for Infrared Astronomy, es el mayor observatorio aéreo en el mundo para estudiar el universo en longitudes de onda infrarrojas. Consiste en un telescopio optimizado para el infrarrojo de 2,7 m de diámetro en su espejo principal a bordo de un avión Boeing 747SP que lo eleva hasta altitudes entre 12 y 14 km. Al volar por encima de la capa atmosférica de vapor de agua, SOFIA es capaz de hacer observaciones que son imposibles incluso para los telescopios terrestres más grandes. SOFIA es una colaboración entre la NASA y el Centro Aeroespacial Alemán.
Recortes de la NASA
La primera víctima es el observatorio aéreo infrarrojo SOFIA (Stratospheric Observatory for Infrared Astronomy), un programa conjunto entre la NASA y la agencia espacial alemana DLR. Según el informe la razón de que SOFIA vaya a ser sacrificado es que su retorno científico ha resultado ser inferior al esperado. SOFIA fue concebido para realizar observaciones conjuntas con los observatorios infrarrojos espaciales Spitzer y Herschel, pero los numerosos retrasos que sufrió el programa han provocado que este curioso avión-telescopio haya llegado demasiado tarde (Spitzer y Herschel ya han finalizado sus misiones primarias). Y eso por no hablar de los larguísimos periodos de mantenimiento que han protagonizado los primeros años de vida de este observatorio. Una pena, pero se supone el futuro telescopio James Webb compensará la pérdida. SOFIA le costaba a la NASA unos ochenta millones de dólares al año y su clausura saldrá por unos trece millones.

References: resolución 
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