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Timestamp: 2020-04-02 23:26:17+00:00

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Decreto 21/2019, de 15 de marzo, de evaluación y certificación de conocimientos de lengua catalana
Publicado en BOIB núm. 35 de 16 de Marzo de 2019
CAPÍTULO IV. Comisión Técnica de Evaluación de Conocimientos de Catalán
Artículo 9 Objeto y funciones
Artículo 10 Requisitos de los miembros de la Comisión
Artículo 11 Composición de la Comisión Técnica de Evaluación de Conocimientos de Catalán
CAPÍTULO V. Constitución y funciones del tribunal de cada certificado
Artículo 15 Funciones del tribunal
CAPÍTULO VI. Elaboración, corrección y resultados de las pruebas
Artículo 16 Elaboración y corrección de las pruebas
Artículo 17 Publicación de la relación de aptos
CAPÍTULO VII. Expedición y registro de certificados
Artículo 18 Expedición y registro de certificados
Artículo 19 Expedición de duplicados
Disposición adicional primera Ámbito no aplicable
Disposición adicional segunda Equivalencias de títulos, diplomas y certificados
ANEXO 2 . Descripción del certificado de conocimientos específicos de lengua catalana lenguaje administrativo (LA)
Certificado de lenguaje administrativo (LA)
El artículo 4 del Estatuto de Autonomía de las Illes Balears, según la redacción dada por la Ley Orgánica 1/2007, de 28 de febrero, determina que la lengua catalana, propia de las Illes Balears, tiene, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y que las instituciones de las Illes Balears tienen que garantizar el uso normal y oficial de los dos idiomas, tienen que tomar las medidas necesarias para asegurar su conocimiento y tienen que crear las condiciones que permitan llegar a la igualdad plena de las dos lenguas en cuanto a los derechos de los ciudadanos de las Illes Balears.
Además, de acuerdo con el artículo 35 de este mismo texto, la normalización de la lengua catalana es un objetivo de los poderes públicos de las Illes Balears y la Comunidad Autónoma tiene la competencia exclusiva para la enseñanza de la lengua catalana, propia de las Illes Balears, de acuerdo con la tradición literaria autóctona.
Por otra parte, la Ley 3/1986, de 29 de abril, de Normalización Lingüística en las Illes Balears, modificada por la Ley 1/2016, de 3 de febrero, tiene como objetivo fundamental, entre otros, hacer efectivo el uso progresivo y normal de la lengua catalana en el ámbito oficial y administrativo y, por ello, determina que los poderes públicos tienen que adoptar las medidas necesarias para hacer efectivos la promoción, el conocimiento y el uso normal de la lengua catalana.
El artículo 6 de esta misma ley, asimismo, dispone que el catalán es la lengua propia del Gobierno, del Parlamento, de los consejos insulares y, en general, de la Administración pública, de la Administración local y de las corporaciones e instituciones públicas dependientes de la Comunidad Autónoma.
Conviene destacar también el apartado 1 del artículo 16 de la Ley de Normalización Lingüística, que añade: «[...] los poderes públicos tienen que promover las correspondientes medidas de cara a la progresiva capacitación del personal de la Administración pública y de los entes que integran el sector público de las Illes Balears, en el uso de la lengua catalana». Esta declaración continúa, en el apartado 2: «En las pruebas selectivas que se realicen para el acceso a las plazas de la Administración […] se tiene que tener en cuenta […] el nivel de conocimiento de las dos lenguas oficiales, cuya ponderación determinará la Administración para cada nivel profesional».
Además, se tiene que hacer referencia al artículo 33 del título IV de esta ley, que prevé que los poderes públicos de la Comunidad Autónoma «adoptarán las medidas pertinentes y proveerán de los medios necesarios para el conocimiento y uso de la lengua catalana en todos los ámbitos y actividades de la vida social».
En este sentido, el Decreto 1/2014, de 10 de enero, de evaluación y certificación de conocimientos de lengua catalana, establecía que el Instituto de Estudios Baleáricos (IEB) era el encargado de organizar y gestionar las pruebas de conocimientos de lengua catalana y que la Consejería de Educación, Cultura y Universidades, por medio del IEB, tenía que expedir los certificados que regulaba este decreto.
Mediante el Decreto 24/2015, de 7 de agosto, de la presidenta de las Illes Balears, por el que se establecen las competencias y la estructura orgánica básica de las consejerías de la Administración de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears, modificado, entre otros, por el Decreto 9/2017, de 7 de abril, se crea, dentro de la Consejería de Cultura, Participación y Deportes, la Dirección General de Política Lingüística.
Según dicho decreto, la Dirección General de Política Lingüística ejerce, entre otras competencias, la certificación de los conocimientos de lengua catalana de la población adulta fuera de la enseñanza reglada mediante la organización y la gestión de las pruebas, y el reconocimiento de certificados equivalentes.
Teniendo en cuenta el Decreto 24/2015, de 7 de agosto, de la presidenta de las Illes Balears, por el que se establecen las competencias y la estructura orgánica básica de las consejerías de la Administración de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears, se considera necesario derogar el Decreto 1/2014.
El sistema de certificación adoptado por la Dirección General de Política Lingüística se enmarca en el documento Marco europeo común de referencia para las lenguas: aprender, enseñar, evaluar (MECR), publicado por el Consejo de Europa en 2001, en el cual se establecen los niveles comunes de referencia para describir la competencia lingüística y para ayudar a medirla, desde el aprendizaje inicial hasta el dominio de los usuarios más experimentados. Des de 2011, la Dirección General de Política Lingüística ha asumido este sistema de certificación adaptado al MECR.
Teniendo en cuenta lo que se ha expuesto, se hace necesario regular, mediante este decreto, la convocatoria, la organización y la gestión de las pruebas y la certificación de los conocimientos de lengua catalana que tiene que llevar a cabo la Dirección General de Política Lingüística, así como también modificar la composición de la Comisión Técnica de Evaluación de Conocimientos de Catalán para los certificados de conocimientos generales y específicos de lengua catalana, con el objetivo de adaptarla a la nueva normativa.
Por otra parte, esta iniciativa reglamentaria se ajusta a los principios de buena regulación establecidos en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
Así, la adecuación a los principios de necesidad y eficacia se justifica con el hecho de que el presente decreto responde a la necesidad de adaptar la regulación a la nueva normativa de competencias y estructura básica de las consejerías de la Administración de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears ( Decreto 24/2015, ya mencionado), así como a la necesidad de mejorar la estructura y la valoración de determinadas áreas de las pruebas de certificación de conocimientos de lengua catalana.
Los principios de proporcionalidad y eficiencia también quedan garantizados, puesto que el texto del Decreto contiene la regulación necesaria e imprescindible para atender las necesidades que han de cubrirse con la norma -es decir, la evaluación y la certificación de conocimientos de lengua catalana de la población adulta de las Illes Balears- y no establece cargas administrativas innecesarias o accesorias para la consecución de los objetivos que se prevén. La iniciativa normativa también es respetuosa con el principio de seguridad jurídica, puesto que se ejerce de manera coherente con el resto del ordenamiento jurídico.
En lo que se refiere al principio de transparencia, queda garantizado, puesto que en el Decreto se indican con claridad, y de una manera simple y sencilla, los objetivos de la regulación, así como su justificación. Asimismo, se ha sometido al trámite de consulta pública previa y al trámite de audiencia e información pública.
Por todo ello, para facilitar el cumplimiento de los artículos 2, 35 y 36 y de la disposición adicional primera de la Ley 3/1986, de 29 de abril, de Normalización Lingüística en las Illes Balears, a propuesta de la consejera de Cultura, Participación y Deportes, de acuerdo con el Consejo Consultivo, y previa deliberación del Consejo de Gobierno en la sesión del día 15 de marzo de 2019,
El objeto de este decreto es regular los certificados oficiales de conocimientos de lengua catalana que expide la Consejería de Cultura, Participación y Deportes, y las pruebas para obtenerlos, al margen de los estudios reglados de catalán.
1. La Dirección General de Política Lingüística es el órgano competente para convocar, organizar y gestionar las pruebas y expedir los certificados que regula este decreto.
2. La Dirección General de Política Lingüística tiene que llevar a cabo la gestión recaudatoria en periodo voluntario de la tasa por matrícula en las pruebas de lengua catalana.
3. La Dirección General de Política Lingüística, con el asesoramiento de la Universidad de las Illes Balears, tiene que velar para que las pruebas que prevé este decreto sean adecuadas a la función social que cumplen de acuerdo con los criterios pedagógicos, el respecto a la normativa del Instituto de Estudios Catalanes, los avances de la lingüística y los criterios de evaluación de lenguas europeas. También tiene que procurar que se garantice la coordinación de las pruebas con las de los otros organismos encargados de la evaluación de conocimientos de catalán, incluidos los de los otros territorios de habla catalana. Además, tiene que garantizar que las pruebas midan los objetivos explicitados en los anexos 1 y 2 de este decreto.
4. El director general de Política Lingüística tiene que nombrar al tribunal de cada certificado de conocimientos generales y específicos de lengua catalana.
5. Para organizar y gestionar las pruebas, la Dirección General de Política Lingüística puede recurrir al personal auxiliar colaborador que forme parte de la bolsa de colaboradores vigente, el cual tiene que acreditar, como mínimo, el nivel B2 de conocimientos de catalán, de acuerdo con la normativa general de certificación de conocimientos de lengua catalana.
6. La Dirección General de Política Lingüística se tiene que encargar de gestionar la bolsa de auxiliares colaboradores y la bolsa de examinadores colaboradores de las pruebas de lengua catalana y podrá actualizar cualquiera de estas bolsas o convocar otras nuevas, siempre que lo considere necesario, con el informe preceptivo de la Comisión Técnica de Evaluación de Conocimientos de Catalán.
7. La Dirección General de Política Lingüística tiene que procurar que los examinadores colaboradores reciban, si procede, formación especializada en materia de evaluación de conocimientos de lengua de acuerdo con el Marco europeo común de referencia para las lenguas.
La Dirección General de Política Lingüística expide dos tipos de certificados oficiales de conocimientos de lengua catalana: certificados de conocimientos generales y certificados de conocimientos específicos.
a. Certificado de nivel A2: acredita un dominio del uso de la lengua, tanto oral como escrito, que permite desarrollar con autonomía una actividad comunicativa básica, pero suficiente, propia de las situaciones comunicativas más habituales.
b. Certificado de nivel B1: acredita un dominio del uso de la lengua, tanto oral como escrito, que permite hacer frente a la mayor parte de situaciones comunicativas que pueden aparecer sobre temas relativos al trabajo, a la escuela, a la familia y al ocio.
c. Certificado de nivel B2: acredita un dominio del uso de la lengua, tanto oral como escrito, que permite hacer frente a situaciones comunicativas que pueden aparecer sobre temas tanto concretos como abstractos, incluyendo discusiones técnicas en el campo de la especialización profesional del hablante.
d. Certificado de nivel C1: acredita un dominio del uso de la lengua, tanto oral como escrito, que permite al hablante hacer frente a situaciones comunicativas que pueden aparecer sobre temas complejos, tanto con respecto a la expresión como a la comprensión, y su competencia lingüística comunicativa le permite expresarse con una fluidez y espontaneidad notables, y con un uso controlado de estructuras organizativas y de mecanismos de cohesión.
e. Certificado de nivel C2: acredita un dominio del uso de la lengua, tanto oral como escrito, que permite al hablante hacer frente a situaciones comunicativas que pueden aparecer sobre cualquier tema. El hablante entiende sin ningún esfuerzo cualquier mensaje; reconstruye hechos y argumentos, y distingue matices sutiles de significado, incluso en las situaciones más complejas.
El certificado de conocimientos específicos de lenguaje administrativo (LA) acredita la capacidad de comprender los textos administrativos usuales y de elaborarlos con adecuación y corrección.
1. Corresponde al director general de Política Lingüística convocar las pruebas para obtener los certificados oficiales de conocimientos de lengua catalana a que hacen referencia los artículos 4 y 5 de este decreto. La convocatoria se tiene que hacer siempre mediante una resolución que debe publicarse en el Boletín Oficial de las Illes Balears (BOIB).
2. Para cada certificado hay que prever, como mínimo, una convocatoria anual.
a. Los certificados objeto de convocatoria.
b. Las fechas de las pruebas escritas y orales y las localidades donde se llevarán a cabo.
c. Las fechas, los plazos y los lugares -incluidos los sitios web- de inscripción.
d. El importe de la tasa por matrícula.
e. Las fechas y los lugares -incluidos los sitios web- en que se publicarán los resultados y el procedimiento de revisión de examen.
f. Los requisitos necesarios para solicitar la adaptación de la prueba.
g. La composición del tribunal de cada certificado.
1. Las personas que se quieran inscribir a las pruebas reguladas en este decreto tienen que haber cumplido los dieciséis años en la fecha de realización de las pruebas.
3. Para inscribirse a las pruebas del certificado de conocimientos específicos de lenguaje administrativo, como requisito previo se tiene que acreditar, como mínimo, el certificado C1 de lengua catalana u otro que la Dirección General de Política Lingüística haya declarado equivalente a este.
Comisión Técnica de Evaluación de Conocimientos de Catalán
2. Las funciones de la Comisión son las siguientes:
a. Garantizar la validez, la fiabilidad y la viabilidad de las pruebas para obtener los certificados oficiales de conocimientos generales y específicos de lengua catalana.
b. Garantizar que las pruebas y los certificados de conocimientos generales de lengua catalana regulados en este decreto se ajusten a las directrices del Consejo de Europa propuestas en el Marco europeo común de referencia para las lenguas: aprender, enseñar, evaluar.
c. Establecer los criterios de puntuación y corrección de las pruebas.
d. Emitir informes sobre títulos, diplomas y certificados de lengua catalana y sobre estudios de lengua catalana no incluidos en la normativa que desarrolle este decreto, y, en su caso, proponer la equivalencia correspondiente, tal y como establece la disposición adicional segunda de este decreto.
e. Emitir informes sobre las solicitudes de homologación de los estudios de lengua catalana de la educación secundaria obligatoria y del bachillerato con los certificados de conocimientos de lengua catalana de la Dirección General de Política Lingüística no previstas en la normativa específica y proponer a la Dirección General de Política Lingüística que dicte la correspondiente resolución.
3. Para agilizar las tareas derivadas de sus funciones, la Comisión se puede organizar en subcomisiones, las cuales tienen que estar integradas por un presidente, un secretario y, como mínimo, un vocal. Las decisiones de estas subcomisiones tendrán que ser validadas por la Comisión.
Los miembros de la Comisión tienen que cumplir al menos uno de los siguientes requisitos:
1. Ser personal funcionario o laboral, con la categoría de asesor lingüístico, de la Administración de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears, del sector público instrumental de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears o de otras administraciones.
2. Ser personal funcionario de la Administración de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears de los cuerpos de profesores de enseñanza secundaria de la especialidad de lengua catalana y literatura o de escuela oficial de idiomas de la especialidad de catalán, o ser profesor de universidad del área de conocimiento de filología catalana.
3. Tener la licenciatura en filología catalana o el grado de lengua y literatura catalanas y acreditar como mínimo dos años de experiencia en evaluación o en tareas de asesoramiento lingüístico.
1. La Comisión tiene que estar integrada por quince miembros:
a. Un presidente, que tiene que ser el jefe del servicio encargado de la certificación de conocimientos de lengua catalana de la Dirección General de Política Lingüística o la persona en quien delegue la representación.
b. Un secretario, que tiene que ser un técnico de la Dirección General de Política Lingüística o la persona en quien delegue la representación.
c. Trece vocales y los correspondientes suplentes, designados por las siguientes instituciones y entidades:
- Tres vocales designados por el director general de Política Lingüística de entre el cuerpo de asesores lingüísticos de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears y del sector público instrumental de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears.
- Un vocal designado por el director general de Formación Profesional y Formación del Profesorado.
- Un vocal representante de las escuelas oficiales de idiomas designado por el director general de Planificación, Ordenación y Centros.
2. Los miembros de la Comisión son nombrados mediante una resolución del director general de Política Lingüística, que se tiene que publicar en el BOIB, por un periodo de dos años, transcurridos los cuales pueden volver a ser designados y nombrados. La Comisión vigente puede actuar, una vez finalizado el periodo de dos años, hasta que no se nombre una nueva.
3. Los órganos que designan los vocales a los cuales se refiere el apartado 1 c de este artículo pueden, de manera motivada, pedir que se revoque el nombramiento del correspondiente vocal para designar a otro.
4. Los miembros de la Comisión pueden renunciar a seguir formando parte de ella en cualquier momento, aunque no haya finalizado el periodo de dos años de su nombramiento. En este caso, tienen que exponer los motivos de la renuncia por escrito al presidente de la Comisión. Si se acepta la renuncia, en el lugar del renunciante actuará su suplente, hasta que acabe el periodo mencionado, o se puede nombrar a otro miembro titular, designado por el organismo o institución pertinente, hasta que acabe el periodo de dos años de su nombramiento.
5. Los miembros de la Comisión pueden percibir una indemnización por la asistencia a las sesiones, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 30 del Decreto 16/2016, de 8 de abril, por el que se aprueba el texto consolidado del Decreto por el que se regulan las indemnizaciones en razón del servicio del personal al servicio de la Administración autonómica de las Illes Balears.
Una vez nombrados los miembros de la Comisión, titulares y suplentes, el presidente los tiene que convocar para que se constituya. Para que la constitución de la Comisión sea válida, tienen que asistir, como mínimo, el presidente, el secretario y siete vocales.
1. La Comisión se tiene que reunir, mediante una convocatoria del presidente, antes de que se lleven a cabo las pruebas para obtener los certificados oficiales de conocimientos generales y específicos de lengua catalana.
2. La Comisión se tiene que reunir para resolver las solicitudes de equivalencia de un título, diploma o certificado de conocimientos generales o específicos de lengua catalana o de estudios de lengua catalana no reconocidos hasta entonces por la Dirección General de Política Lingüística.
3. La Comisión se puede reunir, en sesión extraordinaria, a iniciativa del presidente o a petición, como mínimo, de la mitad de los miembros que la integran.
5. En cuanto al funcionamiento, la Comisión se tiene que regir por lo recogido en los artículos 15 a 18 de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público, los cuales regulan el régimen de funcionamiento de los órganos colegiados.
Constitución y funciones del tribunal de cada certificado
1. Para cada convocatoria de pruebas de conocimientos generales y específicos de lengua catalana a que hacen referencia los artículos 4 y 5 de este decreto, el director general de Política Lingüística tiene que nombrar al tribunal de cada certificado.
2. Cada tribunal tiene que seguir las directrices de la Comisión Técnica de Evaluación de Conocimientos de Catalán con respecto a los criterios de puntuación y corrección de las pruebas.
3. Cada tribunal tiene que estar integrado, como mínimo, por un presidente, un secretario y tres vocales, con los correspondientes suplentes.
4. Los miembros de cada tribunal, tanto de conocimientos generales como de conocimientos específicos, tienen que cumplir alguno de los requisitos del artículo 10 de este decreto. Por otra parte, los miembros del tribunal de conocimientos específicos también tienen que acreditar el certificado de conocimientos de lenguaje administrativo y una experiencia mínima de dos años en tareas de asesoramiento en lenguaje administrativo.
5. Para la constitución y actuación del tribunal, tienen que estar presentes, como mínimo, el presidente, el secretario y un vocal.
6. El secretario tiene que extender acta de cada sesión. Cualquier miembro del tribunal puede hacer constar en acta su voto contrario al acuerdo adoptado, la abstención y los motivos que la justifican o el sentido favorable de su voto.
Las funciones del tribunal son las siguientes:
a. Revisar y aprobar las pruebas y los solucionarios.
b. Corregir las pruebas.
c. Revisar las pruebas de los examinandos que lo soliciten.
d. Aprobar los resultados de las pruebas.
e. Informar sobre los recursos de alzada que se presenten contra la resolución del director general de Política Lingüística por la cual se aprueba la lista de aptos.
Elaboración, corrección y resultados de las pruebas
1. Para elaborar las pruebas, la Dirección General de Política Lingüística puede recurrir a personal externo.
2. Para corregir las pruebas de conocimientos generales, la Dirección General de Política Lingüística puede recurrir a los colaboradores que formen parte de la bolsa vigente, siempre que esta tarea no se pueda cubrir con el tribunal o el personal propio de la Consejería de Cultura, Participación y Deportes. Los colaboradores tienen que cumplir alguno de los requisitos del artículo 10 de este decreto o bien tener otras titulaciones relacionadas con el ámbito filológico, acreditar una experiencia mínima de dos años en evaluación o en tareas de asesoramiento lingüístico y disponer del certificado C2 de conocimientos de catalán o uno equivalente. Los colaboradores actuarán siempre bajo la dirección del tribunal.
3. Para corregir las pruebas del certificado de conocimientos específicos de lenguaje administrativo, la Dirección General de Política Lingüística puede recurrir, siempre que esta tarea no se pueda cubrir con el tribunal o el personal propio de la Consejería de Cultura, Participación y Deportes que cumpla alguno de los requisitos del artículo 10 de este decreto, a los colaboradores que formen parte de la bolsa vigente. Estos correctores tienen que cumplir alguno de los requisitos señalados en el artículo 10 de este decreto y acreditar el certificado de conocimientos de lenguaje administrativo y una experiencia mínima de dos años en tareas de asesoramiento en lenguaje administrativo. Estos colaboradores actuarán siempre bajo la dirección del tribunal.
1. Una vez acabado el proceso de evaluación de cada convocatoria, después de la revisión y del trámite de vista de los exámenes, el tribunal tiene que entregar a la Dirección General de Política Lingüística las actas de cada sesión y la documentación complementaria para que el director general de Política Lingüística publique en el BOIB una resolución con la relación de aptos de cada certificado de acuerdo con los resultados aprobados por los tribunales y para que emita los certificados correspondientes.
2. Contra la resolución del director general de Política Lingüística se puede interponer un recurso de alzada ante el consejero de Cultura, Participación y Deportes.
1. Corresponde al director general de Política Lingüística expedir los certificados a las personas que hayan superado las correspondientes pruebas, de acuerdo con este decreto. Estos certificados tienen que incorporar señales de autenticidad y se tienen que numerar mediante series alfanuméricas.
2. Corresponde a la Dirección General de Política Lingüística llevar el Registro de certificados de conocimientos de catalán, que tiene carácter administrativo, en el cual se tienen que inscribir los datos estrictamente identificativos de las personas que los hayan obtenido y la identificación alfanumérica de los certificados.
1. Las personas interesadas pueden solicitar la emisión de un duplicado. En el caso de que se haya establecido legalmente el pago de una tasa, junto con la solicitud se tendrá que adjuntar la acreditación del pago.
La Dirección General de Política Lingüística tiene que llevar a cabo la gestión recaudatoria de los ingresos de dicha tasa.
2. La solicitud con la documentación exigida se tiene que presentar en el Registro de la Consejería de Cultura, Participación y Deportes. También se puede presentar de conformidad con lo establecido en el artículo 16.4 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
Los títulos, diplomas y certificados que la Comisión Técnica de Evaluación de Conocimientos de Catalán considere equivalentes a los certificados que regula este decreto, de acuerdo con el artículo 9.2 d, se tienen que establecer mediante una orden del consejero de Cultura, Participación y Deportes.
Todas las denominaciones que en este decreto figuran en masculino se tienen que entender referidas también en su forma femenina, si procede.
Quedan derogadas todas las disposiciones de rango igual o inferior que se opongan a lo establecido en este decreto o lo contradigan y, expresamente, el Decreto 1/2014, de 10 de enero, de evaluación y certificación de conocimientos de lengua catalana.
Se autoriza a la consejera de Cultura, Participación y Deportes a dictar las disposiciones que sean necesarias para desarrollar este decreto y, en concreto, a poder actualizar o modificar los anexos mediante una resolución.
El examinando de nivel A2 tiene que ser capaz de comunicarse en situaciones sencillas y habituales que exijan un intercambio simple y directo de información sobre temas de necesidad inmediata (informaciones personales, familiares y laborales básicas).
Saberes socioculturales y sociolingüísticos
Para poder comunicarse con garantías mínimas de éxito, la persona que opta al certificado de nivel A2 tiene que tener conocimientos básicos de los referentes y de los comportamientos socioculturales más relevantes de los territorios de habla catalana, tanto de las condiciones de vida y la organización social (identificación personal, unidad familiar, calendario y días festivos, periodos de vacaciones, horarios, saludos, platos típicos, comidas, tipo de trabajo, hábitos de consumo, fiestas y celebraciones...) como de las relaciones interpersonales (relaciones familiares y de amistad, convenciones relacionadas con las muestras de afecto en público, clases sociales, relaciones en el ámbito educativo...).
Asimismo, el examinando de A2 tiene que ser consciente de la variación lingüística y de los diferentes niveles de formalidad, y tener el conocimiento y las habilidades básicas para tratar la dimensión social de la lengua. Por ejemplo, tiene que poder establecer contactos sociales elementales utilizando las fórmulas de cortesía más sencillas y cotidianas (bon dia, adeu, fins demà, per favor, gràcies, em sap greu...).
- Comprender las expresiones y el vocabulario más frecuentes sobre temas de interés personal y de importancia inmediata (por ejemplo, información personal y familiar muy básica, compras, lugar de residencia, empleo...).
- Comprender el lenguaje oral estándar articulado con claridad y cierta lentitud sobre los temas cotidianos y captar la información básica.
- Comprender indicaciones sencillas (por ejemplo, como ir de un punto a otro).
- Hacerse una idea del contenido principal de las noticias emitidas por televisión, si el comentario se acompaña de imágenes.
- Leer y comprender textos cortos y sencillos, en lengua estándar, si contienen vocabulario frecuente y cotidiano relacionado con su entorno más inmediato, y extraer su sentido general.
- Comprender los principales textos de uso habitual (mensajes electrónicos, cartas personales sencillas y breves, solicitudes de información, etc.) sobre temas corrientes.
- Comprender los letreros y los carteles habituales de lugares públicos (calles, restaurantes, estaciones de tren, etc.), como direcciones, instrucciones, anuncios publicitarios relacionados con establecimientos hoteleros, viajes, etc.
- Identificar información específica de escritos sencillos, como noticias, boletines meteorológicos, hojas informativas, ofertas de trabajo, menús, anuncios, etc.
- Comprender instrucciones sencillas (aparatos de uso corriente, recetas de cocina, etc.).
2.3. Expresión e interacción escritas
El examinando tiene que poder escribir textos sencillos y breves sobre temas familiares o de interés personal, con recursos discursivos y lingüísticos básicos (expresiones sencillas y ligadas con un número limitado de conectores).
El examinando de A2 tiene que ser capaz de producir documentos cotidianos como listas de la compra, notas breves (avisos, encargos...), mensajes breves de texto de mensajería instantánea, felicitaciones personales, postales, cartas y mensajes electrónicos personales breves, invitaciones personales, etc. También puede interactuar por escrito, por ejemplo, cumplimentando un formulario o respondiendo un mensaje recibido.
Los textos escritos elaborados por el examinando de A2 tienen que responder a las características de adecuación (tiene que distribuir y organizar bien el texto escrito en el espacio), coherencia (tiene que poder seleccionar la información y ordenar las ideas de manera lógica), cohesión (tiene que dominar un número limitado, pero suficiente, de articulaciones gramaticales y tiene que construir oraciones de estructura simple) y corrección (escribe con una corrección ortográfica limitada).
2.4. Expresión e interacción orales
El examinando de A2 tiene que poder comunicarse en situaciones sencillas y habituales que exigen un intercambio simple y directo de información sobre temas familiares y habituales, con una fluidez relativa y los recursos discursivos y lingüísticos propios de un hablante novel.
Asimismo, tiene que poder mantener intercambios sociales muy breves aunque, en general, no los entienda lo suficiente para mantener o dirigir él mismo una conversación y tiene que poder interactuar con facilidad razonable en conversaciones cortas a condición de que el interlocutor lo ayude si hace falta (por ejemplo, para obtener información en una oficina de turismo, pedir y dar explicaciones para llegar a un lugar, efectuar transacciones sencillas en tiendas, encargar una comida...). También tiene que poder reclamar la atención del interlocutor, indicar que no comprende lo que se dice, pedir y dar la palabra, etc.
El examinando de A2 tiene que ser capaz de producir textos orales cotidianos como mensajes en un contestador automático, transacciones comerciales básicas y sencillas, conversaciones cara a cara sobre temas de interés personal, conversaciones telefónicas para cubrir necesidades básicas, etc.
Los textos orales elaborados por el examinando de A2 tienen que responder a las características de adecuación (tiene que darse a entender con una fluidez relativa, con expresiones muy breves, aunque las pausas, los falsos inicios y las reformulaciones sean evidentes), coherencia (tiene que poder seleccionar la cantidad y la calidad de la información, y ordenarla de manera lógica), cohesión (tiene que dominar un número limitado, pero suficiente, de articulaciones gramaticales y tiene que construir oraciones de estructura simple) y corrección (la pronunciación y la prosodia todavía presentan rastros de la lengua de origen, aunque no dificultan la comprensión del mensaje).
En la expresión e interacción, tanto oral como escrita, el examinando de nivel A2 tiene que poder describir, de manera muy sencilla, objetos, personas y lugares próximos; tiene que poder narrar, de manera muy sencilla, qué ha pasado o qué pasa a su alrededor; tiene que poder argumentar una proposición, usando marcadores básicos; tiene que poder explicar de manera breve y sencilla cuestiones de interés general próximas a su campo de interés personal, y también tiene que poder elaborar textos instructivos, breves y sencillos, sobre temas relacionados con su entorno más inmediato.
Con respecto al repertorio léxico, el examinando de A2 tiene que tener un vocabulario suficiente para hacer frente a necesidades cotidianas corrientes y familiares.
3. Evaluación y estructura de la prueba
Para acreditar el nivel A2 de lengua catalana se tiene que superar una prueba que consta de tres áreas:
- Área 2 (expresión e interacción escritas)
- Área 3 (expresión e interacción orales)
Para superar la prueba de nivel A2, los examinandos tienen que obtener como mínimo un 60 % de la puntuación de cada área.
A2 Tiempo para cada área Mínimo para superar el área
Área 1 comprensión oral 60 min 60 %
Área 2 expresión e interacción escritas 30 min 60 %
Área 3 expresión e interacción orales 20 min 60 %
El examinando de nivel B1 tiene que poder hacer frente a la mayor parte de situaciones comunicativas básicas y cotidianas, y producir y descodificar textos sobre temas que le son familiares o de interés personal.
El examinando también tiene que dominar los contenidos incluidos en los niveles anteriores.
Para poder comunicarse con garantías mínimas de éxito, la persona que opta al certificado de nivel B1 tiene que haber ampliado los conocimientos básicos de los referentes y de los comportamientos socioculturales más relevantes de los territorios de habla catalana, tanto de las condiciones de vida y la organización social (productos típicos de la tierra, convenciones sociales relacionadas con las comidas, búsqueda de trabajo, comportamientos relacionados con las fiestas y celebraciones, concepto de condol, etc.) como de las relaciones interpersonales (convenciones sociales entre amigos, clases sociales y generaciones, relaciones con la Administración, grupos profesionales, etapas educativas, profesionales del ámbito educativo...).
Asimismo, el examinando de B1 tiene que ser consciente de la variación lingüística y de los diferentes niveles de formalidad, y tener el conocimiento y las habilidades básicas para tratar la dimensión social de la lengua; tiene que ser consciente de las normas de cortesía más importantes y actuar en consecuencia. Por ejemplo, tiene que poder tratar a su destinatario de tu o de vostè, según convenga.
- Comprender las ideas principales de un discurso claro y en lenguaje estándar sobre temas familiares, que se pueden encontrar en el trabajo, en la escuela, en el ocio, etc.
- Comprender las ideas principales, e incluso algún detalle específico, de un discurso de una cierta duración sobre temas de la vida cotidiana, siempre que la articulación sea clara, el acento familiar y el lenguaje neutro, no excesivamente marcado por dialectalismos.
- Seguir conversaciones transaccionales cara a cara (trámites administrativos sencillos, cambios y devoluciones, solicitud de servicios, quejas, etc.) en establecimientos comerciales y hoteleros, agencias de viajes, etc.
- Comprender la idea principal de muchos programas de radio y televisión sobre asuntos actuales y de interés personal o profesional, si la articulación es relativamente lenta y clara (boletines informativos o meteorológicos, entrevistas, conferencias breves, telediarios, etc.).
- Comprender textos sobre temas relacionados con su especialidad y sus intereses, siempre que el lenguaje sea cotidiano y estándar.
- Comprender los principales tipos de documentos de uso habitual sobre temas corrientes (cartas personales sencillas y breves, solicitudes de información, pedidos, mensajes electrónicos, etc.).
- Comprender el contenido de cartas formales básicas (información bancaria, confirmaciones de reserva, etc.).
- Comprender la información relevante de escritos cotidianos, como cartas al director, prospectos, catálogos y documentos oficiales breves.
- Identificar las conclusiones principales de textos argumentativos de estructura clara.
- Extraer información práctica sobre temas cotidianos de artículos de diario, de revistas, de guías de viajes, etc.
- Comprender recetas de cocina o instrucciones de uso de aparatos si son sencillas y están redactadas con claridad.
El examinando tiene que demostrar un dominio del sistema lingüístico suficiente para alcanzar los objetivos que se describen en los apartados 2.1, 2.2, 2.4 y 2.5.
2.4. Expresión e interacción escritas
El examinando de nivel B1 tiene que poder escribir textos sencillos sobre temas familiares o de interés personal, con un uso suficiente de las estructuras organizativas y de los mecanismos de cohesión.
El examinando de B1 tiene que ser capaz de producir documentos personales (cartas y mensajes electrónicos personales no excesivamente largos, diario personal, etc.), documentos producidos en calidad de ciudadano (reclamaciones, reseñas sencillas y breves, publicaciones en webs, blogs o redes sociales, etc.) y documentos profesionales y comerciales (presupuesto, albarán, factura, pedido, recibo, hoja de instrucciones breve y sencilla, ofrecimiento de servicios profesionales, etc.). Asimismo, tiene que poder interactuar por escrito, por ejemplo, respondiendo una carta personal recibida. También tiene que poder elaborar los documentos que se especifican en los niveles anteriores.
Los textos escritos producidos por el examinando de B1 tienen que responder a las características de adecuación (tiene que saber usar las convenciones más básicas de organización textual), coherencia (tiene que poder escribir un texto sencillo, claro e inteligible, que siga las convenciones de la composición, sobre temas más o menos complejos, próximos a su campo de conocimiento más inmediato), cohesión (tiene que dominar un número suficiente de articulaciones gramaticales, usar buena parte de los conectores más frecuentes para enlazar frases sencillas, usar adecuadamente los tiempos verbales y el modo, usar los mecanismos básicos de referencia, puntuar bastante bien el texto y empezar a incorporar oraciones de estructura compleja) y corrección (la ortografía es lo bastante correcta, aunque puede cometer algún error, que puede ser sistemático).
2.5. Expresión e interacción orales
El examinando de B1 tiene que poder comunicarse de forma sencilla y coherente sobre temas que le son familiares o de interés personal. Tiene que poder conectar frases de manera sencilla con el fin de describir experiencias y hechos, o explicar opiniones y proyectos de manera breve.
Asimismo, tiene que poder expresarse con una cierta espontaneidad y participar en una conversación sobre temas relativos a la vida cotidiana (familia, aficiones, trabajo, viajes...), y hacer frente a la mayor parte de las situaciones susceptibles de producirse en el curso de una conversación, aunque a veces tenga que pedir que le repitan ciertas palabras o expresiones. Tiene que procurar que se entiendan sus opiniones y reacciones para encontrar una solución a un problema o a las cuestiones prácticas más inmediatas (dónde ir, qué hacer, cómo organizar un acontecimiento...). Tiene que poder expresar sus ideas sobre temas abstractos o culturales, como la música o el cine, y tiene que poder comparar y contrastar alternativas (discutir sobre qué hacer, dónde ir, etc.). Tiene que poder tomar parte en discusiones formales habituales sobre temas relacionados con su especialidad, cuando el lenguaje se articula en un registro estándar y de una manera clara; tiene que poder hacer frente a situaciones poco habituales en tiendas, oficinas de correos, entidades bancarias, etc. (por ejemplo, devolver una compra defectuosa, formular una queja o hacer una reclamación). Tiene que poder explicar con detalle un suceso fortuito, como un accidente, y tiene que poder explicar el argumento de un libro o de una película. También tiene que poder expresar sentimientos (sorpresa, alegría, tristeza, curiosidad, indiferencia...) y reaccionar, así como proporcionar informaciones concretas exigidas en una entrevista o consulta (por ejemplo, describir síntomas de una enfermedad a un médico), aunque con una precisión limitada. El examinando de B1 tiene que ser capaz de hacer frente a la mayoría de situaciones comunicativas que aparecen en una zona donde se habla la lengua de aprendizaje.
El examinando de B1 tiene que ser capaz de producir textos orales como mensajes por megafonía, presentaciones breves de un personaje o de un acto público... y cualquier otro relacionado con las situaciones descritas en el párrafo anterior.
Los textos orales elaborados por el examinando de B1 tienen que responder a las características de adecuación (tiene que expresarse con fluidez relativa, con expresiones muy breves, aunque las pausas, los falsos inicios y las reformulaciones sean evidentes), coherencia (tiene que poder enlazar una serie de elementos cortos y sencillos para formar una secuencia de ideas relacionadas), cohesión (tiene que dominar un número suficiente de articulaciones gramaticales, usar buena parte de los conectores más frecuentes y empezar a incorporar oraciones de estructura compleja) y corrección (la pronunciación es claramente inteligible, aunque se produzcan errores de pronunciación, ocasionalmente, que no dificultan la comprensión del mensaje).
En la expresión y la interacción, tanto oral como escrita, el examinando de nivel B1 tiene que poder describir, de manera sencilla pero detallada y bien estructurada, objetos, personas y lugares próximos, un acontecimiento, un viaje, experiencias, sentimientos, etc.; tiene que poder narrar, de manera sencilla y bien estructurada, una historia real o imaginaria; tiene que poder elaborar textos instructivos sencillos en segunda persona, sobre temas relacionados con su trabajo o su entorno más inmediato; tiene que poder argumentar, mediante textos breves y sencillos, a favor o en contra de una opinión determinada, y tiene que poder explicar temas de interés general, con una estructura sencilla pero lógica.
Con respecto al repertorio léxico, el examinando de B1 muestra un buen dominio del vocabulario elemental y puede ayudarse de circunloquios para referirse a temas relativos a su vida cotidiana.
Para acreditar el nivel B1 de lengua catalana se tiene que superar una prueba que consta de cuatro áreas:
- Área 2 (dominio práctico del sistema lingüístico)
- Área 3 (expresión e interacción escritas)
- Área 4 (expresión e interacción orales)
Para superar la prueba de nivel B1, los examinandos tienen que obtener como mínimo un 60 % de la puntuación de cada área.
B1 Tiempo para cada área Mínimo para superar el área
Área 2 dominio práctico del sistema lingüístico 30 min 60 %
Área 3 expresión e interacción escritas 60 min 60 %
Área 4 expresión e interacción orales 20 min 60 %
El examinando de nivel B2 tiene que ser capaz de comprender las ideas principales y secundarias de textos complejos sobre temas tanto concretos como abstractos, incluidas discusiones técnicas en el campo de la especialización profesional. También tiene que poder expresarse con un grado de fluidez y de espontaneidad que tiene que hacer posible la interacción habitual y sin tensión con hablantes experimentados. El examinando tiene que saber producir textos claros y detallados en una amplia gama de temas, y expresar un punto de vista sobre una cuestión.
Asimismo, el examinando de B2 tiene que ser consciente de la variación lingüística y de los diferentes niveles de formalidad, y tener el conocimiento y las habilidades básicas para tratar la dimensión social de la lengua. Tiene que poder expresarse en un registro formal o informal adecuado a la situación. Por ejemplo, tiene que poder tratar a su destinatario de tu, de vós o de vostè, según convenga, y tiene que poder establecer cualquier contacto social utilizando las fórmulas de cortesía más habituales relativas a saludos, despidos, presentaciones, peticiones, agradecimientos y excusas.
- Comprender intervenciones de una cierta duración y complejas a condición de que el tema sea relativamente familiar y de que esté bien estructurado.
- Comprender el lenguaje oral estándar o coloquial, cara a cara o vehiculado a través de medios de comunicación, sobre temas relacionados con la vida personal, social, académica o profesional.
- Seguir conversaciones informales y formales (exposición y confrontación de opiniones, experiencias, etc.).
- Seguir conversaciones transaccionales cara a cara (alquiler de bienes inmuebles, reclamación de indemnizaciones, etc.).
- Comprender las ideas principales, la estructura y los cambios de tema de discursos monogestionados (conferencias, discursos, ponencias y otros tipos de exposiciones académicas y profesionales complejas), a condición de que el tema sea familiar y de que la presentación sea sencilla y clara.
- Comprender la mayoría de las noticias y programas de actualidad emitidos tanto por radio como por televisión, así como la mayoría de películas en registro estándar.
- Comprender un texto con un alto grado de autonomía y poseer un vocabulario de lectura amplio y activo, aunque puede tener alguna dificultad de comprensión con las expresiones poco frecuentes.
- Comprender artículos e informes sobre temas contemporáneos en que los autores adoptan y defienden un determinado punto de vista.
- Comprender correspondencia (cartas, mensajes electrónicos, etc.) relacionada con su especialidad y captar la información esencial.
- Comprender reseñas de películas, libros, obras teatrales, trabajos académicos, etc.
- Comprender instrucciones largas y complejas relacionadas con su campo de especialidad o con la vida cotidiana, siempre que pueda volver a leer los fragmentos que no le han quedado claros.
El examinando de nivel B2 tiene que poder escribir textos claros y detallados sobre una amplia gama de temas relativos a sus intereses o a su campo de conocimiento, y tiene que poder sintetizar y evaluar la información y los argumentos procedentes de fuentes diversas.
El examinando de B2 tiene que ser capaz de producir documentos personales (cartas y mensajes electrónicos personales, informes en formato convencional estándar sobre temas de interés personal o profesional, etc.), documentos producidos en calidad de ciudadano (carta formal, carta al director, solicitud, currículum, artículo de opinión, reseña de una película, de un libro, de una obra de teatro, etc.) y documentos profesionales y comerciales (demanda de empleo, correspondencia comercial, manual de instrucciones, noticia, etc.). Asimismo, tiene que poder interactuar por escrito, por ejemplo, respondiendo una carta formal recibida. También tiene que poder redactar los documentos que se especifican en los niveles anteriores.
Los textos elaborados por el examinando de B2 tienen que responder a las características de adecuación (tiene que poder usar diferentes registros según las circunstancias que rodean el escrito), coherencia (tiene que poder escribir un texto claro sobre temas más o menos complejos, y destacar las ideas principales para llegar a una conclusión apropiada), cohesión (tiene que mantener un buen dominio gramatical, puntuar bien el texto, construir oraciones de estructura simple y de estructura compleja, etc.) y corrección (la ortografía es relativamente correcta, aunque puede haber algún error no sistemático).
El examinando de B2 tiene que poder expresarse oralmente con claridad, fluidez y espontaneidad sin mucho esfuerzo, sobre temas personales o de su especialidad.
Asimismo, tiene que utilizar la lengua con fluidez, corrección y eficacia cuando intercambia información sobre temas de orden general, educativo, profesional y relativos al tiempo libre. Tiene que comprender lo que se le dice en registro estándar o coloquial, e intervenir activamente en una conversación de cierta duración en contextos familiares, presentando y defendiendo sus opiniones y transmitiendo diferentes grados de emoción. Tiene que poder participar activamente en discusiones formales, habituales o no, y saber argumentar con convicción sobre temas complejos. Tiene que poder mantener una negociación con el fin de solucionar una situación conflictiva (una multa inmerecida, la reclamación de una indemnización, un problema con un cliente...). También tiene que poder conducir una entrevista con eficacia y fluidez, o responder de la misma manera cuando es entrevistado.
El examinando de B2 tiene que ser capaz de producir textos orales como intervenciones en debates o mesas redondas, y cualquier otro relacionado con las situaciones descritas en el párrafo anterior.
Los textos orales elaborados por el examinando de B2 tienen que responder a las características de adecuación (tiene que hacerse entender con fluidez suficientemente constante, aunque puede tener que hacer algunas pausas breves, especialmente en intervenciones largas; utiliza un grado de formalidad adaptado a las circunstancias), coherencia (tiene que poder presentar temas complejos con bastante seguridad), cohesión (tiene que demostrar un grado relativamente alto de dominio gramatical, aunque todavía puede cometer equivocaciones ocasionales que no provocan malentendidos) y corrección (tiene que pronunciar correctamente casi todos los sonidos catalanes, con los enmudecimientos, las sonorizaciones y las asimilaciones pertinentes).
En la expresión y la interacción, tanto orales como escritas, el examinando de nivel B2 tiene que poder describir, de manera clara, detallada y bien estructurada, objetos, personas, hechos y sentimientos relacionados con su área de interés; tiene que poder narrar cualquier historia o experiencia real o imaginaria, alternando convenientemente todos los tiempos verbales; tiene que poder elaborar textos instructivos sobre temas relacionados con su trabajo o su entorno; tiene que poder argumentar a favor o en contra de una opinión determinada, y tiene que poder explicar hechos de interés personal o general para mostrarlos objetivamente y ofrecer su punto de vista, con una estructura lógica.
Con respecto al repertorio léxico, el examinando de B2 tiene que utilizar, con un grado considerable de precisión, un repertorio amplio de palabras con el fin de expresar lo esencial de lo que quiere decir, tanto sobre temas relativos a su especialidad como sobre temas más generales. En algún momento puntual, puede ayudarse de circunloquios o paráfrasis para disimular alguna carencia de léxico o de estructura.
Para acreditar el nivel B2 de lengua catalana se tiene que superar una prueba que consta de cuatro áreas:
Para superar la prueba de nivel B2, los examinandos tienen que obtener como mínimo un 60 % de la puntuación de cada área.
B2 Tiempo para cada área Mínimo para superar el área
Área 3 expresión e interacción escritas 70 min 60 %
El examinando de nivel C1 tiene que ser capaz de comprender una amplia gama de textos largos y complejos, y reconocer su sentido implícito. Tiene que poder expresarse con fluidez y espontaneidad, y utilizar la lengua de manera flexible y eficaz para propósitos sociales, académicos y profesionales. Tiene que poder producir textos claros, bien estructurados y detallados sobre temas complejos.
Para poder comunicarse satisfactoriamente en catalán, la persona que opte al certificado C1 tiene que haber profundizado en los conocimientos de los referentes y de los comportamientos socioculturales más relevantes de los territorios de habla catalana, tanto de los referentes culturales (historia y literatura, acontecimientos y personajes de la vida social y cultural...), como de los saberes y comportamientos socioculturales relacionados con las condiciones de vida y la organización social (apodos, tratamientos protocolarios, gastronomía, mundo laboral, conmemoraciones relacionadas con diferentes colectivos sociales...) y con las relaciones interpersonales (relaciones entre clases sociales y generaciones, convenciones en los textos que se dirigen a la Administración, asociaciones de profesionales, integración social de diferentes colectivos...).
Asimismo, el examinando de C1 tiene que ser consciente de la variación lingüística y de los diferentes niveles de formalidad, y tener el conocimiento y las habilidades básicas para tratar la dimensión social de la lengua. Tiene que poder apreciar los cambios de registro y reconocer un amplio repertorio de expresiones idiomáticas y coloquiales; tiene que poder ajustar lo que escribe y lo que dice a la situación y al destinatario, y adoptar un registro adecuado a las circunstancias sin mezclarlo con otros registros a lo largo del texto. También tiene que poder utilizar la lengua de manera flexible y efectiva en las relaciones sociales, incluyendo los usos emocionales, alusivos y humorísticos.
- Reconocer una amplia gama de expresiones idiomáticas y coloquiales, y apreciar los cambios de registro. Identificar la variedad dialectal y el registro de un texto (reconocer algunos indicadores lingüísticos de clase social, de procedencia geográfica, de grupo profesional, etc.).
- Captar el tono del discurso (la agresividad, la ironía, el humor, el sarcasmo, etc.), la intención y el propósito comunicativos.
- Seguir una intervención de una cierta duración sobre temas abstractos o complejos, aunque no sean de su especialidad (puede ser que tenga que confirmar algún detalle, sobre todo si el acento no le es familiar).
- Entender textos en que aparezca algún argot o alguna expresión idiomática.
- Seguir fácilmente interacciones complejas entre interlocutores experimentados en debates de grupo, incluso cuando los temas son abstractos, complejos y no le son familiares.
- Comprender con una facilidad relativa la mayoría de las conferencias, discusiones y debates.
- Comprender una amplia gama de material grabado y retransmitido, incluido algún uso no estándar de la lengua (letras de canciones, por ejemplo), e identificar detalles que incluyen actitudes y relaciones implícitas entre los interlocutores.
- Comprender sin esfuerzo cualquier programa emitido por un medio audiovisual (un noticiario, un documental, un programa de debate, etc.) y películas que utilizan una cantidad considerable de argot y de expresiones idiomáticas.
- Captar el mensaje que se esconde detrás de un chiste o un refrán.
- Comprender con todo detalle textos largos y complejos, tanto si se relacionan con su especialidad como si no (siempre que pueda volver a leer las partes difíciles) y apreciar las diferencias de estilo.
- Comprender artículos de especialidad e instrucciones técnicas largas, aunque no tengan relación con su campo de especialidad, siempre que pueda volver a leer las partes que no le han quedado claras.
- Comprender sin problemas una amplia gama de textos de carácter literario (poemas, cuentos, novelas y teatro) y no literario, y apreciar las diferencias de estilo.
- Identificar rápidamente el contenido y la importancia de una noticia, de un artículo o de un reportaje sobre un amplio abanico de temas profesionales.
- Comprender con detalle una amplia gama de textos que pueden aparecer en la vida social, profesional o académica, e identificar detalles sutiles que incluyen actitudes y opiniones del autor, tanto implícitas como explícitas (artículos de opinión, reseñas, ensayos, trabajos académicos sencillos, contratos laborales, de alquiler, etc.).
- Leer entre líneas (es decir, comprender ideas no formuladas explícitamente) y captar sin problemas las ironías y los dobles sentidos de los textos.
El examinando tiene que demostrar un amplio dominio del sistema lingüístico para alcanzar los objetivos que se describen en los apartados 2.1, 2.2, 2.4 y 2.5.
El examinando de nivel C1 tiene que poder escribir textos claros y bien estructurados sobre temas complejos, desarrollando su punto de vista con una cierta extensión, y demostrar que controla los recursos discursivos y morfosintácticos propios de un usuario experimentado, hasta el punto que tiene que poder destacar las ideas principales y ampliar y defender su punto de vista de manera elaborada, con ideas complementarias, justificaciones y ejemplos pertinentes para llegar a una conclusión apropiada. Tiene que poder seleccionar las formulaciones adecuadas para expresarse claramente y en un estilo apropiado, según el lector a quien va dirigido el texto, sobre una gran variedad de temas generales, académicos, profesionales y de ocio, sin tener que restringir casi nunca lo que quiere decir.
El examinando de C1 tiene que ser capaz de producir los documentos que se especifican en los niveles anteriores y, además, tiene que poder redactar convocatorias y actas de reunión de ámbito no administrativo, entrevistas, biografías, etc. Asimismo, tiene que poder interactuar por escrito, por ejemplo, escribiendo un artículo de opinión a partir de una noticia que ha leído.
Los textos elaborados por el examinando de C1 tienen que responder a las características de adecuación (tiene que escoger la formulación apropiada de un repertorio lingüístico amplio para expresar claramente y sin restricciones lo que quiere decir), coherencia (tiene que poder defender sus puntos de vista de manera elaborada, evitar la información irrelevante e introducir digresiones en el texto, con un desarrollo lógico de la información), cohesión (mantiene un alto grado de corrección gramatical, con errores escasos, y la puntuación es consistente y práctica) y corrección (la ortografía es correcta, con la excepción de algunos errores esporádicos).
El examinando de C1 tiene que poder expresarse oralmente con claridad, fluidez y espontaneidad, sin esfuerzo, con finalidades sociales y profesionales. Tiene que poder formular, de manera precisa, ideas y opiniones, así como presentar descripciones claras y detalladas sobre temas complejos.
Asimismo, tiene que poder expresarse con fluidez y espontaneidad, casi sin esfuerzo, en cualquier situación de la vida personal y social (solo un tema conceptualmente difícil puede obstaculizar la fluidez del discurso), tiene que poder hacer exposiciones claras, detalladas y bien estructuradas sobre temas complejos, y desarrollar y confirmar sus puntos de vista con ideas complementarias, justificaciones y ejemplos adecuados. Tiene que poder conversar con flexibilidad y eficacia y sostener fácilmente discusiones animadas, incluso sobre temas abstractos, complejos y desconocidos. Tiene que ser capaz de seguir fácilmente interacciones complejas a tres bandas en un grupo de debate y participar, incluso cuando se tratan temas abstractos, complejos y no familiares. Tiene que poder comprender e intercambiar informaciones complejas y opiniones sobre una extensa gama de temas relacionados con su profesión. Tiene que poder relacionar hábilmente la propia contribución con la de los otros interlocutores. Tiene que ser capaz de participar plenamente en una entrevista como entrevistador o como entrevistado, y desarrollar o valorar los puntos discutidos de manera fluida. Tiene que utilizar los usos afectivos, alusivos o humorísticos de la lengua.
El examinando de C1 tiene que ser capaz de producir textos orales como, por ejemplo, una lectura pública (un pregón), la presentación de un personaje o de un acto público, una clase, una intervención en un debate o en una mesa redonda, etc.
Los textos orales elaborados por el examinando de C1 tienen que responder a las características de adecuación (puede hacerse entender manteniendo la fluidez y la espontaneidad sin mucho esfuerzo y utilizando una entonación adecuada para transmitir matices sutiles de significado), coherencia (puede producir un texto claro, fluido y bien estructurado), cohesión (demuestra un uso controlado de estructuras organizativas, conectores y mecanismos de cohesión) y corrección (pronuncia correctamente todos los sonidos catalanes, casi sin interferencia de otras lenguas, y puede variar la entonación y la curva melódica de la oración correctamente con el fin de expresar matices sutiles de significado).
En la expresión y la interacción, tanto orales como escritas, el examinando de nivel C1 tiene que poder hacer descripciones elaboradas y de una extensión considerable sobre una amplia gama de temas; tiene que poder narrar de manera bien estructurada una historia o experiencia real o imaginaria de manera clara y fluida, sin tener que restringir la extensión del texto; tiene que poder elaborar comentarios que expliquen, ilustren o critiquen el sentido de un texto; tiene que poder elaborar textos instructivos sobre cualquier tema, concretos o abstractos, con adecuación a cualquier situación; tiene que poder argumentar, de manera clara y lo bastante convincente, sobre aspectos externos presentando una argumentación bien estructurada, y tiene que poder explicar cualquier tema de carácter personal o general, con una estructura lógica y eficaz.
Con respecto al repertorio léxico, el examinando de C1 tiene que dominar un repertorio amplio de vocabulario que le permita superar hábilmente las deficiencias con perífrasis o circunloquios. También tiene que tener un buen dominio de expresiones idiomáticas y de palabras coloquiales, conocer y usar los neologismos más habituales, e incorporar en su discurso buena parte de las locuciones, de los refranes y de las frases hechas de la lengua.
Para acreditar el nivel C1 de lengua catalana se tiene que superar una prueba que consta de cuatro áreas:
Para superar la prueba de nivel C1, los examinandos tienen que obtener como mínimo un 60 % de la puntuación de cada área.
C1 Tiempo para cada área Mínimo para superar el área
Área 1 comprensión oral 80 min 60 %
Área 2 dominio práctico del sistema lingüístico 40 min 60 %
Área 3 expresión e interacción escritas 90 min 60 %
El examinando de nivel C2 tiene que ser capaz de comprender sin ningún esfuerzo prácticamente todo lo que lee o escucha. Tiene que poder resumir información procedente de diferentes fuentes orales o escritas, reconstruir hechos y argumentos y presentarlos de una manera coherente. Asimismo, tiene que poder expresarse espontáneamente con fluidez y precisión, distinguiendo matices sutiles de significado incluso en las situaciones más complejas.
El examinando tiene que ser consciente de la variación lingüística y de los diferentes niveles de formalidad, y tener el conocimiento y las habilidades básicas para tratar la dimensión social de la lengua. Tiene que poder utilizar la lengua de manera flexible y efectiva, incluidos los usos emocionales, alusivos y humorísticos; debe tener un gran dominio de expresiones idiomáticas y coloquiales, y tiene que poder discriminar los niveles connotativos del significado.
- Comprender sin ninguna dificultad cualquier tipo de producción oral cara a cara o emitida por los medios de comunicación, aunque la velocidad de habla sea rápida.
- Comprender cualquier discurso, incluso cuando se trata de temas especializados o abstractos, a condición de poder habituarse a un registro o acento no estándar.
- Comprender la intención y el propósito comunicativos, y captar el tono del discurso (agresividad, ironía, humor, sarcasmo, etc.).
- Seguir sin ningún problema conversaciones transaccionales entre interlocutores experimentados (negociaciones de ventas, reclamaciones con implicaciones legales, etc.).
- Comprender sin ningún problema conferencias o exposiciones especializadas, discusiones y debates en que aparecen terminología poco familiar, expresiones coloquiales...
- Comprender una amplia gama de material grabado y retransmitido, incluidos los usos no estándares de la lengua (letras de canciones, por ejemplo).
- Leer, comprender e interpretar de manera crítica cualquier tipo de escrito, incluyendo textos abstractos, estructural o lingüísticamente complejos o muy ricos en expresiones coloquiales (manuales, artículos de especialidad, obras literarias...).
- Comprender el texto con profundidad: identificar la relevancia relativa de cada información, integrarla en estructuras textuales y jerárquicas, etc.
- Comprender sin problemas una amplia gama de textos de carácter literario (poemas, cuentos, novelas, teatro...) y no literario, y apreciar sus diferencias sutiles de estilo y su sentido, tanto implícito como explícito.
- Entender las presuposiciones, los sobrentendidos, aquello que no se dice explícitamente (ambigüedades, dobles sentidos, elipsis...).
- Comprender con detalle instrucciones públicas largas y complejas sobre cualquier procedimiento, relacionado o no con su especialidad.
El examinando debe demostrar que tiene un dominio completo del sistema lingüístico para alcanzar los objetivos que se describen en los apartados 2.1, 2.2, 2.4 y 2.5.
El examinando de nivel C2 tiene que poder escribir textos claros, fluidos, bien estructurados y con un estilo adecuado sobre una gran variedad de temas generales, académicos, profesionales, de ocio... sin tener que restringir lo que quiere decir. También tiene que poder producir escritos complejos que presenten una argumentación o una apreciación crítica. Además, tiene que mostrar una gran flexibilidad a la hora de reformular ideas bajo fórmulas lingüísticas diferentes, que le permitan transmitir con precisión matices sutiles de significado.
El examinando de C2 tiene que ser capaz de producir los documentos escritos que se especifican en los niveles anteriores, y también artículos complejos, reseñas de obras profesionales o literarias, comunicados de prensa, editoriales, textos de divulgación científica, discursos y parlamentos, etc. Asimismo, tiene que poder interactuar por escrito; por ejemplo, tiene que poder resumir información procedente de diferentes fuentes, reconstruir argumentos y consideraciones y presentar de una manera coherente el resultado general.
Los textos elaborados por el examinando de C2 tienen que responder a las características de adecuación (tiene que dominar una gran variedad de aspectos lingüísticos para expresarse claramente y en un estilo apropiado, según el destinatario del discurso), coherencia (tiene que poder defender sus puntos de vista de manera elaborada, con ideas complementarias, justificaciones y ejemplos pertinentes, para llegar a una conclusión apropiada), cohesión (utiliza de manera apropiada estructuras organizativas variadas y domina las articulaciones gramaticales) y corrección (los textos no contienen faltas de ortografía).
El examinando de nivel C2 tiene que poder expresarse de manera extensa y espontánea con fluidez natural (evita y corrige las dificultades de una manera casi imperceptible). Asimismo, tiene que poder presentar una descripción o una argumentación de una manera sencilla y fluida en un estilo adecuado al contexto y con una estructura lógica y eficaz. También tiene que poder presentar temas complejos con seguridad ante un público que desconoce el tema, y estructurar y adaptar la exposición con flexibilidad para responder a las necesidades de la audiencia. Tiene que poder expresar con precisión matices sutiles de significado utilizando una gama extensa de estrategias.
Con respecto a la interacción oral, el examinando de C2 tiene que poder conversar de manera cómoda y apropiada, sin ninguna limitación lingüística, en cualquier situación de la vida personal, social y profesional. Tiene que poder interactuar con facilidad y habilidad, y captar y utilizar los mensajes no verbales y de entonación sin un esfuerzo aparente. Tiene que defender su posición en discusiones formales sobre cuestiones complejas, con argumentos articulados y persuasivos. En una entrevista, tiene que interactuar con autoridad y fluidez, sea como entrevistador o como entrevistado.
El examinando de C2 tiene que ser capaz de producir los textos orales que se especifican en los niveles anteriores y cualquier otro.
Los textos orales elaborados por el examinando de C2 tienen que responder a las características de adecuación (puede expresarse extensa y espontáneamente con fluidez natural, y evitar y corregir las dificultades de una manera tan discreta que el interlocutor o el oyente difícilmente se dé cuenta), coherencia (puede presentar temas complejos con seguridad ante un público que los desconoce, y estructurar y adaptar la exposición a las necesidades de esta audiencia), cohesión (controla los recursos discursivos y morfosintácticos propios de un usuario experimentado) y corrección (pronuncia correctamente todos los sonidos catalanes, casi sin interferencia de otras lenguas).
En la expresión y la interacción, tanto orales como escritas, el examinando de nivel C2 tiene que poder hacer descripciones claras, elaboradas y a menudo notables; tiene que poder narrar de manera bien estructurada una historia o experiencia real o imaginaria con un estilo seguro, personal, natural y apropiado al género adoptado; tiene que poder elaborar comentarios que expliquen, ilustren o critiquen el sentido de una obra literaria o de un ensayo; tiene que poder elaborar textos instructivos sobre cualquier tema, concretos o abstractos, con adecuación a cualquier situación, sea quien sea el receptor; tiene que poder argumentar de manera clara y convincente, con la ayuda, si hace falta, de argumentos secundarios, de justificaciones y de ejemplos, y tiene que poder explicar cualquier tema de carácter personal o general, con una estructura lógica y eficaz.
Con respecto al repertorio léxico, el examinando de C2 tiene que dominar un vocabulario muy amplio para poder formular de manera precisa su pensamiento, sin dar ninguna señal de tener que limitar lo que quiere expresar. Asimismo, tiene que dominar las expresiones idiomáticas y las palabras coloquiales, e incorporar en su discurso buena parte de las locuciones, los refranes y las frases hechas. Tiene que conocer y usar los neologismos más habituales que se incorporan a la lengua y los términos más extendidos de determinados ámbitos de especialidad de difusión general.
Para acreditar el nivel C2 de lengua catalana se tiene que superar una prueba que consta de cuatro áreas:
- Área 2: dominio práctico del sistema lingüístico
- Área 3: expresión e interacción escritas
- Área 4: expresión e interacción orales
Para superar la prueba de nivel C2, los examinandos tienen que obtener como mínimo un 60 % de la puntuación de cada área.
C2 Tiempo para cada área Mínimo para superar el área
Área 3 expresión e interacción escritas 120 min 60 %
Área 4 expresión e interacción orales 30 min 60 %
Descripción del certificado de conocimientos específicos de lengua catalana: lenguaje administrativo (LA)
El examinando de lenguaje administrativo tiene que tener la competencia lingüística suficiente para comprender los documentos administrativos usuales y elaborarlos con adecuación y corrección.
- Comprender con detalle una amplia gama de documentos administrativos (el certificado, la diligencia, la carta, el acta de sesión, la convocatoria de sesión, la citación, el oficio, la nota interna, el informe, la resolución, el convenio, el contrato, etc.) y de normas articuladas (ordenanzas municipales, reglamentos, resoluciones, etc.).
- Escribir documentos administrativos (el certificado, la diligencia, la carta, el acta de sesión, la convocatoria de sesión, la citación, el oficio, la nota interna, el informe, la resolución, el convenio, el contrato, etc.).
La prueba se estructura en tres áreas: comprensión lectora, expresión escrita y conocimientos prácticos del lenguaje administrativo.
Para superar la prueba de lenguaje administrativo, los examinandos tienen que obtener como mínimo un 60 % de la puntuación de cada área.
Área 1: comprensión lectora
Ejercicios variados del tipo siguiente: responder unas preguntas a partir de un texto, decir si unas afirmaciones son verdaderas o falsas de acuerdo con un texto, escoger y ordenar fragmentos de uno o más documentos, relacionar fragmentos con la parte de un documento, etc.
Con los ejercicios de comprensión lectora se evalúa si el examinando comprende el contenido del texto (tema, significado global, ideas principales, informaciones específicas, intención y punto de vista del autor, situación comunicativa). Además, se evalúa si reconoce la estructura del texto (las diferentes partes, el orden, los enlaces entre las partes, etc.) y si entiende sus valores expresivos.
Área 2: expresión escrita
El examinando tiene que redactar dos documentos administrativos.
Área 3: conocimientos prácticos de lenguaje administrativo
Ejercicios variados sobre fraseología, terminología, tratamientos y sistema lingüístico.
LA Tiempo global Mínimo para superar el área
Área 1: comprensión lectora 150 minutos 60 %
Área 2: expresión escrita 60 %
Área 3: conocimientos prácticos de lenguaje administrativo 60 %

References: Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

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Artículo 17

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Artículo 19
 artículo 4
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 artículo 6
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 artículo 33
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