Source: http://www.agenciacna.com/2/nota_1.php?noticia_id=56640
Timestamp: 2019-03-18 20:03:47+00:00

Document:
Los mismos argumentos que hace dos meses espantaban a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, ahora abrieron un signo de interrogación en el Presidente y convencen a la Gobernadora. La posibilidad de separar las elecciones de la provincia de Buenos Aires de la contienda que definirá el próximo Jefe de Estado es un hecho concreto cuyas variables se estudian minuciosamente tanto en La Plata como en la Casa Rosada; y hasta hay fechas probables para la realización.
Para los funcionarios bonaerenses que cranearon la idea, la tarea más complicada ahora es convencer a Marcos Peña y Jaime Durán Barba de que la estrategia es “para beneficiar a Mauricio”, y no para asegurarle la continuidad en el sillón de Dardo Rocha a la actual mandataria provincial. En la Gobernación aclaran a cada rato que “lo importante es que le sume al Presidente”.
Saben, de todos modos, que desenganchar las elecciones se leerá como un gesto de independencia de Vidal, que se cortaría sola ante la mala imagen de Macri, quien por estos días está lejos de asegurar la continuidad de Cambiemos en el poder. Esa sensación de divorcio también embarga a funcionarios nacionales. Por eso, cada vez que se habla del tema, en calle 6 aclaran: “No decimos que sea el camino pero sí podría ser una alternativa, es para que Mauricio lo estudie”.
Otra de las dificultades es encontrar argumentos sólidos y creíbles sobre por qué se plantea el desdoblamiento, sin tener que reconocer que se trata de una medida puramente electoralista y vinculada a los viejos vicios que Cambiemos prometió combatir. Desde el oficialismo, se clamó por la unificación en todo el país, para ahorrar y para no agobiar al electorado.
Por caso, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, impulsó una ley que le permitiera a la Ciudad juntar las fechas electorales con las nacionales (posibilidad vedada hasta este año). Ahora, el calvo administrador porteño está inmerso en la misma duda que su colega bonaerense y otros gobernadores de Cambiemos. Quizá 2019 no sea el mejor año para hacer los comicios porteños con los del presidente y vice.
“Las condiciones están dadas para que las cosas salgan bien, depende de nosotros”, dijo a La Tecla uno de los principales impulsores del desdoblamiento. Y dio la primera razón: “La Provincia define la elección y es donde Cristina (Fernández de Kirchner) tiene el caudal de votos más importante, hay que desestructurar eso”.
Mantener el esquema actual de unificación de las PASO y las generales centrará la atención en la contienda nacional y dejaría relegada a Vidal, la figura más convocante del oficialismo, a un segundo plano. Pero, además, existe un alto riesgo de perder la Provincia por el efecto arrastre de una supuesta boleta de CFK o del peronismo unificado bajo otro candidato. La verdadera base electoral K está en el Conurbano.
Con la boleta de Vidal como primera en la tira “no hay rival que pueda vencerla. Una cosa es (Verónica) Magario, (Axel) Kicillof o cualquier intendente debajo de la boleta de Cristina y otra cosa es en un mano a mano con María Eugenia”, aseveran cerca de la mandataria. Esto tendría, además, un impacto sobre los municipios. “No sólo vamos a retener las intendencias que tenemos, vamos a ganar muchas más por el efecto arrastre”, se entusiasman en calle 6.
Detrás se esconde otra maniobra, menos pulcra pero de probada efectividad política: la presión que puede ejercer el electo gobierno provincial sobre los intendentes de la oposición para que jueguen al distraído en la elección general. Siempre estará a disposición del Ejecutivo la vara amiga o castigadora del reparto de recursos y, lisa y llanamente, le pedirán a cambio anomia para militar la boleta presidencial de su propio espacio.
En el peronismo, la posibilidad del desdoblamiento es leída como una jugada inteligente del oficialismo “Si dividen las elecciones nos parten al medio, nos complican la unidad”, reconoció ante este medio un intendente del interior bonaerense, al término de una reunión con un funcionario provincial. “Va a ser un golpe moral importante si gana Vidal”, remató después en relación al efecto sobre la posterior elección presidencial. “Si desdoblan y además sacan las PASO es la tormenta perfecta”, ratificó otro jefe comunal peronista.
La estrategia bonaerense va más allá de los límites provinciales, e involucra a otros distritos. Al menos siete gobernadores de la oposición moverán su electorado antes de agosto (fecha de las PASO nacionales), con amplias chances de retener los Ejecutivos. “No podemos llegar a la elección nacional con una vendaval de derrotas y ninguna victoria nuestra, por eso deberíamos desdoblar todos”, aseguró un entusiasta secesionista electoral de Cambiemos.
En ese contexto, el planteo es desdoblar en la Capital Federal, la provincia de Buenos Aires y el resto de las provincias gobernadas por el radicalismo, sobre todo Mendoza. Mientras algunos en la Casa Rosada se muestran molestos con Alfredo Cornejo por la posibilidad de separar los comicios, cerca de Vidal alientan esa idea.
“Deberíamos desdoblar todos y dejar que en las provincias gobernadas por Cambiemos la elección sea cerca de la nacional para llegar al comicio presidencial con el impulso de las victorias importantes en esos distritos, es el mejor impulso que pude tener Mauricio”, dijo a La Tecla uno de los ideólogos de la separación.
Por ahora el desdoblamiento es un tubo de ensayo donde se prueban varias fórmulas, pero su aplicación está más cerca de lo imaginado hace tan sólo unos días. Si hasta hay fechas. “Las primarias serían en mayo y las generales en julio”, subrayó un funcionario nacional al tanto de la maniobra.
“Según las encuestas, las boletas locales van a impulsar las nacionales”
“Esto se habla en todas las mesas políticas, y cada uno siempre expresa su opinión. Es un lindo tema de debate, qué conviene y qué no; porque conviene para una cosa y no conviene para la otra. Somos un espacio político que siempre va todo junto para un mismo lado. Tenemos que estar juntos en este momento difícil para el país, tenemos que estar más fuertes que nunca”, dijo Ezequiel Galli sobre la posibilidad de desdoblar los comicios de la provincia respecto a los nacionales.
Para el jefe comunal de Olavarría, “si esta idea continúa, se va a invertir lo que sucedió en 2015 donde la boleta nacional traccionaba a las boletas locales. De acuerdo a lo que dicen las encuestas, para el año que viene las elecciones locales van a tirar para arriba la boleta nacional”. De todos modos reconoció que “nadie confirmó que haya una decisión tomada al respecto”.
Por ahora “todos estamos pensando en el calendario provisorio que es el 11 de agosto y el 27 de octubre. Ya estamos trabajando para eso, sabiendo que vamos a tener un año movido”, señaló el intendente.
De todos modos , Gallí insistió en la idea de varios alcaldes de eliminar las elecciones primarias. “En cuanto al costo, hay que pensar muy seriamente en lo que son las PASO. Soy de los que creen que las PASO no tienen sentido. En nuestro espacio no van a tener demasiado impacto. Los lugares donde haya que limar asperezas se pueden dirimir en una interna en cada lugar, cada espacio”, concluyó.
“Está bueno que la Provincia y los municipios tengan su propia fecha de votación”
“Todas las posibilidades están abiertas. Estamos muy enfocados en la gestión y todavía falta mucho para el proceso electoral. Lo más importante es continuar con el proyecto de María Eugenia en la Provincia y Mauricio en Nación. Dentro de eso, todas las posibilidades están abiertas”, reiteró ante La Tecla el subsecretario de Relaciones Municipales del ministerio del Interior de la Nación, Lucas Delfino.
El funcionario se mostró de acuerdo en “simplificar la votación para los bonaerenses”, y , en el marco “de las discusiones que hay que dar”, remarcó que “está bueno que la Provincia y los municipios tengan su propia fecha de votación, pero hay que ver si nos dan los tiempos”.
“Van a desdoblar casi todas las provincias; y la provincia de Buenos Aires también tiene la potestad de hacerlo. Lo que no tenemos que hacer es complicarle la vida a la gente al votar. No debemos perder ese eje”, destacó.
En cuanto al desdoblamiento de la elección municipal que solicitan desde el Frente Renovador, Delfino opinó que “es una discusión de fondo que lleva tiempo, que conceptualmente es interesante. Debemos ir hacia una mayor autonomía”.
“El oficialismo podría ganar algunos distritos”
“Lo veo difícil, no creo que la Legislatura lo vote; pero para el oficialismo es muy importante, porque en algunos municipios podría ganar las elecciones con ese desdoblamiento, opinó Roberto Bacman, quien ve la puja entre los deseos de oficialismo y “un peronismo que no va a querer”, separar las elecciones.
El titular de la consultora CEOP analizó que “así como Macri espera que la división del peronismo sea una ventaja comparativa para él, igualmente sería un milagro que el Presidente alcance el 45% en primera vuelta, pero Vidal gana por un voto en la Provincia”, y en ese sentido la división del peronismo la ayudaría aún más.
Para el analista la posibilidad de reelección de la Gobernadora “va a depender de varios factores: que haya división del peronismo; que en los municipios haya dos listas (del PJ); y que no haya PASO, porque si hay, después Vidal se encuentra con un problema. Entonces, ella quiere un reaseguro y eso es que se desdoble; porque ahí puede pelear algunos municipios donde la división del peronismo puede dejar gente enojada.
Respecto al peronismo, subrayó: “Los intendentes están tratando de mostrar que ellos quieren decidir quién es el candidato a gobernador, cosa que no pasó en los últimos 15 años, porque el kirchnerismo nunca los dejó elegir al candidato. Y hoy piensan tener un candidato fuerte, impulsado por todos los municipios, con mucho anclaje peronista. Y van en busca de recuperar algunos que perdieron en 2015”. Para ello, el consultor ve como un problema para el PJ el desdoblamiento.
La Junta Electoral necesitará ayuda para hacer el comicio
Desde la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires miran con celo la posibilidad de un cambio en el esquema de elecciones. “Si deciden desdoblar, nosotros no podemos llevar adelante una elección provincial. No tenemos ni presupuesto, ni personal para hacerlo, de hecho ni siquiera tenemos los padrones actualizados”, confió una fuente del organismo a La Tecla.
Como siempre las elecciones bonaerenses van en paralelo a los nacionales, es la Justicia Federal la encargada de la logística y deberá ser la rueda de auxilio en caso de desdoblamiento. Entre la Junta y el Juzgado Federal hay un complemento que hace casi imposible el funcionamiento de uno sin el otro. Mientras la competencia provincial revisa todas las candidaturas desde concejales a gobernador, la instancia Federal controla el comicio y se encarga de la logística.
Atentos a esta situación desde la Cámara Nacional Electoral confirmaron a La Tecla que “la Provincia está en condiciones de hacer las elecciones de manera desdoblada; en cuyo caso habrá un apoyo de la Justicia Federal para que el acto eleccionario se desarrolle con total normalidad y con todas las garantías”.
Un riesgo que la Gobernadora no quiere correr pero está latente
Con desdoblamiento o no, María Eugenia Vidal tiene amplias chances de retener la gobernación de la provincia de Buenos Aires. De todos modos, existe un justificado temor a que pueda enfrentarse a un escenario político adverso, en caso de que ella siga cuatro años más al frente de la Gobernación pero haya otro presidente que no sea ni Mauricio Macri ni nadie de Cambiemos.
Con verdaderas dificultades para sobrellevar los números de una provincia compleja y deficitaria, el panorama puede ser muy oscuro si no hay sintonía fina entre el gobierno nacional y el bonaerense. De hecho, Vidal está casi segura que el año que viene, de alguna manera, Nación compensará los 19.000 millones de pesos que pide por la actualización por inflación del Fondo del Conurbano. Ni lo soñaría si fuera un representante del peronismo quien estuviera sentado en el sillón de Rivadavia.
En otro orden, de algo están seguros en el entorno de la Gobernadora. Si las elecciones bonaerenses son antes que las nacionales, la campaña la encarará Vidal sola, y con actos compartidos con los candidatos a intendente, pero sin que se cuelen figuras nacionales. “Eso quedará para la campaña posterior al triunfo, para la campaña de Mauricio”, dicen.
El entramado legal que condiciona la independencia electoral de la Provincia
El 7 de diciembre de 2009, apenas cinco meses después de la derrota de Néstor Kirchner ante Francisco De Narváez y Felipe Solá (Unión Pro) en las legislativas de ese año, el Senado de la provincia de Buenos Aires sancionó la Ley 14.086 de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En el segundo párrafo del artículo dos, la norma establece que “cuando el Poder Ejecutivo Nacional, convoque a elecciones primarias nacionales, para Presidente y Vice y/o Parlamentarios del MERCOSUR y/o Diputados Nacionales y/o Convencionales Constituyentes, la fecha de realización de las elecciones Primarias obligatorias y simultáneas provinciales, se realizarán el mismo día”. Es decir, el segundo domingo de agosto, porque la Ley de PASO nacional (26.571) establece explícitamente esa fecha en su artículo 20.
Aquella normativa la trabajaron en conjunto el propio Kirchner con Alberto Balestrini, por entonces vicegobernador de la Provincia. El autor del texto original fue el exsenador Federico Scarabino; y si bien la norma sufrió modificaciones en Diputados, luego los senadores ratificaron esos cambios y conservaron la simultaneidad con las primarias nacionales.
Por otra parte, ley electoral 5.109, que rige en la Provincia para los comicios generales no habla de hacer las elecciones generales el mismo día que Nación (cuarto domingo de octubre según el artículo 53 del Código Nacional Electoral). La noma bonaerense sólo señala en el artículo 116 que “el Poder Ejecutivo podrá convocar a las elecciones simultáneamente con la elección de candidatos a Presidente y Vicepresidente de la Nación”, pero no lo pone como condición.
La verdadera traba está en el artículo 2 de la Ley de PASO, que además de simultaneidad con la Nación condiciona el proceso posterior por los plazos que la Justicia necesita para cumplimentar todos los pasos previos a las Generales, por lo tanto, también es difícil hacer coincidir las Primarias pero desanclar de la fecha nacional a las generales.
Una picardía con el cronograma
El artículo 20 de la Ley Nacional de PASO establece que “la convocatoria a elecciones primarias la realizará el Poder Ejecutivo nacional con una antelación no menor a los 90 días previos a su realización”. Y la normativa provincial dicta que “el Poder Ejecutivo convocará a elecciones primarias en un plazo no menor de 120 días ni mayor de 150 días anteriores a la fecha de realización”.
Macri podría llamar a las PASO mañana, pero Vidal no. Y una vez oficializado el cronograma, las elecciones bonaerenses quedarían ancladas a las nacionales. Por esto se armó lío cuando, el 22 de octubre, se filtró el probable cronograma electoral de 2019. Si bien desde la Cámara Nacional Electoral desmintieron que el paper fuera oficial, hubo una clara picardía política de la Rosada. Después, en cercanías de Vidal aseguran que hay un compromiso del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para no oficializar el cronograma con demasiada antelación a la fecha límite.
El juez Ziulu, la clave para avanzar
Si finalmente la Provincia va por la vía del decreto para modificar las elecciones sin cambiar las leyes vigentes, desde el propio Ejecutivo aceptan que la cuestión quedará dirimida en la Justicia Electoral. En este caso quien deberá resolver el entuerto es el juez con competencia electoral. Como se sabe, desde el fallecimiento del titular Manuel Blanco y la posterior renuncia de Juan Manuel Culotta a la subrogancia de esa sala, el Juzgado Federal 1 de La Plata tiene como subrogante en materia electoral a Adolfo Gabino Ziulu, del Civil y Comercial 2. En el gobierno confían en que el magistrado, de origen radical, daría vía libre al camino electoral que elija la Provincia.
La Cámara de Federal de Apelaciones Criminal y Correccional porteña acaba de ratificar que Ziulu se queda con una de las causas de los aportes de campaña de Cambiemos, que tenía el juez Sebastián Casanello. La otra causa, en poder del juez Ernesto Kreplak, está a la espera de una resolución de la Cámara Nacional Electoral sobre la competencia de la misma, si sigue en el fuero penal o pasa al electoral.
La gambeta que ensaya el Ejecutivo
Los abogados de la Gobernación que estudian el tema para ver cómo evitan la simultaneidad de las elecciones provinciales con las nacionales sin tener que recurrir a un cambio, o directamente la derogación, de la Ley de PASO en la Provincia, aseguran que el camino es mediante el decreto de convocatoria de la Gobernadora, que debería ser anterior al decreto de convocatoria del Presidente.
La Nación tiene tiempo hasta el 30 de marzo para presentar el cronograma electoral, y una vez que esté publicado, el gobierno bonaerense no podría saltear el mandato del decreto presidencial y quedaría atado a la simultaneidad que se expresa en la ley de las PASO de la Provincia.
“Pero si Vidal hace la convocatoria antes que Nación habrá instalado de antemano el cronograma electoral bonaerense y con eso nosotros creemos que basta”, aseguró ante la consulta de La Tecla un abogado y funcionario que trabaja sobre la materia.
De todos modos, el letrado reconoció que “hay una zona gris”, y difícilmente el adelantamiento, sin pasar por la Legislatura para hacer las correcciones normativas, evite terminar en la Justicia Electoral, un campo en el que Cambiemos se sentiría seguro.

References: artículo 20
 artículo 53
 artículo 116
 artículo 2
 artículo 20
 resolución