Source: http://www.fondation-besnard.org/spip.php?article609
Timestamp: 2019-11-16 02:39:39+00:00

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IV Congreso Mundial, celebrado en Madrid (España) en los días 16-20 de junio de 1931 - Fondation Besnard
Portada del sitio > Histoire > Espagne : anarcho-syndicalisme ibérique et Révolution espagnole > IV Congreso Mundial, celebrado en Madrid (España) en los días 16-20 de junio (...)
Domingo 9 de marzo de 2008, por AIT
En un contexto de crisis del capitalismo, dos enfoques se enfrentan: en apariencia una oposición entre América latina y Europa (en realidad entre los que creen en las masas creadoras y los que viven de mitos - que cambian cada dos o cuatro años, ver las Quinta, Séptima y Octava sesiones). Se nota la ilusión de una posible coincidencia con la socialdemocracia para Suecia, con la burguesía republicana para España y de que la religión pierde pujanza.
Se han descartado las biografías de los delegados y las referencias con la historia del periodo.
El documento original es un folleto sin paginación de 20 hojas.
Servicio de prensa en español	A. l. T.	Núm 1 -
Barcelona - Ronda S. Pablo. 30, 1°
INTERNATIONAL WORKINGMEN`S ASSOCIATION
ORDEN DEL DIA DEL CONGRESO
Apertura del Congreso. Discurso del secretario. Nombramiento de Mesa. Alocución del presidente.
Nombramiento de las Comisiones. Lectura de las resoluciones. Lectura de mensajes de felicitación al Congreso.
Informe sobre la actividad del Secretariado (Souchy), Alemania.
Informe del Secretariado de la Comisión Internacional Antimilitarista (De Jong), Holanda.
Informe sobre los fondos de Socorros Rusos (Rocker), Alemania.
Informe de los delegados de los diversos países. Discusión sobre estos informes.
Actitud del sindicalismo frente a las cuestiones económicas actuales.
a)	Crisis económica (Huart), Francia.
b) Racionalización (Schapiro), Rusia.
c) Reducción de la jornada de trabajo (Santillán), Argentina.
Discusión de los problemas económicos.
Actitud del Sindicalismo revolucionario frente a la democracia burguesa (Jensen), Suecia.
Cuestión agraria (Orobón), España.
El peligro de la ideología nacional para la lucha por la emancipación del proletariado
(Rocker), Alemania.
La guerra, la revolución y la táctica del Sindicalismo revolucionario (De Jong), Holanda.
Actitud del Sindicalismo revolucionario frente a la reacción cultural (problema religioso) (Souza), Portugal.
La lucha de clases internacional (Souchy), Alemania.
La reorganización internacional del Sindicalismo revolucionario (Besnard), Francia.
Reunión privada del Comité de la AIT
Lectura de resoluciones finales. Nombramiento de secretarios.
Discurso final (Rockers), Alemania.
GRAN MITIN INTERNACIONAL DE CLAUSURA DE LOS CONGRESOS DE LA CONFEDERACION NACIONAL DEL TRABAJO DE ESPAÑA Y DE LA ASOCIACION INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES TOMARAN PARTE ORADORES DE VARIOS PAISES
Secretariado de la AIT: Rudolf Rocker, Agustin Souchy, V. Orobón Fernández.
F. A. U. D.: Rüidiger y Karl Windhof.
Oficina Internacional Antimilitarista: A. de Jong.
Confederaçao Geral do Traballho: Manuel Joaquim de Souza, Juan Miranda.
Asociación Continental Americana de Trabajadores (A. C. A. T.): Diego Abad de Santillán, Ismael Martí.
Federación Obrera Boliviana: Jerónimo Rodríguez.
Federación Obrera Regional Uruguaya: Joaquin Cortés.
Confederación General del Trabajo Sindicalista Revolucionaria (C. G. T. S. R.) : Pierre Besnard, Lucien Huart.
Confederación Nacional del Trabajo: Avelino González, Eusebio C. Carbó.
Agrupación Obrera de Estudios Sociales: José Alberola.
Grupos varios: P. Wassilief. [Pano Vasilev]
Sveriges Arbetares Centralorganisation (S. A. C.) : A. Jensen.
Nederlandsch, Syndikalistich (N. S) : Wolthuis Rousseau, J. Woaci.
Fondo de Socorro ruso: Poliakoff.
Federación Anarquista Polaca: Soundy.
Asisten también, como delegados informativos,
Ramón Acín, por la Regional de Aragón;
Feliciano Benito, por ambas Castillas;
Miguel Mendiola, por la Regional Andaluza;
Diego Parra, por la Regional Levantina;
José Robusté, por la Regional Catalana;
Manuel Pérez, por la Regional del Norte,
José Villaverde, por la Regional Galaica,
Francisco Arín, por la Regional de Baleares.
También están presentes, con carácter informativo Progreso Alfarache y Angel Pestaña, del Comité de la CNT española.
Ateneo Popular, de La Habana.	Rood to Freedonn de Nueva York.
"Voz do Mineiro", de Portugal.	Grupo Anarquista Polaco de Emigración.
Federación Nacional de Trabajadores rurales portugueses.
Confederación General de México. Comité Internacional Antimilitarista.
Grupo Bipi, Sofía (Bulgaria) .	Grupo Cultura Proletaria, Spitzbourg (Nueva York).
Hermann Stain Lack.	Secretariado Eborense C. Civil, de Portugal.
Emma Goldmann y A. Berkmann. Federación Sindical Holandesa de Obreros
Semanario holandés. Sebastián Faure.
Comité Nacional Inf. Juventud Anarquista Sindicalista de Alemania.
Grupo A. C. Clorky, de Bulgaria. Billy Berker.
Sindicato Autónomo Internacional de Albañiles de Ginebra.
Federación Local de Utrech.
Federación Anarquista Portuguesa de Desterrados, de París.
Federación General Obrera, de Hungría.
Grupo "La Revuelta" y otros, de Beziers.
Organización Sindical Anarquista, de Tokio y Yokohama.
Asociación de Obreros Corchotaponeros, de Lisboa.
Asociación de Trabajadores Centrales, de Suecia (Stokolmo).
Sindicato de la Construcción, de Valença do Minho.
Asociación de Pescadores de Lisboa. Obreros Corchotaponeros, de Messina (Portugal).
Obreros de la Construcción, de Messina (Portugal).	Simon Radowitsky.
Preside el camarada Souchy, y en nombre del Secretariado de la AIT dirige un saludo a los congresistas, cuyo resumen es el siguiente.
Historia, primero, la organización del presente Congreso, cosa que nos demuestra las dificultades con que tropieza el sindicalismo revolucionario, pues mientras las organizaciones reformistas colaboran con todos los regímenes, incluso los más abyectos, a la AIT, que ya el año pasado había decidido celebrar su IV Congreso en España, la Dictadura se lo prohibió. Los sindicalistas españoles estaban fuera de la ley, los dirigentes socialistas eran funcionarios del Estado. En todos los países vemos el mismo cuadro: los reformistas al servicio del capitalismo. Como también vemos que en Moscú los sindicatos rojos pueden hacer a su antojo. Sólo los anarcosindicalistas son perseguidos. El que estemos hoy aquí lo debemos a la CNT, que con sus golpes derribó a la Monarquía. Felicitamos a la Confederación Nacional del Trabajo y esperamos que a la revolución política seguirá la revolución social, organizada por vuestra Confederación. El proletariado internacional os ayudará como ya lo hizo cuando erais víctimas de la represión. Porque así como imaginamos la repercusión que vuestra victoria tendrá en los medios obreros internacionales, vemos también, el rudo golpe que para ellos sería el triunfo de la reacción. Si triunfáis, el credo libertario hará nuevos adeptos en todos los países, y si fracasáis, todos tocaremos las consecuencias de ello. Y así, la AIT, que hasta ahora ha tenido que situarse a la defensiva, podría lanzarse al ataque.
El orden del día de este Congreso es muy importante. Ni el reformismo ni el comunismo, con sus programas, van más allá del capitalismo. A pesar de las ilusiones pasajeras, se está tan mal en Rusia como en los tiempos de los zares. Son solamente los principios de la AIT que pueden determinar el mejoramiento del estado social. Y esperamos que estas doctrinas salgan del Congreso afianzadas y vigorizadas.
Debemos también fijar nuestra posición ante la democracia y no dejarnos dominar por sus aparentes concesiones.
Existe el peligro de nuevas guerras que nadie más que nosotros podemos impedir. Como también debemos defendernos de la reacción cultural (influencia religiosa). Por último, debemos unificar la acción del proletariado internacional.
Los obreros del mundo entero tienen puestos en nosotros los ojos. Guiados por los principios de libertad, alejémonos de todo reformismo y colaboracionismo, pero también del comunismo estatal.
En nombre del Secretariado declaro abierto el IV Congreso de la AIT.
Se propone al camarada Santillán, de América, para presidir esta sesión, aceptándose.
Ocupa éste la Presidencia y dice que entre ayer y hoy se han propuesto los compañeros que deben actuar de secretarios. Son Rüdiger, por Alemania, y Robusté y Pérez, por España.
El Congreso los acepta.
Añade que para revisar los mandatos se ha propuesto a los camaradas Rodríguez, Souza, Winktoff y Benito. Son aceptados.
El compañero Orobón lee un proyecto de salutación que la AIT dirige a los trabajadores españoles, cuya síntesis es la siguiente
"Una tiranía secular, la Monarquía española, ha caído bajo los golpes de los obreros y campesinos españoles. En sus propias manos está el porvenir de éstos y según como obren modelarán sus destinos. Resalta la responsabilidad histórica del momento e invita a los obreros españoles a mostrarse dignos de la hora presente. Dice que la verdadera revolución aún no ha empezado, pues hay que destruir al capitalismo, siempre mal sistema, pese a la buena voluntad de alguno de sus dirigentes.
Hay dos caminos a seguir: o gobiernos de fuerza y despotismo, o el régimen de la democracia liberal por la organización de los trabajadores del músculo, del pensamiento y de la técnica. El capitalismo, por haberse desarrollado y por basarse en un régimen, unilateral y. antisocial, es incapaz de aliviar, ni pasajeramente, la miseria actual del proletariado. La solución está en los mismos obreros.
Hermanos españoles: la revolución debe ir hacia el comunismo libre, y la CNT debe ser su agente ejecutor. Sois la clave del porvenir del proletariado angustiado y sangrientamente contenido. Si no os convertís en los campeones de la nueva era, volveremos a caer bajo los rigores de la tiranía."
Se da cuenta de una resolución de saludo a las víctimas de la represión estatal, que dice: "Después de saludar a todos los prisioneros, exilados y perseguidos del mundo entero, se da a esta resolución el carácter de protesta contra los verdugos y de solidaridad fraternal sin reservas a nuestros hermanos oprimidos". Formula votos para que los trabajadores de Hungría, Italia, Portugal, Yugoslavia, Bulgaria, etc., etc., sigan el ejemplo de los españoles. Se hace extensivo el saludo a los oprimidos de América y se denuncia los crímenes de la política colonial. Protéstase después de la dictadura que ha escamoteado la revolución en aquel país. Pide que se aúnen los esfuerzos con la AIT para protestar contra los crímenes de la GPU, y la abolición de los presidios de la Siberia y Círculo Polar, así como la amnistía completa de todas las víctimas de la GPU Protestamos particularmente de esto para destacar el fracaso total de los métodos autoritarios y de los partidos políticos.
Frente a la reacción creciente, la AIT y su Congreso llaman al proletariado mundial para que engrose sus filas y conquistar con nuestros propios medios nuestra libertad.
Holanda pide que el nombre de este país figure entre los que suscitan nuestra protesta por sus medidas represivas, ya que persigue sañudamente a loa que no quieren efectuar el servicio militar. De Jong dice que hay que protestar de una manera general contra las represiones de que son víctimas todos los antimilitaristas.
Carbó propone que también se proteste contra el Gobierno republicano español que persigue a los partidarios de las doctrinas por ellos predicadas cuando estaban en la oposición.
El camarada Huart queda nombrado para introducir todas estas modificaciones en una resolución.
Se propone mandar un telegrama de saludo a Malatesta, y también hacer extensivo el saludo a los otros viejos camaradas militantes. Huart se opone por las molestias que ello podría ocasionar al primero y por ser muy difícil escoger quiénes deberían ser los segundos. No se aprueba la proposición y sí hacer constar en acta la simpatía del Congreso hacia ellos.
Avelino González, por la delegación española, saluda a los congresistas de los demás países. No podré, dice, por falta de preparación y por razones de ambiente, estar a la altura de mi cometido. Hace observar la falta que nos hace en este momento una lengua cuyo conocimiento nos fuera común.
Habla de las virtudes del Sindicalismo libertario y critica a la organización reformista, puntal del régimen burgués. Añade que el comunismo estatal en España no tiene fuerza. En cambio, nuestro movimiento es fuerte y potente. Expresión del mismo es la CNT, que tiende al comunismo libertario. Explica el por qué de las tareas agitadas de su Congreso, debido a los largos años de dictadura y a la iniquidad de las leyes que nos azotaban. Somos guerreros más que propagandistas; pero somos también, a pesar de nuestras diferencias, hermanos y mañana, al volver a nuestras regiones, lo demostraremos. Fustiga el comunismo de Rusia. Eso no quiere decir, aclara, que nosotros no reconozcamos la necesidad de oponernos a que la reacción nos arrolle al día siguiente de la revolución social que será implacable.
Saluda a los camaradas extranjeros y dice que quisiera que España fuese la más modesta de las organizaciones adheridas a la AIT porque esto demostraría su vitalidad. Termina afirmando que hay que lograr hoy lo que podamos para adquirir mañana lo que queramos. González añade que el Congreso de la CNT ratificó ayer su adhesión a la AIT.
Carbó explica el proceso de lo ocurrido con motivo de esta adhesión. En el Congreso de la Comedia se acordó adherirse en principio a la Tercera Internacional; pero, después, al cerciorarse de lo que ocurría en Rusia, en Zaragoza se retiró esa adhesión, acordando adherirse a la AIT, adhesión que se ratificó ayer.
El camarada Rocker, por el Secretariado de la AIT, dirige la palabra a los congresistas.
Dice que a la AIT le satisface que el Congreso se celebre en España, corazón de la revolución. Hace historia de la AIT Explica que después de la revolución del 48 había mucho ambiente para terminar con el capitalismo. En 1922. al nacer la AIT, la situación era peor, porque el proletariado no respondía a nuestra ideología. Había la esperanza de Rusia que todos creían la salvación. Pero se desvaneció, pues su régimen estatal y autoritario se ha demostrado incapaz de solucionar el problema social. La libertad no es principio burgués, como dicen los bolcheviques; es condición esencial de la vida. La dictadura no puede dar otra cosa que opresión; y ante su fracaso nos reunimos para crear una Asociación Internacional más en armonía con la naturaleza humana.
A los diez años de distancia podemos contemplar los resultados. Los sistemas taylorista y fascista han fracasado rotundamente. El Estado es el mayor tirano y el mismo Luis Napoleón lo confesaba al decir que no debieran existir dos clases, paisanos y militares, sino simplemente seres que obedecieran. Hay que aplastar a los tiranos si no queremos ser aplastados por ellos. Y el reformismo no puede ayudarnos. Son sólo los postulados de la AIT que pueden llevarnos al triunfo. Dice que su mayor alegría es poder celebrar en España este Congreso, pues es aquí donde el espíritu de Bakunin está más latente. Hay que procurar seguir por este camino, el único de salvación.
Se nombra, después, al compañero Besnard, de Francia, para presidir la próxima sesión del Congreso, dando ésta por terminada con una proposición del compañero Orobón, que se aprueba por unanimidad. Dice así: "El IV Congreso de la AIT ve con satisfacción la ratificación de la adhesión de la CNT a la AIT acordada ayer en el Congreso extraordinario de la primera con absoluta unanimidad."
Abierta ésta por el camarada Besnard, se da cuenta de unas adhesiones recibidas, que son: Asociación de Trabajadores Rurales de Portugal, Asociación Confederal de Propaganda Anarquista, de Portugal; Sindicato de Fogoneros, de Lisboa; Ramo de Construcción de Viana de Castello (Portugal).
Después, el Secretariado general de la Asociación Internacional de Trabajadores hace su informe oral. Dice que será breve porque ya se publican resúmenes anuales. Desde el último Congreso ingresaron en la AIT asociaciones obreras de Rumania, Bulgaria y la Federación Anarquista Polaca. El movimiento sufrió una depresión cuando la disolución de la FORA argentina: pero ahora renace con el resurgimiento de la CNT española. Es en la propaganda donde hemos demostrado más actividad. Asistimos en 1929 a los Congresos de Estocolmo, de la F. A. U. D. alemana, de la C. G. T. S. R. francesa, de la A.C.A.T. argentina y a uno celebrado en Holanda. El servicio de Prensa es bastante regular en Francia, Alemania, Bélgica y otros países, y se publican algunos periódicos afectos a nuestras ideas en Bulgaria y Polonia.
Confirma de paso lo que se expuso ayer de que el delegado italiano que debía asistir a este Congreso, fue detenido en la frontera e internado otra vez en Francia. Comprende que el servicio de Prensa debiera extenderse a otros países y circunscribirse a tratar solamente de nuestro movimiento. Da lectura del presupuesto de los gastos por la propaganda escrita, que son 1.533 marcos en 1930 y 710 hasta junio del año actual. No es culpa -dice- del Secretariado si no se ha hecho más. Somos un órgano de relación y tenemos que adaptarnos a nuestros medios económicos. Habla de proposiciones que le fueron hechas por otros organismos internacionales y de la necesidad de realizar una acción de conjunto entre todos los obreros para evitar no se den casos como el de la huelga minera inglesa, durante la cual los mineros belgas trabajaban horas extraordinarias. Cita casos que prueban la eficacia de su propaganda. El de Radowidsky, en Argentina, y el de Geszzi, en Rusia.
De acuerdo con nuestros principios, no se apoyan económicamente las huelgas. Hay excepciones, como la de metalúrgicos de Lieja y la de Suecia. Habla luego del fondo de socorro y dice que sobre él deberemos resolver en este Congreso. Cita a los asociados alemanes, que dan por él un penique cada uno; a los choferes de Buenos Aires que dieron 1.000 pesos, y a Suecia, que también manda donativos regulares. Los otros países nada dan, a excepción de Holanda. Se dieron a los perseguidos rusos en 1930, 8.107 marcos, y en lo que llevamos de año ya se les ha mandado 7.832 marcos.
Habla de la Comisión Antimilitarista Internacional, compuesta de compañeros de la AIT y de delegados del "Bureau" Antimilitarista Internacional, que hace su propagan¬da autónoma. Habla del Congreso de la A. C A. T. en 1929, que tantas esperanzas despertó, y que no pudieron realizarse a consecuencia de la represión. Actualmente se está reorganizando el movimiento en América. Se ha creado un Secretariado en Montevideo, pero en vez de darnos ayuda, necesitan más pronto la nuestra. En fin - dice -, esperamos que al resurgir el movimiento en España, nuestras filas engrosarán. Así cumpliremos la misión que los socialistas no pueden llevar a cabo por colaborar con el capitalismo. Observa que para que el movimiento tenga más solución, cada organismo adherido a la AIT debería informarla detalladamente y termina diciendo que también en Slovaquia hay actividad en nuestro campo y que la AIT mandó a la CNT 1.000 marcos durante la represión, como también otros 1.000 a la S. G. E. F., y 500 a la organización argentina.
Informa después el camarada Rocker sobre el fondo de socorro ruso, informe doloroso -dice- por tratarse de un país que se pretende revolucionario. Los presos rusos que nosotros asistimos no son delincuentes vulgares y sí hombres de ideas.	Fue constituido este fondo en 1925 y su primer secretario fue Berkman, que tuve que dejarlo al ser expulsado de Francia. Ocupa ahora este cargo el camarada Rocker. Lee el balance que de su gestión dejó Berkman, que se resume de la siguiente manera: Es vergonzoso-dice-constatar lo que ocurre en Rusia, país que se dice gobernado por los obreros, peor que en los países capitalistas, y que en la misma Rusia bajo el dominio de los Zares. Rige un sistema de prisión administrativa que, al terminar una pena, impone automáticamente otra. Más que el dinero, para aquellos camaradas importa la solidaridad moral, que aleje de sus mentes la idea del suicidio. En Berlín hay camaradas que dedican su tiempo a sostener correspondencia con los presos rusos con el solo fin de evitarles la desesperación.
Un espectador pregunta si se les puede mandar Prensa. Orobón responde que sí, aunque seleccionada. Pero observa que no se pueden hacer demasiado públicas sus direcciones, pues esto podría perjudicarles.
Concluye el informe diciendo que no vislumbrándose el fin, hay que intensificar la lucha. La mitad de los fondos recogidos provienen de organismos adheridos a la AIT, y cita el caso de un Sindicato de Barcelona, que dió últimamente 1.000 pesetas, ejemplo que debería imitarse.
De Jong informa sobre antimilitarismo. Explica la constitución del CIA y dice que su principal trabajo ha consistido en la propaganda en francés. Dice que son muy numerosos los casos en que ha intervenido y lee unas cifras sobre la intensidad del movimiento. Hay que procurar hacer más y que toda la Prensa nuestra dé más importancia a este asunto. Cita algunos periódicos de los que dan preferencia a estas cuestiones, entre ellos "Acción Social", de San Felíu de Guíxols. Da lectura del balance, que demuestra los escasos medios económicos de que dispone. Dice que se ha hecho todo lo posible, pero que es preciso que se amplíe su radio de acción. y espera que de este Congreso, convencidos de la misión de la Comisión Antimilitarista Internacional, saldrá la manera de encontrar los medios para intensificar la propaganda.
El compañero Rousseau aclara algunos conceptos sobre el movimiento en Holanda.
Lazarevitch pide que el semanario italiano "Guerra di Classe" sea dirigido por un compañero que nos sea completamente afín. Habla también sobre el fondo de socorro ruso y dice que no es bastante lo que se hace. Hay que procurar la desaparición de eso que se llama en Rusia justicia administrativa. Pero no es solamente en ese terreno que hay que atacar al régimen soviético, sino en el conjunto de su obra.
El camarada Rüdiger interviene, proponiendo que se nombre a informadores responsables en cada país, que tendrían siempre al corriente de los problemas más importantes al Secretariado de la AIT, evitando y contrarrestando así las informaciones tendenciosas. Apoya las indicaciones de Lazarevitch, por lo que respecta a Rusia.
Martí, por los compañeros americanos, propone que se rompan todas las relaciones con las otras Centrales internacionales. Pregunta también qué trato se tiene con la Asociación de Trabajadores de Norteamérica.
El presidente advierte que primeramente tiene que hacerse las críticas a los informes para después escuchar las sugestiones.
Huart, de Francia, observa que eso alargará el debate. Apoya después las palabras del camarada Rudiger sobre el nombramiento de informadores. Dice que bastándose a sí mismo el sindicalismo revolucionario, no debe confiar a organismos que no le son completamente afines -como la Comisión Antimilitarista Internacional-misiones que él mismo puede realizar. No niega que el trabajo de aquella Comisión sea meritorio, pero lo es más en cantidad que en calidad. Cita ejemplos en apoyo de su tesis. Dice también que la CIA se ha ocupado de cosas inconvenientes a la AIT y pide que se busque la forma para que cada Central sindical pueda tener su Comisión Antimilitarista. Mientras esto no sea, propone que se disminuya en la mitad lo que la AIT da a la CIA.
El camarada Rousseau responde que la significación moral 18 los hechos que ha impugnado Huart es grande. Propone que, al contrario de lo que dice Huart, se aumente la dotación a la CIA y dice que la misma no es una institución aparte de la AIT, ya que la integran los delegados de ésta. Pide que se traslade a otro país el domicilio de la CIA.
El compañero Schapiro interpreta las palabras de Huart en el sentido de que no son críticas y sí observaciones.para que no se exagere en ciertos métodos de información. Por lo que afecta a los otros puntos por éste señalados, propone que su discusión se aplace hasta el momento oportuno. Hablando de Rusia, dice que se obtuvo la libertad de Ghezzi porque se hizo una gran agitación en torno de su nombre.
Preconiza este sistema, advirtiendo también que no hay que atacar a Rusia en ese terreno solamente, sino en el conjunto de su sistema Con respecto a la manera de hacer la propaganda escrita, dice que, a veces, muchos artículos sobre un mismo asunto son contraproducentes. Para recabar fondos propone que nuestra Prensa publique anuncios de nuestros organismos de socorro y de propaganda. Y dice, en fin, que el camarada Lazarevitch tendría que recoger todas las sugestiones que aquí se han hecho en una proposición y presentarla a la aprobación del Congreso.
Rousseau interrumpe, diciendo que, al mismo tiempo que los proyectos, han de señalarse los medios para llevarlos a la práctica.
Carbó pide aclaraciones, que se le dan, y se levanta la sesión, después de haber nombrado al camarada González, de la CNT de España, para presidir la sesión de esta tarde.
Preside Avelino González, y como secretarios Manuel Pérez y Valeriano Orobón- Abierta la sesión por el secretario, da lectura a las siguientes adhesiones: Trabajadores Corchotaponeros de Lisboa, Sindicato Único del Mueble, de Lisboa Federación de los trabajadores del Libro de Lisboa y Federación Anarquista Ibérica.
Huart, de la delegación francesa, envía a la mesa una proposición, cuyo texto es el siguiente
1.° Que las centrases adherentes a la Asociación Internacional de ’trabajadores nombren un corresponsal que esté en contacto continuo con este organismo, informándolo detalladamente de todos los asuntes de interés para el movimiento social y revolucionario.
2." Que si este corresponsal falta a su cometido durante seis semanas, sea esto comunicado a la central respectiva, para que ésta tome las medidas pertinentes.
Rüdiger y Rousseau presentan otra proposición concebida en los siguientes términos:
"Que cada central tenga dos corresponsales que informen a la AIT de todos los
acontecimientos políticos y sociales de su país. Estos informes serán semanales, y a ser posible, con todos los detalles necesarios."
Huart, de la delegación francesa, declara que cree firmemente que el sindicalismo revolucionario es competente para abordar todos los problemas políticos y sociales en todos sus aspectos y características. Por este motivo, y como cuestión de principios, propone, que afirmando su capacidad revolucionaria, la AIT cree los organismos técnicos necesarios para abordar y orientar estos problemas.
Santillán (Argentina) cree que no ha lugar a modificaciones en este momento, que la
CIA continúe orientando la propaganda antimilitarista, pero siempre de acuerdo con la AIT.
Schapiro cree necesaria la declaración de principios, ya que éstos se afirmaron al ser constituida la AIT.
De Joung, de la CIA, opina que este asunto debe ser discutido, pues Huart acusa a esta comisión de haber publicado artículos que están en desacuerdo con los principios de la AIT.
Rocker declara que esto debe ser tratado bajo un punto de vista práctico. Existe, en realidad, una cuestión de principios para la AIT, por cuyo motivo cree que los puntos de vista particulares de esos compañeros deben exponerse en órganos que no sean los de la CIA. Cuanto a las cuestiones referentes a la campaña antimilitarista, han de tratarse en conjunto, de acuerdo con nuestras tácticas y principios y al llegar a los puntos respectivos que figuran en el orden del día.
Lazarevitch propone una campaña internacional pro víctimas del bolchevismo.
Souchy responde a unas afirmaciones de Lazarevitch declarando que apenas tres números del periódico "La Guerra de Clase" han sido publicados en las condiciones que este compañero menciona.
A cargo de ese órgano - dice --- ha estado siempre el compañero Cremonini, completamente identificado con las tácticas de la Asociación Internacional de Trabajadores. Contestando a otras manifestaciones, declara que es de opinión que la AIT debe dirigirse a todos los organismos internacionales del proletariado para la lucha en común contra el capitalismo, y si ellos niegan su colaboración, podremos denunciarlos a los trabajadores como traidores a la causa revolucionaria.
Sobre la IWW, declara que este organismo se afirma internacional él mismo, por cuyo motivo no quiere ingresar en la AIT. Se les ha invitado a este Congreso, y no han contestado a esta invitación.
Schapiro dice que como dicho organismo no acepta nuestros métodos de organización y acción directa, no debemos insistir para que nos dé su adhesión.
Sobre el socorro prestado por los compañeros de Holanda a algunos refugiados, dice Souchy que estos compañeros, para el futuro, antes de prestar estos auxilios deben solicitar informes a la AIT.
Pregunta el presidente si están bastante discutidos los tres informes.
Carbó (España) opina que deben ser aprobados los tres informes, marcando después el Congreso las atribuciones que en el futuro han de tener los mismos.
Schapiro y Besnard hacen idénticas declaraciones.
Santillán (Argentina) declara que como se ha afirmado que existen extralimitaciones, es necesario explicar en qué consisten éstas antes de aprobar los informes.
Schapiro dice que no se trata de esto en las resoluciones, y sí de hacer que para el porvenir se trabaje más ampliamente.
Souchy propone que cada informe se apruebe por separado.
Schapiro aprueba esta proposición, pero cree que después de aprobar los tres informes existe una cuarta cuestión que es: marcar las atribuciones futuras de estos organismos, manifestando el deseo de que éstos aumenten en el futuro sus actividades.
Se pasa a la votación de los informes dando el siguiente resultado.
Informe del Secretariado de la AIT
Votan por la aprobación del mismo: España. Uruguay, Bulgaria, Bolivia, Argentina, Brasil, Perú, Salvador, México, Paraguay, Cuba, Guatemala, Suecia, Holanda, Alemania, Portugal y Francia. Noruega se abstiene.
CIAM: Votan por la aprobación de este informe las mismas delegaciones citadas anteriormente, a excepción de Francia, que vota contra, y de España y Noruega que se abstienen.
Informe del Socorro Internacional.
Votan por su aprobación todos los delegados, a excepción de Suecia, que se abstiene.
La segunda parte de la proposición discutida es la siguiente:
"El Congreso considera que es necesario en el porvenir ampliar la actividad práctica de estos organismos determinando de forma práctica sus atribuciones.
Para tal fin, el Secretariado tornará las medidas necesarias, a fin de poner en práctica esta deliberación del Congreso."
Puesta a votación esta proposición, da el siguiente resultado. Aprueban la proposición: España, Bulgaria, Suecia, Alemania, Portugal y Francia. Las demás delegaciones, en número de doce, se abstienen.
Carbó (España) dice que las delegaciones indirectas, con su abstención, aplastan a las que tienen voto directo.
Portugal confirma estas declaraciones.
Orobón dice que los delegados a quienes la Comisión de credenciales ha reconocido voz ejecutiva, tienen derecho a votar.
La Comisión de credenciales declara que se ha limitado a revisar las credenciales y a determinar quién tiene derecho a votar, pero no ha indicado cómo se debe votar.
Schapiro explica que las delegaciones americana y francesa, están de acuerdo con la proposición primitiva, y proponen como fórmula conciliatoria sea ésta aprobada.
La proposición en cuestión es la siguiente
1.° El Congreso aprueba el informe de las tres comisiones.
2.° Considera que es necesario para el porvenir una ampliación de sus actividades y una determinación de sus atribuciones.
3.° Autoriza al Secretariado a tomar las medidas necesarias a tal efecto, de acuerdo con la proposición hecha al Congreso."
Se pasa a votación, y esta da el siguiente resultado:
Por su aprobación, 16 delegaciones y dos abstenciones, que son de las delegaciones de Holanda y Noruega.
Rüdiger declara que se abstiene porque la proposición por él presentada avanza aún más que la que acaba de ser aprobada.
Schapiro presenta la proposición siguiente: "Que se nombre una comisión de tres delegados para estudiar las resoluciones adoptadas por el Congreso y redactarlas de acuerdo con las proposiciones omitidas. En la redacción de cada resolución la comisión llamará ante ella a los compañeros cuyas proposiciones se tomaron en consideración por el Congreso".
Aprobada esta proposición, se nombran para la comisión a los compañeros siguientes: Schapiro, Alberola y Rousseau.
Se pasa al informe de les delegados.
El delegado de Alemania expone la situación crítica en que hoy se debate el proletariado alemán. Dice que en virtud de la crisis de trabajo, sus organismos viven en situación económica precaria, y a que en algunos sitios el número de obreros sin trabajo es superior a un 90 por ciento.	Por mandato de las Juventudes Sindicalistas de Alemania, solicita de los delegados presentes informen si existen estos organismos en sus respectivos países para relacionarlos con las Juventudes de Alemania.
Santillán, en nombre de la Continental Americana, da cuenta de su informe. Dice que la Continental está constituida por organismos de países relativamente pobres. Este organismo continental procura unificar revolucionariamente a todos los trabajadores de América. Al primer Congreso de la Continental acudieron representaciones de siete países, su declaración de principios es idéntica a la de la AIT. En la actualidad integran la Continental organismos de trece países americanos, siendo los más fuertes Argentina y Bolivia. La represión que hoy oprime a la mayoría de las naciones americanas, impide la acción de propaganda de la Continental. Al último Congreso que tuvo lugar en Bolivia, los comunistas enviaron emisarios, con el objetivo de sobornar a los delegados.
Descubierta su maniobra, fue necesario que los mismos delegados les defendieran, para evitar que los trabajadores les lincharan. Las dictaduras de Cuba, Chile, Perú, Guatemala, Argentina, etc., retardan enormemente las actividades revolucionarias del proletariado. Antes de este período reaccionario, las centrales adheridas, en la imposibilidad de enviar delegados directos al Congreso, autorizaron a la Continental para representarlos en el mismo.
Hablando de los varios países, dice que sus efectivos eran antes de este período los siguientes: Cuba contaba 2.500 adherentes; Argentina, ,120.000, para 40.000 cotizantes; Uruguay, 13.500. Paraguay cuenta con un centro obrero en cada localidad, y el espíritu revolucionario de ese pueblo es bastante elevado. Guatemala, Chile y Brasil, no tienen hoy grandes efectivos, y en México existe un organismo oficial, cuyo fin es combatir a los organismos revolucionarios del proletariado.
Martín amplia el informe de Santillán con algunos detalles interesantes. Hace un resumen histórico de los organismos que integran la Continental, relatando la cruel represión a que están sometidos en su mayoría los trabajadores del continente americano. Llama la atención de la AIT para esta situación crítica que les impide toda acción eficaz y revolucionaria.
Terminado este informe se suspende la sesión para continuarla a las 10 de la noche,
nombrándose a Jensen, escandinavo, para presidirla.
Empieza a las diez, bajo la presidencia de Jensen, delegado de los países escandinavos.
Informa el delegado de Bolivia sobre las características del movimiento de aquel país. Dice que el espíritu revolucionario no ha muerto en América, pues a pesar de todas las dictaduras, ha habido últimamente tres huelgas generales en la Argentina. Bolivia - dice - ha sufrido también una dictadura. Hoy cuenta con nueve organizaciones obreras, que constituyen la Federación Obrera Boliviana, adherida a la Continental. En Bolivia predomina la población de origen indio, que vive fuera del control del Estado. Cree que Bolivia promete mucho para el futuro por el carácter revolucionario de su población. País agrícola por excelencia, su vida activa está en el campo. La clase obrera es orientada por las tácticas de la Continental, que ejerce gran influencia en sus organismos. Con su actuación enérgica, consiguió la libertad de varios obreros, algunos de ellos condenados a muerte.
Informa después Huart, por la CGTSR francesa. Dice que allí la situación es muy interesante. Existen la CGT, la CGTU socialista, las agrupaciones anarquistas y la CGTSR Los adversarios nos creen más débiles de lo que en realidad somos. Tenemos un programa claro y conciso. Queremos la reducción de horas de trabajo, la unificación de salarios y la intervención de los obreros en el control de la producción. Si bien es lógico declarar que sus posibilidades económicas son precarias, tiene la seguridad que ella vivirá e impondrá sus tácticas revolucionarias a la clase obrera. Se ha celebrado el III Congreso; sus principios libertarios tienen por base principal la supresión del Estado.
Lamenta la actitud de los anarquistas, que no responde en ningún momento a su misión revolucionaria. Estos elementos, lejos de prestar su concurso económico v moral al único organismo revolucionario de todo el proletariado francés, contribuyen a desacreditarlo. Dice que confían en la CNT Si este organismo consigue imponerse en España y hace algo en sentido revolucionario, esto repercutirá en Francia de una manera positiva.
El delegado de Holanda empieza saludando a los representantes de los organismos adherentes a la AIT; Holanda cuenta hoy con una población de ocho millones de habitantes para un territorio de 40.000 kilómetros cuadrados. El movimiento obrero es orientado en su mayoría por los socialistas, que cuentan en sus organismos 260.000 adherentes. El sindicalismo revolucionario, si bien no es bastante potente, ejerce, de todos modos, una gran influencia. El espíritu del pueblo holandés es de índole antimilitarista.
Habla después Soundy, por la Federación Anarquista de Polonia. La situación de Polonia es crítica, sometida como está al régimen dictatorial. La propaganda sindicalista revolucionaria es muy difícil, ya que los propagandistas son cruelmente castigados. El movimiento obrero es francamente reformista. Los compañeros piden al Congreso de la Asociación Internacional de Trabajadores que reconozca la agrupación anarquista, teniendo en cuenta que, a pesar de sus grandes esfuerzos, no es posible por el momento constituir el Sindicato autónomo, cosa que esperan lograr con el concurso de la AIT
Souza, de Portugal, declara que el movimiento obrero en aquel país es el siguiente: En 1926 se estableció la Dictadura en Portugal. La C. G. T. fue asaltada y destruida por la Policía. En provincias ocurrió lo propio. Explica por qué no se concurrió al Congreso de Lieja, dejando también de mandar informe al mismo. Obedeció a que el entonces secretario, Fernando de Almeida Márquez, traicionó este organismo, pasándose a los comunistas. A pesar de ese estado de cosas, las conspiraciones no han parado ni un momento. Los esfuerzos de los militantes que se desparramaron por las provincias han dado buen resultado, consiguiendo organizar algunas clases, entre ellas a los mineros y a los campesinos, que hoy tienen en todo el país más de 30 Sindicatos. La Prensa, debido a la represión, no puede actuar, pues su publicación es del todo imposible por esta razón y por falta de medios económicos.
Explica la causa de la revolución en la isla Madera, en la que tenían gran confianza; pero que, infelizmente, no pudo triunfar. Confían en el espíritu revolucionario del pueblo portugués y esperan en breve plaza recuperar lo perdido y reorganizar sus efectivos. Sin abolir la Dictadura, dice, no es posible hacer allí organización. Esperan conseguirlo con la ayuda de la AIT. Habla de la crisis de trabajo, motivada por la política económica del actual ministro de Hacienda, que sigue las orientaciones de la "Curia Romana". Denuncia la acción nefasta de los comunistas, que aprovechan estos momentos para llevar la intriga y el confusionismo a los medios proletarios. Que no se extrañe, pues, si con la Dictadura puede surgir en Portugal una pequeña corriente comunista y socialista. El proletariado portugués, orientado siempre por las tácticas de la AIT, volverá a sus buenos tiempos, y hoy, a pesar de todo, aun podemos agrupar unos 15.000 adherentes.
Con el informe de Portugal se da esta sesión por terminada, nombrando a Windhoff Alemania) para presidir la siguiente.
Abierta por el camarada Windhoff, el camarada Jensen informa sobre la situación de Suecia y Noruega. Allí—dice—los patronos han emprendido una gran ofensiva contra los salarios, los más elevados del mundo, púa mientras un obrero español gana 40 pesetas, un obrero sueco gana 110. Nosotros-continúa¬ resistimos, y a consecuencia de ello tenemos ya 82.000 obreros en huelga y lock-outeados. A esa resistencia le damos también un carácter ofensivo, pidiendo la reducción de la jornada de trabajo.
Nuestro enemigo son los patronos, pero también los reformistas, pues son estos últimos quienes boicotean a la SAC Por eso, a pesar de las muchas simpatías que tenemos, por necesidad los obreros se van a los reformistas. Eso ha hecho posible el caso de que durante los últimos años hubo 200.000 que vinieron a nosotros por voluntad propia, pero que tuvieron que salirse por coacción. Pero, a pesar de que ellos son 600.000 y nosotros nada más que 30.000, no nos vencerán, pues espiritualmente somos más fuertes que ellos.
Explica que los reformistas tienen un cuerpo especial subvencionado por ellos con coronas 50.000, destinado exclusivamente a matar las huelgas. Bien al revés de nosotros, que durante la huelga minera de 1928 nos solidarizamos con ellos, solidaridad que nos costó un millón de coronas.
Trata de la cuestión de la Prensa y dice que el órgano diario de la organización de aquellos países del Norte es el mejor del mundo en su género. Lo fundaron en 1922 con 150.000 coronas de déficit, que actualmente queda reducido a 80.000. Tienen también otro diario en el Norte, que se ha ganado de tal suerte la simpatía, que es el órgano popular por excelencia. La SAC, a pesar de su pequeña fuerza numérica, por su manera de obrar, tiene la simpatía de todos los trabajadores escandinavos. Da algunas cifras. Son: 100.000 coronas para propaganda oral. 800.000 de ingresos totales; y 2.700.000 como presupuesto total. Han intervenido en 117 conflictos y organizado últimamente 200 actos de propaganda. Resultado de todo esto ha sido 3.000 nuevas adhesiones y 30 nuevas organizaciones ingresadas en la SAC.
Dice que en el Congreso de 1929 de la SAC se acordó constituir juventudes de propaganda sindicalista. Hay ya 60 efectivas, con 3.000 miembros. Los 30.000 adheridos a la S. A. C. son todos miembros activos, por cuyo motivo su influencia es grande. Para probarlo está el caso de una huelga, en la cual, a pesar de la psicología peculiar de los pueblos del Norte, para responder a una provocación de los "pistoleros" de allí, naturalmente apoyados por el Gobierno, decretaron la huelga general, que fue secundada unánimemente. Otro caso sucedió también en Stocolmo, en donde en un ramo en donde había 35.000 ó 40.000 obreros, ellos no contaban más que con 4.000 asociados decretaron también la huelga general. Para evitar su fracaso hicieron entrar en acción a los trabajadores de las industrias de producción afines, y así se ganó el movimiento. Termina expresando las ventajas de la organización industrial y aconsejando que se haga calidad en el seno de los Sindicatos.
El camarada Souchy, de la Secretaría, propone que en los próximos Congresos, y antes de los mismos, cada Delegación publique su informe por escrito, a excepción de cuando se trate de casos extraordinarios, como actualmente para España y Argentina. Así - dice - se ganaría mucho tiempo.
El presidente dice que para entrar en discusión, hay que dejar informar a todos los delegados en el presente Congreso. En consecuencia, da la palabra al delegado de Bulgaria. Este dice que más que a organizaciones económicas representa a grupos anarquistas. A la formación de las primeras, se ofrece allí en primer término la represión, y en segundo lugar, las diferencias de tendencia existentes entre los revolucionarios de todos los países. Precisaría-dice-que las dos tendencias se unieran si quieren hacer algo práctico, y para facilitarlo propone que se haga campaña en ese sentido, particularmente en nuestras publicaciones de lengua búlgara, y que se mande allí a un compañero autorizado que procure encauzar en un mismo sentido las diversas corrientes.
Carbó informa sobre el movimiento sindical en España, diciendo que es ocioso presentar a la CNT, pues harto conocida es. Alude al Congreso de 1919 para decir que en el mismo representantes de 1.086.000 sindicados acordaron superar las luchas económicas, declarando que su finalidad era el comunismo libertario. Fue una equivocación quizá aquel alarde de fuerza insuficientemente preparada, pues, espantados burguesía y Gobierno, se unieron para aplastarnos. Habla del lockout de aquel mismo año en Barcelona y dice que cuando los patronos, después de doce semanas de paro, invitaron a los obreros a que reanudaran el trabajo, ni uno solo acudió al llamamiento, lo que prueba la fuerza del proletariado español.
Después ni la represión ni la Dictadura pudieron aplastar nuestra rebeldía, que se manifestó cuando el impuesto de utilidades, y al querer vulnerar la jornada de ocho horas. Como ejemplo típico de espíritu de conciencia, cita el caso de la cárcel de mujeres de Barcelona, que, después de 22 años de haber empezado su construcción, no se halla más avanzada que a los primeros días, porque la organización acordó no colaborar a la construcción de lo que después debía servir para martirizar a los seres humanos.
Demuestra que el peligro comunista ya no existe en España, y en donde ellos conservan un poco de fuerza, más que a su actividad, se debe a nuestra indiferencia. Dice que precisamente los delegados de la CNT en este Congreso, están mandatados para proponer que no puedan desempeñar en la AIT cargos administrativos aquellos individuos que no estén de acuerdo con la idea libertaria del movimiento obrero.
Alude al peligro de una dictadura republicana en España, respaldada por los socialistas, y critica duramente a Largo Caballero. La CNT-dice—tenía en el último Congreso 432 delegados, que representaban a 652.000 asociados. Cuenta con diversas publicaciones semanales y un diario, "Solidaridad Obrera", que se publica en Barcelona. Y bien pronto, cumpliendo los acuerdos del Congreso, será un hecho la publicación de su diario en Madrid. Dice que por cuenta del Comité Nacional, se ha traducido y hecho editar el libro del camarada Besnard "Los Sindicatos obreros y la revolución social". La fuerza moral de la Confederación, más poderosa ahora que nunca, la prueba lo ocurrido en Madrid, feudo del socialismo, en noviembre del año pasado, y en mayo del presente año, en donde las masas, unánimemente, secundaron nuestra orden de huelga.
Termina diciendo que si somos inteligentes podremos sacar provecho del momento presente. Y da cuenta de un movimiento iniciado ya entre los campesinos levantinos para lograr la jornada de seis horas.
González, ampliando el informe, dice que 20.000 ferroviarios y los obreros de teléfonos han ingresado últimamente en la CNT.
Lazarevitch pide informaciones sobre los rumores de supuestas concomitancias habidas entre militantes de la CNT y políticos de izquierda.
El presidente pide que no se hable más del pasado y que se entre en el orden del día.
Lazarevitch quisiera que se ampliara el debate. Se acepta la propuesta del presidente con la adición de que se podrán hacer preguntas concretas a las cuales se responderá por escrito.
Carbó, respondiendo a Lazarevitch dice que hubo "entente", pero no oficial. Hace historia de lo que ocurrió en 1924, en que Berenguer solicitó la ayuda de la CNT para hacer la revolución.
La CNT se negó a condicionar su intervención y desde entonces se ha seguido la misma orientación.
Shapiro, de Francia, propone que se presenten las cuestiones en bloque a cada Delegación. Se acepta.
Rüdiger, de Alemania, dice que si bien las declaraciones de Carbó han salvado la responsabilidad moral de la CNT, no han desvanecido ciertos rumores referentes a una promesa hecha a los republicanos de que durante los seis primeros meses de su Gobierno no se les crearía ninguna clase de obstáculos.
Huart, de Francia, propone de nuevo que las respuestas sean dadas por escrito.
El secretario Souchy pide al delegado portugués datos sobre el movimiento obrero en su país.
Martí, de la Argentina, pide aclaraciones sobre el manifiesto de la CNT, pidiendo Cortes Constituyentes. Se queja de que "Solidaridad Obrera" se haya desviado a veces de los postulados de la AIT Cita también otros casos.
González, de España, dice que toda esa actuación ha quedado rectificada en el último Congreso y que no debe hablarse más, de ella.
Carbó apoya esas declaraciones.
Shapiro, de Francia, pide al delegado argentino que detalle el por qué habiendo allí una organización que, según ellos, controlaba el movimiento revolucionario, se ha desmorona do tan rápidamente. Indica si no podría influir en ello el que, en vez de ser un movimiento obrero con tendencias anarquistas, fuera un movimiento anarquista apoyado en la clase obrera.
Pestaña pregunta si ahora la FORA no se coaliga con las fuerzas que antes había combatido, para destruir la dictadura de Uriburu. González pregunta también si no ayudaron a Uriburu en su lucha contra Irigoyen.
A los delegados españoles les pregunta Schapiro si su país se encuentra ahora en un período kerenskiniano o si bien la democracia tendrá ocasión de fortalecerse. Esto es: si iremos inmediatamente a una revolución social o si, por el contrario, habrá un período de transición.
El secretario Souchy pide se cierren ya esos debates. Schapiro quisiera que se discutiera en tonos amistosos.
Uruguay dice que cree necesario el debate porque hay que descifrar la incógnita que, debido a las preguntas hechas, flota sobre esas cuestiones. Caso de que así sea, anuncia que tiene muchas cosas que decir a dicho respecto.
La Presidencia dice que se acordó hace hora y media cerrar el debate,y que convendria hacerlo así. Que se dirijan preguntas a las cuales se responderá por escrito.
Rüdiger dice que está conforme con eso.
Carbó responde a Rüdiger, diciendo que lo de los seis meses de tregua prometidos a los políticos, en el Congreso se probé que era falso. Referente a lo del manifiesto, se remite a los acuerdos del Congreso, que han reprobado todas las maniobras colaboracionistas.
Orobón, por la AIT, declara que esta Secretaría condenó abiertamente el manifiesto de la CNT pidiendo Cortes Constituyentes.
Arín, del Comité Nacional, dice que este manifiesto fue redactado por una Ponencia nombrada en un Pleno de regionales.
El presidente insiste para que se cierre el debate.
Martí, de la Argentina, dice que en el Congreso de la CNT no se habló de dicho manifiesto, que es lo que internacionalmente tuvo más resonancia. Se conforma con las explicaciones dadas. Y referente a si la FORA ha colaborado con las dictaduras argentinas, lo niega rotundamente. Responderá a Francia por escrito.
Benito, de España, confirma la significación de los acuerdos del último Congreso de la CNT.
Carbó afirma: Por un manifiesto no se debe dudar del anarquismo de la CNT, que tantas pruebas de él tiene dadas.
El presidente pregunta si se acuerda que los informes se hagan por escrito en los Congresos sucesivos y que todas las Centrales afectas a la AIT le manden un "rapport" anual. Se acepta y se cierra el debate.
El secretario Souchy propone que, teniendo en cuenta la importancia de los asuntos a tratar que constan en el orden del día y la brevedad del tiempo, se remitan todos a los informes que se han publicado. Aclara el por qué no se han traducido algunos de ellos al español.
Se leen las dos adhesiones siguientes: Trabajadores del mar, de Setúbal. Idem corchotaponeros, de Grandola.
Después de nombrar para presidir la próxima sesión al delegado de los Países Bajos, se levanta ésta.
Preside De Jong, y se inician los debates por Schapiro, sobre la racionalización.
Huart, delegado de Francia, dice que la crisis mundial es provocada por el capitalismo, y siendo la crisis una consecuencia lógica del capitalismo no podrá desaparecer si éste no es abolido.
Los sistemas políticos son impotentes para combatir este mal, ya que esto no radica en la forma de gobierno y sí en el sistema social vigente. Habla del control obrero en la producción, pero combate la fiscalización de los libros, pues que este método es reformista y peligroso.
Schapiro defiende su informe. Los consejos de fábricas son necesarios, y si se habla de revolución - dice - vamos a la revolución; pero hagamos nosotros los organismos necesarios para que ésta sea una realidad.
Santillán, Argentina, dice que existen en el Congreso dos mentalidades o sea dos formas distintas de abordar los problemas económicos. Cita el peligro del comunismo de ciudad que mencionaba Bakunin. El fascismo no es sólo el sistema político que hoy oprime a muchos pueblos de Europa y América; fascismo es también el sistema económico que nos reduce a la miseria. La crisis económica es el producto de una revolución industrial, Las viejas crisis no han alcanzado la intensidad de la crisis presente, esta es una crisis total que no podremos remediar con paliativos.
Las viejas crisis aún tenían remedio; las de hoy no tienen solución posible. Dentro del sistema capitalista el problema no está en la existencia de determinados capitalistas, y si en el capitalismo en general.
Rocker, Alemania, dice que Santillán nos plantea un asunto de gran importancia, punto que debemos tratar en conjunto con la cuestión agraria. El control sobre la producción es necesario. El obrero sufre porque entrega al patrono la iniciativa de la producción. El problema no podemos limitarlo a aumentar salarios y reducir jornadas de trabajo; existe, además, una cuestión de responsabilidad para el obrero.
Los obreros del ramo de Alimentación fabrican artículos adulterados que envenenan al pueblo, este es un caso de responsabilidad. Es también el del obrero que construye viviendas antihigiénicas, que han de ser habitadas por los propios trabajadores. Si es cierto que la racionalización humaniza la vida del hombre, no es menos cierto que hoy sus beneficios redundan, en favor del capitalismo. El hombre está sobre la producción. Si trabajando una hora por día la actividad mecánica pudiera enloquecer al hombre, sería preferible trabajar más horas. No quiero ser profeta, pero creo que si la racionalización durara cincuenta años, perderíamos toda esperanza de socialismo.
Souza, de Portugal, dice que hace diez años que este problema es estudiado en Portugal. Después de la revolución rusa, los organizamos del proletariado estudiaban las normas que permitieran al obrero el control de la producción y el consumo. Este control será efectivo, si organizamos los comités de fábrica, integrados por obreros manuales e intelectuales. Defiende la reducción de jornada y el aumento de salarios. Debemos interesar al obrero en todos los problemas de la vida humana, haciendo un estudio profundo de los métodos de producción. Esto podrá capacitarnos para ordenar la vida social futura sobre bases de justicia e igualdad. La economía capitalista tiene su base en la incapacidad del obrero, que limita su acción al simple papel de máquina productora.
Orobón, del Secretariado de la A. I T.: El capitalismo vive una crisis mortal; pero el capitalismo no ha muerto aun por la incapacidad de la clase obrera. Esta incapacidad es la que debemos combatir si queremos que el pueblo haga efectiva su revolución. La barricada no es la revolución. Falta sentido práctico. Es necesario crear los organismos para ordenar la vida social futura. Podremos inutilizar el capitalismo, pero debemos aprovechar todo aquello que sea útil a la vida del hombre, y ordenar la producción y el consumo sobre bases justas y humanas.
Avelino González, defiende la racionalización, ya que ella tiende a mejorar las condiciones del hombre. Nadie negará la lógica de que perfeccionando los métodos de producción el hombre, con menor esfuerzo, podrá producir más y de mejor calidad. Hoy este método de producción redunda en beneficio del capitalismo; es que el obrero es una máquina inconsciente que abandona todo sentido de responsabilidad. Si creamos los organismos técnicos del proletariado, éstos pondrán en nuestras manos el control de la producción y del consumo, y esto hará posible la revolución.
Idéntico criterio emite Lazarevitch.
Schapiro no acepta el criterio de Rocker de que sería preferible trabajar 6 ó 7 horas para evitar la actividad mecánica de una hora de trabajo. De ser posible trabajar una hora, tendríamos 23 disponibles, y estas horas nos permitirían, no sólo el descanso necesario a nuestro organismo, sino también un estudio completo de todos los problemas humanos. Se habla a menudo de revolución, pero debemos llevar a ella algo práctico, si queremos en realidad que ésta pueda dar solución a los problemas sociales. Dice que el salario único internacional, de que habla Huart, es algo problemático; hay que tener en cuenta las características de cada país, el valor de la moneda y otros factores importantes.
Rocker aclara algunos puntos de su discurso, sosteniendo que el hombre no puede ser apenas un producto, es también un ser humano que sufre, y es bajo este aspecto elevado, que debemos abordar los problemas que le afectan.
Schapiro propone, para abreviar la discusión, que los que han pedido la palabra para hacer modificaciones al informe, lo hagan por escrito.
Rüdiger defiende el salario único, pero teniendo en cuenta las condiciones de cada trabajador, hijos, miembros de familia, etc., etc. Esto lo haremos con carácter local y de ser posible por gremios. El obrero de hoy pide algunas mejoras inmediatas, sin pensar en su preparación para la sociedad futura. Defiende los Consejos de fábrica, que no sólo han de controlar la producción, como también estudiar la distribución en todos sus aspectos.
Terminado este informe se da por terminada la sesión, nombrando presidente para la otra, al camarada Souza.
Preside Souza y continúa el debate sobre la racionalización.
Huart, de Francia, termina su discurso de ayer, diciendo que su concepción es la más federalista, pues va de abajo a arriba.
Besnard, también de Francia, dice que hay tres concepciones para resolver el problema de la transformación social. La de la improvisación, la que prevé las cosas a mitad y la que lo prepara todo, la nuestra. Los Consejos de fábrica y Consejo de taller, dice, deben ser un aparato sindical, los instrumentos de preparación de los sindicatos en la fábrica. Añade que interesa que haya una relación entre las fábricas de una misma industria en la localidad, y eso sólo puede lograrse mediante los Sindicatos de industria.
Dice que en la concepción de Schapiro hay dos errores que podrían dar un carácter reformista a aquellos organismos; el de querer legalizar los Consejos de fábrica y el de pretender que el delegado obrero meta las narices en los libros de caja de los patronos. Los Consejos de fábrica y Comités de taller, tienen que ser una cosa independiente, que sin auxilio de los patronos y del gobierno, puedan capacitarse en las cuestiones técnicas y administrativas. Declara que cuando estos Consejos se cuidaran de contratar a los obreros, los peligros señalados por Rüdiger habrán desaparecido. Está convencido, dice, que de los Consejos de fábrica hasta los Consejos económicos, pasando por los sindicatos y las Federaciones de industria, saldrá todo lo necesario para preparar la transformación social.
Habla del salario único y dice que no se profundiza su importancia material y moral. No debemos preocuparnos de si es o no posible ahora; lo que importa es considerar su eficacia. Dice que hace años, cuando hablábamos de la jornada de seis horas, éramos tratados de demagogos. Hoy, en Valence (Francia), los campesinos hacen huelgas para lograrla. Demuestra la justicia del salario único y cita las ventajas del mismo. El salario único debería iniciarse, primero, en el plan local, para después saltar a la región, a la nación y saltar, por útimo, al aspecto internacional. Cita el ejemplo de que cuando los obreros de un país han alcanzado un grado relativo de bienestar, se llama a la mano de obra extranjera, que por miseria, por egoísmo y por miedo a la expulsión, se someten a todas las condiciones que les imponen, cosa que no ocurriría con el salario único. La cuestión de las familias numerosas no hay que mezclarla con la del salario único. Es aquella de índole neomaltusiana, por lo cual todos no debemos tocar las consecuencias.
La delegación francesa presenta un moción para que, en razón de la cohesión que existe entre las cuestiones económicas ya tratadas y la reorganización internacional del sindicalismo, este punto del orden del día sea tratado inmediatamente.
Argentina se opone y Besnard la defiende.
Rousseau dice, respondiendo a Besnard, que las características en los países del norte son diferentes de las de Francia y Bélgica.
Se acuerda continuar la discusión ciñéndose al orden del día.
Souchy dice que hay dos tendencias en el Congreso; la americana y la europea, que son debidas, quizá, a la diferencia de circunstancias en cada país. Es partidario de la racionalización porque la misma comporta un mejoramiento en la vida material. Pide a Francia y a Alemania se pongan de acuerdo sobre la cuestión del salario único. Quisiera saber lo que el Congreso piensa sobre si la actual crisis provocará el hundimiento del régimen burgués o bien determinará que éste cambie de táctica.
Cree, como los franceses, que hay que organizar la revolución y se muestra de acuerdo con Schapiro, cuando dice que los delegados obreros deben controlar la contabilidad de las empresas.
Santillán, de la Argentina, se reafirma en su creencia de que hay dos tendencias en el Congreso; la industrial y la de los campesinos. Dice que no puede aplicarse en un país en donde no hay fábricas ni taller, la teoría del sindicalismo puro. Reivindica, pues, su derecho a obrar según las circunstancias, en disconformidad con sus compañeros de Europa. Dice que es injusto considerar despectivamente a los campesinos, pues, en el Congreso de la CNT, son ellos los que han dado la nota consciente. Hay 33.000 aldeas en España que deben ser oídas. La industrialización no es necesaria, pues sin ella se ha vivido durante siglos. Lo que hay que buscar es un poco más de felicidad en la vida. No es contrario a la preparación de la revolución, pero reivindica el derecho de prepararla cada cual como crea conveniente. No puede tenerse la pretensión de que todo quedará arreglado de una manera perfecta después de la próxima revolución. No será ella la última. En los momentos álgidos de las revoluciones, todas las previsiones resultan inútiles y hay que adaptarse a las circunstancias del momento.
Huart aclara, diciendo que su sistema es aplicable, tanto a la ciudad como a los campos.
Schapiro pide a Santillán que explique como comprende la revolución en la Argentina.
Santillán responde que es sobre el terreno que se forja el concepto de la revolución. Repite que los campesinos, sin que nadie los oriente, han demostrado estar en España muy por encima de los artesanos. Se muestra contrario a la imposición del criterio de la minoría a la mayoría y preconiza la revolución libertaria.
Wassilief, delegado de Bulgaria, dice que, a pesar de representar a un país agrícola, discrepa de lo dicho por Santillán. Niega que haya diferencia de circunstancias entre Europa y América, pues la industria es igual allí que aquí. Explica como en Bulgaria incluso los pequeños propietarios se organizan bajo la égida anarquista, y dice que al día siguiente de la revolución podría hacerse lo mismo. No cree que la teoría de la delegación francesa sea imperativa. Pide a Santillán que explique cómo piensa organizar la revolución y afirma que si no lo tenemos todo preparado, la revolución fracasará. No cree que la racionalización embrutezca al hombre; si de pequeño creía en la explicación que Kropotkin nos da de ese sistema, ahora ha cambiado de opinión. Dice que una vez al corriente del trabajo, el obrero lo hace mecánicamente, sin que el mismo le absorba la atención, que puede fijarse en otras cuestiones.
Holanda pide que los oradores concreten su pensamiento.
Rousseau dice que nadie aún ha impugnado de la manera absoluta, la tesis de la revolución de Huart.
Martí, de la FORA de la Argentina, afirma que la AIT fue creada por los anarquistas. Recuerda el error sufrido por los franceses cuando preconizaban la fusión de las tres internacionales, error que después reconocieron. Ahora sufren el de querer mecanizar el movimiento de la AIT Dice que, más que el producto, debe apreciarse el hombre; más que en los sistemas económicos, debemos confiar en las consecuencias, que sólo pueden formarlas las ideas anarquistas. Está disconforme con la racionalización y de acuerdo con Rocker cuando dice que la sociedad ha de ser para el individuo y no el individuo para la sociedad. Frente a la concepción sindicalista pura, preconiza la vuelta a la naturaleza, a la simplicidad, a la agricultura y, en fin, a la "commune". Sólo así haremos desaparecer el mercado, reemplazándolo por la libre distribución de los productos. Afirma que si en España se hubiese puesto más atención en los problemas del campo, quizá la pasada revolución hubiese sido más provechosa. Respondiendo a la objeción de un delegado, dice que la revolución no es problema de tiempo, y sí de interpretación libertaria de la vida. Rechaza el propósito dictatorial que encierran ciertos juicios de la delegación francesa y. termina diciendo que no cree que la preparación técnica implique una mayor capacitación revolucionaria, como tampoco el que el sistema preconizado por la delegación francesa sea la panacea universal para la clase proletaria.
Carbó, por España, dice que debemos aceptar el modo de lucha que las circunstancias nos impongan. Cita hipótesis en defensa de las Federaciones de industria y se eleva contra la concepción que los delegados americanos tienen de la revolución y acepta la racionalización y la perfección de la mecánica que influye en el bienestar económico de las empresas industriales y nos capacita para apoderarnos y regentar los medios de producción.
Santillán aclara diciendo que ellos no están contra este sistema, pero que no lo aceptan como finalidad.
Carbó continúa y, rectificando a Martí y a Santillán, dice que los campesinos, en el Congreso de la CNT, declararon que si no se iba a la creación de las Federaciones de industria, ellos reclamarían poder formar la suya. A los campesinos, añade, les gusta soñar pero también les gusta comer. Hablando de la "Commune", dice que lo práctico hace 70 años, puede ser inaplicable hoy. No se trata de promulgar leyes definitivas, y sí de adaptarse a las circunstancias actuales. Dice que no es la producción, maravillosa en el sistema burgués, que hay que organizar, sino el consumo. Termina diciendo que todo depende de la mentalidad; si la de los hombres que se pongan al frente del nuevo estado de cosas es libertaria, su labor también lo será.
Entonces, objeto Santillán, no tenemos más que apoderarnos del Estado.
Jensen, escandinavo, habla sobre racionalización y dice que los beneficios de la misma son solamente aparentes, pues en definitiva, teniendo en cuenta el paro que produce y el aumento de población, su resultado es casi contraproducente.
Schapiro aclara en el sentido de que ellos defienden la racionalización aplicada a la producción en general y no como sistema al servicio del capitalismo.
Jensen continúa hablando del salario único, que dice ser una cuestión de orden internacional. Y se extraña que los delegados americanos dejen al azar la organización del período postrevolucionario, lo que nos conduciría al fascismo o al bolchevismo.
Schapiro propone que se cierre la discusión; considerar como leídos los informes de Orobón y de Souchy y que se convoque la Comisión de resoluciones completándola con Orobón, Besnard, Souchy, Santillán y Rüdiger para que elaboren uno o varios proyectos de resolución sobre los problemas económicos e industriales y agrarios). Propone también empezar la sesión de la tarde a las siete, con la ponencia de la reorganización del sindicalismo del orden del día: terminar la discusión en una sesión de noche; tener la sesión privada del Consejo al día siguiente a las 3’30, en la que ha de tratarse sobre las gestiones de la organización interior del Secretariado de la AIT ,y de su presupuesto, y pasar al orden del día dei sábado por la tarde las cuestiones pendientes.
Huart, de Francia, se opone.
Santillán, de América, lo acepta porque entiende que nadie convencerá a los demás. Besnard, de Francia, dice que lo mejor, no pudiéndose llegar a un acuerdo, es que los americanos actúen a su manera y los europeos a la suya.
Cortés, por el Uruguay, dice que hay que armonizar las dos tendencias y propone que a las delegaciones americanas, todo y reconociendo ellas la necesidad de la aplicación en Europa de la nueva estructuración, se les conceda la libertad de seguir, o no, por ese camino en América.
Rousseau dice que la Comisión de resoluciones debe estar integrada por representantes de todas las tendencias.
Windhoff, de Alemania, se lamenta de que no se haya seguido la norma aprobada, consistente en dar tres cuartos de hora a cada informador y cinco minutos a cada orador.
Martí lamenta las palabras de Besnard y dice que ellos no quieren la escisión.
Huart, cerrando el debate, defiende su resolución con argumentos de toda clase y tan sintéticos que es imposible transcribirlos. Habla de que la opinión de los delegados americanos representan un atraso de dos siglos sobre las realidades presentes, les dice que ignoran los principios mismos del sindicalismo y les hace responsables de lo que su actitud pueda determinar. Añade que lo que interesa es que se declaren de acuerdo con el principio de las Federaciones de industria, y en cuanto a su aplicación, lo deja a las conveniencias de cada país.
Se aprueba la proposición de Schapiro, se nombra a Huart, francés, para presidir la próxima sesión y se levanta ésta.
Preside Huart.
Iniciados los debates, Schapiro da lectura a las manifestaciones aprobadas por la Comisión para estudiar y alterar el informe sobre racionalización.
Santillán da lectura a una declaración, cuyo texto es el siguiente: "Las delegaciones americanas presentes al IV Congreso de la AIT, expresan su más vivo deseo de una estrecha colaboración entre los trabajadores revolucionarios libertarios de todo el mundo. Pero considerando que las situaciones y circunstancias nacionales y locales varían, y que el grado de desenvolvimiento económico y cultural no es el mismo en todos los países, y. por consiguiente, los problemas de la próxima revolución y de los órganos apropiados del proletariado para suscitarla y dirigirla, no se presentan con los mismos caracteres y la misma intensidad en todas partes y lugares, estiman que las resoluciones en las cuales la divergencia de criterio no se refiera a la orientación general fundamental, sino a aplicaciones , tácticas mediatas o inmediatas, no deben ser aprobadas con carácter de obligatoriedad, y deben dejar a la iniciativa de cada organización el suficiente espacio de juego, para buscar, y hallar, su propio camino."
Leída esta declaración, habla Santillán y dice que ellos quieren con cariño a la AIT, y que han contribuido con sus esfuerzos para darle un valor positivo. Pide que el informe deje en libertad a los organismos americanos para que adopten o no las resoluciones aprobadas sobre el tema de la racionalización, ya que lo contrario sería una imposición que ellos lógicamente no podrían aceptar.
Martí, de la Continental Americana, dice que se personaliza el debate; las delegaciones americanas defienden el espíritu de los organismos que representan, y esto les impide transigir con las conclusiones del informe contrarias a ese espíritu libertario.
Schapiro declara que si las delegaciones americanas no aceptan las deliberaciones del Congreso, sería lógico que ellos nos presentaran soluciones concretas para oponer a estas mismas resoluciones. Termina diciendo que acepta la proposición de Santillán, para unirla al informe como declaración de la delegación americana.
Aceptada la proposición de Schapiro, se procede a la votación que da el siguiente resultado:
La aprueban 16 delegaciones, se abstiene Noruega, y la aprueba con voto particular la delegación de Portugal.
La declaración de voto particular de Portugal es la siguiente: "La delegación de Portugal, aprueba las conclusiones del informe sobre reivindicaciones económicas. Considera, entretanto, que organización y tácticas son siempre temas transitorios, porque obedecen a las necesidades que determinan los acontecimientos nacionales e internacionales. Por este motivo, aceptan la declaración de los delegados americanos, pues considera que éstas reivindican la libertad de organizar con criterio propio, sin imponer sus tácticas a la Asociación Internacional de Trabajadores."
Se pasa a dar lectura al informe sobre "Reorganización Internacional del Sindicalismo".
Santillán (Argentina) no acepta el punto de vista de este informe, que cree inútil y simplista, y como en el informe anterior, reclama libertad de acción para los organismos que representa.
Martí, de la Continental, afirma que con esta labor procedemos como el capitalismo, creando aparatos sindicales complicados e inútiles, y esto es negar nuestra obra revolucionaria.
Portugal y Bulgaria aprueban totalmente el informe de Besnard, que está de acuerdo con la orientación de los organismos que representan.
Jensen (Suecia) lo aprueba en todas sus conclusiones, pero cree que existen algunas dificultades para su aplicación en Suecia.
Souchy lo aprueba, pero cree difícil la aplicación del carnet internacional.
Besnard (Francia) defiende su informe y afirma que como existe un capitalismo organizado internacionalmente, han de existir también las fuerzas organizadas del Sindicalismo. Califica de caduco el criterio que sostienen los compañeros americanos al no aceptar los principios prácticos del Sindicalismo revolucionario.
El delegado de Holanda pregunta qué concepción tenemos de los Comités de fábrica, y la forma de constituirlos, pues puede darse el caso de que en algunas fábricas tengan mayoría los elementos reformistas.
Martí, de la Continental, afirma que con el criterio absurdo que sostiene Besnard, en
la Sociedad futura llegaría a ser un dictador. En la FORA existe el criterio de que los sindicatos son organismos prerrevolucionarios. La AIT tiene la misión de dar estructura orgánica al movimiento obrero internacional. La organización de América no confía a los organismos los valores revolucionarios, pues cree que esta misión corresponde a los militantes.
Souchy dice que en vez de un carnet internacional, podemos crear una hoja con ese carácter, para agregarla al carnet.
Se declara terminada la discusión, y el presidente explica que va a proceder a la votación del informe.
Santillán declara que las delegaciones europeas asumen con esta votación una responsabilidad que ellos no pueden aceptar, ya que esto es contrario a los principios de la AIT Sería preferible, afirma, constituir una Continental europea.
Huart protesta contra esta actitud que cree dictatorial.
Carbó, de España, formula también su protesta contra la imposición de los delegados americanos.
Orobón propone, como medida conciliatoria, se agregue a este informe la misma declaración del informe anterior.
Martí declara que los delegados americanos no aceptan esta medida conciliatoria y que votarán contra el informe.
Schapiro dice que la declaración anterior debe ser extensiva a todos los informes.
Avelino González, de España, pregunta si los delegados americanos aceptan o no la disciplina sindical, pues el no aceptarla en este caso, es provocar una división.
Cortés, de Uruguay, dice que no tiene mandato directo, y espera se encuentre una fórmula conciliatoria.
Afirma que Martí y Santillán no están
autorizados para hablar en nombre de los organismos de América, y al asumir esta actitud, asumen una grave responsabilidad.
Souchy propone que no se vote el informe, sometiéndole al referéndum de los organismos adherentes.
Schapiro no acepta, pues dice que los organismos de Europa están representados directamente, por lo que es inútil el referéndum.
Martí declara que tiene un mandato, y que de acuerdo con el mismo, no puede ni debe aceptar el dictamen.
Cortés, de Uruguay, propone que si este asunto es sometido a un referéndum, la votación se haga por número de afiliados a cada organismo.
Carbó, dice que España no puede aceptar que unas organizaciones inexistentes impongan su criterio a aquellas que en este Congreso tienen la representación de más de un millón de trabajadores. Prefiere una fórmula conciliatoria, y si esto no es posible, sustenta su declaración anterior.
Pérez, de España, dice que en el pleno del año 1926, celebrado en París -al cual asistió- la delegación española no emitió voto, pues creía honradamente que un organismo, sin efectivos reales, no debía imponer criterios a los que estaban verdaderamente representados.
Censura la conducta de los delegados americanos que quieren imponer su criterio al Congreso, sin aceptar soluciones conciliatorias.
Besnard declara que aceptando el Congreso el referéndum propuesto por Souchy, era inútil convocar delegados a estos comicios.
Se pasa a la votación de la proposición.
Souchy, que da el siguiente resultado: Contra: España y Francia. Abstención: Noruega. Ausente: Bolivia. Las demás delegaciones, en número de 14 votaron a favor.
Con la votación se da la sesión por terminada, nombrando presidente de la próxima al camarada Cortés.
Preside Cortés y, al comenzar, léense las siguientes adhesiones: Asociación de Corchotaponeros de Silves (Portugal). Comité de Emigración de la Unión Sindical Italiana en Francia. William Maiwoarnil (Estados Unidos).
Continúa la discusión sobre la posición del sindicalismo frente a la democracia burguesa. La Delegación holandesa propone una enmienda al proyecto de resolución redactado por Jensen, de Suecia.
Santillán, de la Continental Americana, está conforme con esta enmienda.
González, por España, dice que si en teoría está conforme con la ponencia de Jensen, prácticamente ciertas cosas resultan falsas, pues se ha demostrado en España que la democracia republicana emplea los mismos sistemas represivos que la Dictadura y la Monarquía. Afirma que las verdaderas democracias son más peligrosas que las otras, pues tienden a absorber el movimiento obrero revolucionario.
Rüdiger, de la Delegación alemana, dice que está conforme con la resolución, a excepción del párrafo segundo, en donde dice que la democracia política es una forma de gobierno que se adapta al capitalismo como la Monarquía se adaptaba al feudalismo. La democracia ha tomado hoy en ciertos países una forma tan ruda, que más bien parece un período de transición hacia el fascismo.
Jensen, autor del proyecto de resolución, responde a los precedentes oradores, diciéndoles que sus objeciones son más bien de forma que de fondo, de más o menos radicalismo en la expresión. No niega el peligro de absorción por la socialdemocracia del movimiento obrero revolucionario, pero dice que hay que luchar contra el mismo. Es preferible, afirma, la democracia burguesa al fascismo. Cuando digo que "puede" que las circunstancias nos obliguen a colaborar con la socialdemocracia, no dijo que "se deba". En la democracia burguesa es donde encontraremos más facilidades para prepararnos.
El delegado de Holanda dice que hay que modificar la resolución en lo que concierne a las relaciones de la democracia con el sindicalismo. Añade que por el hecho de estar nosotros en minoría en todas partes, no podernos marcar pautas para la próxima revolución. Es en el momento oportuno que se crearán los órganos necesarios.
Jensen aclara, diciendo que se debe procurar hacer perder la ilusión en la socialdemocracia. Refiriéndose a la cuestión de ser nosotros minoría, dice que el sistema preconizado debe ser no solamente para los adherentes a la AIT, sino para la clase obrera en general.
Varias Delegaciones presentan enmiendas y. después de ser examinadas, el proyecto de resolución referente a la- posición del sindicalismo frente a la democracia burguesa queda redactado con las siguientes modificaciones:
"En el desarrollo histórico de la evolución de los pueblos, la democracia política no puede ser considerada como una finalidad. Lo mismo que otras formas de gobierno, ella no representa ni un fin ni una perfección, sino una apariencia engañosa destinada a desaparecer.
Comparándola a otras formas de gobierno que la han precedido, la democracia burguesa puede ser considerada como una adaptación del sistema de gobierno al desarrollo social. Es una forma de gobierno adaptada al capitalismo, como la Monarquía absoluta lo era del feudalismo. Una sociedad socialista libertaria exige otras formas de expresión política, de las cuales sea excluido el elemento de dominación.
La democracia política es una forma de gobierno que con el engaño del sufragio universal hace creer al pueblo que es dueño de sus destinos y que, al amparo de las leyes, puede transformar la estructura económica de la sociedad, yendo del capitalismo al socialismo, cuando, en realidad, la clase poseedora continúa dominando tanto económicamente como políticamente.
Ni bajo la forma de gobiernos obreros ni con colaboraciones políticas, la democracia, en manos de los trabajadores, es un me¬dio de liberación socialista, sino, al contrario, la perpetuación del capitalismo. La democracia política une vigorosamente los trabajadores al sistema capitalista, obligando a los Gobiernos obreros a hacerse los defensores del orden burgués contra el asalto socialista y revolucionario de los trabajadores. Está eso probado por la experiencia de los Gobiernos obreros que han usufructuado el Poder durante los últimos años.
Comparándolas con las otras formas de gobierno - despotismo o dictaduras -, el régimen de la democracia política puede, momentáneamente y temporalmente, constituir un progreso, pues ofrece a la clase obrera—aunque de una manera limitada-para los derechos de reunión y coalición, la libertad de propaganda, la posibilidad de desarrollar sus organizaciones y de crear los órganos necesarios para la toma, por el proletariado, de los medios de producción, como también para ir a la expropiación del capitalismo y a la sustitución de la democracia burguesa por un sistema social federalista.
No obstante, la evolución hacia el capitalismo monopolizador y evolutivo ha dado nacimiento a un nuevo absolutismo de Estado que, encubriéndose con la careta de la democracia, introduce de nuevo el terror como principio de gobierno y suprime las libertades políticas.
Las garantías constitucionales de estos derechos y libertades necesarias al movimiento obrero no son, eso no obstante, de un gran valor, pues los Gobiernos democráticos prueban continuamente de obstaculizar el libre desarrollo de las organizaciones obreras, metiéndolas bajo el control de la policía. Es por esto que estos derechos y estas libertades deben ser incrustados en el mismo movimiento obrero, pues no serán violadas nada más que en relación de la falta de defensa que de las mismas hagan las organizaciones obreras.
La relación entre la democracia y el despotismo es siempre muy variable y a menudo sucede que la democracia no es más que un despotismo disfrazado. Con la agudización de la lucha de clases se llega a la tentativa de supresión de los derechos democráticos y a la introducción de un régimen restrictivo que desemboca en la dictadura.
Por esto, el peligro no reside en la utilización por el pueblo de medios políticos, del sufragio universal en donde la influencia que puede tener en la administración comunal o estatal es muy pequeña, sino en el trabajo de organización de las masas obreras y del Esta do que, históricamente, fue creado para la protección de los privilegios y de los privilegiados y, antes que nada, para el sostenimiento de la propiedad privada.
El poder no es siempre ejercido contra las masas obreras, por los Estados democráticos, con la misma violencia que la empleada por los Estados despóticos. Pero entonces la reacción tiende, por la introducción de una dictadura disfrazada o franca, a hacer del Estado un instrumento de poder ilimitado que ella cree deber suyo emplear para agarrotar a la clase obrera y obstaculizar sus progresos. Entonces aparecen los golpes de Estado reaccionarios. Por estas circunstancias - fuesen revolucionarias o reaccionarias - es posible que por un cierto tiempo los elementos democráticos se encuentren del mismo lado de la barricada que la clase obrera sin que ésta en nada pierda su más absoluta independencia.
Este estado decosas no significa de ninguna manera el reconocimiento del principio de la democracia política. Indica simplemente que en casos excepcionales y fortuitos, los sindicalistas se pueden encontrar de acuerdo temporalmentecon otras tendencias por el mantenimiento de la libertad y los derechos reconocidos teóricamente por la democracia, que den condiciones necesarias para la victoria definitiva del socialismo por la acción directa."
Con estas manifestaciones dase la discusión de este dictamen por terminada.
Leído el informe sobre "La ideología nacionalista", se complementa y aprueba con la
siguiente adición:
"El Congreso combate resueltamente toda forma de imperialismo y la opresión brutal
de que son víctimas los llamados pueblos coloniales. Se declara solidario de los oprimidos de todas las zonas y razas y está dispuesto a actuar por todos los medios para que también esos pueblos vengan a engrosar la gran federación de los trabajadores en lucha."
Se pasa a discutir el informe que dice: "Resolución contra la fuerza y los preparativos de guerra."
Rocker propone que el informe y las proposiciones que sobre el mismo presentan
Huart y Schapiro se envíen a las Centrales para su estudio.
Schapiro presenta la siguiente proposición al Congreso:
"Habiéndose discutido las actividades del Secretariado de la AIT, del fondo de socorro ruso, y de la CIA, y reconociendo la necesidad de ampliar y de limitar las funciones de esos tres organismos, invita al Secretariado a ampliar el servicio de prensa por informes regulares en la forma siguiente:
1.° Los acontecimientos y situaciones económicas de cada país.
2. ° Estudios de las centrales sobre estos acontecimientos.
A fin de que el servicio de prensa tenga un valor práctico, el Congreso invita a cada central a nombrar un corresponsal especial junto a la AIT que le informará regularmente, cuando menos una vez por mes de todos los asuntos referentes a la actividad de su país.
En caso de acontecimientos graves, el corresponsal haría un informe telegráfico al Secretariado de la AIT.
El Congreso invita al Fondo de Socorro Ruso a preparar una documentación completa sobre la situación de nuestros compañeros presos y desterrados en Rusia, e invita a las centrales a hacer intensas campañas en sus países respectivos. Invita al mismo tiempo a la prensa de los organismos nacionales de la AIT a publicar todas las informaciones mandadas por el Fondo de Socorro, sea artículos de propaganda o llamamientos al proletariado para que preste auxilio a ese organismo."
Se discute ampliamente esta proposición y se aprueba con la siguiente enmienda:
"Se limitan las atribuciones de la CIA en lo que concierne a la polémica, pero no en los artículos".
Se pasa a discutir la cotización a la Comisión antimilitarista.
Souchy dice que la Comisión recibe actual¬mente 1.500 marcos anuales y propone que dicha cantidad se eleve a 2.000 si las circunstancias lo permiten. Se aprueba por 10 votos en pro y 5 en contra y se levanta la sesión, nombrando para presidir la próxima al camarada Carbó.
Preside Carbó, iniciándose la discusión con la lectura del informe presentado por los delegados que asistieron a la Conferencia del Ramo de la Edificación, celebrada en la mamaña de ese mismo día.
"Ese informe comprueba la necesidad de constituir los organismos de documentación necesarios para la organización internacional de ese Ramo."
Se pasa en seguida al tema "Posición del Sindicalismo revolucionario ante la reacción cultural (problema religioso)".
Souchy da lectura al informe presentado sobre este tema. Dice que fue incluido en el orden del día a petición de un delegado brasileño que asistió al último pleno de Berlín.
Santillán dice que no está de acuerdo con el informe, que es contrario a los principios de la AIT, y que sería preferible retirarlo del orden del día.
Rousseau declara que el tema no tiene importancia para ellos, pues en Holanda existen nada menos que 39 religiones diferentes.
Souza, de Portugal, dice que el informe no es suyo, y que el J. T. de Souza, que lo firma es otro, pues existen muchos camaradas con este nombre en Portugal.
González, de España, solicita sea retirado de la discusión el informe y propone se haga la declaración siguiente:
"El Congreso de la AIT no está de acuerdo con las normas de educación en vigor en los centros oficiales, ya que los organismos revolucionarios del proletariado defienden la enseñanza libre en todos sus aspectos."
Jensen, de Suecia, dice que para su país el asunto en discusión no tiene importancia, pues allí el analfabetismo no existe.
Santillán propone pase este asunto al orden del día del próximo Congreso de la AIT.
Orobón afirma que en el informe se trata de tomar medidas de defensa contra la reacción cultural.
Rüdiger propone que figure en acta la lectura del informe y se pase al orden del día. Esta proposición es aprobada por unanimidad.
Lazarevitch: Habla de la huelga de tipógrafos de Bruselles y solicita del Congreso su apoyo para aquellos compañeros, que luchan no sólo contra el capitalismo, sino también contra los elementos reformistas de la socialdemocracia. Afirma la importancia de esta huelga, pues el punto principal es la negativa de los huelguistas de someterla a la imposición de los patronos, que quieren obligarles a ingresar en los Sindicatos reformistas. Estos huelguistas solicitaron de la CNT un préstamo de 600.000 francos, pero la
CNT no pudo atender esta petición. Solicita para ellos el apoyo moral y material de la AIT.
Huart (Francia) dice que nada debemos hacer por los huelguistas; ellos pertenecen a un Sindicato autónomo y estos organismos no quieren actuar en el terreno internacional; pero, dado el caso especial de este conflicto, propone lo siguiente: Que se les apoye en lo posible, pero que se les haga la siguiente declaración:
1.° Que los Sindicatos no deben ir a la lucha confiando de antemano en la solidaridad económica.
2.°	Que para que estas luchas tengan eficacia es necesario que los Sindicatos pertenezcan a una Central internacional.
Jensen apoya la indicación de Huart, y propone se preste solidaridad moral y económica de acuerdo con las posibilidades de la AIT.
Dase por terminada la discusión, aprobándose por unanimidad la proposición de Huart.
Huart (Francia) propone: "Que el Congreso de la AIT invite a todas las Centrales adherentes, para, que éstas se interesen de forma especial en la propaganda femenina, a fin de elevar el nivel moral de la mujer."
Pérez (España) propone la creación de un Comité pro Presos internacional en Vigo y San Sebastián; pues en virtud de la reacción existente en los países de Europa y América, es enorme el número de perseguidos que pasan por esas localidades.
Souchy propone que esto quede a cargo de la CNT, pero con apoyo de la AIT. Aprobado este punto, se da lectura a la siguiente declaración, que es aprobada:
"Cuando algún militante de los organismos adheridos a la AIT que desempeñe cargos en los mismos haga declaraciones de carácter político y propaganda contraria a nuestros principios, será destituido en el acto, quedándole el derecho como asalariado de pertenecer a su Sindicato respectivo".
Rousseau: Solicita autorización del Congreso para hacer propaganda en Bélgica, donde existen algunos organismos que simpatizan con los principios de la AIT.
Se aprueba esta petición, y como no existen otros asuntos a discutir, Carbó, que preside, dirige algunas palabras a los delegados presentes y pide a Rocker que haga el discurso final, dando por terminadas las tareas del Congreso.
Rocker, en bellísimo discurso, saluda a los congresistas presentes, diciéndoles que sigan el ejemplo de la CNT, que da pruebas en este momento de su vitalidad revolucionaria. Habla del movimiento obrero español, des¬de la I Internacional, y con palabra elocuente cita el heroísmo del proletariado español, que, a pesar de las represiones sufridas, ha resurgido siempre con más vigor y entusiasmo."El proletariado internacional-dice- confía en vosotros; no defraudéis sus esperanzas. La revolución está en marcha; seamos constantes en la lucha y su triunfo será una realidad."
Entre aplausos y vivas entusiastas terminó el Congreso sus tareas, a las ocho de la noche. Madrid, 21 de junio de 1931.
Los secretarios españoles: José Robusté y Manuel Pérez.
Tp. Costos: Urgel, 42. Teléf. 32457.-Barcelona

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