Source: http://artistasextremenosinforman.blogspot.com/
Timestamp: 2018-05-21 22:21:50+00:00

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Este blog es un espacio dispuesto a todos los artistas nacidos o residentes en Extremadura que quieran ayudar a hacer que se conozca la persecución que sufre la minoría bahá'í de Irán.
Además de mostrarse en él el video clip preparado por Valentín Jaramillo Arévalo para la inauguración de la exposición que se hizo en la sala Vaquero Poblador de la Excma. Diputación de Badajoz del 2 al 12 de enero de 2008, se disponibiliza un enlace para cada artista que desee mostrar una obra y escribir unas palabras. Para ello pueden escribirme a través de esta página o bien a mi correo mcanas9@yahoo.es.
Noticias publicadas en medios de Extremadura
Extremadura al día: La Diputación de Badajoz acoge una muestra de 70 artistas extremeños sobre el "exterminio" de la minoría Bahá'í en Irán
Region digital: Badajoz acoge una muestra de 70 artistas extremeños sobre el "exterminio" de la minoría Bahai en Irán
20minutos.es: 57 artistas extremeños se solidarizan con la persecución que sufren los Bahá'í en Irán
El avisador de Badajoz: Los 57 de la causa bahá'i
Intervención de D. José Ramón Suárez Arias en la Inauguración
INTERVENCIÓN INAUGURACIÓN EXPOSICIÓN 65 ARTISTAS EXTREMEÑOS. APOYO A COMUNIDAD BAHÁ’Í. 2-01-08.
Buenas noches. Sra. María Rosario Cañas Gálvez, Secretaria de la Comunidad Bahá’í en Extremadura. Sres. Miembros de la Comunidad Bahá’í. Señoras y señores.
Quisiera iniciar mi breve intervención transmitiéndoles en primer lugar un cordial saludo en nombre del Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, quien por motivos de agenda no ha podido asistir a este evento, como hubiera sido su deseo.
Esta exposición solidaria en apoyo de los derechos de la Comunidad Bahá’í constituye un gesto con esta comunidad y además un acto de compromiso con los derechos fundamentales y las libertades públicas.
Por ello, quiero mostrar públicamente el reconocimiento de la Junta de Extremadura a los sesenta y cinco artistas extremeños que han hecho realidad la exposición que hoy inauguramos. Sin su esfuerzo, sin su solidaridad, sin su generosidad, no hubiese sido posible celebrarla.
La Comunidad Bahá’í está constituida y articulada en torno a un conjunto de creencias. Se trata de una religión que entre sus objetivos primordiales está la consecución de la unidad de la humanidad y el establecimiento de la paz mundial. Los bahá´ís promueven el respeto de los derechos humanos, el diálogo interreligioso, la educación en valores, el desarrollo social y económico, y la educación por la paz. Todo ello desde la base de la igualdad esencial entre el hombre y la mujer.
La libertad ideológica, religiosa y de conciencia constituye el núcleo mismo de la pirámide de derechos y libertades que sustenta la democracia, tal y como se establece en el artículo 16 de la Constitución Española. Sin libertad ideológica, sin libertad religiosa y de conciencia, sin un reconocimiento explícito de la libertad de expresión, de reunión y de manifestación, se veda radicalmente la expresión del pluralismo, amputando la convivencia democrática desde su propia raíz.
La Comunidad Bahá’í, aun cuando nació en Irán, es precisamente en este país donde es objeto de una persecución encarnizada y sistemática. Y por ello, ha recibido y recibe numerosos apoyos y muestras de solidaridad de la comunidad internacional, de Naciones Unidas, de parlamentos de numerosos países y de múltiples organizaciones no gubernamentales.
Así, el 21-06-06, la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad una proposición no de ley condenando la persecución a que el Gobierno de Teherán somete a la Comunidad Bahá’í de Irán; el Parlamento Vasco adoptó el 28-06-06 una resolución en el mismo sentido y el Parlamento de Asturias otra el 2-03-07. También las Naciones Unidas han aprobado diecisiete resoluciones por las que presionan al Gobierno iraní a que acate los convenios internacionales de derechos humanos, siendo la más reciente del 20-11-07.
Quienes ocupamos cargos públicos, cargos de responsabilidad, solemos pensar al principio que podemos cambiar muchas cosas en poco tiempo: sin embargo, solo podemos cambiar algunas cosas y no muy aprisa. Por eso hemos de aprender a poner en valor los pequeños cambios, los pequeños gestos, los que producen algunas personas, o algunos grupos de personas en algunos sitios. Las cosas verdaderamente importantes cuestan mucho trabajo y comienzan en pequeños espacios.
Por ello, organizar esta exposición supone dar un pequeño paso, pequeño paso que es –sin duda- un paso de gigante en la defensa de la libertad religiosa, en el respeto a las creencias de la persona y su no discriminación por razones religiosas, pilares fundamentales de los derechos humanos.
Congreso español: Proposición no de ley
El juicio de los siete líderes bahá'ís
Carta abierta a la sociedad. Comunidad Bahá'í de España
Enlaces informativos sobre la persecución
Departamento de comunicación de la Comunidad Bahá'í de España
ABC: La UE pide a Irán que libere a los dirigentes condenados de la minoría bahá'í
Unite for Irán
June 12: Global Day of Action
Poster del documental "Tabú iraní", estrenado el 24 de febrero en Los Ángeles.
«A pesar de que se me prohíbe el acceso a mi tierra natal, he conseguido grabar escenas del Irán profundo con la ayuda de amigos devotos que arriesgaron sus vidas para grabar las secuencias que necesitaba», dijo el Sr. Allamehzadeh, que no practica la Fe bahá’í.
«He hecho varios documentales desafiantes durante mi larga carrera como cineasta, pero ninguno de ellos fue tan difícil de hacer como Tabú iraní», dijo.
La película empieza en el Irán profundo y sigue el viaje de una mujer bahá’í y su hija de 14 años, quienes deciden vender todas sus pertenencias y dejar el país a fin de encontrar refugio en occidente.
También muestra los esfuerzos de la comunidad bahá’í iraní por educar a sus jóvenes, quienes están privados de acceso a la educación superior y, por primera vez, da voz a bahá’ís dueños de terrenos, quienes han sufrido una persecución prolongada en el pueblo de Ivel, en la provincia norteña de Mazandarán.
El Sr. Allamehzadeh explicó que escogió darle el nombre Tabú iraní a la película porque encontró que hasta aquellos iraníes que creen que los bahá’ís deberían de tener sus derechos humanos se quedan en silencio ante esta problemática.
«Debí haber comenzado a realizar esta película antes», dijo el Sr. Allamehzadeh. «Mientras investigaba me di cuenta de que todos los segmentos de la sociedad basados en su género, etnia, idioma y religión están bajo presión, pero los bahá’ís tienen el más alto grado de privaciones; ni siquiera sus muertos están seguros y sus cementerios están recibiendo ataques. Por ende, mi perspectiva es enfocarme únicamente en el aspecto de los derechos humanos y quería representar el grado en el que se están violando los derechos de los bahá’ís.»
Reza Allamehzadeh (izquierda) entrevistó al expresidente iraní Abolhassan Banisadr
«Tabú iraní es el documental más personal que he realizado jamás», dijo.
Otro avance del proyecto fue conseguir entrevistas con políticos, autores y académicos iraníes quienes raramente hablan en público sobre la «cuestión bahá’í» de Irán. Entre éstos, Abolhassan Banisadr, quien fue el primer presidente de Irán tras la Revolución Islámica de 1979.
También habló ante las cámaras la abogada de derechos humanos y Premio Nobel de la Paz, Shirin Ebadi, cuestionando el hecho de que se prohíba a los bahá’ís de practicar ciertos oficios. «Para trabajar, ganarse honradamente la vida u obtener un permiso para trabajar, abrir un taller de zapatería o un restaurante, no hay que ser musulmán», dice la Sra. Ebadi. «¿Dónde dice el islam que un zapatero tenga que ser musulmán?»
Tabú Iraní se estrena el viernes 24 de febrero en Los Ángeles y se presentará en las semanas entrantes en Holanda; en Montreal y Toronto en Canadá; y, en EE.UU., en Atlanta, Chicago, Orlando, San Diego, San Francisco y Washington D.C.
Han aparecido informes sobre una nueva campaña contra negocios regentados por bahá’ís en la ciudad de Kermán. Estas acciones son parte de una política apoyada por el líder supremo del país que busca explícitamente «bloquear» el «desarrollo de la comunidad bahá’í iraní».
«Hemos sido informados de que la Oficina de Supervisión de Sitios Públicos está negando la renovación de licencias, y revocando algunas ya existentes de negocios regentados por bahá’ís en la ciudad», declaró Bani Dugal, la principal representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas.
«Un gran número de profesiones está siendo afectado, desde tiendas de reparación y venta de ordenadores hasta agentes inmobiliarios. Los bahá’is que están involucrados en la venta de aleaciones de hierro, acero u oro están perdiendo sus licencias, así como los negocios regentados por bahá’ís que están relacionados con los servicios de alimentación, salud y cosmética, como las ópticas», dijo.
Los bahá’ís de Kermán también han sido informados de que no se les permite ser dueños de un gran número de tiendas en una misma calle.
«Las autoridades han llegado al extremo de revocar las licencias de los socios de negocios de los bahá’ís, aunque no fueran miembros de la comunidad bahá’í», dijo la Sra. Dugal.
Desde la revolución islámica de 1979, muchos miles de bahá’ís han perdido su trabajo o sus fuentes de sustento. En 1993, las Naciones Unidas descubrió un memorándum del gobierno iraní, firmado por el Líder Supremo del país, que explícitamente delinea un plan para «bloquear» el «desarrollo de la comunidad bahá’í iraní».
«Además de impedir a los jóvenes bahá’ís el ingreso a la universidad», dijo la Sra. Dugal, «está claro que las autoridades continúan realizando una serie de acciones adicionales encaminadas a cumplir con esta política».
«Hemos sido informados de al menos 60 incidentes en los últimos cinco años diseñados para frenar las perspectivas económicas de los bahá’ís», informó.
Entre el 2 y el 12 de enero del 2012, más del 70% de los negocios regentados por bahá’ís en Sari y Ghaemshahr (provincia de Mazindarán), y varios en Gorgan y Gonbad (provincia de Golestán), fueron registrados en busca de alguna excusa para detener o amenazar a los bahá’ís. Las autoridades también registraron los hogares de bahá’ís que trabajan desde sus hogares, en algunos casos más de dos años después de haber cerrado sus tiendas.
En julio del 2011, el dueño bahá’í de una tienda de Abadán recibió una notificación de la Unión de Vendedores y Fabricantes de Joyería, Relojes y Gafas pidiendo que devolviera su licencia de trabajo y que liquidara sus bienes en las 24 horas siguientes.
En junio del 2011, una óptica fue precintada con el pretexto de transferir la licencia a otro lugar. El jefe de la Oficina de Supervisión de Lugares Públicos indicó que la orden de precintar la tienda fue emitida por autoridades superiores. La tienda ya había sido cerrada por las autoridades en diciembre del 2008, junto con otras cuatro tiendas en Nazabarad. Después de un enfrentamiento jurídico, el dueño logró abrir la tienda en otro lugar sólo para encontrarla precintada una vez más.
Después de una ola de ataques incendiarios en una docena de negocios de bahá’ís en Rafsanjan, Irán, a finales del 2010, alrededor de 20 hogares y negocios recibieron una carta de aviso pidiendo que los bahá’ís firmaran un acuerdo de «abstenerse de realizar contactos o amistades con musulmanes» y de «contratar aprendices musulmanes».
A principios del 2009, en la ciudad de Semnan, la Asociación de Sindicatos pasó una ley complementaria que decía que ningún bahá’í debería de recibir una licencia comercial. Poco después, varios negocios y tiendas regentadas por bahá’ís fueron cerradas o precintadas.
Un ejemplo de otro tipo de presión económica es el caso de un bahá’í de Isfahán quien, poco antes de ser despedido de su trabajo, pidió al organismo de la seguridad social que le devolviera la parte del sueldo que fue deducida para su pensión. Recibió una nota desestimando su petición como «irrelevante», ya que la razón de haber perdido su trabajo fue la de pertenecer a la «desviada secta de los bahá’ís». La nota especificaba que él y otros 14 individuos fueron despedidos pues en primer lugar se les prohibía ser contratados, por lo que su reclamación carecía de fundamento en ese caso.
«La ley internacional declara firmemente el derecho de los individuos a ser libres para trabajar y ganarse la vida, sin discriminación», declaró la Sra. Dugal.
«El mes pasado, la comunidad internacional votó de forma abrumadora en las Naciones Unidas para condenar a Irán por sus continuas y recurrentes violaciones de los derechos humanos. Ya es hora de que Irán sepa que ya no puede salirse con la suya cuando oprime a sus ciudadanos, pensando que nadie se dará cuenta.»
Tres personalidades prominentes rumanas añaden sus firmas a la petición que llama al gobierno a asegurar a los bahá'ís sus derechos humanos fundamentales. Ellos son, de izquierda a derecha, la presentadora de noticias de televisión, Andreea Berecleanu; el músico Ovidiu Lipan Tandarica; y la actriz Maia Morgenstern.
Sesenta y ocho célebres figuras del mundo de la banca, la medicina, las artes, los medios de comunicación, empresarios y académicos, han firmado una petición llamando a las autoridades iraníes al cese de la sistemática campaña de persecución a los bahá’ís, «quienes solamente buscan sus derechos bajo la Declaración Universal de los Derechos Humanos, entre ellos el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad personal, a la educación y al trabajo, y el derecho a practicar su religión…».
La carta fue promovida por Radu Gabrea, un famoso director de cine, junto con Istvan Haller miembro del Consejo Nacional de Rumanía contra la Discriminación.
Entre los firmantes se encuentra la actriz Maia Morgenstern, aclamada internacionalmente y conocida mayormente por su papel de María en La Pasión de Cristo; la presentadora de noticias de televisión, Andreea Beredeanu; el conocido batería Ovidiu Lipan Tândărică; y el ex ministro Ilie Serbănescu.
La petición subraya el caso de los siete coordinadores bahá’ís, así como «los repetidos intentos de obstaculizar el progreso de los esfuerzos de la comunidad bahá’í por educar a sus jóvenes», y una «letanía de otros abusos y violaciones de sus derechos fundamentales».
«No entendemos […] por qué el estado iraní no sanciona la incitación al odio contra los bahá’ís de Irán, por qué permite atentados con bombas e incendios en sus lugares de trabajo, y otras formas de aterrorizar cuyo fin es expulsarlos de sus pueblos y ciudades», declara la petición.
«No entendemos por qué son hostigados al enterrar a sus muertos, por qué los cementerios bahá’ís son profanados, por qué se les deniegan licencias de negocio, por qué sus comercios y propiedades son confiscados, y por qué se les niega el trabajo y las pensiones.»
Della Marcus, perteneciente a la comunidad bahá’í de Rumanía, afirmó que el hecho de que un número tan amplio de personas hablen a favor de la causa de los bahá’ís en Irán no tiene precedentes.
«Oramos para que esta petición ayude a dejar claro al gobierno de Irán, que hay muchos alrededor del mundo que no aceptan la persecución patrocinada por gobierno contra los bahá’ís», dijo la Sra. Marcus.
Los políticos eslovacos describen la persecución de los bahá’ís de Irán de «escalofriante» y «detestable»
Miembros de la Comisión de Asuntos Externos del gobierno eslovaco
BRATISLAVA, Eslovaquia (20 de enero del 2012) – El trato a los bahá’ís en Irán se ha «convertido en una política de persecución institucionalizada y flagrante», según una proclama emitida por la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento eslovaco.
El anuncio describe la incitación del gobierno iraní al odio por motivos de religión y de creencias como «abominable». También afirma que los «esfuerzos del régimen por perseguir a los bahá’ís, ciertamente, se están enfriando», y exige que Irán ponga fin a sus «intensos esfuerzos por destruir a la comunidad bahá’í iraní».
Los bahá’ís «deben tener asegurados los mismos derechos humanos en su plenitud» y «deben poder contribuir a la vida pública y al desarrollo de Irán junto con sus conciudadanos», escribió la Comisión de Asuntos Exteriores.
«El hecho de que este comité se haya encargado de la situación de los bahá’ís en Irán es importante por dos razones», dijo el presidente del comité, Frantisek Sebej.
«Primero, porque los parlamentos democráticos del mundo deben cuidar y enfrentarse a la privación de los derechos humanos de las minorías reprimidas en otras partes del mundo, ya sea porque somos más afortunados por vivir en un mundo libre y tenemos la obligación de defender a los demás.»
«La segunda razón es que con esta resolución podemos ayudar a la comunidad bahá’í.»
La Comisión estudió la situación de los bahá'ís en Irán en una audiencia el 7 de diciembre
Tomando nota de «una creciente intensidad del plan sistemático, apoyado por el gobierno, de destruir a la comunidad bahá’í en Irán», la declaración también describe la destrucción de lugares sagrados bahá’ís y de cementerios como un «golpe atroz a un patrimonio cultural religioso de gran valor para la humanidad». «Pide la liberación inmediata de los siete coordinadores bahá’ís encarcelados y de los educadores bahá’ís en prisión por su relación con el Instituto Bahá’í de Educación Superior.»
«Consiste en una privación del derecho a la vida, la libertad y la seguridad de la persona; ataques violentos; detenciones arbitrarias y encarcelamientos; la denegación de acceso a la educación; la confiscación y destrucción de la propiedad privada de la comunidad; y la negación de empleo, pensiones y otras prestaciones», dice el anuncio.
El Comité, que aprobó la proclama en una reunión celebrada ayer en el Consejo Nacional de la República Eslovaca, también decidió enviar la declaración a altos cargos de Irán, incluyendo al presidente Ahmadinejad.
«Aunque no esperamos que el gobierno iraní detenga la persecución de los bahá’ís», dijo el Dr. Sebej, «al menos no se atreverá a realizar más acciones horribles, creyendo que nadie le observa y que a nadie le importa».
En los últimos años ha habido docenas de casos de vandalismo, quemas y otros ataques a cementerios bahá'ís o durante funerales.
La ladera rocosa, desprovista de vegetación, no estaba en buen estado pero, tras el primer entierro en el otoño de 1993, los bahá’ís de la localidad se reunieron para mejorar el sitio, retirar las piedras y renovar la tierra. Plantaron y regaron a mano 250 retoños de ciprés y abeto, contribución de la Oficina de Agricultura. Instalaron luz eléctrica y erigieron una pequeña caseta donde se preparaban los cuerpos para el entierro.
A cada paso se obtuvieron los permisos adecuados. Cuando los bahá’ís quisieron cavar un pozo, la Junta de Agua Regional gestionó y emitió el permiso. A cada fecha de caducidad, se tramitó correctamente su renovación.
Impresionada con la transformación del sitio, la Oficina de Recursos Naturales sugirió que los bahá’ís considerasen plantar árboles en tierras públicas adyacentes al cementerio, y así ensanchar la zona verde. Como resultado, los residentes de Sanandaj, en su mayoría sunitas musulmanes, llegaron a respetar el lugar como símbolo de la presencia pacífica de la comunidad bahá’í en su ciudad.
Sin embargo, actualmente la belleza y el verdor del área parecen haber instigado un cambio en las actitudes oficialistas. Las autoridades quieren volver a tomar posesión del cementerio, reclamando el derecho del estado a la tierra, a pesar de que otrora a los bahá’ís se les hubiera otorgado las escrituras. Una orden de confiscación y destrucción de edificios y tumbas, llegará a audiencia a finales del presente mes.
El acoso reciente a los bahá’ís de Sanandaj no da buen augurio antes del veredicto. El 19 de diciembre, agentes del Ministerio de Inteligencia realizaron una redada de madrugada en 12 hogares bahá’ís de dicha ciudad. Libros bahá’ís, folletos y fotografías fueron confiscados, así como discos compactos, cintas de audio, ordenadores, teléfonos móviles, discos duros, y varios documentos personales.
«A la luz de esta alza en la persecución de la comunidad bahá’í de Sanandaj, parece que el destino del cementerio ya se ha decidido a la orden del Ministerio de Inteligencia», expresa la Sra. Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas en Ginebra.
En una declaración del 17 de enero, la Organización de Derechos Humanos de Kurdistán pidió a las autoridades que practicasen «la tolerancia y aceptación de otras creencias». Describe una «nueva ola de presión y restricciones contra la comunidad bahá’í» como «acciones inhumanas e ilegales, violación de los tratados y las convenciones de derechos civiles y políticos».
Bajo el régimen actual de Irán, el suceso de Sanandaj no es un caso singular. Desde 2007, ha habido más de 30 incidentes de vandalismo, incendios provocados, y otros problemas relacionados con los cementerios de los bahá’ís, o con los esfuerzos de los bahá’ís por enterrar de manera apropiada a sus difuntos.
«Inconformes con la persecución de los vivos, las autoridades iraníes buscan perturbar el descanso hasta de los que han fallecido», manifestó la Sra. Ala’i. «Éste es el más reciente de una larga cadena de ataques contra los cementerios baha’is y sus ritos funerarios. Todos son una rotunda violación de las normas internacionales de derechos humanos y de lo que cualquier persona decente entiende como el respeto que se les merece a los difuntos.»
Entre los ejemplos recientes:
Recién establecido cementerio de Sangsar, provincia de Semnan, entregado a los bahá’ís locales por la municipalidad, fue destrozado por intrusos desconocidos, en marzo de 2011. Las sepulturas fueron enterradas con tierra, los árboles desraizados y dos pequeñas casetas destruidas.
Julio de 2010, las tumbas del cementerio bahá’í de Jiroft, provincia de Kerman, fueron destruidas por intrusos desconocidos utilizando máquinas excavadoras.
A finales de mayo de 2010, el cementerio bahá’í de Mashhad fue destruido de noche usando una máquina excavadora y otra maquinaria pesada. Los muros del cementerio, la morgue y el sitio donde se recitaban las oraciones recibieron daños severos.
Tumbas de bahá'ís fueron arrasadas con tractores en 2007
En otros incidentes se han visto involucradas las autoridades interfiriendo en los ritos de entierro bahá’í.
En Tabriz, por ejemplo, a los bahá’ís se les había permitido acceder al cementerio público durante muchos años. En agosto del 2011, la familia de una mujer bahá’í recién fallecida fueron informados de que se le tendría que enterrar según el rito musulmán. Los restos de la mujer tuvieron que enterrarse en un cementerio bahá’í de otro pueblo. Un incidente similar ocurrió en octubre, cuando el cuerpo de un hombre bahá’í fue llevado de Tabriz a otro cementerio bahá’í a unos 100 kilómetros y se le enterró sin el conocimiento de sus familiares.
«Los funcionarios iraníes en los foros internacionales constantemente declaran que a los bahá’ís no se les trata de manera diferente que a otros, y solamente se les “castiga” cuando hacen algo ilegal», explica la Sra. Diane Ala’i. «¿Qué han hecho exactamente estos difuntos para merecer este trato?».
“El embellecimiento del cementerio de Sanandaj y sus alrededores es una prueba de la sincera y positiva contribución que los bahá’ís iraníes desean hacer a su país. Lo que es igualmente evidente es que para las autoridades eso es algo imposible de aceptar.»
Posted: 15 Feb 2011 08:59 AM PST
NUEVA YORK, 15 de febrero, 2011 (BWNS) – Los siete líderes bahá’ís encarcelados han sido transferidos a sectores más crueles de la prisión.
En el caso de las dos mujeres bahá’ís, la circunstancias de la transferencia han suscitado la sospecha de que haya sido planificada a fin de conducirlas a un entorno inseguro que amenace sus vidas.
La comunidad internacional bahá’í ha recibido información de que una de ellas, Fariba Kamalabadi, ya ha sido amenazada físicamente por presos desde que fue enviada a la tristemente célebre Sección 200 de la prisión de Gohardasht.
«Parece ser que se respira mucha tensión y animadversión entre los presos de esta sección», dijo Bani Dugal, principal representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante Naciones Unidas.
Transfirieron a la Sra. Kamalabadi a la Sección 200 el sábado 12 de febrero, junto con Mahvash Sabet.
«Es difícil conocer con certeza la razón de tales cambios», dijo la Sra. Dugal. «Sin embargo, creemos que, desde su llegada a Gohardasht, las mujeres bahá’ís, a pesar de su situación extrema, han sido una constante fuente de consuelo y esperanza para sus compañeras presas. Las autoridades de la cárcel parecieron alarmarse al ver muestras de respeto por parte de un creciente número de prisioneras. A fin de justificar el aumento de los malos tratos, las autoridades de la prisión las acusaron de enseñar la Fe bahá’í».
«Durante todo su período de encarcelamiento», añadió la Sra. Dugal, «las dos mujeres han actuado con espíritu de servicio hacia los demás. A principios del 2009, por ejemplo, compartieron celda en la prisión de Evin con una periodista irano-italiano-japonesa, Roxana Saberi, quien más tarde escribió que ellas la ayudaron a vivir aquella terrible experiencia».
La semana pasada, se hizo un comunicado general a todas las prisioneras de que no debían tener ningún contacto con las dos mujeres bahá’ís. No obstante, algunas presas no se dejaron intimidar por ello y no dejaron de estar en contacto con ellas.
«Después de que las mujeres fueran trasladadas, algunas de las presas bajaron a su planta para visitarlas en sus nuevas celdas, a pesar de los esfuerzos de los guardas por impedirlo», afirmó la Sra. Dugal.
«La Sra. Kamalabadi y la Sra. Sabet fueron informadas de que, antes de ser transladadas, habían “alertado” sobre ellas a las presas de la Sección 200 », dijo.
Condiciones duras y antihigiénicas
Los siete líderes bahá’ís fueron enviados a la prisión de Gohardasht, 20km al oeste de Teherán, en agosto del año pasado. Habiendo estado previamente encarcelados en la prisión de Evin de Teherán sin cargos durante 20 meses, fueron acusados de espionaje y de establecer una administración ilegal, entre otras acusaciones. Todos los cargos fueron rechazados. Después de un breve juicio, fueron condenados a 10 años de prisión.
Gohardasht es tristemente conocido por sus condiciones duras y antihigiénicas, y al principio los prisioneros bahá’ís fueron ubicados lejos de algunos de los presos más violentos de la prisión. Asimismo, tenían acceso relativamente frecuente a áreas exteriores de ejercicio.
Sin embargo, en las últimas semanas, los siete han sido enviados de las celdas que originariamente ocupaban a secciones donde las condiciones son mucho peores.
Los cinco hombres fueron transferidos hace tres semanas a la zona reservada a prisioneros políticos, conocida como Sección 4, más abarrotado de prisioneros y, según se informa, bajo vigilancia extrema. Ahora están padeciendo graves carencias físicas.
«Tres de ellos están juntos en una celda y los otros dos comparten otra», informa la Sra. Dugal. «Hay dos camas en cada celda, por lo que uno de ellos tiene que dormir en el suelo».
«Los presos de esta sección de la prisión pueden salir al aire fresco solo en momentos determinados, mientras que antes podían hacerlo cuando lo desearan», añade.
Llamamiento a gobiernos
«En nuestra carta abierta del 7 de diciembre 2010 dirigida al Jefe del Poder Judicial de Irán, subrayábamos que ni los más peligrosos criminales merecen un ambiente tan detestable y degradante», afirma.
«Preguntamos al Gobierno iraní una vez más: ¿Cree que los principios islámicos de compasión y justicia concuerdan con la imposición de tales condiciones a ciudadanos inocentes?».
«Seguimos pidiendo a los gobiernos y a la gente de buena voluntad por todo el mundo que hagan lo que esté en sus manos a fin de mostrar al Gobierno iraní que sus acciones están siendo observadas, y que se le exigirá responsabilidades por seguridad de estos y de otros 50 bahá’ís más encarcelados en Irán», concluye Bani Dugal.
Ambos ayuntamientos han aprobado por unanimidad sendas Declaraciones Institucionales a favor de la Comunidad Bahá’í, mostrando su preocupación por la privación de derechos de la que son objeto los miembros de esta comunidad en Irán y por la persecución sistemática a la que son sometidos.
GUARROMÁN – JAÉN (25 de octubre de 2010).- Los consistorios de Bailén y Guarromán han solicitado recientemente al Gobierno Español y a las instituciones de la Unión Europea que presionen a la República Islámica de Irán para que los siete líderes bahá’ís -Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli y Vahid Tizfahm- arrestados en la primavera de 2008 y encarcelados desde entonces, tengan un juicio justo permitiendo que sus abogados puedan presentar un recurso de apelación con todas las garantías procesales que respeten las normas internacionales, ante la flagrante injusticia perpetrada contra estas personas inocentes, acusadas de espionaje, pero en realidad encarceladas por sus creencias religiosas.
Los siete prisioneros fueron condenados, cada uno, a 20 años de cárcel el pasado mes de agosto, y gracias a la presión internacional, al apoyo de los gobiernos, de las organizaciones de derechos humanos de todo el mundo y de numerosas instituciones que han reaccionado condenando la sentencia, la pena de cárcel ha sido reducida recientemente a 10 años de prisión.
En Irán hay en la actualidad más de 300.000 bahá’ís. Sin embargo, y a pesar de ser la minoría religiosa más numerosa en este país, la constitución iraní no la reconoce; tan sólo reconoce el islam, el cristianismo, el judaísmo y el zoroastrismo. Por ello, los bahá’ís están sujetos en Irán a leyes discriminatorias, que violan su derecho a practicar su religión libremente, como estipula el artículo 18.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que Irán es Estado Parte. Las autoridades iraníes les niegan también el derecho a la educación, al trabajo y a un nivel de vida digno al restringirles el acceso al empleo y a subsidios como las pensiones. No se les permite reunirse, ni practicar su religión en comunidad. Los bahá’ís sufren en Irán una persecución histórica.
En un informe emitido el 14 de octubre de 2010, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, ha expresado una vez más su profunda preocupación por las continuas violaciones de los derechos humanos en Irán, incluida la persecución de los bahá’ís iraníes.
Fuente: Departamento de Comunicación de la Comunidad Bahá'í de España. Enlace a la derecha.
En un informe emitido el 14 de octubre, el Sr. Ban enfatizó su continua preocupación sobre el uso en Irán de torturas y la pena de muerte, su mal trato a las mujeres y las repetidas violaciones del derecho a un juicio justo y de la libertad de reunión, expresión y religión.
En el informe también se critica fuertemente que Irán no proteja los derechos de las minorías, incluidas las comunidades bahá’í, sufí, baluche y kurda.
A lo largo del último año, afirma el Sr. Ban, ha habido «un considerable incremento de la aplicación de la pena de muerte, incluso en varios casos de oponentes políticos y delincuentes juveniles. Ha seguido habiendo discriminación contra los grupos minoritarios y en algunos casos ha llegado a la persecución».
El Secretario General se ha sentido «profundamente preocupado» por los informes de «uso excesivo de la fuerza, arrestos y detenciones arbitrarios, juicios injustos y posibles torturas y maltrato a activistas de la oposición en relación con los disturbios post-electorales del 2009».
El informe de este año subrayó especialmente la continua «discriminación y acoso de Irán a su comunidad bahá’í».
«Los miembros de religiones no reconocidas, especialmente los bahá’ís, que constituyen la mayor minoría religiosa no musulmana, se enfrentan a múltiples formas de discriminación y acoso, incluidas la denegación del empleo, las prestaciones gubernamentales y el acceso a la educación superior», indicaba el informe.
«Algunos miembros de la comunidad bahá’í se han enfrentado a la detención arbitraria o a la confiscación y destrucción de sus propiedades».
«Se originaron incendios deliberadamente para destruir casas y vehículos parcial o totalmente, y un cementerio de Marvdasht fue vandalizado. El incidente presuntamente se informó a diversas agencias gubernamentales, pero no se llevó a cabo ninguna acción oficial», indica el informe.
El informe también toma cuenta del juicio y sentencia de 7 líderes bahá’ís y observa que el Alto Comisario de los Derechos Humanos de Naciones Unidas ha expresado su «profunda preocupación» sobre la ausencia de observadores internacionales y la falta de un proceso judicial justo en tal juicio, que concluyó en junio.
«El Alto Comisario expresó su grave preocupación por los cargos criminales presentados contra las personas mencionadas, ya que parecen constituir en sí mismos una violación de las obligaciones de la República Islámica de Irán bajo el Convenio Internacional sobre derechos políticos y civiles, especialmente aquellos sobre la libertad de religión y creencia y libertad de expresión y asociación» señala el documento.
El informe del Sr. Ban fue publicado en respuesta a la resolución de la Asamblea General sobre los derechos humanos en Irán del año pasado. Esa resolución pedía específicamente al Secretario General que informase sobre cualquier progreso de Irán relacionado con los derechos humanos durante el año. Es el tercer informe de este tipo que el Sr. Ban ha publicado sobre la violación de derechos humanos en los últimos tres años.
«Lo que es sorprendente es el grado hasta el cual el gobierno de Irán ha ignorado estos informes anuales del Secretario General de Naciones Unidas, quien ha articulado claramente en ellos la preocupación de la comunidad internacional por el hecho de que Irán no está cumpliendo con sus obligaciones de derechos humanos», dijo Baji Dugal, la representante principal de la Comunidad Internacional Bahá’í ante Naciones Unidas.
«Durante tres años, el Sr. Ban ha llamado la atención de Irán por sus trato abusivo e ilegal hacia las mujeres, los jóvenes, las minorías y los periodistas, por no mencionar los demás ciudadanos, cuyo único deseo es el de expresar sus propias preocupaciones».
«El Sr. Ban ha expresado también su preocupación por la persecución continua y sistemática de la comunidad bahá’í iraní, discriminada únicamente por su creencia religiosa».
«Creemos que ha llegado la hora de que la Asamblea General de Naciones Unidas, a la cual va dirigido este informe, nombre un enviado especial para supervisar la situación de los derechos humanos en Irán,» afirmó la Sra. Dugal.
Fuente: Departamento de Comunicación de la Comunidad Bahá’í de España
Londres (7 de octubre de 2010).- Los líderes religiosos más destacados de Gran Bretaña han hecho un llamamiento a la liberación de los siete líderes bahá’ís que están cumpliendo su sentencia en prisión en Irán.
Una declaración que describe la sentencia de los siete como una «violación vergonzosa del derecho fundamental de libertad religiosa» ha sido firmada por el Arzobispo de Canterbury (el líder de la confesión Anglicana a nivel mundial), el Arzobispo de la Iglesia Católica de Westminster, el Rabino Jefe de la Unión de Congregaciones Hebreas de la Commonwealth y el Secretario General Asistente del Consejo Musulmán del Reino Unido, entre otras personalidades.
La declaración señala que a pesar de los llamamientos de la comunidad internacional pidiendo a las autoridades iraníes que siguieran «las normas legales y humanitarias», los siete fueron sentenciados «por razones que para cualquier observador independiente están solamente basadas en su fe».
«Estas sentencias forman parte de un panorama mucho más amplio de graves acosos a la comunidad bahá’í,» dice el comunicado.
Los siete líderes bahá’ís (Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli y Vahid Tizfahm) eran todos miembros de un grupo nacional que, con el conocimiento del Gobierno de Irán, ayudaba a velar por las necesidades espirituales mínimas de las comunidad bahá’í de 300.000 miembros.
Después de permanecer encarcelados sin acusaciones durante 20 meses y tras seis comparecencias breves en los juzgados, cada uno de los siete fue, según se informa, sentenciado a 20 años de prisión por actividades propagandísticas contra el orden Islámico y el establecimiento de una administración ilegal, entre otras alegaciones. Todos los cargos fueron negados completa y categóricamente. Se informó el pasado mes que las sentencias han sido reducidas a un periodo de 10 años de cárcel.
«Vemos este acto como una violación flagrante del derecho fundamental de libertad religiosa y llamamos al gobierno de Irán a que cumpla con sus obligaciones bajo el artículo 18 de la Declaración de los Derechos Humanos de Naciones Unidas a que revise el caso y a que asegure que el tratamiento dispensado a dichos “prisioneros” esté acorde con la justicia y un juicio justo tal como se define en la constitución y la ley iraní», escribieron los líderes religiosos del Reino Unido.
«Hacemos un llamamiento a todos los gobiernos y personas de buena voluntad a que soliciten a las autoridades Iraníes que reconsideren esta decisión y que cesen en su acoso a la comunidad bahá’í».
«Extendemos nuestra solidaridad a la comunidad bahá’í en este difícil momento y esperamos que la extendida y creciente respuesta internacional acerca de este asunto harán que la autoridades iraníes corrijan esta flagrante injusticia», dice el comunicado.
El comunicado está firmado por el Reverendo Rowan Williams, Arzobispo de Canterbury; el Reverendo Vincent Nichols, Arzobispo de Westmister; el Rabino Jefe Lord Sacks; Shaykh Ibrahim Mogra, Secretario General Asistente del Consejo Musulmán del Reino Unido y Presidente de “Religiones por la Paz” del Reino Unido; Sr. Jay Lakhani, de la Academia Hindú; Sr. Arjan Vekaria JP, Presidente del Foro Hindú de Gran Bretaña; Dr. Indarjit Singh CBE, de la Red de Organizaciones Sikh; y el Dr. Natubhai Shah MBBS, de la Red de Organizaciones Jain, Consejo de Fes Dharmicas.
La noticia de la sentencia de los siete líderes bahá’ís ha provocado un coro mundial de condena procedente de gobiernos, organizaciones de derechos humanos, otros grupos y incontables particulares. El 26 de agosto, el Cardenal Keith O’Brien (Arzobispo de St. Andrews y Edimburgo y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Escocia) también condenó el encarcelamiento de los siete describiéndolo como una «detestable transgresión de la justicia y auténticamente una violación flagrante del derecho humano de libertad religiosa».
«Estamos profundamente conmovidos por las palabras de solidaridad de las destacadas personalidades religiosas sobre nuestros asediados hermanos de Irán», dice Dr. Kishan Manocha, director de relaciones externas de la comunidad bahá’í del Reino Unido.
Fuente: Departamento de Comunicación de la Comunidad Bahá'í de España (Enlace a la derecha).
Ex ayudante de Shirin Ebadi condenada a dos años de prisión
Traducido de la páginal oficial de la Comunidad Bahá'í de Portugal
Jinous Sobhani, una bahá'í ex-ayudante del Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi ha sido condenada a dos años de cárcel en Irán, segun anunció la web de noticias semi-oficial Mashregh. Sohbani fue encarcelada a principios de enero junto con su marido e ocho bahá'ís más, una semana después de las protestas contra el gobierno de Irán en el día de la Ashura.
Los Bahá'ís fueron acusados de tomar parte en las protestas. Sin embargo La Sra. Diane Ala'i, representante en las Nações Unidas de la Comunidad Internacional Bahá'í negó las acusaciones: "Eles no tuvieron nada que ver con las manifestaciones. Las acusaciones son completamente falsas."
Este grupo de bahá’ís fue detenido en la prisión de Evin, en Teherán. La noticia divulgada hoy no aclara si los demás miembros del grupo también fueron condenados.
Sobhani, quien trabajó para el Centro de Defensa de los Derechos Humanos (fundado por Shirin Ebadi), ya había sido detenida en 2009, quedando presa durante 55 dias. La web Mashregh declara que la organización fundada por la Sra Ebadi se creó para defender a los bahá’ís y acusóa a la Sra Ebadi de recibir dinero de Francia y de Alemaña.
Las autoridades iraníes ven a los seguidores de la Fe Bahá'í, la mayor religión minoritaria de Irão, como "herejes", persiguiéndoles por apostasía.
Los bahá'ís no pueden tener lugares de culto, escuelas, asociaciones ni religión independiente en Irán. Además, segun un informe de la Comisión bipartidaria EUA sobre la Liberdade Religiosa Internacional, se impide a los bahá'ís el acceso a empleos públicos.
Irán, sin embargo, niega los malos tratos a los bahá’ís y dice que los seguidores de esta fé tienen libertad en el país. Añade que las actividades contra el Estado Islámico son ilegales y, este es el argumento usado para perseguir a los bahá’ís. Actualmente, siete dirigentes bahá'ís iraníes están cumpliendo una condena de 10 años de cárcel.
CNN: http://edition.cnn.com/2010/WORLD/meast/10/02/iran.bahai.sentences/
AFP: http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5g81DyTgsV2tFp4qHCpHJAw0Cjnjg?docId=CNG.33da28c6162abae7c64f799b1d07089a.a31
Informes indican que los siete líderes bahá'ís han sido sentenciados
NUEVA YORK — La Comunidad Internacional Bahá'í ha recibido informes que indican que los siete líderes bahá'ís han recibido sentencias de 20 años de cárcel cada uno.
La dos mujeres y los cinco hombres han permanecido en la prisión Evin de Teherán bien famosa por sus malas condiciones desde su arresto en 2008, seis de ellos desde el 14 de mayo y uno dos meses antes.
En palabras de Dani Dugal, el principal representante de la Comunidad Internacional Bahá'í Bahá'í ante las Naciones Unidas: "Si se prueba la exactitud de estos informes, supone un desenlace espeluznante para el caso de estas personas inocentes e inofensivas".
"Asumimos que han sido informados de esta sentencia y que sus abogados están preparando la apelación", afirmó la Sra Dugal.
Los prisioneros – Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli, y Vahid Tizfahm – eran todos miembros de un grupo de nivel nacional que procuraba proveer las necesidades mínimas de la sólida comunidad bahá'í de Irán de unos 300 000 miembros, la minoría religiosa no musulmana más numerosa del país.
El juicio de los siete ha consistido en seis breves comparecencias que empezaron el 12 de enero de este año después de 20 meses de prisión sin cargos, durante los cuales apenas pudieron acceder a su abogada defensora durante una hora. El juicio acabó el 14 de junio.
Los acusados estaban acusados de espionaje, actividades de propaganda contra el orden islámico, y el establecimiento de una administración ilegal, entre otras acusaciones Todos los cargos fueron completa y categóricamente negados.
Ginebra (28 de junio de 2010). Los hogares de unas cincuenta familias bahá’ís, residentes en una aldea remota del norte de Irán, han sido demolidos, lo que forma parte de una larga campaña para expulsarlos de la región.
El suceso ocurrió en Ivel (Mazandarán), donde los habitantes, incitados por elementos hostiles a la comunidad bahá’í, bloquearon el acceso normal a la aldea y permitieron la entrada de camiones y al menos cuatro excavadoras, tras lo cual empezaron a derrumbar las casas.
Un vídeo, que grabaron algunos activistas iraníes con un teléfono móvil y colgaron en Internet, mostraba lo que parecían ser varios edificios reducidos a escombros y hogueras que ardían vorazmente. Estas demoliciones constituyen el episodio más reciente de un programa sancionado por el Gobierno que arremete contra todas las actividades de los bahá’ís.
«Se les prohíbe tratar con los musulmanes, e incluso brindar servicios a sus amigos y vecinos», explica Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante Naciones Unidas en Ginebra. «Aun los actos más sencillos de buena voluntad (tales como llevarle flores a un enfermo o donar bienes a un orfanato) son vistos como acciones en contra del Régimen».
La mayoría de las casas bahá’ís de Ivel se encuentran desocupadas desde que sus residentes huyeran tras episodios de violencia acaecidos anteriormente, o como consecuencia de desahucios oficiales. En 2007, por ejemplo, incendiaron seis de sus casas.
«Los bahá’ís han vivido en esa zona durante más de cien años, y hace tiempo había una comunidad numerosa», declaró la Sra. Ala’i. «Pero en 1983, pocos años después de la revolución iraní, metieron a al menos treinta familias de ésta y de otras aldeas vecinas en autobuses y los echaron». «Desde entonces han solicitado indemnizaciones legales en vano, y regresan cada verano para recoger sus cosechas», dijo.
Al día siguiente de las demoliciones, algunos residentes de la aldea golpearon e insultaron a un bahá’í que había acudido con su familia a cosechar su siembra. En ocasiones anteriores, los que intentaban expulsar a los bahá’ís los atacaban cuando éstos llegaban al barrio para reconstruir o reformar sus propiedades.
Los persistentes ataques del Gobierno a los bahá’ís en todos los medios de comunicación, junto con la indiferencia de los agentes locales hacia su protección, han alimentado el odio hacia los bahá’ís en esta región y en todo Irán, afirmó la Sra. Ala’i. «Estos últimos hechos demuestran hasta qué punto las autoridades no han estado a la altura de sus responsabilidades de proteger a los bahá’ís y su libertad religiosa», dijo.
Los miembros de la comunidad bahá’í han presentado quejas a las autoridades locales en repetidas ocasiones, tanto antes como después del último suceso, e incluso al Gobernador Provincial de Sari. En todos estos casos, se negó tener conocimiento de las demoliciones o de las razones que había detrás de estas.
Aunque ya el viernes [25 de junio] empezaron a aparecer artículos sobre lo sucedido en varias páginas web en lengua persa, la Comunidad Internacional Bahá’í no ha podido confirmar los pormenores del incidente hasta hoy. Los informes más recientes indican que ya se ha destruido el 90 % de los hogares de estos bahá’ís.
Los derechos humanos son objeto de varias campañas a nivel mundial
Ginebra (24 de mayo de 2010). Para el 12 de junio se ha programado un día mundial de acción para pedir el final de las violaciones de los derechos humanos.
La iniciativa, coordinada por la asociación pro derechos humanos United4Iran, ha sido auspiciada por numerosas organizaciones, entre las que se encuentran Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel, la Comunidad Internacional Bahá’í, El Instituto de El Cairo de Estudios sobre Derechos Humanos, la Federación Internacional de Derechos Humanos y Pen International.
“Respaldando esta iniciativa no partidista, nos unimos a ciudadanos corrientes de todo el mundo que ponen de relieve las continuadas y generalizadas violaciones de los derechos humanos”, señala Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í en la Oficina de la ONU en Ginebra.
Estas destacadas organizaciones no gubernamentales aúnan esfuerzos con un amplio abanico de plataformas locales, estudiantiles y online para celebrar eventos en ciudades y en campus en todo el mundo de manera simultánea. Entre las iniciativas online figura el envío de mensajes a destinatarios específicos en señal de apoyo a prisioneros de conciencia concretos. La web de la campaña puede visitarse aquí: http://12june.org.
Una respuesta “asombrosa”
A principios de este mes, para recordar el segundo aniversario del encarcelamiento –el 14 de mayo– de los siete dirigentes bahá’ís, United4Iran ha llamado a las personas a que manifiesten su respaldo a los bahá’ís construyendo una sencilla réplica de las pequeñas celdas en las que están encarcelados y fotografiándolas.
“La respuesta fue asombrosa”, informaba el sitio web United4Iran. “Mensajes, correos electrónicos, videos, viejas fotografías de los dirigentes, antiguos estudiantes, y representantes comunitarios de todo el mundo tomaron parte”.
Se pidió a los partidarios de la causa de los siete bahá’ís que, como muestra de solidaridad, reprodujeran las celdas compartidas por los prisioneros bahá’ís a tamaño real y ocuparan el espacio correspondiente a continuación, con el fin de apreciar su sufrimiento de mejor forma.
Las celdas de los bahá’ís en la prisión de Evin no tienen camas, lo que obliga a los prisioneros a dormir en el suelo, hecho de hormigón.
Se ha publicado en Internet un video que muestra algunas de las fotos que recibió la organización. Pueden ver el video en: http://united4iran.com/2010/05/replicating-the-prison-conditions-of-the-7-bahai-video-of-worldwide-solidarity.
United4Iran también ha publicado una vieja fotografía de uno de los bahá’ís, Fariba Kamalabadi, con una de sus antiguas alumnas. La alumna envió la imagen a United4Iran junto con un fragmento de una carta que escribió a su profesora: “Ahora que estás en prisión… por hacer del mundo un lugar mejor… se me llenan los ojos de lágrimas. Y todo lo que puedo hacer es orar. Siempre recordaré las cosas que me enseñaste”. “Agradecemos esta efusión de simpatía que está siendo brindada a las personas de Irán que son objeto de represión”, señaló la Sra. Ala’i.
Pueden visitar el sitio web de United4Iran aquí: www.united4iran.com.
Diversas organizaciones han lanzado recientemente campañas de apoyo a la perseguida comunidad bahá’í de Irán. El número más reciente de la revista de la sección francesa de la organización “Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura” (ACAT-France) lanza un llamamiento a la acción en señal de apoyo a los siete líderes bahá’ís encarcelados, así como a otros doce bahá’ís que han sido arrestados recientemente.
El 14 de marzo, para conmemorar la festividad del año nuevo persa, Amnistía Internacional solicitó que se enviaran mensajes de buena voluntad a los prisioneros de conciencia en Irán.
Los dirigentes de la comunidad bahá’í iraní que están detenidos se encontraban entre los siete casos seleccionados por Amnistía Internacional.
Hasta la fecha se han recibido casi seiscientos mensajes dirigidos a los prisioneros bahá’ís –de forma tanto individual como colectiva– desde lugares tan distantes como Japón, Nueva Zelanda, los Países Bajos y los Estados Unidos. Aquí pueden encontrar más datos sobre la campaña de Amnistía Internacional:
http://livewire.amnesty.org/2010/03/16/supporting-iranian-prisoners-of-conscience/#more-1795
Los siete dirigentes bahá’ís que han permanecido encarcelados en Teherán a lo largo de los últimos dos años se cuentan entre los treinta y ocho bahá’ís que están en prisión en Irán en la actualidad a causa de su religión.

References: artículo 16
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 artículo 18
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