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Timestamp: 2020-01-26 21:26:50+00:00

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Doctrina - Bs. As.: "La práctica forense en la era del expediente digital en la provincia de Buenos Aires" – IADPI - Instituto Argentino de Derecho Procesal Informatico
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Doctrina – Bs. As.: «La práctica forense en la era del expediente digital en la provincia de Buenos Aires»
Articulo de doctrina publicado en la sección «Expediente Electrónico» de elDial.com donde se abordan situaciones y problematicas diarias respecto a la practica forense en jurisdiccion de la Prov. de Bs. As.
La práctica forense en la era del expediente digital en la provincia de Buenos Aires.
Sumario: I.- Introducción. II.- La redacción de los escritos judiciales: ¿Cómo encabezar las presentaciones electrónicas suscriptas por el letrado patrocinante? III.- El cargo judicial. IV.- ¿Es estrictamente necesaria el “acta-poder” para formular presentaciones electrónicas? V.- La actuación del abogado como gestor procesal en el Sistema de Presentaciones Electrónicas. VI.- Un neologismo en los tribunales bonaerense: la cédula papeltrónica. VII.- Reflexiones finales.
A tal fin, debe tenerse presente en primer término que no existen reglas específicas para la redacción de los escritos electrónicos, puesto que -al menos en el ámbito de la provincia de Buenos Aires- no dejan de ser presentaciones judiciales propiamente dichas. Así, deben seguirse para su confección las mismas pautas previstas para los escritos judiciales en general.
En base a ello, las presentaciones electrónicas deben encabezarse con la expresión de su objeto, el nombre de quien lo presenta, su domicilio constituido y la enunciación precisa de la carátula del expediente al cual se refieren. Si el presentante actúa por un tercero deberá expresar, además, el nombre de su representado o, cuando fueren varios, remitirse a los instrumentos que acrediten la personería.
Por otro lado, debe tenerse en cuenta que, pese a la introducción del escrito electrónico, en la justicia bonaerense aún se encuentra vigente la Acordada 2514/92 de la Suprema Corte de Buenos Aires, que complementa lo dispuesto en el artículo 118 inciso 3 del Código Procesal Civil y Comercial provincial, por lo que, en cuanto fuera compatible, deberán observarse también sus previsiones: los profesionales deberán consignar, al comienzo de cada escrito, sus nombres y apellidos, número de CUIT, tomo y folio de inscripción en la matrícula, carátula completa del juicio, mención de la parte a quien representan o por quien peticionan e indicación expresa del domicilio constituido. También deberán consignar los datos vinculados al cumplimiento de sus obligaciones previsionales e impositivas.
Ahora bien, toda vez que, para ser tales, los escritos de las partes deben llevar la firma del peticionario, cuando se trata de presentaciones electrónicas es claro que la parte que actúa en el expediente por derecho propio se encuentra imposibilitada de firmarlas pues carece, en principio, de una firma electrónica. Por lo tanto, en el encabezamiento de los escritos presentados en forma electrónica, se deberá siempre consignar como presentante a quien efectivamente lo firma, que -de momento- no puede ser otro que el abogado patrocinante de la parte.
Como reflexionáramos en un anterior trabajo, la mayor problemática en el uso del Sistema de Notificaciones y Presentaciones Electrónicas en la provincia de Buenos Aires se presenta para los letrados patrocinantes, radicando tal dificultad en que mientras los abogados son titulares de un certificado digital que habilita a suscribir digitalmente las presentaciones electrónicas, los justiciables carecen de dicha herramienta, por lo que no hay manera de replicar en el sistema electrónico el modo en que se actúa mediante el tradicional formato papel, en el cual las partes que actúan por derecho propio firman los escritos conjuntamente con los letrados.
Sin embargo, ese escollo se encuentra actualmente superado en gran medida a partir del dictado de la Acordada 3842/17 de la Suprema Corte bonaerense, que determinó que, salvo los supuestos expresamente previstos, todos los escritos judiciales presentados en la justicia provincial son considerados como de “mero trámite”, pudiendo estos ser presentados en forma electrónica con la sola firma digital del profesional.
Para presentar ese escrito en la causa correspondiente, una vez impreso y firmado se dirige hacia la mesa de entradas del organismo judicial correspondiente, en donde el empleado autorizado al efecto le recibirá el mismo consignando la fecha y la hora en que es entregado: se trata, pues, de colocar el “cargo” a la presentación.
De este modo, una vez que el usuario completa los campos que el portal web exige y confecciona el documento, la diligencia se realiza y finaliza en el instante en que el operador ejecuta la opción de «firmar y enviar». Con ello, la pieza procesal ingresa y queda almacenada en el sistema y así, la parte culmina la actividad de “presentación” que le corresponde, “agotando así el íter de exteriorización formal de la voluntad y de comunicación al órgano, en relación a ese acto en sí mismo considerado”.
Debe tenerse presente sin embargo que conforme lo dispuesto en el artículo 6 del Reglamento para las presentaciones electrónicas, en aquellos casos en los cuales la presentación electrónica se registre fuera de los días u horas hábiles, se tendrá como fecha al primer día hábil siguiente a la presentación electrónica, y como horario de presentación a la hora de apertura de atención judicial.
Sabido es que los escritos de las partes, para ser tales, deben llevar la firma del peticionario cuando no exista mandato a favor de letrado. Asimismo, cuando la presentación se efectúa por medios electrónicos, la firma digital inserta en el escrito satisface los requisitos de la firma de una persona.
Se introdujo así, a través del Reglamento para las presentaciones electrónicas, la denominada “acta-poder” que deben suscribir las partes que actúan por derecho propio para facultar a los letrados patrocinantes a realizar presentaciones electrónicas de carácter impulsorio. En el artículo 4 de ese Reglamento se establece que “En caso en que las partes actúen por derecho propio, deberán conferir plenos efectos a la actuación de su letrado respecto del casillero virtual en el que ha constituido domicilio para todas las presentaciones realizadas por este medio, otorgando poder suficiente a tal efecto, pudiendo en su caso ser realizado mediante acta labrada ante Actuario (conf. art. 46 y 85 del CPCC)”.
Por otro lado, el Protocolo para las presentaciones electrónicas reitera que “A los fines de que los peticionantes que actúen por derecho propio confieran poder suficiente a su letrado para realizar presentaciones electrónicas y no se encuentren comprendidos en los supuestos enunciados por los arts. 46 y 85 del CPCC, la parte deberá, en el momento de producirse la adhesión conferir poder suficiente frente al Secretario labrándose el acta pertinente. Este mecanismo se justifica en la condición «ad probationem» o relativa que posee la formalidad prescripta por el art. 1184 inc. 7 del Código Civil…”.
No nos detendremos aquí a analizar la controversia planteada en torno a ese instrumento denominado “acta-poder”, pues ya nos hemos ocupado de ello en anteriores oportunidades, exponiendo nuestra visión crítica al respecto, a cuya lectura brevitatis causae nos remitimos.
Tal interpretación resulta absolutamente errada. Y, dando respuesta al interrogante planteado en el epígrafe, diremos con énfasis que no resulta en modo alguno necesario -ni por ende obligatorio- que el litigante que actúa por derecho propio extienda la aludida “acta-poder” para que su abogado pueda realizar presentaciones electrónicas.
Por otro lado, el mismo Protocolo para las presentaciones electrónicas admite expresamente la posibilidad de que los letrados envíen presentaciones electrónicas “invocando el art. 48 del CPCC en representación de alguna de las partes, realizando las peticiones autorizadas por el art. 117 del CPCC, o los efectos de mero trámite conforme el art. 56, inc. c) de la ley 5177”, tratándose todos ellos supuestos en donde la legislación procesal habilita a los abogados a peticionar con su sola firma.
De este modo, circunscribiéndonos al escrito electrónico, ya no queda margen a duda sobre qué tipo de presentaciones pueden ser canalizadas por el letrado patrocinante a través de ese medio tecnológico. En efecto, el expreso reconocimiento que el Supremo Tribunal provincial ha formulado en cuanto a la actuación y la función del abogado en los términos del artículo 56 inciso “c” de la ley 5.177, habilitan a este último a realizar con su sola firma digital a través del Sistema de Notificaciones y Presentaciones Electrónicas todo tipo de escritos judiciales salvo, claro está, aquellos expresamente exceptuados del concepto de “mero trámite”.
b) Los abogados apoderados, dentro de los límites de su mandato, pueden remitir a través del Sistema de Presentaciones Electrónicas todo tipo de presentaciones con su sola firma electrónica, no siendo necesario para ello ningún tipo de autorización adicional de su asistido;
c) Los patrocinantes pueden enviar a través del portal web seguro de la Justicia provincial, escritos de “mero trámite” suscriptos electrónicamente sólo por el abogado, sin que sea requisito previo que la parte confiera “acta-poder” para autorizarlo a ello;
d) En atención a la coexistencia del sistema electrónico y el sistema papel al día de la fecha, los letrados patrocinantes pueden ingresar escritos que exceden el concepto de “mero tramite” -conf Ac. SCBA 3842/17- en el formato tradicional papel obviando la suscripción del acta poder.
Sin embargo, aún en los casos en que la parte que actúa por derecho propio no ha otorgado “acta-poder” a favor de su letrado a fin de realizar presentaciones electrónicas, el abogado que la asiste podrá, al día de la fecha y conforme la coexistencia establecida por la Resolución S.C.B.A. 1407/16, presentar escritos electrónicos que contengan actos que exceden el concepto de “mero trámite”. Deberá el profesional, a tal fin, recurrir a la franquicia prevista en el artículo 48 del Código Procesal Civil y Comercial.
Es cierto que en lo referente a la actuación del abogado bajo la figura del gestor procesal, la doctrina legal de la Suprema Corte de Justicia provincial se ha inclinado tradicionalmente por la adopción de un criterio restrictivo, en tanto ha entendido que sólo excepcionalmente y en casos urgentes puede admitirse la comparecencia en juicio sin los instrumentos que acrediten dicha personalidad.
Empero, atendiendo a la necesidad de evitar que una parte caiga en indefensión cuando obstáculos momentáneamente insalvables impidan la exhibición en tiempo propio de un mandato debidamente expedido o la actuación personal de aquélla, queda -a nuestro criterio- plenamente justificado el apartamiento de las reglas relativas a la representación en juicio.
Los tiempos que corren son propicios para la creación de términos que corresponden a novedosos conceptos, tanto materiales como intelectuales. En particular, los adelantos técnicos y científicos imponen un necesario incremento del vocabulario con voces que se adecuen a las nuevas realidades. La Real Academia Española define al neologismo como un “vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua”.
En efecto, pese a la obligación de notificar por medios electrónicos que establece el Reglamento para las notificaciones por medios electrónicos, lo cierto es que aún existen determinados supuestos en los que por imperio de la ley, la cédula electrónica no puede utilizarse para practicar la notificación, a saber: la citación de terceros ajenos al proceso, la citación de testigos, la citación a absolver posiciones, la declaración de rebeldía, entre otros.
Honestidad intelectual mediante, reconocemos que el término lo hemos oído por vez primera de parte del doctor Rodrigo Bionda, en alguna de sus innumerables jornadas de capacitación sobre notificaciones electrónicas en el ámbito del Instituto de Estudios Judiciales de la Suprema Corte provincial. Pero en definitiva, lo cierto es que el término acuñado se ha ido extendiendo ampliamente en diversas jornadas y conferencia sobre la temática y, fundamentalmente, por los pasillos de tribunales a lo largo y ancho de todo el territorio provincial.
Ello fuerza a todos los operadores intervinientes, de un lado y otro del mostrador, a adaptarse e ir adquiriendo nuevas aptitudes y términos en la práctica forense a fin de acoplar la misma a las nuevas posibilidades de actuación que se van presentado con la aplicación de las herramientas tecnológicas al proceso judicial.
GRILLO CIOCCHINI, Pablo. “Notificaciones y presentaciones electrónicas”. Publicado en La Ley del 25/08/2017. Cita Online: AR/DOC/2203/2017.
Art. 118 inc. 2 del Código Procesal Civil y Comercial de la provincia de Buenos Aires.
Texto según Res. S.C.B.A. 477/96 y 905/01.
S.C.B.A. en causa 121.023 «Baglivo, Angélica del Luján c/ Franciscovich, Alejandro Mateo s/ Prescripción adquisitiva vicenal del dominio de inmuebles», resol. del 23/05/2017.
BIELLI, Gastón E. y NIZZO, Andrés L. “La nueva dicotomía del acta poder para efectuar presentaciones electrónicas en la Provincia de Buenos Aires”. Publicado en elDial.com el 13/07/2017. Citar: elDial.com – DC238C.
Para un análisis más extenso de las posibilidades de actuación de los letrados patrocinantes que abrió el dictado de la Acordada 3842/17 S.C.B.A. nos remitimos a la lectura del trabajo de nuestra autoría titulado “Los escritos de “mero trámite” en el proceso judicial bonaerense. Reglamentación por parte de la SCBA y su implicancia en el Sistema de Notificaciones y Presentaciones Electrónicas”. Publicado en elDial.com el 15/03/2017. Citar: elDial.com – DC22A7.
CAMPS, Carlos Enrique. «El derecho procesal y la informática», LA LEY del 30/4/2014, pág. 1; La Ley 2014-C-657.
S.C.B.A., en autos ”N., P. O. C/ I.O.M.A. S/ Amparo – Recurso de queja por denegación de recurso extr. de inapl. de ley» (Q. 74.394), resol. del 28/12/2016.
Un estudio más amplio de las vicisitudes procesales en torno al “cargo electrónico” puede consultarse en el artículo de nuestra autoría titulado “Análisis de la presentación electrónica y su relación con el cargo electrónico en el Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires”. Publicado en elDial.com el 20/04/2017. Citar: elDial.com – DC22E6.
Art. 118 inc. 3 del Código Procesal Civil y Comercial de la provincia de Buenos Aires.
Art. 288 del Código Civil y Comercial de la Nación.
Aprobado por Resolución S.C.B.A. 1827/12
Aprobado por Resolución S.C.B.A. 3415/12
BIELLI, Gastón E. y NIZZO, Andrés L. “La nueva dicotomía…” ya cit.
Apartado 2, cuarto párrafo del Protocolo para Presentaciones Electrónicas, (Aprobado por Res. 3415/12 S.C.B.A.
Acordada 3842/17 S.C.B.A.
S.C.B.A., c. 117.998, “G., M. S. c/ A., S. A. s/ Alimentos”, sent. del 15/07/2015.
Real Academia Española (2014). Diccionario de la lengua española (23ª ed.). Consultado en http://www.rae.es/rae.html.
Para un extenso análisis sobre el punto y la modalidad de su aplicación nos remitimos a la lectura de nuestra obra titulada “El nuevo régimen de notificaciones electrónicas en el proceso judicial bonaerense”. Publicado en elDial.com el 29/03/2017. Citar: elDial.com – DC22BF.
Juez titular del Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 2 del Departamento Judicial de Azul, provincia de Buenos Aires.
Las actividades de capacitación dictadas por el Instituto de Estudios Judiciales de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires pueden consultarse en http://www.scba.gov.ar/instituto/actividades.asp.
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References: artículo 118
 artículo 6
 artículo 4
 artículo 56
 Resolución 
 artículo 48
 Resolución 
 Resolución