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Guia Prl Genero Madrid | Derecho laboral | Mujer
Guia Prl Genero Madrid
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Salud Ocup. Evaluación Mod.1 EV.1 Paragua Macuri, Melissa Gabriela
Unidad y Lucha, nº 275, mayo 2010
Actividad Introductoria Clase 1
Mujeres Desc 2011
Libro Trabajar en La Universidad
El Trabajo de Las Mujeres en Brasil Reflejado en 3 Trayectorias Laborales
2. Pauta Focus FINAL
Lia - aportes teórico-metodológicos.pdf
El Desafío de La Mujer Trabajadora en La Etapa Precontractual
Demandas Del MDM Ante El 26J
Leslie.cossio Tarea 8
GUA DE PREVENCIN DE RIESGOS LABORALES PARA LAS MUJERES DE LA COMUNIDAD DE MADRID
CARTA PRESENTACIN DE LA GERENTE INTRODUCCIN CAPTULO UNO LOS AVANCES POLTICO-SOCIALES Y LA DISTINCIN DE GNERO CAPTULO DOS DIFERENCIAS A LA HORA DE ENFERMAR ENTRE HOMBRES Y MUJERES CAPTULO TRES LOS TRASTORNOS MSCULO-ESQUELTICOS EN LAS MUJERES CAPTULO CUATRO EMBARAZO factor especfico y temporal que debe ser concretamente evaluado por su susceptibilidad al dao por las exposiciones en el puesto de trabajo CAPTULO CINCO EL ACOSO SEXUAL CAPTULO SEIS PREVENCIN ANEXOS VIOLENCIA DE GNERO COMUNIDAD DE MADRID PRINCIPALES MEDIDAS LEGISLATIVAS VIGENTES PARA PROMOVER LA IGUALDAD DE GNERO LISTA NO EXHAUSTIVA DE EXPOSICIONES LIMITADAS PARA EMBARAZADAS Y MADRES CON HIJOS LACTANTES CUESTIONARIO DE CALIDAD
p.49 p.49 p.57 p.60
El Real Decreto 934/1997, de 9 de junio, traspasa funciones y servicios de la Administracin del Estado a la Comunidad de Madrid, en materia de Gabinetes Tcnicos Provinciales del INSHT, otorgando la competencia ejecutiva y de gestin en Seguridad y Salud en el trabajo a partir de enero de 1996 a la Administracin Regional; crendose por Ley 23/1997, de 19 de noviembre, el IRSST con el fin primordial de promover la mejora de las condiciones de trabajo y elevar el nivel de proteccin de la seguridad y salud de los trabajadores de la Comunidad de Madrid, retomado en el Decreto 56/2005, de 30 de junio. Durante estos aos, el IRSST ha trabajado en la divulgacin de los derechos de los trabajadores y estudios especficos sobre los sectores ms susceptibles a los daos derivados del trabajo. Dentro del II Plan Director en Prevencin de Riesgos Laborales de la Comunidad de Madrid 2004 2007, con las mujeres se pretende: Incorporar la perspectiva de gnero en la prevencin de riesgos laborales. Promover el estricto cumplimiento de la normativa especfica relativa a la Prevencin de Riesgos Laborales durante los perodos de embarazo y lactancia. Promover la especial proteccin en aquellos aspectos donde sea ms susceptible la mujer a sufrir un dao. Con la colaboracin de los empleadores y la accin de control de la Administracin y los agentes sociales se pretende que la mujer mitigue y deje de ser un grupo de especial sensibilidad a los riesgos laborales. La gerente del IRSST
El gran nmero de mujeres incorporadas al mundo laboral ha contribuido a la aparicin de riesgos potenciales para la reproduccin, embarazo, parto, posparto y lactancia. Es el propio Tribunal Constitucional el que precisa que la maternidad y por tanto el embarazo y el parto, son una realidad biolgica diferencial objeto de proteccin, derivada directamente del art. 39.2 de la Constitucin y por tanto las ventajas o excepciones que determine para la mujer no pueden considerarse discriminatorias para el hombre (Sent. 109/1993). Esto hace relevante la necesidad de evaluar los riesgos que ciertas actividades laborales puedan implicar para el ciclo reproductivo de la mujer, su capacidad para quedarse embarazada, o a la salud del feto. Dichos riesgos se deben a la exposicin de las trabajadoras embarazadas, que hayan dado a luz recientemente o en perodo de lactancia a agentes qumicos, fsicos y biolgicos, as como los procedimientos industriales considerados peligrosos para las trabajadoras mencionadas, amn de los riesgos de carcter general. Entre los posibles efectos adversos resultantes de la exposicin de las mujeres trabajadoras a los peligros citados enumeramos: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. Efectos en el ciclo menstrual Infertilidad y subfertilidad Abortos y partos de fetos muertos Defectos en el recin nacido Bajo peso al nacer y partos prematuros Desrdenes del desarrollo Cncer en la infancia.
En este sentido, existen normas orientadas a la proteccin del trabajo de la mujer embarazada o que haya dado a luz recientemente. Por ejemplo, la Comunidad Europea, a travs de la Directiva 92/85 CEE del Consejo, de
19 de octubre de 1992, relativa a la aplicacin de medidas para promover la mejora de la salud y la seguridad en el trabajo de la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en perodo de lactancia, trata en la Seccin II los sistemas de evaluacin de los riesgos. Concretamente, la Directiva contiene el compromiso de la Comisin de las Comunidades Europeas (llevado a cabo el 5/10/2000) para establecer las directrices para la evaluacin de los agentes qumicos, fsicos y biolgicos, as como de los procedimientos industriales considerados peligrosos para las trabajadoras destinatarias de la norma. Tales directrices vienen a referirse a los riesgos generales y las situaciones asociadas a los que pueden enfrentarse la mayora de estas trabajadoras: movimientos y posturas, cargas fsicas y mentales; y a los riesgos derivados de peligros especficos: agentes qumicos, fsicos y biolgicos y las condiciones de trabajo enumerados en los anexos I y II de la Directiva. El marco normativo actual que envuelve la proteccin de la mujer trabajadora parte de la superacin de la anterior normativa, con carcter meramente protector en cuanto a la antigua concepcin del sexo dbil, para emerger con fuerza desde el principio de igualdad de trato y la prohibicin de discriminaciones con base en determinadas cualidades o circunstancias, entre ellas el sexo. Dicho propsito es llevado a cabo por la Constitucin (arts. 14, 9.2 y 35) y el Texto Refundido del Estatuto de los Trabajadores (en adelante, ET) (arts. 4.2 c, 17.1, 24.2 y 28) amn de normas de carcter internacional (de la OIT, de la CEE, de la ONU...) que obligan a entender derogadas todas aquellas normas que constituyan una rmora para el acceso de la mujer al mercado de trabajo y para la consecucin del principio de igualdad de oportunidades con los varones. Ahora bien, el principio de igualdad contenido en el artculo 14 de la Constitucin no indica que toda diferencia de trato entre el hombre y la mujer sea constitucionalmente ilcita. La discriminacin, se define como la desigualdad de trato arbitraria o carente de una justificacin objetiva y razonable. Por ello se consideran legtimas: 1. Las normas que contienen medidas especficas de proteccin de la mujer en razn de su maternidad, que comprende las fases de embarazo, parto, puerperio1 y lactancia. Se incluyen tanto las previsiones normativas favorables a la madre trabajadora (permisos de maternidad) como las aparentemente perjudiciales que, por razones de salud
Puerperio. (Del Lat. Puerperium). Perodo que transcurre desde el parto hasta que la mujer vuelve al estado ordi-
nario anterior de la gestacin. Estado delicado de salud de la mujer en este tiempo.
laboral, prohben a la mujer la realizacin de determinados trabajos o actividades, por el riesgo especfico que comportan para la madre o el futuro del nio. 2. Las normas que, partiendo de la situacin de desigualdad de hecho e inferioridad social que padecen las mujeres, persiguen eliminar tales discriminaciones objetivas estableciendo transitoriamente ventajas o beneficios a favor de aqullas, con el propsito de remover los obstculos que se oponen a la igualdad real o sustancial de oportunidades y de trato con los hombres en el mercado de trabajo y en otros rdenes de la vida social. Con relacin a la maternidad, su inestimable funcin social, la ha hecho merecedora de tutela en prcticamente todos los ordenamientos jurdicos. Nuestra Constitucin, en el artculo 39.2, proclama que los poderes pblicos aseguran la proteccin integral de los hijos, cualquiera que sea su filiacin y de las madres, cualquiera que sea su estado civil. Asimismo, la proteccin de la maternidad ha encontrado amplio eco en numerosos textos internacionales. Cabe citar muy especialmente la adopcin de dos normas internacionales destinadas a tutelar con alcance especfico la situacin de las madres trabajadoras: El Convenio nm. 103 de la OIT (revisado en 1952), relativo a la proteccin de la maternidad, y la citada Directiva 92/85/CEE del Consejo de 19 de octubre de 1992. Por lo que se refiere a la proteccin de la maternidad, la LPRL tambin contiene un precepto especfico a tales efectos (art. 26 LPRL). Se trata de un precepto amplio, que procede sustancialmente de la Directiva 92/85/CEE, todo ello sin perjuicio de indicar aqu que otros aspectos de la tutela de la mujer embarazada son objeto de tratamiento en otras directivas de alcance ms general y/o sectorial, o Convenios de la OIT. Como ya se ha sealado, el Tribunal Constitucional reconoci implcitamente la derogacin por efecto de la Constitucin de todas aquellas nor8
mas limitativas de la capacidad laboral en la STC 38/1986, de 21 de marzo con ocasin del examen del RDL de 15 de agosto de 1927 sobre descanso nocturno de mujeres: () es cierto que con posterioridad ha existido una profunda evolucin en la valoracin del trabajo femenino que ha conducido a instaurar la regla de igualdad con el valor que han consagrado los artculos 14 y 35 CE Artculo 14 de la CE: Los espaoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminacin alguna por razn de nacimiento, raza, sexo, religin, opinin o cualquier otra condicin o circunstancia personal o social. Artculo 35 de la CE: Todos los espaoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre eleccin de profesin u oficio, a la promocin a travs del trabajo y a una remuneracin suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningn caso pueda hacerse discriminacin por razn de sexo Y en el nivel de legislacin ordinaria recoge el artculo 17 del ET. 1. Se entendern nulos y sin efecto los preceptos reglamentarios, las clusulas de los convenios colectivos, los pactos individuales y las decisiones unilaterales del empresario que contengan discriminaciones desfavorables por razn de edad o cuando contengan discriminaciones favorables o adversas en el empleo, as como en materia de retribuciones, jornada y dems condiciones de trabajo por circunstancias de sexo, origen, estado civil, raza, condicin social, ideas religiosas o polticas, adhesin o no a sindicatos y a sus acuerdos, vnculos de parentesco con otros trabajadores en la empresa y lengua dentro del Estado espaol. 2. Podrn establecerse por ley las exclusiones, reservas y preferencias para ser contratado libremente. 3. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, el Gobierno podr regular medidas de reserva, duracin o preferencia en el empleo que tengan por objeto facilitar la colocacin de trabajadores demandantes de empleo. Asimismo, el Gobierno podr otorgar subvenciones, desgravaciones y otras medidas para fomentar el empleo de grupos especficos de trabajadores que encuentren difi9
cultades especiales para acceder al empleo. La regulacin de las mismas se har previa consulta a las organizaciones sindicales y asociaciones empresariales ms representativas. Las medidas a las que se refieren los prrafos anteriores se orientarn prioritariamente a fomentar el empleo estable de los trabajadores desempleados y la conversin de contratos temporales en contratos por tiempo indefinido. En este sentido, desde las Administraciones se ha establecido un criterio de lucha frente a las desigualdades de gnero, en el mbito pblico y en el privado. La presente gua sigue el compromiso del II Plan Director en Prevencin de Riesgos Laborales de la Comunidad de Madrid de promover la formacin e informacin de aquellos colectivos, que por sus especiales caractersticas, se muestren ms desprotegidos ante los riesgos laborales: Jvenes, mujeres, inmigrantes, discapacitados, demandantes de empleo Se ha realizado con la intencin de mostrar a las trabajadoras de la Comunidad de Madrid los riesgos laborales especficos por su condicin de mujer y trabajadora, dentro de una sociedad, en la que, pese a los numerosos avances en materia de legislacin social, an persisten grandes diferencias respecto a las condiciones de trabajo entre hombres y mujeres. Diversos estudios han demostrado diferencias salariales por gnero, an realizando los trabajadores las mismas tareas o funciones y con niveles de cualificacin similares. Adems, persisten tendencias que adjudican puestos de trabajo por gnero y no por aptitud o actitud. As, la mayora de los empleos de atencin a ancianos o nios son ocupados por mujeres, ya sea en centros habilitados al efecto o en el servicio domstico. Tambin, aparece este sesgo en empleos vocacionales en salud, educacin; puestos de secretariado; manipulacin bsica en cadenas de industrias de alimentacin; cajeras de supermercados
El enfoque se hace en el sentido de evidenciar las condiciones bsicas que han llevado a la diferenciacin por gnero en la atribucin de empleos y trabajos, donde la mujer ha salido perjudicada en este reparto de tareas, por lo que esta distincin se ha convertido en discriminacin y mayor carga de trabajo. Por todo ello, al tratar los riesgos de la mujer trabajadora, resulta imprescindible hacer un enfoque de gnero y veremos a lo largo de estas pginas, como existe una forma distinta de enfermar y accidentarse entre hombres y mujeres; ya sea, como consecuencia de las propias diferencias biolgicas, como de la definicin u organizacin social del trabajo; que adjudica a las mujeres el desempeo de profesiones especficas, con sus factores de riesgo predeterminados. Mencin especial merece la doble tarea o doble presencia que es la tarea que la sociedad impone a la mujer trabajadora; ya que debe llevar a cabo las tareas de su puesto de trabajo y la mayor parte de las domsticas en su hogar, llevando el mayor peso de las mismas. Pese a los avances sociales, se siguen manteniendo modelos de reparto de tareas que cargan a la mujer con la gestin del hogar, adems de su cada vez creciente incorporacin a las tareas y puestos de responsabilidad de las empresas y organizaciones pblicas. La presente gua debe completarse con la que se ofrece al general de trabajadores de nuestra Comunidad Autnoma y que incluye los riesgos propios de: Mquinas y equipos de trabajo. Instalaciones y suministros, susceptibles de causar accidentes. Edificaciones y lugares de trabajo. Riesgo qumico y biolgico, como posible causa de enfermedades profesionales o relacionadas con el trabajo. La organizacin del trabajo y el desempeo de la tarea como factores de las condiciones de trabajo que pueden daar a los trabajadores.
CAPTULO UNO LOS AVANCES POLTICO-SOCIALES Y LA DISTINCIN DE GNERO
Hay que evidenciar que la mujer ha avanzado en sus reivindicaciones respecto a sus derechos polticos y civiles. Slo desde la igualdad de derechos sociales se pueden reducir las diferencias de gnero e igualar los accesos de hombres y mujeres a puestos de trabajo donde prime el lema de a igual exigencia, igual retribucin y no exista un gnero estigmatizado por su simple condicin de sexo. Siguiendo a la autora Victoria Camps, de la Universidad Autnoma de Barcelona, en su artculo El papel social de las mujeres en los ltimos 25 aos se afirma que quedan asignaturas pendientes en la igualdad social de los gneros: La violencia de gnero: la mayor parte de las agresiones fsicas en el entorno de la pareja las sufren las mujeres ocasionadas por sus compaeros sentimentales varones.
La desigualdad laboral: la mujer trabajadora obtiene una retribucin inferior al 30% de la del varn en ocupaciones de iguales caractersticas y responsabilidades. Adems, la mujer ocupada se ve ms afectado por la temporalidad y precariedad en el empleo. La doble presencia o carga de trabajo que sufre la mujer: trabajo fuera del hogar y tareas domsticas o su gestin principal. La menor presencia de mujeres en puestos de responsabilidad. El desarrollo de la sociedad actual ha producido nuevas realidades y ha perpetuado antiguas situaciones. Es en la identificacin y estudio de los riesgos Psicosociales donde se analizan las mayores diferencias de gnero en el mbito laboral, as: Integracin de valores, normas no escritas, pautas y smbolos. A las mujeres, por el hecho de serlo, se les adscribe a unos puestos y dentro de los mismos a unas funciones. Es comn el uso de la expresin mujer de la limpieza, para designar a quien limpia, cuando esta funcin puede realizarse por personas de ambos sexos. Roles. Perpetuados con el paso de los aos. As, puestos de secretariado, empleado de hogar. Mandatos y expectativas sociales adscritas a gnero. En la educacin an se mantienen especialidades formativas donde existe un marcado peso de presencia de un sexo frente a otro. Oportunidades y posibilidades marcadas para cada gnero. Conflicto entre: Lo que es. La realidad tal y como se da. Los estudios sociolgicos nos revelan una foto de la realidad tal cual es. Lo que debe ser. Lo justo respecto a las normas que se ha dado la sociedad, es decir, lo que presenta la Constitucin y el resto del ordenamiento jurdico respecto a la no discriminacin por razn de sexo y la desigualdad relativa para lograr la igualdad de oportunidades. Lo que se quiere que sea. Cual es el ideal al que se pretende llegar. Lo que puede ser. Siendo conscientes de las oportunidades que existen, las inversiones, los recursos materiales y humanos, las polticas pblicas destinadas al respecto, la eficacia de las actuaciones, los esfuerzos y el balance de los logros, qu se da.
Pese al camino recorrido, como hemos visto en la Constitucin, as como en otras normas, an quedan asignaturas pendientes, que entroncan con los valores culturales de las sociedades, y nos referimos a la UE por no tratar de pases con arraigo islmico u otras culturas orientales. Un informe reciente del INE (Instituto Nacional de Estadstica) titulado Mujeres y Hombres 2006, nos ofrece informacin sobre la desigualdad de gnero en la sociedad, con la intencin de que la informacin aportada permita promover polticas idneas de igualdad. Veremos los siguientes datos: Subrepresentacin con respecto al peso demogrfico en diversos sectores:
En porcentajes Sector Diputados Profesorado universitario Empresariado Altos cargos de la Administracin Mujeres 36% 35% 29% 31% Hombres 64% 65% 71% 69%
Disparidad respecto a la titulacin educativa: (datos 2005)
En porcentajes Poblacin de ambos sexos mayor de 15 aos Nivel educativo alcanzado Educacin secundaria de segunda etapa Mujeres Hombres
En porcentajes Ocupacin Del total de contrataciones a tiempo parcial Del total de ocupados a jornada completa Del total de asalariados Mujeres 78.1% 34.6% 41.8% Hombres 21.9% 65.4% 58.2%
Siniestralidad laboral:
En porcentajes Mujeres 20.4% Accidentes graves 11% Accidentes mortales 3.8% Accidentes graves 89% Hombres 79.6% Accidentes mortales 96.2%
Por tanto y partiendo de esta ltima tabla hay que ver el siguiente captulo.
CAPTULO DOS DIFERENCIAS A LA HORA DE ACCIDENTARSE Y DE ENFERMAR ENTRE HOMBRES Y MUJERES
Toda mujer trabajadora tiene por ser y por hacer una serie de caractersticas propias que la definen: Su ser biolgico: que hace referencia a la constitucin fsica propia de la mujer: su fuerza, su estatura, el tamao de sus manos, pies, brazos y piernas. Su realidad biolgica diferencial, relacionada con la fertilidad, la maternidad y por tanto el embarazo y el parto. Su rol social: que le adjudican el papel de gestora del hogar y, sobre todo, de la atencin principal de los ascendientes necesitados de terceros para su desarrollo ordinario y de los descendientes dependientes por su menor edad. En los captulos que siguen trataremos el factor diferencial mujer a la hora de exponerse a los riesgos del trabajo y enfermar/accidentarse debido a esa tarea que realiza. Al observar estadsticas de trabajo de hombres y mujeres suelen reflejar la situacin desaventajada de la poblacin femenina; como media, las mujeres ganan menos que los hombres, sufren ms el paro, ocupan la mayora de los empleos a tiempo parcial, estn subrepresentadas en los puestos de direccin, son las que en mayor medida soportan las cargas familiares adicionales a las laborales. La conclusin suele ser que hay que emprender polticas de discriminacin positiva para corregir la desigualdad. Pero hay otra estadstica laboral donde la desigualdad por gnero es evidente, inclinndose en este caso la balanza ms favorable del lado de las mujeres: los accidentes laborales, el 85 % de los accidentes graves corresponden a hombres y aproximadamente el 15 % a mujeres, en los
mortales las cifras son 95 % frente a 5 % respectivamente. Los varones estn haciendo los trabajos ms duros y arriesgados. La construccin es el sector ms peligroso, seguido de los trabajos en transportes terrestres y agricultura. Respecto a las enfermedades relacionadas con el trabajo (denominadas as por no estar recogidas como enfermedades profesionales, definicin taxativa recogida en la Ley General de la Seguridad Social RDL 1/1994) existe una clara diferencia entre varones y mujeres, debidas a los roles laborales de las mujeres en la sociedad y la doble tarea, adems de no tener en cuenta en la evaluacin de los puestos de trabajo la particularidad del desgaste fsico de la mujer por sus cambios hormonales en sus ciclos vitales. As, diversos daos que se manifiestan en dolor anatmico localizado, es la primera causa de abandono de la actividad principal entre las mujeres: Dolor en la zona lumbar. Dolores articulares en ambas extremidades. Dolores musculares. Estas patologas son dos veces ms elevadas entre mujeres que entre hombres (ms a partir de los 45 aos). Factores de diferencia Los factores que hacen diferente la salud de la mujer son dos, segn el doctor Santiago Palacios, opinin que compartimos: Biomdico: genes, metabolismo y hormonas, y Psicosocial: el papel de la mujer en la sociedad, la adscripcin a determinadas tareas y la doble presencia que influyen en su patrn de enfermedad.
CAPTULO TRES LOS TRASTORNOS MSCULO-ESQUELTICOS EN LAS MUJERES
La nueva estrategia comunitaria tiene como primer objetivo la mejora continua del bienestar en el trabajo, abordado desde un enfoque global que integre distintas dimensiones. Entre los objetivos complementarios se citan: Integrar la dimensin de igualdad entre hombres y mujeres en la evaluacin del riesgo, las medidas preventivas y los mecanismos de indemnizacin. Reforzar la prevencin de enfermedades profesionales, concediendo prioridad, entre otras, a los trastornos msculo-esquelticos. Tener en cuenta los cambios en las formas de empleo, las modalidades de organizacin del trabajo y la jornada laboral, constituyendo una categora particularmente sensible los trabajadores/as con relaciones laborales atpicas o precarias. Hombres y mujeres estn expuestos a riesgos diferentes; los trabajos que denominados feminizados por estar sobreocupados por mujeres, se caracterizan por presentar ante todos dos tipos claros de factores de riesgo: Riesgos ergonmicos u steo-musculares, y Riesgos psicosociales. Consecuentemente, encontramos diferencias en la SALUD entre trabajadores y trabajadoras. * Usamos la definicin de salud aportada por la Organizacin Mundial de la Salud (OMS): como estado pleno de bienestar fsico, psquico y social y no como la mera ausencia de enfermedad. En el caso de los daos o ausencia de salud en las mujeres, a menudo se trata de efectos que aparecen a largo plazo y con origen multicausal, don18
de se combinan diversos factores de riesgo laboral, y tambin extralaboral, para generar el dao. En la tabla 1 aparecen algunos ejemplos de riesgos fsicos y psicosociales, que inciden directa o indirectamente en la aparicin de Trastornos Msculo Esquelticos, propios de puestos ocupados por mujeres. Algunos ejemplos de riesgos habituales en trabajos feminizados
ERGONMICOS Profesionales sanitarias Guarderas Limpieza Industria de alimentacin Catering y restauracin Textil, ropa y calzado Lavanderas Sector cermico Industria ligera Centros de atencin telefnica (Call centers) Enseanza Peluquera Trabajo de oficina Agricultura Manipulacin manual, posturas forzadas. Manipulacin manual, posturas forzadas. Manipulacin manual, posturas forzadas. Movimientos repetitivos, bajas temperaturas. Manipulacin manual, movimientos repetitivos (p.ej. al cortar). Movimientos repetitivos, posturas forzadas. Manipulacin manual, posturas forzadas, calor. Movimientos repetitivos, manipulacin manual. Movimientos repetitivos, posturas forzadas, manipulacin manual. Posturas forzadas, excesivo sedentarismo. PSICOSOCIALES Demandas emocionales, trabajo a turnos, trabajo nocturno, violencia de clientes y familiares. Demandas emocionales. Horarios asociales, violencia (p.ej. si se trabaja aislada). Estrs asociado a trabajo repetitivo en cadena. Estrs asociado al trabajo desbordante o intenso, trato con el pblico, violencia y acoso. Estrs asociado a trabajo repetitivo en cadena. Estrs asociado a tareas repetitivas y a ritmo elevado. Estrs asociado a trabajo repetitivo en cadena. Estrs asociado a trabajo repetitivo en cadena. Estrs asociado a la atencin a clientes, ritmo de trabajo y repetitividad.
Posturas forzadas (p. ej. guarderas), mucho tiempo de pie. Posturas forzadas, movimientos repetitivos, mucho tiempo de pie. Movimientos repetitivos, posturas forzadas, dolor de espalda debido a postura sedente. Manipulacin manual, posturas forzadas, equipo de trabajo y de proteccin personal inadecuados.
Demandas emocionales, violencia. Estrs asociado a la atencin a clientes, trabajo a ritmo elevado. Estrs, por ej., asociado a la falta de control sobre el trabajo, interrupciones frecuentes, trabajo montono.
Fuente: Agencia Europea, 2003.
Los Trastornos Msculo Esquelticos afectan en un elevadsimo grado tanto a hombres como a mujeres, pero diversas investigaciones indican que las mujeres presentan el problema ms frecuentemente y de forma distinta. Diferencias de gnero en trastornos msculo-esquelticos
HOMBRES Zona afectada Menor dispersin. Ms en zona lumbar. MUJERES Ms dispersin. Ms en hombros, cuello, miembros superiores. A ms edad.
Momento en que se produce Tipo de trastorno
A menos edad.
Ms lesiones por sobreesfuerzo.
Ms lesiones por movimientos repetitivos. Amplia variedad de dolor y molestias.
Ms accidentes de trabajo.
Ms enfermedades profesionales. Textil. Comercio. Sanidad y Servicios Sociales. Limpieza. Manufacturas.
Construccin. Metal (incluyendo industria del automvil). Crnicas.
Los datos de la V ENCT (Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo) muestran que hay mayor porcentaje de mujeres que declaran molestias Msculo-Esquelticas derivadas de la carga fsica, siendo la nuca/cuello, la zona alta de la espalda, y los hombros las zonas donde existe mayor diferencia con los hombres, es decir, mayor afeccin en las extremidades que en la espalda en s. Se puede deducir que las mujeres realizan menos tra20
bajos de levantamiento y carga de grandes pesos, pero s habituales trabajos que incluyen movimientos constantes y repetitivos, an con menos pesos. Si hablamos no slo de molestias, sino de daos legalmente reconocidos en nuestro pas, el porcentaje de Enfermedades Profesionales debidas a Trastornos Msculo Esquelticos es mayor en las mujeres que en los hombres, y este rasgo resulta una tendencia constante a lo largo de los aos. Algunas conclusiones del informe sobre gnero y condiciones de trabajo Fundacin Europea, 2002
Para las condiciones de trabajo ergonmicas hay una fuerte interaccin entre gnero y estatus ocupacional: las mujeres estn ms expuestas a riesgo ergonmico en todas las reas de trabajo no manual (particularmente en los profesionales), as como en los trabajos manuales cualificados. Las tareas repetitivas son particularmente prevalentes en los puestos manuales, y en este tipo de trabajos, la tasa es mayor entre las mujeres. Las diferencias de gnero se agudizan si se analizan ms a fondo las ocupaciones. En algunas categoras ocupacionales las mujeres estn expuestas a mayor riesgo ergonmico que los hombres con un estatus ocupacional comparable. Un factor que incrementa la exposicin a riesgos ergonmicos es la intensidad del trabajo, que est aumentando en toda la UE, y que para las mujeres est causada, ms que para los hombres, por las demandas directas de clientes y usuarios. En cuanto a trabajar a alta velocidad, el porcentaje es similar para unos y otras, aunque el nmero de mujeres que trabajan a gran velocidad se ha incrementado ms desde principios de los 90, alcanzndose una rpida convergencia en este asunto entre ambos sexos. Los hombres disfrutan de mayor autonoma en el trabajo, especialmente en cuanto a los aspectos temporales (eleccin de das libres o de vacaciones, del momento de disfrutar una pausa, etc.). El estatus ocupacional marca bastantes diferencias entre ambos gneros; en las ocupaciones profesionales, donde trabajan mayor porcentaje de mujeres, es donde hay ms diferencia entre la autonoma temporal de ellos y ellas.
La divisin sexual del trabajo en las empresas favorece que las mujeres se concentren en sectores productivos y puestos de trabajo caracterizados por: Exigencias referidas a posturas mantenidas, estticas o dinmicas: puesto de secretariado ante pantalla de visualizacin de datos, cajera de supermercado, azafata de congreso
Exigencias de posturas forzadas y mantenidas durante tiempo: labores de enlucido y pulido de suelos, otras labores de limpieza. Movimientos rpidos y precisos: procesadora de datos, auxiliar administrativo. Ciclos cortos y repetidos: operadora en cadenas de envasado de productos de alimentacin. Altas exigencias de atencin, especialmente de tipo visual, tctil: secretariado, auxiliar administrativo, mecangrafa, cajera. Fuerza fsica en determinadas labores: auxiliar de clnica para el movimiento de pacientes encamados, auxiliar para atencin a la tercera edad. Estas demandas de los puestos marcan las diversidades en enfermar por alteraciones steo-musculares entre hombre y mujeres. Encontramos una mayor presencia femenina en los sectores: Servicios: sanitario (DUE, auxiliares de clnica), educativo (maestras), servicio domstico, banca/oficinas/administracin pblica (administrativas y auxiliares), asistencia social, ayuda a domicilio, limpieza, comercio y hostelera (dependientas, cajeras, camareras de piso, ctering), cajeras, telemarketing, call-centers, dependientas, etc. Industria: textil y calzado, electrnica y electrodomsticos, alimentacin, varias industrias manufactureras (costureras, operarias de montaje, de envasado, etc.). Operaria armando una caja de cartn sobre una cinta sin fin en un puesto de trabajo de lnea de una cadena de montaje Cuando las mujeres ocupan puestos tradicionalmente masculinos, el medio de trabajo no siempre se adapta a las especificidades antropomtricas y de capacidad de trabajo fsico de las mujeres. Las herramientas,
mquinas y equipos, el plano de trabajo, la disposicin de los elementos, estn realizados bajo patrones masculinos y los percentiles o personas que entraran en ese diseo, sigue la pauta masculina, por lo que las mujeres pueden sufrir posturas forzadas para adaptarse a los puestos diseados para varones. Las mujeres son, en general, ms bajas, tienen menos fuerza, sus manos son ms pequeas y sus brazos ms cortos, adems, en situaciones de embarazo, aumenta el tamao de su vientre, lo que imposibilita el acercamiento en mobiliarios no adaptados. El uso de herramientas demasiado grandes o pesadas provoca posturas de agarre incmodas o forzadas de la mueca y los dedos, sobrepresin de distintas zonas de la mano. Una silla de altura inadecuada o estanteras demasiado altas pueden causar una constante sobresolicitacin en los mismos tendones o articulaciones, incluso aunque el problema no sea observable a simple vista. Cuando se estudia el trabajo de las mujeres, con el objetivo de identificar y medir sus riesgos, debe recordarse que: Condiciones de trabajo diferentes implican factores de riesgo diferentes: distintas tareas, distinta interaccin persona/puesto, distinta duracin de la exposicin al riesgo. Las diferencias biolgicas obligan frecuentemente a adoptar posturas forzadas y realizar sobreesfuerzos, debido a la falta de adaptacin ergonmica de los puestos, mobiliario y equipos. La combinacin de rol familiar y laboral, especialmente en las trabajadoras con personas dependientes a su cargo, favorece la acumulacin de la fatiga. Cuando trabajan juntos hombres y mujeres suele haber una divisin, formal o no, de las tareas en funcin del sexo. Esto genera que aparezcan riesgos diferentes entre mujeres y hombres, ocasionando distintos tipos de molestias y daos entre unos y otras. La biologa de la mujer, junto a su edad, le hace ms susceptible a la accin de diversos riesgos laborales, implicados con problemas steo-musculares.
CAPTULO CUATRO EMBARAZO factor especfico y temporal que debe ser concretamente evaluado por su susceptibilidad al dao por las exposiciones en el puesto de trabajo
El artculo 26.1 de la Ley de Prevencin de Riesgos Laborales prev que la evaluacin de los riesgos a que se refiere el artculo 16 de esta misma ley deber comprender la determinacin de la naturaleza, el grado y la duracin de la exposicin de las trabajadoras en situacin de embarazo o parto reciente, a agentes, procedimientos o condiciones de trabajo que puedan influir negativamente en la salud de las trabajadoras o del feto, en cualquier actividad susceptible de presentar un riesgo especfico. La Directiva 92/85/CEE hace un listado no exhaustivo en su Anexo I de los agentes, procedimientos y condiciones de trabajar para realizar la evaluacin en los supuestos de exposicin a los mismos por trabajadoras que hayan dado a luz o en perodo de lactancia. La finalidad de este tipo de evaluaciones no es slo la de detectar posibles incidencias sino la de buscar las alternativas a dichas incidencias negativas: As, dicho Anexo I, enumera en una lista no exhaustiva, es decir, como ejemplificativa, los agentes, procedimientos y condiciones de trabajo siguientes. Entre los agentes seala: 1. Los fsicos, cuando se considere que puedan implicar lesiones fetales y/o provocar un desprendimiento de la placenta en particular: a. Los choques, vibraciones o movimientos; b. La manutencin manual de cargas pesadas que supongan riesgos, en particular, dorsolumbares; c. El ruido;
Las radiaciones ionizantes; Las radiaciones no ionizantes, El fro y calor extremos; Y los movimientos, posturas y desplazamientos, fatiga mental y fsica y otras cargas fsicas vinculadas a la actividad de la trabajadora;
2. Los biolgicos, donde se remite a los grupos de riesgo 2, 3 y 4 de la Directiva 90/679/CEE [refundida por la Directiva 2000/54/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 18 de septiembre, sobre la proteccin de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposicin a agentes biolgicos durante el trabajo] definidos en los trminos del artculo 2. d), en la medida que se sepa que dichos agentes o las medidas teraputicas que necesariamente traen consigo poner en peligro la salud de las mujeres embarazadas o del feto y siempre y cuando no figuren en el anexo 2 de la Directiva 92/85 (es decir, toxoplasma y virus de la rubola). A continuacin y para una mayor comprensin mostramos la clasificacin de los agentes biolgicos que aqu nos interesan: a. Agentes biolgicos del grupo 2, son aquellos agentes patgenos que pueden causar una enfermedad en el hombre y puedan suponer un peligro para los trabajadores siendo poco probable que se propaguen a la colectividad y existiendo generalmente profilaxis o tratamiento adecuados. b. Agentes del grupo 3, por el contrario, son aquellos que pueden causar una enfermedad grave en el hombre y presentan un peligro serio para los trabajadores, existiendo el riesgo de que se propaguen a la colectividad pero existiendo generalmente una profilaxis o tratamiento adecuados. c. Agentes biolgicos del grupo 4, son aquellos que igualmente causan una enfermedad grave en el hombre representando un serio peligro para los trabajadores, existiendo muchas probabilidades de que se propaguen a la colectividad, pero sin que exista generalmente profilaxis o tratamiento adecuados. 3. Y los qumicos, en la medida en que se sepa que suponen un peligro para las mujeres embarazadas y del feto y siempre que no figuren en el Anexo II (plomo y derivados
siempre que tales agentes sean susceptibles de ser absorbidos por el organismo humano). Se sealan: a. Las sustancias etiquetadas R 40, R 45, R46 y R 47, segn la denominacin otorgada por la Directiva 67/548/CEE, (incorporada a nuestro ordenamiento jurdico por el Real Decreto 363/1995 de 10 de Marzo de 1995 por el que se regula la Notificacin de Sustancias Nuevas y Clasificacin, Envasado y Etiquetado de Sustancias Peligrosas); b. Los agentes qumicos que figuran en la Directiva 90/394/CEE del Consejo, de 28 de junio de 1990, incorporada al Derecho espaol mediante el Real Decreto 665/1997, de 12 de mayo, sobre la proteccin de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposicin a agentes cancergenos durante el trabajo (BOE 24.05.1997); c. El mercurio y derivados; d. Los medicamentos antimitticos; e. El monxido de carbono y f. Los agentes qumicos peligrosos de penetracin cutnea formal Como procedimientos prev: Los industriales previstos en el Anexo I de la Directiva 90/394/CEE, [del Consejo de 28 de junio, relativa a la proteccin de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposicin a agentes carcingenos o mutgenos, incorporada por el RD 665/1997, de 12 de mayo, sobre la proteccin de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposicin a agentes cancergenos durante el trabajo.]; es decir: a. La fabricacin de auramina, trabajos que supongan la exposicin a hidrocarburos aromticos policclicos presentes en el holln, el alquitrn, la brea, el humo o los polvos de hulla; b. Los trabajos que supongan la exposicin al polvo, al humo, a las nieblas producidas durante la calcinacin y el afinado electrnico de las matas de nquel; c. Y el procedimiento con cido fuerte en la fabricacin de alcohol isoproplico.
Y finalmente, como condiciones de trabajo, contempla: 1. Los trabajos de minera subterrneos. En este apartado, mencin especfica merece la LPRL; por ser la norma que encauza la proteccin de la maternidad sobre la base del deber empresarial. Deber que viene a concretarse en una serie sucesiva de medidas preventivas a adoptar por el empresario y que de forma progresiva se desarrollan en los distintos apartados del artculo 26 de la citada Ley. En primer lugar debe ser la evaluacin de riesgos la que acredite que puestos o condiciones determinados en las que se desarrolla el trabajo presentan riesgos especficos para la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en perodo de lactancia. En este preciso momento es donde comienza la obligacin del empresario de tomar una serie de medidas de prevencin, en las que consiste la proteccin de la maternidad desde el campo de la seguridad e higiene. A. Medidas relativas a la adaptacin de las condiciones de trabajo. Ante la existencia de riesgos que supongan un peligro para el embarazo o lactancia de las trabajadoras, el empresario deber optar en principio- por una adaptacin de las condiciones de trabajo o del tiempo de trabajo de la mujer afectada, salvo que se trate de actividades prohibidas a las que posteriormente nos referiremos, mientras duren estas circunstancias de las mujeres trabajadoras. As, pues, se trata de dos grandes bloques de medidas, que lo sern de carcter temporal y que hay que ver de modo escalonado como pueden cumplirse: 1. Ajuste de las condiciones de trabajo (tanto fsicas como jurdicas) a la situacin de la mujer trabajadora, 2. Modalizacin del tiempo de trabajo, con especial incidencia en la prohibicin de trabajo nocturno. En este mismo sentido, el art. 26.2 LPRL prev la posibilidad de que dichas medidas incluyan, cuando sea necesario, la no realizacin de trabajo nocturno o a turnos. Igualmente el artculo 36.4 ET dispone, en su segundo apartado, que los trabajadores a los que se reconozcan problemas de salud ligados al hecho de su trabajo nocturno tendrn derecho a ser destinados a un puesto de trabajo diurno que
exista en la empresa y para el que sean profesionalmente aptos. A esto se aade que algunos convenios colectivos prevn disposiciones tendentes a garantizar a las mujeres embarazadas la no prestacin de servicios de noche. B. Medidas de cambio de puesto de trabajo: movilidad funcional. Puede ocurrir que este inicial paquete de medidas no resulte posible o suficiente. En este caso, la LPRL prev un segundo grupo de actuaciones, o medidas que se han visto afectadas por la Ley 39/1999, de 5 de noviembre, de conciliacin de la vida laboral y familiar de las personas trabajadoras desarrollado por el RD 1251/2001, de 16 de noviembre: Hasta ahora se prevea que el mdico de la Seguridad Social que estuviera asistiendo a la mujer trabajadora poda certificar que, pese a los cambios operados en los trminos sealados con anterioridad, la situacin resultaba negativa para la mujer trabajadora, en cuyo caso deba dirigirse al empresario para que la trabajadora pasara a desempear temporalmente un puesto de trabajo o funcin diferente y compatible con su estado. Con la nueva ley, no basta que el mdico de familia haga tal indicacin al empresario, sino que ahora se exige que lo hagan los Servicios Mdicos del INSS o de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales (de aqu en adelante MATEPS), con el informe mdico del Servicio Nacional de Salud que asista facultativamente a la trabajadora. En todo caso, se aade un trmite de control sobre la anterior regulacin. En estos casos, como ya deca la norma, la mujer deber desempear un puesto de trabajo o funcin diferente y compatible con su estado: parece claro que se trata de una obligacin de inexcusable cumplimiento por ambas partes. A tal efecto, pues, el empresario, a la vista de los informes tcnicos habr de determinar, previa consulta, parece que preceptiva pero no vinculante (salvo que mediante pacto de empresa o convenio colectivo se disponga dicha vinculatoriedad) con los representantes de los trabaja28
dores, la relacin de puestos de trabajo exentos de riesgos a estos efectos. No parece que tenga que ser una determinacin a priori y general para cualquier mujer embarazada, sino que habr de darse atendiendo a las concretas condiciones y particularidades de la mujer que demanda o precisa otro puesto de trabajo, al margen de que estas soluciones pueden ir creando una suerte de expectativas para posteriores situaciones, siendo de resaltar que los convenios colectivos pueden en esta materia desempear un importante papel de precisin. La LPRL se pronuncia inicialmente porque los movimientos de puesto de trabajo tengan lugar en el entorno del grupo o categora profesional, de ah la referencia a que los cambios se lleven a cabo de conformidad con las reglas y criterios que se apliquen en los casos de movilidad funcional (art. 39 ET), la retribucin a percibir debera ser la acorde al puesto desempeado. La ley no menciona, en orden a los posibles cambios de puesto de trabajo de la embarazada o en perodo de lactancia, la posibilidad de una movilidad geogrfica, que acompaara a la sealada movilidad funcional, para aquellos supuestos en los que la empresa careciera de puesto de trabajo exento de riesgo en el centro de trabajo en que desempea sus servicios la trabajadora, pero s contara con el mismo en otro centro de trabajo, que pudiera incluso estar ubicado en otra localidad. La cuestin es importante porque de admitirse como posible tal movilidad geogrfica parece que procedera con carcter preferente a la suspensin del contrato a la que a continuacin nos referiremos. Habr que estar a futuros pronunciamientos jurisprudenciales, siendo, no obstante, de resaltar que algunos convenios colectivos limitan la movilidad al centro de trabajo en el que la trabajadora viniera desempeando su actividad laboral. C. Suspensin del contrato de trabajo: prestacin econmica de riesgo por embarazo. La LPRL no contemplaba el caso extremo de que no existiera o no se pudiera dar ninguna de las anteriores alternativas (la Directiva 92/85/CEE sealaba que la mujer estara dispensada de trabajo durante el perodo necesario de conformidad con la legislacin o prctica nacional): Por lo que si no se haban hecho previsiones especiales el tema se solventaba con la suspensin del contrato por IT derivada de riesgos comunes, por lo que la trabajadora pasa29
ba a percibir la prestacin econmica de IT en los mismos trminos, cuanta y responsabilidades que la general prevista para tales supuestos. Esta laguna normativa ha sido atendida por la Ley 39/1999 que ha introducido en el artculo 45 ET una nueva causa de suspensin del contrato de trabajo: el riesgo de embarazo, prestacin econmica que consiste en un subsidio equivalente al 75 % de la base reguladora de contingencias comunes, prestacin cuyo pago corresponde a la Entidad Gestora, naciendo el da en que se inicie la suspensin del contrato de trabajo por el sealado riesgo de embarazo. Segn el nuevo art. 26.3 LPRL cuando dicho cambio no resulte tcnica u objetivamente posible (razn empresarial) o no pueda razonablemente exigirse por motivos justificados, podr declararse el paso de la trabajadora afectada a la situacin de suspensin del contrato de trabajo por riesgo de embarazo y durante el perodo necesario para la proteccin de su seguridad o de su salud sobre el procedimiento y sobre la certificacin mdica acerca de la existencia de riesgo durante el embarazo de trabajadoras por cuenta ajena, que ha de expedirse por los servicios mdicos de la Entidad Gestora correspondiente o de la MATEP. Tal suspensin persistir mientras se mantenga la imposibilidad de reincorporarse a su puesto de trabajo anterior o a otro puesto compatible con su estado. O lo que es lo mismo, que esta situacin tendr como tope mximo el da que se inicie la suspensin del contrato por maternidad o la fecha de reincorporacin de la mujer a su puesto anterior o a otro compatible con su estado (art. 134 LGSS, en su nueva redaccin). La LPRL extiende los anteriores derechos a las situaciones de lactancia slo en el caso de que las condiciones de trabajo pudieran influir negativamente en la salud de la mujer o del hijo y tambin con la exigencia de que el mdico de la Seguridad Social que asista a la mujer trabajadora lo certifique. Parece obvio que este derecho slo puede ser disfrutado por la madre, ya que, aunque no se haga la precisin, la LPRL se refiere a la lactancia natural. Cabe agregar que la duracin de este derecho no tiene que someterse al plazo de los nueve meses a que alude el artculo 37.4 ET, aparte de que la misma ley no fija plazo concreto, como tampoco la Directiva.
B. Actividades prohibidas. En el panorama internacional, la OIT ha regulado la adopcin, entre otras, de las siguientes prohibiciones relativas a la ocupacin de mujeres embarazadas o que hubieran dado a luz en actividades que comportan riesgo para su salud o seguridad: Las mujeres no pueden trabajar en la reduccin, manipulacin, etc, con cinc y plomo (Recomendacin nmero 4, 1919). La mujer embarazada o lactante no debe ser empleada en trabajos que impliquen contacto con benceno (Convenio nmero 136, 1971) Limitacin del transporte manual de carga (Convenio nmero 127, 1967) Prohibicin durante el embarazo y las diez semanas siguientes al parto del transporte manual de carga, si a juicio del mdico puede comprometer la salud de la madre o del hijo (Recomendacin nmero 128, 1967). Prohibicin a las mujeres embarazadas o lactantes del trabajo nocturno y horas extraordinarias, as como los trabajos que impliquen levantar o empujar grandes pesos, que exijan un esfuerzo fsico excesivo, un equilibrio especial, o la utilizacin de mquinas de trepidacin. En caso de estar empleada habitualmente en un trabajo considerado peligroso, la mujer debera tener derecho a ser transferida, sin reduccin de salario, a otro trabajo que no sea perjudicial para su estado (Recomendacin nm. 95, 1952). Aunque la LPRL no se refiere de manera expresa a la posible existencia de actividades prohibidas para la mujer embarazada o en perodo de lactancia el art. 19.b) del RD 1251/2001, de 16 de noviembre, por el que se regulan las prestaciones econmicas del sistema de la Seguridad Social por maternidad y riesgo durante el embarazo, establece que podr anularse o suspenderse el derecho de prestacin econmica si durante esta situacin realiza trabajos incompatibles con su estado. La que si contiene tal previsin es la Directiva 92/85/CEE, relativa a la aplicacin de medidas para promover la mejora de la salud y la seguridad en el trabajo de la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en perodo de lactancia, cuyo artculo 6 recoge la prohibicin de realizacin de aquellas actividades que supongan su exposicin a agentes o condiciones de trabajo que entraen un peligro para su salud y seguridad y por deriva31
cin para la del feto o hijo lactante. Estos agentes o condiciones de trabajo se recogen en el Anexo II en una lista no exhaustiva, o lo que es lo mismo, ejemplificativa. En cuanto a la normativa de mbito nacional y, no obstante la falta de previsin expresa en la LPRL, el artculo 7 RD 53/1992, de 24 de enero, derogado por el RD 783/2001 de 6 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre proteccin sanitaria contra las radiaciones ionizantes dispone que las mujeres en perodo de lactancia no podrn desempear trabajos que supongan un riesgo significativo de contaminacin, debiendo asegurarse una vigilancia adecuada de la posible contaminacin radioactiva de su organismo. Por su parte, el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la proteccin de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposicin a agentes biolgicos durante el trabajo establece en su artculo 4 que la evaluacin de riesgos se efectuar teniendo en cuenta en particular: El riesgo adicional para aquellos trabajadores especialmente sensibles en funcin de sus caractersticas personales o estado biolgico conocido, debido a circunstancias tales como patologas previas, medicacin, trastornos inmunitarios, embarazo o lactancia. Conviene observar que la Gua Tcnica para la evaluacin y prevencin de los riesgos relacionados con la exposicin a agentes biolgicos, le dedica el Apndice 4 al caso de las trabajadoras embarazadas y en perodos de lactancia. 5. Otras cuestiones Finalmente, hay que sealar que el artculo 26.5 LPRL recoge el supuesto de permiso retribuido para exmenes prenatales y tcnicas de preparacin al parto, previo aviso al empresario y siempre que se justifique y demuestre la necesidad de su realizacin dentro de la jornada de trabajo (procede del artculo 9 de la Directiva 92/85/CEE). En todo caso, y tal y como recoge el artculo 37.3. f) ET, no se trata de cualquier tiempo, sino del tiempo indispensable (uso no abusivo del derecho, que en estos casos acaba volvindose contra la propia mujer, segn la experiencia demuestra), y que se recoge ya en bastantes convenios colectivos. Por lo dems, el despido durante el
perodo de suspensin del contrato de trabajo por maternidad, riesgo durante el embarazo, adopcin o acogimiento o el de las trabajadoras embarazadas desde la fecha de inicio del embarazo hasta el comienzo del perodo de suspensin del contrato por maternidad es nulo (art. 55.5 ET), salvo que se declare la procedencia del despido por motivos no relacionados con el embarazo o con el ejercicio del derecho a los permisos y excedencias sealados. Por otra parte, es necesario destacar que, durante el embarazo se producen en el organismo de la mujer una serie de cambios fisiolgicos, algunos de los cuales estn relacionados con la carga de trabajo, como son los referentes al sistema cardiocirculatorio y a las modificaciones endocrinas y metablicas. Estas alteraciones, si bien no son factores de riesgo en s, pueden suponer una sobrecarga para la mujer trabajadora, y debido a las condiciones de trabajo, convertirse en factor de riesgo. A nivel endocrino, lo ms destacable es la aparicin del cuerpo lteo que se encarga de alimentar al feto durante las primeras semanas de gestacin, del aumento del tamao y del peso del tero. La mujer embarazada sufre modificaciones cardiocirculatorias a lo largo de su embarazo; las principales alteraciones estn relacionadas con el aumento de los siguientes factores: Pulso: de 10 a 15 latidos por minuto. Volumen sanguneo: de un 25-45% como media. Riego sanguneo: en los riones, la piel y el tero. Presin venosa en la regin plvica y en las piernas, principalmente por presin mecnica del tero y feto sobre las venas ilacas y cava. Volumen minuto cardaco. Puede concluirse, segn Gonzlez-Merlo, que durante la gestacin existe una sobrecarga funcional para el corazn que la mujer normalmente supera, pero que, si el corazn est trabajando fuera del embarazo en el lmite de su capacidad funcional, la sobrecarga gravdica puede hacerle desfallecer. En cuanto al metabolismo, existen modificaciones en el metabolismo basal, y en el consumo de oxgeno (incremento del 20% y entre el 2030% respectivamente).
Al realizar un esfuerzo fsico considerable, hay un compromiso de todo el organismo, por lo que tambin se ver afectado el tero y el feto. Este esfuerzo hace que aumente el flujo de la sangre que va a los rganos implicados en el ejercicio; es decir, a los msculos y al corazn; disminuyendo en otras zonas del cuerpo como en la piel y en las vsceras, lo que implica un descenso de aporte sanguneo al tero. En condiciones normales, no hay afectacin fetal, pero s cuando el esfuerzo es muy grande o cuando existe compromiso fetal. Por tanto, trabajos que impliquen esfuerzos fsicos mantenidos y constantes, perjudican gravemente a la trabajadora o su descendencia, por lo que, como hemos comentado, la evaluacin de riesgos, tras la comunicacin de su situacin por la trabajadora, debe evidenciar tal situacin, para que el empresario ponga en prctica las medidas a las que est obligado. La tasa cardiaca aumenta, as como el flujo sanguneo que se distribuye a aquellos rganos que trabajan, como son los msculos y el corazn y disminuye en la piel y en el rea esplcnica. La actividad simptica causa dilatacin de los vasos sanguneos en msculos y constriccin en las vsceras y en la piel. Se supone, pues, que el ejercicio fuerte reduce el flujo sanguneo hacia el tero. Este proceso se ver agravado cuando adems de existir una carga fsica elevada, la tarea se desarrolle en un ambiente trmico elevado. A medida que progresa el embarazo, la mujer est menos capacitada para realizar ejercicios fsicos, as como para levantar pesos, subir escaleras, etc., puesto que el gasto cardaco, las pulsaciones y el consumo de oxgeno es mayor que en caso de no existir embarazo. Parece ser que tambin aumenta la frecuencia cardiaca del feto, pero sin consecuencias negativas para el mismo. Si hay un incremento en el nivel de lactatos en plasma y si tambin aumenta en el feto por hipoxia intrauterina, el feto tendra ms dificultad para descargar el lactato a la madre y puede acumularse en el feto. En este
caso, podra darse una afectacin del cerebro fetal; el ejercicio materno aumentara, en este caso, la posibilidad de dao cerebral. Las consecuencias que tiene la postura sobre el feto son las siguientes: La mujer embarazada que trabaja de pie suele tener nios con menor peso; estos nios pueden pesar unos 200 gramos menos que los de las mujeres que no trabajan o lo hacen en posicin sentada. Las mujeres que trabajan sentadas no slo tienen bebs ms grandes, sino que tienen menos riesgo de sufrir un parto de feto muerto. Se pueden dar prdidas de sangre, especialmente en el primer y segundo trimestre del embarazo, en posturas de pie ms que en trabajo sentado. De los numerosos estudios realizados sobre este tema, las principales conclusiones a las que se ha llegado sobre la carga de trabajo y la mujer embarazada son las siguientes: El manejo de cargas pesadas retarda el crecimiento del feto. Las mujeres que realizan un trabajo pesado ganan menos peso y tienen nios ms pequeos que las que tienen un trabajo ligero. Las mujeres que descansan unos ocho das antes del parto tienen nios ms grandes (200 gramos ms que los de mujeres que no descansan). El manejo de cargas y las posturas forzadas aumentan el porcentaje o la probabilidad de sufrir abortos espontneos y partos prematuros. Al realizar trabajos pesados se pueden dar casos de hipertensin, en la mujer, asociada al embarazo. En trabajos pesados, la placenta pesa menos que en casos de trabajo moderado. Una carga excesiva puede provocar en el feto problemas cardiovasculares y defectos en el sistema nervioso central. A pesar de que existen pocos estudios referentes a la influencia que puede tener la carga de trabajo sobre la fecundacin, en la mayora de los casos se parte de las disfunciones menstruales que aparecen en atletas o gimnastas. Los efectos observados en el sistema reproductor, en los trabajos en los que se requiere un esfuerzo fsico importante, son menarquia, irregularidades menstruales, alteracin del ciclo menstrual, amenorrea, oligo35
menorrea y defectos en la fase luteica. Estas alteraciones son reversibles, aunque no se conocen los efectos a largo plazo. Los especialistas opinan que el hecho de trabajar con un alto grado de fatiga disminuye la fertilidad, en especial, cuando el trabajo se desarrolla en horas desfavorables (trabajo pesado + muchas horas + poco descanso). La mujer embarazada sufre una serie de cambios fisiolgicos que la hacen ms susceptible a los estresores fsicos y mentales. Las consecuencias negativas de estos estresores varan en funcin de la constitucin, la resistencia y la adaptacin que tenga cada trabajadora, pero cuando se producen, aparecen preferentemente en el ltimo trimestre del embarazo, pues van agravndose a medida que avanza la gestacin. En general, las causas que estn implicadas en la aparicin de estos tipos de consecuencias son bastantes similares y suelen ser la realizacin de esfuerzos, la adopcin de posturas forzadas, los escasos tiempos de descanso y la repeticin de un determinado esfuerzo. Los efectos de una sobrecarga de trabajo en la mujer embarazada pueden agruparse en tres grandes bloques: patologa osteomuscular, patologa vascular y estrs. Patologa osteomuscular Las consecuencias ms estudiadas que se dan en la mujer a causa del embarazo son las de tipo osteomuscular. Los puestos de trabajo no estn diseados, en principio, para las mujeres embarazadas, lo que puede acarrear malas posturas y/o posturas forzadas y sobreesfuerzos, dentro del puesto o para los alcances de los elementos que se desean manejar en ese puesto. Por ejemplo, las mesas de trabajo, si son rectas en todos los con36
tornos, no permiten que la trabajadora pueda aproximarse lo suficiente para evitar que su espalda est encorvada o sus brazos extendidos flotando para acceder a los elementos de la mesa que precisa para desarrollar las tareas asignadas.
Las posturas forzadas o aquellas mantenidas demasiado tiempo y el manejo de cargas constante suelen producir las patologas osteomusculares. En la mujer embarazada se ha de sumar el hecho de que ha de soportar un sobrepeso debido a su propio embarazo. Hay que tener en cuenta que el volumen abdominal constituye un obstculo tanto para la adopcin de una buena postura como para el alcance de objetos y la movilidad de la persona. Las dimensiones corporales y el peso aumentan considerablemente en un perodo de tiempo relativamente corto; el abdomen aumenta por trmino medio unos 0,38 cm. y la media de peso ganado es de unos 12,5 Kg. Esta ganancia de peso est centrada en la parte anterior del cuerpo con lo que se produce un desplazamiento del centro de masas. Hay que tener muy en cuenta que estas medidas pueden ser notablemente superiores en los embarazos mltiples. La carga se tiene que manejar con los brazos ms separados del cuerpo y no pegados al abdomen (que alberga al feto), lo cual, distorsiona el punto de gravedad para el manejo
del peso y adems potencia el esfuerzo en los brazos. Al trabajar frente a una mesa, la trabajadora debe permanecer ms alejada y aumenta su fatiga por tener los brazos flotantes. En el tercer trimestre de embarazo hay una reduccin de la fuerza mxima para empujar y tirar de las cargas debido, por un lado, a la reduccin de la fuerza muscular y, por otro, a la dificultad de adoptar una postura adecuada para aplicar la fuerza. Una de las principales patologas osteomusculares que presentan las mujeres embarazadas es la lumbalgia. Los dolores de espalda, en especial a nivel lumbar, son uno de los problemas laborales ms frecuentes. En el caso que nos ocupa, a medida que avanza la gestacin, aumenta el dolor lumbar que puede ser debido, por un lado, a factores individuales y, por otro, a factores relacionados con el trabajo. En cuanto a los factores individuales destacan la mala postura, la distensin muscular y el exceso de peso. Durante el embarazo se produce un aumento de la lordosis lumbar y de la cifosis cervical de forma progresiva, lo que se traduce en un cambio del centro de gravedad de la persona. Para compensar esta situacin, hay un cambio postural que implica una contractura de los msculos espinales. Debido a un aumento de liberacin de la relaxina por el cuerpo lteo, en especial durante el primer trimestre del embarazo, se produce una distensin de la musculatura abdominal y de los ligamentos plvicos. As mismo, se produce una relajacin del ligamento longitudinal posterior, que puede favorecer la aparicin de hernias discales. Por otro lado, para compensar la mayor movilidad de las articulaciones, se produce una contraccin muscular que desembocar en una mayor fatiga. Otro de los factores que contribuyen al dolor de espalda es la postura que tiene que adoptarse debida a la mayor distancia que existe entre la persona y el plano de trabajo. Cuando el plano de trabajo est a la misma altura que el abdomen de la persona, sta se ve obligada a separarse del mismo y a echar las caderas hacia atrs lo que produce una flexin del tronco, que
supone una sobrecarga biomecnica en la columna vertebral y, sobre todo, en el bajo de la espalda, e incluso una elevacin y tensin de los brazos. De todo ello se deduce que es contraproducente el manejo de cargas pesadas de forma continuada durante el perodo de gestacin. Los factores relacionados con el trabajo son el esfuerzo fsico, la carga esttica de trabajo (postura de pie o sentado de forma prolongada), la carga dinmica (levantamiento, manejo de pesos, rotacin del tronco, etc.). Todo ello est a su vez relacionado con el tipo de tarea, el mtodo de trabajo y el diseo del puesto de trabajo. La fatiga es, adems, un agravante del dolor de espalda en caso de que se d una lumbalgia. Ya hemos visto que se produce una inestabilidad y desequilibrio por el cambio del centro de gravedad. Esto puede provocar riesgo de cadas, especialmente en el manejo de pesos o al intentar alcanzar objetos situados en posiciones altas. Patologa vascular Un trastorno habitual que se da durante el embarazo es el de la estasis venosa, como resultado a esta situacin, aparecen edemas y varices en las extremidades inferiores. La estasis venosa se ve agravada tanto en el caso en el que el trabajo se desarrolle en postura de pie, por sobrecarga en las vlvulas venosas y por el aumento de la presin intrabdominal que dificulta el retorno venoso, como en el caso en que se deba permanecer largo rato en posicin sentada, por compresin venosa en la regin suprapopltea. Estrs Entendemos el estrs como el fracaso a la adaptacin fsica y mental ante una situacin negativa, es decir, que las personas no consiguen afrontar con xito las presiones del entorno. Se sabe que en un estado de estrs se producen una serie de reacciones fisiolgicas que pueden influir en el embarazo debido a la reaccin multihormonal que se produce; por ejemplo, el aumento de la liberacin de catecolamina produce un aumento de la presin sangunea y de la irritabilidad uterina (lo que causa cambios cervicales) y disminuye la funcin placentaria. As mismo, se produce un deterioro en la circulacin tero-placenta y un incremento de la actividad uterina. Adems, en situaciones de estrs, la persona
puede alterar sus hbitos de conducta aumentando, por ejemplo, el consumo de sustancias como el alcohol, el caf, el tabaco, etc., que pueden por s mismas estar relacionadas con ciertas alteraciones reproductivas. Todo ello hace que sea difcil establecer una relacin directa entre el estrs psquico y dichas alteraciones. Las causas de estrs pueden ser debidas al propio embarazo (preocupacin por daar el feto, asumir responsabilidades econmicas y familiares, aumento de peso y prdida de la figura, etc.), al trabajo domstico que puede distar mucho de ser ameno y gratificante y al trabajo fuera de casa. En todos estos casos existen estresores fsicos y psquicos. As como los estudios realizados sobre la carga fsica elevada y la fatiga coinciden en sealar que stas pueden ser causas de estrs, las investigaciones sobre los efectos que produce el estrs psquico debido al trabajo en el embarazo son muy limitadas y, adems, se encuentran con el problema aadido de tener que aislar debidamente aquellas variables que se deben slo al trabajo, de manera que se eviten los sesgos en los resultados. Las consecuencias ms estudiadas en relacin con los estresores debidos al trabajo son el aborto espontneo, la edad gestacional (se considera un feto pretrmino cuando el alumbramiento se produce antes de las 37 semanas de gestacin) y el peso del nacimiento. El bajo peso puede ser debido tambin a un parto prematuro o a un retraso en el crecimiento intrauterino. Hasta el momento existen muy pocos estudios para comprobar la relacin entre el estrs psquico y el aborto espontneo y adems no se han obtenido resultados que permitan establecer dicha relacin; un trabajo estresante no parece estar asociado a un aumento en el riesgo de aborto espontneo por s solo, sino relacionado con otras variables. En cuanto al parto prematuro, parece ser que es ms frecuente en mujeres que trabajan en el turno de noche y puede duplicarse en caso de elevados niveles de fatiga fsica y mental debida al trabajo. La relacin entre fatiga y bajo peso es la ms evidente, habindose demostrado que existe una disminucin media del peso feto de unos 200 gramos en casos de fatiga elevada, trabajo en cadena y jornadas laborales de ms de 40 horas semanales.
Medidas preventivas Es importante resaltar que el hecho de realizar un trabajo fuera de casa no comporta, en s, un factor de riesgo para el embarazo siempre y cuando las condiciones de trabajo sean las adecuadas. Hay que procurar hacer un anlisis de las mismas para cada caso y ver la frecuencia y envergadura de las cargas, el nmero de horas trabajadas, si se trabaja a turnos o no, la sobrecarga debida al trabajo en casa, como por ejemplo, el tener nios pequeos, etc. Todo ello se incluye en la evaluacin de riesgos especfica de puesto donde trabaja una mujer embarazada. Hay que tener en cuenta que durante el embarazo hay ms dificultad en realizar determinadas actividades que se desarrollan, de forma habitual, tanto en el mundo laboral, como en casa. Entre las que se encuentran las siguientes: Subir escaleras. Alcanzar objetos situados en estanteras altas. Trabajar sentado en una mesa. Coger cosas del suelo. Permanecer de pie. Manejar pesos. Realizar tareas de la casa (planchar, llevarla compra, fregar el suelo, etc.).
Dado que es imposible evitar los cambios estructurales y fisiolgicos que se producen en la mujer durante el perodo gestacional, lo ms adecuado es adaptar el puesto de trabajo a las necesidades de la mujer trabajadora y completar esta accin siguiendo una poltica preventiva basada en la educacin y adiestramiento en hbitos de salud (parte de la vigilancia de la salud) de las personas, siguiendo las siguientes pautas: Ensear a las personas a adoptar una postura correcta y evitar posturas forzadas o extremas al realizar la tarea, as como ensear a manejar las cargas de una forma adecuada. El hecho de practicar con regularidad algn tipo de ejercicio o deporte aumenta la capacidad fsica de la mujer. Hay que comer sano y equilibrado y procurar no excederse en el peso. Ayudarse de medios auxiliares para el manejo de cargas.
En cuanto al diseo del puesto y la organizacin del trabajo es aconsejable seguir las siguientes recomendaciones: Es necesario poder adaptar el puesto de trabajo a la persona, especialmente en el caso de la mujer embarazada en la que se dan grandes cambios de necesidad de espacio, alcances, cambios posturales, etc. Se recomienda para trabajos manuales que la altura ms baja sea como mnimo el quinto percentil de altura del punto justo debajo del abdomen de la poblacin femenina. Se debe eliminar o reducir en lo posible la carga de trabajo, especialmente en lo que se refiere a manejo de pesos y posturas forzadas. Hay que disminuir el tiempo de exposicin a trabajos pesados y aumentar el nmero de pausas. Es aconsejable que la mujer embarazada pueda cambiar de posicin con cierta frecuencia. En caso de que la persona tenga distribuidas las tareas en distintos puestos o plantas en un edificio, se intentar ubicar, siempre que sea posible, todas las tareas en una sola planta y puesto, evitando desplazamientos innecesarios. Hay que informar a las trabajadoras de los posibles factores de riesgo existentes en sus puestos de trabajo. Se debe informar de las medidas legales que existen a las que se puede acoger la mujer embarazada. Ya que el trabajo nocturno y a turno es un agravante de la carga de trabajo, es recomendable su reduccin o, incluso, la supresin del mismo, en caso necesario. Fomentar la aplicacin de la legislacin en aras a conciliar la vida laboral y familiar. As, permitir a la trabajadora embarazada acudir a las pruebas y cursos de preparacin al parto. Habilitar zonas de reposo con mobiliario adecuado que permita a la mujer embarazada tumbarse y levantar los pies. Facilitar tablas con ejercicios de relajacin para descargar la espalda y las extremidades.
CAPTULO CINCO EL ACOSO SEXUAL
El mismo queda definido por la Directiva 2002/73/CE como la situacin laboral en la que se produce cualquier comportamiento verbal, no verbal o fsico, no deseado y de ndole sexual, con el propsito de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo. Por tanto, en el acoso sexual se dan: Un comportamiento sexual de una o un conjunto de personas. Este comportamiento tiene que ser percibido como ofensivo para la persona sobre la que se da el mismo. Adems, la acosada (o el acosado) no desean tal actitud. Se utiliza una situacin de superioridad o compaerismo que repercute en las condiciones de trabajo, creando un entorno laboral hostil, intimidatorio o humillante. Est ntimamente ligado al concepto de acoso moral, que comprende todo comportamiento manipulador dirigido a un trabajador con el fin de menoscabar su integridad personal, profesional y moral, ya venga este comportamiento de un superior, de un subordinado o de un colectivo de trabajadores que persiguen tal fin. Las organizaciones velarn por evitar comportamientos de este tipo. Existen, por lo enunciado, dos tipos definidos de acoso sexual: El chantaje sexual: que es el acoso que ejerce un superior jerrquico con influencia en el empleo y la retribucin de la victima acosada. El acoso ambiental: que se da en los centros en los que se ha fomentado o se permite y tolera comportamientos de acoso, as con lenguaje soez y fuera de tono, comentarios hirientes hacia el sexo del acosado, bromas pesadas, tocamientos obscenos La empresa comprometida con el control de esta lacra, debe fomentar y poner en prctica comportamientos como los que se enumeran, no exhaustivamente, a continuacin: Incentivar la declaracin de principios por la dignidad de los/as trabajadores/as. As, con manuales de buenas prcticas.
Consultar a las trabajadoras sobre su percepcin del acoso sexual en el puesto que ocupan. Perseguir con seriedad y rapidez cualquier situacin contrastada en la que quede patente un acosador sexual. Es recomendable establecer procedimientos internos que ayuden y enseen a utilizar los canales para evidenciar la situacin de acoso y a quien dirigirse con esta reclamacin: Representantes sindicales. Delegados de prevencin. Tcnicos de prevencin. Aplicar con rigor medidas disciplinarias para los acosadores, tratando de ayudarle en su problema con especialistas sobre el tema y separndole del puesto que le permita ejercer el acoso. Apoyar a las vctimas con programas de autoayuda para recobrar la dignidad perdida y que perciban que la empresa acta con inters en solucionar los casos de acoso. Tipificar y sancionar las conductas de acoso sexual. Al tratarse de un problema de salud laboral compete tambin al comit de seguridad y salud realizar las propuestas de acciones necesarias para la prevencin o tratamiento del problema.
CAPTULO SEIS PREVENCIN
Con carcter general, destacamos: El compromiso de las organizaciones pblicas y privadas que permita la conciliacin efectiva de la vida laboral y familiar: facilidad para la apertura de guarderas en centros de trabajo o polgonos industriales, reduccin de jornada y horarios de trabajo para padres con hijos al cargo. El fomento de polticas pblicas de ayudas fiscales para compatibilizar maternidad y trabajo fuera del hogar. El favorecer polticas pblicas y fomentar dentro de todas las organizaciones privadas la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres a la hora de disear los planes de carrera y ascenso. El fomento para que los estndares o normas de prevencin de una empresa proporcionen la proteccin adecuada para los trabajadores/as ms vulnerables, de cualquier sexo o edad, condicin o estado de salud permanente o transitoria. El fomento para que las normas de prevencin se adapten a las capacidades individuales de las personas sin distincin de gnero, pero s contemplando la especial sensibilidad en cada caso y situacin sea permanente o transitoria. El incentivo y el control para que la eleccin de los equipos de trabajo sea con un criterio ergonmico, es decir, teniendo en cuenta las caractersticas del colectivo que los va a usar, permitiendo que los trabajadores/as prueben y escojan los ms aptos para su trabajo. La promocin para que las trabajadoras, principalmente, sean incluidas en las actividades formativas y de sensibilizacin relacionadas con Trastornos Msculo Esquelticos (formacin continua). El incentivo para que los equipos y elementos del puesto, diseados generalmente para hombres, no condicionen el trabajo de las mujeres. Realizar pequeas adaptaciones ergonmicas del puesto. El favorecer la formacin en las tcnicas de manipulacin de cargas, junto con la formacin especfica con adiestramiento real. La accin de incentivar y controlar el cumplimiento de las normas y reglamentos de prevencin en la empresa para comprobar si suponen alguna discriminacin
sistemtica para las trabajadoras, incluyendo la readaptacin despus de una lesin, durante el tiempo de embarazo y lactancia u otras situaciones. La seleccin de los equipos de proteccin individual teniendo en cuenta las necesidades individuales que incluyen mujeres, y tambin hombres, fuera de la media. Control en las diversas organizaciones sobre las sustancias qumicas y agentes biolgicos con los que se trabaja y sus efectos sobre la fertilidad, el embarazo y la lactancia. Divulgacin entre las mujeres trabajadoras de fichas de seguridad qumica de los productos usados. A su vez, es fundamental que la evaluacin de riesgos de los puestos de trabajo contemple el factor diferenciador del trabajador que lo ocupa, con la especificidad de ser, mujer gestante, menor Elaboracin, en cada empresa, de una relacin de puestos de trabajo sin riesgo para la mujer embarazada y lactante, til para la necesidad de cambios de puesto de trabajo. Es importante que esta lista se realice con el acuerdo de los representantes de los trabajadores. Favorecer el contacto de las trabajadoras embarazadas con los especialistas en salud familiar y laboral para evaluar correctamente las situaciones posibles y destinar a la trabajadora con rapidez a las tareas que no puedan afectar a su estado ni al del feto o lactante. El fomento para que se cumplan las medidas de medidas relativas a la adaptacin de las condiciones de trabajo, medidas de movilidad funcional y suspensin del contrato de trabajo por riesgo por embarazo. Fomentar que las trabajadoras maltratadas y acosadas encuentren apoyo en sus centros de trabajo, donde juegan un importante papel las empresas y sus representantes legales, incluyendo procedimientos giles para resolver los presuntos casos de acoso y que, adems, preserven la intimidad de los implicados.
Con carcter especfico y remitindonos a las normas orientadas a la salvaguarda de la salud e integridad fsica de la mujer, con especial atencin a la proteccin del trabajo de la mujer embarazada o que haya dado a luz recientemente, vamos a realizar una sntesis de aquellas que, en el plano de la adopcin de medidas preventivas para con estas mujeres trabajadoras, ms destacan. La Convencin de la ONU sobre la eliminacin de todas las formas de discriminacin contra la mujer establece que los Estados Partes tomarn medidas adecuadas para prestar proteccin especial a la mujer durante el embarazo en los tipos de trabajos que se hayan probado puedan resultar perjudiciales para ella. Por su parte, la Comunidad Europea, a travs de la citada Directiva 92/85/CEE, se ha propuesto prevenir y mejorar la seguridad y salud en el trabajo de la mujer embarazada, parturienta o lactante, para lo que compele a los Estados miembros a que adapten las condiciones de trabajo y de tiempo vigentes en sus territorios a la particular situacin por la que coyunturalmente atraviesan estas mujeres. En cuanto al vigente panorama normativo nacional en la materia objeto de estudio, pueden avanzarse, con carcter esquemtico, las siguientes consideraciones: 1. La Legislacin espaola establece, respecto de los trabajos expuestos a radiaciones, que las mujeres en perodo de lactancia no han de desempear trabajos que supongan un riesgo significativo de contaminacin de radiaciones ionizantes, debiendo asegurarse una vigilancia adecuada de la posible contaminacin de su organismo. 2. La Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, atribuye a las Autoridades Sanitarias la labor de vigilancia de las condiciones de trabajo y ambientales que puedan resultar nocivas o insalubres durante los perodos de embarazo y lactancia de la mujer trabajadora, acomodando su actividad laboral, si fuese necesario, a un trabajo compatible durante los perodos referidos. 3. El Estatuto de los Trabajadores en su regulacin de las ampliaciones o limitaciones as como de la duracin de la jornada de trabajo y de los descansos cumple un papel muy importante en el marco de la proteccin de la salud de las mujeres trabajadoras en perodo de embarazo, posparto y lactancia ya que puede aprovecharse para satisfacer las exigencias que reclama la proteccin de la salud de estas mujeres (arts. 34, 36 y 37 del ET).
4. El Texto Refundido de la Ley de Infracciones y Sanciones de Orden Social establece como infraccin muy grave (art. 13.1) no observar las normas especficas en materia de proteccin de la seguridad y la salud de las trabajadoras durante los perodos de embarazo. 5. La Ley 39/1999, de 5 de noviembre, de conciliacin de la vida laboral y familiar de las personas trabajadoras, prev que en los supuestos de maternidad en los que, por motivos de salud de la madre o del feto, se hace necesario un cambio de puesto de trabajo o funcin y este cambio no sea posible, se declare a la interesada en situacin de riesgo durante el embarazo con proteccin de la Seguridad Social. 6. El Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social crea una nueva prestacin, la de riesgo durante el embarazo, con la finalidad de proteger la salud de la mujer trabajadora embarazada.
Violencia de GNERO Comunidad de Madrid El Decreto 256/2003, de 27 de noviembre, crea el Observatorio Regional de la Violencia de Gnero en la Comunidad de Madrid (Boletn Oficial de la Comunidad de Madrid de 11 de diciembre de 2003). La persistencia de desigualdades y discriminacin por razn de sexo, una de cuyas manifestaciones ms graves es la violencia que se ejerce contra las mujeres, hace necesario la creacin de un Observatorio de violencia de gnero en la Comunidad de Madrid, con la finalidad de poder hacer un seguimiento permanente de cuantas acciones se realicen en el mbito de la Administracin Regional encaminadas a este fin, as como para servir de rgano de estudio, propuesta e informe de dichos programas y de nuevas iniciativas tendentes a la erradicacin de este tipo de violencia. Dada la relevancia de las medidas a adoptar en el seno del Observatorio, que responden al profundo inters de esta Administracin autonmica por un tema de notorio impacto social, as como la posible implicacin de diferentes Consejeras, se atribuye la presidencia del mismo al Vicepresidente Segundo y Consejero de Justicia e Interior. El Observatorio Regional de la Violencia de Gnero, del que formalmente podemos decir que tiene su creacin a finales de 2003, momento en el que se instrumentaliz legalmente su creacin, tiene como misin fundamental el integrar las polticas que la Administracin Regional implemente en contra de la violencia de gnero. Principales medidas legislativas vigentes para promover la igualdad de gnero I Constitucin de 1978 La Constitucin Espaola, en sus artculos 10 y 14, establece el principio de respeto a la integridad y de igualdad como valores superiores del ordenamiento jurdico, y como derechos fundamentales la no discriminacin por razn de sexo.
II Normativa civil Ley 11/1981, de 13 de mayo, que contiene dos innovaciones jurdicas fundamentales tendentes a lograr la equiparacin jurdica entre marido y mujer: Una, en cuanto a la titularidad y ejercicio de la patria potestad, que ser a partir de ahora compartida, y Otra, respecto a la administracin y disposicin de los bienes del matrimonio. Ley 30/1981, de 7 de julio, que modifica la regulacin del matrimonio, su nulidad, separacin y divorcio. Introduce el divorcio basado en las causas que el Cdigo Civil contempla en el artculo 86. III Normativa penal Ley Orgnica 10/1995, de 23 de noviembre, que aprueba un nuevo texto de Cdigo Penal, que entr en vigor el 25 de mayo de 1996, donde destacamos que la legislacin penal, a diferencia de otros pases europeos, no recoge un tipo penal especfico para el acoso moral en el trabajo. No obstante existe una Doctrina bastante uniforme que entiende que el acoso moral en el trabajo puede encontrar encaje jurdico penal por va del tipo del artculo 173 de nuestro vigente Cdigo Penal, puesto en relacin al artculo 177 del mismo Texto Legal. Dichos preceptos estn incluidos en el Ttulo VII, referido a torturas y otros delitos contra la integridad moral, y castigan al que inflija a otra persona un trato degradante, daando gravemente su integridad moral produciendo, en el tipo especial del 177, lesin o dao a la vida, integridad fsica, salud, libertad sexual o bienes de la vctima. Es decir, el tenor literal del artculo 173 del Cdigo Penal en relacin al tipo especial del artculo 177 recoge los requisitos que los especialistas establecen para considerar que concurre lo que ahora se conoce como
mobbing o acoso moral en el trabajo y que son la existencia de un trato degradante y la existencia de un dao. Real Decreto 738/1997, de 23 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de Ayudas a las Vctimas de Delitos Violentos y contra la Libertad Sexual. Ley Orgnica 13/1995, de 18 de diciembre, de modificacin de la Ley Orgnica 1/1979, de 26 de septiembre, General Penitenciaria. Modifica la edad mxima de los menores que conviven con madres reclusas de 6 aos a 3 aos. Destaca la creacin de Unidades de Madres en los centros penitenciarios. Ley Orgnica 11/1999, de 30 de abril, de modificacin del Ttulo VIII del Libro II del Cdigo Penal, aprobado por Ley Orgnica 10/1995, de 23 de noviembre. Modifica el epgrafe del Ttulo VIII del Libro II, denominndose a partir de ahora Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales. Se ha denominado nuevamente al delito de agresin sexual consistente en acceso carnal por va vaginal o anal, como violacin, trmino que haba desaparecido de la redaccin del texto del Cdigo Penal de 1995. Se ha vuelto a introducir el delito de corrupcin de menores o incapaces. Se ha tipificado como delito el trfico de mujeres, menores e incapaces con fines de explotacin sexual. En relacin con el acoso sexual se definen nuevos tipos delictivos y se introduce la posibilidad de que el juez en sus sentencias prohba al reo aproximarse a la vctima o comunicarse con ella en los supuestos de delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden socioeconmico. Ley Orgnica 14/1999, de 9 de junio, de modificacin del Cdigo Penal de 1995, en materia de proteccin a las vctimas de malos tratos y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. En cuanto al Cdigo Penal se incluye la tipificacin como delito especfico de la violencia psquica ejercida con carcter habitual sobre las personas prximas. En cuanto a la Ley de Enjuiciamiento Criminal, las modificaciones persiguen el objetivo de facilitar la inmediata proteccin de la vctima en los delitos de referencia, mediante la introduccin de una nueva medida cautelar que permita el distanciamiento fsico entre el agresor y la vctima. IV Normativa administrativa Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, Texto Refundido de la Ley de Infracciones y Sanciones de Orden Social establece como infraccin muy grave
(art. 13.1) no observar las normas especficas en materia de proteccin de la seguridad y la salud de las trabajadoras durante los perodos de embarazo. V Normativa laboral Real Decreto 1424/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relacin laboral especial del Servicio del Hogar Familiar. Esta norma supuso para este colectivo profesional, formado casi exclusivamente por mujeres, la posibilidad de hacer valer sus derechos en la jurisdiccin social. Ley del Estatuto de los Trabajadores, Texto Refundido aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo. Esta ley reconoce entre los derechos bsicos de la trabajadora el derecho a la no discriminacin para el empleo por razones de sexo, el derecho a la igualdad retributiva, los permisos parentales, por maternidad, paternidad, lactancia, excedencia por motivos familiares. La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevencin de Riesgos Laborales. Se regula el conjunto de derechos y obligaciones derivados o correlativos del derecho bsico de las trabajadoras a la proteccin de la maternidad. La legislacin vigente sobre la proteccin del embarazo y de la maternidad se centra bsicamente en los agentes fsicos y qumicos: exposicin a benceno, a plomo, radiaciones ionizantes, etc., siendo en la actualidad muy escasa la referente a carga de trabajo. Se resaltan los aspectos referentes a carga de trabajo, que se mencionan en los distintos apartados de la legislacin actual: El Cap. lll. Art 26 de la presente Ley, trata de la Proteccin a la maternidad. Como resultado de la evaluacin de riesgos, el empresario deber adoptar las medidas necesarias para evitar la exposicin a riesgos en mujeres embarazadas y en perodos de lactancia, incluyendo, si es necesario, la no realizacin de trabajo nocturno y/o a turnos. Cuando estas medidas no sean aplicables, se facilitar una nueva tarea o puesto de trabajo compati52
ble con el estado de la mujer embarazada, hasta que sta pueda volver a su trabajo habitual. Si no hubiere ningn puesto compatible, la trabajadora puede ser destinada a otro grupo o categora, conservando el derecho al conjunto de retribuciones de su puesto de origen. Todas estas disposiciones son as mismo aplicables en el perodo de lactancia. Directiva del Consejo 92/85/CEE de 19 octubre relativa a la aplicacin de medidas para promover la mejora y la seguridad y de la salud en el trabajo, de la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en perodo lactante. La mujer embarazada, que haya dado a luz o en perodo de lactancia no debe realizar actividades que impliquen riesgo para su salud y/o seguridad o para la del feto; se hace referencia a los movimientos, las posturas, la fatiga mental y la fsica. No est obligada a realizar trabajo nocturno con posibilidad de traslado a trabajo diurno o de una dispensa de trabajo cuando el traslado no sea posible. Establece la prohibicin de despido por las posibles consecuencias perjudiciales sobre la salud fsica o psquica de la trabajadora; la obligatoriedad de un permiso de maternidad y la adaptacin de las condiciones o del tiempo de trabajo, si esto no fuera posible, el cambio de puesto de trabajo y en ltima instancia la dispensa de trabajo a la mujer afectada con arreglo a la legislacin nacional. Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mnimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Se especifica que las mujeres embarazadas y las madres lactantes debern tener posibilidad de descansar tumbadas en condiciones adecuadas. Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mnimas de seguridad y salud relativas a la manipulacin manual de cargas que entrae riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores. Artculo 7 RD 53/1992, de 24 de enero, derogado por RD 783/2001, por el que se aprueba el Reglamento sobre proteccin sanitaria contra las radiaciones ionizantes dispone que las mujeres en perodo de lactancia no podrn desempear trabajos que supongan un riesgo significativo de contaminacin, debiendo asegurarse una vigilancia adecuada de la posible contaminacin radioactiva de su organismo. Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la proteccin de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposicin a agentes biolgicos durante el trabajo, que establece en su artculo 4 que la evaluacin de riesgos se efectuar teniendo en cuenta en particular: El riesgo adicional para aquellos trabajadores especialmente sensibles en funcin de sus caractersticas personales o estado biolgico conocido,
debido a circunstancias tales como patologas previas, medicacin, trastornos inmunitarios, embarazo o lactancia. Conviene observar que la Gua Tcnica para la evaluacin y prevencin de los riesgos relacionados con la exposicin a agentes biolgicos, le dedica el Apndice 4 al caso de las trabajadoras embarazadas y en perodos de lactancia. Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliacin de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras. Introduce varios cambios legislativos con el objetivo de conseguir un equilibrio para favorecer los permisos por maternidad y paternidad sin que ello afecte negativamente a las posibilidades de acceso al empleo, a las condiciones del trabajo y al acceso a puestos de especial responsabilidad de las mujeres. Al mismo tiempo se facilita que los hombres puedan ser copartcipes del cuidado de sus hijos desde el mismo momento del nacimiento o de su incorporacin a la familia. Ley 33/2002, de 5 de julio, de modificacin del artculo 28 del Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores. Adopta una definicin de retribucin ms acorde con la que se utiliza en el seno de la Unin Europea, y supone de iure la eliminacin de toda discriminacin por razn de sexo, en cualquiera de los elementos o condiciones de la retribucin. V.B Seguridad Social La Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, atribuye a las Autoridades Sanitarias la labor de vigilancia de las condiciones de trabajo y ambientales que puedan resultar nocivas o insalubres durante los perodos de embarazo y lactancia de la mujer trabajadora, acomodando su actividad laboral, si fuese necesario, a un trabajo compatible durante los perodos referidos. Ley General de la Seguridad Social, Texto Refundido aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio, que crea una nueva prestacin, la de riesgo durante el embarazo, con la finalidad de proteger la salud de la mujer trabajadora embarazada. Prev que en los supuestos de maternidad en los que, por motivos de salud de la madre o del feto, se hace necesario un cambio de puesto de trabajo o funcin
y este cambio no sea posible, se declare a la interesada en situacin de riesgo durante el embarazo con proteccin de la Seguridad social. Ley 42/1994, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social. Introduce en la Ley General de la Seguridad Social un nuevo Captulo IV bis por el que se configura la proteccin de la maternidad como proteccin especfica distinta de la incapacidad temporal. Por esta misma ley se eleva el subsidio por maternidad al 100 % de la base reguladora correspondiente. Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliacin de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras. La novedad ms importante reside en la creacin de una nueva prestacin dentro de la accin protectora de la Seguridad Social, la de riesgo durante el embarazo, con la finalidad de proteger la salud de la mujer trabajadora embarazada. Real Decreto 1251/2001, de 16 de noviembre, por el que se regulan las prestaciones econmicas del sistema de la Seguridad Social por maternidad y riesgo durante el embarazo. Regula la prestacin por riesgo durante el embarazo que se concede a la trabajadora embarazada con contrato suspendido por no resultar posible al empresario realizar el cambio de su puesto de trabajo por otro compatible con su estado. Desarrolla reglamentariamente el disfrute a tiempo parcial de las 10 semanas de descanso por maternidad o las 16 por adopcin o acogimiento preadoptivo o permanente. V.B.I Empleo Ley 12/2001, de 9 de julio, de Medidas Urgentes de Reforma del Mercado de Trabajo para el Incremento del Empleo y la Mejora de su Calidad. Estableci el Programa de Fomento de Empleo para el ao 2001 con bonificaciones de la cuota empresarial a la Seguridad Social por contingencias comunes en la contratacin indefinida, a tiempo completo o parcial, realizada con mujeres desempleadas de 16 a 45 aos, contratadas en profesiones u ocupaciones con menor ndice de empleo femenino, o contratadas en los 24 meses siguientes a la fecha del parto. Real Decreto-Ley 5/2002, de 24 de mayo, de Medidas Urgentes para la Reforma del Sistema de Proteccin por Desempleo y Mejora de la Ocupabilidad. Ha modificado la Ley 12/2001 y la bonificacin empresarial por la contratacin a mujeres en los 24 meses posteriores al parto, que surtir efecto independientemente del tiempo que stas hayan estado inscritas en la oficina de empleo. Adems, establece que podrn
ser beneficiarias del Programa de Renta Activa de Insercin, las mujeres que tengan acreditada por la Administracin competente la condicin de vctima de violencia domstica por parte de algn miembro de la unidad familiar de convivencia, siempre que est inscrita como demandante de empleo, no tenga derecho a las prestaciones o subsidios por desempleo y carezcan de rentas, de cualquier naturaleza, superiores en cmputo mensual al 75 por ciento del salario mnimo interprofesional, excluida la parte proporcional de 2 pagas extraordinarias. VI Otras normas Ley 16/1983, de 24 de octubre, de Creacin del Instituto de la Mujer. Esta ley crea el Instituto de la Mujer con la finalidad primordial, en cumplimiento de los principios constitucionales, de la promocin y fomento de las condiciones que posibiliten la igualdad social de ambos sexos y la participacin de la mujer en la vida poltica, cultural, econmica y social. Ley 30/1984, de 2 de agosto, de Medidas de Reforma de la Funcin Pblica. Contiene la normativa aplicable al personal al servicio de las Administraciones Pblicas. Se regula en esta ley el estatuto de los funcionarios pblicos, establecindose los derechos bsicos a la no discriminacin por razn de sexo, tanto en el acceso como en la promocin. As mismo se regulan todas las situaciones de embarazo, lactancia, permisos parentales, permisos por maternidad y paternidad, excedencia por motivos familiares. Ley Orgnica 8/1985, de 3 de julio, de Derecho a la Educacin. Establece el derecho a la igualdad en la enseanza. Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad. Esta norma establece como publicidad ilcita la que atente contra la dignidad de la persona o vulnere los valores y derechos reconocidos en la Constitucin, especialmente en lo que se refiere a la infancia, la juventud y la mujer y regula los oportunos mecanismos legales para solicitar su cesacin. Real Decreto 562/1990, de 4 de mayo, por el que se aprueba el Ingreso en Centros Docentes Militares de Formacin. Acceso a la condicin de Militar de empleo.
Ley 17/1999, de 18 de mayo, del Rgimen del Personal Militar Profesional. Esta ley aborda los asuntos referidos al rgimen de la mujer en las Fuerzas Armadas y a los derechos y deberes militares, aplicndose el principio de igualdad al no hacer distinciones en los destinos que puedan ocupar en el desarrollo de su ejercicio profesional. Real Decreto 1686/2000, de 6 de octubre, por el que se crea el Observatorio de la Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres. El Observatorio se crea con el fin de poder, en el futuro, hacer un diagnstico fiable y vlido sobre los avances en la igualdad de oportunidades y, consecuentemente, evaluar las polticas planeadas con este fin. Ley Orgnica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Proteccin Integral contra la Violencia de Gnero.
Lista no exhaustiva de exposiciones limitadas para embarazadas y madres con hijos lactantes Partiendo de que la Ley de Prevencin de Riesgos Laborales, en su Disposicin Derogatoria nica, ha derogado el Decreto de 26 de julio de 1957, por el que se fijan los trabajos prohibidos a mujeres y menores, en los aspectos de su normativa relativos a trabajo de las mujeres, mantenindose en vigor las relativas al trabajo de menores, hasta que el Gobierno desarrolle las previsiones contenidas en el apartado 2 del citado artculo 27. Aunque la Ley 31/1995, no se refiere de manera expresa a la posible existencia de actividades prohibidas para la mujer embarazada o en perodo de lactancia el art. 19.b) del RD 1251/2001, de 16 de noviembre, por el que se regulan las prestaciones econmicas del Sistema de la Seguridad Social por maternidad y riesgo durante el embarazo, establece que podr anularse o suspenderse el derecho de prestacin econmica si durante esta situacin la trabajadora realiza trabajos incompatibles con su estado. La Directiva 92/85/CEE, cuyo artculo 6 recoge la prohibicin de realizacin de aquellas actividades que supongan su exposicin a agentes o condiciones de trabajo que entraen un peligro para su salud y seguridad y por derivacin para la del feto o hijo lactante,
recoge una lista no exhaustiva en el Anexo II de agentes o condiciones de trabajo limitativa para la exposicin de la mujer embarazada o en con descendientes lactantes. El Anexo distingue entre las trabajadoras embarazadas y las que se encuentran en perodo de lactancia. Para las trabajadoras embarazadas: 1. Agentes: Agentes fsicos: Los trabajos en atmsferas de sobrepresin elevada, por ejemplo en locales a presin y submarinismo. Agentes biolgicos: La toxoplasma. Y el virus de la rubola, salvo si existen pruebas de que la trabajadora embarazada est suficientemente protegida contra esos agentes por su estado de inmunizacin. Agentes qumicos: El plomo y sus derivados, en la medida en que sean susceptibles de ser absorbidos por el organismo humano. 2. Condiciones de trabajo Trabajos de minera subterrnea. Para las trabajadoras en perodo de lactancia: 1. Idntica previsin respecto de los agentes qumicos y los trabajos de minera subterrneos. Dejando fuera de la clasificacin agentes fsicos y biolgicos.
En cuanto a la normativa de mbito nacional y, no obstante la falta de previsin expresa en la Ley 31/1995, el artculo 7 del Real Decreto 53/1992, de 24 de enero, derogado por RD 783/01, por el que se aprueba el Reglamento sobre proteccin sanitaria contra las radiaciones ionizantes dispone que las mujeres en perodo de lactancia no podrn desempear trabajos que supongan un riesgo significativo de contaminacin, debiendo asegurarse una vigilancia adecuada de la posible contaminacin radioactiva de su organismo. Por su parte, el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la proteccin de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposicin a agentes biolgicos durante el trabajo establece en su artculo 4 que la evaluacin de riesgos se efectuar teniendo en cuenta en particular: El riesgo adicional para aquellos trabajadores especialmente sensibles en funcin de sus caractersticas personales o estado biolgico conocido, debido a circunstancias tales como patologas previas, medicacin, trastornos inmunitarios, embarazo o lactancia. Conviene observar que la Gua Tcnica para la evaluacin y prevencin de los riesgos relacionados con la exposicin a agentes biolgicos, le dedica el Apndice 4 al caso de las trabajadoras embarazadas y en perodos de lactancia. Finalmente, hay que sealar que el artculo 26.5 Ley de Prevencin de riesgos Laborales recoge el supuesto de permiso retribuido para exmenes prenatales y tcnicas de preparacin al parto, previo aviso al empresario y siempre que se justifique y demuestre la necesidad de su realizacin dentro de la jornada de trabajo (procede del artculo 9 de la Directiva 92/85/CEE). En todo caso, y tal y como recoge el artculo 37.3. f) ET, no se trata de cualquier tiempo, sino del tiempo indispensable (uso no abusivo del derecho, que en estos casos acaba volvindose contra la propia mujer, segn la experiencia demuestra), y que se recoge ya en bastantes convenios colectivos. Adems el despido durante el perodo de suspensin del contrato de trabajo por maternidad, riesgo durante el embarazo, adopcin o acogimiento; o el de las trabajadoras embarazadas desde la fecha de inicio del embarazo hasta el comienzo del perodo de suspensin del contrato por maternidad, es nulo (art. 55.5 ET), salvo que se declare la procedencia del despido por motivos no relacionados con el embarazo o con el ejercicio del derecho a los permisos y excedencias sealados.
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