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Timestamp: 2017-11-19 13:56:48+00:00

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Noticias de las Redes (Infraestructura). - TDTLATINOAMERICA
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Noticias de las Redes (Infraestructura).
Mensaje por Driver 1 » 24 Abr 2017, 02:29
La Red Federal de Fibra Óptica (REFEFO) llega a los usuarios residenciales.
MINISTERIO DEL INTERIOR, OBRAS PÚBLICAS
Resolución Conjunta 2-E/2017
VISTO el EX-2016-01965956-APN-JGA#MCO del registro del MINISTERIO
DE COMUNICACIONES, la Ley de Ministerios N° 22.520 (texto ordenado
por Decreto N° 438/92) y sus modificatorias y el Decreto N° 212
del 22 de diciembre de 2015, y
Que la información, las comunicaciones y el conocimiento son un factor
clave para el enriquecimiento y la competitividad de los países en el
Que en este sentido es imperioso propender a la masificación del acceso
a las herramientas tecnológicas y a los servicios que permitan el pleno
ejercicio de la ciudadanía, generen la socialización del conocimiento
y estimulen el desarrollo del sector productivo, atendiendo así a los
objetivos de democratización comunicativa y reducción de las brechas
socioeconómicas en todo el territorio nacional.
Que así lo entiende la Organización de las Naciones Unidas, en cuya
cumbre Mundial sobre Sociedad de la Información los países se comprometieron
a garantizar “el acceso universal, ubicuo, equitativo y asequible
a la infraestructura y los servicios de las tecnologías de información
y comunicación”.
Que el incremento de la infraestructura de telecomunicaciones se asocia,
por lo tanto, a la ampliación en el ejercicio de los derechos de todos
los ciudadanos, al incrementar las oportunidades de acceso a la información,
educación, servicios de salud, comercio y entretenimiento.
Que en virtud de ello, se entiende que la ampliación en el acceso a la
información y las comunicaciones estimulan la innovación productiva y
promueven la competitividad, generando más y mejor empleo.
Que asimismo, el acceso al conocimiento y a los servicios convergentes
de comunicación constituye un derecho fundamental de los ciudadanos, y
por lo tanto compete al Estado asegurarlo mediante instrumentos de política
pública orientados a intensificar el uso y reducir desigualdades en la
apropiación de las nuevas tecnologías de la información y comunicación.
Que si bien en las últimas DOS (2) décadas ha habido un fuerte incremento
de la inversión privada en redes y servicios de telecomunicaciones
en la República Argentina, la misma se ha concentrado en los
Que aún cuando nuestro país presenta aceptables indicadores de penetración
y uso de los servicios a nivel nacional, las significativas disparidades
regionales y entre grupos sociales y sectores productivos
atentan contra los objetivos de desarrollo equitativo.
Que la contribución de los servicios de telecomunicaciones, y en particular
del acceso a internet de banda ancha, al crecimiento económico y
a la generación del empleo, ha sido ampliamente documentada.
Que la creciente evidencia respecto a la contribución de las tecnologías
de la información y comunicación (TIC’s) al desarrollo socioeconómico
ha dado lugar a un nuevo paradigma que se conoce como “Sociedad
de la Información y el Conocimiento”, en el que la transmisión y diseminación
de la información con vistas a la creación de conocimiento y a la
satisfacción de las necesidades de las personas juegan un papel central
en la actividad económica, en la creación de riqueza colectiva y en la definición
de la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos.
Que las políticas de crecimiento de la infraestructura y servicios de telecomunicaciones
son en definitiva, decisiones para el desarrollo equitativo
y el mejoramiento en la calidad de vida de los habitantes.
Que la reducción de las desigualdades geográficas y sociales en el
acceso y el uso de las TIC’s, comúnmente conocidas como “brecha
digital”, se plantea como uno de los ejes centrales de la política pública
en ese ámbito.
Que la “brecha digital” mayormente refleja la persistencia de las brechas
socioeconómicas que caracterizan a las naciones.
Que existen importantes efectos de derrame en el despliegue y la adopción
de las TIC’s al conjunto del aparato productivo y la sociedad en general
y cabe, por lo tanto, al Estado Nacional acelerar el despliegue de
redes y la adopción de servicios en el conjunto del territorio nacional.
Que es de resaltar el propósito del Estado Nacional, en el marco de su
política de inclusión digital, para que el desarrollo tecnológico se encuentre
al alcance de todos los argentinos en igualdad de condiciones,
a través de la federalización de los servicios de comunicaciones en
todos los rubros, más allá de los centros urbanos, potenciando y ampliando
su cobertura, mejorando sus precios y garantizando su calidad.
Que el Estado Nacional tiene un rumbo tecnológico definido para promover
la investigación aplicada y el desarrollo de la industria nacional,
alineadas a las necesidades de las provincias, localidades, pueblos y
parajes de todo el país, promoviendo el crecimiento de la infraestructura
de telecomunicaciones a lo largo del territorio nacional, universalizando
el acceso a los servicios de internet y aportando al incremento
de capacidades de los diferentes tipos de usuarios.
Que los servicios de acceso a internet de banda ancha tienen un significativo
efecto dinamizador sobre la estructura productiva y posibilitan
la prestación de más y mejores servicios de salud, de educación, de
entretenimiento y difusión cultural.
Que la Red Federal de Fibra Óptica será la columna vertebral de los
servicios de acceso a internet de banda ancha.
Que la banda ancha es hoy parte de la infraestructura básica que requiere
un país para alcanzar su pleno potencial de desarrollo económico
y social, como lo fueron en siglos anteriores las redes ferroviarias,
las redes eléctricas y las carreteras.
Que son objetivos del Estado Nacional disminuir el costo, incrementar
la cobertura y mejorar la calidad del servicio de acceso a internet de
banda ancha, en particular en aquellas zonas de menor interés a los
operadores del sector privado.
Que en dicho marco, se considera conveniente la creación del PLAN
NACIONAL DE BANDA ANCHA para la implementación del cableado
de fibra óptica desde la red troncal hasta los domicilios de los usuarios
finales con el objeto de instalar una infraestructura de servicios de telecomunicaciones
en aquellas comunas que carezcan de fibra óptica o
ésta sea deficiente para la prestación de los servicios que habitualmente
requieren los usuarios.
Que el artículo 17 de la Ley de Ministerios N° 22.520 (texto ordenado
por Decreto N° 438/92) y sus modificatorias, establece como
competencias del MINISTERIO DEL INTERIOR, OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA la de entender en el mejoramiento del acceso al hábitat
mediante la promoción, el diseño y la ejecución de políticas de ordenamiento
y desarrollo territorial y en la elaboración de los planes
de urbanismo destinados a adecuar la vivienda, la infraestructura
de servicios y el equipamiento social tanto rural como urbano, a los
principios de higiene y salubridad indispensables para el desarrollo
Que asimismo, el Decreto N° 212/15 establece como competencia
de la SUBSECRETARÍA DE COORDINACIÓN DE OBRA PÚBLICA
FEDERAL del MINISTERO DEL INTERIOR, OBRAS PÚBLICAS Y VIVIENDA,
la de coordinar e intervenir en la relación entre las distintas
áreas dependientes de dicho Ministerio, sus entes desconcentrados y
descentralizados en todo lo relacionado con obras de infraestructura
habitacional, públicas e hídricas, la de intervenir en lo que respecta
a la propuesta, elaboración, ejecución, marco regulatorio y proyectos
de programas a realizar en materia de obras de infraestructura habitacional,
públicas, de prevención sísmica, de planificación territorial
de la inversión pública e hídricas, como así también de las que surjan
de los entes desconcentrados como descentralizados, a nivel internacional,
nacional, regional, provincial y municipal y la de celebrar
convenios con las provincias, municipios y/u otras entidades para el
desarrollo e implementación de los programas y acciones en el área
Que por otro lado, el artículo 23 decies de la Ley de Ministerios N° 22.520
(texto ordenado por Decreto N° 438/92) y sus modificatorias, dispone
entre las competencias del MINISTERIO DE COMUNICACIONES la de
entender en todo lo inherente a las tecnologías de la información, las
telecomunicaciones, los servicios de comunicación audiovisual y los
servicios postales y en particular, la de entender en la promoción del
acceso universal a las nuevas tecnologías como herramientas de información
y conocimiento, como así también en la coordinación con
las provincias, las empresas y los organismos de su dependencia, en
relación a la optimización del uso de las facilidades y redes existentes.
Que han tomado la intervención de sus competencias las Direcciones
Generales de Asuntos Jurídicos del MINISTERIO DEL INTERIOR,
OBRAS PÚBLICAS Y VIVIENDA y del MINISTERIO DE COMUNICACIONES.
Que la presente medida se dicta en uso de las atribuciones conferidas
por la Ley de Ministerios N° 22.520 (texto ordenado por Decreto
N° 438/92) y sus modificatorias.
Y EL MINISTRO DE COMUNICACIONESRESUELVEN:
ARTÍCULO 1°.- Créase el PLAN NACIONAL DE BANDA ANCHA para la
implementación del cableado de fibra óptica desde la red troncal hasta
los domicilios de los usuarios finales con el objeto de instalar una infraestructura
de servicios de telecomunicaciones en aquellas comunas
que carezcan de fibra óptica o ésta sea deficiente para la prestación de
los servicios que habitualmente requieren los usuarios.
ARTÍCULO 2°.- Apruébase el REGLAMENTO PARA LA IMPLEMENTACIÓN
DEL PLAN NACIONAL DE BANDA ANCHA y que como Anexo I
(IF-2017-02012516-APN-SSCOPF#MI) forma parte integrante de la presente
ARTÍCULO 3°.- Apruébase el modelo de CONVENIO PARA LA IMPLEMENTACIÓN
DEL PLAN NACIONAL DE BANDA ANCHA a suscribirse
entre la SUBSECRETARÍA DE COORDINACIÓN DE OBRA PÚBLICA
FEDERAL del MINISTERIO DEL INTERIOR, OBRAS PÚBLICAS Y VIVIENDA
y los Municipios que correspondan y que como Anexo II (IF-
2017-02012778-APN-SSCOPF#MI) forma parte integrante de la presente
ARTÍCULO 4°.- Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional
del Registro Oficial y archívese. — Rogelio Frigerio. — Oscar Raúl
NOTA: El/los Anexo/s que integra/n este(a) Resolución Conjunta se publican
en la edición web del BORA —www.boletinoficial.gob.ar— y también
podrán ser consultados en la Sede Central de esta Dirección Nacional
(Suipacha 767 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
e. 24/04/2017 N° 25331/17 v. 24/04/2017
Re: Noticias de las Redes (Infraestructura).
Mensaje por Driver 1 » 25 Abr 2017, 03:54
¿Cómo llevar internet a los barrios periféricos cuando no es un negocio? Atalaya Sur es una red cooperativa y libre que más de 600 personas usan por día en Villa Lugano. Sus fundadores, sin conocimientos previos, ya reprodujeron el proyecto en La Quiaca.
El cable negro, grueso como un pulgar, se asoma desde un hueco de la baldosa y sube por la madera pintada de blanco que hace de pared en una casa mínima de un complejo de viviendas en Villa Soldati. Adentro tiene otros hilos, que albergan fibra óptica y que hasta hace unos meses solo llegaban hasta la avenida Escalada, justo a la altura de la torre del Parque de la Ciudad, el mirador más alto de América del Sur. Frente a los 65 pisos de ese gran atalaya, el pequeño cable se hizo paso barrio adentro, llegó hasta esa pared blanca, se metió por otro hueco y hoy está conectado a un conjunto de routers y distribuidores que caben sobre un escritorio con cajones pintado de colores. Con esos pocos aparatos y algunas antenas que suben sobre los techos, su labor se volvió inmensa: cada día, gracias a él, 600 habitantes de la villa 20 de Lugano se pueden conectar a internet. Seiscientas personas que no accedían a la red hoy dependen de él para chatear, leer, ver videos, avisarse cosas o mandarse una foto.
El cable se volvió poderoso. Pero no lo hizo en soledad. Fue primero un deseo y después un proyecto de Atalaya Sur, un grupo de chicos y chicas que se fueron juntando después de la crisis de 2001 alrededor de la gran torre cerca del Riachuelo, la zona más pobre de la ciudad más rica de Argentina. La desigualdad, el denominador común de nuestra época, los unió primero para salir de la crisis y luego los hizo ponerse en acción para superar la otra diferencia de este siglo, la tecnológica.
“Nadie habla de la villa. Y, si hablan, es para decir que somos chorros, así que nos propusimos contar nuestra parte de la historia. Pero nos dimos cuenta de que sin los medios para comunicarnos entre nosotros, y después llegar a otros, nunca lo íbamos a lograr”, cuenta Manuela García Ursi, una de las primeras integrantes de Atalaya y de Proyecto Comunidad, la agrupación que los nuclea. “Algunos sabíamos cómo contar una historia, pero nos faltaba algo previo: tener internet, que no llega a la villa. No teníamos idea de tecnología, ni de redes ni de fibra óptica, así que fuimos a buscar a gente que nos enseñó a hacerlo. Y lo hicimos”.
La red de internet comunitaria que hoy alimenta a la villa 20 empezó como proyecto en 2014. Se construyó gracias a los aportes en plataformas colaborativas y a otras cooperativas. El conocimiento para montarla también llegó sin intercambio de dinero, gracias al tiempo que dedicó un profesor de telecomunicaciones de la UTN a enseñarles a los miembros de la organización cómo se monta y mantiene una red. Mientras tanto, en la villa, otros chicos y chicas se iban acercando al local de Proyecto Comunidad para aprender robótica (en eso los ayudaba el Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Fundación Sadosky). En el local ya no solo se hacían las reuniones para organizar el pedido de viviendas y tierras, dar talleres de salud y cursos de formación profesional. También, los más jóvenes, empezaban a reconocerse capaces de armar cosas por sí mismos, desde un robot que brotaba desde el calor de una impresora 3D hasta un montón de cables que se iban instalando, de la tierra hacia las terrazas y los balcones, para formar una red propia. En tres años, Atalaya ya tenía su oficina técnica propia, montada en esa casa-cuartito de paredes de madera blanca (originalmente diseñada para el encargado del barrio, luego reutilizada como núcleo del proyecto tecnológico), y un equipo experimentado en tender redes. En el depósito del barrio armaron el resto de la red, desde donde instalaron una antena de 30 metros que se comunica con otra gran torre dentro de la villa.
Con esa experiencia en marcha, a fines de 2016 el grupo estaba listo para su siguiente paso: viajar a La Quiaca y ayudar a su comunidad a instalar la red Chaski, que funciona desde el 29 de diciembre de 2016. La ciudad más rica pero desigual de Argentina y el punto más al norte de la Quebrada de Humahuaca tenían algo en común: ninguna empresa ni gobierno se habían preocupado por que estuvieran conectados. El mercado y el Estado les hacían saber que ellos eran parte del 60% del mundo que todavía no accede a internet. Y que a pesar de los discursos modernizadores que les siguen prometiendo -la llegada de la conectividad como un milagro civilizador-, en la práctica eso continuaba sin suceder, 25 años después de la invención de la Red. Sin embargo, de un punto a otro de la brecha, ellos se unían para solucionarlo.
TUTORIAL: HAZLO TÚ MISMO
“Empecé haciendo un curso de reparación de PC mientras trabajaba en la metalúrgica Rocaru. Después me fui a la fábrica Corporate Corp, donde reparábamos las computadoras de Conectar Igualdad. Ahí aprendí mucho, pero después de un tiempo ya había visto todos los problemas y veía pasar los mismos tornillos y quemarse los mismos fusibles durante ocho horas, sentado en una silla”, cuenta Iván Camacho mientras, desde el rabillo de sus anteojos, monitorea la pantalla con las conexiones de la red de Atalaya Sur, donde trabaja a tiempo completo como parte del equipo técnico. Iván tiene 29 años y su espalda grande en chomba roja ocupa la mitad del escritorio donde se apilan los equipos y las madejas de cables que le dan internet a la villa. Llueve hace varios días y está atento a que el agua y los vientos no compliquen la estabilidad de su criatura. “En la fábrica podía quedarme toda la vida, tener un oficio, una carrera, pero mi interés político era más fuerte. Yo participaba, me anotaba como autoridad de mesa, me interesaba. Hasta que me empecé a vincular con el Proyecto Comunidad y ahí descubrí que podía unir la política y la tecnología en un proyecto”.
Para Iván, el legado de su familia terminó de convencerlo. En la década del 70, su abuelo Teófilo, militante del sindicato metalúrgico, había instalado antenas de radio en todo el barrio para que nadie tuviera la excusa de no informarse. “Tengo una foto de él colgado de un pilar, amurando las antenas en las torres. Les ponía Via, su apellido, y años después todavía las podías ver”. Años más tarde, Iván también la vio a su mamá -que había venido de La Paz, Bolivia- salir a militar con organizaciones de derechos humanos. “Es como un mensaje que me había dejado mi familia: «Yo hice esto». Eso me dio el impulso de querer hacer mi aporte, de saber que no tuve una vida que pasó desapercibida”, dice hoy con convicción, aunque reconoce que cuando dejó su trabajo tuvo miedo de no poder conjugar su sueño con una forma de vivir. “Sí, tuve la recontraduda. Pero el camino de quedarme en el lugar cómodo y eso. lo habían hecho un montón de personas. Ahora no tendré un rédito económico tan grande, pero sí el reconocimiento de mis vecinos, que para mí es algo invaluable y más gratificante”.
Atalaya Sur hoy tiene un equipo técnico de tres personas que trabajan manteniendo, reparando y extendiendo la red. Sus sueldos provienen de otros emprendimientos cooperativos de la organización (un bar, una constructora y un taller gráfico); y con la conexión que le dan a la villa, los chicos pueden tomar cursos, los adultos pueden capacitarse para el trabajo y la redacción de noticias propia está empezando a crecer. “Cuando veo un chico conectado o una familia que le da uso a la red, sé que logré algo concreto. No hace falta que digan mi nombre y apellido: yo sé que pasé por esa vida. Sé que hay una solución donde antes no había y que lo hicimos colectivamente, entre todos”.
-Igual, de alguna forma, siempre te lo agradecen -lo apura Manuela, con una sonrisa.
-Sí. A veces, me dan cosas ricas para comer -responde Iván mientras acepta que su intercambio favorito es ir por las calles y que los vecinos le den una torta o unas empanadas caseras.
-Iván es un genio: siempre consigue comida por todos lados; es otro de sus talentos.
En medio de la ronda de mates y el día lluvioso, sus amigos de Atalaya Sur comparten la broma y reconocen que la experiencia de recorrer el barrio y solucionar los problemas de todos los días los recompensa de muchas maneras. Marvel Valdiviezo, que se unió hace dos años cuando llegó desde Tarija, Bolivia, a los 23 años, dice que lo que más lo apasiona del día a día es experimentar con problemas nuevos: “Yo allá había estudiado electricidad, trabajaba en la empresa Ingeniería Santa Cruz y tenía una situación un poco más cómoda. Pero decidí conocer el mundo y tener la oportunidad de ponerme en otro lugar, de trabajar realmente con lo social”. Cuando se unió al grupo, Marvel comenzó en los talleres de robótica y sus primeros pasos fueron accidentados: “Yo venía de arreglar el reloj de la iglesia del pueblo, de trabajar con miles de voltios, y de repente pasé a la electrónica y me explotaban las cosas”.
Damián Cejas tiene 29 años, es el tercer integrante del equipo, y entre mate y mate, camina hasta la otra computadora que comanda las conexiones, chequea luces y va a la puerta para ver si el cielo se despeja y pueden salir a reparar algunas conexiones. “La red está montada en muchos puntos y casas al aire libre; los equipos se queman, así que hay que ir cambiándolos. Además, controlamos las interferencias y siempre llega algún pedido de alguien que nos avisa que se cortó en algún lado”. La red de Atalaya está formada por muchos equipos conectados entre sí que emiten una señal a la que cualquiera puede acceder. “Se autolimita: los vecinos saben que tienen que usarla con criterio porque es de todos y sirve no solo para chatear, sino para dar capacitaciones, apoyo escolar. Algunos chicos que se empezaron a formar en nuestros talleres de robótica ahora se anotaron en escuelas técnicas, como la que tiene la UBA en Lugano”, cuenta Damián.
La de Atalaya es una red libre que dispuesta en un mapa se vería en forma de estrella. Son celulares, computadoras o equipos con capacidad de transmitir apuntando todos a un mismo router. Las máquinas, por sí solas, no se comunican entre sí, sino que necesitan de un dispositivo intermediario para que direccione los datos. Esto se hace a través de un switch y de un router. El cable negro de fibra óptica que entra al cuartito-oficina (que a su vez es una extensión de una fibra que provee la empresa Telefónica) luego va conectado a un firewall, que establece reglas de seguridad para las conexiones entrantes de internet. Después, el router funciona como “frontera” de entrada y salida para la información que piden los celulares o las computadoras, por ejemplo cuando alguien tipea una dirección. Desde allí, el cable se mete en el switch, que tiene la función de ampliar las conexiones. Hasta ahí, todo sucede en ese espacio cerrado. A partir de ahí, el switch se conecta a una antena altísima que envía el tráfico de la red por aire hasta la villa 20. Usar fibra, un cable de red y luego el aire a la vez no impide que los datos viajen: informáticamente, todo es un mismo camino que va adoptando distintas formas. En el trayecto, gran parte del software utilizado es libre, que además de tener un costo menor, cuenta con comunidades que intercambian información y actualizaciones de modo permanente, en foros y comunidades online.
Una vez que la información viaja hasta la villa, ocurre el resto de la distribución. Allí, Atalaya instaló 21 puntos de acceso en casas, generalmente en balcones o terrazas, que funcionan como switchs inalámbricos que conectan los equipos. “Esos equipos están colocados en las casas de compañeros que ya tienen vínculos de confianza con la organización o que necesitan una mejor señal para las actividades, como las mamás de los chicos que dan clases de apoyo o de robótica, o las personas que integran la red de microcréditos y tienen que articular los pagos de la comunidad”, comenta Iván cuando recorremos las calles angostas y las avenidas de la villa con sus compañeros. Mientras, va señalando, entre la bruma del día y las construcciones de capas apiladas de cemento, chapa y madera, unos pequeños rectángulos blancos y unos platos estratégicamente ubicados. Para los extranjeros a este lugar, esos mojones serían indistinguibles del paisaje, incluso del cielo. Pero ellos no solo los identifican con certeza, sino que saben cómo está funcionando hoy cada uno y se paran con los vecinos a intercambiar la información del día, que va pasando de uno a otro. Al igual que en el sistema de microcréditos -que actúa como una red donde todos se comprometen a pagar y ayudan a otro si ese mes no llega-, la cadena se forma de palabras que cada uno toma con el compromiso de hacerla llegar al otro para que no se corte el mensaje.
Si la desigualdad es el gran mal de nuestra época, la del terreno digital no hace más que reproducir la enfermedad. A las grandes empresas de telecomunicaciones, que además conforman un mercado muy concentrado (en Argentina, el 80% de las conexiones las proveen tres empresas: Telecom, Telefónica y Fibertel), no les interesa invertir en infraestructuras costosas para llegar a lugares con pocos habitantes o donde la gente no pueda pagar un servicio caro (Argentina lidera el ranking de las conexiones a internet más onerosas de la región). Por eso, aunque las Naciones Unidas hayan declarado en 2015 que internet es un derecho humano, todavía más de la mitad de los habitantes del mundo carece de conexión. Pero, además, el mapa del acceso está distribuido de manera desigual: en Argentina, el 98% de los accesos a internet se concentra en el 5% de las localidades del país que aglutinan el 77% de la población. Entre la ciudad y la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe se apiña el 72% de las conexiones fijas y móviles (computadoras, tablets y celulares) de todo el país. El 28% restante (más de un cuarto de las conexiones) se reparte en 20 provincias. Si las viéramos desde el cielo, las luces de las conexiones de Argentina, más que una galaxia distribuida y homogénea, formarían unas manchas enormes en la pampa húmeda y sus alrededores.
Para resolver ese problema y llegar a los rincones no conectados del país, durante el gobierno kirchnerista, el Ministerio de Planificación y Arsat tendieron una red federal de fibra óptica de 32.000 kilómetros. Sin embargo, no concluyó su tarea de iluminar gran parte del tendido y hacerlo llegar efectivamente a los hogares, es decir, completar la “última milla”. Desde su asunción, el gobierno de Cambiemos comenzó a avanzar en el uso de esa infraestructura ya instalada: en 2015 llegó a 17 localidades, en mayo de 2016 a 50, y promete que en 2018 se dará el gran salto, cuando el Plan Federal de Fibra Óptica conecte 1.100 localidades, cubriendo 29 millones de habitantes. “Estamos destinando una parte del fondo del Servicio Universal, un impuesto que se cobra como un 1% de la facturación de telefonía móvil, para invertirlo en estas obras. En 2017 tenemos previsto finalizar 120 nodos más”, explica Martín Kunik, director nacional de Fomento y Desarrollo del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). “Esto va a permitir que, cuando llegue la red de Arsat, también baje el costo del megamayorista en las provincias para los proveedores o cooperativas locales porque habrá más competencia”, señala el funcionario, cuya área además abrió un concurso para darles aportes a cooperativas y pymes para que modernicen su tecnología o compren equipamiento, y con esto mejoren el servicio a los usuarios finales. Sin embargo, para presentarse ante cualquiera de estas posibilidades, la Enacom requiere que las organizaciones tengan una licencia que les permita dar los llamados “servicios TIC y de valor agregado”, es decir, internet. El problema es que para iniciar ese trámite se requieren unos $20.000, que muchas cooperativas no tienen. “Por el momento, eso no se va a modificar. Para recibir financiación para comprar infraestructura, ese paso es necesario”, afirma Kunik.
Frente a este problema, las redes libres se convierten en una alternativa que en los últimos años está ganando lugar. En Argentina, la ONG Alter Mundi creó el proyecto Quintana Libre, que conecta a internet al pueblo José de la Quintana y a otros del sudoeste de Córdoba. Mediante software y hardware libre, ellos compran o consiguen equipos de colectividad y les cambian su configuración de fábrica para hacer que trabajen como redes distribuidas. Lo que el mercado vende para una función, ellos lo modifican y lo convierten en redes comunitarias. En 2015, el proyecto cordobés ganó el premio Frida que otorga el Lacnic, el Registro Regional de Direcciones de Internet para América Latina y Caribe, con oficinas en Montevideo, que les permitió no solo mejorar la capacidad de transporte de la red de 40 a 100 megas en los 100 kilómetros que recorre, sino que además se convirtió en una referencia para otras cooperativas que quieren montar su propia red. Otro caso conocido es el de Freikunk, una de las redes comunitarias más grandes del mundo, con sede en Alemania, que adquirió mayor reconocimiento cuando instaló redes gratuitas para que los refugiados en ese país pudieran comunicarse con sus familias desde los campamentos o mientras esperaban resolver su situación como migrantes. Su promotor, André Gaul, participó en 2016 del encuentro Comunes en Buenos Aires y dijo: “Tengo esperanzas de que las redes inalámbricas comunitarias lleguen a consolidarse todavía más en Latinoamérica. Ante una infraestructura defectuosa o una situación de crisis económica, las redes comunitarias tienen mucho que aportar. Asimismo pueden fortalecer especialmente los vínculos sociales y acercar más a las personas entre sí”.
A partir de los talleres de robótica que habían dictado en la villa 20 de Lugano, Atalaya Sur recibió un mail de un maestro de una escuela de frontera de La Quiaca que quería dar ese curso para sus alumnos. “Él venía trabajando con sus alumnos en electrónica y encontró en internet nuestra experiencia. Nos mandó un mail, fuimos a Jujuy a capacitar a los chicos y a los docentes de cuarto y quinto grado, pero allá nos dimos cuenta de que había una necesidad más básica: tampoco tenían internet”, cuenta Manuela García Ursi. “La experiencia de aprender y compartir con otros chicos quedaba muy acotada, así que hicimos una colecta vía crowdfunding, compramos equipos y fuimos otra vez a fines de 2016 a ayudarlos a instalar su propia internet”. La red, que funciona desde el 29 de diciembre, se llama Chaski, por la palabra que en quechua designa a las personas encargadas de entregar mensajes y encomiendas. Al igual que con las redes cooperativas, el chaski hacía largas carreras con postas, donde distintos jóvenes se iban relevando para acelerar el proceso de comunicación. Pero además de entregar los mensajes, cada uno de ellos fortalecía otra tarea esencial de la comunidad: recibían y multiplicaban conocimientos ancestrales, que así se preservaron de generación en generación tras la conquista española.
En Atalaya, 500 años después, la historia se reproduce, esta vez con otra tecnología. Los mismos chicos de la villa 20 que construyeron (gracias al conocimiento que les transmitieron los ingenieros de la UTN) su propia red fueron los que luego viajaron a La Quiaca y le enseñaron a esa comunidad, reunida en un centro comunitario, cómo hacer la propia. “Ahora, la meta para el resto del año es conectar a las otras poblaciones pequeñas de la Puna, de 20, 30 o 40 familias, que muchas veces solo tienen un teléfono de línea como único medio de comunicación con el exterior”, cuenta Manuela. “Mientras tanto, si llega la fibra del Estado, mucho mejor. Si no, los vecinos quieren conocer las noticias o el clima de su pueblo, en Jujuy, y cuando prenden la tele solo ven lo de Buenos Aires. Es lo mismo que antes pasaba en la villa. Ahora, en cambio, tenemos nuestra conexión y podemos elegir cómo informarnos”.
(Publicado en Revista Brando – Abril 2017)
http://guerrasdeinternet.com/como-lleva ... o-a-jujuy/
Mensaje por Driver 1 » 26 Abr 2017, 16:00
Un cable submarino comunicará Brasil y España para evitar la mirada de EE.UU.
El cable Ellalink estará listo en 2018; a diferencia de los otros 8 cables submarinos de datos que vinculan Europa en América del sur, no pasa por Estados Unidos; buscan evitar la supervisión de ese país y preservar la privacidad de los datos
Miércoles 26 de abril de 2017 • 09:57
El primer ministro español Mariano Rajoy en la presentación del cable que une San Pablo con Madrid. Foto: Reuters
La península ibérica está unos 60 kilómetros más cerca de Fortaleza (al noroeste de Brasil) que Miami. Este dato desconocido para la mayoría y subrayado por Alfonso Gajate, presidente de la compañía española Eulalink, ilustra hasta qué punto es absurdo que de los nueve cables submarinos que unen Sudamérica con Europa, ocho pasen por Estados Unidos (con el 99% del tráfico) y solo uno, ya obsoleto y saturado, utilice la ruta más corta.
Para darle la vuelta a esta situación, que no se corresponde con el volumen de relaciones entre Sudamérica y Europa, el presidente español, Mariano Rajoy, y el ministro brasileño de Ciencia y Tecnología, Gilberto Kassab, han presentado este lunes en Sao Paulo (Brasil) el proyecto Ellalink, un cable submarino con cuatro pares de fibra óptica que en 2018 unirá Brasil con Europa, a través de Sines (Portugal) y Madrid. Será un cable "neutro" -es decir, disponible para cualquier operador-y de gran capacidad, nada menos que 72 Tbps por segundo, siete veces más que la información que transmite hoy América Latina al resto del mundo.
Además, estará sometido a las leyes de protección de la privacidad de Brasil y Europa, mucho más estrictas que las estadounidenses, ha subrayado Gajate. Es decir, que la información que circule por él no estará expuesta al escrutinio del Gran Hermano estadounidense, como los cables que ahora pasan por Norteamérica.
"Ganaremos en capacidad, en velocidad y en confidencialidad", ha dicho Rajoy, quien ha destacado el "enorme valor estratégico" del proyecto. Con una extensión de más de 10.000 kilómetros, el cable será suministrado por la compañía Alcatel Submarine Networks (ASN), a la que le ha adjudicado el contrato, subvencionado con 25 millones de euros por la UE, el consorcio hispano-brasileño Ellalink, creado en 2015 por Eulalink y Telebras. Aunque inicialmente enlazará Sao Paulo con Madrid, pasando por Cabo Verde, Canarias, Madeira y Lisboa, el objetivo es que la red no se limite a Brasil sino que se extienda por toda Sudamérica y conecte con el futuro gran telescopio LSST que rastreará el universo desde Chile.
http://www.lanacion.com.ar/2017141-un-c ... da-de-eeuu
Mensaje por admin » 26 Abr 2017, 22:59
En el siguiente link puede apreciar el cable que menciona driver en su comentario anterior
http://submarine-cable-map-2017.telegeography.com
mapamundial.jpg (75.44 KiB) Visto 364 veces
Mensaje por Driver 1 » 26 Abr 2017, 23:31
No está marcado en el mapa aún el cable nuevo...
Mensaje por Driver 1 » 01 May 2017, 01:35
Los que usan internet de Brasil
Antena dirigida hacia Brasil, una postal que se repite en cercanías de la frontera. | Foto: Luciano Ferreyra
Lentitud, cortes frecuentes, mala calidad y baja señal son los problemas comunes del único proveedor de internet en Bernardo de Irigoyen. A duras penas, llegaban a tres megabits. Luego empezaron a cruzar la frontera las empresas proveedoras de internet del vecino país, Brasil, ofreciendo alta calidad en servicios -desde cinco a diez MB-, pero también de esta manera comenzaron a invadir territorio argentino con señales brasileñas. Son varias las empresas que brindan servicios pero sólo una cuenta con las reglamentaciones debidas, pagando impuestos, con oficinas y empleados argentinos.
Las demás empresas, unas cinco, entran y salen del país sin pagar nada ni dar mano de obra a los argentinos generando así una competencia desleal.
En la localidad, desde el año 1999 se brinda el servicio de internet y fueron distintos los proveedores que no pudieron seguir por el mismo problema de la precaria conectividad con que se encontraron. Por tal razón, la mayoría de los consumidores -alrededor de un 90 por ciento- usa internet de Brasil. A similar servicio recurren los pobladores de San Antonio y Andresito. Los servicios móviles 3G tampoco funcionan en la zona, así que los usuarios tienen que recurrir a las conexiones de wifi para conectarse a través de los celulares.
En los últimos días, volvieron retomar los trabajos en la red de fibra óptica. Hasta el momento, se había hecho todo lo relacionado a las cañerías pero estaba paralizada la obra desde hace más de dos años. De terminarse la obra y realizar las conexiones correspondientes, beneficiaría en gran medida a la conectividad de toda la zona Norte, que pasa por la misma situación.
Consultado al respecto en esta localidad, Marcelo Rodríguez, de Marandú Comunicaciones, indicó que “la obra física finaliza en los próximos días a excepción de un tramo de 48 kilómetros entre San Pedro y Bernardo de Irigoyen, donde se están analizando alternativas de construcción y se está viendo el tema de la electrónica que vamos a necesitar para iluminar los nodos del tramo. En el transcurso de mayo vamos a tener definidos tiempo de implementación”, consignó.
En San Pedro, los problemas de conectividad móvil e internet son permanentemente motivos de reclamos. Estos van desde la imposibilidad de contar con buenos servicios en telefonía móvil como así también ineficiencia en la conectividad inalámbrica por parte de las dos únicas empresas que abastecen a la localidad con Internet.
Tobuna, Paraíso, Fracrán y zonas de influencia son los lugares donde en repetidas oportunidades se han quedado sin ningún tipo de conectividad. El teléfono es la única vía de comunicación ante cualquier eventualidad, considerando la distancia entre las que se encuentran de San Pedro, Bernardo de Irigoyen o San Vicente.
En los lugares nombrados de San Pedro, hace más de un año no existe conexión, tampoco se pueden realizar llamadas ni enviar mensajes. Para lograr hacerlo deben salir de sus casas, en busca de algunos puntos donde encuentren disponible la red.
En Paraíso, las instituciones, radios y algunos moradores debieron contratar servicio inalámbrico, porque para estos sectores resulta indispensable la comunicación.
Situación peor registran en Tobuna, ubicada a 33 kilómetros de San Pedro. En esa zona no cuentan con servicio de internet inalámbrico, por lo que en varias oportunidades se han quedado varios días incomunicados.
Por parte de la empresa Personal, cuando funciona, logran enviar mensajes y llamar. En tanto los datos móviles es un tema pendiente para los tobunences, ya que solamente por la madrugada suele funcionar en modo 2G.
“Ya realizamos varios reclamos y solicitamos al municipio que puedan instalar una antena wifi para que contemos con un medio ante cualquier emergencia, la empresa personal debería instalar nuevos equipos para que nosotros también contemos con conectividad 4G, ya nos cansamos de reclamar pero las condiciones solo empeoran”, comentó un usuario de la zona.
A mediados del año pasado, la empresa Personal dio inicio a las obras para instalar una antena de última generación de amplio espectro cubriendo con ello toda el área tanto urbana como rural solucionando este gran problema en materia de comunicación que padece el municipio. La misma estaría funcionando a principios de año sin embargo las obras se encuentran paralizadas.
La falta de inversión es la principal causa de la decadencia en los servicios. Pasa tanto con las prestadoras de telefonía móvil como las empresas de conexiones inalámbricas que se instalan en el municipio. La red de fibra óptica estaría funcionando a mediados del próximo año, por lo que los sampedrinos esperan con ello contar con condiciones óptimas de conectividad.
Antenas orientadas hacia Brasil
Cuando llegó internet a El Soberbio a principio de 2000, era muy lento y generaba muchas quejas en los usuarios. Se traía desde Leandro N Alem y era vía teléfono, luego desde San Vicente vía antenas. Al principio funcionaba bien, pero con el correr de los meses la cantidad de abonados fue creciendo y por ende complicaba la conectividad. Más tarde, se empezó a traer de Brasil, ya que para esta parte la peor internet de allá es mejor que la mejor de acá.
Es común caminar por las calles de El Soberbio y ver las antenas orientadas hacia el Brasil, puesto que han instalado antenas en Porto Soberbio.
Flynet es una de las empresas que brinda el servicio en El Soberbio, la otra es el video cable CTV, que brinda fibra directo al hogar, que además de los canales llega con internet banda ancha. “La idea es llegar a todos los usuarios con una muy buena velocidad, estamos brindando tres, cuatro y hasta diez megas”, señaló Roy Tomé Posse, propietario de CTV.
http://www.elterritorio.com.ar/nota4.as ... 2784258120
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Último mensaje por leonidas83glx « 28 Sep 2014, 19:54
por admin » 27 Sep 2014, 20:14 » en NOTICIAS DEL FORO
Como les va estimados usuarios? El motivo de este post es para pedirles amablemente a los usuarios que tengan redes sociales que compartan nuestra...
Bien, quedo el aviso hecho. Pensamos que los usuarios del foro ayudarán a difundir el mismo para que cada día siga creciendo.
28 Sep 2014, 19:54
Usuarios pueden compartir los temas en las Redes Sociales
Último mensaje por Driver 1 « 07 Ago 2014, 08:35
por admin » 07 Ago 2014, 00:08 » en NOTICIAS DEL FORO
Los usuarios pueden compartir los temas en las siguientes redes sociales:
07 Ago 2014, 08:35
por martinisecoporfavor » 25 Ene 2015, 00:01 » en Foro General
LiveU LU200, un enlace ultra-pequeño para redes WiFi,3G o 4G
Último mensaje por makyto « 17 Sep 2014, 11:37
por makyto » 17 Sep 2014, 11:37 » en Noticias
LiveU lanza LU200, un enlace ultra-pequeño para redes WiFi, 3G o 4G
La unidad dispone de dos módems integrados con potentes antenas en una solución...
17 Sep 2014, 11:37
"Redes vs. TV" por Claudio V. y Bernarda Llorente.
Último mensaje por leonidas83glx « 06 Ago 2016, 19:15
por UHF35 » 06 Ago 2016, 18:21 » en Programación en TDA y televisión abierta en general.
claudio villarruel ‏@Villarruel_clau 31 jul.
Comparto columna que escribimos con @bernardallorent hoy en @perfil. …
Por más que salgan a timbrear o desplegar su ejército de trolls en las redes sociales, no podrán ocultar lo obvio, que están destruyendo a ritmo...
06 Ago 2016, 19:15
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References: Resolución 
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