Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/AS/civil/C0-2015/as201520017.html
Timestamp: 2019-03-25 00:02:09+00:00

Document:
as201521017
Auto Supremo: 17/2015
Expediente: LP-134-14-S
Partes: Jascemine Xiomara de la Riva Sandoval. c/ Eduardo Caillares Flores.
VISTOS: El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Eduardo Caillares Flores, cursante de fs. 516 a 519 vta., contra el Auto de Vista N° S-211/2014 de 27 de mayo de fs. 506 a 508 de obrados, emitida por la Sala Civil y Comercial Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia del La Paz, dentro del proceso ordinario de Divorcio interpuesto por Jascemine Xiomara de la Riva Sandoval contra Eduardo Caillares Flores, Auto de concesión a fs. 525, los antecedentes procesales; y:
Que, tramitada la causa, el Juez Cuarto de Partido de Familia de la capital – La Paz, mediante Sentencia Nº 969/2013 de 7 de noviembre de 2013 cursante de fs. 433 a 435 vta., declaró PROBADA la demanda principal de fs. 22 a 25, por haberse justificado plenamente la causal del art. 130 inc. 4) del Código de Familia e IMPROBADA la acción reconvencional de fs. 51 a 58 por falta de pruebas, e IMPROBADAS las excepciones perentorias planteadas por la Sra. De la Riva a fs. 64-65 en consecuencia DISUELTO el vínculo matrimonial que une a los esposos Eduardo Caillares Flores y Jascemine De la Riva Sandoval debiendo en ejecución de Sentencia procederse a la cancelación de la partida matrimonial por ante el Servicio de Registro cívico conforme lo dispone el art. 398 del Código de familia Con referencia a la medidas provisionales se homologa el Auto de fs. 127-128.
Deducida la apelación por el demandado y remitida la misma ante la instancia competente, la Sala Civil y Comercial Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mediante Auto de Vista Nº S-211/2014 de 27 de mayo de 2015 Confirmó la Sentencia apelada y el Auto de Complementación de fs. 437 vta.
Ante la determinación adoptada por el Ad quem, el demandado interpuso recurso de casación en el fondo, conforme consta de fs. 516 a 519 vta., mismo que se pasa a considerar.
1.- Que, existiría violación del art. 140 del Código de Familia ya que con la declaraciones testificales de fs. 217, 219 y 221 sobre dos supuestos hechos acontecidos en el lugar de trabajo de la demandante con los que se habría probado la demanda principal, sin considerar la previsiones establecidas en el art. 140 del Código de Familia ya que se habría probado la demanda con hechos futuros a la presentación de la demandad de fs. 22-25 de 13 de diciembre de 2012 y los hechos declarados serian posteriores a la presentación de la demanda Febrero a Marzo de 2013, empero la Sentencia Nº 969/2013 y el Auto de complementación de fs. 437 habrían considerado como hechos probados los posteriores a la demanda, violando el art. 140 del CF.
2.- Que, existiría violación del art. 391 del Código de Familia concordante con el art. 397 inc. II) del CPC, ya que las pruebas presentadas en segunda instancia de fs. 474 a 475 (resolución de rechazo Nº 072/2013 de la denuncia penal interpuesta por la atora contra el demandado) habrían sido soslayadas por el Juez Ad quem, pruebas que corroboraría las injurias realizadas por la demandante contra el reconvencionista y las de fs. 481 a 483 (sobre las declaraciones de oficiales de diligencias y testigos de actuación sobre las notificaciones de febrero y marzo de 2013) que corroborarían la falsedad de las declaraciones de los testigos de cargo pruebas que no habrían sido valoradas por el ad quem en segunda instancia, vulnerando el debido proceso y el derecho a un proceso justo y equitativo para las partes.
3.- Que, existiría disposiciones contradictorias, en relación a que el Ad quem habría confirmado los fundamentos contradictorios sobre las que se basó la Sentencia apelada en el punto 3 y 4 de los hechos probados, ya que en el punto 3 de la Sentencia el A quo habría establecido que con las declaraciones testificales de fs. 217, 219, 221, 223 y 225 se habrían llegado a demostrar las sevicias, injurias y malos tratos hacia la Sra. De la Riva y el punto 4 de la misma Resolución y el Auto Complementario de fs. 437 vta., establecerían que el demandado habría demostrado que no hubo malos tratos cuando se estuvo realizando las notificaciones, por lo que el A quo incurriría en contradicciones que no habrían sido valoradas por el Ad quem, a pesar que el Juez de primera instancia habría llegado a la conclusión de que los testigos de cargo de fs. 217, 219 y 221 habrían mentido en sus declaraciones, esta no tendrían que haber sido consideradas en la Sentencia, contradicciones en las que se habrían fundamentado la Sentencia y Auto de Complementación de fs. 217.
4.- Que, la prueba presentada en fs. 31-32 y legalizadas en fs. 166-167 sobre una segunda denuncia penal realizada por la actora don se habría tratado al demandado como delincuente, demanda donde la demandante habría declarado el vehículo como suyo, orden instruida de la ciudad de Cochabamba contra la demandante por el delito de abuso de confianza en fs. 156 a 160, un CD en la que la actora admitiría el su error al querer apropiarse del vehículo Grand Vitara en fs. 161, un testimonio de transferencia como arreglo a la demanda interpuesta contra la demandante en fs. 153-155, y confesión judicial de fs. 62 vta., en el otrosí 4to., siendo que este hecho del vehículo seria el verdadero motivo del presente proceso de divorcio.
Asimismo acusa que las testificales de descargo señalarían que el demandado habría quedado en reiteradas ocasiones sin ingreso al hogar conyugal, prueba testifical que demostraría los actos de malos tratos recibidos por parte de la demandante, declaraciones que además manifestarían no haber visto malos tratos entre la Sra. De la Riva y el Sr. Caillares, declaraciones que diferirían con las testificales de cargo. En este entendido las pruebas documentales y testificales señaladas líneas arriba, no habrían sido señaladas de manera correcta, objetiva y con una sana crítica en la apreciación de los hechos y las pruebas, por parte de los Jueces de instancia.
Por todo lo indicado solicita se dicte Auto Supremo CASANDO el Auto de Vista, por los fundamentos expuestos se declare improbada la demanda y probada la demanda reconvencional.
1.- En cuanto a que existiría violación del art. 140 del Código de Familia ya que con la declaraciones testificales de fs. 217, 219 y 221 sobre dos supuestos hechos acontecidos en el lugar de trabajo de la demandante con lo que se habría probado la demanda principal, hechos declarados serian posteriores a la presentación de la demanda; a esto se debe señalar que si bien el art. 130 num. 4) del Código de Familia establece como causal de divorcio la sevicia, injurias graves o malos tratos de palabra o de obra que hagan intolerable la vida en común, estas tienen que ser probado en el proceso.
En el caso de Autos con relación a la existencia de malos tratos de palabra y obra que se habrían dado por parte del recurrente a su cónyuge, se tiene que el Juez A quo tomo en cuenta las declaraciones testificales de cargo de fs. 217, 219, 221, 223 y 225 para corroborar lo afirmado por la demandante en su demanda principal, no siendo evidente que la resolución de primera instancia confirmada por el Auto de Vista recurrido se sustente solo en las declaraciones testificales de fs. 217, 219 y 221 en relación a los supuestos hechos acontecidos en el lugar de trabajo de la demandante en los meses de febrero y marzo de 2013 posteriores a la demanda como afirma el recurrente, ya que de la revisión de la declaraciones testificales de cargo se tiene que las atestaciones señaladas por el demandado además de hacer alusión a hechos de maltrato en el lugar de trabajo de la actora, refieren otras situaciones y momentos donde el recurrente habría inferido insultos a la actora que configuran maltrato psicológico, declaraciones testificales que conjuntamente con las declaraciones de fs. 223 y 225 que también son valoradas por los de instancia, refieren haber visto maltrato psicológico y verbal por parte del recurrente hacia la demandante en distintos lugares, dejando de lado los hechos de febrero y marzo a que hace referencian el demandado que no resultan trascendentes para desvirtuar lo aseverado por los testigos de cargo, o para sustentar que existiría violación del art. 140 del Código de Familia.
Todas estas declaraciones prueban la existencia de malos tratos de palabra y obra de parte del recurrente, maltrato que acudiendo al criterio del Tribunal Supremo de España en su Sentencia Nº 932/2003, de 27 de junio resulta ser la: “vejación y humillación continuada, metódica y deliberada que tiene como objetivo conseguir una situación de dominio que vulnera la propia personalidad de la víctima”. Por lo se concluye que la prueba testifical de cargo fue valorada por los jueces de instancia conforme estipula el art. 1330 del Código Civil.
2.- Con relación a que existiría violación del art. 391 del Código de Familia concordante con el art. 397 inc. II) del CPC, ya que las pruebas presentadas en segunda instancia no habrían sido valoradas por el Juez Ad quem, pruebas que corroborarían las injurias realizadas por la demandante contra el reconvencionista y la falsedad de las declaraciones de los testigos de cargo; corresponde señalar que de la revisión de la resolución de rechazo de fs. 474 a 475 se tiene que el fundamento principal para el rechazo de la denuncia fue que Jascemine Xiomara de la Riva no propuso diligenciamiento de otros actuados investigativos, no activando el proceso iniciado, por lo que la fiscal presumió el abandono de la denuncia, fundamento que no prueba o acredita que el hecho no existió o que el ahora recurrente probo que lo denunciado en ese proceso eran solo falsedades, por lo que mal puede pretender que dicha resolución sea prueba plena para probar las injurias que acusa, más cuando el fundamento principal de dicha denuncia son las lesiones sufridas por la demandante; con relación a las denuncias de falso testimonio contra los testigos de cargo, estas no hacen prueba plena por ser simples denuncias de las cuales no se tiene resolución que determine la existencia del ilícito.
3.- Respecto a que existiría disposiciones contradictorias, en relación a que el Ad quem habría confirmado los fundamentos contradictorios sobre las que se basó la Sentencia apelada en los punto 3 y 4 de los hechos probados, a pesar que el Juez A quo habría llegado a la conclusión de que los testigos de cargo de fs. 217, 219 y 221 habrían mentido en sus declaraciones por lo que no debió tomar en cuenta dichas testificales; a esto es preciso señalar que del análisis de los puntos 3 y 4 de la Sentencia de fs. 433 a 435 vta., se tiene que el recurrente realizo una mala lectura e interpretación de lo señalado en ambos puntos, ya que en el punto de 3 de la sentencia de primera instancia se tiene que el Juez A quo realizó una descripción de los hechos declarados por los testigos en fs. 217 a 225, que probarían el maltrato psicológico y verbal por parte del recurrente hacia la demandante, en el punto 4 refirió que el demandado con el fin de desvirtuar la declaración testifical presento prueba a fs. 226 a 228 indicando: “…estos documentos en ningún momento desvirtúan los malos tratos de las que fue víctima la actora, es más los hechos y actos analizados en el punto 3 de los hechos probados en esta sentencia, no refieren los malos tratos que hubiera sufrido la Sra. De la Riva cuando se estuvo realizando notificaciones.”, es decir que como se fundamentó en el punto anterior se dejó de lado los hechos de febrero y marzo en relación a las notificaciones realizadas en el lugar de trabajo de la demandante y se tomó en cuenta los hechos de maltrato que se hubieran suscitado en otros lugares y momentos, por lo que no es evidente dicha acusación en el presente punto, más cuando de la revisión de la Sentencia no se observa que en alguna parte el Juez de la causa haya llegado a concluir que las declaraciones de los testigos de cargo son falsas.
4.- En cuanto al error de hecho y derecho en la valoración de la prueba de fs. 31-32 y legalizadas en fs. 166-167, 156 a 160, 161, 153-155, y la confesión judicial en el memorial de fs. 62 vta., siendo que este hecho del vehículo seria el verdadero motivo del presente proceso de divorcio; al respecto corresponde señalar que en relación a la prueba de fs. 31-32 y legalizadas en fs. 166-167, por cómo se fundamentó en el punto 2, la denuncia y la resolución de rechazo por el delito de lesiones contra el recurrente por parte de la actora, no hacen prueba plena de la existencia de sevicia, injurias o malos tratos hacía del demandado, y menos si con la documentación acusada de errónea valoración, que además versan sobre actuaciones con un tercero ajeno al presente proceso como es Mijaíl José Caillares Flores, pruebas que hace referencia a una orden Instruida (fs. 156-160), o un Cd (fs. 161) prueba objetada por la actora en relación a los efectos del art. 1312 del Código Civil, que además hace alusión a asuntos con el tercero antes nombrado al igual que la prueba documental señalada de fs. 153-155 y la confesión judicial en el memorial de fs. 62 vta., razón por las que, los jueces de instancia manifestaron que no tiene ninguna relación con el presente proceso de divorcio.
Por otra parte respecto a que las testificales de descargo señalarían que el demandado habría quedado en reiteradas ocasiones sin ingreso al hogar conyugal, prueba que demostraría los actos de malos tratos recibidos por parte de la demandante; corresponde señalar que si bien los tres testigos de descargo señalan que al llegar al domicilio del demandado la llave no daba, este habría mencionado a los testigos que probablemente habrían cambiado las chapas o que consiguió que la empleada le abra la puerta, hechos que además por referencia de dos de los testigos seria de finales del año 2012, declaraciones que además de señalar que la llave no daba, dan a conocer que el recurrente sabía de esta situación, por lo que las atestaciones referidas no resultan contundentes para determinar los malos tratos o que la demandante haya cambiado las chapas del domicilio a finales de año 2012 en reiteradas ocasiones para impedirle el ingreso a su domicilio.
En cuanto al hecho de que los testigos de cargo no hubieran visto actos de agresión entre la actora y el demandado, no significa que otros no hayan visto tales hechos como bien se acredita por las testificales de fs. 217 a 225.
Por todo lo manifestado, corresponde a este Tribunal resolver conforme señala los arts. 271 num. 2) y art. 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, en virtud a la atribución contenida en el art. 42
parágrafo I num. 1) de la Ley N° 025 del Órgano JudiciaL y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO recurso de casación en el fondo, interpuesto por Eduardo Caillares Flores, cursante de fs. 516 a 519 vta., contra el Auto de Vista N° S-211/2014 de 27 de mayo de fs. 506 a 508. Con costas.

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