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Timestamp: 2019-09-16 08:15:40+00:00

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Análisis del tablet LG G Pad 10.1 y opinión | Teknófilo
Análisis del tablet LG G Pad 10.1 y opinión
Teknófilo 1 mayo, 2015 Análisis, Tablets Deja un comentario
En mayo del año pasado, LG presentó tres nuevas tablets G Pad de tamaños 7″, 8″ y 10.1″ que se unieron a la ya existente LG G Pad 8.3.
Estos tres tablets comparten unas especificaciones modestas – procesador Snapdragon 400, 1GB de RAM, y resolución de 1280×800 píxeles – por lo que es evidente que la compañía está dirigiendo estos equipos a aquellos usuarios que buscan un tablet asequible.
El tablet de mayor tamaño, el LG G Pad 10.1, salió a la venta en julio de 2014 en Estados Unidos pero tardó unos meses en llegar a Europa y comenzó a comercializarse en España a finales del año pasado.
Por cortesía de LG hemos tenido la oportunidad de probar el LG G Pad 10.1 durante unas semanas y a continuación os contamos nuestra opinión tras un detallado análisis.
El frontal del LG G Pad posee un diseño bastante estándar, similar a otros tablets del mercado, con un acabado en plástico y esquinas redondeadas.
Los marcos que rodean la pantalla son bastante gruesos, especialmente a derecha e izquierda de la pantalla cuando se sostiene en horizontal.
La parte de atrás del tablet es también de plástico, con un acabado poroso similar al caucho que está disponible en dos colores: blanco o negro.
El tablet presenta un buen agarre en la mano, aunque debido al gran tamaño de su pantalla necesitamos utilizarlo con las dos manos a la vez.
Los gruesos marcos facilitan la sujeción del tablet sin tocar la pantalla, algo que no siempre es fácil con algunos tablets.
Sus dimensiones y peso son similares a los de otros tablets de su entorno, aunque resulta algo más grueso.
La parte delantera del tablet posee un diseño bastante simple. El frontal está ocupado principalmente por la pantalla, que está rodeada de unos marcos bastante gruesos, especialmente teniendo en cuenta que el LG G Pad no posee botones físicos ni capacitivos.
Además de la propia pantalla, en el forntal únicamente encontramos la cámara frontal encima de la pantalla y, debajo de ella, el logotipo de LG en el centro.
Como comentábamos, el LG G Pad no dispone de botones físicos, sino que estos aparecen dibujados en la parte inferior de la pantalla cuando es necesario, como ocurre en otros tablets como el Nexus 9. Como ventaja, podemos personalizar estos botones ya que LG ofrece varias configuraciones de botonera virtual.
En la parte de atrás encontramos la cámara trasera, que está situada cerca del borde y no posee flash. El cristal que protege la lente está ligeramente hundido para estar protegido y no rayarse con facilidad si lo apoyamos de ese lado, algo que es bastante habitual en las cámaras que sobresalen.
En la parte trasera también encontramos dos altavoces en los laterales. Esta posición de los altavoces es bastante atípica y, aunque asegura que estos no quedan tapados cuando lo sostenemos en la mano, el sonido queda amortiguado cuando lo apoyamos sobre una mesa.
El lateral superior está ocupado por el control de volumen y el botón de encendido. Los botones sobresalen lo suficiente para que resulten sencillos de apretar y de localizar al tacto. En el centro también encontramos el sensor de infrarrojos.
El lateral inferior está libre de cualquier botón o conector.
La lateral izquierdo del tablet cuenta con el conector de auriculares, el compartimento para la tarjeta micro-SD, y el conector micro-USB.
Por último, la lateral derecho no posee ningún botón ni conector.
El LG G Pad posee una excelente pantalla de 10,1 pulgadas con panel IPS LCD y resolución de 1.280 x 800 píxeles, lo que implica una modesta densidad de tan solo 149 ppp.
Esta resolución está por debajo de la que poseen muchos teléfonos de gama media, por lo que al contar el tablet con un tamaño de pantalla mucho más grande el resultado es poco favorecedor. Los píxeles de gran tamaño producen letras con dientes de sierra e imágenes poco nítidas.
Habitualmente consideramos que densidades de píxeles entre 200 y 300 ppp son correctas, especialmente para un tablet dado que este se utiliza a más distancia que un teléfono, pero el LG G Pad cuenta con una densidad bastante pobre, de tan solo 149 ppp.
Basta con colocar el LG G Pad al lado de un iPad Air 2 o, sin ir a lo más caro, junto a un Kindle Fire HDX 8.9, para apreciar una diferencia abismal en cuanto a resolución a la hora de navegar por páginas web y leer textos pequeños.
La matriz de la pantalla es de tipo RGB, lo que significa que los sub-píxeles rojo, verde y azul se encuentran uno al lado del otro. En otro tipo de pantallas, especialmente las AMOLED, los sub-píxeles se colocan en formas geométricas que hacen que la resolución efectiva sea menor, pero este no es el caso de la pantalla del LG G Pad.
Matrix RGB de la pantalla del LG G Pad 10.1
Dejando a un lado la resolución, los ángulos de visión son buenos, como suele ser habitual en las pantallas IPS.
Sin embargo, los colores son algo apagados, y carecen de la viveza que exhiben las pantallas AMOLED. Lo mismo ocurre con los colores negros, que no son profundos sino más bien grisáceos.
La pantalla no resulta demasiado brillante, sino que se encuentra en torno a 445 nits. Este valor no es elevado y dificulta la visión de la pantalla en exteriores. Si el uso que se le va a dar es principalmente en el interior de un edificio, esta limitación no supone un grave problema.
Nos ha sorprendido que el LG G Pad carece de sensor de iluminación, por lo que es necesario ajustar manualmente el brillo de la pantalla. Esto puede resultar un poco incordio, especialmente ahora que la mayor parte de los dispositivos incluyen esta facilidad.
Una de las funcionalidades que incorpora el LG G Pad es KnockOn, que permite encender y apagar la pantalla haciendo un doble toque sobre la pantalla en lugar de pulsar sobre el botón de encendido.
También cuenta con Knock Code, que permite encender el dispositivo golpeando la pantalla del tablet con un patrón preestablecido. Es posible encenderlo incluso cuando la pantalla está apagada, siempre que recuerdas donde están las áreas a pulsar.
El LG G Pad posee un procesador Qualcomm Snapdragon 400 de cuatro núcleos Cortex-A7 a 1,2 GHz con GPU Areno 305 y 1 GB de RAM.
No se trata de unas características demasiado potentes pero deberían ser suficientes para mover aplicaciones y juegos moderadamente exigentes sin demasiadas dificultades, especialmente teniendo en cuenta la baja resolución de su pantalla.
A continuación vamos a revisar los resultados de rendimiento del tablet en los principales benchmarks.
En el benchmark Quadrant, el LG G Pad obtiene una puntuación de 9.054 puntos, un rendimiento medio por debajo de muchos tablets de gama alta.
En el benchmark AnTuTu ha dado un resultado de 18.831 puntos, un puntuación bastante baja en comparación con otros tablets.
En el benchmark Geekbench 3 el LG G Pad obtiene unas puntuaciones en las pruebas mono/multi-núcleo de 336/1142 puntos.
En el test SunSpider el resultado ha sido 1.480 ms., que está muy encima (y por tanto es peor) que muchos otros tablets con menor potencia.
Por último, en el benchmark gráfico 3DMark el LG G Pad ha terminado con 5.537 puntos en el test Ice Storm, 2.824 puntos en el test Ice Storm Extreme y 3.953 puntos en Ice Storm Unlimited.
Por último, en el benchmark gráfico GFXBench el LG G Pad ha obtenido unos resultados muy decepcionantes en comparación con otros tablets de gama alta.
Estos resultados están en línea con lo que esperábamos, ya que el procesador que incorpora no es de última generación. En cualquier caso el tablet es capaz de mover sin ninguna dificultad el interfaz, las aplicaciones y los juegos habituales.
Del mismo modo, el rendimiento en los juegos es bueno aunque en juegos de última generación como Asphalt 8 se nota menos fluidez que otros dispositivos. Además la baja resolución de la pantalla hace que la imagen no se vea excesivamente nítida.
Ahora bien, la diferencia de velocidad en comparación con un tablet que lleve procesador Snapdragon 800 se pone en evidencia en el tiempo de carga de las aplicaciones, el tiempo que lleva rotar la pantalla, la suavidad y calidad de juegos 3D exigentes, etc.
El LG G Pad posee 16 GB de almacenamiento interno, que no es una cantidad elevada, pero a cambio admite tarjetas micro-SD hasta 32 GB. Nos hubiera gustado que fuera compatible con tarjetas de más capacidad, como 64 o 128 GB.
En el aspecto de conectividad, el LG G Pad ofrece Wi-Fi 802.11 b/g/n en las bandas de 2.4 y 5GHz, Bluetooth 4.0 y DLNA. Lamentablemente no admite una tarjeta SIM, por lo que solo podremos conectarnos a Internet si nos enganchamos a una red WiFi. En las pruebas que realizamos la velocidad de Wi-Fi ha sido satisfactoria. Se alcanzaron 87 Mbps de bajada y 10,7 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de cable 100/10 de ONO.
La batería del LG G Pad es de 8.000 mAh, similar a otros tablets de tamaño parecido.
En nuestra prueba habitual consistente en dejar reproducir un vídeo en HD indefinidamente con el brillo a nivel máximo, el LG G Pad ha aguantado 10 horas y 10 minutos, una marca por encima de otros tablets que hemos probado.
El LG G Pad que hemos probado ya corre Android 5.0.2, la última versión de Android que podemos encontrar a día de hoy y que todavía no ha llegado a todos los dispositivos LG.
Por encima de Android, LG ha incluido su capa de personalización, que es muy similar – por no decir idéntica – a la que incorpora el LG G3.
Dentro de cada pantalla podemos colocar un total de 30 iconos en una matriz 6 x 5. En la parte inferior de todas las pantallas podemos colocar hasta 8 iconos (o carpetas de iconos) que permanecen fijos mientras nos movemos por las distintas pantallas.
Este selector nos permite elegir un icono de una amplia galería de iconos predefinidos o bien elegir aquella foto de la galería que queramos que sea el icono (el editor permite seleccionar una parte de la foto únicamente). También es posible seleccionar el tamaño del icono hasta 6×5, es decir, toda la pantalla).
En cuanto a widgets, el LG G Pad apenas incorpora pocos widgets propios y ninguno de ellos es especialmente destacable. Como todos los fabricantes, incorpora su propio widget con la hora y previsión meteorológica, que es bastante atractivo.
Si accedemos al menú Aplicaciones encontramos dos pestañas, Aplicaciones y Widgets, así como los iconos de Buscar y de Opciones adicionales. Lamentablemente LG decidió hace tiempo prescindir de la pestaña Descargas que encontrábamos en modelos anteriores y que nos parecía bastante útil para localizar aplicaciones descargadas.
Como es habitual, el interfaz permite cambiar el orden de los iconos, agruparlos en carpetas en el propio menú, ocultar aplicaciones, así como reducir el tamaño de los iconos para pasar de tener 30 iconos por pantalla (6 x 5) a tener 36 iconos (6 x 6).
una zona de información con la fecha y hora y acceso directo a las opciones de configuración y perfil.
una barra editable de iconos de acceso directo a funciones del sistema llamada QuickSettings: QuickMemo+, WiFi, No molestar, Rotación, Bluetooth, QPair, Ubicación, Sincronización, QSlide, Quick Remote, Modo Avión, etc.
Echamos en falta un poco más de personalización para añadir o eliminar elementos de la barra de notificaciones. Por ejemplo, en nuestro caso, nunca hemos tenido necesidad de un acceso rápido al volumen del sonido teniendo botones físicos para controlarlo.
Uno de los elementos más característicos del interfaz de LG son las aplicaciones QSlide, que están presentes desde hace tiempo en los dispositivos de la compañía. Se trata de 8 aplicaciones – Vídeo, Internet, Calendario, E-mail, Gestor de archivos, y Calculadora – que se ejecutan en una pequeña ventana y que nos permiten seguir utilizando el tablet para otras tareas. Lamentablemente no es posible utilizar cualquier aplicación en una ventana, sino únicamente una de las indicadas.
LG incorpora la funcionalidad Ventana Doble que es accesible desde la parte inferior de la pantalla, junto a los botones estándar de Android. Como el propio nombre indica, permite ejecutar dos aplicaciones simultáneamente, algo que resulta muy útil en un tablet de gran tamaño.
Lamentablemente el tablet no es lo suficientemente potente como para ejecutar dos aplicaciones exigentes a la vez, por lo que probablemente experimentarás algunos parones si tratas de ver un vídeo HD en una ventana mientras navegas en la otra.
Una función útil del LG G Pad es QuickMemo+, que se activa desde el área de notificaciones.
QuickMemo+ permite tomar notas directamente sobre la pantalla escribiendo o dibujando con el dedo. Resulta difícil hacer trazos tan finos como para que quepa mucho texto.
Podemos utilizar como fondo la propia imagen que se estuviera mostrando en la pantalla o, si lo preferimos, un fondo sólido.
El LG G Pad también incorpora la funcionalidad de Pantalla Inteligente que ya hemos visto en otros dispositivos.
Esta funcionalidad hace que la pantalla permanezca encendida y no se apague mientras la cámara del tablet detecte que estamos mirando la pantalla.
El LG G Pad ofrece la función Multi-Usuario que permite crear hasta nuevas cuentas de usuario, cada una de las cuales tiene diferentes ajustes de dispositivo, puede utilizar almacenamiento separado y sus propias aplicaciones.
Es posible añadir dos tipos de usuario: un usuario «normal» con sus propias aplicaciones y contenidos, y un usuario restringido para el que puedes seleccionar a qué aplicaciones y funciones puede tener acceso. Lamentablemente no hay un modo Niños en el LG G Pad.
El LG G Pad incorpora una funcionalidad llamada Q Pair, que permite enlazar dos dispositivos para que las notificaciones propias del teléfono lleguen también al tablet.
Por ejemplo, los mensajes de texto aparecen en la pantalla del LG G Pad 10.1, permitiéndote responder sin tener que utilizar el teléfono. Cuando recibes una llamada en el teléfono, aparece una notificación emergente en el tablet que permite rechazar la llamada, aunque obviamente no permite contestar.
Q Pair funciona con cualquier teléfono, no solamente con los de LG, y funciona bastante bien. Es posible incluso activar solamente algunos elementos, en caso de que no quieras recibir todas las notificaciones.
En definitiva, LG ha proporcionado mejoras interesantes a Android 5.0 Lollipop, y utiliza un interfaz atractivo y rápido. Sin embargo, la limitada potencia del procesador Qualcomm Snapdragon 400 hace que ciertos gestos experimenten algunos retardos, y esto acaba degradando la experiencia de uso del tablet.
El LG G Pad apenas incluye aplicaciones preinstaladas, algo que agradecemos para no ocupar espacio inutilmente con aplicaciones que posiblemente no utilizamos nunca. Algunas de las que encontramos son LG SmartWorld, Polaris Office 5, y QuickRemote.
LG SmartWorld es una tienda de aplicaciones propia de LG que, a primera vista, no nos ha parecido que aporte ningún aspecto diferencial respecto a Google Play.
QuickRemote convierte al LG G Pad en un gigante mando a distancia universal para controlar un televisor, set top box, audio, DVD, blu-ray, aire acondicionado o proyectores. Permite definir diversas habitaciones y dentro de cada una de ellas se pueden seleccionar los aparatos a controlar, pudiendo elegir la marca. Además tiene una opción para aprender un comando de un mando a distancia, en caso de que no encontremos el dispositivo en la base de datos.
Como ya hemos comentado, el LG G Pad posee dos altavoces estéreo en la parte de atrás.
Esto hace que el sonido mejore notablemente respecto a otros tablets que incorporan únicamente un altavoz en la parte de atrás, aunque no llega a la calidad de los altavoces BoomSound del Nexus 9.
Permite incluso acceder a los sistemas de almacenamiento en la nube Dropbox y Box desde las aplicaciones multimedia.
El reproductor de música permite aplicar seis efectos de audio: normal, pure surround, quadbeat, reforzador de bajos, reforzador de agudos, reforzador de vocalización, y personalizar (en esta última opción aparece un ecualizador de 7 bandas).
Echamos de menos alguna funcionalidad adicional, como la descarga automática de carátulas que incluyen los dispositivos de HTC o el volumen inteligente que incorporan los de Samsung para ajustar el volumen de todas las pistas al mismo nivel.
La reproducción de vídeo es correcta y el tablet es capaz de mostrar sin problemas ficheros HD 1080p con suavidad gracias a su procesador de cuatro núcleos, aunque en una pantalla que solo llega a 720p.
A continuación hemos incluido los resultados de las pruebas efectuadas. Este reproductor permite escoger pistas de audio, no soporta subtítulos en el propio fichero de vídeo, y no reproduce pistas de sonido AC3 ni DTS.
Elysium 4K.mp4 No No – Resolución no admitida
Interstellar 4K.mp4 No No – Resolución no admitida
Los dos vídeos 4K no han podido mostrarse en el reproductor por defecto por un problema de «resolución no admitida.» Sin embargo sí que hemos sido capaces de reproducirlos con otros reproductores como MX Player o BS Player, si bien la tasa de imágenes por segundo era de tan solo 3-4 fps, ya que el tablet no tiene suficiente potencia para moverlo con suavidad.
Sobre la pantalla de reproducción de vídeos aparecen tres botones: el primero sirve para convertir el vídeo en una ventana (como QSlide), el segundo permite enviar el vídeo a otro reproductor (SmartShare) y el tercero permite acceder a distintas opciones. También posee un botón dedicado en la parte inferior derecha de la pantalla para bloquear la pantalla y no pulsarla accidentalmente.
También podemos hacer el proceso contrario, es decir, reproducir en el tablet ficheros que están almacenados en dispositivos externos conectados a la misma red Wi-Fi sin ningún problema.
El interfaz que presenta la aplicación cámara es bastante estándar, y nos recuerda mucho al del LG G3. A a la derecha tenemos acceso a los conmutar cámara frontal/trasera, selección de modo de disparo (normal o panorámico) y ajustes (cuadrícula, temporizador, disparo por voz, y resolución)
A la izquierda encontramos el control para seleccionar fotografía o vídeo, el botón de disparo y una miniatura con la última imagen.
Las opciones de disparo son muy escasos, ya que no tenemos ningún modo de escena ni ningún posible filtro.
En cuanto a la calidad de la imagen, los resultados a plena luz del día son correctos: las fotografías presentan un nivel de detalle adecuado, un contraste bueno y un colorido intenso. La velocidad de enfoque es bastante rápida, aunque no se puede comparar a la del LG G3.
En condiciones de poca luz, como era de esperar, el ruido es bastante abundante y no podemos esperar gran cosa de este tablet.
A continuación os mostramos una buena galería de fotografías en alta resolución tomadas por el LG G Pad para que podáis evaluar vosotros mismos la calidad de la imagen.
El precio oficial del LG G Pad en la web de la compañía es de EUR 249, pero puede encontrarse a un precio algo más reducido en tiendas online como Amazon España, que lo comercializa por -.
Un competidor del LG G Pad con un precio similar es el Samsung Galaxy Tab 4 10.1 que se puede encontrar en Amazon por -.
Ambos tablets tienen unas características idénticas en cuanto a pantalla (tamaño y resolución), velocidad del procesador y almacenamiento interno. Existen algunas pequeñas diferencias entre ambos tablets ya que, si bien el Galaxy Tab 4 posee algo más de memoria RAM, el LG G Pad posee una batería de más capacidad.
Si nos vamos a tablets superiores con un tamaño de pantalla similar, encontramos diversas opciones como el Samsung Galaxy Tab S 10.5, el Nexus 9, el Kindle Fire HDX 8.9, o el iPad Air 2, por citar algunos de los tablets que más nos gustan.
A diferencia de otros fabricantes, LG no hace mucha publicidad de sus tablets, si bien actualmente tiene dispositivos de varios tamaños a la venta.
Ninguno de ellos te dejará con la boca abierta por sus especificaciones técnicas, pero son una buena opción para navegar cómodamente desde el sofá, ver películas o jugar ocasionalmente, sin gastarte mucho dinero.
El LG G Pad 10.1 es el más grande de todos los modelos que comercializa LG, aunque a decir verdad la resolución de la pantalla es la misma que la de los más pequeños LG G Pad 8 y LG G Pad 7.
La pantalla es posiblemente el aspecto que menos nos ha gustado del LG G Pad 10.1, ya que cuenta con una densidad de píxeles muy baja y esto es apreciable a simple vista. El brillo máximo y el colorido no son su fuerte, y tampoco incorpora sensor de iluminación, por lo que hay que ajustar el brillo manualmente.
En cuanto a potencia hardware, su rendimiento es suficiente para las tareas habituales como navegar o ver películas aunque en ocasiones se nota que el tablet no es tan rápido como otros que hemos probado, por ejemplo en los tiempos de carga o en juegos 3D muy exigentes. La duración de la batería, por otro lado, se sitúa en nuestras pruebas por encima de otros tablets con un tamaño similar.
En el apartado software, al igual que nos ha ocurrido con otros dispositivos Android de LG, tenemos la sensación de que la capa de personalización de LG ralentiza ligeramente el uso del tablet, ya que en ocasiones notamos un cierto retraso desde que pulsamos un botón hasta que el tablet reacciona. No es algo grave pero no es una experiencia tan rápida como en otros tablets.
LG ha incluido un buen número de aplicaciones y funcionalidades propias en el LG G Pad, la mayoría de las cuales proceden de los teléfonos y resultan bastante útiles como Knock On, KnockCode, QPair, Ventana Doble, etc. Por suerte no ha incluido apenas aplicaciones pre-instaladas que ocupen espacio innecesariamente.
La cámara del LG G Pad es adecuada, sin ser extraordinaria, pero nos permitirá salir de un apuro si solo tenemos el tablet a mano para tomar una foto o capturar un vídeo a plena luz del día. En el aspecto multimedia los altavoces traseros hacen un buen trabajo en cuanto a potencia y calidad del sonido.
Por último, el precio del LG G Pad es adecuado en comparación con otros tablets de prestaciones similares, así que si andas buscando un tablet de gama media sin grandes pretensiones, este puede ser tu dispositivo.
Cómodo de sujetar en la mano, con gruesos marcos para agarrarlo cómodamente, aunque resulta algo más grueso que otros tablets de tamaño similar.
Buen rendimiento general del tablet, aunque en ocasiones se nota un cierto retardo al interactuar el interfaz
Funcionalidades software realmente útiles como Aplicaciones QSlide, QPair, QuickMemo, QuickSettings, Dual Windows, KnockOn, KnockCode y la personalización de iconos del escritorio
Almacenamiento ampliable mediante tarjeta micro-SD (pero solo hasta 32GB)
Autonomía de la batería por encima de otros tablets de un tamaño similar
Precio adecuado en comparación con otras opciones similares
Pantalla 1280 x 800 de 10.1″, que posee una densidad de píxeles bastante baja (149 ppp), un brillo no muy elevado, y es bastante propensa a producir reflejos.
No incorpora sensor de iluminación para ajustar el brillo automáticamente
Rendimiento limitado en algunos aspectos como conmutar entre varias tareas, rotar la imagen al girar el tablet, cargar aplicaciones complejas, o ejecutar juegos 3D exigentes
Nota: El tablet LG G Pad 10.1 ha sido prestado amablemente por LG España a Teknófilo para la realización de este análisis.
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