Source: http://arseniogutierrez.blogspot.com/2009/01/
Timestamp: 2018-07-15 22:40:51+00:00

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Autocaravanismo: enero 2009
Por encima de cualquier consideración lo más importante en este momento para el movimiento autocaravanista es tener fe en sus posibilidades.
Es normal que surja el desánimo al comprobar el trato injusto y discriminatorio que algunos estamentos de la administración, tales como la Dirección General de Turismo del Principado de Asturias o la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, aplican a los ciudadanos que hemos optado por comprar una autocaravana como medio para viajar.
Sin embargo, los autocaravanistas necesitamos tener fe en nuestros derechos. Sin esa fe estamos abocados a elegir entre aceptar las restricciones al uso libre y racional de nuestra forma de viajar en nuestro propio país, vender nuestras autocaravanas o emigrar con ellas a los países donde somos bien acogidos tales como Marruecos, Portugal, Francia, Italia o Alemania.
Nuestro derecho, como mínimo, es ser tratados con arreglo a las Leyes de Seguridad Vial cuando pernoctamos en el interior de nuestros vehículos estacionados en la vía pública, de la misma forma que el resto de los usuarios de otros vehículos de las mismas características y como es normal en los demás países de la UE que, además, son los principales proveedores de turistas que nos visitan utilizando todo tipo de medios, entre ellos, las autocaravanas.
Sin embargo, algunas administraciones nos aplican de forma forzada y discriminatoria cualquiera de las más de treinta leyes que, sobre acampada, componen el mosaico normativo de nuestro país; desde la Ley de Costas pasando por las leyes de Protección de Espacios Naturales y terminando en las Leyes de Turismo autonómicas.
El mismo hecho: pernoctar en un vehículo situado –estacionado- en la vía pública –un lugar de estacionamiento permitido-, legal, al amparo de las leyes de tráfico en las que la presencia de los pasajeros en el interior es irrelevante, se convierte en una infracción administrativa al aplicar de forma forzada y lesiva alguna de las leyes que regulan la acampada.
Estas administraciones obvian en primer lugar los propios fines de sus leyes ya que la pernocta en el interior de un vehículo no lesiona, en mayor grado que otros vehículos utilizados para pernoctar, ninguno de los bienes que dichas leyes pretenden proteger, tales como la defensa del medio ambiente o de los legítimos intereses públicos o privados.
Todo lo contrario; lo que estas administraciones defienden con su actitud son las razones económicas de los empresarios de camping y algunos criterios políticos muy particulares sobre la calidad del turismo. Para ello no dudan en cercenar el derecho al uso libre y responsable de nuestros vehículos en el marco de las Leyes de Seguridad Vial, utilizando el argumento de que pernoctar en el interior de una autocaravana tiene una intencionalidad o supone una ocupación indebida del terreno público o protegido.
Obvian que pernoctar en el interior de un vehículo, aunque esté acondicionado como vivienda, es una actividad legítima y legal al amparo de las leyes de Seguridad Vial. De esta forma, miles de conductores de camión pernoctan todos los días, dentro del territorio español, en el interior de las cabinas de sus camiones o tractocamiones acondicionadas de fábrica como vivienda, cuando están situados o estacionados en un lugar autorizado de la vía pública y sin que se pretenda hacerles pasar por la caja de un hotel.
Estamos cargados de razón, pero para que esta razón sea reconocida es necesario convencer o llegar hasta las instancias que obliguen a las administraciones a acatarla y solo lo podremos conseguir conociendo la fuerza de nuestra razón, identificando el camino y poniendo los medios necesarios a nuestro alcance como consecuencia de un análisis real de la situación a través del diálogo y el consenso entre las asociaciones de usuarios.
No hay una panacea ni tampoco hay una ley que regule el uso de las autocaravanas por encima de las leyes de Seguridad Vial o las de Acampada. Nuestro problema es de ámbito normativo y la aplicación de las leyes de Seguridad Vial al hecho de pernoctar en el interior de una autocaravana se debe conseguir por dos vías: el diálogo con las Administraciones y la creación de jurisprudencia. Pero para lograrlo, lo primero que necesitamos es tener fe en la justicia y en nuestras posibilidades y a continuación dejar de hablar y ponerse a trabajar para lograr la necesaria unión y consenso en lugar de seguir retroalimentando los odios personales y rencores en una algarabía de prejuicios, juicios de valor infundados y descalificaciones donde solo se grita y no se escucha.
Un ejemplo de diálogo con la administración es la reciente aprobación por el Gobierno Vasco de la nueva Ley de Turismo que, en su desarrollo normativo, contempla la segregación de la Ley de Turismo de la pernocta en una autocaravana estacionada en la vía pública, para asignarla expresa y explícitamente al ámbito de las Leyes de Seguridad Vial y, además, abre la posibilidad para crear normas que regulen una nueva forma de acogida para autocaravanas, diferente a las áreas o, espacios de estacionamiento reservado al amparo de las leyes de tráfico por un lado, y a los campamentos de turismo por otro.
Nueva Ley de Turismo en el Euskadi
Esta nueva forma acogida en el estado español de cuya cobertura legal es pionera la Dirección de Turismos del Gobierno Vasco, abrirá, cuando se apruebe su Reglamento, nuevas posibilidades a la iniciativa pública o privada para crear una red de áreas destinadas al turismo itinerante en vehículos autónomos similar a la que hace ya años que existe en otros países de la UE.
Top Stellplatz (Alemania)
Es patético comprobar que existen autocaravanistas que presumen de conocimientos pero que ante esta posibilidad lo único que se les ocurre es decir que a los promotores de esta iniciativa se les ha ido la olla. Si realmente tuvieran algún interés en aportar avances para el autocaravanismo y se dedicaran a analizar cómo está organizada la red de alojamientos para autocaravanistas en los países que presentamos como ejemplo, se deberían haber dado cuenta de que, como en España, hay una red de áreas de autocaravanas al amparo de las leyes de tráfico donde solo se permite estacionar, pero también existe una red muy extensa de áreas cerradas, dedicadas al turismo itinerante, generalmente de pago, a un precio que está en consonancia con los servicios prestados, y donde se permite desplegar elementos con servicios auxiliares tales como váteres o duchas, electricidad y Wi-Fi. En estas áreas, a voluntad de los propietarios, se acepta legalmente la estancia limitada de caravanas.
Esta red es compatible con las áreas, o estacionamientos reservados a las autocaravanas creadas al amparo de las leyes de tráfico, y no interfiere en absoluto con éstas, tanto su creación o promoción en el futuro o las creadas en el en el pasado. En la actualidad, en España, hay un vacío legal para la creación de este tipo de áreas de autocaravanas que sería imposible al amparo de los Reglamentos de Campamentos de Turismo y que la Consejería del Gobierno Vasco ha dado el primer paso para su cobertura legal.
Los autocaravanistas tenemos una deuda de gratitud con la Dirección General de Turismo del Gobierno Vasco, porque no solamente ha aprobado en el Parlamento el primer texto legal en el estado que reconoce realmente a la autocaravana como una forma diferenciada de hacer turismo sino que marca un punto de inflexión en la maraña de dificultades que sufrimos los usuarios al ser víctimas de unas normas que se aplican de forma forzada y lesiva al juzgar como una infracción por medio de las leyes que regulan la acampada el mismo hecho: la pernocta en una autocaravana estacionada en la vía pública que es legítimo y legal al amparo de las leyes de tráfico.
El diálogo con las administraciones es el camino, el diálogo ha dado como resultado una iniciativa legal en el País Vasco, el diálogo está siendo interpretado con la Dirección de Turismo del Principado de Asturias con el único objetivo de segregar la pernocta de la Ley de Turismo, el diálogo tendrá que ser la vía conductora de la defensa de los legítimos intereses de los autocaravanistas en las previsibles modificaciones de los textos legales que se van a producir en breve en Catalunya y Andalucía.
Para conseguir resultados lo primero que necesitamos es tener fe en nuestras posibilidades y en la fuerza de nuestra razón y conseguir la unión de las asociaciones y agrupaciones mediante el diálogo y el consenso.
Pernoctar en el interior de una autocaravana estacionada es legal
A pesar de que, por el momento, algunos Organismos Oficiales como la Dirección de Turismo del Principado de Asturias o la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar se empeñen en defender los intereses privados de los empresarios de camping en detrimento de los derechos de los ciudadanos que hemos optado por utilizar una autocravana para viajar.
Acabo de publicar una nota en VEA
Conflictos en el ámbito legal de la pernocta.
en la que trato de exponer algunas razones que apoyan la consideración de que una autocaravana estacionada está sometida a las leyes de Seguridad Vial y no a las de acampada.
He confeccionado un resumen en Power Point en el que de una forma simple y gráfica trato de exponer estas reflexiones que pueden servir para aflorar argumentos que contribuyan a la defensa de nuestros legítimos intereses.
Bajar el documento PPT
Voces discordantes en el desierto...
Cuando la información que se recibe es constante, indiscriminada, intranscendente y abrumadora se pierde la perspectiva de la realidad. El debate en los foros sobre los problemas que afectan al colectivo autocaravanista, si nos atenemos a las broncas habituales, gira en torno a los enfrentamientos personales y las disputas entre asociaciones, broncas en las que son frecuentes los juicios de valor gratuitos, las calumnias y las acusaciones sin pruebas.
Desde esta perspectiva podemos llegar a la conclusión errónea de que nuestros problemas radican únicamente en la actitud de los directivos de las asociaciones, en los compañeros que opinan de forma diferente, en los clubes que organizan quedadas, en los clubes o compañeros que no se implican a gusto de los oponentes, en los que no son partidarios de la presión social o en los que consideran que la presión social es la única vía válida de reivindicación, en los que no les gusta la vía judicial o en los opinan que el diálogo es un medio poco expeditivo.
Otros temas de confrontación que son habituales en los foros giran en torno a quiénes tienen derecho a intervenir ante las administraciones en los procesos de defensa de los intereses generales. El debate o bronca sobre estos temas están plagados de agravios personales. Se mezclan conceptos dando como válida la exclusión de los grupos de usuarios de autocaravanas afiliados a clubes campista o de los profesionales del sector.
Para respaldar estas exclusiones se manejan conceptos tan poco sólidos como los abstractos: “no defienden nuestros intereses” o “ellos tienen intereses en los camping”. Conceptos basados únicamente en prejuicios y sin una base sólida argumental que avale estos criterios.
Estos temas secundarios, en los foros, toman una dimensión desproporcionada que convierten en objetivos lo que solo son medios, desviando la atención de los problemas reales en detrimento de la búsqueda de soluciones.
Los foros se han convertido en diferentes campos de batalla en los que no sólo se combate contra quienes impiden el uso libre y responsable de nuestras autocaravanas sino principalmente por la supremacía para ostentar la exclusiva del diálogo con la administración, aportando soluciones en muchas ocasiones carentes de argumentos o de un análisis serio.
Estos enfrentamientos gratuitos e inútiles ejercen una labor destructiva sobre la voluntad de las personas que optan por defender nuestros legítimos derechos. Algunas de ellas se han quemado y se han ido quedando por el camino después de haber derrochado mucho tiempo y mucha energía.
Es particularmente patética la postura del compañero que se queja de que el arroz se está pasando mientras da codazos a quienes pretenden retirarlo del fuego a tiempo porque afirma que fue él quien hizo la paella.
Con estas actitudes nos olvidamos paulatinamente de los verdaderos problemas que afectan a la movilidad de las autocaravanas como son:
Por una parte, las denuncias por aplicar indebidamente las leyes que regulan la acampada tales como la Ley de Costas, Leyes de Turismo y Leyes de Protección Medioambiental.
Este es quizá el problema más grave que tenemos en mano. Personalmente he ayudado este año pasado a recurrir dos docenas de expedientes y esto no es más que una pequeña parte de la dimensión del problema que afecta, probablemente, a centenares de expedientes y que impide el uso libre y responsable de nuestros vehículos en zonas muy extensas de nuestra geografía.
Y por otra, los ayuntamientos que disponen de ordenanzas municipales que prohíben o limitan el estacionamiento de autocaravanas en las vías públicas locales. Estas OOMM se constituyen como herramientas legales utilizadas para expulsar o impedir estacionar nuestros vehículos en aproximadamente dos o tres docenas de municipios.
Los problemas que impiden el uso libre y responsable de nuestras autocaravanas son los que deberían requerir la atención prioritaria de todo el colectivo, si lo que pretendemos realmente es avanzar, y no las disputas barriobajeras de los foros. Hay otros problemas importantes, tales como la falta de infraestructuras, el tratamiento fiscal a las autocaravanas y la falta de identidad legal de nuestros vehículos.
La historia nos muestra los aciertos y los errores del pasado para aprender, sobre todo, a corregir los errores en el futuro. El punto de inflexión en el movimiento autocaravanista comienza a sentirse en 2004 al mismo tiempo que en Francia hace aparición la circular del Ministerio del Interior francés que recuerda el derecho a utilizar el interior de una autocaravana estacionada y coincide con la creación de la plataforma reivindicativa PACA, la creación del grupo PSA, luego ASPA y la consolidación del foro Acpasión.
Este proceso se inscribe como una toma de conciencia de los problemas que nos afectan y una búsqueda de soluciones, cada uno por su cuenta iniciándose los primeros enfrentamientos entre Asociaciones. Sin embargo se constatan una serie de avances: la concienciación progresiva de la necesidad de asociación y el impulso de la creación de áreas bajo las directrices de la primera JD de la PACA.
Este proceso culmina en 2006 con la lectura de la Moción en el Senado a costa de abortar otras iniciativas y a costa de crear auténticas brechas en el movimiento autocaravanista al capitalizar personalmente lo que sus promotores consideraban de su propiedad y presentado al colectivo como la solución total, creando unas expectativas totalmente infundadas, y disminuyendo las posibilidades de aportar avances con soluciones reales, desde el propio colectivo a los problemas de movilidad de las autocaravanas.
La moción, sus promotores y, posteriormente, la fallida Mesa GT53, han acaparado durante dos años y medio la atención del movimiento autocaravanista desactivando cualquier iniciativa de otras vías de reivindicación de nuestros intereses con una actitud complaciente hacia las administraciones o los políticos que han participado en el proceso y cuya propaganda ha sido más llamativa que los resultados. Mucho ruido y pocas nueces.
Todo ha quedado en 2009 en humo, puesto que los dos problemas apuntados continúan incluso incrementándose: cada mes hay algún ayuntamiento nuevo que aprueba OOMM prohibitorias y cada vez se denuncian más autocaravanistas por pernoctar en estacionamientos autorizados.
Mientras tanto seguimos discutiendo si la FECC puede intervenir porque agrupa clubes campistas aunque una gran parte de sus afiliados utilicen autocaravanas. Se discute si ASEICAR puede participar con medios porque según dicen sus detractores solo defiende sus intereses, sin tener en cuenta que en relación a la movilidad de las autocaravanas sus intereses son los mismos que los de los usuarios. La negación por la negación, la negación basada en los prejuicios.
Se arremete contra las asociaciones de usuarios lanzando gratuitamente acusaciones sin aportar pruebas de que hay directivos corruptos, de que se practica el despotismo en clubes donde los directivos son elegidos en asambleas, de que en la FEAA están agrupados esos clubes. Se crean clubes contra otros clubes y sin que todo ello tenga nada que ver con la defensa de los legítimos intereses de los autocaravanistas.
Sin embargo, seguimos sin aprender la lección más importante. Nuestra situación es, en gran parte, fruto de nuestra división. Nosotros mismos bloqueamos nuestras posibilidades con nuestras luchas intestinas. Nuestra actitud como usuarios y afectados es la de dividir mientras nos llenamos la boca con palabras unidad. Las palabras no se apoyan en hechos y no se dan pasos hacia el consenso y el diálogo entre los usuarios y cuando se dan pasos reales, nunca falta una voz que siembra la discordia o una mano negra que aborta la colaboración por cualquier oscura razón.
La realidad es que el movimiento autocaravanista es plural, nuestra actividad es lúdica y los usuarios pacíficos, amantes de las quedadas, de la buena mesa, de la diversión y, en parte, para eso hemos adquirido nuestras autocaravanas. Hay pocos compañeros que siendo capaces de aportar trabajo y experiencia disponen de tiempo para dedicarlo a la defensa de nuestros derechos.
Porque también son plurales las vías para defenderlos, ninguna vía excluye a otra, sino todo lo contrario, las vías de reivindicación son convergentes, el diálogo con la administración, un diálogo crítico y firme para exigir nuestros derechos, la vía judicial como argumento y como fin en sí misma si falla el diálogo, puesto que nuestros principales problemas son legales o jurídicos, puesto que las herramientas que se utilizan para recortar nuestros derechos son normas legales y por último la presión social cuando sea viable como argumento reivindicativo, pero una presión social que incluye muchas formas, desde la manifestación, si es posible, hasta el boicot y la denuncia en los foros internacionales.
Por eso la agrupación en un solo club que aglutine a todos los usuarios que consideren la conveniencia de asociarse ha demostrado ser inviable e inconveniente, la realidad es plural que hace que haya varios clubes y los que se añadirán en el futuro. La militancia activa y el compromiso reivindicativo que algunos fundamentalistas exigen a los asociados es absurda y antidemocrática, los autocaravanistas se asocian a los clubes por los motivos legítimos de asistir a las quedadas, encontrase con los amigos y obtener beneficios, además de contribuir con su firma y con su cuota a la defensa de sus legítimos intereses como usuarios de una autocaravana.
La forma de aglutinar todo el potencial del movimiento autocaravanista es el de la convergencia de medios. Conocemos los problemas y conocemos las vías de intervención. La forma de no solapar intervenciones y dispersar los escasos recursos económicos y los más que escasos recursos humanos es la de establecer alianzas tales como el Grupo de Trabajo Permanente.
Algunos apóstoles de la negación arremeten contra estos criterios de acción conjunta sin aportar razones convincentes, sin aportar soluciones que signifiquen un avance en la defensa de nuestros derechos y sin aportar soluciones alternativas razonadas. La falta de criterios de base sólo se justifica por una actitud personal que siembra la discordia y la división al servicio de oscuros intereses.
Lo tenemos muy crudo
La Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar ha desestimado dos recursos de alzada interpuestos contra las resoluciones sancionadoras a dos autocaravanistas que estaban correctamente estacionado en un lugar autorizado dentro del dominio público marítimo terrestre.
Estos dos recursos son parte del lote de los diez expedientes sancionadores, la mitad de todos los recurridos este año pasado, y que han sido incoados por diferentes Demarcaciones de Costa a usuarios de autocaravanas por pernoctar en el interior de las mismas cuando estaban correctamente estacionadas en lugares autorizados dentro del demanio marítimo terrestre.
Entre las consideraciones del ponente de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar se citan como principales:
“En este sentido, el artículo 68.3 del Reglamento de Costas entiende por acampada la instalación de tiendas de campaña o de vehículos o remolques habitables. Así pues el Reglamento de Costas al desarrollar el concepto de acampada no lo limita al solo uso de tiendas de campaña sino que lo extiende a la instalación de vehículos habitables. De ello se deduce evidentemente que el hecho de estacionar para habitar y pernoctar en el interior del vehículo adaptado para vivienda, instalado dentro de la zona de dominio público marítimo terrestre se considera acampada”.
En estas conclusiones el ponente da por probado que el compañero autocaravanista estaba acampado por pernoctar en el interior de una autocaravana “instalada” o estacionada en un lugar prohibido dentro de los límites del dominio marítimo terrestre.
El mismo ponente en su resolución añade:
“En cuanto a las alegaciones formuladas por el interesado, procede significar que carecen de la eficacia jurídica suficiente para desvirtuar la certeza de los hechos imputados y fundamentos jurídicos que se contienen en la resolución impugnada toda vez que no aportan pruebas ni razonamientos válidos que demuestren que ha habido error o indebida aplicación de la normativa vigente, habiéndose respetado todas las formalidades procedimentales (especialmente el derecho de audiencia y el de defensa) en la tramitación del expediente, por lo que procede su desestimación”.
Las alegaciones presentadas trataban de demostrar que la autocaravana es un vehículo. Que estaba correctamente estacionado en un lugar autorizado y que el estacionamiento es parte de una vía pública aunque dentro de los límites del dominio marítimo terrestre y que admitiendo que se hallaba pernoctando éste hecho no altera la maniobra de estacionamiento siendo irrelevante el uso interior de la misma si no transciende al exterior, tal como especifica el Organismo Competente, la Dirección General de Tráfico en su Instrucción 08/V-74.
Que tratándose de un vehículo situado en la vía pública lo que corresponde es aplicar las leyes de Seguridad Vial. Toda esta argumentación apoyada en la Instrucción de la DGT y las Leyes de Seguridad Vial has sido desestimadas por el ponente de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar.
Esta desestimación pone fin a la vía administrativa y abre la posibilidad del recurso contencioso administrativo. Vía que para que sea posible se deben dar una serie de circunstancias concurrentes:
Que el interesado quiera recurrir, que sea viable a luz de los informes de los expertos y que se dispongan de los medios necesarios, en especial el económico, para acudir a la vía jurídica.
Otro apunte legal se escribe a través de la primera desestimación de la Dirección General del Principado de Asturias a las alegaciones presentadas contra la propuesta de resolución del expediente incoado a partir de una denuncia por presunta infracción de acampada según la Ley de Turismo del Principado de Asturias.
Esta resolución sancionadora es la primera de una serie de siete expedientes de la Dirección de Turismo del Principado que han sido recurridos en el pasado año. En este caso las razones expuestas en la resolución y firmadas por la Directora de Turismo del Principado son:
“Respecto a la Instrucción 08/V-74, de la DGT. Se debe insistir en el hecho de que al presente procedimiento no es aplicable la normativa de tráfico al no ser el hecho imputado el estacionamiento del vehículo, cuya corrección no ha sido objeto de discusión, sino el haber pernoctado en el interior del mismo, fuera de los lugares legalmente autorizados, siendo de aplicación, por tanto, el artículo 14.3 de la Ley 7/2001 de Turismo del Principado de Asturias, ya señalado. Queda así patente la inexistencia de contradicción en la aplicación de la normativa de Tráfico y la no invasión de competencias propias del Estado.
La autocaravana como vehículo, está sometida a las leyes de Tráfico, en todo lo relativo a la circulación y a las maniobras de parada y estacionamiento, y su regulación corresponde ciertamente al Estado, sin embargo, como vehículo especial de categoría M, que incluye una zona habitable, debe estar sometida a la legislación turística (cuya competencia corresponde a la Comunidad Autónoma), en su consideración como alojamiento, pero esto no significa, en ningún caso, que la Ley de Turismo del Principado de Asturias convierta el vehículo en algo distinto por el hecho de pernoctar en su interior, ya que simplemente prohíbe la utilización del mismo, como alojamiento, fuera de los lugares autorizados”.
Ante esta resolución cabe, y se va a presentar en tiempo, un recurso de alzada ante la Consejera de Turismo del Principado.
Es de resaltar la ineficacia en esta fase de la ya famosa Instrucción 08/V-74, único producto de la Mesa GT53 como consecuencia de la Moción en el Senado de mayo de 2006.
Ateniéndonos a los hechos y los hechos son concluyentes, dos años y medio después de la Moción en el Senado que tantas expectativas levantó ha quedado en pura agua de borrajas, unido al fiasco que ha supuesto la Mesa GT53.
Fiasco porque a pesar de que el Ministerio de Medio Ambiente, que estaba presente en la Mesa GT53, desestima las alegaciones basadas en el producto estrella de la misma.
Fiasco porque ni obligado cumplimiento ni siquiera una ligera mirada, tal como expone la propia Directora de Turismo del Principado de Asturias, mas atenta en defender los intereses de los empresarios de camping que los de los ciudadanos que hemos comprado una autocaravana porque en la Europa del primer mundo en relación al turismo, respetan el ámbito legislativo que corresponde a un vehículo sometido a las leyes de Seguridad Vial.
Fiasco mayúsculo a pesar de que los “tres mosqueteros” se han empeñado en hacernos comulgar con ruedas de molino vendiéndonos el humo en que se ha convertido la Moción.
De esta forma lo tenemos, efectivamente, crudo. Crudo porque la única vía que nos queda para tratar de consolidar el derecho a pernoctar en el interior de una autocaravana es la jurídica y la tenemos que pelear los propios usuarios, al margen de que se pueda obtener algún resultado a través de una improbable o, probablemente inviable presión social.
Pero mucho más crudo lo tenemos por la división entre los diferentes grupos del movimiento autocaravanista porque los salvadores de la patria que aparecen cada vez que se consigue algún avance hacia una unidad de acción, se las arreglan para intentar o dificultar estos pequeños avances en aras de satisfacer oscuros motivos y oscuras venganzas personales.
¿Tenemos un topo en los foros de autocaravanismo?
Los foros de Internet han jugado un papel importante en la evolución del asociacionismo y el movimiento autocaravanista en España.
Desde la aparición de Solocamping, portal campista que agrupaba tanto a usuarios de caravanas como de autocaravanas los foros han permitido transmitir información que ha transcendido de la misión de los propios portales con información dedicada. De esta forma la cantidad de visitas generadas en un portal han sido mediadas principalmente por el foro creado en el mismo.
El éxito fulgurante de Solocamping dirigido de forma personal por sus propietarios hizo que otras iniciativas basadas en la misma fórmula ofrecieran diferentes alternativas que dispersaron la atención de los autocaravanistas, así se añadieron los portales y foros de Webcampista y Campingsalón ambos de orientación campista y el portal y foro de Acpasion exclusivamente dedicado a los temas autocaravanistas.
Acpasion ha sido la única referencia autocaravanistas exclusiva desde su creación en 2003. La presencia de este portal y en especial su foro ha sido testigo y vehículo de los movimientos asociativos en torno al autocaravanismo en España.
Los foros se enmarcan dentro de las redes sociales y comunidades del conocimiento. El nexo de unión es la propiedad de un determinado tipo de vehículo. Sin embargo, esa circunstancia no es determinante a la hora de establecer un tipo de relación personal puesto que lo que realmente la define es el uso de la autocaravana y el carácter de las personas que lo utilizan.
Otra vertiente derivada del uso de un foro es que la intervención , para muchos usuarios, se convierte en un fin en si mismo en lugar de un medio de comunicación transformando los temas que trata en concreto sobre formación o información en un chat de charla personal al margen del tema definido en su cabecera.
Otro de los problemas frecuentes es la intervención de usuarios que toman un debate como si les fuera la vida en ello tratando de vencer en vez de convencer y recurriendo a los juicios de valor sin base, a las descalificaciones del oponente e incluso al insulto con tal de ganar la discusión en la que han convertido a un debate civilizado, cuando se han quedado sin argumentos para defender sus tesis.
La utilidad práctica en una pequeña comunidad de usuarios de autocaravanas se traduce en servir de medio para realizar salidas, para conocer rutas, para intercambiar información técnica o para debatir soluciones a los problemas de movilidad que genera el uso de un vehículo debido a conceptos técnicos o legales.
Los autocaravanistas forman una pequeña comunidad que por sí misma no genera recursos para disponer de medios profesionales que permitan un control estricto del uso de sus medios de comunicación con el objeto de evitar el uso inapropiado el abuso de la libertad de expresión.
Desde que se creó Solocamping vengo interviniendo en estos foros, en especial en Acpasión, como medio para adquirir conocimiento sobre los temas que afectan al uso de la autocaravana, tratando al mismo tiempo de transmitir los conocimientos y la experiencia adquirida con la intención de colaborar a aportar soluciones que faciliten la movilidad de las autocaravanas en nuestro país.
Durante estos años he tenido que aprender que en los foros algunos usuarios no toleran el conocimiento. Las mediocridades que son incapaces de tener iniciativas, que carecen la capacidad para aportar ideas o iniciativas, convierten a quienes osan salir a la palestra en pedantes, soberbios o “Mesias”.
No son capaces de rebatir las exposiciones razonadas y por eso las califican de ladrillos, son incapaces de dedicar su tiempo en investigar y transmitir conocimientos sobre los temas de cualquier tipo que pueden ser de utilidad general y dedican su tiempo a descalificar, insultar y hacer juicios de valor sobre las intenciones de quienes nos atrevemos a exponer ideas y conocimiento.
Nunca han opuesto ideas contra las ideas, nunca han objetado la información planteada sino que han descalificado la intención, han descalificado a la persona, han hecho juicios de valor gratuitos, con insultos y calumnias, puesto que carecen de interés por los temas que nos afectan como usuarios de autocaravanas y porque lo que tratan de hacer es reducir a quienes consideran que son enemigos.
Recientemente se ha abierto un nuevo portal (sin contenidos), Acenlibertad, su motivo aparente es la vocación de un foro dedicado al movimiento reivindicativo autocaravanista. El contenido es el de un foro que se ha creado a medida y al servicio de unos usuarios de autocaravanas cuya vocación personal es el insulto, la calumnia y la descalificación de sus enemigos personales.
La libertad que proporciona ese foro y su “moderación” es para insultar, agraviar, vejar y calumniar a una serie de usuarios que de una forma más o menos acertada han dedicado parte de su tiempo en trabajar para el movimiento autocaravanista mezclando a quienes han dedicado su tiempo al trabajo con los que ellos consideran que son corruptos sin aportar pruebas.
Un foro al servicio del “antisistema” que no busca evitar el mal funcionamiento de las asociaciones en general a través de sus mecanismos internos incluidos en sus estatutos o a través de la libre asociación o a través de la vía judicial, si es preciso, sino a través del ataque personal, de la vejación de las personas, de las calumnia y de las graves acusaciones sin pruebas que rozan el delito disparando contra todo el que se mueve sin aportar ninguna solución alternativa.
Y todo esto es permitido por la “libertad” de un foro que se quita de encima a los usuarios molestos por motivos de forma, mientras permite que personas que no se pueden defender sean citados, insultados y acusados de delitos graves como malversación de fondos o corruptos sin aportar pruebas que lleven a un juzgado a estos supuestos delincuentes.
En este juego destaca un celebrado usuario, con barra libre en el foro citado, que prostituye con su nick el nombre de uno de los filósofos clásicos. Esta persona durante el año que lleva utilizando los foros para divertirse creaando crispación entre los autocaravanistas ha conseguido mucho más que nuestros enemigos reales, algunos empresarios de camping. Con sus manipulaciones ha creado confusión y ahondando en la división consiguiendo con su labor destructiva que cada día sea más difícil la unión entre asociaciones, desunión, que es la base de nuestra debilidad.
Es curioso constatar que un colectivo que no conoce sus limitaciones aunque puede identificar a sus enemigos entre algunas administraciones y algunos empresarios de camping permita la división entre los grupos asociados propiciada por actitudes personales que no tienen absolutamente nada que ver con la defensa de sus derechos.
La única posibilidad de hacer algo efectivo en este sector es prescindir de todos los elementos que generan la división entre los diferentes grupos de trabajo y uno de los motivos es el mal uso de los foros.
Mientras no se pueda garantizar la intervención en los foros sin ser objeto de insultos o vejaciones habrá usuarios tentados por eludir de una forma equivocada pero humanamente comprensible el ser la diana de quienes carecen del necesario respeto a los demás para intervenir en un foro realmente libre.
Pernoctar en el interior de una autocaravana estac...

References: artículo 68
 resolución 
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 resolución 
 artículo 14
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