Source: https://www.derechoenzapatillas.com/2014/derechos-del-pasajero-por-demora-del-vuelo/
Timestamp: 2019-06-26 18:49:33+00:00

Document:
Vuelos que se retrasan o cancelan - derechos del pasajero de avión
¿Cuáles son los derechos del pasajero cuando un vuelo se demora o cancela? ¿Qué debe proveer la aerolínea? ¿Cuándo se considera que un vuelo está demorado y qué derechos hay? ¿Cuándo un pasajero tiene derecho a un reclamo contra la aerolínea por un pasaje aéreo? Esta nota aborda los derechos del pasajero por demoras, incumplimiento de horarios del vuelo, escalas, desvíos del itinerarios y demás. Actualizado a diciembre de 2017.
Derechos del pasajero por las demoras del vuelo
Mientras en Europa las aerolíneas están en alerta por las decisiones judiciales que reconocieron al pasajero una indemnización por demoras por fallas técnicas, en Argentina la cuestión ya parece haberse consolidado. Más de la mitad de los 80 procesos judiciales que hubo en el 2013 contra compañías aéreas son por cancelación, demora o reprogramación de vuelos y el 80% se decidió a favor del pasajero. Es que, como regla, salvo causas meteorológicas, la compañía es responsable por las demoras. Pueden ser cortas, y en ese caso corresponde a la compañía atenuarlas… ¿Cuáles son entonces los derechos del pasajero de avión por demoras o cancelaciones de vuelos?
Si el vuelo demora 4 o más horas, el pasajero tiene derecho a: -comida -hotel -traslado -reembolso o endoso del pasaje. (resolución 1532) ✈
— Derecho enZapatillas (@dzapatillas) October 18, 2013
Y aparte de eso la aerolínea tiene que compensar por los daños que haya por la demora, por hoteles perdidos o que haya que contratar y por el daño moral (en general, alrededor de $ 6.000 aunque varía mucho), como se da cuenta en las sentencias de abajo (hay dos casitos recientes). La reprogramación solo se puede hacer si la aerolínea preavisa 48 horas antes. El plazo para demandar es de un año en vuelos locales y dos en internacionales. Contra la agencia de viajes, puede ser responsable si no da asistencia, el plazo se amplía a tres años. Mucho depende de la reacción de la aerolínea, de la comunicación…
En otro caso, los padres de dos chicas sacaron pasaje a Buzios, Brasil, el 14 de junio de 2001 para regresar el 17 del mismo mes a Buenos Aires. La partida del día 14, prevista para las 7.00, se demoró cinco horas, con lo que los viajeros arribaron a Buzios alrededor de las 18.00 perdiendo prácticamente un día entero de las breves vacaciones planeadas; y el regreso del día 17, que se debía iniciar a las 20.30 –lo que les importaba para llegar a ‘cenar’ con sus hijas por ser el día del padre.
El tribunal afirmò que “en el incumplimiento contractual culposo son resarcibles las consecuencias inmediatas y necesarias que reconozcan en él su causa adecuada, y no las que aparecen como el resultado de un factor eventual” y por ello, “no cabe atender a daños que resultan de la conexión del incumplimiento con circunstancias personales o con daños extrínsecos”.
“La indemnización del caso debe contemplar, por un lado, la pérdida de tiempo, que es pérdida de vida irrepetible, e incluso, un menoscabo de la libertad personal”, explicaron los camaristas, agregando que Buzios, “en pleno mes de junio, ofrece al turista un conjunto de atracciones, al margen de la playa”, así que “si bien perdieron horas de disfrute, la demora de Varig S.A. no les ocasionó la frustración de todo el día 14”.
Por esa razón, ordenaron resarcir a los pasajeros con la suma de $1.600 al papá y otro tanto a la mamá, pero no hicieron lugar al reclamo por la cena del día del padre perdida, porque las hijas ya son mayores de edad… (la sentencia está abajo),
En general, cuando hay overbooking lo compensan voluntariamente. E incluso cuando haya mal tiempo, como por ejemplo en los Estados Unidos hubo un caso en que el vuelo se atrasó y el capitán compró pizzas para todos los pasajeros. Algo importante es que la agencia también tiene que dar colaboración si surge alguna demora, para eso se le paga la comisión, dijeron los jueces en un caso: “Si acude al agente de viajes es claro que espera de éste algo más, un asesoramiento al decidir el curso de su travesía y la línea aérea que utilizará, así como una mínima colaboración para superar eventuales obstáculos.” Por eso es importante chequear que haya alguien del otro lado.
Incluso por mal tiempo, la regulación dice que al pasajero que lo desvíen de escala o destino tiene derecho a:
que lo incluyan en forma obligatoria en el vuelo inmediato posterior del mismo transportador para su destino, o
al endoso de su contrato de transporte, incluyendo conexiones con espacio confirmado, cuando sea aceptable para el pasajero, esto es el cambio del vuelo,
Es decir, el contrato de transporte aéreo incluye que lleven al pasajero a destino, y ante el el cambio de ello, tiene derecho a que la aerolínea procure los medios para hacerlo, a su cargo. Además, salvo mal tiempo, tiene derecho a una compensación por la demora. En todos los supuestos, la empresa debe dar información completa y veraz. Al menos asistencia sobre los horarios, estimaciones y demás. Si incumplen esto, pueden estar violando el deber de información y el trato digno, derechos constitucionales.
Hace poco, los jueces reconocieron una compensación de $5.000 por la demora del vuelo y el cambio de escala. La aeronave en la que debían viajar había sufrido una avería, los actores habían sido ubicados en un vuelo que partió posteriormente, pero con características distintas a las originalmente pactadas.
Allí los jueces remarcaron la privación del tiempo que habían sufrido los pasajeros, el cambio de las condiciones del vuelo. Ahora bien, denegaron la compensación por el retraso en el arribo a la ciudad de Miami y el reitnegro de los gastos del auto, por esa demora, porque “no implicó modificación alguna respecto del plan inicial, puesto que el auto iba a ser alquilado de todos modos“. Es decir, ordenaron reintegrar al pasajero $5.000 en concepto de daño moral.
Atento a la letra chica – condiciones de emisión del pasaje y derechos del pasajero
Siempre es importante ver las condiciones de emisión del pasaje y pedir el voucher a la agencia (han habido casos de estafas o quiebras, en que la agencia se quedó con el dinero). Si no informan las condiciones, la agencia puede ser responsable, por ejemplo, si el pasaje es reembolsable o no, o si admite cambios. En este caso de abajo, remite a un link inexistente, así que la agencia de viajes puede tener un problema porque al no informar condiciones, y el comprador puede presumir que el pasaje se puede devolver o cambiar. Para comprar aéreos, me han recomendado, skyscanner y expedia.com, o la agencia de viajes amiga, que siempre debe informar su comisión.
Sobre eso, un caso curioso se dio en China. El pasajero compró un pasaje de avión en clase Business y le cambió la fecha más de 300 veces en un año. ¿Por qué? Para disfrutar de la sala VIP de China Eastern Airlines Corporation en el aeropuerto de Shaanxi, donde comió gratis más de 300 días. Encima, luego devolvió el billete y se lo reembolsaron…
Una indemnización por la falla técnica y demora del vuelo
Resulta que un abogado viajaba con su familia a la ciudad de Nueva York, en un vuelo que debía partir del Aeropuerto Intenacional de Ezeiza el 20 de mayo de 2009 a las 20:10. El despegue del avión se produjo de acuerdo al horario previsto, pero después de dos horas de vuelo, la aeronave debió regresar a su punto de partida debido a una falla técnica, habiendo quedado operativa sólo a las 01:50 horas de la mañana.
En estas condiciones, la aerolínea decidió no hacer partir nuevamente a la aeronave debido a que a esa hora ya se encontraban cumplidas las horas de servicio que determina la normativa aplicable, tanto para los pilotos como para el personal de a bordo, por lo que reubicó a los pasajeros en el vuelo que partiría a las 20:10 horas del 21 de mayo.
Frente a esta situación, los pasajeros optaron por adquirir cuatro nuevos pasajes por una aerolínea distinta -Copa Airlines- habiendo partido efectivamente hacia el destino programado a las 04:00 horas. Llegaron, disfrutaron y al regreso decidieron demandar.
Iniciaron la demanda para que se los indemnice los daños y perjuicios padecidos a raíz de la cancelación del vuelo que tenían previsto para partir el 20 de mayo de 2009 con destino a la ciudad de Nueva York.
La jueza de primera instancia consideró a la falla técnica un caso fortuito, que exime de responsabilidad a la aerolínea. Pero los jueces de cámara opinaron diferente. Y ordenaron reembolsarles una parte, no todo, de los nuevos pasajes comprados para llegar a destino. El tribunal dijo esto
Ahora bien, si el pasajero opta por realizar el transporte aéreo por otra empresa distinta de la originalmente contratada, abonando una tarifa que excede con creces la de la primera, no puede pretender que se le restituya la totalidad de la diferencia abonada. Más aun cuando, como ocurrió en el caso, la aerolínea ubicó a los pasajeros en el primer vuelo que partía al destino programado -Nueva York.
Por ende, los jueces le reconocieron la suma del valor pagado a la aerolínea original, es decir, en la demanda logró que le reembolsen el valor de los pasajes a la primera compañía, por la que no pudieron viajar.
Y como extra, por la demora, los jueces ordenaron a esta aerolínea resarcir a cada pasajero con $ 5.000 en concepto de daño moral. Entiendo que es una sentencia correcta.
Las demoras por huelga o paro de pilotos – derechos del pasajero
En un precedente, una pasajero esperó en el aeropuerto desde antes de las 8:00 hs. del día 11 de enero hasta las 15:00 hs. del día 13, por una huelga de pilotos. Para los jueces, fue más que una mera molestia, llegando a constituir “una pérdida de tiempo e, inclusive, de vida, de conformidad con la jurisprudencia del fuero que así lo cataloga”.
Por las demoras ocasionadas en la huelga, ordenaron resarcir a la pasajera con $ 15.000 de daño moral. A valor de entonces, las cifras actuales pueden variar. La sentencia está abajo.
Lo cierto es que cabe distinguir entre el motivo de la huelga, porque no es lo mismo aquella que persigue una mejora de condiciones salariales, imputable al gremio, salvo evidente atraso, que aquella huelga que denuncia incumplimiento de condiciones de seguridad, necesarias e imputables a la empresa. Pero en general los tribunales no clasifican y ordenan una indemnización según la espera.
En cualquier caso, la empresa aérea sí tiene un deber de asistencia, informar, pagar traslados (remís), y demás, salvo que sea un paro imprevisto y no anunciado. En ciertos casos, y estando vigente la conciliación obligatoria, el sindicato debe acatarla. En esos casos, si el sindicato desobedece, la aerolínea no sería responsable.
De todas formas, hay que ver la índole del paro, si es o no culpa de la aerolínea y demás circunstancia. Lo cierto es que el paro genera un perjuicio pero quién se hace cargo económicamente de los daños es un tema aún no resuelto del todo.
Le cancelaron el vuelo, ahora lo indemnizan
El pasajero demandó por la cancelación de un vuelo que le impidió concretar un viaje de negocios a Japón, donde tenía programadas unas visitas a unas fábricas y su presencia “era fundamental” y muy importante, alegó.
Por eso, aceptaron la demnada por lucro cesante y deben indemnizarlo con casi $ 27 mil más intereses, lo que arrojaría unos $ 40 mil. Consideraron que la aerolínea incumplió con sus obligaciones contraídas y nunca explicó por qué no era posible arreglar el desperfecto en un tiempo razonable o conseguir una nave alternativa para que el itinerario del pasajero no se modifique.
Dónde y cómo reclamar o hacer valer los derechos como pasajero
La vía usual es que la aerolínea ofrezca una compensación por la demora, que indemnice o dé algún beneficio (millas, upgrade, un alfajor, lo que sea…). El pasajero puede o no aceptar esto. Si le hacen firmar algo, usualmente la letra chica, las cláusulas del contrato de transacción dirán que cierra todo reclamo futuro, por eso es importante leer bien esas ofertas. Se puede reclamar después, no solo en el aeropuerto. O si se acepta algo allí, por las ganas de llegar, dejar constancia de que no cierra futuros reclamos.
La vía para pedir una compensación es una mediación civil extrajudicial, y en su caso la demanda civil ante el fuero civil y comercial federal, para hacer valor los derechos como pasajero aéreo. Primero debe hacerse la mediación previa y si no hay acuerdo con la compañía aérea se prosigue con la demanda. La prueba no es en sí dificultosa pero requiere tener la documentación.
Aparte, se puede recurrir a la ANAC y al Ministerio de Turismo, que son organismos de control del tráfico aéreo, de la seguridad operacional y del sistema de agencias de viaje, respectivamente. Abajo también pego lo informado en su página web. El aviso a la ANAC es independiente del pedido de resarcimiento civil que haga el pasajero por las demoras del vuelo, overbooking o cambios de destino. El pasajero también tiene derecho a pedir una mediación extrajudicial y en su caso iniciar una demanda civil para reclamar un resarcimiento por los daños contra la línea aerea. Hay que evaluar las chances y la conveniencia de iniciar un reclamo de este tipo, según el caso.
Ahora, una nueva resolución del ANAC obliga a las compañías a informar el motivo de la demora, lo que puede servir de base al reclamo del pasajero por vuelos que se retrasan, demoran o cancelan y que habilite a pedir una indemnización. La podés leer abajo.
AEP Una foto publicada por Sergio (@derechoenzapatillas) el 24 de Abr de 2015 a la(s) 6:12 PDT
Anexo con la resolución de ANAC sobre causas de la demoras del vuelo
Disposición 249/2015
VISTO el Expediente N° ANC:0044071/015 del Registro de la ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE AVIACIÓN CIVIL, y
Que mediante el expediente citado en el Visto, tramita un proyecto de disposición tendiente a reglamentar un procedimiento para otorgar a las líneas aéreas la posibilidad de brindar explicaciones en forma inmediata y con antelación a la iniciación de un proceso sumarial, ante supuestos de incumplimientos -por razones debidamente justificadas- de horarios y/o itinerarios aprobados previamente por la Autoridad de Aplicación para servicios regulares, no regulares y/o especiales.
Que la Resolución N° 764 de fecha 8 de septiembre de 2010 de la ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE AVIACIÓN CIVIL (ANAC) regula el procedimiento para solicitar amarre, base de operaciones y factibilidad horaria para la operación de vuelos regulares, no regulares y especiales, estableciendo los requisitos y plazos que deben cumplirse a tales fines.
Que el numeral 8) del Anexo I a la citada Resolución establece que toda modificación, cancelación, reprogramación o cambios de números de vuelo deberá presentarse con una antelación de al menos CUARENTA Y OCHO (48) horas junto con la documentación correspondiente.
Que esta Dirección Nacional tiene, entre sus acciones, las de proponer y/o elaborar aquellos proyectos de modificación y/o actualización normativa que verse sobre las materias de su competencia, controlar y fiscalizar el cumplimiento de las normas que regulan el transporte aéreo y proponer las recomendaciones y la aplicación de sanciones que se deriven de su incumplimiento.
Que con el propósito indicado se elaboró un instructivo que describe el procedimiento que deberán observar las líneas aéreas para notificar a la Autoridad de Aplicación las razones que fundamentan el incumplimiento a las operaciones aéreas aprobadas, y la documentación que deberán acompañar para acreditar las razones alegadas.
Que la Dirección de Explotación de Servicios Aerocomerciales de esta Dirección Nacional, a través del cuerpo de inspectores del Departamento de Fiscalización y Fomento o de los agentes que dicha Dirección disponga, evaluará tanto los argumentos como la documentación presentada por las compañías aéreas, a fin de determinar si el incumplimiento se encuentra debidamente justificado o, por el contrario, configura una infracción aeronáutica en los términos del Decreto N° 326 de fecha 10 de noviembre de 1982.
Que resulta pertinente establecer los alcances de la expresión “causas justificadas de incumplimiento”.
ARTÍCULO 1° — Establécese el procedimiento que deberán observar las líneas aéreas ante supuestos de incumplimientos de horarios y/o itinerarios aprobados previamente por la Autoridad de Aplicación para servicios regulares, no regulares y/o especiales, a fin de justificar ante la Autoridad de Aplicación las razones que fundamentan el incumplimiento a las operaciones aéreas aprobadas y acompañar la documentación que acredite las razones alegadas.
ARTÍCULO 2° — Se entiende por “causas justificadas de incumplimiento” a todos aquellos supuestos en que la gravedad y/o inminencia de la situación, a juicio de la Autoridad de Aplicación, no permitan efectuar la operación previamente aprobada, ya sea por incumplimiento de itinerario/s y/u horario/s.
ARTÍCULO 3° — Apruébase el “Instructivo para la notificación y remisión de documentación relativa a la justificación de modificaciones en la operación de servicios regulares, no regulares y/o especiales autorizados por la DIRECCIÓN NACIONAL DE TRANSPORTE AÉREO” que, como Anexo, forma parte de la presente Disposición.
ARTÍCULO 4° — La Dirección de Explotación de Servicios Aerocomerciales de esta Dirección Nacional, a través del cuerpo de inspectores del Departamento de Fiscalización y Fomento o de los agentes que la citada Dirección disponga, evaluará tanto los argumentos como la documentación presentada por las compañías aéreas, a fin de determinar si el incumplimiento se encuentra debidamente justificado o, por el contrario, configura una infracción aeronáutica en los términos del Decreto N° 326 de fecha 10 de noviembre de 1982.
ARTÍCULO 5° — Regístrese, comuníquese, dese a la Dirección Nacional de Registro Oficial para su publicación y archívese. — Lic. PAOLA TAMBURELLI, Directora Nacional de Transporte Aéreo, Administración Nacional de Aviación Civil.
INSTRUCTIVO PARA LA NOTIFICACIÓN Y REMISIÓN DE DOCUMENTACIÓN RELATIVA A LA JUSTIFICACIÓN DE MODIFICACIONES EN LA OPERACIÓN DE SERVICIOS REGULARES, NO REGULARES Y/O ESPECIALES AUTORIZADOS POR LA DIRECCIÓN NACIONAL DE TRANSPORTE AÉREO.
I.- En caso de que una compañía aérea decidiera brindar en forma inmediata y con antelación a la iniciación de un proceso sumarial, la explicación pertinente ante los supuestos de incumplimientos por razones debidamente justificadas de horarios y/o itinerarios aprobados previamente por la Autoridad de Aplicación para servicios regulares, no regulares y/o especiales, deberá:
1) Presentar una nota firmada por el representante o apoderado de la empresa debidamente acreditado, dirigida a la DIRECCIÓN NACIONAL DE TRANSPORTE AÉREO, Mesa de Entradas, en el horario de 10 a 16 horas, en el plazo de DIEZ (10) días hábiles posteriores a la fecha de la operación aprobada.
2) Suministrar la siguiente información: a) Respecto a la/s operación/es cancelada/s:
• Razón social y nombre de fantasía si lo hubiera, de la empresa aérea.
• Tipo, fecha y número de vuelo/s.
• Marca, modelo y matrícula de la aeronave/s.
• Itinerario/s.
• Horarios de arribo y despegue en cada aeropuerto integrante del itinerario aprobado.
b) Respecto a modificación/es de la/s operación/es: detallar los datos que anteceden tanto de la/s operación/es aprobada/s como de la/s realmente efectuada/s en su reemplazo.
3) Describir en forma clara y precisa los motivos que originaron el incumplimiento y/o modificación del servicio aéreo aprobado.
4) Remitir la documentación probatoria que respalde la justificación del incumplimiento o modificación, la que comprende sin carácter taxativo: NOTAMS, reportes meteorológicos, registros de mantenimiento, horarios de fuera de calzos proporcionados por la prestadora de tales servicios. Dicha documentación deberá ajustarse a lo establecido por los Artículos 27, 28 y 32 del Reglamento de Procedimientos Administrativos (Decreto N° 1.759/72, t.o. 1991).
II.- Las presentaciones que se realicen sin la información y/o documental indicada o de forma incompleta y/o con posterioridad al vencimiento del plazo indicado, se tendrán por no efectuadas.
Sentencia completa sobre derechos del pasajero en demoras del vuelo. – “R. C. A. y otros c/ LAN Argentina s/ incumplimiento de contrato” – CNCIV Y COMFED – SALA I – 26/06/2014
En Buenos Aires, a 26 días del mes de junio de 2014, reunidos en Acuerdo los jueces de la Sala I de esta Cámara para dictar sentencia en los autos mencionados, y de conformidad con el orden del sorteo efectuado, el Juez Francisco de las Carreras, dijo:
1) La sentencia de fs. 319/323 hizo lugar parcialmente a la pretensión, condenando a Lan Argentina S.A. a pagar a los actores la suma de $14.000 en concepto de daño moral, con sus intereses calculados a la tasa pasiva que percibe el Banco de la Nación Argentina. Las costas fueron impuestas en su totalidad a la demandada vencida.-
2) Contra este pronunciamiento dedujeron recurso de apelación ambas partes… Para comenzar, debe tenerse por cierto que las partes celebraron un contrato de transporte aéreo internacional en virtud del cual Lan Argentina S.A. se comprometió a trasladar a la familia R., compuesta por los padres y dos hijos menores de edad, en el vuelo 4M 4521 (Miami – Buenos Aires), con salida programada para el 27 de septiembre a las 21:30 horas (cfr. fs. 5 y 102 punto nro. 36). Sin embargo, ello no pudo acontecer por detectarse una falla en el tobogán, concretándose recién el 28/09 a las 9:30 horas. Ello trajo aparejado que el actor, Sr. C. A. R., quién sufre una enfermedad coronaria, agotara su última dosis de heparina por haberla utilizado dos horas antes de la prevista para la salida original.-
Por otra parte, al haberse advertido el problema de la aeronave a último momento, los actores se vieron privados de tener su equipaje por encontrarse éste en la bodega y allí el resto de los medicamentos que ambos debían ingerir (no se encuentra probado el porqué de su accionar). Sumado a ello, al día siguiente cuando debían embarcar en el vuelo de regreso, la aerolínea le informo al Sr. Rocino que no podía viajar por su problema de salud. Esto ocasionó una discusión luego de la que finalmente se le permitió el ingreso al avión.-
5) Establecido ello, comenzaré a tratar el agravio relativo al principio de responsabilidad.-
En primer lugar, debo señalar que en el contrato de transporte aéreo existe un interés especial en la regularidad de los servicios y que la demora en el cumplimiento de la traslación altera uno de los elementos determinantes del acuerdo de voluntades de manera tal que constituye fuente de daños y perjuicios para quien soporta el incumplimiento (cfr. Eduardo T. Cosentino, “El retraso en el transporte aéreo”, publicado en la Revista de Derecho de Daños: Daños en el Transporte, Editorial Rubinzal-Culzoni, pág. 347).-
Sin perjuicio de ello, debo aclarar que no todos los supuestos de retraso originan el deber de reparar los daños y perjuicios, pues el transportista podrá eximirse de tal responsabilidad si demuestra que “…él y sus dependientes han tomado todas las medidas necesarias para evitar el daño o que les fue imposible tomarlas” (art. 142 del Código Aeronáutico), norma que en idéntico sentido prevé la Convención de Varsovia de 1929 (art. 20). Con tal expresión se hace referencia a circunstancias que se encuentran más allá del control de la voluntad y de las posibilidades del transportador, pues se trata de supuestos imprevisibles y que aun previstos no pueden ser evitados. Me refiero a la inevitabilidad propia del “caso fortuito” o de la “fuerza mayor” (condiciones meteorológicas, huelgas sindicales en los aeropuertos, entre otros supuestos).-
6) Desde esta perspectiva, tengo para mí acreditada la configuración de los extremos para admitir la responsabilidad de la empresa Lan Argentina S.A. por el daño causado a los coactores con motivo del incumplimiento del contrato de transporte aéreo.-
En efecto, la demandada invoca que la demora se debió a que “…antes del despegue, se detectó una falla en el tobogán que no pudo ser solucionado de forma inmediata…” (cfr. fs. 107).-
Sin embargo, esta excusa no configura una causal de fuerza mayor que permita eximirse de responsabilidad. Por el contrario, los problemas técnicos de esta naturaleza sólo son imputables a la compañía aérea (cfr. mi disidencia en la causa 442/93 del 7/3/96, esta Sala, causas 3235/02 del 5/2/2004, 8665/01 del 10/2/2004 y 6.915/04 del 27/11/2008; y esta Cámara, Sala 3, causa 6.002/05 del 19/2/2008) y ponen de manifiesto que el transportista pudo haber evitado la dilación producida si hubiera adoptado todas las precauciones de mantenimiento o verificación adecuadas con suficiente anticipación, lo que, según lo demuestran los hechos, no ocurrió.-
Por lo tanto, no existiendo elementos de convicción que permitan inferir la presencia de hechos ajenos a la empresa de aviación (o cuanto menos no imputables), en mi criterio la responsabilidad de la demandada debe ser confirmada. Tampoco encuentro que la conducta del actor de haber llevado la dosis justa de heparina o haber dejado la medicación en el equipaje despachado, tenga la relevancia que le asigna la demandada toda vez que lo que determinó que la previsión de la dosis originaria no resultara suficiente fue la conducta de la aerolínea.
7) Sentado ello, corresponde entrar a considerar el agravio atinente al daño moral.-
En materia contractual el reconocimiento de una indemnización por este concepto tiene carácter restrictivo y el juez debe ponderar su procedencia en atención al hecho generador y a las particularidades del caso (cfr. Borda Guillermo, “Tratado de Derecho Civil”, “Obligaciones”, tomo 1, ed. Perrot, 1976, pág. 194/196). Este criterio ha sido aplicado por la Sala, que ha exigido la constatación de molestias o padecimientos que hieren las afecciones legítimas de la víctima, es decir, que excedan la mera contrariedad por la frustración de la relación convenida y esperada (esta Cámara, Sala 1, causas 4623/02 del 26/02/04, 5667/93 del 10/04/97, Sala 3, causa 14.667/94 del 17/07/97, entre otras).-
En el sub-lite, la descripción de los hechos revela que los actores fueron colocados en una situación de desasosiego y angustia que resulta indemnizable (esta Cámara, Sala 1, causas 4623/02 del 26/02/04, 5667/93 del l0/04/97, Sala 3, causa 14.667/94 del 17/07/97, entre otras).-
Por lo demás, el cumplimiento defectuoso del contrato de transporte por el retraso de 12 horas aproximadamente en la partida del vuelo, ha producido la privación del derecho elemental del ser humano de decidir, voluntaria y libremente, cómo y dónde ocupar el tiempo de su vida (cfr. mi voto en la causa 6915/04 del 27/11/08). Considero menester aclarar, tal como lo estableció el a quo que los aquí actores no procuran la indemnización del daño provocado por la demora en sí misma, sino por las circunstancias derivadas de aquella.-
En tales condiciones, considero justo confirmar la indemnización de cinco mil pesos ($5000) para cada uno de los padres y de dos mil pesos ($2000) para cada uno de sus hijos, establecida en la sentencia de primera instancia.-
8) Con respecto al agravio de la actora relativo a que la condena debió ser expresada en dólares, no encuentro mérito para ello toda vez que tratándose del resarcimiento del daño moral, debe peticionarse en la moneda de curso legal y forzoso de nuestro país. Sumado a ello, la actora no intenta dar basamento jurídico a su punto de vista con lo cual sus reproches no constituyen una crítica concreta y razonada de las partes de la sentencia recurrida en los términos exigidos por el art. 265 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación y de la doctrina de esta Cámara (esta Sala, 16.308/95 del 10/10/95; Sala III, causa 4379/91 del 28/12/92, entre otras).-
9) Por último, en lo que atañe a la tasa de interés, al ser los actores quienes al estimar su reclamo a los fines de calcular la tasa de justicia utilizaron la tasa pasiva que percibe en Banco de la Nación (cfr. fs. 77/78) y en virtud de la doctrina de los actos propios (cfr. causas doctrina de esta Sala, causas 12.454 del 21/09/95; 8323/96 del 18/06/96, 5627/97 del 5/10/00, entre otras), considero que se debe desestimar el agravio.-
En mérito a lo expuesto, voto porque se confirme la sentencia de primera instancia en todo lo que ha sido materia de agravios. Las costas deberán ser distribuidas por su orden en atención a los vencimientos recíprocos (art. 71 del Código Procesal).-
Los doctores María Susana Najurieta y Ricardo Víctor Guarinoni adhieren al voto que antecede.-
En mérito a lo deliberado y a las conclusiones del Acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: Confirmar la sentencia apelada en todo lo que ha sido materia de agravios. Las costas se distribuyen por su orden. …Fdo.: Francisco de la Carreras – María Susana Najurieta – Ricardo Víctor Guarinoni. [el resaltado es propio].
Sentencia completa sobre demoras del vuelo y derechos del pasajero – Rattero Nadia Lorena c/ Aerolineas Argentinas SA s/ incumplimiento de contrato” – CNCIV Y COMFED – SALA III – 04/04/2013
Nadia Lorena Rattero demandó a Aerolíneas Argentinas S.A. (“Aerolíneas”)) por los daños derivados del incumplimiento de un contrato de transporte aéreo internacional, consistentes en la demora de 56 horas en la salida del vuelo AR 1372 que debía transportarla, el 11 de enero de 2008, desde el aeropuerto de Ezeiza, República Argentina, hasta la ciudad de Bogotá, Colombia. Estimó su reclamo en U$S 114 por el daño material, equivalentes a dos días de alojamiento en un hotel, y $30.000 por el daño moral (fs. 1/38vta.).//-
El señor Juez de primera instancia admitió parcialmente el reclamo por la suma de $8.400 ($400 por el perjuicio material y $8.000 por el moral). Fijó los intereses a la tasa activa del Banco de la Nación Argentina, computados desde el día siguiente a la mediación hasta el pago de la condena, e impuso las costas a la demandada (167/169vta.).-
Ambas partes apelaron la decisión (fs. 173/173vta. y 177/178, concesiones de fs. 174 y 179). La demandada expresó agravios a fs. 185/187, mientras que la actora lo hizo a fs. 188/192vta.;; solamente esta última contestó los agravios de su contraria a fs. 194/196vta.-
Las apelaciones contra la regulación de honorarios (fs. 175/176 y 177/179) serán tratadas al finalizar el presente acuerdo, según sea el resultado al que se arribe en él.-
III. Aerolíneas se agravia de que no se haya considerado la huelga de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, invocada al contestar la demanda, como causal de fuerza mayor para librarse de responsabilidad. Sostiene que esa circunstancia la situó en la imposibilidad de cumplir con los vuelos programados. Sin perjuicio de ello, cuestiona el reconocimiento de los daños material y moral por no () considerarlos probados y, a todo evento, el devengo de intereses desde la fecha de la mediación y no desde el día de notificación de la demanda.-
En cuanto a la actora, los tres agravios que expone en su recurso se refieren a la cuantía del resarcimiento del daño moral, suma que considera exigua en atención a los padecimientos que dice haber experimentado durante las cincuenta y seis horas de espera en el aeropuerto hasta la salida del vuelo que la trasladó a Colombia. Niega que la situación vivida haya sido la de una simple demora asimilándola, por su duración, a un incumplimiento definitivo del contrato de transporte por parte de la demandada.-
Antes de examinar cada recurso por separado, expondré los hechos que dieron lugar al reclamo de autos y que se encuentran acreditados en la causa.-
Nadia Lorena Rattero celebró con Aerolíneas Argentinas un contrato de transporte aéreo internacional para ser trasladada desde Buenos Aires -República Argentina- hasta Bogotá -Colombia- el 11 de enero de 2008 en el vuelo AR 1372. La hora de partida del vuelo era a las 8:00 hs. de ese día (conf. documental actora de fs. 2 y 30; contestación de demanda a fs. 77; e informativa de fs. 110). Ese día la actora se dirigió al aeropuerto para abordar el vuelo pero, debido a diversos problemas gremiales que tuvieron lugar durante el mes de enero de 2008, el mismo fue demorado y, posteriormente, cancelado sin que se informe una fecha aproximada de reprogramación. Al día siguiente, esto es, el 12 de enero la actora realizó los trámites en la oficina de Migraciones del aeropuerto, mas el vuelo no partió de Ezeiza sino hasta las 15 hs. del día 13 de enero (ver fs. 27).-
Recurso de Aerolíneas
La entidad de su agravio se corresponde con el monto de la condena: $8.400 ($8.000 por el daño moral y $400 por el daño material).-
El monto mínimo para apelar que establece el art. 242 del Código Procesal (texto según ley 23.850) es de $20.000. Resulta así que la suma representativa de la queja ante esta instancia es inferior a dicho mínimo y, por lo tanto, la apelación de Aerolíneas es inadmisible (art. 242 cit.).-
De esta manera, la responsabilidad de la demandada quedó fuera de la jurisdicción revisora de esta Alzada.-
Recurso de la actora.-
A diferencia del recurso de su contraria, la apelación de la actora es formalmente admisible porque la suma involucrada en ella supera el monto mínimo del art. 242. Entre los $30.000 pretendidos en la demanda en concepto de daño moral (ver fs. 36vta. y comprobante de pago de la tasa de justicia de fs. 158) y los $8.000 reconocidos en la sentencia por este rubro (ver fs. 169, segundo párrafo) existe una diferencia de $22.000, cuyo reconocimiento es lo que se reclama en esta instancia.-
El criterio tradicional de esta Cámara es el de admitir esta clase de perjuicio en los contratos de transporte aéreo (conf. esta Sala, causa nº 6002/05 del 19/2/08; Sala I, causa nº 10.400/00 del 14/11/02 y Sala II, causa nº 3.685/97 del 15/4/08) lo que encuentra eco en la jurisprudencia internacional (conf. Luongo, Norberto E. “Tratado de daños y perjuicios en el transporte aéreo”; Ad-Hoc, 2009, pág. 433). Se trata de un tipo de perjuicio que, en la gran mayoría de los casos (y este es uno de ellos), se da por sentado (Orgaz, A. “El daño resarcible” Bibliográfica Omeba, pág. 259; esta Sala, causa nº 6.002/05 del 19/2/08; Sala II, causa nº 3685/97 del 15/4/08).-
En autos, el Juez reconoció que la espera de la actora en el aeropuerto, desde antes de las 8:00 hs. del día 11 de enero hasta las 15:00 hs. del día 13, fue más que una mera molestia, llegando a constituir una pérdida de tiempo e, inclusive, de vida, de conformidad con la jurisprudencia del fuero que así lo cataloga (fs. 169, segundo párrafo). El magistrado estimó justo otorgarle a la actora $8.000 por ese daño.-
Comparto la apreciación del a quo; sin embargo, considero que la suma fijada no logra compensar acabadamente el menoscabo sufrido y está un tanto por debajo de lo que esta Sala reconoció en causas similares (v.gr. causa nº 96/06 del 30/3/10). Sucede que, si bien no puede hablarse de un incumplimiento definitivo por parte de Aerolíneas porque la actora fue finalmente transportada a Bogotá, la demora de dos días en la partida importó una verdadera modificación en su plan de vacaciones. Está probado que tenía contratados el traslado y la estadía en “San Andres Island” (ver documental de fs. 29, corroborada por la testimonial -no impugnada- de fs. 116/116vta.), visita que se vio acortada por la pérdida de los dos primeros días de su viaje de placer. En estos casos, la Sala entiende que media una intrusión en el ámbito de libertad del pasajero por parte de la empresa de transporte. No hay lugar a dudas que la frustración -aunque sea parcial- de un momento tan esperado en el año como son las vacaciones genera un trastorno considerable en el ánimo de la persona. Por tal motivo, estimo que el daño moral debe elevarse a la suma de $15.000 (conf. causas nº 6002/05, del 19 de febrero de 2008, nº 96/06 del 30/3/10, nº 976/07 del 10/2/10).-
En consecuencia, juzgo que la sentencia debe ser modificada en los términos indicados, elevando el daño moral a la suma de $15.000. Costas de Alzada a la demandada vencida (art. 68, primer párrafo, del Código Procesal).-
Los Dres. Recondo y Medina, por análogos fundamentos adhieren al voto precedente. Con lo que terminó el acto firmando los Señores Vocales por ante mí que doy fe. Fdo.: Guillermo Alberto Antelo – Ricardo Gustavo Recondo – Graciela Medina. Es copia fiel del original que obra en el T? 4, Registro N? 54, del Libro de Acuerdos de la Sala III de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal.-
Buenos Aires, 4 de abril de 2013.-
Y VISTO: lo deliberado y las conclusiones a las que se arriba en el Acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: confirmar la sentencia de primera instancia salvo en lo concerniente a la suma reconocida por daño moral, la que se eleva a pesos QUINCE MIL ($ 15.000). Costas de Alzada a la demandada vencida (art. 68, primer párrafo, del Código Procesal).-
En virtud de lo dispuesto por el art. 279 del Código Procesal, déjese sin efecto la regulación de fs. 169vta.-
Por los trabajos realizados en primera instancia, y considerando la naturaleza del proceso (fs. 47), el monto de la condena -comprensivo del capital e intereses- el resultado del juicio, las etapas cumplidas, el carácter en el que actuó cada profesional así como el mérito, la eficacia y extensión de su labor, se fijan los honorarios de los letrados de la actora, doctores D. O. B. y L. O. S. -patrocinantes en 2 etapas-, en la suma de pesos… para cada uno de ellos; y los de la letrada apoderada de la demandada, doctora L. B. G. -doble carácter en 3 etapas-, en pesos… (art. 279 del Código Procesal; arts. 6, 7, 9, 10, 13, 19, 37 y 38 de la ley 21.839, modificada por la 24.432 y Plenario “La Territorial” – causa nº 21.961/96 del 11/9/97).-
En lo concerniente a los trabajos de la segunda instancia: visto el resultado de cada apelación y el mérito, la extensión y eficacia de las tareas llevadas a cabo por los profesionales, se fijan por el recurso de la actora: pesos… para el doctor D. O. B.; y por el recurso de la demandada: pesos… para el doctor D. O. B. y pesos… para la doctora L. B. G. (arts. 6, 7, 9 y 14 de la Ley de Arancel).-
Sentencia sobre indmenización por cancelación del vuelo – lucro cesante
En Buenos Aires, a los 27 días del mes de abril del año dos mil diecisiete, hallándose reunidos en acuerdo los Señores Vocales de la Sala III de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal a fin de pronunciarse en los autos “Spivak Ricardo Víctor c/ American Airlines Inc Sucursal Argentina s/ incumplimiento de contrato”, y de acuerdo al orden de sorteo el Dr. Ricardo Gustavo Recondo dijo:
I. La señora jueza de primera instancia hizo lugar con costas a la demanda interpuesta por Ricardo Víctor Spivak y condenó a American Airlines Inc. al pago de $ 26.973,98 en concepto de los daños y perjuicios padecidos por el actor a raíz de la cancelación de un vuelo que tenía previsto para partir el 3 de junio de 2012 con destino en la ciudad de Los Ángeles, para allí abordar un vuelo hacia Japón con fines laborales (fs. 471/482).
Contra dicho pronunciamiento se alzó la demandada a fs. 487, recurso que fue concedido a fs. 488, fundado a fs. 575/523vta. y replicado a fs. 525/529vta.
II. Surge de las constancias de autos que el señor Ricardo Víctor Spivak contrató con American Airlines Inc. un vuelo hacia la ciudad de Los Ángeles -previa escala en la ciudad de Miami-, el cual debía partir del Aeropuerto Nacional de Ezeiza el 3 de junio de 2012 por la noche. Una vez en Los Ángeles, el actor tenía contratado diversos vuelos de acuerdo a un itinerario previamente establecido, por Japón y China, a donde debía dirigirse por razones laborales. El 10 de junio debía regresar a Los Ángeles, con motivo de una reunión que debía celebrarse en San Francisco con unos clientes.Finalmente, a partir del 12 de junio, momento en el cual culminaban sus obligaciones laborales, se dirigiría hacia Miami, en donde pasaría una semana de vacaciones con su cónyuge. El despegue del primer avión se produjo de acuerdo al horario previsto según la demandada, y con una hora de retraso de acuerdo a la versión de los hechos del actor, pero más allá de esta discrepancia que nada aporta a la causa, lo cierto es que después de dos horas de vuelo la aeronave debió regresar a su punto de partida debido a una falla técnica, habiendo quedado operativa sólo a la mañana siguiente. En estas condiciones, la aerolínea decidió no hacer partir nuevamente a la aeronave debido a que a esa hora ya se encontraban cumplidas las horas de servicio que determina la normativa aplicable, tanto para los pilotos como para el personal de a bordo, por lo que reubicó a los pasajeros en el vuelo que partiría por la noche del 4 de junio. Frente a esta situación, el actor debió regresar a su domicilio, dado que al haber perdido todas las conexiones, su presencia en Japón y China carecía de sentido. Sólo realizó la parte del trayecto prevista en carácter de vacaciones, esto es, voló a la ciudad de Miami el 12 de junio, en donde permaneció por el lapso de una semana (ver documental acompañada por la actora a fs. 4/34 y 48; declaraciones testimoniales de fs. 154/vta., 156/vta., 401/vta., 404/vta.; informativa de fs. 182, 226/227, 303/306; peritaje informático de fs. 396/398).
En el contexto fáctico antedicho, y dado el primer planteo que la demandada efectúa ante esta Alzada (fs.515vta./520, puntos 2.2 y 2.3 (i) y (ii)), la cuestión a dilucidar radica en determinar, en primer término, si existió un incumplimiento contractual por parte de la aerolínea y, en segundo lugar y en caso afirmativo, si ese incumplimiento es imputable a aquélla.
En el caso sub examen, no hay que perder de vista que la circunstancia desencadenante fue la demora original en el vuelo programado, endosado y contratado por los actores, el que se debió a desperfectos técnicos imputables sólo a la empresa de líneas aéreas, la cual -en principio- compromete la responsabilidad de la comitente si se ha obligado a un resultado a cumplir en tiempo y lugar propios. Es que en el contrato de transporte aéreo existe un interés especial en la regularidad de los servicios, por lo que la demora en el cumplimiento de la traslación altera uno de los elementos determinantes del acuerdo de voluntades, principio recogido en el art. 19 de la Convención de Varsovia de 1929 y en el art.141 del Código Aeronáutico.
De manera previa a responder el interrogante planteado en el párrafo anterior, debo señalar que el retraso por problemas técnicos en la aeronave que trae aparejada una demora respecto a la programación inicial, constituye un supuesto de responsabilidad contractual. Acorde con esta línea, el art. 19 de la Convención de Varsovia responsabiliza al transportista por los daños que causa por retraso. En materia contractual, como principio, el mero incumplimiento hace presumir la culpa y no constituye el vicio propio de la cosa, eso es, del medio transportador, causa de exención de responsabilidad. En este orden de ideas, no puede admitirse que por tratare de un desperfecto técnico la demandada pueda eximirse sin más de responsabilidad. Para ello, debe tratarse de un hecho insuperable actuando con diligencia y previsión, y la empresa debe hacer todo lo posible para superarlo a la mayor brevedad. Es que esos desperfectos técnicos, salvo que sean razonablemente insuperables, no pueden proyectarse en desmedro de los derechos del usuario.Es decir que no basta alegar en forma genérica un desperfecto técnico si no se lo relaciona con el cumplimiento a ultranza de todos los controles técnicos previos al vuelo por parte de la empresa y de todas las medidas necesarias tendientes a superarlo; es que esa falla podría deberse, precisamente, a la falta de mantenimiento imputable al transportista o a una imprevisión inexcusable de su parte.
Del testimonio aportado a fs 300/301 por Adrián Abel Batistelli, empleado de American Airlines, surge que hubo una indicación de sobrepresión en una bomba hidráulica, de la cual no tenían stock. Y aun cuando hubiera habido stock, la aeronave tampoco podría haber despegado, pues el tiempo que demorarían en cambiarla afectaría el descanso de la tripulación (respuesta a la pregunta décima).
Ello demuestra una clara omisión de la demandada en el cumplimiento de los controles técnicos previos al vuelo, a lo que se suma la circunstancia de que aquélla no ofreció prueba alguna tendiente a demostrar que esa falla no podría haber sido prevista en el chequeo que se hizo en tierra. Esta orfandad probatoria no puede sino jugar en desmedro de los intereses de la demandada, pues impera en la materia el principio general según el cual quien invoca un hecho debe probarlo. En efecto, sabido es que la carga de la prueba es una circunstancia de riesgo que consiste en que quien no prueba los hechos que debe probar pierde el pleito si de ellos depende la suerte de la litis.Y a pesar de que dicha carga no implica obligación de probar, significa estar a las consecuencias de que la prueba se produzca o no (art. 377 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación; conf. esta Sala, causa 50.880/95 del 24/02/05, y sus citas).
a) Se queja en primer término la aerolínea demandada de la procedencia de la reparación del lucro cesante (fs. 520vta./522, punto 2.3.6).
Comienzo aquí por recordar que en el lucro cesante el objeto del daño es un interés futuro, es decir, el interés relativo a un bien que todavía no corresponde a una persona. Ahora bien, por tratarse de un daño cierto, el lucro cesante no se presume, por lo que quien lo reclama debe acreditar su existencia en base a pautas objetivas. Lo que se requiere no es la absoluta certeza de que el lucro esperado se hubiera obtenido, sino que su existencia debe presentarse con un grado de certeza objetiva; debe haber probabilidades objetivas estrictamente comprobadas de un beneficio económico.De ahí que la dificultad en la determinación del lucro cesante radique en que jamás puede decirse con absoluta seguridad cómo habrían ocurrido realmente los acontecimientos si no hubiera acaecido el suceso en el cual se basa el deber de indemnizar.
Sentado ello, y a fin de resolver este punto, destaco que a fs. 48 la actora acompaña un ejemplar del convenio de actuación profesional que había suscripto con la empresa IRION S.A., del cual surge que el profesional viajaría conjuntamente con los agentes de la empresa a la ciudad de Taipei y de ser posible visitarían algunas de las fábricas de la empresa Agile Brands ubicadas en la República China; asimismo, participaría de las negociaciones que se entablasen verificaría los términos de los contratos que se realizasen, ajustándolos a las exigencias de la legislación argentina y asistiría a la empresa en las reuniones y solicitudes de autorización que realizase ante la Secretaría de Comercio Interior y la Secretaría de Comercio Exterior (cláusulas 1 y 2). También se pactó que el actor recibiría la suma de U$S 5.000 por concurrir y asistir a la empresa en Taiwan y China (cláusula 4, punto a). Dichos honorarios no fueron abonados, en razón de que el actor “no ha dado cumplimiento con las tareas a su cargo previstas” (ver informativa de fs. 227).
En relación a ello, a fs. 154/vta. presta declaración testimonial el señor Héctor Fabián Rodella, apoderado de la empresa IRION S.A., dentro de la cual trabaja en la dirección comercial.Señala el testigo que “[e]ra muy importante la visita junto con el actor a las fábricas mencionadas, siendo las fechas tan ajustadas, que su presencia era fundamental en la totalidad del viaje, toda vez que de la forma en que estaba planificado, era importantísimo que se cumpliera con todas las visitas estipuladas, en la(s) fechas acordadas” (respuesta a la repregunta segunda).
b) Por lo dicho en el acápite precedente, no cabe sino concluir que la decisión del señor Spivak de retornar a su domicilio -cancelando de esta manera la parte de su itinerario correspondiente a sus compromisos laborales, y sólo realizar el tramo previsto en concepto de vacaciones con su esposa- no se debió a un capricho de aquél, sino a la circunstancia de que el incumplimiento contractual de la aerolínea de las obligaciones a su cargo quitó sentido a la presencia tardía del actor en China y Japón, dado que los motivos por los cuales había sido contratado ya no podían ser cumplimentados. Esto quita sustento asimismo a los dos últimos agravios de la accionada, relativos a la devolución del importe por el pasajes de Los Ángeles a San Francisco (fs. 522/vta., punto 2.3.7) y a la diferencia por el pasaje adquirido por el tramo Miami-Los Ángeles (fs. 522vta./523, punto 2.3.8).
IV. Por los fundamentos que anteceden, corresponde confirmar la sentencia apelada, en cuanto ha sido materia de agravios. Costas de Alzada a cargo de la recurrente vencida (art.73, primer parte, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación – DJA). Así voto.
Y VISTO: Lo deliberado y las conclusiones a las que se arriba en el acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: confirmar la sentencia apelada, en cuanto ha sido materia de agravios. Costas de Alzada a cargo de la recurrente vencida (art. 73, primera parte, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación – DJA).
Sentencia completa sobre cambio de escala y demoras del vuelo – derecho del pasajero a una compensación
“S. A. M. y otro c/ Lan Argentina s/ incumplimiento de contrato” – CNCIV Y COMFED – SALA I – 24/09/2015
En Buenos Aires, a los 24 días del mes de septiembre de 2015, reunidos en Acuerdo los jueces de la Sala I de esta Cámara para dictar sentencia en los autos mencionados, y de conformidad con el orden del sorteo efectuado, el Juez Francisco de las Carreras, dijo:
1) La sentencia de fs. 241/244 hizo lugar parcialmente a la pretensión, condenando a Lan Argentina S.A. a pagar a los actores la suma de $ 4.000 en concepto de daño moral, con más sus intereses. Las costas fueron impuestas en su totalidad a la demandada vencida.-
Para así resolver, el magistrado tuvo en cuenta que la demandada no había probado eximente de responsabilidad alguno para justificar la cancelación del vuelo convenido ya que, si bien se encontraba acreditado que la aeronave en la que debían viajar había sufrido una avería, los actores habían sido ubicados en un vuelo que partió posteriormente, pero con características distintas a las originalmente pactadas. Por su parte, rechazó el daño emergente por considerar que no había sido probado documentadamente.-
2) Contra dicho pronunciamiento apelaron los actores, expresando sus agravios en fs. 261/263, escrito que fue replicado por la contraria en fs. 265/268. Tanto aquéllos como el perito contador dedujeron recurso de apelación contra la regulación de honorarios, por considerarlos bajos (fs. 254 bis/255 y 251/252 –respectivamente), y la demandada, por altos (fs. 251/252).-
Los accionantes circunscriben sus agravios a: a) el rechazo del daño emergente, ya que el deficiente servicio prestado, distinto al efectivamente contratado, no se condice con el alto valor abonado por los cuatro pasajes en vuelo directo; asimismo, la diferencia horaria, tanto en la salida como en el arribo, les causó graves prejuicios, lo que implicó que debieran alquilar un vehículo, debiendo la demandada hacerse cargo del mayor valor pagado como consecuencia del incumplimiento; b) el monto reconocido por daño moral, por resultar escaso e insuficiente para compensar el daño sufrido, debiendo extenderse, además, a cada uno de los miembros del grupo familiar y c) la omisión de consideración del daño punitivo, dado que la conducta de la demandada resulta el presupuesto necesario para su fijación.-
3) Para comenzar, y toda vez que la responsabilidad de la demandada no se encuentra controvertida en autos, abordaré el agravio relativo al daño emergente.-
En primer término, los accionantes pretenden el reintegro de la suma de U$S 1.500 –en conjunto por los cuatro pasajes abonados, porque utilizaron un servicio más económico que el originalmente pactado.-
Si bien la demandada negó que aquéllos hubieran contratado un vuelo directo y que el viaje a Miami, por ser de esa característica y sin escalas, tenga un valor superior a un pasaje común (ver fs. 67 vta., negativas 1 y 2), la pericia contable (que no fue impugnada en este aspecto) determinó que el viaje originalmente contratado incluía un vuelo directo a Miami previsto para el día 6 de octubre de 2010 y que los actores fueron derivados a un vuelo especial con el mismo destino, vía Santiago de Chile (cfr. fs. 197 y vta., punto b).-
Por otro lado, tengo para mí que es un hecho que no admite discusión que un pasaje aéreo directo no vale lo mismo que uno con escala. Si no fuera así, la demandada podría haber probado que –a la fecha de la compra de los pasajes los valores eran equivalentes, mas no lo hizo.-
Tampoco los actores demostraron cuál era la diferencia entre uno y otro (si bien ofrecieron prueba pericial contable tendiente a referir sobre valores cobrados por líneas competidoras para vuelos con escala, pero fue rechazado por el Tribunal en fs. 162 vta.).-
Entonces, partiendo del hecho de que existe diferencia de precio entre un vuelo directo y uno con escala –que no está determinada en la causa, y de conformidad con lo dispuesto por el art. 166 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación texto según la ley 26.939, Digesto Jurídico Argentino, estimo adecuado fijarla en $ 2.500, suma que la demandada deberá reintegrar a los actores por tal concepto.-
4) En segundo lugar, he de expedirme acerca de la pretensión de restitución del monto abonado por el alquiler del vehículo.-
Para ello, resulta menester recordar que los accionantes afirmaron que, a raíz de la demora en que habían incurrido como consecuencia de la conducta de la demandada, habían perdido las “conexiones internas”, por lo que se habían visto obligados a alquilar un auto para poder cumplir con las metas preestablecidas (ver fs. 21 de la demanda). Asimismo, en el alegato manifestaron que habían perdido un transfer a Orlando (ver fs. 232/234 –en particular fs. 232 vta.).-
Del análisis de la causa no surge constancia o elemento alguno que acredite los dichos o las circunstancias apuntadas por los actores, de manera que, no encontrándose debidamente probado en autos, sólo puede decidirse su rechazo, tal como lo estableció el a quo (cfr. art. 379 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación texto según la ley 26.939, DJA).-
Sentado lo anterior y, de otro lado, encuentro oportuno señalar que el contrato de alquiler de fs. 170/174 da cuenta de que el coactor H. R. había efectuado una reserva (que lleva el nro. 754332671) de un automóvil línea económica de 4 puertas con aire acondicionado en la compañía Alamo. Asimismo, se desprende que el día 7 de octubre de 2010, a las 10.54 horas, R. alquiló, en el Aeropuerto Internacional de Miami, una mini camioneta con aire acondicionado, reconociendo y aceptando el cambio de tipo de vehículo (dicha cláusula fue, en particular, firmada por él). Además, la reserva estaba prevista para la fecha en que efectivamente se materializó y en ninguna parte de aquel trato surge que debiera ser retirado a una hora determinada, o que se le haya cobrado penalidad alguna por el retraso acontecido.-
De tal forma, y a mi modo de ver, entiendo que la familia R. tenía programado un viaje a Miami para los primeros días de octubre de 2010 cuyo destino final era Orlando y, para ello, había reservado con anterioridad un automóvil para cubrir el tramo entre estas dos ciudades. El retraso en el arribo a la ciudad de Miami no implicó, en este aspecto, modificación alguna respecto del plan inicial, puesto que el auto iba a ser alquilado de todos modos.-
En tales condiciones, en mi criterio, debe desestimarse el reintegro pretendido.-
5) Sentado ello, corresponde entrar a examinar el agravio respecto del daño moral.-
Por cuestiones metodológicas, trataré primeramente la queja relativa a que debe hacerse extensivo a todo el grupo familiar.-
En torno a esta cuestión, entiendo que ello no corresponde porque los actores iniciaron la acción por derecho propio y no en representación de sus hijos, como tampoco solicitaron que se los incluyera en la estimación del daño moral en el escrito de demanda ni individualizaron los montos pretendidos para cada uno (cfr. arts. 34, inc. 4° y 164, inc. 6°, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación texto según la ley 26.939, DJA –esta Cámara, Sala II, causas 6405 del 25.4.89, 6774 del 11.9.98, 5671/94 del 22.9.94; 15.281/94 del 30.11.94; 8767/2001 del 8.8.2002 y 3713/98 del 12.11.2002 y Sala III, causa 3712/98 del 19.3.2002).-
A mayor abundamiento, recordaré que la contestación de la demanda engendra, fundamentalmente, los siguientes efectos: 1°) determina en forma definitiva los hechos acerca de los cuales, en su caso, deberá ser desarrollada la actividad probatoria y 2°) delimita el thema decidendum, pues el pronunciamiento sólo puede versar sobre la pretensión que constituye el objeto del juicio y sobre la oposición que delimite ese objeto, y adecuarse a la situación fáctica invocada en la oportunidad de realizarse tales actos, con la excepción referida a los hechos constitutivos, modificativos o extintivos producidos durante la sustanciación del juicio. De allí la afirmación corriente en la doctrina de que con la contestación a la demanda resulta integrada la denominada relación jurídica procesal (cfr. Palacio, L.E., Derecho Procesal Civil, tomo VI, pág. 154 y sigte., AbeledoPerrot, Bs. As., 1977).-
6) Respecto del “quantum indemnizatorio”, cabe recordar que, en materia contractual, el reconocimiento de una indemnización por daño moral tiene carácter restrictivo y el juez debe ponderar su procedencia teniendo en cuenta el hecho generador y a las particularidades del caso (cfr. Borda Guillermo, “Tratado de Derecho Civil”, “Obligaciones”, tomo 1, ed. Perrot, 1976, pág. 194/196). Este criterio ha sido aplicado por la Sala, que ha exigido la constatación de molestias o padecimientos que hieren las afecciones legítimas de la víctima, es decir, que excedan la mera contrariedad por la frustración de la relación convenida y esperada (esta Cámara, Sala 1, causas 4623/02 del 26/02/04, 5667/93 del 10/04/97, 7749/09 del 3/12/2013, 2705/09 del 28/04/2015 y Sala 3, causa 14.667/94 del 17/07/97, entre otras).-
En el sublite, la descripción de los hechos revela que los actores fueron colocados –por la conducta de la demandadaen una situación de desasosiego y angustia que resulta indemnizable (esta Cámara, Sala 1, causas 4623/02 del 26/02/04 y 5667/93 del 10/04/97; Sala 3, causa 14.667/94 del 17/07/97, entre otras).-
Creo importante tener en cuenta, también, que la persona que acuerda un viaje aéreo con una determinada aerolínea es la parte más débil del contrato, pues debe acatar las normas estandarizadas que se le imponen en razón de los costos internacionales y de otros factores de índole eminentemente técnica.-
Por lo demás, el cumplimiento defectuoso del contrato de transporte por el retraso en la salida del vuelo de cuarenta y cinco minutos, cambiando las condiciones del vuelo inicialmente pactado (directo), debiendo hacer escala en la ciudad de Santiago de Chile, arribando a Miami casi tres horas después del horario inicial, ha producido la privación del derecho elemental del ser humano de decidir, voluntaria y libremente, cómo y dónde ocupar el tiempo de su vida (cfr. mi voto en la causa 6915/04 del 27/11/08).-
En tales condiciones, a mi modo de ver, considero equitativo adecuar la indemnización por daño moral en un total de cinco mil pesos ($ 5.000) en conjunto, suma que llevará los intereses fijados en la sentencia de primera instancia, toda vez que no existe queja alguna de los recurrentes al respecto.-
7) Por último, en lo que atañe a la queja sobre la omisión de consideración del daño punitivo, teniendo en cuenta los lineamientos generales en lo relativo a dicho instituto y que la procedencia de este rubro no se relaciona con los daños efectivamente sufridos, sino con la conducta gravosa de quien los ha causado, estimo que no resulta procedente la pretensión indemnizatoria, en tanto no encuentro un motivo en el actuar de la demandada con entidad suficiente para justificar la aplicación de la multa pretendida por tal concepto.-
En tal sentido, parece que el cumplimiento tardío de la obligación legalmente impuesta no resulta suficiente de por sí para hacer pesar sobre el incumplidor una pena que, al margen de encontrarse regulada expresamente en el art. 52 bis de la Ley N° 24.240, no deja de revestir un carácter de excepción dentro del ámbito del derecho de daños, cuya principal función es atender a la posición de la víctima (conf. esta Cámara, Sala II, causa 11412/09 del 11.4.2013).-
Por los fundamentos expuestos, voto por confirmar sustancialmente la sentencia, modificándola en cuanto a admitir parcialmente el reclamo por daño emergente y elevar el daño moral hasta el monto reconocido en el considerando 6°, distribuyendo las costas en un 80% a la demandada y el resto a los actores (arts. 70, segundo párrafo, y 73 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, texto según la ley 26.939, DJA).-
La doctora María Susana Najurieta adhiere al voto que antecede.-
En mérito a lo deliberado y a las conclusiones del Acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: Confirmar sustancialmente la sentencia, modificándola en cuanto a admitir parcialmente el reclamo por daño emergente y elevar el daño moral hasta el monto reconocido en el considerando 6°. Las costas correrán en un 80% a la demandada y el resto a los actores, en atención a la proporción de los vencimientos recíprocos y al éxito parcial de la apelación (art. 70, segundo párrafo, y 73, texto según D.J.A.).-
El doctor Ricardo Víctor Guarinoni no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del R.J.N.).-
Pasen los autos a resolver la materia de honorarios.-
Sentencia completa de resarcimiento por demora de vuelo
CNCiv. y Com. Fed., sala II, 10/12/03, FFF, Juan Carlos y otro c. Varig S.A. s. daños y perjuicios.
Transporte aéreo internacional de personas. Argentina – Brasil – Argentina. Retardo. Incumplimiento. Responsabilidad. Daño moral. Convenio de Varsovia 1929. Tope de responsabilidad.
En Buenos Aires, a los 10 días del mes de diciembre de 2003 reunidos en acuerdo los señores jueces de la sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, para conocer en recurso interpuesto en autos: “FFF, Juan Carlos y otro c. Varig S.A. s. daños y perjuicios”, respecto de la sentencia de fs. 240/243 vta., el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver: ¿Se ajusta a derecho la sentencia apelada?
Practicado el sorteo resultó que la votación debía ser efectuada en el siguiente orden: señores jueces de Cámara doctores Eduardo Vocos Conesa y Marina Mariani de Vidal.
A la cuestión planteada el doctor Vocos Conesa dijo: I. Con la finalidad de viajar a Buzios, Brasil, el 14 de junio de 2001 y regresar el 17 del mismo mes a Buenos Aires, los señores FFF adquirieron a la empresa de transporte aéreo Varig S.A. dos pasajes ida y vuelta a Río de Janeiro, experimentando los siguientes problemas: a) la partida del día 14, prevista para las 7.00, se demoró hasta las 12.09 (cinco horas), con lo que los viajeros arribaron a Buzios alrededor de las 18.00 perdiendo prácticamente un día entero de las breves vacaciones planeadas; y b) el regreso del día 17, que se debía iniciar a las 20.30 –lo que les importaba para llegar a ‘cenar’ con sus hijas por ser el día del padre- se postergó por razones técnicas hasta las 23.20, con lo que la aeronave finalizó el viaje en Ezeiza aproximadamente a las 2.30 y sólo pudieron salir del aeropuerto media hora después, fracasando el propósito de pasar aquel rato con sus hijas Gabriela y Carolina (de 32 y 31 años de edad).
Por las mortificaciones que les significó la demora en la partida, pérdida del primer día en Buzios, y por la angustia del retraso en el regreso y la frustración de pasar la noche con sus hijas en el ‘día del padre’, los señores Juan Carlos FFF y María … promovieron la demanda de autos con la transportista aérea reclamándole el pago de $ 20.000 en concepto de indemnización del daño moral, con más sus intereses y las costas del juicio (conf. escrito de fs. 11/16); pretensiones éstas que fueron resistidas con extensión y detalladamente por la emplazada en el respectivo responde (ver contestación a la demanda, en fs. 84/94).
II. El señor magistrado de primera instancia, en el pronunciamiento de fs. 240/243, juzgó acreditada la falta de diligencia de la accionada en adoptar con la debida anticipación las medidas preventivas para evitar demoras y, por consiguiente, consideró comprometida su responsabilidad por los daños y perjuicios que los indicados atrasos –en la partida y en el regreso- hubieran causado a los actores en tanto consecuencia inmediata y necesaria del incumplimiento contractual culposo. Y considerando la finalidad del viaje proyectado y la entidad de las demoras en la partida y en el regreso, el señor juez estimó razonable que de ellas derivaran para los pasajeros padecimientos espirituales en virtud de la incertidumbre a la que debieron enfrentarse, con pérdida de libertad y tiempo y con la imposibilidad de disponer de sus vidas según lo que tenían proyectado. En función de lo expuesto, el a quo hizo lugar a la demanda por resarcimiento del daño moral, que fijó en la suma de $ 1600 para cada uno de los actores, con más intereses y costas, y con el límite del art. 22 de la Convención de Varsovia y sus modificaciones.
III. El fallo fue apelado por ambas partes (fs. 247/249), mas el Tribunal declaró improcedente el recurso de Varig S.A. por no tener gravamen superior al mínimo requerido por el art. 242 del cód. procesal, texto según la ley 23.850 (ver resoluciones de fs. 252 y vta. y fs. 257). Los demandantes expresaron agravios a fs. 258/259, contestados a fs. 261/265 vta., versando aquéllos sobre el monto del resarcimiento discernido por el a quo pues lo consideran exiguo. Por su parte, la transportista acusa la deserción del recurso de sus adversarios, toda vez que desarrolla un conjunto de nociones abstractas y carece de la crítica concreta y razonada que exige el art. 265 del código de forma para habilitar la instancia de revisión.
IV. Señalo que, en mi criterio, la casi totalidad del memorial de agravios de fs. 258/259 bordea la deserción del recurso: de sus tres carillas, la primera se limita a reproducir algunos conceptos aislados que expuso el juzgador (lo que obviamente se halla desprovisto de toda sustancia crítica); la segunda página (fs. 258 vta.) desgrana una serie de generalidades –tres primeros y dos últimos párrafos- que no se relacionan en absoluto con los fundamentos del fallo apelado y no pueden configurar, por tanto, crítica específica de lo decidido en primera instancia; por último, la invocación de la ley del consumidor 24.240 y la jurisprudencia mencionada a fs. 259, sin un mínimo detalle de su relación o notas de analogía con el sub examen, tampoco se hacen cargo ni refutan la argumentación lógico-jurídica que da basamento a la sentencia recurrida.
Pese a lo recién dicho, juzgo que algunas manifestaciones de fs. 258 vta. y en mínima medida de fs. 259 –observando el criterio de amplitud que es tradicional en esta sala para resolver sobre la suficiencia de una expresión de agravios, por estimar que es el que mejor armoniza con un cuidadoso respeto del derecho constitucional de la defensa en juicio (conf. causas 5003 del 5-4-77; 5539 del 12-8-77; 5905 del 27-5-88, entre muchas otras)- autorizan a examinar el planteamiento de los accionantes acerca de la insuficiencia de la indemnización otorgada en primera instancia para resarcir el daño moral derivado del incumplimiento contractual culposo; bien entendido que trataré el tema con proporcional brevedad a lo que se puede considerar agravio técnicamente fundado y por no exigir la naturaleza del tema traído a la alzada –monto indemnizatorio- mayores desarrollos.
V. Efectuadas esas breves precisiones, señalo que en el incumplimiento contractual culposo –que es el que nos ocupa- son resarcibles las consecuencias inmediatas y necesarias que reconozcan en él su causa adecuada, y no las que aparecen como el resultado de un factor eventual. No cabe atender a daños y que resultan de la conexión del incumplimiento con circunstancias personales y con daños extrínsecos (ver: J. J. Llambías, ‘Tratado de Derecho Civil, Obligaciones’, t. I. nº 298, págs. 352/354; esta sala, causas: 5275 del 11.11.77; 8637 del 29.4.80; 7659 del 9-5-95 y muchas posteriores).
Así las cosas, destaco que el juez no hizo mérito del hecho argüido de que los actores tenían particular interés en arribar de regreso a determinada hora para comer a la noche (madrugada) con sus hijas, lo que se frustró por el atraso de la salida de la aeronave desde el punto de origen. Pero sobre este aspecto nada se dice en la breve expresión de agravios. Y, por lo demás, puesto que no consta que se hubiera anoticiado a la transportista de la importancia que para los señores FFF tenía esa circunstancia, resulta claro que estamos en presencia de un daño que se concreta con un factor eventual y que no es consecuencia inmediata y necesaria del incumplimiento (conf. causa 5667/92 del 10.4.97, consid. VI, parte 2ª).
La indemnización del caso debe contemplar, por un lado, la pérdida de tiempo –que es pérdida de vida irrepetible incluso, un menoscabo de la libertad personal- ocasionado por la demora de cinco horas en partir hacia Río de Janeiro, la incertidumbre acerca del momento en que saldría la aeronave y la tarde frustrada en Buzios el día 14 (al menos, desde las 12.30 o 13.00 hasta las 18.00). Cabe meritar, por otro lado, que Buzios –en pleno mes de junio- ofrece al turista un conjunto de atracciones, al margen de la playa, y si los actores se hospedaron en la posada Casas Brancas habrán podido disfrutar de su tranquilidad, de la vista desde sus habitaciones con terraza propia y de la amable atención de los posaderos, además de pasear por las pintorescas calles y husmear por los no menos atractivos comercios de toda clase ‘for export’. Con lo que quiero significar que, si bien perdieron horas de disfrute (supuesto que el clima los hubiese permitido, lo que no consta), la demora de Varig S.A. no les ocasionó la frustración de todo el día 14.
Relativamente al regreso, el atraso en la partida fue de 2 horas 40 minutos, de manera que la aeronave arribó a Ezeiza a las 2.30 en vez de a las 23.30; demora esa que, si prescindimos de la alegada cena con las hijas mayores de edad –no suficientemente acreditada y, por otra parte, daño extrínseco no resarcible en el tipo de causalidad culposa-, habrá incidido negativamente en el ánimo de los pasajeros mas de un modo por cierto relativo, sin que esté demostrada la concurrencia de un estado de particular angustia, ansiedad, desasosiego u otra alteración del ánimo verdaderamente significativa.
En las condiciones expuestas, otorgando una proyección mortificante de mayor importancia a la demora en la partida –por las consecuencias ya descriptas- y no sin valorar en su prudencial medida la que pudo ocasionar el atraso en el regreso, juzgo que por las horas frustradas –que no fueron la de una persona en soledad sino la de un matrimonio, con lo valioso que es la compañía del cónyuge en estas emergencias- la suma de $ 3200 otorgadas por el a quo comporta una apreciación razonable y prudente del resarcimiento del daño extrapatrimonial; máxime, reitero, que en autos este último debe ser presumido atendiendo al curso ordinario de las cosas, porque no se ha rendido prueba concreta y específica de los malestares y desasosiegos en que habríanse visto envueltos los demandantes.
Por ello, voto por la confirmación del fallo apelado en cuanto fue materia de recurso, con costas a los actores (art. 68, párr. 1°, cód. procesal).
La señora juez de Cámara doctora Mariani de Vidal, por razones análogas a las aducidas por el señor juez de Cámara doctor Vocos Conesa, adhiere a las conclusiones de su voto.
Y Vistos: por lo que resulta del acuerdo que antecede, se confirma la sentencia apelada en lo que fue materia de agravio, con costas a los actores vencidos (art. 68, párr. 1°, cód. procesal). Determinados que fueren el monto por el que en definitiva prospera la demanda y regulados los honorarios de primera instancia, el Tribunal definirá las retribuciones que corresponden por las presentaciones efectuadas en esta alzada. Déjase constancia de que la tercera vocalía de la sala se encuentra vacante (art. 109, Reglamento para la Justicia Nacional). Regístrese, notifíquese y devuélvase.- E. Vocos Conesa. M. Mariani de Vidal.
Información provista por ANAC
su inclusión obligatoria en el vuelo inmediato posterior del mismo transportador para su destino, o al endoso de su contrato de transporte, incluyendo conexiones con espacio confirmado, cuando sea aceptable para el pasajero, o a ser reencaminado por otra ruta hacia el destino indicado en el contrato, por los servicios del transportador o en los servicios de otro transportador, o por otro medio de transporte, en estos últimos casos sujeto a disponibilidad de espacio.
-a la compensación por embarque denegado de acuerdo a las regulaciones del transportador,
-a la inmediata devolución, si le correspondiere, del precio del contrato de transporte no utilizado y conforme a las modalidades de pago efectuadas.
Anexo con sentencia completa sobre indemnización a favor del pasajero por falla técnica y demora del vuelo aerocomercial
Causa N° 7.042/11/CA1 – “S. Víctor ..,y otros c/ American Airlines Inc s/ incumplimiento de contrato” – CNCIV Y COMFED – SALA II – 17/11/2015
En Buenos Aires, a los 17 días del mes de noviembre del año dos mil quince, hallándose reunidos en acuerdo los Señores Vocales de la Sala III de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal a fin de pronunciarse en los autos “S. Víctor Alejandro y otros c/ American Airlines Inc s/ incumplimiento de contrato”, y de acuerdo al orden de sorteo el Dr. Recondo dijo:
I. La señora jueza de primera instancia rechazó la demanda que habían interpuesto Víctor …. contra American Airlines Inc., con el objeto de que se los indemnizase por los daños y perjuicios padecidos a raíz de la cancelación del vuelo que tenían previsto para partir el 20 de mayo de 2009 con destino a la ciudad de Nueva York. Para así decidir, la sentenciante -después de rechazar la defensa de caducidad opuesta por la demandada- concluyó que la falla técnica detectada en la aeronave debía ser calificada como caso fortuito, lo que exculpaba a la aerolínea de toda responsabilidad; impuso las costas por mitades (fs. 366/370vta.).-
Contra dicho pronunciamiento se alzaron ambas partes a fs. 383 y 385, recursos que fueron concedidos a fs. 384 y 386, fundados a fs. 395/414 y 415/421 y replicados a fs. 423/428 y 429/432vta.-
Median asimismo recursos de apelación por los honorarios regulados en la instancia de grado, los que serán tratados, de así corresponder, por la Sala en conjunto al finalizar el presente Acuerdo.-
II. Surge de las constancias de autos que los señores … contrataron con American Airlines Inc. un vuelo hacia la ciudad de Nueva York, el cual debía partir del Aeropuerto Intenacional de Ezeiza el 20 de mayo de 2009 a las 20:10. El despegue del avión se produjo de acuerdo al horario previsto, pero después de dos horas de vuelo, la aeronave debió regresar a su punto de partida debido a una falla técnica, habiendo quedado operativa sólo a las 01:50 horas de la mañana. En estas condiciones, la aerolínea decidió no hacer partir nuevamente a la aeronave debido a que a esa hora ya se encontraban cumplidas las horas de servicio que determina la normativa aplicable, tanto para los pilotos como para el personal de a bordo, por lo que reubicó a los pasajeros en el vuelo que partiría a las 20:10 horas del 21 de mayo. Frente a esta situación, los actores optaron por adquirir cuatro nuevos pasajes por una aerolínea distinta -Copa Airlines- habiendo partido efectivamente hacia el destino programado a las 04:00 horas del 21 de mayo (ver documental acompañada por la actora a fs. 4/11 y 13; documental acompañada por la demandada a fs. 32/56; informativa de fs. 153, 174/177, 188/192 y 225/233; y declaraciones testimoniales de fs. 247/248vta., 249/250vta., 251/252vta. y 276/278).-
En el contexto fáctico antedicho, la cuestión a dilucidar por esta Alzada radica en determinar, en primer término, si existió un incumplimiento contractual por parte de la empresa demandada y, en segundo lugar y en caso afirmativo, si ese incumplimiento es imputable a la accionada.-
El primer interrogante no puede ser sino respondido afirmativamente. Es que el transportador aéreo responde ante el pasajero cuando incurre en un retardo en el cumplimiento de su obligación. Ello así, pues el retraso es un hecho generador de responsabilidad para todos los tipos de transporte aéreo. Sin duda, la obligación del transportista en cuanto a la puntualidad de los viajes no puede ser apreciada rígidamente, por las características propias de la aviación y la prioridad de observar la condición de seguridad en los vuelos. En este orden de ideas, el Código Aeronáutico responsabiliza al transportador por los daños resultantes del retraso en el transporte de pasajeros y sólo se puede eximir si prueba que él o sus dependientes han tomado todas las medidas necesarias para evitar el daño o que les fue imposible tomarlas (arts. 141 y 142).-
En el caso sub examen, no hay que perder de vista que la circunstancia desencadenante fue la demora original en el vuelo programado, endosado y contratado por los actores, el que se debió a desperfectos técnicos imputables sólo a la empresa de líneas aéreas, la cual -en principio- compromete la responsabilidad de la comitente si se ha obligado a un resultado a cumplir en tiempo y lugar propios. Es que en el contrato de transporte aéreo existe un interés especial en la regularidad de los servicios, por lo que la demora en el cumplimiento de la traslación altera uno de los elementos determinantes del acuerdo de voluntades, principio recogido en el art. 19 de la Convención de Varsovia de 1929 y en el art. 141 del Código Aeronáutico.-
De todo lo dicho se desprende con meridiana claridad que la aerolínea demandada ha incurrido en un incumplimiento contractual respecto de las obligaciones que tomó a su cargo hacia los pasajeros. Debe determinarse ahora, en consecuencia, si a los fines de eximirse de responsabilidad la accionada ha acreditado en el expediente que ella o sus dependientes tomaron todas las medidas necesarias para evitar el daño o les fue imposible tomarlas.-
De manera previa a responder el interrogante planteado en el párrafo anterior, debo señalar que el retraso por problemas técnicos en la aeronave que trae aparejada una demora respecto a la programación inicial, constituye un supuesto de responsabilidad contractual. Acorde con esta línea, el art. 19 de la Convención de Varsovia responsabiliza al transportista por los daños que causa por retraso. En materia contractual, como principio, el mero incumplimiento hace presumir la culpa y no constituye el vicio propio de la cosa, eso es, del medio transportador, causa de exención de responsabilidad. En este orden de ideas, no puede admitirse que por tratare de un desperfecto técnico la demandada pueda eximirse sin más de responsabilidad. Para ello, debe tratarse de un hecho insuperable actuando con diligencia y previsión, y la empresa debe hacer todo lo posible para superarlo a la mayor brevedad. Es que esos desperfectos técnicos, salvo que sean razonablemente insuperables, no pueden proyectarse en desmedro de los derechos del usuario. Es decir que no basta alegar en forma genérica un desperfecto técnico si no se lo relaciona con el cumplimiento a ultranza de todos los controles técnicos previos al vuelo por parte de la empresa y de todas las medidas necesarias tendientes a superarlo; es que esa falla podría deberse, precisamente, a la falta de mantenimiento imputable al transportista o a una imprevisión inexcusable de su parte.-
Pues bien, en autos no ha quedado claro por qué no era posible arreglar el desperfecto en un tiempo razonable o conseguir una nave alternativa que no tuviera que partir de Buenos Aires 24 horas después del horario inicialmente programado y previsto por los pasajeros; y, mucho menos, si la falla detectada en vuelo era imposible de prever durante la revisión de la aeronave en tierra. En efecto, del propio testimonio aportado por un dependiente de la empresa demandada surge que el desperfecto en la aeronave que aquí nos ocupa no puede ser considerado una circunstancia excepcional ni imprevisible. En este orden de ideas, en su declaración testimonial, el Jefe de Mantenimiento de American Airlines Inc., a ser preguntado si era posible predecir la falla en cuestión, señaló que el sistema tiene corroborador en tierra de todos los sistemas, entre ellos el calentador del tubo pitot, no obstante lo cual el capitán no reporteó ninguna falla en su lista de chequeo en tierra (fs. 248vta., respuesta a la pregunta decimotercera).-
A lo expuesto cabe agregar que la demandada no ofreció prueba pericial alguna tendiente a demostrar que la falla que presentó la aeronave e hizo imposible la continuación del vuelo no podría haber sido prevista en el chequeo que se hizo en tierra. Esta orfandad probatoria no puede sino jugar en desmedro de los intereses de la demandada, pues impera en la materia el principio general según el cual quien invoca un hecho debe probarlo. En efecto, sabido es que la carga de la prueba es una circunstancia de riesgo que consiste en que quien no prueba los hechos que debe probar pierde el pleito si de ellos depende la suerte de la litis. Y a pesar de que dicha carga no implica obligación de probar, significa estar a las consecuencias de que la prueba se produzca o no (art. 377 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación; conf. esta Sala, causa 50.880/95 del 24/02/05, y sus citas).-
Lo dicho en los párrafos precedentes, sumado ello a la circunstancia de no tener prevista la demandada una aeronave alternativa o no contar con personal suplente frente al caso -como aquí ocurrió- de que el personal designado para el vuelo en cuestión exceda sus horas reglamentarias de servicio, evidencia una exclusiva falta de diligencia y previsión de la demandada, quien debe responder al igual que por cualquier decisión comercial que adopte frente a su incapacidad para superar los problemas técnicos.-
III. Resuelta en la forma que quedó dicho en el considerando precedente la cuestión referida a la responsabilidad de American Airlines Inc. y de manera previa a ingresar en el tratamiento de los daños alegados por los actores, debo abocarme al estudio de la defensa de caducidad interpuesta por la demandada en su escrito de responde, la cual fue rechazada por la a quo.-
Antes que nada, pongo de relieve que si bien la sentencia que rechazó la demanda se encuentra apelada por la actora, no se suscita un gravamen actual a la demandada recurrente -requisito de admisibilidad para la procedencia de cualquier recurso (conf. Loutayf Ranea, El recurso ordinario de apelación en el proceso civil, t. 1, págs. 196 y ss.), en tanto que para el eventual supuesto de que se pudiera revocar el pronunciamiento, la accionada habrá tenido ocasión de ejercer su derecho de defensa al contestar los agravios de su contraria. No obstante ello, se caería en un exceso ritual manifiesto -incompatible con las reglas del debido proceso y con un adecuado servicio de justicia- si no se considerase la defensa en cuestión, toda vez que ella, a pesar de no haber sido reiterada en el escrito de contestación de agravios (fs. 429/432vta.), fue replanteada por la demandada en su memorial a fs. 417/419vta., punto 3.1.-
Aclarado lo anterior, señalo que a los fines previstos en el art. 29 de la Convención de Varsovia, la locución “demanda” debe ser interpretada en sentido amplio. Quiere decir que la mediación obligatoria debe ser entendida como la voluntad inequívoca del afectado de reclamar los daños derivados del contrato de transporte aéreo ante la Justicia o, dicho en los términos de la Convención aludida, como la deducción de la “acción de responsabilidad”. Éste fue el criterio adoptado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación in re “Nastasi, Grace Jane E. c/ Aerolíneas Argentinas S.A. s/ daños y perjuicios” (Fallos: 325:2703) y el que también ha sido aplicado por esta Sala (conf. causa 5.116/09 del 19/09/13).-
En este contexto, lo que debe determinarse aquí es si a los fines indicados en el párrafo precedente, la mediación privada surte los mismos efectos de la mediación oficial. Ello así, pues en el caso que nos ocupa se llevó a cabo una audiencia de mediación privada, la cual tuvo lugar el 12 de julio de 2010 (ver fs. 12; ver, asimismo, medida para mejor proveer de fs. 352/354, dispuesta por la señora jueza de primera instancia a fs. 348), esto es, a poco más de un año del transporte aéreo cuya cancelación dio lugar a las presentes actuaciones.-
Pues bien, en el precedente citado, el Alto Tribunal comienza por señalar que la locución “demanda” admite una interpretación amplia, comprensiva de toda actuación judicial que implique el ejercicio de la acción de responsabilidad; es así que el formulario referente a la iniciación de la mediación obligatoria previsto por el art. 4° de la ley 24.573, presentado ante el tribunal competente, claramente distingue un reclamo de la actora por resarcimiento de daños y perjuicios dirigido contra la transportista aérea por un monto indeterminado, lo cual evidencia el ejercicio de la acción de responsabilidad prevista por el citado texto internacional. Ahora bien, el decreto reglamentario 91/98 establece dos tipos de mediación: la oficial y la privada. En este orden de ideas, dispone el art. 1° del Anexo I que la mediación obligatoria instituida por el art. 1º de la ley 24.573 sólo puede ser cumplida ante mediador registrado y habilitado por el Ministerio de Justicia, cuya designación podrá ser por sorteo, cuando el reclamante formalice su requerimiento en forma oficial ante la mesa de entradas del fuero que corresponda, o por elección, cuando privadamente lo designen las partes o a propuesta de la parte reclamante. Es decir que la ley aplicable a la materia permite que la mediación como instancia obligatoria a la promoción de la acción judicial pueda ser llevada a cabo en forma oficial o por elección privada. No se advierte así razón alguna para privar de efectos a una de ellas.-
Corresponde, en consecuencia, desestimar la defensa planteada por American Airlines Inc.-
IV. Llega el turno de ocuparme de los rubros resarcitorios reclamados por los actores, consistentes en el daño material -devolución del importe abonado por la adquisición de los nuevos pasajes a través de Copa Airlines- y el daño moral por la cancelación del vuelo el día y hora originariamente previstos.-
a) Respecto del daño material, señalo que la pretensión de los actores no puede prosperar en toda su extensión. En efecto, ante la posibilidad de ser reubicados en un vuelo que partiría 24 horas después de lo programado, los actores optaron por adquirir nuevos pasajes por otra aerolínea -Copa Airlines-, abonando un precio muy superior al monto desembolsado por los tickets de American Airlines.-
El art. 12, inc. a), de la Resolución N° 1532/98 del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos que aprueba las Condiciones Generales del Contrato de Transporte Aéreo aplicables a los servicios de transporte aéreo regular internos e internacionales de pasajeros y equipajes y de carga, que exploten en el país las empresas de bandera nacional y extranjera, dispone -en lo que aquí interesa- que si debido a circunstancias operativas, técnicas o de índole comercial, el transportador cancela o demora un vuelo por más de cuatro horas, el pasajero, tendrá el derecho a su inclusión obligatoria en el vuelo inmediato posterior del mismo transportador para su destino, o al endoso de su contrato de transporte, o a ser reencaminado por otra ruta hacia el destino indicado en el contrato por los servicios del transportador o en los servicios de otro transportador o por otro medio de transporte. Asimismo, el transportador proporcionará sin cargo al pasajero, los siguientes servicios incidentales: comunicación telefónica o cablegráfica al punto de destino y comunicaciones locales; comidas y refrigerios de conformidad con el tiempo de espera que medie hasta el embarque en otro vuelo; alojamiento en hotel, en el aeropuerto o en la ciudad, cuando la demora de un vuelo exceda las cuatro horas; y transporte terrestre desde y hacia el aeropuerto.-
De manera tal que si el pasajero opta por realizar el transporte aéreo por otra empresa distinta de la originalmente contratada, abonando una tarifa que excede con creces la de la primera, no puede pretender que se le restituya la totalidad de la diferencia abonada. Más aun cuando, como ocurrió en el caso, American Airlines ubicó a los pasajeros en el primer vuelo que partía al destino programado -Nueva York-.-
Resulta en consecuencia de aplicación lo dispuesto en el art. 13, inc. b), apartado I, del Anexo I de la mentada Resolución, según el cual cuando ningún tramo del viaje haya sido realizado, la cantidad a reembolsar por la transportista será igual a la tarifa pagada; a su turno, la “tarifa” es definida como el importe efectivamente pagado al transportador y que ampara el transporte de un pasajero y su franquicia de equipaje, conforme al itinerario y la clase de servicios involucrados y comprende además a las regulaciones del transportador relacionadas con tales importes, itinerarios y franquicias (art. 1° del Anexo I). No resulta así de aplicación el apartado II del mismo inciso y artículo -como pretende la parte actora-, el cual prevé el supuesto en el que algún tramo del viaje hay sido realizado, situación que no es la de autos.-
Por lo tanto, la demanda en este aspecto prospera por la suma abonada por los cuatro actores por la adquisición de los pasajes de American Airlines, monto que de acuerdo a la factura glosada a fs. 11 asciende a $ 21.662,04.-
b) En punto al daño moral, comienzo por señalar que en la realidad de los hechos, debido a que los actores adquirieron nuevos pasajes por otra aerolínea, tuvieron una demora de 8 horas, ya que el avión de Copa Airlines efectivamente partió a las 04:00 horas del día 21 de mayo, habiendo estado prevista la salida original por American Airlines a las 20:10 del día anterior.-
Esa pérdida de tiempo debe ser indemnizada, pues se trata de resarcir lo que no es otra cosa que pérdida de vida, la cual está asociada, indefectiblemente, a la postergación del vuelo. Es que si el pasajero se aviene a las condiciones del contrato, de la Convención de Varsovia y del Código Aeronáutico, lo hace con la expectativa de que su tiempo vital será recortado en una determinada medida y no más allá. Toda su actividad, tanto personal como profesional, está centrada en esa previsión (conf. esta Sala, causa 6.002/05 del 19/02/08, y sus citas). Entonces, probado el contrato de transporte y la demora para abordar el vuelo desde Buenos Aires hacia Nueva York, doy por sentada la existencia del agravio moral.-
Sin embargo, los actores no logran demostrar los reales perjuicios sufridos en toda la extensión que reclaman. En efecto, ninguna prueba han aportado respecto de los padecimientos que debieron afrontar por no poder atender las obligaciones laborales que alegan haber tenido previstas durante el viaje.-
Por otra parte, el planteo que efectúa la actora a fs. 20vta., segundo párrafo, de su escrito inicial, no puede bajo ninguna circunstancia ser atendido, dado que no se traduce sino en un daño puramente hipotético que no reviste las características de un daño resarcible, comenzando por su certeza. En efecto, alude la reclamante al “resto de los trastornos que esta situación les hubiera provocado si no hubieran podido adquirir nuevos pasajes, puesto que era un viaje de negocios, donde tenían abonada la estadía en el lugar de destino”. Esos trastornos a los que se hace referencia no pasan de ser una mera conjetura que en modo alguno debe ser resarcida por la demandada.-
En las condiciones señaladas, corresponde hacer lugar al resarcimiento del daño moral por la suma de $ 5.000 para cada actor.-
V. En consecuencia, la demanda prospera por la suma final de $ 41.662,04, monto que no llevará intereses, dado que no fueron pedidos en la demanda (ver fs. 16vta., punto II; fs. 21vta., punto IV; fs. 24, punto X, apartado 6).-
VI. Por los fundamentos que anteceden, corresponde revocar la sentencia apelada y hacer lugar a la demanda en los términos que surgen de los considerandos IV y V de la presente. En atención al modo en que se resuelve el caso, y toda vez que la actora ha resultado ganadora en lo principal de su pretensión -esto es, la responsabilidad de la aerolínea-, las costas de primera instancia se imponen a la demandada (arts. 70, primera parte, y 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). Por la instancia de Alzada, respecto del recurso de la demandada, las costas se imponen a ésta en su totalidad; en relación al recurso de la actora, los gastos del juicio se distribuyen en un 30% a cargo de dicha parte, y el 70% restante, a cargo de la demandada (art. 73 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).-
La Dra. Medina, por análogos fundamentos adhiere al voto precedente. Con lo que terminó el acto, de lo que doy fe.-
Buenos Aires, 17 de noviembre de 2015.-
Y VISTO: Lo deliberado y conclusiones a las que se arriba en el acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: revocar la sentencia apelada y hacer lugar a la demanda en los términos que surgen de los considerandos IV y V de la presente. Las costas de primera instancia se imponen a la demandada (arts. 70, primera parte, y 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, texto según ley 26.939 – DJA). Por la instancia de Alzada, respecto del recurso de la demandada, las costas se imponen a ésta en su totalidad; en relación al recurso de la actora, los gastos del juicio se distribuyen en un 30% a cargo de dicha parte, y el 70% restante, a cargo de la demandada (art. 73 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, texto según ley 26.939 – DJA).-
En atención a la naturaleza del asunto, a la extensión, calidad e importancia de los trabajos realizados, así como a las etapas cumplidas por cada una de las partes, se regulan los honorarios de la dirección letrada de la parte actora, en la suma de pesos CINCO … ($ …); y los de la dirección letrada de la parte demandada, en la suma de pesos … ($ …) (arts. 6, 9, 19, 37 y 38 de la ley 21.839, modificada por la ley 24.432 en lo pertinente).-
En virtud de las cuestiones sobre las que debieron expedirse los peritos actuantes, de la amplitud de sus dictámenes y de la proporcionalidad que deben guardar sus emolumentos con los de los restantes profesionales intervinientes, se regulan los honorarios del perito ingeniero informático, S. A. P., y de la traductora pública, L. M. M., en la suma -para cada uno de ellos- de pesos …. ($ …).-
Por la instancia de Alzada, visto el resultado de la apelación y el monto controvertido, se regulan los honorarios de la dirección letrada de la parte actora, en la suma de pesos …. ($ …); y los de la dirección letrada de la parte demandada, en la suma de pesos … ($ …) (arts. 9 y 14 de la ley arancelaria).-
Fdo.: Ricardo Gustavo Recondo – Graciela Medina
Responsabilidad por pérdida de equipaje Algunos derechos para viajar Resarcimiento por demora en el check in del vuelo Escalera del subte anduvo para atrás, ahora los indemnizan
agencia de viajesavióncancelacióncódigo aeronáuticodemora del vueloderecho de la navegaciónderechosderechos del pasajero

References: resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 

ARTÍCULO 1

ARTÍCULO 2

ARTÍCULO 3

ARTÍCULO 4

ARTÍCULO 5
 Resolución